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EL SUICIDIO DE UNA ESPECIE.

(Ensayo acerca de la película “Los Sueños” de Akira Kurosawa)

Curso: Vejez y Muerte como espacio de construcción de Sentido.

Grupo: 2

Tutora: Juliana Caro

MONICA MARCELA MARTINEZ RAMIREZ

CODIGO: 52.883.244

BOGOTA, SEPTIEMBRE 2010


EL SUICIDIO DE UNA ESPECIE.

Los sueños siempre se prestan para múltiples interpretaciones, los sueños de Akira

Kurosawa no son la excepción. Estas ocho historias basadas en los sueños del autor,

pueden ser tan sencillas o tan complejas como el ojo del espectador las quiera ver, son

un conjunto de relatos que se pueden relacionar en muchas direcciones, pero es la

percepción subjetiva la que establece las posibles relaciones y le da un sentido

particular a la historia.

Son muchos los elementos presentes en la película, pero para mi percepción particular

se inclinan especialmente hacia una alerta ecológica a una humanidad suicida y

agonizante, podrá sonar pesimista, pero la realidad del planeta y de la especie es

tristemente desalentadora. Sin embargo Akira no es tan negativo y en el último sueño

brinda un mensaje alentador acerca de la vida y la muerte. Pero eso lo explicare en su

momento, es hora de hacer un viaje por los sueños de Akira Kurosawa:

“El sol brilla bajo la lluvia”, es el primer sueño, un niño (Akira), desobedece las reglas y

observa lo que no debe, por este motivo es desterrado de su casa hasta que obtenga el

perdón por sus acciones, o se suicide. La humanidad es como este niño, un día

descubrió lo que no debía (desarrollo no sostenible, armas nucleares, etc.) y ahora esto

parece un potencial suicidio para la especie y pareciera no haber vuelta atrás.


En “El huerto de los duraznos”, un niño llora por los errores de sus padres, quienes han

acabado con el huerto de los duraznos. A la especie humana podría pasarle igual,

cuando las próximas generaciones deban padecer los escases de recursos naturales y

los climas extremos del efecto invernadero. Todo por culpa de la inconsciencia y la

ambición desbordada de generaciones enteras, que desarrollaron un estilo de vida

insostenible, para un planeta con recursos abundantes, pero no ilimitados.

En “La tormenta de nieve” cuatro montañistas soportan la inclemencia de una tormenta

de nieve, mientras intentan encontrar el campamento basa para refugiarse. Este sueño

muestra la fuerza de la naturaleza y como el hombre queda indefenso ante su ataque.

Un oficial del ejército japonés regresa a casa después de la guerra y atraviesa “El túnel”

donde tiene un encuentro con su tercer pelotón muerto en guerra, y con otro soldado

muerto, ninguno de ellos ha podido aceptar su muerte. Pero como van a aceptarla si

fueron alejados de sus familias para ir a una guerra que difícilmente puede ser

entendida. Son muchos los hombres que han dado su vida por nada y las familias que

han quedado desmembradas por culpa del absurdo de la guerra. Han sido muchas las

lecciones, pero parece que el hombre nunca aprende.

En “Cuervos”, un estudiante de pintura se sumerge en las pinturas de Van Gogh para

buscar al creador de aquellas obras maravillosas, se encuentra con la genialidad y la


locura de un hombre que ante todo, es sensible a la belleza infinita de la naturaleza.

Akira Kurosawa es un amante del arte, y en sus sueños no podía faltar esta alusión.

En “El Fujiyama en rojo” la multitud corre, tratando de huir de un desastre nuclear, al

principio el protagonista cree que el volcán Fujiyama entro en erupción, pero luego se

entera que ocurrió algo mucho peor… hubo una explosión en la planta atómica y los

seis reactores están explotando. La multitud prefiere lanzarse al mar que morir por

radiación, es un sueño apocalíptico que recuerda el desastre ocurrido en Chernobyl,

Ucrania (1986), cuando uno de los reactores de la central nuclear, exploto

provocando una catástrofe incalculable que aun está presente para muchas de las

personas afectadas. Los desastres naturales son terribles y dignos de temor, pero los

desastres provocados por el hombre y algunos de sus inventos son peores, Hiroshima,

Nagasaki y Chernobyl son un ejemplo palpable.

En “El demonio lastimero” un hombre camina por un paisaje desértico y sombrío,

cuando se encuentra con un “demonio”. En aquel lugar hubo una guerra nuclear y el

lugar quedo contaminado por radiación, causando mutaciones en todos los seres vivos,

incluso en los propios seres humanos, convirtiéndolos en demonios que se devoran

entre ellos. El mensaje es claro: la guerra es la mayor prueba de la estupidez humana y

con la invención de la bomba atómica la estupidez tomo dimensiones astronómicas,

“destrucción masiva al alcance de un dedo”, acabar con la vida en el planeta es posible

y es una amenaza de la que nunca nos podremos librar.


Un forastero llega a “La aldea de los molinos de agua” y se encuentra con anciano

quien le habla acerca de la vida en la aldea. Le explica como en la aldea no necesitan

de los inventos modernos y pueden vivir en armonía con la naturaleza, esta vida

tranquila y apacible, les permite recibir con regocijo la muerte y hacer de ella una

verdadera fiesta. De esta manera Akira cierra la película con una reflexión

esperanzadora acerca de cómo es posible vivir feliz y en armonía con la naturaleza.

Nos hemos acostumbrado a una vida llena comodidades, las cuales implican muchas

veces, el desperdicio de los recursos que la naturaleza nos proporciona. Arrasamos con

el planeta mientras damos gusto a nuestras banales necesidades y no parece

importarnos el futuro de nuestros hijos y nietos. La población crece a diario y los

recursos se agotan, podemos racionalizar el consumo y aprender a vivir en paz y en

armonía con la naturaleza o podemos seguir como vamos y heredarles devastación a

las generaciones siguientes. Mientras hay vida hay esperanza, dicen que el suicidio es

antinatural, entonces no nos suicidemos como especie.