drjosemainetti-compendio-bioetico

C

Q

OMPENDIO

B

IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

Q

Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

2

PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
3

como entre los modernos. «Pensamiento presocrático y medicina». pues. la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. ya por la del empirismo utilitarista. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. Historia Universal de la Medicina. La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente. moral y arte). la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos. tal en parodia kantiana la nueva divisa. imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego). fue una creación del genio helénico. de lo posible o factible. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. Cf. como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza.A.se recorta la ética sobre la idea de la técnica. y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo..(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina. Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía. esto es. Ésta es mímesis. pensados por el griego en inescindible unidad: el saber.3. no hay hombres malos. «Fundamentación de la Bioética». dice un escrito hipocrático.ético. Madrid 1988.la palabra tékhne no acentuaba. y sancionada como doctrina de la ley natural. es intervenir en el azar. a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. con saber o conocimiento de lo que produce. en Pedro Laín Entralgo (Director). hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. S. el carácter activo y operante de una ciencia natural. En cambio. saber justo de lo que puede hacerse. se basa en la virtud. de la que el «arte de curar» fue paradigma. Diego Gracia Guillén. uno por exceso y otro por defecto. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. La situación clásica de la ética. su fundamentación metafísica o naturalista. que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer. y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma. actuar y hacer). héxis. en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. pudiendo no haber acontecido. pp. poietiké). debe ser adquirido por la enseñanza. cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica. y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista». 2. la ética sin la ciencia es vacía». ora necesaria (anánke). la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium. Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. Cf. La regla de oro del cuidado terapéutico. puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua. y tiene la radical limitación de lo no factible.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar». ora necesitada (tyke). la tenencia y la producción». Barcelona 1972. Tomo II. 1. El médico es «servidor de la naturaleza». La conducta del médico. Por este costado del obrar o la acción. en suma. p. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. el ámbito propio aunque reducido de la técnica. la práctica y la experiencia. Hay. Universidad Pontificia Comillas de Madrid. «Favorecer o no perjudicar». acción y producción). sino un saber-poder-hacer (lógos. sino por ignorancia. «En él -escribe Emilio Estiú.(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista. REFERENCIAS 1.15. el justo medio entre dos extremos. ya por la vía del formalismo kantiano. a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. viciosos ambos. Para 4 . la técnica griega es inseparable de la moral. 37-39. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden. aquello que acontece casualmente. Salvat.(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. éste tiene la capacidad de producir algo. doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica. como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica. lo que sí puede y debe hacerse. Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. y abre otra gnoseológica y crítica. es decir. José Lasso de la Vega. no tiene retorno al naturalismo ético. en Javier Gafo (Editor). regla y hábito o aptitud de producir. sino sólo ignorantes.(11) El ordo naturae. sino el saber en uno de sus grados superiores.(7) En conclusión. El nuevo escalón de la reflexión moral. y que por tanto no debe hacerse. se deriva del principio de la necesidad natural. a diferencia de los que se hallan en el animal.

Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. Emilio Estiú. al dominio de la filosofía del arte. Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. La Plata 1988. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. viajero de una polis a otra).(1) De cualquier manera. Grecia es el orto del naturalismo cultural». recuérdese el ejemplo de Alcibíades. Universidad Nacional de La Plata. «Técnica. Recientemente Diego Gracia. número 25. Revista de Filosofía. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. Diciembre 1989). Pedro Laín Entralgo. Cf. que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes». entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. Mesopotamia o el antiguo Israel.se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. 107-118. I5. las semíticas. El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. 5. 55-60). en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. 14-15. cit. no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». sino cómo debemos vivir». desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. A partir del helenismo. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Pitica III. Etienne Gilson. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. y el Pluto de Aristófanes. «Idea hipocrática de la physis».(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. por lo general. en prensa). «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. por ejemplo. y dentro de éste entre el obrar y el producir. descuidando la práctica manual u operativa. 6. por Angel Vasallo en El Problema Moral. constante en el proceso de civilización. cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». cit. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. de Occidente. República. Sobre la ambición y la codicia del médico. trabajador del pueblo. los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social. The Elements of Moral Philosophy. 1961. pp. cit. pp. donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. Madrid 1970. ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica. pp. pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. singular expresión de su naturalismo ético. Rev. la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros. en Javier Gafo. VI Jornadas de Humanidades Médicas. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón. Cf. J. otra es el paternalismo de la relación terapéutica. se produjo también en la medicina antigua. a diferencia de lo que pensaron otras culturas. un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . New York 1986. ética y amistad médica». 8. Buenos Aires. 1983. desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». 10-11. recuérdese el castigo de Asclepio. por James Rachels. el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. 10. Véase Emilio Estiú. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». fuera de la propia realidad de la cosa. en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades.1. fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. Platón. incluída la primogénita del curar. «No estamos discutiendo menuda materia. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». en las que esa razón se buscó y encontró. 7. op. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación». París 1963. sus tentaciones de fama y de lucro. 4. la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. Según la primera. acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. 4752. recurriendo a la voluntad de los dioses. Random House. Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro». Moral a Nicómaco. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. 11. Pedro Laín Entralgo. 9. que se remonta a Aristóteles. por encima de ella. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. p. Introduction Aux Arts Du Beau. se llamaba al asclepíada. 405 c-d. Departamento de Filosofia. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. El traspaso de la mano al cerebro. entre lo teórico y lo práctico. Editorial Columba. op. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. pp. muy al contrario. sobrenaturales. «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto. y en posesión de él. cit. «La Medicina Hipocrática». según testimonio de Platón y Aristóteles. como. Aristóteles. es decir. y el parejo ascenso del status del médico. Según la otra.3. Vrin.

en consecuencia. la lógica u organon. el caso individual y el concepto universal. la idea teleológica y normativa universal de la physis.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras. Se sabe que el 6 . Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico. la física. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos.(6) En síntesis. como modelo aristocrático en la polis griega. esto es. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma. y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. natura y contra natura. ciencia y forma de vida. Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. gnoseológico y axiológico. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. la lógica y la ética. sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar. Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. apelando al triple registro ontológico. normativa terapéutica-moral.2. La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica.3. el médico ve en ella el ‘reino de la norma’». el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». la filosofía libera el alma de las pasiones».(8) La constitución del paradigma médico-filosófico. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». definiendo los respectivos objetos.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina. regla áurea del método hipocrático. Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta. somatoeidética y somatocrática.su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. Estoicismo y epicureísmo. moral egoista de la prudencia o el interés profesionales. postula un eslabón entre la empiria y la episteme. Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico. cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal. Por el otro la «ética de la filotecnía». esencial en una mentalidad naturalista o corporalista. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. carácter y conducta. Esta metáfora. 2. Kalós kai agathós. fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista.y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. Por un lado la «ética de la filantropía». La praxis médica. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. bello y bueno. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad. cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría. aportando con los conceptos de salud y enfermedad. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas. el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica. por parte de los médicos. cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. moral altruista del amor a la humanidad. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral. por último. método diagnóstico-dialéctico. El método clínico. respeto y honestidad. «científica». avanzar sobre ésta en rigor metodológico. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego. 2 . quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación.

«técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma. ed. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía.(12) REFERENCIAS 1.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional. edición en español. op. la simpatía o la cortesía. sobre todo en el estilo estoico.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término. 27). París 1981. Madrid 1974. entre otras.C. La Medicina Hipocrática. England. El segundo ensayo del libro. la motivación y el corazón. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. cit. la salud como concepto normativo universal. José S. desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos. Cf. Massachusetts and London. En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. Dyck.C. Cambridge. n° extra.). en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. cit. La maladie de l’âme. Lasso de la Vega. Entre el siglo III a. hay amor al arte»-. Les Belles Lettres. 6. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre». «Pensamiento presocrático y medicina». 39. tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte. que tienden el puente hacia el cristianismo. Cf. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder. «La medicalización del lenguaje». V a.C. a quien ejercitaba un arte. Jano. S.. by Stanley Joel Reiser. aristotélica y estoica. 3. Jackie Pigeaud. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño. Pedro Laín Entralgo. y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. pp. I d. Por el contrario. Editorial Ayuso. en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo). 12. 4. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones. Diego Gracia. Cf. p. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral.(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas. «The Professional Ethics of the Greek Physician». Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum. y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre.C. filantropía y filotecnía resultan 7 . no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico. ella era considerada un arte como las otras. la ética hipocrática primitiva o clásica (S.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana. Paideia: los ideales de la cultura griega. «La mano en el arte de curar. Fondo de Cultura Económica. 1983. 2. 8. el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. I «La medicina griega considerada como paideia». Libro cuarto. cap. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. siguiendo el análisis de W. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). Arthur J. En la práctica. y Diego Gracia. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma). rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. Oct. Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. en su sentido de obligación moral o deontología profesional. Méjico 1957. Werner Jaeger. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. Ludwig Edelstein. extraña a los valores como la intención interior. 7. H. Ibidem. En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. popularizada por Cicerón en su De officiis. El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. y el siglo II d.C. 9. en especial la pitagórica y la estoica. y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»).(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios. esp. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique. Benjamín Farrington.. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica. Curran. 10. The Mit Press. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión. ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». 38-52. op. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal. Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). 11. con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica».). and William J. Ibidem. Medicina y Humanidades.. sino también como profesión. que vale para el cuerpo y para el alma. y en tal sentido ética y etiqueta. gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. y la doctrina de los deberes u officia. En un trabajo inédito. (p. el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica. 5.

Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética. abortar. proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad. Compromiso. aristos. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite. pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica. Tiene cierta construcción simétrica. Esculapio.(4) 3 a 7. 8. cit. divulgar).C. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber. «favorecer o no perjudicar». santidad en la vida y en el arte del asclepíada. garantía de la relación amistosa entre ambos. y el deber de pureza. operar. 5.(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat. pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . la eutanasia y la cirugía. 7. op. y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). ora la pena por su incumplimiento. hermanos.2. ora la recompensa por la observancia del juramento. La cirugía. centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia. 3. La materia médica. el ser bello y bueno. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas. la intervención manual y cruenta. si es auténtico o retocado. etc. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto. 9. a quiénes se imponía y en qué momento. colegas y discípulos). matar. Código.).(3) 1.(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. Invocación o apelación a los dioses sanadores. «¿Profesión o sacerdocio?». 4. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. prohibición del aborto y de la eutanasia. involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia. hijos). obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. Por otra parte. los sólo límites de la razón y la libertad. ese encuentro de una conciencia y una confianza. fornicar. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. 2. farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). Higieia y Panacea. Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a. todo lo cual justifica una relectura y comentario. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen. noble u hombre de bien. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. iuramentum. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos. y se postula la humana medida de la conciencia moral. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres.dos caras de la misma moneda. Demanda o reclamo de justicia conmutativa. 6.cuál su fuerza obligante. La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. el primum non nocere del hipocratismo latino. La dietética. pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica. en el sentido antiguo y lato de régimen de vida.

C. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a. el llamado pacto o alianza. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales. la aversión al derramamiento de sangre. la realidad y la utopía de la medicina. y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia. y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos. of the History of Medicine. New York. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. Sigerist.) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. Plegaria de Maimónides. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud. en The Bull. en contraste con el ethos profesional de la época clásica. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica. L Edelstein. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo. Juramento de Asaph. de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. op.C. en virtud del intercambio de dones. 9 . los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. cit. tantas veces sólo beatería. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. E. pero también en Preceptos. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. Baltimore 1948. su ser es to be or not to be. el nuevo punto de vista moral en medicina.(10) Suele. Sobre el decoro.. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal. plenus misericordia et humanitas. la profesión y la sociedad. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. REFERENCIAS 1. Salerno y Montpellier. la que jurídicamente se ordena y penaliza. de autoridad y privilegio del médico. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus. The Professional Ethics of de Greek Physician. la sacralidad de la vida (influencia hindú). por tanto. El cambio bio-ético. Por último el código de prohibiciones y deberes. No obstante. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. id. impulsado por la bioética anglosajona. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. la reciprocidad de dar y recibir. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad.(9) La tradición venerativa del Juramento. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. London 1923. Juramentos de las Escuelas Medievales de París.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas. A History of Medicine. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W.(11) Por otra parte. vol. de honor profesional. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. II: Early Greek. Translation and Interpretation. Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal.(8) 3. y el código o deontología profesional. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. Primeramente. Jones. H. H.3. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente». el sentido de la medicina como profesión. según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka.(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». en efecto. En conclusión. como la imploración a los dioses y el rito iniciático. 1961. professio o confesión. El código de Hammurabi (2000 a. cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. la filantropía o sentido de la humanidad. Hindu and Persian Medicine. el ministerio del médico. el secreto profesional («silencio pitagórico»).. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida. y no la teúrgica o sacerdotal. El Juramento se inscribe. The Hippocratic Oath: Text. Hippocrates. fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. Sobre el médico. la santidad y pureza sacerdotales. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. 2. sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas.romana. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas.

Thomasma. en In Search of the Modern Hippocrates. «El Juramento Hipocrático». introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. 10. Jones. M. vol. aún con su explícito significado ideológico-político. 430-432. Edgar M. pp. lowa City. and William J. cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». R. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. cit.». 1980. Dec. en The Hippocratic Oath. William F. «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista». «Aspectos educativos en los juramentos médicos». Gelpi y J. ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. M. El juramento del médico soviético. R.. op. en Tullo Goffi-Giannino Piana. op. Mainetti y cols. 44. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ). Roma 1986. EE. Mainetti. Arthur J.3. Rancich. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad. vol. Pellegrino y D. 11. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». Oxford University Press.. Cf. Wagley «A Modern Medical Oath». A. The Hippocratic Oath. 5. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua. Medicina. S. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract». audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP. op. no ya la de la época clásica. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. N° 39. 7. El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. pp. Véase un ejemplo de ésto. Traducción al castellano de Liliana Barletta. Spinsanti. acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. de 1948. El convenio. 9. cit. Cf. vol. cit. C. 2938. J. «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good». Dyck. 1. Quirón. N. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). F. Humane Medicine (1987) 3 (2). Ledelstein. J. 10 . también conserva el símbolo del juramento. 277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. A. 5. J. 10. Curran. véase W. Cf. El autor desarrolla la tesis de que el convenio. 42. D. cit. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático.. 8.. tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’».. 12. Cf. June. 4. S. 139141. Rancich. D. 1975. pp. El Juramento revela una ética muy refinada. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional. cit. N» 2. New York 1988. p. P. cit. The Solid Gold Stethoscope . vol. Id. 291-297. cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). D. «Rewriting Hippocrates» (Guidelines). Hippocrates. University of lowa Press. Gracia. 6. 1976). El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia. Corso di Morale op. A.UU. Gelpi y A. vol. 1987. en Hastings Center Report. «¿Profesión o sacerdocio?».. 1988. Asclepio. A. S. en cambio. H. «Vita Fisica». como parte distinta al código en el juramento hipocrático. H. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. p. Bulletin of the Institute of Medical Ethics. 97-101. «Pro e contro il giuramento ippocratico». Macmillan Publishing Co. en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. op. pp. Mainetti. XI. 110-114. J. Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. por Sandro Spinsanti. no publicada). pp. Inc. y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. edited by Stanley Joel Reiser. Y. Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. «El Juramento Hipocrático». 1984. 1987. N° 4. XL. Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. R. W.. N° 1.

(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. allende la naturaleza. lex aeterna. judío y musulmán. hay.(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2).(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham.es cocreador y colaborador de la obra de Dios. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». en el otro emunah. se alza el orden trascendente del Dios personal. el pobre y el enfermo. Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan.C. la consideración personalista de la tradición semítica. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. un mundo creado de la nada. que se manifiesta en actos concretos de caridad. La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna. omnisciente y providente. más precisamente del año 476 al 1453 d. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios. la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia. otro camino para fundamentar la moral. confianza. una nueva instancia metafísica y ética. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio. la del griego es moral. ha creado al mundo con un orden racional. que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». de raigambre en la mentalidad indoeuropea. La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas. la fe (en Yawhé). religiosa. basada en el concepto de ley natural. las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. el Islam y Europa Occidental. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. debido a la voluntad divina y que tiene una historia. independiente y absoluto que explica su existencia.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe). Ordo naturae y ordo supranaturae. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad. y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios».(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica. y por tanto presupone lo completo.1. sino ante la contingencia del mundo.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. plenamente asumida en el tomismo. dependiente y relativa. o los dioses la ordenan porque es correcta?». la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica. de raíz griega estoica. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza. 4. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal. según la entiende el pueblo de Israel. Frente a la concepción naturalista del mundo. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. de modo que así como hay leyes de la naturaleza física. 11 . MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. pues aquella es incompleta. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende. que es la perfecta razón.2. la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica. que junto a los otros dos grandes monoteísmos. como quería el griego. hay leyes de la naturaleza moral. los juicios morales son «dictados de la razón».II. amor divino y amor al prójimo. estando abierto a la esperanza de la vida eterna. Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. el don gratuito o el dar sin espera de recompensa. y en la fidelidad a la ley revelada. Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios. patencia.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae.

aliviar a menudo. para San Agustín. sino como una gracia del padre a sus hijos. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. Gracia. un criterio próximo de moralidad. acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo. D. Gracia. 4. p. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón. cap. Ibidem. p.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales. opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. Técnica. Medicus curat. o sea la cultura. en sus respectivos mitos antropogenésicos. consolar siempre». José A. como para el griego. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses». «Essere medico nella prospettiva messianica». 8. en el medioevo cristiano. 18. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores. lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. la caja de Pandora. personalista e historicista. Le Dimensioni della Salute. Adán y Prometeo. el ordo amoris. en Ética en Medicina. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia.112. pp. Rachels. 110. Roma 1988. Cf. según la interpretación tradicional. 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. Cittá Nuova Editriche. Pamplona 1987 (versión esp. P. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía. REFERENCIAS 1. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado. naturalista. el Dios bíblico trasciende la naturaleza. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida. Agustín Albarracín Teulón.3. Buenos Aires 1981. se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica. Homo Infirmus.. y otro remoto. Eunsa.. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. siguiendo ideas de Zubiri. 6. En Temor y temblor. está otra experiencia moral. Dios. 3.entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. op. en Javier Gafo (ed. Mainetti. Con acento ora mesiánico ora teológico. «Fundamentación de la Bioética». ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal. El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. 9. Fundación Roemers. La significación de este último. Cf.(9) Por último. 45. 39-52. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. Platón.(10) Creatio ex nihilo. 17. Cf. la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . Quirón. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. en la fatalidad de la naturaleza. fuente a su vez de nuevos males. op. precursora de la «nueva ciencia». Laín Entralgo. para Sócrates el mal es ignorancia. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. «Historia de la ética en medicina». esto es la cura en su raíz etimológica y existencial. como le llama el platonizante San Agustín. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático. op. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. p. aunque no menos inédita y trascendente. cit. 4. se trata de cuidar antes bien que de curar. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre. 68-74.pues. 7. cit. pp. 14. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. Eutifrón. la ética cristiana es una ética de la aspiración.) p. pp. ético y religioso). quien sigue al respecto estudios de D. 5. la naturaleza. con la indoeuropea. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. elaborada en el Protágoras de Platón. 2. The Elements of Moral Philosophy. J.. que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. Cf. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. el amor al arte por amor al hombre. Ética: cuestiones fundamentales. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo). la ética y la técnica de «curar a veces. La Plata 1983. 19-20. En primer lugar la idea de creación ex nihilo. Cf. cit. cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». la perfección o autorealización. Conforme a la antedicha contraposición. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. ética y amistad médica. del sentido de la técnica. Robert Spaemann. El autor desarrolla. Véase también S.

Teología. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351. en general. para nuestro propósito. del principio de la anánke physeos. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240. Mainetti. donde se institucionaliza la asistencia caritativa.(4) 5. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. profunda analogía con la experiencia médica. En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529. gratuita e igualitaria.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio. Capítulo V: La medicina medieval 5. la fe y la esperanza están en el origen.(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad. como en el caso de los griegos. la segunda. Chartres o Toledo. 53-60). la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades.S. el mensaje soteriológico de un curador y una curación. Government Printing Off’ice. y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna. La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI. que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr. clase o confesión. Omar Argerami. En las facultades de medicina de Bolonia. 10. desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión. Véase Splicing Life. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). París o Montpellier se constituye la escolástica médica. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades. José M.2. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje.(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. 11. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos. la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI. y particularmente de las epidémicas.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales. La práctica médica no partía. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI).«creación» y dominio de la naturaleza. ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza. sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. Cf. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera. hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI. Washington 1982 (pp. sin discriminación de raza. pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. La Plata 1974.1. la profesional y la académica. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo. Medicina Medieval. U. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. b) las curaciones 13 . Sin embargo. 20-21). con epicentro en la Italia del Norte. es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. con nombres como Taddeo Alderotti. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. Las virtudes teologales de la caridad. y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. Derecho. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica. respectivamente. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico.

como el poder terapéutico. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico. La ética de la filantropía. Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. El influyente canonista Navarro. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. En general. Por último deviene costumbrismo la sátira médica. a la vez médico y paciente. con los nuevos roles de ambos. «médico del alma». Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. los honorarios. que cuenta entre sus 14 . A partir del siglo XII. dietética u ordo vitalis. respectivamente. la legislación civil (ley visigoda. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne. el derecho canónico y la literatura teológicomoral. más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas. demostrar el poder divino del Salvador. metodológico y axiológico. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. pues medicina (id est a modo. La empresa terapéutica. lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre.3. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico. cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. la penitencia y el régimen correctivo. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. «pecado del cuerpo». Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible. la enfermedad. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego. vital y vivificador. El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. concretada en medicina mesiánica. o de la praxis moral y prudencial.(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. «enfermedad del alma». etc. la confesión y la curación por la palabra. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida. unción sacramental. merecimiento y demérito. para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética. la oración medicinal y la extrema unción. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado. es régimen o regla de vida. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». del siglo XVI.milagrosas del Christus Medicus. El ethos médico carismático. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana. y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. según la enseñanza de Mahoma. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. los requerimientos espirituales de los pacientes. la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica.(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote. c) el enfermo como prójimo prototipo. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo.(9) 5. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»).(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. el escolástico Arnau de Vilanova). El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional.(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. ordenanzas de Federico II). preceptos de ayuno y abstinencia).(8) Por último. b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión.

3. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. Medicina Medieval. Argerami. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza. 7. 938-950. según la metáfora del macromicrocosmos. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno. New York. p.) Legacies in ethics and Medicine. En realidad.C. La profesionalización de la medicina. Enfermedad y Pecado. según la interpretación de Edelstein. Bullough. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. en O. cit. con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico.. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. hasta las regulaciones de Federico II. la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática». El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. 90). por J. la creación de la licencia médica. Cf. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. Barcelona 1961. N° 2. en Encyclopedia of Bioethics. O. History of Medieval Europe». la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. San Juan 9. la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII. pp. de la atribución médica del cristianismo. siguiendo el anterior esquema). Basilea 1966. Enfermedad y Pecado. el enfermo segregado. el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal. IV d. Ediciones Quirón. tuvo también sus orígenes en la Edad Media». no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. Mac Kinney. «Medical Ethics. Amundsen. La Plata 1974. Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. Vem L. En cuanto al nuevo rol del enfermo. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. R. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. 39-40). Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial. Como se ve. Véase J. Cf. 11. 12. Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte». pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. Quirón vol. un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. Toray. Sin embargo. Cf./ ya llorando. cit. Laín Entralgo. op. S.. según la tesis del autor.(12) REFERENCIAS 1. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado. op. Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica. música y astronomía). 10. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. 3-8. Burns (ed. op. geometría. Laín Entralgo. cit.): «En tí la ciencia es ambidextra. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo.principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. la enfermedad específica y la individual. op. p. C. con el permiso de Dios. p. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». cit. Amundsen. Mainetti «Introducción». Algunos historiadores. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. Le Dimensioni della Salute. 66). como contrapartida al culto de Esculapio. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. op. 189. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales.el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos.. cit. Argerami Medicina Medieval. Véase al respecto S.1. han sostenido la tesis del carácter apologético. pugnando por ser la «octava arte». por P. tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. por P. 1971. gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno. Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». Cf. Laín Entralgo. como Harnack.. cit. 73). la gula y otras causas corporales». n° 1. 1971. síguese de ahí que. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. 950. L. 2. 8. 3. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine. 9. 5. cit. los deleites. Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6. op. p. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica. pp. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. Enfermedad y Pecado. y dilatas los términos de la philantropía. 6. véase el siguiente capítulo. Darrell W. Por tanto. A.. el trivium (lógica. 2. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. M. Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico. y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. 175-203. en Encyclopedia of Bioethics. 3. civil o 15 . «Medical Ethics. 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico. «porque al cielo caminando. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión. cit. Karger.. véase P. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. 4. amén de soteriológico. La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales. Darrel W. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica.

después del Juramento de Ginebra. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales. En efecto. demanda por el honor. reproducido por un par de códices en forma de cruz. La Plegaria de Maimónides. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión. que sostiene sólo con Dios. los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. y los valores de la salud y la vida. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-. El Juramento de Asaph. el género consiliar». su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo». y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días. relativa a la práctica anatómica y quirúrgica. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista.2. Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas.(4) El tratado De cautelis medicorum. honestidad y respeto. recoge el contenido de los anteriores. por tanto. Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea. en el de París. París y Montpellier. con estilo 16 . pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948. Interesante es una cláusula. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica. «Consilia es el plural de consilium.. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. asimismo. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica. no obstante. la clásica moral hipocrática del prestigio. Librémonos de creer.penal. novedosos son el Juramento del médico soviético. el verdadero Maestro. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. de verdaderos ‘consejos’. y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica.. la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. en el corazón del siglo XIII europeo. por el médico hindú Caraka. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita). de la santidad de la vida y del rol sacerdotal.se condensó en la cristianización del juramento hipocrático.) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia. el más antiguo de la literatura médica hebraica. Existían ya las primeras Universidades.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza. contenido en un manucristo del siglo VI. los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda. En la actualidad. con sus incipientes Facultades de Medicina. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. atribuido a Asaph ben Berachiach. 6. en el marco de las virtudes de probidad. Tratábase. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales.C. si bien no es formalmente un juramento. con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311). escrito cerca del siglo I d. reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII. guarda gran afinidad con el Hipocrático. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. y los más afortunados.

Otro texto de parejo tenor.. A. licenciado. Burns (ed. promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. mientras que los colegios médicos. añade irónicamente.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina. 10. Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. como en el caso del examen de la orina o uroscopia. «no cambia realmente de oficio».data del año 1140.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo. de 1215. en C. según Max Weber. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que. R. haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno.(8) 6. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. New York 1977. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana.(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II. emperador del Sacro Imperio Romano. Konold. op. entre ellos la confesión sacramental. 2. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine. L. S.) Legacies in Ethics and Medicine. real y no municipal. El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó. Mc Kinney. El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. Jones. R. la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica.(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto. se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325). Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media. Arthur J. sin embargo. eran de dos tipos. cit. Gelpi y J. con lo cual. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos. de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. «Los juramentos 17 . Historical Perspectives and Contemporary Concerns. H.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. como el de Montpellier. H. también prestigioso centro médico. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. colegio y no gremio. S. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals». Cf. R. Cambridge 1924. Cf. principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt». and William J. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica. Dyck. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno.(10) REFERENCIAS 1. M. Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado. con el que comienza otra historia de la profesión médica. doctor. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. tomado de W. «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos». La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos. como es sabido.(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. como la de los pintores y otros artistas. explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. 3. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. con la actividad artesanal y mercantil. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval. 173-203.3. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. son creaciones de la modernidad. A. W. que conserva toda su frescura. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres. y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. Rancich. en una medicina profesionalizada de tipo gremial. «Codes of medical ethics». ya que siendo removida la causa desaparece el efecto». en Encyclopedia of Bioethics. antes de ejercer en forma independiente. 162-171. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse. por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes. p. en Stanley Joel Reiser. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos. I. C. New York 1978. idem. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor.(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. Curran. Ethics in Medicine. Mainetti. entre otros estudios D. pp. Cf. Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics». como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos. el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales).

y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. op. en Plastic and Reconstructive Surgery. Karger. «Medical Ethics. Sobre este perenne problema ético de la medicina. op. Madrid 1950. op. July 1988. Editorial. 15-16. p. 5.4. «Aspectos educativos de los juramentos médicos». The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. M. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina.147-150. C. p.pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote. el de la moralidad y el dinero.. 8. 18 . New York 1960. Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero. cit. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. p. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). op. véase D. of.S. 68. 1983. diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad. Cf. quitan a éste todo mérito. N° Extra. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad. cit. pp. los cuales. véase Albert Jonsen. Laín Entralgo Historia de la Medicina. de no ser por la ayuda de la medicina. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. cit. con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres. idem. 6. Laín Entralgo. 9. 38-52.. Oct. cit. cit. P. en Encyclopedia of Bioethics. y una actualización inteligente del viejo mito.. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». p. «The Fall of Asklepios: Medicine.C. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. 239).. La Historia Clínica. Gelpi. 7. p. «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». Historia y Teoría del Relato Patográfico.I. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». Vem L. y si no lo hubiese hecho. Rancich y R. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista». Bullough. pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. 10. Basilea. Jano... unciones y fomentos. Amundsen. 240). Morality and Money». 944. A.

un mundo por hacer (ordo faciendus). A partir del Renacimiento. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). de su papel activo en la representación. Lo propio del bien es ser amable. la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. la historia y el arte. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos. un orden inmutable y jerárquico. como del mal ser odioso. otra es la que parte de Kant. que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica. El hombre. maître et possesseur de la nature. fundador -como Prometeo. Junto a la teoría del conocimiento.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII. cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. Toda la filosofía moderna converge. surge un orden en construcción o social. teleológica o consecuencialista. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas. en un sentido o sentimiento moral. pues. en términos de la tradición. económica y social. Ilustración. olor. los derechos del ciudadano y la soberanía popular. las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica.1. Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. se reconoce en el centro del universo. Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa. liberal y socialista. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. y entre ética y metafísica. por el otro. luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento. Barroco. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. mas no en tanto que ella 19 . Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad. como Fausto. de la política. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas.(3) Por este camino. sabor. la fundamentación empírica. el de la razón y la voluntad humanas. sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón. etc. el vicio algo que desaprobamos. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. El sentimiento moral se parece al gusto estético. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. Frente al orden natural y al orden sobrenatural. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo. autofundante y autónoma. 7.). creador de la ciencia y la técnica. acabado y perfecto (ordo factus).de un nuevo orden. la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7.2. la autonomía de la nueva razón moral. La legalidad de la ciencia.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario. la virtud es algo que aprobamos. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. Romanticismo y Positivismo. El bien y el mal. por un lado.

su programa ilustrado del progreso. actitud esperanzada frente a la enfermedad. propiedad).) y en cuanto a mí. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. Gafo (ed. la Iglesia y el Estado. con su antecedente teológico Bajomedieval. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. pp. cálculo de intereses o aritmética de los placeres.(5) Frente al apriorismo ético kantiano.. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser. 2.(8) Tal el voluntarismo. Deóntica médica Deóntica o deontología. para el que coinciden ciencia y moral. pública y privada. IV «Antropología moderna». publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social. entre legalidad natural y norma moral. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público.. plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado. la Medicina legal y la Medicina militar. se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera. es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-. se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo. La racionalidad científica se aplica a la ética. su expresión utópica renacentista. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität. estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión. finalmente. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. La Plata 1983. sino el de la utilidad y la potencia». academias. volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos. Mainetti. libertad. y otra es por tanto la ética de la técnica.cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna. la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente. en primer lugar. REFERENCIAS 1. dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. moral y política. La moral crítica de la modernidad. salud.(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. «Las fundamentaciones epistemológicas». en J. y establece los requisitos de la comunidad moral y política. Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo. progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas.(6) 7. bajo un paradigma económico.(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo. la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. Por otro lado. de la ciencia moderna. de la unidad de saber de dominio y poder político. moral social o positiva y moral individual o autónoma. lo que cuenta es la forma de quererlo. como para los antiguos. junto al prestigio del saber (universidades. separada ésta del orden religioso y legal. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. por caso). sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo. José A. yo trabajo para plantear. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio». donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. teoría del deber. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse. y la vida moral es como un negocio. dos formas de moralidad. Cap. relevante papel o estatus y rol del médico. 53-94.3. ni una opinión a sostener. es un trabajo a hacer (. Homo Infirmus. Diego Gracia. Quirón. Junto a la racionalización científica. Cf.

1. (Investigación sobre los principios de la moral. 10.. 7. cit. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía. puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales. sin que esto sea deseo de despreciarla. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad.del Discurso del Método. Del mismo modo. la indignación y la compasión por sus víctimas». 6. p. transcripta en nota 10. donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina. puesto que la belleza no son las proporciones. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales. Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad. Todo lo cual. hábito o tenencia y producción. De aquí que el sentimiento moral de Hume. El problema moral. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. emotivista o pre-racional de la segunda. el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». y acaso de las flaquezas de la vejez. que no hay nadie. del aire. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber. 4. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual. y otro privado. «Supongamos -dice Hume. 8. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. 29). Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud. y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza. según vimos. 5. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma.(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. op. pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. 23-60. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera. ella depende de su efecto sobre nosotros. cit. sino muy principalmente para la conservación de la salud. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. refractarios a las soluciones filosóficas». y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. el ejercicio de la mano por antonomasia. De las tres notas que. Vasallo. Barcelona 1987.genética. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. de libertad de conciencia. y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. Quirón. Y es que no podría hacerlo.la Antigüedad acentuó la primera de ellas. 9. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. por A. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido. cit. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. 3. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». corno un fin. Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. véase mi libro La crisis de la razón médica. op. Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera. pero no de su belleza. Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. Crítica. El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. por ejemplo en el tema de los derechos del hombre. y su realización social como división del trabajo. que la percepción y la inteligencia aprehenden. como Kant lo advirtió sagazmente. y aseguro. ni aún los que la ejercen.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. pp. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». creo que hay que buscarlo en la Medicina. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. servil y amoral. la ira y la barbarie de Catilina-. A esta declaración prograrnática de F. y que no te sirvas jamás de ella como un medio». definen el concepto griego de tékhne -saber racional. Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8. sea en tu persona o en la de otro. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana. y la condición subjetivista. Introducción a la filosofía de la medicina. de los astros. moralmente neutro. La Plata 1988. aquélla tiene que legitimar su condición liberal. p. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. del agua. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad. que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. Para Hume.

higiene social como medicina de Estado (el System de J. higiene y economía política (M. destaca la importancia política de la medicina. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow). sanidad científica con la estadística y la epidemiología. 1873). De otra parte el movimiento social por los derechos humanos. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden. la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo. medicina legal con el auge del poder civil (P. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia.2. como es el caso de la «política médica» de J. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho. un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo. autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico. Sobre el valor de la salud para una ciudad. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano. y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. Pettenkofer. de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. la medicina 22 .(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica.(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad.(6) Con estos cambios entre otros. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. la docencia y la asistencia médicas.(7) La ciencia en general.(9) La clínica construye socialmente al enfermo. 1621-1635). a su vez. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. Zacchia. Questiones medicolegales. encarnación del héroe sabio y virtuoso.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura. ambas ejemplificadas en Sydenham. el espíritu puritano y burgués. fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII. Frank. gnoseológico y axiológico. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. incluido el derecho a la salud. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX. 1798). magna expresión del despotismo ilustrado. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional. que se inicia con la revolución francesa. tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos.se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos. Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. según ha señalado Gracia Guillén. convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización. La historia de la clínica -que. P. P. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa. conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna. el conocimiento sensible y el trabajo manual. y la medicina en particular. que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX. 1779-1789). salud y enfermedad. Un siglo después Ramazzini.(5) 8.(4) Por otra parte. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico. como entre los pintores y los poetas. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. como la estudiara Foucault. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. Frank. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública. Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo.

La Plata 1988. en su línea científica y política. José A. L. A. la medicalización o iatrogénesis somática. legal y sanitaria. La crisis de la razón médica (Cap. La Plata 1975. Ed. pp.. por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales. prominente médico judío portugués. 72). (pág. La literatura deontológica. Quirón. 3. En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. N° 4.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia». 6. En los artistas del Renacimiento. 2.3. 4. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. título de los primeros tratados deontológicos. Vrin. en Omar Argerami. La disputa de las artes en el humanismo italiano. y J. estando por ejemplo hidrópico. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad.. Cf. sufrir la sequedad de garganta. D. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal. uno norteamericano y el otro inglés. VII. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna.). B. Mainetti. insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47. en Quirón. es la escuela de Viena. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo. atenta a la definición del rol y el ethos médicos. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica. Quirón.. La Plata 1976. no religiosa. «Medical Ethics. el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. y John Gregory (1724-1773). si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. El médico ya es caracterizado como gentleman. en Encyclopedia of Bioethics. «Introducción». cit. y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). Gracia. vol.. como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta». el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica». Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo. Jonsen. como el de Rodrigo de Castro (1546-1627).y negaron su valor como sujeto actuante». Mano y Cerebro en la Grecia Antigua. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. 5. la Medical Ethics de Percival. Discourse on the Duties of a Physician. 952-954. Ibidem: Sin duda. Este último. hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. op. Mc Cullough. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. en particular la de los grandes filósofos morales escoceses. History of: Modern Period in Europe and the Americas».reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos. op. cit. También Gregory expone las cualidades morales del médico. «La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. una moral de predominante autoridad científica y política. Cf. Cf. 81-82 (traducción mía). pero eso no quita la dificultad.. de orientación profesional. de Edinburgo. dos principios morales tomados de Hutcheson.(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. «La crisis de la razón clínica»). contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. D. Cf. Farrington. Emilio Estiú. «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718). respectivamente. Mainetti. 23 .(12) REFERENCIAS 1. Cf. «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). Por último. influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar. aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus.) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas.. 8. VI. 3. Esboza las obligaciones generales por este principio. a juicio de Albert R. su método y su fin. Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. Med. 2. J. Descartes Meditationes de Prima Philosophia. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida. de Columbia. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad. París 1960. Gracia. La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. la religión y la ley.

Las responsabilidades morales de los médicos (trad. 19 (trad. History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. se iría a buscar al sacerdote. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester. la preparación de los instrumentos. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza. vol. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao). Prólogo. p. éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . después vendría en primerísirno lugar el jurista. Lecanshire.. C. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival. expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología. Cf. La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica. nacido en Warrington. Kant Les conflit des Facultés. Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. porque él le conserva la vida. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos. y el servicio a los poderes públicos. E. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. el paternalismo médico-paciente. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas. 37. y publicada en 1805.). José Luis Peset. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica. cirujanos y farmacéuticos. esto es.) Encyclopedia of Bioethics. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores.C. porque éste mismo. hasta entonces rivales. mía). poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. Madrid 1987. p. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. El método de la investigación (ed. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. estudió Medicina en Edimburgo. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. McCullough Etica Médica. está condensado este ideario del gentleman. El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847. Recogemos noticia biográfica de Percival. en W. en la práctica privada. 10. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo). Beauchamp y Lawrence B. y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). Lawrence B. París 1955. descripción del tratado e interpretación del mismo. la relación entre los colegas y la relación con el Estado. Por otra parte. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina. de España.1. «Según la razón (es decir objetivamente). esp. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. la de Derecho luego. New York 1978. Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. Jonsen. A. Sebecck y Jean Urniker Sebeck. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. su saber y su moral. Tom L. ciudad protagonista de la primera revolución industrial. El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. en su libro Lo que está mal en el mundo. organizador hospitalario. desea ardientemente. el orden profesional va de la mano con la monopolización. como miembro de la sociedad. cast. 9. Reich (ed. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. 12. Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal.) Paidós. Sherlock Holmes y Charles S. 3 The Free Press. es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social. modelo de virtud y conocimiento. después su bien social. que promete asegurarle sus bienes contingentes. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary. R. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. Al contrario. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p.S. 8. bien que se trata de la felicidad eterna. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». Thomas Percival (1740-1804). puesto que nada percibe de tal dicha. perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas. 11. Vrin. 3. el médico tendría para el hombre la mayor importancia. Buenos Aires 1987. History: Western Europe in the Seventeenth Century». la colocación de las vendas por orden. un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. Barcelona 1987. Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». a saber la de Teología en primer término.. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. 35). el «esprit de corps» o solidaridad profesional.I. y por último la Facultad de Medicina. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians. Peirce. la relación terapéutica. «Medical Ethics. ejercerían un gran efecto sobre mi mente. sanitarista e ideólogo ilustrado. McCullough.) Labor.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith. y de Thomas A. según el instinto natural.7. 957-962. «Medical Ethics.

que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949). y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 . 5. van dando nuevo perfil a la ética médica.(6) El código americano. las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico. Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas. este código de 1847 que permanecerá como prototipo.M.2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos. Universalización o internacionalización de la medicina. revisada en 1975).(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología. expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud. Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos. la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. circunstancialmente en crisis. 9. aparece claramente en la Introducción del código. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión.la profesión» frente a la medieval «ética de la intención». establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. consultas y secreto. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica. cuya proclama era «Every man his own doctor». como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. y la mayor parte de las siguientes. 1. con sus posibilidades y limitaciones. varias veces reformulado. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales. 3. separándola de la medicina marginal.A. fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. en 1948. organismo de las Naciones Unidas. que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica. abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas. 1946). cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico. Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que. y la Asociación Médica Mundial (1948). cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos. de autodefensa y utilitaria. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente. revisada en 1968).3. 2. El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares». como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría.(4) 9. queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos. inspiró muchos códigos nacionales. Respecto de su contenido.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). 4. El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. La base normativa del código americano es la misma de Percival. pero más estricta que ésta en punto a honorarios. pues ella no es una moral en el acabado sentido del término. por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. (OMS. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964.

Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. 8. Huntington. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo. 6. la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último. constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. apelando al privilegio terapéutico. Juan C. «Cree.tología médica hasta nuestros días. 5.171. in this sense. cit. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. diciembre 1989. op. cit. New York 1975. 9. Krieger Pub. sino trabajada internamente como laboratorio social. Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. «Los comités hospitalarios de ética». no ya externa o prestada por la moral común. «Codes of Medical Ethics». Los Angeles-Londres: Univ. Medical Ethics. Tealdi y José Alberto Mainetti. supra. que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. Tealdi y José Alberto Mainetti. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. who has taken the most comprehensive view of the subject». para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. R.a terrn introduced by a late writer. «Medical Ethics. cit. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co. Berkeley. Del mismo autor. piadoso lector. 26 . la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. 150-153. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética. but.componen el quimérico rostro de la ética biomédica. Seguramente tendrá. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons. 2. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. cit. also. «Vita Física». en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics). op. y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. y material suplementario. civil y jurídico. tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. London 1803. I. con introducción histórica de C. crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza». cuyos deberes suelen convertirse en derechos. rnust rest on the basis of religión and morality. They comprise not only the duties. of Califomia Press 1975. de autoridad civil. se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra.. La ética médica histórica. el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable. el de producir una ética médica original. they are identical with Medical Deontology . la ética médica que evitar dos extremos. Donal Konold.(9) REFERENCIAS 1. 162. En suma.. Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. Cf.. es normativa y cada vez está más complicada con valores. si Minerva y Esculapio nos alumbran. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». Juan C. Asclepio 35. La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. cit. the rights of a physician: and. Por un lado la exclusiva moral del código. Corolario. 227-255. de los médicos y para los médicos. el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia. «Oltre la deontología professionale». legal o individual. en Corso di Morale. y la médica muy en especial. «Los comités hospitalarios de ética». p. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». in Encyclopedia of Bioethics. 4.. Co. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain. E. reeditada en 1975 por Robert. Número especial dedicado a la Bioética. S. 7. Véase Spinsanti. as a branch of general ethics. es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental. La ética médica de Thomas Percival». Diego Gracia Guillén. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. Thomas Percival. «El orden médico. entonces. Spinsanti. como el Caribdis y el Escila. Cf. 1983. op. la religión o el derecho. 3. Jeffrey Lionel Berlant. op. Burns sobre la figura de Percival. Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica.

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
27

dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
28

el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
29

6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
30

Proyectos. Pena capital 20.1. Guerra 21. El primero ensayaremos aquí. Cuidado del paciente moribundo 20.6. beneficio y autonomía.4.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética.3.3.(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto.1. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-. Cuidado del niño moribundo 1.2.4. La reproducción asistida. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. General 20. General 20. en el otro extremo. General 20. la bíblica de Noé.3.3. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. Armas químicas y biológicas 21.4. General 21. libre y mixto. tampoco conforma compren-derla como una rama.2. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica.5. la malapraxis y el abuso de la seguridad social. 22. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock.1.1. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder». y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos. de principios y de resultados. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. leyes y casos 20.3. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico.3. 2.4. donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular. a saber: la «medicina de la alianza». leyes y casos 20. en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina.2. especialidad o profesión dentro de la medicina.6. el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo.1. En consecuencia. General 20. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. 22. General 20. Actitudes ante la muerte 20. de la cual. Tres figuras paradigmáticas. 1. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo. Alimentación forzada de prisioneros 21. La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria. representaría una nueva síntesis.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos.2.5.2. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. Tortura 21.7.3. Autorización para la muerte de niños 20. 31 .3.5. 1. Prolongacion de la vida y eutanasia 20.responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-. Definición o determinación de la muerte 20. libertaria y redistribucionista.(23) Por último. LA MUERTE Y El MORIR 20. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico.2. 3. 22. Familia 20. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica.6. Proyectos. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología. Educación sobre la muerte 20. la revolución biológica y la medicalización de la vida.5.2.(22) Por otra parte.. acaso posmoderna. calidad y responsabilidad.19. Suicidio 21.4. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. con niveles de macro y micro aplicación de recursos.2.5. método y fin.4. por ejemplo. Personal sanitario 20. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21. Migración internacional de médicos 22. por el contrario. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. Asignación de órganos y tejidos 20. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia.

el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. Albert R. 1990 (inédito). ed. la nueva etapa. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. prejuicios sociales y raciales. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. 3. Cf. como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». ELABE. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». Humanhood: Essays in Biomedical Ethics. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad. En el Tuskegee Syphilis Study. Quirón. un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación. Estas tres novedades tienen por fundamento. Rothman. Social Science Perspectives 32 . Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. 7. Dordrecht-Boston-London. autoridad incuestionada de los médicos. 2.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. David J. Englewood Cliffs. p. pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. respeto a sus derechos de saber y decidir). Bioética Fundamental: La Crisis Bioética. «respeto» por las personas. La Plata. Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. beneficencia y justicia. 2. Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». Bioethics.. Prometheus books 1979. de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista. an evolutionary possibility and an ecological necessity. El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. pp. Prentice-Hall. El «caso» Potter. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. Cf. July-August. pues. respectivamente. if I read the evidence correctly. Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. 4. 1990. La Plata. José A. Curiosamente. Bridge to the Future. Van Rensselaer Potter. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética. Y. p. Ambos inauguran. 8.como es ley dentro del matrimonio civil. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. a su vez. Kluwer Academic Publishers. ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica. Mainetti. «equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. 5. Cf. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. caracterizada ahora por ser asunto de todos. New Jersey 1971. Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». los principios de autonomía. New York. utilitarista y contractual. En estos. aunque su autor es un teólogo episcopal. Hastings Center Re-port. también teólogo protestante. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. Daniel Callahan «A short history of Bioethics». es similar al de André Hellegers. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. Cf. El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. en George Weisz. 9. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is. en George Weisz. como «centinela bioético» de la medicina actual. 185-200. but all ethics» Joseph Fletcher. 10. 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». investigación continuada hasta 1972. en el Willowbrook State Hospital. Cf. It is the third step in a sequence». el de Ramsey. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). 1990. ed. 1990. Cf. 113-130.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. not only medicine’s ethics. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. George Kanoti. 51. 6.

25. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A. junio 1989.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. 116. Essays in Medical Sociology. fue ya propuesto por D. 1981.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio. vol. y el mal con el dolor o la infelicidad. en Boletín de la OPS. Mill (1806-1878). 1. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. Reich. 16. Introducción a la filosofía de la medicina. y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia. 22. 20. Quirón. Hastings Center Report. Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos. New York: Free Press-Macmillan. Callahan. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. Faces of Medicine. 1988. 599-60 1. José Alberto Mainetti. 1987. 1990. 1. Broad en 1930. La Plata. 18. Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. en 33 . Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. introducida por C. p. 1989. veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. filosofía de la medicina y bioética. ed. comienzo y fin de la vida en la del ’70. Y. principios. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». 1. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética.11. Gerrit K. 7-13). Cf. Kimsma and Stuart F. Mainetti. José A. Kluwer. p. van der Steen and P.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso. Thung. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. Milano. ed. The Limits of Medical Progress by D. establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud. Tecnos. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. Spicker . aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica. De la misma autora. José A. 23. 19. by Leon Kass. «Bioética y la justificación del derecho a la salud». Hay algunos artículos también significativos. Estudios de Bioética Racional. Nros. La Plata.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. el acto o el efecto de la acción humana. José Alberto Mainetti. 17. op. Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. economización de la salud en la del ’80. 13. John Wiley and Sons. A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. «La revolución de Galatea». New York (1979). Addison-Wesley. p. Ten Have. La dicotomía teleología-deontología. La crisis de la razón médica. 996. 20. José A. La Plata. Warren T. by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. 1990. Este argumento es muy antiguo. En su formulación clásica el principio de utilidad. 21. Reich. Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. Madrid. indiferencia o cobardía) del sujeto. 24. y desarrollado por J. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. J.. 1988. P & M 36. Simon & Schuster. cit. como le llama Bentham. 19. on Medical Ethics. 1989. Cf. D. 5 y 6 Mayo y Junio. Cf. M.en la acción humana. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». J.(3) Utilitarismo. más allá del predominio entre ellos que motiva el debate. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. 1990. 1984. Mainetti. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común. 15. ed. p. 14. Nº 7. Cf. S. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»). A Philosophical Study by W. 108. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. Hume (1711-1776). el respeto a sus derechos y razones de justicia. respectivamente. July/August. Mainetti. se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». vol.. p. 1990. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. («La Fundamentación de la Etica Biomédica». 1978. Encyclopedia of Bioethics. compasión o coraje) o vicios (a la inversa. (p. 115-127. de lo bueno y lo malo. Warren T. vol. y What Kind of Life.. ed.. Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. centradas en las consecuencias de las acciones. Cf. Quirón.Kluwer Academic Publishers. 4 vol. de lo correcto e incorrecto. N. 51-57. Cf. J. Bentham (1748-1832). entre éstas dos principales. Cf. Encyclopedia of Bioethics. en el agente. 12. Reich. independientemente de los fines y consecuencias. reglas y casos o juicios particulares). Quirón. ed. Finkelstein. presentado con ese nombre por J. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). en Renée Fox. Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María. Cuadernos de Etica. No. Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics».. Cf. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). según se ponga el acento. José Alberto Mainetti. Madrid. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas. «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». Cf. p. Encyclopedia of Bioethics. 201-217). en Concepts of Health and Disease-. Marciano Vidal Bioética. Introducción a la Bioética.

deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. Así. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente. como medios para alcanzar los fines de aquel. aquello a que los hombres tienden. cualquier especificación del bien. o lógicamente anterior a. pues. ahora bautizada utilitarismo del acto. la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. mentir puede tener buenas consecuencias. aún cuando produce más beneficio que daño. la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. la idea de la «dignidad humana». fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo. Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales.. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza. los cuales deben ser optimizados. sino «imperativos categóricos». que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-. lo único moralmente valioso en el mundo. Si en ocasiones. por ejemplo. pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas. deben establecerse reglas conforme a ese principio. La noción de derechos personales no es utilitarista. por contraste con la versión original. en general ocurre lo contrario.(5) Por otra parte. en tu propia persona o en la de cualquier otro. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas). Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno. Está aquí. en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. no podemos justificar su empleo con los pacientes. si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. son malas las derivaciones de la mentira. del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. Como la ley moral es la ley de la razón. sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. que admite la existencia de otros bienes además del placer. son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas. aún cuando sepas que no puedes hacerlo). el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien. mandato o prohibición de naturaleza divina. consiste para Kant en seguir reglas absolutas. natural. reglas que no admiten excep34 . como agente autónomo. humana o social. o utilitarismo clásico. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. una acción puede ser incorrecta. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. es decir. Si la mentira es incorrecta. siempre como un fin y nunca sólo como un medio». Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista.. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. Está también. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse. Por eso. vale decir inteligente y libre. para las deontológicas (del gr. independientemente de. es el «imperativo categórico». como personas. de la forma «debo hacer esto y punto». por un lado. entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares. los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad.y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo.(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista. lo cual es más bien al revés. de trato como fines y no como medios. segunda objeción antiutilitarista.(8) La moralidad. al precio del sacrificio de un inocente. De tal manera se rechaza el hedonismo.(6) Deontologismo. La mentira tiene patas cortas. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central. más hondamente.el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. para maximizar las buenas consecuencias. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta. man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad. esto es. el placer o la felicidad. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. El punto crítico de este último.

Frankena(13). Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social. Se debe prevenir el mal o daño.(11) Como ocurre en el utilitarismo. Y ambos. Aparte la cuestión de cómo se derivan.2. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas. Suele establecerse. no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente.(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados. 2. autonomía y justicia. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente. nadie creería las mentiras. llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). nunca se debe mentir. entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B. 2. «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. Por ejemplo. ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas). Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca. en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente. ante lo cual es necesario la opción. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad.(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. de su prioridad y de su aplicación. sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo. intención dañina. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua.ción alguna. Se debe remover el mal. al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). y la máxima de esta última no ha sido bien construida. lit. De acuerdo a cómo se describa la acción. En cualquier caso. Sin embargo. «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. Beneficencia (del lat. y los tipos monista y pluralista. bonum facere. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . siguiendo a W. Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor». 3. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». «no hacer daño»). Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. puede ésta caer bajo una u otra regla. 4. Además. lit. como es el caso de los asesinos. non malum facere. Se debe hacer o promover el bien. está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. moralmente justificados pero no requeridos. Para el caso del asesino inquiridor.

(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. en consecuencia. se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. por ejemplo). El principio de respeto a la autonomía es. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios. la de producir beneficio y la de evitar daño. sujetos comprendidos en la obligación moral). es útil tratar juntos. la autonomía como autodeterminación legal. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica.). como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida». uno de los más complejos conceptos morales. llamadas libertaria y racionalista. sin embargo. La violación de la regla de «no dañar». centrada en el poder. originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 . Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica. a la que es proclive el utilitarismo. y consagrada en el latinazgo primum non nocere. Ambas nociones. el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona.derables para los agentes. y no está sujeta a coerción externa o interna. Son aquellos el principio de doble efecto. que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta. El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo. El de autonomía es. espada de doble filo. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites. que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía.(19) Por otra parte. Este último punto merece aquí una explanación. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. impulsos. hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. La primera se asocia con Bentham y Mill. sin duda. plantea cruciales cuestiones morales. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia. y el consentimiento presupone la libertad. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva). hábitos. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios). Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. con sus fundamentos sociopolíticos. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). y la tradición angloamericana en materia política. puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto). el más difícil de manejar en la relación terapéutica. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina. lit. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado. la autoridad y la competencia sobre las decisiones. etc. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía.(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal.(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático. es indispensable un principio de balance o ponderación. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. en particular cuando el daño equivale a muerte. los principios de beneficencia y no-maleficencia. debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. como caras de la mismo moneda. capaz de saber y decidir. -no-maleficencia y justicia. económica. las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. Fuera de este orden moral. no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. que siempre entraña daños efectivos o posibles.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). De ambos modos. autos = uno mismo y nomos = regla. ética y legal.Lo que cuenta es la libre decisión. que todavía se complica por el plano jurídico. el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno. y la mera consideración economicista. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente. nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. legales y filosóficos.(15) Autonomía (del gr. quizás el «pecado histórico» de la ética médica. Para la ética médica.

4) A cada uno según su contribución social. En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. o al menos un planteamiento sistemático. La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa. junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía. justicia representa la virtud común. y la justicia distributiva. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio. desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo). en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica. fundamento de la conducta individual y política. libertarios. En cualquier caso. las decisiones sobre «salvar o dejar morir». que regula los relaciones entre las personas. lntuimos. 3) La justicia como igualdad social. que enfatizan los derechos a la libertad social y económica. 4) la justicia como bienestar colectivo. injusto). La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. responsabilidad y calidad en la atención de la salud. que debe haber un principio válido de justicia. desde el nuevo orden bioético. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud.vista moral (in extremis.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 . 2) la justicia como libertad contractual.tienen así una respuesta. la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento.(21) Según la tradición jurisconsulta romana. 3) A cada uno según su esfuerzo.(20) Justicia. sea lo merecido. Asi. beneficio o perjuicio.(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. El surgimiento de la bioética en EE.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear. 2) A cada uno según su necesidad.UU. iustitia. ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social. desde Platón. 5) A cada uno según su mérito. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética. que enfatizan el uso mixto de tales criterios. a fin de maximizar la utilidad pública y privada. que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos. liberal y redistribucionista. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina. liberal y mixto. y utilitaristas.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado. premio o castigo (lo contrario es injusticia. distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía. En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes. una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. (del lat. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente».

respectivamente.2. las dos variables de la regla. A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema. principios y reglas constituyen las guías para la acción. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego. un aspecto objetivo o descriptivo (verdad . éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica. requerida o permitida. En los códigos de ética médica. el contrato social o fidelidad. Veracidad. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). no romper una promesa. por ejemplo el respeto a las personas o autonomía.(26) Hay. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho). ya bien del de beneficencia y nomaleficencia. sin adecuada justificación. Más adelante reaparecerá el tema. cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante. Obsérvese. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles. en tanto ésta es prohibida. La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. veracidad y consentimiento informado. Tiene la regla. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones.falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad . que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. tales como fidelidad a las promesas. por tanto. aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar. salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social). También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. justicia. pues. Ya se le considere o no una regla moral independiente. Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio. La confianza es un requisito de la relación interpersonal. suelen limitarse a este nivel de las reglas. la deontología médica en nuestro caso. en virtud de su intimidad o identidad. un caso privilegiado de mentira piadosa. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. Privacidad y fidelidad son. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal. En la relación terapéutica. honestidad y justicia.mendacidad).(28) 38 . no violar la ley. que los códigos de ética profesional. el paternalista tradicional y el contractualista innovador. de paso..se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. extensiva a la investigación clínica. la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. altruista o benevolente. no causar dolor. las cuales generalmente causan mal o daño. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie. no incapacitar. derivándola ya sea del principio de autonomía. la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. no privar del placer.(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. dentro o fuera de mi actuación profesional. la cual debe ser protegida. no calumniar. los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse. Confidencialidad. La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas.3. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. no privar de libertad. sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes). implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. D. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto». desde los antiguos a los modernos e incluso actuales. por ejemplo. los daños de referencia: no matar. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza).

estamos ante casos paradigmáticos. basado en la relación fiduciaria. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. adecuada información. de acuerdo con la regla del secreto profesional. La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico. La opinión minoritaria. no-coerción y competencia. pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. Revelación de la información. por el contrario. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita). no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico.Consentimiento Informado.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral. 3. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica. La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. Competencia para consentir.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado.4.(30) 2. 3. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. mientras que la mayoría inocua. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964).. lejos de disminuir. 2.implica. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. de un dilema.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas.. también cuenta con diversos estándares o criterios. Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. en suma. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. efectivamente. Se trata. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra. Lo que considera la comunidad científica. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. En suma.) la sociedad sería la damnificada. dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad. el peligro de agresiones violentas. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. Lo que la persona razonable desea saber. que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. Sin embargo. la de la mayoría y la de la minoría. y otros para juzgarlo incorrecto. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica). apoyándose en argumentos consecuencialistas. aumentando así. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. Pero además. Lo que un paciente personalmente desea saber. y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. una vez internada. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible. Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. 39 . 2. fallo judicial en la Corte Suprema de California. Consentimiento voluntario. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (. 4. Comprensión de la información. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente. En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. 1978). El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética.

Acto (T. 2. el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. Dijo que ésto «destruiría su familia». Después de pensarlo. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad. Bertomeu) 4. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable. 1979. Veatch. 1989. como las virtudes del buen paciente (sinceridad. se decidió proseguir con los planes de trasplante. Beauchamp. en una reunión a solas con él. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente. es actuar como padre (o madre: maternalismo). acaso el peccatum historicum de la ética médica. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. Teorías 2. compasión). Cf. equidad. and Childress.(36) NOTAS 1. 1. obligación). ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. el encuentro de una confianza y una conciencia. Jones and Bartlett Publishers. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico. de la Virtud) 2. dos tipos ideales de responsabilidad médica. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. Tom L. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. fundada en la philia. Principles of Biomedical Ethics New York. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. igual dignidad. representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. ed. religioso). lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta. Oxford University Press. El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad. Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. Luego de discutir el problema con los padres de la paciente. Su madre resultó no ser histocompatible. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego. que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral.Principios 3. Childress «The normative principles of medical ethics». en Robert M. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. Reglas 4.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. Bostan. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. Estaba bajo diálisis renal crónica.(33) El paternalismo. J. pero sí su padre. una singular y rica relación humana. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral. que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. Una tercera teoría ética. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno.. que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. tolerancia y confianza). la poca posibilidad de un riñón cadavérico. 3. respeto. Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. etc.suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. particularmente por el pronóstico incierto. pronóstico y tratamiento. Medical Ethics. además. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». 3.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. deontológicas) 3. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes. probidad. James F. Asimismo. en beneficio del paciente pero sin su consentimiento. decidía no donarlo. el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. la clásica de la «ley natural». Agente (T. Temía que al saber la verdad. de carácter intermedio. Se presumía. compasión y respeto. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón. Resultado (T. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . 2. la amistad o camaradería de sus términos. Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente. Juicios Ejemplo (tomado de M. paradigma de humanidad. James F.

Cf. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. Cf. El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. «What Makes Rights Acts Right» en R. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros.UU. Tom L. 15. 11. Ross. Hart The Concept of Law (Oxford. Cf. S. New York. and Tom L. vol. la mentira tiene patas cortas.. 4. tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. 8. Eudema. 21. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. 41 . según la fórmula de G. op. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). James Rachels. Para aquello que no le atañe más que a él. 5. 1982. 1989. Gracia Guillén. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. Cf. reparar y restaurar la autonomía del paciente. 30. cit. Ethics. A. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. Henry Sidgwick. Madrid. Beauchamp. Faden. En el tipo 1 de situación moral. Cf. sea moral. en R. D. José A... Cf. cit. May / Jun. Childress entiende la autonomía de dos maneras. Allen «Justice: A Philosophical Review». sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. Hastings Center Report Jan. Principies of Biomedical Ethics. A History and Theory of lnformed Consent. Jones and Bartlett Publishers. prima facie «duties» de W. 24. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo. 31. Quirón. Jay The Silent World of Doctor and Patient. como estado final u objetivo y como side cons-traint. H. Kant. p. convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. Culver. en Cuadernos de Etica Nro. 114). Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). cit. and Childress.. «What Makes Right Acts RIght». Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él. 108. J. 4. Jonsen. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». Cf. carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. Cf. Veatch. lbidem. Random House. 19. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi. Cf. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality. Buchanan. sea físico. D. James F. pero algunos son más iguales que otros». en R.: Prentice-Hall. J. Clarendon Press. op. 1966. Veatch.que rigen la vida moral. op. 1989. 1961) y G. 10. Tom L. 1986. Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales. 9. Cf. Mainetti. 1986. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes. Albert «Do No Harm» en R. cap. 29. op. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. individual o colectivamente. 26. D. En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace./Febr.. New York. en R. José A. lntroducción Histórica. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. Cf. Joseph Fletcher. 12. no es razón suficiente. ed. 1973. 7. Cf. quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. James F. 1971). pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor. segunda edición. Frankena. Cf. Eric Cassell. op. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. cap. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy. Sobre sí mismo. Como suele decirse. Véase J. 3. 3 «Valid Consent and Competence». Katz. intuicionistas de Oxford (inherentistas. I. (Número especial de bioética). ed. Esta son buenas razones para discutir con él. cit. Diego Fundamentos de Bioética. Philadelphia: Westminster Press. 14. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». Veatch. Ross «What Makes Right Acts Right». Cf. ed.: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. 6. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». el individuo es soberano». 28. 17. But that role requires a sense of limits. D. Bernard Philosophy in Medicine. Los autores distinguen para los EE. 2-3. ed. cit. 1989. Cf. William K. Veatch. 4. The famous utilitarian. Veatch. 20. New York: The Free Press.. cap. Nos. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. W. Beauchamp. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. Methuen & Co. and despite social changes. la Plata.. op. 2) La agresión física (battery ).. New York: Oxford University Press. Principles of Biomedical Ethics. Se trata de trazar un movimiento paralelo. Warnock The Objet of Morality (Londres. cit. cap. Oxford University Press. cit. Siguiendo una distinción de R. hacerlo sea prudente o justo. Nozick. en opinión de los demás. op. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. 4. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. cap. He grounds it in the observation that generally good comes from being honest». sobre su cuerpo y su espíritu. su independencia es absoluta. a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Beauchamp. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. junio de 1987. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. 22. el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. Charles M. James F. Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). Childress «Autonomy». we must not overextend or overweight respect for autonomy». and Gert. has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. cit. 18. 25.. Para que esta coacción fuese justificable. y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas. 23. Boston. Mainetti Etica Médica. Englewood Cliffs.es nacer como paradoja y morir como trivialidad». defiende la autonomía en el primer sentido. W. 13. Ross) y contractualistas (John Rawls). W.. 1990. por ejemplo. and Childress. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). Ruth R. Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres. 27. pero el bien de este individuo. ed. en R. 5 y 6. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. Cf. Ross. 1984. 16. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. Cf. a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. N. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia.

Leroy Contemporary lssues in Bioethics. 9. Al parecer. Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. En su sentido técnico o análitico. decepción o segundas intenciones. 33. véase Clouser. cit. Como estudio general véase Brody. y el de W. por sobre mi interés personal. Englewood Cliffs. The Restoration of Beneficence in Health Care. En reconocimiento de este compromiso. Bioethics. Edmundo y Thomasma. Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo). y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente. Capítulo III: METABIOÉTICA 3. en R. Howard «The Phisician . Bernard Philosophy in Medicine op. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación.. 3.Patient Relation». Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. Reading & Cases. 7. 34. enseño y creo. Tristram.(1) Pero además. Cuadernos de Etica Nro. en Brody. y Gert. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. Estudio crítico. en un lenguaje comprensible para él/ella. Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). y Engelhardt. 2 d edition. 8. K. «Models: A Critical Review and a New View». Mantener en secreto lo que escuche y sepa. Cf. a excepción de existir claro. Tom. op. David C. Cf. Ayudar siempre. en R. 4. David C. May «Code. L. en todas sus dimensiones. Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo. Wadsworth Pub. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. Cf. 7/Junio 1989. 12. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. como corresponde a su «coming of age». 11. 36. Belmont. José A. New Jersey. Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. y Walters. independientemente de su capacidad de pago. Veatch. Mainetti. Veatch Medical Ethics. cuando la gravedad de la situación lo demande. Charles M. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports. Pellegrino. asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias. 6. 1982. Decided July 1. F. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. 13. la metabioética es un capítulo muy oportuno. 1988. Eds. como primer principio de mi ética profesional. Thomasma. Contract or Philantropy». Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política. 35. 2.1. H. o el mío propio. sociales o fiscales. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón.Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». 3 d Series. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. 10. 1987. cit. 1976). 425. Tomado de Beauchamp. 5. Baruch A. «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. Regents of the University of California. se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 . aunque no pueda curar. o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo. Practicar lo que predico. Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. D. Tarasoff V. Co. sin coerción. como estudio crítico. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. For the Patient’s Good. Prentice-Hall.. serio e inminente peligro de dañar a otros. Nunca actuar para matar directa. y cuando la muerte es inevitable. Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. a mi paciente. lbidem. New York: Oxford University Press. brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo. chapter 5.32. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». en un sentido filosófico general.. de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. la bioética se hace cuestión de sí misma. activa y concientemente a un paciente. Por eso me comprometo a hacer el bien. jr. Covenant. la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo.

. moral y político.(2) Como en una nueva sofística. racionalista y analítica. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica. el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas. Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda. secular y pluralista.. del bios biológico..(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país. Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación». Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo.. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica). De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D.(8) Por fin. que en ocasiones confligen. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. rehabilitación del ethos -profesional de la virtud. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días. científico y técnico. y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral. Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia».(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados. Según Clouser y Gert. ni cómo justificar su conducta.. cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente.y la exigencia teorética y crítica. metodológico y práctico.. edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares. la salud como bienestar y la medicalización de la moral. sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones. el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas. Por un lado resulta la ética filosófica. ni qué hechos considerar relevantes. puede oirse una letanía. quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica. la justicia a Rawls. justice.(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales. No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina. la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña. ahora en su 3ra. usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. la autonomía a Kant. y que no sirven de guía a la acción. tácticas y pedagógicas del paradigma.(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. y del ethos liberal. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). a veces en conflicto.(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología». por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista. particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente. inductivo e intuitivo.. beneficence… autonomy. No menoscaba la importancia de un manual ya clásico.(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética. interdisciplinaridad. Callahan. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»). en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración. y la no-maleficencia a Gert». respecto de la praxis.. una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso». la eupraxis como antónimo de malapraxis. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética.(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos.rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades.

que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. la ética y el ethos médicos latinoamericanos. Sin embargo.se da entre las normas y los hechos. el enfermo y la sociedad). la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante. Después de todo. cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada». el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis). pues. Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales. La tradición católica ha definido. hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). se han mantenido al margen del discurso bioético.(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. En el orden descriptivo y pragmático. la religión judía y el derecho romano. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. La bioética como moral civil. Se describe muy someramente.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico. En segundo término. y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud. con la impronta cultural de ese país.(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. según la influencia del relativismo cultural. normativo y aplicado. y en particular la antropología médica cultural. entonces.(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega. Y en el orden crítico.(16) 3. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». distendido entre la especulación y la praxis de la salud. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana. el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica.2.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural. En el orden reflexivo. La revolución bioética. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. la tradición ético-médica latinoamericana. sin tener en cuenta el principio de autonomía. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad. la revolución y el desafío bioéticos en América latina. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético. los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética. con sus principios de beneficencia.(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico. un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere). quizás a favor de la boga contextualista posmoderna. Lo cierto es que las ciencias sociales. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . En primer lugar. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. En cualquier caso. el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral.

3. entonces. epistemología y axiología médicas. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses. ni debe» = falacia positivista). antes que en los derechos individuales y las virtudes personales. La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética). Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud. puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina. otra es la que parte de Kant. la buena sociedad y la justicia. metafísico y científico-. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo). como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. tradiciones moderna y clásica. y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia. y entre ética y metafísica. luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es. En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo. Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología. un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). por el otro. las fundamentaciones idealista («debe.(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso.que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. luego debe»= falacia naturalista). lógica deóntica). Etica macro de la salud o sanitaria. tres formas distintas de racionalidad.ción del agente racional y libre en la relación terapéutica). Por un lado. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética. con acento en el bien común. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). Tras la fundamentación naturalista («es. Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica.(24) 45 . la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos. hermenéutico y normativo). M. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión.3. con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario. teleológica o consecuencialista. respectivamente. por un lado. de la moralidad.(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud.(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico. ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral. La norma dice qué se debe hacer. pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma. la fundamentación empírica. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. Por otro lado. el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno.

(26) La ética es relativa a la condición humana. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental. y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad. valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón). Warnock). así como ésta apunta hacia aquella. método y fin. hay ahora una 46 . en tanto somatoética o moral de la corporalidad. la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral.(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología. G.(29) 3. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo. generándose un círculo hermenéutíco. raciocinante y libre es el hombre. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. son normas de la vida que están en la base de todos los valores. o el estatuto bioético de la medicina. remite a una antropología filosófica. Hobbes. La ética general. Hartmann). la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética.4. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad. sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. Realidad personal. de infirmitas o desajuste natural.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación». condición prima facie negativa. título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina. benéfica o maléfica. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última.es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad. La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. Individualidad social es la humana. ajustado a su medio.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético. como dijo Herder.y se prolonga en la hermenéutica. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia. pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica. en suma la determinación del concepto de bioética médica. y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales. L. y la ética biomédica particularmente. correcta o incorrecta. Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía. echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo. N. La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal. Hart. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación.

La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo. epistemología y axiología médicas. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas. la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales. hermenéutico y normativo.(32) Se trata. la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural. Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema. el ethos o carácter y la eticidad o institución. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. encubriendo la deshumanización real del sistema. El normativismo sostiene. expropiación del cuerpo y enajenación de la salud.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia. entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida. contraria y simétricamente. como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. la calidad de vida y la «regla dorada». aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. la separación hechos-valores. puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig. mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista. de la filosofía de la medicina. la práctica o moral. DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética. y la nueva moral normativista. el redescubrimiento de la ética de la virtud. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. representada ésta última por la bioética. operativo y revolucionario. en general. El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. y con ello un ethos más universal. La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial. la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). según la tradición médica humanista europea y latinoamericana. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. santidad de la vida y regla de oro. a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales. con su afección deshumanizante y recetas placebo.(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. El primero se ensaya aquí. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. autonomista y social. El contraste entre la vieja y la nueva moral médica.necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME). en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). menos complaciente u optimista con el progreso. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. es preciso fundamentar esta última.(33) 47 . de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora. paternalista y profesional. técnico y pragmático. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología. incluida la dosis masiva de ética. ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural.).

Etica del carácter o de la virtud. Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». 19. (Cap. is a cultural system. b) ética filosófica.NOTAS 1. 1990. Hastings Center Report. Ibidem: «In any event. The Restoration of Beneficence in Health Care. «Bioethics Paradigm».. c) eticista como ingeniero moral. José A. Edmund and Thomasma. en The Journal of Medicine and Philosophy 15. también Lieban. cit. G. 4. Kass. 5. 1990. of Cal Press. Buenos Aires. «The Normative Principles of Medical Ethics». Diego. moralidad médica clásica. número especial de bioética. La importancia de esta ética del diálogo socrático. 157). Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. John D. p. 1988). merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. 17. el de lván Illich y en parte León Kass). racionalista. 21. like other forms of medicine. Mainetti. elitism. Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». Mainetti. 6. V. as well as actitudes. Bernard «A Critique of Principlism». el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). Callahan. Introducción histórica. Cf. Cf. 5 y 6 mayo y junio 1990. pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. Cf. 23. Theory». 2. Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. Etica del valor. cit. del consenso o pacto estratégico. 1991. The Journal of Medicine and Philosophy 16. Arras. values and patterns of communication and social relationships. John D. Cambridqe. Buenos Aires. Mario Etica y Ciencia. 5. la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. Nro. Cf. VII «Moral Crítica»). «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». 1 Febr. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. Barry «Morality and the social sciences» en G. La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría. 12. A. Por tanto. The Journal of Medicine and Philosophy 15. 108. discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). Mclntyre. por ej. La decisión de este paciente es autónoma. Gracia Guillén. d) ejemplos extremos y artificiales (i. (Bioethics Education: Diversity and Critique). Cf. («Philosophical Critique of Bioethics»). lbidem. 87). 3. La segunda premisa es tan crucial como controvertida. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». 9. Oxford University Press. Feb. en Veatch. III. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). Mclntyre. 13. op. 1. Cf. e. W. Mass. 1978. Cf. History. la ética como teoría con aplicación. 3ra. cit. Social Science Perspectives in Medical Ethics op. James M. y la ética como práctica con reflexión.: Harvard Univ. 1988. op. Robert L. Cf. Robert M. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos. Kennedy Institute of Ethics. 1982). de América». the Amedcas D. Berkeley. Pellegrino. 15. Juan C. Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante. 7. A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. 4. Danner and Gert. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1. Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. Press. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». cit. en Bioética fundamental: la crisis bioética. caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. Fundamentos de Bioética. 10. 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. Véase también Wear. 2. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica). Nros. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. 2. 11. July/August 1990. Cf. Clouser. los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. 219. José A. op. profético (megaproblemático. 1991). Etica del deber basada en principios. 1991).UU. Siglo XX. cit. Philosopher Exchange 2. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. James F. utópico. (The Journal of Medicine and Philosophy. Western biomedicine. Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter. 1. Cf. Quirón 19. III «Niveles de reflexión ética»). This cultural system. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana). Arras. Hoffmaster. vol. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. en The Journal of Medicine and Philosophy. 2. Wright. op. U. 1991 (cap. snobism and turfism. Mainetti. 1983. 15. 4. 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. 1991. 48 . Jan/Febr. because such concerns are at the heart of the human component of health care. en The Journal of Medicine and Philosophy. K. vol.V 22. argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. Green. cap. 4. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. Childress. Cf. Cf. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». Maliandi. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. Richard W. Cf. H. «Historia de la ética médica en América latina». p. 20.S. 2. 1981). New York. León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico. 3. 3. común a toda «ética en comisión». Rather. 3. Weisz. La asignación de recursos («economización» de la bioética). Latin America. analítica y decisionista. 6. Richard A. Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente. «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics».A. Medical Ethics op. 24. especialista sin visión y moralista sin corazón. bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. California: The Univ. vol. ed. narrativo (tradición religiosa. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. 2. cit. including its ethics. T. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». 2. lbidem «Introduction» p. 221. Etica médica.. 1990. 18. For the Patients Good.. para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. HUGO). Page Center for Creative Thinking in Medicine. 16. Quirón 22. 16. Cf. Dordrecht 1990. Bunge. 8. Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. «Practice Vs. Ronald M. 14. 230). La función del público en la toma de decisiones. José A. Cf. trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». Nro. 2. también Holmes. y en particular para la praxis moral en el comité de ética. 1 Febr. 1983. «Philosophical Critique of Bioethics». Jonsen. simbólico y metafísico. lbidem. Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. Georgetown University. David C. a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world.

Véanse. desde el punto de vista antropológico. cit. dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». The Journal of the American Medical As-sociation. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy. L. José A. 108. 1970) y «Medicina. aproximative equality in physical strength. life.. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. Las ideas del Homo infirmus. 32. 250. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. citado por R. número especial de Bioética). These theories. positivista y humanista. 77-78). dominante en la ética médica más reciente. 27. agility. leave us with a desocialized. 26. 1989. 15 (Oct. Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. 5 y 6. and Roger C. 31. Nro. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético». limited altruism and limited selfishness. respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. Mainetti. cit. «Por cierto. podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. incorporated in a for-malist system. 2011-2015. Vol. 2. La Plata 1988. human needs. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». La crisis de la razón médica. axiología y conflictividad» (Quirón 3. desire. p. 30). theft.. his ethical dilemma is clear. 21. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. 1989. claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. 28. the keeping of promises and contracts. 1135. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. p. realizándose su ethos con contenidos cambiantes. Nros. 8. 2da. G. op. Quirón. de corte naturalista. 29. Véase «Natural Law». Ethical naturalism. 4. sino que «as long as the human nature displays certain traits.. si se prefiere. trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. lt is also unnecessary». Tealdi y José A. Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Mainetti. and a few others such items». se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment. Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina». in addition to having numerous technical problems. therefore. abril 1991. José A. «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system. p. 442: «A naturalistic ethics. según el objeto. Véase «Ethical Naturalism». Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights.25. Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. en tal sentido. 1973). y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. 49 . Además de la ética sexual. Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. Clements. Pis Diez. sociedad. intelectual capacity and strenght of will. but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». Santiago de Chile. pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político. «Historia de la ética médica en América latina». «Medical Ethics Assault Upon Medical Values». will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. en Cuadernos de Etica Nro. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. 33. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. Por cierto. or species survival. Introducción a la filosofia de la medicina. p. Familia. Sider. Trained to be accountable and partially responsible for that good. Homo infirmus. Buenos Aires. devoid of affect. cit. prove that any version of ethical naturalism is true. H.. Quirón. cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo. This does not. ed. Mayo y Junio 1990. however. Mainetti. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. Dic. José A. Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí.physical vulnerability to assault. any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. en Encyclopedia of Bioethics op. vol. La Plata. el método y el fin de la medicina). El siguiente pasaje de Gadamer. de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. en la que no se cumpliría la regla de oro. disembodied patient. epistemológico y ético (o. en ibidem. Collen D. 1983). estado determinan la constitución esencial del hombre. Hart. since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. 30.

la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional.E. pues en el uso de la filosofia práctica. si proscribirlo es imposible. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. biomedicina.U. incluso nominalmente. la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana. The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics.(3) En los medios intelectuales se advertía. de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética. Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». En cualquier caso.(2) Sin embargo. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. Como Potter con su propuesta ambiental. y por otro lado. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad. Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín. las instituciones académicas. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. Por otra parte. A principios de la década del 70 aparece en los E.U. lengua de singular capacidad asociativa de palabras. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear). Bridge to the Future (1971). o 50 . a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación.U. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible. ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario. Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética. políticas y asistenciales de los E. debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados. por un lado. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. particularmente en los países europeos y latinoamericanos. legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké. Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades. Después de todo. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano.E. fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972. El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética.TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina. una patente griega renueva a la latina.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina. Pero la nominis quaestio bioética. a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978). se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. A partir de entonces. «ética» empieza a deplazar a «moral». el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término. Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional.U. Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas. adoptan el cuño bioético. durante los años 80. dame el nombre exacto de las cosas.

moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo.. del que existen en griego dos términos.(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética.(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral. y éthos = costumbre. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral. analítica. hábito. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo. de modo que su sentido no es biológico sino analógico. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. Pero la acepción de êthos en el griego clásico. la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. vida humana con pólis.se inclina por un procedimentalismo. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega. costumbre y morada).(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión. desarmado). justicia).) de la vida. procura de un mundo habitable o una vida vivible. que refuerza el sentido de propio o íntimo. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología. bioderecho. por ejemplo en Homero. Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre. la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual. una epistemología y una axiología (agatología) médicas. con su teoría (fenomenológica.(11) En primer lugar. Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe). objeto de la política. que amenaza la supervivencia de la especie. método y fin. Inversamente. cuyo discurso corresponde a la antropología. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina. Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. Y ésta nos dice que bios es vida humana.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico. La propuesta del mito es auténticamente bioética. ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre. distribuidas democráticamente para la humana convivencia. entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. mayoritariamente norteamericana. pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. En segundo término. se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural. don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras. b) la invención de las técnicas. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). la institución griega paradigmática. Bioética es vida social (e histórica). con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana. En cualquier caso.(5) Ethiké procede de ethos.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina. pensamos la bioética como biofilosofía. El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós. y c) la instauración de las normas. la polis. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad. proponiéndose alternativas. pundonor.(12) Por último pero en forma abierta. Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa. vivienda o morada -algo físico y no moral. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad. en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. vale decir en su fundamento o modelo conceptual. con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser.(6) El latin mos. pues conjuga antropología y política. el escultor antropoplasta. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre.. que vale la pena vivir. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética. es de lugar. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. disposición moral. vemos en ella una manera de pensar y actuar. y lo mismo que el latín vita significa biografía. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital.la vida buena. 51 . provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva.es proclive a un fundamentalismo. una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo. descalzo. historia o relato. Muy pocos títulos en la bibliografía internacional. registran De nomine quaestio. biopolítica . Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena.

Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). 233-244. S. Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. sino conducta del ser viviente. W. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown. La Prensa. actualmente reformulado en su Global Bioethics. 7. Cf. Milán: Ed. Cecchetto. 1988. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. The scope of a consulting profession and academic discipline». Sève. T. aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término. y en Washington D. E. No 6 (1993). Cf.(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. en Obras Completas Rev. Potter. L. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. véase la entrevista que con él mantiene M. L’ éthique et la vie. J. Maliandi Etica: conceptos y problemas. 97-/107. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it». 188-199. Pour une critique de la raison bioéthique. Bioethics. V. El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires). T. con Van Ressenlaer Potter. Gracia. y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual». en Bioética fundamental. 15.(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». París 1994. R. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica». J. Spinsanti «Incontro con VR. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers. Quirón. París 199 1. 1994. T. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). 32).L’ envoi Recientemente W.(15) Sin embargo. en L’Arco di Giano. The Journal of Religious Ethics. Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. interpretación ontológica y no moral del término ethos. Universidad de Wisconsin. May 1984. Odile Jacob. Cf.. Prentice-Hall. Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals». 213. Buenos Aires 1991. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. 16. cit. J. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». Building on the Leopold Legacy. 1988:80-81. 52 . Branson. R. pp. Englewood Cliffs. véase también R. El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H. 11. T. El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo. como zoé. 2. W. 3. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. Mainetti. con André Hellegers. La Plata 1990.The science of survival». D. es más usual en negativo. Georgetown Medical Center News. Potter». Queré. «Ejercicios de bioética transcultural». Michigan State UP. por tanto. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». en A. Sobre Hellegers. Mainetti. Reich «How Bioethics Got its Name». cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética. en Homo infirmus. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). 1979:12. Bioethics. 10. 4. Sobre Potter. A. Reich. Sobre el origen y evolución del término bioética. de Occidente 1962 (p. A. bioquímico celular investigador en oncología. Mainetti. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. insoportable. Pellegrino. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». E. orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es. 13. Hastings Center Report 23.A. 8. p. pp. «La revolución de Pigmalión». como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. C. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. con referencia al libro de Potter. Georgetown University. óv biotós = para ser vivido. 9. La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. East Lansing.» 6. «Bioethics as individual and social. 12. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». que vale la pena vivir. «La bioetica: storia di un progetto». Ancora. 5. C. 3:121. en J. Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). 1993. que avala nuestro escrutinio en la materia. digamos. New Jersey 1971. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. N° 4. Cf.(16) REFERENCIAS 1. A. 14. Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). Potter. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. 2/3. 7. Odile Jacob. Cf. también R Quattrocchi. Bridge to the Future. D. ou biotós = no vivible. en rigor. en Bioética fundamental: la crisis bioética. Quirón. Biblos. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. Bioethics 7. op. J. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina.VV Dalla bioetica ai comitati etici. vida orgánica. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. biografia. 1993. véase el reciente reportaje de S. 1975. La Plata 1990.

El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. la cultura de la tierra y el orden político planetario. Génesis. Por el otro. 6-7 Alianza de Dios con Noé . para que a ti y a ellos os sirvan de comida». Recoge alimentos de toda clase. pues. y con todo viviente. un segundo y un tercer piso. la revolución biológica y la cultura medicalizada. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad. 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico. Házla así: trescientos codos de largo. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. De cada especie de aves. y entrarás en el arca tú y tus hijos. respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza.. pues. Cuanto hay en la tierra perecerá. ausencia de una moralidad universalmente válida. ambos pertenecientes al Génesis. y voy a exterminarlos de la tierra. y yo lo veré. Engendró tres hijos: Sem. la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. y con todo ser viviente que está con vosotros. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. 1. cincuenta de ancho y treinta de alto. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. Génesis. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios. para señal de mi pacto con la tierra. y cuantos vivientes están con vosotros. todos los salidos con vosotros del arca. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. la sobrecogedora. el adánico y el noático. el deseo y el poder. Noé en todo como Dios se lo mandó. Cam y Jafet. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. y cuando cubriere yo de nubes la tierra. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». que normaliza el bienestar. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán. Pero contigo haré yo mi alianza. Viendo. y me acordaré de mi pacto con vosotros. Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. harás en ella un tragaluz. Estará el arco en las nubes. ganados y fieras de la tierra. y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. y con toda carne. Por un lado. divídela en compartimentos. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. vale decir el temor. dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». aves.representan la genealogía del nuevo orden de la vida. macho y hembra serán.(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida.. y la calafateas con pez por dentro y por fuera. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo. «Esta es -dijo Dios a Noé. y es el libro de Noé. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. la puerta la haces a un costado. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. Dios que todo en la tierra era corrupción.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo. harás en ella un primero. Hazte un arca de maderas resinosas. aparecerá el arco. Hizo.

Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica. seguridad alimentarla. está muy difundida entre los pueblos antiguos. El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. y se enamoró de su obra. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. después de realizar su ofrenda. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos. pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica. según dicen. como si ella lo fuera a notar. un organismo en equilibrio paradigmático. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas. pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia. del pecho cadenillas. mundo y Dios. el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». zoológico y antropológico. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración. le pone un largo collar en el cuello. La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad. por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel. energía industrial y desafío urbano.(6) 2. diversidad biológica. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil. y viceversa. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. golpeadas en la nívea cerviz. cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. y. la salvación de la especie humana junto a las demás especies. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural. Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. y habían caído. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno». Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. y empezando tímidamente: 54 . y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. Muchas veces aproxima a la obra sus manos. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas. cuando Pigmalión. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. le pone piedras preciosas en los dedos. civilizados y primitivos. Todo le sienta bien. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza. vacas con amables cuernos recubiertos de oro. le adorna también con ropas los miembros. el más celebrado en todo Chipre. El rostro es el de una joven auténtica. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial. y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. se colocó junto al altar. y teme que se amoraten las carnes que él aprieta. o la «nueva alianza» cristiana. Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre. La primera alianza es por tanto ecológica. Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural. paradigma somatológico de una ecología médica. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. y humeaba el incienso. el Diluvio Universal. La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). vivía solo y sin esposa. Había llegado el día de la fiesta de Venus. y ya le dirige palabras acariciantes. ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. una renovada «filosofía natural». pax naturae tras bellum contra naturae.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. salvados por el favor de Dios. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio. que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo.(3) La alianza postula un singular progreso. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas.

y también con las manos le palpa los pechos: el marfil. en el otro biología molecular e ingeniería genética). esta última es vinculada al mal -lo sucio. al ser palpado. La áurea Venus. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva. que debe ser cultivada pigmaliónicamente. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos. Ovidio. a su amante.y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir. y es el propio uso el que la hace útil. y. el pecado y la culpa. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear. labios al fin verdaderos. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros. va en busca de la imagen de su amada. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. Ricoeur en su Symbolique du Mal. antropoplástica o de Pigmalión. La 55 .000 años y en escala planetario con la civilización industrial. pp.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito. Barcelona 1983. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte. la sexualidad se identifica con lo sagrado. En cualquier caso. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural.. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico. Pero este momento final es sólo el final del mito.309-311. a la vez que el cielo. y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. la estatua convertida en mujer. y entre tanto. acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización. en vías de nuevas formas de nacer. Pigmalión. vio. que asistía en persona a sus fiestas. No por azar la revolución biológica. le acerca de nuevo los labios. con el surgimiento de las grandes religiones. de la cual ha tomado la isla este nombre». La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias. Cuando volvió Pigmalión. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol. entre el cielo y la tierra. El tema de Pigmalión revelaría entonces. pues. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. según los argumentos feministas. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. yo anhelo que mi esposa sea. En una segunda etapa. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. inflamado de amor. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo. Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus. procrear y morir. lo sagrado y la sexualidad se separan. según el esquema de P. Desde Ovidio a Bernard Shaw. A la boda que era su obra asiste la diosa. negar el sexo que procrea sin crear. como augurio de su favorable voluntad. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’. y oprime con sus labios. Brughera. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. la fecundidad y la vida. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana.«Si los dioses podéis darlo todo. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal.(8) En el origen.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. Metamorfosis. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir. e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. no pasar por la naturaleza que es femenina. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta.. dio ella nacimiento a Palos. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer. a través del mito. comprendió lo que significaba aquella súplica.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. se ablanda. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión. contraceptiva y reproductiva. sino también en el sentido de una transformación cultural.

la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana). se constituye como un problema médico. pp. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. París 1924. y si. pero cabe una visión dramática de la misma. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. pues J.(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar. la psiconductiva. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. Allá abajo. Están suprimidos. doctor Parpalaid. animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte. Y casi todas las luces me pertenecen. a la vez omnipotente y crematístico. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. la paliativa. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda. La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. novelista y autor dramático francés. en algunos instantes. van a dar las diez. Knock où le triomphe de la médecine. Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. no estaba demasiado orgulloso. a la edad de 87 años. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región. el monte Aligre marca los límites del cantón. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. La primera vez que yo me planté aquí. La sátira tiene una referencia autobiográfica. Es un paisaje rudo. con el cuerpo humano normal. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées.medicina. doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. a causa de la lejanía y del follaje. que aquellas son la voz de mis ordenanzas. el 15 de diciembre de 1923. su primer oficio es recordar mis prescripciones. como la de Tiegher.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. entre dos partidas de billar. en una población consumidora de servicios médicos. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. a las que sois aficionado. de este costado. me sustrae de la excitación y el desafío. Y no le hablo de las campanas. apenas humano el que contemplabais. como la predictiva. en algunos instantes. y gracias a mí un sentido médico. las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. estudiante crónico recientemente graduado. para todo ese mundo. Piense que. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico.. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). Knock. cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica». que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle. al día siguiente de mi llegada. y que. Gallimard.(12) 3. y murió en París en 1972. consecuentemente. Por la noche es todavía más hermoso.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina.(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923.. aspira a plasmar. La nueva medicina. Piense que. Observe un poco aquí. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado. la medicina del deseo o pigmaliónica. Los no-enfermos duermen en las tinieblas. El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización. esculpir o transformar la naturaleza humana. en 27 tomos. renuentes a la atención de la salud. No habrá dejado de notarlo otrora. Jules Romains. sentía que mi presencia no contaba. porque están las luces. Jouvet.

pp. entre otros. la mujer amada. Cf. véase. una categoría ontológica del hombre. op. Sosa N. La Crisis Bio-Etica. es decir. VII «La medicina moderna». aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. cit. NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. Conrad. Gredos.. 1979. José Alberto. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries».A. Trasiego 6. véase de la abundante literatura feminista. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. Meyer. José Alberto. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B.. Sobre la relación hombre-naturaleza. Cf. bella pero tonta. 1991. Philosophy Gone Wild. Pis Diez G. véanse los textos reconocidos de Foucault. sobre todo. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. Bioética Fundamental. : 1. 4. Mainetti. Fox y. Warner Books. 6. José Alberto. 9. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica. E. José Alberto. 7. New York. pp. de normal y patológico. S. Mainetti. pp. José Alberto. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton. lan G. Buffalo-New York. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. cit. 1987.S. 5. Madrid. 1989. La Crisis Bio-Etica. Shaw. Transaction Publishers. José Alberto. Lash. Tokio. 1992. 13. En la Eve future. pp. La Plata 1989. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. remodeladora del hombre.aspectos de la vida cotidiana. en Quirón 1984. Diccionario de argumentos en la literatura universal. Madrid 1990. Cap. en Quirón. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad. enero 1993. El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. Shorter. José Alberto. I. 50-54. en cuanto normativa normalizando. positiva y existencial de la realidad humana. La medicina desiderativa. La Plata 1990. vol. de Villiers de L’Isle Adam (1886). cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». Sage. En primer término. Chr. Womens Bodies. 41-54. de tal fenómeno. Turner. en enfermedad. 18. op. Madrid 1976. En segundo lugar. 10. Holmes Rolston. vol. Vol.. 1978. «La medicalización de la vida». la medicina paliativa. The Culture of Narcissism New York. Sobre el concepto de «medicalización». Cf. Cf. Juan Carlos. 17. «El dilema del diagnóstico». que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». 1993. Introducción Histórica: Quirón. Zubirí: «Me siento bien. Abril 16/18. reproducida en mi libro Bioética Fundamental. 1980). cit. M. en Quirón. esp. véase Barbour. op. Environmental Ethics. Alianza Editorial. añádase la reciente y popular de «muerte súbita». «La revolución de Galatea».registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. London 1987. 40. Nuestro Futuro Común. A Social History of Women’s Encounter with Health. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética». solía responder X. profesional y político. Prometheus Book. Etica Médica. 15. 1989. Biosfera 2. Cf. 1987 (Tras. en Bioética Fundamental. Septiembre-diciembre. p. Preguntado acerca de cómo se encontraba. «Bioethics as Cultural Phenomenon».(17) REFERENCIAS 1. San Francisco. 14-24. Foundation for Advancement of International Science. Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. E. Cf. :1. En realidad. 3.. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. en Bioética Fundamental. Mainetti. Medical Power and Social Knowledge. 8. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. si estoy bien. 57-69. 15. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. «La revolución de Pigmalión». Tealdi. New Brunswick and London. 8-13. si bien guardan entre sí unidad de sentido. 366-374. que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. esto es. U. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN. la transformación tecnocientífica. Oxford-New York. 2. una categoría nosológica de la medicina. «La medicalización del lenguaje». 14. y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas.(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico. sólo Dios lo sabe y se lo calla». Mainetti. Oxford University Press. The Free Press. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. Una humorgrafía de Quino. pp. la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad. una transformación social de la relación médico-paciente. VII International Bioethics Symposium. un ecosistema artificial. Mainetti. es reemplazada por un autómata inteligente. Cf.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». confundir las dimensiones científica y metafísica. B. Mainetti. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca. Cf. Libertarias. 16. 5-7. Etica Ecológica. 20. pp. N° 1. vol. Frenzel. T. pp. La Crisis Bio-Etica. «Environment and Man 1 Western Thought» en W. da cuenta de esa trampa de Knock. 11. Friedson. introductora de este último 57 . la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. Ill-Health and Medicine. Our Common -Future. Cf. Luisa H. NI. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. Mainetti. 12. paradojales o indeseables. la medicina psicoconductiva. Cf. le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. World Commission on Environment and Development.

who succumbed to his own reflection. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands. Pygmalion. deductivo. el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. and finally. la segunda es Narciso. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. La primera es Pigmalión. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . autonomía.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder. which has become a primary social good in the expansive economy of this time.(6) Como es sabido. In the first place. Complejo en el sentido genérico. Key words: principlism.(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. el paciente y la sociedad. no-maleficencia. Principismo es un desarrollo filosófico racional.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. and within it they define the moral matter of today’s medicine. postmodern culture. In the second place.como protagonista de las decisiones terapéuticas. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia. the beautiful youth. are of three different kinds. the dramatic character. beneficencia.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. la subjetividad y la voluntad de moral. para el caso el poder del discurso biomédico. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. autonomy. ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad. remodeler of man’s nature. En último orden. the third is Knock. respectivamente. lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». multicultural. Tres figuras simbólicas encarnan. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». or medicine of desire. justicia. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada. estas transformaciones de la medicina hoy. la tercera es Knock. The transformations of medicine. en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa. justice. el discurso. The first is Pygmalion. pluralista. a social transformation of the doctor-patient relationship. la «letanía de Georgetown». Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios. beneficence and nomaleficence. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. a political transformation in health. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico. una transformación política de la salud. Pigmalión. the second one is Narcissus. Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina. no faltan críticas al mismo. though they keep a sense of unity among them. el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. posmodernismo. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. introducing the latter into therapeutic decision-making. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. Palabras claves: principismo. hacia los temas del poder. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine. la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética.

con su autotransformación tecnocientífica. ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. Beneficio y no-maleficio.para abrazar la materia más noble del arte.(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental. es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. permutativa y perfectiva. autonomía y justicia. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). trama y moraleja.en el escenario posmoderno. pero cuya forma definitiva es la vida misma. por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente. a la vez límite y norma. sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. o como una expresión de una elección individual y subjetiva. y al rol de la medicina hoy día. recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico. rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. el artista que anima la estatua salida de sus manos. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. psicoconductiva. resistencia a superar y modelo a imitar. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial. que comprende esta contradicción. como construcción no está mal. la diosa del amor. «Todo el cuerpo humano es así. consagrado al arte. robótica). conmovida por este amante tan original. Tres narrativas -Pigmalión. la medicina del deseo o pigmaliónica. con el cuerpo humano normal. por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra.(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. Recluido en su atelier. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. en último término un asunto de gusto personal).encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). (Este término debe tomarse en doble sentido. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. sino una maldición». el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente.y se instala una medicina del deseo (que 59 . En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. como las medicinas predictiva. Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. La nueva medicina. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana. aspira a plasmar. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad. pero como material. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. esencialmente estéticos. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica.narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar. esculpir o transformar la naturaleza humana. Narciso y Knock. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural. consecuentemente. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. La medicina. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne.(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano. un fracaso: la carne no es un material. en vías de nuevas formas de nacer. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. paliativa. procrear y morir.(9) Pigmalión. Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella.

De una parte.. donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial. Si el 60 . siempre referido a la persona. la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo.(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica.(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. realce físico y mental. ese «somatismo. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales. multidimensional. de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto. el ciego vate tebano. procreación asistida. herejía del fin de los tiempos». Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas. vale decir racional y libre.(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral. pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico. después del ideal ascético protestante. De otra parte. El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial. el progreso tecnocientífico. Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina. cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. gusto autobiográfico.(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica). sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza . según decía Paul Valéry. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida. se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática. que significa el nuevo nombre de la salud. la razón política y moral).. algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo. cirugía estética.. complejo y dinámico. la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). etc. la cultura del cuerpo. del desinterés por lo social y lo político. eutanasia. Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. Sin embargo.es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna. fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social. estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo. Desde que empieza a circular el nombre en 1950. genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista.. la ninfa Eco del mito). especialmente norteamericanos.incluye las medicinas alternativas). la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea. la moral del deseo es dudosa. quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». Estaríamos en la era posmoderna. Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo. De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona. entre el individuo y lo social. La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. única capaz de cualificar su vida de buena o mala. autoritaria y paternalista. la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico.

Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo.es complejamente ético y económico. ¿puede la relación terapéutica. La salud ya no es más privadamente pagada. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. nuestra humanitud.compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. la salud es ahora cosa pública. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales. se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. pero así también crecen los costos del éxito. El principio de justicia. la pieza de Jules Romains. El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». deontológico y utilitarista. con niveles de macro y micro asignación de recursos. representa dramática. que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere). Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado». La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. presionada por el alza de los costos en el sector. con su triple dimensión científica. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. estratégicamente. según la tradición jurisconsulta romana. el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 . El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria. en «enfermedad». libre y mixto. estudiante crónico recientemente graduado. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad. liberal y redistribucionista. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. en una población consumidora de servicios médicos. La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio». Confunde así. La medicina. de principios y de resultados. profesional y política. sin evaluación axiológica del juicio clínico. vale decir una categoría nosológica de la medicina. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica. que es una categoría ontológica del hombre. Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. más allá del facilista caveat emptor. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas. en plena crisis de sus valores morales y financieros. Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923. Knock. como el sufrimiento. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. tragicómicamente. con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región.principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio). prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio. la vejez y la muerte. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. la medicalización de la vida hoy. renuentes a la atención de la salud. El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos.(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran». en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. la dimensión científica con la dimensión metafísica. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina.

¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. El dinero es un falso dios. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. lejos de ser virtud y autonomía. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. El discurso moral. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. si la sociedad está así atomizada en Narcisos. cuestionado en su moralidad del posdeber. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual. narcisista y knockista. puede distraer. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. exigen un renacimiento de la ética. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda.(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta. permisivos. en griego «esperanza») de un nuevo milenio. la presión de contener costos y el afán de lucro.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. no confiable en su conducta existencial. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. en efecto. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora.de salud. Las mutaciones de nuestra época. la atención médica consume más y más recursos sociales. ético y político. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos. con sus límites reales y posibilidades espirituales. El individualismo promueve valores hedonistas. indispensable para la eficiencia económica y política. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. Lejos de ser el amo. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. sociales y políticas de la actual medicina. la finitud humana. una esperanza ética. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?.se plantea al interior de la revolución económica en medicina. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida. a la vez pigmaliónico. corromper. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. Pero el dinero tiene también un lado oscuro. El individuo narcisista. como poder del poder. 62 . incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. empezando por su humanitud. la eficiencia y la sostenibilidad. distorsionar y cruelmente excluir. atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). es un sujeto light. Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. «El dinero motiva a la gente. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada. la ética misma concebida como una técnica. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular. el hombre es manipulado por la tecnociencia.

Lipovetsky. M. A. París. La crisis bioética. Dietrich von Engelhardt. Lolas Stepke.. idem. May. Featherston. 23-31. Fontana Press 1985. que sea comprensible. London. Barcelona. Alderson. que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. 53-64. Mainetti. P. más tarde. A. and Childress. del futuro. pp. A Question of Choice. cit. F.. «Reforma y contrarreforma moral de la medicina».. en Bioética Ilustrada op. en Bioética fundamental. Mainetti. «Medicina y humanitud: sufrir. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. Buenos Aires. Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. 1992. March 1997. Laín Entralgo. J. Liliana Barletta). «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. Genealogía significa historia (origen y evolución). J. R. pp.. de la fuerza. el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. La Plata. op. J. en Bioética Ilustrada . «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. J. en Antropobioética. Russ. en Antropobioética. pp. F. R. 2nd edition. 1-13 Nietzsche. 7 (1). 1992.. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico. de la vida». P. 51-57. un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo. esto es. 17-29. pp. Frankfurt a. gerontológica y paliativa). que sea soportable. p. Gallinard. J. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». 1982. Quirón vol. Cf. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. de la raza. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». F. queremos que la vida sea romántica. J.(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. Véanse inter alia. Kennedy Institute of Ethics Journal.(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. «Money and the Medical Profession». D. Nicholson. 2) trad. J. de la Humanidad. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. Antropología Médica. «In Pursuit of Postmodern: An Introduction». en Bioética Ficta. «La medicalización de la vida». tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad. 43-45. 29 (2) 1998. pp 14-24. el gran clínico de la cultura occidental. 44-53. Ashgate 1997. op. «El Homúnculo». 1994. «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna».. 61-96. P. A. P. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. finalmente. Oxford University Press 1983. 1988.. Medicina y condición humana en la posmodernidad. Mainetti. J. «La revolución de Pigmalión». McGrath. morir». La pensée éthique contemporaine. Quirón 1995. J. «Narciso». en Bioética Ficta.. Splett. A. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative.F. Simón. Dicho concretamente. el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo. Theory. Chichester 1994. La Plata. La Plata. P. Gillon. 453). Culture and Society. en el sentido excepcional de la palabra. Louise Bogan 1. pp. Manetti. Mainetti. Humanität.U. vol. «Autonomía». A. «Medicina desiderativa».. cit. pp. Cf. Sidney.. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. 17:511-539. cit. A. 1991. en Antropobioética. pp. Prestigio 1970. Quirón 1991. T. M. Quirón 1981. Cases and Specified Principlism». May:13-21. Mainetti. A. a veces. La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. J. A. en Introducción a la Bioética. en A. del crecimiento. The Journal of Medicine and Philosophy. 115-137. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro. Cf. envejecer. La Plata 1993. Wissenschaft.. 42-49. París. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. G. Drane.. La Plata. pp. Mainetti. Principles of Biomedical Ethics.El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. Williams. «Pigmalión o el deseo». Mainetti. en Bioética sistemática. W. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». pp 99-119. J. «El Golem». Degrazia. investigación de la legitimidad de un título o de un derecho. Quirón 1990. pp. «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions». 44 (4) 305-309. cit. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. un duro patrón». Technik. 5. de la época. John Wiley and Sons. Buch y J.(editor). F. pp. 41-61. Le crepuscule du devoir. Oxford. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . digamos de la salud. sino de otra cosa. op. J. Quirón 1994.(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. A. J. La Gaya Ciencia (Prefacio. 25-41. que imponen su propia ley. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories.. Mainetti. Quirón. Salvat 1984. La Plata. pp. Bulletin of Medical Ethics. Ethics and the Limits of Philospophy. B. 2-3: 195-216... y legitimación. Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. pp. Hrsg.

hacia el otro extremo. El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar. es vista ella misma como una amenaza. De cualquier manera. vale decir de la finitud humana. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario. la senectud y la muerte en la vida humana. de padecer). De manera genérica. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación.(5) 2. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. Parejamente.(4) El problema de la humanitud. la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior). el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». la declinación y el final de la vida humana.(2) Así la medicina. el carácter de ser afectado. que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens. La infirmitas describe una condición fisica o natural. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud. la mortalidad (la condición de saberse mortal.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados. base moral del cuidado). del dolor (y el sufrimiento). física y moral. el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto.al encuentro con una ética del cuidado. En el orden práctico. con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. real y simbólica. Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín. respectivamente. planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna. ontológica y axiológica.surge hoy un modelo humanístico o paliativo. por tanto. por otra parte. En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. En la experiencia vulgar -más o menos objetiva. apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos. según la representación linguística. confrontado al anonadamiento y el misterio).legítimo orgullo. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte».y el dolor sentido es inexpresable. hermenéutica y axiológico.abordamos sucesivamente el estudio del dolor. es el acto originario de toda creación cultural. La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica. la senectud y la muerte. teórica y práctica. revelando la 64 . El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. se articulan una visión histórica. otra teórica y una tercera práctica o asistencial. caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor». en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión. más genérica que «humanitud». también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento. la vejez y la muerte. En la teoría actual. Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O. La crítica a la empresa médica. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. la vejez y la muerte.-hablamos. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza. ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga.que intenta comprender la vulnerabilidad. frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre. hacia un extremo. Fiel a esta triple pauta-histórica. en tomo a ese algo que duele. vivida y simbólica. que vence cada día más amenazas. la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento. es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». a la postre somática.

ahora. gira más y más en torno al dolor». literario. fundamentalmente. permiten concluir definiendo una fenomenología. la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica. fisiológica o patológica del dolor.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor. Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. la utopía de la analgesia universalis. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días. por último. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia. el azar o el reto. fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda». cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte. etc. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción). de modo que la humanitas mora en el sufrimiento. más allá del problema del alma y el cuerpo. e incluso una paradoxología.vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico. consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano.(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno.). a la naturaleza finalista o no. Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. real y simbólica del progreso. del dolor. cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C). «teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas).(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta. por la que surge la algología como disciplina científica. nuestro «dolorido sentir». La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit. éste es la «moral». y no puede dejar de existir. la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor. la enfermedad. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga.configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual.(10) Pero junto a la algología científica existe. endorfinas. médico. una algología filosófica. ideal de la segunda la estoica apatheia. el código (procesamiento central de la información dolorípeta).(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural. síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento. influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta. una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. opioides internos y demás mediadores químicos). dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos. religioso. filosóficas y teológicas. la experiencia previa y las emociones. mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. político. el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas.(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico. se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas.(14) 65 . consigna de la primera fue pathei mathos. la prueba. sino que es más bien una percepción compleja. por el padecimiento al conocimiento. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor.el dolor crónico se transforma en una epidemia. a la ontogénesis de esa relación no objetivable. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor.

Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. conforme a la ley de la doble sobrecarga. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social. la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud. a la vez tecnoética y ascética álgicas. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej. la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida. real y simbólica. en cambio. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica. no hay cuidado sin cura. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos. Pero má allá de esto. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). sujeta a proteiforme interpretación.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo. Pero ésto es. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano. una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia. sino también elevar su calidad en la gente añosa. «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva. o acaso un renovado deber del arte de curar. reemplazos de cadera. por tanto plástica y ambigüa. La historia de Filocteto. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico. la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado.(17) 3. el aislamiento y la complacencia. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica. juventud. la categoría de viejo es irrealizable para mí. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. como la del centauro Quirón. La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida. El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo. del geronte y del moribundo. por otra parte un tempo específicamente humano. pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo. y viceversa. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional. No hay cura sin cuidado. motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. y en particular el 66 . En tal caso Sartre tendría razón.conduce a la recuperación. la rebeldía. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor.que están radicadas en el ritmo biológico. el refinamiento. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo. el mismo pero de otro modo. y no sólo cuando ese alivio del dolor. existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas.. para nombrar unas pocas. un doble desafío. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. Se trata. sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo». nuestra condición de Idem sed aliter.cual el alivio de un síntoma peligroso. que reúne ciencia y caridad. curarlo es matarlo). madurez. origen real y semántica del acto médico. marcapasos. la comunión y la purificación. la medicina del confort. del progreso.(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas. cirugía de cataratas. que cuida del enfermo crónico.(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad».. de la medicina actual. La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor.(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado. sino también cuando. senectud. pues F. ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta. Pero con todo ello. Entre las positivas señalemos la advertencia. con innovaciones tecnológicas como audífonos. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado. Ciertamente. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. irreductible al viejo modelo organicista. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor». la edad es una categoría cultural. Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud. La vejez La vida humana se configura como curso vital. sin duda. epistemológico y ético. el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte. No hay tal cosa como un curso vital humano «natural». habiéndose disipado toda esperanza de recuperación.(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud.

que sólo ve en ésta un deterioro físico. la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación.(26) Los filósofos como Platón.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. de tejidos y aparatos.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre. piel adentro del sujeto. lineal y recíclica. noble y feliz. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control. entre otras.(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano. es el hombre.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación. previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX. en contraste con el antigüo y medieval. Para la Antigüedad clásica. El mundo moderno.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad. privilegia la vida activa sobre la contemplativa. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación. aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico. trabajo y retiro. Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico. contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental. Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer. el del desinterés por las cosas. En cualquier caso. el de la senilidad o el de la serenidad. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 . la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos. cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida. celular.(23) Pese a su trágico destino. en aras de su comprensión «natural». o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores».(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos. la madurez. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales. También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. en dos al mediodía y en tres al crepúsculo. específico o programado. acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. hipótesis de una «hormona de la muerte»). y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida. los carcinomas y las neuropatías. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. Estas teorías biológicas son.(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo. el de la improductividad.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años. la de las alteraciones en proteínas. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista. la de los radicales libres.fenómeno del añismo o etarismo. Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma. Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. Hoy conocemos. los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos). veneración sostenida en el Ancien régime.-correspondientes a los paradigmas antigüo. su télos o sentido. la pubertad. como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional.(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados. moderno y posmoderno de la edad. según pongan el acento en un determinismo genético.

El segundo es pesimista. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. que presencia una inédita explosión de la última edad. La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre. La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida. lo racionalmente incomprensible para nosostros. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. Para otros. y otro humanístico.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. caducidad y mortalidad humanas. a partir de entonces. que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos. ajena a la vida. Para algunos. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. Esta condición finita. la ética hermenéutica y la ética narrativa. Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida. un nuevo período se inicia en los años 80. y por el otro se muestra necesaria. metafísico. Como problema filosófico. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. accidental. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. que son la antinomia (de la «realidad»). era del homo longevus es la nuestra. esta vez por la edad. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. esencial. parte de la vida. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina. apuesta a la «compresión de la morbilidad». Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina. concretamente el sufrir. la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. el llamado «añismo» o «etarismo». como el racismo o el sexismo. El primero es optimista. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina.(33) Práctica Sociedad senescente. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. según una pretendida justicia intergeneracional. la incertidumbre y la trascendencia del sujeto. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada. predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida. de crisis o rescate. la caducidad y la mortalidad. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios. La muerte El hombre es un ser limitado. pero desde lo cual comprendemos la realidad.(36) 4. En cualquier caso. la muerte es el misterio. sobrenatural (Homo infirmus). contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos. vale el argumento de un ciclo vital natural. Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte. tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación. cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. uno tecnológico o heroico. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez. como contingente. el envejecer y el morir («humanitud»). un animal trágico. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. por un lado. una mala calidad de vida y fútil atención médica. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. independientemente del vigor físico y la productividad económica. este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo.

(39) Ph. los actores el equipo sanitario. la «near-death experience». restándole a ésta naturalidad. traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo.(41) Definición. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir. medicalizada.(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica.está dando lugar a la muerte rebelada. Medicina 69 . Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras. promueve la mortificación de la medicina. o tanatoiatría. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético. a la muerte rechazada. el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. Kübler-Ross (On Death and Dying. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina. lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina. para la cual el tiempo es destino. semanas o meses a lo sumo. basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. Comunicación. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. autenticidad y dignidad. prohibida en la sociedad contemporánea. ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. «la muerte de uno mismo». Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido. la práctica y la institución médicas.para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-. Pero la muerte medicalizada. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina. constituye una nueva epifenomenología tanática. 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática. incluso la última. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital. Nuevas formas médicas de morir. Postergación. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales. epílogo de un largo proceso secular. Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado. eventualmente terrorífica y fuera de control. El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. el argumento la patología y las técnicas terapéuticas. porque esta es finita pero no finiquitada. borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. Un giro epistemológico. sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte. va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. al principio aparentemente dominada o acallada. por conjunta patología y tecnología. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica. Paliación. el «tratamiento» médico de la muerte. La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro. «la muerte del otro» y «la muerte prohibida».sentido a la existencia humana. la iatrotanatocracia. Sin embargo. La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual. La medicina podría curar todas las enfermedades.a la presente «definición» de muerte encefálica. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. igualmente limitación y posibilidad. Fantasía postergatoria de la muerte. total o parcial.(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar. Transposición. Esta experiencia perimortal. a las que denomina «la muerte domesticada». conceptual y operativo. Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana. Apropiación. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje». «domesticada» en la Edad Media. «salvaje».

La vida del héroe es dolor. 2. Procuración. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. Orfeo juega con él. y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral. teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada. de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. una comprensión humanista de la mortalidad. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio. la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza.paliativa o del confort.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. en N. en mi biografía está también mi tanatografía. la medicina debe ahora procurar la muerte. Administración. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas.) Aging & Ethics. la historia de mi muerte. La eutanasiología o agatotanatología. Humana Press. cantando aún. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental. consentida y sobrellevada (eutanatonoia. Finalmente.(45) Epicrisis Sufrir. aquellos que ponen todo en cuestión. personal y social. Cf. Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban. New Jersey 1992. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología). Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. Como antes la filosofía. REFERENCIAS 1. su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. envejecer.se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. S. Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud. Moody «The Meaning of Life in Old Age». y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia. que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. declinación y aniquilamiento. Personalización. La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida. que lucha contra el mundo. El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales. Con excepción de la Baja Edad Media. En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra.(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. eutanatobulia y eutanatotimia). psíquicas y espirituales del paciente y su familia. La ética juridizada del final de la vida. pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira. A la inversa del otro héroe cultural.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética. hoy es la medicina «aprender a morir». H. Jecker (ed. es tema del mayor interés público y privado. en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi. R. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad. nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. Prometeo. de la obiatría al medicidio. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. sino en primer término como acto personal al que se debe asistir. conquistando la muerte con su lira encantada. 70 . Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos.

6. 3. 4. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento.Tántalo. competencia tecnocientífica incuestionable. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello». la edad y el morir. Press. por D. 1992. Sísifo43. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. 199l). Chile 1993. Cit. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón.Por haber intentado violar a Latona. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. by A. Una bibliografía básica sobre la actual algología científica. (Ovidio Metamorfosis . Philosophy & Medicine 40. trans. esp. hijo de Zeus y de una hija de Minias. Heidegger. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. D. 45. 15. Broadbent «The Image of God. Chicago. Británica. Pero la capacidad de curar. Oxford Univ. Benthall y T. . el dolor!» (Campoamor). y es el dolor físco») y O. Hofstadter. remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. para que sea posible el dolor en general?». Inc. 13. a excepción de una sola. El hombre es un ser paciente. Morris. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo.) Le corps et ses fictions. op. en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). Bruguera. 44. Palliative Medi-cine. castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?». M.J. En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura. Oxford 1985. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. ¿Cómo ha surgido. 1977. Cf. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor. París 1983. los cuarenta y nueve hijos de Egipto. 5. Harvard University Press 1982). por ejemplo.Tántalo42. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. (New York: Harper & Row Publishers.Por haber intentado violar a Juno. Pathology. o cura-cuidado.85. L. Gracia. en J. Sobre el concepto de infirmitas. eds. Thoght. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain». Con punto de partida en la investigación empírica de C. Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. véase J. Dios mío. medicina científica-medicina humanistica. 3946. D. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. en 1988 Medical and Health Annual. Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. un gigante peculiar. Cf. Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. London 1975. ciencia-asistencia. pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. 6. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. el opulento rey de Lidia. o vas en busca de la piedra o la empujas. Morris La cultura del dolor op. Allen Lane. De la importante literatura reciente destaquemos E. 12. «What Are Poets For? en Poetry. E. condigna humanitud de la humanidad. ningún agua puedes coger. Titio. Morris La cultura del dolor.cit. Ency. Esta es la tesis de M. 16. revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. Language. Peset y D. 43. y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. hijo de Eolo. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). p. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental. más conocidas por eso como las Danaides. y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». La distinción entre dolores y dolores así la señala A.3.Sísifo. Polhemus The Body as a Medium of Expression. apuntemos D. el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. rescatada por la medicina paliativa. «Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». 8. el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. como escribió Unamuno. obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. Dordrecht 1992). García Lorca). Hoy son mariposas negras». 9. 14. and Diagnosis» (J. aunque ha de volver. cincuenta hermanas que. tu. Así lo vieron K. Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press. 11. La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. está condenado eternamente. hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. 42. Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura. 10. Reichler (ed. Max Scheler. Editorial Andrés Bello. la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain». Para una estética del dolor en la plástica moderna.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. misión de la ciencia positiva. Man and World 10. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer. The Making and Unmaking of the World./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. The Ethics of Diagnosis. 41. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. Véase O. Les Editios de Minuit. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. or Two Yards of Skin». con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas. el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica. en Cl. cit. es necesario comprenderlo». como antes Prometeo temporalmente. Hipermestra. y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. trad. Barcelona 1992). La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. 1971). en el 71 . ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. Cf. en correspondencia. Scarry The Body in Pain. el paradigma científico de su interpretación. con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza. de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada. Kluwer Academic Publishers.

de J. Troquel. pero no en la forma utópica imaginada. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. 22. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. 21. R. Cf. Cf H. 18. K. J. No 2 (Comentario sobre el libro de Th. Es el retrato de los Struldbruggs. cit. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». R. S. El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica. 1984). Co. proporcional al número de años que tienen. que sea comprensible» (Louis Bogan). P. Salvat. No 1. Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. debemos respetar el medio ambiente. J. Lavelle (Le mal et la souffrance. la jornada de la vida). Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» .) Aging and Ethics. Ambos. 6. Indiana University Presss.. Jecker (ed. op. pero para su espanto. en Estudios bioéticos. Beauchamp & L. 7. Chicago. 34. La historia de Titono se repite ante nuestros ojos. Quirón. Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T. es el de A. 1. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. cit. 1975. un ejemplo con E. Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo. Daniels («A Lifespan Approach to Health Case». Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. op. 33. Caplan «ls aging a disease?». trad. 4. cit. vale decir una ética de la virtud. de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud. Beauchamp and L. 26. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes.: «Al principio queremos que la vida sea romántica. Swift.. S. Baltimore/Londres. Walters Contemporany Issues in Bioethics. 24.. No5). 19. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». S. 27. Univ. finalmente. A. Moody en Ethics in an Aging Society. 29. en N. en N. Cf. Plon. que ya no hay jóvenes y viejos. vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». L. Ch. Bajo el impacto de la televisión. el agente y la herida. Además de las deformidades habituales de las edades extremas. y ser reemplazada por otra generación. Jecker and D. S. en N. vol. Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. en Estudios Bioéticos. 28. R. con N. Quirón. op. en N. L. 25. 1992). Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. 81-82). 38. Buytendijk (Teoría del dolor. op. Th. Cf. L. 32. puesto que las historias de vida. que sea soportable. Manzini. Quirón 1980. 1992. son hoy afectados. En Gulliver’s Travels. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. Jecker Aging and Society. Ambos. «La muerte y la medicina». la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. L. que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice).. 30.influyente libro de N. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. ed. Entre nosotros merece destacarse J. Cf. Walters Contemporary Issues in Bioethics. 24. Cf. J. op. D. 4ta. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre». vol. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad. Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». p. S. El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. La Plata. Cf. cada generación está destinada a crecer. operatividad técnica y legitimación normativa. adquieren una palidez. Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). H. Quirón. París 1940) y F.. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. 39. L. el joven y el viejo. 1993. A. R. Belmont 1994). raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. la comunicación y la solidaridad. Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. 11. cit. 17. La Plata. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N. D. Cf. Barcelona 1984. Moody «The meaning of Life in Old Age». Moody «The Meaning of Life in Old Age». Medical Humanitites Review. 31. Hastings Center Report. más tarde. «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. 36. 1993. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. H. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). En Edipo en Colono. R. en T.) Aging & Society (Humana Press. Aplicado 72 . Cassel and B.: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. ed. Quirón 1979. of Cal Press. op. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). 4. La Plata 1979.) La muerte en medicina. 35. El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. cit. cit. Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine».) y D.: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. Sobre la filosofía analítica del dolor. en T. 37. Moody (Ethics in an Aging Society. 10. The John Hopkins University Press. Noddings Caring: Berkeley. 1994. op. para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. Como observa H. Mainetti (ed. la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno». R. Buenos Aires 1965). Jecker (ed) Aging & Ethics. Quirón. op. Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age». Jecker Aging & Ethics. 23. Cf. R. cit. 1993. vol. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. S. esp. 96). Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor. 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. J. declinar y morir. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. op. «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. L. tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina.cit. Esposo de Aurora. hay tan sólo jóvenes y enfermos». P. Beauchamp y L. cit. 1994. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana. Cf. Jecker (ed. Th. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. Wadsworth Pub. 20. este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. Moody Ethics in an Aging Society. Cole The Journey of Life).

Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera. experiencial y culturalmente comprendido.. Simon & Schuster. 43. como los trasplantes de órganos y tejidos. ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad. a la vez biológica.). 1. Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética. debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano. Living with Mortality. propiedad y responsabilidad humanas. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria. capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia). En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina.). traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización. y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar. no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio.(1) La fenomenología. terminológica en alemán. cit. J. replanteando su estatuto ontológico y axiológico. Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas. Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». Sartre.40. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones..(10) 73 . luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro. Cf. y principalmente francesa. clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). una serie de pensadores (Schopenhauer. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7). Lévinas. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología). entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene. J. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia.(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. Maine de Biran. op. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa. New York 1993. Cf. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética). fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. Quirón 1987. como lo iremos viendo. 45.(6) Husserl introduce la distinción.. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie). ésta se vuelve contranatura. Mainetti.Oh dioses.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma. que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio.(9) A partir de Husserl. Bergson. A. Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. Feuerbach.. Nietzsche. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable. Ovidio. La muerte en medicina. la nueva ética de la vida. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia). pues cultura del cuerpo es la nuestra. La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. 42. 44.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo». y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. la donación de gametas y embriones o la intervención genética. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. A. el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo. sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». Merleau-Ponty. 18. Ricoeur. Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera. Pero quizás.. Pero más allá de su probable licitud ética casuística. 41. Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). D. la filosofía contemporánea. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas. Callahan The Troubled Dream of Life.

biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia. está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer. que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo.(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa. la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo». la condición humana deja de ser una realidad irreparable. separados y heterogénos. remodeladora o recreadora del hombre. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo. biografía. como cabellos.biogenética). Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida. procrear y morir. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo. desde el punto de vista científico y tecnológico. pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano.(12) Por otro lado. Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo. de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia. Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas. a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11). cuerpo propio y cuerpo ajeno). su nueva fábrica biológica y social. como creía Chesterton. pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual. y la disposición de productos somáticos (sangre. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla). En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica. política y cósmica. la donación de gametas y embriones.(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares). a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria. los trasplantes de órganos y tejidos. y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. que no se conforma. venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente. familiar. gametas y embriones). Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. También por alguna de sus consecuencias. Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo. en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo». cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. uñas y dientes). social. y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. sustantivamente irreformable. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre. Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo.(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad. Pero ya una medicina sustitutiva. Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 .Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos». como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil. aunque de distinto signo. Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales).(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos.000 años y en escala planetaria con la revolución industrial. reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos.(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. en ciertos aspectos.

Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto. el derecho romano y la religión cristiana. Entre las segundas. de investigación. ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender. el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito. partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos. embarazo y lactancia). dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica. Estos son dones vitales y de filiación. de anonimato y economía moralmente neutrales. recopilación de datos e información (screening genético. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. placenta.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas. fetos. socialismo utópico y positivo). Dicho modelo antropológico.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. que conforman un rico repositorio fantástico.(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. uñas. médula). en principio inviolable e indisponible. y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo. útil o instrumento. el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. etc. personas y cadáveres. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero. y que perdura hasta el siglo XVII). vivido y representado rememoran el célebre texto de M.(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. sin objeciones morales ni inmunológicas.(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. la reproducción asistida y la ingeniería genética. Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J. objeto reemplazable. lazos de sangre. de embriones en la FIV con transferencia de embrión.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas. Es larga la lista de trasplante de órganos únicos. provenientes de embriones. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. Entre las primeras. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. y por tanto violable y alienable. en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). de ovocitos en la FIV con donante. vendible. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. ablacionados del cadáver o del vivo. de recibir y de retribuir.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. especialmente en Francia. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos. regulada por las obligaciones de dar. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular. la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon. la sociedad es 75 . La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo. HUGO). distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy. y el mito del andrógino según Platón. en la antropología digestiva (canibalismo). así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. Mauss «Ensayo sobre el don». Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. El bioshopping comprende células. valor vital y recurso exótico. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo. Locke y D. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. Se explica entonces la Pandora del don.

por Laín Entralgo. J. Laín Entralgo. inter alia . La Plata 1993. cit.la propietaria del cuerpo. en la donación de órganos inter vivos. p. material descartable por sus partes y funciones. fenómeno y misterio del cuerpo humano. The Problem of Embodiment. según dijo Spinoza. Chr. Sesenta años más tarde. avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. cit. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. New York 1979. Sève (Pour une critique de la raison 76 . Mainetti «Filosofia del cuerpo». Mi cuerpo-anónimo. J. Mi cuerpo-yo. 15-16). en Estudios Bíoéticos II. La Plata 1987. y J. Cf. 103.. Mainetti «La revolución de Pigmalión». Mainetti.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. Mainetti Realidad. op. «interpersonal». II. y J. «Las diferentes regiones de la realidad». no sólo los europeos. en su libro El cuerpo humano.. Laín Entralgo. Quirón 1983. en las manipulaciones reproductivas y genéticas. 5. véanse R. Quirón. y así tiene su extensión. nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. op. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal». que es violable pero no alienable.(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. frío en los pies. Era en 1926. en el exquisito cuidado de la salud. La Plata 1972. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. 145-146). véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega». «específica». A. sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas. en la arrolladora vigencia del sexo. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . Más acá de mi cuerpo objeto. éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales). en tantos y tantos rasgos más de la vida actual. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. Cf. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. Quirón. y la participación como solidaridad social. La Plata 1993. A. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. A. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. 8. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. P. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal. Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. el de la propiedad corporal. fenómeno y misterio del cuerpo humano. materia . Como afirma Ricoeur (cit. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. la autonomia como lógica del mercado. The Hague. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. en Introducción a la bioética. 10. urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética. en el hipotético trasplante de cerebro. en la disponibilidad cadavérica. Mi cuerpo-tuyo. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. 14: 3-4. Bergson y Husserl. A. cap. Lash. en la experiencia singular de la maternidad. Cf. 9. Para el caso de los trasplantes. 4. Zaner. Por otro lado. A partir de Hegel. y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger. con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental). Teoría actual. Quirón. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica. op. en Estudios Bioéticos. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. cit. Madrid 1989). y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. Mi cuerpo-otro. tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. 1°. 11. cit. op. 3. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. a partir de Nietzsche. Véanse. Respecto del patrimonio genético. REFERENCIAS 1. 1964. J. dejando de lado su relación con la ciencia». donación de gametas y embriones e ingeniería genética.‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. no vendible en cuanto bien público o común. 6. espíritu». 1913). Quirón. vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética. en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida.. (Espasa-Universidad. A. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. de mil distintos modos. 7. fenómeno y misterio del cuerpo humano. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas. Realidad. The Culture of Narcissism. a una resurrección de la carne’. Por todas partes. El cuerpo humano. «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. Con razón denuncia L. Remito a mi libro Realidad. en la cual entran sus propiedades materiales. 2. Martinus Nijhoff. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. Warner Books. alma. P. Un reciente y debatido capítulo de la bioética. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo». vivido y representado o simbólico. La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte.(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. Mi cuerpo-especie.

28. Madrid 1991. A. y J. además de «explicar» los posibles significados latentes de la experiencia del cuerpo con las nuevas tecnologías biomédicas.. 15. vale decir un bien heredado con la obligación de preservarlo y retrasmitirlo. G. en Estudios Bioéticos II. Sobre este punto histórico sigo los lineamientos de D. Ambroselli. en M. Parizeau. Vésale La fabrique du corps humain. 25. Edition Actes Sud Inserm. Algunos estudios recientes sobre el cuerpo humano por parte de las ciencias sociales empiezan a prestar atención a la novedad de la revolución biomédica y sus implicancias bioéticas. Derrida. Quirón. 17. N° 5. «Biologlical Research and Reality». Arles 1987 (edición bilingüe latin-francés. M. London 1978. Delaisi de Parseval «Anonymat. Piossek Prebisch. Quirón. Five Bodies. Como es sabido. véase D. U. en L’éthique et la vie (Odile Jacob. En su Metafísica de las costumbres. la cartografía genética. H.) Les fondements de la bioéthique. Gracia. En relación con el Programa Genoma Humano (HUGO) se ha planteado la tesis del patrimonio genético de la humanidad. De Boeck Université. Grasset. y que es parte de las conclusiones preliminares de un estudio multicéntrico en la Comunidad Europea para generar elementos de fundamentación de las nuevas legislaciones bioéticas. Cf. bioéthique. P. 27. 23. 26. F. Estos trabajos se publicarían en Philosophy and Medicine y en Social Science and Medicine. Por ejemplo. Hottois «Solidarité et disposition du corps humain. 16. Feher (ed. The Body in Question. Jonathan Cape. 77 . M. estas últimas expresiones pertenecen. Mauss «Essai sur le don. Levin y G. 20. la fantasmatología y la fisiología intercorpóreas revelarían la «pulsión de muerte» del «conócete a tí mismo» (Narciso). Poco se ha investigado la experiencia del cuerpo propio en estas referidas situaciones privilegiadas. Taurus. 1987). 0. H. J. op. Cf. Neill. A. 22. Buenos Aires 1966.delà de la symbolique du don et de l’óperativité du marché». «La revolución de Pigmalión». respectivamente. Mainetti «La revolución trasplantológica». Kant se pronuncia sobre la inmoralidad de la comercialización del cuerpo humano: vender un diente para implantarlo en la encía de otro constituye un suicidio parcial. 18. 19. Cornell University Press. Sève.. Sudamericana. 13.12. Nietzsche y W. recuerda la Fantine de Los miserables. en tanto que bienes extrapatrimoniales o personalísimos. Queré. prefacio de C. París 1950. Forme et raison de l’échange dans les societés archaïques». París 199l). biojurídicas y biopolíticas. Ed. Véase L. 24. cit. Mainetti. «Aislamiento y Comunicación: A propósito de la experiencia del cuerpo en la maternidad». Bruxelles 1992. A. a Spinoza. F. Miller. y aún ceder lo que no es un órgano. París. M. «Problemas en torno a la propiedad del cuerpo humano». Sindino). The Journal of Medicine and Philosophy (vol. Dordrecht/ Boston/ London 1992. y en particular G. Fagot-Largeault y C. donde el autor sostiene la tesis de que la bioética encontraría en la fenomenología y la hermenéutica una teoria fundamental del cuerpo. señala el paso de la medicina restauradora a la medicina fabricadora. Leder (ed. por ejemplo el enajenamiento del cuerpo en la maternidad. Cannon. Au. que transforma en una bruja a una belleza resplandeciente. J. en Aislamiento y Comunicación. Galilée. La Plata 1994. trad. A. 21. que para pagar la pensión de la pequeña Cosette vende sus dientes y no ya su leche. en Sociologie et Anthropologie. cit.) The Body in Medical Thought and Practice. M. esp. cit. como los cabellos. A pesar de una aparente obviedad y/o artificiocidad. The Hu-man Shape of Modern Society. Una nueva Anatomía. don et partage dans les techniques de procréation médicalement assistés». Sobre el nuevo paradigma del cuerpo. véanse L. en Introducción a la bioética. París 1994) esa actitud fenomenológica de rechazo a los saberes objetivos y su sólo atenimiento a la subjetividad como la realidad. en particular C. Kluwer Academic Publishers. París 1991. Sobre la actualidad de la noción de don en el debate bioético. 1990). Parizeau (ed. Cf. Mainetti Bioética Ilustrada. Cf. Ithaca and London 1985. Con acierto una serie de libros sobre las nuevas técnicas que transforman la historia de la fábrica del cuerpo lleva el título de Vesalio: A. no es cosa inocente cuando se añade el lucro. Oct. para quien la ciencia es «bárbara» al imponerse como conocimiento riguroso y verdadero que atenta contra el valor irreemplazable de nuestra experiencia de nosotros mismos y opera una ruptura completa con los conocimientos tradicionales de la humanidad. en el sentido estricto del término latino. E. Odile Jacob.) Fragmentos para una historia del cuerpo. La ética de la no-comercialización del cuerpo humano y sus partes tiene plena vigencia en Francia. Henry (La barbarie. op. conferencia dictada en Buenos Aires el 17/9/93. indisponibles jurídicamente (ningún contrato legal. La Fausee Monnaie. 14. 15. J. por ejemplo. Solomon «The discursive formation of the body in the history of medicine». op. en la postura de M. Pour une critique de la raison bioéthique.. puede obligar a una madre portadora a entregar su bebé). pérdida definitiva. J. J. La Plata 1993.

43 páginas "Introducción a la medicina medieval" Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. 33:36 “La cirugía antropoplástica”. Asclepio.) Historia y filosofía médicas (Textos y Comentarios) Instituto de Humanidades Médicas. Idem. Medicina 50:1080. Idem. 4. 17-33. Quirón 4:I. Idem. Estudios Bioéticos. la enfermedad y el enmascaramiento”. en prensa). 135-141. Buenos Aires. “El pabellón del cáncer” Quirón 1: 3. Revista de la Universidad Nacional de La Plata. 89-92 “John Updike. (77pág. “Temas actuales de la filosofía médica”. 1: 2. (72 pág. 123-126. 135-141. “Historia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. pp. 123-126. (83 pág.) Antropobioética. Quirón. 89-97. 58.) COEficiente de adversidad Idem (100 pág) Bioética narrativa (150 pág. Aislamiento y comunicación. La Plata. Idem. "El problema del cuerpo en Unamuno". Quirón. “El dilema del doctor”. 1:1. 49-55. (164 pag. (88 pág. Córdoba. 24.:2. El Centauro”. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Idem. “La filosofía del cuerpo: introducción a la Antropología médica”. Quirón 6:1. fenómeno y misterio del cuerpo humano. (102 pág.) Bioética Fundamental.).) Idem. 109-13. Quirón 1:1. “Pragma. Idem (167 pág. Quirón. El seno”. 133-137. Nro.) Estudios Bioéticos II. Idem. Man and World. 18. Quirón 3:2. 785. Quirón 4:2. Idem. La Plata (216 pág. Revista de Filosofía de la Universidad Nacional de la Plata. 127-135. Quirón 6:1. 5: 3. “La filosofía médica pretécnica”. (57 pág. Quirón 4:1. Idem (165 pág. Editorial Quirón. Editorial Quirón. (2) pp 3-7. Editorial Sudamericana.) La muerte en medicina. 40. Idem. La Plata. (72 pág.) La crisis de la razón médica. “Philip Roth. Quirón 1:2. “El problema del cuerpo en Ortega”. Etica en las especialidades médicas. “El hombre. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Editorial Quirón. “La filosofía del cuerpo humano en la cirugía actual”. “Picasso: noventa años de un creador”. 87-95.” Actas del Primer Seminario de Historia de la Medicina Argentina. “Filosofía del cuerpo y cirugía plástica”. Idem (pág. Idem (116 pág) Bioética Ilustrada. 1953:1956. Delmar en La Plata. “Fundaciones: su significado filosófico”.BIBLIOGRAFÍA DEL AUTOR Libros 1972 1977 1980 1983 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1997 1998 Realidad. Idem (161 pág. 1971. “La estructura antropológica de la enfermedad” Cuaderno de Salud Pública 3. Quirón 2:3. “El médico frente al derecho del hombre sobre su cuerpo”. Artículos 1966 1967 1968 1969 “Aislamiento y enfermedad. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. El Día Médico. 71-86. 103-106. “Las humanidades médicas y la filosofía de la medicina”.) Etica médica. Quirón 21:1. 69-70. “De la concepción ontológica a la concepción antropológica de la enfermedad y la muerte”. 1. La crisis bio-ética. “La medicina en el humanismo de nuestro tiempo”. “La disputa de las artes en el Renacimiento italiano”. “Muerte en Venecia” Quirón 2:2. pathos y ethos de la teoría”. 129-135.) La transformación de la medicina. Quirón 4:3. Quirón 1974. 143-147 “Filosofía del vestido”. “Aspectos filosóficos de la cirugía digestiva”. Idem. Antropología filosófica (Textos y Comentarios). "Temas de filosofía médica". 91-101 1970 1971 1972 1973 1974 1975 78 . Quirón 5: 3.) Homo Infirmus (II Ed. Quirón (3)5-12.) Bioéticas. Quirón. 1972. “El médico frente al derecho del hombre sobre su cuerpo”. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. (150 pág. Publicado también en Archivos de Gastroenterología. Introducción a la filosofía de la medicina. Nº 22. 63:67.) Bioética Sistemática.) Introducción a la Bioética. El Día Médico 41: 10. 5-88.) Bioética Ficta.) Homo infirmus (Textos y Comentarios). 108:185. 1974. Introducción histórica. (159 pág.. (1). comunicación y medicina”. 121-143 “Frank Kafka y la medicina” Quirón 3:1. 1975. “Filosofía y cáncer”. 225-230. (165 pág. 77-118 “El símbolo del centauro Quirón”.

82-84. Quirón 10:2. “Un presente griego: La Cátedra de Humanidades Médicas”. Prólogo al libro de Leopoldo Acuña (h) Arte Médico y Arte Musical. 5-8. Quirón 11:3. Quirón 15:2/4. “El nacimiento de la clínica”. 5-8. 69-72. “El humanismo de la cirugía plástica”. “Anaximandro. “Para una antropología médica biográfica”. 76-77. “La Historia de la Medicina en La Plata: la obra de Aníbal Ruiz Moreno”. 3-4. Quirón 11:3. 10:4. 14:2. 61-64 “Patogenealogía de la inteligencia humana”. 83-92. "Viendo Cara a Cara”. “Malvinas y metáforas”. Quirón 11: 2. Quirón 9:4. 65-70. 40-48. “Antropología médica en La Montaña Mágica de Thomas Mann”. “Escribir en medicina”. Quirón 11:3. The Journal of Medicine and Philosophy. Escritos de filosofía 3:5. Quirón 15:1. 53-67. Quirón 7:3. 15:2/4. “Historia de la Medicina y Humanidades Médicas”. 94-97. 98-100. Palma La Medicina Popular en el Noroeste argentino. “Los médicos y la muerte en una escena de Jeux de Massacre” Quirón 9:4. “El cuerpo humano en la cultura actual”. “El tiempo biológico y el hombre”. 5-7. “La muerte en medicina”. “Minucias de la agonía en La muerte de Ivan Illich”. Quirón 13. 85-88. “Antropología en la pintura de Piero di Cossimo”. 1982. 69-72. 141-144. Buenos Aires. 5-7. 51-71. 5-7. “El tema del cuerpo en Ortega y Gasset”. Quirón 14:3/4. “El Hombre y su fábula”. “El humanismo en la ciencia de nuestro tiempo: el ejemplo de la medicina”. “Ideología y medicina”. 5-6. Quirón 7:2. 3-4. Quirón 8:1. “Minerva y Esculapio”. Quirón 7:1. Quirón 8:2. Quirón. Fundación Banco de Boston. 103-106. “Etica del diagnóstico” Quirón 10:1. 87-89. 5-8. 119-120. 82-85 “De hominis infirmitate o la antropología prometeica”. Quirón 11:2. 5-8. Quirón 10:2. “Historia de la medicina. 5-8.1976 “Fenomenología y filosofía del cuerpo: contribuciones a la medicina. 81-86. en Ortega y Gasset y el destino de América Latina. Quirón 10:4. “Las humanidades médicas como superestructura” Quirón 14:2. Serie Medicina y Literatura. 53-57. 5-6. “Historia y Medicina”. Quirón 8:4. 5-11. “Comentario al libro de J. 68-71. La antropogonía”. “La lección inaugural de la Cátedra de Humanidades Médicas”. Quirón 11:1. La Plata. “El dilema del diagnóstico”. Quirón 10:4. “Medicina antropocéntrica”. Quirón 11:3. Quirón 11:41. “El juramento hipocrático”. 81-83. Quirón. 1984. Quirón 13:2. “Tiempo y Medicina: de Cronos a Quirón”. 65-73. Quirón 12:2. 5-8. Quirón 13:1. Quirón 11:3. “El tema del cuerpo en Ortega”. Ed. 21. Ediciones Quirón. “La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo”. Quirón 9:4. La Plata. 112-124. Buenos Aires. Quirón 7:2. Quirón 7:4. “All that jazz”. “La lección de anatomía”. El problema del cuerpo y la antropología patológica”. 65-68. 5-7. “Homo infirmus”. 8:1. Quirón 14:3/4. 97-101. “Homo infirmus: el hombre como ser enfermo”. 3:2. Quirón 14:3/4. “Humor y Medicina”. Quirón. Quirón 14:3/4. 58-61. Huemul. 101-102. Quirón 8:3. “Erasistrato y Harvey en Dialogues des Morts de Fontenelle”. 5-6. “Empédocles: anatomía y destino”. Quirón 11: 2. Quirón 13:3/4. 5-7. Quirón 11:2. 53-57 “El diagnóstico: introducción al problema del conocimiento médico”. “Estética en medicina”. 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 79 . Quirón 15:2/4. 157-180. 59-61. “La estética médica”. “De `La Montaña Mágica’ a `El pabellón del Cáncer’”. 80-81. 77-80. 63-68. Quirón 9:3. 45-47. 77-83. 5-8. “Lógica en medicina”. “El estilo patológico del cáncer”. Quirón 9:1. Mako editora. Quirón 10:4. 103-105. "Homenaje a Ortega y Gasset en el centenario de su nacimiento". by Michel Foucault”. “Evocando a Xavier Zubiri”. “Leyendo con Freud La Peau de Chagrin de Balzac”. Quirón. Quirón 15:1. 5-7. Quirón. “El conflicto del médico”. “En pro de las humanidades médicas”. 15:2/4. Quirón 14: 3/4. pág. “Hacia una antropología quirúrgica y una cirugía antropoplástica”. “The Birth of the Clinic. Schavelzon Sigmud Freud: un paciente con cáncer". 10:3. 63-73. “Comentarios al Tercer Libro de Galeno sobre la utilidad de las partes”.” Quirón 7:1. Revista Latinoamericana de Filosofía. “Prólogo” al libro de Néstor H. Quirón 11:1. “Manzino o el humanismo de la clínica”. “Filósofos al hospital: Los comités de ética”. Quirón 13. 76. epistemología médica y metodología clínica”. Quirón 13:3-4. Quirón 13:3-4.

La Plata. 42-47. Quirón. Filipinas.. Paolo Bisogno (ed. Quirón. “La rivoluzione di Pigmalione” en Antropologia e Cosmologia a Confronto. en Bioethics in Developing Countries: Reconsidering Some Western Assumptions. 51-55. 1985. 19:2. Milano 1988. vol . “Los comités hospitalarios de ética”. Manila. Zentrum für Medizinische Ethik Bochum. junio 1989. 19:2. Quirón 17:1. “Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista”. 19: 2. Quirón 17:1.A. J. Mayo/Junio 1990.S. noviembre de 1988. Jr. Medicina y Humanidades. M. 20:2. “La muerte y la humanización de la medicina”. v.). Prometheus. D. J. 64. N° 7. Mainetti. 446/447 (agosto-septiembre) 245-260. 41-54. Sass H-M. “II y III Jornadas de Humanidades Médicas y III Simposio Internacional de Bioética”. Engelhardt. Bioética Fundamental: La crisis bio-ética. vol. Quirón 18:2. and John Collins Harvey. “Bioethical Problems in the Developing World: A View from Latin America”. 19:1. “Comisión Nacional de Bioética” (Proyecto presentado a la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Presidencia de la Nación en 1989) en Quirón. N° 2. “Karl Jaspers y la crisis de la medicina”. Milano 1988. 99-100. A. “La revolución de Galatea”.49-56. 16:2/4. 62. 93 páginas. Mainetti. Jano.60. Presas.. Holland/Boston. en La evolución. Medicina y Humanidades. p. Informe sobre el estado de la reproducción asistida en nuestro país. solicitado por el Office of Technology Assesment del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica. “Minucias de la agonía en La muerte de Ivan Illich”. (eds. El desafío bioético". 17:2. 21:3. Quirón 18:2. 61-62. Quirón. “Fundamentos de la ética biomédica”. 21:3. 19:2. Engelhardt. Quirón. objetivo de la medicina: el humanismo médico". Tübingen. 21:3. Unitas. y publicado en el tomo Infertility: Medical and Social Issues. 648 H. Quirón. Cuadernos Hispanoamericanos. “Visión Bioética de América Latina”.) Quirón. 19:2.A. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. La Plata. “Etica y Gen-ética”. 5-7 IV Jornadas de Humanidades Médicas y IV Simposio Internacional de Bioética”. significación y pintura”. 19:2. p. "El SIDA: la crisis de la salud y la moral pública”. A. Medizinische Mat. 53-56. 36-39. Heft 2b Bochum 1988. Gelpi R. Mainetti. A. “Fundamentación de la ética biomédica”.1985 “Parerga y Paralipómena de Humanidades Médicas”. “La crisis de la razón médica”. Mainetti.). 1990. Co. Quirón. 108. J.. Panel sobre “El rostro humano. N° 5 y 6. "La ética y los problemas del mundo contemporáneo. Quirón. (Eds. en Cuadernos de Ética. 14-25 de Marzo. June 1987. Quirón. Mainetti. Quirón 18:1.A. “La muerte y la humanización de la medicina” Quirón.A. “Bioética: una nueva filosofía de la salud”. “Bioética: ciencia y conciencia de la vida. Presentación de la conferencia sobre “Aspectos morales de la fecundación in vitro”. La Plata. 5-8. Quirón. 5-6. Asclepio y Nosotros: la saga de la excelencia". 19:2. 19 : 2. 7-13.. “La persona e l’opera di Pedro Laín Entralgo” en Laín Entralgo P. Tealdi. 72. en Mainetti.A. T.A. José Alberto (editor). 20: 1. 16:1. 74-154. (12 de octubre). a quarterly for the arts and sciences. Mainetti. 1986 1987 1988 1989 1990 80 . José Alberto (editor). 431-438 (también editado en inglés).A. 21:3. Presentación de la conferencia sobre “Cuidados de la persona con enfermedad terminal”. 20:2. Quirón. “Protocolo de Bochum para la práctica ético-médica”. 1988. Dordrecht. “VI Jornadas de Humanidades Médicas y VI Simposio Internacional de Bioética”. 5-72. “Patogenealogía de la inteligencia humana”. “Etica en el Quirófano”. Quirón. Viefhues. H. 74. “A Bioethical View from Latin America”. Mainetti. (ed.. 5-10. 83 páginas. Facultad de Ciencias Médicas UNLP. 26 de Marzo al 6 de Abril. (editor). Buenos Aires.J. Ediciones Almafuerte. 79 páginas. 66 páginas “Karl Jaspers y la crisis de la medicina". desafío de nuestro tiempo”. University of Santo Tomás. 1988. “Ideas académicas para la constitución del Departamento de Ciencias Sociomédicas” en Quirón. II Congreso Argentino de Medicina Familiar. J. D. H. "El caso de la crotoxina: un espectro bioético nacional". Edizione Paoline. 7071. Instituto de Colaboración Científica. 599-602 (hay también edición en inglés). recibido en La Plata el 15 de junio. vol. Mainetti. Quirón Editora. Prólogo al libro de Estela Calvo de Reca Terapia Intensiva. 54-60. “De hominis infirmitate o la antropología prometeica”. José Alberto en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Quirón. “Kant y la introducción del sujeto moral en medicina”. U. 5-7. en Hombre y Realidad: Homenaje a Xavier Zubiri. "Quirón. 5-7. N° 5 y 6. Tucumán. II Jornadas Nacionales de Etica. EUDEBA. Prólogo al libro de Armando Pérez De Nucci: El hombre. M. Jano. J. 63. “Homenaje a Filira” en Quirón. Quirón 17:1.. 1985. 5-8. el hombre y el humano. 66-67. Quirón. 108. “V Jornadas de Humanidades Médicas y V Simposio Internacional de Bioética”. N° 1. J. protagonista de la historia de la medicina. Quirón. Antropologia Medica.) .. Boletín del Instituto de Humanidades Médicas y Centro de Bioética. 18:2. Quirón. J. "El hombre. Quirón. Mayo/Junio 1990. Reidel Pub. Rancich. (en actas) Buenos Aires. vol. “Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina”. Juan Carlos y Mainetti. 21:3.

“Ética. 5-6. y Palma. “Medical Ethics.. "Fenomenología e intercorporeidad". E. New York. “Las nuevas tecnologías aplicadas en reproducción humana y en el proceso de morir”. “La ética médica. 22: 2. “La relación médico-paciente”. “La muerte y la medicina”. Prólogo al libro de Armando Vivante y Néstor Palma. Quirón. 3 de marzo. 1994. La Plata. A.C. Año 1991. E. V: The Americas. Quirón. Latin America” .1991 “Mensaje del Presidente de la Fundación” en Quirón 22:1. Quirón. los poderes y los deberes”. Legislatura de Buenos Aires. Magia y Daño por Imágenes en la República Argentina. “Muerte y Medicina”. Médica Panamericana. “Bioética y política”. “Prólogo” al libro de Vivante. Ed. 1994. Philosophy adn Medicine Series. Quirón. Boletín de la Academia Nacional de Medicina. p. “Trasplantes”. 24:4.L. Depalma. “Embodiment. “Filosofía y depresión: la crisis de la razón psiquiátrica” en Quirón..C. Quirón. La Plata. “Francisco Romero: Filósofo y terapeuta”. Belderrain. artículo aparecido en el diario El Día. (editor). Boletín de la Academia Nacional de Medicina. “Cuerpo” en la Enciclopedia Iberoamericana de Psiquiatría (“Macropedia”). 22: 2. D. Suplemento vol. Mainetti. editor Semiología y propedéutica clínica. Publicación científica N° 530. 22.. 2º semestre 1993.1639-1644. Dietrich von Engelhardt de la Universidad de Lübeck. “Legislación argentina sobre reproducción asistida”. 62:84-95. filosofía de la medicina y bioética”. J. Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. en Quirón.A. L. J. Cambridge University Press. J. J. La Plata 1993. 1995. 38-42. 1995. Ediciones Sur. Buenos Aires. “El paradigma depresivo”. 22: 3. 24:2. 5-9. de las Jornadas sobre Fertilización Asistida. Nº 6.. 14-17. J. Boston/London. 6 de junio. Quirón. 22:4. Nº 40. Revista Argentina de Cirugía. 23-25.. Millan Publ. y Tealdi. 22:4. Alvarez Gardiol y A. Alemania” Quirón. “Medicina y ayer”. 24:4. J. M. 2 de agosto. 71. “Bioethics in Latin America”. J. 26:1. año 1991. “Bioética y justificación del derecho a la salud” (III Parte). hoy” en Boletín del Círculo Médico de Florencio Varela. y Acuña. 2da Edición. Dordrecht. Néstor Magia y Daño por Imágenes en la República Argentina. y Mainetti. 24:1. Mainetti. “Mala Praxis Médica” artículo publicado en el diario El Día. 20 de enero de 1995. Co. 7 de agosto. “Bioética e investigación en salud”. Quirón. trasplantes y cerebro”. en Bioethics Year Book: Volume 2. A. A. (6/9/90). 9-15. Mc. Buenos Aires. (ed. Sobral de Elía Editores. 1ra. 18. 1989-91. 191-3.044 sobre Protección a personas comprendidas en investigaciones científicas. José A. Reich. Publicado también en Quirón. 88-93 “Jules Romains: Knock o il trionfo della medicina”.A. La Plata. Quirón. “Formación docente en cirugía”. “Remedios”. 26 de julio. edición H. 48-54. Mainetti. 30 de mayo. Madrid 1995. Bioethics in a Liberal Society.A. “Bioética”. Mainetti. en Mastología Dinámica. “Medicina Pascual”. Comentario a la Ley Provincial N° 11.) Psicología y psiquiatría fenomenológica (Sección “Psicopatología”. “La bioética en América latina”. Tealdi. Pablo Leo Bonelli. 78-87. Kluwer Academic Publishers. Comentario del libro de Charlesworh. Quirón. J. 23:4. 12-21.. Quirón. 5-6. “Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. 100 páginas. Buenos Aires. en Rovaletti. "Prólogo" al libro de Dolores Loyarte y Adriana E. “La relación médico-paciente”. pp. Aportes de la ética y el derecho al estudio del sida. Buenos Aires 1993. “La prescripción médica en la encrucijada de los saberes. 7-8. 4. Tomo 3. 11 de abril. 22:2. 25:1. Mainetti. 36-38. 1992. 23: 2. 48-55. Quirón. Dr. gacetilla a propósito del primer trasplante en el Centro Oncológico de Gonnet.. Mainetti. 18. Quirón. 24:3. Buenos Aires. 1992 1993 1994 1995 81 . 3. Sobral de Elía Editores. pp. "Bioética y revolución reproductiva". 23:2. 79-94. Ed. J. History. editor Encyclopedia of Bioethics.A. “La relación médico paciente”. reportaje en el diario El Día de La Plata. 23:1. edición. en el diario El Día. M. Buenos Aires. en Warren T. “Panorama actual de la bioética”. “La revolución reproductiva” en la publicación del Senado de la Nación. Buenos Aires. Díaz de Santos. Pathology and Diagnosis”. 24:2. Oficina Sanitaria Panamericana. Cap. 91-96). aparecida en el diario Página 12. “Reproducción asistida”. Buenos Aires 1991. 5-9.A. “Sida: Epidemia bioética y desafío científico transcultural”. “Porqué el nuevo director” a propósito de la asunción de Dr. 63-67 “Quirón. Quirón. Asclepio y nosotros: la saga de la excelencia” en Quirón. Rotonda Procreación humana artficial: un desafío bioético. 5-6. en Varela C. “Presentación del Prof. nota en la revista Noticias. “SIDA y paradigma bioético” Quirón. 1993. J. 5-6. Tejerina Gómez. Quirón. 1994. 23:3. Mainetti. 58-60. “VIII Jornadas de Humanidades Médicas y Simposio Internacional de Bioética”. p. L’Arco di Giano (rivista di medical humanities) Franco Angeli.

R.L. "Mensaje presidencial de final de año 1996". Kluwer Academic Publishers. 1998. Palabras de Inauguración de las Jornadas “Sida. 1999. M. Sección Puntos de Vista.R. OPS/OMS. Buenos Aires.. Bioética en el confín de la vida humana. "Repensando la medicina hoy". Dordrecht. J.18-19. A. (eds. T. 28:1. Editado por PRIM S. 15/09/98. (Université de Montreal 1996). 8-9. 1998 “El tiempo biológico y el hombre”. 7-8. C. (2): 7-14 Prefacio al libro de Hooft. Consultora en Salud.. R. Presentación de H. Unidad Didáctica 3. Octubre 1998. "El complejo bioético: Pigmalión. Año XV N° 542. Dolores (Coordinadora) Bioética. "Bioética: de nominis quaestio". OSDE. 1996 (p. Pedro Federico. M. Bioética. Carta Austral. M. 1999. 39-55. “La reforma moral de la medicina". N° 1. Buenos Aires. “La bioéthique de la possesion du corps humain: le concept de propriété de la recherche”. 1998. Sus instituciones. 192 páginas.L. A. "El derecho a decir basta". 1999. 45:2. Quirón. Quirón 28:4. 9:4. 5-6. Quirón 27:1. diario El Día. Buenos Aires.. entrevista sobre “Bioética” Revista Tiempo de Previsión (Año 1. Buenos Aires. 5-6. J. Universidad Católica de Salta. en Rovaletti.) Japanese and Western Bioethics. The Journal of Medicine and Philosophy 21:671-679. Año IV N° 62 Abril/97. 127-141). José Alberto y José Luis Mainetti "El lugar de la ética en la economía de la salud".. 1997 en Medicine. Año 3. en relación con el hipocrático” Gaceta Médica de México. Health Care and Philosophy. Nº 6113. Inicio. en PROA (E+S). en Quirón. 32-38. vol. en Conversaciones sobre ética y salud. hoy ‘97”. Enfoques. (ed. (ed. P. en coautoría con María Marta Mainetti. 4. 1999. “Clonación” en Usted. en el Boletín especial Investigación en Sujetos Humanos: Experiencia Internacional Research on Human Subjects: International Experience]. Quirón 27:2.A. Mayo de 1999) editada por la Caja de Previsión y Seguro Médico de la Provincia de Buenos Aires. 189-197). Mainetti. 2da Edición.A. J. Programa de Actualización en Economía de la Salud. y Mainetti. A.) Temporalidad. UBA. “La cuestión nominal de la bioética” en Mundo Binario. "Towards comparative bioethics". 58-60. Lugar Editorial S.) La problemática del cuerpo en el pensamiento actual. y Andrieu. Consejo Argentino de Oftalmología. "Al amparo de la bioética cuando ser madre resulta un drama". 135(3). paginas 113134. 1999. “Oftalmoética”. 42. “Los comités de ética en centros de salud privados” Revista de ADECRA. “Análisis de los principios éticos de beneficencia y de nomaleficencia en los juramentos médicos. 1996. pp 409-457. Prólogo al libro de Marta Fracapani y colaboradores. Publicación de reportaje radial en FM Brandsen 90. A. Buenos Aires. 23-36. 28:1. División de Salud y Desarrollo Humano. 1998. “La médecine au service d’une “cause”: La médecine trahie? Le médecin et la torture en Argentine” Mainetti. Narciso y Knock" y comentarios sobre el mismo. artículo en colaboración con José Luis Mainetti. Buenos Aires. Quirón. “Los dilemas de la moral médica” en coautoría con José Luis Mainetti. Quirón 28:2. Studies in Moral Diversity. Quirón 27:1. pp 347-353 Mainetti.. Francia. EL DÍA. Fundación Integración.C. agosto de 1998. “In Search of Bioethics: a Personal Postscript”.B. Programa Regional de Bioética. artículo de revisión del libro de Kazumas Hoshiro (ed. Tristram Engelhardt. J. y Zamudio. 109-121. Sección Puntos de Vista. Quirón. “Módulo de Bioética” en el colectivo Maestría en Oftalmología. Trabajo presentado en el Encuentro de Expertos sobre “Le droit à la santé en tant que droit de l´homme”. C. 1-3. a European Review. páginas 99-108 (versión castellana).) Serie Publicaciones 1999. “Fenomenología de la intercorporeidad”. Buenos Aires. Año III. Pérez. J. "Prólogo" al libro de Sergio Cecchetto Curar o Cuidar.1996 “Reforma y contrarreforma moral de la medicina”. Buenos Aires. en 25º aniversario del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Mainetti. J. Tealdi. M. 1997 1998 1999 82 . N°6. en Les Conférences Notre-Dame. 1999. A. A. “Bioética de la experimentación humana: experiencia de la ELABE”. 5 de febrero de 1999 Rancich. Ad-Hoc S. páginas 93-102 (versión inglesa). París.5 sobre el avance de la medicina en las últimas décadas. Ediciones Depalma. El problema del tiempo en el pensamiento actual (Cap. Editorial Médica Panamericana. en Rovaletti. 1: 171-173. Nº 6113.. Editorial Eledé. cuestiones abiertas. 9: 3. 1999 “La medicalización de la vida y el lenguaje”. Mainetti. vol 30. N° 1. Lumen. 5-10. Junio 1998. p. Bioética y Derechos Humanos. Mensaje del Presidente. Mainetti. Temas y Casos. Cierre del año 1995. J. Fundación Favaloro. 25 de octubre de 1999.A. Journal International de Bioéthique.L. M. en Journal International de Bioéthique. 1996. Pellegrini Filho. 27:3. “En busca de la bioética: un epílogo personal”. desarrollo y fin de la vida humana. “Prólogo” al libro de Loyarte. en Jurisprudencia Argentina. A y Macklin. en Jurisprudencia Argentina. Octubre 1998. Gelpi. Acta psiquiátrica y psicológica de América latina.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful