C

Q

OMPENDIO

B

IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

Q

Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

2

PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
3

la ética sin la ciencia es vacía». En cambio. éste tiene la capacidad de producir algo. La regla de oro del cuidado terapéutico. se deriva del principio de la necesidad natural. Por este costado del obrar o la acción. fue una creación del genio helénico. pp. sino el saber en uno de sus grados superiores. se basa en la virtud. la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium.. Diego Gracia Guillén. de la que el «arte de curar» fue paradigma. 37-39. la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. ya por la vía del formalismo kantiano. y que por tanto no debe hacerse. Para 4 . y tiene la radical limitación de lo no factible. el justo medio entre dos extremos.la palabra tékhne no acentuaba. Cf. pensados por el griego en inescindible unidad: el saber. es decir. a diferencia de los que se hallan en el animal. REFERENCIAS 1. Historia Universal de la Medicina. 2. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. tal en parodia kantiana la nueva divisa. «En él -escribe Emilio Estiú. pudiendo no haber acontecido. Universidad Pontificia Comillas de Madrid. S. lo que sí puede y debe hacerse. en suma. viciosos ambos.15.A. regla y hábito o aptitud de producir. no hay hombres malos. Tomo II. sino por ignorancia. la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos.(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina.(7) En conclusión. 1.(11) El ordo naturae. La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. José Lasso de la Vega. el ámbito propio aunque reducido de la técnica. «Fundamentación de la Bioética». los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden. a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. la práctica y la experiencia. sino un saber-poder-hacer (lógos. Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. «Favorecer o no perjudicar». y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. Hay. p. dice un escrito hipocrático.(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles. uno por exceso y otro por defecto. ya por la del empirismo utilitarista. de lo posible o factible.ético. saber justo de lo que puede hacerse. y abre otra gnoseológica y crítica. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. aquello que acontece casualmente. cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar». y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo. Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. la tenencia y la producción». Salvat. La situación clásica de la ética.3. en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. héxis. «Pensamiento presocrático y medicina». El nuevo escalón de la reflexión moral. Barcelona 1972. moral y arte). el carácter activo y operante de una ciencia natural. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. no tiene retorno al naturalismo ético. Ésta es mímesis. ora necesaria (anánke). y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista». imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego). que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer. se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. en Javier Gafo (Editor). poietiké). Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía. sino sólo ignorantes. doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica.se recorta la ética sobre la idea de la técnica. La conducta del médico. pues. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza. puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua. como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. con saber o conocimiento de lo que produce. y sancionada como doctrina de la ley natural. El médico es «servidor de la naturaleza». una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente. Cf. acción y producción). Madrid 1988. como entre los modernos. debe ser adquirido por la enseñanza. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. en Pedro Laín Entralgo (Director). ora necesitada (tyke).(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. la técnica griega es inseparable de la moral. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. es intervenir en el azar. actuar y hacer). Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. su fundamentación metafísica o naturalista. como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica. a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. esto es.

p. Véase Emilio Estiú. cit. por Angel Vasallo en El Problema Moral. Madrid 1970. recurriendo a la voluntad de los dioses. se llamaba al asclepíada. pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes». a diferencia de lo que pensaron otras culturas. entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. Según la primera. como. Pedro Laín Entralgo.1. de Occidente. 9. singular expresión de su naturalismo ético. «Idea hipocrática de la physis». República. el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. 7. «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. y en posesión de él. recuérdese el ejemplo de Alcibíades. Mesopotamia o el antiguo Israel.3. en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. trabajador del pueblo. desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. Universidad Nacional de La Plata. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». 11. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. Vrin. New York 1986. 10-11. Según la otra. Pitica III. Sobre la ambición y la codicia del médico. sus tentaciones de fama y de lucro. Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. constante en el proceso de civilización. 8. desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. sobrenaturales. ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica.se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. Revista de Filosofía. es decir. descuidando la práctica manual u operativa. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto. como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. y dentro de éste entre el obrar y el producir. op. Editorial Columba. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. Pedro Laín Entralgo. por encima de ella. Cf. entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». pp. 6. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. número 25. «Técnica. VI Jornadas de Humanidades Médicas. Introduction Aux Arts Du Beau. Aristóteles. La Plata 1988. Buenos Aires. los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social. donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. pp. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. Grecia es el orto del naturalismo cultural». 14-15. Moral a Nicómaco. Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. El traspaso de la mano al cerebro. 107-118. 5. ética y amistad médica». Emilio Estiú. incluída la primogénita del curar. y el parejo ascenso del status del médico. Departamento de Filosofia. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». se produjo también en la medicina antigua. que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». en Javier Gafo. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. I5. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación». J. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón. que se remonta a Aristóteles. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . cit. recuérdese el castigo de Asclepio. por James Rachels. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. cit. Platón. otra es el paternalismo de la relación terapéutica. y el Pluto de Aristófanes. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. viajero de una polis a otra). cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. al dominio de la filosofía del arte. «No estamos discutiendo menuda materia. «La Medicina Hipocrática». Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. París 1963. 1961. la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros. El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. las semíticas. cit. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. por lo general. la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. sino cómo debemos vivir». A partir del helenismo. Random House. 4752. Recientemente Diego Gracia. en las que esa razón se buscó y encontró. 4. en prensa). muy al contrario. 1983.(1) De cualquier manera.(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. Rev. 405 c-d. pp. 10. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades. The Elements of Moral Philosophy. acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. entre lo teórico y lo práctico. pp. fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. op. Diciembre 1989). un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. por ejemplo. 55-60). metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. según testimonio de Platón y Aristóteles. Cf. fuera de la propia realidad de la cosa. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. Etienne Gilson. Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro».

Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. natura y contra natura.(6) En síntesis. el caso individual y el concepto universal. Esta metáfora. el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. apelando al triple registro ontológico. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. la física. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma. respeto y honestidad. en consecuencia. poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal. normativa terapéutica-moral. la lógica y la ética. moral altruista del amor a la humanidad. tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio. elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo. bello y bueno. la filosofía libera el alma de las pasiones». esto es. gnoseológico y axiológico. Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica.su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista. el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. la idea teleológica y normativa universal de la physis. aportando con los conceptos de salud y enfermedad. avanzar sobre ésta en rigor metodológico. «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. método diagnóstico-dialéctico. 2 . por parte de los médicos.(8) La constitución del paradigma médico-filosófico.2. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía. regla áurea del método hipocrático. Por un lado la «ética de la filantropía».3. La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. por último. quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. definiendo los respectivos objetos.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica. la lógica u organon. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar.y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. Kalós kai agathós. Por el otro la «ética de la filotecnía». esencial en una mentalidad naturalista o corporalista. cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral. representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación. Se sabe que el 6 . Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos. ciencia y forma de vida. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». como modelo aristocrático en la polis griega. La praxis médica. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. moral egoista de la prudencia o el interés profesionales. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. Estoicismo y epicureísmo. y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. postula un eslabón entre la empiria y la episteme. Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas. El método clínico. carácter y conducta. La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. «científica». cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría. nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. el médico ve en ella el ‘reino de la norma’». 2. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego. somatoeidética y somatocrática.

cit. aristotélica y estoica. entre otras. 12. sobre todo en el estilo estoico. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre». sino también como profesión. 38-52. n° extra. Pedro Laín Entralgo. op. siguiendo el análisis de W. I d.C. Ibidem. 7. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder.C. gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. cit. filantropía y filotecnía resultan 7 . H.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana... op. Méjico 1957. V a. The Mit Press. Madrid 1974. 2. Paideia: los ideales de la cultura griega. S. la simpatía o la cortesía. y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. y la doctrina de los deberes u officia. 4. y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. Ludwig Edelstein. Libro cuarto. Diego Gracia. las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. 3. En la práctica. en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo).).C. En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte. «The Professional Ethics of the Greek Physician». Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum.(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas. «técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma. Por el contrario. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal. esp. Jackie Pigeaud. no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico.. ella era considerada un arte como las otras. Oct. En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. la salud como concepto normativo universal. ed. Editorial Ayuso. Medicina y Humanidades. La maladie de l’âme.). (p. José S. cap. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral. y Diego Gracia. en su sentido de obligación moral o deontología profesional. Cf. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. la motivación y el corazón. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. 8.(12) REFERENCIAS 1. «La mano en el arte de curar. Cf. que tienden el puente hacia el cristianismo. Les Belles Lettres. 10. el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). 5. El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. Cambridge. en especial la pitagórica y la estoica. by Stanley Joel Reiser. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término. 11. England. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma). 6. la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»). and William J. Benjamín Farrington. Massachusetts and London. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos. Werner Jaeger. Ibidem. Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). En un trabajo inédito. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. la ética hipocrática primitiva o clásica (S. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. y en tal sentido ética y etiqueta. Entre el siglo III a. La Medicina Hipocrática.C. «La medicalización del lenguaje». Arthur J. que vale para el cuerpo y para el alma.(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios. hay amor al arte»-. Curran. Fondo de Cultura Económica. 27). El segundo ensayo del libro. en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique. Cf. popularizada por Cicerón en su De officiis. Lasso de la Vega. p. y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre. «Pensamiento presocrático y medicina». París 1981. edición en español. y el siglo II d. 9. 1983. Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones. pp. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica. a quien ejercitaba un arte. Jano. con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. I «La medicina griega considerada como paideia». extraña a los valores como la intención interior. el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión. 39. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño.C. Dyck.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional.

si es auténtico o retocado. pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional.(4) 3 a 7. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea.). matar. abortar. op. ora la pena por su incumplimiento. los sólo límites de la razón y la libertad. «favorecer o no perjudicar». involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia. preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética. el ser bello y bueno. La cirugía. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. Higieia y Panacea. «¿Profesión o sacerdocio?». 2. Invocación o apelación a los dioses sanadores. Compromiso. 4. 9. 3. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. a quiénes se imponía y en qué momento. con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). divulgar). 7. La dietética. prohibición del aborto y de la eutanasia. y se postula la humana medida de la conciencia moral. 5.dos caras de la misma moneda. centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos. aristos. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente. Demanda o reclamo de justicia conmutativa. hijos). garantía de la relación amistosa entre ambos. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. colegas y discípulos). etc. todo lo cual justifica una relectura y comentario. ese encuentro de una conciencia y una confianza. cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres. Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar. La materia médica.C. Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas.(3) 1. por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado. la intervención manual y cruenta. fornicar.2.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. la eutanasia y la cirugía. Esculapio. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen. y el deber de pureza. en el sentido antiguo y lato de régimen de vida. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto.cuál su fuerza obligante. cit. ora la recompensa por la observancia del juramento. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber. el primum non nocere del hipocratismo latino. Tiene cierta construcción simétrica. y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia. iuramentum. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite. santidad en la vida y en el arte del asclepíada. también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad.(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat. farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). hermanos. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. noble u hombre de bien. pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica. Código. Por otra parte. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica.(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. 8. pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . 6. operar.

Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud. plenus misericordia et humanitas. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser. en The Bull. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas.. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad. cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. de honor profesional. El código de Hammurabi (2000 a. impulsado por la bioética anglosajona. los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. 1961. la aversión al derramamiento de sangre. por tanto. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. H. New York. la que jurídicamente se ordena y penaliza. of the History of Medicine. Plegaria de Maimónides. el llamado pacto o alianza.. el secreto profesional («silencio pitagórico»). en contraste con el ethos profesional de la época clásica. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. en efecto. y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia. el sentido de la medicina como profesión. Hindu and Persian Medicine. pero también en Preceptos. la sacralidad de la vida (influencia hindú). sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. la filantropía o sentido de la humanidad. tantas veces sólo beatería.(10) Suele.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas.(9) La tradición venerativa del Juramento. L Edelstein. la reciprocidad de dar y recibir. Jones. cit.(11) Por otra parte. y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos. el nuevo punto de vista moral en medicina. Sobre el médico. Juramento de Asaph. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. en virtud del intercambio de dones. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales. E. de autoridad y privilegio del médico. En conclusión. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. como la imploración a los dioses y el rito iniciático. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. El Juramento se inscribe. Por último el código de prohibiciones y deberes. el ministerio del médico. Salerno y Montpellier. Baltimore 1948. op. Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus.C. 9 . REFERENCIAS 1. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo.C. A History of Medicine. y el código o deontología profesional. professio o confesión. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente».(8) 3. H. y no la teúrgica o sacerdotal. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. id. la santidad y pureza sacerdotales. II: Early Greek. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. Juramentos de las Escuelas Medievales de París. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal.romana.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. Hippocrates. su ser es to be or not to be. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. la profesión y la sociedad.) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica. Sobre el decoro.3. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. El cambio bio-ético. 2. Primeramente. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. No obstante. The Hippocratic Oath: Text. London 1923. Translation and Interpretation. The Professional Ethics of de Greek Physician.(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento. la realidad y la utopía de la medicina. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático. Sigerist. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida. vol.

cit. en In Search of the Modern Hippocrates. Gracia. El convenio. 1988. no ya la de la época clásica. cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). Cf. 11. 7. p. Bulletin of the Institute of Medical Ethics. El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. Arthur J. Jones. «Aspectos educativos en los juramentos médicos». «Rewriting Hippocrates» (Guidelines). Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. vol. en cambio. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). Rancich. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. en Hastings Center Report. The Hippocratic Oath. vol. Traducción al castellano de Liliana Barletta. Rancich. University of lowa Press. en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good». Curran. Spinsanti. vol. «El Juramento Hipocrático». 277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. Inc. vol. Medicina. Gelpi y J. Macmillan Publishing Co. vol. 10. véase W. 97-101. Mainetti. como parte distinta al código en el juramento hipocrático. N. «El Juramento Hipocrático». «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». Véase un ejemplo de ésto. cit. no publicada). 10. 1975. introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. cit. 291-297. Y. J. 42. El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia. cit. El autor desarrolla la tesis de que el convenio. pp. 1987. N° 39. S. H. Pellegrino y D. Ledelstein. pp. cit. Thomasma. XI. M. J. 139141.. D. p. 6. 1984. Asclepio. «Vita Fisica». Corso di Morale op. 1980. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional.. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman. Mainetti. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático. A. 110-114. 12. S.. aún con su explícito significado ideológico-político. en Tullo Goffi-Giannino Piana. M. Cf. J. XL.. William F. pp.3. 1987. El juramento del médico soviético. cit. Dyck. P. 10 . «Pro e contro il giuramento ippocratico». W. 9. op.». Wagley «A Modern Medical Oath». D. pp. Dec. 44. «¿Profesión o sacerdocio?». op. Humane Medicine (1987) 3 (2). de 1948. New York 1988. Quirón. Cf. lowa City. ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista». por Sandro Spinsanti. S. tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’». Gelpi y A. C. Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. 8. R. cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. 1976). op. EE. también conserva el símbolo del juramento. 5. Cf. N° 1. 5. F. Hippocrates. El Juramento revela una ética muy refinada. 1. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua.. y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad. edited by Stanley Joel Reiser. Edgar M. H. pp. en The Hippocratic Oath. audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. A. op. and William J. acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. Roma 1986. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. A. R. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ). N» 2. Oxford University Press. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract». Mainetti y cols... «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». N° 4. 2938. D. Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. 4. 430-432.UU. June. A. J. The Solid Gold Stethoscope . R. Id.

la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica. plenamente asumida en el tomismo. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. más precisamente del año 476 al 1453 d. que junto a los otros dos grandes monoteísmos. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan. la del griego es moral.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe). La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. que se manifiesta en actos concretos de caridad. el pobre y el enfermo. sino ante la contingencia del mundo. patencia. la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo. Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social. y por tanto presupone lo completo. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes. basada en el concepto de ley natural. la fe (en Yawhé).(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2). los juicios morales son «dictados de la razón». la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende. de modo que así como hay leyes de la naturaleza física.es cocreador y colaborador de la obra de Dios.1. omnisciente y providente. hay. pues aquella es incompleta. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. confianza. Ordo naturae y ordo supranaturae. de raigambre en la mentalidad indoeuropea. 4. o los dioses la ordenan porque es correcta?». allende la naturaleza. 11 . un mundo creado de la nada. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. como quería el griego.II. independiente y absoluto que explica su existencia. otro camino para fundamentar la moral. dependiente y relativa. estando abierto a la esperanza de la vida eterna. y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios».C. el don gratuito o el dar sin espera de recompensa. de raíz griega estoica. Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. que es la perfecta razón. MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4.(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica.(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica. una nueva instancia metafísica y ética. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». y en la fidelidad a la ley revelada.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae. religiosa. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda. ha creado al mundo con un orden racional. Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios. el Islam y Europa Occidental. amor divino y amor al prójimo. según la entiende el pueblo de Israel. lex aeterna.2. en el otro emunah. la consideración personalista de la tradición semítica. a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza.(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal. Frente a la concepción naturalista del mundo. se alza el orden trascendente del Dios personal. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. debido a la voluntad divina y que tiene una historia. judío y musulmán. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios. La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. hay leyes de la naturaleza moral. La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio.

el amor al arte por amor al hombre. 7. Cf. Ética: cuestiones fundamentales. en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado. 39-52. personalista e historicista. op. Quirón. el Dios bíblico trasciende la naturaleza.. Agustín Albarracín Teulón. Laín Entralgo. Conforme a la antedicha contraposición. cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». pp. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía. la ética cristiana es una ética de la aspiración. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses». acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo. «Fundamentación de la Bioética». ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal. aunque no menos inédita y trascendente.(10) Creatio ex nihilo. 9. imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores.pues. en sus respectivos mitos antropogenésicos. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. 18. aliviar a menudo. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. Fundación Roemers. El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. 8. Mainetti. Medicus curat. la naturaleza. Con acento ora mesiánico ora teológico. cit. Técnica. D. Roma 1988. Le Dimensioni della Salute. Cittá Nuova Editriche. p. lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. cit. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. en el medioevo cristiano. ética y amistad médica. En primer lugar la idea de creación ex nihilo. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. quien sigue al respecto estudios de D. The Elements of Moral Philosophy. 4. consolar siempre». Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. REFERENCIAS 1. Eutifrón. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. ético y religioso). Cf. P. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. está otra experiencia moral. como para el griego. Buenos Aires 1981. La Plata 1983. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. José A. Adán y Prometeo. Rachels. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático. esto es la cura en su raíz etimológica y existencial.112. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. cap. Gracia. Platón. y otro remoto. Cf. según la interpretación tradicional. 110. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. «Essere medico nella prospettiva messianica». Véase también S. para San Agustín.(9) Por último. con la indoeuropea. p. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida.entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. precursora de la «nueva ciencia». la ética y la técnica de «curar a veces. Robert Spaemann. se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica. p. Pamplona 1987 (versión esp. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón. o sea la cultura. pp. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. se trata de cuidar antes bien que de curar. sino como una gracia del padre a sus hijos. fuente a su vez de nuevos males. 68-74. 2.) p. El autor desarrolla. en Javier Gafo (ed. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral. 45. del sentido de la técnica. J. en la fatalidad de la naturaleza. 3. la caja de Pandora. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo).. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. el ordo amoris. Eunsa.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética. pp. Gracia. siguiendo ideas de Zubiri. op. para Sócrates el mal es ignorancia. elaborada en el Protágoras de Platón. 19-20. un criterio próximo de moralidad. opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. op.3. 5. la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. 4. En Temor y temblor. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre. Cf. Ibidem. como le llama el platonizante San Agustín.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado. 14. naturalista. Homo Infirmus. 6. «Historia de la ética en medicina».. Cf. 17. La significación de este último. Dios. cit. en Ética en Medicina. la perfección o autorealización.

y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico. Government Printing Off’ice. Omar Argerami. José M. es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje. que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. Chartres o Toledo. Derecho. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica. desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). En las facultades de medicina de Bolonia. la profesional y la académica. 10. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351. para nuestro propósito. 11. (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh. La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI. la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI). sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. como en el caso de los griegos. con nombres como Taddeo Alderotti. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio.(4) 5.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media. En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. la segunda. la fe y la esperanza están en el origen.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. Véase Splicing Life. clase o confesión. Medicina Medieval.2. Mainetti. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos.S. la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades. La Plata 1974.(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad. París o Montpellier se constituye la escolástica médica. pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. del principio de la anánke physeos. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente. Las virtudes teologales de la caridad. Sin embargo. ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza. prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI. Capítulo V: La medicina medieval 5. donde se institucionaliza la asistencia caritativa. Teología. en general.1. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión. Washington 1982 (pp. La práctica médica no partía. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. profunda analogía con la experiencia médica. y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240. 53-60). con epicentro en la Italia del Norte. sin discriminación de raza. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera. respectivamente. U. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna. y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII. 20-21). Cf. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo. gratuita e igualitaria. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana. y particularmente de las epidémicas.(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. b) las curaciones 13 .«creación» y dominio de la naturaleza. el mensaje soteriológico de un curador y una curación. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano.

La empresa terapéutica. o de la praxis moral y prudencial. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética. pues medicina (id est a modo. metodológico y axiológico. los requerimientos espirituales de los pacientes. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. En general. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida. la penitencia y el régimen correctivo. del siglo XVI. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. unción sacramental. La ética de la filantropía. Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. la confesión y la curación por la palabra. etc. los honorarios. y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. la enfermedad. el escolástico Arnau de Vilanova). vital y vivificador. indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. que cuenta entre sus 14 .(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. la oración medicinal y la extrema unción. es régimen o regla de vida. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico. con los nuevos roles de ambos. concretada en medicina mesiánica. el derecho canónico y la literatura teológicomoral. preceptos de ayuno y abstinencia). El ethos médico carismático. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional. demostrar el poder divino del Salvador. Por último deviene costumbrismo la sátira médica. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica. A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. «pecado del cuerpo». b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión. cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo.(8) Por último. c) el enfermo como prójimo prototipo. lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne. según la enseñanza de Mahoma.(9) 5. ordenanzas de Federico II). El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis. la legislación civil (ley visigoda. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»).milagrosas del Christus Medicus. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía. respectivamente. «médico del alma».(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. A partir del siglo XII. El influyente canonista Navarro. dietética u ordo vitalis. merecimiento y demérito. universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego. como el poder terapéutico. El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo.(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana.(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote. «enfermedad del alma». a la vez médico y paciente.3.

un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. Argerami Medicina Medieval. 1971. pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. Por tanto. 2. Vem L. New York. 10. «Medical Ethics. IV d. 3-8.principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII. por P. gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. la enfermedad específica y la individual. véase el siguiente capítulo. El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. En cuanto al nuevo rol del enfermo. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. según la tesis del autor. según la interpretación de Edelstein.) Legacies in ethics and Medicine. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. música y astronomía). con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática». 66). History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico. 11.C. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. Quirón vol. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Toray. op. no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. de la atribución médica del cristianismo. Enfermedad y Pecado. amén de soteriológico. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine.. «Medical Ethics. el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal. la gula y otras causas corporales». como contrapartida al culto de Esculapio. p. Burns (ed. cit.. geometría. y dilatas los términos de la philantropía. y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. 39-40). Como se ve. cit. Cf. O. civil o 15 . Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. Mainetti «Introducción». Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte». 3. 4. Karger. op. 3.el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos. cit. el trivium (lógica. Laín Entralgo. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad.. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión. La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales. op. en Encyclopedia of Bioethics. La Plata 1974. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales. la creación de la licencia médica. 12. en Encyclopedia of Bioethics. Sin embargo. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo. 938-950.. R. Bullough. El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. por J. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. Darrel W. 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico. p. por P. La profesionalización de la medicina. Véase al respecto S. según la metáfora del macromicrocosmos. 189. Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial. op. N° 2. pugnando por ser la «octava arte». Cf. cit. 175-203. S. 3. 6. Mac Kinney.): «En tí la ciencia es ambidextra.1. los deleites. han sostenido la tesis del carácter apologético. Amundsen. cit. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. Barcelona 1961. 950. Algunos historiadores. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. tuvo también sus orígenes en la Edad Media». 9. Basilea 1966. cit. 90). Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. Véase J. 8. M. siguiendo el anterior esquema). véase P. 7. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado. cit. Laín Entralgo. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno. p. síguese de ahí que. San Juan 9. p. el enfermo segregado. En realidad. Ediciones Quirón. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. pp. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. con el permiso de Dios. hasta las regulaciones de Federico II. Laín Entralgo. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. L. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. 5. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. en O. op. C. Amundsen. n° 1. Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica./ ya llorando. tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6. «porque al cielo caminando. Enfermedad y Pecado. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. cit. pp. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». Cf. Argerami. 73). Darrell W. Cf.. Medicina Medieval. En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. 1971.. op. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. como Harnack. Le Dimensioni della Salute. Enfermedad y Pecado.(12) REFERENCIAS 1. A. 2. Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. History of Medieval Europe».

con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. relativa a la práctica anatómica y quirúrgica. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica. y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía. guarda gran afinidad con el Hipocrático. en el marco de las virtudes de probidad. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas. Interesante es una cláusula. asimismo. novedosos son el Juramento del médico soviético. con estilo 16 . contenido en un manucristo del siglo VI. demanda por el honor. que sostiene sólo con Dios. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión.C. reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII.. y los más afortunados. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector. la clásica moral hipocrática del prestigio. y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista. atribuido a Asaph ben Berachiach. pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-. recoge el contenido de los anteriores.) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. por el médico hindú Caraka. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. en el de París. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia. Existían ya las primeras Universidades. la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. El Juramento de Asaph. por tanto. Librémonos de creer.penal. «Consilia es el plural de consilium. y los valores de la salud y la vida. prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales. reproducido por un par de códices en forma de cruz. En la actualidad. con sus incipientes Facultades de Medicina. después del Juramento de Ginebra. Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían. escrito cerca del siglo I d. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311). impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita). Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas. de la santidad de la vida y del rol sacerdotal. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. el más antiguo de la literatura médica hebraica.(4) El tratado De cautelis medicorum. si bien no es formalmente un juramento. 6. La Plegaria de Maimónides.. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales. comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. Tratábase. en el corazón del siglo XIII europeo. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza. el género consiliar». de verdaderos ‘consejos’. honestidad y respeto. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo».se condensó en la cristianización del juramento hipocrático. el verdadero Maestro. En efecto. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras.2. París y Montpellier. no obstante.

emperador del Sacro Imperio Romano. colegio y no gremio. «no cambia realmente de oficio». entre ellos la confesión sacramental.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. H. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos. real y no municipal. Cf. y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. idem. A. Otro texto de parejo tenor. El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. eran de dos tipos. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que. como el de Montpellier. 2. por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes. Mc Kinney. 162-171. S. H. Curran. la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica. ya que siendo removida la causa desaparece el efecto». añade irónicamente. en C. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo.(10) REFERENCIAS 1. principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente.(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres.(8) 6.) Legacies in Ethics and Medicine. Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media. de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. «Los juramentos 17 . W. and William J. como en el caso del examen de la orina o uroscopia. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica.data del año 1140. Jones. con la actividad artesanal y mercantil. Cambridge 1924. Cf. Arthur J. op. Cf. C. Dyck. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. «Codes of medical ethics». L. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval. doctor. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. sin embargo. R. el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales). «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos». Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. en una medicina profesionalizada de tipo gremial. según Max Weber. R. que conserva toda su frescura. como es sabido. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. Mainetti. 10. con lo cual. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales. en Encyclopedia of Bioethics. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. antes de ejercer en forma independiente. cit. Historical Perspectives and Contemporary Concerns. en Stanley Joel Reiser. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico. Gelpi y J. R. como la de los pintores y otros artistas. La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos.(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV. explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno. de 1215. New York 1977. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina. promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse.(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. Rancich. entre otros estudios D. New York 1978. Ethics in Medicine.. A. son creaciones de la modernidad. p. mientras que los colegios médicos.3. también prestigioso centro médico. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II. licenciado. se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325). 173-203. Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics». S. Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt».(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. I. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. pp. Konold. M. tomado de W. Burns (ed. haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals». 3. con el que comienza otra historia de la profesión médica.

Bullough.C. op. Karger.S. 9. 8. cit. p. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista». y una actualización inteligente del viejo mito. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. Gelpi. Editorial. Amundsen.. Jano. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina.. p. p. idem. Madrid 1950. 240). N° Extra. y si no lo hubiese hecho. los cuales. cit.. cit. La Historia Clínica. C. p. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica».. Oct. Vem L. véase D. pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. cit. con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres.pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote. p. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. 38-52. op. 68. Laín Entralgo Historia de la Medicina. 239). «Aspectos educativos de los juramentos médicos». Morality and Money». «The Fall of Asklepios: Medicine. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico. 6. 1983. A. «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». Historia y Teoría del Relato Patográfico. Sobre este perenne problema ético de la medicina.4. Rancich y R. cit. 10. of. Laín Entralgo. op.I. unciones y fomentos. op. 5. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad. 944. July 1988.147-150. en Plastic and Reconstructive Surgery. Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero. de no ser por la ayuda de la medicina. en Encyclopedia of Bioethics. Basilea. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». «Medical Ethics. pp. quitan a éste todo mérito. New York 1960. y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. 7. 15-16. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. P.. M.. 18 . Cf. el de la moralidad y el dinero. véase Albert Jonsen.

Barroco. la autonomía de la nueva razón moral. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. en un sentido o sentimiento moral. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7. Frente al orden natural y al orden sobrenatural. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo.de un nuevo orden. económica y social. Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. acabado y perfecto (ordo factus). el de la razón y la voluntad humanas.2. maître et possesseur de la nature. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. la virtud es algo que aprobamos. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas. El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. teleológica o consecuencialista. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos. surge un orden en construcción o social. Toda la filosofía moderna converge. sabor. El bien y el mal. por un lado. autofundante y autónoma. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. etc. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad. de la política. la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. Junto a la teoría del conocimiento. como Fausto. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo. que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. otra es la que parte de Kant. El sentimiento moral se parece al gusto estético. un mundo por hacer (ordo faciendus). liberal y socialista. y entre ética y metafísica. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. un orden inmutable y jerárquico. Romanticismo y Positivismo. mas no en tanto que ella 19 . Ilustración. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». La legalidad de la ciencia.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII.(3) Por este camino. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. los derechos del ciudadano y la soberanía popular. en términos de la tradición. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. fundador -como Prometeo. la fundamentación empírica. por el otro. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. creador de la ciencia y la técnica. A partir del Renacimiento. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas. la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor. Lo propio del bien es ser amable. la historia y el arte. 7. Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa. el vicio algo que desaprobamos. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). pues.). las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica. como del mal ser odioso. olor.1. El hombre.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora. luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón. de su papel activo en la representación. se reconoce en el centro del universo.

la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente. 2. Cap. José A. su expresión utópica renacentista. es un trabajo a hacer (. su programa ilustrado del progreso. se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo. bajo un paradigma económico. y otra es por tanto la ética de la técnica. publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. la Medicina legal y la Medicina militar. volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse. Por otro lado. Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad. para el que coinciden ciencia y moral.(6) 7. actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social. y la vida moral es como un negocio. dos formas de moralidad.cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna. pp. con su antecedente teológico Bajomedieval. junto al prestigio del saber (universidades.) y en cuanto a mí. se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. 53-94. estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión.. moral social o positiva y moral individual o autónoma. Diego Gracia. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität. y establece los requisitos de la comunidad moral y política. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público. pública y privada. Quirón. «Las fundamentaciones epistemológicas». tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. la Iglesia y el Estado. teoría del deber. academias.. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. Cf. progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas. ni una opinión a sostener. sino el de la utilidad y la potencia». IV «Antropología moderna». donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. separada ésta del orden religioso y legal. sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse. el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón. La racionalidad científica se aplica a la ética.(8) Tal el voluntarismo.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes. cálculo de intereses o aritmética de los placeres. en primer lugar. Junto a la racionalización científica. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser.3. Homo Infirmus. libertad. yo trabajo para plantear. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-.(5) Frente al apriorismo ético kantiano. en J. salud. moral y política. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades. Gafo (ed. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera. por caso). Deóntica médica Deóntica o deontología. dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. actitud esperanzada frente a la enfermedad. Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo. de la ciencia moderna. de la unidad de saber de dominio y poder político. la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza. plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow. lo que cuenta es la forma de quererlo.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . como para los antiguos. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo. Mainetti. La Plata 1983. finalmente. REFERENCIAS 1.(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo. relevante papel o estatus y rol del médico. La moral crítica de la modernidad. propiedad). la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio».(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil. entre legalidad natural y norma moral.

sea en tu persona o en la de otro. del aire. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. 29). depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana. ella depende de su efecto sobre nosotros. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual. y su realización social como división del trabajo. y acaso de las flaquezas de la vejez. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. 3. pp. puesto que la belleza no son las proporciones. hábito o tenencia y producción. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. por ejemplo en el tema de los derechos del hombre.(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad. demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social. la indignación y la compasión por sus víctimas». que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. la ira y la barbarie de Catilina-. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». y que no te sirvas jamás de ella como un medio». 7. y la condición subjetivista. op. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma. como Kant lo advirtió sagazmente. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. de libertad de conciencia. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber. y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. 10. el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. Todo lo cual. creo que hay que buscarlo en la Medicina. servil y amoral. moralmente neutro. p. pero no de su belleza. Y es que no podría hacerlo. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina. Del mismo modo. De aquí que el sentimiento moral de Hume. 5. El problema moral. p. véase mi libro La crisis de la razón médica. Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud.1. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. La Plata 1988. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido. refractarios a las soluciones filosóficas». Vasallo. Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . según vimos. corno un fin. 4. el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». sino muy principalmente para la conservación de la salud. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. Quirón. Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad.la Antigüedad acentuó la primera de ellas. agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. 8. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía. Introducción a la filosofía de la medicina. A esta declaración prograrnática de F. 9. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera. De las tres notas que. cit. Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. ni aún los que la ejercen. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. Barcelona 1987. y aseguro. 6. y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza. o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. 23-60. emotivista o pre-racional de la segunda. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales.genética. definen el concepto griego de tékhne -saber racional. «Supongamos -dice Hume.. Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales. y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu.del Discurso del Método. del agua. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». cit. transcripta en nota 10. y otro privado. (Investigación sobre los principios de la moral. por A. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. aquélla tiene que legitimar su condición liberal. de los astros. cit. que la percepción y la inteligencia aprehenden. op. sin que esto sea deseo de despreciarla. Para Hume. el ejercicio de la mano por antonomasia. pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. Crítica. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. que no hay nadie.

El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. 1873). 1779-1789). tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. gnoseológico y axiológico. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX. Zacchia. P. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa. 1621-1635).(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. que se inicia con la revolución francesa. higiene social como medicina de Estado (el System de J. magna expresión del despotismo ilustrado. la docencia y la asistencia médicas. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden. y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. según ha señalado Gracia Guillén. desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo. fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano.(5) 8. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza. El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho. modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura. Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). Un siglo después Ramazzini. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional.2. Sobre el valor de la salud para una ciudad. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo. a su vez. como es el caso de la «política médica» de J. Frank.(9) La clínica construye socialmente al enfermo. sanidad científica con la estadística y la epidemiología. ambas ejemplificadas en Sydenham.(4) Por otra parte. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. incluido el derecho a la salud.se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico. medicina legal con el auge del poder civil (P. convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización. encarnación del héroe sabio y virtuoso.(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica. como entre los pintores y los poetas. salud y enfermedad. Frank. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político. Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo. la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow). destaca la importancia política de la medicina. De otra parte el movimiento social por los derechos humanos. Pettenkofer.(7) La ciencia en general. en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos.(6) Con estos cambios entre otros. P. y la medicina en particular. como la estudiara Foucault. el conocimiento sensible y el trabajo manual. la medicina 22 . de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico. Questiones medicolegales. conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. higiene y economía política (M. el espíritu puritano y burgués. La historia de la clínica -que. 1798). que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia.

y negaron su valor como sujeto actuante». dos principios morales tomados de Hutcheson. de Edinburgo. La disputa de las artes en el humanismo italiano. de Columbia. hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia». Descartes Meditationes de Prima Philosophia. «Medical Ethics. Cf. el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718). en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47. History of: Modern Period in Europe and the Americas». Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina. Med. título de los primeros tratados deontológicos. D. Emilio Estiú. la medicalización o iatrogénesis somática. «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». legal y sanitaria.) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas. vol. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. uno norteamericano y el otro inglés. Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales.reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal. respectivamente. Cf. (pág. Cf. Ibidem: Sin duda. «Introducción». si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. prominente médico judío portugués. También Gregory expone las cualidades morales del médico. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed. Mainetti. contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. cit. no religiosa. Quirón. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. Mainetti. N° 4. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad. 3. Farrington. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. en particular la de los grandes filósofos morales escoceses.3. 5. y John Gregory (1724-1773).. L. D. en Encyclopedia of Bioethics. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad.. El médico ya es caracterizado como gentleman.. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. Cf. influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar. Gracia. op. B. La crisis de la razón médica (Cap. sufrir la sequedad de garganta. Esboza las obligaciones generales por este principio. es la escuela de Viena. atenta a la definición del rol y el ethos médicos. en su línea científica y política. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician.. pp. y J. Jonsen. Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (. A. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. Vrin. «La crisis de la razón clínica»). antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). como el de Rodrigo de Castro (1546-1627). Cf. insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». Discourse on the Duties of a Physician. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. Este último. la religión y la ley. «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». José A. Ed. 81-82 (traducción mía). 2. Mano y Cerebro en la Grecia Antigua. a juicio de Albert R. Gracia. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. VI. 8. 952-954. VII.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. una moral de predominante autoridad científica y política. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida.. y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). En los artistas del Renacimiento.(12) REFERENCIAS 1. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo. 23 .). 4. hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus. la Medical Ethics de Percival.. La Plata 1988. estando por ejemplo hidrópico.(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. J. 72). 6. op. La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. París 1960. sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna. Por último. 2. su método y su fin. como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta». Mc Cullough. cit. En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. La Plata 1975. «La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. en Quirón. pero eso no quita la dificultad. La Plata 1976. el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica». de orientación profesional. y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. 3. Quirón. en Omar Argerami. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica. La literatura deontológica.

Madrid 1987. Sebecck y Jean Urniker Sebeck. McCullough. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. hasta entonces rivales. la colocación de las vendas por orden. History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. después su bien social. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao). ejercerían un gran efecto sobre mi mente. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. El método de la investigación (ed. Kant Les conflit des Facultés. y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). el orden profesional va de la mano con la monopolización. a saber la de Teología en primer término. Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». la de Derecho luego. es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social. 35). éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester. 37. El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847. descripción del tratado e interpretación del mismo.S. Cf. bien que se trata de la felicidad eterna. la relación terapéutica. Por otra parte. 957-962. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. McCullough Etica Médica. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians.1. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza. esp.) Paidós. nacido en Warrington. New York 1978. p. cirujanos y farmacéuticos.I. Prólogo. Jonsen. y de Thomas A. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p. C. estudió Medicina en Edimburgo. expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología. «Medical Ethics. su saber y su moral. se iría a buscar al sacerdote. como miembro de la sociedad. 9. José Luis Peset. 8. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica. 3 The Free Press. porque éste mismo. desea ardientemente. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary. p. Barcelona 1987. Buenos Aires 1987. Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». en su libro Lo que está mal en el mundo. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. y el servicio a los poderes públicos. R. «Según la razón (es decir objetivamente). cast. porque él le conserva la vida. Vrin. «Medical Ethics. de España. París 1955. en la práctica privada. puesto que nada percibe de tal dicha. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. la relación entre los colegas y la relación con el Estado. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman. poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. Thomas Percival (1740-1804).) Encyclopedia of Bioethics. Las responsabilidades morales de los médicos (trad. La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica. 12.) Labor. Beauchamp y Lawrence B. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional. Tom L. Al contrario.7. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. 19 (trad. después vendría en primerísirno lugar el jurista. El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos. Sherlock Holmes y Charles S. y publicada en 1805. Lecanshire. History: Western Europe in the Seventeenth Century». organizador hospitalario. esto es. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas.C. ciudad protagonista de la primera revolución industrial. modelo de virtud y conocimiento. el paternalismo médico-paciente. y por último la Facultad de Medicina. Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. Reich (ed. A.). 3. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. en W.. sanitarista e ideólogo ilustrado. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. 10. Lawrence B. según el instinto natural. el «esprit de corps» o solidaridad profesional. Recogemos noticia biográfica de Percival. está condensado este ideario del gentleman.. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas. 11. que promete asegurarle sus bienes contingentes. mía). Peirce. la preparación de los instrumentos. el médico tendría para el hombre la mayor importancia. En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. E. vol. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo).

Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa. pues ella no es una moral en el acabado sentido del término. revisada en 1975). abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas. como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. cuya proclama era «Every man his own doctor». inspiró muchos códigos nacionales.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas. establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. este código de 1847 que permanecerá como prototipo. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica. cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos.(4) 9. queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos.3. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión. organismo de las Naciones Unidas. con sus posibilidades y limitaciones. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares». 1946). y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que. separándola de la medicina marginal. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos. consultas y secreto. 4. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. La base normativa del código americano es la misma de Percival. Universalización o internacionalización de la medicina. de autodefensa y utilitaria. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos. circunstancialmente en crisis. El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales.M. expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. 2. las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico. y la Asociación Médica Mundial (1948). como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría. pero más estricta que ésta en punto a honorarios. (OMS. 3. 5. fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964. cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico. y la mayor parte de las siguientes. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 . Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. aparece claramente en la Introducción del código. El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association. 9. van dando nuevo perfil a la ética médica. revisada en 1968). Respecto de su contenido. En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial. por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos.(6) El código americano.2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos.la profesión» frente a la medieval «ética de la intención».(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología.A. en 1948. 1. que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949). que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica. varias veces reformulado.

entonces. cit. the rights of a physician: and.171. they are identical with Medical Deontology . a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co.. Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. En suma.. constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. 9. Burns sobre la figura de Percival. es normativa y cada vez está más complicada con valores. London 1803. «Los comités hospitalarios de ética». S. cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». Cf. cit. op. also. «Oltre la deontología professionale». 6. la religión o el derecho. Huntington. 2. cit. es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental.a terrn introduced by a late writer. op. Krieger Pub. «Los comités hospitalarios de ética». como el Caribdis y el Escila. La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». I. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia. Los Angeles-Londres: Univ. el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica. cit. cuyos deberes suelen convertirse en derechos. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo. 4. Tealdi y José Alberto Mainetti. «Medical Ethics. el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable. op. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica. apelando al privilegio terapéutico. 1983. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain.. el de producir una ética médica original. La ética médica histórica. Juan C. 26 .componen el quimérico rostro de la ética biomédica.(9) REFERENCIAS 1. La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. Corolario. no ya externa o prestada por la moral común. of Califomia Press 1975. la ética médica que evitar dos extremos. con introducción histórica de C. New York 1975. Asclepio 35. 8. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. Seguramente tendrá. E. La ética médica de Thomas Percival». Véase Spinsanti.tología médica hasta nuestros días. de los médicos y para los médicos. 7. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics). Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. Thomas Percival. y material suplementario. y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. diciembre 1989. Del mismo autor. en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. y la médica muy en especial. tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. Número especial dedicado a la Bioética. supra. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral. R. 227-255. civil y jurídico. Co. Berkeley. «Codes of Medical Ethics». reeditada en 1975 por Robert. 3. 162. cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». Diego Gracia Guillén. si Minerva y Esculapio nos alumbran. de autoridad civil. Donal Konold. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica. «Vita Física». 5. sino trabajada internamente como laboratorio social. piadoso lector. Juan C.. Jeffrey Lionel Berlant. Cf. p. para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. 150-153. They comprise not only the duties. op. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. but. Spinsanti. y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. «Cree. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza». que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. «El orden médico. rnust rest on the basis of religión and morality. Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. in this sense. se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra. Medical Ethics. legal o individual. in Encyclopedia of Bioethics. Tealdi y José Alberto Mainetti. as a branch of general ethics. en Corso di Morale. cit. Por un lado la exclusiva moral del código. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons. who has taken the most comprehensive view of the subject». la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último.

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
27

dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
28

el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
29

6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
30

por ejemplo.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina.2. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. la revolución biológica y la medicalización de la vida. beneficio y autonomía. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente.4. Actitudes ante la muerte 20.2.5.1.(23) Por último.3. Cuidado del paciente moribundo 20.2. Suicidio 21. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios.3.19. Definición o determinación de la muerte 20. el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo.4. representaría una nueva síntesis. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria.5. donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular. General 20.3. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. Pena capital 20. Cuidado del niño moribundo 1. leyes y casos 20. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia.6. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios. La reproducción asistida. Asignación de órganos y tejidos 20. General 20. En consecuencia. tampoco conforma compren-derla como una rama. 3.3.(22) Por otra parte.responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética. LA MUERTE Y El MORIR 20. con niveles de macro y micro aplicación de recursos.1. Tres figuras paradigmáticas.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos. acaso posmoderna.4. El primero ensayaremos aquí. La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria.2. Proyectos. en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina. 22.1. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. de la cual.1. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. General 20. Familia 20. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder». aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20. 31 .(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto.2. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir.1..2.6. libertaria y redistribucionista. Prolongacion de la vida y eutanasia 20.4. Personal sanitario 20. General 21.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado. 1. 22. a saber: la «medicina de la alianza».2. Tortura 21. Armas químicas y biológicas 21.5. leyes y casos 20. General 20. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21. la bíblica de Noé. Guerra 21.6. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo. por el contrario. General 20. calidad y responsabilidad.3.3. Autorización para la muerte de niños 20.3.2. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico. Alimentación forzada de prisioneros 21. Migración internacional de médicos 22. 22. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. la malapraxis y el abuso de la seguridad social. 2.4. Educación sobre la muerte 20. de principios y de resultados. libre y mixto. y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos. especialidad o profesión dentro de la medicina.7. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación. 1. método y fin.3. en el otro extremo. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock.5.5. Proyectos.4.

«equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. Hastings Center Re-port. La Plata. el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. It is the third step in a sequence». Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». la nueva etapa. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. Bioética Fundamental: La Crisis Bioética. pues. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. en George Weisz. un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación. utilitarista y contractual. ELABE. La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. 10. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. Quirón. Cf. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética.como es ley dentro del matrimonio civil. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. Dordrecht-Boston-London. Cf. En estos. 6. ed. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. en el Willowbrook State Hospital. beneficencia y justicia. que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). los principios de autonomía. Y. prejuicios sociales y raciales. aunque su autor es un teólogo episcopal. lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. Curiosamente. en George Weisz. Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. Cf. Rothman. Albert R. La Plata. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. if I read the evidence correctly. también teólogo protestante. Kluwer Academic Publishers. 1990. caracterizada ahora por ser asunto de todos.. 7. Ambos inauguran. Bridge to the Future. an evolutionary possibility and an ecological necessity. Cf. Englewood Cliffs. varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. el de Ramsey. a su vez. but all ethics» Joseph Fletcher. Cf. como «centinela bioético» de la medicina actual. motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. ed. José A. 8. George Kanoti.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. pp. respectivamente. 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». 1990. Social Science Perspectives 32 . como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». Daniel Callahan «A short history of Bioethics». p. es similar al de André Hellegers. El «caso» Potter. 2. Humanhood: Essays in Biomedical Ethics. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. Prometheus books 1979. respeto a sus derechos de saber y decidir). ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica. Cf. July-August. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is. Van Rensselaer Potter. autoridad incuestionada de los médicos. 113-130. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. Mainetti. not only medicine’s ethics. New Jersey 1971. 51. y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. 185-200. 1990. 5. investigación continuada hasta 1972. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral. Estas tres novedades tienen por fundamento. Bioethics. 3. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. New York. David J. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. «respeto» por las personas. de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista. Prentice-Hall. Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». 1990 (inédito). 4. 2. En el Tuskegee Syphilis Study.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. p. 9.

20. Y. presentado con ese nombre por J. 1990. Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. compasión o coraje) o vicios (a la inversa. Hay algunos artículos también significativos. by Leon Kass. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. op. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». en el agente. «Bioética y la justificación del derecho a la salud». p. Mill (1806-1878). 1981. P & M 36. cit. junio 1989.Kluwer Academic Publishers. Introducción a la Bioética.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. 1978.. van der Steen and P. pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común. 18. 1989. Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos. La Plata. Broad en 1930. Mainetti. Cf. ed. 51-57. José Alberto Mainetti. Cf. de lo bueno y lo malo. Este argumento es muy antiguo. vol. 1990. 24. Marciano Vidal Bioética. Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. 115-127. Essays in Medical Sociology. Tecnos. Introducción a la filosofía de la medicina. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas. Encyclopedia of Bioethics. Encyclopedia of Bioethics. Mainetti. 108. S. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. p. 21. 1990. p.. fue ya propuesto por D. Addison-Wesley. el respeto a sus derechos y razones de justicia. introducida por C. 25. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. 1984. Faces of Medicine. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). Nº 7. ed. J. Cf. Cf. La dicotomía teleología-deontología. 5 y 6 Mayo y Junio. 996. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». 22. No. ed. D. («La Fundamentación de la Etica Biomédica».. Quirón. 1. de lo correcto e incorrecto. Kluwer. Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María. aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica. Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. 16. José Alberto Mainetti. 7-13). 1. A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. 14.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio. Kimsma and Stuart F. on Medical Ethics. centradas en las consecuencias de las acciones. José Alberto Mainetti. economización de la salud en la del ’80. Milano. Mainetti. según se ponga el acento. p. «La revolución de Galatea». establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa. 19. principios. y desarrollado por J. Reich. comienzo y fin de la vida en la del ’70. The Limits of Medical Progress by D. Madrid. Cf. Simon & Schuster. más allá del predominio entre ellos que motiva el debate.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. entre éstas dos principales. Reich. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»). 1988. New York (1979). De la misma autora. Reich. July/August. Cuadernos de Etica. en Boletín de la OPS. ed. Warren T. En su formulación clásica el principio de utilidad. 17. 13. indiferencia o cobardía) del sujeto.en la acción humana. vol. 201-217). N. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. La Plata. Warren T. Quirón. 599-60 1. y What Kind of Life. José A. New York: Free Press-Macmillan. Ten Have. La crisis de la razón médica. Cf. ed. (p. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. Madrid. A Philosophical Study by W. Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics». el acto o el efecto de la acción humana. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética. Bentham (1748-1832). veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». 1. 1988. José A. reglas y casos o juicios particulares). p. filosofía de la medicina y bioética. 15. Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. Spicker . respectivamente. vol. Estudios de Bioética Racional. en 33 . Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. Cf. Encyclopedia of Bioethics. Callahan. y el mal con el dolor o la infelicidad. 1987. bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. 1989. Quirón. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A.(3) Utilitarismo.11. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia. Hume (1711-1776). 1990. 4 vol. 23. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). 116. J. en Concepts of Health and Disease-. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. Cf. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». Nros. John Wiley and Sons. p. La Plata. 12. by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. en Renée Fox.. José A. independientemente de los fines y consecuencias. M. Hastings Center Report. 20. Cf. J. Finkelstein. como le llama Bentham. 19.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso.. Thung. Gerrit K.

sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. para maximizar las buenas consecuencias.(5) Por otra parte. lo cual es más bien al revés. en general ocurre lo contrario. por un lado. Así.. esto es. Está también. siempre como un fin y nunca sólo como un medio». la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo. son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas. en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. Por eso. deben establecerse reglas conforme a ese principio. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza. independientemente de. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas). la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. aquello a que los hombres tienden. capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas. La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad. más hondamente. sino «imperativos categóricos». como medios para alcanzar los fines de aquel. La noción de derechos personales no es utilitarista. Si la mentira es incorrecta. es el «imperativo categórico». Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales.. el placer o la felicidad. segunda objeción antiutilitarista. que admite la existencia de otros bienes además del placer. ahora bautizada utilitarismo del acto. El punto crítico de este último. la idea de la «dignidad humana». los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad. son malas las derivaciones de la mentira. Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno.(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse. Como la ley moral es la ley de la razón. humana o social. pues. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. al precio del sacrificio de un inocente. consiste para Kant en seguir reglas absolutas. aún cuando produce más beneficio que daño. que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-. Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. por contraste con la versión original. Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo.(8) La moralidad. vale decir inteligente y libre. Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central.(6) Deontologismo. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista. La mentira tiene patas cortas. aún cuando sepas que no puedes hacerlo). entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta.el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. por ejemplo. es decir. mandato o prohibición de naturaleza divina. una acción puede ser incorrecta. man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. como agente autónomo. en tu propia persona o en la de cualquier otro. Si en ocasiones. cualquier especificación del bien. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. mentir puede tener buenas consecuencias. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional. fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. Está aquí. es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares. de la forma «debo hacer esto y punto». los cuales deben ser optimizados. de trato como fines y no como medios. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. De tal manera se rechaza el hedonismo. para las deontológicas (del gr. o lógicamente anterior a. como personas. natural. reglas que no admiten excep34 . no podemos justificar su empleo con los pacientes.y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. o utilitarismo clásico. lo único moralmente valioso en el mundo. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente.

sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros.ción alguna. nadie creería las mentiras. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social. Beneficencia (del lat. de su prioridad y de su aplicación. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción. «no hacer daño»). lit. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». 4. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas. 2. «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. Se debe remover el mal. Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo. si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente. llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B.2. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). En cualquier caso. non malum facere. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca. Se debe hacer o promover el bien.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente. Y ambos. ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia. puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas). Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. 2. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. nunca se debe mentir. Para el caso del asesino inquiridor. Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor».(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados.(11) Como ocurre en el utilitarismo. que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. autonomía y justicia. y la máxima de esta última no ha sido bien construida. De acuerdo a cómo se describa la acción. Se debe prevenir el mal o daño. Por ejemplo. «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. como es el caso de los asesinos. ante lo cual es necesario la opción. El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua. Suele establecerse. y los tipos monista y pluralista. puede ésta caer bajo una u otra regla. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. intención dañina. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente. siguiendo a W. bonum facere. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). Aparte la cuestión de cómo se derivan. lit. en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. 3. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. Sin embargo. Además. moralmente justificados pero no requeridos.(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios. Frankena(13). está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad.

hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. El principio de respeto a la autonomía es. no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva). el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona. centrada en el poder. El de autonomía es.). Son aquellos el principio de doble efecto.Lo que cuenta es la libre decisión. Este último punto merece aquí una explanación. Fuera de este orden moral. como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública. y no está sujeta a coerción externa o interna. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia. la autoridad y la competencia sobre las decisiones. quizás el «pecado histórico» de la ética médica.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista. los principios de beneficencia y no-maleficencia. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. económica. que todavía se complica por el plano jurídico. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). uno de los más complejos conceptos morales. De ambos modos. llamadas libertaria y racionalista. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. impulsos. originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 . nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. es indispensable un principio de balance o ponderación. y la tradición angloamericana en materia política.(15) Autonomía (del gr. en consecuencia. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía. legales y filosóficos. Para la ética médica. la autonomía como autodeterminación legal. las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado. y consagrada en el latinazgo primum non nocere. puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto). la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica.derables para los agentes. por ejemplo). a la que es proclive el utilitarismo.(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. sin embargo. y la mera consideración economicista. como caras de la mismo moneda. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios). debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. hábitos. el más difícil de manejar en la relación terapéutica. La violación de la regla de «no dañar».(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático. que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía. etc. la de producir beneficio y la de evitar daño. lit. se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno. -no-maleficencia y justicia. La primera se asocia con Bentham y Mill. que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta. autos = uno mismo y nomos = regla. Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. sujetos comprendidos en la obligación moral). El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. ética y legal. y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. plantea cruciales cuestiones morales. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. y el consentimiento presupone la libertad. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente. que siempre entraña daños efectivos o posibles. Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina.(19) Por otra parte. con sus fundamentos sociopolíticos. en particular cuando el daño equivale a muerte. es útil tratar juntos.(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica. sin duda. Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. espada de doble filo. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). Ambas nociones. capaz de saber y decidir. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida».

fundamento de la conducta individual y política. la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento. iustitia. La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces. y utilitaristas. beneficio o perjuicio. en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica. En cualquier caso.(21) Según la tradición jurisconsulta romana. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido. distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía. que enfatizan los derechos a la libertad social y económica. 5) A cada uno según su mérito.(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. y la justicia distributiva. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social. 2) A cada uno según su necesidad. sea lo merecido. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva. responsabilidad y calidad en la atención de la salud. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos. a fin de maximizar la utilidad pública y privada. (del lat. Asi. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente». una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo). liberal y redistribucionista. que enfatizan el uso mixto de tales criterios.UU. En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes. 3) A cada uno según su esfuerzo. que regula los relaciones entre las personas. El surgimiento de la bioética en EE.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. injusto). las decisiones sobre «salvar o dejar morir». La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. justicia representa la virtud común. que debe haber un principio válido de justicia. desde Platón.tienen así una respuesta. 4) A cada uno según su contribución social. premio o castigo (lo contrario es injusticia. o al menos un planteamiento sistemático. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio. la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. lntuimos. en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. libertarios. que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). 4) la justicia como bienestar colectivo.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social. 2) la justicia como libertad contractual. junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 . y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. liberal y mixto. desde el nuevo orden bioético.(20) Justicia. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina. 3) La justicia como igualdad social. La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado.vista moral (in extremis.

(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes). de paso. Privacidad y fidelidad son. no causar dolor. En la relación terapéutica. También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. la deontología médica en nuestro caso. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie. el contrato social o fidelidad. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. pues. sin adecuada justificación. implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. no romper una promesa. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones. extensiva a la investigación clínica. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. no privar de libertad. veracidad y consentimiento informado. las dos variables de la regla. por ejemplo. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza). se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. ya bien del de beneficencia y nomaleficencia.2. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho). A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema. los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. Ya se le considere o no una regla moral independiente. en tanto ésta es prohibida. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal. Veracidad. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. un aspecto objetivo o descriptivo (verdad . los daños de referencia: no matar. altruista o benevolente. desde los antiguos a los modernos e incluso actuales.(28) 38 . Obsérvese.(26) Hay. no violar la ley. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto». salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social). Más adelante reaparecerá el tema. cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar. honestidad y justicia. por ejemplo el respeto a las personas o autonomía. En los códigos de ética médica. Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio. que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial. el paternalista tradicional y el contractualista innovador. que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse. respectivamente. tales como fidelidad a las promesas. la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas. no calumniar. en virtud de su intimidad o identidad. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica. La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas. principios y reglas constituyen las guías para la acción. según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. por tanto. derivándola ya sea del principio de autonomía. D. no incapacitar. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad. justicia. la cual debe ser protegida. Confidencialidad. La confianza es un requisito de la relación interpersonal.falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad .. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. las cuales generalmente causan mal o daño. no privar del placer.se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. suelen limitarse a este nivel de las reglas. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. requerida o permitida. Tiene la regla. un caso privilegiado de mentira piadosa. dentro o fuera de mi actuación profesional. que los códigos de ética profesional. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles.mendacidad).3. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego. La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria.

apoyándose en argumentos consecuencialistas. al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes. Lo que considera la comunidad científica. Sin embargo. también cuenta con diversos estándares o criterios. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral.4.. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. La opinión minoritaria. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra. mientras que la mayoría inocua. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas.estamos ante casos paradigmáticos. lejos de disminuir. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. 39 . 3. La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. aumentando así. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (. y otros para juzgarlo incorrecto.(30) 2. fallo judicial en la Corte Suprema de California. pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. Competencia para consentir. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. 2.Consentimiento Informado. la de la mayoría y la de la minoría.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente. 3. Revelación de la información. no-coerción y competencia. adecuada información. Comprensión de la información.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica). Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. una vez internada. 4. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita). y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. En suma. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. Pero además. Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse. el peligro de agresiones violentas. Lo que la persona razonable desea saber. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico. 2. Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. Lo que un paciente personalmente desea saber. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964). En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento. no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico. 1978). por el contrario. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible. de acuerdo con la regla del secreto profesional.. que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. Consentimiento voluntario.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía. Se trata. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. de un dilema. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad. efectivamente. en suma. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente.implica. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. basado en la relación fiduciaria.) la sociedad sería la damnificada. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética.

como las virtudes del buen paciente (sinceridad. y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. igual dignidad. fundada en la philia. de carácter intermedio.. dos tipos ideales de responsabilidad médica. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. James F. 1979. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable. Su madre resultó no ser histocompatible. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral. el encuentro de una confianza y una conciencia. un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. en Robert M.(33) El paternalismo.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. Principles of Biomedical Ethics New York.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno. en una reunión a solas con él. equidad. que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto. Bertomeu) 4. Oxford University Press. Childress «The normative principles of medical ethics». deontológicas) 3.Principios 3. pero sí su padre. ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. James F. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. Teorías 2. paradigma de humanidad. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». la poca posibilidad de un riñón cadavérico. el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego. respeto. que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. 2. J. and Childress. además. 3. Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. particularmente por el pronóstico incierto. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. Agente (T.suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . Medical Ethics. 1. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. es actuar como padre (o madre: maternalismo). Juicios Ejemplo (tomado de M. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. ed. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber. que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica. compasión). probidad. se decidió proseguir con los planes de trasplante. Reglas 4. decidía no donarlo. etc. la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. Se presumía. una singular y rica relación humana. acaso el peccatum historicum de la ética médica. Cf. Estaba bajo diálisis renal crónica. tolerancia y confianza). el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. en beneficio del paciente pero sin su consentimiento. Jones and Bartlett Publishers. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente. 1989. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. la clásica de la «ley natural». el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. Veatch. la amistad o camaradería de sus términos. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. 3. Resultado (T. de la Virtud) 2. Una tercera teoría ética. Después de pensarlo. Acto (T. compasión y respeto. Temía que al saber la verdad. Bostan. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . obligación). El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. religioso). Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta. Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. Asimismo. Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. Tom L. pronóstico y tratamiento. 2.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. Luego de discutir el problema con los padres de la paciente. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos.(36) NOTAS 1. Beauchamp. Dijo que ésto «destruiría su familia». Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente.

29. 27. 16. 1986. Como suele decirse. op. D. Nos. Oxford University Press. en Cuadernos de Etica Nro. James F. 17. (Número especial de bioética). 5. En el tipo 1 de situación moral. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad. 12. lbidem. 1990. según la fórmula de G. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. Buchanan. Ross. op. Faden. ed. 4. como estado final u objetivo y como side cons-traint.UU. por ejemplo. cit. New York. Siguiendo una distinción de R. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual. junio de 1987. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». Englewood Cliffs. 4. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics. cit. cap. Albert «Do No Harm» en R. vol. Hastings Center Report Jan. segunda edición. Eric Cassell. Cf. Ethics. 5 y 6. ed. ed. en R. individual o colectivamente. Culver. Principies of Biomedical Ethics.. Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. lntroducción Histórica. convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. en R. ed. Jay The Silent World of Doctor and Patient. Allen «Justice: A Philosophical Review». and Gert. 2-3. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. we must not overextend or overweight respect for autonomy».es nacer como paradoja y morir como trivialidad». Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres. Para que esta coacción fuese justificable. 11. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy. op. cap. W. Hart The Concept of Law (Oxford.. 114). y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas. cap. Cf. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 30. Random House. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality. 21. A History and Theory of lnformed Consent. N. en R. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. el individuo es soberano». 1982. cit. la mentira tiene patas cortas. Veatch. Joseph Fletcher. autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). 28. Se trata de trazar un movimiento paralelo. op. cap. Methuen & Co. W. Ross. Tom L. «What Makes Right Acts RIght».: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). Cf. cap. and Childress. Cf. carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. Cf. 15. The famous utilitarian. Esta son buenas razones para discutir con él. Jonsen. J. H. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Diego Fundamentos de Bioética. 1989. Cf. 22. a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. 6. New York: The Free Press... Madrid. J.. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. 4. Cf. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia. Bernard Philosophy in Medicine. El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. op. 24. 13. 9. reparar y restaurar la autonomía del paciente. W. cit. Sobre sí mismo. cit. Cf. 41 . Cf. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. 8. Cf. D. Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). op. 25. defiende la autonomía en el primer sentido. op. James F. Cf. James Rachels. 1973. pero algunos son más iguales que otros». D. 31. Philadelphia: Westminster Press. sea moral. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros. Tom L. 1971). quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. Véase J. William K. cit. intuicionistas de Oxford (inherentistas. Charles M. Veatch. Beauchamp. p. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo.. New York. Veatch. ed. Ruth R. «What Makes Rights Acts Right» en R. pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor. Katz. Cf. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes. sea físico. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. sobre su cuerpo y su espíritu. Cf. and Tom L. 18. New York: Oxford University Press. José A. Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él. Quirón. Henry Sidgwick. 26. en R. 14. and despite social changes. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. I. 7. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). Ross) y contractualistas (John Rawls). But that role requires a sense of limits./Febr. la Plata. 1984. Mainetti Etica Médica. Los autores distinguen para los EE. D. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. Eudema.. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. Warnock The Objet of Morality (Londres. 1966. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». He grounds it in the observation that generally good comes from being honest». James F. 19.. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. Childress «Autonomy». En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace. cit. Para aquello que no le atañe más que a él.: Prentice-Hall. Clarendon Press. 10. 1989. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. Boston. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. Gracia Guillén. Veatch. cit. su independencia es absoluta. Beauchamp. Nozick. May / Jun. Veatch. 3 «Valid Consent and Competence». 108. José A.. Cf. Cf. Cf. Childress entiende la autonomía de dos maneras. S. prima facie «duties» de W. Jones and Bartlett Publishers. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi. 3. 23. Mainetti. Ross «What Makes Right Acts Right». Kant. Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales.que rigen la vida moral. 2) La agresión física (battery ). Beauchamp. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 1986. Frankena. and Childress. 20. A.. Cf. Principles of Biomedical Ethics. hacerlo sea prudente o justo. no es razón suficiente. sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. 1989. 4. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». 1961) y G. pero el bien de este individuo. en opinión de los demás.

Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». L. 3 d Series. y el de W. En reconocimiento de este compromiso. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación. cit. a mi paciente.. Tarasoff V.32. 34. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. 1976). 8. Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. activa y concientemente a un paciente. 2. Nunca actuar para matar directa. 7/Junio 1989. cuando la gravedad de la situación lo demande. lbidem. en R. «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». jr. 7. cit. H. Belmont. Co. en un lenguaje comprensible para él/ella. y Walters. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. como estudio crítico.. Eds. y Gert. como corresponde a su «coming of age». sin coerción. En su sentido técnico o análitico. Cf. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. y Engelhardt. Leroy Contemporary lssues in Bioethics. Tristram. decepción o segundas intenciones. serio e inminente peligro de dañar a otros. 4. Estudio crítico. Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo). «Models: A Critical Review and a New View». Tomado de Beauchamp. Covenant. y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente. 13. en todas sus dimensiones. 12. K. Edmundo y Thomasma. Bernard Philosophy in Medicine op. a excepción de existir claro. 9. 36. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. Regents of the University of California. Howard «The Phisician . Reading & Cases. Englewood Cliffs. The Restoration of Beneficence in Health Care. 3. Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. Cuadernos de Etica Nro. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. en R. véase Clouser. Thomasma. 1987. 33. 10. David C. May «Code. enseño y creo. op. Wadsworth Pub. Capítulo III: METABIOÉTICA 3. D. la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo. independientemente de su capacidad de pago. 5. Por eso me comprometo a hacer el bien. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. Mainetti. la bioética se hace cuestión de sí misma. Ayudar siempre. chapter 5. Charles M.Patient Relation». Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. Contract or Philantropy». New York: Oxford University Press. Baruch A. y cuando la muerte es inevitable. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. Practicar lo que predico. 425. 2 d edition. en un sentido filosófico general. 6. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. como primer principio de mi ética profesional. Cf. Pellegrino. Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo. en Brody.. Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política. Veatch. o el mío propio. Decided July 1. For the Patient’s Good. asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports. José A. David C. aunque no pueda curar. Cf. Tom. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». sociales o fiscales. acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. Prentice-Hall. de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. Al parecer. se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 .(1) Pero además. o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo. Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). F. New Jersey. 1988. Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón. Bioethics. 35. Veatch Medical Ethics. 11. Mantener en secreto lo que escuche y sepa. brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo. Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. Como estudio general véase Brody. la metabioética es un capítulo muy oportuno.1. 1982. por sobre mi interés personal.

del bios biológico. particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. puede oirse una letanía. la salud como bienestar y la medicalización de la moral. pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»).. a veces en conflicto.. El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas.(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología».. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética. el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción. y que no sirven de guía a la acción. Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica.(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos. desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional.y la exigencia teorética y crítica. científico y técnico. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista. usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. ni cómo justificar su conducta. Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia».. que en ocasiones confligen. inductivo e intuitivo. rehabilitación del ethos -profesional de la virtud. interdisciplinaridad. y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente.(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético. ahora en su 3ra. Por un lado resulta la ética filosófica. la autonomía a Kant. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales.. Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación». quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica. nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. Callahan.rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). ni qué hechos considerar relevantes. una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso». No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo.. sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. metodológico y práctico. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . Según Clouser y Gert. la justicia a Rawls. edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares.(2) Como en una nueva sofística. De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D. beneficence… autonomy. la eupraxis como antónimo de malapraxis. y la no-maleficencia a Gert». secular y pluralista. en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración.(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica). el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas. y del ethos liberal..(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. tácticas y pedagógicas del paradigma. moral y político. la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña.(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética.(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. No menoscaba la importancia de un manual ya clásico. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días. justice. respecto de la praxis. Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral.. una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. racionalista y analítica.(8) Por fin.

Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana.2. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. En el orden descriptivo y pragmático. y en particular la antropología médica cultural. la tradición ético-médica latinoamericana. los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega. cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada». el enfermo y la sociedad). según la influencia del relativismo cultural. Sin embargo. distendido entre la especulación y la praxis de la salud. el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis). un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere). En primer lugar.(16) 3. con sus principios de beneficencia. la religión judía y el derecho romano. y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. Se describe muy someramente. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). Y en el orden crítico. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. quizás a favor de la boga contextualista posmoderna.se da entre las normas y los hechos. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico. La tradición católica ha definido. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir.(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral. se han mantenido al margen del discurso bioético.(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico.(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática. La bioética como moral civil. sin tener en cuenta el principio de autonomía. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad. con la impronta cultural de ese país. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. normativo y aplicado. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. La revolución bioética. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. En segundo término. la revolución y el desafío bioéticos en América latina. entonces. ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos.(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario. la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante. Lo cierto es que las ciencias sociales. y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral. En el orden reflexivo. el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral. Después de todo. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético. la ética y el ethos médicos latinoamericanos. En cualquier caso. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina. Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales. pues. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica.

afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud. ni debe» = falacia positivista). una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología. la buena sociedad y la justicia. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral. epistemología y axiología médicas.3. y entre ética y metafísica. antes que en los derechos individuales y las virtudes personales. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). entonces. La norma dice qué se debe hacer.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses.ción del agente racional y libre en la relación terapéutica). la fundamentación empírica. es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos. por un lado. ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral. Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas.(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. las fundamentaciones idealista («debe. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética). 3. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica. Por un lado. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud. metafísico y científico-.(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario. Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social. respectivamente. tradiciones moderna y clásica. teleológica o consecuencialista. Etica macro de la salud o sanitaria. por el otro. En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo. economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo). luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es. otra es la que parte de Kant. tres formas distintas de racionalidad. con acento en el bien común. luego debe»= falacia naturalista). puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina. La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. Tras la fundamentación naturalista («es.que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. hermenéutico y normativo). de la moralidad. Por otro lado. lógica deóntica).(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico. M.(24) 45 . el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno. remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma.

Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. de infirmitas o desajuste natural. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad. correcta o incorrecta. ajustado a su medio. de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. Hart. método y fin. Individualidad social es la humana. raciocinante y libre es el hombre. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral. Hobbes.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano. condición prima facie negativa. en suma la determinación del concepto de bioética médica. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón). hay ahora una 46 . pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia.y se prolonga en la hermenéutica. L. o el estatuto bioético de la medicina. El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo. Warnock). así como ésta apunta hacia aquella.(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología.(29) 3. La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal. como dijo Herder. son normas de la vida que están en la base de todos los valores. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad. Hartmann). y la ética biomédica particularmente. La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista. N. en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético.4. la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. generándose un círculo hermenéutíco. remite a una antropología filosófica. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo.es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa.(26) La ética es relativa a la condición humana. Realidad personal. título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina. G. benéfica o maléfica. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental. sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética. en tanto somatoética o moral de la corporalidad. y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación. y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales. echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo. La ética general. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación».

en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial. epistemología y axiología médicas. La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo. la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales. autonomista y social. la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME). puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig. la calidad de vida y la «regla dorada». El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. la separación hechos-valores. técnico y pragmático. a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista. en general. incluida la dosis masiva de ética. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. El contraste entre la vieja y la nueva moral médica. según la tradición médica humanista europea y latinoamericana. de la filosofía de la medicina. entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida. de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. El normativismo sostiene. ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. y con ello un ethos más universal. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología. la práctica o moral.(32) Se trata. es preciso fundamentar esta última.(33) 47 . Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema. operativo y revolucionario. el redescubrimiento de la ética de la virtud. como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). y la nueva moral normativista. La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia. menos complaciente u optimista con el progreso. representada ésta última por la bioética. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora. con su afección deshumanizante y recetas placebo. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. hermenéutico y normativo. encubriendo la deshumanización real del sistema. santidad de la vida y regla de oro. paternalista y profesional. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas. expropiación del cuerpo y enajenación de la salud. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. el ethos o carácter y la eticidad o institución. aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico.necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma.).(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. El primero se ensaya aquí. DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética. contraria y simétricamente.

V 22. utópico. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. 2. Mclntyre. Quirón 22. 87). Buenos Aires. Social Science Perspectives in Medical Ethics op. 1 Febr. La decisión de este paciente es autónoma. Juan C. History. Dordrecht 1990. 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). Buenos Aires. cit. Arras.. José A. de América». Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente. Etica del deber basada en principios. 20. Fundamentos de Bioética. III «Niveles de reflexión ética»). Arras. vol. The Journal of Medicine and Philosophy 16. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. 2. Cf. 6. K. 221. pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. op. 2. John D. 1. discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». el de lván Illich y en parte León Kass). trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. 1982). 3ra.. Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos. vol. Diego. 108. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). 1983. especialista sin visión y moralista sin corazón. Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. because such concerns are at the heart of the human component of health care. Wright. Maliandi. Cf. as well as actitudes. 11. 1 Febr. 23. 4. HUGO). Introducción histórica. 1991. 1991). Cf. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana). David C. 1990. Cf. cit. para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. Latin America. racionalista. simbólico y metafísico. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. 230). 2. Jonsen. July/August 1990. 19. 1990. en The Journal of Medicine and Philosophy. argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. Ronald M. «Practice Vs. Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. común a toda «ética en comisión». La función del público en la toma de decisiones. 5. en The Journal of Medicine and Philosophy 15. Robert M. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. y en particular para la praxis moral en el comité de ética. 17. 1988). Nro. «Historia de la ética médica en América latina». Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante. lbidem «Introduction» p. 4. 5 y 6 mayo y junio 1990. Richard W. Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». 3. «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics». Green. Cf.UU. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». profético (megaproblemático. the Amedcas D. por ej. Gracia Guillén. 48 . John D. Page Center for Creative Thinking in Medicine. Mclntyre. Quirón 19. d) ejemplos extremos y artificiales (i.NOTAS 1. lbidem. 157). 2. Cf. Georgetown University. Clouser. «Philosophical Critique of Bioethics». Medical Ethics op. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». 1990. Robert L. H. 5. Cf. 13. Nros. y la ética como práctica con reflexión. José A. Cf. 24. Kennedy Institute of Ethics. 16. 8. Bunge. A. Cf. 219. 1981). values and patterns of communication and social relationships. 1983. 1991 (cap. La segunda premisa es tan crucial como controvertida. Etica del valor. 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. 2. 1991). La importancia de esta ética del diálogo socrático. Philosopher Exchange 2. c) eticista como ingeniero moral. Siglo XX. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. número especial de bioética. Pellegrino. Cf. narrativo (tradición religiosa. elitism. los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. José A. Berkeley. Western biomedicine. Etica médica. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica). cit. ed. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». Weisz. 18. Cf. del consenso o pacto estratégico. Mainetti. Cf. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. cit. Barry «Morality and the social sciences» en G. 7.A. Véase también Wear. This cultural system. también Lieban. 15. Cf. W. también Holmes. op. 3. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1. Hastings Center Report. «The Normative Principles of Medical Ethics». la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico. including its ethics. 10. The Journal of Medicine and Philosophy 15. Etica del carácter o de la virtud. op. 14. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. vol. «Bioethics Paradigm». bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. (Cap. For the Patients Good. Rather. Cf. Theory». merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. cap. III. b) ética filosófica. Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». Bernard «A Critique of Principlism». cit. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. p. caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. Cf. lbidem. Feb. 3. 1. 1991. 6. p. Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. Childress. like other forms of medicine.. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. is a cultural system. León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. U. James F.S. La asignación de recursos («economización» de la bioética). Hoffmaster. Jan/Febr. Ibidem: «In any event. la ética como teoría con aplicación. 4. of Cal Press. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. 4. Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world. 12. (Bioethics Education: Diversity and Critique). (The Journal of Medicine and Philosophy. Callahan. op. snobism and turfism. 15. G. California: The Univ. Kass.: Harvard Univ. Mario Etica y Ciencia. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. Mainetti. New York. T. Danner and Gert. Press. James M. 21. 1988. 3. cit. VII «Moral Crítica»). moralidad médica clásica. Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter. Cambridqe. 16. Por tanto. («Philosophical Critique of Bioethics»). en The Journal of Medicine and Philosophy. Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. Mainetti. La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría. en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). V. 9. 1978. en Bioética fundamental: la crisis bioética. Nro. e. 2. Richard A. 2. en Veatch. Mass. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Oxford University Press. analítica y decisionista. Edmund and Thomasma. The Restoration of Beneficence in Health Care.

que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. Trained to be accountable and partially responsible for that good. since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. Mainetti. Hart. claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. 30). Nros. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system. Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. sino que «as long as the human nature displays certain traits. axiología y conflictividad» (Quirón 3. no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». Véase «Ethical Naturalism». theft. También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. desde el punto de vista antropológico. de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. ed. 26. podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. 108. José A. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. en Cuadernos de Etica Nro. Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights. Dic. La Plata 1988. dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. abril 1991. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. en tal sentido. dominante en la ética médica más reciente. L. 30. or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. Quirón. his ethical dilemma is clear. G. 2011-2015.. Ethical naturalism. Véanse. p. 31. any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. «Historia de la ética médica en América latina». El siguiente pasaje de Gadamer. aproximative equality in physical strength. Sider. devoid of affect. The Journal of the American Medical As-sociation. «Por cierto. desire. Las ideas del Homo infirmus. se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. p. This does not. life. Quirón. 33. in addition to having numerous technical problems. 1135. and a few others such items». Introducción a la filosofia de la medicina. 1970) y «Medicina. el método y el fin de la medicina). Clements. La Plata. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy. Tealdi y José A. p. citado por R. Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. human needs. Vol. leave us with a desocialized. or species survival. Nro. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». estado determinan la constitución esencial del hombre. número especial de Bioética). Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí. 15 (Oct. 29. de corte naturalista. Pis Diez. 32. These theories. will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. 250. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. 442: «A naturalistic ethics. Además de la ética sexual. lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. según el objeto. 1973). realizándose su ethos con contenidos cambiantes. Mainetti. en ibidem. cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo.physical vulnerability to assault. Buenos Aires. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. 1983). en la que no se cumpliría la regla de oro. José A. 2da. cit. 77-78). and Roger C. si se prefiere.. prove that any version of ethical naturalism is true. 8. lt is also unnecessary». 27. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político. cit. en Encyclopedia of Bioethics op. 2. Mayo y Junio 1990.. respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. Véase «Natural Law». Homo infirmus. agility. «Medical Ethics Assault Upon Medical Values». epistemológico y ético (o. 1989. sociedad.. incorporated in a for-malist system. disembodied patient. Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina». intelectual capacity and strenght of will. Mainetti. La crisis de la razón médica. cit. Familia. 1989. p. Santiago de Chile. 49 . the keeping of promises and contracts. positivista y humanista. op. however. 21. but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». José A. therefore.25. 5 y 6. Por cierto. vol. H. Collen D. 28. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético». 4. limited altruism and limited selfishness.

incluso nominalmente. la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina.U. se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. biomedicina. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente. durante los años 80.U. si proscribirlo es imposible.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital. dame el nombre exacto de las cosas. Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas. por un lado. ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario.U. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978). una patente griega renueva a la latina.E. A partir de entonces. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible. también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». pues en el uso de la filosofia práctica. Como Potter con su propuesta ambiental. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término. debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados. y por otro lado. la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional. fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. o 50 . Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. «ética» empieza a deplazar a «moral». The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics. adoptan el cuño bioético. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética. sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución. la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética. Pero la nominis quaestio bioética. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. políticas y asistenciales de los E. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké. Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades. de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética. Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. particularmente en los países europeos y latinoamericanos.E. Después de todo. En cualquier caso.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación. Por otra parte. Bridge to the Future (1971). Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional. A principios de la década del 70 aparece en los E.U. la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear).(2) Sin embargo. legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké.(3) En los medios intelectuales se advertía. a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos.TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia. lengua de singular capacidad asociativa de palabras. las instituciones académicas. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina.

entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana. costumbre y morada). en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. Y ésta nos dice que bios es vida humana. pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. vale decir en su fundamento o modelo conceptual.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. por ejemplo en Homero. de modo que su sentido no es biológico sino analógico. Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. pundonor. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral. analítica.la vida buena. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana.(11) En primer lugar. En cualquier caso. Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe).. biopolítica . proponiéndose alternativas. cuyo discurso corresponde a la antropología. historia o relato. que vale la pena vivir. distribuidas democráticamente para la humana convivencia. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital. hábito. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad. mayoritariamente norteamericana. que amenaza la supervivencia de la especie. método y fin. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre. Muy pocos títulos en la bibliografía internacional. con su teoría (fenomenológica. se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural.es proclive a un fundamentalismo. vivienda o morada -algo físico y no moral. la polis. Pero la acepción de êthos en el griego clásico. una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina. Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre.se inclina por un procedimentalismo. En segundo término. bioderecho. con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser. del que existen en griego dos términos. Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. y c) la instauración de las normas. y lo mismo que el latín vita significa biografía. b) la invención de las técnicas. Bioética es vida social (e histórica). pensamos la bioética como biofilosofía.(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión. y éthos = costumbre. Inversamente. El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós. Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena. la institución griega paradigmática. registran De nomine quaestio. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. procura de un mundo habitable o una vida vivible.(5) Ethiké procede de ethos. una epistemología y una axiología (agatología) médicas. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo. provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva. justicia). la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual. que refuerza el sentido de propio o íntimo. llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa. 51 . desarmado). vida humana con pólis. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega.(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. vemos en ella una manera de pensar y actuar. La propuesta del mito es auténticamente bioética. para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología.(12) Por último pero en forma abierta. ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral.(6) El latin mos.(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética.) de la vida. objeto de la política. moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo. don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética.. es de lugar. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). disposición moral. pues conjuga antropología y política. el escultor antropoplasta. descalzo.

Bioethics. Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). digamos. No 6 (1993). había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica». 1993. Reich. W. también R Quattrocchi. 52 . Potter. Sobre el origen y evolución del término bioética. por tanto. C. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual». «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». véase la entrevista que con él mantiene M. 3:121. L. Sobre Potter.. «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». 13. en rigor. Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). «Ejercicios de bioética transcultural». 32). y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina.» 6. 15. Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. Mainetti. Cf. 2. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). Potter. T. J. Spinsanti «Incontro con VR. con André Hellegers. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers. The Journal of Religious Ethics. T. J. pp. insoportable. Cf. Potter».(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. La Plata 1990. 1994. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. J. D. E. «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». actualmente reformulado en su Global Bioethics. Queré. R. Bioethics. Hastings Center Report 23. p. en L’Arco di Giano. Cf. Milán: Ed. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. Pellegrino. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. 10.A. vida orgánica. La Plata 1990. W. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. biografia. 7. cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética. Reich «How Bioethics Got its Name». Pour une critique de la raison bioéthique. Maliandi Etica: conceptos y problemas. Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals». domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires). Englewood Cliffs. «La revolución de Pigmalión». cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina. 1979:12. 12. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. que vale la pena vivir.(15) Sin embargo.(16) REFERENCIAS 1. Odile Jacob. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. que avala nuestro escrutinio en la materia. cit. aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término. Quirón. T. S. The scope of a consulting profession and academic discipline». A. Biblos. Gracia. París 199 1. con referencia al libro de Potter. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. sino conducta del ser viviente. L’ éthique et la vie. 2/3. con Van Ressenlaer Potter. Bridge to the Future. C. bioquímico celular investigador en oncología. «La bioetica: storia di un progetto». 213. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). New Jersey 1971. el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética. May 1984. 9.VV Dalla bioetica ai comitati etici. en A. 5. En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. 4. Branson. en Homo infirmus. en J. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. Cf. Buenos Aires 1991. en Bioética fundamental. D. 11. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. Mainetti. es más usual en negativo. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es. 1988. Cecchetto. El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo.(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. 1988:80-81. orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. 1975. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. Mainetti. 97-/107. 3. R. Quirón. Bioethics 7. A. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. ou biotós = no vivible. 14. en Obras Completas Rev. op. A. de Occidente 1962 (p. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it». en Bioética fundamental: la crisis bioética. París 1994. 8. Georgetown Medical Center News. «Bioethics as individual and social. Sobre Hellegers. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». La Prensa. Georgetown University. como zoé. 7. véase el reciente reportaje de S. T.L’ envoi Recientemente W. 1993. Sève. N° 4. El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H. Building on the Leopold Legacy. Odile Jacob. véase también R. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». V. interpretación ontológica y no moral del término ethos. 233-244. J. pp. Ancora. La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). Universidad de Wisconsin. y en Washington D.The science of survival». Prentice-Hall. Michigan State UP. E. Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. óv biotós = para ser vivido. 188-199. 16. Cf. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. East Lansing.

divídela en compartimentos. la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. cincuenta de ancho y treinta de alto. Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán. ambos pertenecientes al Génesis.. Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida. y con todo ser viviente que está con vosotros. Hazte un arca de maderas resinosas. harás en ella un tragaluz. el adánico y el noático. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo. El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). la puerta la haces a un costado. y yo lo veré. de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. y entrarás en el arca tú y tus hijos. crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. Házla así: trescientos codos de largo. y cuando cubriere yo de nubes la tierra. Por el otro. La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. Génesis. y me acordaré de mi pacto con vosotros. Dios que todo en la tierra era corrupción. la cultura de la tierra y el orden político planetario. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. Recoge alimentos de toda clase. que normaliza el bienestar. y con todo viviente. 6-7 Alianza de Dios con Noé .. inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. para señal de mi pacto con la tierra. aves. y es el libro de Noé. Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. un segundo y un tercer piso. dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. aparecerá el arco. Por un lado. la sobrecogedora. para que a ti y a ellos os sirvan de comida».(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad. y cuantos vivientes están con vosotros. 1. pues. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. Cam y Jafet. De cada especie de aves. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. «Esta es -dijo Dios a Noé. respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. pues. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. Estará el arco en las nubes. Génesis. harás en ella un primero. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. todos los salidos con vosotros del arca.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo. Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. Cuanto hay en la tierra perecerá. la revolución biológica y la cultura medicalizada. y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. Engendró tres hijos: Sem. y con toda carne. ganados y fieras de la tierra. ausencia de una moralidad universalmente válida.representan la genealogía del nuevo orden de la vida. y la calafateas con pez por dentro y por fuera. 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico. Noé en todo como Dios se lo mandó. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. Pero contigo haré yo mi alianza. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». Viendo. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». el deseo y el poder. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. vale decir el temor. macho y hembra serán.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». y voy a exterminarlos de la tierra. Hizo. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso.

el Diluvio Universal. y ya le dirige palabras acariciantes. está muy difundida entre los pueblos antiguos. se colocó junto al altar. Todo le sienta bien. vivía solo y sin esposa. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno». y. o la «nueva alianza» cristiana. le pone un largo collar en el cuello. el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». según dicen. y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. y teme que se amoraten las carnes que él aprieta.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica. como si ella lo fuera a notar. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca. Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge. Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil. El rostro es el de una joven auténtica. después de realizar su ofrenda.(3) La alianza postula un singular progreso. y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. civilizados y primitivos. Muchas veces aproxima a la obra sus manos. Había llegado el día de la fiesta de Venus. golpeadas en la nívea cerviz. le pone piedras preciosas en los dedos. abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. salvados por el favor de Dios. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas. mundo y Dios. por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. zoológico y antropológico.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre. y empezando tímidamente: 54 . pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. energía industrial y desafío urbano. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). del pecho cadenillas. y habían caído. cuando Pigmalión. diversidad biológica. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural. La primera alianza es por tanto ecológica. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. seguridad alimentarla. paradigma somatológico de una ecología médica. cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. y humeaba el incienso. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia. La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas. y se enamoró de su obra.(6) 2. ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. vacas con amables cuernos recubiertos de oro. le adorna también con ropas los miembros. que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización. y viceversa. la salvación de la especie humana junto a las demás especies. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza. el más celebrado en todo Chipre. Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo. pax naturae tras bellum contra naturae. y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. un organismo en equilibrio paradigmático. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas. una renovada «filosofía natural». pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica. y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración.

lo sagrado y la sexualidad se separan.«Si los dioses podéis darlo todo. a la vez que el cielo. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito. acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico. pp. la sexualidad se identifica con lo sagrado. A la boda que era su obra asiste la diosa. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica. En una segunda etapa. entre el cielo y la tierra.y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir.. comprendió lo que significaba aquella súplica. a través del mito. y. contraceptiva y reproductiva. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana. según los argumentos feministas. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte. Cuando volvió Pigmalión. La áurea Venus. procrear y morir. labios al fin verdaderos. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias. y también con las manos le palpa los pechos: el marfil. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir.000 años y en escala planetario con la civilización industrial. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva.. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear. Metamorfosis.309-311. de la cual ha tomado la isla este nombre». le acerca de nuevo los labios. y oprime con sus labios. con el surgimiento de las grandes religiones. Ricoeur en su Symbolique du Mal.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. Barcelona 1983. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural.(8) En el origen. y es el propio uso el que la hace útil. a su amante. que debe ser cultivada pigmaliónicamente. que asistía en persona a sus fiestas. Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus. como augurio de su favorable voluntad. La 55 . ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos. e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica. el pecado y la culpa. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol. yo anhelo que mi esposa sea. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. según el esquema de P. y entre tanto. Brughera. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. En cualquier caso. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él. negar el sexo que procrea sin crear. vio. antropoplástica o de Pigmalión. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión. No por azar la revolución biológica. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’. se ablanda. en el otro biología molecular e ingeniería genética). dio ella nacimiento a Palos. esta última es vinculada al mal -lo sucio. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. Pero este momento final es sólo el final del mito. El tema de Pigmalión revelaría entonces. sino también en el sentido de una transformación cultural. pues. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. Ovidio. y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta. La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. al ser palpado. la estatua convertida en mujer. va en busca de la imagen de su amada. Pigmalión. en vías de nuevas formas de nacer. y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. Desde Ovidio a Bernard Shaw. inflamado de amor. la fecundidad y la vida. no pasar por la naturaleza que es femenina.

me sustrae de la excitación y el desafío. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. como la predictiva. La nueva medicina. Los no-enfermos duermen en las tinieblas. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. el monte Aligre marca los límites del cantón. Knock. que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. Piense que. su primer oficio es recordar mis prescripciones. con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. aspira a plasmar. y murió en París en 1972. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica». El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización. porque están las luces. Por la noche es todavía más hermoso. al día siguiente de mi llegada. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico. de este costado. La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina. sentía que mi presencia no contaba. cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. y que. se constituye como un problema médico. con el cuerpo humano normal. apenas humano el que contemplabais. como la de Tiegher. en algunos instantes. Jules Romains.. pp. Y casi todas las luces me pertenecen. entre dos partidas de billar. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda. a causa de la lejanía y del follaje.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule. consecuentemente. no estaba demasiado orgulloso. La sátira tiene una referencia autobiográfica. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. y gracias a mí un sentido médico. Knock où le triomphe de la médecine. van a dar las diez. pues J. la paliativa. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. que aquellas son la voz de mis ordenanzas. Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina.. las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación. la psiconductiva. el 15 de diciembre de 1923. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. y si. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. Gallimard. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana).medicina. a la vez omnipotente y crematístico. novelista y autor dramático francés. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle. a la edad de 87 años. en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar. para todo ese mundo. en una población consumidora de servicios médicos. en algunos instantes. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. la medicina del deseo o pigmaliónica. Allá abajo. en 27 tomos. renuentes a la atención de la salud.(12) 3. estudiante crónico recientemente graduado. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. Están suprimidos. a las que sois aficionado. Es un paisaje rudo. Y no le hablo de las campanas. Piense que. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina.(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . Observe un poco aquí. París 1924. esculpir o transformar la naturaleza humana. doctor Parpalaid. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. La primera vez que yo me planté aquí. animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte. No habrá dejado de notarlo otrora. Jouvet.(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. pero cabe una visión dramática de la misma.

Cf. profesional y político. Lash. Cf. que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico. Shorter. Philosophy Gone Wild. «La medicalización del lenguaje». Bioética Fundamental. Abril 16/18. en Quirón. Ill-Health and Medicine. José Alberto. en Quirón 1984. Preguntado acerca de cómo se encontraba. op. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN. Zubirí: «Me siento bien. Prometheus Book. confundir las dimensiones científica y metafísica. The Culture of Narcissism New York. la medicina psicoconductiva. Oxford-New York.. bella pero tonta. 1987. Transaction Publishers. en cuanto normativa normalizando. 13. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. solía responder X. Environmental Ethics. Diccionario de argumentos en la literatura universal. José Alberto. la mujer amada. En realidad. cit. entre otros. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad. 2. lan G. 10. New Brunswick and London. 1980). reproducida en mi libro Bioética Fundamental. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. un ecosistema artificial. 20. Cf. :1.. 1978. La medicina desiderativa. es decir. Warner Books. 16.A. Biosfera 2. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. New York. Sobre la relación hombre-naturaleza. U. Septiembre-diciembre. esp. Introducción Histórica: Quirón. pp. Cf. VII «La medicina moderna». José Alberto. vol. Frenzel. Sosa N. pp. 50-54. una categoría ontológica del hombre. véanse los textos reconocidos de Foucault. Sage. Mainetti.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». de tal fenómeno. «La medicalización de la vida». 8. Madrid. cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». Tokio. Nuestro Futuro Común. Mainetti. véase de la abundante literatura feminista.(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico.. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. Turner. enero 1993. pp. 8-13. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B. World Commission on Environment and Development. Holmes Rolston. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. 40. una transformación social de la relación médico-paciente. cit. 3. «La revolución de Pigmalión». Medical Power and Social Knowledge. NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. de Villiers de L’Isle Adam (1886). p. introductora de este último 57 . en enfermedad. 7.(17) REFERENCIAS 1. le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. Our Common -Future. op. pp. Friedson. José Alberto. Meyer. B. 57-69. La Plata 1989. Fox y. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca. José Alberto. 14-24. Conrad. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. 9. Juan Carlos. es reemplazada por un autómata inteligente. véase.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». añádase la reciente y popular de «muerte súbita». Etica Ecológica. NI. S. la medicina paliativa. Una humorgrafía de Quino.aspectos de la vida cotidiana. Foundation for Advancement of International Science. Cf. La Crisis Bio-Etica. Tealdi. Cf. José Alberto. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. 5-7. N° 1. La Crisis Bio-Etica. op. 1979. de normal y patológico. 18. London 1987. 11.registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. Mainetti. 366-374. T. vol. 14. Trasiego 6. Cf. 17. esto es. 1992. Cf. paradojales o indeseables. VII International Bioethics Symposium. Sobre el concepto de «medicalización». Shaw. Vol. vol. en Quirón. y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas. 15. la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries». 15. Buffalo-New York.. cit. José Alberto. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica. A Social History of Women’s Encounter with Health. La Crisis Bio-Etica. Alianza Editorial. 12. Cf. Womens Bodies. da cuenta de esa trampa de Knock. Madrid 1990. La Plata 1990. 5. aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. Pis Diez G. la transformación tecnocientífica. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo. pp. «Bioethics as Cultural Phenomenon». «El dilema del diagnóstico». que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. Etica Médica. si bien guardan entre sí unidad de sentido. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. una categoría nosológica de la medicina. Mainetti. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. Mainetti. 1989. 6. En primer término.S. Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. si estoy bien. 1991. Cap. : 1. positiva y existencial de la realidad humana. E. en Bioética Fundamental. Mainetti. En segundo lugar. sobre todo. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. Madrid 1976. 4. sólo Dios lo sabe y se lo calla». «Environment and Man 1 Western Thought» en W. la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad. Cf. En la Eve future. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética». The Free Press. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton. 1993. La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. 1989. 41-54. 1987 (Tras. «La revolución de Galatea». El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. Gredos. Libertarias. I. San Francisco. en Bioética Fundamental. M. E. véase Barbour. Chr. Mainetti. pp. pp. Oxford University Press. Luisa H. remodeladora del hombre.

Key words: principlism. the dramatic character. are of three different kinds. which has become a primary social good in the expansive economy of this time. autonomy. Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina.como protagonista de las decisiones terapéuticas. The transformations of medicine. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. In the second place. the second one is Narcissus. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos. para el caso el poder del discurso biomédico. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands. autonomía. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. justice. no faltan críticas al mismo. beneficence and nomaleficence. la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos. La primera es Pigmalión. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. and within it they define the moral matter of today’s medicine. the third is Knock. La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. Palabras claves: principismo. deductivo. Pygmalion.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». pluralista.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio. which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. la subjetividad y la voluntad de moral. Pigmalión. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. remodeler of man’s nature. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia. a political transformation in health.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder. el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. The first is Pygmalion. el discurso. en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal. ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. Tres figuras simbólicas encarnan. el paciente y la sociedad. una transformación política de la salud. el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. estas transformaciones de la medicina hoy. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico. vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. respectivamente.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». Principismo es un desarrollo filosófico racional. la tercera es Knock. Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios. introducing the latter into therapeutic decision-making. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad. posmodernismo. Complejo en el sentido genérico.(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. hacia los temas del poder. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. and finally. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . multicultural.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética. postmodern culture. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. En último orden. la «letanía de Georgetown». justicia. beneficencia. or medicine of desire. though they keep a sense of unity among them. who succumbed to his own reflection. a social transformation of the doctor-patient relationship.(6) Como es sabido. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. In the first place. no-maleficencia. con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. the beautiful youth. la segunda es Narciso.

por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. (Este término debe tomarse en doble sentido.y se instala una medicina del deseo (que 59 . el artista que anima la estatua salida de sus manos. Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito. paliativa. sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. como las medicinas predictiva. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. psicoconductiva. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. Beneficio y no-maleficio. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. con su autotransformación tecnocientífica. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. La medicina. ya no se contenta (como alegaba Chesterton).(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. esencialmente estéticos. esculpir o transformar la naturaleza humana. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial. ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella. Recluido en su atelier. y al rol de la medicina hoy día.en el escenario posmoderno. es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética. que comprende esta contradicción. consecuentemente. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar. Narciso y Knock. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad. Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural.(9) Pigmalión.(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». pero como material. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. pero cuya forma definitiva es la vida misma. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne.narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. a la vez límite y norma. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. en último término un asunto de gusto personal). sino una maldición».para abrazar la materia más noble del arte. Tres narrativas -Pigmalión. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. resistencia a superar y modelo a imitar. en vías de nuevas formas de nacer. procrear y morir. permutativa y perfectiva. trama y moraleja. la diosa del amor. consagrado al arte. conmovida por este amante tan original. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental. robótica). aspira a plasmar. por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente. La nueva medicina. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. la medicina del deseo o pigmaliónica.(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. un fracaso: la carne no es un material. como construcción no está mal.encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. con el cuerpo humano normal. o como una expresión de una elección individual y subjetiva. «Todo el cuerpo humano es así. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo. autonomía y justicia. En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina. Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad.

cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida. se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica. el ciego vate tebano. gusto autobiográfico. de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. la cultura del cuerpo. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último.(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista. La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. De otra parte. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo. fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias.(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo. quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». Si el 60 . cirugía estética. eutanasia.(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida. De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona. única capaz de cualificar su vida de buena o mala. siempre referido a la persona.. procreación asistida. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución. etc. sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza . que significa el nuevo nombre de la salud. Desde que empieza a circular el nombre en 1950. Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. realce físico y mental. entre el individuo y lo social. Estaríamos en la era posmoderna. puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico. herejía del fin de los tiempos». El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial. según decía Paul Valéry. Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. el progreso tecnocientífico.. la razón política y moral).. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. De una parte. complejo y dinámico. donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial..es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico.(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas. especialmente norteamericanos. multidimensional. la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea. la ninfa Eco del mito). del desinterés por lo social y lo político. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo.incluye las medicinas alternativas). Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. después del ideal ascético protestante. ese «somatismo. la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. la moral del deseo es dudosa. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales. autoritaria y paternalista. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica). Sin embargo. genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano. según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia. estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo. vale decir racional y libre.

La salud ya no es más privadamente pagada. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. presionada por el alza de los costos en el sector. La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica. la salud es ahora cosa pública. La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. tragicómicamente. libre y mixto. la pieza de Jules Romains. El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria. pero así también crecen los costos del éxito. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». vale decir una categoría nosológica de la medicina. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. liberal y redistribucionista. con su triple dimensión científica. objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. en «enfermedad». Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio». La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923. La medicina. prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. sin evaluación axiológica del juicio clínico.compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado. Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica. representa dramática. como el sufrimiento. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice.principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. más allá del facilista caveat emptor. estudiante crónico recientemente graduado. renuentes a la atención de la salud. en una población consumidora de servicios médicos. la medicalización de la vida hoy. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina. Confunde así. Knock. profesional y política. en plena crisis de sus valores morales y financieros. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. deontológico y utilitarista. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. ¿puede la relación terapéutica. en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio). se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado». estratégicamente. La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. El principio de justicia. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. la dimensión científica con la dimensión metafísica. nuestra humanitud. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 .(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran». El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere). que es una categoría ontológica del hombre. la vejez y la muerte. con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región.es complejamente ético y económico. según la tradición jurisconsulta romana. de principios y de resultados. El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. con niveles de macro y micro asignación de recursos.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales. El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo.

lejos de ser virtud y autonomía. Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. en griego «esperanza») de un nuevo milenio. empezando por su humanitud. El discurso moral. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. permisivos. El individualismo promueve valores hedonistas. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. Lejos de ser el amo. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito. corromper. Las mutaciones de nuestra época. la eficiencia y la sostenibilidad.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. la presión de contener costos y el afán de lucro. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. sociales y políticas de la actual medicina. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. no confiable en su conducta existencial. Pero el dinero tiene también un lado oscuro. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta.se plantea al interior de la revolución económica en medicina. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy.de salud. el hombre es manipulado por la tecnociencia. El dinero es un falso dios. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. exigen un renacimiento de la ética. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). a la vez pigmaliónico. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular. una esperanza ética. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual. indispensable para la eficiencia económica y política. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica. ¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. distorsionar y cruelmente excluir. si la sociedad está así atomizada en Narcisos. 62 . ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida. con sus límites reales y posibilidades espirituales. cuestionado en su moralidad del posdeber. El individuo narcisista. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. narcisista y knockista. la finitud humana. atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. puede distraer. los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. ético y político. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. en efecto. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras. como poder del poder. «El dinero motiva a la gente. es un sujeto light. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. la atención médica consume más y más recursos sociales. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?. la ética misma concebida como una técnica.(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura.

del futuro. John Wiley and Sons. La Plata. cit. F. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. en Bioética sistemática. «El Homúnculo». A. Mainetti. en A. en Antropobioética.. A. pp.. La Plata. 1-13 Nietzsche. pp. Quirón 1990. de la vida». 17-29. P.. Principles of Biomedical Ethics. cit. London. Theory.. envejecer. 2) trad. B. que imponen su propia ley.(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. «Medicina y humanitud: sufrir. en Bioética Ficta... 7 (1). pp. A. J. 1988.. Cf. Featherston. F. un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo. 1992. M. 25-41. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories. de la Humanidad. The Journal of Medicine and Philosophy. París. op. Fontana Press 1985. 29 (2) 1998. de la fuerza. Ashgate 1997. 23-31. en Bioética Ficta. Drane. 2-3: 195-216. queremos que la vida sea romántica. Quirón 1994. 115-137. pp.. que sea comprensible. P.(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. P. G. Mainetti. Bulletin of Medical Ethics. and Childress. A. p. Technik. en Bioética fundamental. 61-96. Degrazia. «Money and the Medical Profession». Buenos Aires. J. pp. P. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. a veces. Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. Lolas Stepke. en Bioética Ilustrada op. Mainetti. «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. Laín Entralgo. McGrath. Wissenschaft.U. finalmente. «Autonomía». «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna». F. La crisis bioética. Oxford University Press 1983. que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. May:13-21. Véanse inter alia. «Reforma y contrarreforma moral de la medicina». Antropología Médica. Mainetti. más tarde. Cf. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico.. Cf. 41-61. Sidney. J. en Bioética Ilustrada . J. en Antropobioética. «La medicalización de la vida». Mainetti. Oxford. el gran clínico de la cultura occidental. Lipovetsky. un duro patrón». T. Quirón 1981. Dietrich von Engelhardt.. Russ. 5. 2nd edition. A. Quirón vol. que sea soportable. en Antropobioética. digamos de la salud. «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. pp. Buch y J. en el sentido excepcional de la palabra. Splett.(editor). gerontológica y paliativa). Gillon. op. J. 453). R. 43-45. La pensée éthique contemporaine. La Plata. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». idem. Mainetti. Dicho concretamente. Medicina y condición humana en la posmodernidad. J. sino de otra cosa. Hrsg.. 51-57. Simón. Kennedy Institute of Ethics Journal. Humanität. W. Chichester 1994. Salvat 1984. A. pp 14-24. París. esto es. Gallinard. Cases and Specified Principlism». del crecimiento. Alderson. Prestigio 1970. cit. La Plata 1993. pp. May. Manetti. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio. D.. 1994. investigación de la legitimidad de un título o de un derecho. 1982. March 1997. Ethics and the Limits of Philospophy. Nicholson. «La revolución de Pigmalión». «In Pursuit of Postmodern: An Introduction». «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions».. Williams. J. Quirón 1995. R. F. de la época.. vol. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. morir». Culture and Society. «El Golem». 44 (4) 305-309. Mainetti. Le crepuscule du devoir. J. y legitimación. Quirón 1991. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. pp. J. op. La Plata. Genealogía significa historia (origen y evolución). cit. pp. A. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. A. Liliana Barletta). en Introducción a la Bioética. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . J. Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. 42-49. J.. A Question of Choice. pp. pp. 17:511-539.El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. Mainetti. Frankfurt a. J. «Medicina desiderativa». P. Quirón. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative. 53-64. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. J. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. 1992. el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo. «Pigmalión o el deseo».(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. pp. «Narciso». La Plata. de la raza. Barcelona. 44-53.F. Louise Bogan 1. pp 99-119. tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad. 1991. M. A. La Gaya Ciencia (Prefacio.

Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O. en tomo a ese algo que duele. la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. física y moral. ontológica y axiológica. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga. El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín.(4) El problema de la humanitud. por otra parte. La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora. la senectud y la muerte. real y simbólica.al encuentro con una ética del cuidado. que vence cada día más amenazas. El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. En la experiencia vulgar -más o menos objetiva. De cualquier manera. de padecer).(5) 2. es vista ella misma como una amenaza. la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior). hacia un extremo. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación. planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna.abordamos sucesivamente el estudio del dolor.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación. En el orden práctico. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo. Fiel a esta triple pauta-histórica.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados. revelando la 64 . La infirmitas describe una condición fisica o natural. La crítica a la empresa médica. la vejez y la muerte. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano. el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario. hacia el otro extremo. es el acto originario de toda creación cultural. vale decir de la finitud humana. En la teoría actual. teórica y práctica. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística.surge hoy un modelo humanístico o paliativo. se articulan una visión histórica. la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento. que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad.legítimo orgullo. Parejamente. el carácter de ser afectado.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud.-hablamos. Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens. del dolor (y el sufrimiento). según la representación linguística. en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión. otra teórica y una tercera práctica o asistencial.y el dolor sentido es inexpresable. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos. que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. hermenéutica y axiológico.que intenta comprender la vulnerabilidad. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. confrontado al anonadamiento y el misterio). a la postre somática. caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor». ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. vivida y simbólica. por tanto. la declinación y el final de la vida humana. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. la senectud y la muerte en la vida humana. frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre. base moral del cuidado). también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento.(2) Así la medicina. cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica. La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. más genérica que «humanitud». la mortalidad (la condición de saberse mortal. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto. que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza. es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». De manera genérica. respectivamente. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte». la vejez y la muerte.

(10) Pero junto a la algología científica existe. ahora. fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda». confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia. literario. La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit. El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción). se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas. permiten concluir definiendo una fenomenología. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. por el padecimiento al conocimiento. del dolor. endorfinas.(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural. fundamentalmente.configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. el código (procesamiento central de la información dolorípeta). En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. más allá del problema del alma y el cuerpo. «teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C). mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. gira más y más en torno al dolor». la enfermedad. fisiológica o patológica del dolor. dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. opioides internos y demás mediadores químicos).vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico. la utopía de la analgesia universalis.). consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga. por último. síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento. Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica. cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte. una algología filosófica. consigna de la primera fue pathei mathos.(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta. influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta. la prueba. nuestro «dolorido sentir». El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor. sino que es más bien una percepción compleja.el dolor crónico se transforma en una epidemia.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual. religioso.(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas. real y simbólica del progreso. y no puede dejar de existir.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). el azar o el reto. la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral. e incluso una paradoxología. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. médico. Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. a la naturaleza finalista o no. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas). a la ontogénesis de esa relación no objetivable. cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina.(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno. la experiencia previa y las emociones. La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial. ideal de la segunda la estoica apatheia. político. éste es la «moral». de modo que la humanitas mora en el sufrimiento.(14) 65 . por la que surge la algología como disciplina científica. filosóficas y teológicas. etc. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días. Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico.

la rebeldía. de la medicina actual. por tanto plástica y ambigüa. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica. cirugía de cataratas. La vejez La vida humana se configura como curso vital. reemplazos de cadera. sujeta a proteiforme interpretación. del progreso. en cambio. epistemológico y ético. la medicina del confort. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. la comunión y la purificación. que cuida del enfermo crónico. Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. un doble desafío. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor». El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo. como la del centauro Quirón. la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. En tal caso Sartre tendría razón. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). No hay cura sin cuidado. juventud. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej. habiéndose disipado toda esperanza de recuperación.(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas. y en particular el 66 . que reúne ciencia y caridad. curarlo es matarlo). sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo».(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad». una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia. Entre las positivas señalemos la advertencia. y viceversa. para nombrar unas pocas. el refinamiento.conduce a la recuperación. La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida.. Pero má allá de esto. del geronte y del moribundo.(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado. Ciertamente. Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento. La historia de Filocteto. la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida. y no sólo cuando ese alivio del dolor. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). No hay tal cosa como un curso vital humano «natural». motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. Pero ésto es. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado. conforme a la ley de la doble sobrecarga. sino también elevar su calidad en la gente añosa. pues F. sino también cuando. con innovaciones tecnológicas como audífonos. la edad es una categoría cultural. el mismo pero de otro modo. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social. el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte.cual el alivio de un síntoma peligroso. nuestra condición de Idem sed aliter. En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud. la categoría de viejo es irrealizable para mí. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. por otra parte un tempo específicamente humano.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo. ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional. senectud.que están radicadas en el ritmo biológico. Se trata. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor. no hay cuidado sin cura. marcapasos. La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor. pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo. sin duda.(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud. la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano. origen real y semántica del acto médico. real y simbólica. Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud. madurez. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva.. Pero con todo ello.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual.(17) 3. irreductible al viejo modelo organicista. la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica. a la vez tecnoética y ascética álgicas. existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos. el aislamiento y la complacencia. o acaso un renovado deber del arte de curar.

(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados. Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. veneración sostenida en el Ancien régime. es el hombre. específico o programado. según pongan el acento en un determinismo genético. o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores». privilegia la vida activa sobre la contemplativa.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación.(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. Hoy conocemos.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. entre otras. en dos al mediodía y en tres al crepúsculo. Para la Antigüedad clásica. la madurez. su télos o sentido. los carcinomas y las neuropatías. El mundo moderno. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico.-correspondientes a los paradigmas antigüo. acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia. en aras de su comprensión «natural».(26) Los filósofos como Platón. moderno y posmoderno de la edad. lineal y recíclica.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo. y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer. hipótesis de una «hormona de la muerte»). piel adentro del sujeto. que sólo ve en ésta un deterioro físico. contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico.(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano. el de la senilidad o el de la serenidad. celular. noble y feliz. previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico. Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental. la de los radicales libres. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos). También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. En cualquier caso.fenómeno del añismo o etarismo. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital.(23) Pese a su trágico destino. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma. la de las alteraciones en proteínas. la pubertad. de tejidos y aparatos.(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 . Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. en contraste con el antigüo y medieval. Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento. tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad. el del desinterés por las cosas. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales. al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista. Estas teorías biológicas son.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo. como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación. como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre. trabajo y retiro. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación. los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. el de la improductividad.

predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica. era del homo longevus es la nuestra. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. como contingente. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte. esta vez por la edad. El primero es optimista. tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. y por el otro se muestra necesaria. La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo. apuesta a la «compresión de la morbilidad». Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. Como problema filosófico. la muerte es el misterio. un nuevo período se inicia en los años 80. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre. El segundo es pesimista. uno tecnológico o heroico. la ética hermenéutica y la ética narrativa. esencial. La muerte El hombre es un ser limitado. de crisis o rescate. En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. el llamado «añismo» o «etarismo». un animal trágico. y otro humanístico. que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos. Para otros. la caducidad y la mortalidad. que son la antinomia (de la «realidad»).(36) 4. parte de la vida. metafísico. caducidad y mortalidad humanas. en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana. este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina. según una pretendida justicia intergeneracional. el envejecer y el morir («humanitud»). Para algunos. accidental.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina. independientemente del vigor físico y la productividad económica. En cualquier caso. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. que presencia una inédita explosión de la última edad. Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida. lo racionalmente incomprensible para nosostros. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil. la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). la incertidumbre y la trascendencia del sujeto. contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. concretamente el sufrir. pero desde lo cual comprendemos la realidad.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios.(33) Práctica Sociedad senescente. cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías. Esta condición finita. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. ajena a la vida. a partir de entonces. conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. como el racismo o el sexismo. una mala calidad de vida y fútil atención médica. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida. Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina. sobrenatural (Homo infirmus). La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . vale el argumento de un ciclo vital natural. por un lado.

Un giro epistemológico. Paliación. Pero la muerte medicalizada. va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. la práctica y la institución médicas. «salvaje».(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar. Sin embargo. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir. o tanatoiatría. La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro. porque esta es finita pero no finiquitada.a la presente «definición» de muerte encefálica. 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática. sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte. pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. Postergación.(41) Definición. Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. Transposición. epílogo de un largo proceso secular. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales. el «tratamiento» médico de la muerte. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado. promueve la mortificación de la medicina. «la muerte del otro» y «la muerte prohibida». Medicina 69 . traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo. a la muerte rechazada. total o parcial. semanas o meses a lo sumo. Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. autenticidad y dignidad. Kübler-Ross (On Death and Dying. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. la «near-death experience». borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. la iatrotanatocracia. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. conceptual y operativo. a las que denomina «la muerte domesticada». Nuevas formas médicas de morir. el argumento la patología y las técnicas terapéuticas.(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. La medicina podría curar todas las enfermedades. Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras.para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-.sentido a la existencia humana. igualmente limitación y posibilidad. prohibida en la sociedad contemporánea. medicalizada. Fantasía postergatoria de la muerte. Apropiación. los actores el equipo sanitario. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital. incluso la última. al principio aparentemente dominada o acallada. para la cual el tiempo es destino. eventualmente terrorífica y fuera de control. Comunicación. el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina. «domesticada» en la Edad Media. constituye una nueva epifenomenología tanática. ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje». por conjunta patología y tecnología. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina. El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. Esta experiencia perimortal.está dando lugar a la muerte rebelada. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica. restándole a ésta naturalidad. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina.(39) Ph. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. «la muerte de uno mismo». Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido.

(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. que lucha contra el mundo. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral. la medicina debe ahora procurar la muerte. en N. pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira. de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. Prometeo. Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. de la obiatría al medicidio. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. 70 . una comprensión humanista de la mortalidad.(45) Epicrisis Sufrir. y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia. en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad. donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. Procuración.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. Administración. La ética juridizada del final de la vida. Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban. Cf. consentida y sobrellevada (eutanatonoia. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. aquellos que ponen todo en cuestión. declinación y aniquilamiento.) Aging & Ethics. Moody «The Meaning of Life in Old Age». H. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice. A la inversa del otro héroe cultural. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. S. personal y social. Como antes la filosofía.paliativa o del confort. La eutanasiología o agatotanatología. 2. eutanatobulia y eutanatotimia). sino en primer término como acto personal al que se debe asistir. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud. La vida del héroe es dolor. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio. y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica. REFERENCIAS 1. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental.se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza. no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. conquistando la muerte con su lira encantada. R. cantando aún. psíquicas y espirituales del paciente y su familia.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología). Orfeo juega con él. Personalización. Finalmente. Humana Press. Con excepción de la Baja Edad Media. su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. hoy es la medicina «aprender a morir». La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida. en mi biografía está también mi tanatografía. New Jersey 1992.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas. Jecker (ed. la historia de mi muerte. Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos. El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales. Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos. nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. es tema del mayor interés público y privado. teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). envejecer.

el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica. Hoy son mariposas negras». Oxford 1985. y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. está condenado eternamente. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. London 1975. Morris La cultura del dolor op. Barcelona 1992). García Lorca). castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. Scarry The Body in Pain. Allen Lane. el dolor!» (Campoamor). el opulento rey de Lidia. Cit. esp. véase J. en correspondencia. hijo de Zeus y de una hija de Minias. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. París 1983. (Ovidio Metamorfosis . or Two Yards of Skin». trans. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. Cf. 44. Hofstadter.3. Véase O.) Le corps et ses fictions. ningún agua puedes coger. The Making and Unmaking of the World. Editorial Andrés Bello. Inc. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo. la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. Palliative Medi-cine. 1992. Titio. como escribió Unamuno. tu. 6. «Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas. 5. 13. Max Scheler. ciencia-asistencia. la edad y el morir. The Ethics of Diagnosis. by A. de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada. cit. revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. . hijo de Zeus y de la ninfa Pluto.Por haber intentado violar a Juno. eds. para que sea posible el dolor en general?». Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. Harvard University Press 1982). Press. trad. cincuenta hermanas que. Cf. Morris. Esta es la tesis de M. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. De la importante literatura reciente destaquemos E. Hipermestra. D. pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. Con punto de partida en la investigación empírica de C. En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). Chile 1993. El hombre es un ser paciente. y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. 9. Para una estética del dolor en la plástica moderna. por D. Chicago. La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain». apuntemos D. en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?».cit. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer.Tántalo. a excepción de una sola. en Cl. o cura-cuidado. «What Are Poets For? en Poetry. Broadbent «The Image of God. Kluwer Academic Publishers. 43. La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. por ejemplo. 3946. el paradigma científico de su interpretación. y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza. 6. aunque ha de volver. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. Dios mío. Les Editios de Minuit. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). Morris La cultura del dolor. M. 4. Dordrecht 1992). pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. Reichler (ed. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. 199l). 1977. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento.Por haber intentado violar a Latona. Así lo vieron K. obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. (New York: Harper & Row Publishers. asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. and Diagnosis» (J. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain». 11. Language. un gigante peculiar. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. o vas en busca de la piedra o la empujas.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. ¿Cómo ha surgido. 41. L. es necesario comprenderlo». en el 71 ./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar. hijo de Eolo. 10. Británica. Thoght. op. con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas. Philosophy & Medicine 40. Heidegger. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental.Tántalo42. más conocidas por eso como las Danaides. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. Ency. Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press. medicina científica-medicina humanistica. Oxford Univ. misión de la ciencia positiva. D. Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. 16. Cf. 1971). el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. Pathology. rescatada por la medicina paliativa. Sobre el concepto de infirmitas. 3. 14.Sísifo. con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). y es el dolor físco») y O. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. 42.85. Una bibliografía básica sobre la actual algología científica. como antes Prometeo temporalmente. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello». y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. Sísifo43. una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura. en 1988 Medical and Health Annual. Peset y D. Gracia. Benthall y T. 15. 8. Man and World 10. p. E. en J. Polhemus The Body as a Medium of Expression. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). Pero la capacidad de curar. 45. Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura. dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. competencia tecnocientífica incuestionable. 12. condigna humanitud de la humanidad. Bruguera. los cuarenta y nueve hijos de Egipto. La distinción entre dolores y dolores así la señala A.J.

1994. Beauchamp and L. vol. 35.. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. Esposo de Aurora. La Plata. Cf. S. más tarde. 19. Sobre la filosofía analítica del dolor. en Estudios bioéticos. 4. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. op. 32. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. 6. Ch. Hastings Center Report. vol. Jecker and D.. Cf H.. L. Cf. pero para su espanto. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. L. p. vale decir una ética de la virtud.. 17.) Aging and Ethics. cit. ed. 31. 34. No 1. de J. op.. es el de A. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. Daniels («A Lifespan Approach to Health Case».: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. Entre nosotros merece destacarse J. Cole The Journey of Life). La historia de Titono se repite ante nuestros ojos. el joven y el viejo. Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». S. hay tan sólo jóvenes y enfermos». «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés. J. este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. 38. 37. R. Troquel. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» . Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine». Baltimore/Londres. cit. 11. 1993. of Cal Press. 1975. Wadsworth Pub. Th. 24.) y D. op. R. Cf. 29. S. en N. Quirón 1980. Además de las deformidades habituales de las edades extremas.: «Al principio queremos que la vida sea romántica. Ambos. Moody «The Meaning of Life in Old Age». Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes. Cf. 96). S. 20. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana. S. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre». L. A. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. op. con N. Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. la jornada de la vida). 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. cit. Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta. Jecker (ed) Aging & Ethics. Quirón. Plon. 4ta. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. cit. J. Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age». Quirón. vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. J. 23. Moody en Ethics in an Aging Society. Quirón. Jecker Aging and Society. Es el retrato de los Struldbruggs. declinar y morir. París 1940) y F. pero no en la forma utópica imaginada. The John Hopkins University Press. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. R. Cf. Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. Th. R. pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). Jecker (ed. 22. En Edipo en Colono. 28. Indiana University Presss. P. op. J. puesto que las historias de vida. Quirón 1979. Jecker Aging & Ethics. op. 1984). 25. Chicago. proporcional al número de años que tienen. trad. S. Walters Contemporany Issues in Bioethics. 24. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad. P. Swift.: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. ed.cit. vol. La Plata 1979. H. Co. Noddings Caring: Berkeley. Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». 27. R. en N. H. R. 81-82). Cf. la comunicación y la solidaridad. 1. Moody (Ethics in an Aging Society. que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice). cit. L. D. 7. en T. 1993.) La muerte en medicina. Barcelona 1984. Cassel and B. Walters Contemporary Issues in Bioethics. 1993. 1992). El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. Univ. un ejemplo con E. Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor. cit. 26. Buytendijk (Teoría del dolor. Moody Ethics in an Aging Society. Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». No 2 (Comentario sobre el libro de Th. No5). Quirón. Bajo el impacto de la televisión. La Plata. esp. cit. op. Cf. adquieren una palidez. Buenos Aires 1965). L. el agente y la herida. Medical Humanitites Review. Salvat. 39. Aplicado 72 . la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). Mainetti (ed. que ya no hay jóvenes y viejos. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. que sea comprensible» (Louis Bogan). Jecker (ed. y ser reemplazada por otra generación. Cf. que sea soportable. Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno». 30. Como observa H. Beauchamp & L. 18. operatividad técnica y legitimación normativa. pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. 36. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». 21. 1992. Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo. Cf. cit. la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. son hoy afectados. Caplan «ls aging a disease?». R. en Estudios Bioéticos. debemos respetar el medio ambiente. «La muerte y la medicina». 4. A. 1994. de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. Manzini. D. op. Lavelle (Le mal et la souffrance. 10. op. El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica. El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). 33. advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud.) Aging & Society (Humana Press.influyente libro de N. Belmont 1994). Ambos. L. en T. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. en N. finalmente. En Gulliver’s Travels. Moody «The meaning of Life in Old Age». K. cada generación está destinada a crecer. Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. Beauchamp y L. en N.

otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). Sartre. La muerte en medicina. capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre. experiencial y culturalmente comprendido. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia). clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura. replanteando su estatuto ontológico y axiológico. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia).(9) A partir de Husserl. ésta se vuelve contranatura. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética). como lo iremos viendo. Simon & Schuster. op. Callahan The Troubled Dream of Life. Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). Quirón 1987. J.Oh dioses. autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. pues cultura del cuerpo es la nuestra.(10) 73 . no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio. con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene. Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma. Bergson. como los trasplantes de órganos y tejidos. que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio. Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera. Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». propiedad y responsabilidad humanas. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones. La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia..(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. Ovidio.. cit. que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. terminológica en alemán.40. debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano. fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología. entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria. una serie de pensadores (Schopenhauer. y principalmente francesa.(1) La fenomenología. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7). Cf. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas. A. Maine de Biran. Cf.). Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas. 44. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa. 42.). la nueva ética de la vida. ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad.. y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar. Mainetti. Living with Mortality.(6) Husserl introduce la distinción. la donación de gametas y embriones o la intervención genética. J. y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. New York 1993.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo». Merleau-Ponty. Feuerbach. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea. traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización. la filosofía contemporánea. Pero más allá de su probable licitud ética casuística. a la vez biológica. Nietzsche. desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. 1. Pero quizás. D. 41. Ricoeur. sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro. En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina.. A. el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo. 18. Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología). 45.. 43. Lévinas. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie).

Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia. con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo. sustantivamente irreformable. de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo. su nueva fábrica biológica y social. Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 . familiar. como cabellos. y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. Pero ya una medicina sustitutiva. como creía Chesterton. Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales). un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas. Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. aunque de distinto signo. desde el punto de vista científico y tecnológico. Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad.biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo».(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. remodeladora o recreadora del hombre.(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. separados y heterogénos. uñas y dientes).biogenética). También por alguna de sus consecuencias. que no se conforma.(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa. Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre. los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos.Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo. pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano. gametas y embriones). política y cósmica. a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria. Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente. Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo. El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida. la donación de gametas y embriones.(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo. las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica.(12) Por otro lado. como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil. biografía. cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. social. los trasplantes de órganos y tejidos. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos». y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares). reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer. pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla). y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. cuerpo propio y cuerpo ajeno). procrear y morir. En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo». la condición humana deja de ser una realidad irreparable. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11).000 años y en escala planetaria con la revolución industrial. en ciertos aspectos.(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos. Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. y la disposición de productos somáticos (sangre.

y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. uñas. sin objeciones morales ni inmunológicas. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J. y por tanto violable y alienable. el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender. Mauss «Ensayo sobre el don». placenta. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. objeto reemplazable. el derecho romano y la religión cristiana.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros. útil o instrumento. vendible. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas. regulada por las obligaciones de dar. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. fetos.(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega. médula). recopilación de datos e información (screening genético. Locke y D. Se explica entonces la Pandora del don. vivido y representado rememoran el célebre texto de M. Entre las primeras. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío. provenientes de embriones. Estos son dones vitales y de filiación. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas.(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad.(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. en la antropología digestiva (canibalismo). No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular. de embriones en la FIV con transferencia de embrión. y el mito del andrógino según Platón. así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre. El bioshopping comprende células. Entre las segundas. de ovocitos en la FIV con donante. propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. de recibir y de retribuir.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. la reproducción asistida y la ingeniería genética. Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. valor vital y recurso exótico. especialmente en Francia. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). etc. con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon. Dicho modelo antropológico. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío. socialismo utópico y positivo). y que perdura hasta el siglo XVII). Es larga la lista de trasplante de órganos únicos.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. HUGO). distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy. tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. la sociedad es 75 . Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. lazos de sangre. la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). de investigación. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios. dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica. de anonimato y economía moralmente neutrales. embarazo y lactancia). en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. que conforman un rico repositorio fantástico. ablacionados del cadáver o del vivo. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. en principio inviolable e indisponible. el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. personas y cadáveres. partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos.

Quirón. (Espasa-Universidad. Quirón. por Laín Entralgo. Quirón 1983. Mainetti Realidad. Laín Entralgo. J. J. «Las diferentes regiones de la realidad». Lash. y así tiene su extensión. Respecto del patrimonio genético. y J. A. en tantos y tantos rasgos más de la vida actual. A. el de la propiedad corporal. 1°. Mi cuerpo-yo. en la experiencia singular de la maternidad. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal». Martinus Nijhoff. tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. y J. en el exquisito cuidado de la salud. fenómeno y misterio del cuerpo humano. dejando de lado su relación con la ciencia». inter alia . sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas. Chr. cit. 6. Teoría actual. 103. en su libro El cuerpo humano. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. 3. Era en 1926. en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. frío en los pies.(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. que es violable pero no alienable. New York 1979. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. 10. y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. no vendible en cuanto bien público o común. Warner Books. Para el caso de los trasplantes. Por todas partes. Realidad. 5. op. 1964. Laín Entralgo. Más acá de mi cuerpo objeto. materia . material descartable por sus partes y funciones.. en la cual entran sus propiedades materiales. según dijo Spinoza. 2. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. en Estudios Bíoéticos II. alma. cit. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. véanse R. A. The Problem of Embodiment. Sève (Pour une critique de la raison 76 . en la disponibilidad cadavérica. y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. la autonomia como lógica del mercado. en Introducción a la bioética. Bergson y Husserl. fenómeno y misterio del cuerpo humano. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. en las manipulaciones reproductivas y genéticas. en el hipotético trasplante de cerebro. no sólo los europeos. véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega».. Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. Mainetti. Por otro lado. cit. Quirón. REFERENCIAS 1. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. a una resurrección de la carne’. espíritu». Cf. vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. 145-146). Mi cuerpo-otro. donación de gametas y embriones e ingeniería genética. El cuerpo humano. vivido y representado o simbólico. P. 7. Madrid 1989). op.(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. «interpersonal». se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. Zaner. Cf. A. en la donación de órganos inter vivos. éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales). Véanse. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. La Plata 1987. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental). 4. La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal. urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética. 11. nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. Sesenta años más tarde. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas. 9. Con razón denuncia L. II. en Estudios Bioéticos. The Hague. Remito a mi libro Realidad. op. P. 15-16). cap. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo. A partir de Hegel. Mainetti «La revolución de Pigmalión». 8. Cf. fenómeno y misterio del cuerpo humano. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo».. p. «específica». cit. a partir de Nietzsche. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger.la propietaria del cuerpo. en la arrolladora vigencia del sexo. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. Mi cuerpo-tuyo. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. Mi cuerpo-especie. La Plata 1993. Quirón. op. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. 14: 3-4. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. Como afirma Ricoeur (cit. avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. Mainetti «Filosofia del cuerpo». de mil distintos modos. La Plata 1972. «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. A.‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. y la participación como solidaridad social. Mi cuerpo-anónimo. Un reciente y debatido capítulo de la bioética. La Plata 1993. 1913). J. The Culture of Narcissism. «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico.

y aún ceder lo que no es un órgano. The Hu-man Shape of Modern Society. A. trad. Kant se pronuncia sobre la inmoralidad de la comercialización del cuerpo humano: vender un diente para implantarlo en la encía de otro constituye un suicidio parcial.delà de la symbolique du don et de l’óperativité du marché». estas últimas expresiones pertenecen. 77 . H. en Introducción a la bioética. conferencia dictada en Buenos Aires el 17/9/93. F. G. Buenos Aires 1966. Cannon. en tanto que bienes extrapatrimoniales o personalísimos. Forme et raison de l’échange dans les societés archaïques». M. París 1994) esa actitud fenomenológica de rechazo a los saberes objetivos y su sólo atenimiento a la subjetividad como la realidad. Gracia. Madrid 1991. «Biologlical Research and Reality». 19. Sudamericana. Neill. Cornell University Press. Feher (ed. cit. Por ejemplo. 14. en particular C. Ithaca and London 1985. y que es parte de las conclusiones preliminares de un estudio multicéntrico en la Comunidad Europea para generar elementos de fundamentación de las nuevas legislaciones bioéticas. en Sociologie et Anthropologie. véanse L. 1987). J. Fagot-Largeault y C. Jonathan Cape. A pesar de una aparente obviedad y/o artificiocidad. en la postura de M. Pour une critique de la raison bioéthique. Ed. 15. indisponibles jurídicamente (ningún contrato legal. Mainetti Bioética Ilustrada. 13. Una nueva Anatomía. op. Galilée. Poco se ha investigado la experiencia del cuerpo propio en estas referidas situaciones privilegiadas. F. Kluwer Academic Publishers. París 199l). J. en el sentido estricto del término latino. Hottois «Solidarité et disposition du corps humain. Con acierto una serie de libros sobre las nuevas técnicas que transforman la historia de la fábrica del cuerpo lleva el título de Vesalio: A. 1990). London 1978. La ética de la no-comercialización del cuerpo humano y sus partes tiene plena vigencia en Francia. véase D. esp. Sindino). la fantasmatología y la fisiología intercorpóreas revelarían la «pulsión de muerte» del «conócete a tí mismo» (Narciso). que para pagar la pensión de la pequeña Cosette vende sus dientes y no ya su leche. Sobre el nuevo paradigma del cuerpo.) Fragmentos para una historia del cuerpo. Parizeau (ed. «Aislamiento y Comunicación: A propósito de la experiencia del cuerpo en la maternidad». The Journal of Medicine and Philosophy (vol. Au. J. En relación con el Programa Genoma Humano (HUGO) se ha planteado la tesis del patrimonio genético de la humanidad. y J. Edition Actes Sud Inserm. 18. 26. Miller. 20. H. «Problemas en torno a la propiedad del cuerpo humano». Solomon «The discursive formation of the body in the history of medicine». Odile Jacob. Delaisi de Parseval «Anonymat. Oct. La Plata 1994. A. respectivamente. pérdida definitiva. Piossek Prebisch. 27. A.12. don et partage dans les techniques de procréation médicalement assistés». 23. 28. por ejemplo. para quien la ciencia es «bárbara» al imponerse como conocimiento riguroso y verdadero que atenta contra el valor irreemplazable de nuestra experiencia de nosotros mismos y opera una ruptura completa con los conocimientos tradicionales de la humanidad. como los cabellos. 17.. cit. 22. Mainetti «La revolución trasplantológica». N° 5. «La revolución de Pigmalión». P. 25. 21. M. Algunos estudios recientes sobre el cuerpo humano por parte de las ciencias sociales empiezan a prestar atención a la novedad de la revolución biomédica y sus implicancias bioéticas. señala el paso de la medicina restauradora a la medicina fabricadora.. vale decir un bien heredado con la obligación de preservarlo y retrasmitirlo. J. Parizeau. Queré. Derrida. 15. M. Ambroselli. Mainetti. Quirón.) Les fondements de la bioéthique. Grasset. op. 16. París 1950.. Taurus. 24. J. A. en Aislamiento y Comunicación. Henry (La barbarie. Cf. París 1991. M. París.) The Body in Medical Thought and Practice. U. biojurídicas y biopolíticas. por ejemplo el enajenamiento del cuerpo en la maternidad. recuerda la Fantine de Los miserables. Vésale La fabrique du corps humain. a Spinoza. que transforma en una bruja a una belleza resplandeciente. Sobre la actualidad de la noción de don en el debate bioético. Estos trabajos se publicarían en Philosophy and Medicine y en Social Science and Medicine. y en particular G. Cf. puede obligar a una madre portadora a entregar su bebé). Sève. Dordrecht/ Boston/ London 1992. La Fausee Monnaie. Quirón. Bruxelles 1992. 0. Arles 1987 (edición bilingüe latin-francés. prefacio de C. Levin y G. cit. Mauss «Essai sur le don. Five Bodies. Como es sabido. Cf. no es cosa inocente cuando se añade el lucro. The Body in Question. Véase L. E. además de «explicar» los posibles significados latentes de la experiencia del cuerpo con las nuevas tecnologías biomédicas. en M. en L’éthique et la vie (Odile Jacob. En su Metafísica de las costumbres. De Boeck Université. bioéthique. op. Sobre este punto histórico sigo los lineamientos de D. la cartografía genética. donde el autor sostiene la tesis de que la bioética encontraría en la fenomenología y la hermenéutica una teoria fundamental del cuerpo. La Plata 1993. en Estudios Bioéticos II. Cf. Leder (ed. Nietzsche y W.

“La estructura antropológica de la enfermedad” Cuaderno de Salud Pública 3.) Bioética Ficta. Etica en las especialidades médicas. 91-101 1970 1971 1972 1973 1974 1975 78 . 135-141. 133-137. Quirón 6:1. (83 pág. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas.) Historia y filosofía médicas (Textos y Comentarios) Instituto de Humanidades Médicas. 123-126. (165 pág. La Plata (216 pág. 121-143 “Frank Kafka y la medicina” Quirón 3:1. (72 pág. (102 pág. La Plata. “El problema del cuerpo en Ortega”.:2. 5: 3. Quirón 1:2. 77-118 “El símbolo del centauro Quirón”. Quirón (3)5-12. Quirón 6:1. Idem (pág. 1972. Idem. “El médico frente al derecho del hombre sobre su cuerpo”. Quirón 21:1. (150 pág. en prensa). “La medicina en el humanismo de nuestro tiempo”. 127-135. Idem (161 pág. 1:1. Idem. Quirón 4:2. Idem. 58. "Temas de filosofía médica". “Las humanidades médicas y la filosofía de la medicina”. 5-88. 1975. (77pág.. Introducción histórica. “Muerte en Venecia” Quirón 2:2. “El pabellón del cáncer” Quirón 1: 3. 63:67. 71-86. (57 pág. 43 páginas "Introducción a la medicina medieval" Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. El Día Médico 41: 10. El seno”. Introducción a la filosofía de la medicina. comunicación y medicina”. Editorial Quirón. Idem (167 pág. La Plata. 1: 2. “La filosofía del cuerpo humano en la cirugía actual”. “La disputa de las artes en el Renacimiento italiano”. 69-70.) Estudios Bioéticos II.) Bioética Fundamental. El Centauro”.) Etica médica. Idem. “Historia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. “La filosofía médica pretécnica”. 24. 87-95. 89-97. Editorial Quirón. pp.) COEficiente de adversidad Idem (100 pág) Bioética narrativa (150 pág. “De la concepción ontológica a la concepción antropológica de la enfermedad y la muerte”.) Antropobioética. 1974. “El hombre.) Introducción a la Bioética. “Aspectos filosóficos de la cirugía digestiva”.) Homo Infirmus (II Ed.) Bioéticas. 33:36 “La cirugía antropoplástica”. Antropología filosófica (Textos y Comentarios).) Bioética Sistemática. “Fundaciones: su significado filosófico”. Buenos Aires. Nro. 49-55. 18. Quirón 2:3. Quirón. la enfermedad y el enmascaramiento”. Man and World. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Quirón. Córdoba. 103-106. Idem. Editorial Sudamericana. 1. fenómeno y misterio del cuerpo humano. “Filosofía y cáncer”. Quirón 5: 3. Quirón 4:1. Quirón 1974. (1). 1971. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. 4. Publicado también en Archivos de Gastroenterología. Idem.) Idem. 108:185. 129-135.).BIBLIOGRAFÍA DEL AUTOR Libros 1972 1977 1980 1983 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1997 1998 Realidad. 1953:1956. Quirón 4:I. Medicina 50:1080. “Pragma. La crisis bio-ética. “Philip Roth. Idem (116 pág) Bioética Ilustrada. Revista de la Universidad Nacional de La Plata. “La filosofía del cuerpo: introducción a la Antropología médica”. El Día Médico. Quirón 1:1.) La crisis de la razón médica. (72 pág. “Picasso: noventa años de un creador”. 135-141. Aislamiento y comunicación. Quirón. “El dilema del doctor”. 40.) La muerte en medicina. Quirón. Quirón 4:3. (88 pág. Estudios Bioéticos. “Filosofía del cuerpo y cirugía plástica”. Nº 22. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. (164 pag. “El médico frente al derecho del hombre sobre su cuerpo”. Idem. (159 pág. (2) pp 3-7. Asclepio. Artículos 1966 1967 1968 1969 “Aislamiento y enfermedad. “Temas actuales de la filosofía médica”. Editorial Quirón. 123-126. Revista de Filosofía de la Universidad Nacional de la Plata. Quirón 3:2. 109-13. Idem (165 pág. 89-92 “John Updike. 143-147 “Filosofía del vestido”.) La transformación de la medicina. 17-33. Idem. 225-230. pathos y ethos de la teoría”.” Actas del Primer Seminario de Historia de la Medicina Argentina. "El problema del cuerpo en Unamuno".) Homo infirmus (Textos y Comentarios). Delmar en La Plata. 785. Idem.

Buenos Aires. “Comentario al libro de J. “Prólogo” al libro de Néstor H. Quirón 11: 2. 81-83. 65-68. Huemul. 3:2. Serie Medicina y Literatura. Quirón 8:3. 94-97. 101-102. 53-67. Quirón 9:4. “Erasistrato y Harvey en Dialogues des Morts de Fontenelle”. Quirón. 58-61. “La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo”. Quirón 9:4. Quirón 13:2. 3-4. Quirón 10:4. Quirón 13. Mako editora. Quirón 11:1. La Plata. “Empédocles: anatomía y destino”. Quirón 11:41. “El Hombre y su fábula”. “De `La Montaña Mágica’ a `El pabellón del Cáncer’”. Quirón. Quirón 12:2. Quirón 10:2. 76-77. Quirón 15:1. Quirón 14:3/4. 5-8. Quirón 13:3-4. pág. 5-8. “La muerte en medicina”. “La estética médica”. 69-72. Palma La Medicina Popular en el Noroeste argentino. 63-73. 5-8. La antropogonía”. “Tiempo y Medicina: de Cronos a Quirón”. Schavelzon Sigmud Freud: un paciente con cáncer". “El tiempo biológico y el hombre”. “El conflicto del médico”. Quirón 7:4. 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 79 . Quirón 8:4. Prólogo al libro de Leopoldo Acuña (h) Arte Médico y Arte Musical. Ed. 40-48. “Etica del diagnóstico” Quirón 10:1. Quirón 15:2/4. 5-7. “Las humanidades médicas como superestructura” Quirón 14:2. 82-84. “El juramento hipocrático”. 77-83. 103-105. “Minucias de la agonía en La muerte de Ivan Illich”. 76. The Journal of Medicine and Philosophy.” Quirón 7:1. “Evocando a Xavier Zubiri”. Quirón 13:3/4. Revista Latinoamericana de Filosofía. 103-106. “El dilema del diagnóstico”. 112-124. Quirón 7:1. Quirón 13:3-4. 5-8. 5-6. Quirón 15:2/4. “Homo infirmus”. 1982. “El tema del cuerpo en Ortega y Gasset”. “Homo infirmus: el hombre como ser enfermo”. en Ortega y Gasset y el destino de América Latina. 10:3. 69-72. 15:2/4. epistemología médica y metodología clínica”. Ediciones Quirón. 157-180. 5-11. La Plata. 45-47. Quirón 10:4. 63-68. 59-61. Quirón 11:2. 5-8. 141-144. “Hacia una antropología quirúrgica y una cirugía antropoplástica”. 83-92. 21. by Michel Foucault”. 82-85 “De hominis infirmitate o la antropología prometeica”. “La Historia de la Medicina en La Plata: la obra de Aníbal Ruiz Moreno”. “Un presente griego: La Cátedra de Humanidades Médicas”. Quirón 11:2. "Viendo Cara a Cara”. 53-57. “Malvinas y metáforas”. Quirón 14:3/4. 77-80. Quirón 9:3. “La lección de anatomía”. Quirón 8:1. “La lección inaugural de la Cátedra de Humanidades Médicas”. “Anaximandro. “Manzino o el humanismo de la clínica”. 5-6. 5-7. Quirón 14: 3/4. Buenos Aires. Fundación Banco de Boston. Quirón 10:4. 65-73. 97-101. 5-7. “Historia de la medicina.1976 “Fenomenología y filosofía del cuerpo: contribuciones a la medicina. “Medicina antropocéntrica”. Quirón 14:3/4. “Minerva y Esculapio”. 119-120. 61-64 “Patogenealogía de la inteligencia humana”. “El humanismo en la ciencia de nuestro tiempo: el ejemplo de la medicina”. Escritos de filosofía 3:5. El problema del cuerpo y la antropología patológica”. “Humor y Medicina”. “Los médicos y la muerte en una escena de Jeux de Massacre” Quirón 9:4. Quirón 10:2. “Historia de la Medicina y Humanidades Médicas”. 87-89. Quirón. Quirón 11: 2. Quirón 11:3. “Escribir en medicina”. “Para una antropología médica biográfica”. 5-7. 65-70. Quirón 9:1. Quirón. Quirón 14:3/4. Quirón 11:3. 98-100. Quirón 11:3. “Leyendo con Freud La Peau de Chagrin de Balzac”. Quirón 7:2. 1984. Quirón 7:2. “Estética en medicina”. “Antropología médica en La Montaña Mágica de Thomas Mann”. 15:2/4. 14:2. 8:1. Quirón 11:1. “Comentarios al Tercer Libro de Galeno sobre la utilidad de las partes”. Quirón 11:3. 68-71. Quirón 15:1. 5-8. Quirón. 5-7. Quirón 13. “Historia y Medicina”. 10:4. 81-86. 3-4. 5-7. “El cuerpo humano en la cultura actual”. “El estilo patológico del cáncer”. 53-57 “El diagnóstico: introducción al problema del conocimiento médico”. Quirón 7:3. Quirón 11:3. “En pro de las humanidades médicas”. 85-88. Quirón 8:2. 5-8. "Homenaje a Ortega y Gasset en el centenario de su nacimiento". “All that jazz”. “El humanismo de la cirugía plástica”. “Antropología en la pintura de Piero di Cossimo”. “The Birth of the Clinic. “Filósofos al hospital: Los comités de ética”. 5-6. “El nacimiento de la clínica”. 51-71. 80-81. “Ideología y medicina”. Quirón 13:1. “El tema del cuerpo en Ortega”. “Lógica en medicina”.

Quirón 17:1. 51-55. “Protocolo de Bochum para la práctica ético-médica”. N° 5 y 6. recibido en La Plata el 15 de junio. Antropologia Medica. (Eds. y publicado en el tomo Infertility: Medical and Social Issues. 74-154. Medicina y Humanidades. La Plata.S. 5-8. 19 : 2. Mayo/Junio 1990. Asclepio y Nosotros: la saga de la excelencia". 26 de Marzo al 6 de Abril. “Fundamentos de la ética biomédica”. Filipinas.. Zentrum für Medizinische Ethik Bochum. “La persona e l’opera di Pedro Laín Entralgo” en Laín Entralgo P. “La crisis de la razón médica”. “La muerte y la humanización de la medicina” Quirón. 14-25 de Marzo. “Ideas académicas para la constitución del Departamento de Ciencias Sociomédicas” en Quirón. Facultad de Ciencias Médicas UNLP. significación y pintura”.1985 “Parerga y Paralipómena de Humanidades Médicas”.). 66-67. Quirón. Jano. Presentación de la conferencia sobre “Cuidados de la persona con enfermedad terminal”.A. “Bioethical Problems in the Developing World: A View from Latin America”. Heft 2b Bochum 1988. a quarterly for the arts and sciences. Quirón. Engelhardt. Mainetti. Tübingen. 66 páginas “Karl Jaspers y la crisis de la medicina".49-56. 20: 1. 20:2. 1988. Prometheus. H. Milano 1988.. Paolo Bisogno (ed. N° 5 y 6. J. (en actas) Buenos Aires. "La ética y los problemas del mundo contemporáneo. June 1987. and John Collins Harvey. (editor). 20:2. Mainetti. 16:1. Engelhardt. “La rivoluzione di Pigmalione” en Antropologia e Cosmologia a Confronto. 42-47. “De hominis infirmitate o la antropología prometeica”. La Plata. Quirón 18:2. 108. 7-13. 36-39. “Homenaje a Filira” en Quirón. 72. "El SIDA: la crisis de la salud y la moral pública”. Ediciones Almafuerte. 5-10. “Kant y la introducción del sujeto moral en medicina”. el hombre y el humano. Quirón. Quirón. Tealdi. D. José Alberto en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. junio 1989. 19:2. en Hombre y Realidad: Homenaje a Xavier Zubiri. N° 2..). Co. 7071. 19:2. 431-438 (también editado en inglés). “Comisión Nacional de Bioética” (Proyecto presentado a la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Presidencia de la Nación en 1989) en Quirón. Quirón.. Mainetti. 446/447 (agosto-septiembre) 245-260. 63. (eds.. 62. Juan Carlos y Mainetti. 5-72. Mainetti. Quirón 17:1. Quirón. Medizinische Mat. 5-6. “Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista”. “La muerte y la humanización de la medicina”. 16:2/4. 41-54. Jano. vol . 648 H. N° 7. “A Bioethical View from Latin America”. protagonista de la historia de la medicina. Medicina y Humanidades. "Quirón. “Patogenealogía de la inteligencia humana”. J. 1985. “Minucias de la agonía en La muerte de Ivan Illich”. 5-7. 18:2. 93 páginas. Quirón. noviembre de 1988. Quirón. en Bioethics in Developing Countries: Reconsidering Some Western Assumptions. J. Quirón 17:1. “VI Jornadas de Humanidades Médicas y VI Simposio Internacional de Bioética”. University of Santo Tomás. Quirón. “II y III Jornadas de Humanidades Médicas y III Simposio Internacional de Bioética”. 21:3. Quirón. Informe sobre el estado de la reproducción asistida en nuestro país. 5-7.A. desafío de nuestro tiempo”.J. Presas.60. El desafío bioético". Quirón 18:2. Bioética Fundamental: La crisis bio-ética. N° 1. J. vol. José Alberto (editor).A. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. U. 53-56. 64. Milano 1988.) . 74. p. objetivo de la medicina: el humanismo médico". “Karl Jaspers y la crisis de la medicina”. Unitas. H. Prólogo al libro de Estela Calvo de Reca Terapia Intensiva. en Mainetti. Gelpi R. Quirón. Quirón. “Visión Bioética de América Latina”. “La revolución de Galatea”. J. (ed.A. Quirón Editora. Buenos Aires. “Bioética: ciencia y conciencia de la vida. Instituto de Colaboración Científica. 21:3. T. M. “Etica y Gen-ética”. Mainetti. 54-60. 1990. 79 páginas. Manila. 17:2.. José Alberto (editor). Prólogo al libro de Armando Pérez De Nucci: El hombre. en Cuadernos de Ética. D. Mainetti. Tucumán. 19:2. II Congreso Argentino de Medicina Familiar. Dordrecht. 61-62. 108. Quirón. 21:3. "El caso de la crotoxina: un espectro bioético nacional". “V Jornadas de Humanidades Médicas y V Simposio Internacional de Bioética”. Mainetti. “Fundamentación de la ética biomédica”. Rancich. 21:3. “Los comités hospitalarios de ética”. 21:3. Mainetti. A. 99-100. “Etica en el Quirófano”. Jr. Panel sobre “El rostro humano. 19:2.A. en La evolución. vol. Quirón. J. Presentación de la conferencia sobre “Aspectos morales de la fecundación in vitro”. Reidel Pub. Edizione Paoline. Quirón. Holland/Boston. 1985. Cuadernos Hispanoamericanos. J. Sass H-M. Quirón. "El hombre. 5-7 IV Jornadas de Humanidades Médicas y IV Simposio Internacional de Bioética”. A. II Jornadas Nacionales de Etica. 19:1. 83 páginas. Mayo/Junio 1990. 19: 2. 1988. La Plata. Viefhues. vol. 599-602 (hay también edición en inglés). 1986 1987 1988 1989 1990 80 . “Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina”. Boletín del Instituto de Humanidades Médicas y Centro de Bioética.A. (12 de octubre).) Quirón.A. solicitado por el Office of Technology Assesment del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica. p.. 19:2. 19:2. EUDEBA. 5-8. A. v. “Bioética: una nueva filosofía de la salud”. M. Quirón 18:1.

Cambridge University Press. Mainetti. “Panorama actual de la bioética”. Buenos Aires. nota en la revista Noticias. en Bioethics Year Book: Volume 2. Depalma. Cap. 1994. “La ética médica. “Legislación argentina sobre reproducción asistida”. 1ra. 23:4. Alemania” Quirón. 79-94. editor Semiología y propedéutica clínica. V: The Americas. Quirón. (editor). Latin America” . Boston/London. 26:1. Pablo Leo Bonelli. 11 de abril. 78-87. 22:4. Quirón. Boletín de la Academia Nacional de Medicina. Año 1991. Co. 1995. Quirón. Quirón. J. Tealdi.A. 5-6. pp.C. Buenos Aires. 23:3.044 sobre Protección a personas comprendidas en investigaciones científicas. Prólogo al libro de Armando Vivante y Néstor Palma. en Quirón. 2º semestre 1993. Bioethics in a Liberal Society. Quirón. 58-60. “Cuerpo” en la Enciclopedia Iberoamericana de Psiquiatría (“Macropedia”). “Formación docente en cirugía”. La Plata. Sobral de Elía Editores. Millan Publ. “Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. A. en Rovaletti. Pathology and Diagnosis”. L. “Filosofía y depresión: la crisis de la razón psiquiátrica” en Quirón. 5-9. 1992. p. 9-15. J. 26 de julio. reportaje en el diario El Día de La Plata. “La relación médico paciente”. 36-38.A. History. Nº 6. La Plata 1993. E. 24:3. 24:4. 6 de junio. 22: 2. hoy” en Boletín del Círculo Médico de Florencio Varela. 12-21.) Psicología y psiquiatría fenomenológica (Sección “Psicopatología”. aparecida en el diario Página 12.L.. pp. Magia y Daño por Imágenes en la República Argentina. 23: 2. “Bioethics in Latin America”. “Trasplantes”. Ediciones Sur..A. edición H. en Varela C. Mainetti. Alvarez Gardiol y A. en Warren T. “Medicina y ayer”. Buenos Aires. 14-17. 1989-91. 30 de mayo. los poderes y los deberes”. de las Jornadas sobre Fertilización Asistida. Legislatura de Buenos Aires. Quirón. “La revolución reproductiva” en la publicación del Senado de la Nación. 48-55. “El paradigma depresivo”. p. 63-67 “Quirón. Comentario a la Ley Provincial N° 11. A. 62:84-95. Publicación científica N° 530. La Plata. 1994. Quirón. (6/9/90). y Acuña. La Plata.. en Mastología Dinámica. J. Publicado también en Quirón. Quirón. 1994. 24:2. Boletín de la Academia Nacional de Medicina. Díaz de Santos. “Medical Ethics.1639-1644. 7-8. “Reproducción asistida”. Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. artículo aparecido en el diario El Día. Tomo 3. edición. Dietrich von Engelhardt de la Universidad de Lübeck. en el diario El Día.. 1993. Dr. “Bioética y política”. 4. 5-6. Tejerina Gómez. Revista Argentina de Cirugía. L’Arco di Giano (rivista di medical humanities) Franco Angeli. Dordrecht. "Prólogo" al libro de Dolores Loyarte y Adriana E. 191-3. 23-25. Madrid 1995. 1995. “Prólogo” al libro de Vivante. 18. “Bioética y justificación del derecho a la salud” (III Parte). “Las nuevas tecnologías aplicadas en reproducción humana y en el proceso de morir”. y Palma. “SIDA y paradigma bioético” Quirón. 25:1. Oficina Sanitaria Panamericana. Quirón. 91-96).A. Quirón. Rotonda Procreación humana artficial: un desafío bioético. 5-6. Ed. “La bioética en América latina”. Buenos Aires. editor Encyclopedia of Bioethics. New York. “La muerte y la medicina”. E. J. Philosophy adn Medicine Series. 5-9. y Mainetti. “Medicina Pascual”. “La relación médico-paciente”. 23:2. Buenos Aires. filosofía de la medicina y bioética”. M. Belderrain. “Porqué el nuevo director” a propósito de la asunción de Dr. J. 24:4. 1992 1993 1994 1995 81 . “Ética. 100 páginas. trasplantes y cerebro”. Mainetti.. Médica Panamericana. Mainetti. (ed. 5-6. 2da Edición. 71. 22. “Remedios”. 7 de agosto. Quirón. 22:4. “Mala Praxis Médica” artículo publicado en el diario El Día. 24:1. J. J. 22: 3. "Fenomenología e intercorporeidad".. gacetilla a propósito del primer trasplante en el Centro Oncológico de Gonnet. Buenos Aires. J. 22: 2. 2 de agosto. año 1991. Quirón. Buenos Aires 1991. Suplemento vol. Nº 40. Aportes de la ética y el derecho al estudio del sida. 3. J.A. Buenos Aires 1993. Mainetti. José A. 20 de enero de 1995. “La relación médico-paciente”. Comentario del libro de Charlesworh. Quirón.1991 “Mensaje del Presidente de la Fundación” en Quirón 22:1. “Muerte y Medicina”. Mainetti. 22:2. “Francisco Romero: Filósofo y terapeuta”. “Presentación del Prof. Kluwer Academic Publishers. “Bioética”. Sobral de Elía Editores. "Bioética y revolución reproductiva". Reich. M. J. “VIII Jornadas de Humanidades Médicas y Simposio Internacional de Bioética”. y Tealdi. Mainetti. Asclepio y nosotros: la saga de la excelencia” en Quirón. Néstor Magia y Daño por Imágenes en la República Argentina.. D. 48-54. 3 de marzo. “Embodiment.C. A. 18. 23:1. 24:2. “Bioética e investigación en salud”. 88-93 “Jules Romains: Knock o il trionfo della medicina”. Ed. 38-42. “La prescripción médica en la encrucijada de los saberes. Quirón. Mc. “Sida: Epidemia bioética y desafío científico transcultural”.

J. 189-197). M. Tealdi. J. Ad-Hoc S. División de Salud y Desarrollo Humano. Inicio. 25 de octubre de 1999. "El derecho a decir basta". en coautoría con María Marta Mainetti. cuestiones abiertas. 1997 1998 1999 82 . Buenos Aires. 1998. 9:4. 23-36. 28:1. Bioética y Derechos Humanos.. 1999. “En busca de la bioética: un epílogo personal”. Año 3. Consultora en Salud.L. Año XV N° 542. Sección Puntos de Vista. Quirón 27:1. R. Quirón 27:1. Pedro Federico. Lumen. en Rovaletti. en relación con el hipocrático” Gaceta Médica de México.. vol 30. pp 347-353 Mainetti. Junio 1998. (Université de Montreal 1996). 1999. 1998 “El tiempo biológico y el hombre”. 1999. J. Mensaje del Presidente. Unidad Didáctica 3. T. artículo de revisión del libro de Kazumas Hoshiro (ed. N°6. en Journal International de Bioéthique. Quirón.C. Narciso y Knock" y comentarios sobre el mismo. Buenos Aires. diario El Día. en Les Conférences Notre-Dame. Octubre 1998. “Bioética de la experimentación humana: experiencia de la ELABE”. Sección Puntos de Vista. Nº 6113. en Quirón. J.1996 “Reforma y contrarreforma moral de la medicina”. 1: 171-173. páginas 93-102 (versión inglesa).. Fundación Integración. OSDE. Ediciones Depalma. Dolores (Coordinadora) Bioética. "Bioética: de nominis quaestio". Mayo de 1999) editada por la Caja de Previsión y Seguro Médico de la Provincia de Buenos Aires. Carta Austral. "Mensaje presidencial de final de año 1996". “In Search of Bioethics: a Personal Postscript”. 192 páginas. (2): 7-14 Prefacio al libro de Hooft. Buenos Aires. N° 1. “La bioéthique de la possesion du corps humain: le concept de propriété de la recherche”.. 9: 3. “Los comités de ética en centros de salud privados” Revista de ADECRA. 1999. 28:1. Mainetti.A.) Temporalidad. 7-8. 5 de febrero de 1999 Rancich. Enfoques. 42. Dordrecht. A. entrevista sobre “Bioética” Revista Tiempo de Previsión (Año 1. 5-6. “Clonación” en Usted. J. 109-121. Cierre del año 1995. Quirón 27:2. “Oftalmoética”. A. UBA. agosto de 1998.L. y Zamudio. a European Review. Buenos Aires. (ed.L. Quirón.B. 58-60. 39-55. Health Care and Philosophy. M. Año IV N° 62 Abril/97. 1999. paginas 113134. (ed. Sus instituciones. Buenos Aires. desarrollo y fin de la vida humana. 8-9. Buenos Aires. 1998. 32-38. vol. Bioética. y Mainetti. Quirón. en el Boletín especial Investigación en Sujetos Humanos: Experiencia Internacional Research on Human Subjects: International Experience]. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina. N° 1. Octubre 1998. 15/09/98. J. Consejo Argentino de Oftalmología. 4. EL DÍA. Programa Regional de Bioética. 5-6. en Rovaletti. en 25º aniversario del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Mainetti.) La problemática del cuerpo en el pensamiento actual. Universidad Católica de Salta. "Repensando la medicina hoy". “Prólogo” al libro de Loyarte. M. “La reforma moral de la medicina". Quirón 28:4. 27:3. 1998. pp 409-457. Editorial Médica Panamericana. Tristram Engelhardt. en Conversaciones sobre ética y salud.A. en Jurisprudencia Argentina. Quirón 28:2. J. "Towards comparative bioethics". “Los dilemas de la moral médica” en coautoría con José Luis Mainetti. 2da Edición. (eds.) Serie Publicaciones 1999. 1999.) Japanese and Western Bioethics. en Jurisprudencia Argentina. Mainetti. “Módulo de Bioética” en el colectivo Maestría en Oftalmología. “Análisis de los principios éticos de beneficencia y de nomaleficencia en los juramentos médicos. José Alberto y José Luis Mainetti "El lugar de la ética en la economía de la salud". Año III. 127-141). Palabras de Inauguración de las Jornadas “Sida. Publicación de reportaje radial en FM Brandsen 90. 1996. "Al amparo de la bioética cuando ser madre resulta un drama". A.. M. Editado por PRIM S. Buenos Aires. "Prólogo" al libro de Sergio Cecchetto Curar o Cuidar. Trabajo presentado en el Encuentro de Expertos sobre “Le droit à la santé en tant que droit de l´homme”. 1996 (p. 1997 en Medicine. Francia. Lugar Editorial S. A. artículo en colaboración con José Luis Mainetti. París.. Programa de Actualización en Economía de la Salud. “La médecine au service d’une “cause”: La médecine trahie? Le médecin et la torture en Argentine” Mainetti. Kluwer Academic Publishers. hoy ‘97”. “La cuestión nominal de la bioética” en Mundo Binario. R.18-19.5 sobre el avance de la medicina en las últimas décadas. A y Macklin. Pellegrini Filho. 5-10. A. Journal International de Bioéthique. p. Nº 6113. en PROA (E+S). Pérez.R. OPS/OMS. C. Temas y Casos. Bioética en el confín de la vida humana. Mainetti. "El complejo bioético: Pigmalión. Presentación de H. C. “Fenomenología de la intercorporeidad”. Prólogo al libro de Marta Fracapani y colaboradores. A. El problema del tiempo en el pensamiento actual (Cap. 135(3). M. Editorial Eledé. Studies in Moral Diversity. P. páginas 99-108 (versión castellana). Buenos Aires. y Andrieu.A. Fundación Favaloro. Gelpi. 1999 “La medicalización de la vida y el lenguaje”. 1-3. 45:2. The Journal of Medicine and Philosophy 21:671-679. 1996.