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Colección : TEORÍA E HISTORIA

@ Editorial Nuestro Tiempo, S. A.

Ave. Copilco 300


Locales 6 y 7 C O N T E N I D O
México 20, D. F.
Presentación
Prefacio

Primera edición en inglés, 1936


Primera cdición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1975
Segunda cdición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1976
Tesrera edición de Fditorial Nuestw Tiempo, 1976 D E L FEUDALISMO AL CAPITALISMO
Cuarta edición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1977 r. !
Quinta edición de Fditoriial Nuestro Tiempo, 1977 l. Clérigos, guerreros y trabajadores
Sexta edición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1977 11. Aparece el comerciante '3
Sptima edición de Fditorial Nuestro tiempo, 1977
Octava edición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1978
Novena edición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1979
Décima edición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1979
'
111
IV.
V.
VI.
Vamos a la ciudad
Nuevas ideas por viejas ideas
El campesino se libera
"Y ningún extraño trabajará. . ."
--
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, J
i

6
*
Décima primera edición de Fditorial Nuestro Tiempo, 1980 VII. Ahí viene el Rey
Décima segunda edición de Fxlitorial Nuestro Tiempo, 1980 1 VIII. El hombre rico ? C.
\
Decima temera edición de Fxlitorial Nuestro Tiempo, 1980 i IX. Pobre, mendigo, ladrón . . .
Décima cuarta edición de Fditorial Niiestm Tiempo, 1980
9 X. Se necesita ayuda hasta de niños de dos año%
XI. Oro, grandeza y gloria C'
Décima quinta edicion de Fditorial Nuestm Tiempo, 1981.
Décima sexta ediciór. de Fditorial Nuestro Tiempo. 1981.
Décima septima edición de Editorial Iriiiestro Tiempo. 1962
{r XII.
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i Dejádnos hacer!
"El viejo orden cambia . . "
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I>&ciiiiaoctava e(lici0n de Witorial N i i ~ i r oTiempo. 1982.
I>+clilia,rhovena edicio~id~ Editorial .liiiestro Tieiiip. IW

D E L CAPITALISMO A . . .?
Derechos reservados conforme a la ley
XIV. ¿ D e dónde vino el dinero?
Impreso y hecho en México XV. La revolución en la industria, la agricultura y loa
Printed and made in Mexico transportes
MAN'S W O R 1,DI-1' GOODS XV. "La setnilla que tu.siembres, otro la cosechará. ." .
X V I I . 2 Leyes naturales? ;de quién?
Priniera edirióri 1936.
I X V I I I . i Proletarios del mundo, uníos. . .!
Monthl) Revirw Press. INC.
11 XIX. "Si yo pudiese, anexaría los planetas. . ."
X X El eslabón más débil
Tradurtor: (Alardo Divila
X X I . Rusia tiene un plan
X X I I . 2Renunciarhn al azúcar?
El libro que ofrecemos al lector es ya una obra clásica
en la literatura sobre el tema, una obra que se ha tradu-
cido II varios idiomas y publicado en español, en s~rcesivas
ediciones, en Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Mé.rico
y otros países. Tanto por haber suscrito el contrato co-
rrespondiente ron Montlhy Review Press como porque mí
10 deieaba su autor, Nuestro Tiempo debió haber publi- '
cado Los nienes Terrenales del Hombre desde hace varios
años; pero estando en circulación otras ediciones -m&
de una, por cierto, ilegalmente.-- pese a tener los derechos
de reproducción asegurados preferimos esfierar a que tales

'4 ediciones se agotaran.


Aun las más áridas cuestiones teóricas se examinan
en estc libro con sencillez y amenidad y se presentan,,
no como formas abstractas y rígidas, desprovistas de con-
a
I
tenido real, sino como expresiones cambiantes del desarro-
llo de ia sociedad, de la dialictica misma de b Historia
b y de las luchas q u en~ ella libran los hombres, como com-
ponentes de clases sociales antagónicas. El ensayo cubre'
t desde ln transición del feudalismo al capitalismo hasta el.
imperialismo y los inicios del socialismo, y lo hace desde

/ una perspectiva marxista que permite apreciar la intima


relación que suele haber entre la teoría y la práctica,
entre el pensamiento y los procesos histdricos que la en-
gendran y hacen posible.
Leo Huberman, además de saber escribir con claridad
supo vivir con honradez. Durante años trabajd en el seno
del movimiento obrero norteamericano, fue profesor, autor
de vario^ libros v roeditor, con Paul M. Sweezy, desde nr
fundacióti, cn 1949, de la revista Monthly Review.
i I

8 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE


4
Huberman murió en Paris, en 1968, unos meses des-
fués de haber estado en Cuba, cuya revolución siguió
de cerca desde 1.959. Al publicar Los Bienes Terrenales
del IIombre, rendimos homenaje al luchador, al intelec-
tual honesto, al amigo y camarada que siempre simpatitd PREFACIO
con la3 mejores causas de los pueblos latinoamericanos.
9
u
Este libro tiene un doble propósito. Es una tentativa -2
para explicar la historia con la teoría económica y la teo-
ría económica con la historia. Esta paridad es importante
y necesaria. La enseñanza de la historia sufre cuando se t
presta poca atención a su aspecto económico; la teoría
económica es monótona cuando se la separa de su fondo
histórico. La "ciencia triste" seguirá siéndolo mientras se
la enserie y se la estudie en un vacío histórico. La Ley
de Renta de Ricardo es, en sí, difícil y pesada. Pero colo-
cadla en su contexto histórico, vedla como una batalla
entre el terrateniente y el industrial en la Inglaterra de
principios del siglo XIX, y se hará excitante y llena de sig-
nificación.
Este libro no aspira a abarcarlo todo. Ni es una historia
de la economía, ni es una historia del pensamiento econó-
mico, sino una parte de ambas. Aspira a explicar, en tér-
minos del desarrollo de las instituciones económicas, por
qué ciertas doctrinas surgieron en un momento detenni-
nado, cómo tuvieron su origen en la misma contextura
de la vida social y cómo se desarrollaron, fueron modifi-
cadas y finalmente desechadas cuando el diseño de esta
contextura fue cambiado.
Deseo expresar mi sincera gratitud a las siguientes per-
sonas: mi esposa que me ayudó de muchas maneras; el
Dr. hleyer Schapiro, por la lectura crítica del manuscrito
y las sugestiones estimulantes que me hizo; Miss Sybil
May y Xlr. Michael Ross, por su constante cansejo y
crítica constructiva, que me evitaron muchos errores de
9
10 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

juicio y de hechos. Y estoy en deuda especial con Miss


Jane Tabrisky, cuya cuidadosa investigación y amplio co-
nocimiento rn el campo de la Iiistoria y en el de la econo-
mía fiieron j>reciosa ayuda. Sin la asistencia de todos, este
f
libro no hubiera podido ser escrito.

LEO HUBERMAN

PRIMERA PARTE

DEL FEUDALISMO AL C 4PITA1,ISMO


1. CLERIGOS, GUERREROS Y TRABAJADORES

Los directores de las primeras películas de cine a me-


nudo hacían cosas extrañas. Una de las más curiosas era
su costumbre de llevar a la pantalla gentes que tomaban
un automóvil e iban a cualquier parte sin pagar al chofer.
Paseaban por la ciudad, se divertían, o iban a un centro
de negocios, y ahí terminaba todo. No había que pagar.
Igual pasaba en los libros de la Edad Media, en los que
por páginas y +ginas, caballeros y damas, con armaduras
brillantes o trajes suntuosos, vivían entre torneos y juegos.
Siempre residían en castillos espléndidos, y comían y be-
bían a su gusto. Pero alguien tenía que pagar por todo
ello, porque los árboles no c'an armaduras, y los alinientos

j que produce la tierra tienen que ser plantados y cultiva-


dos. Y así como uno tiene que pagar por un paseo en
taxi, alguien en el siglo décimo o duodécimo tenía que
pagar por las diversiones y las cosas buenas de que los
caballeros y damas disfrutaban. Y alguien tanibién tenía
que proveer los alimentos y los vestidos para los sacerdo-
Ct tes y clérigos que oraban mientras los caballeros comba-
\ tían. Adeniás de estos clérigos y guerreros, en la Edad
: Media existía otro grupo: el de los trabajadores. Porque
la sociedad feudal consistía de estas tres clases, clérigos,
guerreros y trabajadores. con esta última al servicio de
las dos primeras, la eclesiástica y la militar. Así lo enten-
di6 por lo menos una persona que vivió en aquella época,
y que lo conientó en esta forma:
1 \
\

14 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALlSMO A L CAPITALISMO 15


tierra de los agricultores no formaban una sola pieza, sino
"Para el caballero y el clérigo,
estaba cortada en franjas, como indica el diagrama.
Ha de vivir quien hace el trabajo".

i Q ~ éclase de trabajo era aquél? i E n fábricas O en


talleres? No, porque éstos no existían. Era un trabajo
en la tierra, cosechar alimentos o cuidar ovejas para obte-
ner lana destinada a los trajes. Era un trabajo agrícola,
pero tan diferente del actual que apenas podríamos reco-
nocerlo. La mayor parte de las tierras de cultivo de la
Europa central y occidental estaban divididas en zonas
conocidas como "feudos". Un "feudo" estaba forniado
simplemente por una aldea y varios centenares de acres
de tierra laborable en torno, en que los aldeanos trabaja-
ban. En el borde de la tierra laborable había habitual-
mente una faja de terreno consistente en praderas, yermo, a
bosques y pastos. Los "feudos" variaban en algunos luga-
res en tamaño, organizacióri y relaciones entre sus pueblos,
pero sus características principales eran algo semejantes. Obsérvese que la tierra del arrendatario (A) se exten-
Cada propiedad feudal tenía un señor. Comúnmente 1 día por tres campos y estaba dividida en franjas, ninguna
se dijo del período feudal que "no había señor sin tierra, de las cuales era inmediata a la otra. La del arrendatario
ni tierra sin señor". Cualquiera probablemente ha visto ( B ) , lo mismo, y todas las demás. En los primeros tiem-
grabados de la casa de un señor medieval. Es siempre pos del sistema feudal lo mismo ocurría a la tierra de la
fácil reconocer ésta, porque lo mismo si es un castillo que heredad, del señor. También estaba dividida en franjas
una casa cie campo grande, siempre está fortificada. En mezcladas, pero en aiios posteriores tendió a convertirse
esta residencia fortificada el señor del feudo vivía ( o a
menudo sólo estaba de visita, pues solía poseer varias, 1.' en una sola gran pieza.
El cultivo por franjas fue típico del período feudal.
y había casos en que poseía centenares) con su familia, I Evidentemente se malgastaba mucho y después de unos
sus sirvientes y sus auxiliares, nombrados para adminis- If. cuantos siglos se le abandonó completamente. En nuestros
trar la hacienda. días hemos aprendido bastante sobre la rotación de cose-
Los pastos, praderas, bosques y yermos eran usados en chas y los fertilizantes, y las cien maneras de obtener más
común, pero la tierra cultivable estaba dividida en dos del suelo que lo que obtenían los a*gricultores feudales.
partes. Una, usualmente un tercio del total, pertenecía La gran mejora actual es el cambio del sistema de dos
al señor y era llamada su "heredad". La otra parte estaba campos al de tres campos. Aunque en la época feudal
en manos de los arrendatarios, que hacían el trabajo no se había aprendido que aunque las cosechas deben
agrario. Un aspecto curioso del sistema feudal era que la seguirse unas a otras, de modo que el suelo no se agote.
1
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 17

16 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE sembrada rimero y cosechada primero. Y los
~eríodosde urgencia se sumaban al servicio normal de
sabían que plantar la misma cosecha todos los años era trabajo. ;Una tormenta amenazaba arruinar las siembras?
malo y por ello trasladaban sus siembras anualmente de Pues era el grano del señor el que había de ser salvado
un campo a otro. Así un año la cosecha de alimentos, primera. ¿Llegaba el momento de la cosecha y ésta tenía
trigo o centeno, podía estar en el Campo 1, con la cebada que ser reunida rápidamente? Pues el campesino debía
en el campo 11, mientras el campo 111 permanecía en dejar su campo propio, para acudir al del señor. iQue-
barbecho, o sea descansando un año. La explotación en daba algo que pudiera ser llevado al pequeño mercado
los tres campos se efectuaba así: local? Pues eran el grano y el vino del señor que debía
ser llevado primero al mercado por el campesino. ~ N e c e -
l e r . año 2" año 3et. año sitaba reparación un camino o un puente? Pues el campe-
sino debía abandonar su trabajo propio, para hacerla.
Campo 1 Trigo Cebada En barbecho ZNecesitaba el campesino que su trigo fuese al molino o
Campo 11 Cebada En barbecho Trigo sus uvas a la prensa del lagar? Podía llevarlos, pero había
Campo 111 En barbecho Trigo Cebada de ser al molino O a la prensa del señor, donde tenía que
pagar por el servicio. No había casi límites para lo que el
Estos, entonces, eran dos importantes aspectos\del sis- señor podría imponer al campesino. Según un obseivador
tema feudal. Uno que la tierra laborable estaba dividida del siglo XII, el hombre del campo "nunca bebe el fmto
en dos partes: una ~ertenecienteal señor y cultivada sólo de su viíía, ni prueba un pedazo de buen alimento. Es
para su beneficio y la otra dividida entre los numerosos bastante feliz si puede disfrutar de su pan negro y de algo
arrendatarios, Y el otro, que la tierra era cultivada nc de su mantequilla y de su queso.. ."
en campos compactos, como lo hacemos hoy, sino por el
método de las franjas dispersas. Había una tercera carac- "Si tiene un ganso o una gallina gorda,
terística marcada: 10%arrendatarios trabajaban no sólo su O pan de harina blanca en su arcón,
propia pertenenencia, sino también la heredad del señor. Es su señor quien debe disfrutarlos".
El campesino vivía en una choza del tipo más misera-
ble. Trabajando mucho y duramente en sus franjas de i E r a entonces el campesino un esclavo? En realidad,
tierra (que en conjunto representaban de 15 a 30 acres la mayoría de los arrendatarios eran llamados siervos que
en Inglaterra y de 40 a 50 en Francia) se las arreglaba viene del latín "servus", que significa "el esclavo". Pero
para arrancar una existencia miserable de la tierra. Pu- no eran esclavos en el sentido que nosotros damos a esta
diera haber subsistido mejor, a no ser por el hecho de que palabra. Aunque hubiese habido periódicos en la Edad
cada semana, dos o tres días, tenía que trabajar en la Media, no se habría encontrado en sus páginas un anun-
tierra del Señor, sin paga. Y no era éste el único servicio cio como el aparecido en el Charleston C O U T ~el @ T12 de
que había de prestar. Cuando surgía una urgencia, como abril de 1828 ". . .oferta de venta consistente en un coci-
las que acontecían en la época de la cosecha, tenía que nero de unos 35 años de edad, su hija de unos 14 y su
trabajar primero en la heredad del señor. Estos días ex- hijo de unos 8. El lote serd uendido completo o por sepa-
tra eran adicionales a los servicios de trabajo. No era eso rado, como convenga al comprador".
todo. Nunca se planteó la cuestión en cuanto a qué tierra
era la más importante. La del señor tenia que ser arada
Esta dispersión de una familia de negros esclavos a vo-
k DEL FEUD.\LISMO . i r , C:.4PITiII,ISMO
1(!
cuál era sil ~)osicióiirn todo iiiomento. No se les ?)odia
luntad del comprador no habría ocurrido a una familia hacer riiás deiiiandas nunqiie al seííor se le antoje. 11l~u-
de siervos. Estos tenían el derecho de mantener su fami- nos villanos estaban exentos de las "urgencias" y sólo
lia unida, fuese cual fuese la voluntad del Señor del feu- prestaban el servicio regular de trabajo. Otros ni presta-
do. El esclavo era una propiedad que podía ser vendida bar1 éste, pero p a ~ a h a nal Señoi con Lina parte de su
o comprada dondequiera y en cualquier tiempo, pero el cosecha. Otros, en cambio, pagaban en dinero Esta cos-
siervo no podía ser vendido aparte de su tierra. Su señor tui~ibrese desarrolló ron los a"~, y niás tarde llegó a ser
podía transferir la posesión del feudo a otro, pero eso rnuy importante.
simplemente significaba que el siervo tenía un nuevo Se- Algunos villanos estaban tan bien como si fueran hom-
ñor y se quedaba en su pedazo de tierra. Era una dife- bres libres y podían ser capaces de arrendar parte de la
rencia importante, porque daba al siervo una clase de heredad del Seíior, adeinás de sus propias tierras. Los ha-
seguridad que el esclavo nunca tuvo. Por mal que se le bía que fueron propietarios independientes y que nunca
tratase, el siervo poseía familia, un hogar y el uso de algu- prestaron servicio del trabajo, sino simplemente pagaron
na tierra. Y porque los siervos gozaban de seguridad a un impuesto a su Señor. Tenencia de libertas, villanos y
menudo ocurría que una persona que era libre, pero que s i e w ~ sdeeF.gleb,a e? diferente, en dos d i l e n o m e s .
estaba arruinada, por una razón u otra, y carecía de ho- Pero es dificil fijar exactamente cuál era cuál y exacta-
gar, de tierra y de alimentos, "se ofrecía a si misma (a mente la posición de cada clase.
un señor, como siervo) con una cuerda al cuello y un Ninguna descripciún del sistema feudal puede ser es-
penique sobre su cabeza". trictamente correcta, yorque las condiciones variaban en
Hubo varios grados de servidumbre, pero ha sido difi- los distintos lugares. Sin embargo, podemos estar acerta-
cil a los historiadores precisar todas las diferencias entre dos sobre algunos puntos fundamentales del trabajo no
las diversas clases. Hubo los "siervos de la gleba", perma- libre del período feudal.
nentemente unidos a la casa del señor y que trabajaban Los campesinos fueron más o menos dependientes. Los
en sus campos todo el tiempo, no sólo dos o tres días a la señores creían que los campesinos existían solamente para
tsemana. Los hubo muy pobres, llamados "bordan" (de el beneficio de 10s seííores. Nunca la cuertión de la igual-
'la palabra borde o límite) que disponían de dos o tres dad entre el señor y el siervo fue tomada en considera-
acres de tierra en el borde de la aldea y "co1onos" que ción. El sien0 trabajaba la tierra y el señor explotaba al
ni aun tierra poseían, sino sólo un casucho, y los que po- siervo. Hasta donde concernía al señor había poca dife-
dían trabajar para el señor como jornaleros, a cambio del rencia entie el siervo y el ganado de su "heredad". Baste
,alimento. saber que en el siglo xr un campesino francés estaba valo-
Hubo también los villanos que, al parecer, eran siervos rado en 38 ( s o u : sous un centavo fraricés), y un caballo
'con más libertades personales y económicas. Estaban más en cien sous Así como el señor podia preocupame por la
ladelantados en el camino de la independencia que los pérdida de tino de siis bueyes, porque los necesitaba para
/siervos de la !gleba, y tenían más privilegios y menos debe- trabajar en su tierra, podia preocuparse por la pérdida
ires para con el señor. Otra importante diferencia era que de ~ii?ode siis sierr.os, ganado humano que necesitaba
sus deberes eran más definidos que los de los siervos de la igualiiientc. I'oi esto ~nisiiioel siervo no podia ser vendido
gleba. Era una gran ventaja porque los villanos sabían fuera de su tierra, ni podía dejarla. Su posesión era Ua-
P
20 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 21
nlada "tenencia" (del latín "tenere", tener). Pero en a veces violada, como las leyes lo son hoy. Una riña entre
Derecho, huir y ser capturado, podía ser castigado severa- dos siervos era resuelta en la corte del señor, segúri la
mente y era indiscutible que liabria de volver. En los do- costumbre. Y una riña entre el siervo y el señor era natu-
cumentos de la Corte del Feudo de Bradford, de 1349 a ral que fuese decidida en favor de éste, ya que era juez
1358, se conserva este extracto: "Est6 probado que Alice, en la disputa. No obstante, hay casos conocidos en que
Iiija de William Cliildyong, esclava del Lord, reside en un señor que violó la costumbre con mucha frecuencia
York, y por consiguiente que sea arrestada". fue llamado al orden por su superior. Esto ocurría par-
porque el señor no quería perder a ninguno de sus ticularmente en Inglaterra, donde los campesinos podían
trabajadores, hubo disposiciones de que los siervos o sus ser oídos en la corte del Rey.
hijos no casarse fuera de la "heredad", excepto i Q u é acontecía en el caso de una disputa entre el señor
con permiso especial. Cuando un siervo moría, su herede- de un feudo y otro? La resppesta a esta pregunta es la
ro directo podía heredar la tierra pagando un impuesto. pista de otro hecho interesante sobre la organización feu-
Hay un caso típico en los mismos documentos judiciales dal. El señor de un feudo, como el siervo, no poseia la
citados antes: "Robert, hijo de Roger, hijo de Richard, tierra, sino que era el arrendatario de otro señor de más
quien poseía un tojt y ocho acres de tierra aquí, ha muer- jerarquía. El siervo, villafio o liberto "ocupaba" la tierra
to., Y por ello John, su hermano y heredero, toma esas dada por el señor del feudo, que a su vez la "tenía' en
tierras para retenerlas para sí y sus herederos, según la nombre de un conde, que a su turno la había "recibido"
costumbre del feudo. . . y paga al SeTior 3 chelines como de un duque, como éste del rey. En ocasiones se iba más
multa de entrada". lejos, pues el rey la tenía dada por o t m rey. Esta serie
En esta cita las palabras "según la costun~bredel feu- de señoríos queda bien expuesta e n el siguiente extrac-
do" son importantes. Ellas constituyen una manera d e to de los archivos de una corte de justicia inglesa, en
entender la organización feudal. La "costumbre del feudo" 1279: "Roger de St. Cerrnain ocupa una 'messuage' (uni-
significaba lo que las leyes aprobadas por el gobierno de dad agraria) de Robert de Bedford, en el servicio de
un país o una ciudad en estos tiempos. La costumbre en pagar tres peniques al supradicho Robert, de quien la
el feudal tenía la fuerza que tienen las leyes en el ocupa y de pagar seis peniques a Richard Hylchester, en
siglo XX. No había en la Edad Media un gobierno fuerte lugar del mencionado Robert, quien ocupa la tierra. Y
que pudiera hacerse cargo de todo. Toda la organización el mencionado Richard ocupa en nombre de Alan de
se basaba en un sistema de obligaciones mutuas y de ser- Chartres, al que paga dos peniques anuales, y éste a Wil-
vicios, desde io más alto a lo rr&s bajo. La posesión de la liam the Butler, y el mismo William a lord Gilbert d e
tierra no significaba que usted pudiera hacer con ella Neville, y el mismo Gilbert a lady Devorguilla de Balliol,
lo que le viniese en ganas, conlo puede hacerlo hoy. La y Devorguilla al rey de Escocia, y el mismo rey al =y
posesión implicaba determinadas obligaciones, que debían de Inglaterra".
ser cumplidas. De lo contrario, se le podía quitar la tie- Esto no significa, por supuesto, que esta unidad de
rra. Los servicios que el siervo debía al señor y los que tierra fuese la única que Alan, o Wi!liun, o Gilbert, etc.
c c poseía". En lo absoluto. El feudo en si podía ser la única
el señor debía al siervo -por ejemplo, protecciófi en caso
de guerra- eran todos convenidos y cumplidos wgún la propiedad que Imseyera un caballero o una parte psquena
costumbre. Ocurría, por supuesto, que la costumbre era de un gran dominio, a su vez porción de un fíe/, o gran
J.OS RJENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALlSMO 23
22
rxtcniióii de tir5ri.a. .\lgiinos nobles eran dueños d e tinos C;illencourt . . El mismo Jocelyn, a cuenta de esto, h a
IIOCOS feiidos. otros (le \.arios doniinios y otros tenían cier-
venido a ser mi vasallo".
to iiúiiiero de "fiefs" en diferentes lugares. En Iilglate- Como vasallo del conde, probablemente se esperaba que
rra, por e,ieinl~lo,un rico barón poseía propiedades que Jocelyn, entre otras cosas, prestara senricios militares al
c,stahan foririados por 790 tenencias. En Italia unos pocos señor. Quizá tenía que suministrar cierto número d e hom-
%i,andesseiiores eran los anlos de más de diez mil feudos. bres, plenamente armados y equipados, por un número
El1 rc,. qiiicn rioriiiiialniente era el propietario d e toda especificado de días. El servicio militar en Inglaterra
Francia usualmente consistía en cuarenta días bajo la

1
1;) tirrra, rra ducfio de vastos estados en todo el país. Los
I ~ t los
~ cociil~al,nnen iiornbre del rey, directaniente, lo mis- armas, pero el contrato podía ser por una mitad del tiem
riio si rran nol~lt-sque homl~reslibres ordinarios, recibían po, o por una cuarta parte, etc. En el año 1272 el rey d
VI norri1)i.e dc trrratenientes en jefe. Francia estaba en guerra, por lo cual llamó a sus arren-
Al correr de los tiempos; las grandes l~rol~iedades ten- datarios militares al e j é r c i t ~ real. Algunos acudieron y
dieron a roriiperse en otras más pequei'ias, bajo la auto- sirvieron su tiempo, pero otros enviaron sustitutos. "Red
ridad de 1115sy rn5s nobles, de uria categoría u otra. ;Por ginald Trihan, caballcro, se presentó eri persona y f u e
q~tC.?Siiril)leirieiite 1:orque cada señor se v i o e n In necesi- (al ejército). William d e Coynéres, caballero, envió por
dad d e tener tantos vasallos conlo podía y la Unica Ina- él a Thomas Chocquet, por diez días. J o h n d e Chanteleu,
riera d e I~acerloera entregar parte de siis tierras. caballero, se presentó declarando que debia 10 días por
Hoy zon necesarios tierra, fábricas, minas, ferrocarriles, sí y que él también se presentaba por Godardus de GO-
Liiqlws y ,maquinaria de todas clases para prodiicir los dardville, caballero, quien debia 40 días".
artículos qiie consumimos y que diganios que un hombre Los príncipes y nobles que tenían tierras en pago por
es rico 'o no, depende d e cuanto posea d e aquéllos. Pero servicios militares, las concedían, a su vez, a otros en con-
en los siclos feudales la tierra prodiicía prácticamente diciones semejantes. Idos derechos que se retenían y las
todos los prodiictos que se necesitaban y por ello la tierra obligaciones en que se incurrían variaban considerable-
y sólo la tierra. era la llave de la fortuna de iin Iiombrc. mente, pero en general, eran los mismos en el Occidente
La medida de la riqueza de cualquiera estaba determi- y parte d e la Europa central. Los arrendatarios n o podían,
liada entonces sólo por tina cosa, la cantidad d e tierra disponer d e la tierra exactamente como quisiesen, pues
qiie poreia. Naturalriiente había una contin!la Iiicha por habían d e tener el consentimiento de su señor y pagar
la tierra. Por ello no debe soil~rendernosque el período ciertos derechos, si la transterían a alguien. Así como el
feudal fuese un péríodo guerrero. Para ganar las guerras, heredero de un terreno de un siervo tenía que pagar un
!o mejor era atraer al lado al ma).or níimero d e impuesto al señor del feudo al tomar posesión d e su he-
rombatientes que fuese posible y la manera d e hacerlo era rencia, el heredero de un señor feudal tenía que pagar
pagarlos, obteniendo la prornesa d e ayuda cuando se les ' un derecho al Señor de su Señor. Si un arrendatario fa-
necesitase. L o que se daba era una concesión d e tierra. llecía y su heredero era menor d e edad, entonces el señor
E n urí antiguo documento francCs d e 1200. leemos que tenia el control de la propiedad hasta que el heredero
"Yo, Thiebaiilt; ronde palatino d e Troyes. Iiago saber a alcanzase la mayoría de edad. Teóricamente, se admitía
los prese~itesy a los qiie vendrán que Iic! dado eii disfrute que el heredero menor d e edad pudiera no estar capaci-
:t Jocelyn d';\va1011 y a SIIS herederos el feudo nombrado , tado para afrontar los deberes que imponía la ;io$esi;- ,
24 1-0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 25
de la tierra y por ello su señor se hacía cargo, hasta que chequer Rolls: "Se hace saber al sheriff de Worcester,
fuese mayor. Y mientras. se guardaba cuantos ingresos
~

que si Raldwin de Frivill no es arrendatario del rey "in


hubiera. :i.- :, 8 cápite" (en jefe) sino de Alexander de Abetot, y Alexan-
Las herederas tenian que obtener el consentimiento del i der de William de Beauchamp, y William del obispo de
señor para casarse. En 1221 la condesa de Neven recpno- , Worcester, y el obispo del rey 'in cápite', como dice el
ció el hecho: "Yo, Matilda, condesa de Nevers, hago sa- j*
mismo Baldwin, entonces el dicho Baldwin debe ser deja-
ber a cuantos vieren la presente carta, que he jurado do en paz de la imposición hecha a él para ayudar a
sobre los santos evangelios a mi queridisimo señor, Felipe, ; hacer caballero al hijo del rey".
por la gracia de Dios ilustre rey de Francia, que le pres- Obsérvese que entre Baldwin y el rey existía la acos-
taré buenos y fieles servicios contra todos los hombres y : tumbrada ser& de señores. Y que uno de ellos era el obis-
mujeres vivientes, y que no me casaré sin su voluntad y i po de Worcester. Un hecho &portante, porque muestra
su gracian. que la Iglesia era parte y porción de este sistema feudal.
Si una viuda quería volver a casarse, tenía que pagar
una multa a su señor, como muestra este documento in-
i, En algunos sentidos, no era tan importante como el hom-
t bre en la cúspide, el rey, pero en otros lo era mucho más.
:
glés de 1316, referente a la viuda
"B un arrendatario en
jefe: "El rey, a todos.. . etc., salud Sabed que por una
multa de 100 chelines pagada por Joan, que fue esposa
,
;
La Iglesia era una organización que se extendía sobre
todo el mundo cristiano. Y era más poderosa, más exten-
sa, más antippa y continua que cualquier Corona. Esta
de Simon Darches, fallecido, hemos dado licencia a la era una dad religiosa y la Íglesia, por supuesto, tenía
mencionada Joan para que pueda casarse con quien quie- un tremendo poder espiritual y prestigio. Pero además,
ra, siempre que 61 nos haya prestado fidelidad". tenía la riqueza en la única forma que existía en ese tiem-
Por otra parte, si una viuda no deseaba volver a ca- po, la tierra. La Islesia era e l -mayoy t e e e n i e n t e $e la.:
sarse, tenía que pagar por no ser obligada a hacerlo, a época"feudal. %os horrbres preocupados por' la clase de ' "
voluntad de su señor. "Alicia, condesa de Warwick, da vida que habían hecho y querían asegurarse que irían a ,'
cuenta de mil libras y diez palfrey (unidad monetaria), la diestra de Dios, antes de morir daban tierras a la Igle-ht e
para que se le permita permanecer viuda cuanto tiempo sia-; quienes sabían que la Iglesia realizaba una buena obra
-
le plazca y no ser obligada por el rey a casarse". % -
cuidando a los enfermos y a los pobres, y querían coope-
Estas eran algunas de las obligaciones que un vasallo rar en esa labor, daban tierras a la Iglesia; algunos no-
debía a su señor, en pago por la tierra y la protección que bles y reyes crearon la costumbre de que cuando ganaban
recibía. Había otras. Si el señor estaba secuestrado por una guerra y se apoderaban de las tierras del enemigo
un enemigo, se entendía que sus vasallos ayudarían a pa- vencido, dar parte de éstas a la Iglesia; de ésta y otras
gar su rescate. Cuando el hijo del señor era hecho caba- maneras la Iglesia acrecentó sus tierras, hasta que llegó a
llero, la costumbre era que recibiese una ''ayudaW de los ser dueña de una tercera parte a la mitad de toda la tie-
vasallos, que quizá fuese pagar los gastos de las fiestas rra en Europa Occidental.
de celebración. En 1254 un hombre nombrado Baldwin se Obispos y. abates ocuparon sus lugares en la estructura
opuso a esa contribución porque, ale&, el rey, cuyo hijo feudal, como los condes y duques. Veamos esta concesión
iba a ser armado caballero, no era su señor inmediato. de un feudo al obispo de Beauvais en 1167: 'Yo, Luis,
Y con este argumento ganó el caso, según el English Ex- por la gracia de Dios, rey de los franceses, hago saber a
26 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AI, CAPITA1,ISMO 27
todos los presentes, así como a los aiisentei, que en Mante, los gaiisos; y hasta la misma liierba qiie,aquéllos cor-
y en riiiestra presencia, el conde Henry de Champaane, nn al borde de los caminos tenían qcie $agar sil irn-
concedió el feudo de Savigny a Bartholomew, obispo de gricultor qiie deducía los gastos de trabajo
Beauvais, y a sus sucesores. Y por ese feudo el mencionado lar'' sus coseclias, se condenaba a sí niisnio
obispo ha hecho promesa y compromiso por un caballero,
justicia y servicios al conde Henry y también convenido .\1 hacerse la Iglesia enormemente rica, su rcoiioinía
que los obispos que le sucedan, harán lo mismo". apesar su importancia espiritual. hliiclioi
Y así como recibía tierras de un selior, la Iglesia ac- toriadores disciiten que, como terrateniente, no fiie me-
tuaba como señor a su vez. "El abate Fauritius también nunos rasos fiie mucho peor qiie los seíiorei
ha concedido a Robert, hijo de William Maiiduit, la tierra nde fue la opresión de sus sirrvos por el
de cuatro fincas en Weston. . . que serán ocupadas como estra Seiiora de París, en e1 reinado de San
un feudo. Y en pago él hará este servicio: cuando la Reina Blanche lo ieconvitio con. toda hunlil-
iglesia de Abingdon efectúe su servicio de caballero, él hará ad, replicando los inonjes que c l l o ~podían 7i1atar dr
la mitad del servicio de caballero para la misma Iglesia". s sieraos. como quisieran".
.\l:unoi creen quc sil ol~rncaritativa fiie sobrestimada.
y En los inicios del feudalismo, la Iglesia había sido un
elemento proqresista, activo. I-Ial~íapreservado buena par- \dmiten el Iiecho de que la Iglesia ayudó a los pobres y
te de la cultura del Imperio Roinano. Estimuló la ense- ri los enfermos. Pero señalan que era el más rico y más

ñanza v estableció escuelas. Ayiidó a los pobres, cuidó a ~~oderoso terrateniente de la Edad h4edia y arguyen que
'10s niños sin hogar en sus orfelinatos y fundó hospitales en proporción a lo que 11iido hacer con sil tremenda ri-
queza, no hizo ni aíin lo qiie la nobleza. Mientras supli-
para los enfermos. En general, los ieñores eclesiásticos (la
iglesia), administraron sus propiedades rnejor y obtuvie- caba y demandaba ayuda de los ricos para su obra d~
ron más de sus tierras que la nobleza. caridad. tuvo buen ciiidado de iio drenar inity profunda-
Pero el cuadro tenía otro lado. Mientras los nobles iiieiite rii ciis propios recursos. Ta1nbií.n estos críticos de la
dividían sus dominios para atraerse partidarios, la Iglesia 1glesi:i diceii qiie si Csta no hiibiern explotado a sus siervos
t ; i i i <l~i:.:irric~iite,
si no hiibiera sacado tanto del paisanaje,
adquiría más y más tierras. Una ra7ón para que a los
sacerdotes se les prohibiese el matriinonio, era sinlplemen- I~iil~icsc~ li;~L)idoirienos necesidad de tanta caridad.
te que Ios jefes-de-_!a-Iglesia no querían perder ninguna La Iglesia y la nobleza eran las clases gobernantes. Se
d r las tGrras de ésta, mediante las-herencias de los hi- a tierra, y el Poder qite era ésta fue suyo.
jos de sus funcionarios. ~a Igesia tarnbién aumentó sus io ayuda espiritual y la nobleza protección
propiedades mediante el "diezmo", que era un impuesto obraron esto de las clases campesinas en tra-
del diez por ciento sobre los ingresos de todos. Un famoso fesor Boissonnade, un buen historiador del
historiador ha dicho: "El diezmo constituía un impuesto si:inió en estas palabras: "El sistema feudal?
agrario, un impuesto sobre los ingresos y un impuesto de escansaha sobre una organización que, a cambio de pro- (/
(
muerte más oneroso que cualquier otro conocido en los inenudo fue ilusoria, puso la clase trabaja-
tiempos modernos. No sólo estaban los agricultores y villa- ora a merced de las clases ociosas y dio la tierra no a
1
\
nos obligados a entregar una décima parte de cuanto iiieiies In cultivabai-i, sino a los qiie pudieroii aljoder
producían. . . Diezmos de lana incluían hasta las plumas
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 29
sal o algún hierro. Lo restante, prácticamente todo el ali-
mento y las ropas que el pueblo necesitaba, era obtenido
en el feudo. En la primitiva sociedad. feudal, la vida
CAPITULO I I mica se desarrollaba con muy poco uso del dinyo.
Era una economía de consumo en la que cada aldea feu-
APARECE EL COMERCIANTE dal prácticamente se bastaba a sí misma. Si alg~iienle
.pregunta cuánto ha pagado por su nuevo a b r i g ~ ,hay
cien probabilidades contra una que su respuesta será en
términos de esos y centavos. Pero la misma pregu?;ta
en el primer período de la Edad Media, sólo encontrariii.
En nuestros tiempos muy pocos ricos guardan cofres esta réplica: "Lo hice yo misino". El siervo y su familia
llenos de oro o plata. Las gentes con dinero no necesitan
producían. sus propios alimentos y con sus manos cons-
retenerlo. Lo que necesitan es que -ese dinero trabaje para
truían cuanto mueble necesitaban. El señor del feudo
ellas y por eso buscan maneras reproductivas de inver- ronto agregó a su servidumbre los siervos que eran bue-
tirlo, es decir, lugares en que rinda más y tenga el más artesanos, para que hicieran cuanto él necesitaba. Por
alto interés. Ese dinero puede participar en negocios, o la aldea feudal prácticamente se abastecía a sí misma.
comprar acciones en una compañiajde acero, o adquirir roducía y consumía todo lo que requería.
Bonos del Gobierno, o hacer otras muchas cosas. Actual- Por supuesto que había algún intercambio de artículos.
mente hay mil y un medios de usar la riqueza para obte- al vez no se dispusiera de la suficiente lana para hacer
ner más riqueza. abrigo, o tal vez nadie de la familia tuviese habilidad o
Pero en el primer período de la Edad Media no existían rnpo para hacerlo. En ese caso la respuesta a la pre-
esas posibilidades para las gentes con dinero. Eran muy nta sobre el costo de la prenda hubiera sido: "Pagué
pocos los que lo tenían, pero los pocos que lo tenían, galones de vino". Esta transacción probablemente se
también tenían muy poco en qué usarlo. La Iglesia poseía a efectuado en el mercado semanal en las afueras
cofres repletos de oro y plata, que conservaba en cajas un monasterio o castillo, o en una población próxima.
fuertes o dedicaba a comprar ornamentos para los altares. os mercados estaban bajo el control del obispo o del
Era la suya una gran fortuna, pero un capital ocioso, que y era allí donde todo sobrante de productos de los
no trabajaba continuamente, como las fortunas de hoy. s O artesanos, o el sobrante del siervo, podía can-
No se podía utilizar el dinero de la Iglesia para crear más earse. Pero teniendo aquel comercio un nivel muy limi-
riqueza, porque no había salida para éste. Algo semejante ado, no había motivos para fabricar en mayor escala.
ocurría con el dinero de los nobles Todo lo que llegaba Se cultiva o fabrica más de lo que se necesita personal-
a sus manos, producto de impuestos o multas, no p d i a mente, sólo cuando hay una demanda sostenida. Cuando
ser invertido en empresas de negocio, porque había m q ésta falta, no hay estimulo para la producción. Por consi-
poco negocio. Todo el capital de los clérigos y los guerre- guiente, el tráfico en los mercados semanales nunca fue
ros era inactivo, fijo, inmóvil, improductivo. grande y siempre fue local. Otro obstáculo, que se fue ha-
Pero, i n o se necesitaba dinero cada día para comprar? ciendo mayor, era la mala condición de los caminos, que
No, porque no se compraba casi nada. Quizá un poco de eran muy estrechos, accidentados, fangosos y generalmente
1

30 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE


.i DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 31

inadecuados para viajar. Y además, frecuentad. por dos expediciones de merodeo un velo de respetabilidad, hacién-
clases de ladrones: los bandidos y los seiiores feudales que dolas aparecer como destinadas a propagar el Evangelio
detenían a los comerciantes y les hacían pagar derechos o exterminar a los enemigos de la Fe, o a defender la
por transitar por aquellos at>on~inablessenderos. El dere- Tierra Santa.
cho de peaje del señor era una práctica tan corriente, que Hubo peregrinajes a la Tierra Santa desde los primeros
"cuando Odo de Tours, en el siglo xr, construyó un puente tiempos (34 en los siglos ocho, nueve y diez y 117 en el
sobre el Loire y permitió el cruce libre, su condiicta dejó once). El deseo de rescatar a la Tierra Santa era genuino
asombrados a todos". Había otras dificultades para el co- y fue apoyado por muchos que no tenían interés e n ello.
mercio. El dinero era escaso y distinto en diferentes luga- Pero la verdadera fuerza del movimiento de las Cruzadas
res. Los pesos y las medidas también variaban de un lugar y la energía con que fue realizado se basó principalmente
a otro. El transporte de mercancías a gran distancia en en las ventajas que ciertos grupos podían ganar.
estas circunstancias era molesto, peligroso, difícil y dema- El primero, la Jglesia. Esta tenía, indiscutiblemente, un
siado costo:o. Por todas estas razones, el tráfico en estos honrado motivo religioso y también se daba cuenta de que
mercados feudales locales fue pequeiio. vivía en una edad bélica, de lo cual surgió la idea de
Pero no lo fue siempre. Vino un titrnpo en qu; creció desviar las violentas pasiones de los guerreros hacia otros
y creció hasta afectar profundamente la vida de la Edad países que podían ser cristianizados si aquéllos resultaban
Media. El siglo xr vio al comercio hacer grandes adelan- victoriosos. El Papa Urbano rr fue a Clermont, en Francia,
tos. El siglo XI vio cómo éste transformaba a la Europa en el 1095. En una llanura abierta, porque no había edi-
Occidental. ficio lo bastante grande para cobijar a cuantos querian
Las Cruzadas le dieron un gran ímpetu. 'Decenas d e escucharle, pidió a sus oyentes iniciar una Cruzada, con
miles de europeos cruzaron el continente, por tierra y mar, stas palabras, según el Fulcher de Chartres, quien estaba
para arrebatarle la Tierra Santa a los musulmanes. Como sente: "Que aquellos acostumbrados hasta ahora a lu-
necesitaban abastecimiento a todo lo largo de la ruta, les r en guerras perversas contra los fieles, luchen ahora
acompañaban comercintes para proveer sus necesidades. contra el infiel. . . Que aquellos que hasta ahora han sido
Esos Cruzados que regresaron de su jornada al Oriente salteadores, que desde ahora sean soldados. . . Que .aque-
trajeron de allá un apetito por las ropas y las comidas llos que antes pelearon contra sus hermanos y familiares,
extrañas y lujosas que habían conocido y disfrutado. Su que ahora lo hagan contra los bárbaros, como deben.. .
demanda creó un mercado para esas cosas. Además, hubo Q u e aquellos que anteriormente han sido mercenarios de
un gran aumento de la población después del siglo x y (baja paga, ganen ahora recompensas eternas. . ." La Iqle-
esa población adicional requería alimentos adicionales. sia quería extender su poder, porque mientras mayor fuese
Muchas de las nuevas generaciones eran gentes sin tierra
el área de la Cristiandad, más grande sería el poder y la
que vieron en las Cruzadas una oportunidad para mejorar
riqueza de la Iglesia.
su posición en la vida. A menudo guerras fronterizas con-
tra los musulmanes en el Mediterráneo o contra las tribus El segundo, la Iglesia y el Imperio Bizantinos, con su
del Este de Europa, fueron dig-nificadas con el nombre de capital en Constantinkla, muy cerca del centro del pode-
Cruzadas, cuando en realidad sólo eran campañas para río musulmán en Asia. Mientras la Iglesia Romana vio en
el saqua, o para conseguir tierras. L a Iglesia dio a estas 1% Cruzadas una oportunidad para extender su poder, la
32 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 33
Iglesia Bizantina vio en ellas el medio de contener el avan-
; La Cuarta Cruzada comenzó en 1201. Esta vez Venecia
ce musulniin en su propio territorio. tuvo la parte más importante y más provechosa. Villehar-
El tercero, los nobles y caballeros que buscaban el botín douin fue uno de los seis embajadores qiie le pidieroii
o tenían deudas y sus hijos jóvenes, con poca herencia o ayuda al Dogo veneciano para lograr ayuda en el trans-
nineuna, que veían en las Cruzadas una ocasión para ad- porte de los cruzados. Y dice de un convenio concertado
quirir tierras y riquezas. en marzo de ese año:
Y el cuarto, las ciudades italianas de Venecia, Génova "Sire, venimos a Ud. en nombre de los nobles barones
y Pisa. Venecia siempre fue una ciudad comercial como de -Francia que han tomado la Cruz.. . Ellos le ruegan,
lo sería cualquier ciudad construida en un grupo de islas. por el amor de Dios, que les suministre transportes y bu-
Si las calles son canales, debe esperarse que los habitantes
se consideren en su casa lo mismo en un barco que en
iciones?", preguntó el 1)ogo.
tierra. Así era con los venecianos. Venecia estaba ideal-
ones que Ud. pueda proponer o aconse-
mente situada en una época en que todo el tráfico impor- jar, si ellos pueden cumplirlas", replicó el einisario.
tante era con el Oriente, con el Mediterráneo como salida. "Nosotros suministraremos "huissiers" (barcos que te-
Una ojeada a un mapa es suficiente para mostramos por
lainada "huis", en la popa, que se abría
qué Venecia y las otras ciudades italianas llegaron a ser
tan grandes centros comerciales. Pero lo que ningún mapa ) para transportar 4,500
mostraría pero que era cierto, es que Venecia quedó unida ues para 4,500 caballe-
a Constantinopla y al Oriente después que Europa Occi- a. El convenio incluirá
dental rompió con éstos. Y como Constantinopla había s los caballos y liom-
sido por algunos años la principal ciudad del Mediterrá- os que hagamos, siem-
neo, esto fue una ventaja más. Significaba que las espe- os por caballo y dos
cias, sedas, muselinas, drogas y alfombras orientales serían
llevadas a Europa por los venecianos, que disponían de la
"Y todavía harenios más : añadiremos cincuenta a l e r a s
ruta interna. Y porque eran primordialmente ciudades adas, por el amor de Dios. A condición de que mien-
comerciales, Venecia, Génova y Pisa querían privilegios onquista de tierra o
especiales de tráfico con las poblaciones a lo largo de, la rra, una mitad será
costa del Asia Menor. En éstas vivían los odiados musul-
manes, los enemigos de Cristo. Pero importaba eso a los "El emisario dijo entonces: Sire, estamos dispuestos a
venecianos? En 10 absoluto. Las ciudades comerciales ita- .
concertar este convenio. . "
Puede apreciarse en el documento, que mientras los ve-
lianas veían en las Cruzadas una oportunidad para obte-
ner ventajas también comerciales. Hasta el punto de que necianos estaban dispuestos a ayudar a la Cruzada ''l~oi
la Tercera Cruzada no tuvo por objeto la recuperación el amor de Dios", no dejaban que este gran ainor los
de la Tierra Santa, sino la adquisición de beneficios co- cegase hasta el punto de ieniinriar a una notable partici-
merciales para las ciudades de Italia. Los cruzados deja- pación en el botín. Eran ,grandes hombres de n~cocio.
ron a un lado Jerusalén, por las poblaciones comerciales Desde el punto de vista de la religibn, los resultados de
las .Cruzadas tuvieron poca vida, pues los musulriianes
costeras.
recuperaron el reino de Jerusalén. Desde 21 punto de vista
DEL FELrDALISMO AL CAPITALISMO 35
31 LOS BIENES TERRENALES D E L HOMBRE
Hoy el comercio es constante, en torno a nosotros Nues-
comercial, sin embargo, los resultados de las Cruzadas
tres medios de transporte son tan perfectos, que artículos
fueron de tremenda importancia. Porque los cruzados ayu-
del fin del mundo afluyen a nuestras grandes ciudades y
daron a despertar a la Europa Occidental de su sueno se necesita ir a una tienda y alli escoger 10 que se
feudal, desparramando clérigos, guerreros, trabajadores y
desee. Pero en las centurias ur y urr, como hemos visto,
una creciente clase de comerciantes por todo el continen-
10s medios de transporte no estaban tan desdrrolkdos, Ni
te; aumentaron la demanda de artículos extranjeros; arre-
había una perenne demanda de artículos, dondeqiiiera,
bataron de las manos musulmanas la ruta del Medite-
que garantizase una venta diaria todo el año en las tien-
rráneo e hicieron de ella otra vez la g-ran vía de trifico
d a s De aquí que muchas poblaciones no pudieran tener
entre el Este y el Oeste que había sido en los tiempos
un comercio permanente. Las ferias periódicas en Ingla-
antiguos.
terra, Francia, Bélgica, l e m a n i a e Italia e, un paso
Si los siglos xr y xrr presenciaron una resurrección del adelante hacia un comercio con carácter de permanencia.
comercio en el Mediterráneo, en el Sur, vieron también Lugares que en el pasado dependían del mercado semanal
un gran despertar de las posibilidades comerciales en los para satisfacer SUS necesidades m& simples, ahora compro-
mares del Norte. En esas aguas se revivió el comercio. Por baron que éste era inadecuado para afrontar las crecien-
~ r i m e r avez fueron realmente activos. tes oportunidades comerciales. Poix, en Francia, f u e u,o
En el Mar del Norte y en el Báltico los barcos iban de de esos 1ugares. Pidió al rey permiso para establecer un
un lugar a otro recogiendo pescado, maderas, sebo, pieles mercado semanal y dos ferias anuales. H e aquí partr de
y cueros. Un centro de este tráfico de los mares septen- la carta real sobre ello: 4 k m o s recibido la humilde sfi.
trionales fue la ciudad de Brujas, en Flandes. Así como plica de nuestro querido y bien amado Jehan de créquy,
Venecia, en el Sur, era el contacto de Europa con el de Canaples y de poix, informándonos que dicha
Oriente, Brujas era el contacto con el mundo ruso-escnn- aldea Y 10s arrabales de Poix están situados en un buen y
dinavo. Sólo faltaba que los dos centros encontrasen un fértil país y que dicha aldea y arrabales están bien cons-
punto de reunión, donde los productos pesados del Norte tniidos y tienen casas, pueblo, comerciantes, habitantes
pudieran ser más fácilmente cambiados por los más costo- Y otros, Y también que por alli pasan y repasan muchos
sos y lujosos del Oriente. Como el comercio, cuando tiene comerciantes y mercancías del país alrededor y de otras
un buen principio, crece como una bola de nieve cuesta Parfe% Y que es requisito y necesario tener allí dos ferias ,
abajo, no pasó mucho tiempo sin que se encontrara ese cada año Y un mercado cada semana . . por cuya ra-
centro de intercambio. Los comerciantes que llevaban los zón hemos creado, ordenado y establmido para la dicha
artículos nórdicos se reunieron con los que habían cruzado de P o i x . . dos feria cada año y un mercado cada
los Alpes, desde el Sur, en la planicie de la Champape. semana': Reahmnte, las más importantes ferias de Cham-
Pronto hubo grandes ferias en numerosas ciudades, v las Pagne estaban arregladas de modo aiie duraban todo
más importantes en Lagny, Provins, Bar-sur-Aube y Tro- año; cuando terminaba una, comenaba la otra. L~~
}es. (Si alguna vez hemos pensado en que por qué usamos merciantes se trasladaban, con sus n:rcancías de una u
las pesas "troy", ahora queda aclarado. El sistema de pesas ' otra.

usado en Troyes, en las grandes ferias de hace siglos, es el Merece notarse la diferencia entre los mercados locales
origen del actual). "manale* de 10s principios de la Edad Media y las gran-
y(, ¡.OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO
37
des ferias de los siglos del XII al x\.. Los niercados eran tenía su asiento se tomaba la riesqosa iiiolestia <le Iiacer
pequelíos, negociando con artículos locales, en su mayoría todos estos arreglos? Sirnj~lerneiite Ilorqiie la feria t r a b
aqricolas. Las ferias, en cambio, eran enornies, traficán- riqueza a su dominio y a él personaliriente. 1.0s coiiiei-
Jose en ellas con productos al por mayor, que procedían ciantes que hacían negocios en aquélla le naqahaii por el
de todo el mundo. La feria era el centro distribuidor privilegio. Había un impuesto por entrada v ilor s'ilidii
donde grandes comerciantes, que se distinguían de 10s Y otro por el almacenaje de los artículos IIabíri otro 1 1 ~
buliorieros errantes y de los artesanos de la localidad, las ventas, y otro llamado de "casilla". No liahía o:wsi-
conipraban y vendían los artículos extranjeros que venían ción a esas tasas, porque eran bien conocidas, fijas v no
del Este y el Oeste, -del Norte y del Sur. muy exorbitantes.
\'eainos esta proclanla de 1349, concerniente a las fe- Las ferias eran tan grandes, que los ~ u a r d i a sordina-
rias de C h a m p a p e : "Todas las conlpañías de comercian- rios de la población no eran suficientes. Por ello tenían
tes y comerciantes individuales, italianos, transalpinos, flo- .u propia policía, guardias especiales, y tribunales. Ciian-
rentinos, milaneses, genoveses, venecianos, alemanes, pro- do surgía una disputa, quedaba a careo de los policías de
venzales y de otros paises, que no son de euestro reino, si la feria y era resuelta por la Corte de esta. Todo estaba
desear. traficar aquí y disfrutar de los ~rivilegiosy buenas cuidadoso y eficientemente orqanizado. E1 pro,"rama era
costunibres de dichas ferias. . . vendrán, estarán y ~ a r t i - usualmente el mismo. Después de unoi días de prepara-
rán. ellos, sus mercancías y sus guías, en el salvoconducto ción, en los cuales se desempaquetaban las mercancías. se
de las ferias, en las .uales Nosotros les tomamos y recibi- armaban las casillas, se pagaba y se resolvían diversos
mos, junto con sus mercaderías y géneros, sin estar ex- detalles, la gran feria abría sus puertas. Mientras docenas
puestos a arresto, confiwación o inolestia. alguna, a no ser de entretenimientos divertían al pueblo, que iba de iina
por los guardias de dichas ferias. . ." , ,casilla en otra, las ventas se sucedían. Aunque se vendía11
Obs&-veae que además de invitar a los comerciantes de artículos de todas clases todo el t i e m ~ o ,se dedicaba cier-
todas partes a.visitar las ferias, el gobernante de Cnam- tos días para traficar con determinadas clases de merca-
pagne les ofrece salvoconducto p r a ir o volver de las derías, como telas, cueros y pieles.
feria*. Es fácil imaginar la importancia de esto en una De un documento fechado en 1429, acerca de la feria
é p a a en que los caminos estaban infestados de ladrones. de Lille, sabemos otra importante característica de rstos
.Z *lenudo también los traficantes que se dirigían a las <grandescentros comerciales: ". . al dictio Jean de 1,ans-
ferias estaban exentos de los irritantes derechos y portaz- tais nosotros, por nuestra qracia especial. concedemos v
30s demandados por los seíiores feudales. Todo esto erai N acordamos . que en cualquier lugar en el dicho niercado
arreglado por el señor de la provincia donde se celebraba de nuestra ciudad de 1.ille o dondequiera que se haya
la feria. i Q u é ocurría si un grupo de comerciantes era efectuado cambio de moneda, él puede establecer, ocupar
atacado por los ladrones en el camino? Pues entonces los v emplear un contador y un cambio de moneda por el
comerciantes de esa provincia, en cuyo suelo se había tiempo que nos plazca a nosotros, por lo que nos pagará
efectuado el asalto, no podían participar en las ferias. cada año, mediante nuestro síndico en Lille. la suma de
Esto era, ciertamente, un terrible castigo porque siynifi- veinte libras "parisian."
,.aba que el comercio de esa localidad quedaba paralizado. Estos "cambiadores" de moneda eran una !)arte tan irn-
Pero (por q.~iéel señor de la población donde la feria portante de la feria, que así como había díai especial-
38 1 - 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE L DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 39

mente dedicados a la venta de telas y cueros, los días 1 de artículos más fácil y el comercio tiene gran estímulo.
Su crecimiento, a su vez, reacciona en la extensión de las
finales eran dedicados a las operaciones con moneda. Las
ferias eran así importantes no sólo por el comercio, sino I transacciones monetarias. Después del siglo m, la econo-
también por las transacciones financieras que se hacían
en ellas. En el centro de la feria, en la Corte del cambio
1. mía de Ningún Mercado se convierte en la economia de
Muchos Mercados. Y con el auge del tráfico comercial,
de dinero, las diversas variedades de monedas eran pesa- la economía natural del feudo, que se bastaba a si misma
das, evaluadas y canjeadas; se negociaban préstamos: se : en la Baja Edad Media, se transfomó en la economia del
pagaban deudas antiguas; se honraban las cartas de cré- ; dinero en un mundo de comercio en expansión.
L
dito; y circulaban libremente las letras de cambio. Aquí
estaban los banqueros de la época, realizando negociacio-
nes financieras de tremendo alcance. Unidos todos, dispo-
nían de vastos recursos. Sus operaciones cubrían neyocios
que se extendían por todo el continente, de Londres a
Levante. Entre sus clientes había papas y emperadores,
reyes y príncipes, repúblicas y ciudades. De tal consecuen-
cia fueron sus actividades, que traficar con dinero se hizo
una profesión especializada.
Este hecho es importante porque prueba cómo el des-
arrollo del comercio causó un cambio en la, vieja econo-
mía natural, en la que la vida se desenvolvía práctica-
mente sin el empleo del dinero. Había desventajas en el
sistema de trueque de la primitiva Edad Media. Parecía
simple cambiar cinco galones de vino por un abrigo, y sin
embargo no lo era. Ud. tenía que buscar una persona que
tuviese lo qiie Ud. necesitaba y necesitase lo que Ud. tu-
viera. Pero se introdujo el dinero como medio de cambio
, y qué ocurrió? Pues que el dinero es aceptable a todos,
no importa lo que necesiten, porque puede ser cambiado
en cualquier momento y por cualquier cosa. Al usarse
generalmente el dinero, no se tiene que andar con los
cinco galones de vino hasta encontrar a alguien que nece-
site vino y disponga de un abrigo para el canje. No todo
lo que se requiere es vender el vino, recibiendo dinero y
con este dinero comprar el abrigo. Lo que fue simple
transacción se convierte en transacción doble, mediante la
introducción del dinero, además de que se ahorra tiempo
y energía. De esa manera el uso del dinero hace el cambio
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 41

deshelase, o un camino cubierto por el fango se hiciera


transitable otra vez, naturalmente se detenían cerca de
C.ZPITUL0 111 las murallas de la fortaleza o a la sombra de la catedral.
Como cada vez se reunían más comerciantes allí, se creó
VAMOS A LA CIUDAD el "fauburg" o "fuera del burgo". No pasó mucho tiempo
sin que el "fauburg" se hiciese más importante que el
mismo burgo. Pronto los comerciantes que vivían en él,
deseando protección, construyeron alrededor de su pobla-
Al convertirse en una ancha corriente el hasta entonces ción muros protectores, que probablemente se asemejaban
comercio irregular, todas las pequeñas manifestaciones de a las empalizadas de los colonos norteamericanos. Las vie-
la vida agrícola e industrial y del mismo comercio, reci- jas murallas ya no eran necesarias y se desplomaron. El
bieron impulso y florecieron: Uno de los más importanres antiguo burgo no se expandió, sino que fue absorbido por
efectos del aumento del comercio, fue el crecimiento de el más reciente fauburg, donde "pasaban cosas". El pue-
las ciudades. blo comenzó a abandonar las aldeas feudales para iniciar
Por supuesto que existían algunos pueblos antes del auge una nueva vida en estas poblaciones cada vez más activas.
comercial. Eran los centros militares y judiciales del país, La expansión comercial significaba trabajo para más p n t e .
donde actuaban las Cortes del rey y había cierto movi- Y ésta acudió en su busca a los nuevos centros.
miento. Eran realmente poblaciones rurales, sin especiales Digamos ahora que no sabetnos que lo antes dicho sea
privilegios ni sede de gobierno que las distinguiese unas cierto. Todo es simplemente la especulación de algunos
de otras. Pero las nuevas ciudades que surgieron del cre- historiadores, particularmente Mr. Henri Pirenne, cuya
ciente comercio, o las antiguas que tomaron nueva vida colección de datos para probar lo que era la existencia
bajo su estímulo, adquirieron un caricter diferente. en las ciudades de la Edad Media y cómo se desarrolla-
Si las ciudades crecen en los lugares donde el comercio ron éstas, es tan fascinante como cualquier novela poli-
-e expande rápidamente, en la Edad Media buscaríamos ciaca. Una de las pruebas más evidentes de que el comer-
estas ciudades en desarrollo en Italia y en los Países Bajos. ciante y el residente en una ciudad er3n uno y el mismo,
.\tii es precisamente donde priiiiero las encontraríamos. es el hecho de que en los principios del siglo xir la pala-
En plena expansión el coiiiercio, la mayoría de las pobla- bra "mercator", que significaba comerciante o mercader
ciores comenzaban a forniarse allí donde se reunían dos y la palabra "burgensis", que significaba uno que vivía
caminos o en la desembocadura de un río o donde la incli- en la ciudad (burgo), eran usadas indistintamente.
nación de la tierra era ~ n á sfavorable. Esos eran los luga- Si se recuerda-cómo se fundó la sociedad feudal, se verá
res que los comerciantes más buscaban. Además en tales que la expansión del comercio que llevó al crecimiento
lugares había habitualmente una catedral, o un sector for- , de las ciudades habitadas principalmente por una crecien-
tificado Ilaniado "burgo", el cual daría protección en casb te clase de mercaderes, seguramente iba a conducir a un
de pe!i,oro. Los mercaderes ambulantes que descansaban conflicto. Toda la atmósfera del feudalismo era de confi-
entre largas jornadas o esperzban que un río congelado se namiento. mientras toda la atmósfera de la actividad
comercial en la ciudad, era de libertad. La tierra de las
poblaciones pertenecía a 10s señores feudaIes, a los obispos,
/

42 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 43

a los nobles, a los reyes. Los lores (Señores Feudales) al bio alemán, bueno para toda Europa occidental, "Stad-
principio no veían las tierras de las ciudades de modo tluft march frei" (El aire de la ciudad hace libre al hom-
diferente a como veían las otras tierras. Y esperaban co- bre), demuestra que ellos tenían lo que deseaban. Tan
brar derechos y gabelas, disfrutar monopolios, fijar im- cierto era el proverbio,-que muchas Cartas de Privilegio
puestos y servicios de trabajo y controlar los tribunalea de Ciudades, de los siglos XII y XIII, contenían una cláu-
de justicia como siempre lo hicieron en sus haciendas feu- sula semejante a ésta concedida a la ciudad de Lorris
dales. Pero esto no podía ocurrir en las poblaciones. Todo por el rey Luis VII, en 1155: "Todo el que haya residido
aquello era feudal, esto es: basado en la propiedad de la un año y un día en la parroquia de Lorris, sin que se le
tierra y los implementos de trabajo. Y todo esto tenía que haya reclamado nada allí y que no haya rehusado expo-
cambiar, en lo que a las ciudades concernía. Las re.gula- ner su caso ante nosotros o nuestro preboste, podrá vivir
ciones y la justicia feudales habían sido fijadas por la cos- allí libremente y sin molestias". Si Lorris y otras ciudades
tumbre y era difícil alterarlas. Pero el tráfico comercial es hubieran conocido nuestra técnica de propaganda en las
por naturaleza activo, desea cambiar y se impacienta ante carreteras, pudieran haber puesto en las de aquella época
las barreras. No se adaptaba a la rígida armazón feudal. un anuneio como éste:
La vida en las~ciudadesera muy distinta de la vida en los-
feudos y habrían de crear nuevas formas.
Al menos los comerciantes así lo creían. Y las ideas en
estos comerciantes emprendedores pronto se tradujeron
en acción. Ya habían aprendido la lección de que la unión
hace la fuerza. Cuando viajaban por los caminos se unían
para defenderse contra los bandoleros y cuando viajaban
por mar se unían contra los piratas. Igualmente,, cuando
negociaban en mercados y ferias, se unían para hacer
mejor ganancia con sus recursos aumentados. Ahora, en-
frentados a las restricciones feudales que limitaban su acti- Pero la gente quería más que su propia libertad. Quería
vidad, se unieron en asociaciones llamadas "guilds" (gre- la libertad de la tierra. La costumbre feudal de poseer la
mios) o "hanses" (uniones mercantiles), cuyo objeto era "tenencia" legal de la tierra de fulano-más-cual, quien a
ganar para las ciudades la libertad necesaria para su cons- su turno la tenía de fulano-más-cual, no le agradaba. Y
tante expansión. Allí donde lograban lo que querían sin es que la gente consideraba tierra y casas desde un ángulo
lucha, quedaban contentos. Y allí donde tenían que pelear muy diferente al del terrateniente feudal. Los "burgueses"
para conseguirlo, peleaban. abían que podían necesitar súbitamente dinero en efec-
;Exactamente qué querían? ;Cuáles eran las demandas Fivo para un negocio y pensaban que hipotecar o vender
de los comerciantes en las nuevas ciudades? ;Dónde el bu propiedad era una manera de obtenerlo sin tener que
mundo en evolución que representaban chocó con el viejo bedir permiso a una serie de señores. La misma Carta de
mundo feudal? Privilegios de Loms lo expresaba en muy pocas palabras:
Los habitantes de la ciudad querían libertad, libertad "Todo burgués que desee vender su propiedad tendrá el
para ir y venir como y adonde gustasen- Un viejo prover- Privilegio de hacerlo". Baste recordar el sistema de tierras
/lil~I/ 44 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO i~CAPITALISMO 45
que se describe en el Capítulo 1, para darse cuenta de En 1241 el conde de Dortmund vendió a los ciudadanos
lo que los cambios en el comercio y el auge de las ciuda- algunos de sus derechos feudales allí:
des significaba para él. "Yo, Conrad, conde de Dortmund. y mi esposa Gisel-
Además la gente de las.ciudades quería liacer las leyes trude y todos nuestros herederos legítimos, \,endemos a los
por si misma, tener sus propios tribunales. Se oponían 3 burgueses y ciudad de Dortinund nuestra casa situada cer-
las lentas Cortes del feudo, designadas para actuar en una ca de la plaza del mercado . la cual dejamos a ellos
comunidad estática y sin la menor capacidad para afron- completamente en perpetuidad, junto con los derechos que
tar los nuevos problenias que surgían en la activa pobla- recibimos del Sacro Romano Imperio en el matadero y
ción comercial. Por ejemplo, ;qué sabía el seiíor de un en los bancos de zapateros, y el liorno y en la casa
feudo sobre hipotecas, de una carta de crédito o de nego-
cios en general? Nada. Y de cualquier manera, si entendía
. que está sobre la del tribunal, por el precio de dos "de-
narii" por el matadero y también dos "denarii" por los
de estas cosas, era seguro que usaría su conocimiento v su bancos de zapatero y por el horno y la casa sobre la del
posición para ventaja propia y no en interés del hombre .tribunal una libra de pimienta, que nos serán pagados
de la ciudad. Por ello la gente de la ciudad quería esta- anualmente".
blecer sus tribunales preparados para solucionar "sus" pro- Ochenta años más tarde otro conde Conrad vendió por
blemas en interés ~~ropio. 'También querían tener su propio una renta anual "al Consejo y ciudadanos de Dortmund
código criminal. Mantener el orden y la paz en la pequeña y a su exclusivo señorío, la mitad del condado de Dort-
aldea feudal no tenía comparación con mantenerlos en la mund",, la cual incluía los tribunales, tasas, derechos e
ciudad creciente, de mucha más riqueza y de población impuestos y todo dentro de las murallas, exceptuando la
cada vez mayor. La gente de la ciudad conocía el pro- casa condal, sus siervos personales y la Capilla de San
blema, en la misma proporción que el Señor Feudal lo iclartín.
desconocía. Y así pues quería su "paz ciudadana". Puede suponerse que los obispos feudales y los señores
La gente de la ciudad quería fijar los impuestos a su vieron que se estaban efectuando cambios sociales de qran
manera y asi lo hacía. Se oponía a la multiplicidad de importancia. Puede suponerse que algunos de ellos se die-
derechos feudales, pagos, ayudas, multas, en conjunto irri- ron cuenta de que n o podían colocame en el camino de
esas fuerzas históricas. En unos casos ocurrió así, en otros
tante y que en el mundo cambiante de la ciudad sólo eran
no. Los hubo lo bastante inteligentes para sentir lo que
una molestia. Quería hacer negocios y así tendió a abolir
acontecía, sacaron el mejor partido posible de ello y salie-
las tasas de todas clases que los obstaculizaran. Si no pu- ron bien al final. Pero no siempre todo pasó pacífica-
dieron abolirlos completamente, lograron modificarlos de mente. A través de la historia los que estaban en el Poder,
un modo u otro, hasta hacerlos menos objetables. bien instalados en éste, siempre usaron todos los medios
El control de las ciudades no fue cedido inmediatamen- para retener lo que poseían. Un perro siempre pelea por
te, sino poco a poco. Primero el Señor vendió algunos de su hueso. Y en muchos casos los ceñores feudales y los
sus derechos sobre el burgo a sus residentes; después ven- obispos (particularniente lo3 obispos) clavaron sus dientes
dió otros y la entrega continuó así, hasta que la ciudad en el hueso y no dejaron arrebatárselo, hasta que los obligó
prácticamente se hizo independiente Esto es lo que apa- la violencia de la gente de las ciudades. En algunos no
rentemente ocurrió en la ciudad alemana de Dortmund. sólo era cuestión de mantener sus antiguos privilegios,
46 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

solamente por los beneficios que recibían. Pero como a Mas cualesquiera que fuesen los derechos de las ciudades,
menudo pasa en la historia, muchos que estaban bien, sus habitantes tenían en su poder la Carta que los confir-
honradamente creían que a menos que todo siguiese como maba, lo cual ayudaría a impedir disputas si el Señor O
hasta entonces, el orden social se derrumbaría. Y como la sus agentes olvidaban esos derechos. He aquí el ~rincipio
gente de las ciudades no lo entendía así, muchas ciuda- de una Carta dada por el conde de Ponthieu a la ciu-
des ganaron su libertad sólo después de que la violencia dad de Abbeville en 1184. En la ~ r i m e r alínea el conde
había estallado. Esto parece probar la verdad de la decla- expone una razón de que la gente "ciudadana" apreciase
ración del magistrado Oliver Wendell Holmes, de que taiito sus Cartas y las guardase cuidadosamente bajo triple
"cuando las diferencias tienen suficiente alcance, matamos Ilave, hasta el punto de que a veces las inscribían con
al otro hombre antes que dejarle que se imponga". letras de oro en los muros de la Casa Consistorial o de una
En realidad la gente de las ciudades, combatiendo bajo iglesia: "Como lo que está escrito queda más fácilmente
la dirección de los gremios o corporaciones de comercian- en la memoria del hombre, yo, Jean, conde de Ponthieu,
tes, no fueron revolucionarios en el sentido que nosotros hago saber q todos los presentes y venideros, que mi abue-
damos a la palabra. No luchaban para derrocar a sus lo, el conde Guillatime Talvas, habiendo vendido a los
señores, sino meramente para conseguir de ellos que sua- burgueses de Abbeville el derecho a tener una comuna
vizasen algunas de las obsoletas prácticas feudales que y no teniendo los burgueses una copia auténtica de la
eran un obstáculo o impedimento para la expansión del venta, les he concedido el derecho a tener una comuna
comercio. No escribieron, como los revolucionarios norte- y a mantenerla a perpetuidad".
americanrs, que "todos los hombres son creados libres e Ciento ochenta y seis años más tarde, en 1370, los ciu-
iguales". Nada de eso. "La libertad personal en sí no fue dadanos de Abbeville al parecer tenían un nuevo señor:
reclamada como un derecho natural. Se la buscó sola- :1 rey de Francia. Evidentemente el movimiento para la
mente por las ventajas que implicaba. Esto es tan cierto libertad de la ciudad había progresado rápidamente en
que en Arras, por ejemplo, los comerciantes pretendieron los años intermedios entre las dos fechas, porque el rey,
que se les clasificase como siervos d d Monasterio de St. en una orden a sus funcionarios, va mucho más lejos en
Vast, sólo para disfrutar de la exención de las gabelas del sus promesas: "Nosotros les hemos dado y concedido cier-
mercado que se había concedido a éstos". tos privilegios, por 'los cuales aparece (inter alia), (entre
Las ciudades querían libertad de toda interferencia en 3tra.s cosas), que nunca por la razón u ocasión que pueda
su expansión y después de varios siglos lo lograron. El ier, impondremos, multaremos o pondremos en nuestra
grado de libertad variaba considerablemente y por ello licha población de Abbeville, ni en ninguna otra del ccn-
mismo es difícil presentar un cuadro completo de los dere- lado de Ponthieu, impuestos o subsidios de ninguna clase,
chos y libertades y de la organización de la ciudad me- ii no es en beneficio de dichas poblaciones y a su peti-
dieval, tan completo como el del feudo. Hubo ciudades ción.. . por cuya razón nosotros, considerando el verda-
totalmente irídependientes, como las ciudades-repúblicas dero amor y la obediencia que nos han demostrado los
de Italia y Flandes; hubo comunas libres con diversos $ichor peticionarios, os ordenamos que permitáis a todos
grados de independencia; y hubo poblaciones que pudie- los burgueses, habitantes de dicha ciudad, traficar, ven-
ron arrebatar algunos privilegios a sus señores feudales, der y comprar, traer y tomar a través de todas las pobla-
pero que en alguna medida quedaron bajo su control. ciones, regiones y límites del dicho condado, sal y otras
LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 49
48
mercancías de cualquier .clase, sin oblignrlos a pagarnos hacer una oferta o comprar el artículo. Y si alguien des-
obedeciera esto y fuese declarado culpable, lo que com-
a nosotros y nuestros hombres y oficiales cualquier tasa
prase sería decomisado en beneficio del rey."
de sal, demandas, exacciones, impuestos o subsidios. . ."
Así como los gremios trataban de mantener a los que
Esta exención de un impuesto que el rey de Francia
no fuesen sus miembros fuera de los negocios locales,
les concedió en el documento reproducido, era sólo uno
igualmente se esforzaban, con éxito, en mantener a los
de los privilegios por los cuales luchaban los comercian-
comerciantes extranjeros fuera de toda operación en su
tes. En la pugna por la libertad de la ciudad, los comer-
provincia comercial. Su gran finalidad era tener el com-
ciantes asumieron .la vanguardia. Eran el gmpo más po-
pleto control del mercado. Cualquier artículo que entrase
aeroso en las ciudades y ganaron para sus gremios o
o saliese de la ciudad había de pasar por sus manos. La
"hanses" toda clase de privilegios. Los gremios comercia-
competencia de afuera tenía que ser eliminada. Los
les a menudo ejercían un monopolio sobre el tráfico al
cios de los productos eran determinados por el gremio.
Pie-
por mayor en las ciudades. El que no era miembro del
En todas las etapas, el gremio había de jugar el principal
gremio comercial, estaba fuera de toda posibilidad cuan- papel. El control del mercado iba a ser su monopolio
do se trataba de negociar. En 1280, por ejemplo, en New-
exclusivo.
castle, Inglaterra, un tal Richard se quejó al rey de que
Es obvio que con objeto de ejercer ese poder y para
diez vellones de lana de su propiedad habían sido incau- obtener ese monopolio del comercio en las diversas ciuda-
tados por varios comerciantes. Pedía que se los devolvie-
des, los gremios tenían que estar a "bien" con las autori-
ran. El rey llamó a los comerciantes y les preguntó por
dades. Y lo estaban. Como eran las personas más impor-
qué habían procedido así. Contestaron, en su defensa,
tantes de la ciudad. los comerciantes influían mucho sobre
que el rey Enrique 111 les había concedido quC "los bur-
quienes habían de ser los funcionarios locales. En algunos
gueses de dicha ciudad podían tener un gremio comercial
lugares esos funcionarios estaban bajo su influencia; en
en el suburbio, con todas las libertades y derechos de
otros, ellos mismos eran los funcionarios; y en algunos
aduanas pertenecientes al gremio. .." Al insistir el mo-
pocos la ley estipulaba que solamente los miembros del
narca qué libertades pertenecían a dicho gremio, replica-
gremio comercial podían desempeñar funciones en el go-
ron que ninguna, "a menos que se considerase como li-
bierno de la ciudad. Esto era raro, pero que ocurría de
bertad de1 gremio cortar palos para vender en el mercado
vez en cuando está probado por las regulaciones de la
o poblacibn, cortar carne o pescado, comprar cuero fres-
población de Preston, Inglaterra, promulgadas en 1328" :
co, comprar lana por vellones. . .", Richard evidentemen-
te no era miembro de1 gremio, el cual tenía la exclusivi-
". . .todos los señores burgueses por orden de la Corte,
que están fuera del gremio comercial, nunca serán alcal-
dad para traficar en vellón de lana.
des ni jueces ni sargentos; sólo p o d r b serlo los burgue-
En Southampton, al parecer, los que no eran miem-
ses cuyo nombre aparezca inscrito en el gremio comercial
bros podían comprar artículos, pero la organización de
último; pues el rey da la libertad a los burgueses que per-
los comerciantes tenía la primera oportunidad para ha-
tenecen al gremio y a ningún otro".
cerlo, "y ningún habitante o extraño podía hacer ofertas
Los gremios comerciales estaban tan ansiosos de obte-
o comprar ninguna clase de mercancía que llegase a la ' ner privilegios monopolísticos y vigilaban de tal manera
ciudad, antes que los burgueses del gremio comercial,
sus derechos, que mantenían la disciplina de sus miem-
mientras un miembro de éste estuviese presente y deseara
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 51
bros por una serie de reglas que todos tenían que obede- fuente de riqueza. Y la posición de los comerciantes en;
e r . Ser miembro del gremio significaba ciertas ventajas, las ciudades reflejaba la crecientr importancia de la ri-
pero sólo se podía ser miembro acatando cuidadosamente queza medida en dinero contrapuesta a la riqueza ii valo-
las reglas de la asociación. Reglas que eran muchas y rada en tierras.
estrictas. Por violarlas, se era expulsado del gremio com- En el primer período feudal, la tierra sola era la mei
pletamente o castigado por otros medios. Un método, es- dida de la riqueza de un hornbre. Después de la expan-
pecialmente interesante para nosotros, era el empleado sión del comercio apareció una nueva clase de riqueza,
por un gremio en Chester, Inglaterra, hace más de tres- la del dinero. I?n aquel período feudal el dinero había,
cientos años. En 1614 la compañía de Mercers and Iron- ' sido inactivo, fijo, sin movimiento; ahora se hizo activo/
mongers, de Chester, después de comprobar que T. Al- vivo, flúido. En el feudalismo los clérigos y los guerreros
dersley había infringido sus reglas, le ordenó cerrar su que poseían la tierra estaban en un extremo de la escalq
tienda. El sancionado se negó. "Entonces, día por día, social, viviendo a expensas del trabajo de los sie&s4
dos (de la compañía) estuvieron paseándose todo el día quienes estaban en el otro extremo del orden social. Aho-1
delante de dicha tienda, prohibiendo e inhibiendo a to- ra un nuevo grupo apareció: la clase media, que subsisl
dos los que venían a dicha tienda a comprar artículos tía de otra manera, comprando y vendiendo. En el períodd
I
allí y deteniendo a los que iban a comprar algo en ella" feudal la posesión de la tierra, única fuente de riqueza
Es seguro que Mr. Aldersley no pudo poner fin a este trajo al clero y a la nobleza el poder para gobernar
picketing (hacer obteniendo un interdicto Después, la posesión del dinero, nueva fuente de riqueza
1 contra ello, al estilo del siglo xx, porque el gremio era dio una participación en el gobierno a.la ascendente cla
demasiado poderoso. Además los gremios tenían mucho se media.
poder, no sólo en su localidad particular sino también
en regiones lejanas. Lo cual consiguieron mediante su vie-
ja táctica de unirse. La famosa Liga Hanseática, de Ale-
mania, es un ejemplo destacado de la unión de "hanses"
separados, en una potente organización. La Liga tenía
casas de comercio que eran a un tiempo fortaleza y alma-
cenes, extendiéndose desde Holanda a Rusia. Tan podero-
sa llegó a ser, pues en el apogeo de su fuerza controlaba
más de cien ciudades y poblaciones, que prácticamente
monopolizó el tráfico de Europa septentrional con el res-
to del mundo. Fue un Estado en sí, que concertó tratados
comerciales, protegió su flota mercante con sus propios
barcos de guerra, limpió los mares del Norte de piratas,
'1 y tuvo sus asambleas gubernamentales, que hicieron sus
leyes particulares.
Los derechos que los comerciantes y ciudades ganaban,
reflejaron la creciente importancia del comercio como
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 53
, pos feudales, la influencia de la Iglesia en la mente del
~ u e b l oera mucho mayor que hoy. Pero no sólo la Iqlesia
veía con enojo la usura. Los gobiernos de las ciudades
CAPITULO IV
y más tarde los de los Estados, dictaron leyes contra ella.
, Una "1,ey contra la Usura" aprobada en Inylaterra de-
NUEVAS IDEAS POR VIEJAS IDEAS cía: ". como la usura es, por la palabra de Dios, com-
pletamente prohibida, como un vicio odiosísimo y detes-
table . nadie, por ningún modo o medio, prestará, dará

La mayoría de los negocios se hacen hoy con dinero


' o entregará ninguna suma de dinero, con finalidad de
usura, aumento, lucro, qanancia o interés, recibido o por
prestado, sobre el cual se paga interés. Si la United States 1 recibir, so pena de confiscación de la suma así prestada,
Steel Company desea comprar otra empresa de acero que como también de la obtenida y tambicn so nena de pri-
ha estado compitiendo con ella, probablemente tomaría sión". Esta ley refleja lo que la mayoría del pueblo de
cn préstamo el dinero. Y podría hacerlo emitiendo bonos, la Edad Media pensaba sobre la usuta. Se convenía que
que sólo son simplemente promesas de devolver, con in- 1 ésta era mala. Pero :por qué? ;Cómo se había desarro-
tcreses, la suma que el comprador preste. Cuando el pro- llado esta actitud hacia tomar dinero a interés o crédito?
pietario de una tienda necesita adquirir nuevos equipos Para contestar esta prequnta, debemos volver a las rela-
para ésta, muy costosos, se dirige al Banco para obtener, L
ciones en la sociedad feudal.
prestado, el dinero, sobre el que abona un interés. El agri-
cultor que quiere comprar una tierra inmediata a su
!a En esa sociedad donde el comercio era pequeño y la
ocasión de invertir dinero para hacer qanancias práctica-
propiedad, toma una hipoteca sobre su finca para conse- [ mente no existía, si un hombre necesitaba un préstamo,
guir el dinero. La hipoteca es sencillamente un emprés- era seguro que lo buscaba no para enriquecerse, sino
tito sobre iel cual el agricultor paga un interés anual. porque tenía que vivir. Tomaba prestado simplemente
Estamos tan acostumbrados al pago de intereses por los
fondos que usamos, en prtstamo, que nos parece una
/ porque alguna desgracia lo abrumaba. Quizá se le había
muerto la vaca, o la sequía había arruinado su cosecha.
cosa "natural", que siempre existió.
Pero no es así. Hubo una época cuando era conside-
1 Estaba en situación difícil y necesitaba ayuda. El concep-
to medieval era que en tales circunstancias la persona
rado uha grave ofensa cargar interés por el uso del dine- que le auxiliaba no iba a sacar provecho de su infortunio.
ro. En los comienzos de la Edad Media hubo un poder El buen cristiano socorre a su vecino sin idea de lucrar.
1
que prohibió prestar dinero con interés. Un poder cuya , Si se presta un saco de harina a alguien, se debe esperar
palabra era ley para toda la Cristiandad: la Iglesia. Afir- la devolución del saco de harina y nada más. Si se toma
maba que hacerlo era usura y-que la usura era P E C ~ , más del saco que se prestó, se está defraudando al próji-
en letras mayúxulas, porque así se expresaba en aquellos mo, lo cual no es justa
días todo pronunciamiento de la Iglesia. Y un pronun- La Iglesia enseñaba lo que había de bueno y de malo
ciamiento, que amenaza con la condenación a quienes en todas las actividades del hombre. La norma de lo bue-
lo violaran, era particularmente importante. En los tiem- no y lo malo para las actividades religiosas humanas no
52 * era diferente de la norma para SUS actividades social-* o,
LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 55
54
m& importante aún, de la norma para SUS actividades medieval. El hombre de negocios de hoy, que con ¿xitn
económicas. Las reglas de la Iglesia para lo bueno y lo compra por poco y vende por mucho, habría sido conde-
malo fueron las niismas para todas. nado dos veces en la Edad Media. Por desempeñar iln
Act~lalmente,una persona podría hacerle alqo a un ex- servicio público necesario, el comerciante merecía una
traño, en una operación de negocio, que no haría a un recompensa equitativa, pero nada más.
amigo o a uri vecino. Tenemos para los negocios norrnas Tampoco se consideraba ético acumular más dinero que
distintas de las que tenemos para otras actividades. Por el que se necesitaba para subsistir. La Biblia era i i i u ~ ~
eso un fabricante hace cuanto puede para poner fuera de clara en este punto: "Es más ficil que un camello pase
combate a su competidor, Venderá más barato, se lanzará por el ojo de una aguja, que u r rico entre en el reino
una guerra comercial, logrará rebajas especiales para de los cielos".
& empresa e intentará ciianto sea posible para acorralar Un escritor de la época se expresaba así: "El que tiene
bastante para sastisfacer sus necesidades y sin embargo,
a sus rivales. Estas actividades arruinarán al contrario y
!el fabricante lo sabe, pero sigue adelante porque "el trabaja incesan'temente para adquirir riquezas, bien con
negocio es el negocio". Y sin embargo, esa misma persona objeto de obtener una más alta posición social o para
no permitiría, ni por un minuto, que el amigo o el vecino tener tanto que pueda vivir sin trabajar, o para que sus
se muriese de hambre. Esto de tener una norma para lo hijos puedan ser hombres ricos o importantes, ése es inci-
económico y otra para las acciones de otro orden, era tado por una condenable avaricia, sensualidad y orgullo".
ontraiio a las enseñanzas de la Iglesia en la Edad Me- 1,as gentes que estaban acostumbradas a las normas de
dia. Y entonces lo que la Iglesia enseñaba era, en gene- una economía natural, simplemente las aplicaron a la
ral, lo que la niayoría del pueblo creía. nueva economía en que se veían envueltas. Así el que
Y la Iglesia enseñaba que si lo que era bueno para prestaba a un hombre cien libras esterlinas, sólo tenia
el bolsillo de un hombre era malo para su alma, su bien e1 derecho moral a reclamar que se le devolviese cien
espiritual estaba primero. ";De qué le vale a un hombre libras. Si se cargaba interés por el uso del dinero, enton-
ganar el mundo entero y perder su alma?" Si se gana ces se estaba vendiendo tiempo de trabajo, lo cual nadie .
nás de lo debido en cualquier transacción, eso es a ex- podía hacer. Porque el tiempo pertenece a Dios y nadie
,2ensas de otro, y eso es malo. Santo Tomás de Aquino, tiene derecho a venderlo.
el más grande de los pensadores religiosos de la Edad Además, prestar dinero para recibir después no sólo el
Media, condenó la "codicia por la ganancia". Aunque principal, sino también un interés fijo, significaba que
se admitía de mala gana que el- comercio era útil, a 10s el prestamista podía vivir sin trabajar, lo cual era peca
comerciantes les fue negado el derecho de obtener de do. (En e1 Medioevo se tenia también el concepto de que
una transacción cualquiera más de lo debido. los cl6rigos y los guerreros "trabajaban" en los puestos
Los eclesiásticos de la Edad Media hubiesen denun- que. ocupaban y para los que estaban capacitados). Con-
ciado severamente al intermediario, quien siglos más tar- testar que el dinero trabajaba por uno, sólo hubiera en-
de Uegó a ser, según la definición de Disraeli, "el hombre colerizado a los eclesiásticos. Ellos hubieran replicado que
que engaña a una parte y despoja a la otra". El concepto el dinero era estéril y no podía producir nada. Y la Igle-
moderno de que todo negocio es legítimo mientras uno sia diría que percibir intereses era definitivamente malo.
se pueda salir con la suya, no era parte del pensamiento Todo eso es lo que se decía. Pero una cosa es lo que se
l
I,OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
DEL FEUDALISMO'AL CAPITALISMO 57

decía y otra lo que se hacía Aunque los obispos y los i ;Qué aconteció cuando la doctrina de la Iglesia, pro-
reyes promi~l~aron leyes contra los intereses, estuvieron 1 pia para una economía ya vieja, chocó con la histórica
siempre entre los primeros en violar sus propias leyes. 3 fuerza representada por la creciente clase de los comer-
Hacían y concedían prGstamos con interés, en los mismo? f ciantes? Pues fue la doctrina la que cediá. No inmediata-
n~omentosen que persequían a los otros usureros. Los ju- 1 mente, por supuesto, sino lentamente, poco a poco, me-
díos, que en general fueron pequeños prestamistas car- diante nuevas reglas que decían como antes, "la usura es
gando intereses enornies, porque los riesgos eran grandes, : un pecado, pero en ciertas circunstancias. . ." y "aunque
, es un pecado ejercer la usura, sin embargo, en casos espe-
fueron odiados y despreciados dondequiera, por ser usu-
reros; los banqueros italianos prestaban grandes sumas de ciales. . ."
dinero, con un tremendo volumen de negocios; y más Los casos especiales que aminoraban la doctrina de la
aírn, cuando el interés de sus préstamos no era pao;ado, h u r a , arrojaban mucha luz. Si el banquero B prestaba
fue el Papa mismo quien los cobraba amenazando a los dinero al comerciante M, era pecaminoso para él cargar
interés por el préstamo. Al menos esa había sido la posi-
deudores con castigos espirituales. i Pero a pesar del he-
cho de que ella era uno de los mayores pecadores, la i ción de la Iglesia. Pero, alegaba ahora la misma Iglesia:
ya que el comerciante M iba a utilizar el dinero que tomó
Iglesia continuaba denunciando a los usureros!
en préstamo del banquero B, en una aventura comercial
Fácilmente puede ierse que la doctrina de la perversi-
en la que todo el dinero podía perderse, entonces era
dad de la usura, tendía a constreñir el estilo de trabajo
justo que M devolviese a B no sólo lo que tomó prestado,
del nuevo grupo comercial, que deseaba hacer negocios
sino un extra para pagar a B el riesgo que había corrido.
en Europa, cuyo comercio se expandía. Y se hizo un ver-
O bien, si el banquero B hubiese guardado el dinero,
dadero irnpedinieiito cuando el dinero comenzaba a-jugar
una parte cada vez más importante en la vida económica. en vez de ptestarlo al comerciante M ? él pudiera haberlo
usado para hacer ganancias; por consiguiente, era justo
La nueva clase media no guardaba su dinero en cajas
para él pedir al comerciante M que le devolviese una
fuertes. (Esto era un hábito del período feúdal, cuando
cantidad extra, para pagarle por no haber usado el dinero
había pocos lugares donde invertir el dinero). El nuevo
qrupo comercial podía emplear todo el dinero que cayese él mismo.
en sus manos, y más. Para apoyar cualquier negocio, ex- En ésta y otras formas la molesta dactrina sobre la de
tender su campo de operaciones de modo que aumenta- la usura fue modificada para afrontar las cambiantes co3-
ser1 sus ganancias, el comerciante necesitaba más dinero. diciones. Es significativo que Charles Dumoulin, abogado
,Dónde podría encontrarlo? Le era posible dirigirse a los francés que escribió en el siglo xvr, presentara "una prác-
judíos prestamistas, como Antonio, el Mercader de Vene- tica comercial diaria" como parte de una apelación para
cia, se dirigió a Shylock, el judío. O a los grandes comer- la legalización de "la usura moderada y aceptable". He
ciantes algunos de los cuales habían dejado de traficar aquí su argumento: "La práctica comercial diaria mues-
en mercancías para traficar en dinero -y quienes eran tra que la utilidad del empleo de una considerable suma
los grandes banqueros de la época. Pero eso no era fácil, de dinero no es pequeña.. . No vale decir que el dinero
Interponiéndose en el camino estaba la ley de la Iglesia, no fructifica por sí mismo, pues tampoco los campos fruc-
prohibiendo prestar dinero con interés a los banqueros y tifican por sí mismos sin gastos, trabajo y la industria
prestamistas. del hombre.. . El dinero, igualmente, aun cuando tenga
58 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

que ser devuelto después de un plazo, rinde mientras


tanto un producto considerable a travk de la industria
humana.. . Y a veces priva al acreedor de tanto como CAPITULO V
recibe el deudor. Por consiguiente, odiar, condenar y cas-
tigar a la usura, es apropiado cuando se trata de la usura EL CAAlPESINO SE LIBERA
excesiva e irrazonable, no de la usura moderada y acep-

De esa manera la doctrina d e la usura, de la Iglesia,


fue desapareciendo y "la práctica comercial de cada día" Uno de los más importantes cambios ocurrió en la si-
se impuso. Las creencias, leyes, medios de convivencia, re- tLiación del campesino. Mientras la sociedad feudal per-
laciones personales, todo fue modificado al entrar la so- " inaneció estática, con las relaciones entre el amo y el sier-
ciedad en una nueva fase de desarrollo. vo fijadas por la tradición, fue prácticamente imposible
6 para el campesino mejorar su condición. Estaba sujeto
por una camisa de fuerza económica. Pero el aumento
del comercio, la introducción de la economía del dinero
'.y el auge de las ciudades le trajeron los medios para
'
cortar los lazos que le mantenían tan estrechamente atado.
Cuando surgieron las ciudades cuyos habitantes dieron
todo o la mayor parte de su tiempo al comercio y la in-
dustria, ellos tenían que abastecerse de los alimentos que
procedían del campo. Vino entonces una división del tra-
bajo entre la ciudad y el campo. Una vez se centró en
: la producción de artículos industriales y en el comercio
y la otra en la producción de artículos agrícolas para
abastecer el creciente mercado que representaban los que
ya no podían producir sus propios alimentos. .4 través
de la historia, la extensión del mercado ha sido siempre
pn tremendo incentivo para el aumento de la producción.
Pero ¿cómo puede desarrollarse la agricultura? Hay dos
maneras. Una es mediante el desarrollo intensivo, o sea,
obtener mas de la tierra mediante un empleo más amplio
de los abonos, mejores métodos de arar y una labor más
científica en general. La otra, poniendo en cultivo áreas
que no lo estuvieron antes. Ixñ dos métodos fueron apli-
cados ahora.
59
60 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE 61
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO
Al igual que los pioneros de los Estados Unidos, que
cuando buscaban el modo de mejorar su ~osiciónpusieron tanos, construyeron diques para impedir que el mar robase
sus ojos en las tierras vírgenes del Oeste, el ambicioso tierras, aclararon la foresta y convirtieron los terrenos ga-
campesinado de la Europa occidental del siglo xrr miró nados en campos en los que creció el gano. Para los
hacia alas tierras abandonadas que los rodeaban, romo pioneros del siglo ui, como para los del xvri, la lucha
medio de escapar a la opresión. Un escritor alemán, a fue larga y dura, pero la victoria significaba la indepen-
fines de la centuria, escribió sobre esto: "Los- pobres y dencia y una oportunidad para poseer, al menos parcial-
los campesinos son oprimidos por la avaricia y la rapiña mente, u11 pedazo de tierra para sí mismos, exento del
de los poderosos y arrastrados a juicios injustos. Este azote paso de los vejaminosor servicios de trabajo que ellos
del mal fuerza a muchos a vender su patrimonio y emigrar siempre conocieron. No es extraño que muchos campesi-
a tierra distantes. ." i
i nos aprovechasen la oportunidad. No es extraño tampoco
que "encarecidamente suplicaran" que se les concediese
Pero, en los Estados Unidos, los pioneros tenían ante
sí, para establecerse, practicamente todo un continente. 1 tierras, como el obispo de Hamburgo en una carta fechada
en 1106 nos informa:
Y ;dónde este oprimido campesinado europeo del siglo Pii ''1) Deseamos dar a conocer a todos el convenio que
xn podría encontrar tierras? Es un hecho asombroso, pero
cierto, que en aquel entonces sólo la mitad de Francia. ciertas gentes que viven a este lado del Rin y que son lla-
mados holandeses (hollanders) , ha hecho con nosotros.
un tercio de Alemania y un quinto de Inglaterra estaban
1. "2) Estos hombres se llegaron a nosotros y encarecida-
cultivados. El resto del territorio eran foresta. pantano y
yermo. Rodeando la pequeña región cultivada estaba la 1 mente nos suplicaron concederles ciertas tierras de nues-
tro obispado, que son baldías, pantanosas e inútiles a
zona mayor, sin cultivo alguno y abierta a la colonización. nuestro pueblo. Hemos consultado a nuestros súbditos
La Europa del siglo xrr tenía su frontera como la tenía '
sobre ello y, considerando que esto sería provechoso para
la América del siglo XVII.Y el reto del yermo, del panta- nosotros y nuestros sucesores, hemos accedido a su pe-
no y de la foresta fue aceptado por el campesino traba-
1
i tición.
jador "atraído por el señuelo de la independencia y la "3) El convenio hecho fija que nos pagarán cada año
propiedad. . . Miles de pioneros vinieron para preparar un denarii por cada hide (pedazo de tierra para una fa-
el camino para la labor de arado y azada, quemando ma-
milia) de tierra. También les concedimos las corrientes
lezas y maniguas y vegetación parásita, limpiando los bos- que cruzan las tierras.
ques con el hacha y desarraigando troncos, con el pico". "4) Ellos convinieron en darnos el diezmo, según nues-
De ese modo, Europa tuvo su "marcha hacia el Oeste" tro decreto, que es cada undécima gavilla de grano, cada
cinco siglos antes de que los norteamericanos tuviesen la '; décimo cordero, cada décimo cerdo, cada décima cabra,
suya. Cuando los pioneros de los Estados Unidos descar- cada décimo ganso y un décimo de la miel y de lino.
garon sus hachas sobre los árboles de nuestro Oeste, en "5) Ellos prometieron obedecerme en todas las cuestio-
los siglos XVII, xvm y xrx, escucharon los ecos de lo que ; nes eclesiásticas.
sus ascendientes europeos habían hecho, quinientos años , "6) Ellos convinieron pagar cada año dos marcos por
antes, en circunstancias semejantes. Y, lo mismo que los cada cien hides por el privilegio de tener sus propios tri-
pioneros de Norteamérica, transformaron un desierto en
i bunales para la solución de todas las diferencias en asun-
un país de granja, los pioneros de Europa secaron los pail- .
tos seculares. . "
DEL FEUDALISMO*AL CAPITALISMO 63
62 !.OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
rés en experimentar con semillas o un nuevo procedimien-
El obispo de Hamburgo llegó a este acuerdo con los to para producir cosechas,. porque era muy limitado el
holandeses, porque vio que "sería provechoso para nos- mercado para lo que él tenia para vender, además de
otros y nuestros sucesores". Otros señores de la tierra, que lo más seguro era que el señor feudal reclamara la
' eclesiásticos y seglares, también comprendieron que era parte del león.
beneficioso que sus tierras improductivas fuesen converti- Pero todo eso habia cambiado. El mercado había au-
das en productivas por los pioneros, quienes entonces mentado de modo que toda cosecha, más allá de lo que
pagaban una renta anual por el privilegio de cultivarlas. él necesitaba para subsistir y de lo que el señor tomaba,
Muchos de ellos no esperaron sentados a , que los traba- podía ser vendida y así recibía dinero. El campesino no
jadores viniesen para "suplicar encarecidamente" conce- estaba todavía familiarizado con el dinero y su uso, pero
siones de tierras, sino que hicieron conocer a grandes poco a poco lo estaría. También sabia que habia surgido
distancias de su feudo que sus tierras serían arrendadas una nueva clase de gente: el comerciante, que no se
a todo el que quisiera establecerse en ellas y pagar una adaptaba al viejo sistema de cosas. Pero prosperaba y
renta. Algunos señores emprendedores tuvieron gran éxito la ciudad próxima en que vivía era un l u p r maravilloso
en este negocio de alquilar lo que antes sólo habia sido donae los siervos como él habían ocasionalmente vagado
yermo. Y algunos consiguieron que surgiesen aldeas com- y, a veces, prosperado. Ahora en este mundo en evolu-
pletas en aquellas tierras vírgenes y lograron buenas ga- ción, habia una buena oportunidad para las gentes como
nancias. Este creciente movimiento de colonización traio él. Si trabajaba con más ahínco que antes y lograba más
miles y miles de acres de terrenos, sin empleo, bajo ciil- cosechas de las que necesitaba para si, podría reunir una
tivo. Allá por 1350, en Silesia, había 1,500 nuevos estable- cantidad pequeña de dinero con el que acaso podría libe-
cimientos con 150 mil o 200 mil colonos. Este fomento rarse de su servicio de trabajo al señor. Y si el señor no
fue muy importante. Como también el hecho de que los quería aligerar su carga, entonces él también se iría a
siervos podían encontrar ahora tierra que era libre, tierra la ciudad o a las regiones no cultivadas, donde los siervos
que no implicaba el servicio de trabajo, sino sólo una
como él estaban desmontando bosques y recibiendo en
renta monetaria. Este nuevo tipo de libertad seguramentd pago pedazos de tierra exentos de molestos tributos.
iba a propagane hasta afectar a los siervos de los viejos
Pero el señor estdba muy deseoso de conmutar los ser-
feudos. Y así fue.
vicios de trabajo de su siervo, por dinero. El también se
Durante años y años el campesino habia aceptado su
había familiarizado con el dinero y con lo que éste repre-
infeliz destino. NaEido en un sistema social en que las
sentaba en la cambiante sociedad. Necesitaba con urqen-
divisiones estaban claramente marcadas, enseñado a creer
cia dinero para pagar aquellas hermosas telas orientales
que sería suyo el reino de los cielos solamente si él cum-
que habia comprado en la feria hacía unos meses. Tam-
plía satisfactoriamente y de buena voluntad la misión que
bién estaba pendiente de pago la cuenta del armero por
tenía asignada en una sociedad, formada por clérigos, guei
la bella cota de malla adquirida para su última campaña.
rreros y trabajadores, hizo lo que le correspondió, si
discutirlo. Sin la menor oportunidad para superar su nive
de vida, era muy pequeño el incentivo para hacer más d
1
lo estrictamente necesario para subsistir. Realizaba su lar
bor rutinaria de acuerdo con la costumbre. No tenía inte,
El señor tenía muchos usos para el dinero que su siervo
pudiera acumular. Y por ello, estaba muy conforme que
en lo sucesivo John Jones su siervo, le pagase una renta
de cuatro peniques por acre al aíio, en ve'i de trabajar
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO
64 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
frentadas al cambio necesario persisten, más rígidamente,
dos o tres días semanales- como antes. En realidad, el se- en mantener lo que fue el pasado. Así pues hubo algunos
ñor no tenía otra alternativa, porque si no aliviaba la señores que no dieron libertad a sus siervos.
carga de sus siervos era muy posible que algunos de ellos Uno hubiese pensado que la Iglesia sería el líder en un
escaparan, lo que significaba que se quedaría sin trabajo movimiento para libertar a los siervos. -41 contrario: el
y sin dinero, y entonces su apuro iba a ser grande. No, principal oponente de la emancipación, en la ciudad y
no. Era mejor dejar que el siervo pagase una renta, en en el campo, no fue la nobleza, sino la Iglesia. En mo-
vez de aceptar sus servicios de trabajo, como en otros mentos en que la mayoría de los señores se dieron cuenta
tiempos. de que era mejor para su bolsillo dar libertad a los sier-
Además hacía tiempo que el seííor había comprendido vos y alquilar trabajadores libres por un jornal diario,
que el trabajo libre era más productivo que el trabajo la Iglesia todavía se declaraba contra la emancipación.
esclavo, y había aprendido que un campesino sacado de Los estatutos de la orden religiosa de Cluny 'son un ejem-
su pedazo de tierra, para que cultivase la del señor, era plo de hasta dónde fue llevada esta actitud: "Excomul-
un trabajador reticente que no rendía todo lo deseado. gamos a quienes teniendo dominio sobre hombres o mu-
Era mejor desechar los servicios tradicionales de trabajo jeres de condición servil, pertenecientes a los monasterios
y alquilar la ayuda que se necesitase. Es decir, el trabajo de nuestra Orden, concedan a tales personas cartas y pri-
a jornal. vilegios de manumisión y libertad".
Por eso
- . en los documentos de muchas aldeas de todo Eoto fue m 1320. Unos 138 años más tarde, allá por
el oeste de Europa en los siglos xnI y xrv se encuentra 1458, los chmienses todavía ordenaban que "los abates,
un creciente número de declaraciones como ésta del inglbs priores y superíore y otros administradores de la Orden,
Slevenage: "Se concede por el lord que S. C. tendrá y que tengan siervos y . . . deben jurar expresamente que
ocupará la susodicha tierra pagando 13 solidii 4 denarii no manurnitirán a esos siervos o sus posesiones". Y dos
en vez de todos los servicios y costumbres". famosos historiadores ingleses, despuér de una búsqueda
Otros documentos del mismo período muestran que. cuidadosa en los documentos, llegan a esta conclusión:
grandes números de siervos, además de comprar la liber- "Hay pruebas de sobra de que, de todos los terranientes,
tad de su tierra de la obligación de servicios de trabajo, las casas religiosas fueron los más opresores y si no los
también compraban su libertad personal. La siguiente cita más opresivos, sí los más tenaces en sus derechos feudales.
de los registros de la Corte de Woolston se refiere a un Estaban resueltas al mantenimiento de la pura tenencia
~rillano,quien, "con objeto de poder dejar su dominio y del villano y el vasallaje personal. La inmortal, pero desal-
ser considerado un hombre libre, paga una multa de 10 mada corporación no retrocedería una pulgada, no einan-
solidii". ciparía un siervo, no dejaría libre ninguna vivienda. En
Pero no se debe suponer que todos los señores conside- la práctica, el señor secular era más humanitario, preci-
raron sensato conceder a los siervos su libertad, como tam- 1 samente porque era más humano, porque era menos
poco que todos los seiiores creyeron que lo era renunciar cuidadoso, porque necesitaba dinero pronto, porque mori-
a las exacciones feudales sobre las ciudada en crecimien- i ría. . . Y hallamos que era contra ellos (los religiosos)
to. No. En cada período de la historia, hay gentes que / contra quienes el campesinado se quejaba con mPs
no pueden o no quieren comprender que lo que ha sido
no puede serlo por más tiempo, algunas gentes que en-
/
66 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL; CAPITALISMO 67
Mas los paisanos no se limitaban a las quejas más O exclusión de los sospechosos de estar contaminados y
nienos ruidosas. Ocasionalmente marchabati sobre las pro- la publicación de copiosas instrucciones para la preserva-
i

piedades de la Iglesia, apedreaban sus ventanas, queiria- ción d e la salud y no obstante las múltiples y humildes
ban sus puertas y zurraban a los monjrs. .\ menudo súplicas y rogativas a Dios, en procesiones y de otra ma-
les ayudaron en sus peleas los burgueses de las ciudades nera, comenzó a mostrarse en la primavera del año expre-m
que con frecuencia tambiEn estaban en lucha con los Se- sado de un modo triste y prodigiosa. Para la cura de la
fiores, fuesen eclesiásticos o seglares.
La libertad flotaba en el aire y los campesinos no se
p
i
enfermedad ningún conocikientó médico ni el poder de
ninguna droga tenía efecto. . . Fuese cual fuese la razón,
detenían ante nada Dara alcanzarla. Donde n o se la con- : , pocos escaparon. . . Casi todos morían al tercer día de
cedían de buena voluntad, se larizaban a tenerla por la : la primera aparición de los síntomas. . . Lo que dio más
fue~za.En vano, los sefiores obstinados y la Iglesia se virdencia a esta plaga fue que, al ser trasmitida de los
opusieron a la emancipación. La presión de las fuerzas enfermos a los sanos, se propagó diariamente, como S€
económicas era demasiado fuerte para que pudieran resis- propaga el fuego cuando entra en contacto con grande!
tir. Al final la libertad triunfaría. masas de combustible. . . Fue tal la condición de la pesti-
La Muerte Negra (la Peste) fue un gran factor en su lencia que pasaba no sólo de un hombre a otro y, lo que
triunfo. Los que vivimos en países civilizados, donde la es m& extraño, cualquier cosa perteneciente al infecta-
medicina ha hecho enormes adelantos y donde se enseña do, si era tocada por otra criatura, ésta quedaba también
y ~ r a c t i c ala higiene, nada sabemos de las plagas que infectada y aun podía morir en breve intervalo de tiem-
barrieron continentes enteros en la Edad Media. Lo más po. Un ejemplo de esta clase: fueran arrojados a una
próximo que conocemos es cualquier epidemia ocasional, calle los harapos de un pobre hombre, muerto de la plaga.
de fiebre escarlatina o de influenza, que nos horroriza Dos cerdos acudieron y después de hozar en los harapos
si el número de defunciones llega a unos cuantos cente- y tenerlos en sus bocas, se alejaron; una- hora mas tarde
nares. Pero la Muerte Negra mató el doble número de ambos
i
habían muerto allí cerca. . ."
personas, en la Europa del siglo XN, que la Primera Gue- La peripecia de los dos cerdos puede ser o no verda-
rra Mundial, que nuestros cuatro años de matanza orga- dera. Pero no hay duda de que las gentes morían como
nizada con las más mortíferamente ingeniosas armas del nioscas. En Florencia, la ciudad que menciona Bocaccio,
siglo xx. Unos pocos aíios despu6s de .haber sucedido, Bo- murieron cien mil personas. En Londres las defunciones
caccio, el famoso escritor italiano, la describió así: eran 200 diarias y en París 800. En Francia, Inglaterra,
"En el año 1348 de Nuestro Señor, aconteció, en Flo- los Países Bajos y Alemania, entre un tercio y la mitad
rencia. la más bella ciudad de. Italia. una terribilísima de la población fue exterminada. Aunque la plaga arrasó
plaga, la cual, ora debido a la influencia de los planetas, los ~ a í s e seuropeos entre 1348 y 1350, volvió a hacerse
ora enviada por Dios en justo castigo por nuestros peca- sentir en algunos en las siguientes décadas, atacando a
dos, surgió algunos años antes en el Levante y dkspu& los que tuvieron la suerte de haber escapado antes. Tan
de pasar de un lugar a otro, haciendo siempre increíbles vasta fue la mortandad que un monje irinndés de aque.
estragos, llegó al Occidente, donde, a pesar de todos los 110s tiempos dejó esta rara nota de desesl).~raciónen una
iiiedios que el arte y la previsión humanos pudieron suge- de sus escritos: "Con objeto de que lo que he escrito no
rir sobre cómo mantener la ciudad limpia de basuras, la perezca junto con el escritor y esta o h ~ anr: sea d a t m i -
I

68 1.0s BIENES TERRENALES DEI. HOMBRE 1


DEL FEUDALISMO AL CAPIT.4LIShIO 69
d a . . . dejo mi pergamino para que sea continuado, en
r ! caso dc que a l g u i ~ nd e la raza d e Adlííi sobreviva a la ' había aumentado el apetito. En el pasado. el odio ilacidu
~ , i u c r t ey desee la obra qiic yo comencé". de la implacable opresióii habia originado violentas rebe-
;CLIAIsería el efecto de una plaga que mató a tantos, f liones de los siervos. Pero siempre fueron estallidos breves
que hasta hombres ilustrados de. la ¿.poca tuvieron dudas 1
S
y locales, fácilmente dominados a pesar cle s:i furia. La
de que alguien subsistiría? iQué efecto tuvo la plaga revuelta de los campesinos en el siglo xiv fue diferente.
cn el canipesino del oeste de Europa y en su posición! ' La escasez de brazos habia dado a los iorr~aleros una
Con tantos muertos, fue obvio que se daría más valor posición fuerte y les hacía sentir su poder. Y, en una se-
a los servicios de los que quedaron vivos. Los trabaja- rie de levantamientos en todo el oeste de Europa, el carii-
pesinado usó de ese poder para Sanar por la fuerza las
dores podían pedir y recibir niás por su labor que ante-
\ concesiones que no podía obtener. o conrervar, de otra
riormente. La tierra no fue tocada por el azote, pero su
valor estaba en relación con su productividad y el factor 1 mahera.
esencial de ésta era el trabaja Y, como la oferta de bra- Los historiadores están en desacuerdo 5al)i.e las causas
zos disminuyó, la relativa demanda aumentó. La labor cle la revuelta de los campesinos. Unos dicen que los se-
del campesino valió más que antes. Y él lo sabía. 1 ñores querían obligar a los campesinos a kolver a los ser-
Como también el Señor. Los lores que habían rehusado fi vicios de trabajo de otros tiempos. Otros ci-ceii que lo,
conmutar los. servicios de trabajo de sus siervos estaban , señores rehusaron conceder conmutaciones en el período
ahora más determinados que nunca a que las cosas no
variasen. Y los que, contrariamente, hicieron la conmu-
, en que los campesinos presentían ya su poder y luctiahan
por alcanzarlo. Probablemente unos y otros tienen razón.
tación, aceptando rentas en dinero a cambio de los ser- Como quiera que sea, sabemos por los docuiiientos histb-
vicios de trabajo, se encontraron con que los salarios de ricos que hubo acciones muv violentas, reali7adas por ami-
los jornaleros habían aumentado, siendo así que el dinero $
bas partes, incendios de registros y de propiedades, asesi-
de las rentas pagaba menos cantidad de trabajo. El pre- natos de campesinos y de sus opresores y muerte "legal"
cio del trabajo alquilado saltó a un cincuenta por ciento de los campesinos revoliicionarios que tuvieron la desgra-
inás de lo qÚe habia sido antes de la Muerte Negra. Esto cia de ser atrapados. Uno de ellos fue Adam Clymme,
significaba que un señor, cuyas rentas le habían permi- segíin el Rollo de los .\zzises de Ely, IngJaterra:
tido pagar treinta trabajadores asalariados, ahora A10
podía pagar veinte. En vario, se sucedieron las proclamas "Apelaciones en las Islas de Ely ante los magistrados
iinponiendo penalidades a los señores que pagasen más, nombrados en el condado de Cariibridge. ])ara castirar a
a los mozos de arado, pastores o porquerizos que deman- los insurgentes y a sus fechorías, el martrs anterior a la
dasen más jornales que los de costumbre antes de ocurrir fiesta de Santa Margarita Virgcn, el 20 de iulio.
la Muerte Negra. La marcha de las fuerzas económicas "Adam Clymme fue arrestado con10 un insurgente trai-
no podía ser bloqueada por las leyes o disposiciones gu- dor a su fidelidad, y porque traidoramente hizo con otros
bernamentales de la época. la insurrección de Ely, con felonía rompió v entrj en el
Tenía que ocurrir un choque entre los señores de la privado de Thomas Somenour y allí se apoderó llevándo-
tierra y los trabajadores de ésta. Estos trabajadores ha- selos, de diversos Rollos y de sellos de cera verde del Señor
bían comprobado las ventajas de la libertad y esto les el Rey y del obispo de Ely y después los cluehó, con ~>er-
juicio para la corona del Señor el Rey.
LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 71
70

"Que el inismo Adam, el domingo y lunes próximos Transacciones que habían sido raras en la sociedad
siguientes, provocó que se ~roclamase allí que ningún feudal estaban a la orden del día. Donde, ateriormente
hombre de ley u otro oficial en el cumplimiento de sus la tierra era concedida o adquirida sobre la base de un
deberes escaparía sin ser decapitado. servicio mutuo, surqió ahora una nueva concepción de la
"Que el mismo Adam, el día y año dichos antes, en el propiedad agraria. Gran número de campesinos estaban
tiempo de la insurrección, estuvo siempre vagando arma- ' en libertad para ir adonde quisieran y vender O legar su
do, con armas desplegadas y llevando un estandarte, para tierra, aunque habían de hacer cierto pago por ello. Los
reunir insurgentes, ordenando que nin<gÚn hombre, de la Rollos de la Corte de Stevenage de 1385 registran que un
condición que fuere, libre o no, obedeciese a su señor para villano que "tenía una heredad y medio "virgate" (faja
prestar servicios, so pena de decapitamiento. Y, así, traido- de tierra) mientras existiese, y pagando por todos los ser-
ramente asumió el poder real. Fue detenido por el sheriff vicios debidos 10 solidii, vino ante la Corte y dispuso de
y fue acusado. Y dijo que no era culpable de las premisas todo y concedió la mencionada tierra ( a otro) también
que se le imputaban o de cualquiera de ellas. E inmedia- por la duración de su vida, en usufructo y pagó al señor
tamente, un jurado es constituido por el Señor el Rey, de un derecho de 6 dinarii por registrar esto en los Rollos
doce hombres, quienes ya seleccionados, probados y jura- I de la Corte".
dos (prestado juramento), fallan que el mencionado Adam El hecho de que la tierra fuese así comprada, vendida
es culpable de todos los artículos. Y, por discreción de los y cambiada libremente, como cualquier artículo, marcó el
magistrados, el mismo Adam es condenado a la horca y fin del viejo mundo feudal. Las fuerzas que creaban
.
ahorcado. . "Y se descubrió que el susodicho Adam tiene el nuevo régimen en el campo habían pasado por el oeste
de Europa y dado a ésta una nueva fisonomía.
en la ciudad mencionada (enseres) con un valor de 32s;
(que Ralph (atte) Wyk, (confiscador) de nuestro Señor
el Rey, capturó seguidamente y ejecutó en nombre del
Señor el Rey, etc."
Adam Clymme fue ahorcada Y miles de otros campe-
sinos también lo fueron. La revuelta fue aplastada. Pero
hicieran lo que hicieran, los señores feudales no pudieroii
impedir el proceso del desarrollo agrario. La antigua
organización feudal fue destruida por la presión de las
fuenas económicas, que no podían ser resistidas. A media-
dos del siglo xv, en la mayor parte de Europa occidental,
las rentas en dinero habían sustituido a los derechos sobre
el trabajo, y, además, muchos campesinos habían ganado
la emancipación completa. (En las regiones más remotas,
lejos de las rutas del comercio y de la influencia liberta-
dora de las ciudades, la servidumbre continuó). El traba-
jador agrícola fue ahora algo más que una bestia de carga.
Podía comenzar a levantar la cabeza con dignidad.
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 73

mente las demandas de su casa, sino para atender las de


otras. Y, así, comenzaron a ser el proveedor de un mer-
CAPITULO VI cado pequeño, pero en aumento.
No se requería para ello mucho capital. Una habitación
en la casa en que vivía era el taller. Lo indispensable era
"Y NINCCN EXTRARO TRABAJARA. . ."
habilidad en el oficio y clientes para comprar lo que fabri-
case. Si el artesano resultaba bueno y se daba a conocer
entre sus vecinos de modo que lo que producía loqraba
demanda entonces, podia aumentar su negocio tomando
Ida industria también cambió. Toda la que existió ante- un ayudante o dos.
riormente, era la que se desarrollaba en la casa del cani-
Había dos clases de ayudantes, aprendices y jornaleros.
pesino. ¿Necesitaba algún mueble la familia? Entonces,
Los aprendices Gran jóvenes que vivían y trabajaban con
no se podia llamar al carpintero para que lo hiciera, ni
el maestro artesano y aprendían el oficio. El tiempo del
comprarlo en tina mueblería, en cualquier calle del pue- aprendizaje variaba, segíin los oficios. Podía ser un año
blo. Nada de eso. La propia familia cortaba la madera y
y podían ser doce. Ser aprendiz era algo serio. Significaba
la trabajaba mejor o peor, hasta tener el mueble reque-
un convenio entre el muchacho y sus padres con el arte-
rido. ¿Necesitaba ropa? Pues entoncesl todos los familia-
sano, el que, a cambio de un pequeño derecho (en ali-
res hilaban y tejían y cortaban y cosían lo que se requería.
mentos o dinero) y la promesa de ser trabajador y obe-
1.a industria era simplemente doméstica y el propósito de
diente, se comprometía a enseñar los secretos del oficio
la producción, sólo era satisfacer las necesidades del hogar.
y a dar albergue y alojamiento al joven mientras durase
Entre los siervos del Señor, los habia que realizaban esta
el aprendizaje.
clase de labor, mientras los otros trabajaban en la tierra.
Y, en las casas eclesiásticas, también habh algunos arte- Una vez terminado éste, si el aprendiz era aprobado
sanos que se especializaban y, de esta manera, llegaban . para ejercer la artesanía y disponía de los recursos nece-
a ser muy expertos en tejer o en la madera o en el hierro sarios, podía poner su taller propio. Si, contrariamente,
forjado. Pero esto tampoco constituía tina industria co- no tenía suficiente dinero para comenzar por sí mismo,
mercial abasteciendo iin mercado, sino sirviendo las exi- en negocio independiente, se convertía en jornalero y con-
gencias limitadas de una casa. El mercado había de crecer tinuaba trabajando para el inismo amo, por un salario,
antes que los artesanos como tales, pudieran existir en sus o buscaba empleo con otro. Cumpliendo y ahorrando con
profesiones separadas. cuidado, a menudo, después de unos cuantos años, podia
establecer su taller. En aquellos tiempos no se necesitaba
El auge de las ciuctadcs y el empleo del dinero dieron mucho capital para establecer un negocio y empezar a
a los artesanos una oportunidad para abandonar la agri- producir. La unidad industrial típica de la Edad Media
cciltura y ganarse la vida con su oficio. El cocinero, el era el tallercito, cuyo dueño era un patrono en pequeña
panadero y el que fabricaba velas, se fueron a la ciudad escala que trabajaba junto con sus asalariados y el que,
y pusieron tienda, donde entraron en el negocio que les no 9610 producía Iss artículos que habia de vender. sino
marcaban sus respectivos oficios, no para satisfacer sola- que usualmente los vendía por sí mismo. En una de las
paredes del taller, había tina ventana, sobre uiin calle de
LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMu 75
74
la población, en la que se exhibía lo que estaba en venta regla, no la excepción, para los aprendices y jornaleros,
y era vendido dentro, sobre el mostrador. llegar a ser maestro por si mismo. Mientras esto fue
Es importante compreiider esta nueva fase de la orga- verdad, el patrono y el empleado podían ser miembros
nización industrial. Donde antes se hacia artículos, no del mismo gremio. Más tarde, cuando surgieron los abusos
para ser vendidos comercialmente, sino meramente para y ya esto no fue verdad, encontramos al jornalero for-
abastecer la casa propia, ahora se les fabricaba para ser mando gremios exclusivamente suyos. Pero, en las prime-
vendidos en el mercado exterior. Y eran el producto de ras etapas de la organización de los gremios, el de los
artesanos profesionales, propietarios de las materias primas talabarteros incluyó a todos los de este oficio, el de los ar-
y las herramientas con que trabajaban y que lo vendían, meros a todos los armeros, etc. Cada aprendiz tenía los
ya acabado. (Los obreros de la industria di: hoy no poseen mismos derechos que los demás aprendices; cada jorna-
ni la materia prima ni las herramientas, como tampoco lero, los de otros jornaleros; cada maestro, los de los res-
venden el producto acabado sino sólo su*labor). tantes maestros. Había categorías en los gremios de arte-
Aquellos artesanos siguieron el ejemplo de los comer- sanos, pero, dentro de cada una, había igualdad. Y en 1.1
ciantes y formaron gremios propios Todos los que traba- escala, desde el último aprendiz al primer maestro, todo
jaban en un oficio determinado en una ciudad, organi- estaba al alcance de muchos de los trabajadores.
zaron una asociación que se llamó gremio. Actualmente, ¿Conoce usted a los "tawyers"? Esta es hoy una pala-
cuando un político o un industrial pronuncia un discurso < bra obsoleta, prohablem~nt~ porque correspondía a una
sobre "la sociedad del Capital y el Trabajo", el obrero profesión desaparecida, la de curtidor de pieles blancas.
viejo experimentado que le escucha puede encogerse de Pero, en el siglo xrv y en Londres, esta labor era un r a n
hombros y decir, escéptico: "No es así". Porque no cree negocio, y hubo un gremio de "tawyers". De las ordenan-
en ello. Sabe que hay una amplia brecha entre el hombre zas de éste, que datan de 1346, podemos aprender unas
que paga y el hombre que es pagado. Sabe que sus inte- pocas cosas sobre los gremios de artesanos:
&es no son los mimos, que cuanto se hable en el mundo
"(1) . . .si por casualidad cualquiera del dicho oficio
sobre su sociedad no cambia en lo más mínimo la situa- cae en la pobreza, bien por edad ava'zada o porque ya
ción. Ese es el motivo de que sospeche o desconfíe de las no puede trabajar. . . tendrá semanalmente 7d. ( 7 dena-
"uniones por profesiones". No quiere ser miembro, si pue-
rius) para su manutención, si es un hombre de buena
de evitarlo, de una organización laborista en la que el reputación.
patrono tiene una gran participación.
Pero los gremios de artesanos de la Edad Media eran t "(2) Y que ningún extraño trabajará en dicho oficio. . .
si no es un aprendiz, o un hombre admitido a la fran-
diferentes. Todos los que tenían el mismo trabajo -maes- quicia de dicha ciudad.
tros, aprendices o jornalero- pertenecían al mismo gre-
- "(3) Y que nadie tomará al hombre que sirva a otro
mio. Maestros-y ayudantes podían pertenecer a la misma
organización y luchar por iguales cosas. Esto era posible,
1 para trabajar con él, durante SU término, a menos que
sea con el permiso de su maestro. Y si algún miembro
porque la distancia entre el trabajador y el patrono no
era grande. El jornalero vivía con el maestro, comía el de dicho oficio tiene en su casa trabajo que no puede
mismo alimento, estaba educado de la misma manera, completar. . . los del dicho gremio deberán ayudarle, para
creía las mismas cosas y tenía las mismas ideas. Era ]a que dicho trabajo no se pierda.
DEL FEUDALISMO AL CAPIT.4LISMO 77
76 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
a un compaiíero atrasado en su labor, para que no per-
"(4) Y si algún hombre que trabaje se conduce hacia diese su negocio. Es innegable que los iñterese; comercia-
su maestro en una forma que no sea la apropiada o actúa les de los agremiados eran una de sus principales consi-
rebeldemente contra él, nadie del dicho gremio podrá deraciones.
darle trabajo, hasta que se arrepienta de su acción, antc* Obviamente los miembros de un gremio estaban agru-
el Alcalde y los Concejales. pados para retener el control directo de la industria en
"(5) También, que los buenos iiiiemhros del inismo Sui manos. Véase la regla número 2,. Es importante porque
gremio una vez al año escogerán dos hombres que serán muestra que los gremios de artesanos, como el de los co-
Vedores del trabajo y otras cosas que conciernan al oficio, rrierciantes anteriormente mencionado, querían y obtenían
durante el año, personas que serán presentadas al .\Iralde un monopolio de todo trabajo de su c!ase, en la ciudad.
y los Concejales y las que jurarán ante ellos inquirir dili- Para ejercer cualquier oficio e n ésta, había que ser miem-
gentemente y hacer averiguaciones y lealmente presentar bro del gremio correspondiente. A nadie que no pertene-
a dicho Alcalde y Concejales todas las negligencias clue ciese al gremio le seria permitido trabajar sin el permiso
encuentren relacionadas con dicho oficio, sin pasar por de éste. Hasta los mendigos- de Basilea y Frankfort tenían
alto a nadie, por amistad o por odio. sus asociaciones, que no consentían que pordioseros de
"También, que todas las pieles, falsa y etiyaíiosar~iente otra parte implorasen la caridad en aquellas ciudades,
trabajadas, serán decomisadas. excepto dos días al año. Los gremios no toleraban inter-
"(6) También, que nadie que no haya sido at>iendi/ y ferencia~en sus monopolios. Esto era una ventaja para
no haya terminado su periodo de aprendi~ajeen el iiien- ellos y lucharon por mantenerla. Aun la Iglesia, a pesar
cionado oficio, será liberado de éste". de su poder, tuvo que conformarse can las regulaciones
Gracias al estudio de miles de documentos semejantes, gremiales. E n 1498, los rectores de la iglesia de San Juan,
los historiadores han podido reconstruir, centenares de en una ciudad alemana, queiían tener pan hecho con el
años más tarde, la historia de los gremios de artesanos.
La regla número 1 prueba que los gremios tenían muy
: trigo y el centeno de sus campos. Y tuvieron que pedir la
, aprobación del gremio de panaderos. Les fue concedido
presente el bienestar de sus miembros. Había una especie i graciosamente el permiso, por una consideración: "Los
t
de amistosa fraternidad que cuidaba de los agremiados maestros del gremio de panaderos y todos los miembros
caídos en desgracia. Por esa razón niuchos comen- de éste.. . han permitido, con toda buena intención, que
zaron precisamente para que sus afiliados pudieseii ayu- los diáconos y canónigos. . . puedan tomar y retener un
darse unos a otros en caso de infort~inio.Incidentalmeiite, panadero fuera del gremio, para hornear el pan para
ellos con su cebada, trigo y centeno.. . y porque 10s her-
N
es un hecho interesante que el seguro del desempleo y los
sistemas de pensiones a los ancianos tan de hoy, fuero11 manos agremiados no venderán ahora m& pan a la Igle-
establecidos por los gremios de artesanos, en beneficio de sia, lo cual es una pérdida para ellos, la Iglesia, les en-
sus miembros, i hace casi seiscientos años! trega 16 marcos".
La regla número 3 es uiia evidencia más del hecho d e ¿os miembros de los gremios pelearon para mantener
que los gremios estaban organizados de manera que el ; los monopolios respectivos en su ciudad. No permitieron
espíritu de amistad, no el de competencia, prevaleciera que los intrusos de otras partes participaran en su mer-
entre los miembros. Obsérvese particulannente en esta cado. Esas fieras guerras entre ciudades del Medioevo Que
disposición que otros ciirtidores (tau~yers)debían ayudar
LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 79
78
tenía que pasar por su aprendizaje completo, tenían la
narran los libros de historia, fueron a menudo libradas
certidumbre de que conocía bien su oficio y, entonces,
sencillamente porque los gremios no soportaron la com-
petencia exterior. supervisando cuidadosamente su labor, aseguraban al clien-
te contra la compra de artículos inferiores. El gremio se
En la actualidad, el inventor de un nuevo o mejoi
enorgullecía de su buen nombre y, con cada venta de pi-o-
método de hacer las cosas puede patentar su idea y nadie
ductos del artesano, iba su garantía oficial de que estaban
puede usarla. Pero en la Edad Media no había leyes de
de acuerdo con las normas. Los gremios tenían mil y una
patentes y los agremiados, ansiosos de mantener su mono- reglas contra el trabajo malo y para mantener la alta
polio, estaban muy preocupados por ocultar sus secretos calidad de cuanto fabricaban. SU violación significaba
industriales los unos a los otros. Sin embargo, ic6mo po- \
muy severas penas para los infractores. Los armeros de
dían ellos impedir que un secreto fuese conocido?, ~ c ó m o
Londres dispusieron en 1322 lo siguiente: "Y si se encon-
podrían evitar que otros aprendiesen los trucos de su ofi-
trara en alguna casa.. . una armadura en venta, de cual-
cio? Una ley veneciana de 1454 da una indicación de por
quier clase, que no sea de calidad apropiada. . . esa ar-
lo menos un método aplicado entonces; "Si un artesano madura será inmediatamente ocupada y traída ante el Al-
lleva a otro país cualquier arte o artesanía en detrimento '
calde y Concejales, quienes juzgarán si es buena o mala,
de la República le será ordenado regresar; si desobedece,
a su diieci6n".
sus familiares más próximos serán encarcelados, con objeto
de que la solidaridad d e la familia pueda penuad'ile a
Los supervisores aei gremio hicieron recorridos regula-
retomar; si persiste en su desobediencia, se tomarán me- res de inspección, en los cuales examinaban los pesos y
didas secretas para matarlo, dondequiera que se en- !
medidas usados por los miembros, las clases de materias
primas y el carácter del producto acabado. Todo artículo
cuentre".
Mientras los gremios se aseguraban de que los ajenos : era cuidadosamente revisado y sellado. Esta estricta super-
1 visión de la calidad del producto pareció (necesaria a los
a su organización no se inmiscuirían en su monopolio,
agremiados, para que el honor del-gremio no fuese man-
tenían al mismo tiempo sumo cuidado en que no hubiera
chado y su negocio dañado, como consecuencia de ello.
prácticas desleales que llevasen a un miembro a perju-
dicar los negocios de otro. La regla número 3 expone que Las autoridades de la ciudad también lo demandaron,
no se toleraba procedimientos de estrangulamiento entre como protección para el público. Para hacer ésta más
completa, algunos gremios sellaron sus artículos con "el
amigos. Un agremiado no puede quitarle el jornalero o
el aprendiz a su maestro. También estaba prohibida la justo preeia".
práctica, muy corriente hoy, de tratar a un cliente o de Para comprender lo que se quería decir con "justo
sobomarle, de un modo u otro, para ganárselo. En 1443, precio" de un artículo, debe recordarse la noción medie-
el gremio de Corbie, Francia, dispuso que "nadie ofrecerá1 val de la doctrina de 'la usura y hasta qué punto la idea
bebidas o extenderá otra cortesía para vender su pan, bajo de lo bueno y lo malo entró en el pensamiento econó-
pena de pagar una multa de 60 sols". mico de la Cpoc4 En el trueque de la vieja economía
Véase las reglas 5 y 6. Exponen claramente que a cam- natural, se realizaba el comercio, no para hacer ganancias,
sino para beneficiar al comprador y al vendedor. En el
bio de sus monopolios, los gremios dan buen servicia
cambio de artículos, ninguna parte debía beneficianre m&
Les preocupaba la calidad de la labor de sus miembros.
1 Haciendo ~umplirla mgulaci6n de que todo agremiado
que la otra. El abrigo fue .cambiado por cinco galones de
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 81
80 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
abusadores a la Corte del .\lcalde prueba que rio se dejaba
vino equitativamente, porque el costo de la lana y los días
a la buena conciencia de los agremiados, solaniente, que
de trabajo invertidos en la prenda era igual al costo de
se cumpliese el principio del justo precio. A pesar del
las uvas y al tiempo gastado en convertirlas en mosto y
hecho de que la Iglesia condenase la "codicia por ganan-
vino. Ahora, ya introducido el dinero, los factores envuel-
cia'), el "espíritu osado" que prometía a los fruteros enri-
tos serían todavía los mismos. El artesano sabía lo que el
quecerlos, no era uno, sino varios. Los comerciantes no
material y el trabajo le costaban y esto iba a determinar
eran de toda confianza. Es significativo que la palabra
el precio del producto acabado que él vendía. Los artícu- alemana "tauschen" (cambio) tiene la misma raíz que la
los que el artesano hacía y vendía tenían su precio justo, palabra "tauschen" (engaño). Por todo ello, fue una cos-
al cual se llegaba honradamente sobre la base del costo y
tumbre general en aquellos tiempos, para las autoridades
por ello se les vendía por exactamente la suma de dinero
de la ciudad, considerar uno de sus principales deberes
y ni un penique más. Santo Tomás de Aquino era enfático lograr que los artículos no fuesen vendidos a precios in-
en este punto: "Ahora lo que ha sido instituido para equitativos. El bailio de Carlisle, por ejemplo, cuando
ventaja común (el comercio) no debe ser más gravoso tomaba posesión, tenía que prestar el siguiente juramento:
para uno que para otro. . . De aqui que si el precio "Yo haré que toda clase de vituallas que vengan a este
excede al valor de la cosa, o lo contrario, falta la equidad
meicado sean buenas y saludables y sean vendidas a pre-
requerida por la justicia. En consecuencia, vender más
cios razonables". Cuando un gremio utilizaba su monopo-
caro O comprar más barato que lo que una cosa vale es
lio de artículos propios, no para mantener el precio justo,
en sí injusto e ilegal". sino p a n obtener utilidades excesivas, las autoridades de
¿Qué ocurrió a los cinceladores que pretendieron ven- la ciudad tenían el derecho de abolir los privilegios de ese
der artículos por más d e su justo precio? 2Qué podían gremio.
hacer los ciudadanos medioevales para protestar contra los
comerciantes codiciosos en exceso? Un caso nos ilustra ,I antes
La idea del justo precio para los artículos fue natural
de que el comercio se extendiera o las ciudades
sobre ello: "Así, cuando el precio del pan aumenta o i fuesen mayores. El auge del mercado, sin embargo, y la
cuando los fruteros de Londres, persuadidos por un espí-
ritu osado de que "ellos son pobres. . . por su misma sim-
1 consecuente producción en gran escala, trajo un cambio
i en 1a.s ideas económicas y el justo precio cedió el lugar al
plicidad, y que si actúan como él les aconseja, serán ricos I precio del mercado. Recuérdese cómo las fuerzas econó-
y poderosos", forman una combinación, con gran pérdi-
micas cambiaron las ideas sobre la usura. Lo mismo pas6
da y penalidad para el pueblo, los bu;gueses y ~aisanos
no se consuelan con la vaga esperanza de que la ley de la
oferta y la demanda les'hará desistir. Fuertes con la apro-
'/
h o n la idea o principio del justo precio. T a m b i h fue
arrastrada por las fuerzas económicas.
En el primitivo período medieval, el mercado fue local,
bación de todbs los buenos cristianos, pusieron al molinero
en la picota y discutieron con los fruteros en la Corte del
/ proveyendo a la gente de las ciudades y poblaciones y de
la región en tomo a éstas. No era muy afectado por los
Alcalde. Y el párroco pronunció un sermón sobre el Sexto I
acontecimientos en lugares distantes del país o en las po-
Mandamiento, escogiendo como texto las palabras del Li-
bro de los Proverbios: "NO me des riquezas ni pobreza,
' blaciones lejanas y de aqui que los precios fuesen determi-
i nados sólo por las condiciones locales. Pero aún, en este
sino lo necesario para mi subsistencia".
mercado, las condiciones cambiaron y los precios con ellas.
Que estos airados ciudadanos llevaron a los fruteros
82 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 83

Si una plaga o enfermedad atacaba las viñas de la vecin- do poco a poco, le costó a la gente mucho tiempo darse
dad, ese año habría menos vino que el anterior; quizás cuenta de ello y todavía más tiempo admitirlo. Las ideas
no lo bastante para cubrir todas las necesidades. En ese y las costu~~ibres tienen una manera de persistir después
caso, el vino sería vendido a quienes deseasen y pudiesen que las condiciones de las cuales surgieron han desapare-
pagar el precio más alto, consecuencia de la escasez. Esto cido. Cuando estaban en uso las sillas de mano llamada:
era, por supuesto, algo muy diferente de un alza en el "sed&", los trajes de los poT-adores o cargadores tenían
a
precio debido al hecho de que algún grupo, en un esfuer- una banda especial para scdenerlas. Desechada la última
zo para hacer ganancias extraordinarias, lo aumentase silla sedán, los trajes de los portadores continuaron y las,
después de dominar el abastecimiento. Había mucha dife- bandas ser una parte necesaria de aquéllos:
rencia entre la subida en el precio como resultado de con- Los sastres prosiguieron incluyéndolas en los trajes cuando
diciones imprevistas e incontrolables y como resultado de ya su utilidad no existía.
la codicia de algún comerciante. Generalmente, se admi- Lo mismo ocurre con las ideas y eso fue lo que ocurrió,
tía que los precios aumentarían en tiempos de hambre, con la del precio justo. Se había desarrollado cuando lasI
pero al mismo tiempo esto se consideraba "no natural" condiciones eran estables, cuando todo lo que afectaba el
y causado completamente por condiciones anormales. Y precio se originaba y era bien conocido de la comunidad
no interfería con el precio justo, que era "natural" y no local. Y la idea persistió aun cuando diversas influencias,
justificaba utilidades excesivas. Era legítimo, para el cam- distantes y desconocidas, penetraron el mercado local. Perq
pesinado, en un año de mala cosecha, obtener más por las nuevas condiciones trajeron una nueva actitud, refle-
su grano que en un año bueno, porque tenía menos sacos jada en lo que escribió Jehan Buridan, rector de la Uni-
del producto para vender. La idea del precio justo se versidad- de París en el siglo xrv: "El valor de una cosa'
adaptaba a la economía del pequeño y estable mercado no debe ser medido por lo que intrínsecamente valga.. .
local. Es necesario tonlar en cuenta las necesidades del hombre
Pero no a la economía de un mercado mayor, exterior y evaluar las cosas según su relación con esta necesidad".
e inestable. El cámbio en las condiciones sociales y econó- Buridan se refería a la oferta y la demanda. Argüía
micas trajo un cambio en las ideas económicas Cuando que los artículos no tenían valor fijo, prescindiendo de las
el mercado consistió sólo de compradores y vendedores condiciones. Así,. pues, el justo precio fue desechado y lo
de artículos fabricados en la ciudad y de productos de la sustituyó el precio del mercada
vecindad inmediata; cuando los comerciantes extranjeros Y, así como vino un cambio en el concepto del precic,
y los artículos provenientes de lugares distantes y los com- vino otro cambio en la estructura de los gremios. En
' pradores y vendedores de una región m+ amplia trajeron
nuevas influencias al mercado, la estabilidad de las condi-
realidad, la historia es una crónica de los distintos cam-
bios. Este capítulo comienza exponiendo cómo el sistema
ciones locales quedC rota. Esto aconteció en las ferias, gremial funcionó y termina narrando cómo cayó hecho
donde las regulaciones acerca del justo recio no estaban pedazos.
vigentes. Al extenderse el comercio, las condiciones que Dos características fundamentales del sistema fueron la
afectaban al mercado fueron mucho más variables y el igualdad entre los maestros y la facilidad con que los arte-
precio justo ya no era práctico. Al final, éste cedió lugar sanos podían ser maestros. En general, esto prevaleció
al precio del mercado. Pero aunque esto estaba sucedien- hasta los siglos trece y catorce, que fue el apogeo del sis-
. [,OS RIEKES TERRENALES DEI, IIOhIRRE
DEL FEUDALISMO AL CAPITALIShlO 85
terna de los gremios, después ocurrieron los cambios in-
evitables. cipal. En el cariipo. la aristocracia por nacikiento formó
La igualdad entre los maestros vino a ser, en al,yunos la clase dirigente; en las ciudades, la aristocracia del di-
greniios, algo del pasado. Ciertos rnaestros prosperaron y nero gobernó sin contrarios. "En el siglo xv, en Doidreclia
al tener iiiás pocler j~ersonal,empezaron a inirar desde lo y en todas las ciudades de Holanda, el gobierno municipal
alto a sus herrnanos menos afortunados y terminaron for- era una pura aristocracia del dinero y una oligarquía
mando sus gremios exclusivos. Entonces aparecieron los familiar.. . El p d e r en aquéllas lo tenían el llamado
:remios "mayores" y "menores" y los miembros de estos Kijkheit y Vroedschap, "riqueza y sabiduría", como si
íiltimos llegaron a trabajar como jornaleros para los maes- ambas cosas hubiesen estado siempre juntas, esto es: una
tros jefes a e los greniios "mayores". El ,gremio coinercial corporación de un núniero pequefío y fijo de miembros,
de los primeros días. que tenía el monopolio del comercio que tenía el derecho de nombrar los funcionarios de la
en la ci~idad,había sido suplantado por los gremios dc ciudad y elegir al alcalde y a través de esto controlar
artesanos, cada uno de los cuales comerciaba con sus ar- la administracióti de la ciudad".
tículos propios. Pero, en algunos casos, el gremio comer- Y lo que siicedía "en las ciudades de Holanda", tam-
cial suprimió el tráfico comercial en general, detlicándose bi6n sucedía en Alemania. En 1,übeck "los comerciantes
a un solo producto, y en ve2 de desaparecer poco a poco, y burgueses ricos gobernaban solos lz ciudad. . . El Con-
floreció como una gran asociación del comercio. En otros sejo controlaba la legislación. el inás alto tribunal de
casos, los miembros opulentos del gremio de artesanos de- justicia, y los impuestos a los ciudadanos. . . Regía la ciu-
iaron de producir y se concentraron en el comercio, con- dad con poderes .ilimitadosH.
virtibndose en corporaciones exclusivas que cerraron sus Otra causa de la ruptura del sistema gremial fue el
1
puertas a los trabajadores, como las doce compañías de distanciamiento cada vez mayor entre los maestros y jor-
coches de Londres, los seis Corps de Métier en París y el naleros. La regla había sido aprendiz-jornalero-maestro.
.4rti Maggiori en Florencif. Fueron estos los gremios selec- .\hora, fue aprendiz-jornalero y aquí se detenía. Cada vez,
tos y poderosos, los más ricos y los que dirigieron y man- se hizo más difícil pasar de trabajador a dueño. En la
daron. Antes, funcionario de un gremio podía serlo cual- iiiedida en que más gente afluía a las ciudades, los viejos
quiera de los maestros, rico o pobre; ahora la discrimina- iiiaestros se apresuraron a preservar su monopolio, hacien-
..ión qiiedó establecida. "Así entre los viejos comerciantes do que la escala para subir fuese cada vez más dura,
cn telas de Florencia nadie que pregonase su mercancía en excepto para unos cuantos privilegiadas. La prueba de los
las calles, podía ser electo rector; tampoco podía serlo, maestros fue hecha más estricta y la cantidad que había
entre los panaderos, nadie que vendiese el pan llevándolo que pagar para someterse a ella más elevada, siempre con
sobre la cabeza o en la espalda". la excepción de los escasos privilegiados. Para los de abajo
Del control del gremio propio al control exclusivo del se aumentaron las obligaciones, dificiiltándose el llegar a
pbierno municipal no había más que un paso y los miem- inaestro, aunque para los pocos privilegiados hubo favo-
bros de los gremios "mayores" (más poderosos) lo dieron, res, que les facilitaban alcanzar la j,:rarquía. En la ciudad
viniendo a ser los verdaderos gobernantes de las ciudades. francesa de Amiens los estatutos del gremio de pintores
Cari en todas partes los más ricos y más influyentes cstu- y escultores en el año 1400 requerian que un aprendiz
vieron más O menos identificados con el Concejo Muni- ordinario tenía que serlo tres aííw, presentar después "su
obra maestra" y pagar 25 libras, pero "si los hijos de los
86 LOS BIENES T E ~ K E N A L E SDEL HOMBRr, LsEL r auDALISMO AL CAPITALISMO 87

maestros deseaban ser del oficio, en esa ciudad, podían oficios de la ciudad; todos los cuales, en el futuro, no p-
Iiacer el aprendizaje y pagar sólo 10 libras". Este proce- drán tener fraternidades, reuniones, "covins" u otra cosa
dimiento para cerrar el gremio fue llevado a su última ilegal, bajo sanción, etc."
roriclusión en los estatutos de los tejedores de lienzo de En Francia, aconteció lo mismo. En 1541 los cónsules,
París, los cuales disponían que "nadie puede ser maestro concejales y habitantes de Lyon se quejaron al rey Fran-
tejedor si no es hijo de un maestro". cisco 1 que "en los últimos tres años ciertos trabajadores,
i Q u é sintieron los jornaleros cuando vieron que sus jornaleros impresores, de mala vida, han hecho sediciosa
o::ortunidades para mejorar su posición, llegando a maes- a la mayor parte de los demás jornaleros y se han unido
tros, se disipaban? Naturalmente, se agraviaron. Cada vez, para obligar a los maestros impresores a pagarles salarios
se hizo más claro para ellos que sus intereses y sus dere- más altos y darles mejores alimentos que los que tenían,
chos estaban opuestos a los de los maestros. ;Y cómo según las viejas costumbres.. . y, como resultado de lo
reaccionaron? Pues formando sus uniones propias de jor- cual, el dicho arte de imprimir ha cesado enteramente
naleros. "Intentaron un monopolio del trabajo, así como en la mencionada ciudad de Lyon. . ." Los irritados peti-
10% macstros intentaban el de esta o aquella manufactura. cionarios no sólo se quejaron, sino sugirieron un remedio,
que Francisco 1 graciosamente convirtió en rey. Disponía
Así, entre los productores de clavos de París, se prohibió
contratar a un compañero (jornalero) de otras partes, "que los dichos jornaleros y aprendices del gremio de im-
mientras uno perteneciente al distrito estuviese sin tra- presión no harían juramentos, ni monopolios, ni tendrían
bajo. Los panaderos de Toulouse y los zapateros de entre ellos capitanes o tenientes, ni bandera, ni distintivo,
París organizaron sus hermandades en oposición a las co- ni se reunirjan fuera de las casas y cocinas de sus maes-
rrespondientes sociedades de .maestros. . ." tros, ni en ninguna parte en número mayor de cinco, a
Estas uniones de jornaleros, a semejanza de los gre- menos que sea con el consentimiento y autoridad de la
mios obreros actuales, pretendieron conseguir salarios más Corte, so pena de ser encarcelados, desterrados y castiga.
altos para sus miembros. Y también, como en los p r n i o s .
dos como monopolistas. . Los dichos jornalergs deben
de ahora, encontraron que sus maestros se negaban a terminar toda labor comenzada y no la dejarán incom-
ello, quejándose de la pretensión a las autoridades de la pleta y no irán a la huelga. . ."
ciudad, quienes declararon ilegales las uniones de los jor- La disputa sobre m& altos jornales se hizo furiosa des
naleros. Esto ocurrió en Londres en 1396, según un anti- pués de la Muerte Negra (la Plaga). Con el trabajo er
guo documento que informa de la disputa entre los sille- gran demanda, los salarios aumentaron de m a n e a enor-
ros (talabarteros) y sus jornaleros: " .y que, bajo una me. Y, así como se promulgaron leyes en las aldeas para
ingida santidad, muchos de los trabajadores 'del oficio mantener la paga a los niveles que había tenido antes
han incluido a los jornaleros entre ellos (hoy se les llama- de la Plaga, se aprobaron otras con el mismo propósito
ría "rojos") y han formado "covins" (asociaciones) con en las ciudades. En Inglaterra, la Ordenanza de los Tra-
In finalidad de aumentar sus salarios grandemente en ex- bajadores en 1349 dispuso .que "ningún hombre pagará o
reso . . Fue decidido por el Alcalde. y los Concejales que prometerá pagar a cualquier hombre más jornales, entre-
los trabajadores en el qficio mencionada antes, cn el gas, hide. salarios que el arostumbtado. . . ni- t a m p o c ~
f~ituro,estén bajo e r gobierno - y dirección de los maestros ningún hombre de manera al'guna pedirá o recibirá lo
de ese gremio: lo niismo que los trabajadores de otros rnismo, bajo pena del doble de lo que así fuere I,agado
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 89
811 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
días albergaba a más de veinte mil mendigos). En el nivel
Silleros, peleteros, "tawyers", zapateros, sastres, herreros, más alto los más ricos vivían con verdadero lujo.
carpinteros, albañiles, fiieteros, carreteros y trabajadores En la lucha para libertar a las ciudades de la opresión
diversos no recibirán por su labor y artesanía más de 10 de sus señores feudales, cuando residían en ellas, ricos y
que habitúe pagar". pobres, comerciantes, patronos y obreros, habían unido
En Francia, hubo tina ley semejante en 1351: "Los que sus fuerzas. Pero los frutos de la victoria fueron para las
recogieron uvas en los años pasados deben cuidar de las clases altas. Las bajas supieron más tarde que simplenlente
viñas y tendrán y recibirán por este trabajo un tercio más habían cambiado de amos; donde antes el gobierno esta-
qtie lo que se les pagaba antes de la Plaga y no más, aun- ba en manos de un señor feudal, ahora estaba en manos
'que se les hubiese prometido sumas mayores.. . Y quien- de los más ricos burgueses. El descontento del pobre,
quiera qtie les dé más por un día de trabajo que lo aquí aliado con el resentimiento y los celos de los peqiieños
fijado y quienquiera que reciba más. . . el que dé y el que gremios de artesanos, hacia esos poderosos dirigentes, die-
reciba, cada uno pagará sesenta sols. . . y si no tienen con ron origen a una serie de levantaniientos en la segunda
qué pagar la multa en dinero, serán encarcelados cuatro initad riel 5i,qlo x i \ , 105 cuales, como la Revuelta de los
días, a pan y agua. ." Obsérvese que mientras la ley en Campesinos, asolaron la Eiiiopa occidental. Fue una !ucha
este caso era aparentemente equitativa, fue cierto que la de clases: el pobre contra el rico, el qye no tenía privi-
sentencia de prisión por no pagar la multa era más apta legios contra el que los tenía todos. En algunos lugares,
para ser aplicada al trabajador sin dinero, que al patrbn. los pobres vencieron y por unos cuantos años, fueroii
Obsérvese también que enviar hombres a la prisi6n no dueños de alguna ciudad, en la que introdujeron reformas
aliviaría la escasez de brazos. muy necesarias, antes de que los derrocasen. En otros,
Estas regulaciones no tuvieron éxito. Los patronos pa- aunque también triunfaron, las querellas intestinas causa-
garon más y los trabajadores demandaron y recibieron ron su inmediata caída. Pero, en la mayor parte, desde
más. .Aunque las asociaciones de obreros fueron disueltas el principio, los ricos fueron los victoriosos, aunque no
y sus afiliados 'multados o encarcelados, otras surgieron y antes de que pasaran momentos de angustia, por su sin-
las huelgas por mejores salarios y condiciones de trabajo cero temor ante el poder de las clases~oprimidas,ya com-
se sucedieron. Los jornaleros, en efecto, salían mejor libra- binadas y unidas.
dos que muchos otros trabajadores a 105 que no se les Después de ese período de desorden, los gremios en-
~ ~ e r m i t unirse
ía a esas organizaciones, es decir, los que no traron en sus años de decadencia. El de las ciuda-
tenían derechos de ninguna clase en cualquier gremio y des libres se debilitó. Una vez más se vieron controladas
los que estaban a merced de los industriales más ricos, desde fuera, esta vez por un duque, o un príncipe, o un
para quienes laboraban en condiciones miserables y con rey, más fuerte que los conocidos de antes, que estaba ya
jornales de hambre. Estos Iiombres vivían en míseras cho- unificando las secciones desorganizadas: los burgos, regio-
zas; no poseían ni las materias primas con que trabajaban, nes, feudos y centros comerciales en un Estado nacional.
ni las herramientas con que lo hacían; eran los precurso-
res del moderno proletariado; nada tenían, a no ser su
trabajo, y dependían para su existencia de un patrono y
las condiciones favorables del mercado. Las ciudades con-
tenían ambos extremos (la de Florencia en sds grandes
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 91

regulaciones. Los servicios religiosos en Southanipton eran


CAPITULO VI1 los mismos que en Génova. No había fronteras de Estado
para la religión.
AHI VIENE EL REY Muchas personas creen hoy que los niños nacen con el
instinto del patriotismo nacional. Eso no es cierto. El pa-
triotismo nacional viene de la lectura cons-
tante de las grandes hazañas realizadas por los héroes de
la nación y de oírlas narrar. Los escolares del siglo x no
Si un libro como éste hubiera sido escrito en el siglo x
encontraban en sus libros dibujos o grabados de los navíos
O en el xr, habría sido mucho más fácil para el autor.
de su país hundiendo a los de un país enemigo. La razón
Gran parte de su material se basa en el estudio de ma-
era obvia. No había "países" en la forma que los conoce-
nuscritos muy antiguos qiie casi siempre están hechos eii
mos hoy.
idiomas e~tranjerosy lenguas muertas: el latín, el francés
La industria, como expusimos en el capítulo anterior,
antiguo o moderno y el alemán, igualmente moderno O
dejó la casa de familia para instalarse en la. ciudad. Fue
antiguo. Pero el historiador de la Edad Media, al estudiar
local, no nacional. Para los gremios de Chester, Inglate-
los documentos del pasado, encontraría que fueron escritos
rra, los artículos de Londres que podían interferir en su
en la lengua que él conocía mejor: el latín. Lo mismo monopolio eran tan "extranjeros" como los que venían de
era si vivía en Londres, o París, o Hamburgo, o Arnster- París. El comerciante al por mayor sentía que el mundo
dam, o Roma. El latín era el idioma universal de los eru- entero era su provincia. Para él era tan difícil tener un
ditas. Los niños en las escuelas de aquella época no apren-
punto de apoyo en .una parte del Globo como en otra.
dían inglés, francés, alemán, holandés o italiano. Aprendían
Pero a fines de la Edad Media, allá por el siglo xv,
latín. El piieblo hablaba en inglés, francés, alemán, etc., todo eso cambió. Surgieron las naciones. Las divisiones
pero estos idiomas no se escribieron hasta más tarde. El nacionales se hicieron marcadas. Nacieron las estructuras
monje español que leía su Biblia en España, leía las mis- y literaturas nacionales. Las reglas nacionales para la in-
mas palabras latinas que el monje en un monasterio dustria sustituyeron a las regulaciones locales. Las leyes
inglés. nacionales, las lenguas nacionales, aun las iglesias nacio-
Si echamos una mirada a cualquier TJniversidad me- nales, comenzaron a existir. Las gentes empezaron a con-
dieval nos habríamos encontrado a los estudiantes de toda siderarse a sí mismas no como ciudadanos de Madrid,
la Eurooa occidental hablando y estudiando juntos, sin la o de Kent, o de Borgoña, sino de España, de Inglaterra, o
menor dificultad. Las Universidades eran entonces verda- Be Francia, y que debían lealtad no a esta ciudad o a aquel
deras instituciones internacionales. 'xñor feudal, sino a su rey, que era el monarca ,de toda
La religión también era universal. Todo el que se Ila- la nación.
maba a sí mismo cristiano, Iiabía nacido en la Iqlesia cómo vino este auge del Estado nacional? Hiibo mu-
Católica. No Iiabía otra. Y quisibrase o no. se payaba
chas razones, políticas, sociales, religiosas y económicas.
impuestos a esa Iglesia y se vivía sujeto a sus rezlas y Se han escrito muchos libros sobre este interesante tema
00
1
Tenemos espacio sólo para exponer unas pocas, piiiiiaiia-
mente las económicas.
DEI, FEUDALISMO .4L C.IPIT.4LISMC) 93
9 LOS BlENES TERRENALES DEL HOhfRRE
En la Edad Media la autoridad del rey existió en teoría,
El ascenso de la clase media es el acoi~tecimientoi i i i - pero en la realidad era débil. Los grandes barones feuda-
portante de este período, que comprende del siglo x al les fueron prácticamente independientes. Mas su poderío
XV.Los cambios que hubo en los medios de producción y tenía que ser destruido. Así fue.
el sistema de vida propiciaron el crecimiento de la nueva Los pasos por los que la autoridad central llegó a
clase, y el advenimiento de ésta trajo a su vez otros cam- ejercer el poder nacional fueron lentos e irregulares. No
bios en las condiciones de vida de la sociedad. Las institu- fue como una escalera, con un escalón encima de otro y
ciones que habían servido en y al viejo orden, ahora siempre en una dirección definida; fue como un camino
decayeron y murieron. Y nuevas instituciones tomaron su irialo con muchos vericuetos y retrocesos. No se tardó un
lugar. Esta es la ley de la historia..
Es el hombre que tiene inucho dinero el niás preocu-
pado sobre si hay suficientes ~~olicías en la calle en que
él habita. Los que usan las carreteras para enviar dinero
'1 aiio, ni dos, ni cincuenta, ni cien. Se tardó siglos, pero al
fin la autoridad central se impuso.
Los lores se habían ido debilitando, porque habían per-
dido buena parte de sus posesiones, en tierras y siervos,
o mercaderías a otros lugares, son los que claman con esto es: de su base económica. Su poderío fue retado y
inás fuerza para que los caminos estbn seguros contra parcialmente destruido por las ciudades. En muchos luga-
ladrones y barreras al peaje. La confu,sión y la iilseguii- res los Señores Feudales se exterminaban entre sí, en una
dad son malas para los negocios. La clase riiedia quería 1 constante guerra.
orden y seguridad y libertad para comerciar.
, A quién podría dirigirse? ¿Quién, en la organización
feudal, podía garantizar el orden y la seguridad? En el
/
1.
El rey había sido un fuerte aliado de las ciudades en
su lucha con los Señores. Todo lo que disminuyera el po-
der de los barones, fortalecía el poder real. A cambio de
pasado, la protección del orden público la suministraba
la nobleza, los señores feudales. Pero había sido contra 1' su ayuda, los ciudadanos ricos le hacían préstamos. Esto
era importante, porque con dinero, el rey podía pasearse
las exacciones de 'éstos que habían luchado en las ciuda-
des. Fueron los ejércitos fe~idales(mercenarios) los que
saquearon, destruyeron y robaron. Los soldados de los no-
1
8
sin el apoyo militar de sus vasallos (los Lores), podía
pagar un ejército entrenado y permanente, siempre a su
servicio, y no dependiente de la lealtad de un Señor.
B
bles, que no recibían paga resular como tales. se dedicaban .Además de que esas tropas eran mejores, porque su única
al saqueo de las poblaciones y al robo de todo aquello ; misión era combatir. Las fuerzas feudales no tenían entre-
que caía en sus manos. Las peleas entre los misriios señores t namiento ni organización regular que les permitiese actuar
feudales frecuentemente significaban u n desastre para la !
conjuntamente y con eficacia. Un ejército pagado para
localidad, lo mismo si ganaba uno que otro. Era la pre- i guerrear, bien entrenado y bien disciplinado, y siempre
sencia de diferentes Señores en diferentes lugares a lo listo para cuando se le necesitase, era un gran progreso
largo de las rutas comerciales, lo que hacía tan difícil el polí tico-militar.
comercio. Lo que se necesitaba era una autoridad central, .Además, los adelantos técnicos en las armas también
i:n Estado nacional, un poder supremo que pudiera impo- exigían una nueva clase de ejército. Habían aparecido
ner el orden al caos feudal. Los viejos señores no podían
la pólvora y el cañón y su empleo efectivo requena una
por más tiempo llenar su función social. Sus días habían
cooperación bien preparada. Y mientras un guerrero feu-
pasado. Había llegado el de un fuerte poder central que
unificara el país.
94 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 95

da1 podía traer consigo su propia armadura, a éste, por convicto de tener o usar otra Medida o Peso, será senten-
el contrario, no le era fácil traer cañones y pólvora.g ciado a prisión de seis meses."
El rey estaba agradecido a los grupos comerciales e in- Por otra parte, estar libre de las tropas merodeadoras
dustriales que le permitieron contratar y pagar una solda- de cualquier pequeiío barón también valía dinero. Las
desca permanente, equipada con los armamentos más mo- ciudades estaban dispuestas a pagar el apoyo de una auto-
dernos. Una y otra vez el monarca apeló a la nueva clase ridad que las liberaba de las irritantes demandas y peque-
de hombres con dinero, por empréstitos y donativos. He ñas tiranías de numerosos superiores feudales. En resumi-
aquí un ejemplo del siglo m, cuando el rey de Inglaterra das cuentas, era econGmico estar unidos en torno a un
pidió ayuda a la ciudad de Londres: líder fuerte que a su vez podría hacer y obligar a obedecer
"Sir Robert De Asheby, Escribano de nuestro Señor el, leyes como la siguiente, aprobada en Francia en 1439:
Rey, vino al Guildhall de Londres, y en nombre del Re$ "Para obviar y poner remedio y terminar los grandes
natificó a Andrew Aubri, el Alcalde, que él y todos los excesos y pillajes cometidos por bandas armadas, que por
concejales de la ciudad.. . iban a comparecer ante nues- largo tiempo han vivido y siguen viviendo del pueblo. . .
tro Señor el Rey y su Consejo. . . Y el Rey entonces oral- "El Rey prohibe, so pena de ser acusado de lesa Majes-
mente hizo mención de los gastos en que habia incurrido tad. . . y privado para siempre, él y su posteridad (se
-n su guerra en ultramar y en los que aún ha de incurrir refiere al reo) de todos los honores ~úblicosy cargos, y
y les pidió que le prestasen 20,000 libras esterlinas.. . de los derechos y prerrogativas de la nobleza y Ea confis-
Ellos por unanimidad acordaron prestarle 5,000 marcos, cación de su persona y posesiones, que nadie, de cualquier
suma que no podían exceder.. . Nuestro Señor el, Rey la estado que pueda ser, puede levantar, conducir, dirigir o
rechazó y ordenó al Alcalde, concejales y comuneros, que recibir una compañía de hombres armados. . . sin permiso,
atendiendo a la lealtad y fidelidad que le debían, recon- licencia, consentimiento y Ordenanza del Rey.. .
siderasen su decisión acerca de todo lo expresado antes. . . "Bajo la misma pena, el Rey prohibe a todos los Capi-
Y aunque era una cosa dura y difícil de hacer, ellos acor- tanes y hombres de guerra, que no detendrán a comer-
daron prestar 5,000 libras esterlinas a nuestro Señor el ciantes, trabajadores, ganado, ni caballos ni otras bestias
Rey, oferta que el ,Rey aceptó.. . Doce personas fueron de carga, lo mismo si están en el campo que en carruajes
escogidas y juraron señalar la contribución ~orres~ondientd y no les causarán trastornos, ni a los carruajes, artículos y
a todos los hombres en la ciudad mencionada y en sus mercancías que lleven y no les -mantendrán bajo rescate
siiburbios, a cada uno de acuerdo con su condición, para de ninguna manera. . . pero los dejarán trabajar y les
levantar la suma dicha de 5,000 libras y prestarla a nues- permitirán ir y venir y llevar sus artícuios y mercancías
tro Señor el Rey". en paz y seguridad, sin pedirles nada, ni molestarlos o
No se piense ni por un momento que la gente con perturbarlas en ninguna forma".
dinero proeedía con gusto. Hacían este y otros préstamos Anteriormente el ingreso de los soberanos habia consis-
a los reyes, porque recibían beneficios 1 cambio. Por ejem- tido en las rentas de sus propios dominios. No había siste-
plo, fue muy ventajoso para los negocios tener leyes como ma nacional de impuestos. En 1439, en Francia, el rey
la siguiente, promulgada por la autoridad central en 1389: logró introducir el taille, una tasa monetaria regular. E4
"Se ordena y acepta que una Medida y un Peso regirán e el pasado, recuérdese, los servicios de los vasallos se asegu-
en todo el Reino de Inglaterra.. . Y que todo el que sea raban mediante concesiones de tierra. Ahora. con el creci-
06 IAOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO .4L CAPITA1,ISMO o7
iriiento de la economía del dinero, no fue neccsaiio. Sc ante los jueces (justicias) de paz. . . y además ha orde-
podía cobrar los impuestos en dinero, en todo el reino, nado y prohibido por la Autoridad siipradicha, que desde
por funcionarios del rey que eran pagados en dinero, no ahora tales Maestros, Directores y Miembros de Gremios
con tierras. Así los funcionarios asalariados, situados en fio harán ni usarán ninguna ordenanza, si Esta no ha sido
cada lugar del país, podían realizar la labor de gobernar primero discutida y aprobada como buena y razonable por
en nombre del rey, una labor que en los tiempos del feu- los jueces de paz".
dalismo tenía que ser hecha por la nobleza, pagada en Otra ley, de mucho más alcance, aprobada por el rey
tierra. Esto fue importante. de Francia, es una prueba real del creciente poder del
Era evidente para los soberanos que su poder dependia monarca en ese país: "Carlos, por la gracia de Dios Rey
de sus finanzas. Y también que el dinero afluiría a sus de Francia.. . despuCs de Iarga deliberación de nuestro
arcas sólo si el comercio y la industria prosperaban. Por Gran Consejo. . . ha ordenado y ordena que, en nuestra
eso los reyes se preocuparon por el progreso comercial e dicha ciudad de París, no habrá maestros de oficios o co-
industrial. Pronto se comprendió que las regulaciones de munidades.. . Pero deseamos y ordenamos que en cada
los gremios designadas para crear y mantener un monopo- oficio serán escogidos por nuestro Preboste ciertos miem-
lio en beneficio de un pequeño grupo en cada ciudad, bros de más edad. . . Y en lo sucesivo se les prohibe cele-
eran gnlletes que impedían la expansión del comercio y brar asambleas como fraternidad de artesanía, Herman-
la industria. dades y otra semejante.. . a menos que sea con nuestro
'
Para el que pensase en términos nacionales, era claro consentimiento, permiso y licencia, o el consentimiento
que las excesivas y contradictorias regulaciones locales de nuestro Preboste, bajo pena de ser tratados como re-
debían ser suprimidas y terminados los celos entre las ciu- beldes, desobedientes a nosotros y a nuestra corona de
dades. Era ridículo, por ejemplo, que se necesitase "una Francia y de perder vida y posesiones".
ordenanza del príncipe, en 1443, para abrir la Feria del S
No fue pequeña proeza contener el poder monopolís-
Cuero; de Frankfurt, a los Zapateros de Berlín." Con el tico de las ciudades. Donde éstas han sido más fuertes,
reciente poder de la monarquía nacional, los reyes comen- en Alemania e Italia, no fue hasta siglos más tarde que
zaron a destruir los monopolios locales, en interés de toda ! la autoridad central resultó lo bastante poderosa para
la nación. Uno de' los Estatutos del Reino de Inglaterra someterlas. Esta fue una de las razones de que estas po-
en 1436, decía: "Considerando que los Maestros, Directo- tentes y opulentas comunidades de la Edad Media fueran
res y Miembros de los Gremios, Fraternidades y otras las últimas en lograr la unificación que era necesaria para
Compañías reconocidas. . . dictan miichas ordenanzas ile- afrontar las cambiantes condiciones económicas. En los
gales e irrazonables. . . cuando la Jurisdicción, el Castigo otros territorios, aunque algunas ciudades resistieron este
y la Corrección sólo pertenecen al Rey. . . El mismo nues- freno a sus poderes, aun hasta el punto de combatir, los
tro Señor el Rey, por Consejo y con el Asentimiento de celos y los odios las impidieron corribinarse contra las fuer-
los Lores Espirituales y Temporales y al ruego de los Co- zas nacionales y -afortunadamente para ellas- fueron
munes antes dicho, ha ordenado por Autoridad del mismo vencidas. En Inglaterra, Francia, Holanda y España, e1
Parlamento, que los Maestros, Directores y Miembros de Estado reempla~óa la ciiidad, coino unidad de la vida
cada Gremio, Fraternidad o Compañía reconocida, traerán económica.
todas sus Cartas de Patente y Cartas, para ser registradas, Fue cierto que en i~iiiclinsciudades -
- o b l a c i o n ~los
DEL F E U D A L I S M O AL CAPITA1,ISMO 99
98 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL, H O M B R E
necesitaba el dinero que recibía a cambio de las concesio-
~;ieiiiiosse obstinaroii en retener sus I)rivilegios,excliisivos. nes y porque tomar medidas severas ~ o d r í asignificar con-
?iieritras lo hicieron, estaban bajo In supervisióri de la flictos con otras Potencias. Pero los Comerciantes Aven-
autoridad real. El Estado iiacion:il q~icdópor enciina de tureros ingleses persistieron y en 1534 los venecianos per-
ellos l,orc,ue 13s \.entajas ofrecidas por un fuerte Crohierno dieron sus privilegios, y seis años más tarde la IIanse se
ceiitral y por uii cariil)o niAs aiiil~liolxira las actividades quejó al rey en estos términos: "Aunque había sido con-
econóiiiic:is, eran en inteibs de las clases medias, en su
conjunto. 1,as leyvs contaban con el dinero que ohteníai: cedido sin tener en cuenta el tiempo a los comer-,. ~iantes
de la Hanse y la misma concesión renovada y prometida
de la burguesía y rada vez dependieron riiás de ésta, para
por Vuestra Excelentísima Majestad, de que ninguna for-
consejo y cooperación en la obra de dirigir el reino. Sus ma de exacción, pensión o pago indebido sería aplicada
magistrados, iriinistros y einpleados civiles en general, prc- a las personas, artículos o géneros de dichos comercian-
cedían de eha clase. En el siglo xv, Jacques Coeur, ban- tes. . . y sin embargo a pesar de éstos, en favor de los
quero de Lyon y uno de los hombres más ricos de la épo- Bataneros y Escluiladores de Londres se ha ordenado y así
ca, fue consejero dei rey de Francia; en la Inglaterra de se hace ahora, que ningún conierciante de la Hanse
los Tudor; I'liomas Cromwell, abogado, y Thomas Gres- cargar o transportar por el Reino de Inglaterra cualquier
ham, sedero, fueron ministros de la Corona. Se ha con- paño nuevo y sin deshilar, bajo pena de pérdida de la
cluido un pacto tácito entre la realeza y la burqlesía
mercancía".
industrial de empresarios y patronos. Estos pusieron al
Debido a que la Hanse compraba lanas inglesas para
'servicio del Estado rrionárquico su influencia política y
fabricar paños en Flandes y Alemania, la creciente indus-
social, los recursos de su inteligencia y su rique7a. ;l cam-
tria textilera de Inglaterra acudió en auxilio de los Co-
bio de ello el Estado multiplicó en su favor los privilegios
merciantes Aventureros. Y unidos éstos y los fabricantes
econóniicos y sociales. Y subordinó a ellos los trabajado-
de telas.de1 país (con la ayuda además del sedero Gres-
res de jornal común, dejándolos obligados a una estricta
ham afortunadamente ahora e11 la posición de ministro
obediencia.
de la Corona), ganaron la pugna. Los privilegios de la
Fue un ejemplo perfecto del "tú me rascas la espalda
Hanse alemana'fueron gradualmente reducidos y en 1597,
y yo te i.ascaré la tuya".
el Steelyard, residencia en Londres de la que fue Pode-
Un interesante signo de los tiempos, en Inglaterra, fue
rosa Hanse, fue cerrado, definitivamente.
!a expulsión de los venecianos y de los comerciantes ale-
iiianes de la Liga Hanseática, que tenía en Londres una El campesino que quería arar su campo, el artesano que
seguir en su oficio, y el comerciante que quería
istación llamada el Steelyard. Los extranjeros habían con-
comerciar -pacíficamente todos- acogieron con entusias-
irolado sieinpre el comercio de exportación e importación
mo la formación de un fuerte Gobierno central lo bas-
:le1 país, para lo cual habían coinprado a los sucesivos
tante poderoso para sustituir a docenas de regulaciones
i-eyes sus privilegios de comercio. Pero en los siglos xv y
locales con una regulación comprensi~d y reemplazar la
XVI, los comerciantes ingleses comenzaron a levantar cabe-
desunión con la unión. De las varias causas que trabaja-
za. Los Comerciantes Aventureros, especialmente, eran un
ban por la nación-adalid, surgió el scntimiento de la na-t
Trupo muy despierto y activo de hombres que querían
cionalidad. Se ve bien en la vida, pas:'.on y muerte de
"invadir" el productivo negocio, en manos de extranjeros.
Juana de Arco. En Francia los seiiores feudales eran par-
Al principio no pudieron adelantar mucho, porque el rey
]()o 1.0s BIENES TERRENALES D E L HOMBRE
DEL FEUDALISMO AL CAPITAI.ISM0 1o 1

ticularmente fuertes, y durante la Guerra de los Cien


.\iíos, con Inglaterra, el más poderoso, el duque de Bor-
soha, aliado de los ingleses, iufligió serias derrotas al rey
Et a la autoridad de los señores feudales y adiós a la auto-
ridad de la Iglesia. . .
Este noble visionario tenía toda la ra7ón. El único rica1
frances. Juana, quien anhelaba que Borgoíía fuese parte de gran poder que quedaba a los soberanos era la Tgle-
de Francia, escribii al duque: "Juana la Doncella desea sia. Era inevitable el conflicto entre ambos. En la menta-
que Ud. haga una larga, buena y segura paz con el rey lidad de los monarcas nacionales no cabía el concepto de
de Francia y con toda humildad yo ruego e imploro a dos jefes del Estado. La autoridad asumida por el Papa
Ud. que no haga más la guerra al santo reino de Francia". le hacía más peligroso que cualquiera de los lores felidales.
Juana fue inspirando al ejército francés, dándole áni-
i El Papa y el Rey riñeron una y otra vez. Hubo, por ejern-
$0, la cuestión de quién tenía derecho a nombrar obispos
S

llios y confianza, inspirándoles el sentimiento de ser fran-


ceses, haciendo la causa del rey la causa de todos los i1 y abades criando había una vacante. Esto era de gran
franceses, que Juana prestó su más grande servicio, inci- [ iiiiportancia, porque eran empleos bien pagados, proce-
1 diendo el dinero de la gran masa del pueblo que pagaba
talido a muchos a ser tan fanáticos de la causa de Francia,
f impuestos y diezmos a la Iglesia. Y ese dinero el Rey y el
conlo lo era ella. Un soldado de un lord feudal que oyó
a Juana hacer declaraciones como "nunca veo verterse Papa querían que fuese para sus ~artidarios.l a s Reyes,
sangre francesa, sin que mi cabello se erice de horror", ! naturalmente, miraron con ojos codiciosos aquellos puestos
l~~id abandonar
o a su señor y prestar juramento de lealtad ; que significaban fuertes sumas y por ello disputaron a los
a I:rancia, Mi Patria. De esa manera el localismo fue su- , Papas el derecho de hacer los nombramientos.
plantado por el nacionalismo, y comenzó la Era de un La Iglesia era tremendamente rica. Se ha estimado q u e
soberano poderoso a la cabeza de un reino unida. era dueña de un tercio o una mitad de toda la tierra, y
sin embargo rehusaba pagar contribuciones o impuestos al
Bernard Shaw en "Santa Juana", su excelente pieza
C ~ b i e r n onacional. Los reyes necesitaban dinero y creían
teatral sobre la Doncella, tiene un importante pasaje sobre
que la riqueza de la Iglesia, ya enorme y en aumento
los efectos del creciente espíritu del nacionalismo. Un ecle-
constante, debía ser gravada para ayudar a pagar el costo
siástico y un señor feudal, ambos ingleses, están discutien-
del Estada
do la capacidad militar de un señor francés:
l Otro motivo de la querella era el hecho de que ciertos
El Capellán: El es sólo un francés, milord. casos eran juzgados en las Cortes eclesiásticas, no en las
El Noble: i Un francés! ;Dónde encontró Ud. esa pa- re\plares. A veces un fallo o decisión de aquéllas eran
labra? ¿Es que estos borgoíieses, bretones, picardos y gas- contrarios a las del Rey. Era iqualmente importante si la
cones comienzan a llamarse a sí mismos franceses, lo mis- Iglesia o el Estado debía recibir el dinero que se obtenía
l T l 0 que nuestros paisanos comienza11 a llamarse ingleses? mediante multas y cohechos.
Ahora hablan de Francia y de Inglaterra como sus patrias. Y existía ta,;5i<n la dificultad causada por el derecho
I,a de ellos, si Ud. gusta. . . Porque ,qué será de mí y de alegado por el Papa, de que podía intervenir hasta en los
Ud. si esa manera de pensar se generaliza? asuntos interiores de un país. La Iglesia era así un rival
El Capellán: Por que, seííor mío? 2 Nos dañaría eso...? político del soberano.
Por lo tanto era un poder supranacional, que dividía
El Noble: Los hombres no pueden s e r ~ i ra dos amos.
la lealtad de los súbditos del rey, fabulosamente opulento
Si esta inclinación a sewir sólo a su país lo< doniina. adiós
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 103
102 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
De todos los sacerdotes que viven bien.
en tierras y dinero, cuyos ingresos, en vez de encauzarse Pagándolo en oro se puede tener su seHo oficial
liacia el tesoro real, dejaban el país, como tributo a Roma. Para cualquier no importa de lo que sea.
Y el rey no estaba solo en su oposición a la Iglesia. El Es cierto que sólo Dios puede acabar con sus robos.
Papa Ronifacio virr escribió en 1296: "Que los legos son
agriamente hostiles al clero es una anti,gua tradición que En cuanto a los sacerdotes y clérigos menores,
está plenamente confirmada por la experiencia de los Hay entre ellos, Dios ,lo sabe, muchos cuyas obras
tiempos modernos". Y cuya vida diaria son un desmentido cada día,
1,os numerosos abusos de la Iglesia no podían pasar Pues, letrados o ignorantes, siempre están dispuestos
inadvertidas. La diferencia entre la Iglesia que predicaba A traficar con cada sacramento,
y la Iglesia que actuaba era tal, que hasta el m& estíi- Sin exceptuar el sacrificio de la santa misa.
pido l~odíaverla. Su concentración en hacer dinero por
cualquier método, no importaba ciiál fuese, era cosa co- Es cierto que los monjes y frailes hacen una exhibición
rriente. Eneas Silvilis, que más tarde fue Papa con el norn- De las reglas austeras que soportan,
bre de Pío rr, escribió: "Nada se tendrá en Roma, sir1 Pero esto es la más vana de las pretensiones,
dinero". Y Pierre Berchoire, que vivió en los tiempos de Pues en verdad viven dos veces mejor de lo que sabemos,
Chaucer, también escribió: "El dinero de la Iglesia no se Y eso es lo que hacen en sus casas, a pesar de sus votos
gasta en los pobres, sino en los sobrinos favoritos y en la Y de su fingida parada d e abstinencias. . .
parentela de los clérigos."
Una canción de trovadores del siglo xrv exponía el sen- (Traducción libre)
timiento popular hacia todas las clases del clero, de arriba *
abajo: Los muchos escándalos y abusos de la Iglesia eran del
conocimiento general, siglos antes de que Martín Luterd
Veo al Palla su sagrado ministerio traicionar, clavase sus "Noventa y Cinco Tesis" en la puerta de la
I'ues mientras el rico su gracia siempre gana, iglesia de Wittenberg, en 1517,. Hubo reformadores reli-
Sus favores al pobre son negados. giosos antes de la Reforma Protestante. ;Por qué, enton-
El hace lo posible para reunir riquezas como mejor puede, ces, ocurrió en este momento y no antes, el cisma en la
Oblisando al pueblo de Cristo a obedecer ciegamente, Iglesia Católica occidental y el establecimiento de Iglesia#
Para que él pueda reposar con atavíos de o r o . . . Nacionales en lugar de una Iglesia universal?
Los primeros reformadores religiosos, a diferencia da
No es mejor en cada honorable cardenal, I'utero, C a l ~ ~ i nyoKnox, cometieron el error de petender
Quien desde el amanecer hasta la noche, reformar más que la religión. Wycliffe, en Inglaterra, ha--
Se pasa el tiempo en inventar con ahinco bía sido el líder espiritual de la Revuelta de los Campesi-
Cómo hacer tratos sucios con cada cual. . nos; y Huss, en Bohemia, no sólo protestó contra Roma,
sino que también inspiró un movimiento agrario comunis-
Nuestros obispos también están sumidos en el mismo pe- ta, que amenazaba el poder y los privilegios de la nobleza,
[cado, Esto significó, por supuesto, que a estos movimientos se
Pues sin piedad arrancan hasta la piel e
0 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 105

opusieron no sólo la Iglesia, sino también las autoridades "Puesto que el poder temporal ha sido ocdenado por Dios
seculares y por ello fueron aplastados. Lutero y los refor- para el castigo de los malos y la protección de los bue-
mista~religiosos qiie le siguieron no-perdieron el apoyo nos, por consiguiente debemos dejarle cumplir su deber
1 de la clase dirigente, predicando peligrosas doctrinas iLpa- en todo el mundo cristiano, sin tener en cuenta a las per-
litarias. Lutero no era radical. Y no echó a perder sus sonas, lo mismo si son los papas, obispos, sacerdotes,
probabilidades de triunfo, haciendo causa com-ún con los monjes o monjas, que cualquiera otra". Y parte de ese
oprimidos. Por el contrario, cuando poco después de haber deber, astutamente sugerido es terminar el control por
iniciado su reforma estalló en Alemania una rebelión ex- los extranjeros y es indicado ocupar las tierras y tesoros
tensa de campesinos, parcialmente bajo la influencia de de la Iglesia. Muy importante este último punto: "Algu-
sus predicacioncs, Lutero ayudó a reprimirla. Este rebelde nos creen que más de trescientos mil florines son enviados
contra la Iglesia podía decir: "Siempre estaré con aquellos de Alemania a Roma anualmente, sin recibirse nada en
que condenan la rebe!ión y contra los que la causan". cambio. . . Hace mucho tiempo los emperadores y prín-
Este reformador, ardiente de indignación contra los go- cipes de Alemania permitieron al Papa reclamar las an-
bernantes de la Iglesia, podía escribir: "Dios preferiríz nates de todos los beneficios alemanes, es decir, la mitad
sufrir que el Gobierno exista, no importa lo rnalo que sea, , del ingreso, en el primer año, de todo beneficio. . Pero
antes que permitir que la chusma se arnotine, no importa en vista de que ha abusado tan vergonzosamente de las
lo justificada qiie esté". hlientras los cainpesinos rebeldes annates, los príncipes no deben sufrir que sus tierras y
gritaban en 1525: "Cristo hizo libres a todos los hom- pueblos sean tan lastimosamente y sin derecho desollados
bres", Lutero pedía a los nobles aniquilarlos, con estas y arruinados; y por una ley imperial o una ley nacional,
palabras estimulantes: "El que mata a un amotinado. . . deben retener las annates en el país, o abolirlas".
hace bien .. . . Por consiguiente, cualquiera puede herir, Decid a un grupo de gente que es no s610 su derecho,
estrangular O apuñalar, secreta o públicamente. El que sino su deber, deshacerse del poderoso extránjero que ha
muera en esta lucha, debe ser felicitado y nadie puede te- retado su autoridad en su propio país; exponga ante los
ner una muerte más noble. . ." ojos de ese grupo de gente la extensa riqueza de ese ex-
Una razón del éxito de Lutero, fue que no incurrió en tranjero, como un premio que será ganado cuando a éste
la equivocación de querer derribar a los privilegiados Y se le haya expulsado. . . y entonces habrá festivos fuegos
otra importante razón de la Reforma fue que las apela- articiales. Pero la Iglesia habría perdido su poderío si la
ciones que Lutero, Calvino y Knox hicieron a sus parti- Reforma Protestante no hubiese venido cuando lo hizo.
darios, en realidad eran apelaciones a su espíritu naciona- En realidad, la Iglesia había ya perdido su poder, en el
lista, en un período de creciente nacionalismo. Porque la sentido de que sus grandes utilidades estaban disminuyen-
oposición religiosa a Roma coincidió con los intereses del do. Donde anteriormente la Iglesia habia sido lo bastante
creciente Estado nacional, por lo cual tuvo una gran pro- fuerte para traer a la sociedad un alivio de las guerras
babilidad de triunfar. feudales, haciendo cumplir las Treguas de Dios, ahora el
En este tiempo, cuando la lucha del Estado nacional rey podía detener aquellas molestas luchas. Donde antes
contra la autoridad del Papa se iba haciendo cada vez la Iglesia tenía el control completo de la educación, ahora
más aguda, el "Discurso de la Nobleza Alemana" de Lu- se iniciaban escuelas independientes, fundadas por comer-
tero, contiene este alentador consejo a los príncipes: ciantes. Donde previamente la ley de la Iglesia habia s i d ~
106 LOS BIENES TERRENALES D E L H O M B R E

suprema, ahora la vieja ley romana, más apropiada a las


necesidades de una sociedad coinercial, fue revivida. Don-
d e antes la Iglesia proveía hombres educados, con capa- C A P I T U L O VI11
cidad para ayudar en los asuntos del Estado, ahora el
soberano podía confiar en una nueva clase de individuos EL H O M B R E R I C O
entrenados en la práctica comercial y sabias en las nece-
sidades del comercio y la industria de la nación.
Este nuevo sector del pueblo, la creciente clase media,
sintió que en el camino del progreso y del desarrollo ! Cuando el Presidente de los Estados Unidos, Franklin
' D. Roosevelt, a las 3: 10 de la tarde del 31 d e enero de
estaba el obsoleto sistema feudal. Y se dio cuenta también
d e que su adelanto propio estaba bloqueado por la Igle-
oia Católica, que era el baluarte del sistema. L a Iglesia
'/1934 firmó una proclama disminuyendo el níimero d e gra-
nios de oro del dólar, de 25 8/10 a 15 5/21, seguía una
defendía al orden feudal de todo ataque, porque era en , vieja costumbre española, y también inglesa, francesa y
sí una parte poderosa de la estructura del feudalismo. / alemana. L a devaloración del dinero es una práctica anti-
Poseía, como un Señor cualquiera, una tercera parte de ' gua. d e siglos. Los reyes d e la Edad Media que querían
la tierra, y drenaba del país una gran porción de su ri- ser como el rey Alidas, pero no podían, se volvieron a
queza. Antes que la ascendente clase media pudiese des- la devaloración corno un sustituto aceptable para obtener
truir al feudalisnio en cada país, tenía que atacar la
organización central la Iglesia. Y lo hizo.
' dinero.
Cuando el Presidente Roosevelt rebajó el contenido
L a lucha tomó un disfraz reliyioso, como bien dijo áureo del dólar, su objetivo primario era aumentar los
Engels. Se la llamó la Reforma Protestante. Pero fue, en . precios. Fue un hecho incidental que la operación zigni-
esencia, la priinera batalla decisiva de la clase media 1 ficara al Tesoro d e los Estados Unidos una ganancia d e
contra el feudalismo. 2 790. millones de dólares. Para los reyes del Medioevo,
sin embaryo, la finalidad principal era lograr una utili-
, dad. No querían aumentar los precios; pero éstos aumen-
taban, a pesar de ello, como consecuencia de la deva-
'

luación.
; Q u é siqnifica la devaloración del valor monetario y
cómo ello le trae una ganancia inmediata al soberano
y una elevación del nivel de los precios?
1.a devaliiación siqnifica simplemente reducir la canti-
dad de oro o plata en las monedas. Cuando el rey hizo
que la cantidad plata en una moneda se extendiera a dos
unidades. agreqando metales inferioies o básicos a aqué-
lla, ti110 entonces dos monedas en vez de una. Nominal-
108 1,OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 103

mente el valor de las nuevas era el niismo de la orieinal, "Medidas para el trigo, el vino y otras cosas nienos im-
y se las seguía llamando una corona o una libra, inas en portantes, a menudo están marcadas con el sello ~úblico
la realidad s610 valían la mitad. Pero si doce huevos son real y el que sea encontrado practicando el fraude con
cambiados por un pan, no debe esperarse obtener un pan ellas es considerado un infame falsificador. Del mismo
del mismo tamaño si solamente se ofrecen seis huevos, modo, la inscripción de una moneda indica sus correctos
aun cuando se les siga llamando una docena. De la mis- peso y calidad. ¿Quién, entonces, puede confiar en un
ma manera, no puede obtenerse por el dinero devaluado príncipe que disminuye el peso o la finura del dinero que
tanto como podría obtenerse con el dinero anterior. Se lleva su propio sello?. . . Hay tres maneras, en mi opi-
ofrece ahora menos plata y, por tanto, el pan a cambio nión, de hacer ganancias con el dinero, aparte del uso
de ella sería menos. El valor de las monedas en rircu- natural de éste. La primera es el arte del cambio (la cus-
lación depende del valor de su contenido en metálico, todia del tráfico monetario), la segunda es la usura y la
de manera que mientras menos plata u oro haya en una tercera la alteración del valor del dinero. Ida primera es
iiioneda, menos vale ésta, a pesar del hecho de que tenga básica, la segunda es mala y la tercera peor.
la misma denominación. Así, decir que una moneda vale Richard Cantillon, inglés, escribiendo casi cuatrocientos
menos es decir, sencillamente, con ella se compra menos. años más tarde, claramente resumió el efecto sobre los
En otras palabras, los precios suben. precios de la devaluación del valor monetario: "La his-
Todos los reyes vieron que había una ganaiicia inme- toria de todos los tiempos muestra que cuando los prínci-
diata para ellos en la devaluación. El hecho de que cuan- pes han devaluado la moneda, manteniéndolo en el mis-
do el dinero cambia de valor rápidamente perjudica al mo valor nominal, todas las materias primas y productos
comercio y el de que, cuando los precios suben, los pobres han aumentado de precio, en proporción a la devalua-
y los que tienen ingresos fijos sufren, ~ i i e d e nhaber sido ción de la moneda".
factores .de poca importancia para el rey, pero tuvieron Todos conocemos el nombre de Copérnico como el de
mucha para algunos de sm súbditos. La mayoría de la un gran hombre de ciencia que fue el primero que expuso
gente, incluyendo al rey, a menudo, no vieron la liaazón la teoría de que la Tierra da vueltas alrededor del Sol.
entre la devaluación del dinero y el aumento de los pre- Pues Copérnico fue también un estudiante del sistema
cios, pero hubo quienes lo vieron. Después de haberse monetario. Abogó porque el sistema monetario de su pa-
efectuado diecisiete cambios en el valor de la moneda de tria, Polonia, fuese cambiado. Vio que las diferentes mo-
plata en otros tantos meses, en Francia (de octubre nedas eran un obstáculo al comercio, y demandó un
de 1358 a marzo de 1360), un pansién escribió: "Como sistema unificado, en vez de permitir que los diversos
resultado del precio excesivo del dinero, en oro y plata, barones acuñasen por la libre. Y lo más extraño, pidió
los alimentos y cuantos artículos se necesitan para el con- también que no hubiese devaluación de la moneda: "A-
sumo propio han llegado a ser tan caros que el pueblo pesar de los innumerables azotes que siempre llevar1 a la
pobre no puede encontrar los medios para subsistir". decadencia de lo., reinos, principados y repúblicas, estos
Nicholas Oresme, obispo de Lisieux en 1377, escribió cuatro son, en rrii opinión, los más formidables: la gue-
un libro famoso sobre el dinero, en el cual expuso que la rra. la plaga. una tierra estéril y el deterioro del valor
devaluación del valor monetario, que temporalmente be- del dinero". Algunas de las priilcipales razones para ¡a
neficiaba al rey, en cierto sentido, defraudaba al pueblo: oposición de los estudiosos a la de\aluación de la moneda
110 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 111

fueron las dadas por Oresirle: "Es escandaloso e ignomi- que VI, se ha ordenado, entre otras cosas, que ningún
nioso para un príncipe permitir que la moneda de S U rei- Oro o Plata pueda ser llevado fuera de este Keino. . . l
no no tenga un valor fijo, sino fluctuante diariarilente. . . Las Monedas de Oro y Plata y los Vasos y Láminas de
Como resultado de estas alteraciones, a menudo, el pue- Oro y Plata dc este País son enviados como mercaricías
blo no puede saber cuánto vale una moneda de oro o fuera de este Reino, al cual empobrecen, y vendrá la des-
plata y así tiene que negociar tanto sobre su dinero como trucción final del Tesoro del mismo Keino, si no se provee
sobre sus artículos, lo cual es contrario a la naturaleza un rápi.lc rcmcdio. Por ello es ordenado por la Autoridad
de aquél. Y, lo que debe ser muy cierto y claro, es com- antes mencionada que ninguna Persona llevará o hará
pletamente incierto y confuso.. . La cantidad de oro y llevar fuera de este Reino. . . ninguna clase de Moneda
plata en un reino disminuye como resultado de esas alte- acuñada de este Reino, ni Moneda de otros Reinos, Países
raciones y devaluaciones y a pesar de las precauciones. . . o Señoríos, ni láminas, vasos, barras o joyas de Oro o de
"estcs metales son trasladados a lugares donde se les cotiza Plata, sin Licencia del Rey".
más alto". De esto viene que el suministro del material No solamente los reyes hicieron esfuerzos en6rgicos para
de la moneda disminuye en los paises donde se practica retener en el país todo oro o plata que hubiese en él, sino
la devaluación.. . Como resultado de las alteraciones y que también se esforzaron en aumentar su cantidad, dando
devaluaciones, los comerciantes cesan de venir de paises privilegios especiales a los mineros: "Todos y cada mine-
extranjeros con sus buenas mercancías a los países donde ro, maestro y jornalero que trabaje continuamente en
saben que es corriente el dinero nialo. . . Por consig~iien- minas abiertas o que sean abiertas en nuestro reino. . .
te, en el país donde tales alteraciones tienen lugar, el tienen nuestro permiso, a sus expensas y no de otra ma-
tráfico comercial queda tan perturbado que los comer- nera, para abrir y trabajar las minas libremente y sin
ciantes y artesanos no saben cómo tratar unos con otros. cargas y nadie puede pertyrbar, o molestar o interferir
Los consejeros del rey estaban preocupados por estas con ellos en manera alguna, ni los lores espirituales y
conseciiencias de la devaluación de la moneda. Deseaban temporales, ni los comerciantes, ni nuestros propios ofi-
que el comercio prosperase y no deseaban que el abaste- ciales, quienes digan que tienen derechos en esas minas".
cimiento de metal precioso, ya inadecuado, se hiciera aún En esa época, cuando el oro y la plata eran tan nece-
más pequeño, mediante la exportación de oro y plata a sarios a la expansión del comercio, ésta condujo a su vez
otros países por los comerciantes y banqueros. Mientras al descubrimiento de grandes depósitos de ambos metales,
el pobre es, habitualmente, una víctima de las fluctua- lo que a su vez llevó a una mayor expansión comercial.
ciones de los precios, porque está tan ocupado trabajando Hoy, con una perspectiva de cuatrocientos años, podemos
que carece de tiernpo y de medios para protegerse a sí apreciar la verdadera trascendencia del descubrimiento
mismo, los hombres que saben o sea los negociantes en de Colón; aun y cuando para las gentes del siglo xv, Co-
dinerc, cuidan de su riqueza y hasta hacen utilidades lón fuera un fracasado, debido a que no pudo encontrar
en esos momentos. En varios países, se aprobaron leyes las Indias. Fue en el siglo XVI,con la afluencia de plata
contra la exportación de oro y plata, tan necesarios para de las minas de México y Perú a España, cuando el des-
el desarrollo del comercio. En 1477, se promulgó, en In- cubrimiento de América fiie apreciado realmente.
glaterra, una ley de esa clase: "Y considerando por el Si las mercancías son enviadas miles de millas por las
Estatuto hecho en el Segundo Año del difunto rey Enri- montañas y a través de los desiertos, a lomo de camellos,
DEL FEUDALISMO AL CAPITA1,ISMO 113
112 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
si los hombres eran audaces, podía encontrarse una nueva
caballos y mulas; si parte del cainino son transportadas
ruta hacia el Este, es decir, hacia los tesoros de especias,
sobre las propias espaldas de los hombres; si, a lo largo
de oro y de gemas.
de la ruta, están en constante riesga de ataque por tribus
Los barcos se lanzaron bravamente en todas las direc-
salvajes; si, enviadas por mar, están en peligro por las
ciones. El viaje de Colón, hacia el Oeste, fue sólo uno
tormentas destructoras y los asaltos de los piratas; si aquí
de tantos., Otros marinos atrevidos hicieron riimbo hacia
y allá, en la ruta, los Gobiernos demandan elevados dere-
el Norte, penetrando en el Mar Artico, con la esperanza
chos por permitir el paso; si, en el último puerto de esca-
de encontrar el Paso del Nordeste. Otros se dirigieron
la, los artículos son vendidos a un grupo de comerciante5
hacia el Sur, a lo largo de la costa de Africa. Finalmente,
que tienen un monopolio del tráfico comercial allí y así
en 1497, Vasco de Gaina dio la vuelta a este continente
pueden aiíadir una gran utilidad al precio, ya elevado;
y un año después fondeó en el puerto de Calicut, India.
entonces el costo de las mercancías llegará a ser prohibi-
Se había encontrado un camino marítimo a las Indias.
tivo. Esto era lo que ocurría a muchos de los productos
~ Q u i é r edecir esto que terminó la búsqueda en otras
muy codiciados del Oriente en el siglo xv. E n , aquellos
direcciones? Nada de eso. Colón intentó varias veces, ha-
tiempos, las especias, las piedras preciosas, los perfumes,
ciendo hasta cuatro viajes, rebasar la barrera constituida
las drogas y sedas llegaban a los puertos en los que los
por el continente americano. Otros que hacían la ruta
barcos venecianos esperaban para cargarlos. Su precio era
al Oeste confrontaron la misma barrera, navegando ha-
ya muy alto. Después de que los venecianos los habían
cia el Norte, o hacia el Sur, buscando, buscando siem-
revendido a los com~erciantesdel sur de Alemania, que
pre. . . Todavía en 1609, EIenry Hudson buscaba una vía
eran los principales distribuidores por toda Europa, ese
hacia el Este. Y el empeño lo merecía. Porque había
precio había subido hasta el ciela.
dinero, mucho dinero, en hallarla.
Los comerciantes de otros paises no estaban conformes
con que las enormes ganancias que proporcionaba el tri- En el primer viaje de Vasco de Gama a la India, las
fico comercial del Oriente fuesen sólo para el bolsillo de utilidades habían sido de seis mil por ciento. Otros buques
los venecianos. Estos comerciantes querían una participa- hicieron después la peligrosa, pero productiva jornada. El
ción. Sabían que podía ganarse dinero con los artículos tráfico aumentó a grandes saltos. Venecia había compra-
del Oriente, pero no les era posible romper el n~onopolio do anualmente 420 mil libras de pimienta al sultán de
de Venecia. El Mediterráneo, en su parte del Este, era Egipto y ahora un solo barco volvió a Portugal con 200
un lago veneciano y nada había que hacer allí. mil libras en sus bodegas. Ya, no importaba que la vieja
Por ello, se intentó llegar a las Indias por otra ruta no ruta al Oriente estuviera en manos de los turcos; ya, no
controlada por Venecia. Ya, el compás, que fue usado por importaba que los venecianos cargasen precios exorbitan-
primera vez en el siglo XII por los marinos italianos, ha- tes. La ruta al Este por la vía del Cabo de Buena Espe-
bía sido montado para empleo en todos los buques; ya, ranza hizo a los comerciantes independientes de la buena
era posible calcular la latitud mediante el astrolabio; voluntad otomana y terminó con el monopolio veneciano.
ya, los navegantes de Italia habían comenzado a hacer Ahora, la dirección de las corrientes del comercio cam-
inapas basados en la observación, en vez de fiarse de los bió. Antes, la posición geográfica de Venecia y las ciuda-
con~truidoscon la imaginación y de oídas; ya, en fin. des meridionales de Alemania, había sido una ventaja
no era necesario navegar muy cerca de la rosta. Quizá, sobre los países situados más al Oeste; ahora éstos, scbre
1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 115
114
In costa del Atlántico, tenían esa misma ventaja. Venecia apenar la mitad de la historia. Porque, una vez que se
y las ciudades unidas a ella coinercialmente, quedaron hiciera el "descubrimiento", entonces había que erigir
fuera de la ruta principal. I,o que había sido la ruta dei fuertes, situar una guarnición en el "centro conierrini",
tráfiro comercial se convirtió en un camino desviado. El hacer arreglos con los nativos, comenzar el comercio con
.\tlántico pasó a ser esa ruta y Portiigal, España, Holan- éstos, encontrar la manera de mantener a los extralio~y
da, Inglaterra y Francia alcanzaron una gran ~ r o m i n e n - extranjeros fuera del cornercio y todo sin decir nada de
;:¡a comercial. los largos y costosos preliminares, como la compra o coris-
Con mucha razón, este período de la historia es lla- trucción de buques, enrolar tripulaciones y suniinistrar
mado de la "Revolución Coixiercial". El comercio que alimentos y equipos para la incierta y riesgosa jornada.
liabía estado aumentando sostenidainente, avanzó a gran- Todo lo cual costaba dinero, mucho dinero, más del que
des [nsos. No sólo el Viejo Mundo europeo y partes de cualquier individuo tuviese o pudiera arriesgar en tan
Asia fueron abiertos a los comerciantes emprendedores, peligrosa aventura.
sino también los mundos nuevos de Aiii6rica y Africa. Las formas habituales de asociaciones comerciales que
:\de;niís, el comercio ya no estuvo confinado a los ríos y se devximllaron para actuar en los viejos sistemas de co-
niares cerrados, como el Mediterráneo y el Báltico. IIasta mercio, no se adaptaban a las nuevas condiciones. Comer-
entonces, el término "comercio internacional" significaba ciar a considerable distancia, con pueblos extraños, en
el que se hacía en Europa y una sección de \ria. Desde ~ircunstanciaa también extrañas, requería un riuevo tipo
entonces, significó una reción niucho inayor, conipren- de sociedad comercial y, como siempre sucede, ese nuevo
tipo pronto surgió para afrontar la neresidad.
diendo cuatro continentes, con las rutas oceánicas como
cniriiiios. Los descubrimientos abrieron un ~ e r í o d ode mag- %o que uno, dos o tres individuos separados no podían
nífica expansión en toda la vida econóniica de Europa hacer, muchos individuos unidos en un solo cuerpo, que
occidental. La extención del mercado tia sido siempre uno 1 actuaban como una unidad y con una administración
de los más fuertes estímulos a la actividad econónljca. Y única, pudieron hacerlo. L a Compaííía por Acciones fue
esa extensión fue, en este tiempo, mucho mayor que nin- la respuesta de los comerciantes en los siglos XVI y xv~ral
guna otra anterior. Nuevos lugares con los cuales,comer- problema de cómo reunir las grandes sumas de dinero
,;ar, nuevos mercados para los artículos del país prol)io, que se necesitaban para empeños tan vastos como era
nuevos artículos para traerlos a éste. . . Todo ello, muy comerciar con América, Africa y Asia. La primera Coi~i-
estimulante, anunció un de intensa actividad CO- pañía por Acciones inglesa fue la de Comerciantes Averi-
rriercial, de nuevos descubrimientos, de exploración v ex- tureros. Tenía 240 accionistas, cada uno de los cuales
pansión. aportó 25 libras esterlinas, una gran suma, en total, para
Se formaron compañías de comerciantes para aprove- aquellos días. Fue mediante la venta de acciones a mu-
char todas las oportunidades peligrosas, pero a su vez chas personas como pudieron ser movilizados el conside-
excitante5 y muy lucrativas. IIe aquí el significativo noin- rable capital que exigía el gran comercio, las expediciones
bre de una de las primeras y nirís famosas: "hiisterio y para el comercio, el corso y la colonización. Aquellas orga-
Compañia, de los Comerciantes .\ventureros para el des- nizaciones fueron las precursoras de las grandes corpora-
cubrimiento d e regiones, dominios, islas y liigares descono- , ciones d e hoy. Entonces, igual que ahora, cualquiera que
cidos". Sin embargo, ese nombre tan dilatado no dice tuviese dinero podía ser asociado de una Compañia, com-
l
118 I>OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 119
niias. Había que pagarlas. Y fueron financiadas por los préstanios, je conbertían en propietarios de las haciendas,
Iiorribres ricos, comerciantes y banqueros de la época. las minai, las tierras, de todo lo que hubiese sido dado
La cuestión de si Carlos v de España o Francisco I de en ?arantía. Hasta el Papa debía dinero a los Fuyyer que
1 inriria debía celiir la corona del Sacro Imperio Romano tenían sucursales y agentes dondequieia. Ida hoja de ha-
lile resuelta por un pequeíio banquero alemán, Jacob lance de los Fugger, en 1516, muestra deudas del eilipe-
l'i~qger,jefe de la gran casa de Banca Fugger. La corona rador aleriián, la ciiidad de ,\inberes, loi reles cle Inyla-
rostí> n Carlos 850 mil florines, de los cuales 543 mil terra y Portugal y la reina de Holanda. Su capital en ese
riieron prestados por Fugger. Podemos tener una idea de año era de cinco millones de p l d e n . En la historia, acl~iel
la influericia de lacob 17ugger, el hombre entre bastido- período no debe ser llamado el del Rey Tal, sino la Edad
les, por el tono de una carta que escribió a Carlos, cuando de los Fugger. Es más próximo a la verdad.
iste se mostraba remiso en pagarle lo que le debía. Sólo
porqiie el dinero le había dado un poder tremendo, el 1[ Aunque la de los Fugyer era la más importante casa
financiera de la época, había muchas otras casi tan qran-
des. La IVelser, casa bancaria alemana. ayiidó a Carlos v
I~anquero se atrevió a escribir al emperador semejante
carta: ". . Nosotros hernos, además, adelantado a los 1 con 143 mil florines. También tenía grandes inversiones
ljentes de Vuestr i Majestad una Gran Suma de Dinero, : en empresas comerciales, en minas y en tierras. Idas casas
de la cual tuvimcs que levantar una gran parte entre Hochstetter, Haug e Imhof realizaban la misma clase de
nuestros Arnigos. 1 s bien conocido que Vuestra Majestad negocios de comercio, banca y administración Entre los
Imperial no hubiese podido ganar la Corona Romana ,-
financieros italianos de este período, los Frescobaldi,
qin mi ayuda y puedo probarlo con los escritos de los , los Gualterotti y los Strozzi llegaron a ser grandes. Uno
Agentes de Vuestra Majestad dados por sus propias ma- 1 0 dos siglos antes, los Pemzzi y los Médicis habían sido

nos. En esta cuestión, no he tenido en cuenta mi ~ r o p i a ; los nombres descollantes. La mejor exposición que pueda
~anancia.( i Cualquiera lo cree!) Pues si yo hubiera dejado t hacerse del tremendo aumento de la actividad financiera
la Casa de Austria y me hubiese inclinado a Francia, yo y comercial es una comparación de las fortunas de dos
habría obtenido mucho dinero y propiedades, como me S grandes familias bancarias con la de los F~igger:
fueron ofrecidos. Qué grave Desventaja habría sido este
caso para Vuestra Majestad y la Casa de Austria, la Real Año 1300, los Prruzzi . . . . . . . . . $ 800,000
Mente de Vuestra Majestad bien lo sabe. . ." Año 1440, los Médicis . . . . . . . . . ,, 7.500,000
Fueron pocas las cosas de importancia que se hicieron, Año 1546, los Fugger . . . . . . . . . ,, 40.000,000
en el siglo XVI, sin la sombra de Fugger proyectándose
sobre ellas, en una forma u otra. Los Fugger comenzaron El centro de toda esta actividad comercial y financiero
sus negocios en el siglo xv, como una casa comercial que fue Amberes. Ciiando la corriente del comercio pasó del
traficaba en lana y especias. Pero fue así como los ban- @
k l ~ d i t c r r i n r oal I\tl"uitico. e~iipezóla decadencia de las
queros hicieron su fortuiia. Prestaron dinero a otros co- que fueron r.i-andes ciudades italianas y Amberes ,tomó su
merciantes, a los reyes y a k,-, príncipes y, a cambio, reci- , lugar. R'o fue iu tamalio lo que la hizo grande, pues sólo
bieron ingresos o rentas de \:\S minas, de aventuras comer- tenía cirn mil habitantes. Fue, m& bien, su independencia
ciales, de las tierras de la Corona, prácticamente de toda a las re~triccione3 comerciale3 de todo qénero. Cuando
empresa q u ~rindiera alqo Cuando no se les pagaba lcs las otras urbes de la Edad Media hicieron difícil qlie los
120 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 121

coiiierciantes extranjeros negociaran dentro de sus puertas, de otro comerciante de un país distante, digairios Italia.
I \iiiberes los recibió con los brazos abiertos. Fue, real- jcómo pagaría por ellos? enviaría el inglés oro o plata
mente, un centro internacional libre para los negocios, en al italiano? Era peligroso y costaba mucho. Tenía que
el que todo el mundo podía comerciar y en el que todo el ser ideado un sistema de crédito que hiciera innecesarios
inundo comerció. Una gran sala donde comerciantes, los embarques de oro. Entonces se convino que el inglés,
1 corredores y banqueros se reunían para hacer negocios, en pago de la deuda al italiano, daría a &te iina hoia de
tenía grabada en sus paredes esta frase: "Para el uso de papel expresando cuhnto debía por las mercaderías que
1 los cornerciantes de cualquier nacionalidad e idioma". Esa le compró. En otra negociación, otro comerciante de Italia
invitacihn fue aceptada por los comerciantes de todas quedaba debiendo a un colega de Inglaterra, por artícu-
partes del mundo. El negocio inglés de las telas tuvo su los recibidos, e igualmente daba una hoia de papel reco-
centro en Amberes, que fue también el más importante nociendo el adeudo. Entonces, una Casa de Cambio
inercado de especias del Oriente. Cuando los venecianos (Clearing House) central, se encargaba de las dos deudas,
perdieron su monopolio de la especiería, lo ganaron los compensándolas y cancelándolas, sin que se hubiese en-
portugiieses y éstos hacían prácticamente todos sus nego- viado ningíin dinero de Inglaterra a Italia, o de Italia a
cios a través de Ainberes. Una práctica de tremenda im- Inglaterra. El sistema fue inventado hace siglos. Lo des-
portancia se desarrolló allí, y la cual priieba qué giqari- cribe un escritor del siglo xvr con estas palabras: "En
tescos pasos habían dado la industria y el comercio. Fue cuanto a los pagos de dichos países entre los comerciantes
la venta, mediante muestras, de reconocidos. de Lyon (en Francia, un centro financiero carno .Imbe-
En vez de tener todos los gkneros o artículos en inano, res) y otros paises y ciudades, la mayor parte se hace en
para ser entregados al coinprador, apareció el tipo mo- papel, es decir: de un lado, Ud. me debe, y del otro yo
derno del corredor y agente comisionista, quien vendía le debo a Ud. Cancelamos todo y compensamos mutua-
mostrando sblo una iiiuestra standard del producto que mente. Y apenas se usa dinero para tales payos".
fuese. Las ferias, que habían debido su importancia p i n -
Este milago de hacer negocios sin transferir dinero, es
cipalmente a la susl~ensióntemporal de las usuales restric-
rxl~licadopor Cantillon así: "Si Inglaterra debe a Fran-
ciories del comercio, recibieron iin golpe mortal de un
iiiercado que era sieiril>re libre. El viejo mercado había ria cien mil onzas de plata, l>or el balance del comercio
\. Francia debe otras cien mil onzas a Holanda y Holanda
, sido desplazado por la Bolsa moderna.
Porque Amberes fue de tan grande importancia comer- cien mil a Inglaterra, las tres cantidades pucden ser licliii-
cial, fue tambibn el principal centro financiero. Aquí las dadas por cuentas de cambio entre los resl>ecti\.os ban-
qrandes casas bancarias alemanas e italianas tenían su queros de los tres Estados, sin necesidad de enviar plntn
depósito-llave y las negociaciones en dinero llegaron a ser a ninguna de las partes".
de más trascendencia que el comercio. Fue, en esta época, Todo esto no es información importante en sí. Lo es
en Amberes, donde los modernos instrumentos de finan- solamente porque expone que la maquinaria financiera.
1
I
zas comenzaron a ser usados diariamente. Los banqueros para satisfacer las necesidades del comercio en expansión,
de entonces inventaron medios y arbitrios para hacer el ya estaba construida en el siglo xvr, por los comerciantes
pago de las mercancías, fácil y rápido. Cuando un comer- v banqueros. Por supuesto que, desde entonces, se han
ciante de un país, digamos Inglaterra, compraba artículos ideado nuevos y mejores ciCtodos, para afrontar otras
122 L O S BIENES TERRENALES DBL HOMBRE

condiciones, -pero lo fundamental existía liace reiitrnares


de años.
Con nuevas tierras en explotación, el tráfico en rápido
CAPITULO IX
progreso y comerciantes y banqueros cada h e r ~riásricos,
se podría esperar que esta Edad de los 1:ugger qiieclaría
POBRE, MENDIGO, I A D R O N . . .
en la historia como la Edad de Oro de In proq~esidady la
felicidad para el género humano. Pe,ro se estaría en el
error.
La Edad de los F u g e r fue también la Edad de los Men-
digos. Las cifras del número de rnendigos en los siglos
XVI y XVII son asombrosas. En 1630 una cuarta parte de
la población de París estaba formada por limosneros y en
los distritos rurales de Francia su total era igualmente
grande; en Inglaterra las condiciones eran iqialmente ma-
las; Holanda rehoiada de elios: y en Suiza, en la décimo-
sexta centuria, "ciiando no había otra manera de desha-
cerse de los mendigos quc asediaban sus casas o vagaban
en bandas por caminos y forestas, los ricos hasta orqaniza-
ban cacerías de esos desdichados heimatlosen (sin&hogar)".
¿ Q u é explica esta miseria general de las masas en una
época de gran prosperidad para unos pocos? La guerra,
como siempre, fue una causa. I,a Mundial, de 1914 a
1918, en opinión de muchos, marcó un máximo de desas-
tre y pobreza en las secciones de Europa en que se luchó.
Pero las guerras de aquel período fueron aún más devas-
tadoras. Probablemente jamás hubo nada tan terrible como
la de los Treinta Años, en Alemania (1618-1648). "DOS
terceras partes de la población desapareció y la miseria
de los que sobretrivieron fue lastimosa en extremo. Cinco
sextas partes de las aldeas del imperio quedaron destrui-
das. Hubo una, en el Palatinndo. que en dos años fue
saqueada 28 veces. En Sajonin las mniiadas de lobos reco-
rrían los campos. pues en cl Norte la tercera parte de la
tierra quedó sin c~iltiso".

I 123
La guerra, entonces, fue una d r las causas de la in- .i través de sus manoi, eii los bolsillos de los comerciante\
te!isa miseria y sufrimientos del pueblo. Otra fue Amé- que les vendían cuanto necesitaban.
rica. El Nuevo Mundo tuvo un importante, aunque indi- <Cuál fue el efecto de esta afluencia sin precedentes
recto papel en la creación de la Edad de los Mendigos. de plata en Europa? U n sensacional aumento en los pre-
2 Cómo? cios. Y no un penique o dos en el de este artículo o aquí.1,
Mientras los comerciantes de Iriglaterra, Holanda y sino una elevación espectacular en el precio de todo, iina
rancia acumulaban fortunas en el coniercio, los españo- revolución de los precios, como sólo ha ocurrido tres o
les habían encontrado una manera inás ~i~niple de auinen- cuatro veces en los últimos mil años de la historia riiun-
tar las sumas de dinero ep su tesoro. Sus1 exploradores y dial. Los precios de todo en 1600 eran el doble de los de
navegantes no habían logrado descubrir tina ruta a las 1500, y para 1700 el incremento era de tres y media
Indias que había de significarles gariancias mediante el \eces, con respecto a los que existían cuando se inició esta
tráfico, pero habían tropezado con los continentes de revolución.
Norte y Sur Américas. Y en hl6xico y Perú había minas Ya se ha expuesto cóiiio la dei-aluación de la moneda
de oro y plata que e r m suyas, por el lptrocinio. Eii los disminuye el valor del dinero, o,;mirando las cosas desde
galeones hispanos las bodegas no estaban llenas de pro- otro ángulo, el+a los precios. E1 aumento en la cantidad
ductos que pudieran ser vendidos con utilidades, sino de de dinero en circulación tiene el mismo efecto. El dinero
oro y plata, especialinente plata. 1.as iiiinas de Sajonia es como cualquier otra cosa que el pueblo necesita y de la
y Austria rendían buenas cantidades de plata, pero ese cual no hay un abastecimiento ilimitado. Todos necesita-
rendimiento era pequeiio comparado con la riqueza que mos aire, pero, es tanto el qiPe hay, que no tiene valor
llegaba a España, de las posesiones en .el Nuevo Mundo. económico y nada tenemos que pagar por el que respira-
En 10s 55 años, de 1545 a 1600, se estiina que anualmente mos. Nadie pik-rsa tampoco en cbmprar o vender agua,
las ininas americanas producían dos niillones de libras pero en un país seco y cálido o eh las áreas desérticas, se
esterlinas.. . Y cuando parecía que se estaba en el límite \.ende el agua, porque la oferta es muy limitada, en rela-
de la producción, el desciibriniiento de otra niina man- ción con la demanda. Si cuando se usaba el trueque como
tenía el nivel. De 1500 a 1520 los esl~aiiolesfundieron iiiétodo de cambio, la cosecha de vino había sido buena
~ ó l o45 niil kilo,qrainos de plata, I)ero rii los tres lustros, y la de trigo mala, comprendembs que hubiese que dar
<Ir 1545 a 1560, esa cifra se sextiil)licó, llegando a 270 mil más vino que antes, para obtener la misma cantidad de
kilogramos. Y en las dos dCcadas, de 1580 a 1600 el total trigo. Con el dinero se aplica el misnlo principio. Si abun-
fue de 310 mil kilogramos, casi oclio \eces lo que habia da, en relación con las cosas por las cuales se le cambia.
sido cn 1520. ; su valor desciende, en los términos de esas cosas, o dicho
2 Perinanecieron en España estas enonnes cantidades de de otro modo, los precios se elevan. Una baja en el va-
plata traídas de América? No. Circulaban por Europa con lor de la moneda, significa una subida de los precios; y
' un alza de aquélla, significa una baja de éstos. Este cam-
la misma rapidez con que llegaban de ultramar. Los reyes
de España libraron una serie de estúpidas guerras, una bio es conkcuente de la relativa abundancia o de la esca-
después de la otra y pagaban en dinero a las tropas y los sez del difiero circulante.
abastecimientos. Los españoles compraban más que ven- .\sí fue como, por la influencia de los metales preciosos
dían -no podían comer plata- y su dinero se filtraba, I que entraban en Europa, los precios se elevaron -i y de
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 127
126 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
rentas, por razón de que debemos comprar tan caro todas
quC manera!- hasta el punto de que un tópico favorito
las cosas que te~ienios de ustedes, maíz, ganado, gansos,
de conversación era, "recuerdo los días en que com-
cerdos, capones, pollos, mantequilla y huevos. i Q u é cosa
praba mantequilla por una cuarta parte de lo que se paga
hay en todas estas cosas para que Uds. no vendan más
ahora y los huevos prácticamente estaban regalados. . ."
caro, en una mitad, que las vendían hace oclio alios?
El tesoro de América llegaba a España primero y fue Pueden sus vecinos en esta población recordar que dentro
I también allí que el incremento de los precios primero se de los pasados ocho años ustedes podían comprar el mejor
tiizo evidente. Nicolás Cleynaerts, un holandés que viajó cerdo o yanso en el que se pudiera poner las manos en 4
por España y Portugal en 1536, se quedó sin respiración denarius, y ahora cuestan ocho denarius; y un buen capón
ante los precios que encontró er, la Península. El costo por tres denarius o cuatro; un pollo por un penique y una
de afeitarse era tal, que escribió a alguien en su patria gallina por dos, y cuestan ahora el doble; y lo mismo
esta divertida nota: "En Salamanca hay que pagar un ocurre con otras mercancías, y la carne de carnero o de
medio real por una afeitada; lo cual impide que uno se vacaa'.
asombre de que haya más barbudos en España que en
Hubo, por supuesto, algunos pensadores de la época que
Flandes".
sc apartaron del hábito medieval de tratar las cuestiones
Después que la plata americana pasó de España a toda económicas sólo como parte de los pecados del hombre,
Europa, la elevación de precios que sorprendió a este o de su perversidad. Hombres como Jean Bodin y Can-
turista flamenco, se hizo evidente en todos los países. El tillon afirmaron que detrás del aumento en los precios
hombre medio en la calle no comprendía la razón, porque estaba una fuerza impersonal, más allá de la influencia
no sabía que la revolución de los precios era internacional de los "buenos" o de los "malos". Bodin escribió en la
y no meramente confinada a la región particular en que - última mitad del siglo x w : "Considero que la carestía
61 vivía. Gruñía y buscaba la causa, sin encontrarla, in- que observamos viene de tres causas. La principal y casi
culpando a la maldad de ésta a aquella persona codiciosa.
la única (que hasta ahora nadie ha tocado) es la abun-
En Un Discurso sobre la Prosperidad Común d e este
dancia de oro y plata, que es hoy en el reino niayor que
Reino de Inglaterra, escrito en el siglo XVI, el autor expone
en ningún rnornento en los pasados 400 años. . ."
cómo el agricultor afirma que los altos precios son cau- i
sados por las rentas exorbitantes que exigía el terrak- Que había una ligazón entre los precios más altos y la
niente, mientras el caballero burgués arguye que las rentas afluencia de oro y plata, comenzó a infiltrarse en la mente
elevadas son debidas a los precios exorbitantes de todo de otras personas, poco deapués que Bodin escribió sus
lo que el agro ~ r o d u c e : grandes obras. En un Tratado de la Gangrena de la Co-
munidad de Inglaterra, escrito en 1601 por el comerciante
"Agricultor.-Creo que es por causa de ustedes, caba- Cerard De Malynes, hay el siguiente pasaje: "La abun-
lleros, que hay tal carestía, por la razón de qiie ustedes
dancia de dinero hace generalmente las cosas caras, y la
elevan el valor de sus tierras a un nivel tal, que el hombre I
escasez de dinero hace ,generalmente, de igual modo, las
que vive de ellas necesita vender caro.. . o no podrá
r cosas baratas. . . De acuerdo con la abundancia o la es-
pagar la renta. t
"Caballero.-Y yo digo que es por causa de ustedes,
agricultores, que nos vemos forzados a aumentar nuestras
1 casez de dinero, las cosas son más caras o más baratas.
De aquí que el exceso de dinero o barras que en los últi-
128 1 . 0 s BlENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 129

inos aííos ha venido de las Iiidias Otcidentalei a la Cris- siones a los monarcas en aquellos tiempos. Las rebeliones
tiandad, ha hecho que cada cosa sea niás cara " que en es. período dieron creciente poder político a la
Lo que fue acaloradamente discutido en los siglos xvr burguesía, estuvieron así estrechamente conectadas con
y xvrr era completainente claro a todos en el xviii, según la revolución de los precios y la ampliación del comercio.
Gantillon: "Si se encontraran minas de oro y plata y de Los jornales de los obreros también sufrieron. Una
cllas se extrajeran considerables cantidades de minera- etapa de precios en aumento es casi siempre una etapa
les . . todb este dinero, lo mismo si fuese gastado que de jornales en aumento, por lo que pudiera esperarse que
prestado, entraría en circulación y aumentaría el precio al fin todo saldrá bien. Pero no es así, por la importante
de productos y inerrancías en todos los canales de circu- razón de que los jornales' nunca son incrementados en la
lación en los que entrase . . Todo el mundo conviene en misma proporción que los precios. El incremento de aqué-
que la abundancia de dinero aumenta el precio de todo. llos tiene que ser obtenido luchando. %lo se le consigue
Ida cantidad de dinero traído de América a Europa en los mediante la acción deliberada y consciente de las masas,
dos últimos siglos, justifica esta kerdad con la experiencia". la cual encuentra resistencia, por cuanto los precios suben
;Cuáles son los resultados de semejante alza de precios? por las operaciones del mercado. El obrero se opone a
¿'Quién se benefició y quién sufrió? Los que ganaron fue- esto. A fines del siglo xv el salario de un día, de un tra-
ron los comerciantes. Aunque sus gastos eran mayores, las bajador fraricés, alcanzaba para comprar 4.3 kilogramos
íitilidades de sus negocios mostraron gran incremento. Pa- de carne y un siglo después sólo adquiría 1.8 kilogramos ;
gaban más por lo que compraban, pero encarecían mucho un hectolitro de granos que le costaba cuatro francos en
inás que antes lo que vendían. Otro grupo que prosperó el primer período, no podía comprarlo por menos de 20
fue el de aquellos cuyos gastos permanecían fijos, pero francos en el segundo. . . Rogers estima que en Inglaterra
1
cuyos productos aumentaron de precio; eran los que te- en 1495 un campesino podía ganar en quince semanas lo
nían un arriendo a largo plazo de tierras, con una renta suficiente para abastecer su casa por un año; pero en
convenida desde Iiacía tiempo y que pudieron así vender 1610 no podía obtener la misma cantidad de provisiones
su mantequilla, Jiuevos, trigo, cebada, etc., a precios muy i n i aunque trabajase las 52 semanas del año! Y "en 1610,
elevados. un artesano de Rutland (Inglaterra), tenía que trabajar
Por otra parte, hubo varios grupos que fueron dura- 43 semanas para poder ganar lo que otro artesano lo-
mente castigados por la revolución de los precios. Los graba en 1495 con 10 semanas de trabajo". Para el obrero
gobiernos, por ejemplo, encontraron cada vez más difícil esto significaba o estrecharse el cinturón o si no luchar
pasarse con lo que tenían. Sus ingresos estaban fijados de
por más altos jornales, con 10s que afromr 17 carestía
antemano mientras sus gastos aumentaban. Este fue un
período de cambio, en que el Estado Nacional emergía y de la vida y no hacerse ian mendigo. Las tres cosas ocu-
la organización financiera del Gobierno era anticiiada rrieron, coma resultado de la revoluciDn de los precios.
y no se adaptaba todavía a las nuevas condiciones. Se le Otro grupo perjudicado fue el de ros que tenían un
cambiaba lentamente, pero crujía en algunos puritos y la ingreso fijo, la clase de los rentistas, que vivía de anuali-
revolución de los precios se sumó a sus dificultades. Las dades y pensiones o del producto de valores con un inte-
de orden pecuniario empujaron cada vez más a los ;eyes rés determinado. He aquí, como ejemplo, el caso de Miss
Iiacia los hombres ricos, quienes arrancaron muchas conce- Reynerses, quien a fines del siglo m invirtió su dinero en
130 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 131
ol;trner una anualidad vitalicia: liornhres ricm:, coilicr- agrícola del campo abierto descrito en el Priiiier Capí-
ciaiitcs y banqueros. tulo. Era un mal sistema, porque era ruinoso. Y también
"Nosotros, el Consejo, el alcaldi y iiiaestros tlc los %ir- porque el campesino progresista y emprendedor no podía
iiiios de la ciudad de Halberstadt, 1)or el ~xcsentih;icernos hacer la labor propia ni experimeiito alguno, sino ajus-
.,:il>erque hei~ios vendido a la piadosa \,ir=eii .\l',c!,dc tarse al modo de trabajar de los que tenían fajas de
1:cynerses tina renta aniinl eii "lodiglic iii:irks". . I)or la terreno inmediatas a la suya. Unos cuantos labradores es-
s:!iin de cirico "lodicglie inarks", que iios han sido pa- túpidos, sin inteligencia, podían impedir el progreso de
Sados." toda una aldea. Sin embargo, se había desarrollado eri
Qiiiirí hIiss Krpcrsrs contnsr con este iiigrrso anual algunos lugares una práctica de "cambio de fajas", que
]>ara SII confort rri 1;) nnciariidad. hlagiiífiro y estupendo. permitió a los agricultores cambiar sus tierras, convirtién-
Pero por \ivir eii el período de los aitos precios, tuvo la dolas de treinta acres de fajas dispersas entre las de otros,
infort~inndarxl~erienciade pasar kiaiiihre, porque sus in- en cuatro o cinco compactos terrenos, de seis o siete acres
gresos coiitiniini.on siendo los.- misrios. inientras las cosas cada uno. Cualquiera de ellos, inteligente y además con
clue podía corriprar ~ o n ese diiiero eran iiiucho más caras suerte, podía "desenredar" todas sus fajas de terreno y
1. por lo tanto sólo podía cornprar menos con ellas. Su trocarlas en un todo compacto. El próximo paso era colo-
ingreso noiiiinal era el que sicm1)re liabía sido, pero su car una cerca alrededor de la finca o fincas. Ido que era
im~rdaderc?iiiYresohabía disininciiclo. Esto es lo que sienipre antes un campo abierto, era etitonces un carnpo cerrado,
pasa a Lis geiites con iin ingreso fijo, i n pei-íodos de es decir, cercado. El que haya viajado por la Nueva In-
precios ci-ecientes. glaterra (región Nordeste de los Estados Unidos) habrá
Igualincnte, los que tenían ingresos fijos procedentes de visto los muros de piedra que encierran cada campo. En
la tierra, frieron niuy afectados. Recoidciiios cóino el pago Inglaterra, donde sobraban piedras, también fueron cons-
de rentas en dinero por la explotación de la tierra, Iiabía truidos cercos de ésta. . . Y donde no había ese material,
; reeriil,l~zado los c'srr~icios" tradicionales. Eso funciofió se cercaron los campos con setos. Los cercados de este
i bien para la c.lase inedia rural liasta qiie vino la revolu- tipo, dentro del cual se continuó la labor agrícola, no
C i í , ~ ide los precios. De pronto se encontró recibiendo las dañaban 2 nadie y llevaron a un mejoramiento de Ia pro-
antiguas rentas, niuy bajas, al tieinpo que tenía que parjar ducción. Nadie se opuso a ello, y el campesino pobre al
por todo los nuevos precios 111uy altos, Se vio en apuros. igual que el rico lo hicieron y se beneficiaron de la inno-
;Qué podía hacer? ;Y qué podían hacer los lores y hom-
bres ricos a los qiie se había dado o habían comprado Pero hubo un cerco de otra clase que causó grandes
las tierras de la Iglesia que los reyes confiscaron, en perjuicios a miles de personas. Fue el cerco ],ara la crian-
cuanto al hecho de que los precios aumentaban mientras za de ovejas. Debido a que el precio de la lana había
las rentas seguían siendo las mismas? Se daban cuenta de estado subiendo (la lana era la principal exportación de
que tenían que obtener más dinero por su tierra. ;Pero Inglaterra), ~nuchos lores vieron I na oportunidad para
cSmo? obtener bastante dinero de sus tienas, convirtiéndolas de
Había dos medios: el cerco y las rentas exorbitantes. tierras de labrantío en tierras de pasto para las ovejas.
El cerco ya existía en cierta medida en toda Europa, Esto había ocurrido antes de la revolución de los precios,
pero particularmente en Inglaterra. Recui-rdrse el sistema pero ésta espoleó la iniciativa y más sefiores cercaron sus
],OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO
132 133
posesiones con el propósito de criar ovejas. Pero mientids libras esterlinas) y muchos otros fueron empobrecidos. . .
esto significaba más dinero para el lord, también signifi- Hemos sido expulsados de todos los bienes conlunales que
caba la pérdida de sil ocupación y de un medio de vida poseíamos y no tenemos ahora ni un pie de tierra común
para los labradores que habían estado en la finca cercada. dejada a nosotros.. . Por lo cual hemos quedado en la
Se necesita menos gente para criar ovejas que para cul- mayor pobreza, a menos que Dios quiera mover los cora-
tivar la tierra. El número en exceso de personas se quedó zones de la Honorable Cámara para que se apiade de
sin nada. A meniido, el señor propietario, con objeto de nuestra causa y apruebe algo en pro de nosotros, de modo
tener una posesión de buen tamaño, formando un todo que podamos disfrutar de nuestro derecho otra vez.. .
compacto, tenia que eliminar a los arrendatarios cuyas (Siguen 23 firmas) ."
tierras obstruían su plan. Lo hacía, y más agicullores No todos los cercados eran para pastos de ovejas. De-
pobres perdían sus medios de ganarse la vida. Por la5 bido a que una finca grande era más fácil y más barata,
amargas protestas de los panfletistas de la &poca, sabemos a todos los fines del cultivo, que un grupo de fincas pe-
qué gran perjuicio los cercamientos para pastizaies traje- queñas, los señores feudales a menudo las cercaban para
ron al campesino pobre. mejorar la producción de cosechas. Los infortunados arren-
Algunas veces, el señor meramente cercaba la tierra datarios que poseían fajas de tierra que el señor necesi-
comunal, lo cual significaba que el ganado del arrenda- taba, estaban p ~ o n t oen las filas de los "sin tierra y sin
tario pobre no tenía donde pastar, lo que representaba la hogar".
ruina. Pero i n o tenian derechos los arrendatarios? ;No Aunque la mayoría de nosotros sabe más sobre los cer-
podían recurrir a la ley? Sí, podían hacerlo. Pero acudir cados que sobre el sistema de rentas exorbitantes de
a la ley ha sido siempre más fácil para el rico, que puede aquellos tiempos, lo último fue más importante que lo
pagar las costas. Por ello, hasta en los casos en que los primero. Las rentas y las.multas que se pagaban cuando
labradores pudieran haber ganado, rara vez disponían de un nuevo arrendatario se hacía cargo de una posesión,
los medios para proseguir el pleito hasta el fin. En cambio habían sido prácticamente estacionarias. Las había fijado
el lord, con dinero, podía continuar el pleito hasta que el la costumbre y en el pasado la costumbre tenía fuerza
arrendatario desistiese y entonces comprar su tierra y su- de ley. Pero ahora que la revolución de los precios deman-
marla a la suya, para cercarla inmediatamente. Esa es daba un mayor rendimiento financiero de la tierra, el
la historia que contiene la siguiente petición a la Cámara lord hacia caso omiso de la costumbre, que antes había
de los Comunes de los agricultores de Wootton Bassett, sido la protección del campesino. Cuando un contrato de
"para la Restauración de los Derechos Comunales". arriendo expiraba, en vez d e renovarlo en 10s mismos
"-&-do que el Alcalde y Arrendatarios Libres términos que el antiguo, según la costumbre, el señor
de dicho pueblo tenían )-. ocupaban pastizales comunes elevaba la renta hasta el punto de que al labrador le era
l i b m para la alimentación de toda clase de bestias, un imposible pagarla, y tenía que entregar la finca. Eso fue
tal sir F~aneísEnglefield cercó dicho parque. . . y conti- lo que ocurrió a los que tenian arrienda. Mu aunque
nuará haciéndolo, siendo bastante poderoso para ello, de arrendar tierras más tarde fue importante, entonces la
manera que dichos arrendatarios libres no p d e n recw~ir mayoría de los labradores eran "arrendadores" o censua-
a la ley más tiempo; iin Jol\,i Rous, uno de losanendata- listas a al abra derivada de censo), es decir, que ocupaban
rios libres, fue así obligado a vender s u tierra (en 500 la t i e m según la costumbre feudal, "por voluntad del

l
134 I>OS BIENES TERRENALES DEL IIOMBRE
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 135

señor, registrada en el Roll". Desgraciadamente para mu- lo que antes era dado por veinte o cuarenta libras anua-
chos "arrendatarios", la "costuinbre" del feudo era inter- les (lo cual es una porción honesta, obtenida gratis por un
pretada por el Señor en el sentido de lo que él quería o señorío sobre el sudor y el trabajo de otro hombre), ahora
sólo es dado por cincuenta o cien libras anuales".
iiecesitaha en iin momento particular y lo que él quería
entonces era más dinero sacado de la tierra o bien la mis-
Y Latinicr fiie sblo uno de los que denunciaban a los
señores explotndores. Otros oradores y escritores de la
ma tierra, para alquilarla o arrendarla. a ciialquiera que
época tambi6n se opusieron con energía al cercamiento,
paqase más. Se empleó ciianta treta fue posible para ex-
a las rentas euorbitantes, a las multas más altas y a los
pulsar al "arrendador". Cuando el arriendo de éste cnm-
lores, qiie con sus desahucios aumentaban el ejército de
biaba de manos -por ejemplo a la miierte del jefe de
los desposeídos y los mendigos En El Ruego a los Lores
la familia- el hijo, que esperaba ocupar la finca me-
de la Tierra, encontramos lo siguiente: "De todo corazón
diante el pago de la habitualmente peqiieña multa que
rogamos que ellos (los que poseen los terrenos, los pasti-
fijaba la costumbre, encontraba que la peqiieiía miilta ya
zales y los lugares habitables) no estiren y aumenten las
no era tan pequeiía El lord la aumentaba a una cifra
rentas de sus casas y tierras, ni impongan multas y dere-
tal, que el campesirio no podía pagarla y tenía que reniin-
chos irrazonables. . . Y suplicamos que ellos se contenten
ciar a sus derechos. Sin pérdida de tiempo el Señor vendía
con lo que es suficiente y no sumen una casa a otra casa
la tierra o la arrendaba a quien pudiera y quisiera pa-
y una tierra a otra tierra, a expensas del empobrecimiento
gar la nueva escala de rentas.
de los demás. . ."
Una petición de los habitantes de Whitby, en 1553, Pero a pesar de los ruegos y las súplicas, los lores con-
muestra c6mo aumentaron las rentas y multas. tinuaron sus prácticas de cercados y elevación desorbitada
de las rentas. Aldeas enteras quedaron abandonadas, con
La Renta Antigua La Nueua Renta. . los habitantes, desahuciados, muriéndose de hambre, ro-
De .
Henry Riitell . . . 42 chrlines 11v: den. 4 libras 7 ch. 3d.
bando o mendigando en los caminos. Hubo algo más que
De Thomas Robynson 1? chelines 1 1 % den. 4 0 ch. 7 d. súplicas. Fueron aprobadas leyes. La Corona estaba real-.
De Tl~omasCoward . 14 ( helines 9 den. 31 ch. mente preocupada por la despoblación de las aldeas. Y la
De William Walker . 7 chelines 3 den. 17 ch. asustó el hecho de que el ejército era reclutado en gran
De Robert Barker ... 14 (hcliiies 6 den. 30 ch. parte en las clases campesinas y de pequeños terratenien-
tes, a las que se arrebataba sus medios de vida, a pesar
de que pagaban sus impuestos y habían sido una buena
En cuanto a las multas, Russell pagó 3 libras 6 chelines fuente de ingresos para la Corona. Además, los grupos
8 denarius; Robynson, 33 ch. 4 den.; Cqpard, 2 ch. 6 errantes de mendigos constituían un verdadero peligro.
den.; Walker, 5 ch.; y Barker 2 ch. 8 den. Se sucedieron los incendios, la destrucción de las cercas de
En un sermón predicado ante los cortesanos del rey fincas, los levantamientos. Se promulgaron leyes contra las
Eduardo VI, el obispo Latimer tuvo el valor de llamar al cercas, la primera en 1489 y las otras a lo largo del siglo
pan, pan y al vino, vino, diciendo: "Vosotros, terratenien- xvr. Pero su misma frecuencia y' repetición muestra que
tes, lores antinaturales que aunientáis las rentas, ya tenéis no eran cumplidas, pues de otra manera no habría nece-
por \.uestras posesiones cada aiío demasiado.. . Por eso sidad de aprobar otras. Aunque se logró la modificación
136 LOS BIENES TERRENALES D E L HOMBRE

de algunos de los peores abusos, era seguro que allí donde


10s seiiores de la tiei.ra eran también los jueces, las leyes
no serían estrictamente cumplidas. Es interesante recordar CAPITULO X
que cuando los can~pesinosse levantaron contra los ter-
cos, ellos no eran quienes violaban la ley, sino los lores.
SE NECESITA AYUDA HASTA
I,o que no impidió, sin embargo, que los labradores suble-
vados fuesen tratados severamente. 1,o fueron, como siem- D E NIROS DE DOS AROS
pre ha ocurrido.
Obstrvese un importante cambio en este período. La
vieja idea de que la importancia de la tierra estaba d e
acuerdo con la cantidad de trabajo en ella, había desapa- La expansión del mercado. Pronúnciese cien veces esta
iccido. El desarrollo del comercio y de la' industria y la frase, para mejor recuerdo. Grábesela indeleblemente en
revolución de los precios, habían hecho al dinero más la memoria. Porque es una clave importante para la com-
importante que los hombres, y la tierra era considerada prensión de las fueizas que trajeron la industria capita-
ahora como fuente de ingreso. Las gentes habíaii apren- lista, tal como la conocemos.
dido a tratarla como trataban a la propiedad en general Una cosa es producir artículos para un mercado peque-
y se convirtió en objeto de especulación, que se vendía o ño y estable, para un mercado en el cual el productor
se compraba para ganar dinero. fabrica un artículo para un cliente que viene al lugar del
El movimiento del "cercado" causó inuchos sufrimien- negocio y solicita un pedido. Y otra cosa es producir para
tcs, pero extendió las posibilidades de mejorar la agricul- un mercado que se ha desarrollado fuera de los límites de
tura. Cuando la industria capitalista tuvo necesidad de la ciudad hasta abarcar toda la nación, y aun más allá. La
obreros, encontró parte de los que demandaba en aquellos organización del gremio se adaptaba a un mercado local,
infortiiiiados desposeídos de sus tierras, que ahora sólo pequeño; pero cuando el mercado se hizo nacional e inter-
trnían su trabajo conio iiiedio para ganarse la vida. nacional, un gremio así organizado no sirvió. Los artesa-
nos de la ciudad podían entender y manejar el tráfico de
una ciudad; pero el comercio mundial'era otra cosa. La
expansión del mercado creó un intermediario, cuya labor
fue hacer que los artículos producidos por los obreros lle-
gasen al consumidor, que podía estar a centenares de mi-
les de millas de distancia.
El maestro artesano del gremio había sido algo más que
un fabricante de artículos. Tenia Gtras cuatro funciones.
Era cinco hombres en uno. Era un comerciante, porque
tenía que buscar y comprar las materias primas que usa-
ba; era un patrono, porque tenía jornaleros y aprendices
138 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 139
a sus órdenes; era un capataz, porque supervisaba su la- mercado en expansión. Eso era lo que pensaba el inter-
bor, y era tendero, porque vendía el artículo, ya termi- mediario.
nado, al consumidor. Pero el maestro de los gremios pensaba de otia riianern
Entra en escena el intermediario. Y las cinco funciones Recuérdese lo celosos que eran los qemios del monopolio
del maestro son red~icidasa tres, las de artesano, patrono de la manufactura y venta de su producto particular.
y capataz. Las de comerciante y tendero ya no son de s ~ i Tan alerta estaban sobre sus "derechos", que la Glasqow
competencia. El intemiediario le lleva la materia prima, Corporation of Mechanics intentó prohibir a Janies U a t t
y se encarga del producto acabado. Con ello se ha rolo- trabajar en un modelo de máquina de vapor i porque no
cado entre el maestro y el consuinidor. El trabajo del era miembro de la Corporación! Es evidente que los gre-
maestro consiste desde ahora en entregar los artículos ter- mios, acostumbrados a pensar que la manufactura de este
minados, cuando tenga en su poder la materia prima. o aquel producto era un privilegio exclusivainente siiyo,
El mttodo por el cual ei intermediario ernplea un ni[- iban a gritar mucho y fuerte cuando los intermediarios
mero de artesanos para que trabajen su material. en sus osasen introducir cambios en la vieja manera de hacer
casas, es llamado "doméstico". Puede observarse qlie en lo las cosas. L a tradición gobernaba los gremios. Jms \liejos
que concierne a la técnica de la ~~roducción, el siste.na métodos, el viejo mercado, el viejo monopolio, el Negocio
no difiere del de los yreinios. Deja al maestro artesano y Como Siempre, era lo más adecuado a los gren-iios. Pero
a sus ayudantes produciendo en sus casas, con las mismas no lo adecuado para el intermediario, despierto y empren-
herramientas. Pero mientras el mbtodo de fabricación sigue dedor, que no tenía tiempo para ocuparse de las tradi-
siendo el mismo, la colocación de los productos queda ciones en un período de demanda en aumento. Quería
sobre una nueva base, con el intermediario actuando como cambiar los métodos viejos, abastecer el nuevo mercado
comerciante. y combatir el viejo monopolio Pero la organiza-
Aunque el intermediario no afectó la tccnira de la pro- ción del gremio con sus innumerables reglas y regulaciones
ducción, la reorganizó para aumentar la fabricación dc era obsoleta, fuera de la época, y se atravesaba en e1
artículos. Pronto vio las ventajas de la especiali7aci5n. camino del desarrollo y el progreso de la industria. Tenía
William Petty, un famoso economista del siqlo x\rr, puso que ser eliminada Y lo fue.
en palabras lo que el intermediario puso en acción. "El No inmediatamente ni de una manera muy abierta.
pafio es rriás barato cuando uno carda, otro hila, otro (Los gremios no fueron legalmente abolidos en Francia
teje, otro estira, otro ajusta, otro prensa v embala, que hasta la Revolución; y en Inglaterra no fue haSta prin-
cuando todas estas operaciones son reali7adas toscamente cipios del siglo XIX que perdieron sus í~ltimosprivileqios) .
por la misma mano". Cuando se emplea cierto níiniero Los intermediarios a menudo trabajaron dentro del siste-
de personas para hacer determinado prod~icto, se puede ma gremial, aceptando aparentemente su forma, pero en
dividir el trabajo entre todas ellas. Cada obrero tiene una realidad socavándola. A veces los maestros muy ricos de
tarea particlular. 1.a hace, la vuelve a hacer infinidad de un gremio fueron patronos de otros maestros del mismo;
veces, y como resultado es un experto completo en ella. a veces un gremio de una industria gradualmente asurnía
Esto ahorra tiempo y activa la producción. Todavía eran las funciones comerciales y las labores de otros gremios de
necesarios otros cambios para afrontar las exi~enciasdel la misma industria. Desapareció la antigua igualdad entie
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 141
los maestros qlie había sido fundamental en el sistema ro de agemiados era muy pequeño para abastecer a uii
gremial. con suficiente género para todo el año".
Cada vez que era necesario, el intermediario suprimía Los intermediarios que se dedicaban a la venta de telas
las embarazosas reglas y regulaciones de los gremios, tras- estaban especialmente ansiosos de activar la producción,
ladando su industria fuera de la provincia de éstos, o debido a que por mucho. tiempo las telas fueron la prin-
fuera de las ciudades, a los distritos del condado, donde cipal exportación al Oriente. Se necesitaba más y más
se pudiera trabajar por los métodos que fuesen convenien- obreros para satisfacer la creciente demanda, y por ello
tes, sin preocupación por las restricciones gremiales acerca los iñtermediarios dieron materia prima no sólo a los
de jornales, número de aprendices, etc. Así Ambrose Crow- gremios de las ciudades que desearon trabajar con ellos,
ley, un ferretero de Greenwich, Inglaterra, se trasladó a sino también a los hombres, mujeres y niños de las aldeas.
Durham y organizó allí la producción en gran escala de A los campesinos que habían sufrido los efectos de los
ferretería, por el sistema "doméstico". "En lo que había cercamientos, la extensión de la industria al campo dio
sido antes un villorrio, Crowley estableció una población una oportunidad para sumar unos cuantos chelines a sus
industrial de 1,500 habitantes, y procedió a la fabricación mermados ingresos. Muchos que de otra manera hubiesen
de clavos, cerraduras, cerrojos, escoplos, espadas y otras tenido que dejar la aldea, ~udieronsostenerse gracias a
herramientas de acero. Las casas eran propiedad de Crow- que el comerciante les trajo algún trabajo. Daniel Defoe,
ley, aparentemente, y los materiales y las herramientas famoso como autor de Robinson Crusoe, escribió otro libro
A
fueron facilitadas a los obreros por él, después de haber célebre, en 1724, titulado U n Viaje a Través de Inglate-
depositado "una fianza considerableJ'. La cual daba dere- rra, en el que describe a los aldeanos dedicados a la labor
cho a tener un taller y ser un maestro, que trabajaba con creada para ellos por los intermediarios. "Entre las Casas
su familia y empleaba a su vez a un jornalero o dos, y a 1 de los Fabricantes hay esparcidos un número infinito de
un aprendiz. El lugar de trabajo era el taller del maestro, 1 "cottagesy' o residencias pequeñas, en las cuales habitan
al que se pagaba por unidad. . . Hecho caballero en 1706,
los obreros que son empleados, cuyas mujeres y niños están
Sir Arnbrose Crowley más tarde fue electo miembro de
la Cámara de los Comunes, por Andover. En aquel tiempo siempre ocupados, cardando, hilando, etc., de manera que
poseía una fortuna de 200 mil libras esterlinasJ'. nadie está sin quehacer. Todos ganan su pan, desde el
Naturalmente, los miembros de los gremios se opusie- más joven al más anciano, todos bastándose con sus ma-
ron a este cambio en la organización de la industria. nos. Esta es la razón por la que vimos tan pocas gentes
Lucharon por retener los antiguos monopolios. Pero el día por las calles. Pero si hubiéramos kktmado a la puerta de
, de los gremios había pasado. Libraron una batalla ya cualquiera de los Maestros Fabricantes, hubiésemos visto
i perdida. La expansión del mercado había hecho su sistema una casa llena de hombres vigorosos, algunos Piñendu, al-
anticuado, incapaz de enfrentarse con la creciente deman- gunos ajustando las telas, algunos ea e1 telar, pero todos
da de artículos. "En una queja fechada el 4 de febrero de trabajando con tesón, empleados por la Manufactura,
1646, se hizo objeciones sobre el desarrollo de la manufac- y todos con suficiente labor".
tura de cintas en el país. . . Los productores contestaron Y así como Crowley, el fabricante de ferretería acumuló
que la posición .había cambiado completamente desde lina gran riqueza, suministrando con pleno éxito al mer-
1612. El comercio había aumentad^ mucho, y el núme- cado e n expansión, artículos que demandaban. los inter-
142 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 143

mediarios en el negocio textil también se enriquecieron cados en simples manufactureros en el verdadero sentido
Defoe inforiiia a sus lectores, ni& adelante: de la palabra ( m a n i ~ ,por mano; factura, obra; o sea
"Me dijeron en Bradford que no era extraordinario tc- obra manual).
ner en este país p~iíeroscoi1 fortunas de diez mil a cua- En el sistema de los gremios, que había surgido con la
renta mil libras, y que muchas de las grandes familias han economía de la ciudad, el capital jugó sólo una pequeha
tenido su origen y se han levantado de esta noble Mnnu- parte; en el sistema "doméstico", surgido con la econornía
factura.. . Recordemos a Newbery, el famoso Jack de nacional, el capital tuvo una parte importante. Costaba
Newbery, que fue un paiiero tan grande, que cuando el mucho dinero comprar las materias primas para una le-
rey ]ames se encoiitró con sus vagones llenos de telas v en gión de obreros; e igualmente organizar la distribución de
marcha hacia Londres, e inquirió de quiénes eran, le fue aquéllas, y su venta coino productos acabados más tarde.
contestado que de J a ~ kde Aleu'bcry. .2 lo que el rey ie- Fue el hombre con dinero, el capitalista, quien vino a
plicó, sí es cierta la anccdota, que "ese Jack de Newbery ser la cabeza directora del sistema "doméstico".
era más rico que él". El incremento de la demanda significó la reorganiza-
Este famoso Jack de Ne\t bery fue una figura importante ción sobre una base capitalista de aquellas industrias pe-
porque, a diferencia de otros intermediarios que llevaron sadas que necesitaban una planta costosa. Un buen ejem-
las materias primas a los artesanos para que las traba- plo de esto fue la minería de carbón en el siglo XVI, en
jaran en sus propias casas, construyó su propio edificio, ) Inglaterra. Los filones superficiales de carb6n se agotaron,
conteniendo doscientos telares, en el que laboraron seis- 1 y fue preciso minar en profundidad, lo que representaba
cientos hombres, mujeres y niños. Esto fue a principios la inversión de grandes sumas de dinero. Lo cual trajo la
del siglo XVI. Y fue también el precursor del sistema fabril
de tres siglos más tarde.
i entrada en escena del capitalista.
De modo semejante hubo que invertir, en la minería
Newbery y los intermediarios que llevaron las matrrias de metales, grandes cantidades para afrontar la dernan-
primas a los artesanos para que cardasen, hilasen y tejie- da de hierro, latón, cobre, necesitados en la industria, así
ran en sus propias casas, fueron capitalistas. Eran los due- como para abastecer a los ejércitos beligerantes. Tan gran-
ños de las telas, las ponían en el mercado, y se guardaban / de fue la absorción de capital por las industrias meta-
las utilidades. El maestro artesano y los jornaleros bajo : lúrgicas, que se llegó a las combinaciones de capitalistas,
ellos, eran hombres que ganaban un salario. Trabajaban
1 en sociedades por acciones, para reunir las sumas reque-
en sus propias casas, con un horario que se fijaban por sí ridas. Esto se hizo antes en las aventuras comerciales. Se
mismos. Eran dueños de sus herramientas (aunque esto
no siempre era cierto). Pero ya no eran independientes, ni
j hizo ahora en las empresas manufactureras.
Con el descubrimiento de tierras hasta ahora descono-
poseían las materias primas, que les eran dadas por el
cidas, era natural que hicieran su aparición industrias
intermediario, los empresarios (había excepciones a esto,
pues algunos artesanos fabricaban sus propia materias completamente nuevas, como las de refinar azúcar, tabaco,
primas), ahora se habían convertido meramente en fabri- etc. Los gobiernos concedieron monopolios a los que se
cantes de artículos, por piezas, y no traficaban directa- atrevieran a arriesgar su dinero en estas aventuras. Las
mente con el consumidor. Su función comercial había nuevas industrias fueron organizadas, desde el comienzo,
sido tomada por el empresario capitalista, quedando tro- sobre una base capitalista.
144 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 145

Desde el siglo xvr al xv~rrlos artesanos indepeiidientes de El capital se hace más importante que nunca. Siglo xrx,
la Edad Media tendieron a desaparecer, y en su lugar sur- hasta nuestros días.
gió una clase de asalariados cada vez más dependientes Tres palabras de advertencia : DETENGASE, MIRE
del capitalista-comerciante-intermediario-empeao. Y ESCUCHE.
Puede ser útil un resumen de las sucesivas etapas de la Este resumen es una guía, no un evangelio. Es peligroso
organización industrial: aceptarlo como la verdad total, porque no lo es. Tomado
con reserv-, puede ser útil. Tomado íntegramente, puede
Sistema de la Casa o de la Familia: Los miembros de la llevar a muchas conclusiones equivocadas.
familia producen artículos para su propio uso, no para Es erróneo, por ejemplo, creer, como sugiere el resu-
la venta. El trabajo no era para abastecer iin mercado men, que toda la industria pasó por cuatro etapas sucesi-
exterior,. Tiempo de la Baja Edad Media. vas. Es cierto en algunas industrias, pero no en todas. El
Sistema de los Gremios: Producción realizada por maes- comienzo de algunas fue en la terrera etapa. Otras sal-
tros independientes, empleando dos o tres hombres, para taron varias etapas.
un mercado exterior, pequeño y estable. Los obreros PO- Los intervalos indicados, son solamente aproximaciones.
seían las materias primas con las cuales trabajaban, y las Siempre cuando se estaba en una etapa, plenamente, los
herramientas necesarias para trabajar. NO vendían así su signos de la decadencia ya eran visibles, y los principios
labor, sino el producto de ésta. Hasta el final de la Edad de la nueva o siguiente etapa ya estaban surgiendo. Así
Media. en el siglo XII, cuando los gremios estaban en su apogeo,
ya habían aparecido en el Norte de Italia indicios del sis-
Sistema Doméstico (de putting-out) : Producción reali- tema "doméstico". Igualmente, ejemplos del sistema fabril,
zada en el hogar para abastecer un creciente mercado casi como lo conocemos hoy, estaban en evidencia en el
exterior, por maestros artesanos con ayudantes, como en período que en el resumen es llamado del sistema "domés-
el Sistema de los Gremios. Con esta importante diferen- tico". Recuérdese el caso de Jack of Newbery en la déci-
cia: 10s maestros no eran ya independientes; todavía eran mosexta centuria.
dueños de sus herramientas, pero dependían, para las ma-
El reverso es también cierto. La prevalencia general de
terias primas, de un empresario, que había aparecido entre
cualquier etapa de desarrollo industrial, no significa la
ellos y el consumidor. Ahora venían a ser simples asala- desaparición completa de la etapa precedente. El sistema
riados, trabajando por pieza. Siglos XVI, XVII y X ~ I . de los gremios persistió inucho después de indicar el resu-
Sistema Fabril: Producción para un mercado cada vez men que había empezado el sistema "doméstico". Quizá
más a,mplio y más fluctuante, realizada fuera del hogar, la mejor prueba de que una etapa prosigue riiuclio tiempo
en los edificios del patrono y bajo estricta supervisión. dentro de la siguiente, es esta referencia al sistema "do-
Los obreros han perdido completamente su independen- méstico'' :
cia; no poseen ni las materias primas, como bajo el Siste- "Un siiryey del trabajo doniiciliario en la industria con
ma de los Gremios, ni sus herramientas, como bajo el Sis- metales fabricados. . . los productos incluyen broches, cor-
tema Doméstico. La pericia no es tan importante como chetes, alfileres de seguridad y de otras clases, y botones
anteriormente, por el creciente empleo de la maquinaria. de metal. Colocar hilos de alambre a marbetes, es otra
146 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 147

~ ~ e r a c i órealizada
n por los trabajadores en la casa estu- Edad No. de niRos
diados... empleados
.
2 a 3 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . 2
Distribución de obreros, según Número de 1 3 a 4 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
promedio horario de ganancia. familias 4 a 5 años ........................... 8
. .
5 a 6 años . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . . . . . . 2
1 centavo y menos de 2 centavos . . . . . . . . 6 a 7 años ........................... 7
2 centavos y menos de 3 centavos . . . . . . . . . 7 a 8 a ñ o s ........................... 13
3 Y, 9, 93 91 4 " .. . . . . . . . 8 a 9 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
4 " " " " 5 ,, . . . .... . 9 a 10 años ........................... 19
5 ?> 9, 19 99 6 YY . . . . . . . a .
10 a 11 años ........................... 23
6 Y> >l >> >> 7 YY . . . . . .... 1 1 a 1 2 a ñ o s ........................... 21
7 > >1 >1 8
,Y . . . . . . .. .
YY
12 a 13 años ........................... 40
8 >> >> >> 13 9 %Y .. . . . . . . . 13 a 14 años ........................... 26
g >, >, 29 10
1, " . . . . . . .. . 14 a 15 años ........................... 29
LO ,' "11 " .. .. . . . . . 15 a 16 años ........................... 35
(1 "" "" " " 12 " . . . . . . .. . . .
Desconocida . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . .
12 ,' ,913 YY ... .... .. -4
" "
,... TOTAL . . . . . . . . . . . . . 246
13 >y >> >> " 14 " 9 .s..

14 ,> >> >J ,915 " . . . .. . .. .


15 " omás ........................ Asombroso ;verdad? i Piense en esos niños de dos y
TOTAL . . . ... . . . tres años trabajando! Ahora bien: ¿es ese un informe
estadístico de lo que era el "sistema doméstico" en los
siglos xvr, XVII y xvni? Claro que no. Entonces ¿en qué
época y en qué lugar existían las condiciones expuestas?
". ..La familia promedio, entonces, trabaja un total de Pues en agosto de 1934, y en Connecticut, Estados Uni-
35 hombres-hora por semana, por lo cual recibe $1.75. . . dos de América.
"Casas con excesivos moradores, sin sanidad y sin como-
didades, ropas muy usadas, y frecuentes quejas sobre 10
Inadecuado de los alimentos, tanto en calidad como en
*santidad,caracterizaron los hogares que se investigó.
"Niños menores de 16 años trabajaban en 96 de las 129
'amilias estudiadas. . . La mitad de estos niiios era de
menos de 12 años de edad. Treinta y cuatro de ellos eran
@e ocho años o menos, y doce menores de 5 años.. .
"Distribución de los niños empleados, según la edad:
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 149
seguir la riqueza y el poder. Los estadistas se interesaron
en este proble~iia,no porque les gustara sentarse y pensar
CAPITULO XI sobre ello, sino porque sus Gobiernos lo tenían siempre
encima, por su penuria y su gran falta d e dinero. Q u é
ORO, GRANDEZA Y GLORIA hace rico a un país, entonces, no era sólo una cuestión
académica. Era una cuestión real, que tenía que ser con-
testada.
En el siglo x\.i, España era quizá la nación más rica y
( Q u é hace riro a un país? Sólo corno entreteniniiento. más poderosa del riiundo. Cuando los hombres intelicentes
hágase una lista de las ideas propias sobre ello, -y despuks de las otras se preq-untaban a sí mismos la razón, creían
compáreselas con las semejantes de los hornbres inpenio- haber encontrado la respuesta en el tesoro que afluía a
sos de los siglos xvir y xvirr, muy interesados en el tema, España de sus colonias de .América Oro y plata. Mientras
porque pensar en términos de un Estado nacional, de una iiiás de estos metales hubiese en un país, más iico sería
nación entera, en vez de una ciudad, les presentaba nue- éste. Eso parecía tan cierto para las naciones, coino cierto
vos problemas. Tenían que considerar no lo que era mejor era para los individuos. ,Qué es lo que hace que las rue-
para la ciudad de Southampton, o la ciudad de Lyon, o Ia das del comercio y de la industria g-iren con más rapidez?
ciudad de Amsterdarn, sino lo que era mejor para Ingla- Oro y plata. ,Qiié es lo que permite a un monarca orga-
terra, o para Francia, o para Holanda. Les interesaba nizar un ejército para combatir a los enemigos de su
transferir al campo nacional los principios que habían he- reino? Oro y plata. ( Q u é es lo que compra la sólida
cho a las ciudades ricas e iiiiportantes. Ya logrado el Esta-
1 madera con que se construyen los barcos, o el maíz .que.
do político, volvieron su atenrión al Estado económico. cae en las bocas Iiainbrientas, o el palio de lana que cubre
las espaldas del pueblo? Oro y plata. ;Qué hace a un país
1,as cosas que escribieron y las leyes que propugnaron,
Leron todas en términos nacionales, para todo el país.
Los Gobiernos aprobaban leyes que creían traerían riqueza
1 lo bastante fuerte para vencer a un enemigo? (Cuál es ei
corazón de la yueira? Oro y plata. Entonces, la posesión
B' del oro y la plata, la cantidad de barras de los dos meta-
y poder a la nación entera. P e r ~ i ~ ~ i e nesa
d ofinalidad, no
les preciosos que hay en una nacibn, es el índice de sic
]~erdíande vista cada faceta de la vida diaria y delibera- , riqueza y poderío.
damente cambiaban, moldeaban y regulaban todas las ac- t
La mayoría de los escritores de este período inachaca-
tividades de sus súbditos Las teorías expresadas y las leyes ron en la idea de que "se supone que un país rico, lo
promulgadas han sido clasificadas nítidamente por los his- mismo que un hombre rico. tiene dinero abundante; y
toriadores como el "sistema mercantil". Pero en verdad, consenrar el oro y la plata en cualquier país, se supone
no era realmente un sistema. El mercantilismo no era un también que es la manera mejor de en1 iquecerlo".
sistema en nuestro'sentido de la palabra, sino más bien T a n recientemente como 1757, Jrbeph Harris, en Un
un número de teorías econóiiiicas predominantes, aplica- Ensayo Sobre el Dinero y las Monedas. escribió: "El oro
das una y otra vez por el Estado, en un esfuerzo por con- y la plata, por muchas razones, son de los metales cono-
cidos 10s m65 apropiados para guardar: son duraderos;
con\.ertibles en cualquier forma, sin daño: de Rran valor
fi DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO
150 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE i 151
r r i m e en oro y plata, podían aumentar constantemente
en proporción a su volumen; y siendo ambos el dinero del ai sus existencias de metal. Pero, iqué de los países que no
mundo, son el cambio más manuable para todas las cosas, / tenían ni unas ni otras? ¿Cómo podrían enriquecerse ad-
y el que con más prontitud y seguridad obtiene toda clase
de servicios".
/ mitiendo, como algunos mercantilistas, que el dinero sig-
S nifica riqueza?
Si los Gobiernos creen esta teoría de que mientras más Para estos países, los mercantilistas ofrecieron una fe1i;l
.ir0 y plata haya en un país, más rico es éste, entonces su .solución. La "balanza favorable de comercio". ¿Qué sig-
próximo paso es obvio: aprobar leyes prohibiendo sacar nificaba esto?
los dos metales de la nación. Un Gobierno después de En Políticas para Convertir este Reino de Inglaterra a
otro así lo hicieron, y las leyes "Contra la Exportación un Próspero y Rico Estado, escrito en 1549, encontramos
r'el Oro y la Plata" fueron frecuentes. He aquí una, de la respuesta a esta pregunta: "La única manera para
Inglaterra: "Se ordena por la autoridad. . . del Parla- hacer que una gran cantidad de barras de oro o plata
mento, que nadie podrá llevar o hacer llevar fuera de este venga de otros reinos a las casas de acuriación del rey,
Reino de Gales o de ninguna parte del mismo, nin-pna es que una gran cantidad de nuestras mercancías sean
clase de Dinero de la Moneda de este reino, ni' Dinero llevadas anualmente a ultramar, y menos cantidad de ellas
de la Moneda de otros Reinos, Paises o Señoríos, ni 1.ámi- sean traídas a Inglaterra.. . Si tal fórmula puede ser
nas, o Vasos, o Barras o Joyas de Oro, guarnecidos o no, hallada, yo aseguro a Vuestra Gracia que no es imposible
o de Plata, sin licencia del Rey". ni inverosímil enviar por los Mares cada año mercancías
Los informes noticieros de los agentes de la Banca Fug- por valor de un millón cien mil libras, y recibir a su vez
ger a 13 casa central, pudieran ser comparados a los de en toda clase de mercancías sólo el Mlor de seiscientas
The Associated Press (Prensa Asociada) de hoy. En cada mil libras; y recibiremos en pago por las otras, quinien-
lugar importante había estacionados corresponsales que tas mil libras, ya en oro en barras o moneda acuñada'
comunicaban una información sobre los grandes aconteci- inglesaM.
mientos tan pronto como los conocían. He aquí unos Cualquier país aumentará su abastecimiento de oro,
"flashes" de las Cartas Noticieras Fugger: argüían los mercantilistas, dedicándose al comercio exte-
"Venecia, diciembre 13 de 1596.- El Rey de España rior, teniendo siempre sumo cuidado en vender a las otras
ha ordenado severamente que no se exporte oro o plata naciones, más de lo que les compraban. La diferencia de\
t e su reino, ni sean usados con finalidades comerciales." valor de sus exportaciones y el valor de siis importaciones
"Roma, 29 de enero de 1600.- El chambelán del Papa tendría que pagárseles en inetal.
ha hecho que todas las monedas de plata locales y extran- La English East India Company tenia en su Carta una
;eras sean evaluadas de nuevo, y promulgado un decreto cláusula que le daba derecho de exportar barras de metal1
que fija que nadie, en el futuro, podrá salir de aquí coi1 precioso. Cuando en el siglo xwr muchos panfletistas ata-
más de cinco coronas." caron a la empresa por enviar riqueza fuera de Inglaterra,
uno de sus directores, Thomas Mun, defendió a la com-
Tales medidas podían retener dentro de un país el oro
pañia en un libro famoso titulado La Riqueza de Zngla-
y la plata que ya tuviesen. Y las naciones que tenían
terra por el Comercio Extranjero. Este título indica la
minas dentro de sus fronteras, u otras, como Esppña, lo
índole de la defensa. Mun sostenía que mientras la East
bastante afortunadas para poseer colonias con minas ube-
152 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 153
India enviaba oro y plata al Oriente para comprar artícu- "Se resuelve que se nombre a personas especiales que en
los allí, esos artículos eran después reexportados de Ingla- días fijados de cada semana se reúnan y con diligencia
terra a otros países, o riianufacturados en Inglaterra, para discutan y deliberrn. . . los medios por los cuales ejercerán
ser más tarde revendidos a otros países. En ambos casos más comercios y oficios en el país, y cómo se les conti-
mucho dinero afluía a la nación, lo cual justificaba la nuará inútilmente. . . "
previa exportación del oro y la plata. También argüia eCuáies fueron algunos. de los medios que estos "trustb
Mun que la manera realniente importante de aumentar la de los cerebros", en Baviera y en otros países, conside-
riqueza del Estado, era vender al extranjero más que raron como los más convenientes para levantar la indus-
lo que se compraba a éste, para mantener así una balanza tria? Idearon muchos.
favorable del comercio. "El mejor medio para aumentar Uno fue la subvención por los Gobiernos a los artículos
nuestra riqueza y nuestro tesoro, por consiguiente, es el manufacturados para la exportación. . . El fabricante de
Tráfico Exterior, por lo cual debemos observar esta regla: cuchillos que recibía un subsidio del Gobierno por cada
vender anualmente más al extranjero que lo que consu- docena de cuchillos que produjese, probablemente se esfoy-
mimos de sus productos, porque la parte de nuestra ex- zaría en hacer más y más cuchillos. Y a los fabricantes
portación que no vuelve a nosotros eir mercancías, debe de sombreros, de lana, de nluniciones, de lienzos, segura-
necesariamente volver en dinero. Cualesquiera que sean mente les pasaría lo riiismo. Las subvenciones del Gobier-
los procedimientos que empleemos para atraer riqueza al no a la producción, tuvieron la finalidad de estimular la
Reino, ésta siempre quedará con nosotros, mediante la manufactura.
balanza favorable del con~ercio". Otro fue la tarifa proteccionista. Los familiarizados con
El tmco, entonces, era exportar mercancías o productos la historia de los Estados Unidos se inclinan al error de
valiosos, importar sólo lo que se necesitase, y recibir la creer que la idea de protección arancelaria contra los
diferencia en efectivo. Esto significaba estiniular la indus- artículos importados, fiie original de Alexander Hamilton,
tria por todos los medios posibles, debido n que los pro- Secretario de Hacienda de George Washingtori. No es cier-
ductos industriales eran inás valiosos qiie los de la iigri- to. La tarifa proteccionista para "alentar" a las industrias
cultura, y así se venderían mejor en los riieicndos estraii- jtvenes fue una invención tan antigua como los mercan-
jeros. Además, lo que era igualmente importante, teiiieii- tilistas, y probablemente más. 1Ie aquí una síiplica de
do la industria propia en el propio país, fabricando las ayuda para una industria jolen, escrita en Inglaterra antes
cosas que el pueblo de éste necesitaba, equivalía a tener de que Hamilton naciera: "Creo ahora, señor, haber de-
que comprar menos a los extranjeros. Esto era un paso mostrado que la industria del lienzo está en su infancia
en la dirección d é lograr la balanza favorable de conier- en Inglaterra e Irlanda, y que por consiguiente es impo-
cio, al tiempo que se hacía al país aiitosuficiente, inde- sible para nuestro pueblo vender tan barato. . . como los
pendiente de los demás. que tienen esta manufactura establecida desde hace mu-
Una nación después de otra comenzó a preocuparse en cho tiempo, y que por esta Razón, no podemos hacer
el importante problema de cómo ayudar mejor a sus grandes o rápidos progresos en esta manufactura, sin ai-
viejas industrias a prosperar, y a las nuevas a empezar. gún estímulo
En la Baviera de Maximiliano r, en 1616, fue designado El estímulo público que este fabricante pedía vino en
iin Tmt de los Cerebros, para considerar la cuestión: la forma de protección contra la coinpetencia extranjera,
I 154 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

mediante altos derechos a los artículos inanufacturados


que se importasen. Hubo casos en que los Gobiernos hasta
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 155
sión de los hugonotes, en el siglo XVII, se deshizo por la
fuerza de muchos de sus mejores artesanos.
prohibieron la importación de ciertos artículos, bajo nin- = Una prueba interesante de que los Gobiernos se preo-
guna circunstancia. cupaban realmente del bienestar de los artesanos extran-
NO sólo se iba a fomentar la industria con subvencio- jeros, aparece en una carta de la Reina Isabel de Inyla-
nes y altas tarifas, sino que se estimuló por todos los me- terra escrita en 1566 a los magistrados de Cumberland y
dios posibles a los obreros extranjeros expertos que pu- Westmoreland. En una época en que marcar con hierio
dieran introducir nuevos oficios o nuevos métodos, para candente, cortar las orejas, las piernas o los brwos, y
establecerse en el país. Los artesanos de otras naciones ahorcar, eran castigos corrientes por delitos ordinarios, es
fueron atraídos con privilegios tentadores, como exención decir, en una época en que la vida era barata, véase qu¿
de impuestos, casa gratis, un monopolio por cierto núme- intranquila estaba la Reina por la muerte de un solo
ro de años para la fabricación de su producto, y présta- alemán : "Considerando que ciertos Alemanes, con el pri-
mos de capital para invertirlo en los equipos necesarios. vilegio de nuestras Cartas bajo nuestro Gran Sello de In-
Cuando no se podía inducirlos al traslado por su propia glaterra, con su gran trabajo, su pericia e inversión de
voluntad, ocasionalniente los Gobiernos recurrieron al se- dinero, recuperaron de las montaiías y rocas nuestros con-
cuestro. Colbert, que fue el Mussolini de su tiempo, en el ' dados de Westmoreland y Cumberlarid gran cantidad de
que desempeñó muchos puestos en el Gabinete de la Pran- minerales, con la plena intención de haber continuado
cia del siglo XVII. tuvo empefio I~articularen lograr que haciéndolo, han sido asaltados íiltimamente, de manera
artesanos extranjeros viviesen y trabajasen en el país. Y tumultuosa y contraria a nuestra paz y nuestras leyes, por
estacionó agentes en otras naciones, con la Única misión un gran número de personas desordenadas de nuestro3
de reclutar obreros, por los medios que fuese. El 28 de dichos condados, de lo cual siguió el homicidio y asesi-
junio de 1669 escribió a hI. Chassan, Ministro franck nato de uno de los mencionados Alemanes, con el temor
consiguiente de toda su compañia, nosotros. . . por consi-
en Dresde: "Sírvase continuar ayudándole (al aqente re-
guiente. . . les encargamos y ordenamos a ustedes, apre-
clutador) de todas las maneras que le sea posible, para
hender y seguramente retener en prisiún a tantos partici-
que tenga éxito en su labor. Espero que el buen trato ,que
pantes como fuera ocasión, en el mencionado tumulto o
será dado a los metalíirgicos que él ya ha traído a Fran-
asesinato. . . Y que también vigilen y vean que los citados
cia, le permitirá contratar otros para nuestras fábricas". Alemanes en todos los momentos, desde ahora, sean trata-
Se tomaban estrictas precaucioiies para el regreso a sus dos amistosa y tranquilamente. . ."
patrias de esos obreros, como también se las tomaba con- Así como los extranjeros cuya habilidad beneficiaría a
tra los artesanos nativos que deseaban ir a otros paises, la industria iban a ser protegidos, los inventores de nuevos
y dar o vender allí sus secretos del oficio. Hubo un episo- procesos eran ayudados por el Gobierno. Cuando Jehan
dio dramático, sin embargo, con la expulsión por motivos de Bras de Fer inventó en 1611 un nuevo tipo de hilan-
religiosos de grupos numerosos de gentes industriosas, ca- dería, le fue concedido un monopolio por veinte años,
pacitadas, hábiles artesanos y comerciantes. De un lado, semejante a las patentes oficiales de hoy: "Nosotros hemos
Francia hacía todos los esfuerzos imaginables para atraer permitido que 61 y sus asociados construyan hilandería.;
a su suelo trabajadores expertos; y de otro, con la expul- según su mencionada invención en todas las poblaciones
DEL FCUD.ZLISM0 AL CI\PITAI,IShIO 157
1-56 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
nera fácil y buena de limpiar nuestro reino de los vicios
y ciudades de nuestro reino. . . Prohibiinos a todos, de
producidos por la ociosidad. y el único iiiodo por el cual
cualquier condición y calidad que pueda ser, construir no tengamos por más tiempo que enviar fuera del reino
talleres imitando la susodicha invención. . . lo mismo total
oro y plata para enriquecer a nuestros vecinos.. . (aqui
que parcialmente.. . sin su expreso permiso y consenti-
las concesiones se dan, por doce aííos) . . Durante este
miento, bajo pena de pagar una multa de diez mil libras tiempo nadie puede, en la mencionada ciudad de París.
y la confiscación de lo construido". establecer talleres de sedería . . a no ser con su permiso
No sólo se hicieron concesiones de nionopolios a los in- y consentimiento. . . Y con objeto de auxiliarles en el <gran
ventores, sino que en algunos países también se institu- desembolso necesario para es? estableciniiento, concede-
yeron premios como seriuelo para aquellos que quisiera11 mos a los referidos empresarios.. . la suma de 180 rnil
,.dedicar su inteligencia al problema de impulsar la indus- libras, la que les será asignada sin ninguiin demora, suiiia
tria nacional mediante la invención de nuevos y mejores que ellos retendrán por doce años, sin paqo de intereses.
métodos. En Francia, Colbert estableció institutos estata- Al terminar ese plazo, ellos tendrán que devolvernos 150
les de educación técnica, así como talleres industrialei mil libras. Las 30 mil restantes se las dejamos como dona-
dirigidos por el mismo Gobierno. En Ihviera, a fines del tivo, en consideración de los gastos extraordinarios que
siglo x v ~ r ,la fábrica textil del Estado empleaba dos mil comprendemos son imprescindibles y los cuales han de ha-
hombres y mujeres. Estos centros de trabajo del Gobierno cer a sus propias expensas, para fundar dicho estableci-
actuaban como modelos, como inspiración, como labora-
torio. Fue en estos empeños en gran escala, no sujetos a El -edicto implica otra ventaja qiie los mercantilistas
restricciones de los gremios de ninguna clase,-que los expe subrayan en sus razones de que se qiiisiera incrementar la
ementos y los progresos pudieron desarrollarse libremente, industria. Continuamente seííalan que el crecimiento tie
lo cual era a menudo difícil para los artesanos, individual- Ata no sólo significaba un aumento en lai exportaciones,
mente. lo cual a su vez ayudaba a una balanza comercial favo-
Pero aunque fue arduo, no fue imposible. E l Estado rable, sino que también traía un aumento en el empleo.
deseaba estimular la industria mediante el subsidio direc- Mr. T. Manley, escribiendo en 1677, argüía que "una
to, al igual que de las otras maneras expuestas. Las fábri- libra de lana manufacturada y exportada es más valiosa
cas textiles francesas recihieroii, mientras Colbert fue Mi- para nosotros, por el empleo de nuestros hombres. qur
nistro, unos ocho iiiillones de libras en suhvenciones, de diez libras de materia prima exportada, al doble de la
una especie u otra. A un grupo que iba a establecer una actual cotización". En un período en qiie los mendigos y
planta para la nianuiaciura d i seda y de paño de oro y desempleados causaban trastornos y costaba fuertes sumas
plata en-el siglo XVII, el G bierno le concedió muchos de dinero el auxilio a los pobres, ese arguriiento pesaba
privilegios valiosos, así corr ayida directa en dinero:
1 mucho. Para el monarca, preocupado por el bienestar de
"Uno de los principales medios de alcanzar esta finalidad su pueblo, para los pensadores mercantilistas, quienes por
(bien común en nuestros súbditos) es el establecimiento encima de todo se interesaban en asegurar el poderío y la
de artes y manufacturas, con la esperanza de que enri- riqueza nacionales, era obvia la necesidad de mantener a
quezcan y mejoren este reino, y de que no tengamos que los hombres de su país -la carne de cañón- en buenas
dirigimos a nuestros vecinos como mendigos, buscando condiciones. Por ello la industria q u e significaba empleo
lejos lo que no poseemos, y también porque es una ina-
158 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 159

para los trabajadores debía ser estimulada. Se dedicó tam- días quiso persuadir a las gentes que el pescado contenía
bién considerable atención a la producción de maiz, para elementos que. no sólo eran buenos para la salud, sino
garantizar la alimentación del pueblo, de modo que se absolutamente necesarios para alcanzar una edad avan-
mantuviera vigoroso, para cuando estallase la guerra. Des- zada.
de que todos comprendieron que un abastecimiento ade- Con la decadencia de España en las postrimerías del
cuado de alimentos era de suprema importancia en caso siglo xvr, Holanda, una nación pequeña, pasó al primer
de guerra, se dieron en Inglaterra subsidios para activar lugar entre las Potencias de la época. Era un país redu-
las cosechas de maíz. Una nación que se baste a sí misma cido, pero rico y fuerte, y una de las principales razones
en tiempos de hostilidades, compuesta de hombres comba- era su concentración en el poderío marítimo:. Los holan-
tientes, fuertes y bien alimentados, fue una de las princi- deses, como los venecianos, fueron obligados por la geo-
pales razones de las diversas ieyes del maiz aprobadas en grafía propia, a aprenderlo todo en cuestión de barcos. El
varios países. Mar del Norte, con su maravilloso tesoro de peces, conti-
Hombres combatientes. Tiempos de guerra. Un pueblo nuamente incitaba a los habitantes de Holanda; la co-
que piensa en estos términos, naturalmente que se preo- rriente de productos septentrionales dirigiéndose al Medi-
cupa por el número y calidad de sus barcos. Para defen- terráneo, y viceversa, encontró a Holanda en el mismo
der el territorio nacional y para atacar a los buques ene- centro, y los holandeses, muy emprendedores, aprovecha-
migos, se necesitan navíos. Y así como los mercantilistas ron la oportunidad. Se echaron al mar y se convirtieron
pensabar, en estimular a la industria por todos los medios, en porteadores de los articulos de un mundo en creci-
como paso vital para alcanzar una balanza favorable de piento. Los buques holandeses navegaron a todas partes,
comercio, así vieron en !a construcción de una marina llevando las mercancías de todos a todos los lugares.
mercante, algo esencial por la misma causa. En la misma Pero Inglaterra y Francia no estaban satisfechas de ver
proporcibn que se interesaban en el comercio exterior, los los productos ingleses y franceses siempre transportados
Gobiernos ponían de relieve la importancia de las adecua- en barcos de Holanda. Parte de su plan para la autosufi-
das facilidades marítimas, para llevar sus productos in- ciencia era la construcción de las flotas propias. No les
dustriales a otras naciones. Por eso volvieron su atencibn gustaba la idea de estar pagando buen dinero a los holan-
a estimular la construcción de barcos, con el mismo cela deses por transportar sus artículos. Las Leyes Inglesas de
que demostraron para proteger la industria. Y los mbto- ,Navegación, tan famosas en la historia de los Estados
dos empleados fueron semejantes. Se dio al constructor Unidos, tenían como uno de sus principales propósitos
naval subsidios; los productos necesarios para fabricar bu- arrebatar a los holandeses su control del servicio de trans-
1 ques, como alquitrán, brea, maderas sólidas y duras, fueron porte por mar. Esa finalidad está claramente expuesta en
1 buscados por doquier y admitidos libres de derechos en el una de las Leyes, fechada en 1660, que dice: "Para el
país; los hombres fueron obligados a servir en la armada, aumento de la industria marítima y estímulo de la nave-
1 llegándose en Francia a alentar a los jueces para que coni gación de esta nación. . . se dispone que después del pri-
1 denaran a galeras a los criminales; en Inglaterra, la indus- mer día de diciembre de 1660. . . ningún articulo o pro-
tria pesquera fue protegida, porque era una escuela de ducto sera importado o exportado de ninguna tierra, isla,
entrenamiento para los marinos; se pidió al pueblo que plantación o temtorio perteneciente a Su Majestad o en
1
comiese mas pescado; y hasta la propaganda de aquello! su posesión.. . en Asia, Africa o América, en ningún otro
160 1 - 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 161
barco o barcos, que no sean los que verdaderainente si11 una colonia de Inglaterra. Cuando los irlandeses produ-
fraude pertenecen a personas de Inglaterra o Irlanda o cían su lana y la convertían en telas, venía una ley inglesa
del Dominio de Gales, o . . . construido en y perteneciente y aplastaba la naciente industria. ¿Podían entonces los
a las aludidas tierras, islas, plantaciones o territorios, como irlandeses exportar su lana cruda libremente? No. Tenían
propietarios de derecho, y del cual el capitán y tres cuar- que venderla a Inglaterra, solamente, e Inglaterra usaría
tas partes de los marineros, por lo menos, han de ser en sus telares la que pudiese, y reexportaría el resto. Como
inglesa". Inglaterra podía dictar el precio, gran número de irlan-
Barcos Holandeses. Muralla del Imperio. ¡No pasar! deses se empobrecían. Así la política mercantilista tuvo
En esto, lnglaterra y sus colonias iban a actuar como su parte en la lucha de Irlanda por la independencia de!
un solo país, unidas en una lucha común contra el intruso dominio británico, como la tuvo en la de los Estados
extranjero. Fue una gran ventaja para los colonos ameri- Unidos.
canos tener esta defensa contra los intereses navieros de Similarmente, ciertos productos americanos, como ta-
Holanda, m& fuertes. Esta parte de las Leyes de Navega- baco, arroz, índigo, trementina, alquitrán, brea, pjeles de
ción ayudó a los americanos a construir su propia marina castor, hierro fundido (esta lista aumentó con el tierripo),
mercante, y por ello los buques yanquis fueron pronto sblo podían ser enviados a Inglaterra, porque los ingleses
familiares en todos los puertos del mundo. Participar en los necesitaban para sí mismos, para sus propias industrias
el monopolio marítimo del creciente Imperio Británico fabriles. Y lo que no podían consumir, lo reexportaban,
trajo riqueza a los constructores, dueños y tripulantes de con ganancia De esa manera, el tabaco de Virginia era
los barcos yanquis. enviado a los comerciantes ingleses, quienes lo vendían a
Pero había otras secciones de las Leyes de Navegación los fabricantes franceses de rapé, en vez de ir el tabaco
que no fueron tan beneficiosas a las colonias. Eran parte de Virginia directanienie a las fábricas de Francia.
de la idea mercantilista de considerar éstas como otra ~a clave para comprender la fricción que surgió entre
fuente de ingresos para la madre patria. la madre patria y las ,colonias era que, mientras aquélla
De ahí que se aprobaran otras leyes prohibiendo a 109 creía que éstas existían para su provecho, las colonias
colonos dedicarse a cualquiei industria que pudiera com- creían existir para el provecho propio. Sir Francis Ber-
petir con las de la madre patria. Se prohibió a aquéllos nard, el real gobernador de Massachusetts, hizo muy clara
fabricar gorras, sombreros y artículos de lana o hierro. la noción mercantilista de la relación entre la madre pa-
Todas l a materias primas para estas cosas estaban dispo- tria y sus colonias, al decir: "Los dos grandes objetivos
nibles en América; pues se hacía que los colonos las en- de Inglaterra cori respecto al tráfico americano, deben
viasen a Inglaterra para ser manufacturadas, y entonces ser (1) obligar. a sus súbditos americanos a recibir sólo
comprarlas en forma de artículos manufacturados. de Inglaterra todas las manufacturas y artículos europeos
De esa manera, las materias primas salían de América que ésta pueda suministrarles; ( 2 ) regular el con~ercio
hacia Inglaterra, donde se las manufacturaba, para reen- exterior de los americanos de modo que las utilidades con-
viarlas entonces a América, en vez de que las materias
primas coloniales fuesen manufacturadas en América.
1 secuentes puedan finalmente centralizarse en la Gran Brc-
taña, o ser aplicadas al mejoramiento de su imperio".
Esta era la actitud de Inglaterra no sólo hacia América, Esto es una clara exposición del hecho de que las colo-
sino hacia todas sus colonias. Irlanda, por ejemplo. era 1 nias existían solamente como ayuda a la madre patria en
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 163
Ir;; 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
Y fue a través del comercio que el Estado alcanzó su
SU Iiictin por la riqueza y el poderío nacionales. Y esto grandeza y pudo participar en su expansión y en la del
f t i e 1;) \.erdad no sOlo para Inglaterra, sino para Francia, temtorio. El mercantilismo fue en realidad comercia-
,,,I-;, E s l ~ ~ i iya para cada madre lutria de la Era iner- lismo.
rantilista. Es iniportante tenerlo en cuenta. Los mercantilistas creyeron que, en lo que al tráfico
Coriio es tainbién iiriportante recordar que "riqueza na- concierne, las pérdidas de un país significaban las ganan-
cioiial" y "poderío nacional" son' frases sueltas. Es una cias de otro; por ejemplo; una nación sólo podía aumen- '
coincidencia interesante que lo que muclios escritores su- tar su comercio, a expensas de otra, No veían en el co-
girieron como la rnejor manera de hacer rico a "nuestro mercio algo de mutuo beneficio - e l intercambio venta-
era también la mejor manera de hacene ricos ellos j o s e , sino como una cantidad fija, de la cual cada uno
o la clase a que pertenecían. Era natural que identificasen intentaba coger la mayor parte. El autor del Diccionario
sus propios intereses con los de toda la nación. lo que no de Tráfico y Comercio en el siglo XVIII exponía las cosas *

+ere decir que estuviesen haciendo trampas. Quizá en así: "Parece haber en Europa una cantidad limitada de
ningún tiempo fue más evidente la conexión entre el inte- comercio. Snpongamos que en el de la lana manufactu- ,
kés económico y la política nacional. rada.. . Inglaterra, tiene en el caudal de exportación y
Recuérdese los quebraderos de cabeza de los reyes para abastecimiento,. productos por valor de quince millones;
conseguir dinero. Mientras no hubo un extenso y bien 01.- si en cualquier año alcanza los veinte millones, la dife-
ganizado sistema de impuestos, los monarcas nunca estu- rencia h a de ser a expensas y disminución de las ventas
vieron seguros de obtener bastante dinero donde lo nece- de otros países".
sital>ntLqciiando lo necesitaban. El tesoro no podía contar Colbert escribió a M. Pomponne, Ministro de Francia
coi1 1 i i i . i ;iflii(.iici.i uiliíoriiie de dinero. Eso fue el porqué en La Haya en 1670: "Ya que el comercio y la industria tg

los reyes ;irrriiil.iruii U I I . ; iiigresos a recaudadores tle con- no pueden disminuir en Holanda sin pasar a manos de
tribiicioiies, quieiies xc: lin 1)agabaii por adelantado (des- otra nación, nada hay tan importante para el bienestar
pués exprimiiri 1iaii.i r: íiiiiiliu crntzvo posible de 10s general del Estado, que al mismo tiempo que nosotros
,
infelices contribuyentes, para resarcirse). k' por qué ven- vemos nuestro comercio y nuestra industria aumentando
dían los puestos públicos al ilienor postor, y concrdínii dentro del reino (Francia), también estar seguros de S U
fnonopolios por graride.; sumas. Y por qu;, aunque ndia- real y efectiva reducción en los Estados de Holanda".
sen hacedo, se vieron for~adosa vender las tierras de la Puede verse que la creencia en el principio de que
Corona. Y por qué tuvieron que volverse a los bariqueros "nada es tan importante y necesario para el bienestar
y co~~ierciantes, en demanda de prestamos. Y por qiiC los general del Estado" que la certidumbre de que el comer-
~;obiernosse hallaban siempre en apuros, y daban tal im- cio y la industria de un Estado rival disminuyen, estaba ,
portancia a la acumulación de metales preciosos. Y desde destinada a conducir a una sola cosa la Guerra. El fruto
que se creyó que la riqueza obtenerse mediante el de la política mercantilista h e la g ~ e r r a La
. lucha furiosa
tráfico, fue natural la idea de que los intereses del Estado por los mercados, la fiera compet,:ncia por el comercio
de este o aquel país, la pugna por más colonias, todo
y los de la clase coinercial eran idénticos. Por ello el esto hundió a las Potencias rivales en una giierra después
Estado tuvo coiiio i->rincipal actividad apoyar y alentar
de otra. Algunas fueron abiertamente calificadas d~ lo que
kl tráfico y cuanto se relacionara con éste.
' 164 I,oS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

realmente eran: guerras coiiierciales. El propósito de otras


fue disfrazado con nombres altisonantes, como a menudo
ocurre, aun en nuestros días. En 1690, el Arzobispo de CAPITULO XII
Canterbury dijo: "En todas las Contiendas y Disputas que
en los últimos años han sobrevenido en esta esquina del 1 DEJADNOS HACER !
Mundo, -he encontrado que aunque la intención ha sido
buena y Espiritual, la postrera finalidad y verdadero pro-
pósito fueron el Oro, la Grandeza y la Gloria Secular".
Hagamos nuestra la frase final del arzobispo. Porque El de 1776 fue un año de rebelión. Un año memorable.
resume con nítida exactitud lo que los mercantilistas se
A los americanos, les recuerda la Declaración de Indepen-
proponían. dencia, su revuelta contra la política colonial mercanti-
lista de Inglaterra. Y, a los economistas de todos los paí-
ses, la publicación por Adam Smith de su libro Riqueza
de las naciontx, sumario de la creciente rebeldía contra
las tres R del mercantilismo: Restricción, Regulación y
Represión. Hubo, en el siglo xvIr, un s a n número de per-
sonas que no estaban de acuerdo ni con la teoría ni con
la práctica del mercantilismo. Ese desacuerdo se basaba
en que las sufrieron. Los traficantes querían una partici-
pación en las grandes utilidades de los privilegiados mo-
nopolios. Cuando pretendieron lograrla, fueron excluidos
como "intrusos". Los hombres con dinero deseaban usarlo
cómo, cuándo y dónde quisiesen. Querían aprovechar
todas las oportunidades que el comercio y la industria en
expansión ofrecían. Conocían el poder que el capital les
daba y querían ejercerlo libremente. Estaban cansados de
"se debe hacer esto" y de "no se puede hacer aquello".
. Estaban hartos de "Leyes contra. . . Derechos sobre. . .
Subsidios para. ." Anhelaban un tráfico libre.
Los Gobiernos querían ayudar a la industria. Muy bien.
Mas parecía que no podían ayudar a una clase de eente
sin perjudicar otra. Y, a la clase perjudicada, no le
gustaba y, por ello, protestaba. En el año 1700 y siguien-
tes, en Rusia a los producto...s de lana no se les pennitía
. -
- -- - IIEL FEUDAI.ISM0 AL CAPITA1,IShlO 167
166 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
l;,)c.1 I)iai.io de la CBiii:ira de los Comunes de 8 de mayo
exportarla, con la idea de estiniular la manufactura de dc: 1:'2O: riicoiitranios sil argumento para el libre ronier-
11ahs, asegurando a los fabricantes la necesaria niateria ()(,: " 1 l i , ; ~l>elicicíri de los Comerciantes de la Ciudad de
\winia, a un precio barato. A los fabricantes, les agradaba I <,ii(!iii: t i i r : ~ ~ r r x n t a dyr ileída, exponiendo que el coiiier-
esa prohibición, pero los productores se oponían a ella. rio cxterior es c:riiiiicnte~iiente creador de la riqueza y
Y, en 1721, redactaron una ~eticiónal rey, solicitando iii-osl~eridncldv iin país, peniitiendo importar los produc-
qiie la ley c~rres~ondienie fuese abolida. . . "porqiie, se- los y artíciilos para los que el suelo, clima, capital e jn-
qíin ellos admitieron, los almacenes tenían grandes stock.; diisti.ia tllt oti.:is naciones o territorios están niejor prepa-
de lana.. . que este año no se había vendido ni la mi- rados, y cxpoitnr rri T>ago aqucllos productos y artíciilivi
tad de la producción lanera. La graciosa intención de para los criales la situación propia es más adecuada. <)u(:
Viiestra Majestad de que no escaseara la lana para la ma- , la no restricción est6 calcillada para dar la mayor extri;-
nufactura de paños, de manera que esta industria aumen- sión al Comercio Exterior, y la mejor dirección al capi!:il
tase, ha sido plenamente realizada. Por otra parte, el daño y la indiistria del país; Que el máximo de compra cri cl
hecho a los que crían ovejas está en aumento, pues las lnercado más barato, y de ventas en el m5s caro, cosa qlir:
existencias de ianá son excesivas, y ellos tienen que vender rer;iila rada comerciante en sus tratos individuales, es
e1 p'roducto al precio que quiera el comprador. El país estri<.tainente aplicable, como la mejor regla para el trá-
cntero está sufriendo mucho de esta rebaja legal de 10s fico de toda la nación; Que una política fundada en estos
precios de la lana (que han de caer aún más si continúa ~rincipios haría del comercio mundial un intercambio,
la prohibicí6n sobre la exportación\ . . . Las ovejas cues- i mutuamente ventajoso, y desarrollaría un aumento de la
tan más de lo que rinden, y muchos criadores pudieran riqueza y su disfrute entre los habitantes de cada Es-
~acaricihla idea de dejar morir a sus rebaños. . ." tado. . . Que los prejuicios imperantes en favor de la pro-
Pero el Rey Federico Guillemo I se atuvo, inflexible, tección o sistema restrictivo pueden ser atribuidos a la
a la política de restricción. He aquí su réplica a la peti- errónea suposición de que cada importación de prodiirtos
ción: "Su Majestad el Rey de Prusia. . . considera nece- ,-
exGanjeros causa una disminución o falta de intercs en
zario retener la prohibición sobre la exportación de la la producción propia, en igual medida, si el razonamiento
lana. . . ya que la experiencia demuestra que otras Poten- en que estas regulaciones se fundan fuese aceptado consis-
cias, y especialmente Inglaterra, que tampoco permiten tentemente, no pararía hasta excluirnos de todo Comercio
que la lana salga del país, están procediendo bien con : Exterior".
ello, y enriqueciéndose". La Investigación de la Naturaleza y Las Causas d e la
Es posible que el Rey de Prusia tuviese razón en el he- Riqueza de las h'acioner, de Adam Smith, fue uno de esos
cho del enriquecimiento de Inglaterra. Pero los comercian- libros que captaron la imaginación del gran público y
tes ingleses habrían discutido con él la cuestión. Sabemos conquistaron la admiración de todos los países, uno tras
que a ellos no les gustaban las restricciones mercantilistas. otro. .4 diferencia de los escritores anteriores que afima-
Querían que se hicieran cambios que les ayudasen en sus
ron que un Estado debe seguir esta o aquella política para
negocios. Hacían suya la manera mercantilista de exponer
ser poderoso, Adam Smith se dedicó más a estudiar las
su caso, esto es, argüir por lo que sería mejor para traer
causas que influyen en la producción y distribución de la
riqueza y prosperidad al faír. Un viejo y perdonable error,
- riqueza. Allí donde muchos de los mercantilistas teniani
-r-1 de identificar sus propios intereses con los de la nación.
168 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 160
un fin interesado, que disfrazaban s r i i r i e ~ d oqiie el país De igual manera Josepli rucker, en 1749. a b ~ i ótuego
incrementaba su poderío, Smith, interesado rnjs en el aná- contra la política mercantilista de conceder monopoli¿ic,
lisis de las causas qlie en problemas particiil;:~r.e5;,abordó 21 escribir: "Nuertras monopolios, conzpañias pziblicas y
el tema científicam~nte.Parte de sri iariic~s:io!,ra fue decii- Cúrteles son el .\zote y la Destrucción del con:ercio li-
cada al estudio de la doctrina riiercantilist;~.Hubo otros, bre. . . Toda la naciór. debe sufrir en su comercio, y ser
antes que él, que también la estudiaron. En el üjlogeo dei excluida de Qte en más de tres cuartas partes de1 Globo,
rriercantilismo, no faltaron pensadores que atacaron sus para enriquecer a unos cuantos Directores rapaces, quienes
principios. Cada mercantilista práctico tenía algo que cri- alcanzan :a opulencia del mismo modo que el Prieblo
ticar. alcanza la po5:ezan.
Veamos lo que se escribía sobre la prohibición de im- Tucker también atacó la ~ o l í t i c aroIonia! mercantilista:
portar artículos extranjeros. Muy temprano, allá por el "Nuestra mal juzgada Polí'tica, de celos sin motivos al
1690, Nicholas Barbon, en su T r a t a d o del Comercio, ex- sujetar el Conzercio y M a n u f a c t i ~ r ade Irlaiidri, es otro
puso: "La Prohibición del Libre Intercambio Comercial gran obstáculo a la extensión de nuestro Comercio. Si
es la %usa de la Decadencia de éste; pues todos los Irlanda se enriquece j cuál es la consecuencia? Inglaterra
Artículos o Mercancías Extranjeras son traídos a cambio también se enriquecerá; y Francia será la más pobre. L a
de las Nativas; así, la Prohibición de cualquier Artículo Lana, que ahora es enviada de contrabando de Irlanda
Extranjero, obstaculiza la Producción y Exportación de a Francia, y manufacturada allí, y de allí coIocada en el
tantas mercancías Nativas como se Fabrica y Cambia por Mercado para competir con nuestros propios artículos,
las Extranjeras. Los Artífices y Comerciantes que nego- debía ser manufacturada en Irlanda.. . Las Rentas de
cian con esos artícuIos pierden sus oficios. . . " las haciendas de los Caballeros irlandeses aumentarían;
Veamos ahora el argumento, bien conocido, de la "ba- entonces el Dinero pronto estaría en camino de Ingla-
lanza del comercio". Dudley North, un año después, en tenay'.
1691, trató de ello en un libro famoso, titulado D ~ C U T - ¿Y qué acerca del concepto mercantilista de la impor-
sos sobre 'el comercio: "No hace mucho que se hko tancia que para un país tiene el stock de oro y plata?
gran ruido en torno a la Balanza de Iniportación y Expor- David Hume, uii amigo de Adam Smith, trató de eso en
' tación y así dc la Balanza Comercia:, como se la llamó. . . 1742. Afirmó que un tesoro mayor no-significa para una
Se había imaginado que si comprábamos más mercancías nación una ventaja duradera. Su teoría era que a través
quellas que vendíamos, estábarnos en el Camino de la del trabajo del comercio internacional, todo país con dine-
1
Iiuina.. . Ahora puede parecer extraño oír y w se dice ro metálico tendrá la cantidad de oro que hará que sus
1 que el Mundo entero como Comercio, es una Nación o precios sean tales, que sus importaciones se equilibrarán
Pueblo, y siguiendo esto, una Nación es una Persona. . . con sus exportaciones. j Cómo?

1 Oue no puede haber comercio sin utilidades para el Pú-


blico; pues si surge uno así, los hombres lo dejan. Que
ninguna Ley puede fijar Ganancias al Comercio, cuyos
.
Se recordará que por mucho tiempo ha sido recono-
cido que los precios suben y bajan de acuerdo con la
cantidad de dinero en circulación. Hume partió de este
precios deben fijarse y se fijarán a sí mismos. Pero cuando punto: "Si consideramos cualquier reino '(país) por sí

1 esas Leyes existen, constituyen una barrera al Comercio


y por consiguiente son perjudiciales". 1
mismo, es evidente que la mayor o menor abundancia de
dinero no tiene consecuencia, ya que los precios de los
E
170 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE 17 1
DEL FEUDALISMO AL CAPITALlShlV
artículos son proporcionales a esa abundancia de diiiero".
Una tras otra las teorías del mercantilismo han sido
Ahora bien, 2qué ocurre al coinercio de uii país si los
atacadas por los escritores en el mismo momento en que
precios suben? Obviamente, los otros países comprarán
se las estaba poniendo en práctica. El caso del libre-cam-
menos de sus productos, porque son más caros. Lo cual
bio, e~~ecialinente, ha sido expuesto por los Fisiócratas en
significa que el país en cuestión exportará menos. Y por
Francia.
consiguiente, sus exportaciones no balancearán sus impor-
Podía esperarse que en Francia se desarrollase la mayor
taciones. Y estará comprando una mayor cantidad de ar-
oposición a las restricciones y regimentación del mercanti-
tículos extranjeros, que los demás paises estén comprán-
lismo, porqiie fue en esa nación donde el control de la
dole a él. Pero de una manera u otra, la diferencia ha de
industria por el Estado alcanzó su punto mas alto. La
ser pagada. Si sus exportaciones no pagan por sus impor-
industria en Francia estaba envuelta en una red tal de
taciones, habrá que cubrir la diferencia con dinero efec-
"lo que debe ser" y "no debe ser", con un ejército de ins-
tivo. Esto quiere decir que habrá un drenaje del oro de la
pectores entrometidos haciendo cumplir las molestas r e p -
nación donde los precios han aymentado. Pero ese drenaje
laciones, que es difícil comprender cómo le era posible
disminuirá el dinero circulante, y los precios, por consi-
hacer algo. Las reglas gremiales y las regulaciones eran
guiente, caerán otra vez. Causando que los países com-
bastante malas. Continuaban en vigor, o fueron sustitui-
pradores puedan adquirir ahora los artículos más baratos,
das por otras del Gobierno aún más minuciosas, desig-
nuevamente, y así las exportaciones subirán gradualmente,
nadas para ayudar y proteger la industria En algunos
hasta que, una v a más, encuentren el punto de equilibrio
casos, sirvieron para ello. Pero aun cuando eran sensatas,
con las importaciones. Lo contrario, por supuesto, es tam- eran siempre muy engorrosas para los fabricantes. 2 Podía
bién cierto. Si los precios bajan en un país debido a una uno de paños, por ejemplo, manufacturar la clase de tela
disminuci6n en la circulación del dinero, otras naciones que quisiera? No podía. Los paños tenían que ser de esta
comprarán más productos, porque serán más baratos. El o aquella calidad, y de una longitud fija. 2 Podía un fabri-
país estará entonces exportando más que importando, y la cante de sombreros abastecer la demanda pública produ-
diferencia será pagada en efectivo, como en el caso inver- ciendo el artículo con una mezcla de castor, piel y lana?
so. Y este incremento en el oro del país hará subir los Tampoco. Estaba obligado a hacerlo todo de castor o todo
precios otra vez, y perderá las ventajas de su comercio de lana, pero sin mezcla alguna de otro material. 2Podía
exportador que los precips bajos le dieron. Las exporta-
un manufacturero emplear una nueva y quizá mejor clase
ciones volverán a descender y una vez más se establecerá de herramienta en la producción de sus articulos? De
la balanza o equilibrio entre las exportaciones e importa- ninguna manera. Las herramientas habían de ser de cier-
ciones del país. to tamaño y forma, y los inspectores rondaban de modo
Esto es, por supuesto, una exposición general y simple perenne, cerciorándose de que así era.
del caso. En la realidad no son las cosas tan sencillas y El resultado natural de que se fuese demasiado lejos
llevan bastante tiempo, por lo que puede decirse que es en una dirección, tenía que ser un movimiento para ir en
verdad solamente "a la larga". Pero la explicación de la contraria. El control excesivo de la industria incubaría
Hume elimina de modo efectivo el énfasis mercantilista
de la necesidad de grandes cantidades de metales pre- ' la demanda de que no hubiese control alguno.. Uno de
los primeros iniciadores del no-control, fue un hombre
,&m. de negocios francés nombrado Goumay. De él escribió,
152 LOS BIENES TERRENALES DEL HOVBRE DEL FETTI)ALISMO AL CAPITALISMO 173

I'urgbt, uri famoso Ministro de Hacienda: "Le aiombró feria libre, y haga que las primeras palabras leídas por
que u r ~ciiidúdano no pudiera hacer ni vender algo sin el que ponga el pie en su territorio, sea la de su amado
hahei coniprddo e1 derecho mediante su admisión, a gran y reverenciado nombre, y debajo estas tres nobles pala-
costo, en una corporación.. . Ni podía imaginar que en bras : i Independencia, Inmunidad, Libertad!. . . Sus Es-
un r e i n ~donde el orden de sucesión estaba sólo estable- tados serán así el lugar privilegiado para la residencia
cido por la costumbre. . . el Gobierno hubiese condescen- de los hombres, la ruta natural del comercio, el punto de
dido a regular, por leyes expresas, el largo y el ancho de reunión de todo el Universo".
cada pieza de tela, y el número de hilos que la compu- Los Fisiócratas llegaron a su creencia en el libre cambio
siesen, y a consagrar con el sello de la legislatura cuatro por una vía indirecta. Creían ante todo en la santidad
volúmenes "in quarto" llenos de esos importantes deta- de la propiedad prilada, particularmente la propiedad de
lles, y también a aprobar innumerables estatutos dictados la tierra. Y porque creían en el derecho de la propiedad,
por el espíritu del monopolio.. . No le asombró menos creían en la libertad, entendiendo poi tal e1 derecho del
ver al Gobierno dedicarse a regular el precio de cada individuo a hacer con sil propiedad lo que quisiera, mien-
artículo, proscribiendo una clase de industria, con objeto tras no dañase a otros. Detrás de su argumento ,obre el
de que floreciera otra. . . y pensando que había asegurado libre comercio estaba la creencia de que al agricultor de-
la abundancia de maíz, haciendo la situación del agicul- bía permitírsele producir lo que quisiere, para venderlo
tor más incierta e infeliz que la de los demás ciudada- donde quisiese. En aquellos tiempos en Francia no sblo
nos. . ." no podía exportarse granos sin pagar un impuesto, sino
Gournay estaba más que atónito por esta excesiva regu- que por moverlo de un lado .a otro del país, también tenía
lación. Deseaba que Francia se deshiciera de ella. Y acu- que pagar otro. Algo así como si un agricultor de Nueva
ñó una frase que ha venid3 a ser el grito de guerra de Jersey no pudiera vender sus vegetales en Nueva York,
todos los adversarios de las restricciones de cualquier cla- sin pagar un derecho en la línea de los dos Estados. Los
se: laisser faire, que traducida libremente, significa "de- Fisiócratas se oponían a esto. Mercier de la Riviére, quien
jadnos hacer". dejó por escrito el mejor resumen de los principios Fisib
cratas, expuso que la completa libertad era esencial al
Laissez faire se convirtió en el lema de los Fisiócratas
di~frutede los derechos de la propiedad: "No puede ha-
franceses que vivieron en la época de Gournay, y los
ber gran abundanGa de producción sin gran libertad. . .
que fueron importantes, porque constituyeron la primera
"escuela" de economistas. Eran un grupo que, a partir
NO e3 cierto que todo derecho que no se tenga la liber-
tad de ejercer no es un derecho? Por consiguiente, es im-
de 1757, se reunieron regularmente bajo la presidencia de
posible pensar er. los derechos de la propiedad sin libertad.
Francois Quesnay, para discutir problemas económicos.
El hombre no comprende nada si no es espoleado por el
Los miembros de la escuela escribieron libros y artículos
deseo del disfrute; y este deseo de disfrute no puede afec-
pidiendo supresión de las restricciones, comercio libre,
tarnos, si se le separa de la libertad de disfrutar".
laissez faire. Cuando Mirabeau, un Fisiócrata célebre, fue
Los Fisiócratas abordaban todos los problemas desde el
consultado por Carlos Federico, gobernante de Baden
punto de vista de siis efectos sobre la agricultura. Soste-
(Alemania), en 1770, sobre cómo debía administrar su
nían que la tierra es la única fuente de la riqueza, y el
reino, escribió al príncipe: "Ah, Monseñor, sea el primero
trabajo de la tierra es la única labor producti\~a. En su
en dar a sus Estados la ventaja de un puerto libre y una
174 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

correspondencia con el príncipe Carlos Federico, Mirabeau nes como consistente no en las inconsumibles riquezas del
decía: "Nuestro campesino, en su capacidad como culti- dinero, sino en los bienes consumibles reproducidos anual-
vador, se dedica a una labor productiva, y es de esa labor, mente por el trabajo de la sociedad; y al presentar la
sólo de ella, que nosotros buscamos utilidades, deducidos libertad perfecta como el único medio de hacer la repro-
los gastos; en su capacidad como tejedor, realiza un tra- ducción anual lo mayor posible, su doctrina parece ser en
bajo estéril; tiene una parte útil en la totalidad de los cada aspecto tan justa como generosa y liberal".
servicios, pero no produce nada". Aunque los Fisiócratas se anticiparon a Adam Smith ai
S610 la agricultura, .propugnaban los Fisiócratas, sumi- propugnar la "libertad perfecta" la influencia de éste fue
nistra las materias pnmas esenciales a la industria y el hucho más grande. Su Riqueza de las naciones tuvo
comercio. Aunque es verdad que los artesanos realizan una serie de ediciones sucesivas. El autor fue leido am-
una labor útil cambiando la materia prima, para darle pliamente durante su existencia y después. La teoría mer-
su forma final, con ello no suman nada al stock de la cantilista fue eliminada totalmente, pero los golpes que le
riqueza. Después de que el artesano ha trabajado la ma- asestó Smith fueron los decisivos. Los partidarios de acu-
teria prima, ésta vale más, pero el aumento de valor es mular metal en barras (bulliopists) fueron batidos así:
igual a la cantidad que se le paga por el trabajo. No "Un pais que no tiene minas propias indudablemente
se ha incrementado la riqueza con ello. Y esto, argüían debe obtener si: oro y su plata de las naciones extranje-
los Fisiócratas, no ocurre con el agricultor. Así como la ras, de la misma manera que el que no tiene viFnedos, ha
industria es estéril, la agricultura es productiva. Por enci- de importar sus vipos. No parece necesario, no obstante,
ma del costo de la labor agrícola y de la ganancia al pro- que la atención del Gobierno deba volverse más hacia
pietario de la tierra, hay un producto neto - d e b i d o al una cosa que hacia la otra. Un país que tiene el dinero
subsidio de la Naturaleza- que es un verdadero aumento necesario para coinprar vino, siempre obtendrá el vino,
de la riqueza. Este excedente (surplus) agrícola sobre los cuando se presente la ocasión; y un país que tiene el dine-
gastos, este producto neto, afirmaban, varía de aíío en ro necesario para coinprar oro y plata, nunca estará en
año, es más grande o más pequeño, según las estaciones, necesidad de estos dos metales, los cuales han de ser com-
*Aunque los economistas están hoy en desacuerdo cori prados con un precio determinado, como otros productos".
buena parte de la teoría de los Fisiócratas, le conceden a El punto de.vista de Adam Smith sobre la política
ésta el crédito merecido, al señalar que la riqueza de una colonial de los niercantilistas fue resumido en esta senten-
nación no debe ser considerada como una suma fija de cia: "El monopolio del comercio de las colonias, por con-
bienes acumulados, sino como el ingreso que tiene; no co- biguiente, al igual que todos los otros medios y malignos
mo un stock, sino como una corriente de riqueza. expedientes del sistema mercantilista, deprime la industria
Adam Smith expresó sobre las teorías de los Fisiócratas: de los demás países, y principalmente la de las' colonias,
"Este sistema, con todas sus imperfecciones, es, sin em+ sin aumentar, por el contrario, disminuyendo, la del pais
bargo, lo más aproximado a la verdad que se haya publid en cuyo favor es establecido".
cado sobre economía política. . . Aunque al presentar 1q La misma primera sentencia del libro de Smith inicia
labor que s e emplea sobre la tierra como la única l a b o ~ el alegato en pro del libre-cambio. Se nos dice que "el
productiva, las nociones que inculca son quizá demasiado más grande progreso en el poder productivo del trabajo. . .
estrechas y limitadas, al presentar la riqueza de las nacio. parece haber sido los efectos de la división del trabajoJ'.
176 1.05 BIENES TERR&NAI,ES DEL IiOblHKE DEL FE'JDE-LISMO AL CAPITALISMO 177
Y por división del irabnjo Siiiitli eiitiende, allá por 1776, ,,iada y de la combinación de las diferentes operaciones".
lo que nosotros ei?tt:r!dei!ios hoy. El significaba la especia- ,Biirno y qi~é?Siipongamos qiie estarnos de acuerdo
lización, IGnteriiendo a un obrero en una sola labor, con Adam Smith en que la división del trabajo, debido
hasta que llegase a ser un experto en ella. "Presentemos a la mayoi pericia de; obrero, a la economía de ticmpc
corno ejemplo una manufactura menuda, pero una en la y a la eficiencia peneral, aumenta la productividad de la
cual la división del trabajo ha sido co'n frecuencia men- labor. Pero ¿ y qué? ¿Qué tiene qrie ver eso con el comer-
cionada, la de !os alfileres. Un trabajador no familiari-
zado con el negocio, ni conocedor de la maquinaria em- Pues mucho. Porque, segúrr Smith, la división c'el tra-
pleada en la industria, quizá pudiese hacer un alfiler en bajo está determinada por la exterisión del mercado-
un día, y ciertamente nunca rnás de veinte. Pero en la "Como es el p d e r del intercúmbio lo que da ocasión a
forma en que el negocio es llevado actualinente, no sólo la división del trabajo, así la extensión de ésta división
toda la fabricación es algo peculiar, sino que está dividida debe siempre estar limitada por la extensión del pvder,
en una serie de ramas, de las cuales la mayor parte son o en otrss palabras, por la extensión del mercado. Ctvando
a su vez oficios, peculiares. Un hombre prepara el hilo el mercado es muy pequeño, nadie tendrá estímulo para
metálico, otro lo estira, un tercero lo corta, un cuarto dedicarse enterafiiente a un empleo, por tener necesidad
le saca la punta y un quinto lo prepara para recibir la del poder de intercambio de todo el excedente del pro,
cabeza. Fabricar ésta requiere dos o tres operaciones dis- ducto de su propia labor, el cual está por encima de su
tintas. Colocarla, es una labor especial. Blanquear los propio consumo, por parte del producto del trabajo de
alfileres, es otra. Como es un oficio en sí ponerlos en el otros hombres".
papel en que son vendidos. Así la importante ocupación Si el aumento de la productividad viene a través de la
I
de fabricar alfileres está dividida, de este modo, en unas división del trabajo, y ésta está limitada por la extensión
dieciocho operaciones diferentes, las cuales en alsunas del mercado, eniocces mientras mayor sea ésta, rnayor
plantas son redizadas por distintas manos, aunque en será la división del trabajo y mayor e1 incremento de la
otras el mismo obrero a veces realiza dos o tres de ellas. prod~c:ividad, es decir, mpyor la riquela de la nación.
Hay pequeñas manufacturas en las que sólo se emplean Ya que con el con.ercio libre se dispone de mercados lo
diez hombres, y en consecuencia corresponde a cada uno más amplios posibles, cons;gu;entemente se tiene la divi-
dos o tres operaciones, produciendo entre todos doce libras sión del trabajo más cornpieta posible. y se aumenta la
diarias de alfileres. Cada libra son más de cuatro mil producti~iicladtarnhi6n todo ;o posil>le. En conwci:tncia,
alfileres de tamaño mediano, lo que significa que diez 1-1comerci~libre es conveniente.
1' personas pueden fabricar más de cuarenta y ocho mil He aqu: una manera sencilla de verlo todo:
- alfileres cada día, o sea cuatro mil ochocientos por perso-
I -El aumrnto de la prodiictividad viene a travgs de
na y jornada. Pero si hubiesen trabajado separada e in-
la dhisión del trabajo.
!! dependientemente, y sin tener ninguna de ellas prepara-
2 -h división del trabajo aumenta CI disminuye de
ción para esta industria particular, ciertamente n i n p n a
'I¡ acuerdc con la extensión del mercado.
de ellas hubiera hecho siquiera veinte alfileres cada 24 3 -El mercad3 se extiende liasta siis mSxirnos límites
horas. En consecuencia, el enorme rendimiento industrial
mediante el comercio librr.
diario expiiesto antes, es resultado de una división apro-
178 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 179
Por consiguiente - el comercio libre trae el aumento de
la productividad. Basta releer la última sentencia para ver por qué ~a
Riqueza de lar Naciones se convirtió en la Biblia del hom-
LTn punto más. El comercio libre entre las naciones es bre de negocios en un periodo en que 1% negocios muy
la división del trabajo llevada a su más alto grado. Tiene raramente podían desenvolverse sin verse obntaculirados a
cada paso por muy molestas ~gulaciones.
las mismas ventajas, en escala mundial, de la división del
trabajo, expuestas por Adam Sinith en su ejemplo de la
fábrica de alfileres. Capacita a cada país para especiali-
zarse en los productos o artículos que puede producir más
barato, y así aumenta la riqueza total del mundo.
Como un rebelde a la restricción, regulación y repre-
sión del mercantilismo, presentamos a Adam Smith al prin-
cipio de este Capítulo. pero qué dijo de la interferencia
con la industria? En la siguiente cita él maldice la intro-
misión del Gobierno y clama por la libertad: "Cada sis-
tema que se esfuerza, mediante estímulos extraordinarios,
en atraer hacia un sector particular de la industria una
gran parte del capital de la sociedad que debe ser natu-
ralmente para éste; o, por restricciones también extraor-
dinarias, en forzar de un sector particular de la industria
alguna parte del capital que de otra manera sería eni-
pleado en ésta, es en realidad la subversión del gran
propósito que trata de promover. Ese sistema retarda, en
vez de acelerarlo, el pro- de la sociedad hacia la ver-
dadera riqueza y la grandeza; y disminuye, en vez dc
aumentarlo, el verdadero valor de la producción anual
de su tierra y su trabajo.
"Todos los sistemas, lo mismo los de preferencia que
los de restricción, por consiguiente, por ser así cornpleta-
mente, eliminan el otro sistema, simple y obvio, de la na-
tural libertad, establecido por sí mismo y de su propio
acuerdo. Todo hombre, mientras no viole las leyes de la
justicia, es perfectamente libre para perseguir su propio
interés de la manera que estime conveniente, y hacer que
su industria y su capital compitan con los de cualquier
otro hombre o clase de hombres".
DEL FEUDALISMO AL CAPITALIShlO 181
con estas palabras: "1,a primera regla de la justicia es
conservarle a cada uno lo que le pertenece; esa regla
consist~,no solamente en preservar los derechos de pro- ,y
CAPITULO XIII piedad, sino todavía más, en preservar todo lo que perte-
nece a la persona, derivado de la prerrogativa del naci-
"EL VIEJO ORDEN CAMBIA.. ." miento y lá posición . n e esta regla de derecho y eqgi-
dad viene que todo sistema qiie bajo apariencias hunia-
nitarias y de beneficencia tienda a establecer la igualdad
de derechos y a destruir las distincioiies necrsariq pmnto
desembocaría en el desorden (inevitable resultado de la
(Qué r pensaría de un Gobierno que fija impuestos al
pobre y no los fija al rico? Qw sería un inwnsato, pero igualdad) y traería el derrumbe de la sociedad civil. La ,
despuis, reflexionando, quizá podría afirmarse que es lo monarquía fraricesa, por su constitución, está compuesta
que. en cierto grado, está haciendo el Gobierno de los Imr varips distintos estados. El servicio personal del clero (t
EUA. Sin embargo, se encontraría mucha gente que dis- es llenar todas las funciones relativas a ya instrucción y al
culto. L a nobles consagran su qangre a la defenla del Es
J

cotiria este juicio, y que afirmaría que, en verdad el


rico de los Estados Unidos paga más que lo que le corres- tado, y asisten al soberano con sus consejos. La clase mbs
ponde equitativamente en los impuestos de la nación. baja de la nación, que no puede prestar al Rey servicioa
tan distinguidos, cumple sus deberes con él mediante sus
1
Pero sobre el hecho de que en el siglo XVIII el Gobierno
, tributos, su industria y su labor corporal. Abolir estas dis-
lil !1
de Francia cargaba de impuestos al pobre, eximiendo de
rilos al rico, no cabe discusión alguna. tinciones es derrocar toda la Constitución francesa".
Y no cabía discusión porque las clases privilegiadas ) El clero y la nobleza eran las clases privilegiadas. Se
admitían que estaban exentas de prácticainente todas las ! les llamaba el Primer Estado y el Segundo Estado, respc-
cargas fiscales de aquellos tiempos. El clero y la nobleza tivamente. El clero lo formaban 130 mil penonas, y la 1
creían, que rería el fin de Francia que ellos, como el pue- nobleza unas 1AO inil. Aunque eran lal claru privilegir- 1
1 10 comíiil, tubiescn que pagar impuestos. Cuando el Go- das, e5to no significa que fuesen ricas y que no hicieran
;:ierno frai~cbsestaba en apuros financieros, con 10s gasto5 n a d a Había clérigos pobres y nobles pobres. Había obis- l
z,~~uinu~lá!idose
con r2pirlt.i: creciente, de modo que los in- pos muy ricos y nobles muy ricos. Como había. c l h i p s
gresos no podiiii: 5iqui:ra disminuir la distancia que los que trabajaban de firme y nobles en la misma situación, 3,

separaba de los egresos, a algunos funcionaria se les ocu- y ociosos e.n u r ~ ay otra clase. Y también quienes estaban
rrió que el único camino para salir de 14. dificultades era entre 10s dos extremos.
q-avar a los privilegiados, al igual que los que vivían sin El pueblo era la clase sin privi1eg;os. So le llamaba el
priillcgios. Turgot, hlinistro de Hacienda en 1776, pre- Tercer Estado. De los 25 millones de almas que era en-
tendió poner en ~ r á c t i c aa l < ~ n ade
s las r e f o m a que ne- tonces la población de Francia, e n el 95 por cientu, o
cesitaba el sistema fiscal. Pero los privilegiados no pensa- m6r. Y así como había diferencias de riqueza y de manera
ban lo niismo, y se levantaron contra la iniciativa en el de vivir en la8 claws privilegiadas, las haiia igualmata
Parl~mentode París, el cual expuso claramente su posición en k de Im no priv;legiados. Unos 250 mil de éstos. i a
alta clase media o burgucsia, lo pasaba, en cornparaci.)n
DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO
LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE 183
182
d.el caiiil>esino trabajador: "Imaginemos un campesino
r-on el resto del ~ e r c e ; Estado, muy bien. Otro grupo francés del siglo XVIII. . . tan apasionadamente enaniorado
compuesto de artesanos que residían en las ciudades y o , gastará todos sus ahorros para comprarlo. . .
del s u ~ ~ lque
~,r,l,laciones.Eran unos dos millones y medio. Los demás, Para realizar esta compra primero deberá pagar ur: iin-
9?.000,000 eran campesinos que trabajaban la tierra. puesto.. . Al fin es su dueño, y entierra su cora7ón ion la
Pafi.~; ,,L: impuestos a los Estados, diezmos al clero y dere- semilla que siembra. . Pero otra vez esos vecinos Ir Ila-
chos feudales a la nobleza. man de su surco, y le obligan a trabajar liara ellos siii
Todos nosotros ordenamos nuestras vidas de modo que pagarle. El pretende defender sus primeras cosechas dcl
nuestros gastos están determinados por nuestros ingresos. juego de aquéllos; pero nuevamente se lo impiden. Ciian-
Los Gobiernos, en general, pretenden hacer lo mismo. Pero do cri1í.a el río, le aguardan para que pagiie el peaje. Del
el de Francia en el siglo XVIII procedía de otra manera. mismo modo en el mercado tiene que comprar el derecho
Gastaba el dinero tonta y extravagantemente, sin método para vender su propia producción. Y cuando, al regreso a
y con corrupción. Basta un ejemplo. El Libro Rojo (Liure su hogar, quiere usar lo que le resta de su trigo para su
Rouge) contenía la lista de todas las pensiones concedidas propia subsistencia, no puede tocarlo hasta que lo ha Ilc-
,;o' el Gobierno. En ella estaba el nombre de Ducrest, un vado al molino, para convertirlo en harina, y lo ha cocido
barbero. iPor qué este hombre tenía derecho a una pen- en el horno de los mismos hombres. Parte del ingreso de
sión de 1,700 libras anuales? Pues porque había sido pelu- su pequeña propiedad es pagado en rentas a éstos. Para
quero de la hija del conde de Artois. El hecho de que cualquier cosa que haga el infeliz campesino, los molestos
esta hija hubiese muerto a temprana edad, antes de que vecinos están siempre en su camino. Y cuando temina
SU pelo necesitase las atenciones de la peluquería, no im- con ellos, otros con los hábitos negros de la Iglesia se
portaba. Ducrest cobraba su pensión. presentan para llevarse las utilidades de la cosecha.. . La
Este ejemplo es suficiente para evidenciar lo mal que destrucción de una parte de las instituciones de la Edad
eran administradas las finanzas francesas. Había millares Media, hizo cien veces más odiosa la porción que sobre-
de otros. En vez de que los ingresos regulasen los e p s o s , vivió".
C.tos determinaban aquéllos. Esta negligencia y este derro- Todo esto parece una descripción del sistema feudal del
che en los gastos significaba que había que obtener me- siglo X I . i N o hubo cambios? entonces, en las siete centu-.
diante impuestos una gran cantidad de dinero. Puesto que rias que siguieron? Sí, los hulm. De los veintidós millones
las clases privilegiadas no llevaban parte alguna en la de campesinos que había en Francia en el año 1700, sólo
carga (por el contrario, fijaban impuestos propios a los no un millón eran siervos en el viejo sentido del vocablo.
privilegiada) y desde que los miembros m& ricos del Los restantes habían ascendido por la escala, desde la
Tercer Estado se las arreglaban, por medios tortiiosos, servidumbre hasta la completa libertad. Pero eso no si,qi.
para eximirse a si misinos de los impuestos directos, todo fica que los antiguos derechos y semicios feudales hiibie-
el peso de esto caía sobre los pobres. Y era muy grande. e n sido barridos. Algukos lo habían sido, pero muchos
Una caricatura del período habría mostrado al campesino
quedaron. Y a pesar de que la causa original
llevando sobre la espalda encorvada al rey, al clérigo y al de su razón de ser hacia mucho tiempo que estaba abo-
noble. lida. Los nobles que habían recibido derechos y servicius
Un célebre fr:iac&, DI '-1 peville, expuso lo que l? feudales a c-?.mF;io de la proi-cción que daban, va no
carga de lo? i ,;?uestos 1.' ,sitaba e!i i;t tida cctidiari,
184 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL C.4PITALISMO 185
fonnat,ln 21 ejército del rey, es decir, que su función Los cainpesinos tenían hambre de tierra. Les fue posi-
inilitar había desaparecido. Coriio tampoco ayudaban al ble s~cisfacerlaun poco. ;(&IC les cerraba el paso para
Gobierno, como gnipo --sólo individdalmente- por lo mejorar más? La abruinadora carga que les imponían el
cual no tenían funciones adniinistrativas o políticas. Ni Estado y-las clazes privilegiadas. Y ahora veían más clara-
cultiváhan la tierra, iii se. dedicaban a los negocios, por , inente que nunca, qi:e sin esa carga sobre sus espaldas,
lo cual no teiiían función econóniica. Tomaban sin dar podrían estar más erecto:, pasar de la pwción de aniiiia-
nada. A riieniido se convirtieroii en ociosos, en parásitos, les a la de hombr~s.El mismo hecho de que su situación
desperdiciando su tiempo en !a Corte, lejos de sus hacien- había mejorado un poco, abrió sus ajos a 19 que ~ u d i e r a
das. No obstante, todavía demandaban y todavía recibían ...
ser si
servicios de los c-anipesinos. Esto era iin resto del pasado No es que no se les hubiera ocurrido antes a los cam-
del que los campesinos se resentían, con razón. Y como pesinos de Francia (y de otros países de la Europa Occi-
De Tocqiieville scñala en la sentencia final de la cita dental) que los pagos y las restricciones fcudales pudieran
anterior, e1 misrno Iieclio de que parte de los derechos ser eliminadas. L4nteriormente,hubo Revueltas de los Cam-
tradicioiiales hiihiesen sido destruidos significaba que los l~esinos,y aiinque éstas no habían logrado el propósito
que aún persistíaii eran más odiados. de arrojar por la borda las regulaciones feudales, habían
Exactamente ¿cuánto de sus inqresos pagaba el campe- mejorado algo la situación del campesinado. Mas para
sino eii impuestos? L a respiiesta a esta pregunta es sor- realizar la gran obra enteramente, los campesinos necesi-
prendente. Se ha estimado que entregaba el ochenta por t a h n ayuda y dirección. Y la encontraron en la creciente
ciento de sus iitilidades a los diversos recaudadores de clase media. Porque fue ésta, la burguesía, la que trajo
contribuciones. Y que cl veinte por ciento restante era la Revolución Francesa y la que más ganó con clla. La
para alimentar, albergaray~ e s t i ra su familia. No se asom- bur<pesía realizó la Revolución porque tenía qiie hacerlo.
bre dc que el cainpesiiio se qiiejnse. Y no se asombre de Si no hubiese conseguido derrocar a sus opresores, habría
aue un a50 rie caqerlias nialis le encontrase al borde sido aplastada. S.- posición era la misma que la del po-
de morir de fiambre. í' 110 se asonibre de aue entonces Iliielo vivo dentro del cascarjn, quien al fin lla crecido
i11iichos d. siis \cciiios \.ágnseri por los camiiios, como hasta tal rrado de qae 10 rompe o muere. Para la naciente
iiiendigos, busca\ido alzo que roliitr. bilrpesía las regulaciones y restricciones al comercio y la
La Revolacibn Frmcesa esta116 en 1789. Pero no se in- iiidii;tria; la concesión por el Gobierna de monopolios y
fiere de eso que el campesino estaba peor en el siglo xvrrr privilegios a grupos pequeños; el continlio bloqueo del
quc eii el anterior. !Jn era zsí. Quizá estaha mejor. De Drogrtso pyr parte de los ,aremios obsoletos, y retrógrados;
una znanera U otra el carripesino había podido ahorrar la carga de los impuestos, desigualmente distribuida y en
bastante de ia pequenn porcióii qiiz le quedaba después constafite aumento; la existencia de viejas leyes y la apm-
41,. payar todos los impuestos, para comprar la tiel=. 5ación de otras nuevas en :as cuales tenían poco o nada
I)i.rantc cizn años o más, actes de la Revolución, los cam- que decir; el número cada vez más creciente de funcio-
:)t..-i:
-1% b9hí-m estado c o m ~ ~ s n dtierras.
c Y por eso cuan- narios del Go5iemo intervinieiido en todo; y el volumen
...1 li<-?óel ario 1719. iiii tercio dr Fiancia estaba en a s cada vez mayor de la deuda del Gobierno, toda aquella
,,i.w-m.. Pero estc 1- dejb más tj~scontrnt:,~ ~ U Pantes. sociedad feudal, decadtnte y corrupta, era el cascarbn
i',,r :? que tenía que romper. Decidida a no ser estrangulada y
186 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 187
morir dolorosamente, la clase media burguesa tuvo bc~en
poder económico. Tenía propiedades, y quería
cuidado d e que el cascarón se rompiese.
Deseaba estar segura de que su popiedad estaría Iibre
;Quiénes eran la burguesía? Eran los escritorei, los m&
de las molestas restricciones a que estuvo sujeta en la de-
dices, 10s maestros, los abogados, los jueces, los enipleados cadente sociedad feudal. Y d e que sus préstamos al Go-
civiles, la clase educada; eran los comerciantes, los fabri-
bierno serían pagados. Y para tener la certidumbre d e estas
cantes, los banqueros, la clase adinerada, formada por los
cosas, tenía que ganar por sí misma no sólo una voz, sino
que tenían dinero y los que anhelaban tenerlo. Por enc-i-
la voz en el Gobierno. Vjno la oportutiidad, y la apro-
ma de todo querían, o niás bien necesitaba?l. deicartar la$
vechó.
reglas del derecho feudal en una sociedad que. ya en 1'1
Su oportunidad vino porque Francia se vio en tal con-
realidad material de entonces, no era feudal. NecesitaL.1
fusión, que no fue posible salir adelante por los viejos
despojarse de su estrecha casaca feudal y reemplalni-1.i métodos. Así lo admitit el conde de Calonne, miembro
con un holgado saco capitalista. Eric-ontró la expresión dc
de la nobleza. Su posición en la oficina principal del Mi-
sus necesidades en el campo económico, en los escritos nisterio de Hacienda le ver mejor las palabras
de 10s Fisiócratas y d e Adanl Smitki; y en el campo social.
proféticas escritas en la pared: "Francia es un reino coni-
en los de Voltaire, Diderot y loi Enciclopedistas. El Lai5-
puesto d e Estados separados y paises con administraciones
sez-faire (Dejadnos hacer) en el comercio y la industria,
mixtas; de provincias que nada saben una de otra; donde
tenía su contraparte en el "dominio d e b ra7ónn sobre mas, CUYO
ciertos distritos están conipletamente libres d e car,
la religión y la ciencia.
peso es llevado por otros; donde la clase niás rica es la
Nada hay más irritante y ofensivo que ver a gentes quc que menos impuestos paga; donde el privilegio ha trartor-
n o tienen la capacidad de uno para el trabajo, ocupar los nado todo equilibrio; donde es imposible tener ninguna
puestos porque dispoiien de "padrinos". Algo de esto les regla constante, o una volcntad común: Necesariamente
ocurría a los burgueses. Tenían talento, y cultura, y dine- es u n reino muy imperfecto, muy lleno de abusos, y en su
ro. Pero no tenían 1s posición legal en una sociedad a la presente condición, imposible de gobernar".
cual hubiesen llevado todo aquello. "Bamave se hizo re- Téngase presente las últimas tres palabras. U n mien?-
volucionario el día que su madre fue expulsada del palco bro de la clase dirigente admite que es imposible goberna?
que ocupaba, en Grenoble, por un noble d e allí. Madame por más tiempo; sume a eso las masas descontentas; ahora
Roland se queja d e que cuando se le pidió que se quedase permitid que una clase inteligente y eii auge, ansiosa d e
a comer en el Castillo de Fontenay, con su madre, se les adueñarse del Poder agite la mezcla, y el resultado será
sirvió en el departamento de la servidumbre. i Cuántos una revolución. :'idvino en 1789. Se llamó la Revolución
enemigos le creó al viejo régimeil, el amor propio herido!" Francesa.
L a burguesía no poseía muchas tierras, pero tenía ca- U n a declaración simple y breve dc los propósitos d e los
pital. Había prestado dinero al Estado, y quería que le revolucionanos, .fue la dada por uno de sus líderes, el
fuese devuelto. Sabía bastante sobre asuntos del Gobierno abate Sieyés, en un panfleto popular titulado " i Q u é e5
para ver que su administración, estúpida y derrochadora el Tercer Estado?"
de 10s fondos públicos, llevaba a la bancarrota. Y se alar- "Debemos hacemos a rosotros niisnloj estas tres pre.
m6 por Ia suerte que corriesen sus ahc. .os. La burpesía guntas:
aspiraba a que su poder político corriese parejo con sii "Primera - ;Qiié es el Tercer Est?do? Tccio,
188 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 189
"Segunda - ,iQué ha sido hasta ahora en nuestro siste- iiiiento fue destruido, sin duda alguna, pero el ~rivilegio
ina político? Nada. del Negocio lo reemplazó. "Libertad, Igualdad, Fraterni-
''Tercera - qué es lo que pide? Ser algo". dad", fue un lenia proclarnado por todos los revoluciona-
Mientras era cierto que tudos los miembros del Tercer rios, pero en realidad, fue en provecho de la burguesía.
Estado, los artesanos, los campesinos y 13 burguesía, in- Un estudio del Código de Napoleón lo h ~ c eevidente.
tentaban "ser algo", fue primordialmente el último grupo Ese cuerpo legal está obviamente designado para proteger
que logró lo que quería. La biirgucsía suministró la direc- la propiedad, no feudal, sino burguesa. El Código tiene
ción, mientras los otros gnipos se encargaron de luchar. Y unos dos mil artículos, de los cuales sólo siete se refieren
fue la burguesía la que ganó más. Durante la Revolución, 1 trabajo, :. casi ochocientos a la propiedad. Prohibe los
la burguesía encontró una oportunidad tras otra para en- gremios y las Iiuelgas, pero aprueba las asociaciones pa-
riquecerse y fortalecerse. Especulb con las tierras tomadas tronales. I'ri cualquier disputa ante los tribunales por cues-
a la Iglesia y la noblela, y acumuló enormes fortunas tión de jobnales, el CGdigo especifica que es la declaracion
mediante contratos fraudulentos con el ejército. : (le1 ptrono, no la del obrero, lo qiie ha de ser creído. El
Marat, vocero de la clase trabajadora mfis pobre, des- Código fue liecho por la burguesía y para la burguesía;
cribió lo que pasaba en la Revolución, con estas palabras: por los propietarios, y para la protección de la propiedad.
"En el momento de la insurreccioii el pueblo se abrió Cuando se disipó cl humo de la batalla, se vio que la
paso a través de todos los obstáculos, por la fuerza del burguesía liabía ganado el dereclio de comprar y vender
n í í e r o ; pero a pesar del poder que alcanzó al principio, lo que qiiisiera, como, cuando y donde quisiera. El feuda-
fue derrotado al final por conspiradores de la clase supe- lismo liabía muerto. Y no sólo en Francia, sino en todos
rior, llenos de habilidad y astucia. Los sutiles intrigantes, los países concliiistados por los ejércitos de Napoleón. El
más educados, de esa clase alta, primero se opusieron a gran corso llevG e1 mercado libre ( y los 1,rincipios del
los déspotas; mas s61o para volverse contra el pueblo, C ó d i p de SapoleOri) con 61, en siis inarchas victoriosas.
después de q l x , infiltrándose, consiguieron su confianza ; N o er. balde f ~ recibido
c tan alegiemcnte por la bur-
y usaroii de su poderío, para situarse en la privilegiada qiiesía de las iiaciones vencidas! En todas ellas la servi-
posicijn de la cual habían sido expulsados los déspotas. dumbre fue abolida. los derechos y obligaciones feudales
La Revolución la hacen y llevan adelante las capas más quedaron eliminados, y el dererlio de los canipesinos pro-
bajas de la socitdad, los obreros, los trabajadores manua- pietarios, comerciantes y fabricantt:~a corn?rar y vender
les, los pequeños comerciantes, los campesinos, la plebe, Ics sin regulaciones, restricciones o rr1,resiories, definitiva-
infortunados, todos aquellos a quienes los ricos desvercon- mente establecido.
zados llaman la cnnalla y a quienes los romanos también Un excelente sumario de esta fase de la Revolución
desvergonzadamente llamaban el proletariado. Pero lo que Francesa es el escrito en 1852 por Karl Marx, en su El
las clases altas ocultaron constantemente, fue el hecho de 18 Brumario de Louis Bonaparte: "Desmo~ilins, Dantón,
que la Revolución devino solamente para beneficio de 13s Robespierre, Saint-Just, Napoleón, los héroes, como tam-
terratenientes, los abogados y los tmposos". bién los partidos y masas de la gran Revolución Fran-
Esta es una exposición jcsta.de lo que ocumó. Después cesa.. . realizaron la obra de sil día! que no era otra que
de que la Revolución terminó, fue la burguesía quien liberar la burguesía y establecer 1:i iiioderna sociedad bur-
ganó el 1;odm po!itimo en Francia. El privilegio del Naci- qriesa. L& Jacohinos despedazaroii el tei.reno en que el
190 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL FEUDALISMO AL CAPITALISMO 191

feudalismo tenía sus raíces, y cortaron las cabezas de los . tículos y folletos contra los revolucionarios franceses, le i
rnagnates feudales que allí vivían. Napoleón estableció en fue recordado por otro escritor inglés Ia propia "gloriosa
toda Francia las condiciones que hicieron posible el des- revoluciónn de Inglaterra, cien años antes: "En nombre
arrollo de la libre competencia; la explotación de la pro- del género humano, en nombre de la Humanidad, en
piedad agraria dtspuá de la partición de las grandes .
nombre del sentido común.. ¿cuál es la ofensa irreme-
haciendas o latifundios; y que pudiesen ser empleadas diable, el crimen que nunca será expiado, que el piieblo
plenamente las fuerzas de producción industrial de la na- de Francia ha cometido contra este país? l E s el de haber
ción. Más allá de sus fronteras hizo por doquier una lim- cambiado su Gobierno por la Revolución de 1789? Sólo
pieza de las instituciones feudales". se diferenció de nosotros en haberlo hecho un siglo des-
Las revoluciones son sangrientas. Muchas personas fue- pués. ¿El de haber decapitado a su monarca? Pues la
ron fuertemente impresionadas por la violencia y el terror nación inglesa le dio el ejemplo".
de la Francesa. Es un hecho interesante que los más pode- En Inglaterra por 1689, y en Francia después de 1789,
rosos adversarios de ésta fueron los ingleses. Y es especial- la lucha por la libertad del mercado resultó en una vic-
mente interesante, porque la lucha de la burguesía para toria de la clase media. El año 1789 puede marcar bien
alcanzar el poder político e igualar su poder económico, el fin de la Edad Media, porque en él la Revolución
había ocurrido en Inglaterra más de un siglo antes de la Francesa dio el golpe de muerte al feudalismo. Dentro
Revolución Francesa, y- las violencias que la acompañaron de la estructura de la sociedad feudal de clérigos, guerre-
ya habían sido convenientemente olvidadas. ros y trabajadores, surgió un grupo de clase media A
Hubo una diferencia, sin embargo. Mientras los Nego- través de los años fue ganando fuerza, y libró una larga
y dura pelea contra el feudalismo, caracterizada por tres
1,1
cios en Francia dieron al Nacimiento (o derecho de Na-
cimiento) un verdadero 'cknock-out" del cual nunca se batallas decisivas. La primera, la Reforma Protestante; la
recuperó, en Inglaterra la victoria fue también de los Ne- segunda, la llamada históricamente Gloriosa Revolución
gocios, pero por decisión, no por "knock-out", empleando - en Inglaterra; y la tercera, la -Revolución Francesa. Al
términos del boxea Parece que en Inglaterra Negocios y concluir el siglo XVIII que al fin lo bastante poderoso para ,
Nobleza se conocían muy bien, mutuamente, y así se lle- destruir el viejo orden feudal. Y en vez del feudalirno, 1
varon mejor que en otros países. La burguesía inglesa se un sistema, social distinto, fundado en el cambio libre de
convirtió en aristocracia de la tierra, y a su vez la aristo- mercancías, con el objetivo primordial de hacer utilidades
cracia de la tierra se dedicó a los negocios, sin demasiada a expensas del trabajo ajeno, fue instaurado por la bur-
preocupación por "estar por encima de todos". No obs- guesía.
(
tante, los años del 1640 al 1688 marcan en la historia Nosotros llamamos a ese sistema: Capitalismo.
inglesa un período de verdadera lucha, que sólo teminó
cuando se corlvino en que la burguesía debía tener su
parte en el Gobierno.
a\' mencionamos a Edmund Burke, el gran estadista
británico que hab!ó con tanta sensatez en favor de los
colonos americanos, en la cuestión de "los impuestos sin
representaciónw. Cuando Burke escribió una serie de ar-
CAPITULO X I V

¿DE DONDE VINO EL DINERO?

DOS liombres "hacen cola" junto a la taquilla de un


teatro de la ópera. I\ su turno, cada uno de ellos paga
$9.90 por tres lunetas a $3.30 cada una. Cuando uno se
separa de la taquilla, se le unen dos amigos, con quienes
entra en el teatro y esperan a que se levante el telón.
El otro comprador también se separa de la taquilla, pero
pasa-la calle y, ya en la acera frente al edificio, comienza
a proponer los billetes que compró a los transeúntes. Pue-
de ser que los venda a $4.40 cada uno (es lo que pide,
con sobreprecio de $1 . l o ) , puede ser que no consiga
venderlos. Eso no importa.
¿ H a y alguna diferencia entre sus $9.90 y los del otro
hombre? Sí. El dinero del Especulador es capital. El del
l
Espectador, no. 2Pero dónde está la diferencia?
El dinero es capital solamente ciiando se le usa para
comprar artículos o trabajo, con objeto de venderlos otra
vez, con utilidad. El Especulador no quería ver la fun-
ción teatral. Invirtió $9.90 con la esperanza de recupe-
rarlos, más algún dinero. Por consiguiente, sus $9.90
actuaban como capital. El Espectador, por otra parte,
pagó sus $9.90 sin la menor idea de volver a tenerlos:
sólo deseaba ver la función. Sir dinero no actuaba como
capital.
De manera semejante, cuando el paqtor vendía su lana
por dinero, para comprar pan y co ner, no empleaba
aquél como capital. Pero cuando el cofiierciante compró
196 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 197
la lana, esperando venderla otra vez a un precio más alto, capital acumulado, el capitalismo industrial, tal como lo
usaba su dinero como capital. Así, cuando el dinero es conocemos, no habría sido posible. Como tampoco lo ha-
dedicado a una transacción que rinde o promete rendir bría sido sin la existencia de una clase trabajadora, libre
.(;la ganancia, se convierte en capital. Es la diferencia y desposeída, es decir, de gentes que tienen que trabajar
que hay entre vender para comprar, y consumir (pre- para otros para vivir. iCómo fueron creadas estas dos
capitalista), y comprar para vender y hacer una ganancia condiciones?
(capitalista) . Se podría contestar que el capital necesario para iniciar
Pero lquk es lo que el capitalista típico compra con la producción capitalista vino de esos seres cuidadosos
objeto de venderlo y ganar? iSon billetes de entrada a que trabajaron tenazmente, gastaron sólo lo que tenían
'
los teatros? ~0lana, o automóviles, o sombreros, o casas? que gastar y acumularon sus ahorros, poco a poco. La
No. No es ninguna de estas cosas sin embargo, es parte <gente ahorró, por supuesto, pero no fue por ese camino
de todas ellas. Hable con un obrero industrial. El le dirá como acumuló primeramente el capital. Es una bonita
que lo que su patrono le paga en jornales es su capacidad explicación, aunque es lástima que no sea completamente
para el trabajo. Así, pues, es la fuerza de trabajo del cierta. La verdadera historia no es tan hermosa.
obrero lo que el capitalista compra para vender y hacer Antes de la Era capitalista, el capital se acumuló prin- a

utilidades; pero es obvio que el capitalista no vende la ripalmente a través del comercio, un término elástico que
fuerza d e , trabajo de su asalariado. Lo que vende, con significaba no sólo el intercambio de productos sino que
ganancia, es el artículo que la fuerza de trabajo del obre- se extendía hasta incluir la conquista, la piratería, el sa-
ro ha transformado de materia prima en producto aca- queo y la explotación.
bado. L a utilidad viene del hecho de que el trabajador No por gusto, las ciudades-Estados italianas ayudaron
recibe en jornales, menos del valor de lo que ha pro-
ducida
a la Europa Occidental en las Criizadas. El fin de aque-
llas guerras "religiosas" encontró a Venecia, Génova y
'1
El capitalista es dueño de los medios de producción, Pisa en el control de un rico imperio. Los conquistadores
edificios, maquinaria, materias primas, etc. Él compra italianos tuvieron entonces la principal de sus oportuni-
fuerza de trabajo. Es de la asociación de todo ello de dades. Un río de rlquezas corrió del Oriente a las manos
donde viene la producción capitalista. en espera de sus traficantes y banqueros. Una de las pri-
Obsérvese que el dinero no es la única forma del capi- meras autoridades sobre este tema, Mr. John A. Hobson,
tal. U n industrial de hoy puede tener poco o ningún dice de este comercio italiano con el Oriente: "Así, en
efectivo y, sin embargo, ser el poseedor de un fuerte capi- época temprana, fue fundado el provechoso tráfico que
tal, porque es dueño de los medios de producción, que suministró a la Europa Occidental la acumulación de
son su capital, el cual crece según compra fuerza de riqueza requerida para el ulterior desarrollo de los mt-
trabajo. todos capitalistas de produ~ción'~.
Una vez que una industria moderna comienza su la- Si Mr. Hobson es exacto, debemos buscar los comien-
bor, hace sus propias ganancias y acumula su capital zos de la organización capitalista en la península italiana.
propio muy rápidamente. Pero i d e dónde vino el capital, Y fue allí, en los siglos XIII y XVI y aun antes, donde los
al principio, antes que la industria moderna comenzase? ; hallamos. Pero, por grande que fuera aquel tesoro del
Es una cuestión importante, porque sin la existencia de Oriente, no era bastante. Se necesitó una nueva y mayor
k
198 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . ..? 199

afluencia de capital antes de que la Era capitalista real- ministración colonial, por Holanda, como "una de las más
mente pudiera ponerse en marcha. Fue a partir del siglo extraordinarias relaciones de traiciones, sobornos, masa-
xvr cuando el capital empezó a acumirlarse en cantidades c r e ~y vilezas". Estimó que las ganancias de la Dutch
enormes, suficientes para afrontar las necesidades. Karl East Indian Company, de 1613 a 1653, fueron de 640
Marx, otra autoridad eminente sobre la evolución del mil florines anuales.
capitalismo moderno, lo sumariza con estas palabras: "El He aquí un ejemplo de los procedimientos holandeses
descubrimiento de oro y plata en América, el exterminio, para acumular 'ese capital: "Para tener a Malaca, los
esclavización y el enclaustramiento de las poblaciones holandeses sobornaron al gobernador portugués, quien les
aborígenes comenzó en las mismas; de la conquista y el permitió entrar en la ciudad en 1641. Inmediatamente,
saqueo de las Indias Orientales y la conversión de Africa se dirigieron a su casa y le asminaron, para "evitarse" el
en un coto comercial para la caza de negros señalan el pago de 21 875 libras esterlinas, que fue el precio de su
rosado amanecer de la Era de la producción capitalista. traición. Dondequiera que los holande~esponían la planta,
Estos procedimientos idílicos son los momentos determi- seguían la devastación y la despoblación. Benjuwangi, una
nantes de la acumulación primitiva". provincia javanesa, en 1750, tenía más de ochenta mil habi-
¿ L e interesaría escuchar una narración de crueldades, tantes y. r n 181 1 , sólo 18 000. "i Dulce comercio!"
asesinatos y torturas que harían aparecer las actividades Así. Hr landa acumuló el dinero que necesitaba para con-
de los "gangsters" de nuestro siglo xx como una fiesta vertirsc cn la principal naci6n capitalista del siglo XVII.
de niños? Pues pregunte a un indio mexicano o peruano A su vez, Inglaterra se ciñó la corona del país capita-
que le cuente cómo fue el primer encuentro de sus ascen- lista más importante del mundo. ¿Dónde y cómo Ingla-
dientes con el hombre blanco, en el siglo xvr. Se les im- terra adquirió el capital necesario? 2 Mediante el trabajo
partió, a los nativos, el cristianismo y, con éste, el trabajo tenaz, una existencia cuidadosa o acumulando ahorros?
forzado en las rninas, palizas brutales y la muerte. i Pero No lo crea.
qué tremevda cantidad de oro y plata los conquistadores W. Howitt, en su libro Colonización y cristiandad. pu-
sacaron para embarcarla hacia el Viejo Mundo, donde blicado en Londres en 1838, cita a un escritor en el
fueron a parar eventualmente a las manos de los comer- Oriental Herald, quien expresó lo siguiente sobre los in-
ciantes y banqueros! (Y el oro y plata en tales manos no gleses en la India: "Nuestro Imperio no es un imperio
quedaron ociosos. & los utilizó para dar crédito, o para de opinión; no es siquiera un imperio de leyes. H a sido
préstamos a los fabricantes, o en el comercio, en forma adquirido y es todavía . . por la influencia
de grandes cantidades de dinero. En una palabra, fue directa de la fuerza. Ninguna porción del país ha sido
.
capital) voluntariamente cedida. . . Se nos permitió primero des-
embarcar en la costa marítima para vender nuestras mer-
Hernán Cortés y Pizarro, los conquistadores de Mé-
xico y Perú, eran españoles y los españoles, por largo cancías. . . Sin embargo, gradualmente, unas veces por la
tiempo, han sido notorios por la dureza de su tratamien- fuerza y otras veces por el fraude, hemos destituido a
to a las colonias. Pero y los holandeses? eran diferen- los antiguos soberanos del país, hemos despojado a los
nobles de sus poderes, y drenando continuamente la indus-
tes sus métodos?
I Sir T. S. Raffles, quien fue teniente-gobernador de la tria y los recursos del pueblo, hemos tomado de éste todos
isla de Java dice que no Y describe la historia de la ad- sus sobrantes y su riqueza disponible".
200 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

Este señor parece estar airado, ¿verdad? Pues más


airado estaría usted de haber vivido en la India por los
a DEL CAPITALISMO A . . .? 20 1
de Liverpool . . . Vuestros Peticionarios humildemente su-
plican ser oídos. . . contra la abolición de esa fuente de
años de 1769 y 1770. En esa época, verían mil1ai.e~ de riqueza. . ."
nativos morir de hambre. ¿Era que no había suficiente Los portugueses comenzaron el tráfico con esclavos ne-
arroz? Nada de eso: el arroz sobraba. ¿Y, entonces? Sen- gros en los inicios del siglo xvr. Las demás naciones civi-
cillamente, los ingleses habían comprado todo el arroz y lizadas de Europa les siguieron inmediatamente. (Los pri-
no lo vendían, a no ser a precios fabulosos, que los mise- meros esclavos africanos lleqados a los Estados Unidos
rables nativos no podían pagar. f~ivrcntronsnqrtados en un barco holandés. en 16191. El
El comercio con las colonias trajo riqueza a la madre primer inglés que concibió la idea de que había mucho
patria, y construyó las primeras fortunas de los trafican- dinero que ganar apoderándose de negros indefensos. en
tes europeos. Particularmente interesante, como fuente Africa y vendiéndolos chao "materia prima'' para hacer-
de acumulación de capitales, fue el tráfico en seres hu- los trabajar, hasta morir rápidamente, en las plantaciones
manos, los indígenas de piel negra de Africa. En 1840 del Nuevo Mundo, fue John Hawkins. La "buena reina
el profesor H. Merivale dio una serie de conferencias, en Isabel" se formó tan bella opinión de la labor de este
Oxford, sobre "Colonización y Colonias". En el curso de asesino y secuestrador, que le ennobleció después de su
una, hizo dos preguntas importantes y entonces dio una segunda expedición como traficante de esclavos al Afri-
respuesta igualmente importante: qué elevó a Liver- ca. Fue entonces cuando Sir John Hawkins, quien había
lmol y Manchester d e poblaciones provincianas a ciuda- seleccionado para su blasón heráldico la figura de un ne-
des gigantescas? 2Qué mantiene ahora su industria siem- gro encadenado, alardeó ante Richard Hakluyt de sus
pre activa y su rápida acumulación de riqueza?. . . Su proezas en el inhumano tráfico. He aquí la encantadora
presente opulencia es tan realmente debida a los afanes relación que Hakluyt dejó sobre las confesiones de Haw-
y sufrimientos del negro, que pudiera decirse que éste kins, refiriéndose a su primer viaje, en 1562-63: "Y ha-
con sus manos excavó sus muelles y fabricó sus máquinas biéndole, entre otros particiilares, asegurado que los Ne-
de vapor".
gros eran muy buena mercancía en 'La Española' (Santo
Está de moda en estos tiempos burlarse de los profc-
Domingo), que cantidades de ellos podían ser fácilmente
sores. Pero ,el profesor Merivale hablaba sin saber lo
que decía? No. Es que él probableniente había leído obtenidos en la costa de Guinea, resolvió hacer una ten-
la petición elevada a la Cáriiara de los Comunes por los tativa y comunicó esa idea a sus respetables amigos en
comerciantes de Liverpool, en 1788, en réplica a varias Londres. . . Todos los cuales gustaron tanto de su inten-
personas equivocadas que habían tenido el mal g~istode ción que se hicieron contribwentes liberales y aventure-
sugerir que el horrible comercio con seres humanos vivos ros en la acción. Para cuyo propósito, inmediatamente, se
era indigno de un país civilizado: "Vuestros Peticionarios, proveyó de tres buenos barcos. . . De allí, pasó a Sierra
r c r consiguiente, contemplan con verdadera preocupación Leona, en la costa de Guinea. . . donde estuvo algún
12s tentativas que ahora se hacen. . . para lograr la abo- tiempo y se apoderó, parcialmente por la espada y par-
IiciGn total del tráfico de Esclavos Africanos, el cual . . cialmente por otros medios, de un total de 300 Negros,
durante una larga serie de años, ha constituido y todavía por lo menos, además de otras mercancías que el país
continúa formando una rama muy extensa del comercio produce. Con esta presa,,salió al Océano y (vendió) todos
202 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . .. ? 203
sus Negros: por los cuales recibió. . . a cambio, tal can- no trabajará para otro. La historia de los Estados Unidos
tidad de mercancías, que no sólo cargó sus tres buques lo prueba. Mientras hubo tierra libre o barata en el Oes-
con cueros, jengibre, azúcar y ciertas cantidades de per- te, hubo un Movimiento hacia el Oeste de Lgentes ansiosas
las, sino que pudo fletar otras dos naves. . . Y, así, con de tierras, lo cual significó que los brazos escasearon en
próspero éxito y mucha ganancia para si mismo y los el Este. Lo mismo ocurrió en Australia: "Cuando la colo-
aventureros mencionados antes, vino a la patria. . ." nia del río Swan fue fundada.. . Mr. Peel.. . tomó con
La Reina Isabel quedó impresionada con "el próspero él. . . 50 mil libras esterlinas y 300 individuos de las cla-
éxito y mucha ganancia" y quiso ser un asociado en cua- ses trabajadoras pero todos fueron fascinados por la pers-
lesquiera utilidades en el futuro. Y, para la segunda pectiva de obtener tierras. . . y, en poco tiempo, Mr. Peel
expedición del traficante de esclavos Hawkins, la Reina se vio sin un sirviente que le hiciera la cama o le trajera
prestó un barco, cuyo n a m b ~era "Jesús". agua del río." Compadezcamos a Mr. Peel, quien tuvo
Conquista, pirateda, saqueo, explotación -o comer- que hacerse su cama solo porque no se dio cuenta de
ci- fueron los medios con los cuales se acumuló el ca- que, en tanto los trabajadores tengan acceso a los pro-
pital necesario para iniciar la producción capitalista. No pios medios de producci6n -en este caso la tierra- no
sin razón, Marx escribió: "Si el dinero viene al mundo trabajarán para nadie.
con una mancha de sangre congénita en una mejilla, Y lo que es cierto, para quienes la tierra es el medio
el capital viene chorreando, de la cabeza a los pies, por de producción, es también cierto para los que el medio de
cada poro, sangre y suciedad". La conquista, la piratería, produccián son su taller y herramientas. Mientras esos
el saqueo, la explotación -el comercicr- fueron los me- obreros puedan usar lo suficiente para sacar productos
dios efectivos. Trajeron enormes ganancias, sumas fabu- que vendidos les den lo suficiente para vivir, tampoco
losas, un creciente abastecimiento de capital. trabajarán para nadie. 2 Por qué habían de hacerlo?
Pero era necesario algo más que capital acumulado, 1 ES solamente cuando los trabajadores no ron dueños
para que la producción capitalista en gran escala pudiese / de la tierra ni de las herramientas -solamente cuando
comenzar. El capital no puede ser usado como capital, han sido separados de estos medios de producción- cuan-
es decir, para rendir una utilidad, hasta que haya trabajo ' do van a trabajar para otros. Y no es porque quieran
suficiente para rendir esa utilidad. Era también necesario hacerlo, sino porque tienen que hacerlo con objeto de
un adecuado abastecimiento de fuerza de trabajo. 1 obtener el dinero preciso para comprar alimentos y ropas
En el siglo xx, con desempleo por doquier, con los y pagar el albergue en que viven. Despojados de los me-
obreros deseando y anhelando aceptar cualquier labor que dios de producción, los obreros no tienen donde escoger:
encuentren, es dificil para nosotros comprender que hubo N han de vender lo único que se les deja, su capacidad
un tiempo en que conseguir trabajadores para una indus- para trabajar: su fuerza de trabajo.
tria era un verdadero problema. . . Nos parece "natural" La historia de cómo se consiguió la cantidad de trabajo
que debe existir una clase de pueblo dispuesta a entrar necesaria para la producción capitalista debe ser enton-
en una fábrica para trabajar por un salario. Sin embar- ces la historia de cómo se privó a los obreros de sus me-
go, no es "natural". Un hombre trabajará para otro sólo dios de producción: "Por consiguiente, el proceso que
cuando no tiene más remedio. Mientras un hombre tenga despja el camino al sistenia capitalista no puede r r otro
acceso a la tierra donde puede producir por sí mismo, que el proceso que transforma, de un lado, los medios
204 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . ..? 205
sociales de subsistencia y de producción en capital; de El trabajador con tierras se transformó en el trabajador
otro, a los productores inmediatos (los obreros) en tra- sin tierras y dispuesto, por consiguiente, para ir a la in-
bajadores a jornal.. . El productor inmediato, el obrero. dustria como asalanadq.
sólo puede disponer de su propia persona después que Aunque las "limitaciones" fue lo más típico de Ingla-
ha cesado de estar dedicado al suelo, .y ha cesado de terra, también tuvo lugar en menos extensión en el Con-
ser el esclavo, siervo o arrendatario de otro. Para llegar tinente. Una prueba de esto aparece en la siguiente queja
a ser un vendedor libre de su fuerza de trabajo, que de los campesinos de Cheffes, en Francia, a sus diputados
lleva su producto dondequiera que encuentre un merca- en los Estados Generales de 1790: "Los residentes de
do, debe haber escapado del régimen de los gremios. de Cheffes, en Anjou, tienen el atrevimiento de presentar a
su reglas para aprendices y jornaleros y de los impedi- Uds.. . sus deseos, demandas y quejas, con respecto a las I

mentos de sus regulaciones laborales.. . Estos nuevos comunas (tierras tenidas en común) de su parroquia (ju- I

hombres libres han venido a ser vendedores de si mismos, risdicción), de la cual ciertos individuos, ricos o pobres
sólo después de que han sido despojados de todos sus o codiciosos, han tomado pnri:sión, injustamente. . . La
medios propios de y de todas las garantías de comunidad de esta parroquia.. ha sido privada de aqué-
existencia proporcionadas por los antiguos arreglos feu- llas por un fallo del Consejo, dando en favor de los se-
dales. La historia de esto, su expropiación, está escrita ñores de Cheffes. . . Los residentes sólo disponen de di-
en los anales de la Humanidad con letras de sanqre y chas tierras sin auxilio y reducidos a extrema pobreza.
fuego". Un nuevo sistema creado por los economistas pretende
Fue en Inglaterra donde el capitalismo en gran escala hacer ver al pueblo que las comunas no son buenas para
se desarrolló priméro y, por eso, sus orígenes son más la agricultura; poderosos señores, hombres con dinero, se
claros allí. Hemos visto en los capítulos anteriores cómo han enriquecido con los despojos de las parroquias del
las limitaciones y las rentas abusivas del siglo xvr echaron país, invadiendo sus tierras comunes. . . Nada más pre-
a muchos ( impesinos, de las tierras a los caminos, donde cioso para ciertas parroquias que los pastizales; sin ellos,
, se convirtieron en mendigos, vagabundos o ladrones. Fue
el cultiv9dor no puede mantener el ganado, y, sin gana-
entonces cuando se creó una clase trahajadora, sin pro- do, no tiene estiércol y ¿cómo puede esperar buenas co-
piedades. sechas sin el abono?"
Las limitaciones aparecieron otra vez en el siglo xvrr y La pérdida de sus derechos tradicionales, de lo cual se
primera parte del XIX, pero mucho más extensa y, así, quejaban estos campesinos franceses: afectó también a los
el ejército de infortunados sin tierra que tenían que ven- campesinos ingleses muy severament:. Para que los culti-
der su fuerza de trabajo por jornales, también iumentó vos tengan éxito, debe proveerse a la manutención de los
de manera tremenda. Las limitaciones del siglo xvr afron- animales. Cuando el campesino perdió sus derechos a la
taron una gran resistencia, no sólo de los desposeídos, sino comuna, este hecho,le significó un desastre. Naturalmen-
también del Gobierno, temeroso de las vioit.ncias por par- : te, se encolerizó contra los Señores Feudales que le priva-
r3n de esos derechos, y contra el Gobierno, que hizo
!
l
te de las masas obiigadas a morirse de hambre; mas, a
las del siglo xvrrr, se les dio una forma legal. Leyes limi- cumplir las medidas que lo desalojaron de la tierra. Su
tativas hechas por un Gohierno de grandes terratenientes resentimiento se reflejaba e2 esta pequeña rima popular
y para los terratenientes estuvieron a la orden del día. de aquellos tiempos :
206 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 207
La ley encadena al hombre o la mujer desahucio y pelearon con los campesinos. Una mujer an-
Que roba un ganso de la comuna; ciana murió quemada viva al ser incenciada su choza,
Pero deja suelto al más villano que rehusó abandonar. De esa manera la elegante dama
Que le roba la comuna al ganso. se apropió de 794 mil acres de tierra, que, desde tiempo ,
inmemorial, habían pertenecido al clan (tribu)".
No piense el lector que los terratenientes estaban expiil- Desde el siglo XVI hasta los principi~sdel xuc, en In- .
sando a los campesinos de las tierras para suministrarle glaterra el proceso de privar al campesino de la tierra
una fuerza de trabajo a la industria. Nunca se les ocurrió continuá. En Francia, la clase del pequeño terrateniente
eso. Lo único que les interesaba era obtener las mayores campesino creció; pero, en Inglaterra, donde el capita-
l
utilidades a expensas de la tierra. Si les hubiera valido lismo industrial se desenvolvió m& rápidamente que en
más dinero no cerrar, pues no hubieran cerrado. Pero, ninguna parte, la misma clase fue casi completamente
por el contrario, les representaban más dinero a las "limi- bamda. El Dr. R. Price, un escritor del siglo XVIII,narra ,
taciones" que dejar las tierras disponibles. .\rthur Young, lo que pasó: "Cuando esta tierra quede en manos de unos
en su recorrido a través de Shropshire, en 1776, señala pocos grandes agricultores, la consecuencia ha de ser que
esto: "Las rentas devengadas por las limitaciones son ge- los pequeños agricultores se convertirán en un cuerpo
neralmente duplicadas. A tres millas de Daventry, hay, de hombres que ganen la subsistencia trabajando para I

en Bramston una "limitación" hace sólo un año. . . El otros.. . Las ciudades y fábricas aumentarán, porque más
campo abierto rendía al propietario de 6 chelines a 10 personas se desplazarán hacia ellas, en busca de lugares
ch. el acre; pero ya, encerrado, paga de 20 ch. a 30 ch." y empleos. . . su conjunto, las condiciones de los estratos
Qyizá el ejemplo más infame del arrebato de las tie- inferiores humanos serán alteradas en todos sentidos, l
rras a los desventurados trabajadores que siempre habían siempre para lo peor. De peqiieños ocupantes de la tie- - 1
vivido en ellas, es el de la duquesa de Sutherland, en rra, se verán reducidos al estado de jornaleros y asala-
Escocia. Marx cuenta la historia así: "Donde no hay ya 1' riados".
campesinos independientes que expulsar, comienza la "lim- Esa es una exposición exacta del caso. Forzados a sa-
I
pieza" de las parcelas; así que los agricultores no encuen- lir de sus tierras, a capas inferiores de la sociedad, tuvie-
tran en el suelo cultivado por ellos ni aun el lugar nece- ron que ser jornaleros. Las "limitaciones", entonces, fue-
sario para tener su casa. . . Como un ejemplo del método ron uno de los principales medios que hicieron disponible l
aplicado en el siglo xrx, la "limpieza" realizada por orden , el necesario abastecimiento de trabajo. Pero hubo otros
de la duquesa de Sutherland es suficiente. Esa dama, ; medias. Uno de ellos no fue tan espectacular como era
bien instruida en economía, resolvió cambiar la comarca i obvio, pero afectó a mucha gente. Fue el sistema de fac-
entera, cuya población había sido, mediante procesos an- N torías que finalmente divorció al trabajador de los medios
teriores de la misma clase, reducida a 15 mil almas, tro- de producción en la industria, como ya había sido divor-
cándola en una dehesa de ovejas. De 1814 a 1820, esas
15 mil personas, unas tres mil familias, fueron sistemáti.
camente perseguidas y desarraigadas. Todas sus aldeas
fueron destruidas y quemadas y todos sus campos conver-
tidos en ast tiza les. Los soldados ingleses efectuaron el
'i ciado de la tierra.
En los Diarios de la Cámara de los Comunes de 1806,
el Informe del comitC nombrado para "coiisiderar el Es-
tado de la Manufactura de la Lana en Inglfter~a,expre-
sa que, "por largo tiempo", ha habido unas cuantas fá-
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'210 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 21 1
religiosos, diferentes de los del mundo dominado por los nunca antes. Las enseñanzas de Calvino fueron particu-
clérigos y los E r r e r o s . En una sociedad donde el objeto lamente amoldadas al espíritu de empresa capitalista.
del trabajo era meramente tener un medio de vida para Donde la Iglesia Católica que veía con sospecha
uno y la famili?, la Iglesia podía denunciar a los que al comerciante cuyo afán de lucro era un pecado, el Pro-
lograban ganancias; pero en una sociedad en que la fina- testante Calvino escribió: ":Qué razón hay para que el
lidad primaria del trabajo era el lucro, la Iglesia tenía ingreso de los negocios no sea mayor que el del cultivo
que actuar de un modo distinto. Y, si la Iglesia Católica, de la tierra? ;De dónde viene la ganancia del comercian-
engranada a una economía feudal, en la que el artesano te si no es de su diligencia y de su industria?'' No nos ex-
solamente se ganaba la vida, no podía cambiar sus ense- trañemos de que el Calvinismo llegase a ser el credo de
ñanzas con bastante rapidez, adaptarse a una economía la naciente burguesía
capitalista en la que se trabajaba por el afán de lucro, En los Estados Unidos se conoció mejor a los Purita-
la Iglesia Protestante pudo hacerlo y lo hizo. La Iglesia nos, los partidarios de Calvino que se establecieron en la
Protestante se dividió en muchas sectas, pero en todas Nueva Inglaterra. Los libros norteamericanos de Historia
ellas en un grado u otro, el capitalismo interesado en cantan alabanzas de aquella vigorosa secta, el objeto de
adquirir y medrar, encontraba buena acogida cuya vida era la glorificación de Dios. Sabemos cómo ten-
Veamos los Puritanos, por ejemplo. Mientras los legis- dieron a ese fin llevando una vida disciplinada en la cual
ladores católicos advertían que el camino de la riqueza el trabajo esforzado y el ahorro eran lo deseable y el
podía ser también el camino del infierno, el Puritano Bax- lujo, la extravagancia y la ociosidad lo indeseable. Pen-
ter decía a sus seguidores que a menos que aprovechasen semos un momento sobre esto, desde un ángulo diferente.
sus oportunidades para hacerse ricos, no estaban sirvien- 2 Qué cualidades pueden ser más apropiadas para un siste-
do a Dios. "Si Dios os muestra una manera por la cual ma económico en el que la acumulación de riquezas, de
podéis legalmente ganar más que de otra (sin daño para un lado y los hábitos constantes de trabajo, de otro, fue-
vuestra alma ni para la de otros) y rehusáis esto y prefe- ron las piedras fundamentales, de esos mismos ideales
rís la vía menos lucrativa, rehusáis uno de los fines d e
vuestro deber y el ser el servidor de Dios y rehusáis acep-
tar sus Dones y usarlos en su Nombre cuando así El lo
2
religiosos convertidos en práctica diari por los seguidores
de Calvino? Fue mejor cristiano aq 1 hombre cuyas acti-
vidades fueron las más adecuadas a la adquisición de ri-
desee; podéis trabajar para ser ricos, para Dios, aunque queza, al espíritu del capitalismo. ,
no para la carne y el pecado". Benjamín Franklin es un ejemplo destacado de uno en
Veamos los Metodistas. Wesley, su famoso líder, pudo quien ese espíritu estuvo más vivo. En su Almanaque del
escribir: "No debemos impedir al pueblo ser diligente y pobre Ricardo puso en simples frases hogareñas la clave
frugal; debemos exhortar a todos los Cristianos para ga- Puritana para la mejor vida del virtuoso:
nar todo lo que.puedan y ahorrar todo lo que puedan, lo
que, en efecto, es ser ricos". "Ningún hombre fue glorioso, si no fue laborioso.
Veamos los Calvinistas. La Reforma Protestante fue en "Esperanzas de ganar, menos llorar.
:el siglo XVI, la $poca en que las oportunidades para la "Cuida tu tienda y tu tienda te cuidará".
acumulación de capital, tan necesario para la ulterior
producción capitalista en gran escala, fueron mayores que Y en,sus Consejos a los Jóvenes Comerciantes:
CC
i
"En resumen, el camino de la riqueza si Ud. lo desea,
es tan llano como el camino al mercado. Depende princi-
,>alimente de dos palabras: industiia y frugalidad; esto
es, no desperdiciar ni tiempo ni dinero. El que gana todo CAPITULO XV
lo que puede, hoqradamente, y ahorra todo lo que puede,
ciertamente llegará a rico". LA KEVOLUCION EN LA INDUSTRIA, LA
Este es el espíritu capitalista. Para los calvinistas, esa AGRICCLTLTRA Y LOS TRANSPORTES
enseñanza no fue un consejo en el sentido ordinario del
vocablo, sino un ideal de conducta cristiana. El mejor
medio para trabajar por la gloria de Dios, fue poner en
práctica esa ensefianza. Los periódicos de hace 150 años no dibujos
La próxima vez que alguien diga que "es de la natura- de "Créalo o No Lo Crea", con su historia gráfica de
leza humana" el afán de lucro, se le podrá demostrar acontecimientos increíbles: Si lo hubieran hecho, el Bir-
cómo este afán devino "naturaleza" humana. Muéstrele tningham Gazette, del 11 de marzo de 1776, habría tenido
cómo ahorrar e invertir, prácticamente desconocidos en donde colocar esta asombrosa noticia: "El viernes pasado
la sociedad feudal, lentamente se convirtieron en lo que una Máquina de Val~orconstruida sobre los nuevos prin-
hay que hacer en h sociedad capitalista, para la gloria cipios de Mr. Watt, fue puesta a trabajar en la Carbonera
de Dios. De manera que cuando 1leg.ó el siglo xxx, "Aho- de Bloomfield couseri. . . en Presencia de u n Número de
rrar e invertir se convirtieron inmediatamente en el deber Caballeros Científicos cuya Curiosidad fue excitada por1
y la delicia de una extensa clase. Raramente se retirab2n ver los primeros movimientos de una Máquina tan singu-
los ahorros y, así, acumulándose con interés compuesto, lar y poderosa. . . por este Ejemplo las Dudas de los In-
hicieron posibles los triunfos materiales a los que estamos expertos son disipadas y la Importancia y Utilidad de
acostumbrados, La moral, la política, la literatura y la la Invención finalmente decidida. (Fue) inventada por
religión de la época se unieron en una gran conspiración Mr. W a t t . . . despu6s de muchos Años de Estudio y una
para promover el ahorro. Dios y Mammon se reconcilia- gran variedad de costosos y laboriosos experimentos".
ron. Paz en la Tierra a los hombres de buenos recursos. Para 1800 la "Importancia y Utilidad de la Invención"
Un rico puede, después de todo, entrar en el Reino de de Mr. Watt era tan clara para los ingleses que ya estaba
los Cielos, si sólo ha ahorrado". en uso en 30 minas de carbón, 22 minas de cobre, 28
La acumulación de capital, que vino del comercio, más fundiciones, 17 cervecerías y 84 telares de algodón.
la primitiva existencia de una clase trabajadora desposeí- La invención de las máquinas para hacer el trabajo
da, marcó el principio del capitalismo industrial. El siste- del hombre era una historia muy vieja. Pero al adaptarse
ma de fábricas resultó de la acumulación de mayores la maquinaria al vapor, vino un impoitante cambio en
riquezas. Los propietarios de éstas hicieron creer que era
suyo el Reino de los Cielos si ellos ahorraban y volvían
1 el mét:~dode producción Porque el z.l.:enimicnto de las
máquinas de vapor significó el auge dhl sistema de fábri-
a invertir sus ahorros, reinvirtiendo su capital otra vez en cas en gTan escala. Se puede tener fábricas sin máquinas,
las fábricas. Así fue cómo el sistema moderno, tal como
lo conocemos, llegó a ser.
DEL CAPITALISMO A . . . ? 215
214 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
del crecimiento de la poblacióri. Así como hubo una revo-
pero no se puede tener máquinas movidas por el vapor, u lución industrial, también hubo una revolución agrícola.
otra fuerza, sin fábricas. Mencioiiad la fecha de "1649" a un escolar inglés y
El sistema manufacturero, con su eficiente organización contestará sin vacilar: "Muerte de Carlos 1". En modo
y división del trabajo, en gran escala, representó un tre-
alguno se le ocurriría decir: "Introducción de los nabos
mendo aumento en la producción. Los artículos salían de y otras plantas, desde Holanda". Pero i p o r qué iba a
las manufacturas en grandes cantidades. Este incremento ocurrírsele eso? 2Por qué los nabos tenían tanta impor-
de la producción fue debido en parte al capital que se tancia?
abría comprando "la fuerza de trabajo" y en parte a una Baste mirar la tabla mostrando el sistema de tres cam-
inayor denianda del consumidor. L,a apertura de nuevos pos que aparece en la página 5. Una tercera parte de
mercados en los países recién descubiertos fue una causa la tierra, en barbecho, era un tremendo derroche. I,a in-
irriportaiite de esa demanda creciente. Hubo otra,. Los troducción de los nabos y del trébol significó que el pro-
productos de fábrica estaban encontrando un mercado blema de recuperar las tierras quedó resuelto. Un sistema
doméstico, igual que un mercado extranjero. Consecuen- cuádruple consistente en
cia del auge de la propia población'de Inglaterra.
Los historiadores discutían si el notable aumento demo- Primer año - Trigo
gráfico inglés en el siglo xvrrr fue resultado de un au- Segundo año - Nabos
mento en la natalidad o de una baja en la mortalidad. Tercer año - Cebada
Aunque ambos motivos fueron verdaderos, el descenso de Cuarto año - Trébol
la mortalidad fue niás importante. 2 Pero por qué ocurrió
esto? Posiblemente por los adelantos de la Medicina, lo era una mejora muy necesaria. Y probó que la tierra no
cual significaba que vivían más personas que, antes, hu- tenía por más tiempo que "cansarse" con la siembra de
bieran muerto. Los registros de los pacientes en el Hospi- dos cosechas sucesivas de maíz. Y también probó que el
tal de Maternidad de Londres muestran una reducción .derroche de dejar la tierra en barbecho podía evitarse.
casi increíble en la mortalidad de madres y niiios allí: La introducción de nabos y trébol no solamente limpió
el suelo, sino que también resolvió el problema de pro-
Propcrción d e muertes 1749-58 1799-1800 veer alimentos en invierno para el ganado. El que ante-
Mujeres 1 en 42 1 en 914 riormente tenía qiie ser sacrificado y salado para dispo-
Niños 1 en 15 1 en 115 ner de carne en el invierno, ahora podía mantenérsele
vivo.
Estas cifras lo dicen todo. Antes de 1700, el incremento También se hicieron en esta época experimentos para
de población en Inglaterra fue de un millón de almas, mejorar la calidad ganadera. Y que tuvieron éxito lo
aproximadamente, cada cien años. Mas, entre 1700 y muestra esta tabla del peso promedio de los animales
1800, ese aumento fue de ;tres millonei de personas! vendidos en el mercado de Smithfield, antes y después de
Quizá otra causa de este aumento de la población fue la alimentación científica.
el hecho de que el pueblo estaba mejor alimentado, de-
bido a las asombrosas inejoras de la agriciiltiira: inejoras
q.le fueron en sí mismas, en cierta iiiedida. consecuencia
216 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . .. 7 217
Principios del siglo XVIII Fizes del siglo xvrn
que se dxivabar, de concentrar la producción en una
Reses 370 libras 860 libras zona de cundici~~ies especiales, por ejemplo, la de algodón
Terneros 50 libras 148 libras t.n Lancasiiire.
Ovejas 28 libra; 80 libras P o r consiguiente, fue en el siglo xvnr cuando comenzó
la mejora de los caminos y la construcción de canales.
Y, así como se perfeccionaron las Ilerrailiientas y ma- La c;lmtera de macadam, obra del ingeniero John Mc-
quinaria util: -las en la industria, en el siglo xvrrr apa- Adam, iur una realidad en los comienzos del siglo xm
recieron nue y mejores arados. azadones, etc., introdu- y f ~ seguida
t por el ferrocarril y el buque de vapor.
cidos e.i la agricultura. Mientras, se profundizaba el lecho de los ríos y se exca-
Fue el "moviniiento de las 'limitaciones' ", tan terrible vaban rinalps.
en sus efectos para los desposeídos, lo que hizo posible I a re-~oluciónen los transportes no sólo hizo posible
todas estas notables mejoras en la técnica agrícola, en la para el mercado domktico ainpliarse en cada dirección,
ciencia y las herramientas, para ser adoptadas en gran sino que también permitió que el mercado niiindial se
escala. Lo que no hubiese podido ocurrir con la vieja hiciera doméstico. E'l crecimiento de la población, la revo-
organización del canipo abierto y comunas a la disposición lución en los transportes, la industria y la agricultura,
de todos. estuvieron interrelacionados. Cada una actuó y reaccionó
El crecimiento de la población mostró que la agricul- sobre las otras. Estas fusron las fuerzas que construíaii
tura podía ser provechosa. Los grandes terratenientes que un mundo nuevo.
buscaban utilidades, en estos tiempos, hicieron inversiones
de capital en sus fincas y el resultado fue más y mejores
alimentos, lo cual, a su vez, causó el incremento demo-
gráfico.
Las revoluciones en la industria y la agricultura fueron
acompañadas por una revolución en los transportes. Pro-
ducir más artículos a mayor velocidad, y más y mejores
cosechas, de nada servía a menos que unos y otras pu-
dieran ser llevados al pueblo que los necesitaba. Los cami-
nos eran malos, tanto que el Marqués de Downshire, a
mediados del siglo xvrir, al viajar, llevaba consigo un gru-
110 de trabajadores que hicieran las necesarias reparacio-
nes en la ruta y sacaran a su coche del fango, pues de lo

i1 contrario no habría podido hacer la jornada. Ln que era


meramente una molestia para el Marqués, era imposible
para el fabricante ansioso de satisfacer las demandas de
un creciente mercado. Se necesitaba transportes baratos,
1
rápidos y regulares. Y se les necesitaba también para aque-

l llas manufacturas que querían aprovechar los beneficios


DEL CAPITALISMO A . . .? 219
Es bien conocido el hecho de que pueden hacerse esta-
dísticas para no probar nada. Nunca las estadísticas des-
CAPITULO XVI cribieron más falsamente lo que acontecía realmente que
en el período de la infancia de la Revolución Industrial
en Inglaterra. Cada tabla de cifras mostró enormes pro-
"LA SEMILLA Q U E T U SIEMBRES, OTRO LA
gresos. La producción de algodón, hierro, carbón y otras
COSECHARA. . . "
cosas, se decuplicó. El volumen de ventas, la cantidad de
éstas; las utilidades de los propietarios, subieron hasfa el
cielo. El que lea esas cifras quedará atónito. Inglaterra
Oído al vuelo en un autobús, en la Quinta Avenida debe haber sido ese paraíso de los escritores de canciones
de Nueva York: "iDios mío! ¡Más piquetes! Estoy en- de que siempre se ha hablado. Y lo fue para unos cuantos.
ferma y harta de estos huelguistas paseando arriba y abajo Mas, para la mayoría, lo fue todo menos un paraíso.
frente a las tiendas y fábricas, con sus carteles del Tra- En términos de felicidad y bienestar de los trabajadores,
bajo Organizado. . . Por qué el Gobierno no los encierra esas entusiastas estadísticas dicen mentiras horribles. Un
en la cárcel?" escritor señala este pasaje en un libro publicado en 1836:
La indignada dama que hacia esta observación no sabia "Más de un millón de seres humanos están literalmente
lo que decía. Pensaba tener una solución fácil para un muriéndose de hambre y el número está en constante
problema simple. Pero estaba completamente equivocada. aumento. . . Es una nueva Era en la historia del comercio,
Su solución era intentar, una vez y otra, lo que no cons- de la que un activo y creciente comercio debe ser el ín-
tituía solución alguna. En Inglaterra, hace más de cien dice, no para mejorar la condición del trabajador y de
años, un magistrado escribió al Ministro del Interior su clase, sino para su pobreza y degradación. Esa es la
exponiéndole sus planes para aplastar una huelga: "Las Era a que la Gran Bretaña ha llegado". .
medidas que yo propongo tomar son aprehender a los Si una f i p r a imaginaria, como un marciano (Hombre
hombres que hayan dejado su empleo y enviarlos al 'mo- de Marte), hubiese aparecido de súbito en la atareada
lino de ruedas' (prisión) ". Isla de Inglaterra, habría pensado que los habitantes de
la Tierra estaban todos locos. Pues habría visto, de un
Exactamente, lo que la dama sugría, fue escrito en
lado, la gran masa del pueblo trabajando duramente para
1830. ¿Con qué resultado? Que la señora conteste.
regresar de noche a sus chozas, malas aun para cerdos;
Lo que tanto el magistrado en el si910 XIX como la dama
y del otro, unas pocas personas que jamás mancharon sus
en el xx no parecían comprender era que los obreros no
manos con el trabajo y, sin embargo, eran las qiie hacían
formaban líneas de "piqiietes" porque les gustase pasear
las leyes que gobernaban a todos, y vivían como reyes,
de arriba para abajo llevando carteles; ni que estuviesen en
cada una en su propio palacio.
iiuelga, porque no quisieran trabajar. Las causas eran más
Había, en verdad, dos Inglaterras. Disraeli las presentó
profundas. Para descubrirlas debemos volver a la Historia
en su obra Sybil. "Dos naciones, entre las cuales no hay
de Inglaterra, porque fue allí donde la Revolución Indus-
intercurso ni simpatía; que cada una ignora de la otra las
trial estalló primero.
costumbres, los pensamientos y los sentimientos. como si
estuvieran vix.iendo en mundos distintos o f~ieiariliabi-
220 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE E DEL CAPITALISMO A . ..? 22 1
era esencial tenerlo pronto, porque con las nuevas inven-
tantes de distintos planetas; que están formados en dife- ciones podía hacerse anticuada. Por ello, les horas fueron
lente educación, se alimentan con alimentos diferentes; largas. No se desconocía el día de dieciséis horas. Cuando
son ordenados de distintas maneras y no son se consiguió los dos turnos de doce horas, los obreros
por las mismas leyes. . . vieron el cambio como una bendición.
"Usted habla de. . . dijo Egreniont, vacilando. . . Sin embargo, las largas horas de trabajo no eran dema-
"EL RICD Y EL POBRE". siado malas. Porque los obreros estaban acostumbrados a
Jda división no era nueva. Pero, con el advenimiento de ellas. En sus propias casas, bajo el sistema doméstico, ha-
la maquinaria y del sistema de fábricas o fabril, la línea bían trabajado mucho. La verdadera dificultad fue la de
de separación se hilo más marcada que nunca. El rico aprender a habituarse a la disciplina de la fábrica. Co-
fue más rico y el pobre, separado de los medios de pro- menzar a una hora determinada, terminar a otra, comen-
ducción, fue más pobre. En la mayor miseria estaban aque- zar otra vez, marchar con los movimientos de la máquina,
llos artesanos que se habían ganado decentemente la vida siempre bajo el dictado y la estricta supervisión del omni-
y, ahora, por la competencia con los artículos hechos a presente jefe, eso era lo nuevo. Y eso era lo difícil.
máquina, estaban en la mayor penuria. Puede tenerse una Los hilanderos de un taller próximo a Manchester te-
idea de lo desesperado de su situación, por la evidencia nían que trabajar catorce horas diarias, en una tempera-
de uno de ellos, el tejedor manual Thomas Heath: tura de 80 a 84 grados (Fahrenheit), sin que se les pemi-
"Pregunta. -l Tiene usted hijos? tiese enviar por agua para beber. Y, además, estaban su-
Respuesta. -No. Tenía dos, pero ambos murieron, gra- jetos a las siguientes penaiidades:
cias a Dios. ..
P. -lSe alegra usted de la muerte de sus hijos. . . ? Al hilandero que se le encuentre con la ventana
R. -Sí, me alegro y doy gracias a Dios, que asi me abierta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 chelín
alivió de la carga de mantenerlos y ellos, pobres y queri. Al hilandero que se le encuentre suciedad en su
das criaturas, fueron aliviados de esta vida mortal". trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 ,,
Al hilandero que se le encuentre lavándose . . . 1 ,,
Cualquiera convendrá en que un hombre que habla dc Al hilandero que esté reparando su cilindro con
esta manera, tiene que estar profundamente hundido y el gas encendido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 ,,
miserable. Al hilandero que trabaje con luz de gas dema-
l Y qué de aquellos que, reducidos al hambre absoluta, siado tiempo por la mañana . . . . . . . . . . . . . . 2 ,,
no pudieron sostenerse más tiempo contra la máquina y Al hilandero que se le oiga silbar . . . . . . . . . . . 1 ,,
finalmente entraron en la fábrica? 2Cuáles eran las con-
diciones en aquellas primeras fábricas? Esto parece fantástico, pero fue cierto y no es un caso
La nueva maquinaria, que pudiese haber aligerado el aislado. La mayoría de los males que Iioy se asocian sola-
trabajo, la hizo peor. Para los propietarios de la planta, mente con el "sweatshop" ( o sea el taller en que un tra-
las máquinas representaban tanto capital que no se las bajo excesivo se paga ínfimamente) o con las comunida-
podía dejar ociosas, así éstas debían estar siemnre traba- des muy atrasadas, como el que se le abona el jornal con
jando y trabajando. Además, los inteligentes pr~pietarios vales" o tener que comprar en la tienda de la empresa
sabían que todo lo que se pudiese obtener de la máquina

C
222 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 223
o vivir en una casa de ésta, fueron familiares a los obre- "iFueron quince horas diarias las regulares de trabajo?
ros en el período del primer industrialismo. -Sí.
%L 2 Cuando paraban para reparar la maquinaria, o por
Los capitalistas pensaron que podían hacer lo que qui-
sieran con lo que "creían" que les pertenecía. No distin- falta de algodón, trabajaban los niños después para ganar
guían entre sus "trabajadores" y sus máquinas. Claro que las horas perdidas? -Sí.
no es del todo cierta esta afirmación. Ya que las máquinas '";Se sentaban o permanecían de pie los niños para
traba7ar? -De pie.
representaban una inversión de dinero y los hombres no.
Les preocupaba más pues el bienestar de la máquina que 1
; odo el tiempo? -Sí.
el del obrero. Pagaban jornales tan bajos como era posi- había asientos en el taller? -Ninguno. Yo encontré
ble y estaban en el mercado para adquirir tanto poder de frecuentemente a niños desplomados en el piso del taller.
trabajo como pudieran, a un costo todo lo reducido que después de la hora en que debían estar en cama.
fuera posible. Como las mujeres y los niños podían aten- "iFue algíin niño lesionado por la maquinaria? -Con
! der las máquinas ): se les pagaba menos que a los hombres, mucha frecuencia".
se daba labor a mujeres y niños, mientras el hombre per- Otra vez, en 1833, los Comisionados de Su Majestad
manecía a menudo ocioso en casa. Al principio, los propie- emitieron un Informe sobre el Empleo de los Niños en las
tarios de fábricas le compraron el trabajo de los niños Fábricas. En ese documento, se incluye la evidencia de
desamparados a los Guardianes de los Pobres. Más tarde, Thomas Clarke, de 11 años, quien ganaba cuatro chelines
las ganancias del padre y de la madre obreros no semanales, con la ayuda de su hermano, en un telar. He
eran suficientes para sostener a la familia, los niños que aquí parte de lo que declaró: "Siempre nos amarraban,
vivían en el hokar tenían que entrar en los talleres o en si nos quedábamos dormidos. . . Castles empleaba una
las minas. Los horrores del industrialismo en ninguna cuerda tan gruesa como mi pulgar, la doblaba y le hacia
parte fueron mejor =velados que en los registros d e l tra- nudos. . . Yo acostumbraba ir a la fábrica un poco antes
bajo infantil en aquellos primiros días. de las seis de la madrugada, algunas veces a las cinco, y
Hablando ante un comité del Parlamento (inglés) en trabajaba hasta las nueve de la noche. . . Un día trabajé
1816, Mr., John Moss, quien había sido maestro de apren- toda la noche. . . Nosotros escogimos esa labor por nos-
dices en vn telar de algodón, dio la siguiente evidencia otros misinos, porque queríamos tener algo para gastar. . .
acerca de los niños de la parroquia que fueron obligados Habíamos estado trabajando desde las seis de la mañana
a trabajar en las fábricas. el día antes. Y fuimos a trabajar hasta las nueve de la
"iEran aprendices de la parroquia? -Todos, de dis- siguiente noche. . . Yo estoy ahora en la cordelería. . .
tintos lugares. Puedo ganar cuatro chelines. . . Mi hermano turna por
"iA qué edad fueron llevados al trabajo? -Los que mí. Sólo tiene siete años. No le doy nada. . . Si no fuese
procedían de Londres eran de siete a once años. Y los mi hermano, le daría un chelín todas las semanas. . . Yo
que vinieron de Liverpool, de ocho o diez años a quince. lo llevo conmigo a las seis y está allí hasta las ocho. . .".
";Hasta qué período (edad) fueron aprendices? -Has- Mas entendamos bien: el trabajo de los niños no era
ta los veintiún años. nada nuevo. Recuérdese la descripción del sistema domés-
"icuáles eran l y horas de trabajo? -De cinco de la , ticobque hace Defoe en el Capitulo X. Pero entonces la
mañana a ocho de ia noche. ) labor infantil era auxiliar de la de sus padres y ahora
t
224 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRS DEL CAPITALISMO A . ..? 225
fue el fundamento de un nuevo sistema. Anteriorniente. Los nombres son bien conocidos: ciudades inglesas fii-
los niños trabajaban en sus propios hcg¿ri.es, bajo la mi- mosas, productoras de artículos famosos. Artículos hechos
rada paternal, con horas y condiciones fijadas 1x)r la fa- por obreros que tenían alojamientos oscuroc, insalubres,
milca; ahora lo hacía11 en fábricas, bajo los ojcs de u.1 jeie congestionados de personas, sórdidos. Nassau Senior, céle-
cuya propia labor dependía de cuanto pudieia sacar de bre economista, paseó por parte de Manchester en 1837
aquellos pequeños cuerpos, con las horas y conciiciones y describió lo que sus ojos vieron: "Estas ciudades, pues
señaladas por el propietario del taller, sediento de ganan- por su extensión y númrro de habitantes son ciudades
cias. Hasta los esclavistas de las Antillas podrían tomar que han sido construidas con el más absoluto desprecio de
lecciones de las largas horas de trabajo de los niños. Uno todo, excepto la ventaja inmediata del especulador en edi-
de ellos, hablando a tres propietarios de Bradford, les dijo: ficios. . . En un lugar, eiicontramos una calle entera si-
"Siempre he considerado que es una desgracia para mí guiendo el curso de una zanja, porque así podían tenerse
ser dueño $e esclavos; pero nunca, en las Antillas, pensa- sótanos más profundos, sin el costo de excavaciones y sóta-
mos que fuese posible un ser humano tan cruel que de- nos que estaban destinados no a mercancías o basuras, sino
mandase de un niño de nueve años trabajar doce y media a residencia de seres humanos. N i una casa de esta calle
horas diarias. Y eso, ustedes lo saben, es aquí una prác- escapó a los estrago: de la epidemia del cólera. En general,
tica regular". las calles de estos suburbios no tienen pavimentación y en
El negrero pudiese haber hecho otra comparación. Ma- medio hay un estercolero o una zanja. Las casas son cons-
las como eran las viviendas de los esclavos, lo mismo en las truidas pegadas unas a las otras, sin ventilación o drenaje
Antillas que en el Sur, podía discutirse que, en algunos y familias completas están limitadas a la esquina de un
aspectos, iio eran peores que las casas de los obreros en sótano o a una buhardilla".
las nuevas poblaciones fabriles. Con el empleo del vapor 1 Nótense las palabras subrayadas en la cita anterior. El
no fue necesario por más tiempo que el lugar de la fá- efecto de tales condiciones de albergue, sobre la salud del
brica estuviese situado cerca de los saltos de agua, como pueblo pobre que tenia que vivir allí, es evidente. La
antes. La industria se trasladó a las inmediaciones de las muerte y las enfermedades acechaban a los infortunado5
zonas carboníferas y así, lugares sin ninguna importancia que tenían que residir en alojamientos tan faltos de salu-
se convirtieron en poblaciones y poblaciones más anti- bridad como aquéllos. Las personas nacidas al otro lado
guas se trocaron en ciudades. En 1770, la población rural de la población tenían realmente suerte, pues la longevi-
de Inglaterra era el 40 por ciento del total. En 1841, éste dad es determinada por el lugar donde se viva, segíin el
había descendido al 26 por ciento. Las cifras del cre- Infonne del Dr. P. H. Holland, quien hizo una investiga-
cimiento de ciudades muestran lo que acontecía: ción en un suburbio de Manchester, en 1844: "Cuando
precisarnos que la mortalidad en una calle es cuádruple
de la de otra y el doble en una clase de calles que en otra,
y después encontramos que esa mortalidad es invariable-
Manchester . . . . . . . . . . . . . . . 35,000 353,000 mente alta en las calles en malas condiciones, y casi inva-
Leeds . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53,000 152,000 riablemente baja en aquellas cuya condición es buena, no
Birmingham . . . . . . . . . . . . . . 23,000 181,000 podemos resistir la conclusión de que multitudes de nues-
Sheffield . . . . . . . . . . . . . . . . . 46,000 111.O00 4 tros semejantes, centenares de nuestros vecinos inmediatos
'226 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . ..? 227
son, anualmente, víctimas de la falta de las más evidentes motivos para estar agradecidos a su vida. Sin duda alguna
precauciones''. que fueron, afortunados los participantes de ese esplcndido
¿ Y cómo sentía la otra nación, la de los ricos, la des- regalo a la Humanidad que fue el sistema de fábricas.
trucción de sus "vecinos inmediatos"? lCuál fue la actitud Al menos, esa era la creencia de Andrcw Ure, quien. en
de los acomodados hacia las condiciones de trabajo, las 1835, escribió: "En mi reciente recorrido, he visto dece-
jornadas de 14 horas y el trabajo infantil? Ida mayoría nas de riiiles de personas, viejas, jóvenes y de mediana
no pensaba en estas cosas. Y cuando lo hacían, se conso- edad, de ambos sexos. . . comiendo alirnentos abundantes.
laban con el pensamiento de que lo que era, tenía que con buena ropa y buena vivienda, sin sudar por un solo
ser. ¿No dice la Biblia: "A los pobres, siempre, tú loi poro, protegidos del sol en verano y de la helada en in-
tendrás contigo?'. Que la Biblia tenga otras cosas que vierno, en apartamentos más aireados y saludables que los
decir sobre las relaciones del hombre y sus semejantes. n<j de la irietrópoli, en la cual nuestra elegante aristocracia
les molestaba; ellos !eían sólo lo que querían ver; y escu- se reúne. . . magníficos edificios que sobrepasan por mu-
chaban sólo lo que querían oír. cho, en número, valor, utilidad e ingeniosidad de cons-
Por eso, algunas cosas que hoy nos parecen terribles, trucción, a los famosos monumentos de :lsia, Egipto y el
los ricos de aquella época las encontraban naturales y apro- despotismo rornano. . . Ese es el sistema fabril. . . "
piadas. ,AQué tenía de malo que los niños estuviesen fuera Es conveniente notar que el Dr. Ure sólo estaba reco-
de la escuela, trabajando catorce horas cada día? i Ton- rriendo las fábricas. El no trabajó en ninguna.
terías!, dijo Mr. G. :l. Lee, propietario de un telar de Mucho antes de qiie el Dr. Ure comenzara a cantar sus
algodóri en el que las horas de labor para los niños eran alabanzas del sistema de fábricas, iin sacerdote dio con-
de seis de la mañana a ocho de la noche. Agregando: suelo y ayuda a los miserables. Y no era un sacerdote
"Nada es más favorable a la moral que los hábitos de cualquiera, sino cl ,2rchidiácono Paley. -4 los descontentos
subordinación, desde rnuy temprano, a la industria y la miembros de la clase trabajadora que creían que ellos
regularidad". estaban muy mal y los ricos iiiuy bien, este distinguido
A Mr. Lee le preocupaba la moral del pobre. Como clérigo llevó palabras de ániino: ".ldemás7 algunas de las
también al presidente de la Real Sociedad, Mr. Giddy, necesidades que la pobreza. . . impone no son penalidades,
quien se declaró contra la proposición de establecer escue- sino placeres. La misma frugalidad es un ~>lacer.Es un
las elementales para los niños de la clase trabajadora. Este ejercicio de la atención y de la idea inventiva que. . .
era el interesante argurneIi-to de Mr. Giddy: "Dar educa- produce satisfacción. . . y se le pierde en medio de la
ción a las clases pobres laboriosas. . . resultaría perjudicial abundancia. No hay placer en disponer de dinero, sin me-
a su moral y su felicidad; les enseñaría a desdeñar su dida. . . Una ventaja todavía más importante que poseen
suerte en la vida, en vez de hacer de ellos buenos sirvien- las personas en posición inferior es la dificultad con que
tes en la agricultura y en otros empleos, a los que su posi- proveen para sus hijos. Todo lo que lo-, hijos de un pobre
ción en la sociedad les ha destinado. . . les capacitaría requieren está contenido en dos l~alahras:industria e ¡no.
para leer panfletos sediciosos. . . les hana insolentes con cencia. . ."
BUS superiores. . . " Y, por si algunos de los estúpidos pobres eran dema-
Pero, si se cree a otro testigo del período, lejos de des- siado testarudos para creer que la pobreza era realmente
l deñar su suerte, en la vida, 10s pobres tenían todos los un placer, el Archidiácono tenía preparada otra admoni-
DEL CAPITALISMO A . .. I 220
228 l.cXS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
larga. Algunos de esos ricos llevaron la controversia al
ción: los pobres envidiaban a los ricos su ocio. i Qi1é error! Parlamento, donde pronunciaron discursos en favor de
'
Era el rico quien era realmente envidioso, porque el ocio limitar las horas de labor a die7 al día y persuadieron
sólo es un placer después de un trabajo duro. He aquí el a otros diputados para votar con ellos una lev a eie efec-
argumento del eclesiástico: "Otra cosa que el pobre en- to. Lo cual disgustó a numerosas personas, una de ellas el
vidia al rico es el cómodo reposo. Pues, en esto, se equi- Dr. Ure, quien'se sintió ofendido, por tina interesante
voca totalmente. . . El descanso es e1 cese del trabajo. razón: "Ciertamente parecerá sorprendente a toda mente
No puede ser disfrutado, ni siquiera probado, excepto por desapasionada que noventa y tres miembro5 de la Cárnara
los que conocen la fatiga. El rico ve, y no sin envidia, el de los Comunes sean capaces de votar por cualquier cla- ,
alivio y el placer que el descanso ofrece al pobre. . ." se de artesanos adultos no tenga que trabajar más de
El Archidiácono Paley escribió estas confortadoras pala- diez horas diarias, pues ello constituye una interferencia
bras en 1793, el año en que los pobres de Francia inten- con la libertad del súbdito que ninguna otra legislatura
taban poner fin a los privilegios en su país. La Revolución de la Cristiandad ha favorecido por un momento. Los
Francesa fue sangrienta. No les gustaba a los ricos en manufactureros de Gloucestershire han calificado la pro-
Inglaterra,, quienes odiaban el pensamiento de que i la posición de "digna de las Edades más oscuras".
horrible idea francesa de "corten cabezas"! pudiese cruzar El Dr. Ure, al igual que el Archidiácono Paley, era un
el Canal de la Mancha e infectar sus propios tugurios. amigo de los obreros. Así él y los fabricantes de Gloiices-
Por ello, este amigo de los pobres, el Archidiácono, advir- tershire se indignaron con la iniciativa, por entender que
tió a todos los pobres ingleses que se inclinaban a los ex- interfería con la libertad del obrero para trabajar todo
cesos: "El cambio, y el único cambio, que debe desearse, el tiempo que, a su patrono, se le antojase. eQué hubiera
es el de una gradual y progresiva mejoría. . . fruto natu- sido de las históricas libertades del inglés si el Parlamento
ral de la industria con éxito. . . Puede aspirarse a esto en le quitase el inalienable derecho a que lo matasen d e
un estado de orden público y tranquilidad. Es absoluta- trabajo?
mente irrealizable en otro. . . Codiciar las fortunas O posi- Este argumento, o sea que limitar las horas de labor
ciones de los ricos, o aspirar a ser ellos, como deseo de era interferir con la libertad natural del hombre, fue muy
apoderarse de sus personas por la fuena, mediante el importante. Se le usó repetidamente en los Estados Unidos,
trastorno y la confusión públicos, no sólo es una iniquidad, igual que en Inglaterra. Los fabricantes que lo expusieron
sino una locura". (es muy curioso que los obreros no pensaban que en este
Los pobres ingleses aceptaron el consejo del eclesiástico respecto sus derechos naturales fuesen desconocidos) lo
y "no se apoderaron de las fortunas de los ricas". Pero, encontraron en el gran economista Adam Smith, el após-
según pasó el tiempo, esperaron por la "gradual y progre- tol del laksez-faire. Es verdad, como hemos visto, que
siva mejoría" que él les prometió, como "fruto natural de Smith, el archiadversario de la política restrictiva del mer-
la industria con éxito". No vina. Y, como consecuencia, cantilismo, se opuso fuertemente contra tal interferencia.
decidieron luchar para lograrla. Los manufactureros pudieron citar de La Riqueza de l a
Por ejemplo, reclamaron y ,~elearonpor una jornada Naciones: "La propiedad que cada hombre tiene en su
con menos horas de trabajo y les secundaron algunos propia labor, por ser el fundamento original de toda otra
ricos lo bastante humanos para convenir con ellos que propiedad, es así más sagrada e inviolable. E1 patrimonio
la iornada de catorce o dieciséis- horas era demasiado
'
1

I
230 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE

de un pobre estriba en la fuerza y la destreza de sus


manos; e impedirle emplear esa fuerza y esa destreza de
la manera que él crea propio, sin daliar a su vecino, es
una violación clara de la más sagrada propiedad. . . Juz-
gar si él tiene capacidad para ser empleado, puede ser,
,seguramente, confiado a la discieción de los patronos. a
cuyos intereses ello concierne".
Adam Smith, por supuesto, escribió esto en oposición a
las regulaciones y restricciones del inercantilismo. Podía
argüirse que los fabricantes estaban usando algo sobre la
cual utilizaron la cita, eicrita en 1776, para combatir a
otra clase de regulación. Pero supongamos que fue hon-
las máquinas.
DEL CAPITALISMO A . ..? 231
clusión, el próximo paso era inevitable: la destrucción de

Las máquinas de telares, las de encajes, las de tejidos


de punto, las hiladoras y cualesquiera otros artefactos que
pareció, a ciertos obreros y en ciertos lugares, haber sido
el vehículo de la miseria y del hambre, fueron destruidas,
unas veces aplastadas, otras quemadas. Los destructores,
fueron llamados Luddites. Al luchar contra la maquinaria,
creyeron que luchaban por un mejoramiento del nivel de
vida. Todo su odio contenido se volcó contra la máquina
y se lanzaron al motín incendiario cantando rimas absur-'
das como esta:
rado, para ellos, citar a Smith. Lo que no fue honrado,
<<
para ellos, fue olvidar lo que Srnith dijo en contra de sus Dando vueltas y vueltas estaremos
intereses. Este hábito de seleccionar de Smith cualquier Y enérgicamente juraremos.
cosa que justificase sus acciones, y soslayarlo cuando era Romperemos las tijeras y ventanas
i contrario a ellas, fue útil a la clase dirigente y desastroso Para incendiar el grotesco telar".
para la clase trabajadora. Y practicado por más de cien
años. Se puede fácilmente imaginar el resultado de esta vio-
¿Qué podían hacer los obreros para inejorar su situa- \ lencia. La propiedad quedó destruida y las máquinas des-
ción? ¿Qué habríamos hecho nosotros? Supony=amosa un trozadas por las turbas. Los propietarios de las máquinas
hombre que tuviese iin modo de vida "decente" como actuaron rápidamente. :dpelaron a la ley y ésta no fue
tejedor de calcetería de piinto a mano. Supongamos que lenta en responder a la llamada. En 1812, el Parlamento
ese hombre viese cómo se edificaba un telar, con mjqui- aprobó una ley que castigaba con la muerte el delito de
nas que pronto iban a producir tanta calcetería, a tan destrucción de maquinaria. Pero, antes de que la ley fuese
bajos precios, que su iiiodo de ~ i v i rse iría reduciendo, aprobada, durante el debate, un miembro de la Cámara
hasta dejarlo casi muriéndose de hambre. El trabajador de los Lores hizo su primer discurso parlamentario. eri
recordaría los días antes del adtenirniento del telar y las oposición a tal medida. Recordó a los legisladores que la
máquinas y, lo que entonces sólo era un medio de vida causa de los ataques a las máquinas había*sido la destrw-
decente, le parecería ahora un tivir lleno de lujo. El hom- ción de los hombres. "Pero mientras estos desafueros exis-
bre echaría una mirada en torno y temblaría ante la po- ten, y así hay que admitirlo, en número alarmante, no
bre7a que le abruinaba, para precuntarse, como ya lo ha- puede negarse que han surgido a causa de una miseria
bía hecho mil veces, la causa de toda su desgracia. Y sin paralelo. La perseverancia de estos miserables en su
llegar a la misma conclusión: la máquina, la máquina proceder tiende a probar que sólo una necesidad absoluta
que arrojaba a los obreros del trabajo y disminuía los puede haber empujado a un ma<qífico y en otros tiempos
precios de los artículos. La máquina, ése era el enemigo. honrado e industrioso pueblo, a la comisión de excesos
Cuando los hombres desesperados lle,naron a esta con- ¡ tan peligrosos para ellos mismos, sus familias y la comu-
1
232 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 233
nidad. . . En la sencillez de sus corazones, imaginaron que para la Vida. Soinos de opinión que, si Uds. actúan con-
el mantenimiento y bienestar del pobre industrioso era algo juntamente, la cosa podría ser realizada sin afectar sus
más importante que el enriquecimiento de unos cuaatos utilidades, que en modo alguno deseamos perjudicar.''
individuos mediante cualquier mejora introducida en los Hubo otras peticiones, centenares de ellas y no enviadas
implementos industriales que lanzaron a los obreros de sus a los patronos, porque esto pronto fue desechado por
empleos e hicieron al. trabajador desmerecedor de una inútil, sino al Parlamento. Muchas fuero^ desatendidas,
pero otras recibieron atención. Había ya algunas leyes eii
"Vosotros llamáis a estos hombres una turba desespe- los Estatutos que hubiesen ayudado a aliviar la miseria
rada, peligrosa e ignorante. e Tenemos conciencia de nues- de la clase trabajadora. Se aprobó otras como resultado de
tras obligaciones con la muchedumbre? Esta es la misma aquellas peticiones y tambi6n de investigaciones por comi-
que trabaja en nuestros campos, que sirve en nuestras tés de legisladores que probaron más allá de toda duda,
casas, que tripula nuestra armada y recluta nuestro ejér- que las condiciones eran tan honibles como los obreros
cito, y que os permitih desafiar al mundo, pero que, tam- deúan.
bién, puede desafiaros a vosotros, cuando la negligericia Pero las leyes incluidas en los Estatutos son una cosa y
y la calamidad la lleve a la desesperación!' las leyes, realmente en vigor, otra. Los trabajadores lo
El hombre que pronunció este disciirso, el 27 de febrero comprobaron y además supieron que la misma ley podía
de 1812, no es un desconocido. Se llamaba Lord Byron. aplicárseles a ellos en una forma y en otra, completamente
La destrucc~ónde maquinaria no era un plan sensato. distinta, a los patronos. A veces, esto era verdad porque,
Aunque hubiese tenido éxito, no habría resuelto el pro- cuando los trabajadorcs llevaban sus queias a un tribunal,
blema de los obreros. Estaban descaminados, porque no les esperaba la sorpresa de gue el magistrado que escu-
era la máquina la causa de sus males, sino el propietario chaba su caso jera el mismo patrono contra el que esta-
de ella, que no tan abiertamente, pero sí tan efectiva- ban litigando! Era mínima la oportunidad de un juicio
mente como el terrateniente que ceroó la tierra, l a estaba equitativo en tales circunstancias.
aislando de todos sus medios de producción. Mas la paral:ación de la justicia no era solo así. Era
Los trabajadores prontr, supieron que la destrucción de bastante que, en la mayoría de los c-os, los magistrados
las máquinas no era su camino. Algunos intentaron otros fuesen de la misma clase que los patronos. 0,allí donde
métodos. He aquí, como ejemplo, la lastimasa petición de no eran de la misma clase, entonces pensaban de la mis-
un grupo que se firmaba "Los Pobres ejed do res". Fue ma manera sobre las mismas cosas. Los obnros eran siem-
escrito por éstos a sus patronos en Oldham, Inglaterra, en pre desdeñados y los patronos siempre admirados Los
1818: "Nosotros los Tejedores de esta Población y su Ve- magistrados partían de la idea de que los trabajadores
cindad, respetuosamente, demandarnos su atención hacia debían estar agradecidos por las migajas que se les arro-
la triste situación a que hemos estado expuestos largo jaba; y que a los patronos había que agradecerles que
tiempo, debido a la extrema depresión de nuestros jorna- arrojasen, a sus asalariados, esas migajas. En tales condi-
les, y les pedimos convoquen a una Reunión entre Uds. ciones, los dados estaban muy cargados contra la clase
y procuren, si no pueden aliviar nuestros sufrimientos, ha- S trabajadora. En The Town Labourer, dos eminentes histo-
ccrnos un anticipo, pues nuestros jornales, como Uds. sa- t riadores resumen lo que ocurría: "El Parlamento no con-
ben, no son adecuados para coniprar las cosas Necesarias !B cedió mucho a las clases obreras, pero las concesiones,
234 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A. .. ? 235
tal como fueron, perdieron todo su valor con la negativa tan acostiiinbrados a la democracia política que nos in-
de los magistrados a practicar la legislación que fuese clinamos a creer que siempre existió. Por supuesto que
perjudicial para los amos. . . Los inagistrados, en su mayor no es así. El derecho del voto para todos los ciudadanos,
parte, parecían tener, por concedido que si los dueños no lo mismo en los EE.IJU. que en las naciones europeas, no
obedecían la ley, nada podía hacerse para obligarles a la fue concedido de buena voluntad y espontáneamente, sino
obediencia. . . Y como no podían persuadirles a cuni- como el resultado de una lucha. En Inglaterra, la clase
plirla, enviaban a prisión a los hombres, que intentaron trabajadora se alineó detrás del movimiento Cartista, el
hacer que se cumplieran". que propugnaba:
Adam Smith, ese agudo observador, cree que esto no 1.- Sufragio universal (para los hombres).
era una peripecia de aquel momento particular, sino algo 2.- Paga a los miembros electos de la Cámara de los .
muy generalizado en todos los países capitalistas y en to- Coinunes. (Lo cual haría que los pobres pudiesen ser can-
dos los tiempos. Los patronos, que miran hacia su héroe didatos)
para la aprobación de sus hechos, fueron cuidadosos en
1 no detenerse demasiado en este as aje de La Riqueza de
3.- Parlamento que se reuniera una vez al año.
4.- NO exigir que hs candidatos fueran propietarios.
las Naciones: "El gobierno civil, hasta donde está insti-
5.- Votación secreta y directa en urnas, para impedir
tuido para la seguridad de la propiedad, es en realidad,
la intimidación.
una instituci6n para la defensa del rico contra el pobre
o de aquellos que tienen propiedades contra los que no
6.- Distritos electorales i,guales en derechos.
tienen ninguna". El movimiento Cartista fue desapareciendo lentamente.
Esta verdad la aprendieron los trabajadores por amarga Sin embargo, se fiieron ganando una tras otra, todas sus .
experiencia. 2 QuC podían hacer? Un remedio obvio, apa- demandas, excepto la convocatoria anual del Parlamento.
rentemente, se les ocurría. Si ellos se ganaran el derecho Los Cartistas lucharon por la democracia política, porque
al sufragio, entonces mediante el voto les era posible pre- comprendieron que ésta era un arma en la pelea por me-
sionar a los legisladores para que hicieran, del gobierno, jores condiciones. Stephens, un clérigo metodista, dirigién-
un gobierno de y para la mayoría, en vez de un gobierno dose a los obreros, en un mitin, en Manchester, dijo a sus
de y para la minoría. Sintieron que tenían que ganarse oyentes: "El Cartismo, ariiigos míos, no es un movimiento
una voz en la selección de los que redactaban las leyes. político. . . en el que lo principal es ganar las urnas. El
Cuando éstas fuesen hechas por los obreros, serían hechas Cartisrno es una cuestión de "tenedor y cuchillo"; siL@
para los obreros. Las leyes ponían obstáculos en su cami- fica buena casa, bwna comida y bebida, prosperidad y
no, porque eran liechas por los amos. Si los trabajadores
cortas horas de trabajo".
pudieran colaborar en las leyes, tendrían entonces una
oportunidad. Si el Gobierno protegía a los terratenientes El clérigo Parsons era un optimista. La clase obrera
con leyes del maíz, y a los fabricantes con tarifas protec- ganó la contienda por la democracia política, pero las
toras, también podía dar protección a los jornales y horas cosas buenas, que él predicaba que resultarían de ese triun-
del trabajador. Y se lanzaron a luchar por el derecho a fo, no aparecieron. 0, por lo menos, sólo vinieron a l p n a s
\lo tar. y no sólo mediante el sufragio. Quizá el factor más im-
En los Estados Unidos y la Inglaterra actuales, estamos portante en obtener para el trabajador mejores condicio-
236 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 237
nes, jornales más altos y más cortas horas de trabajo, fue jador alcanzó importancia social y política. Las grandes
la organización propia para luchar por los intereses pro- ciudades son la cuna de los inovimientos de trabajadores;
pios, O sea, el sindicato o trade-union. en la ciudad, los trabajadores comenzaron a reflexionar
Este no era nuevo. Había sido una de las primeras sobre su propia condición y luchar contra ella; en la ciu-
formas de las organizaciones obreras, derivada, natiiral- dad, la oposición entre el proletariado y la burguesía se
mente, de la vieja asociacibn de jornaleros. Sin embargo, manifestó incialmente; de la ciudad proceden los sindica-
cuando se hizo grande la importancia del capital en la tos, el Cartismo y el socialismoJJ.
industria, las asociaciones de trabajadores cambiaron dc La Revoliición Industrial, aparecida primero en Ingla-
carácter, pasando del gremio al sindicato de ahora, cuerpo terra, se extendió a otras naciones. En- algunas, todavía
de trabajadores de un mismo oficio estructurado para lo- se desarrolla. Y, aunque no sigue siempre, el modelo in-
grar mejores condiciones, defender sus propios intereses y glés, en todos los países, variando en sus condiciones o en
depender de sí mismos. la actitud de los ricos o en la legislación de reforma
Los sindicatos no surgieron de golpe. Se tardó bastante aprobada por el cuerpo goberiiante, sin embargo, en un
tiempo para que el sentimiento del interés' de la unidad punto, dondequiera, se ha repetido la historia de Ingla-
de clase se desarrollase y, mientras eso no ocurrió, la ver- terra. Y es que dondequiera ha habido una guerra contra
dadera organización en escala nacional fue imposible. Con los sifidicatos.
la Revolución Industrial, el trade-unionislno (o moderno Una guerra muy antigua. Las combinaciones de traba-
sindicalismo) hizo tremendos progresos. Sucedió porque la jadores para mejorar sus condiciones fueron declaradas
Revolución Industrial originó la concentrarión de los obre- ilegales tan temprano como en el siglo xvr; y, en los si-
ros en las ciudades, las mejoras en los transportes y comu- I guientes, la ley eliminó esas combinaciones. En 1776, Adaiii
nicaciones tan esenciales a la organización nacional v las
condiciones que hacen tan necesario un movimiento obre- / Smith escribió sobre el tema: "Los jornales de trabajo
ro. Así, la organización de la clase trabajadora creció con
, dependen siempre de un contrato habitualmente hecho por
i dos Partes, cuyos intereses en modo alguno son los mis-
el desarrollo capitalista, lo que produjo la clase, el espí- mos. Los obreros desean ganar todo lo posible; y los patro-
ritu de clase y los medios físicos de cooperación y comu-
nos, pagar lo menos posible. Los primeros están dispuestos
nicación. Los sindicatos son más fuertes en los países más
a combinarse, con objeto de aumentar los jornales; los
industrializados, donde el sistema fabril ha llevado al auge
de las ciudades. Esto fue scñalado por Friedrich Engels últimos, con objeto de disminuirlos. No es difícil, no obs-
en 1844: "Si la centralización de la población estimiila y I tante, prever cuál de las dos Partes debe, en todas las
fomenta la clase propietaria, fuerza el desenvolvimiento ocasiones ordinarias, tener la ventaja de la disputa. . .
de los obreros aún más rápidamente. Los trabajadores co- ; Los patronos, siendo menos en número, pueden combi-
menzaron a sentirse como clase, como un conjunto; comen- 1 narse más fácilmente; y la ley autoriza, además, o al me-
zaron a percibir que, aunque débiles como individuos, for- ! nos no Ic prohibe, sus combinaciones, mientras que prohibe
man un poder unidos; su separación de la burguesía, el I las de los trabajadores. No tenemos leyes del Parlamento
desarrollo de puntos de vista peculiares a los obreros y contra las combinaciones para bajar el precio del trabajo;
correspondientes a su posición en la vida fueron propicia- pero sí inuchas contra las combinaciones para aumen-
jos. Y se despertó la conciencia de la opresión y el traba- tarlo".
238 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . .? 239
Lo que Smith escribió en 1776 era (y es) cierto en las coaliciones sólo les traerán la prisión y la pobreza".
todos los países capitalistas del mundo. Aun donde la ley Pero, continúa Levasseur, "los trabajadores no aprendie-
prohibía las asociaciones de fabricantes, igual que las de ron la lección. Lo único de que llay constancia es que la
obreros, se la hacía cumplir, más a menudo, a los emplea- huelga de 1822 elevó sus jornales en 35 céntimos por
dos que a los patronos. En Inglaterra, Francia, Alemania hora; la de 1833, en 40 céntimos; y,otra, en 1845, en 50
y los Estados .Unidos, la ley castigó con dureza a los céntimos".
trade-unions (sindicatos). En Alemania, también, los obreros comprendieron que
~ u r a n t eun cuarto de siglo, las Leyes de Cornbinacio- los sindicatos les daban el poder que ellos con tanta ur-
nes Asociaciones en Inglaterra hicieron ilegal para los gencia necesitaban para mejorar su situación. En 1864, 10s
obreros unirse en asociaciones para proteger sus intereses. impresores de ~ i r l í npidieron a la Cámara de Diputados
Y, cuando funcionaban, las Leyes podían ser rápidas en de Prusia: "Plenamente convencidos de que la mejoría de
su5 juicios. "Nueve sombrereros d~ Stockport fueron con- la condición social de las clases trabajadoras requiere pri-
denados a dos años de prisión, en 1816, por conspiración. meramente la abolición de las restricciones impuestas a los
El juez (Sir William Garrow), al resumir el caso, obser- obreros en el presente código legal, los jornaleros impre-
vó: "En esta feliz nación, donde la ley pone al súbdito sores firmantes hacen la siguiente petición: "Consideran-
más humilde al mismo nivel que los más altos personajes d o . . . que la ley económica de oferta y demanda nQ ase-
del reino, todos estamos protegidos por igual y no hay gura al trabajador. . . el mínimo iiecesario para la estricta
necesidad de asociarse. . . '4 una persona quien, conio subsistencia; que el trabajador individual no está actual-
Mr. Jackson, ha empleado de 100 a 130 brazos, la y a t i - mente en posición. . . de aumentar sus jornales y, por con-
tud común debiera ensefiarnos a niirarlo como un bene- siguiente, el derecho de coalición.. . es una demanda de
factor de la comunidad". justicia y de razón. . . Las regulaciones del código indus-
Para los sombrereros que se atrevieron a incorporarse trial de 1845, que prohiben la libre asociación de traba-
a la unión, dos años de prisión; para Mr. Jackson, io jadores, serán abolidas".
bastante bondadoso para emplearlos, alabanzas. Releamos En todas partes, la misma historia. IAosobreros supli-
la sentencia del juez. ¿Podía realmente significar lo que cando y luchando por el derecho de asociarse en un es-
dijo? fuerzo para deshacer las desigualdades contra ellos. En los
En Francia, como en Inglaterra, las asociaciones para Estados Unidos, dos puntos de un Informe del año 1935,
aumentar los jornales fueron declaradas ilegales. Los jue- de la Federación Metodista para el Servicio Social, son
ces lo lamentaban por los obrero>, quienes persistían en suficientes para mostrar la fiereza que alcanzó la luclia
seguir en conflicto con la ley. Según Levasseur, aconseja- por la unión: "Weirton, Virginia Occidental.. . Una fu-
ron a los trabajadores contra el unirse, pero éstos habían riosa campaña de terror ha sido lanzada contra los miem-
aprendido que divididos eran débiles y unidos eran fuer- bros activos de la unión (sindicato) . . . No pasa día sin
tes y, por ello, insistieron en sus actividades sindicales: que un unionista sea golpeado por una pandilla de en-
"Los jueces imponen castigos, sin aplicar siempre el pleno mascarados. El primer hombre que recibió este tratamien-
vigor de la ley - d e c í a n los magistrados-. La Corte ha to fue llevado a un paseo y después abandonado a 15
sido indulgente; pero que esto sea una lección para Uds. millas de la población, donde sus agresores le dieron por '
y recuerden que si el trabajo trae confort y consideraciin muerto. . . Hasta hoy, cinco hombres han sido brutalmen-
DEL CAPITALISMO A . . .? 241
240 L o s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
Para que estos zánganos sin aguijón
ie golpeados, el último de ellos, el presidente de una de Puedan destruir el fruto de vuestro trabajo?
las logias .Asociadas de los Metalúrgicos. . .
"Los hechos muestran claramente que la lucha er.tre l Tenéis vosotros ocio, confort, calma,
los privilegiados y los no privilegiados, en los Estados Uni- Albergue, alimento, el bálsamo gentil \del amor?
dos, se está desarrollando, rápida y generalmente, en e 0 qué compráis tan caro,
acción violenta. Por lo menos 73 obreros, braceros agrí- Con vuestro dolor y vuestro miedo?
colas y riegros, haii sido muertos en peleas económicas y
linchamientos durante este año. Ni un solo patrono". La semilla que vosotros sembréis, otros la cosechan;
Mas, a pesar de todos los esfuerzos, legales e ilegales, La riqueza que encontréis, otros la guardan.
para destruirlos, los sindicatos han persistido. Y no ha sido Las telas que vosotros tejéis, otros las llevan;
fácil. Los miembros de las uniones han sido encarcelados Y las armas que vosotros forjáis, otros las usan.
apresuradadmente.Los tesoros de las uniones han sido con-
fiscados. Y las uniones han tenido que ocultarse, convir- Sembrad la semilla, pero no dejéis que el tirano la coseche;
tiéndose algunas en "sociedades benéficas" o "clubes so- Encontrad la riqueza, pero que ningún impostor la acu-
ciales"; SUS armas, como la huelga y los "piquetes", han [m ule ;
sido embotadas o anuladas; y, sin embargo, los sindicatos Tejed vestidos, pero que ningún ocioso los lleve;
todavía existen. Son el medio más poderoso de los obre- Forjad armas, pero, ~610,para usarlas en vuestra defensa.
ros para obtener lo que desean, un mejor nivel de vida.
Hace más de un siglo, un gran poeta se dirigió, en In- Percy Bysshe Shelley
glaterra, a "Los Hombres de Inglaterra". Su poema puede (Traducción libre)
ser un sumario de este capítulo sobre las condiciones si-
guientes a la Revolución Industrial y la respuesta de los
trabajadores a esas condiciones.

Hombres de Inglaterra, epor qué aráis


Para los señores que os tienen subyugados?
2 Por qué tejéis, con esfuerzo y cuidado,
Los ricos vestidos que vuestros tiranos llevan?

lPor qué alimentáis y vestís y conserváis,


Desde la cuna a la sepultura,
A esos desagradables zánganos
Que sacan vuestro sudor y beben vuestra sangre?

lPor qué, Abejas de Inglaterra, forjáis


, Tantas armas, cadenas y azotes,
DEL CAPITALISMO A . ..? 243
lugar y en ese tiempo. Sus doctrinas afectaron a poderosos
grupos de la sociedad que, consecuentemente, adoptaron
o rechazaron sus doctrinas, de acuerdo con sus propios
CAPITULO XVII intereses y vieron la "verdad" bajo esa luz.
Lo misrno que el auge de la clase mercantil después de
2 LEYES NATURALES? 2 DE QUIEN? la Revolución Comercial trajo la teoría del mercantilis-
mo, lo mismo que las doctrinas de los Fisiócratas con su
énfasis sobre la tierra, considerada como la fuente de la
riqueza, se desarrolló en el agro de Francia, la aparición
Las cosas caen para abajo, no para arriba. Todos sabe- de los industrialistas, durante la Revolución Industrial en
mos lo que ocurre si saltamos en el vacío. Los físicos nos Inglaterra, trajo teorías económicas basadas en las condi-
han hecho un favor, con una explicación de esto. Newton ciones del tiempo. Nosotros llamamos, a las teorías de la
formuló una ley de gravitación, una de la serie de leyes Revolución Industrial, "economía clásica".
naturales que se nosdice que describen el universo. El Ya, estamos familiarizados con algunas de las doctrinas
conocimiento de esas leyes nos permite planear nuestras de Adam Smith, quien puede ser clasif'cado de funda-
acciones y alcanzar el objetivo deseado. Actuar ig-norán- dor de la escuela clásica. Otros economistas$. del mismo
dolas o soslayándolas es exponerse a graves consecuencias. orden son Ricardo, James Mil, Malthus, McCulloch Se-
De manera semejante, los economistas del tiempo de la nior y John Stuart Smith. NO estuvieron de acuerdo con,
Revolución Industrial desarrollaron una serie de leyes de Adam Smith ni con otros. Pero, en algunos principios
las que dijeron ser tan ciertas para el mundo social y eco- generales, fundamentales, coincidieron.
nómico, como lo eran las leyes de los científicos para el Sinceramente, de acuerdo con estos principios, estaban
mundo física. Formularon, así, una serie de doctrinas que los hombres de negocios de este período. Por una razón
eran las "leyes naturales" de la economía. Sentían una excelente. La teoría clásica estaba admirablemente adap-
gran seguidad acerca de sus conclusiones. No discutían da a sus necesidades particulares. Partiendo de ella, po-
si las leyes eran buenas o malas. No admitían tal discu- an seleccionar con gran comodidad las leyes naturales
sión. Sus leyes eran fijas, eternas. Si los Iioinbres actuaban ue eran una completa justificación de sus acciories.
sensatamente de acuerdo con los principios que ellos ex- El hombre de negocios mantenía los ojos muy abiettos
pusieron, muy bien; pero, si los honibres rrnrl estúpidos y sus grandes oportunidades. Estaba ávido de utilidades.
no actuaban de acuerdo con sus "leyes naturales", sufri- unto a él, estaban los economistas clásicos que le decían
rían las consecuencias. en qué, exactamente, debía interesarse. Eso no era todo.
Ahora, puede ser o no ser verdad qiie esos econornistas, Le ofrecían un gran confort para el hombre de negocios
en su búsqueda de lo cierto, fueron sii\)liiiieiiierite jndife- emprendedor. Le enseñaban que, en cada minuto que 61
rentes a los resultados prácticos de sus in~estigaciones. dedicaba a su propia ganancia, estaba ayudando también
Pero ellos eran hombres de carne y hueso qiie vivían en al Estado. Adam Smith lo dijo así. EIe aquí, por ejem-
cierto lugar y en cierto tiempo. Lo que significa que los , una prescripción perfecta para un codicioso gran
oroblemas que afrontaron fueron los que existían en ese igo del lucro, al-que pudiera quitarle el sueño su ator-
entada conciencia: "Cada individuo se esfuerza conti-

- - - - "- -
.-
LOS BIENES TERRENALES DEL. HOMBRE
241 DEL CAPITALISMO A . . . ? 245
nuarnente en encontrar el más ventajoso empleo para
ciendo grandes progresos. Y añadieron otras "leyes natu-
todo capital que controle. Es su ventaja propia, induda- rales" de su cosecha, adecuadas a las condiciones de los
blemente, no la de la sociedad. lo que tiene presente.
tiempos.
Pero el estudio de su propia ventaja, naturalmente o más
U n ensayo sobre el principio de población, por Thomas
bien necesariamente, le lleva a.preferir el empleo que es R. Malthus, fue uno de los libros inás famosos rle la
rxás ventajoso para la sociedad". época. Fue publicado primero en 1798, en parte, como
i Se comprende la idea?
una respuesta a otro libro por William Godwin, suegro
E! bienestar de la sociedad está unido al del individuo. del poeta Shelley. Godwin, en su Investigación acerca
:>A a cualquiera una mano absolutamente libre, dígale de la justicia política, que vio la luz en 1793, sostenía
que haga todas las ganancias que pueda, apele a su inte- ' que todos los Gobiernos eran malignos, pero que la Hu-
rés personal y la sociedad es algo circunstancial. Trabaje manidad podía lograr la felicidad mediante el uso de la
para sí mismo y estará sirviendo al bien de todos. i Qué razón. Malthus quería combatir las peligrosas creencias
empujón para los hombres de negocios, impacientes y de Godwin y probar que la gran mejoría del género
ansiosos, para la carrera de las utilidades! i Limpien la
humano era imposible, buena razón para contentarse con
pista, para \un laissez-faire especial!
lo que se tenía y no intentar una revolucióri, como lo
;Debía el Gobierno regular las horas y jornales de
habían hecho los franceses.
trabajo? Hacerlo, decían los economistas clásicos, sería
Malthus ataca a Codwin con estas palabras: "El gran
una interferencia en la ley natural y, por c~nsi~guiente,
error bajo el cual M. Godwin trabaja, a través de toda su
perjudicial. ;Cuál era, entonces, la función del Gobier-
obra, es la atribución de casi todos los vicios y miseria,
no? Preservar la paz, proteger la propiedad y abstenerse
vistos en la sociedad civil, a las instituciones humanas.
de toda intervención.
Las regulaciones políticas y la administración establecida
Competencia debe ser la orden del día, pues mantiene
bajos los precios y y asegura el éxito de los poderosos y de la propiedad son, según él, las fuentes fecundas de
' todos los males, los focos de todos los crímenes que de-
eficientes, mientras elimina a los débiles y deficientes.
De éstos, se derivaba que los monopolios -por igual, de gradan al género humano. Si fuera esto realmente una
los capitalistas, para elevar los precios y de los gremios, verdadera exposición d ~ lcaso, no parecería una tarea
para elevar los jornales- eran una violación de la ley desesperada reinover el mal completarnente del mundo y
natural. la razón, el instruinento propio y adecuado para realizar
Estos amplios conceptos habían sido expuestos por tan grande propósito. Pero la verdad es que, aunque las
instituciones humanas parecen ser las causas obvias e im-
Adam Smith en su respuesta a las regulaciones, restric-
ciones y represiones mercantilistas. El escribió su gran portunas de tanto daño a la Humanidad, en realidad,
son superficiales y ligeras, meras plumas que flotan en la
libro en 1776, al comenzar la Revolución Industrial. Los
economistas clásicos que recogieron estas doctrinas y las superficie, en comparación con las p-ofundas causas de
ampliaron y popularizaron más expresaron, entonces, qiie impureza que corrompen las fuentes y hacen turbia toda
la Revolución Industrial, desde el punto de vista del la corriente de la vida humana".
aumento de la producción de mercancías y artículos y ;Cuáles eran las "causas profundas" que hacen mise-
del encumbramiento de la clase capitalista, estaba ha- rable a la Humanidad? Malthus contestó que el aumento
de la población con más rapidez que el de los alimentos
246 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . ? 247

para su manutención. El resultado será que ha de venir presa h4althus en la primera edición del libro. "Es. sin
cl día en que haya, en el mundo, más bocas que alirnen- duda, una desalentadora reflexión qite el gran obsticulo
tar que alimentos para ellas. "La poblacióii, cuando no en e1 camino de cualquier mejoría extraordinaria de la
es contenida, aumenta en progresión geométrica. La sub- sociedad es de una índole tal que no podemos esperar
sistencia aumenta sólo en progresión aritmética. Esto im- vencerlo".
plica iin contCn, en constante operación, de la población, Pero, en la segunda edición del libro, 1)ublicad'i eii
efectaado por la dificultad de la subsistencia. Y esta 1803, Malthus encuentra una salida. Además de la inise-
dificultad debe caer en algiina parte y, necesariamente, ria y el vicio, es posible un tercer contí.11 al creciiiiiento
ha de ser sentido por una gran porción de la Humani- cle la población: la "restricción moral". Ninguna huelga,
dad.. . ninLguna revolución, ninguna caridad, ninguna regulación
oficial, puede ayudar al pobre en su miseria. . . El mis-
''La oblación de Inalaterra es estimada en unos siete
niillones de habitantes (1798) y supongamos que la pre- mo tiene la culpa por reproducirse tan de prisa. No se
sente producción de la isla es igual al mantenimiento le permita casarse tan joven. Que practique la "restric-
de ese numero de personas. En los primeros 25 años, ción moral" -no tener familia numerosa- y así podrá
la población habrá aumentado a 14 millones y, duplica- ayudarse a sí mismo. 2Quién sime mejor a la sociedad;
la mujer que se casa y tiene muchos hijos o la vieja
dos los medios de subsistencia, éstos serían iguales al
solterona3 Malthus vota por Csta y explica: "La matro-
aumento demográfico. En los próxi~nos 25 años, la po-
na que cría una familia de diez o doce hijos, los cuales
blación sería de 28 millones y las subsistencias sólo alcan-
quizá estén librando las batallas de su patria, se inclina
iarían para 21 millones. En el siguiente período, la PO-
blación sería de 65 millones y los alimentos sólo para
.
a pensar que la sociedad le debe mucho. . Pero si la
cuestión es considerada equitativamente y la respetable
la mitad de este total. Y, al terminar el primer siglo, 10s
matrona es pesada en la balanza de la justicia, con la
Iiabitantes serían 112 millones, con alimentos sólo para
desdeñada solterona en el otro platillo, es posible que
35 millones, lo ciial dejaría a 77 millones de habitantes
la solterona gane la prueba".
sin tener con qué subsistir".
Esto, dice Malthus, no es lo que en realidad ocurre. Fue una gran noticia para los ricos que los pobres sólo
Porque la muerte (en la forma de epidemias, pestes O pudieran c-ulparw a sí mismos de su pobreza.
plagas y hambre) reduce y diezrna a la creciente pobla- Después de Adam Smitli, el más importante de los eco-
ción, de manera que se nivela con el abastecimiento de nomistas clásicos fue David Ricardo, un judío de Lon-
alimentos. "El poder superior de la población es conte- dres que hizo iina gran fortuna como corredor de valores
nido y el qlimero de habitantes se mantiene proporcional y accionista. Su libro Los principioc de fa economía poli-
a los medios de subsistencia, por la miseria y el vicio". tica y los impuestos, editado en 1817, es, para muclios,
Por todo ello, la razón de que las clases trabajadoras el primero que trata la economía como una ciencia. La
sean pobres, afirmó Maltliiis, no es porque las utilidades Riqueza de las naciones de Adam Smith es de fácil lec-
sean demasiado altas (razón hecha por el liombre), sino tura, comparada con la obra de Ricarrlo. Una razón
porque la población auiiienta más rápidamente que la: es que Smith es mucho mejor escritor qiie Ricardo. Otra,
) quizás niás importante, es que Smitii es concreto v usa
siibsistencias (ley natural). 2No puede entonces hacerse
nada para inejorar la condición del pobre? "Nada", ex- ejemplos que, por ser de cada día, nos son familiares.
24.8 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . ..? 249
para ilustrar sus ideas; mientras que Ricardo es abs- cosas, el precio normal del trabajo también aumenta; y,
tracto y utiliza ejemplos imaginarios que tienen o no si baja aquél, éste también baja".
tienen semejanza con la realidad. Los libros científicos, Pero nosotros sabemos que hay tiempos u ocasiones en
por regla general, son difíciles y densos. El de Ricardo que los obreros ganan más que lo que necesitan para
no es la excepción. Sin embarso, lo que tenía que decir v'ivir y otros en que ganan menos. Ricardo toma esto en
era de enorme trascendencia y, por eso, el autor es uno cuenta. Y distingue entre el "precio del mercado" de
de los grandes economistas que han existido. trabajo y el precio normal, así: "El precio del mercado
En nuestro limitado espacio, podemos considerar sólo de trabajo es el que realmente se paga por éste, como
algunas de siis doctrinas y muy brevemente. La priinera natural operación de oferta y demanda; el trabajo es
es conocida por el nombre de "ley de bronce de los sala- caro cuando escasea y barato cuando abunda. Sin em-
rios". Lo que los trabajqdores- recibían por su labor bargo, aunque el p~eciodel mercado de trabajo puede
había reclamado la atención de los escritores antes de desviarse de su precio norma!, igual que los productos
Ricardo. En 1766, Turgot, en su librito titulado Refle- y artículos, posee una tendencia a ajustarse a él".
Para probar la verdad de la última frase, o sea que
xiones sobre la formación y distribución de la riqueza,
el precio de mercado tiende a conformarse con el precio
dijo: "El simple obrero, que depende solamente de sus
nonnal, Ricardo toma una hoja del libro de Malthus y
manos y de su industria, nada tiene, a no ser la parte
dice que cuando el precio del mercado es alto, cuando
de su trabajo de la que puede disponer. El la vende más los obreros ganan en jornales más de lo que necesitan
barato o más caro; pero este recio, alto o bajo, no sus familias para vivir, entonces tiende a aumentar el
depende sólo de él; resulta del convenio que ha hecho tamaño de sus familias. Y m&, trabajadores hacen que
con la persona que le emplea, la que le paga tan poco los jornales bajen. Cuando el precio del mercado es ba-
como puede. Teniendo la elección entre un gran número jo, cuando los obreros reciben en jornales menos que lo
de obreros, prefiere al que trabaje más barato. El tx'aba- que necesitan para mantener a sus familiares, entonces,
jador es, por consiguiente, obligado a disminuir el pre- el número de estos se reduce. Y menos trabajadores
cio de su labor, al competir con otros. En cada clase hacen que los jornales suban.
de trabajo, debe ocurrir y, en efecto, ocurre que los jor- Esta fue, la ley de salarios de Ricardo: A la larga, los
nales del obrero están limitados a lo necesario para pro- obreros nunca reciberi rnás 'salario "que el preciso para
curarle la subsistencia". subsistir y perpetuar su especie, sin aumento ni dismi-
Tyrgot dejó la cuestión en ese punto. Ricardo desarro- nución".
lló la idea, por lo cual la ley de bronce de los salarios Para una mejor comprensijn de la ley de renta; la
está asociada a él. Que los trabajadores sólo ganan el más famosa de las doctrinas de Ricardo, debemos ver
salario para mantener la vida propia y las de sus fami- la controversia sobre las Leyes del Maíz, que ardía en
liares es expuesto por Ricardo en los términos siguientes: Inglaterra en los días en que aparecieron los Principios
"El precio normal del trabajo depende del precio de los del economista. Los antagonistas eran los terratenientes
alimentos y de otros articulos de primera necesidad re- y los manufactureros. Las Leyes del Maíz eran una clase
queridos para el sostenirniento del trabajador y de su de tarifa proteccionista para el trigo (en Inglaterra, al
familia. Si aumenta el precio de los alimentos y otras trigo se le llama maíz). NO podía importarse trigo hasta
250 LOS BIENES 'TERRENALES DEL HOMBRE

que el precio del cosechado en el país no alcanzase cierto todas las tierl,is tii~iesenlas mismas si fueran
nivel (lo cual variaba de tiempo en tiempo). ilimitadas rn c:intidad y uiiiformes en calidad, no podría
La idea era estiinular el cultivo del triqo en la nación, Iiacerse ningíin qraraiiien por su uso. Es sólo, porque ¡a
para que Inglaterra tuviese suficiente abastecimiento en l
tierra no es ilii~iitadaen cantidad y uniforme en calidad
caso de emergencia. Ese estimulo consistió en aseFrar y porque. en el creciiiiieiito de la población, tierras de
al agricultor inglés iin buen precio por su grano. No calidad inferior son dedicadas al cultivo, que se paga
tenía que temer la coml,etencia del trigo extrnniero, renta por su LISO. Cuando. en el proSreso de la sociedad,
porque éste no podía ser importado hasta yue el trigc tierras de frrtilidad de sequndo grado son cultivadas, in-
nacional no llegase a determinado piecio. Csto sipifi- mediatamente cornienia la renta sobre las de primera
caba una buena utilidad, a meiios que la cokeciia inqlesa calidad v la cuantía de la renta dependerá de la dife-
Cuperase en mucho a la demanda, cosa qji- iic lia ocii- rencia en calidad de esas dos clases de tierras.
n i d o en Inglaterra desde 1700. "Cuando las tierras de tercera calidad son cultivadas,
Debido a las guerras napol&nicas, el recio del trigo comienza inmediatamente la renta sobre las de segunda
subió mucho y se dedicaron al cultivo triguero mas y
más tierras. Los terratenientes querían que el recio del
y es regulada, conio antes. por la diferencia en sus capa- i
cidades productivas. . . .\ cada paso, en el crecimiento i
crano fuese alto, porque ello representaba rentas rnis de al población, lo cual obligará al país a recurrir a las Í
elevadas y bstas, inás dinero en sus bolsillos. Pero los ma- tierras de peor calidad, para permitirle aumentar su abas-
nufactureros deseaban lo contrario, o sea precios bajos,
porque el alza equivalía a un aumento en el costo de la
tecimiento de alimentos, la renta sobre las tierras más
fértiles irá en aumento".
I
subsistencia del trabajador y, como conseciiencia, des- Seg-íin Ricardo, las Leyes del h.laiz, al elevar el precio Y
contento, huelgas y, eventualmente, más altos jornales, i del trigo, hicieron que los agricultores se volviesen a las
lo cual equivalía a menos dinero en siis bolsillos. La
polémica se enconó, clamando los terratenientes por pro-
:' tierras más pobres para cultivar ese grano. Cuando acon-
teció esto, se pagó renta por las tierras más fértiles. Según
tección y los manufactureros demandando a gritos el co- pasó el tiempo, tanibién se cultivó el suelo más pobre y
mercio libre. la renta siguió en incremento. Y, esas rentas vinieron a
Ricardo estaba en medio de la lucha. Sus simpatías los terratenientes, no porque ellos trabajaran para obte-
estaban con los manufactureros, puesto que él mismo nerlas. Nada hicieron y, sin embargo, sus rentas subieron.
pertenecía a la creciente burguesía. No es sorprendeiite, "El interés del terrateniente es siempre opuesto al del con-
entonces, que, entre otras cosas, las leyes naturales que sumidor y el manufacturero. El trigo puede sostenerse de
descubrió para explicar la naturaleza de la renta, expo-
nen que ''todas las clases, excepto la de los terratenien-
; manera permanente en un precio avanzado sólo porque
' es necesario un trabajo adicional para producirlo o sea,
tes, serán lesionadas por el aumento en el precio del porque su costo de producción ha aumentado. El mismo
maíz". N
costo, de modo inrariable, eleva la renta y es por lo
¿Cómo llegó a esta conclusión? Pues probando que, tanto interés del teirateniente que el costo de producir
mientras más ~le\.adofuese el precio del trigo, mavores el grano aumente. Esto, sin embargo, no es el interés de¡
serían las rentas. Las rentzs aiiinentan, arguyó Ricardo, consumidor, para el que es deieable que ese costo sea
porque el suelo es limitado y difiere en fertilidad. "Si bajo, en relación con el dinero y los artículos, pues es
DEL CAPITALISMO A . . . ?
252 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
para aprobar leyes reduciendo las horas de trabajo. Por
siempre con éstos o con dinero con lo que se compra el supuesto que la oposición de los manufactureros fue tre-
maíz. Ni es el interés del manufacturero que el trigo tenga menda y predijeron que serían arruinados si sus obreros
un precio elevado, pues éste será causa de la elevación no permanecían junio a las máquinas tanto tiempo como
de los jornales, pero no incrementar; el precio de los ar- en el pasado. Pero los esfuerzos combinados de los traba-
tículos industriales". jadores, los humanitarios y los terratenientes, tuvieron éxi-
Esto último era el obstáculo, por supuesto. Hasta donde to y las Leyes de las Fábricas, restringiendo las horas de
los obreros están atados a un jornal para subsistir, según labor y regiilando las condiciones de ésta, fueron aproba-
la propia ley de salarios de Ricardo, a ellos no les importa das. Al tiempo que continuaba la agitación por más res-
si por el trigo se paga un alto precio o un bajo precio, tricciones y regulaciones.
pues sus salarios suben cuando el trigo sube y bajan cuan- Uno de los economistas clásicos, Nassau Senior, formuló
do el trigo desciende. Pero importa al manufacturero, una doctrina, la cual "probó" que las horas no podían ser
quien no puede vender sus productos por más, precisa- reducidas más, porque la utilidad que el patrono obtenía
mente, porque el trigo es más caro y por consiguiente los era resultado de la última hora de trabajo y, por consi-
jornales son más altos. liicardo sigue después comparando guiente, eliminar ésta era suprimir la ganancia y, así, des-
los respectivos servicios de los terratenientes y manufac- truir la industria. "Bajo la presente ley, ningún taller en
tureros y encueritra a los primeros otra vez en falta: "Los
tratos entre el terrateniente y el píiblico no son como los
.
que se emplee a personas de menos de 18 años. . puede
trabajar más de doce horas, cinco días a la semana y nue-
tratos comerciales, en los que el vendedor y el comprador ve horas los sábados. Ahora, el siguiente análisis muestra
pueden igualmente salir ganando, sino que, en ellos, la que, en un taller explotado así, la utilidad total neta se
pérdida es totalmente para -un lado y la ganancia total- denva de la última hora".
mente para el otro". El análisis de Senior se basó en un ejemplo puramente
Los industrialistas agregaron las leyes naturales de Ki- imaginario, en el que la aritmktica era correcta, pero las
cardo a su colección de armas contra la protección. Que- conclusiones erróneas. Esto quedó probado cada vez que
rían que las Leyes del Maíz fuesen abolidas e inaugurada una fábrica reducía las horas y sus negocios continuaban.
la Era del comercio libre. El Parlaniento estaba contro- Mucho más dañino para los obreros que el análisis de
lado por los terratenientes y, así, las Leyes del Maíz con- la "última hora" de Senior fue la doctrina del fondo
tinuaron en vigor por largo tiempo (hasta 1846). Mien- de jornales. Esta fue más perjudicial, porque fue creída y
tras, algunos de los terratenientes que tan difícilmente enseñada por la mayoría de los economistas. El principio
veían que tu;liese alguna ventaja para el país el trigo de la "última hora" fue usado para combatir la agitación
barato, comenzaron a preocuparse por las condiciones de en demanda de horas más cortas. La doctrina del fondo de
las fábricas y las horas de trabajo. Los seres humanita- jornales fue utilizada para contrarrestar la agitación por
nos que clamaban por la corrección de los males del in- m& alta paga.
dustrialisnio, ahora, estuvieron ayddados por los poderosos Los trabajadores se asociaron en los sindicatos y fueron
terratenientes, que querían vengarse de los manufacture- a la huelga porque querían un aumento de jornales.
ros por su hostilidad a las Leyes del Maíz. Se nombraron "Pura demencia", decían los economistas. 2Por qué? Por-
comités parlamentarios para que examinasen las condicio- que hay un cierto fondo separado para pagar los jornales.
nes fabriles e informasen a la Cámara. Hubo esfuerzos
254 LOS BIENES TERRENA1,ES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . .?
Y hay un cierto número de hoinbtes que ganan joinai l* fómu1a - auriiei~tandoel dividendo.
La cantidad que los obreros reciben, en jornales, está
determinada por estos dos factores. Y eso es todo. Log
sindicatos nada podrían hacer para cambiarlo.
John Stuart Mil1 lo expuso de esta manera: "Los jor.
nales no sólo dependen de la cantidad relativa de capita,
y población, sino que no pueden, bajo la regla de la com.
petencia, ser afectados por otra cosa. Los jornales. . . nc
pueden aumentar, si no es por un aumerito en los fondo!
agregados que se emplea en contratar trabajadores, o
una disminución de los fondos dedicados a pagar trabajo, 26 fórmula - disminuyendo el divisor.
o por un incremento en el número de obreros a pagar"
Muy sencillo. Ninguna esperanza para los trabajadores
a menos que el fondo de jornales aumente o el númerc
de asalariados disminuya. Si cualquiera de los trabajado.
res fuese tan testarudo que insistiese en que necesitabar.
mejores jornales para subsistir, se le podría dar una lecl
ción de matemáticas elementales: "De nada vale discutii
contra una de las cuatro reglás fundamentales de la arit.
mética. La cuestión de los jornales es una operación de Todo muy claro. Dos maneras de lograr jornales más
división. Se quejan de que el cociente es demasiado pe.' altas. La segunda, o sea la de "disminuir el divisor", es
queño. Bueno,
- pero lcuántas maneras hay para hacer que decir, disminuir el número de trabajadores, fue un viejo
un cociente sea mayor? Dos maneras. Se aumenta el divi, consejo a éstos. Malthos la hubiera llamado "restricción
dendo y, cpedando el divisor el mismo, el cociente sera moral".
mayor. Se disminuye el divisor y, quedando el dividendc La primera manera, "aumentar el dividendo" o sea
el mismo, el cociente será mayor. aumentar la cantidad del fondo de jornales, podría rea-
Las ilustraciones para una página de tal lección arit. lizarse, según Senior, "permitiendo a cada hombre esfor-
mética, podrían ser así: zarse en la forma que, por experiencia, crea más benefi-
ciosa y liberando a la industria de la masa de restricciones,
AAA
prohibiciones y derechos protectores, con la cual la Legis-
latura, algunas veces por ignorancia, otras por lástima y
otras por celos nacionales, ha trabajado para aplastar o
dirigir erradamente sus esfuerzos. Dejemos solos los nego-
cios y el resultado sería más dinero en el fondo de jorna-
les". Los hombres de negocios co6vinieron en ello.

l
ll
cómo
ciente?
ganar mayor salario? ¿Cómo aumentar el co La teoría del fondo de jornales fue la respuesta de los
manufactureros y economistas .a las reclamaciones de
256 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . .. ? 257
los obreros y las uniones. Los trabajadores para nada jornales son pagados con un mes o seis semanas de atraso.
podían usarla, porque sabían que no era cierta. Como Las fábricas hasta cargan un nueve por ciento de interés
sabían que la acción de los sindicatos ganaría para ellos si hacen pequeños adelantos sobre el próximo día de pago
más altos jornales, simplemente, no creían que hubiese y sobre jornales ya ganados."
un fondo fijado desde antes, del cual se pagarían sus jor- Pero no es necesario esperar por pruebas del siglo xx,
nales. Lo que aprendieron en la práctica fue confirmado para exponer la falsedad de la teoría del fondo de jorna-
en teoría por Francis Walker, economista norteamer,icano les. La clase trabajadora la ha denunciado, desde el co-
que escribía allá por 1876. Walker causó la explosión de mienzo, como contraria a su propia experiencia. En 1876,
la teoría del fondo de jornales con este argumento: "Una Walter s re sentó numerosos ejeniplos de la vida ariiericana
teoría popular de jornales. . . se basa en la presunción para probar que no era verdadera. Y siete afios antes de
de que los jornales son pagados con el capital que forma- que Walker clavase la última puntilla en el ataúd de la
ron las econonlías de la industria en el e asado. De aquí, teoría, aún los economistas admitían que esta ley natural,
se arguye, que el capital deba dar la medida de los jor- de ley, nada tenía. John Stuart Mill, el hombre cuyos
nales. Contrariamente, yo sostengo que los jornales son Principios de Econonlía Política, que vieron la luz en 1848,
pagados del producto de la presente industria y, de aquí, tanto habían hecho para popularizar la doctrina, al rese-
que la producción de la verdadera medida de los jorna- ñar un libro para la "Fortnightly Review" en mayo de
les.. . Un patrono paga joinales para comprar trabajo, 1869, publicó esta retractación: "La doctrina ensefiada
no para gastar un fondo del cual puede estar en posesión hasta ahora por todos o la mayoría de los econoiiiistas
de. . . El patrono compra trabajo con vistas al producto (incluyéndome a mí) y la cual negó que fuese ~~osible
de éste; y la clase y cantidad de ese producto determina que las combinaciones comerciales pudieran aumentar los
qué jornales él pueda pagar. . . Es entonces, en bien de jornales o que limitó sus operaciones, en ese respecto, a
la futura prodiacción, que los obreros son empleados, no un incremento que la con~petencia del mercado siei~ipre
porque el patrono esté en posesión de un fondo que puede habría producido sin aquBlas; esa doctrina carece de fun-
desembolsar y es el valor del producto. . . lo que deter- damentos científicos y debe ser desechada".
mina la cantidad de jornales que se puede pagar, no la Fue una valentía de J. S. Mill declarar esto. Había
cantidad de riqueza en posesión del patrono o de que éste cometido una equivocación y lo admitió plena y honrada-
disponga. Así, es la producción, no el capital, lo que da mente. Mas, para los obreros, fue demasiado tarde aquella
el motivo del empleo y la medida de los jornales." denuncia de una doctrina que fue como una plaga por
Excelente prueba de la verdad de la argumentación de más de medio siglo. Servía muy poco a los trabajadores
Walker de que los jornales no son un "anticipo" al obre- una ciencia que entregaba al enemigo un arsenal conl-
ro, pagado del capital, la ofrece la práctica común hoy pleto de tiros de caíión, cada vez que ellos intentaban un
en las fábricas textiles de la India y Japón, donde los progreso; que prácticamente no les ofrecía ni la menor
jornales son "retenidos". En el Japón, "los jornales gana- esperanza de mejorar su situación en la vida; y que, en
dos por las muchachas en las sederías y pequeños talleres todo momento, estaban al servicio de los intereses de la
de algodón, habitualmente, son pagados a los padres.. . ' clase patronal.
Se les puede abonar semi-anualmente o, en el caso de las Que los obreros tenían n~otivosreales para desconfiar
sederías, al terminar 1% labor del año y en la India los de la ciencia de la economía fue admitido por uno. de
258 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEI, CAPITAI.TSXf0 A . . . ? 259
los j~rincipoles diac-ípulos de la escuela clásica, el profesor ses, fiieion, en lo 11rincij,al, o traducciones o exposiciones
1. E. Cairnes. q~iienen sus Ensa)os en Economía Política, de las obras de los economistas clásicos ingleses. Pero,
I:i~l>lic.adoc en 1873, indica que ésta se había convertido gradii;ilineiite, se hizo claro, a 106 pensadores de ambas
c.11 1111 aiiiia de la clase biirguesa: "1.a Economía Política,
naciones, que la doctrina clásica no era meramente la doc-
COI, dern:isiada freciieiicia. aparece, especialniente cuando trina del hombre de negocios, sino que era especialrnente
i i ; t t r i <Ir lo ciur co,i(,ieriie a las clases trabajadoras, bajo la doctrin;~(le1 horribre de negocios inglés. S i que los eco-
la giiis~ide 1111 código dogmático de reglas preparadas de noiiiistas clisiros conscieritemente Iiubiesen trabajado para
;iiiteiriano. im sisteiiia promulgador de decretos, sancio- ayudar al hoiribre de negocios inglés. 'Tairipoco hubiera
ii;iiido un arrealo social, condenando otro y requiriendo sido necesario. Ilebido a yiie vivieron en Inglaterra en
(Ir los Iionibrr.;, iio c:onsideración, sino obediencia. Ahora iinn &poca definida, siis doctr~iiiasfuerori conformadas por
que toniainos c:ii ci1ent;i la suerte de decretos que ordina- el aiiibiente. Los ecoiion~istnsy tiombres de iiegocios de
riaiiieiite son dados al iiiundo en nombre de la Economía otros países lo coniprobaron.
Política -decretos de los cuales puedo decir que en 10 Por cje~iil)lo,el comercio libre. Adam Smith lo había
principal equivalen a una bella ratificación de la forma predicado y Ricardo y los que le siguieroii también. Todos
existente de sociedad coi110 aproximadamente perfecta- estaban por un libre cambio mundial. No sólo debían
:.reo que ~~ntleiiios coiiil>render, la repugnancia y aún la elirninarse las harreras internas, sino tambi6n las que exis-
violeiita oposicióli rrianifestada Iiacia nqiiélla, por qente, tían entre las naciones. Ricardo expone el caso del libre
que tiene razones propias para no compartir esa ilimi- intercambio iiiternacional muy claramente: "Bajo un sis-
tada adiniraci01i por iiiiestro presente orden industrial que tema de conierrio perfectamente libre, cada país dedica,
sienten alguiios expositoies l~opulaiesde las llamadas le- naturalmente, su capital y su trabajo a los empleos que
!.es econóniicas. Ciiaiido se le dice a un obrero que la le sean iriJs I)viieficiosos. Esta persecución de la ventaja
I:cr~i!oii~ía Politica coiitlena las hiielgas. . . mira con des- individual está ;idinirablemente relacionada con el bien
dbn las l~roposicioiiesliiiiitando las horas de trabajo, pero universal de todos. Estimulando la industria, premiando
aprueba la acuiiiiilacióii de capital y sanciona el mercado la ingeniosidad y usando más eficazmente los poderes
de jornales, no es extralio que conteste que la Economía peculiares otorgados por la Natiiraleza, distribuye el tra-
Política está contra el trabajador y explica que éste se bajo más cfertivainente y más económicamente: mientzas,
1:onga conti-a la Economía Política. No puede sorprender aumentando la masa general de las producciones, difunde
queeste nuevo código sea considerado, con sospecha, como el beneficio ene eral y consolida, por un lazo común de
a n sisteiiia posiblemente iitventado en interés de los patro- interés e intercambio, la sociedad universal de las nacio-
110s y, por tanto, que el obrero deba simplemente repu- iies, eii todo el mundo civilizado. Es este principio el qde
.liarlo y desconocerlo." detrnniiia que el vino será producido en Francia y Por-
Era cierto que "la Economía Política estaba contra el tugal, el maíz en los Estados Unidos y Polonia y la ferre-
trabajador". Era también cierto que estaba de parte del tería y otros artículos fabricados en Inglaterra.''
1.ombre de negocios, especialmente el de Inglaterra. Las En esta cita Ricardo piiede haber acertado, o estar equi-
enseííanzas de los economistas clásicos se propagaron a vocado, acerca del valor del libre ca,iibi~intei~iacionalde
Francia y Alemania y, en el primer cuarto del siglo xm, los prodiictos. Pero es i~idisriitihleq~;!.tenía t a l a la r a z b
los famosos libros sobre economía, publicados en esos paí- /)ara [a I?;gi<rt&rra;!e !u ,!fv, er+ q::? esC,;bi6. La
260 1.0s CIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A. . . ? 26 1
lución Industrial lleg6 a Inglaterra primero; los manu- grande a un país no es su stock de valores en un momento
factureros ingleses rstaban a la cabeza de todos los del particular, sino su capacidad para producir valores. "La.,
mundo, en niétodos, en clases de maquinarias, en facili- causas de la riqueza son algo totalmente diferentes de la
dades de transporte y podían cubrir la Tierra con los pro- riqueza rnirnza. Una persona puede tenerla, pero, sin em-
ductos de sus fábricas. Por esto, el coiiiercio libre interna- bargo, si no posee el poder de producir objetos de más
cional era lo más conveniente para Inglaterra. valor que los que consume, será más pob1.e. . . E¿ poder
Por la misma razón, no coiivenía a los Iiombres de de producir riqueza es, por consiguiente, infinitamente más
negocios de otros países. Alexander Hainilton instituyó un importante que la 7iqltfta misma . . Esto es más cierto
sistema de tarifas proteccionistas en el Gobierno de Wash- en el caso de naciones enteras que en el de individuos
ington. Otras naciones también tenían barreras arancela- particulares".
rias, pero, bajo la influencia de los economistas clásicos Liszt sugirió que Inglaterra, ya grande (nación) antes
ingleses, comenzaban a flirtear con las ideas de tráfico de que el comercio libre fuese su lema, intentaba hacer
libre. imposible que otros países también lo fueran: "Es un pro-
En 1841, en el momento en que los ingleses ensalzaban cedimiento inteligente, pero muy coinún que cuando al-
las virtudes superlativas del comercio libre internacional, guien ha alcanzado la cumbre de la grandeza, le dé un
esto se hacía muy popular en otros países; fue entonces p ~ ~ n t a p ai é la escalera por la cual ~ b i ó para
, impedir así
cuando Friedrich Liszt publicó su Sistema Nacional de que otros suban también ."
Economía Política, atacándolo. Liszt era alemán y, en la
Por esto, el economista alenián se declaró por el pro-
Alemania de entonces, la industria era joven y sin des-
teccionismo y las murallas de tarifas detrás de la cual las
arrollo. Había pasado algunos años en los Estados Unidos, industrias incipientes, seguras del mercado nacional, pue-
donde comprobó que lo mismo le ocurría a la industria dan crecer hasta sostenerse sobre sus piernas. Y sólo cuando
americana. Liszt vio que, si el comercio libre internacio-
sean lo bastante fuertes, saldrán a la palestra del comrrcio
nal llegaba a ser un hecho, pasaría largo tiempo antes de
libre mundial, para luchar. En resumen, Liszt fue un po-
que las industrias de las naciones que no estuviesen al nivel
deroso exponente del sistema nacional de economía, opues-
de Inglaterra pudieran alcanzar a ésta, si es que la alcan-
to al sistema internacional. Sus ideas tuvieron gran in-
zaban. Declaró que era partidario del comercio libre, pero
fluencia, especialmente en .\lema& y los Estados Unidos.
sólo después que los países menos avanzados estuviesen
.%demás, Liszt, con su fuerte defensa de la Protección
en la misma situación industrial que los más avanzados.
contra la doctrina del libre cambio, propugnaba por Adam
"Cualquier nación que, debido al infortunio, se encuentre
Smith y sus discípulos, fue uno en el número creciente
detrás de otias en industria, comercio y navegación, aun-
(!e quienes no creían en la infalibilidad de la escuela clá-
que posea todos los medios mentales y materiales para
ska. La economía clásica, tan popular e influyente en la
desarrollarlos, debe, antes que otra cosa, reforzar sus pro-
primera rnitad del siglo XIX, comenzó a perder algo de sus
pios poderes individuales, con objeto de capacitarse a sí
filerzas en la segunda mitad. Fueron tiempos en que co-
misma para entrar en libre competencia con otros países
inenzaron a aparecer las obras de un hombre que, acep-
más avanzados." tando algunos de los principios expuestos por los clásicos,
Liszt dijo que el bajo precio no lo era todo, que había los llevó, por un camino diferente, a conclusiones muy
cosas baratas que cosi.aban demasiado caras. Lo que hace distintas. También era alemán. Se nombraba Karl hlarx.
DEL CAPITALISMO A . ..? 263
Se ven injusticias de todas clases; en nuestra utopía, hay
tribunales honrados presididos por jueces hoiirados (aun-
que se puede pensar que, en la utopía, jueces y tribunales
son totalniente inneccsarios) . Se ve enfermedad, miseria e
irifelicidad; en nue\tin iitopía llevamos la salud, la riqueza
i PKOLE1'.\RIOS I)EId hIUND0, , y la dicha a todo el niiindo.
UNIOS . r. . !' Quizá, el principio i i i i s iinl~ortantede los planificado-
res de la utopía sea la al~olicióndel capitalismo. Y es que,
en el sistrina ciipitaliqta, ellos ven sólo males. EI drrro-
chador e injusto, sin previo plan. La utopía implica iina
millón d(: pesos. . . ! Ciiántas veces
i
i Si \.o t~i\.ir.i;i iiii sociedad planificada, qiie seria eficiente g ii~sta.B:iio el
!iriiioq jiiqido ron esta deliciosa idea.. . Nos viene a la capitalismo, los pocos que no trabajan viven en el (oiifort
iiiente cada \.rz que los periódicos 1)uhlican los retratos y el lujo, debido a tener la propiedad de los medios dr
d~ los c;iii;icIort~sde una carrera de caballos. De modo prodiicción. Los utopistas ven, en la propiedad coniíii2
ic.iiirjantc. liay sien-ir~reqrntes que pasan burna parte de de los inedios de producción, la produccibn de los lile-
SU tierii)so esl~rciilandosobre uiia sociedad iiiejor (liie aque- dios de la buena vida. Por eso. en siis sociedades ~ i s i o -
11;) en que \viveii. A menudo, esas especulaciones nunca narias, planearon que inuchos que hagan el trabajo vivi-
\.an iiiás al15 de la etapa de 10'; siielios; pero, ocasional- rán en el confort y el lujo, mediante la de los
,ineiite, los soGadores insisten en ellas, trabajan con tesón medios de producción. Esto es el socialisrrio y era el sueño
pn la idea y coinpletan la utopía, visión de la sociedad del utopismo. b t
Ideal del porvenir. Y entonces, llegó Karl Marx. N

En realidad. la tarea no es difícil. Cualquiera que tenga Qiiien tairibilii era socialista, niejorar la condi-
iiiiaginación j)odria hacerla. Todo lo que se necesita es ción de la <lair trahajadora, quería una sociedad planifi-
iiiirar alrededor y saber lo que se debe evitar. Se ven cada y quería qiie los inedios de producción fuesen de
i)ol>respor doqiiier; en nuestra iitopía, eliminamos la po- propiedad del l > ~ i ~ l ~ Pero
l r > -y esto es muy importante-
breza. Se ve derroche en la producción y distribución de A4arx no ineclitaha riiiiquna utopía. Prácticamente, no es-
;irtículos; en nuestra iitopia, está foririiilado iin método cribió nada s o b i ~chmo funcionaría la Sociedad del Fu-
de prodiicción y distribuci6n ciento 11or ciento rficiente. tiiro. Estaba tremeiidatnente interesado en la Sociedad i
del Pasado, cbiiio siirgió, se desarrolló y decayó, hasta ser I
Kii c.sir (~npitiiloasí coino en los sixiiien~esap.ii.eceii tina
rraii cantidad de citas de las obras de los clásicos del inateria-
lisnio-clialCctico: Marx, Engels y Lenín. Se Iian respetado 10s
r)rigiiiales, aciidiendo a las ediciones más aiitorizadai allí donde
la Sociedad del Presente; estaba tremendamente intere-
sado en la Sociedad del Presente, porque anhelaba descu-
i:rir en ella las fuerzas que harían los cambios en la So-
ciedad del Fiituro. Pero no gastó su tiempo ni se preociipó
1
Iia sido posit>Ic.En particular e n el raso de "El Capital" de Karl
Llarx ri. ha iitilizado la edición .del Fondo de Ciiltiira Económi- 110~las instituciones económicas de Mañana. Casi todo su
~:i,cc~trj61idol;r ron ~1 original aleiiiiii, edicion d~ 191 1 . N. drl R i ) . tieriipo lo dedicó a estudiar las institriciont.~ econbmicaq
de Hoy. Quería saber qué es lo que liace girar las ruedas
264 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . .. ? 265

en la sociedad capitalista en la que estaba entonces vi- Se presume también q w puede trabajar o no, como le
viendo él. El nombre de su niás grande obra es El Capital - guste. Y habiendo escogido el patrono para el cual tra-
.4nálisis Critico de la Producción Capitalista. bajará, el obrero recibe la paga por su labor a fin de
Fue mediante su análisis de 'la sociedad capitalista, semana. Seguramente esto era diferente, pues esto no era
como Marx llegó a la concliisión de que el socialismo explotación, del trabajo.
vendría, pero sin soñar su existeiicia. .2 la manera de los Marx se declara en desacuerdo y afirma que el obrero
~itopistas.Marx pensó que el socialismo advendría como en la sociedad capitalista, es tan explotado como lo era
rezultado de fuerzas definidas, en movimiento, en la socie- el siervo de la Gleba en la sociedad feudal. Sólo que la
dad, con una clase trabajadora revolucionaria y orqani- explotación, en la sociedad capitalista, estaba oculta, en-
zada para anunciarlo. .Así como a la economía clásica se la mascarada. Y arrancó la máscara con SLI exposición de
'

puede llamar economía del hombre de negocios, porque la teoría de la plusvalía (valor excedente).
éste encontró en ella ayuda y confort, a la economía de En esta teoría, Mam toma la de Ricardo sobre el valor
Marx se la puede llamar economía del trabajador, porque del trabajo, sostenida en varios grados por la mavoría
en ella éste puede hallar sii importante lugar en el es- de los clásicos, de Adam Smith a John Stuart Mill. Según
quema de las cosas y puede albergar esperanzas para el esta doctrina, el valor de los artíciilos depende de la can-
futuro. tidad de trabajo que se necesita para producirlos. Marx
El pi~nto fundamental de la doctrina económica de cita a un famoso economista, Benjamín Franklin, como
Afarx es que el sistema capitalista re basa en la explota- un creyente en esta teoría del valor del trabajo. Y escribe:
ción del trabajo. : "El célebre Franklin, uno de los primeros economistas
! después de William Petty, quien vio a través de la natu-
Fue fácil ver que en los días de la esclavitud del traba-
jador, es decir, el esclavo, éste recibía un trato bnital.
Todos convenían eh ello. Los más delicados podían haber
exclamado furiosos: "i Qué horror!" Que un hombre ten-
t raleza de los valores, dice que "el comercio, en general,
no es otra cosa que el cambio de trabajo por trabajo;
1 el valor de todas las cosas se mide jiistamente con el
ga que trabajar para otro es completamente erróneo. i Qué trabajo".
bueno que se ha abolido la esclavitud! Marx hace una distinción entre los artículos en genera!
De modo semejante, fue fácil ver que, en el p í o d o y las mercancías. La producción de éstas es la clase típica
ti de sociedad capitalista. "La riqueza de las sociedadeh, en
feudal, el trabajador, es decir, el siervo de la Gleba, era
tratado brutalmente. No había discusión sobre ello, porque 1 que impera el régimen capitalista de prod~icrión,se nos
era evidente que el siervo, conio el esclavo, tenía que
trabajar para otro hombre, su señor. Trabajaba cuatro
- aparece como "un inmenso arsenal de mercancías v la
mercancía como su forma elemental. Por eso nuestra inves-
días a la semana en su propia tierra y otros dos días. en tigación arranca del análisis de la mercancía".
la del señor. En los dos casos la explotación del trabaja- Un artículo se convierte en mercancía cuando es pro-
dor era evidente. ducido, no para el consumo directamente, sino para el
Pero no es fácil ver que en la sociedad capitalista, cambio. El abrigo que un hombre hace para sí, no es una
el trabajador es tratado con brutalidad. Se presunie que el mercancía. Un abrigo hecho para ser vendido a alguien
' -o ser cambiado por dinero o por otro artíc~ilc- es
obrero es un agente libre. ,A diferencia del esclavo y del
siervo, no tienco que trabajar para este anio o aquel señor. iina mercancía. El hombre que hace un abrigo no para
266 1.0s BIENES TERRENALES DEI, HOMBRE .\ . . . ?
DEI. C I Q P I T A L I S ~ I O 267
ponérselo, sino para el cambio o para la venta, ha produ- iio ca1ilic::tlo y el trabajo rnliiic:i<lo hon ccrmpai:ihles.
cido una mercancía. sic,rido el íiltiriio iui niíiltil)le del ~)riiiirro,de modo que
"1.0s productos del trabajo destinados a satisfacer las , n ~ d etlecii-,e (Irle una 1rcir.a (ir !p,~rl~;ijo
calificado equi-
iiecesidades personales de quien los crea son, indudable- \.ale a dos Iioras del otro.
ineiite, valores de uso, pero no mercancía. Para producir .\sí el valor de tina rriercaiicia es dt:trrrriiiiado, según
iiierc.aiicías, no basta ]~roducirvalores de uso, sino que .\lars, por el tieiiil>ode triibajo socialiiiente iirresario para
es menester ~)rodiicirvalores de liso para otros, valores de I'roducirla. "Pero ----podr6objetaise--- eso sigiiificaría que
uso sociales". la iiiercancía producida por iin 01)rero lento y sin eiicien-
lltiora, la ciiestión importante es, j a qué precio será el i.ia sería más valiosa que la prodiicid;i por otro Iiábil y
canibio? ,:(>i~í:determina el \.alar de esta mercancía! rápido, ya que acliiél einl>lcaria riiiís ticiiipo en comple-
Compárese este abrigo con otra iiierrancía, un par de za- tarla.'' lMarx se aiiticil);i ;i r.~taol,ircióii y la contesta de
i'atos. Coino artículo, como medio. de satisfacer necesida- este modo:
des Iiumanas, no parece Iiaber iiiuclio de común entre , "Se dirá que si el valor de rina nirrcancía se deter-
aiiibas cosas. Como tariipoco entre Cstas y otras mercan- iiiina por la rantid;id de trabajo invrrtida en sri produc-
cías, pan, lápices, salchichas, etc. Sólo, puede así cam- ción, las iiiercanrías enceri.ar;liri tanto iiiás valor cuaiito
biarse teniendo algo en comíin y ese algo. según Marx, más holgazán o rnás torpe sea cl 1ioinbi.r (Irle las produce
es que son productos del traSajo. 'Todas las mercancías o, lo que es lo misnio, crianto :iirís tiriiil)o tarde en pro-
son productos del trabajo. Por consiguiente, el valor O dilcirlas. Pero no; el trabajo qiie foriii:~ 1;i sristancia de
precio a que se cambia la mercancía, está determinado los valores es trabajo humano.igiia1. inversiOn de la misma
por la cantidad de trabajo que representa cada una. Y fuerza humana de trabajo. Cada iina de estas fuerzas
esa cantidad de trabajo es medida por su duración, es individuales de trabajo es uiia fuerza huniana de trabajo
decir, por el tiempo del trabajo. "Entonces vemos que equivalente a las demás, siempre y criando que presente
lo clue determina la magnitud del valor de una mercancía el c a r k t e r de una fuerza rnedia de trabajo social y de,
es la cantidad de trahajo socialmcnte necesario o el tiem- además, el rendimiento que a esa fuerza media de trabajo
po de trabajo socialniente necesario para producirla. . . social corresponde, o lo que es lo mismo, siempre y criando
El valor de una mercancía es. al \,alar de otra, conio el que para producir una mercancía no rónsrima más que el
tiempo de trabajo necesario para la produccibn de iina :iempo de trabajo que representa la iiiedia necesaria, o
es el necesario para la prodiicción de la o t r a . . ." sea el tiempo de trabajo socialmente i~ecc~sario.Tiempo
Si el abrigo toriió cliecisbis horas en 1)acerlo y el par de de trabajo socialmente necesario es aquel qiie se requiere
zapatos sólo ocho horas, aquél \,aldrá cl doble que éstos para producir un valor de uso cualqiiiera, en las condicio-
y un abrigo podrá cambiarse 1)or dos llares de zapatos. iies normales de produccióri y coi1 el grado inedio de des-
Marx se dio cuenta de que las clases de trabajo en los treza e intensidad de trabajo imperantes en 13 sociedad.
dos casos no eran las mismas, pues el abrigo incliiia el En el personal de iina fábrica, diganios doscientos Iiom-
trabajo del hilador, tejedor, sastre, etc., y los zapatos, bres, unos trabajan mejor que otros. Pero Iiay tina cuota
actividades de otra índole. Pero, dice Marx, todo trabajo I)romedio de trabajo y rendimiento. Los qrie trallaiari por
es el mismo y, por lo tanto, comparable, en el sentido de encima de este promedio son compensndos I>or los qrir
I que es el gasto de fuerza de trabajo Iiiimano. El trabajo trabajan por debajo del mismo. Supónyase qiie c1 tienil~o
DEL CAPITALISMO A . . . ? 269
268 !.OS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
Iia visto cómo estos (tierras, herramientas, maquinaria,
de trabajo prorriedio o trabajo socialmente necesario, re- etc.) vinieron a ser propiedad de u11 grupito y no fueron
querido para hacer un abrigo, sea de dieciséis horas. Al- distribuidos generalniente entre los trabajadores. Los que
+nos obreros necesitan menos tiempo, algunos necesitan no son dueños de los medios de producción, sólo pueden
más, pero éstas son desviaciones menores del promedio ganarsc la vida alquilándose -por jornales- a los que
general. Es lo mismo con los medios de producción, la 10s tienen. Por supuesto que el obrero no se vende a sí
maquinaria que el trabajo usa para producir artíciilos. mismo al capitalista (que haría de él así un esclavo), pero
En la industria textil, en general, algiinas plantas pueden vende la única mercancía que posee, su capacidad para
estar fabricando con telares anti<guos.Y algunos de 10s trabajar, su fuerza de trabajo.
Iiombres pueden estar trabajando, por el contrario, con "Para convertir el dinero en capital el poseedor de di-
máquinas de los últimos modelos, todavía no adoptadas nero tiene, pues, que encontrarse en el nlercado, entre l a ~
en todas las manufacturas. Pero, siempre, habrá un pro- nzercancias, con el obrero libre; libre en un doble sentido,
medio de eqiiipos y los más y los menos. tomados en con- pues de una parte ha de poder disponer libremente de su
junto, se compensarán unos a otros y por consisuiente, el fuerza de trabajo como de sil propia mercancía y de otra
tiempo de trabaio, socialmente necesario. significa un tra- parte, no ha de tener otras mercancías que ofrecer en
bajo promedio hecho con instrunientos "l~romediales". que venta; ha de hallarse, pues, suelto, escotero y libre de
dentro de un mercado de competencia dado todos los todos los objetos necesarios para realizar por cuenta propia
adelantos técnicos representan una producción hecha al SU fuerza de trabajo."
óptimo de los costos en relación a los deinás I,rodrictores. L A qué precio debe este obrero libre vender r s mer-
~
Esto, por supuesto, cambia con los diferentes lugares y cancía, cuál es el valor de su fuerza de trabajo? El valor
épocas, pero en un tiempo dado y en cualquier país, éste de su fuerza de trabajo como el de cualquiera otra mer-
es el promedio general al cual se confonnnn el trabajo cancía, está determinado por la cantidad de trabajo ne-
y los medios de producción. cesario para producirla. 0, en otras palabras, ;el valor
En consecuencia iqué? Supóngase que admitimos que de la fuerza de trabajo del obrero es igual a todas las
el valor de una mercancía es determinado por el tiempo cosas que le son necesarias para vivir y, como la reservd
de trabajo socialmente necesario para su producción. iQuí. de la fuerza de trabajo debe perpetuarse, para mantener
¡ tiene esto que ver con la prueba de que, en la sociedad una familia. Ido que comprende esta suma de cosas es dife-
1 capitalista, el trabajo es explotado y que la clase propie- rente, en distintos lugares y tiempos. (Por ejemplo, difiere
I taria vive del trabajo de la clase desposeída? ;Qu5 tiene en los Estados Unidos y en China). .4l obrero, se le pagan
1 que ver eso con la prueba de que el obrero, como e1 jornales por su fiierza de trabajo. Esos jornales siempre
1 siervo, trabaja sólo parte del tiempo para sí y parte para tienden a igualar una suma de dinero con que comprar
I el patrón? 13s mercancías que el obrero requiere para reproducir su
1 Pues todo. fuerza de trabajo en él y en sus hijos.
! El jornhlero, en la sociedad capitalista, es un hombre hlarx expone todo esto así:
il libre. No pertenece a un amo, como en la esclavitud, ni "El valor de la fuerza de trabajo, es el valor de los
está atado al suelo, como en la servidumbre. Ya se ha medios de vida necesarios para asegurar la subsistencia
l
visto (Capítulo XIV) cómo fue "libcra<!o" no sólo de su de su poseedor. . . Por tanto, la suma de víveres y me-
maestro, sino también de los medios de producción. Se
DEL CAPITALISMO A . . .? 271
dios de vida habrá d e >el por Iiieim siificiciite para niati- les el obrero estará trabajando no para sí r , ~ i \ i t i o ,tino /)ara I
tener al individuo tra1)ajaclor en sil eítado >iorriialde vida JUpatrono. A las seis primeras horas, Alarx las llaiiia l

y de trabajo. Las nci.esidades riatttrales, el aliiiiento, el tiempo necesario de trabajo y a las c u a t ~ ohoras tiempo I
vestido, la calefacciOri, la 1 ivierida, etc., varían con arreglo excedente de trabajo o plusvalía. Del valor del l~roducto
a las condiciones <le1 cliiria, y a las demás condiciones total de las diez horas de labor, seis décimos eq~iivaleti
naturales de cada 1~1í'. ,\(lt~iiiAs,el voliiinen de las Ilama- a los jornales y cuatro dEcimos equivalen a la j,lusbalia,
das necesidades natiii,:ilcs, :isi corno el iiiodo de satisfa- de la cual se apropia el patrono y con ello fonna sus iiti-
cerlas, son de suyo un ~~rotliicto histórico que depende, . lidades.
por tanto, en gran parte, tlcl nivel cle cultura de un país : "El lalor de la mercancía está deterniinado por la can-
I tidad total de trabajo que contiene. Pero parte de esa
y, sobre todo, entre otras cosas, de las condiciones, los
Ii5bitos y las exigencias con que se haya formado la clasr
de los obreros libres. . .
1 cantidad de trabajo es realizada en uii balor, un equiva-
lente el cual ha sido pagado en fornia de jornales; y parte
El poseedor de la fuerza de trabajo es uti ser morbal. . .
Habrán de reponerse por un número igual de fiieiza:
nuevas de trabajo las que retiran del iiiercatlo el desyaste
y la muerte. La suma de los niotlios tle \,ida necesarios
para la producción de la fiirrza (le trabajo iiicliiye, 1'01-
i
S
ha sido realizada en un valor por el cual no re paga
1 ningún equivalente. Parte de la labor contetiido en la mer-
1 cancía es labor retribuida; parte es labor no retribuida.
Al vender, por consiguiente, la mercancía en s u i alor, que
es la cristalización de la cantidad total de trabajo gastada
I
tanto, los medios de vida cIc los biiititutos, rs <Ifbcir,de los en ella, el capitalista debe vender, riecesariarnente, con
1
hijos de los obreros, para qiit. csta rara cs[)c~c~i;il cle posee- una ganancia. Vende no sólo lo que le cuesta iin equiva-
dores de mercancías piietla ~,crpctri;irsecii cl iriei.cado".
Esto significa siinpletiie~,te qlit: i:I obrero percibirá a i lente, sino también lo que no le cuesta nada. aiinque ha
costado el trabajo de SU obrero. El costo ( l i 1:i mercancía
cambio de su fuerza de trabajo, joiri;ilcs (~iicserán bas-
tante para sil siibsistencia y la de siis familiares y algo
iiiás (en algunos países) para c:oriiprar iin radio o i i i i auto-
/ para el capitalista y su costo verdadero so11 cosas distintas.
Repito, por lo tanto, que las utilidades noir.1 1lr.s \ ~ i i < > -
niediales son hechas vendiendo rnercancías iio ,, r P ~ Lr ) r i z,
(

móvil o una entrada al cine, tic, vrz en ciiando. : sino a su verdadero valor".
Nótese que en la cita de arr.il)a, Marx se refiere a "esta La teoría de Marx de la plusvalía aclara así. el misterio
rbza especial de poseedores de mercancías". ,Qué hay de de cómo el trabajo es explotado en la sociedad capitalista.
especial en la mercancía del obrero, la fuerza de trabajo? Sumariemos todo el proceso en forma de breves oraciones:
Pues hay de peculiar qiie, a diferencia de ciialrluiera otra Al sistema capitalista le incumbe la producción de ar-
niercancía, puede crear más calor que lo que r.ale ella tículos para la venta, mercancías.
niisma. Cuando el obrero se alquila a sí misriio, da su El valor de la mercancía es determinado por el tiempo
fuerza de trabajo no sólo por el tiempo tI;e le toma de trabajo socialmente necesario invertido en su produc-
el valor de sus propios jornales, sino por la dura- ción.
ción de la jornada de trabajo. Si el día (joinada) de El o b ~ r ono posee los medios de producción. (Tierras,
trabajo es de diez horas y el tiempo necesario para pro- herramientas, fábrícas, etc. )
ducir el valor de los jornales del trabajador es i p a l a Para vivir, el obrero tiene que vender la única mercan-
seis horas, entonces quedan cuatro horas durante las cita- cía que posee, su fuerza de trabajo.
DEL CAPITALISMO A . .. ? 273
I
El valor de su fuerza de trabajo, como el de todas las hace el trabajo y que al compartir éste con el capital, es 1

mercancías, es la cantidad de tiempo tiecesario para pro- en cierto sentido robado. Y va más lejos aún. Lean las
ducirla; en este caso, la cantidad necesaria para que el últimas frases de la cita anterior otra vez y verán que él
obrero viva. ' quiere que se haga algo para cambiarlo. Lo mismo creye-.
Los jornales que le son pagados, por consiguiente, se- ron los utopistas. Lo mismo creyó Marx. Pero todos difi-
rán iguales a sólo lo necesario para su manutención. rieron mucho sobre el método para hacerlo.
Pero esta cantidad, el obrero puede producirla, con una Los socialistas utópicos "al formular sus utopías se preo-
parte de su jornada de trabajo (menos del total). cuparon muy poco s o b si ~ las gra des fuerzas industriales
Esto significa que sólo tina parte del tiempo el obrero en juego en la sociedad permitirían\ 9 el cambio indicado".
estará trabajando para sí mismo. Pensaban que todo lo necesario era formular el plan de
El resto del tiempo (de la jornada de trabajo) el obre- una sociedad ideal, interesar al poderoso o al rico o a
ro estará trabajando para el patrono. arribos, en el proyecto, experimentarlo en pequeña escala
La diferencia entre lo que el obrero recibe en jornales y entonces 'confiar en la cordura del pueblo para ponerlo
y el valor de la mercancía que produce es la plusvalía. en existencia. L

12 plusvalía o valor excedente, es para el patrono o Así Robert Owen, fanioso socialista inglés, escribió un
propietario de los medios de producción. libro cuya tesis puede ser deducida de su título, Libro del
Nuevo Mundo Moral. iProclamó que una revolmión de
4
Es la fuente de las utilidades, intereses, rentas, las ga-
nancias de la clase propietaria. la clase trabajad& traería el cambio a su nueva socie-
dad? No. Al final del volumen, escribió a Su Majestad
La plusvalía es la medida de la explotación del trabajo
el rey Guillermo IV de Inglaterra: "Este libro descubre
y del hombre en el sistema capitalista. + ,
Karl Marx fue un agudo estudiante de la historia de los ~rincipiosfundamentales de un Nuevo Mundo Moral
y pone los nuevos fundamentos sobre los cuales recons-
los Estados Unidos y probablemente conocía los escritos
, truir la sociedad y recrear el carácter de la raza huma-
y discursos de Abraham Lincoln. No sabemos si Lincoln
na. . . La sociedad ha emanado de errores básicos de la
tuvo oportunidad de leer cualquier de las obras de Marx.
imaginación y todas las instituciones y arreglos y disposi-
Pero sabemos que en algunos temas, su pensamiento era
semejante. Una prueba de ello es esto de Lincoln: "Nada ciones sociales del hombre en todo el mundo se han basa-
bueno ha sido O puede ser disfrutado por nosotros sin do en esos errores. Bajo vuestro reinado, Señor, con toda
haber costado trabajo primero. Y, como la mayoría de probabilidad, será efectuado el cambio de este sistema, con
las cosas son producidas por el trabajo, se infiere que tales todas sus malas consecuencias, a otro fundado en verdades
cosas, de derecho, pertenecen a aquel cuyo trabajo lo pro- de profunda evidencia y que asegurará la felicidad de
dujo. Pero ha ocurrido, en todas las Edades del mundo, todos!'
que algunos han trabajado y otros, sin trabajo alguno, Y Charles Fourier, famoso socialista francés, también
han gozado de una gran proporción de los frutos. Esto es miraba, más allá de la clase trabajadora, hacia los hom-
erróneo y no debe continuar. .4segurar a cada trabajador bres con dinero, para que ayudasen a inaugurar sus expe-
el producto total de su esfuerzo o tanto como sea posible, rimentos con un nuevo orden. "Una vez anunció pública-
es un digno objetivo de cualquier buen Gobierno". mente que estaría en su casa diariamente a cierta hqra,
Eso es de Lincoln. Quien también afirmó que el obrero esperando al filántropo dispuesto a darle un millón de
274 1.0s RlENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . .? 2 75
zar estos castillos en el aire, sc ven obligatlos ; I :il)rlas ;i 1
trancos p r a el fomento de una coloiiia basada eii los
los seritiiiiientos y a la bolsa de los l.)iirguesesn. !
I)rincipios fourierísticos. Durante doce aííos siicesiios, Fou-
rier estuvo en su hogar todos los días, a las doce del día, Esta apelacióii a "los sentimientos y a la l>olsn dc los !,
l>untualiiiente, aguardando al generoso extraño. i Pero na- I)iii.~:iicse~"irritó esl)ecialiric.iite a Marx y a Erig~ls.I'orcliie
die apareció!" 1)ara ellos, el cainbio a la nucva sociedad veidría no 1)or
Los discípulos de Saint-Simon, otro socialista francés, i los esfuerzos de las clasrs dirigerites sino ;I tr:i\c:s (le 1;i
despreciaban las proposiciones de Fourier, pero tanibi(:n i acción revoliicioiiaria de In clase trahajadora. I.:s<.ribic~nclo
creían que la colaboración con la burguesía era necesaria .i Bebel, I,irl)kiie(.lit- 1. otros radicales aleiri:irics, rii
A septiembre tlc 1897, se exl>resaii con perfecta claridad rii
]>ara traer el cambio social. En su Órgano, El Globo, el
28 de noviembre de 1831 publicaron esta afiriiiación i-eve- este punto:
ladora "Las clases trabajadoras no pueden ievaritai\e a "Durante casi cuarenta años heinos insistido rii cjric 1;\
iiienos que las clases superioms les tiendan la iiiano. 1.a lucha de clases es la fuerza motriz eseiicial clr la 1iistoi.i:i
iriiciativa debe partir de las últimas". y en particular que la lucha de clases entre la biii-giiesía )
hlarx ridiculizó las proposiciones de los utopistas. Idas 1 el proletariado es la rnáxirna palanca (le In Kevolucibri
creía fantásticas. En el Manifiesto Comunista, escrito con- 1 social moderna; por ello nos es imposible colat)or;ai- con
I gentes que desean desterrar del movimiento esta lucha de
juntamente en 1848 con Friedrich Engels, su amiso de

,
I clases. Cuando se constituyó la 1nternacio~:ilforriiularnos
toda la vida y colaborador (Sngels publicó los volúmenes
? expresamente el grito de coinbate: la eriiancipación de la
11 y 111 de E1 Capital, inconclusos a la muerte de Marx),
los dos autores expresaron su desaprobación de los socia- [! . ello
clase obrera debe ser obra de la clase obrera ~nisnia.Por
no podemos colaborar con personas que dicen que los

l listas utópicos. "Quieren mejorar la condición de cada


iiiiembro de la sociedad, aun de los más favorecidos. De
aquí que apelen habitualmente a la sociedad en su con-
junto, sin distinción de clases, más aún, con preferencia
1 obreros son demasiado incultos para emaiiciparse por sil
E

/i
cuenta y que deben ser libertados desde arriha 1)or los
burgueses y los pqueiios burgueses filántropos."
:Qué querían decir Marx y Engels cuaiido llainabari
< m

de la clase dirigente. Pues, ~ c ó m opuede el pueblo, cuan- a la lucha de clases "la f u e ~ z amotriz esencial de la his-
do comprenda su sistema, no ver en éste el mejor plan toria" y a la lucha de clases entre la burguesía y el pele-
posible de la mejor sociedad posible? tariado, "la rnáxirha palanca de la revolución social rno-
"Por esto rechazan toda acción política y especialmente derna?" Las respuestas a estas preguntas las dará un exa-
revolucionaria; desean alcanzar todos sus fines por medios men de Ia manera cómo ellos miraban la Ilistoria.
1 y esforzarse por pequeños experimentos necesa- :Cuál es vuestra filosofía de la IIistoriaT ;,Creéis que
riamente condenados al fracaso y mediante el ejemplo en los acontecimientos históricos son ~)rincipaIriieiiteLiria cues-
preparar el camino para el nuevo Evangelio social. . ." tión de oportunidad, que son nierarnerite accidentes siii
"Ellos todavía sueñan con la realización experimental una conexión entre sí? i O creéis que los c ~ n b i o shistóri-
l de rus Utopías Sociales, con fundar "falansterios" aislados cos se deben al poder de las ideas? 2 0 creéis que los movi-
(Fourier), con establecer colonias hogares, con organirar
Pequeñas Icarias (Etienne Cabet, otro socialista francés), 2 Esta carta fue escrita solamente por Erigels aunque con-
duodécimas ediciones de la Nueva Jemsalén y para reali- tando con la aprobación y el respaldo de Marx, N. del R . ) .
276 1 . 0 s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . ..? 277
mientos históricos tienen su origen en la influencia de 10s diciones materiales de la vida. . . En la producción social
gandes hombres? Si se comparte cualquiera de estas filo- que los hombres realizan, ellos entran en elaciones defi-
sofías, no se es inarxista. La escuela de historiadores que nidas, las cuales corresl~ondena un estado defiriido de sus
hlarx fundó y de la cual es el expositor más brillante, fuerzas materiales de prodiicción. La surria total de estas
explica el movimiento de la Historia, los cambios habidos relaciones de producción constituyen la estructura econó-
en la sociedad, como el resultado o la labor de las fuerzas mica de la seriedad, el verdadero fundamento sobre el
económicas de la sociedad. cual se levantan s~~perestructuras legales y políticas y 3
Para esta esciiela, las cosas no son independientes entre las cuales corresponden las formas definitivas de la con-
\í, sino interdependientes. La Historia se nos muestra como ciencia social. El modo de producción en la vida materiai
~iriainezcla confiisa de hechos y acontecimientos desorde- determina el carácter general de los procesos sociales, PO;
iiaclos. Pero en realidad no es eso, pues está conformada Iíticos y espirituales de la vida. No es la conciencia del
a una serie definida de leyes que pueden ser descubiertas. liombre lo que determina su existencia, sino al contrario,
Engels explica las raíces de la filosofía de Marx en estos sii existencia social lo que determina la conciencia".
tkrminos: "En este sistema, y he aquí su gran mérito, Esta filosofía nos da un instrumento para el análisis e
~ o primera
r vez todo el mundo, el natural, el histórico, interpretación de la historia. La manera como los honl-
el intelectual, está representado como un proceso, como bres ganan su vida -el modo de pioducción y el ca~nbio-
algo en constante movimiento, cambio, transformación y es la base de cada sociedad. "La forma eii q ~ i ela riqueza
desarrollo y se hace una tentativa para indicar las cone- está distribuida y la sociedad dividida en clases. . de-
xiones internas que hacen un todo continuo de todos sus pende de lo que se produce, cómo se le produce y cómo
inovimientos y desarrollos. Desde este punto de vista, la se cambian los productos. . ." Igualniente, los conceptos
IIistoria del género humano no aparece, ya, como un del bien, de la jiisticia, de la educación, etc., -la serie
reiiiolino de ideas absurdas. . . sino como el proceso de la de ideas que cada sociedad tiene- están adaptadas a la
1iii:ina evolución del hombre mismo". etapa particular de desarrollo económico que cada soEie-
La economía, la política, el derecho, la religión, la edu- dad lia alcanzado Ahora, i q u é es lo que trae la revolu-
cación de cada civilización están ligadas. Cada una de- ción social y ;Es siniplemente un cambio en lai
pende de las otras y es lo que es por causa de las otras. ideas de los hombres? No, porque estas ideas dependen
])e todas estas fuerzas, la económica es la más importante, de uii cainbio que ocurre priniero en lo eronómico, en el
el factor básico. La piedra angular del arco son las rela- iiiodo de producir, y de intercainbiar 104 frutos del tiahajo.
ciones que existen entre los hombres como productores. Los hombres avanzan en la conquista de la Naturaleza.
El modo de vida del hombre está determinado por la Se descubren o se inventan nuevos y mejores métodos de
iiianera que hace su vida, por el modo de producción que producir o de intercainbiar los bienes materiales. Cuando
~xevalecedentro de cada sociedad en un momento dado. estos cambios son fundamentales y de largo alcance sur-
Marx lo expone así: "He sido llevado por mis estudios gen los conflictos sociales. Las rela,-i,,nes derivadas del
a la conclusión de que las relaciories legales así como las viejo modo de producción están soliciificadas; y las viejas
formas de los Estados, ni podrían ser entendidas por sí iiianeras de convivir están fijadas eri el derecho, en la
mismas ni explicadas por el llamado progreso general de política, en la religión y en la ediicación. La clase en e;
la mente humana, sino que están enraizadas en las con- Poder quiere retener su predoiiiinio y clioca con la clase
1 278 1.0s BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
DEL CAPITALISMO A . . . ? 279

pri ariiionia con el niievo modo de produccióii. La revolu- pre, verdad. El viejo orden no ser5 ieeriiplazado por la
ción es el resultado. nueva sociedad porque los hombres lo deseen. No. Idas
Esta iiianera de ahordai la Ilistoria, según los niarxistas, nuevas fuerzas prodiictivas liaii de estar presentes y, cori
' ellas, una clase revolucionaria cuya función es compren-
bliice posible comprender el de otra manera incomprensi-
ble niundo. Mirando los acontecimientos históricos desde ,.der y dirigir.
el j;unto dr \.ista de las relacioiies de clases resultantes de ,4sí fue con el canibio del feudalismo al capitalisrrio y.
,la inanera coitio los hombres ganan su vida, lo que ha sido ; así será, dicen Marx y Engels, con el cambio del capit:i-
'ininteligible se liace inteligilble por priiriera \.ez. Con este lismo al comunismo.
:,oricepto de la Historia, corno iiistrumento, l~odemosen- Pero una cosa es mirar a la sociedad del pasado y des-
tender la Iransición del feudalismo al capitalismo y dei cribir lo que ocurrió. Y otra es mirar a la sociedad del
,c.ril~italisinoal coniunisnio. resen ente y describir lo que ha de ocurrir. i Q u é ~ r u e b a s
Debido a que estudiaron el pasado desde ese áiiqulo, ofrecieron Mars y Engels de que el capitalismo debe,
h4arx y Engels pudieron dar a la b ~ r ~ q e s í sua , lugar pro- como el feudalismo, pasar en la Historia? ;Qué ~ n i e b a s
pio en la Historia. No dijeron que el capitalismo , v los ofrecieron de que el capitalisnio se romlxrá internamente,
capitalistas fuesen perversos, pues explicaron cómo el niodo y de que las fuerzas de producción fiieron bloqueadas e
caj~italista de producción surgió de condiciones anterio- impedidas de desarrollarse y expandirse libremente, por
.res: alirinaron con énfasis el carácter revoliicionario de la las relaciones de la producción?
.~bursuesíaen sii período de desarrollo y lucha con el feii- Maix y Engels, en 1848, analizaron la sociedad cal~ita-
'dalismo. lista y señalaron ciertas característi(:as dentro del sisteina

~ "Henios visto, pues, que los medios de l~roduccióny de de produccibn que, según razonaban, anunciaban su fin.
kambio sobre ciiya base se ha formado la burguesía fue- Indicaron hacia :
'ron creados en la sociedad feudal. Al alcanzar un cierto La creciente concentración de la riqueza en manos de
grado de desarrollo estos medios de producción y de cam- unos pocos.
bio, las condiciones en que la sociedad feudal y El aplastamiento de muchos l~roductorespequeños por
cambiaba, toda la organización feudal de la agricultura unos cuantos grandes.
y la industria manufacturera, en una palabra, las rela- El aumento del uso de la inaqiiinaria. desl~lazandomás
ziones feudales de propiedad cesaron de corresponder a las y más obreros, y creando un "ejército de reserva indiis-
fuerzas productivas ya desarrolladas. 1:rrnabaii la produc- trial".
ción en lugar de impulsarla. Se transformaron en otras La cada vez mayor miseria de las masas.
tantas trabas. Era preciso romper las trabas y se rom- La repetición de rupturas periódicas en el sistema - c r i -
pieron. sis- cada una más devastadora que la última.
"En su lugar se estableció la libre concurrencia con una Y más importante: La contradicción fundamental en
constitución social y política adecuada a ella y con la do- la sociedad capitalista, el hecho de que mientras la pro-
/minación política y económica de la clase burguesa". ducción en si cada vez está más socializada, el resultado
.4sí, la transición del feiidalismo al capitalismo vino del esfuqrzo y trabajo colectivos, es la apropiación, pri-
1 oorque estaba11 presentes nuevas fuerzas iina uada o individual. El trabajo crea, el capital se a],rol>ia.
,-lase re\.olucioiiaria ('la biirquesía). Esto lia de ser, siein- Bajo el capitalismo, la creación por el trabajo ha \,enido
280 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE I DEL CAPITALISMO A . . . ? 28 1

a ser un empeño conjunto, un proceso cooperativo con los medios de producción serían transferidos de las manos
iiiillares de obreros trabajando juntos ( a menudo para de unos pocos apropiadores capitalistas, a das de muchos
producir una sola cosa, por ejemplo, un aritomóvil). Pero productores proletarios.
los productos, hechos socialmente, son apropiado5 no Pero jcómo se efectuaría este cambio? Por las accio-
110' los productores, sino por los dueños de los medios nes de los hombres. :Y quiénes serían los hombres que
de producción, los capitalistas. Y he aquí el punto de fric- efectuarían el cambio? El proletariado. ,jPor qué? Porque
ción, el origeii de la dificultad. Producción socializada es el que sufre inás de las contradicciones del capitalismo
contra apropiacióil capitalista. y porque no está interesado en preservar un sistema basado
Todo esto es siimarizado en tin pasaje impresionante de en la propiedad privada, en el que no tiene justa partici-
E1 Capital, de Mam: pación. El paso del capitalismo al con~unismoes inheren-
"Cada capitalista desplaza a otros muchos. Paralela- te al mismo capitalismo y el instrumento de la transición
inente con esta centralización del capital o expropiación es el proletariado.
de muchos capitalistas por unos pocos, se desarrolla en Marx no era un revolucionario de butaca que se con-
una escala cada vez mayor la forma cooperativa del pro- tenta con decirle al compañero lo que se debe hacer y
ceso de trabajo. . . la transformación de los medios de cómo lo haría. No: vivía su filosofía. Y como su filosofía
trabajo en medios de trabajo utilizables sólo colectiva- no era meramente una explicación del mundo, sino tam-
mente . . Conforme disminuye progresivamente el níirnero bién un instrumento para cambiar el miindo, él, como
de magnates capitalistas que usurpan y monopolizan este sincero revolucionario, no podía estar por encima de la
proceso de transformaciónt crece la masa de la miseria, lucha, sino participando en ella. Como participó.
de la opresión, del esclavizamiento, de la degeneración, de Cuando se dio cuenta de que el instrumento para abo-
la explotación; pero crece también la rebeldía de la clase el capitalismo era el proletariado, naturalmente, dedic6
. obrera, cada vez más numerosa y más disciplinada, más
atención a la preparación y organización de la clase
1 unida y más organizada por el mecanismo del mismo pro-
* bajadora para sus contiendas económicas y políticas.
ceso capitalista de producción. El monopolio del capital
Fue el miembro más activo e influyente de la Asociación
se convierte en grillete del régimen de producción que ha
crecido con él y bajo él. I,a centrali7ación de los inedios Internacional de Trabajadores (la Erimera Internacio-
de producción y la socialización del trabajo lle,-an a iin nal), fundada en 1,ondres el 28 de septiembre de 1864.
pinto en que se hacen incompatibles con su envoltura Dos meses después, en noviembre 29 de ese año, Marx
capitalista. Esta salta hecha añicos. Ha sonado la hora escribió al Dr. Kugelmann, un amigo alemán: "La Aso-
final de la propiedad privada capitalista. Los expropia- ciación, o más bien su comité es importante porque los
dores son expropiados". líderes de los Trade-Unions (Sindicatos) de Londres pcr-
Marx y Engels miraban hacia el dla en que las fuerzas tenecen a ella. . . Los líderes de los obreros parisienses
1 sociales de la no podrían wr contenidas por
las limitaciones impuestas por la propiedad privada y la
también están conectados con el grupo".
Marx y Engels concedían una gran importancia a los
apropiación individiial. Y anticiparon que el conflicto (Sindicatos) Trade-Unions: "La organización de ra clase
resultante conduciría al establecimiento de una nueva so- trabajadora, como tal clase, mediante las Trade-Unions. . .
ciedad arnioniosa, en la que la propiedad y el contro! de es la verdadera clase de organización del proletariado en

Y(
282 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBKE DEL CAPITALISMO A . . .? 283
la cual éste practica su diaria lurha con el capital y en la treguen éstas? ,Declarando inexistentes sus derechos de
cual se entrena a sí mismo.. ."
;Se entrena a sí misnio para qué? ,Para la lucha por
más altos joriiales, meilos horas de labor. inejores condi- iCómo, entonces? i C ~ i &esl el ~ilétodopropugnado?
ciones? Por supuesto. Mas también, para una lucha más La revolución.
importante, la lurtia por la completa emancipación de la Los coinunistas consideran indigno ocultar sus ideas y
clase obrera, mediante la abolición de la propiedad privada. piol)ósitos. Proclaman al~iertamenteque stis objetivos sólo
Desde que son de la propiedad privada de los medios de I)UC(]'.II ' r r :sI(.;:ii/ridos deri.»r>ndo por la violencia todo
producción, de donde fluyen todos los i~ialesdel capita- el orden social existente. 1,as clases dominantes pueden
lismo, el punto cardinal del programa de Marx y Engelc temblai. ante iiiia Re\!oliicióii (:omiinista. Los proletarios
era la abolición de la propiedad privada, base de la ex-
plotación. "El objetivo inmediato de los comunistas es
la formación del proletariado en una clase, el derroca-
miento de la supremacía burguesa, la conquista del poder
político por el proletariado. . . La característica distintiva ~ropiedad privada está abolida para las nueve décimas
del comunismo no es la abolición de la propiedad en partes de sus niieiiihros. Precisariiente porque no existe
general, sino la abolición de la propiedad burguesa. Pero para esas nueve décimas partes, existe para vosotros. Nos
la propiedad privada burguesa moderiia es la Última y reprocháis. pues, e1 qiierei. abolir iina forma de propiedad
inás completa expresión del sistema de producir y apro- que no puede existir sino a condición de que la inmensa
piar productos, basado en el antagonismo de clase o en mayoría de la sociedad sea privada de propiedad.
la explotación de los muchos por los pocos. i Proletarios de todos los paises, uníos. . . !"
"En este sentido, la teoría del comiinismo puede ser El retiimbante reto a la clase directora, esta apelación
resumida en la siguiente frase: 'L.Abolición de la propie- a la revolución, fue publicado por primera vez en febrero
dad privada. . . 'de 1848. Es uii heclio interesante que un mes antes de su
"En una palabra, nos acusáis de querer abolir vuestra publicación. fue dada tina aprobación completa a la revo-
propiedad, efectivamente, esa es lo que queremos. liición por iin gran americano, Abraliam Lincoln, en un
"Se ha objetado que con la abolición de la propiedad
priva& cesaría toda actividad y sobrevendría una perwa
general.
"Si así fuese, hace ya mucho tiempo qüe la sociedad
burguesa habría sucumbido a manos de la holgazanería,
puesto que en ella los que trabajan no adquieren y los
que adquieren no trabajan." del que esperamos y creemos que ha de liberar al mundo".
.4sí, la propiedad privada, en la forina que existe en ;Por qub 1,incoln Iiabló del derecho de "levantarse en
la sociedad capitalista -daildo a la clase pioletaria el de- aniias" y derribar al evistente Gobierno? i Por qué no lo-
recho de exi)lotar a las otras-- ~ : i :I ser ;il>olida. Pero, ,krar los cainbios deseados dentro del marco del \,iejo régi-
:cómo? pidiendo a los dueños de ~>rol>ietl;icles que en-
284 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . ? . 285
Posiblemeste, porque pensaba que no podría hacerse. row Wilson, quien en 1913 escribió: "Los hechos de la
Posiblemente, porque creía, con Marx y Engels, que "el situación' implican esto: que un número relativamente
gobierno del Estado moderno no es más que una junta pequeño de hombres controlan las materias primas de esta
que administra los negocios comunes de toda la clase bur- nación; que un número relativamente pequeño .de hom-
guesa". bres controlan la energía hidráulica; que el mismo nú-
Esto significa- que, en la lucha entre los que tienen mero de hombres controlan, principalmente, los ferroca-
propiedad y los que no la tienen, los primeros encuentran, rriles; que, mediante convenios concertados entre ellos
en el Gobierno, un arma importante contra los últimos. i~iismos,controlan los precios y que el mismo grupo de
El poder estatal es utilizado en interés de la clase diri- hombres controla los mayores créditos del país. . . ,Los
gente, lo que en nuestra sociedad equivale a los intereses dueños del Gobierno de los Estados Unidos son los capi-
de la clase capitalista. talistas y fabricantes combinados de los Estados Unidas".
Según los marxistas, ésta es la razón de que el Estado Pero, aun concediendo que la maquinaria del Estado
esté en el primer lugar. La sociedad moderna está divi- ' está bajo el control de la clase dirigente, iquiere esto
dida en opresores y opriinidos, la burguesía y el proleta- decir que la única manera de que el proletariado se
riado. Hay un conflicto entre ambos. La clase que dirige adueñe del control es el derrocamiento por la fuena
económicamente -la que posee los medios de produc- del Gobierno? por qué no recurre a las urnas? por
ción- también dirige políticamente. Y "el poder político, qué no alcanza el Poder mediante los procedimientos
hablando propiamente, es la violencia organizada de una democráticos? por qué el proletariado no se expresa
sobre esto con votos?
clase para la opresión de otra".
Se nos hace creer que el Estado está por encima de la Estas son preguntas importantes y la causa de encona-
clase, que el Gobierno representa a todo el pueblo, los de da lucha entre los mismos obreros. Una respuesta muy
arriba y los de abajo, los ricos y los pobres. Pero actual- coinún entre los revolucionarios es que sé debe emplear
mente, desde que la sociedad económica presente se basa la fuerza y la sangre tiene que correr, no porque ellos
quieran usar la violencia, sino porque la clase dirigente
en la propiedad privada, cualquier ataque a la ciudadela
del c-.pitalismo o sea la propiedad privada, encontrará no cedería sin ello. Hay un caso fuerte para este argu-
la resistencia del Estado, llevada a cualquier extremo de mento. Maní, Si hubiese vivido en 1932, habría podido
violencia si es necesario. utilizar en su apoyo, la siguiente noticia insertada en el
New York Herald-Tribune:
En efecto, mientras las clases existan, el Estado no pue-
de estar sobre la clase, sino del lado de los dirigentes.
Adam Smith lo expresó de la ~i~guiente manera: "Cuando BULGARIA, AIONARQUIA, TIENE UNA
la Legislatura intenta regular las diferencias entre los CAPITAL COMUNISTA
maestros y sus obreros, sus consejeros son siempre los
maestros''. Pero la arrolladora victoria roja, en el Consejo de
Una gran autoridad más próxima a nuestros tiempos Sofía, durará poco tiempo
dio en términos inequívocos sil opinión de qiie el Gobier-
no de los Estados Unidos es dominado por los controla- Sofía, Bulgaria, septiembre 26.-La arrolladora vic-
dores de nuestra vida econóinica. Fiie el Presidente Wood- toria de los comunistas en las elecciones municipales
286 1.0s DIENES TERRENALES DEI, HOMBRE DEL CAPITALISMO A . . . 7 287
de ayer ha caiisndo acl~iígran sorpresa y iiiliclia pertur- los obreros debían tener conciencia de clase, estar organi-
bación. lados como clase y comprender su rriisióri en el desarrollo
De los treiritn y cinco liliestos eii el Corisejo de la de la Historia. Debían estar apercibidos para expropiar
ci~idaclde Sofía, los com~inistasgniiaron veintidós con- a los expropiadores para abolir la propiedad l~ri\raday
tra diez el bloque aliado gubeinaiiiental y los demó- con ésta las clases y la dirigencia por uiia clase.
cratas, y tres el partido de Zankoff. Desde las elec- hfarx y Eiigels sintieron qiie venía el liundiinieiito del
ciones parlanienlarias, en 1931, los cointinistas liaii capitalismo. Ese h~indirniento, si los obieros no estaban
duplicado, o rnás, sus \oto>, iriientras que el bloque listos, significaría el caos y, \i estaban listos, el socialisnro.
gubernamental ha perdido el 50 por cielito cle sil\ "Entonces por priinera veL, el liombre en cierto sentido,
partidarios. estará finalriierite difereiiciado del resto del reino aniirial
Sofía es la primera capital riirojiea, fuera de Rusia, y emergerá de las rneras coridiciories aniiiiales de existen-
que se pasa al comunisriio y la arioinalía e5 iiiás irnpre- cia en condiciones realmente liuinanas. . Sólo, tlesde ese
sionante si se recuerda que I3ulqaria es una inoriarquía momento, el hornbre, inás y rnás conscientemente, hará
y que la residencia del rey Bori~esti a sólo unor ~ t t i n l c - su propia historia; sólo, desde ese momento, las causas
tos de la Casa Consistorial. * sociales puestas en movimiento por él tendrán, eii lo !,riii-
Por ésta y otras razones, una admiriistra(ión muni- cipal y en una medida constanternente creciente, los re-
cipal coniunista no será tolerada. Tan piorrto coino sultados que él se proponga. Será la ascensión del hornbre
fuero11 conocidos los resultados de las elecciones, el Pri- del reino de la necesidad al reino de la libertad".
mer Ministro, Nicolás Musliaiioff, anunció la intención
de disolver el Consejo Municipal antes de que se reúna.
Es también probable que el Partido Comunista sea de-
clarado ilegal y prohibido en toda Bulgaria.
La victoria comunista fue debida a la desesperada
situación económica, la cual impulsó a muchas perso-
nas que en modo alguno, están conectadas con el bol-
chevismo, a votar con los comunistas como protesta.

En este caso, los comunistas, según el diario conserva-


dor-republicano, obtuvieron la \ ictoria. Sin embargo, se
les iba a negar el derecho de toiriar posesión y aun el de-
recho de existir en el futuro. &u¿. tenía en niente el
repórter del periódico cuando escribió "por &ta y otras
razones"? qué otra cosa podía ser sino que el triunfo
de los comunistas significaba que la propiedad privada de
la clase dirigente estaba amenazada?
Marx y Engels pretendieroii preparar a la clase trabaja-
dora para los acontecimientos por venir. Para estar listos;
DEL CAPTTAT rSMO A . . .? 289
ticamente, al mismo tiempo. Conio los economistas clási-
cos, y como Marx y Engels, pronto tuvieron sus discípu-
CAPITULO X I X los, que explicaron y ampliaron sus doctrinas. Se hicieron
correcciones, revisiones y adiciones, pero la idea central
"SI Y O PUDIESE, ANEXARIA LOS de su teoría sigue siendo hoy el pivote de la economía
PLANETAS. . ." ortodoxa.
La explicación del valor dada por estos economistas
es llamada teoría de la utilidad margiiial. En la segunda
página de su Teoría de la Economía Política, Jevons
Por supuesto que todo esto era peligroso. anuncia su ruptura con el pasado: "Repetidas reflexiona
La teoría del valor-trabajo, como había sido expuesta e investigaciones me han llevado a la nueva opinión de
por los economistas clásicos en los principios de la Kevo- que el valor depende enteramente de la utilidad". Ahora,
luciGn Industrial, había tenido un propósito útil. L a bur- utilidad es realmente otra palabra para expresar la cali-
guesía, que entonces era la clase progresista, había heoho dad de útil y expresa lo que siente un hoinbre que va a
de ella un arma contra la clase de los terranientes, anti- comprar una mercancía hacia ésta. Si la necesita intensa-
progresir'a, pero, políticamente, poderosa, la cual gozaba, mente, tiene gran utilidad para él; mientras más la nece-
sin trabajar, de los frutos del trabajo de los otros. En site, más útil le es y, mientras menos la necesite, su utili-
manos de Ricardo, quien la usó junto con su teo6a de dad es menor. Por lo tanto su utilidad mide el valor que
la renta para atacar a 16s terratenientes, :a teoría del 61 le concede y, por consiguiente, mide el precio que está
valor-trabajo estaba bien. dispuesto a pagar.
Pero, en manos de Marx, decididamente no estaba bien. Es notable el rompimiento de esto con el pasado, con
Marx había aceptado la teoría de los valores y la había la escuela clásica no menos que con la marxista. Para
llevado más lejos, a lo que él creía que era su lógica Cstas, el valor de una mercancía dependía del trabajo
conclusión. El resultado, a los ojos de la burguesía, fue requerido para hacerla, pero Jevons dijo: "El trabajo, una
desastroso. Ahora, la suerte había cambiado completa- vez efectuado, iio tiene influencia cri cl futuro valor del
mente. i Lo que había sido su arma en su lucha contra su ;irtíciilo". Esto desplaza el énfasis en la teoría económica,
enemigo, se había convertido en un arma del proletariado de la producción al consumo, del departamerito de costos
contra ella! al niercado. Es una teoría mucho iriás difícil de compren-
La liberación estaba al llegar. Unos años después de der porque, mientras es fácil pensar qiic iiii al-tículo nece-
que El capital apareció, los economistas presentaron un; sita tanto o más cuanto trabajo para ~jiodiicirlo, rio es
nueva, enteramente nueva, teoría de los valores. Tres fácil pensar qué utilidad pueda tener. El costo, en tra-
hombres, eii tres países diferentes, Stanley Jevons, en bajo, es algo que se puede iiiedir o sea, ~ i i 1objeto stan-
Inglaterra (1871) ; Karl Menger, en Austria (1871), y dard. Pero la utilidad difiere con Ios lionil~res y varía
León Walras, en Suiza (1874), cada uno trabajando in- con In cantidad tle satisfacción que c d a u i o espera obte-
dependientemente, expusieron este nuevo concepto, prác- ner de la mercancía, tina vez conil~rada.o sea, que es un
citbjc t i u o staritlartf: algo que de[>eride de cada sujeto indi-
288 vidual!

A
290 LOS RIENES TERRENALES DEL HOMBRE DEL CAPITALISMO A . .. ? 291
Es fácil ver qiie personas distintas reciben distinta! cien mil, que está dispuesto a pagar el precio al cual el
dosis de satisfacción de la misma mercancía. O, en otra: fabricante del carro desea venderlo. Algunos compradorea
palabras, la misnia mercancía tiene diferentes cantidade! querrían pagar más. Y habría millares que comprarían
de utilidad para diferentes personas. Pero In inisrna nier. el auto s i costase algo mena. Pero hay 5610 cien mil auto-
cancía se vende al niismo precio, es decir, tiene el mismc móviles y, si el manufacturero necesita venderlos todos,
valor. (Para la mayoría de los economistas modernos, e ha de Iiacerlo a un precio que re adapte a la bolsa y los
/-recio es el valor justo expresado en dinero, aunque para gustos del cien inilésimo comprador. Le sería posible
Marx esto no era verdad). Entonces, si la utilidad mide lograr un precio inás alto si quisiera vender menos carros.
el valor, ;cGnio diferentes cantidades de utilidad piieden Y podría vender más, si quisiera hacerlo a un precio inás
ser vendidas al inismo precio? I-Ie aquí donde surge la bajo. Pero, si dispone de &!o cien mil para la venta y
idea del "margen", qiie es importante coniljrender, por- desea venderlos todos, tiene qiie adaptarse a las posibi-
que, si se lee cualquier texto iiioderno de teoría econó- lidades económicas del hombre que, s610, tiene lo justo
mica, se encuentran centenares de referencias a la "utili- para comprar. Si comprueba que no hay cien mil coiri-
dad marginal", la "productividad marginal", el "costc pradores que paguen la cantidad que 61 pide, puede reti.
marginal", etc. rar aigunos autos del memado y venda menos; o, si quie-
Supongamos que, por una razón U otra, sólo hay cien re colocarlos todos, entonces tiene que rebajar el precio,
mil automóviles en el mercado. Habrá compradores eri m n objeto de vender a todos los clientes con bolsa.
perspectiva que son tan ricos y necesitan tanto un auto- pequeñas o diferentes gustos. No puede vender el mismo
inóiril que están dispuestos a pagar cualquier precio por carro, en iin mercado de Qbre competencia, a iin precio
rl tarro. Habrá otros que también necesitan un automó- a un hombre y, a otro precio, a otro hombre.
vil, pero quizá no son tan ricos, o que piensen que, si el
niitoinóvil es inuy costoso, preferirán gastar su dinero en
otra casa. Después, vienen los que desean pagar una can-
': Por supuesto que este cien milésimo comprador no es
un hombre particular, sino cualquiera de los cien mil, dc
la misma manera que el auto que compra puede ser una
tidad equitativa por el auto, pero han de ser cautelo~os, de los cien mil en venta. En la explicación teórica de la
porque no tienen mucho que invertir, además de que hay forma en que el mercado trabaja y de la forma en qiir
otras cosas que pueden adquirir con su limitada suma el precio del mercado es fijado, él es el hombre qiie repre-
de dinero y las cuales les darían casi tanta satisfacción senta la demanda "marginal". Si el precio fuese más alto,
como el automóvil. Si ¿ste les va a costar más que otras él podría obtener, por su dinero, otras cosas que le pro-
cosas que les gustarían tanto, de seguro que no lo com- ducirían una satisfacción más grande. Si fuese m&$ bajo,
pran. "Compramos tantas libras de té u otro articulo, que estarían, en el campo, un gran número de coinpradoirs
creemos que valen el precio que hemos de pagar, y de ahí y el surtido sería deinasiado pequeño. El fabricante ele-
no pasamos. Si el precio fuese inás alto, compraríamos van's el precio hz.-ta excluir del mercado a quienes esta-
menos y, si fuese más bajo, compraríamos más, s610, por ban deseando pagar, ~610,el recio Lbajo y nada más.
esa variación de la utilidad que Jevons indicó. Así. la Ahora, teamos las cosas desde e: otro lado y expliquc
utilidad de nuestra compra final está acorde con el pre- n~oslasdesde el de la demanda. Digamos que hay inil per-
cio. . ." Y, así, se prosigue hasta que los dos lados se sonas d$ucstas a pagar mil dólares por un refrigerador
equilibren. En alguna parte, estará el comprador número y o t r a mil deseando dar setecientos cinciienta dólares.
DEL CAPITALISMO A . . . ? 293
292 LOS BIENES TERRENALES DEL HOMBRE
zar a jugar, pero no tiene bate. No hay oportunidad mejor
pero ni un centavo más. Son dos mil compradores que para tener uno. :Vacilarían los jugadores ante el precio?
pagan, por lo menos, 750 dólares. Y, así, descendemos en Todo lo contrario. Suponaamos ahora que disponen de
la escala, llegando a gentes que tienen muy poco dinero, cuatro bates para empezar. IAaoportunidad es de adquirir
Iiasta encontrar a cinco rnillones de personas que sólo el quinto. ;Se precipitarían los muchachos a pagar el pre-
podrían pagar cincuenta dólares. La cuestión es ¿cuántas cio con la misma rapidez que antes? Seguramente que no.
podrían comprar el refrigerador y qué costaría éste? (Para La utilidad marginal de los bates ha disminuido de tal
simplificar las cosas suponenios que, sólo, hay una clase modo que 10 más probable es que los jugadores ni hagan
de refrigerador). Todo dependerá de si el fabricante del una pausa para comprar el quinto bate.
artefacto cree que vale la pena entregar cinco millones a Mientras más se tenga de una cosa, menos se quiere
ese precio. Si, aún con la producción en serie, un refri- más cantidad de la misma cosa. Si se tienen diez trajes. es
!;erador le cuesta más de cincuenta dólares, por supuesto obvio que tener el iindécimo significa, para uno, mucho
que no lo vale, o si el margen que deja es tan pequeño que , menos que iin segundo traje, cuando sólo se tiene uno.
resulta lo mismo, el manufacturero preferirá buscar algo
, Jevons expone la misma idea, usando agua como ilustra-
en que pueda invertir su capital y le signifique más altas ción: "El agua. por ejemplo, puede ser descrita como la
utilidades. Entonces, no se fabricará ninguno de los cinco m& útil de todas las sustancias. Un litro de agua diario
inillones de refrigeradores. El fabricante tieiie .un empleo tiene la elevada utilidad de salvar a una persona de una
inarginal para su capital, como el consumidor lo tiene para dolorosa agonía. Varios galones por día pueden ser muy
su dinero. No lo pondrá a hacer refrigeradores, si 61 puede útiles para propósitos como cocinar y lavar pero, d e s ~ u é s
obtener mayores ganancias invirtiéndolo en otra cosa. De- de que se ha asegurado una cantidad adecuada para esos
dicará tanto de su capital, a construir refrigeradores, como menesteres, toda cantidad adicional es indiferente. Todo
sea necesario, pues, si dedica menos, estará perdiendo una
10 que podemos decir es que el agua, hasta cierta can-
buena oportunidad (y la existencia de esa oportunidad tidad, es indispensable; que cantidades adicionales tendrán
atraería más capital buscando utilidades) y, si dedica más, varios grados de utilidad; pero que, más allá de cierto
la industria se sobre-capitalizará y no pagará dividendos.
punto, la utilidad parece cesar. . Los mismos artículos
Llega a la conclusión de que hay tres rnillones de perso-
tienen una iitilidad variable, según ya poseemos más o
nas deseando pagar 150 dólares por refrigerador y que
menos de ellos".
este precio le da la ganancia apropiada. El no puede
La idea de la iitilidad marginal es usada para explicar
l o g ~ a rmás invirtiendo en otra cosa y, si lo hace, el precio
la diferencia en el valor del pan y los brillantes. -4 pri-
bajará y las utilidades también, lo cual haría que el capi-
mera vista, se podría pensar que el pan debería costar
tal se alejase de esa industria.
más que los diamantes, porque tiene mucha más utilidad.
Naturalmente que todo esto parece complicado iy 10 Pero el abastecimiento de pan es tan grande que una o
e;! Pero la idea general en que se apoya la "utilidad dos hogazas extra apenas importan, mientras que la oferta
marginal" es realmente muy simple y se la puede ver
de diamantes es tan pequeña, en relación con el núme-
expuesta cada día. La cantidad de satisfacción que se
ro de personas opulentas que quieren comprar unos cuan-
puede recibir de un artículo deperide d - la que ya se tiene.
tos, que, por eso, alcanzan tan altos precios.
Mientras más se tenga, menos se pllrdr obtener. Supon-
El argumento de que la utilidad no cossesbonde al M-
gamos una novena infantil de base-ball, lista para comen-