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Historia de la danza de concheros, también conocida como azteca chichimeca. Algunos datos.

Historia de la danza de concheros, también conocida como azteca chichimeca. Algunos datos.

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Ensayo con datos vivenciales y documentales sobre la danza conocida como "de concheros" o "azteca" (que al final de cuentas -con sus propias variantes- es la misma). En caso de utilizar la información de este documento se les agradece de antemano citar la fuente.
Ensayo con datos vivenciales y documentales sobre la danza conocida como "de concheros" o "azteca" (que al final de cuentas -con sus propias variantes- es la misma). En caso de utilizar la información de este documento se les agradece de antemano citar la fuente.

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09/04/2015

La danza sea cual sea su vertiente siempre será ceremonial, de sacrificio, guerrera, de ofrecimiento, de merecimiento, es como cada quien

la quiera asumir, da lugar para la reflexión, la algarabía, la imaginación, la contemplación. No es el modo de ejecutarla o ³a quien se esta ofreciendo o donde´ lo que la determina, su sentido lo tiene por si misma y se genera colectivamente, asi como en la forma de sentirla en quien la ejecuta. Los frailes dieron la oportunidad para que las varias poblaciones compartieran de su acervo cultural, (por lo que entiendo) no fue precisamente que ellos ³inculcaran´ o ³enseñaran´ esta danza. Esta danza es parte de nuestra cultura y asimismo es para quien la quiera aprender, no tiene fronteras físicas o de raza, como tampoco lo tienen otros conocimientos que son generados y conservados en otras latitudes, que al trasmitirse tenga riesgo de ser distorsionada es parte de su misma característica un tanto etérea y esta en quienes pretenden ³conservarla´ asumir y aclarar que y de donde toman lo que transmiten. El 25 de julio de 1531 es una fecha simbólica, la danza se cimento y asento al paso del tiempo, esa es una fecha mítica, tomada en cuenta o propalada desde el siglo XVIII, se ha dicho que en esa fecha se funda la danza, mas es un argumento demasiado reduccionista pues todo eso de las relaciones de meritos de caciques para demostrar su participación en la conquista y obtener prebendas en la colonia juega un papel importante al asentarse esa fecha como fundacional de la ciudad de Queretaro y también de la danza -ya que esa batalla entre otomíes, mexicas, tlaxcaltecas y españoles contra los chichimecas tuvo lugar-, no fue la única y se tomo como pretexto lo de la aparición de la cruz para preservar practicas surgidas de la convivencia, a salvaguarda y a la par de la evangelización misionera. Es necesario revisar sobre la cultura otomí durante el virreinato para ubicar el contexto mítico de ese suceso fundacional y las feroces batallas en tierras chichimecas, David Charles Wright es un autor que estudia y coteja los documentos virreinales y los elaborados en el siglo XVIII, de ahí deduce la elaboración tardía de documentos tales como la ³relación de Nicolás de San Luís´, al tratar sobre este último menciona que: Este conjunto de documentos emparentados, elaborados por caciques otomíes, contradice de una manera exagerada todas las fuentes auténticas sobre la colonización del Bajío y los orígenes de Querétaro. Uno de los manuscritos originales estaba en la biblioteca del Colegio Apostólico de Propaganda Fide de la Cruz en Querétaro en el siglo XVIII. Se han publicado varias versiones de este documento. Gran parte de la relación de don Nicolás fue transcrita en la crónica franciscana de Beaumont, escrita durante la década de 1771-1780. En esta versión de la relación se encuentra el mito de la lucha sin armas en el cerro de Sangremal, la aparición de Santiago y otros personajes celestiales y el origen milagroso de la Santísima Cruz de Piedra. Este cronista franciscano pasó algunos años en el colegio queretano de la Cruz, donde debió haber conocido el manuscrito original. Su gran Crónica, una vez terminada, se guardó en la biblioteca del convento de San Francisco de Querétaro, de donde se sacaron varias copias en la última parte del siglo XVIII; han sido publicadas varias ediciones desde entonces.

Los datos proporcionados por las diferentes versiones existentes de la relación de don Nicolás, particularmente los que se refieren a la conquista de Querétaro, deben ser sometidos a un análisis crítico riguroso antes de emplearlos en los estudios sobre la historia regional en el siglo XVI. Tradicionalmente los cronistas e historiadores que han tratado este tema han querido "componer" los errores y distorsiones que presentan. La relación no fue escrita por el cacique otomí Nicolás de San Luis, como se pretende; probablemente sea obra de un descendiente suyo, ansioso de ensalzar a don Nicolás, importante capitán general de la Guerra Chichimeca, para fortalecer sus propios privilegios he reditarios y posesiones de tierras como cacique, añadiendo elementos tomados de una ya mítica tradición oral. El documento es sumamente interesante para el estudio de los otomíes de la época Barroca, y del concepto que forjaron de su pasado, pero poco ap orta a la comprensión de los orígenes de Querétaro en el siglo XVI. WRIGHT Carr, Charles David, Manuscritos otomíes del virreinato. en: http://www.paginasprodigy.com/dcwright/mss.htm Asimismo en sus conclusiones da un resumen del panorama general de lo sucedido en el bajío en distintos momentos, lo que merece atención por ser la región donde se preserva y conforma el conocimiento de varias practicas culturales, donde la danza que se conocerá al paso de tiempo como azteca o de concheros ha de llegar hasta nuestros días. 4. Después de la Conquista hubo una expansión de los otomíes hacia el Bajío. La primera etapa dejó poca huella en los documentos de la época, porque se trataba de un movimiento clandestino, de refugiados otomíes huyendo del dominio europeo. La segunda etapa tiene más documentación, porque los encomenderos y frailes llevaron a cabo la integración de los otomíes del Bajío en el sistema novohispano. Durante la tercera etapa, en la segunda mitad del siglo XVI, los otomíes obtuvieron importantes privilegios y llevaron a cabo una expansión territorial significativa, como aliados de los españoles en la Guerra Chichimeca. Los manuscritos otomíes nos dan una visión más exacta del papel de los otomíes en estos procesos. Hay indicios iconográficos, en los documentos otomíes y en la pintura mural conventual, que el antiguo sistema ideológico de la guerra sagrada (sangre para el Sol) seguía vigente para los otomíes que lucharon al lado de los españoles contra los chichimecas. 5. Hacia 1700 se elaboraron varios manuscritos apócrifos, evidentemente derivados de documentos más antiguos y de una tradición oral donde el pasado se mitificaba. En algunos documentos es evidente la intención del autor de engañar al lector, para que éste crea que está leyendo un texto escrito durante el siglo XVI. Algunos historiadores incautos han sido engañados por estos documentos, los cuales representan una fuente de contaminación en la historiografía de la zona otomí. Estos manuscritos tienen datos valiosos para la etnohistoria de los otomíes, pero hay que entender claramente cuándo fueron escritos y con qué intenciones. WRIGHT Carr, Charles David, op. cit.

Ya que la danza de concheros se conserva subrepticiamente durante la colonia tiene características propias de esa época como es su marcada inclinación a la fe apostólica, católica y romana, la explicación de su uso como un parapeto va también incluida en la percepción de que los indígenas de ese entonces no solo usaron lo cristiano como ³fachada´ sino lo hicieron convencidos de ese credo, al mismo tiempo conservaron en la danza algunas características de épocas antiguas que aun perviven. Si bien hay que recordar el contexto de la época virreinal, donde todo lo relacionado a las antiguas culturas estaba vedado y los indígenas preservaron la danza por tradición, también conviene apreciar los procesos de resistencia y formación de identidades comunitarias sustentadas en costumbres que reunían características propias. Los frailes tuvieron un papel al percibir la danza como una herramienta útil para sus fines evangelizadores, mas ello interactuó con la intención y oportunidad que se les daba a las etnias para la celebración de sus fiestas, imbuido dentro del calendario eclesiástico los depositarios y practicantes de la tradición quizá contaban con alguna vaga idea de su origen en culturas mucho mas antiguas. Es obvio que los nombres o argumentos ³mexicas´ actuales en la danza son un complemento llegado en tiempos mas recientes, aunque adaptados de acuerdo a características propias que los hacen posibles. Para Earle (1992:116) las instituciones religiosas populares han sido una manera efectiva de resistencia a la disolución de la comunidad y la extinción cultural que surgió a consecuencia de la conquista. En vez de ser remanentes, sobrevivencias o una ideología de subordinación, él sugiere que son una respuesta dinámica a cambios sociales y políticas desestabilizadoras. Inclusive, a veces los indígenas apropiaron instituciones extrañas para metas políticas novedosas, como las cofradías, por ejemplo, que gozaban de legitimidad ante las autoridades españolas y proporcionaban cierta autonomía a las comunidades. Al mismo tiempo, las autoridades indígenas buscaban legitimar su posición dentro del marco del sistema religioso por medio de celebraciones ó venerando algún santo. Así, reafirmaban su autoridad y organizaban seguidores alrededor del culto de donde el grupo derivaba su identidad, asegurando a la vez la supervivencia del grupo (Earle, 1992:117). La apropiación de instituciones y prácticas religiosas católicas, vista desde esta perspectiva, demuestra una respuesta adaptativa y políticamente astuta frente a los procesos de conquista y colonización. La veneración común del símbolo que representaba a la comunidad como una entidad espiritual y física creó un lazo de fuerza social que delineaba la comunidad como unidad sociopolítica (Earle, 1992:121). Correa M., Phillips La religión popular en el estado de Guanajuato: el culto a la Santa Cruz del Puerto de Calderón. Facultad de Filosofia, UAQ. http://www.uaeh.edu.mx/campus/icshu/revista/revista_num2_07/phyllis_relig ion_guanajuato.htm Acerca del contexto que dio lugar a la sociedad que concibió, transmitió y cimentó la danza de concheros en sus épocas mas tempranas los datos dan cuenta de un mosaico propiciado dentro del suceso apoteósico de la invasión-conquista:

El proceso de conquista en el siglo XVI implicó el traslado de considerables masas de población mesoamericana a estos territorios: Otomís de Jilotepec y otroscacicazgos; Mazahuas del hoy estado de México; Mexicanos y otros Nahuas del Valle de México, y Purhépechas de los señoríos de Michoacán fueron trasladados a las minas, congregaciones, villas, presidios, pueblos y estancias del Bajío, Sierra y Altos guanajuatenses para, en un primer momento, poblar y proteger el camino a Zacatecas y, en un segundo momento, garantizar mano de obra para la pujante minería local y su sustento agropecuario (Rionda Arreguín, 1986). La resistencia del chichimeca a ser esclavizado, sedentarizado y aculturado fue enorme, a excepción de los Pames del norte -únicos que sobrevivieron hasta la fecha-. La táctica de conquista varió desde la asimilación hasta el exterminio. Su raza, así como sus características culturales, son hoy poco menos que inencontrables en este territorio. El único asentamiento actual chichimeca -Jonaz- ubicado en el municipio de San Luis de la Paz, es apenas mayor a los mil habitantes. La única herencia cultural chichimeca que sobrevive aún son algunos aprovechamientos alimenticios de las cactáceas del norte del estado, tales como el ³Colonche´ o bebida de tuna. Guanajuato fue espacio para las crueldades y convulsiones que caracterizaron la Guerra Chichimeca en la segunda mitad del XVI (Powell, 1977 y 1980), pero también crisol para una naciente y explosiva amalgama cultural. RIONDA, Luís Miguel, Las culturas populares guanajuatenses ante el cambio globalizador, Pp. 79-115. http://luis.rionda.net/wiki/images/b/b0/Culturas_Populares_Guanajuatenses.pdf Nota: en ese articulo habla sobre la presencia de la danza en Guanajuato, entre ellas los concheros y menciona al finado capitán general Natividad Reyna. [ Incluyo a continuación el texto al que este ensayo responde, donde se cuestiona la validez de la danza de concheros como pertinente en su acepción de concebirse como herencia de las culturas prehispánicas. Dicho texto fue para un danzante de SLP y el me lo reenvió en un correo electrónico ] Mi estimado amigo: El preguntar "no" implica una "mala costumbre", sino el deseo, siempre justo, de saber lo que se desconoce... Mi amigo Alfonso me ha platicado y enviado tu mensaje, precisamente, sobre tu inquietud surgida del articulo "México en un penacho...". Nosotros como investigadores tenemos la misión de ir al fondo de las problematicas en razón de la cultura. Y siendo de nuestra competencia todo lo relacionado a la música prehispánica, es menester indagar sobre aquello que implique un vestigio o un "supuesto" a lo que se denomina "prehispánico". Ciertamente hay muchas "farsas" que se han valido de ello para hacer una razón de lucro, pero sin tener en sus bases esa labor de investigación y "reconstrucción" cultural. Nuestra experiencia personal con los "grupos de la mexicanidad" (¿?) y tambien con los "concheros" ha sido un factor por el cual nos ha permitido ir al fondo de sus principios para averiguar si existe, precisamente, algun indicio de la antigua cultura prehispánica: nuestra respuesta a ese respecto es ciertamente aplastadora... Entendemos su razón ante el deseo, insacieble, de recuperar la

"autentica y antigua" tradición conchera; que dicho de la mejor forma posible es una de las manifestaciones propiamente "mestiza" con elementos "hispanicos" cuyo culto obdece al catolicismo... Ha este respecto no hay ningun elemento "prehispánico"y más bien es una "invención" con una intención "evangelizadora" o mejor dicho un modo de controlar al indigena y sus descendientes... La clave esta en la labor jesuita del siglo XVII y XVIII... La investigación de Yolotl Gonzales Torres revela aspectos "interesantes" de esta tradición conchera, pero carece de ese aspecto crítico que sugiere ir al fondo del asunto. De esta obra nosotros creemos sinceramente que la imagenes hablan más que mil palabras: los concheros no poseen un origen real y mas bien fue producto de la inciativa religiosa del catolicismo. Nosotros pedimos una disculpa si nuestros comentarios son muy hirientes u ofensivos, sin embargo en nuestra labor tenemos que tene r dominio de nuestras pasiones y ser frios a la hora de tratar alguna tematica de nuestro interes. Esa es un actitud del investigador... Si bien no podemos responder como quisieramos en este mensaje... Nos vemos en la necesidad de escribir un articulo, lo suficientemente concreto y objetivo, que revele la problematica de la tradición conchera, por el cual haremos con todo el respeto que nos sea posible... Mi buen Hector, el estudio de nuestra cultura tecnicamente tiene 100 años de haber nacido, es decir, es poco tiempo; la recosntrucción de nuestra antigua cultura y la recreación de la misma nos llevará por menos 30 años, labor que implica nutrir la raiz, podar las ramas y quitar las malas yerbas que la corrompen. Sin más por el momento te agradecemos tus preguntas y eres libre de hacernos cualquier comentario o duda... Atte: Ricardo M. Pilón A.

En absoluto son hirientes esos comentarios vertidos, incluso al revisar el articulo que mencionan "México en un penacho" http://calmcacanahuactepaneca.blogspot.com/2011/03/mexico-en-un-penacho-la-tradicion.html es muy loable el carácter de su investigación y son muy acertadas varias de sus afirmaciones, por ejemplo el dato que menciona a los tenochcas modestos en el vestir "galanamente pero sin excesos ni excentricidades"; acaso valga señalar que la danza actual es como ahí se consigna también- una "representación cultural" sustentada en lo tradicional, en los alcances y conocimientos conservados de forma popular y como tal así lo muestra, usa pues de la imaginación y recreación a su alcance, ello no implica que sea automáticamente denigrante, para quien se mueve en la danza también es evidente que la vestimenta, ofrendas y muchos elementos mas son distintos a los de los mexicas de la antigua Tenochtitlan, los "copillis" actuales algunos si muy excéntricos- vienen a ser una estilización que se funda en el gusto por el adorno de plumas antiguo. Lo que es también perceptible en dicho articulo es su carácter de diatriba y forma peyorativa de dirigirse a los danzantes concheros o aztecas en general como continuadores de una distorsión ya inaceptable, no todos ignoran acerca de los códices y sus representaciones, se ha observado sobre lo que retratan las estelas, los murales, las esculturas, mas también por decisión propia se prosigue la danza con sus atuendos como se ven por ser una continuación actual, desde ahora, lo cual determina que su origen antiguo va de la mano del contexto presente, sin que en todos precisamente sea el anhelo vernos exactamente como un retrato de como eran los mexicas tal cual, sino como parte de sus descendientes, que hemos recibido influencias indígenas, mestizas y

extranjeras, los recordamos desde ahora, con nuestros recursos e imaginación, por eso son validos los sombreros con plumas, pues es lo que en la actualidad existe -no siempre hay ese alarde de desnudez y deslumbramiento chocante que describen-, en todo escrito hay que cuidarse de la fácil descalificación hacia lo que los demás realizan. Ahora bien, algunas precisiones al margen sobre que la danza de concheros tiene "solo 200 años", como lo mencione, el sentido profundamente católico de la danza de los concheros viene dado por los 3 siglos que debe ampararse en ello para ser conservada y por la incidencia de la acción evangelizadora, las danzas que ahora se presentan como ³aztecas´ y se lucra con ellas es obvio que no lo van a aclarar y decir en todos sus términos. Desde la década de los 60 y 70 hubo un mayor acercamiento de la investigación académica a la danza de concheros, no siempre ha salido bien librada, se le tacha de mera invención o de presentarse como prehispánica por mero ³voluntarismo´, en la actualidad hay mas material para acercarse al estudio histórico de la danza, si bien algunos documentos y datos no se encuentran propiamente en estudios sobre la danza sino en revisar el suceder histórico y cultural de varias regiones durante el siglo XVI. Algunas precisiones, el estudio de ³nuestra´ cultura, entiendo por esto las culturas prehispánicas y su legado durante la colonia se ha acentuado en los últimos 100 años (me imagino a eso se refieren) aunque es sabido que durante la colonia y siglo XIX existieron estudiosos que recopilaron fuentes e información, tales como Manuel Orozco y Berra, Joaquín García Izcalbaceta, Carlos de Singüenza y Góngora, Lorenzo Boturini, Alfredo Chavero, etc. quienes hicieron interpretaciones y aportaciones de acuerdo al momento histórico en que vivieron y permitieron conocer documentos muy valiosos acerca de la época prehispánica. Es completamente difícil que haya un estudio que sea totalmente ³concreto y objetivo´ siempre la materia de estudio será condicionada por el punto de vista e historial, ideología y prejuicios de quien lo investiga, esa es una premisa fundamental, por lo que en el estudio sobre determinada materia (y en grado sumo los relativos a asuntos históricos y sociales) es pertinente dejar en claro el punto, aclaro, no es que eso invalide cualquier intento de acercarse a analizar un tema, sino que es demasiada pretensión asumir que nuestras apreciaciones lo abarcan de forma total, definitiva y desapasionada. Ha habido estudiosos de la danza azteca o de concheros que se han abocado a estudiarla en documentos, en trabajo de campo que abarca décadas, no se puede constreñir su ³estudio´ a lo que determinado autor dijo en un libro ni a lo que observamos desde fuera y las anotaciones o respuestas de algunos integrantes, lleva años considerar todo lo que implica la danza, dentro de los investigadores que asumieron con profesionalismo admirable esta labor me llama la atención Gabriel Moedano, también hay material de Justino Fernández y como una bibliografía sucinta puedo citar (aparte de los autores ya mencionados) a Matha Stone In the sign of the midnight, Jelena Galovic Los grupos místico espirituales de la actualidad, Everardo Lara González Matemática y simbolismo en la danza autóctona de México, así como ya en le plano histórico conviene revisar un estudioso de la cultura otomí, David Charles Wright, algunas datos que he encontrado y me han sido muy útiles están por ejemplo en Fco. Cervantes de Salazar, que trata sobre

³De los bailes y areitos de los indios´ en el capitulo XX del primer libro de la Crónica de la Nueva España, o la mención igual a los cantos y uso del huehuetl en Irving A. Leonard La época barroca en el México colonial: [...] terminaba la mascara, añadiendose por grandeza algunos venerables ancianos, que al son del Tlalpanhuehuetl y Teponaztli, a que acompañaban el omichicahuaztli, Ayacaztli, Cuuhtlapitzalli y otros semejantes instrumentos propios de su nacion referian alabanzas de la Santissima Virgen, con cultos canticos de elegantissimo estilo. LEONARD, Irving A. La época barroca en el México colonial, Mex, FCE, 1974 (col. Popular, 129) pág. 190 que a su vez lo toma de Glorias de Querétaro, que es el titulo del testimonio de una mascarada efectuada en Querétaro en el año 1680, al terminar refiere lo anteriormente citado. Otro testimonio valioso por el retrato y época a la que se refiere se encuentra en Gruzinski: Una imagen privada podìa convertirse, a fuerza de milagros, en el foco de una devocion local, sucitar la creación de una mayordomia, elevarse al rango de culto regional y, por ultimo, convertirse en el centro de peregrinaciones. Asi, hacia 1650, en el momento de la renovación del culto de la Guadalupana, unos indigenas hicieron renacer el minusculo santuario de Tecaxique, en las afueras de Toluca; a medida que lo restauraban, los milagros se multiplicaban gracias al ³agua de la Virgen´que los indígenas administraban a los peregrinos nahuas, otomies y mazahuas que ahí afluian. Se levantaban cabañas en torno a la capilla para abrigar alas familias que se consagraban al mantenimiento del santuario y de la Virgen, una imagen de Nuestra Señora de la Asuncion ³pintada al temple en una manta ordinaria de algodón de la sierra´: un raro testimonio nos muestra el modo en que los indígenas se dirigian a la Virgen mediante la danza y la musica. La escena se desarrolla en 1684, en plena epoca barroca: La variedad de danzas y musicas con que los naturales vienen de lexanas tierras celebran a esta señora son en esta manera: vienen de tropa ocho o diez, algunas vezes doze muchachas vestidas a su usanza de ricos huipiles, cobijas costosas primorosamente aliñadas, el cabello en madejo con cintas de diversos colores, puestas en traje de mitote con una pluma muy grande y muy fina en la mano izquierda y una sonaxa o ayacastle en la derecha y en la frente un ceñidor elevado que llaman en su idioma copili, guarnecido de mavates y chalchiguites que son las bruxerias que esta gente usa. A estas las traen sus padres y las acompañan musicos con arpa y guitarra que les tocan las dançan que traen dispuestas y estudiadas y estudiadas. Otros vienen en traje de gitanas, otras con tamboriles y con guirnaldas de oropel colorado de verde con que lo fingen laurel de que se coronan: Y finalmente cada tropa o cuadrilla diversamente vestida. Y todas traen su jeroglífico, el qual ponen en medio de el lugar en que dançan gr. una palma y arriba un mundo, el qual se va abriendo en discurso del bayle y aquel aparece la Virgen santisima de Tecaxique a quien ofrecen sus pobres candelitas de cera, incienso, copal, flores y frutas [«] Con que se halla el santuario lleno de

diversas danças y muchas vezes se alcanzan las unas o las otras otras (tropas) porque antes de acabar sus novenas llegan de otro y assi ay continuamente vayles y musicas de los naturales que no cesan.[1] GRUZINSKI, Serge, ³Los consumidores de imágenes´ en La guerra de las imágenes, FCE, 1994, pág. 187 De las anteriores citas vemos en lo que consigna Leonard como en ocasiones se llegaba a usar el huehuetl (no sabemos si eran o no ³concheros´) sino lo trascendente es que se conservaba y se entonaban alabanzas a la Virgen. Por otra parte términos muy usuales en la actualidad como ³copilli´, ³ayacaxtle´ son mencionados en los datos que refiere Gruzinski, también llama la atención lo de las guitarras con que les llevan el son y la naturaleza de ofrendas que realizan. La ³reconstrucción´ de nuestra cultura es una labor de mucho estudio y fuertes dosis de imaginación, además que desde la época en que nos encontramos el conocimiento de lo que ³verdaderamente´ fue el mundo prehispánico ES epistemológicamente incognoscible, ya con esa premisa nos acercamos y tratamos de darnos una idea; son siglos y siglos que abarcan regiones y poblaciones de diversos crisoles y manifestaciones culturales, a todo ello, ¿cómo concebir ³una´ danza prehispánica? si las hubo varias, ¿por qué insistir en encontrar los rasgos ³prehispánicos´ específicamente en una? es obvio que se ha amalgamado en el tiempo con distintos acervos culturales, desde los propios de las culturas originarias hasta los conocimientos y practicas que llegaron de otro continente, quien habla de la danza ³azteca´ sabe que si tiene parte de invención plantearla así mas al mismo tiempo es justificado por su tradición, descalificarla tajantemente acusa llevar la balanza hacia un solo lado. Aunque sus nombres también han cambiado quien la ha experimentado vera que no son movimientos improvisados y que acaso, insisto, con imaginación (modo de conocer tan denostado por nuestra irreductible formación occidental) en alguna danza como por ejemplo ³tezcatlipoca´, -conocida antes como ³el cojito´- hay un indicio de que esta manifestando una entidad que le falta un pie (retratada así en los códices), esa es su base planta, hay pasos serpentinos, giros equilibrados, desplazamientos como de acecho, emulaciones de movimientos animales en abstracto (ahora recuerdo por ejemplo la danza de ³el guajolote´) mas que de una danza, por ejemplo ³conejo´, lo planteo en sus pasos y movimientos, como se complementan entre si, lo que reflejan, como elementos propios a analizarse ¿acaso los investigadores que no se han tomado ese tiempo en apreciarlo pueden hablar de la danza en tal modo? ¿Saben de sus nombres, diversidad de movimientos, cuentas que se llevan para ejecutarlas? Eso se aprende al danzar, así la danza es p r a c t i c a y claro, también es útil disertar sobre ella, la gran magia que encierra a quien la experimenta solo pálidamente se expresa en palabras, obvio, también en la danza contemporánea quien la ejecuta es un gozo, nada mas que esta danza tradicional conserva rasgos como lo ceremonial, su ejecución con movimientos simbólicos al modo ritual, es elaborada y trasciende un mero fin estético, acaso puedan plantearse como rasgos transmitidos por la misma idiosincrasia del pueblo indígena que la concibió, cultivo y preservo.

Cuando entre a la danza ese fue uno de mis principales cuestionamientos, así me decía: ³¿a poco de veras es danza azteca? Para mi que es puro ³choro´, puro ³viaje´ de los que la hacen´, bueno, la aprendí (y aun sigo en ello), analice, he investigado (aunque sería soberbio plantear que he agotado las fuentes, obvio que me falta mas), después de varios años y todo ello concluyo que si, que si tiene elementos muy antiguos, y lo afirmo no por ser prosélito de la danza, sino porque sus elementos en las velaciones (muchos estudiosos nada mas hablan de la danza y dejan de lado la velación) que son una parte fundamental, llevan a concebir lo complejo de sus simbolismos, de cómo fue posible conservar conceptos, nociones, imágenes, aun en la mas férrea de las imposición colonial. Ahora bien, hay que salir y ver la diversidad de danzas, pongo por ejemplo: en Cieneguilla de Victoria llegaban danzantes de un lugar de la Sierra Gorda llamado ³Cerro del Oro´, aun a nosotros nos sorprendía su modo de danzar, mucho mas pausado, sin cascabeles, con medias, hacían su circulo aparte, uniformados con atuendos de nagüilla y capa café con dorado, sin grecas, sin huehuetl, ellos eran igual de la misma danza que ahora se menciona como ³azteca o de concheros´, también vale mencionar sobre un video en la red sobre danzantes con concha de armadillo en Xilitla ( http://www.youtube.com/watch?v=uIe1XzRbbR0 ) y es sobremanera sorprendente; eso me recuerda un audio que conseguí de la danza ³sol´ con concha de armadillo que procedía de San Luís Potosí, existen rasgos familiares pero también distantes, así entonces, quien investigue sobre la danza tendrá que dedicar años, ir a lugares tal vez lejanos, apreciar las practicas mas diversas, platicar con mucha gente para escuchar sus ideas o hallazgos al respecto, esto no se resuelve de un plumazo. Se presenta la danza como mero proselitismo evangelizador fomentado por los frailes, lo que es un rasgo propio de sus épocas tempranas en la época virreinal, sin embargo también funciono como ³cofradías´ que reunían practicas culturales de una zona (el bajío) mas allá de la pura danza y tenia función de resistencia cultural propia (véase: ³los hermanos de la Santa Cuenta´ de Gabriel Moedano, y del mismo autor ³Expresiones de la religiosidad popular guanajuatense´) ahora la danza ha ganado en vistosidad, en saber de su origen en las culturas prehispánicas y sin en cambio, ¿cómo habrá sido o como se veía a si mismo un danzante de principios del siglo XVII?, mi conjetura es que nos observaría un tanto extrañado, tal vez hasta le parecería una danza diferente; sin embargo, eso se queda en el plano de la suposición, son épocas distintas, diferentes sociedades, acaso en ese tiempo poco sabían las masas indígenas de la grandiosidad prehis pánica, y en cambio, tenían una tradición menos manoseada, mas intacta en su conservación de padres a hijos, con conocimientos de medicina tradicional y ³secretos´ (otra parte mítica de la danza) acerca de su poder y sus alcances (sugiero a quien investigue visitar la fiesta al Sr. Del Llanito en Dolores Hidalgo, Gto. observar atentamente y profundizar en la relevancia y significado de los ³retaches´ que se encuentran en capillas de la región), así pues lo que se conserva y sabe de la danza es diverso, mi convicción es que contiene elementos autóctonos muy antiguos y para sostenerlo es que he escrito todo lo anterior, con datos documentales y vivenciales. Un camino muy recurrido al plantear aspectos de los tiempos prehispánicos es calificar o establecer desde ahora que eran o que no eran, así se dice: ³esa danza que se dice azteca de los aztecas namas no tiene nada´ bueno, aceptando sin

conceder que no tiene nada ¿alguien vio exactamente como fueron esas danzas antiguas para saber que tanto tiene o no?, es decir, si es para todos evidente que no sabemos a ciencia cierta como eran sus pasos y sus ritmos (las descripciones de los cronistas sobre la danza prehispánica no abundan en ello), ¿de donde se parte para afirmar que tanto se conserva en la actualidad como que tanto no?. Se tienen los instrumentos, un poco sobre los conceptos y elementos vitales (las animas, los cuatro vientos, las peregrinaciones, las ofrendas de copal, etc.) mas afirmar que no hay nada es tanto como declarar que es completamente como la de ellos, no se funda sino en lo que cada quien ³imagina´ sobre como eran esas danzas. En otro aspecto equivalente para ilustrar el asunto: se dice que su escritura no llego a desarrollar tal o cual aspecto o que sus amoxtli eran de esto y lo otro, bueno, hay datos que permiten darse una idea, pero descartarlo al modo de: ³no tenían libros de danza´ (es un ejemplo) ¿cómo lo sabemos si infinidad de libros fueron incinerados?. Acaso un poco de precaución estriba en aclarar que acercarse a toda esa época antigua es como caminar en la niebla, así pues nadie se atreve a hablar de danza teotihuacana, pues ni siquiera sabemos a ciencia cierta como se llamaba esa ciudad en su época de esplendor, hay debates sobre cual era la lengua predominante. A todo esto otro tema también aparentemente al margen, no sabemos sobre la danza totonaca, y sin embargo hay datos que permiten rastrear la danza de los voladores como una practica entre la cultura mexica, después es retratada en la colonia y aun la vemos en la actualidad, es evidente que su vestuario, contexto de las fiestas, altura del poste y varios elementos se han modificado al paso del tiempo, ahora bien, actualmente también se presenta como ³espectáculo´ y asimismo perduran datos que permiten indagar sobre toda una practica ritual de tradición totonaca que conlleva ayuno, pedir permiso, danzar alrededor del poste, un significado matemático; este ejemplo lo uso pues se trata también de una danza aunque con la reserva de constituir otro conocimiento por si mismo. Son danzas tradicionales conservadas por las culturas indígenas, por tanto, es arriesgado descalificarlas así a la primera como meras invenciones, hay que recordar como se conservaron durante varios siglos (vuelvo otra vez a la época colonial) muchas practicas de tradición por una población mayoritariamente indígena. Hay rastros o datos del ³permiso´ que se canta en la danza ejecutado en lengua otomí y mazahua, así como rasgos culturales en común con esas etnias, el hecho de que se llame danza azteca es una denominación actual (aun cuando el termino sea inexacto se le toma en su uso popular), mas no se ciñe nada mas a eso y tampoco es tan simple como decir ³no es azteca´, forma parte de una complejidad de costumbres tradicionales sostenidas durante siglos, con variedad de motivaciones y contextos sociales, lo que resalta es que ha conservado su carácter ritual, su sentido de ofrenda sagrada, como lo menciona José Antonio Cruz ³Tlacuilo´ en su libro La Misión del Espinal, la danza ha estado entre dos corrientes, una que aboga por el mas profundo conservadurismo y otra que plantea una constante innovación, son esas dos caras de la misma moneda lo que ha hecho posible se conserve con auge y adaptándose a los tiempos que siempre cambian, con una esencia que permite concebirla como una tradición antigua.

La ³autentica y antigua´ tradición conchera es un espejismo, pues ha variado al paso del tiempo, conviene revisar el documental La danza perenne, (que por cierto será proyectado en una serie de documentales que tratan sobre la danza los días jueves a las 7:30, cerro de Churintzio núm. 108, col. Campestre Churubusco, muy cerca de metro Taxqueña, en estos días de marzo y abril) es autentica y antigua al mismo tiempo que versátil, querer aprisionarla es como tomar una fotografía de un solo instante, mas quedaran fuera muchas mas regiones y momentos; en el documental La danza perenne se observan los cambios en indumentaria, plumas e instrumentos, como da cuenta en varias décadas sobre el santuario de Chalma su valor visual es enorme, así en 1922 se observan algunos danzantes vestidos de ³paisano´ es decir, con concha de armadillo y tr aje de manta, con sombrero de palma, también el atuendo conchero actual es una ³actualización´ con sus telas brillantes y plumas de avestruz, pues se usaba mucho la vaqueta con rudimentarias grecas, si, algunas plumas de avestruz, guajolote o gallo, espejuelos, medias (no cascabeles de metal), listones atrás de la cabeza. Lo característico son las guitarras de concha, es muy poco lo que se aprecia sobre los pasos de la danza no obstante algo se puede percibir de cierta familiaridad aunque también una forma un tanto distinta (esto suena contradictorio mas para quien dance sabrá que así es una de sus características, de una región a otra en ocasiones cambia el estilo de la danza, cuanto y mas al paso de décadas -por no mencionar ya siglos-). Eso de atuendarse de ³paisano´ también se ve en unas fotos de un calendario de fiestas del Estado de México de la década de los 30, así pues hubo un tiempo entonces que aun el atuendo conchero actual no es como lo vemos ahora, reitero, una característica de la danza es su tendencia a conservarse al mismo tiempo que se adapta y renueva. La investigación no siempre ha sido realizada por extranjeros, lo han hecho por tener los recursos y por haber valiosas fuente documentales en otros lugares, sin embargo también en México muchos connacionales investigan, es una distorsión en que nos asumimos como victimas o en desventaja, el seguir con dicha percepción sobre las culturas prehispánicas e indígenas justifica nuestra carencia de información, que a final de cuentas se encuentra disponible para quien la consulte, sea de donde sea, también hay que evitar ser xenófobos. Antes nada mas se hablaba sobre la danza por los investigadores que la veían desde afuera, ahora también desde los mismos elementos de la danza se estudia e investiga, se cuestiona y hay una postura critica frente a lo que realizamos, lo que enriquece sobremanera las apreciaciones que se proponen abordarla. Isidro Jiménez Ramírez P.D. Saludos

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