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Introducción a la Arquitectura Egipcia

Debido a la escasez de madera, los dos materiales de construcción predominantemente usados en el antiguo
Egipto eran el adobe (ladrillos de barro) y la piedra, fundamentalmente piedra caliza, también piedra arenisca y
granito en cantidades enormes. Del imperio antiguo en adelante, la piedra fue reservada generalmente para
tumbas y templos, mientras que los ladrillos fueron utilizados en viviendas, incluso en los palacios reales,
fortalezas, muros de los recintos de los templos y de las ciudades, y para edificios subsidiarios en los complejos
de los templos.

Muchas antiguas ciudades egipcias han desaparecido porque estaban situadas cerca de las zonas cultivables del
valle del Nilo, que eran inundadas periódicamente con el lodo del río y se elevaron lentamente durante milenios;
o porque los ladrillos de adobe, con que se construyeron, fueron utilizados como fertilizante por los campesinos;
otros edificios son inaccesibles, ya que las nuevas construcciones fueron erigidas sobre las antiguas.

El clima de Egipto, afortunadamente seco y cálido, preservó algunas estructuras de adobe, como la aldea de Deir
el-Medina, la ciudad de Kahun del Imperio Medio, o las fortalezas en Buhen y Mirgissa. Por otra parte, muchos
templos y tumbas han perdurado porque fueron construidos de piedra, o asentadas en tierras altas, no afectadas
por las inundaciones del Nilo.

Así, nuestra información de la arquitectura egipcia antigua se fundamenta principalmente en sus monumentos
religiosos, estructuras macizas caracterizadas por su gran tamaño, con muros levemente inclinados y escasas
aberturas, repitiendo un método de construcción posiblemente usado para obtener estabilidad en edificios de
muros de adobe.

De similar manera, los adornos grabados superficialmente y el modelo de los edificios de piedra pudo haber
derivado del tipo y ornamentación de los edificios de muros de adobe. Aunque el uso del arco fue desarrollado
durante la cuarta dinastía, todos los edificios monumentales son construcciones adinteladas con muros y pilares,
con cubiertas planas conformadas por enormes bloques de piedra apoyados en muros externos y grandes
columnas poco espaciadas.

Los muros, exteriores e interiores, así como las columnas y los techos, fueron cubiertos con jeroglíficos e
ilustrados con bajorrelieves y esculturas pintadas en brillantes colores. Muchos ornamentos de la decoración
egipcia son simbólicos, como el escarabajo sagrado, el disco solar, y el buitre. Otros adornos frecuentes fueron
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las hojas de palma, de la planta del papiro, y los brotes y las flores del loto. Los jeroglíficos eran parte de la
decoración así como los bajorrelieves que narraban acontecimientos históricos o interpretaban leyendas
mitológicas.

Los Complejos de las pirámides

Pirámides de Giza

La pirámide era parte de un conjunto, generalmente integrado por:

La pirámide, componente simbólico primordial de todo el conjunto, con la cámara funeraria real en su
interior a la que se accedía por un pasaje desde la cara norte.

Las pirámides secundarias, utilizadas como enterramientos de las esposas del faraón o como
monumentos funerarios.

El templo alto, situado junto a la cara este de la pirámide, que servía para perpetuar la memoria del
faraón.

El templo del valle, en la ribera del río Nilo, o de un canal, con un embarcadero.

La calzada procesional, que comunicaba el templo alto con el del valle, decorada con bajorrelieves.

Las Barcas solares, enterradas en fosos, para que el faraón pudiera navegar por el cielo para
encontrarse con el dios Ra.
El recinto amurallado que rodeaba la pirámide y parte del conjunto.

El faraón Seneferu, primer faraón de la dinastía IV, padre de Jufu, ordenó construir tres inmensas pirámides
diferentes. La pirámide de Jufu (Keops) se incluyó entre las Siete Maravillas del Mundo y es la única de estas
siete que ha perdurado hasta nuestros días.

Los templos

Los templos más monumentales surgen en el Imperio Nuevo. Tipológicamente están constituidos por:

Una avenida con esfinges a ambos lados: el dromos


El acceso, entre dos pilonos (grandes muros trapezoidales) decorados con bajorrelieves policromados,
dos obeliscos, estatuas y estandartes.
Un patio descubierto con columnas exentas o conformando pórticos perimetrales: la sala hipetra
Una gran sala con columnas, cubierta: la sala hipóstila
Una pequeña cámara sagrada, de menor tamaño, ténuamente iluminada: el santuario.

El templo se completaba con una residencia para sacerdotes, templetes y almacenes. El conjunto se protege con
una muralla perimetral.

Con la gradación de la luminosidad y el tránsito de amplios espacios abiertos a otros menores y cerrados se
conseguía un magnífico ambiente para celebrar los ritos religiosos.

Esta disposición arquitectónica enfatiza la división social, pues el pueblo sólo puede llegar hasta los pilonos, los
altos funcionarios y militares tienen acceso a la sala hipetra; la familia real puede entrar en la sala hipóstila y los
sacerdotes y el faraón al santuario.

Durante el Imperio Antiguo los templos son parte del complejo de la pirámide, o templos Solares. En el Imperio
Nuevo se construyen templos monumentales en Deir el-Bahari, Karnak, Luxor, Abidos, y Medinet Habu;
posteriormente en Edfu, Dendera, Kom Ombo y File.

El speos

El speos es un templo de carácter funerario, tallado en la roca, siguiendo el tipo de hipogeo.

Los más sobresalientes son los de la época de Ramsés II en Abu Simbel, compuestos de grandes estatuas al
exterior y una gran sala con pilares, el santuario y la cripta.

La mastaba

La mastaba surge durante el periodo protodinástico. Es el tipo más característico de tumba, con aspecto de una
pirámide truncada de base rectangular, en la que había una pequeña habitación, serdab, para las ofrendas y una
capilla, decoradas.

La cámara mortuoria, bajo tierra, a la que se accedía por un pozo, desde la cubierta, se sellaba una vez
depositado el cadáver. Las mayores tienen hasta cincuenta cámaras entre capillas y almacenes para depositar
las provisiones y el ajuar.

El hipogeo

Los hipogeos eran galerías abiertas en la roca, con recintos anexos, que conducen a la cámara del sarcófago.

Las tumbas de los faraones del Imperio Nuevo fueron excavadas en los valles y laderas de las montañas
occidentales de Tebas, en el Valle de los Reyes, durante quinientos años, y vinieron a sustituir el modelo de
enterramientos de los Imperios Antiguo y Medio.
La vivienda egipcia

La vivienda egipcia estaba constituida por varias habitaciones, alrededor un gran salón con columnas y luz
cenital; disponía de terrazas, bodega subterránea y un jardín, al fondo. La arquitectura popular se carcterizó por
su buena adaptación al clima, seco y cálido, de Egipto.

Los restos de viviendas mejor conservados se encuentran en Deir el-Medina y Tell el-Amarna.

CARACTERISTICAS DE LA ARQUITECTURA EGIPCIA

La arquitectura egipcia es fundamental porque a ella se vinculan la escultura y la pintura.

En ella se acusa mucho la influencia del medio en el que se desarrolla. Características principales:

Es una arquitectura horizontal (igual que el paisaje de Egipto)


Es una arquitectura arquitrabada; aunque conocen la bóveda y el arco no lo utilizan
Es una arquitectura realizada en piedra, que daba una gran consistencia a los edificios que ha
llegado hasta nuestros días.
En un primer momento se usaron la madera, el adobe y el ladrillo, pero dejan de usarse como
material principal ya en el Imperio Antiguo.
Es una arquitectura monumental
Utiliza unos soportes que son los que nos definen el arte egipcio:
o El muro: tiende a tener forma de talud, suele estar ligeramente inclinado y generalmente
termina con una moldura de forma convexa llamada gola
o El pilar: no es el soporte más usado, sólo para reforzar algunos muros, especialmente en
el Imperio Antiguo y por imitación en el Nuevo. El pilar de planta rectangular es el más
utilizado, a veces está acanalado. Sin embargo, el más importante es el pilar osiriaco,
que aunque aparece en el Imperio Medio es característico del Nuevo. Se trata de un pilar
de sección cuadrada que en una de sus caras lleva adosada una estatua de Osiris con la
cara del faraón.
o La columna: es el soporte más característico.

Tipos de columnas

Columna cilíndrica: es la más sencilla, con el fuste circular y liso y sin capitel.

Columna acanalada o protodórica: fuste acanalado y sin capitel, usada en el Imperio Antiguo y en el Nuevo

Columna lotiforme: con basa, el arranque del fuste ligeramente bulboso, fuste fasticular (formado por los tallos
de la flor) con fastículos semicirculares y capitel en forma de flor de loto con el capullo cerrado. Utilizado a partir
del Imperio Antiguo.

Columna papiriforme: prácticamente igual que la anterior y utilizada también a partir del Imperio Antiguo, cuyas
únicas diferencias son que el capitel tiene forma de flor de papiro con el capullo cerrado (casi igual a la de loto) y
que los fastículos tienen forma triangular, formando una arista.

Columna campaniforme: igual a la anterior con la diferencia de que el capitel en vez de tener el capullo cerrado,
lo tiene abierto, formando un capitel campaniforme.

Columna monóstila: igual a la anterior, pero con el fuste liso. Es propia del Imperio Nuevo.

Columna palmiforme: con el fuste liso y el capitel en forma de hojas de palmera abiertas muy bien dibujadas.

Columna hathórica: propia del Imperio Nuevo. Tiene el fuste generalmente liso y un capitel con la efigie de la
diosa Hathor. Suele aparecer en los templos dedicados a esta diosa y muchas veces está complementada con el
sistro, un instrumento musical utilizado en las procesiones a esta diosa.

Columna compleja o compuesta: Es propia de la Baja Época, especialmente la época Ptolomaica. Tiene el
capital formado por distintas flores. A veces también se utilizan elementos arquitectónicos y caras.
PINTURA

La pintura, como todo el arte del antiguo Egipto estaba sometida a unos cánones o reglas muy estrictas, entre las
que destacan:

- Canon de perfil: en los bajorrelieves las figuras se representaban con el rostro, brazos y piernas de perfil,
mientras que el tronco y el ojo estaban esculpidos de frente.
- Jerarquía: la representación estaba reservada a las figuras de dioses y faraones en las primeras épocas,
posteriormente, a personajes notables. Las figuras más importantes eran más grandes que las de los demás
personajes, y mostraban actitudes hieráticas, ausencia de expresividad, signo de respeto. El tamaño tenía
relación directa con su importancia social, así vemos que el faraón es el más alto en las escenas familiares,
donde sus mujeres, hijos, o enemigos son más pequeños; el faraón representado en presencia de los dioses
generalmente es del mismo tamaño.
- Ausencia de perspectiva: no había profundidad sino yuxtaposición de figuras. El menor tamaño de algunas
figuras no significaba que estuvieran más alejadas, sino que eran menos importantes, simbolizando su
inferioridad.
- Colores planos: utilización el color con tonalidades uniformes, no se hacían gradaciones de color ni medios
tonos.

Otra convención de la pintura del antiguo Egipto fue el color: la piel de los hombres era oscura, ocre, mientras
que en las mujeres era más clara, ocre claro; Osiris se representaba con el color de piel verde; el oro o su color
simbolizaban al Sol, etc.

En los temas ceremoniales, representativos, o en las imágenes del difunto impera el canon de perfil, pero en la
época de Amarna, o en los temas de animales, como las famosas "ocas de Meidum", se permiten gran libertad
expresiva. Como elementos o motivos de ornamentación, en cualquiera de las referidas composiciones,
estuvieron siempre en boga y son típicas en obras de escultura y pintura egipcias las flores de loto y papiro, las
grecas y los diferentes óleos.

CARACTERIZACION DE LOS PERIODOS

Hubieron 3 épocas que se caracterizaron:

5000-3000 a. J.C. (EGIPTO predinástico 1 y 2 dinastía).

2780-2380 a. J.C. (imperio antiguo).

2065-1785 a. J.C. (imperio medio).

CONDICIONANTES

Un entorno mediato podría ser África ya que era el continente donde estaba Ubicado Egipto.

Un entorno inmediato seria el rió del Nilo ya que era el alma de esta civilización

El clima es irregular con épocas de crecida en los meses de Julio y Agosto y con épocas de sequía el resto del
año. Las condiciones demográficas y el tipo de clima condicionarán la vida en Egipto en todos sus aspectos:
religión, arte, sociedad. La tierra fértil era tan escasa que todos los templos, tumbas... eran construidos en el
desierto para no desaprovecharla.

El Faraón es el eje central de todo el sistema político y social: ejerce el poder absoluto sobre todo el país, sus
habitantes y sus cosechas, quedando estas últimas supeditadas a él. Tiene carácter divino y se le considera un
Dios en la Tierra. En torno al faraón existían una serie de funcionarios dedicados a la construcción de las
instalaciones funerarias; y toda la producción (artesana, agrícola y pesquera) que se suministraba directamente
a la casa real.

El faraón estaba en la cúspide social, era el rector de al sociedad .Por debajo se encontraba la nobleza. Por
debajo de la noblezas ubicaban los artesanos y los comerciantes, que conformaban una clase social intermedia
.en la base de la sociedad estaban los campesinos, encargados de producir alimentos .Se los consideraba
hombres libres. Trabajaban parcelas que les asignaba el estado y también las tierras del faraón, los nobles y en
los templos.

EGIPTO predinástico y 1 y 2 dinastía: La religión es politeísta y empieza venerando a las fuerzas


descontroladas de la naturaleza. Aparecen los dioses de la primera generación entre los que cabe destacar al
Dios- Sol: Ra. En una segunda generación empiezan a representar animales porque creen en su superioridad
con respecto al hombre. Durante un tiempo se representan al dios con su forma de animal pero poco a poco irán
adoptando características y forma humana, así es como desembocamos en la tercera generación donde se
representará a los dioses sólo con forma humana; y a partir de esta condición de humanos establecen relaciones
familiares entre dioses en las que cabe destacar a la Triada Osiriaca formada por Osiris, Isis y Horus.

Imperio antiguo: El culto a los dioses y las ideas sobre la vida de ultratumba determinaron en todos sus ámbitos
al Imperio Egipcio

Durante este periodo todos los dioses que se habían ido creando durante periodos anteriores se sistematizan y
consolidan, conviviendo los dioses de las tres generaciones.

Imperio medio: Este imperio se caracteriza, por la supremacía del Dios Amón-Ra, compuesto por el dios local de
Tebas Amón y por el dios-Sol Ra. El predominio de Amón-Re llegaría a su cenit en la XXI Dinastía. Los dioses
comenzaron a tener una imagen política y el rey se convirtió en su intermediario en la esfera terrenal.

Hay dualidad de las ideas sobre el más allá, por un lado, los reyes se orientaron, al igual que las personas
particulares, hacia la teología solar que les ofrecía la seguridad de la vida en perpetua renovación; por otra parte
la transformación en un Osiris conlleva la garantía de la permanencia física. Ambas eran necesarias para superar
con éxito el umbral de la muerte.

MATERIALES

2065-1785 a. J.C.: ladrillo secado al sol, cal, adobe.

5000-3000 a. J.C.: ladrillo secado al sol, cal, adobe, piedra.

2780-2380 a. J.C.: piedra, granito.

La mano de obra que utilizaba era esclava. Por lo tanto su costo era mínimo, o incluso inexistente en el caso de
la construcción de las pirámides. Los esclavos estaban a cargo de la mayoría de las obras, o monumento
funerarios del imperio. También, en las construcciones participaban los campesinos o trabajadores de la región,
mayormente durante la época de crecidas del Río Nilo, el cual dejaba a las tierras en condiciones pésimas para
el trabajo de la misma.

En la extracción de minerales para la construcción, utilizaban diversos métodos, para partir rocas, o piedra caliza,
utilizaban cinceles y masas de madera para golpearlos, o también cuñas de madera, las cuales se colocaban a
presión, y al humedecerlas estas se hinchan y parten la piedra. Para la explotación del granito y otras rocas de
mayor dureza, se solían utilizar herramientas de dolerita. L a dolerita es una piedra de gran dureza y resistente a
los impactos. El desgaste de las mazas de dolerita, daban lugar a las bolas que se han encontrado en las
canteras. En el caso de canteras a cielo abierto eran los casos en que las rocas de mejor calidad se encontraban
muy cerca de la superficie, la cantera podía explotarse a cielo abierto.

Para el desplazamiento de cargas pesadas se utilizaban vigas dentadas de madera. En las pendientes era
necesario descansar la carga. Las vigas dentadas de madera permitieron esto evitando que caigan al suelo al
dejarlas caer al suelo. Al tener subsuelo blando la utilización de la rueda era inútil para el transporte de carga
pesada. Cualquier elemento era transportado en un trineo de madera .En sus bases se descargaban grandes
cantidades de agua para reducir el roce entre los trineos y las rampas. También podían llegar las cargas a través
de los ríos, utilizando diversas embarcaciones.

ELEMENTOS FORMALES

Pilares: especie de pilastras, sin proporción fija entre su grueso y altura, que se pone aislada en los edificios o
sostienen otra fábrica o armazón.

Pilono: construcción maciza de forma piramidal que franquea la entrada de los templos al antiguo Egipto.
Bóveda: elemento fundamental del sistema constructivo abovedado, empleado paracrear espacios cubiertos ente
muros, pilares u otros soportes.

Dintel: elemento horizontal que soporta una carga, apoyando sus extremos en las jambas o pies verticales de un
vano (vano es la parte del muro o fabrica en que no hay apoyo para el techo o la bóveda).

Hipóstila: sala del templo de egipcio, con cubierta plana sostenida por numerosas columnas.

Obelisco: monolito vertical de fuste en forma de huso y sección cuadrada coronado por una pirámide o un cono.
En el antiguo Egipto se solían elegir por parejas flanqueando la entrada a la entrada a las tumbas o a los
templos, asociados en la mayoría de los casos al culto solar.

ANEXO 1:

LA ARQUITECTURA FUNERARIA

Las tumbas eran para los egipcios residencias para la eternidad. Frente a la naturaleza temporal de la vida
terrena, la vida posterior tenía carácter eterno, por lo que había que preparar adecuadamente el espacio que le
serviría de marco a esta existencia. Hasta finales del periodo predinástico, las tumbas eran hoyos excavados en
la tierra donde se depositaba un ajuar como en otras culturas mediterráneas. Poco a poco, el pozo se va
haciendo más profundo y adquiere una forma rectangular. Se crean nuevos espacios e incluso subdependencias.
Con la llegada del periodo dinástico, se van añadiendo estructuras de formas geométricas y regulares.

En el Bajo Egipto predomina una forma prismática plana o abovedada rebajada, que se construye con ladrillos de
adobe, haciendo muros rectos e inclinados, y la piedra se reserva solo para el revestimiento tanto interior como
exterior. A este tipo de enterramiento se le denomina mastaba. El modelo de mastaba era siempre el mismo, solo
que se complicaba en el interior haciéndose más grande. Se perfeccionan y llegan hasta la existencia de
mastabas secundarias. En el momento de mayor expansión algunas consiguen tener hasta cincuenta cámaras
entre capillas y almacenes para las provisiones así como para el ajuar. Excavada en el suelo, estaba la cámara
funeraria. El exterior se pinta de alegres colores imitando las esteras con las que se adornan las casas y en el
interior se disponen relieves o pinturas.

La transformación de mastaba a pirámide se lleva a cabo en el Imperio Antiguo. En época del segundo faraón de
la III dinastía, en el complejo funerario de Zoser (Djeser). Cuando se construyó la llamada Pirámide Escalonada.
Dicho complejo se erigió en Saqqara. Una galaxia de patios irradia desde la pirámide. El gran patio para la
carrera ceremonial, rodeado de edificios. El patio del Heb-Seb, más pequeño, rodeado de capillas. Y los patios
de una serie de construcciones situadas al norte y al sur. La pared este del patio para la carrera ceremonial, se
apoya en el patio del Heb-Sed. La Pirámide Escalonada ocupa el lado norte. En el último patio, en la cara norte
de la pirámide, está el Serdab, una cámara en forma de alacena, que contiene la estatua de Zoser. En este
complejo se celebraba la fiesta del Heb-Seb. Esta fiesta consistía en una serie de actos rituales entre los cuales
el más importante era la repetición de la ceremonia de la coronación como rey de los dos Egiptos. Un cortejo
visitaba a los dioses del Alto Egipto que se encontraba en el sur del país para que el consentimiento de la realeza
del Faraón fuera renovada. Una vez dado este consentimiento, el rey era coronado con corona blanca, como
Faraón del Alto Egipto. Después se repetía la ceremonia en el norte con corona roja. Finalmente se procedía a la
unificación, que consistía en atar las dos plantas simbólicas, el loto y el papiro. Se celebraba cada 30 años con el
fin de recuperar el poder que se podía haber debilitado con el paso del tiempo. Sin embargo, podía repetirse
cada vez que convenía a los intereses del momento. Otra ceremonia que se realizaba, era una carrera de
velocidad en la cual el rey, generalmente debía cubrir una ruta con la debida rapidez, porque de esta habilidad
dependía la fertilidad de los campos. La composición de este complejo arquitectónico parece ser que trataba de
preparar el marco adecuado que facilitara el desarrollo de esta ceremonia en el más allá. La parte más
importante del recinto es la Pirámide Escalonada. En su construcción se utilizó por primera vez la piedra como
material exclusivo por ser dura y permanente. Se edificó en cinco etapas. Ningún otro faraón preparó para su
segunda vida un complejo igual a este y nunca estuvo la vida terrena tan directamente proyectada en la vida del
más allá, como en este recinto sagrado. Tenían un exclusivo propósito: proporcionar una existencia eternamente
renovada. Todo irradia, en este complejo, un alegre optimismo.
Fue en la IV dinastía cuando se alzaron las grandes pirámides concebidas ya desde un principio con tal carácter
y no como la consecuencia de la superposición de mastabas. La pirámide es un volumen. Sus cuatro planos
triangulares son sus elementos constitutivos. Sethe, extraordinario traductor de textos egipcios, dice que puede
considerarse el número cuatro como el número sagrado de los egipcios. Las cuatro direcciones del espacio
exterior, los cuatro vientos, también son cuatro los pilares del cielo para los egipcios. Inalterablemente el
cuadrado es la base sobre la que se apoya la pirámide verdadera.

El faraón Snefru, primer faraón de esta IV dinastía, padre de Keops, según gran número de autores, se hizo
construir tres pirámides diferentes.
1ª La Pirámide de Meidum. Algunos autores dicen que no fue para Snefru, sino para Huni, último faraón de la III
dinastía y terminada por Snefru. Se construyó en varias etapas. Primeramente se levantó un núcleo de caliza al
que se le añadieron por los cuatro lados seis capas de piedra de tamaño decreciente hasta construirse peldaños,
pasando a ser el núcleo central, el séptimo escalón. Más tarde, se subieron todos los escalones a mayor altura y
se añade uno más, ocho escalones. Finalmente, estos escalones fueron unidos con un relleno de piedras y se
vuelven a revestir de caliza hasta darle la forma de una pirámide normal.

2ª La Pirámide Encorvada, truncada, quebrada, fue construida en Dahshur y proyectada como pirámide
geométrica romboidal. Tiene dos corredores de entrada que acceden a cámaras interiores cubiertas con bóveda
falsa. Al sur, se construyó una pirámide secundaria para guardar los vasos canopes. Se cree que fue acabada
precipitadamente y se ha confirmado que las piedras de la parte superior, fueron colocadas con menor cuidado
que las piedras de la parte inferior.

3ª La Pirámide Roja, que se construyó muy cerca de la anterior, se llama así por su color, aunque estaría
recubierta por caliza. Es la primera erigida como pirámide verdadera. La base cuadrada y sus cuatro caras,
forman triángulos isósceles con las puntas convergentes. Su inclinación se aproxima a la parte superior de la
anterior y eso le confiere un aspecto achaparrado. Tiene tres cámaras y es probable que se enterrara aquí el
faraón Snefru.
Distintos Egiptólogos afirman que raramente en la historia de la arquitectura es posible contemplar tan de cerca la
creación de una forma tan monumental como estas soberbias construcciones. Ellas nos descubren avances
técnicos sin igual en la arquitectura, tales como los que hacen posible la construcción de planos inclinados de
modo firme y la utilización de las hiladas escoradas como recursos arquitectónicos. Se trata, en buena medida,
de una sorprendente intuición de las leyes de la estática y del movimiento de fuerzas.

Las restantes pirámides correspondientes a la IV dinastía, Keops, Khefrén y Micerino, construidas sobre la
meseta de Gizeh, forman un conjunto que ha sido admirado en todo tiempo y provoca una impresión de
misteriosa majestad, sentida por todos los viajeros antiguos y actuales. Es una ordenación geométrica de sencilla
y radical racionalidad. Son un símbolo histórico pero también lo son mágico y trascendente. Se las incluyó entre
las Maravillas del Mundo. Aparecen como una manifestación de poder e ingenio técnico. Es cierto que la forma
abstracta de la pirámide nunca desapareció de la memoria egipcia, ni del vocabulario de su arquitectura, pero el
entusiasmo que va adquirir en esta dinastía no perduró en las siguientes. La perfección que alcanza en la IV
dinastía es única, como la del Partenón en Grecia, en la época clásica. Por otra parte, la aparición de esta
arquitectura de piedra, está relacionada con la necesidad de establecer un escenario para los nuevos ritos. Esta
transposición de espacio y rito siempre va a subsistir en la historia de la arquitectura egipcia, pero en ningún
periodo posterior tiene un contenido simbólico tan destacado como en esta fase inicial, por llegar las prácticas
rituales a una extraña complicación. Esto demuestra el enorme poder ejercido por los sacerdotes. Es curioso,
pero cada paso en la transformación del rey difunto en dios, encuentra eco en el marco arquitectónico. Esta
expansión del ritual alcanzó su punto culminante en el enorme complejo erigido por Keops, hijo de la reina
Hetepheres y Snefru, a quien sucedió. Se ve perfectamente la relación entre ceremonial y arquitectura. Los
templos funerarios a ellas anexos, expresan de este modo la culminación de los ritos fúnebres recientemente
implantados por el respectivo monarca fallecido.

Entre las pirámides, la de Keops, la Gran Pirámide, 230,25 m. de lado, 146,5 m. de altura y 2.583.283 m3 de
volumen. Inclinación 51º50" 40´, pertenece al horizonte. Más allá, el desierto. Algo propio de la cultura egipcia.
Sobresale singularmente como una de las creaciones más geniales de toda la historia de la arquitectura. Ha
llegado a ser casi un símbolo de esta cultura. Como las restantes pirámides, la de Keops, orienta sus caras a los
cuatro puntos cardinales, limitando el delta geométricamente con la prolongación de sus diagonales y
dividiéndolo en dos partes iguales. El lado menor mide 230,25 m. y el lado mayor 230,45 m. En obra tan colosal,
la máxima diferencia entre sus lados, es de 20 centímetros. Lo cual indica un error del 0,086%. Su altura,
coronada por un piramidium, probablemente de granito pulido, era de 146,58 m., hoy reducida a 137' [Nota 1].
Estas magnitudes han dado lugar a especulaciones matemáticas bastantes complejas, pues se advierte un
conocimiento de las ciencias exactas que ha de relacionarse con el posterior desarrollo de las matemáticas
pitagóricas.

Su revestimiento exterior se ha perdido por completo, tanto es así, que los enormes bloques de piedra, hoy
desnudos, permiten trepar por ella y debe reconocerse que la vista que se disfruta en la cumbre, compensa de
sobra, la dificultad de la ascensión, aunque no a todos pudiera parecerles así. Se cuenta que Napoleón, en
vísperas de la llamada batalla de 'Las Pirámides', así denominada porque se podían ver en lontananza, arengó a
sus tropas diciéndoles aquella frase ya célebre,'Soldados, desde lo alto de las pirámides cuarenta siglos os
contemplan' y ya vencedor, parece que fue invitado a escalar la Gran Pirámide por alguno de sus generales, pero
el prudente corso estimó que aquella subida entrañaría más riesgos que ventajas y mientras algunos de ellos
ascendían, él se quedó calculando el volumen de piedra que contenían y que según sus conclusiones bastaría
para levantar un muro de tres metros de altura y 30 centímetros de grosor alrededor de Francia. El matemático
Monge, miembro de la expedición, confirmó la estimación.
La estructura interna de la Pirámide de Keops, aunque también ha sufrido modificaciones, se conserva en mejor
estado. Responde a una línea evolutiva a partir de los esquemas planteados en las construcciones de Snefru.
Para llegar a la gran galería interior, hay que recorrer un pasadizo descendente que conduce a otro ascendente y
que, a su vez, desemboca en la impresionante Galería Principal o Gran Galería, cuya fábrica y proporciones
reflejan una perfección jamás conseguidas hasta el momento. Este esplendor de formas arquitectónicas no deja
de sorprendernos si pensamos que la gran galería era concebida para ser utilizada solamente una vez, cuando la
momia del Rey fuera trasladada a la cámara funeraria. Alcanza una altura de 8,55 m., y una longitud de 48,60 m.
Los sillares están cortados con una asombrosa precisión. Para la cubierta de la galería se recurre a un sistema
de abovedamiento por aproximación de hiladas, siete hiladas de caliza colocadas a una distancia de 8 cm. unas
de otras formando una falsa bóveda. Al final de la Gran Galería hay un alto escalón. Detrás de él, un bajo
corredor conduce a una especie de antecámara por la que se accede a la cámara funeraria. Las paredes de esta
están orientadas hacia los puntos cardinales y sus dimensiones, 10,46 por 5,20, así como la de los sarcófagos,
han sido escrupulosamente analizadas en busca de implicaciones simbólicas. La cámara funeraria, revestida de
granito, contiene el sencillo sarcófago de Keops, que fue encontrado sin tapa debido a las profanaciones.

Por el contrario, la Pirámide de Kefrén, posee 215 m. de lado, 145,3 m de altura y 2211,096 m3 de volumen,
inclinación, 53º10´, mantiene su revestimiento exterior y aunque más baja que la anterior, su cumbre queda a la
misma altura por estar construida a un nivel más elevado. Kefrén, sucedió a Djedefre que fue el siguiente
monarca de la Dinastía IV, hijos ambos de Keops, pero posiblemente no el primogénito. Tanto su corto reinado
como el lugar de enterramiento, Abu-Roash, al norte de Gizeh, hacen pensar que existieron luchas por la
sucesión. Aunque se carece de documentación para establecer los acontecimientos más destacados del reinado
de Kefrén, su legado artístico nos facilita la idea del carácter de este soberano. Continuó la tradición de su padre
Keops, edificando una gran tumba, siguiendo el modelo de pirámide perfecta, que fue ubicada cerca del recinto
funerario de Keops, al norte de Gizeh, la Pirámide de Kefrén.

La Esfinge de Gizeh no constituye ciertamente una obra arquitectónica pero es difícil separarla de las pirámides
al encontrarse emplazada junto al Templo del Valle Kefrén. Se aprovechó una gran masa de piedra existente y
fue realizada extrayendo material. Es una gran montaña esculpida. Nació de un solo contrafuerte sobrante de la
construcción de las pirámides, pero tampoco es una escultura exenta puesto que está rodeada en tres lados por
las paredes rocosas de la cantera. Mira al Este. Para los egipcios Oriente significaba la continuación de la vida.
Solamente la cabeza sobresale por encima del horizonte, dándole al conjunto su conocido aspecto. La imagen
del 'León Guardián' era ya una tipología conocida y dominada por los escultores egipcios. Lo novedoso en esta
titánica obra, fue la sustitución de la cabeza del león por la del propio Faraón y aunque no existe ninguna prueba
epigráfica, es casi seguro que representase a Kefrén, como sol-dios, guardián de la necrópolis, cobrando así la
figura del monarca una fuerza y un poder que configuran para la posterioridad el concepto faraónico de los
gobernantes egipcios. Nunca hasta estos momentos un soberano egipcio había desplegado tantos recursos para
legitimar su propio poder. Después de la edad de las pirámides se ha identificado a la Esfinge de Gizeh, con el
dios Horus. Nada puede reproducir el encanto misterioso de este rostro con su mirada perdida en la lejanía.

La Pirámide de Micerino, 102,2m. de lado, 104,66m. de altura y 235.183 m3 de volumen. Inclinación, 51º 20"
25´, la última y más pequeña de las pirámides de Gizeh, pertenece a este faraón, que fue, probablemente, hijo de
Kefrén. Si bien sus dimensiones son más reducidas que las anteriores, estaba destinada a ser la de mayor
belleza, ya que se pensó cubrir la totalidad de su superficie con granito rosado de extraordinaria calidad, material
que la haría brillar con luz propia. El proyecto no se llevó a cabo, quizá por la relativa brevedad del reinado de
Micerino o por la falta de medios materiales. Hay que tener en cuenta que las obras funerarias de los faraones
anteriores arrastraron un importantísimo coste de material y humano.

Hay que decir, siguiendo a Giedion, que los volúmenes en el espacio, establecen una relación con el universo.
Los triángulos de las pirámides elevándose hacia la altura, aparentan poseer una entidad independiente. Las
superficies inclinadas de las pirámides de Giseh parecen liberarse de los volúmenes a los que están unidas.
Cualquier pirámide simula tener una gran relación con el cosmo. Pero esta fuerza arquitectónica de las pirámides,
logra su punto culminante, se multiplica, cuando hay una interacción de volúmenes. Esto es lo que sucede con
las pirámides de Gizeh, añadiéndole así, si es posible, mayor sensación de espectacularidad a quienes las
contemplan.
Los templos funerarios incorporados a las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino expresan la culminación de los
ritos fúnebres implantados por los monarcas fallecidos. En el mismo edificio se hallaban combinados y, sin
embargo, separadas, las dos funciones: uno, el lugar de veneración y otro, el altar para las ofrendas. Del templo
incorporado a la pirámide Keops apenas quedan vestigios de los negros pilares de basalto que lo rodeaban. La
doble finalidad del templo para la veneración y ofrenda se aprecia muy bien en la edificación de Micerino, aun
cuando esta no fuese nunca completada debido a la agitada situación de su reinado, relativamente breve.

Es cierto que lo más interesante de las construcciones ligadas a la Pirámide de Kefrén es, sin duda, el Templo
del Valle de Kefrén, conservado casi intacto. Es uno de los ejemplos más armoniosos de la arquitectura del
Imperio Antiguo, tanto por la sencillez de formas y nobles materiales, como por sus cuidadas proporciones.
Gruesos muros de caliza, el núcleo del paramento, revestidos de losas de granito rojo procedentes del lejano
Asuán (Nubia), cortados con singular maestría, forman una superficie sorprendentemente regular. La cámara
central está dispuesta en forma de T invertida. A ella se accede a través de dos vanos exteriores flanqueados por
dos leones guardianes o esfinges. Veintitrés colosales estatuas del rey, hechas de diferentes materiales y
adosadas a las paredes, decoraban la sala.

Del ángulo norte de la antecámara salía una rampa, de pendiente suave que llevaba al templo funerario
propiamente dicho. La cubierta de la cámara funeraria fue igualmente monumental. Los elementos sustentantes
son grandes pilares de granito rojo que sostienen pesados elementos arquitravados. El pavimento es de una
magnífica caliza blanca que contribuye a la armonía entre las formas y los colores. El sistema de iluminación se
articula a través de unos cortes practicados en la parte superior del muro, a la altura del techo, que permiten la
entrada de haces de luz dirigidos hacia el brillante paramento. Este sistema producía unos efectos lumínicos muy
adecuados para la celebración de rituales religiosos. El Templo del Valle de Kefrén es el único santuario de la IV
dinastía que todavía conserva su antigua grandeza. Lo cual se debe probablemente a que permaneció oculto
bajo la arena del desierto, hasta que fue detectado en 1853 por la aguda mirada de Mariette, gran egiptólogo,
quien lo descubrió cuando despejaba la arena de los alrededores de la Esfinge.

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