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OMPENDIO

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IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

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Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

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PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
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en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. El nuevo escalón de la reflexión moral.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar». con saber o conocimiento de lo que produce. hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. tal en parodia kantiana la nueva divisa. el carácter activo y operante de una ciencia natural. REFERENCIAS 1. sino el saber en uno de sus grados superiores. en Pedro Laín Entralgo (Director). a diferencia de los que se hallan en el animal. dice un escrito hipocrático. y abre otra gnoseológica y crítica. La situación clásica de la ética. moral y arte). es decir. la ética sin la ciencia es vacía». una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente. uno por exceso y otro por defecto. La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. Cf. como entre los modernos.15. los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden.3. en Javier Gafo (Editor). doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica. lo que sí puede y debe hacerse. sino por ignorancia. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista. y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma.se recorta la ética sobre la idea de la técnica. y sancionada como doctrina de la ley natural. no hay hombres malos.(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina. ya por la vía del formalismo kantiano. Cf. héxis. puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua.(7) En conclusión. pp. S.(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles. su fundamentación metafísica o naturalista. La regla de oro del cuidado terapéutico. se basa en la virtud. fue una creación del genio helénico. 37-39.A. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. José Lasso de la Vega. y tiene la radical limitación de lo no factible. Salvat. Tomo II. «En él -escribe Emilio Estiú. «Fundamentación de la Bioética». Diego Gracia Guillén. «Favorecer o no perjudicar». es intervenir en el azar. éste tiene la capacidad de producir algo. no tiene retorno al naturalismo ético. Universidad Pontificia Comillas de Madrid. y que por tanto no debe hacerse. 1. acción y producción). Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. la técnica griega es inseparable de la moral. En cambio. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. ya por la del empirismo utilitarista. regla y hábito o aptitud de producir. la tenencia y la producción».ético. viciosos ambos. el justo medio entre dos extremos. ora necesaria (anánke). actuar y hacer). la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. poietiké). aquello que acontece casualmente. el ámbito propio aunque reducido de la técnica.(11) El ordo naturae.la palabra tékhne no acentuaba. Barcelona 1972. que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer. esto es. debe ser adquirido por la enseñanza. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica. saber justo de lo que puede hacerse. «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. sino un saber-poder-hacer (lógos. cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica. como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. pues. Hay. Ésta es mímesis. la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos.(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. pensados por el griego en inescindible unidad: el saber. y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista». a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. El médico es «servidor de la naturaleza». se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. de la que el «arte de curar» fue paradigma. se deriva del principio de la necesidad natural. Madrid 1988. Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. Por este costado del obrar o la acción. imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego). Para 4 . y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo. p. la práctica y la experiencia. en suma. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza. la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium. 2. sino sólo ignorantes. Historia Universal de la Medicina. La conducta del médico. de lo posible o factible. pudiendo no haber acontecido. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. «Pensamiento presocrático y medicina».. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. ora necesitada (tyke).

4. un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto.(1) De cualquier manera. p. trabajador del pueblo. Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades. Universidad Nacional de La Plata. en prensa). Según la primera. se llamaba al asclepíada. La Plata 1988. número 25. República. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. Rev. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. 8. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. por lo general. sino cómo debemos vivir». Revista de Filosofía. singular expresión de su naturalismo ético. y el Pluto de Aristófanes. y dentro de éste entre el obrar y el producir. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». Introduction Aux Arts Du Beau. Emilio Estiú. J. 14-15. por encima de ella. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. 10-11. por ejemplo. 11. desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. 55-60). donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. recuérdese el ejemplo de Alcibíades. descuidando la práctica manual u operativa. y el parejo ascenso del status del médico. Sobre la ambición y la codicia del médico.3. 6. desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. pp. Cf. Véase Emilio Estiú. Mesopotamia o el antiguo Israel. «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros.(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. sus tentaciones de fama y de lucro. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón. entre lo teórico y lo práctico. «La Medicina Hipocrática». que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica. en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. Madrid 1970. como. «Idea hipocrática de la physis». que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes».se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. al dominio de la filosofía del arte. viajero de una polis a otra). op. por Angel Vasallo en El Problema Moral. VI Jornadas de Humanidades Médicas. Vrin. Según la otra. por James Rachels. 5. cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». ética y amistad médica». 10. incluída la primogénita del curar. 107-118. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. Pedro Laín Entralgo. Departamento de Filosofia. fuera de la propia realidad de la cosa. que se remonta a Aristóteles. y en posesión de él. Etienne Gilson. en Javier Gafo. las semíticas. 405 c-d. A partir del helenismo. New York 1986. The Elements of Moral Philosophy. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. recurriendo a la voluntad de los dioses. de Occidente. Diciembre 1989). constante en el proceso de civilización. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. 7.1. «Técnica. Grecia es el orto del naturalismo cultural». según testimonio de Platón y Aristóteles. pp. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. sobrenaturales. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. Buenos Aires. cit. el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. Platón. cit. metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. en las que esa razón se buscó y encontró. El traspaso de la mano al cerebro. pp. se produjo también en la medicina antigua. Aristóteles. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación». 4752. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social. Recientemente Diego Gracia. pp. I5. Pitica III. «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. Editorial Columba. muy al contrario. Cf. cit. 1983. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. París 1963. no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. 9. Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro». a diferencia de lo que pensaron otras culturas. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. cit. «No estamos discutiendo menuda materia. otra es el paternalismo de la relación terapéutica. Random House. 1961. Moral a Nicómaco. recuérdese el castigo de Asclepio. Pedro Laín Entralgo. como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. es decir. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. op.

Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras.y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. gnoseológico y axiológico. el caso individual y el concepto universal. si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica. la lógica u organon. postula un eslabón entre la empiria y la episteme. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. moral altruista del amor a la humanidad. 2. La praxis médica. moral egoista de la prudencia o el interés profesionales. en consecuencia.2. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas. natura y contra natura. somatoeidética y somatocrática. y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación. apelando al triple registro ontológico. representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral. definiendo los respectivos objetos. cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría. bello y bueno. avanzar sobre ésta en rigor metodológico. normativa terapéutica-moral. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica. poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal. El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos. Por un lado la «ética de la filantropía». El método clínico. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. ciencia y forma de vida. la física. Se sabe que el 6 .3. fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista.(8) La constitución del paradigma médico-filosófico. Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. esto es. quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. respeto y honestidad. La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. por último. la filosofía libera el alma de las pasiones». Kalós kai agathós. esencial en una mentalidad naturalista o corporalista. nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). el médico ve en ella el ‘reino de la norma’». La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar. regla áurea del método hipocrático. Por el otro la «ética de la filotecnía». Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). aportando con los conceptos de salud y enfermedad. elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego.su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. carácter y conducta.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. la idea teleológica y normativa universal de la physis. Estoicismo y epicureísmo. como modelo aristocrático en la polis griega. «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. 2 . tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio. el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. Esta metáfora. la lógica y la ética. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. por parte de los médicos. «científica».(6) En síntesis. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad. puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma. Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico. método diagnóstico-dialéctico.

9.C. Cf. «Pensamiento presocrático y medicina». gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. popularizada por Cicerón en su De officiis. las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica. Paideia: los ideales de la cultura griega. con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral. La maladie de l’âme. la simpatía o la cortesía. Oct. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. Massachusetts and London. y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. 4. 2. Ibidem. 5.(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios.C. Ludwig Edelstein. «The Professional Ethics of the Greek Physician». El segundo ensayo del libro. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término. Dyck. Ibidem. esp. París 1981. Fondo de Cultura Económica. la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»). England. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). by Stanley Joel Reiser.. ed. que vale para el cuerpo y para el alma. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma). 11. Entre el siglo III a. cit. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica. Libro cuarto. and William J. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. Jano. 10. Curran. (p. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño. «La mano en el arte de curar. «técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma.C. edición en español. «La medicalización del lenguaje». En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. I d. extraña a los valores como la intención interior..C.). La Medicina Hipocrática. Werner Jaeger. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. Cambridge.(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas. la motivación y el corazón. y la doctrina de los deberes u officia. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. que tienden el puente hacia el cristianismo. sino también como profesión. ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. filantropía y filotecnía resultan 7 .). Madrid 1974. Lasso de la Vega. 1983.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal. 3. p. cap. V a. Diego Gracia. y en tal sentido ética y etiqueta. no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico. ella era considerada un arte como las otras. Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. Pedro Laín Entralgo. En la práctica. en especial la pitagórica y la estoica. 38-52. Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum. n° extra. hay amor al arte»-. aristotélica y estoica. desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos. Les Belles Lettres. op. 8. la ética hipocrática primitiva o clásica (S. José S. en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. I «La medicina griega considerada como paideia». el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte. en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo). Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión.. Arthur J. Por el contrario. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. Editorial Ayuso. Benjamín Farrington. y el siglo II d. siguiendo el análisis de W. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique. En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre». entre otras. cit. Cf. Medicina y Humanidades. 6. y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. 39. el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. sobre todo en el estilo estoico. pp. Cf.C. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica».(12) REFERENCIAS 1. En un trabajo inédito. a quien ejercitaba un arte.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional. H. la salud como concepto normativo universal. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. op.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder. y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre. 27). Méjico 1957. Jackie Pigeaud. The Mit Press. S. 7. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. en su sentido de obligación moral o deontología profesional. y Diego Gracia. 12.

Por otra parte. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea. farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). noble u hombre de bien. 6. el ser bello y bueno. precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar. pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . ora la recompensa por la observancia del juramento. colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a.2. garantía de la relación amistosa entre ambos. Invocación o apelación a los dioses sanadores. la intervención manual y cruenta.(3) 1. aristos. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia. operar. santidad en la vida y en el arte del asclepíada. proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad. op. matar. con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). La materia médica. Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica. cit. La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. la eutanasia y la cirugía. divulgar). Demanda o reclamo de justicia conmutativa. y el deber de pureza. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. «favorecer o no perjudicar». Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum. por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado. 8.cuál su fuerza obligante. prohibición del aborto y de la eutanasia. hermanos. 5. Código.). y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia.C.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros.(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat. todo lo cual justifica una relectura y comentario. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. ora la pena por su incumplimiento. «¿Profesión o sacerdocio?». en el sentido antiguo y lato de régimen de vida. Compromiso. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). 9. preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética. el primum non nocere del hipocratismo latino. hijos). Higieia y Panacea. etc. y se postula la humana medida de la conciencia moral. 3. 7. 2. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber. a quiénes se imponía y en qué momento. colegas y discípulos). iuramentum. Esculapio.(4) 3 a 7. centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente.(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. si es auténtico o retocado. fornicar. abortar. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto. La dietética. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. Tiene cierta construcción simétrica. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. La cirugía.dos caras de la misma moneda. ese encuentro de una conciencia y una confianza. pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional. cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres. 4. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite. los sólo límites de la razón y la libertad. pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica.

el nuevo punto de vista moral en medicina. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka. la sacralidad de la vida (influencia hindú).. Sobre el médico. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. la reciprocidad de dar y recibir. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. L Edelstein. la profesión y la sociedad. Sigerist. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. la que jurídicamente se ordena y penaliza. fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. 2. professio o confesión. plenus misericordia et humanitas. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal. El Juramento se inscribe. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. Hippocrates. y no la teúrgica o sacerdotal.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia. id. of the History of Medicine. la santidad y pureza sacerdotales. cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. Hindu and Persian Medicine.(11) Por otra parte. Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas. vol. Jones.(9) La tradición venerativa del Juramento. No obstante. H. y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos. y el código o deontología profesional. E. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. 1961. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser. El cambio bio-ético. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud.(8) 3. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida. impulsado por la bioética anglosajona. el secreto profesional («silencio pitagórico»). op. de autoridad y privilegio del médico.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas. su ser es to be or not to be. Salerno y Montpellier. la filantropía o sentido de la humanidad. sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas.C.3. En conclusión. de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. el sentido de la medicina como profesión. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates.(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». The Hippocratic Oath: Text. The Professional Ethics of de Greek Physician. Translation and Interpretation. El código de Hammurabi (2000 a. tantas veces sólo beatería. como la imploración a los dioses y el rito iniciático.C. en The Bull. London 1923. Por último el código de prohibiciones y deberes. de honor profesional. en efecto.) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus. Baltimore 1948. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica.(10) Suele. la aversión al derramamiento de sangre. cit. en virtud del intercambio de dones. Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W. Sobre el decoro.romana.. la realidad y la utopía de la medicina. por tanto. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a. Juramentos de las Escuelas Medievales de París. H. Plegaria de Maimónides. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente». Primeramente. en contraste con el ethos profesional de la época clásica. Juramento de Asaph. el ministerio del médico. el llamado pacto o alianza. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad. pero también en Preceptos. 9 . II: Early Greek. A History of Medicine. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. New York. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. REFERENCIAS 1.

cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. 1987. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. Humane Medicine (1987) 3 (2). acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». vol.. A. aún con su explícito significado ideológico-político. también conserva el símbolo del juramento. 1976). 1988. pp. El juramento del médico soviético. 110-114. Rancich. introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. Gelpi y J. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. M. M. J. cit. Quirón. Macmillan Publishing Co. cit. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua. Curran. «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good». como parte distinta al código en el juramento hipocrático. XL. S. cit. pp. en Tullo Goffi-Giannino Piana. «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». «Vita Fisica». de 1948. 5. 1987. 42. 291-297. Dec. N° 4. vol. Mainetti y cols. H. 44. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. R.. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad. cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). por Sandro Spinsanti. W. 430-432. Hippocrates. cit. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». Oxford University Press. 4. no ya la de la época clásica. y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. cit. New York 1988. «Rewriting Hippocrates» (Guidelines). 7. en cambio. audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP. Edgar M. R. Id. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract». tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’». XI. op. J. 5.. en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. vol. «El Juramento Hipocrático». William F. J.». Gelpi y A. 97-101. June. D. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ).UU. pp. Corso di Morale op. cit. Jones. El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia. Dyck.. Cf. Cf. Traducción al castellano de Liliana Barletta. A. «Pro e contro il giuramento ippocratico». edited by Stanley Joel Reiser. N» 2. 9. Thomasma. ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. 10. 139141. D. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático. 10. Rancich. El autor desarrolla la tesis de que el convenio. 12. Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. and William J. Asclepio. The Solid Gold Stethoscope . Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. pp. Arthur J. en The Hippocratic Oath. N° 39. «El Juramento Hipocrático». Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. Y. Wagley «A Modern Medical Oath». El Juramento revela una ética muy refinada. F. C. lowa City. Cf. J. 6. 10 . El convenio. 277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. p. Mainetti. S. op.. pp. «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista». en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). 1. «¿Profesión o sacerdocio?». 11. Roma 1986. 8. The Hippocratic Oath.3. S. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. A. Cf. Ledelstein. R. Medicina. en In Search of the Modern Hippocrates.. vol. Mainetti. EE. P. op.. 2938. Pellegrino y D. vol. N° 1. A. «Aspectos educativos en los juramentos médicos». no publicada). op. Gracia. 1980. N. University of lowa Press. p. Véase un ejemplo de ésto. H. véase W. Inc. Spinsanti. 1975. D. en Hastings Center Report. Bulletin of the Institute of Medical Ethics. 1984.

La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. omnisciente y providente. La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo. religiosa. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios. la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia. que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende. estando abierto a la esperanza de la vida eterna. de modo que así como hay leyes de la naturaleza física.II. 11 . la consideración personalista de la tradición semítica. Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios. patencia. allende la naturaleza.C. Ordo naturae y ordo supranaturae.(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham. más precisamente del año 476 al 1453 d.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae.2. como quería el griego. la fe (en Yawhé). de raíz griega estoica. que junto a los otros dos grandes monoteísmos. según la entiende el pueblo de Israel. La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna.(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo.(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2). plenamente asumida en el tomismo. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. que se manifiesta en actos concretos de caridad.es cocreador y colaborador de la obra de Dios. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal. hay leyes de la naturaleza moral. confianza. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». se alza el orden trascendente del Dios personal. el Islam y Europa Occidental. amor divino y amor al prójimo. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio. el don gratuito o el dar sin espera de recompensa. Frente a la concepción naturalista del mundo. ha creado al mundo con un orden racional. una nueva instancia metafísica y ética. sino ante la contingencia del mundo. que es la perfecta razón. la del griego es moral. y en la fidelidad a la ley revelada. independiente y absoluto que explica su existencia. las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes. un mundo creado de la nada. y por tanto presupone lo completo. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios». debido a la voluntad divina y que tiene una historia. lex aeterna. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. pues aquella es incompleta. en el otro emunah. judío y musulmán. hay. o los dioses la ordenan porque es correcta?». 4.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica. basada en el concepto de ley natural. el pobre y el enfermo. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. dependiente y relativa. MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4.1. Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan. la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe). Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. los juicios morales son «dictados de la razón». otro camino para fundamentar la moral.(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica. de raigambre en la mentalidad indoeuropea.

Rachels. pp. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre. cap. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. quien sigue al respecto estudios de D. La Plata 1983. se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica. Fundación Roemers. Medicus curat. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. J. cit. Dios. Véase también S. un criterio próximo de moralidad. Cf. p. cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». «Historia de la ética en medicina».pues. En primer lugar la idea de creación ex nihilo. del sentido de la técnica. la ética cristiana es una ética de la aspiración. fuente a su vez de nuevos males. consolar siempre». Gracia. Ética: cuestiones fundamentales. ética y amistad médica. Laín Entralgo. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo). p. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. Homo Infirmus. pp. Eutifrón. 4. según la interpretación tradicional. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. y otro remoto. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética. que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. op.. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. la caja de Pandora. op. en la fatalidad de la naturaleza. Técnica. El autor desarrolla. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. «Fundamentación de la Bioética». Con acento ora mesiánico ora teológico. esto es la cura en su raíz etimológica y existencial. aliviar a menudo. Cf. La significación de este último.(9) Por último. Cf. sino como una gracia del padre a sus hijos. acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo.entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. Eunsa. Mainetti. 4. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal. REFERENCIAS 1. 39-52. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses». el ordo amoris. Le Dimensioni della Salute. para San Agustín. The Elements of Moral Philosophy. Conforme a la antedicha contraposición. 14. con la indoeuropea. aunque no menos inédita y trascendente. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia. 6. lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón.. El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. como le llama el platonizante San Agustín. Roma 1988. Buenos Aires 1981. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. 45. precursora de la «nueva ciencia». opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. en Javier Gafo (ed. ético y religioso). Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . o sea la cultura. 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. Cittá Nuova Editriche. la perfección o autorealización. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. en sus respectivos mitos antropogenésicos. la naturaleza. 17.112. está otra experiencia moral. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. como para el griego. Gracia. Quirón. En Temor y temblor. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado. en el medioevo cristiano. 9. el amor al arte por amor al hombre. Robert Spaemann. Ibidem.) p.3. D. Pamplona 1987 (versión esp. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. en Ética en Medicina. 8. P. Adán y Prometeo. 19-20. siguiendo ideas de Zubiri. imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores. pp. naturalista. 5. Agustín Albarracín Teulón. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. Cf. cit. 68-74. p. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. Platón. 18. 110. op. cit. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático. para Sócrates el mal es ignorancia. José A. 2. la ética y la técnica de «curar a veces. la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado. Cf. se trata de cuidar antes bien que de curar. 7.(10) Creatio ex nihilo. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía. 3. el Dios bíblico trasciende la naturaleza. elaborada en el Protágoras de Platón. «Essere medico nella prospettiva messianica».. personalista e historicista.

S. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana. Sin embargo. la fe y la esperanza están en el origen. del principio de la anánke physeos. 20-21). Capítulo V: La medicina medieval 5. Cf. La práctica médica no partía. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión.2. ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza. es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. con epicentro en la Italia del Norte. La Plata 1974. Government Printing Off’ice. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh. hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales. Véase Splicing Life. Derecho. la segunda. prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. 11. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera. 53-60). y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial.«creación» y dominio de la naturaleza. profunda analogía con la experiencia médica. Medicina Medieval. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica. Mainetti. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje. la profesional y la académica. 10. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda. gratuita e igualitaria. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351. Chartres o Toledo. y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades. París o Montpellier se constituye la escolástica médica. En las facultades de medicina de Bolonia.(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. b) las curaciones 13 . donde se institucionaliza la asistencia caritativa. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo. La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades. Washington 1982 (pp. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio.1. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV. Las virtudes teologales de la caridad.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI). En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529. que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. Omar Argerami. respectivamente. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240. U. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. clase o confesión.(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. en general. como en el caso de los griegos. y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII.(4) 5.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr. Teología. para nuestro propósito. la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano. José M. con nombres como Taddeo Alderotti. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. sin discriminación de raza. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna. el mensaje soteriológico de un curador y una curación. sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. y particularmente de las epidémicas.

(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote. que cuenta entre sus 14 . más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas.milagrosas del Christus Medicus. vital y vivificador. y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo. los requerimientos espirituales de los pacientes. la confesión y la curación por la palabra. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico. La empresa terapéutica. como el poder terapéutico. unción sacramental.(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. según la enseñanza de Mahoma. b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»). «médico del alma». Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado. El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre. la penitencia y el régimen correctivo. indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. preceptos de ayuno y abstinencia). El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. o de la praxis moral y prudencial. la legislación civil (ley visigoda. el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. c) el enfermo como prójimo prototipo. A partir del siglo XII. respectivamente. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico. el escolástico Arnau de Vilanova). etc. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible.(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. los honorarios. A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. del siglo XVI. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. la enfermedad. la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo.3. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne. pues medicina (id est a modo. demostrar el poder divino del Salvador. universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica. es régimen o regla de vida.(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. concretada en medicina mesiánica. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis. dietética u ordo vitalis. metodológico y axiológico. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. El influyente canonista Navarro. el derecho canónico y la literatura teológicomoral. la oración medicinal y la extrema unción. Por último deviene costumbrismo la sátira médica. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. a la vez médico y paciente. se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana. justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía.(9) 5. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. «enfermedad del alma». para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética.(8) Por último. con los nuevos roles de ambos. El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. ordenanzas de Federico II). merecimiento y demérito. La ética de la filantropía. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». El ethos médico carismático. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida. En general. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. «pecado del cuerpo».

En cuanto al nuevo rol del enfermo.1. 66). Cf. La profesionalización de la medicina. en O. op. R. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. 2. 1971. síguese de ahí que. p.el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos. con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico. véase el siguiente capítulo. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad. «Medical Ethics. civil o 15 . Cf. geometría. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. L. Sin embargo. 950. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». Por tanto. M. Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte». Véase J. Le Dimensioni della Salute. el trivium (lógica. Como se ve. El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. Cf. de la atribución médica del cristianismo. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. Vem L. en Encyclopedia of Bioethics. gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. 9. 5. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. 2. Amundsen. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica. el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal. pp. tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. 3-8. San Juan 9. pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. n° 1. y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. según la interpretación de Edelstein. op. por J. el enfermo segregado. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica.. 73). siguiendo el anterior esquema). 7. cit. A. Laín Entralgo. la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica. N° 2. p. según la tesis del autor. op. 3. la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. Amundsen. Barcelona 1961. y dilatas los términos de la philantropía..) Legacies in ethics and Medicine. como Harnack. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine. 90). «Medical Ethics. p. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. 10. un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. véase P. 175-203. p. Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. cit. En realidad. Darrell W. Enfermedad y Pecado. Quirón vol. Argerami Medicina Medieval. los deleites. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales. la enfermedad específica y la individual. Medicina Medieval. Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. 1971. Véase al respecto S. S./ ya llorando. pugnando por ser la «octava arte». cit. IV d. amén de soteriológico. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. op. 11. Darrel W. Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial.. hasta las regulaciones de Federico II. Enfermedad y Pecado. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. por P. 189. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. cit. la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza. cit. Enfermedad y Pecado. Laín Entralgo. op. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática». la creación de la licencia médica. cit. 4. Bullough. 39-40). 3. Karger. han sostenido la tesis del carácter apologético. op. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. según la metáfora del macromicrocosmos. O.): «En tí la ciencia es ambidextra. La Plata 1974. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno.C. Algunos historiadores.(12) REFERENCIAS 1. Ediciones Quirón. pp. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. con el permiso de Dios. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo. Basilea 1966. 12. música y astronomía). 938-950. tuvo también sus orígenes en la Edad Media». Laín Entralgo. C. New York.. cit. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. por P. la gula y otras causas corporales». La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales. Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. Mac Kinney. Mainetti «Introducción». Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6.principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. History of Medieval Europe». En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. en Encyclopedia of Bioethics. History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. «porque al cielo caminando. 8. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. Cf. 6. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno.. Burns (ed. 3. Toray. cit.. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. como contrapartida al culto de Esculapio. Argerami. 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico.

comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas. de la santidad de la vida y del rol sacerdotal. Librémonos de creer. asimismo.. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía. con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. La Plegaria de Maimónides. el género consiliar». la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo». con estilo 16 . relativa a la práctica anatómica y quirúrgica. reproducido por un par de códices en forma de cruz.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales.(4) El tratado De cautelis medicorum. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales. por el médico hindú Caraka. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948. si bien no es formalmente un juramento. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica..2. Tratábase. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas. el verdadero Maestro. en el marco de las virtudes de probidad.) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente. Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían. demanda por el honor. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). atribuido a Asaph ben Berachiach. no obstante.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas. guarda gran afinidad con el Hipocrático. pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente. de verdaderos ‘consejos’. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. En efecto. la clásica moral hipocrática del prestigio. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. y los más afortunados. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311). Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea. en el de París. escrito cerca del siglo I d. el más antiguo de la literatura médica hebraica. En la actualidad. novedosos son el Juramento del médico soviético. y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica. que sostiene sólo con Dios. El Juramento de Asaph. los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale.C. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. con sus incipientes Facultades de Medicina. honestidad y respeto. y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. Interesante es una cláusula. los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector. Existían ya las primeras Universidades. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. después del Juramento de Ginebra.se condensó en la cristianización del juramento hipocrático. «Consilia es el plural de consilium. 6. recoge el contenido de los anteriores. en el corazón del siglo XIII europeo.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita).penal. por tanto. contenido en un manucristo del siglo VI. y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. y los valores de la salud y la vida. París y Montpellier. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-.

Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics». de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. idem.. S.(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto.(10) REFERENCIAS 1. 173-203. con la actividad artesanal y mercantil. con lo cual. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno. S. Historical Perspectives and Contemporary Concerns. en Encyclopedia of Bioethics. Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado. eran de dos tipos. entre otros estudios D. Rancich.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente. son creaciones de la modernidad.(8) 6. Konold. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. «Los juramentos 17 . también prestigioso centro médico. en Stanley Joel Reiser. R. como es sabido. haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno. W. doctor. H. La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos. L. op. Cf. Dyck. Arthur J. and William J. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals». licenciado. promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. tomado de W. en C. y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval. Burns (ed. como la de los pintores y otros artistas. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. con el que comienza otra historia de la profesión médica. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt». 2. Cf. sin embargo. de 1215. Otro texto de parejo tenor.(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales). M. pp. por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes. R. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos. Jones. principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales. según Max Weber. New York 1978. 3. real y no municipal. como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos.(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. «no cambia realmente de oficio». cit. I. 162-171. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que. como en el caso del examen de la orina o uroscopia. antes de ejercer en forma independiente. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine. que conserva toda su frescura.data del año 1140. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. p. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. 10. explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. en una medicina profesionalizada de tipo gremial. Mc Kinney. añade irónicamente. emperador del Sacro Imperio Romano. colegio y no gremio. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica.3. «Codes of medical ethics». El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. Curran. Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media. Cambridge 1924. como el de Montpellier. entre ellos la confesión sacramental. Gelpi y J. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina. «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos». se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325). New York 1977. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana. la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos. A. H. A. El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse. R. Cf. Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. Ethics in Medicine. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. C.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. Mainetti. ya que siendo removida la causa desaparece el efecto».) Legacies in Ethics and Medicine. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres. mientras que los colegios médicos. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II.(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV.

«The Fall of Asklepios: Medicine. véase D. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina. 239). op. 38-52. p. y una actualización inteligente del viejo mito. M.C. 240). idem. cit. Morality and Money». pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. p. Gelpi..147-150. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). en Plastic and Reconstructive Surgery. op. Basilea.. 9. p. diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad. con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres.. Vem L. y si no lo hubiese hecho. 18 . 5. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». Bullough. Rancich y R. Historia y Teoría del Relato Patográfico. La Historia Clínica. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». Laín Entralgo.S. el de la moralidad y el dinero. en Encyclopedia of Bioethics. cit.pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote. op. quitan a éste todo mérito. pp. «Medical Ethics. C. of. véase Albert Jonsen. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad. Laín Entralgo Historia de la Medicina. y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. 7. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. A.. 944. p.4. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista». p. op. 1983.I. «Aspectos educativos de los juramentos médicos». cit. de no ser por la ayuda de la medicina.. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. 68. cit. cit. diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. P. «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». Karger. New York 1960. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. N° Extra. Editorial. July 1988. unciones y fomentos. Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero. Cf. Jano. 10. 6. Madrid 1950. Sobre este perenne problema ético de la medicina. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico. 15-16. los cuales.. Oct. Amundsen. 8.

que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas.). A partir del Renacimiento. sabor. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. Toda la filosofía moderna converge. El sentimiento moral se parece al gusto estético. autofundante y autónoma. las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). Junto a la teoría del conocimiento. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial.1. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. en un sentido o sentimiento moral. otra es la que parte de Kant. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa.(3) Por este camino. pues. el vicio algo que desaprobamos. Barroco. en términos de la tradición. y entre ética y metafísica. la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. por el otro. económica y social. a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. de la política. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo. Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. la autonomía de la nueva razón moral.de un nuevo orden. se reconoce en el centro del universo. como Fausto. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad. acabado y perfecto (ordo factus). afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. etc. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. Romanticismo y Positivismo. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. La legalidad de la ciencia. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento. la virtud es algo que aprobamos. la historia y el arte.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. Lo propio del bien es ser amable. El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. 7. El hombre. por un lado.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7. olor.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna. Ilustración. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII. un orden inmutable y jerárquico. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». la fundamentación empírica. como del mal ser odioso. fundador -como Prometeo. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. maître et possesseur de la nature. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social. El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios. el de la razón y la voluntad humanas. los derechos del ciudadano y la soberanía popular. mas no en tanto que ella 19 . liberal y socialista. surge un orden en construcción o social. un mundo por hacer (ordo faciendus). sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental. creador de la ciencia y la técnica. teleológica o consecuencialista. Frente al orden natural y al orden sobrenatural. de su papel activo en la representación.2. la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. El bien y el mal. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora.

moral y política.3.cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna.(8) Tal el voluntarismo. por caso). plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. academias. Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. yo trabajo para plantear. en J. Junto a la racionalización científica. su programa ilustrado del progreso. la Iglesia y el Estado. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera. para el que coinciden ciencia y moral. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público. IV «Antropología moderna». moral social o positiva y moral individual o autónoma. junto al prestigio del saber (universidades. pública y privada.. sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse.. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität. lo que cuenta es la forma de quererlo. y establece los requisitos de la comunidad moral y política.(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente. relevante papel o estatus y rol del médico. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow. la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad. teoría del deber. actitud esperanzada frente a la enfermedad. ni una opinión a sostener. propiedad). la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza. actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social. Mainetti. finalmente.(5) Frente al apriorismo ético kantiano. se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa. entre legalidad natural y norma moral. Gafo (ed. de la ciencia moderna.) y en cuanto a mí. se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes. Deóntica médica Deóntica o deontología.(6) 7. estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. cálculo de intereses o aritmética de los placeres. y la vida moral es como un negocio. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-. libertad. Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo. separada ésta del orden religioso y legal. 53-94. salud. Por otro lado. su expresión utópica renacentista. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. «Las fundamentaciones epistemológicas».(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo. Cap. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. en primer lugar. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades. el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón. y otra es por tanto la ética de la técnica. La racionalidad científica se aplica a la ética. volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos. bajo un paradigma económico. la Medicina legal y la Medicina militar. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse. progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas. sino el de la utilidad y la potencia». dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. Homo Infirmus. es un trabajo a hacer (. La Plata 1983. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser. donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo. como para los antiguos. Quirón. con su antecedente teológico Bajomedieval. 2. Diego Gracia. dos formas de moralidad. tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. REFERENCIAS 1. Cf. publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. de la unidad de saber de dominio y poder político. La moral crítica de la modernidad. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. pp.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio». José A.

9. y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza. 4. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. hábito o tenencia y producción. por A. el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu. sin que esto sea deseo de despreciarla. y su realización social como división del trabajo. pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. el ejercicio de la mano por antonomasia. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. por ejemplo en el tema de los derechos del hombre. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». Para Hume. A esta declaración prograrnática de F. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. 10. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber. el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera. como Kant lo advirtió sagazmente. la indignación y la compasión por sus víctimas». sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. Quirón. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. que la percepción y la inteligencia aprehenden. 8. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana. (Investigación sobre los principios de la moral. Todo lo cual. p. transcripta en nota 10. refractarios a las soluciones filosóficas». agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales. Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. corno un fin. y aseguro. Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad. pero no de su belleza. según vimos. que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. ella depende de su efecto sobre nosotros. y que no te sirvas jamás de ella como un medio». «Supongamos -dice Hume. ni aún los que la ejercen. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual. Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. cit. El problema moral. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». Introducción a la filosofía de la medicina.la Antigüedad acentuó la primera de ellas. pp. sea en tu persona o en la de otro. op. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. emotivista o pre-racional de la segunda. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera. definen el concepto griego de tékhne -saber racional. 23-60. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. op. de los astros. La Plata 1988. 5. donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. puesto que la belleza no son las proporciones.(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. De aquí que el sentimiento moral de Hume. moralmente neutro. demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social.genética. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina.. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». 6. la ira y la barbarie de Catilina-. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad. 7. del agua. pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. y otro privado.del Discurso del Método. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. del aire. y acaso de las flaquezas de la vejez. El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales. véase mi libro La crisis de la razón médica. creo que hay que buscarlo en la Medicina. Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía. cit.1. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. servil y amoral. cit. Y es que no podría hacerlo. y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. y la condición subjetivista. depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. 29). De las tres notas que. sino muy principalmente para la conservación de la salud. Vasallo. aquélla tiene que legitimar su condición liberal. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad. y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. de libertad de conciencia. Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma. 3. p. Del mismo modo. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. Crítica. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. Barcelona 1987.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. que no hay nadie. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido.

ambas ejemplificadas en Sydenham. conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna.(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico. Frank. Pettenkofer. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden. el conocimiento sensible y el trabajo manual. Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano. tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. y la medicina en particular. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública.(7) La ciencia en general. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. magna expresión del despotismo ilustrado.(6) Con estos cambios entre otros. la docencia y la asistencia médicas. 1873). Un siglo después Ramazzini. sanidad científica con la estadística y la epidemiología. higiene social como medicina de Estado (el System de J. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político. El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. medicina legal con el auge del poder civil (P. destaca la importancia política de la medicina. que se inicia con la revolución francesa. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa.2. de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización.(5) 8. como es el caso de la «política médica» de J.(9) La clínica construye socialmente al enfermo. higiene y economía política (M. P. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza. como la estudiara Foucault. según ha señalado Gracia Guillén. salud y enfermedad. que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. la medicina 22 . fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII. 1779-1789). Zacchia.(4) Por otra parte. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia.se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos. incluido el derecho a la salud. modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura. Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo.(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica. P. autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico. 1798). Sobre el valor de la salud para una ciudad. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX. Frank. encarnación del héroe sabio y virtuoso. a su vez. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow). como entre los pintores y los poetas. la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho. desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. Questiones medicolegales. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo. El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. el espíritu puritano y burgués. gnoseológico y axiológico. 1621-1635). La historia de la clínica -que.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. De otra parte el movimiento social por los derechos humanos.

Quirón. legal y sanitaria. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida. 5. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed. «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718).y negaron su valor como sujeto actuante». de Edinburgo. (pág. Discourse on the Duties of a Physician. «La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. op. de orientación profesional. Cf.. Cf. En los artistas del Renacimiento. como el de Rodrigo de Castro (1546-1627). a juicio de Albert R. Ibidem: Sin duda. Gracia. Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal.reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos. 3. en Quirón. el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica». sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna. Este último. atenta a la definición del rol y el ethos médicos. 23 . Farrington. Jonsen. si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (. «La crisis de la razón clínica»). y John Gregory (1724-1773). José A. en su línea científica y política.) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales. 72). y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. Mainetti. en particular la de los grandes filósofos morales escoceses. cit. D. VI. no religiosa. Cf. History of: Modern Period in Europe and the Americas». La literatura deontológica. Mc Cullough. En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. cit. Por último. Emilio Estiú. influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar. es la escuela de Viena. 3. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad. de Columbia. 2. Cf. respectivamente. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo. Mainetti. título de los primeros tratados deontológicos. D. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. Quirón. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». su método y su fin. La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. La crisis de la razón médica (Cap.3. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo.(12) REFERENCIAS 1. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica. en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47. Descartes Meditationes de Prima Philosophia. VII. Gracia. la Medical Ethics de Percival. pero eso no quita la dificultad. Esboza las obligaciones generales por este principio.. en Encyclopedia of Bioethics. como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta». A. Mano y Cerebro en la Grecia Antigua... 81-82 (traducción mía). También Gregory expone las cualidades morales del médico.. y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. en Omar Argerami. La Plata 1975. «Medical Ethics. estando por ejemplo hidrópico. prominente médico judío portugués. y J.(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. sufrir la sequedad de garganta. «Introducción». insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». La Plata 1976. J. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. Med. 2. una moral de predominante autoridad científica y política. 952-954. B. pp. La disputa de las artes en el humanismo italiano. uno norteamericano y el otro inglés.). L. 4. 6. aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus. dos principios morales tomados de Hutcheson. la religión y la ley. 8. La Plata 1988. la medicalización o iatrogénesis somática. Ed. El médico ya es caracterizado como gentleman. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. París 1960. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. op.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia». vol. N° 4. Cf. Vrin. Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina..

p. A. C. Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. Thomas Percival (1740-1804). El método de la investigación (ed.I. En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. 3. poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. Al contrario. éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . «Según la razón (es decir objetivamente). McCullough Etica Médica. Kant Les conflit des Facultés. la de Derecho luego. la preparación de los instrumentos. «Medical Ethics. Barcelona 1987. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao). como miembro de la sociedad. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p. porque él le conserva la vida.7. según el instinto natural. el orden profesional va de la mano con la monopolización. y de Thomas A. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester.). es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional. que promete asegurarle sus bienes contingentes. desea ardientemente. Madrid 1987. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?. expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología.) Paidós. 9. E. cast. la relación entre los colegas y la relación con el Estado. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica. y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). Buenos Aires 1987. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith. 957-962. y publicada en 1805. Por otra parte. sanitarista e ideólogo ilustrado. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians. París 1955. Beauchamp y Lawrence B. Peirce.) Encyclopedia of Bioethics. El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847.) Labor. Vrin. History: Western Europe in the Seventeenth Century». Lecanshire. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos.1. en la práctica privada. Tom L. 11. New York 1978.. después vendría en primerísirno lugar el jurista. en W. 37. hasta entonces rivales. Sherlock Holmes y Charles S. modelo de virtud y conocimiento. 35). Reich (ed. Lawrence B. 19 (trad. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary. El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. vol. el «esprit de corps» o solidaridad profesional. Recogemos noticia biográfica de Percival. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». 3 The Free Press. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores. ejercerían un gran efecto sobre mi mente. y el servicio a los poderes públicos. cirujanos y farmacéuticos. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo). su saber y su moral.S. La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica. el paternalismo médico-paciente. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina. R. nacido en Warrington. Sebecck y Jean Urniker Sebeck. a saber la de Teología en primer término.C. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. esp. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. después su bien social. organizador hospitalario. puesto que nada percibe de tal dicha. esto es. McCullough. p. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas.. la colocación de las vendas por orden. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. 12. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado. condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. la relación terapéutica. Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal. Cf. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. Las responsabilidades morales de los médicos (trad. History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. ciudad protagonista de la primera revolución industrial. «Medical Ethics. un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza. 8. mía). Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». de España. José Luis Peset. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. Prólogo. bien que se trata de la felicidad eterna. estudió Medicina en Edimburgo. Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». porque éste mismo. el médico tendría para el hombre la mayor importancia. Jonsen. en su libro Lo que está mal en el mundo. y por último la Facultad de Medicina. está condensado este ideario del gentleman. descripción del tratado e interpretación del mismo. 10. se iría a buscar al sacerdote.

La base normativa del código americano es la misma de Percival. separándola de la medicina marginal. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica. este código de 1847 que permanecerá como prototipo.(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología. varias veces reformulado. 1. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964. Universalización o internacionalización de la medicina. El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico. En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial. de autodefensa y utilitaria. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales. aparece claramente en la Introducción del código. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares». 4. 3. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos.3. que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949). la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa. Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente. cuya proclama era «Every man his own doctor». que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. organismo de las Naciones Unidas. pues ella no es una moral en el acabado sentido del término.M. (OMS. 9. por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 . consultas y secreto. Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. 2. como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes. con sus posibilidades y limitaciones. van dando nuevo perfil a la ética médica.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas. cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos. 1946). El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association. establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. circunstancialmente en crisis. y la Asociación Médica Mundial (1948). expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión. revisada en 1968).la profesión» frente a la medieval «ética de la intención». y la mayor parte de las siguientes. la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos. abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas.2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos. inspiró muchos códigos nacionales. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. revisada en 1975). como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría. que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica. en 1948. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. Respecto de su contenido. 5. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. pero más estricta que ésta en punto a honorarios.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico. Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos.(4) 9.(6) El código americano.A.

Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último. 4. in this sense. La ética médica histórica. civil y jurídico. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. Jeffrey Lionel Berlant. op.componen el quimérico rostro de la ética biomédica. 9. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral. 3. el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica. They comprise not only the duties. New York 1975. S. de autoridad civil. para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. 150-153. op. op. they are identical with Medical Deontology . inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica. 2.a terrn introduced by a late writer. La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. en Corso di Morale. as a branch of general ethics. la ética médica que evitar dos extremos. «Cree. apelando al privilegio terapéutico. 8. Diego Gracia Guillén. cit. Tealdi y José Alberto Mainetti. a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. no ya externa o prestada por la moral común. cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». who has taken the most comprehensive view of the subject». y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. Corolario. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. la religión o el derecho. 6. «El orden médico.tología médica hasta nuestros días. «Vita Física».. Seguramente tendrá. 227-255. Véase Spinsanti. I. cit. es normativa y cada vez está más complicada con valores. of Califomia Press 1975. y la médica muy en especial. Huntington. en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. 26 . Donal Konold. Del mismo autor. En suma. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia. also. «Oltre la deontología professionale». London 1803. Krieger Pub. «Los comités hospitalarios de ética». Tealdi y José Alberto Mainetti. Cf. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Burns sobre la figura de Percival. Medical Ethics. E. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». La ética médica de Thomas Percival». constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza». La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral. con introducción histórica de C. Asclepio 35. Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica. de los médicos y para los médicos. 7. Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética. tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. in Encyclopedia of Bioethics. Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. Cf. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. the rights of a physician: and. la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. el de producir una ética médica original. but. Thomas Percival. entonces. op..171. si Minerva y Esculapio nos alumbran. piadoso lector. 162. cit. Por un lado la exclusiva moral del código. p. Co. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co. se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra. Berkeley. 1983. Spinsanti. sino trabajada internamente como laboratorio social. Juan C.. R. Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. rnust rest on the basis of religión and morality. cit. Juan C. que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. legal o individual. reeditada en 1975 por Robert. supra. «Codes of Medical Ethics». y material suplementario. el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics). cuyos deberes suelen convertirse en derechos. cit. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. «Los comités hospitalarios de ética». 5. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain. «Medical Ethics. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». Los Angeles-Londres: Univ. como el Caribdis y el Escila.(9) REFERENCIAS 1. Número especial dedicado a la Bioética. diciembre 1989. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons..

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
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dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
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el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
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6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
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3. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. General 20.5. leyes y casos 20. Suicidio 21.1. Educación sobre la muerte 20. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo.(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20. 2. 1. Tortura 21.responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-.1. Tres figuras paradigmáticas. Alimentación forzada de prisioneros 21.1. libre y mixto. 22.4. en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado. el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21. LA MUERTE Y El MORIR 20.3.5. calidad y responsabilidad. con niveles de macro y micro aplicación de recursos. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder». representaría una nueva síntesis. Personal sanitario 20. beneficio y autonomía. método y fin.7. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología.2. leyes y casos 20. en el otro extremo. 1.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina. 22.(22) Por otra parte. En consecuencia. General 20. Cuidado del paciente moribundo 20.(23) Por último.6. La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. 3.2. la revolución biológica y la medicalización de la vida. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente.4. 31 . Actitudes ante la muerte 20. y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico. Armas químicas y biológicas 21.3.5. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica.4. Definición o determinación de la muerte 20. El primero ensayaremos aquí.3. donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios. acaso posmoderna. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. Proyectos.4. Autorización para la muerte de niños 20. Cuidado del niño moribundo 1. General 20. de principios y de resultados. Asignación de órganos y tejidos 20. Proyectos. por ejemplo.19. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación. la malapraxis y el abuso de la seguridad social. General 20.2. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica.. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma.1. Prolongacion de la vida y eutanasia 20.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética.6. La reproducción asistida.2.2. por el contrario. especialidad o profesión dentro de la medicina. General 21. Pena capital 20.2.3. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. la bíblica de Noé.6.4. libertaria y redistribucionista.3. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa.5. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. tampoco conforma compren-derla como una rama.1.2. Migración internacional de médicos 22. 22. a saber: la «medicina de la alianza».3.2.4. Guerra 21.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos. General 20. Familia 20.3. aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. de la cual. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-.5.

«equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. 1990. como «centinela bioético» de la medicina actual. Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. la nueva etapa. ed. 2. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. 3. un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación. Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. 2. 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. Hastings Center Re-port. David J. pp. 5. el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. Albert R. también teólogo protestante. Cf. Rothman. En el Tuskegee Syphilis Study. y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. Kluwer Academic Publishers. Bioethics. Dordrecht-Boston-London. Estas tres novedades tienen por fundamento. Van Rensselaer Potter. pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. not only medicine’s ethics. el de Ramsey. La Plata. José A. La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. but all ethics» Joseph Fletcher. George Kanoti. es similar al de André Hellegers. como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista. Social Science Perspectives 32 . 113-130.como es ley dentro del matrimonio civil. Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». 1990. en George Weisz. prejuicios sociales y raciales. beneficencia y justicia. New Jersey 1971. 6. Cf. investigación continuada hasta 1972.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). Prometheus books 1979. utilitarista y contractual. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is. caracterizada ahora por ser asunto de todos. lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. Cf. Quirón. Daniel Callahan «A short history of Bioethics». ed. 1990. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética. Y. 4. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. p. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. p. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. El «caso» Potter. Bioética Fundamental: La Crisis Bioética. New York. El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. Mainetti. autoridad incuestionada de los médicos. que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). «respeto» por las personas. 8. aunque su autor es un teólogo episcopal. Prentice-Hall. respectivamente. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad.. Humanhood: Essays in Biomedical Ethics. En estos. Curiosamente. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. pues. 10. an evolutionary possibility and an ecological necessity. 1990 (inédito). en el Willowbrook State Hospital. varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. 51. en George Weisz. ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica. It is the third step in a sequence». respeto a sus derechos de saber y decidir). Cf. los principios de autonomía. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». ELABE. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. 9. Englewood Cliffs. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». Cf. Ambos inauguran. if I read the evidence correctly. a su vez. 185-200. July-August. La Plata.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. Cf. Bridge to the Future. 7.

. 1. Cf. 1987. 17. como le llama Bentham. 25. José A.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. en Boletín de la OPS. 116. cit. 1990. reglas y casos o juicios particulares). J. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. La Plata. fue ya propuesto por D.. se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. 1. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. p. by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. Ten Have. en Concepts of Health and Disease-. Finkelstein. Encyclopedia of Bioethics. («La Fundamentación de la Etica Biomédica». pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común. «Bioética y la justificación del derecho a la salud». Cf. La crisis de la razón médica. Spicker . 996. según se ponga el acento. John Wiley and Sons. Essays in Medical Sociology. economización de la salud en la del ’80. Quirón. 115-127. y el mal con el dolor o la infelicidad. aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética. 18. Reich. 21. Nros. Hastings Center Report. 16. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. (p. 1981. Nº 7. Mainetti. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»). 1989. 599-60 1. Warren T. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. D. 5 y 6 Mayo y Junio. 108. Estudios de Bioética Racional. Cf. Addison-Wesley. filosofía de la medicina y bioética. Bentham (1748-1832). Encyclopedia of Bioethics. y desarrollado por J. Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. p. Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. Thung. Cf. Cf. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. de lo correcto e incorrecto. el acto o el efecto de la acción humana. 1990. van der Steen and P. Simon & Schuster. La Plata. vol. ed. Mainetti. Quirón. P & M 36. op.. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». p. establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa. The Limits of Medical Progress by D.11. 1988.(3) Utilitarismo. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Faces of Medicine. Madrid. en el agente. principios. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A.Kluwer Academic Publishers. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. Cuadernos de Etica. presentado con ese nombre por J. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). by Leon Kass. La Plata. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. M. No. 1. Reich. Mill (1806-1878). ed. 1990. 1978. Broad en 1930. en Renée Fox. entre éstas dos principales. Mainetti. 23. y What Kind of Life. 15. Introducción a la Bioética. New York: Free Press-Macmillan.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio.en la acción humana.. Kimsma and Stuart F. 24. La dicotomía teleología-deontología. Milano. Callahan. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). Cf. 22. p. introducida por C. J. 13. José Alberto Mainetti. Cf. 20. S. 1984. Tecnos. Cf. ed. 19. 1988. Y. Warren T. independientemente de los fines y consecuencias. el respeto a sus derechos y razones de justicia. July/August. p. 1990. Marciano Vidal Bioética. Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. 19. respectivamente. indiferencia o cobardía) del sujeto. Este argumento es muy antiguo. «La revolución de Galatea». José A. De la misma autora.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso. ed. p. José Alberto Mainetti. compasión o coraje) o vicios (a la inversa.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. New York (1979). 201-217). José Alberto Mainetti. Kluwer. Hay algunos artículos también significativos. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. ed. José A. y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia. 4 vol. más allá del predominio entre ellos que motiva el debate. 1989. Reich. comienzo y fin de la vida en la del ’70. Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos. vol. en 33 . «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». centradas en las consecuencias de las acciones. Gerrit K. Madrid. 51-57. J. Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud. veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». En su formulación clásica el principio de utilidad. N. 7-13). Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics». on Medical Ethics. A Philosophical Study by W. junio 1989. Encyclopedia of Bioethics. 12. de lo bueno y lo malo. Cf. vol.. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad. Quirón. Hume (1711-1776). Introducción a la filosofía de la medicina. 20. 14.

es el «imperativo categórico». aún cuando sepas que no puedes hacerlo).. capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales. son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas.(5) Por otra parte. los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad. Está también. fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza. como agente autónomo. por un lado. esto es.y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. de la forma «debo hacer esto y punto». Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central. lo único moralmente valioso en el mundo. el placer o la felicidad. segunda objeción antiutilitarista. son malas las derivaciones de la mentira. independientemente de. aquello a que los hombres tienden. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente. sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. mandato o prohibición de naturaleza divina. reglas que no admiten excep34 . en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. no podemos justificar su empleo con los pacientes. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse. Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». mentir puede tener buenas consecuencias. el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien. La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad. El punto crítico de este último. Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo. Si la mentira es incorrecta. siempre como un fin y nunca sólo como un medio». del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. La noción de derechos personales no es utilitarista. fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista. si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. cualquier especificación del bien. o utilitarismo clásico. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. en general ocurre lo contrario. o lógicamente anterior a. Si en ocasiones. Por eso. como medios para alcanzar los fines de aquel.(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista. La mentira tiene patas cortas. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. para maximizar las buenas consecuencias. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. lo cual es más bien al revés. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo. sino «imperativos categóricos». para las deontológicas (del gr. los cuales deben ser optimizados. humana o social. más hondamente. por contraste con la versión original. al precio del sacrificio de un inocente. La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional. Así.. es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares. Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno. man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas). la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. consiste para Kant en seguir reglas absolutas.el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. la idea de la «dignidad humana». que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-. pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas. en tu propia persona o en la de cualquier otro. Está aquí. De tal manera se rechaza el hedonismo.(6) Deontologismo. ahora bautizada utilitarismo del acto. vale decir inteligente y libre. es decir. como personas. la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. Como la ley moral es la ley de la razón. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. aún cuando produce más beneficio que daño.(8) La moralidad. de trato como fines y no como medios. que admite la existencia de otros bienes además del placer. por ejemplo. deben establecerse reglas conforme a ese principio. natural. pues. la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. una acción puede ser incorrecta.

De acuerdo a cómo se describa la acción. Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. 2. que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. Se debe prevenir el mal o daño.ción alguna. si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. bonum facere. Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). lit. Además. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente. Suele establecerse. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle.2.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor». ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. lit. non malum facere. siguiendo a W. 3. está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad.(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados. Frankena(13). Se debe hacer o promover el bien. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente. «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». «no hacer daño»). «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). y los tipos monista y pluralista. puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas). nadie creería las mentiras. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». nunca se debe mentir. y la máxima de esta última no ha sido bien construida. intención dañina. de su prioridad y de su aplicación. 4. En cualquier caso.(11) Como ocurre en el utilitarismo. hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social. Por ejemplo. Aparte la cuestión de cómo se derivan. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B. Sin embargo. en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas.(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. Beneficencia (del lat. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). puede ésta caer bajo una u otra regla. ante lo cual es necesario la opción. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia. al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana. Para el caso del asesino inquiridor. como es el caso de los asesinos. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo. autonomía y justicia. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca. sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua. pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. moralmente justificados pero no requeridos. 2. Se debe remover el mal. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. Y ambos.

y no está sujeta a coerción externa o interna.(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático. como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública. Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. es indispensable un principio de balance o ponderación. Ambas nociones. No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. sujetos comprendidos en la obligación moral). las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. la autonomía como autodeterminación legal.Lo que cuenta es la libre decisión.(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. Para la ética médica.(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía. ética y legal. capaz de saber y decidir. la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica. nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. legales y filosóficos.(19) Por otra parte.). quizás el «pecado histórico» de la ética médica.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista. económica. El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo. lit. De ambos modos. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. centrada en el poder. Este último punto merece aquí una explanación. y la tradición angloamericana en materia política. llamadas libertaria y racionalista. no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia.derables para los agentes. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios). que siempre entraña daños efectivos o posibles. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona. hábitos. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente. hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. y el consentimiento presupone la libertad. es útil tratar juntos. la autoridad y la competencia sobre las decisiones. sin embargo. y consagrada en el latinazgo primum non nocere. Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. El principio de respeto a la autonomía es. uno de los más complejos conceptos morales. Son aquellos el principio de doble efecto. que todavía se complica por el plano jurídico. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. en particular cuando el daño equivale a muerte. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida». etc. plantea cruciales cuestiones morales. y la mera consideración economicista. se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. a la que es proclive el utilitarismo. la de producir beneficio y la de evitar daño. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva). La primera se asocia con Bentham y Mill. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. La violación de la regla de «no dañar».(15) Autonomía (del gr. impulsos. en consecuencia. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica. por ejemplo). originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 . no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. el más difícil de manejar en la relación terapéutica. El de autonomía es. autos = uno mismo y nomos = regla. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites. y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. los principios de beneficencia y no-maleficencia. Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). espada de doble filo. que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía. sin duda. con sus fundamentos sociopolíticos. puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto). necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios. -no-maleficencia y justicia. Fuera de este orden moral. como caras de la mismo moneda. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado.

(21) Según la tradición jurisconsulta romana. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social. (del lat. desde el nuevo orden bioético. responsabilidad y calidad en la atención de la salud. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente». La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. 3) A cada uno según su esfuerzo.(20) Justicia. en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. y la justicia distributiva. La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces. En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social. La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva. 2) A cada uno según su necesidad. 3) La justicia como igualdad social. desde Platón. las decisiones sobre «salvar o dejar morir». que debe haber un principio válido de justicia. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio. y utilitaristas. iustitia. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido. la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. En cualquier caso. liberal y mixto. beneficio o perjuicio. En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes. fundamento de la conducta individual y política. a fin de maximizar la utilidad pública y privada. premio o castigo (lo contrario es injusticia. 4) la justicia como bienestar colectivo. en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear. injusto). que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina. una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». que enfatizan los derechos a la libertad social y económica. y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. 2) la justicia como libertad contractual. distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 . que regula los relaciones entre las personas. o al menos un planteamiento sistemático. Asi. El surgimiento de la bioética en EE. la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado. 4) A cada uno según su contribución social. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos.tienen así una respuesta.vista moral (in extremis. libertarios.(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo). 5) A cada uno según su mérito.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. liberal y redistribucionista. lntuimos. que enfatizan el uso mixto de tales criterios.UU. justicia representa la virtud común. sea lo merecido. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética.

la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. sin adecuada justificación. La confianza es un requisito de la relación interpersonal. principios y reglas constituyen las guías para la acción. Privacidad y fidelidad son. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza). Más adelante reaparecerá el tema. sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes). veracidad y consentimiento informado. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal.se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. Ya se le considere o no una regla moral independiente.mendacidad). Veracidad. que los códigos de ética profesional. A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema. pues. La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie. También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. extensiva a la investigación clínica. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. no causar dolor. Obsérvese.(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. no violar la ley. que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho). el paternalista tradicional y el contractualista innovador. la cual debe ser protegida. cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante. aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar. no privar de libertad. no calumniar. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. altruista o benevolente. de paso. suelen limitarse a este nivel de las reglas. no romper una promesa. por tanto. justicia. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. un caso privilegiado de mentira piadosa.(28) 38 . tales como fidelidad a las promesas. éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo.(26) Hay. dentro o fuera de mi actuación profesional. en virtud de su intimidad o identidad. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. las cuales generalmente causan mal o daño. Confidencialidad. las dos variables de la regla. derivándola ya sea del principio de autonomía. los daños de referencia: no matar. un aspecto objetivo o descriptivo (verdad .. la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas. no privar del placer. ya bien del de beneficencia y nomaleficencia. La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto».falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad . los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas. En los códigos de ética médica. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles. Tiene la regla. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. respectivamente. por ejemplo. por ejemplo el respeto a las personas o autonomía. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). desde los antiguos a los modernos e incluso actuales. La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria. el contrato social o fidelidad. se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. requerida o permitida.2. honestidad y justicia. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad. en tanto ésta es prohibida. En la relación terapéutica. no incapacitar. D. la deontología médica en nuestro caso. salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social). Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio.3.

el peligro de agresiones violentas. Lo que considera la comunidad científica. la de la mayoría y la de la minoría.. Lo que la persona razonable desea saber. no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico.implica. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. 1978). 39 . adecuada información. al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes. que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. efectivamente. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía.. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio.(30) 2.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado. Consentimiento voluntario. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. no-coerción y competencia. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas. y otros para juzgarlo incorrecto. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. de un dilema.estamos ante casos paradigmáticos. 2. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. Revelación de la información. una vez internada. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). La opinión minoritaria. por el contrario. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica). en suma. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. fallo judicial en la Corte Suprema de California. Comprensión de la información. 2. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad. apoyándose en argumentos consecuencialistas. 3. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita). lejos de disminuir. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente. Pero además.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff. 3. Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico.) la sociedad sería la damnificada. En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento. Se trata. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. 4. El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética. En suma.Consentimiento Informado.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. mientras que la mayoría inocua. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente. basado en la relación fiduciaria. aumentando así. La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos. Sin embargo. también cuenta con diversos estándares o criterios. de acuerdo con la regla del secreto profesional. Lo que un paciente personalmente desea saber.4. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud. pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964). y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica. Competencia para consentir. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible.

la poca posibilidad de un riñón cadavérico. Bertomeu) 4. deontológicas) 3. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral. Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. 2. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes. ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. Veatch. es actuar como padre (o madre: maternalismo). 1. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica. Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno. Beauchamp. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos. la amistad o camaradería de sus términos. que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. etc. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón. Medical Ethics. de la Virtud) 2. Dijo que ésto «destruiría su familia». Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. Luego de discutir el problema con los padres de la paciente. en beneficio del paciente pero sin su consentimiento. Agente (T. paradigma de humanidad. El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad. Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno. pero sí su padre. además.. James F.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . 2. Jones and Bartlett Publishers. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber. representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. Principles of Biomedical Ethics New York. Juicios Ejemplo (tomado de M. Después de pensarlo. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». Temía que al saber la verdad. fundada en la philia. se decidió proseguir con los planes de trasplante. en Robert M. 1989. probidad. Bostan. equidad. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto. Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral.suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . pronóstico y tratamiento. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico.(36) NOTAS 1. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. la clásica de la «ley natural». Estaba bajo diálisis renal crónica. Resultado (T. respeto. en una reunión a solas con él. Cf.Principios 3. James F. decidía no donarlo. acaso el peccatum historicum de la ética médica. Asimismo. una singular y rica relación humana. igual dignidad. de carácter intermedio. obligación). el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Teorías 2. particularmente por el pronóstico incierto. Tom L. religioso). el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. Oxford University Press.(33) El paternalismo. Una tercera teoría ética. la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. el encuentro de una confianza y una conciencia. Acto (T. el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. como las virtudes del buen paciente (sinceridad. dos tipos ideales de responsabilidad médica. lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. Reglas 4. un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. 3. Se presumía. Su madre resultó no ser histocompatible. Childress «The normative principles of medical ethics». 3. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. and Childress. compasión). J. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad. compasión y respeto. ed. 1979. tolerancia y confianza).

5 y 6. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad.: Prentice-Hall. Cf. ed. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. por ejemplo. cap.. Cf. 1986. Siguiendo una distinción de R. lbidem. I. pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. «What Makes Right Acts RIght». N. 31. James F. carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). en R. Tom L. 6. Cf. op. 26. Cf. en R. Veatch. cap. Random House. The famous utilitarian. 1966. W. el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. op. Philadelphia: Westminster Press. 11. y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas. Warnock The Objet of Morality (Londres. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi. la Plata. op. 1973. D. Hart The Concept of Law (Oxford. intuicionistas de Oxford (inherentistas. Katz.. 19. New York: The Free Press. prima facie «duties» de W. Cf. Oxford University Press. New York. 29. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. no es razón suficiente. vol. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual. 16. cap. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». 1989. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Clarendon Press. pero el bien de este individuo. Frankena. James F. J. Albert «Do No Harm» en R. Véase J. Esta son buenas razones para discutir con él. 3 «Valid Consent and Competence». José A.. Joseph Fletcher. 17. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. en R. Se trata de trazar un movimiento paralelo. pero algunos son más iguales que otros». convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. cit. and Childress. James F. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics. Ross) y contractualistas (John Rawls). tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). 1984. cit. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. según la fórmula de G.: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. 8. But that role requires a sense of limits. D. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality. and Tom L. Cf. 1961) y G. Madrid. Cf. 1986. Kant. junio de 1987. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia. sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. Veatch. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. Diego Fundamentos de Bioética. Cf. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes.UU. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 15.. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. ed. Como suele decirse. Methuen & Co. Beauchamp. Charles M. 41 . D. 4. Henry Sidgwick. Beauchamp. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros. Ross «What Makes Right Acts Right». Veatch. Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). Tom L. 1989. Ross. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». 5. cit. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. 13. and despite social changes. 23. New York. Nos. Childress «Autonomy». 30. Boston. la mentira tiene patas cortas. op. 12. H. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». 4. Para que esta coacción fuese justificable. Cf. 1989. Mainetti. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy. Allen «Justice: A Philosophical Review». Bernard Philosophy in Medicine... Englewood Cliffs. ed. hacerlo sea prudente o justo. Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres.. José A. 18. 14. Childress entiende la autonomía de dos maneras. James Rachels. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. W.que rigen la vida moral. reparar y restaurar la autonomía del paciente. 28. Quirón. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. Faden. 114). «What Makes Rights Acts Right» en R. sobre su cuerpo y su espíritu. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. 21. el individuo es soberano». we must not overextend or overweight respect for autonomy». op. 20. Nozick. Los autores distinguen para los EE. Cf. Cf. en R.. 2) La agresión física (battery ). cit. como estado final u objetivo y como side cons-traint. cit. 27. cit. 4. Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales. Principles of Biomedical Ethics. Ruth R. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). en opinión de los demás. W. A History and Theory of lnformed Consent. 1982. Hastings Center Report Jan. He grounds it in the observation that generally good comes from being honest».es nacer como paradoja y morir como trivialidad». autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). 9. Cf. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo. 1971). Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él.. Buchanan. quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. 1990. 25. Sobre sí mismo. Cf./Febr. En el tipo 1 de situación moral. cap. El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. Veatch. En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace. 4. S. Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 2-3. 24. Veatch. op. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. 7. 10. D. Ethics. Cf. Jonsen. su independencia es absoluta. Jones and Bartlett Publishers. segunda edición. Cf. ed.. ed. sea físico. Beauchamp. New York: Oxford University Press. William K. op. Cf. Para aquello que no le atañe más que a él. 22. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. defiende la autonomía en el primer sentido. 108. p. cit. May / Jun. Mainetti Etica Médica. Eudema. Cf. J. cap. Culver. cit. en Cuadernos de Etica Nro. and Childress. Jay The Silent World of Doctor and Patient. lntroducción Histórica. Gracia Guillén. A. sea moral. (Número especial de bioética). a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. and Gert. a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. Principies of Biomedical Ethics. 3. individual o colectivamente. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. Eric Cassell. has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. Ross.

10. en R. Tomado de Beauchamp. 4. Tarasoff V. Howard «The Phisician . 7. Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. David C. Cuadernos de Etica Nro. May «Code. Baruch A. en un sentido filosófico general. serio e inminente peligro de dañar a otros. y Gert. en Brody. sociales o fiscales. Mantener en secreto lo que escuche y sepa. jr. L. Tom. Capítulo III: METABIOÉTICA 3. 2. Englewood Cliffs. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. Decided July 1. en todas sus dimensiones. Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. 5. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón. Ayudar siempre. 11. como estudio crítico. Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. Edmundo y Thomasma. Co. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. «Models: A Critical Review and a New View». brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo.. asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias. Veatch. Bioethics. o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo. Veatch Medical Ethics. Cf. Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). cit.(1) Pero además. cit. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. Covenant. y Walters. la bioética se hace cuestión de sí misma. 36. Practicar lo que predico. y Engelhardt. José A. Tristram. 34. F. Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo. activa y concientemente a un paciente.Patient Relation». op. la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo. Al parecer. Regents of the University of California. 425.32. 1982. de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. o el mío propio. cuando la gravedad de la situación lo demande. 9. 2 d edition. Mainetti. 3 d Series. 1987. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports. Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política. Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. Bernard Philosophy in Medicine op. 7/Junio 1989. 3. En reconocimiento de este compromiso. 8. sin coerción. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. En su sentido técnico o análitico. K. la metabioética es un capítulo muy oportuno. Por eso me comprometo a hacer el bien. Leroy Contemporary lssues in Bioethics. New Jersey. Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo).. Prentice-Hall. como corresponde a su «coming of age». 33. por sobre mi interés personal. Contract or Philantropy». Wadsworth Pub. «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». Thomasma. a mi paciente. The Restoration of Beneficence in Health Care. 35.. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación. Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. New York: Oxford University Press.1. 13. 12. y cuando la muerte es inevitable. David C. Como estudio general véase Brody. en un lenguaje comprensible para él/ella. enseño y creo. Cf. aunque no pueda curar. acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. For the Patient’s Good. a excepción de existir claro. y el de W. chapter 5. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. Charles M. lbidem. como primer principio de mi ética profesional.Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. 6. Cf. 1976). H. independientemente de su capacidad de pago. Nunca actuar para matar directa. D. Pellegrino. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. 1988. Eds. y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Reading & Cases. en R. se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 . decepción o segundas intenciones. Belmont. Estudio crítico. véase Clouser.

la eupraxis como antónimo de malapraxis.(8) Por fin. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso».rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades.(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados. cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente. De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral.(2) Como en una nueva sofística. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días. desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica. respecto de la praxis. el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción. Callahan.(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología». secular y pluralista. ahora en su 3ra. No menoscaba la importancia de un manual ya clásico. científico y técnico.. No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral.(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. ni cómo justificar su conducta. Según Clouser y Gert. en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración. y que no sirven de guía a la acción. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica). la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña.. Por un lado resulta la ética filosófica. pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»).(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética. racionalista y analítica. particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente. quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica.(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. y la no-maleficencia a Gert». la salud como bienestar y la medicalización de la moral.. Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación».y la exigencia teorética y crítica. y del ethos liberal. usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas..(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético. Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. inductivo e intuitivo. El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual. metodológico y práctico. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente. rehabilitación del ethos -profesional de la virtud.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina. por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista... edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país. a veces en conflicto.. nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. beneficence… autonomy.. interdisciplinaridad. Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda. justice. Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia».(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos. la justicia a Rawls. tácticas y pedagógicas del paradigma. del bios biológico. una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. ni qué hechos considerar relevantes. moral y político. la autonomía a Kant. puede oirse una letanía. que en ocasiones confligen.

según la influencia del relativismo cultural. se han mantenido al margen del discurso bioético.(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura. En el orden reflexivo. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud. distendido entre la especulación y la praxis de la salud. Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico. la revolución y el desafío bioéticos en América latina. La revolución bioética. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. la religión judía y el derecho romano.2. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . entonces. Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos. la ética y el ethos médicos latinoamericanos. En el orden descriptivo y pragmático. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales. que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral. con sus principios de beneficencia. pues. la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante. Se describe muy someramente. En segundo término. la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción. Después de todo. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad. Lo cierto es que las ciencias sociales. los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral. La tradición católica ha definido. el enfermo y la sociedad). sin tener en cuenta el principio de autonomía.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. quizás a favor de la boga contextualista posmoderna. con la impronta cultural de ese país.(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática. Y en el orden crítico. La bioética como moral civil. el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis).se da entre las normas y los hechos.(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico. En cualquier caso. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina. cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada». la tradición ético-médica latinoamericana. En primer lugar. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere). y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica. Sin embargo.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano.(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario.(16) 3. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético. hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). normativo y aplicado. y en particular la antropología médica cultural.

afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. 3. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición.(24) 45 . la fundamentación empírica. y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia. de la moralidad. ni debe» = falacia positivista). Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas. entonces. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo). La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. lógica deóntica). respectivamente. el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno. epistemología y axiología médicas. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. Tras la fundamentación naturalista («es. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral. tradiciones moderna y clásica. economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética. la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social. por un lado. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología. hermenéutico y normativo).que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. las fundamentaciones idealista («debe. luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es.3. y entre ética y metafísica. antes que en los derechos individuales y las virtudes personales.(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). la buena sociedad y la justicia. puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina.(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso. Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica. es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos. con acento en el bien común. metafísico y científico-. con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud.(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico. más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética). por el otro. pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. Por un lado. La norma dice qué se debe hacer. M. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma. un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). teleológica o consecuencialista. Por otro lado.ción del agente racional y libre en la relación terapéutica). no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. Etica macro de la salud o sanitaria. otra es la que parte de Kant. luego debe»= falacia naturalista). La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo. tres formas distintas de racionalidad. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral. con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario.

así como ésta apunta hacia aquella. en suma la determinación del concepto de bioética médica. hay ahora una 46 . y la ética biomédica particularmente. título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina.(26) La ética es relativa a la condición humana. Hartmann). raciocinante y libre es el hombre. G. La ética general. Hart. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo.(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano. la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. Individualidad social es la humana. L. Warnock). La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista. condición prima facie negativa. de infirmitas o desajuste natural. son normas de la vida que están en la base de todos los valores.y se prolonga en la hermenéutica. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. correcta o incorrecta. pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas.es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad.4. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación». La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia. método y fin. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H. y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética. benéfica o maléfica. y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. o el estatuto bioético de la medicina. ajustado a su medio. generándose un círculo hermenéutíco. remite a una antropología filosófica. en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación. echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo. valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa. en tanto somatoética o moral de la corporalidad.(29) 3. El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. Realidad personal. como dijo Herder. sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral. Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. Hobbes. N. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón).

Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema. ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. expropiación del cuerpo y enajenación de la salud. operativo y revolucionario.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista. incluida la dosis masiva de ética. El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME). entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida. La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional.).necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. El normativismo sostiene. aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. menos complaciente u optimista con el progreso. santidad de la vida y regla de oro. de la filosofía de la medicina. encubriendo la deshumanización real del sistema. el ethos o carácter y la eticidad o institución. DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética. autonomista y social. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía. El contraste entre la vieja y la nueva moral médica. Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. la calidad de vida y la «regla dorada». la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). la separación hechos-valores. la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales. la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural. La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. hermenéutico y normativo. con su afección deshumanizante y recetas placebo.(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. la práctica o moral. en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). epistemología y axiología médicas. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas. puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial. paternalista y profesional. de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). contraria y simétricamente. y con ello un ethos más universal. representada ésta última por la bioética. es preciso fundamentar esta última. El primero se ensaya aquí. en general. técnico y pragmático. según la tradición médica humanista europea y latinoamericana.(32) Se trata.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia.(33) 47 . como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. el redescubrimiento de la ética de la virtud. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora. y la nueva moral normativista. a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales.

Oxford University Press. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. snobism and turfism. el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). La función del público en la toma de decisiones. Juan C. Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante. Page Center for Creative Thinking in Medicine. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. la ética como teoría con aplicación. New York. por ej. 2. 48 . 19. Georgetown University. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica). «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics». Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». de América». en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. analítica y decisionista. Etica del valor. Ibidem: «In any event. Diego. 1990. Por tanto. 15. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. Cf. «Philosophical Critique of Bioethics». Dordrecht 1990. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. moralidad médica clásica. Gracia Guillén. Weisz. 18. 2. d) ejemplos extremos y artificiales (i. Siglo XX. Cf. op. Buenos Aires. Kass. 3ra. simbólico y metafísico. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». Berkeley. 1983. «Bioethics Paradigm». 1988). HUGO). The Journal of Medicine and Philosophy 16. elitism. La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría. 1990. Etica médica. cit. 219. 87). Press. III. T. Jan/Febr. 13. 1978. Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. 2. op. utópico. común a toda «ética en comisión». 2. Childress. op. que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». David C. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. La importancia de esta ética del diálogo socrático. The Restoration of Beneficence in Health Care. A. 1 Febr. Maliandi. Richard W. 14. Danner and Gert. the Amedcas D. 4. en Bioética fundamental: la crisis bioética. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). For the Patients Good. Quirón 22. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. número especial de bioética. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. del consenso o pacto estratégico. especialista sin visión y moralista sin corazón. Clouser. el de lván Illich y en parte León Kass). 157). because such concerns are at the heart of the human component of health care. Latin America. para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. cit. including its ethics. cit. Mainetti. Wright. 2. Richard A. b) ética filosófica. lbidem. caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. July/August 1990. 1988. en The Journal of Medicine and Philosophy 15. 8. racionalista. La asignación de recursos («economización» de la bioética). 10. Cf. Green. Edmund and Thomasma. «Practice Vs. 21. Cf. like other forms of medicine. This cultural system. John D. G. 1991).V 22. Fundamentos de Bioética. 11. Rather. 108.S. 3. Western biomedicine. profético (megaproblemático. («Philosophical Critique of Bioethics»). Nro. 16. Introducción histórica. VII «Moral Crítica»). Bernard «A Critique of Principlism». 1991 (cap. James M. cit. 1981). La segunda premisa es tan crucial como controvertida. cit. as well as actitudes. vol. 1. 3. 1991). V. Nro. Cf. 6. Véase también Wear. Pellegrino. 4. narrativo (tradición religiosa. Cf. Ronald M. 9. Mario Etica y Ciencia. Etica del deber basada en principios. Cf. 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). 3. Arras. 3. en The Journal of Medicine and Philosophy. Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. Hastings Center Report. California: The Univ. pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. Robert L.. III «Niveles de reflexión ética»). 6. Mainetti. 7. 2. Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». José A. (Cap. «Historia de la ética médica en América latina». of Cal Press. Kennedy Institute of Ethics. Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. 1991. ed. History. Mclntyre. (Bioethics Education: Diversity and Critique). lbidem. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. is a cultural system. 1983. Mainetti. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. 16. Etica del carácter o de la virtud. y en particular para la praxis moral en el comité de ética. Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter. Mclntyre. los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. Quirón 19. cap. H. op. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. Mass. Cf. values and patterns of communication and social relationships. Cf. Robert M. 1982). Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. y la ética como práctica con reflexión. The Journal of Medicine and Philosophy 15. 1991. Bunge. a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world. 2. 4. Medical Ethics op. Arras. p. cit. 20. 230). vol. 221. e. también Lieban. 23. 12. (The Journal of Medicine and Philosophy. 17. U.: Harvard Univ.. 2. Cf. 1. lbidem «Introduction» p. 1990. Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente. Hoffmaster. vol. Callahan. 15. p. José A. Feb. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana). 4. Cf. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1.A. 5. Buenos Aires. Cf. Nros. K. Cf. en The Journal of Medicine and Philosophy. Cf. Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». también Holmes. en Veatch. Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico. trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. Cf. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». 5. León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. John D. Cambridqe. Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. W.NOTAS 1. Social Science Perspectives in Medical Ethics op. James F. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics».. 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. La decisión de este paciente es autónoma. en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. «The Normative Principles of Medical Ethics». 1 Febr. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. Philosopher Exchange 2. Jonsen. 5 y 6 mayo y junio 1990. 24. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. Theory». c) eticista como ingeniero moral. José A. Barry «Morality and the social sciences» en G.UU. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos.

Clements. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. El siguiente pasaje de Gadamer. Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. 1989. Mainetti. Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí. 49 . trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. 1983). and Roger C. dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. 4. «Historia de la ética médica en América latina». however. 2011-2015. José A. Sider. Buenos Aires. G. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. 1973). Mayo y Junio 1990. 30). Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina».25. en Encyclopedia of Bioethics op. 29. leave us with a desocialized. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. según el objeto.physical vulnerability to assault. se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. en ibidem. aproximative equality in physical strength. the keeping of promises and contracts. 26. Homo infirmus. Familia. La Plata. 2. These theories. agility. devoid of affect. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. incorporated in a for-malist system. Las ideas del Homo infirmus. p. dominante en la ética médica más reciente. Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights. Por cierto. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. Introducción a la filosofia de la medicina. limited altruism and limited selfishness. Quirón. Santiago de Chile. 8. positivista y humanista. Dic. 27. 21. 77-78). Trained to be accountable and partially responsible for that good. Nro. 1970) y «Medicina. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético». También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. therefore. 15 (Oct. Quirón. cit. Pis Diez. 28. cit. José A. p. en tal sentido. Véase «Ethical Naturalism». since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. L. número especial de Bioética). Nros. abril 1991. desde el punto de vista antropológico. 33.. or species survival. «Por cierto. intelectual capacity and strenght of will. desire. in addition to having numerous technical problems. si se prefiere. or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment. en la que no se cumpliría la regla de oro. realizándose su ethos con contenidos cambiantes. sociedad. human needs. life. 32. La Plata 1988. ed. disembodied patient. This does not. Véanse. Además de la ética sexual. epistemológico y ético (o. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. sino que «as long as the human nature displays certain traits. The Journal of the American Medical As-sociation. his ethical dilemma is clear. and a few others such items».. op. 108. Mainetti. 1135. cit. Vol. 30.. estado determinan la constitución esencial del hombre. 250. any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. Véase «Natural Law». claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy. José A. Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. p. Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. theft. axiología y conflictividad» (Quirón 3. vol. lt is also unnecessary». citado por R. 31. 442: «A naturalistic ethics. Ethical naturalism. pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político.. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». el método y el fin de la medicina). que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. 2da. 1989. en Cuadernos de Etica Nro. Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo. «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system. Collen D. no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». de corte naturalista. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Hart. Tealdi y José A. p. prove that any version of ethical naturalism is true. La crisis de la razón médica. Mainetti. will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». H. 5 y 6. «Medical Ethics Assault Upon Medical Values».

legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible.U. de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética. Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. y por otro lado. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979).E. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. Como Potter con su propuesta ambiental. sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional. o 50 . una patente griega renueva a la latina. las instituciones académicas. A principios de la década del 70 aparece en los E. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. políticas y asistenciales de los E. Por otra parte. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. particularmente en los países europeos y latinoamericanos.U.U. el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética. Después de todo. Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética.TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia. la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana. El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital. Bridge to the Future (1971). Pero la nominis quaestio bioética.(2) Sin embargo. durante los años 80. debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados. Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente. dame el nombre exacto de las cosas. incluso nominalmente. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear). a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978). Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades. la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina. por un lado. The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics. la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina. «ética» empieza a deplazar a «moral». adoptan el cuño bioético. ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario. En cualquier caso.U. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. pues en el uso de la filosofia práctica. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo. biomedicina. a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos.(3) En los medios intelectuales se advertía.E. lengua de singular capacidad asociativa de palabras.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín. el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano. también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». si proscribirlo es imposible. fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972. A partir de entonces. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina.

En segundo término. para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología. 51 . pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. pensamos la bioética como biofilosofía. la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. La propuesta del mito es auténticamente bioética. mayoritariamente norteamericana.) de la vida. una epistemología y una axiología (agatología) médicas. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital. en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre. la polis. bioderecho. Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena. vemos en ella una manera de pensar y actuar.(5) Ethiké procede de ethos. Bioética es vida social (e histórica). llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad.(12) Por último pero en forma abierta. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). y éthos = costumbre. una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo.se inclina por un procedimentalismo. y c) la instauración de las normas. método y fin. que refuerza el sentido de propio o íntimo. Inversamente. historia o relato. pundonor. del que existen en griego dos términos. objeto de la política. Muy pocos títulos en la bibliografía internacional. vivienda o morada -algo físico y no moral. moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre. b) la invención de las técnicas. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. hábito.(6) El latin mos. El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. con su teoría (fenomenológica.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina. por ejemplo en Homero. procura de un mundo habitable o una vida vivible.(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral. cuyo discurso corresponde a la antropología.es proclive a un fundamentalismo.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética. El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós. disposición moral.(11) En primer lugar. justicia). Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. y lo mismo que el latín vita significa biografía. desarmado). es de lugar. la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual. don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana. entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. la institución griega paradigmática. En cualquier caso.(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión. descalzo. costumbre y morada). ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre. de modo que su sentido no es biológico sino analógico. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad. analítica. biopolítica . Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina.(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras. con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana. Pero la acepción de êthos en el griego clásico. provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva. que vale la pena vivir. se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural. distribuidas democráticamente para la humana convivencia.la vida buena. proponiéndose alternativas. pues conjuga antropología y política. el escultor antropoplasta.. Y ésta nos dice que bios es vida humana. con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser. que amenaza la supervivencia de la especie. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe). vida humana con pólis. vale decir en su fundamento o modelo conceptual.. registran De nomine quaestio.

VV Dalla bioetica ai comitati etici. Bridge to the Future. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). Potter. ou biotós = no vivible. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. Pour une critique de la raison bioéthique. 7. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica». pp. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». en A. 2/3. Building on the Leopold Legacy. Biblos. 1975. insoportable. El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. Georgetown Medical Center News. C. 12. La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. es más usual en negativo. Cf. y en Washington D. «La bioetica: storia di un progetto». «La revolución de Pigmalión». «Ejercicios de bioética transcultural». 16. bioquímico celular investigador en oncología. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. 213. T. vida orgánica. orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. 14. Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). R.(16) REFERENCIAS 1. «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». 8. Hastings Center Report 23. digamos. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. Reich.A. con referencia al libro de Potter. C. Sobre el origen y evolución del término bioética. May 1984. Mainetti. Branson. A. cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética. como zoé. 11. The Journal of Religious Ethics. S. Cecchetto. Buenos Aires 1991. D. Odile Jacob. Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. biografia. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. 1988. 2. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. Cf. en L’Arco di Giano. 97-/107. L. J. The scope of a consulting profession and academic discipline». 15. 3:121. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown. véase el reciente reportaje de S. Potter». La Prensa. 1994. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers. véase la entrevista que con él mantiene M. R.(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. en Obras Completas Rev. J. Cf. 1993. Englewood Cliffs. La Plata 1990. W. T. Sève. Michigan State UP. 52 . París 199 1. domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires).» 6. Quirón. Cf. «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». 1979:12. Cf.(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. Reich «How Bioethics Got its Name». op. también R Quattrocchi. 233-244. que vale la pena vivir. como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. D. Sobre Potter. Bioethics. Maliandi Etica: conceptos y problemas. 188-199. A. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. Georgetown University. interpretación ontológica y no moral del término ethos. cit. J. 3. 4. 7. J. por tanto. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H.(15) Sin embargo. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. East Lansing. Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». V. y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina. Odile Jacob. Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. 10. Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). con Van Ressenlaer Potter. Potter. en rigor. E.L’ envoi Recientemente W. 9. N° 4. E. Sobre Hellegers. Mainetti. Gracia. Universidad de Wisconsin. Bioethics 7. 5. A. pp. Quirón. óv biotós = para ser vivido. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. París 1994. aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término.The science of survival». en Bioética fundamental: la crisis bioética. Spinsanti «Incontro con VR. Queré. 1988:80-81. 1993. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. W. había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. New Jersey 1971. Bioethics. véase también R. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. actualmente reformulado en su Global Bioethics. T. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual». Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals». Mainetti. L’ éthique et la vie. «Bioethics as individual and social. No 6 (1993). El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo. p.. el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. 32). T. en Bioética fundamental. sino conducta del ser viviente. cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina. Ancora. Milán: Ed. en Homo infirmus. Prentice-Hall. La Plata 1990. de Occidente 1962 (p. con André Hellegers. en J. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it». 13. que avala nuestro escrutinio en la materia. Pellegrino.

y es el libro de Noé. la revolución biológica y la cultura medicalizada. 6-7 Alianza de Dios con Noé . el adánico y el noático. pues. la cultura de la tierra y el orden político planetario. que normaliza el bienestar. y con toda carne. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. Por el otro. inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo. Por un lado. crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico. y me acordaré de mi pacto con vosotros. la sobrecogedora. un segundo y un tercer piso. Cam y Jafet. y cuando cubriere yo de nubes la tierra.representan la genealogía del nuevo orden de la vida. y yo lo veré. Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios.. El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). Házla así: trescientos codos de largo. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. harás en ella un tragaluz. para que a ti y a ellos os sirvan de comida». Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida. ausencia de una moralidad universalmente válida. cincuenta de ancho y treinta de alto. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. y cuantos vivientes están con vosotros. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. y con todo viviente. Viendo. y la calafateas con pez por dentro y por fuera. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad. el deseo y el poder. Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. «Esta es -dijo Dios a Noé. Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. Recoge alimentos de toda clase.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo. Génesis.(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé. Hizo. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. Estará el arco en las nubes. y entrarás en el arca tú y tus hijos. La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». Dios que todo en la tierra era corrupción. Noé en todo como Dios se lo mandó. para señal de mi pacto con la tierra. macho y hembra serán. Cuanto hay en la tierra perecerá.. ambos pertenecientes al Génesis. Hazte un arca de maderas resinosas. de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. y con todo ser viviente que está con vosotros. aves. ganados y fieras de la tierra. 1. aparecerá el arco. la puerta la haces a un costado. De cada especie de aves. todos los salidos con vosotros del arca. harás en ella un primero. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». Engendró tres hijos: Sem.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». pues. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . y voy a exterminarlos de la tierra. respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza. divídela en compartimentos. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. Génesis. vale decir el temor. Pero contigo haré yo mi alianza. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán.

El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. le pone un largo collar en el cuello. Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno». y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. diversidad biológica. golpeadas en la nívea cerviz. le adorna también con ropas los miembros. por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. como si ella lo fuera a notar. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. el más celebrado en todo Chipre. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial. cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas. Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa.(6) 2. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización. zoológico y antropológico. mundo y Dios. energía industrial y desafío urbano. Muchas veces aproxima a la obra sus manos. vacas con amables cuernos recubiertos de oro. y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. la salvación de la especie humana junto a las demás especies.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre. y se enamoró de su obra. civilizados y primitivos. del pecho cadenillas. Todo le sienta bien. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. paradigma somatológico de una ecología médica. pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural. el Diluvio Universal. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio.(3) La alianza postula un singular progreso. Había llegado el día de la fiesta de Venus.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. un organismo en equilibrio paradigmático. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos. El rostro es el de una joven auténtica. y empezando tímidamente: 54 . ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración. La primera alianza es por tanto ecológica. le pone piedras preciosas en los dedos. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca. y. se colocó junto al altar. después de realizar su ofrenda. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico. salvados por el favor de Dios. seguridad alimentarla. está muy difundida entre los pueblos antiguos. y habían caído. y humeaba el incienso. según dicen. o la «nueva alianza» cristiana. una renovada «filosofía natural». La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad. La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). vivía solo y sin esposa. y ya le dirige palabras acariciantes. pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. y teme que se amoraten las carnes que él aprieta. pax naturae tras bellum contra naturae. que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza. cuando Pigmalión. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. y viceversa. abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas.

el pecado y la culpa. pp. que debe ser cultivada pigmaliónicamente. procrear y morir. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo. contraceptiva y reproductiva. y entre tanto. antropoplástica o de Pigmalión. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias. va en busca de la imagen de su amada. e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal. según los argumentos feministas. como augurio de su favorable voluntad.. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’.«Si los dioses podéis darlo todo. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. al ser palpado. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión. y es el propio uso el que la hace útil. a través del mito.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución.. que asistía en persona a sus fiestas. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear.000 años y en escala planetario con la civilización industrial. esta última es vinculada al mal -lo sucio. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea. La áurea Venus. labios al fin verdaderos. Pero este momento final es sólo el final del mito. Barcelona 1983.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. y.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. Cuando volvió Pigmalión. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. no pasar por la naturaleza que es femenina. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir.(8) En el origen. Ricoeur en su Symbolique du Mal. de la cual ha tomado la isla este nombre». y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. la fecundidad y la vida. el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta. vio. Brughera. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. inflamado de amor. ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos. El tema de Pigmalión revelaría entonces. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. a la vez que el cielo. A la boda que era su obra asiste la diosa. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. No por azar la revolución biológica. Desde Ovidio a Bernard Shaw. y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. yo anhelo que mi esposa sea. y oprime con sus labios.309-311. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica. comprendió lo que significaba aquella súplica. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización. según el esquema de P. pues. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico. la sexualidad se identifica con lo sagrado. Pigmalión. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él. entre el cielo y la tierra. Metamorfosis. en vías de nuevas formas de nacer. Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. En una segunda etapa. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural. le acerca de nuevo los labios. lo sagrado y la sexualidad se separan. En cualquier caso. y también con las manos le palpa los pechos: el marfil. se ablanda. la estatua convertida en mujer. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana. sino también en el sentido de una transformación cultural. La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor. en el otro biología molecular e ingeniería genética). con el surgimiento de las grandes religiones. a su amante. La 55 .y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito. negar el sexo que procrea sin crear. Ovidio. dio ella nacimiento a Palos.

las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées. novelista y autor dramático francés. y si. apenas humano el que contemplabais. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico. Piense que. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda. que aquellas son la voz de mis ordenanzas. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. como la predictiva. La sátira tiene una referencia autobiográfica. Es un paisaje rudo. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana). Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. en algunos instantes. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica».(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923. la medicina del deseo o pigmaliónica. Los no-enfermos duermen en las tinieblas. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. para todo ese mundo. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. aspira a plasmar. pues J. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. doctor Parpalaid. renuentes a la atención de la salud.. pero cabe una visión dramática de la misma. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. la psiconductiva. estudiante crónico recientemente graduado. con el cuerpo humano normal. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. La nueva medicina. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle. van a dar las diez. entre dos partidas de billar. No habrá dejado de notarlo otrora. en una población consumidora de servicios médicos. me sustrae de la excitación y el desafío. Knock. esculpir o transformar la naturaleza humana. Knock où le triomphe de la médecine. en 27 tomos. París 1924. Observe un poco aquí. consecuentemente. y murió en París en 1972. Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina. el 15 de diciembre de 1923. Y casi todas las luces me pertenecen.. Gallimard.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule. cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez. Allá abajo. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. y gracias a mí un sentido médico. de este costado. a las que sois aficionado. no estaba demasiado orgulloso. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L. el monte Aligre marca los límites del cantón.medicina. animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte. Jules Romains.(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. y que. La primera vez que yo me planté aquí. sentía que mi presencia no contaba. Y no le hablo de las campanas. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. Piense que. la paliativa. pp. en algunos instantes. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. se constituye como un problema médico. a la vez omnipotente y crematístico. al día siguiente de mi llegada. porque están las luces. como la de Tiegher. Por la noche es todavía más hermoso. su primer oficio es recordar mis prescripciones. a causa de la lejanía y del follaje. La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina. a la edad de 87 años. Jouvet. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. Están suprimidos. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar.(12) 3.

Sobre la relación hombre-naturaleza.(17) REFERENCIAS 1. 40. 1987 (Tras. cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». New Brunswick and London. 13. Luisa H. pp. la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad. 41-54. 20. Cf. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad. esp. Ill-Health and Medicine. 11. que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. 10. véase Barbour. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética».A. de normal y patológico. sobre todo. Oxford-New York. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. La Crisis Bio-Etica. Pis Diez G. Warner Books. que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico. en Bioética Fundamental. la mujer amada. la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. en Bioética Fundamental. : 1. Cf. En primer término. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca. Mainetti. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. José Alberto. esto es. vol. Gredos. Conrad. La Plata 1989. U. Medical Power and Social Knowledge. si bien guardan entre sí unidad de sentido. Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. Buffalo-New York. 1993. B. 5. Mainetti. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN.. La Crisis Bio-Etica. introductora de este último 57 . Meyer. pp. Cf. positiva y existencial de la realidad humana. 16. cit. confundir las dimensiones científica y metafísica. Shorter. Chr. le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. 57-69. es decir. E. vol. Introducción Histórica: Quirón.. 50-54. la medicina paliativa. VII International Bioethics Symposium. M. Cf. Tealdi. Alianza Editorial. Septiembre-diciembre. la medicina psicoconductiva. Bioética Fundamental. London 1987. Prometheus Book. La medicina desiderativa. «Bioethics as Cultural Phenomenon».(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico. una categoría ontológica del hombre. Cf. aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. Sobre el concepto de «medicalización». da cuenta de esa trampa de Knock. José Alberto. El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. Philosophy Gone Wild. 17. En la Eve future. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. Shaw. En segundo lugar. de Villiers de L’Isle Adam (1886). 1991. «El dilema del diagnóstico». Tokio.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas. Lash. 1987. New York. Una humorgrafía de Quino. op. «La medicalización del lenguaje». Juan Carlos. «La medicalización de la vida». véase de la abundante literatura feminista. Cap. 8-13. Mainetti. Diccionario de argumentos en la literatura universal. 3. Mainetti. en Quirón. E. Womens Bodies. La Crisis Bio-Etica. Mainetti. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. de tal fenómeno. 1989. 5-7.S. pp. en enfermedad. pp. Trasiego 6. «La revolución de Galatea». José Alberto. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. añádase la reciente y popular de «muerte súbita».aspectos de la vida cotidiana. José Alberto. 366-374. Abril 16/18. José Alberto. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B. 8. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. Zubirí: «Me siento bien. reproducida en mi libro Bioética Fundamental. 15. «Environment and Man 1 Western Thought» en W. 1979. Sage. Holmes Rolston. NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. VII «La medicina moderna». Preguntado acerca de cómo se encontraba. Libertarias. una categoría nosológica de la medicina. :1. A Social History of Women’s Encounter with Health. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. 14-24. Madrid 1976. I. Friedson. la transformación tecnocientífica. solía responder X. en Quirón 1984. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries». Cf. Foundation for Advancement of International Science. N° 1. 1992. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. Vol. S.registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. bella pero tonta. Etica Médica. T. op. cit. 2. pp. Environmental Ethics. remodeladora del hombre. 14. vol. 1980). José Alberto. pp. José Alberto. Turner. 1978. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica. 12. es reemplazada por un autómata inteligente. Cf. Oxford University Press. Our Common -Future. Cf. Transaction Publishers.. Fox y. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. The Free Press. Sosa N. paradojales o indeseables. enero 1993. 4. Cf. «La revolución de Pigmalión». véase. 7. una transformación social de la relación médico-paciente. En realidad. Frenzel. Madrid. 6. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton. 18. Etica Ecológica. pp. p.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». 15. NI. San Francisco. Madrid 1990. un ecosistema artificial. Cf. véanse los textos reconocidos de Foucault. La Plata 1990. The Culture of Narcissism New York. en Quirón. 1989.. entre otros. en cuanto normativa normalizando. La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. Mainetti. op. lan G. 9. Mainetti. sólo Dios lo sabe y se lo calla». Biosfera 2. World Commission on Environment and Development. si estoy bien. cit. profesional y político. Nuestro Futuro Común.

vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. autonomy. respectivamente.(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. la segunda es Narciso. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico. are of three different kinds. La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. The first is Pygmalion. lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». justicia. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. the third is Knock. beneficencia. Principismo es un desarrollo filosófico racional. multicultural. no-maleficencia. who succumbed to his own reflection.(6) Como es sabido.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. posmodernismo. Complejo en el sentido genérico.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad. La primera es Pigmalión. la «letanía de Georgetown». Palabras claves: principismo. Pygmalion. though they keep a sense of unity among them. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . Key words: principlism. postmodern culture. The transformations of medicine.como protagonista de las decisiones terapéuticas. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine. which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. la subjetividad y la voluntad de moral. para el caso el poder del discurso biomédico. la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos. Pigmalión. la tercera es Knock. the beautiful youth. In the second place. beneficence and nomaleficence. In the first place. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. a political transformation in health.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio. which has become a primary social good in the expansive economy of this time. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia. no faltan críticas al mismo. el discurso. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. remodeler of man’s nature. justice. el paciente y la sociedad. the dramatic character. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos. pluralista. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. hacia los temas del poder. introducing the latter into therapeutic decision-making. una transformación política de la salud. en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina. a social transformation of the doctor-patient relationship. or medicine of desire. en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal. the second one is Narcissus. Tres figuras simbólicas encarnan. and finally. autonomía. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. En último orden. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands. deductivo. estas transformaciones de la medicina hoy. and within it they define the moral matter of today’s medicine.

En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad. o como una expresión de una elección individual y subjetiva. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental. robótica). conmovida por este amante tan original. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). pero cuya forma definitiva es la vida misma.(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. procrear y morir. es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética.para abrazar la materia más noble del arte. aspira a plasmar. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial. ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales. Beneficio y no-maleficio. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. a la vez límite y norma. resistencia a superar y modelo a imitar. que comprende esta contradicción. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. como construcción no está mal. sino una maldición».en el escenario posmoderno. Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito. sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. con su autotransformación tecnocientífica. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber. la medicina del deseo o pigmaliónica. Narciso y Knock. pero como material. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente.encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. psicoconductiva. esencialmente estéticos. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente.(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. trama y moraleja. el artista que anima la estatua salida de sus manos.y se instala una medicina del deseo (que 59 .(9) Pigmalión. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. en último término un asunto de gusto personal). consagrado al arte. autonomía y justicia. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico. paliativa. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». como las medicinas predictiva. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella. Recluido en su atelier. La medicina. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. permutativa y perfectiva. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico.narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo. Tres narrativas -Pigmalión. con el cuerpo humano normal. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. «Todo el cuerpo humano es así. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra. esculpir o transformar la naturaleza humana. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural. (Este término debe tomarse en doble sentido. Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad.(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano. la diosa del amor. consecuentemente. según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». un fracaso: la carne no es un material. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. y al rol de la medicina hoy día. La nueva medicina. en vías de nuevas formas de nacer.

(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. el progreso tecnocientífico. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial. cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida. la moral del deseo es dudosa. única capaz de cualificar su vida de buena o mala. según decía Paul Valéry. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. especialmente norteamericanos.. fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social. según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo. Si el 60 .incluye las medicinas alternativas).(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo. la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico. que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo. Desde que empieza a circular el nombre en 1950. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida.(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral. sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza . autoritaria y paternalista. complejo y dinámico. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. entre el individuo y lo social. Estaríamos en la era posmoderna. Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista. del desinterés por lo social y lo político. la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea.. Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina. De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona. el ciego vate tebano. herejía del fin de los tiempos». De una parte. de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto. Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. ese «somatismo. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución. La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo.(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática. procreación asistida.es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último. realce físico y mental.. la cultura del cuerpo. la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. cirugía estética. gusto autobiográfico.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales. etc. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. vale decir racional y libre. la ninfa Eco del mito). El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial. después del ideal ascético protestante. Sin embargo. Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. eutanasia. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica).. la razón política y moral). quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano. multidimensional. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias. De otra parte. la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia. pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. que significa el nuevo nombre de la salud. siempre referido a la persona.

el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. en una población consumidora de servicios médicos. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica. con su triple dimensión científica. en «enfermedad». con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región. la pieza de Jules Romains. tragicómicamente. nuestra humanitud. El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. representa dramática. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. la salud es ahora cosa pública. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio). prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. Knock.compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado. estudiante crónico recientemente graduado. la vejez y la muerte.(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran». pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. liberal y redistribucionista. pero así también crecen los costos del éxito. El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo. en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista. renuentes a la atención de la salud. la dimensión científica con la dimensión metafísica. Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere). La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. en plena crisis de sus valores morales y financieros. El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 . conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio». con niveles de macro y micro asignación de recursos. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. profesional y política. según la tradición jurisconsulta romana. que es una categoría ontológica del hombre. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado».principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. La salud ya no es más privadamente pagada.es complejamente ético y económico. Confunde así. de principios y de resultados. La medicina. presionada por el alza de los costos en el sector. vale decir una categoría nosológica de la medicina. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina. deontológico y utilitarista. El principio de justicia. sin evaluación axiológica del juicio clínico. la medicalización de la vida hoy. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales. libre y mixto. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. estratégicamente. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. como el sufrimiento. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. más allá del facilista caveat emptor. Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. ¿puede la relación terapéutica. La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas.

en griego «esperanza») de un nuevo milenio. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. El individualismo promueve valores hedonistas. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora. distorsionar y cruelmente excluir. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. El individuo narcisista. narcisista y knockista. es un sujeto light. «El dinero motiva a la gente. a la vez pigmaliónico. una esperanza ética. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta. no confiable en su conducta existencial. Lejos de ser el amo. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. la presión de contener costos y el afán de lucro. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. la finitud humana.se plantea al interior de la revolución económica en medicina. El discurso moral. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. el hombre es manipulado por la tecnociencia. incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras.(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura. exigen un renacimiento de la ética. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). cuestionado en su moralidad del posdeber. la ética misma concebida como una técnica. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida. ético y político. sociales y políticas de la actual medicina. Las mutaciones de nuestra época. ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. como poder del poder. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?.de salud. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. 62 . indispensable para la eficiencia económica y política. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. en efecto. los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. la eficiencia y la sostenibilidad. empezando por su humanitud. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. corromper. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida. si la sociedad está así atomizada en Narcisos.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual. ¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. la atención médica consume más y más recursos sociales. permisivos. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. Pero el dinero tiene también un lado oscuro. El dinero es un falso dios. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda. puede distraer. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica. con sus límites reales y posibilidades espirituales. lejos de ser virtud y autonomía.

. cit. Nicholson. Culture and Society. «Money and the Medical Profession». de la época. Hrsg. A Question of Choice.. finalmente. Mainetti. Dietrich von Engelhardt. Prestigio 1970. Quirón 1990. «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. cit. La Plata. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. 2-3: 195-216. 1992. A. idem. La Plata. Salvat 1984. R. 44 (4) 305-309. «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions». Mainetti. en Antropobioética. pp. de la vida». 17-29. May:13-21. en Bioética Ficta. pp. 1-13 Nietzsche. P. J. 25-41. un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo. del crecimiento. Quirón 1991. en Introducción a la Bioética. en A. 7 (1). «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. La Plata 1993. Barcelona. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative. Frankfurt a. La Gaya Ciencia (Prefacio. Kennedy Institute of Ethics Journal. «Narciso». pp 14-24. en Antropobioética. F.. Mainetti.. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. en Bioética Ficta. 115-137. Louise Bogan 1. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. McGrath. Gillon. Cf. que sea comprensible. 1988. Oxford University Press 1983. La Plata. que sea soportable.. Medicina y condición humana en la posmodernidad. Mainetti. Simón. Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. y legitimación. F.. A. pp.. 61-96. a veces. Liliana Barletta). Fontana Press 1985. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». en el sentido excepcional de la palabra.. Humanität. Mainetti. Bulletin of Medical Ethics. Theory.F. pp. en Bioética Ilustrada op. 42-49. gerontológica y paliativa). 1991. A. P. Cases and Specified Principlism». sino de otra cosa. Mainetti.. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . M. La pensée éthique contemporaine. pp.(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. pp. en Bioética sistemática. 41-61. «El Homúnculo». Principles of Biomedical Ethics. La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. The Journal of Medicine and Philosophy. and Childress.U.. el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. París. Laín Entralgo. F. Quirón 1995. 2) trad. J. A. más tarde. Genealogía significa historia (origen y evolución). Gallinard. 23-31. en Antropobioética. del futuro. J. op. vol. J. J. Drane. D. pp. 43-45. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories. A.. Technik. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. cit. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro. A. pp 99-119. Quirón vol. un duro patrón». en Bioética Ilustrada . de la Humanidad. Sidney. 51-57. Cf. «Medicina y humanitud: sufrir. 1982. p. op. P. Quirón. queremos que la vida sea romántica. morir». A. R. M. «Medicina desiderativa». Lipovetsky. Quirón 1981. que imponen su propia ley. Lolas Stepke. «El Golem».. Williams. Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. de la raza. Oxford. pp. 5. pp. Wissenschaft.(editor).. Mainetti. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. 453). J. G. «Reforma y contrarreforma moral de la medicina». Antropología Médica. A. la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico. Dicho concretamente. investigación de la legitimidad de un título o de un derecho. Splett. 29 (2) 1998. Buenos Aires. J.. May. Buch y J. F. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». Manetti. «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna». J. Cf. Quirón 1994. J. envejecer. Ashgate 1997. London. P. «La revolución de Pigmalión». el gran clínico de la cultura occidental. B. T. 1992.(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. J. La Plata. P. John Wiley and Sons. Russ. Le crepuscule du devoir. el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo.. J. «In Pursuit of Postmodern: An Introduction». Véanse inter alia. cit. tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad.(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. Alderson. de la fuerza. 17:511-539. Featherston. en Bioética fundamental. A. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio. 1994. La Plata. Ethics and the Limits of Philospophy. W. 53-64. «Pigmalión o el deseo».El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. esto es. 44-53. digamos de la salud. pp. Degrazia. J. Mainetti. J. «La medicalización de la vida». March 1997. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. La crisis bioética. Chichester 1994. op. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». pp. 2nd edition. pp. París. «Autonomía».

con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. En la experiencia vulgar -más o menos objetiva. De manera genérica. del dolor (y el sufrimiento). El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín. La infirmitas describe una condición fisica o natural. hacia el otro extremo. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación. respectivamente. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga. a la postre somática.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados. ontológica y axiológica. de padecer). frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación. planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna. el carácter de ser afectado.(2) Así la medicina. apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. se articulan una visión histórica. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. base moral del cuidado). es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. es el acto originario de toda creación cultural. vivida y simbólica. que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza. la mortalidad (la condición de saberse mortal. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. por otra parte. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. más genérica que «humanitud». hacia un extremo. vale decir de la finitud humana.abordamos sucesivamente el estudio del dolor. que vence cada día más amenazas.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud. física y moral. ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens. el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario.que intenta comprender la vulnerabilidad. que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto. En el orden práctico. la vejez y la muerte. La crítica a la empresa médica. La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora. por tanto. es vista ella misma como una amenaza.(4) El problema de la humanitud. en tomo a ese algo que duele. confrontado al anonadamiento y el misterio). la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior). Parejamente. la vejez y la muerte. cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica.y el dolor sentido es inexpresable. revelando la 64 . la senectud y la muerte. la senectud y la muerte en la vida humana. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte». El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano. según la representación linguística. En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística. De cualquier manera. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». otra teórica y una tercera práctica o asistencial. caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor». la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento.-hablamos. también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento. El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. Fiel a esta triple pauta-histórica. En la teoría actual. teórica y práctica.(5) 2.legítimo orgullo. hermenéutica y axiológico.surge hoy un modelo humanístico o paliativo. la declinación y el final de la vida humana. La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad. la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión.al encuentro con una ética del cuidado. real y simbólica. el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo.

dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. la experiencia previa y las emociones. y no puede dejar de existir. una algología filosófica. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días. nuestro «dolorido sentir». La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. por último. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. religioso.(14) 65 . sino que es más bien una percepción compleja. influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta.el dolor crónico se transforma en una epidemia. En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor. a la ontogénesis de esa relación no objetivable. médico.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. «teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. literario. Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit. El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción). del dolor. la utopía de la analgesia universalis.(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda».). la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral. permiten concluir definiendo una fenomenología. gira más y más en torno al dolor». a la naturaleza finalista o no. más allá del problema del alma y el cuerpo. pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual. mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. por el padecimiento al conocimiento. por la que surge la algología como disciplina científica.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia.(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta.(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina. la prueba. de modo que la humanitas mora en el sufrimiento. etc. el código (procesamiento central de la información dolorípeta). opioides internos y demás mediadores químicos). confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico. la enfermedad. el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas. Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. filosóficas y teológicas. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas). El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos. éste es la «moral». consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano. ideal de la segunda la estoica apatheia. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. fundamentalmente.configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. e incluso una paradoxología. el azar o el reto. se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas. real y simbólica del progreso. cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte. político. consigna de la primera fue pathei mathos.(10) Pero junto a la algología científica existe. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. ahora. la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica.vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico. la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). fisiológica o patológica del dolor. Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C). cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor.(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural. endorfinas. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial.

existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas. no hay cuidado sin cura.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional. la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado.(17) 3.que están radicadas en el ritmo biológico. irreductible al viejo modelo organicista. sino también cuando. No hay tal cosa como un curso vital humano «natural».conduce a la recuperación. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. la edad es una categoría cultural. la categoría de viejo es irrealizable para mí. Pero má allá de esto. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. de la medicina actual. En tal caso Sartre tendría razón. que reúne ciencia y caridad. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado.. la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida. del progreso. que cuida del enfermo crónico. y en particular el 66 . Pero con todo ello. epistemológico y ético. No hay cura sin cuidado. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social.. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica. juventud. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. origen real y semántica del acto médico. pues F. una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia. senectud. o acaso un renovado deber del arte de curar. el refinamiento. el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte. el aislamiento y la complacencia. La vejez La vida humana se configura como curso vital. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo. Se trata. pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo. sujeta a proteiforme interpretación. Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. la rebeldía. sino también elevar su calidad en la gente añosa. cirugía de cataratas. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor». real y simbólica. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano. la medicina del confort.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud. habiéndose disipado toda esperanza de recuperación.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo. Ciertamente.(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad». la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). del geronte y del moribundo. La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida.cual el alivio de un síntoma peligroso. El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo. sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo». Entre las positivas señalemos la advertencia. La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica.(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas. La historia de Filocteto.(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado. con innovaciones tecnológicas como audífonos. nuestra condición de Idem sed aliter. por tanto plástica y ambigüa. Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento. un doble desafío. y viceversa. curarlo es matarlo). y no sólo cuando ese alivio del dolor. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico.(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud. sin duda. madurez. motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. en cambio. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos. el mismo pero de otro modo. para nombrar unas pocas. conforme a la ley de la doble sobrecarga. la comunión y la purificación. reemplazos de cadera. marcapasos. por otra parte un tempo específicamente humano. ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta. como la del centauro Quirón. a la vez tecnoética y ascética álgicas. la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. Pero ésto es. En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud.

(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados. veneración sostenida en el Ancien régime. cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida. Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación.(26) Los filósofos como Platón. acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. piel adentro del sujeto. los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular. También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida. lineal y recíclica.(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos. En cualquier caso. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 . la madurez. como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre.(23) Pese a su trágico destino. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer. el de la senilidad o el de la serenidad.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico.fenómeno del añismo o etarismo. hipótesis de una «hormona de la muerte»). previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX. el del desinterés por las cosas. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. entre otras. El mundo moderno. celular. los carcinomas y las neuropatías.-correspondientes a los paradigmas antigüo. noble y feliz. la de los radicales libres. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. según pongan el acento en un determinismo genético. Estas teorías biológicas son. en contraste con el antigüo y medieval. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital. en aras de su comprensión «natural». privilegia la vida activa sobre la contemplativa. contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental. la de las alteraciones en proteínas. la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos. trabajo y retiro. contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico. que sólo ve en ésta un deterioro físico. de tejidos y aparatos. Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). su télos o sentido.(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. es el hombre. Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo. la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia. en dos al mediodía y en tres al crepúsculo. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales. el de la improductividad. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad. Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento. al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. específico o programado.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación. la pubertad. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos).(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. Para la Antigüedad clásica. moderno y posmoderno de la edad. Hoy conocemos. aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores». tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad.

la ética hermenéutica y la ética narrativa. y otro humanístico.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez. era del homo longevus es la nuestra. el llamado «añismo» o «etarismo». Esta condición finita. La muerte El hombre es un ser limitado. y por el otro se muestra necesaria. contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina. Para algunos. como contingente. concretamente el sufrir. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. por un lado. una mala calidad de vida y fútil atención médica. ajena a la vida. que son la antinomia (de la «realidad»). la incertidumbre y la trascendencia del sujeto. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. apuesta a la «compresión de la morbilidad». que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías. aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos. En cualquier caso. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre. sobrenatural (Homo infirmus). cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina. Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina.(36) 4.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida. lo racionalmente incomprensible para nosostros. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida. comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. caducidad y mortalidad humanas. en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana. esencial. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. vale el argumento de un ciclo vital natural. un animal trágico. un nuevo período se inicia en los años 80. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. uno tecnológico o heroico. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina. metafísico. cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida.(33) Práctica Sociedad senescente. a partir de entonces. En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios. la caducidad y la mortalidad. accidental. el envejecer y el morir («humanitud»). pero desde lo cual comprendemos la realidad. El segundo es pesimista. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo. esta vez por la edad. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. independientemente del vigor físico y la productividad económica. como el racismo o el sexismo. conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación. según una pretendida justicia intergeneracional. La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece. de crisis o rescate. Como problema filosófico. que presencia una inédita explosión de la última edad. Para otros. Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte. la muerte es el misterio. El primero es optimista. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. parte de la vida. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida.

(39) Ph. a la muerte rechazada. que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática. «salvaje». Medicina 69 . el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. o tanatoiatría. borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. restándole a ésta naturalidad. autenticidad y dignidad.(41) Definición. la «near-death experience». ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje». La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. incluso la última. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro. Pero la muerte medicalizada. «la muerte de uno mismo». va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital. por conjunta patología y tecnología. al principio aparentemente dominada o acallada. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. Un giro epistemológico. a las que denomina «la muerte domesticada». basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina. pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. Nuevas formas médicas de morir. porque esta es finita pero no finiquitada. eventualmente terrorífica y fuera de control. el argumento la patología y las técnicas terapéuticas. para la cual el tiempo es destino. constituye una nueva epifenomenología tanática. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético. Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana. La medicina podría curar todas las enfermedades. los actores el equipo sanitario. Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido. Paliación. Kübler-Ross (On Death and Dying. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica. sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte. El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. «la muerte del otro» y «la muerte prohibida».(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. Esta experiencia perimortal. epílogo de un largo proceso secular. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. Fantasía postergatoria de la muerte. medicalizada. conceptual y operativo. total o parcial. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica.(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar. la práctica y la institución médicas. Transposición.a la presente «definición» de muerte encefálica. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina. Apropiación. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. semanas o meses a lo sumo. el «tratamiento» médico de la muerte.está dando lugar a la muerte rebelada.sentido a la existencia humana. la iatrotanatocracia. prohibida en la sociedad contemporánea. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales. Postergación. Comunicación. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina. Sin embargo. traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo. igualmente limitación y posibilidad.para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-. promueve la mortificación de la medicina. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. «domesticada» en la Edad Media. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado. Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual.

que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte. no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. H. La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida. La vida del héroe es dolor. Personalización. en mi biografía está también mi tanatografía.paliativa o del confort. Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. psíquicas y espirituales del paciente y su familia. sino en primer término como acto personal al que se debe asistir.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología). nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. 2. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra. Moody «The Meaning of Life in Old Age». declinación y aniquilamiento. pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira. en N. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. es tema del mayor interés público y privado. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice. envejecer. personal y social. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral. Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos. aquellos que ponen todo en cuestión. Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban. A la inversa del otro héroe cultural. Administración. Finalmente. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas. y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. Procuración.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética.(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio. la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. una comprensión humanista de la mortalidad. de la obiatría al medicidio. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud.(45) Epicrisis Sufrir. New Jersey 1992. la historia de mi muerte. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza. La eutanasiología o agatotanatología. y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica.) Aging & Ethics. teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada. R. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad. donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi. REFERENCIAS 1. Humana Press. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. Como antes la filosofía. Orfeo juega con él. eutanatobulia y eutanatotimia). en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. consentida y sobrellevada (eutanatonoia. Cf. hoy es la medicina «aprender a morir». cantando aún. Prometeo. que lucha contra el mundo. Con excepción de la Baja Edad Media.se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. 70 . la medicina debe ahora procurar la muerte. Jecker (ed. conquistando la muerte con su lira encantada. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos. La ética juridizada del final de la vida. S.

dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. en Cl. Max Scheler. Titio. 12. por ejemplo. París 1983. 1977. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo. Con punto de partida en la investigación empírica de C. M. el dolor!» (Campoamor). La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental. Philosophy & Medicine 40. hijo de Zeus y de una hija de Minias.) Le corps et ses fictions. como escribió Unamuno. The Making and Unmaking of the World. en 1988 Medical and Health Annual. En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). Editorial Andrés Bello. de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer. 42. 4. D. (Ovidio Metamorfosis . Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura. Ency. cincuenta hermanas que. Harvard University Press 1982). E. Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. 16. el opulento rey de Lidia. El hombre es un ser paciente. 14. Cit. en correspondencia. Barcelona 1992). más conocidas por eso como las Danaides. Heidegger. remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. Man and World 10. D. p. hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. eds. 5. Véase O. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón. . Gracia. 44. L. castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. la edad y el morir. Británica. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. Dordrecht 1992).Por haber intentado violar a Juno. Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. Pero la capacidad de curar. Oxford 1985. Les Editios de Minuit. trans. Cf. en el 71 . Cf. 1971).J. Cf. Inc. Language. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor. 9. 6. Pathology. Hipermestra. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas.Sísifo. ¿Cómo ha surgido. en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). Morris. misión de la ciencia positiva. 11. una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. Allen Lane. competencia tecnocientífica incuestionable. un gigante peculiar. «What Are Poets For? en Poetry. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello». en J. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. cit. La distinción entre dolores y dolores así la señala A. Sísifo43./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. or Two Yards of Skin». revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. 199l). obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain».3. Benthall y T. el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. Morris La cultura del dolor. para que sea posible el dolor en general?». Kluwer Academic Publishers. Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?». aunque ha de volver. Reichler (ed.Tántalo42. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). and Diagnosis» (J. y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. by A. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. London 1975. pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. Hoy son mariposas negras». y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. ningún agua puedes coger. Sobre el concepto de infirmitas. Para una estética del dolor en la plástica moderna. el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica. Dios mío. trad. ciencia-asistencia.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. op. la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. 6. Chile 1993. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. 13. el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). 41. o vas en busca de la piedra o la empujas. 1992.cit. Press. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento. 43. y es el dolor físco») y O. Morris La cultura del dolor op. apuntemos D. Una bibliografía básica sobre la actual algología científica.Por haber intentado violar a Latona. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. 45. Oxford Univ. y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar. The Ethics of Diagnosis. 8. está condenado eternamente. Chicago. esp. véase J. pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. por D. 15. De la importante literatura reciente destaquemos E. Así lo vieron K. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. Peset y D. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain».Tántalo. hijo de Eolo. con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). (New York: Harper & Row Publishers. Bruguera. Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press. Broadbent «The Image of God. es necesario comprenderlo». Thoght. o cura-cuidado. el paradigma científico de su interpretación. 3. Hofstadter. y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas. Scarry The Body in Pain. 3946. Palliative Medi-cine. como antes Prometeo temporalmente. «Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer. Polhemus The Body as a Medium of Expression. 10. medicina científica-medicina humanistica. condigna humanitud de la humanidad. asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. García Lorca). a excepción de una sola. los cuarenta y nueve hijos de Egipto. rescatada por la medicina paliativa. Esta es la tesis de M. tu.85.

la jornada de la vida). en T. H. 32. S. 1992). Noddings Caring: Berkeley. raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. Moody en Ethics in an Aging Society. y ser reemplazada por otra generación. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. cit. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice). Bajo el impacto de la televisión. con N. 39. en Estudios bioéticos. P. advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud. son hoy afectados. en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N. Hastings Center Report. 21. puesto que las historias de vida. En Gulliver’s Travels. proporcional al número de años que tienen. Aplicado 72 . Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». No 1. Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). Cf. R. la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. R. 1. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. Beauchamp & L. Cf. 1994. Th. Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». op. R. Moody (Ethics in an Aging Society. J. Wadsworth Pub. 34. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre». Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age».influyente libro de N. 1993. Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. cada generación está destinada a crecer. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad. Salvat.. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. cit. Co. declinar y morir. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. Th. «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés. 4. R. 1993. 29. esp. 1984). Quirón. 17. Moody «The Meaning of Life in Old Age». Jecker (ed) Aging & Ethics. vol. 81-82). S. L. en N. Jecker (ed. vol. 25. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. Jecker Aging and Society. pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. Beauchamp y L. Daniels («A Lifespan Approach to Health Case».cit. ed. Quirón. op.. Jecker (ed. La historia de Titono se repite ante nuestros ojos. Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. K. de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. Walters Contemporany Issues in Bioethics. 24. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. Troquel. 22. No 2 (Comentario sobre el libro de Th. adquieren una palidez. op. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. Cf. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. 23. 1994. 27. A. 1992. La Plata. cit.) Aging & Society (Humana Press. que ya no hay jóvenes y viejos. op. Beauchamp and L. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno». Caplan «ls aging a disease?». en N. Chicago. Moody Ethics in an Aging Society. en N. 31. Quirón. H. 1975. hay tan sólo jóvenes y enfermos». que sea comprensible» (Louis Bogan). en N. Ch. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». Cf. Belmont 1994). Walters Contemporary Issues in Bioethics. Mainetti (ed. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. trad. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. 4ta. Esposo de Aurora.) La muerte en medicina. D.. el agente y la herida. no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica. 28. op. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» . R.: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana. Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta.) y D. Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor. cit. 33. A. de J. Quirón 1979. R. Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». cit. L. of Cal Press. 30. debemos respetar el medio ambiente. pero no en la forma utópica imaginada.) Aging and Ethics. tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina. Buenos Aires 1965). «La muerte y la medicina». Sobre la filosofía analítica del dolor. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). S. Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo. Entre nosotros merece destacarse J. Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes. vol.. En Edipo en Colono. Medical Humanitites Review. No5). S. cit. en T. París 1940) y F. Ambos. 19. D. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. Cf H. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. Moody «The meaning of Life in Old Age». pero para su espanto. el joven y el viejo. que sea soportable. pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. un ejemplo con E. op. L. L. Cf. Quirón 1980. op. Cf. Jecker Aging & Ethics. The John Hopkins University Press. en Estudios Bioéticos. cit. 37. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. Indiana University Presss.: «Al principio queremos que la vida sea romántica. El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. ed. Cassel and B. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. L. Además de las deformidades habituales de las edades extremas. R. 26. más tarde. J. La Plata. Cf. Cf. vale decir una ética de la virtud. op. 7. 10. Lavelle (Le mal et la souffrance. op. la comunicación y la solidaridad. Plon. 20. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. es el de A. 36.: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. Es el retrato de los Struldbruggs. Como observa H. J. la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. J. Swift. 38. 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. operatividad técnica y legitimación normativa. El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. 18. 11. 6. 35. 1993. Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine». La Plata 1979. finalmente.. Cf. Cole The Journey of Life). 24. Baltimore/Londres. Univ. cit. Manzini. Buytendijk (Teoría del dolor. S. p. 96). L. Ambos. Quirón. 4. Barcelona 1984. P. S. Jecker and D.

Nietzsche. Callahan The Troubled Dream of Life.40. autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). Pero quizás. con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo». 18. cit. La muerte en medicina. Lévinas. Cf. Pero más allá de su probable licitud ética casuística. Feuerbach. replanteando su estatuto ontológico y axiológico. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia. como lo iremos viendo. traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas.. 43. Maine de Biran.(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie).(9) A partir de Husserl. Bergson. y principalmente francesa. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual. Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia). y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar. Ovidio. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa. Sartre. no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro. Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética. experiencial y culturalmente comprendido. Simon & Schuster. la nueva ética de la vida.. sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». ésta se vuelve contranatura. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia).(6) Husserl introduce la distinción. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética). propiedad y responsabilidad humanas. D.Oh dioses. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable.). ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad.. Living with Mortality. Mainetti. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones. 42. J. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología). la donación de gametas y embriones o la intervención genética.. terminológica en alemán. Cf. como los trasplantes de órganos y tejidos. Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. 1. Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas. 44.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7). En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina. La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre. 45. J. Quirón 1987. op.(10) 73 . Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera. clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura. a la vez biológica. A. desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología. A.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma.(1) La fenomenología. el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea. New York 1993. 41. que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. pues cultura del cuerpo es la nuestra. debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano. entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. Merleau-Ponty. la filosofía contemporánea.. una serie de pensadores (Schopenhauer.). Ricoeur. Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera.

venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente. política y cósmica. los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos.Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. Pero ya una medicina sustitutiva. a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria.000 años y en escala planetaria con la revolución industrial. social. sustantivamente irreformable.biogenética). el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. los trasplantes de órganos y tejidos.(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo. pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual. un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas. Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 . refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. cuerpo propio y cuerpo ajeno). Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo. Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales).(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa. y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares). Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. familiar. desde el punto de vista científico y tecnológico. remodeladora o recreadora del hombre. la condición humana deja de ser una realidad irreparable. está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer.biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . uñas y dientes). y la disposición de productos somáticos (sangre. En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11). biografía. Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo.(12) Por otro lado. Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia. separados y heterogénos. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. gametas y embriones). sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica. como cabellos. La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla).(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo». El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo. en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo». reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia. También por alguna de sus consecuencias. Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad. como creía Chesterton. en ciertos aspectos. su nueva fábrica biológica y social.(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre. cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil. que no se conforma. aunque de distinto signo. y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales. Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. la donación de gametas y embriones. Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo.(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo. pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano. procrear y morir. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos».

así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. Locke y D. Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo. lazos de sangre. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. la reproducción asistida y la ingeniería genética. Es larga la lista de trasplante de órganos únicos.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas.(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano. No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre. El bioshopping comprende células. valor vital y recurso exótico. embarazo y lactancia). provenientes de embriones.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. médula). partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. placenta. la sociedad es 75 . Mauss «Ensayo sobre el don». de anonimato y economía moralmente neutrales. Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J. de investigación. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. especialmente en Francia. socialismo utópico y positivo). de ovocitos en la FIV con donante. la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). Entre las primeras. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). de embriones en la FIV con transferencia de embrión. en la antropología digestiva (canibalismo). tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. útil o instrumento. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. etc. el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. vivido y representado rememoran el célebre texto de M. personas y cadáveres. sin objeciones morales ni inmunológicas. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. uñas. vendible. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo.(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. regulada por las obligaciones de dar. distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy. que conforman un rico repositorio fantástico. y el mito del andrógino según Platón. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon. HUGO). recopilación de datos e información (screening genético. objeto reemplazable. de recibir y de retribuir. y por tanto violable y alienable. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. ablacionados del cadáver o del vivo. Estos son dones vitales y de filiación. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular. Entre las segundas. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. y que perdura hasta el siglo XVII). en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto. propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío. de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas. el derecho romano y la religión cristiana. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío. fetos. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. Se explica entonces la Pandora del don. en principio inviolable e indisponible. el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. Dicho modelo antropológico.(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega.

sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas. espíritu». «interpersonal». op.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal».la propietaria del cuerpo. y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. alma. El cuerpo humano. A. nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. Mi cuerpo-especie. Quirón. The Hague. Teoría actual. a partir de Nietzsche. 6. fenómeno y misterio del cuerpo humano. La Plata 1972. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. Bergson y Husserl. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo». 9. en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida. 3. The Problem of Embodiment. A partir de Hegel. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas.. Mainetti. II. «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. material descartable por sus partes y funciones. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. The Culture of Narcissism. Con razón denuncia L. Lash. 14: 3-4. «Las diferentes regiones de la realidad». 2. La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte. cap. Zaner. Un reciente y debatido capítulo de la bioética. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo. en las manipulaciones reproductivas y genéticas. 10. que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico. Respecto del patrimonio genético. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. Chr. Mi cuerpo-anónimo. 1°. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. Mainetti Realidad. P. el de la propiedad corporal. vivido y representado o simbólico. Mainetti «La revolución de Pigmalión». con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental). éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales). 11. y J. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. 1964. Por otro lado. Cf. véanse R. en el hipotético trasplante de cerebro. y la participación como solidaridad social. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. Realidad. y J. en la donación de órganos inter vivos. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. La Plata 1993. Quirón. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica. no sólo los europeos. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. en su libro El cuerpo humano. p. Martinus Nijhoff. Laín Entralgo. A. New York 1979. Para el caso de los trasplantes. en la cual entran sus propiedades materiales. según dijo Spinoza. Sève (Pour une critique de la raison 76 . op. que es violable pero no alienable.(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. Mi cuerpo-tuyo. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. Laín Entralgo. J. en el exquisito cuidado de la salud. Más acá de mi cuerpo objeto. Véanse. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. Quirón.. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. dejando de lado su relación con la ciencia». en la arrolladora vigencia del sexo. cit. La Plata 1993. (Espasa-Universidad. Sesenta años más tarde. en la disponibilidad cadavérica. 7. op. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. 145-146). no vendible en cuanto bien público o común. P. frío en los pies. 15-16). «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. en Estudios Bíoéticos II. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta. en tantos y tantos rasgos más de la vida actual. Quirón 1983. véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega». 103. J. La Plata 1987. Mi cuerpo-yo. cit. A. 5. 8. 4.‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. J. Por todas partes. REFERENCIAS 1. fenómeno y misterio del cuerpo humano. inter alia . y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger. Cf. Como afirma Ricoeur (cit. 1913). avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. Cf. cit. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . cit. fenómeno y misterio del cuerpo humano.. donación de gametas y embriones e ingeniería genética. op.(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. materia . A. y así tiene su extensión. a una resurrección de la carne’. «específica». Quirón. A. Era en 1926. Mainetti «Filosofia del cuerpo». Remito a mi libro Realidad. de mil distintos modos. la autonomia como lógica del mercado. en Introducción a la bioética. por Laín Entralgo. Mi cuerpo-otro. Madrid 1989). Warner Books. en Estudios Bioéticos. en la experiencia singular de la maternidad. urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética.

en L’éthique et la vie (Odile Jacob. en la postura de M. Queré. a Spinoza. op. Leder (ed. indisponibles jurídicamente (ningún contrato legal. 21. 26. Kluwer Academic Publishers. don et partage dans les techniques de procréation médicalement assistés». The Hu-man Shape of Modern Society. Solomon «The discursive formation of the body in the history of medicine». para quien la ciencia es «bárbara» al imponerse como conocimiento riguroso y verdadero que atenta contra el valor irreemplazable de nuestra experiencia de nosotros mismos y opera una ruptura completa con los conocimientos tradicionales de la humanidad. Cornell University Press. A. vale decir un bien heredado con la obligación de preservarlo y retrasmitirlo. 22. por ejemplo el enajenamiento del cuerpo en la maternidad. J. en el sentido estricto del término latino. y aún ceder lo que no es un órgano. H. Algunos estudios recientes sobre el cuerpo humano por parte de las ciencias sociales empiezan a prestar atención a la novedad de la revolución biomédica y sus implicancias bioéticas. París 1991. Cf. como los cabellos. Con acierto una serie de libros sobre las nuevas técnicas que transforman la historia de la fábrica del cuerpo lleva el título de Vesalio: A. «Biologlical Research and Reality». Por ejemplo. op. prefacio de C. Mainetti «La revolución trasplantológica». Galilée. en M. Levin y G. Véase L. Hottois «Solidarité et disposition du corps humain. «Aislamiento y Comunicación: A propósito de la experiencia del cuerpo en la maternidad». París 1994) esa actitud fenomenológica de rechazo a los saberes objetivos y su sólo atenimiento a la subjetividad como la realidad. A. Pour une critique de la raison bioéthique. respectivamente. Fagot-Largeault y C. Delaisi de Parseval «Anonymat. en Estudios Bioéticos II. Mainetti Bioética Ilustrada. «La revolución de Pigmalión». Cf. 25. la fantasmatología y la fisiología intercorpóreas revelarían la «pulsión de muerte» del «conócete a tí mismo» (Narciso). F. 15. J. París 199l). recuerda la Fantine de Los miserables. Derrida. en Sociologie et Anthropologie. 17. 23. J. op. Sobre este punto histórico sigo los lineamientos de D. The Body in Question. Edition Actes Sud Inserm. que transforma en una bruja a una belleza resplandeciente. Nietzsche y W. G. 27. M. trad. y J. Gracia. Taurus. 1990). Vésale La fabrique du corps humain.. estas últimas expresiones pertenecen. La Plata 1993. M. 0. por ejemplo. Quirón. la cartografía genética. Como es sabido. Jonathan Cape. A. en tanto que bienes extrapatrimoniales o personalísimos. J. 19. Estos trabajos se publicarían en Philosophy and Medicine y en Social Science and Medicine. Ambroselli. véase D. en Aislamiento y Comunicación.) Fragmentos para una historia del cuerpo. N° 5. París. señala el paso de la medicina restauradora a la medicina fabricadora. 1987). 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