P. 1
drjosemainetti-compendio-bioetico

drjosemainetti-compendio-bioetico

|Views: 259|Likes:
Publicado porLorena Aguirre

More info:

Published by: Lorena Aguirre on Apr 26, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/01/2015

pdf

text

original

C

Q

OMPENDIO

B

IOETICO
José Alberto Mainetti

Editorial Quirón, La Plata

Introducción PRIMERA PARTE: Bioética Histórica I. ANTIGÜEDAD Cap. I: El orden natural 1.1. Concepto de Physis 1.2. Naturalismo ético 1.3. Tecnoética médica SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática

Cap. II: La medicina hipocrática 2.1. Linaje hipocrático 2.2. Paradigma médico-filosófico 2.3. Ethos hipocrático Cap. III: El Juramento hipocrático 3.1. Texto 3.2. Contexto 3.3. Pretexto
II. MEDIOEVO Cap. IV: El orden sobrenatural 4.1. Credo monoteísta 4.2. Moral religiosa 4.3. Agapética médica

Cap. I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento 1.2. Naturaleza disciplinaria 1.3. Clasificación temática 1.4. El fin de la medicina Cap. II: Paradigma disciplinario 2.1. Teorías éticas 2.2. Principios normativos 2.3. Reglas morales 2.4. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica Cap. III: Metabioética 3.1. Estudio crítico 3.2. Estudio comparado 3.3. Estudio fundamental 3.4. Estudio clínico
TERCERA PARTE: Bioética Filosófica

Cap. V: La medicina medieval 5.1. Monástica y escolástica 5.2. Paradigma médico-teológico 5.3. Ethos carismático Cap. VI: La ética y la etiqueta 6.1. Juramentos 6.2. Consejos 6.3. Regulaciones
III. MODERNIDAD Cap. VII: El orden social 7.1. Sociedad secular 7.2. Moral crítica 7.3. Deóntica médica

Cap. I: La cuestión nominal de la bioética Cap. II: La crisis bio-ética Cap. III: El complejo bioético Cap. IV: Medicina y humanitud Cap. V: Fenomenología de la intercorporeidad
APÉNDICE: Bibliografía del autor

Cap. VIII: La medicina moderna 8.1. Nacimiento de la profesión médica 8.2. Paradigma médico-político 8.3. Ethos profesional Cap. IX: La deontología profesional 9.1. Tratados 9.2. Códigos 9.3. Declaraciones
CONCLUSIÓN

Q

Introducción
La actualidad de la bioética como materia de enseñanza académica y tema de interés general, me ha motivado para ofrecer al lector este compendio de mis estudios sobre la disciplina a lo largo de la última década, ya del siglo pasado. Los textos aquí reunidos, frutos de rapsódica tarea intelectual, pretenden ahora servir de guía escolar y culta divulgación de la bioética, esta tan etimológicamente «ética de la vida» como esperanzadamente «vida de la ética» en el umbral del tercer milenio. El compendio se articula en tres partes que constituyen los principios o fundamentos disciplinarios de la bioética: Bioética histórica traza la previa carta de navegación por la ética médica para abordar el nuevo continente de la bioética. Si la medicina ha alcanzado hoy un nuevo punto de vista moral, esa novedad y esa perspectiva sólo pueden comprenderse históricamente. La pauta historiográfica seguida es la periodización clásica de la cultura occidental en Antigüedad, Medioevo y Modernidad, matizando en cada momento histórico la configuración de la ética médica bajo la triple dimensión del «orden moral», la «praxis institucional» y la «fuente documental». Bioética sistemática presenta el sistema de la bioética en tres apartados -«estatuto epistemológico», «paradigma disciplinario» y «metabioética»- imitando el estilo de los manuales corrientes norteamericanos en la materia, que mantienen o pretenden mantener un equilibrio reflexivo entre la prescripción médica y la especulación moral. Bioética filosófica apunta a la filosofía de la bioética en cinco aproximaciones -«La cuestión nominal de la bioética», «La crisis bio-ética», «El complejo bioético», «Medicina y humanitud»- conforme a un proyecto de fundamentación antropológica de la bioética y constitución de la somatología como nueva disciplina. En Apéndice, la bibliografía del autor ayuda al lector interesado en explorar el itinerario bioético original del presente compendio.

2

PRIMERA PARTE: Bioética Histórica
I. ANTIGÜEDAD Capítulo 1: El orden natural

1.1. Concepto de physis El concepto de physis -la visión de la naturaleza de las cosas como cosas de la naturaleza- pertenece al origen histórico de la filosofía, que fue el paso del mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V antes de Cristo, por obra de los llamados filósofos presocráticos, autores de escritos genéricamente titulados Peri physeos, sobre la naturaleza. Es ilustrativo el modo como aparece por vez primera el término physis en las letras griegas, aquel pasaje de la Odisea (X, 302ss) en que Hermes muestra a Ulises una planta cuya «naturaleza» (physis) -negra su raíz y blanca como la leche su florprotege contra los hechizos de Circe.(1) Este episodio lingüístico revela el sentido originario de la palabra physis (sustantivo derivado del verbo phyein, que significa nacer, crecer o brotar) al referirse a una planta (phytá), prototipo de algo que brota y tiene además la «magia» del remedio, esa intuible correlación entre la apariencia (eidos) y la potencia (dynamis), entre la forma o aspecto y la virtud u operación de las cosas en tanto propiedades suyas, como el sol calienta porque es caliente.(2) A partir de los presocráticos, y luego en particular desde Aristóteles, la elaboración sistemática de la idea de physis va a ser decisiva en la historia del pensamiento occidental. Los latinos tradujeron physis por naturaleza, en calco etimológico y semántico perfecto, pues también el sustantivo natura procede del verbo nascere y significa lo nacido y naciente. Naturaleza es natalidad, génesis en sentido temporal y fundamental, origen y principio de lo que hay visible e invisible, fuente inagotable y fondo universal de los seres. En virtud de la physis la realidad es kosmos = mundo, el todo uno y diverso, puesto que hay una physis propia de cada cosa y otra común a todas. En concreto, la physis resulta el orden de la realidad configurada por tres propiedades principales -armonía, racionalidad y divinidad o poderosidad- con un respectivo registro para el hombre: axiológico, epistemológico y tecnológico.(3) Armoniosa es la physis, equilibrada y justa, orden bello y bueno -según el sentido etimológico de la palabra kosmos, de la que derivan nuestra «cosmética» y nuestra «cosmología»-, y por ello cósmico es para un griego el fundamento de los valores, y de la ética tanto como de la estética. Racional o razonable es la naturaleza, tiene un logos o núcleo inteligible más o menos oculto, pero en principio accesible al conocimiento, y por esto puede haber physiologia, una ciencia de la naturaleza o «naciencia». Divina es la physis sobre todo por su poder, la legalidad o necesidad, ora forzosa o inexorable (anánke, fatum, destino), ora azarosa o fortuita (tykhe, fortuna latina, azar), en razón de la cual la naturaleza deja un lugar para el gobierno de los hombres, que es la técnica como imitación de aquella. La filosofía de la naturaleza, tal como la sistematiza esa expresión en bloque del naturalismo griego que es el estoicismo, comprende la ética, la física y la lógica («organon» o técnica del pensamiento esta última). El ordo naturae es la medida del obrar, del conocer y del producir humanos. 1.2. Naturalismo ético El naturalismo ético, la doctrina de que el orden moral se basa en el orden natural, es común a la ética antigua desde su aparición en el llamado período antropológico de la filosofía griega, este que surge de la cosmología o fisiología presocrática, hontanar también de la eticidad clásica. La pregunta socrática que inaugura la reflexión moral -«¿Cómo debemos vivir?»(4)- recibe del estoico una respuesta a la que pueden suscribir, mutatis mutandis, todos los filósofos griegos: «Vivir según la naturaleza»; esto es, vivir conforme al orden cósmico -armónico y jerárquico, racional y necesario- del cual el hombre forma parte como animal que tiene lógos y que por tanto debe comportarse haciendo uso de la recta razón (orthos lógos). Por otra parte, si la pregunta clave de la ética se formula al modo aristotélico -qué es el bien o lo bueno, aquello a lo que todas las cosas tienden -la respuesta es la gran moral del arquero: «Seamos con nuestras vidas como arqueros que apuntan a un blanco».(5) Tal la ética de la perfección; vivir moralmente es vivir según la propia naturaleza, el bien consiste en la acabada realización de la naturaleza humana, con lo cual se da por añadidura la felicidad (eudaimonía), y la virtud (areté) -perfección o excelencia como propiedad física o hábito natural de la vida moralconsiste en buscar el término medio, como el vicio, contrario sensu, consiste en el exceso o la desmesura (hybris). En estas tesis es patente el sentido «cósmico» de la moral griega, un ordo naturae equilibrado y justo que comprende también el orden político con su concepción de la justicia. El naturalismo ético tiene por supuesto metafísico una naturaleza del hombre y de las cosas transparente a la razón, optimismo ontológico y gnoseológico en la existencia de un orden natural plenamente accesible al conocimiento. Y así como la verdad es la conformidad del intelecto con la cosa (Adaequatio rei et intellectus), la moralidad consiste en la conformidad de la conducta con el ser. Tal subordinación de la moral al conocimiento de la realidad cae en un extremo que es el intelectualismo
3

éste tiene la capacidad de producir algo. es decir.(9) Así damos en el núcleo ético (y noético) de la tékhne iatriké o «el arte de curar».(8) Pero aún en la fórmula latina tradicional -ratio recta factibilium. José Lasso de la Vega. «En él -escribe Emilio Estiú. ya por la vía del formalismo kantiano. El nuevo escalón de la reflexión moral. como dirá un intelectualismo más aristotelizante que Aristóteles-. poietiké). no hay hombres malos. cuya estimación social e intelectual se acrecienta durante la época clásica. Madrid 1988. la técnica no es sólo un saber hacer -recta ratio factibilium. Cf. pp. los cuales para la tradición eran aspectos de un mismo orden. Ésta es mímesis. el imitador que hace como ella hace lo que ella deja hacer. «Fundamentación de la Bioética». entre una actitud osada y otra resignada que le requiere alternativamente su arte. a diferencia de los que se hallan en el animal. regla y hábito o aptitud de producir. sino un saber-poder-hacer (lógos. Así convertido en una tenencia (héxis) del hombre. y que están dados en su naturaleza de modo total o parcialmente instintivo. lo que sí puede y debe hacerse. es intervenir en el azar. Un hiato infranqueable se instala entre el ser y el deber ser. viciosos ambos. se mantiene en la religiosidad cristiana medieval. en la que la medicina hipocrática tuvo un papel protagonista. sino el saber en uno de sus grados superiores. en la tékhne tres elementos constitutivos y esenciales. con tres órdenes correspondientes (conocimiento. una tesis optimista que se remonta a la enseñanza socrática: nadie obra mal voluntariamente. p. Para 4 . pensados por el griego en inescindible unidad: el saber. en suma. uno por exceso y otro por defecto. Barcelona 1972. Salvat. El deber de hacer lo que se puede hacer y de no hacer lo que no se puede hacer constituye a la vez la alternativa intelectual y el dilema moral en las decisiones del tekhnites. Pero el de técnica (tékhne) es un concepto «técnico» o instrumental en filosofía.15. a su vez objetos de tres disciplinas (ciencia. «El sentido etimológico del término naturaleza es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. como entre los modernos. La situación clásica de la ética. y abre otra gnoseológica y crítica. 2. y significa surgir o brotar desde dentro de la cosa misma. héxis. se basa en la virtud. el carácter activo y operante de una ciencia natural. la ética sin la ciencia es vacía». doblada con la naturaleza divina como fundamento y epifanía de la naturaleza cósmica. y tiene la radical limitación de lo no factible.(11) El ordo naturae. moral y arte). Pero el mundo moderno cierra esta etapa metafísica y dogmática en la historia de la filosofía. puede aplicarse con pleno rigor semántico a la unidad entre el eidos y el ethos de la técnica antigua. que sirve para distinguir tres operaciones principales del hombre (conocer. la del giro copernicano o descubrimiento trascendental que separa e incluso opone el orden físico y el orden normativo. Fundamentación de la bioética y manipulación genética. 37-39.(10) La prudencia o moderación es la virtuosidad técnica y moral por excelencia en el ejercicio de la medicina. el justo medio entre dos extremos. «lo que no puede hacerse» frente a la anánke o poderosidad de la naturaleza. REFERENCIAS 1. «Favorecer o no perjudicar». sino por ignorancia. se deriva del principio de la necesidad natural. aquello que acontece casualmente.. S. pudiendo no haber acontecido.ético. dice un escrito hipocrático. esto es. debe ser adquirido por la enseñanza. El médico es «servidor de la naturaleza». Por este costado del obrar o la acción. actuar y hacer). su fundamentación metafísica o naturalista. la técnica o el arte por antonomasia para los antiguos. Tecnoética médica El vocablo tecnoética. y sancionada como doctrina de la ley natural. el ámbito propio aunque reducido de la técnica. ora necesaria (anánke). tal en parodia kantiana la nueva divisa. En cambio. en Javier Gafo (Editor). de lo posible o factible. como doble deber de abstención en un caso y de intervención en el otro. La técnica era un modo de saber o de conocimiento que. 1. justificativa de los principios morales mediante apelación al orden de la naturaleza. imitación o copia de la physis (la idea moderna de un poder agresivo de dominio contra la naturaleza es ajena al pensamiento griego).se recorta la ética sobre la idea de la técnica. saber justo de lo que puede hacerse. como la justicia o ajustamiento al orden natural es el origen y la meta de la asistencia médica. la práctica y la experiencia. ya por la del empirismo utilitarista. Hay. Cf. acción y producción). de la que el «arte de curar» fue paradigma. en Pedro Laín Entralgo (Director). y todo intento por derivar este último del primero recibe el anatema de «falacia naturalista».(7) En conclusión. sino sólo ignorantes.A. ora necesitada (tyke).la palabra tékhne no acentuaba.(6) Este es el marco conceptual en el que se debe entender la esencia de la técnica para Aristóteles.3. hoy en boga para celebrar un enlace sin precedentes entre ciencia y ética «La ciencia sin la ética es ciega. a nuestros ojos la más «natural» construcción cultural de la realidad. fue una creación del genio helénico. la tenencia y la producción». La regla de oro del cuidado terapéutico. Universidad Pontificia Comillas de Madrid. con saber o conocimiento de lo que produce. la técnica griega es inseparable de la moral. Historia Universal de la Medicina. Tekhnai son llamadas desde Homero las artes y oficios. Diego Gracia Guillén. no tiene retorno al naturalismo ético. Tomo II. y que por tanto no debe hacerse. «Pensamiento presocrático y medicina». La conducta del médico. pues.

(2) El médico artesano cedió lugar al científico y éste fue delegando el ejercicio empírico y rutinario del arte en los obreros (bánauson) o trabajadores manuales. singular expresión de su naturalismo ético. «Idea hipocrática de la physis». Véase Emilio Estiú. instalado en una ciudad o bien «periodeuta». las semíticas. trabajador del pueblo. ni el médico hipocrático resultó de la evolución histórica del sacerdote en esas sociedades. Madrid 1970. recurriendo a la voluntad de los dioses. entendido este último como producción de la belleza y no como forma de conocimiento según una opinión corriente. donde se aplica clara y fecundarnente esa distinción clásica. por lo general. Random House. 6. los escritos hipocráticos tienen el estilo sofisticado de la medicina filosófica y la idea del médico «escolástico» o académico empieza a cobrar realidad social. 9. un griego las cosas son pesadas por naturaleza y el fuego quema por la misma razón. pp. Sobre la ambición y la codicia del médico. Cf. que rechazó por tales motivos el aprendizaje de tocar la flauta. que hicieron escuela laica o profesional de su pericia en la asistencia como servicio público («demiurgo». Editorial Columba. entonces obligatoria en la formación de los jóvenes cultos. cit. donde Laín ha reformulado recientemente estas ideas suyas sobre la ética implícita en la técnica griega. Universidad Nacional de La Plata. cit. metecos y esclavos) según el testirnonio de Platón en República. quien por dinero salvó la vida de un hombre (Pindaro. p. Capítulo II: La medicina hipocrática 2. desde una tékhne en el modesto sentido de oficio manual o artesanía. «Técnica. Recientemente Diego Gracia. sus tentaciones de fama y de lucro. que pinta las dificultades de su tiempo para conseguir asistencia médica gratuita o barata (Véase Ana María González de Tobia «Una perspectiva del quehacer médico a partir del ‘Pluto’ de Aristófanes». Quizá sea todo un símbolo de la efectíva y armónica coexistencia entre la medicina teúrgica o sacerdotal y la quirúrgica o artesanal la figura del «divino y diestro». en su artículo «¿Qué es un sistema justo de salud?» (edición especial de Bioética del Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. La razón de semejante cambio intelectual y profesional de la medicina hipocrática no es otra que 5 . 107-118. pp. constante en el proceso de civilización. recuérdese el ejemplo de Alcibíades. «La concepción platónico-aristotélica del arte: técnica e imitación».se cuentan dos versiones que no se excluyen necesariamente. fuera de la propia realidad de la cosa. en las que esa razón se buscó y encontró. Rev. 10-11. es decir. como.3. 7. desde quiropráctico (kheirotekhnes) a iatros philosophos o intelectual. «La Medicina Hipocrática». 10. Etienne Gilson. y el Pluto de Aristófanes. Según la primera. I5. recuérdese el castigo de Asclepio. se produjo también en la medicina antigua. El ordo naturae es también presupuesto ideológico del ejercicio de la medicina en la polis griega. sobrenaturales. y dentro de éste entre el obrar y el producir. ha puesto de relieve dos importantes consecuencias sanitarias de la concepción antigua de la justicia como proporcionalidad natural: una es la ya señalada estratificación «proporcional» de la asistencia médica. Sobre las resonancias morales de este horror del griego por la deformación del cuerpo. 1983. El traspaso de la mano al cerebro. en Javier Gafo. Pedro Laín Entralgo. por Angel Vasallo en El Problema Moral. 4. cit. descuidando la práctica manual u operativa. Revista de Filosofía. y en posesión de él. por cumplimiento a la pretendida ley de los tres estados. ética y amistad médica». otra es el paternalismo de la relación terapéutica. Pitica III. por encima de ella. Introduction Aux Arts Du Beau. Emilio Estiú. op. 4752. no estaremos en condiciones de alcanzar mejor lo que corresponde hacer?». 405 c-d.1. Aristóteles. «resolutiva» y «tiránica») conforme a los respectivos estratos sociales (libres. que se traduce en la «piedad fisiológica» del asklepíade ante las enfermedades mortales «por necesidad». Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. El artífice o técnico es un virtuoso por aquello que produce. The Elements of Moral Philosophy. Buenos Aires. pero con frecuencia también un vicioso por el mal uso del cuerpo en las técnicas o trabajos que lo desfiguran o desgastan. pp. op. el más grave para la conciencia moral y religiosa de los antiguos. por James Rachels. diversificada en tres modos principales (medicina «pedagógica». en prensa). Diciembre 1989). muy al contrario. los templos de Asclepio fueron la cima de un arte de curar paulatinamente desacralizado e independizado de la casta sacerdotal. entre lo teórico y lo práctico. Mesopotamia o el antiguo Israel. 14-15. del «justo» Centauro Quirón como uno de los «primeros inventores» (protoheuretai) de las artes o tekhnai. a diferencia de lo que pensaron otras culturas. Vrin. Al parecer en Grecia la medicina nunca estuvo tan subordinada al sacerdocio como en Egipto. la que si bien supo mantener al respecto mayor equilibrio que otras disciplinas. 11. fundado en la obediencia debida a la jerarquía del médico como representante del bien común. como arqueros que apuntan a un blanco bien señalado. República. el hecho históricamente relevante de la medicina hipocrática es su progresiva transformación. La Plata 1988. A partir del helenismo. incluída la primogénita del curar. pp. Cf. «¿El conocimiento de este supremo bien no habrá de ser de la más alta importancia para la vida humana. 5. VI Jornadas de Humanidades Médicas. «No estamos discutiendo menuda materia. Pedro Laín Entralgo. Platón. de Occidente. La areté de los griegos es primariamente una capacidad física de hacer bien algo. y el parejo ascenso del status del médico. Según la otra. hacia otra en el más ambicioso cometido de sofía. Grecia es el orto del naturalismo cultural». sino cómo debemos vivir». cit. 55-60). acusó una tendencia a asimilarse con el saber teórico o el conocimiento ocioso y especulativo. en el interior de las cosas está la razón de sus características o propiedades. 1961. 8. Contempladas desde la cosmovisión griega éstas no son explicaciones naturales sino. por ejemplo. J. un virtuosismo antes bien que una virtud en nuestro sentido moral. número 25. París 1963. la técnica médica se gestó en familias de artesanos como las de los carpinteros o herreros. Departamento de Filosofia. se llamaba al asclepíada. Linaje hipocrático Sobre el origen de la medicina hipocrática -cuestión de principio para la historiografía positivista. pues intervenir cuando la physis manifiesta tal anánke constituye el pecado de hybris o desmesura. New York 1986. viajero de una polis a otra). cuyos servicios se retribuyen no por principio de justicia conmutativa sino de manera «honoraria». que se remonta a Aristóteles. al dominio de la filosofía del arte.(1) De cualquier manera. según testimonio de Platón y Aristóteles. Moral a Nicómaco.

la filosofía libera el alma de las pasiones».y en una conciencia de falibilidad del juicio diagnóstico como teoría semiológica o construcción con signos y síntomas -el pirrónico primer aforismo del maestro coico. método diagnóstico-dialéctico.su relación con la filosofía y su participación en la paideia o los ideales de la cultura griega. bello y bueno. tiene entidad metafísica: sanciona la repartición antropológica entre Minerva y Esculapio. el cultivo mediante la gimnasia y el régimen o dieta de la sana forma del varón virtuoso. En el período presocrático habría que apuntar la aplicación. del concepto de physis al hombre como microcosmo y con carácter normativo: «El filósofo descubre en la physis el ‘reino de la verdad’. nominalmente contrapuestas como ética y etiqueta. en el cual se cumple un ciclo políticofilosófico-médico del pensamiento griego. por parte de los médicos. como modelo aristocrático en la polis griega. el ethos hipocrático evolucionó desde la época clásica al helenismo pasando por dos fases características. «casuística» y «prudencial» que es la ética como disciplina. moral altruista del amor a la humanidad. el conocimiento sensible y el inteligible: este sentido común del arte médico se resume en un criterio de verdad -la «sensación del cuerpo». carácter y conducta. y normatizar (normalizar) racionalmente la vida individual y social. El método clínico. apelando al triple registro ontológico. por último. regla áurea del método hipocrático. en consecuencia. ejemplar inductivo-deductivo de la técnica de las técnicas. una semántica hipocrática con sus usos lingüísticos y juegos de lenguaje en las tres ramas de la filosofía. cuando medicina y filosofía se asimilan por su doble condición de saber y sabiduría.(4) La constitución histórica del paradigma puede seguirse a lo largo de las relaciones que en la Antigüedad mantienen la filosofía y la medicina. elogiado por Platón y ejemplarizado por Aristóteles como el saber técnico arquetipo. métodos y fines: paralelo cuerpo-alma.3. Se sabe que el 6 . representan la «medicalización» terminal de la cultura clásica. somatoeidética y somatocrática. la lógica u organon. Según la tesis de Edelstein sobre la ética profesional del médico griego(9). Platón y Aristóteles sistematizan con sesgos propios la tradición del símil médico-filosófico.2. formal es la coincidencia médico-filosófica en una racionalidad «práctica». puede demostrarse la impronta de un modelo médico en el pensamiento griego. aportando con los conceptos de salud y enfermedad. La reacción humanista y crítica de Sócrates y los sofistas tiene su análogo relativista y pragmático en el método hipocrático. definiendo los respectivos objetos. «La medicina cura las enfermedades del cuerpo. ciencia y forma de vida. Paradigma médico-filosófico Desde Jaeger es tópico considerar que la medicina no fue en Grecia una profesión entre otras. la lógica y la ética. simil o analogía del fragmento atribuido a Demócrito. si bien no configuran una doctrina homogénea y codificada de deontología médica. la física. el filósofo psicagogo y el médico somatogogo. Por un lado la «ética de la filantropía». Por el otro la «ética de la filotecnía». normativa terapéutica-moral. avanzar sobre ésta en rigor metodológico. Esta metáfora. Ethos hipocrático La medicina como paideia encumbró el prestigio intelectual y social del médico. 2. postula un eslabón entre la empiria y la episteme. Kalós kai agathós. el caso individual y el concepto universal. poseedor éste último de la ciencia y el arte del cuidado corporal. quien se consideró representante de la más refinada ética profesional. La praxis médica. natura y contra natura. Suele distinguirse en estos textos dos formas de moral.(3) Desde la fisiología presocrática al estoicismo la filosofía constituye la matriz ideológica de la medicina. y ésta se incorpora a la ilustración helénica como disciplina somatológica y somatoplástica. el médico ve en ella el ‘reino de la norma’». cuyo criterio supremo es el bien del enfermo y exige del médico virtudes humanitarias de compasión. respeto y honestidad. esto es.(5) Paradigmático por antonomasia es el concepto alcmeónico de salud como equilibrio e igualdad de derechos y la enfermedad como desequilibrio y monarquía. Estoicismo y epicureísmo. El programa de la paideia comprende el reparto del hombre en cuerpo y alma con sus respectivos pedagogos. sino que tuvo allí un papel nunca más vuelto a representar. 2 .(6) En síntesis. esencial en una mentalidad naturalista o corporalista. cuya unidad fue el ideal de la cultura clásica. «científica». moral egoista de la prudencia o el interés profesionales.(8) La constitución del paradigma médico-filosófico. constituye el paradigma material y formal de la ética griega. gnoseológico y axiológico. Por ello la existencia en el Corpus Hippocraticum de un conjurto de escritos llamados deontológicos. Dicho rol corresponde al paradigma médicofilosófico en la tradición antigua. fue el logro de una medicina hipocrática que supo asimilar la cosmovisión naturalista. la idea teleológica y normativa universal de la physis. material es la identidad de bienes de la medicina y la moral en el ordo naturae o naturalismo ético (salud = belleza-bondad)(7). cuyo utilitario objetivo es la reputación del médico a través de una imagen decorosa o buena apariencia por su indumento. La medicina estudia la naturaleza en general y la naturaleza humana en particular. las dos grandes «filosofías terapéuticas» de la antigüedad.

Paideia: los ideales de la cultura griega. 39.). aristotélica y estoica. Madrid 1974. 10.) se muestra ajena a los ideales del humanismo médico tradicional. sobre todo en el estilo estoico. ella era considerada un arte como las otras. n° extra. y la doctrina de los deberes u officia. I d. Benjamín Farrington. la motivación y el corazón. París 1981. el médico ya no es solo un virtuoso técnico sino también un virtuoso moral. y en tal sentido ética y etiqueta. 11.(10) El segundo estadío en e1 desarrollo del ethos médico se debe precisamente a la revaluación de las artes y oficios. S.es decir que pertenecen al período helenístico y algunos acaso al comienzo de la era cristiana. Editorial Ayuso.. Lasso de la Vega. 9. «La mano en el arte de curar.C. Por el contrario. y el siglo II d. y en este sentido habría que entender la venerable «filantropía» como fundamento de la «filotecnía» -«Donde hay amor al hombre. a quien ejercitaba un arte. y muestra cómo el médico desarrolló un ethos especial centrado en la defensa de su prestigio y de su poder. que vale para el cuerpo y para el alma. con la estimación intelectual y moral de las técnicas como invención de los filósofos. En un trabajo inédito. pues filantropía quiere decir aquí lo opuesto a misantropía. V a.). Diego Gracia. la medicina se convierte en professio según el sentido etimológico y sacerdotal del término.. filantropía y filotecnía resultan 7 . rico en imágenes y metáforas de una semántica médica que requiere una hermenéutica propia. I «La medicina griega considerada como paideia». Cf. Méjico 1957. en el que la medicina aparece no sólo como arte y ciencia. la comparación del médico Pirrón de las fórmulas escépticas con las purgas entre los remedios «que no solamente expulsan los humores del cuerpo sino también que las expelen junto con los humores»). op. desarrolla la ponderada tesis del autor sobre el efecto que tuvieron en la ciencia y el arte de la medicina los cambios sociales que afectaron a la consideración de los trabajos y técnicas banáusicos.. p. ya que éste es considerado un artesano como otros artesanos. de Gorgias) y el «prudencial» (el frecuente recurso en Epicteto al cuidado del cuerpo y los sacrificios que prescribe la dietética como persuasión rcspecto de la necesidad y la manera de cuidar el alma). en opinión de Posidonio (contra la que reacciona Séneca en sus Cartas a Lucilo). en especial la pitagórica y la estoica. 2. 3. sino que permanecieron profundamentos ligadas por una cierta concepción del hombre». «La medicalización del lenguaje». y que los documentos de contenido deontológico son en su mayoría posteriores al siglo IV. The Mit Press.espectro cronológico de los escritos del Corpus Hippocraticum va del siglo V al I a. and William J. el uso de los conceptos de salud y enfermedad como fundamentos de la «física moral» o naturalismo ético de los griegos. Cf. desde el cual se reinterpreta y ecumeniza el ethos hipocrático como nuevo estado sacerdotal. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). «Pensamiento presocrático y medicina». by Stanley Joel Reiser. Ninguna particular idealización exaltaba la medicina por encima de las otras profesiones. La maladie de l’âme. professio en el sentido sacerdotal de «vocación» y en el sentido de obligación moral con las virtudes necesarias para su desempeño. entre otras. un estudio sobre la medicina griega desde Hipócrates a Ramazzini». las buenas maneras indispensables a la relación terapéutica. Arthur J. Mano y cerebro en la Grecia Antigua (trad. Jano. cap. Ibidem. H. Etude sur la relation de l’âme et du corps dans la tradition médico-philosophique antique. tan sólo juzgado por su pericia o competencia en el arte.C. Entre el siglo III a. cit. Fondo de Cultura Económica. Jones sobre los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum.C. Las reglas de la conducta médica se ajustan a esa moral de la eficacia en el oficio que afianza la fama del médico. England. Ibidem. «The Professional Ethics of the Greek Physician». Jackie Pigeaud. hay amor al arte»-. El programa de una ética profesional se introduce con la filosofía estoica del humanismo. El gran manifiesto del humanismo médico en la Antigüedad clásica es el De remediis del médico Escribonio Largo (S. sostiene la tesis del nuevo sacerdocio que representa la medicina en la ilustración griega. Massachusetts and London. la filosofía clásica no le atribuía la posibilidad de una autorealización ética por medio de la profesión. Ludwig Edelstein. el discurso común al médico y al moralista de la virtud y el vicio como hábitos a la vez naturales y morales. Oct. El modelo terapéutico de la moral se elabora particularmente en el helenismo. 7. la simpatía o la cortesía. en su sentido de obligación moral o deontología profesional. 5. Les Belles Lettres. El segundo ensayo del libro. Curran.C. popularizada por Cicerón en su De officiis. En ellos es ostensible una elevada conciencia profesional junto a la influencia de la filosofía moral de las escuelas pitagórica. Medicina y Humanidades. que tienden el puente hacia el cristianismo. 1983. 38-52. Cambridge. pp. esp. En la práctica. no es una ética de la intención sino del resultado o el éxito técnico. sino también como profesión. En este fascinante estudio se muestra la influencia de la analogía médica en el pensamiento antiguo y particularmente cómo la noción de enfermedad del alma contribuyó a dar un contenido técnico a la moralidad. La Medicina Hipocrática. gnoseológica y axiológica) en la vida cotidiana y los medios de comunicación social. Libro cuarto. (p.(12) REFERENCIAS 1. Werner Jaeger. «¿Profesión o sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». la salud como concepto normativo universal. «técnica» (el tetrapharmaco o discurso filosófico como remedio del alma. 8. y Diego Gracia. 27). la ética hipocrática primitiva o clásica (S. cit. 6.(11) El análisis de los textos permite seguir este proceso de conversión del humanismo médico de la antigüedad a través de la influencia de las distintas escuelas filosóficas. Cf. ed. e inversamente cómo la medicina estuvo siempre vinculada a la ética: «La medicina y la ética no se desarrollaron corno dos técnicas diferentes. «casuística» (la «acción farmacológica» de la palabra en el Elogio de Helena. edición en español. y elevada al rango de la más filantrópica de las artes. desarrollo el argumento paradigmático con sus tres grandes metáforas (ontológica. 12.C. siguiendo el análisis de W. op. extraña a los valores como la intención interior. Dyck. y a la transformación de la práctica médica en empresa científica y cultural. 4. Así vale recordar algunos ejemplos de esos juegos de lenguaje como racionalidad común a la ética y la medicina por las apuntadas características de «práctica» («Vana es la palabra del filósofo que no remedia ningún sufrimiento del hombre» -según Epicuro). Pedro Laín Entralgo. José S.

4.C. La unidad del cuerpo médico se apoya en un doble compromiso de fidelidad al maestro y de restricción de la enseñanza a una elite.2. y se postula la humana medida de la conciencia moral. centradas ambas en la moral del bienestar y el prestigio consustanciados con la profesión médica. matar. El ejercicio profesional exige el secreto o confidencia como principio de respeto del médico hacia el paciente. o administración de los fármacos (a la vez remedios y venenos en lengua griega). precedida y seguida por tres mayores prohibiciones (perjudicar. La dietética. ese encuentro de una conciencia y una confianza. 8. aristos. Pero no se invoca a los dioses en auxilio para la cura de los enfermos. 5.cuál su fuerza obligante. divulgar). colegas y discípulos). Demanda o reclamo de justicia conmutativa. Esculapio. op. pues las dos primeras prácticas eran aceptadas por la moral greco8 . los sólo límites de la razón y la libertad. 9. obligaciones contraídas entre sus miembros (maestros. el amor filial de gratitud y el amor pedagógico del desinterés en la transmisión del saber.(5) La revisión histórico-filológica de nuestro siglo ha reparado en la incongruencia de ciertas cláusulas del Juramento con los testimonios más corrientes de lo que de hecho fue la medicina hipocrática y su norma de moralidad. la eutanasia y la cirugía. 3. La materia médica. noble u hombre de bien. predominando en su interpretación el brillo del mensaje sobre la oscuridad del origen. Higieia y Panacea. ora la pena por su incumplimiento. prescribe el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción a la agonía. la intervención manual y cruenta. en el sentido antiguo y lato de régimen de vida. fornicar. Pero entre la realidad histórica del juramento y su símbolo tradicional como carta magna del ethos hipocrático. iuramentum. La cirugía. prohibición del aborto y de la eutanasia. hijos). proclama el principio de abstención terapéutica en mutilaciones (¿la castración como ejemplo de «humanectomía»?) o en enfermedades fatales o mortales por necesidad. afirmación o negación de algo poniendo por testigo a Dios u otra instancia suprema) y consta de ocho cláusulas ordenadas en cuatro partes. garantía de la relación amistosa entre ambos.(3) 1. etc. Código. también contemporáneas son la crítica a la ideología y el cuestionamiento a la deontología del Juramento. «¿Profesión o sacerdocio?».(1) Forma parte del Corpus Hippocraticum. si es auténtico o retocado.dos caras de la misma moneda. cnidia e itálica entre otras) y dispersión cronológica de éste (de la época clásica a los comienzos del cristianismo) ha querido verse en el Juramento al común código moral de los asclepíadas. Tiene cierta construcción simétrica. Efectiva e historiográficamente nada sabemos sobre la data de composición del documento. involucra el principio de beneficencia y de no-maleficencia. el primum non nocere del hipocratismo latino. «favorecer o no perjudicar». Invocación o apelación a los dioses sanadores. preceptiva o deberes del médico hacia el paciente según las tres ramas del arte de curar (dietética. por la Biblioteca de Alejandría y editados integralmente (54 textos) por Littré en el siglo pasado. Texto El Juramento Hipocrático es un documento venerable del patrimonio moral de Occidente. Así llamativa resulta la triple prohibición del aborto. farmacéutica y quirúrgica) y la naturaleza de la relación terapéutica (ayuda y respeto). todo lo cual justifica una relectura y comentario. y la virtud del médico es la kalokagatía o caballerosidad. divinidades tutelares y «primeros inventores» del arte de curar: Apolo. con una afirmación positiva central («viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura»). pese a la diversidad doctrinal (escuelas coica. hermanos.(2) El texto original presenta la estructura canónica de un juramento (del lat. el ser bello y bueno. La asistencia médica se funda en el principio de filantropía o del amor a la humanidad. y el deber de pureza. Compromiso. abortar. colección de escritos médicos de épocas y escuelas diversas recopilados en el siglo III a. como lo prueba la coexistencia de ambas en los mismos escritos (Diego Gracia. 7. Por otra parte. Capítulo III: El Juramento Hipocratico 3 1. operar.(4) 3 a 7. a quiénes se imponía y en qué momento. Contexto Incluído en el Corpus Hippocraticum. santidad en la vida y en el arte del asclepíada. 6. lo cual señala el carácter fisiológico y no teúrgico de la medicina hipocrática. testamento ecuménico y transhistórico de la Antigüedad clásica para la ética médica. 2. cit. ora la recompensa por la observancia del juramento. pacto o alianza en el seno de una comunidad docente y profesional. hay una distancia que ha sabido destacar la revisión histórico-filológica contemporánea.). cuyas relaciones calcan las paradigmáticas del grupo familiar (padres.

vol. Hoy mismo estamos reescribiendo a Hipócrates.C. de honor profesional. El código de Hammurabi (2000 a.. London 1923. el sentido de la medicina como profesión. El cambio bio-ético. Los principales estudios históricos revisionistas del Juramento hipocrático son aquellos de W. II: Early Greek. professio o confesión. A History of Medicine. Sigerist. En conclusión. 9 . y la tercera fue indudable excelencia de los hipocráticos. según las épocas y culturas que recogieron su legado: Juramento de Iniciación de Caraka.3. REFERENCIAS 1. Particularmente hostil al Juramento se ha declarado la ideología socialista. de la dura vida del Juramento habla el hecho de que en la Unión Soviética haya sido oficialmente reformulado en 1971. se define por contraposición al paternalismo e individualismo del código hipocrático. id. New York..) sanciona con penas crueles la «malapraxis» quirúrgica. quien traza el trascendente ideal humanitario y humanista del médico: vir bonus medendi peritus. of the History of Medicine.(10) Suele. op. The Professional Ethics of de Greek Physician. y entre ellas la medicina como la filantrópica por excelencia.(11) Por otra parte. su uso al servicio de los intereses de elite con el disfraz de un ethos ahistórico y universal que consagra el rol sacerdotal. Añádase a esto el carácter religioso o sacerdotal del Juramento. pero también en Preceptos. plenus misericordia et humanitas. Y sin embargo constituye un actual desafío la propuesta de modelos alternativos al juramento hipocrático. a la vez en la práctica médica y en las actitudes sociales.hasta alcanzar su fórmula latina y ya cristiana en los escritos de Escribonio Largo. Plegaria de Maimónides. El Juramento se inscribe. la reciprocidad de dar y recibir. ha cuestionado la deontología del Juramento y virtualmente rechazado todas sus cláusulas. denunciarse la finalidad corporativista del Juramento. en el segundo momento aludido de la evolución del ethos médico. y el código o deontología profesional. la realidad y la utopía de la medicina. 1961.C. Jones. Salerno y Montpellier. el llamado pacto o alianza. la santidad y pureza sacerdotales. Por último el código de prohibiciones y deberes. en efecto.(8) 3. origen de la obligación profesional de servicio a los semejantes y la sociedad. impulsado por la bioética anglosajona. sufre en nuestro tiempo la crítica ideológica no ajena a la revisión histórica del hipocratismo.(12) Pero además contiene un triple mensaje correspondiente a sus tres partes constitutivas. L Edelstein. Baltimore 1948. el secreto profesional («silencio pitagórico»). fue escrito en ese ambiente filosófico y aplicado a la medicina como ética inicialmente restringida a un grupo minoritario de la opinión griega. No obstante. Pretexto La reescritura del Juramento hipocrático tiene veinte siglos de vigencia en las más diversas lenguas. en contraste con el ethos profesional de la época clásica. y no la teúrgica o sacerdotal. En segundo lugar el compromiso o convenio que supone deuda o gratitud. el ministerio del médico. A la luz pitagórica se comprende el talante religioso general del Juramento y la doctrina en particular subyacente a sus cláusulas. La influencia del Juramento ha sido fundamental y perdurable en los códigos deontológicos modernos que norrnativizaron los deberes del médico hacía los pacientes. su ser es to be or not to be. sostenemos que el noble Juramento es el símbolo paradojal de la ética médica. más allá del principio de beneficencia y de la teoría de la virtud tradicionales. la filantropía o sentido de la humanidad. es decir la invocación y demanda en tanto carácter formal de juramento. La excepcional calidad moral del juramento hipocrático es notoria por contraste con los documentos que suelen tomarse como antecedentes de una normativa de la práctica médica. vocación o llamado que implica cambio de estado e imprime carácter a todos los gestos de una vida: el médico se hace médico ontológicamente. la sacralidad de la vida (influencia hindú). Primeramente. el pacto sectario y el conocimiento esotérico. 2.(9) La tradición venerativa del Juramento. los Juramentos Contemporáneos de Ginebra y del Médico Soviético. surge una revaluación moral de las profesiones como formas de vida. Hindu and Persian Medicine. la que jurídicamente se ordena y penaliza.(6) Según la sugestiva y erudita tesis de Edelstein(7) el Juramento es un «manifiesto pitagórico». Sobre el decoro. Sobre el médico. la aversión al derramamiento de sangre. de autoridad y privilegio del médico. Translation and Interpretation. cuando por influencia de la filosofía principalmente pitagórica y estoica. Hippocrates. The Hippocratic Oath: Text. esto es por su notable coincidencia con los principios del cristianismo. El humanismo médico de la antigüedad va cobrando así expresión literaria en los escritos deontológicos del Corpus Hippocraticum -en el Juramento. E. pero que fue creciendo en popularidad desde fines del siglo IV a.romana. que ve en él un símbolo de la ética médica capitalista y de la mentalidad más reaccionaria dentro de la medicina liberal. por tanto. Pero obsérvese que es la medicina quirúrgica o artesanal. La fortuna histórica del Juramento hipocrático pasó por el eje de Atenas a Jerusalén. en The Bull. en virtud del intercambio de dones. el nuevo punto de vista moral en medicina. como la imploración a los dioses y el rito iniciático. Juramento de Asaph. porque evidencia la separación entre el ser y el deber ser. H. tantas veces sólo beatería. según la ley del Talión u «ojo por ojo y diente por diente». H. cit. la profesión y la sociedad. Juramentos de las Escuelas Medievales de París.

277-286 (hay también una versión inglesa del mismo. cuyas prescripciones sólo se comprenden a la luz de un criterio religioso de moralidad: «Parece como si el autor del escrito fuera muy poco ‘profesional’. Oxford University Press. H. S. May «Code and Covenant or Philanthropy and Contract». J. en The Hippocratic Oath. The Hippocratic Oath.. «¿Profesión o sacerdocio?». Traducción al castellano de Liliana Barletta. Thomasma. Bulger «The Oath of the Modern Hippocrates». vol. lowa City.. op. y «A Physician Affirmation» en For the patient’s good: the restoration of beneficence in health care. The Solid Gold Stethoscope . 1980. pp. evita el vicio del paternalismo sin caer en el otro vicio que es el contractualismo o relación meramente comercial. El convenio. R.UU. pp. A. audiovisual de la Cátedra de Posgrado de Humanidades Médicas UNLP. Roma 1986. en Hastings Center Report. como asimismo el compromiso del médico no sólo con el paciente sino con la sociedad. como parte distinta al código en el juramento hipocrático. and William J. en Tullo Goffi-Giannino Piana. vol. «Medical Oaths and an Ancient Ideal: Tbe Education of the Humanist Physician». en cambio. p. El autor desarrolla la tesis de que el convenio. Y. 1987. El Juramento practicado en la actualidad por la mayoría de las escuelas de medicina del mundo es la declaración de Ginebra. A. Rancich. cit. 430-432. El Juramento revela una ética muy refinada. Humane Medicine (1987) 3 (2). «Pro e contro il giuramento ippocratico». cit. aún con su explícito significado ideológico-político. C. destacando el valor de la salud y la prevención de la enfermedad. Dec. S. Mainetti. June. New York 1988. Gelpi y A. Cf. ejemplificado en el Juramento y otros textos deontológicos. Asclepio. cit. Edgar M. Wagley «A Modern Medical Oath». 1988. P. Cf. véase W. R. no publicada). «Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista». J. p. en Tullo Goffi-Giannini Piana Corso di Morale Queriniana. N° 39. 6. Inc. op. Sobre el juramento hipocrático en versión cristiana de las primeras centurias. «Lectura y comentario del juramento hipocrático en el acto de egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP». Spinsanti. Pellegrino y D.». Bulletin of the Institute of Medical Ethics. «Vita Fisica». N° 1. EE. constituye el modelo más adecuado para la ética profesional. N. 1975. donde se define el rol sacerdotal del médico-filósofo hipocrático (isotheos ). 110-114. 12. «Aspectos educativos en los juramentos médicos». 10. El juramento del médico soviético. sino la de la segunda etapa en el desarrollo de la ética médica antigua. Gracia. J. Arthur J. cit. cuyo doble registro desde entonces comprende en tensión las obligaciones hacia los colegas (convenio) y los deberes hacia los pacientes (código). N» 2. «El Juramento Hipocrático». «A Physician’s Commitment to Promoting the Patient’s Good». Véanse nuestros trabajos sobre el juramento hipocrático: J. Id. 5. Jones.. 9. 42.. University of lowa Press. vol. A. H. 1. en In Search of the Modern Hippocrates. Cf. Curran. tuviera una mentalidad muy alejada de los intereses gremiales y cercana a lo que podemos denominar ‘mentalidad sacerdotal’». Véase un ejemplo de ésto. D. acentúa la relación de servicio y responsabilidad social. de 1948. S. 139141. Rancich. Cf. Quirón. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns).. 10. M.. M. D. cit. Ledelstein. también conserva el símbolo del juramento. por Sandro Spinsanti. op. «Rewriting Hippocrates» (Guidelines). Gelpi y J. «El Juramento Hipocrático». W. F. 1984. 1976). 1987. 8. D. J. El predominio del Código como tradición médica en la relación con los pacientes ha llevado a la hipertrofia del ethos filantrópico que convierte al médico en un semidios más allá de humana exigencia. Mainetti y cols. op. edited by Stanley Joel Reiser. 2938. 7. 10 . 97-101. William F. originada por la revaluación de las artes y oficios y en la transformación de la práctica médica en empresa científica. vol. introduciendo la responsabilidad en la aplicación del conocimiento científico-tecnológico y la no discriminación de los pacientes. 11. pp. que utiliza la forma y buena parte del contenido del hipocrático. «El juramento hipócrita» como humorada que señala precisamente esa distancia entre el ideal y la realidad cotidiana (Berman. 5. R. Dyck.. 44. cit. XL. 1988 donde se transcriben cuatro recientes reformulaciones del Juramento en la literatura bioética: E. Mainetti. Corso di Morale op. Hippocrates. vol. A. 291-297. no ya la de la época clásica.3. Jones «From the Oath according to Hippocrates in so far as a Christian May Swear It. Macmillan Publishing Co. Medicina. XI. N° 4. pp. pp. 4.

la consideración personalista de la tradición semítica. la fe (en Yawhé). más precisamente del año 476 al 1453 d. Credo monoteísta Un nuevo horizonte filosófico respecto del mundo grecoromano se abre con el advenimiento del cristianismo. a la vez consistente en la conformidad con la naturaleza. un destino humano conforme al plan providencial en el que el hombre -imago dei por su razón y libertad.1. otro camino para fundamentar la moral. La religiosidad monoteísta apareja una visión de la naturaleza distinta a la de la Antigüedad clásica. configura la religiosidad en las tres grandes culturas mediterráneas -Bizancio. debido a la voluntad divina y que tiene una historia. estando abierto a la esperanza de la vida eterna.(3) Frente al ordo naturae el ordo supranaturae. que se manifiesta en actos concretos de caridad. según la entiende el pueblo de Israel.(7) El mensaje ético evangélico es la nueva vida en Cristo basada en el amor de efusión (agápe). y moralmente malo o incorrecto significa «prohibido por Dios». pues aquella es incompleta.(1) «El griego tiene naturaleza y el hebreo historia»(2). que junto a los otros dos grandes monoteísmos. La vida moral consiste en vivir conforme a la ley eterna.es cocreador y colaborador de la obra de Dios. quien renuncia a la exigencia moral y a la ley natural para cumplir el mandato de Dios: el principio ético y el principio religioso son irreconciliables. Por el otro se debe resolver la ambivalencia del bien o la bondad moral. las cuales gobiernan nuestra conducta racionalmente y con independencia de que seamos o no creyentes.(5) Dos posiciones alternativas sobre la vida moral se desprenden desde la religiosidad. hay leyes de la naturaleza moral. dependiente y relativa. La novedad del mensaje cristiano para la filosofía estriba en la idea de creación (ex nihilo) y una historia salvífica por encima de la naturaleza. la más completa formulación del pensamiento ético de la Escolástica. en nuestro caso la tradición judeo-cristiana. Por un lado es preciso armonizar la potencia absoluta de Dios. en el otro emunah. un mundo creado de la nada. patencia. de raigambre en la mentalidad indoeuropea. sino ante la contingencia del mundo. que es la perfecta razón. el Islam y Europa Occidental. y al hombre lo ha hecho a su imagen como sujeto racional y agente libre. con la potencia ordenada de aquél en las manifestaciones de ésta. lex aeterna. MEDIOEVO Capítulo IV: El orden sobrenatural 4. Ordo naturae y ordo supranaturae. plenamente asumida en el tomismo. la razón divina o voluntad de Dios que manda guardar el orden natural y prohibe alterarlo. Una es la teoría del mandamiento divino: moralmente bueno o correcto significa «mandado por Dios». Moral religiosa Una célebre pregunta socrática plantea con mucha agudeza el dilema religión o moral: «¿Es correcta la conducta porque los dioses la ordenan. se alza el orden trascendente del Dios personal. que tiene como ejemplar destinatario al homo infirmus en sus expresiones menos favorecidas por la lotería natural y la lotería social. independiente y absoluto que explica su existencia. omnisciente y providente. de raíz griega estoica. una nueva instancia metafísica y ética. Frente al orden eterno e inmutable de la physis autogenética e inexorable. como experiencia metafísica de la nihilidad: ¿Por qué es el ente y no más bien la nada? La naturaleza no se comprende por sí misma sino por algo que la trasciende. cuya regla de oro es la del amor establecida por Dios.(6) El cristianismo primitivo introduce en la tradición veterotestamentaria profética y sacerdotal una ética mesiánica. y en la fidelidad a la ley revelada. La parábola del buen samaritano ilustra este criterio moral de la caridad cristiana por encima del concepto de justicia común al griego y al israelita: el buen samaritano actúa más allá de lo debido. allende la naturaleza. el pobre y el enfermo. la justicia (el ajustamiento al orden de la naturaleza)». 11 .(4) Kierkegaard representó lo trágico de esta disyuntiva en el sacrificio de Abraham.durante esa Media aetas que va del siglo V al XV. 4. los juicios morales son «dictados de la razón». amor divino y amor al prójimo. Frente a la concepción naturalista del mundo. el don gratuito o el dar sin espera de recompensa. Fisiología (Cosmología) y Teología son los términos de un gran desafío de conciliación para el pensamiento medieval. y por tanto presupone lo completo. religiosa.(8) La ulterior intelectualización del cristianismo conduce a una ética teológica. De esta manera se establece un distingo entre religión y moral: Dios. ha creado al mundo con un orden racional. «La virtud por antonomasia del israelita es teologal. o los dioses la ordenan porque es correcta?».II. confianza.2. basada en el concepto de ley natural. hay. la realidad es presencia para el primero y testamento para el segundo: en un caso la verdad es alétheia. como quería el griego. la del griego es moral.C. de modo que así como hay leyes de la naturaleza física. judío y musulmán. La pregunta filosófica ya no se formula ante el ser y el devenir de las cosas. a juicio del sacerdote y el levita que pasaron delante del herido sin prestarle ayuda. Otra es la teoría de la ley natural: bueno o malo no dependen de la voluntad de Dios.

aliviar a menudo. Medicus curat. el Dios bíblico trasciende la naturaleza. «Fundamentación de la Bioética». consolar siempre». imago dei y mysterium iniquitatis son tres principios configuradores. opuestamente a la religiosidad pagana y su teología panteísta. 9. 45.) p. Técnica. y otro remoto. La significación de este último. Rachels. en Ética en Medicina. Eutifrón. para San Agustín. Con acento ora mesiánico ora teológico.entraña una auténtica transmutación de los valores en la medicina. «Essere medico nella prospettiva messianica». la ética y la técnica de «curar a veces. en sus respectivos mitos antropogenésicos. pp. la virtud caridad como novedad frente a la ética clásica: la vida del ladrón arrepentido es incomprensible para Aristóteles. Laín Entralgo. apunta precisamente al desamparo natural del hombre en relación a los demás vivientes. como le llama el platonizante San Agustín. cit. Agapética médica La religión bíblica entraña importantes novedades respecto de la pagana para una ética de la técnica. Le Dimensioni della Salute. la caja de Pandora. La agapética médica cobró realización histórica medieval con la vigencia de un paradigma médicoteológico y un ethos carismático. según la interpretación tradicional. op. El criterio de moralidad para el médico cristiano no podía descansar. op.. En primer lugar la idea de creación ex nihilo.. en Javier Gafo (ed. Adán y Prometeo. Cf. op. elaborada en el Protágoras de Platón. Véase también S. ajena al pensamiento griego: los dioses de Platón (el Bien y el Demiurgo) como el Dios de Aristóteles no crean en el sentido que le damos al término «creación» desde el cristianismo. naturalista. 4. que la ha ordenado no como un fatum ineludible para el hombre. esperanza y caridad) se consuma la plenitud del hombre. 110.. J. personalista e historicista. REFERENCIAS 1. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. Cf. sino ante todo en la libertad y la voluntad cuasi-divinas. En segundo orden viene la concepción del hombre como imago dei y por tanto cocreador del universo. Ética: cuestiones fundamentales. En Temor y temblor. la perfección o autorealización. pp. Eunsa. con la indoeuropea. Roma 1988. como para el griego.(10) Creatio ex nihilo. El ethos médico cristiano no se limita al hipocrático «favorecer o no perjudicar» de una «piedad fisiológica» (según expresión de Laín Entralgo). D.pues. la contraposición entre la mentalidad semítica y la indoeuropea en sus consecuencias para la fundamentación de la moral. El autor desarrolla. p.) Fundamentación de la bioética y manipulación genética. el ordo amoris.(9) Por último. para Sócrates el mal es ignorancia. Fundación Roemers.112. 14. 4 «Does Morality Depend on Religion?» pp. 6. y en el amor a Dios sostenido por las virtudes teologales (fe. en el medioevo cristiano. está otra experiencia moral. Gracia. precursora de la «nueva ciencia». Gracia. quien sigue al respecto estudios de D. Conforme a la antedicha contraposición. surgirá la idea moderna (y posmoderna) de la técnica. Agustín Albarracín Teulón. sino como una gracia del padre a sus hijos. Buenos Aires 1981. un criterio próximo de moralidad. Ibidem. pp. 39-52. 2.(11) El cristianismo -«religión médica» se la ha llamado. Conjuntamente el voluntarismo franciscano (Duns Escoto) y el nominalisrno de Oxford (Ockam) preparan desde el siglo XIV la idea moderna de la técnica y del progreso como 12 . p. 8. diálogo juvenil o socrático donde se examina la piedad religiosa o santidad (hosiótes) como virtud principal del ciudadano griego y se plantea la cuestión aludida. del sentido de la técnica. cit. la moralidad se inscribe en ese poder misterioso del hombre de transgredir el orden natural: un acto de libertad origina el mal. Cittá Nuova Editriche. se advierte cómo la norma de moralidad es en un caso predominantemente teleológica y en el otro (semita) deontológica.3. p. Homo Infirmus. 68-74. 18. se trata de cuidar antes bien que de curar. siguiendo ideas de Zubiri. ético y religioso). fuente a su vez de nuevos males. o sea la cultura. cuyo remedio precario y provisorio es el «fuego de los dioses». en su profunda y constante meditación sobre la libertad y el pecado. cuya fuerza moral se manifiesta paradigmáticamente en el ars medica como «agapética». 7. 17. esto es la cura en su raíz etimológica y existencial. cuando tal semejanza se vea formalmente no sólo en la inteligencia o la razón. según su teoría de los tres estadios de la existencia (estético. Robert Spaemann. Cf. aunque no menos inédita y trascendente. «Historia de la ética en medicina». The Elements of Moral Philosophy. en la fatalidad de la naturaleza. la del carácter positivo o realidad del mal en el mundo. Cf. Quirón. 19-20. el amor al arte por amor al hombre. la philantropia en su sentido cabal como fundamento de la philotechnia. acerca de esta diferencia entre la mentalidad semita. una de las más famosas en toda la historia de la filosofía. el acto que consiste en apartar la voluntad del bien supremo para gozarse en sí mismo y en las demás cosas creadas. acerca de la introducción de la caridad en el concepto de justicia por influencia del cristianismo. Deus sanat constituye la divisa de una práctica médica allende las posibilidades del arte y dirigida ejemplarmente a los incurables y moribundos o pretendidos tales. la ética cristiana es una ética de la aspiración. Kierkegaard presenta esta oposición entre la vida ética y la religiosa como un abismo aún más profundo que entre la estética y la ética. lo negativo de nuestro entendimiento: no hay voluntad de mal ni mala voluntad. ética y amistad médica. como ocurre en la corriente Bajomedieval voluntarista y nominalista. Dios. Platón. Pamplona 1987 (versión esp. José A. 3. pues ésta en cuanto creada tiene ahora una necesidad condicionada a la potencia absoluta de Dios y su divina Providencia. La Plata 1983. 5. P. Cf. 4. Mainetti. con fundamento metafísico: Dios es el Supremo Bien. cit. la naturaleza. cap. ética y técnica de la caridad fundada en un orden transfísico y teologal.

y particularmente de las epidémicas. 10. de tres tipos: a) las más formalmente metafóricas o juegos de lenguaje. Teología. 53-60).(5) Las referencias médicas neotestamentarias son llamativamente ricas y grosso modo. sino que utilizaba las fuerzas naturales para ayudar a su hermano y ponía la curación en manos de Dios (pp. La Plata 1974. siendo entre éstos el primero que registra la Historia la «ciudad hospitalaria» que en Cesárea de Capadocia fundó el obispo Basilio. para nuestro propósito.1. 11. de las tres mayores instituciones médicas -la asistencial. Medicina Medieval. sino del supuesto de la Providencia divina: el médico medieval no «curaba» ayudando a las fuerzas de la naturaleza. y aunque dividida en teórica y práctica de estéril pugna. reconociéndose que el mal uso de la libertad humana crea el mal. El hospital es la asistencia médica organizada conforme al principio de la caridad cristiana. Las virtudes teologales de la caridad. en general. Paradigma médico-teológico La asimilación entre la medicina y el cristianismo. 20-21). hasta la profesionalización de la medicina y la prohibición de ejercerla a los clérigos desde el siglo XI. y la medicina de las universidades a partir del siglo XIII. la facultad de medicina en la universitas scientiarum significa la valoración de la salud pública como terrenal esperanza salutífera. sin discriminación de raza. y la de Artes liberales más tarde dividida en Letras y Ciencias. como la memorable Muerte Negra de 1348-1351. cuando se produce un divorcio entre el arte médico y la ciencia académica. la etapa de los grandes centros médicos laicos que se inicia en el siglo XI. modelo luego adoptado por las nacientes universidades y organizaciones profesionales. y con ellas las primeras regulaciones de la enseñanza y el ejercicio profesional del médico. el ejercicio de la profesión se regula corporativamente en base a la moral confesional aplicada al rol y las responsabilidades del médico. Este problema teológico reaparece en el argumento de Jugar a Dios (Playing God) que en la actual bioética se plantea particularmente con la ingeniería genética: ¿Usurpa el hombre poderes divinos? Las religiones bíblicas no invocan este argumento como principio. Sin duda la fenomenología de la experiencia religiosa guarda. institución eclesiástica que en su modelo canónico comprende cuatro facultades.2. ya que contrariamente a la religión pagana el Dios bíblico trasciende la naturaleza. Government Printing Off’ice. con nombres como Taddeo Alderotti. cuyo fundamento antropológico es la libertad y potencialidad cuasidivinas del hombre. La práctica médica no partía. la fe y la esperanza están en el origen. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Dr. en un símil que recorre la historia de la salvación como una historia clínica. José M. pero la cristiana constituye una «religión médica» por su original elaboración de las categorías del arte de curar. clase o confesión. justamente porque el universo es creación de Dios y el hombre co-creador. (The Social and Ethical Issues of Genetic Engincering with Human Beings) President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Researeh. respectivamente. del principio de la anánke physeos. como en el caso de los griegos. Omar Argerami. U. Washington 1982 (pp. la segunda. es el orden de Dios y la responsabilidad del hombre realizar el bien con la naturaleza. Medicina y Artes -las tres primeras llamadas superiores. b) las curaciones 13 . París o Montpellier se constituye la escolástica médica. En las facultades de medicina de Bolonia. gratuita e igualitaria. Arnau de Vilanova o Pietro d’Abano.(1) La medicina monástica se inspira en la obra filantrópica de los hospitales. Derecho. Cf.(3) Junto a esta consideración intelectual de «filosofía segunda» (como la llamara Isidoro de Sevilla en el siglo VI). En los monasterios benedictinos -el de Monte Cassino fue fundado por Benito de Nursia en 529. prestó fundamento conceptual e histórico al paradigma médicoteológico vigente en el mundo medieval. desde fines del siglo XI hasta el siglo XIV.S. donde se institucionaliza la asistencia caritativa. Capítulo V: La medicina medieval 5.y en las escuelas cardenalicias o episcopales se conservó y cultivó el saber médico durante la Alta Edad Media. como la titulación y licencia oficiales promulgadas por la ordenanza de Federico II para el reino de Sicilia el año 1240.(2) La medicina escolástica propiamente dicha se desarrolla en la Universidad.(4) 5. La primera abarca el período comprendido entre los siglos V-XI. profunda analogía con la experiencia médica. y que el conocimiento y el poder humanos pueden resultar dañinos. la medicina Bajomedieval logra un profesionalismo conciente de su virtualidad sanitaria y servicio público frente al desafío de las enfermedades. Monástica y escolástica El espíritu del cristianismo contribuyó significativamente a la institucionalización de la medicina en la Europa medieval de Occidente.«creación» y dominio de la naturaleza. Sin embargo. La etapa escolástica preuniversitaria es el comienzo de la medicina como profesión. cuando a favor de la laicización y grecoarabización del saber surgen las escuelas médicas de Salerno. con epicentro en la Italia del Norte. A su vez conviene subdividir el período escolástico en preuniversitario (o profesional) y universitario (o académico). que le valió a éste el apelativo de «religión de enfermos» por parte de los paganos. Es tópica la división de la medicina medieval en monástica y escolástica. el mensaje soteriológico de un curador y una curación. Mainetti. Chartres o Toledo. la profesional y la académica. Véase Splicing Life.

Estos tres aspectos configuran el marco doctrinal del paradigma médico-teológico en el orden conceptual. preceptos de ayuno y abstinencia). Entre el mundo pagano y la nueva fe se tendió un puente estoico y pitagórico por el que pasó la cristianización del ethos médico de la Antigüedad cristalizado en el Juramento hipocrático. «legalista» y «moralista»: la enfermedad no es consecuencia del pecado. del siglo XVI. o de la praxis moral y prudencial. la penitencia y el régimen correctivo. pues medicina (id est a modo. El influyente canonista Navarro.(11) También convive en el Medioevo una ética prudencial o etiqueta. demostrar el poder divino del Salvador. unción sacramental.(8) Por último. lindante con una suerte de picaresca sobre el mundo de la medicina y sus temas de siempre. ordenanzas de Federico II). según la enseñanza de Mahoma. el derecho canónico y la literatura teológicomoral. A mitad de camino entre el naturalismo griego y el personalismo semita. cuando la medicina deja de ser predominante mester de clerecía. La ética de la filantropía. dietética u ordo vitalis.(9) 5. Si la filosofía construyó el dualismo de lo sensible y lo inteligible. «médico del alma». para la que resulta novedosa la enseñanza evangélica de Jesús respecto de la tradición veterotestamentaria sacerdotal y profética.(7) En el aspecto metodológico del paradigma se inscribe un methodus medendi psicológico o psicoterapéutico y una relación profesional del tipo médico-sacerdote. como el poder terapéutico. justo castigo por una falta personal (cuestión aparte la del pecado original) sino ocasión de prueba. provocar la caridad como tarea asistencial («obras son amores…»). etc. el carisma de la curación o la fe que cura fue práctica mesiánica luego asumida en el rol sacerdotal. la legislación civil (ley visigoda. merecimiento y demérito. es régimen o regla de vida. con los nuevos roles de ambos. El monaquismo tanto de Oriente como de Occidente adoptó el canon hipocrático para la conducta del sacerdote. como la figura del médico filántropo plenus misericordiae et humanitatis. según etimología de Isidoro de Sevilla) significa medida. la caridad hacia el otro y la dignidad personal del enfermo. consciente del valor de la actividad terapéutica como servicio (therapeuein) y como símbolo de la Redención por medio de la gracia. la teología (salvación del alma) y la medicina (salvación del cuerpo)». la caridad sobre la base de la hermandad de todos los hombres. La religiosidad así «medicalizada» cumple un triple magisterio: resaltar su carácter mesiánico.(6) En el aspecto conceptual y antropológico del paradigma se apunta la relación entre la enfermedad y el pecado. A partir del siglo XII. constituyendo una suerte de subparadigma médico-mesiánico.3. b) compromiso de atender las necesidades religiosas del paciente (confesión. «pecado del cuerpo». se ecumeniza y sublimiza con la agapética cristiana. que cuenta entre sus 14 . concretada en medicina mesiánica. Técnicas afines de «juicio clínico» son el examen de conciencia y la anamnésis.(10) La ética médica escolástica elabora reglas deontológicas conforme a la moral cristiana. los honorarios. este ethos filantrópico-carismático se debilita con el creciente ejercicio lucrativo y la discriminación estamental de la asistencia médica. indicándole su deber de visitar a los enfermos guardando los preceptos y el decoro que Hipócrates imponía a los médicos. recoge buena parte de esas fuentes Bajomedievales para la ética médica. Por último deviene costumbrismo la sátira médica. y la medicina se convirtió en una retórica del cuerpo para un ideal ascético. la enfermedad. a la vez médico y paciente. la idea cristiana de la enfermedad representa un modelo psicosomático en razón de una metáfora médico-teológica que naturaliza o materializa al pecado y personaliza o moraliza la patología: el pecado. cuyas fuentes son los tratadistas médicos (el salernitano Arquimateo. el escolástico Arnau de Vilanova). El ethos médico carismático. la oración medicinal y la extrema unción. metodológico y axiológico. vital y vivificador. respectivamente. universalizable en el monoteísmo como la ya citada sentencia de Demócrito en el naturalismo griego. El presupuesto metafísico u ontológico del paradigma es otra vez el dualismo del cuerpo y el alma: «Sólo hay dos ciencias. «enfermedad del alma».milagrosas del Christus Medicus. El motivo del Christus Medicus campea en la literatura patrística griega y latina. Desde un principio incorporó el cristianismo a la obra evangélica la praxis médica. sancionadas por la legislación del ejercicio profesional. concebida holística y tridimensionalmente (cuerpo-alma-espíritu) como plena salud se realiza en una relación interhumana que es figura ejemplar de la alianza en Cristo. como lo expresa una carta que en el siglo IV escribió San Jerónimo a un presbítero. La empresa terapéutica. c) el enfermo como prójimo prototipo. c) responsabilidades civiles de competencia y diligencia. más atenta a los intereses profesionales que a motivos altruistas. la teología hizo lo propio con el espíritu y la carne. En general. Ethos carismático El tránsito del ethos hipocrático al ethos carismático en la medicina tuvo lugar históricamente por influencia recíproca de los ideales de la cultura grecorromana y el cristianismo. los requerimientos espirituales de los pacientes. ese contemptum corporis o invención del «anticuerpo» que tanto prescribió el cristianismo y fue la más honda raíz de su valoración positiva de la enfermedad. los deberes del médico son de tres órdenes: a) obligación moral de asistencia gratuita a los pobres y regulación de honorarios. la confesión y la curación por la palabra. el paradigma médico-teológico se completa en el plano axiológico.

Sin embargo. Tal es la perspectiva mesiánica sobre la enfermedad. Véase al respecto S. N° 2. Bullough.. R. en el que aquél revela a sus discípulos que toda caridad hacia los menesterosos para él ha sido. Medicina Medieval. 3. si el demonio es con frecuencia expulsado por el ayuno. cit. n° 1. distinta de la religiosidad sacerdotal (la enfermedad es impureza./ ya llorando. ya riendo/ van los unos peleando/ y los otros padeciendo» (cit. Véase más adelante cómo la fisiología de Harvey y el Leviatan de Hobbes constituyen un primer modelo de funcionamiento económico. Amundsen. arranca de la regulación de su enseñanza y de su ejercicio. siguiendo el anterior esquema). Karger. 3-8. History of Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century».1. cit. La Plata 1974. op. La metáfora del «cuerpo místico»’ utilizada por San Pablo para caracterizar a la comunidad cristiana marca la diferencia de ésta con el cuerpo político pagano. Cf. En nuestro estudio «La medicalización del lenguaje» registramos sugestivos ejemplos histórico-médicos de metáforas que correlacionan las representaciones del cuerpo biológico y el cuerpo social. Toray. la gula y otras causas corporales». y dilatas los términos de la philantropía. Cf. 63-68: Christus medicus: le implicazioni etiche di un tema teológico. Una constante es el valor moral del tratamiento por su sentido penitencial. 8. cit. Cf. cit. A. como Harnack. Le Dimensioni della Salute.): «En tí la ciencia es ambidextra. p. véase el siguiente capítulo. las corporaciones o gremios surgidos al compás de la urbanización. Mac Kinney. cuando se registra la aparición de médicos municipales y comités de salud pública pagados por el erario en las ciudades italianas. desde la inaudita verba que denostara Juan de Salisbury a la Invectiva de Petrarca y el popular juicio lapidario sobre las artes de AsclepioEsculapio: latina mors cum graeco velamine. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. la metáfora de la amarga medicina y su proporcional eficacia terapéutica como disciplina espiritual. Basilea 1966. la creación de la licencia médica. Vem L.(12) REFERENCIAS 1. 2. 938-950.. p. por P. según la metáfora del macromicrocosmos. Sobre el régimen del cuerpo como régimen político-moral. IV d. Capítulo VI: La ética y la etiqueta 6. tuvo también sus orígenes en la Edad Media». Mainetti «Introducción». The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine. por P. Como se ve. Barcelona 1961. 3. amén de soteriológico.. que intenta conciliar el método deductivo y el empírico distinguiendo entre morbus y aegritudo. cit. op. Spinsanti L’Alleanza Terapeutica. Véase J. New York.principales blancos la impostación doctoral del médico escolástico. Enfermedad y Pecado. pero es así para que las obras de Dios sean en él manifiestas». la enfermedad específica y la individual. Ediciones Quirón. han sostenido la tesis del carácter apologético. 73). hasta las regulaciones de Federico II. como contrapartida al culto de Esculapio. con el diálogo que mantienen el caballero y el leproso. con el permiso de Dios. los deleites. ambas comunes en el mundo bíblico y fuera de éste (véase S. La enseñanza era puramente teórica en las facultades de medicina Bajomedievales.. un testimonio literario de su rango heroico se encuentra en Las mocedades del Cid de Guillén de Castro. 7. Sobre Cristo médico y paciente véase el texto escatológico de San Mateo (XXV. 1971. 2. op. p. L. pugnando por ser la «octava arte». «Medical Ethics. S. en O. History of Medieval Europe». 10. sino atendiendo también a la curación de los espíritus» (Epist. 1-3 el episodio del ciego de nacimiento y las palabras de Jesús inquirido por sus discípulos sobre si el enfermo o sus padres habían pecado: «Ni él ni sus padres han pecado. Pemán «Médicos y poetas ante el dolor y la muerte». el trivium (lógica. tan popular en la Antigüedad que habría constituido una amenaza para aquél. 1971. pero clínicos como los citados introducen el género consiliar en el relato patográfico. cit. 5. 950. geometría. 9. M. un ejemplo es la siguiente explicación que de algunas enfermedades hace Anastasio Sinaíta (Quaestio 94. Amundsen. Juramentos Aun cuando restringido inicialmente a una minoría médica -probablemente una secta pitagórica. 39-40). la revisión histórica contemporánea se ha extendido también al Medioevo. Sobre la etiqueta médica corriente en los tratados de la época. no circunscribiendo a los cuerpos el beneficio del arte. 4. 66). Darrell W. En realidad. p. Sapinsanti L’AlleanzaTerapeutica. gramática y dialéctica) y el quadrivium (aritmética. El reconocimiento de la potencialidad de la profesión médica para un amplio servicio público. Sobre el modelo médico-sacerdotal valgan como formulación las palabras de Basilio de Cesárea a su médico Eustacio (S. la medicina quedó fuera del esquema de las artes liberales. Enfermedad y Pecado. 90). «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The persistance of hippocratic ideals» en C. 91): «Oye lo que Cristo dice de algunos obesos: Este género de demonios no sale sino con la oración y el ayuno. Argerami Medicina Medieval. Con el paso de la práctica monástica a la teoría académica. Enfermedad y Pecado. Laín Entralgo. pp.. Cf. Quirón vol. las facultades de medicina y la organización profesional fue la formación del profesionalismo médico en un sentido en el cual está todavía hoy presente. Laín Entralgo. de la atribución médica del cristianismo. Sobre la posterior elaboración del sentido de la enfermedad en la teología cristiana y su interpretación «psicosomática». La profesionalización de la medicina. Darrel W. Por tanto. el enfermo segregado. «Medical Ethics. «porque al cielo caminando.C.) Legacies in ethics and Medicine. Burns (ed. San Juan 9. con la aparición de las facultades de medicina en las universidades y la promulgación de leyes para la licencia de médico. puede entrar en el hombre por obra de los placeres. en Encyclopedia of Bioethics. en Encyclopedia of Bioethics. Algunos historiadores. Laín Entralgo. según la interpretación de Edelstein. la Edad Media contribuyó significativamente al desarrollo de la ética hipocrática a través de las instituciones médicas inspiradas por el cristianismo: «Esencialmente. 175-203. la teoría de la «circulación» monetaria de la escuela mercantilista del siglo XVII.el juramento hipocrático pasó a la posteridad como encarnación del humanismo y el ethos médicos. síguese de ahí que. C. En cuanto al nuevo rol del enfermo. 6. 3. y una regla benedictina que ordena tratar al enfermo como al mismo Cristo. 12. civil o 15 . El surgimiento de la medicina sanitaria data de esos años de la peste. el tratamiento purificación) y de la profética (pecado-castigo-conversión. Argerami. O. por J. op. que lleva al desarrollo de las organizaciones profesionales. op. cuyo estándar ético no fue tan pretendidamente alto y homogéneo. el ejercicio profesional estuvo al margen de toda normativa legal. op. según la tesis del autor. cit. música y astronomía).. pp. véase P. cit. 189. 11.

en el marco de las virtudes de probidad. en el de París.se condensó en la cristianización del juramento hipocrático. Librémonos de creer. Consejos El género consiliar es una literatura médica de la Baja Edad Media europea. Una versión cristiana de las primeras centurias presenta interesantes similitudes y diferencias con la pagana: invocación a la Trinidad en lugar de las divinidades mitológicas.2. aunque no es uno de los consilia que éste escribiera sino más bien un compendio de textos acaso por diversos autores. mantiene como el hipocrático la doble obligación maestro-discípulo y médicopaciente. prestándose a la práctica académica y a los códigos deontológicos profesionales. recoge el contenido de los anteriores. impuesto por el Presidium del Soviet Supremo en 1971. escrito cerca del siglo I d. y los más afortunados. de verdaderos ‘consejos’. acentuando en la primera la virtud de la obediencia y la abnegación en la segunda. después del Juramento de Ginebra.C. el género consiliar». con sus incipientes Facultades de Medicina. refleja fielmente el espíritu consiliar respecto a las reglas de la etiqueta en la práctica médica.(2) Durante el Medioevo la influencia del juramento hipocrático se proyecta en diversas culturas.(4) El tratado De cautelis medicorum. una serie de «consejos» que los médicos experimentados legaban para el uso de los principiantes. y Federico II había dado en Sicilia (1240) su decreto estableciendo la obligatoriedad del examen para el ejercicio de la profesión médica. asimilan la tradición hipocrática a la disciplina académica con la reglamentación escolástica de la relación pedagógica y los deberes profesionales. conjugando las virtudes de humanidad y compasión con la fe y la esperanza religiosas.. Los Juramentos de las escuelas médicas medievales de Salerno. la clásica moral hipocrática del prestigio. asimismo. de la santidad de la vida y del rol sacerdotal. Interesante es una cláusula. adoptado por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en 1948. reproducido por un par de códices en forma de cruz.) Vino así a hacerse costumbre que los prácticos avezados escribiesen en pequeñas cédulas destinadas a correr de mano en mano. guarda gran afinidad con el Hipocrático. no obstante. cuyo estudio comparado a partir de sus contenidos permite el análisis ético en aspectos tales como la teoría de la virtud. por tanto. alianza no tan vinculante entre cofrades (expresión acaso de una mentalidad no elitista. ‘consejo’ -enseña Laín Entralgo-. pero en cambio ostenta una depurada ética de la relación terapéutica. En efecto. Tratábase. atribuido a Asaph ben Berachiach. demanda por el honor. 6. y consilium fue la palabra con que habitualmente empezaba su epígrafe: Consilium pro… Así nació.(1) El «hipocratismo cristiano» -la conjunción de los ideales clásicos y medievales de la medicina. su revisión «de modo que un cristiano pueda jurarlo».. y acusó la influencia de la doble moral ya vigente en la Antigüedad: la ética altruista y la etiqueta estratégica. comenzaban no pocas veces su ejercicio público sin haber visto por sí mismos un solo paciente (. si bien no es formalmente un juramento. honestidad y respeto. En la modernidad continuaron los juramentos con su función de modelo y fuente para la ética médica. reconstruyamos mentalmente lo que era el ejercicio de la Medicina a mediados del siglo XIII. con estilo 16 . París y Montpellier. la teoría normativa de la acción y la ética deontológica profesional. que todos los aspirantes a la práctica profesional habían cursado estudios regulares. el más antiguo de la literatura médica hebraica. código coincidente en las prohibiciones del aborto y la eutanasia. contenido en un manucristo del siglo VI. «Consilia es el plural de consilium. el verdadero Maestro. La Plegaria de Maimónides. El Juramento de Asaph. por el médico hindú Caraka. Existían ya las primeras Universidades. Muchos aprendían a curar enfermos como buenamente podían.(3) El «Juramento de iniciación» de Caraka (Caraka Samhita). que sostiene sólo con Dios. y los textos que ya reinscriben el Juramento hipocrático en la revolución bioética de nuestros días. ratifica y precisa el ideal sacerdotal de santidad y pureza. más acorde con el universalismo y la fraternidad cristianos). los resultados de su experiencia diagnóstica y terapéutica más idóneos para mejorar el ejercicio del posible lector. subrayando con tono místico el ethos hipocrático de la filantropía. pero no extiende el deber de asistencia a quienes están inculpados o marginados socialmente.penal. con lo que toma cuerpo textual el género de los juramentos. novedosos son el Juramento del médico soviético. en el corazón del siglo XIII europeo. y los valores de la salud y la vida. a modo de breves manuales o guías de instrucción con historias clínicas ejemplificadoras. esa ética «prudencial» consignada en el epígrafe. Para comprender el origen de este singular género de la literatura médica. el célebre filósofo y médico judío nacido en Córdoba el año 1135. e igual énfasis en las cualidades morales de la decencia y la confidencia. si bien no hace referencia al pacto pedagógico. atribuido al prominente médico escolástico catalán Arnau de Vilanova (1235-1311). los que lograban sentarse en los bancos de un studium generale. En la actualidad. relativa a la práctica anatómica y quirúrgica. el principio de beneficencia y la virtud de la compasión.

A. H. y estableciendo en el otro un incipiente control de medicamentos. Burns (ed. mientras que los colegios médicos. El poeta Marcial identificaba al cirujano con el gladiador y el enterrador. como fue el caso del Royal College of Physicians de Londres. 3. de 1215. haciendo esta vez expresa apelación a la Escuela de Salerno. op. caído en desprestigio desde los romanos y cada vez más distanciados de la medicina durante la era cristiana. como el de Montpellier. autorizando en un caso las disecciones para el estudio de la Anatomía en la formación de los cirujanos. Rancich. antes de todo ordenen llamar al médico de las almas. «Medical Ethics and Etiquette in the Early Middle Ages: The Persistance of Hippocratic ldeals».(8) 6. que conserva toda su frescura. Dyck. Mc Kinney. Historical Perspectives and Contemporary Concerns. Las facultades de medicina en las universidades medievales reglamentaron una carrera con sucesivos grados académicos -bachiller. como en el caso de una ordenanza de los Reyes Católicos. «From the Oath According to Hippocrates in So Far as a Christían May Swear lt». según Max Weber. El espíritu corporativista Bajomedieval no se manifestó. principalmente sobre los motivos del lucro y la fama que illo tempore provocaran la caída de Asclepio. que entonces ya contaba con la organización de su enseñanza en la Escuela de Salerno. W. se ha extraído de la Cyrurgia de Henri de Mondeville (1325).(7) «Puesto que la enfermedad corporal es a veces causada por el pecado -reza una cláusula del Concilio Luterano IV. entre otros estudios D. «Sobre la moral y la etiqueta de los cirujanos». promulga sus famosas leyes para el aprendizaje y ejercicio de la medicina en las dos Sicilias. Arthur J.(6) La humorada irreverente no perdona siquiera los deberes religiosos del médico. en una medicina profesionalizada de tipo gremial. Cf. real y no municipal. con lo cual. Curran. and William J.declaramos en el presente decreto y mandamos estrictamente que cuando los médicos del cuerpo son llamados al lecho del enfermo. en Encyclopedia of Bioethics. la cirugía figura junto a la cinegética en el catálogo de las artes de Hugo de San Víctor. de carácter obligatorio y penalizado su incumplimiento incluso por el poder civil. de modo que después de restaurada en ellos la salud espiritual. Otro texto de parejo tenor. Mainetti. H. Los médicos tenían formación universitaria y carácter eclesiástico. 2.data del año 1140. «Codes of medical ethics». el de mercaderes y el de artesanos (las Gilden y las Zünfte como corporaciones urbanas para la protección de los intereses laborales).. S. y en particular las precauciones para no caer en las trampas que suelen tendérsele a fin de probar sus conocimientos. añade irónicamente. la ordenanza alcanza también la cirugía y la farmacéutica. entre ellos la confesión sacramental. «Los juramentos 17 . con la actividad artesanal y mercantil. como la de los pintores y otros artistas. explota en la polémica de las artes del quattrocento italiano. La historia por reivindicar la hasta entonces inferior condición social de los cirujanos. cit.(5) Especialmente significativo resulta el pasaje sobre las recomendaciones para el cobro de honorarios y la tipología de los pacientes a tal efecto. S. R. cursar tres años de estudio y realizar un practicantado bajo la supervisión de un médico de experiencia. Cf. Jones The Doctor’s Oath: an essay in the history of medicine.3.(10) REFERENCIAS 1. 10. ya que siendo removida la causa desaparece el efecto». doctor. motivo de frecuente juego o engaño en la relación terapéutica. A. exactamente cien años más tarde (1240) Federico II. Gelpi y J. son creaciones de la modernidad. licenciado. Los médicos nunca se identificaron con los gremios existentes desde la Edad Media y que. tomado de W. New York 1978. C. también prestigioso centro médico. p. en Stanley Joel Reiser. como es sabido. Relegada a las actividades mecánicas en la Alta Edad Media.que valían como «licencias» o autorizaciones para el ejercicio profesional. Veatch «An Ethical Analysis of Professional Codes of Ethics».(9) Tras otros ejemplos en el mismo sentido. L. colegio y no gremio. Regulaciones La partida de nacimiento de la medicina como profesión -en el sentido moderno de un grupo ocupacional autoregulado. 162-171. cuando Rogelio de Sicilia estableció en su reino un examen oficial obligatorio para ejercer la medicina. Justamente la salida de esta circunstancia resultó en la moderna colegiación. Una etiqueta médica lindante con la picaresca cuenta también abundantes testimonios Bajomedievales. como en el caso del examen de la orina o uroscopia. célebre maestro de la escuela quirúrgica francesa Bajomedieval.pintoresco se describen las maneras que debe guardar el médico junto al lecho del paciente. M. Ethics in Medicine. Según tales regulaciones obligatorias para la práctica profesional. por tanto poco en común con los trabajadores manuales y los comerciantes. I. eran de dos tipos.) Legacies in Ethics and Medicine. el médico debe tener diploma universitario y licencia gubernamental. R. emperador del Sacro Imperio Romano. Konold. pp. New York 1977. idem. antes de ejercer en forma independiente. sin embargo. pues a veces aquél para vivir debía ocuparse en el trabajo de éstos. Jones. Cambridge 1924. con facultad para determinar quién pertenece al mismo y cómo debe comportarse. R. con el que comienza otra historia de la profesión médica. la aplicación de la medicina pueda ser de mayor beneficio. Cf. «no cambia realmente de oficio». Quizá convenga apuntar como contexto las dificultades de la época para vivir del oficio quirúrgico. en C. 173-203.

y una actualización inteligente del viejo mito. New York 1960. Morality and Money». unciones y fomentos. 5. p. pensarán que hay que desesperar de la curación porque tú desesperas de ella» Darrel W. 38-52. Jano.pregunta si manifestó su conciencia al sacerdote. 9. «Antes de ir a casa del enfermo -dice otro pasaje de Arquimateo (también citado por Laín Entralgo. quitan a éste todo mérito. Gelpi. C. «Medical Ethics. of. op. Basilea. M. el siguiente texto del salernitano Arquimateo: «Hay enfermos a quienes ernbriaga el veneno de la avaricia. Sobre este perenne problema ético de la medicina. diciendo luego que un nuevo ataque hubiese agravado la enfermedad. los cuales. 8. p. que lo haga o que prometa hacerlo: porque si hablas de ello una vez visto el enfermo y luego de considerados los signos de la enfermedad... en Plastic and Reconstructive Surgery. 68. History of: Medieval Europe: Fourth to Sixteenth Century». cit.. «Aspectos educativos de los juramentos médicos». «Henri de Mondeville on the Morals and Etiquette of Surgeons». Vem L. 944. Amundsen. 1983. op. 10. viendo que la naturaleza triunfa de la enfermedad sin la ayuda del médico. diciendo: ¿Qué hizo el médico? Con jarabes. véase D.. «The Fall of Asklepios: Medicine. 239).C. p. Historia y Teoría del Relato Patográfico. op. Oct. Laín Entralgo.. 15-16. Cf. Madrid 1950. cit. Laín Entralgo Historia de la Medicina. Gracia Guillén «¿Profesión o Sacerdocio? Propuestas para un debate ético sobre la profesión médica». véase Albert Jonsen. N° Extra.S. op.4.147-150. parezcamos (en tales casos) lograr la salud que da la nautraleza. cit. con especial referencia al Royal College of Physicians de Londres. 18 . en Encyclopedia of Bioethics. July 1988. cit. Rancich y R. en Ethics in Medicine (Historical Perspectives and Contemporary Concerns). 6. cit. pp. Bullough. Sobre el surgimiento de los colegios de médicos y la profesionalización de la medicina. The Development of Medicine as a Profession: The Contribution of the Medieval University to Modern Medicine S. Editorial.. idem. y así se atribuirá al médico lo que la naturaleza por sí misrna hizo» (Tomado de P. p. Valga como botón de muestra de la picaresca médica medieval del dinero. A. 7. Karger. 240). P. el de la moralidad y el dinero. La Historia Clínica. y si no lo hubiese hecho. médicos y un antiguo ideal: la formación del médico humanista».I. p. de no ser por la ayuda de la medicina.

las dos fuerzas mayores en la racionalización y liberación de la vida histórica. El bien y el mal. sino creencias subjetivas cuyo origen es el sentimiento. El horizonte filosófico dominante no es ahora el de la Naturaleza ni el de Dios. Romanticismo y Positivismo. la verdad no consiste ya en adaequatio sino en el poder de transformar el mundo. La conciencia es ahora conciencia de su rol constitutivo en el conocimiento. A partir del Renacimiento. se reconoce en el centro del universo. luego en Francia (1789) -el pensamiento político acerca del «estado de naturaleza» y el contrato social. de la religión y de la moral no es preciso buscarla fuera de la conciencia creadora. a la teoría de la ciencia o epistemología y la filosofía política en su doble tradición moderna. cogito activo del conocimiento y agente moral autónomo. los derechos del ciudadano y la soberanía popular. se abre paso con las revoluciones burguesas europeas -primero en Inglaterra (1688). Frente al orden natural y al orden sobrenatural. Ilustración.(4) La alternativa kantiana como fundamento de la moral consiste en la reflexión crítica sobre las condiciones de posibilidad del uso práctico de la razón. de la política. tal como se entendían la naturaleza y la divinidad. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. sino el del Hombre en tanto subjetividad trascendental. La modernidad se caracteriza por transformaciones revolucionarias así en el campo socio-económico-político como en el científico-técnico-industrial. un orden inmutable y jerárquico. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. Sociedad secular Moderno es el período histórico en Europa y América que abarca cinco siglos y cuyo contenido suele explanarse en otras tantas situaciones culturales sucesivas: Renacimiento. en un sentido o sentimiento moral. autofundante y autónoma. poder que se extiende más allá de la teoría o concepción mental al dominio de la praxis o acción política. Las cualidades morales no son propiedades objetivas o reales de las cosas. el vicio algo que desaprobamos. la virtud es algo que aprobamos. olor. pues.de un nuevo orden. económica y social. El sentimiento moral se parece al gusto estético. liberal y socialista. la virtud y el vicio pueden compararse con las cualidades físicas secundarias o subjetivas (color. surge un orden en construcción o social. de su papel activo en la representación. la autonomía de la nueva razón moral. a la reflexión sobre la ciencia y sobre la política. concluir proposiciones morales de proposiciones fácticas. La legalidad de la ciencia. Lo propio del bien es ser amable. Hume descubre la posteriormente denominada por Moore «falacia naturalista»: no es posible derivar el «debe» del «es». teleológica o consecuencialista. y entre ética y metafísica.(3) Por este camino. otra es la que parte de Kant.2.III: MODERNIDAD Capítulo VII: EL ORDEN SOCIAL 7. por el otro. por un lado. Ya por la vía del empirismo o ya por la del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. Barroco. como Fausto. que en torno a la nuova scienzia desplaza a la vieja metafísica. El hombre. raíz común de la filosofía moral inglesa de los siglos XVII y XVIII. Su punto de partida es la crítica empirista del entendimiento humano. 7. como del mal ser odioso. la dignidad del hombre se cifra en su calidad de autor.(2) La moral del sentimiento se propone independizar la moralidad de la metafísica poniendo el origen de la primera en una experiencia inmediata de tipo afectivo. acabado y perfecto (ordo factus). Moral crítica Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión. actor y creador de un régimen libre y autónomo: frente a la heteronomía. Toda la filosofía moderna converge. en términos de la tradición.(1) El descubrimiento trascendental (cogito sum) es el nivel de la reflexión filosófica correspondiente a la razón científica y el estado libertario. Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. creador de la ciencia y la técnica. Bueno o malo es un atributo que sólo conviene a la voluntad. afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. un mundo por hacer (ordo faciendus). fundador -como Prometeo. maître et possesseur de la nature. etc. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. Lo relevante es ahora la determinación racional de la voluntad. Hume aplica al problema moral la distinción clave de la gnoseología moderna entre cualidades primarias y secundarias en los objetos de percepción externa.). sabor. Junto a la teoría del conocimiento. mas no en tanto que ella 19 . el de la razón y la voluntad humanas. que aparejan la secularización de la vida o distanciamiento del mundo cristiano medieval. El nuevo orden está signado por el desarrollo científico-tecnológico y la democratización de los regímenes políticos.1. la racionalidad científica y la libertad civil son las banderas de la eticidad moderna. la fundamentación empírica. la historia y el arte.

Mainetti. Cf. moral social o positiva y moral individual o autónoma. Nueva es la idea de la técnica sub specie bellum contra natura. moral y política. Diego Gracia. «Las fundamentaciones epistemológicas». el otro proceso dominante en la sociedad moderna es la secularización política gestada como «crisis de la conciencia europea» (Paul Hazard) y el conflicto entre la fe y la razón. Quirón. la política se emancipa de la religión en el gobierno del mundo civil. su coronamiento positivista: consagración de la ciencia en forma definitiva de la racionalidad humana. José A.) Fundamentación de la bioética y manipulación 20 . academias. yo trabajo para plantear. pp.(9) La medicina como profesión es paradigmática de la orientación científica y secular del mundo moderno. espacio normativo intermedio entre lo privado y lo público.. Deóntica médica Deóntica o deontología. es el nuevo estatuto de la moral separada de la ontología -teoría del ser-. separada ésta del orden religioso y legal. REFERENCIAS 1. Ética positiva es ciencia positiva y derecho positivo.persigue y realiza cosas o fines que serían bienes. propiedad).cumpliendo una función vicariante de la metafísica y la religión en el sistema normativo de la sociedad moderna. Por un lado aquella es prototipo del ethos científico y tecnológico. es un trabajo a hacer (.(7) La nuova scienzia gestiona la idea moderna de la técnica desde su proclama «saber es poder»: «la ciencia no es un conocimiento especulativo. junto al prestigio del saber (universidades. Cap.. su expresión utópica renacentista. La moral crítica de la modernidad. entre legalidad natural y norma moral.3. no el fundamento de una secta o de una doctrina cualquiera.(6) 7. donde desde el Renacimiento (Maquiavelo) impera una racionalidad estratégica. de la cual aquella es un producto ideológico consumado por el Positivismo. sino positivamente de lo que debe hacerse porque puede hacerse. según ese doble juego de individuación y socialización de la moralidad. la Iglesia y el Estado. la técnica no ya como imitación sino como invención o «artilugio». ni una opinión a sostener. «voluntad de poder» (Nietzsche) y «voluntad de voluntad» (Heidegger). actitud de lucha frente a esta última como uno de los mayores cometidos de la vida social.(8) Tal el voluntarismo. La ética se «profesionaliza» -aparición de la ética como disciplina y como ética profesional. de lo que no debe hacerse porque no puede hacerse. por caso). estableciendo un orden normativo que primariamente garantice el prestigio y los intereses de la profesión. IV «Antropología moderna». la voluntad de potencia aplicada al mejoramiento de la vida humana tal como Descartes la formuló en el Discurso del Método(10): actitud osada frente a la intervención terapéutica en la naturaleza. Así como la ciencia desplaza a la metafísica quebrando la unidad del naturalismo ético entre ser y deber ser. tan formalista y rigorista como inepto para resolver conflictos morales concretos. que responde a los ideales progresistas de la Ilustración y toma cuerpo con la revolución industrial y el mejoramiento de las condiciones materiales de la existencia: la felicidad es entendida como bienestar o satisfacción de necesidades. se reparte la herencia de la moral metafísica y la moral religiosa del pasado en la dicotomía teleológico-deontológica de la nueva ética normativa. identificado eventualmente como reformador social (un Virchow. de la ciencia moderna. Aquello que puede querer no cuenta gran cosa. Por otro lado. dos formas de moralidad. la relación entre el deber y el poder: no se trata negativamente.(5) Frente al apriorismo ético kantiano. dominio técnico y gobierno civil en pos de los valores del bienestar y la libertad de los hombres. como para los antiguos. dominación de la naturaleza y producción ilimitada de posibilidades. se alza en Inglaterra a caballo de los siglos XVIII y XIX el utilitarismo. sino cuando quiere con cierto ritmo o modo de querer. finalmente. en primer lugar. y otra es por tanto la ética de la técnica. 2. Corolario es el surgimiento de la Deontología o Etica médica. La Plata 1983. La racionalidad científica se aplica a la ética. en J. su programa ilustrado del progreso. Homo Infirmus. pública y privada. actitud esperanzada frente a la enfermedad. la Medicina legal y la Medicina militar. cálculo de intereses o aritmética de los placeres. publicaciones) crece el ethos cívico-político de la medicina como institución social: desarrollo de la Higiene. bajo un paradigma económico. Desde el siglo XIX se impondrá la distinción hegeliana entre Sittlichkeit y Moralität.) y en cuanto a mí. plantea las relaciones entre el ciudadano y el estado. y establece los requisitos de la comunidad moral y política. para el que coinciden ciencia y moral. progresiva intervención del Estado en las responsabilidades médicas. Gafo (ed. de la unidad de saber de dominio y poder político. La ética filosófica de los siglos XVII y XVIII asume la defensa de los derechos civiles (vida. volcada ahora en códigos profesionales cuyo cometido es regular las relaciones científicas y políticas entre los médicos. relevante papel o estatus y rol del médico. salud. lo que cuenta es la forma de quererlo. teoría del deber. 53-94. el querer por deber: es el giro copernicano de la razón práctica o la fundamentación trascendental de la moralidad. libertad. y la vida moral es como un negocio. con su antecedente teológico Bajomedieval. sino el de la utilidad y la potencia». Junto a la racionalización científica.

Tal la tesis de Alasdair Mc Intyre en Tras la virtud. pues se trata de «ciencias» en el sentido propio del vocablo. definen el concepto griego de tékhne -saber racional. Sobre este planteamiento en relación con la Bioética. Es el motivo que epiloga con la célebre 21 . op. 8.. que no hay nadie. 29).del Discurso del Método. según vimos. que implica actividades corporales de naturaleza mecánica. el Medioevo la segunda y la Modernidad la tercera. y la condición subjetivista. Introducción a la filosofía de la medicina. Cicerón nos puede describir con lujo de detalles y con toda la fuerza de su oratoria la insolencia. pp. y su realización social como división del trabajo. el ejercicio de la mano por antonomasia. De aquí que el sentimiento moral de Hume. Nacimiento de la profesión médica La profesionalización de la medicina se inició en la Europa bajomedieval con los requisitos académicos y legales para su ejercicio. pero el carácter culpable y la fealdad moral de Catilina no aparecerán mientras no despierten en nuestro sentimiento la desaprobación. demostrar a la vez su estatuto científico y relevancia social. 5. de los cielos y de todos los restantes cuerpos que nos rodean. 6. El de professio médica significa un nuevo estatuto científico y social respecto de la tékhne iatriké hipocrática y el ars medica latina. Cierto es que la que hoy se usa contiene pocas cosas de tan notable utilidad. de los astros. La teoría del derecho natural tiene todavía ecos morales en las revoluciones francesa y americana. corno un fin. cit. por A.que la belleza de un objeto depende de ciertas proporciones. y otro privado. 7. servil y amoral. y de este modo hacernos como señores y poseedores de la naturaleza. la ira y la barbarie de Catilina-. Cuando se produce el ingreso de la Medicina a la Universidad. del agua. porque el espíritu mismo de tal modo depende del temperamento y de la disposición de los órganos del cuerpo que si es posible hallar algún medio para que los hombres sean más sabios y más hábiles que hasta aquí lo han sido. podríamos emplearlas de igual manera en todos los usos de que son capaces. y acaso de las flaquezas de la vejez. El menosprecio del cuerpo se extendió a las artes y oficios que le utilizan y como él están servilmente por debajo del alma. p.la Antigüedad acentuó la primera de ellas.genética. no sólo es apetecible para la invención de una infinidad de artificios que harían que se gozase sin trabajo alguno de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que en ella se encuentran. pero el jusnaturalismo va perdiendo vigencia frente al avance del derecho positivo y la consiguiente bipartición del espacio normativo en un ámbito público. El optimismo positivista en la coincidencia entre ciencia y moral se enfrentará en nuestro tiempo al desafío de la crisis ecológica y nuclear de la civilización científico-tecnológica. en artes serviles y liberales o manuales y mentales. El problema moral. hábito o tenencia y producción. Vasallo. Crítica. (Investigación sobre los principios de la moral. refractarios a las soluciones filosóficas». Para Hume. Quirón. sin que esto sea deseo de despreciarla. ella depende de su efecto sobre nosotros. removiéndose los presupuestos de la modernidad respecto del carácter valorativamente neutro de la primera. moralmente neutro. tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos. El deber es «la necesidad de una acción por respeto a la ley». puesto que no figuraba entre las siete artes así consagradas como liberales. «Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad. que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida. cit. y aseguro. Y es que no podría hacerlo. Capítulo VIII: LA MEDICINA MODERNA 8. es de esperar que se susciten continuos problemas de entendimiento o de asignación de un régimen inteligible a los juicios morales. que la percepción y la inteligencia aprehenden.1. que no confiese que lo que de ella se sabe casi es nada en comparación de lo que queda por saber. conociendo la fuerza y las acciones del fuego. Aristóteles ubicó a la tékhne entre los grados del saber. pero no de su belleza. del aire. tuvo honda y larga incidencia en la historia de la medicina y particularmente de la cirugía. puesto que la belleza no son las proporciones. y si el carácter teleológico es a su vez el fantasma de unos conceptos de actividad y naturaleza humana que tampoco tienen cabida en el mundo moderno. la universalidad de los juicios morales se fundamenta en la «human nature». sino muy principalmente para la conservación de la salud. sea una especie de placer y su concepción de la vida moral una forma de utilitarismo. el deber por el deber según la doble fórmula del imperativo categórico: «Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal». donde faltaban las técnicas según el concepto moderno de saber productivo. depende de aquella reacción del sentimiento en que consiste el gusto. «En lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas se puede encontrar una filosofía práctica mediante la cual. esto es la aparición de las facultades de medicina y las «licenciaturas» académicas o licencias estatales. 23-60. aquélla tiene que legitimar su condición liberal. 10. Del mismo modo. Euclides habla de proporciones y relaciones de figuras. si tuviéramos conocimiento bastante de sus causas y de los remedios de que nos ha provisto la naturaleza». De las tres notas que. p. como Kant lo advirtió sagazmente. Bacon en el prefacio del Novum Organum hace pendam la otra también célebre de Descartes en la sexta y última parte -«Qué cosas se requieren para adelantar más en el conocimiento de la naturaleza». «Supongamos -dice Hume. sea en tu persona o en la de otro. y que no te sirvas jamás de ella como un medio».(1) La dicotomía corporal -intelectual en la cultura. por ejemplo en el tema de los derechos del hombre. completamente ajenos a la metafísica de la modernidad. Todo lo cual. 4. agrupadas estas últimas en el trivium y el quadrivium. la indignación y la compasión por sus víctimas». ni aún los que la ejercen. op. cit. A esta declaración prograrnática de F. 3. 143: «Si el carácter deontológico de los juicios morales es el fantasma de los conceptos de ley divina. de libertad de conciencia. que no es precisamente la razón sino un sentimiento específico de la humanidad del hombre. o sea el sometimiento a la norma no por los bienes que pudiera reportamos (éticas materiales) sino por el respeto a sí mismo. Durante la Edad Media se dividieron las técnicas como disciplinas del cuerpo y del alma. creo que hay que buscarlo en la Medicina. 9. La Plata 1988. véase mi libro La crisis de la razón médica. transcripta en nota 10. privilegiando la contemplación sobre la acción y legitimando el prejuicio de la sociedad esclavista contra el trabajo manual. y la necesidad de una nueva fundamentación de las relaciones entre ciencia y ética. Barcelona 1987. emotivista o pre-racional de la segunda. y que podríamos libramos de una infinidad de enfermedades del cuerpo y del espíritu.

desde fines del siglo XVIII se constituye el orden médico y la medicina como disciplina normativa. ambas ejemplificadas en Sydenham. la docencia y la asistencia médicas.se remonta un siglo atrás a las lecciones en Padova de Giambattista da Monte ante la cabecera de los enfermos.(4) Por otra parte.(2) En el prólogo de su Fabrica (1543). la medicina 22 . que le dan a aquél una nueva forma de vida y un nuevo estatus social. El modelo clínico es el método-puente entre las ciencias sociales y físicas. y de esa universidad marcadamente liberal y judía pasó la mentalidad clínica a la protestante Universidad Holandesa de Leyden. un presupuesto ideológico del desarrollo de la clínica puede verse en sus relaciones con la difusión del protestantismo. higiene social como medicina de Estado (el System de J. Questiones medicolegales. Pettenkofer. donde descolló el gran maestro Booerhave y desde donde se difundió el saber clínico por toda Europa. P. erigiéndose en el «tercer poder» como Kant lo advirtió sagazmente. Los presupuestos intelectuales de la transformación clínica de la medicina son la nueva idea de la ciencia y la nueva idea de la naturaleza. Zacchia. en el otro la concepción de la asistencia médica no sólo como caridad sino en términos de obligaciones y derechos. el conocimiento sensible y el trabajo manual. como entre los pintores y los poetas. y la medicina en particular. Un doble juego político de control social acrecienta el poder médico durante los siglos XVIII y XIX. Vesalio ya ha superado esa vieja historia reconciliando en la Anatomía la estética y la sociología del cuerpo. modelo mecanicista de la naturaleza como superación del dualismo natura-contranatura. conjunción del saber científico y la institución social o asistencial de la medicina moderna. por ejemplo la fisiología mecanicista de Harvey (la circulación sanguínea. modelo de funcionamiento económico) y la anatomía general de Bichat (el «tejido social» o la «república celular» de Virchow). a su vez. De una parte la medicina por interés del estado en la salud pública. fue un cambio revolucionario en la medicina europea del siglo XVII.(9) La clínica construye socialmente al enfermo.2.(7) La ciencia en general. Frank. como es el caso de la «política médica» de J. Paradigma médico-político A partir de la clínica como lugar de la ciencia. higiene y economía política (M. La jurisdicción terapéutica se extiende a la sociedad normalizada por los valores utilitarios del bienestar y la salud. y constituye el ideal de hacer de la política y toda praxis social una ciencia universal y objetiva como la medicina. Ambos fenómenos determinan cambios significativos en el ethos hipocrático y carismático tradicionales de la medicina: en un caso la prevalencia del interés social o del estado sobre el individual del enfermo. acrecientan su papel para la remodelación de la sociedad durante el siglo XIX.(8) Toda la tradición moderna del medicus politicus. tanto el orden como el desorden estructural del sistema según una iatrogenealogía del cuerpo. Un siglo después Ramazzini. 1873). Desde el contexto sociológico y los presupuestos intelectuales de la argumentación se perfila el cambio moderno de perspectiva que define el estatuto científico y político de la medicina como profesión. el espíritu puritano y burgués. según ha señalado Gracia Guillén. como la estudiara Foucault. encarnación del héroe sabio y virtuoso. La historia de la clínica -que.(3) El nacimiento de la profesión médica se resume en el nacimiento de la clínica. de la política como «medicina en grande» y la praxis médica como reformadora social. P. magna expresión del despotismo ilustrado. el mismo gobierno o régimen vale para el cuerpo biológico y el político. que se inicia con la revolución francesa. El poder científico y social del médico se acompaña de una elevada conciencia profesional. polémica sobre las respectivas dignidades entre los médicos y los abogados. El par salud-enfermedad define la organización-desorganización de la sociedad. El De morbis artificum (1700) de Ramazzini puede considerarse partida de nacimiento de la medicina social o la política médica que irá diversificándose en medicina preventiva desde la vacunación antivariólica (Jenner. la medicina se transforma en disciplina política de salud pública y un orden médico se constituye en el sistema normativo más influyente de la sociedad moderna. medicina legal con el auge del poder civil (P. Sobre el valor de la salud para una ciudad. 1779-1789). convencido de la eficacia de las artes mecánicas para el progreso de la civilización. incluido el derecho a la salud. cuya aparición como sujeto es producto de la clasificación y reordenarniento de las enfermedades. que «normaliza» la vida humana rivalizando con la religión y el derecho. Frank. destaca la importancia política de la medicina.(5) 8. 1798). autor del paradigma moderno de la especie morbosa: empirismo y método inductivo frente a la concepción apriorística de la ciencia (Non datur scientia de individuo) y el realismo nosológico. gnoseológico y axiológico. El concepto de corpus politicus es clave en la filosofía política moderna («Body politics» o Leviatan de Hobbes) y preside la somatología científica. salud y enfermedad. sanidad científica con la estadística y la epidemiología.(6) Con estos cambios entre otros.«disputa de las artes» en el quattrocento italiano. confluye en la construcción del paradigma médico-político según sus tres sabidos momentos argumentales: ontológico. De otra parte el movimiento social por los derechos humanos. 1621-1635).

Gracia. dos principios morales tomados de Hutcheson. Por último. 81-82 (traducción mía). como le es natural cuando no tiene ninguna indisposición ser movido a beber para su utilidad y por una semejante sequedad de garganta». Quirón. Discourse on the Duties of a Physician.. Ibidem: Sin duda. pp. 952-954. hubo un cambio de perspectiva pero no ruptura con el pensamiento tradicional: «admitieron la excelencia del cuerpo humano como objeto de consideración y estudio -era el más perfecto y artificioso de los creados por Dios. un sistema filosófico moral no religioso ni hipocrático. D. que tiene costumbre de significar al espíritu el sentimiento de la sed. José A. «Introducción». y de estar dispuesto por esa sequedad a mover sus nervios y sus otras partes del modo requerido para beber. Mc Cullough. «La crisis de la razón clínica»). título de los primeros tratados deontológicos. Descartes Meditationes de Prima Philosophia. A. 2. 6.. vol. «La ética médica de Gregory nos aporta todos los elementos del modelo de beneficencia. en Omar Argerami. aquélla aventaja a éstos en la consideración de la mentalidad moderna. Ed.(12) REFERENCIAS 1. VI. L. Jonsen. que cuando satisface enteramente al deseo del obrero (. En el ensayo de Bard hay un primer intento por fundamentar la deontología en una filosofía moral universal. La Plata 1976. Cf. Quirón. influido por Hume en los conceptos de «simpatía» y el deber de curar. respectivamente. Este último. «Medical Ethics.) como un reloj compuesto de ruedas y contrapesos no observa menos exactamente todas las leyes de la naturaleza cuando está mal hecho y no señala bien las horas. 8. La Plata 1975. véase el siguiente texto de Descartes a propósito de los hidrópicos que tienen deseo de beber y bebiendo se perjudican: «Se dirá quizás que la causa de que ellos se engañen es su naturaleza corrompida. no religiosa. prominente médico judío portugués. el nacimiento de la profesión es también el de la deontología y la aparición terminológica y conceptual de la «ética médica». «La concepción del cuerpo en la teoría de los pintores renacentistas». Primero define el fin u objetivo moral de la medicina y la forma en que el principio de beneficencia se adapta a la práctica clínica por medio de la simpatía. La crisis de la razón médica (Cap.(11) Ambos autores elaboran la teoría de los deberes profesionales bajo la influencia de la ética filosófica del siglo XVIII. N° 4. París 1960. (pág. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. Emilio Estiú.. por sus luchas para conquistar el puesto de la pintura entre las artes liberales. 3. J. insiste en la importancia de las virtudes imprescindibles para el cumplimiento rutinario y humano de los deberes del médico». VII. Mainetti. Cf. Del mismo modo si considero el cuerpo del hombre como una máquina así construida sería tan natural a ese cuerpo. Cf. Gracia. Ethos profesional Junto al orden médico se desarrolla la conciencia y la autoridad morales de la medicina. sufrir la sequedad de garganta. y el de Friedrich Hoffmann de Leyden (1738). en Quirón. es la escuela de Viena. la medicalización o iatrogénesis somática. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Ella ocupa el espacio normativo que dejan la secularización y la legalización de la medicina. Cf. legal y sanitaria. cit. en su línea científica y política. una moral de predominante autoridad científica y política. La literatura deontológica. Esta riquísima polémica entre médicos y abogados en el umbral de la rnodemidad.. 5. El médico ya es caracterizado como gentleman. Mano y Cerebro en la Grecia Antigua. porque un hombre enfermo no es menos verdaderamente la creatura de Dios que un hombre que está en plena salud (. Sobre la idea mecanicista del cuerpo y su influencia en la patología general como rompimiento con el clásico carácter contranatura de la enfermedad. la Medical Ethics de Percival. B. 23 . La Plata 1988. el de Johannes Bahn de Leipzig (1640-1718). Farrington. La deontología consagra un ethos profesional con criterios propios respecto de la moral común. como el de Rodrigo de Castro (1546-1627). y J. la religión y la ley. 2. como la confidencialidad y la veracidad con el enfermo terminal. atenta a la definición del rol y el ethos médicos. en Encyclopedia of Bioethics. La disputa de las artes en el humanismo italiano. 72).). Mainetti. cit. estando por ejemplo hidrópico. También Gregory expone las cualidades morales del médico.(10) Esta línea del medicus politicus se continúa durante la Ilustración en dos autores. en Cuadernos Hispanoamericanos 446-47. 3. «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». pero eso no quita la dificultad. representa un intersticio entre la moral privada y la pública: una ética crítica. de Columbia. el intuicionismo del sentido común según Francis Hutcheson y David Hume. Esboza las obligaciones generales por este principio.. 4.y negaron su valor como sujeto actuante». aparece modernamente en tratados especiales con la característica del medicus politicus. prefigura por su forma codificada y su contenido atento a la triple responsabilidad clínica. Cf.3.. op. En los artistas del Renacimiento. antecedentes inmediatos del libro de Percival: Samuel Bard (1742-1821). de Edinburgo. en particular la de los grandes filósofos morales escoceses. contiene gerrninalmente los elementos ideológicos del paradigma que hará de la medicina el «tercer poder» normativo junto a la religión y el derecho: por su objeto. a juicio de Albert R. sobre las relevantes figuras de Vesalio y Ramazzini corno dióscuros de la medicina moderna. si bien cuenta una larga tradición desde el Corpus Hippocraticum. y así aumentar su mal y dañarse a sí mismo. de orientación profesional.reemplaza a la religión como control social a través de la regulación de los cuerpos. uno norteamericano y el otro inglés. D. y John Gregory (1724-1773). hombre virtuoso que actúa conforme «al deber y la benevolencia». Vrin. la excepción relevante a esta regla de la mentalidad clínica asociada al calvinismo. Med. History of: Modern Period in Europe and the Americas». op. su método y su fin.

sanitarista e ideólogo ilustrado. el paternalismo médico-paciente.1. Lecanshire. Capítulo IX: LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL 9. El libro consta de cuatro capítulos que tratan respectivamente de la conducta profesional en los hospitales. McCullough Etica Médica. en W. 35). poniendo de ejemplo literario al protagonista de la obra de Ibsen El enemigo del pueblo. porque él le conserva la vida. la relación entre los colegas y la relación con el Estado. El libro hizo fortuna como autoridad indiscutida en la materia y sirvió de modelo al código de la AMA en 1847. Madrid 1987. 3. los motivos de que podría usar el gobierno para su fin (tener influencia sobre el pueblo). C. se agruparían de la manera siguiente: ante todo el bien eterno de cada uno. El método de la investigación (ed. 8. Por otra parte. mía).. a pesar de que alquila la dicha de la vida futura. Jonsen. en Raquel Alvarez Peláez y Rafael Huertas García-Alejo ¿Criminales o Locos?. está condensado este ideario del gentleman. París 1955. y excitarían los más fuertes sentimientos de piedad y terror» (p. dotándola de un insuperable instrumento de integración profesional.7. se graduó en Leyden y se estableció en Manchester. como miembro de la sociedad. organizador hospitalario. se iría a buscar al sacerdote. «Medical Ethics. el orden profesional va de la mano con la monopolización. La imagen que el médico se debe a sí mismo como «caballero» (como tal un prudente equilibrio de delicadeza y firmeza. un primer cuerpo normativo de la conducta profesional. 3 The Free Press. Beauchamp y Lawrence B. para quien el monopolio corporativo era injustificable y cualquiera podría ejercer la medicina.S. Sherlock Holmes y Charles S. esp. José Luis Peset.) Encyclopedia of Bioethics. Barcelona 1987.I. fundador o normalizador de un colegio profesional que agrupa a médicos. en su libro Lo que está mal en el mundo. p. conservarse siempre un poco más todavía en este valle de miseria». Su comentario tiene especial interés por ser el origen del «orden médico». Véase el brillante ensayo de Chesterton «El error clínico». cast. después su bien social. Vrin. Lawrence B. la de Derecho luego. afirmando tanto el ethos como la etiqueta hipocráticas. desea ardientemente. 19 (trad. ciudad protagonista de la primera revolución industrial. condescendencia y autoridad) se refleja en las otras tres relaciones que aquel mantiene. esto es. La estrategia deontológica consistió en marcar la diferencia de la profesión médica. como lo ha revelado el análisis de Gracia sobre la moralidad subyacente al código de Percival. después vendría en primerísirno lugar el jurista. modelo de virtud y conocimiento. History: Western Europe in the Seventeenth Century». cirujanos y farmacéuticos. 957-962. y de Thomas A. Según la razón se presentaría pues el orden ordinariamente adoptado por las Facultades superiores. 10.. Prólogo. a saber la de Teología en primer término. 9. según el instinto natural. argumento políticamente dirigido entonces contra las prerrogativas monopolísticas del poderoso Royal College of Physicians. que promete asegurarle sus bienes contingentes. Tom L. A. estudió Medicina en Edimburgo.) Paidós. el calentamiento de los hierros y todos los signos de preocupación en el paciente y los ayudantes. porque éste mismo. ejercerían un gran efecto sobre mi mente. Recogemos noticia biográfica de Percival. Tratados Percival’s Medical Ethics (1) es la obra fundacional de la deontología médica stricto sensu. Reich (ed. Subraya el autor los dos aportes fundamentales que el médico hace en el ochocientos a la ciencia penal. en la relación con los farmacéuticos y en las obligaciones legales. p. Cf. inscribiéndose en una viva polémica del ambiente médico de la época. el médico tendría para el hombre la mayor importancia. Thomas Percival (1740-1804). Así se constituyen las cuatro dimensiones canónicas de la deontología médica -el rol profesional. y publicada en 1805. el «esprit de corps» o solidaridad profesional. 37. History of: Britain and the United States in the Eighteenth Century» en Encyclopedia of Bioethics. Allí se destacó como clínico (es el introductor del aceite de hígado de bacalao). y por último la Facultad de Medicina. puesto que nada percibe de tal dicha. Al contrario. En la conmovedora carta que Percival dirige a su hijo dedicándole la publicación del libro. Buenos Aires 1987.(2) La ética que Percival produce en nombre del cuerpo médico es vista como una respuesta al liberalismo de Adam Smith. nacido en Warrington. de España. y sólo en último lugar (aún cuando se está casi en artículo de muerte). Kant Les conflit des Facultés. «Según la razón (es decir objetivamente). expresión de la ideología médica moderna que fundamenta la misma noción de deontología. en fin el bien corporal (vivir largo tiempo y gozar de buena salud) (. la correspondiente teoría de la virtud y teoría normativa de los códigos profesionales: la figura del doctor como gentleman. perfilándose los criterios de moralidad para cada una de ellas. «Medical Ethics. vol. bien que se trata de la felicidad eterna. en la práctica privada.) Labor.C.). es decir el dominio de un mercado por un determinado grupo social. Vale la pena transcribir un pasaje de Hume que citan los autores: «Si yo estuviese presente en cualquiera de las más terribles operaciones quirúrgicas. 12. descripción del tratado e interpretación del mismo. la preparación de los instrumentos. con lo cual se evita la competencia interna y se refuerza la estructura monopolística de la medicina. Peirce. desarrollando pautas de conducta que garantizan la calidad y la dignidad de la praxis médica. McCullough. Sebecck y Jean Urniker Sebeck. su saber y su moral. Las responsabilidades morales de los médicos (trad. y el servicio a los poderes públicos. Pero como lo ha señalado el autorizado estudio de Berlant sobre el proceso de institucionalización del ejercico médico en Inglaterra y los Estados Unidos. éste es el manifiesto de la moderna «ética de 24 . la colocación de las vendas por orden. 11. R. New York 1978. hasta entonces rivales. El código de Percival cumplió una función normalizadora del ejercicio profesional. la relación terapéutica. E. por sus intereses e ideales sustraída a los principios del comercio y el libre mercado. Fue redactada en 1792 como reglamento para el Manchester Royal Infirmary.

con sus posibilidades y limitaciones. expresada en la constitución de la Organización Mundial de la Salud. la de los deberes de los médicos hacia los otros y hacia la profesión. en 1948. quiroprácticos y otros curadores: cumple así una función organizadora de la profesión médica. Universalización o internacionalización de la medicina. separándola de la medicina marginal. se subdivide en tres partes: la de los deberes de los médicos hacia sus pacientes y las obligaciones de éstos hacia aquellos. La base normativa del código americano es la misma de Percival. inspiró muchos códigos nacionales. la Declaración de Ginebra (Asamblea General de la W. acreditando las normas del ejercicio «regular» frente a los «irregulares». de autodefensa y utilitaria. como la Declaración de Sidney (1968) sobre definición de muerte y la Declaración de Hawai (1977) sobre la psiquiatría.A. queda la necesidad y la tarea de reformular éstos a la luz del nuevo peldaño moral que implica la bioética respecto del inveterado individualismo y paternalismo hipocráticos. El estatuto de la deontología como conjunto de deberes y derechos en un cuerpo normativo intermedio entre los individuos y el Estado. pues ella no es una moral en el acabado sentido del término. Tecnificación-especialización de la medicina y emergencia de nuevos problemas morales. Introducción de la autonomía del enfermo como agente moral. En 1948 se constituye la Asociación Médica Mundial. la moral del trabajo y el deber profesional que según la tesis de Max Weber consagra la relación entre protestantismo y capitalismo. y la Asociación Médica Mundial (1948). como la Declaración de Oslo (1970) reglamentando el aborto terapéutico. un sobrio documento que intenta resumir los principios más importantes de la ética médica. El primer código oficial data de 1847 y pertenece a la American Medical Association. las reglamentaciones profesionales del comportamiento médico. 2.(6) El código americano. este código de 1847 que permanecerá como prototipo. abandonando las precedentes detalladas indicaciones de la etiqueta en la relación terapéutica y con los colegas. bajo el título genérico de Declaraciones internacionales. varias veces reformulado. que produce el ya citado Código Internacional de Etica Médica (1949).3. que al año siguiente adopta el Código Internacional de Etica Médica. Declaraciones A partir de la Segunda Guerra Mundial se produce una serie de documentos deontológicos que. sino más bien un estatuto técnico-pragmático de la conducta profesional. Las precedentes Declaraciones Internacionales han ido ampliando el marco tradicional de la deon25 . por las siguientes razones reflejadas en los respectivos contenidos. Respecto de su contenido.(4) 9. Secularización de la moral civil y el debate público sobre los temas del aborto y la eutanasia. pero más estricta que ésta en punto a honorarios. la de los deberes de la profesión hacia el público y viceversa. establecidos oficialmente por los gobiernos y sus colegios médicos para reglamentar la profesión. 1. (OMS. 9. consultas y secreto. que entonces proliferaba en diversidad de sectas curativas y bajo la presión del contestatario «Popular Health Movement». cuya trágica realidad en la Alemania nazi llevó a los juicios de Nuremberg (1947) y su código de diez pautas a las que los médicos deben ajustarse para llevar a cabo experimentos en sujetos humanos. conforme al propósito de fijar pautas de práctica médica que restauraran la confianza del público hacia la profesión. 1946). Compromiso político de la medicina y presión del Estado sobre los médicos. cuya proclama era «Every man his own doctor». y la Declaración de Tokio (1975) protege a los médicos contra el empleo de la tortura y otros castigos o tratamientos inhumanos o degradantes.(5) El código ético emergente de la sociedad médica responde a esa situación desestabilizadora y de concurrencia por parte de homeópatas.la profesión» frente a la medieval «ética de la intención».2 Códigos El manual de Percival preparó el camino para la institucionalización de los códigos deontológicos. revisada en 1975). aparece claramente en la Introducción del código. 4. revisada en 1968).(3) Quizás un juicio final sobre la Medical Ethics de Percival deba hacerse desde la propia perspectiva teórica de la deontología. cifrando en la «regla de oro» («Hacer a otro lo que se querría se hiciese a uno mismo») el comportamiento médico.(7) Más allá de las críticas actualmente dirigidas a la ideología liberal de la deontología expresada en los códigos de ética médica(8). van dando nuevo perfil a la ética médica. 3. circunstancialmente en crisis. 5.M. y la mayor parte de las siguientes. La normativa de la investigación biomédica se continúa con la Declaración de Helsinki (1964. fundada en 1846 y desde su reunión constitutiva interesada en regular la enseñanza y ejercicio de la medicina académica. que valora a esta última predominantemente desde una racionalidad estratégica. organismo de las Naciones Unidas. objetivada en los diversos estatutos de los derechos del paciente.

La bioética como revolución en la ética médica tiene un doble movimiento. piadoso lector. op. cuyo desarrollo parece marcado por la praxis de una «ética en comisión». Medical Ethics. para violentar las normas éticas comunes en la sociedad. sino trabajada internamente como laboratorio social. 4. entonces. que elabora las normas en la perspectiva multidisciplinaria y pluralista de la sociedad en su conjunto. es preciso acometer el estudio de la bioética como ética sistemática y fundamental. «Cree. civil y jurídico. 26 . as a branch of general ethics.. la religión o el derecho. cit. Por un lado la exclusiva moral del código. Asclepio 35. el de producir una ética médica original. rnust rest on the basis of religión and morality. op. Este es el desafío al que se enfrenta la deontología. en Corso di Morale. «El orden médico.. inscribiéndose en la crisis bioética de la era tecnológica. Juan C. cit. La crisis bioética viene a demostrar justamente lo contrario: la ciencia.. Spinsanti. 2. op. or a Code of Institutes and Precepts Adapted to the Professional Conduct of Physicians and Surgeons. Del mismo autor. «Codes of Medical Ethics». y material suplementario. R. Krieger Pub. y el de acomodamiento de la filosofía al modelo médico de razonamiento práctico. 150-153. tachado de elitismo por parte de una tendencia igualitaria y relativista. La ética médica histórica. b) la revolución biológica y la «medicina del deseo». Conclusión: LA ÉTICA MEDICA ANTE EL DESAFÍO BIOÉTICO Al cabo del recorrido historiográfico por la ética médica topamos con la actualidad de la bioética. Teminológicamente hija de Bios y Ethiké. en los países avanzados que han puesto en marcha la revolución bioétíca. de autoridad civil. 5. Tealdi y José Alberto Mainetti.(9) REFERENCIAS 1. En suma. Co. Cf. disciplina que plantea a la medicina un nuevo peldaño moral. London 1803. se basó en dos premisas hoy cuestionadas: que la medicina en tanto ciencia es valorativarnente neutra. Profession and Monopoly: A Study of Medicine in the United States and Great Britain. Juan C. New York 1975. para la que los deberes profesionales no se distinguen de los deberes de todo el mundo y el ser médico no tiene relevancia como agente moral. 227-255. they are identical with Medical Deontology . cit. y la médica muy en especial. apelando al privilegio terapéutico. cuando un nuevo punto de vista moral se alcanza con la bioética.a terrn introduced by a late writer. who has taken the most comprehensive view of the subject». no ya externa o prestada por la moral común. Véase Spinsanti. S. 1983. Los Angeles-Londres: Univ. si Minerva y Esculapio nos alumbran. 162. cit. conceptualmente síntesis de ciencia y conciencia. supra. cuyos deberes suelen convertirse en derechos. en la medida que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales» (Encyclopedia of Bioethics). es normativa y cada vez está más complicada con valores. 6. debe aceptarse consecuentemente el pluralismo moral. «Oltre la deontología professionale». Thomas Percival. con introducción histórica de C. Edición original de 1927 by The Wlliams and Wilkins Co. in Encyclopedia of Bioethics. la bioética es por definición «el estudio de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud. but. de los médicos y para los médicos. la ética por su parte no tiene un fundamento uno y último. Número especial dedicado a la Bioética. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. el cuerpo normativo cerrado o profesional de la ética médica se ha vuelto poroso a la opinión pública razonable.tología médica hasta nuestros días. constituida como deontología profesional durante el siglo XIX. 8. crisis vital y moral que reconoce tres razones principales y determina otros tantos criterios médicos innovadores: a) la catástrofe ecológica y la «medicina de la alianza». reeditada en 1975 por Robert. in this sense. La ética médica de Thomas Percival». Por el otro lado la disolución de la deontología en una ética genérica. Tealdi y José Alberto Mainetti. lo que te digo: con todo estoy en paz menos contigo». Berkeley. Diego Gracia Guillén.componen el quimérico rostro de la ética biomédica. y que el deber ser del médico lo impone una moral común de orden a la vez religioso. cit. e) la medicalización de la vida y «la medicina del poder» Tres clásicas figuras -la bíblica de Noé. «Los comités hospitalarios de ética». «Medical Ethics. E. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. Huntington. 147 acerca del «Popular Health Movement» y algunas referencias bibliográficas sobre el mismo. «Vita Física». La extensión y comprensión del concepto bioético va pues más allá de la ética médica tradicional. Donal Konold.171. Corolario. the rights of a physician: and. Jeffrey Lionel Berlant. diciembre 1989. legal o individual. véase también «El nacimiento de la clínica y el nuevo orden de la relación médico-enfermo». 9. a partir de la moralización de la medicina y de la medicalización de la moral que es el tema de nuestro tiempo. el de apertura de la medicina a la normatividad universal de la racionalidad filosófica. They comprise not only the duties. I. Será el paso siguiente de nuestro itinerario filosófico de la medicina. la ética médica que evitar dos extremos. 7. p. como el Caribdis y el Escila. op. of Califomia Press 1975. 3.. also. Seguramente tendrá. Burns sobre la figura de Percival. «Los comités hospitalarios de ética». Cf.

SEGUNDA PARTE: Bioética Sistemática
Capítulo I: Estatuto epistemológico 1.1. Historia del movimiento La palabra «bioética» es una clave para comprender la naturaleza y los orígenes de la disciplina. Compuesta de bios y ethiké (vida y ética) aquella conjuga biología y moral en síntesis paradigmática de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. Tal el sentido del neologismo introducido por vez primera en el título del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bridge to the Future (1971): «El propósito de este libro es contribuir al futuro de la especie humana promoviendo la formación de una nueva disciplina, la disciplina de la ‘Bioética’. Si hay ‘dos culturas’ que parecen incapaces de hablar una a la otra -ciencia y humanidades-, y si esto es parte de la razón por la que el futuro se muestra tan incierto, entonces posiblemente deberíamos tender un ‘puente hacia el futuro’ construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas».(1) Desde un punto de vista etimológico stricto sensu el vocablo «bioética» sería objetable, al menos por redundante, cuando se lo traduce literalmente como «ética de la vida», ya que bios en griego significa vida humana y sólo a ésta se refiere la conducta moral. En este sentido toda la ética es -siempre lo ha sido- bioética, el modo de ser del hombre, el animal ético o debitorio, un ser animado que debe ser, cuya vida es norma. Pero la novedad terminológica encierra otra conceptual y nada caprichosa. ¿A qué bios y a qué ethos se refiere la bioética?. Por definición, se trata de biología o biomedicina y de ética aplicada a la conducta humana en ese campo del saber. La bioética, puente hacia el futuro y entre las dos culturas, responde al desafío de la crisis bioética de la era tecnológica, crisis a la vez vital y normativa en cuya urdimbre se destacan la catástrofe ecológica, la nueva biología y la medicalización de la vida.(2) El movimiento bioético, como fenómeno sociocultural de constitución de la disciplina en los EE.UU., se caracteriza por la fórmula de un bios tecnológico y un ethos secular, la tecnificación de la vida y la liberalización de la moral. Por un lado, a fines de los sesenta comienzan a sentirse los efectos de la revolución biológica en medicina, particularmente con las nuevas formas de nacer, procrear y morir: consejo genético y diagnóstico prenatal, contraceptivos orales, reanimación (hemodiálisis, ventilador) y trasplantes. Por otro lado, junto a los nuevos avances biomédicos y sus problemas normativos, se desarrolla la cultura política de la década del 60, orientada a los derechos civiles y de los consumidores, cuestionadora de toda autoridad, defensora de las minorías y marginados -de los negros (primera minoría en USA), mujeres, niños, homosexuales, estudiantes, soldados (participación en la guerra sudasiática)... y los pacientes. El primer choque entre ambas fuerzas -el progreso bio-médico y el «public interest movement» como expresión de la moral civil e instrumento de cambio político- se produjo con la controversia pública, académica y política respecto a episodios de abuso en la experimentación humana, la que abre el capítulo de la bioética en USA y presta el detonante para el cambio.(3) Prolongando la sombra de los juicios de Nuremberg, tres casos típicos alcanzaron notoriedad: el Tuskegee Syphilis Study (1932-1970), el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment (1964), y el Willowbrook Hepatitis Experiment (19561970).(4) Otros picos de tensión fueron la polémica del aborto (con el fallo de la Suprema Corte en 1973), la denuncia de investigaciones fe-tales y los dilemas planteados por la tecnologización de la medicina.(5) La configuración social de la bioética en USA reconoce, entre los principales factores, al moralismo norteamericano, el sistema legal, el poder político y la profesión médica.(6) El moralismo americano es una mentalidad cultural sobre la moral, derivada del puritanismo protestante y el jansenismo católico, ambos basados en la teología calvinista; se trata de un fundamentalismo moral, la creencia en principios claros e inequívocos en esa materia.(7) Otro paso en el mis-mo sentido es el legalismo como método para la resolución de conflictos, amparado en el régimen jurídico del derecho consuetudinario o common law, la actitud de elevar a las cortes los problemas, en la convicción de que debe haber una ley o sentencia como remedio a cada uno de ellos. En el plano político, se destaca el «comisionismo» o rol de las comisiones federales, ya del poder legislativo o del ejecutivo, creados para el estudio, recomendación y asesoramiento en los temas bioéticos. En cuanto a la medicina y la atención de la salud, el litigio por malapraxis rezuma el desprestigio profesional, el menoscabo de la autoridad médica que no es aje-no a la despersonalización de la asistencia y la injusticia del sistema sanitario. La institucionalización de la bioética en Norteamérica tiene también distintas vertientes. Una de éstas es la bibliográfica, que antes de alcanzar el actual volumen de cataratas se remonta al libro de Joseph Fletcher Medicine and Morals (1954) y al de Paul Ramsey The Patient as Person (1970).(8) Dos centros de investigación se constituyeron como modelos de los más de doscientos a la fecha existentes en USA: el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences (Hastings, 1969) y el Kennedy Institute of Ethics (Georgetown University, 1971). La instalación académica de la bioética, mediante cátedras y programas de enseñanza, registra como pioneros la Society for Health and Human Values (Philadelphia, 1961) y el Department for Medical Humanities de la Hers-hey Medical School (Pennsylvania, 1967). Las
27

dos comisio-nes federales de los años setenta, la nacional (1974-1978) y la presidencial (1979-1983), han contribuido políticamen-te a la constitución de la disciplina, así como los comités hos-pitalarios y servicios consultivos de ética lo vienen haciendo en el plano asistencial durante los años ochenta.(9) Respecto de la mentalidad u orientación ideológica de la bioética como disciplina académica en USA, cabe reconocer su «alma fáustica», el pacto epistemofílico secular de las facultades médica, filosófica, teológica y jurídica. El cultivo del campo bioético por filósofos, teólogos y juristas, a fines de la década del sesenta, dio un giro en la ética médica desde su posición tradicional, centrada en el médico (ia-trocentrismo normativo), a la posición actual en torno a la persona del paciente y del ciudadano (prosopocentrismo normativo). La bioética refleja la influencia de la filosofía analítica anglosajona, el sistema jurídico consuetudinario, la teología protestante y una medicina ilustrada, desconfesionalizada y desprofesionalizada, esto último en el sentido de poco controlada por una élite deontológica disciplinaria. Junto al secularismo, otras dos características pueden señalarse: academicismo y conservadorismo. El discurso bioético trasunta la mentalidad de la clase media alta académica (think tank) y es ideológicamente conservador (por su énfasis en los valores individuales, su dualismo entre lo «ético» y lo «social», su interés en lo económico, su distanciamiento de la realidad hospitalaria).(10)

1.2. Naturaleza disciplinaria Ya es canónica la definición de la disciplina que da la Enciclopedia de Bioética: «Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en tanto que dicha conducta es examinada a la luz de los principos y valores morales».(11) Tras un primer análisis se desprende de esta definición el carácter aplicado de la bioética, vale decir que ésta no significa una nueva moralidad o sistema ético por sus fundamentos o principios, como sería el caso de la ética evolucionista, construida sobre la base del neodarwinismo y los supuestos de la sociobiología. No obstante, el nombre de la disciplina connota la crisis bio-ética del mundo contemporáneo y consagra el enlace sin precedentes entre la ciencia y la ética en la era tecnológica.(12) Conforme a la definición de la Enciclopedia, entonces, la bioética es formalmente una rama o subdisciplina de la ética filosófica, dentro de la que suele distinguirse la ética descriptiva, la metaética y la ética normativa. La primera comprende el estudio científico de la moralidad, la descripción y explicación fáctica de las creencias y comportamientos morales, que son objeto primariamente del antropólogo, el sociólogo o el historiador. La metaética o rama analítica de la ética filosófica implica el análisis conceptual (no evaluativo) del significado de los términos morales (como «bueno» y «malo», «correcto» e «incorrecto», «virtud» y «vicio», «moralidad» e «inmoralidad») y el examen lógico del razonamien-to moral, su inferencia y justificación. La ética normativa general constituye un sistema de normas o principios que rigen la vida moral, y que cuando se aplican a problemas morales es-pecíficos dan lugar a la llamada ética aplicada. La bioética sería así, por naturaleza, ética normativa aplicada, lo cual entraña su dependencia formal y sistemática de la filosofía. Materialmente, empero, respecto de sus contenidos, la bioética depende del bio-realm o biomedicina, las ciencias de la vida y la atención de la salud. De ello resulta la peculiar naturaleza interdisciplinaria de la bioética, que no es la mera concurrencia de distintas disciplinas (filosofía, biología, medicina, etc.), ni la evaluación de datos científico-técnicos en el juicio moral, sino la metodología interdisciplinaria de valoración integradora de diversas perspectivas intelectuales y morales. En este sentido vale decir que la interdisci-plinaridad no es algo marginal sino el alma misma de la bioética.(13) Para los tópicos bioéticos es imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados, de modo que el discernimiento moral involucra a la vez hechos y teorías; la moral del aborto, por ejemplo, depende de lo que científicamente sabemos de la embriogénesis y de lo que conceptualmente entendemos acerca del estatus ontológico del feto; la «definición» de muerte o la distinción entre eutanasia activa y pasiva son otros entre tantos ejemplos de clarificaciones fácticas, conceptuales y normativas propias de los planteamientos bioéticos. Por otra parte, el contexto normativo de la bioética no es sólo ético-filosófico sino también, y más concretamente, religioso, jurídico y político. El campo bioético involucra mucho más que el estudio de la filosofía moral aplicada a la biomedicina; de hecho abarca todo el ámbito de la filosofía práctica. Bioderecho y biopolítica, por caso, son dimensiones insoslayables para configurar la bioética, que no debe caer en un evasivo dualismo de lo «ético» y lo «social» frente a su objeto complejo y problemático.(14) «Bioethics is not a new set of principles or maneuvres, but the same old ethics being applied to a particular realm of concerns» -reza un artículo fundamental de la Enciclopedia.(15) A este concepto generalizado de la bioética como simple ética aplicada pueden hacerse algunas observaciones. Bios y ethos de la bioética son por igual novedosos e importantes como cambios en los respectivos aspectos, científicotecnológico y moral: a problemas nuevos, planteamientos nuevos. La revolución bioética sobreviene cuando la biomedicina se vuelve antropoplástica o pigmaliónica (no hay una «na-turaleza humana») y la ética secular y pluralista (no hay una ética sino varias). Por otro lado, no es difícil advertir en la bioética
28

el cuerpo de doctrina más acabado de la moral civil en la sociedad avanzada contemporánea. Moralización de la medicina y medicalización de la moral consagran la fórmula bioética en cuanto sistema normativo de la cultura de la salud = bienestar; salud y bienestar como mayores criterios de moralidad. Caso paradigmático es el paso de una ética de la santidad (sacralidad o inviolabilidad) de la vida a otra ética de la calidad de la vida, lo cual constituye un desafío revolucionario tanto para la moral médica como para la moral común de nuestro tiempo.(16)

1.3. Clasificación temática No sólo por su comprensión, sino también por su extensión, el concepto bioético es original respecto de la ética médica clásica. En la Enciclopedia se registra ese concepto más amplio por cuatro aspectos principales: inclusión de los profesiones sanitarias, la investigación biomédica, la salud pública y la vida cósmica. «Lo bioética abarca la ética médica, pero no se limita a ella. La ética médica en su sentido tradicional, trata de los problemas relacionados con valores que surgen de la relación entre médico y paciente. La bioética constituye un concepto más amplio en cuatro aspectos importantes: - Comprende los problemas relacionados con valores que surgen en todos las profesiones de la salud, incluso en todas las profesiones «afines» y las vinculadas con la salud mental. -Se aplica a la investigación biomédica y del comportamiento, independientemente de que influya o no de forma directa en la terapéutica. -Aborda una amplia gama de cuestiones sociales, como las que se relacionan con la salud pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre otras. -Va más allá de la vida y la salud humanas, en cuanto comprende cuestiones relativas a la vida de los animales y las plantas; por ejemplo, en lo que concierne a experimentos con animales y demandas ambientales conflictivas».(17) Resulta útil la distinción de tres niveles -macro, meso y micro- en la bioética. La microbiética corresponde a la éti-ca médica stricto sensu, es decir la responsabilidad profesional y de la atención de la salud; comprende esencialmente los aspectos morales de la relación terapéutica -veracidad, confidencialidad, consentimiento- en el contexto deontológico de derechos y deberes entre médico y paciente, y la eticidad en la atención de la salud, como el derecho a la misma y las políticas de macro y microasignación de recursos. La macrobioética se confunde con la ética planetaria o específica, vale decir la problemática ambiental, poblacional, nuclear-estratégica y de los límites morales de la investigación científico-tecnológica. La mesobioética abarca todos las intervenciones biomédicas sobre la vida humana individual, desde el nacimiento a la muerte (y hoy ya más allá de estos eventos), en un orden lexicográfico por armar, o alfabeto de temas α (genética, contracepción, reproducción asistida, aborto), temas β (experimentación humana, trasplantes, control de la conducta) y temas ω (la muerte y el morir). Presupuestos y consecuencias morales se muestran diferentemente según las dimensiones profesional, civil y específica. Transcribimos a continuación la clasificación de temas bioéticos del Kennedy Institute of Ethics. CLASIFICACION DE TEMAS BIOÉTICOS (Kennedy Institute of Ethics)
1. 1.1. 1.2. 1.3. ETICA Etica filosófica Etica religiosa Etica profesional y aplicada
1. 3. 1. General 1. 3. 2. Negocios y ocupaciones 1.3. 3. Educación 1. 3. 4. Ingeniería 1. 3. 5. Gobierno 1.3. 6. Asuntos internacionales 1.3. 7. Periodismo 1. 3. 8. Derecho 1.3. 9. Investigación científica 1. 3.10 Trabajo social

3. 3.1. 3.2.

FILOSOFIA DE LA BIOLOGIA General Evolucion y creacion

4. FILOSOFIA DE LA MEDICINA, ENFERMERIA Y OTRAS PROFESIONES DE LA SALUD 4.1. General
4.1.1. Filosofía de la Medicina 4.1.2. Filosofía de la Enfermería

4.2. 4.3. 4.4. 5. 5.1. 5.2. 5.3.

Concepto de salud Concepto de salud mental Calidad/valor de vida CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD General Asesoramento tecnológico Control social de la ciencia y la tecnología

2. 2.1. 2.2. 2.3.

BIOETICA General Historia de la ética médica Educacion: Programas
29

6. 7. 7.1. 7.2. 7.3. 8. 8.1. 8.2. 8.3.

CODIGOS DE ETICA PROFESIONAL SOCIOLOGIA DE LA MEDICINA General Educación médica Relación interprofesional RELACION PROFESIONAL-PACIENTE General Veracidad Consentimiento informado
8.3.1. General 8.3.2. Consentimiento para el tratamiento de menores 8.3.3. Consentimiento para terapias inusuales o de alto riesgo 8.3.4. Derecho a rechazar el tratamiento 8.3.5. Proyectos, leyes y casos

14. TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS 14.1. General 14.2. Inseminación artificial 14.3. Predeterminación del sexo 14.4. Fertilización in vitro y transferencia de embriones 14.5. Clonación 14.6. Bancos de esperma, óvulos o embriones 15. GENETICA, BIOLOGIA MOLECULAR Y MICROBIOLOGIA 15.1. General 15.2. Consejo genético y diagnóstico prenatal 15.3. Cribado genético 15.4. Terapia genética 15.5. Eugenesia 15.6. Conductas genéticas 15.7. Riesgos biológicos de la investigación genética 15.8. Patentes de organismos 15.9. Sociobiologia 16. 16.1. 16.2. 16.3. CALIDAD AMBIENTAL General Energía nuclear Salud ocupacional

8.4. 8.5.

Confidencialidad Malapraxis

9. ATENCION DE LA SALUD 9.1. General 9.2. Derecho a la atención de la salud 9.3. Costo de la atención de la salud 9.4. Distribución de recursos en atención de salud 9.5. Programas de atencion de la salud para enfermedades o grupos particulares
9.5.1. 9.5.2. 9.5.3. 9.5.4. 9.5.5. General Ancianos Discapacitados Menores Mujeres

9.6. 9.7. 10. 11. 11.1. 11.2. res 11.3. 11.4. error 12. 12.1. 12.2. 12.3. 12.4.

Calidad en la atención de la salud Industria farmacéutica

SEXUALIDAD CONTRACEPCION General Disponibilidad de contraceptivos para menoEsterilizacion Fracaso de la contracepción/nacimiento por ABORTO General Diversas posiciones Aspectos morales y religiosos Aspectos legales
12.4.1. 12.4.2. 12.4.3. 12.4.4. General Intereses de la mujer/el feto/el padre Intereses del personal e instituciones de salud Proyectos, leyes y casos

17. TERAPIAS EN SALUD MENTAL Y NEUROCIENCIAS 17.1. General 17.2. Psicoterapia 17.3. Condicionamiento operante 17.4. Psicofarmacologia 17.5. Estimulacion eléctrica del cerebro 17.6. Psicocirugia 17.7. Compromiso civil involuntario 17.8. Derechos de los internados al tratamiento 18. 18.1. 18.2. 18.3. 18.4. 18.5. res EXPERIMENTACION HUMANA General Pautas politicas Consentimiento informado Investigacion de la conducta Investigacion de sujetos o grupos particula18.5.1. General 18.5.2. Niños 18.5.3. Mujeres embarazadas 18.5.4. Fetos 18.5.5. Prisioneros 18.5.6. Discapacitados mentales 18.5.7. Ancianos y pacientes terminales 18.5.8. Personal militar y de gobierno 18.5.9. Extranjeros y nacionales

12.5. Aspectos sociales
12.5.1. General 12.5.2. Estudios demográficos 12.5.3.Consejo de aborto

18.6. Control social 19. ORGANOS O TEJIDOS ARTIFICIALES Y TRASPLANTADOS 19.1. General 19.2. Corazón 19.3. Riñón 19.4. Sangre 19.5. Donación de órganos y tejidos

13. 13.1. 13.2. 13.3.

POBLACION General Crecimiento demográfico Políticas de población
30

2. tampoco conforma compren-derla como una rama.(19) Punto de partida para entender la nueva moral médica es la genealogía de la bioética. El problema de la justicia distributiva es complejamente ético y económico. acaso posmoderna. General 20. En consecuencia. Tortura 21.1. Actitudes ante la muerte 20.(18) El fundamento de la bioética médica reside en una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto.3.6. Pena capital 20. con niveles de macro y micro aplicación de recursos. Educación sobre la muerte 20.(23) Por último.4. beneficio y autonomía. La financiación de la salud es ahora el meollo de la política sanitaria.3.5. en el otro extremo. la bíblica de Noé. 31 . donde entre la pareja médico-paciente existe el divorcio vincular. La prolongación artificial de la vida a cualquier costo. especialidad o profesión dentro de la medicina. como cada vez son más cuestionables las consecuencias de la tecnología biomédica. aquél es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. 22. calidad y responsabilidad.6. leyes y casos 20. la revolución biológica y la medicalización de la vida. 3. Alimentación forzada de prisioneros 21. hay hoy una necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma.(21) El sistema de los principios surge como disciplina para afrontar la crisis de la atención de la salud y sus tres problemas hoy mayores: costos. y los fines de la medicina -tradicionalmente reparadora y cada día más modeladora de la naturaleza humanase someten al análisis utilitarista de costos-beneficios.2. determinan un generalizado aumento de consumo y gastos sanitarios. 22. representaría una nueva síntesis. General 21. y ésta a su vez un aspecto muy significativo de la política en general tras la crisis del Estado benefactor. libre y mixto. libertaria y redistribucionista. Tres figuras paradigmáticas. la «medicina del deseo» y la «medicina del poder». General 20.5.6.5.responde a una pregunta a esta altura insoslayable para los nietos de Hipócrates: ¿Qué significa la bioética en la medicina? Si no parece suficiente concebir la disciplina como sólo ética aplicada -en la medida que refleja una nueva moralidad-. DIMENSIONES POLITICA E INTERNACIONAL DE LA BIOLOGIA Y LA MEDICINA 21. General 20.(20) Cada uno de estos motivos determina una correspondiente innovación ideológica en la medicina. Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud.2. en la democracia liberal o sociedad pluralista la «revolución francesa» y la «toma de la pastilla» han llegado a la medicina. Asignación de órganos y tejidos 20. Guerra 21.19. 1. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa. General 20. la malapraxis y el abuso de la seguridad social. El fin de la medicina La ambigüedad del epígrafe -el «fin» como objetivo (télos) y como terminación.1. General 20. y el dilema entre «salvar o dejar morir» se generaliza en los cuidados intensivos.1. Proyectos. Definición o determinación de la muerte 20. 2.4.4.1. de la cual. una explosión de costos sanitarios sin resultados correspondientes terminó con la pretendida ecuación atención médica = salud. El primero ensayaremos aquí.3.2. por el contrario. de principios y de resultados. en la cual se entrelazan tres principales motivos: la catástrofe ecológica. El comportamiento de esta última como bien de consumo en una población cada día más crónica y envejeciente. por ejemplo. y la expansión de servicios médicos encarecidos por la tecnología.4. Suicidio 21.4. desconcierta como desafio al orden jurídico de la maternidad. Cuidado del niño moribundo 1. Cuidado del paciente moribundo 20.5. Armas químicas y biológicas 21.2. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. constituye un relativo fracaso cuando las personas ven sus vidas mantenidas en circunstancías bajo las cuales no desean vivir. método y fin. se amplía el espectro de la atención de la salud -que incluye desde el consejo genético a la cirugía cosmética-.2. Proyectos.7. La reproducción asistida. 22.2.2.3.3.5. Prolongacion de la vida y eutanasia 20. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud.3. Familia 20. permiten intuir el origen de los principios que definen la presente tridimensionalidad moral de la medicina: justicia. el imperativo tecnológico de la actual medicina resulta en beneficio eventualmente ambiguo. 1.compiten en la fundamentación de los alternativos sistemas de acceso a la salud -socializado.. Autorización para la muerte de niños 20. DERECHOS DE LOS ANIMALES General Experimentación con animales Producción de animales 20.1. Personal sanitario 20.(22) Por otra parte. LA MUERTE Y El MORIR 20. a saber: la «medicina de la alianza».3.4.3. Migración internacional de médicos 22. leyes y casos 20.

113-130.(24) En tres novedades principales puede entonces resumirse el aporte de la bioética a la presente medicina: a) la introducción del sujeto moral (consideración del paciente como agente racional y libre. como en los 22 casos de investigaciones que comprometían la salud o la vida de los pacientes (presentados por Henry Beecher en su artículo de 1966: «Ethics and Clinical Research». varios niños con retardo mental fueron infectados por virus de hepatitis en ensayos de vacuna. en el Willowbrook State Hospital. 8. La Plata. ELABE. Bridge to the Future. motivado por la comprensión de la oncogénesis desde la micro a la macro realidad. estos principios se derivan del orden normativo dominante en las correspondientes teorias éticas que se disputan el campo biomédico: deontológica. prejuicios sociales y raciales. el cual no sólo es doctrina moral sino también requerimiento legal (consentimiento informado) en muchos países. ya no más «iatrocéntrica» de la ética médica. but all ethics» Joseph Fletcher. Rothman. respectivamente. en George Weisz. Estas tres novedades tienen por fundamento. 7.como es ley dentro del matrimonio civil. Cf. an evolutionary possibility and an ecological necessity. la nueva etapa. El ocaso del paternalismo y la mayor participación del paciente en las decisiones plasman nuevos modelos de relación terapéutica que apelan al principio de autonomía. David J. ed. 1990. Mainetti. Cf. 9. no es una ética iatrocéntrica en el sentido de que no son de ella (principalmente) autores los médicos. p. not only medicine’s ethics. La mejor expresión de este proceso institucional de la bioética como discurso secular y pluralista fue la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biological and Behavioral Research. The Joumal of Medicine and Philosophy 15. ginecólogo ho-landés fundador en 1972 del The Joseph and Rose Kennedy Institute for the Study of Human Reproduction and Bioethics. George Kanoti. introduce el nuevo estilo con la «ética de situación» (que se inspira justa-mente en un modelo médico o clínico: «The spirit of modern medicine is the best model for ethics. cuya creación respondió al debate suscitado por la experimentación biomédica. Curiosamente. caracterizada ahora por ser asunto de todos. y sobre la nove-dad que implica la revolución ambiental para la conciencia moral. Kluwer Academic Publishers. 10. 51. El sistema de la bioética está ahora a punto para articularse como paradigma disciplenario. New England Journal of Medicine 274: 1354-1360) se advierten ciertos deno-minadores comunes para formular una crítica moral: imperativo tecnológico. y cuyo resultado fue la ética de principios universales que consagra el Belmont Report («bienestar». los principios de autonomía. El «caso» Potter. Bioética Fundamental: La Crisis Bioética. Dordrecht-Boston-London. Cf. aunque su autor es un teólogo episcopal. en el Jewish Chronic Disease Cancer Experiment. 1990. 400 negros sifilíticos se dejaron sin tratamiento para investigar la historia natural de la enfermedad. En el Tuskegee Syphilis Study. también teólogo protestante. como «centinela bioético» de la medicina actual. un grupo de viejos recibieron inyecciones de células cancerosas como parte de una experimentación. Prometheus books 1979. Cf. investigación continuada hasta 1972. 5. p. Ambos libros marcan un punto de inflexión entre la vieja y la nueva mo-ral médica: el de Fletcher. It is the third step in a sequence». José A. en George Weisz. lanza el nuevo desafío para la humanización de la medicina que es la «Introducción del sujeto moral» en la relación clínica. La Plata. Van Rensselaer Potter. autoridad incuestionada de los médicos. pero en cual-quier caso pionera advertencia sobre la necesidad de la aplicación del saber biológico al mejoramiento de la calidad de vida. 2. «equidad») y un año después (1979) sistematiza el libro de Beauchamp-Childress. Prentice-Hall. Humanhood: Essays in Biomedical Ethics. el de Ramsey. 1990 (inédito). 1990 «Philosophical Critique of Bioethics». Englewood Cliffs. utilitarista y contractual. Y. New York. respeto a sus derechos de saber y decidir). pues. 2. y de que gira en torno al paciente («prosopocéntrica») pero es iatrocéntrica en cuanto inspirada metodológica e ideológicamen-te en la medicina. beneficencia y justicia. que a la muerte de Hellegers se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). 3. 185-200. es similar al de André Hellegers. Bioethics. Cf. a pesar del descubrimiento de la peni-cilina en 1945. a su vez. En estos. pp. Albert R. «Human experimentation and the origins of bio-ethics in the United States». July-August. Ambos inauguran. Social Sciences Perspectives on Medical Ethics. Syllabus del I Curso Internacional de Bioética. b) la evaluación de la vida humana (criterio ético de la calidad de vida frente al tradicional de la santidad y cantidad) y c) la justificación del derecho a la salud (la salud como bien social primario y derecho de tercera generación). Hastings Center Re-port. Social Science Perspectives 32 . Merece destacarse el hecho de que Potter es un oncólogo de la Universidad de Wisconsin. Jonsen «American moralism and the rise of bioethics». 6. 1990. esto es la extensión de la ética desde las relaciones entre los individuos y de éstos con la sociedad. Quirón. New Jersey 1971. ed. Renée Fox «The Evolution of American Bioethics: a Sociological Perspective». Cf. «respeto» por las personas. a la del hombre con la naturaleza: «The extension of ethics to this third element in human environment is.. de ahi su un tanto ingenua propuesta de ética evolucionista.(25) TRIADA PRINCIPAL Justicia Sociedad Autonomia Enfermo Beneficencia Médico NOTAS 1. Daniel Callahan «A short history of Bioethics». if I read the evidence correctly. 4.

13.(2) Las teorías de la virtud enfatizan las cualidades del agente: una acción es moral o inmoral según exprese virtudes (por caso. Broad en 1930. Introducción a la filosofía de la medicina. Tres libros recientes analizan la relación entre medicina y bioética en nuestro sentido de una «crisis de la razón médica»: The Growth of Medical Knowledge edited by Henk A. «Regarding the End of Medicine and the Pursuit of Health». New York (1979). Finkelstein.. S. Cf. fue ya propuesto por D. p. Cf. D. Essays in Medical Sociology. compasión o coraje) o vicios (a la inversa. Quirón. vol. «La revolución de Galatea». José A. Reich. se hizo doctrina en la sentencia «el fin no justifica los medios». A pesar de sus obvios méritos el utilitarismo clásico ha suscitado varios críticas u objeciones. Milano. comienzo y fin de la vida en la del ’70. 1984. 18. («La Fundamentación de la Etica Biomédica». 1988.es un sistema de argumentación moral con cuatro niveles de justificación (teorías. Hastings Center Report. Las teorías deontológicas sostienen que ciertas características intrínsecas o cualidades inherentes a los actos mismos (por ejemplo. sirve para encasillar la mayor parte de las controversias ético-biomédicas.. en el agente. Warren T. 19. 599-60 1. Kluwer. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Cuadernos de Etica. P & M 36. Teorías éticas El paradigma disciplinario de la bioética -o modelo de los principios. Cf. Cf. 19. Bentham identifica el «bien» en cuestión con el placer o la felicidad. y What Kind of Life. ed. Nros. el acto o el efecto de la acción humana. New York: Free Press-Macmillan. Danner Clouser «Bioethics» en Warren T. 20. independientemente de los fines y consecuencias. aplicado a resolver los conflictos y dilemas morales de la experiencia clínica.(3) Utilitarismo. 1. No. Capítulo II: PARADIGMA DISCIPLINARIO 2. y el mal con el dolor o la infelicidad. 1990. 1. ed. Este argumento es muy antiguo. indiferencia o cobardía) del sujeto.Kluwer Academic Publishers. La dicotomía teleología-deontología. The Limits of Medical Progress by D. Nº 7. en Concepts of Health and Disease-. Cf. J. by Caplan-Engelhardt-Mc Cartney. Spicker .. Ejemplo de ello en el debate bioético contemporáneo lo constituye el trasplante de órganos.en la acción humana. 7-13). Mill distingue el placer por su cualidad sensual o de orden superior. 12. 5 y 6 Mayo y Junio. Reich. p. 17. principios. entre éstas dos principales. op. ed. Cf. José A. Ten Have.. en 33 . centradas en las consecuencias de las acciones. 1987. Hay algunos artículos también significativos. 23. John Wiley and Sons. 4 vol. Addison-Wesley. Madrid. Hume (1711-1776). La Plata. A Philosophical Study by W. 1988. 1. más allá del predominio entre ellos que motiva el debate. «Bioética: una nueva filosofía de la salud». José Alberto Mainetti. en Boletín de la OPS. 201-217). Faces of Medicine. 1989. Quirón. 14. introducida por C. Se observa que los términos morales aquí empleados califican tres orientaciones fundamentales de la ética. bienestar) medida en términos de eficacia y eficiencia. Marciano Vidal Bioética. 1978. 1981. reglas y casos o juicios particulares). Thung. 1990. En un libro en preparcición abordo el concepto de la bioética como tal síntesis científico-humanística de la medicina: Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. José Alberto Mainetti. Quirón. economización de la salud en la del ’80. y ex-tiende la aritmética o cálculo del bienestar desde el individuo a la sociedad (utilitarismo social: «El mayor bien para el mayor número»). Gerrit K. Véase en la Encyclopedia el artículo «Renaissance of Bioethics». Mainetti. M. Cf. entre ellos los siguientes: «Biomedicine and Technocratic Power» by Joanne L. Y. cit. vol. Madrid. Kimsma and Stuart F. Estudios de Bioética Racional. ed. by Leon Kass. 1989. Mainetti. Mill (1806-1878). de lo correcto e incorrecto. en Boletín de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (en prensa). junio 1989. y su ilustración como dilema trágico se encuentra en la historia de Agamenón y de Ifigenia. respectivamente. on Medical Ethics. Tecnos. vol. el respeto a sus derechos y razones de justicia. Encyclopedia of Bioethics. veracidad o mendacidad) constituyen su correccíón o incorrección. De la misma autora. véase «Ethical and Existential Developments in Contemporaneus American Medicine: Their lmplications for Culture and Society». Cf. Encyclopedia of Bioethics. como le llama Bentham. Warren T. «Bioética y la justificación del derecho a la salud». La Plata. Callahan.11. Bentham (1748-1832). 20. p. 116. p. José A. 25. Diego Gracia Etica de la calidad de vida Fundación Santa María. Cf. filosofía de la medicina y bioética. José Alberto Mainetti. 108.(1) Las teorías éticas o filosofías de la vida moral proveen los fundamentos de la moralidad -de la virtud y el vicio. J. de lo bueno y lo malo. 16. establece que una acción es moralmente buena cuando produce mayores beneficios que perjuicios y un mejor balance de buenas consecuencias respecto de cualquier otra acción alternativa. Encyclopedia of Bioethics. van der Steen and P. en Renée Fox. 1990) acerca del papel de la interdisciplinaridad en la nueva tematización del ethos que significa la bioética. 24. 996. 22. La Plata. La crisis de la razón médica. Bioética Fundamental: la Crisis Bioética. presentado con ese nombre por J.(4) Uno de los argumentos antiutilitaristas va contra el método de maximizar el bien de la mayoría sin tomar debidamente en cuenta a los individuos. 51-57. Las teorías consecuencialistas privilegian los buenos resultados de la acción (salud.. July/August. ed. p. En su formulación clásica el principio de utilidad. Simon & Schuster. Fox distingue tres etapas en la evolución de la bioética según los biomedical foci: experimentación humana en la década del ’60. propuesto originariamente en el libro ya clásico de Beauchamp-Childress Principles of Biomedical Ethics (1979). 15. p. 1990. Mainetti. Constituye la versión más importante de las teorías teleológicas (del griego télos = fin) o consecuencialistas. (p. J. 1990. y desarrollado por J. N. 21. Una adecuada teoría moral debe contemplar estos tres aspectos de la acción humana. Quale Etica per la Bioética? (a cura di Evandro Agazzi e Franco Angelli. Reich. según se ponga el acento. Introducción a la Bioética. 115-127. pues las consideraciones utilitaristas tienden a «sacrificar» al donante en beneficio de la sociedad o el bien común.

por ejemplo. fin en sí mismo y relativamente al cual las cosas tienen valor. son malas las derivaciones de la mentira. si viola una regla que en general y a la larga asegura los mejores resultados. es la evaluación de cada una de las acciones individuales con referencia a sus propias consecuencias particulares.y por tanto merecedores de respeto a su racionalidad. aquello a que los hombres tienden. la idea de la «dignidad humana». La moralidad se basa en el cumplimiento de una ley. para maximizar las buenas consecuencias.. para las deontológicas (del gr. aún cuando sepas que no puedes hacerlo). segunda objeción antiutilitarista.(7) La ética de Kant (1724-1804) representa una posición deontológica rigorista. más hondamente. los cuales deben ser optimizados. en la cual las consideraciones teleológicas o consecuencialistas resultan irrelevantes. Nueva formulación es el llamado utilitarismo de la regla. capaz de tomar sus propias decisiones fijando sus propios objetivos y guiando su conducta por la razón. por contraste con la versión original. de la forma «debo hacer esto y punto». deón = deber) es bueno hacer lo que se debe. o utilitarismo clásico. no podemos justificar su empleo con los pacientes. el valor intrínseco del ser humano en virtud de su naturaleza racional. Romper una promesa (formularla sin poder cumplirla a fin de persuadir al prestamista) no es una acción moralmente legítima porque la máxima en ella implícita (toda vez que necesites un préstamo promete devolverlo. es decir. Habrían pues características intrínsecas o formales que hacen a una acción correcta. pues. Si en ocasiones. La noción de derechos personales no es utilitarista. La mentira tiene patas cortas. los seres racionales son la encarnación de la ley moral misma -el querer por deber o buena voluntad. entre ellos la autonomía y la satisfacción de las preferencias e intereses personales. mentir puede tener buenas consecuencias. la vieja y simple idea de que las cosas son buenas o malas según como nos hagan sentir. Una teoría es deontológica si y sólo si algunos actos se juzgan correctos (incorrectos) aún cuando sus consecuencias son en balance malas (buenas). vale decir inteligente y libre. en vez de evaluar cada acción individual siguiendo el principio de utilidad. y las acciones individuales deben entonces juzgarse correctas o incorrectas por referencia a las reglas. en tu propia persona o en la de cualquier otro. el hedonismo se revela insuficiente para dar plena cuenta del bien. El punto crítico de este último. Así. cuya primera formulación reza así: «Obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal» Para explicar el imperativo categórico pone Kant su célebre ejemplo de la promesa respecto a la devolución de un préstamo. La segunda formulación del imperativo categórico (quede a un lado la cuestión de si se trata de dos versiones de una misma idea o de dos ideas de verdad diferentes) dice así: «Obra de modo que trates a la humanidad.el principio de Caifás y en la pregunta de lván en Los Hermanos Karamazov: si estaría justificada la felicidad de todo el mundo. como medios para alcanzar los fines de aquel. mandato o prohibición de naturaleza divina. el placer o la felicidad. consiste para Kant en seguir reglas absolutas. lo cual es más bien al revés. porque la misma existencia de la institución de la promesa presupone que los personas guarden normalmente sus promesas aún cuando ello resulte inconveniente. sino al revés: es una noción que pone límite sobre cómo un individuo debe ser tratado. Por tal razón las teorías deontológicas toman a menudo la forma de una apelación a los derechos en los obligaciones morales. que admite la existencia de otros bienes además del placer.(6) Deontologismo. Si la mentira es incorrecta. lo único moralmente valioso en el mundo. al precio del sacrificio de un inocente. Sería inconsistente que uno quisiera tal cosa como ley universal de la naturaleza. que las consecuencias son lo único a tener en cuenta moralmente. como agente autónomo. Está aquí. Otra reformulacíón del utilitarismo original es el utilitarismo pluralista y preferencialista. man-datos fundados y condicionados por nuestros deseos. esto es. es el «imperativo categórico». son la respuesta a la posesión de las cosas que reconocemos en sí mismas como buenas: las cosas no son buenas porque nos placen sino que nos placen porque son buenas. del tipo «si quiero tal cosa debo hacer tal otra» -por tanto. Los utilitaristas contemporáneos responden a ambas críticas modificando la teoría clásica sin abandonar su idea central. aún cuando produce más beneficio que daño. Está también. sino «imperativos categóricos». deben establecerse reglas conforme a ese principio. no pasa la prueba del imperativo categórico y se autoexcluye. independientemente de. una acción puede ser incorrecta. independientemente de los buenos propósitos que puedan lograrse. humana o social. reglas que no admiten excep34 .. Como la ley moral es la ley de la razón. Las obligaciones o deberes morales no son «imperativos hipotéticos». la idea del valor «fuera de precio» del ser humano. pues entre éstos muchos desestiman el placer para perseguir otras cosas tenidas por buenas o valiosas.(5) Por otra parte. de trato como fines y no como medios. que se justifican simplemente por la relación entre medios y fines-. fundados en la razón y derivados de un principio que toda persona racional debe aceptar. o lógicamente anterior a. siempre como un fin y nunca sólo como un medio». natural. De tal manera se rechaza el hedonismo. Si para las teorías consecuencialistas se debe hacer lo que es bueno. Por eso. cualquier especificación del bien.(8) La moralidad. como personas. la regla de que uno debe romper su promesa si ello resulta conveniente. ahora bautizada utilitarismo del acto. por un lado. en general ocurre lo contrario.

Se debe remover el mal. Se debe prevenir el mal o daño. beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o malicia. hacer el bien y no hacer el mal constituyen la fórmula originaria de la moralidad individual y social.ción alguna. si la persona A miente a la persona B en orden a ulterior designio. y los tipos monista y pluralista. una gradación de obligaciones no-maleficenciabeneficencia que incluye cuatro elementos en orden jerárquico o precedencial: 1. debe delimitarse una obligación moral de asistir a otros con actos positivos de beneficencia. No podríamos querer que mentir fuera ley universal porque resultaría contradictorio o autoexcluyente: si se perdiera la confianza en lo que se dice. entonces A está usando a B meramente como un medio para un fin: A falta el respeto a la persona de B. se advierte el fuerte carácter utilitarista del primero y deontológico del segundo. Para el caso del asesino inquiridor. Cabe admitir que no causar daño es más mandatorio u obligante que producir beneficio (no es lo mismo arrojar a otro al agua que arrojarse al agua por él). lit. donde toma un partido en el que muy pocos podrán acompañarle. a su dignidad como ser humano y así actúa inmoralmente. «no hacer daño»). en tanto que el tercero representa un equilibrio en la ponderación de ambas teorías éticas. nadie creería las mentiras. ante lo cual es necesario la opción. Quizá sea más propio hablar en español de principios de beneficio y no maleficio. pues la existencia de éstas depende justamente de la creencia universal en la veracidad. ni siquiera cuando la mentira tenga motivo piadoso o altruista. lit. como es el caso de los asesinos. Tal regla es universalizable y no se autoinvalida porque no existe la reciprocidad del respeto con el asesino inquiridor que me usa como medio para un fin juzgado malo universalmente.(10) Sin renunciar al gran criterio kantiano de universalización de las máximas. El debate entre utilitaristas de la regla y deontologistas de la regla suele ser una «pelea familiar». Por ejemplo. en todo caso deberes de obligación imperfecta que no generan un derecho correlativo. autonomía y justicia. puesto que ambos enfatizan los principios y los reglas (a menudo los mismos principios y reglas). 3. non malum facere. Y ambos. puede ésta caer bajo una u otra regla. El sentido etimológico de beneficencia y no-maleficencia refleja mejor el concepto de sendos términos morales que los usos corrientes en nuestra lengua. está claro que con dicha argumentación podemos violar la regla de veracidad o no mendacidad. El deber pasivo o negativo (1) de no-maleficencia (abstenerse del mal) tiene precedencia sobre los deberes de beneficencia positiva o activa (2-4). Suele establecerse. Beneficencia (del lat. 2. bonum facere. sólo excluye a quienes no tienen derecho a la veracidad ni de hecho lo esperan de nosotros. 2. 4. pues adolece de una correcta descripción empírica de la acción. por ejemplo: «Es permitido mentir cuando hacerlo salvaría la vida de alguien». moralmente justificados pero no requeridos. De acuerdo a cómo se describa la acción. también en el deontologismo se distinguen las formas del acto y la regla. Principios Normativos Tres principios normativos (o cuatro si se desdobla el primero de ellos) constituyen el eje del modelo ya clásico de la bioétíca. en circunstancias que no impliquen riesgos consi35 . que actúan de mala fe y por otra parte saben que no cuentan con nues-tro apoyo. no es necesario tener éstas por absolutas como requisito de consistencia. que su regla de universalización de las máximas no está bien aplicada en este caso. En cualquier caso. Se debe no infligir mal o daño (principio de no-maleficencia). Kant mismo ilustra esto con su célebre «caso del asesino inquiridor». siguiendo a W. «Se puede mentir a quien me viola como persona»: esta regla no invalida la confianza normal entre los hombres. llamado justamente modelo de los principios: beneficencia (y nomaleficencia). Se debe hacer o promover el bien. Además.(12) Difieren los moralistas acerca de si no-maleficencia y beneficencia son dos deberes distintos o separados. Aparte la cuestión de cómo se derivan.(9) La convicción rigorista kantiana se apoya en dos argumentos derivados de sendas formulaciones del imperativo categórico. intención dañina. de su prioridad y de su aplicación.(11) Como ocurre en el utilitarismo. no dañar y ayudar al otro se pueden derivar de la misma infirmitas de lo naturaleza humana. al punto que para algunos estos últimos no serían deberes en sentido estricto sino ideales morales o actos supererogatorios. y la máxima de esta última no ha sido bien construida. Lo único que requiere la idea central de Kant es que cuando violemos una regla lo hagamos por razones que queramos aceptables por cualquiera que estuviera en nuestro lugar. Se ha replicado al poco satisfactorio argumento de Kant contra la mendacidad benevolente.2. nunca se debe mentir. Frankena(13). «hacer el bien») y No-maleficencia (del lat. está en el hecho de que una acción puede responder a más de una regla y en ocasiones a dos reglas en conflicto. La dificultad con la posición de Kant y los deontologistas extremados acerca de las reglas morales como absolutas. Sin embargo.

capaz de saber y decidir. el actuar conforme a principios morales que puedan ser queridos universalmente válidos por toda persona. las conductas responsables (el «debido cuidado» y la mala práctica o negligencia. uno de los más complejos conceptos morales. los principios de beneficencia y no-maleficencia.derables para los agentes. se basa en un conocimiento y entendimiento adecuados. por ejemplo). La primera se asocia con Bentham y Mill. la autonomía como autodeterminación legal. Este último punto merece aquí una explanación. que conjuga los dos señalados componentes de la autonomía. El análisis filosófico del concepto de autonomía permite distinguir dos componentes del mismo. sin duda. la apelación a la autonomía representa la vanguardia de la ética médica. autos = uno mismo y nomos = regla. en particular cuando el daño equivale a muerte. plantea cruciales cuestiones morales. y consagrada en el latinazgo primum non nocere. llamadas libertaria y racionalista. Uno es la racionalidad o entendimiento (capacidad de evaluar claramente los situaciones y escoger los medios adecuados para adaptarse a ellos). espada de doble filo. que se aplica a la decisión de una persona cuando aquella deriva de los propios valores y creencias de ésta. la autoridad y la competencia sobre las decisiones.). y otro es la libertad o no-control (derecho y facultad de hacer lo que se decide hacer. si bien hoy su lugar en ésta tropieza con los propios límites.(19) Por otra parte. libertaria y racionalista de la autonomía se conjugan en un concepto amplio de autonomía moral. es indispensable un principio de balance o ponderación. en consecuencia. Son aquellos el principio de doble efecto. el principio de autonomía suele entrar en conflicto con los de beneficencia. que siempre entraña daños efectivos o posibles. Para la ética médica.Lo que cuenta es la libre decisión. No hay mejor ejemplo de ello que la práctica médica actual. debe complementarse con otras consideraciones de principio o deontológicas. la determinación de tratamientos opcionales y obligatorios (medios ordinarios y extraordinarios). -no-maleficencia y justicia. y exige entonces el análisis costos-beneficios y riesgos-beneficios. hoy revisados en su validez y vigencia al aplicarse a las nuevas situaciones que origina la tecnología biomédica. ética y legal. que requiere el ideal de un médico cualificado y un enfermo competente. sin embargo. necesita de justificaciones que tradicionalmente han tomado la forma de principios. nos aproximamos al ethos de la profesión y la institución médicas. y la mera consideración economicista. etc. la distinción entre matar y dejar morir (eutanasia activa y pasiva). como asimismo es preciso definir un deber de beneficencia para las acciones sociales o de bien común (salud pública. y no está sujeta a coerción externa o interna.(18) La introducción del sujeto moral en medicina mediante el principio de autonomía ha puesto en jaque al tradicional paternalismo beneficentista.(17) Nada que pueda identificarse a un deber de respeto a la autodeterminación de los pacientes aparece en el Juramento Hipocrático. el más difícil de manejar en la relación terapéutica. puesto que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender la situación antes de poder decidir lo que se debe hacer al respecto). no la autenticidad o racionalidad de la misma: es la autonomía moral del individuo como concepto propio de la modernidad. que todavía se complica por el plano jurídico. No es necesario señalar la novedad e importancia pa-ra la medicina del principio de autnomía.(15) Autonomía (del gr. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. El de autonomía es. Ambas nociones. impericia e imprudencia) y los juicios sobre casos particulares (aplicaciones del principio de utilidad). el comportamiento del médico como paterfamilias y tirano benigno. hay que esperar hasta los modernos códigos deontológicos para que despunte la idea. La conquista del paciente como agente responsable en la atención de la salud. se ha expresado en la fórmula del consentimiento informado. legales y filosóficos. no obedecen a nuestra naturaleza racional sino a nuestra naturaleza animal (deseos. es útil tratar juntos.(14) Sin duda en el contexto deontológico profesional se perfilan con rasgos propios los conceptos de beneficencia y maleficencia (tipos de daño y beneficio. económica. las acciones individuales no son autónomas sino heterónomas. la de producir beneficio y la de evitar daño. Fuera de este orden moral. Como la vida moral no consiste en dos vidas paralelas. que en general responde al concepto evaluativo de «calidad de vida».(16) La segunda está representada paradigmáticamente por Kant y la tradición filosófica europea que justifica el paternalismo: es la autonomía moral de la voluntad como legislador universal. quizás el «pecado histórico» de la ética médica. o por lo menos actuar sin coerción o restricción). La violación de la regla de «no dañar». con sus fundamentos sociopolíticos. lit. Según el énfasis en uno u otro de ambos elementos resultan dos diferentes nociones de autonomía. Esta metodología o procedimiento de decisión en biomedicina. hábitos. rindiendo honor a la tradición hipocrática formulada en sendas cláusulas de Juramento y Epidemias. a la que es proclive el utilitarismo. El principio de respeto a la autonomía es. «gobierno propio o autodeterminación») es la condición del agente moral (racional y libre) que genera el principio de respeto por la autonomía de las personas. sujetos comprendidos en la obligación moral). impulsos. originando situaciones dilemáticas desde el punto de 36 . y la tradición angloamericana en materia política. como caras de la mismo moneda. De ambos modos. y el consentimiento presupone la libertad. centrada en el poder.

Asi. fundamento de la conducta individual y política. injusto). y con ella se replantea el problema de la justicia distributiva en la política sanitaria. distinto e independiente de los de beneficencia y autonomía. relacionada a la asignación de recursos escasos y a la competencia entre distintos reclamos que es necesario balancear.(22) Los principios materiales de la justicia identifican una propiedad relevante que sirve como base para la distribución de cargas y beneficios: 1) A cada uno igual parte. y utilitaristas. sea lo merecido. liberal y redistribucionista. que enfatizan el uso mixto de tales criterios. y la justicia distributiva. que enfatizan igual acceso a los bienes primarios (los marxistas acentúan la necesidad). la justicia se entiende ante todo en términos de merecimiento. las decisiones sobre «salvar o dejar morir». ajuste a un modelo) es el principio ético del orden social. se ha dado junto a la teorización sobre la justicia y sus aplicaciones en biomedicina. en particular el derecho a la salud y el sistema de macro y micro asignación de recursos en la atención médica. 5) A cada uno según su mérito. la justificación del derecho a la salud mediante el principio de justicia es otra conquista de la bioética. iustitia. 3) La justicia como igualdad social. junto a la introducción del agente moral por el principio de autonomía. que enfatizan los derechos a la libertad social y económica. 4) la justicia como bienestar colectivo. desde Platón.tienen así una respuesta. La recesión económica de los años 70 agudizó la conciencia del precio de la salud. La justicia sanitaria se refiere mayormente a la justicia distributiva y comparativa. en el sentido originario o «físico» = corrección o adecuación. una explosión de costos sanitarios sin resultados eficientes terminó con la pretendida ecuación «atención médica igual a salud». En la historia del pensamiento occidental han cobrado vigencia sucesivamente cuatro principales concepciones de la justicia social: 1) la justicia como proporcionalidad natural. liberal y mixto. la estructura moral básica de la sociedad que condiciona la vida de los individuos. Los tres megaproblemas de la medicina posmoderna -costos.UU. o al menos un planteamiento sistemático.(20) Justicia. que regula las relaciones del estado con los ciudadanos.compiten en la fundamentación moral de los sistemas alternativos de acceso a la salud: socializado. premio o castigo (lo contrario es injusticia. responsabilidad y calidad en la atención de la salud. a fin de maximizar la utilidad pública y privada. (del lat. 3) A cada uno según su esfuerzo. y la valoración de la vida humana con el principio de utilidad o beneficio. El surgimiento de la bioética en EE. De aquí el concepto de equidad como principio formal de la justicia: «los iguales deben ser tratados igualmente y los desiguales desigualmente». beneficio o perjuicio. «dar a cada uno lo suyo» (suius quique tribuere): una persona es tratada con justicia cuando recibe lo debido.(23) En el debate contemporáneo sobre la justicia compiten teorías igualitarias. 4) A cada uno según su contribución social. En el cuento de Borges La lotería en Babilonia se describe una comunidad que ha adoptado un «sistema» de azar para la distribución periódica de los roles individuales con las cargas y beneficios sociales correspondientes. En cualquier caso. tras la arbitrariedad de la lotería como modelo del orden social.(21) Según la tradición jurisconsulta romana. lntuimos. desde el rechazo del tratamiento al suicidio autónomo). La economización de la medicina no ha hecho sino crecer desde entonces. desde el nuevo orden bioético. Otra distinción clásica es entre justicia conmutativa o retributiva.(25) DOS MODELOS DE RELACION MORAL MEDICO-PACIENTE PARADIGMA DISCIPLINARIO PATERNALISTA MODELO CONTRACTUALISTA Teorías utilitarista deontológica beneficencia autonomía justicia veracidad confidencialidad consentimiento Tarasoff Utilitarista Deontologica Principios Beneficencia Autonomía Reglas Deberes prima facie (privilegio terapéutico) Obligaciones contractuales Casos Tarasoff 1 37 Tarasoff 2 .(24) Las tres principales doctrinas de la justicia social -igualitaria. que regula los relaciones entre las personas. que debe haber un principio válido de justicia. 2) la justicia como libertad contractual. 2) A cada uno según su necesidad. libertarios.vista moral (in extremis. justicia representa la virtud común.

ya bien del de beneficencia y nomaleficencia. el contrato social o fidelidad. cinco otras reglas que prohiben cierta clase de acciones. la cooperación o buena relación interhumana (la mentira falta al respeto de los personas y su autonomía. según se entienda éste como un derecho inalienable de los individuos o que requiere justificación cuando entra en conflicto con otros deberes. la deontología médica en nuestro caso. de paso.2. La tradición del secreto profesional en la relación médico-paciente se remonta al Juramento Hipocrático: «Callaré todo cuanto vea u oiga. por ejemplo el respeto a las personas o autonomía.mendacidad). no privar de libertad. los principios son de carácter más general y sirven a menudo como fuentes de las reglas. respectivamente. honestidad y justicia. aunque no necesariamente todo acto de esta naturaleza causa un mal o daño: no engañar. pues. que obliga a mantener una promesa sobre el control de la información confidencial. sus momentos «objetivo» (cantidad y calidad de la información) y «subjetivo» (grado de compromiso entre las partes).(27) Aún cuando la cláusula del Juramento está más próxima del secreto pitagórico que del moderno principio de privacidad. salud o prevención epidemiológica) o estrictamente moral (protección del bienestar individual o social). no privar del placer. que se refiera a la intimidad humana y no deba divulgarse. cuya violación a veces se justifica por el privilegio terapéutico (derecho pero no deber de revelar información) y otras por el cumplimiento de un deber más obligante. éstas particularizan y precisan mejor aquellas acciones con las apuntadas características del lenguaje prescriptivo. con lo cual no se hace otra cosa sino legitimar la institución médica de la mendacidad terapéutica. La confianza es un requisito de la relación interpersonal. las cuales generalmente causan mal o daño. derivándola ya sea del principio de autonomía. implica además deberes condicionales por ser de tal manera (por ej. El deber de veracidad consiste en decir la verdad y no mentir o engañar a otros. sin adecuada justificación. Otra cuestión que se plantean consecuencialistas y deontologistas es la de si la regla de confidencialidad constituye un deber absoluto o sólo prima facie. no descuidar su deber («deber» significa lo que es requerido por un rol o profesión en par-ticular). en virtud de su intimidad o identidad. que se fundamenta en el beneficio del engaño para el paciente. justicia. Confidencialidad. Privacidad y fidelidad son. Pero beneficencia y no-maleficencia no son las únicas características que hacen moralmente correctas las acciones. También ha sido permanente la discusión acerca del alcance del deber de confidencialidad. veracidad y consentimiento informado. La regla de confidencialidad puede apoyarse alternativamente tanto con argumentos deontologistas como utilitaristas. Obsérvese. a quien por otra parte no se considera en condiciones de comprender lo verdad ni de querer saberlo (y para esto último está en su derecho). según consideraciones sobre el respeto a las personas o sobre la seguridad de las mismos. un aspecto objetivo o descriptivo (verdad .(28) 38 . desde los antiguos a los modernos e incluso actuales. en tanto ésta es prohibida. En la relación terapéutica. tales como fidelidad a las promesas. Tiene la regla. En los códigos de ética médica. no calumniar. sin necesidad de derivar éstas y examinarlas críticamente a la luz de principios y teorías morales. no incapacitar. por tanto. principios y reglas constituyen las guías para la acción. ya sea legal y contemplado en los códigos (declaración ante los poderes públicos: seguridad. no causar dolor. A propósito del caso Tarasoff reaparecerá el tema. Ya se le considere o no una regla moral independiente. La regla de confidencialidad o del secreto establece que se debe guardar o no revelar información de naturaleza personal obtenida en una relación fiduciaria. Mi relación moral con el otro no se reduce al beneficio y no-maleficio. La privacidad es una prerrogativa y un derecho universal de las personas. la veracidad puede fundamentarse en criterios tanto deontológicos como utilitaristas. el paternalista tradicional y el contractualista innovador. los códigos deontológicos siempre han enfatizado el secreto médico como norma de conducta indispensable para la buena relación terapéutica. no violar la ley. Veracidad. Reglas Morales En el paradigma bioético de razonamiento moral en cuatro niveles. no romper una promesa. se omite o no se trata explícitamente un deber de veracidad. a propósito de los dos modelos en conflicto de responsabilidad médica. que los códigos de ética profesional. las dos variables de la regla. Del principio de beneficencia y no maleficencia -producir el bien y evitar el mal. extensiva a la investigación clínica. También se debate sobre el carácter ya absoluto o bien prima facie del deber de veracidad. guardar un secreto) que serían deberes propios de no mediar algún otro deber también significativo. D. viola contratos implícitos y menoscaba toda relación basada en la confianza).. dentro o fuera de mi actuación profesional. convencido de que tales cosas deben mantenerse en secreto». Más adelante reaparecerá el tema. se destacan tres reglas morales de carácter deontológico como obligaciones del profesional: confidencialidad. suelen limitarse a este nivel de las reglas. que nunca debe violarse o bien que es permitido hacerlo justificadamente cuando otros deberes más fuertes están en juego.(26) Hay.falsedad de la información) y otro intencional o subjetivo (autenticidad .se derivan las siguientes reglas morales que prohiben infligir a otro. un caso privilegiado de mentira piadosa. requerida o permitida. la cual debe ser protegida. altruista o benevolente. Ross propone otras «right-making» propiedades y deberes prima facie. por ejemplo. los daños de referencia: no matar.3.

adecuada información. El psiquiatra trató de hospitalizar a su pacíente. en suma. sino dilemas estrictos -a la vez se sabe que algo debe hacerse y no hacerse. que en general puede considerarse un medio eficaz para promover la responsabilidad individual y social en la atención de la salud. y ambos se desdoblan conformando cuatro elementos: 1. Consentimiento voluntario. que pasan por la racionalidad o irracionalidad de las decisiones. no-coerción y competencia. pues se debe elegir entre dos acciones opuestas. La figura del «ínformed consent» -la adhesión racional y libre del paciente al tratamiento médico (o del sujeto a la experimentación clínica). Cuando dichos casos plantean no sólo situaciones o problemas morales -circunstancias en las cuales una opción de conducta debe tomarse.Consentimiento Informado.estamos ante casos paradigmáticos.4. alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad. 1978). y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. 2. Revelación de la información. El desideratum de consentimiento (o rechazo) válido -más allá del recaudo legal o burocrático. Otra es la jurisprudencia en casos de malpra-xis médica. la de la mayoría y la de la minoría. 3. por el contrario. para el caso se recurrió a una teoría ética teleológica. El caso Tarasoff es fino ejemplo de un dilema ético planteado en los términos del modelo de argumentación moral que llamamos paradigma disciplinario de la bioética. Respecto de qué tipo de información debe recibir el paciente se han dado sucesivamente (y se dan siempre conflictivamente) en la jurisprudencia tres principales criterios: 1. de acuerdo con la regla del secreto profesional. En suma. Aún si se internara a todos las personas que formulan amenazas (.-se desprende según se ha visto del principio de autonomía.. Ambas argumentaciones contrarias en el juicio.implica. una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. la misma teoría da lugar a dos líneas de argumentación que no justifican de manera incontrovertible una conducta determinada: hay elementos para juzgar moralmente correcto el comportamiento del psiquiatra. Lo que considera la comunidad científica. 3.(31) A continuación examinaremos uno de esos casos dilemáticos (el caso Tarasoff.(30) 2.(32) Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff. La historia de la doctrina jurídica del consentimiento informado tiene dos raíces principales: una es la de las regulaciones de la experimentación biomédica en sujetos humanos. apelan a distintas alternativas en los respectivos niveles de análisis moral.(29) Información y consentimiento son los dos componentes del consentimiento informado. mientras que la mayoría inocua. La justificación autonomista no excluye otra utilitarista y beneficentista del consentimiento informado. y otros para juzgarlo incorrecto. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico. en un típico ejemplo de razonamiento utilitarista de la regla. dado que la información es esencial a la racionalidad (es preciso comprender una situación antes de decidir sobre ella) y el consentimiento presupone libertad. La opinión minoritaria. pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia. apoyándose en argumentos consecuencialistas. al que calcan perfectamente los dos componentes de la regla. fallo judicial en la Corte Suprema de California. Sin embargo. basado en la relación fiduciaria. 4. La opinión mayoritaria lo declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional. En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. Lo que un paciente personalmente desea saber. aún sabiendo que ninguna de éstas es incontrovertible. En muchos países el consentimiento informado no es hoy sólo regla moral (elección autónoma) sino también fórmula legal (autorización escrita).) la sociedad sería la damnificada. En cuanto al concepto de competencia para consentir (o rechazar) un tratamiento.. al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes. no podría contar con el beneficio del tratamiento psico-terapéutico. La mayoría desaprueba la conducta del psiquiatra (éste debió comunicar su información) invocando una excepción obligatoria a la regla de confidencialidad. Competencia para consentir. Comprensión de la información. que se ampara en el principio de autonomía cuya fundamentación final podría ser una teoría ética deontológica. apelando al principio de beneficencia y por encima de éste a una teoría ético consecuencialista (utilitarismo del acto). lejos de disminuir. una vez internada. para luego describir dos modelos de relación moral médico-paciente. Lo que la persona razonable desea saber. 39 . Se trata. efectivamente. defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. La minoría considera que el psiquiatra ha actuado correctamente. aumentando así. 2. Casos paradigmáticos y modelos de responsabilidad médica El modelo de razonamiento moral con cuatro niveles teóricos de análisis culmina en el juicio sobre casos particulares. también cuenta con diversos estándares o criterios. Pero además. pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. y que requiere a la vez el conocimiento de lo que es bueno hacer y la justificación de la alternativa elegida como lo que es bueno hacer-. el peligro de agresiones violentas. se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. a partir del código de Nuremberg (1947) y la declaración de Helsinki (1964). de un dilema.

un enfermo competente y un profesional calificado y responsable: en suma. Teleológicas) El caso siguiente es ilustrativo de las tres perspectivas en el análisis moral. respeto. esto último cuando se trata de una acción emprendida por una persona a favor de los mejores intereses de otra pero contra el consentimiento de ésta. Veatch. que en definitiva apelan a una síntesis dialéctica.(33) El paternalismo. Asimismo. la poca posibilidad de un riñón cadavérico. de carácter intermedio. compasión). que comprende tanto las virtudes del buen médico (integridad. obligación). Tom L. lo acusaran de haber dejado morir a la pequeña. decidía no donarlo. James F. deseable) y términos prescriptivos sensu stricto (deber. Más allá de uno y otro modelo es preciso remodelar la relación médico-paciente. compasión y respeto. Una tercera teoría ética.(35) De aquí el resurgimiento de la teoría de la virtud en la ética médica más reciente. 3. el padre de la niña dijo que no deseaba donar su riñón a su hija. dos tipos ideales de responsabilidad médica. además. Resultado (T. 1989. fundada en la philia. se decidió proseguir con los planes de trasplante. Principles of Biomedical Ethics New York.Del paradigma disciplinario de la bioética se despren-den dos modelos en conflicto de relación moral médico-paciente: el paternalista tradicional y el contractualista moderno. Invoca una regla que dice: es bueno / se debe decir la verdad. representa una reacción frente al paternalismo tradicional y una innovación para la toma de decisiones y responsabilidades en la atención de la salud. Reglas 4. y el grado de sufrimiento ya soportado por la niña. Después de pensarlo. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. acaso el peccatum historicum de la ética médica. Oxford University Press. James F. Invoca un principio general: decir la verdad es bueno / se debe porque cumple con el respeto por las personas. Bertomeu) 4.Principios 3. El padre pidió al médico que dijera a su familia que no era histocompatible. El éxito de este procedimiento en su caso particular era cuestionable. Cabe formular críticas a sendos modelos de relación moral médico-paciente. Caracteriza el razonamiento moral el uso de un lenguaje prescriptivo que incluye términos valorativos (bueno.(36) NOTAS 1. La aparición reciente en medicina de este modelo de autonomia y derechos. a la vez moderadamente eudemonista y deontológica -según la cual las acciones son moralmente apropiadas en la medida que se conjugan con nuestra naturaleza y fin como seres humanos. Teorías 2. como las virtudes del buen paciente (sinceridad.suele apelarse para fundamentar las virtudes o facultades morales correspondientes a los principios 40 . tolerancia y confianza). etc. Medical Ethics. Childress «The normative principles of medical ethics». Se tipificó el tejido del riñón y se comprobó que no sería fácil encontrar donantes. La expresión gráfica de este modelo de los principios es la siguiente: 1. en una reunión a solas con él. pronóstico y tratamiento. Aunque no compartía la decisión del padre de la paciente. paradigma de humanidad. Un médico considera que debe / es bueno decir la verdad a su enfermo sobre su diagnóstico. Los niveles 4 y 3 son los comúnmente apelados por la deontología tradicional. el modelo contractual consiste en un proceso de decisión compartida entre agentes morales que respetan derechos y obligaciones como reglas de juego. Estaba bajo diálisis renal crónica. religioso). and Childress. Su madre resultó no ser histocompatible. Este fue sometido a un arteriograma y se descubrió que tenía una circulación anatómicamente favorable para el trasplante y así se le trasmitió. y la crisis de la razón médica cuestiona la bondad de la pretendida benevolente beneficencia de aquel. probidad. 3. Se presumía. particularmente por el pronóstico incierto. cuya universalidad la distingue de otros lenguajes prescriptivos (jurídico. igual dignidad. 2. ed. la clásica de la «ley natural». en Robert M. subvierte el concepto de autonomía y tiende al legalismo o al minimalismo moral. que el riñón trasplantado no sufriría la misma enfermedad. equidad. el médico finalmente accedió a decirle a la esposa que «por razones médicas» no era conveniente que el padre fuera el donante. También se le dijo que el pronóstico de su hija era bastante incierto. en beneficio del paciente pero sin su consentimiento. Bostan. que no se ajusta a la naturaleza de la relación terapéutica. es actuar como padre (o madre: maternalismo). Luego de discutir el problema con los padres de la paciente.. J. la amistad o camaradería de sus términos. de la Virtud) 2.(34) El contractualismo tiene su origen en la tradicíón ilustrada del contrato social y la teoría del estado como de naturaleza no ya divina sino popular. Beauchamp. Admitió que no tenía el coraje suficiente y que. la apelación a los hábitos morales dentro de la profesión y en el orden civil. 2. Acto (T. 1. Invoca una teoría ética cuyo principio central sería tratar a las personas con respeto. Suele distinguirse un paternalismo «débil» y otro «fuerte». ya son sensibles los limites y peligros del modelo contractual. Juicios Ejemplo (tomado de M. el encuentro de una confianza y una conciencia. Sus hermanos de 2 a 4 años de edad eran muy pequeños para ser donantes. Jones and Bartlett Publishers. Temía que al saber la verdad. El paternalismo ha entrado en el ocaso con la sociedad tecnológica e informada que desafía toda autoridad. una singular y rica relación humana. por lo que se consideró la posibilidad de un trasplante de riñón. Dijo que ésto «destruiría su familia». Cf. deontológicas) 3. Se trata de una niña de 5 años de edad atendida en un centro médico debido a una deficiencia renal colateral de una glomerulonefritis. Los tres aspectos morales de la acción humana se desglosan así: 1 . pero sí su padre. Agente (T. 1979.

cit. N. Charles M. ed. 4. Hastings Center Report Jan. pone como ejemplo en la vida real del caso del asesino inquiridor. Philadelphia: Westminster Press. has a very different account of why it is generally considered right to speak the truth. ed. Cf. Ningún hombre puede ser obligado a actuar o abstenerse de hacerlo porque de esta actuación haya de derivarse un bien para él. Diego Fundamentos de Bioética. El utilitarismo del acto ha alcanzado notoriedad como ética de la si-tuación o situacionismo. and Childress. a los pescadores holandeses que durante la segunda guerra mundial transportaban de contrabando refugiados ingleses eludiendo el control nazi. Englewood Cliffs. cit. 10. en R. Jay The Silent World of Doctor and Patient. sería necesario que la conducta de este hombre tuviese por objeto el perjuicio de otro. cap. intuicionistas de Oxford (inherentistas. Volumen dedicado a trabajos sobre el famoso artículo de Kant. 3. 108. James F. 16. A History and Theory of lnformed Consent. sobre su cuerpo y su espíritu. Principies of Biomedical Ethics. New York. y por eso considera que la función primaria de la medicina es la de preservar. El principio kantiano del respeto a las personas alcanza aguda expre-sión en su teoría retributiva y no utilitaria de justificación moral del cas-tigo: «Sólo hay una teoría del castigo que es compatible con la dignidad humana. Ross. en R. «Bioética: Una nueva filosofía de la salud». Cf. But that role requires a sense of limits. quien señala a la medicina clínica como modelo epistemológico de la ética general. cit. 1984. Childress «Autonomy». su independencia es absoluta. Joseph Fletcher. 7. cit. Kant «Sobre un presunto derecho a mentir por amor al prójimo». Cf. pero el bien de este individuo. May / Jun. 13. Recuérdese la humorada: «Todos somos iguales.. Ross) y contractualistas (John Rawls). Téngase presente el conocido pasaje de Mill en On liberty: «El único objeto que autoriza a los hombres. Los dilemas se producen cuando hay suficientes argumentos para alternativas de decisión mutuamente excluyentes. según la fórmula de G. op.. 11. Clarendon Press. 1990: «Despite its complexity in applicatíon. p. 1986. Cf. D. junio de 1987. sea moral. 2) La agresión física (battery ). 21. The famous utilitarian. 18. Jonsen. New York. Veatch. la persona sabe lo que es bueno/ correcto y lo hace. Principles of Biomedical Ethics. Mainetti.que rigen la vida moral. 114). Beauchamp. 4. H. Como suele decirse. Cf. 6. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings.. cap. Ruth R. Cf. la única razón legítima para usar la fuerza contra un miembro de una comunidad civilizada es la de impedirle perjudicar a otros.es nacer como paradoja y morir como trivialidad». 28. Veatch. individual o colectivamente. vol. 1982. op. Frankena. Katz. Cf. James F. D. ed. convencerle o suplicarle pero no para obligarle si obra en forma diferente a nuestros deseos. Ross «What Makes Right Acts Right». Sobre sí mismo. Allen «Justice: A Philosophical Review». a turbar la libertad de acción de cualquiera de sus semejantes es la propia defensa. Cf. reparar y restaurar la autonomía del paciente. el individuo es soberano». Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Quirón. Eric Cassell. Cf. segunda edición. 4. como estado final u objetivo y como side cons-traint. New York: Oxford University Press. para un estudio de la forma clásica y las fuentes modernas del principio de nomaleficencia. Buchanan. 1986. Cf. La equidad es un principio formal de la justicia porque no establece respecto de qué las personas deben ser tratadas como iguales. Los autores distinguen para los EE. 29. Cf. el uno «externalista» (derecho civil) y el otro «internalista» (juicio clínico) en el camino hacia la introducción del sujeto moral en medicina. Bernard Philosophy in Medicine. pero algunos son más iguales que otros». 31. 1989. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings./Febr. William K. tres etapas en el desarrollo del principio de autonomía y la figura del consentimiento informado: 1) La negligencia como lesión del derecho a la salud (1780-1890). 22. Tom L. sino relativa al logro de la felicidad en este mundo: «El destino de las grandes ideas -ha dicho alguien. Gracia Guillén. «What Makes Rights Acts Right» en R. cit. por James Rachels The Elements of Moral Philosophy. ed. Esta son buenas razones para discutir con él. Se trata de trazar un movimiento paralelo. Childress «The Place of Autonomy in Bioethics». D. and Tom L. S. op. Nos. op. Tom L. en opinión de los demás. op. and Gert. 1971). carácter intrínseco de la corrección o no de los actos. (Número especial de bioética). 24. J. Joseph Fletcher Situation Ethics: The New Morality. James Rachels. cit. op. the principle of respect for autonomy has a cri-tical role to play in biomedical ethics in the 1990’s. Mainetti Etica Médica. José A. 4. 9. no es razón suficiente.. Childress entiende la autonomía de dos maneras. porque ello ha de hacerlo más dichoso o porque. Faden. defiende la autonomía en el primer sentido. Nozick. Random House.. despite its limits in scope or range and in weight or strengh. we must not overextend or overweight respect for autonomy». Albert «Do No Harm» en R. Veatch Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. Culver. W. 3 «Valid Consent and Competence». 2-3. Las teorías deontológicas conforman cuatro tipos: paradigma judeo-cristiano. Veatch. en R. por ejemplo. Cf. Hart The Concept of Law (Oxford. He grounds it in the observation that generally good comes from being honest». 41 . 1990. José A. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics. y la necesidad de una evolución paralela de la ética y la jurisprudencia con la ciencia y Iógica médicas.: «The kantian view that veracity or honesty in an independent moral principle not conditional on considerations of consecuences is not the only justification of the intuition that is generally morally right to be honest. Jones and Bartlett Publishers. 1989. Beauchamp.UU.. lntroducción Histórica. 30. sea físico. 26. ed. J. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings op. y es la teoría de Kant» escribió Karl Marx (cit. Ross. Henry Sidgwick. 3) El consentimiento se hace informado (1945-1972). James F. cap. En el tipo 1 de situación moral. Ethics. Cf. 1973. Cf. A. 1966.. Siguiendo una distinción de R. en Cuadernos de Etica Nro. la mentira tiene patas cortas. Jesús afirmó expresamente que la traición de Judas no se justificaba porque fuera efectivamente un medio para la salvación de la humanidad. Para aquello que no le atañe más que a él. 14. 15. En el tipo 2 sabe lo que es bueno/correcto y no lo hace. autonomía seriamente comprometida en la enfermedad («el más importante ladrón de la autonomía»). op. New York: The Free Press. cit. entre los autores contemporáneos que han insistido en la vulnerabilidad y la necesidad como características de la condición humana en tanto que factum de la moralidad. Madrid. Dworkin (autonomía = autenticidad + independencia). Cf. I. D. la Plata. Kant. El utilitarismo fue sin duda una revolución en la ética -la moralidad no ya como asunto religioso o de deberes abstractos. Vale la pena destacar la relación de la práctica del consentimiento informado con la lógica probabilística de la medicina actual. Methuen & Co. 20. con Documentos de Deontología Médica por Juan Carlos Tealdi. lbidem. prima facie «duties» de W.: Prentice-Hall. hacerlo sea prudente o justo. Oxford University Press. 5 y 6. 12. Veatch. Véase J. and Childress. 27. 19. «What Makes Right Acts RIght». 1961) y G. Cf. 8. Cf. o intervención en el cuerpo de otro sin su permiso (1890-1920). 5. cap. Boston. Veatch. 23. Beauchamp. representada en bioética por uno de los pione-ros de ésta. Warnock The Objet of Morality (Londres. W... W. Eudema. and despite social changes.. en R. Para que esta coacción fuese justificable. 1989. 25. Cross Cultural Perspectives in Medical Ethics: Readings. cap. cit. 17.

7/Junio 1989. Mis obligaciones se basan en la especial vulnerabilidad del enfermo y la confianza que en última instancia ellos deben depositar en mí y en mi competencia profesional. Co. cuando la gravedad de la situación lo demande. y Walters. 6. Thomasma. Al parecer. Tarasoff V. y Gert. Metabioética es el nivel de reflexión propio de la metaética (de la cual derivamos aquel vocablo). de curar y ayudar a aquellos que estén enfermos. 4. o el mío propio. 8.Patient Relation». 1976). Del mismo transcribimos el juramento médico para la era poshipocrática (A Physician’s Commitment to Promoting the Patients Good). Prentice-Hall. 5. aunque no pueda curar. 3. 3 d Series. 1987.Sobre el tema de la relación moral médico-paciente y sus modelos hay dos trabajos iniciales: el de Robert Veatch «Models for Ethical Medicine in a Revolutionary Age». 425. En reconocimiento de este compromiso. Respetar los valores y creencias de mis colegas de otras profesiones de la salud y reconocer su valor moral como individuo. enseño y creo. Eds. Tom. Poseer y mantener la competencia profesional que confieso tener. «Models: A Critical Review and a New View». Cuadernos de Etica Nro. Bioethics. Veatch Medical Ethics. May «Code. Cumplir mi obligación con la sociedad participando en las decisiones en políticas de salud pública que afecten la salud de la nación. como corresponde a su «coming of age». Estudio crítico. en un lenguaje comprensible para él/ella. «Kant y la introducción del sujeto moral en medicina». Belmont. 13. 10. Reconocer las limitaciones de mi competencia y consultar a otros colegas profesionales de la salud cada vez que mi paciente lo requiera. «Beyond Medical Paternalism and Patient Autonomy: A Model of Physician Conscience for the PhysicianPatient Re-lationship». en un sentido filosófico general. Tomado de Beauchamp. 7. Como estudio general véase Brody. la bioética se hace cuestión de sí misma. Mainetti. 9. Practicar lo que predico. cit. aún por razones piadosas o por requerimiento del estado o cualquier otra razón. se ha resquebrajado el esprit de corps que caracte42 . la naturaleza de su dolencia conjuntamente con los beneficios y peligros de los tratamientos que propongo. Pellegrino. New York: Oxford University Press. Un buen análisis del paternalismo véase en Culver. Cf. Ayudar siempre. 33. Asistir a mis pacientes a hacer las elecciones que coincidan con sus propios valores y creencias. 1988. Cf. Edmundo y Thomasma. asistir a mi paciente a morir de acuerdo a sus propias creencias.. K.. dada la diversidad hoy del discurso ético sobre la biomedicina. y el de W. For the Patient’s Good. Respetar el derecho moral de mi paciente a participar en las decisiones que le afligen explicándole clara y honestamente. y cuando la muerte es inevitable. en Brody. 2. y de este modo hacer carne los principios arriba mencionados en mi vida profesional. Veatch. sociales o fiscales. la metabioética es la tematización de la bioética como disciplina académica y profesión de la salud. Califor-nia Supreme Court (17 California Reports. Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. David C. activa y concientemente a un paciente. Englewood Cliffs. 2 d edition. Bernard Philosophy in Medicine op. serio e inminente peligro de dañar a otros. F.32. en R. Wadsworth Pub. Por eso me comprometo a hacer el bien. Decided July 1. en R. cit. Reading & Cases. José A. jr. Covenant. tematización que está a la orden del día por el debate revisionista fundacional. op. 11. Leroy Contemporary lssues in Bioethics.(1) Pero además. 12. D. a excepción de existir claro. véase Clouser. Cf. Mantener en secreto lo que escuche y sepa. la metabioética es un capítulo muy oportuno. lbidem. decepción o segundas intenciones. 35. independientemente de su capacidad de pago. L. sin coerción. H. 1982. Capítulo III: METABIOÉTICA 3. Regents of the University of California. Actuar primeramente en nombre de los mejores intereses de mi paciente y no de los intereses de política. en todas sus dimensiones. Contract or Philantropy». brindando tanto el liderazgo como el testimonio experto y objetivo. New Jersey. 34. Compromiso del médico para promover el bien del paciente Prometo cumplir las obligaciones que voluntariamente asumo por mi profesión. Charles M. Cuidar de todos los que necesiten mi ayuda con la misma preocupación y dedicación. por sobre mi interés personal. como primer principio de mi ética profesional. Nunca actuar para matar directa.. Tristram. a mi paciente. como estudio crítico. En su sentido técnico o análitico. acepto las siguientes obligaciones de las que solo me liberan el paciente o sus representantes válidos: 1. y Engelhardt. o sea un tipo de reflexión que analiza el discurso moral constituyendo un metalenguaje de carácter pretendidamente neutral o no-normativo.1. 36. chapter 5. Howard «The Phisician . Centrar mi práctica profesional en el bien del paciente y. y considerarlo como parte necesaria del cuidado de mi paciente. Baruch A. David C. The Restoration of Beneficence in Health Care.

.rizaba los comienzos de un desafío práctico novedoso para las humanidades.(4) El blanco de la actual crítica a la bioética lo constituye el paradigma disciplinario introducido por el libro de Beauchamp-Childress en 1979. la autonomía a Kant. científico y técnico.y la exigencia teorética y crítica. a veces en conflicto. en la cual la mayoría de las personas tenían relaciones amistosas y trabajaban en estrecha colaboración.(7) Otra propuesta es un razonamiento moral más empiríco. del bios biológico.. surgiendo de las gargantas de los conversos a la conciencia bioética. una colección de materiales para la consideración moral sin coherencia teórica. Callahan. la eupraxis como antónimo de malapraxis... Una metáfora tauromáquica vale al propósito: «Cuando se va del tendido al ruedo el aspecto del toro cambia». El estudio crítico del modelo de los principios registra un amplio espectro de perspectivas que va de un polo teórico a un polo pragmático con tres niveles fundamentales: conceptual. No menoscaba la importancia de un manual ya clásico. una polarización de las cuestiones y menos esfuerzos para encontrar soluciones de compromiso». la ética biomédica era como una empresa tranquila y relativamente pequeña. metodológico y práctico. interdisciplinaridad.(3) Lo cierto es que hoy está de moda el estudio crítico de la bioética. beneficence… autonomy.(2) Como en una nueva sofística. puede oirse una letanía.. edición: Exposición de dos principales teorías éticas (deontológica y teleológica) y el tratamiento de cuatro principios a la luz de aquellos y aplicados mediante reglas a casos particulares. las personas se engañan al creerlos proveedores de imperativos morales. y la no-maleficencia a Gert».(11) Sobre esto último surgen diversos planteos críticos. sino simplemente una colección de sugerencias y observaciones. Por un lado resulta la ética filosófica. En principio es sensible la falta de orientación antroposocial de la bioética y su neutralidad axiológica y política. Una crítica genealógica o ideológica puede formularse a la bioética como producto de la sociedad norteamericana ¿De qué bios y de qué ethos se trata en la bioética? Sin duda.(10) Si se pasa de la teoría moral a la acción moral cabe preguntarse qué se ha hecho en materia bioética por el gobierno del «mundo feliz» (¿complicidad de la moral con la téc-nica?) y qué se ha hecho por la rehumanización de la medicina.(6) Si los principios no están firmemente establecidos y justificados. Por otro lado resulta la moral civil hedonista del welfare state y la sociedad de consumo. tácticas y pedagógicas del paradigma. y que no sirven de guía a la acción..(5) La crítica general al «principismo» es su falta de unidad sistemática o «síndrome de antología». nuevo ethos que sustituye al paternalista tradicional sin ir realmente más allá de la retórica clínica («Who’s life is it anyway?» es un bello y conmovedor film con Richard Dreyfus. el hecho de que la actual boga bioética lo haya estereotipado de manera dogmática y renuente a la experiencia: «A lo largo del país.(9) En el polo pragmático de la crítica al modelo de los principios se sitúa la evaluación de dos décadas de movimiento bioético. De cierto agotamiento académico da testimonio el siguiente lamento de D. que en ocasiones confligen. Es este encantamiento ritual de cara a los dilemas bioéticos lo que incita nuestra investigación». justice. ni cómo justificar su conducta. inductivo e intuitivo. y del ethos liberal. de los ideales morales y de una relación terapéutica fundada en la philia médico-paciente. confluyen en la bioética el «giro aplicado de la filosofía» -interés en el razonamiento práctico. Según Clouser y Gert.(8) Por fin. que coinciden en la necesidad de modificaciones conceptuales.. usar principios como surrogantes de las teorías nos parece ser un esfuerzo poco inteligente para trepar hacia cuatro mayores tipos de teoría ética: la beneficencia incorpora a Mill. el agente moral no sabrá qué está realmente guiando su acción. desde su fundamentación académica hasta su evaluación profesional. racionalista y analítica. el trípode principal suele presentarse en los textos corrientes de bioética como si fuera lógicamente derivable de una cúpula armónica de teorías éticas. decisionista y de fundamentación epistemológica (ya no más fundamentaciones metafísicas y religiosas de la moral. pero tampoco se ha alcanzado el desiderátum de una fundamentación biológica). quizás descuidada en la etapa fundacional por razones diversas: reacción antianalítica. El «hiato de aplicación» (application gap) 43 . pragmatismo («public ethics» como sinónimo de «infraethics»). la salud como bienestar y la medicalización de la moral. por ejemplo el casuismo como contrapartida de la «ingeniería moral» formalista o deductivista. Una primera consideración merecen los paradigmas alternativos a la fundamentación epístemológica de la moral. particularmente en su paradigma dominante de la autonomía del paciente. secular y pluralista.. la justicia a Rawls. y el movimiento bioético está hoy más politizado y en busca de nuevas alternativas intelectuales. en particular las fundamentaciones ontológica y axiológica. director del Hastings Center (1969): «En sus primeros días. ni qué hechos considerar relevantes. pero que no refleja la vulgar y corriente humanidad herida del enfermo). rehabilitación del ethos -profesional de la virtud. respecto de la praxis. ahora en su 3ra. (hoy) se observa una mayor divición en fracciones políticas. moral y político. En el plano clínico o profesional se revela la insuficiente correlación de la enseñanza de la bioética con las realidades y variables de la medicina clínica. cuando en verdad los principios contienen inconsistencias internas y las teorías en que se apoyan son ellas mismas discordantes: «Efectivamente. No siendo el principio para nada un claro y directo imperativo.

que según el diagnóstico pesimista de Maclntyre conduce a un debate inconmensurable en el conflicto de valores. y la bioética como cultura médica sustanciada en la «introducción del sujeto moral en medicina» (promo44 . el enfermo y la sociedad). entonces. la ética y el ethos médicos latinoamericanos. evitando tanto el prejuicio como la epojé morales a que una y otra suelen conducir. Lo cierto es que las ciencias sociales. sin tener en cuenta el principio de autonomía. hipótesis construidas por los filósofos académicos en sustitución de los casos reales (recuérdese el desconcertante violinista en el por otra parte innovador argumento de Judith Thompson acerca de la moral del aborto). ausencia de problemas éticos generados por la biomedicina de alta tecnología en las sociedades tradicionales que estudian los etnólogos. el principio de la santidad o inviolabilidad de la vida humana como criterio moral. con sus principios de beneficencia. En el orden descriptivo y pragmático. al punto que se dice es el recitado de los principios la mejor manera de hacer dormir a la audiencia. la bioética comparada es necesaria para abordar el pluralismo ético-cultural en la atención de la salud.(15) El débil hálito del espíritu posmoderno no alcanza a disimular el desorden moral de nuestra cultura. Sin embargo. Después de todo. quizás a favor de la boga contextualista posmoderna. la perspectiva transcultural da un marco teórico más amplio al análisis ético racionalista. la teología moral católica construye un sistema de ética médica basado en un trípode metaético. distendido entre la especulación y la praxis de la salud. resulta oportuna la perspectiva del análisis comparado entre América sajona y América latina en materia de ética médica. Estudio Comparado Se ha observado el chauvinismo o provincialismo de la bioética norteamericana. los estudios comparados o transculturales constituyen un capítulo significativo del desarrollo reciente de la bioética. su falta de reconocimiento del contexto sociocultural del que nace la disciplina.(17) Del estudio comparado puede esperarse una contribución importante y por distintos conceptos a la bioética. La tradición católica ha definido. la revolución y el desafío bioéticos en América latina. El paternalismo beneficentista ha dominado hasta hoy las relaciones médico-paciente y medicina-sociedad en América latina. Se describe muy someramente.se da entre las normas y los hechos. En el orden reflexivo.(18) Como la bioética es una disciplina florecida en suelo norteamericano.(12) En el plano pedagógico cunde el cansancio con el modelo canónico. un modelo de responsabilidad médica centrado en el principio de beneficencia (y de no-maleficencia: primun non nocere). el rol sacerdotal refuerza el ethos médico paternalista de la tradición hipocrática. Comprender su rol viene a ser fundamental para comprender nuestra cultura». la religión judía y el derecho romano. Medicalización de la cultura y culturalización de la medicina son los términos de un diálogo fundamental de nuestro tiempo: «la medicina ha asumido una importancia cultural en las sociedades modernas que va más allá de su habilidad para hacer sentir mejor a la gente. La bioética como moral civil.(16) 3. En cualquier caso. la etnobioética y la sociobioética tendrán mucho que hacer en adelante.(19) Con España y Portugal se traslada a América la gran influencia de la Iglesia CatóIica como heredera de esa cultura occidental cuyas raíces son la filosofía griega. y el separatismo afecta a los profesionoles comprometidos en el nuevo paradigma. Por supuesto se discute sobre la naturaleza del aprendizaje del diagnóstico moral. a saber: la teoría de la ley o derecho natural como fundamento de la moralidad. la tradición ético-médica latinoamericana. y en particular la antropología médica cultural. y sólo puede franquearse por consideraciones ajenas o externas a la teoría moral.2. cuyo perfil bioético corresponde más bien a una racionalidad «pretécnica» y una moral «cerrada». la bioética no sería tanto una más o menos lograda síntesis de disciplinas sino la colaboración de profesionales para forjar nuevas relaciones y desarrollar una matriz apropiada de interacción. del bios (tecnificación de la vida) y del ethos (secularización de la moral) -es decir. Y en el orden crítico. el discernimiento de espíritus y el juicio práctico (phrónesis). con la impronta cultural de ese país.(13) Por su mismo crecimiento hay hoy cierta disociación de -la familia bioética e incluso una picaresca de la malapraxis moral. la antropología permite una visión telescópica de la medicina y su ética como institución cultural. se han mantenido al margen del discurso bioético. normativo y aplicado. Frente a los extremos del caso y la teoría se impone el «equilibrio reflexivo» entre la intuición y la crítica. y ello tal vez por dos principales razones: se trata de disciplinas sistemáticamente ajenas a los juicios de valor. pues. según la influencia del relativismo cultural. Otro punto vulnerable lo constituye el uso de ejemplos extremos y artificiales.no es tan evidente para los paises en desarrollo como los latinoamericanos. el cambio histórico que resulta del progreso científico-tecnológico de la biomedicina y el carácter liberal y pluralista en los países industrializados. autonomía y justicia (a los que apelan las partes de una relación cada día más conflictiva: el médico. La revolución bioética. En segundo término. el mandamiento del amor o virtud de la caridad como regla de oro. En primer lugar.(14) Filosofía y medicina se disputan la hegemonía del nuevo campo interdisciplinario.

entonces. de la moralidad. Etica macro de la salud o sanitaria. luego debe»= falacia naturalista). por el otro. las fundamentaciones idealista («debe. y entre ética y metafísica. tradiciones moderna y clásica. 3. economicista (Adam Smith y el utilitarismo con Bentham y Mill) y neopositivista (metaética. un intento de mediación entre el método trascendental y el método lingüístico analítico: búsqueda de las «condiciones de posibilidad» en la validez intersubjetiva del lenguaje (particularmente en su dimensión pragmática). La confluencia de la ética y la filosofía de la ciencia actuales en el racionalismo crítico (Hans Albert. luego es» = falacia idealista) y epistemológica («ni es. es de esperar una revolución equivalente en los países periféricos. Se trata de una fundamentación última no ya en el solipsismo monológico sino en la razón dialógica o comunicativa como comunidad efectiva de hablantes y comunidad ideal de comunicación. una fundamentación de la disciplina en la línea europea de la filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas princípales -antropología.que pueda ahondar en la crisis de la razón médica heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico (biopsicosocial. remitiendo a un fundamento último como justificación o legitimación de la norma. Bunge) significa un puente entre una y otra antes inimaginable: el convencionalismo (falsacionismo) rebaja las pretensiones de lo razón científica (razón histórica. epistemología y axiología médicas. ni debe» = falacia positivista). el orden sobrenatural del Medioevo y el orden social Moderno.(24) 45 . ya no hay neutralidad moral de la ciencia ni irracionalidad de la moral.(21) Con la modernidad se legitima la separación entre ética y religión.(22) La línea de fundamentación epistemológica de la moral se concreta en las aproximaciones emotivista (Hume). Dos alternativas se abren entonces a la filosofía moral: una es la que inicia Hume con la moral del sentimiento y continúa luego el utilitarismo. M.(20) El progreso de la experiencia moral de la humanidad parece cumplir con la ley comtiana de los tres estados -religioso. la fundamentación trascendental de la acción o giro copernicano de la moralidad: el bien o lo bueno no es uno de los trascendentales en terminología escolástica. La norma dice qué se debe hacer. la buena sociedad y la justicia. en definitiva) y la ética crítica eleva al rigor lógico la moralidad (metaética). Tras la fundamentación naturalista («es. antes que en los derechos individuales y las virtudes personales. tres formas distintas de racionalidad. con mayor énfasis en la dimensión social de la medicina y un espacio crítico para el paradigma de desarrollo occidental en la atención de la salud. En la historia de la cultura occidental se suceden como fundamentaciones de la ética normativa el orden natural Antiguo. la ética científica (tecnoética) es minimalista (renuncio a una fundamentación última) y procedimental (universalidad del método hipotético-deductivo). Por su tradición médica humanista y realidad regional en desarrollo. Si la revolución bioética de los países centrales se caracteriza por la manipulación de la vida y la liberación de la moral. teleológica o consecuencialista. América latina puede ofrecer una perspectiva bioética distinta a la corriente norteamericana. con acento en el bien común. más allá del mero consenso táctico o estratégico de intereses. no es la perfección del ser sino el punto de vista a priori de una voluntad buena y autónoma. pero la pregunta filosófica dice por qué se lo debe hacer. El ejemplo más destacado de dicha fundamentación en la filosofía moral contemporánea es la pragmática trascendental (Karl Otto Apel). puede decirse que no ha llegado todavía a la América latina.ción del agente racional y libre en la relación terapéutica). afirmándose en la búsqueda de criterios morales ajustados a la racionalidad científica y secular. La autonomía de la moral respecto del orden natural y sobrenatural equivale a una moral autónoma o crítica frente a la heteronomía («fisionomía» y «teonomía») de la tradición. Ya por la vía del empirismo o ya por la vía del racionalismo la moderna crítica del conocimiento coincide en la imposibilidad de la fundamentación naturalista y religiosa de la moral. por un lado. como alternativa a la tradición individualista angloamericana de ética micro o clínica. respectivamente. la fundamentación empírica.3. lógica deóntica). Por otro lado. con los matices de un bios pretécnico y un ethos comunitario. otra es la que parte de Kant. metafísico y científico-. La gran necesidad ético-médica en los países en desarrollo es la equidad en la asignación de recursos y distribución de los servicios de salud.(23) La línea de fundamentación trascendental retorna al formalismo kantiano para dotar a la ética de la universalidad o carácter absoluto del imperativo categórico. hermenéutico y normativo). y América latina no ha perdido la esperanza de ser el continente de la justicia. Por un lado. Estudio fundamental Estudio fundamental de la ética normativa es el de la fundamentación de las normas. la realidad latinoamericana de «bioética en los tiempos del cólera» exige una orientación de ética social.

de modo que merece respeto a esa su dignidad o autonomía. Hume) hasta los actuales defensores moderados de la clásica doctrina del derecho natural (H.4. con lo cual el ajustamiento se vuelve «justificación». El método axiológico o del conflicto de valores se desarrolla en la filosofía de la existencia -que da origen a la ética de situación o situacionismo. como dijo Herder. Hart.(28) También se comprende la importancia para la bíoética de una somatología. o teoría filosófica y científica del cuerpo humano. son normas de la vida que están en la base de todos los valores. pasando por los teóricos del estado de naturaleza (Locke. representada por la axiología o ética material de los valores (Max Scheler. así como ésta apunta hacia aquella. Individualidad social es la humana. del mismo modo que el concepto de derecho natural tiene cierto asidero relativo al cuerpo.(29) 3. hay ahora una 46 . sin caer en reduccionismos de corte ontológico o metodológico. N. Estudio clínico Estudio clínico significa aquí el intento por definir el estatuto médico de la bioética. método y fin. y la ética biomédica particularmente. correcta o incorrecta. generándose un círculo hermenéutíco.es desajustado por naturaleza y para vivir necesita ajustarse mediante el ejercicio de su razón y libertad.MORALIDAD VIEJA MORAL (ME) ley natural (EN) Santidad de la vida (EA) Regla de oro NUEVA MORAL Hechos/Valores Calidad de la vida Ética Naturalista Normativista Golden Rule? Ethos Paternalista (Principio de beneficencia) Autonomista (Principio de autonomía) Eticidad Deontológica o profesional Dogmática (código) Autoritaria (médico) Social o civil Crítica Democrática Una tercera vía contemporánea en la fundamentación de la moral es la fenomenológica. Warnock). Para esa antropología filosófica cabe apuntar dos ideas de especial relevancia bioética: Homo infirmus y la fenomenología del cuerpo o somatología. la experiencia estética) para la comprensión del mundo moral. de infirmitas o desajuste natural. pues los valores vitales o de la corporalidad permanecen arraigados y presupuestos en las ciencias biomédicas. valoración de la conducta en tanto que virtuosa o viciosa. Realidad personal. y ponderar debidamente el aporte de las ciencias biológicas y humanas a la definición de los problemas morales. en suma la determinación del concepto de bioética médica. ajustado a su medio. y la interdependencia exige el orden de la justicia o equidad. Hartmann). raciocinante y libre es el hombre. L. El fundamento de esta última es una crisis de identidad de la medicina en cuanto a su objeto. remite a una antropología filosófica. Hobbes. La tesis del homo infirmus no significa determinismo biológico ni un naturalismo ético reduccionista.y se prolonga en la hermenéutica. del que en definitiva no hay certeza ni fundamentación última. De tal manera aparece la condición humana como condición de posibilidad de la moralidad. La tesis del Homo infirmus dice que el hombre -a diferencia del animal.(26) La ética es relativa a la condición humana. Esta idea de un factum de la natura-contranatura humana como fundamento de la moralidad está presente desde el pensamiento mítico (versión de Prometeo en el Protágoras de Platón). benéfica o maléfica. sino todo lo contrario: el hombre es el liberado de la creación. título que hoy empezamos a reconocer con la revolución pigmaliónica o antropoplástica de la biomedicina. y por ello son deberes fundamentales la no-maleficencia y la beneficencia. A esta ética del cuerpo corresponde una fundamentación axiológica de la bioética. G. o el estatuto bioético de la medicina. la del animal-racional-social como condición de posibilidad de los principios morales que la bioética justamente ha puesto en universal circulación. echando mano de otros recursos que los racionales (por ejemplo. en tanto somatoética o moral de la corporalidad. en el sentido de fundamentar la moralidad en la «naturaleza» humana según la Antropología filosófica. La ética general.(25) Estos desarrollos finales conducen a replantear el estatuto del naturalismo ético. que privilegia la experiencia histórica más acá de toda deducción abstracta y de toda pretensión trascendental.(27) Ser vulnerable y necesitado es el animal humano. cuyo intento consiste en el análisis a priori de la vida emocional y los contenidos materiales de la moralidad. condición prima facie negativa.

ético normativo (EN) y ético aplicado (EA): ley natural. expropiación del cuerpo y enajenación de la salud. técnico y pragmático. en tanto que la moderna ética biomédica es una moral civil crítica (forma parte del juicio clínico o sanitario) y democrática (pluralismo normativo y búsqueda de consenso). menos complaciente u optimista con el progreso. puede establecerse esquemáticamente de la siguiente manera (ver fig.(30) Cabe en cierto modo tal crítica a la bioética en los países centrales como intento de rehumanización de la medicina sólo en apariencia. el redescubrimiento de la ética de la virtud. autonomista y social. en general. aquel es externalista y éste inherentista desde un punto de vista iatrocéntrico. contraria y simétricamente. La propuesta consiste en el cultivo de la bioética como una de las ramas de las humanidades médicas y como una de las tres partes. incluida la dosis masiva de ética.que permita ahondar en la crisis de la razón heredada o positivista y postular el cambio de paradigma o nuevo modelo humanístico-biopsicosocial. por ejemplo el discurso de la autonomía que oculta la despersonalización de la asistencia médica y sus riesgos de iatrogénesis. hermenéutico y normativo. y con ello un ethos más universal. La deontología o ética médica tradicional es dogmática (se prescribe o codifica) y de autoridad profesional. de un papel más crítico de la bioética frente al desarrollo de la biomedicina en la era tecnológica. y la nueva moral normativista. operativo y revolucionario. en una filosofía o teoría general de la medicina con tres ramas principales -antropología. encubriendo la deshumanización real del sistema. Quizá de esta manera la bioética pueda ganar mejor estatuto teórico. paternalista y profesional. representada ésta última por la bioética. Si distinguimos en la realidad moral (moralidad) tres dimensiones -la ética o sistema. la separación hechos-valores. es preciso fundamentar esta última. el ethos o carácter y la eticidad o institución. cuyo estatuto pide hoy con iguales títulos una antropología y una epistemología médicas.). a veces vista como un asalto a los valores médicos tradicionales.necesidad de redefinir los problemas médicos y la medicina misma. vale decir una aproximación a los problemas morales de la medicina que sea a la vez antropológica (ciencias humanas). La bioética se inscribe en la historia clínica de la medicina de nuestro tiempo. la práctica o moral. El naturalismo queda definido por un triple concepto metaético (ME). Veinte años después de su nacimiento en Norteamérica. Pero la bioética ha venido puntualmente a replantear los fines de la medicina y la atención de la salud. DOS MODELOS DE RACIONALIDAD MÉDICA POSTIVISTA HUMANISTA Ontología o Antropología (Objeto) Gnoseología o Epistemología (método) Axiologia o Etica (Fin) Reduccionismo biológico Holismo Conocimiento científico-natural Naturalismo Hermenéutica Normativismo Más allá del estudio comparativo entre la ética médica tradicional y la renovadora bioética. como lo evidencia el debate revisionista -fundacional sobre la disciplina. entre los recientes desarrollos que están diagramando la aventura del nuevo orden de la vida. El normativismo sostiene. La ética se ha puesto de moda en todos los órdenes de la sociedad contemporánea (lo cual no habla necesariamente bien de nuestra salud moral) y en la medicina existe una suerte de hipermoralia o hipertrofia moralizadora.(32) Se trata. la ampliación de la ética aplicada a otros discursos (incluido el de la arena política). la bioética se mueve hoy allí hacia nuevos paradigmas intelectuales.(31) El paternalismo se apoya en el principio de beneficencia. epistemológica (saberes clínicos) y praxiológica (políticas de salud). El primero se ensaya aquí. de la filosofía de la medicina.-surgen las respectivas dicotomías de la vieja moral naturalista. mientras que el autonomismo lo hace lógicamente en el de autonomía. con su afección deshumanizante y recetas placebo. El paradigma para la bioética representa una suerte de síntesis de dicho estatuto. la calidad de vida y la «regla dorada».(33) 47 . El contraste entre la vieja y la nueva moral médica. epistemología y axiología médicas. según la tradición médica humanista europea y latinoamericana. santidad de la vida y regla de oro. la vuelta a lo experiencial y el diálogo transcultural. Se trata de un movimiento que se puede recorrer en dos sentidos: uno va de la bioética a la medicina y otro a la inversa.

profético (megaproblemático. 13. Los médicos deben respetar las decisiones autónomas de un paciente. «Medical Anthropology and the Comparative Study of Medical Ethics»: «One basis for interest by medical authropologists in Western biomedicine is that is not simply a biotechnical system which responds mechanically to and literally reflects realities of the natural world that affect health. trabajo a publicarse en la segunda edición de la Encyclopedia of Bioethics. Jan/Febr. 3ra. Hoffmaster. (Bioethics Education: Diversity and Critique). en The Journal of Medicine and Philosophy. el famoso violinista de la Thompson para el argumento sobre el aborto). Etica del carácter o de la virtud. Robert M. y a partir de allí la diferencia masculina y femenina en la moralidad según Caroll Guilligan (In a Different Voice. Weisz (ed) Social Science Perspectives on Medical Ethics Kluwer Academic Publishers. (The Journal of Medicine and Philosophy. the Amedcas D. 87). «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». James F. Stephen «The lrreducible Clinical Character of Bioethics». discurso antropológico) y político (sanitaristas y salubristas). 3. Richard W. 4. cit. vol. bioethical concerns are too important to be diverted by separatism. A. común a toda «ética en comisión». Ricardo Maliandi («Función del filósofo en los comités de ética». León «Practicing Ethics: Where’s the Action?» Hastings Center Report. 48 . 19. 3. 16. 2. James M. Georgetown University. October 1989) Reich señala tres paradigmas para la bioética: 1. 1983. 15. Kass.. 14. simbólico y metafísico. La segunda premisa es tan crucial como controvertida. Buenos Aires. cap. of Cal Press. del consenso o pacto estratégico. 16. Pellegrino. número especial de bioética. Medical Ethics op. 1988. merece añadirse la Task Force on Experience as a Source of Bioethics. 6. values and patterns of communication and social relationships. 1982). Edmund and Thomasma. vol. 3. op. Siglo XX. Los derechos y la autonomía del paciente (que surgió de la intervención del Gobierno en las regulaciones de la ex-perimentación humana). elitism. analítica y decisionista. 157). para un resumen de las distintas críticas que ha merecido en los últimos años el modelo de los principios y reglas para la ética biomédica. 2. W. argumento contra «la tiranía de los principios») también merece la crítica. The Journal of Medicine and Philosophy 15. as well as actitudes. en The Journal of Medicine and Philosophy 15. «Methods in Bioethics: a Troubled Assess-ment». Mainetti. The Restoration of Beneficence in Health Care. lbidem «Introduction» p. Cf. c) eticista como ingeniero moral. Gustafson («Moral discourse about medicine: a variety of forms») distingue cuatro tipos de discursos morales sobre la medicina: ético (filosofía analítica). Mass. H. Kass critica la actual boga bioética con sus características: a) campo teórico. b) ética filosófica. «Philosophical Critique of Bioethics». Clouser. «Historia de la ética médica en América latina». y la ética como práctica con reflexión. Cf. because such concerns are at the heart of the human component of health care. Dordrecht 1990. Cf. Wright. For the Patients Good. 2. Bunge. Cf. op. Mainetti.UU. El «application gap» entre las normas y los hechos se visualiza en el siguiente argumento: 1. de Piaget y Kohlberg sobre el desarrollo moral. donde se analiza la nueva casuística propuesta por Toulmin y Jonsen en bioética. p. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». Cf. la defensa de una «morisprudencia» o moralidad común. Cf. y en particular para la praxis moral en el comité de ética. especialista sin visión y moralista sin corazón. 1990.S. Introducción histórica.V 22. 1978. José A. 23. La función del público en la toma de decisiones. Cf. La importancia de esta ética del diálogo socrático. Cf. narrativo (tradición religiosa.. «Clinical Judgment and Bioethics: The decision link» (The Journal of Medicine and Philosophy 16. Nro. pluralista y democrático para la resolución de los conflictos en bioética. («Philosophical Critique of Bioethics»). La experiencia tantas veces alegada por Jonsen y Toulmin en la National Commission (consenso próximo a lo particular y lejano en teoría. op. 230). Cf. III. Childress. Richard A. 15. 24. Juan C. Arras. e. Barry «Morality and the social sciences» en G. Buenos Aires. 1981). cit. 2. like other forms of medicine. 1990) para quien «The cultivation of a morally sensiti-ve. Cf. VII «Moral Crítica»). Cf. 2. op. and are thus fundamental to both health care delivery and health care education» (p. Rather. 21. dirigida por Warren Reich y apoyada por el I. p. a Division of the Cleveland Clinic Foundation (Reich. 11. 3. 12. Maliandi. Diego. el de lván Illich y en parte León Kass). Otra metáfora tauromáquica que viene a las mientes en el ruedo bioéti-co es la de los «espontáneos» en la disciplina profesional y académica. Western biomedicine. Mario Etica y Ciencia. 1988). ed. HUGO). Green. utópico. (Cap. California: The Univ. can be studied at various levels and from different perspectives» (p. Mainetti. 1991 (cap. 4. los médicos deben respe-tar la decisión de este paciente. Latin America. Por tanto. a product of human society that encompasses knowledge interpretive of the natural world. 5. Daniel «Tendencias actuales de la ética biomédica en los EE. U. «Practice Vs. Ricardo Etica: conceptos y problemas Editoríal Biblos. Ya Kant advertía respecto del prudencialismo o casuismo jesuítico.A. La decisión de este paciente es autónoma. Feb. Alasdair After Virtue Notre Dame: University of Notre Dame Press. John D. d) ejemplos extremos y artificiales (i. 221. Callahan. El carácter sagrado de la vida y la calidad de vida (concepto este último que se originó en la ecología). en versión traducida al inglés bajo el nombre Medical Ethics. 1991). «The Limited Relevance of Analytical Ethics to the Problems of Bioethics». Cf. Etica del valor. lbidem. La asignación de recursos («economización» de la bioética). 2. Danner and Gert. 10. 1991. Cambridqe. 2. en Veatch. July/August 1990. K. Gracia Guillén. la conciliación de intereses pero no de valores e ideales. Cf. 2. 5 y 6 mayo y junio 1990. 6. Cf. Mclntyre. 1990. Arras. 1983. G. III «Niveles de reflexión ética»). Kennedy lnstitute of Ethics Newsletter. History. 1991). 1991 (Bioethic’s Education: Diversity and Critique). Theory». Alasdair «What has et-hics to learn from Medical Ethics». cit. la han subrayado entre nosotros María Julia Bertomeu («Etica en el comité de ética». is a cultural system. Philosopher Exchange 2. también Holmes. 5. «Bioethics Paradigm». vol. «Getting Down to Cases: The Revival of Casuistry in Bioethics». lbidem. 9. «The Normative Principles of Medical Ethics». en Bioética fundamental: la crisis bioética. cit. también Lieban. John D. snobism and turfism. David C. Nros. Nro. que frente al mo-delo epistemológico de los principios apela a la intuición y captación de valores. Cf. Kennedy Institute of Ethics. A los nombres de Stephen Toulmin y Albert Jonsen en defensa del casuismo (The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. cit. José A. Quirón 22. Social Science Perspectives in Medical Ethics op. Ronald M. 20.: Harvard Univ. Weisz. Hastings Center Report. 108. así como la tradición inglesa del derecho consuetudinario se apoya en una «jurisprudencia» o método de los casos. Fundamentos de Bioética. 8. Press. de América». T.NOTAS 1. moralidad médica clásica. 1 Febr. New York. 1. This cultural system. Ibidem: «In any event. 219. 1. Jonsen. Mclntyre. Robert L. cit. en The Journal of Medicine and Philosophy. Page Center for Creative Thinking in Medicine. Callahan registra cinco tópicos importantes en la actual arena bioética norteamericana: 1. including its ethics. 17. por ej. 1991. 7. la ética como teoría con aplicación. Oxford University Press. 4. Berkeley. Etica del deber basada en principios. caring and compassionate character probably counts more in the end than these analitical skills» (p. 1990. Propone la distinción entre teoría moral y acción moral. The Journal of Medicine and Philosophy 16. racionalista. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Etica médica. Véase también Wear. 18. José A. Quirón 19.. 4. 1 Febr. Bernard «A Critique of Principlism». V. Las intervenciones en la naturaleza (ADN recombinante.

These theories. cada uno es dependiente de las representaciones de su tiempo y de su mundo. op. La crisis de la razón médica. dos trabajos de Ricardo Maliandi: «El sentido axiológico en los conceptos de salud y enfermedad» (Quirón 1. G. Hay una justicia por naturaleza» (Gadamer. Trained to be accountable and partially responsible for that good. Patient’s rights theories cannot identify the sources of these rights. 2da. Quirón. limited ressources of food and clothing and shelter -as long as hu-man nature evinces these traits. aproximative equality in physical strength. incorporated in a for-malist system. Véanse. Por cierto. Gustavo «Bioética y Antropología en América Latina». agility. Nro. en Encyclopedia of Bioethics op. cit. 8. «Historia de la ética médica en América latina». or a non-human unit in a cost-benefit decision theory assessment. any viable society will have to include in its legal codes laws concerning assaults. Véanse los dos modelos de racionalidad médica. 1973). en tal sentido. p. basado en la filosofía racionalista y la teoría política liberal. Maliandi (Etica: conceptos y problemas op. José A. Sider. Respect theories based on Kantian ethics create a human nature that is only rational and is divided from the world of experience. desde Aristóteles a los sociobióIogos de hoy. p. Tealdi y José A. or species survival.. Dic. 33. 27. 1983). El siguiente pasaje de Gadamer. life. This does not. L. will interpret values and disvalues in terms of categories such as pleasures. Vol. and Roger C. axiología y conflictividad» (Quirón 3.25. his ethical dilemma is clear. Las ideas del Homo infirmus. estado determinan la constitución esencial del hombre. realizándose su ethos con contenidos cambiantes. 2. José A. muestra cómo la ética herme-néutica no implica el escepticismo moral ni el «pesimismo bioético».. Quirón. La Plata. Mainetti («Los comités hospitalarios de ética» Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. 1970) y «Medicina. Véase «Natural Law». however. Mainetti. 108. Familia. «Medical Ethics Assault Upon Medical Values». Homo infirmus. Además de la ética sexual. prove that any version of ethical naturalism is true. Los autores reaccionan con virulencia al modelo bioético de autonomía y derechos. en Cuadernos de Etica Nro. positivista y humanista. trabajo presentado en la I Conferencia Regional de «Social Science and Medicine» en América Latina. pero de ello no se sigue la legitimidad del escepticismo moral como tampoco la manipulación técnica de toda formación de opi-nión desde la perspectiva del ejercicio del poder político. Mainetti. 32. 29. Clements. podrían articularse para una ética o bioética «naturalista» ad usum galeni. no vaya a ser que el otro tenga gustos diferentes de los tuyos». Santiago de Chile. human needs. en la que no se cumpliría la regla de oro. and a confused phisician accused of paternalism when he presses for this patient’s medical good. Buenos Aires. José A. leave us with a desocialized. Mayo y Junio 1990. epistemológico y ético (o. 28. 1135. in addition to having numerous technical problems. 77-78). 30). 26. theft. Ethical naturalism. abril 1991. La Plata 1988.. és-ta es sospechosa de complicidad con el poder: «Remember the Golden Rule: Who has the gold makes the rules». and a few others such items». 4. 250. 21. dominante en la ética médica más reciente. 15 (Oct.physical vulnerability to assault. Introducción a la filosofia de la medicina. 2011-2015. p. Los cambios que tienen lugar en las costumbres y el modo de pensar de una época y los que en particular suelen dar a los antiguos la impresión amenazante de una disolución total de las costumbres. «Sobre la posibilidad de una ética filosófica». «Utilitarians and cost-benefits theories confuse the individual patient’s choice of good with the choice of the good of efficiency and fairness for the whole medical system. Bernard Shaw ironizaba: «No hagas a otro lo que quieras que te hagan a tí.. 442: «A naturalistic ethics. 1989. que todo puede resultar dispuesto y establecido de manera caprichosa y arbitraria como pretende el poderoso. Collen D. 49 . según el objeto. y que vaciaría de contenido a la axiología o normativa médica clásica. se efectúan sobre un fundamen-to que está inmóvil. claims to be the ideal philo-sophical basis for bioethics. but it does lndicate both its theorical and practical importance for bioethics». 5 y 6. Hart. disembodied patient. sociedad. número especial de Bioética). H. sino que «as long as the human nature displays certain traits. de la experiencia de la realidad como resistencia y de la negación axiológica. el método y el fin de la medicina). «Por cierto. También interesante es la tabla que presentan sobre la relación de la ética naturalista con los valores médicos. 30. Nros. ed. lt is also unnecessary». Pis Diez. limited altruism and limited selfishness. devoid of affect. desde el punto de vista antropológico. vol. Véase «Ethical Naturalism». Mainetti. cit. the keeping of promises and contracts. therefore. 31. nadie sabe decir todo lo que puede llegar a ser del hombre y de sus formas de convivir -y sin embargo esto no quiere decir que todo es posible. The Journal of the American Medical As-sociation. cit. intelectual capacity and strenght of will. si se prefiere. since it offers an ethical theory that makes the life sciences directly and decisively relevant to the solution of ethi-cal problems. lo que no significa una esencia inmutable de la naturaleza humana. desire. 1989. de corte naturalista. en ibidem. respecto del renacimiento del derecho natural en la segunda mitad de nuestro siglo con H. citado por R. p.

la palabra tardó en imponerse como el nombre de la nueva ética médica o biomédica. Hellegers tuvo una inspiración macrobioética con su proyecto poblacional. Después de todo. The Joseph and Rose Kennedy Institute of Ethics for the Study of Human Reproduction and Bioethics. políticas y asistenciales de los E. incluso nominalmente. El caso francés es paradigmático de la resistencia al monopolio o colonialismo bioético (y biológico) norteamericano. da que pensar sobre la naturaleza de una disciplina nacida de la lengua griega por el enlace de bíos y ethiké.(1) Si bien no hay allí una consideración sobre el etymón de la palabra. o 50 . Resulta oportuno el consejo de Wittgenstein de tratar las palabras como el médico trata las enfermedades. Se denuncian los serios equívocos y la polisemia del vocablo. En cualquier caso. pues en el uso de la filosofia práctica. A partir de entonces.(4) Y este es justo el locus classicus en la nominalis quaestio de la bioética.E. la biología reproductiva aplicada a la mejora de la sociedad humana. El recurso a la etimología (étymos = verdadero) ilustra también una verdad transcultural de la bioética.U.(2) Sin embargo. Como Potter con su propuesta ambiental. la del fundamentalismo latino de cara al pragmatismo anglosajón. por un lado. el solapado debate por la comprensión y la extensión del concepto bioético epilogó con la aceptación del término. Traspuestas las fronteras nacionales e idiomáticas. dame el nombre exacto de las cosas. una patente griega renueva a la latina. a la que dio estatuto epistemológico y pila bautismal la Encyclopedia of Bioethics (1978).U. Que mi palabra sea la cosa misma creada por mi alma nuevamente.U. Bridge to the Future (1971). Pero la nominis quaestio bioética. «ética» empieza a deplazar a «moral». ésta dice la síntesis de «dos culturas» y una clave para construir el «puente hacia el futuro» que propone el subtítulo: biología y moral como calidad de vida ante el desafio ecológico planetario. lengua de singular capacidad asociativa de palabras. Juan Ramón Jiménez La cuestión del nombre no es de mera etiqueta para la bioética sino que interesa a la esencia y existencia mismas de la disciplina. biomedicina. legitimaron entrelazar las palabras bíos y ethiké.E. este enlace no es una de esas quimeras lingüísticas o palabras compuestas por radicales tomados de lenguas distintas (por ejemplo. siendo contrario sensu la propuesta mayoritaria una ética aplicada a la biomedicina. adoptan el cuño bioético. cierto equívoco del término -identificar la bioética con una fundamentación biológica de la moralidad.U. El segundo empleo del vocablo pertenece a una institución. y por otro lado. si bien con algunas reservas sobre su autenticidad que no detuvieron la divisa corriente. particularmente en los países europeos y latinoamericanos. La preferencia de la biomedicina por el griego -tan marcada como la del derecho por el latín. la extensión del campo bioético respecto de la ética médica tradicional. durante los años 80. más allá del interés por el origen y difusión del vocablo. las instituciones académicas. se suponía distraer del objetivo social reformista de la medicina y la atención de la salud. también en Francia la bioética le «salvó la vida a la ética». A principios de la década del 70 aparece en los E. como tantos otros neologismos modernos compuesto a partir de raíces griegas. y que a la muerte de aquél se transformó en el Kennedy Institute of Ethics (1979). la bioética es hoy una común empresa académica y cosmopolita para el tratamiento de los problemas normativos de la biomedicina.(3) En los medios intelectuales se advertía. Nacimiento y desarrollo del término bioética Según el registro disponible. debe aceptárselo con reservas y el compromiso de despejar sus seudosignificados. sentido como el imperio de la Coca-Cola o los Mac Donald. el que no obstante la censura gana las publicaciones y los medios de comunicación. de Norteamérica la novedad terminológica y conceptual de la bioética.y la existencia de un centenar de vocablos dotados del prefijo vital.TERCERA PARTE: Bioética Filosófica Capítulo I: la cuestión nominal de la bioética Inteligencia. Por otra parte. Otra instancia nominativa y conceptiva se planteó con la importación internacional de la bioética. si proscribirlo es imposible. el término bioética se introduce por primera vez en el titulo del libro de Van Rensselaer Potter Bioethics. Bio-ética da que pensar Probablemente razones más morfológicas que semánticas determinaron la adopción del vocablo bioética en USA. fundado por André Hellegers con el patrocinio de la familia Kennedy en 1972. término monstruoso como los animales transgénicos que esa disciplina es hoy capaz de crear). a pesar (?) de ambos megaproyectos bioéticos.

bioderecho. justicia).(7) Independientemente de la etimología clásica grecolatina. Pero la acepción de êthos en el griego clásico.. entendemos que la bioética significa más que ética médica renovada. la polis. vivienda o morada -algo físico y no moral. que vale la pena vivir. b) la invención de las técnicas.(9) Una verdad transcultural de la bioética Es curioso que la cuestión nominal de la bioética no sea tal cuestión en la literatura corriente de la disciplina. para cuyo correspondiente escrutinio filosófico hacen falta una antropología. es preciso la fidelidad al ethymón de la bioética desde el habla griega. don de Zeus a través de Hermes de la sabiduría moral o virtudes políticas (piedad. la palabra bioética tiene gran poder sugestivo como expresión de la cultura actual. La etimología nos dice sobre la verdadera vida y ética de la bioética. casi homónimos y sinónimos: êthos = carácter. registran De nomine quaestio. pues constituye la nueva filosofía de la medicina (iatrofilosofía) en la crisis de identidad de ésta respecto de su objeto. Pero para no seguir la corriente mistificadora del nombre. Mientras que la tradición empirista anglosajona -y en particular la pragmatista norteamericana. que amenaza la supervivencia de la especie. de modo que su sentido no es biológico sino analógico. y c) la instauración de las normas. Permítaseme una referencia personal e institucional a cómo percibimos académicamente la disciplina. El cuadro adjunto registra algunas asociaciones libres que genera la bioética en busca del sentido de nuestro tiempo. En el mito de Prometeo según la versión platónica del Protágoras. en nuestro caso la crisis ecológica planetaria. con la revolución biológica (y bioética) trasformadora de la naturalza humana. con su teoría (fenomenológica.(6) El latin mos. La bioética sería así el signo de los tiempos como fórmula que combina un secreto de la vida y un suplemento de la moral. el hecho reflejaría una diferencia cultural en el abordaje de la disciplina. con la esperanza de una revolucionaria apropiación bio-ética del destino humano y llegar a ser lo que queremos y nos debemos ser. generada por la torpeza de Epimeteo que dejó al hombre desvalido respecto de los animales (desnudo. literalmente «ética de la vida» (como también «vida de la ética»). en los países latinos que asimilaron y recrearon la bioética se ha cuestionado el nombre y la mentalidad de ésta. Bioética es vida social (e histórica). provista por Prometeo con el robo del fuego a Vulcano y Minerva. Inversamente. biopolítica .la vida buena.(5) Ethiké procede de ethos. ese entorno global y ordenado de la comunidad en el que el individuo podía aspirar a ser plenamente hombre. pundonor. descalzo. por ejemplo en Homero. proponiéndose alternativas. Doble exigencia para el hombre en su realidad terrena. y que êthos es el lugar por antonomasia del hombre. costumbre y morada). Más allá de una reacción xenófoba al colonialismo bioético angloamericano. procura de un mundo habitable o una vida vivible. confiamos en la bioética como nueva vida de la ética en la actual crisis de la humanidad.(10) Quizás esa mediterránea raíz grecolatina aflora en nuestra cuestión nominal de la bioética. mayoritariamente norteamericana. objeto de la política. la institución griega paradigmática. No caben dudas sobre la posibilidad y necesidad de integración entre ambas tradiciones culturales. y éthos = costumbre. se describen tres intervenciones demiúrgicas en el origen de la humanidad: a) la indefensión natural.(11) En primer lugar. dialéctica u otras) y su práctica (biomoral. distribuidas democráticamente para la humana convivencia. es de lugar. El concepto bioético se resume en la expresión griega biotós. llevar una vida feliz y justa en una ciudad feliz y justa. disposición moral. vemos en ella una manera de pensar y actuar. vale decir en su fundamento o modelo conceptual. una filosofía práctica o aplicada como paradigma de la moral civil y tecnocientífica de nuestro tiempo.se inclina por un procedimentalismo. analítica. una epistemología y una axiología (agatología) médicas. pensamos la bioética como biofilosofía. que refuerza el sentido de propio o íntimo.(8) El mito de Prometeo se renueva hoy en la figura de Pigmalión.es proclive a un fundamentalismo. pues las artes mecánicas y la inteligencia práctica son indispens-ables para la supervivencia de la especie. 51 .(12) Por último pero en forma abierta.. pues conjuga antropología y política. desarmado).) de la vida. una revolución cultural como la del primero porque implica un punto de inflexión en la técnica y un cambio correspondiente en la humana mentalidad. la tradición racionalista europeocontinental -y en especial la eurolatinoamericana o mediterránea. Y ésta nos dice que bios es vida humana. Muy pocos títulos en la bibliografía internacional. método y fin. y lo mismo que el latín vita significa biografía. hábito.acaso proponer una lexicobioética para el control del lenguaje biomédico. En segundo término. historia o relato. cuyo discurso corresponde a la antropología. vida humana con pólis. el escultor antropoplasta. En cualquier caso. moris es un calco morfológico y semántico perfecto del griego êthos (lo moral como ánimo. Se trata de una nueva respuesta creativa del hombre a otro desafio vital. del que existen en griego dos términos. Bios es en griego vida humana y no vida orgánica (zoe). La propuesta del mito es auténticamente bioética.

El desarrollo norteamericano de la disciplina heredó el nombre pero no la mentalidad del programa formulado entonces por Potter. orientado a los dilemas concretos de la biomedicina. 3. 1993.(16) REFERENCIAS 1. La Prensa. ginecólogo-obstetra e investigador fetal. en Bioética fundamental. «The word Bioethics: Its birth and legacies of those who shaped it».(14) Desde el comienzo es también remarcable el contraste entre la visión bioética ecologista y evolucionista de Potter. 233-244. que vale la pena vivir. Bridge to the Future. Ortega y Gasset «Pasado y porvenir para el hombre actual». La visión global que compartirían Potter y Hellegers se refiere tanto a la extensión (ética planetaria) como a la comprensión (axiológico-metodológica) del concepto bioético. en A. Queré. Cf. es más usual en negativo. el esclarecedor y prospectivo estudio de Reich concluye señalando la convergencia de ambos pioneros fundadores en un concepto global de la bioética.VV Dalla bioetica ai comitati etici. 3:121. A. pp. Engelhardt al libro Global Bioethics de Potter). Sobre el origen y evolución del término bioética. Cf. 1993. cit. Biblos. 12. op. Reich ha realizado una pesquisa detectivesca sobre el origen del vocablo «bioética». Georgetown Medical Center News. Sobre Potter. 9. Georgetown University.A. «Bioethics as individual and social. Mainetti. W. Maliandi Etica: conceptos y problemas. C. como zoé. New Jersey 1971. «The intellectual basis of bioethics in southern european countries». C. véase también R.L’ envoi Recientemente W. y en Washington D. había publicado un año antes de su libro un artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine. vida orgánica. también R Quattrocchi. Potter. 7. «Bioethics at Georgetown School of Medicine and the Kennedy Institute of Ethics». L’ éthique et la vie. Quirón. N° 4. donde aparece la palabra bioética con el sentido propio del autor: «Bioethics. en L’Arco di Giano. domingo 28 de noviembre de 1993 (Buenos Aires). como así también al carácter cosmopolita y transcultural que tiene hoy la disciplina. Buenos Aires 1991. La Plata 1990. con Van Ressenlaer Potter. J. Sobre el nacimiento de la palabra ‘bioética’ en Washington. Potter. The Journal of Religious Ethics. 52 . Mainetti. que tuvo prevalencia en el medio académico y en la fortuna histórica del movimiento. insoportable. ou biotós = no vivible. A. 1975. R. La prioridad en la acuñación del neologismo se resuelve a favor del título del libro de Potter (y al artículo previo de éste) respecto del posterior y probablemente por aquel influído uso institucional del término en Georgetown University. 2/3. 13. basado en la ética normativa aplicada y consonante con la moral civil americana de esos años. Véase también aquí un comentario a la interpretación de Heidegger en su Carta sobre el humanismo acerca del fragmento 119 de Heráclito (êthos anthropoi daimon). Branson. Cf. Bioethics. 14. La Plata 1990.The science of survival». digamos. París 199 1.(15) Sin embargo. 8. véase el reciente reportaje de S. De Wachter en Cahiers de la Bioéthique. Potter». Odile Jacob. The scope of a consulting profession and academic discipline». Cf.» 6. Cf. L. El reconocimiento al legado de Potter es sólo reciente y no en ultimo término debido a la paternidad de un nombre poderoso y sugestivo (véase el prólogo de H. que avala nuestro escrutinio en la materia. May 1984. Quirón. Bioethics 7. «Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina». 10. 1979:12. 16.(13) La investigación del autor documenta circa 1970/1971 el nacimiento bilocal de la bioética en Madison. J. D. Ancora. en J. Universidad de Wisconsin. Odile Jacob. 188-199. la investigación según los archivos de Georgetown no registra la misma en la documentación relacionada con el establecimiento del Instituto. Milán: Ed. El retorno a una perspectiva total de la bioética responde acaso a la crisis de la vida y de la ética en el fin del siglo. Pour une critique de la raison bioéthique. En la primavera de ese año había aparecido la palabra en los medios (un artículo sobre genética en Time). T. por tanto. cuya importancia es hoy manifiesta según las nuevas orientaciones de la disciplina. 1994. hasta que aparece en una carta fechada junio 21/ 71. Pellegrino. Tealdi «Teaching bioethics as a new paradigm for health professionals». En la nota 8 de este último se lee lo siguiente: «A very recent article by Mainetti (published after this article was completed) does this sort of scrutiny: the author examines the orientation of bioethics as reflected in interpretations of the word ‘bioethics’ itself» (p. 2. en rigor. 97-/107. en Bioética fundamental: la crisis bioética. óv biotós = para ser vivido. biografia. sino conducta del ser viviente. 66): «(Hay que) partir de una «Teoría general de la vida cuyo nombre más natural debía ser ‘Biología’ si Lamarck no lo hubiera inventado y acotado para lo que. sin estricta fundamentación filosófico-normativa y de carácter un tanto atípico en el mundo académico. D. pp. Kennedy Institute of Ethics Journal 5:19-34 (1995). véase la entrevista que con él mantiene M. E. París 1994. S. 32). T. Reich. «The word Bioethics: The struggle over its earliest meanings». Sobre Hellegers. Prentice-Hall. Gracia. con referencia al libro de Potter. Cecchetto. en Homo infirmus. 1988:80-81. y la más restringida acepción éticobiomédica de Hellegers. diez días antes de inaugurarse el Kennedy Institute. Véase una excelente aplicación del modelo de filosofia médica al caso Quinlan. cuyo mentor es sin duda el «tercer hombre» entre los fundadores de la bioética. 15. J.. 7. «Ejercicios de bioética transcultural». Englewood Cliffs. Reich «How Bioethics Got its Name». Building on the Leopold Legacy. Kennedy Institute of Ethics Journal 4:319-35 (1994). Bioethics. 4. «La revolución de Pigmalión». con André Hellegers. Spinsanti «Incontro con VR. «De hominis infirmitate o la antropología prometeica». No 6 (1993). p. Sève. J. East Lansing. R. interpretación ontológica y no moral del término ethos. Mainetti. «La bioetica: storia di un progetto». Michigan State UP. E. 1988. 213. A. de modo que subliminalmente influyó en Georgetown. en Obras Completas Rev. de Occidente 1962 (p. actualmente reformulado en su Global Bioethics. 5. aspectos ambos reflejados en la nueva edición de la Enciclopedia. T. aunque aquí se alegue un nacimiento independiente del término. de modo que permaneció eclipsada por el modelo de Georgetown. T. y formulado una propuesta de visión «global» de la disciplina. La propuesta de Potter resultaba demasiado vaga. W. 11. V. debiera llamarse zoología -no sabía griego e ignoraba que bios no es. Hastings Center Report 23. bioquímico celular investigador en oncología.

La tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. Génesis. 6-7 Alianza de Dios con Noé . Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: «Ved. pues está llena la tierra de violencia a causa de los hombres. para señal de mi pacto con la tierra. triple desafío planetario a la calidad de vida: la catástrofe ambiental. Dios que todo en la tierra era corrupción. Engendró tres hijos: Sem. De cada especie de aves. y con todo viviente. para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra». Hazte un arca de maderas resinosas. y es el libro de Noé. Noé o la alianza Noé dispone el arca Esta es la historia de Noé: Noé era varón justo y perfecto entre sus compañeros y siempre anduvo con Dios. Hizo. de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. Cuanto hay en la tierra perecerá. El primero se refiere al «pecado original» constitutivo de la condición humana «caída» (destitutio). dijo Dios a Noé: «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia. y no volverán las aguas del diluvio a destruir toda carne. y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba. tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. y con todo ser viviente que está con vosotros. que aspira a la transformación de la naturaleza humana. pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. aves. ambos pertenecientes al Génesis. y cuantos vivientes están con vosotros. el adánico y el noático. un segundo y un tercer piso. que supone un nuevo imperativo moral de la humanidad.Capítulo II: LA CRISIS BIO-ÉTICA Genealogía de la nueva ética de la vida es la crisis bioética de nuestro tiempo. harás en ella un tragaluz. Estará el arco en las nubes.. la sobrecogedora. todos los salidos con vosotros del arca. la cultura de la tierra y el orden político planetario. y me acordaré de mi pacto con vosotros. Noé en todo como Dios se lo mandó. esto es la transgresión de los límites naturales y la pérdida del Paraíso. la revolución biológica y la cultura medicalizada. macho y hembra serán. harás en ella un primero. que normaliza el bienestar. para que a ti y a ellos os sirvan de comida». y voy a exterminarlos de la tierra. y entrarás en el arca tú y tus hijos. la calidad de vida y los criterios morales de la sociedad universalmente medicalizada. pues.(1) Tres señeras figuras -la bíblica de Noé. Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda la carne que bajo el cielo tiene hálito de vida. el deseo y el poder. yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros. por generaciones sempiternas: pongo mi arco en las nubes. y yo lo veré. crisis de la ética filosófica en la fundamentación de las normas. Por el otro. y con toda carne. Génesis. ganados y fieras de la tierra. respectivamente: Noé o la alianza es la bioética como relación del hombre con la naturaleza. Cam y Jafet. aparecerá el arco. Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros. revolución biológica y cultural e historia de un nuevo cuerpo. vale decir el temor. «Esta es -dijo Dios a Noé. 1. fascinante y tremenda historia en la que Dios pone a juicio la creación a causa de la corrupción humana 53 . ausencia de una moralidad universalmente válida.la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra». De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo. Házla así: trescientos codos de largo. Por un lado. Pigmalión o el deseo es la bioética como sentido antropoplástico de la técnica. Viendo.. El segundo sigue al anterior tras el capítulo de la descendencia de Adán. y cuando cubriere yo de nubes la tierra. la mitológica de Pigmalión y la literaria de Knock. la puerta la haces a un costado. Recoge alimentos de toda clase.representan la genealogía del nuevo orden de la vida. pues. Pero contigo haré yo mi alianza. cincuenta de ancho y treinta de alto. inquietud vital y desfondamiento moral de la humanidad frente a la teleología tecnocientífica. Knock o el poder es la bioética como voluntad política de la salud. y la calafateas con pez por dentro y por fuera. Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio que destruya la tierra». 8-9 En la Biblia hay dos relatos con profundo sentido ecológico. divídela en compartimentos.

cuando Pigmalión. diversidad biológica. del pecho cadenillas. paradigma somatológico de una ecología médica.(6) 2. y llevaba ya mucho tiempo desprovisto de consorte. el Diluvio Universal. La admira Pigmalión y apura en su corazón el fuego por aquel cuerpo ficticio. de las orejas le cuelgan ingrávidas perlas. porque el cuerpo humano se vuelve también extracuerpo. y teme que se amoraten las carnes que él aprieta. la relación de armonía o simbiosis con la naturaleza. cuyo progresivo desajuste histórico desemboca en la crisis actual. La bioética noática o ambiental significa un nuevo peldaño moral de la humanidad. pero tampoco desnuda resulta menos hermosa. salvados por el favor de Dios. le pone un largo collar en el cuello. o la «nueva alianza» cristiana. energía industrial y desafío urbano. el concepto ecológico de un medio externo que es «medio interno». La tiende en un lecho de ropas teñidas por la concha de Sidón (teñidas de púrpura). civilizados y primitivos. que la palpan para comprobar si aquello es un cuerpo o es marfil. y se enamoró de su obra. y ya le dirige palabras acariciantes. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres con excepción de algunos. le adorna también con ropas los miembros. Muchas veces aproxima a la obra sus manos. el arco iris como señal del pacto con el que Dios selló su promesa de nunca más «maldecir a la tierra por el hombre». Le da besos y cree que ella se los devuelve y le habla y la coge. por lo cual la cólera de la divinidad hizo que fuesen ellas las primeras. Dicha ética convoca a todas las dimensiones del pensamiento moral -desde la prudencia aristotélica y la autonomía de los seres humanos como personas hasta la solidaridad y responsabilidad de la especie. que prostituyeron sus cuerpos a la vez que su belleza. Pigmalión las había visto vivir en perpetua ignominia. y habían caído. según dicen. después de realizar su ofrenda. Había llegado el día de la fiesta de Venus. que es el regreso a la visión de la tierra como la mítica Gaia. pero que la novedad actual consiste en el carácter planetario de la catástrofe ecológica.exige un replanteo de las relaciones hombrenaturaleza. La primera alianza es por tanto ecológica.(4) El planeta es el arca en el que experimenta la civilización. vivía solo y sin esposa. ya le lleva regalos gratos a las jóvenes. Todo le sienta bien. la salvación de la especie humana junto a las demás especies. y viceversa. y humeaba el incienso. En este sentido se distingue de otras alianzas bíblicas. un organismo en equilibrio paradigmático. configura en el imaginario bíblico la escena original de la catástrofe ecológica y la justificación cósmica del hombre. y le dio una belleza como ninguna mujer real puede tener. Sólo Noé encuentra gracia a los ojos de Dios y viene a ser el segundo padre de la humanidad. golpeadas en la nívea cerviz. si no se la estorbase en su recato: hasta tal punto el arte está escondido por obra del propio arte. según la Comisión Mundial del Medio Ambiente y su reunión en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992: población y recursos. por ejemplo con Abrabam y el pueblo de Israel. está muy difundida entre los pueblos antiguos. una renovada «filosofía natural». mundo y Dios. Sabemos de los principales problemas ecológicos globales. le pone piedras preciosas en los dedos. de quien se hubiera creído que vivía y que deseaba moverse. una ética de la vida más allá de las relaciones entre las personas. El tema enseña que la crisis en la relación hombre-naturaleza es una constante histórica. el más celebrado en todo Chipre.(2) La alianza de Dios con Noé es universal y cósmica.e incluso replantea las ideas metafísicas de hombre. abarca a todos los hombres y a todas las criaturas en el orden de la naturaleza. disgustado por los innumerables vicios que la naturaleza ha puesto en el alma de la mujer. se colocó junto al altar. seguridad alimentarla. Pigmalión o el deseo Y aún así se atrevieron las desvergonzadas Propétides a negar que Venus fuese una diosa. La vívida narrativa sobre la construcción del Arca. El problema del medio ambiente -agotamiento de los medios o recursos naturales y deterioro del habitat natural. y una vez que se alejó de ellas el pudor y se les endureció la sangre del rostro se cambiaron en duro pedernal con leve alteración. del mismo modo que la técnica construye arcas experimentales o ecosistemas artificiales para el estudio de los desequilibrios en el sistema ecológico natural.(3) La alianza postula un singular progreso.(5) Pero la ética de la alianza o ambiental no se limita a los argumentos utilitaristas con los instrumentos tecnocientíficos. zoológico y antropológico. y la llama compañera de tálamo y reclinándole el cuello la hace reposar en medio de blandas plumas. y. conchas y torneadas piedrecitas y pajaritos y flores de mil tonos y lirios y pelotas de colores y lágrimas caídas del árbol de las Helíades (cuentas de ámbar). El rostro es el de una joven auténtica. sino que apela a una conciencia global impulsara del proyecto político planetario en el nuevo orden mundial.(«la tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencia»). y aún no se resuelve a admitir que sea marfil. como si ella lo fuera a notar. pues la universalidad del diluvio no parece haber sido tal en el orden geográfico. Por entonces esculpió con admirable arte una estatua de níveo marfil. y empezando tímidamente: 54 . vacas con amables cuernos recubiertos de oro. y le parece que sus dedos oprimen los miembros que tocan. pax naturae tras bellum contra naturae.

procrear y morir. el pecado y la culpa. redescubierta en su creatividad y resacralizada: Pigmalión termina seducido por el objeto de su rechazo. Pigmalión. y. Desde Ovidio a Bernard Shaw. y la joven sintió que se la estaba besando y se ruborizó. a través del mito. yo anhelo que mi esposa sea. la fecundidad y la vida. ha comenzado por ser una revolución sexual o de Galatea. Metamorfosis. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica. Pero este momento final es sólo el final del mito. La 55 . El tema de Pigmalión revelaría entonces. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra. que debe ser cultivada pigmaliónicamente. lo sagrado y la sexualidad se separan. La áurea Venus. y moldeada por el pulgar se altera adquiriendo múltiples conformaciones. cuya novedad es la transformación de la naturaleza humana. Ovidio. que asistía en persona a sus fiestas. En una segunda etapa. hoy revalorizamos la fuerza creativa y moral de Eros. y oprime con sus labios. y despojándose de su rigidez cede a la presión de los dedos y se deja oprimir. dijo ‘semejante a la joven de marfil’. e inclinándose sobre el lecho le dió besos: le pareció que estaba tibia. contraceptiva y reproductiva.. el escultor misógino enamorado de la estatua a la que da vida. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. ¡Era un cuerpo! Laten las venas palpadas por los dedos. no pasar por la naturaleza que es femenina. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el paleolítico.el artista chipriota se hizo misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. En cualquier caso. de la cual ha tomado la isla este nombre». Entonces es cuando el de Palos (Chipre) pronuncia palabras elocuentes con las que quiere dar gracias a Venus. de las capacidades sexuales y reproductivas de la mujer. inflamado de amor. vuelve una y otra vez a tocar con las manos el objeto de sus ansias.. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura.000 años y en escala planetario con la civilización industrial.(9) La historia de la sexualidad y la dialéctica de los géneros masculino/femenino pueden así reconstruirse sobre el diseño del mito Pigmalión-Galatea.«Si los dioses podéis darlo todo. como augurio de su favorable voluntad. Un tercer estadío es la revolución de nuestro tiempo por la sexualidad. en vías de nuevas formas de nacer. Brughera. Pero la revolución biológica puede ser entendida como una auténtica revolución cultural. y cuando ya por nueve veces se habían juntado los cuernos en la luna formando el disco completo. se ablanda. el sistema de dominación masculina como control del cuerpo de Eva. Barcelona 1983.y reducida a la procreación: Pigmalión quiere producir sin reproducir. pues se necesita el milagro de Venus para que el deseo sexual se autotrascienda plenamente en amor interpersonal. Esta última no es sólo revolución en el sentido científico y tecnológico. Él se queda atónito y vacila en regocijarse y teme ser víctima de una ilusión. al ser palpado. y entre tanto. entre el cielo y la tierra. según los argumentos feministas. le acerca de nuevo los labios.309-311. en el otro biología molecular e ingeniería genética). con el surgimiento de las grandes religiones. Ricoeur en su Symbolique du Mal. dio ella nacimiento a Palos.(7) Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y su manera de presentar un mito. y también con las manos le palpa los pechos: el marfil. va en busca de la imagen de su amada. el otro fabricado y animado por el poder de Eros. famoso por la miel de sus colmenas) se reblandece al sol.(8) En el origen. como la cera del Himeto (el monte de Atenas. constituye la figura mítica correspondiente al proyecto antropoplástico de la revolución biológica. negar el sexo que procrea sin crear. Cuando volvió Pigmalión. esta última es vinculada al mal -lo sucio. la sexualidad se identifica con lo sagrado. la estatua convertida en mujer. pues. pp. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre. No por azar la revolución biológica. labios al fin verdaderos. el rito y el símbolo estaba incorporada al connubio del cosmos entre la vida y la muerte. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. según el esquema de P. Ambas son revoluciones científicas y tecnológicas (en un caso física atómica y fisión nuclear. La erotización de la sociedad consumiste más bien alimenta el fetichismo pigmaliónico que la liberación por el amor. por tres veces se encendió la llama y levantó por el aire la punta. a la vez que el cielo.(11) Revolución antropoplástica es entonces la revolución biológica por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. comprendió lo que significaba aquella súplica. y no atreviéndose a decir ‘la joven de marfil’. sino también en el sentido de una transformación cultural. acaso representativa de una «tercera revolución biológica» en el proceso de civilización.(10) Vivimos una revolución biológica comparable a la que en física condujo a la bomba atómica durante la primera mitad de nuestra centuria. vio. A la boda que era su obra asiste la diosa. a su amante. antropoplástica o de Pigmalión. y es el propio uso el que la hace útil. y levantando tímidamente los ojos y dirigiéndose a los de él.

al día siguiente de mi llegada. esculpir o transformar la naturaleza humana. Y casi todas las luces me pertenecen. que aquellas son la voz de mis ordenanzas. La sátira tiene una referencia autobiográfica. Knock.. Piense que. en 27 tomos. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. a causa de la lejanía y del follaje. Los no-enfermos duermen en las tinieblas. la paliativa. La primera vez que yo me planté aquí. y que.. El monólogo arriba reproducido es la escena «patética» del tercer acto en la que Knock declara sin ambages su culto de la medicalización.hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien profesa la medicina. no estaba demasiado orgulloso. sentía que mi presencia no contaba. La nueva medicina. animado y recorrido por el fuego subterráneo de nuestro arte.medicina. la psiconductiva. Knock o el poder Knock ¡Pardiez! (Sube hacia el fondo de la escena y se aproxima a una ventana). en una población consumidora de servicios médicos.(14) El uso hoy del término «medicalización» denota la influencia de la medicina en casi todos los 56 . Piense que. Allá abajo. doctor Parpalaid. su primer oficio es recordar mis prescripciones. según la función curativa o restaurativa de la terapéutica tradicional o «fisiológica». Jouvet. Observe un poco aquí. Es un paisaje rudo. en algunos instantes. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. cuando dirigiéndose al fondo del escenario contempla desde una ventana el paisaje del cantón. en algunos instantes. Están suprimidos. se constituye como un problema médico. pero cabe una visión dramática de la misma. en el que ha puesto en cama a todo el mundo. en pos de nuevos fines o dimensiones desiderativas del arte de curar. En doscientas cincuenta de esas casas -falta que las viéramos todas. pues J. el 15 de diciembre de 1923. con el cuerpo humano normal. Knock es la narrativa de la medicalización de la vida y el arquetipo del poder médico. me sustrae de la excitación y el desafío. influida por la filosofía pirandeliana de la dualidad entre vida y forma. para todo ese mundo. pp. convertida en dualismo entre salud y enfermedad. quien la representó por primera vez en la Comédie des Champs Elysées. aspira a plasmar. Knock oú le triomphe de la médecine fue dedicada a Louis Jouvet. Jules Romains.(12) 3. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). Romains la escribió por despecho al ser reprobado en un examen y tener que abandonar la carrera de medicina. quien la caricaturizó y popularizó llevándola al cine. No habrá dejado de notarlo otrora. Pero ahora me encuentro tan cómodo aquí como el organista de grandes órganos en su teclado. y gracias a mí un sentido médico. que escribió entre otras obras Les hommes de bonne volonté. El cantón hace lugar a una suerte de firmamento del que soy el continuo creador. Pero usted no ha debido captar allí sino las bellezas naturales. Usted conoce la vista que se tiene desde esta ventana. La noche me desembaraza de todo cuanto queda al margen de la medicina. van a dar las diez. doscientas cincuenta camas en las que un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido. entre dos partidas de billar. como la predictiva. y si. El concepto de «medicalización» aparece por primera vez en la literatura sociológica para describir un proceso social por el cual un comportamiento que no era entendido como relevante médicamente. renuentes a la atención de la salud. estudiante crónico recientemente graduado. doscientos cincuenta termómetros van a penetrar a la vez.(13) Knock o el triunfo de la medicina significa una auténtica profecía en un testimonio literario de 1923. a las que sois aficionado. La interpretación de la pieza como comedia se debe especialmente a L. con un gran sanatoriohotel como principal atractivo y actividad económica de la región. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. consecuentemente. de este costado.159-161 Jules Romains es el seudónimo de Luis Farigoule. París 1924. las casas de Saint-Maurice no hicieran una especie de elevación. Los villorrios de Mesdat y de Trébures se ven a la izquierda. apenas humano el que contemplabais. porque están las luces. como la de Tiegher. a la edad de 87 años. Y no le hablo de las campanas. Gallimard. el monte Aligre marca los límites del cantón. y murió en París en 1972. Hoy se lo entrego todo impregnado de medicina. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. Por la noche es todavía más hermoso. Este vasto terruño prescindía insolentemente de mí y de mis pares. que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal. la medicina del deseo o pigmaliónica. novelista y autor dramático francés. Knock où le triomphe de la médecine. tendríamos en hilera todas las viviendas del valle. Pero los enfermos han guardado su vigilia o su velador. la permutativa (o sustitutivo) y la perfectiva. a la vez omnipotente y crematístico.

La Crisis Bio-Etica Editorial Quirón. The Free Press. Environmental Ethics. Nuestro Futuro Común. Conrad. Septiembre-diciembre. Madrid 1990. 4. Capítulo III: EL COMPLEJO BIOÉTICO: PIGMALIÓN. solía responder X. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. A Social History of Women’s Encounter with Health. La Crisis Bio-Etica. Frenzel. E. confundir las dimensiones científica y metafísica. Mainetti. entre otros. Philosophy Gone Wild. José Alberto. 17. en Quirón 1984. Warner Books. El arco iris es un bello símbolo de la pureza de los elementos en cuanto fenómeno de descomposición luz en el prisma de Newton. Foundation for Advancement of International Science. le contestó el dramaturgo con buen sentido genético y humorístico. la mujer amada. Mainetti. Cf. Sosa N. «El dilema del diagnóstico». Vol. vol. si bien guardan entre sí unidad de sentido. 1979. «La medicalización de la vida». Shorter. pp.(15) La medicalización del lenguaje es en nuestro tiempo la mejor expresión del poder de control social que tiene el discurso médico. Diccionario de argumentos en la literatura universal.(17) REFERENCIAS 1. pp. Madrid 1976. Pero la omnipotencia del médico no tiene otro fundamento que la vulnerabilidad del enfermo. Transaction Publishers. «La revolución de Galatea». José Alberto. Our Common -Future. Juan Carlos. Pis Diez G. 20. y connota una apreciación crítica por los efectos negativos. un ecosistema artificial. Ill-Health and Medicine. The Culture of Narcissism New York. remodeladora del hombre. Sobre el concepto de «medicalización». la medicina siempre ha ejercido un poder normalizador o de control social -básicamente por los conceptos de salud y enfermedad. cit. véase Barbour.S. Reich (ed) Encyclopedia of Bioethics. Medical Power and Social Knowledge. Abril 16/18. 15. En realidad. NI. New York. En primer término. y la bioética es el terreno de negociación entre los poderes y los deberes. Prometheus Book. la medicina psicoconductiva. Mainetti. New Brunswick and London. que culmina en estos días cuando ocho «bionautas» emerjan de su «Arca de Noé» del siglo XX tras vivir durante dos años en un ambiente ecológicamente cerrado. T. de Villiers de L’Isle Adam (1886). pp. enero 1993. 12. Buffalo-New York. Etica Ecológica..registra al presente cinco variantes: la medicina predictiva. Mainetti. VII International Bioethics Symposium. introductora de este último 57 . cit. Chr. 14-24. 1989. esto es. La Crisis Bio-Etica. positiva y existencial de la realidad humana. en enfermedad. N° 1. Holmes Rolston. 1993. Cap. B.(16) La tesis de Knock -«Un hombre sano es un enfermo que se ignora». Trasiego 6. NARCISO Y KNOCK Las transformaciones de la medicina que han dado lugar a la bioética como nueva ética médica son de triple naturaleza. Womens Bodies. 15. aplicada a la definición por penales en la jerga futbolística. London 1987. José Alberto.se ha reformulado así en nuestros días: «Sano es un sujeto insuficientemente explorado». 8. 5. «Bioethical Concerns in Environmental Problems in Latin American Countries». 16. en cuanto normativa normalizando. José Alberto. Mainetti. I. Turner. Etica Médica. San Francisco. 41-54. pp. bella pero tonta. Introducción Histórica: Quirón. En la Eve future. M. U. pp. 5-7. :1. op. Gredos. 40. vol. Zubirí: «Me siento bien. pp. Oxford-New York. Esto recuerda a la anécdota atribuida a B. Cf.. Libertarias. 13. 1980). Oxford University Press.. Sobre la relación hombre-naturaleza. Cf. añádase la reciente y popular de «muerte súbita». véanse los textos reconocidos de Foucault. Meyer. Cf. Alianza Editorial. José Alberto. que ha venido incrementándose desde la modernidad con la conquista de un auténtico estatuto científico. III Annual Congress of Healthcare Ethics and Ethics Committees Beyond Autonomy. Friedson. «Environment and Man 1 Western Thought» en W. normal y patológico estableciendo un orden normativo rival del de la religión y el derecho. 1987. El triunfo de la medicina choca hoy con los límites del hombre. sobre todo. Preguntado acerca de cómo se encontraba. en Bioética Fundamental. 10. 1991. Biosfera 2. A las múltiples expresiones del lenguaje medicalizado. Cf. pp. «La crisis ecológica desde una perspectiva ética». 1989. 1992. Cf. Tealdi. VII «La medicina moderna». esp. profesional y político. cuando una hermosa actriz le sugirió matrimonio a fin de que el hijo de ambos heredara la belleza de su madre y el genio de su padre: «¿Y si resultara al revés?». : 1. Sobre la caracterización narcisista de la cultura posmoderna. Cf. diciendo lo que está bien y lo que está mal en términos de salud y enfermedad. 366-374. una categoría ontológica del hombre. Madrid. 7. reproducida en mi libro Bioética Fundamental. «La revolución de Pigmalión». Cf. y la trampa del doctor Knock está en convertir la infirmitas. 18. José Alberto. 14. si estoy bien. lan G. de tal fenómeno. El nombre de Pigmalión proviene acaso del griego pugnos = puño o muñeca.A. Shaw. S. cit. «La medicalización del lenguaje».aspectos de la vida cotidiana. da cuenta de esa trampa de Knock. de normal y patológico. 2. José Alberto. E. 50-54. véase de la abundante literatura feminista. en Quirón. sólo Dios lo sabe y se lo calla». es reemplazada por un autómata inteligente. en Bioética Fundamental. paradojales o indeseables. Tokio. orientada hacia una medicina del deseo o antropoplástica. op. Mainetti.. la medicina paliativa. véase. 6. La fantasía del Arca se vuelve hoy realidad con el controvertido experimento ecológico en el desierto de Arizona. La Plata 1990. Cf. es decir. 3. 8-13. La Plata 1989. 1978. la medicina permutativa (o sustitutivo) y la medicina perfectiva. una transformación social de la relación médico-paciente. Sage. vol. 57-69. Mainetti. En segundo lugar. Una humorgrafía de Quino. La medicina desiderativa. op. una categoría nosológica de la medicina. p. Bioética Fundamental. en Quirón. Luisa H. Lash. World Commission on Environment and Development. 9. montada por la omnipotencia del médico y la minusvalía del paciente. Sobre la revolución de Galatea como revolución contraceptiva en los anos 60 y reproductiva en los 80. 1987 (Tras. «Bioethics as Cultural Phenomenon». Fox y. Cf. la transformación tecnocientífica. La Crisis Bio-Etica. innovadora respecto de los fines tradicionales del arte de curar -curación y prevención de las enfermedades. 11.

la que puede deducirse a partir de un conjunto de principios morales regularmente repetidos. The transformations of medicine. Tres figuras simbólicas encarnan. la subjetividad y la voluntad de moral. el discurso. La «voluntad de comportamiento ético» no se ve como una dinámica racional manifestada por la aplicación de principios éticos a situaciones dificultosas. Principismo es un desarrollo filosófico racional. El proyecto moderno de una respuesta racional inequívoca a los problemas éticos. La primera es Pigmalión. porque se trata de tres (o cuatro) principios diversos y entre sí conflictivos. el personaje dramático que con su fanatismo profesional realiza la medicalización de la vida. con el nacimiento de la bioética se produce un deslizamiento de la moral médica desde el juramente hipocrático. La exploración en la genealogía de la bioética revela el poder del discurso biomédico y los límites de la racionalidad. el escultor chipriota que da vida a la estatua salida de sus manos. or medicine of desire. In the second place. autonomía y justicia -la llamada «Georgetown Mantra». posmodernismo. which has become a primary social good in the expansive economy of this time. Pero también se trata de un complejo en el sentido específico o psicológico. lo cual puede figurarse en una relación no lineal sino triangular con tres vértices. the dramatic character. Introducción La bioética como disciplina se ha basado históricamente en el modelo normativo de los Principios. Key words: principlism.y la misma idea de racionalidad es una ilusión: «no hay razón sino razones». en la cual hay invencibles dificultades para aplicar principios éticos en el vacuum de una narrativa moral universal. hoy el racionalismo principista es atacado desde el relativismo moral de la posmodernidad. and within it they define the moral matter of today’s medicine. para el caso el poder del discurso biomédico. una transformación política de la salud. which gave birth to Bioethics as a new medical ethics. multicultural. Una lectura posmoderna del discurso principista revela el «complejo bioético» de la medicina actual. Fuera de estos temas no puede considerarse la aplicación racional de los principios. beneficencia. Pygmalion. who succumbed to his own reflection.(2) Criticado en un comienzo metodológicamente como «ingeniería moral». no-maleficencia.(6) Como es sabido. que da un lugar central en la deliberación y justificación morales a un cuarteto de principios: Beneficencia y no-maleficencia. vuelta un bien social primario de economía expansiva en el mundo actual. en los cuales se inscriben respectivamente los protagonistas del drama de la enfermedad: el médico.como protagonista de las decisiones terapéuticas. a social transformation of the doctor-patient relationship. the third is Knock. autonomy. el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. who realizes the medicalization of life through his professional fanaticism. In the first place. Narcissus and Knock identify our postmodern culture. el paciente y la sociedad. are of three different kinds. y otro paso más lo constituye el añadir un deber de considerar los intereses de terceros en la sociedad. remodeler of man’s nature. the beautiful youth. respectivamente. deductivo. the Cypriot sculptor who gives life to the statue he made with his own hands. En último orden. justice. desde hace años por muy distintos aspectos y más recientemente por la condición posmoderna de la ética. no faltan críticas al mismo. pluralista. introducing the latter into therapeutic decision-making. porque detrás de cada principio y su protagonista respectivo hay una 58 . The first is Pygmalion. Three symbolic characters embody respectively these transformations of medicine. hacia los temas del poder. beneficence and nomaleficence. la segunda es Narciso. Palabras claves: principismo. autonomía. en relación a la ilimitada posibilidad de posiciones éticas inconmensurables al interior de una sociedad democrática. though they keep a sense of unity among them. estas transformaciones de la medicina hoy. the technoscientific transformation oriented to the anthropoplastic medicine. añadiendo el deber de respeto a la autonomía del paciente al más viejo deber paternalista de beneficencia al mismo. la «letanía de Georgetown».(3) Dicha racionalidad evita enfrentar lo complejo de la construcción de la realidad a través del discurso. la tercera es Knock.(5) El foco de la reflexión bioética se mueve desde el interés en la «idea clara y distinta» expresada en un bien articulado principio. Pigmalión. the second one is Narcissus. a political transformation in health. ejemplificado por el texto fundacional de Beauchamp & Childress. Más bien el análisis sugiere que esa ética «voluntad de poder» es una función del mismo discurso en el cual se sitúa.(1) Si bien son ampliamente reconocidos los méritos del principismo y todavía hoy domina el discurso de la bioética. e ignora la «voluntad de poder» tras la «voluntad de moral». Narciso y Knock identifican nuestra cultura posmoderna y dentro de ésta definen la trama moral de la presente medicina. postmodern culture. and finally. Complejo en el sentido genérico. se descarta como una racionalidad reificada y simplificada. justicia.(4) La voluntad de poder está presente en todo discurso -todos los discursos los produce el poder.

o como una expresión de una elección individual y subjetiva. ¿deberán ser ellos única y últimamente determinados por el individuo. Se plantea así el dilema del fin de la medicina entre la conveniencia y la necesidad.para abrazar la materia más noble del arte. trama y moraleja. consecuentemente. conmovida por este amante tan original. en vías de nuevas formas de nacer. con el cuerpo humano normal. un fracaso: la carne no es un material. inspirando muchos argumentos y mereciendo otras tantas interpretaciones en nuestra cultura. «Todo el cuerpo humano es así. en pos de nuevas metas o dimensiones desiderativas del arte de curar.narrativa de la actual medicina con el correspondiente sujeto. en último término un asunto de gusto personal).(8) La revolución antropoplástica de Pigmalión no lo sería sólo en el sentido científico y tecnológico. resistencia a superar y modelo a imitar. Pigmalión o la beneficencia (y no-maleficencia) Desde Ovidio a Bernard Shaw.(10) La cuestión ética y filosófica fundamental se refiere a la naturaleza protésica del cuerpo humano.(7) El sentido pigmaliónico de la técnica es antropoplástico. la medicina del deseo o pigmaliónica. como las medicinas predictiva. esencialmente estéticos. Sendas técnicas demiúrgicas cuentan con su estereotipo imaginario en la historia de la cultura occidental. ahora ambiguas en su poderío e inciertas en su posibilidad.encarnan los principios de la bioética -beneficencia (y no-maleficencia). sino fundamentalmente en el sentido de una «tercera revolución cultural» en el proceso de civilización o el devenir de la humanidad. Beneficio y no-maleficio. ya no se contenta (como alegaba Chesterton). que comprende esta contradicción. aspira a plasmar. Revolución somatoplástica es entonces en particular la revolución biológica. (Este término debe tomarse en doble sentido. rechaza la naturaleza -el sexo que es su servidumbre. esculpir o transformar la naturaleza humana. dirigida ahora a superar las limitaciones naturales o los condicionamientos biológicos del hombre.el escultor chipriota se volvió misógino cuando las desvergonzadas Propétides negaron la divinidad de Venus y fueron por ésta castigadas siendo las primeras en ejercer la prostitución. sino una maldición». es símbolo de la ambivalencia del hombre respecto de la naturaleza. por cuanto marca un punto de inflexión histórica en el sentido de la técnica. Tres narrativas -Pigmalión. cuyo giro pigmaliónico se inició con la tecnología de soporte vital y su imperativo tecnológico de prolongar la vida a cualquier costo.y se instala una medicina del deseo (que 59 . permutativa y perfectiva. Y éste es justo el objetivo de la actual revolución tecnocientífica. procrear y morir. y al rol de la medicina hoy día. paliativa. el hombre cibernético con la leyenda del Golem. robótica). Según la narración de Ovidio -excelente muestra del estilo narrativo del autor y de su manera de presentar un mito. El drama pigmaliónico consiste en la ambivalencia del deseo atrapado en la finitud del cuerpo: el artista pretende escapar de la carne. Pigmalión se enamora de la estatua femenina por él plasmada y logra darle vida con la intervención de Venus. autonomía y justicia. según la finalidad curativa o restauradora de la terapéutica tradicional o «fisiológica». como construcción no está mal. Recluido en su atelier. psicoconductiva. pero cuya forma definitiva es la vida misma. el hombre biogenético con el tema del Homúnculo. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por diez mil años y en escala planetaria con la revolución industrial. el tema de Pigmalión frecuenta las letras y las bellas artes de Occidente. sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y dirigir la propia evolución biológica y cultural.en el escenario posmoderno. que utiliza las técnicas biomédicas a fines no terapéuticos. dice el protagonista de la novela de Max Frisch Homo Faber. la diosa del amor. cuando deja de ser el tradicional de tratamiento de una enfermedad y de administración de cuidados. lo que distorsiona los principios de beneficio y no-maleficio tradicionales de las intervenciones terapéuticas. el artista que anima la estatua salida de sus manos. consiste en el arte de esculpir o remodelar la propia naturaleza humana. Pigmalión está animado por el deseo de construir al otro. pero como material. En esta ambivalencia está particularmente atrapada la presente medicina. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como lo hizo en el Paleolítico. La medicina. por la que a diferencia de las dos anteriores revoluciones en la edad de piedra. recreando el cuerpo orgánico e informando la razón al artificio («inteligencia artificial». por las cuales el hombre busca reproducirse a sí mismo biológica y artificialmente. La nueva medicina. concretamente de fabricar el cuerpo femenino y realizar la mujer de su sueño. sus deseos y sus gustos? A medida que la salud se convierte en calidad de vida -concepto biográfico antes que biológico. consagrado al arte. Narciso y Knock. el que por su creación se ha separado de la vida y luego identificado en plenitud con ella. ya sea en relación a una apariencia corporal determinada por estereotipos socioculturales.(9) Pigmalión. Y con el devenir tecnocientífico cada vez más plástico del cuerpo humano se generaliza una medicina del deseo o de conveniencia. orientada por un deseo antropoplástico o voluntad demiúrgica que cuenta con dos grandes líneas de continuidad histórica y proyección utópica: una es la biogenética y otra la cibernética. a la vez límite y norma. con su autotransformación tecnocientífica.

La autonomía de Narciso es el deseo que emerge entre el yo y el otro. El concepto de calidad de vida es a la vez subjetivo. ¿Puede la medicina prescindir de su construcción científica en la patología y de su legitimidad moral en la terapéutica. la atención médica se comprende como bien de consumo o conveniencia.. realce físico y mental. autoritaria y paternalista. renuncia a los grandes sistemas de ideas (la reforma social. etc. única capaz de cualificar su vida de buena o mala. la fascinación del cuerpo en los saberes y en las formas de vida revela el narcisismo que caracteriza a la sociedad occidental contemporánea. especialmente norteamericanos. la revolución biológica con sus nuevas técnicas del cuerpo expresa el pigmalionismo de nuestro tiempo que ha sacado a Narciso del espejo para remodelar la naturaleza humana o recrear el hombre. donde sólo cuenta el individuo y su autosuficiencia existencial. pasando por su mayor precisión en los años 70 y hasta hoy. Estaríamos en la era posmoderna. según decía Paul Valéry. los distintos matices del concepto de calidad de vida son expresivos del cambio histórico en el modelo salud y enfermedad y sus cinco componentes fundamentales: bienestar o la calidad de vida desde la perspectiva económica como PBI. del desinterés por lo social y lo político. servicios de salud o la calidad de vida como calidad de atención de la salud y tratamiento médico. De esta manera el concepto de calidad de vida se reformula en la autonomía como principio bioético fundamental del respeto a la persona. Hoy es Narciso la figura mítica que nos identifica como estilo de vida. estilo de vida o la calidad de vida como hábitos individuales o colectivos que generan factores de riesgo. Los atisbos de una nueva corporeidad flotan en el enrarecido aire finisecular. mito floral que el poeta latino introduce como prueba de la infalibilidad profética de Tiresias. engrosan la lista sanitaria a la atención médica básica). puede desearse tanto el bien como el mal y el consumismo confunde la elección personal y crea la expectativa de que el deseo debe y puede satisfacerse. según la definición positiva de ésta por la carta fundacional de la OMS (1946). cirugía estética.. Constituiría una nueva fase en la historia del individualismo occidental. entre el individuo y lo social.(12) Narciso -el bello adolescente que sucumbe a la contemplación de su propia imagen especular. ese «somatismo. De otra parte. cuando la bioética representa el habeas corpus ante la transformación de la vida.. e implica un derecho de no-interferencia y una obligación de no coartar acciones autónomas. El paternalismo benevolente se considera impropio en un mundo en el que el estándar para la relación terapéutica es más un encuentro entre iguales que una relación paterno-filial.(14) El principio de autonomía significa el respeto a la autodeterminación del agente moral. de modo que lo que cuenta como un buen servicio de salud no es algo objetivo sino lo que sirve a los fines de los individuos (aborto. siempre referido a la persona. vale decir racional y libre. Sin embargo. quien había dicho que Narciso viviría sólo «si no llega a conocerse a sí mismo». legitimación hedonista de la realización personal: búsqueda de la calidad de vida. algunos elementos del buen cuidado del paciente sugieren una mirada precisa a ciertos aspectos remanentes del paternalismo.del principio de beneficencia (y no-maleficencia) médica. ambiente o la calidad de vida como equilibrio de los ecosistemas naturales. Más allá de las dificultades conceptuales de la autonomía y de los cada vez más evidentes aspectos problemáticos de sus versiones libertaria y racionalista. herejía del fin de los tiempos».es la figura mitológica simétrica a la de Pigmalión y con ambas se identifica nuestra condición posmoderna.. la llamada «cultura del narcisismo» por algunos autores. base de la mayor parte de las intervenciones biomédicas? Sería muy aventurado afirmarlo. después del ideal ascético protestante.(15) El dilema de la autonomía se plantea en la relación médico-paciente: ¿Es esta relación contractual o fiduciaria? En las últimas décadas el principio de la autonomía del paciente ha reemplazado gradualmente al paternalismo médico como clave de la relación profesional-paciente. la cultura del cuerpo. la razón política y moral). Desde que empieza a circular el nombre en 1950. multidimensional. que no deja espacio para la participación del paciente en las decisiones médicas. Pero de este modo se debilita el fundamento natural o terapéutico -restaurar la normalidad fisiológica. que significa el nuevo nombre de la salud. complejo y dinámico.(13) En este contexto posmoderno se desarrolla el concepto de calidad de vida. Si el 60 . Pese a ser el principio introductorio del sujeto moral en medicina. la ninfa Eco del mito). se trata de un principio extraño y en algún modo contradictorio respecto de la tradición hipocrática. gusto autobiográfico. sensibilidad ecológica (personalización de la naturaleza . fundamento del consentimiento informado y movilizador de la bioética como reforma social. el ciego vate tebano.incluye las medicinas alternativas). el progreso tecnocientífico. con el mínimo de austeridad y el máximo de deseo. las buenas relaciones médico-paciente y los mejores intereses de este último. la moral del deseo es dudosa. época de la información y de la expresión antes bien que de la producción y de la revolución.(11) Narciso o la autonomía También en Ovidio encontramos la narración de Narciso. genética o calidad de vida como lotería natural en el curso biográfico humano. la absolutización de la autonomía al estilo norteamericano conspira eventualmente contra el buen juicio clínico. procreación asistida. De una parte. eutanasia.

Se trata de una verdadera profecía en un testimonio literario de 1923. La justicia sanitaria ha entrado recientemente en la arena de la asignación de recursos para la atención médica. El comportamiento de la salud como bien de consumo determina un generalizado aumento del gasto sanitario. El progreso biomédico por el progreso mismo antes bien que la buena salud para la sociedad ha llegado a ser una preocupación médica. sin evaluación axiológica del juicio clínico. en «enfermedad». con un gran sanatorio-hotel como principal atractivo y actividad económica de la región. La medicina. el acelerado cambio tecnológico y la siempre creciente demanda de servicios. la medicalización de la vida hoy. pero a la vez temo que la humanidad llegue a una situación en la cual cada hombre tenga que ser el enfermero de otro hombre». de principios y de resultados. en plena crisis de sus valores morales y financieros. libre y mixto. viene a suceder al veterano doctor Parpalaid en el cantón Saint Maurice. El costo de atención se alza virtualmente fuera de control y desafía la tradición que aboga por los intereses del paciente sin tener en cuenta el gasto. como el sufrimiento. en el sentido moderno de equidad en la distribución de cargas y beneficios entre los miembros de una sociedad. estratégicamente. en una población consumidora de servicios médicos. prescindir de la confianza que no es una ilusión empírica ni una idea incoherente sino el fundamento antropológico del acto médico? ¿Deben los médicos limitarse a ser neutrales proveedores de información. la dimensión científica con la dimensión metafísica. vale decir una categoría nosológica de la medicina.(17) La teoría y la praxis de la justicia configuran entonces el concepto y el cuidado de la salud. liberal y redistribucionista. con su triple dimensión científica. según la tradición jurisconsulta romana. nuestra humanitud. estudiante crónico recientemente graduado. De esta forma el progreso sanitario para la calidad de vida es quizá el de mayor relevancia en la historia reciente de la humanidad. La medicina y la atención de la salud enfrentan un futuro incierto en casi todos los países a causa del envejecimiento poblacional. presionada por el alza de los costos en el sector. Knock es un drama clave para el análisis del poder de la medicina y arroja una nueva luz sobre la cuestión bioética y la genealogía de la moral médica.compiten en la fundamentación de los sistemas alternativos de acceso a la salud -socializado.principio de respeto a la autonomía es rectamente entendido. la salud es ahora cosa pública. representa dramática. la pieza de Jules Romains. La falta de escrúpulos de Knock consiste en convertir la infirmitas. Knock o la justicia Knock o el triunfo de la medicina.es complejamente ético y económico. El principio de justicia. ¿puede la relación terapéutica. en cuanto agencia moral corresponsable y de recíproco respeto (ninguno debe hacer del otro un medio). profesional y política. Knock. renuentes a la atención de la salud. un bien individual de valor secundario y entendida como ausencia de enfermedad. objetivada como bienestar y un bien social primario de alto beneficio. los perjuicios en salud y dinero que no alcanzan a disimularse por los beneficios del sistema en sus límites éticos y económicos. La salud ya no es más privadamente pagada. El poder médico se funda sobre la vulnerabilidad del enfermo. con niveles de macro y micro asignación de recursos. cuyo argumento es un caso paradójico y extremo de fanatismo profesional. más allá del facilista caveat emptor. La situación hoy de una doble agencia moral del médico entre los intereses del paciente y los societarios. Han surgido obstáculos científicos y económicos para la continuidad de este progreso aún en las naciones industrializadas y las políticas en los países en desarrollo se cuestionan acerca de si deben emular las tecnologías costosas y los sofisticados sistemas de salud de los países desarrollados. que es una categoría ontológica del hombre. donde en pocos meses transforma la magra clientela anterior de atrasados y avaros campesinos. pero así también crecen los costos del éxito. que es dar a cada uno lo suyo (ius suum cuique tribuere). conforme al popular dicho de que «la salud no tiene precio». La tres principales doctrinas de la justicia social -igualitarista. tampoco ha sido familiar para la ética hipocrática. tragicómicamente. hoy reformulado así: «sano es un sujeto insuficientemente explorado». Y la medicina imaginaria de Knock deviene peligrosamente real con el presente mito tecnológico de un arte de curar las mismas situaciones-límite de la condición humana. que en una rústica comarca del sur francés logra un éxito completo. deontológico y utilitarista. abogada de los intereses individuales antes bien que de los sociales. Confunde así. volviéndose escasos los recursos disponibles y necesario asignarlos racionalmente. en vez de hacer juicios de valor acerca de lo que es mejor para sus pacientes? Tampoco parece sencillo admitirlo. El problema de la justicia distributiva -paladín de la bioética en la política sanitaria.(16) La tesis central de Knock se resume en el epígrafe «los sanos son enfermos que se ignoran». Hoy parece cumplirse lo que Goethe proféticamente temía: «También yo comparto ese amor al progreso. aquélla positiva con ésta existencial de la naturaleza humana. La lectura y comentario del texto es un grato ejercicio de comprensión del triunfo de la medicina o cultura de la salud en el mundo real que nos toca vivir. la vejez y la muerte. se ha convertido en institución paradigmática de moderna reforma social. plantea un conflicto de obligaciones profesionales que ubica la teoría de la justicia en el meollo de la bioética frente al actual desafío político planetario de los sistemas 61 .

la finitud humana. goza de un crédito sin precedentes en el mundo de hoy. tan cargadas de acechanzas como también de esperanzas. donde la medicina ocupa un lugar central y constituye un factor de universalización de la ética. Las cuestiones de la ética médica se inscriben en un campo más vasto de interrogación moral en nuestro fin de siglo. cuestionado en su moralidad del posdeber. puede distraer. El dinero es un falso dios. en efecto. como respuesta médica y moral al desafío de tres formas culturales contemporáneas que configuran el complejo bioético. no confiable en su conducta existencial. corromper. ¿Puede el médico prescindir del principio de servicio al enfermo. que pasa por una crisis de fundamentación en el momento en que es más necesaria para la vida. cuya reforma (centrada en la salud) se necesita tanto cuanto se proclama. distorsionar y cruelmente excluir. la ética filosófica muestra la mayor vitalidad en el pensamiento actual. narcisista y knockista. cuya realización moral enfrenta el desafío de la ambivalente beneficencia y no-maleficencia de Pigmalión. Pigmalionismo tecnocientífico define el cambio de naturaleza de la ciencia y de la técnica. con sus límites reales y posibilidades espirituales. 62 .se plantea al interior de la revolución económica en medicina. sociales y políticas de la actual medicina. ¿Cómo conciliar en el humanismo la finitud infinitamente recreada con la infinitud finitamente concretada?(20) Narcisismo individualista describe al sujeto replegado sobre sí mismo como valor supremo respecto de la sociedad. cuando el nuevo orden económico liberal globalizado impone la competencia. lubrica el movimiento de los recursos y derriba algunas barreras. la ética misma concebida como una técnica. queda en la caja de Pandora finisecular una ethica spes. si la sociedad está así atomizada en Narcisos. ético y político. tiene que investigar a la medicina en el global escenario de la cultura posmoderna a la que paradigmáticamente representa. la presión de contener costos y el afán de lucro. Al gran desencanto ideológico sucede un despertar axiológico. atento a la buena vida sin cuidado de la vida buena. la autorealización personal y el compromiso comunitario? Knockismo economicista caracteriza la era del mercado tras la crisis del Estado benefactor. El discurso moral. Las mutaciones de nuestra época. la supuesta autonomía de Narciso y la sospechosa justicia de Knock. luego los médicos deben internalizar los costos de sus decisiones clínicas de modo que el consumo sanitario pueda ponerse bajo control. ¿cómo conciliar a éstos con el imperativo ético de la formación del sujeto y la apertura social. Si bien padecemos la «diselpidia» (trastorno de la elpís. incluso su refundación radical ante su demanda como panacea -lo cual ha sido señalado como la paradoja de la ética contemporánea. a la vez pigmaliónico. El individuo narcisista. no el acceso a la autonomía o la conquista de la libertad. privilegiando el egoísmo sobre el altruismo? La respuesta es todo menos sencilla. indispensable para la eficiencia económica y política. El dilema de la justicia sobre la atención de la salud -¿racionada o irrestricta?. empezando por su humanitud. se trata de la salvaguarda de la humanidad del hombre. como el bíblico becerro de oro nos lo recuerda. De modo que ésta plantea un problema fundamental e inédito. exigen un renacimiento de la ética. Entramos en una época donde la «ciencia de la libertad» se requiere como dominio del dominio. es un sujeto light. por su construcción de un discurso moral propio y con pretensiones a la validez universal. la eficiencia y la sostenibilidad. «El dinero motiva a la gente. Si en cambio la bioética quiere hacer las veces de crítica de la razón médica práctica. la comodificación de la salud y la promoción de un libre mercado de atención médica. lejos de ser virtud y autonomía. La genealogía de los principios nos pone en guardia contra la bioética como acrítica legitimación moral del modelo biomédico dominante (centrado en la enfermedad). permisivos.de salud. como poder del poder. Pero el economicismo es una teoría ideológica y la desigualdad creciente de los individuos una realidad contra la cual choca siempre la ética. Conclusión El «complejo bioético» de los principios es la respuesta disciplinaria a las transformaciones tecnocientíficas. Lejos de ser el amo. Si el individualismo modela nuestra modernidad avanzada.(19) La bioética vendría a ser así un diagnóstico y un tratamiento de nuestro tiempo. el hombre es manipulado por la tecnociencia. el profesional es un actor económico como cualquier otro: los recursos escasos son un factum de la vida.(18) El complejo bioético puede extenderse a toda nuestra cultura. cuando Prometeo liberado se vuelve Pigmalión antropoplasta. El individualismo promueve valores hedonistas. dejando de ser el abogado de éste para serlo de la sociedad en el rol de guardabarrera del gasto? ¿Puede ejercerse moralmente la medicina bajo la economización de la salud. Pero el dinero tiene también un lado oscuro. cuando se desfondan los discursos globalizantes en el seno de una modernidad que rechaza lo trascendente y los finalismos. una esperanza ética. los médicos son quienes toman decisiones clave sobre el consumo de la atención médica. la atención médica consume más y más recursos sociales. En el nuevo silogismo de la economía médica finisecular. en griego «esperanza») de un nuevo milenio. la acción humana no ya orientada a la transformación de la realidad cósmica sino hacia el hombre mismo como objeto de esa voluntad y capacidad transformadora.

(21) ¿Cómo equilibrar en el mercado los valores económicos. Carta a Carlota von Stein en la que el autor del Fausto comenta el optimismo progresista de Herder (cit. op. La medicina posmoderna juega a las dos caras de la moneda: una es la de la cura y otra es la del cuidado. que sea soportable. P. Quirón 1995. A. 43-45. 1988. 7 (1). Genealogía significa historia (origen y evolución). Dicho concretamente. «La medicalización de la vida».. Véanse inter alia. de la vida». Cf. en Introducción a la Bioética. A. Culture and Society. M. 25-41. en Bioética fundamental. Nicholson. Quirón 1994. esto es..(22) REFERENCIAS 1 2 Beauchamp. en Bioética sistemática. 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Capítulo IV: MEDICINA Y HUMANITUD Al principio.. idem. 2nd edition. P. «Salud mental y calidad de vida en la sociedad posmoderna». cit. op. de la época. Barcelona.U. en el sentido excepcional de la palabra. 17:511-539.F. A. pp. pp. 29 (2) 1998.. pp. a la vez transparentando la realidad y borrando el sentido de los límites humanos. «La revolución de Pigmalión».. Mainetti. La Gaya Ciencia (Prefacio. 1992. Mainetti. Quirón 1981. Chichester 1994. más tarde. 41-61. P. 51-57. B. Gillon. F. y legitimación. Cf. 1994. pp. Genealogía de la moral es un título de Nietzsche que lo dice todo. R. Oxford University Press 1983. Liliana Barletta). «La medicina y la posibilidad de una ética médica universal» (trad. M. Fontana Press 1985. la segunda confinada como medicina del fracaso por la finitud humana. Principles of Biomedical Ethics. p. Quirón vol. pp. 5. 1982. el narcisismo individualista y el knockismo economicista configuran el complejo bioético de la posmodernidad. «Betrachtungen zur Grundstruktur der medizinischen Ethik». La Plata. «Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano». que imponen su propia ley. en Bioética Ilustrada . «Abstract Bioethics Ignores Human Emotions». J. 115-137. a veces. Wissenschaft. 453). investigación de la legitimidad de un título o de un derecho. París.. A. J. A. F. en A. Ethics and the Limits of Philospophy. un duro patrón». el «médico filósofo»: «Espero siempre que un médico filósofo. Quirón. May. La Plata. «Autonomía». Acta psiquiátrica y psicológica de América latina 1998. «Medicina desiderativa». J. «El Homúnculo». pp. J.. Cases and Specified Principlism». París. digamos de la salud. Kennedy Institute of Ethics Journal. A. Bulletin of Medical Ethics. Mainetti. A. «Pigmalión o el deseo». Gallinard.. Lipovetsky. G. Cf. envejecer. 1992. «El Golem». un médico que estudie el problema de la salud general del pueblo.. John Wiley and Sons. sino de otra cosa. J. 53-64. 2) trad. London. El éxito de la medicina curativa aumenta el desafío de la medicina «posventiva» (rehabilitadora. La Plata. del futuro. Humanität. J. 23-31. Orfeo representa la normativa humanitaria de ésta. en Bioética Ficta. pp. A Question of Choice. Louise Bogan 1. T. P. pp. Russ. «In Pursuit of Postmodern: An Introduction». J.. Williams.. Salvat 1984. The Journal of Medicine and Philosophy. Laín Entralgo. J. Theory. Quirón 1991. 17-29.El dinero es un sirviente útil pero sin reglas. P. vol.. La pensée éthique contemporaine. la primera consumada como medicina del deseo por el imperativo tecnocientífico. del crecimiento. La Plata 1993. Hrsg. J. en Antropobioética. Technik. F. Dietrich von Engelhardt. Featherston. pp. Medicina y condición humana en la posmodernidad. J. Antropología Médica. Simón. en Bioética Ilustrada op. Quirón 1990. La crisis bioética. pp. cit. pp. March 1997.. Seguimos los lineamientos de la crítica posmoderna a la bioética en este libro. Mainetti. gerontológica y paliativa). Splett. Drane. que utilizó la imagen del «médico de la civilización» o «terapeuta de la cultura». que incluye una abundante bibliografía sobre el tema. La Plata. «Money and the Medical Profession». R. A. con los valores morales y los principios éticos insobornables de la equidad y la solidaridad? El pigmalionismo tecnocientífico. Alderson. D. pp. 44-53. pp 99-119.. McGrath. 1991. finalmente. en Antropobioética. Si Pigmalión encarna el ideal antropoplástico de aquella. Buenos Aires. en Antropobioética. con un ejemplo que testimonia el progreso de la medicina para su 63 . W. Oxford. Lolas Stepke. cit. el gran clínico de la cultura occidental. en Bioética Ficta. 44 (4) 305-309. La Plata. 61-96. Ashgate 1997.(1) Pero la ambivalencia jánica o rostro dual de la posmoderna medicina conlleva también una doble paradoja. de la raza. queremos que la vida sea romántica. la era del nihilismo anunciado por Nietzsche. Prestigio 1970. op. cit. Mainetti. «Narciso». de la fuerza. Degrazia. J. morir». «Limitations of the Four Principles» en Principles of Health Care Ethics. «Moving Forward in Bioethical Theory: Theories. Frankfurt a. and Childress. de la Humanidad. Mainetti. Le crepuscule du devoir. 1-13 Nietzsche. 42-49. F. J. Sidney.(editor).. J. May:13-21. pp 14-24. Mainetti. 2-3: 195-216. A. «Medicina y humanitud: sufrir. Mainetti. que sea comprensible. tenga el coraje de llevar a mi sospecha hasta las últimas consecuencias y que se atreva a decir: hasta aquí en ninguna filosofía se ha tratado de la verdad. «Reforma y contrarreforma moral de la medicina». Buch y J. Bioethical Reflections on Spiritual Response to the Technological Imperative. Manetti.

en tomo a ese algo que duele.-hablamos. Este coeficiente de adversidad en la marcha triunfal del progreso médico puede interpretarse desde una «ley de la necesidad de mantenimiento de lo negativo» (O. el envejecimiento poblacional y los avatares de la terminalidad. base moral del cuidado). En la experiencia vulgar -más o menos objetiva. también es ésta una cuestión propiamente filosófica. es el acto originario de toda creación cultural. el dolor «moral» o sufrimiento se aproxima a lo imaginario. hacia el otro extremo. la prolongación de la vida tiene por consecuencia el incremento de las enfermedades crónicas. por tanto. «sociedad de la vejez» y «civilización de la muerte». cuya supresión se considera un objetivo no sólo deseable sino también alcanzable por la facultad médica. que revela la unidualidad de lo mental y lo físico: en el dolor. según la representación linguística. la restrospectiva histórica señala la existencia de distintos modelos culturales que prestan sentido a estas experiencias-limite de la conditio humana. vivida y simbólica.(3) La medicina humanística es la medicina de la humanitud. a la postre somática. también es sen-sible un común intento por resignificar el sufrimiento. y cómo la medicalización de la vida o el imperio de la racionalidad instrumental les habría restado progresivamente significación. vale decir un objeto intencional sin un estado intencional vivenciable: el dolor «mental» en su puro sentido reconstruye el mundo humano. La crítica a la empresa médica. confrontado al anonadamiento y el misterio). física y moral. la propuesta más compartida es la conjunción de ciencia y caridad en un modelo asistencial que integre la medicina de alta tecnología y la medicina humanística. en su uso normativo se refiere a la piedad o compasión. la caducidad (devenir otro desde sí mismo y no por acción exterior). teórica y práctica. más genérica que «humanitud».al encuentro con una ética del cuidado. la mortalidad (la condición de saberse mortal. de modo que toda la filosofia podría girar peri algos. ontológica y axiológica. frente al modelo «heroico» de medicina -que rechaza los limites del hombre. el carácter de ser afectado. la senectud y la muerte en la vida humana. El concepto y el lenguaje acerca del dolor se nos sustraen enigmáticamente. el cuerpo se hace psiquis y la psiquis cuerpo. caracteriza en cierto modo nuestro tiempo como «cultura del dolor».y el dolor sentido es inexpresable. hermenéutica y axiológico.surge hoy un modelo humanístico o paliativo.o bien comprenderse por un mecanismo de doble negación.(5) 2. la medicalización de la vida priva de significado a situaciones límite de la condición humana como el sufrimiento. La humanitud en tanto infirmitas presenta tres dimensiones de experiencia metafísica: la pasividad (pasibilidad o vulnerabilidad. vale decir de la finitud humana.(6) Historia La historia de la cultura occidental está transida por el dolor y sus significados. del dolor (y el sufrimiento). En el tratamiento sistemático de estos tres capítulos del libro de la humanidad actual. es vista ella misma como una amenaza.legítimo orgullo. La reflexión sobre el dolor no duele -la idea de dolor es indolora. la vejez y la muerte. por otra parte. Marquardt) -en el sentido de que la descarga de lo negativo da lugar a la negativización de lo que se descarga. entendida ésta no como modus deficiens conceptual y abstracto de lo humano sino como infirmitas real y concreta del hombre (la voz «humanidad». El dolor es un fenómeno esencialmente bipolar. real y simbólica. constituye un estado intencional sin un objeto intencional: el dolor «fisico» en su pura esencia destruye el mundo del sujeto.abordamos sucesivamente el estudio del dolor. hacia un extremo. Fiel a esta triple pauta-histórica.que intenta comprender la vulnerabilidad. En el orden práctico. otra teórica y una tercera práctica o asistencial. En la teoría actual. De cualquier manera. planteado fundamentalmente desde los avatares de la medicina moderna. es ese paroxismo que nos hace «ver las estrellas». apunta a su humana desmesura de esperanza en las posibilidades tecnocientíficas como remedio a nuestra finitud y respuesta al sentido de la vida. Parejamente. la vejez y la muerte. la senectud y la muerte.(2) Así la medicina. ¿Y cómo dar sentido a aquello que combatimos e intentamos eliminar por cualquier medio?. con el objetivo de procurar los mejores intereses del individuo y de la sociedad. la declinación y el final de la vida humana. pero esta unidad (¿unidad en la diferencia o diferencia en la unidad?) es también una ruptura de la unidad entre la existencia fisica y la personal. revelando la 64 . que se refiere a una experiencia familiar pero a la vez de extraña naturaleza. La infirmitas describe una condición fisica o natural. El dolor ¿Qué es el dolor? Como la pregunta por el tiempo según San Agustín. frente a los crecientes problemas sociales y dilemas morales que su humanitud plantea a la humanidad finisecular. a la luz de un paradigma científico globalizador e interdisciplinario. que vence cada día más amenazas. Se trata del fenómeno «psicosomático» por excelencia. que no es una categoría nosológica o patológica y sí ontológica o antropológica (Homo infirmus). de padecer). Entre el dolor y el sufrimiento se inscribe la historia concreta del homo patiens.(4) El problema de la humanitud. respectivamente. se articulan una visión histórica. De manera genérica.

influenciada por la naturaleza de la situación en la cual el estímulo se experimenta.vulnerabilidad humana en todas las formas del espíritu y con distintos vocabularios (filosófico. contrariamente al punto de vista clásico de la sobrestimulación y la sensación límite. más allá del problema del alma y el cuerpo. Los mecanismos del dolor revelan una modalidad neurosensorial específica. e incluso una paradoxología. la patética en la tragedia y la teorética en la filosofía. El «enigma» del dolor y la «conquista» del mismo movilizan una cruzada de la biomedicina. Las perspectivas clínicas resaltan el dolor «patológico» como fenómeno central antes bien que periférico -casos miembro fantasma y anestesia dolorosa-. de modo que la humanitas mora en el sufrimiento. consigna de la primera fue pathei mathos. sino que es más bien una percepción compleja. cuyo canon estético ejemplifica justamente el célebre Lacoonte. la experiencia previa y las emociones. fisiológica o patológica del dolor. la utopía de la analgesia universalis. Tampoco falta la representación plástica del dolor en el arte clásico. «teoría del sufrimiento») y la terapia analgésica. endorfinas.).(12) El algomisterio (mysterium doloris) apunta. se fundan institutos para la investigación del dolor (la International Association for the Study of Pain data de 1973) y aparecen revistas especializadas. según un proceso análogo al de los engramas amnésicos (neurokininas). la reducción de éste a un problema científico y una solución técnica. consagrando la dimensión sobrenatural del dolor apuntada en el libro de Job y consumada en el martirologio cristiano.(9) La algología científica actual constituye todo menos un modelo simplista. ahora. a la naturaleza finalista o no.(11) La algodialéctica contrapone un modelo humanista y otro positivista en torno. religioso. filosóficas y teológicas. Con el conocimiento científico del dolor llegan las armas para vencerlo y la conquista de nuevos significados: el descubrimiento de la anestesia por Morton en 1846 (como desde entonces el uso analgésico de la morfina) habría significado para el progreso de la humanidad más que toda la filosofia moral desde Sócrates hasta nuetros días. la apatía o impasibilidad como ascética del dolor. fisicalista o cartesiano del dolor como reflejo de «tirar la cuerda».(14) 65 . mientras que el positivismo reacciona a esta visión sentimentalista con otra materialista y militante en el dolor sadomasoquista. literario.el dolor crónico se transforma en una epidemia. un estilo patológico de nuestro tiempo en el que se refugia el mal de ser o malestar existencial.(7) El cristianismo se organiza en torno al sacrificio de Cristo en la cruz (passio Christi). el azar o el reto. al dolor como morada del hombre y poder del lógos (algos = alego) de juntar en la diferencia. Los aspectos psicológicos y del comportamiento. síntesis de historia política y sublimación erótica del sufrimiento. pues éste no se reduce a la inteligencia técnica e implica un acto de aprehensión espiritual. fundamentalmente. dentro del cual se destaca la figura de San Sebastián. opioides internos y demás mediadores químicos). el Idealismo y el Romanticismo aportan la exaltación de éste según nuevas interpretaciones estéticas.(13) La algopoética registra dolor e imaginación como antípodas intencionales (conciencia sin objeto y objeto sin conciencia) y la base invisible de todo acto de creación cultural. por último. ideal de la segunda la estoica apatheia. Pero también -como cumpliendo con el principio de la doble sobrecarga. cuyo punto de arranque es el dualismo cartesiano y su modelo mecanicista del cuerpo. Las cosmovisiones naturalista griega y personalista cristiana ceden lugar a la cosmovisión científica del dolor en la modernidad. una algología filosófica.(8) Teoría Durante el siglo XX se acelera el proceso de medicalización del dolor. del dolor. tomando de Aristóteles el concepto de catarsis (purificación de las pasiones). La medicina hipocrática introduce la visión naturalista de la «patología» (lit. etc. la prueba. gira más y más en torno al dolor». médico. El dolor no es la fidedigna transmisión de una señal generada por un estímulo nocivo (nocipercepción). real y simbólica del progreso.(10) Pero junto a la algología científica existe. éste es la «moral». El dolor crónico -que tanto frustra a los médicos como atormenta a los enfermos. la barrera-con-trol («biofeedback» o autoinhibición) y el transmisor (química sináptica neurohumoral. Pero el más rico repositorio de la violencia física y el sufrimiento se encuentra en la mitología griega. una visión especulativa o reflexiva sobre el dolor. y no puede dejar de existir. Las teorías neurofisiológicas hacen hincapié en el receptor (fibras C). permiten concluir definiendo una fenomenología. En cualquier caso se separan la naturaleza física y la naturaleza espiritual del dolor. Se ha afirmado que en la Antigüedad clásica la sabiduría tuvo dos expresiones complementarias. por el padecimiento al conocimiento. por la que surge la algología como disciplina científica.configura un «giro copernicano» del dolor-síntoma al dolor-enfermedad: «El dolor ya no es un satélite que gira en torno a la enfermedad: ha empezado a moverse hacia el centro. La algodicea cuestiona la justificación del dolor a través de figuras tales como el castigo (el inglés pain proviene del latín poena). la enfermedad. nuestro «dolorido sentir». confirmando la tesis de una doble relación intencional entre el dolor y lo imaginario. el código (procesamiento central de la información dolorípeta). político. La comercialización de la aspirina a partir de 1899 es un símbolo de la fe en la «bala mágica» contra el dolor. a la ontogénesis de esa relación no objetivable.

la edad es una categoría cultural. y no sólo cuando ese alivio del dolor. sino también elevar su calidad en la gente añosa. origen real y semántica del acto médico. (y ni qué mencionar al superhombre de la cruz). pues nunca me identifico con la imagen para otro del espejo.cual el alivio de un síntoma peligroso. En la última década se ha constituido una ética (y en parte también una epistemología) del cuidado en la atención de la salud. entre los extremos del nihilismo y el encarnizamiento terapéuticos (por ej. madurez. Tampoco vale la idealizada polarización de la vejez entra la decadencia fisica y la plenitud espiritual. pues F. una lobotomía o la eutanasia: cuando un hombre es todo herida. «Cuidar más allá de curar» deviene la consigna de la medicina posventiva. curarlo es matarlo). el tiempo comprendido entre el nacimiento y la muerte.(17) 3. juventud. habiéndose disipado toda esperanza de recuperación. Se trata. como la del centauro Quirón.(16) La terapéutica (palabra que originalmente significa «cuidado») del dolor implica una algoética. En tal caso Sartre tendría razón. reemplazos de cadera. aún cuando yo siempre sé la edad que tengo.conduce a la recuperación. que reúne ciencia y caridad. sobre la base del contraste de género masculino y femenino entre una «moralidad de la justicia» y otra «moralidad del amor». La historia de Filocteto. Pero ésto es. Pero má allá de esto. senectud. para nombrar unas pocas. la herida en ese cuerpo y el dolor en la herida.(19) El envejecimiento poblacional es una de esas características de nuestro tiempo cuya responsabilidad causal debemos mayormente a la atención de la salud. con innovaciones tecnológicas como audífonos. La segunda es la autodisciplina moral para la supresión y asunción del dolor. la comunión y la purificación. marcapasos. segun lo ha puesto en evidencia la moderna antropobiología. la medicina del confort. el mismo pero de otro modo. un doble desafío. tratarlo e interpretarlo es un nuevo imperativo de la moral médica. una patografía atendida por las clínicas del dolor y los cuidados paliativos. Bacon lo confirmaba en el pórtico de la modernidad: «Estimo que está muy claro que el oficio del médico no sólo consiste en restaurar la salud. irreductible al viejo modelo organicista. en cambio. y viceversa. revelan hasta qué punto la civilización depende de la imagen del cuerpo humano. sino también en mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades. La vejez La vida humana se configura como curso vital. a la vez tecnoética y ascética álgicas. ello no es así en virtud de reducir el envejecimiento al deterioro físico de un cuerpo como objeto social estandarizado. Pero con todo ello. Reconocer el sufrimiento (nada más cierto que el dolor propio ni nada más incierto que el dolor ajeno). existen transiciones en el curso vital -como el desarrollo y la declinación o decadencia físicas. o acaso un renovado deber del arte de curar. sujeta a proteiforme interpretación.que están radicadas en el ritmo biológico. conforme a la ley de la doble sobrecarga. Ciertamente. la primera identificada con el método deductivo de razonamiento moral aplicado. La primera se refiere a los límites morales del tratamiento del dolor. la categoría de viejo es irrealizable para mí. sólo sirve para que el paso a la otra vida resulte fácil y justo». Etaneidad o caducidad es una unidad estructural biológica y biográfica del tiempo humano. no hay cuidado sin cura. nuestra condición de Idem sed aliter.(20) Historia La historia de la vejez en la cultura occidental constituye un reciente capítulo de las humanidades médicas. cirugía de cataratas. El dolor crónico se inscribe en la narrativa narcisista del individualismo contemporáneo. de la medicina actual. motivado por los problemas que la edad plantea a la sociedad posmoderna. el refinamiento. No hay tal cosa como un curso vital humano «natural». y en particular el 66 . del progreso. la rebeldía. desde el que me reconozco con una edad ajena a mi experiencia íntima o personal. sin duda. asumiendo la procura humana como fundamento de la ayuda técnica. Entre las positivas señalemos la advertencia. real y simbólica. del geronte y del moribundo. la segunda caracterizada por el conocimiento vivencial e inductivo de la relación intersubjetiva o interpersonal. Entre las actitudes negativas apuntamos el abatimiento. por tanto plástica y ambigüa. una sucesión de «edades» a modo de etapas o estaciones: infancia.Práctica Un paradigma ecléctico del dolor -pluridimensional y resignificativo.. La medicina no sólo ha logrado prolongar la vida.(18) Si bien el hombre es caduco por antonomasia en su llamada «tercera edad».(15) Así la cura recupera su sentido etimológico de cuidado. de lograr una más rica y reflexiva concepción de la naturaleza y significado de la senectud que ésta a la que nos ha conducido el dualismo antropológico. y tal concepción constituye hoy una auténtica necesidad social. la medicalización de la vida ha contribuido notablemente al vaciamiento de sentido de la edad postrera. que cuida del enfermo crónico. por otra parte un tempo específicamente humano. sino también cuando. ambas son ideas complementarias e in-separables en la asistencia concreta.caracteriza al dolor posmoderno y su práctica clínica e institucional. el aislamiento y la complacencia. epistemológico y ético. No hay cura sin cuidado..

acabamiento y plenitud de una travesía espiritual. Edipo anciano y ciego errante alcanza finalmente la sabiduría y se reconcilia con el orden universal: la vejez es el fin de la vida. al tiempo que comprendemos su necesaria revalorización social. los carcinomas y las neuropatías. La opción será entonces el tratamiento de la vejez como una enfermedad y la posibilidad tecnocientífica de su control. entre otras. específico o programado. La metáfora de la vida como un día o jornada es manifiesta en la respuesta de Edipo al enigma de la Esfinge: el animal que marcha en cuatro patas al amanecer. la de los radicales libres. por otro lado se difunden las teorías normativas del curso vital. Hoy conocemos. de tejidos y aparatos. reconocemos hoy la pluralidad de modelos culturales sobre la significación de la vejez. más allá de ciertos cambios de estado como la infancia. lineal y recíclica. El mundo moderno.(31) La investigación psicosocial sobre el curso vital humano. la senescencia y la muerte -que radican en definidos ritmos biológicos. la pubertad. en dos al mediodía y en tres al crepúsculo.(28) La cultura posmoderna se definiría por «el fin de la edad» en un doble sentido: porque el curso vital es como «reciclado» cada vez más con las actuales técnicas del cuerpo.(24) El mito de Titono enseña los límites naturales de la longevidad y la paradoja de transgredirlos. También sabemos de las enfermedades más vinculadas a la constitución o diátesis senil. un aspecto clave para comprender el horror vacui de la «tercera edad» con la modernización del curso vital en los «tres boxes» de la vida: educación. la madurez. veneración sostenida en el Ancien régime. el de la improductividad.(22) La historia de la vejez en Occidente puede trazarse con tres figuras del curso biográfico humano circular. Para la Antigüedad clásica.(21) Los historiadores coinciden en señalar la existencia de períodos durante los cuales los viejos eran venerados. oscila asimismo entre la deconstrucción y la reconstrucción de distintos modelos culturales. piel adentro del sujeto.(32) Así estamos hoy en la búsqueda de una visión posmoderna para redefinir el curso vital y resimbolizar 67 . en contraste con el antigüo y medieval.(25) Baucis y Filemón son un símbolo de la ancianidad prudente. contestada por la igualdad democrática y obsoleta con el industrialismo decimonónico.de una sabiduría y experiencia de la vida que conllevan los años. según pongan el acento en un determinismo genético. El creciente papel de la medicina en la percepción de la vejez se expresa en el dualismo de lo normal y lo patológico. privilegia la vida activa sobre la contemplativa. Desde esta perspectiva cunde una crítica a la doble teleología tradicional del envejecimiento. Por un lado se pretende destruir algunos mitos como el del envejecimiento cronológico (que la edad vital de un individuo se mida por la cifra de sus años). aún cuando la apertura a la eternidad del tiempo cristiano preludia la figura lineal de los tiempos modernos. que permite una demarcación entre lo positivo y lo negativo de la edad. y porque ha entrado en revisión social el mito de las edades como fases normativas de la vida. como castigo por el pecado y como mecanismo evolutivo de recambio generacional. la que pretende dejar de lado explicaciones filosóficas o religiosas del mismo. cuya expresión letal (porque ya no hay muerte «natural») son de ordinario los fallos circulatorios coronarios o cerebrales.(26) Los filósofos como Platón. cuando el mito de la vejez hígida y activa aparece como un fin superior de la vida. la de las alteraciones en proteínas. hipótesis de una «hormona de la muerte»). su télos o sentido.-correspondientes a los paradigmas antigüo. en aras de su comprensión «natural».(23) Pese a su trágico destino. el de la senilidad o el de la serenidad.fenómeno del añismo o etarismo.(29) Teoría Con el nacimiento de la gerontología y la geriatría en el siglo pasado se desarrolla una teoría científica del envejecimiento. En cualquier caso. es el hombre. celular.(27) El círculo vital de la cuna a la sepultura se conserva durante la Edad Media. contrastando con la visión -especialmente extendida en la cultura oriental. los rasgos principales del envejecimiento en los niveles molecular. moderno y posmoderno de la edad. la de los sitemas orgánicos o del marcapaso (inmunosenescencia y neuroendocrinosenescencia. Estas teorías biológicas son. Pero la pregunta por el sentido de la vejez interesa a la calidad de vida de la misma. el del desinterés por las cosas. previa a la definitiva medicalización de esta última durante el siglo XX. En todo caso el proyecto científico por «descubrir» la pauta biográfica natural configura un equívoco y concluye en mistificación. noble y feliz.el tiempo humano es fluído y el significado de la edad ambigüo y sujeto a interpretación. trabajo y retiro. Desde fines del siglo pasado la medicina proscribe el envejecimiento como una enferm(a)edad y se instala en gran escala el modelo deficitario de la vejez. tan poderosamente suscitada por el actual auge demográfico de la tercera edad.(30) Las teorías actuales sobre el envejecimiento plantean una autonomía de éste en términos de proceso fisiológico y patológico. las edades del hombre son las fases de un ciclo vital equivalente al tiempo circular de la naturaleza cósmica (teoría del macro-microcosmos). que sólo ve en ésta un deterioro físico. Cicerón y Séneca consagran esta visión de la vejez en términos de dignidad y creatividad. o en un mecanismo «estocástico» de «acumulación de errores». como es ejemplo la de Erik Erikson sobre las ocho edades del hombre. en particular el progreso histórico de la humanidad y la biología evolucionista.

como el racismo o el sexismo. vale el argumento de un ciclo vital natural. de modo que la gran incógnita del hombre sirve también de conjuro a su angustia. el ser mortal sabedor de serlo y negador de la nada. concretamente el sufrir. La muerte El hombre es un ser limitado. interpretándose como una consecuencia de las condiciones sanitarias antes bien que de los tratamientos médicos. más allá de una atención especializada de la enferm(a)edad y de su institucionalización social (Geriátricos). la muerte es el misterio. la incertidumbre y la trascendencia del sujeto.(37) Pero la muerte es el interrogante inevitable y último del hombre. Esta condición finita. La aporía mortal significa la imposibilidad de pensar mi muerte. accidental. sobrenatural (Homo infirmus). caducidad y mortalidad humanas. valorando al viejo por su edad y no por su persistente vitalidad juvenil. En cualquier caso. con las cuales no se trata de aplicar una ingeniería moral a la vejez. y por el otro se muestra necesaria. sino de lograr una mejor comprensión de la misma y una sabiduría práctica de la vida.(34) Dos escenarios construye la medicina ante el desafío de una provecta humanidad. el envejecer y el morir («humanitud»). Conciliar prudencialmente ambos modelos sería el nuevo desafío de la medicina. este áspero debate significa plantear los límites técnicos y morales de la medicina respecto a la realidad y el sentido de la condición humana ¿Cuáles son los fines de la atención médica? ¿Prolongar la vida de los discapacitados o sólo la de los miembros productivos de la sociedad? Quizá es el momento de distinguir e integrar dos modelos de la medicina. se creyó haber alcanzado el límite genético o específico de la longevidad humana. que son la antinomia (de la «realidad»). un animal trágico. Este dramático incremento de la edad ha llevado a replantear los fines de la medicina.(33) Práctica Sociedad senescente. por un lado. Para otros. contempla la prolongación de la morbilidad y la longevidad. conciente de finitud y aspirante de infinito hace del hombre el eterno insatisfecho de sí mismo. que posee conciencia de sus límites y cuya acción constituye un permanente y renovado intento por superarlos. un nuevo período se inicia en los años 80. La expresión física o biológica de ese modus deficiens humano son las tres dimensiones de la vulnerabilidad. El envejecimiento poblacional aparece en íntima conexión con el progreso de la medicina. que presencia una inédita explosión de la última edad. la ética hermenéutica y la ética narrativa. en la que el viejo y el joven entrarían en feroz competencia por recursos críticos y escasos. era del homo longevus es la nuestra. tal justicia distributiva encubre una nueva figura de discriminación. Dos actitudes se corresponden con sendos escenarios: combatir agresivamente la vejez como una enfermedad. La idea de la muerte implica así el anonadamiento. pues ésta y la conciencia se excluyen mutuamente. cuyo término es la muerte asumida desde la propia biografía. parte de la vida. que rechazan la objeción discriminatoria al racionamiento etáreo. ajena a la vida. Durante el período 1900-1965 se dobla la expectativa de vida.(35) En este contexto de crisis económica de la salud se instala un racionamiento de la atención médica. a partir de entonces. Para algunos. según la divisa de Terencio Senectus ipsa morbus. su insobornable función humanizadora y propuesta de cambio social. Como problema filosófico. donde no habría competencia por los recursos si se establece una prudente contabilidad del transcurso biográfico. El insólito envejecimiento de nuestra sociedad -que es uno de los cardinales factores del alza de costos sanitarios. apuesta a la «compresión de la morbilidad». esta vez por la edad.(36) 4. el llamado «añismo» o «etarismo». la caducidad y la mortalidad. lo racionalmente incomprensible para nosostros. y otro humanístico.la vejez en términos de creatividad y crecimiento continuo. Por eso en la experiencia de la vida planteamos la muerte bajo contradicciones intelectivas o paralogías. uno tecnológico o heroico. esencial. según una pretendida justicia intergeneracional. El segundo es pesimista.ha recientemente encendido una polémica en torno al uso adecuado de la terapia intensiva y costosa en las personas de edad. predice buena salud para la mayoría hasta cerca de los 85 años y luego una muerte rápida. como contingente. aceptar la senectud como una declinación natural de la vida. de crisis o rescate. pero desde lo cual comprendemos la realidad. metafísico. la aporía (del «fenómeno») y la paradoja (del «sentido») mortales. cuyo enemigo es la muerte y su objetivo la extensión de la vida. En este programa se inscriben las recientes orientaciones de la bioética según la ética del cuidado. una mala calidad de vida y fútil atención médica. La antinomia mortal consiste en que la muerte aparece. a partir sobre todo del consumo desproporcionado de recursos en los últimos años de vida. La paradoja mortal implica el hecho de que la muerte priva y otorga a la vez 68 . El primero es optimista. comprensivo y evaluativo de la vulnerabilidad. independientemente del vigor físico y la productividad económica. cuando la expectativa de la vida se debe mayormente a las terapéuticas médica y quirúrgica: un simple factor como ejemplo es la declinación en la mortalidad por enfermedad cardiovascular ocurrida en las últimas décadas.

total o parcial. A medida que la creencia en la inmortalidad del alma se debilita. «Cuidar más allá de curar» se impone como filosofía médica para los enfermos terminales. «domesticada» en la Edad Media. cuando el deseo de los hombres por prolongar sus vidas suscitó la investigación científica e hizo del cuerpo humano punto de apoyo a la palanca técnica. Kübler-Ross (On Death and Dying. la «near-death experience». La medicina de rescate y soporte vital «resucita» pacientes que como Lázaro. Nuevas formas médicas de morir. Pero la muerte medicalizada. epílogo de un largo proceso secular. Esta preocupación por el control o dominio del fin de la vida se extiende desde el derecho a rechazar el tratamiento y las directivas anticipadas hasta la implementación legal de la eutanasia (activa voluntaria) y el suicidio asistido. Eneas u Orfeo han vuelto para contarnos sus visiones. restándole a ésta naturalidad. prohibida en la sociedad contemporánea. que son como las máscaras o velos de la nueva danza macabra. basada en que esta última no sería una fatalidad de la vida en general ni biotécnicamente irremediable para el hombre. Esta metamorfosis histórica desde una muerte «padecida» a otra muerte «rebelada» se inicia en el siglo XVI con la anatomía vesaliana.(39) Ph. La medicina podría curar todas las enfermedades. traspone la muerte a otro lugar de la conciencia y el mundo. ha terminado por rebelarse y volverse «salvaje». Comunicación. lo corriente hasta la actual revolución mortal y moral de la medicina. la iatrotanatocracia.(38) Historia La historia de la muerte en Occidente enseña cómo ésta ha pasado de la muerte familiar. una construcción social del trayecto de la agonía a fin de participar o «convivir» la muerte. Los principales problemas tanatológicos de la actual medicina se dejan resumir en nueve figuras. Fantasía postergatoria de la muerte. la práctica y la institución médicas. la ocultación de la muerte cuya expresión cimera es una muerte medicalizada: la escena es el hospital. a la muerte rechazada. 1969) busca establecer un diálogo por una secuencia de colaboración simpática.(41) Definición. borran la línea divisoria vida-muerte y obligan a una «artificiosa y sutil» disección de esta última. Apropiación. pacientes cuyas expectativas de vida se miden en días. por conjunta patología y tecnología. «la muerte de uno mismo». Sin embargo. originada en la reducción y transformación simbólica de la muerte. constituye una nueva epifenomenología tanática. los actores el equipo sanitario. Medicina 69 . el «tratamiento» médico de la muerte. conceptual y operativo. sino que también significa una subversión del ethos tanático tradicional para enfrentar la mortalidad y su moralidad con las nuevas decisiones humanas sobre la vida y la muerte. Esta última caracteriza el modo de morir en la sociedad actual.sentido a la existencia humana. La consideración de la agonía como acto humano personal y el estudio psicológico del moribundo intentan «normalizar» la comunicación entre médico y paciente más allá del dilema tradicional entre veracidad y mendacidad. Una descripción del proceso de morir como el pionero de E. El asalto tecnológico de la agonía origina el debate sobre la responsabilidad de «salvar o dejar morir» y el reclamo de una muerte propia. semanas o meses a lo sumo. La biología actual maneja la hipótesis de una longevidad específica ligada al código genético. igualmente limitación y posibilidad. es decir el proceso de medicalización de esta úlitma y la consecuente mortificación de la medicina.para instalarse en el terreno natural y su transgresión -la enfermedad-. Esta experiencia perimortal. medicalizada. Transposición. a las que denomina «la muerte domesticada». Ariès ha descrito sugestivamente una serie de etapas en las actitudes de la cultura europea respecto de la muerte. el estudio sistemático e interdisciplinario de los problemas que plantea la muerte humana a la ciencia. para la cual el tiempo es destino. La imagen de la muerte abandona el orden moral -el pecado. y en el último cuarto de siglo -con la revolución tanatológica y tanatoética (mortal y moral) de la medicina.a la presente «definición» de muerte encefálica. o tanatoiatría. al principio aparentemente dominada o acallada. va surgiendo el mito compensador de la supervivencia biológica. «salvaje».(40) Teoría La experiencia omnipresente y multifacética de la muerte en medicina es razón más que suficiente para una tanatalogía médica. incluso la última. promueve la mortificación de la medicina. Esta mortificación no es sólo debida a una muerte tecnológica. Postergación. Paliación. porque esta es finita pero no finiquitada.está dando lugar a la muerte rebelada. que ha abierto las puertas del Hades al mundo presente. «la muerte del otro» y «la muerte prohibida». Un giro epistemológico. autenticidad y dignidad. se ha producido desde la clásica «constatación» de la muerte somática global -la vieja facies hipocrática del morir. el argumento la patología y las técnicas terapéuticas. cuyo programa sería posible controlar para una prolongación indefinida de la vida humana. ha sido la reducción de la tanatología al articulo mortis patológico y legal. La medicalización de la vida nos ha llevado a distorsionar estas contradicciones racionales de la muerte. eventualmente terrorífica y fuera de control.

que lucha contra el mundo. Cunde una actitud positiva en vez de aquella negativa (negadora y encubridora) ante la muerte. y él mismo se convirtió en una voz desencarnada: Orfeo desestimó a las mujeres tracias y éstas lo despedazaron y arrojaron al río su cabeza.paliativa o del confort. personal y social. REFERENCIAS 1. de su sistemático olvido del hombre de «carne y hueso» en la era científico-tecnológica. New Jersey 1992. eutanatobulia y eutanatotimia). teoría de las cualidades de la buena muerte en tanto ideal opuesto a la mala muerte de la mistanasia y la distanasia en la vida comúnmente medicalizada. en mi biografía está también mi tanatografía. procura de la buena muerte (agatotanasia) en cuanto bien moral.(45) Epicrisis Sufrir.(44) Pero por principio en la cultura de la vida que es la actual bioética como signo del fin del siglo -y que por lógica es también una cultura de la muerte o tanatoética. Administración. Jecker (ed.y que se concentra en regulaciones y controles bioéticos con el afán de dominar el proceso de morir. y esta muerte asistida comprende desde el cuidado paliativo a la eutanasia. la medicina debe ahora procurar la muerte. La muerte artificial o tecnológica es cara y cada vez más frecuente en razón del imperativo supuestamente moral de que la vida no tiene precio.(42) Práctica La revolución tanatológica y tanatoética ha introducido la muerte en medicina no sólo como hecho biológico (exitus letalis) o evento demográfico (epidemiología). no ha existido en la historia de nuestra cultura una sensibilidad por el buen morir o la buena muerte como la de hoy en día. que torna las decisiones médicas en libertades civiles -mi derecho a elegir mi propia muerte. psíquicas y espirituales del paciente y su familia. morir es asunto de cada uno y la medicina no puede asegurar la buena muerte a todos los pacientes. 70 . consentida y sobrellevada (eutanatonoia. Procuración. sino en primer término como acto personal al que se debe asistir. La eutanasiología o agatotanatología. El auge de la eutanasia en los países civilizados del orbe contemporáneo es quizás la más conflictiva expresión de la muerte como mal moral en medicina. hoy es la medicina «aprender a morir». Orfeo tocaba la lira de tal forma que las piedras y los árboles se movían y los animales salvajes se paralizaban.(43) Es verdad que eventualmente el ethos benemortasia toma un sesgo público cuasi paranoico contra la agresiva tecnologización y mal entendida sacralización de la vida del estamento hipocrático tradicional. donde era práctica corriente y obsesiva el ars moriendi. Véase la narración de Ovidio transcripta en el Apéndice. conquistando la muerte con su lira encantada. pero su arte consiste en la procura (seducción) del otro mediante el canto y la lira. nuestra condición misteriosa en tanto inevitable y final. El tema tiene que ver con una característica general de las sociedades posindustriales. y del incentivo económico en el consumo de la medicina de alta complejidad. Cf. una comprensión humanista de la mortalidad. aquellos que ponen todo en cuestión. En general esa muerte pacífica (pacificada) se entiende que es una muerte sabida. de la obiatría al medicidio. en N. Prometeo. Personalización.se instala un ethos tanatológico que ha roto la «conspiración del silencio» y la «pornografía de la muerte» dominante hasta los años 70. Además de curar la enfermedad y cuidar la salud. Con excepción de la Baja Edad Media. La muerte como acto personal se inscribe en la propia vida. R. suele también refugiarse en el hospice como modelo de cuidado alternativo al modelo curativo del hospital. tomar a ésta en cuenta como punto final de la atención médica. que como epílogo deseo bueno y bello (agatotanasia y kalotanasia). la transformación de ésta en clave humanística como consigna de la hora. declinación y aniquilamiento. H. nuestro privilegio esencial e inquietud fundamental. S. 2. A la inversa del otro héroe cultural. es tema del mayor interés público y privado. Como antes la filosofía. pero fracasó en regresar a su amada Eurídice del infierno a la tierra. en las que aspectos enteros de la condición humana se vuelven sin sentido. morir son las dimensiones de la humanidad exploradas para la rehumanización de la medicina. nos distancia y divierte en el sentido pascaliano de la cuestión fundamental del papel de la muerte en la vida in genere y de la vida humana en particular. Orfeo juega con él. La vida del héroe es dolor. que «cubre» (pallium = manto) las necesidades físicas. Ya no se trataría tanto de «salvar vidas» como de administrar una expectativa de vida natural. Humana Press. Finalmente. cantando aún. la historia de mi muerte. Estos tres verbos conjugan los mayores interrogantes humanos.) Aging & Ethics. envejecer. y por tanto también son las musas que rescatan al arte de curar de su sinecuria antropológica y metafísica. La ética juridizada del final de la vida. Moody «The Meaning of Life in Old Age». su música arrancó lágrimas de acero a Plutón. Orfeo es el mito por excelencia de la finitud y el cuidado humanos.

12. Sobre el concepto de infirmitas. La Plata 1983) y a mi artículo «Embodiment. Con punto de partida en la investigación empírica de C. Pero puedo tomar el mismo dolor como ejemplo de esta realidad esencial. medicina científica-medicina humanistica. rescatada por la medicina paliativa. a excepción de una sola. Kluwer Academic Publishers. London 1975. prescindiendo de que yo lo tenga aquí y ahora. Entonces lo que preguntaré será: ¿qué es el dolor mismo. M. D. obligado a compensar con la cultura sus carencias naturales y el padecimiento ligado a ellas. 44. es necesario comprenderlo». Inc. y huye de tí el árbol que está sobre tu cabeza.Tántalo. Para un estudio sistemático de estas distintas formas de tortura. Editorial Andrés Bello. Así lo vieron K.Por haber intentado violar a Latona. en correspondencia. un gigante peculiar. y cómo debe estar constituido el fondo de las cosas. Harvard University Press 1982). en el 71 . Press. 11. Machado: «Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullo. 8. 45. pone precisamente el fenómeno del dolor como ejemplo del acto de la ideación: «Un problema de la inteligencia sería. 14. 16. García Lorca). París 1983. aunque ha de volver. apuntemos D. Oxford Univ. cincuenta hermanas que. Cf. 1971). con cuya forma se unió a él una Nube formada por Zeus (de cuya unión nacieron los centauros). The Making and Unmaking of the World. Thoght. consúltese en «Unlocking the Secrets of Pain». El hombre es un ser paciente. más conocidas por eso como las Danaides. tu. hijo de Zeus y de una hija de Minias. esp. Ency. castigado por sus crímenes a empujar eternamente una enorme piedra hasta lo alto de una montaña. Gilligan sobre una «ética femenina» (In a Different Voice: Cambridge. Palliative Medi-cine. ningún agua puedes coger. como escribió Unamuno. by A. Sísifo43. E. Wilde («que Dios me cuide del dolor físico que yo me cuidaré del moral»). Marx («sólo hay un antídoto para el sufrimiento mental. Man and World 10. revelan esa característica posmoderna del fin de los grandes relatos. el tesalio Ixión fue castigado al suplicio de la rueda en el Tártaro. Titio. Heidegger. Dordrecht 1992). asesinaron en la noche de bodas a sus maridos y primos. ha terminado por eclipsar la necesidad de cuidar. remito a mi libro Homo infirmus (Quirón. 42. 6. The Ethics of Diagnosis. 7 En el Libro IV de Metamorfosis (y también en el X. el dolor!» (Campoamor). Max Scheler. «What Are Poets For? en Poetry. crimen por el cual están obligadas a llenar eternamente de agua un tonel sin fondo. Morris La cultura del dolor. la medicina hoy reconoce el valor moral del sufrimiento: «No basta suprimir el dolor. una suerte de medicina o ciencia curativa de la cultura. Para una estética del dolor en la plástica moderna. Hipermestra. los cuarenta y nueve hijos de Egipto. «Llorar de placer se suele y es que en nuestro corazón hay siempre una vibración que aún con el placer nos duele». la edad y el morir. en 1988 Medical and Health Annual. dicotomía más importante en la práctica que la de mente-cuerpo. Polhemus The Body as a Medium of Expression. eds. Kearney «Palliative Medicine-Just Another Speciality?». Bruguera. sumamente extraña y asombrosa: que este mundo está en general transido de mal y de dolor. Cit. el siguiente: tengo ahora un dolor aquí en el brazo. 9. La pedagogía del dolor es una constante de la poesia universal: «¡Qué doctor es tan profundo en útiles enseñanzas. D. Language. Y otra vez el autor de Doloras sobre la misteriosa conjunción de dolor y placer. Gracia.) Le corps et ses fictions.Las nietas de Belo e hijas de Dánao. condigna humanitud de la humanidad. Pero la capacidad de curar. cit. por D. Hofstadter. Véase O.Sísifo. Barcelona 1992). y es el dolor físco») y O. el paradigma científico de su interpretación. y este sentido histórico es una genealogía como terapia social. ciencia-asistencia. En este sentido tiene razón el poeta de que «no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo» (o como dice el mismo Darío «dichoso el árbol que es apenas sensitivo»). Peset y D. en Cl. La distinción entre dolores y dolores así la señala A. las deficiencias de éste y la actual búsqueda ecléctica de significaciones y tratamiento. Hoy son mariposas negras». Les Editios de Minuit. Chicago. Británica. Morris. Este libro es un ejemplar estudio médico-literario que describe los significados del dolor en la historia de la cultura occidental. 3946.Tántalo42. 199l). 41. trad. 1992. 15. donde se plantea un problema epistemológico de la atención médica cual es la dicotomia cabeza-corazón. en El puesto del hombre en el cosmos (Darmstadt 1928). hijo de Zeus y de la ninfa Pluto. El dolor es el nervio de la existencia y su justificación el meollo de la antropología: «¿Todo mi sufrimiento se ha de perder. op. el colapso de los discursos omniabarcadores: no hay naturaleza humana sino autointerpretación histórica.3. véase J. de donde vuelve a rodar hasta el pie de la misma para volver a ser empujada.J. 1977. Dios mío. hijo de Eolo. a que uno o varios animales le devoren el hígado que inmediatamente le vuelve a crecer.85. en J. Arasse «Le corps fictif de Sebastien et le coup d’oeil D’Antonello».Por haber intentado violar a Juno. el opulento rey de Lidia. or Two Yards of Skin». ¿Cómo ha surgido. se ha venido desarrollando el concepto más amplio de «ética del cuidado» (por ejemplo. Cf. p. Benthall y T. Sin duda el modelo médico hegemónico desde el siglo pasado ha sido el de la cura. Esta es la tesis de M. La reciente y copiosa literatura «historizante» sobre aspectos de la condición humana tales como el sufrimiento. and Diagnosis» (J. o vas en busca de la piedra o la empujas. por ejemplo. Scarry The Body in Pain. Clark «Heidegger and the Mystery of Pain». el de la enfermedad como un problema a resolver y para el cual se moviliza toda la medicina de alta tecnología (y economía). (New York: Harper & Row Publishers. 10. Cf. Broadbent «The Image of God. trans. Allen Lane. castigado por sus desacatos contra los dioses a padecer eternamente hambre y sed en las inmediaciones del alimento y la bebida. Reichler (ed. como antes Prometeo temporalmente. pues el dolor físico es la verdad del sufrimiento. 3. 43. Ixión44 va dando vueltas y a la vez se persigue y se huye a sí mismo. Pathology. L. 4. Philosophy & Medicine 40. (Ovidio Metamorfosis . Oxford 1985. 5. o cura-cuidado. 6./como se pierde el dulce sonido de la fronda?» (F. Una bibliografía básica sobre la actual algología científica. con la historia de Orfeo que reproducimos en el Apéndice) Ovidio describe el descenso al Hades y los castigos corporales de las almas sin sangre: «Allí ofrecía Titio41 sus entrañas para que se las despedazasen y estaba tendido a lo largo de nueve yugadas. competencia tecnocientífica incuestionable. . Cassel The Nature of Suffering and the Goals of Medicine (New York: Oxford University Press.cit. Chile 1993. De la importante literatura reciente destaquemos E. cómo puede ser eliminado? Averiguar ésto sería. Contra la tesis del doctor Rieux en La Peste de Camus -«Es preferible aliviar el sufrimiento que señalar su excelencia»-. para que sea posible el dolor en general?». está condenado eternamente. Morris La cultura del dolor op. y las Bélidas45 que se atrevieron a causar la muerte de sus primos vuelven a buscar incesantemente las aguas que deben perder». 13. misión de la ciencia positiva.

) Aging and Ethics. 34. finalmente. Ch. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging» . Sófocles confiere al viejo Edipo su propia visión del mundo a los 89 años. «Ageism» es el término introducido recientemente en inglés.: «Al principio queremos que la vida sea romántica. Una buena y oportuna muerte es un regalo del cielo. Moody Ethics in an Aging Society.. 10. Neugarten «The Goals of Medicine in an Aging Society». 17. el agente y la herida. son hoy afectados. es el de A. 38. Un fino análisis del resentimiento en la moral de la justicia distributiva entre las generaciones. Es el retrato de los Struldbruggs. Bajo el impacto de la televisión. Indiana University Presss. op. vol.influyente libro de N. Como escribe Laín Entralgo (Antropología médica. 20. A. 81-82). op. Moody «The Meaning of Life in Old Age». 39. L. R.. en la cual entre las propuestas racionadoras se destacan las posiciones de N. pues Layos pretende escapar al destino eliminando a su hijo. Barcelona 1984. 96). Entre nosotros merece destacarse J. Cf. Buytendijk (Teoría del dolor. cit. Focalizándose estrechamente en un reificado ‘problema de la vejez’. 18. entre los autores que propician una ética clínica y sanitaria para la geriatría que esté más allá del modelo de principios y los conflictos de la autonomía y la justicia entre las generaciones. P. Walters Contemporary Issues in Bioethics. Beauchamp & L. adquieren una palidez. 1993. ed. H. S. Quirón. D. el joven y el viejo. la comunicación y la solidaridad. Quirón 1980. L. 23. No 1. Van Tassel «Toward a postmodern understanding of old age». la jornada de la vida).) La muerte en medicina. Rabossi «Tres posibles enfoques filosóficos acerca de las expresiones de dolor». 4ta. cit. 31. raza condenada a la inmortalidad sin la bendición de la buena salud «Ofrecían el espectáculo más humillante que jamás había contemplado y las mujeres eran más horribles que los hombres. Th. más tarde. que sea comprensible» (Louis Bogan).) Aging & Society (Humana Press. Swift. Quirón 1979. Medical Humanitites Review. En Edipo en Colono. Este mito narrado por Ovidio es de actualidad ejemplar por la figura de los ancianos esposos que piden morir juntos. S. Callahan («Aging and the Goals of Medicine». Daniels («A Lifespan Approach to Health Case». Homo infirmus se refiere a la caracterización ontológíca fundamental del hombre (la infirmitas como modo deficiente genérico de lo humano). Las dos grandes metáforas del dolor son el arma y la lesión. 36. Jecker Aging & Ethics. R. 25. un ejemplo con E. París 1940) y F. 6. pero para su espanto. en Estudios bioéticos. R. Cf. 1984). que ya no hay jóvenes y viejos. Cf. 35. 29. en N. cit. Cole The Journey of Life). op. no otros dones comunes que suelen pedir los mortales a los dioses. en T. S. J. Plon. op. Sobre la filosofía analítica del dolor. Aplicado 72 . Quirón. que no puede describirse» (ver texto en el Apéndice). A. L. Jecker (ed. D. Quirón. El concepto de enfermedad otorga a la medicina objetividad científica. Ambos. advirtió que había omitido pedir a los dioses la eterna juventud. necesitamos más del cuidado de la salud que de la cura de la enfermedad. Lavelle (Le mal et la souffrance. J. El surgimiento del ‘viejo joven’ se corresponde con la ‘desaparición de la niñez’. 1994. Wadsworth Pub. en Estudios Bioéticos. proporcional al número de años que tienen. 1993.: «Una sociedad ‘edad-irrelevante’ está por cierto configurándose. 28. puesto que las historias de vida. op. 4. vol. Como observa H. Cf. Beauchamp y L. Jecker and D. el manejo científico de la edad deniega nuestra participación y solidaridad en esta máxima experiencia humana» (p. of Cal Press. 11. 1992). vale decir una ética de la virtud. El debate sobre la equidad intergeneracional en la salud cuenta con una abundante literatura reciente. R. pero vuelve al mismo para cantar la gloria de la naturaleza. op.cit. 26. Humanitud apunta a la finitud «natural» de la condición humana. declinar y morir. cit. Cf. Th. Cf. ed. en If I were a rich man could I buy a pancreas?. Cf. «La muerte y la medicina». cit. H. vale decir el cuerpo y su vulnerabilidad. K. 33. 37. 22. Esposo de Aurora. en N. Dos bellas moralejas sobre las obligaciones intergeneracionales recoge H. vol. J. No 2 (Comentario sobre el libro de Th. Manzini. op. La Plata. debemos respetar el medio ambiente. Salvat. L. Totowa 1992): «La geriatría y la gerontología alimentan la percepción del envejecimiento como un problema técnico sólo enfrentado por la gente mayor.. y ser reemplazada por otra generación. Jonsen «Resentment and the Rights of the Elderly». 4. 24. la inocencia infantil y la sabiduría del viejo son reliquias de un mundo premoderno». Buenos Aires 1965). Schneiderman «Ancient Myth and Modern Medicine: Lessons from Baucis and Philemon» en N. Noddings Caring: Berkeley. que sea soportable. Walters Contemporary Issues in Bioethics (4ta. En Gulliver’s Travels. p. Remito a mi artículo «El tiempo biológico y el hombre». S. 1992. R. pues los mismos avances médicos que prolongan la vida no aseguran su calidad y plantean los dilemas bioéticos. aparece contrario sensu la visión moderna de la edad. El «giro literario» de la bioética tiene especial aplicación en este campo. esp. 19. Co. op. 30. Cf. La historia de Titono se repite ante nuestros ojos.. Moody «The meaning of Life in Old Age». Cf H. R. nos alejamos del ciclo natural de la vida (Baucis y Philemon se transforman en árboles). 1985 Medical and Health («On growing old with pleasure and profit») Encyclopedia Britanica. «Vivimos en un nivel de la historia y en un modo de la sociedad tales. 21. Hastings Center Report. 24. S. la inocencia idealizada de la infancia está llegando a ser una cosa del pasado. La Plata 1979. donde se pondera el valor de la experiencia en el camino de la vida. cit. «La ética de los cuidados paliativos» Quirón 25. Jecker Aging and Society. Troquel.) y D. Cf. The John Hopkins University Press.. Walters Contemporany Issues in Bioethics. Mainetti (ed. Esta nueva orientación de la bioética se ha incorporado al texto «oficial» de la disciplina que es el de T. aparte de las vidas concretas y las representaciones culturales de la gente añosa. L. cit. cit. para el cual se precisa una traducción en nuestra lengua. 7. Titono es el mito fundador de la moderna geriatría. Belmont 1994). trad. 1975. Univ. S. hemos perdido el rol sagrado de los ancianos en la sociedad mítica (Baucis y Philemon son los custodios del templo mientras vivan) y no aspiramos virtuosamente a una ética comunitaria o de solidaridad social (sólo Baucis y Philemon se salvan del castigo a los habitantes del lugar que no dieron hospitalidad a los dioses). de modo que Titono alcanzó su larga vida sólo para soportar la miserable decrepitud de los años. Jecker (ed) Aging & Ethics. Jecker (ed. R. 32. Quirón. Entre los clásicos de la reflexión sobre el dolor recordamos a L. 1993. de J. Ambos. Baltimore/Londres. Seef «Separating Care and Cure: An Analysis of Historical and Contemporary Images of Nursing and Medicine». en N. con N. J. en T. Cole «Oedipus and the Meaning of Aging». Chicago. Además de las deformidades habituales de las edades extremas. Véase mi artículo «Tiempo y medicina: de Cronos a Quirón». 1. No5).: La leyenda de Edipo consagra el trágico e inevitable conflicto generacional. Cassel and B. Moody (Ethics in an Aging Society. en N. Caplan «ls aging a disease?». cada generación está destinada a crecer. tanto más infrecuente hoy día cuando nos negamos a morir en mérito al imperativo tecnológico de la medicina. 1994. operatividad técnica y legitimación normativa. Remito a mi artículo «Para una antropología médica biográfica». La Plata. Beauchamp and L. P. 27. L. hasta que apiadados de él los dioses le convirtieron en un saltamontes. Obsérvese que Titono pretende salirse del orden natural (el ciclo del día y la noche. este héroe griego clamaba por la inmortalidad y fue finalmente complacido por los dioses. Moody en Ethics in an Aging Society. pero no en la forma utópica imaginada. Al De Senectute de Cicerón y el suicidio racional de Séneca se suma la conversación entre Sócrates y el viejo Cephalus en República. hay tan sólo jóvenes y enfermos». la conciencia autobiográfica y la psicología evolutiva del curso vital constituyen las formas actuales de estructurar el tiempo humano y dar sentido a la existencia. op.

y subvertir el arte de curar bajo un arte de matar.. Merleau-Ponty. La biomedicina obliga hoy a considerar el cuerpo como objeto de derecho. donde la teoría de la muerte en medicina comprende un capítulo científiconatural o biomédico (Tanatobiología). Ricoeur.. Lévinas. J. la filosofía contemporánea. Bergson. Mainetti. con su ambivalencia fenomenológica de cuerpo que se es y cuerpo que se tiene.. Feuerbach.. Pero quizás. traducida en dispares doctrinas biojurídicas sobre la propiedad corporal y su licitud de comercialización.. Capítulo V: Fenomenología de la intercorporeidad Es mi deseo exponer lass tranformaciones de los cuerpos en formas nuevas.(6) Husserl introduce la distinción. Intercorporeidad es una dimensión fenomenológica abierta por las nuevas técnicas del cuerpo que realizan la quimera. Living with Mortality. pues cultura del cuerpo es la nuestra. una serie de pensadores (Schopenhauer. op.).40. 43. terminológica en alemán. y ahora apunto dos más: modesto signo del paso del tiempo y de la medicalización actual de la vida y la muerte humanas. y propone una somatología o teoría fenomenológica del organismo animal. frente a la mala (nocitanasia) y fea (cacotanasia) muerte contemporánea como pretendida ortotanasia. puesto que también vosotros habéis sido autores de tales transformaciones.(5) Contra toda la tradición que desatendió al cuerpo en la reflexión filosófica. sino atribuir lo psíquico al cuerpo en tanto cosa. y principalmente francesa. En ese libro describí tres figuras de la mortificación de la medicina. La muerte en medicina. Maine de Biran. Habría que reivindicar la ética de bienes o axiológica en relación con la muerte (agatotanasia) y dar cabida también a la bella muerte romántica (kalotanasia). propiedad y responsabilidad humanas. Quirón 1987. no resultaría extraño el fascinante descubrimiento actual del cuerpo como objeto de cuidado y estudio. Husserl describe el cuerpo intencional o fenomenológico que permanece tras la epoché como realidad material autosentiente (nivel táctil de la constitución del cuerpo)(8). Nietzsche. Simon & Schuster.(9) A partir de Husserl. D. tanto por su forma de vida como por su interés intelectual. Sartre. desarrolló una genuina y fecunda teoría del cuerpo respecto de la metafísica tradicional de la corporeidad (Marcel. Cf. la nueva ética de la vida. ésta se vuelve contranatura.Oh dioses. luego en La muerte y la medicina añadí otras cuatro. 18. Metamorfosis La «resurrección de la carne» que Ortega anunció en los años veinte del siglo se ha vuelto hoy una realidad planetaria. el concepto de enfermedad a la idea de la muerte. 42. sin duda uno de los estudios más críticos y profundos sobre el «American way of dying». que inició la visión filosófica contemporánea del cuerpo. incorporando este último a la subjetividad trascendental(7). Pero más allá de su probable licitud ética casuística. ayudadme en mi empresa y haced que mi poema discurra sin interrupción desde el principio del mundo hasta la actualidad. fueron los analistas de la experiencia del cuerpo propio que precedieron a la fenomenología.(4) En tal caso sólo debiéramos prevenirnos contra la ficción de un cuerpo heredero metafísico del alma. como política social enfrenta dos graves dificultades: admitir una nueva figura de homicidio. Por eso afirmamos que la medicalización de la muerte roba a ésta naturalidad. experiencial y culturalmente comprendido. New York 1993. la donación de gametas y embriones o la intervención genética. si se quiere alineados en el pathos de la filosofía de la vida (Lebensphilosophie). replanteando su estatuto ontológico y axiológico. 1. 45.). autenticidad y dignidad desde el punto de vista moral. Mainetti «La muerte y la humanización de la medicina». como lo iremos viendo. otro cientifico social o antropomédico (Tanatoantropologia). que no tuvo intención de descubrir una experiencia original del cuerpo propio. Callahan The Troubled Dream of Life. como los trasplantes de órganos y tejidos.(3) Idea de la somatología Si es verdad que vivimos en la «cultura del narcisismo». capaz de transformar la naturaleza humana y recrear al hombre. La justificación moral de la eutanasia (activa y voluntaria) y del suicidio asistido apela al derecho de autodeterminación personal (principio de autonomía) y a la obligación de aliviar el sufrimiento (principio de beneficencia). cit. Ovidio. Este reciente capítulo de la pertenencia y disponibilidad del cuerpo es un oportuno ejemplo de las virtualidades de la somatología para la fundamentación de la bioética.(2) Este desafío parte de una revolución somatoplástica de la presente biomedicina. debe ahora conducirnos hacia una somatología o teoria integral del cuerpo humano. Cf. J. cuyo cuerpo ha dejado de ser reparo natural o condición inmodificable. que daría sentido profético al anuncio de Ortega sobre la «resurrección de la carne» en la cultura occidental contemporánea. el actual resurgimiento del cuerpo se debe más bien al habeas corpus de una revolución somatoplástica en la que Pigmalión ha sacado a Narciso del espejo.(1) La fenomenología. A. y un tercero filosófico-moral (Tanatobioética).(10) 73 . clara y pura/ Que querer hombre morir/cuando Dios quiere que muera/es locura. A. 44. Los versos de Manrique son insuperables en ese sentido: «Y consiento en mi morir/con voluntad placentera. entre el cuerpo-objeto (Körper) de la explicación científica y el cuerpo-sujeto (Leib) del mundo de la vida. 41. a la vez biológica.

de alguna manera pertenecientes a la experiencia significativa: el cuerpo es historia. pueden aquellas asimilarse (una bomba destructiva de la vida y otra en explosión que promete recrearla). Las nuevas técnicas biomédicas permutativas o de recambio del cuerpo comprenden la bioingeniería (aparatos y órganos artificiales). biografía. refleja las transformaciones de nuestro cuerpo contemporáneo. un cuerpo de autopercepción y conducta específicamente humanas.(15) La vocación demiúrgica de la nueva tecnociencia biomédica se aprecia ya en una medicina del deseo o desiderativa.biología molecular) y de una inovación tecnológica de aquel derivado (Fisión atómica . sino que tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y controlar la propia evolución biológica. en ciertos aspectos. Para ello tiene la filosofia que recuperar su relación con la ciencia. anteriores a las intervenciones biomédicas (los llamados «postizos». la condición humana deja de ser una realidad irreparable. Se trata de una nueva dimensión intersubjetiva del cuerpo. y las intervenciones genéticas (trasplantes moleculares).(13) De modo que el secular y hoy renovado conflicto entre un paradigma holístico (ecosistémico) y otro reduccionista (ingenieril) del cuerpo. y esto significa mucho más que acomodar las innovaciones tecnocientíficas a nuestras creencias y costumbres. como creía Chesterton. en la que es preciso comprender «lo que puede el cuerpo».(12) Por otro lado. Entonces aparecería un nuevo paradigma del cuerpo. cuerpo propio y cuerpo ajeno).(17) Dimensiones de la intercorporeidad Intercorporeidad es la relación de intercambio de partes o productos del cuerpo entre seres humanos. los trasplantes de órganos y tejidos. procrear y morir. ni a modificar su ambiente como desde el Neolítico lo viene haciendo por 10. La transformación actual del cuerpo humano modifica el correspondiente mundo de la vida.biogenética). separados y heterogénos. que reemplaza las partes y funciones del cuerpo. los procesos fisiológicos son procesos cognitivos y conductivos. pues la historia de dos cuerpos (Leib y Körper. En ambos casos se trata de un nuevo modelo teórico (física nuclear . las ciencias sociales denuncian la visión naturalista de un cuerpo universal e invariable y descubren su construcción cultural e histórica. Estas técnicas -dejando a un costado las prótesis stricto sensu (capítulo de la transcorporeidad bio-artificial en el que se inscribe la ficción del cyborg) y los organismos trasgénicos (híbridos o capítulo quimérico de una corporeidad interespecífica) -abren una nueva dimensión fenomenológica del cuerpo que llamaremos intercorporeidad. como hacemos con la astronáutica y la televisión o el automóvil. a partir de sus representaciones biológicas y de sus construcciones culturales(11). que no se conforma. cuyo prototipo son la ablación y trasplante de órganos y tejidos. sustantivamente irreformable. Pero ya una medicina sustitutiva. Es ésta la revolución de Pigmalión o antropoplástica. que reconcilie y complemente la ciencia y la experiencia del mismo. el hombre no está ya limitado a adaptarse al medio como hizo en el Paleolítico. Pero la revolución biológica constituye acaso una revolución cultural en el orden de esas transformaciones fundamentales en la historia de la humanidad que implican un cambio radical en el sentido de la técnica. como cabellos.000 años y en escala planetaria con la revolución industrial. aunque de distinto signo. la «gran razón» o «sabiduría del cuerpo».(14) Revolución somatoplástica La revolución biológica de la segunda mitad del siglo XX es comparable. está señalando el destino protésico de la vida humana y en particular de sus modos de nacer. Por un lado la biología reconoce ahora en el organismo a un sujeto sui generis. con el cuerpo humano normal y sólo trata de restaurarlo. reedita a su modo la ontología centáurica del dualismo antropológico tradicional. a la revolución de la fisica en la primera mitad de nuestra centuria. política y cósmica.(16) La medicina desiderativa presenta variedad de formas. familiar. social. Siempre han existido formas «pretécnicas» de intercorporeidad. uñas y dientes). la donación de gametas y embriones. y la pregunta por el ser del hombre se torna en la pregunta sobre qué debemos hacer de él. su nueva fábrica biológica y social. Como intenta mostrar la psiconeuroinmunología. en línea de máxima una medicina perfectiva que con la futura biogenética podría fabricar al hombre. gametas y embriones). desde el punto de vista científico y tecnológico. y la disposición de productos somáticos (sangre. venciendo un resentimiento tecnocientífico al que no es ajena cierta fenomenología corriente. promesa de mutaciones vertiginosas por las cuales. remodeladora o recreadora del hombre. Este pigmalionismo biomédico somatoplástico no es como otros de nuestros saberes y poderes. Pero las actuales tecnologías intercorpóreas 74 . El arte de curar se ha vuelto factivo y no meramente correctivo. pues nos obliga a repensar la vida -lo que ahora llamamos bioéticaen su naturaleza humana individual.Acaso ha llegado el momento de retomar esa propuesta husserliana de la somatología. pero en el amplio sentido de una teoría integral del cuerpo humano. También por alguna de sus consecuencias. A diferencia de las dos anteriores revoluciones en la Edad de Piedra.

útil o instrumento.) ha sido práctica milenaria de peluqueros y nodrizas. HUGO). Una es la del retorno radicalizado al dualismo antropológico. con lo que un gemelo fetal en el freezer de cada uno (San Clon. sin objeciones morales ni inmunológicas. médula). así como de las funciones y productos del organismo (de la leche a las heces. en la antropología digestiva (canibalismo). el registro no es menos variado en la sexualidad y la reproducción (coito. de recibir y de retribuir.crean otra realidad y plantean una singularidad de las partes y productos del cuerpo: estatus ontológico personal. recopilación de datos e información (screening genético. con lo cual la «propiedad» del mismo es primariamente ontológica y no legal (extrapatrimonial). ¿Quienes son los propietarios de los órganos y del patrimonio genético? De la propiedad se desprende la disponibilidad para donar o vender. de la sangre a las lágrimas) determina un complejo y ambivalente estereotipo de la donación de órganos y gametas. y por tanto violable y alienable. Es larga la lista de trasplante de órganos únicos. de ovocitos en la FIV con donante. especialmente en Francia. Hume) el individuo es el propietario de su cuerpo. regulada por las obligaciones de dar. de anonimato y economía moralmente neutrales.(24) Para entender el actual debate bioético sobre la propiedad del cuerpo se precisa una aproximación histórica al problema. dejando aparte la protoforma quimérica interespecífica. en principio inviolable e indisponible. su impureza ligada a la magia y su rito de purificación técnica en los «bancos» que aseguran su circulación. ablacionados del cadáver o del vivo.(23) Con la nueva disección («disociación») biomédica del cuerpo humano se genera una crisis profunda de la persona si no la disolución del sujeto. distinguiendo el cuerpo que tengo y el cuerpo que soy. Entre las segundas. de embriones en la FIV con transferencia de embrión. Otra postura reafirma la clásica unicidad antropológica. y el yo se reduce al pronombre posesivo mío. socialismo utópico y positivo). la reproducción asistida y la ingeniería genética. uñas. donde la fenomenología del cuerpo y el corporalismo mediterráneo son una suerte de antídoto contra el primero. el derecho romano y la religión cristiana. pues aquel se presenta como recapitulación y síntesis de sucesivas y diferentes doctrinas. el hombre no es el propietario sino el administrador de su cuerpo. Dicho modelo antropológico. sin dejar de ver las imágenes de la magia y las narraciones de milagros. en especial con referencia a los trasplantes y a la ingeniería genética. Dos posiciones filosóficas enfrentan el desafío. personas y cadáveres. y de tejidos que se renuevan periódicamente (sangre. valor vital y recurso exótico. provenientes de embriones. y el antagonismo surge entre las dos representaciones filosóficas expuestas. Locke y D. partes del cuerpo a la vez reales y fantaseadas como equivalentes simbólicos.(21) La variedad de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad.(25) Para la doctrina clásica occidental o personalista (resultado de la filosofía griega. El bioshopping comprende células. sujeto abstracto del derecho sobre su cuerpo como propietario de un bien disponible. Entre las primeras. La comercialización del cuerpo en algunos de sus productos «episomáticos» (cabellos. No es este el lugar para el inventario de la presente fábrica del cuerpo. en vías de elaboración jurídica conforme a un modelo anglosajón y otro latino. placenta. Mauss «Ensayo sobre el don».(19) Las nuevas formas tecnológicas de la intercorporeidad se refieren fundamentalmente a la trasplantología. El don es una forma de intercambio de bienes en la sociedad primitiva. La biomedicina obliga a pensar el cuerpo como objeto de derecho. etc. fetos. la teratología (siameses) y la epidemiología (contagio). propiedad natural del hombre en la apropiación de bienes. que conforman un rico repositorio fantástico.(18) Es posible la descripción de formas imaginarias y naturales de la intercorporeidad. pero también «objetos parciales» en el sentido de Freud. la sociedad es 75 . objeto reemplazable. vendible. lazos de sangre. sirve a la comparación crítica con nuestro sistema biocrático en términos bancarios. tejidos y órganos para trasplantes o implantes. cuyos recursos se utilizan como repositorio de material terapéutico. y el mito del andrógino según Platón. en virtud de que la realidad del cuerpo se desprende de la persona para hacerse cosa entre las cosas.(22) Propiedad corporal Los trabajos y los días de la biomedicina han abierto la nueva Fábrica del cuerpo humano. embarazo y lactancia). vivido y representado rememoran el célebre texto de M. Las tecnologías reproductivas implican los dones de esperma en la inseminación artificial. el nuevo ángel de la guarda o doble genético) podrá servirnos para el oportuno recambio de órganos. Para la doctrina moderna liberal (según sus teóricos anglosajones como J.(20) Estas transformaciones a la vez del cuerpo biológico. de investigación. Estos son dones vitales y de filiación. Un problema reciente y de escaso tratamiento es el de la propiedad del cuerpo. que mantiene las relaciones humanas y personales entre los grupos e individuos. Para la doctrina socialista de los siglos XVIII y XIX (Romanticismo. tenemos presente el relato bíblico de la creación de Eva con la costilla de Adán. reformulada por la femonenología como apropiación personal del cuerpo. Se explica entonces la Pandora del don. La ingeniería genética por ahora sólo promete la donación embrionaria morular. y que perdura hasta el siglo XVII).

Respecto del patrimonio genético. Por otro lado. A. la meditación acerca del cuerpo viene siendo. 2. La Plata 1993. cuyo pensamiento del cuerpo evita corismos y reduccionismos metafísicos desacreditados tanto en la filosofía como en la ciencia contemporáneas. 5.(26) Cuestión abierta es la posibilidad de una somatología o teoría integral del cuerpo capaz de atender estos problemas de la propiedad corporal. tema obligado para cuantos quieren conocer la realidad del mundo desde lo que en esa realidad nos es más inmediato. vale intentar el camino de la somatología como fundamentación de la bioética.(27) Una pista en ese sentido sería la fenomenología de la intercorporeidad. Ante el desafio de la revolución biomédica somatoplástica. A. cit. Bergson y Husserl. 6. op. Para el caso de los trasplantes. en Introducción a la bioética. 3. espíritu». 11. dejando de lado su relación con la ciencia». J. Quirón. 10. New York 1979. Realidad. Mainetti «La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo». 8. Era en 1926. pero nada despreciable porque nadie sabe lo que puede el cuerpo.. en la arrolladora vigencia del sexo. Martinus Nijhoff. que nos abre a las nuevas dimensiones del cuerpo biológico. Sin renunciar a la diferencia ontológica y ética de la nueva cuestión del cuerpo (summa divisio) planteada por la biomedicina. op. que es violable pero no alienable. fenómeno y misterio del cuerpo humano. nuestro cuerpo se nos ha hecho más-que-cuerpo» (p. conforman los respectivos principios del don como símbolo personal. 9. 280) «La filosofía se agota a sí misma cuando pierde el contacto con las ciencias . y por otra parte yo encuentro sobre él y siento sobre él y en él: calor en el dorso de la mano. inter alia . urge constituir la somatología o teoría integral del cuerpo humano para la fundamentación de la bioética. Más acá de mi cuerpo objeto. cit. Mi cuerpo-anónimo. cit. 1913).. Por todas partes. «específica». Zaner. The Culture of Narcissism. de mil distintos modos. Con razón denuncia L. 7. Un reciente y debatido capítulo de la bioética. pues todo el hombre está en juego con la empresa tecnocientífica. fenómeno y misterio del cuerpo humano. Teoría actual. Pero también advierte las falencias de la fenomenología al uso de la corporalidad. frío en los pies. y su dificultad en pasar de mi cuerpo como hecho al cuerpo mío como derecho. Sesenta años más tarde. The Hague. y sobre todo a partir de Nietzsche y de Heidegger. la ciencia que buscamos bajo el nombre de bioética. II. 4. la filosofía se recluye en un debate con su propio pasado. éste se divide en propiedad del individuo (células somáticas) y de la especie (células sexuales). Laín Entralgo. El término y concepto de somatología (Somatologie) como ciencia del cuerpo viviente (Wíssenschaft des Leibes) lo introduce Husserl en Ideas III. material descartable por sus partes y funciones. Quirón. el de la propiedad corporal. «Las diferentes regiones de la realidad». Cf. cap. en Estudios Bioéticos. Mainetti. Cf. en Estudios Bíoéticos II. en plena resurrección de la carne vivimos todos los hombres del planeta. P. y J. y así tiene su extensión. y la participación como solidaridad social. no sólo los europeos. «El cuerpo (Leib) se constituye originariamente de doble modo: por una parte es cosa física. sensaciones de contacto en la punta de los dedos» (Ideas. La Plata 1987. REFERENCIAS 1. según dijo Spinoza. Estas tres doctrinas tercian hoy en el debate sobre la propiedad corporal. J. donación de gametas y embriones e ingeniería genética. fenómeno y misterio del cuerpo humano. 1°. 1964.la propietaria del cuerpo. 14: 3-4. Mi cuerpo-especie. Quirón 1983. Mi cuerpo-otro. Sobre la aportación de Ortega a la filosofía contemporánea del cuerpo. Mainetti «Filosofia del cuerpo». alma. está mi cuerpo de la relación interhumana al que debo llamar mío como pensaba el mismo Descartes. Lash. en la cual entran sus propiedades materiales. a partir de Nietzsche. en el exquisito cuidado de la salud. cit. op. en la donación de órganos inter vivos. J. Quirón. véanse R. P. y J. p. en tantos y tantos rasgos más de la vida actual.(28) Conclusión Intercorporeidad es la dimensión fenomenológica del cuerpo actualizada por la moderna biomedicina con sus técnicas de trasplante de órganos. Dicha somatología se sitúa más allá del registro dualista. «interpersonal». Como afirma Ricoeur (cit. La Plata 1972. Warner Books. Mainetti Realidad.‘se dirige recto a una gigante reivindicación de su cuerpo. por Laín Entralgo.. en cuya nueva construcción podría apoyarse nuestra urgente filosofia de la vida. Sève (Pour une critique de la raison 76 . 145-146). La pasión por el cuerpo se hace a todos patente en la práctica y la contemplación del deporte. y con ello sostiene el ethos de la apropiación personal del cuerpo como respeto a la dignidad humana. avizoró Ortega que el hombre europeo -lo diré con sus propias palabras. materia . Para una exposición de conjunto sobre el tema del cuerpo en esos autores. Madrid 1989). en las manipulaciones reproductivas y genéticas. en el hipotético trasplante de cerebro. a una resurrección de la carne’. Cf. véase mi estudio «El problema del cuerpo en Ortega». vivido y representado o simbólico. en su libro El cuerpo humano. 15-16). The Problem of Embodiment. no vendible en cuanto bien público o común. El cuerpo humano. se hace eco hoy de esa expresión de Ortega en «Vitalidad. la autonomia como lógica del mercado. Véanse. de 1926: «Cuando daba sus primeros pasos la etapa de la cultura occidental que llamamos actualidad. en la disponibilidad cadavérica. (Espasa-Universidad. Chr. Laín Entralgo. A. A. «Sólo por medio de la relación con el organismo animal (Leib) llego a ser humano y animal. A. Mi cuerpo-tuyo. con su historia de dos cuerpos inconciliables (uno materia de disección y otro forma trascendental). 103. en el invasor auge de la dietética y la cosmética. en la experiencia singular de la maternidad. La Plata 1993. Quirón. «traspersonal» y «social» del cuerpo humano. op. puede ilustrarse rica y sutilmente con la filosofía fenomenológica y hermenéutica. Son las dimensiones respectivas de una propiedad «personal». A partir de Hegel. Remito a mi libro Realidad. Mainetti «La revolución de Pigmalión». Mi cuerpo-yo. y sólo así alcanzo un lugar en el espacio y en el tiempo de la naturaleza» (Ideas.

Edition Actes Sud Inserm. Leder (ed. en M. La Plata 1994. en L’éthique et la vie (Odile Jacob. a Spinoza. cit. 21. La ética de la no-comercialización del cuerpo humano y sus partes tiene plena vigencia en Francia. 18. esp. op. Feher (ed. y aún ceder lo que no es un órgano. donde el autor sostiene la tesis de que la bioética encontraría en la fenomenología y la hermenéutica una teoria fundamental del cuerpo. Véase L. Quirón. por ejemplo el enajenamiento del cuerpo en la maternidad. además de «explicar» los posibles significados latentes de la experiencia del cuerpo con las nuevas tecnologías biomédicas. A. 0. pérdida definitiva. Odile Jacob. Grasset. Ed. respectivamente. Cf. 1990). 1987). que transforma en una bruja a una belleza resplandeciente. cit. indisponibles jurídicamente (ningún contrato legal. H. en la postura de M. N° 5.. 15. Estos trabajos se publicarían en Philosophy and Medicine y en Social Science and Medicine. y que es parte de las conclusiones preliminares de un estudio multicéntrico en la Comunidad Europea para generar elementos de fundamentación de las nuevas legislaciones bioéticas. J. Mainetti. como los cabellos. M. trad. 25.delà de la symbolique du don et de l’óperativité du marché». G. op. véase D. Parizeau (ed. París. Bruxelles 1992. Poco se ha investigado la experiencia del cuerpo propio en estas referidas situaciones privilegiadas. Como es sabido. J. Henry (La barbarie. Quirón. De Boeck Université. op. biojurídicas y biopolíticas. Cf. H. Sobre el nuevo paradigma del cuerpo. Piossek Prebisch. Cannon. London 1978. Arles 1987 (edición bilingüe latin-francés.. U. Sindino). y J. Sobre la actualidad de la noción de don en el debate bioético. Una nueva Anatomía. «Biologlical Research and Reality».12. 19. La Plata 1993. en tanto que bienes extrapatrimoniales o personalísimos. «Aislamiento y Comunicación: A propósito de la experiencia del cuerpo en la maternidad». recuerda la Fantine de Los miserables. conferencia dictada en Buenos Aires el 17/9/93. para quien la ciencia es «bárbara» al imponerse como conocimiento riguroso y verdadero que atenta contra el valor irreemplazable de nuestra experiencia de nosotros mismos y opera una ruptura completa con los conocimientos tradicionales de la humanidad. F. Con acierto una serie de libros sobre las nuevas técnicas que transforman la historia de la fábrica del cuerpo lleva el título de Vesalio: A. Cf. Taurus. Cf. Dordrecht/ Boston/ London 1992. 17. Forme et raison de l’échange dans les societés archaïques». A. Miller. Vésale La fabrique du corps humain. Delaisi de Parseval «Anonymat. estas últimas expresiones pertenecen. Hottois «Solidarité et disposition du corps humain. París 1994) esa actitud fenomenológica de rechazo a los saberes objetivos y su sólo atenimiento a la subjetividad como la realidad. Gracia. don et partage dans les techniques de procréation médicalement assistés». París 1950. 27. 20. M. Kluwer Academic Publishers.) Fragmentos para una historia del cuerpo. Por ejemplo. vale decir un bien heredado con la obligación de preservarlo y retrasmitirlo. Oct. M. Sobre este punto histórico sigo los lineamientos de D. cit. en Estudios Bioéticos II. The Hu-man Shape of Modern Society. Parizeau. Derrida. 15. véanse L. Levin y G. en particular C. En relación con el Programa Genoma Humano (HUGO) se ha planteado la tesis del patrimonio genético de la humanidad. «Problemas en torno a la propiedad del cuerpo humano». En su Metafísica de las costumbres. París 199l). 24. en Sociologie et Anthropologie. P. 16. Pour une critique de la raison bioéthique. puede obligar a una madre portadora a entregar su bebé). Algunos estudios recientes sobre el cuerpo humano por parte de las ciencias sociales empiezan a prestar atención a la novedad de la revolución biomédica y sus implicancias bioéticas. en el sentido estricto del término latino. J. Fagot-Largeault y C. señala el paso de la medicina restauradora a la medicina fabricadora. por ejemplo. Solomon «The discursive formation of the body in the history of medicine». Ambroselli. Nietzsche y W.) Les fondements de la bioéthique. 14. Sudamericana. la cartografía genética. Kant se pronuncia sobre la inmoralidad de la comercialización del cuerpo humano: vender un diente para implantarlo en la encía de otro constituye un suicidio parcial. bioéthique. Galilée.. y en particular G. J. en Introducción a la bioética. 26. The Body in Question. J. París 1991. Madrid 1991. 77 . en Aislamiento y Comunicación. A. Neill. 23. 28. Jonathan Cape. Mainetti «La revolución trasplantológica». M. Queré. Cornell University Press. Buenos Aires 1966. Five Bodies. A pesar de una aparente obviedad y/o artificiocidad. Au.) The Body in Medical Thought and Practice. Sève. A. Mainetti Bioética Ilustrada. Ithaca and London 1985. 22. la fantasmatología y la fisiología intercorpóreas revelarían la «pulsión de muerte» del «conócete a tí mismo» (Narciso). no es cosa inocente cuando se añade el lucro. Mauss «Essai sur le don. «La revolución de Pigmalión». F. que para pagar la pensión de la pequeña Cosette vende sus dientes y no ya su leche. E. La Fausee Monnaie. The Journal of Medicine and Philosophy (vol. 13. prefacio de C.

Quirón (3)5-12. Idem. 1975. Estudios Bioéticos. Idem. “La filosofía médica pretécnica”. La crisis bio-ética. 40. La Plata. 127-135. (150 pág. (72 pág. (159 pág.) La transformación de la medicina. 129-135. 17-33.) Antropobioética. Idem (116 pág) Bioética Ilustrada. Artículos 1966 1967 1968 1969 “Aislamiento y enfermedad. 87-95. Quirón 3:2. "El problema del cuerpo en Unamuno". 123-126. Quirón 6:1. Quirón. “La estructura antropológica de la enfermedad” Cuaderno de Salud Pública 3. Editorial Quirón. “El dilema del doctor”.) Historia y filosofía médicas (Textos y Comentarios) Instituto de Humanidades Médicas. 1972. La Plata (216 pág. Quirón 1:1. 89-97. 33:36 “La cirugía antropoplástica”.) Bioética Ficta.) Idem. 58.) Introducción a la Bioética.) Bioéticas.) Bioética Fundamental. “Aspectos filosóficos de la cirugía digestiva”. Idem (167 pág. 123-126. 18. 77-118 “El símbolo del centauro Quirón”. 89-92 “John Updike. “El médico frente al derecho del hombre sobre su cuerpo”. Publicado también en Archivos de Gastroenterología. (57 pág. Idem (165 pág.) Homo infirmus (Textos y Comentarios).:2. comunicación y medicina”. 91-101 1970 1971 1972 1973 1974 1975 78 .) Estudios Bioéticos II. Idem (pág. Editorial Quirón. Quirón. Editorial Sudamericana. Nro. “Pragma. Idem. “La filosofía del cuerpo: introducción a la Antropología médica”. “Fundaciones: su significado filosófico”. 1953:1956. “El médico frente al derecho del hombre sobre su cuerpo”. 1971. 108:185. 5-88. “Las humanidades médicas y la filosofía de la medicina”. Quirón 21:1. Quirón 4:1. Introducción histórica. Quirón 4:3. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Antropología filosófica (Textos y Comentarios). 1: 2.” Actas del Primer Seminario de Historia de la Medicina Argentina.) La crisis de la razón médica. Man and World. 1974.BIBLIOGRAFÍA DEL AUTOR Libros 1972 1977 1980 1983 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1997 1998 Realidad. La Plata. Revista de la Universidad Nacional de La Plata. Quirón. 69-70. (2) pp 3-7. 43 páginas "Introducción a la medicina medieval" Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. “Filosofía y cáncer”. “La disputa de las artes en el Renacimiento italiano”. “El pabellón del cáncer” Quirón 1: 3. "Temas de filosofía médica". Buenos Aires. Idem. Quirón 2:3. Quirón 4:I. (1). 1:1. 71-86. Idem (161 pág. 143-147 “Filosofía del vestido”. 225-230. (83 pág. pp. 135-141. Revista de Filosofía de la Universidad Nacional de la Plata.). Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. 121-143 “Frank Kafka y la medicina” Quirón 3:1. 133-137.) COEficiente de adversidad Idem (100 pág) Bioética narrativa (150 pág. Córdoba. Quirón 1974. “El problema del cuerpo en Ortega”. Idem. “El hombre. Aislamiento y comunicación. Delmar en La Plata. Asclepio. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. Quirón 6:1. Quirón. “Historia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. “Temas actuales de la filosofía médica”. Introducción a la filosofía de la medicina. El Día Médico. El Día Médico 41: 10. (77pág.) La muerte en medicina. 63:67. en prensa). (164 pag. pathos y ethos de la teoría”. Medicina 50:1080. fenómeno y misterio del cuerpo humano. Nº 22.) Homo Infirmus (II Ed. Quirón 5: 3. (102 pág. 109-13. (72 pág. El seno”. 103-106. Etica en las especialidades médicas. (88 pág.) Etica médica. (165 pág. 785. Idem. 24. 1. Cuadernos del Instituto de Humanidades Médicas. “Filosofía del cuerpo y cirugía plástica”. Editorial Quirón.) Bioética Sistemática. “Philip Roth. 5: 3. El Centauro”. Idem. “La medicina en el humanismo de nuestro tiempo”. “La filosofía del cuerpo humano en la cirugía actual”. Quirón 1:2.. 4. Quirón 4:2. Idem. Idem. 135-141. “Picasso: noventa años de un creador”. “De la concepción ontológica a la concepción antropológica de la enfermedad y la muerte”. “Muerte en Venecia” Quirón 2:2. 49-55. la enfermedad y el enmascaramiento”.

76. 80-81. Quirón 13. Quirón 7:4. Quirón 10:2. 61-64 “Patogenealogía de la inteligencia humana”. Quirón 11:3. Quirón 7:3. 53-57. "Homenaje a Ortega y Gasset en el centenario de su nacimiento". 5-8. “La Historia de la Medicina en La Plata: la obra de Aníbal Ruiz Moreno”. Quirón 11:3. 5-7. 77-80. 76-77. 3:2. “La muerte en medicina”. 94-97. “El tema del cuerpo en Ortega y Gasset”. 103-106. Quirón 7:1. The Journal of Medicine and Philosophy. Quirón 13:2. “La lección inaugural de la Cátedra de Humanidades Médicas”. Quirón 11:1. 82-85 “De hominis infirmitate o la antropología prometeica”. 69-72. 5-7. “Historia y Medicina”. 77-83. 5-8. 81-86. 119-120. “El tema del cuerpo en Ortega”. La Plata. Quirón 10:4. “Comentario al libro de J. 5-7.” Quirón 7:1. 112-124. “Evocando a Xavier Zubiri”. “Escribir en medicina”. 157-180. Quirón 8:3. “Lógica en medicina”. “El dilema del diagnóstico”. “Las humanidades médicas como superestructura” Quirón 14:2. Quirón 13:3-4. Prólogo al libro de Leopoldo Acuña (h) Arte Médico y Arte Musical. Quirón 7:2. “El conflicto del médico”. “El humanismo en la ciencia de nuestro tiempo: el ejemplo de la medicina”. “Prólogo” al libro de Néstor H. “Etica del diagnóstico” Quirón 10:1. El problema del cuerpo y la antropología patológica”. Serie Medicina y Literatura. Quirón 9:4. Quirón 11: 2. 103-105. Quirón 11:2. 63-68. Quirón 10:4. Quirón 10:2. “El juramento hipocrático”. 10:3. “El Hombre y su fábula”. 5-6. “El tiempo biológico y el hombre”. “En pro de las humanidades médicas”. 51-71. Quirón 9:4. Schavelzon Sigmud Freud: un paciente con cáncer". “Comentarios al Tercer Libro de Galeno sobre la utilidad de las partes”. 5-7. 59-61. 97-101. 10:4. Buenos Aires. 65-73. “Humor y Medicina”. 68-71. “Malvinas y metáforas”. “Minucias de la agonía en La muerte de Ivan Illich”. “El nacimiento de la clínica”. Ed. 5-11. 5-8. “Leyendo con Freud La Peau de Chagrin de Balzac”. 40-48. “Antropología en la pintura de Piero di Cossimo”. “All that jazz”. “De `La Montaña Mágica’ a `El pabellón del Cáncer’”. Quirón 11:1. “Erasistrato y Harvey en Dialogues des Morts de Fontenelle”. 5-7. en Ortega y Gasset y el destino de América Latina. Quirón. “Historia de la Medicina y Humanidades Médicas”. 45-47. Revista Latinoamericana de Filosofía. Quirón 15:1. “El humanismo de la cirugía plástica”. Quirón 14:3/4. Quirón 15:2/4. 85-88. Quirón 9:3. “Para una antropología médica biográfica”. 65-70. 5-8. Quirón 13:3-4. Huemul. “La idea del cuerpo y la crisis de nuestro tiempo”. Escritos de filosofía 3:5. 3-4. Quirón 8:1. 98-100. Quirón 7:2. “El estilo patológico del cáncer”. Mako editora. “Homo infirmus”. “Un presente griego: La Cátedra de Humanidades Médicas”. “Filósofos al hospital: Los comités de ética”. 69-72. 53-57 “El diagnóstico: introducción al problema del conocimiento médico”. 15:2/4. Quirón 10:4. Quirón 8:4. 21. 5-8. Quirón 14: 3/4. Quirón 15:1. 82-84. 1982. Ediciones Quirón. “Hacia una antropología quirúrgica y una cirugía antropoplástica”. “Homo infirmus: el hombre como ser enfermo”. 5-6. Quirón 11:3. “Ideología y medicina”. La Plata. “Antropología médica en La Montaña Mágica de Thomas Mann”. epistemología médica y metodología clínica”. 3-4. 87-89. Palma La Medicina Popular en el Noroeste argentino. Fundación Banco de Boston. 15:2/4. “La estética médica”. 14:2. 5-6. Quirón 12:2. Quirón 11: 2. Quirón. “Anaximandro. 1984. 8:1. Buenos Aires. 5-8. 58-61. 63-73. 141-144. 101-102. Quirón 11:41. Quirón 9:1. Quirón. 5-7. Quirón 14:3/4. Quirón 13:3/4. by Michel Foucault”. “Medicina antropocéntrica”.1976 “Fenomenología y filosofía del cuerpo: contribuciones a la medicina. Quirón 11:3. “Los médicos y la muerte en una escena de Jeux de Massacre” Quirón 9:4. 5-8. “The Birth of the Clinic. 53-67. “Historia de la medicina. “El cuerpo humano en la cultura actual”. "Viendo Cara a Cara”. “La lección de anatomía”. “Empédocles: anatomía y destino”. “Manzino o el humanismo de la clínica”. 81-83. “Estética en medicina”. pág. Quirón 14:3/4. Quirón 8:2. 65-68. 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 79 . Quirón. “Minerva y Esculapio”. Quirón 13. Quirón 11:3. La antropogonía”. Quirón 11:2. Quirón 15:2/4. Quirón. Quirón 14:3/4. 83-92. “Tiempo y Medicina: de Cronos a Quirón”. Quirón 13:1.

Heft 2b Bochum 1988. M. Engelhardt. 648 H.. Buenos Aires. “La revolución de Galatea”. J. Quirón 18:2. “Los comités hospitalarios de ética”. 19:2. Mayo/Junio 1990. Reidel Pub. 599-602 (hay también edición en inglés). 16:2/4. Sass H-M. 19:2.. H. 74-154. 21:3. Quirón. Quirón 18:2. Unitas.). 72. El desafío bioético".. 1986 1987 1988 1989 1990 80 . Informe sobre el estado de la reproducción asistida en nuestro país. La Plata. A. 5-8. “La muerte y la humanización de la medicina” Quirón. Prólogo al libro de Armando Pérez De Nucci: El hombre. Quirón.. “Homenaje a Filira” en Quirón. (eds. La Plata. 51-55. significación y pintura”. "La ética y los problemas del mundo contemporáneo. vol. 7-13. A. 42-47. University of Santo Tomás. and John Collins Harvey. Mainetti. 18:2. Gelpi R. "El SIDA: la crisis de la salud y la moral pública”. “Protocolo de Bochum para la práctica ético-médica”. José Alberto (editor). J. “Bioethical Problems in the Developing World: A View from Latin America”. Manila. "Quirón. 20:2. J. 19:1. Tucumán. “Fuera de América: la escena bioética escolar y mundana en Argentina”. Medicina y Humanidades. Panel sobre “El rostro humano.). 7071. 83 páginas. “Fundamentación de la ética biomédica”.) . en Hombre y Realidad: Homenaje a Xavier Zubiri. “Patogenealogía de la inteligencia humana”. “Etica en el Quirófano”. vol .A. Mainetti. José Alberto en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. en La evolución. v. Jr. 1990. 66 páginas “Karl Jaspers y la crisis de la medicina". Quirón. “Bioética: ciencia y conciencia de la vida. junio 1989. 1988. desafío de nuestro tiempo”. Cuadernos Hispanoamericanos.. Quirón. “Ideas académicas para la constitución del Departamento de Ciencias Sociomédicas” en Quirón. (editor).1985 “Parerga y Paralipómena de Humanidades Médicas”. “De hominis infirmitate o la antropología prometeica”. II Jornadas Nacionales de Etica. “La persona e l’opera di Pedro Laín Entralgo” en Laín Entralgo P. vol. Quirón Editora. 446/447 (agosto-septiembre) 245-260. Quirón 17:1. “II y III Jornadas de Humanidades Médicas y III Simposio Internacional de Bioética”. Milano 1988.A.. Quirón. Co. Zentrum für Medizinische Ethik Bochum. 21:3. Juan Carlos y Mainetti. 19:2. 5-7 IV Jornadas de Humanidades Médicas y IV Simposio Internacional de Bioética”. A. “Los juramentos médicos y un antiguo ideal: la educación del médico humanista”. 5-7. D. 1985. 5-72. Quirón 17:1. Quirón. 74. Quirón. Holland/Boston. objetivo de la medicina: el humanismo médico". 108. Quirón. Jano. U.) Quirón.A. “Karl Jaspers y la crisis de la medicina”. N° 5 y 6. Jano. p. vol. Milano 1988.. (12 de octubre). “Bioética: una nueva filosofía de la salud”. 99-100. Quirón. noviembre de 1988. 61-62. 14-25 de Marzo. 64. 53-56.S. Quirón. J. “Minucias de la agonía en La muerte de Ivan Illich”. 19:2. June 1987. 21:3. 5-7. protagonista de la historia de la medicina. “A Bioethical View from Latin America”. Quirón. Mainetti. 1988. 54-60. Ediciones Almafuerte. recibido en La Plata el 15 de junio. “Visión Bioética de América Latina”. 93 páginas. 66-67. Mainetti. Quirón. 108. 36-39. “La muerte y la humanización de la medicina”. Presas. en Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana. Mainetti. N° 7. José Alberto (editor). Boletín del Instituto de Humanidades Médicas y Centro de Bioética. 1985. Asclepio y Nosotros: la saga de la excelencia". Mayo/Junio 1990. 17:2. “La rivoluzione di Pigmalione” en Antropologia e Cosmologia a Confronto. Quirón. “V Jornadas de Humanidades Médicas y V Simposio Internacional de Bioética”. Prólogo al libro de Estela Calvo de Reca Terapia Intensiva. 431-438 (también editado en inglés). Dordrecht. "El hombre. N° 2. Tealdi. Instituto de Colaboración Científica. 20: 1. y publicado en el tomo Infertility: Medical and Social Issues. Medizinische Mat. 63.A. “Kant y la introducción del sujeto moral en medicina”. La Plata. 41-54. 5-6. “Comisión Nacional de Bioética” (Proyecto presentado a la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Presidencia de la Nación en 1989) en Quirón. M.A. Prometheus. 16:1. N° 1. p. 79 páginas. N° 5 y 6. Engelhardt. 19:2. Rancich. “Etica y Gen-ética”. “Fundamentos de la ética biomédica”. en Mainetti. “VI Jornadas de Humanidades Médicas y VI Simposio Internacional de Bioética”. 5-8. 21:3.60.J. Quirón 18:1. T. 21:3. J. el hombre y el humano. J. a quarterly for the arts and sciences. Mainetti. 20:2. Bioética Fundamental: La crisis bio-ética. solicitado por el Office of Technology Assesment del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica. Edizione Paoline. 62. II Congreso Argentino de Medicina Familiar. 26 de Marzo al 6 de Abril. H.49-56. Mainetti. 19:2. en Cuadernos de Ética. Tübingen. J. (ed. (en actas) Buenos Aires. 19: 2. D. “La crisis de la razón médica”. Filipinas. Quirón. Paolo Bisogno (ed. Mainetti. en Bioethics in Developing Countries: Reconsidering Some Western Assumptions. Viefhues.A. 5-10. EUDEBA. Antropologia Medica. Facultad de Ciencias Médicas UNLP. 19 : 2. (Eds.A. Presentación de la conferencia sobre “Aspectos morales de la fecundación in vitro”. "El caso de la crotoxina: un espectro bioético nacional". Medicina y Humanidades. Presentación de la conferencia sobre “Cuidados de la persona con enfermedad terminal”. Quirón. Quirón 17:1. Quirón.

gacetilla a propósito del primer trasplante en el Centro Oncológico de Gonnet. Cap. Nº 6. Mainetti. editor Semiología y propedéutica clínica. E. L’Arco di Giano (rivista di medical humanities) Franco Angeli. “SIDA y paradigma bioético” Quirón. 79-94. 38-42. “Medicina posmoderna y renacimiento del humanismo: humanidades médicas. 23:2. Millan Publ. “Medical Ethics.044 sobre Protección a personas comprendidas en investigaciones científicas. Pablo Leo Bonelli. 23:1. (ed.. Díaz de Santos. 7-8. Mainetti. Tomo 3.1639-1644. Prólogo al libro de Armando Vivante y Néstor Palma. 1992. V: The Americas.C. nota en la revista Noticias. 22: 2. E. p. “Medicina Pascual”. “Bioética y justificación del derecho a la salud” (III Parte). Año 1991. La Plata. 12-21. reportaje en el diario El Día de La Plata. 1ra. en Warren T. “La muerte y la medicina”. 24:2. 5-6. en el diario El Día. 5-6. Quirón. Publicación científica N° 530. “VIII Jornadas de Humanidades Médicas y Simposio Internacional de Bioética”. J. 6 de junio. Buenos Aires. editor Encyclopedia of Bioethics. “Bioética y política”. Legislatura de Buenos Aires. “La ética médica. “Legislación argentina sobre reproducción asistida”. pp. Nº 40. “Francisco Romero: Filósofo y terapeuta”. Buenos Aires.. “La relación médico-paciente”. D. 22:4. Pathology and Diagnosis”. y Tealdi. Magia y Daño por Imágenes en la República Argentina. M. en Varela C. Oficina Sanitaria Panamericana. 1994. 5-9. “La prescripción médica en la encrucijada de los saberes. Boston/London. filosofía de la medicina y bioética”.) Psicología y psiquiatría fenomenológica (Sección “Psicopatología”. 3. Quirón. 1995. A. J. Mainetti. “Trasplantes”. J. 1994. p. 36-38. 91-96). Suplemento vol. “Sida: Epidemia bioética y desafío científico transcultural”. “Muerte y Medicina”. 24:4. pp. “Mala Praxis Médica” artículo publicado en el diario El Día. “Bioética e investigación en salud”. Philosophy adn Medicine Series. A. “La relación médico paciente”. “Remedios”. M. y Palma. “Bioethics in Latin America”. J. 78-87. 26:1. 24:2.. “Bioética”. Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Rotonda Procreación humana artficial: un desafío bioético. “Medicina y ayer”. “Reproducción asistida”. 18. Boletín de la Academia Nacional de Medicina. Bioethics in a Liberal Society. Asclepio y nosotros: la saga de la excelencia” en Quirón. trasplantes y cerebro”. Mainetti. J. 5-6. Quirón. Belderrain. “Prólogo” al libro de Vivante. Depalma. Tejerina Gómez.. 71. Co. en Mastología Dinámica. 7 de agosto. 100 páginas. Dordrecht. New York.. J. Tealdi. Quirón. año 1991. edición H. Latin America” . Ediciones Sur. 22. en Rovaletti. y Acuña. Buenos Aires. de las Jornadas sobre Fertilización Asistida. 2 de agosto. “El paradigma depresivo”. Buenos Aires. "Bioética y revolución reproductiva". 22: 3. 14-17. artículo aparecido en el diario El Día. “Cuerpo” en la Enciclopedia Iberoamericana de Psiquiatría (“Macropedia”). “Embodiment. los poderes y los deberes”. Quirón. Ed. 2da Edición. Quirón.L. Quirón. 24:4. Quirón. "Fenomenología e intercorporeidad". La Plata. “Ética.A. J. La Plata 1993. 2º semestre 1993. 191-3. en Bioethics Year Book: Volume 2. Boletín de la Academia Nacional de Medicina. hoy” en Boletín del Círculo Médico de Florencio Varela. Madrid 1995. Buenos Aires. 22:4. 5-6. Reich. Dietrich von Engelhardt de la Universidad de Lübeck. Quirón. J. “Las nuevas tecnologías aplicadas en reproducción humana y en el proceso de morir”. en Quirón. Kluwer Academic Publishers. 11 de abril. 88-93 “Jules Romains: Knock o il trionfo della medicina”. “Porqué el nuevo director” a propósito de la asunción de Dr. 20 de enero de 1995. 23-25.A. Néstor Magia y Daño por Imágenes en la República Argentina. “La bioética en América latina”. A. 23: 2. Quirón. Dr. “Presentación del Prof. Cambridge University Press. (editor). Revista Argentina de Cirugía. Alemania” Quirón. edición. 1995. “La relación médico-paciente”. 62:84-95. “Panorama actual de la bioética”.A. aparecida en el diario Página 12. 48-55. 24:3. Mc. 1994. 22: 2. Mainetti. Comentario a la Ley Provincial N° 11.A. Buenos Aires 1993. 23:4. Sobral de Elía Editores.C. Comentario del libro de Charlesworh. José A. 1989-91. Quirón. Sobral de Elía Editores. Publicado también en Quirón. 63-67 “Quirón. 3 de marzo. Buenos Aires 1991. J. Quirón. Buenos Aires. J. 4. La Plata.. Médica Panamericana. Alvarez Gardiol y A.A. 58-60. 5-9. 48-54. 26 de julio. Aportes de la ética y el derecho al estudio del sida. Ed. 23:3. 30 de mayo. 22:2. Mainetti. y Mainetti. “La revolución reproductiva” en la publicación del Senado de la Nación. Quirón. Mainetti. 1993. 9-15. L. 18. (6/9/90). History.1991 “Mensaje del Presidente de la Fundación” en Quirón 22:1. “Formación docente en cirugía”. Quirón. “Filosofía y depresión: la crisis de la razón psiquiátrica” en Quirón. 25:1.. 1992 1993 1994 1995 81 . 24:1. "Prólogo" al libro de Dolores Loyarte y Adriana E.

en PROA (E+S). The Journal of Medicine and Philosophy 21:671-679. Quirón 28:4. N° 1. 2da Edición. Presentación de H. 1998 “El tiempo biológico y el hombre”. en Journal International de Bioéthique. Buenos Aires. Programa Regional de Bioética. Buenos Aires.L. Pellegrini Filho. p. “La reforma moral de la medicina". 7-8. en relación con el hipocrático” Gaceta Médica de México. 45:2. Quirón. "Towards comparative bioethics". Bioética. J. y Andrieu.L. y Zamudio. M. Quirón 27:1. en Jurisprudencia Argentina. “La bioéthique de la possesion du corps humain: le concept de propriété de la recherche”. (Université de Montreal 1996). 27:3. 1998.. en 25º aniversario del Instituto de Humanidades Médicas de la Fundación Mainetti. Buenos Aires. Gelpi. Quirón. M. Octubre 1998. 1996 (p. 23-36. “Clonación” en Usted. 189-197). diario El Día. pp 347-353 Mainetti. Journal International de Bioéthique. J. Enfoques. Sección Puntos de Vista. A. 1997 en Medicine. Pedro Federico. Ediciones Depalma. Quirón. N°6. A. en Rovaletti. “Bioética de la experimentación humana: experiencia de la ELABE”. EL DÍA.C. José Alberto y José Luis Mainetti "El lugar de la ética en la economía de la salud". N° 1... Acta psiquiátrica y psicológica de América latina. 5-10. Nº 6113. OPS/OMS. M.1996 “Reforma y contrarreforma moral de la medicina”. M. T. en Rovaletti. Buenos Aires. pp 409-457. 1999. 1999 “La medicalización de la vida y el lenguaje”. (ed. Año III.A. Mainetti. Temas y Casos. Quirón 27:1. 192 páginas.. "El derecho a decir basta".5 sobre el avance de la medicina en las últimas décadas.B. Buenos Aires. 1996. Tristram Engelhardt. Dolores (Coordinadora) Bioética.) Temporalidad. 5-6. Buenos Aires. Lumen. Mainetti. Fundación Integración. P. en Quirón. “In Search of Bioethics: a Personal Postscript”. 109-121. A. A. Narciso y Knock" y comentarios sobre el mismo. 1999. 1-3. J. entrevista sobre “Bioética” Revista Tiempo de Previsión (Año 1.) Serie Publicaciones 1999.18-19. Año XV N° 542. Junio 1998. Sus instituciones. Quirón 28:2. Bioética en el confín de la vida humana. Consejo Argentino de Oftalmología. División de Salud y Desarrollo Humano. "El complejo bioético: Pigmalión. páginas 93-102 (versión inglesa). Bioética y Derechos Humanos. desarrollo y fin de la vida humana. UBA. en Conversaciones sobre ética y salud. “Prólogo” al libro de Loyarte. 28:1. J. Nº 6113. Tealdi.) La problemática del cuerpo en el pensamiento actual. Editorial Médica Panamericana. Inicio. "Repensando la medicina hoy". Editado por PRIM S. Pérez. Cierre del año 1995.A. 1: 171-173. hoy ‘97”. 32-38. Mensaje del Presidente. El problema del tiempo en el pensamiento actual (Cap. "Al amparo de la bioética cuando ser madre resulta un drama". 1999. 1999. “Análisis de los principios éticos de beneficencia y de nomaleficencia en los juramentos médicos. paginas 113134. "Bioética: de nominis quaestio". 25 de octubre de 1999. París. M. Año IV N° 62 Abril/97. “La médecine au service d’une “cause”: La médecine trahie? Le médecin et la torture en Argentine” Mainetti. Unidad Didáctica 3. cuestiones abiertas. en el Boletín especial Investigación en Sujetos Humanos: Experiencia Internacional Research on Human Subjects: International Experience].R. 8-9. Carta Austral. (eds. 28:1. 9:4. 9: 3. Trabajo presentado en el Encuentro de Expertos sobre “Le droit à la santé en tant que droit de l´homme”. Sección Puntos de Vista. 1997 1998 1999 82 . Buenos Aires. Dordrecht. Kluwer Academic Publishers. “Módulo de Bioética” en el colectivo Maestría en Oftalmología. Consultora en Salud. A. en Les Conférences Notre-Dame. 58-60. J. Prólogo al libro de Marta Fracapani y colaboradores.A. Octubre 1998. y Mainetti. “Los dilemas de la moral médica” en coautoría con José Luis Mainetti. artículo de revisión del libro de Kazumas Hoshiro (ed. 1999. “Fenomenología de la intercorporeidad”. "Prólogo" al libro de Sergio Cecchetto Curar o Cuidar. agosto de 1998. artículo en colaboración con José Luis Mainetti. C. Publicación de reportaje radial en FM Brandsen 90. R. 15/09/98. páginas 99-108 (versión castellana). Quirón 27:2. Health Care and Philosophy. 1998. (ed. Mainetti. C. "Mensaje presidencial de final de año 1996". Universidad Católica de Salta. Palabras de Inauguración de las Jornadas “Sida. vol 30. en Jurisprudencia Argentina. Lugar Editorial S. “La cuestión nominal de la bioética” en Mundo Binario. a European Review. “Los comités de ética en centros de salud privados” Revista de ADECRA. Año 3. vol. “En busca de la bioética: un epílogo personal”. A y Macklin. 5-6. A. Mayo de 1999) editada por la Caja de Previsión y Seguro Médico de la Provincia de Buenos Aires. 39-55. 5 de febrero de 1999 Rancich. (2): 7-14 Prefacio al libro de Hooft. 1998. en coautoría con María Marta Mainetti. Fundación Favaloro.. Programa de Actualización en Economía de la Salud. 1996. “Oftalmoética”. Ad-Hoc S.L. Studies in Moral Diversity. J. 1999. J. 42.) Japanese and Western Bioethics. R. Buenos Aires.. Editorial Eledé. 4. 135(3). OSDE. Francia. 127-141).

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->