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OMPENDIO

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IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

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Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

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PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
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uno por exceso y otro por defecto.(7) En conclusión. regla y hábito o aptitud de producir.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar». La situación clásica de la ética. en Javier Gafo (Editor). cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica. la ética sin la ciencia es vacía».3. imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego). Tomo II. Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. y sancionada como doctrina de la ley natural. en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. poietiké). de lo posible o factible. Por este costado del obrar o la acción. Cf. el carácter activo y operante de una ciencia natural. Diego Gracia Guillén. En cambio. «Pensamiento presocrático y medicina». la práctica y la experiencia. como entre los modernos. REFERENCIAS 1. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. pp. Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía. la técnica griega es inseparable de la moral. Hay. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. tal en parodia kantiana la nueva divisa. Barcelona 1972. 2.(11) El ordo naturae. Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. Ésta es mímesis. la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium. La regla de oro del cuidado terapéutico. la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos. 37-39. «En él -escribe Emilio Estiú. p. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza. y abre otra gnoseológica y crítica.se recorta la ética sobre la idea de la técnica. se deriva del principio de la necesidad natural. Historia Universal de la Medicina. «Fundamentación de la Bioética». no hay hombres malos. ya por la del empirismo utilitarista. una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente.15. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. actuar y hacer). El médico es «servidor de la naturaleza». héxis.(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. fue una creación del genio helénico. viciosos ambos. en suma.A. éste tiene la capacidad de producir algo. y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista». El nuevo escalón de la reflexión moral. lo que sí puede y debe hacerse. entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. saber justo de lo que puede hacerse. Universidad Pontificia Comillas de Madrid.(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. S. que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer. aquello que acontece casualmente. el justo medio entre dos extremos. a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. ora necesitada (tyke). es intervenir en el azar. sino un saber-poder-hacer (lógos. los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden. a diferencia de los que se hallan en el animal. «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. de la que el «arte de curar» fue paradigma. La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. La conducta del médico. ya por la vía del formalismo kantiano. José Lasso de la Vega. acción y producción). puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua.. hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. no tiene retorno al naturalismo ético. con saber o conocimiento de lo que produce. debe ser adquirido por la enseñanza. pudiendo no haber acontecido. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. dice un escrito hipocrático. el ámbito propio aunque reducido de la técnica.(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina. Cf. la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. Salvat. es decir.la palabra tékhne no acentuaba. sino sólo ignorantes. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. sino el saber en uno de sus grados superiores. y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma. a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. su fundamentación metafísica o naturalista. doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica. moral y arte). como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica. pues. ora necesaria (anánke). y tiene la radical limitación de lo no factible. Madrid 1988. sino por ignorancia. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista. esto es.ético. Para 4 . y que por tanto no debe hacerse. se basa en la virtud. en Pedro Laín Entralgo (Director). pensados por el griego en inescindible unidad: el saber. 1. la tenencia y la producción». «Favorecer o no perjudicar».

1. Cf. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. I5. 7. Etienne Gilson. singular expresión de su naturalismo ético. Rev. 10-11. pp. otra es el paternalismo de la relación terapéutica. recuérdese el castigo de Asclepio. op. Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro». 14-15. Diciembre 1989). Buenos Aires. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. por encima de ella. 8. La Plata 1988. el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. por James Rachels. constante en el proceso de civilización.(1) De cualquier manera. es decir. Recientemente Diego Gracia. 6. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación». pp. descuidando la práctica manual u operativa. pp. Emilio Estiú. Universidad Nacional de La Plata. en las que esa razón se buscó y encontró. por lo general. Según la primera. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. Aristóteles. en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. «No estamos discutiendo menuda materia. se produjo también en la medicina antigua. Pedro Laín Entralgo. fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Véase Emilio Estiú. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. Introduction Aux Arts Du Beau. Random House. según testimonio de Platón y Aristóteles. Grecia es el orto del naturalismo cultural». en prensa). cit. Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. sino cómo debemos vivir». no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». como. incluída la primogénita del curar. op. «Técnica.3. entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. sobrenaturales. al dominio de la filosofía del arte. y el parejo ascenso del status del médico. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. Pedro Laín Entralgo. la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. Editorial Columba. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón. las semíticas. la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». Departamento de Filosofia. por ejemplo. cit. «La Medicina Hipocrática». en Javier Gafo. viajero de una polis a otra). pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. número 25. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. Moral a Nicómaco. «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. New York 1986. metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. «Idea hipocrática de la physis». a diferencia de lo que pensaron otras culturas. de Occidente. p. República. y el Pluto de Aristófanes. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». ética y amistad médica». 11. 1961. 4. 4752. entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. Pitica III. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . 10. 55-60). recuérdese el ejemplo de Alcibíades. París 1963. cit. 405 c-d. por Angel Vasallo en El Problema Moral. se llamaba al asclepíada. Mesopotamia o el antiguo Israel. entre lo teórico y lo práctico. 9. Vrin. acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. The Elements of Moral Philosophy. Según la otra. muy al contrario. un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. fuera de la propia realidad de la cosa. que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes». el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. Platón. pp. trabajador del pueblo. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto. los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social. desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. 107-118. A partir del helenismo. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. Revista de Filosofía. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. Madrid 1970. cit. VI Jornadas de Humanidades Médicas.(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. y en posesión de él. ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica. 5. Sobre la ambición y la codicia del médico. «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. sus tentaciones de fama y de lucro.se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. que se remonta a Aristóteles. J. Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. recurriendo a la voluntad de los dioses. y dentro de éste entre el obrar y el producir. 1983. en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades. que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». El traspaso de la mano al cerebro. Cf.

Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. 2. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía.(6) En síntesis. representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». como modelo aristocrático en la polis griega.(8) La constitución del paradigma médico-filosófico. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. Por el otro la «ética de la filotecnía». El método clínico. definiendo los respectivos objetos.3. ciencia y forma de vida. la física. y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. moral egoista de la prudencia o el interés profesionales. método diagnóstico-dialéctico. «científica». El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos. esto es. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma. el caso individual y el concepto universal. poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal. carácter y conducta. Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. la filosofía libera el alma de las pasiones». avanzar sobre ésta en rigor metodológico. si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica. en consecuencia. Por un lado la «ética de la filantropía». cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico. cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. normativa terapéutica-moral. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. La praxis médica. regla áurea del método hipocrático. elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo. natura y contra natura. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». moral altruista del amor a la humanidad. por último. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. Se sabe que el 6 . Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras. la lógica u organon. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. 2 . el médico ve en ella el ‘reino de la norma’». respeto y honestidad. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad. fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista. cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría. el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. esencial en una mentalidad naturalista o corporalista.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. la lógica y la ética. gnoseológico y axiológico. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. bello y bueno. la idea teleológica y normativa universal de la physis. somatoeidética y somatocrática. Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas. sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar. Esta metáfora. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación.su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. postula un eslabón entre la empiria y la episteme. Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica. Estoicismo y epicureísmo.y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. apelando al triple registro ontológico. tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio. por parte de los médicos.2. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego. Kalós kai agathós. aportando con los conceptos de salud y enfermedad.

la motivación y el corazón. popularizada por Cicerón en su De officiis.C. 10. Entre el siglo III a. sino también como profesión. The Mit Press. op. «Pensamiento presocrático y medicina». Les Belles Lettres.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana.(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios. París 1981. y la doctrina de los deberes u officia. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía. Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. 7. 3. n° extra. Curran. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. la ética hipocrática primitiva o clásica (S. Ibidem. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. y el siglo II d. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. Oct. la simpatía o la cortesía. H. Méjico 1957. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. que vale para el cuerpo y para el alma. 27). y Diego Gracia. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. José S. Libro cuarto. Massachusetts and London. Diego Gracia.(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas. 6. Lasso de la Vega. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión. ella era considerada un arte como las otras. Por el contrario. extraña a los valores como la intención interior. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre». en especial la pitagórica y la estoica.). En un trabajo inédito. Jackie Pigeaud. gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»). aristotélica y estoica. Medicina y Humanidades. con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. La Medicina Hipocrática. «The Professional Ethics of the Greek Physician». en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo). ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. la salud como concepto normativo universal. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal.C. Ibidem. cap.C. sobre todo en el estilo estoico.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional. esp. cit. V a. filantropía y filotecnía resultan 7 . tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte. en su sentido de obligación moral o deontología profesional. «La mano en el arte de curar. 12. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño. Jano. England. desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos. a quien ejercitaba un arte. y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. Werner Jaeger.. Pedro Laín Entralgo. Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum. and William J. entre otras. 9. by Stanley Joel Reiser. «La medicalización del lenguaje». I d. Madrid 1974. que tienden el puente hacia el cristianismo. 11. Arthur J.(12) REFERENCIAS 1. Cf. En la práctica.). Paideia: los ideales de la cultura griega. 38-52. siguiendo el análisis de W. pp. S. Cambridge. edición en español. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. y en tal sentido ética y etiqueta. cit. y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre. el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. El segundo ensayo del libro. 8. y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. 2. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma).C. ed. 39. hay amor al arte»-. p. «técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término. Dyck.C. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. Cf. las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica. Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones.. no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico. Benjamín Farrington. Fondo de Cultura Económica. 1983. rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. Ludwig Edelstein. I «La medicina griega considerada como paideia». Cf. La maladie de l’âme. (p. 4. Editorial Ayuso. 5. op.. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique.

santidad en la vida y en el arte del asclepíada. La materia médica.C.). divulgar).(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat. y el deber de pureza.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. La dietética. iuramentum. con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). a quiénes se imponía y en qué momento. colegas y discípulos).2. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. noble u hombre de bien. todo lo cual justifica una relectura y comentario. hermanos. op. matar. cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres. garantía de la relación amistosa entre ambos.cuál su fuerza obligante. los sólo límites de la razón y la libertad. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. 2. Esculapio. 4. ese encuentro de una conciencia y una confianza. abortar. Invocación o apelación a los dioses sanadores. aristos. cit. Tiene cierta construcción simétrica. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica. proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad. pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional. y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. etc. el ser bello y bueno. el primum non nocere del hipocratismo latino. pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). 9. prohibición del aborto y de la eutanasia. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber. 8. operar. «¿Profesión o sacerdocio?». 3. Compromiso. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos. la intervención manual y cruenta. «favorecer o no perjudicar». farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado. Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. en el sentido antiguo y lato de régimen de vida. y se postula la humana medida de la conciencia moral. pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia. precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar.dos caras de la misma moneda.(3) 1. Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum.(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. hijos). 5. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. Higieia y Panacea. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen.(4) 3 a 7. centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. La cirugía. 7. ora la pena por su incumplimiento. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas. si es auténtico o retocado. Demanda o reclamo de justicia conmutativa. Por otra parte. también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. 6. obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros. preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente. Código. fornicar. involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia. la eutanasia y la cirugía. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. ora la recompensa por la observancia del juramento.

No obstante. Sobre el médico. id. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. Juramento de Asaph. por tanto.romana. la realidad y la utopía de la medicina. la santidad y pureza sacerdotales. Sigerist. el sentido de la medicina como profesión. Translation and Interpretation. de autoridad y privilegio del médico. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. Sobre el decoro. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. el secreto profesional («silencio pitagórico»). Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas. los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. Baltimore 1948.(10) Suele. II: Early Greek.. En conclusión. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica. 9 . cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. la filantropía o sentido de la humanidad.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. El cambio bio-ético. la que jurídicamente se ordena y penaliza. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo. El código de Hammurabi (2000 a. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. en contraste con el ethos profesional de la época clásica. la aversión al derramamiento de sangre. plenus misericordia et humanitas. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas. la profesión y la sociedad. El Juramento se inscribe. Hindu and Persian Medicine. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. de honor profesional. Salerno y Montpellier. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W.. pero también en Preceptos. Jones. y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales. en efecto. según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka. Hippocrates.(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». Por último el código de prohibiciones y deberes. REFERENCIAS 1. como la imploración a los dioses y el rito iniciático. la sacralidad de la vida (influencia hindú). fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. H. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático. Plegaria de Maimónides. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. el ministerio del médico. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud. el llamado pacto o alianza.(8) 3. y el código o deontología profesional. The Hippocratic Oath: Text.C. de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. el nuevo punto de vista moral en medicina. New York. 2. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser. tantas veces sólo beatería.(9) La tradición venerativa del Juramento. Juramentos de las Escuelas Medievales de París. L Edelstein. E. en virtud del intercambio de dones. cit.) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. vol. The Professional Ethics of de Greek Physician. 1961. la reciprocidad de dar y recibir. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida.(11) Por otra parte. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente». y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia. H. London 1923.3. y no la teúrgica o sacerdotal. Primeramente. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus. Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal. en The Bull. impulsado por la bioética anglosajona. A History of Medicine.C. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. of the History of Medicine. su ser es to be or not to be.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas. op. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. professio o confesión.

Gracia. «¿Profesión o sacerdocio?». op. Spinsanti. 277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. Cf. Dyck. Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. 1. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». en The Hippocratic Oath. Quirón. pp. «El Juramento Hipocrático». op. Edgar M. «El Juramento Hipocrático». en Tullo Goffi-Giannino Piana. Rancich. D. Cf. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua. A. M. audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP.. EE. University of lowa Press. R. El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. Dec. 1987. Bulletin of the Institute of Medical Ethics.. D. Asclepio. Curran. Mainetti. cit. Wagley «A Modern Medical Oath». Mainetti. M. en Hastings Center Report. XL. 6. 5. 10 . Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista».UU. P. Jones. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ). pp. vol. 7. N° 1. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman. 9. 10. N. William F. Cf. lowa City. H. y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. cit. 8. cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. 97-101. 1980. pp. Macmillan Publishing Co.. Humane Medicine (1987) 3 (2). H. «Aspectos educativos en los juramentos médicos». XI. vol. como parte distinta al código en el juramento hipocrático.. El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia.». Gelpi y J. The Solid Gold Stethoscope . aún con su explícito significado ideológico-político. Roma 1986. Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. 11. 4. A. A. acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. 10. p. J. «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». Hippocrates. Id. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. cit. Ledelstein. también conserva el símbolo del juramento. no ya la de la época clásica. S. vol. op. J. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional. Rancich. El autor desarrolla la tesis de que el convenio.. «Vita Fisica». S. p. «Pro e contro il giuramento ippocratico». 1975. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract».. Gelpi y A. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático. 5. Mainetti y cols. J. El juramento del médico soviético. 1987. C. J. D. en cambio. en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. cit. Corso di Morale op.3. Inc. F.. por Sandro Spinsanti. S. El Juramento revela una ética muy refinada. Pellegrino y D. véase W. 1988. R. 12. El convenio. 291-297. R. pp. vol. Thomasma. cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). Véase un ejemplo de ésto. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. N° 39. June. pp. «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». 1976). 139141. vol. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. Y. Oxford University Press. 430-432. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad. cit. W. Traducción al castellano de Liliana Barletta. op. The Hippocratic Oath. New York 1988. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). N» 2. cit. N° 4. no publicada). tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’». 44. 42. edited by Stanley Joel Reiser. 110-114. en In Search of the Modern Hippocrates. 2938. Arthur J. de 1948. «Rewriting Hippocrates» (Guidelines). 1984. A. Cf. and William J. Medicina. «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good».

2.(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica.(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2). MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae. de raíz griega estoica. La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna. Ordo naturae y ordo supranaturae. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. debido a la voluntad divina y que tiene una historia. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo. y en la fidelidad a la ley revelada. de raigambre en la mentalidad indoeuropea. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre. las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes. una nueva instancia metafísica y ética. lex aeterna.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad. otro camino para fundamentar la moral. plenamente asumida en el tomismo. patencia. Frente a la concepción naturalista del mundo. independiente y absoluto que explica su existencia. la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe). basada en el concepto de ley natural. la del griego es moral. judío y musulmán. más precisamente del año 476 al 1453 d. dependiente y relativa. allende la naturaleza. se alza el orden trascendente del Dios personal. Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. pues aquella es incompleta. 11 . y por tanto presupone lo completo. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. el pobre y el enfermo.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica. la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». de modo que así como hay leyes de la naturaleza física. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza.1.(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. ha creado al mundo con un orden racional. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. sino ante la contingencia del mundo. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio. confianza.II. hay. que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social. que se manifiesta en actos concretos de caridad. que es la perfecta razón. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende. según la entiende el pueblo de Israel. el don gratuito o el dar sin espera de recompensa.(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham. que junto a los otros dos grandes monoteísmos. La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas. la consideración personalista de la tradición semítica. 4. o los dioses la ordenan porque es correcta?». un mundo creado de la nada. la fe (en Yawhé). Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. amor divino y amor al prójimo. el Islam y Europa Occidental. la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo. hay leyes de la naturaleza moral.es cocreador y colaborador de la obra de Dios. y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios». omnisciente y providente.C. Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan. religiosa. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda. La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. los juicios morales son «dictados de la razón». estando abierto a la esperanza de la vida eterna. en el otro emunah. como quería el griego. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal.

Platón. 9.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado. esto es la cura en su raíz etimológica y existencial. Rachels. Homo Infirmus. p. En primer lugar la idea de creación ex nihilo. P. según la interpretación tradicional. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia. Roma 1988. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses». 2. pp. para San Agustín. personalista e historicista.. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. Ibidem. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. la perfección o autorealización. Le Dimensioni della Salute. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. siguiendo ideas de Zubiri. «Essere medico nella prospettiva messianica».entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. Eunsa. Robert Spaemann. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. 4. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales. Dios. La significación de este último. D. Gracia. quien sigue al respecto estudios de D.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. cap. que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. aunque no menos inédita y trascendente. J. fuente a su vez de nuevos males.. el Dios bíblico trasciende la naturaleza. el ordo amoris. Técnica.(10) Creatio ex nihilo. Cf. ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal. como para el griego. pp. y otro remoto. Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . pp. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. la ética y la técnica de «curar a veces.3. cit. ética y amistad médica. op. En Temor y temblor. 68-74. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. 5. The Elements of Moral Philosophy. op. Con acento ora mesiánico ora teológico. Adán y Prometeo. Cf.(9) Por último. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. REFERENCIAS 1. El autor desarrolla. acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo.) p. se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. Pamplona 1987 (versión esp. precursora de la «nueva ciencia». 7. ético y religioso). se trata de cuidar antes bien que de curar. 45. Buenos Aires 1981. con la indoeuropea. naturalista. en sus respectivos mitos antropogenésicos. op. imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores. 19-20. como le llama el platonizante San Agustín. un criterio próximo de moralidad. 14. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida. la ética cristiana es una ética de la aspiración. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático. José A. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón. Laín Entralgo. Agustín Albarracín Teulón. Véase también S. opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. 39-52. Gracia. Cf. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo). Mainetti. está otra experiencia moral.112. 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. Ética: cuestiones fundamentales. «Fundamentación de la Bioética». Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. cit. Cf. cit. Cf. p. Eutifrón. Conforme a la antedicha contraposición. 18. la naturaleza. 8. Cittá Nuova Editriche. cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. del sentido de la técnica. p. la caja de Pandora.pues. 6. elaborada en el Protágoras de Platón. aliviar a menudo. sino como una gracia del padre a sus hijos. en Ética en Medicina. Medicus curat. el amor al arte por amor al hombre. 110. Fundación Roemers. 3. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. La Plata 1983. en la fatalidad de la naturaleza. para Sócrates el mal es ignorancia. en Javier Gafo (ed. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. Quirón. consolar siempre». lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. o sea la cultura. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado. en el medioevo cristiano. 17. «Historia de la ética en medicina». 4.. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía.

pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. La Plata 1974. Government Printing Off’ice. Capítulo V: La medicina medieval 5. prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. la segunda. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna.(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad. Chartres o Toledo. la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje. en general. 11. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV. La práctica médica no partía. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades. con epicentro en la Italia del Norte. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. respectivamente. donde se institucionaliza la asistencia caritativa. La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI. la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades.(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. Las virtudes teologales de la caridad. José M. Teología. y particularmente de las epidémicas. 20-21).1. clase o confesión. gratuita e igualitaria. Véase Splicing Life. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI). (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano. sin discriminación de raza. con nombres como Taddeo Alderotti. y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr. Sin embargo. En las facultades de medicina de Bolonia. París o Montpellier se constituye la escolástica médica. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica. ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza.2. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda. U. la fe y la esperanza están en el origen. para nuestro propósito. hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico. En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529. Mainetti.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales.«creación» y dominio de la naturaleza. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. Medicina Medieval. Washington 1982 (pp. del principio de la anánke physeos. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera. Derecho.S. Omar Argerami. profunda analogía con la experiencia médica. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240. Cf. como en el caso de los griegos. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo.(4) 5. b) las curaciones 13 . y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII. la profesional y la académica. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. 53-60). el mensaje soteriológico de un curador y una curación. y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). 10. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media.

concretada en medicina mesiánica. que cuenta entre sus 14 . universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. El ethos médico carismático. los honorarios.(9) 5. Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. La ética de la filantropía. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico. cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo. vital y vivificador.(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. con los nuevos roles de ambos. justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. En general. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. el escolástico Arnau de Vilanova). ordenanzas de Federico II). indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»). el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. dietética u ordo vitalis.(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana. es régimen o regla de vida.milagrosas del Christus Medicus. A partir del siglo XII. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado. unción sacramental. b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión. la confesión y la curación por la palabra. o de la praxis moral y prudencial. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica. para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética. la legislación civil (ley visigoda. El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. según la enseñanza de Mahoma. los requerimientos espirituales de los pacientes. A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. del siglo XVI. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. demostrar el poder divino del Salvador. «médico del alma». La empresa terapéutica. la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas. preceptos de ayuno y abstinencia).(8) Por último.(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. a la vez médico y paciente. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre. metodológico y axiológico. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía. la enfermedad. etc. c) el enfermo como prójimo prototipo. El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. pues medicina (id est a modo.3. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional. la penitencia y el régimen correctivo. Por último deviene costumbrismo la sátira médica. Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. como el poder terapéutico. El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. «pecado del cuerpo». Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. respectivamente. El influyente canonista Navarro. Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible. la oración medicinal y la extrema unción. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. merecimiento y demérito. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico. «enfermedad del alma».(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote. el derecho canónico y la literatura teológicomoral.

véase P. History of Medieval Europe».principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. 12. op. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. música y astronomía). el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal. Le Dimensioni della Salute. la creación de la licencia médica. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. según la metáfora del macromicrocosmos. «Medical Ethics. Enfermedad y Pecado. 3. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. 189. véase el siguiente capítulo. R. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. Por tanto. síguese de ahí que. pp. Karger. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. amén de soteriológico. Amundsen. Laín Entralgo. Cf. 2. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. según la interpretación de Edelstein. 1971. Mainetti «Introducción». como contrapartida al culto de Esculapio.. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. L. En realidad. 6. Argerami Medicina Medieval. 2. 5. op. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. Quirón vol. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. el trivium (lógica. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales. op.) Legacies in ethics and Medicine. 9. p. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. 8. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. A. Véase al respecto S. M. N° 2. hasta las regulaciones de Federico II. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado. op. 73). C. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad. Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico. en Encyclopedia of Bioethics. El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. Véase J. Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine. un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. 10. Como se ve. la gula y otras causas corporales». Amundsen. Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica.. y dilatas los términos de la philantropía. por J. 175-203. Mac Kinney. 4. y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. los deleites. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. Darrell W. cit. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo. «porque al cielo caminando. Sin embargo. «Medical Ethics. p. Enfermedad y Pecado.1. Barcelona 1961. como Harnack. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. por P. La Plata 1974. Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial. Medicina Medieval. con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. geometría. La profesionalización de la medicina.): «En tí la ciencia es ambidextra.. cit. cit. tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. Enfermedad y Pecado. p./ ya llorando. cit. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. 938-950. Vem L. en O. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno. por P. 39-40). Ediciones Quirón. Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte». n° 1. según la tesis del autor. IV d. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno. Cf. Burns (ed. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. 3-8. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática». 66). 90). 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico. han sostenido la tesis del carácter apologético.C. civil o 15 . gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales. siguiendo el anterior esquema).. History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica. la enfermedad específica y la individual. op. cit. S. la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. el enfermo segregado. En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. 3. no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. 11. Laín Entralgo. En cuanto al nuevo rol del enfermo.el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos. en Encyclopedia of Bioethics. 950.. San Juan 9. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. 3. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». Basilea 1966. op. Laín Entralgo. 7. New York. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. con el permiso de Dios. p. Darrel W. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza. Argerami. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. de la atribución médica del cristianismo. pp. 1971. cit. cit. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. O. Toray. Cf.(12) REFERENCIAS 1.. pugnando por ser la «octava arte». Bullough. Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. cit. la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII. tuvo también sus orígenes en la Edad Media». Algunos historiadores. Cf.

reproducido por un par de códices en forma de cruz. el más antiguo de la literatura médica hebraica. atribuido a Asaph ben Berachiach. y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació. En efecto. con estilo 16 . reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII. novedosos son el Juramento del médico soviético. que sostiene sólo con Dios. «Consilia es el plural de consilium. impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica. 6. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía. honestidad y respeto. en el marco de las virtudes de probidad. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda. con sus incipientes Facultades de Medicina. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). relativa a la práctica anatómica y quirúrgica. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311). su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo».. y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días.(4) El tratado De cautelis medicorum. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. por el médico hindú Caraka.se condensó en la cristianización del juramento hipocrático. prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales. y los más afortunados.) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. recoge el contenido de los anteriores. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-.2. Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia. contenido en un manucristo del siglo VI. en el de París. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica. Interesante es una cláusula. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. no obstante. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector. París y Montpellier. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales. En la actualidad. la clásica moral hipocrática del prestigio. comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente. Existían ya las primeras Universidades.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas. si bien no es formalmente un juramento. escrito cerca del siglo I d. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. el género consiliar». asimismo. guarda gran afinidad con el Hipocrático. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión.C. El Juramento de Asaph. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. Tratábase. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza. por tanto. en el corazón del siglo XIII europeo. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita). Librémonos de creer. de verdaderos ‘consejos’. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista. los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas.penal. de la santidad de la vida y del rol sacerdotal. después del Juramento de Ginebra. Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían. y los valores de la salud y la vida. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas. demanda por el honor. con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948. el verdadero Maestro. La Plegaria de Maimónides..

M.data del año 1140. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval. H. Historical Perspectives and Contemporary Concerns. R. 2. con lo cual. según Max Weber. tomado de W.(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. p. and William J.3. de 1215. añade irónicamente. son creaciones de la modernidad. en C. eran de dos tipos. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana.(10) REFERENCIAS 1. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina. doctor. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. «Codes of medical ethics». A. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos. I. C. por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes. Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media. W. como la de los pintores y otros artistas. «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos». y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. «Los juramentos 17 . haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno. sin embargo. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse. Arthur J. colegio y no gremio.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. Dyck. A.. 173-203. R. entre ellos la confesión sacramental. S. Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado. en Stanley Joel Reiser.(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. Jones. Ethics in Medicine.(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. antes de ejercer en forma independiente. S. principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio. en Encyclopedia of Bioethics. como es sabido. también prestigioso centro médico.(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV. Cambridge 1924. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. Gelpi y J. Burns (ed. El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. Cf. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. «no cambia realmente de oficio». como en el caso del examen de la orina o uroscopia. mientras que los colegios médicos. como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos. licenciado.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica. El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II. que conserva toda su frescura. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals». explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. 3. Curran. Cf. entre otros estudios D. La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos. ya que siendo removida la causa desaparece el efecto». idem. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico. Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics». real y no municipal. el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales). Konold. Rancich. cit. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que. pp. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt». promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. emperador del Sacro Imperio Romano. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales. 10. H. se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325). Cf. la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica. en una medicina profesionalizada de tipo gremial. Otro texto de parejo tenor. con el que comienza otra historia de la profesión médica. L. Mainetti. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno. New York 1978. R. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres. 162-171. New York 1977.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. op. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos.(8) 6. como el de Montpellier. Mc Kinney.) Legacies in Ethics and Medicine. de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. con la actividad artesanal y mercantil.

Morality and Money». diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. M. July 1988..147-150. véase D. 240). y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. Rancich y R. p. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad. 18 . Sobre este perenne problema ético de la medicina. 5.I. p. «Aspectos educativos de los juramentos médicos». Madrid 1950. op. Editorial. los cuales. 38-52. La Historia Clínica. Historia y Teoría del Relato Patográfico. pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». de no ser por la ayuda de la medicina. 7. Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero. en Encyclopedia of Bioethics. op. Amundsen. «Medical Ethics. Oct.C.. cit. unciones y fomentos. Bullough. 8. New York 1960. Laín Entralgo Historia de la Medicina. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. P. p. cit. Vem L. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. 9. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns).. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico.. A. Gelpi. cit. Cf. op. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista». idem. 239). p. 6. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. Jano. véase Albert Jonsen. quitan a éste todo mérito. cit. 15-16.pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote. op. y si no lo hubiese hecho. Karger. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». C. en Plastic and Reconstructive Surgery. diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad. y una actualización inteligente del viejo mito. Basilea. «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres. 1983.. 944. el de la moralidad y el dinero. 10.4. of.S. cit. pp. Laín Entralgo. «The Fall of Asklepios: Medicine. 68. p. N° Extra.. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina.

7. de su papel activo en la representación. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas. Romanticismo y Positivismo. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. Lo propio del bien es ser amable. Barroco. Frente al orden natural y al orden sobrenatural. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII.(3) Por este camino. El hombre.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7. el de la razón y la voluntad humanas.2. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas. mas no en tanto que ella 19 . cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. la historia y el arte. La legalidad de la ciencia. por un lado.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón. autofundante y autónoma. pues. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo. El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios. otra es la que parte de Kant. en un sentido o sentimiento moral. los derechos del ciudadano y la soberanía popular.1. El sentimiento moral se parece al gusto estético. acabado y perfecto (ordo factus). el vicio algo que desaprobamos. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. Toda la filosofía moderna converge. Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. como Fausto. maître et possesseur de la nature. en términos de la tradición. Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora. por el otro. un mundo por hacer (ordo faciendus). la fundamentación empírica. A partir del Renacimiento. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. fundador -como Prometeo. que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica. se reconoce en el centro del universo. etc. de la política.). la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. la virtud es algo que aprobamos. Ilustración. El bien y el mal. olor. luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social. la autonomía de la nueva razón moral. sabor. sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental.de un nuevo orden. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. como del mal ser odioso. El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos. liberal y socialista. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». teleológica o consecuencialista. económica y social. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. Junto a la teoría del conocimiento. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. surge un orden en construcción o social. creador de la ciencia y la técnica. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. y entre ética y metafísica. un orden inmutable y jerárquico. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento.

de la unidad de saber de dominio y poder político. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). junto al prestigio del saber (universidades. moral social o positiva y moral individual o autónoma. dos formas de moralidad. por caso). en primer lugar. academias. su programa ilustrado del progreso. sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse. teoría del deber. finalmente. el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón.(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo.) y en cuanto a mí. como para los antiguos. Homo Infirmus. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität. «Las fundamentaciones epistemológicas». dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. lo que cuenta es la forma de quererlo. la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente. IV «Antropología moderna». y establece los requisitos de la comunidad moral y política. Diego Gracia. yo trabajo para plantear. ni una opinión a sostener. en J.3. bajo un paradigma económico. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse.(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. La Plata 1983. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. Por otro lado. Mainetti. con su antecedente teológico Bajomedieval. y otra es por tanto la ética de la técnica.cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna. propiedad). se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo. Deóntica médica Deóntica o deontología. actitud esperanzada frente a la enfermedad. la Medicina legal y la Medicina militar. salud. pública y privada. la Iglesia y el Estado.. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza.. relevante papel o estatus y rol del médico. publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. pp. Gafo (ed. 53-94. plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos.(8) Tal el voluntarismo. José A. la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow. Junto a la racionalización científica. Quirón. es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. y la vida moral es como un negocio. REFERENCIAS 1. su expresión utópica renacentista. para el que coinciden ciencia y moral.(5) Frente al apriorismo ético kantiano. sino el de la utilidad y la potencia». de la ciencia moderna. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser. actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social. La racionalidad científica se aplica a la ética. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera. tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas. Cf.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes.(6) 7. La moral crítica de la modernidad. Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo. donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades. la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio». se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa. cálculo de intereses o aritmética de los placeres. Cap. moral y política. libertad. es un trabajo a hacer (. 2. estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. separada ésta del orden religioso y legal. entre legalidad natural y norma moral. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público.

demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social. sino muy principalmente para la conservación de la salud. de libertad de conciencia. el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera. Para Hume. por ejemplo en el tema de los derechos del hombre. Crítica. puesto que la belleza no son las proporciones.la Antigüedad acentuó la primera de ellas. y su realización social como división del trabajo. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber.1. Y es que no podría hacerlo. El problema moral. el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». 29). El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. p. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía. cit. ella depende de su efecto sobre nosotros. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina. cit. hábito o tenencia y producción. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». (Investigación sobre los principios de la moral. agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. moralmente neutro. sea en tu persona o en la de otro. Barcelona 1987. donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. aquélla tiene que legitimar su condición liberal. Todo lo cual. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. transcripta en nota 10. Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. véase mi libro La crisis de la razón médica. 9. servil y amoral. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad. 8.del Discurso del Método. A esta declaración prograrnática de F. Introducción a la filosofía de la medicina. del aire. op. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. Quirón. según vimos. 4. por A. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. emotivista o pre-racional de la segunda. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. la ira y la barbarie de Catilina-. puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales. 6. corno un fin. Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud. 5. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza.genética. y la condición subjetivista. y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu. que la percepción y la inteligencia aprehenden. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras. creo que hay que buscarlo en la Medicina. 23-60. o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales. 7. de los astros. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual. la indignación y la compasión por sus víctimas». sin que esto sea deseo de despreciarla. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. y que no te sirvas jamás de ella como un medio». Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad. y aseguro.. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. y acaso de las flaquezas de la vejez. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido. pp. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad. y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. «Supongamos -dice Hume. De aquí que el sentimiento moral de Hume. 3. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. p. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana. del agua. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. cit. y otro privado. definen el concepto griego de tékhne -saber racional. 10. De las tres notas que. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma. podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. que no hay nadie. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. el ejercicio de la mano por antonomasia. como Kant lo advirtió sagazmente. Del mismo modo. Vasallo. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. refractarios a las soluciones filosóficas». La Plata 1988. y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. ni aún los que la ejercen. pero no de su belleza. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera.(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. op.

un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo.(7) La ciencia en general. 1779-1789). que se inicia con la revolución francesa. La historia de la clínica -que. Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión. Frank. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX. Un siglo después Ramazzini.(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna. 1873). encarnación del héroe sabio y virtuoso. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública. que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. 1621-1635). El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. a su vez. ambas ejemplificadas en Sydenham.se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos. de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. sanidad científica con la estadística y la epidemiología. la docencia y la asistencia médicas. desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. como es el caso de la «política médica» de J. higiene social como medicina de Estado (el System de J. salud y enfermedad. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. la medicina 22 . como entre los pintores y los poetas. Sobre el valor de la salud para una ciudad. la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. el conocimiento sensible y el trabajo manual. De otra parte el movimiento social por los derechos humanos. medicina legal con el auge del poder civil (P. en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow). Zacchia. Frank. según ha señalado Gracia Guillén. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX.(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho. 1798). magna expresión del despotismo ilustrado. incluido el derecho a la salud. autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico.2. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo. Pettenkofer. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. y la medicina en particular. convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización.(6) Con estos cambios entre otros. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano. P. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa. Questiones medicolegales. fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. gnoseológico y axiológico. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza. destaca la importancia política de la medicina. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia.(4) Por otra parte. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden.(9) La clínica construye socialmente al enfermo. higiene y economía política (M. como la estudiara Foucault. P. El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. el espíritu puritano y burgués.(5) 8.

Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Por último. una moral de predominante autoridad científica y política. Cf. 3. José A. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. Gracia. L. «Introducción». Cf. el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica».. prominente médico judío portugués. Ed. en Encyclopedia of Bioethics. La disputa de las artes en el humanismo italiano. en Omar Argerami. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal. 2. También Gregory expone las cualidades morales del médico.reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos. atenta a la definición del rol y el ethos médicos.(12) REFERENCIAS 1. La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. Mc Cullough. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad. en su línea científica y política. Emilio Estiú. (pág. «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». respectivamente. 2. Cf. y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). 3. como el de Rodrigo de Castro (1546-1627). op. el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718). uno norteamericano y el otro inglés. D. y John Gregory (1724-1773). 6. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (. en particular la de los grandes filósofos morales escoceses. Cf. a juicio de Albert R.(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. de orientación profesional. El médico ya es caracterizado como gentleman. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. 952-954. 81-82 (traducción mía). Mainetti. sufrir la sequedad de garganta. insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». 8. 5. Quirón.. 72). su método y su fin. N° 4.. La literatura deontológica. París 1960. La Plata 1975. contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida. la medicalización o iatrogénesis somática.y negaron su valor como sujeto actuante». título de los primeros tratados deontológicos. el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. Discourse on the Duties of a Physician.). Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina. de Columbia. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). VII. de Edinburgo.3. Mano y Cerebro en la Grecia Antigua. VI. Cf. es la escuela de Viena. en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47. Descartes Meditationes de Prima Philosophia. si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. 23 . «Medical Ethics. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad. 4. aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus. pp. La Plata 1988. J. y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. «La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. D. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. Jonsen. sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna. por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales. como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta».) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas. pero eso no quita la dificultad. la religión y la ley. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed.. Mainetti. History of: Modern Period in Europe and the Americas». Gracia. Esboza las obligaciones generales por este principio. la Medical Ethics de Percival. no religiosa. Med. y J. Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. Este último. Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo. cit. La Plata 1976. A. Farrington. vol. cit. Quirón. B. en Quirón. Vrin. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo.. «La crisis de la razón clínica»). op. dos principios morales tomados de Hutcheson. En los artistas del Renacimiento. influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar.. La crisis de la razón médica (Cap. hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia». estando por ejemplo hidrópico. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. legal y sanitaria. Ibidem: Sin duda.

nacido en Warrington. Las responsabilidades morales de los médicos (trad. McCullough Etica Médica. bien que se trata de la felicidad eterna. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao).). es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social. 3. Reich (ed. desea ardientemente. después su bien social. a saber la de Teología en primer término. perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. Jonsen. después vendría en primerísirno lugar el jurista. 10. en su libro Lo que está mal en el mundo. C. Tom L. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas. en la práctica privada. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p. organizador hospitalario. el orden profesional va de la mano con la monopolización. en W. R. la colocación de las vendas por orden. 3 The Free Press. Lecanshire. el «esprit de corps» o solidaridad profesional. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?. p. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. porque él le conserva la vida.I. el paternalismo médico-paciente. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. 9.) Encyclopedia of Bioethics. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. Barcelona 1987. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza. y de Thomas A. como miembro de la sociedad. esp.1. Cf. la relación terapéutica. Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». descripción del tratado e interpretación del mismo. History: Western Europe in the Seventeenth Century». Al contrario. hasta entonces rivales. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional. éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . París 1955. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman.. está condensado este ideario del gentleman. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. McCullough. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians. Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal. y publicada en 1805. la de Derecho luego. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. Recogemos noticia biográfica de Percival. Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». 8. Buenos Aires 1987.) Labor. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado. sanitarista e ideólogo ilustrado. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester. porque éste mismo. 11. la preparación de los instrumentos. La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. Lawrence B. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores. según el instinto natural. Prólogo. En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. modelo de virtud y conocimiento. se iría a buscar al sacerdote. A. El método de la investigación (ed.. Kant Les conflit des Facultés. un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. p. cast. «Según la razón (es decir objetivamente). El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. Sebecck y Jean Urniker Sebeck. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival. Peirce. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos.C.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith.S. cirujanos y farmacéuticos. 37.7. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas. poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. esto es. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. que promete asegurarle sus bienes contingentes. New York 1978. mía). de España. Madrid 1987. Thomas Percival (1740-1804). 12. Vrin. puesto que nada percibe de tal dicha. 19 (trad. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. Sherlock Holmes y Charles S. y el servicio a los poderes públicos. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina. su saber y su moral. y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). Por otra parte. Beauchamp y Lawrence B. José Luis Peset. ejercerían un gran efecto sobre mi mente. «Medical Ethics. ciudad protagonista de la primera revolución industrial. el médico tendría para el hombre la mayor importancia. «Medical Ethics. estudió Medicina en Edimburgo. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica.) Paidós. 35). vol. 957-962. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary. la relación entre los colegas y la relación con el Estado. Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. E. expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología. El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo). y por último la Facultad de Medicina.

(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología. que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos. por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos. El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association. 3. consultas y secreto.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas.(6) El código americano.A. cuya proclama era «Every man his own doctor». como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. La base normativa del código americano es la misma de Percival.la profesión» frente a la medieval «ética de la intención». Respecto de su contenido. y la mayor parte de las siguientes. de autodefensa y utilitaria. varias veces reformulado. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente. con sus posibilidades y limitaciones. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. circunstancialmente en crisis. 1. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. (OMS. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión. que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica.3. revisada en 1975). 2. abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas. que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. organismo de las Naciones Unidas. queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos. 4. fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. en 1948. establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. van dando nuevo perfil a la ética médica. Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos. Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. este código de 1847 que permanecerá como prototipo. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964. las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico.2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría. y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. 5. y la Asociación Médica Mundial (1948). pues ella no es una moral en el acabado sentido del término. Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que. 9. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares». cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos. pero más estricta que ésta en punto a honorarios. revisada en 1968). la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa. Universalización o internacionalización de la medicina. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. inspiró muchos códigos nacionales. aparece claramente en la Introducción del código.M. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 . separándola de la medicina marginal. que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949). 1946). un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica.(4) 9. En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial. cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico. expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud.

Tealdi y José Alberto Mainetti. «Los comités hospitalarios de ética».. cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». Burns sobre la figura de Percival. S. La ética médica de Thomas Percival». la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. legal o individual. 227-255. el de producir una ética médica original. Asclepio 35.tología médica hasta nuestros días. Juan C. Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. Tealdi y José Alberto Mainetti. Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral.. Juan C. y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. as a branch of general ethics. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia.. Co. civil y jurídico. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral. de los médicos y para los médicos. que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. cit. de autoridad civil. cit. constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. London 1803. 8. 9. «Los comités hospitalarios de ética». Número especial dedicado a la Bioética. «Cree. no ya externa o prestada por la moral común. diciembre 1989. el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable. cuyos deberes suelen convertirse en derechos. they are identical with Medical Deontology . the rights of a physician: and. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». also. Thomas Percival. Del mismo autor. cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética. p.componen el quimérico rostro de la ética biomédica. Berkeley. tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. La ética médica histórica. la ética médica que evitar dos extremos. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. «Vita Física». cit. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo. y material suplementario. They comprise not only the duties. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons. es normativa y cada vez está más complicada con valores. R. y la médica muy en especial. «El orden médico. reeditada en 1975 por Robert. but. rnust rest on the basis of religión and morality. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. Diego Gracia Guillén. Spinsanti. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». «Codes of Medical Ethics». 2. of Califomia Press 1975.171. Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain. 4. op. se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra. Cf. si Minerva y Esculapio nos alumbran. op.. E. piadoso lector. como el Caribdis y el Escila. la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último. En suma. en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. Cf. la religión o el derecho. La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. entonces. Véase Spinsanti. 6. es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental. Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. 3. Los Angeles-Londres: Univ. New York 1975. «Oltre la deontología professionale». 7. cit. crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza». Huntington. y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. in Encyclopedia of Bioethics. a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. 26 . 162. op. Corolario. op. who has taken the most comprehensive view of the subject». Medical Ethics. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics).(9) REFERENCIAS 1. 5. el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. in this sense. en Corso di Morale. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. con introducción histórica de C. Por un lado la exclusiva moral del código. Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. «Medical Ethics. inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica.a terrn introduced by a late writer. sino trabajada internamente como laboratorio social. Krieger Pub. supra. apelando al privilegio terapéutico. Seguramente tendrá. Donal Konold. cit. 1983. Jeffrey Lionel Berlant. I. 150-153.

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
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dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
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el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
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6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
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en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina. Suicidio 21. 22. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-.2.7.responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-. leyes y casos 20.2. 22. libertaria y redistribucionista. y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos.5. 31 . La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria.(23) Por último. beneficio y autonomía.4. Prolongacion de la vida y eutanasia 20. 3. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. General 20. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad.4. Guerra 21.1.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos.3. Proyectos. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo. Personal sanitario 20. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21. Cuidado del paciente moribundo 20. por ejemplo.1. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica. de la cual. la malapraxis y el abuso de la seguridad social. acaso posmoderna. con niveles de macro y micro aplicación de recursos. LA MUERTE Y El MORIR 20. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia.5. General 21.3.1.4. En consecuencia.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado. Tortura 21.(22) Por otra parte.2. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir. Migración internacional de médicos 22. en el otro extremo. 1. Pena capital 20. 22.3. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. 1.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética. General 20. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica.5..19.2. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. Definición o determinación de la muerte 20. Proyectos. Autorización para la muerte de niños 20.4. a saber: la «medicina de la alianza».3.6.2. El primero ensayaremos aquí. Cuidado del niño moribundo 1.4.3. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología.6. General 20. Armas químicas y biológicas 21.2. donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina.1. la revolución biológica y la medicalización de la vida. La reproducción asistida. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. leyes y casos 20. el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo.6. libre y mixto. Tres figuras paradigmáticas. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20. calidad y responsabilidad. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder». Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. Alimentación forzada de prisioneros 21. por el contrario.2.1. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. tampoco conforma compren-derla como una rama. Asignación de órganos y tejidos 20. Educación sobre la muerte 20.2.5. General 20. Actitudes ante la muerte 20. representaría una nueva síntesis.3.3. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación. especialidad o profesión dentro de la medicina.(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto.5. 2. General 20. Familia 20. la bíblica de Noé. de principios y de resultados. aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. método y fin.3.4.

4. En el Tuskegee Syphilis Study. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. 113-130. Prometheus books 1979. Cf. Bioethics. ed. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. Humanhood: Essays in Biomedical Ethics. prejuicios sociales y raciales. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is. Rothman. ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica.como es ley dentro del matrimonio civil. Social Science Perspectives 32 . an evolutionary possibility and an ecological necessity. Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». Cf. El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. El «caso» Potter. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. también teólogo protestante. 2. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. en el Willowbrook State Hospital. Englewood Cliffs. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. 9.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. Hastings Center Re-port. pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. New York.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. 51. La Plata. Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. pues. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista.. en George Weisz. not only medicine’s ethics. 8. 3. 1990. Y. Cf. el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. July-August. el de Ramsey. Curiosamente. Cf. 2. en George Weisz. La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. «equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. caracterizada ahora por ser asunto de todos. 5. lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. es similar al de André Hellegers. Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. Bioética Fundamental: La Crisis Bioética. Quirón. 185-200. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. Van Rensselaer Potter. p. 6. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. «respeto» por las personas. ed. y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. investigación continuada hasta 1972. David J. Bridge to the Future. ELABE. Albert R. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. 1990. motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. la nueva etapa. José A. aunque su autor es un teólogo episcopal. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética. Cf. Daniel Callahan «A short history of Bioethics». Prentice-Hall. como «centinela bioético» de la medicina actual. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. New Jersey 1971. Mainetti. 10. if I read the evidence correctly. pp. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. Ambos inauguran. p. It is the third step in a sequence». autoridad incuestionada de los médicos. utilitarista y contractual. 1990 (inédito). como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». Cf. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». los principios de autonomía. 1990. 7. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral. respectivamente. Estas tres novedades tienen por fundamento. La Plata. beneficencia y justicia. Kluwer Academic Publishers. Dordrecht-Boston-London. En estos. but all ethics» Joseph Fletcher. a su vez. George Kanoti. respeto a sus derechos de saber y decidir). Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación.

reglas y casos o juicios particulares). 18. José Alberto Mainetti. como le llama Bentham. según se ponga el acento. Thung. by Leon Kass. 51-57. 24. Cf. pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. op. establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa. New York: Free Press-Macmillan. J. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. y What Kind of Life. 599-60 1. más allá del predominio entre ellos que motiva el debate. No. La Plata. filosofía de la medicina y bioética. Reich. Kimsma and Stuart F. 1. en Boletín de la OPS. vol. La Plata. 22. Cf. José A.(3) Utilitarismo. Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. 1990. 1984. Encyclopedia of Bioethics. La dicotomía teleología-deontología. 1981. p. vol. La crisis de la razón médica. Quirón. Mill (1806-1878). se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». José Alberto Mainetti. 25. The Limits of Medical Progress by D. «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». «Bioética y la justificación del derecho a la salud».Kluwer Academic Publishers. José A. y desarrollado por J. p. José Alberto Mainetti. 21. M. p. ed. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas.. 15. Cuadernos de Etica. Kluwer. Nros. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Warren T. D. Este argumento es muy antiguo. Encyclopedia of Bioethics. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio. ed. Callahan. 20. p. respectivamente. Reich.. veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. Quirón. introducida por C. Ten Have. en Renée Fox. Marciano Vidal Bioética. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). 1989. Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics». ed. 19. En su formulación clásica el principio de utilidad.. J. P & M 36. indiferencia o cobardía) del sujeto. 12. by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. («La Fundamentación de la Etica Biomédica». comienzo y fin de la vida en la del ’70. Hastings Center Report. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. p. en el agente. centradas en las consecuencias de las acciones.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso. junio 1989. Cf. New York (1979). el respeto a sus derechos y razones de justicia. Introducción a la Bioética. vol. en 33 . Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos. 1990. Hay algunos artículos también significativos. 5 y 6 Mayo y Junio. Cf. y el mal con el dolor o la infelicidad. 108. 13. 4 vol. «La revolución de Galatea». Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. presentado con ese nombre por J.11. independientemente de los fines y consecuencias. Nº 7. Cf. de lo correcto e incorrecto. en Concepts of Health and Disease-. Gerrit K.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. 1988. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud. 115-127. Cf.. 7-13). Y. aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica. 19. Tecnos. Mainetti. A Philosophical Study by W. Madrid. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad. Milano. Estudios de Bioética Racional. economización de la salud en la del ’80. De la misma autora. de lo bueno y lo malo. Hume (1711-1776). Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María.en la acción humana. 201-217). Essays in Medical Sociology. J. 17. Madrid. 1978. Mainetti. Simon & Schuster. Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. 1987. Spicker . Bentham (1748-1832). fue ya propuesto por D. 23.. Faces of Medicine. 1988. July/August. 14. Quirón. Encyclopedia of Bioethics. La Plata. 20. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). José A. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». Warren T. 16. 996. Finkelstein. ed. Mainetti. 1990. John Wiley and Sons.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. Broad en 1930. on Medical Ethics. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. ed. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A. Cf. 116. (p. van der Steen and P. Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. 1. 1989. Addison-Wesley. S. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». 1990. p. entre éstas dos principales. Cf. Introducción a la filosofía de la medicina. cit. principios. N. el acto o el efecto de la acción humana. y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»). 1. compasión o coraje) o vicios (a la inversa. Reich. Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. Cf.

es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza. consiste para Kant en seguir reglas absolutas. la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. mentir puede tener buenas consecuencias. son malas las derivaciones de la mentira. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas). La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad. como agente autónomo. por un lado. es decir. deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. de trato como fines y no como medios. lo cual es más bien al revés. esto es. man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. para maximizar las buenas consecuencias.. La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. La mentira tiene patas cortas. ahora bautizada utilitarismo del acto. sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. El punto crítico de este último. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. humana o social. como medios para alcanzar los fines de aquel. o utilitarismo clásico. del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas. el placer o la felicidad. o lógicamente anterior a. segunda objeción antiutilitarista. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta. Está también. vale decir inteligente y libre. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional.(8) La moralidad. reglas que no admiten excep34 . natural. que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-. en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. para las deontológicas (del gr. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. cualquier especificación del bien. que admite la existencia de otros bienes además del placer. Si la mentira es incorrecta. Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. los cuales deben ser optimizados. si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente. Como la ley moral es la ley de la razón. la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. Si en ocasiones. mandato o prohibición de naturaleza divina. Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista. es el «imperativo categórico». De tal manera se rechaza el hedonismo. Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales. lo único moralmente valioso en el mundo. al precio del sacrificio de un inocente. por ejemplo. Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo. pues. aún cuando produce más beneficio que daño. no podemos justificar su empleo con los pacientes. Así. fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. La noción de derechos personales no es utilitarista. fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. independientemente de. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. la idea de la «dignidad humana».el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. aquello a que los hombres tienden. en tu propia persona o en la de cualquier otro. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo. siempre como un fin y nunca sólo como un medio».(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista.y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. Está aquí. son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas. entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. aún cuando sepas que no puedes hacerlo). los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad. deben establecerse reglas conforme a ese principio. por contraste con la versión original..(6) Deontologismo.(5) Por otra parte. la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. una acción puede ser incorrecta. en general ocurre lo contrario. como personas. Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central. Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». sino «imperativos categóricos». más hondamente. Por eso. de la forma «debo hacer esto y punto». capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse.

puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas).(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. lit. Sin embargo. entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B. «no hacer daño»). puede ésta caer bajo una u otra regla. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. nunca se debe mentir. sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). Además. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción.ción alguna. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente. De acuerdo a cómo se describa la acción. en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. Para el caso del asesino inquiridor. Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor». Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. y la máxima de esta última no ha sido bien construida. como es el caso de los asesinos. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana.2. Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. Se debe prevenir el mal o daño.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo. Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social. Frankena(13). bonum facere. intención dañina. El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua. 4. en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas. 2. nadie creería las mentiras. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle. Aparte la cuestión de cómo se derivan. Beneficencia (del lat. al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente. ante lo cual es necesario la opción. ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. autonomía y justicia. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). Suele establecerse. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. non malum facere. 2. beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. En cualquier caso. Se debe remover el mal. y los tipos monista y pluralista.(11) Como ocurre en el utilitarismo. llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad. está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. Por ejemplo. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. lit. Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca. 3.(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados. Y ambos. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. siguiendo a W. de su prioridad y de su aplicación. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . Se debe hacer o promover el bien. pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. moralmente justificados pero no requeridos.

impulsos. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). a la que es proclive el utilitarismo. necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. capaz de saber y decidir. en consecuencia. que todavía se complica por el plano jurídico. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios). la de producir beneficio y la de evitar daño. sin duda. y el consentimiento presupone la libertad.(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático.Lo que cuenta es la libre decisión. en particular cuando el daño equivale a muerte. que siempre entraña daños efectivos o posibles. sin embargo. llamadas libertaria y racionalista. plantea cruciales cuestiones morales. lit. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía. económica. autos = uno mismo y nomos = regla. hábitos. no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. quizás el «pecado histórico» de la ética médica.derables para los agentes. y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública.(19) Por otra parte. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida». y no está sujeta a coerción externa o interna. Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía. No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. De ambos modos. como caras de la mismo moneda. la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica. por ejemplo).(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal. Para la ética médica. El principio de respeto a la autonomía es. el más difícil de manejar en la relación terapéutica. que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta. espada de doble filo. y la tradición angloamericana en materia política. La primera se asocia con Bentham y Mill. las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites. Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. es útil tratar juntos. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. sujetos comprendidos en la obligación moral). y la mera consideración economicista. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto). Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. la autoridad y la competencia sobre las decisiones.). los principios de beneficencia y no-maleficencia. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado. con sus fundamentos sociopolíticos. Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina. se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. Este último punto merece aquí una explanación. Ambas nociones. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista. Fuera de este orden moral. la autonomía como autodeterminación legal. el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva).(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. El de autonomía es. es indispensable un principio de balance o ponderación. originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 . legales y filosóficos. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia.(15) Autonomía (del gr. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. ética y legal. centrada en el poder. La violación de la regla de «no dañar». -no-maleficencia y justicia. debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno. uno de los más complejos conceptos morales. etc. Son aquellos el principio de doble efecto. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. y consagrada en el latinazgo primum non nocere. El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas.

que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento. iustitia. desde el nuevo orden bioético.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado. Asi. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente». desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo). en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. liberal y redistribucionista.UU. fundamento de la conducta individual y política. La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces. responsabilidad y calidad en la atención de la salud.(20) Justicia. 2) A cada uno según su necesidad. En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes. y la justicia distributiva. premio o castigo (lo contrario es injusticia. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear. injusto). 4) la justicia como bienestar colectivo. En cualquier caso. y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos. (del lat.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. libertarios. liberal y mixto. que enfatizan el uso mixto de tales criterios. 3) La justicia como igualdad social. en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica.vista moral (in extremis. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido. 4) A cada uno según su contribución social.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía. justicia representa la virtud común.tienen así una respuesta. las decisiones sobre «salvar o dejar morir». la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. que enfatizan los derechos a la libertad social y económica. lntuimos. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva. 3) A cada uno según su esfuerzo. ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 . El surgimiento de la bioética en EE. junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía. que regula los relaciones entre las personas. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social. beneficio o perjuicio. La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa.(21) Según la tradición jurisconsulta romana. 2) la justicia como libertad contractual. una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». que debe haber un principio válido de justicia. a fin de maximizar la utilidad pública y privada. En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. o al menos un planteamiento sistemático.(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. 5) A cada uno según su mérito. desde Platón. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. sea lo merecido. y utilitaristas. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina.

el contrato social o fidelidad. un caso privilegiado de mentira piadosa.(26) Hay. justicia. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). Ya se le considere o no una regla moral independiente. implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza). sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes). Privacidad y fidelidad son. D. los daños de referencia: no matar. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. las dos variables de la regla. no privar de libertad. respectivamente. En la relación terapéutica. de paso. derivándola ya sea del principio de autonomía. no causar dolor. el paternalista tradicional y el contractualista innovador. no romper una promesa. los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas. pues. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto». éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo. extensiva a la investigación clínica. salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social). La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica.se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio. la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. que los códigos de ética profesional.3. cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante.mendacidad). La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria. un aspecto objetivo o descriptivo (verdad . no calumniar. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. dentro o fuera de mi actuación profesional. A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema. veracidad y consentimiento informado.2. según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. sin adecuada justificación. La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. ya bien del de beneficencia y nomaleficencia. se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego. la cual debe ser protegida. por tanto. principios y reglas constituyen las guías para la acción. en virtud de su intimidad o identidad. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho). En los códigos de ética médica. tales como fidelidad a las promesas. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles. También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. Veracidad. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. en tanto ésta es prohibida. aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar.(28) 38 .(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. La confianza es un requisito de la relación interpersonal. desde los antiguos a los modernos e incluso actuales. por ejemplo. suelen limitarse a este nivel de las reglas. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad. no violar la ley. las cuales generalmente causan mal o daño. la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas.. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie.falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad . altruista o benevolente. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. por ejemplo el respeto a las personas o autonomía. Confidencialidad. honestidad y justicia. Obsérvese. la deontología médica en nuestro caso. no privar del placer. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. no incapacitar. requerida o permitida. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal. Tiene la regla. Más adelante reaparecerá el tema. que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial.

pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. el peligro de agresiones violentas. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica). La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita). fallo judicial en la Corte Suprema de California. no-coerción y competencia. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas. y otros para juzgarlo incorrecto. que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra. aumentando así. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio. de un dilema. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964). Se trata. lejos de disminuir. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. 4. mientras que la mayoría inocua. Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico.) la sociedad sería la damnificada. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. Sin embargo. 3.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado. la de la mayoría y la de la minoría. Revelación de la información. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. Competencia para consentir. Lo que considera la comunidad científica.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. En suma. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud. no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico. de acuerdo con la regla del secreto profesional.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica. 2. y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. Lo que la persona razonable desea saber.(30) 2. 3. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). en suma.estamos ante casos paradigmáticos. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. Consentimiento voluntario. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (. Pero además. adecuada información.implica. Comprensión de la información. una vez internada. efectivamente. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad. Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse. Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. apoyándose en argumentos consecuencialistas. La opinión minoritaria.4. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente. basado en la relación fiduciaria... Lo que un paciente personalmente desea saber. por el contrario. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. también cuenta con diversos estándares o criterios. al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes.Consentimiento Informado. 1978). En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía. se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. 2. 39 . La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos.

compasión). la clásica de la «ley natural». 1979. Agente (T. ed. James F. Medical Ethics. Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. 1989. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable. de la Virtud) 2. Asimismo. el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. James F. Luego de discutir el problema con los padres de la paciente. que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica. Juicios Ejemplo (tomado de M. Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. Reglas 4. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. pronóstico y tratamiento. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. compasión y respeto. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. 1. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente. que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. la poca posibilidad de un riñón cadavérico.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. Teorías 2. obligación). Principles of Biomedical Ethics New York. Temía que al saber la verdad. Beauchamp. and Childress. Después de pensarlo. Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno. Childress «The normative principles of medical ethics». pero sí su padre. como las virtudes del buen paciente (sinceridad. además. de carácter intermedio. decidía no donarlo. Veatch. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. 2. lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. Resultado (T. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber. etc. en Robert M. Dijo que ésto «destruiría su familia». que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. acaso el peccatum historicum de la ética médica. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta.(33) El paternalismo. Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. Su madre resultó no ser histocompatible. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego. J. Estaba bajo diálisis renal crónica. Se presumía. Cf.(36) NOTAS 1. en beneficio del paciente pero sin su consentimiento. Una tercera teoría ética. 3. en una reunión a solas con él. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. Bostan. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral. se decidió proseguir con los planes de trasplante. tolerancia y confianza). basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. equidad. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad. religioso). la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad. igual dignidad. Tom L. 2. la amistad o camaradería de sus términos. una singular y rica relación humana. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto. el encuentro de una confianza y una conciencia. un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. Bertomeu) 4. es actuar como padre (o madre: maternalismo). y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes. fundada en la philia. paradigma de humanidad. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. dos tipos ideales de responsabilidad médica. particularmente por el pronóstico incierto. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». Oxford University Press. 3. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral. respeto. deontológicas) 3. ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. Acto (T. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente..suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . Jones and Bartlett Publishers.Principios 3. probidad.

I. and Gert.. op. 7. a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace. Cf. 20. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres. en opinión de los demás. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. Veatch. and despite social changes. cit. Veatch. Culver. 1982. Cf. reparar y restaurar la autonomía del paciente. op.que rigen la vida moral. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. Principies of Biomedical Ethics. ed. lbidem. Ethics. cap. 1971). Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. A. cit. W. segunda edición. 11. 28. 30. J. Cf. Kant. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. 5. el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. 1984. Se trata de trazar un movimiento paralelo. en R. Tom L. Nozick. Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él. 6. Warnock The Objet of Morality (Londres. Hastings Center Report Jan. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». pero algunos son más iguales que otros». op. 1961) y G. Para que esta coacción fuese justificable. William K. hacerlo sea prudente o justo. pero el bien de este individuo. Cf. Los autores distinguen para los EE. la mentira tiene patas cortas. cit. prima facie «duties» de W. Cf. S. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. 14. 16. Cf. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. Methuen & Co. 22. 29.. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes. la Plata. 1986. 4. en Cuadernos de Etica Nro. Ross. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality.. Eudema. Cf. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. cap.. junio de 1987. Ross «What Makes Right Acts Right». Veatch. tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). como estado final u objetivo y como side cons-traint. 3. Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). Faden. 2-3. Cf. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. José A. Bernard Philosophy in Medicine. Esta son buenas razones para discutir con él. Jones and Bartlett Publishers.. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. individual o colectivamente. autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). Charles M. 24. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. 19. op. and Tom L. por ejemplo. sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor.. Cf.UU. J. Cf. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. Sobre sí mismo. Nos. lntroducción Histórica. sea físico. El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. New York: Oxford University Press. James F. «What Makes Right Acts RIght»./Febr. p. 8. He grounds it in the observation that generally good comes from being honest». Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales. Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros. 26. Veatch. Random House. 1966.. Principles of Biomedical Ethics. Hart The Concept of Law (Oxford. New York: The Free Press. a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. cap. 1989. 4. convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. D. cit. Cf. 4. cit. 25. en R. 5 y 6. Beauchamp. 15. N. Henry Sidgwick. op. su independencia es absoluta.. Philadelphia: Westminster Press. Jonsen. 3 «Valid Consent and Competence». sobre su cuerpo y su espíritu. En el tipo 1 de situación moral. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. op. Cf. intuicionistas de Oxford (inherentistas. Boston. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad. 41 . and Childress. El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. 23. cit. Madrid. en R. 1973. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». Véase J. Ross. «What Makes Rights Acts Right» en R. 1990. Childress entiende la autonomía de dos maneras. 1986. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi. en R. Joseph Fletcher. New York. The famous utilitarian. op. Siguiendo una distinción de R. Eric Cassell.es nacer como paradoja y morir como trivialidad». D. Englewood Cliffs. cap. Cf. 31. we must not overextend or overweight respect for autonomy». But that role requires a sense of limits. 13. ed. W. Cf. James Rachels. D. James F. Ruth R. 18. Quirón.. Buchanan. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics. no es razón suficiente. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Cf. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». 17. Cf. Katz. y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas. A History and Theory of lnformed Consent. cap. 2) La agresión física (battery ). 12. W. Allen «Justice: A Philosophical Review». Cf. Diego Fundamentos de Bioética. 1989. 114). sea moral. Veatch. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. Jay The Silent World of Doctor and Patient. James F.: Prentice-Hall. Mainetti. Childress «Autonomy». el individuo es soberano».: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). 108. cit. cit. defiende la autonomía en el primer sentido. 27. May / Jun. ed. Beauchamp. (Número especial de bioética). New York. Beauchamp. Gracia Guillén. ed. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. Para aquello que no le atañe más que a él. Ross) y contractualistas (John Rawls). Clarendon Press. Como suele decirse. vol. has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. Frankena. and Childress. José A. Mainetti Etica Médica.. 10. D. según la fórmula de G. H. 4. 1989. 21. Albert «Do No Harm» en R. Tom L. 9. ed. Oxford University Press.

independientemente de su capacidad de pago. 9. cuando la gravedad de la situación lo demande. como primer principio de mi ética profesional. Thomasma. En su sentido técnico o análitico. H. Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. 2 d edition. como corresponde a su «coming of age». por sobre mi interés personal. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo). op.. Belmont. For the Patient’s Good. Tom. sin coerción. la metabioética es un capítulo muy oportuno.. en un lenguaje comprensible para él/ella. de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. En reconocimiento de este compromiso. a mi paciente. enseño y creo. Eds. Contract or Philantropy». a excepción de existir claro. Estudio crítico. o el mío propio. 5. Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. activa y concientemente a un paciente. Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. Capítulo III: METABIOÉTICA 3.Patient Relation». 6. acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. Tomado de Beauchamp. Tristram. lbidem. 10. Englewood Cliffs. 35. 4. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. Wadsworth Pub. 3. Regents of the University of California.Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». Howard «The Phisician . 1987. David C. Prentice-Hall. 12. 8. 1988. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. K. David C.. Cf. Cf. Veatch Medical Ethics. 36. Covenant. y cuando la muerte es inevitable. chapter 5. y el de W. cit. Por eso me comprometo a hacer el bien. la bioética se hace cuestión de sí misma. Ayudar siempre. y Engelhardt. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo. New Jersey. 11. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación. 7. Mantener en secreto lo que escuche y sepa. Practicar lo que predico. decepción o segundas intenciones. y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente. Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo.1. F. D. 7/Junio 1989. Al parecer. Leroy Contemporary lssues in Bioethics. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón. José A. Edmundo y Thomasma. véase Clouser. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. en un sentido filosófico general.(1) Pero además. New York: Oxford University Press. Reading & Cases. May «Code. cit. en Brody. 34. Baruch A. Bernard Philosophy in Medicine op. Decided July 1. 425. brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo. en R. Charles M. L. la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo.32. como estudio crítico. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. 1982. 1976). aunque no pueda curar. Como estudio general véase Brody. Cf. Nunca actuar para matar directa. asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias. Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. 2. sociales o fiscales. y Gert. serio e inminente peligro de dañar a otros. 33. Veatch. Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política. Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). Bioethics. The Restoration of Beneficence in Health Care. «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». en R. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports. jr. «Models: A Critical Review and a New View». Co. se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 . Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. 13. Cuadernos de Etica Nro. y Walters. Pellegrino. Mainetti. Tarasoff V. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. en todas sus dimensiones. 3 d Series.

No menoscaba la importancia de un manual ya clásico.(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales. y la no-maleficencia a Gert». nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. y que no sirven de guía a la acción. que en ocasiones confligen. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . Por un lado resulta la ética filosófica..(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética.. a veces en conflicto. el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas. metodológico y práctico. particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país. rehabilitación del ethos -profesional de la virtud. inductivo e intuitivo. respecto de la praxis. Callahan. cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente. moral y político. la autonomía a Kant. puede oirse una letanía. tácticas y pedagógicas del paradigma. la justicia a Rawls. en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración. ni qué hechos considerar relevantes. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente. Según Clouser y Gert. quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica. El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual. pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»). la eupraxis como antónimo de malapraxis.(8) Por fin. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral. una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso». usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. ahora en su 3ra. justice. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina..(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología». Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación». Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda. secular y pluralista.. edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares. y del ethos liberal.(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos. científico y técnico. el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas. Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica).. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. la salud como bienestar y la medicalización de la moral. interdisciplinaridad. una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. ni cómo justificar su conducta. beneficence… autonomy. Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia».rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades. por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica.(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral.(2) Como en una nueva sofística.y la exigencia teorética y crítica.. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días. la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña. sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones.(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados.(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético. racionalista y analítica.. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética. del bios biológico. No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo..

con sus principios de beneficencia. entonces. sin tener en cuenta el principio de autonomía. la religión judía y el derecho romano.(16) 3. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica.se da entre las normas y los hechos.(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura. la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción. la revolución y el desafío bioéticos en América latina. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad. Se describe muy someramente. quizás a favor de la boga contextualista posmoderna. el enfermo y la sociedad). hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética. Y en el orden crítico. cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada».(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico. se han mantenido al margen del discurso bioético. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. En el orden reflexivo. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. según la influencia del relativismo cultural. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico. En segundo término. el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir. Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. La revolución bioética. normativo y aplicado. Sin embargo. La bioética como moral civil.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis). la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante.2. ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. En cualquier caso.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica.(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral. pues. con la impronta cultural de ese país. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral. un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere). Después de todo.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega. Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. En primer lugar. En el orden descriptivo y pragmático. la tradición ético-médica latinoamericana. y en particular la antropología médica cultural. distendido entre la especulación y la praxis de la salud.(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario. que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». Lo cierto es que las ciencias sociales. La tradición católica ha definido. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. la ética y el ethos médicos latinoamericanos.

Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral. Tras la fundamentación naturalista («es. metafísico y científico-. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. de la moralidad. más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses. pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). por un lado. las fundamentaciones idealista («debe.que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. teleológica o consecuencialista.(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico. economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética.(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso. por el otro. con acento en el bien común.3. Por otro lado. Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas. Por un lado. En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo. 3. La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. la buena sociedad y la justicia. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo). Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica. entonces. respectivamente. como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. Etica macro de la salud o sanitaria. lógica deóntica). M. una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética). el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno. tres formas distintas de racionalidad. y entre ética y metafísica. ni debe» = falacia positivista). la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social.ción del agente racional y libre en la relación terapéutica).(24) 45 . con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario. un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). la fundamentación empírica. hermenéutico y normativo). epistemología y axiología médicas. luego debe»= falacia naturalista). y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. otra es la que parte de Kant. tradiciones moderna y clásica. La norma dice qué se debe hacer. ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral. antes que en los derechos individuales y las virtudes personales. remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición.(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud. puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina. La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud. Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos.

correcta o incorrecta. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética.(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología. generándose un círculo hermenéutíco. La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal. L. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación». benéfica o maléfica.(26) La ética es relativa a la condición humana. de infirmitas o desajuste natural. N. o el estatuto bioético de la medicina. remite a una antropología filosófica. pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. La ética general. y la ética biomédica particularmente.4.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético. La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista. de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía. como dijo Herder. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo. Individualidad social es la humana. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. condición prima facie negativa. y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales. Warnock).es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad. en tanto somatoética o moral de la corporalidad. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia. la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral. El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo. raciocinante y libre es el hombre. Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa. y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad. G.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano. en suma la determinación del concepto de bioética médica. ajustado a su medio. Realidad personal. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H. así como ésta apunta hacia aquella. hay ahora una 46 .y se prolonga en la hermenéutica. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última. Hartmann). Hart. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón). título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina. en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica. Hobbes.(29) 3. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad. método y fin. sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. son normas de la vida que están en la base de todos los valores.

incluida la dosis masiva de ética. representada ésta última por la bioética. en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). el redescubrimiento de la ética de la virtud. mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía. según la tradición médica humanista europea y latinoamericana. El primero se ensaya aquí. DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética. entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida. es preciso fundamentar esta última. de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. hermenéutico y normativo. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. santidad de la vida y regla de oro. expropiación del cuerpo y enajenación de la salud. autonomista y social.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista. ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología. contraria y simétricamente. con su afección deshumanizante y recetas placebo. operativo y revolucionario. el ethos o carácter y la eticidad o institución. y con ello un ethos más universal.(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. de la filosofía de la medicina. técnico y pragmático. la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). encubriendo la deshumanización real del sistema. a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales. menos complaciente u optimista con el progreso. La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. epistemología y axiología médicas. El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. El normativismo sostiene.). El contraste entre la vieja y la nueva moral médica. paternalista y profesional. Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME).(32) Se trata. la práctica o moral. como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora. puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig. La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional. La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo. la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural.necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. la separación hechos-valores. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. en general. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. y la nueva moral normativista.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial.(33) 47 . la calidad de vida y la «regla dorada».

4. op. 3. del consenso o pacto estratégico. Mainetti. «The Normative Principles of Medical Ethics». (Bioethics Education: Diversity and Critique). Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. Maliandi. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. 8. like other forms of medicine. Cf. The Journal of Medicine and Philosophy 15. is a cultural system. Jonsen. «Practice Vs. cit. 18. vol. Cf. Medical Ethics op. 5. A. op. Etica del valor. Siglo XX. simbólico y metafísico. Philosopher Exchange 2. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». Feb. 1 Febr. 9. Jan/Febr. lbidem. 4. K. el de lván Illich y en parte León Kass). Dordrecht 1990. 16. Mario Etica y Ciencia. Callahan. 2. Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». 3. Etica del carácter o de la virtud. 3ra. lbidem «Introduction» p. Kennedy Institute of Ethics.UU. Nro. 1978. 230). Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante. Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. Quirón 19. Page Center for Creative Thinking in Medicine. of Cal Press. Cf. 1 Febr. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. José A. Mass. Cf. 21. 157). «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics». H. Introducción histórica. Etica médica. La importancia de esta ética del diálogo socrático. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». Diego. Arras. José A. y en particular para la praxis moral en el comité de ética. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. Georgetown University. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. III. 2. Buenos Aires. 2. 219. Bernard «A Critique of Principlism». U. que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. 87). History. discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). Arras. Barry «Morality and the social sciences» en G. 2. Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. 16. (The Journal of Medicine and Philosophy. Cf.S. la ética como teoría con aplicación. e. cit. caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. José A. Robert M. 7. elitism. común a toda «ética en comisión». a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world. Oxford University Press. La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría. snobism and turfism. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». Robert L. 5 y 6 mayo y junio 1990. («Philosophical Critique of Bioethics»). Cambridqe. el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). 2. los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. 4. La asignación de recursos («economización» de la bioética). Fundamentos de Bioética. «Philosophical Critique of Bioethics». Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». For the Patients Good.NOTAS 1. lbidem. Richard W. Richard A. 3. including its ethics. Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». también Lieban. 1990. 48 . Western biomedicine. Mclntyre. The Journal of Medicine and Philosophy 16. 1991). Green. 2. en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. 1991. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». en The Journal of Medicine and Philosophy 15. en Veatch. 10. Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente.. John D. III «Niveles de reflexión ética»). 13. Ronald M. 1991). cap. Cf. 1990. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. 11. 15. Pellegrino. 3. July/August 1990. Véase también Wear. La segunda premisa es tan crucial como controvertida. 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). Clouser. vol. James M. Hastings Center Report. p. Theory». Bunge.: Harvard Univ. Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter.V 22. Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico. W. Nro. «Bioethics Paradigm». argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. 108. 4. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana).. 5. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. Cf. racionalista. Kass. Berkeley. 221. 20. 1988. John D. La función del público en la toma de decisiones. 2. 6. This cultural system. narrativo (tradición religiosa. Ibidem: «In any event. Gracia Guillén. Wright. Cf. y la ética como práctica con reflexión. G. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica).A. V. merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. 1991. Mclntyre. Cf. cit. La decisión de este paciente es autónoma. T. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. 12. Hoffmaster. Cf. Por tanto. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos. Rather. Cf. Cf. Cf. en Bioética fundamental: la crisis bioética. Mainetti. especialista sin visión y moralista sin corazón. 15. pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. as well as actitudes. Cf. utópico. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. op. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». 17. 1990. número especial de bioética. 1988). the Amedcas D. Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. Latin America. moralidad médica clásica. 2. ed. Juan C. cit. vol. b) ética filosófica. d) ejemplos extremos y artificiales (i. Danner and Gert. 1982). Mainetti. Etica del deber basada en principios. bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. 1983. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). 23. 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. Press. profético (megaproblemático. analítica y decisionista. 1991 (cap. Childress. en The Journal of Medicine and Philosophy. en The Journal of Medicine and Philosophy. «Historia de la ética médica en América latina». de América». values and patterns of communication and social relationships. David C. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. VII «Moral Crítica»). Social Science Perspectives in Medical Ethics op. (Cap. cit. The Restoration of Beneficence in Health Care. Cf. Weisz. también Holmes. 24. Nros. HUGO). op. California: The Univ. cit. because such concerns are at the heart of the human component of health care.. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. 1983. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. c) eticista como ingeniero moral. la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. 1. León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. Buenos Aires. Quirón 22. 1. 14. James F. 1981). Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. 6. 19. p. New York. Edmund and Thomasma. por ej.

el método y el fin de la medicina). G. 442: «A naturalistic ethics. H. La Plata 1988. «Por cierto. 77-78). the keeping of promises and contracts. en Cuadernos de Etica Nro. op. in addition to having numerous technical problems. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. 1135. dominante en la ética médica más reciente. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético». prove that any version of ethical naturalism is true. abril 1991. or species survival. Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights.. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. human needs. número especial de Bioética). «Historia de la ética médica en América latina». epistemológico y ético (o. cit. 8. Clements. incorporated in a for-malist system. que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. Dic. Quirón. The Journal of the American Medical As-sociation. since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. Además de la ética sexual. axiología y conflictividad» (Quirón 3. Véase «Ethical Naturalism». respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo. «Medical Ethics Assault Upon Medical Values». podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. vol. Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. 26. 15 (Oct. Hart. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. Santiago de Chile. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». 2. Tealdi y José A.. desire. and a few others such items». 28. his ethical dilemma is clear. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy.physical vulnerability to assault. no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». Nros. will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. realizándose su ethos con contenidos cambiantes. disembodied patient. de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. 2da. Introducción a la filosofia de la medicina. Collen D. de corte naturalista. en Encyclopedia of Bioethics op. pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político. lt is also unnecessary». basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Mainetti. therefore. 21. según el objeto. any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. p.25. y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. 108. positivista y humanista. 31. cit. 30). Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. 1989. sino que «as long as the human nature displays certain traits. 1973). theft. en tal sentido. however. Pis Diez. intelectual capacity and strenght of will. Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. limited altruism and limited selfishness. lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. devoid of affect. en la que no se cumpliría la regla de oro. Vol. leave us with a desocialized. Familia. 1989. Sider. citado por R.. José A. Las ideas del Homo infirmus. agility. Ethical naturalism. 27. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. estado determinan la constitución esencial del hombre. 30. Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina». aproximative equality in physical strength. 1983). but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». 4. Quirón. en ibidem. También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. si se prefiere. Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí. La crisis de la razón médica. 33. «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system. life. Nro. 29. El siguiente pasaje de Gadamer. This does not. Por cierto. sociedad. These theories. Véase «Natural Law». Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. cit. 250. 2011-2015. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». 32. and Roger C. José A. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment. Mainetti. 1970) y «Medicina.. dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. Véanse. p. L. p. Trained to be accountable and partially responsible for that good. José A. p. claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. La Plata. Mainetti. 5 y 6. 49 . desde el punto de vista antropológico. Homo infirmus. Mayo y Junio 1990. ed. Buenos Aires.

se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética. Bridge to the Future (1971). a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979).U. de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética. Por otra parte. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear). fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972.E. A principios de la década del 70 aparece en los E. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario. dame el nombre exacto de las cosas. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. adoptan el cuño bioético. o 50 . también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución. una patente griega renueva a la latina.U. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. políticas y asistenciales de los E.(2) Sin embargo. las instituciones académicas.U. debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano. legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké. Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades.E. lengua de singular capacidad asociativa de palabras. la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional. En cualquier caso. biomedicina. incluso nominalmente. el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término. por un lado. a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978). The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics. la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital. y por otro lado. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética. la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo. durante los años 80. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké. Como Potter con su propuesta ambiental.U. Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente. la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina. particularmente en los países europeos y latinoamericanos. «ética» empieza a deplazar a «moral». A partir de entonces. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina.(3) En los medios intelectuales se advertía. Pero la nominis quaestio bioética. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad. el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación. Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. si proscribirlo es imposible. Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas. Después de todo. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible. pues en el uso de la filosofia práctica.TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia. Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional.

pensamos la bioética como biofilosofía.(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión. moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética. Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana. la polis. entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe). se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural. justicia). que vale la pena vivir. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad.(5) Ethiké procede de ethos.(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. vida humana con pólis. mayoritariamente norteamericana. vale decir en su fundamento o modelo conceptual. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega. pues conjuga antropología y política.la vida buena. 51 . con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser. con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana. proponiéndose alternativas. Pero la acepción de êthos en el griego clásico. Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. objeto de la política. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales.(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética. registran De nomine quaestio. historia o relato. que amenaza la supervivencia de la especie. Y ésta nos dice que bios es vida humana. hábito.. analítica. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral. desarmado). vivienda o morada -algo físico y no moral. método y fin. por ejemplo en Homero. y éthos = costumbre.(6) El latin mos. descalzo. distribuidas democráticamente para la humana convivencia. Muy pocos títulos en la bibliografía internacional. el escultor antropoplasta. es de lugar. con su teoría (fenomenológica. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo. de modo que su sentido no es biológico sino analógico. vemos en ella una manera de pensar y actuar. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. La propuesta del mito es auténticamente bioética. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras. Bioética es vida social (e histórica). para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología. bioderecho. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral. b) la invención de las técnicas. Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena. del que existen en griego dos términos. El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. que refuerza el sentido de propio o íntimo. El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina. la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo. y lo mismo que el latín vita significa biografía. En segundo término. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad. y c) la instauración de las normas.se inclina por un procedimentalismo. procura de un mundo habitable o una vida vivible.(11) En primer lugar. pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. En cualquier caso. provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva. cuyo discurso corresponde a la antropología. llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa.) de la vida. en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina. la institución griega paradigmática. don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. una epistemología y una axiología (agatología) médicas.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico.. pundonor. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre. ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre.es proclive a un fundamentalismo.(12) Por último pero en forma abierta. disposición moral. la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. biopolítica . costumbre y morada). Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre. Inversamente. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital.

había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. C. T. R. W.VV Dalla bioetica ai comitati etici. en L’Arco di Giano. 7. The Journal of Religious Ethics. Mainetti. p.The science of survival». también R Quattrocchi. interpretación ontológica y no moral del término ethos. A. cit. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. Maliandi Etica: conceptos y problemas. en Bioética fundamental: la crisis bioética. «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». pp. Quirón. Odile Jacob. Queré. véase la entrevista que con él mantiene M. de Occidente 1962 (p. 16. y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. Cf. J. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. 13. The scope of a consulting profession and academic discipline». Gracia. Hastings Center Report 23.. con Van Ressenlaer Potter. S. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. Building on the Leopold Legacy. V.» 6. New Jersey 1971. Cecchetto. Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). Englewood Cliffs. D. 9. en J. 1979:12. Cf. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». 10. 188-199. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica». 8. como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. Mainetti. 14. La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. T. J. ou biotós = no vivible. 1993. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers. en A. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. Cf. 1994. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. 3. Mainetti. 4. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual». El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H. Reich. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. Bioethics. W. El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. Milán: Ed. N° 4. es más usual en negativo. Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética.L’ envoi Recientemente W. Potter». 15. por tanto. L. Potter. May 1984. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. L’ éthique et la vie. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). Spinsanti «Incontro con VR. Bioethics 7. biografia. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. Bridge to the Future. insoportable. y en Washington D. J. Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). T. Potter. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». Michigan State UP. en rigor. 213. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. con referencia al libro de Potter. Georgetown Medical Center News. Buenos Aires 1991. 5. bioquímico celular investigador en oncología. 1988:80-81. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. Cf. Odile Jacob. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. véase también R. que vale la pena vivir. sino conducta del ser viviente. E. E. domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires). «La revolución de Pigmalión». 233-244. 1993. en Obras Completas Rev. cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina. En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. Sobre Hellegers. aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown. El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo. T. La Plata 1990. 2/3. el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética. Reich «How Bioethics Got its Name».(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. Pellegrino. A. con André Hellegers. Sève. C. 1975. Georgetown University. Quirón. «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». Pour une critique de la raison bioéthique. Cf. Universidad de Wisconsin. Bioethics. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es.A. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). R. París 1994. como zoé.(16) REFERENCIAS 1. 52 . 97-/107. «Ejercicios de bioética transcultural». en Bioética fundamental. Prentice-Hall. que avala nuestro escrutinio en la materia. 2. 7. Sobre el origen y evolución del término bioética. No 6 (1993). Biblos. 3:121. Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals».(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. pp. véase el reciente reportaje de S. D. A. París 199 1. «Bioethics as individual and social. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. J. 12. 1988. digamos. East Lansing. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». en Homo infirmus. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it». Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). 11. op. Sobre Potter. óv biotós = para ser vivido. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. La Plata 1990. actualmente reformulado en su Global Bioethics.(15) Sin embargo. Ancora. Branson. «La bioetica: storia di un progetto». vida orgánica. 32). La Prensa.

y con todo ser viviente que está con vosotros. la cultura de la tierra y el orden político planetario. y entrarás en el arca tú y tus hijos. respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza. cincuenta de ancho y treinta de alto. pues. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. De cada especie de aves. 1.. divídela en compartimentos. ganados y fieras de la tierra. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. el adánico y el noático. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad. Cam y Jafet. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán. «Esta es -dijo Dios a Noé. Hazte un arca de maderas resinosas. crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. 6-7 Alianza de Dios con Noé . macho y hembra serán. y cuantos vivientes están con vosotros. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». Hizo. aves. 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico. para que a ti y a ellos os sirvan de comida». que normaliza el bienestar. inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. para señal de mi pacto con la tierra. Engendró tres hijos: Sem.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo. Por el otro. Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. Cuanto hay en la tierra perecerá. aparecerá el arco. Por un lado. Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . todos los salidos con vosotros del arca. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. la puerta la haces a un costado. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. harás en ella un tragaluz. y con todo viviente. harás en ella un primero. La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. y es el libro de Noé. la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. Dios que todo en la tierra era corrupción. vale decir el temor. y voy a exterminarlos de la tierra. un segundo y un tercer piso. ausencia de una moralidad universalmente válida.representan la genealogía del nuevo orden de la vida.. y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. Viendo. y yo lo veré. la revolución biológica y la cultura medicalizada. Pero contigo haré yo mi alianza. ambos pertenecientes al Génesis.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». Génesis. y la calafateas con pez por dentro y por fuera. El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. la sobrecogedora. Noé en todo como Dios se lo mandó. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo. Estará el arco en las nubes. Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. Recoge alimentos de toda clase. pues. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». Házla así: trescientos codos de largo. de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. el deseo y el poder. y me acordaré de mi pacto con vosotros. Génesis. y cuando cubriere yo de nubes la tierra.(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé. y con toda carne.

y teme que se amoraten las carnes que él aprieta. Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. o la «nueva alianza» cristiana.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos. Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa. le adorna también con ropas los miembros. se colocó junto al altar. como si ella lo fuera a notar. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización. La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil. energía industrial y desafío urbano. zoológico y antropológico. Había llegado el día de la fiesta de Venus. golpeadas en la nívea cerviz. Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge. seguridad alimentarla. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca. abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. El rostro es el de una joven auténtica. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. y se enamoró de su obra. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil. le pone piedras preciosas en los dedos. vacas con amables cuernos recubiertos de oro. pax naturae tras bellum contra naturae.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos.(3) La alianza postula un singular progreso. y. el más celebrado en todo Chipre. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. según dicen.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel. ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. salvados por el favor de Dios. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer. y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. Todo le sienta bien. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. cuando Pigmalión. La primera alianza es por tanto ecológica. pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. la salvación de la especie humana junto a las demás especies. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. y viceversa. Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. y empezando tímidamente: 54 . vivía solo y sin esposa. un organismo en equilibrio paradigmático. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia. que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. Muchas veces aproxima a la obra sus manos.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica. y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». le pone un largo collar en el cuello. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno». el Diluvio Universal. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico. pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica. y ya le dirige palabras acariciantes. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio. y habían caído. y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. una renovada «filosofía natural». cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. civilizados y primitivos. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos. está muy difundida entre los pueblos antiguos. y humeaba el incienso. del pecho cadenillas. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas. después de realizar su ofrenda. diversidad biológica. paradigma somatológico de una ecología médica. mundo y Dios. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración.(6) 2. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre.

acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. inflamado de amor. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir. y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. En una segunda etapa. le acerca de nuevo los labios. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. y es el propio uso el que la hace útil. procrear y morir. y también con las manos le palpa los pechos: el marfil. labios al fin verdaderos. pp. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica. Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus.. según el esquema de P. esta última es vinculada al mal -lo sucio. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión. se ablanda. No por azar la revolución biológica. El tema de Pigmalión revelaría entonces. negar el sexo que procrea sin crear. sino también en el sentido de una transformación cultural. con el surgimiento de las grandes religiones. la estatua convertida en mujer. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. La áurea Venus. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre.000 años y en escala planetario con la civilización industrial. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana. e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. pues. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. entre el cielo y la tierra. a la vez que el cielo. la fecundidad y la vida. ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. Metamorfosis. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. En cualquier caso.y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea. como augurio de su favorable voluntad. La 55 . en el otro biología molecular e ingeniería genética). Pero este momento final es sólo el final del mito. contraceptiva y reproductiva. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’. dio ella nacimiento a Palos. Ovidio. Barcelona 1983. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer. que asistía en persona a sus fiestas. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva. va en busca de la imagen de su amada. y. comprendió lo que significaba aquella súplica. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta. que debe ser cultivada pigmaliónicamente. Brughera. según los argumentos feministas.«Si los dioses podéis darlo todo. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. Pigmalión. A la boda que era su obra asiste la diosa. Cuando volvió Pigmalión. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural. y oprime con sus labios. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal. lo sagrado y la sexualidad se separan. no pasar por la naturaleza que es femenina. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. a través del mito. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico. yo anhelo que mi esposa sea. al ser palpado. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros.309-311. en vías de nuevas formas de nacer. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. la sexualidad se identifica con lo sagrado. Ricoeur en su Symbolique du Mal. y entre tanto. a su amante. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. vio. antropoplástica o de Pigmalión.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito. el pecado y la culpa. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo.. de la cual ha tomado la isla este nombre». el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte. Desde Ovidio a Bernard Shaw. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica.(8) En el origen.

la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva. la psiconductiva. estudiante crónico recientemente graduado. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda. pero cabe una visión dramática de la misma. para todo ese mundo. que aquellas son la voz de mis ordenanzas. las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación. y murió en París en 1972. Piense que. me sustrae de la excitación y el desafío. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico. Jules Romains. La sátira tiene una referencia autobiográfica. Observe un poco aquí. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. con el cuerpo humano normal. Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina.medicina. que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. su primer oficio es recordar mis prescripciones.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule.. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). en algunos instantes. el monte Aligre marca los límites del cantón. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. en algunos instantes. como la predictiva. Knock où le triomphe de la médecine. Allá abajo. La primera vez que yo me planté aquí. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. a la vez omnipotente y crematístico. el 15 de diciembre de 1923. la medicina del deseo o pigmaliónica. esculpir o transformar la naturaleza humana.(12) 3. consecuentemente. apenas humano el que contemplabais. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. Y casi todas las luces me pertenecen. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. al día siguiente de mi llegada. como la de Tiegher. novelista y autor dramático francés. se constituye como un problema médico.(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . Gallimard. Y no le hablo de las campanas. a las que sois aficionado. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. en 27 tomos. en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado. la paliativa. Los no-enfermos duermen en las tinieblas. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées. Jouvet. en una población consumidora de servicios médicos. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina. renuentes a la atención de la salud. con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región. y que. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. sentía que mi presencia no contaba. Por la noche es todavía más hermoso.. de este costado. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. doctor Parpalaid. pp. cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana). doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez. La nueva medicina. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. a la edad de 87 años. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. entre dos partidas de billar. aspira a plasmar. no estaba demasiado orgulloso. Knock. Es un paisaje rudo. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. porque están las luces. pues J. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica». animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte. y si.(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923. a causa de la lejanía y del follaje. y gracias a mí un sentido médico. Piense que. La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina. No habrá dejado de notarlo otrora. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. van a dar las diez. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. París 1924. El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización. Están suprimidos. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L.

. Etica Ecológica. aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. Mainetti. pp. 2. José Alberto. positiva y existencial de la realidad humana. Prometheus Book. 1979. véase Barbour. vol. En primer término. Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. la medicina paliativa. en cuanto normativa normalizando. 20. profesional y político. la transformación tecnocientífica. Chr. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo. 18. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. 1978. Mainetti. en Quirón. sobre todo. Our Common -Future. «Bioethics as Cultural Phenomenon». 9. 1989. Frenzel. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad. 15. un ecosistema artificial. Luisa H. Buffalo-New York. de Villiers de L’Isle Adam (1886). 1992. Tealdi. Mainetti. Lash. José Alberto. de normal y patológico. le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. 7.A. cit. Cap. 10. The Culture of Narcissism New York. la medicina psicoconductiva. esp. 17. 57-69. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. en Bioética Fundamental. op. Mainetti. Warner Books. Preguntado acerca de cómo se encontraba. Medical Power and Social Knowledge. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. 15. 1980). bella pero tonta. Diccionario de argumentos en la literatura universal. E. solía responder X. 3. paradojales o indeseables.aspectos de la vida cotidiana. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries». La Plata 1989. pp. Cf. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. 13. añádase la reciente y popular de «muerte súbita».. op.(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico. Shorter. enero 1993. Gredos. una categoría nosológica de la medicina. New York. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B. VII International Bioethics Symposium. 14. si estoy bien. Cf. Trasiego 6. esto es. Ill-Health and Medicine. 1993. la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. Cf. 5-7. y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas. La Crisis Bio-Etica. La Plata 1990. en enfermedad. 1987 (Tras. pp. Philosophy Gone Wild. :1. entre otros. la mujer amada.. Environmental Ethics. vol. Fox y. Sobre el concepto de «medicalización». «La medicalización del lenguaje». 12. : 1. pp. U. José Alberto. Alianza Editorial. «La revolución de Galatea». si bien guardan entre sí unidad de sentido. una categoría ontológica del hombre. En la Eve future. 11. p. Turner. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. 6. San Francisco. cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». Holmes Rolston. remodeladora del hombre. El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. Sobre la relación hombre-naturaleza. Tokio.(17) REFERENCIAS 1. Sosa N. vol. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética». cit. NI. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. Juan Carlos. VII «La medicina moderna». Cf. New Brunswick and London. Conrad. Introducción Histórica: Quirón. 1991. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN. 5. introductora de este último 57 . cit. Friedson. La medicina desiderativa. pp. José Alberto. Cf. Oxford-New York. Biosfera 2. 8-13. Oxford University Press. La Crisis Bio-Etica. lan G. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. «Environment and Man 1 Western Thought» en W. reproducida en mi libro Bioética Fundamental. World Commission on Environment and Development. confundir las dimensiones científica y metafísica. Una humorgrafía de Quino. E. Vol. es decir. 14-24. 1989. «La medicalización de la vida». Septiembre-diciembre. una transformación social de la relación médico-paciente. Shaw. Sage. 366-374. Mainetti. Meyer. la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad. The Free Press. en Quirón 1984. 1987. véase. S. T. Madrid 1976. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca. en Bioética Fundamental. da cuenta de esa trampa de Knock. Foundation for Advancement of International Science. I. Bioética Fundamental. pp. véanse los textos reconocidos de Foucault. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica. 40.registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. Cf. «La revolución de Pigmalión». Libertarias. M. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. Abril 16/18. 8. José Alberto. Zubirí: «Me siento bien. véase de la abundante literatura feminista. 16. En segundo lugar. Madrid 1990. Cf. London 1987. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. Cf. NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico. B. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. Cf. Cf. 4. En realidad. pp. La Crisis Bio-Etica. de tal fenómeno.. «El dilema del diagnóstico». Womens Bodies. Etica Médica. N° 1. op. Mainetti.S.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». Nuestro Futuro Común. La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. Transaction Publishers.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». José Alberto. 50-54. sólo Dios lo sabe y se lo calla». Mainetti. es reemplazada por un autómata inteligente. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. José Alberto. 41-54. Madrid. Pis Diez G. A Social History of Women’s Encounter with Health. en Quirón.

el paciente y la sociedad. el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. Tres figuras simbólicas encarnan. la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos. a social transformation of the doctor-patient relationship. which has become a primary social good in the expansive economy of this time.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder. la segunda es Narciso. the third is Knock. though they keep a sense of unity among them. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. the second one is Narcissus. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad.(6) Como es sabido. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa. la «letanía de Georgetown». In the first place. vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. the dramatic character. Key words: principlism. the beautiful youth. and finally. multicultural. justicia. posmodernismo. el discurso. In the second place. Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina. para el caso el poder del discurso biomédico. el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. En último orden. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. La primera es Pigmalión. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands. autonomía.como protagonista de las decisiones terapéuticas. hacia los temas del poder. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». or medicine of desire.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. pluralista. estas transformaciones de la medicina hoy. La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. beneficencia. introducing the latter into therapeutic decision-making. a political transformation in health.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». justice. remodeler of man’s nature. Pygmalion. respectivamente. la subjetividad y la voluntad de moral. and within it they define the moral matter of today’s medicine. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico. Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual. no-maleficencia. beneficence and nomaleficence. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine.(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. who succumbed to his own reflection. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. The transformations of medicine. Principismo es un desarrollo filosófico racional. lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices. Complejo en el sentido genérico. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. la tercera es Knock. con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . no faltan críticas al mismo.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». deductivo. postmodern culture. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. are of three different kinds. autonomy. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia. The first is Pygmalion. una transformación política de la salud. en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. Palabras claves: principismo.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio. Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios. Pigmalión.

el artista que anima la estatua salida de sus manos. pero cuya forma definitiva es la vida misma. La medicina. como las medicinas predictiva. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. la diosa del amor. En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural. recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». Narciso y Knock. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética. un fracaso: la carne no es un material. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». procrear y morir. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. autonomía y justicia. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. consecuentemente. y al rol de la medicina hoy día. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne. como construcción no está mal. Beneficio y no-maleficio.(9) Pigmalión. sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. permutativa y perfectiva. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito.en el escenario posmoderno. psicoconductiva. consagrado al arte. conmovida por este amante tan original. por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente. Recluido en su atelier. trama y moraleja. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber.narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. esculpir o transformar la naturaleza humana. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental. o como una expresión de una elección individual y subjetiva. (Este término debe tomarse en doble sentido. aspira a plasmar. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. con su autotransformación tecnocientífica. sino una maldición». a la vez límite y norma. que comprende esta contradicción. en vías de nuevas formas de nacer.encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. con el cuerpo humano normal.(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales.(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico. resistencia a superar y modelo a imitar. La nueva medicina. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. Tres narrativas -Pigmalión. Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw.para abrazar la materia más noble del arte. esencialmente estéticos. la medicina del deseo o pigmaliónica. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad.(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. en último término un asunto de gusto personal). robótica). rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. pero como material.y se instala una medicina del deseo (que 59 . paliativa. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo. por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra. «Todo el cuerpo humano es así.

Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. De una parte. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales. gusto autobiográfico. siempre referido a la persona. Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. Sin embargo. quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto. legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida. fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social. complejo y dinámico. la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia. De otra parte. vale decir racional y libre.. etc.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática.incluye las medicinas alternativas). donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial. estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo. realce físico y mental. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica)...(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución. pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial. especialmente norteamericanos. que significa el nuevo nombre de la salud. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. Si el 60 . del desinterés por lo social y lo político. según decía Paul Valéry. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica. la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida. la moral del deseo es dudosa. Desde que empieza a circular el nombre en 1950. el progreso tecnocientífico. el ciego vate tebano. la ninfa Eco del mito). algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo. genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias. Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. después del ideal ascético protestante. sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza . eutanasia.(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. entre el individuo y lo social. única capaz de cualificar su vida de buena o mala. procreación asistida.es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna. la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea. autoritaria y paternalista. la cultura del cuerpo. ese «somatismo. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. multidimensional.(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. cirugía estética. que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas..(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. herejía del fin de los tiempos». la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico. la razón política y moral). De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico. Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida. La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo. Estaríamos en la era posmoderna.

viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. Confunde así. como el sufrimiento. tragicómicamente. en «enfermedad».principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina. Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. vale decir una categoría nosológica de la medicina. renuentes a la atención de la salud. nuestra humanitud. pero así también crecen los costos del éxito. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. en plena crisis de sus valores morales y financieros.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. La salud ya no es más privadamente pagada. Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica. en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio). De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio».(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran». representa dramática.compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales. presionada por el alza de los costos en el sector. objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio. con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región. El principio de justicia. La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista.es complejamente ético y económico. La medicina. en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. ¿puede la relación terapéutica. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. liberal y redistribucionista. sin evaluación axiológica del juicio clínico. más allá del facilista caveat emptor. La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923. de principios y de resultados. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. la salud es ahora cosa pública. que es una categoría ontológica del hombre. prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. estratégicamente. El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria. Knock. la dimensión científica con la dimensión metafísica. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo. con su triple dimensión científica. en una población consumidora de servicios médicos. profesional y política. Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. libre y mixto. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica. El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado». que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere). según la tradición jurisconsulta romana. la medicalización de la vida hoy. el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. la vejez y la muerte. la pieza de Jules Romains. La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. estudiante crónico recientemente graduado. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 . con niveles de macro y micro asignación de recursos. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. deontológico y utilitarista.

luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. Pero el dinero tiene también un lado oscuro. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. corromper. indispensable para la eficiencia económica y política. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual.de salud. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. si la sociedad está así atomizada en Narcisos. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. como poder del poder. incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. permisivos. cuestionado en su moralidad del posdeber. Lejos de ser el amo. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica. exigen un renacimiento de la ética.se plantea al interior de la revolución económica en medicina. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. en griego «esperanza») de un nuevo milenio. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. empezando por su humanitud. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. El dinero es un falso dios. a la vez pigmaliónico. atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras. ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?. la presión de contener costos y el afán de lucro. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular.(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito. 62 . Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. la ética misma concebida como una técnica. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos. la finitud humana. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. no confiable en su conducta existencial. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. ético y político. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda. puede distraer. una esperanza ética. El individualismo promueve valores hedonistas. con sus límites reales y posibilidades espirituales. El individuo narcisista. ¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. la eficiencia y la sostenibilidad. la atención médica consume más y más recursos sociales. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta. en efecto.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. lejos de ser virtud y autonomía. es un sujeto light. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. sociales y políticas de la actual medicina. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. el hombre es manipulado por la tecnociencia. narcisista y knockista. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. El discurso moral. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. distorsionar y cruelmente excluir. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. «El dinero motiva a la gente. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. Las mutaciones de nuestra época. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida.

7 (1). M. París. Quirón 1995. pp. 17:511-539. Hrsg. pp. Frankfurt a. P. de la época. idem. Alderson. pp 14-24. en Antropobioética. 17-29. March 1997. Barcelona. de la vida». en Bioética Ficta. 1991. pp.. Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. A.. Humanität. P. 1994.(editor). J. La Plata. Mainetti. más tarde. en Bioética sistemática. Gallinard. investigación de la legitimidad de un título o de un derecho.. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». J. J. La Plata. F. 44-53. la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico..(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. París. 1988. tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad. A. Genealogía significa historia (origen y evolución). A. morir». 115-137. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro.. 61-96. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. P. gerontológica y paliativa). pp. un duro patrón». J. A Question of Choice. Mainetti. 2nd edition. op. Cf. «La medicalización de la vida». La crisis bioética.. «Medicina y humanitud: sufrir. Mainetti. Cf. La Plata. cit. P. «El Homúnculo». J. de la Humanidad. Le crepuscule du devoir. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . Ashgate 1997. A. queremos que la vida sea romántica. 43-45. 25-41. Theory. Quirón 1994. F. 2-3: 195-216. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. en A. F. Dietrich von Engelhardt. 29 (2) 1998. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. Laín Entralgo. A. G.. 1982. Simón. 51-57. Wissenschaft. un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo. en Antropobioética. La Plata. pp. «Medicina desiderativa». La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. Splett. Cf. J. A. J. Manetti. 53-64.. del crecimiento. 453). London. Sidney. J. de la fuerza. A. La Plata. Lipovetsky. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. Ethics and the Limits of Philospophy. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. Drane. Williams. 1992. a veces. en Antropobioética. «Pigmalión o el deseo». Featherston. vol. Mainetti. Degrazia.. 1-13 Nietzsche. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». Oxford.. 41-61. J. el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. McGrath. 5. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative. «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. John Wiley and Sons.(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. 44 (4) 305-309. pp 99-119. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. en Bioética Ficta.. May. J. y legitimación. 1992.. cit. Salvat 1984. «Reforma y contrarreforma moral de la medicina». esto es. A. en Introducción a la Bioética. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. op. que imponen su propia ley. op. Quirón 1981. J. Mainetti. Véanse inter alia. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories. The Journal of Medicine and Philosophy. «El Golem». Buenos Aires. «Autonomía». and Childress.El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. pp. de la raza. en Bioética fundamental. Gillon. La Gaya Ciencia (Prefacio. cit. Lolas Stepke. sino de otra cosa. pp. «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions».. envejecer. 42-49. pp. el gran clínico de la cultura occidental. Principles of Biomedical Ethics. en Bioética Ilustrada op.. que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. Buch y J. cit. Antropología Médica. en el sentido excepcional de la palabra. B. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. R. «In Pursuit of Postmodern: An Introduction».U. «Narciso». Bulletin of Medical Ethics. «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna». Fontana Press 1985. pp. W. Quirón 1991. R. Cases and Specified Principlism». May:13-21. Quirón. D. que sea comprensible. «Money and the Medical Profession». La pensée éthique contemporaine. 23-31. Nicholson. Quirón vol. J. «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. M.. J. Kennedy Institute of Ethics Journal. pp. F. Chichester 1994. T. Louise Bogan 1. digamos de la salud. pp. La Plata 1993. Prestigio 1970. p. Quirón 1990. Mainetti. del futuro. Liliana Barletta). Medicina y condición humana en la posmodernidad. Russ. «La revolución de Pigmalión». Oxford University Press 1983. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. Mainetti. Mainetti. 2) trad. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio.(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. finalmente. Culture and Society. que sea soportable. pp. P. Technik. A. Dicho concretamente. en Bioética Ilustrada . el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo.F.

según la representación linguística.surge hoy un modelo humanístico o paliativo. La infirmitas describe una condición fisica o natural. En la experiencia vulgar -más o menos objetiva.(5) 2. la vejez y la muerte. es vista ella misma como una amenaza. el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario. a la postre somática. es el acto originario de toda creación cultural. Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. se articulan una visión histórica. De cualquier manera. Fiel a esta triple pauta-histórica. cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. la senectud y la muerte. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto. El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. hacia un extremo.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud. que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). respectivamente. hacia el otro extremo. En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. la vejez y la muerte. Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens. con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. la senectud y la muerte en la vida humana. hermenéutica y axiológico.-hablamos. Parejamente.al encuentro con una ética del cuidado. vivida y simbólica. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga. que vence cada día más amenazas. del dolor (y el sufrimiento). caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor». la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. la declinación y el final de la vida humana. la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario. también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento. otra teórica y una tercera práctica o asistencial.legítimo orgullo. Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O.(2) Así la medicina. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte». en tomo a ese algo que duele.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación.abordamos sucesivamente el estudio del dolor. la mortalidad (la condición de saberse mortal. confrontado al anonadamiento y el misterio). La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora. física y moral. el carácter de ser afectado. la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior). es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. por otra parte. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. más genérica que «humanitud». ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. revelando la 64 . por tanto. En el orden práctico. planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados. En la teoría actual. el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación. vale decir de la finitud humana. que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza. el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo. real y simbólica. base moral del cuidado). El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística.que intenta comprender la vulnerabilidad. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano. de padecer). apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión.(4) El problema de la humanitud. ontológica y axiológica.y el dolor sentido es inexpresable. La crítica a la empresa médica. teórica y práctica. De manera genérica.

«teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte. una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit.).(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). fisiológica o patológica del dolor. la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica.el dolor crónico se transforma en una epidemia. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. ahora. influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta. permiten concluir definiendo una fenomenología. filosóficas y teológicas. El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción). la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía. endorfinas. a la ontogénesis de esa relación no objetivable. más allá del problema del alma y el cuerpo. el azar o el reto. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda». Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. el código (procesamiento central de la información dolorípeta). por el padecimiento al conocimiento.(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. por último. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. una algología filosófica. ideal de la segunda la estoica apatheia. y no puede dejar de existir.vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico. En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor. médico.(14) 65 . La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor.(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural. de modo que la humanitas mora en el sufrimiento. literario. nuestro «dolorido sentir». etc. la prueba. sino que es más bien una percepción compleja. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial. éste es la «moral». consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano. político. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina. por la que surge la algología como disciplina científica. Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico. confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. la enfermedad. síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento. gira más y más en torno al dolor». Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. a la naturaleza finalista o no. fundamentalmente. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas). pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual.configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C). opioides internos y demás mediadores químicos). consigna de la primera fue pathei mathos. la experiencia previa y las emociones. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor.(10) Pero junto a la algología científica existe. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia. la utopía de la analgesia universalis. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días. e incluso una paradoxología. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. real y simbólica del progreso. la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral.(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno. dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. del dolor. religioso. el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas.

En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional. el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte. cirugía de cataratas.(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado. para nombrar unas pocas. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado. no hay cuidado sin cura. Entre las positivas señalemos la advertencia. No hay tal cosa como un curso vital humano «natural». La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida. senectud. madurez. conforme a la ley de la doble sobrecarga.(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad». sujeta a proteiforme interpretación. nuestra condición de Idem sed aliter.. a la vez tecnoética y ascética álgicas. la medicina del confort. y viceversa. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica.(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas.(17) 3.que están radicadas en el ritmo biológico. o acaso un renovado deber del arte de curar. que reúne ciencia y caridad. juventud. como la del centauro Quirón. una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia. real y simbólica. la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. el aislamiento y la complacencia. sino también cuando. sin duda. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social. del geronte y del moribundo. la categoría de viejo es irrealizable para mí. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico. Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor. origen real y semántica del acto médico. la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado. sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo». la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. habiéndose disipado toda esperanza de recuperación. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. No hay cura sin cuidado. motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo. y no sólo cuando ese alivio del dolor. por otra parte un tempo específicamente humano.conduce a la recuperación..(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). Se trata. La historia de Filocteto. Pero con todo ello. Ciertamente. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología. la comunión y la purificación. con innovaciones tecnológicas como audífonos. un doble desafío.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. irreductible al viejo modelo organicista. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). Pero má allá de esto. En tal caso Sartre tendría razón. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo. marcapasos. de la medicina actual. en cambio. La vejez La vida humana se configura como curso vital. el refinamiento. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej. la rebeldía. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica. Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. del progreso. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos. la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor.cual el alivio de un síntoma peligroso. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo. Pero ésto es. pues F. Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud. el mismo pero de otro modo. «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva. y en particular el 66 . epistemológico y ético. por tanto plástica y ambigüa. reemplazos de cadera. la edad es una categoría cultural. que cuida del enfermo crónico. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano. pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo. curarlo es matarlo). existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas. ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta. sino también elevar su calidad en la gente añosa. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor».

cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida. Estas teorías biológicas son. moderno y posmoderno de la edad. hipótesis de una «hormona de la muerte»). contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación. como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional. veneración sostenida en el Ancien régime. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad. la madurez. Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. de tejidos y aparatos. entre otras. y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida.fenómeno del añismo o etarismo.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo. celular.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. la pubertad. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer. al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. el de la senilidad o el de la serenidad.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico. o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores». la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. el del desinterés por las cosas. En cualquier caso. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación.(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular. previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX. También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. específico o programado. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo. lineal y recíclica.(26) Los filósofos como Platón. la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control. en aras de su comprensión «natural». los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista. acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 . Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. que sólo ve en ésta un deterioro físico. según pongan el acento en un determinismo genético.(23) Pese a su trágico destino. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos).(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano. Para la Antigüedad clásica. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. es el hombre. El mundo moderno. tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad. los carcinomas y las neuropatías. la de los radicales libres. en dos al mediodía y en tres al crepúsculo. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital.(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados. su télos o sentido. como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre. el de la improductividad.(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos. piel adentro del sujeto. privilegia la vida activa sobre la contemplativa.-correspondientes a los paradigmas antigüo. Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento. trabajo y retiro. la de las alteraciones en proteínas. Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). en contraste con el antigüo y medieval.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia. aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. noble y feliz. Hoy conocemos.

caducidad y mortalidad humanas. Esta condición finita. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. y por el otro se muestra necesaria. El primero es optimista. La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . como contingente.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre. apuesta a la «compresión de la morbilidad». la incertidumbre y la trascendencia del sujeto. comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía. la muerte es el misterio. parte de la vida. concretamente el sufrir. una mala calidad de vida y fútil atención médica.(33) Práctica Sociedad senescente. lo racionalmente incomprensible para nosostros. Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida. esta vez por la edad. aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. sobrenatural (Homo infirmus). esencial. la caducidad y la mortalidad. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte. este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina. En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. y otro humanístico. independientemente del vigor físico y la productividad económica. era del homo longevus es la nuestra.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. el llamado «añismo» o «etarismo». metafísico.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil. que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos. según una pretendida justicia intergeneracional. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada. cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. el envejecer y el morir («humanitud»). La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece. la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios. Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina. ajena a la vida. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. Para algunos. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos. por un lado. accidental. de crisis o rescate. a partir de entonces. En cualquier caso. que presencia una inédita explosión de la última edad. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. uno tecnológico o heroico. vale el argumento de un ciclo vital natural. en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos. un nuevo período se inicia en los años 80.(36) 4. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo. pero desde lo cual comprendemos la realidad. la ética hermenéutica y la ética narrativa. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. Para otros. un animal trágico. como el racismo o el sexismo. que son la antinomia (de la «realidad»). cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. La muerte El hombre es un ser limitado. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina. Como problema filosófico. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina. El segundo es pesimista. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación.

El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. Medicina 69 . la iatrotanatocracia. Un giro epistemológico.(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar.(39) Ph. porque esta es finita pero no finiquitada. total o parcial. Apropiación. «salvaje». «domesticada» en la Edad Media. la práctica y la institución médicas. restándole a ésta naturalidad. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. medicalizada. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético. 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática.(41) Definición. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica. los actores el equipo sanitario. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir.sentido a la existencia humana. sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte. el argumento la patología y las técnicas terapéuticas. o tanatoiatría. que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. Postergación. a las que denomina «la muerte domesticada». «la muerte del otro» y «la muerte prohibida». pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. Transposición. semanas o meses a lo sumo. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina. Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. a la muerte rechazada. «la muerte de uno mismo». ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. Fantasía postergatoria de la muerte. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica. La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro. prohibida en la sociedad contemporánea. basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. el «tratamiento» médico de la muerte. borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. eventualmente terrorífica y fuera de control. Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido.está dando lugar a la muerte rebelada. por conjunta patología y tecnología. Sin embargo. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina. el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana. traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo. promueve la mortificación de la medicina.para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital.(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. Esta experiencia perimortal. igualmente limitación y posibilidad. epílogo de un largo proceso secular. Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. Kübler-Ross (On Death and Dying. ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje». lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina. La medicina podría curar todas las enfermedades. Pero la muerte medicalizada. constituye una nueva epifenomenología tanática. al principio aparentemente dominada o acallada. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. Comunicación. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. incluso la última.a la presente «definición» de muerte encefálica. Nuevas formas médicas de morir. va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales. conceptual y operativo. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual. la «near-death experience». autenticidad y dignidad. Paliación. para la cual el tiempo es destino. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado.

La eutanasiología o agatotanatología. envejecer. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental. sino en primer término como acto personal al que se debe asistir. que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). Moody «The Meaning of Life in Old Age». Administración. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza. de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte. R.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética. Prometeo. su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral.(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. H. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud. New Jersey 1992. REFERENCIAS 1. La ética juridizada del final de la vida. donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi. y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia. Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos. A la inversa del otro héroe cultural. en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica. la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. eutanatobulia y eutanatotimia). En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. de la obiatría al medicidio. conquistando la muerte con su lira encantada. Jecker (ed. La vida del héroe es dolor. aquellos que ponen todo en cuestión. Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos. declinación y aniquilamiento. en mi biografía está también mi tanatografía. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. Finalmente. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. es tema del mayor interés público y privado. la medicina debe ahora procurar la muerte. no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. Como antes la filosofía. la historia de mi muerte. Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. 2. que lucha contra el mundo. personal y social. Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. Cf. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra.) Aging & Ethics. 70 . nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. cantando aún. Orfeo juega con él. Procuración. en N. consentida y sobrellevada (eutanatonoia. teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice.(45) Epicrisis Sufrir. hoy es la medicina «aprender a morir». una comprensión humanista de la mortalidad.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología).paliativa o del confort. La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida.se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales. Personalización. Con excepción de la Baja Edad Media. psíquicas y espirituales del paciente y su familia. S. Humana Press. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio. pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira.

«Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». Cf. pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento. Reichler (ed. 9. obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. Harvard University Press 1982). La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas. revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. 42. Británica. 8. en el 71 . En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). 199l). para que sea posible el dolor en general?». de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada. Broadbent «The Image of God. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón. ¿Cómo ha surgido. Allen Lane.Por haber intentado violar a Latona. tu. M. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer. más conocidas por eso como las Danaides. Man and World 10. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain». competencia tecnocientífica incuestionable. apuntemos D. Oxford Univ. Chile 1993. Max Scheler. The Ethics of Diagnosis. 1971). 6. Peset y D. 43.cit. el dolor!» (Campoamor). Benthall y T. (Ovidio Metamorfosis . ciencia-asistencia. D.Tántalo. London 1975.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. Oxford 1985. Hipermestra. el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). 1977. el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica. rescatada por la medicina paliativa. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. Para una estética del dolor en la plástica moderna. Chicago. 6. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. Les Editios de Minuit. eds. cincuenta hermanas que. op. L. está condenado eternamente. 15. la edad y el morir. como escribió Unamuno. París 1983. en correspondencia. Titio. Pero la capacidad de curar. Heidegger. D. 3. condigna humanitud de la humanidad. The Making and Unmaking of the World. Morris La cultura del dolor. García Lorca).3. por D. y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). 1992. 3946. 10. el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. Barcelona 1992). Press. Una bibliografía básica sobre la actual algología científica. . De la importante literatura reciente destaquemos E. or Two Yards of Skin». los cuarenta y nueve hijos de Egipto. Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?». a excepción de una sola. la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. Philosophy & Medicine 40. Pathology. 12. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. el paradigma científico de su interpretación. 16. remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. Language. Sobre el concepto de infirmitas. y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental.J. con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas. Scarry The Body in Pain. dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. cit. Véase O. Editorial Andrés Bello.85. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. hijo de Zeus y de una hija de Minias. p. en Cl. o vas en busca de la piedra o la empujas. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo. Gracia. Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. Thoght. o cura-cuidado. como antes Prometeo temporalmente. La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain». Con punto de partida en la investigación empírica de C. Polhemus The Body as a Medium of Expression. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. Hoy son mariposas negras». E. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. Bruguera. ningún agua puedes coger. en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). el opulento rey de Lidia. hijo de Eolo. Inc. un gigante peculiar. trans. Palliative Medi-cine. aunque ha de volver. véase J. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. es necesario comprenderlo». Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. Cf. trad. Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. Dios mío. 5. Dordrecht 1992). 11. 13. Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. 44. «What Are Poets For? en Poetry. Así lo vieron K. en 1988 Medical and Health Annual. Esta es la tesis de M. 14. Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press. Cf. 45. Kluwer Academic Publishers.Por haber intentado violar a Juno. medicina científica-medicina humanistica. y es el dolor físco») y O. Hofstadter. 4. Ency. en J. con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). and Diagnosis» (J. Cit. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. misión de la ciencia positiva. Morris. pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello». ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar.Sísifo. y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. 41. El hombre es un ser paciente. esp.Tántalo42. by A. (New York: Harper & Row Publishers.) Le corps et ses fictions. La distinción entre dolores y dolores así la señala A. Sísifo43. por ejemplo. Morris La cultura del dolor op.

hay tan sólo jóvenes y enfermos». Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo. R. 27. 38.cit. no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. R. op. Cf H. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). op.) La muerte en medicina. 1993. un ejemplo con E. 1993. La historia de Titono se repite ante nuestros ojos. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre».) Aging & Society (Humana Press. D. raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. Troquel. pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. 32. en T. S. Th. París 1940) y F. 7. Cf. más tarde. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. Quirón. la comunicación y la solidaridad. que sea comprensible» (Louis Bogan). es el de A. trad. Walters Contemporary Issues in Bioethics. Medical Humanitites Review. la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. R. en N. Cf. 1975. Moody «The Meaning of Life in Old Age». Es el retrato de los Struldbruggs. 11. de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. Aplicado 72 . Quirón 1979. «La muerte y la medicina». op. la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno». Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. Jecker Aging & Ethics. 1994. En Edipo en Colono. Cf. 96). D. que sea soportable. R.. cit. 23. Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. el joven y el viejo. Jecker (ed. Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. A. R. pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. S. 81-82). Quirón 1980. op. Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. Cf. ed. Cf. 22. para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta. en Estudios bioéticos. of Cal Press.: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. 26. Indiana University Presss. H. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». 10. cit. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. declinar y morir. En Gulliver’s Travels.influyente libro de N. Barcelona 1984. Swift. Lavelle (Le mal et la souffrance. 25. 4. Beauchamp y L. 17. 6. Ambos. en N. Jecker (ed) Aging & Ethics. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». el agente y la herida. J. p. 1. 39. Beauchamp & L. Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. en Estudios Bioéticos. S. op. proporcional al número de años que tienen. Cf. A. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. Univ. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. S. S. Bajo el impacto de la televisión. Wadsworth Pub. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. 28.) Aging and Ethics. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. Daniels («A Lifespan Approach to Health Case». 1992). 4ta. op. Th. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» . cada generación está destinada a crecer. 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. L. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor. Caplan «ls aging a disease?». L. que ya no hay jóvenes y viejos. S. 24. 31. 1993. Mainetti (ed. 18. 37. Jecker (ed. Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T. Baltimore/Londres. Buytendijk (Teoría del dolor. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana.. Sobre la filosofía analítica del dolor. vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. 34. Como observa H.. Cassel and B.. adquieren una palidez. op. P. El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. cit. Quirón. Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». cit. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. 35. Cf. Quirón. R. Ambos. «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés. 29. J. puesto que las historias de vida. 24. Esposo de Aurora. 4. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes. «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. vol. No5). L. Salvat. 1984). debemos respetar el medio ambiente. Jecker Aging and Society. P. cit. en N. Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine». 1992. K. vol. 33.. y ser reemplazada por otra generación. Cf. 21. que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice). J. 19. L. tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad. Quirón. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. Walters Contemporany Issues in Bioethics. Cole The Journey of Life).: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. 36. este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. vale decir una ética de la virtud. Belmont 1994). con N. Buenos Aires 1965). op. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. cit. Ch. cit. No 1. en N. La Plata. 1994. 20. pero para su espanto. Moody «The meaning of Life in Old Age». El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica.: «Al principio queremos que la vida sea romántica. Plon. Chicago. cit. La Plata 1979. Cf. R. H. Jecker and D. La Plata. operatividad técnica y legitimación normativa. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. son hoy afectados. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. 30. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». de J. J. Entre nosotros merece destacarse J.) y D. L. esp. The John Hopkins University Press. Además de las deformidades habituales de las edades extremas. la jornada de la vida). Noddings Caring: Berkeley. Hastings Center Report. Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age». finalmente. vol. L. Beauchamp and L. op. No 2 (Comentario sobre el libro de Th. Moody (Ethics in an Aging Society. en T. Moody en Ethics in an Aging Society. la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. Moody Ethics in an Aging Society. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). pero no en la forma utópica imaginada. ed. Manzini. Co. El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N.

La muerte en medicina.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo». replanteando su estatuto ontológico y axiológico.(9) A partir de Husserl. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea. La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual.. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria..40. y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar. y principalmente francesa. como los trasplantes de órganos y tejidos. Ricoeur. Nietzsche.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma. con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene. Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas. y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. D. una serie de pensadores (Schopenhauer. Pero quizás. J. Pero más allá de su probable licitud ética casuística. debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano. 45. 1. autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». Bergson. 18. 42. A. cit. propiedad y responsabilidad humanas. clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura. como lo iremos viendo. Ovidio. fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología. Merleau-Ponty.(10) 73 .(1) La fenomenología. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie). desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio. 44.). no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio. Mainetti. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable. Cf. Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera.). 43. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7). que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización. la nueva ética de la vida. la filosofía contemporánea. 41.Oh dioses. Feuerbach.. Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo. a la vez biológica. Lévinas. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. J. Cf.(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. Callahan The Troubled Dream of Life. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética). luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro. entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. pues cultura del cuerpo es la nuestra. ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad. op. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa. Sartre. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia). terminológica en alemán.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. ésta se vuelve contranatura. Quirón 1987. Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera. En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones. Living with Mortality. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética. capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia. la donación de gametas y embriones o la intervención genética...(6) Husserl introduce la distinción. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología). experiencial y culturalmente comprendido. sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». Simon & Schuster. Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). A. Maine de Biran. New York 1993. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia).

a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11). que no se conforma. en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo». la donación de gametas y embriones. de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia.(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. social. Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica. la condición humana deja de ser una realidad irreparable. desde el punto de vista científico y tecnológico. los trasplantes de órganos y tejidos. Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia. los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos.Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. También por alguna de sus consecuencias.(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo». Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo. en ciertos aspectos.biogenética). pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual. La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida. y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares). Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo. remodeladora o recreadora del hombre.(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. como creía Chesterton. y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo. procrear y morir. biografía. gametas y embriones). Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 . Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla). política y cósmica.(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano. familiar. y la disposición de productos somáticos (sangre. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo.(12) Por otro lado. como cabellos. cuerpo propio y cuerpo ajeno). Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos». Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad. refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria. venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente. separados y heterogénos. aunque de distinto signo. Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales). uñas y dientes). Pero ya una medicina sustitutiva. cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo. su nueva fábrica biológica y social. El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo. Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas.biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. sustantivamente irreformable. como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales. En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer.(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa.000 años y en escala planetaria con la revolución industrial.

propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). Estos son dones vitales y de filiación.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas. objeto reemplazable. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo. la reproducción asistida y la ingeniería genética. el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. el derecho romano y la religión cristiana. así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. y por tanto violable y alienable. y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. Mauss «Ensayo sobre el don». de ovocitos en la FIV con donante. lazos de sangre. etc. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. que conforman un rico repositorio fantástico. de embriones en la FIV con transferencia de embrión. especialmente en Francia. y el mito del andrógino según Platón. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas. El bioshopping comprende células. el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito. en principio inviolable e indisponible. distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy. Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo. personas y cadáveres. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. Locke y D. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío.(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano. sin objeciones morales ni inmunológicas. partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos. en la antropología digestiva (canibalismo). provenientes de embriones. dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios. uñas. y que perdura hasta el siglo XVII). socialismo utópico y positivo). de recibir y de retribuir. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. vendible. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo. en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. Entre las segundas. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. recopilación de datos e información (screening genético. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. HUGO).(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega. vivido y representado rememoran el célebre texto de M. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo. ablacionados del cadáver o del vivo. placenta. No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. útil o instrumento. de anonimato y economía moralmente neutrales.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas. embarazo y lactancia). tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. Es larga la lista de trasplante de órganos únicos. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. valor vital y recurso exótico. la sociedad es 75 . Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J. la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). Se explica entonces la Pandora del don. Dicho modelo antropológico. médula). regulada por las obligaciones de dar. fetos. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros. Entre las primeras.(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. de investigación. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender. La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho. con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto.

op. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. Madrid 1989). vivido y representado o simbólico. en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida. Era en 1926. en Estudios Bioéticos. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. Mi cuerpo-tuyo. Sève (Pour une critique de la raison 76 . cit. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. La Plata 1972. op. con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental). en la experiencia singular de la maternidad. 3. 9. Mi cuerpo-anónimo. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. a una resurrección de la carne’. p. The Hague. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. J. 14: 3-4. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. y J. materia . Un reciente y debatido capítulo de la bioética. fenómeno y misterio del cuerpo humano. fenómeno y misterio del cuerpo humano. y así tiene su extensión. La Plata 1993. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo. Mi cuerpo-especie. Véanse. alma.la propietaria del cuerpo. sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas. urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética. «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. en Introducción a la bioética. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal». Mainetti Realidad. La Plata 1987. op.. en el exquisito cuidado de la salud. y la participación como solidaridad social. «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. en la arrolladora vigencia del sexo. P. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. Remito a mi libro Realidad. vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética. 1964. The Problem of Embodiment. espíritu». según dijo Spinoza. nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. que es violable pero no alienable. Con razón denuncia L. no sólo los europeos. éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales).(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. II. Mi cuerpo-otro. donación de gametas y embriones e ingeniería genética. Teoría actual. Como afirma Ricoeur (cit. P. 4. op. A.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. Chr. véanse R. A. Cf. Laín Entralgo. La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte. en la donación de órganos inter vivos. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta. en la cual entran sus propiedades materiales. REFERENCIAS 1. no vendible en cuanto bien público o común. en las manipulaciones reproductivas y genéticas. en el hipotético trasplante de cerebro. Warner Books. Zaner. Sesenta años más tarde. A partir de Hegel. en la disponibilidad cadavérica. «específica». que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico. Respecto del patrimonio genético. 103. frío en los pies. Lash. J. «interpersonal». «Las diferentes regiones de la realidad». de mil distintos modos. se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. Mainetti. Quirón. 11. (Espasa-Universidad. A. cit. Por todas partes. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. A. la autonomia como lógica del mercado. tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo». en tantos y tantos rasgos más de la vida actual. material descartable por sus partes y funciones. y J. La Plata 1993. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica. Realidad. y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger. 1913). en su libro El cuerpo humano. cit. 145-146). J. dejando de lado su relación con la ciencia». a partir de Nietzsche. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. por Laín Entralgo. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. Quirón.(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. Bergson y Husserl. cit. fenómeno y misterio del cuerpo humano. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. The Culture of Narcissism. inter alia . Laín Entralgo. y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. Para el caso de los trasplantes. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. Por otro lado. 10. Quirón. New York 1979. 2. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . Martinus Nijhoff. 8. cap. Mainetti «Filosofia del cuerpo». Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. Cf. 5.. 15-16). Quirón 1983.‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. Mi cuerpo-yo. Más acá de mi cuerpo objeto. Quirón. avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. Mainetti «La revolución de Pigmalión». A.. El cuerpo humano. el de la propiedad corporal. en Estudios Bíoéticos II. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas. 1°. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal. 6. véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega». 7. Cf.

A. Poco se ha investigado la experiencia del cuerpo propio en estas referidas situaciones privilegiadas. Quirón. Henry (La barbarie. 27.. Five Bodies. Oct. Quirón. Parizeau. F. la fantasmatología y la fisiología intercorpóreas revelarían la «pulsión de muerte» del «conócete a tí mismo» (Narciso). Sudamericana. puede obligar a una madre portadora a entregar su bebé). véanse L. Una nueva Anatomía. París 1994) esa actitud fenomenológica de rechazo a los saberes objetivos y su sólo atenimiento a la subjetividad como la realidad. op. pérdida definitiva. prefacio de C. E. y que es parte de las conclusiones preliminares de un estudio multicéntrico en la Comunidad Europea para generar elementos de fundamentación de las nuevas legislaciones bioéticas. «Problemas en torno a la propiedad del cuerpo humano». Vésale La fabrique du corps humain. véase D. J. Sindino). La Plata 1993. Feher (ed. París 1991. op. Por ejemplo. biojurídicas y biopolíticas. Mainetti. Algunos estudios recientes sobre el cuerpo humano por parte de las ciencias sociales empiezan a prestar atención a la novedad de la revolución biomédica y sus implicancias bioéticas. J. The Journal of Medicine and Philosophy (vol. H. Madrid 1991.delà de la symbolique du don et de l’óperativité du marché». Miller. P. por ejemplo el enajenamiento del cuerpo en la maternidad. M. Piossek Prebisch. Mauss «Essai sur le don. Edition Actes Sud Inserm. 25. U.. H. en Estudios Bioéticos II. Kant se pronuncia sobre la inmoralidad de la comercialización del cuerpo humano: vender un diente para implantarlo en la encía de otro constituye un suicidio parcial. J. Ed. en Aislamiento y Comunicación. 77 . y J. Estos trabajos se publicarían en Philosophy and Medicine y en Social Science and Medicine. Cornell University Press. cit. que para pagar la pensión de la pequeña Cosette vende sus dientes y no ya su leche. Odile Jacob. A. 1987). 18.12. 13. esp. y en particular G. Queré. op. además de «explicar» los posibles significados latentes de la experiencia del cuerpo con las nuevas tecnologías biomédicas. Forme et raison de l’échange dans les societés archaïques». Pour une critique de la raison bioéthique. Nietzsche y W. 1990). Ambroselli. indisponibles jurídicamente (ningún contrato legal. J. Mainetti «La revolución trasplantológica».) Fragmentos para una historia del cuerpo. M. don et partage dans les techniques de procréation médicalement assistés». De Boeck Université. cit. Cf. respectivamente. en Introducción a la bioética. Véase L. bioéthique. en el sentido estricto del término latino. Dordrecht/ Boston/ London 1992. J. «La revolución de Pigmalión». Cf. Sève. 20. En relación con el Programa Genoma Humano (HUGO) se ha planteado la tesis del patrimonio genético de la humanidad. En su Metafísica de las costumbres. Ithaca and London 1985. La Fausee Monnaie. cit. en particular C. Arles 1987 (edición bilingüe latin-francés. 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