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OMPENDIO

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IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

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Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

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PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
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la ética sin la ciencia es vacía». La regla de oro del cuidado terapéutico. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium. pues. la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. la técnica griega es inseparable de la moral. ora necesaria (anánke). sino el saber en uno de sus grados superiores. se basa en la virtud. Ésta es mímesis. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. «Pensamiento presocrático y medicina». Tomo II. doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica. uno por exceso y otro por defecto. pudiendo no haber acontecido. «En él -escribe Emilio Estiú. su fundamentación metafísica o naturalista. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista. Cf. Barcelona 1972. en Pedro Laín Entralgo (Director). como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica. no tiene retorno al naturalismo ético. entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. «Fundamentación de la Bioética».(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles. éste tiene la capacidad de producir algo. la tenencia y la producción». a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. poietiké).ético. viciosos ambos.se recorta la ética sobre la idea de la técnica. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. a diferencia de los que se hallan en el animal. en Javier Gafo (Editor).(7) En conclusión. héxis. Para 4 . ora necesitada (tyke). saber justo de lo que puede hacerse. El nuevo escalón de la reflexión moral. tal en parodia kantiana la nueva divisa. pp. a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. 2.la palabra tékhne no acentuaba. la práctica y la experiencia. con saber o conocimiento de lo que produce. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente. el carácter activo y operante de una ciencia natural.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar». la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos. y sancionada como doctrina de la ley natural. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego). Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. se deriva del principio de la necesidad natural. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. y abre otra gnoseológica y crítica. como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua. «Favorecer o no perjudicar». S. p. El médico es «servidor de la naturaleza».15. los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden. de lo posible o factible. y tiene la radical limitación de lo no factible. y que por tanto no debe hacerse. actuar y hacer). José Lasso de la Vega. Historia Universal de la Medicina. se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. Cf. debe ser adquirido por la enseñanza. Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía.(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. el ámbito propio aunque reducido de la técnica. En cambio. 37-39.. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. Salvat. lo que sí puede y debe hacerse. «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. sino por ignorancia. que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer. cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica. sino un saber-poder-hacer (lógos. REFERENCIAS 1. y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma. de la que el «arte de curar» fue paradigma. moral y arte). fue una creación del genio helénico. La situación clásica de la ética. es decir. Hay. es intervenir en el azar.A. regla y hábito o aptitud de producir. sino sólo ignorantes.3. pensados por el griego en inescindible unidad: el saber. como entre los modernos. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza. no hay hombres malos. y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista». Por este costado del obrar o la acción. ya por la vía del formalismo kantiano. Universidad Pontificia Comillas de Madrid. en suma. Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. el justo medio entre dos extremos. La conducta del médico. esto es. 1. La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. aquello que acontece casualmente. ya por la del empirismo utilitarista. Madrid 1988. dice un escrito hipocrático.(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina. y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo. Diego Gracia Guillén. Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. acción y producción).(11) El ordo naturae.

los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social. República. recuérdese el ejemplo de Alcibíades. recuérdese el castigo de Asclepio. por Angel Vasallo en El Problema Moral. Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. sus tentaciones de fama y de lucro. en las que esa razón se buscó y encontró. Buenos Aires. 9. sino cómo debemos vivir». op. 1983. y dentro de éste entre el obrar y el producir. 1961. y el Pluto de Aristófanes. pp. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. La Plata 1988. Revista de Filosofía.(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . New York 1986. Etienne Gilson. la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. 8. cit. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón. que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes». Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro».1. 14-15. de Occidente. Mesopotamia o el antiguo Israel. descuidando la práctica manual u operativa. acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. entre lo teórico y lo práctico. muy al contrario. El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica. como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. The Elements of Moral Philosophy. desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. pp. fuera de la propia realidad de la cosa. 5. trabajador del pueblo. al dominio de la filosofía del arte. en Javier Gafo. que se remonta a Aristóteles. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. se produjo también en la medicina antigua. 10-11. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. se llamaba al asclepíada. Diciembre 1989). 405 c-d. como. fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. Cf. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación». en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades. Madrid 1970. A partir del helenismo. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». 6. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. 7. es decir. p. viajero de una polis a otra). Emilio Estiú. cit. Sobre la ambición y la codicia del médico. Según la primera. Recientemente Diego Gracia.3. op. Moral a Nicómaco. Rev. pp. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». Vrin. 4. recurriendo a la voluntad de los dioses. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. por James Rachels. Cf. Editorial Columba. por lo general. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. por encima de ella. Pitica III. las semíticas. número 25. Platón. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. pp. Introduction Aux Arts Du Beau. «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. Según la otra. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. 11. Grecia es el orto del naturalismo cultural». metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. «No estamos discutiendo menuda materia. singular expresión de su naturalismo ético. un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. incluída la primogénita del curar. Pedro Laín Entralgo. cit. Véase Emilio Estiú. entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. según testimonio de Platón y Aristóteles. 10. y en posesión de él. 4752. por ejemplo. sobrenaturales. otra es el paternalismo de la relación terapéutica. Random House. París 1963. cit.se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. VI Jornadas de Humanidades Médicas. cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». El traspaso de la mano al cerebro. en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. I5. «Técnica. no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». Departamento de Filosofia. donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. Aristóteles. J. Pedro Laín Entralgo.(1) De cualquier manera. 55-60). a diferencia de lo que pensaron otras culturas. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. 107-118. en prensa). y el parejo ascenso del status del médico. Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto. constante en el proceso de civilización. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros. «Idea hipocrática de la physis». desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. Universidad Nacional de La Plata. «La Medicina Hipocrática». ética y amistad médica».

cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría. natura y contra natura. «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). postula un eslabón entre la empiria y la episteme. Se sabe que el 6 . y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. ciencia y forma de vida. Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico. la lógica y la ética. regla áurea del método hipocrático. apelando al triple registro ontológico.(6) En síntesis. Esta metáfora. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. aportando con los conceptos de salud y enfermedad.3. 2 . la física. esto es.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. Kalós kai agathós. el caso individual y el concepto universal. Por el otro la «ética de la filotecnía».y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. La praxis médica. 2. El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos. el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. normativa terapéutica-moral. Estoicismo y epicureísmo. tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina.(8) La constitución del paradigma médico-filosófico. La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. Por un lado la «ética de la filantropía». Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras. moral egoista de la prudencia o el interés profesionales. respeto y honestidad. somatoeidética y somatocrática. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. avanzar sobre ésta en rigor metodológico. definiendo los respectivos objetos. el médico ve en ella el ‘reino de la norma’». carácter y conducta. Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. bello y bueno. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. moral altruista del amor a la humanidad. la idea teleológica y normativa universal de la physis. «científica». sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta. Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico. cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. la lógica u organon.su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. en consecuencia. la filosofía libera el alma de las pasiones». Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. El método clínico. Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal.2. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas. quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. método diagnóstico-dialéctico. como modelo aristocrático en la polis griega. La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral. por último. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. por parte de los médicos. fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista. gnoseológico y axiológico. el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación. esencial en una mentalidad naturalista o corporalista.

Dyck. sobre todo en el estilo estoico. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns).. la ética hipocrática primitiva o clásica (S.(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios. «The Professional Ethics of the Greek Physician».C. y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión. Cambridge. Cf.C. p. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral. la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»). que vale para el cuerpo y para el alma. ella era considerada un arte como las otras. que tienden el puente hacia el cristianismo. Por el contrario. and William J.C. Ibidem.). «Pensamiento presocrático y medicina». 1983. Diego Gracia. 27). y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre. edición en español. la salud como concepto normativo universal. «La mano en el arte de curar. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. op. en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo). Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. cit. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma). «La medicalización del lenguaje». Méjico 1957. Les Belles Lettres. 39. Curran. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». en su sentido de obligación moral o deontología profesional. Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones. I d. París 1981. y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. y el siglo II d. 38-52. 12. Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum. op. aristotélica y estoica. cit. Benjamín Farrington. n° extra. England. 3. en especial la pitagórica y la estoica. las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica. con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. En la práctica. 2.C. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder. by Stanley Joel Reiser. La Medicina Hipocrática. Pedro Laín Entralgo. en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. El segundo ensayo del libro. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal. V a. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. ed. entre otras. En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. (p. Arthur J.C. tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte. Medicina y Humanidades. el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. Werner Jaeger. I «La medicina griega considerada como paideia». Oct. sino también como profesión. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». 6. Editorial Ayuso. The Mit Press. Fondo de Cultura Económica.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana. S. Ibidem. cap. La maladie de l’âme. En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. Jano. y en tal sentido ética y etiqueta. gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. siguiendo el análisis de W. filantropía y filotecnía resultan 7 . 11. pp. y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. popularizada por Cicerón en su De officiis. y la doctrina de los deberes u officia. extraña a los valores como la intención interior.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional. 9. Entre el siglo III a. Jackie Pigeaud. José S.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término. hay amor al arte»-. a quien ejercitaba un arte. el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. y Diego Gracia. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño.(12) REFERENCIAS 1. Paideia: los ideales de la cultura griega.). la simpatía o la cortesía. Lasso de la Vega. Cf. H. «técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma. Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). 4. desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos. esp. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique. 5. 7. Cf. Madrid 1974. El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. En un trabajo inédito.(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas.. la motivación y el corazón. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. 10. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre».. no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico. Ludwig Edelstein. ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. 8. Massachusetts and London. rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. Libro cuarto.

pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas. y el deber de pureza. si es auténtico o retocado. hijos). cit. operar. matar. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. la intervención manual y cruenta. colegas y discípulos). 4. Tiene cierta construcción simétrica. ora la recompensa por la observancia del juramento. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). en el sentido antiguo y lato de régimen de vida. todo lo cual justifica una relectura y comentario. colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a. y se postula la humana medida de la conciencia moral. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. ese encuentro de una conciencia y una confianza. y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia. por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado. cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres. preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética. el primum non nocere del hipocratismo latino. pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica. Demanda o reclamo de justicia conmutativa. centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. 3.). op.(3) 1. Invocación o apelación a los dioses sanadores. la eutanasia y la cirugía. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber. Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum. abortar. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto. iuramentum. proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad. farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). aristos. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. Código. precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar. hermanos. involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia. La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. el ser bello y bueno. «¿Profesión o sacerdocio?». 9. prohibición del aborto y de la eutanasia. Por otra parte.2. Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. ora la pena por su incumplimiento. divulgar).C. garantía de la relación amistosa entre ambos.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen. noble u hombre de bien. Esculapio. 6. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente.(4) 3 a 7. Compromiso. fornicar. La materia médica. La dietética. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. los sólo límites de la razón y la libertad. obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros. santidad en la vida y en el arte del asclepíada. también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. «favorecer o no perjudicar».(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat.dos caras de la misma moneda. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. 5. Higieia y Panacea. a quiénes se imponía y en qué momento. 8. La cirugía. 7. etc.cuál su fuerza obligante. 2. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea.(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos.

(8) 3. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal. y el código o deontología profesional. de honor profesional. El Juramento se inscribe. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida. Jones. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser. 1961. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates. la aversión al derramamiento de sangre. y no la teúrgica o sacerdotal. op. El código de Hammurabi (2000 a. of the History of Medicine. y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos. la sacralidad de la vida (influencia hindú). El cambio bio-ético.. la profesión y la sociedad. Juramento de Asaph. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus. Plegaria de Maimónides. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. de autoridad y privilegio del médico. Juramentos de las Escuelas Medievales de París. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales. Primeramente. fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. H. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. por tanto. The Professional Ethics of de Greek Physician. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. el nuevo punto de vista moral en medicina. Sobre el decoro. y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia. en efecto. REFERENCIAS 1. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. Salerno y Montpellier. la realidad y la utopía de la medicina. el llamado pacto o alianza. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. Translation and Interpretation. plenus misericordia et humanitas. Hippocrates.romana. en The Bull. II: Early Greek. L Edelstein.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica. en virtud del intercambio de dones. En conclusión. No obstante. The Hippocratic Oath: Text. cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad. en contraste con el ethos profesional de la época clásica. New York. la reciprocidad de dar y recibir. pero también en Preceptos. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo. vol. London 1923. sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. tantas veces sólo beatería. id.C. Sigerist. el ministerio del médico.3. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente».C. A History of Medicine. la filantropía o sentido de la humanidad. como la imploración a los dioses y el rito iniciático. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. la que jurídicamente se ordena y penaliza. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas. el sentido de la medicina como profesión. Sobre el médico. el secreto profesional («silencio pitagórico»).(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». la santidad y pureza sacerdotales.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. H. E. professio o confesión. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento.(11) Por otra parte.(9) La tradición venerativa del Juramento. Por último el código de prohibiciones y deberes.) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. 9 . Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas. según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka. su ser es to be or not to be.. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. Hindu and Persian Medicine. cit. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático. 2. impulsado por la bioética anglosajona. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W.(10) Suele. Baltimore 1948.

Oxford University Press.. «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». Y. Mainetti. Gracia. P. 10. 2938. J. en Hastings Center Report. The Hippocratic Oath. J.3. Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. Spinsanti. Dec.. vol. N. en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. aún con su explícito significado ideológico-político. Bulletin of the Institute of Medical Ethics. en cambio. Gelpi y J. «¿Profesión o sacerdocio?». «El Juramento Hipocrático». A. J. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional. Wagley «A Modern Medical Oath». y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. F. 11. vol. Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. Corso di Morale op. D. p. A. vol. El convenio. cit. 1987. N° 1. N° 39. Mainetti. por Sandro Spinsanti. véase W. S. 10. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad. acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract». en The Hippocratic Oath. vol. 291-297. pp. 9. no ya la de la época clásica. pp. 139141. Rancich. 44. cit. J. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. 5. 10 . Cf. Gelpi y A. cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. 1988. M. Traducción al castellano de Liliana Barletta. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). cit. D. University of lowa Press. N» 2. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. Id. cit. audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP. El Juramento revela una ética muy refinada. de 1948. «Rewriting Hippocrates» (Guidelines). R. 110-114. Arthur J. op. Véase un ejemplo de ésto. Curran. Medicina. 430-432. XI. Jones. introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). 97-101. Rancich. Edgar M. Cf. EE. op. pp. W. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ).. cit. 1984. «El Juramento Hipocrático». Cf. tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’». ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático. 1975. edited by Stanley Joel Reiser. como parte distinta al código en el juramento hipocrático. and William J. no publicada). S. Pellegrino y D. 8. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. 42. op. Cf. «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. «Aspectos educativos en los juramentos médicos». June. «Pro e contro il giuramento ippocratico». Thomasma. S. R. pp. M. El autor desarrolla la tesis de que el convenio. El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia..UU.. 1980. Inc. «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista». William F. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua. The Solid Gold Stethoscope . El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good». 1987. Roma 1986. 7. Mainetti y cols. en In Search of the Modern Hippocrates. R.. 1976). D. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman.». vol. A. en Tullo Goffi-Giannino Piana. lowa City. cit. C. 1. 5. XL. 277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. op. también conserva el símbolo del juramento. 12. Asclepio. Dyck. H. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. H. Humane Medicine (1987) 3 (2). El juramento del médico soviético. New York 1988. p. Ledelstein. Quirón. N° 4. «Vita Fisica». A.. Macmillan Publishing Co. pp. 6. 4. Hippocrates.

la fe (en Yawhé). lex aeterna. Frente a la concepción naturalista del mundo. sino ante la contingencia del mundo. otro camino para fundamentar la moral. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios. independiente y absoluto que explica su existencia. omnisciente y providente. como quería el griego. pues aquella es incompleta. que se manifiesta en actos concretos de caridad. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal. plenamente asumida en el tomismo. más precisamente del año 476 al 1453 d. allende la naturaleza. religiosa. debido a la voluntad divina y que tiene una historia. de raíz griega estoica. y por tanto presupone lo completo. La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas. basada en el concepto de ley natural. los juicios morales son «dictados de la razón». Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan. Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. hay leyes de la naturaleza moral. Ordo naturae y ordo supranaturae. hay. según la entiende el pueblo de Israel.1. amor divino y amor al prójimo. en el otro emunah. Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. 11 . 4. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». una nueva instancia metafísica y ética. la del griego es moral.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe).es cocreador y colaborador de la obra de Dios. la consideración personalista de la tradición semítica. La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. el Islam y Europa Occidental. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». dependiente y relativa.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda. el pobre y el enfermo.(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. estando abierto a la esperanza de la vida eterna.C. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende. confianza. que junto a los otros dos grandes monoteísmos.2. que es la perfecta razón.(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham. de raigambre en la mentalidad indoeuropea.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae. la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre. y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios». que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social.(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica. a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes. el don gratuito o el dar sin espera de recompensa. la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica.(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2). judío y musulmán.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo.II. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza. La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna. de modo que así como hay leyes de la naturaleza física. ha creado al mundo con un orden racional. patencia. un mundo creado de la nada. y en la fidelidad a la ley revelada. o los dioses la ordenan porque es correcta?». MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4. se alza el orden trascendente del Dios personal.

para Sócrates el mal es ignorancia.. o sea la cultura. Robert Spaemann. Mainetti. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses».112. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética. La Plata 1983. Gracia. precursora de la «nueva ciencia». el ordo amoris. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía. elaborada en el Protágoras de Platón.pues. la ética cristiana es una ética de la aspiración. cit. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. cap. Roma 1988. un criterio próximo de moralidad. 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. la caja de Pandora. 39-52. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. «Fundamentación de la Bioética». cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». 19-20. con la indoeuropea. Medicus curat. The Elements of Moral Philosophy. 8. fuente a su vez de nuevos males. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. en Ética en Medicina. José A. Fundación Roemers. Pamplona 1987 (versión esp. El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. J. Con acento ora mesiánico ora teológico. Eunsa. en sus respectivos mitos antropogenésicos. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. pp. cit. P. opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. 4. 17. pp. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. Eutifrón. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. 5. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón. REFERENCIAS 1. ética y amistad médica. quien sigue al respecto estudios de D. la perfección o autorealización. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. Homo Infirmus. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. Cf. ético y religioso). que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. Técnica. el Dios bíblico trasciende la naturaleza. el amor al arte por amor al hombre. op. está otra experiencia moral. Ibidem. Véase también S. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. 3. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático. esto es la cura en su raíz etimológica y existencial. 9. op. acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo. Ética: cuestiones fundamentales. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia. La significación de este último.. se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica. consolar siempre». personalista e historicista. 110. 7. en Javier Gafo (ed.(9) Por último. El autor desarrolla. aliviar a menudo. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. la ética y la técnica de «curar a veces. aunque no menos inédita y trascendente. Cittá Nuova Editriche. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida. 45. Cf. Rachels. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. 6. en el medioevo cristiano. imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores. y otro remoto.(10) Creatio ex nihilo. Buenos Aires 1981. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral. 68-74. en la fatalidad de la naturaleza. Platón. Cf. en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado.entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. naturalista. para San Agustín. Cf.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado.. En primer lugar la idea de creación ex nihilo. como le llama el platonizante San Agustín. 2. Adán y Prometeo. ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal. del sentido de la técnica. Gracia. Quirón.) p. p. En Temor y temblor. D. p. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. cit. siguiendo ideas de Zubiri. Le Dimensioni della Salute. Agustín Albarracín Teulón. «Essere medico nella prospettiva messianica». 18. sino como una gracia del padre a sus hijos. Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . 14. 4. se trata de cuidar antes bien que de curar. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales. como para el griego. Laín Entralgo. pp. Dios. Cf. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. p. la naturaleza. op.3. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo). Conforme a la antedicha contraposición. según la interpretación tradicional. «Historia de la ética en medicina».

la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI. con epicentro en la Italia del Norte. Capítulo V: La medicina medieval 5. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. Omar Argerami.S. pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano. Las virtudes teologales de la caridad.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales. Cf. 10. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión. Chartres o Toledo.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media. Mainetti. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr.«creación» y dominio de la naturaleza. gratuita e igualitaria. el mensaje soteriológico de un curador y una curación. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. para nuestro propósito.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI). La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII. la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades. la fe y la esperanza están en el origen. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica. sin discriminación de raza. respectivamente. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio. La Plata 1974. 11. desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV.1. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351. del principio de la anánke physeos. En las facultades de medicina de Bolonia. U. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. clase o confesión. 20-21). la profesional y la académica. Medicina Medieval. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240. José M. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana.(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente. Véase Splicing Life.2. como en el caso de los griegos. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. b) las curaciones 13 .(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. Teología. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico. Government Printing Off’ice. En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529. Sin embargo. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo. ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos. donde se institucionaliza la asistencia caritativa. profunda analogía con la experiencia médica. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio. es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. París o Montpellier se constituye la escolástica médica.(4) 5. Washington 1982 (pp. en general. y particularmente de las epidémicas. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. la segunda. y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI. 53-60). prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. Derecho. y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. La práctica médica no partía. con nombres como Taddeo Alderotti. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera.

justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. el escolástico Arnau de Vilanova).(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. el derecho canónico y la literatura teológicomoral. con los nuevos roles de ambos. cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo.(8) Por último. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. concretada en medicina mesiánica. indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. metodológico y axiológico.(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado.3. «enfermedad del alma». La empresa terapéutica. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica. según la enseñanza de Mahoma.(9) 5. El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne. la penitencia y el régimen correctivo. que cuenta entre sus 14 . A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. o de la praxis moral y prudencial. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. A partir del siglo XII. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis.milagrosas del Christus Medicus. ordenanzas de Federico II). Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre. a la vez médico y paciente. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. es régimen o regla de vida. como el poder terapéutico. el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. respectivamente. preceptos de ayuno y abstinencia). la confesión y la curación por la palabra. Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. la oración medicinal y la extrema unción. universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego. El ethos médico carismático. vital y vivificador. «pecado del cuerpo». El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. la enfermedad. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico. dietética u ordo vitalis. c) el enfermo como prójimo prototipo. para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas. El influyente canonista Navarro. pues medicina (id est a modo. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional. merecimiento y demérito. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». La ética de la filantropía. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo. del siglo XVI. los honorarios. unción sacramental. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. etc. «médico del alma». y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. la legislación civil (ley visigoda. se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida. b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. los requerimientos espirituales de los pacientes. demostrar el poder divino del Salvador. En general. Por último deviene costumbrismo la sátira médica.(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»).(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote.

cit. Por tanto. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. 3. según la metáfora del macromicrocosmos. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. 1971. Quirón vol. San Juan 9. 8. 175-203. 12. Véase J. 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico. Laín Entralgo. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad. la enfermedad específica y la individual. Medicina Medieval. 10. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. como Harnack. Laín Entralgo. 90). tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. S. M. El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. de la atribución médica del cristianismo. en O. op. History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». Le Dimensioni della Salute. pp. Darrell W.. Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica. Argerami Medicina Medieval. la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. 39-40). la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII. 189.. C. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. en Encyclopedia of Bioethics. op. gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. En cuanto al nuevo rol del enfermo. según la tesis del autor. Véase al respecto S. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. op. p. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. «porque al cielo caminando. 938-950. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo.C. 66). 11. siguiendo el anterior esquema). el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal.): «En tí la ciencia es ambidextra. «Medical Ethics. pugnando por ser la «octava arte». la gula y otras causas corporales». p. Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte»./ ya llorando. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. en Encyclopedia of Bioethics. History of Medieval Europe». p. Amundsen. 3. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno. cit. Cf. Mainetti «Introducción». Vem L. amén de soteriológico.(12) REFERENCIAS 1. Sin embargo. L. «Medical Ethics. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática».. 5. O. Darrel W. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales. 4. por J. y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. Toray. 9. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. Algunos historiadores. por P. la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza.. 2. Mac Kinney. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. cit. op. civil o 15 . Laín Entralgo. véase el siguiente capítulo. síguese de ahí que. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. 3-8.. Cf. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. p. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno. geometría. n° 1. música y astronomía). Cf. 2. el trivium (lógica. Karger. El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. 1971. 3.principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. Como se ve. el enfermo segregado. como contrapartida al culto de Esculapio. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». Amundsen. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. Enfermedad y Pecado. op. la creación de la licencia médica. cit. Burns (ed. con el permiso de Dios. Enfermedad y Pecado. los deleites. un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. Argerami. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. cit. por P. han sostenido la tesis del carácter apologético. 950. Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico. Basilea 1966. hasta las regulaciones de Federico II. Ediciones Quirón. tuvo también sus orígenes en la Edad Media».el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine. pp. Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión. no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. véase P. Enfermedad y Pecado. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. La profesionalización de la medicina. A. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. cit. con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico. New York. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado.1. La Plata 1974. op. Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6. cit. R. Barcelona 1961. Bullough. según la interpretación de Edelstein..) Legacies in ethics and Medicine. Cf. y dilatas los términos de la philantropía. N° 2. 73). Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. 7. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales. cit. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. IV d. 6. En realidad.

Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea. 6. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión. atribuido a Asaph ben Berachiach. la clásica moral hipocrática del prestigio. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale. su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo». y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. En la actualidad.) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. en el corazón del siglo XIII europeo. en el de París. El Juramento de Asaph. recoge el contenido de los anteriores. la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. novedosos son el Juramento del médico soviético. con estilo 16 . y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948.penal. contenido en un manucristo del siglo VI. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras. con sus incipientes Facultades de Medicina. asimismo. por tanto. los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector. en el marco de las virtudes de probidad. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. si bien no es formalmente un juramento. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. de la santidad de la vida y del rol sacerdotal. pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente. relativa a la práctica anatómica y quirúrgica. el género consiliar». Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían. En efecto. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. «Consilia es el plural de consilium. que sostiene sólo con Dios. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía.se condensó en la cristianización del juramento hipocrático. no obstante. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas. reproducido por un par de códices en forma de cruz. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311). demanda por el honor. prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita). después del Juramento de Ginebra. Tratábase.. guarda gran afinidad con el Hipocrático.2. honestidad y respeto. Interesante es una cláusula. impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. el verdadero Maestro. La Plegaria de Maimónides. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. Librémonos de creer.(4) El tratado De cautelis medicorum. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda.. y los más afortunados. por el médico hindú Caraka. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. de verdaderos ‘consejos’. reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII. París y Montpellier. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. y los valores de la salud y la vida. escrito cerca del siglo I d. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia.C. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica. Existían ya las primeras Universidades. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia. el más antiguo de la literatura médica hebraica.

como el de Montpellier. New York 1977. Cf. C. A. Jones. de 1215. y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. emperador del Sacro Imperio Romano. según Max Weber. Curran. 2. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. eran de dos tipos.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo. Mc Kinney.(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV. haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno. Cambridge 1924. se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325). la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt». Otro texto de parejo tenor. sin embargo.(8) 6. idem. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. Gelpi y J. Cf. La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos. Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. Burns (ed. por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes.data del año 1140. como en el caso del examen de la orina o uroscopia. principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que.. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. Dyck. antes de ejercer en forma independiente. que conserva toda su frescura. R. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico. el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales). en Encyclopedia of Bioethics. L. New York 1978. M.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente. con lo cual. colegio y no gremio. Mainetti. real y no municipal. Ethics in Medicine. «Los juramentos 17 . H. Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado.3. ya que siendo removida la causa desaparece el efecto». 173-203. W. and William J. 10. p. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos. añade irónicamente. Historical Perspectives and Contemporary Concerns. pp. El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse. tomado de W. op. H. también prestigioso centro médico. de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. con la actividad artesanal y mercantil. «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos».(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. Konold. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. 162-171. en Stanley Joel Reiser. A. como es sabido.) Legacies in Ethics and Medicine. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. como la de los pintores y otros artistas.(10) REFERENCIAS 1. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II. R. mientras que los colegios médicos. «Codes of medical ethics». El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. con el que comienza otra historia de la profesión médica. Arthur J. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals».(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto. licenciado. Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics». cit. doctor. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. entre ellos la confesión sacramental. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos. promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno. «no cambia realmente de oficio».(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. Cf.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales. 3. I. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor. entre otros estudios D. Rancich. R. explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos. son creaciones de la modernidad. en C. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana. S. S. en una medicina profesionalizada de tipo gremial.

. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad. of.. cit. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico.C. p. July 1988. cit.. cit. Bullough.147-150. op. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. Vem L. diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad. A. Sobre este perenne problema ético de la medicina. 9. Morality and Money». quitan a éste todo mérito. p. op. Madrid 1950.. unciones y fomentos. 10. 944. p. N° Extra.pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote. «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». Editorial. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). véase D.I. Historia y Teoría del Relato Patográfico. 5. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica».. véase Albert Jonsen. pp. «Medical Ethics. 239). op. Laín Entralgo. y una actualización inteligente del viejo mito. Laín Entralgo Historia de la Medicina. 1983. Rancich y R.. New York 1960. cit. cit. P. pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». en Plastic and Reconstructive Surgery. Basilea. 240). Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero.S. y si no lo hubiese hecho. C. Karger. «The Fall of Asklepios: Medicine. Gelpi. 38-52. 8. Oct. 7. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. los cuales. el de la moralidad y el dinero. Cf. p. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista». diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. «Aspectos educativos de los juramentos médicos». en Encyclopedia of Bioethics. p. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina. 18 . Jano. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. 6. M.4. op. 68. 15-16. de no ser por la ayuda de la medicina. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. Amundsen. La Historia Clínica. con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres. idem.

la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario.1. en términos de la tradición. Junto a la teoría del conocimiento. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. liberal y socialista. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. sabor. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. como del mal ser odioso. creador de la ciencia y la técnica. cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. etc. teleológica o consecuencialista. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. olor. sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. la virtud es algo que aprobamos. un orden inmutable y jerárquico. 7. los derechos del ciudadano y la soberanía popular. autofundante y autónoma. y entre ética y metafísica. El bien y el mal. el de la razón y la voluntad humanas. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna. A partir del Renacimiento. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. Frente al orden natural y al orden sobrenatural. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento. acabado y perfecto (ordo factus).2.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial. por el otro. mas no en tanto que ella 19 . de la política. Romanticismo y Positivismo. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad. en un sentido o sentimiento moral. Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. económica y social. La legalidad de la ciencia. la autonomía de la nueva razón moral.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7. Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa.de un nuevo orden. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica. la fundamentación empírica.(3) Por este camino. El hombre. pues. la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor.). la historia y el arte. Ilustración. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». como Fausto. surge un orden en construcción o social. el vicio algo que desaprobamos. Toda la filosofía moderna converge. luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII. El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos. Barroco. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. se reconoce en el centro del universo. Lo propio del bien es ser amable. por un lado. un mundo por hacer (ordo faciendus). de su papel activo en la representación. El sentimiento moral se parece al gusto estético. otra es la que parte de Kant. fundador -como Prometeo. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora. maître et possesseur de la nature.

publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. lo que cuenta es la forma de quererlo. en J. Cap. y la vida moral es como un negocio. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse. Gafo (ed. la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo.. Homo Infirmus. moral social o positiva y moral individual o autónoma. Mainetti. es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser. la Medicina legal y la Medicina militar. dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. Cf. Quirón. y otra es por tanto la ética de la técnica.cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna. sino el de la utilidad y la potencia». Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo. relevante papel o estatus y rol del médico. yo trabajo para plantear.(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo.) y en cuanto a mí. 53-94. donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. bajo un paradigma económico. tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. actitud esperanzada frente a la enfermedad. actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. Diego Gracia.(6) 7. entre legalidad natural y norma moral. ni una opinión a sostener.3. con su antecedente teológico Bajomedieval. como para los antiguos. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse. Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. separada ésta del orden religioso y legal. IV «Antropología moderna». salud. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado. «Las fundamentaciones epistemológicas». junto al prestigio del saber (universidades. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . finalmente. el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón. pp. se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera. dos formas de moralidad. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität. Deóntica médica Deóntica o deontología. La racionalidad científica se aplica a la ética. La moral crítica de la modernidad. la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio». la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes. de la ciencia moderna.(5) Frente al apriorismo ético kantiano. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow. teoría del deber.(8) Tal el voluntarismo. volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos. y establece los requisitos de la comunidad moral y política. cálculo de intereses o aritmética de los placeres. REFERENCIAS 1. estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. por caso). la Iglesia y el Estado. se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo. pública y privada. la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente.. para el que coinciden ciencia y moral. su programa ilustrado del progreso. en primer lugar. Por otro lado. 2. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. La Plata 1983. academias. dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. moral y política. su expresión utópica renacentista.(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. de la unidad de saber de dominio y poder político. propiedad). José A. Junto a la racionalización científica. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas. es un trabajo a hacer (. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. libertad.

Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8. sea en tu persona o en la de otro. y otro privado. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales.la Antigüedad acentuó la primera de ellas. del aire. creo que hay que buscarlo en la Medicina. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. 10. p. Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. véase mi libro La crisis de la razón médica. sin que esto sea deseo de despreciarla. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. 6.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. Todo lo cual. y que no te sirvas jamás de ella como un medio». el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». cit.1. donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. corno un fin. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. el ejercicio de la mano por antonomasia. 29). Del mismo modo. según vimos. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido. 9. op. refractarios a las soluciones filosóficas». p. cit. Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. Crítica. por ejemplo en el tema de los derechos del hombre. 5. Barcelona 1987.(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. del agua. Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad. que no hay nadie. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. De las tres notas que. ni aún los que la ejercen. demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social. de libertad de conciencia. depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. (Investigación sobre los principios de la moral. puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». De aquí que el sentimiento moral de Hume. pp. servil y amoral. sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. pero no de su belleza. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana. El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. definen el concepto griego de tékhne -saber racional. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. Vasallo. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina. o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. hábito o tenencia y producción. la indignación y la compasión por sus víctimas». «Supongamos -dice Hume. 4. y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera. transcripta en nota 10. pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma.del Discurso del Método. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad. Introducción a la filosofía de la medicina. 3. La Plata 1988. como Kant lo advirtió sagazmente. cit. 7. aquélla tiene que legitimar su condición liberal.. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual.genética. 8. por A. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad. 23-60. Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . Y es que no podría hacerlo. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía. que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. Quirón. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». y acaso de las flaquezas de la vejez. y su realización social como división del trabajo. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. op. de los astros. y la condición subjetivista. A esta declaración prograrnática de F. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». El problema moral. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza. y aseguro. Para Hume. emotivista o pre-racional de la segunda. el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera. y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. puesto que la belleza no son las proporciones. moralmente neutro. la ira y la barbarie de Catilina-. y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu. agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. sino muy principalmente para la conservación de la salud. podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. que la percepción y la inteligencia aprehenden. ella depende de su efecto sobre nosotros.

la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa. tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político. El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. Questiones medicolegales. convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización. en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos. De otra parte el movimiento social por los derechos humanos. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow).(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica. destaca la importancia política de la medicina.(9) La clínica construye socialmente al enfermo. a su vez. magna expresión del despotismo ilustrado. según ha señalado Gracia Guillén. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. ambas ejemplificadas en Sydenham. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX. Frank. sanidad científica con la estadística y la epidemiología. encarnación del héroe sabio y virtuoso. de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. la docencia y la asistencia médicas. medicina legal con el auge del poder civil (P. Zacchia. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia. y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo.(7) La ciencia en general. gnoseológico y axiológico. 1779-1789). P. salud y enfermedad. como entre los pintores y los poetas. autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). el espíritu puritano y burgués. Frank. higiene y economía política (M. Pettenkofer. y la medicina en particular.se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos. desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. como es el caso de la «política médica» de J. 1798). incluido el derecho a la salud. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza. Sobre el valor de la salud para una ciudad. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho.(4) Por otra parte. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX.(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión. un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo.(6) Con estos cambios entre otros.(5) 8. modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura. P. conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. Un siglo después Ramazzini. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. 1621-1635). el conocimiento sensible y el trabajo manual. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden. que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. 1873). que se inicia con la revolución francesa. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. como la estudiara Foucault. Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. la medicina 22 . La historia de la clínica -que. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico.2. fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII. higiene social como medicina de Estado (el System de J. El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad.

José A. en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal. el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica». en particular la de los grandes filósofos morales escoceses. VII. prominente médico judío portugués. 3. Discourse on the Duties of a Physician.). y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». N° 4. Quirón. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo. «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». la Medical Ethics de Percival. y J. no religiosa. 5. en su línea científica y política. 81-82 (traducción mía). La Plata 1988. «La crisis de la razón clínica»). Cf. en Omar Argerami. D. el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718).(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. Emilio Estiú. Descartes Meditationes de Prima Philosophia. La crisis de la razón médica (Cap. Farrington. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (.y negaron su valor como sujeto actuante». por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). 8. Cf. Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina. Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. 2. Med. estando por ejemplo hidrópico. en Quirón. en Encyclopedia of Bioethics. legal y sanitaria. La disputa de las artes en el humanismo italiano. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica. de Edinburgo. su método y su fin.. En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. cit. 6. Ed. Este último. título de los primeros tratados deontológicos. VI.. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. La Plata 1976. de Columbia.. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad. si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. Jonsen. y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. una moral de predominante autoridad científica y política. contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. «La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. L.3. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. sufrir la sequedad de garganta. A. como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta». Quirón. cit. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed. Mainetti. uno norteamericano y el otro inglés.. 2. París 1960. dos principios morales tomados de Hutcheson. sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna. Gracia. 952-954. (pág. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. op. B. op.(12) REFERENCIAS 1. y John Gregory (1724-1773). Mainetti. como el de Rodrigo de Castro (1546-1627). a juicio de Albert R. 23 . «Introducción». También Gregory expone las cualidades morales del médico.. La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. Cf. Gracia. Mano y Cerebro en la Grecia Antigua. D. el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. La Plata 1975. la religión y la ley. insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». 4. pp. Por último. Vrin. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. de orientación profesional.) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas. Cf. aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus. atenta a la definición del rol y el ethos médicos. Mc Cullough. la medicalización o iatrogénesis somática. J. 72). es la escuela de Viena. pero eso no quita la dificultad. Ibidem: Sin duda. hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. Cf. hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia».reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos.. La literatura deontológica. El médico ya es caracterizado como gentleman. 3. vol. Esboza las obligaciones generales por este principio. «Medical Ethics. History of: Modern Period in Europe and the Americas». influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. respectivamente.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. En los artistas del Renacimiento.

perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. p. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p. El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847. cast. José Luis Peset. en la práctica privada. de España. la preparación de los instrumentos. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. Kant Les conflit des Facultés. Reich (ed. vol. esp. «Medical Ethics. estudió Medicina en Edimburgo. está condensado este ideario del gentleman. R. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival. éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . el orden profesional va de la mano con la monopolización. se iría a buscar al sacerdote. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao). 9.C.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith. como miembro de la sociedad. 35). hasta entonces rivales. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. 957-962. Sebecck y Jean Urniker Sebeck.. A. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo). y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). 3 The Free Press. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica. 10. Lecanshire. un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. modelo de virtud y conocimiento. Prólogo. Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal. Thomas Percival (1740-1804). puesto que nada percibe de tal dicha. Por otra parte. Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». la relación entre los colegas y la relación con el Estado. y publicada en 1805. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos. McCullough. porque éste mismo. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». 19 (trad. E. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?. a saber la de Teología en primer término. la de Derecho luego. Las responsabilidades morales de los médicos (trad. 3. sanitarista e ideólogo ilustrado. Madrid 1987. expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología. después vendría en primerísirno lugar el jurista. en W. desea ardientemente.1. Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». ciudad protagonista de la primera revolución industrial. nacido en Warrington. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. su saber y su moral. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman. Tom L. Jonsen. History: Western Europe in the Seventeenth Century». el «esprit de corps» o solidaridad profesional. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas.S. que promete asegurarle sus bienes contingentes.. el paternalismo médico-paciente. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary. p. el médico tendría para el hombre la mayor importancia. esto es.I. El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester. 11. New York 1978. Cf. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. Al contrario. Vrin. 12. bien que se trata de la felicidad eterna. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. Lawrence B. después su bien social. «Medical Ethics. París 1955. cirujanos y farmacéuticos. En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. y por último la Facultad de Medicina. en su libro Lo que está mal en el mundo. History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. porque él le conserva la vida. La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica.). Sherlock Holmes y Charles S. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. la relación terapéutica. McCullough Etica Médica. Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. Buenos Aires 1987. Peirce. Recogemos noticia biográfica de Percival. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians.) Encyclopedia of Bioethics. descripción del tratado e interpretación del mismo. «Según la razón (es decir objetivamente). y el servicio a los poderes públicos. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores. y de Thomas A. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. la colocación de las vendas por orden. organizador hospitalario. C. 37. poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social.) Paidós.) Labor. El método de la investigación (ed. 8. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. mía).7. Beauchamp y Lawrence B. ejercerían un gran efecto sobre mi mente. Barcelona 1987. según el instinto natural.

expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud. un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica. 4. 3. 2. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión. que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». revisada en 1968). que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica. 1946). Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos. Respecto de su contenido.2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente. En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas. que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. 5. abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. La base normativa del código americano es la misma de Percival. El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa. este código de 1847 que permanecerá como prototipo. las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico. y la Asociación Médica Mundial (1948). y la mayor parte de las siguientes. establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos. como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría.M. consultas y secreto. 1. queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares». El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association. Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. aparece claramente en la Introducción del código. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. de autodefensa y utilitaria.(6) El código americano. van dando nuevo perfil a la ética médica. cuya proclama era «Every man his own doctor». que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949). pues ella no es una moral en el acabado sentido del término.la profesión» frente a la medieval «ética de la intención». en 1948. como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. 9. varias veces reformulado. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. inspiró muchos códigos nacionales. circunstancialmente en crisis. con sus posibilidades y limitaciones. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. separándola de la medicina marginal.A. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales.3.(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología. cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico. Universalización o internacionalización de la medicina. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes. Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. (OMS. revisada en 1975). por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos. pero más estricta que ésta en punto a honorarios. Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que.(4) 9. organismo de las Naciones Unidas. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 .

y material suplementario. la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. de autoridad civil. como el Caribdis y el Escila. Tealdi y José Alberto Mainetti. 227-255. Los Angeles-Londres: Univ. who has taken the most comprehensive view of the subject». Burns sobre la figura de Percival. 7. es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental. para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. S. cit. La ética médica histórica. 162. a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. cuyos deberes suelen convertirse en derechos. la ética médica que evitar dos extremos. y la médica muy en especial. Donal Konold. el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica.. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia. la religión o el derecho. Asclepio 35. crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza». Medical Ethics. «El orden médico. 4. cit. as a branch of general ethics. p. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. op. Cf.. «Cree. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. apelando al privilegio terapéutico. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica. supra. de los médicos y para los médicos. reeditada en 1975 por Robert. op. Spinsanti. Del mismo autor. Diego Gracia Guillén. but. La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. R. «Los comités hospitalarios de ética». Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica. They comprise not only the duties. que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. E. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». Por un lado la exclusiva moral del código. «Medical Ethics. sino trabajada internamente como laboratorio social. Tealdi y José Alberto Mainetti. Jeffrey Lionel Berlant. Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. Krieger Pub. 5. in this sense. 8. also. «Codes of Medical Ethics». Corolario. es normativa y cada vez está más complicada con valores.. si Minerva y Esculapio nos alumbran. en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. con introducción histórica de C. el de producir una ética médica original. se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra. Huntington. in Encyclopedia of Bioethics. «Vita Física». «Oltre la deontología professionale». cit. 3. 1983. En suma. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral.171. cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética. «Los comités hospitalarios de ética». cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable. Thomas Percival. constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. Berkeley. tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. London 1803. y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. Número especial dedicado a la Bioética. Véase Spinsanti. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co. diciembre 1989. of Califomia Press 1975.a terrn introduced by a late writer. Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. cit. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo.tología médica hasta nuestros días. Cf. entonces.. la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. 6. 9.componen el quimérico rostro de la ética biomédica. piadoso lector. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain. legal o individual. civil y jurídico. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons. 150-153. cit. Juan C. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral. Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. New York 1975. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics). Co. the rights of a physician: and. they are identical with Medical Deontology . Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. 2. op. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». Seguramente tendrá. La ética médica de Thomas Percival». op. I. Juan C. 26 . rnust rest on the basis of religión and morality. Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. en Corso di Morale. no ya externa o prestada por la moral común.(9) REFERENCIAS 1.

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
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dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
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el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
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6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
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Migración internacional de médicos 22. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa.4.3. 22.(22) Por otra parte. el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo. 31 .responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-. por el contrario.3. en el otro extremo. leyes y casos 20. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. la malapraxis y el abuso de la seguridad social.6. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. La reproducción asistida. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud.(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado.3. General 20. La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria. la revolución biológica y la medicalización de la vida.(23) Por último. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios.3.6. 1. la bíblica de Noé. General 20. por ejemplo.2. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación. calidad y responsabilidad. Definición o determinación de la muerte 20. tampoco conforma compren-derla como una rama.2. Cuidado del paciente moribundo 20.6.4. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica. Tortura 21.2.5.3. aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios.5.4.1. General 20.1.2. Familia 20. de principios y de resultados.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21. donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular.. leyes y casos 20. Prolongacion de la vida y eutanasia 20. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología. beneficio y autonomía.2. a saber: la «medicina de la alianza».4. Proyectos. Guerra 21.4. Personal sanitario 20. 22. con niveles de macro y micro aplicación de recursos.4. representaría una nueva síntesis. de la cual. Cuidado del niño moribundo 1. 3. Tres figuras paradigmáticas. 1. 22.5.1.2.19. en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina. 2. Educación sobre la muerte 20.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir.1.3. Actitudes ante la muerte 20. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico.7.3. Autorización para la muerte de niños 20. General 20. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20. Asignación de órganos y tejidos 20. y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos.2.2.5. En consecuencia. libertaria y redistribucionista. Alimentación forzada de prisioneros 21.5. Armas químicas y biológicas 21. Pena capital 20. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia. Suicidio 21. LA MUERTE Y El MORIR 20. General 20. El primero ensayaremos aquí. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder».3. acaso posmoderna.1.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos. Proyectos. método y fin. General 21. libre y mixto. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica. especialidad o profesión dentro de la medicina.

Rothman. pp. Quirón. varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. Y. Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». Ambos inauguran. 2. prejuicios sociales y raciales. Prentice-Hall. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. 5. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral.como es ley dentro del matrimonio civil. George Kanoti. Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. Cf. 1990 (inédito). investigación continuada hasta 1972. aunque su autor es un teólogo episcopal. «respeto» por las personas. El «caso» Potter. 2. New York. también teólogo protestante. ed. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética. es similar al de André Hellegers. «equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. 6. New Jersey 1971. Curiosamente. como «centinela bioético» de la medicina actual. lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. Cf. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. autoridad incuestionada de los médicos. Bridge to the Future. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. 4. los principios de autonomía. en el Willowbrook State Hospital. como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». José A. but all ethics» Joseph Fletcher. pues. Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. Humanhood: Essays in Biomedical Ethics. Cf. utilitarista y contractual. 1990. Mainetti. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». 51. Cf. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad. En el Tuskegee Syphilis Study. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. if I read the evidence correctly.. a su vez. 1990. respeto a sus derechos de saber y decidir). caracterizada ahora por ser asunto de todos. Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». 10. ELABE. Estas tres novedades tienen por fundamento. ed. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. Dordrecht-Boston-London. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. En estos.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. en George Weisz. El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. Daniel Callahan «A short history of Bioethics». Hastings Center Re-port. p. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). 3. 9. Social Science Perspectives 32 . motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. en George Weisz. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is. p. y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. July-August.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. It is the third step in a sequence». Cf. de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista. ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica. pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. 1990. Bioethics. la nueva etapa. Prometheus books 1979. beneficencia y justicia. not only medicine’s ethics. Cf. el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. el de Ramsey. respectivamente. Van Rensselaer Potter. 7. 185-200. un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación. La Plata. Englewood Cliffs. 113-130. El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. David J. an evolutionary possibility and an ecological necessity. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. Albert R. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. 8. La Plata. 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». Kluwer Academic Publishers. Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. Bioética Fundamental: La Crisis Bioética.

John Wiley and Sons. The Limits of Medical Progress by D. 16. 1990. «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». economización de la salud en la del ’80. p. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad.. Madrid. 1. 23. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». ed. en Concepts of Health and Disease-. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A. en Renée Fox. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María. Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. («La Fundamentación de la Etica Biomédica». Hay algunos artículos también significativos. 1989. Addison-Wesley. Cuadernos de Etica. y desarrollado por J.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. 24. La crisis de la razón médica. No. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. junio 1989. veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. Broad en 1930. Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud. Este argumento es muy antiguo.. Milano. Thung. Warren T. principios. Encyclopedia of Bioethics. en el agente. Madrid. Mill (1806-1878). 21. Hastings Center Report. 1990. bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. Finkelstein. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas. establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa. 25. 19. 13. según se ponga el acento.11. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. 1990. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. Cf. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética. Cf. M. 1990. 51-57. Encyclopedia of Bioethics. Y. J.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso. Quirón. 1989. Encyclopedia of Bioethics. La Plata. presentado con ese nombre por J. Reich. Gerrit K. pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común. by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. P & M 36. Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. New York (1979). indiferencia o cobardía) del sujeto. Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics». se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». Kluwer. Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos. Cf. A Philosophical Study by W. José Alberto Mainetti. ed. Cf. 1984. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. 20. on Medical Ethics. La Plata. 1987. vol. p. independientemente de los fines y consecuencias. José A. ed. Reich. introducida por C. cit. 116. New York: Free Press-Macmillan. 115-127.. 1. y What Kind of Life. Nros. en Boletín de la OPS..en la acción humana.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». 19. 996. 1981. Mainetti.(3) Utilitarismo. José Alberto Mainetti. ed. Quirón. 15. Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. Cf. 14. p. Mainetti. 22. Cf. A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. 7-13). más allá del predominio entre ellos que motiva el debate. José Alberto Mainetti.. José A. Kimsma and Stuart F. José A. En su formulación clásica el principio de utilidad. el respeto a sus derechos y razones de justicia. Cf. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»). vol. Hume (1711-1776). Introducción a la filosofía de la medicina. p. Cf. Nº 7. Marciano Vidal Bioética.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio. Spicker . y el mal con el dolor o la infelicidad. «Bioética y la justificación del derecho a la salud». «La revolución de Galatea». aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica. Tecnos. fue ya propuesto por D. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. p. Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. Simon & Schuster. J. Essays in Medical Sociology. Quirón. filosofía de la medicina y bioética. Estudios de Bioética Racional. Introducción a la Bioética. 1988. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). Mainetti. 1. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). Callahan. 5 y 6 Mayo y Junio. (p. 18. ed. de lo bueno y lo malo. Ten Have. La Plata.Kluwer Academic Publishers. Reich. Faces of Medicine. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. Bentham (1748-1832). en 33 . 20. La dicotomía teleología-deontología. como le llama Bentham. van der Steen and P. comienzo y fin de la vida en la del ’70. 599-60 1. 1988. J. entre éstas dos principales. p. 17. 4 vol. 201-217). S. 12. July/August. respectivamente. vol. De la misma autora. centradas en las consecuencias de las acciones. el acto o el efecto de la acción humana. op. de lo correcto e incorrecto. N. Warren T. D. compasión o coraje) o vicios (a la inversa. Cf. by Leon Kass. reglas y casos o juicios particulares). y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia. 108. 1978.

y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. para maximizar las buenas consecuencias. son malas las derivaciones de la mentira. humana o social. ahora bautizada utilitarismo del acto. fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. pues. siempre como un fin y nunca sólo como un medio». Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». por ejemplo. la idea de la «dignidad humana». Por eso. El punto crítico de este último. son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas. como medios para alcanzar los fines de aquel. Si en ocasiones. natural. una acción puede ser incorrecta. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta.(5) Por otra parte.(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista. es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. aún cuando sepas que no puedes hacerlo). pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas. consiste para Kant en seguir reglas absolutas. los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad. deben establecerse reglas conforme a ese principio. La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional. Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales. aún cuando produce más beneficio que daño. el placer o la felicidad. la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. mandato o prohibición de naturaleza divina. del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. o utilitarismo clásico. como agente autónomo. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo. La mentira tiene patas cortas. que admite la existencia de otros bienes además del placer. es decir. mentir puede tener buenas consecuencias. por un lado. De tal manera se rechaza el hedonismo. aquello a que los hombres tienden. no podemos justificar su empleo con los pacientes. la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. de trato como fines y no como medios. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. Está aquí. en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien.. vale decir inteligente y libre. lo único moralmente valioso en el mundo. Como la ley moral es la ley de la razón. en tu propia persona o en la de cualquier otro. esto es. si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. La noción de derechos personales no es utilitarista. es el «imperativo categórico». cualquier especificación del bien.. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente. los cuales deben ser optimizados. man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. o lógicamente anterior a. como personas. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. en general ocurre lo contrario. independientemente de. Si la mentira es incorrecta. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas).el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. de la forma «debo hacer esto y punto». Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista.(6) Deontologismo. por contraste con la versión original. más hondamente. Así. entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. sino «imperativos categóricos». sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. segunda objeción antiutilitarista.(8) La moralidad. deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. lo cual es más bien al revés. Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central. reglas que no admiten excep34 . capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. para las deontológicas (del gr. Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo. al precio del sacrificio de un inocente. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse. que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-. fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. Está también. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza.

no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana. nunca se debe mentir. Además. Se debe hacer o promover el bien. está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad. como es el caso de los asesinos. De acuerdo a cómo se describa la acción. lit. bonum facere. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca.(11) Como ocurre en el utilitarismo. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua. en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. moralmente justificados pero no requeridos. y los tipos monista y pluralista. de su prioridad y de su aplicación. 4. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. Frankena(13). en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. y la máxima de esta última no ha sido bien construida.2. Aparte la cuestión de cómo se derivan. intención dañina. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle. si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. Se debe remover el mal. Se debe prevenir el mal o daño. Suele establecerse. lit. 2. «no hacer daño»).(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados. Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros. Y ambos. Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor». entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo.ción alguna. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social. Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. puede ésta caer bajo una u otra regla. «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. nadie creería las mentiras. autonomía y justicia. siguiendo a W. Beneficencia (del lat. non malum facere.(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. 3. Sin embargo. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente. pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas). al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). En cualquier caso. Para el caso del asesino inquiridor. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. Por ejemplo. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). 2. ante lo cual es necesario la opción. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción. beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente.

que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta.(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida». El principio de respeto a la autonomía es. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites. el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona. ética y legal. y el consentimiento presupone la libertad. hábitos. como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública. sin duda. la autoridad y la competencia sobre las decisiones. Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. lit. Son aquellos el principio de doble efecto.(15) Autonomía (del gr. debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. Ambas nociones. por ejemplo). Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. y no está sujeta a coerción externa o interna. que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía. Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina. capaz de saber y decidir. el más difícil de manejar en la relación terapéutica. puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto). las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. Este último punto merece aquí una explanación. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. y la tradición angloamericana en materia política. quizás el «pecado histórico» de la ética médica. en particular cuando el daño equivale a muerte. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios). los principios de beneficencia y no-maleficencia. impulsos. llamadas libertaria y racionalista. Para la ética médica. La violación de la regla de «no dañar». sujetos comprendidos en la obligación moral). no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. que todavía se complica por el plano jurídico. No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. La primera se asocia con Bentham y Mill. la autonomía como autodeterminación legal. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). que siempre entraña daños efectivos o posibles.(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia. la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica. con sus fundamentos sociopolíticos. es útil tratar juntos. Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. plantea cruciales cuestiones morales.Lo que cuenta es la libre decisión. y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios. Fuera de este orden moral. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva). El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo.(19) Por otra parte. espada de doble filo. legales y filosóficos. económica.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista. autos = uno mismo y nomos = regla.). uno de los más complejos conceptos morales. etc. como caras de la mismo moneda. y consagrada en el latinazgo primum non nocere.(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. El de autonomía es. originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 .derables para los agentes. -no-maleficencia y justicia. De ambos modos. es indispensable un principio de balance o ponderación. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado. hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. sin embargo. nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. la de producir beneficio y la de evitar daño. el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno. centrada en el poder. a la que es proclive el utilitarismo. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. en consecuencia. y la mera consideración economicista.

en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica. una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 . En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. desde Platón. premio o castigo (lo contrario es injusticia. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido. lntuimos. Asi. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente». junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía. En cualquier caso. liberal y mixto.vista moral (in extremis. justicia representa la virtud común. 4) la justicia como bienestar colectivo. 3) La justicia como igualdad social. libertarios. a fin de maximizar la utilidad pública y privada. 5) A cada uno según su mérito. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos. 4) A cada uno según su contribución social. iustitia. que regula los relaciones entre las personas.(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. 3) A cada uno según su esfuerzo. en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva. la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento. beneficio o perjuicio.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. y la justicia distributiva. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio. fundamento de la conducta individual y política. la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado. (del lat. distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía. liberal y redistribucionista. y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. las decisiones sobre «salvar o dejar morir». La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa.UU.(20) Justicia. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina. ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social. desde el nuevo orden bioético. El surgimiento de la bioética en EE. que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). sea lo merecido. que enfatizan el uso mixto de tales criterios. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear. desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo).(21) Según la tradición jurisconsulta romana.tienen así una respuesta. 2) A cada uno según su necesidad. que enfatizan los derechos a la libertad social y económica. 2) la justicia como libertad contractual. responsabilidad y calidad en la atención de la salud. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. o al menos un planteamiento sistemático. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos. que debe haber un principio válido de justicia. y utilitaristas. injusto).

la cual debe ser protegida. un caso privilegiado de mentira piadosa. requerida o permitida. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto». que los códigos de ética profesional. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones. veracidad y consentimiento informado. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. no violar la ley. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles. Veracidad. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio. la deontología médica en nuestro caso. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria. La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. Obsérvese. tales como fidelidad a las promesas. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza). por ejemplo el respeto a las personas o autonomía. la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad.(28) 38 . En los códigos de ética médica. respectivamente. cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante. no romper una promesa..falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad . por ejemplo. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. pues. extensiva a la investigación clínica. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal. desde los antiguos a los modernos e incluso actuales. suelen limitarse a este nivel de las reglas. en virtud de su intimidad o identidad. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego. no calumniar. la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas. según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. sin adecuada justificación. aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. por tanto. En la relación terapéutica. ya bien del de beneficencia y nomaleficencia. honestidad y justicia. D. el contrato social o fidelidad. salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social).mendacidad). un aspecto objetivo o descriptivo (verdad . no causar dolor. Ya se le considere o no una regla moral independiente. Confidencialidad. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema.3. dentro o fuera de mi actuación profesional. los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas.se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial. en tanto ésta es prohibida. La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica. de paso. Privacidad y fidelidad son. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo. Más adelante reaparecerá el tema. el paternalista tradicional y el contractualista innovador.(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. La confianza es un requisito de la relación interpersonal. derivándola ya sea del principio de autonomía. no incapacitar. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho).2. principios y reglas constituyen las guías para la acción. no privar del placer.(26) Hay. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. altruista o benevolente. justicia. implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. las cuales generalmente causan mal o daño. sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes). las dos variables de la regla. que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse. Tiene la regla. los daños de referencia: no matar. no privar de libertad.

Competencia para consentir. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud. la de la mayoría y la de la minoría.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. adecuada información. de acuerdo con la regla del secreto profesional. en suma. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio. y otros para juzgarlo incorrecto. Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. basado en la relación fiduciaria. 39 . que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. una vez internada. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. Comprensión de la información. pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. no-coerción y competencia.Consentimiento Informado. aumentando así. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. por el contrario. 4. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. 3. no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico.) la sociedad sería la damnificada. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética. En suma. 2. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente. Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse. y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos.implica. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. efectivamente. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica). y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. Revelación de la información. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra. 2. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. fallo judicial en la Corte Suprema de California. dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado.. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita). Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. Pero además. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible. Sin embargo. 3. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964). Se trata. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. el peligro de agresiones violentas. mientras que la mayoría inocua. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). 1978). al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes. Lo que la persona razonable desea saber. lejos de disminuir. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. apoyándose en argumentos consecuencialistas. también cuenta con diversos estándares o criterios.estamos ante casos paradigmáticos. Lo que un paciente personalmente desea saber. En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía. La opinión minoritaria. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral.(30) 2. de un dilema..4. Lo que considera la comunidad científica.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. Consentimiento voluntario. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas.

Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno. en Robert M. la amistad o camaradería de sus términos. J. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral.Principios 3. dos tipos ideales de responsabilidad médica. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico. en una reunión a solas con él. and Childress. Medical Ethics. probidad. pero sí su padre. pronóstico y tratamiento. el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. particularmente por el pronóstico incierto. igual dignidad. Su madre resultó no ser histocompatible. respeto. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. 1979. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. Temía que al saber la verdad. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. 2. Bostan. Después de pensarlo. decidía no donarlo. fundada en la philia. el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego. equidad. Dijo que ésto «destruiría su familia». Agente (T. 3. tolerancia y confianza). en beneficio del paciente pero sin su consentimiento.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. deontológicas) 3. de carácter intermedio. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. paradigma de humanidad. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. la clásica de la «ley natural». el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. el encuentro de una confianza y una conciencia. se decidió proseguir con los planes de trasplante. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. Jones and Bartlett Publishers. religioso). Reglas 4. la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. es actuar como padre (o madre: maternalismo).. Luego de discutir el problema con los padres de la paciente. Tom L. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . Una tercera teoría ética. etc. acaso el peccatum historicum de la ética médica. una singular y rica relación humana. Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber.(36) NOTAS 1. Resultado (T. Beauchamp. Principles of Biomedical Ethics New York. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral. la poca posibilidad de un riñón cadavérico. 3.suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente. 2. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno. Estaba bajo diálisis renal crónica. Teorías 2. Acto (T.(33) El paternalismo. Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. Juicios Ejemplo (tomado de M. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». 1. 1989. representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. además. El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad. de la Virtud) 2. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón. lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. Cf. Veatch. ed. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica. un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. como las virtudes del buen paciente (sinceridad. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. obligación). compasión y respeto. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes. Oxford University Press. Se presumía. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto. Childress «The normative principles of medical ethics». James F. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. compasión). Bertomeu) 4. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. James F. Asimismo.

4. Warnock The Objet of Morality (Londres. Los autores distinguen para los EE. cit. Henry Sidgwick. Clarendon Press. 26. D. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. W. New York: Oxford University Press. en Cuadernos de Etica Nro. 19. Principles of Biomedical Ethics. En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace. and despite social changes.es nacer como paradoja y morir como trivialidad». Joseph Fletcher. op. New York: The Free Press. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. 1989. op. Methuen & Co. ed. cit. James F. 4. 15. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. Cf. vol. Cf. Cf. autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). cit. Englewood Cliffs. 11. el individuo es soberano». Beauchamp. Allen «Justice: A Philosophical Review». Nos. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes. 25. Quirón. Random House. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. Cf. cit. Culver. and Childress. 4.UU. 7. 8. cit. Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él. «What Makes Rights Acts Right» en R. Beauchamp. op. segunda edición. Tom L. Katz. cit. William K. sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual. 9. Madrid. 1984. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. 5.. por ejemplo. cap. pero algunos son más iguales que otros». Principies of Biomedical Ethics. Veatch. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. Jones and Bartlett Publishers... 114). cap. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». p. Veatch. como estado final u objetivo y como side cons-traint.. carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. Cf. Cf. sea físico. I. 23. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. Ross «What Makes Right Acts Right». sobre su cuerpo y su espíritu. we must not overextend or overweight respect for autonomy». El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. la mentira tiene patas cortas. cit. 1982. Cf. 18. En el tipo 1 de situación moral. New York. ed. junio de 1987. 1961) y G. and Gert. Bernard Philosophy in Medicine. Jay The Silent World of Doctor and Patient. Hart The Concept of Law (Oxford. en opinión de los demás. sea moral. Veatch. D. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo. defiende la autonomía en el primer sentido. 1986. N. 31. Boston. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality. 21. Para que esta coacción fuese justificable. H. pero el bien de este individuo. 1990. Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales. Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. Eudema. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad. James F. 3 «Valid Consent and Competence». Ethics... Mainetti. y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas. 12. Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). 1971). Frankena. Childress «Autonomy». Kant. 30. 1973. 2-3. prima facie «duties» de W. New York. Albert «Do No Harm» en R. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics. Cf. 41 . Cf. cap. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). Hastings Center Report Jan. Mainetti Etica Médica. Sobre sí mismo. no es razón suficiente. en R. la Plata. Veatch. op. 3. and Childress.. Cf. A. su independencia es absoluta. Cf. José A. Eric Cassell. Beauchamp. según la fórmula de G. 16. «What Makes Right Acts RIght». cap. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. individual o colectivamente. ed. pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor. J. Buchanan.. But that role requires a sense of limits. Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres.: Prentice-Hall. Charles M. 5 y 6. Ross. 6. He grounds it in the observation that generally good comes from being honest». 27.: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. ed. 1989. Diego Fundamentos de Bioética. Cf. Jonsen. The famous utilitarian. James Rachels. 13. 24. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia. José A. 14. tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). Esta son buenas razones para discutir con él. lntroducción Histórica. Véase J. Tom L. Cf. intuicionistas de Oxford (inherentistas. cit. W. D. 4. convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. ed. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. May / Jun. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. 20. Cf. Cf. 10. 1989. J. hacerlo sea prudente o justo. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. en R. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. 108. Faden. 22. 2) La agresión física (battery ). 28. (Número especial de bioética). D. lbidem. Oxford University Press. Para aquello que no le atañe más que a él. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy./Febr. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. Childress entiende la autonomía de dos maneras. 1986. cap. Philadelphia: Westminster Press. Cf. 29. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. op. and Tom L. op. Como suele decirse. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. Ruth R. A History and Theory of lnformed Consent. Gracia Guillén. Siguiendo una distinción de R. S. W. James F. en R. el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi... Nozick. 1966. op. quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. en R. Ross) y contractualistas (John Rawls). Cf.que rigen la vida moral. Ross. Veatch. 17. Se trata de trazar un movimiento paralelo. reparar y restaurar la autonomía del paciente.

David C.. Pellegrino. en todas sus dimensiones. Veatch Medical Ethics. Englewood Cliffs. en R. chapter 5.1. cit. Mainetti. Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo. 8. 13. New Jersey. Eds. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo. decepción o segundas intenciones. Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. 34. 9. F. 33. Mantener en secreto lo que escuche y sepa. Howard «The Phisician . «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. Bioethics. lbidem. 35. Estudio crítico. Wadsworth Pub. New York: Oxford University Press. cit. 4. por sobre mi interés personal. Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. op. independientemente de su capacidad de pago. 2. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón. asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias. la bioética se hace cuestión de sí misma. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Decided July 1. Nunca actuar para matar directa. Cf. en un lenguaje comprensible para él/ella. Co. 11. y Engelhardt. 1988. 425. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. Por eso me comprometo a hacer el bien. Edmundo y Thomasma. Capítulo III: METABIOÉTICA 3. En su sentido técnico o análitico. Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política. como estudio crítico.Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». 1982. For the Patient’s Good. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. Bernard Philosophy in Medicine op. serio e inminente peligro de dañar a otros. Regents of the University of California. véase Clouser. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación. Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. a mi paciente. Cf. o el mío propio. y cuando la muerte es inevitable. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports. Tomado de Beauchamp. Ayudar siempre. la metabioética es un capítulo muy oportuno. y el de W. enseño y creo. Tom. Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. sociales o fiscales.. y Walters. Como estudio general véase Brody. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. Practicar lo que predico. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. David C. Al parecer. 2 d edition. Tarasoff V. cuando la gravedad de la situación lo demande.Patient Relation». Prentice-Hall. Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). The Restoration of Beneficence in Health Care. a excepción de existir claro. Reading & Cases. 10. 7/Junio 1989.32. se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 . acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. en Brody. 1976). Cf.. de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. En reconocimiento de este compromiso. Tristram. como primer principio de mi ética profesional. Covenant. 7. 1987. como corresponde a su «coming of age». Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo. Cuadernos de Etica Nro. sin coerción. 3. D. 36. 3 d Series. José A. H. Charles M. 5. Thomasma. activa y concientemente a un paciente. L. Contract or Philantropy». Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo). o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo. y Gert.(1) Pero además. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. en R. en un sentido filosófico general. Baruch A. Leroy Contemporary lssues in Bioethics. May «Code. jr. aunque no pueda curar. 12. 6. Belmont. «Models: A Critical Review and a New View». Veatch. K. y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente.

la justicia a Rawls. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales. Callahan.y la exigencia teorética y crítica. del bios biológico. desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional.(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética. metodológico y práctico.(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados. Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación». ahora en su 3ra.(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. ni qué hechos considerar relevantes. rehabilitación del ethos -profesional de la virtud. científico y técnico. particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente.. Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia».rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días.. Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica. No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo. una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso». racionalista y analítica.(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético.. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda. secular y pluralista. moral y político. ni cómo justificar su conducta.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica). De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D. puede oirse una letanía. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. y la no-maleficencia a Gert». cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente. Por un lado resulta la ética filosófica.. el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas. No menoscaba la importancia de un manual ya clásico.(8) Por fin. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente.(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones. usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. respecto de la praxis. que en ocasiones confligen. por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista.(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología».. y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. a veces en conflicto. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. justice. la salud como bienestar y la medicalización de la moral. interdisciplinaridad. pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»). la autonomía a Kant.. una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas.(2) Como en una nueva sofística. el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción.. inductivo e intuitivo. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. tácticas y pedagógicas del paradigma. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país.(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos. Según Clouser y Gert. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares. y que no sirven de guía a la acción. beneficence… autonomy. y del ethos liberal. en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración.. la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña. quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica. la eupraxis como antónimo de malapraxis.

con la impronta cultural de ese país.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina. la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante. quizás a favor de la boga contextualista posmoderna. Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. En el orden reflexivo. hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). la revolución y el desafío bioéticos en América latina.(16) 3. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. Lo cierto es que las ciencias sociales.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano. los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. la ética y el ethos médicos latinoamericanos. con sus principios de beneficencia. la tradición ético-médica latinoamericana. el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica. ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega. el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática.(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico. el enfermo y la sociedad). entonces. pues. cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada».(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura. y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. La revolución bioética. Se describe muy someramente. En cualquier caso. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. normativo y aplicado. la religión judía y el derecho romano. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad.se da entre las normas y los hechos. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. En el orden descriptivo y pragmático. Sin embargo. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. La bioética como moral civil. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. En primer lugar. y en particular la antropología médica cultural. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana. la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción. sin tener en cuenta el principio de autonomía. distendido entre la especulación y la praxis de la salud. En segundo término. se han mantenido al margen del discurso bioético.(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral. Y en el orden crítico. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. según la influencia del relativismo cultural.2. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud.(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir. Después de todo. un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere). Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. La tradición católica ha definido. el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis).

(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso. con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud. Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas.que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral. antes que en los derechos individuales y las virtudes personales. de la moralidad. luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. tradiciones moderna y clásica. metafísico y científico-. como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos. M. el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno. La norma dice qué se debe hacer. por un lado. otra es la que parte de Kant. ni debe» = falacia positivista). Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. por el otro. lógica deóntica). hermenéutico y normativo).(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico.(24) 45 . y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia. economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética.3. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo).ción del agente racional y libre en la relación terapéutica). remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma. Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica. Tras la fundamentación naturalista («es. Por un lado. la buena sociedad y la justicia. teleológica o consecuencialista. un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses. tres formas distintas de racionalidad. pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. respectivamente. con acento en el bien común. Etica macro de la salud o sanitaria. epistemología y axiología médicas. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral. La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud. las fundamentaciones idealista («debe. puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina. entonces. la fundamentación empírica. 3. En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo. con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario. Por otro lado. luego debe»= falacia naturalista). Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo.(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social. y entre ética y metafísica. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética).

de infirmitas o desajuste natural. Hart. la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. o el estatuto bioético de la medicina. G. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad. valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa. benéfica o maléfica. son normas de la vida que están en la base de todos los valores. echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo. generándose un círculo hermenéutíco. Individualidad social es la humana. método y fin.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético. así como ésta apunta hacia aquella. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental. N. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética. La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad.y se prolonga en la hermenéutica. en tanto somatoética o moral de la corporalidad. de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía. Hartmann). y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales.4. La ética general.es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad. ajustado a su medio. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. como dijo Herder. raciocinante y libre es el hombre.(29) 3. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación». y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad. la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. Warnock).(26) La ética es relativa a la condición humana. L. remite a una antropología filosófica.(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología. en suma la determinación del concepto de bioética médica. y la ética biomédica particularmente. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H. pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. Realidad personal. condición prima facie negativa. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo. hay ahora una 46 . La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal. sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia. Hobbes. correcta o incorrecta. título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón). en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica.

y con ello un ethos más universal. expropiación del cuerpo y enajenación de la salud. la separación hechos-valores. entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida.necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). El primero se ensaya aquí. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. la calidad de vida y la «regla dorada». La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig. técnico y pragmático.(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. autonomista y social. La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo. operativo y revolucionario. es preciso fundamentar esta última. según la tradición médica humanista europea y latinoamericana.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista.(33) 47 . DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética. representada ésta última por la bioética. encubriendo la deshumanización real del sistema.). paternalista y profesional. epistemología y axiología médicas. de la filosofía de la medicina. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas. la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial. santidad de la vida y regla de oro. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica.(32) Se trata. menos complaciente u optimista con el progreso. contraria y simétricamente. ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional. el redescubrimiento de la ética de la virtud. El normativismo sostiene. como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. el ethos o carácter y la eticidad o institución. en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). en general. aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. hermenéutico y normativo. la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural. a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales. Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema. mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía. El contraste entre la vieja y la nueva moral médica. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora. El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME). El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. con su afección deshumanizante y recetas placebo. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. incluida la dosis masiva de ética. y la nueva moral normativista. la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). la práctica o moral.

15. Siglo XX. cit. Jonsen. op. Jan/Febr. III «Niveles de reflexión ética»). 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». 157). op. 16. 10. the Amedcas D. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1. 87). común a toda «ética en comisión». 3. Etica del deber basada en principios. lbidem. 24. 1978. c) eticista como ingeniero moral. Childress. New York. Nros. Cf. 2. La función del público en la toma de decisiones. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. 1983. Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». 1 Febr. cit. James F. 219. Mainetti. Page Center for Creative Thinking in Medicine. is a cultural system. cit. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos. Por tanto. 3. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. values and patterns of communication and social relationships. 230). profético (megaproblemático. 4. discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). en Veatch.UU. 1990. 23. Social Science Perspectives in Medical Ethics op.. John D.: Harvard Univ. José A. a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world. 1 Febr. The Journal of Medicine and Philosophy 16. Mario Etica y Ciencia. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. U. Cambridqe. y la ética como práctica con reflexión. cap. ed. as well as actitudes. Véase también Wear. cit. vol. 15. like other forms of medicine. Mass. e. Green. Cf. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana). V. 4. en The Journal of Medicine and Philosophy 15. H. 1981). argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. La decisión de este paciente es autónoma. 8. vol. Cf. Introducción histórica. en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. en The Journal of Medicine and Philosophy. Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. Press. b) ética filosófica. 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). Mainetti. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. p. Gracia Guillén. «Practice Vs. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. del consenso o pacto estratégico. 108. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». James M. John D. moralidad médica clásica. History. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. Philosopher Exchange 2. 2. 1. 1982).NOTAS 1. Arras. The Journal of Medicine and Philosophy 15. Cf. La asignación de recursos («economización» de la bioética). Medical Ethics op.S. Latin America. Cf. of Cal Press. For the Patients Good. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. («Philosophical Critique of Bioethics»). José A. 5. Mclntyre. Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante. Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. 9. W. lbidem. Edmund and Thomasma. Cf. utópico. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica). 221. 21. Richard W. 1988). 1983. 6. 2. 1991). Ronald M. «Bioethics Paradigm». Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». Quirón 22. Cf. cit. Kennedy Institute of Ethics. por ej. Cf. 20. op. Richard A. el de lván Illich y en parte León Kass). Pellegrino. 4. 5. Barry «Morality and the social sciences» en G. 13. 14. Quirón 19. 5 y 6 mayo y junio 1990. 3. Fundamentos de Bioética. analítica y decisionista. vol. A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. 1991. Weisz. 2. 12. caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. p. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. La segunda premisa es tan crucial como controvertida. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». 3. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. Oxford University Press. Mainetti. Bernard «A Critique of Principlism».. Rather. Cf. también Lieban. (Bioethics Education: Diversity and Critique). 1991. Clouser. «Historia de la ética médica en América latina». Dordrecht 1990.. VII «Moral Crítica»). op. T. Robert M. Kass. para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. Western biomedicine. 1990. because such concerns are at the heart of the human component of health care. y en particular para la praxis moral en el comité de ética. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». Arras. número especial de bioética. 7. HUGO). Hastings Center Report. racionalista. July/August 1990. Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». 18. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. lbidem «Introduction» p. «The Normative Principles of Medical Ethics». «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics». 1991 (cap. This cultural system. «Philosophical Critique of Bioethics». los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. en Bioética fundamental: la crisis bioética.V 22. (Cap. merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. especialista sin visión y moralista sin corazón. Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico.A. Georgetown University. Bunge. José A. Wright. Etica médica. Juan C. Cf. 16. Buenos Aires. snobism and turfism. 4. California: The Univ. Cf. 2. Buenos Aires. 17. 2. Cf. bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. simbólico y metafísico. Etica del carácter o de la virtud. Robert L. 19. también Holmes. Berkeley. Theory». 2. en The Journal of Medicine and Philosophy. 3ra. David C. Cf. Cf. León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. G. III. 1991). Diego. Etica del valor. Hoffmaster. Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. 48 . la ética como teoría con aplicación. 1990. Maliandi. Ibidem: «In any event. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. narrativo (tradición religiosa. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. The Restoration of Beneficence in Health Care. Callahan. Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente. 6. La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría. 2. de América». Danner and Gert. La importancia de esta ética del diálogo socrático. Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. Nro. (The Journal of Medicine and Philosophy. Feb. 1. 11. K. Mclntyre. 1988. Cf. including its ethics. pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. elitism. cit. A. d) ejemplos extremos y artificiales (i. Nro.

cit. Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». realizándose su ethos con contenidos cambiantes. 32. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. Ethical naturalism. devoid of affect. 442: «A naturalistic ethics. 28. citado por R. human needs. «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system. Mainetti. and Roger C. 27. en Cuadernos de Etica Nro. 2. en tal sentido. Clements. ed. will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. sino que «as long as the human nature displays certain traits. claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. 26. 2011-2015. desire. L. 29. si se prefiere. dominante en la ética médica más reciente. life. H. cit. trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. cit. Trained to be accountable and partially responsible for that good. leave us with a desocialized. respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. Santiago de Chile. sociedad. 1135. La crisis de la razón médica. but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana.. Las ideas del Homo infirmus. epistemológico y ético (o. 5 y 6. según el objeto. Familia. Nro. aproximative equality in physical strength. José A. 15 (Oct. Véase «Natural Law». en la que no se cumpliría la regla de oro. in addition to having numerous technical problems. Nros. Quirón. the keeping of promises and contracts. 108. 1970) y «Medicina. and a few others such items». de corte naturalista. 30. estado determinan la constitución esencial del hombre. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. Hart. Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. 1983). 30). dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético». en Encyclopedia of Bioethics op. y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. número especial de Bioética). que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. 1989. 31. Collen D. axiología y conflictividad» (Quirón 3. La Plata 1988. Mainetti. Introducción a la filosofia de la medicina. Sider. Buenos Aires. his ethical dilemma is clear. 4. This does not. Véase «Ethical Naturalism». Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights. G. These theories. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy. intelectual capacity and strenght of will. 1989. 49 . positivista y humanista. 33. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. 1973). cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo. no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». Tealdi y José A. Por cierto. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment.. incorporated in a for-malist system. «Por cierto. 21. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. Además de la ética sexual. since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. José A. or species survival. p. Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina». 8. op.physical vulnerability to assault. Mainetti. agility. pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político. podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. therefore.. lt is also unnecessary». disembodied patient. however. p. desde el punto de vista antropológico. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Pis Diez. José A. theft. prove that any version of ethical naturalism is true. en ibidem. abril 1991.. El siguiente pasaje de Gadamer. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. Véanse. Vol. 250. limited altruism and limited selfishness. vol. 77-78). el método y el fin de la medicina). Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. «Historia de la ética médica en América latina». p. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. La Plata.25. Dic. También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. Homo infirmus. p. «Medical Ethics Assault Upon Medical Values». any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. Mayo y Junio 1990. Quirón. The Journal of the American Medical As-sociation. 2da.

las instituciones académicas. también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». «ética» empieza a deplazar a «moral». la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana. Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades.E. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear). políticas y asistenciales de los E. la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina. Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional. fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972.U. a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital. legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké. o 50 . A partir de entonces. adoptan el cuño bioético. Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín. a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978).TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia. durante los años 80. Después de todo. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo.(3) En los medios intelectuales se advertía. biomedicina.U. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano. debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados. la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad. se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. Por otra parte. Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina. Como Potter con su propuesta ambiental. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. y por otro lado.E. Bridge to the Future (1971). ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario. el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación. Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética. particularmente en los países europeos y latinoamericanos. A principios de la década del 70 aparece en los E.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término.(2) Sin embargo. lengua de singular capacidad asociativa de palabras.U. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible. pues en el uso de la filosofia práctica. por un lado. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética. Pero la nominis quaestio bioética. Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. una patente griega renueva a la latina. de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética. En cualquier caso. si proscribirlo es imposible. The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics. dame el nombre exacto de las cosas.U. incluso nominalmente.

(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética. con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. que refuerza el sentido de propio o íntimo. por ejemplo en Homero.(11) En primer lugar. una epistemología y una axiología (agatología) médicas. registran De nomine quaestio. Bioética es vida social (e histórica). Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe). don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. hábito. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico. vale decir en su fundamento o modelo conceptual. la institución griega paradigmática. llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa. vivienda o morada -algo físico y no moral. Y ésta nos dice que bios es vida humana. objeto de la política. distribuidas democráticamente para la humana convivencia. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral. vemos en ella una manera de pensar y actuar. entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva. y c) la instauración de las normas. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre. que amenaza la supervivencia de la especie. mayoritariamente norteamericana. la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual. se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural.la vida buena.se inclina por un procedimentalismo. Pero la acepción de êthos en el griego clásico.) de la vida. para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología. pensamos la bioética como biofilosofía. y éthos = costumbre. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral.(12) Por último pero en forma abierta. ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre. pues conjuga antropología y política. costumbre y morada). en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. pundonor. y lo mismo que el latín vita significa biografía. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana.(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo. con su teoría (fenomenológica. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. proponiéndose alternativas. la polis. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad. descalzo. La propuesta del mito es auténticamente bioética. biopolítica . b) la invención de las técnicas. la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. que vale la pena vivir. Inversamente. método y fin. Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). disposición moral. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina. analítica.(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión. justicia). con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana.. vida humana con pólis. desarmado). El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina. moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo. del que existen en griego dos términos. de modo que su sentido no es biológico sino analógico.es proclive a un fundamentalismo. procura de un mundo habitable o una vida vivible. En segundo término. Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena. cuyo discurso corresponde a la antropología. historia o relato.(6) El latin mos. Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. En cualquier caso. bioderecho. el escultor antropoplasta. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo.. 51 . Muy pocos títulos en la bibliografía internacional.(5) Ethiké procede de ethos. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras. es de lugar. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales.

» 6. Mainetti. 213. J. 1993. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. 3:121. 5. A. y en Washington D. E. pp. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. 97-/107. Potter. 1988. D. Cf. May 1984. East Lansing. cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. J. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). también R Quattrocchi. por tanto. con referencia al libro de Potter. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown. Spinsanti «Incontro con VR. óv biotós = para ser vivido. Sobre el origen y evolución del término bioética.The science of survival». Pour une critique de la raison bioéthique.. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. Cf. R. 7. «Ejercicios de bioética transcultural». L’ éthique et la vie. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. «Bioethics as individual and social.VV Dalla bioetica ai comitati etici. L. «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». Universidad de Wisconsin. Sève. digamos. 9. 1975. 2/3. Pellegrino. S. Bioethics. domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires). Odile Jacob. había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. cit. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». que vale la pena vivir. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it». Buenos Aires 1991. en Homo infirmus. véase la entrevista que con él mantiene M. El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo. véase también R. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». actualmente reformulado en su Global Bioethics. como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. Gracia. T. Potter». Building on the Leopold Legacy. A. Michigan State UP. en L’Arco di Giano. 2. 1993. insoportable. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. 32). 15. 1994.(15) Sin embargo. es más usual en negativo. C. Reich. T. Quirón. bioquímico celular investigador en oncología.(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. véase el reciente reportaje de S. 13.(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. en J. vida orgánica. 52 . Bridge to the Future. 16. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. The scope of a consulting profession and academic discipline». París 1994. y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina. orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. «La revolución de Pigmalión». París 199 1. Mainetti.L’ envoi Recientemente W. J. La Plata 1990. p. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). en Bioética fundamental. T. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. con Van Ressenlaer Potter. 11. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. W. op. 1979:12. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. E. La Plata 1990. C. Sobre Hellegers. J. Georgetown Medical Center News. V. Maliandi Etica: conceptos y problemas. D. en Obras Completas Rev. Potter. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual».(16) REFERENCIAS 1. en Bioética fundamental: la crisis bioética. en rigor. sino conducta del ser viviente. Queré. Odile Jacob. Georgetown University. interpretación ontológica y no moral del término ethos. 10. 4. Mainetti. Cf. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es. como zoé. Bioethics. Branson. A. con André Hellegers. N° 4. 7. biografia. aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término. La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. Biblos. La Prensa. T. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers. Prentice-Hall. 14. The Journal of Religious Ethics. Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. Ancora. Cf. Milán: Ed. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. Quirón. En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). Sobre Potter. Cf. No 6 (1993). New Jersey 1971. Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals».A. en A. 12. 3. El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H. R. 1988:80-81. Bioethics 7. El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. Hastings Center Report 23. ou biotós = no vivible. 188-199. Englewood Cliffs. cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética. Reich «How Bioethics Got its Name». «La bioetica: storia di un progetto». de Occidente 1962 (p. 8. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica». Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética. 233-244. Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). que avala nuestro escrutinio en la materia. pp. W. Cecchetto.

y la calafateas con pez por dentro y por fuera. Génesis. Cuanto hay en la tierra perecerá. para que a ti y a ellos os sirvan de comida». harás en ella un primero. y cuantos vivientes están con vosotros.. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». De cada especie de aves.(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé. el deseo y el poder. Génesis. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad. y cuando cubriere yo de nubes la tierra. que normaliza el bienestar. y yo lo veré. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». cincuenta de ancho y treinta de alto. Por el otro. Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. harás en ella un tragaluz. aparecerá el arco. y con todo viviente. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. Viendo. El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. Hazte un arca de maderas resinosas. dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. la cultura de la tierra y el orden político planetario. 1. y me acordaré de mi pacto con vosotros. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza. pues. crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. y voy a exterminarlos de la tierra. Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo. macho y hembra serán. ambos pertenecientes al Génesis. Engendró tres hijos: Sem. «Esta es -dijo Dios a Noé. Recoge alimentos de toda clase. Noé en todo como Dios se lo mandó. la puerta la haces a un costado. pues. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. ganados y fieras de la tierra. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. Hizo. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. el adánico y el noático. para señal de mi pacto con la tierra. Dios que todo en la tierra era corrupción. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. aves. la sobrecogedora. Cam y Jafet.representan la genealogía del nuevo orden de la vida. Pero contigo haré yo mi alianza. vale decir el temor. y es el libro de Noé. y con toda carne. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán. 6-7 Alianza de Dios con Noé . y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. la revolución biológica y la cultura medicalizada. Házla así: trescientos codos de largo. Estará el arco en las nubes. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. y entrarás en el arca tú y tus hijos. un segundo y un tercer piso. divídela en compartimentos.. Por un lado. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida. la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. todos los salidos con vosotros del arca. ausencia de una moralidad universalmente válida. y con todo ser viviente que está con vosotros. La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico.

y teme que se amoraten las carnes que él aprieta. del pecho cadenillas. le adorna también con ropas los miembros.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). zoológico y antropológico. y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. cuando Pigmalión. seguridad alimentarla. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo. Muchas veces aproxima a la obra sus manos. ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. o la «nueva alianza» cristiana. Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. mundo y Dios. y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración. diversidad biológica.(6) 2. Todo le sienta bien. y se enamoró de su obra. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. un organismo en equilibrio paradigmático. energía industrial y desafío urbano. salvados por el favor de Dios. Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. y habían caído. como si ella lo fuera a notar. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia. civilizados y primitivos. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca. pax naturae tras bellum contra naturae. está muy difundida entre los pueblos antiguos. pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas. el más celebrado en todo Chipre.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa. se colocó junto al altar. La primera alianza es por tanto ecológica. según dicen. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas. Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. vacas con amables cuernos recubiertos de oro. el Diluvio Universal. abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. paradigma somatológico de una ecología médica. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza. El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. y humeaba el incienso. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil. una renovada «filosofía natural». y viceversa. le pone un largo collar en el cuello. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. la salvación de la especie humana junto a las demás especies. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno». después de realizar su ofrenda. el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad. El rostro es el de una joven auténtica. y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas. Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge. pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica. La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). y. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos.(3) La alianza postula un singular progreso. vivía solo y sin esposa. Había llegado el día de la fiesta de Venus. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica. por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel. le pone piedras preciosas en los dedos. golpeadas en la nívea cerviz. y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. y ya le dirige palabras acariciantes.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. y empezando tímidamente: 54 .

y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. esta última es vinculada al mal -lo sucio. pp. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir.y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir. A la boda que era su obra asiste la diosa. Cuando volvió Pigmalión.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. en el otro biología molecular e ingeniería genética). e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana. En una segunda etapa. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica.«Si los dioses podéis darlo todo.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. Ricoeur en su Symbolique du Mal. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. La áurea Venus. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias. Ovidio. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. Metamorfosis. no pasar por la naturaleza que es femenina. como augurio de su favorable voluntad. de la cual ha tomado la isla este nombre».000 años y en escala planetario con la civilización industrial. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. procrear y morir. a la vez que el cielo. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural. y. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. entre el cielo y la tierra. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. a través del mito. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. en vías de nuevas formas de nacer. va en busca de la imagen de su amada. Pigmalión. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica. le acerca de nuevo los labios. se ablanda. negar el sexo que procrea sin crear. con el surgimiento de las grandes religiones. vio. la sexualidad se identifica con lo sagrado. El tema de Pigmalión revelaría entonces.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él. según el esquema de P. En cualquier caso. dio ella nacimiento a Palos. Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus. el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear. antropoplástica o de Pigmalión. la fecundidad y la vida.(8) En el origen. y también con las manos le palpa los pechos: el marfil.. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo. ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos. que asistía en persona a sus fiestas. Pero este momento final es sólo el final del mito. lo sagrado y la sexualidad se separan. sino también en el sentido de una transformación cultural. acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización. Brughera. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. a su amante.. Barcelona 1983. pues. La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor. La 55 . yo anhelo que mi esposa sea.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. según los argumentos feministas. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta. inflamado de amor. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol. labios al fin verdaderos. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. No por azar la revolución biológica. y entre tanto. el pecado y la culpa. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión.309-311. la estatua convertida en mujer. que debe ser cultivada pigmaliónicamente. y es el propio uso el que la hace útil. y oprime con sus labios. al ser palpado. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. Desde Ovidio a Bernard Shaw. comprendió lo que significaba aquella súplica. contraceptiva y reproductiva.

para todo ese mundo.. doctor Parpalaid. Piense que. en algunos instantes. la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva.. apenas humano el que contemplabais. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L. Es un paisaje rudo. Piense que. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. a la edad de 87 años. el monte Aligre marca los límites del cantón. Gallimard. sentía que mi presencia no contaba. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées. a la vez omnipotente y crematístico. a causa de la lejanía y del follaje. en algunos instantes. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región.(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923. de este costado. Por la noche es todavía más hermoso. doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez. la psiconductiva. que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar. porque están las luces. Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina. Y casi todas las luces me pertenecen. pero cabe una visión dramática de la misma. Allá abajo. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica». Los no-enfermos duermen en las tinieblas.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. La nueva medicina. y murió en París en 1972.(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. No habrá dejado de notarlo otrora. al día siguiente de mi llegada. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. Knock où le triomphe de la médecine. Y no le hablo de las campanas. novelista y autor dramático francés. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. Están suprimidos. La primera vez que yo me planté aquí. pues J. La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. Jouvet. se constituye como un problema médico. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación. la medicina del deseo o pigmaliónica. y gracias a mí un sentido médico. entre dos partidas de billar. Knock.medicina. Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. y que. su primer oficio es recordar mis prescripciones. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana). El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización. renuentes a la atención de la salud. como la predictiva. pp. en 27 tomos. a las que sois aficionado. en una población consumidora de servicios médicos. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. esculpir o transformar la naturaleza humana. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. y si. animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte. me sustrae de la excitación y el desafío. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. París 1924. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). Observe un poco aquí. no estaba demasiado orgulloso. que aquellas son la voz de mis ordenanzas. la paliativa. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado. consecuentemente. estudiante crónico recientemente graduado. aspira a plasmar. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. Jules Romains. el 15 de diciembre de 1923. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. La sátira tiene una referencia autobiográfica.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule. con el cuerpo humano normal. van a dar las diez.(12) 3. como la de Tiegher. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle.

Madrid 1990. Tokio. 1987. «Environment and Man 1 Western Thought» en W. 8-13. La Crisis Bio-Etica. una transformación social de la relación médico-paciente. «La revolución de Pigmalión». Cap. S. en Quirón.A. Cf. Shaw. Transaction Publishers. Biosfera 2. pp. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. 1987 (Tras. cit. Mainetti. 3. 14. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. Mainetti. Buffalo-New York. Etica Médica. 4. cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. esto es. E. «La medicalización de la vida». José Alberto. vol. da cuenta de esa trampa de Knock. José Alberto. VII «La medicina moderna». Oxford-New York. 9. La medicina desiderativa. Mainetti. Diccionario de argumentos en la literatura universal. 1992. En la Eve future. bella pero tonta. The Culture of Narcissism New York. Cf. 5-7. la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad.. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. cit. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. Conrad. Holmes Rolston. solía responder X. de normal y patológico. New York. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. VII International Bioethics Symposium. enero 1993. José Alberto. 8. José Alberto. aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. La Crisis Bio-Etica. 50-54. Meyer. Septiembre-diciembre. la medicina paliativa. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. 57-69. Cf. Fox y. Cf. op. 366-374. 2. 41-54. 10. Cf. la mujer amada. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton. la medicina psicoconductiva. véase Barbour. Prometheus Book. E. remodeladora del hombre. Environmental Ethics. véase de la abundante literatura feminista. San Francisco. esp. 18. entre otros.. la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. cit. NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. Pis Diez G. Medical Power and Social Knowledge. Turner. Womens Bodies. 16.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». Gredos. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries». pp. Sobre el concepto de «medicalización». Preguntado acerca de cómo se encontraba. reproducida en mi libro Bioética Fundamental. Etica Ecológica.S. The Free Press. Sage. 15. José Alberto. es reemplazada por un autómata inteligente. en Bioética Fundamental. Foundation for Advancement of International Science. una categoría nosológica de la medicina. paradojales o indeseables. si estoy bien. Frenzel. pp. 6. en Quirón 1984. vol. En realidad. 1993.(17) REFERENCIAS 1. p. en Quirón. 12. 5. «La medicalización del lenguaje». 1980). New Brunswick and London. introductora de este último 57 . la transformación tecnocientífica. Cf. T. 11. Madrid. en Bioética Fundamental. Sosa N. M. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. Oxford University Press. 14-24. Luisa H. un ecosistema artificial. La Plata 1989. Libertarias. 1989. op. 40. Introducción Histórica: Quirón. una categoría ontológica del hombre. véase. Mainetti. Ill-Health and Medicine. I. La Plata 1990. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». añádase la reciente y popular de «muerte súbita». 15. véanse los textos reconocidos de Foucault. pp. lan G.. 1991. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. :1. Cf. sólo Dios lo sabe y se lo calla». Lash. en cuanto normativa normalizando. U. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. A Social History of Women’s Encounter with Health. positiva y existencial de la realidad humana. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica. B. pp. es decir. Mainetti. 20. Nuestro Futuro Común. Trasiego 6. y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas. London 1987. En segundo lugar. Cf. : 1. que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. Shorter. de Villiers de L’Isle Adam (1886). Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. en enfermedad. Madrid 1976. vol. 1978. Cf. Warner Books. Tealdi. Abril 16/18. si bien guardan entre sí unidad de sentido. La Crisis Bio-Etica. Chr. pp. «El dilema del diagnóstico». Mainetti. Mainetti.registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad.(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. Cf. José Alberto. Our Common -Future. NI. Zubirí: «Me siento bien. La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. Sobre la relación hombre-naturaleza. World Commission on Environment and Development. pp. Alianza Editorial. En primer término.aspectos de la vida cotidiana.. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética». 1979. «Bioethics as Cultural Phenomenon». 17. «La revolución de Galatea». Friedson. 1989. de tal fenómeno. El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. op. profesional y político. sobre todo. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B. Philosophy Gone Wild. Vol. 13. Juan Carlos. Una humorgrafía de Quino. confundir las dimensiones científica y metafísica. N° 1. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca. 7. José Alberto. Bioética Fundamental.

who succumbed to his own reflection. Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual. pluralista. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. In the second place. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. Principismo es un desarrollo filosófico racional. la tercera es Knock. la subjetividad y la voluntad de moral.como protagonista de las decisiones terapéuticas. hacia los temas del poder. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia. no-maleficencia. postmodern culture. Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios.(6) Como es sabido. el discurso. Tres figuras simbólicas encarnan. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». The first is Pygmalion. la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos. justice. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos. posmodernismo. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. En último orden. the beautiful youth. a political transformation in health. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . no faltan críticas al mismo. una transformación política de la salud. Key words: principlism. en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. Pigmalión. multicultural.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio. and within it they define the moral matter of today’s medicine. the second one is Narcissus.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. la segunda es Narciso. el paciente y la sociedad. introducing the latter into therapeutic decision-making. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal. La primera es Pigmalión. or medicine of desire. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. para el caso el poder del discurso biomédico. remodeler of man’s nature. Pygmalion. el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. la «letanía de Georgetown». In the first place. beneficence and nomaleficence. and finally. con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. though they keep a sense of unity among them. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». justicia. which has become a primary social good in the expansive economy of this time. a social transformation of the doctor-patient relationship. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. estas transformaciones de la medicina hoy. Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina.(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad. The transformations of medicine. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine. the third is Knock. deductivo. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. Complejo en el sentido genérico. are of three different kinds. ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. autonomy.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder. beneficencia. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices. vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa. the dramatic character. Palabras claves: principismo. respectivamente. autonomía.

(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne. conmovida por este amante tan original. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. y al rol de la medicina hoy día. trama y moraleja. como las medicinas predictiva. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. Narciso y Knock. esculpir o transformar la naturaleza humana. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar. que comprende esta contradicción. en último término un asunto de gusto personal). rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber.en el escenario posmoderno. procrear y morir. la diosa del amor. a la vez límite y norma. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo. o como una expresión de una elección individual y subjetiva.(9) Pigmalión. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética. resistencia a superar y modelo a imitar. como construcción no está mal. La nueva medicina. autonomía y justicia.(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. «Todo el cuerpo humano es así. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura.y se instala una medicina del deseo (que 59 . pero cuya forma definitiva es la vida misma. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural. permutativa y perfectiva. psicoconductiva. Tres narrativas -Pigmalión. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental.para abrazar la materia más noble del arte. robótica). recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». sino una maldición». con el cuerpo humano normal. (Este término debe tomarse en doble sentido. la medicina del deseo o pigmaliónica.(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial.narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana. por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. el artista que anima la estatua salida de sus manos. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico. esencialmente estéticos. pero como material. con su autotransformación tecnocientífica. en vías de nuevas formas de nacer. En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». Beneficio y no-maleficio. Recluido en su atelier. consecuentemente. paliativa. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales. sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito. por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico. aspira a plasmar. consagrado al arte.encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. un fracaso: la carne no es un material. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. La medicina. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad.

herejía del fin de los tiempos». Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. la moral del deseo es dudosa. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución. procreación asistida. según decía Paul Valéry. siempre referido a la persona.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina. cirugía estética.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida.. gusto autobiográfico. De una parte. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista. la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza . e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. la cultura del cuerpo.(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. De otra parte. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica). eutanasia. El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial. cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida.incluye las medicinas alternativas). la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea. que significa el nuevo nombre de la salud. fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social. la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia. multidimensional. ese «somatismo. donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial.(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. del desinterés por lo social y lo político. realce físico y mental. especialmente norteamericanos. que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas. la razón política y moral). Estaríamos en la era posmoderna.. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico. Desde que empieza a circular el nombre en 1950. después del ideal ascético protestante. Si el 60 . según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico. quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». autoritaria y paternalista. puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. única capaz de cualificar su vida de buena o mala. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. el progreso tecnocientífico.(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida. vale decir racional y libre. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo. entre el individuo y lo social. estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. el ciego vate tebano.es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna. Sin embargo. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales. la ninfa Eco del mito). pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano. se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática. de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias.(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral.. De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona.. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo. algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo. complejo y dinámico. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. etc.

De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. más allá del facilista caveat emptor. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. Confunde así. que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere).compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado. con niveles de macro y micro asignación de recursos. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. nuestra humanitud. La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. en una población consumidora de servicios médicos. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». pero así también crecen los costos del éxito. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales.(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran». tragicómicamente. en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio).principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. la vejez y la muerte. en «enfermedad». Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. El principio de justicia. de principios y de resultados. con su triple dimensión científica. La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. liberal y redistribucionista. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. estudiante crónico recientemente graduado. libre y mixto. vale decir una categoría nosológica de la medicina. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista. deontológico y utilitarista. presionada por el alza de los costos en el sector. la dimensión científica con la dimensión metafísica. La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 . representa dramática. prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina. con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región. ¿puede la relación terapéutica.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. la medicalización de la vida hoy. conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio». viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923. renuentes a la atención de la salud. la salud es ahora cosa pública. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. La salud ya no es más privadamente pagada. Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio.es complejamente ético y económico. El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo. como el sufrimiento. estratégicamente. en plena crisis de sus valores morales y financieros. la pieza de Jules Romains. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado». El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. Knock. El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria. que es una categoría ontológica del hombre. según la tradición jurisconsulta romana. se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad. La medicina. sin evaluación axiológica del juicio clínico. profesional y política.

«El dinero motiva a la gente. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. Las mutaciones de nuestra época. a la vez pigmaliónico. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. puede distraer. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora. Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. El discurso moral. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. como poder del poder. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy. corromper. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. El dinero es un falso dios. El individuo narcisista.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. la atención médica consume más y más recursos sociales. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?. la finitud humana.(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura. incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. el hombre es manipulado por la tecnociencia. la eficiencia y la sostenibilidad. luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. empezando por su humanitud. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda. en griego «esperanza») de un nuevo milenio. Pero el dinero tiene también un lado oscuro. la presión de contener costos y el afán de lucro. narcisista y knockista. es un sujeto light. la ética misma concebida como una técnica. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica.de salud. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). en efecto. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. cuestionado en su moralidad del posdeber. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada. permisivos. distorsionar y cruelmente excluir. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. ético y político. sociales y políticas de la actual medicina. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. lejos de ser virtud y autonomía. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular. ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. indispensable para la eficiencia económica y política. una esperanza ética. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. con sus límites reales y posibilidades espirituales. El individualismo promueve valores hedonistas. exigen un renacimiento de la ética. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos.se plantea al interior de la revolución económica en medicina. atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. si la sociedad está así atomizada en Narcisos. no confiable en su conducta existencial. Lejos de ser el amo. 62 . que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida. ¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito.

op.. Buenos Aires. «Medicina desiderativa».F. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio.(editor). La Plata. de la vida». Culture and Society. March 1997. P. J. Drane. de la época. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. pp. A. Chichester 1994.. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». «Reforma y contrarreforma moral de la medicina». J. cit. «Medicina y humanitud: sufrir. 1982. Theory. del futuro. en Antropobioética.. Mainetti. y legitimación. de la Humanidad. Mainetti. 41-61. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. investigación de la legitimidad de un título o de un derecho. G. J. Manetti. tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad. Ethics and the Limits of Philospophy. Lipovetsky. Featherston. más tarde. F. que imponen su propia ley. La crisis bioética. en Antropobioética. Le crepuscule du devoir. W. 7 (1). A.. John Wiley and Sons. en Bioética Ficta. J. cit. p. Véanse inter alia.. Prestigio 1970. Salvat 1984. J. 2) trad. Cf. 44 (4) 305-309. 53-64. pp. May. Antropología Médica. en Bioética Ilustrada op. en Introducción a la Bioética. B.. Mainetti. Frankfurt a. de la fuerza. 2nd edition. 1992.. La Plata 1993. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro. J. esto es. A. Laín Entralgo. «Pigmalión o el deseo». Lolas Stepke. J. el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. 1991. McGrath. «Narciso». Genealogía significa historia (origen y evolución). 115-137. Degrazia. idem. pp. envejecer. 44-53. 61-96. que sea comprensible. del crecimiento. pp 99-119. en el sentido excepcional de la palabra. La Plata. pp. en Bioética Ilustrada . Ashgate 1997. La Plata. que sea soportable. Cf. T. Mainetti.(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. «Autonomía».El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. «La medicalización de la vida». pp. pp. F. gerontológica y paliativa). Quirón. op. J. el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo. pp. Louise Bogan 1. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». en Bioética sistemática. de la raza. 23-31. que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. 1994. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions». A. 453). 17-29. Gallinard. pp. Mainetti. A. A. A. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. Quirón 1990. el gran clínico de la cultura occidental. en Bioética fundamental. un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo. 51-57. Splett. cit. R.. Technik. «El Golem». Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. The Journal of Medicine and Philosophy. 5. Principles of Biomedical Ethics. Liliana Barletta). A Question of Choice. Russ. 1992. queremos que la vida sea romántica. pp. J. cit. 29 (2) 1998. 42-49.U. Gillon. «In Pursuit of Postmodern: An Introduction».(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. A. La Gaya Ciencia (Prefacio. París. vol. 2-3: 195-216. finalmente. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative.. Quirón vol. Wissenschaft. Oxford University Press 1983. París. Simón. en Antropobioética. M. A. Williams. en Bioética Ficta. Nicholson. London. La pensée éthique contemporaine. Cf. J. P. «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna». «La revolución de Pigmalión». Quirón 1995.. «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. morir». Quirón 1994. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories.. 1-13 Nietzsche. op. and Childress. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. a veces. R. La Plata. Sidney. «Money and the Medical Profession». Oxford. Humanität. M. Medicina y condición humana en la posmodernidad. un duro patrón». Quirón 1991. «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. J. digamos de la salud. Mainetti. Barcelona.. Mainetti. la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico. en A. F. Alderson. Hrsg. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. F... J. 43-45. Dicho concretamente. 1988. pp. Cases and Specified Principlism». P. Quirón 1981. Kennedy Institute of Ethics Journal. Fontana Press 1985. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». May:13-21. P. pp. P. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. Bulletin of Medical Ethics.(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. J. 25-41. pp. «El Homúnculo». Mainetti. D.. Buch y J. pp 14-24. Dietrich von Engelhardt. La Plata. sino de otra cosa. 17:511-539.

al encuentro con una ética del cuidado. el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga. La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora. Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O. El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. es vista ella misma como una amenaza. la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento. teórica y práctica. revelando la 64 . En la experiencia vulgar -más o menos objetiva. a la postre somática. La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario. que vence cada día más amenazas.-hablamos. hermenéutica y axiológico. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. La crítica a la empresa médica.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación. ontológica y axiológica. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior).y el dolor sentido es inexpresable. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística. base moral del cuidado). Parejamente. la senectud y la muerte en la vida humana. En la teoría actual. Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos. cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica. por tanto.surge hoy un modelo humanístico o paliativo. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto. El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar.legítimo orgullo. el carácter de ser afectado. Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens. más genérica que «humanitud».(4) El problema de la humanitud. El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín. vivida y simbólica. con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. en tomo a ese algo que duele. caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor». de padecer). en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión. apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre. De cualquier manera.(5) 2. que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza.que intenta comprender la vulnerabilidad. respectivamente. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. confrontado al anonadamiento y el misterio). se articulan una visión histórica. también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento. que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). De manera genérica. por otra parte. según la representación linguística. vale decir de la finitud humana. real y simbólica. es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». la declinación y el final de la vida humana. la senectud y la muerte. es el acto originario de toda creación cultural. la vejez y la muerte. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario. del dolor (y el sufrimiento). otra teórica y una tercera práctica o asistencial. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte». planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna. la vejez y la muerte. En el orden práctico. el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo. Fiel a esta triple pauta-histórica.(2) Así la medicina.abordamos sucesivamente el estudio del dolor. la mortalidad (la condición de saberse mortal. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud. La infirmitas describe una condición fisica o natural. hacia un extremo. física y moral. En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. hacia el otro extremo. ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano.

(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno. por el padecimiento al conocimiento. cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días. Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. real y simbólica del progreso.(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. de modo que la humanitas mora en el sufrimiento. fisiológica o patológica del dolor. «teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. opioides internos y demás mediadores químicos). una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia. y no puede dejar de existir. el azar o el reto. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. una algología filosófica. la experiencia previa y las emociones. ahora. Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico. pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual. En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor. la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral. dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. más allá del problema del alma y el cuerpo. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas). a la naturaleza finalista o no.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor.(14) 65 . El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción). por la que surge la algología como disciplina científica.(10) Pero junto a la algología científica existe. religioso. el código (procesamiento central de la información dolorípeta). endorfinas.(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). etc. cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte. La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica. el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas.el dolor crónico se transforma en una epidemia. Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C). El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos. la prueba. literario. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor.).configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano. e incluso una paradoxología. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina. sino que es más bien una percepción compleja. nuestro «dolorido sentir». fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda». del dolor. a la ontogénesis de esa relación no objetivable. La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit. mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. por último. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). filosóficas y teológicas. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento.vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico. permiten concluir definiendo una fenomenología. médico. gira más y más en torno al dolor». influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta. la utopía de la analgesia universalis. la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía. consigna de la primera fue pathei mathos. éste es la «moral». político.(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta. Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. fundamentalmente. ideal de la segunda la estoica apatheia. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. la enfermedad.

el mismo pero de otro modo. madurez. No hay cura sin cuidado. la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado. que cuida del enfermo crónico. la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. conforme a la ley de la doble sobrecarga. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. del geronte y del moribundo. una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia. como la del centauro Quirón. la rebeldía. habiéndose disipado toda esperanza de recuperación. epistemológico y ético. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo. existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas. Se trata. y en particular el 66 . para nombrar unas pocas.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional. El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo. motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo». «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva.(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud. del progreso.que están radicadas en el ritmo biológico. o acaso un renovado deber del arte de curar. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor». origen real y semántica del acto médico. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social. Ciertamente. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual. un doble desafío. Entre las positivas señalemos la advertencia. En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud. a la vez tecnoética y ascética álgicas. con innovaciones tecnológicas como audífonos. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica. La historia de Filocteto. senectud. no hay cuidado sin cura. curarlo es matarlo). nuestra condición de Idem sed aliter. la comunión y la purificación. que reúne ciencia y caridad. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo. real y simbólica. Pero ésto es. No hay tal cosa como un curso vital humano «natural».(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas. el refinamiento. la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor. Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento.. por tanto plástica y ambigüa. marcapasos. pues F. En tal caso Sartre tendría razón. pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo. Pero má allá de esto. La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida. sino también elevar su calidad en la gente añosa. la edad es una categoría cultural. sin duda.(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad». y viceversa. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. Pero con todo ello.(17) 3. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. la medicina del confort. Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud.cual el alivio de un síntoma peligroso. por otra parte un tempo específicamente humano. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor. la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado. de la medicina actual. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico. y no sólo cuando ese alivio del dolor. irreductible al viejo modelo organicista. el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte. Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. cirugía de cataratas.conduce a la recuperación. sujeta a proteiforme interpretación. la categoría de viejo es irrealizable para mí. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. sino también cuando. en cambio..(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado. el aislamiento y la complacencia. La vejez La vida humana se configura como curso vital. juventud. reemplazos de cadera.

(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano. veneración sostenida en el Ancien régime. contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico. trabajo y retiro. moderno y posmoderno de la edad.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 . Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento. contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. celular. lineal y recíclica. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital.(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. el de la improductividad. la de los radicales libres. la pubertad. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico. en contraste con el antigüo y medieval. de tejidos y aparatos. cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida.(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos. como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación. que sólo ve en ésta un deterioro físico. el del desinterés por las cosas. al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma. Para la Antigüedad clásica. hipótesis de una «hormona de la muerte»). en dos al mediodía y en tres al crepúsculo. También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. piel adentro del sujeto. Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. entre otras. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control. acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo. el de la senilidad o el de la serenidad. es el hombre.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo. y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. Hoy conocemos. en aras de su comprensión «natural». los carcinomas y las neuropatías. Estas teorías biológicas son. su télos o sentido.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. la madurez. Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos.(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación. la de las alteraciones en proteínas.fenómeno del añismo o etarismo.-correspondientes a los paradigmas antigüo.(23) Pese a su trágico destino. previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX. noble y feliz. específico o programado.(26) Los filósofos como Platón. los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular. o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores». En cualquier caso.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos). aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. El mundo moderno. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad. según pongan el acento en un determinismo genético. como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional. tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad. privilegia la vida activa sobre la contemplativa.

vale el argumento de un ciclo vital natural. lo racionalmente incomprensible para nosostros. Esta condición finita. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía. El segundo es pesimista. a partir de entonces. Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina. caducidad y mortalidad humanas.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica. como el racismo o el sexismo. cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas. En cualquier caso. Como problema filosófico. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. y otro humanístico. era del homo longevus es la nuestra. aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. Para otros. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana. este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. ajena a la vida. accidental. pero desde lo cual comprendemos la realidad.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre. Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. la ética hermenéutica y la ética narrativa.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. la incertidumbre y la trascendencia del sujeto. esencial. que presencia una inédita explosión de la última edad. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada. la muerte es el misterio. la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. La muerte El hombre es un ser limitado. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios. un nuevo período se inicia en los años 80. El primero es optimista. En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. independientemente del vigor físico y la productividad económica. concretamente el sufrir. el envejecer y el morir («humanitud»). tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación. sobrenatural (Homo infirmus). cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida. como contingente. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez. que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos.(33) Práctica Sociedad senescente. apuesta a la «compresión de la morbilidad». Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil. La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . y por el otro se muestra necesaria. un animal trágico. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo. parte de la vida. Para algunos. conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos. La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece. de crisis o rescate. una mala calidad de vida y fútil atención médica. la caducidad y la mortalidad.(36) 4. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida. por un lado. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. uno tecnológico o heroico. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos. metafísico. predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). según una pretendida justicia intergeneracional. que son la antinomia (de la «realidad»). el llamado «añismo» o «etarismo». comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. esta vez por la edad.

traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. conceptual y operativo. la iatrotanatocracia. la «near-death experience». Sin embargo. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado. sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte.(39) Ph. por conjunta patología y tecnología. La medicina podría curar todas las enfermedades. Postergación. Fantasía postergatoria de la muerte. porque esta es finita pero no finiquitada.sentido a la existencia humana. «salvaje».(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar. Paliación. Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético.(41) Definición. promueve la mortificación de la medicina. Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina. borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. o tanatoiatría. basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. el «tratamiento» médico de la muerte. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual. «la muerte del otro» y «la muerte prohibida». 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. a la muerte rechazada. para la cual el tiempo es destino. Kübler-Ross (On Death and Dying.está dando lugar a la muerte rebelada. Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica. «la muerte de uno mismo». restándole a ésta naturalidad. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. Comunicación. epílogo de un largo proceso secular. ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. incluso la última. La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. Un giro epistemológico. La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro.a la presente «definición» de muerte encefálica. que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. el argumento la patología y las técnicas terapéuticas. semanas o meses a lo sumo. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina. eventualmente terrorífica y fuera de control. la práctica y la institución médicas. autenticidad y dignidad. a las que denomina «la muerte domesticada». el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. Apropiación. El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. Transposición. va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales. los actores el equipo sanitario. lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital. constituye una nueva epifenomenología tanática. Esta experiencia perimortal. al principio aparentemente dominada o acallada. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. igualmente limitación y posibilidad. prohibida en la sociedad contemporánea. Medicina 69 .para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-. «domesticada» en la Edad Media. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica. medicalizada. total o parcial.(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. Nuevas formas médicas de morir. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. Pero la muerte medicalizada. ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje».

Jecker (ed.paliativa o del confort. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas. Con excepción de la Baja Edad Media. 70 . Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. La vida del héroe es dolor. aquellos que ponen todo en cuestión. que lucha contra el mundo. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte. en N. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología). El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral. consentida y sobrellevada (eutanatonoia. Como antes la filosofía. donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética. Orfeo juega con él. Moody «The Meaning of Life in Old Age». y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos. declinación y aniquilamiento. En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio. Finalmente. no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. es tema del mayor interés público y privado. eutanatobulia y eutanatotimia). La eutanasiología o agatotanatología.se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. envejecer. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud. Prometeo. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. de la obiatría al medicidio. A la inversa del otro héroe cultural. teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada.(45) Epicrisis Sufrir. R. REFERENCIAS 1. la historia de mi muerte. nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. personal y social. H. Procuración. La ética juridizada del final de la vida. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad. La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida. su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. sino en primer término como acto personal al que se debe asistir. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos. en mi biografía está también mi tanatografía.) Aging & Ethics. S. Personalización. cantando aún. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. Cf. hoy es la medicina «aprender a morir». de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. Humana Press. psíquicas y espirituales del paciente y su familia. Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban.(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. la medicina debe ahora procurar la muerte. en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. conquistando la muerte con su lira encantada. que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). una comprensión humanista de la mortalidad. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental. New Jersey 1992. 2. y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. Administración. pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira.

6. ciencia-asistencia. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello». ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar. 1977. by A. Editorial Andrés Bello. hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. más conocidas por eso como las Danaides. con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas. por ejemplo. es necesario comprenderlo». y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. 43. Kluwer Academic Publishers. Morris. véase J./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. rescatada por la medicina paliativa. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). 4. 15. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental. o cura-cuidado. Gracia. hijo de Zeus y de una hija de Minias. 1992. London 1975. cincuenta hermanas que. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer. dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. Language. Hipermestra. trad. Una bibliografía básica sobre la actual algología científica. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. El hombre es un ser paciente. 14.cit. 8.Tántalo42. el paradigma científico de su interpretación. La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. a excepción de una sola. competencia tecnocientífica incuestionable. París 1983. 5. (New York: Harper & Row Publishers. García Lorca). Así lo vieron K. con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. . Cf. De la importante literatura reciente destaquemos E. 3946. Morris La cultura del dolor. en Cl. Chile 1993. Pathology. p. esp. Cit. Dios mío. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. Véase O. Man and World 10. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. Esta es la tesis de M. Harvard University Press 1982). como antes Prometeo temporalmente. Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura.3. y es el dolor físco») y O. Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer. 41. L. 13. medicina científica-medicina humanistica. Morris La cultura del dolor op. el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. La distinción entre dolores y dolores así la señala A. 3. Les Editios de Minuit. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. Para una estética del dolor en la plástica moderna. Chicago. la edad y el morir. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón. Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press. el dolor!» (Campoamor). remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo. Allen Lane. Con punto de partida en la investigación empírica de C. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. 12. tu. 44. M. D. Barcelona 1992). Bruguera. condigna humanitud de la humanidad. 199l). hijo de Eolo. en 1988 Medical and Health Annual. Press. Palliative Medi-cine. de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada. está condenado eternamente.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. Philosophy & Medicine 40. En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). 11. y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». Titio. Broadbent «The Image of God. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. un gigante peculiar. Reichler (ed. aunque ha de volver. el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica. pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. 1971). una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura.Por haber intentado violar a Latona. (Ovidio Metamorfosis . and Diagnosis» (J. Peset y D.Sísifo.85. 42. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain». La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. 6. Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?». Scarry The Body in Pain. Oxford Univ. E. ¿Cómo ha surgido.J. or Two Yards of Skin». Sísifo43. Ency. Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). por D.Por haber intentado violar a Juno. Benthall y T.Tántalo. «What Are Poets For? en Poetry. Sobre el concepto de infirmitas. The Ethics of Diagnosis. Británica. Cf. en el 71 . Polhemus The Body as a Medium of Expression. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. cit. o vas en busca de la piedra o la empujas. «Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. Oxford 1985. Hofstadter. en correspondencia. The Making and Unmaking of the World. 16. como escribió Unamuno. asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. en J. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. Hoy son mariposas negras». 10. 9. ningún agua puedes coger. trans. Thoght. Cf. Max Scheler. Heidegger.) Le corps et ses fictions. Dordrecht 1992). Pero la capacidad de curar. el opulento rey de Lidia. apuntemos D. D. los cuarenta y nueve hijos de Egipto. 45. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento. op. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. eds. misión de la ciencia positiva. para que sea posible el dolor en general?». Inc. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain». obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza.

No 1. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. cit. hay tan sólo jóvenes y enfermos». Belmont 1994). Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo. Jecker Aging & Ethics. 1984). Quirón 1980. Sobre la filosofía analítica del dolor. D. H. en T. 4. op. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. S. of Cal Press. advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud. No 2 (Comentario sobre el libro de Th. 34. Como observa H.: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. Noddings Caring: Berkeley. cit. The John Hopkins University Press. son hoy afectados. Quirón. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. en N. Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. vol. en T. que ya no hay jóvenes y viejos. La Plata. Cf. 31.) Aging and Ethics. Ambos. Salvat. L. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. 24. Walters Contemporany Issues in Bioethics. J. S. No5). op. la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. cit. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. Aplicado 72 . con N. Buytendijk (Teoría del dolor. 18. Cf. más tarde. R. 1992. finalmente. Medical Humanitites Review.) La muerte en medicina. Jecker (ed) Aging & Ethics. cit. Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. 6. L. H.) Aging & Society (Humana Press. Hastings Center Report. A. L. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad. 28. la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. op. 21. L. Daniels («A Lifespan Approach to Health Case». Es el retrato de los Struldbruggs. en N. cada generación está destinada a crecer. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». Jecker (ed. Jecker and D. la comunicación y la solidaridad. cit. declinar y morir. 24. Th. La Plata. Baltimore/Londres. la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno». El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica. el agente y la herida. Walters Contemporary Issues in Bioethics. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes. op. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. S.. Cf. 1993.influyente libro de N. Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. S. «La muerte y la medicina». Mainetti (ed. Quirón. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). op. R. 27. Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age». 32. Cf. tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina. Buenos Aires 1965). Th. Plon. 7. Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». Cole The Journey of Life). J. Manzini. 4ta. cit. 10. en Estudios Bioéticos. 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T.: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana. 29. 1992).. «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. Beauchamp y L. Entre nosotros merece destacarse J. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». 30. Cf. Univ. Además de las deformidades habituales de las edades extremas.: «Al principio queremos que la vida sea romántica.. Jecker Aging and Society. D. R. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. Moody Ethics in an Aging Society. 4. 37. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. L. J. op. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. trad. Lavelle (Le mal et la souffrance. R. que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice). Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. Cf. «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés. Cf H. En Edipo en Colono. Bajo el impacto de la televisión. en N. L. París 1940) y F. en Estudios bioéticos. que sea soportable. Caplan «ls aging a disease?». este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. P. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). Wadsworth Pub. el joven y el viejo.. es el de A. 1975. Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta. op. cit. 25. ed. Jecker (ed. 11. en N. para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. esp. 26. op. S. 33. Swift. 96). ed. Moody (Ethics in an Aging Society. pero no en la forma utópica imaginada. R. En Gulliver’s Travels. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. Quirón. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. 1993.cit. Ch. de J. 1. Co. La historia de Titono se repite ante nuestros ojos. Barcelona 1984. Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. Moody en Ethics in an Aging Society. operatividad técnica y legitimación normativa. vol. que sea comprensible» (Louis Bogan). R. El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. 36. J. puesto que las historias de vida. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». proporcional al número de años que tienen. S. 39. pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. adquieren una palidez. Quirón 1979. op. Beauchamp & L. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre». 19.) y D. Indiana University Presss. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. Esposo de Aurora. Moody «The Meaning of Life in Old Age». Cassel and B. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. 1994.. Cf. 23. cit. R. de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. Beauchamp and L. 38. Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. La Plata 1979. un ejemplo con E. vol. pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. P. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. pero para su espanto. 17. Moody «The meaning of Life in Old Age». K. 35. vale decir una ética de la virtud. Ambos. Cf. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» . A. p. y ser reemplazada por otra generación. 20. 1994. 22. 1993. Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine». Cf. debemos respetar el medio ambiente. Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor. Troquel. 81-82). en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N. Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). Quirón. Chicago. la jornada de la vida).

Oh dioses. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia). 43. Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera. capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo».). Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene. Pero más allá de su probable licitud ética casuística. J. no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio. sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». Cf.). a la vez biológica. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria. experiencial y culturalmente comprendido. Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. cit. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual.. Callahan The Troubled Dream of Life. clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura. A. A. una serie de pensadores (Schopenhauer. Cf. autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones. Feuerbach.(1) La fenomenología. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea.. y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie). debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano.(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo. ésta se vuelve contranatura. luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. Simon & Schuster. traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización. fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología.(10) 73 . como los trasplantes de órganos y tejidos. desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). La muerte en medicina. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética). Maine de Biran.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma. la nueva ética de la vida. Lévinas. La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. Living with Mortality. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia. que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina. Merleau-Ponty.40. Pero quizás. Ovidio. Mainetti. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7). Bergson. entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. Ricoeur. 45. Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas. terminológica en alemán.(6) Husserl introduce la distinción.(9) A partir de Husserl. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología).. 42.. Sartre. la filosofía contemporánea. 1. la donación de gametas y embriones o la intervención genética. 18. y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. D. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. y principalmente francesa. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia). replanteando su estatuto ontológico y axiológico. New York 1993.. otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética. op. que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio. pues cultura del cuerpo es la nuestra. propiedad y responsabilidad humanas. como lo iremos viendo. Quirón 1987. ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad. 44. J. Nietzsche. Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera. 41. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa.

Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo. como creía Chesterton. y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares). los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos. su nueva fábrica biológica y social. venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre. a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo.000 años y en escala planetaria con la revolución industrial. y la disposición de productos somáticos (sangre. la donación de gametas y embriones. Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo.biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad.(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo.(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 . Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. en ciertos aspectos. Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos».(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. aunque de distinto signo. está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer. gametas y embriones). y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia. cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano.(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa.(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos. a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11). social. familiar. La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida. Pero ya una medicina sustitutiva. remodeladora o recreadora del hombre. cuerpo propio y cuerpo ajeno). Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales). con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo. como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil. como cabellos. las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica. Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo».Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. sustantivamente irreformable. la condición humana deja de ser una realidad irreparable. pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual.(12) Por otro lado. Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. procrear y morir. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales. biografía. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla). que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo. que no se conforma. Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. desde el punto de vista científico y tecnológico. la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo». uñas y dientes). un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas. los trasplantes de órganos y tejidos. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10.biogenética). política y cósmica. separados y heterogénos. También por alguna de sus consecuencias. Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia.

objeto reemplazable.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas. el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre.(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos. Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas. así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. provenientes de embriones. ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender. distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto. Locke y D. y el mito del andrógino según Platón. placenta. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. y por tanto violable y alienable. Dicho modelo antropológico. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo. Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J. recopilación de datos e información (screening genético. vendible. de recibir y de retribuir. valor vital y recurso exótico. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios. embarazo y lactancia).(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. en la antropología digestiva (canibalismo). fetos. con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon. Se explica entonces la Pandora del don. La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho.(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega. ablacionados del cadáver o del vivo. útil o instrumento. de embriones en la FIV con transferencia de embrión. Entre las segundas. regulada por las obligaciones de dar. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros. de ovocitos en la FIV con donante. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. personas y cadáveres. de investigación. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo. tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. en principio inviolable e indisponible. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular. el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. Mauss «Ensayo sobre el don». en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. médula). que conforman un rico repositorio fantástico.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. lazos de sangre.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. de anonimato y economía moralmente neutrales. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. El bioshopping comprende células. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). uñas. propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. el derecho romano y la religión cristiana. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo. No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. etc. Es larga la lista de trasplante de órganos únicos. la reproducción asistida y la ingeniería genética. Entre las primeras. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío. Estos son dones vitales y de filiación. y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica. socialismo utópico y positivo). especialmente en Francia. y que perdura hasta el siglo XVII). vivido y representado rememoran el célebre texto de M. Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. la sociedad es 75 . de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. HUGO). la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). sin objeciones morales ni inmunológicas.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad.

Véanse. Mainetti. en su libro El cuerpo humano. nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger. véanse R. frío en los pies. y así tiene su extensión. Cf. cit.(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. Laín Entralgo. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas. en Introducción a la bioética. Mainetti «La revolución de Pigmalión». Realidad. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. 6. Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. espíritu». tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. Quirón. «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. cit. A partir de Hegel. op. cap. II. de mil distintos modos. 4. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética. p. la autonomia como lógica del mercado. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. según dijo Spinoza. Mi cuerpo-especie. Laín Entralgo. en las manipulaciones reproductivas y genéticas.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. «interpersonal». en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida. La Plata 1972. que es violable pero no alienable. New York 1979. alma. Como afirma Ricoeur (cit. en la arrolladora vigencia del sexo. 15-16). A. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. 10. op. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo. donación de gametas y embriones e ingeniería genética. Quirón. se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales). La Plata 1993. Respecto del patrimonio genético. y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. y la participación como solidaridad social. no vendible en cuanto bien público o común. material descartable por sus partes y funciones. en Estudios Bíoéticos II. op. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. A. «específica». 7. La Plata 1993. Bergson y Husserl. Quirón 1983. Por todas partes. 9. Mi cuerpo-yo. y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. en la disponibilidad cadavérica. Warner Books. fenómeno y misterio del cuerpo humano. P. Quirón. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. 8. Sesenta años más tarde.. 1964. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. The Hague. cit. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. J. Por otro lado. Mainetti Realidad. Teoría actual. y J. véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega». en tantos y tantos rasgos más de la vida actual. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. en el exquisito cuidado de la salud. Zaner. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. inter alia . sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas.. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal».‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. 2. Para el caso de los trasplantes. Cf. no sólo los europeos. dejando de lado su relación con la ciencia». cit. El cuerpo humano. Martinus Nijhoff. Mainetti «Filosofia del cuerpo». Quirón. en la experiencia singular de la maternidad. vivido y representado o simbólico. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta. vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética. 5. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. Mi cuerpo-tuyo. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. La Plata 1987. J. 11. J. fenómeno y misterio del cuerpo humano. 1913). materia . Un reciente y debatido capítulo de la bioética. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . 3. en Estudios Bioéticos. avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. P. con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental).. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica.la propietaria del cuerpo. Mi cuerpo-otro. fenómeno y misterio del cuerpo humano. «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. 1°. A. en la donación de órganos inter vivos. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. The Culture of Narcissism. Remito a mi libro Realidad. a partir de Nietzsche.(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. y J. A. La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte. Lash. el de la propiedad corporal. en el hipotético trasplante de cerebro. 14: 3-4. Era en 1926. Sève (Pour une critique de la raison 76 . The Problem of Embodiment. op. Chr. en la cual entran sus propiedades materiales. 145-146). Cf. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal. «Las diferentes regiones de la realidad». por Laín Entralgo. REFERENCIAS 1. Con razón denuncia L. a una resurrección de la carne’. 103. A. Mi cuerpo-anónimo. que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico. Más acá de mi cuerpo objeto. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo». Madrid 1989). (Espasa-Universidad.

no es cosa inocente cuando se añade el lucro. Mainetti Bioética Ilustrada. P. Leder (ed. Cornell University Press. Fagot-Largeault y C. F. E. en la postura de M.) The Body in Medical Thought and Practice. y que es parte de las conclusiones preliminares de un estudio multicéntrico en la Comunidad Europea para generar elementos de fundamentación de las nuevas legislaciones bioéticas. en Sociologie et Anthropologie. Henry (La barbarie. Odile Jacob. pérdida definitiva. Taurus. 13. Gracia. señala el paso de la medicina restauradora a la medicina fabricadora. véanse L. «La revolución de Pigmalión».delà de la symbolique du don et de l’óperativité du marché». en particular C. Piossek Prebisch. Au. La Plata 1994. 15. trad. M. como los cabellos. Mainetti. Ed. Delaisi de Parseval «Anonymat. Mauss «Essai sur le don. Ambroselli. U. 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