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OMPENDIO

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IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

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Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

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PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
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héxis. fue una creación del genio helénico. p. La situación clásica de la ética. Universidad Pontificia Comillas de Madrid. de lo posible o factible. pues. José Lasso de la Vega. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. Por este costado del obrar o la acción. El médico es «servidor de la naturaleza». Salvat. «Fundamentación de la Bioética». a diferencia de los que se hallan en el animal. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. sino por ignorancia. esto es. en suma. pensados por el griego en inescindible unidad: el saber. la tenencia y la producción». pp.ético. su fundamentación metafísica o naturalista. Historia Universal de la Medicina. Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. 2. el ámbito propio aunque reducido de la técnica. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. pudiendo no haber acontecido. En cambio. no tiene retorno al naturalismo ético. Cf. «Pensamiento presocrático y medicina». cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica. el carácter activo y operante de una ciencia natural. la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium. Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego). «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. ora necesitada (tyke).15. y sancionada como doctrina de la ley natural. como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. aquello que acontece casualmente. Cf. uno por exceso y otro por defecto. y abre otra gnoseológica y crítica. a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. Barcelona 1972. regla y hábito o aptitud de producir. la técnica griega es inseparable de la moral. ya por la vía del formalismo kantiano. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. es decir. 1. una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente. La regla de oro del cuidado terapéutico. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista.(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles. el justo medio entre dos extremos. y tiene la radical limitación de lo no factible. «Favorecer o no perjudicar».(11) El ordo naturae. la práctica y la experiencia. S. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza. Tomo II. puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua. es intervenir en el azar. poietiké). doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica. Hay. como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica.se recorta la ética sobre la idea de la técnica. a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. con saber o conocimiento de lo que produce. tal en parodia kantiana la nueva divisa. Ésta es mímesis. no hay hombres malos. actuar y hacer). La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden. Para 4 . dice un escrito hipocrático. REFERENCIAS 1. El nuevo escalón de la reflexión moral. éste tiene la capacidad de producir algo. viciosos ambos. Diego Gracia Guillén. y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma. lo que sí puede y debe hacerse. sino sólo ignorantes. y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista». y que por tanto no debe hacerse.A. como entre los modernos. en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. «En él -escribe Emilio Estiú.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar». Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía. acción y producción). hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo. en Javier Gafo (Editor).(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina.. sino el saber en uno de sus grados superiores. en Pedro Laín Entralgo (Director). saber justo de lo que puede hacerse. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. se basa en la virtud.(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. de la que el «arte de curar» fue paradigma. moral y arte). que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer.la palabra tékhne no acentuaba. la ética sin la ciencia es vacía». Madrid 1988. debe ser adquirido por la enseñanza. la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos. entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. se deriva del principio de la necesidad natural. sino un saber-poder-hacer (lógos. ya por la del empirismo utilitarista.3. 37-39. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. ora necesaria (anánke). La conducta del médico.(7) En conclusión.

metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. sino cómo debemos vivir». Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro». en Javier Gafo. Cf. Rev. sus tentaciones de fama y de lucro. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. Pedro Laín Entralgo. y el Pluto de Aristófanes. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. recuérdese el ejemplo de Alcibíades. la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. pp. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». «Idea hipocrática de la physis». pp. cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». 9. Véase Emilio Estiú. en prensa). recurriendo a la voluntad de los dioses. otra es el paternalismo de la relación terapéutica. en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón.(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. 7. Pedro Laín Entralgo. que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes». Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Vrin. op. Recientemente Diego Gracia. número 25. fuera de la propia realidad de la cosa. a diferencia de lo que pensaron otras culturas. según testimonio de Platón y Aristóteles. cit. por Angel Vasallo en El Problema Moral. la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros.se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. Sobre la ambición y la codicia del médico. Revista de Filosofía. 1961. Pitica III. 107-118. VI Jornadas de Humanidades Médicas. Mesopotamia o el antiguo Israel. singular expresión de su naturalismo ético. Random House. desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. La Plata 1988. Universidad Nacional de La Plata. República. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica. 6. no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». constante en el proceso de civilización. Editorial Columba. J. incluída la primogénita del curar. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. y dentro de éste entre el obrar y el producir. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. «No estamos discutiendo menuda materia. «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. pp. Madrid 1970. Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. descuidando la práctica manual u operativa. cit. Según la otra. «Técnica. en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades.1. «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . ética y amistad médica». por lo general. Según la primera. viajero de una polis a otra).(1) De cualquier manera. Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. pp. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. Emilio Estiú. cit. se llamaba al asclepíada. op. y en posesión de él. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto. los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social.3. 4752. que se remonta a Aristóteles. 5. por encima de ella. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. París 1963. sobrenaturales. se produjo también en la medicina antigua. «La Medicina Hipocrática». el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. las semíticas. 4. The Elements of Moral Philosophy. Etienne Gilson. muy al contrario. acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. recuérdese el castigo de Asclepio. al dominio de la filosofía del arte. Introduction Aux Arts Du Beau. cit. 14-15. Moral a Nicómaco. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. Buenos Aires. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. Platón. y el parejo ascenso del status del médico. por ejemplo. 10-11. 55-60). trabajador del pueblo. como. A partir del helenismo. desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. Grecia es el orto del naturalismo cultural». Cf. el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. 8. 11. I5. entre lo teórico y lo práctico. es decir. 1983. pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. El traspaso de la mano al cerebro. Departamento de Filosofia. de Occidente. en las que esa razón se buscó y encontró. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». Aristóteles. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. New York 1986. 10. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación». por James Rachels. 405 c-d. p. Diciembre 1989).

moral altruista del amor a la humanidad. sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar. La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina. El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos. moral egoista de la prudencia o el interés profesionales. Por el otro la «ética de la filotecnía». nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta. Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. bello y bueno. «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. la lógica y la ética. aportando con los conceptos de salud y enfermedad. Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego. quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad.(8) La constitución del paradigma médico-filosófico. Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. por último. cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica. La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. Se sabe que el 6 .su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. la lógica u organon. poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal. método diagnóstico-dialéctico. Kalós kai agathós. cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. Por un lado la «ética de la filantropía».y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. esto es. 2 . fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista. por parte de los médicos. somatoeidética y somatocrática. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma. apelando al triple registro ontológico. El método clínico. y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo. Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras. la física. gnoseológico y axiológico. el caso individual y el concepto universal. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». respeto y honestidad. cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica. la filosofía libera el alma de las pasiones». postula un eslabón entre la empiria y la episteme.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. como modelo aristocrático en la polis griega. «científica». la idea teleológica y normativa universal de la physis. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía. Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). natura y contra natura. Estoicismo y epicureísmo. carácter y conducta.3. ciencia y forma de vida. definiendo los respectivos objetos. esencial en una mentalidad naturalista o corporalista. Esta metáfora. representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. normativa terapéutica-moral. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio. el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. en consecuencia. 2. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. regla áurea del método hipocrático. avanzar sobre ésta en rigor metodológico.(6) En síntesis. puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. La praxis médica.2. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral. el médico ve en ella el ‘reino de la norma’».

Méjico 1957. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma). con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. cit. hay amor al arte»-.. París 1981. op. Oct. el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. Ibidem. Libro cuarto. Les Belles Lettres. esp. El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. 10. by Stanley Joel Reiser.). Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum. 27). la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»). popularizada por Cicerón en su De officiis. sobre todo en el estilo estoico. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. ed. En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. Paideia: los ideales de la cultura griega.C. (p. S. Entre el siglo III a. pp. Editorial Ayuso. 8. rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. 6. I d. cap. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral. n° extra. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. la motivación y el corazón. «Pensamiento presocrático y medicina». desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos. José S. England. 38-52.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana. La maladie de l’âme.(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios. 11.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a.(12) REFERENCIAS 1. 39. las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica. La Medicina Hipocrática. Dyck.C. 12. que tienden el puente hacia el cristianismo. Werner Jaeger. ella era considerada un arte como las otras. ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. Cambridge. Jackie Pigeaud. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. «La medicalización del lenguaje». Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). El segundo ensayo del libro. tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique.. 4.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional. siguiendo el análisis de W.C. Cf. y Diego Gracia. y el siglo II d. Medicina y Humanidades. 9. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. filantropía y filotecnía resultan 7 . 3.C. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica.C. Cf. entre otras. Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño. p. op. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión. V a. Madrid 1974. Diego Gracia. edición en español. Ludwig Edelstein. I «La medicina griega considerada como paideia».(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas. extraña a los valores como la intención interior. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». Cf. En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. la ética hipocrática primitiva o clásica (S. 7. sino también como profesión. Fondo de Cultura Económica. gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. En un trabajo inédito. Curran.. Arthur J. y la doctrina de los deberes u officia. Ibidem.). no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico. aristotélica y estoica. y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. 2. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. and William J. y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre. y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. en especial la pitagórica y la estoica. «técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma. y en tal sentido ética y etiqueta. Por el contrario. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término. cit. Benjamín Farrington. a quien ejercitaba un arte. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). la salud como concepto normativo universal. En la práctica. Massachusetts and London. y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. en su sentido de obligación moral o deontología profesional. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre». el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo). Lasso de la Vega. la simpatía o la cortesía. en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. Pedro Laín Entralgo. Jano. Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. H. 1983. «The Professional Ethics of the Greek Physician». que vale para el cuerpo y para el alma. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». 5. «La mano en el arte de curar. The Mit Press.

centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética.(4) 3 a 7. 9. y el deber de pureza. por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado.(3) 1. operar. La cirugía. 4. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia.). todo lo cual justifica una relectura y comentario. 2. aristos. si es auténtico o retocado. farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). matar. etc. colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a. a quiénes se imponía y en qué momento. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. «favorecer o no perjudicar». La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad. la eutanasia y la cirugía. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente.(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. Demanda o reclamo de justicia conmutativa. op. en el sentido antiguo y lato de régimen de vida.cuál su fuerza obligante. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber. pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . iuramentum. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos. Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. «¿Profesión o sacerdocio?». 7. Tiene cierta construcción simétrica. Código. garantía de la relación amistosa entre ambos. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas. pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica. La materia médica. abortar. precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar.(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. y se postula la humana medida de la conciencia moral. obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros. hijos). prohibición del aborto y de la eutanasia. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. 8. cit. con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). la intervención manual y cruenta. el primum non nocere del hipocratismo latino. 6. hermanos. los sólo límites de la razón y la libertad. pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. colegas y discípulos). el ser bello y bueno. Compromiso. ese encuentro de una conciencia y una confianza. La dietética. Invocación o apelación a los dioses sanadores. divulgar). también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen.dos caras de la misma moneda. 3. Higieia y Panacea. Esculapio. ora la recompensa por la observancia del juramento.2. Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum. santidad en la vida y en el arte del asclepíada. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. Por otra parte. fornicar.C. ora la pena por su incumplimiento. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. noble u hombre de bien. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto. 5. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica.

de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. Juramentos de las Escuelas Medievales de París. London 1923. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad. A History of Medicine. los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. II: Early Greek. H. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. cit. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo. En conclusión. pero también en Preceptos. E.. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático. su ser es to be or not to be. New York. El cambio bio-ético. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. El Juramento se inscribe. y no la teúrgica o sacerdotal.3. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente».(11) Por otra parte. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates. en The Bull. en virtud del intercambio de dones. de honor profesional. la realidad y la utopía de la medicina. 2. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. professio o confesión. REFERENCIAS 1. Hindu and Persian Medicine. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. of the History of Medicine. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento. Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas. el secreto profesional («silencio pitagórico»). H. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. el nuevo punto de vista moral en medicina. Jones.(8) 3. Sigerist. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a. 9 .romana. op. Juramento de Asaph. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W. The Hippocratic Oath: Text. en contraste con el ethos profesional de la época clásica. Hippocrates. sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. 1961. The Professional Ethics of de Greek Physician. la profesión y la sociedad. cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. No obstante. Plegaria de Maimónides.(10) Suele. id.. Translation and Interpretation. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales. y el código o deontología profesional. la filantropía o sentido de la humanidad. el ministerio del médico. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. la santidad y pureza sacerdotales. Baltimore 1948. El código de Hammurabi (2000 a. y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos.(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». la sacralidad de la vida (influencia hindú). Salerno y Montpellier. fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. de autoridad y privilegio del médico. Sobre el decoro.C.(9) La tradición venerativa del Juramento. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud. por tanto. la que jurídicamente se ordena y penaliza.C. Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal. Primeramente. según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida. la aversión al derramamiento de sangre. plenus misericordia et humanitas. el sentido de la medicina como profesión. impulsado por la bioética anglosajona. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica. vol. la reciprocidad de dar y recibir. el llamado pacto o alianza. L Edelstein. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. Sobre el médico.) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. Por último el código de prohibiciones y deberes. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. tantas veces sólo beatería. en efecto. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. como la imploración a los dioses y el rito iniciático.

Y. no ya la de la época clásica. S. F. 277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. vol. H. William F. M. S. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». Jones. Gracia. 1980. N. 6. 10. Spinsanti. p. 7. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua. «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. 1976). H.. 4. «Aspectos educativos en los juramentos médicos». cit. tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’». El autor desarrolla la tesis de que el convenio. Mainetti.. pp. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ). XI. «¿Profesión o sacerdocio?». J. Asclepio. «Rewriting Hippocrates» (Guidelines).. N° 1. Thomasma. 430-432. como parte distinta al código en el juramento hipocrático. El Juramento revela una ética muy refinada. Gelpi y J. 42. en Tullo Goffi-Giannino Piana. S. Cf. Pellegrino y D. en The Hippocratic Oath. 1. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático. vol.. y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. A. Rancich. Véase un ejemplo de ésto. J. pp. cit. cit. New York 1988. J. Humane Medicine (1987) 3 (2). Roma 1986. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP. Cf. Mainetti. M. Ledelstein. aún con su explícito significado ideológico-político. cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. 1987. «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». June. 291-297. «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good». en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. Traducción al castellano de Liliana Barletta. 5. Cf. Dec. 9. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract».. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman. D. 1975. 139141. Hippocrates. Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. véase W. N» 2. 1984. Wagley «A Modern Medical Oath». «Pro e contro il giuramento ippocratico». lowa City. Rancich. en Hastings Center Report. pp. C. op. cit. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional. The Hippocratic Oath. de 1948. en cambio. 11. 10 . cit. op. D. 8. Curran. Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. 5. ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. Dyck. El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia. cit.3. 110-114. University of lowa Press. 97-101. Gelpi y A. N° 4. R. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. op. vol. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). «Vita Fisica». A. Inc.UU. 12. Quirón. 44. por Sandro Spinsanti. Edgar M. Macmillan Publishing Co. p. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. N° 39. «El Juramento Hipocrático».. The Solid Gold Stethoscope . «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista». W. A. edited by Stanley Joel Reiser. Cf. 1987. EE. El juramento del médico soviético. R. Id. acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. también conserva el símbolo del juramento. D. pp. El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. 10. en In Search of the Modern Hippocrates. Oxford University Press. cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). no publicada). A. «El Juramento Hipocrático». Bulletin of the Institute of Medical Ethics. Medicina. vol. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad.».. Corso di Morale op. XL. 2938. pp. R. and William J. P. El convenio. Arthur J. J. 1988. vol. op. Mainetti y cols.

como quería el griego. de raíz griega estoica. 4. el Islam y Europa Occidental. Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios. MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. el pobre y el enfermo. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. allende la naturaleza. amor divino y amor al prójimo. que se manifiesta en actos concretos de caridad. Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. debido a la voluntad divina y que tiene una historia.C.(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». que es la perfecta razón. independiente y absoluto que explica su existencia. o los dioses la ordenan porque es correcta?». el don gratuito o el dar sin espera de recompensa. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. una nueva instancia metafísica y ética. La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. la del griego es moral. lex aeterna. omnisciente y providente. de raigambre en la mentalidad indoeuropea. la consideración personalista de la tradición semítica. Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza. de modo que así como hay leyes de la naturaleza física.es cocreador y colaborador de la obra de Dios. y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios». la fe (en Yawhé). y en la fidelidad a la ley revelada. pues aquella es incompleta. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda. patencia. basada en el concepto de ley natural. hay. sino ante la contingencia del mundo. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad. Frente a la concepción naturalista del mundo. que junto a los otros dos grandes monoteísmos.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe). plenamente asumida en el tomismo. según la entiende el pueblo de Israel. judío y musulmán. los juicios morales son «dictados de la razón». la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica. un mundo creado de la nada.(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. hay leyes de la naturaleza moral. que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios. y por tanto presupone lo completo. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo. Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan.II.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. confianza. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio. las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes. la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo. estando abierto a la esperanza de la vida eterna. religiosa. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende.(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica.(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2). a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. se alza el orden trascendente del Dios personal. en el otro emunah. 11 .1.2. más precisamente del año 476 al 1453 d. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. dependiente y relativa. ha creado al mundo con un orden racional. Ordo naturae y ordo supranaturae. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia. otro camino para fundamentar la moral. La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas.

Cf. 14. «Fundamentación de la Bioética». que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. Gracia. Con acento ora mesiánico ora teológico. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre. en la fatalidad de la naturaleza. ética y amistad médica. acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo. La significación de este último. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón.) p. Pamplona 1987 (versión esp. Cf. opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. fuente a su vez de nuevos males. Fundación Roemers. consolar siempre». José A. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía. ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal.entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. REFERENCIAS 1.112. p. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. Buenos Aires 1981. Ética: cuestiones fundamentales. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia. y otro remoto. naturalista. Rachels. para San Agustín. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. Platón. personalista e historicista. P. Le Dimensioni della Salute. Véase también S. Agustín Albarracín Teulón. Robert Spaemann. Eunsa. 6. En Temor y temblor. 18. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo). se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica.(9) Por último. 5. La Plata 1983. Cittá Nuova Editriche. 39-52. en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado. «Historia de la ética en medicina». la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. «Essere medico nella prospettiva messianica». p. el ordo amoris. El autor desarrolla. cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». el amor al arte por amor al hombre. Laín Entralgo. Quirón. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. op. el Dios bíblico trasciende la naturaleza. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses». 45. siguiendo ideas de Zubiri. precursora de la «nueva ciencia». un criterio próximo de moralidad. en el medioevo cristiano. ético y religioso). quien sigue al respecto estudios de D. p. 19-20. la ética y la técnica de «curar a veces. o sea la cultura. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores. Medicus curat. Cf. 68-74. la caja de Pandora. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. 9. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida. 17. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. como para el griego. 110. op. la naturaleza. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. está otra experiencia moral. Eutifrón. la ética cristiana es una ética de la aspiración. en sus respectivos mitos antropogenésicos. 3. Dios. aunque no menos inédita y trascendente. El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. en Ética en Medicina. esto es la cura en su raíz etimológica y existencial.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética.. Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . del sentido de la técnica. en Javier Gafo (ed. En primer lugar la idea de creación ex nihilo. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales. sino como una gracia del padre a sus hijos. con la indoeuropea. 7. Mainetti. J. aliviar a menudo. 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. Adán y Prometeo. cap. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. se trata de cuidar antes bien que de curar.(10) Creatio ex nihilo.. The Elements of Moral Philosophy. Roma 1988. pp. cit. 8. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. 4. elaborada en el Protágoras de Platón. Conforme a la antedicha contraposición. para Sócrates el mal es ignorancia. Homo Infirmus. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. según la interpretación tradicional.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado. 4. op. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. Gracia. Ibidem. D. lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. cit. como le llama el platonizante San Agustín. Cf. Técnica. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral.3.pues. cit. Cf. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático.. 2. pp. pp. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. la perfección o autorealización.

desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano. respectivamente. y particularmente de las epidémicas. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. con nombres como Taddeo Alderotti. Sin embargo. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. En las facultades de medicina de Bolonia. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión.«creación» y dominio de la naturaleza. Cf. clase o confesión.(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad.2. París o Montpellier se constituye la escolástica médica. pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. Mainetti. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda. para nuestro propósito. y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII. 20-21). es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. Teología. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana. prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. con epicentro en la Italia del Norte. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. 53-60). La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media. U. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr. Las virtudes teologales de la caridad. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial. La práctica médica no partía. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico. José M.(4) 5. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. b) las curaciones 13 . ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza. gratuita e igualitaria. el mensaje soteriológico de un curador y una curación. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). profunda analogía con la experiencia médica. la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio. la segunda. hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI. que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529.1. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio. Derecho.S. Chartres o Toledo. como en el caso de los griegos. y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. Véase Splicing Life. Omar Argerami. la profesional y la académica. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos. la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. 10. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna. y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente. en general. del principio de la anánke physeos. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. 11. (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh.(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. la fe y la esperanza están en el origen. Washington 1982 (pp. sin discriminación de raza. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales. Medicina Medieval. donde se institucionaliza la asistencia caritativa. Capítulo V: La medicina medieval 5.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI). La Plata 1974. Government Printing Off’ice. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica.

(9) 5. A partir del siglo XII. para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. según la enseñanza de Mahoma. del siglo XVI. la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. El ethos médico carismático.(8) Por último. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. metodológico y axiológico. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. «pecado del cuerpo». la legislación civil (ley visigoda. merecimiento y demérito. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis. la penitencia y el régimen correctivo. la confesión y la curación por la palabra. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne.(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. «médico del alma». La ética de la filantropía. El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. vital y vivificador. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»). a la vez médico y paciente. unción sacramental. se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana. etc. «enfermedad del alma».milagrosas del Christus Medicus. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. respectivamente. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. preceptos de ayuno y abstinencia). es régimen o regla de vida. pues medicina (id est a modo. justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. como el poder terapéutico.(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. los requerimientos espirituales de los pacientes. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico. ordenanzas de Federico II). cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida.(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. la oración medicinal y la extrema unción. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico. demostrar el poder divino del Salvador. Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible. lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre. El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego.(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. la enfermedad.3. Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía. El influyente canonista Navarro. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional. b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión. A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. o de la praxis moral y prudencial. que cuenta entre sus 14 . La empresa terapéutica. concretada en medicina mesiánica. el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. dietética u ordo vitalis. los honorarios. Por último deviene costumbrismo la sátira médica. con los nuevos roles de ambos. En general. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas. c) el enfermo como prójimo prototipo. el derecho canónico y la literatura teológicomoral. El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. el escolástico Arnau de Vilanova).

pp. 2. Algunos historiadores. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno. un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. 189.. véase el siguiente capítulo. han sostenido la tesis del carácter apologético. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales. 90). Cf. En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. R. 5. p. Por tanto. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza. Burns (ed. La profesionalización de la medicina. 2. Sin embargo. síguese de ahí que. Medicina Medieval. 12.el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos. Enfermedad y Pecado. Amundsen.. 7. la creación de la licencia médica. la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. hasta las regulaciones de Federico II. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. el trivium (lógica. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. n° 1. En realidad. Basilea 1966. 3-8. Darrel W. El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. por P. cit. «Medical Ethics.. A. cit. tuvo también sus orígenes en la Edad Media». Mac Kinney. Laín Entralgo. siguiendo el anterior esquema). Bullough. 66). cit. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática». 39-40). op. como Harnack. La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales. pp. 8. Enfermedad y Pecado./ ya llorando. 11. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine. con el permiso de Dios.. Véase J. Argerami. Quirón vol. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión.. por P. S. p. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. San Juan 9. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. de la atribución médica del cristianismo. «porque al cielo caminando. La Plata 1974. 175-203. cit. gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». cit. Darrell W. Cf. Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica. Véase al respecto S. cit. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. O. 950. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. 9. música y astronomía). C. tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. Mainetti «Introducción». y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte». 938-950. Laín Entralgo. Amundsen. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado. con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico. op. 3. como contrapartida al culto de Esculapio. la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. por J. Cf. no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. el enfermo segregado. p. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. IV d. 73). New York. op. Barcelona 1961. Toray.) Legacies in ethics and Medicine. p. Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico..(12) REFERENCIAS 1. Como se ve. op. op. Enfermedad y Pecado. 1971. y dilatas los términos de la philantropía. Argerami Medicina Medieval. amén de soteriológico. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. cit. «Medical Ethics. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad. Karger. History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». 6. en Encyclopedia of Bioethics. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. 1971. N° 2. civil o 15 . Laín Entralgo. cit. Ediciones Quirón. según la tesis del autor. 3. 3. véase P. la enfermedad específica y la individual. Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. M. la gula y otras causas corporales».C. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. 4. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno. El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica.1. History of Medieval Europe». en O.): «En tí la ciencia es ambidextra. los deleites. pugnando por ser la «octava arte». En cuanto al nuevo rol del enfermo. 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico. Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6. geometría. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo. 10. según la interpretación de Edelstein. en Encyclopedia of Bioethics. el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal.principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. Cf. op. según la metáfora del macromicrocosmos. L. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Le Dimensioni della Salute. Vem L.

novedosos son el Juramento del médico soviético. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión. la clásica moral hipocrática del prestigio. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente.. con estilo 16 . la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. honestidad y respeto. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía. La Plegaria de Maimónides. Existían ya las primeras Universidades. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311).) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. asimismo. y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días. prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza. que sostiene sólo con Dios. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica. no obstante. Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista. En efecto. Interesante es una cláusula. 6. escrito cerca del siglo I d. impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. Tratábase.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas. atribuido a Asaph ben Berachiach.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. guarda gran afinidad con el Hipocrático. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector.(4) El tratado De cautelis medicorum. en el de París. París y Montpellier. Librémonos de creer. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica. contenido en un manucristo del siglo VI. reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII. el verdadero Maestro. En la actualidad. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). demanda por el honor. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948. el género consiliar». su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo». Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían. y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació. reproducido por un par de códices en forma de cruz. y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica. por el médico hindú Caraka. los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas.2. en el corazón del siglo XIII europeo. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia. en el marco de las virtudes de probidad. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas.C.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita). si bien no es formalmente un juramento. por tanto. recoge el contenido de los anteriores.. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. de verdaderos ‘consejos’.penal. comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. y los valores de la salud y la vida. después del Juramento de Ginebra. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. «Consilia es el plural de consilium. El Juramento de Asaph. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. el más antiguo de la literatura médica hebraica. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-. de la santidad de la vida y del rol sacerdotal. relativa a la práctica anatómica y quirúrgica.se condensó en la cristianización del juramento hipocrático. y los más afortunados. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. con sus incipientes Facultades de Medicina. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales.

op.(8) 6. en Stanley Joel Reiser. La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos. de 1215. Gelpi y J. New York 1977. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos». por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes. en una medicina profesionalizada de tipo gremial. Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado. entre otros estudios D.(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. A. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II. como es sabido. cit. Konold. tomado de W. el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales). antes de ejercer en forma independiente. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval. añade irónicamente. que conserva toda su frescura.(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. también prestigioso centro médico. H. Historical Perspectives and Contemporary Concerns. como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo. R. C. Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. eran de dos tipos. Burns (ed. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse. 3. L. sin embargo. «no cambia realmente de oficio». emperador del Sacro Imperio Romano. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. con el que comienza otra historia de la profesión médica. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. Jones. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor. según Max Weber. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno. Cf. New York 1978. licenciado. haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno. 10. entre ellos la confesión sacramental. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. H. en C. explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. pp. El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. 162-171. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. Arthur J. Ethics in Medicine.. S. R. Rancich. Cf. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt». principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio. y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. doctor. como en el caso del examen de la orina o uroscopia. Mainetti. R.(10) REFERENCIAS 1. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals». S. W. Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics». «Codes of medical ethics». la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica. Cf. mientras que los colegios médicos. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica. idem. Otro texto de parejo tenor. A. Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. real y no municipal.3. p.(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV. como el de Montpellier. 173-203. colegio y no gremio. I. con la actividad artesanal y mercantil.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos.) Legacies in Ethics and Medicine. M. con lo cual. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos. ya que siendo removida la causa desaparece el efecto».(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto. Dyck. El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. Curran. como la de los pintores y otros artistas. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana.data del año 1140. se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325). 2. and William J. Cambridge 1924. Mc Kinney. «Los juramentos 17 . en Encyclopedia of Bioethics. de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. son creaciones de la modernidad. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales.

Vem L. N° Extra. y si no lo hubiese hecho. 18 . Amundsen. p. pp. con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres.4. en Encyclopedia of Bioethics. Laín Entralgo Historia de la Medicina. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. cit. «The Fall of Asklepios: Medicine.C. p. y una actualización inteligente del viejo mito. véase Albert Jonsen. P.I. Rancich y R.. op. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». p. Bullough. Jano. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. Cf. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. New York 1960. pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. idem. op. Gelpi.. 5. cit. 38-52. quitan a éste todo mérito. «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. 9. M. Editorial. 240). 6. Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero. 10. p. véase D. cit.S. 68. op.. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico. cit. Basilea. 1983. op. La Historia Clínica. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns).. 15-16. los cuales. 7. 239). de no ser por la ayuda de la medicina. unciones y fomentos. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». Laín Entralgo. Karger. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina. «Medical Ethics. «Aspectos educativos de los juramentos médicos». Oct. p. en Plastic and Reconstructive Surgery. Morality and Money».pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote.. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista». Sobre este perenne problema ético de la medicina. diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. cit. el de la moralidad y el dinero. 944. A. diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad.. of. Historia y Teoría del Relato Patográfico.147-150. July 1988. Madrid 1950. C. 8.

luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social. pues. Frente al orden natural y al orden sobrenatural. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. de su papel activo en la representación. creador de la ciencia y la técnica. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. como Fausto. la historia y el arte. El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos. Ilustración.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario. económica y social. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). surge un orden en construcción o social. en términos de la tradición. a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. fundador -como Prometeo. por un lado. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial.(3) Por este camino. otra es la que parte de Kant. Lo propio del bien es ser amable. olor. las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. El bien y el mal. de la política. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. por el otro. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora. y entre ética y metafísica. Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna.). Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa.1. los derechos del ciudadano y la soberanía popular.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. maître et possesseur de la nature. un orden inmutable y jerárquico. que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7. Junto a la teoría del conocimiento. El sentimiento moral se parece al gusto estético. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. liberal y socialista. El hombre. Toda la filosofía moderna converge. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón. en un sentido o sentimiento moral. teleológica o consecuencialista. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». 7. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas.de un nuevo orden. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. el vicio algo que desaprobamos. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII. sabor. el de la razón y la voluntad humanas. Barroco. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo. la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental. la autonomía de la nueva razón moral. se reconoce en el centro del universo. como del mal ser odioso. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad.2. El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios. La legalidad de la ciencia. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. mas no en tanto que ella 19 . la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor. la fundamentación empírica. la virtud es algo que aprobamos. cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. A partir del Renacimiento. Romanticismo y Positivismo. autofundante y autónoma. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento. etc. acabado y perfecto (ordo factus). un mundo por hacer (ordo faciendus).

José A. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera. publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. propiedad). relevante papel o estatus y rol del médico. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público. dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. en J. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. actitud esperanzada frente a la enfermedad. ni una opinión a sostener. salud. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo. moral social o positiva y moral individual o autónoma. IV «Antropología moderna». su programa ilustrado del progreso. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser. estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión.(5) Frente al apriorismo ético kantiano. Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. Deóntica médica Deóntica o deontología. de la unidad de saber de dominio y poder político. moral y política. con su antecedente teológico Bajomedieval. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. junto al prestigio del saber (universidades. «Las fundamentaciones epistemológicas».(8) Tal el voluntarismo. La Plata 1983. pp. separada ésta del orden religioso y legal. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). Cap.) y en cuanto a mí. lo que cuenta es la forma de quererlo. Mainetti. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. Por otro lado. para el que coinciden ciencia y moral.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes. volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos.3. pública y privada. la Iglesia y el Estado. y otra es por tanto la ética de la técnica. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad. la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil.cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna. plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa.(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo. La racionalidad científica se aplica a la ética. por caso). como para los antiguos.(6) 7. academias. cálculo de intereses o aritmética de los placeres. su expresión utópica renacentista. yo trabajo para plantear. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität. y establece los requisitos de la comunidad moral y política. el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón. REFERENCIAS 1. Cf. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse. Quirón. Homo Infirmus. sino el de la utilidad y la potencia». 53-94. la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. Gafo (ed. bajo un paradigma económico. Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo. y la vida moral es como un negocio. la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio». de la ciencia moderna.. 2. Diego Gracia. Junto a la racionalización científica. teoría del deber. dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social. es un trabajo a hacer (. dos formas de moralidad. libertad. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades. entre legalidad natural y norma moral. finalmente. en primer lugar. progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas.. la Medicina legal y la Medicina militar.(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-. La moral crítica de la modernidad. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow.

Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. El problema moral. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. cit. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía.la Antigüedad acentuó la primera de ellas. de los astros. según vimos. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. transcripta en nota 10. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales.(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. cit. De aquí que el sentimiento moral de Hume. depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu. Quirón. «Supongamos -dice Hume. Barcelona 1987. La Plata 1988. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad.1. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. el ejercicio de la mano por antonomasia. agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. puesto que la belleza no son las proporciones. Vasallo. sin que esto sea deseo de despreciarla. (Investigación sobre los principios de la moral. y que no te sirvas jamás de ella como un medio». por A. la indignación y la compasión por sus víctimas». por ejemplo en el tema de los derechos del hombre. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. del aire. 4.genética. como Kant lo advirtió sagazmente. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido. ella depende de su efecto sobre nosotros. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. Todo lo cual. El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. op. Crítica. o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma. 7. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana.del Discurso del Método. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. 29). moralmente neutro. pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber. corno un fin. que la percepción y la inteligencia aprehenden. sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. del agua. el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud. hábito o tenencia y producción. De las tres notas que. de libertad de conciencia. véase mi libro La crisis de la razón médica. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. ni aún los que la ejercen. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». p. Introducción a la filosofía de la medicina. 23-60. el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera. que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. refractarios a las soluciones filosóficas». definen el concepto griego de tékhne -saber racional. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. sea en tu persona o en la de otro. 8. sino muy principalmente para la conservación de la salud. y otro privado. y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza. 9. creo que hay que buscarlo en la Medicina. demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social. emotivista o pre-racional de la segunda. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. 10. Del mismo modo. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. Y es que no podría hacerlo. pp. 6. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8. la ira y la barbarie de Catilina-. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. op.. cit. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. A esta declaración prograrnática de F. aquélla tiene que legitimar su condición liberal. 5. y acaso de las flaquezas de la vejez. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. y aseguro. puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales. Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . pero no de su belleza. y su realización social como división del trabajo. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera. Para Hume. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». p. que no hay nadie. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. servil y amoral. y la condición subjetivista. 3.

1873). Zacchia. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden. Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX. magna expresión del despotismo ilustrado. El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional. De otra parte el movimiento social por los derechos humanos. la docencia y la asistencia médicas. El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. que se inicia con la revolución francesa. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. y la medicina en particular. Frank. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia. de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. Questiones medicolegales. destaca la importancia política de la medicina. la medicina 22 .se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos. y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. P. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. 1621-1635). convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización. el espíritu puritano y burgués. que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow). P.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo. según ha señalado Gracia Guillén.2. higiene social como medicina de Estado (el System de J. Sobre el valor de la salud para una ciudad. a su vez. higiene y economía política (M. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública. desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. incluido el derecho a la salud.(5) 8. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX.(9) La clínica construye socialmente al enfermo. 1798). en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos. Frank. tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. La historia de la clínica -que. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico. conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna. medicina legal con el auge del poder civil (P.(6) Con estos cambios entre otros. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. sanidad científica con la estadística y la epidemiología.(7) La ciencia en general. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. 1779-1789). salud y enfermedad. Pettenkofer. gnoseológico y axiológico. el conocimiento sensible y el trabajo manual. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza. como la estudiara Foucault. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo. como es el caso de la «política médica» de J. ambas ejemplificadas en Sydenham. como entre los pintores y los poetas. un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo.(4) Por otra parte. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico.(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica. encarnación del héroe sabio y virtuoso.(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. Un siglo después Ramazzini. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa. modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano. fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII.

«La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). Discourse on the Duties of a Physician. Vrin. Ed. la religión y la ley. El médico ya es caracterizado como gentleman. uno norteamericano y el otro inglés. 2.) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas.. Gracia. prominente médico judío portugués.3. de Columbia. VII. título de los primeros tratados deontológicos.. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica. como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta». op.. VI. si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. B. el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica». Este último. «Introducción». Cf. cit. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (. 23 . L. Mano y Cerebro en la Grecia Antigua. la medicalización o iatrogénesis somática. 952-954. Quirón. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal. 2. cit. Mainetti. Cf. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus. es la escuela de Viena. insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. 4. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina. dos principios morales tomados de Hutcheson.reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos. sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna. History of: Modern Period in Europe and the Americas». «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». Quirón.y negaron su valor como sujeto actuante». por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales. Esboza las obligaciones generales por este principio. sufrir la sequedad de garganta. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo. respectivamente. 8. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad. La disputa de las artes en el humanismo italiano. de orientación profesional.. La crisis de la razón médica (Cap. J. atenta a la definición del rol y el ethos médicos. y John Gregory (1724-1773). D. Cf. estando por ejemplo hidrópico. La Plata 1988. Ibidem: Sin duda. Med. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad.. La Plata 1976. Mc Cullough. op. «Medical Ethics. Por último. 3. el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718). antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). vol.(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. Cf.(12) REFERENCIAS 1. hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. D.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. pp. «La crisis de la razón clínica»). 3. N° 4. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47.. y J. como el de Rodrigo de Castro (1546-1627). a juicio de Albert R. pero eso no quita la dificultad. También Gregory expone las cualidades morales del médico. la Medical Ethics de Percival. legal y sanitaria. en su línea científica y política. en Encyclopedia of Bioethics. influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar. París 1960. Jonsen. una moral de predominante autoridad científica y política. Gracia. en Omar Argerami. en Quirón. Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. no religiosa. en particular la de los grandes filósofos morales escoceses. La literatura deontológica. Mainetti. y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. En los artistas del Renacimiento. José A. Cf. contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. 81-82 (traducción mía). su método y su fin. de Edinburgo. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. (pág. Emilio Estiú. hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia». Farrington. 72). La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. 6. «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». A. Descartes Meditationes de Prima Philosophia. 5. La Plata 1975. Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo.). En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida.

porque éste mismo. McCullough Etica Médica. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza.) Labor. C. Beauchamp y Lawrence B. en W. y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). la colocación de las vendas por orden. un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. Tom L. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival.. 37. El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?. descripción del tratado e interpretación del mismo. Recogemos noticia biográfica de Percival. París 1955. modelo de virtud y conocimiento. Jonsen. 9. y publicada en 1805. 3. ciudad protagonista de la primera revolución industrial.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica. está condensado este ideario del gentleman. Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». la preparación de los instrumentos. sanitarista e ideólogo ilustrado. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos. a saber la de Teología en primer término. organizador hospitalario. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo). la de Derecho luego. Madrid 1987.1.7. E. 957-962. «Medical Ethics. porque él le conserva la vida. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. p. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. Cf. History: Western Europe in the Seventeenth Century». R. hasta entonces rivales. McCullough. y por último la Facultad de Medicina. Vrin. Peirce. condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. Lawrence B. el médico tendría para el hombre la mayor importancia.) Encyclopedia of Bioethics. después su bien social. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas. Al contrario. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians. éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . 12. Reich (ed. 8. Thomas Percival (1740-1804).). puesto que nada percibe de tal dicha. Las responsabilidades morales de los médicos (trad. 3 The Free Press. la relación terapéutica. nacido en Warrington. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. José Luis Peset.. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional. esto es. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. según el instinto natural. en la práctica privada. Buenos Aires 1987. perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. en su libro Lo que está mal en el mundo. 10. la relación entre los colegas y la relación con el Estado. bien que se trata de la felicidad eterna.I. ejercerían un gran efecto sobre mi mente. Prólogo. Lecanshire. New York 1978. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester. 35). El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. p. de España. vol. y de Thomas A. esp. «Medical Ethics. estudió Medicina en Edimburgo. el paternalismo médico-paciente. 19 (trad. desea ardientemente. Por otra parte. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. su saber y su moral. El método de la investigación (ed. cirujanos y farmacéuticos.) Paidós. Sherlock Holmes y Charles S. el «esprit de corps» o solidaridad profesional. y el servicio a los poderes públicos. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado.C. expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología. que promete asegurarle sus bienes contingentes. se iría a buscar al sacerdote. 11. después vendría en primerísirno lugar el jurista. A. el orden profesional va de la mano con la monopolización. poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. «Según la razón (es decir objetivamente).S. Sebecck y Jean Urniker Sebeck. Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. Kant Les conflit des Facultés. como miembro de la sociedad. Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary. Barcelona 1987. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao). mía). La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica. cast. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social.

3. Universalización o internacionalización de la medicina.la profesión» frente a la medieval «ética de la intención». revisada en 1975). En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial. cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos. 5. pues ella no es una moral en el acabado sentido del término. inspiró muchos códigos nacionales. Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas. la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa.M. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. (OMS. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. consultas y secreto. en 1948. varias veces reformulado.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). separándola de la medicina marginal. Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares».2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos. un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica. la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. pero más estricta que ésta en punto a honorarios. establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico. y la Asociación Médica Mundial (1948). aparece claramente en la Introducción del código. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949). Respecto de su contenido.A. y la mayor parte de las siguientes. por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos. El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud.(4) 9. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos. van dando nuevo perfil a la ética médica. fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. organismo de las Naciones Unidas.3. circunstancialmente en crisis. que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica. 1946). El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association.(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología. 1. 9. cuya proclama era «Every man his own doctor».(6) El código americano. La base normativa del código americano es la misma de Percival. las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico. que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales. este código de 1847 que permanecerá como prototipo. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos. con sus posibilidades y limitaciones. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 . de autodefensa y utilitaria. 2. como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría. revisada en 1968). 4. y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes.

London 1803. who has taken the most comprehensive view of the subject». 227-255. Spinsanti. Número especial dedicado a la Bioética. in Encyclopedia of Bioethics. inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral.. entonces. supra. Berkeley. op. I. of Califomia Press 1975. Co. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons. «Cree. E. Del mismo autor. diciembre 1989. y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. con introducción histórica de C. Tealdi y José Alberto Mainetti. cit.171. S. piadoso lector. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo. 1983. but. el de producir una ética médica original. Burns sobre la figura de Percival.. 7. es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental. 8. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. «Medical Ethics. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. en Corso di Morale. no ya externa o prestada por la moral común. 5. 150-153. La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». op. como el Caribdis y el Escila. «Codes of Medical Ethics». el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica. Juan C. y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. 9.(9) REFERENCIAS 1. en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. they are identical with Medical Deontology . Krieger Pub. 162. para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics). de autoridad civil. They comprise not only the duties. Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. Medical Ethics. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia. En suma.tología médica hasta nuestros días. «Oltre la deontología professionale». Corolario. el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable. constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. p. la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. «Los comités hospitalarios de ética». reeditada en 1975 por Robert. op. Diego Gracia Guillén. 6. cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain. Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica. La ética médica histórica. 4.a terrn introduced by a late writer. 3. Véase Spinsanti. La ética médica de Thomas Percival». also. civil y jurídico. Jeffrey Lionel Berlant. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. si Minerva y Esculapio nos alumbran. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. Asclepio 35. Cf. a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. in this sense. la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último. la ética médica que evitar dos extremos. Por un lado la exclusiva moral del código. «Vita Física». rnust rest on the basis of religión and morality. Juan C. apelando al privilegio terapéutico. R. Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. Cf. op.. crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza».componen el quimérico rostro de la ética biomédica. «Los comités hospitalarios de ética». sino trabajada internamente como laboratorio social. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral. 26 . as a branch of general ethics. New York 1975. y material suplementario. Thomas Percival. «El orden médico. Seguramente tendrá. the rights of a physician: and. Huntington. Tealdi y José Alberto Mainetti. Donal Konold. cit. Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». legal o individual. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra. Los Angeles-Londres: Univ. cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética. de los médicos y para los médicos. que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. es normativa y cada vez está más complicada con valores. 2. cit. cuyos deberes suelen convertirse en derechos.. La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. la religión o el derecho. y la médica muy en especial. cit. cit.

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
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dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
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el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
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6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
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el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo. 1.4. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios. de la cual. representaría una nueva síntesis. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética. leyes y casos 20.6. a saber: la «medicina de la alianza». La reproducción asistida. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21.4. Proyectos. 3. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad.6. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica. General 21. en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina. Cuidado del niño moribundo 1. leyes y casos 20. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. 1. 2.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos. El primero ensayaremos aquí. donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular. Familia 20.1. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. con niveles de macro y micro aplicación de recursos.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina.3. Proyectos. General 20. calidad y responsabilidad.3. método y fin.5.4. General 20.1. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación. Migración internacional de médicos 22.3. en el otro extremo. y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos.3. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia.3. libertaria y redistribucionista.2. General 20. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-.4. Armas químicas y biológicas 21.responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-. la revolución biológica y la medicalización de la vida. por el contrario.5.(23) Por último.(22) Por otra parte. por ejemplo. Tres figuras paradigmáticas.1. libre y mixto. General 20. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica. aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios. 22. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa.2. Guerra 21. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado.19.5. Definición o determinación de la muerte 20. Tortura 21.5. General 20. Prolongacion de la vida y eutanasia 20.2. LA MUERTE Y El MORIR 20. la bíblica de Noé. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología. En consecuencia. especialidad o profesión dentro de la medicina. Asignación de órganos y tejidos 20. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria.7. Pena capital 20.4. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder». volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente.2. Educación sobre la muerte 20. Alimentación forzada de prisioneros 21.3. Actitudes ante la muerte 20. 22.(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto.3. de principios y de resultados.2. 22. 31 .2. beneficio y autonomía.5. la malapraxis y el abuso de la seguridad social. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir.1.. Autorización para la muerte de niños 20. La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria.6. tampoco conforma compren-derla como una rama. Suicidio 21.2. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock.2. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico. Personal sanitario 20. acaso posmoderna. Cuidado del paciente moribundo 20.3.4.1.

Social Science Perspectives 32 . un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación. 5. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. En estos. Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. Van Rensselaer Potter. 185-200. 113-130. en George Weisz. ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica. también teólogo protestante. New York. la nueva etapa. es similar al de André Hellegers. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. Kluwer Academic Publishers. Cf. Cf. 1990 (inédito). caracterizada ahora por ser asunto de todos. 7. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. Cf. aunque su autor es un teólogo episcopal. Rothman. Curiosamente. «respeto» por las personas. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. «equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. p. lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. Bridge to the Future. a su vez. but all ethics» Joseph Fletcher. Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. respectivamente. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. ed. 1990. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad. George Kanoti. La Plata. Mainetti.como es ley dentro del matrimonio civil. 4. p. Englewood Cliffs. 2. Albert R. varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. beneficencia y justicia. el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. utilitarista y contractual. Hastings Center Re-port. Quirón. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. Prometheus books 1979. El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. En el Tuskegee Syphilis Study. 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista. prejuicios sociales y raciales. Dordrecht-Boston-London. los principios de autonomía. Bioética Fundamental: La Crisis Bioética. 2. 8. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is. respeto a sus derechos de saber y decidir). Humanhood: Essays in Biomedical Ethics.. not only medicine’s ethics. New Jersey 1971. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral. Estas tres novedades tienen por fundamento. el de Ramsey. David J. 6. Cf. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. 1990. Ambos inauguran. investigación continuada hasta 1972. ELABE. José A. 1990. Daniel Callahan «A short history of Bioethics». Bioethics. La Plata. ed. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). if I read the evidence correctly. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. como «centinela bioético» de la medicina actual. El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. El «caso» Potter. pp. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. an evolutionary possibility and an ecological necessity. Prentice-Hall. Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». autoridad incuestionada de los médicos.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. July-August. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. en George Weisz. 51. Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». 10. pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). Y. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. en el Willowbrook State Hospital. pues. It is the third step in a sequence». Cf. 3. La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. Cf. 9.

según se ponga el acento. Nº 7. Tecnos. 1. Gerrit K. Simon & Schuster. 1990.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. 24. fue ya propuesto por D. Hay algunos artículos también significativos. «Bioética y la justificación del derecho a la salud». Faces of Medicine.. Ten Have. Cf. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. Cuadernos de Etica. aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica.. ed. Nros. 15. 21. se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». Quirón. 20. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. vol. 12. («La Fundamentación de la Etica Biomédica». como le llama Bentham.. 51-57. Encyclopedia of Bioethics. July/August. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»).(3) Utilitarismo. Hume (1711-1776). Broad en 1930. 1981. más allá del predominio entre ellos que motiva el debate. No. Cf. (p. en Concepts of Health and Disease-. Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. José Alberto Mainetti. cit. Cf. De la misma autora. economización de la salud en la del ’80. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso. 4 vol. 22. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. Este argumento es muy antiguo. A Philosophical Study by W. «La revolución de Galatea». 1989. 996. Warren T. Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». 1978. Hastings Center Report. 115-127. comienzo y fin de la vida en la del ’70. Madrid. 7-13). vol. José Alberto Mainetti. vol. John Wiley and Sons. Reich. p. D. presentado con ese nombre por J. indiferencia o cobardía) del sujeto.11. Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. 1987. 19. 17. y desarrollado por J. La dicotomía teleología-deontología. el acto o el efecto de la acción humana. Introducción a la filosofía de la medicina. La Plata. y What Kind of Life. Mainetti. 1. 18. La crisis de la razón médica. junio 1989.. Cf. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». Warren T. 5 y 6 Mayo y Junio. principios. New York: Free Press-Macmillan. ed.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. Mainetti. Mill (1806-1878). Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. Kimsma and Stuart F. de lo bueno y lo malo. 1. Cf. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. Reich.Kluwer Academic Publishers. by Leon Kass. Finkelstein. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A. independientemente de los fines y consecuencias.en la acción humana. J. Marciano Vidal Bioética. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. introducida por C. en Renée Fox. En su formulación clásica el principio de utilidad. J. veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. en el agente. Milano. New York (1979). Thung. Estudios de Bioética Racional. Callahan. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». Encyclopedia of Bioethics. 116. p. p. Cf. 1990. The Limits of Medical Progress by D. Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics». 1990. 1990. José A. Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. 1989. y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio. P & M 36. entre éstas dos principales. 19. Addison-Wesley. y el mal con el dolor o la infelicidad. p. La Plata. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». N. Cf. ed. ed. 14. ed. José A. on Medical Ethics. Bentham (1748-1832). Cf.. Essays in Medical Sociology. La Plata. Cf. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética. M. Introducción a la Bioética. pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común. 20. p. 201-217). bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. 108. 13. 1988. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud. 1988. Y. centradas en las consecuencias de las acciones. respectivamente. van der Steen and P. Quirón. José Alberto Mainetti. Reich. Quirón. el respeto a sus derechos y razones de justicia. Mainetti. reglas y casos o juicios particulares). Madrid. J. Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos. en Boletín de la OPS. p. 16. en 33 . filosofía de la medicina y bioética. op. 599-60 1. S. de lo correcto e incorrecto. José A. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. 23. 25. compasión o coraje) o vicios (a la inversa. Spicker . by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. Kluwer. Encyclopedia of Bioethics. 1984. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa.

Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo. no podemos justificar su empleo con los pacientes. aún cuando produce más beneficio que daño..(5) Por otra parte. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse. o utilitarismo clásico. los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad. segunda objeción antiutilitarista. mandato o prohibición de naturaleza divina. para maximizar las buenas consecuencias. esto es. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza. independientemente de. es decir. que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-.(6) Deontologismo. el placer o la felicidad. una acción puede ser incorrecta. capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas. Así. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta. para las deontológicas (del gr.el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. son malas las derivaciones de la mentira. Como la ley moral es la ley de la razón. aún cuando sepas que no puedes hacerlo). la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. Si la mentira es incorrecta.. vale decir inteligente y libre. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. como personas. más hondamente. El punto crítico de este último. sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. como medios para alcanzar los fines de aquel. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales. por ejemplo. de trato como fines y no como medios. Está aquí. lo cual es más bien al revés. Si en ocasiones. si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. natural. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. o lógicamente anterior a.(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista. la idea de la «dignidad humana». man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. Por eso. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente. La noción de derechos personales no es utilitarista. consiste para Kant en seguir reglas absolutas. humana o social. al precio del sacrificio de un inocente. Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno. Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». La mentira tiene patas cortas. La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien. pues. Está también.(8) La moralidad. son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas. siempre como un fin y nunca sólo como un medio». en general ocurre lo contrario. es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas). fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional. en tu propia persona o en la de cualquier otro. ahora bautizada utilitarismo del acto. en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. por contraste con la versión original. la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central.y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. aquello a que los hombres tienden. reglas que no admiten excep34 . De tal manera se rechaza el hedonismo. por un lado. de la forma «debo hacer esto y punto». mentir puede tener buenas consecuencias. como agente autónomo. cualquier especificación del bien. los cuales deben ser optimizados. sino «imperativos categóricos». La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad. deben establecerse reglas conforme a ese principio. que admite la existencia de otros bienes además del placer. lo único moralmente valioso en el mundo. es el «imperativo categórico».

intención dañina. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas). El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua. ante lo cual es necesario la opción. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente. Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor». Frankena(13). «no hacer daño»). de su prioridad y de su aplicación.2. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle. hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social. Aparte la cuestión de cómo se derivan. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. 2. lit. Beneficencia (del lat.(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados. nadie creería las mentiras. lit. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). En cualquier caso.ción alguna. si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. 4. y los tipos monista y pluralista. que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». moralmente justificados pero no requeridos. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. Por ejemplo. Para el caso del asesino inquiridor. Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente. Además. sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros. puede ésta caer bajo una u otra regla. pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. nunca se debe mentir.(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas. ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. 3. no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana. siguiendo a W. 2. está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad. De acuerdo a cómo se describa la acción. Y ambos. non malum facere. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B. Suele establecerse. Se debe remover el mal. como es el caso de los asesinos.(11) Como ocurre en el utilitarismo. llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). Se debe hacer o promover el bien. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia. y la máxima de esta última no ha sido bien construida. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. bonum facere. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). autonomía y justicia. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. Sin embargo. Se debe prevenir el mal o daño.

uno de los más complejos conceptos morales. Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. que todavía se complica por el plano jurídico. a la que es proclive el utilitarismo. lit. espada de doble filo. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia. y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios.(15) Autonomía (del gr. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. Este último punto merece aquí una explanación. No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. impulsos. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida». en particular cuando el daño equivale a muerte. hábitos. por ejemplo).). sin embargo. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona. la de producir beneficio y la de evitar daño. originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 . el más difícil de manejar en la relación terapéutica. en consecuencia. y el consentimiento presupone la libertad. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites. no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. la autonomía como autodeterminación legal. la autoridad y la competencia sobre las decisiones. debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. plantea cruciales cuestiones morales. y consagrada en el latinazgo primum non nocere. es indispensable un principio de balance o ponderación. con sus fundamentos sociopolíticos. nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno.Lo que cuenta es la libre decisión. Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía. como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública. Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica. legales y filosóficos. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente. económica. los principios de beneficencia y no-maleficencia. la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica. y no está sujeta a coerción externa o interna. El principio de respeto a la autonomía es. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. y la tradición angloamericana en materia política. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios).derables para los agentes. -no-maleficencia y justicia.(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático.(19) Por otra parte. La primera se asocia con Bentham y Mill. como caras de la mismo moneda. que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista. Ambas nociones. es útil tratar juntos. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado. El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo. sin duda. se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. y la mera consideración economicista. llamadas libertaria y racionalista. capaz de saber y decidir. etc. centrada en el poder. El de autonomía es. puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto).(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). La violación de la regla de «no dañar». sujetos comprendidos en la obligación moral). Son aquellos el principio de doble efecto. que siempre entraña daños efectivos o posibles. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). ética y legal. quizás el «pecado histórico» de la ética médica. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva). Para la ética médica. Fuera de este orden moral.(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal. no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. autos = uno mismo y nomos = regla. De ambos modos.

a fin de maximizar la utilidad pública y privada. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido. y utilitaristas. la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento.UU. 4) la justicia como bienestar colectivo. liberal y redistribucionista. que enfatizan el uso mixto de tales criterios. que regula los relaciones entre las personas.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. fundamento de la conducta individual y política. libertarios. En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes. En cualquier caso. responsabilidad y calidad en la atención de la salud. La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa. desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo). La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud.(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. 3) A cada uno según su esfuerzo. 4) A cada uno según su contribución social. las decisiones sobre «salvar o dejar morir».(21) Según la tradición jurisconsulta romana. en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces. desde Platón.tienen así una respuesta. la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. El surgimiento de la bioética en EE. liberal y mixto. Asi. 2) A cada uno según su necesidad. sea lo merecido. y la justicia distributiva. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos. justicia representa la virtud común. premio o castigo (lo contrario es injusticia. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio.(20) Justicia. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos. lntuimos. una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». 5) A cada uno según su mérito.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. o al menos un planteamiento sistemático. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social. junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía. 2) la justicia como libertad contractual. que debe haber un principio válido de justicia. que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). (del lat. y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica. ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina. desde el nuevo orden bioético. que enfatizan los derechos a la libertad social y económica.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 . distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía. En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. 3) La justicia como igualdad social. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente».vista moral (in extremis. beneficio o perjuicio. injusto). iustitia. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética.

según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto». el contrato social o fidelidad. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza). La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas. Ya se le considere o no una regla moral independiente. extensiva a la investigación clínica. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones. Veracidad.2.(28) 38 . un caso privilegiado de mentira piadosa. sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes). la cual debe ser protegida.(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema.mendacidad). no privar de libertad. Tiene la regla. justicia. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. no incapacitar. no causar dolor. sin adecuada justificación. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho). no violar la ley. principios y reglas constituyen las guías para la acción. no romper una promesa. Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social). cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. veracidad y consentimiento informado. tales como fidelidad a las promesas. altruista o benevolente. las dos variables de la regla. que los códigos de ética profesional. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas. Confidencialidad. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica. La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. En la relación terapéutica. que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial. Privacidad y fidelidad son. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad. derivándola ya sea del principio de autonomía. ya bien del de beneficencia y nomaleficencia. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego. en virtud de su intimidad o identidad.3. en tanto ésta es prohibida. En los códigos de ética médica. implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar. un aspecto objetivo o descriptivo (verdad . la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas.falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad . D. requerida o permitida. no privar del placer. las cuales generalmente causan mal o daño. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. por ejemplo el respeto a las personas o autonomía.(26) Hay. respectivamente. el paternalista tradicional y el contractualista innovador. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. desde los antiguos a los modernos e incluso actuales. Más adelante reaparecerá el tema. honestidad y justicia. éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo.se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. Obsérvese. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse.. los daños de referencia: no matar. pues. se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. por tanto. por ejemplo. La confianza es un requisito de la relación interpersonal. dentro o fuera de mi actuación profesional. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie. la deontología médica en nuestro caso. suelen limitarse a este nivel de las reglas. de paso. no calumniar. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles.

Consentimiento voluntario. y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral. lejos de disminuir. Se trata. de acuerdo con la regla del secreto profesional.implica. que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. Revelación de la información. Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse. La opinión minoritaria. En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado. efectivamente. y otros para juzgarlo incorrecto. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico. y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. en suma.(30) 2. Comprensión de la información. Lo que un paciente personalmente desea saber. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra.Consentimiento Informado. se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. apoyándose en argumentos consecuencialistas. la de la mayoría y la de la minoría. En suma. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica).4. 2. Lo que considera la comunidad científica. 3. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. 2. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía. también cuenta con diversos estándares o criterios. Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. Sin embargo. Lo que la persona razonable desea saber. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita). basado en la relación fiduciaria. 39 . La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. adecuada información.) la sociedad sería la damnificada.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible. aumentando así. El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. 1978).. de un dilema. 4. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). 3. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente. por el contrario. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica.estamos ante casos paradigmáticos.. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. una vez internada. Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. mientras que la mayoría inocua. pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964). fallo judicial en la Corte Suprema de California. Pero además. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. el peligro de agresiones violentas. no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico. La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. no-coerción y competencia. al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes. Competencia para consentir.

obligación). Medical Ethics. de carácter intermedio. Beauchamp. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. equidad.(33) El paternalismo. la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. 2. etc. el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego.Principios 3. en Robert M. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». una singular y rica relación humana. respeto. Cf. Dijo que ésto «destruiría su familia». que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica. 3. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber.suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . Veatch. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. Principles of Biomedical Ethics New York. y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. Reglas 4. Juicios Ejemplo (tomado de M. el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. Estaba bajo diálisis renal crónica. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. Resultado (T. particularmente por el pronóstico incierto. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico. Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable. el encuentro de una confianza y una conciencia. Oxford University Press. paradigma de humanidad. Acto (T. Después de pensarlo. 1989. decidía no donarlo. 3. un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. Tom L.(36) NOTAS 1. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Su madre resultó no ser histocompatible. la amistad o camaradería de sus términos. además. la poca posibilidad de un riñón cadavérico. Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. compasión). el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. 1. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. Teorías 2. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno. fundada en la philia. Childress «The normative principles of medical ethics». ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. pronóstico y tratamiento. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón. es actuar como padre (o madre: maternalismo). Temía que al saber la verdad. probidad. que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. and Childress. 1979. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno. como las virtudes del buen paciente (sinceridad. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. Una tercera teoría ética. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral. 2. Se presumía. Luego de discutir el problema con los padres de la paciente. James F. igual dignidad. J. se decidió proseguir con los planes de trasplante.. deontológicas) 3. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. Agente (T. Bostan. pero sí su padre. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral. de la Virtud) 2. compasión y respeto. tolerancia y confianza). dos tipos ideales de responsabilidad médica. ed. Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente. El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. en una reunión a solas con él. religioso). Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. James F. en beneficio del paciente pero sin su consentimiento. acaso el peccatum historicum de la ética médica. lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta. que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. Asimismo. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. la clásica de la «ley natural». Bertomeu) 4. Jones and Bartlett Publishers. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes.

Cf. op. «What Makes Rights Acts Right» en R. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». 2-3. Charles M. (Número especial de bioética). cit. I. Cf. Allen «Justice: A Philosophical Review». has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. 27. op. 13. Hart The Concept of Law (Oxford. sea físico. 21. D. Oxford University Press. y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo. junio de 1987. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. lbidem. pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor. Nozick. ed. Childress entiende la autonomía de dos maneras. En el tipo 1 de situación moral. D. Véase J. por ejemplo. Cf... cap. Englewood Cliffs. William K. New York. Cf. Frankena. Cf. 4. Ethics. p. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. 1961) y G. Boston. cap.. la Plata. op. The famous utilitarian. Random House. Cf. A. Culver. cap. individual o colectivamente. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality. cit. J. a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). su independencia es absoluta. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi. cit. Cf. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). en R. 2) La agresión física (battery ). Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 4. Veatch. 28. Para aquello que no le atañe más que a él. H. En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics.UU. Tom L. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. op. 5. He grounds it in the observation that generally good comes from being honest». 20. cap. W. and Gert. 7. 1986. el individuo es soberano». Cf. 5 y 6. James F. Veatch. New York: Oxford University Press. and Tom L. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. Tom L. 3 «Valid Consent and Competence». N. D. Principles of Biomedical Ethics. reparar y restaurar la autonomía del paciente. Joseph Fletcher. 8. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad. pero algunos son más iguales que otros».: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. Veatch. 1990. vol. D. Faden. 18. 14. 1973. Esta son buenas razones para discutir con él.. en R. 9. hacerlo sea prudente o justo. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia. en R./Febr.es nacer como paradoja y morir como trivialidad». Sobre sí mismo. quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. and Childress. Veatch. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. Cf. 1986. Cf. James F. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. en Cuadernos de Etica Nro. Cf. A History and Theory of lnformed Consent. Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él. 1989. Siguiendo una distinción de R. 23. ed. 31. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales. Madrid. Eudema. op. Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres. 3. como estado final u objetivo y como side cons-traint. Clarendon Press. Methuen & Co.. 1966. 1971). 25. la mentira tiene patas cortas. Jonsen. Mainetti Etica Médica. 1989. Nos. 17. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual.. J. no es razón suficiente. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. Henry Sidgwick. Beauchamp. 1984. Se trata de trazar un movimiento paralelo. pero el bien de este individuo. 30. James F. May / Jun. Gracia Guillén. 22. 10. Cf. Para que esta coacción fuese justificable. José A. segunda edición. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 29. cit. Cf. Cf. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». Mainetti.: Prentice-Hall. 11. Ross «What Makes Right Acts Right». cit. 12. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy. 24. sea moral. Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 114). Los autores distinguen para los EE. Beauchamp. lntroducción Histórica. 6. en R. según la fórmula de G. intuicionistas de Oxford (inherentistas. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros. Cf.. 4. Childress «Autonomy». James Rachels. W. But that role requires a sense of limits. Cf. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. Diego Fundamentos de Bioética. Principies of Biomedical Ethics. New York. Hastings Center Report Jan. sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. and despite social changes. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. Ruth R. op. 4. S. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. Ross) y contractualistas (John Rawls).. Philadelphia: Westminster Press. Ross. 1982. defiende la autonomía en el primer sentido. 108. cit. «What Makes Right Acts RIght». El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. Cf. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. 41 . Ross. cap. op. en opinión de los demás. a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. 26. Quirón. Katz. ed. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». Eric Cassell. el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. 16. we must not overextend or overweight respect for autonomy». New York: The Free Press. prima facie «duties» de W. El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. and Childress. Warnock The Objet of Morality (Londres. Como suele decirse. autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). Bernard Philosophy in Medicine. 15. convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. 19. ed. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). Jay The Silent World of Doctor and Patient. cit.. Kant. José A.. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. Buchanan. W. sobre su cuerpo y su espíritu. carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. 1989. Veatch. cit. Beauchamp. Albert «Do No Harm» en R. Jones and Bartlett Publishers. ed.que rigen la vida moral.

y el de W. Como estudio general véase Brody. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. la bioética se hace cuestión de sí misma. «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo. Baruch A.. New York: Oxford University Press. en un sentido filosófico general. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. 36. 9. a excepción de existir claro. Tristram. Tarasoff V. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». En reconocimiento de este compromiso. Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). Por eso me comprometo a hacer el bien. sin coerción. sociales o fiscales. Ayudar siempre. la metabioética es un capítulo muy oportuno. chapter 5.32. 35. Cf. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. en R. cuando la gravedad de la situación lo demande. David C. acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. 5. Nunca actuar para matar directa. Veatch Medical Ethics. en Brody. véase Clouser. activa y concientemente a un paciente. 1988. Howard «The Phisician . En su sentido técnico o análitico. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports.Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias. Eds. como corresponde a su «coming of age». de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. Cuadernos de Etica Nro. Decided July 1. Cf. Bioethics. H. 4. Co.Patient Relation». Estudio crítico. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política.(1) Pero además. 3. José A. 33. «Models: A Critical Review and a New View». se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 . Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. como estudio crítico. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo. Wadsworth Pub. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. independientemente de su capacidad de pago. 11. y cuando la muerte es inevitable. Thomasma. 2. en todas sus dimensiones. Reading & Cases. o el mío propio. 2 d edition. en un lenguaje comprensible para él/ella. Mainetti. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. Belmont. y Walters. Bernard Philosophy in Medicine op. aunque no pueda curar.. Al parecer. 6. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación. 8. y Engelhardt. jr. y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente. 34. Mantener en secreto lo que escuche y sepa. lbidem. 12. Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. Regents of the University of California. K. por sobre mi interés personal. 7. o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo. Cf. op. Englewood Cliffs. Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. 1976). cit. Edmundo y Thomasma. serio e inminente peligro de dañar a otros. Contract or Philantropy». F. brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo. Covenant. Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo). 3 d Series. Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. y Gert. David C. 1982. The Restoration of Beneficence in Health Care.. Pellegrino.1. 1987. 13. cit. 10. enseño y creo. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón. decepción o segundas intenciones. May «Code. New Jersey. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. en R. Tom. Practicar lo que predico. For the Patient’s Good. 7/Junio 1989. Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. a mi paciente. L. D. como primer principio de mi ética profesional. Prentice-Hall. Charles M. Tomado de Beauchamp. Leroy Contemporary lssues in Bioethics. Veatch. Capítulo III: METABIOÉTICA 3. 425.

. del bios biológico. ahora en su 3ra. sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas. metodológico y práctico. moral y político.(8) Por fin. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente.(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. beneficence… autonomy. ni cómo justificar su conducta. el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica). particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente. pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»). Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación». edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares. a veces en conflicto. científico y técnico. El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual.. la autonomía a Kant. cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral. justice. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales.. y que no sirven de guía a la acción. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. secular y pluralista. por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días. Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia». la justicia a Rawls. en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . inductivo e intuitivo. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica. usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina.(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos.(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético. Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda. quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica. que en ocasiones confligen. interdisciplinaridad.. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética. racionalista y analítica. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D.. la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña.. la eupraxis como antónimo de malapraxis. y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. la salud como bienestar y la medicalización de la moral.. No menoscaba la importancia de un manual ya clásico. Callahan.(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética. respecto de la praxis. Por un lado resulta la ética filosófica.(2) Como en una nueva sofística. puede oirse una letanía. No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo.rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades. y la no-maleficencia a Gert». una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso». el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción.. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral. tácticas y pedagógicas del paradigma.(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología». y del ethos liberal.y la exigencia teorética y crítica. Según Clouser y Gert.(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados. ni qué hechos considerar relevantes.(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. rehabilitación del ethos -profesional de la virtud.

(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural. quizás a favor de la boga contextualista posmoderna. con sus principios de beneficencia. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. La revolución bioética.(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. según la influencia del relativismo cultural. entonces. Se describe muy someramente. el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral. La tradición católica ha definido. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». la revolución y el desafío bioéticos en América latina. un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere).(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario.(16) 3. el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática.(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura. Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. En el orden descriptivo y pragmático. pues. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético. el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis). se han mantenido al margen del discurso bioético. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. normativo y aplicado. Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. En cualquier caso. y en particular la antropología médica cultural. Después de todo. Lo cierto es que las ciencias sociales. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud.se da entre las normas y los hechos. En segundo término. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir. los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica. hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . Y en el orden crítico. la tradición ético-médica latinoamericana. Sin embargo. que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. el enfermo y la sociedad). cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada». con la impronta cultural de ese país. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. distendido entre la especulación y la praxis de la salud. la ética y el ethos médicos latinoamericanos. la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción. En el orden reflexivo. La bioética como moral civil.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega.2. la religión judía y el derecho romano. En primer lugar. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos. sin tener en cuenta el principio de autonomía.

ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral. entonces. teleológica o consecuencialista. la buena sociedad y la justicia. La norma dice qué se debe hacer. la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social. y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia. con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario.(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. de la moralidad. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. Por un lado. tres formas distintas de racionalidad. una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología. Por otro lado. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética). En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión.que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. luego debe»= falacia naturalista). puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina. metafísico y científico-. antes que en los derechos individuales y las virtudes personales.3. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo). tradiciones moderna y clásica. epistemología y axiología médicas. con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud. Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas. por un lado. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. lógica deóntica). economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. otra es la que parte de Kant. Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno. 3.ción del agente racional y libre en la relación terapéutica). Tras la fundamentación naturalista («es. más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses. La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud.(24) 45 . la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica. como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. la fundamentación empírica. un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos. las fundamentaciones idealista («debe. respectivamente. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. y entre ética y metafísica. Etica macro de la salud o sanitaria. M.(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso. Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es. hermenéutico y normativo).(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma. por el otro. con acento en el bien común. ni debe» = falacia positivista).

Hobbes. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última. método y fin. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. remite a una antropología filosófica.es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón).(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. hay ahora una 46 . echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo. Realidad personal. sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. benéfica o maléfica. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas. y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales. como dijo Herder. la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. en suma la determinación del concepto de bioética médica. N. Hartmann). la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad. son normas de la vida que están en la base de todos los valores.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano. L. generándose un círculo hermenéutíco. Individualidad social es la humana. así como ésta apunta hacia aquella. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad. raciocinante y libre es el hombre. de infirmitas o desajuste natural. Warnock). y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad. Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. condición prima facie negativa. o el estatuto bioético de la medicina. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental. título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética. en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica. de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación.y se prolonga en la hermenéutica. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo. y la ética biomédica particularmente.(29) 3. Hart.(26) La ética es relativa a la condición humana. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H. La ética general. ajustado a su medio. correcta o incorrecta.4. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación». valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa. G. La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. en tanto somatoética o moral de la corporalidad. La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo.

representada ésta última por la bioética. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología. la separación hechos-valores. operativo y revolucionario. mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía. Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. santidad de la vida y regla de oro. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas. puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora. de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. autonomista y social. aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales. La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional. según la tradición médica humanista europea y latinoamericana. paternalista y profesional. el ethos o carácter y la eticidad o institución. La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME). la práctica o moral. contraria y simétricamente. la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural. ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural. y con ello un ethos más universal. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa.(33) 47 . hermenéutico y normativo.(32) Se trata. menos complaciente u optimista con el progreso. en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). incluida la dosis masiva de ética.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. epistemología y axiología médicas. encubriendo la deshumanización real del sistema. Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema.). El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). expropiación del cuerpo y enajenación de la salud. en general. técnico y pragmático. entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida. de la filosofía de la medicina. DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética.(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. con su afección deshumanizante y recetas placebo. La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial. El contraste entre la vieja y la nueva moral médica. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. la calidad de vida y la «regla dorada». y la nueva moral normativista. es preciso fundamentar esta última. El normativismo sostiene. como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. el redescubrimiento de la ética de la virtud. El primero se ensaya aquí. la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales.necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma.

Etica del valor. también Lieban. argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. ed. as well as actitudes. U. Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. 1981). Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. Bernard «A Critique of Principlism». discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). 2. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. 230). (Cap. 1988. Western biomedicine. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. cit. 1991 (cap. The Journal of Medicine and Philosophy 16. 17. La función del público en la toma de decisiones. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. c) eticista como ingeniero moral. simbólico y metafísico. Richard A. 1. 13. 5 y 6 mayo y junio 1990. «The Normative Principles of Medical Ethics». 1990. Etica del deber basada en principios. 18. 12. A. Cf. número especial de bioética. en Bioética fundamental: la crisis bioética. Medical Ethics op. Mclntyre. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». «Bioethics Paradigm». Introducción histórica. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». like other forms of medicine. 5. Press. especialista sin visión y moralista sin corazón. Nros. 15. 221. Nro. Cf. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. The Journal of Medicine and Philosophy 15. Richard W. profético (megaproblemático. Jonsen. vol. cit. Latin America. Cf. Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante. Page Center for Creative Thinking in Medicine. «Historia de la ética médica en América latina». para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. 2.. 3. Por tanto. Pellegrino. Cf. 3.A. Weisz. trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. 23. el de lván Illich y en parte León Kass). y en particular para la praxis moral en el comité de ética. 1 Febr. For the Patients Good. is a cultural system. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). Callahan. Hastings Center Report. 8. Buenos Aires. Oxford University Press. cit. G. José A. José A. Kass. elitism. Nro. Cf. Dordrecht 1990. HUGO). values and patterns of communication and social relationships. Etica médica. lbidem «Introduction» p. analítica y decisionista. 3ra. 1. también Holmes. La importancia de esta ética del diálogo socrático. 1991. David C. Cf. 1991). 2. Maliandi. 2. Arras. («Philosophical Critique of Bioethics»). «Practice Vs. Wright. 1 Febr. Véase también Wear. Berkeley. Philosopher Exchange 2. Ibidem: «In any event. 1991. común a toda «ética en comisión».. Bunge. y la ética como práctica con reflexión. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. including its ethics. Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. The Restoration of Beneficence in Health Care. La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría.S. Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. Rather. Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. Edmund and Thomasma. 15. bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. Robert M. III. Gracia Guillén. Cf. (The Journal of Medicine and Philosophy. en Veatch. 1983. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. 4. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos. utópico. del consenso o pacto estratégico. lbidem. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. because such concerns are at the heart of the human component of health care. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). 1990. 4. Green. John D. (Bioethics Education: Diversity and Critique). 9. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. La asignación de recursos («economización» de la bioética). La decisión de este paciente es autónoma. History. 157). Mainetti. Childress. John D. Fundamentos de Bioética. 10. 4. en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. Georgetown University. op. d) ejemplos extremos y artificiales (i. op. 219. por ej. 21. p. Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. 7. snobism and turfism. Quirón 22.: Harvard Univ. op. Mclntyre. 20. Juan C. «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics». moralidad médica clásica. III «Niveles de reflexión ética»). de América». 2. 2. Social Science Perspectives in Medical Ethics op. VII «Moral Crítica»). cit. a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world. Danner and Gert. Jan/Febr. Mass. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. Hoffmaster. 108. e. James M. 1978. Cf. 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). 16. Clouser. Mario Etica y Ciencia. Siglo XX. Cf. the Amedcas D. H.UU. W. James F. en The Journal of Medicine and Philosophy 15. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. cit. Theory». Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. 14. Feb. Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». K. 4. Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». en The Journal of Medicine and Philosophy. 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. 1988). 6. León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. 2.V 22. cap. 16. T. Etica del carácter o de la virtud. Mainetti. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1. Cf. 1982). Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico. 6. Arras. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana). lbidem. July/August 1990. Barry «Morality and the social sciences» en G. California: The Univ. 48 . 11. Cf. cit. vol. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». 19. 24. This cultural system. racionalista. Cf. Diego. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. José A. A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. Cambridqe. 5. La segunda premisa es tan crucial como controvertida. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica). «Philosophical Critique of Bioethics».. Cf. Kennedy Institute of Ethics. V. Buenos Aires. Quirón 19. Mainetti. op. 1983. 2. 1991). of Cal Press. los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. Ronald M.NOTAS 1. en The Journal of Medicine and Philosophy. 3. 1990. 3. la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. Robert L. vol. narrativo (tradición religiosa. b) ética filosófica. Cf. la ética como teoría con aplicación. p. Cf. 87). Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente. que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. New York.

lt is also unnecessary». en Cuadernos de Etica Nro. H. ed.. intelectual capacity and strenght of will. Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights. axiología y conflictividad» (Quirón 3. Véase «Ethical Naturalism». Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina». no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». The Journal of the American Medical As-sociation. La Plata 1988. 1973). his ethical dilemma is clear. Dic. G.. cit. realizándose su ethos con contenidos cambiantes. 77-78). 1970) y «Medicina. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». 250.25. and Roger C. José A. Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. 29. en tal sentido. 21. Mayo y Junio 1990. incorporated in a for-malist system. El siguiente pasaje de Gadamer. 5 y 6. desire. cit. 4. cit. vol. Collen D. Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. 49 .. positivista y humanista. estado determinan la constitución esencial del hombre. Vol. «Medical Ethics Assault Upon Medical Values». y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. Por cierto. Pis Diez. prove that any version of ethical naturalism is true. life. Mainetti. respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. citado por R. 31. Familia. Nros. José A. dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. p. Trained to be accountable and partially responsible for that good. cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo. 15 (Oct. Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. This does not. en Encyclopedia of Bioethics op. any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético». pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político. Mainetti. Hart. will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. desde el punto de vista antropológico. 30). 442: «A naturalistic ethics. en ibidem. Introducción a la filosofia de la medicina. La Plata. 2. podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. Buenos Aires. or species survival. therefore. or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. disembodied patient. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Véanse. Santiago de Chile. 26. La crisis de la razón médica. 108. p. Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí. dominante en la ética médica más reciente. También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. theft. agility. «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system.physical vulnerability to assault. p. 27. 1135. número especial de Bioética). devoid of affect. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. abril 1991. These theories. Homo infirmus. según el objeto. Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. 2011-2015. trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. 30. sino que «as long as the human nature displays certain traits. Mainetti. in addition to having numerous technical problems. Ethical naturalism. Además de la ética sexual. human needs. José A. but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». sociedad. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. Tealdi y José A. Sider. aproximative equality in physical strength. el método y el fin de la medicina). 1983). Clements. 33. and a few others such items». «Historia de la ética médica en América latina». limited altruism and limited selfishness. claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy. op. de corte naturalista. Quirón. 1989. 2da. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». leave us with a desocialized. however. en la que no se cumpliría la regla de oro. que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. Nro. p. de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. Véase «Natural Law». si se prefiere. 8. the keeping of promises and contracts. 1989. 32.. Quirón. Las ideas del Homo infirmus. 28. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. epistemológico y ético (o. «Por cierto. L.

dame el nombre exacto de las cosas. también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética. incluso nominalmente. Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente. la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. «ética» empieza a deplazar a «moral». Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké. la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina. la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional. biomedicina. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética. Pero la nominis quaestio bioética. En cualquier caso. por un lado. Como Potter con su propuesta ambiental. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano.TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia.U. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad. A principios de la década del 70 aparece en los E.U. Después de todo.U. el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. A partir de entonces. Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional. particularmente en los países europeos y latinoamericanos. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible. se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. una patente griega renueva a la latina. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. Por otra parte. durante los años 80. la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. pues en el uso de la filosofia práctica. Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina. legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké. The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics.(3) En los medios intelectuales se advertía. o 50 . a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978).U. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. lengua de singular capacidad asociativa de palabras. El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear). debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados.E. adoptan el cuño bioético. si proscribirlo es imposible. sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. políticas y asistenciales de los E. Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979).E. y por otro lado. Bridge to the Future (1971). de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética. ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario. el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación. las instituciones académicas.(2) Sin embargo.

la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. pues conjuga antropología y política.la vida buena. se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural. procura de un mundo habitable o una vida vivible. 51 . El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. es de lugar. mayoritariamente norteamericana. Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital.) de la vida. justicia). b) la invención de las técnicas.(5) Ethiké procede de ethos. El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós. Bioética es vida social (e histórica). de modo que su sentido no es biológico sino analógico. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina. vivienda o morada -algo físico y no moral. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. del que existen en griego dos términos. disposición moral. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras.(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega. que amenaza la supervivencia de la especie.. que vale la pena vivir. Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales. llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa. ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre. biopolítica . La propuesta del mito es auténticamente bioética. que refuerza el sentido de propio o íntimo. el escultor antropoplasta. hábito.(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión. objeto de la política. Muy pocos títulos en la bibliografía internacional.(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. descalzo. con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser. Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre. pensamos la bioética como biofilosofía. historia o relato. la institución griega paradigmática. en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. distribuidas democráticamente para la humana convivencia. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe). En segundo término. costumbre y morada). entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad. vida humana con pólis.. una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo. bioderecho. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo. para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología. pundonor. vemos en ella una manera de pensar y actuar. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana. método y fin. don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. con su teoría (fenomenológica. Y ésta nos dice que bios es vida humana. y éthos = costumbre. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre. por ejemplo en Homero. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo. Inversamente. y c) la instauración de las normas. Pero la acepción de êthos en el griego clásico.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina.es proclive a un fundamentalismo. la polis. la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual.(11) En primer lugar. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral.(12) Por último pero en forma abierta. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética. En cualquier caso.se inclina por un procedimentalismo. cuyo discurso corresponde a la antropología. una epistemología y una axiología (agatología) médicas.(6) El latin mos. provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva. pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. analítica. desarmado). y lo mismo que el latín vita significa biografía. vale decir en su fundamento o modelo conceptual. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico. con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana. registran De nomine quaestio. proponiéndose alternativas.

A. «Ejercicios de bioética transcultural». Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). París 199 1.A. op. biografia. J. New Jersey 1971. Potter. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals». T. actualmente reformulado en su Global Bioethics. Universidad de Wisconsin. 2/3. pp. La Prensa. 10. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. 32). domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires). que vale la pena vivir. 12. J. Queré. Cf. 1975. T. A. 16. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. D. como zoé. Cf. 4. el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética. Bioethics 7. The scope of a consulting profession and academic discipline». Pellegrino. de Occidente 1962 (p. 1988:80-81. La Plata 1990. Mainetti. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. 1979:12. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. T. 213. Englewood Cliffs. en Bioética fundamental: la crisis bioética. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. J. Spinsanti «Incontro con VR. Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). 3:121. 97-/107. es más usual en negativo. Bioethics. con André Hellegers. S. cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina. óv biotós = para ser vivido. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. véase la entrevista que con él mantiene M. Georgetown University. En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. Potter. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. Cf. «La revolución de Pigmalión». «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». A. Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). Odile Jacob. 1993. bioquímico celular investigador en oncología.The science of survival». 9. 8..(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. Milán: Ed. 188-199. en rigor. Gracia. Sobre Potter. 1988. 13. E. cit. Reich. W. May 1984. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. también R Quattrocchi. 7. Bioethics. Michigan State UP. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica».(16) REFERENCIAS 1. en J. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it». 1993. Cf. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers.» 6. Prentice-Hall. D. «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». con referencia al libro de Potter. 3. 11. Sobre el origen y evolución del término bioética. L.(15) Sin embargo. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). 233-244. y en Washington D. Sève. vida orgánica. Mainetti. Bridge to the Future. La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. 7. Ancora. C. Odile Jacob. con Van Ressenlaer Potter. por tanto.L’ envoi Recientemente W. L’ éthique et la vie. «Bioethics as individual and social. véase el reciente reportaje de S. 2. R. en Obras Completas Rev. Cecchetto. J. cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. 5. p. 52 . interpretación ontológica y no moral del término ethos. La Plata 1990. Maliandi Etica: conceptos y problemas. T. Quirón. sino conducta del ser viviente. insoportable. W. Reich «How Bioethics Got its Name». aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». Buenos Aires 1991. Quirón. en A. 14. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H. Potter». Biblos. C. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. véase también R. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown.(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. «La bioetica: storia di un progetto». había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. Branson. pp. y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina. El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. Pour une critique de la raison bioéthique. R. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual». París 1994. N° 4. The Journal of Religious Ethics. Sobre Hellegers. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. Cf. ou biotós = no vivible. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». en Bioética fundamental. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. que avala nuestro escrutinio en la materia. Hastings Center Report 23. No 6 (1993). 15. East Lansing. digamos. como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo. Mainetti. Building on the Leopold Legacy. Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. en L’Arco di Giano. 1994. E. en Homo infirmus. Georgetown Medical Center News. V.VV Dalla bioetica ai comitati etici.

la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». Por un lado. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad. el deseo y el poder. Cuanto hay en la tierra perecerá. Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida. macho y hembra serán. y me acordaré de mi pacto con vosotros. La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. la revolución biológica y la cultura medicalizada. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. aparecerá el arco. inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. ambos pertenecientes al Génesis. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. divídela en compartimentos. y cuando cubriere yo de nubes la tierra. Cam y Jafet. y yo lo veré. y voy a exterminarlos de la tierra.representan la genealogía del nuevo orden de la vida.. respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza. y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán. la puerta la haces a un costado. la cultura de la tierra y el orden político planetario. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. y con todo viviente. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock.(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé. dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. «Esta es -dijo Dios a Noé. Por el otro. Viendo. un segundo y un tercer piso. el adánico y el noático. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dios que todo en la tierra era corrupción. crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. Estará el arco en las nubes. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico. Noé en todo como Dios se lo mandó. para señal de mi pacto con la tierra. vale decir el temor. y es el libro de Noé. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. y con todo ser viviente que está con vosotros. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». la sobrecogedora. 1.. cincuenta de ancho y treinta de alto. harás en ella un tragaluz. ganados y fieras de la tierra. ausencia de una moralidad universalmente válida. pues. De cada especie de aves. Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. para que a ti y a ellos os sirvan de comida». Pero contigo haré yo mi alianza. Hizo. todos los salidos con vosotros del arca. Hazte un arca de maderas resinosas. Génesis. El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). y cuantos vivientes están con vosotros. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». Engendró tres hijos: Sem. pues. de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. harás en ella un primero. y con toda carne. que normaliza el bienestar. y entrarás en el arca tú y tus hijos.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo. aves. 6-7 Alianza de Dios con Noé . Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . y la calafateas con pez por dentro y por fuera. Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. Génesis. Házla así: trescientos codos de largo. Recoge alimentos de toda clase.

que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos. la salvación de la especie humana junto a las demás especies. La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad. salvados por el favor de Dios. mundo y Dios. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio. y teme que se amoraten las carnes que él aprieta. Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa. civilizados y primitivos. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia. el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». cuando Pigmalión.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca. el más celebrado en todo Chipre. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural. zoológico y antropológico. por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel. y habían caído. vivía solo y sin esposa.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. La primera alianza es por tanto ecológica. Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. golpeadas en la nívea cerviz. y empezando tímidamente: 54 . El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial. una renovada «filosofía natural». y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge. vacas con amables cuernos recubiertos de oro. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil. y viceversa. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer. y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. como si ella lo fuera a notar. diversidad biológica. y ya le dirige palabras acariciantes. ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. y humeaba el incienso. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica. y se enamoró de su obra. seguridad alimentarla. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. Todo le sienta bien. Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. del pecho cadenillas. cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. le pone un largo collar en el cuello. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural. La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). le adorna también con ropas los miembros. Había llegado el día de la fiesta de Venus. un organismo en equilibrio paradigmático. Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. energía industrial y desafío urbano. se colocó junto al altar. el Diluvio Universal. y. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza. después de realizar su ofrenda. le pone piedras preciosas en los dedos. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica. pax naturae tras bellum contra naturae. según dicen. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración. paradigma somatológico de una ecología médica. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno».(6) 2. o la «nueva alianza» cristiana. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil.(3) La alianza postula un singular progreso. está muy difundida entre los pueblos antiguos. Muchas veces aproxima a la obra sus manos. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. El rostro es el de una joven auténtica.

como augurio de su favorable voluntad. al ser palpado. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica.. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias. Ricoeur en su Symbolique du Mal. a través del mito. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo.000 años y en escala planetario con la civilización industrial. la fecundidad y la vida. a su amante. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros. Cuando volvió Pigmalión. En cualquier caso. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica. procrear y morir. el pecado y la culpa. No por azar la revolución biológica. negar el sexo que procrea sin crear. El tema de Pigmalión revelaría entonces. Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus. A la boda que era su obra asiste la diosa. e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural. Pigmalión. acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización. le acerca de nuevo los labios. yo anhelo que mi esposa sea.y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir. pp. en el otro biología molecular e ingeniería genética). entre el cielo y la tierra. La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor. contraceptiva y reproductiva. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. lo sagrado y la sexualidad se separan. la sexualidad se identifica con lo sagrado. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta. y es el propio uso el que la hace útil. labios al fin verdaderos. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. inflamado de amor. En una segunda etapa.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. esta última es vinculada al mal -lo sucio. Barcelona 1983. ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos.309-311. va en busca de la imagen de su amada. con el surgimiento de las grandes religiones.(8) En el origen. antropoplástica o de Pigmalión. que asistía en persona a sus fiestas. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución.«Si los dioses podéis darlo todo. de la cual ha tomado la isla este nombre». La 55 . Metamorfosis. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. a la vez que el cielo. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer. dio ella nacimiento a Palos.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol. en vías de nuevas formas de nacer.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él. Pero este momento final es sólo el final del mito. vio. pues. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir. y entre tanto. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. Ovidio. La áurea Venus. no pasar por la naturaleza que es femenina. Desde Ovidio a Bernard Shaw. y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. según el esquema de P. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana. y oprime con sus labios. y. según los argumentos feministas.. la estatua convertida en mujer. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico. sino también en el sentido de una transformación cultural. se ablanda. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal. el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. comprendió lo que significaba aquella súplica. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión. y también con las manos le palpa los pechos: el marfil. Brughera. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear. y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. que debe ser cultivada pigmaliónicamente.

en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar. con el cuerpo humano normal. Jouvet. estudiante crónico recientemente graduado. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. la psiconductiva. Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. pero cabe una visión dramática de la misma. sentía que mi presencia no contaba. novelista y autor dramático francés. La primera vez que yo me planté aquí. Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina. su primer oficio es recordar mis prescripciones. doctor Parpalaid. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle. a la vez omnipotente y crematístico. y gracias a mí un sentido médico.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina. ya no se contenta (como alegaba Chesterton).(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. Están suprimidos. Los no-enfermos duermen en las tinieblas. Piense que. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda.medicina. en algunos instantes. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica». porque están las luces. esculpir o transformar la naturaleza humana. en una población consumidora de servicios médicos. animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte.. y murió en París en 1972. que aquellas son la voz de mis ordenanzas.(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. van a dar las diez. como la predictiva. me sustrae de la excitación y el desafío. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización. y si. con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región. apenas humano el que contemplabais. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico. Knock où le triomphe de la médecine. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L. la paliativa. a la edad de 87 años. se constituye como un problema médico. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. Por la noche es todavía más hermoso. el monte Aligre marca los límites del cantón. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. No habrá dejado de notarlo otrora. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana). La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina. el 15 de diciembre de 1923. Knock. La nueva medicina. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. de este costado. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. La sátira tiene una referencia autobiográfica. Jules Romains. aspira a plasmar. la medicina del deseo o pigmaliónica. París 1924. Piense que. la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva. al día siguiente de mi llegada. a las que sois aficionado. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées. Observe un poco aquí. las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación. Allá abajo. en algunos instantes. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez. y que. Y no le hablo de las campanas. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. Gallimard.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. consecuentemente. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado.. como la de Tiegher. a causa de la lejanía y del follaje. pp. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. entre dos partidas de billar. renuentes a la atención de la salud. Es un paisaje rudo. para todo ese mundo. cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. Y casi todas las luces me pertenecen. en 27 tomos. pues J. no estaba demasiado orgulloso.(12) 3.

57-69. Septiembre-diciembre. vol. Oxford University Press. Shorter. 5. Friedson. de normal y patológico. una categoría ontológica del hombre. 1989. Cf. 4. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca. positiva y existencial de la realidad humana. 40. la medicina psicoconductiva. En realidad. La Crisis Bio-Etica. 15. Madrid 1976. profesional y político.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. «Bioethics as Cultural Phenomenon». la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad. sólo Dios lo sabe y se lo calla». 1993. Ill-Health and Medicine. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B. da cuenta de esa trampa de Knock. Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. es decir. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. Alianza Editorial. 9. Zubirí: «Me siento bien. Cf. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica.(17) REFERENCIAS 1. que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico. U. Sosa N. :1. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. VII «La medicina moderna». la medicina paliativa. 1991. en Quirón 1984. y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton.S. T. sobre todo. la mujer amada. Luisa H. en Bioética Fundamental. vol. de Villiers de L’Isle Adam (1886). Chr. Etica Médica. The Culture of Narcissism New York. NI. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. Cf. «La revolución de Galatea». un ecosistema artificial. «La medicalización de la vida». NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». Medical Power and Social Knowledge. José Alberto. remodeladora del hombre. Trasiego 6. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad. Gredos. M. Our Common -Future. Mainetti. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. pp. pp. una transformación social de la relación médico-paciente. Madrid 1990. Introducción Histórica: Quirón. Cf. En primer término.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». A Social History of Women’s Encounter with Health. 16. bella pero tonta. en Bioética Fundamental. Preguntado acerca de cómo se encontraba. Buffalo-New York. véase. Vol. Foundation for Advancement of International Science.. introductora de este último 57 . Conrad. Biosfera 2. World Commission on Environment and Development. 1987 (Tras. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo. Meyer. 8-13. 14. Cf. Frenzel. paradojales o indeseables. 20. añádase la reciente y popular de «muerte súbita». Diccionario de argumentos en la literatura universal. La Plata 1989. Cf. 17. Nuestro Futuro Común. Mainetti. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. London 1987. si estoy bien. 5-7. cit. lan G. José Alberto. 1992. Cf. La Crisis Bio-Etica. Cf. Transaction Publishers. Warner Books. Fox y. op. Tealdi. le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. Lash. S. cit. op. Womens Bodies. 14-24. «El dilema del diagnóstico». de tal fenómeno. si bien guardan entre sí unidad de sentido. En segundo lugar. José Alberto.(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico. 10. Madrid. esp. pp. Etica Ecológica. La Crisis Bio-Etica.aspectos de la vida cotidiana. vol. Shaw. New York. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. esto es. la transformación tecnocientífica. «Environment and Man 1 Western Thought» en W. véanse los textos reconocidos de Foucault. José Alberto. Libertarias. Abril 16/18. José Alberto. 1980).. pp. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. enero 1993. cit. En la Eve future. pp. 11. Prometheus Book. B. 13. 8. Pis Diez G. 12. Philosophy Gone Wild. San Francisco. 41-54.. op. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. Turner. Mainetti. I. La Plata 1990. La medicina desiderativa. E. véase de la abundante literatura feminista.A. The Free Press. entre otros. 1978. 15. Cf. 18. VII International Bioethics Symposium. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. reproducida en mi libro Bioética Fundamental.. «La medicalización del lenguaje». Una humorgrafía de Quino. New Brunswick and London. 366-374. en cuanto normativa normalizando. una categoría nosológica de la medicina. 2. en enfermedad. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries». 6. p. : 1. Sobre la relación hombre-naturaleza. Mainetti. 50-54. «La revolución de Pigmalión». Sobre el concepto de «medicalización». 3. confundir las dimensiones científica y metafísica. Oxford-New York. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN. en Quirón. 7. Sage.registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. 1987. Cf. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. en Quirón. Bioética Fundamental. N° 1. Cap. que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. Mainetti. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. José Alberto. Environmental Ethics. pp. E. pp. El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. José Alberto. Holmes Rolston. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética». Mainetti. véase Barbour. 1989. Mainetti. 1979. Juan Carlos. solía responder X. Tokio. es reemplazada por un autómata inteligente.

la tercera es Knock. el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. beneficence and nomaleficence. la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos. vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. hacia los temas del poder. remodeler of man’s nature. or medicine of desire. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. a social transformation of the doctor-patient relationship. deductivo. Tres figuras simbólicas encarnan. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. Key words: principlism. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico. el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. the third is Knock. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . una transformación política de la salud. The transformations of medicine. Complejo en el sentido genérico. introducing the latter into therapeutic decision-making. el discurso. en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». which has become a primary social good in the expansive economy of this time. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. autonomía. In the first place. Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina. en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. The first is Pygmalion. the dramatic character. Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». and finally.(6) Como es sabido. the second one is Narcissus. Palabras claves: principismo.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio.(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. La primera es Pigmalión. Pigmalión. En último orden. estas transformaciones de la medicina hoy. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». la «letanía de Georgetown». Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual. La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. the beautiful youth. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. a political transformation in health. justicia. autonomy. are of three different kinds. which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. Pygmalion. para el caso el poder del discurso biomédico. though they keep a sense of unity among them. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands.como protagonista de las decisiones terapéuticas. pluralista.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder. la segunda es Narciso. la subjetividad y la voluntad de moral. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine. con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. and within it they define the moral matter of today’s medicine. no-maleficencia. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. In the second place. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». multicultural. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad. who succumbed to his own reflection. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa. respectivamente. lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices. justice. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. no faltan críticas al mismo. beneficencia. Principismo es un desarrollo filosófico racional. posmodernismo. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. el paciente y la sociedad. postmodern culture.

permutativa y perfectiva. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico. esencialmente estéticos. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. un fracaso: la carne no es un material. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico. como las medicinas predictiva. o como una expresión de una elección individual y subjetiva. consecuentemente. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. La medicina. consagrado al arte. Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito. y al rol de la medicina hoy día. trama y moraleja. es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad.(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. pero cuya forma definitiva es la vida misma. sino una maldición».(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. como construcción no está mal. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana. según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente. por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución.encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw. «Todo el cuerpo humano es así. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. procrear y morir. ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales. Beneficio y no-maleficio. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo. en último término un asunto de gusto personal).en el escenario posmoderno.y se instala una medicina del deseo (que 59 .narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad. pero como material.(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). psicoconductiva. (Este término debe tomarse en doble sentido. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial. robótica). recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». autonomía y justicia. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. con su autotransformación tecnocientífica. a la vez límite y norma. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella. la medicina del deseo o pigmaliónica. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber. resistencia a superar y modelo a imitar. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural. Recluido en su atelier. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne. En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. esculpir o transformar la naturaleza humana. aspira a plasmar. la diosa del amor. Tres narrativas -Pigmalión. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. el artista que anima la estatua salida de sus manos. paliativa.para abrazar la materia más noble del arte. con el cuerpo humano normal.(9) Pigmalión. La nueva medicina. conmovida por este amante tan original. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. Narciso y Knock. en vías de nuevas formas de nacer. que comprende esta contradicción.

según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución. Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina. siempre referido a la persona. La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial. entre el individuo y lo social. el progreso tecnocientífico.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. realce físico y mental. herejía del fin de los tiempos». e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo. de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. especialmente norteamericanos. la razón política y moral). la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico. del desinterés por lo social y lo político.es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica. estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias. Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último.. la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia. gusto autobiográfico. única capaz de cualificar su vida de buena o mala.(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral. De una parte. la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea. Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. vale decir racional y libre. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo. pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. De otra parte. la moral del deseo es dudosa. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida. Si el 60 . la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales.. quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». después del ideal ascético protestante. El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial. ese «somatismo. la ninfa Eco del mito). sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza .incluye las medicinas alternativas). puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista. legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida.. según decía Paul Valéry. Desde que empieza a circular el nombre en 1950. complejo y dinámico.(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano.. procreación asistida.(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida. Sin embargo. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica). autoritaria y paternalista. que significa el nuevo nombre de la salud. se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática. etc. De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona.(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. cirugía estética. multidimensional. eutanasia. la cultura del cuerpo. Estaríamos en la era posmoderna. el ciego vate tebano. fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social.

en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio). El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales.principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. La salud ya no es más privadamente pagada. Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. liberal y redistribucionista. que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere). en plena crisis de sus valores morales y financieros. Confunde así. pero así también crecen los costos del éxito. profesional y política. El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. la salud es ahora cosa pública. en «enfermedad». con su triple dimensión científica.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina. Knock. según la tradición jurisconsulta romana. estudiante crónico recientemente graduado. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. como el sufrimiento. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica. Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica.compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado. la medicalización de la vida hoy. nuestra humanitud. sin evaluación axiológica del juicio clínico. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado». prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. la pieza de Jules Romains. El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 . De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923. objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio. la vejez y la muerte. en una población consumidora de servicios médicos. que es una categoría ontológica del hombre. pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. la dimensión científica con la dimensión metafísica. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región. conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio». se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. más allá del facilista caveat emptor. estratégicamente. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. El principio de justicia. presionada por el alza de los costos en el sector. con niveles de macro y micro asignación de recursos. deontológico y utilitarista. representa dramática. de principios y de resultados. libre y mixto. La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas. El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo. vale decir una categoría nosológica de la medicina. tragicómicamente. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice.(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran».es complejamente ético y económico. La medicina. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. ¿puede la relación terapéutica. renuentes a la atención de la salud. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad.

(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. el hombre es manipulado por la tecnociencia. con sus límites reales y posibilidades espirituales. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito. El individuo narcisista. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. la atención médica consume más y más recursos sociales. una esperanza ética. ético y político. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora. cuestionado en su moralidad del posdeber. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras. distorsionar y cruelmente excluir. la ética misma concebida como una técnica. ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. a la vez pigmaliónico. indispensable para la eficiencia económica y política. la eficiencia y la sostenibilidad. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. corromper. incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. permisivos. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. empezando por su humanitud. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. es un sujeto light. exigen un renacimiento de la ética. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy. los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual.de salud. Pero el dinero tiene también un lado oscuro.se plantea al interior de la revolución económica en medicina. El discurso moral. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. lejos de ser virtud y autonomía. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. El dinero es un falso dios. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. narcisista y knockista. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?. la presión de contener costos y el afán de lucro. ¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos. Las mutaciones de nuestra época. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. si la sociedad está así atomizada en Narcisos. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. en efecto. puede distraer. «El dinero motiva a la gente. como poder del poder. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. no confiable en su conducta existencial. que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida. la finitud humana. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. sociales y políticas de la actual medicina. 62 . Lejos de ser el amo. luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. El individualismo promueve valores hedonistas. en griego «esperanza») de un nuevo milenio.

61-96. 44-53. en Bioética Ficta. A. Ethics and the Limits of Philospophy.(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. Mainetti. 17-29. Louise Bogan 1. la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico. J. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. «Pigmalión o el deseo». que imponen su propia ley. pp. gerontológica y paliativa). «La revolución de Pigmalión». Bulletin of Medical Ethics. J. 453). Mainetti. M. Simón. de la vida». morir». de la Humanidad. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . A. pp. a veces. «Reforma y contrarreforma moral de la medicina».(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. Russ. «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. Hrsg. pp. La Plata. J. Buenos Aires.. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. D.. cit. que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. Mainetti. 25-41.. Quirón 1994. en Bioética Ilustrada op. Mainetti.. «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. en el sentido excepcional de la palabra. cit. F. Frankfurt a. que sea soportable. 1992. pp. Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. pp. p. T. un duro patrón». un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo. Oxford. John Wiley and Sons. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. Cf. Mainetti. Culture and Society. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». and Childress. Liliana Barletta). F. Cases and Specified Principlism». Ashgate 1997. pp. A Question of Choice. Prestigio 1970.(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. 41-61. vol. London. B. más tarde. J.. «El Golem». pp 99-119. pp. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. sino de otra cosa. 5. 1982. investigación de la legitimidad de un título o de un derecho. cit. que sea comprensible. Fontana Press 1985. 53-64. «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna». La Plata 1993. pp. J. Gillon. Wissenschaft. A. Humanität. Sidney. 43-45. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories. en Bioética Ilustrada . Degrazia. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. A. «Narciso». op. A. pp.. queremos que la vida sea romántica. 44 (4) 305-309. París.El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. Gallinard. en Bioética fundamental.. A. en Antropobioética. Cf. 1994. Quirón 1990. La Plata. pp.. «Medicina y humanitud: sufrir. Theory. idem. Lipovetsky. Antropología Médica. F. «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions». Mainetti. envejecer. Principles of Biomedical Ethics. La Plata. Quirón vol. en Antropobioética.. J. J. en Bioética sistemática. en Antropobioética.. R. J. Laín Entralgo. Buch y J. P. A.. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio. de la raza. La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. en A. «La medicalización de la vida». J. «Autonomía». March 1997. Salvat 1984. «El Homúnculo». Quirón 1981. Dicho concretamente. Quirón. finalmente. 1-13 Nietzsche. pp. de la época. Lolas Stepke. 51-57. G. La Gaya Ciencia (Prefacio. A. P. Cf.(editor). Manetti. 1992. J. May. A.F.. el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. W. Oxford University Press 1983. el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo. y legitimación. Williams. pp. Featherston. Mainetti. Chichester 1994. 7 (1). op. Genealogía significa historia (origen y evolución). esto es. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». Kennedy Institute of Ethics Journal. Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. La Plata.U. 29 (2) 1998. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro. Véanse inter alia. Barcelona. Nicholson. May:13-21. París. F. M. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». Quirón 1991. J. el gran clínico de la cultura occidental. 17:511-539. Dietrich von Engelhardt. op. P. Quirón 1995. 1988. tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad. digamos de la salud. en Bioética Ficta. Alderson. cit. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative. J. J. Technik.. La crisis bioética. 42-49. P. 2nd edition. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. Le crepuscule du devoir. pp 14-24. 23-31. 115-137. Drane. La pensée éthique contemporaine. Mainetti. The Journal of Medicine and Philosophy. de la fuerza. Medicina y condición humana en la posmodernidad. del crecimiento. P.. R. McGrath. 2) trad. «Money and the Medical Profession». «Medicina desiderativa». del futuro. 1991. «In Pursuit of Postmodern: An Introduction». 2-3: 195-216.. La Plata. Splett. en Introducción a la Bioética.

abordamos sucesivamente el estudio del dolor. caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor». En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento. en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación. ontológica y axiológica. otra teórica y una tercera práctica o asistencial. a la postre somática. la senectud y la muerte. La crítica a la empresa médica. hacia un extremo. el carácter de ser afectado.(5) 2. hacia el otro extremo. revelando la 64 . que vence cada día más amenazas.(4) El problema de la humanitud. también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento. Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O. respectivamente. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano. hermenéutica y axiológico.al encuentro con una ética del cuidado.-hablamos.(2) Así la medicina. confrontado al anonadamiento y el misterio). De cualquier manera. La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens. El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística.surge hoy un modelo humanístico o paliativo. en tomo a ese algo que duele. más genérica que «humanitud». el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario. es el acto originario de toda creación cultural. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. por otra parte. según la representación linguística. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar. Fiel a esta triple pauta-histórica. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud. es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza. el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad. En la experiencia vulgar -más o menos objetiva. vivida y simbólica. es vista ella misma como una amenaza. física y moral. base moral del cuidado). la vejez y la muerte.que intenta comprender la vulnerabilidad. La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora. la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior). En la teoría actual. vale decir de la finitud humana. la vejez y la muerte. Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. Parejamente. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto. la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. la mortalidad (la condición de saberse mortal. La infirmitas describe una condición fisica o natural. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte». real y simbólica. de padecer). frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre. En el orden práctico. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga. la declinación y el final de la vida humana. apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín. De manera genérica. la senectud y la muerte en la vida humana. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados. se articulan una visión histórica. teórica y práctica.legítimo orgullo. por tanto.y el dolor sentido es inexpresable. que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. del dolor (y el sufrimiento). el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo. cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica.

nuestro «dolorido sentir».(14) 65 . éste es la «moral». fundamentalmente. político. literario. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). gira más y más en torno al dolor». una algología filosófica. En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor. cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor. ahora. la experiencia previa y las emociones. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días.(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. médico. filosóficas y teológicas. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga. y no puede dejar de existir. influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta. La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas).).(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia. se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas. la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral. sino que es más bien una percepción compleja. fisiológica o patológica del dolor. a la naturaleza finalista o no.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. del dolor. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial. de modo que la humanitas mora en el sufrimiento. permiten concluir definiendo una fenomenología. Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas. la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía. Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C).(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). por último. por la que surge la algología como disciplina científica. dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina.el dolor crónico se transforma en una epidemia. pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual. por el padecimiento al conocimiento. la prueba. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. religioso. fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda». consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano. «teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. ideal de la segunda la estoica apatheia. a la ontogénesis de esa relación no objetivable. real y simbólica del progreso. síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico. más allá del problema del alma y el cuerpo. endorfinas. la utopía de la analgesia universalis. opioides internos y demás mediadores químicos).(10) Pero junto a la algología científica existe. la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor. mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. etc. La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit. el azar o el reto. El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción).vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico.configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. e incluso una paradoxología.(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno. la enfermedad. consigna de la primera fue pathei mathos. confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). el código (procesamiento central de la información dolorípeta).

senectud. la edad es una categoría cultural. no hay cuidado sin cura. reemplazos de cadera. que reúne ciencia y caridad. Entre las positivas señalemos la advertencia. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). sino también cuando. para nombrar unas pocas. marcapasos. curarlo es matarlo). origen real y semántica del acto médico. el refinamiento. la rebeldía. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual. No hay tal cosa como un curso vital humano «natural». Ciertamente. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica. existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas.(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado.cual el alivio de un síntoma peligroso.(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej. o acaso un renovado deber del arte de curar.(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad». con innovaciones tecnológicas como audífonos. la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. conforme a la ley de la doble sobrecarga. por otra parte un tempo específicamente humano. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico. La vejez La vida humana se configura como curso vital. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social. pues F. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. juventud. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos.conduce a la recuperación.que están radicadas en el ritmo biológico. de la medicina actual. La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor. Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud. la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología. sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo». Se trata. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado. y no sólo cuando ese alivio del dolor. Pero ésto es. del geronte y del moribundo. real y simbólica. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo. irreductible al viejo modelo organicista. El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica. y en particular el 66 . por tanto plástica y ambigüa. ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta. epistemológico y ético. del progreso. y viceversa. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado. el aislamiento y la complacencia. No hay cura sin cuidado. a la vez tecnoética y ascética álgicas. En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor. Pero con todo ello. sino también elevar su calidad en la gente añosa.. cirugía de cataratas. la medicina del confort. En tal caso Sartre tendría razón. la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida. una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional.. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. sin duda.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. La historia de Filocteto. habiéndose disipado toda esperanza de recuperación. Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. nuestra condición de Idem sed aliter. en cambio.(17) 3. Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento.(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud. un doble desafío. el mismo pero de otro modo. Pero má allá de esto. la comunión y la purificación. el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte. motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor». sujeta a proteiforme interpretación. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida. madurez. «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano. la categoría de viejo es irrealizable para mí. pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo. como la del centauro Quirón. que cuida del enfermo crónico.

En cualquier caso. hipótesis de una «hormona de la muerte»). al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional.(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados.(26) Los filósofos como Platón. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control. veneración sostenida en el Ancien régime. Para la Antigüedad clásica.fenómeno del añismo o etarismo.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación. el de la improductividad. celular. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. su télos o sentido. aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia. cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad. moderno y posmoderno de la edad. la de las alteraciones en proteínas. la de los radicales libres. que sólo ve en ésta un deterioro físico.(23) Pese a su trágico destino. específico o programado. trabajo y retiro. de tejidos y aparatos. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales. noble y feliz.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años. contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico. en aras de su comprensión «natural».-correspondientes a los paradigmas antigüo. la pubertad.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico. lineal y recíclica. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos). Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. el del desinterés por las cosas. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo. o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores». entre otras. la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos. Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. El mundo moderno. También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. piel adentro del sujeto. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 .(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular. en contraste con el antigüo y medieval. Estas teorías biológicas son. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación. los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular. el de la senilidad o el de la serenidad.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer.(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano. en dos al mediodía y en tres al crepúsculo. privilegia la vida activa sobre la contemplativa. la madurez. la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. es el hombre. previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX. como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre. los carcinomas y las neuropatías. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital. tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo.(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma. y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida. según pongan el acento en un determinismo genético. Hoy conocemos.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento.

predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida. la ética hermenéutica y la ética narrativa. pero desde lo cual comprendemos la realidad. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. En cualquier caso. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías. que son la antinomia (de la «realidad»). la muerte es el misterio. un nuevo período se inicia en los años 80. un animal trágico.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida. aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. el llamado «añismo» o «etarismo». cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas. a partir de entonces. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. por un lado. La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece. concretamente el sufrir. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana. La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . caducidad y mortalidad humanas. esta vez por la edad. ajena a la vida. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica. uno tecnológico o heroico. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina. Esta condición finita. como el racismo o el sexismo. la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina. Para otros.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. de crisis o rescate. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez. contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. accidental. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios. y otro humanístico. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos. este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina.(36) 4. El primero es optimista.(33) Práctica Sociedad senescente. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía. Como problema filosófico. Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. esencial. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina. que presencia una inédita explosión de la última edad. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada. que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos. independientemente del vigor físico y la productividad económica. y por el otro se muestra necesaria. tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación. metafísico. comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. parte de la vida. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. lo racionalmente incomprensible para nosostros. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. La muerte El hombre es un ser limitado. era del homo longevus es la nuestra. sobrenatural (Homo infirmus). en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. como contingente. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. apuesta a la «compresión de la morbilidad». Para algunos. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte. la incertidumbre y la trascendencia del sujeto. según una pretendida justicia intergeneracional. Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida. una mala calidad de vida y fútil atención médica. la caducidad y la mortalidad.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. El segundo es pesimista. el envejecer y el morir («humanitud»). vale el argumento de un ciclo vital natural.

ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. total o parcial. Kübler-Ross (On Death and Dying. la iatrotanatocracia. va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético. conceptual y operativo.a la presente «definición» de muerte encefálica. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina. porque esta es finita pero no finiquitada. Pero la muerte medicalizada. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo. Esta experiencia perimortal. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. o tanatoiatría.(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. restándole a ésta naturalidad. El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. «domesticada» en la Edad Media. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual. basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. a las que denomina «la muerte domesticada». el argumento la patología y las técnicas terapéuticas. La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. Transposición. Paliación. igualmente limitación y posibilidad. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. medicalizada. eventualmente terrorífica y fuera de control. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro. por conjunta patología y tecnología. Un giro epistemológico. constituye una nueva epifenomenología tanática.(41) Definición. Fantasía postergatoria de la muerte. la «near-death experience». que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. a la muerte rechazada.está dando lugar a la muerte rebelada. promueve la mortificación de la medicina. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina. epílogo de un largo proceso secular. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica.(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar. Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras. semanas o meses a lo sumo. «la muerte del otro» y «la muerte prohibida». Nuevas formas médicas de morir. el «tratamiento» médico de la muerte.para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-. los actores el equipo sanitario. Apropiación. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica. «la muerte de uno mismo». Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana. ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje». prohibida en la sociedad contemporánea.(39) Ph. Sin embargo. incluso la última. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales.sentido a la existencia humana. autenticidad y dignidad. Medicina 69 . para la cual el tiempo es destino. La medicina podría curar todas las enfermedades. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir. la práctica y la institución médicas. Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina. «salvaje». sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte. al principio aparentemente dominada o acallada. Comunicación. Postergación.

donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi. declinación y aniquilamiento. 2. aquellos que ponen todo en cuestión. en mi biografía está también mi tanatografía. Personalización. La eutanasiología o agatotanatología. Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban. A la inversa del otro héroe cultural. REFERENCIAS 1. es tema del mayor interés público y privado. Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. la medicina debe ahora procurar la muerte. 70 . Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos. de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. que lucha contra el mundo. Jecker (ed.(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra. Cf. Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos. Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. Humana Press. Con excepción de la Baja Edad Media. Como antes la filosofía. y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia. En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología). pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética. de la obiatría al medicidio. la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica. Administración. New Jersey 1992. una comprensión humanista de la mortalidad. que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. Orfeo juega con él.(45) Epicrisis Sufrir. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza. teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada. H. envejecer. en N. La ética juridizada del final de la vida. conquistando la muerte con su lira encantada. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice. Procuración. hoy es la medicina «aprender a morir». no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. psíquicas y espirituales del paciente y su familia.paliativa o del confort. La vida del héroe es dolor. Moody «The Meaning of Life in Old Age».se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral. cantando aún. R. La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida. Prometeo. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. personal y social. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio. Finalmente. en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental. consentida y sobrellevada (eutanatonoia. S.) Aging & Ethics. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. eutanatobulia y eutanatotimia). sino en primer término como acto personal al que se debe asistir. la historia de mi muerte.

hijo de Zeus y de una hija de Minias. Pero la capacidad de curar. La distinción entre dolores y dolores así la señala A. con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. está condenado eternamente. y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. Cf. pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental. a excepción de una sola. de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada. (Ovidio Metamorfosis . Gracia. 1992. Scarry The Body in Pain. el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. 199l). 12. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). 3. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. Heidegger. El hombre es un ser paciente. ciencia-asistencia. los cuarenta y nueve hijos de Egipto. Polhemus The Body as a Medium of Expression. Cf. tu.Sísifo. pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. 1977. eds. más conocidas por eso como las Danaides. 9. En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). o vas en busca de la piedra o la empujas. Morris La cultura del dolor. una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura. Británica. el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica. Hipermestra. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. or Two Yards of Skin». Titio. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo. obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. Benthall y T. Cf. Broadbent «The Image of God. misión de la ciencia positiva. Hofstadter. hijo de Eolo. Pathology. p. asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. Morris La cultura del dolor op. en correspondencia. el opulento rey de Lidia. ningún agua puedes coger. esp. competencia tecnocientífica incuestionable. revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. by A. 1971). Max Scheler. ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar. La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor. por ejemplo. Palliative Medi-cine. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain». Dordrecht 1992). Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. rescatada por la medicina paliativa. Morris. para que sea posible el dolor en general?». 14. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain». remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. Reichler (ed. Ency. la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. D. and Diagnosis» (J. 13. y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. Esta es la tesis de M. Cit. Dios mío. . Les Editios de Minuit. 44. Language. por D. La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. cincuenta hermanas que. Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. Thoght. y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza. aunque ha de volver. (New York: Harper & Row Publishers. Chile 1993. Philosophy & Medicine 40. un gigante peculiar. La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. 5. véase J. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer. 43. el paradigma científico de su interpretación. cit.85. op. Chicago. Press. «What Are Poets For? en Poetry. M. The Ethics of Diagnosis. Man and World 10.cit.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. y es el dolor físco») y O. Oxford 1985. 3946. la edad y el morir. trad. 4. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. Oxford Univ. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura. Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello». dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. Hoy son mariposas negras».3.) Le corps et ses fictions. Bruguera. como antes Prometeo temporalmente. o cura-cuidado.Tántalo42. 8.Por haber intentado violar a Latona. Sobre el concepto de infirmitas. trans. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. condigna humanitud de la humanidad. García Lorca).J. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. como escribió Unamuno. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. 6. 15. Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer. con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?». 42. 41. en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). Sísifo43. Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. The Making and Unmaking of the World. en 1988 Medical and Health Annual. el dolor!» (Campoamor). y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». De la importante literatura reciente destaquemos E. 6. Barcelona 1992). Para una estética del dolor en la plástica moderna. 45. Con punto de partida en la investigación empírica de C. 10. 11. 16. Editorial Andrés Bello. E.Por haber intentado violar a Juno. D. Así lo vieron K. París 1983. ¿Cómo ha surgido. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento. Peset y D.Tántalo. en el 71 . Allen Lane. medicina científica-medicina humanistica. L. London 1975. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. en Cl. en J. Harvard University Press 1982). castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. apuntemos D. Inc. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón. Véase O. «Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». Una bibliografía básica sobre la actual algología científica. es necesario comprenderlo». Kluwer Academic Publishers.

33. H. Bajo el impacto de la televisión. En Edipo en Colono. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. París 1940) y F. 1994. Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». S. L. Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). op. Swift. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica. en Estudios bioéticos. y ser reemplazada por otra generación. La historia de Titono se repite ante nuestros ojos. R. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. p. A. 1993. Walters Contemporary Issues in Bioethics. op. Chicago. ed. Wadsworth Pub. Moody en Ethics in an Aging Society. Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. un ejemplo con E. 29. Jecker and D. El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. R. el agente y la herida. cit. cit. K. vol.: «Al principio queremos que la vida sea romántica. 22. con N. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes. 17. en T. proporcional al número de años que tienen. 36.. Hastings Center Report. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. Cassel and B. La Plata 1979. Mainetti (ed. 37. en Estudios Bioéticos. adquieren una palidez. pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. Moody «The meaning of Life in Old Age». Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine». que sea soportable. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad.) Aging and Ethics. Moody «The Meaning of Life in Old Age». vol. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. Es el retrato de los Struldbruggs. R. Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta. trad.. Jecker (ed) Aging & Ethics. Ambos. advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud. 1992). 23. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» . R. Quirón. No 2 (Comentario sobre el libro de Th. Jecker (ed. cit. Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T. Cf. Daniels («A Lifespan Approach to Health Case». vol. Quirón. 30. cit. P. op.) La muerte en medicina. no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. J. Moody (Ethics in an Aging Society. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. Cole The Journey of Life). Walters Contemporany Issues in Bioethics. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. 1993. Ch. Esposo de Aurora. Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. «La muerte y la medicina». The John Hopkins University Press. «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés. Troquel. S. Cf. 21. L. declinar y morir. Aplicado 72 . R. puesto que las historias de vida. 28. operatividad técnica y legitimación normativa. H. que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice). Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». ed. Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. 4. 81-82). Quirón 1980. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana. L. cit. para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. Manzini. en N. cit. El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N. es el de A. Cf. Sobre la filosofía analítica del dolor. Además de las deformidades habituales de las edades extremas. la jornada de la vida). En Gulliver’s Travels. La Plata. Univ. Quirón. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina. este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. debemos respetar el medio ambiente. cada generación está destinada a crecer. Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. 39. 1984). op. 6. S. más tarde.. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». Barcelona 1984. de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. 19. pero para su espanto. R. op. S. «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. Indiana University Presss. Quirón. 4. vale decir una ética de la virtud. Cf. op. la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. Beauchamp y L. de J. Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo.. el joven y el viejo. Medical Humanitites Review. Beauchamp & L. Plon. Co. Cf. 1994. Moody Ethics in an Aging Society. Como observa H.cit. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. Ambos. 4ta. Noddings Caring: Berkeley. 24.) y D.: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». en N.: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. J. Buytendijk (Teoría del dolor.influyente libro de N. op. L. finalmente. Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». 7. 1993. 26. Th. 1975. 24. hay tan sólo jóvenes y enfermos». pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. 20. 1992. la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno».) Aging & Society (Humana Press. Belmont 1994). No5). Beauchamp and L. op. 11. Cf H. 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. 1. Buenos Aires 1965). vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). 27. Caplan «ls aging a disease?». A. 31. Jecker Aging & Ethics. D. 25. No 1. L. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». son hoy afectados. Lavelle (Le mal et la souffrance. en N. J. 34. Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. D. 18. en N. Cf. raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. L. Th. Jecker (ed. 38. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». op. Quirón 1979. esp. S. Jecker Aging and Society. J. 32. 35. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. cit. que sea comprensible» (Louis Bogan). Cf. en T. S. Cf. cit. que ya no hay jóvenes y viejos. Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor. 10. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). 96). la comunicación y la solidaridad. of Cal Press. Entre nosotros merece destacarse J. pero no en la forma utópica imaginada. Baltimore/Londres. la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. Cf. La Plata. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre». Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age». P. Salvat.. R.

Sartre. A. experiencial y culturalmente comprendido. Ricoeur. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie). Maine de Biran. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética). Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones. Merleau-Ponty. Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas. replanteando su estatuto ontológico y axiológico. no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual. 1. Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. y principalmente francesa.).. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia). Simon & Schuster. Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera. Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética.(1) La fenomenología. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. ésta se vuelve contranatura. terminológica en alemán. la filosofía contemporánea. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7).(6) Husserl introduce la distinción. op. otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). 43. propiedad y responsabilidad humanas. D. clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura.(10) 73 . pues cultura del cuerpo es la nuestra. Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera. Ovidio.40. con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene.). a la vez biológica. Callahan The Troubled Dream of Life.(9) A partir de Husserl. Lévinas. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad.Oh dioses. 44. autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. Pero más allá de su probable licitud ética casuística. que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio. Mainetti. 18. Bergson. 42.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización. Feuerbach. la nueva ética de la vida. el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria. que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. Pero quizás. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología). Living with Mortality. New York 1993. En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia.. Cf.(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. Nietzsche... La muerte en medicina. 41. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas. como lo iremos viendo. luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro. y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar. Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable. fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología. 45. J. como los trasplantes de órganos y tejidos.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma. Quirón 1987. debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano. J.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo». sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». A. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea.. la donación de gametas y embriones o la intervención genética. una serie de pensadores (Schopenhauer. Cf. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia). y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. cit.

Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo. El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo. sustantivamente irreformable. social. que no se conforma. la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo». A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. Pero ya una medicina sustitutiva. gametas y embriones). la condición humana deja de ser una realidad irreparable. uñas y dientes). venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente.(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos. Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia. y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo.(12) Por otro lado. remodeladora o recreadora del hombre. con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales.biogenética). en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo». La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida. que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo. aunque de distinto signo.Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. familiar. También por alguna de sus consecuencias. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla). pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano. los trasplantes de órganos y tejidos. de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia. la donación de gametas y embriones. Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo. cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . como cabellos. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre.biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual. a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11). Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales). procrear y morir. Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad.(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. como creía Chesterton. los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica. Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. separados y heterogénos. reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas. política y cósmica. Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 . biografía. en ciertos aspectos. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer.000 años y en escala planetaria con la revolución industrial. y la disposición de productos somáticos (sangre.(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. desde el punto de vista científico y tecnológico. y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos». y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares). cuerpo propio y cuerpo ajeno). su nueva fábrica biológica y social. Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria. como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil.(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa.(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10.

Dicho modelo antropológico. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. etc. sin objeciones morales ni inmunológicas. útil o instrumento. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas. lazos de sangre. y que perdura hasta el siglo XVII). el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender. tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas. vivido y representado rememoran el célebre texto de M. con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon.(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. HUGO). vendible. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. provenientes de embriones. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío. Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J. personas y cadáveres. el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito. la sociedad es 75 . regulada por las obligaciones de dar. el derecho romano y la religión cristiana.(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega. Se explica entonces la Pandora del don. partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo. ablacionados del cadáver o del vivo. distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. en la antropología digestiva (canibalismo). Es larga la lista de trasplante de órganos únicos. y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. El bioshopping comprende células. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. Locke y D. en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros. uñas. dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo. Mauss «Ensayo sobre el don». Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo. así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. placenta. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). Entre las segundas. propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. fetos. la reproducción asistida y la ingeniería genética. embarazo y lactancia). La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho. y el mito del andrógino según Platón. Estos son dones vitales y de filiación. de recibir y de retribuir. No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. objeto reemplazable. valor vital y recurso exótico. de ovocitos en la FIV con donante.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. especialmente en Francia. recopilación de datos e información (screening genético.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. de anonimato y economía moralmente neutrales. la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). en principio inviolable e indisponible. médula).(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano. socialismo utópico y positivo). Entre las primeras. de embriones en la FIV con transferencia de embrión. que conforman un rico repositorio fantástico. y por tanto violable y alienable. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío. de investigación.

A. 8. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. «Las diferentes regiones de la realidad». nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. en la experiencia singular de la maternidad. The Problem of Embodiment. de mil distintos modos. frío en los pies. según dijo Spinoza. op. 6. cit. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. cit. A. en las manipulaciones reproductivas y genéticas. Véanse. Por otro lado. Laín Entralgo.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. 1913). en tantos y tantos rasgos más de la vida actual. 103. cit. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo». Mi cuerpo-anónimo. Por todas partes. J. La Plata 1987. fenómeno y misterio del cuerpo humano. Quirón. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal.. Mainetti «Filosofia del cuerpo». La Plata 1993.‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. Laín Entralgo. y así tiene su extensión. Lash. donación de gametas y embriones e ingeniería genética. en Introducción a la bioética. alma. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. A. el de la propiedad corporal. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo. a partir de Nietzsche. Teoría actual. Martinus Nijhoff. Respecto del patrimonio genético. inter alia . dejando de lado su relación con la ciencia». en la arrolladora vigencia del sexo. 1964. Mi cuerpo-especie. 1°. en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida.. REFERENCIAS 1. la autonomia como lógica del mercado. en el hipotético trasplante de cerebro. 3. op. op. materia . no sólo los europeos. Cf. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. Sève (Pour une critique de la raison 76 . Mainetti «La revolución de Pigmalión». avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. Mainetti. que es violable pero no alienable. 7. Quirón 1983. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. Quirón. Bergson y Husserl. 15-16). fenómeno y misterio del cuerpo humano. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. Con razón denuncia L. urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética. en Estudios Bíoéticos II. material descartable por sus partes y funciones. Remito a mi libro Realidad. J. p. se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. Mi cuerpo-yo. A partir de Hegel. y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger. Para el caso de los trasplantes. 2. en Estudios Bioéticos. en su libro El cuerpo humano. Era en 1926. P. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica. La Plata 1972. Sesenta años más tarde. en la donación de órganos inter vivos. The Culture of Narcissism. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales). «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. A. 5. La Plata 1993. New York 1979. en el exquisito cuidado de la salud. II. «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. «específica».(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. Cf. Mi cuerpo-otro. Mainetti Realidad. a una resurrección de la carne’.la propietaria del cuerpo. con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental). y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. op. 4. Un reciente y debatido capítulo de la bioética. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal». (Espasa-Universidad. que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico. Mi cuerpo-tuyo. Zaner. J. Más acá de mi cuerpo objeto. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. 10. Como afirma Ricoeur (cit. vivido y representado o simbólico..(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. espíritu». 145-146). y la participación como solidaridad social. «interpersonal». y J. Madrid 1989). 11. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. y J. Quirón. 9. P. véanse R. El cuerpo humano. 14: 3-4. en la cual entran sus propiedades materiales. por Laín Entralgo. en la disponibilidad cadavérica. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte. Cf. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. Warner Books. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas. no vendible en cuanto bien público o común. Realidad. Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta. cap. véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega». vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética. fenómeno y misterio del cuerpo humano. A. Chr. Quirón. cit. The Hague.

París 1991. puede obligar a una madre portadora a entregar su bebé). Ed. 77 . en el sentido estricto del término latino. 25. Hottois «Solidarité et disposition du corps humain. 14. además de «explicar» los posibles significados latentes de la experiencia del cuerpo con las nuevas tecnologías biomédicas. Neill.delà de la symbolique du don et de l’óperativité du marché». Pour une critique de la raison bioéthique. Bruxelles 1992. A. en L’éthique et la vie (Odile Jacob. En su Metafísica de las costumbres. por ejemplo. pérdida definitiva. H. véanse L. Fagot-Largeault y C. 1987). 0. Cf.. cit. y que es parte de las conclusiones preliminares de un estudio multicéntrico en la Comunidad Europea para generar elementos de fundamentación de las nuevas legislaciones bioéticas. 26. cit. Cf. Leder (ed. Buenos Aires 1966. que transforma en una bruja a una belleza resplandeciente. F. 1990). Dordrecht/ Boston/ London 1992. op.. Cornell University Press. véase D. 28. trad. y aún ceder lo que no es un órgano. Delaisi de Parseval «Anonymat. 27. La ética de la no-comercialización del cuerpo humano y sus partes tiene plena vigencia en Francia. M. recuerda la Fantine de Los miserables. A pesar de una aparente obviedad y/o artificiocidad. en particular C. F. en M. Sudamericana. París 1950. M. para quien la ciencia es «bárbara» al imponerse como conocimiento riguroso y verdadero que atenta contra el valor irreemplazable de nuestra experiencia de nosotros mismos y opera una ruptura completa con los conocimientos tradicionales de la humanidad. París. Nietzsche y W. 13.) Les fondements de la bioéthique. Por ejemplo. Piossek Prebisch. Ithaca and London 1985. op. Jonathan Cape. De Boeck Université. vale decir un bien heredado con la obligación de preservarlo y retrasmitirlo. París 199l). Feher (ed. prefacio de C. señala el paso de la medicina restauradora a la medicina fabricadora. Cf. 21. la fantasmatología y la fisiología intercorpóreas revelarían la «pulsión de muerte» del «conócete a tí mismo» (Narciso). a Spinoza. J. Edition Actes Sud Inserm. Parizeau. Five Bodies. Sindino). Miller. Odile Jacob. La Plata 1993. Mauss «Essai sur le don. en tanto que bienes extrapatrimoniales o personalísimos. Taurus. Queré. J. Véase L. por ejemplo el enajenamiento del cuerpo en la maternidad. Mainetti Bioética Ilustrada. Kant se pronuncia sobre la inmoralidad de la comercialización del cuerpo humano: vender un diente para implantarlo en la encía de otro constituye un suicidio parcial. estas últimas expresiones pertenecen. no es cosa inocente cuando se añade el lucro. «Aislamiento y Comunicación: A propósito de la experiencia del cuerpo en la maternidad». M. A. Ambroselli. Quirón. cit. 15. Sève. en Sociologie et Anthropologie. Gracia. 15. Como es sabido. E. Madrid 1991. En relación con el Programa Genoma Humano (HUGO) se ha planteado la tesis del patrimonio genético de la humanidad. M. Henry (La barbarie. Mainetti «La revolución trasplantológica». Sobre este punto histórico sigo los lineamientos de D. Algunos estudios recientes sobre el cuerpo humano por parte de las ciencias sociales empiezan a prestar atención a la novedad de la revolución biomédica y sus implicancias bioéticas. A. en Introducción a la bioética. Derrida. N° 5. The Journal of Medicine and Philosophy (vol. Sobre el nuevo paradigma del cuerpo. J. en Aislamiento y Comunicación.12. Cf. Kluwer Academic Publishers. esp. 23. P. La Plata 1994. The Hu-man Shape of Modern Society. Solomon «The discursive formation of the body in the history of medicine». Arles 1987 (edición bilingüe latin-francés. «La revolución de Pigmalión». la cartografía genética. conferencia dictada en Buenos Aires el 17/9/93. La Fausee Monnaie. 18. Con acierto una serie de libros sobre las nuevas técnicas que transforman la historia de la fábrica del cuerpo lleva el título de Vesalio: A. J. y en particular G. Una nueva Anatomía. Au. Sobre la actualidad de la noción de don en el debate bioético. Oct. A. Cannon. Levin y G. indisponibles jurídicamente (ningún contrato legal. 24. The Body in Question. H. Forme et raison de l’échange dans les societés archaïques». respectivamente. Parizeau (ed. op. London 1978. don et partage dans les techniques de procréation médicalement assistés». 17. en Estudios Bioéticos II. donde el autor sostiene la tesis de que la bioética encontraría en la fenomenología y la hermenéutica una teoria fundamental del cuerpo. que para pagar la pensión de la pequeña Cosette vende sus dientes y no ya su leche. G. J. «Problemas en torno a la propiedad del cuerpo humano». 16. U.) The Body in Medical Thought and Practice. 20. como los cabellos. «Biologlical Research and Reality».) Fragmentos para una historia del cuerpo.. Galilée. biojurídicas y biopolíticas. y J. Mainetti. Poco se ha investigado la experiencia del cuerpo propio en estas referidas situaciones privilegiadas. Vésale La fabrique du corps humain. bioéthique. 19. en la postura de M. Quirón. Estos trabajos se publicarían en Philosophy and Medicine y en Social Science and Medicine. París 1994) esa actitud fenomenológica de rechazo a los saberes objetivos y su sólo atenimiento a la subjetividad como la realidad. 22. Grasset.

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