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Coseriu Linguistic A Del Texto

Coseriu Linguistic A Del Texto

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0 CONSIDERACIONES PRELIMINARES Y COMENTARIOS BIBLIOGRÁFICOS [0.

1] El presente trabajo no pretende ser más –pero tampoco menos– que una introducción a la actual lingüística del texto. Este propósito requiere que se delimiten recíprocamente tres modalidades de la lingüística del texto que, aunque distintas, de continuo tienden a confundirse. Por supuesto, resultaría mucho más fácil hacer una introducción a una sola de ellas, pero no sería más que una audacia superflua, pues supondría la identificación injustificada de una única lingüística del texto y su objeto específico con todos los esfuerzos realizados hasta el momento en torno a esta disciplina. En consecuencia, se comenzará por distinguir las tres modalidades de lingüística del texto [cfr. I § 4] para a, continuación, ofrecer una breve crítica de una de ellas, aquélla que puede considerarse un planteamiento equivocado por carecer de objeto propio [cfr. I § 4.1]. Posteriormente, se formularán y se discutirán los problemas más importantes de las otras dos lingüísticas del texto, aquéllas que, por el contrario, pueden juzgarse modalidades legítimas [cfr. I §§ 4.0.1 y 4.2]. De estas dos últimas, una no constituye una “verdadera” y “propia” lingüística del texto, aun siendo una orientación totalmente justificada: se denominará gramática transoracional o análisis transoracional, es decir, “gramática o análisis que van más allá del nivel de la oración” [cfr. I § 4.0.1 y III]; la otra, que con sólidos argumentos puede reclamar para sí el nombre de lingüística del texto, se explicará por extenso en el segundo capítulo de este volumen. Evidentemente, en un libro de carácter introductorio como éste es difícil ocuparse de todos los problemas posibles que suscita la lingüística del texto, por lo que alguno permanecerá al margen a la espera de ser desarrollado. [0.2.1] Sobre la lingüística del texto pueden encontrarse reflexiones generales en algunas publicaciones. Wolfgang Ulrich Dressler, en su Einführung in die Textlinguistik1, en realidad hace solamente una introducción a la lingüística del texto en tanto que gramática transoracional, pero como tal es excelente; el libro Textlinguistik. Kommentierte Bibliographie2, de Wolfgang Ulrich Dressler y Siegfried J. Schmidt, contiene una muy útil bibliografía sobre las tres modalidades de la lingüística del texto, aunque no aparezcan así deslindadas, que se acompaña de resúmenes y comentarios de las diversas contribuciones; el volumen Textlinguistik3, editado por Wolfgang Ulrich Dressler, incluye una introducción muy informativa (págs. 1–14), estudios realizados desde 1912 –nótese la fecha– hasta 1972, en su mayoría de los autores citados en el capítulo inicial, y numerosas referencias bibliográficas; la antología Current Trends in Textlinguistics4, preparada también por Wolfgang Ulrich Dressler, está constituida por diecisiete contribuciones en inglés –aunque de autores cuya lengua materna es otra– que muestran el desarrollo reciente de la lingüística del texto. Existen, además, otras obras más especializadas que revelan concepciones particulares de la lingüística del texto: el libro Texttheorie: Probleme einer Linguistik
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Tubinga, Niemeyer, 1972. Múnich, Fink, 1973. 3 Darmstadt, Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 1978. 4 Berlín/Nueva York, de Gruyter, 1978.

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der sprachlichen Kommunikation5, de Siegfried J. Schmidt, es una introducción desde el punto de vista de la teoría de la comunicación; los trabajos de Dieter Breuer, Einführung in die pragmatische Texttheorie6, y de Werner Kummer, Grundlagen der Texttheorie: zur handlungstheoretischen Begründung einer materialistischen Sprachwissenschaft7, reflejan, por su parte, una orientación pragmática. Finalmente, pueden encontrarse trabajos destacables en misceláneas, antologías o actas de congresos: el libro Beiträge zur Textlinguistik8, editado por Wolf-Dieter Stempel, recoge las actas del congreso “Möglichkeiten und Methoden der Transphrastischen Analyse” [Universidad de Constanza, 1968]9; el volumen Textsorten: Differenzierungskriterien aus linguistischer Sicht10, editado por Elisabeth Gülich y Wolfgang Raible, contiene las actas del congreso[, celebrado en la Universidad de Bielefeld, 1972,] “Differenzierunsgskriterien für Textsorten aus der Sicht der Linguistik und einzelner Textwissenschaften”[: aquí se trata, sobre todo, de los intentos de deslindar clases de texto y de distinguir, dentro de la lingüística del texto, métodos diversos para diferentes clases de texto, en la medida en que, precisamente, cada clase pueda requerir técnicas de análisis y descripción específicas]11; el libro Lektürekolleg zur Textlinguistik12, preparado por Werner Kallmeyer, consta de dos volúmenes: el primero es una especie de introducción sistemática formada por fragmentos de trabajos de diversos autores (se presenta como una antología de la lingüística del texto) y el segundo es una colección de trabajos independientes [...]; por último, el cuaderno Linguistische Probleme der Textanalyse. Schriften des Instituts für Deutsche Sprache (Jahrbuch 1973) también contiene informaciones interesantes13. [0.2.2] Por lo que se refiere a los nombres propios de la lingüística del texto, hay que destacar en el ámbito alemán a Hennig Brinckmann14, Wolfgang Ulrich Dressler [obras citadas supra § 0.2.1], Peter Hartmann15, Roland Harweg16, Walter A. Koch17,
Múnich, Fink, 1973, traducción española Teoría del texto. Problemas de una lingüística de la comunicación verbal, Madrid, Cátedra, 1978. 6 Múnich, Fink, 1974. 7 Reinbek (Hamburgo), Rowohlt, 1975. 8 Múnich, Fink, 1971. 9 Los resultados de este congreso establecen pautas para el desarrollo de la lingüística del texto en tanto que gramática textual. 10 Fráncfort, Athäneum, 1972. 11 Coseriu añade este comentario en Hacia una lingüística integral, curso dictado en la Universidad Nacional Autónoma de México en el año 1975, manuscrito núm. A XIV/3 del Archivo Coseriu, conferencia I, folio 15. Sobre la tipología textual hay ahora información bibliográfica comentada en Kirsten Adamzik, Textsorten, Texttypologie: eine kommentierte Bibliographie, Münster, Nodus, 1995. 12 Fráncfort, Athenäum/Fischer Taschenbuch Verlag, 1974. 13 Düsseldorf, Schwann, 1975. 14 Véase, por ejemplo, Die deutsche Sprache. Gestalt und Leistung, Düsseldorf, Schwann, 1962. 15 Véanse “Text, Texte, Klassen von Texten”, Bogawus (Münster), 2, 1964, págs. 15–25; “Textlinguistik als neue linguistische Teildisziplin”, Replik (Berlín), 2, 1968, págs. 2–7; “Texte als linguistisches Objekt”, en Wolf-Dieter Stempel (ed.), Beiträge zur Textlinguistik, págs. 9–29; o la edición conjunta con Hannes Rieser Angewandte Textlinguistik, Hamburgo, Buske, 1974. 16 Pronomina und Textkonstitution, Múnich, Fink, 1968, o “Textlinguistik”, en Walter A. Koch (ed.), Perspektiven der Textlinguistik, Stuttgart, Kroener, 1974, vol. II, págs. 88–116. 17 Véanse Vom Morphem zum Textem: Aufsätze zur strukturellen Sprach- und Literaturwissenschaft, Hildesheim, Olms, 1969, y Das Textem: gesammelte Aufsätze zur Semantik des Texts, Hildesheim, Olms, 1973.
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Werner Kummer [op. cit. supra § 0.2.1], János S. Petöfi18, Wolfgang Raible19, Siegfried J. Schmidt [op. cit. supra § 0.2.1 e infra § 0.2.3], Wolf-Dieter Stempel [op. cit. supra § 0.2.1] y Harald Weinrich [cfr. infra § 0.2.3, y I §§ 4.0.2 y 4.1]: el número de autores es un índice de hasta qué punto la lingüística del texto está siendo objeto de atención en Alemania20. En el ámbito francés, en el que la lingüística del texto se desarrolla principalmente como analyse du discours, merecen ser destacados los trabajos de Roland Barthes21, Algirdas J. Greimas22, Claude Lévi-Strauss23 y, en una línea de investigación distinta [cfr. II § 5.5], Michael Riffaterre24. En los Estados Unidos, los trabajos más destacados son los de Zellig S. Harris25 y Kenneth Lee Pike26, pioneros – por así decirlo– de la lingüística del texto pero sin continuidad en el desarrollo ulterior de la disciplina, hecho que en gran parte se debe a la dirección que han tomado los estudios de lingüística general en los Estados Unidos. En los Países Bajos, pero en estrecho contacto con el ámbito alemán, son relevantes las investigaciones de Teun A. van Dijk en el campo de la crítica literaria y en las posibilidades de aplicación de la lingüística del texto27. En el ámbito sueco destaca la labor de Nils Erik Enkvist, quien enseña en Finlandia, en la universidad de habla sueca de Turku (Åbo), lugar en el que ha formado un importante centro para el desarrollo de la lingüística del texto; al igual que Michael Riffaterre, Enkvist procede de la estilística en sentido estricto28. Por
Por ejemplo, Transformationsgrammatiken und eine ko-textuelle Texttheorie: Grundfragen und Konzeptionen, Fráncfort, Athenäum, 1971, y en colaboración con Antonio García Berrio, Lingüística del texto y crítica literaria, Madrid, Comunicación, 1978. 19 Véanse Satz und Text: Untersuchungen zu vier romanischen Sprachen, Tubinga, Niemeyer, 1972; y en colaboración con Elisabeth Gülich, la obra ya citada Textsorten: Differenzierungskriterien aus linguistischer Sicht, y Linguistische Textmodelle: Grundlagen und Möglichkeiten, Múnich, Fink, 1977. 20 Sobre el desarrollo de las distintas modalidades de la lingüística textual alemana, véanse Elisabeth Gülich y Wolfgang Raible, Linguistische Textmodelle, y Dieter Viehweger, “Lingvistika teksta v issledovanijah učenyh GDR”, en Galina A. Zolotova, Moscú, Nauka, 1979, págs. 314–324. la antología antes citada (supra § 0.2.1), Current Trends in Textlinguistics, una edición de Wolfgang U. Dressler, y Bernhard Sowinski, Textlinguistik: eine Einführung, Stuttgart, Kohlhammer, 1983, § 2. 21 Sobre todo Estructuralismo y literatura, Buenos Aires, Nueva Visión, 1970, Elementos de semiología, Madrid, Alberto Corazón, 1971, y Análisis estructural del relato, Buenos Aires, Tiempo Contemporáneo, 1974, 3ª ed. 22 Véanse Semántica estructural. Investigación metodológica, Madrid, Gredos, 1976, y La semiótica del texto: ejercicios prácticos. Análisis de un cuento de Maupassant, Barcelona/Buenos Aires, Paidós, 1983. 23 Antropología estructural, Buenos Aires, Eudeba, 1973, 5ª ed., y Las raíces históricas del cuento, Madrid, Fundamentos, 1984, 4ª ed. 24 Coseriu cita aquí como antecedente directo de la lingüística del texto la crítica estructuralista francesa, deudora del formalismo ruso (por ej. de Vladimir Propp, Morfología del cuento, Madrid, Fundamentos, 1971) y de la Escuela de Praga, en la que han desarrollado su actividad autores como Tzvetan Todorov (¿Qué es el estructuralismo? Poética, Buenos Aires, Losada, 1975) o Julia Kristeva (La révolution du langage poétique: l´Avant-garde a la fin du XIXe siècle. Lautréamont et Mallarmé, París, Seuil, 1974, y Le texte du roman: approche sémiologique d´une structure discursive transformationnelle, La Haya, Mouton, 1970). 25 Discourse Analysis Reprints, La Haya, Mouton, 1963. 26 Language in Relation to a Unified Theory of the Structure of Human Behavior, La Haya/París, Mouton, 1967, 2a ed. 27 Véanse Some Aspects of Text Grammars. A Study in Theoretical Poetics and Linguistics, La Haya, Mouton, 1972, y La ciencia del texto. Un enfoque interdisciplinario, Barcelona, Paidós, 1989. 28 Véanse, por ejemplo, sus trabajos Linguistic Stylistics, La Haya, Mouton, 1973; “Stylistics and Text Linguistics”, en Wolfgang U. Dressler, Current Trends in Textlinguistics, págs. 174–190; y “Estilística, lingüística del texto y composición”, en Enrique Bernárdez (ed.), Lingüística del texto, Madrid, Arco Libros, 1987, págs. 111–150.
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Teun A. I.). “Antonino Pagliaro”. Lieja. existen destacados trabajos de Cesare Segre. Klaus Brinker. págs. 1989. Bompiani. Niemeyer. 102)”. no tanto por haber construido sus bases teóricas como por haberla aplicado a la interpretación de textos: durante décadas Pagliaro ha estado haciendo excelentes trabajos de lingüística del texto bajo el nombre de critica semantica30.último. La syntaxe du message. 1980. se refiere también a textos no literarios. Tubinga. Ariel. Por encima de todos.AA. 1969. porque la critica semantica. 29 p ág ina 4 d e 184 . no obstante. y I segni e la critica. Eneida. y de Cesare Segre. Peter Blumenthal. Entre estas dos versiones no existe ninguna variación en las referencias. Tubinga. en VV. Un enfoque Añade Coseriu en la versión original del texto. 1969. 1992. 1984. por ejemplo. 1970. como en ‘‘Gli orecchini’ di Montale’. Palermo.2. Marcello Durante et alii (eds.). Narr. 1953. 1982. esp. EspasaCalpe. Francke. Einaudi. 1980. Turín. Universidad La Sapienza. a pesar de ser uno de los más grandes representantes de la lingüística del texto. Olms. Tubinga/Basilea. Italian Studies in Linguistic Historiography. esp. págs. Robert-Alain de Beaugrande y Wolfgang Ulrich Dressler. folio 13) Coseriu agrega lo siguiente: “Pagliaro no estudia solamente textos literarios. págs. Einaudi. 1999. Einaudi.). hay que hacer referencia a Antonino Pagliaro. 1994. Aspekte der Textlinguistik. Studi latini e romanzi in memoria di Antonino Pagliaro. Coseriu escribe sobre Pagliaro en “My Pagliaro”. 1961. Infierno. (eds. 32 Editada por Jörn Albrecht. I critici. como los jurídicos o los filosóficos”. experto romanista y medievalista de formación. véanse Tullio de Mauro y Aldo Vallone. 31 Párrafo añadido en la tercera edición en alemán y en la edición en lengua italiana. [0. 1956 (en particular. D´Anna. 3179–3205. Maria Corti o Silvio D´Arco Avalle29. Milán. Principi della comunicazione letteraria. Linguistische Textanalyse: eine Einführung in Grundbegriffe und Methoden. Tubinga. 1976. debe tomarse en consideración desde la lingüística del texto por sus ejemplares análisis de textos. En otro lugar (Hacia una lingüística integral. Berlín. Introducción a la lingüística del texto. Textwissenschaft. Nodus. Tre saggi su Montale. Letteratura italiana. D´Anna. application au français moderne. Eléments de linguistique textuelle. Turín. 39–44. 1994. Messina/Florencia. Nuovi saggi di critica semantica. 1985. Antonino Pagliaro (1898-1973).). Madrid. En la bibliografía hasta aquí comentada a Antonino Pagliaro no se le cita suficientemente o simplemente no se le nombra. de Boeck.). D´Anna. Roma. y Walter Belardi (ed. en el ámbito italiano. págs. en tanto que lingüística del texto. Palermo. 1980 [trad. o e´l modo ancor m´ofende (Dante. Milán. Einführung in die Textlinguistik. Son particularmente famosas sus interpretaciones de algunos ‘pasajes oscuros’ en textos universalmente conocidos: por ejemplo. Narr. págs. Gerd Antos y Hans P. Introducción a la lingüística del texto. Barcelona. 1974. Messina/Florencia.3]31 Durante el tiempo transcurrido entre la publicación de la primera edición de mi Textlinguistik32 y su [tercera] reedición33 han aparecido importantes trabajos de lingüística del texto. Avviamento all'analisi del testo letterario. 9–90”. Tubinga. Klaus Brinker (ed. Hildesheim/Zúrich/Nueva York. Schmidt. Messina/Florencia. aunque Cesare Segre haya realizado también trabajos en el ámbito de la filología y de la lingüística general: de Maria Corti véase.). 1981 [trad. 5–10. 462). Novecento.). 379–408). de las fórmulas ite missa est o sunt lacrimae rerum (Virgilio. 1990. Münster. y Altri saggi di critica semantica. conferencia I. Sobre Pagliaro. en Tullio De Mauro y Lia Formigari (eds. Tubinga. V. Textproduktion: ein interdisziplinärer Forschungsüberblick. Enrique Bernárdez. Italian Studies in Linguistic Historiography: Proceedings of the Conference “In Ricordo di Antonio Pagliaro” (Rome 23-24 January 1992). y en el prólogo “Un libro classico” de la obra de Pagliaro La parola e l'immagine. 1991. Niemeyer. Marzorati. 1997]. a saber: Jean-Michel Adam. Silvio D´Arco Avalle. Niemeyer. van Dijk. Turín. 33 Editada por Jörn Albrecht. 30 Añade Coseriu en la versión original del texto algunas referencias: “Véanse Saggi di critica semantica. La ciencia del texto. a pie de página: “Los dos primeros han desarrollado su actividad sobre todo en el campo de la semiótica. Tullio de Mauro y Lia Formigari (eds. Krings (eds.

1991. Anita Steube. 1989. Múnich. 1984. 1989. Tubinga. Mannheim. Wolfgang Heinemann y Dieter Viehweger. Thema und Referenz in Texten. Bibliographisches Institut. 1984. Niemeyer. Paidós. Stuttgart. Forschungsgeschichte. Textgrammatik. 1986. p ág ina 5 d e 184 . Beschreibung. Harald Weinrich. Textgrammatik der deutschen Sprache. Minuit. Problemstellung. Fink. Klett. Dudenverlag.interdisciplinario. París. Textgrammatik der französischen Sprache. Personalpronomina für Sachen: ein Beitrag zur romanischen Syntax und Textlinguistik. Harald Thun. 1989]. 1993. Narr. Sprache als Text: Ansätze zu einer sprachwissenschaftlich begründeten Theorie des Textverstehens. 1986. Textlinguistik: eine Einführung. Einführung in die Textanalyse. François Rastier. Orientierung zur Textlinguistik. Einführung in die Textlinguistik: Struktur. Claude Reichler (dir. Tubinga. Leipzig. Hartwig Kalverkämper. 1983. Narr. Bibliographisches Institut. Tubinga. L´interprétation des textes. 1981. Textlinguistik: eine Einführung. 1982. 1992. Niemeyer. Sens et textualité. París. Hachette. Tubinga.). Maximilian Scherner. Olga Ivanovna Moskalskaja. Bernhard Sowinski. Heinz Vater. Michael Metzeltin y Harald Jaksche. Barcelona. y Harald Weinrich. Lehrmaterial. Textsemantik: ein Modell zur Analyse von Texten. Niemeyer. Leipzig. Tubinga.

A new Name for Some Old Ways of Thinking. de modo que. Tampoco el concepto de texto es idéntico en los diversos autores. 1. Harvard University Press. referido al “tema del texto” (= plan global del texto. “más precisa”): “El texto es una unidad de lenguaje formada según las reglas de la gramática de una lengua dada y lingüísticamente concluida de acuerdo con la intención del emisor (o emisores) y del receptor (o receptores)”38. en cierto sentido. menos frecuente en la literatura sobre lingüística del texto. 34 p ág ina 6 d e 184 . 27”. Elisabeth Gülich y Wolfgang Raible. como textema o representema (en este ámbito el sufijo -ema resulta generosamente productivo)36. como Textstruktur. concretamente en una nota a pie de página a dicha definición. 36 Sobre el concepto de textema. Originalmente este concepto. Linguistische Textmodelle. la noción de representema. pág. y Das Textem: gesammelte Aufsätze zur Semantik des Texts. pues cada autor suele añadir términos nuevos.0] Un viejo y siempre válido principio escolástico dice que “dondequiera que se presente una contradicción conceptual. nota 2: “Eine genauere Definition wäre: Text ist eine nach der Intention des oder der Sender und Empfänger sprachlich abgeschlossene Spracheinheit. y se desarrolla posteriormente en trabajos sobre la coherencia textual. pág. de modo que para empezar es necesario establecer distinciones. se halla en trabajos de Erhard Agricola. debe hacerse una distinción”34. hunde sus raíces en la semiótica. Cambridge (Massachusetts). en un manual introductorio puede leerse como primera definición de texto: “expresión lingüística concluida”37. el acuerdo es. en ese mismo manual. se propone como definición más extensa (o como cree el autor. En la primera no se habla de una lengua. este principio fue asumido por William Jones en su artículo ‘What Pragmatism Means’. contemporáneo de Abelardo. lingüística del texto no es más que un nombre bajo el que se reúnen puntos de vista muy diversos. Pragmatism. Koch. aún menor. EL INTERÉS COGNOSCITIVO Y EL OBJETO DE UNA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO [1. Vom Morphem zum Textem: Aufsätze zur strukturellen Sprach. Textanalyse. Verlag Enzyklopaedie.und Literaturwissenschaft. 1979. [1. Leipzig. a lo que no habría nada que objetar. Por su parte. Por ejemplo. En la cita original: “eine abgeschlossene sprachliche Äußerung”. 35 Véase. estructura profunda. por ejemplo. 37 Wolfgang Ulrich Dressler. un texto puede ser plurilingüe[. sino ante definiciones que en modo alguno son coextensivas y que. Einführung in die Textlinguistik. 1975.I LA PROBLEMÁTICA DE UNA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO 1. según ella. si cabe. ni ante una menos exacta y otra más precisa. die nach den Regeln der Grammatik der jeweils verwendeten Sprache gebildet ist”. y a veces ni siquiera lo es para un mismo autor. no hace falta ser muy perspicaz para advertir que no nos encontramos simplemente ante una definición más concisa y otra más amplia. Informationskern. incluso disciplinas científicas completamente diferentes35. véanse los trabajos ya citados de Walter A. por lo que. Pues bien. en rigor. 38 Ibídem. macroestructura).1] El objeto de la lingüística del texto no ha sido identificado todavía con exactitud. Respecto de las categorías de la lingüística del texto. ni siquiera se refieren al mismo objeto “texto”. Probablemente no exista otro dominio de la lingüística en el que las dificultades conceptuales sean tan numerosas y llamativas como en la lingüística del texto. pues existen poemas plurilingües ya en En la versión original se agrega a pie de página: “Formulado probablemente por Gilbert de la Porrée.

1983. en un mismo texto. 29–54. I § 4. “Textlinguistik”. Fráncfort). 7.4. etc. inglés.1. como el alemán o el inglés. como se subrayaba al comienzo. vol. en “Determinación y entorno. posteriormente recogido en Teoría del lenguaje y lingüística general. 42 “En segundo término –si se acepta la necesaria tripartición de los puntos de vista con respecto a la actividad lingüística–. San Juan (Argentina).3. Existe. un concepto de texto independiente de las reglas de cualquier lengua. unos años antes de que la expresión alemana equivalente Textlinguistik sea usada por Harald Weinrich en “Textlinguistik: Zur Syntax des Artikels in der Deutschen Sprache”. obligan a distinguir tres formas diferentes de lingüística del texto [cfr. en Roland Harweg. La En Lingüística del texto. francés. 61–74. Universidad Nacional de San Juan. de una lengua románica y del latín]39 [cfr. esto es. en Walter A. 22. es decir.1]. se habla alemán. A Weinrich suele atribuirse el primer empleo de la expresión equivalente alemana. bien como perspectiva fundamental de la lingüística. 1. Al añadir la “precisión”. págs. Aquí introduje por vez primera el concepto de lingüística del texto42. como un objeto unitario40. tragedia. 3ª ed. Mi punto de partida entonces lo constituían las propiedades generales y siempre presentes del lenguaje: el lenguaje es una actividad humana universal que. hay lugar para una lingüística del hablar en sentido estricto. sobre la base de una determinada tradición del hablar desarrollada en el curso de la historia. Koch (ed. y está sólidamente constituida. pero en la que. 111. 40 39 p ág ina 7 d e 184 .). págs. etc. es realizada en situaciones concretas por hablantes individuales. Además. la necesidad de establecer distinciones. Teoría del lenguaje y lingüística general. 1969.2. y en las estatuas románicas se constata la utilización. es perfectamente posible defender un concepto distinto de texto. Coseriu enplea ya aquí la expresión lingüística del texto. 282–323. incluso en un mismo artículo. las dos concepciones que Coseriu considera legítimas [cfr. pág. por otra parte. La confusión o indistinción de los dos conceptos de texto y de las diversas concepciones sobre el estatus de la lingüística del texto. Madrid. § 1. comedia.3. y tampoco se hace referencia a las reglas propiamente idiomáticas. como la perspectiva superior llamada a plantear y resolver todos los problemas de la lingüística a partir de los textos [cfr. I § 4].2] Mi concepción de la lingüística del texto está expuesta desde el año 1957 en un artículo escrito en español: “Determinación y entorno. asimismo. del hablar en el nivel histórico. o sea. del hablar en el nivel particular (que es también estudio del ‘discurso’ y del respectivo ‘saber’)”. Por ejemplo. dentro del cual pueden hacerse distinciones como las de novela. Así. pág. 41 Romanistisches Jahrbuch (Berlín). Son éstos dos conceptos que tienden a confundirse constantemente [cfr. por una parte. 43 Ídem. De esta situación se deriva.1. Einführung in die Textlinguistik. págs. por ejemplo. revisada y corregida. Jahrbuch für Internationale Germanistik (Berna. 1955–1956. Perspektiven der Textlinguistik. una lingüística del texto. bien como ámbito parcial.1]. es decir. la lingüística de las lenguas. En efecto. 1973. Gredos.1] se identifican explícitamente en el manual de Wolfgang Ulrich Dressler.la Edad Media. Dos problemas de una lingüística del hablar”. existe.. y no es extraño encontrar que estas tres formas de lingüística del texto se consideran tácitamente en un mismo libro. por un lado se presenta la lingüística del texto como una disciplina parcial dentro del conjunto de las que componen la lingüística. 1: “La lingüística del texto o también gramática del texto” [“Textlinguistik oder auch Grammatik von Texten”]. I § 5. mientras que por otro se concibe como la lingüística por antonomasia. pág. cada individuo sigue normas históricas previas procedentes de tradiciones comunitarias43. [1. § 1. II. Sin embargo. Se trata de distinciones por lo general inusuales en la bibliografía. Dos problemas de una lingüística del hablar”41. por ejemplo. I § 4]. el texto se convierte en algo que depende de una lengua histórica. en las “Consideraciones preliminares” § 0.

por un lado. El hombre y su lenguaje. § 4. es decir. § 1.1. ruso. unos diez años después de aquel artículo.2. universales. Teoría del lenguaje y lingüística general. Universidad de Granada. 46 En “Determinación y entorno. 1997. justificar una lingüística del hablar como lingüística teórica que considere los problemas del lenguaje desde el plano de la actividad lingüística concreta45 y. en una dirección completamente distinta de la esbozada por mí. ya se trate de una fórmula de saludo como guten Tag [esp. sino la verdad48. la actual lingüística del texto se ha desarrollado. junto a la lingüística de las lenguas (segundo nivel). francés. Madrid. Lecciones de lingüística general. 48 La exigencia de objetividad como norma intrínseca a la ciencia encuentra sus orígenes en una formulación de Platón: τ ⎨ντα ⌠ϖ στιν λ γειν (Sofista. Madrid. Die Sachen sagen. cuyo objeto es la descripción o la historia de cada idioma. en consonancia con la distinción de los tres niveles de lo lingüístico. Gredos. 45 Véase “Determinación y entorno. todo cuanto sea acto lingüístico o conjunto de actos lingüísticos interrelacionados pertenece a este tercer nivel y se manifiesta como un texto. una lingüística del hablar en general (primer nivel) y una lingüística del texto (tercer nivel) [. aquí esbozado. En este artículo programático me proponía. pág. semántica. establecer una lingüística del hablar en sentido estricto.definición general del lenguaje como actividad humana universal ejercida individualmente siguiendo normas históricamente dadas conlleva la distinción de tres niveles en el ámbito de lo lingüístico: a) el nivel universal. En la ciencia lo importante no es la reputación personal. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch.)44. Madrid.]47. Obviamente.. se trataba de delimitar otras dos formas de lingüística en relación con la bien conocida lingüística de las lenguas.2.3 y siguientes. 1981. Gredos. Gredos. se pretendía formular. con mayor o menor independencia de su predecesor. Por lo tanto. aduciendo otro criterio que aquí no se menciona. Los tres niveles del lenguaje”. el hablar o el lenguaje en general. pueden producirse en forma hablada o escrita [cfr. Dos problemas de una lingüística del hablar”. ya se trate de la Divina Comedia.2. también. § 1. I § 5. en el mismo libro. motivo por el cual no sería lógico que tuviese un especial interés por “El lenguaje y la comprensión de la existencia del hombre actual”. de los actos lingüísticos o de la serie de actos lingüísticos conexos que realiza un determinado hablante en una situación concreta. 29–67. además. 263 b). y c) el nivel de los textos. 9–12. § 1. naturalmente. §§ 3. Gredos. Discurso pronunciado en el acto de investidura de doctor honoris causa del Excelentísimo Señor Eugenio Coseriu. es decir. págs. en “Lengua abstracta y lengua concreta.2. 44 p ág ina 8 d e 184 . previo a toda distinción de las lenguas. En este último sentido. Por otra parte. págs. 171. 1993. Los tres problemas del cambio lingüístico”. 1977.1]. diacronía e historia. La lengua como ‘saber hablar’ históricamente determinado. y Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. se trata por extenso. b) el nivel histórico.0 a 3. el de las lenguas históricas [= idiomas] o el de las lenguas en plural. etc. por otro. buenos días].). Dos problemas de una lingüística del hablar”. Madrid. Tubinga.1. 1973.0. Teoría del lenguaje y lingüística general. Granada. Narr. incluso habría que saludar este hecho como una especie de corroboración de lo que ya había sido pensado con anterioridad. llegan a la misma idea. mediante este excurso sobre mi propia aportación a la historia de la disciplina no pretendo exigir derechos de paternidad científica. 1978. Véanse también Gramática. 47 Sobre este problema. que. como lingüística del nivel universal del lenguaje46. Sincronía. y si otros. “La ‘situación’ en la lingüística”. determinadas con adjetivos propios que las identifican (alemán. también “Creatividad y técnica lingüística.

San Juan (Argentina). Gramática. No es posible definir esas categorías –aunque intente hacerse con cierta frecuencia– en relación con una determinada lengua. y sobre la base de esa tradición histórica particular el hablar se determina. y que toda disciplina lingüística la presupone explícita o tácitamente51. y “Sobre las categorías verbales (‘partes de la oración’). 1975. lo que me importaba entonces –y que en buena parte sigue importando ahora– era mostrar que la división del lenguaje en tres niveles debe hacerse en todos los ámbitos de la lingüística. el hablar en general se determina en una tradición histórica. como puede comprobarse en la referencia anterior a su artículo “Determinación y entorno”. y para el desarrollo de la pragmática en Alemania. Los tres niveles del lenguaje”.4): “Las categorías verbales [.1. porque lo único que puede establecerse es qué es el sustantivo “en general”52. 37–53. universales. sino. Ellas no pueden de ninguna manera coincidir con las llamadas ‘clases verbales’ porque éstas se establecen para lenguas determinadas y no son realidades concretas. 1996. sino estructuraciones convencionales. Se trata de una lingüística que va “más allá del estructuralismo”. que en aquella ocasión me importaba más trazar las líneas básicas de una lingüística del hablar en general que fundamentar una lingüística del texto: sólo de un modo indirecto llamaba la atención sobre la posibilidad –y aun necesidad– de constituir y desarrollar en el marco de aquel proyecto integral50 también una lingüística del texto como disciplina autónoma. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch. pues. por lo tanto. Por ejemplo.. En relación con una lengua determinada sólo es lícito 49 En la versión original Coseriu añade al margen que “la lingüística del texto en sus formas actuales – porque ya existen varias formas– no se ha desarrollado a partir de mi propuesta de 1957. porque hay palabras que no corresponden a categorías y que. 7. modos significativos ‘universales’ que se comprueban en la actividad lingüística concreta y se definen sin referencia necesaria a una lengua determinada. § 6. Pragmática lingüística. 52 Véanse Teoría lingüística del nombre propio. a partir de planteamientos llamados ‘pragmáticos’ y estilístico-literarios”. en el nivel de las posibilidades universales del hablar.presentarme como su padre49. Véase. Linguistische Textmodelle.. o Lingvistica integralǎ. Die Sachen sagen. más bien. Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. realizada por Nicolae Saramandu. Brigitte Schlieben-Lange. trabajo éste en el que tras un detallado razonamiento se afirma lo siguiente (§ 2. Gredos. Las partes orationis o las clases de palabras tienen que definirse como tales en el nivel más general. en una clasificación categorial. Bucarest. Elisabeth Gülich y Wolfgang Raible. vol. es decir que no tiene sentido querer establecer qué es el sustantivo “en alemán o en español”. en la gramática: hablar en general (o lenguaje) = teoría de la gramática o gramática general lengua (tradición histórica del hablar) = gramática descriptiva texto = análisis gramatical Se trata de una secuencia ordenada en dirección de menor a mayor determinación: primero. Debo añadir. 50–79. 51 Véase “Creatividad y técnica lingüística. 50 Alude Coseriu a la propuesta que en aquellos momentos (años setenta) estaba elaborando. “Fundamentos y tareas de la lingüística integral”. como texto. págs. Véase Hacia una lingüística integral (texto manuscrito). En el nivel más general de la gramática se trata de identificar las categorías gramaticales.1 y siguientes. en el entorno científico inmediato de Coseriu. Universidad Nacional de San Juan. esto es. 1984. semántica. 1. Actas del Segundo Congreso Nacional de Lingüística. Lecciones de lingüística general. por ejemplo. aunque ya había sido apuntada en sus publicaciones tempranas de la época de Montevideo. Madrid. pero parcial. § 2. 1955 (inédito). Editura Fundaţiei Culturale Române. deben p ág ina 9 d e 184 . no obstante. un plan que consiste en completar esa perspectiva fundamental. categorías del hablar. que es importante e ineludible en cada uno de ellos.] son. cap. cap. II. Interviu cu Eugenio Coşeriu. En última instancia. págs. a continuación. Montevideo.). que era el enfoque estructural y extenderla a todos los campos de lo lingüístico que la lingüística estructural había soslayado o aplazado por razones contingentes.

y que en ella todo lo que en alemán [o en español] se expresa mediante adjetivos se expresase mediante verbos.3. al plano del contenido del lenguaje: también aquí es necesario identificar las categorías en el nivel de máxima generalidad. sería posible que una lengua careciera de la categoría del adjetivo. establecidas sobre otras bases. 1. sino únicamente: der Baum grünt [esp. págs. Véase también “Sobre las categorías verbales (‘partes de la oración’)”. respectivamente. por muchos lingüistas en Alemania y. al dominio de la semántica. no afecta al lenguaje hablado. el árbol verdea] o der grünende Baum [esp. pues no es extraño que en una lengua los esquemas de la expresión se hallen superpuestos parcialmente. págs.3].3. trad. Una vez identificadas las categorías que funcionan en una determinada lengua puede describirse su aspecto formal (= su lado de la expresión. esto es. §§ 3. igualmente convencionales e igualmente válidos. de modo que sólo el texto permite decidir si un elemento x que aparece en él debe tomarse como a o como b.7). esp. por ejemplo.4. en particular. 54 “La llamada ‘estilística del habla’ es. 1970. Dos problemas de una lingüística del hablar”. Gramática. Teoría del lenguaje y lingüística general. § 1. para luego comprobar en el nivel histórico si existen o no (y si existen. aunque representa ya algo así como un análisis gramatical en cuanto tradición ortográfica. y después de él. al tipo de estilística practicada por Leo Spitzer. sustantivo y adjetivo. el árbol es verde]. sobre incluirse en clases no categoremáticas.2 y 5. I §§ 5. Glossematik und Literaturtheorie.3. o viceversa. Me refería. 12. o estilística del habla. p ág ina 10 de 184 . de acuerdo con los esquemas de la expresión en español. Así. 53 “Forma y sustancia en los sonidos del lenguaje”.3 y 3. 1976. Fink. Un ejemplo similar en alemán es el siguiente: Der Liebe Frühling ist vorbei/Der liebe Frühling ist vorbei [esp. Véase también Jürgen Trabant. ya que. § 3. Zur Semiologie des literarischen Kunstwerks.2. bajo el aspecto teórico”. semántica. una lingüística del texto”.preguntarse. 143–217. interpretable como “un alemán que es sabio” o como “un sabio que es alemán”. es decir que no se dijese: der grüne Baum [esp. propia del alemán. Sólo en el marco de un texto determinado es posible saber si sabio y alemán son. En el análisis gramatical en el nivel del texto deben identificarse las funciones reales. el árbol verdeante].3 En “Determinación y entorno” defendía también la existencia de una lingüística del texto in nuce en la estilística literaria. mutatis mutandi. justamente. 297–299. si las categorías elucidadas en general existen o no (= funcionan o no) en ella. Múnich. 1954. cómo funcionan). “la primavera del amor ya pasó”/“la amada primavera ya pasó”] La diferencia gráfica. como también se la denomina a veces54. y porque las clases pueden constituirse también con otros criterios. ambas interpretaciones son posibles. Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias (Montevideo). En un artículo publicado dos años antes que “Determinación y entorno” ofrecía el siguiente ejemplo53: el sabio alemán. y sólo en el nivel del texto podrá decidirse a qué se hace referencia mediante la categoría de contenido que aparece en él [cfr. universales. en “Determinación y entorno. Gredos. Este principio se aplica. una operación ésta que en absoluto coincide con la descripción en el nivel de la lengua. sobre todo nota 28. sus esquemas de la expresión). Madrid. Semiología de la obra literaria. recogido posteriormente en Teoría del lenguaje y lingüística general (especialmente. el árbol verde] o der Baum ist grün [esp.

1971] y de Alfredo Schiaffini[. Saggi di stilistica romanza. En Lingüística del texto. Niemeyer.6. Adriatica. editor para el italiano del trabajo de Leo Spitzer: Critica stilistica e semantica storica. Gredos. Este sistema de estudio escolástico. Linguistics and Literary History. Nueva Jersey.). Rhetorik: Beiträge zu ihrer Geschichte in Deutschland vom 16. C. 1996. Heinrich F. 55. por ejemplo. 1974. Adriatica. 1935. II § 5. al siguiente esquema59: trivium disciplinas lingüísticas (base de los demás estudios) quadrivium disciplinas no lingüísticas (estudios más avanzados) gramática retórica dialéctica aritmética geometría astronomía música Las tres disciplinas del trivium se delimitaban recíprocamente60. Tubinga.5. [1. Die Aktualität der Rhetorik. se reducía. 1948 [trad. pág. 1961].1 a 4. 1992–2005. Mediante la gramática se describía el uso lingüístico no vinculado a una situación [cfr. Madrid. Bari. esp. a saber: los Añade Coseriu a pie de página lo que sigue: “De entre los numerosos trabajos de Leo Spitzer menciono aquí solo una antología. o Analisi e interpretazioni stilistiche. 63 y siguientes.. 1954]”.-20. de los tiempos verbales. Fink. Jahrhundert. Leipzig. 57 Véase. Tenían. También merecen ser destacados los análisis de Helmut Hartzfeld [por ejemplo. y a su lado. Grundkurs der Rhetorik: mit einer Textsammlung. Gredos. Manual de retórica literaria. Bari. 55 p ág ina 11 de 184 . y Gert Ueding y Gregor Kalivoda (eds. conocido desde la Antigüedad tardía como artes liberales (= “ocupaciones dignas del hombre no forzado a ganarse el pan”).todo. Laterza. Niemeyer. de todo lo que tiene validez con independencia de las situaciones concretas del hablar. en los países románicos55. 1. Teubner. Literatura europea y Edad Media latina. Por el contrario. Lecciones de lingüística general. Deutscher Taschenbuchverlag. México. II § 2. 59 Véase Ernst Robert Curtius. 56 Véase “Premisas históricas de la lingüística moderna”. Fráncfort. Si se admite que ésta es también una forma de lingüística del texto –y se verá por qué es obligado admitirlo [cfr. Gredos. 1967.3. 1955.3. la retórica y la dialéctica. Princeton University Press. etc. esto es. Sobre la estilística de Leo Spitzer. Madrid. 60 Más detalles en Competencia lingüística. que en el mundo occidental pervivieron hasta la Alta Edad Media en el sistema docente como propedéutica del resto de los estudios: la gramática.2. Lingüística e historia literaria. § 13. Véase también Heinrich Lausberg. Hermann Schlüter. Múnich. 1992. la retórica se entendía como estudio del uso lingüístico determinado ulteriormente por la situación y por los elementos que de ella forman parte. Heinrich Lausberg. pero existente en la práctica57. una teoría general del lenguaje o “teoría gramatical”. ya que la estilística literaria no es sino la forma actual de la antigua retórica56. vol. Gredos. 1972 en adelante). § 1. 1967.6]–.]58.1] Los griegos conocían cuatro disciplinas lingüísticas. Bari. Halle/Saale. Fondo de Cultura Económica. Madrid. en efecto. más o menos desde Marciano Capella [primera mitad del siglo V d. Plett (ed. pág. Historisches Wörterbuch der Rhetorik. ni reconocida como tal ni delimitada como disciplina particular. las tres disciplinas con denominación propia. cita expresamente los trabajos en español de Dámaso Alonso (Obras completas. Madrid. de los géneros.1]: la formación del plural.). de las cuales solamente tres recibían denominación propia. §§ 4. de los casos. 1927. Múnich. 1974. vol. Essays in Stylistics. Manual de retórica literaria. 58 De nuptiis Philologiae et Mercurii. También Helmut Schanze (ed. entonces puede afirmarse que lingüística del texto la ha habido siempre. véase II § 5. ‘Don Quijote’ als Wortkunstwerk: die einzelnen Stilmittel und ihr Sinn. Athenaion. 1. §§ 16–31.).2.

sino que es comunicación para toda la humanidad y para todos los tiempos”. tiene su origen. 19–20 añade Coseriu las siguientes consideraciones: “En la retórica se comprueban o establecen las normas del uso lingüístico adecuado para estos tres tipos de factores.. tipos de texto y comunicación.1. Representa. Ahora bien. no se dirige a nadie. med stadigt Hensyn til Socrates. 2000. y a que en los textos transmitidos sólo destacaba claramente el primer factor. § 1. trad. Eunsa. II § 1. unos textos en los cuales se presentan circunstancias específicas: en ellos el autor “habla” con sus lectores. La dialéctica –que no pertenece propiamente al tema de esta introducción– se concebía como estudio del uso particular del lenguaje en la ciencia. Esto es debido a que la retórica ha sido puesta en práctica fundamentalmente en base a textos. Lenguaje y discurso. consideró casi exclusivamente el objeto del que se habla y en relación con éste construyó sus categorías. apostillan Antonio Vilarnovo y José Francisco Sánchez. Eunsa. de hecho. no llega a darse una relación especial entre autor y determinadas categorías de lectores. b). las circunstancias del hablar (= la situación) y el objeto acerca del cual se habla61. 63 También en Competencia lingüística. pág. Sin embargo. Madrid. En muchos países. una retórica normativa: parte de una adecuación abstracta de los textos a los objetos del hablar y asigna prescriptivamente ciertos medios expresivos a objetos ideales del hablar. Por otra parte. 64 Søren Kierkegaard. En sus comienzos investigó también los otros factores y se refiere fundamentalmente al hablar sin más y no sólo al arte de hablar que se transmite en los textos”. y § 4]. apart.. La retórica tradicional se ha concentrado especialmente en el objeto del hablar. 1990. sobre todo textos literarios.3. la de Kierkegaard64.2. 20. Véase también “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. no es comunicación con alguien o comunicación a alguien. etc. aquello de lo que habla y aquel a quien habla”. Om Begrebet Ironi. 1841. Madrid.2 subapart. introducidos mediante expresiones como: A esto se podría objetar lo siguiente. pues. en “Información y literatura”. Trotta. 2ª ed. 62 “La Ilíada. Discurso. privado o individual. § 1. humano en general. Eugenio Coseriu y Óscar Loureda. por ejemplo. El hombre y su lenguaje. en realidad. tal como acabó fijándose en la tradición. Estos textos pueden. especialmente nota 222. esp. págs. en la búsqueda de la verdad. sobre todo. El significado “trabajo científico” o “disertación del aspirante al título de doctor” del término tesis. o mejor dicho. el ‘qué’ del hablar. 61 p ág ina 12 de 184 . es. la retórica. Sobre el concepto de ironía en constante referencia a Sócrates. Pamplona. en unas circunstancias de comunicación determinadas”. Coseriu recoge aquí la tradición retórica de Aristóteles (Retórica. “Naturalmente. ser leídos por distintas categorías de destinatarios. la retórica se ocupó particularmente de los textos literarios. en concreto. o como entonces se decía –seguramente no sin razón–. 2006. festivo. Gredos.). 1994. precisamente. en la necesidad de defender las tesis contra objetores (en la aplicación tradicional de la dialéctica. esta concentración en el objeto del hablar no es en absoluto constitutiva de la retórica. conservado todavía en los países de lenguas románicas. una teoría del lenguaje científico y de la discusión científica63. 41. Por esta razón. pág. las tesis doctorales continuaron redactándose durante tiempo en este estilo dialógico: baste recordar. Pamplona. Se estudia cómo hay que decir algo importante. Aristóteles habla de los discursos concretos. 1358b): “Porque consta de tres componentes el discurso: el que habla.hablantes y los oyentes mismos (= los interlocutores). de cómo plantear tesis y de cómo defenderlas frente a posibles objeciones. Se convierte de esta manera en una teoría de los estilos de la lengua objetivamente fundados. por ejemplo.. y éstos (no hace falta decirlo) se dan siempre contextualizados. que son los únicos que existen. en el modo en que se desarrolló y se conservó en la enseñanza más allá de la Edad Media. En Competencia lingüística. Los otros dos factores quedan eliminados en mayor o menor grado en los textos transmitidos. pues la situación no está dada y sólo existen los diversos objetos sobre los que cabe hablar62 [cfr. IV. en principio. esto es. ficticios.

la teoría de los actos de habla. De este modo. Madrid. Übersetzung. Akten des VII. Heidelberg. 1980). en términos análogos. Hans-Werner Eroms. Tubinga. mejor. de 1962. 1986. en la otra comunidad lingüística. “Textlinguistik und Stiltheorie”. 1983. 1980]”. como ciencia de la crítica y reconstrucción de textos) [cfr.1 y 9. § 1. caracterizada. 1997. No obstante. “Antike Rhetorik und Textlinguistik. Narr. Metasprache. también Miorita Ulrich. págs. como se sostiene en la portada de la edición alemana a cargo de Franz Sieveke [Múnich. ser una sección de la lingüística del texto”. Sprachtypologie und Textlinguistik. Rhetorik als Texttheorie..). a la pragmática originada en los trabajos de Charles W. 1967). 2005. Ejchenbaum y Viktor B. y a la hermenéutica: véanse Friedrich Schleiermacher. 10–23.[1. Quelle & Meyer. 231 y siguientes. inicialmente en el marco de una semántica generativa y posteriormente en diversas orientaciones post. Tubinga. pág. Searle (Speech Acts: An Essay in the Philosophy of Language. Stuttgart. Berlín. Wissenschaftliche Buchgesellschaft. Véase también I § 5. alte und neue. también por tradiciones culturales distintas de las nuestras”. Cómo hacer cosas con palabras. Coseriu afirma explícitamente que “la teoría de la traducción debería. conferencia I. Metasprache. Festschrift für Peter Hartmann. y.] incluso la filología en su sentido más estricto (esto es. en la narración. Hermeneutik. en Albrecht Schöne (ed. Šklovskij entre fábula y sujet. Die Sprache als Sache. Sobre estas cuestiones. pero no por ello menos importante. entre otras cosas.] es fundamentalmente un problema de lingüística del texto: al traducir. la antigua retórica se corresponde con un concepto de la lingüística del texto actual [cfr. Actos de habla. a la teoría de los actos de habla de John L. II §§ 5. 349–372. entre aquello que se cuenta considerado tal como habría ocurrido si se hubiese dado en la realidad y tal como se da en la literatura.). Deutsche Akademie der Wissenschaften. 2a ed. Y ya no resulta extraño tampoco que se advierta de la importancia de la Retórica de Aristóteles para la discusión sobre la teoría del texto. Tubinga. 1990.. la pragmática y la teoría de los actos de habla. Winter.). 9.). la teoría literaria. folios 15 y 16). debemos preguntarnos qué y cómo se diría en la misma situación en la otra lengua. por ejemplo.y neogriceanas). especialmente cap. Allgemeine Sprachwissenschaft. Rhetorik. En la versión original del texto se añade como comentario incidental que “es sintomático.4. Primärsprache. la semiótica. 68 Coseriu se refiere. A I del Archivo Coseriu. II §§ 8. versión esp. es decir. Darmstadt. sobre todo en los Estados Unidos. titulado en su edición original Problemy sintaksičeskoj stilistiki (Leningrado. Fink.. No es casualidad que en las bibliografías sobre lingüística del texto se hallen también obras de estilística y retórica65: existe.. puesto que su objeto no era tanto el nivel de los textos concretos como el nivel de los géneros ideales de texto o “clases de texto”. a “los estudios franceses de semiótica [. por último. 67 En el manuscrito de Coseriu. núm.3. 1985). Austin (expuesta en su obra póstuma How to do Things with Words. haya sido traducido como Probleme der Textlinguistik: Einführung und exemplarische Analyse (Heidelberg. esa disciplina típicamente filológica que es la hermenéutica68. en particular. en Manfred Faust et alii (eds. págs. Wilhelm Dilthey “Die Entstehung der Hermeneutik”. 1974. 1974). y Josef Kopperschmidt (ed. que un libro de una lingüista soviética. Beiträge zu Theorie und Methode. Cátedra. Hartwig Kalverkämper. Textlinguistik und Stilistik. o. en “Creatividad y técnica lingüística. los orígenes de la lingüística del texto66. Tubinga. vol.2] La retórica tuvo en cuenta el nivel de los textos. Niemeyer. Lecciones de lingüística general. 66 Véanse Wolfgang Fleischer (ed. 1. Die Wissenschaft vom Text in altehrwürdiger Modernität”. sin duda. Internationalen Germanisten-Kongresses (Götingen.2 y 9.5: “El problema de la traducción [. en rigor. la pragmática. Los tres niveles del lenguaje”. o las distinciones de los tipos de narrador). la conciencia de una continuidad que reconoce en la estilística literaria y en la antigua retórica.8]. Morris (desarrollada a partir de los años sesenta. Ensayo de filosofía del lenguaje. 1969. § 5.] por ejemplo de Roland Barthes” (Hacia una lingüística integral. en Gesammelte Schriften. véase el estudio de Jörn Albrecht Übersetzung und Linguistik. el tipo de lingüística del texto que se encuentra al final de la tradición esbozada es un punto de convergencia al que tienden orientaciones muy diversas en apariencia.4. como la teoría de la comunicación. aunque en un sentido bastante restrictivo.2.. Paidós. 1982) y de su discípulo John R. que recoge las conferencias pronunciadas en la Universidad de Harvard en 1955: versión esp. Narr. [la teoría de la traducción67. Barcelona. En El hombre y su lenguaje. 1987. especialmente nota 175. Narr. Kontroversen.5]. a los estudios realizados dentro del formalismo ruso (especialmente la distinción de Boris M. 65 p ág ina 13 de 184 . Tamara Silman.

317–338. Tubinga. y también la visión del propio Coseriu en Die deutsche Sprachphilosophie von Herder bis Humboldt. cuando se refieren a la necesidad de crear una nueva forma de lingüística. Es cierto que algunos desarrollan una lingüística del texto según esta orientación. o no explicó o no explicó adecuadamente [cfr. 1957. suelen pensar en algo bastante distinto de lo anterior: lo que les interesa no es el texto en su individualidad (= el texto como acontecimiento singular). una construcción formada por postquam con subjuntivo no puede explicarse como tal dentro de la oración en la que aparece. cap. tanto si se efectúa mediante procedimientos sintácticos stricto sensu [cfr. pues postquam se construye en latín con indicativo. sino.1. Pos. por ejemplo.1] Entre estos hechos se encuentra el uso del discurso directo y del discurso indirecto [cfr.1]. como si se realiza por medio del acento y la entonación.El interés que los lingüistas puros demuestran por esta lingüística del texto es muy inferior al que cabría esperar. 2. II § 7]. como las del discurso directo.2] Otro hecho que no se explica en el nivel de la oración es la llamada topicalización (en términos tradicionales. ciertos hechos estrechamente relacionados con una lengua histórica determinada que la gramática tradicional. p ág ina 14 de 184 . [2. [2. Hendrik J. I §§ 2.0] Los lingüistas en sentido estricto.1 y 4. y las oraciones principales declarativas del discurso directo se presentan en el discurso indirecto mediante acusativo con infinitivo. más bien. énfasis). HECHOS QUE HAN JUSTIFICADO LA CREACIÓN DE UNA “LINGÜÍSTICA DEL TEXTO” [2. 5.2. resultando varias oraciones unidas por esa sola función: así. En alemán este mismo fenómeno universal está regido por normas distintas. no obstante. las oraciones principales del discurso indirecto no aparecen en indicativo. en la medida en que consideraba la oración como unidad suprema del análisis gramatical.] Das habe ich heute gesagt [al. págs. que tanto el discurso directo como el indirecto no son hechos propios de una sola oración. sino que habrá que entender que la oración en la que se halla pertenece a un discurso indirecto y que. “Phénomenologie et linguistique”. ¡He dicho eso h ó y !] Teubner. Es evidente que para este fenómeno existen reglas en parte diferentes en cada lengua que por lo general se aplican más allá de los límites de la oración: en latín. 1939. existe un nivel gramatical superior. Pero hay que tener en cuenta. una lingüística del texto.] ¡Das habe ich h é u t e gesagt! [esp. 1993. pero la mayoría de los que hoy hablan de lingüística del texto se refieren a algo muy distinto. también III § 4. He dicho eso hoy] [esp. también excede los límites de la oración. sino en subjuntivo. pues los textos pueden extenderse a lo largo de varias páginas. por lo tanto. V. 354–365. esto es.10. I/2.9]. cuyo funcionamiento. Compárense las oraciones siguientes: [al. Revue Internationale de Philosophie (Évry). sobre todo. vol. págs. aunque no lo digan expresamente y quizá incluso no lo sepan muy bien. y II § 9.

/ ohé! ohé! // Oh! Sainte Vierge ma patronne. y unidos a ellas aparecen ciertos verbos presentativos. En cambio. ingl. como las acotaciones escénicas: Entre Don Carlos. érase una vez o había una vez. / Matelot navigue sur les flots (x 2) // Il partit pour un long voyage (x 2) / sur la mer Mé-Mé-Méditerranée (x 2) / ohé! ohé! // Au bout de cinq à six semaines. / sautèrent par-par-par et par milliers. / pour savoir qui-qui-qui serait mangé. propia de ciertos textos. por ejemplo. II §§ 7. era uma vez. sirven para introducir el tema del que se pretende hablar. No es verdad que sea tonto] En alemán [y en español] no podría estar sin más al comienzo absoluto de un texto. / les vivres vin-vinvinrent à manquer / ohé! ohé! // On tira z´a la courte paille. por otra parte.3] Respecto del orden de palabras existen. / ohé! ohé! // Des p´tits poissons dans le navire. es war einmal. si lo que se dice es: [al. la segunda oración se refiere a algo que no se menciona expresamente. / l´autre voulait-lait-lait le fricasser. como en la conocida canción infantil francesa Il était un petit navire69: una expresión de esta índole sólo puede encontrarse en el comienzo de un texto. mostrando que determinadas modificaciones del orden “normal” de las palabras están directamente relacionadas con la introducción del tema.1 y 9. / ohé! ohé! // Le sort tomba sur le plus jeune. / ohé! ohé! // L´un voulait qu´on le mit à frire. Obsérvese.Sin ninguna modificación del orden de palabras en relación con la primera oración. Entra Don Carlos. ital. esto es. una oración como la siguiente: [al. pero existen también otras reglas. p ág ina 15 de 184 . al oírla se tendría la impresión de que forma parte de una conversación ya iniciada. / ohé! ohé! // Au même instant un grand miracle. /ohé! ohé! // On les prit. por ejemplo. no menos idiomáticas.] Daß er aber dumm ist. / pour l´enfant futfut-fut réalisé. al. sólo por medio de un determinado acento y de una entonación característica. / il monte en haut-hauthaut du grand hunier. / empêche-les-les de-de me manger. como por ejemplo la inversion du sujet (el orden del predicado y del sujeto) en francés. / ohé! ohé! // Si j'ai péché. / il vit des flots-flots-flots de tous côtés. / qui n´avait ja-ja-jamais navigué / ohé! ohé! // On cherche alors à quelle sauce. muchas reglas idiomáticas que funcionan en el interior de la oración [cfr. ist nicht wahr [esp. on les mit à frire. once upon a time. / ohé! ohé! // Mais regardant la mer entière. / ohé! ohé! // Si cette histoire vous amuse. vite pardonne. 70 Lo mismo vale para esp. / nous allons la-la-la recommencer. / ohé! ohé! // Pendant qu´ainsi l´on délibère. Pero lo que no es verdad es que sea tonto] 69 La canción reza así: “Il était un petit navire (x 2) / qui n´avait ja-ja-jamais navigué (x 2) / ohé! ohé! // (estribillo) Ohé! Ohé! Matelot. c´era una volta. port. le manteau sur le nez [esp.1. / ohé! ohé! // il fait au ciel une prière / interrogeant-geant-geant l´immensité. Ciertas fórmulas. / cria le pau-pau-pauvre infortuné. Las reglas de este tipo suelen estar vinculadas a una lengua determinada. nota 452]. sin duda. / le jeune mou-mou-mousse fut sauvé. y no después de haber dicho algo sobre ese petit navire70 [cfr. [2. ist nicht wahr [esp. como rechazo de la previa afirmación de que alguien es tonto. para ciertas clases de texto que en ellos son de cumplimiento obligado. / le pauvre enfant-fant-fant sera mangé.7]. en efecto. la capa sobre la nariz] Y aún puede irse bastante más lejos. / ohé! ohé!”. a que un interlocutor hubiera sostenido que la afirmación de la que se habla había sido dicha ayer o anteayer.] Daß er dumm ist.

por la razón que sea. siempre se pretenderá obtener un efecto determinado. La Coruña. Universidad de La Coruña. es verdad que. Hay aquí. de nuevo.. concretamente. 1969.2. quien formula la pregunta se da cuenta de que quizá se ha hecho demasiado tarde.1. hay más información en los trabajos de Harald Weydt. Gramática. Esta aparente ‘infracción de la regla’ está. Berlín. una referencia a algo que no está en la oración misma71. ¿Qué hora es?]. ¿Qué hora es ya?] o Wie spät ist es denn? [esp.5. por lo demás. [esp. 1993.3. Sprachwissenschaftliche Beiträge zum 60. 1980. ¿Pues qué hora es?]. Geburtstag von Hansjakob Seiler.2. en Gunter Brettschneider y Christian Lehmann (eds. produciendo la impresión de que el narrador inicia su relato con una conversación que está ya en curso. [esp. Las partículas eigentlich y denn [esp.. dijo mi madre. respectivamente. ya y pues] remiten a dos tipos diferentes de contexto: en el primer caso. sino a algo que probablemente se encuentra más adelante en el mismo texto (aber. ‘Pero lo que no es verdad es que sea tonto’. En ambos casos la partícula indica que un suceso concreto ha inducido al hablante a preguntar.). p ág ina 16 de 184 . puede empezar con una oración como las anteriores. Niemeyer. y Esperanza Acín Villa. universales.3. en relación con el hecho de que. En alemán. Las partículas existían en el griego antiguo en gran número y con un funcionamiento análogo al que puede observarse en el alemán actual72. pero no la de que es tonto. 1979. Narr. 199–206. en el segundo. II § 2. Tubinga.. daß. 72 Véanse también “Partikeln und Sprachtypus. baste recordar un ejemplo muy sencillo.. Acerca de la remisión al contexto extraverbal. pero con ello. por ejemplo: ‘[al.. asimismo.1 y 5. Abtönungspartikel: die deutschen Modalwörter und ihre französischen Entsprechungen. el histórico y el individual [cfr. VII. Tubinga. de Gruyter..]). Véase también I § 5. esta idea procede de una observación de un interlocutor o de algo que ha acontecido.1] Este último ejemplo conduce al examen del uso de las partículas en alemán.. y Die Partikeln der deutschen Sprache. Zur strukturell-funktionellen Fragestellung in der Sprachtypologie”.3. cap. como en griego.] Daß er aber dumm ist. las referencias de la nota 488. Bad Homburg. 71 Coseriu añade en el texto original que “un texto concreto. Gehlen. en lo que llamo contexto extraverbal [cfr. pero si se presta atención al modo en que suele pedirse la hora en alemán. Aspectos de la adversación en español actual..3. y tanto las normas del nivel universal como las reglas de una lengua pueden quedar suspendidas por las condiciones y circunstancias de un determinado texto o de una clase de texto”. por supuesto. I § 5.2 y III § 3. pero.2]. “Lógica del lenguaje y lógica de la gramática”. las normas del nivel más específico pueden dejar en suspenso las de los niveles más generales: lo que es válido en el nivel del hablar en general puede quedar en suspenso por las reglas de una determinada lengua.4. Ciertamente. semántica. sagte meine Mutter [esp. Aspekte der Modalpartikeln: Studien zur deutschen Abtönung. §§ 4. Wege der Universalienforschung.2.1]).]. en el ámbito de los tres niveles del lenguaje (el universal. 1977. bien en el contexto extralingüístico.significaría que se aceptan otras afirmaciones anteriores sobre el sujeto en cuestión. aunque un poco distante.2 subapartados a) y b). [2... se comprobará que son muy frecuentes preguntas como: Wie spät ist es eigentlich? [esp. págs. se refieren a algo presente fuera de la oración en la que aparecen. 5. Véanse.] implica que se pretende establecer una restricción respecto de la verdad de lo afirmado: zwar no remite a algo que se halla en la oración misma.. En alemán se puede preguntar sin más: Wie spät ist es? [esp. la oración: Es ist zwar richtig. ist nicht wahr’. Así. bien en otra parte del mismo texto.

.. anuncia que más adelante. Das sagt er [esp. en el interior de una sola y misma oración.1 y 2.5.]. I. esto es. I § 3. corresponde a la oposición ‘comentario’/‘comentado’”. que la comprobación del carácter completo o incompleto se refiere habitualmente al texto. sin embargo.. por una parte.2. si] o un elemento similar [al. introduce un comentario restrictivo a la oración: Er hat Goethe gelesen [esp. reducible al esquema siguiente: B puede ser una expresión completa o incompleta.3. . la restricción se formulará más detalladamente. por otra. esp. que]. En esquema: por ej... ha leído a Goethe = Er hat Goethe gelesen = Ha leído a Goethe. en el primer caso. § 5. es verdad que ha leído a Goethe] parecen incompletas. al mismo tiempo. das stimmt [esp.3]. las partículas de modalidad [al.1. 1995.] En el caso de las partículas consideradas. ¡Con que (sólo) supiera!].. en “Principios de sintaxis funcional”. esto es.4. ¡Con que sólo supiera!] [. Ha leído a Goethe] y. o al menos puedan serlo.5] El problema del carácter completo o incompleto de un texto conduce a un 73 “Llamamos convencionalmente cláusula al estrato funcional que.5. Oraciones como: Das sagt er zwar.] Zwar [esp. dependiendo de que la circunstancia a la que remite la partícula nur [esp. z wa r c i e r tam en t e . pero que. Ciertamente. Abtönungspartikeln]. sería preferible decir.[2. aunque tomadas solamente como oraciones sean completas. en cambio. Sin la adición de la partícula no se produciría esta impresión directamente relacionada con el comentario que establece zwar [también esp. Dicho de otro modo. I §§ 2. no a la oración. Esta última es la partícula que dice algo acerca de lo expresado en la oración. los ejemplos anteriores son incompletos como textos.. la expresión puede considerarse completa: Wenn ich nur wüßte! [esp. en términos muy generales. ciertamente]. que funcionan como cláusulas dentro de la oración73 [cfr. [2. en el mismo texto. Puede afirmarse. das ist richtig [esp. Él dice esto.: cláusula cláusula .. al contexto verbal o al contexto extraverbal [cfr. ciertamente].. Moenia (Lugo). apunta más allá de la oración. Ciertamente. daß. es verdad que lo dice] o Zwar hat er Goethe gelesen. zwar ciertamente . no como oraciones.3. Ciertamente.2] Suele decirse que las partículas funcionan como adverbios de la oración. sólo] esté ya dada o no en el contexto verbal o extraverbal: en el segundo caso se esperaría una nueva oración introducida por ob [esp. p ág ina 17 de 184 ...2]: Er hat zwar Goethe gelesen [esp... Una oración como: Wenn ich (nur) wüßte! [esp. existe una cláusula comentada y otra que comenta. si el problema que afecta al hablante es ya conocido de algún modo.

§ 3 y sigs. Die Ellipse: ein Problem der Sprachtheorie und der Grammatikschreibung.] A: Wann kommst du? [esp. A: Mejor voy yo a tu casa B: Um fünf (komme ich) B: (Voy) a las cinco] B: Wann (kommst du zu mir)? B: ¿Cuándo (vienes a mi casa)?] [2. Llego viernes 14 horas]. Para que se entienda de este modo no es preciso decir expresamente ni jetzt [esp. A: ¿Cuándo vienes [al.3] Característica de una determinada clase de texto. Muchos enemigos..2 subapart. por ejemplo: [al. fuera].6. nota 126]).. una oración como: Es regnet [esp. [2. 1987..3. Esto quiere decir.. sin embargo. b)]. y si en el caso de ahora podría argüirse que se trata un elemento superfluo. que.4] También en los refranes es frecuente encontrar elipsis: Viel Feind. esto es. por ejemplo.. [esp. sin embargo. se interpretará normalmente como: “es regnet jetzt draußen” [esp. ] A: Ich komme besser zu dir [esp. de la omisión de elementos que o ya han sido mencionados o lo van a ser en algún momento) es una categoría del texto y de las funciones textuales [cfr. “en este momento está lloviendo fuera”].2] En las preguntas y en las respuestas la elipsis suele presentarse de modo distinto. I § 5. dicha en un local cerrado. como los telegramas.. porque ya está implicado en el presente (aunque el presente no deba entenderse necesariamente en este sentido [cfr. Aquí se trata normalmente de huecos que o se rellenan en otro punto del texto o ya han sido rellenados75: [al. Tubinga. sino que respecto de lo que es posible omitir existen ciertas normas [cfr.5.. [2. an.8. se entiende sin dificultad lo que se quiere expresar porque la elipsis misma ya es un índice del carácter proverbial de la expresión y de sus posibilidades de interpretación. Así. en relación con las funciones textuales correspondientes.1] Un problema textual ulterior lo constituyen ciertas construcciones regulares (= virtualmente posibles) que... a la(s)] es también propia de esta clase de texto. Es evidente que la elipsis (cuando se trata de una elipsis en el sentido aquí considerado. Aunque aquí no existen ni la estructura condicional wenn. 75 En la versión original del texto Coseriu añade como comentario incidental: “No es extraño que en libros de texto de gramática aparezcan sobre todo las construcciones ‘sintácticamente completas’. Prescindiendo de ciertos fenómenos morfosintácticos particulares del alemán. Hay. que no pueden elidirse elementos cualesquiera.. entonces (eso significa tal cosa).5. desde la gramática transformacional se afirma que en alemán no son posibles 74 Hanspeter Ortner.5. Llueve]..1] Dependiendo del texto o de la función textual.] Ankomme Freitag 14 Uhr [esp. la elipsis puede adoptar formas diversas. dada por el hecho de que las conversaciones se refieren muchas veces al presente y a situaciones dadas previamente. como el uso de la forma ankomme en lugar de komme. mucho honor]. Así.fenómeno más general: la omisión. son. especialmente sección III. Niemeyer. las menos usuales”.5. sin embargo. [2. [2.] ni algunos otros elementos.. en el caso de fuera una explicación en estos términos debe descartarse. cuando. también I § 2. so (bedeutet dies). viel Ehr! [esp. también denominada elipsis74. es otro tipo de elipsis. la omisión de la preposición um [esp. no parecen existir en la lengua. ahora] ni draußen [esp.1. p ág ina 18 de 184 .1]. una forma frecuente en la conversación.

al menos en comunidades culturales amplias. Espasa Calpe. Ése soy yo]. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. II. véase Einführung in die transformationelle Grammatik.oraciones de relativo como: *Heinrich Heine ist ein deutscher Dichter. A: No hay poetas alemanes que sean líricos B: Sí que los hay: Heinrich Heine es un poeta alemán que es un lírico] En un contexto similar. También Christian Rohrer. Adam Makkai y Valerie Becker Makkai (eds. como refutación de una afirmación que se considera falsa: [al. en cambio. una oración como ésta es perfectamente posible en alemán. 1999. pero generalmente sin razón. por ejemplo. Columbia (Carolina del Sur). y no suena en absoluto artificiosa. ¿La cuarta planta?] y otro responde: Das bin ich [esp. pero sí. 78 Véanse Nelson Cartagena. VI. 1968. por otro. efectivamente. Fink. ] A: Es gibt keine deutschen Dichter. como comienzo de una biografía de Heine o como mera afirmación sobre Heine. significa que los Sobre este tema. Tengo un padre y una madre] es extraña. porque expresa una obviedad: todo el mundo tiene un padre y una madre. 1971.6. Múnich. págs. pág. Se dice. Heinrich Heine ist ein deutscher Dichter. una oración como ésta es completamente normal. “El tiempo verbal. Estas identificaciones. ] A: Schmeiß doch alles hin und wandere aus nach Australien! B: Ich habe einen Vater und eine Mutter! [esp. 79 Véase Competencia lingüística. Madrid. 76 p ág ina 19 de 184 . son en gran parte análogas por encima de la diversidad de los idiomas. que en alemán una oración como: Ich habe einen Vater und eine Mutter [esp. 1975. “Acerca de las categorías de tiempo y aspecto en el sistema verbal del español”. sino que sería mejor especificar en qué circunstancias resultan efectivamente imposibles77. 77 “On the Passive in English”. o cuando quiere expresarse la vinculación que uno siente a una situación dada y a sus correspondientes obligaciones: [al. der ein Lyriker ist [esp. Por ejemplo. The first LACUS Forum. En efecto. 41. en situaciones determinadas. el lingüista americano Dwight D. 123–125. especialmente cap. Véase también Competencia lingüística. Los tiempos simples”. si alguien dice: Vierter Stock? [esp.2] No es fácil imaginar cuántas cosas son posibles. por ejemplo. este tipo de afirmaciones apodícticas se hacen con frecuencia. pero. He observado recientemente un fenómeno muy especial condicionado por el texto: la identificación del hablante con ciertos objetos79. A: ¡Manda todo al diablo y vete a Australia! B: ¡Tengo un padre y una madre!] [2. *Heinrich Heine es un escritor alemán que es un lírico]76. Hornbeam Press.). 57–80. Sin embargo. 1978. Gramática descriptiva de la lengua española. vol. aunque sólo en determinados contextos. págs. no en relación con este ejemplo concreto. En realidad. 7/1. Bolinger ha defendido que no debería hablarse categóricamente de “oraciones imposibles”. Boletín de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española (San Juan). si aparece en determinadas circunstancias: en las enumeraciones de los miembros de la familia existentes en los libros de texto para niños. e incluso usuales. No lo sería. págs. die Lyriker sind B: Doch. se presentan de diferente modo en cada lengua. Tubinga. § 44. siempre que el presente no se interprete aquí como expresión estricta de la “actualidad”78. Funktionelle Sprachwissenschaft und transformationelle Grammatik: die Verwandlung von Sätzen zu Satzteilen im Französischen. págs.). der ein Lyriker ist [esp. por un lado.2. 222–224. y Guillermo Rojo y Alexandre Veiga. 93– 110.

interlocutores se encuentran en un ascensor. Otro ejemplo se produce cuando se llama por teléfono en los hoteles: Hier ist Zimmer 23 [esp. Aquí la habitación 23]: no se interpreta en este caso que el hablante es una habitación, sino que se identifica con la habitación que ocupa. También la secuencia siguiente, que considerada aisladamente parecería absurda, en la situación correspondiente resulta perfectamente natural y usual:
[al.] A: Wo stehen Sie? B: Hinter der Kirche A: Oh je, da stehen Sie aber schlecht, da werden Sie abgeschleppt! [esp. A: ¿Dónde está usted aparcado? B: Detrás de la iglesia A: ¡Ah, pues está usted mal, se lo va a llevar la grúa!]

La identificación con el propio coche es habitual en muchas comunidades lingüísticas. Menos frecuente es en Alemania un tipo de identificación que, en cambio, es habitual en los restaurantes de Francia: la identificación, sobre todo desde la perspectiva del camarero, con la consumición que se ha pedido:
[fr.] A: C´est vous, la tête de veau? B: Non, la tête de veau, c´est ma femme, moi je suis le porc [esp. Camarero: ¿Es usted la cabeza de ternera? Cliente: No, la cabeza de ternera es mi mujer, yo soy el cerdo]

Hablar así en esta situación no tiene nada de cómico ni de ofensivo. En otros países, como España, Italia o Alemania, la identificación se produce sobre todo desde la perspectiva del cliente:
[esp. Camarero: ¿La tapa de tortilla? Cliente: Yo Camarero: ¿Y la cerveza negra? Cliente: Ésa es la señora de allí]80

[2.7.1] [...] Por otra parte, en cada lengua existen procedimientos especiales para determinadas funciones textuales; por ejemplo, en la mayor parte de las lenguas que se conocen existe para la función textual pregunta el procedimiento o la categoría oración interrogativa [cfr. I § 5.3.3.2]. A primera vista quizá no se comprenda del todo qué tiene que ver este hecho con el problema del análisis transoracional que aquí se plantea, pues aunque la categoría oración interrogativa, propia de cada lengua, no sea idéntica a la función textual universal pregunta, esta última no deja de realizarse en el marco de una oración, esto es, con ayuda de una oración interrogativa independiente; parecería, pues, que todo cuanto pudiera añadirse a una pregunta, como la intención de la pregunta, adoptaría también la forma de oración independiente adicional. Sin embargo, en alemán, en italiano, en español y en otras lenguas hay procedimientos idiomáticos para la pregunta repetida, esto es, para la pregunta con la que se comunica simultáneamente que eso mismo ya se ha preguntado en otra ocasión, pero sin que haya sido comprendido:
[al.] A: Wie ist das Wasser? B: Was? A: Wie das W á s s e r ist? [esp. A: ¿Cómo está el agua? B: ¿Qué? A: El agua, ¿cómo está?/¡¿Que cómo está el agua!?]

80

Ídem, pág. 124.

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En la pregunta repetida en alemán no existe simplemente una elipsis por (Ich habe dich soeben gefragt) wie das Wasser ist [esp. (Acabo de preguntarte) que ¡¿cómo está el agua!?]81: por una parte, porque presenta una entonación específica, y, por otra, porque se encuentran formas análogas en las lenguas que no establecen diferencias entre la oración principal y la subordinada, por ejemplo, en italiano [o en español]:
oración principal oración subordinada italiano Com´è l´aqua? Chiedo com´è l´aqua [español] [¿Cómo está el agua?] [Pregunto cómo está el agua]

No existen diferencias en el orden de palabras en estos ejemplos; sí, en cambio, en la forma que adopta la pregunta repetida:
[ital.] L ’ á c q u a , com´è? [esp. E l á g u a , ¿cómo está?]

Más aún, en italiano es posible constatar que en este nivel se dan ciertas oposiciones. Si, por ejemplo, se añade la conjunción e: E l´acqua, com´è?, la oración significa algo completamente diferente: si se ha estado hablando de algún lugar turístico junto al mar, tratando sus diversos aspectos, y alguien formula en un determinado momento una pregunta crítica: E 1'acqua, com'è?, se interpretará como: “todo eso está muy bien, pero lo que a mí me interesa saber realmente es qué tal es la calidad del agua”. En español las construcciones son similares a las del italiano: El agua, ¿cómo es/está? y Y el agua, ¿cómo es/está?, y existe, además, otra, introducida por la conjunción que, únicamente posible en esta lengua: ¿¡Que cómo es/está el agua!? [2.7.2] Frente a lo que ocurre con la pregunta, las lenguas que se conocen no disponen de ningún procedimiento específico para la expresión de la función textual respuesta; a pesar de ello se reconocen intuitivamente distintas clases de información en la mayor parte de las oraciones con las que se quiere realizar esta función textual. [2.7.2.1] Se reconoce si una expresión es o no una respuesta; y se hace, evidentemente, a través de determinadas relaciones dentro del texto. En el diálogo siguiente:
[al.] A: Was liest er? B: Ich weiß es nicht [esp. A: ¿Qué lee él? B: No lo sé]

la aserción del hablante B se entiende indudablemente como respuesta, aunque no aclare qué está leyendo el individuo en cuestión. Si, en cambio, el hablante B hubiese dicho: Um vier Uhr nachmittags! [esp. ¡A las cuatro de la tarde!], es probable que la oración no se reconociese como respuesta, o por lo menos no en este breve segmento de texto. En un texto más extenso, o en relación con determinados contextos extraverbales, esta expresión se aceptaría sin dificultad como respuesta: sería suficiente, por ejemplo, que se supiese que un poco antes el hablante B había advertido que sólo a partir de las cuatro de la tarde respondería a toda clase de preguntas. [2.7.2.2] Se distinguen, asimismo, diversos tipos de respuesta. Incluso las llamadas interrogativas absolutas no tienen por qué responderse con un sí o con un no:
81

Como podría hacer suponer el cambio en el orden de palabras de la oración, pues la repetición de la pregunta adopta en alemán el orden propio de la oración subordinada.

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[al. ] A: Lernt er? B: Er liest

[esp. A: ¿Está estudiando? B: Leyendo]

Es decir: “lo único que se puede comprobar es que está leyendo, lo que no se sabe es si además está aprendiendo algo”. O bien:
[al. ] A: Lernt er? B: L é s e n tut er!82 [esp. A: ¿Está estudiando? B: ¡Lo que está haciendo es leer!/¡Leer es lo que está haciendo!]

Esta respuesta significa: “Nada de eso, no está estudiando, sino leyendo”. O finalmente:
[al. ] A: Lernt er? B: Lernen t ú t er83 [esp. A: ¿Estudia? B: Estudiar estudia]

Es decir que “efectivamente estudia, pero otras cosas que podrían esperarse de él no las hace”. [2.8.1] Por otra parte, tanto la función respuesta como la elipsis están en relación con un fenómeno mucho más general: la sustitución [cfr. III § 2.4]. La idea misma de sustitución depende directamente de la existencia del texto84: la consideración de los llamados pronombres como elementos lingüísticos que pueden “estar por” (= “sustituir a”) los nombres, existente ya en la Antigüedad clásica, sólo se sostiene partiendo del texto. Efectivamente, ciertos pronombres pueden sustituir a nombres en muchos textos, como en el caso de los pronombres de tercera persona. Así, si ya se ha hablado de alguien, se puede proseguir diciendo: Er war gerade angekommen [esp. Él acababa de llegar]; aquí er [esp. él] reemplaza a un sustantivo o a un nombre propio. Un hecho similar se presenta en la siguiente oración: Dieser war gerade angekommen [esp. Éste acababa de llegar]: se trata, en este caso, de otro modo parcialmente distinto de referirse a un sustantivo o nombre ya mencionado85. Ahora bien, si se examina el paradigma completo de los llamados “pronombres” desde el punto de vista de la sustitución, se comprobará que las relaciones reales en el texto no se consideran adecuadamente. Hay, en efecto, otros “pronombres” que no sustituyen, sino que, por el contrario, pueden ser sustituidos en determinados textos, como, por ejemplo, los pronombres personales de primera y segunda persona [del alemán] ich y du [esp. yo y tú]. Los nombres que pueden aparecer en el mismo lugar que yo y tú tienen que interpretarse como sustitutos, no como sustituidos: si, por ejemplo, una madre dice a su hijo: Was hat Mutti gesagt [esp. ¿Qué ha dicho mamá?], aquí Mutti [esp. mamá] sustituye a ich [esp. yo], no a la inversa; o si en el transcurso de una lección comento mis propios trabajos y me pregunto: Was sagt nun eigentlich Coseriu? [esp. ¿Qué dice en realidad Coseriu?], Coseriu deberá entenderse como una manera estilística de decir ich [esp. yo], no al revés. Un comportamiento análogo puede observarse en relación con la segunda persona: en oraciones como: al. Was hat mein Kind? o Was hat denn mein Schatz?, fr. Qu´est-ce qu´il a mon petit coco? [esp. ¿Qué tiene mi niño/¿Qué le pasa a mi niño?, ¿Qué tiene mi tesoro/¿Qué le pasa a mi tesoro?,
82 83

Con contraste de tono y acentuación. Con entonación ascendente en lernen y acento en tut. 84 Véase Roland Harweg, Pronomina und Textkonstitution; también Eugénia Bajzíková, “Pronomina und ihre Funktionen im Text”, en Zdenek Hlavsa y Dieter Viehweger (eds.), Aspects of Text Organization, Praga, Linguistica XI, 1985, págs. 99–105. 85 Véase Nzenge Mbulamoko, Verbe et personne: les substituts et marques de la personne verbale en latin, espagnol, français, allemand, lingála et ngbandi, Tubinga, Tübinger Beiträge zur Linguistik, 1973.

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Quiero].8. tú]. mein Kind. Se trata de un fenómeno más general.] A: Das solltest du unbedingt tun! B: Habe ich schon87 [esp. para referirse a lo que se va a decir y para retomar lo que ya se ha dicho [cfr. 1995. nein. I. oui. A: Has visto B: He] Y algo parecido ocurre en croata. Como se sabe.3. pues en esa estructura aparece sólo el morfema -ću del verbo auxiliar. Moenia (Lugo).¿Qué tiene mi vida?/¿Qué le pasa a mi vida?]. Rinehart & Winston. ¿Vas a leer?] no se responde: Čitat-ću [esp. en el capítulo ‘Substitution’ (cap. si. Véanse los siguientes ejemplos: [al. curso inédito impartido en la Universidad de Tubinga en el semestre de invierno del curso 1964/1965 y en el semestre de verano de 1975.3] Elementos como al. el paradigma de los adverbios de afirmación es en alemán y en francés distinto del de otras lenguas románicas: fr. 1933”. Y añade: “En este curso explicaba que la sustitución solamente ha sido reconocida como un problema fundamental de la gramática por muy pocos autores. En ambas lenguas la sustitución se realiza mediante el participio del verbo principal: [ital. mon petit coco [esp. doch. en italiano o en rumano este modo de retomar una oración anterior por medio con el verbo auxiliar no es posible. sí. non. literalmente A: Deberías hacer esto y aquello B: Hecho] [2. contienen una toma de actitud respecto de lo que se retoma. permiten retomar oraciones enteras: [al. [2. mi niño.2] Ahora bien. se emplea la forma plena del verbo auxiliar que no existe en conexión con el verbo principal. schon gemacht. no presentan un comportamiento especial dentro del ámbito de la sustitución.] A: Tens visto? B: Tenho [esp. la sustitución no concierne sólo a los pronombres. schon geschehen [esp.8. Voy a leer]. fr.] A: Ar fi trebuit să faci (lucrul) acesta şi acela B: Giá fatto B: Făcut [esp. p ág ina 23 de 184 .2. 87 También son réplicas posibles: Schon getan. ] A: Hast du das getan? B: Ja [esp. toi [esp. En cambio. Por una parte.2]86. du y fr. esp.1 y 6.4. fr. III § 4. o esp. al. sino sólo con Hocu [esp. ja. Nueva York/Londres. A: ¡Deberías hacer eso sin falta! B: Debería] Este procedimiento de retomar una oración anterior expresando sólo el verbo auxiliar también es posible en portugués: [port. Véase también “Principios de sintaxis funcional”. 15) de Language. En otro lugar he intentado mostrar que cada lengua contiene reglas gramaticales propias para el texto sustituido. esto es. como acaba de manifestarse. esto es. ital. En la versión original Coseriu remite a su trabajo Einführung in die funktionelle Syntax der Romanischen Sprachen. no a la inversa.] A: Dovresti faro questo e quello [rum. §§ 6.2. A la pregunta: Čitat-ćeš? [esp.4. “ya hecho”. mein Schatz. A: ¿Has hecho eso? B: Sí] Por otra. mi tesoro y mi vida] sustituyen a al. 86 al. entre ellos se encuentra Leonard Bloomfield. “ya ocurrido”].

y no. al menos desde la intención originaria del hablante. 2 vols. Las reglas de la enumeración son particularmente claras en latín: cada miembro de la serie se introduce mediante unidades como primum.3. puede añadirse un postremum91 [cfr. 1968. para la negación]88. Después de haber escrito su [tomo Terze pagine stravaganti] escribió aún un tomo más al que llamó Stravaganze quarte e supreme. al que en determinados casos. lo afirmativo es da. [No obstante. se añade: “[Giorgio] Pasquali. elle est déjà venue [esp. 1931.. sí que ha venido]. pero si se ha preguntado negativamente y se está de acuerdo. El ejemplo se toma de la versión manuscrita (manuscrito A I del Archivo Coseriu). según el tipo de pregunta o según la afirmación del otro. etcétera. por su parte. tertium. III § 4.. niet y da.] La enumeración se refiere aquí a libros enteros.10. 91 En Lingüística del texto. finalmente. que pueden seguir reglas distintas en cada lengua. y una forma para la negación: nein. en cambio.. Lanciano.. que puede extenderse a lo largo de varias páginas. ¿No ha venido? Sí. Sansoni. 90 También. si. en las lenguas con sólo dos unidades la estructuración puede ser muy diferente. las unidades que indican enumeraciones. más allá de la anterior’.9] Hay que mencionar.oui non si ja nein doch sí no sì no En francés la sustitución es parecida (no totalmente idéntica) a la del alemán[: oui sirve para la afirmación de lo afirmado. el paradigma es de dos términos. pág. Florencia. al igual que la mayor parte de las lenguas eslavas. Carabba. 14. con lo que significaba ‘extravagancias que van después de las últimas. En italiano o en español. pero esta última no significa exclusivamente “sí”. El alemán. Estas unidades. El ruso tiene sólo dos partículas de negación y afirmación fundamentales: respectivamente. también se emplea da: A: Ty chočeš' čaju? B: Da [esp. A: ¿Quieres té? B: Sí] A: Ty ne chočeš' čaju? B: Da [esp. 1935]. [2. pág. Sansoni. en el final de una enumeración. esto es. pág. mediante una gramática de la oración porque. 43. Ibídem. [. continuación de Pagine stravaganti di un filologo. Florencia. no constituye una 88 89 En Lingüística del texto. un filólogo italiano que emplea muchos latinismos. y demum introduce el último. 191. o al menos no de una manera completa. sino en el del texto90. secundum. sino “de acuerdo con el signo de lo dicho”. Quiere decir asimismo que sólo por el título de la última obra se sabe que también antes debió haber habido otras porque esas Extravagancias son las cuartas y supremas”. precisamente. y podría decirse que esos títulos constituyen elementos de estructuras independientes.2. jugaba un poco con esta posibilidad del latín en los títulos de sus libros de ensayos que se llaman [Pagine stravaganti. para la afirmación de la pregunta negativa. por ejemplo: N´est-elle pas venue? Si.. tiene dos formas para “sí”: ja y doch. para la afirmación de lo negado. más brevemente.3].1] Todos los fenómenos hasta aquí expuestos no pueden ser descritos. obviamente. A: ¿No quieres más té? B: No] 89 [2. a modo de post scriptum. no funcionan propiamente en el ámbito de la oración. funcionan fuera de los límites de la oración. p ág ina 24 de 184 . Se han presentado en una enumeración hasta cierto punto desordenada que. de modo que si se ha preguntado afirmativamente y se está de acuerdo. pero al mismo tiempo estructuras que aluden unas a otras. deinde encabeza el penúltimo elemento. y Pagine meno stravaganti. en Competencia lingüística.

explicación última. y b) pertenecen a una lengua determinada. 3. Berlín. incluso.3]. “Text vs.10. Con el término texto en este sentido no hay que entender ninguna categoría supraidiomática. son individuales en cada lengua. 1972. sólo se pretende mostrar qué clase de hechos han dado pie a la constitución de una modalidad actual de lingüística del texto [cfr. sino de las reglas gramaticales de una lengua dada para la constitución del texto. Se trata. de este mismo autor. Akademieverlag. por un lado.3] ¿En qué sentido los fenómenos descritos hasta aquí se refieren a textos? No se trata de textos en el nivel universal del hablar. como novela. nota 149].. I § 4. sociales o estilísticas: por ejemplo. págs. doch) y en francés (oui.2].2] A los tres tipos de hechos les son comunes. deinde. las enumeraciones). [2. por ejemplo. Deutsche Akademie der Wissenschaften. de funciones análogas. pero situada en un nivel superior al de la oración [cfr. topicalización. [cfr. sino una categoría “neutral”. En este sentido ya es posible distinguir: a) hechos que pueden extenderse a lo largo de varias oraciones (discurso directo e indirecto. dos propiedades generales: a) conciernen a textos. bien porque. la enumeración del tipo primum. nein. y c) hechos que aparecen en la oración pero que apuntan más allá de sus límites (partículas. una categoría como la de oración en el idioma n. se expresan mediante procedimientos materialmente diversos y. siendo diversos de una lengua a otra. bien porque apuntan más allá de la oración. y quizá. Probleme der Textgrammatik II. etc. [2. En realidad. enumeraciones. III]. Ahora bien. etc.8. Tubinga. en el caso de los paradigmas de la afirmación trimembres en alemán (ja. Niemeyer. Der Begriff “Text” in der Sprachtheorie. los hechos comprobados a veces ni siquiera se confirman en una sola lengua histórica con todas sus variantes temporales. secundum. 1970. b) hechos que son característicos de una determinada clase de texto (la llamada elipsis en el estilo telegráfico). Satz und Text: Untersuchungen zu vier romanischen Sprachen. 92 p ág ina 25 de 184 . en este último sentido. espaciales. por otro. en cuanto tales. non.). sustitución). demum se presenta en este modo solamente en una época determinada del latín. al menos. o Horst Isenberg. En otras palabras. en František Daneš y Dieter Viehweger (eds. Las funciones. LOS NIVELES DE ESTRUCTURACIÓN IDIOMÁTICA Véanse también Wolfgang Raible. Studia grammatica XVIII. 119–146. pero en las distintas lenguas. y sólo a posteriori pueden registrarse semejanzas y subsumir en un tipo unitario y supraidiomático las diferentes funciones idiomáticas particulares: es lo que se ha hecho.). no a oraciones. no se encuentran en el marco de oraciones (por ejemplo. pueden diferir por su contenido. si) [cfr.10. Satz”. desde el punto vista estrictamente material. únicamente en una variedad determinada del latín dentro de esa época. 1977. Berlín.. de lo que se trata aquí es del texto entendido como un nivel de estructuración gramatical de las lenguas92. I § 2. discurso político.

sólo los resaltados se presentan necesariamente en todas las lenguas95. 2. originalmente en “Principes de syntaxe fonctionnelle”. pues es evidente que la palabra como unidad léxica existe en esta lengua: [3. 9–10: “Cette séparation entre les mots n´est pas d´ailleurs un fait universel et elle n´a pas existé de tout temps. I.[3. semántica. el nivel de la palabra en latín y en español: esp. también III § 1. les mots ne sont autonomes ni phonétiquement ni au point de vue sémantique”. casa. la palabra no aparece en forma pura. para este propósito. 1995. 1995. el resultado de una generalización empírica. En las lenguas románicas el grupo de palabras es un nivel de estructuración idiomática autónomo: Hay un desarrollo posterior en “Principios de sintaxis funcional”. casa. 95 Una explicación resumida se encuentra en “Alcances y límites de la gramática contrastiva”. Wort. Satz und Text. Monem. En réalité.1] Comparemos primero. 1989. véase también Klaus Heger. vol. Tubinga. no es cierto que en latín la palabra funcione como nivel de estructuración gramatical idiomática autónomo. universales. sino que todas las formas del paradigma contienen también determinaciones gramaticales adicionales.3. El esquema en su conjunto es. Moenia (Lugo). casa.5 y 1.+ -s = (acusativo plural) En ambos casos se combinan ciertos elementos mínimos.. como hace Antoine Meillet96. que como nominativo de singular contiene también una determinada función en la oración. § 3.+ -s = casas lat. La existencia de los restantes niveles de estructuración sólo puede descubrirse por medio del examen de las lenguas. por ejemplo. que en latín la palabra (nominal) no existe. 2a ed. En latín. XXVII. por ejemplo. en “Principios de sintaxis funcional”.1 y siguientes. Linguistique historique et linguistique générale. es decir que los niveles de estructuración pueden darse en una determinada lengua. Les Romains au contraire ont pris l´habitude de séparer exactement les mots les unes des autres par des points. 5–46.2] En el caso del grupo de palabras se observa un cuadro similar.1. Gramática. 96 Antoine Meillet. III §§ 1. pero ello no significa que se pueda afirmar. es decir que se expresa al mismo tiempo una función en la oración. sin embargo. Klincksieck.6]. Les Grecs ne séparaient pas les mots dans l´écriture. Travaux de Linguistique et de Philologie (Estrasburgo/Nancy). págs. comprobando si para ellos contienen funciones o reglas específicas [cfr. París. la de sujeto. séparés ou non les uns des autres.1. en la forma del latín materialmente idéntica se presenta un acusativo de plural. 93 p ág ina 26 de 184 . así.0] En las lenguas pueden aparecer los siguientes niveles de estructuración [cfr. Niemeyer.2. 94 “Monemas”. págs. mientras que en español la combinación de casa con el morfema de plural -s da lugar al plural casas. pero no necesariamente. 1938. Moenia (Lugo). entonces. 1971. objeto o dirección. [3. Esto ocurre ya en la forma de partida. Por ello. § 5.4]93: texto oración cláusula grupo de palabras palabra elementos mínimos (portadores de significado)94 De éstos. I. § 5.

ital. fr.

centodue [esp. ciento dos] duecento [esp. doscientos] l´homme pauvre [esp. el hombre pobre] le pauvre homme [esp. el pobre hombre]

Hay, pues, funciones que se expresan dentro del grupo de palabras, con independencia de la función que este grupo desempeñe en la oración (el grupo entero puede funcionar, por ejemplo, como sujeto o como objeto); por eso no hace falta un contexto más extenso para encontrar diferencias entre las funciones. También en este caso se comprueba que en latín no existe este nivel97. [3.3] Sobre la cláusula ya se ha hablado en relación con el tema de las partículas [cfr. I § 2.4.2, nota 73]. La cláusula existe como nivel de estructuración idiomática autónomo cuando dentro de una oración son posibles combinaciones en las que una parte de la oración comenta a otra, como cuando aparece algún elemento que limita la validez de la aserción contenida en la oración misma o, al menos, anuncia una restricción. Así, la oración: Natürlich hat er das getan [esp. Naturalmente, lo ha hecho] no significa que alguien haya hecho algo de un modo natural, sino que el hablante considera el hecho enunciado como una cosa natural: “Lo ha hecho. A mí me parece natural, y no habría esperado otra cosa” 98. [3.4] Hasta ahora no se ha tratado de dos de los niveles anunciados: el de los elementos mínimos y el de la oración. Y no se ha hecho porque, como se dijo, son dos niveles necesariamente (= racionalmente) universales99: su existencia se deriva de la propia definición de los niveles de estructuración idiomática, pues tiene que haber algo susceptible de ser combinado y tiene que haber algo que sea resultado de esa operación100. Esta combinación resultante constituye la unidad mínima del discurso y es lo que aquí se denomina oración101.

En Lingüística del texto, págs. 41–42, añade Coseriu lo siguiente: “En español, también en otras lenguas románicas, existen precisamente funciones propias de este nivel, como la explicación y la especificación: por ejemplo, en el hombre pobre y en el pobre hombre las mismas palabras se presentan en combinaciones distintas que dan lugar a contenidos también diferentes. Por lo tanto, en español debe haber una parte de la gramática que estudie el nivel del grupo de palabras como nivel funcional. En cambio, en alemán no, porque carece de la posibilidad de distinguir lo especificativo de lo explicativo, pues el adjetivo sólo puede ocupar una posición precedente al nombre”. 98 En Lingüística del texto, pág. 40, añade Coseriu que “en la oración latina certus scio hay una sola cláusula, cuyo significado es ‘lo sé con certeza’; en la oración certē scio (‘con certeza, lo sé’), sin embargo, hay dos cláusulas”. Sobre la existencia de la cláusula como nivel de estructuración autónomo en latín, véase Einführung in die funktionelle Syntax der Romanischen Sprachen. 99 En “Alcances y límites de la gramática contrastiva”, Gramática, semántica, universales, § 3.2. subapart. a), Coseriu agrega: “para una teoría de los estratos gramaticales, aceptable en lo esencial, cfr. M[ichael] A. K. Halliday, ‘Categories of the Theory of Grammar’, Word (Nueva York), 17, 1961, especialmente págs. 251–254”. 100 “Como muy acertadamente observa Halliday, sólo dos estratos son universalmente necesarios: el de las unidades mínimas y el de la oración (pues en toda lengua debe haber por lo menos elementos mínimos combinables y unidades estructurales del decir): los otros pueden faltar desde el punto de vista gramatical”, en “Alcances y límites de la gramática contrastiva”, Gramática, semántica, universales, § 3.3.1. 101 “El estrato gramatical de la oración se caracteriza por la función de predicación”, en “Principios de sintaxis funcional”, Moenia (Lugo), I, 1995, § 5.2.1.

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[3.5] En consecuencia, el texto forma parte de los niveles de estructuración que pueden existir en una lengua, pero no de los que existen necesariamente. Es posible que una lengua no conozca reglas específicas para la combinación de oraciones: en una lengua de esta clase, las enumeraciones se formarían, por ejemplo, mediante la simple adición, según las reglas universales del hablar, no según las normas propias del nivel histórico. Sin embargo, no se conoce hasta ahora ninguna lengua en la que el texto como nivel de estructuración idiomática no exista en absoluto: en las lenguas que se conocen siempre existen al menos algunas reglas que se refieren al nivel del texto.

4. LOS DIVERSOS TIPOS DE LINGÜÍSTICA DEL TEXTO [4.0] Continuamente se pide el examen en detalle de las reglas relativas al nivel del texto propias de cada lengua. En la anterior exposición de los ejemplos [cfr. I § 2] no habrá pasado inadvertido que la mayor parte de esta clase de reglas son reglas de conexión, es decir, reglas que permiten unir una oración con otra o establecer la transición de una oración a otra. En el trasfondo hay que considerar la concepción predominante en la lingüística tradicional, según la que la gramática como tal (= la gramática de una lengua) podría concluir en el nivel de la oración, pues precisamente es la oración la última unidad determinada en su conjunto por reglas de la lengua; por encima sólo habría algunas normas para la conexión que en determinados casos se aplicarían en la transición de una oración a otra, pero no reglas referidas al texto en su conjunto: podría decirse que al sobrepasar los límites de la oración hay que pagar cierto peaje, sí, pero nada más102. Los esfuerzos iniciales de la actual lingüística del texto [cfr. 0 y I § 1.2] han pretendido mostrar que esto no es así, que hay reglas que se aplican por encima del nivel de la oración y que estas normas son de observancia obligatoria cuando a partir de una serie de oraciones quiere formarse un texto. Y dado que este nivel de estructuración de una lengua existe de hecho, está plenamente justificada una disciplina que lo estudie [cfr. III]. Sin embargo, esta disciplina –y esto no lo ven claro todos los lingüistas que practican la “lingüística del texto”– no pretende investigar qué es lo característico de los textos como tales; esta modalidad de lingüística del texto constituye, en realidad, una parte de la gramática de la lengua, es decir, propiamente un procedimiento heurístico con cuya ayuda se intenta establecer qué hechos pertenecen a esta sección de la descripción de una lengua, cómo están configurados, cómo funcionan y cómo pueden describirse adecuadamente. En otras palabras, de lo que se trata es de la constitución de textos en determinadas lenguas, en la medida en que para ello existen reglas específicamente idiomáticas. No se trata, en cambio, de cómo se escriben sonetos, tragedias o comedias, ni tampoco de las normas y de las clases de texto presentes en el nivel del lenguaje, con independencia del problema empírico de si la clase de texto correspondiente existe o no en una determinada lengua: el soneto, por ejemplo, ha sido siempre una posibilidad universal de construir un texto, incluso también en la época en que sólo había sonetos escritos en italiano; y al revés, la clase de texto soneto no se
No obstante, véase Samuel Gili Gaya, Curso Superior de Sintaxis Española, Barcelona, Biblograf, 1970, 10ª ed., cap. XXIV.
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limitaba de ningún modo a las reglas específicas de la lengua italiana, pues no era necesario escribir sonetos para poder afirmar que se sabía la lengua italiana (de hecho, más tarde se han compuesto sonetos en las lenguas más diversas). [4.0.1] Inicialmente pueden distinguirse dos tipos de lingüística del texto. El objeto de la primera son los textos como un nivel del lenguaje autónomo, independiente de la lengua en la que se expresen. Esta lingüística del texto sería la lingüística del texto propiamente dicha103, de modo que, en lo que sigue, se explicará con más detalle [cfr. II]. La segunda clase de lingüística del texto tiene su objeto en el texto en tanto que nivel de estructuración idiomática. Por eso, y también en beneficio de la claridad terminológica, se denominará gramática del texto o gramática transoracional (también análisis transoracional o transfrástico). Dado que una introducción debe señalar solamente puntos clave, esta última forma de lingüística del texto, sobre la cual se ha tratado con cierto detalle hasta aquí, será considerada de modo más sucinto en la parte expositiva y crítica de este volumen [cfr. III]. [4.0.2] Junto a estas dos clases de lingüística del texto que deben considerarse plenamente legítimas existe una tercera orientación que también pretende ser una lingüística del texto. Aunque en la introducción se ha aludido brevemente a ella [cfr. I § 1.1], su planteamiento y su metodología se analizarán ahora en detalle104. De entrada parece difícil asignar a esta tercera forma de lingüística del texto un objeto propio, pues ¿qué otro nuevo objeto “texto” podría existir además de los dos que ya han sido deslindados? En rigor, ninguno. Lo que sí hay, sin embargo, es un planteamiento propio de esta tercera orientación que podría formularse como sigue: ¿No sería necesario construir toda la lingüística a partir del texto, dado que todo fenómeno lingüístico sólo es realmente observable en textos concretos (en el sentido más amplio de la palabra)? Esta tercera modalidad de la lingüística del texto se origina fundamentalmente en su particular planteamiento: toda la ciencia del lenguaje debería desarrollarse desde el texto. Lo que no se explica con claridad es de cuál de los dos conceptos de texto presentados se parte, aunque a lo hace referencia normalmente es al texto en general, esto es, al texto como posibilidad universal del lenguaje. En cierto modo esta modalidad de la lingüística del texto termina por identificar la lingüística del texto con la lingüística como tal: el lenguaje con todas sus categorías (y, naturalmente, también las lenguas históricas) deben describirse a partir del texto, de forma que en la investigación de las categorías idiomáticas deberá partirse de las unidades que las representan en el texto. [4.1] El punto de partida de la tercera modalidad de lingüística del texto son, pues, los textos. Se comprueba, por ejemplo, que existen diversas clases de texto en las que ciertos tiempos verbales aparecen con determinadas funciones: narración y
En Lingüística del texto, pág. 21, se agrega: “Se trata aquí de una lingüística que pondera el texto en sí como objeto, por ejemplo, la novela como tipo de estructura, o el artículo de periódico como otro tipo de estructura o de discurso, y así sucesivamente. Esta lingüística del texto es la que en una forma determinada se hace sobre todo en Francia, con el nombre de analyse du discours, y que con enfoques nuevos continúa, en parte, la estilística llamada del habla y [...] también la antigua retórica, en tanto que disciplina que estudiaba, precisamente (aunque de modo genérico) los textos”. Cfr. también lo dicho en I § 1.3. 104 Fundamentalmente, “esta orientación está representada por Harald Weinrich y su escuela”, ibídem.
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a este hecho. que “se muestran aquí estos dos puntos un poco más detalladamente porque han sido objeto de una atención particularmente minuciosa en el marco de la lingüística del texto que nos ocupa ahora”. no la oración. 1. 107 Harald Weinrich. 169. Del hecho de que en muchos textos el artículo determinado se refiere a lo ya dicho. Por ejemplo. 1969. pág. 108 Ídem. no como una disciplina particular. se concluye que el artículo determinado y el artículo indeterminado muestran dos tipos de indicaciones o señales que en cierto modo sirven al lector como guía para la decodificación del texto107. si es que la gramática quiere proporcionar modelos que expliquen la competencia lingüística”106. 1974.3. Éstas son las funciones de dichos tiempos. la idea de una lingüística del texto como orientación. indica al oyente que se introduce información nueva. que ya no puede tomar en consideración la información previa. versión esp. Tempus. y que en las distintas lenguas existen para cada uno de ellos determinados tiempos verbales. De ello se deduce que tiene que haber dos tipos muy generales de textos. Gredos. que ésta es la función del artículo en general. En este tipo de lingüística las funciones idiomáticas se definen a partir de las funciones textuales [cfr. no sólo en la lengua que se ha examinado.2]. caps. en la obra de Jeff Verschueren. capítulos “Lingüística del texto: sobre la sintaxis del artículo en el alemán” y “Sintaxis textual del artículo francés”. Estructura y función de los tiempos en el lenguaje. pues los aspectos delimitados son un error de los gramáticos. Poetica (Múnich). 109 Advierte Coseriu en la versión original. a la información ya proporcionada en el texto. pág. 110 En Lingüística del texto. Sprache in Texten. pág. 1976. esto es. simultáneamente. Con los tiempos verbales se procede de manera análoga109. especialmente caps. A partir de un corpus de textos en una lengua se establece que el pretérito definido [o perifrástico]110 se presenta como tiempo del comentario y que el pretérito indefinido actúa como tiempo de la narración. 1976. Klett. y que. Tal modo de proceder se generaliza posteriormente.2. o más aún. Lenguaje en textos. Para entender la pragmática. que el artículo determinado es una señal que invita al oyente a poner el nombre o sintagma nominal introducido por el artículo en conexión con la información previa. 2002. IX y XI. también. 2 y 3. Kohlhammer. 106 En este último sentido hay que entender las palabras de Harald Weinrich en “Syntax als Dialektik (Bochumer Diskussion)”. se investiga el uso del artículo en un determinado texto y a continuación. sino que tiene que atender a la que se le ofrece a continuación108. el artículo indeterminado. se encuentra también en la pragmática. Más allá de la Textlinguistik alemana. “la lingüística sólo puede desarrollar enteramente sus categorías como lingüística del texto” o “el ámbito de la gramática debe ser el texto. a pie de página. lo que hay que hacer es invertir el planteamiento. sino en todas. como es el caso de las lenguas semíticas o de las eslavas. Stuttgart. se sostiene. textos narrativos y textos-comentario. Gredos. 109: “Linguistik ist Textlinguistik”. versión esp. ya que lo realmente universal es la Harald Weinrich.3. por el contrario. O se concluye. pues. a partir de este examen. 36.3. La descripción de una lengua dada en el sector correspondiente deberá ajustarse. Madrid. Besprochene und erzählte Welt. en las lenguas en que las distinciones verbales esenciales no son las de tiempo sino las de aspecto. I §§ 5. Madrid. por ejemplo. y se plasma en afirmaciones y máximas como: “la lingüística es necesariamente lingüística del texto”. en tanto que el artículo indeterminado se refiere a lo que todavía está por decir.comentario105. Ahora bien. se concluye que ésta es la función de los dos artículos en francés o en alemán. 105 p ág ina 30 de 184 . le dice al oyente que esta información continúa siendo válida.3. Stuttgart. 5. Gredos.3 y 5. Madrid.

por ejemplo.2.2. erróneo entender que la competencia que hace falta para producir textos puede coincidir con la gramática de una determinada lengua o que la descripción de esta competencia pueda ser al mismo tiempo descripción de la estructura de una lengua determinada.2. 17.3. das Gespräch). El error radica en suponer que la capacidad de producir textos y el conocimiento de una lengua constituyen una competencia unitaria. combinarse con cero. 13–32. I § 5. especialmente pág. cap.5. págs. Todo lo que se dice es un texto o un fragmento de un texto: una única oración. existe sólo el hablar (das wirkliche Sprechen. 111 p ág ina 31 de 184 . 114 Véase Competencia lingüística. § 2. no coincidente con ninguna tradición del hablar históricamente determinada [cfr. 113 Coseriu añade en el texto en alemán un apunte: “Esto está en relación con una propiedad general de los niveles de estructuración del lenguaje que ya se han descrito [cfr. con cuya ayuda pueden interpretarse todas las formas verbales de todas las lenguas111. I § 5.2.2]. además. y una oración. 112 “Concretamente.. [4.2]: clases de texto como las cartas de amor o los tratados científicos poseen su propia tradición. que se dispone de una cierta capacidad (= competencia o saber) particular para producir textos114 [cfr. puede formar también un texto completo113. es decir que está en relación con el hecho de que un elemento de un determinado nivel puede. [4. sin embargo.2 y 3. 1987. Me voy al campo]. norma y habla”. Madrid.1]. nota 55. existen sólo actos lingüísticos (Sprechakte)..3.1. una palabra.2.3. como segunda persona del singular del imperativo del verbo ire. como cláusula. I § 3] y sobre los que se volverá más adelante [cfr. Vale la pena recordar en este sentido la famosa anécdota de los dos amigos romanos que habían hecho una apuesta sobre cuál de los dos podría escribir la carta más breve.] Junto a la competencia. en el nivel inmediatamente superior. de modo que éste ganó la apuesta.. todo lo cual no guarda relación con el conocimiento de una determinada lengua116 [cfr. Así.3.1] ¿Qué es lo correcto y lo incorrecto de esta concepción? Es correcto. Por eso es posible –y de hecho ocurre con frecuencia– que alguien con Harald Weinrich. Innovación en la enseñanza de la lengua y literatura. Teoría del lenguaje y lingüística general. la actividad lingüística (Sprechtätigkeit)”.2.1]. Vete]. Estructura y función de los tiempos en el lenguaje. finalmente. pág. determinada históricamente. I §§ 5. como una oración. una cláusula. inglés. I § 5. porque el elemento mínimo i en latín. como un texto. de hablar coherentemente. un grupo de palabras. [. etc. puede representar también todos los niveles superiores”. y el segundo le contestó: i [esp. Es cierto. en “Sistema.2 y 3.5].1.1. un elemento mínimo puede funcionar simultáneamente como palabra. §§ 3. la competencia de hablar con claridad. como un grupo de palabras. 390 y siguientes. Montevideo. que sirve para expresarse en español. en un nivel individual existe una capacidad para producir textos determinados que tampoco depende de los conocimientos lingüísticos en el sentido tradicional117 [cfr. §§ 3. francés. 115 Coseriu desarrolla este aspecto posteriormente en la monografía “Acerca del sentido de la enseñanza de la lengua y literatura”. sino que su magisterio sirve también para mejorar la capacidad de producir textos115. Ministerio de Educación y Ciencia. etc. 1956–1957. 12.1 y 5. ante todo.distinción entre narración y comentario. asimismo.2] Es. alemán. 117 Ídem. que “expresarse lingüísticamente” significa “producir textos”112. 116 Véase el trabajo inédito El problema de la corrección idiomática. Véase también Lecciones de lingüística general.1. Y es igualmente correcto que el profesor de lengua no sólo enseña una determinada lengua. existe también una competencia universal que se corresponde con nuestro nivel de máxima generalidad: por ejemplo.2. III § 2. El primero escribió: eo rus [esp..

aunque sea mediante ese hablar interior. Heinrich Heine es un escritor alemán que es un lírico]. en efecto. con el fin de engañar a los enemigos más o menos imaginarios que lo acosan. Se nota que hay aquí muchos factores que considerar. I § 2. En cambio.1]. se exprese. 119 “Der Bau”. Pero también se pregunta continuamente si en realidad todo esto está bien y vale la pena. es decir que se analizan textos producidos en ese hablar interior de acuerdo con reglas que se pretenden describir118. esto es. por más que se tenga la impresión de estar examinando introspectivamente la propia competencia. también es posible que. por ejemplo. pese a una competencia histórica muy imperfecta. En un cuento de Kafka119 aparece un animal que reflexiona sobre todos los posibles enemigos que podrían atacarle. En cambio. en Beim Bau der Chinesischen Mauer.1. porque. una fortaleza. en versión española “La construcción” (o “La madriguera”). Si no se empezase por el hablar en concreto. secundarios y de reserva) y también falsas entradas que no conducen a ninguna parte. naturalmente. es decir que alguien que no hable bien el alemán. der ein Lyriker ist [esp. De hecho siempre se está partiendo de textos. propia de tal o cual discurso (= individual). no obstante. que alguna de sus partes no está bien formada. con particular claridad y congruencia. esto no significa que pueda identificarse sic et simpliciter la función textual. si una medida de precaución tan sofisticada en una determinada situación no podría llegar a convertirse en una trampa. 118 p ág ina 32 de 184 . [4. como aquella según la que en alemán no es posible la oración Heinrich Heine ist ein deutscher Dichter.3] No es tampoco correcto –e implica la confusión de competencias distintas– suponer que la competencia para la producción de textos en su conjunto tiene que pertenecer a (o aparecer en) la gramática de una determinada lengua. propia de un nivel idealmente previo y solo susceptible de individualizarse en un discurso. por ejemplo. En el En la versión original del texto Coseriu añade al margen que “sólo así se explican casos como los recordados a propósito de falsas afirmaciones sobre la existencia o no existencia de ciertas construcciones [cfr. en última instancia es preferible una única reserva central o una descentralizada. en cambio. sin pensar en otros textos en los que tal fragmento se integraría sin dificultades”. por ejemplo. Por consiguiente. y. almacenes de víveres (centrales. se posea una especial capacidad para componer bien ciertas clases de texto. o si. sino para todos los textos de dicha lengua. tampoco se llegaría a generalizaciones precipitadas e incorrectas. en un alemán defectuoso cartas de amor más hermosas de las que suelen escribir la mayor parte de los hablantes del alemán. se llega a conclusiones incorrectas. no puede haber otro punto de partida. A afirmaciones como ésta se llega –y es cierto que nadie está a salvo de caer en este tipo de errores– produciendo un texto y concluyendo. muchos síes y muchos peros que tener en cuenta. Más bien debe decirse que en la descripción de una lengua hay que partir de funciones válidas no sólo para un texto dado. la capacidad no actualizada de producir expresiones de acuerdo con las reglas de una lengua: aunque se piense que en la descripción no se está haciendo otra cosa que explicitar el propio saber.6. Si se procede así. en realidad se parte de textos que son el producto de una especie de hablar interior.una competencia histórica deficiente disponga. es absolutamente correcto afirmar que también en la descripción gramatical de una determinada lengua debe partirse de textos (= de actos lingüísticos). construye una madriguera compuesta por un complicado sistema de galerías. con la función idiomática. a partir de él. de una competencia muy superior a la de otros en el plano universal. sí es cierto que hay que partir de los textos también cuando se pretende hacer la descripción gramatical de una determinada lengua. Este animal. es decir que se escriban.

por desgracia tampoco se puede excluir. nun. freilich lässt sich leider nicht ausschließen. por ejemplo. Es. Gustav Kiepenheuer Verlag.4] Por tanto. Sobre este tema. sin embargo. no debería llegarse a afirmar que la función de las partículas del alemán consiste en expresar la inseguridad de un animal maestro en excavaciones e inquieto por algunos ruidos extraños. incluso puede que el alemán sea una de ellas. un buen ejemplo de esto es su comentario sobre una solución para un problema parcial. en realidad. no de una función de la lengua alemana como tal. pág. sin embargo.1]. daß sich die Dinge vielleicht doch eigentlich anders darstellen [esp. “Pero. la principal objeción que habría que hacer a esta tercera forma de lingüística del texto es que identifica injustificadamente las funciones del texto con las funciones de la lengua [cfr. como sigue: “Demasiadas restricciones y demasiadas precisiones. Dados los límites de este trabajo. recién calificada de óptima: “Aber vielleicht doch nicht gar so sehr” [esp. la de precisar o restringir la validez de lo dicho. en fin. Algunas En la versión en alemán (Berlín. se convierte posteriormente en una función del texto. Para determinar la función de las mencionadas partículas en el alemán sería necesario partir de las nociones de “precisión” y “restricción”: esta función de las partículas en el alemán121. es verdad que así parece]. ¿Qué función desempeñan las partículas en este texto? Expresan la inseguridad del animal. 95. y cabría ya suponer que justamente y pese a todo tendría en verdad que ser así y no de otro modo]. se parte de su previa definición. “Ciertamente. Esto no quiere decir. de modo distinto]. pues ¿quién es también el que podría pensar en una seguridad simplemente absoluta?]”. el animal utiliza una gran cantidad de partículas. 121 120 p ág ina 33 de 184 . I § 5. sin embargo. Lo expuesto se representa como sigue: inseguridad sentido (en el texto) precisión limitación/restricción función en lo dicho [4. que las cosas tal vez terminen presentándose. que podría explicitarse.3. tal vez pese a todo quizá no tanto”)120. aunque con seguridad no lo serán para todas. se convierte en signo (= significante) de la función textual “inseguridad” en un determinado nivel del contenido que puede denominarse sentido [cfr. daß es sich eben wohl doch so und nur so verhalten muss [esp. und man könnte schon annehmen. quien continuamente establece restricciones y precisiones no se siente seguro de algo”.desarrollo de su meticuloso razonamiento. véase el trabajo citado de Harald Weydt Abtönungspartikel: die deutschen Modalwörter und ihre französischen Entsprechungen.4. zwar scheint es so [esp. posible que en determinadas lenguas haya sistemas de tiempos verbales organizados sobre la oposición entre narración y comentario. de manera que se logra una argumentación que tiene en cuenta diferentes puntos de vista: [cita no literal] “Gewiss. wer dürfte auch überhaupt an vollkommene Sicherheit denken? [esp. sí se podría extraer del análisis del texto la conclusión de que la función de determinadas partículas del alemán consiste en expresar inseguridad en la argumentación. claro. 1948). o para ser exactos. I § 5.2 y nota 537]. por ejemplo.1. que algunos de sus resultados no puedan ser aceptables para ciertas lenguas. Naturalmente.3. Se trata aquí de una función textual.

pues en el mejor de los casos sólo hubiera podido hacer descripciones funcionales de los tiempos verbales del alemán en diversas clases de texto. usar el verbo meckern [esp. ital. Es lo que 122 Este eco a veces se marca en la escritura mediante el uso de comillas (o de la cursiva): “Murmuro” porque. figuradamente: ‘criticar u objetar sin fundamento’. pero entonces tendrá el sentido de una autocrítica irónica. por ejemplo fr. la alumna de Fourquet tuvo que renunciar al plan inicial. nos encontraríamos sólo ante un fenómeno de la lengua. etc.. cuando menos.2]. supongamos que en alemán existe una distinción entre “narración” y “comentario” en el sistema de los tiempos verbales. o por medio de recursos expresivos explícitos: Murmuro. se permite advertir que. pues uno mismo nunca murmura: uno critica. Supongamos. porque. aprox. sirve sólo para referirse a la crítica realizada por alguien distinto de la primera persona. literalmente: ‘balar’. 192. Así.. Incluso resultaría más importante comprobar que las lenguas hacen distinciones funcionales propias en relación con determinadas clases de texto. pág.. Fourquet había propuesto este problema a una alumna suya como tema para su tesis doctoral.. tiene siempre la función de descalificarla por injustificada. aver da ridire123. De hecho. Si ello fuera así.. ejerce la crítica. no obstante. o bien se utilizará recogiendo las palabras literales de un interlocutor que acaba de preguntar: Was hast du schon wieder zu meckern? [esp. es decir. en su sentido figurado [esp. incorrecta. Murmuro porque. [esp. Se dice: Was hast du schon wieder zu meckern! [esp... ante una distinción del alemán que no se aplica a otras lenguas.]. pueden reconocerse como tales las formas previstas para ciertas funciones textuales precisamente porque hay otras formas que no están limitadas a determinados textos. 123 También en Competencia lingüística. el hecho de que en las lenguas existan formas previstas para ciertas funciones textuales no debe inducir a equiparar funciones textuales y funciones idiomáticas [cfr. es decir.. En todas las lenguas que se conocen se encuentran fenómenos vinculados a ciertas clases de texto. murmurar] también para referirse a uno mismo. Por eso también la determinación de las funciones de las lenguas a partir de generalizaciones de funciones textuales aisladamente consideradas suele ser o insuficiente o.informaciones proporcionadas por el germanista francés Jean Fourquet parecen apuntar en esta dirección. Por ejemplo. Se puede. porque hay otras formas que están ahí para todos los textos o para los textos en general.3. El verbo alemán meckern. he escrito]) y el pretérito indefinido (ich schrieb [esp.. En otras lenguas se encuentran expresiones equivalentes. por supuesto. se permite dudar de. etc. como tú dices. El título bajo el que se organizó el plan de investigación fue La interpretación funcional de los tiempos verbales en alemán. ¡Qué tendrás tú que andar murmurando otra vez!]: Ich meckere deshalb/weil.3. p ág ina 34 de 184 . Ahora bien. escribí]) puedan usarse alternativamente en situaciones y contextos similares. Ése se pasa la vida murmurando). trouver à ridire.. y además de mencionar esa crítica. en el vocabulario. Desde los preliminares del trabajo quedó claro que apenas hay textos –quizá no haya ninguno– en los que el pretérito definido (ich habe geschrieben [esp. simplemente. que la alumna de Fourquet hubiera hecho su trabajo y hubiera interpretado correctamente los hechos. por inoportuna. murmurar]. ¡Qué tendrás tú que andar murmurando otra vez!) o Der meckert aber dauernd [esp. I § 5. Se puede responder así. y esto no sólo en textos compuestos en dialectos del alemán en los que no se emplea el pretérito. pero con ello se está diciendo implícitamente que no se está de acuerdo con la utilización del verbo122.

C. §§ 2. se encontrarán. Dado que en muchas situaciones de habla prácticas el ahora de la narración coincide efectivamente con el presente. Teoría del lenguaje y lingüística general. cuando se quiere escribir la gramática de una lengua. si se investigan los tiempos verbales en un número suficientemente grande de textos. se puede advertir que esta clase de lingüística que absolutiza el texto como base previa no es una lingüística del texto ni es una lingüística de los textos. al portugués: en portugués un tiempo supuestamente narrativo. aun convendría añadir que la distinción categorial presuntamente básica entre narración y comentario no es aplicable a ciertas lenguas. que es lo que en principio se esperaría de una lingüística del texto. Gunter Narr.. II.ocurre en el caso de los dos tipos de artículo. el futuro. los llamados tiempos narrativos. El hombre con el puro era. Desearía ser tal. sino con el momento de la narración. Sobre los problemas del verbo escribe Coseriu en Das Romanische Verbalsystem. Y por lo que concierne al caso concreto al que se hace referencia. §§ 2. ¿sería sensato imaginar en este caso que el artículo determinado que encabeza el título se refiere a una información conocida.5] En definitiva.. por ejemplo. Una función textual del artículo en francés] si hubiera tenido la intención de proporcionar información nueva sobre el tema? [4. esto es. es cuestionable si este sistema de relaciones tiene la función de hacer más comprensible el texto. cap. es necesario pensar en todas las funciones. Tubinga. el] (información conocida) ein [esp. es perfectamente apropiado poner los tiempos verbales en relación con el tiempo real. objetivamente en el futuro.. también Teoría lingüística del nombre propio. pues la distinción entre tiempo narrado y tiempo absoluto o cronológico trasciende ya al texto. 125 Véase Willy Birkenmeier. podría pensarse fácilmente que el presente verbal expresa el presente en sentido absoluto. se comprueba en seguida que la categoría de tiempo no tiene que ver con el tiempo cronológico. desde la perspectiva del año 2010 d. en una narración utópica en la que se pretendan contar hechos del año 2100 d. naturalmente. La función textual del artículo en francés]. Sin embargo.2. como los compuestos en lenguas sin artículo?125 A esto se añade que. y no. “Sobre la estructura del verbo español moderno”. correspondiente al fr. ¿Es posible entender textos que carezcan de este tipo de remisiones. por medio del presente sólo se pueden expresar sentimientos en relación con el presente.3. Naturalmente no es así. [esp. Fink.. C. en una interpretación inmanente a los textos. en casos donde las demás lenguas románicas muestran el pretérito formado con el verbo auxiliar”. passé défini o passé simple). Quizá algún lingüista haya escrito o piense escribir un artículo con el titulo: Die Textfunktion des französchischen Artikels [esp.5. Múnich. 126 Agrega Coseriu en el texto original: “Por ejemplo. Estudios de gramática 124 p ág ina 35 de 184 .]124. Artikelfunktionen in einer artikellosen Sprache: Studien zur nominalen Determination im Russischen. a pesar de que el año 2010 está. un] (información no conocida) se aplica a muchos textos: Dort stand auch ein Mann mit einer Zigarre.1. no sólo en una posible función en una clase de texto determinado. En cambio. pero no es de facto más que una lingüística de las Véase “Determinación y entorno. Véanse también Emilio Alarcos Llorach. en el texto sí pueden ponerse los tiempos verbales en relación con el tiempo cronológico. etc. De este modo.4. El esquema que opone información conocida a información no conocida: der [esp. y con el futuro sólo caben expectativas y esperanzas para el porvenir. Der Mann mit der Zigarre war. Dos problemas de una lingüística del hablar”. 1979.1 a 2. 1976. que el pretérito designa el pasado. sino una lingüística que tiene problemas para la identificación de su propio objeto126.2. el pretérito definido o histórico (pretérito perfeito simples. se utiliza también en contextos de comentario. en el momento de escribirse la narración. por ejemplo. Allí estaba también un hombre con un puro. Por ejemplo. A través de los tiempos verbales del pasado sólo se pueden narrar cosas pasadas. y que el autor hubiera titulado su trabajo: Eine Textfunktion des französchischen Artikels [esp.

la justificación de la primera. deben efectuarse algunas observaciones sobre la delimitación recíproca de las dos formas de lingüística del texto legítimas. 68–149. el nivel del texto se considera desde el punto de vista de su constitución. 93–110. 128 Hay un desarrollo de estos niveles en Óscar Loureda Lamas. “La temporalidad verbal en español”. 127 Coseriu añade en el texto original: “De la tercera forma de lingüística del texto sólo me ocuparé marginalmente. La combinación de ambos esquemas muestra toda la complejidad real del nivel del texto128: funcional del español. 1978. en los que el texto aparece en cada caso como un nivel (aunque en ámbitos muy distintos): primer esquema [cfr. 7/1. VIII. Gredos.2 y 5. es decir. Los tiempos simples”. Con este propósito se confrontan los dos esquemas siguientes.1]. Nelson Cartagena. como una lingüística de las lenguas. 1.1] hablar en general (lenguaje) lengua (tradición histórica del hablar) determinación progresiva segundo esquema [cfr. es decir. sólo formulada en términos muy generales [cfr. concebida. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. de modo que debe considerarse una orientación equivocada. p ág ina 36 de 184 . y Guillermo Rojo y Alexandre Veiga. se desarrolla a continuación. sobre todo en relación con los tiempos verbales y con el artículo. el texto se presenta como producto de una doble determinación dentro del ámbito del hablar como actividad humana universal. No es así. Ahora bien. vol. I § 3] texto oración cláusula grupo de palabras palabra elementos mínimos niveles de la combinación texto A simple vista parecería que la primera lingüística del texto tiene un objeto completamente distinto del de la segunda. no en el sentido restringido de la gramática transoracional–. “Acerca de las categorías de tiempo y aspecto en el sistema verbal del español”. I § 4. el texto funciona como un nivel que se forma según las reglas de una lengua. en la medida en que pueda aportar algo a las otras dos formas de lingüística del texto legítimas”. págs.0. Antes. esto es. I § 2]. Verba (Santiago de Compostela).1]127: la que concibe el texto como nivel del lenguaje en general y la que concibe el texto como un nivel de estructuración de las lenguas.lenguas –y. págs. 2870–2934. cap. Madrid. 1980. “El tiempo verbal. Guillermo Rojo.. Gramática descriptiva de la lengua española. ciertamente. El nivel del texto es in concreto el mismo. I § 4. Como lingüística de las lenguas puede resultar interesante en relación con los hechos que ha estado examinando hasta ahora. Boletín de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española (San Juan). [4. I §§ 1.). 1974. Lenguaje y discurso. solamente se considera de modo distinto: en el primer esquema. La segunda ya ha sido justificada [cfr. en contra de su propia intención.2] En lo que sigue me ocuparé de las dos formas de lingüística del texto mencionadas en primer lugar [cfr. 3ª ed. 106–119. parecería que el concepto de texto en cada caso es totalmente diferente. “Fundamentos de una lingüística del texto real y funcional”. págs. sin embargo. en el segundo. págs.0. no logra explicar adecuadamente su objeto. II.

Sincronía. Los tres problemas del cambio lingüístico”. 130 Los niveles del lenguaje aparecen deslindados ya a mediados de los años cincuenta. La lengua como ‘saber hablar’ históricamente determinado. págs.6 y nota 477]: la lingüística del texto stricto sensu es una hermenéutica. Berna. Véanse también Christoph Eykmann. ej. El hombre y su lenguaje. que el hablar en general y las lenguas deben considerarse también niveles autónomos130. 257 y siguientes. Archiv für das Studium der neueren Sprachen und Literaturen (Berlín). Esto implica.1.. y Gerhard Kurz. II §§ 9. II §§ 8. en “Creatividad 129 p ág ina 37 de 184 . págs. FUNDAMENTOS DE LA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO [5. 1977. 1970. diacronía e historia.hablar en general niveles de estructuración lengua (con sus distintos niveles) elementos mínimos palabra grupo de palabras cláusula determinación progresiva oración texto saber hablar en general (saber elocucional) saber construir un texto sobre la base del saber idiomático producir un texto a partir del conocimiento de una tradición textual (p.0] [. Phänomenologie der Interpretation. más extensamente. en relación con las posibilidades del desarrollo de la lingüística en los distintos niveles). ni tampoco en relación con las categorías que les corresponden. 214.4. novela) y sobre la base de una única intuición como acto lingüístico 5. 262–280. en el trabajo inédito de 1956–1957 El problema de la corrección idiomática. y la teoría de esta lingüística del texto no es más que la teoría de la hermenéutica (= teoría de la interpretación)129. en la pág. esta lingüística coincidiría con la filología bien entendida [cfr. 15–64 (aquí se presenta a Georg von der Gabelentz como fuente de la distinción).2 y 9. también en “Georg von der Gabelentz y la lingüística sincrónica”..3. II. [5. Dos problemas de una lingüística del hablar”. § 1.. Chile). es decir que no se explica completamente ni desde el nivel del hablar en general ni desde el nivel de las lenguas. 9. 241–243 (y también más adelante. en “La ‘situación’ en la lingüística”. cap. en “Determinación y entorno. En mi opinión. Revista de Lingüística Aplicada (Concepción. “Hermeneutische Aspekte der Textlinguistik”.1] La fundamentación de la lingüística del texto así entendida debe partir del hecho de que el texto constituye un nivel de lo lingüístico autónomo. en el capítulo “Lengua abstracta y lengua concreta.5] y también con la hermenéutica [cfr. 8. naturalmente.] La justificación de la autonomía del texto como nivel de estratificación lingüística complejo que no contiene sólo hechos de las lenguas legitimaría una lingüística que considere el texto precisamente en relación con dicha complejidad. soneto.1. Francke. § 2. págs.

§ 2.1. § 5. como hablantes. La relación entre los significados de la lengua de partida y de la lengua de llegada que en ella participan es sólo indirecta: no se establece. todas las comparaciones lingüísticas teóricas y aplicadas.1.4. y en “Los universales del lenguaje (y los otros)”.1] La primera tesis para fundamentar la lingüística del texto –en realidad. X. en el plano mismo de los significados. § 3. sino que se da sólo en la medida en que significados (análogos o distintos) de estas lenguas ‘corresponden’ unos a otros a través de lo designado. The Modern Language Review (Londres). El hombre y su lenguaje. etc. § 3. por ejemplo “Linguistic Competence: What is it Really?”.[5. Gredos. en “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. apart. en primer lugar.1. por ejemplo.1]. XXV–XXXV. porque. Que el lenguaje tiene esta capacidad lo demuestran. § 3.1 y siguientes. 80/4. Los tres niveles del lenguaje”. no determinada históricamente. en Lexis (Lima). a las cosas mismas. consiste en decir de otro modo algo ya dicho en relación con una misma realidad extralingüística que puede designarse mediante lenguas distintas133. Madrid. II y III. sino que vale para toda lengua y para todo hablar. Asimismo.1.1. 1997. Se trata de un saber hablar que no coincide simplemente con el saber hablar alemán. el acceso a lo extralingüístico. o sea. tienen que contar con la referencia a esta realidad extralingüística común a todo hablar: al comparar las lenguas se comprueba que son diversas. más extensamente. b). como en la lingüística contrastiva. en “El hombre y su lenguaje”.2. como configuraciones distintas de una realidad extralingüística132 [cfr.3.3. precisamente. las equivalencias en la designación. págs. es decir. I. Tubinga. esto es. Lógica y lenguaje en Eugenio Coseriu. Gramática. coinciden (regularmente. por ejemplo.1. § 2. universales. el carácter sígnico del lenguaje o el hecho de que el lenguaje se refiere a algo que no es él mismo.2] El segundo es la facultad universal de hablar. Por ello puede ser también instrumento de la vida práctica.1 y 3. 1993. francés. Se trata del nivel en el que se dan los fenómenos comunes a todo hablar y a todas las lenguas131. sino por ser racionalmente (= idealmente) anteriores a las técnicas históricas.1.1] El primero es la posibilidad del lenguaje de referirse a la realidad extralingüística. que es. [5. y. 131 Comunes no por haber sido comprobados empíricamente en todas las lenguas. pero diversas por referencia a algo común. que todos. universales. por tanto. determinadas actividades referidas al lenguaje sólo son posibles porque se parte de la suposición tácita de que mediante las diferentes lenguas es posible referirse a una misma realidad extralingüística: la traducción. El hombre y su lenguaje. semántica.3. versión española del original alemán Sprachkompetenz: Grundzüge der Theorie des Sprechens. Estos fenómenos pueden reducirse a dos hechos muy generales. 133 “En la traducción importan por consiguiente.4. Véase “Lógica del lenguaje y lógica de la gramática”. el manejarse en el mundo extralingüístico”. Competencia lingüística. I § 5. Francke. p ág ina 38 de 184 . en la mayoría de los casos o sólo en casos determinados) en la función de la designación”. precisamente. caps. 1988.2 subapart. cap. Véase también el trabajo de Antonio Vilarnovo. y Competencia lingüística. Véase también “Alcances y límites de la traducción”.1. también la primera tesis de mi concepción del lenguaje– concierne a la autonomía de un primer nivel de lo lingüístico que se denomina nivel universal del lenguaje o nivel del hablar en general. [5. Dentro de este saber hablar general cabe distinguir dos y técnica lingüística. Estas distinciones también constituyen la base de trabajos de Coseriu sobre el saber lingüístico. 132 “El lenguaje posibilita..3. al distinguir los universales lingüísticos en relación con cada uno de los niveles. semántica. Lecciones de lingüística general. XXI/2. Gramática. poseemos.

grandes clases de fenómenos: los principios generales del pensar y el conocimiento de las “cosas”134. [a)] Los principios generales del pensar, aplicados al conjunto de lo lingüístico, están formados por principios como el de identidad o el de no contradicción. Estos principios están dados intuitivamente: los hablantes, como tales, no están en condiciones de formularlos reflexivamente, sólo los emplean en el hablar [cfr. nota 251]. La posibilidad de volver a referirse a algo ya mencionado con la ayuda de pronombres, por ejemplo, se basa en la presuposición de la identidad de lo que se ha designado una vez en todas sus posibles designaciones ulteriores135. [b)] El conocimiento de las “cosas” implica que no sólo se habla con el lenguaje, sino también con el conocimiento de las normas de la realidad extralingüística136. Por una parte, en tanto que se presupone que el interlocutor comparte un determinado conocimiento de las “cosas” al que nos referimos automáticamente: decimos, por ejemplo: Ja, draußen auf der Straße [esp. Sí, fuera, en la calle] suponiendo, a partir de nuestro conocimiento de las “cosas” y de ciertas expectativas sobre estados de cosas “normales”, que en el momento de hablar sigue habiendo fuera una calle, porque no nos hemos echado a volar por los espacios intergalácticos (suponemos que es así, aunque no podemos saberlo con total seguridad, porque constelaciones de hechos tan “naturales” como ésta no pueden ser sometidas a comprobación continuamente, lo que no impide que estas suposiciones acostumbren a verificarse una y otra vez) [cfr. II § 2.5.3.2]. Por otra parte, se hace constante referencia al conocimiento que el hombre tiene de sí mismo y del mundo: sabemos algunas cosas sobre el cuerpo humano, por ejemplo, que tenemos dos manos, dos pies, etc.; sabemos también algunas cosas sobre el mundo en tanto que contexto natural, por ejemplo, que no hay más que un sol y una luna, por lo que podemos hablar del sol y de la luna (si en nuestro mundo hubiese tres soles, die zweite Sonne stand schon hoch am Himmel [esp. el segundo sol estaba ya muy alto en el cielo] resultaría una oración tan natural como lo es die Sonne stand schon hoch am Himmel [esp. el sol estaba ya muy alto en el cielo] en nuestro mundo actual; y si tuviésemos también un número mayor de lunas, nuestra manera de hablar de ellas sería distinta de la actual)137 [cfr. II § 2.5.3.2 subapart. b)].

Véanse más explicaciones, con numerosos ejemplos, en Competencia lingüística, §§ 2.3.1 y 2.3.2. Se estudian estos principios en Antonio Vilarnovo, “Coherencia textual: ¿coherencia interna o coherencia externa?”, Estudios de Lingüística (Alicante), 6, 1990, págs. 229–240. 136 Según Coseriu, “la determinación del lenguaje por las ‘cosas’ y por el ‘saber acerca de las cosas’ abarca mucho más de lo considerado hasta la fecha. Es oportuno, pues, ampliar y completar la etnolingüística hoy existente hasta hacerla coincidir con una ‘lingüística esqueológica’ (del griego σκεℜοϖ, ‘cosa’) que estudie en su totalidad la contribución del ‘conocimiento de las cosas’ a la configuración y funcionamiento del lenguaje. En este sentido emplearemos [...] el término ‘etnolingüística’”, en “La socio- y la etnolingüística: sus fundamentos y sus tareas”, Anuario de Letras (México), XIX, 1981, § 2.2. 137 Véase “Determinación y entorno. Dos problemas de una lingüística del hablar”, Teoría del lenguaje y lingüística general, § 3.4.4; también “Significado y designación a la luz de la semántica estructural”, Principios de semántica estructural, págs. 185–209, y Competencia lingüística, págs. 117–119. No se aleja de este concepto la idea de trasfondo propuesto por John R. Searle, Expression and Meaning: Studies in the Theory of Speech Acts, Cambridge (Massachusetts), Cambridge University Press, 1979, págs. 117–136.
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[5.1.2] La autonomía del nivel histórico, es decir, del nivel de las lenguas, no precisa mayores justificaciones. Nadie discute que las lenguas poseen estructuras diversas, gramáticas distintas, un léxico estructurado de modo diferente, contenidos de palabras configurados también de modo distinto, etc. Sólo existe controversia en relación con el tema de si el nivel de las lenguas coincide o no parcialmente con el del texto [cfr. I § 4.1]; pero, entonces, entraríamos ya en la justificación de la autonomía del nivel del texto. [5.1.3] Hay una serie de motivos que se oponen a la consideración del texto como un hecho dependiente por completo de una lengua histórica. [5.1.3.1] Normalmente un texto está compuesto en una sola lengua, pero no es preciso que esto sea siempre así. Los textos plurilingües son posibles, y de hecho los hay [cfr. nota 39]. Incluso se da el caso, ciertamente extremo, de que lenguas diversas aparezcan mezcladas en un texto, bien en su expresión material, bien en su gramática, y no por ello esta formación híbrida deja de ser un texto. Así, la última novela de James Joyce, Finnegans Wake [1939], no contiene sólo pasajes en inglés, sino también en italiano y francés, y en ocasiones las lenguas se presentan completamente amalgamadas y fundidas en una nueva unidad[: por ejemplo, Joyce emplea una palabra del inglés pero con desinencias del italiano o con el significado que tiene en italiano, por lo que resulta un texto sumamente complejo]138. [5.1.3.2] Los textos no se rigen en todo momento por las reglas de una lengua. Las desviaciones respecto de las reglas idiomáticas son siempre posibles; y lo que es más importante, no se interpretan como tales, sino que resultan del todo aceptables si están motivadas por la configuración del texto o por alguna función textual. Se trata de un fenómeno general que podría formularse como sigue: las reglas del nivel de las lenguas pueden quedar en suspenso en el texto, es decir, pueden dejar de aplicarse por la configuración tradicional del texto o por alguna motivación que se encuentra en el texto mismo139 [cfr. nota 71]. [a)] Veamos un ejemplo de lo primero. Hay una canción infantil italiana que contiene la siguiente estrofa:
A mižú, mižú, mižú per la carne lo pe-í per esem-pin-tú a si fa mižú.

[...] En esta canción aparece algo cuya existencia en el italiano no se reconoce: el fonema /ž/. Todos los niños que conocen esta canción dicen sin ninguna dificultad mižú, pero, en cambio, si se pregunta a un italiano si el sonido [ž] existe en su lengua contestará seguramente que no, incluso es probable que tenga dificultades para pronunciarlo. El fonema existe, sin embargo, en este texto; forma parte de la tradición
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En Lingüística del texto, pág. 22. Aquí se añade que “si pensamos, no en una lengua histórica [...], sino en las muchas lenguas funcionales que integran una lengua histórica, entonces concluiremos por decir que casi no hay texto monolingüe porque en un mismo discurso se presentan con mucha frecuencia varias lenguas funcionales”. 139 Véanse ulteriores explicaciones en Competencia lingüística, § 2.5.4.

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de este texto, del mismo modo que otros hechos que no son propios de una lengua dada pueden aparecer en determinados textos. Asimismo, se dice que el sonido [correspondiente a al.] ö [œ] no existe en italiano, y de hecho no existe como fonema en palabras italianas. Sin embargo, sí existe en un cierto texto, o mejor dicho, existe “como” un cierto texto italiano. Es el sonido que los italianos utilizan para rechazar algo como completamente increíble o disparatado: ¡öööh! Esto saben hacerlo todos los italianos, pero no todos son capaces de pronunciar la ö en una palabra alemana si no la han ensayado antes muchas veces140. [En español hay un ejemplo análogo. Al hablar con los niños pequeños la palabra precioso se pronuncia con el fonema /sh/, que de otro modo no existe en español: ¡qué niño más peshosho! o ¡peshosho, peshosho, peshosho! En este estilo de lengua el fonema /sh/ forma parte de oposiciones, por ejemplo con /k/, que podría aparecer en pecoso (pronunciado [pekosho]): ¡qué niño más peshosho este niño pekosho!]141 También allí donde no se trata de hechos de otro modo inexistentes hay tradiciones relativas a determinados textos que suspenden reglas idiomáticas. En el alemán estándar, por ejemplo, se habla de die Wurst [esp. el embutido], pero, al mismo tiempo, y empleando una pronunciación dialectal, se dice: das ist mir Wurscht [esp. me importa un rábano, literalmente “me importa un embutido”]. En este caso especial el grupo st se pronuncia como scht, a pesar de que en la lengua estándar esta realización sólo es normal en el comienzo de un morfema. Incluso aquí llega a producirse una oposición:
Es ist Wurst, was Sie haben wollen Es ist Wurscht, was Sie haben wollen [esp. Lo que usted quiere es embutido] [esp. Me importa un rábano lo que usted quiera]

Lo mismo sucede con:
Alles ist für die Katze Alles ist für die Katz [esp. Todo es para el gato] [esp. Todo es en vano]

En este caso también hay una tradición especial para un cierto texto, y una insignificante modificación material en el plano de la expresión conlleva una completa modificación del sentido. [b)] Las desviaciones también pueden estar motivadas por la clase de texto en la que se presentan, y dentro de este tipo se las considera lo normal o lo esperable. En relación con esto ya se han mencionado las omisiones típicas del estilo telegráfico [cfr. I § 2.5.3]. Estas omisiones se efectúan de acuerdo con reglas específicas de la redacción de telegramas y se aceptan sin más. Se podría comprobar, en este sentido, qué tipo de omisiones se aceptan en el estilo telegráfico y cuáles no. El escritor rumano Ion Luca Caragiale ha escrito un famoso relato constituido únicamente por telegramas [Telegrame, 1899]; en él, las posibilidades de desviación del estilo telegráfico se vuelven centro de atención porque se emplean también desviaciones que ni siquiera en el estilo de los telegramas son normales o incluso admisibles, por ejemplo:
Petiţionat parchetului. Procoror lipseşte oraş mănăstire maici chef. [esp. Queríamos protestar fiscal stop fiscal ausente stop convento de monjas borrachera]
140 141

Ídem, pág. 194. En El problema de la corrección idiomática, cap. II, § 4.2.2.1.

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lesen. en el sentido de que algo “no da el nivel requerido” o es “insuficiente”].. de los discursos relativos a mundos imaginarios). vol. Introducción a la filosofía matemática.4]. El humorismo se basa a menudo en la confusión intencional de universos de discurso. pág. Nueva York. En cierta ocasión. § 4 y siguientes] para dar cuenta de las condiciones de verdad de los discursos que operan con aserciones pero que no pertenecen al ámbito de la ciencia (en particular. por el filósofo americano (fenomenólogo) Wilbur Marshall Urban [Language and Reality. 468. citado por la edición de Barbu Cioculescu.5. págs. en Introduction to Mathematical Philosophy. por ejemplo. aparece aquí con el sufijo comparativo para adjetivos -er. según decía Parménides y según decía Hamlet. 145 “El concepto de universo de discurso ha sido introducido en la lógica por George Boole [An Investigation of the Laws of Thought on which are Founded the Mathematical Theories of Logic and Probabilities. II § 2. Bucarest. cap. 1955–1956. 1. “hacer fotos” o aprox. la matemática. es decir. 201.1 y 3. Dover.3] A diferencia de las lenguas históricas. incluso hay reglas especiales para esta clase de textos. según este modelo podrían formarse también schreibi-schreibi machen o lesi-lesi machen [al. pertenecen a distintos universos de discurso. constituyen ‘universos de discurso’. Finalmente. no en una clase. En alemán no hay ningún adjetivo correspondiente a la expresión unter dem Strich [esp. 160–162]. dicho de otro modo.] El concepto de ‘universo de discurso’ ha sido a menudo criticado por los lógicos positivistas. §§ 3. schreiben. 1994.. el universo empírico. “aún más por debajo de la raya”. “por debajo de la raya”. las ciencias.1. Aunque no existe ninguna lengua En Opere. “peor que insuficiente”]144: esta desviación resultaba en aquel texto particular perfectamente admisible y su motivación se entendió sin dificultades. en alemán se puede defender la existencia de un estilo lingüístico propio del hablar con extranjeros [= xenolecto]. de modo que. en el mismo enunciado. Editura Fundaţiei Culturale Române. 144 El sustantivo Strich. la mitología. trad esp. hablando en el seminario de Tubinga de conferencias que estaban unter dem Strich. esp. esp. blitzen. 1854. ¿tú ir? ¿tú ya (haber) comido?].. con el argumento de que no hay ‘otro mundo’ fuera del mundo natural y empíricamente conocible [se refiere a las críticas de Bertrand Russell.5. Allen & Unwin. Londres. En este estilo de lengua se emplean constantemente infinitivos y participios: du gehen? du schon gegessen? [esp. pero éste se hallaba ausente. Una expresión como: la reducción del objeto al sujeto tiene sentido en filosofía. por ejemplo. las oraciones como: el viaje de Ulises y el viaje de Colón. como blitzi-blitzi machen [al.Hay que interpretar este texto como: “queríamos protestar ante el fiscal. los textos están condicionados por el universo de discurso145 [cfr. hacer click-click]. 143 Sobre los sistemas especiales de lengua que surgen a partir del hablar con extranjeros. En él habría que integrar ciertas formaciones de verbos con temas reduplicados con la terminación -i. raya. pág. La literatura. escribir y leer]. III. la motivación para una desviación puede hallarse en un solo texto. Son desviaciones que en esta clase de textos se sienten como normales. una regla idiomática queda aquí en suspenso debido a una finalidad expresiva reconocible. esp. pues estaba emborrachándose en un convento de monjas”142. 7. alguien aseguró que había oído una que estaba noch unter dem Stricher [esp.2]: ‘Por universo de discurso entendemos el sistema universal de significaciones al que pertenece un discurso (o un enunciado) y que determina su validez y su sentido. Yo mismo lo he elaborado desde el punto de vista de la teoría lingüística en ‘Determinación y entorno. [. 1939.3. Dos problemas de una lingüística del hablar’ [Romanistisches Jahrbuch (Berlín). Buenos 142 p ág ina 42 de 184 . [5. pero se dice que algo está unter dem Strich.5. pero no tiene ningún sentido en la gramática. en cuanto ‘temas’ o ‘mundos de referencia’ del hablar. Otro tipo de motivación para desviaciones en determinadas clases de texto se halla en el modo de hablar con extranjeros143. véase Competencia lingüística. y ha sido adoptado en la filosofía del lenguaje. respectivamente.

nuevamente a diferencia de las lenguas. en “Orationis fundamenta. [5. en el sentido de “técnica del hablar históricamente constituida y transmitida”. sino de otros ‘universos de discurso’.3. revelan una radical incomprensión del problema. pero las críticas aludidas. La plegaria como texto”.3. 1950. Mediante “textos incorporados a la tradición lingüística misma” se designan las fórmulas fijas de interpelación. Se puede hablar de tradiciones textuales en un doble sentido [cfr. [5. están condicionados por la situación [cfr. por ejemplo. por ej. en A Modern Introduction to Logic. no las lenguas. Gramática. La misma pretensión de ‘traducir’. en cada caso. Se encuentran. § 6.) revela. para la mitología. 14.2 y nota 32.. II §§ 2.2]. es decir que la Ilíada no se refiere a otra realidad (histórica o empírica). se tratan comparativamente las fórmulas de saludo en distintas comunidades. Son los textos. Lenguaje y discurso. Que no hay más que un mundo es cierto. Losada. los textos tienen también sus tradiciones particulares. “Zur Stilistik von Grußworten”. trasladándolas al nivel del hablar sobre el mundo empírico e histórico (‘los griegos creían que. 55–56]. 237–239. 1986. literalmente “buena mañana”] es una fórmula con equivalente en inglés [good morning]. y las afirmaciones acerca de los centauros son verificables en la mitología. que se trata de ‘universos de discurso’ diferentes. 186–190. las oraciones de la mitología. saludo y otras análogas147. Zeitschrift für germanistische Linguistik (Berlín). y de Lizzie Susan Stebbing.5. Lo que hay que entender. por tanto. distinto según se hable en el marco de la mitología.1.1 y 2. sino en la Odisea. cuando se dice: zwei zu fünfzig und zwei zu zwei [esp. y esto es muy importante.1.5. págs. de lo que se trata es de comprobar simplemente si existen o no. Penélope era la mujer de Ulises] sólo puede comprobarse dentro del universo de discurso al que pertenece esa proposición. la ciencia o la literatura. y en la tradición correspondiente. sin embargo.5] Finalmente. Aires. los enunciados pertenecientes a universos de discurso no empíricos no carecen de sentido y no necesitan ‘traducción’ ninguna. Methuen. mientras que Ulises era el marido de Helena es falsa. Véase también Gerd Antos. En realidad. semántica.. lejos de invalidar el concepto de ‘universo de discurso’. Lo mismo puede decirse en el caso de la ficción literaria[: las afirmaciones contenidas en la Ilíada se verifican en la Ilíada misma y con respecto a la realidad que en el poema se construye. 147 En Competencia lingüística. En el caso de los saludos es fácil constatar que ciertos textos existen en una tradición y no en cambio en otra. lo afectado por las diferencias en el universo de discurso. págs. dos de veinticinco y dos de cincuenta] dependerá de que este texto se diga en una ventanilla de correos. también nota 281]: [a)] En el caso de los textos incorporados a la tradición lingüística misma..1. 50–81. Guten Morgen [esp. No se trata de otros ‘universos’. en la de una estación o delante de un puesto de helados. 1945.’. Las aserciones que se hagan sobre el viaje de Ulises o sobre los de Cristóbal Colón tendrán un sentido completamente distinto. el universo de discurso es. donde la proposición el centauro era el sacrificio de cien toros es falsa. y el valor de verdad de una proposición como: Penelope war die Frau des Odysseus [esp. mientras que el centauro era un ser mitad hombre y mitad caballo es verdadera”. Londres. independientes de las lenguas. donde Ulises era el marido de Penélope es una proposición verdadera. El valor de verdad de una afirmación acerca de Ulises no se verifica en la historia griega.1. de la ciencia o de la historia. p ág ina 43 de 184 . págs.4] Los textos. § 3. 7ª ed. universales. sino que constituye una realidad en sí misma]146. de otros ‘mundos de cosas’. precisamente.. en un contexto extraverbal específico y hallan en él su sentido. etc. págs. de otros sistemas de significaciones. 146 Véase “Lógica del lenguaje y lógica de la gramática”.especial.

y no hechos de lengua.1. el silogismo. aunque existan únicamente en una determinada comunidad lingüística. ‘literal’) no es. Que no exista no quiere decir que el contenido correspondiente no pueda ser expresado con los medios de estas otras lenguas. sino. Por este motivo. por ejemplo. bună ziua. Por ello Coseriu habla de “textos incorporados en la tradición lingüística misma”. Estos textos exteriorizan la tradicionalidad en su inmovilización y en su repetición. En el caso de los textos supraidiomáticos. Guten Morgen es ‘buena mañana’. los géneros literarios. sí. ‘bueno el día’. en cuanto tal. los refranes y las fórmulas fijas (por ejemplo. 17. en El problema de la corrección idiomática. ‘noche buena’). aunque lo normal es que todos los miembros de la comunidad lingüística conozcan esa expresión. construcciones. II § 8. Adviértase que la verdadera traducción es siempre traducción expresiva: sólo se traducen textos. etc. como el soneto. ofrecer ‘materiales’ especiales (formas. La diferencia entre lo idiomático y lo expresivo se presenta con toda claridad al traducir estas fórmulas a otros idiomas. o frases famosas cuyas traducciones también son célebres en otras comunidades). aunque pueda haber equivalencia (por ejemplo. bună seara (esp.1.2]. en Competencia lingüística. debería resultar evidente que existe una configuración tradicional enteramente independiente de la tradición del hablar según una técnica transmitida históricamente (= independiente de las lenguas históricas)149 [. Sobre la traducción de significados (= “literal”) y la traducción de contenidos textuales. 149 “Una lengua. pero su traducción expresiva (es decir. por cierto.3 [véase también. págs. La llamada traducción ‘textual’ (es decir. Se diferencian de los textos supraidiomáticos en que éstos no suelen coincidir con los límites de una comunidad lingüística: las estructuras supraidiomáticas. mucho menos las clases de texto como ‘noticia’. no siguen normas de un idioma: “Si las fórmulas de saludo no pertenecen al nivel de la lengua particular. El hombre y su lenguaje.). un hecho de lengua. XXI/2. por lo que los hispanohablantes suelen decir en circunstancias análogas) es ‘buenos días’. mas no abarca la técnica de estructuración de los discursos mismos. en este sentido.2.. fórmulas de saludo análogas para las mismas situaciones. idiomática”. La traducción idiomática española de al. precisamente. más adelante. como patrones. Bon matin! no existe en francés. noche(s) buena(s)–. “Existen. sino que ni siquiera 148 p ág ina 44 de 184 . ‘silogismo’ o ‘soneto’. las modalidades de su configuración. § 3. fórmulas de saludo. para que en rumano se diga bună dimineaţa. lo que importa no es su existencia o no. lo que significa es que no se dice o no suele decirse de esa manera[. sino que diría que ese texto nunca fue formado o que nunca se convirtió en tradición en la comunidad lingüística francesa”. etc. como en el caso de los proverbios. §§ 3. sino. ‘buena la mañana’. [b)] En el caso de ciertos textos incorporados a la tradición lingüística misma. más allá de esto. 163–184.2. buenas noches –y no buena tarde. Eugenio Coseriu. nota 7.. italiano [buon giorno. pero aun mucho más en el caso de los textos supraidiomáticos. pero tampoco en estos casos puede decirse que la estructuración de los textos sea. en cuanto tal. en Lexis (Lima). y “Alcances y límites de la traducción”. yo tampoco diría que. II. proverbios. En Lingüística del texto. apunta que los textos pueden tener sus propias tradiciones. Las normas que constituyen esos textos no están simplemente por encima de la lengua particular.pero no en francés [bon jour. textos transmitidos como tales por la tradición idiomática (refranes. literalmente “buen día”]. y sus límites coinciden con los de una comunidad lingüística dada. sin duda. son similares en distintas comunidades.. significados) para ciertos tipos de discurso (‘textos’). cap. entre los que se encuentran. ‘buena la tarde’ pero noapte bună (esp. pág.1 a 3. en El problema de la corrección idiomática. sólo razones de tradición textual para que se diga buenas tardes. por ejemplo. textual. es decir que tienen estructuras tradicionales obligadas o fijas]148. para que buenas mañanas no se diga como fórmula de saludo.]. El hecho de que precisamente Guten Tag! y no otra cosa se utilice como fórmula de saludo es una tradición textual y no una tradición lingüística particular. págs. la noticia. buena noche o tarde(s) buena(s). y. véanse “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. No hay razones de técnica idiomática. 194–195. la traducción de esta fórmula en cuanto texto. que es una técnica autónoma”. puede. las existentes para saludar): “Tampoco textos como Guten Tag! pertenecen en cuanto textos al nivel de la lengua particular. independientes de los idiomas. 1997. refranes de distintas comunidades que expresan el mismo contenido. y los esquemas que los singularizan. literalmente “buen día”] o español [buenos días].

y. diacronía e historia.2. Estas tres técnicas diversas. Wissen] se utiliza como expresión técnica. Los tres niveles del lenguaje”. el elocucional.1. En lo que sigue se intentará mostrar que estos hechos pueden reconducirse a una forma especial del saber hablar. § 2. cap. Los tres problemas del cambio lingüístico”. Hemos elegido este término porque está en consonancia con la terminología propuesta en nuestros trabajos en diferentes lenguas románicas. incluye también el escribir– es una actividad que se funda en una facultad y revela un saber. La facultad de hablar.1: “En el segundo plano. en las que pueden reconocerse los tres niveles de lo lingüístico. Ya por el año 1955 introdujimos el concepto saber lingüístico […]. τ χνϕ]150. así como de las posibilidades que ofrece para diversas circunstancias y diversos momentos expresivos. en p ág ina 45 de 184 .1. XXV–XXXV. en “Linguistic Competence: What is it Really?”. El saber correspondiente al plano biológico “coincide con la técnica psico-física necesaria para la producción del lenguaje. el saber lingüístico a la utilización del mecanismo psico-físico para producir el lenguaje. 153 “El saber lingüístico presenta. en El problema de la corrección idiomática. 151 El problema de la corrección idiomática. esto es.2] Son éstas las razones más importantes que legitiman la autonomía del texto. 195 (en este mismo libro. diacronía e historia. explica Coseriu lo siguiente: “Considerado en su índole. También en “Lengua abstracta y lengua concreta. un saber técnico”. es decir. en cuanto conocimiento técnico del lenguaje en sus modalidades materiales y semánticas. La lengua como ‘saber hablar’ históricamente determinado. II. A cada uno de esos grados corresponden (o pueden corresponder) juicios de valoración. en Competencia lingüística. § 3.2. el lenguaje pertenece a dos planos de la vida del hombre: el biológico y el cultural. [5. § 1. entre las páginas 185 y 190. Por ello mismo. de sus modalidades universales y de determinadas modalidades históricas. Sincronía.1. pág. Lecciones de lingüística general. § 3. el idiomático y el expresivo.1] Toda forma de saber hablar puede entenderse como una técnica [= saber hacer. § 3.2. pues. No se refiere.2. sino al lenguaje mismo en cuanto ‘mecanismo’ de nuevas expresiones: mejor dicho.2. pertenece al plano cultural”). la técnica de los textos. Es el simple saber hablar condicionado fisiológica y psíquicamente: el saber utilizar el mecanismo psico-físico del hablar. cuatro grados: el biológico. En analogía con las distinciones introducidas en el capítulo I § 1. pertenece al plano biológico. se corresponden con tres grados diversos del saber lingüístico (= valores lingüísticos o grados de la competencia)152. el saber sobre cómo se configuran determinados textos o clases de texto151. Y estos tres grados del saber. los instrumentos de que el hombre dispone para producir el lenguaje”.1 (“Ahora bien. 150 En “Lengua abstracta y lengua concreta. se caracterizan más detalladamente las clases de texto mencionadas). el saber hablar. Sincronía. § 2. Teoría del lenguaje y lingüística general. el saber lingüístico coincide con el conocimiento técnico del lenguaje en cuanto ‘sistema de signos’. texto en el que se explica que “saber [al. que se refiere primordialmente a lo que más tarde se denominaría competencia lingüística [Noam Chomsky]”. 80/4. Dos problemas de una lingüística del hablar”. es decir que se oponen a que los textos sean considerados como meros hechos de lengua. en este caso. el cultural. La lengua como ‘saber hablar’ históricamente determinado. El hombre y su lenguaje. en cuanto fisiológicamente condicionada.[5. a su vez. Véanse también “Creatividad y técnica lingüística. más por extenso. § 1. 152 “Determinación y entorno. El éxito del acto lingüístico se juzga de forma diferente en cada una de las etapas del saber lingüístico154: pertenecen a la estructura lingüística particular”. págs.4. se corresponden con otros tantos criterios de valoración del hablar153. el ‘hablar’ –que en sentido técnico. en Competencia lingüística.2. el saber lingüístico es un saber hacer. y “Sobre el desarrollo de la lingüística”. a los ‘esquemas’ formales y semánticos del lenguaje y a su utilización como instrumentos de expresión del contenido de la conciencia e instrumentos de comunicación. Es un conocer los signos y sus combinaciones y saber hablar con ellos”. The Modern Language Review (Londres). § 2.1. Los tres problemas del cambio lingüístico”. II. cap. cabe distinguir diversas técnicas del hablar: la técnica del hablar en general. finalmente. la técnica de la lengua histórica y.

Quiere retomar el viejo concepto de la elocutio perteneciente a la retórica de la Antigüedad y que se refería al arte general de hablar”. Por ello. Los detalles sobre el contenido de este nivel.nivel general histórico textual grados del saber elocucional [elocutivo] idiomático expresivo valoración [cero] congruente correcto/ejemplar155 adecuado [pero cfr.3. de suficiencia y de excelencia.3.2.1. §§ 3. la administración. de valoración negativa. y Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. cap. II. en cuanto manifestado en el ‘hablar’”.). la política.1 a 3. los juicios de suficiencia y de insuficiencia son juicios de mera conformidad (o disconformidad) y. x ≠ y (donde x representa el hecho juzgado e y. además de ser ‘correcto’. para aquellos propósitos idealmente comunes de toda la comunidad. de cómo puede el hablante referirse a las cosas mismas y a los contextos156. En síntesis. por ende. en el ensayo citado.0. 155 Ídem. II. 157 Véase también El problema de la corrección idiomática. cap. a cómo hablar con este niño. son juicios del tipo x = y. a cómo hablar con este niño en varias situaciones: de otro modo no sería un saber [cfr. etcétera (esta lengua es la lengua estándar o lengua ejemplar). la pauta con respecto a la cual se lo juzga). o no estar apenas disponible. nota 163] Como en toda terminología. para otras clases de texto157 [cfr. II. pertenecer a p ág ina 46 de 184 . términos de insuficiencia. Coseriu añade: “No podemos detenernos aquí a examinar el sentido exacto de las excelencias lingüísticas. 10. Estos juicios no afirman y no niegan ningún atributo de los hechos juzgados. no los tiene. Die Sachen sagen.4 y §§ 5. por ciertos aspectos. ídem.3. o sea. Se denomina saber elocucional al saber que se refiere al hablar en general: se trata de un conocimiento general de cómo se habla. como tal. cap. De aquí que las excelencias puedan tener sus propios contrarios (así a un español rico puede oponerse un español pobre). En nota a pie. asimismo. II. 154 El problema de la corrección idiomática. §§ 3. intenta seguir una tradición. puede ser también ‘rico’”. Véanse también Competencia lingüística. el saber histórico que se comprueba en el dominio de una determinada lengua se llama saber idiomático. b)]. cap. vacíos de contenido atributivo. de discursos. sino a cómo hablar con los niños o. la cualidad a. por ejemplo.2]. passim. 95. por lo menos. ellos atribuyen una cualidad a los hechos juzgados: dicen que x presenta. por encima de otras variedades.3. pág.3. no se refiere. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch. Y en cuanto a su extensión. no son propiamente grados superiores de la suficiencia. por ejemplo. Pero debemos señalar. individuales y ocasionales de la actividad lingüística– ello no implica que ese saber sea particular en cuanto a su contenido y a su esfera de aplicación. por consiguiente. por ejemplo en Competencia lingüística. § 2. el saber expresivo se aplica a tipos de circunstancias y. III “Lo correcto y lo ejemplar”. i. se entiende que la corrección es el criterio de un juicio respecto de la realización de cualquier modo de hablar. como la educación. este saber puede.1 a 8. una cualidad agregada a la simple conformidad. en el sentido de que un hablar. § 2. se trata de designaciones convencionales que podrían ser modificadas si fuera necesario: lo importante es solamente que las distinciones continúen manteniéndose. “Lenguaje y política”. cero y positiva de la realización del saber lingüístico en el discurso hablado o escrito (‘texto’) y del saber mismo. ni que sea necesariamente individual en cuanto a su extensión en las comunidades lingüísticas. en Lenguaje y discurso.4. que. II § 5. no es un grado superior de la corrección (no hay más conformidad que la conformidad). sino que sólo puede ser un complemento. mientras que la ejemplaridad es una cualidad de una forma determinada de una lengua histórica que llega a ser vehículo común de comunicación. por ejemplo. Por su contenido. sino que comprueban sólo su conformidad o disconformidad con una pauta. cuando no son simplemente la perfección de lo suficiente. la ‘riqueza’. En cambio.2 subapart. juicios no calificantes. En cualquier caso este término “es convencional. número 34. § 3. por ejemplo. en El problema de la corrección idiomática. que ellas. Los juicios de excelencia –dejando ahora de lado la perfección de lo suficiente– son juicios calificantes.3: “Hay que observar.1. aquí y ahora. cap. 156 En otros trabajos Coseriu emplea el término saber elocutivo.e. I § 5. cap. y el saber cómo se configuran determinados textos se designa como saber expresivo: este saber expresivo puede restringirse a textos muy concretos y no existir. por lo menos. que –si bien es cierto que el escalón del lenguaje al que corresponde el saber expresivo es ‘particular’. en el sentido de que se trata de realizaciones concretas.

1978. Es decir que el saber expresivo posee su propia universalidad y su propia historicidad. no es suficiente saber hablar en general y saber el español. y pueden hasta coincidir con las comunidades idiomáticas.0]. p ág ina 47 de 184 . Lieja. en ambos sentidos. I § 5. 65–78. que tiene su historia en cuanto tal técnica. [. sino. y. para hablar de manera apropiada en España. saber cómo hablan (qué suelen decir) los españoles en tal o cual circunstancia. aunque no de una manera muy precisa. Mardaga.2.1]. los aspectos de tradición no idiomática varían de un discurso a otro. por lo tanto. a lo que puede llamarse discurso repetido. o a su valoración de suficiencia respecto de cada grado del saber lingüístico.2] Al éxito normal de un acto lingüístico. y. 1984. la técnica lingüística española. sino que pertenece a una tradición expresiva no ligada a una lengua determinada y tiene su propia historicidad. cómo hay que hablar con Juan Pérez Alonso cuando está enfadado porque acaba de perder una apuesta lo sabrán los íntimos de Juan Pérez Alonso. pero que un inglés no la diría en esa circunstancia. si se trata de la tradición propiamente idiomática o de hechos de conducta verbal determinados por una tradición de experiencia y cultura no idiomática. que tal expresión es perfectamente correcta en inglés (y corresponde objetivamente a lo que se quiere decir). 60. también a la historia lingüística. en cuanto discursos ya hechos y transmitidos como tales. pero presenta también aspectos de extensión mucho más amplia. b)]. nota 14): “Los dos tipos de historicidad pueden reconocerse con toda evidencia en el caso de los llamados géneros literarios y de las formas métricas fijas. por ejemplo. Der Gesichtspunkt eines Linguisten. y hasta a un solo individuo. Ello sería así aun cuando tal clase de texto existiese en una sola comunidad lingüística [cfr. estos textos pertenecen con pleno derecho al saber idiomático –aunque no a la técnica libre y actual del hablar. además. págs. Pero aquello por lo que un soneto es un soneto no es un hecho de lengua española. I § 5. Existen. en cuanto textos. modos universales (no idiomáticos) de hablar en tipos de circunstancias y modos universales de estructurar ciertos tipos de discurso (por ejemplo. corresponder a comunidades menores dentro de las comunidades idiomáticas. se puede hacer la historia socio-cultural del saludo español. cierto grado de generalidad. de la lengua en cuanto técnica histórica del hablar) o de la historicidad de los discursos realizados por medio de ese instrumento”. las tesis de Coseriu en “Streitgespräch zur Historizität von Sprechakten”. aún en este caso es necesario tratar de mantener la distinción. En este último caso.] Claro está que la distinción es mucho más difícil en el caso de los discursos cuya estructuración no obedece a normas rigurosas y en los que. los aspectos interesantes del saber expresivo son los que presentan. sino que es necesario. además.5 subapart. Tales aspectos pueden ser universales o históricos. Sobre estos dos tipos de historicidad. en el nivel de los procedimientos lingüísticos. Sin embargo. ellos poseen tanbién su propia historicidad no idiomática: en rigor. propios de la ‘cultura occidental’).. cuya historicidad es doble en el nivel mismo del discurso: por un lado. Son universales los que se relacionan con la naturaleza propia del hombre y con la experiencia humana general. además. de la historicidad del instrumento lingüístico como tal (es decir.] Los aspectos históricos del saber expresivo pueden superar en extensión las comunidades idiomáticas abarcando varias de ellas (ser. cuando observamos. superar los límites de las comunidades idiomáticas sin abarcarlas (ser. análogamente. discursos narrativos. 118–130. con los límites de esas comunidades. en efecto. salvo casos especiales.[5. se añade (ídem..1. simplemente en francés o si los franceses suelen o no suelen decirlo. véase Dominique Maingueneau. Oslo. 1979. preguntándonos si es que algo se dice o no se dice. la separación entre lo idiomático y lo expresivo. Det Norske Videnskaps-Akademi-Årbok. puede ser difícil.. Sobre el concepto de comunidad discursiva. por ejemplo. Linguistische Berichte (Hamburgo). por ejemplo. por ejemplo. págs. y en Humanwissenschaften und Geschichte. Genèses du discours. precisamente. son históricos los que dependen de ámbitos de experiencia o de cultura históricamente determinados. pero el saber cómo hablar con un amigo pertenece a un número indefinido de individuos. Nos referimos a la historicidad del saber expresivo. y quizá sólo lo sepa su buen amigo José Sánchez. comunidades muy limitadas. se le da el nombre que figura en la columna derecha del esquema [cfr. Así. De todos modos. así como puede hacerse la historia literaria e ideológica de los refranes españoles”. Aún más complejo es el problema de los textos transmitidos por la tradición lingüística de una comunidad [cfr.. [. por otro lado.2. propios de los estratos cultos de las comunidades ‘occidentales’).3. Véanse. modos históricos de ambas especies. en la medida en que los límites de ciertos hechos de experiencia o de cultura coincidan. Por la misma historicidad expresiva. Por ejemplo. I § 4. en este aspecto. un soneto escrito en español aplica.

sobre todo por lo que se refiere a los principios generales del pensar [cfr. págs. Introducción a la gramática del texto del español. Desde el punto de vista de la congruencia seguramente no debería ser aceptable una expresión como: Ich habe es mit meinen eigenen Augen gesehen [esp. también.1. y Rosario González Pérez.1. I § 5. Introducción a la lingüística del texto. V. 1991. I § 5. § 3. Sobre la distinción entre los conceptos de congruencia y coherencia. § 2. universales. permite o incluso requiere expresamente la transgresión de la congruencia. cap. 21/1. 229–240. 160 Véanse más ejemplos en “Lógica del lenguaje y lógica de la gramática”. consecuente y conexo. al que corresponde el saber idiomático. § 3.1] Si el hablar responde a las expectativas esperables en relación con el primer grado. § 4. la suficiencia se llama corrección y la insuficiencia incorrección. entre estos principios. Madrid. lo imposible o extravagante. Análogamente. 161 Véanse más ejemplos en “Lógica del lenguaje y lógica de la gramática”. de modo que “la coherencia representa un caso particular de lo que denomina congruencia o conformidad de la actividad lingüística con las normas universales del hablar.3.6. y se fundará en el conocimiento de las “cosas” –en presuposiciones. entonces.[5. oraciones como ésta no se consideran ni redundantes ni carentes de sentido. podemos decir que es correcto todo aquello que. b) y III § 4. I § 5. de una manera más general. 229–239.2. cap. págs. en Competencia lingüística. [5. Una expresión es correcta cuando se ajusta a las reglas de un determinado idioma162. 1990.2] En el nivel histórico.3. 217– 242. no obstante. Arco Libros. véase Antonio Vilarnovo. 6. Gillian Brown y George Yule. se califica como congruente158. Revista Española de Lingüística (Madrid). lo incongruente puede ser admisible allí donde una determinada tradición lingüística. Análisis del discurso.2 subapart. Coseriu designa mediante el término coherencia la conexión de las partes del texto con un todo. “La coherencia textual como fenómeno discursivo”. en virtud de ciertas reglas particulares.2 subapart. 1993. se habla de corrección.2. aquí se aplica el principio general ya enunciado en relación con los tres niveles de lo lingüístico: el de la posibilidad de que el nivel más específico suspenda las reglas del nivel más general [cfr.1. normas de la congruencia: en el teatro de Eugène Ionesco existe precisamente este tipo de motivación de lo no congruente en el nivel del saber expresivo. Será un hablar claro. el no decir lo obvio. § 5. “Coherencia textual: ¿coherencia interna o coherencia externa?”. Así.3. nota 540]– de una comunidad determinada en un momento dado [cfr. Estas normas universales del hablar constituyen el denominado saber elocucional. también en Competencia lingüística.2. Y. los principios generales del pensar humano.5. en RILCE (Pamplona).3.1]. etc.2. porque están fijadas de este modo en una tradición lingüística: una regla del hablar en general queda suspendida aquí por una regla de una lengua160. 19/2.2. 2003. universales.2. integrado por el conocimiento del mundo y de las cosas. Lo he visto con mis propios ojos]. Visor. II. […] Por el momento. cap. Véanse también Robert-Alain de Beaugrande y Wolfgang Ulrich Dressler. Madrid. Sin embargo. Estudios de Lingüística (Alicante). a)]. semántica. 1993. Según Manuel Casado Velarde. se encuentra la coherencia”. 162 “En el escalón idiomático.2. semántica. es decir que la no observancia de la congruencia contribuye esencialmente a constituir el sentido de las obras de Ionesco161.3.1.2 e infra]. dado que no se puede ver de otro modo que con los propios ojos. “Teorías explicativas de la coherencia textual”. en general [cfr. Antonio Vilarnovo. la exigencia de claridad y de no repetición. reglas para la composición de determinados textos pueden suspender reglas de una lengua o. § 2. El problema de la corrección idiomática. Gramática. hace referencia a todo lo que no depende ni del conocimiento de una determinada lengua ni de la capacidad de construir textos159. 7. en el hablar. el saber elocucional. concuerda con la tradición 159 158 p ág ina 48 de 184 . Gramática. más extensamente.2.1. págs.1. El término congruente.

como modos particulares de los tres tipos generales de contenido”. II. lo apropiado puede distinguirse en: adecuado (con respecto a aquello de que se habla). por así decirlo. Los tres niveles del lenguaje”. en este mismo trabajo. semántica. Lecciones de lingüística general. y en el mismo libro. sin embargo. I § 5. universales. págs. es decir que designa algo extralingüístico [cfr. precisamente. 164 En el lenguaje de la dialéctica hegeliana. También aquí se aplica el principio de la determinación progresiva: la adecuación puede suspender las normas de la corrección.1].3. representa un nuevo argumento para justificar la autonomía del nivel del texto: para el nivel del texto existen un saber específico y una valoración propia que consideran la adecuación en relación con el texto correspondiente. con ello. a la designación.[5. y sólo queda. § 1. en El problema de la corrección idiomática. I § 5.3.2.0 a 7.4. En otras publicaciones de Coseriu lo adecuado se reconoce. al que corresponde el saber expresivo.2. estas categorías pueden entenderse. aufheben] se emplean aquí tal como se hace en la filosofía164. en El problema de la corrección idiomática.2. por ejemplo. cuando mediante el lenguaje se habla del estrictamente idiomática a la que corresponde o pretende corresponder un discurso.3].3] Más importante es.1. al revés. § 3. § 3. I § 5. y “El estudio funcional del vocabulario (compendio de lexemática)”. Los tres planos semánticos pueden entenderse. Hablar con propiedad es emplear correctamente las palabras y las combinaciones léxicas. pues lo lingüísticamente incorrecto puede ser lo adecuado para un determinado texto o para una determinada clase de texto [cfr. [5. e incorrecto. Esto. Para el léxico. § 2: “Nuestras tesis con respecto a los tres planos del lenguaje y a las tres direcciones principales de la lingüística actual son las siguientes: a) a los tres planos corresponden diferentes categorías funcionales. Sobre la composición de lo adecuado (= lo apropiado) véase Competencia lingüística.1. Los términos suspender o dejar en suspenso [al. deben deslindarse y definirse en relación con cada plano. presente en la Retórica de Aristóteles. en el escalón expresivo. 203–204. p ág ina 49 de 184 . § 3. “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. por lo demás. Suspender o dejar en suspenso no significan. II. quizá. “eliminar”: lo no correcto sigue estando en lo adecuado perfectamente reconocible como tal.2. 165 Véase “La ‘situación’ en la lingüística”.2. Esto es así también cuando se refiere a sí mismo.3] En el nivel del texto. Según la circunstancia a que se atienda. con independencia de la corrección lingüística o de la congruencia [cfr. §§ 7.3. como una especie de lo apropiado (τ⎝ πρ πον): “Finalmente.4. en cada caso. El hombre y su lenguaje. si se quiere. § 3. esto es. § 3.3. en este orden. se emplean en el mismo sentido los términos propio e impropio. corresponden a planos diferentes del contenido lingüístico (‘planos semánticos’). como ‘clases’ de las correspondientes categorías funcionales o. se habla de adecuación: algo puede ser adecuado o inadecuado con entera independencia de que sea correcto o incorrecto163. al significado y al sentido.2. Véase también.3.1] Anteriormente se ha mencionado que el lenguaje se refiere a algo que no es él mismo. cap. y en Gramática. 163 Adecuación equivale aquí al concepto de lo apropiado (τ⎝ πρ πον).1. [5.2]. b) los tres planos. conveniente (con respecto a las personas con que se habla o al ambiente en que ocurre el discurso) y oportuno (con respecto al momento o a la ocasión del hablar)”. También se explica la distinción en “Creatividad y técnica lingüística. que. con sus categorías funcionales. aquello que no está de acuerdo con la misma tradición. y emplear correctamente las palabras significa emplearlas dentro de las esferas de significado y de acuerdo con las pautas semánticas que les corresponden en una determinada tradición idiomática”. sin vigencia.3. la constatación de que a cada uno de los tres niveles del lenguaje le corresponden funciones específicas y.1. el juicio puede darse genéricamente en términos de apropiado e inapropiado. por lo tanto.1.1. cap. diversos tipos de contenido165. en los capítulos “Semántica y gramática”.

o que simplemente se confíen al contexto. simplemente. sino también en lenguas de los tipos más diversos. [5. como sujeto.3. Pues bien. con independencia de que en las diversas lenguas se expresen como instrumental o plural. 166 p ág ina 50 de 184 . expresión en una lengua dada de las mencionadas funciones del hablar en general. y “La lengua funcional”. cap. Lo que en la lingüística de los últimos años se ha denominado casos profundos se refiere. Teoría del lenguaje y lingüística general. II § 1. mientras que la gramática funcional “se propone establecer los significados gramaticales diferenciados por una lengua determinada y las relaciones estructuradas (opositivas) entre esos significados en la misma lengua..3. págs. que es fácil tener la impresión de que se trata de una categoría general del pensar o del hablar en general. véase “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”.2]. plural. metalenguaje166 [cfr. Sobre los problemas que suscita el metalenguaje para la traducción.2. Las lenguas que “carecen de Sobre este concepto.3. forma interior y estructura profunda”.lenguaje: este uso del lenguaje se denomina uso metalingüístico o. No siempre resulta fácil distinguir en el caso de este tipo de funciones si se trata de funciones idiomáticas o de funciones universalmente “lógicas” (= extralingüísticas). § 2. véase el trabajo inédito Teoría lingüística del nombre propio. nos encontramos con la misma relación entre el “vencer” y “César”. como agentivo (esto es. 167 Véanse también las consideraciones expuestas en Einführung in die transformationelle Grammatik. sino al del significado. Principios de semántica estructural. sobre todo bajo la forma conocida como ‘semántica generativa’ pero más o menos implícitamente bajo todas sus formas) considera [. como una forma particular de contemplación) o como genitivo. Así. I. También “El plural de los nombres propios”. pertenecen al nivel histórico y. instrumental.. § 3. y en Gramática.2 a 4. semántica.2. etcétera: todas ellas son funciones del hablar en general que aquí se identifican como categorías extralingüísticas unitarias. por ejemplo. 293–294. págs. El hombre y su lenguaje. I. 80–111. no sólo en las lenguas indoeuropeas.3. mientras que remite a un segundo plano los tipos de empleo de esos mismos significados (de las unidades semántico-gramaticales) en la designación”. la categoría del hablar “agente” puede expresarse en una lengua de modos diferentes. nota 170]167. no al nivel de la designación. Así. págs. Lecciones de lingüística general. § 3. lo que en el caso del plural no es nada infrecuente [cfr. a la designación de la realidad extralingüística.2. 112–127. la función sujeto está tan generalmente extendida. a este tipo de relaciones unitarias extralingüísticas como “agente”. Esto explica que las lenguas que no conocen la función de sujeto en sentido propio suelan ser objeto de una interpretación equivocada.1. hay funciones que conciernen a este tipo de referencia. “Introducción al estudio estructural del léxico”.3. Moenia (Lugo).3. y en “Semántica. en “Alcances y límites de la gramática contrastiva”. “instrumento”.1 y 4. se explica que la gramática universal u onomasiológica “(en particular la gramática transformacional. por lo tanto. §§ 4. En el artículo “Principios de sintaxis funcional”.2. 1995.5.2] Otras funciones como sujeto.] las identidades y diferencias en la designación como primarias e ignora las identidades y diferencias en el significado”.5. universales. “pluralidad”. El hombre y su lenguaje. precisamente. § 2. por ejemplo. §§ 4. En cualquier caso lo designado sigue siendo lo mismo: realidad extralingüística [categorías del hablar en general] Caesar Pompeum vicit Pompeius a Caesare victus est Victoria Caesaris “agente” latín [categorías idiomáticas] sujeto agentivo genitivo Por lo que se refiere a la designación extralingüística. en “La ‘situación’ en la lingüística”.4. o de cualquier otro modo.

y en 169 168 p ág ina 51 de 184 . insinuación. saludo. en alemán Frage.1. pero no a través de la función de sujeto.3. agentivo. las lenguas puedan disponer de funciones específicas para expresar las funciones textuales: por ejemplo. afirmado expresamente. cuáles son las funciones textuales ya identificadas en su interior. 1979. el ser vivo en el que se realiza la acción: en el verbo schlafen [esp. instrumental. mandato. sino simplemente: “es ist ein Schlafen. Erwiderung. la primera referencia es en unos casos lo que se denomina sujeto y en otros lo que se llama objeto. läuft [esp. en cambio. petición. Una investigación comparativa debería comprobar. más allá del estado de cosas designado. que con una pregunta se designa simplemente algo extralingüístico: en la pregunta: Schläft Hans? [esp. etcétera. nota 173]. refutación. de funciones concernientes en cada caso al objetivo del hablar en tal o cual situación. la verbalización es fundamentalmente impersonal. además.3] Existen. constatación. Estas funciones se denominan funciones textuales [cfr.4 y 5. hipótesis. Esto significa. por ejemplo. alusión. o comparativamente en varias. [5. por ejemplo. pues. consideración. en cuanto el golpeado”. golpea. La pregunta. A esta verbalización pueden añadírsele diversas referencias. golpear] podría ser Pedro como aquél que es golpeado. en la pregunta. oraciones interrogativas para expresar preguntas–. corre].2]. El agente se expresa. Schlagen. x duerme. En este tipo de lenguas no se dice: x schläft. muchas otras funciones que no pertenecen ni al nivel de las lenguas ni al del hablar en general. Se trata de las funciones del hablar en una determinada situación. Agrega Coseriu en la versión original que “seguramente sería un trabajo interesante investigar en una lengua. respuesta.sujeto” pueden expresar la función general “agente”. Narr. “hay un golpear” + primera referencia: “¿en quién?” = “en Pedro. cuáles son las funciones para las que esa lengua dispone ya de denominaciones específicas: por ejemplo. Laufen” [esp. claramente. + segunda referencia: “durch wen?” = “durch Hans als den Schlagenden” [esp. por ejemplo. en qué medida) la identificación y clasificación de estas funciones textuales difiere de una lengua a otra. Un primer indicio de que no se trata ni de funciones del hablar en general ni de funciones idiomáticas –por más que. si (y en caso afirmativo. De este modo. Juan duerme]. puede ser el hecho de que a veces hacemos preguntas que se refieren a la identificación de tales funciones textuales169: Véase Gabriele Stein. interpelación. Studies in the function of the passive. ¿Duerme Juan?] lo designado es exactamente lo mismo que en la afirmación: Hans schläft [esp. respuesta. La primera será. se expresa incertidumbre respecto de su realidad [cfr. Bitte. schlägt. es decir. Antwort. esto es. por ejemplo: “es ist ein Schlagen da” + primera referencia: “bei wem?” = “bei Peter als dem Geschlagenen”. dormir] podría ser Juan. Feststellung [esp. son funciones de las lenguas168. opinión. en el verbo schlagen [esp. Serían funciones análogas las de exhortación. a través de la llamada construcción ergativa. y esto complica un poco las cosas. explicación. petición. en cambio.3. constatación]. mentira. réplica. + segunda referencia: “¿por quién?” = “por Juan. ironía. entonces. y I §§ 4. réplica. que sujeto. nota 537. En el caso de acciones transitivas pueden aparecer otras referencias también. No cabe decir. pero se trata de una función idiomática unitaria. pregunta. un golpear. en definitiva. etc. tal vez por Juan.3. broma. Tubinga. ejemplo. además. como aquel que golpea”]. sin embargo. En la aserción. “hay un dormir. un correr”]. objeción. esto es. el estado de cosas designado se encuentra. por ejemplo: ¿el francés identifica las mismas funciones textuales que el alemán o no?. constituye una función del hablar en una determinada situación y para un determinado propósito. plural. en las lenguas que conocen la construcción ergativa.

A menudo. sin embargo. y desde el punto de vista empírico.1.7. Tales lenguas. no expresaría de ningún modo la pluralidad. vol. Pero otras lenguas podrían tener para el mismo contenido de pensamiento expresiones correspondientes a lat. Óscar Loureda Lamas. precisamente. se dice: “no es de ningún modo necesario –y no cabe esperar– que cada lengua exprese todas las posibles (e innumerables) categorías del hablar. por ejemplo. A: ¿Eso fue una pregunta o una afirmación? B: Era una simple constatación] [esp.3. plural para la “pluralidad”). ¡es una orden!] Lo que por el momento interesa es que este tipo de funciones existen y que son específicamente textuales. de la situación y del conocimiento de las ‘cosas’. ] A: Ist das eine Bitte? B: Nein. Kommunikationssituation. II. funciones que. Del mismo modo que determinadas lenguas históricas disponen de funciones para la designación de estados de cosas extralingüísticos (por ejemplo. o no tendrían plural. y menos aún que lo haga en cada caso por medio de las mismas categorías idiomáticas que cualquier otra. El hombre y su lenguaje. Y una lengua que. no deben identificarse con la categoría supraidiomática designada. I § 2.1] En el caso de la relación entre el primer y el segundo nivel ya se ha puesto de manifiesto que la función propia del hablar en general “agente” se corresponde con mucha frecuencia con la función idiomática sujeto.1. es decir que dejaría esta categoría del hablar a cargo del contexto y de la situación”. no en todos los casos: es natural que muchas de estas categorías del hablar en general no tengan expresión idiomática. Ramón González Ruiz y María Victoria Romero Gualda (eds. [5. Como ejemplo puede servir la relación entre la función idiomática oración interrogativa y la función textual pregunta [cfr. que simplemente se confíen al contexto y a la situación170. Actas del I Congreso Internacional “Análisis del discurso: lengua. pero no necesariamente. § 3. en las mismas circunstancias. ‘homines dicere’. o además las ya identificadas se presentan en una clasificación diferente?”. ‘homo homo dicere’. das ist ein Befehl! [esp. Niemeyer. existen también funciones idiomáticas que. en Manuel Casado Velarde.2] Con las funciones textuales ocurre lo mismo: la relación entre lengua y lenguaje en general se corresponde con la relación entre lengua y texto. das war eine schlichte Feststellung [al. esto es. A: ¿Es eso un ruego? B: No. Arco Libros. véase el estudio de Matthias Dimter Textklassenkonzepte heutiger Alltagssprache.3. 170 En “La ‘situación’ en la lingüística”.3. ‘homo dicere dicere’. en el sentido de que no pueden reducirse a funciones propias de ninguno de los otros dos niveles. precisamente. 1623–1634. Al contrario: cada lengua expresa sólo un conjunto limitado de categorías del hablar y. p ág ina 52 de 184 . el latín expresa en homines dicunt la pluralidad como ‘plural’. pero que tampoco deben identificarse sin más con la función textual que expresan. Con una oración caso afirmativo: ¿sólo se identifican funciones distintas. ciertamente.). Madrid.1]. Textfunktion und Textinhalt als Kategorien alltagssprachlicher Textklassifikation.[al. págs. Tubinga. Esto significa en la práctica que las relaciones entre las funciones de los tres niveles no son simples (= unívocas). valores”. para el español. ‘homo dictitare’. un conjunto que le es específico en sentido tanto cuantitativo como cualitativo. varias categorías del hablar pueden subordinarse a una única categoría idiomática. o como ‘homo dicit’. 1981. están orientadas hacia el texto. Así. sólo dijera algo así como ‘homo dicere’. Para los nombres de tipos de texto y de funciones textuales en alemán. [5.3. ‘homo dicunt’. tanto en el nombre como en el verbo. ] A: War das eine Frage oder eine Behauptung? B: Nein. y. cultura. y muchas de esas categorías (pero no siempre las mismas) no se expresan de ningún modo en las lenguas. o lo tendrían sólo en el nombre o sólo en el verbo. “Los hablantes como lingüistas: algunas distinciones ‘pragmáticas’ en el léxico del español”. 2006. sino que se dejan a cargo del contexto.

pero esto no es en modo alguno la norma. Sí. sino más bien la expresión de una profunda duda sobre la posibilidad general de saber. es decir que ni toda oración interrogativa puede interpretarse como una pregunta. y lo mismo puede decirse de la réplica. El hombre y su lenguaje. Finalmente. también expresiones como Irás. etc. también “El estudio funcional del vocabulario”. en general. las expresiones como Irás. en realidad. la constatación o la alusión172. puede considerarse. ¿quién lo sabe?] no es ninguna pregunta. Por supuesto que se reconoce si una determinada manifestación de alguien es una respuesta. Debes ir. en textos determinados. [5.2. puede decirse que el conjunto de las funciones del lenguaje en general (= del hablar en general). wer weiß? [esp. por la interrogación’. como un tipo distinto de contenido lingüístico: este contenido se denomina significado173. puede ser entendido como un tipo de contenido lingüístico: este tipo de contenido se denomina designación. pueden expresar la ‘exhortación’ o el ‘mandato’. […] Pero. ni se presentan bajo la forma idiomática prevista para las oraciones interrogativas.4] En resumen. no todas las funciones textuales son expresadas en cada lengua por determinadas funciones idiomáticas. y óntico). de preguntas que no se expresan por medio de oraciones interrogativas.1. pero ello no se debe al uso de un procedimiento idiomático claramente identificable. En este sentido. ¿Quieres ir? no expresan de ningún modo el ‘imperativo’. semántica. funciones autónomas y tienen que identificarse siempre en el texto mismo: pueden expresarse. y finalmente. a su vez. § 3. Una oración interrogativa como: Ja. En el caso de las llamadas interrogativas indirectas se trata. por medio de procedimientos idiomáticos. instrumental. de lo que se entiende en el texto y sólo en el texto (= el conjunto de los contenidos que sólo se dan como contenidos de Ídem. el conjunto de las funciones textuales. categoría idiomática (y que muy bien puede faltar como tal en varias lenguas). una orden. estructural o sintáctico. § 3. Tendríamos.2]. categorial. esto es. más o menos atenuada por la cortesía. las funciones textuales son. en el mismo libro. el conjunto de las funciones que se refieren a la designación de objetos y a estados de cosas objetivas.1. Y finalmente. por mencionar otro ejemplo. con la relación entre la función idiomática imperativo y la función textual orden o mandato171. una réplica.2: “Así. “La ‘situación’ en la lingüística”. Gramática. § 3. ¿Quiere usted cerrar la puerta?] será. Lo mismo ocurre. por ejemplo. Debes ir. en parte. I § 2. pues. por un verbo modal. sino que sólo. 173 Sobre los tipos de significado (léxico.7. asimismo. § 1. pues. El conjunto de lo que una lengua expresa como tal. véase “Semántica y gramática”.3. una constatación o una alusión. esto es. pero no necesariamente. una pregunta. pues las interrogativas indirectas no son propiamente oraciones interrogativas. en las lenguas que conocemos la función textual respuesta no está expresada por ninguna función idiomática [cfr. por ejemplo.interrogativa se expresa.2. se habla a menudo de las varias posibilidades que se tendrían para expresar el ‘imperativo’. ‘el imperativo expresado por el futuro. y la oración interrogativa: Wollen Sie die Tür schließen [esp. ¿Quieres ir? corresponderían a tales posibilidades.3. universales.2. ni toda pregunta tiene que expresarse obligatoriamente a través de una oración interrogativa. el conjunto de lo que se entiende sólo por medio de la lengua. incluso algunas funciones textuales no encuentran expresión en ninguna función idiomática: así. 172 Ibídem. 171 p ág ina 53 de 184 . en determinadas circunstancias. como un imperativo”.

En esquema: sentido significado + designación signos lingüísticos Véanse. asimismo. con el concepto de sensus tal como éste se utiliza desde la Antigüedad. Lovaina. Tradición y novedad en la ciencia del lenguaje. sin embargo. § 1.1. I §§ 5. me in interpretatione Graecorum.3]: en esta teoría no se hace ninguna distinción que refleje ambos conceptos. § 1.1 y 5.1. y en Gramática. El hombre y su lenguaje.2.3]. universales.1] En la interpretación de la acumulación de partículas en la narración de Kafka “La madriguera” se ha mencionado que entre designación. § 3. §§ 6. epíst. significado y sentido se da la siguiente relación: la designación y el significado. completa.2. sed ut orator. sed genus omne verborum vimque servavi. El hombre y su lenguaje. sobre todo en la teoría de la traducción: es frecuente que en la teoría de la traducción. “El lenguaje y la comprensión de la existencia del hombre actual”. lo que hay que reproducir no es tanto la literalidad como el sentido175. en tanto que el sentido es el significado del signo textual. Juan Luis Vives (De ratione dicendi. traductor de textos bíblicos. puede distinguirse en el signo textual entre significante y significado: el significado y la designación constituyen juntos el significante. absque scripturis sanctis. se dé preferencia a esta última. Non enim ea me annumerare lectori putavi oportere. Madrid. ya que sensus en la teoría tradicional de la traducción se corresponde simultáneamente con lo que aquí se ha denominado designación y sentido [cfr. V.textos) se denomina sentido174. Véase “Vives y el problema de la traducción”. justifica el modo de traducir por el sentido en una carta a su compañero de estudios Pammaquio. 174 p ág ina 54 de 184 . En esquema: realidad extralingüística lengua texto ↑ función designativa función idiomática función textual ↑ designación significado sentido 5. y “El estudio funcional del vocabulario”. titulada “De optimo genere interpretandi” (Opera omnia. nota 4. non verbum e verbo. [5. lo que los signos lingüísticos designan y aquello que significan en una lengua dada. esto es. 1532) distingue expresamente tres tipos de traducción según los textos que se traduzcan: a) las traducciones en las que sólo es necesario atender al sensus del texto.2. LVII. forman juntos en el texto la expresión de una unidad de contenido superior de índole más compleja: el sentido [cfr. Análogamente a la distinción de Saussure entre signifiant y signifié. afirmando que. 5): “Ergo enim non solum fateor. in quibus non verbum pro verbo necesse habui reddere.4 El término sentido se corresponde. 14: “nec converti ut interpres. b) aquéllas en que hay que tener en cuenta la expresión como tal (phrasis et dictio) y c) aquéllas en que hay que tener en cuenta tanto el sensus como la expresión (et res et verba). continuando la tradición de Cicerón (De optimo genere oratorum.3.3.1 a 6. sed libera voce profiteor. sententiis iisdem et eorum formis tamquam figuris verbis ad nostram consuetudinem aptis. sed tamquam appendere”). hecha para el signo lingüístico. La correspondencia entre sentido y sensus no es. al traducir. en parte. semántica. 1977. a propósito de la oposición entre la llamada traducción literal y la traducción libre. ubi et verborum ordo mysterium est.4. Gredos. sed sensum exprimere de sensu”. I § 4. 175 Así. Véase “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”.2. San Jerónimo. los capítulos “Semántica y gramática”.

Teóricamente es posible entender todo lo que concierne a esta primera relación semiótica sin comprender absolutamente nada de la segunda relación semiótica. no ocurre en el plano lingüístico como tal. no habla. De este modo. Ante un texto como éste nos planteamos interrogantes sobre el significado de la transformación del representante Georg Samsa en un insecto monstruoso177: hemos leído algo. en virtud de los signos lingüísticos que aparecen en la narración de Kafka. “Creatividad y técnica lingüística. expresión. son instrumentos para la comunicación de este contenido.3. §§ 3. 178 “La poesía [= la literatura como arte] hay que interpretarla. Desde este punto de vista. etc. pero un uso que resulta muy sintomático. lo hemos entendido desde el punto de vista del significado puramente lingüístico. en los textos. en cambio. Todo lo que acontece en un texto (= lo que se muestra en él como acontecimiento). pág. A través de los significados se designan ‘hechos’ y ‘estados de cosas’: se habla por medio de los significados. pues. II § 1. cuyo ‘significado’ es. cuál es su sentido178. es decir. y a pesar de todo seguimos preguntándonos qué significa todo esto.Los signos lingüísticos tienen significados por medio de los cuales designan algo extralingüístico. en El jardín de senderos que se bifurcan. lo que se designa es. personas. en síntesis. un determinado estado de cosas que requiere una interpretación. no se comunican significados (salvo que ellos mismos sean. 180 En Lingüística del texto. 32. y esta constelación compleja representa. tiene un sentido que. IV. no obstante.1. en “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. sino p o r m e d i o d e Gregor Samsa. s o b r e Gregor Samsa. consideramos el texto en su conjunto. precisamente. por ejemplo. 1977. situaciones. una sola palabra sobre lo que quiere decir este texto. Los tres niveles del lenguaje”. sabemos muy bien qué es una metamorfosis. un traductor del Quijote. 177 Agrega Coseriu en el versión original que “naturalmente. sucesos. en un nivel semiótico más alto.2]. Buenos Aires. sabemos también con toda precisión de qué clase de metamorfosis se trata. § 2. Los signos lingüísticos de los que consta La metamorfosis de Kafka narran. en “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. todo lo significado y designado mediante el lenguaje (actitudes.2. § 7. a). como una especie de vehículo de un significado en un nivel distinto: el sentido. en particular en un texto literario. Ficciones [1923–1972]. Continuando con el ejemplo. se añade: “Todo lo cual fue tratado por Borges en un apólogo [“Pierre Ménard. una doble relación semiótica179. a este respecto.2. En un texto. 179 Cfr. En la poesía. o dicho de otro modo: es perfectamente posible memorizar y reproducir con toda exactitud La Metamorfosis de Kafka sin poder decir. sin embargo. Ultramar. la expresión de una unidad de contenido de tipo superior: el sentido [cfr. Lecciones de lingüística general. precisamente lo designado)”. pero con muchas dificultades porque no es 176 p ág ina 55 de 184 . seguimos preguntándonos qué significa todo eso. y sobre algo distinto. autor del Quijote”. por lo general. a su vez. recogido en Obras completas. pues pone de manifiesto que ya como hablantes se advierte esta doble relación del signo” [cfr. “Además. en estos casos significado aparece en un uso no técnico. En los textos se comprueba. en su expresión y contenido puramente lingüísticos. y.2 apart. símbolo para un determinado sentido [cfr. en donde Pierre Ménard. no coincide sin más con lo narrado: hay que elucidarlo176. sino en el plano del sentido del texto. o sea. II § 3]. el sentido del texto.) se convierte a su vez en un ‘significante’. en realidad. a su vez. El hombre y su lenguaje. Kafka. como ‘absolutización’ del lenguaje. también Gregor Samsa es sólo un significante”. por medio de sus significados. págs. nota 251]. El hombre y su lenguaje. apart. los significados […] no pertenecen al contenido comunicado de los textos: antes bien. absolutización que. acciones. escribe otra vez el Quijote. Los signos lingüísticos que constituyen el texto significan y designan inicialmente algo comprensible para los hablantes en tanto que conocedores de esos signos y de las reglas de su uso: ésta es la primera relación semiótica. 444–450]. sobre cuál es su sentido180.

es decir que no hay nada que entender presentado en forma de sentido autónomo. para el lenguaje científico). p ág ina 56 de 184 . semántica. en la terminología de la química) la demarcación idiomática de los contenidos coincide simplemente con la configuración objetiva del ámbito correspondiente en la ciencia. 32. por supuesto. es decir. de la lingüística del texto. a lo que se refería la pregunta. II §§ 0.3 y 9. Un uso lingüístico análogo existe también en el nivel de los textos: hay textos en los que el sentido coincide con el significado y la designación. es una lingüística del sentido183.3. [Esto sucede. aunque exactamente como lo había escrito Cervantes. § 3. se queda sólo en el plano de la reproducción exacta de los significantes [como suma de los significados y de las designaciones]. de todos modos. Hay. la lengua suya y está en otra época. 182 En Lingüística del texto. al plano del texto y.2] Todo texto tiene algún sentido [cfr.2. pues. son estructuras específicamente textuales y determinadas por el sentido. 183 “La lingüística del texto propiamente dicha se refiere. Un hombre se presenta ante la policía y explica que durante la noche le han robado el automóvil. § 4. pues. También los signos textuales de la vida cotidiana se interpretan en relación con su sentido. Por eso. puede contestar sin más: “He querido decir exactamente lo que he dicho”. la lingüística del texto. sobre todo. 3. pero no muestra ninguna comprensión por el sentido. sólo puede ser una fundamentación funcional.]182 [5.3] La verdadera fundamentación de la autonomía del nivel del texto. Es decir. que el hombre conoce exactamente todo lo dicho.4.5. más exactamente.3.1. 181 Véase “Introducción al estudio estructural del léxico”. sin desviarse en lo más mínimo del texto. en consecuencia. ¿qué quiere decir usted con eso?”. de este modo. o. o en las variedades técnicas especializadas de una lengua. pero ello es sólo una cuestión de técnica expositiva. pues también el simple referirse a la realidad empírica (= el no tener más allá de esta referencia ningún sentido ulterior) es una forma de sentido. Gramática. El hombre y su lenguaje.3. Principios de semántica estructural. § 3. 5. comprobar. En estos casos (como. textos en los cuales el significado coincide con la designación. Puede ser estructural o generativa. por lo general suponiendo que es simplemente objetivo (esto es válido. especialmente §§ 1. El hombre y su lenguaje.1.3]. con lo que no contesta. y.1. y. el significante. el comisario le pregunta: “Pero. en realidad. justifica la autonomía del nivel textual. por ejemplo. para el cual lo dicho no sería en sí mismo más que el portador del signo. Si a quien produce un texto de este género se le pregunta qué ha querido decir con él. Ya sólo el hecho de que exista una clase de contenido que es propiamente contenido de textos. las estructuras que esta lingüística puede.3. Estos usos lingüísticos suelen denominarse usos técnicos o terminológicos181. determinadas por el significado”.3. y “Lógica del lenguaje y lógica de la gramática”. al sentido. El hombre le replica que con eso quiere decir exactamente que durante la noche le habían robado el coche. o contenido dado a través de los textos. universales. a las relaciones de lo que ello podía implicar. con ello. En las terminologías. por ejemplo. en una novela de Agatha Christie. es decir. pág.4.5.2 y 1. incluso los que se utilizan en la vida cotidiana.1.3. también “El lenguaje y la comprensión de la existencia del hombre actual”.1.2. lo que se ha denominado aquí “verdadera” y “propia” lingüística del texto. no estructuras idiomáticas. de manera que los signos lingüísticos correspondientes pueden tener “el mismo significado” –como suele decirse– en lenguas diversas o incluso en todas las lenguas. como tal. pero no del sentido”. el significado coincide con la designación.6.[5. en “La ‘situación’ en la lingüística”.

no es correcto pretender que el lenguaje poético (= el texto poético) difiera necesariamente del lenguaje “normal” (= del texto “normal”). Universidad de Málaga. Seix Barral.2]. 1970. parte I. no puede aceptarse por diversos motivos [cfr. esto es. Nova. haya terminado haciendo una crítica del concepto de desviación185. cap.5. [0. pero sólo se encuentra aplicado en un dominio restringido: la cuestión del sentido suele plantearse únicamente en relación con los textos literarios o poéticos. Ahora bien. [0. 1982. Estructura del lenguaje poético. II § 6.2] El planteamiento en sí mismo no es nuevo. I § 5.].II LA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO COMO LINGÜÍSTICA DEL SENTIDO [0.2. en sus investigaciones en el campo de la estilística literaria. Madrid. 184 Véanse los trabajos de Pierre Guiraud. y al revés. sin embargo. es decir que se produce como desviación frente a lo que es “usual”184.1] En primer lugar.2]. Ensayos de estilística estructural. Málaga.1] [. aquello que llama inmediatamente [= intuitivamente] la atención en un determinado texto. II § 5. y como se comprueba en los ejemplos aducidos. Teoría de la poeticidad. París. Ensayos de estilística estructural. La estilística de las desviaciones supone que el sentido es el resultado de una “desviación” respecto de una “norma”.4 y II § 3]. 1970. Tal suposición.2. 1967. p ág ina 57 de 184 . Klincksieck. 185 En Michael Riffaterre.. incluso al contrario. El lenguaje de la poesía. mediante el texto no sólo se entienden el significado y la designación de los signos lingüísticos que forman parte de él. es evidente que el sentido no puede concebirse como una dimensión intrínseca de los signos lingüísticos: los signos lingüísticos per se no poseen sentido [cfr. no sólo los poéticos o literarios [cfr. Buenos Aires. y al mismo tiempo. La estilística.4. de Jean Cohen. todo texto tiene sentido. Riffaterre pretende reemplazar el concepto metodológico de desviación en general por el de desviación en cada texto. sino también. Gredos. Todo planteamiento que se refiera únicamente a los textos literarios e intente hallar el sentido sólo en esos textos bajo la forma de “desviación” respecto de los textos “normales” es un planteamiento radicalmente equivocado [cfr. I § 5. Madrid. y Essais de stylistique. 1997.4. Y esta “desviación en cada texto”.5]. Barcelona. puede tratarse de una completa conformidad con una norma abstracta: la canción de los griegos en la batalla de Salamina que incluye Esquilo en Los Persas difiere del resto del texto precisamente por su sencillez [cfr. y Estudios de poética lingüística con artículos y trabajos inéditos de Jean Cohen. Gredos.. No puede considerarse una simple anécdota que Michael Riffaterre. 1976. Tal como ha sido definido. precisamente ellos permiten construir el sentido en el texto.1] El objeto fundamental de una lingüística del texto como lingüística del sentido lo constituyen los procedimientos de creación y comprensión del sentido. II § 5.5]. El único método relativamente sistemático que se ha propuesto hasta ahora para tratar esta problemática en su conjunto es la llamada estilística de las desviaciones. [0. 4.2] En segundo lugar. I § 5. y de Michael Riffaterre. no necesita ser una desviación respecto del uso habitual. el sentido en tanto que contenido superior [cfr.

un hecho material que establece una triple relación respecto de su entorno. o dicho más exactamente. LAS RELACIONES FUNDAMENTALES DEL SIGNO LINGÜÍSTICO] [1. 1. 1979). Así. funciona como signo precisamente por esta triple relación. El texto aludido por Coseriu se encuentra en la pág.. el signo lingüístico es. y la obra principal de Karl Bühler. 38. Fráncfort. por lo que concierne a la función textual. Una revisión sistemática. Alianza. Kant Studien (Berlín). 1984.3] Finalmente. 1918. 1965). 1969. 1985. Sebeok (ed. 1988. aparece más tarde bajo el título “Die Axiomatik der Sprachwissenschaften”. 34 de la versión en español. Klostermann. Existe versión española de este último libro: Teoría del lenguaje. 4. más bien. En un ensayo de Roman Jakobson se menciona el caso de un actor dramático que se ve obligado a decir de cuarenta maneras diferentes la breve oración en ruso segodnja večerom [esp. 1984). Indogermanisches Jahrbuch (Berlín). la simple desviación respecto de la “norma” no puede ser el portador del sentido. “desviación” es un concepto relacional. 1950 (posteriormente Madrid. Suhrkamp. de modo que quien opera con él tiene que poder indicar también su ámbito de aplicación. 350–377. sino. 1984) and Essen (November 21-24.1. pero aquello a lo que él se refiere se corresponde con lo que aquí se ha denominado texto [cfr. y los correspondientes modos distintos en que puede ser entendido.3]. de modo que es posible entender de cuarenta formas distintas este texto (Jakobson no habla de “texto”. 19–90.1 a 1. Cambridge (Massachusetts). no se interpretan fácilmente como desviaciones respecto de la realización “normal” de esa oración.1.. Madrid.3 y 2]. Style in Language. II §§ 1.1.2 y 5])186.). con cambios terminológicos [cfr. Fischer. Es evidente que en este ejemplo lo propiamente funcional no es. 187 La primera versión se encuentra en el artículo “Kritische Musterung der neueren Theorien des Satzes”. el uso habitual podría entenderse a su vez como una “desviación respecto de la ‘desviación’” y viceversa [. “Linguistics and Poetics”. Amsterdam. de modo que lo funcional no puede hallarse en la distancia que separa las diversas realizaciones de esta oración respecto de lo “usual”. 186 p ág ina 58 de 184 . el hecho de que exista una desviación respecto de un uso habitual.2. Sobre la teoría de Bühler. esto es. Madrid. Fischer. Sprachtheorie. no obstante. MIT. Karl Bühler's Theory of Language: Proceedings of the Conferences held at Kirchberg (August 26. 1–20. ante todo. véase Achim Eschbach. 6. la forma específica en que en cada caso se producen esas “desviaciones”: cada una de ellas tiene su función propia. en Lingüística y poética. no a la norma estadístíca. por ejemplo.0] Como punto de partida para discutir el problema de la constitución del sentido se utilizará un modelo que ha sido objeto de general atención en la lingüística actual: el “modelo del lenguaje como instrumento [órganon]” de Karl Bühler187. Revista de Occidente. Los tres relata son el hablante que lo El texto original. 1960.[0. pues se demostrará que únicamente asumiendo diversas modificaciones y adiciones será posible alcanzar la explicación de cómo se construye el sentido [cfr. Este modelo constituye. págs. 1934 (2a ed.1. [1.1. págs. Las diversas realizaciones de dicho texto. 1933. Benjamins. sólo un punto de partida. y del mismo editor. en general. Fráncfort. I §§ 4. Bühler Studien. tiene que poder precisar respecto de qué existe una desviación. esta tarde]. en Stuttgart. Coseriu emplea la reedición de Elisabeth Ströker. La versión en español se ha publicado. págs. II §§ 1.1 Según Bühler. Pero si todos los textos tienen sentido. Die Darstellungsfunktion der Sprache.]. Cátedra. Jena.0. se publicó en Thomas A.

pág. apoyándose en un pasaje no del todo inequívoco del Cratilo de Platón189. 116. 2003. Teoría del lenguaje. [1. 116. 188 p ág ina 59 de 184 . 190 “Ε⊇ λ γειϖ. Bühler pretende mostrar esquemáticamente las funciones del signo. etcétera.1. esto es. 48. Geschichte der Sprachphilosophie: von den Anfängen bis Rousseau. 388a 8. es dreimal verschieden zum Rang eines Zeichnes zu erheben”.1] En relación con el hablante la función del signo sería “expresar” o “revelar” su estado psíquico (en general. por ejemplo. el signo sería en cada caso distinto. pág. pág. El signo sería. culto o inculto. Die Axiomatik der Sprachwissenschaften.1. si es varón o mujer. 193 Die Axiomatik der Sprachwissenschaften. La palabra está.1] En esta triple relación. pág. Cratilo.1. si en el momento de producirse la emisión se encuentra tranquilo o es presa de la ira.emite (el “emisor”). Véase la versión completa del esquema en Karl Bühler. En la versión más temprana de su teoría. Die Axiomatik der Sprachwissenschaften. en la misma relación que un taladro con la actividad de taladrar o que una lanzadera de tejedor con la actividad de tejer: es un órganon. Tubinga/Basilea. de este modo. Bühler habla en este contexto de Kundgabe [esp. continúa Bühler. el oyente que lo percibe (el “receptor”) y los objetos o estados de cosas que designa o sobre los que se habla. 192 Teoría del lenguaje. “Drei variable Momente an ihm sind berufen. las diversas funciones convierten en cada caso “al fenómeno sonoro concreto” [“das konkrete Schallphänomen”] en un signo en tres sentidos diferentes: “Tres momentos variables en él están llamados a elevarlo por tres veces distintas a la categoría de signo192. págs. revelación o manifestación del hablante: expresaría algo sobre él. su estado). más tarde –con más impropiedad– habla de Ausdruck [esp. En esquema188: objetos o estados de cosas [signo] emisor receptor Con este modelo del signo. editado póstumamente por Jörn Albrecht. ↑Οργανον ρα τ° στι κα± τ⎝ ⎨νοµα”. 189 Véase también el trabajo de Eugenio Coseriu. § 5. se denomina “modelo del lenguaje como órganon”190. [1. Francke. exteriorización”]. 48. nota 1. 48–49. respecto del nombrar. “expresión”]193. adulto o niño. “manifestación anímica. 102. 191 Coseriu cita los ejemplos de Platón en Cratilo 387 e–388 b. Coseriu hace análogas afirmaciones ya en Teoría del lenguaje. Karl Bühler. esto es. que. un instrumento con el que alguien dice algo a alguien sobre las cosas191.4. pág.

en realidad. pero en otros casos puede incitarle a hacer mucho más: que se calle. los semáforos. pero no siempre es así.1. que no son ni síntoma ni símbolo de nada. los símbolos matemáticos no tienen para Bühler más que François Récanati. etcétera194. apelación”]195.1. § 18. Darstellung] es para Bühler la función más característica e importante del lenguaje. págs. En la bibliografía más antigua sobre lingüística y semiótica la función representativa del lenguaje estaba tan en primer plano que. “desencadenamiento”: del al.. provocar. Les énoncés performatifs: contribution à la pragmatique. Además.3. cuya conducta externa o interna dirige”196. síntoma (indicio). Un análisis crítico de su modelo podrá acercarnos a la problemática de la constitución del sentido y a una mejor comprensión de la tarea de la lingüística del texto. dar lugar a”]. Bühler había propuesto para esta función un nombre particularmente apropiado: Auslösung [esp. “originar. 102. 196 Teoría del lenguaje. o que al menos quiera dar esa impresión. es exclusivamente índice o síntoma.2] En relación con el oyente la función del signo consistiría como mínimo en incitarle a percibir e interpretar el signo mismo. según Bühler. existen otros tipos de signos que únicamente poseen una de estas tres funciones. junto al cual el speech appeal me parece un hecho igualmente tangible”.].3] Las tres funciones del signo pueden presentarse combinadas en el signo lingüístico. [1.1. hay. al menos en lo que respecta a su elaboración detallada. además. [1.3] Por referencia a los objetos y a los estados de cosas la función del signo consistiría en representarlos. A cada función sígnica le corresponde un tipo particular de signo: el signo es “símbolo en virtud de su ordenación a objetos y relaciones. que cierre la puerta. Hay. La idea de Bühler de la triple dimensión del signo lingüístico constituye una novedad.. 48–49. 195 194 p ág ina 60 de 184 .. París. sólo por la manera de vestirse.1. por ejemplo. En cambio. auslösen. pero cuando menos incita a percibir el signo e interpretarlo. 381. si una mujer está casada o no. que le traiga una silla al hablante. [1. etc. En realidad. La función representativa del lenguaje]. y señal en virtud de su apelación al oyente. es decir que son sólo señales: por ejemplo.[1. en ella aún no se puede hablar con propiedad de concepción compleja del signo. cuya interioridad expresa. en Teoría del lenguaje. pues es signo en un triple sentido. Teoría del lenguaje. un sex-appeal. alemán ansprechen) es acertada [. según Bühler. nota 1. Véanse también las consideraciones de Coseriu en Geschichte der Sprachphilosophie: von den Anfängen bis Rousseau. las señales de tráfico. “llamada. Die Darstellungsfunktion der Sprache [versión esp.1. “Hoy prefiero […] apelación […] porque la palabra latina appelare (inglés appeal. pág. En la primera formulación de su teoría. pág. Véase Die Axiomatik der Sprachwissenschaften. y si en Alemania un varón lleva una chaquetilla con sobrepuestos verdes es probable que proceda de Baviera. pág. Minuit. La ropa. La representación [al. pero más tarde lo sustituye por el término –también menos afortunado– Appell [esp.2] El signo lingüístico es.1. sino que están ahí para obligar a hacer ciertas cosas e impedir que se hagan otras. 1981. y sólo expresa ciertas características de su portador: en determinadas comunidades históricas se puede saber. signos que sólo tienen función apelativa. 48. un signo complejo. como hoy sabe todo el mundo. el signo puede intentar provocar cualquier acción imaginable. en virtud de su dependencia del emisor. como se infiere ya del subtítulo de su obra más conocida: Sprachtheorie.

2 En un ensayo publicado por primera vez en 1960 con el título de “Linguistics and poetics” [cfr. según Bühler.). 1962. También a los factores nuevos.2. y aparte de casos límite. la segunda del oyente y la ‘tercera’. y María José López Bobo. es decir. 32. 1. Arco Libros. Interjektionen. sino seis relaciones que Jakobson considera constitutivas del acto lingüístico. nota 317].función representativa pura: no importa que estén escritos a mano o impresos. en este esquema ampliado no hay tres.1. pág. Jakobson les asigna funciones específicas203. le da el nombre Véase. Jürgen Trabant. 198 El signo en Karl Bühler. la relación con lo que él denomina código. que no aparecen en Bühler. Slaviska Institutet. Lund. En los signos lingüísticos. 203 “No obstante. a la función apelativa le corresponde la función conativa. 36. nota 186]. Roman Jakobson amplía el modelo propuesto por Karl Bühler. 202 “El modelo tradicional del lenguaje. la función representativa no puede faltar [. 201 “Cada uno de esos seis elementos determina una función diferente del lenguaje”. y una relación reflexiva del mensaje con el mensaje mismo (del texto con el texto mismo: la atención concentrada en la estructuración del mensaje)200. y Karlis Dravins y Velta Ruke. Interjektionen und Onomatopöie in der Mundart von Stenden. tres funciones más. alguien o algo ya mencionado”. por ejemplo. pág. II § 1. Universidad de Cádiz. Aspectos gramaticales. y a lo que Bühler llama función representativa Jakobson le da el nombre de función referencial202. además de las tres funciones que Bühler encuentra en el signo lingüístico (= el mensaje. lo que se comunica). págs. Tubinga. lo dicho. 200 Véase Roman Jakobson. Las funciones ya identificadas por Bühler aparecen en una nueva terminología: la función expresiva de Bühler se corresponde en Jakobson con la función emotiva. Ramón Almela Pérez. ídem. Universidad de Murcia..]. 1982. pues sólo son símbolos de objetos o de estados de cosas. Así. receptor y contexto199. seis funciones específicas e independientes201. tres nuevos factores constitutivos de la comunicación verbal y tres funciones del lenguaje correspondientes”. 69–81. Apuntes gramaticales sobre la interjección. En relación con el medio de contacto identifica una función a la que. 199 Contexto no en el sentido habitual [cfr. con la lengua misma que se aplica o la clave que comparten los interlocutores para cifrar y descifrar el mensaje. tal y como Bühler lo explicó. observamos. como la interjección197. También Konrad Ehlich. en Harald Weydt (ed. pág. y a los tres ángulos de este modelo (la primera persona del hablante.. ídem. 33. Valencia. la función se da siempre en una relación entre el mensaje198 y un elemento integrante del mensaje: emisor. 2002. las tres funciones se presentan casi siempre simultáneamente. 197 p ág ina 61 de 184 . Así. Niemeyer. sino en tanto que “punto de referencia del hablar” o “aquello de lo que se habla”. Jakobson identifica. 2000. conativa y referencial). 35. pág. 1986. ídem. Niemeyer.2]. que es el que permite la comunicación de los interlocutores. u “objetos y estados de cosas” en la terminología de Bühler. es decir. ni quién los haya producido. adoptando un término del antropólogo [Bronislav] Malinowski. aunque no todas tengan en cada caso análoga relevancia. La interjección. aunque modifique la terminología. se reducía a esas tres funciones (emotiva. Murcia. propiamente dicha. Madrid. Pero al aparecer el mensaje en el centro del esquema ya existe una diferencia notable en relación con el modelo de Bühler [cfr. La interjección. Partikeln und Interaktion. María Ángeles Torres Sánchez. Tubinga. Lingüística y poética. Jakobson añade la relación con el canal de transmisión del mensaje (el medio de contacto). “Gehören die Interjektionen zur Sprache?”. Y esto lo hace con los mismos criterios que Karl Bühler. 1983.

sino que también juega un papel importante en el lenguaje que utilizamos cada día [. el comienzo de la séptima escena. denomina metalingüística206 [cfr. Barcelona. existiría una última función concerniente al mensaje y a su configuración a la que denomina función poética207: “La tendencia hacia el mensaje como tal es la función poética del lenguaje”. y II §§ 1. 1984. ni siquiera se llega a entablar una conversación propiamente dicha (recuérdese. a través de medios técnicos. Y. págs. En muchas comunidades lingüísticas existen fórmulas destinadas exclusivamente a verificar si están dados los presupuestos para la toma de contacto: por ejemplo. I § 5.de función fática204: se trata de la función de la mera toma de contacto. Siempre que el hablante y/o el oyente necesitan comprobar si emplean el mismo código. 330. en Lingüística y poética. 205 En la versión original del texto Coseriu agrega lo siguiente: “Si se trata realmente de una comunicación indirecta. 206 “La lógica moderna distingue entre dos niveles del lenguaje: ‘lenguaje de objetos’ y ‘metalenguaje’. es legítimo hablar de esta función. Esto podría representarse esquemáticamente como sigue208: Ibídem. por teléfono se emplean ciertas expresiones como: al. Milagro en Milán [1950]. de acuerdo con la terminología lingüística usual. Lingüística y poética. sin embargo.2 y 3.2. 207 Según Coseriu. por analogía con los medios técnicos de información y de verificación de su funcionamiento.. Ogden y Ivor A. Jakobson establece asimismo una función que se refiere al código mismo: la de hablar sobre el código.. El significado del significado: una investigación acerca de la influencia del lenguaje sobre el pensamiento y de la ciencia simbólica. finalmente. la función reflexiva que se concentra sobre el mensaje mismo organiza éste de una manera particular”. función a la que. allí donde se trata de comprobar la disposición de los interlocutores para establecer una comunicación o para tender un “puente psíquico”. pronto o esp. ocurre algo análogo: dos viejos compañeros de colegio vuelven a encontrarse al cabo de muchos años e intentan establecer una conversación.3. en Charles K. 204 p ág ina 62 de 184 . 208 Roman Jakobson. “Información y literatura”. 32 y 39.1]. págs. Lenguaje y discurso. pág. 36–37. cabe hablar de una función fática también en el ámbito psíquico.3. Jakobson modifica el esquema de Bühler precisamente para integrar esta función: “Mientras que todas las demás funciones (las cinco restantes) conciernen al mensaje en relación con algo. por ejemplo. donde los matrimonios Smith y Martin se ejercitan en el difícil arte de la conversación intercambiando fórmulas ritualizadas vacías). Paidós. esto es. ital. En una película de Vittorio de Sica. sin que se comunique absolutamente nada: en el “antidrama” La cantante calva [1950] no pasa absolutamente nada. Y. en toda la escena no logran pasar de incitaciones recíprocas al sentimiento de que hay entre ellos alguna relación. Richards. de la “verificación del canal” con el fin de comprobar si se dan las condiciones físico-técnicas o la disposición psíquica para la comunicación205. ich höre.3. con ayuda de la cual en el ámbito lingüístico anglosajón se comprueba el funcionamiento de los teletipos.1. el habla fija la atención en el código: representa una función metalingüística”. § 1. actuated by the demon of terminological invention– a type of speech in which ties of union are created by a mere exchange of words”. qué mala figurota exhibes]. en la versión original en inglés: “There can be no doubt that we have a new type of linguistic use – phatic communion I am tempted to call it. bueno. En algunas obras de Eugène Ionesco el protagonista no se ocupa más que de intentar una y otra vez la toma de contacto. pues en esta oración aparecen todas las letras del alfabeto inglés [un pangrama equivalente en español es: jovencillo emponzoñado de whisky. o la oración sin aparente sentido the quick brown fox jumps over the lazy dog.]. Pero éste no sólo constituye un instrumento científico necesario para lógicos y lingüistas. “El problema del significado en las lenguas primitivas”. de manera que todo el diálogo se compone de estereotipos como: ¡Qué tiempos aquéllos! o ¡Hay que ver cómo pasa el tiempo!”. Véase Bronislav Malinowski.

resulta ineludible discutir el modelo ampliado de Jakobson en su conjunto. de lo que dice expresamente sólo se puede inferir que lo poético parece consistir en un cuidado especial que se pone en la configuración del mensaje (= del texto): hay texto poético allí donde lo que está en primer plano no es el qué de la comunicación.CONTEXTO (función referencial) MENSAJE (función poética) CONTACTO (función fática) CÓDIGO (función metalingüística) EMISOR (función emotiva) RECEPTOR (función conativa) Debido al enorme prestigio del que goza Roman Jakobson entre los especialistas. esto es. ídem. muestra que aquí se concentra la atención en el texto. El modelo de Jakobson se ha aceptado. “predominantemente fáticos” y también “predominantemente poéticos”)? Habría que preguntarse.4]. 211 Ídem. y se ha aceptado casi sin reservas. 27. este intento de ampliar el esquema de Bühler no ha sido sometido a una discusión crítica ni se ha utilizado como hipótesis de trabajo para investigaciones ulteriores. ídem. el eslogan electoral del presidente Dwight D. [1. Esto resulta particularmente claro en un ejemplo que aduce el propio Jakobson para ilustrar su definición de “función poética”211. Ike Eisenhower (I like Ike). 209 p ág ina 63 de 184 . si la función que en el esquema de Jakobson recibe el nombre de “poética” coincide con lo que suele considerarse propio de la poesía. es decir.1] Lo que Jakobson intentaba en su investigación –conviene no perder esto nunca de vista– era determinar la función poética del lenguaje209. como una aportación particularmente original a la semiótica de la literatura. más bien. cuando el texto ha sido compuesto armoniosamente de acuerdo con un plan determinado210. ¿Es la función “poética” realmente una función más. Jakobson se pregunta: “¿En qué consiste el criterio lingüístico empírico de la función poética?”. Si de momento se pasa por alto que en la concepción de Jakobson se oculta una idea más profunda [cfr. Con este propósito habría que empezar por preguntarse si en realidad puede encontrarse como tal una “función poética” del lenguaje. 39. esto es. 38–39. pág. una de las que pueden aparecer en los textos en mayor o menor medida. págs. pues se trata de un esquema enteramente inadecuado que se basa en supuestos cuestionables. y de este análisis habrá de llegarse a su completo rechazo.2. con el único lingüista que verdaderamente también entiende de literatura. esto es. quizá porque nadie se ha sentido capaz de enfrentarse con el único mirlo blanco. es decir “Se me ha pedido que haga unos comentarios resumiendo la relación que hay entre la poética y la lingüística”. una función que nos permite clasificar el conjunto de los textos del mismo modo que las otras seis funciones (textos “predominantemente emotivos”. si la “función poética” puede entenderse como una función más del lenguaje. El ejemplo que emplea. además. II § 1. pág. 210 En efecto. sino el cómo.2. con la intuición general precientífica de lo poético. Sin embargo.

y que no quiere ni siquiera alcanzar lo poético.1. y al lenguaje pragmático. y ésta se encuentra en todo intento de alcanzar la perfección en cuanto se produce215. [1. pues hay de hecho multitud de textos poéticos que en modo alguno se deben a la deliberada intención de sus autores de hacer poesía. 35. Se aduce como ejemplo. Dicho en términos del propio Jakobson. Coseriu emplea aquí la terminología aristotélica. 215 Es decir. sino al “procedimiento” supuestamente “poético” mismo. A cada una de estas modalidades del lenguaje Aristóteles le dedica un tratado: al lenguaje que se usa para decir lo verdadero y lo falso. en un puente diseñado de tal forma que no sólo cumpla enteramente con su función (= con su instrumentalidad). si el eslogan nos gusta no es como poesía. como cosa bien hecha: del mismo modo como podría gustarnos. Para que la objeción sea realmente de peso no debe afectar a la intención que precede a la composición del texto. para presidente. porque éste está construido. de la manera siguiente: “I”. aplicado deliberada o involuntariamente en la composición el texto. Esta perfección en la configuración –allí donde se habla de configuraciones lingüísticas– no tiene por objeto lo poético en el sentido estético. por ejemplo. ya que se encuentra en la misma palabra like”. por ejemplo. y se puede reconocer. 214 Agrega Coseriu en el texto original que “por lo demás. de decir: “Vote usted a Ike. 213 Roman Jakobson. Este trabajo formal se da aquí. o al menos no de lo que es constitutivo de lo poético. la Retórica. “en rigor no se trata aquí de lo poético.2. de lo estético: se trata de un trabajo material –muy habilidoso. por medio de ciertas regularidades como la rima o la alternancia regular de fonemas consonánticos y vocálicos. y nunca a ningún otro. de suerte que se da una identificación con querer uno precisamente a Ike. sino de un fenómeno mucho más general. un 212 p ág ina 64 de 184 . por tanto. A esto podría objetarse que la clase de texto no puede inferirse directamente de la intención de quien lo produce. Lingüística y poética. está contenido en “Ike”. sin ninguna intención poética. En este sentido hay que decir que el “procedimiento” dado apenas tiene nada que ver con lo verdaderamente poético214. regido por una necesidad interna) y como logos pragmático (= como lenguaje usado para los fines prácticos de la vida). en relación con la poesía no es nada adecuado hablar de un ‘procedimiento’”. esto es. pág. porque a él todos tenemos que quererlo. que aparece también en conexión con otras muchas actividades humanas para cuyo ejercicio se requiere una determinada aptitud que se aprende y transmite. Puede reflejarse en textos particularmente “bien escritos”. como logos poético (= como lenguaje que crea un mundo autónomo. por cierto– referido a lo ‘bien dicho’. un discurso típicamente “pragmático”212. más bien. “Yo”. Así. además. De interpretatione. Se trata del esfuerzo por lograr la perfección técnica en todo cuanto se hace. sino únicamente como este Ike por el que hay que votar. sino. y “Ike” está contenido en “like”. a la perfección que cabe esperar y constituye norma ideal en todo tipo de acción y en todo tipo de producto.que hay una función reflexiva sobre el texto. sino que se refiere a la estética de la vida cotidiana. pero no se trata de una finalidad poética. ni por él se convierte este discurso en poético. pero también. sino que. pero se manifiesta de tres modos diferentes: como logos apofántico (= como lenguaje que que dice lo verdadero o lo falso). la Poética. contenido significativo. lo que quería componer el autor no era un texto “poético” sino uno “conativo”213. Se trata. Según el Estagirita el lenguaje es esencialmente logos semántico. dotado de determinadas proporciones e integrado de la manera más adecuada en el paisaje que lo rodea. simplemente. el nombre que se da a Eisenhower. se muestre como algo técnicamente perfecto. o sea.1] Cuando se habla del cuidado especial que se aplica a configurar un texto no se está hablando de lo poético. pues en absoluto presenta a Ike como algo universal (como ejemplo de existencia humana). al lenguaje poético.

Einführung in die Rhetorik. y en forma “poética”. receptor no pueden ocultar su procedencia de la teoría de la puente bien hecho que corresponda enteramente a lo que cabe esperar de un puente. porque lo ‘bien dicho absoluto’ puede presentar también todo lo contrario a esa organización simétrica. medio de contacto. § 6. El propio marco teórico de conjunto dentro del cual llega Jakobson a esta concepción no puede admitirse218. § 1. emisor. a esos hechos encajados unos en otros.3. el numerus no tiene mayor relevancia: ya Aristóteles se sentía obligado en su Poética a criticar la práctica usual de su tiempo de “conectar la medida del verso con el hacer poesía”217 [cfr. porque margina lo implícito: la comunicación no consiste en un proceso de codificación y decodificación. lo cual no significa de ningún modo que se trate de un discurso literario y ni siquiera que se trate de lo poético). y esto no implica la universalidad de estos hechos. pues es discurso poético precisamente como modelo absoluto de discurso desorganizado. Es éste un problema muy antiguo que aquí sólo puede apuntarse: toda la métrica y todos los demás procedimientos de simetría en el campo de la expresión material del texto. quiere ser interpretado como poesía”. págs. Harvard University Press.2. Stuttgart. también II § 5. [1. desde el punto de vista de la esencia del lenguaje. porque de lo que se trata aquí es. especialmente nota 411]. con un contenido especial: la poesía no puede reducirse a la configuración (= al cómo) de lo que se dice. en este caso.3. de la dimensión estética de todo aquello que hacemos. Y claro está que no se trata aquí de lo ‘bien dicho absoluto’. de discurso intencionalmente huero y presentado como tal”. 277 y sigs. Cambridge (Massachusetts). es. del intento de distinguir la poesía del hablar práctico de una manera perceptible externamente. 218 Coseriu se limita a criticar aquí la teoría de Jakobson. que es ‘lo bien dicho’ en el sentido de la poesía. 1989. y como podría gustarnos. Poética. pues en la poesía la perfección de la configuración (= la concentración sobre la forma del texto) posee una función secundaria. Para la poesía misma. sin duda. como si se dijera: “lo que suena aquí. en la discusión sobre si en el lenguaje lo primero es la comunicación o la aprehensión de la realidad. Un amplio desarrollo de la diferencia entre lo bien dicho relativo y lo bien dicho absoluto se encuentra ya en El problema de la corrección idiomática.1.Si no fuese así. incluso como hecho preferente. Desde otro punto de vista. 217 Aristóteles. §§ 977–1054. Sin embargo. lo que está escrito aquí. Véase también más adelante la nota 336. Y no cabe la menor duda de que esto no es así. cap. en “Información y literatura”. de que en la poesía nos encontramos. Hablamos. simplemente. de discurso no simétrico. el de la naturaleza de la comunicación.2. 1447 b. poseen en la poesía la misma función –y sólo exagero un poco– que el marco en un cuadro. para ocasiones especiales. es decir. también los primeros ensayos de pragmática criticaron el modelo de Jakobson. del hecho de que al realizar las cosas entendemos que hay que hacerlas bien de acuerdo con sus normas intrínsecas. y Gert Ueding. bien organizados como clase o como seminario (diríamos: ‘¡Qué clase tan bien hecha!. una clase o un seminario bien impartidos. II. pues éstos se mantienen dentro de su particularidad. Studies in the way of words.2. Metzler. 22–40). Manual de retórica literaria.2] La concentración sobre el cómo de lo dicho. p ág ina 65 de 184 . de la estética menor de lo práctico. esto significaría que unos mismos contenidos podrían ser comunicados en forma “prosaica”. es decir. sino en un proceso ostensivo-inferencial (véase Herbert Paul Grice. es seguro que ahí no se encuentra la “función poética del lenguaje”. algo que hay que tener en cuenta en la interpretación de los textos. Lenguaje y discurso.5.3. para el uso diario. También un discurso totalmente huero puede constituir poesía en cuanto modelo absoluto de un discurso huero: un ejemplo de este tipo de discurso sin sentido es el teatro de Eugène Ionesco. el centrarse “en el mensaje por el mensaje mismo”. “Logic and conversation”. por ejemplo. todos los fenómenos que en la retórica antigua se recogen bajo el término numerus216. por ejemplo. si lo poético de un texto residiese efectivamente en la perfección técnica de su configuración. Términos como código. sin embargo. ¡qué clase tan bien estructurada!’. mensaje. pág. 216 Heinrich Lausberg. 1976.

alteridad. sólo el individuo crea). añade Coseriu en “Lenguaje y política”. esto es. pero. se trata de lo que se denomina la alteridad del lenguaje220. por ello. en los textos literarios. al considerar la función poética más de cerca se reconoce implícitamente –o al menos eso parece– que en la poesía la transmisión de contenidos desempeña un papel secundario. “o sea. ya que entre conciencia y conciencia no hay ninguna comunicación directa. Quelle & Meyer. 1975. o sea. no es un criterio definitorio del lenguaje: la ausencia de esta clase de comunicación no es suficiente para que el hablar se convierta en un no-hablar. El problema del que se trata aquí es extraordinariamente complejo. que en general se pueda hablar de un “mensaje poético”. En realidad nunca sabemos si estamos siendo entendidos. y el lugar más idóneo para tratarlo sería. La segunda forma de comunicación. es decir. Este ‘ser-con-otro’ –el reconocerse a sí mismo 219 p ág ina 66 de 184 . incluso sin exceder la concepción global de Jakobson. la creación debe ocurrir en el marco de un sistema de posibilidades tradicional en una comunidad. 221 La alteridad del lenguaje corresponde a la alteridad del hombre. se produciría una comunicación. [a)] En el hablar hay que distinguir dos formas de comunicación: la comunicación de algo a alguien y la comunicación con alguien (= “entrar en contacto con otros”). En efecto.comunicación. En efecto. sin embargo. ni objetivamente podemos saberlo nunca. ‘el lenguaje se presenta en el mundo como hecho físico’. de aquí que la creatividad con alteridad sólo sea posible a través de la historicidad”.1. Lenguaje y discurso. págs. 220 “La alteridad. la creatividad corresponde a una facultad estrictamente individual (en rigor. es decir que no se niega el carácter lingüístico a una expresión porque comprobemos que con ella no se ha comunicado nada a nadie. 17–20. pero desde el momento en que hablamos estamos reconociendo al otro capacidad lingüística. un hecho interno de la conciencia. Linguistik. es decir: ‘el lenguaje significa’. Ahora bien. Plett. y la historicidad. pues la materialidad puede justificarse por la semanticidad y la alteridad. en este sentido. pertenece universalmente al lenguaje: se trata de la comunicación con otro. y señalando con ello que sabemos que también él es un sujeto (= que es otro)221. por el contrario. ‘el lenguaje es actividad creadora’. en realidad. para que lo individualmente creado pueda ser interpretado y adoptado (o sea: reconocido como suyo propio) por otros individuos. creatividad. ‘el lenguaje se realiza siempre en formas históricamente determinadas’. Textwissenschaft und Textanalyse: Semiotik. y con ello se está sugiriendo desde el primer momento que lo fundamental en el lenguaje es la comunicación219: también en el caso de la llamada “función poética”. por la creatividad y la alteridad. De este modo.3. 1972. resulta dudoso. no obstante. no es esencial. La primera de estas formas es tan frecuente desde el punto de vista empírico que parece indisolublemente vinculada a la actividad de hablar. el significado es en sí mismo un hecho mental. o. Basten. es uno de los pocos rasgos efectivamente universales del lenguaje. Rhetorik. Y los cinco rasgos universales pueden incluso reducirse a tres. págs. y no puede transmitirse como tal a otra conciencia. § 3. Véase también Die Geschichte der Sprachphilosophie von der Antike bis zur Gegenwart: von Leibniz bis Rousseau. unas breves observaciones. historicidad. de una técnica histórica determinada. 40–44. tales rasgos pueden reducirse a cinco: semanticidad. Tubinga. ‘el lenguaje es para otro(s)’. El destinatario del hablar así entendido puede ser efectivamente un Véase Heinrich F. que al genus “mensaje” se le pueda asignar sin más la diferencia específica “poético”. del hecho de que el hablar está siempre dirigido a otro. materialidad. Narr. para ser precisos. Ni siquiera en la vida diaria juzgamos la lingüisticidad del hablar en relación con esta clase de comunicación. Análogamente. Heidelberg. es decir. debe estar representado ‘en el mundo’ por hechos materiales que puedan ser percibidos e interpretados por otras conciencias: es decir que una semanticidad con alteridad sólo es posible a través de la materialidad. un tratado de poética y estética. a la manifestación del ‘sercon-otro’ en cuanto dimensión esencial del ser del hombre.

§ 2.2. La poesía no está ahí para que otros la recojan y la entiendan: para determinar qué es poesía eso es completamente accidental [cfr. al entenderlo como actividad de un sujeto absoluto. lo que se llama dimensión ‘social’ (o ‘político-social’) del hombre y coincide con la intersubjetividad originaria de la conciencia: con el hecho de que la conciencia humana es conciencia abierta hacia otras conciencias con las que establece comunicación. y también la pág. y esto molesta al juicio estético. se presenta siempre como presencia de un sujeto empírico en la obra del sujeto universal. La justificación de este principio parte de que el juicio estético respecto de lo logrado como arte se refiere a una actividad de un sujeto universal que asume la universalidad de su obra diciendo: ‘Así se pinta. de la comunicación con otro. si la literatura es inmoral. cap. 1998.2. Y lo mismo vale para el hablar con las cosas: se habla con ellas como si pudiesen entender. En cambio. suponiendo que como poeta sea un sujeto moral223. como tal. en la mayor parte de los monólogos se comprueba. Lenguaje y discurso. págs. Pero el lenguaje tiene también otra.sujeto distinto. Brigitte Schlieben-Lange. la de si en la poesía está también dado desde el principio el otro. no es gran literatura). pero puede tratarse también del propio hablante.8. les reconoce las mismas facultades de sentir. etcétera. Coseriu señala que “la ética de lo literario es mucho más compleja [que la del discurso informativo]. así se escribe. el reconocer en el ‘tú’ a otro ‘yo’– es. es sólo una dimensión del lenguaje.4. que acoja el signo y lo comprenda’. Lenguaje y discurso. no. la objetivación del sujeto.2. Precisamente en este segundo sentido la comunicación es esencial para el lenguaje como tal. § 6. como concesiones al cuerpo ahí en donde se trata del espíritu. valores. [b)] En este sentido la comunicación es esencial para el lenguaje. No importa si el autor empírico es un ser.1. añade que “cabe preguntarse si el lenguaje como tal es ‘absoluto’. en este sentido. 146. es ya una cuestión muy diferente la de si la poesía es o no comunicación. por ser la conciencia creadora del lenguaje una conciencia abierta hacia otras. por el hecho de que el sujeto creador de lenguaje presupone otros sujetos. que la poesía no está dirigida a otro. que está dada por la ‘alteridad’ del sujeto. Tengo la seguridad de que en la poesía lo que importa siempre es sólo una dimensión: la objetiva. Lenguaje y discurso. que pertenece a lo práctico del lenguaje y en ocasiones puede faltar. 222 En “El hombre y su lenguaje”. donde habla de sus compañeros de hazañas. es decir. véase. en la que reconoce haber tomado la idea de Antonino Pagliaro. Zeitschrift für Literaturwissenschaft und Linguistik (Stuttgart/Weimar). Mi convicción personal es que no. pues lo que le importa al poeta es tan sólo objetivarse a sí mismo. También en este caso el lenguaje estará dirigido a otro. véanse las consideraciones contenidas en Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. o sea.. y como poeta. 41–57. Die Sachen sagen. insiste Coseriu en el principio de que “la gran literatura es siempre moral (y al revés. mientras que no lo es para la poesía (lenguaje absoluto)”. pensar. si es un gran poeta: François Villon podía ser ladrón y criminal. esto es. haciendo que se advierta la obra misma como obra no realizada estéticamente. 223 En “Textos. empezaría de pronto a escribir de otra manera por haber en otros. que uno se dirige a su yo hablándole de tú. incluso. es decir. pues uno habla consigo mismo como si fuese otro.. significar e interpretar. si. Y el lenguaje es la forma básica de este salir la conciencia de sí misma e ir al encuentro de otras conciencias: ‘una conciencia que significa presupone una conciencia que interprete. en “Lenguaje y política”. El hombre y su lenguaje. II § 1. Sobre el concepto de alteridad en Eugenio Coseriu. pero no lo es el poeta François Villon en la ‘Ballade des pendus’. [. § 3. § 3. “Alterität als sprachtheoretisches Konzept”. la actitud moral o inmoral como tal es una actitud del sujeto individual. presupuesta como condición originaria por todo acto lingüístico.] Pero claro está que hay que distinguir la comunicación de algo a otro. enseñanza”. precisamente. En efecto. En otro lugar. inmoral porque no lo es como poeta. entonces. la objetivación de la intuición. en cambio. juzgar. François Villon no es menos inocente en este poema que en la plegaria que ofrece a la Virgen”. porque es ética siempre del p ág ina 67 de 184 . 110. la dimensión de la alteridad222. 13. Por su parte. la relación entre el creador de lenguaje y su creación. o si el poeta cuenta con el otro. “Información y literatura”. Ningún poeta. la inmoralidad.). o más exactamente. o sea. lo consideramos propiamente como lenguaje. y todos deberían hacerlo así’.2. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch.1]. lo que no corresponde al ideal típico humano. con lo que se les confiere carácter humano.

una especie de proceder “analógico” que. y. fonológica225. 34. la i breve alargada enfáticamente se realiza como distinta de la i fonológicamente larga. sino del arte en general. un error estético. no sólo de la poesía. por otra. Esto es con seguridad incorrecto: por una parte.]”. pág. 188 y sigs.comprobado que no le entiende nadie. fruto de la empiricidad del autor que se mostraba en la obra. en realidad. pág. big [big] y la forma enfáticamente alargada biiig [bi:g] resultaría en cierto sentido comparable a la que hay entre chec. o sea. Laterza. sobre la norma de las actividades artísticas. véase Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. 1980. pues la poesía es la actividad de un sujeto universal. con respecto a las cosas de las que habla o con respecto a su propia persona como sujeto empírico. por ejemplo en ship [con i breve] frente a sheep [con i larga]. De ahí que la inmoralidad (no sólo la inmoralidad intencional en el arte: el deseo. esp. frente a la moralidad –diciendo que sólo los griegos exigieron moralidad al arte– no es realidad: se trata ahí de la inmoralidad del sujeto universal. de chocar con las convicciones públicas. esp. en el segundo. 225 Roman Jakobson. p ág ina 68 de 184 . más bien. más abierta (y al ser fonológicamente irrelevante esta diferencia no se expresa en la transcripción ordinaria). también en inglés existe la oposición fonológica (= que separa significados) entre i breve y larga. lo más importante. sino que realiza el hablar en forma absoluta (= no relativa a tal o cual circunstancia u ocasión). este sujeto universal tiene como tal la obligación de la autenticidad literaria. no según un deber ser dado de antemano en virtud de circunstancias cualesquiera. mientras que el anterior no lo es: es un reforzamiento de la expresión material con el fin de dar relieve al contenido correspondiente. [1. incluso consideradas desde el marco de la teoría de la comunicación. Y lo que a veces se presenta como libertad del arte frente a lo ético. pronunciado] [vi:]: en el primer caso la “información diferenciadora” sería emotiva. 4ª ed.). [vy.) es. pues el arte se hace de acuerdo con un deber ser que le es exclusivamente propio. Al menos esto vale para la esencia misma de la poesía. II § 4. porque llaman la atención e impiden el juicio estético [véase La poesia. Lingüística y poética. Este último hecho es específico de cada lengua. el alargamiento enfático en casos como [big] → [bi:g] debe juzgarse de manera muy distinta: desde el punto de vista fonético. y en especial.2] Algunas de las reflexiones de Roman Jakobson resultan discutibles. y en el momento en que el poeta hace poesía toma sobre sí la subjetividad universal: no es ya un hablante entre otros. Según esto. etc. y cede a la tentación de presentar sus propias pasiones particulares e individuales como si fueran pasiones universales y dimensiones universales del hombre. “vosotros”. la diferencia entre ingl. Die Sachen sagen. puede sujeto empírico que debe ser (y presentarse como) sujeto universal. pronunciado] [vi] y [ví. aunque en el contexto que aquí interesa esto tampoco es lo que más importa. en principio. que sigue siendo en parte –todavía– este mismo sujeto empírico individual. Bari. la posibilidad de ser entendido o el deber de ser inteligible224 [cfr. en cambio. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch.2. por ejemplo. por ejemplo de chocar con el destinatario. “él sabe”. Benedetto Croce. sino también el aspecto emotivo del lenguaje puede describirse en términos de “codificación” y “decodificación”. eran errores estéticos. 224 Sobre la norma intrínseca de las actividades humanas. su afirmación de que no sólo el aspecto cognitivo (o “referencial”). Entonces.5]. más bien tenderá a escribir como si él fuese el único sujeto. es que en el caso del alargamiento enfático nos encontramos ante un procedimiento mucho más general que la posibilidad de formar oposiciones entre fonemas con ayuda de rasgos distintivos. lo cual quiere decir que no puede ceder a cualquier tipo de tentación con respecto a los posibles destinatarios. consideraba que todos estos aspectos de pequeñez del autor. quien no tenía mucha debilidad por lo ético. Por ejemplo. en realidad.

El marco del lenguaje. págs.2. Balance y perspectivas. Con el lenguaje se puede hablar sobre las cosas: esto se conoce como uso primario del lenguaje. México. Helmut Buske Verlag. 227 226 p ág ina 69 de 184 . 2001. en Ramón González Ruiz.2. “El metalenguaje como problema lingüístico”. de lo que en la terminología de Jakobson se llama función referencial. Hamburgo. § 4. 229 Sobre el concepto de metalenguaje en oposición a lenguaje primario.2] Algo análogo cabe decir de la función metalingüística228. a algo real. Metasprache. Manuel Casado Velarde y Miguel Ángel Esparza Torres (eds.3. con ayuda del lenguaje. a una realidad que al mismo tiempo es también lenguaje. concentrándolo más o intensificando su luminosidad. ya que ambas son. Metasprache.3. Véase también Roman Jakobson. y los artículos de Óscar Loureda Lamas. 139–153.1] Jakobson intenta adscribir la función fática a todo acto lingüístico. no es necesaria como criterio de diferenciación de funciones lingüísticas229. págs.3.2]. y Teoría lingüística del nombre propio. Si se dice: “Árbol” tiene cinco letras. respectivamente. Como ya he indicado [cfr.3] Aún se pueden añadir algunos breves comentarios a propósito de las otras dos relaciones que aparecen en el modelo de órganon ampliado como funciones nuevas junto a la función “poética”. a la realidad: lo que hace es clasificar los hechos de la realidad en pertenecientes y no pertenecientes al lenguaje. Por muy fundamental e indispensable que resulte la distinción entre lenguaje primario y metalenguaje para la discusión de muchos problemas. La distinción entre lenguaje primario y metalenguaje no se realiza mientras se está ajustando el lenguaje a los diversos elementos que constituyen el acto lingüístico. [1. especialmente caps. implica como requisito para el receptor del mensaje su disposición para recibir la secuencia de signos e interpretarla [cfr. Véase también “Logicismo y antilogicismo en la gramática”. Sin embargo. págs. 81–91. no sólo a la comunicación realizada con la ayuda de la técnica226. [1. XXI/2. [1. Fondo de Cultura Económica. la llamada función “metalingüística” no es más que un caso especial de la función objetiva (= designativa) del lenguaje. II § 1. Discurso. 1988. casos especiales de las funciones de apelación y representación. lengua y metalenguaje.2 y sigs. Esta clase de imperativo está dada en todo acto lingüístico. y “Tesis sobre el uso metalingüístico del lenguaje primario”. I § 5. o incluso El significado de “realmente” es difícil de delimitar. por ejemplo. es decir. 5 y 6. 250. tanto sobre su materialidad como sobre sus contenidos. cap. sino que concierne a uno de estos elementos. 2006. 36. Quaderni di Semantica (Bolonia).aplicarse a todos los medios de expresión: se puede también enfatizar. Principios de semántica estructural.. pág. de modo que la función apelativa incluye la llamada función “fática”227. también Miorita Ulrich. 228 Ídem.2. Primärsprache. pág. pues ésta. o lenguaje objetivo (personalmente prefiero llamarlo lenguaje primario). Desde este punto de vista la llamada función “fática” no es más que la forma mínima de la función apelativa.). Übersetzung. o “Se” consta de dos fonemas. Teoría del lenguaje y lingüística general. 36–37.2. Die Sprache als Sache. en todos estos casos se está haciendo referencia. Ni la función fática ni la metalingüística constituyen modificaciones conceptualmente necesarias del modelo de Bühler.3. también es posible hablar con el lenguaje sobre el lenguaje. véanse “Introducción al estudio estructural del léxico”. el color en un cuadro. págs.1]. en cierto modo. Ídem. I. § 3. “Del metalenguaje y sus tipos (con especial referencia a los modos de significar)”. 287–333.

Trattato di estetica. sin embargo. [1. Estetica. 387e y 388 b–c. de modo que la relación entre el signo material (= el significante) y las cosas no es directa.4. la apelativa y la representativa). 230 p ág ina 70 de 184 .2] La segunda idea importante que contiene la modificación propuesta por Jakobson para el modelo del lenguaje como instrumento consiste en advertir que en Bühler las funciones no son solamente funciones del signo lingüístico. Brescia. no se trata de las funciones de los signos en el lenguaje. Cratilo. 1953. las cosas sobre las que se comunica algo y también la palabra (= signo) mediante la cual se habla. véase Luigi Stefanini. sino que se produce a través de “algo”. págs. un hablar en el que sólo tiene validez lo dicho. Roma. II § 1. o lo que es lo mismo. Con todo esto. aún falta algo: lo que se comunica. como portadores de un “mensaje”. un hablar absoluto230 [cfr. según Jakobson (en Lingüística y poética. pueden reducirse a dos funciones ya presentes en el modelo de Bühler (respectivamente. Efectivamente.2. más bien. 232 Platón. podrá observarse que no es completo en relación con lo que pretende representar.4] Los argumentos anteriores inducen a rechazar la ampliación del modelo de Bühler propuesta por Jakobson. No se trata de un interés particular por la configuración lingüística de cualesquiera contenidos. por seguir usando el poco afortunado término de Jakobson231. Morcelliana. no funciones de signos. La intuición a la que Jakobson intenta dar expresión consiste. “Arte quale parola assoluta”. 1945. sino funciones del signo en su uso.2. en que el hablar poético es un hablar en sí. que con objetivos distintos o en ocasiones de otra índole cabría también comunicar de modo diferente. pág. Editrice Studium. porque la llamada función poética no concierne a lo que dice concernir y porque las otras dos modificaciones. las funciones fática y metalingüística. En última instancia Bühler dice que se comunica “algo sobre las cosas”. como hicieron los escolásticos siguiendo en ello a Acerca de la poesía como hablar absoluto. y del mismo autor. [1.3] En lo que concierne a las tres funciones básicas del modelo instrumental [cfr.1] En el esquema de Bühler aparecen el emisor y el receptor entre los que se desarrolla la comunicación. 73–100. al contrario. contiene dos intuiciones muy importantes. 231 Se trata. págs. Si se analiza con cuidado la formulación platónica y se confronta el resultado del análisis con el modelo de Bühler. a la tesis del Cratilo de Platón según la que la palabra (el signo en Bühler) es un órganon o un instrumento con el que se dice algo a los demás sobre las cosas232.1] La primera es la idea de que lo poético consiste en un volverse hacia lo dicho en sí mismo. funciones de actos lingüísticos. Este “algo” puede denominarse concepto (conceptus).[1. sino de las funciones de los signos como parte. 72–75. [1. de cualquier acto de comunicación”.3. esto es. de funciones que parten de los factores “que entran a formar parte de cualquier hecho del habla. es decir. [1. 32). no “las cosas mismas”. nota 391]. hay que preguntarse si el esquema de Bühler hace realmente justicia a lo que pretende representar. no se pretende suscitar la impresión de que el modelo de Jakobson no contiene nada aprovechable. aunque la explicación con que Jakobson acompaña esta intuición profunda es equivocada.2. Sin embargo.4.1 y siguientes].

2. En este sentido. para una revisión de estos conceptos.4. de significado contrario. Las cosas designadas se muestran como un continuo en que el significado pone límites.3.los estoicos: verba significant res mediantibus conceptibus233. Y la designación es lo que nos conduce al mundo de las cosas que. Tubinga. I §§ 4. II. nota 4). 9. en este sentido.4]. El significado.4. a través de significados muy diversos.2 y 5. existe la designación o referencia a lo extralingüístico. pues. entonces. “es decir.3. en “Semántica estructural y semántica cognitiva”. Sin embargo. y de hecho. a lo universal de la experiencia individual”. Revista de Occidente. § 5. “La designación es. no concierne como tal a las “cosas” mismas. El objeto designado es en ambos casos el mismo. § 4. en cada caso. es posible referirse a una misma cosa a través de significados diversos234 [cfr. la gradualidad objetiva se reconoce como tal precisamente porque las clases de ‘cosas’ no coinciden con las categorías mentales: es lo discreto y lo homogéneo de los conceptos y los significados lo que permite advertir la gradualidad de las clases identificadas gracias a ellos.4 y 5. trad. Sobre el concepto de significado en Coseriu véase Antonio Vilarnovo. así como árboles imaginarios. Logische Untersuchungen. Edmund Husserl. 1929. la estructuración podría ser.3.3: “De aquí que la palabra árbol pueda designar tanto árboles existentes como otros que ya no existen y otros que aún no existen.3. ibídem. los rasgos de significado son caracteres distintivos en la lengua. los significados se comportan de un modo muy diferente en tanto que valores lingüísticos conceptuales que se definen por las oposiciones de que forman parte y. En la filosofía del lenguaje posterior se ha insistido mucho en que el significado del signo lingüístico no puede coincidir con la cosa misma que designa. ídem. las varias lenguas presentan diferentes configuraciones del significado. Barcelona. cap. una posibilidad del lenguaje que se funda en el lenguaje como significación. sin embargo. no atributos de las cosas. § 1. ídem. es “el contenido de una palabra o de una expresión en cuanto dado en una lengua y por la lengua misma”. dado. como mundo ‘estructurado’ (diferenciado en tales y cuales ‘clases de cosas’) sólo puede alcanzarse mediante el lenguaje”. sin embargo. Francisco Marsá. el de la aprehensión de la realidad. Lógica y lenguaje en Eugenio Coseriu. El hombre y su lenguaje. en relación con los niveles del lenguaje. tal como lo emplean los escolásticos. Universidad de Cádiz. ya que no existe ningún procedimiento capaz de limitar las características que determinan un conjunto o clases de cosas. No pertenece al plano de la realidad. ídem. incluso. Universidad de Barcelona. 5ª ed. véase Miguel Casas Gómez. Homenaje al Prof. 1968.3. 1ª parte. 235 Cfr. En síntesis. Madrid. sino más bien como redes distintas de significados que organizan de manera diferente el mundo de la experiencia. Un analogon lingüístico es el término significado [cfr. Por lo tanto. designa algo que pertenece al lenguaje. mientras que en el otro se habla de “vencido”: los significados de los signos Véase Geschichte der Sprachphilosophie: von den Anfängen bis Rousseau. 234 233 p ág ina 71 de 184 . su carácter discreto y definido: “En efecto. I §§ 5.1. I. Los objetos o cosas pueden imaginarse con trazos más o menos numerosos. pues. el lenguaje no es comprobación. la relación entre el significado y lo significado no es automática porque los significados no son necesariamente delimitaciones correspondientes a (= motivadas por) objetos también discretos con existencia previa: “El significado es estructuración de la experiencia humana.2].. para cosas ya dadas. sino al ser de las cosas. según Coseriu (en “El hombre y su lenguaje”. sino al plano idealmente anterior. son constitutivos del significado”. en consecuencia. De otro modo. Jornadas de Filología. De acuerdo con el significado previo. y como una posibilidad secundaria. Esta estructuración. no sigue delimitaciones o divisiones dadas como tales antes del lenguaje. no habría pautas con respecto a las cuales pudiera comprobarse una configuración interna cualquiera y nos encontraríamos simplemente frente a un caos sin límite”.1. pero podemos referirnos a él. Cádiz. totalmente diferente. las lenguas no han de interpretarse como simples nomenclaturas.2. a Napoleón.2. también otra. sino imposición de límites dentro de lo experimentado”. cap. Niemeyer. El significado. con lo distintivo en una lengua determinada.1.2. por su carácter pertinente en la lengua (= distintivo): “Lo ‘pertinente’ coincide. no está claro hasta qué punto el término conceptus. tomo II. En principio. En semántica son ‘pertinentes’ los rasgos que. Dicho de otro modo. 1998. en consecuencia. esp. materialmente diversas. § 12.3. como aquí. precisamente. por ejemplo. cap. Los niveles del significar. ídem. simplemente no existentes”. pues en un caso se habla de “vencedor”. En este sentido es particularmente famoso el ejemplo que aduce Edmund Husserl en sus Investigaciones lógicas: El vencedor de Jena/El vencido de Waterloo235. por tanto. § 3. § 1. Investigaciones lógicas. 1990.1. § 4.

Humboldt. en este caso se designa siempre el mismo objeto. aunque ocasionalmente se haga explícita y se justifique.lingüísticos son opuestos entre sí. 237 En Psychologie der Sprache. y pág. H. pero la realidad designada es la misma. y también la hacían los escolásticos. con ofensas “atroces” que contenían las letras del alfabeto griego: “¡so alfa.3. 238 Karl Bühler. Teoría del lenguaje. en “Significado y designación a la luz de la semántica estructural”. en la introducción a su obra sobre la lengua kawi (Über die Verschiedenheit des menschlichen Sprachbaues.”238. 21a ed. en cambio. como en el libro de Alan H. esta diferencia suele darse por supuesta. pues la hizo callar. Principios de semántica estructural. significado S: signo (= significante) H: hablante O: oyente H R C S O [1.]. 175 y siguientes. pero por medio de conceptos diferentes). vol. al diferenciar entre σϕµαιν⎜µενον (λεκτ⎜ν) y πρ γµα o τυγχ νον. pág. De este modo. Aún cabría ir más lejos y señalar que. Para ilustrar la función de apelación el propio Karl Bühler cuenta una anécdota de un estudiante en Bonn que decía haber ganado una competición con la “vendedora más malhablada del mercado”. etc. so beta!. § 1. Humboldt escribe. en los que el mismo ‘objeto’ se designa hasta por significados opuestos) y. 1. funciones del signo en su uso concreto. La misma distinción la encontramos en Husserl (con los célebres ejemplos el vencedor de Jena/el vencido de Waterloo. Véase también lo dicho por Coseriu en “La creación metafórica en el lenguaje”. Enke. 1941–1969. en A. pues no se trata de funciones de un mismo tipo: la función expresiva y la apelativa son. donde al contenido del signo lingüístico se le llama meaning y a lo designado thing meant236. etc. pero en este caso particular no cabe duda de que Kainz ha hecho una crítica acertada. en “Esta distinción –ante todo como distinción entre contenido lingüístico y objeto de referencia extralingüístico– es. sin entender. en realidad. la conoce como distinción entre ‘forma lingüística interior’ y ‘objeto’ (al referirse a los varios nombres que en sánscrito se aplican al elefante [. 1954. en realidad. 236 p ág ina 72 de 184 . Gardiner The Theory of Speech and Language [Oxford. En términos generales esta obra no es especialmente recomendable. sino de funciones del acto lingüístico. Gardiner (meaning/thing meant). que. 74 y siguientes. antigua y debiera ser bien conocida. en efecto. La hacían ya los estoicos. en concreto. § 8. pág. evidentemente. I § 3 y nota 113]. De las funciones del modelo de Bühler critica el hecho de que no son coordinables. El hombre y su lenguaje. puede introducirse en el esquema bühleriano una primera corrección que dé cuenta de que la relación entre el signo (y en este modelo “signo” es tanto como “signo material”. En la lingüística. al distinguir entre conceptus y res (‘verba significant res mediantibus conceptibus’).. Es evidente que semejante éxito no puede atribuirse a la función de signo inherente a las denominaciones de las letras del alfabeto griego: la señora del mercado de Bonn entendió correctamente la intención del acto lingüístico. 52. dentro de la lingüística. 1932. por más que éste pueda en última instancia constar de un único signo [cfr.”. “significante”) y la cosa designada es mediata: R: res. lo real C: concepto. de 1951]. Clarendon Press. Stuttgart.. Friedrich Kainz ha presentado una segunda objeción de peso237.2] Pero esto no basta para dar por concluida la discusión crítica del esquema de Karl Bühler. y hasta llorar.3. § 21). “portador del signo”. no se trata de funciones de signos en sentido estricto.2.

según la célebre definición aristotélica. págs. referencia) S H expresión representación (= significado) O apelación También Roman Jakobson comparte esta misma concepción. págs. 239 p ág ina 73 de 184 . mientras que los símbolos preceden idealmente al acto lingüístico239. de manera que en el esquema que sigue se incluirá como una función interna. vol. como mera imagen acústica. wo das Sprechen undeutlich oder gar die Sprache fremd ist. 34– 65.cambio. 19–47. Lingüística y poética. 1. anterior e independiente de su uso en un acto lingüístico240. Coseriu desarrolla esta idea en “El hombre y su lenguaje”. de “representación”. existe una diferencia de nivel entre síntomas y señales. véase José G. Dressler. Sobre la distinción entre función interna o cognoscitiva y las funciones externas del lenguaje. por otra: los síntomas y las señales sólo funcionan en el acto lingüístico. Niemeyer. especialmente. los contenidos de los signos utilizados en la predicación. 1927. “la función informativa” es una función que realmente se halla en el mismo nivel que las de expresión y apelación. El hombre y su lenguaje. lo que oímos en principio son palabras incomprensibles. muy difícil percibir un signo lingüístico exclusivamente como hecho meramente material. en oposición a Bühler. 1. no una simple acumulación de sonidos”242. vol. § 34. Sobre la noción de informatividad véase Robert-Alain de Beaugrande y Wolfgang U. Halle. VII. o cuando la lengua es desconocida. La representación (= el significado) pertenece realmente al signo. Introducción a la lingüística del texto. 1973. por una parte. Atlântida. 241 En el original. págs. Es. 176. son exclusivamente las funciones del signo en el acto lingüístico244 [. 5. y símbolos.. 240 El lenguaje es esencialmente una actividad cognoscitiva.]. 2ª ed. 242 Ibídem. 1ª parte.. En el texto original: “Sogar dort. Kainz emplea el término Bericht [también Verständigung. hören wir zunächst unverständliche Worte und nicht eine Mannigfaltigkeit von Tondaten”. Coimbra. Fondo de Cultura Económica. véase Psychologie der Sprache. 243 En el sentido que le da el autor. cap. En relación con esto observa Martin Heidegger que hace falta una actitud muy artificial y complicada para percibir en el habla de otro no lo que éste dice. Teoría da linguagem. logos semántico. México. “das Ausgesprochene der Verlautbarung”. en general. Information] [esp. Para distinguir entre esta función interna del signo y el rendimiento representativo en el acto lingüístico concreto. De este modo. cap. “información”]243: R información (= designación. sino “la pura manifestación fónica de lo expresado”241: “incluso cuando el hablar es confuso. versión española El ser y el tiempo. lo que a él le interesa. 32–39. Herculano de Carvalho. La expresión y la apelación son funciones del signo en su uso (= del acto lingüístico). en consecuencia. pág. 1971. 244 Véase Roman Jakobson. Sein und Zeit. esto es. La representación es una función del signo virtual: una palabra sólo pensada no carece de significado ni. al menos implícitamente: como induce a pensar el término mensaje.

d) por su relación inmediata (material) con el mundo extralingüístico (función de reproducción y representación directa. incluso con las modificaciones propuestas aquí [cfr.1 Las relaciones entre los signos en el sentido material son bien conocidas: se trata de fenómenos como la rima. no es suficiente para responder completamente a la pregunta sobre la creación y la comprensión del sentido [cfr. en Jörg Zimmermann (ed. descubrir una relación material entre dos signos que normalmente no tienen nada en común desde el punto de vista del contenido y. Das Naturbild des Menschen. en el sentido más amplio de estos términos). dirigir la atención hacia esta conexión.2 Las relaciones entre los signos establecidas desde el punto de vista del contenido se presentan. la aliteración y otros similares.1. si para el funcionamiento del signo en el acto lingüístico existen otras relaciones distintas de las previstas en el esquema de Bühler. 2. EL SIGNO LINGÜÍSTICO EN EL TEXTO: OTROS TIPOS DE RELACIONES 2. 246 Véase “Naturbild und Sprache”. b) por su relación material y semántica con series y grupos de otros signos. El hombre y su lenguaje. 247 Otto Jespersen. que constituyen un conjunto de ‘entornos’ mucho más complejo de lo que normalmente se supone).2.). versión esp.1 El signo lingüístico funciona en el texto. Ediciones La Lectura. 1982. en primer lugar. los signos lingüísticos pueden ponerse en relación con otros signos lingüísticos concretos. § 2: “el signo lingüístico concreto funciona al mismo tiempo: a) por su relación material y semántica con otros signos particulares. Madrid. I.2]. II § 3]. ante todo. Fink. por un lado. Londres.3. Sin embargo.3.1. entonces.1. 2. 2. 1926. la asonancia. f) por su relación con otros ‘textos’. 1961. Encontrar una rima significa. 261–262. debe reconocerse toda una serie de relaciones adicionales que constituyen lo que aquí se ha denominado sentido245. Allen. Es preciso plantearse. lingüística y no lingüística (‘contextos’ y ‘situaciones’. diferentes ‘lenguas’ dentro de la lengua histórica). procede de las relaciones que el signo establece en el acto lingüístico. este modelo. How to Teach a Foreign Language (Sprogundervisning). en las palabras de formación transparente246. e) por su relación con la experiencia inmediata. o sea.1.0 Al discutir el modelo de Bühler se ha visto que el contenido específico de los textos. g) por su relación con el conocimiento empírico del mundo y con las distintas formas de interpretación del mundo (‘cultura’)”. función ‘icástica’ o ‘imitativa’.1 En el texto. mediante las relaciones que puede establecer con los demás signos lingüísticos presentes en el texto. Múnich. tanto con su dimensión material como con la del contenido. Se trata de una categoría de relaciones relativamente compleja dentro de la cual deben hacerse distinciones. el sentido. 2. II §§ 1. En efecto. 11a ed.1 y 1. c) por su relación con sistemas enteros de signos (por ejemplo. págs. por otro. 245 p ág ina 74 de 184 . El lingüista danés Otto Jespersen comparó en una ocasión las diversas designaciones para el “murciélago” en algunas lenguas europeas247: el mismo animal se designa en La enumeración sin desarrollo ulterior se encuentra ya en “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. págs. a través de una determinada disposición de los relata en el texto. La enseñanza de las lenguas extranjeras.1. 77– 78. apart..

sino flattern [esp. 149 y siguientes. 1852. “la tarde”]).1 y 2.. no obstante. Sin embargo. Pero esto no es un impedimento También en “La creación metafórica en el lenguaje”. § 11. presentado como calvo (fr. pueda ponerse en relación con otras palabras. al menos potencialmente. vespertilio). Otro ejemplo de naturaleza similar –y sólo en cierto sentido diferente– es el que proporciona Paul Claudel en su Art poétique al relacionar los verbos del francés naître [esp. 1986. mus. “Über deutsche Volksetymologie”. Über deutsche Volksetymologie. se añade la sílaba reduplicada pi-: de un animal que se llame pipistrello nadie se imaginaría. El latín. el animal aparece caracterizado como un ser de pequeño tamaño tan sólo por la posibilidad de integrar sus nombres en la clase de los diminutivos. Sólo la palabra inglesa bat sería completamente “abstracta” y no sugeriría nada. Joan Veny. 249 248 p ág ina 75 de 184 . Reisland. porque en casi toda la comunidad de habla alemana ya no se dice fledern.inglés como bat. pero las asociaciones que puede suscitar cada uno de estos signos mediante sus diversas motivaciones son completamente distintas. evidentemente. llama la atención sobre la hora a la que emprende el vuelo (vesper [esp. lo que efectivamente ocurre en muchas otras palabras: con-naître [esp. § 10. para la mayor parte de los alemanes se ha perdido. no impide que. esp. Naître.1.3. “Cap a una tipologia de l´etimologia popular”. por lo que resulta comprensible por qué el poeta [Alfred] Tennyson prefirió en su poesía el dialectalismo flittermouse al término bat de la lengua estándar248. Traité de la co-naissance au monde et de soi-même. Zeitschrift für vergleichende Sprachforschung auf dem Gebiete des Deutschen. en cambio. “conocer”] es para él como co-naître [esp. X/l. París. pour tout. pág. La terminación -ello se interpreta como un sufijo diminutivo. Leipzig. Lexis (Lima). ello se conoce verdaderamente. en alemán y en francés se pone de relieve la semejanza externa del murciélago con un ratón: el danés hace referencia a la manera de moverse ese animal. chauve). de una etimología falsa: lo que suele denominarse una etimología popular250. “nacer juntos”]. muris. aun desconociendo el significado de la palabra. Paul Claudel. págs. nacer] y connaître [esp. “ratón”) sólo resulta interpretable para hablantes con formación filológica. “Etimología popular y onomástica”. Etimológicamente no hay ninguna relación entre ambos verbos. una alusión que. Art Poétique. Desde el punto de vista de la lingüística se trata. y 4. Jornadas de Filología. En italiano ocurre algo parcialmente distinto. En danés.Claudel ve la expresión de una relación de afinidad o comunidad. el animal mencionado recibe los nombres de murciélago. Griechischen und Lateinischen (Gotinga). como ocurre también en español con la palabra ardilla. 1–25. En el término italiano pipistrello. que pueda tratarse de una enorme bestia salvaje. 1899. además. 250 Sobre este concepto motivado en asociaciones “arbitrarias”. por su parte. en tanto que el componente mur [lat. c´est connaître. La referencia al objeto es siempre la misma. en francés como chauvesouris (sic). para la que tampoco existe ninguna palabra base *arda. conocer]: “Nous ne naissons pas seuls. pues la palabra misma sugiere un animal pequeño y ágil [véase también II §§ 2. y el francés destaca el aspecto del animal. El hombre y su lenguaje. En español. en Oeuvre Poétique.2. El término pipistrello no posee una formación tan transparente como su étimo (lat. en alemán como Fledermaus. lo que.1. en latín como vespertilio y en danés como flagermus. véase “La creación metafórica en el lenguaje”. 6ª ed. a pesar de que una palabra base *pipistro no exista.3. A este análisis aún podrían añadirse los términos del español y del italiano. en el prefijo co. 1957. 1. En ambos casos. Karl Gustaf Andresen. La Pléiade/Gallimard. Kurt Baldinger. El hombre y su lenguaje. También Ernst Förstemann. págs. murciégalo o murciégano [variante dialectal]: en las tres formas se percibe el elemento ciego. 1–24. pues sólo si se ha nacido con algo. aletear]).1]. Toute naissance est une connaissance”249.

de ahí que todo aquello que tiene significado para los hablantes (= todas las relaciones que para los hablantes pueden establecerse entre los diversos elementos de su lengua). I. [. por lo tanto también la corrección idiomática”. vol. el fundamento previo es el saber originario (Husserl) que el hombre tiene acerca de sí mismo y de sus actividades libres […]. pensamos que al lingüista debe importarle todo aquello que importa a los hablantes. págs. Y en la teoría en su forma explícita. Tubinga. se trata. pero esta es una idea infausta y contradictoria que debe desecharse. y que nada tiene que esperar del rechazo de aceptarla que proclama el objetivismo con la buena intención de fundar un conocimiento ‘absolutamente’ objetivo. a propósito de la idea defendida por algunos lingüistas de que la corrección idiomática es una “superstición” o una “creencia” se avanza la formulación de esta idea: “En nuestra opinión –aun dejando de lado que hasta las ‘creencias’ de los hablantes ingenuos hay que tomarlas muy en serio. Pertenece a aquel tipo de saber al que Leibniz llamaba claro-confuso (o sea. 364–365: “La naturaleza humana nos hace capaces de tener conciencia de nuestras actividades por la experiencia interior. § 5. Francisco Marsá. Heike Olschansky. “Phénomenologie et Linguistique”. sino de un aspecto esencial de la actividad lingüística. sino sólo en la certeza del agente de las respectivas actividades (en el verum-certum de Vico) o. 511–528. págs. […] El lingüista es lingüista gracias al hecho de que es un sujeto hablante. no para los lingüistas. seguro pero no justificable) y a aquel otro al que el mismo Leibniz llamaba distinto-inadecuado (o sea. § 1. “La etimología popular: problemas y límites”. por ejemplo. en el saber originario de Husserl: aquel saber que el hombre tiene acerca de sí mismo y de sus actividades libres. Lecciones de lingüística general. por lo menos. transformación de la cognitio clara confusa de Leibniz en cognitio clara distincta et adaequata. Cien años de investigación semántica. del saber fundamentado y motivado racionalmente. Volksetymologie. págs. acerca del arte. Los tres problemas del cambio lingüístico”.2. En virtud de este principio. p ág ina 76 de 184 . sino por obra de los hablantes– no se trata de una ‘superstición’. pues el lenguaje no existe y funciona por obra de los lingüistas. Coseriu añade esta explicación: “A veces se pretende que el hablar es una actividad ‘inconsciente’ o que los hablantes ‘no tienen conciencia’ de las normas de la lengua que hablan.. en “El antipositivismo”. Coseriu sigue aquí los dictados de la fenomenología (véase Heidi Aschenberg. I. El conocimiento humano tiene un solo polo absoluto: la conciencia originaria. de trasladar al plano de la reflexividad. Una actividad no patológica de la conciencia despierta no es y no puede ser ‘inconsciente’. las ciencias del espíritu no pueden fundarse en hipótesis. Si es filósofo al mismo tiempo. y de extender esta conciencia mediante un saber análogo pero que descansa sobre la observación […]. Madrid. es decir que no puede motivarse o. Tubinga. que puede justificarse sólo parcialmente). no puede motivarse en todas sus partes. pues la tarea de éste consiste en comprobar cómo funciona la lengua para los hablantes mismos251. que se ilumina mediante una intuición subjetiva y que es conocida de manera secundaria a través de los aspectos relativos que la observación hace accesibles. es decir. 251 En El problema de la corrección idiomática. Niemeyer.para que se reconozca la posibilidad de relacionar los signos de esa manera: el lenguaje funciona por y para los hablantes.. que en la lingüística es principio del saber intuitivo del hablante. aquello que los seres humanos saben ya en forma intuitiva acerca de lo que ellos mismos crean. En “Lengua abstracta y lengua concreta. en este caso. 1938/1939. Ediciones Clásicas. en particular de Hendrik Josephus Pos. mejor.2. Homenaje al Prof. 1978). del editor]. sea también relevante para el lingüista. la lingüística es y debe ser traslado del saber intuitivo del hablante al plano de la reflexividad –del saber fundado y justificado–. del lenguaje o de la ciencia”. y no a pesar de ese hecho. Phänomenologische Philosophie und Sprache: Grundzüge der Sprachtheorien von Husserl. La lengua como ‘saber hablar’ históricamente determinado. de lo que es sólo bekannt [‘conocido’] en algo erkannt [‘reconocido’] (en el sentido de Hegel): “En las ciencias culturales. su reflexión se dirigirá sobre lo que une y lo que separa la conciencia originaria y el saber posterior” [trad. en todo hablante que habla su lengua. 2000. Por otra parte. donde – por tratarse de creaciones humanas: de lo que el hombre mismo hace libre e intencionalmente– no caben hipótesis acerca de lo universal. es un saber claro y seguro. Pos und Merleau-Ponty.1. Según Coseriu. I.2.] Lo que sucede es que el saber lingüístico –el saber hablar y entender lo hablado– no es un saber teórico. Narr. § 3. cap. De aquí el principio del saber originario. en Marcos Martínez Hernández et alii (eds. diacronía e historia. Revue Internationale de Philosophie (Évry). Sincronía. ni de una prevaricación de los gramáticos. y Francisco Javier Herrero Ruiz de Loizaga. 1996. Pero.3.). 137–152. […] Para la lingüística esto significa que la aclaración metódica de la experiencia viva de la conciencia precientífica será siempre el punto de partida de la ciencia del lenguaje.

il sole.1. aunque el simple saber hablar una lengua linda. Tisch [esp. caps. véase Competencia lingüística. en el § 3.3 prosigue: “La verdad es que los hablantes tienen plena conciencia del sistema y de las llamadas ‘leyes de la lengua’. § 3. la distinción –en sí clara– de las categorías de género y sexo es nuevamente propia de la manera de ver las cosas del lingüista. y la nota preliminar de Gramática. p ág ina 77 de 184 . Manuel Casado Velarde y Miguel Ángel Esparza Torres (eds. Weib [esp.2. Véase también “El hombre y su lenguaje”. mujer].3.3. lo que en modo alguno significa que a las “cosas” se les atribuya un carácter sexual. 2000. No sólo saben qué dicen. Xerais. tanto animadas como inanimadas.2. Como lingüistas.2). le soleil. que es el saber del gramático (lingüista) y del mismo hablante como gramático”. “El saber metalingüístico de los hablantes. por otra parte. Os falantes como lingüistas. véase Antonio Vilarnovo. mesa] sea de género masculino no tiene que ver. con el sexo de este mueble: es un hecho condicionado históricamente que remite a una época en que una concepción antropomórfica de las “cosas”. y en los trabajos citados más adelante en III § 4. Es cierto. esp. el sol] y la luna [port. en la mayor parte de los casos. sino con toda una categoría de signos: los diminutivos. en Manuel Casado Velarde. sobre la naturaleza del saber lingüístico. en Ramón González Ruiz.2. ya que en esta película la muerte aparece. la lune. aunque no quepa la menor duda sobre las características sexuales del ser vivo designado con ese término (= del denotatum). II y III. por ejemplo. universales. Vigo.2 apart. en cuyas lenguas la palabra que designa a la muerte es de género femenino. pipistrello podría tratarse en este lugar. Discurso. evidentemente. Como lingüistas sabemos que esta relación es. con un saber distinto-adecuado. § 3. mientras que entre las comunidades germánicas se presenta como un hombre [al.2 El ejemplo de ital. Un primer ejemplo lo constituye la relación entre el género gramatical de una palabra y el sexo del ser vivo que ésta designa. ital. la luna] como una mujer. de saber mantener (rehacer) la norma y crear de acuerdo con el sistema”. Ahora bien. lengua y metalenguaje. Los comentarios y las distinciones intuitivas de los hablantes han sido objeto de estudio. una relación con otro signo concreto. arbitraria. especialmente nota 539. semántica. El hombre y su lenguaje. fr. y no necesariamente de la del hablante252. En alemán. en sentido estricto. Lógica y lenguaje en Eugenio Coseriu. base del adjetivo weiblich [esp. a lua.). naturalmente. femenino] es una palabra neutra. en Johannes Kabatek. de otro modo no podrían siquiera hablar. esp. una palabra como Sache [esp. la muerte aparece como una mujer. en diferentes sentidos. pág. En el mundo de representaciones de las comunidades románicas.1. § 3.2. Probablemente el ejemplo más utilizado para mostrar la reducción “ingenua” del sexo a la categoría de género es el de los nombres del sol y de la luna: en los cuentos románicos el sol aparece vestido como un hombre [port. la luna. como hombre. no establece. págs. fr. Los hablantes con frecuencia ponen en estrecha relación el género y el sexo. 11. que no se trata de ‘comprender’ el instrumento lingüístico (que es asunto del lingüista). 49–62. El hecho de que al. cosa] es femenina. ya hemos aprendido a emanciparnos de esta concepción antropomórfica de las cosas y a distinguir entre género y sexo. Balance y perspectivas. o sol. estaba mucho más extendida que en la actualidad.3 (sobre la distinción hegeliana entre lo conocido y lo reconocido. e). Existen muchos otros casos de naturaleza similar. con un saber oscuro (que comprende todo aquello que el hablante sabe de modo dudoso) y. sino de saber emplearlo. sino también cómo lo dicen (y cómo no se dice).2. en lo que concierne a las posibilidades de su motivación. por un lado. en cambio. y sobre los grados del saber propuestos por Leibniz. base de la lingüística”. ital. pues esta palabra. por otro lado. der Tod]: Ingmar Bergmann tuvo que hacer uso de toda su capacidad de expresión artística para que su película El séptimo sello [1957] resultase inmediatamente comprensible para las comunidades románicas. 252 Sobre los distintos modos de conocer del hablante (modo basado en la experiencia común) y del lingüista (modo basado en el conocimiento reflexivo) en la filosofía del lenguaje coseriana. § 3.

por lo demás. italiano. pero es esperable suponer que en ellos el sol aparezca como una persona en general. verde botella]. cărămiziu [esp. jaune [esp. 254 Probleme der strukturellen Semantik. romeno. etc. En muchas lenguas románicas la mayoría de los nombres de color son adjetivos simples: fr. “candente”]. “frío”]. un procedimiento morfológico que permite derivar un número ilimitado de nombres de colores a partir de nombres de objetos: rum.2. vert bouteille [esp. Tubinga. las temperaturas más altas se expresan con participios de presente: bollente [esp. fresco [esp. Algo análogo sucede con los nombres de los colores en rumano255. “helado”]. llama la atención que en italiano la gama correspondiente a las temperaturas medias sólo muestre adjetivos simples: freddo [esp. scottante [esp. § 4. etc. El hombre y su lenguaje. latino ed ungherese. “color teja”]. rus. del mismo modo que las designaciones de temperaturas como caliente. Colori e lessico: studi sulla struttura semantica degli aggettivi di colore in catalano. Fráncfort/Berna. etcétera. arămiu [esp. 253 p ág ina 78 de 184 . La estructuración específica de las designaciones italianas para indicar las temperaturas extremas permite una motivación secundaria de estas expresiones por el hablante. 1973. “hirviente”]. Los campos semánticos cubren un determinado ámbito de la realidad extralingüística que se trata de estructurar: por ejemplo. Tubinga. “color cobre”].mientras que en los cuentos alemanes se presentan al revés [al. “convertido en hielo”]. Academiei Române. 255 Véase Maria Grossmann. “abrasante”]. cireşiu [esp. “caliente”]. dado que la palabra para designar el “sol” es en las lenguas eslavas de género neutro [por ejemplo. “color del humo”]. esp.4. Systématique des noms de couleurs: recherche de méthode en sémantique structurale.1. Lang. chec. § 3. por ejemplo. sunce]. amarillo]. por su parte. fumuriu [esp. rovente [esp. Bucarest. articulan lingüísticamente el continuo de las temperaturas apreciables por el hombre. der Mond]253. tibio. sîngeriu [nueva ortografía rumana sângeriu. Precisamente estas designaciones de colores derivadas de sustantivos son en rumano las Sobre los problemas que presentan estos ejemplos para la traducción. Así. frío. “fresco”]. no he examinado qué sucede a este respecto en los cuentos eslavos.1. como cosas que hacen algo por sí mismas. cro. “color cereza”]. Esto no quiere decir. Narr. verde]. “tibio”] y caldo [esp. die Sonne. pero existe.5. mientras que las cosas muy calientes pueden aparecer interpretadas como activas. slunce. las temperaturas más bajas aparecen todas en forma de participios pasivos: gelato [esp. que. además. en cada utilización de la palabra correspondiente. etcétera. solnce. rojo]. 256 Angela Bidu-Vrânceanu. los nombres de los colores representan en cada lengua una configuración del espectro de la luz visible. No es indiferente qué estructuras secundarias del léxico intervienen en la articulación del conjunto de estos campos semánticos. 1988. vert [esp. 1976. “color sangre”] etcétera256. castigliano. se corresponden con bastante exactitud con las de las demás lenguas románicas. “que arden” o “que abrasan”. tiepido [esp. rouge [esp. Aspekte der lexikalischen Kreativität im Rumänischen. que dicha motivación actúe siempre. De manera secundaria es posible establecer una relación con determinados objetos mediante la adición de la designación correspondiente: fr. también Paul Miron. En un trabajo sobre semántica estructural me he ocupado de otro ejemplo que cabe en esta categoría: se trata de los diversos modos en que se configuran los campos léxicos254. 1977. sino que siempre queda abierta la posibilidad de que en los textos italianos los objetos que se designan como muy fríos sean representados como cosas a las que le ha sucedido algo o en las que algo se ha producido. ghiacciato [esp. véase “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. En rumano los colores básicos deben partir de simples designaciones adjetivales. evidentemente.

1978. cuando.0. gongorino. III. Articles. II § 2. por una parte. hablar. § 1. ídem. Zutano. Arco Libros. diacronía e historia. diacronía e historia. Añade Coseriu en el texto original que “respecto de estos términos. Baltimore. ya que están en cada caso en relación con diversas categorías de signos de las respectivas lenguas.0 a 3. Así. sino sólo lengua (o lenguaje. idioma (de donde idiomático. y hay hasta ‘pronombres propios’ (Fulano. sino también para adjetivos (español. §§ 2. Sobre el origen de la distinción de lenguas funcionales. ‘saber idiomático’.2. etcétera)258. es decir. en lenguas diversas. que sólo podrían explicarse de lleno en el marco de toda mi teoría del lenguaje. Waverley Press. especialmente. págs. pero no se diría idioma familiar (salvo que se trate de o t r a lengua histórica). 258 “Lo que en este caso se entiende por la calificación de ‘propio’ no vale. En todos estos casos –y podrían aducirse con facilidad muchos otros ejemplos– conviene distinguir entre la pura designación y el sentido de la designación: dada una referencia idéntica o similar. Lengua y discurso. en este sentido. y una lengua histórica o una lengua funcional.3. Coseriu se ocupa de estos conceptos por extenso también en “Lengua abstracta y lengua concreta. se designa mediante un nombre o adjetivo propio: el alemán. italianamente). Darmstadt. entre un signo. con ellas. la lengua alemana. págs. para verbos (hispanizar.4. 257 p ág ina 79 de 184 . dos palabras. Principes de diachronie. también en el trabajo de Peter Wunderli. cap. III.2.1 y nota 262]. Madrid. entre arquitectura de la lengua y estructura de la lengua (§ 3. Mengano [véanse.2. se dice idioma español. 238–283) y. etc. sólo se explica aquí lo indispensable para que se entienda adecuadamente lo que sigue”. Hay más información. 1937. por otra parte coincide en cierta medida con un uso corriente (no terminológico) en español. y en “Introducción al estudio estructural del léxico”.3 y también la monografía Sincronía. 1976. se distingue. véanse El problema de la corrección idiomática. sustantiva. Coseriu designa la lengua histórica como idioma (y lo histórico. Estudios dedicados al Profesor Vidal Lamíquiz. deutsch. cap. 2000. III. por otra257 (mediante lengua histórica se hace referencia a lo que suele designarse solamente como lengua: una técnica del hablar identificada ya en la historia. §§ 1. la base de las designaciones. Fráncfort.5 y siguientes). Principios de semántica estructural.). por una parte. también la temprana formulación en El problema de la corrección idiomática. idioma alemán. Indication: a Study of Demonstratives. la existencia del vocablo idioma nos permite distinguir también terminológicamente la ‘lengua histórica’ –a la que podemos llamar. págs. Sincronía. Tubinga. por medio de su formación o de su género. generalmente. y para un análisis descriptivo de los pronombres personales del español. § 3. Por lo general. mengano.1.1. nota 12. nota 10. zutano. “Las formas fulano. ‘alemán’)”. madrileño). en El problema de la corrección idiomática. pueden evocar [cfr. precisamente. III. Véase del autor “Einführung in die strukturelle Betrachtung des Wortschatzes”. 1990.. a propósito del estudio del léxico.). Manuel Casado Velarde y Pilar Gómez Manzano (eds. y que. número 11.2. Lang. cosas completamente distintas. añade: “Esto.3 y 1. 193–238. and other “Indicaters”. en este sentido ‘propias’ es.1. como lo idiomático): “En español. cuya noción corresponde a cualquier sistema lingüístico”. ciertamente. cap. ‘tradición idiomática’– y la ‘lengua’ en general. semántica.3. 2.2.más populares. § 3. sólo para sustantivos (‘nombres propios’).1. entre sincronía y diacronía (§ 3. Gramática. § 2. cap. La lengua como ‘saber hablar’ históricamente determinado. en Pedro Carbonero Cano. perengano y su funcionamiento como ordenadores del discurso”. El hombre y su lenguaje. II § 3. por otra. para algunas importantes consideraciones teóricas.1. universales. Los tres problemas del cambio lingüístico”.3 También pueden establecerse relaciones entre un signo lingüístico y sistemas enteros de signos. pero puede ser también adjetiva (como en el caso de al. como comúnmente se piensa. en “El estudio funcional del vocabulario”. Manuel Casado Velarde. la designación de un color en un texto se pone potencialmente en relación con una clase de objetos. finalmente. y Das romanische Verbalsystem. en Horst Geckeler (ed.4. 1. Narr. quevedesco. en nota a pie. Strukturelle Bedeutungslehre. y “Sobre el desarrollo de la lingüística”. rusificar) y para adverbios (ital. 183–195]). William Edward Collinson. reconocida como tal por sus hablantes y por los de otras lenguas. Wissenschaftliche Buchgesellschaft. en efecto.

la de los pueblos del Mediterráneo es paladial. ‘italiano’. libro IX. con una lengua histórica)? Una respuesta relativamente pormenorizada a esta pregunta puede hallarse en la obra del lingüista y teórico del lenguaje danés Louis Hjelmslev259. con el oyente (‘apelación’) y con el mundo extralingüístico (‘referencia’. por referencia a la realidad que se trata de designar. La elección del término connotación por Hjelmslev no es del todo feliz. en cambio. 1991. 263 Un buen ejemplo de estos testimonios se encuentra ya en San Isidoro. es decir. pág. evocación. no se conoce o de la que se sabe poco).). como la de los griegos y asiáticos. Gredos. Hjelmslev parte de que todo signo lingüístico funciona en una doble perspectiva: por un lado. pueden formar parte de la tradición cultural de una comunidad histórica. y. término que. en cuanto un signo se emplea fuera de su ámbito “normal” de aplicación: para quien está fuera.3. Etimologías. cap. La connotación. los elementos de un lenguaje ajeno poseen en sí con frecuencia algo “típico”. “La connotation”. II § 3. apart. Madrid. 5–30. págs. los pueblos de p ág ina 80 de 184 . Lyon. pues tanto en la lógica como la semiótica connotación significa algo muy distinto261. es un aspecto de la función sígnica del que los hablantes normalmente no son conscientes. en Omkring sprogteoriens grundlæggelse. A la primera de estas dos dimensiones del funcionamiento del signo lingüístico Hjelmslev la llama denotación. esto es. 160 y siguientes. En los pueblos de lenguas habla) familiar. etc. § 8: “La lengua de los pueblos orientales es gutural. Copenhague. Sobre las relaciones entre la evocación y el significado. § 1. por ejemplo. simultáneamente. con lo que surge un conjunto igualmente complejo de funciones semánticas cuya totalidad puede llamarse evocación”. por otro. se trata de impresiones que han dado lugar a representaciones bastante difundidas. La Linguistique (París). Mouton de Gruyter. traducción española Prolegómenos a una teoría del lenguaje. véase “Lenguaje y política”. la connotación de los signos no se actualiza.2. 1977. I.2. 1. En este caso lo que importa no es la posibilidad o imposibilidad de objetivar científicamente esa vaga impresión. mesa tendría como denotatum “pieza de mobiliario” y “español” como connotatum. Catherine KerbratOrecchioni. como sucede a la de los hebreos y asirios.1 ¿En qué sentido un determinado signo lingüístico establece una relación con todo un sistema de signos (en este caso. la nota 387.3. El hombre y su lenguaje. ‘inglés’. Véase. es decir. Aquí se empleará. designación por medio del significado). Connotation and meaning. cada signo lingüístico remite. 259 Sobre todo. y Beatriz Garza-Cuarón. 1971. en el sentido particular que acaba de señalarse. finalmente. ‘el idioma de Cervantes’ es el español en general (opuesto. En general. al sistema de signos del que forma parte. La connotation. a su vez. se usará en un valor más restringido: la connotación en el sentido de Hjelmslev concierne sólo a una parte de lo que aquí se denomina evocación262 [cfr. porque mientras los signos se emplean dentro del sistema al que pertenecen. 262 “El signo lingüístico concreto (signo en un ‘discurso’ o ‘texto’) no proporciona sólo ‘representación’ (significado conceptual) y no funciona sólo en relación con el hablante (‘manifestación’ o ‘expresión’). Universidad de Lyon. mientras que ‘la lengua de Cervantes’ puede ser la modalidad particular del español empleada por Cervantes en sus obras: ‘la lengua individual’ de Cervantes”. a la segunda. 7. Lenguaje y discurso. 1943. 260 En Prolegómenos a una teoría del lenguaje. § 2. connotación260: por ejemplo. esto es. a ideas que. Sí se actualiza. 1971. Munksgaard.1. en “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. en relación con esto último. algo que parece “caracterizar” en su conjunto a la lengua correspondiente (lengua que. sino que funciona al mismo tiempo en y por una red complementaria y muy compleja de relaciones. Los miembros de una comunidad lingüística dada muchas veces tienen una idea bastante homogénea de cómo es otra lengua distinta263.1]. a idioma de Dante. Berlín/Nueva York. normalmente. sin embargo. a los objetos y estados de cosas designados (= denotata). en este sentido. Del mismo modo. idioma de Shakespeare. 261 Véase Jean Molino.

Este soberano de un reino extendido por Europa y ultramar en el que “el sol no llegaba a ponerse” dominaba razonablemente bien cuatro lenguas europeas. Es. un procedimiento general de la sintaxis alemana: la incrustación reiterada de oraciones subordinadas en oraciones principales. 264 Véase el trabajo de Harald Weinrich “Sprachanekdoten um Karl V”. por ejemplo.’. p ág ina 81 de 184 .. págs.. dieselbe im Negativen als Hydra gesehen. el grotesco vocabulario de un cierto estilo literario propio de una determinada época y. schwansinnige oder wesentielle Erweiterung des natürlichen Stoffgebietes. las palabras eslavas terminan en -atski o -etski. 1985. Coseriu emplea de nuevo este ejemplo a propósito de la teoría chomskyana de la actuación en Competencia lingüística. En un texto de Christian Morgenstern. Carlos V en Alemania. Así es más o menos como aparece efectivamente en una canción de Reinhard Mey. y aunque ni la “aspereza”. una anécdota nacida en España. en francés con las mujeres y en alemán con los caballos264. weil sie unter Sternen. como tales. deren Sinne. de manera que “hablar lenguas eslavas” resulta facilísimo: ¿Cómo se dirá en ruso o en polaco un verbo como protestar? Seguramente protestatski. por ejemplo. en italiano con los hombres. wie oben. a los alemanes quizá pueda servirles de consuelo que con “alemán” aquí se hace seguramente referencia al flamenco. ya que Carlos V se crió en Flandes y. En muchas ocasiones este tipo de imitación se limita al campo fónico. probablemente. ésta debía ser la variedad de germánico occidental que mejor conocía. por una parte. 185–192. aunque verdaderamente no tanto como requiere Morgenstern en esta ‘introducción’”. la Ballade vom sozialen Aufstieg des Fleischermeisters Fred Kasulzke [esp. por otra. enthauptet werden. por la actitud que muestra. Desde el punto de vista científico. ni la “dureza” ni esa guturalidad pseudocientífica poseen aquí ningún sentido preciso. no hay más que una cierta norma. por lo tanto. como sucede a los italianos y españoles”. en la imitación de una lengua con los medios de otra265. Otra manifiestación de este hecho se encuentra. die. keine mit Rosenfingern den springenden Punkt ihrer schlechthin unvoreingenommenen Hoffnung auf eine. sagen wir. Wege der Sprachkultur. La canción del ascenso Occidente tienen lenguas dentales. vertrocknet sind. behauptet wird. Según los hablantes no eslavos. Estas incrustaciones múltiples son completamente usuales en alemán y no existen límites sistemáticos (= limitaciones derivadas del sistema funcional mismo) para la aplicación de este procedimiento. desde el punto de vista científico debe considerarse el hecho de que este tipo de imágenes son reales para los hablantes y que. daß hier einem sozumaßen und im Sinne der Zeit. ya que ello produciría oraciones de una complejidad tal que el oyente no estaría en condiciones de entenderlas espontáneamente. 265 Como comentario al margen se agrega en el texto original: “Por lo demás. Deutsche Verlags-Anstalt. was auch von allen. En el estilo científico. suele decirse que el alemán es una lengua “áspera”. “dura” o “gutural”. hydratherapeutischen Moment ersten Ranges – immer angesichts dessen. geboren sind. Es bien conocida en este sentido la anécdota del code-switching del emperador Carlos I de España. línea 49 y siguientes: ‘Es darf daher getrost. daß. como una especie de ‘autocaricatura’. este tipo de imitaciones son también posibles dentro de una misma lengua. Lo que se trata de ‘imitar’ o caricaturizar aquí es. statt erlechten’. 61–62. parece que se puede pedir al lector bastante más en este sentido. en cambio. todas las actitudes respecto de las lenguas que se reflejan en esta anécdota y en otras similares pueden tacharse de absurdas e ignorarse sin más. un ‘hábito general’ por el que los alemanes procuran evitar en el lenguaje coloquial un número excesivo de incrustaciones. Parece que una vez declaró que él hablaba en español con Dios. sin duda pueden contribuir a las diversas evocaciones que los signos lingüísticos actualizan en los textos. procedente de su Versuch einer Einleitung zur dritten beziehungsweise ersten Auflage der Galgenlieder [Ensayo de introducción a la tercera y/o primera edición de las Canciones de la horca]. Stuttgart.románicas. la idea que se han formado del alemán los pueblos románicos funciona como hecho cultural e incluso llega a manifestarse lingüísticamente. sin embargo. wie der Dichter sagt: ‘versengen. págs.

es decir que el eslogan es la “traducción”. también puede hacerlo dentro de esa misma lengua histórica. nix ersatzki? Fred Kasulzke protestatzki!: sus dos primeras palabras. rebasando tan sólo los límites –mucho más fáciles de superar– que separan las diversas lenguas funcionales dentro de una lengua histórica. ¿Cómo se dice “en árabe” ¡Jaime.3. pues se piensa que los vascos tienen unos apellidos muy largos y con combinaciones fonéticas particulares. nada. sin significado. Echaquiarena. en francés: Un coup d´fil et Fred Kasulzke manifestera pour vous!. no] y ersatzki es la “eslavización” de al. ¿Cómo se dice “en inglés” hay metal en tu tejado? Hay zinc en tu techo. “sustituir”]. decide organizar una manifestación cuyo objetivo es crear una sociedad justa y feliz. Para la promoción de su idea inventa eslóganes. En todos estos casos se trata de oraciones algo rebuscadas. a la connotación. constituyen un grammelot. ¿Cómo se dice “en árabe” limpia la munición? Lava la bala. Además. esto es. El que construye en inglés es: If your shouting days are through. hay una determinada referencia de contenido: con la actividad que se describe uno puede representarse a un labrador de cualquier pueblo del norte de España”.1. posibles apellidos de un vasco. pero correctamente construidas y con palabras españolas comunes. pero imagino que acertijos análogos los hay en otras comunidades lingüísticas: ¿Cómo se dice “en árabe” Artajo bajó la maleta? Artajo trajo la valija abajo. En el ejemplo de subanestrujenbajen se añade algo más: por una parte. según la imagen que de las lenguas eslavas tienen los alemanes. Y si este tipo de “connotación” (= evocación) puede llegar a funcionar más allá de los límites de las lenguas históricas.2 Todo lo anterior concierne.social del maestro carnicero Fred Kasulzke]: Wchny suschna. pon en el suelo la jaula!? Baja la jaula. ¿Cómo se dice “en alemán” tranvía? Subanestrujenbajen. en italiano: Rebellion o alboroto? Llame pronto a Frederico! En los países eslavos se promocionaría con el eslogan: Wchny suschna. inherente a los signos lingüísticos por su mera pertenencia a una lengua histórica: los signos lingüísticos de una lengua extranjera evocan en un texto las ideas generales que en una determinada comunidad lingüística suelen vincularse con dicha lengua extranjera y con sus hablantes. nix ersatzki? Fred Kasulzke protestatzki!266 Las imitaciones de esta clase que mejor conozco son las españolas. por otra. 266 p ág ina 82 de 184 . ¿Cómo se dice un perro con farol “en chino”? Un can con quinqué. narra en esta canción el ascenso social de Fred Kasulzke. primero en Alemania y después en toda Europa. nix es la forma coloquial de decir en alemán nichts [esp. 2. quien. la impresión fonética que de una lengua determinada existe en la comunidad lingüística española. después de haber acumulado una serie de experiencias. famoso cantante alemán. ofrece para el presunto denotatum “tranvía” un significado divertido y en absoluto trivial267. Fred Kasulzke shouts for you!. ersetzen [esp. y todos los ejemplos muestran. de una oración como: ¿No desearíais que Fred Kasulzke protestara por vosotros? 267 Añade Coseriu en el texto original lo siguiente: “Los hablantes del español forman mediante este procedimiento incluso nombres propios: Echaquilaguaibarre. Jaime. Desde el punto de vista funcional las lenguas históricas nunca son Reinhard Mey. su formación confirma con claridad la idea que tienen los españoles de que el vocabulario alemán está formado en su mayor parte por unos compuestos imposibles. mediante una caricatura hecha a partir de las posibilidades del español. en el sentido de Hjelmslev. ¿Cómo se dice “en japonés” mi cabeza no transpira? Mi coco no suda.

un dialecto (mejor dicho. especialmente § 5. 5. por otro. 1951. La primera formulación de estas distinciones se encuentra en español desde 1956/1957. especialmente caps. § 2. insistió desde sus comienzos la antigua retórica (cuyo objeto era. se establece una modalidad ejemplar (lengua estándar) también ésta puede diferenciarse en el espacio y presentar. Dialekt und Dialektologie. Communication & Cognition. correspondientes a aspectos amplios de la vida y de la cultura y a tipos conexos de circunstancias. ya en el siglo XVI.). Franz Steiner Verlag.completamente homogéneas: dentro de una lengua histórica hay diferencias entre regiones (diferencias diatópicas). en El problema de la corrección idiomática. sí. Roma. cap.1. 270 “En los niveles pueden distinguirse. 1980. Beck. Gante. Una lengua funcional es. 1536. Über Sprache und Stil. los dialectos ‘secundarios’ y ‘terciarios’ no suelen denominarse ‘dialectos’. observa que los griegos tienen varios loquendi genera o ‘dialectos’. como un complejo conjunto de dialectos (o modificaciones regionales de la lengua. 271 “Los tipos muy generales de estilos conexos. cap. hay contribuciones de Coseriu en “Historische Sprache und ‘Dialekt’”. que serán dialectos terciarios”. ‘francés regional’. 13 y 14. sobre todo para la lengua literaria. Así. I. ‘lenguaje de las mujeres’. en Joachim Göschel. de los grupos sociales y profesionales”. un conjunto de dialectos) de la lengua española común (es decir. por lo tanto. 1993.4 añade que “si. de los grandes grupos ‘biológicos’ (‘lenguaje de los varones’.1 y siguientes). e por tanto os aldeãos não sabẽ as falas da corte: e os çapateiros não são entendidos na arte do marear nẽ os lauradores dantre douraminho entendem as novas vozes que estano vieirão de Tunez com suas gorras” (citado por la edición crítica de Amadeu Torres y Carlos Assunção. cap. Y lo mismo cabe decir del andaluz. Pero. ibídem. Las diferencias ‘diatópicas’ (claro que no con este nombre) se conocían bien desde la Antigüedad.4. Gramática da linguagem portuguesa. es uno de esos dialectos.1. los dialectos surgidos dentro de la misma lengua común. diachronie. Sobre la dimensión política de estas distinciones.2. Kurth Kehr (eds. 2000). sociolectos270) y estilos271. por su base dialectal. en El problema de la corrección idiomática. especialmente § 3. además de las referencias de la nota 257.2: “Los dialectos que se atribuyen a una lengua histórica en virtud de la existencia de una lengua común no son dialectos de esta última. Lisboa. “Remarques sur certains rapports entre le style et l´état de langue”. Véanse también Hans-Martin Gauger. del canario y hasta del judeo-español. A pie de página se indica que los dialectos primarios “son los únicos que se llaman constantemente ‘dialectos’. niveles de lengua (en sentido estricto. Lisboa. variedades regionales. Lingüística Española Actual (Madrid). III/1. En las diferencias ‘diafásicas’. el español de América es. § 3. dentro de la lengua común. además. Lingüística Española Actual (Madrid). etc. Institutionis oratoriae. III. en El problema de la corrección idiomática. 11. ‘lengua literaria’)”. 32: “os homẽs falão de que fazẽ. y Competencia lingüística. nivel y estilo de lengua. Una lengua histórica debe concebirse. “Los conceptos de ‘dialecto’. págs. Coseriu se pronuncia en “Lenguaje y política”. págs. 1981. § 2. ‘nivel’ y ‘estilo de lengua’ y el sentido propio de la dialectología”. pueden llamarse registros de la lengua (por ejemplo: ‘la lengua hablada’. lenguas ‘de grupos’. III. Véanse también los trabajos de Tullio de Mauro. ‘lengua escrita’. del castellano como lengua común). precisamente. Wiesbaden. II. 9. Norsk Tidsskrift for Sprogvidenskap (Oslo). 269 Acerca de los conceptos de dialecto primario y dialecto secundario. 29. Véanse. diastratie: approches des variations linguistiques. muy diferentes en ciertas comunidades). 240–257. dialectos secundarios269). por un lado.2. Los dialectos más antiguos de la lengua común (inclusive el dialecto del cual la lengua común procede) pueden llamarse dialectos primarios. III/1. 1–32 (para la distinción entre dialecto. Al contrario: es la lengua común la que. 1992. Pavle Ivić.). Peter Wunderli. entre estratos sociales (diferencias diastráticas) y diferencias motivadas por la diversidad de las situaciones de habla (diafásicas)268. cap. en “Adoptamos los dos primeros términos de L[eiv] Flydal. así Quintiliano. Múnich. 1981. “Stilistische 268 p ág ina 83 de 184 .1. cap. págs. Lenguaje y discurso. 160–180. pueden surgir nuevos ‘dialectos’ y éstos. dialectos secundarios”. pueden considerarse como sus dialectos. y proponemos nosotros mismos el tercero. y Rika van Deyck (ed. Lingua e dialetti.2. 16. Academia das Ciéncias de Lisboa. En cambio –y muy en particular si se trata de regiones en que persisten dialectos primarios–. por la diferenciación diatópica de la lengua común. sino formas ‘regionales’ de la lengua considerada: ‘español regional’. Ello porque la lengua común (sobre todo en cuanto ‘lengua nacional’) se identifica tácitamente con la lengua histórica”. Las diferencias ‘diastráticas’ las advirtió con toda claridad. por tanto. En “Los conceptos de ‘dialecto’. Riuniti. fundamentalmente. nota 12. III. el genial gramático portugués Fernão de Oliveira. el hablar circunstancial”. ‘nivel’ y ‘estilo de lengua’ y el sentido propio de la dialectología”. 1995. Diatopie.

3. en El problema de la corrección idiomática. 2005. a sus habitantes y todas las ideas. sin embargo. como ‘lenguaje popular’. incluso empíricamente resulta difícil –por no decir imposible– dar forma a segmentos textuales muy largos aplicando una técnica del hablar completamente uniforme desde el punto de vista funcional. Véase también Competencia lingüística. 272 “Hay que advertir. 61–86. Un dialecto. “evoca”) el subsistema al que pertenece.5: “El adjetivo ‘funcional’ halla. libre de toda variabilidad: por ejemplo. otro dialecto u otra lengua) y un nivel puede. su justificación en el hecho de que. evoca. III. Stil. § 3. ídem. Spanisch. sino una realidad.). en Competencia lingüística. ‘sinstrática’ y ‘sinfática’ [= sinfásica] (es decir.1. justificadas o no. una lengua ‘sintópica’. págs.4. un conjunto más o menos complejo de ‘dialectos’. ídem. sino un diasistema. un determinado territorio.4. es decir. Sprache. Theoretische und historische Perspektiven. Gesprochene Sprache in der Romania: Französisch.3. el hablante realiza uno y sólo uno de los sistemas funcionales que conoce. § 2. incluso en los textos estilísticamente más uniformes.1. lo cual implica que un dialecto puede funcionar incluso como estilo de lengua (constituir. véase Peter Koch y Wulf Oesterreicher. desde un solo punto de vista. § 3. en cada nivel podrán comprobarse diferencias diatópicas y diafáticas [= diafásicas]. para las lenguas funcionales: cada signo “connota” (mejor dicho. Implikationen variationslinguistischer Modelle”. también en “La lengua funcional”. Bewußtsein. Lecciones de lingüística general. por ejemplo. § 2. en cada caso. 1981. 274 “En este sentido. p ág ina 84 de 184 . § 5. Italienisch. precisamente en este sentido: dialecto → nivel → estilo de lengua. el estilo coloquial de un hablante culto de una determinada variedad regional de una lengua histórica273. Thomas Krefeld y Wulf Oesterreicher (eds. La falta de homogeneidad se comprobará siempre. La lengua histórica no es “nunca un solo sistema lingüístico. § 3. Tubinga. en el sentido de Hjelmslev. en la medida en que en cada punto del texto “funciona” efectivamente: en cada momento de su expresión. a su vez. la lengua funcional no es un constructo artificial. puede funcionar en una comunidad como nivel de lengua (por ejemplo.2. una lengua funcional es.1.consecuencia. No obstante. lo dicho a propósito de las lenguas históricas sirve. cap. en este caso. Niemeyer. 1990. sólo una lengua de este tipo funciona efectivamente y de manera inmediata en los discursos (o ‘textos’)”. en “Los conceptos de ‘dialecto’.4. cap. pues de otro modo no podría siquiera hablar274. 37–39. que la homogeneidad en un sentido no implica la homogeneidad en los otros dos sentidos: dentro de cada unidad sintópica suele haber diferencias diastráticas y diafáticas [= diafásicas] (de nivel y de estilo). En lo que se refiere a la connotación. En cambio. funcionar como estilo de lengua (así el ‘lenguaje popular’ puede ser al mismo tiempo el ‘lenguaje familiar’ en otros niveles). La lamentada falta de homogeneidad existe porque al producir el siguiente segmento de texto. III/1. § 5. que todas estas unidades son homogéneas. en forma de variedad regional de la lengua común. lo contrario no es cierto: un estilo de lengua no puede funcionar como nivel y un nivel no puede funcionar como dialecto”. La relación entre las tres variedades “es una relación ‘orientada’. en análogos términos. Sobre lengua oral y lengua escrita. precisamente. dentro de una lengua histórica. ‘niveles’ y ‘estilos de lengua’”.3. De acuerdo con esta definición puede advertirse que en el caso de una lengua funcional de lo que se trata es de una idealización construida desde el punto de vista técnico-descriptivo. y en cada estilo de lengua. en El problema de la corrección idiomática.4. un sistema autosuficiente mínimo”.3. una técnica del hablar homogénea272 en relación con estos tres aspectos. 273 “Un sistema lingüístico unitario desde los tres puntos de vista. o sea. III. el hablante puede decidirse por un “subsistema” distinto. a su vez. si en los demás niveles se habla la lengua común. Tubinga. ‘nivel’ y ‘estilo de lengua’ y el sentido propio de la dialectología”. Nadie se expresa sólo en una sola lengua funcional. ese mismo ‘lenguaje familiar’). Gunter Narr. una unidad tomada en un solo nivel y en un solo estilo de lengua) puede llamarse lengua funcional”. diferencias diatópicas y diastráticas”. Este subsistema. al igual que un idioma. esto es. en Lingüística Española Actual (Madrid). en sus líneas generales. en Daniel Jacob. págs.

al menos en algunos aspectos: en las comedias o series de televisión italianas las señoras de la limpieza o las empleadas domésticas suelen hablar en veneciano. un nivel lingüístico evoca un determinado medio social y un estilo lingüístico evoca circunstancias especiales del hablar. pues para esta función evocativa se emplean. y no sólo en la literatura. esto sólo ocurre con las consonantes simples en posición intervocálica. y aunque el narrador conozca el dialecto muy superficialmente. a partir de una “supergeneralización” de determinadas reglas fonéticas del toscano. no en aquellos casos en que. En cambio. pero no dentro de la lengua funcional misma de la que forman parte. análogamente. independientemente de que hayan sido caracterizadas como gente del Véneto. por razones de fonética sintáctica.que poseen de ese territorio los demás miembros de la misma comunidad lingüística275. y. también [el fonema bilabial sordo] /p/ y [el dental sordo] /t/) puede realizarse como aspirado en [h] (en el caso de /p/ y /t/. con esto no se evoca nada: la “connotación”. en un texto en alemán literario. los dialectos se utilizan tradicionalmente en determinadas clases de texto: en muchos chistes alemanes la gracia reside en que el final se cuente en un determinado dialecto. en principio. respectivamente). más bien. págs. § 4.2. por lo tanto. Coseriu dice que el lenguaje “puede emplearse con función designativa y al mismo tiempo ‘sintomática’ (es decir. la situación en Italia se parece más a la alemana. la consonante se gemina (rafforzamento En “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. En la comunidad lingüística francesa esto sucede más esporádicamente. En muchas comunidades lingüísticas la “connotación” que descansa sobre la falta de homogeneidad de las lenguas históricas se utiliza deliberadamente con propósitos estilísticos. 277 Ídem. En toscano el fonema oclusivo [velar] sordo /k/ (en algunas regiones. Si alguien. estando en Baviera y con interlocutores bávaros. pues lo que pretende contar no es un chiste a secas. sino un chiste de Colonia. Véase también Más allá del estructuralismo. en el sentido de Hjelmslev. 276 El ejemplo se retoma en Competencia lingüística. en Italia es típico imitar a los toscanos. 275 p ág ina 85 de 184 . pág. cuando se transfieren signos lingüísticos de una lengua funcional a otra distinta. a saber. Con cierta frecuencia la utilización tradicional de dialectos y niveles lingüísticos para evocar un cierto “colorido local” o “social” acaba generando un tipo especial de estilo lingüístico que podría denominarse lengua de imitación277. 60–65. y en “La lengua funcional”. por ejemplo el llamado français populaire. estas evocaciones sólo resultan funcionales cuando hay “mezcla lingüística”. pero no se actualiza. Lecciones de lingüística general. El hombre y su lenguaje. de Berlín o de Dresde276. los niveles lingüísticos. la función de evocar asociaciones que en la comunidad lingüística alemana suelen relacionarse con los bávaros”. como [ ] y [θ]. Pero ‘lo bávaro’ quizás tenga precisamente como tal una función determinada en el texto en cuestión. la función a la que Hjelmslev llamaba ‘connotación’ y que sería mejor llamar ‘evocación’: en este caso. desde el punto de vista de la norma prescriptiva). Y lo mismo ocurre en el caso del llamado nivel “popular” o en el del estilo “familiar”: determinados elementos lingüísticos sólo resultan “populares” o “familiares” cuando son “vistos desde fuera” (por ejemplo. más no ‘lo bávaro’ de su hablar. Y si hay que traducir tal texto. traducirse. con la función de describir o caracterizar a los hablantes que lo producen). Sin embargo. lo que el personaje d i c e puede. § 6. por ejemplo. está dada virtualmente.2. un personaje puede hablar con rasgos bávaros o en bávaro. en la pág. habla en dialecto bávaro. sobre todo a los florentinos. Sin embargo. Así.2. pág. 173. o dicho de un modo más preciso. En Alemania e Italia. no por ello renunciará al intento de imitarlo. 173 de este misma obra se denominan “dialectos híbridos o dialectos de imitación”. “lenguajes de imitación” o “dialectos híbridos”. 193. Por ejemplo.

el referente de la evocación no lo constituyen textos cualesquiera. lo normal es que se trate de secuencias de signos (= de combinaciones “hechas” de signos) que se 278 279 Véase Dieter Geißendörfer. aplican. sino que son relaciones entre los signos de un texto y los signos presentes en otros textos. En esta técnica literaria. Lecciones de lingüística general.1. por ejemplo.]. para la imitación de los toscanos. “en casa”]. sino textos que poseen una determinada historia. La imitación aproximativa de dialectos puede dar lugar. lengua de imitación considerablemente estilizada. Der Ursprung der Gorgia Toscana. denominada gorgia toscana278. [ak≅kasa]279. categorías o sistemas enteros de signos no actualizados (= in absentia). En principio. Este ejemplo se recoge en Competencia lingüística.2 Las relaciones con signos de otros textos no se dan entre signos actualizados en el texto y signos. igual que en el toscano auténtico. lo que en verdadero toscano se pronunciaría [il≅kane] y. Gracias a este procedimiento estilístico el lector recibe la impresión de que en su origen el texto no ha sido concebido en la variedad estándar de la lengua nacional. con más detalles. puede tratarse de un único signo. Schmidt. Evidentemente. Lecciones de lingüística general. pero si se conocen los dialectos italianos se advierte en seguida que por detrás de ciertas expresiones italianas puestas en boca de determinados personajes se esconde el dialecto napolitano [. que pertenecen a la tradición literaria y cultural de una comunidad lingüística [cfr.. la esposa de Alberto Moravia. finalmente.sintattico). un uso “anómalo” de una palabra que por lo demás es perfectamente “italiana”.. pero sin caer nunca en la pretensión de un ideal de autenticidad realista: sus modos de hablar sirven exclusivamente para evocar determinados medios. sin embargo. por rafforzamento sintattico. se sirve de esta técnica en su novela L´isola di Arturo [1957]: es una novela escrita en italiano. p ág ina 86 de 184 . una regla simple de sustitución: k → h. Se trata de un fenómeno que aún no ha sido objeto de investigación. § 6. Neustadt/Aisch. el escritor italiano Carlo Emilio Gadda imita continuamente dialectos. de modo que en este pseudotoscano se dice [la hasa] [y no [la kasa]]. pues nadie habla realmente así. y no se corresponden exactamente con ningún dialecto real. 2. § 6. “el perro”] o [a hasa] [esp.3. tan sólo se presentan en diversos lugares ciertas “señas de identidad”: un cierto orden de palabras que no es el más usual en italiano. Ahora bien. de una palabra que se ha utilizado de una manera específica en una ocasión (= en un texto determinado). págs.3. los que no son toscanos y no conocen con exactitud las condiciones fonéticas precisas de esta fricativización. En la literatura sudamericana existe una lengua literaria para la descripción de la vida de la gente sencilla en el campo: el llamado gauchesco.5]. 1964. en “La lengua funcional”. porque para hacer ese trabajo hace falta dominar no sólo el lenguaje escrito italiano. y no es extraño. I § 5. el dialecto ni siquiera aparece en sentido material. etc. En Italia también existe una técnica literaria basada en un uso muy discreto de elementos dialectales: es la técnica conocida como dialetto travestito [dialecto disfrazado]. Por ejemplo. Elsa Morante. que constituye un estilo lingüístico tan sólo destinado a la evocación de un determinado medio social y a enmarcar ciertas figuras literarias en ese medio. 178–179. sino también el dialecto “oculto” que se trata de “sacar a la luz”.3. pero se dice también [il hane] [esp. Así. a la creación de formas literarias especiales280. 280 También en “La lengua funcional”.

Tubinga. págs. refranes. 283 Dentro del discurso repetido “ciertas formas no pertenecen de ningún modo a la técnica idiomática. Gredos. Tubinga. Romanische Sprachgeschichte und Diskurstraditionen. que evoca un saludo. Niemeyer. a ciertas características de la forma textual o a los elementos lingüísticos empleados”. Kohlhammer. ídem. Valencia. Probleme der Phraseologie: Untersuchungen zur wiederholten Rede mit Beispielen aus dem Französischen. Introducción al estudio de las expresiones fijas. 1998. “Diskurstraditionen: zu ihrem sprachtheoretischen Status und ihrer Dynamik”. págs. Lang. aunque éste no se produzca o se modifique. sea en cuanto al acto de enunciación mismo. Tubinga. Raymund Wilhelm. La repetición (siempre parcial) de los entornos de la primera enunciación e v o c a la repetición del texto (o. incluso se los saben de memoria): son las citas famosas283.). 43–79. Diskurstraditionen] en tanto que dimensión esencial de la construcción del sentido de los textos: “Un texto históricamente situado se relaciona con la constelación de entornos bajo la cual ha sido producido. etc. 1983. por otra parte. Manual de fraseología española. Language Typology and Language Universals. Universidad de Valencia. De ahí la importancia semiótica del silencio: la situación 2 evoca el texto 2. en Martin Haspelmath et alii (eds. y los trabajos de Leonor Ruiz Gurillo. “se puede formar a base de cualquier elemento significable. §§ 4. Stuttgart. es decir. literarios o no. puesto que no equivalen a unidades combinables de ésta: son las formas que corresponden a textos completos (o a fragmentos de textos de sentido completo). Esta constelación de entornos es. Madrid. de la tradición discursiva). Fráncfort. esto es. la mera reproducción de lo ya dicho (es lo que he denominado discurso repetido)282. en síntesis. véanse Brigitte Schlieben-Lange. El concepto de evocación. Traditionen des Sprechens. Aspectos de fraseología teórica española. cuya r e e v o c a c i ó n establece un lazo de unión entre actualización y tradición textuales. de tradiciones literarias insertas en la tradición lingüística y que deberían ser estudiadas por la lingüística del p ág ina 87 de 184 . 19–41. en Barbara Frank. la referencia a todo aquello que dentro de una tradición lingüística se transmite como giro o frase hecha. 1995. Thomas Haye y Doris Tophinke (eds. Phraseologie und Übersetzen: eine Untersuchung der Übersetzbarkeit kreativ-innovativ gebrauchter wiederholter Rede anhand von Beispielen aus der polnischen und deutschen Gegenwartsliteratur. Italienischen.). Principios de semántica estructural. y La fraseología en el español coloquial. también moral. Lang.4. Barcelona. el trabajo de Wulf Oesterreicher. de formas de la ‘literatura’ (en sentido amplio. y el efecto del silencio que reemplaza el saludo esperado)”. y en Ewa Łabno-Falecka. a su vez. tanto formal como de contenido. como las citas y los proverbios. la presencia del recuerdo del texto 1. En esquema: texto1 ↕ texto2 ↔ ↔ situación1 ↕ situación2 281 Una tradición discursiva. el texto 2 está presente (piénsese por ejemplo en la repetición de un encuentro. Véanse también Gloria Corpas Pastor. Gattungen mittelalterlicher Schriftlichkeit.4. Aquí deben distinguirse dos subclases: por una parte. o más generalmente. 2003. en Alberto Zuluaga.de/discurso. por lo menos. en realidad. I. Elemente einer pragmatischen Sprachgeschichtsschreibung. Sobre este concepto. ideología. se trata. sea en cuanto a los elementos referenciales. En tal caso no puede haber oposiciones dentro de la técnica idiomática. significable y puede adquirir valor simbólico. 2001. cualquier relación que se pueda establecer semióticamente entre dos enunciados.transmiten íntegramente281. puede tratarse de textos. págs. 467– 477. “Diskustraditionen”.. Berlín/Nueva York. § 3. de Gruyter. 1978. 1997. que son tan conocidos en una determinada comunidad lingüística que puede suponerse que muchos de sus miembros los conocen (en parte. etc. y Heidi Aschenberg y Raymund Wilhelm (eds. 282 En “Introducción al estudio estructural del léxico”. en esta misma miscelánea.1 a 4. “Algunas reflexiones sobre las tradiciones discursivas”. en http://www. Ariel. Narr. 1996. se encuentra en la base del actual estudio de las tradiciones discursivas [al.kabatek. en Johannes Kabatek.). Peter Koch. 1997.). Fráncfort. más allá de lo que apunta aquí Coseriu. 1980. Lecciones de lingüística general. Gunter Narr. Spanischen und Rumänischen. Desarrollos de este planteamiento se encuentran en Harald Thun. sino tan sólo entre un texto y otro texto. y en “La lengua funcional”. An International Handbook. “Zur Fundierung von Diskurstraditionen”.

mit jemandem Pferde stehlen. ídem. robar burros”]. Así. al menos. además de las secciones ejecutadas con la técnica del pintor que lo pinta. puede haber también trozos tomados de otros cuadros. este fragmento de texto –al menos entre los no hispanistas– no significará más de lo que se entiende en principio: que se menciona alguna localidad del texto y por la filología”. refranes] y las citas de autores conocidos. 285 “No hay diferencia esencial entre estos textos [ciertas unidades del ‘discurso repetido’. En general. aludiendo al verso del Fausto de Goethe “das also war des Pudels Kern: ein fahrender Scholast!” [esp. “¡entonces éste era la verdadera esencia del chucho: un escolástico itinerante!”]286. en general.3. Muchos amigos. Este tipo de técnica de collage. un texto como Viel Freund. viel Ehr [esp. 8. En un lugar de Suabia de cuyo nombre no quiero acordarme. un discurso concreto puede ser análogo a un cuadro realizado. suele tratarse de textos inequívocamente identificables. en absoluto se logra con ello prestigio alguno”. proverbios.2. puede tomarse. muchos ingleses. mucho honor). se emplea en inglés la expresión the pilgrim's regress. viel Schand [esp. aisladamente considerados. esp. aunque no en el sentido de que “es un deshonor tener muchos amigos”. ‘wellerismos’. en textos nuevos.5. vv. literalmente “robar con él caballos”. históricamente identificables”.]. por ejemplo. o dicho de un modo más preciso. no sólo los más cultos.2. en el sentido de que “quien solamente es capaz de soportar una confrontación si cuenta con apoyos desde todas las partes. por ejemplo. an dessen Namen ich mich nicht erinnern will.2. a textos ya existentes. pintados por otros pintores”. sin embargo.1 En el primer caso.0. bien como alusión directa a la escena del Fausto de Goethe.1. 284 “Desde este punto de vista. sino. salvo el hecho de que muy frecuentemente son anónimos (pero no es raro que sean citas de textos más o menos conocidos o. en parte. [esp. se entenderá enseguida que el aludido no merece confianza suficiente como para mit ihm Pferde stehlen [al. la alusión se hace en relación con citas célebres. más bien. propiamente “de absoluta confianza”]. de recreación a partir de lo ya dicho. no se trata aquí de los textos mismos. Si en alemán se dice: An einem Ort in Schwaben. mucha infamia] se entiende. el regreso del peregrino no significa nada más de lo que significa la expresión como tal. como expresiones metafóricas. Asimismo.2 [En el segundo caso. return. Muchos enemigos. como collage.. § 3. se trata de la posibilidad de utilizar en los textos determinados signos de manera que tengan que ser entendidos como alusión a ciertas secuencias de signos preexistentes. utilizando en este sintagma justamente la palabra regress y no.4. 286 Johann Wolfgang von Goethe. por el contrario.2 y 9. Cfr. Lecciones de lingüística general. también II §§ 5. 2. si.. p ág ina 88 de 184 . como alusión del dicho Viel Feind. sino de la posibilidad de emplear medios adecuados para referirse. si se dice de alguien que con él se puede höchstens Esel stehlen [esp. Si alguien habla en alemán del bewußter Kern des bewußten Pudels [esp. Principios de semántica estructural. literalmente “a lo sumo..] Los límites entre las citas célebres y el discurso repetido no pueden trazarse siempre con claridad285. § 4.3. Fausto. encontrarán aquí una alusión a un texto bien conocido en su comunidad lingüística: The Pilgrim's Progress [1678–1884] de John Bunyan. sentencias. dichos. En español. bien como referencia a una expresión que se ha vuelto proverbial. el auténtico meollo de la cuestión]. 1323–1324.. cuyo conocimiento puede presuponerse en la mayor parte de los miembros de una comunidad lingüística determinada. en el cuadro. en “Introducción al estudio estructural del léxico”. § 4. puede contribuir a la constitución del sentido de nuevos textos284. en “La lengua funcional”.

1993. 1997. ya que el matrimonio al que se opone aquí tan feroz resistencia en la novela de Manzoni acaba. Intertextuality.3 Las relaciones entre signos y “cosas” designadas pueden llegar a ser sumamente importantes para la constitución del sentido de un texto. págs. con función ‘icástica’. 1991. 1982). la dimensión y otras propiedades–. Esta problemática. né domani. se debe a las relaciones que se establecen entre segmentos del texto con otros textos existentes. Stauffenburg. El hombre y su lenguaje. lamentablemente. En todos estos casos se trata de textos muy conocidos.2. 1997. Untersuchungen zur Intertextualität und ihren sprachlichen Formen. de Alessandro Manzoni: “Questo matrimonio non s´ha da fare. Tubinga. ni mañana ni nunca]. También hay bases importantes para el estudio de la intertextualidad en Manfred Pfister. Si durante un curso académico el profesor dijera a sus alumnos que ya se encuentra nel mezzo del cammin di nostro corso. Intertextualität. esto es. Funktionen. Funktionen. Y un texto como: Questo esame non s´ha da fare. Intertextualität: Aspekte einer rezeptionsorientierten Konzeption. se ha dedicado muy poca atención a la función icástica del signo. muchos italianos lo pondrían inmediatamente en relación con un famoso pasaje del primer capítulo de la novela I promessi sposi [Los novios. cap. Heinrich Plett (ed. dentro de una tipología compleja. IX. al mismo tiempo –por el sonido. el ritmo. y Gerda Haßler (ed. una alusión al primer verso de la Divina Comedia de Dante: “Nel mezzo del cammin di nostra vita”. sino a los que. Palimpsestes. 1985. Berlín/Nueva York.). en cambio. págs. § 4. 2. la lingüística actual les ha prestado muy poca atención. Wolfgang Heinemann. para un estudiante italiano semejante observación constituiría. né mai [esp. probablemente. né mai”. Münster.3. Introducción a la lingüística del texto. y Robert-Alain de Beaugrande y Wolfgang Ulrich Dressler (1997). de Gruyter. en el sentido de que ya se ha dejado atrás la mitad de la materia del curso. en Ulrich Broich y Manfred Pfister (eds.). sino que. sin lugar a dudas. es decir. sin embargo. Intertextualität. con la función de ‘reproducir’ o representar la realidad designada”.sudoeste alemán. Formen. Susanne Holthuis. lo lingüístico puede emplearse con función designativa y. Y no es extraño que el sentido completo de un texto (en particular. Véanse Ulrich Broich y Manfred Pfister (eds. formulo el fragmento del texto en español y entre españoles. en Josef Klein y Ulla Fix (eds. “Zur Eingrenzung des Intertextualitätsbegriffs aus textlinguistischer Sicht”. En particular. de cuyo nombre no quiero acordarme es suficiente para la identificación de esa referencia. en Gérard Genette. Tubinga.). París. en “Lo erróneo y lo acertado en la teoría de la traducción”. 1827–1842]. tal afirmación sobre el examen en cuestión se interpretaría comme il faut. de un texto literario) sólo se descubra en el marco de toda una obra o de toda una tradición literaria y cultural287. Niemeyer. a los que no sólo es posible aludir. anglistische Studien. puede afirmarse que el sentido no deriva tan sólo de la estructura propia de un texto dado. Seuil. la mayoría de ellos lo tomarán como una alusión al comienzo del Quijote: incluso la oración de relativo como: X. Textbeziehungen. 21–37.). Formen. Texte im Text. Tubinga. celebrándose. anglistische Fallstudien.). 288 “Asimismo. efectivamente se hace alusión. Stauffenburg Verlag. pero. 1–30. y que el narrador no desea esforzarse lo más mínimo por rememorar su denominación exacta. a la imitación o evocación directa de la “cosa” designada por medio del significante (= de los hechos materiales del lenguaje) de un signo o de una cadena de signos288. “Konzepte der Intertextualität”. Nodus. y. con gran frecuencia. en parte. Así pues. né domani. en Lo que Coseriu presenta como una relación entre los signos de un texto y los signos de otros textos se desarrolla en el concepto de intertextualidad (transtextualidad. si. 287 p ág ina 89 de 184 . Este examen no ha de celebrarse.

en toda esta tradición. I. es decir como representación originariamente intencional de la cosa. 1988. 2. 291 Añade Coseriu en la versión original del texto que “esta forma de imitación incluso es la base de las llamadas escrituras ideográficas. en general se admiten como excepciones parciales del principio de non naturā las interjecciones y las palabras onomatopéyicas (estas últimas mucho más en sentido etimológico que en sentido sincrónico-funcional). cierto: en la lengua Se trata de este problema en la medida en que Platón se pregunta por la ⎧ρθ⎜τϕϖ τ∫ν ⎧νοµ των. por ejemplo. se han distinguido diversas formas de la representacion directa por medio del signo. 2. sonido estructurado. 292 Ferdinand de Saussure. y “Naturbild und Sprache” y “Der φℵσει-θ σει–Streit”.3. tres modalidades: la imitación directa por la imagen sonora (onomatopeya). y en general en la lingüística. la disposición de φℵσει se entiende como adopción de reacciones sonoras ‘naturales’ en el lenguaje o como motivación natural del signo material por la configuración de la cosa a designar. sino como correspondencia actual u originaria. ocasionalmente. en Der Physei-Thesei-Streit. ya en el siglo XVI por el gramático portugués Fernão de Oliveira y más tarde por [Johann Christian] Wolff –como expresión de una motivación ‘horizontal’ o 289 p ág ina 90 de 184 . de nuevo desde el punto de vista de su expresión. cap. en cambio. también se encuentra. cuyos representantes. II §§ 2. 2004. págs. § 19. Tubinga. la contraposición φℵσει/θ σει referida al lenguaje forma parte de la compleja –y aún no estudiada en detalle– historia de la teoría del ‘carácter arbitrario del signo lingüístico’. en cambio. Flammarion. a menudo se mantienen en la línea de la escolástica o redescubren la teoría escolástica sobre los signos –sin mantener siquiera toda su perfección–. Sin embargo. Este último trabajo existe en versión española.2]. sin darse cuenta. cap. 1945. Narr. Para establecer una tipología de la imitación de las “cosas” designadas realizada mediante los signos lingüísticos debe distinguirse en el nivel de la expresión (= significante) entre la forma y la sustancia del signo [cfr.1 En los procedimientos para la imitación por medio de la sustancia del signo hay. la imitación indirecta por la articulación y la sinestesia (o analogía de diversas impresiones sensoriales). 54. sobre todo desde el siglo XVIII en adelante. no en el sentido de corrección formal o semántica de una lengua. Véanse también los trabajos de Coseriu “La arbitrariedad del signo”. vol. 13–62. César Chesneau Du Marsais. de los “ruidos”). sin duda. En todos estos casos. 1.2: “Desde el Renacimiento.sus rasgos fundamentales. La imitación sonora o “pintura fónica” se denomina onomatopeya. § 2. Tradición y novedad en la ciencia del lenguaje. Esto es. Véase Die Geschichte der Sprachphilosophie von der Antike bis zur Gegenwart. París.1 El lenguaje (al menos el lenguaje originario: el hablado) es. 290 Véase. esto es. pág. desde el punto de vista de su expresión. Por ello. El lenguaje escrito. que llega hasta Saussure y culmina en su teoría del arbitraire du signe.1. Losada. Curso de lingüística general. por “la corrección de los nombres”. y en algunos casos. en Lenguaje y discurso. § 2. en la lingüística contemporánea –salvo algunas excepciones– se considera este campo marginalmente e incluso se intenta expresamente minimizar su relevancia290. Figure et vingt autres articles de l'encyclopédie. y desde hace tiempo.4. naturalmente motivada entre la palabra y la cosa denominada. al menos. es conocida desde el Cratilo de Platón289. en el ámbito de los sistemas de escritura fonológicos”. 2.3.2 y 3. por ello es evidente que la imitación directa de “cosas” y estados de cosas mediante los signos lingüísticos sólo debe ser posible en el ámbito acústico (en el campo de los sonidos. se niega la determinación φℵσει del signo lingüístico y se afirma la determinación θ σει en su variante del ‘carácter arbitrario’.4. primera parte. de modo que el lenguaje puede imitar también formas y figuras291. Sechs Beiträge zur Geschichte der Sprachphilosophie.1 y 2. en concreto. Buenos Aires. Por lo general.3. Des tropes ou des différents sens. En relación con ella se ha afirmado que incluso en las palabras que “reproducen o imitan ruidos” no se conculca el principio de l'arbitraire du signe292. figura (“dibujo”). es.

sólo es propiamente taratantara. en alemán las palabras kaufen. /tabl/. lo que. Ahora bien. Jens Lüdtke y Harald Thun (eds. “en general se insiste con demasiada rigidez en el carácter ‘arbitrario’ de los signos. el verso en su conjunto resulta icástico.). Teoría del lenguaje y lingüística general. pues. de signos que por su finalidad son icásticos: existen expresamente. en su estructura reflejan situaciones reales o describen la cosa designada (en este caso. en este verso de Ennio todos los signos contribuyen a la imitación. como nombre de un instrumento de viento. no la evaluación objetiva de la imitación en relación con la “fidelidad de la reproducción”. además de estos casos evidentes. “Onomato-Poetika”. de modo que. 295 Coseriu apostilla que “en realidad. que. y Hermann Hilmer. incluso la conjunción at: mediante la aliteración. leche y jarra) serían signos completamente ‘arbitrarios’. sin embargo. no implica afirmar que sea bueno295. y esto vale también para otras muchas onomatopeyas. Wortschoepfung und Bedeutungswandel. en el sentido considerado con anterioridad. al menos. combinatoria–. 204. presente en todas las palabras del verso. también las palabras compuestas o las derivadas. en síntesis. el ruido se reconoce en las palabras. quedando atribuidas a una función icástica ampliada de los signos lingüísticos. esta función. si no para reproducir exactamente. 253–264. queda estrictamente separada de la función significativa de una lengua particular”. en “Forma y sustancia en los sonidos del lenguaje”. sintagmática. Véase. Por otra parte. Virgilio inserta este verso en la Eneida. los fonemas. en tanto que signo que imita el sonido de la trompeta. esta “imitación de ruidos” es una imitación bastante estilizada y ampliamente dependiente de la tradición de cada lengua histórica. en alemán dicen quak-quak. se trata de verso bastante poco afortunado”. por cierto. págs. en danés dicen rap-rap y en rumano dicen mac-mac. para evocar ruidos naturales con su sustancia293. también tuba es un signo onomatopéyico294. 1914. no es infrecuente –y esto es particularmente importante para lo que aquí interesa– que signos sin función icástica en la lengua la adquieran. vol. III. en este sentido. sí. p ág ina 91 de 184 . mientras que los compuestos. se imita el ataque de todas y cada una de las trompetas. Ahora bien. 293 Véan se Jürgen Trabant. en el texto. simbolizan directamente la cosa significada. pero en francés los patos dicen couin-couin. 140]: At tuba terribili sonitu taratantara dixit [y la trompeta con terrible estrépito hace taratantara] Icástico. sino también por su ‘sustancia’.de los patos todos los patos dicen lo mismo. que también es ‘significativa’. apartado V. a menudo las muy diferentes condiciones de representación de los sonidos de la lengua se consideran –y creemos que con razón– como una posibilidad autónoma de representación del lenguaje. es ya un término designativo. sin embargo. aunque modificado (“At tuba terribilem sonitum procul aere canoro / increpuit”. Todo esto es verdad. es decir. tendrían una motivación objetiva. no una mera imitación naturalista. Halle. tuba “trompeta”. puesto que éste puede expresarse también por significantes como /tavola/. son a menudo simbólicos de por sí. además de ser diacríticos de los signos. Milch y Kanne: comprar. como Kaufmann y Milchkanne (comerciante y jarra de leche). según esa teoría. el ejemplo del famoso verso de Ennio [Anales. Schallnachahmung. Se trata. habitualmente. En efecto. en Jörn Albrecht. y se insiste porque se entiende el signo como pura referencia intelectual y se ignora la evocación. por su carácter general. Energeia und Ergon. pág. Niemeyer. Para el hablante las palabras mencionadas imitan determinados ruidos de la realidad y se identifican con el sonido natural mismo. Con esto no se quiere negar el hecho evidente de que la composición fonemática de un significante como /mesa/ nada tiene que ver con el concepto de ‘mesa’. pero la objeción no afecta a lo esencial del problema: lo decisivo es qué significan los elementos onomatopéyicos para el hablante. hombre. Sin embargo. voz probablemente formada a partir del sonido tu-tu. o dicho de otro modo. /tiš/ o /stol/. esto es. Pero. Mann. mediante la repetición del fonema /t/. No hay duda de que palabras como piar o chirriar no significan sólo porque ‘se distinguen de otras’. pero sólo hasta cierto punto. De este modo. muchas palabras pueden adquirir poder de simbolización directa en un contexto: poseen ese poder como ‘posibilidad’”. 294 Lat.

Indirectamente son icásticos (es decir. “atrapar con la boca”] et lapper [esp. los futuristas han intentado hacer del aspecto tipográfico. Sin embargo. En otras culturas esto es usual desde mucho tiempo atrás: los poemas chinos son habitualmente. pero indudablemente lo son en este verso. “cigarra”]. “pino”]. no hay duda de que en un texto es posible emplear los signos lingüísticos Eneida. por ejemplo. p ág ina 92 de 184 . Hay un juego de niños muy conocido en la comunidad española –y. Cito allí un verso del poeta croata [Vladimir] Nazor: i cvrči. los poemas de Stéphane Mallarmé (“Un coup de dés”. por su sustancia fónica. porque. y no sólo en el marco de sistemas ideográficos de escritura. por su motivación articulatoria. por ejemplo: ☼j☼ S☼L enado e sq u i n a Según este principio. 297 Véanse. seguramente. de la forma y tamaño de las letras. no son ni directa ni indirectamente icásticas en la lengua. no se trata tanto de la impresión auditiva o de la imagen sonora como de la articulación. esto es. 1965. pues. Las demás palabras. pág. 296 En Teoría del lenguaje y lingüística general. § 8.2 En el caso de la imitación indirecta por la articulación. revisada y corregida. pueden inventarse nuevas formas de escribir palabras basadas en la imitación directa de su contenido. Guillaume Apollinaire (Calligrammes) o César Vallejo (Trilce). 453–477). 299 Cfr.En el ensayo “Forma y sustancia en los sonidos del lenguaje” he tratado brevemente de la función evocativa que el lenguaje posee por su sustancia fónica296. čvor [esp. un dibujo del objeto que designa. la forma caligráfica de una poesía posee en su origen una relevancia muy superior a lo que es normal en los alfabetos de base fonológica”. “beber a lengüetadas”] reproduit grosso modo les actions mêmes qu´ils désignent”. dicho en términos de fonética actual. evidentemente. al mismo tiempo. contribuyen a evocar el canto de la cigarra. según cuenta su comentador Servius.3. también en otras comunidades lingüísticas– que consiste en escribir las palabras de modo que cada una sea. no en el sentido genético ni en el sentido de que las palabras pueden. 503–504). el ejemplo de Charles Bally en Linguistique générale et linguistique française. Berna. Aquí de algún modo se establece una correspondencia entre la articulación y lo designado299. dibujos298. o de la división y longitud de las líneas. págs. pero ya del todo gramaticalizadas) el verbo cvrčati [esp. lo tuvo por indigno de la poesía épica.1. También los signos gráficos pueden ser empleados icásticamente. IX. asumir un significado distinto del que tienen en una lengua determinada. 298 Coseriu añade en el texto original que “dado el carácter ideográfico del sistema de escritura chino. 130: “L´articulation des verbes happer [esp. “cantar”] y el sustantivo cvrčak [esp. 4a ed. de los movimientos que hay que realizar para producir determinados sonidos o combinaciones de sonidos.4. un medio de evocación297. Oeuvres complètes. na čvoru crne smrče [y canta. cvrči cvrčak. 2. crn [esp. canta la cigarra en el nudo del negro pino] Nada en este verso es directamente icástico. “negro”] y smrča [esp. Francke. “nudo”]. Lo que aquí se presenta como un simple juego ha sido en ocasiones utilizado también por la poesía occidental: por ejemplo. al mismo tiempo. palabras originalmente onomatopéyicas.

en al. Tradición y novedad en la ciencia del lenguaje. París. es la imitación sinestésica. porque no distingue con suficiente nitidez dos relaciones semióticas diversas: por una parte. y nuit. 2003. la relación entre significante y significado [en el esquema. quum ostendere vellet quo labore crevisset Ethruria et Roma ipsa. esto es. por otra. en ingl. por ejemplo en Oeuvres complètes. I. v. 208. Gallimard. mientras en fr. pág. excepto en el francés estándar. II. Para Vives. también realizada mediante la sustancia del signo. la imitación basada en la analogía de diversas impresiones sensoriales. là clar”303. porque su articulación recuerda la respiración del que está haciendo un esfuerzo. Así. Mirifice Verg. Véase también “Teoría del lenguaje en Juan Luis Vives”. (b)]. la relación entre el signo entero y el estado de cosas designado por él [en el esquema. grosso. por otra. en este sentido. (a)]. A propósito de las posibilidades imitativas del fonema /r/ afirma300: “R.de tal modo que se produzca una cierta relación entre lo dicho en el texto y los movimientos articulatorios necesarios para decirlo. 303 En “Crise de vers”. que es el que ha prevalecido hasta hoy en todas las lenguas románicas. impeditissimum efficit. Lingüística y poética. et rerum facta est pulcherrima Roma”. § 5. efectivamente. Roman Jakobson menciona. pág. winzig. ‘noche’.1. Divagations. contradictoirement. little/thin o en ital. se establece De ratione dicendi. y. Las relaciones sinestésicas entre lo acústico y lo visual son tan comunes que incluso tienen su reflejo en las metáforas del lenguaje coloquial: es completamente usual. 2.3 Un tercer tipo de imitación. 300 p ág ina 93 de 184 . 66. Evidentemente. Gráficamente: “nuit” (a) nuit noche (b) La misma confusión subyace a los continuos reproches de falta de eficacia del principio sinestésico en las distintas lenguas. el fonema /r/ es capaz de expresar la superación de un obstáculo. y allí donde Virgilio quería mostrar con cuánto esfuerzo crecieron Etruria y Roma utilizó con particular frecuencia el fonema /r/301. A ello se refiere el humanista español Juan Luis Vives en un tratado de retórica del año 1533 titulado De ratione dicendi. 4. des timbres obscur ici. ac contra nitendum. II. vol. en términos bastante drásticos: “quelle déception. hablar de /i/ como de una vocal “clara” y de /u/ como de una vocal “oscura”. devant la perversité conférant à jour comme à nuit. por una parte. nam velut respirationem quandam habet laborantis. que Stéphane Mallarmé reprochaba a su lengua materna “una engañosa perversidad al asignarle al día un timbre oscuro y a la noche uno claro”302.3. La afirmación de Mallarmé no es del todo adecuada. Vives hace referencia aquí del fonema /r/ apical del latín. por ejemplo. ‘día’. lourd o en ital. la distribución de vocales agudas y graves aparece invertida. 533 y siguientes. et quasi per acclive et confragosum ascendendum est. de forma que Mallarmé en sus Divagations acusa a su lengua materna de una engañosa perversidad al asignarle al día un timbre oscuro y a la noche uno claro”. Mallarmé se expresa. 301 Véase Geórgicas. piccolo.3. 302 “Pero en las palabras francesas jour. infarcit crebrum r: Hanc Remus et frater: sic fortis Ethruria crevit / Scilicet.

lo reforzaría? Esta hipótesis no puede rechazarse categóricamente. esto es.2]. Toda discusión al respecto estará basada en supuestos equivocados. pero como. § 8. Análogamente. Gredos. Nazor y Virgilio [cfr. Siempre que se trate de la imitación de la realidad por medio de la sustancia fónica de un signo –bien de la imitación directa por la imagen sonora. Un cuclillo en el techo de un viejo palacio grita: kū. 1950. págs. pág. Si se consideran con atención las afirmaciones anteriores. como puede comprobarse por los textos de Ennio. Aunque en apariencia el significado de un signo y su función icástica potencial no tengan ninguna relación. la repetición de la sílaba /tur/ en turba y nocturnas hace surgir una impresión de oscuridad305.3. Prolegómenos a una teoría del lenguaje. la conexión puede llegar a establecerse en el texto. XIII.2 Hasta ahora nos hemos ocupado únicamente del ámbito de la sustancia del signo. Véase Dámaso Alonso. además de su significado históricamente conformado. 39. Por forma del signo o forma de la expresión. la conjunción at no tendría ninguna función icástica si todos los demás signos no contuviesen también el fonema /t/. big las equivalencias no funcionan. es decir. Poesía española. Ensayo de métodos y límites estilísticos. en sentido glosemático. en el famoso verso de Luis de Góngora304: “infame turba de nocturnas aves”. en una secuencia.1. 25. 73–89.3.1.4. se advertirá la indistinción de cuestiones que son en sí diferentes: a) ¿El signo posee significado exclusivamente en virtud de su sustancia fónica? Esta imagen es la que parecen tener in mente algunos partidarios de (y sobre todo. c) ¿Puede el signo adquirir esta función icástica en el texto? Sobre esta hipótesis no pueden caber dudas reales. por ejemplo. kū. v. la expresión del signo posee también una forma. en el caso de al. sino. Fábula de Polifemo y Galatea. por otra parte. 2. La “imitación en el texto” no se produce en un solo signo. la imitación sinestésica sólo se produce por la contigüidad de “partes” de diversos significantes. kū. dónde. el canto del cuclillo se interpreta al mismo tiempo como una pregunta: “dónde. una función icástica que.1 y 2. 307 Véase. Esta evocación sinestésica no concierne al significado de cada signo: los signos lingüísticos no tienen que ser icásticos. por ejemplo. p ág ina 94 de 184 .3. kū en persa significa “donde”. II §§ 2. b) ¿Puede el signo poseer. los que son contrarios a) la existencia de una función icástica de los signos. de lo que en términos de la glosemática se llama la sustancia de la expresión307. pero pueden serlo. Sin embargo.una equivalencia entre vocal “oscura” = “grandeza o pesadez” y vocal “clara” = “pequeñez o ligereza”. bien de la imitación indirecta por la articulación o la imitación sinestésica– hay que distinguir entre la función icástica potencial en la lengua y la función icástica actual en el texto. si fuera necesario. en forma de juego de palabras. En “Forma y sustancia en los sonidos del lenguaje” cito el ejemplo de un poema breve del poeta persa Omar Khayyām306. dick o ingl. 306 En Teoría del lenguaje y lingüística general. se entiende el lugar sistemático que corresponde a todo elemento sígnico dentro de la estructura de oposiciones existente en el ámbito de la expresión de una lengua. estrofa 5. cap. En la expresión forma 304 305 Luis de Góngora. dónde están los reyes y príncipes que aquí vivían”. más bien. en el verso de Ennio. Louis Hjelmslev. Ésta es la onomatopeya usual del canto del cuco en persa. Madrid.

Múnich. por ejemplo. La observación de la que parte Vossler es.2. en sentido amplio. Instituto Antonio de Nebrija. en este sentido. para los asiduos de las carreras hípicas o para los niños de una gran ciudad como Viena. el uso de la palabra “significado” en este contexto. la dimensión (= extensión) de cada signo o cadena de signos. sin embargo. 1940. y las relaciones puramente cuantitativas entre los signos de un texto que la retórica antigua recoge bajo el concepto de numerus [cfr. caballo] puede tener para los diversos grupos que integran una comunidad lingüística. I. el significado en tanto que fenómeno psicológico.1]. que no tienen ocasión de ver caballos más que de vez en cuando en el Prater309. En el texto. Madrid. por una parte. Gesammelte Aufsätze zur Sprachphilosophie. evidentemente. 1923. sin embargo.3. un caso límite– de la novela de James Joyce Ulises [1922]. Para mostrar cómo la forma del signo o de las secuencias de signos puede tener una función icástica. que la velocidad puede ser imitada con un ritmo métrico rápido. Lo que le interesa a Vossler es. aun teniendo el mismo conocimiento respecto de una “cosa”. correcta. Ensayos. En esta novela. pueden ser evocados por un determinado ritmo. y en determinadas circunstancias. ya que. se incluyen algunos aspectos más. ya sea experimentada. esto es. por ejemplo. si así fuese. de formas muy diversas. versión esp.1 Con el objetivo de exponer y explicar de la manera más precisa posible Agrega Coseriu en el texto original que “cuando se emplea el término ‘cosas’ no se hace referencia necesariamente a objetos físicos. II § 1. No puede estar refiriéndose. tanto en la prosa como en el verso. pensada o imaginada”. Karl Vossler habla. 309 Karl Vossler. al significado lingüístico stricto sensu. el uso de ciertos signos puede evocar un conocimiento específico.4.1. la relación entre tiempo de la narración y tiempo narrado es aproximadamente de 1:1. equivalentes más o menos al tiempo necesario para leer la novela o para leerla a otros (= para “contarla”). II § 2. Hueber. en efecto. 308 p ág ina 95 de 184 . resulta equívoco. resultaría imposible la comunicación entre los diversos subgrupos de una comunidad lingüística y también resultaría superfluo cualquier intento de emplear significantes unitarios para las mismas “cosas” o estados de cosas. 2. la conocen. más bien. sino también por las relaciones que existen entre los signos y el conocimiento de las “cosas” designadas308. la dimensión total del texto) contribuye a la constitución de su sentido.1. basta considerar el ejemplo –hasta cierto punto. Este hecho puede interpretarse como simbólico: es evidente que la forma del signo (en este caso. sin duda. de los “diferentes significados” que una palabra tan cotidiana como al. esto es. el significado de algo para una persona o el significado como un aspecto de lo que aquí se ha llamado evocación [cfr. en general.del signo. 2. referida al plano de la expresión. En este sentido se sabe. pág. Hablantes diversos. los signos no sólo funcionan por sus relaciones directas con las “cosas”. por ejemplo. y que. denotata susceptibles de una interpretacion “rítmica”. Filosofía del lenguaje.1]. no constituyen las únicas relaciones “objetivas” (= “extralingüísticas” o “extratextuales”) que deben considerarse si se quiere responder enteramente a la cuestión de la creación y constitución del sentido de los textos. por otra. y los objetos y estados de cosas designados por ellos.4 Las relaciones entre los signos. para los oficiales de caballería. la “acción” del relato – si se puede hablar de “acción” en esta obra– abarca unas veinticuatro horas. Pferd [esp. sino a la realidad extralingüística en su totalidad.

ihr Vortrag bei einem solchen Anlass’ [esp. Se ha tratado ya –aunque a propósito de otro aspecto [cfr. en un sentido. es decir. que puede funcionar como ‘zona’. pues. así.1. muy cultos y buenos En Teoría del lenguaje y lingüística general. o bien. en Lexis (Lima). aunque quizá sí otros equivalentes. la escuela. en el ensayo “Determinación y entorno” distinguí un entorno particular bajo el nombre de región: “Llamamos región el espacio dentro de cuyos límites un signo funciona en determinados sistemas de significación. las comunidades profesionales. § 3. los signos de una lengua histórica cuyos designata son perfectamente familiares dentro de su ámbito adquieren cierto matiz técnico cuando se emplean fuera de su región: por ejemplo. entonces la expresión es exacta312.3. en todo caso. iγlu]. ámbito y ambiente. II § 2. cuando en un texto alemán se reproduce alborada como ‘Stündchen. de límites lingüísticos. es muy improbable que en Japón palabras como geisha o samurái sean expresiones técnicas. en otro sentido. también lingüísticos [con frecuencia la zona coincide. puede poseer ‘objetos’ específicos. pero en las lenguas europeas sí lo son. 1997. Sobre la “intraducibilidad” de estas palabras. simplemente con una lengua histórica o también con un grupo de lenguas históricas estrechamente emparentadas: depende. porque se refieren a ‘cosas’ de las que sólo los japoneses tienen una experiencia inmediata. además. con el conjunto de una determinada cultura. y. puede poseer signos específicos para ‘objetos’ también específicos: es decir. por la tradición lingüística y. existe también un tipo particular de evocación que se produce cuando un signo se emplea fuera del ámbito de su designatum. ‘estrofa popular propia de ocasiones festivas. Pero. Con una terminología equívoca suele decirse que estos términos son “intraducibles”: si “intraducible” quiere decir que cuando se traducen estas palabras lo que se hace es explicarlas. Por ello establecí una nueva subdivisión del entorno región en zona.2]– de las relaciones que se producen cuando una palabra es utilizada fuera de su zona. Un buen ejemplo de esto es la mitología. el espacio dentro del cual se conoce el objeto ‘casa’ es un ‘ámbito’ [delimitado frente a otros que no poseen ese objeto.3. véase “Alcances y límites de la traducción”. etcétera. 311 310 p ág ina 96 de 184 . o su declamación en tales ocasiones’]”. 312 En el texto original añade Coseriu: “Es lo que sucede. como esquim. por ejemplo. Un ‘ambiente’ puede poseer signos específicos para ‘objetos’ de ámbito más amplio. ‘serenata que se ofrece de mañana al que celebra algo’]. como ‘ámbito’. Ibídem. son ‘ambientes’. las castas. § 3. Los signos se encuentran en relación con el conocimiento de las “cosas” que designan. de isoglosas]. La zona es la ‘región’ en la que se conoce y se emplea corrientemente un signo. o como ‘zona’ y ‘ámbito’ al mismo tiempo”311. por la experiencia acerca de las realidades significadas”310.1.este tipo de evocación. a través de él. ámbito y ambiente: “Se pueden distinguir tres tipos de ‘región’: zona. o cuando fuera de España se habla de seguidillas. Aunque seamos europeos. por ejemplo.6. Tal espacio está delimitado. alboradas o toreros. El empleo de términos técnicos en el lenguaje cotidiano representa un ejemplo común de cómo se superan los límites de un ámbito. Por otra parte. Y el ambiente es una ‘región’ establecida social y culturalmente: la familia. en cuanto poseen modos de hablar que les son peculiares. sus límites dependen de la tradición lingüística y suelen coincidir con otros límites. cuando en Europa occidental se habla de la taiga o de los iglús. El ámbito es la ‘región’ en la que el objeto [lo designado] se conoce como elemento del horizonte vital de los hablantes o de un dominio de la experiencia o de la cultura. o seguidilla como ‘volkstümliche Strophenform für festliche Anlässe bzw. das man einem Jubilar früh morgens bringt’ [esp. y sus límites no son lingüísticos. XXI/2.

4. religión sin fe”. Pero se trata de un arte que no se contenta con ser arte. Se entiende con esto el bien conocido fenómeno del valor simbólico que una cosa implica. en el que una rosa tiene un valor muy distinto del de un crisantemo. es un arte que. no (como ocurre. aunque ciencia fantástica e inmediata: ciencia sin investigación y carente de método científico. es decir. lo mismo puede decirse de aquellos objetos en los cuales un color portador de valor simbólico representa un rasgo característico particularmente relevante. En realidad. ciencia sin investigación y sin método. A pesar de esto. la idea [en las comunidades europeas] de que el burro es un animal particularmente tonto. Pero no es lo mismo tener la intuición de la Divinidad (conocer. encontrar en el origen de cada especie una ‘metamorfosis’. Lenguaje y discurso. en cambio.conocedores de la mitología clásica. y. En este contexto incluso suele hablarse metafóricamente de “lenguajes”. Las relaciones semióticas a las que puede dar lugar este hecho –considerablemente complejas en ocasiones– pueden ejemplificarse muy bien con los nombres de los colores314. o con el cuervo de mal agüero: se trata de una función sígnica indirecta o mediata (signo → lo designado → lo simbolizado). no quiere permanecer en el ámbito de la fantasía.2 A la “interpretación del mundo” pertenece también la posibilidad de que en un determinado ámbito cultural –que coincide necesariamente con una lengua– las “cosas” funcionen a su vez como signos. 313 p ág ina 97 de 184 . la mitología ni siquiera pertenece al ámbito de la religión: pertenece al ámbito de la fantasía. de reconducirlo a ciertos principios y hacerlo de este modo inteligible (o más inteligible).2. dentro de una comunidad cultural. ciencia. 314 Véase también “Alcances y límites de la traducción”.4. II § 6. cuando la mitología constituía una forma viva de interpretación del mundo313: así. Pero. ser explicación de hechos naturales o históricos. sólo desde el punto de vista estético: como creación fantástica) puede incluso ser grandioso. XXI/2. 1997. la mitología es simplemente interpretación de hechos y objetos naturales (pertenecientes al mundo de la ‘necesidad’ y de la causalidad) como objetos culturales (pertenecientes al mundo de la ‘libertad’ y de la finalidad) y representa por esto sólo una modalidad (quizás la modalidad más notable) del error del espíritu humano en su aspiración a la ‘verdad de las cosas’. o del “lenguaje de las flores”. por ejemplo. En resumen (dicho con cierta severidad): arte conceptualizada y por esto ya no arte. en la religión) a una finalidad única y transcendente. en Lexis (Lima). 2. tradicional y colectivamente. § 2.3]. Coseriu sostiene que “es verdad que la mitología. § 4. Es verdad también que. sino a una serie ilimitada de finalidades particulares que sustituyen a una serie de causalidades igualmente particulares. en las religiones primitivas. Las más de las veces. en nuestras culturas actuales los nombres mitológicos suscitarán evocaciones muy diferentes de las que suscitaban en la Antigüedad. considerado en sí mismo (o sea. a Dios y reconocerlo como Creador y motor del Universo) y referir al mismo tiempo los diversos hechos naturales a seres singulares humanos y sobrehumanos. nótese. en este sentido. y quiere. etc. el hecho de que en griego se emplee un mismo nombre para designar un fenómeno de la naturaleza y un dios es extraordinariamente importante para la interpretación de los textos griegos [cfr. del “lenguaje de los colores”. religión y mitología están conectadas de modo casi inextricable: a cada “dios” –¡y son tantos!– se enlaza un mito o una serie de ellos. en cambio. también la ciencia físiconatural) surge de la misma exigencia del hombre de explicarse de algún modo el universo. En una comunidad cultural determinada los colores pueden poseer cierto valor simbólico. por lo demás. se trata de fenómenos radicalmente distintos. Esta relación semántica indirecta también puede contribuir al sentido global de En “Orationis fundamenta. por ejemplo. finalidad intuida por la fe y que no suprime sino que contiene y justifica también la causalidad natural y las determinaciones históricas. como la religión (y como. La mitología sólo se parece a la religión por el hecho de atribuir los ‘objetos naturales’ y los hechos históricos a la intención de sujetos sobrehumanos y sobrenaturales.2. La plegaria como texto”. como ocurre con la nieve inmaculada o no hollada. ver en cada río o detrás de cada árbol una ninfa o un fauno. en este sentido.

en general. Este ejemplo se retoma. págs.4. e incluso ciertas informaciones que el hablante atribuye tácitamente al oyente317. Richards. y respecto de la vida. Karl Vossler cita en un ensayo dos versos pronunciados por Mefistófeles en el Fausto en la escena con el discípulo315: Grau. 28–30. 143–144. en relación con los tipos de suspensión de la congruencia en el texto. págs. en Charles K. pero no la de poseer color. las ha tenido en cuenta. Véase también Competencia lingüística. con las ideas y opiniones difundidas en una determinada comunidad –y es obligado hacerlo. se designa el entorno no lingüístico del signo o de la secuencia de signos. lo ya dicho y –aunque no siempre– lo que va a ser dicho. no sólo un cierto conocimiento de los objetos de los que se habla. pág. Johann Wolfgang von Goethe. y verde el árbol dorado de la vida] Vossler interpreta estos versos como muestra de un presunto carácter “ilógico” del lenguaje. al menos en parte. A Linguistic Theory of Translation: an Essay in Applied Linguistics. sino también de los objetos y estados de cosas que en el momento de hablar determinan de algún modo el acto lingüístico. 43–44. El significado del significado: una investigación 315 p ág ina 98 de 184 . También contribuyen al estudio de los entornos Bronislav Malinowski. Ensayos. Charles Bally. pág.un texto. es completamente correcto ponerla en relación con cualidades simbolizadas por el árbol y por los colores verde y oro. John C. 146. Por contexto se entiende el entorno puramente lingüístico del signo en el texto. 1967. Instituto Antonio de Nebrija. y otra carente de sentido: “la teoría es gris”316. y podría decirse que un árbol no es. las circunstancias que rodean el acto lingüístico. págs.5] Otros tipos de relaciones entre los signos y el conocimiento de las “cosas” son bien conocidas desde hace tiempo. vv.. ist alle Theorie. La mayoría de los manuales mencionan que en cada acto lingüístico se expresa y se entiende más de lo que se dice de hecho. 317 Cfr. Pero si se pone esto en relación con nuestro conocimiento de las “cosas”. Filosofía del lenguaje. es toda teoría. Londres. caro amigo. y en este sentido suelen aducirse ejemplos de cómo al hablar se presupone. y la lingüística. pues en ellos habría una predicación contradictoria: “el árbol dorado es verde”. teurer Freund. pág. [2. en este caso. 2038–2039. Gesammelte Aufsätze zur Sprachphilosophie. por situación. puesto que un texto sólo puede interpretarse en el plano del sentido–. 1940.1]. I § 5. Ogden y Ivor A. Fausto. Aquí se distinguen normalmente dos factores: el contexto y la situación (de habla). de oro. Linguistique générale et linguistique française. context por situación). En este caso. 31. Catford. y un significante no puede ser ni “absurdo” ni “ilógico”. Esta interpretación –como tantas veces ocurre con Vossler– contiene a la vez aciertos y errores. “El problema del significado en las lenguas primitivas”. Madrid. el significado y la designación tienen estatus de significante en el nivel del texto [cfr. y con otra terminología (co-text por contexto. entonces los versos de Goethe no contendrán ningún “absurdo” ni ninguna “contradicción”: lo que hacen es asignar a las teorías propiedades que es costumbre conectar con la idea del gris. esto es. 1. versión esp. Oxford University Press. Und grün des Lebens goldner Baum [Gris. en cambio. Es verdad que en el nivel del significado y de la designación estos versos muestran contradicciones o absurdos: podría decirse que las teorías pueden mostrar diversas cualidades. en Competencia lingüística. y en Más allá del estructuralismo. 316 Karl Vossler. entre otros. y mucho menos si en la misma oración se dice de él que es verde. más exactamente.

Allen & Unwin. y sabiendo qué es una señal de tráfico. por ejemplo.1 a 3. págs. Oxford University Press. de la psicología de la Gestalt.3 y II § 2. sino que lo más probable es que en tal libro se hable sobre los leones. 1957. 7–33. Fondo de Cultura Económica. Papers in Linguistics 1934–1951. 319 Karl Bühler. La filosofía del lenguaje y los principios del simbolismo. se comprende inmediatamente que en este caso no se designa el objeto “libro” con el signo el león. págs. § 10. que se corresponde con lo que se denominará aquí contexto físico [cfr. trad. los instrumentos necesarios para este objetivo323.3. Language and reality: the philosophy of language and the principles of symbolism. lengua en la que se publicó el artículo “Determinación y entorno”.4]318. del término Umfeld. 320 Ídem. pues distingue el entorno simpráctico. estos signos funcionarán en relación con el conocimiento de las “cosas” de los intérpretes de dichos signos: como se sabe lo que es un libro. más allá. comprendemos que el sitio en el que se encuentra no se llama Tubinga.2. 318 Wilbur Marshall Urban. México/Buenos Aires. Karl Bühler trabaja con una clasificación algo más diferenciada. §§ 3.1. II § 2. En “Determinación y entorno” se encuentan. situación o universo de discurso324. Situation et signification.4.Algunos teóricos del lenguaje añaden a estos dos factores un tercero: el universo de discurso (universe of discourse) [cfr. pág. 310–352.2]321. § 10) y. § 10.5. esto es.5.3. Cuando. John Rupert Firth. Lenguaje y realidad.1. 323 En Teoría del lenguaje y lingüística general. I § 5. y el entorno sinpragmático se corresponde más o menos con la “situación” tal como se entiende en general. Benjamins. e Ivan Fonagy. 324 El nombre entorno es una traducción al español. o en una señal de tráfico aparece Tubinga.1. En el concepto general de entorno se presentan reunidas las nociones que otros lingüistas reconocen mediante los nombres de contexto.1 y 2.5. Si se quiere examinar con exactitud y entender completamente el funcionamiento de los signos en el texto es necesario establecer más distinciones. Amsterdam. sino que para llegar a Tubinga hay que tomar la dirección que indica. especialmente. La verdadera novedad en la formulación de Karl Bühler se encuentra en el entorno sinfísico322. y II §§ 2. Estos intentos de clasificar los entornos del hablar son importantes. 322 Ibídem. el sinfísico y el sinsemántico319: con el término entorno sinsemántico se designa propiamente el contexto lingüístico. 1982. I § 5. 1952. esp. Londres. A continuación se establecen ulteriores distinciones que se muestran en el siguiente esquema: SITUACIÓN REGIÓN inmediata mediata zona ámbito ambiente idiomático verbal CONTEXTO mediato inmediato positivo acerca de la influencia del lenguaje sobre el pensamiento y de la ciencia simbólica. Teoría del lenguaje.5. 321 Ídem.2.5. a)]. § 10. pero no con la “situación” en el sentido que se emplea aquí [cfr. en la portada de un libro aparecen los signos lingüísticos el león.4. procedente de la teoría de Karl Bühler (Teoría del lenguaje.2 subapart. Londres. desde el punto de vista teórico.3. pero aún insuficientes. 1939. 160 y siguientes. el contexto en sentido usual320. “The technique of semantics”. p ág ina 99 de 184 .

2.3.1.3]326.2. § 3. II § 2. En el caso de la situación mediata. [2. pueden tener su propio ahora no coincidente con el ahora del acto lingüístico329 [cfr.5.1] Por situación debe entenderse algo mucho más específico de lo que en general suele hacerse.2. en cambio. Finalmente.1. suelen ser los instrumentos más idóneos para crear ‘situaciones mediatas’. esto es. sucesos que. pues.1. infra II § 2. La situación inmediata es la que se constituye por las circunstancias efectivas de tiempo y espacio que genera el propio acto lingüístico. [2.3] Dentro del contexto se distinguen tres tipos que aún pueden ser ulteriormente articulados: el contexto idiomático. 328 Ídem. este punto de referencia está desplazado “hacia fuera”: yo no soy yo. además.2. Mediante el término contexto hay que entender la realidad compleja que rodea a un signo.2] En la situación conviene distinguir entre situación mediata y situación inmediata328.1. en virtud del cual los deícticos espaciales. en “Determinación y entorno.negativo extraverbal físico empírico natural práctico u ocasional histórico particular cultural UNIVERSO DE DISCURSO universal actual pretérito [2. por universo de discurso se designa el sistema universal de significaciones al que pertenece un discurso (o un enunciado) y que determina su validez y su sentido [cfr. el continuum espacio-temporal que se construye en el acto lingüístico “alrededor del hablante”.5. digo en el lugar y momento de hablar yo. podemos decir este río [‘el Rubicón’] sin riesgo de ambigüedad”. para traer las cosas ‘a la vista’ y al horizonte espacio-temporal del hablar. como saber de los interlocutores y como actividad”. 329 “Los nombres propios. La situación consiste exclusivamente en las circunstancias y las relaciones de espacio y tiempo que se producen por el hablar mismo. Teoría del lenguaje y lingüística general. un acto verbal o un discurso.5. es decir.1]. Sobre el concepto de región ya se ha dicho lo más importante [cfr. temporales y personales designan algo concreto más allá de su significación categorial325. ya sea en forma de “signos” como en forma de “no-signos” [cfr.5. § 3.5. La situación es.5. la lengua misma en la que se habla (todos los signos de un acto lingüístico se encuentran en una relación in absentia En Teoría del lenguaje y lingüística general. esto es. es decir. § 3. sino un yo narrativo. Después de haber dicho César cruzó el Rubicón. 327 Ídem.5. aquí y ahora. como hablante. aquí no es aquí. Dos problemas de una lingüística del hablar”. como presencia física. el aquí y el allá. y de las que él es el punto de referencia: está dada cuando yo. Aquí se añade: “Constituye contexto del hablar toda la realidad que rodea un signo.3 e infra II § 2. § 3.4. el ahora y el entonces.2. dada su autosuficiencia léxica. sino el aquí de las cosas y sucesos que se narran. Ídem. I § 5.1].4]327. también I § 2. el entorno por el que se producen el yo y el tú. 326 325 p ág ina 100 d e 184 . § 3. por el hecho de que alguien hable con otro (o con otros) sobre algo en un determinado lugar del espacio y en un determinado momento.4.

El ‘dictado’ surrealista. entre contexto verbal mediato e contexto verbal inmediato. Cátedra. 332 En “Determinación y entorno. desde otro punto de vista. Todo signo realizado en el discurso significa en complejos sistemas de oposiciones y asociaciones formales y semánticas con otros signos. 1978. sino que incluye también lo que le sigue332. puede llamarse contexto temático [cfr. como ‘fondo’ del hablar. Es frecuente que se suponga que sólo lo ya dicho constituye el contexto de un signo dentro del texto333.3. Catford. En lo hablado se manifiesta concretamente una parte de la lengua. Linguistique générale et linguistique française. constituido por todas las circunstancias no lingüísticas que los hablantes perciben o conocen. puede que lo que se “quería decir” con un cierto signo en un determinado lugar del texto sólo se entienda cuando se ha terminado de leer el texto entero334. § 3. 335 “El contexto verbal puede ser mediato –constituido por los signos que se hallan inmediatamente antes o después del signo considerado– o mediato.4. esto es. en “Determinación y entorno. Fráncfort. el juego de palabras son modos de revelar parcialmente las secciones más inmediatas de ese fondo de saber sobre el cual se proyecta toda palabra concreta”. y mediato. Madrid.5. esto es. Teoría del lenguaje y lingüística general. en sus diferentes variantes. Véase también II § 5. Teoría del lenguaje y lingüística general. Muchas funciones se construyen sobre la base de lo que no se dice pero que de “El contexto idiomático es la lengua misma como contexto.2. 330 p ág ina 101 d e 184 . § 3. el texto en su conjunto representa el contexto mediato de todos y cada uno de los signos que aparecen en él. esto es. un saber aún no claro sobre el tema del que se trata.2. la asonancia. §§ 42–44. También. Sin embargo. pero esta parte significa en relación con toda la lengua. “algo más atrás o más adelante”335: en este sentido. la rima. Conviene distinguir. Semántica y pragmática del discurso. y. Por lo que se refiere a la distinción entre contexto verbal positivo y contexto verbal negativo. 333 Por ejemplo. II § 2. “Lingüística del texto”. Charles Bally. y esta “precomprensión” del signo se rectifica continuamente en el transcurso de la lectura. así como entre contexto positivo y negativo. 1971.1] El contexto verbal en modo alguno está formado únicamente por lo que precede un segmento de texto. pág.4.l])330. incluso lo que aún debe ser dicho puede llegar a modificar completamente la comprensión de un signo. Sin embargo. págs. II § 7]”. Petöfi. Los dos últimos tipos de contexto son particularmente relevantes para comprender la creación del sentido de un texto.2. la aliteración. Madrid. el texto mismo como entorno de cada una de sus partes331.con otros signos de la misma lengua [cfr. Athenäum. “algo más alejado en el texto”.4. se crea sobre la base de este contexto. § 3. el contexto verbal. también lo que aún debe decirse forma parte de ese contexto. 331 Véase el concepto de cotexto en John C. [2. A Linguistic Theory of Translation: an Essay in Applied Linguistics. en tal caso. en un proceso que quizá no concluya del todo hasta alcanzar el final del texto. Si se piensa. y Transformationsgrammatiken und eine ko-textuelle Texttheorie: Grundfragen und Konzeptionen. 31. y el contexto extraverbal. Inmediato significa “en la inmediata vecindad del signo”. Dos problemas de una lingüística del hablar”. Comunicación.3. hasta llegar a abarcar todo el discurso. János S. hay que advertir que usualmente sólo se toma en consideración la existencia del primero. Dos problemas de una lingüística del hablar”. 334 El sentido de la reformulación. 53–264. ídem. en Lingüística del texto y crítica literaria. es importante tener en cuenta como posible contexto también lo que no se dice. 1980. parece claro que el sentido del uso de ese signo se modifica a medida que avanza la lectura del tratado: en el comienzo no hay más que una intuición confusa.3. por ejemplo. además. en un término que aparezca en el título de un tratado teórico.2. Texto y contexto. con todo el saber idiomático de los hablantes. que no se dicen pero que pertenecen al acervo lingüístico de los hablantes. y el trabajo de Teun van Dijk.

4 subapart. 339 Ídem. etc. Este tipo de contexto se corresponde aproximadamente con el contexto sinfísico de Karl Bühler340 [cfr. pues.4. Pragmática para hispanistas. empírico. una playa. un bosque cerca de esta ciudad. En nota a pie (número 54) Coseriu añade: “El enunciado: el sol es más grande que el Peloponeso es estrictamente verdadero. II § 2. además.3. como algo que ha de suplirse o “saturarse” tácitamente336. Aquí se añade: “por ejemplo. como discurso de Antonio. está bravo el mar. como “signos de segundo grado”338 [cfr. porque no indica el otro término de la comparación. por lo tanto. por el cual.3. el sol es más grande que el Peloponeso. a) El contexto [extraverbal] físico está constituido por las cosas [que están a la vista de quienes hablan o]339 a las que el signo se adhiere inmediatamente: por ejemplo. está constituido por todas las circunstancias que contribuyen a determinar el modo de utilización del signo y que. c) Por contexto [extraverbal] natural se designa la totalidad del mundo que nos “Un ejemplo extraordinario de discurso político eficaz fundado en el procedimiento de la insinuación es el célebre discurso de Antonio en el Acto III del Julio César de Shakespeare (discurso ‘político’.5.4. el haber una calle fuera de la puerta.4. se individúan implícitamente todas las cosas que el contexto mismo contiene”. 341 Ídem.4. 338 Véase también ídem. el señor del primer piso adquieren en el hablar corriente sentido enteramente determinado. § 3. pero muy otra cosa es lo que damos a entender. y ello. 2. práctico [u ocasional]. pero discurso poético en cuanto discurso de Shakespeare y modelo absoluto de discurso político eficaz”. el silencio puede ser simbólico y el no decir puede poseer su sentido especial337. II § 2. Graciela Reyes. El ‘contexto verbal negativo’ permite este tipo particular de mentira. [2. Lenguaje y discurso. 337 En “Determinación y entorno.5]. ibídem. § 2. esto es. Véase. en “Lenguaje y política”. lo que el mismo enunciado sugiere es falso (aunque no fuera ésta la intención de Anaxágoras). Puede tratarse de “cosas” que son inmediatamente visibles o de “cosas” y hechos de cuya existencia se duda341.2]. Expresiones como: voy a la playa. 340 “La deixis real e inmediata ocurre dentro de un contexto físico. § 3. al ‘contexto empírico’”. que consiste en insinuar lo falso diciendo la verdad”. b). Dos problemas de una lingüística del hablar”. Madrid. figuras. b) El contexto [extraverbal] empírico está constituido por objetos y por los estados de cosas objetivos conocidos por los interlocutores en un momento y en un lugar determinados. 2002. Síntesis. decimos la verdad.algún modo está aludido: actos lingüísticos como la alusión. no salgas a la calle. por supuesto. Dentro de la categoría del contexto extraverbal pueden distinguirse subtipos: físico. el haber un mar. Sin embargo. se oponen a los signos como algo no sígnico. Si de una obra que ha tenido diez reseñas favorables y una muy desfavorable decimos sólo que ‘ha sido ásperamente criticada’. precisamente. Metapragmática: lenguaje sobre lenguaje. § 3.4 subapart. y José Portolés Lázaro. en efecto. En síntesis. un libro puede formar el contexto físico de los signos de los que consta su título. en un primer nivel del análisis.4. cap. § 3. un río. además. 2004. el tener esta casa cinco pisos. por lo que ‘no dice’.1. natural.2] El contexto extraverbal. Y decimos “en un primer nivel del análisis” porque debe tenerse en cuenta que las “cosas” pueden funcionar también como símbolos y. Valladolid. Teoría del lenguaje y lingüística general. 336 p ág ina 102 d e 184 . a).3.4. histórico y cultural. precisamente. la insinuación o la sugerencia (la “indicación discreta”) funcionan sobre la base de estas “casillas vacías” o “expresiones ausentes” del texto que el intérprete entenderá como presuposiciones de lo dicho. ficciones. o sea. Universidad de Valladolid. por su parte. gracias.

si hubiese algo así como una “sintaxis de las partes del cuerpo”. Así. pero sí lo es. en Funktionelle Syntax. como ejemplo. se observa algo de orden más general: una “sintaxis de lo conocido”.2. ni de un bosque con árboles. pág. §§ 1. un hombre con nariz resultan anómalas. 119 y siguientes.1. En este sentido. Algunos lingüistas extraen de estos hechos que debe haber una “sintaxis de las partes del cuerpo”.4 subapart. no lo es tampoco hablar de una casa con ventanas. Véanse.4 subapart.1. debido a que en nuestro contexto natural estos astros son únicos. las Historias verdaderas de Luciano de Samosata. Principios de semántica estructural. en realidad. Esto se debe a que lo que en una comunidad se entiende como generalmente conocido no se dice expresamente.3. finalmente. d) Por contexto [extraverbal] práctico u ocasional se designa la “ocasión” del hablar. Por ejemplo. las grupos de palabras como: un niño con ojos. los interlocutores y las circunstancias O también “el universo empírico conocido por los hablantes”. y. de modo que. esto es.5]. sólo podría tratarse de los movimientos coordinados que estamos en condiciones de ejecutar con ayuda de nuestras articulaciones. Aparte de esto. La explicación de Coseriu para estas restricciones propias del nivel universal del lenguaje se encuentra en “Significado y designación a la luz de la semántica estructural”. empíricamente universales343. § 3. supraidiomáticas. 345 En “Determinación y entorno. § 4. tampoco existe ninguna “sintaxis de los nombres de las partes del cuerpo”. ni de un río con agua. ante todo. en Competencia lingüística. pues. d).5 y 1. la particular coyuntura subjetiva u objetiva del discurso345. es decir. II § 2.4. en la astronomía y en la narrativa de ciencia-ficción. en Más allá del estructuralismo. ídem. Se corresponde aproximadamente con lo que otros autores denominan “situación”. las “irregularidades sintácticas” como las mencionadas son.es conocido en tanto que contexto verbal. hasta cierto punto. 18–19. Se trata de todo lo que sabemos de la naturaleza que nos rodea y de nuestra propia constitución corporal. como conocido [cfr. § 3. a partir de supuestos ‘naturales’ muy distintos. págs.2 subapart. 1984. Homenaje al Prof. por ejemplo. al menos. del mismo modo que no es usual hablar de una mujer con piernas. lo que nos parece normal pasa a resultar extraordinariamente llamativo”. y. y que en el hablar presuponemos. c). Dos problemas de una lingüística del hablar”. Teoría del lenguaje y lingüística general. 343 342 p ág ina 103 d e 184 . hablar de una casa con ventanas iluminadas. 344 Agrega Coseriu en el texto original alemán que “no sólo en la moderna literatura de ciencia-ficción. Jornadas de Filología. mientras que los grupos de palabras modificados correspondientes: un niño con ojos azules.6. este modo de hablar no es válido: allí donde hay que considerar diversos soles y lunas normalmente hay que indicar con precisión de cuál de estos astros se está hablando344.1.2]: en nuestro mundo hablamos del sol y de la luna sin mayores especificaciones.3 y 3. una mujer con piernas. en parte. en cambio. pues en el fenómeno considerado. de un bosque con árboles arrancados por la tormenta o de un río con aguas bravas. por ejemplo. I § 5. Tubinga. en “Semántica estructural y semántica cognitiva”. b)]. una mujer con piernas bonitas. sin embargo. También desde este punto de vista se explica un ejemplo anterior [cfr. I § 5.1.4. sino también en ciertas narraciones fantásticas de la Antigüedad se encuentra un procedimiento narrativo particular: el de describir nuestro mundo cotidiano desde el punto de vista de un mundo completamente diferente del previsto en el contexto natural.1. o con aquello que se designa parcialmente mediante este término [cfr. un hombre con nariz aguileña resultan tanto gramaticalmente correctas como pragmáticamente aceptables.4. la totalidad de los contextos empíricos posibles342. §§ 3. Tal suposición debe rechazarse. Determinantes para este tipo de contexto son. El contexto natural tiene ciertas repercusiones en el ámbito puramente gramatical. Francisco Marsá.

o bien estar representado por formas históricas mucho más amplias. por ejemplo. por otra. Noth Holland Publishing Company. § 3. Texas. en los años comprendidos entre 1918 y 1939 se hablaba de la guerra mundial cuando se quería hacer referencia a los acontecimientos bélicos ocurridos entre el 1914 y 1918. la batalla de Salamina lo es por el contexto ‘universal pretérito’”. como naciones. Many-valued Logics. July 14. a partir de 1945. el Papa es una denotación individualizada por el contexto ‘universal actual’.4 subapart. porque en el curso de la historia ha habido muchos Papas y. sin Véase John Barkley Rosser y Atwell R. I § 5. o el hecho de que en nuestra época no haya más que un Papa. Teoría del lenguaje y lingüística general. Dos problemas de una lingüística del hablar”. [esp. el cura suelen ser denotaciones individuales en contextos históricos particulares. Amsterdam. Dentro de una casa una madre puede preguntar: ¿dónde demonios se ha metido otra vez Juan?. a las dos de la tarde del 14 de julio de 1950.4]. e) El contexto [extraverbal] histórico está constituido por el conjunto de las circunstancias “históricas” conocidas para los hablantes.4. el contexto histórico universal está compuesto por hechos cuyo conocimiento tiene una difusión incomparablemente mayor. e) 348 Ibídem. el farmacéutico. Una expresión como: el Papa sólo queda individualizada por medio del contexto histórico universal actual. pues permiten expresiones “elípticas”: así. si lo hiciese en el paraninfo de una universidad. ibídem. 347 En “Determinación y entorno. comunidades culturales. no por el del pasado: por una parte. por ejemplo. at 2 p. o incluso un individuo]347. 346 p ág ina 104 d e 184 .1. En cambio. el médico. sellos de distinto valor]. porque usted no sabe si está o no lloviendo en El Paso. El contexto histórico puede ser particular o universal dependiendo de su alcance.. Turquette. el rey es denotación individual en un reino. puede estar limitado a una comunidad muy pequeña. y no como una monarquía centralista.exactas de lugar y tiempo del hablar. porque no siempre ha habido un único Papa en un único lugar349. 349 El contexto histórico puede ser actual o pretérito: “Ciertos nombres como: el alcalde. Desde otro punto de vista conviene distinguir entre contexto histórico actual y contexto histórico pasado. pág. New York. En ambos casos contribuye al sentido del uso de los signos en el acto lingüístico348. Texas] Esta corrección de un lógico maniático de la precisión resulta ridícula en las circunstancias habituales del hablar y muestra hasta qué punto el contexto extraverbal práctico u ocasional contribuye al sentido de los discursos usuales. y hasta la humanidad entera. el que Alemania esté organizada en forma de república federal. Nueva York.m. 1950. 1952. A: Está lloviendo B: Querrá usted decir que está lloviendo en Ithaca. 3.3. Asimismo. suponiendo que en ese momento existen. como se comprueba en la siguiente cita sólo levemente modificada346: A: It is raining B: You meant it is raining in Ithaca. desencadenaría seguramente carcajadas. quedando confiado al contexto extraverbal práctico u ocasional que esta expresión se refiera a un objeto que hemos rozado o a la temperatura del aire en ese momento [cfr. Sólo los lógicos parecen perturbarse por la continua referencia al contexto [extraverbal] práctico u ocasional. for you do not know whether or not it is raining in El Paso. o decir a alguien tan sólo: ¡horriblemente frío!. es posible pedir en la ventanilla de correos [dos de diez y uno de veinte. una aldea[. esto es. como una familia.

ya no se lo comprará”]352.2. precisamente. en este sentido. 353 En una versión más elaborada sobre el tema escribe Coseriu que “hoy distinguiría sólo cuatro universos de discurso. en el sentido en que los concibo. sino como un modo específico de hablar sobre un aspecto del mundo–.. esto es.2. La plegaria como texto”. Pero el sentido puede surgir también de la fusión deliberada “En la medida en que integra la historia espiritual de una comunidad. En este sentido. Aquí cabe. El rey de los elfos] de Goethe.4 Al cuarto tipo de entorno. precisamente. 352 Se alude a un poema de Rainer Maria Rilke. que puede ser muy limitada o tan amplia como la humanidad entera350. ya no se la construirá nunca”]. “El que ahora no tenga coche. “Día de otoño”]. el universo de discurso. 354 Coseriu explica que “los ‘universos de discurso’. para referirse a los mismos hechos empezó a hablarse automáticamente de la primera guerra mundial. cuya última estrofa empieza con el verso “Wer jetzt kein Haus hat. la matemática o nuestro mundo práctico vital son universos de discurso por cuanto pueden ser “temas” y “sistemas de referencia” del hablar353: una expresión como: la reducción del objeto al sujeto tiene sentido dentro de la filosofía. f).. realicé en el curso de una conversación un pequeño experimento. pero incluso muchos de los que no saben de quién es conocen este fragmento de texto y pueden referirse a él [cfr. § 3. de universos de mera expresión lingüística. En un momento en que el diálogo lo permitió. del universo de nuestra experiencia práctica cotidiana. ya que cuatro son. los modos fundamentales del conocer humano: a) el universo de la experiencia común.. 355 El concepto de universo de discurso se desarrolla en la obra coseriana en tres etapas correspondientes a tres ensayos. II § 2.2]. y dos de los presentes completaron esta cita modificándola: “. la literatura. b) el universo de la ciencia (y de la técnica científicamente fundada).. toda modalidad coherente de hablar sobre el mundo.” [esp. esp. No se trata. “. f) Por contexto [extraverbal] cultural se designa todo lo que pertenece a la tradición cultural de una comunidad. son universos de conocimiento que corresponden a los modos fundamentales del conocer humano. la ciencia. evidentemente. por ejemplo.. ya se ha hecho referencia [cfr.3].2. representa un sistema de esta clase. Puede tratarse de la mitología –aquí ya no como contexto cultural externo al habla. Y no es indispensable que el creador individual de uno de estos “hechos culturales” sea conocido por todos: no todo el mundo sabe quién compuso el famoso verso Wer reitet so spät durch Nacht und Wind?351.embargo. c) el universo de la fantasía (y por lo tanto del arte). y d) el universo de la fe”. la mitología [cfr. ídem § 3.”]. “El que ahora no tenga casa. Ya el mero hecho de remitir a un determinado universo de discurso contribuye a la creación del sentido355. de la matemática o. pues. nota 356]. baut sich keines mehr” [esp. 2.2. I § 5.4 subapart. ¿Quién cabalga tan tarde entre la noche y el viento? Es el primer verso del Erlkönig [trad. en “Orationis fundamenta.1. Se ha definido como “el sistema universal de significados al que pertenece un texto y del que obtiene su validez y sentido”.4.5. pero no dentro de la gramática354 [cfr. esp. con su función ‘transcendental’ y. de modo que toda forma de interpretación del mundo. dije: “Wer jetzt kein Auto hat.3.. el ‘contexto cultural’ es una forma peculiar de contexto histórico”. nota 313] y la totalidad de los hechos que resultan conocidos para una comunidad a través del trabajo de sus científicos y escritores. La mitología. kauft sich keines mehr” [esp. en “Determinación y entorno” (1955–1956) Coseriu perseguía una descripción de los 350 p ág ina 105 d e 184 . fundadora en lo que atañe al universo conocido”. 351 Esp.. “Herbsttag” [trad. Lenguaje y discurso.1. ídem § 3. sino de universos en los que el lenguaje se presenta cada vez como manifestación de un modo autónomo de conocer (distinción de los modos de ser y atribuciones de estos modos de ser a ciertos ‘entes’) y por eso..

Por lo tanto. § 3. y después se declaran carentes de sentido las afirmaciones que no tienen relación con entes (u objetos) ‘existentes’ en el ámbito de esta misma ‘realidad’. un mundo único y unitario. esto es. y c) el mundo de la fe. no hay coincidencia entre universo de discurso y ‘mundo’ conocido: los universos de discurso atañen a las modalidades del conocimiento. finalmente.. y admitiría solamente tres ‘mundos’ (o ‘ámbitos de conocimiento’): a) el mundo de la necesidad y de la causalidad (en el sentido kantiano). aunque no homogéneo. b) el mundo de la libertad y de la finalidad (también en sentido kantiano). En efecto. se opta antes de todo tácitamente por reconocer como única realidad (o como única realidad de la que se puede razonablemente hablar en términos de ‘verdad’) la realidad físico-natural. afirmar que estos ‘mundos’ constituyen. así. no intentaba de hecho reducir los ‘mundos’ a los que se refiere el lenguaje. en el fondo. el así llamado mundo ‘real’ de los positivistas. y también las instituciones públicas de la religión y las ceremonias del culto). Por ello no debería decirse: Zeus era un dios de los griegos. precisamente. Algunos lógicos positivistas han criticado el concepto de universo de discurso aduciendo que aparte del de nuestra experiencia no hay otro universo que pueda llegar a ser el universo histórico [cfr.. la más claramente caracterizada.2. estos ‘mundos’ diversos pueden ser también llamados ‘ámbitos de conocimiento’. los ‘mundos’ corresponden a los ‘objetos’ del conocer y del saber”.de diversos universos de discurso: en oraciones como: En el bosque dos jóvenes matemáticos extraían las raíces cuadradas de los árboles o El sujeto trascendental aparece exclusivamente en conexión con objetos formales se produce. en este caso. en la Textlinguistik (1980). sino sistemas de significaciones. para ser más claros: 1) optamos por admitir como única realidad el mundo físico-natural. al mundo empíricamente conocible. ídem. aunque sí. Por supuesto que no existe más que “un mundo”. y articula su concepción de universo de discurso a partir del análisis del tipo de texto plegaria. del cual el mundo de la fantasía o del arte es sólo una parte. Esta crítica. el mundo de la experiencia sensible corriente. el mundo de las creaciones humanas o de la cultura en general (incluidas las ciencias. se concibe y se define la existencia únicamente con respecto a esta realidad. la mezcla deliberada de diversos universos de discurso. si se prefiere. es decir. de modo que le permite proponer una lingüística del texto (del nivel individual) que no sea una mera gramática transoracional (del nivel histórico): el universo de discurso es una categoría extralingüística de análisis textual que contribuye a la creación del sentido. § 3. El requisito mismo de “traducir” proposiciones inaceptables (por ejemplo. relacionar la verdad de las afirmaciones con la existencia de los seres de los que se afirma algo – ¡y con un determinado tipo de existencia!– es evidentemente circular y por lo tanto paralogístico: se reduce a una opción inicial arbitraria. debo precisar que cuando decía que ‘no hay más que un mundo’. quizás. resulta insostenible. algo a lo que podría darse el nombre –ya un poco connotado– de “concepciones del mundo”356. O sea. lo que ocurre es que los universos de discurso no son “mundos”. sus ‘temas de referencia’.2. sin embargo. aquí. sin embargo. quería únicamente aludir a la unidad ideal de estos ‘mundos’. la formulación “correcta” del estado de cosas al que se quiere hacer referencia debería ser más bien: En tal o cual época los griegos creían que Zeus. La plegaria como texto” (2003) Coseriu introduce algunos matices y rectificaciones.1. al único mundo “real”. ‘ámbito de conocimiento’ propio de la ciencia empírica. el mundo idealmente único que ellos constituyen podría llamarse ‘universo vital del hombre’”. prestando especial atención al modo autónomo de conocimiento que implica y a la concepción del mundo que manifiesta. y. Es evidente que para ciertos propósitos pueden entornos o circunstancias extralingüísticas coherentemente sistematizado. El viaje de Ulises duró cien años debería traducirse como: En un poema épico de la primera época de la literatura griega atribuido a Homero se narra que el viaje de Ulises duró cien años) está ya poniendo de manifiesto que la primera de las proposiciones pertenece a un universo de discurso particular357. el universo de discurso es uno de los argumentos que justifican la autonomía del texto. En efecto. 356 “En segundo lugar. en “Orationis fundamenta.2. Gracias a este “procedimiento de traducción” sería posible trasladar cualquier proposición al universo de nuestra experiencia y reducirla. nota 145]. habría que “distinguir netamente entre universo de discurso y ‘mundo’ conocido. es decir. 357 “Así. Pero. ídem. al mundo empírico. 2) definimos la existencia como presencia empírica o p ág ina 106 d e 184 .

se entiende. aunque fuera en un contexto distinto y más reducido. en realidad. a los entes del mundo de la fantasía. No obstante. Por esto.. § 2. Y. deberían ser ‘traducidas’ a términos aceptables en este mundo: ‘los griegos antiguos creían que. que esta presunta ‘racionalidad’ debería concernir. en Thomas Kotschi et alii (eds. según los positivistas. lenguaje de distancia). 218–219). Tubinga. y a los entes y hechos a los que nos referimos en la plegaria (y. ‘carentes de sentido’ (o ‘carentes de significado’).’. las distinciones que introduje en aquella ocasión para un objetivo relativamente técnico tienen un ámbito de validez mucho más amplio. las poco constructivas divagaciones de Bertrand Russell. en el ámbito de la religión). Los valores de verdad –y para los lógicos positivistas éste es el tema por excelencia– se establecen esencialmente dentro del universo de discurso al que pertenece cada proposición. por lo tanto. por otra. deberían también ellas.. se responde: ‘Porque 3’. por el contrario. trad. 1996. sobre este tema.5 No hace falta decir más de los entornos porque en “Determinación y entorno” ya han sido tratados muy por extenso. Michael Metzeltin y Christian Schmitt (eds.’. Milán. Reflexiones metodológicas y aproximación a una tipología”. y que el reconocerlo es perfectamente razonable y ‘dictado por el buen sentido’ (véanse.2]. pues. ser consideradas como ‘carentes de sentido’. En efecto. Peter Koch y Wulf Oesterreicher. 317–340. en primer lugar. Fráncfort. 4) las afirmaciones que no conciernen a tales entes no pueden ser entonces ni verdaderas ni falsas. mientras que Ulises era el esposo de Penélope es verdadera. Longanesi. al ser ‘carentes de sentido’ en el ámbito del mundo físico-natural y de la experiencia que les corresponde. Italienisch. El español hablado y la cultura de lo oral en España e Hispanoamérica.hacerse traducciones de esta clase.). 3) consideramos entonces que ‘verdaderas’ o ‘falsas’ (correspondientes o no correspondientes a la ‘realidad’) pueden ser sólo las afirmaciones que conciernen a entes (‘objetos’) existentes en este sentido. págs. se refieren a toda la multiplicidad de relaciones existentes entre un signo. y son.. p ág ina 107 d e 184 . “Lo hablado en lo escrito. Conviene añadir todavía que esta estructura de relaciones sólo se da en su pleno desarrollo en la lengua hablada. de hacer una primera aportación a una lingüística del hablar [cfr. Gesprochene Sprache in der Romania: Französisch. y allí es una aserción falsa. y de los mismos autores. Si después se pregunta en sentido contrario: ‘¿Por qué 4?’. ital.5. etc. esencialmente. Introduzione alla filosofia matematica.. de acuerdo con la misma lógica. y luego: ‘¿Por qué 3?’–‘Porque 2. 358 Sobre la distinción entre la oralidad y la escritura (lenguaje de proximidad.). I § 1. aunque si bien a un nivel ‘más abstracto’. Vervuert. una secuencia de signos o. 2. págs. no en la historia.. ‘¿Por qué 2’ –‘Porque 1’. sin embargo. (‘traducciones’ –obsérvese– que.1. en general. resulta inadmisible hacer de ello una exigencia.4. ídem. o sea: ‘porque así lo hemos decidido nosotros mismos arbitrariamente desde el principio’. por una parte. 1946. Y para mantener esta concepción de la realidad y de la verdad (‘adaequatio intellectus et rei’) se está dispuesto incluso a renunciar al carácter puramente formal de la lógica y se pretende que también la lógica se refiera a esta misma realidad. por ejemplo. véanse Wulf Oesterreicher. el contexto extraverbal histórico y el contexto extraverbal natural se presentan sin restricciones en el ámbito de la lengua escrita358. Ya se dijo que el valor de verdad de una proposición como Ulises era el esposo de Helena se verifica en la Odisea. y los conocimientos y experiencias de los que disponen los usuarios de los signos para los posibles objetos de la designación. Lexikon der romanistischen Linguistik I/2. una de las científicamente verificable de un tipo de entes (u ‘objetos’) en este mundo físico-natural. en Günter Holtus. pues entonces se trataba. Spanisch. La lengua escrita no dispone de todos estos tipos de entorno: un contexto extraverbal físico sólo se da propiamente en la lengua hablada. y aquello en que creían los griegos antiguos lo es todavía menos”. ‘los cristianos creen que. las afirmaciones concernientes a tales entes o hechos. por rigor terminológico. un texto completo. ya que aquello en que los cristianos creen –todos los cristianos– no es empíricamente verificable. “Gesprochene Sprache und geschriebene Sprache/Langage parlé et langage écrit”. y lo mismo puede decirse –al menos parcialmente– del contexto extraverbal empírico. incluso.

En la literatura universal existen grandes maestros en la creación de esta clase de contextos que no están inmediatamente a disposición de la lengua escrita. 359 Coseriu se refiere particularmente a la comedia El sueño de una noche de verano (circa 1595). II § 2]. en Niemeyer.diferencias más importantes entre la lengua escrita y la hablada reside en el hecho de que la primera. y sólo entonces pueden emplearse. su gran tratado sobre el Estado. como un enriquecimiento: el teórico del lenguaje Wilbur Marshall Urban ha puesto de relieve con particular énfasis esta riqueza basada en la función evocativa del lenguaje.). grandes maestros capaces de hacer surgir en el texto mismo lo absolutamente concreto de un contexto extraverbal sin recurrir a la simple designación [cfr.2 y nota 237]. Cuando Shakespeare necesita la noche muchas veces no se contenta con una simple indicación escénica.1]. Para él la tarea resultaba aún más difícil. es decir. 3. ya en la primera página de La República.3.1 y 3. Die Sachen sagen. ya que no tenía a su disposición ni el recurso de las acotaciones ni el montaje escénico. II § 1]. como noche cerrada o la escena transcurre en medio de una gran oscuridad. 153. es decir. que no puede reducirse directamente a la función representativa. págs. y este conocimiento de las “cosas” y el conocimiento de las circunstancias del hablar que se encuentran en la primera página influyen directamente sobre la comprensión del contenido expresado en el diálogo. en oposición a la segunda. II §§ 2. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch. sino que habría que valorarla también positivamente. como en la lengua hablada.3. sino que la crea en el texto mismo. desde el primer momento son perceptibles toda una serie de rasgos esenciales y comportamientos de los interlocutores que no están directamente descritas. En relación con esta tesis se ha comprobado hasta qué punto pueden ser variadas las funciones del signo en el texto [cfr. Otro gran maestro en la creación de estos contextos extraverbales es Platón.1. para determinaciones ulteriores. 584–627. pág. II § 2. sino que algunos tiene que crearlos por medio del contexto verbal. se denomina evocación [cfr. p ág ina 108 d e 184 . Uno de estos grandes maestros es Shakespeare. tropiezan con los obstáculos más pequeños o lanzan maldiciones porque no se ve absolutamente nada359. es posible comprender muchas cosas que no están expresadas directamente.3.5. Los personajes “hacen” la noche: se llaman unos a otros. El origen de esta insuficiencia está en parte en una incongruencia que ya había señalado Friedrich Kainz: Bühler no distingue con claridad entre las funciones del signo en el lenguaje (= las funciones del signo virtual) y las funciones del signo en el texto (= la funciones del signo actual) [cfr. no puede utilizar todos los posibles contextos extraverbales. El conjunto de estas funciones. como “vaguedad”. Véanse también los comentarios de Coseriu en Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. II § 1. 2001.2]. los contextos extraverbales son parcialmente construidos en el texto mismo. EL SENTIDO COMO COMBINACIÓN DE TODAS LAS RELACIONES DE LOS SIGNOS [3. Sin embargo. con ella surge esa plurivocidad que no siempre debería enjuiciarse negativamente. La evocación contribuye notablemente a la riqueza del lenguaje.0] A la pregunta sobre la creación del sentido no puede responderse completamente con el modelo instrumental de Bühler ni con la propuesta de ampliación de Jakobson [cfr.

ha sido estudiada por una orientación de la lingüística considerada extraordinariamente abstracta y formalista que tiende. a la semiótica como tipo jerárquico más alto. Teoría del lenguaje y lingüística general. págs. La evocación. lo que no quiere decir que los dos planos estén estructurados isomórficamente364. recogido posteriormente en Teoría del lenguaje y lingüística general. Ahora bien. en “Forma y sustancia en los sonidos del lenguaje”. y no implica la necesaria no-identidad de los significantes que corresponden a significados unitarios (o sea que no implica que a dos o más significados unitarios no pueda corresponder un significante único)”. y. Lenguaje y realidad. a la langue como concepto o clase en cuanto unidad”. Prolegómenos a una teoría del lenguaje.3. historia”. entonces. El principio del significado unitario (que no ‘único’) se refiere al plano del contenido. Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias (Montevideo). 160–173. a una fuerte idealización del objeto que trata. por lo tanto. 363 “Es verdad que Hjelmslev habla de ‘lengua’.1 Hjelmslev interpreta la lengua363 ante todo como sistema denotativo. 188 y siguientes. Prolegómenos a una teoría del lenguaje. 364 El llamado principio de consustancialidad cuantitativa fue sugerido por Ferdinand de Saussure. págs. sin duda. la lengua denotativa de Hjelmslev equivale a lo que suele designarse como “lengua”365. 465. 365 “Semióticas connotativas y metasemióticas”. también “Sincronía. si se hace abstracción de algunos aspectos apenas considerados. así entendida. pero advierte expresamente la posibilidad de interpretar una lengua como sistema de signos no denotativos. XXI/2. a la distinción introducida por Louis Hjelmslev entre denotación y connotación362. El sentido surge. es decir. 161–162: “La definición de semiótica […] no se refiere a la semiótica individual en contraste con las otras semióticas. págs. viceversa. pero por ‘lengua’ entiende ‘lenguaje’ y por ‘lenguaje’ cualquier sistema de comunicación intelectual. Analecta Malacitana (Málaga). La expresión es expresión del contenido. así. sino a las semióticas en contraste con las no semióticas. págs. 143–217. en “La semántica estructural en España”. y.la posibilidad de referirse con ayuda del lenguaje a algo sin hablar en realidad de ello360. 12. En el Curso de lingüística general no se formula expresamente. desde la función representativa. 174–187. a una reducción de su ámbito de estudio. pág. y no se puede cortar el uno sin cortar el otro: “En realidad no hay tal principio. A las lenguas cuyo plano de la expresión adquiere carácter de signo (= Wilbur Marshall Urban. como combinación de las funciones bühlerianas (representación. véase “Forma y sustancia en los sonidos del lenguaje”. págs. 362 Véase “Semióticas connotativas y metasemióticas”. 361 Acerca del formalismo de la glosemática. diacronía. tantos significantes como significados). Mediante lengua denotativa (denotationssprog) Hjelmslev entiende un sistema de signos en el que ni la expresión ni el contenido poseen aisladamente función sígnica: la función sígnica consiste exclusivamente en la implicación recíproca de ambos planos.3. cualquier sistena en el que se presente la solidaridad expresión-contenido”. hacerse en cierto modo independientes. En síntesis. por una teoría de la que en principio no se esperaría que se ocupase de aspectos tan marginales como la evocación. pero constituía un dogma implícito en el seno del estructuralismo: entre significado y significante existe correspondencia biunívoca (tantos significados como significantes. Me refiero a la glosemática361. no a la relación entre el plano del contenido y el plano de la expresión. diacronía e historia. 360 p ág ina 109 d e 184 . § 8. Este principio se apoyaba en la conocida comparación de la lengua con una hoja de papel: el pensamiento es el anverso y el sonido es el reverso. apartado V. § 2. y. 3. expresión y apelación) y la evocación. Sincronía. Hjelmslev reconoció también la posibilidad de la existencia de relaciones basadas en el hecho de que tanto la expresión como el contenido pueden asumir por separado carácter de signo y. en consecuencia. apartado V. nota 11. y en particular. La filosofía del lenguaje y los principios del simbolismo. es decir.

los connotadores aparecerán como partes que entran en los funtivos. etcétera. Así. a continuación. pág. de que estamos justificados para encatalizar al texto un sistema semiótico y sólo uno. recibe en la teoría de Hjelmslev la designación de connotador368. II § 1. etc. Semiología de la obra literaria. sino que también “connota” el sistema al que pertenece (aquí se entiende por sistema un concepto general muy abstracto. a las lenguas cuyo plano del contenido se convierte a su vez en lengua las llama metalengua (metasprog) 366 [cfr. no es válida en la práctica. a las segundas. ampliando aún más nuestro horizonte. A la entidad que tenga la propiedad expresada la llamaremos indicador. por tanto. e) el tono o disposición (stemning): furioso. considerado exclusivamente como perteneciente a un sistema de signos. En el análisis de los textos hay que tener en cuenta connotadores muy diversos. b) la modalidad del estilo (stilart): estilo creativo. c) el estilo axiológico (vaerdistil): estilo elevado. meramente imitativo (modalidad normal) o mixta (arcaizante). es decir. Hjelmslev menciona. pues. debiendo distinguir entre dos tipos de indicadores: señales y connotadores. de una semiótica en la que uno de los planos (el de la expresión) es una semiótica”. Véase también Jürgen Trabant. un texto puede ser no unitario respecto de los siguientes aspectos370: a) las formas estilísticas (stil): poético. cosa que no sucede nunca con el connotador. pese a la considerable ampliación de la perspectiva en él ofrecida.. 164–165. págs. Pero esto no basta aún para definir un connotador. por la cual entendemos aquella semiótica en la que ninguno de sus planos es una semiótica. pues nada justifica suponer que un texto sea estructuralmente homogéneo.3. que esté compuesto sobre la base de un sistema sígnico completamente unitario y coherente369. suele contener derivados que se basan en sistemas diferentes”. Puesto que el plano de la expresión y el plano del contenido se definen solamente por oposición y por relación de cada uno de ellos respecto al otro. escrito. radica en que una señal puede siempre referirse sin ambigüedad a un plano definido de la semiótica. bajo o neutro. págs. 367 “La semiótica connotativa. 161. Esta premisa. ídem. Por el contrario.2]. se ha seguido actuando como si el único objeto de la teoría lingüística fuese la semiótica denotativa. d) el medio (stilgenre): hablado. bajo ciertas condiciones. metasemióticas. que puede concretarse de modos muy diversos)367. el significante. Queda por indicar. Prolegómenos a una teoría del lenguaje. 30–32. que hay también semióticas cuyo plano de la expresión es una semiótica y semióticas cuyo plano del contenido es una semiótica. 161–162. 370 Ídem. de modo tal que los funtivos sean mutuamente sustituibles cuando se deduzcan esas partes. es un indicador que se encuentra. 366 p ág ina 110 d e 184 . 161: “En el último capítulo. págs. A las primeras las llamaremos semióticas connotativas. La idea de connotación se basa en que la parte material del signo. gestos.2. cualquier texto que no sea de extensión tan pequeña que no dé base suficiente para deducir un sistema generarizable a otros textos. pág. 369 “En otras palabras. no sólo “denota” su contenido. propio de la prosa o mixto. La diferencia entre ambos. códigos de señales. 368 “En el análisis del texto. 166. por tanto. pág. y bajo ciertas condiciones se encuentran connotadores en todos los funtivos de un grado determinado. Se trata. ídem. Todo elemento sígnico en el plano de la expresión. destacando que los casos aducidos tienen sólo valor ilustrativo y que la lista no pretende ser exhaustiva. una lista de connotadores posibles. f) el idioma (idiom): entran aquí las diversas clases de “lengua”. para ofrecer una situación simple que sirva de modelo hemos operado partiendo de la premisa de que un texto dado muestra una homogeneidad estructural. a las que no podemos adscribir siquiera valor operativo”. también lo que usualmente se denomina lengua: las lenguas Ídem. en ambos planos de la semiótica”. sin embargo. alegre. en “Semióticas connotativas y metasemióticas”. desde un punto de vista operativo. es una semiótica que no es una lengua y en la que el plano de la expresión viene dado por el plano del contenido y por el plano de la expresión de una semiótica denotativa. como las lenguas técnicas o las lenguas de grupo. Un connotador. consecuentemente.es a su vez “lengua”) Hjelmslev las denomina lenguas connotativas (konnotationssprog). será obvio que las definiciones de semiótica connotativa y de metasemiótica precedentes son sólo definiciones ‘reales’ provisionales.

Semiología de la obra literaria. ha desarrollado la teoría de Hjelmslev y la ha integrado en una nueva forma de considerar el texto literario que podría considerarse como la teoría glosemática de la literatura371. págs. 1959. [3. y la forma de la expresión connota Svend Johansen. 36–68. véanse Paul Garvin (ed. esto es. Washington. un sonido estructurado. por ejemplo. A Prague School Reader on Esthetics. La notion de signe dans la glossématique et dans l´esthétique. también las fisiognomías. 373 “La stratification du langage”. Nordisk Sprog. Svend Johansen ha retomado la idea de una semiótica connotativa. 1949. 372 Véase Svend Johansen. Sobre la teoría glosemática de la literatura. el lugar que le corresponde en el conjunto de la estructura de relaciones mediante las cuales se constituyen los dos planos. 1964.). Literary Structure and Style. Johansen parte de la doble dicotomía expresión/contenido y forma/sustancia. Georgetown University Press. en el plano de la expresión. Copenhague. 291. especialmente. se implican recíprocamente [cfr. 371 p ág ina 111 d e 184 . tanto en el plano de la expresión como en el del contenido.nacionales y sus variedades regionales. págs. aquello que el signo “efectivamente es”. término bajo el que presumiblemente hay que entender las peculiaridades específicas de la expresión de quien produce el texto. según el último Hjelmslev)373 diferenciables en el signo pueden crear connotaciones o evocaciones autónomas374: SC ↑ FC ↑↓ FE ↑ SE → → icástica imitación → → símbolo ? connotación La sustancia del contenido es connotativa en la medida en que los entes y estados de cosas designados pueden evocar algo. y mediante forma se designa. 289–290. una secuencia de grafemas o un determinado significado susceptible de explicación o paráfrasis. en ambos planos. igual que en Saussure. y Jürgen Trabant. aquello que el signo “no es”. La notion de signe dans la glossématique et dans l'esthétique. 288–303. pág. págs. Travaux du Cercle Linguistique de Copenhague.1 y nota 364]. II 3. Por sustancia se entiende. Essais linguistiques. El hecho de que en el análisis y en la descripción sea posible –incluso necesario– distinguir entre expresión y contenido no quiere decir que también se pueda separar la expresión del contenido en el objeto mismo analizado y descrito372: forma sustancia expresión forma de la expresión (FE) sustancia de la expresión (SE) contenido forma del contenido (FC) sustancia del contenido (SC) La idea básica de Johansen es que cada una de las cuatro magnitudes (estratos. I y II. Copenhague. 374 En La notion de signe dans la glossématique et dans l'esthétique.2] En Hjelmslev esta explicación aparece en forma muy comprimida y sin ulteriores desarrollos. finalmente. Estos planos.of Kulturforlag. y. característica del tratamiento glosemático de los sistemas de signos. caps. la sustancia de la expresión connota por medio de la imitación directa.

pág.3] Con seguridad todo esto no es incorrecto. 375 p ág ina 112 d e 184 . [3. quelque chose de puissamment vital qui é v o q u e le sentiment de la force de la nature. Semiología de la obra literaria. todo se considera desde el punto de vista de la connotación. evocar]. pero en todo caso Johansen prevé también esta posibilidad375. págs. 37–39. 191–199). No está del todo claro lo que el signo puede connotar por medio de su forma del contenido (= por las puras relaciones del contenido). la cuestión del sentido sólo se plantea desde los tipos de signo considerados y desde la “connotación” que pueden poseer los diversos “estratos” de estos signos. Según Jürgen Trabant (Semiología de la obra literaria. ídem. Une immense bonté tombait du firmament. 377 Ídem. es decir. no desde el conjunto de las relaciones en las que pueden estar integrados los signos. Sin embargo. y en este funcionar se encuentra. hay algo en este planteamiento que resulta insuficiente.3. 296–297. Johansen no distingue expresamente entre evocación y connotación. Les grelots des troupeaux palpitaient vaguement. pág. aunque no identifique con la evocación lo que según él constituye el sentido de un texto o de una parte de un texto. Se aprecia en su trabajo. En primer lugar. por ejemplo. más bien. de “libertades sintácticas”.2. Ruth soñaba y Booz dormía. según Johansen. aunque Johansen no identifique la connotación estética en un texto con la evocación directa. Al parafrasear cada connotador Johansen emplea el término évoquer [esp. págs. En segundo lugar. Una inmensa bondad caía del cielo. estas “libertades sintácticas” corresponden. Véase también Jürgen Trabant. La notion de signe dans la glossématique et dans l'esthétique. el verdadero contenido del arte. [esp. de modo que parece deducirse que la evocación de un tipo particular de fuerza de la naturaleza no constituye la connotación propiamente dicha (= el sentido del pasaje que se interpreta). quelque chose de puissamment vital qui é v o q u e le sentiment de la force bienveillante de la nature”378. Ilustra esta idea mediante una estrofa de la obra de Víctor Hugo La Légende des Siècles [1859– 1883].a través de diversas relaciones numéricas (por ejemplo. nuevamente. 376 Svend Johansen. la hierba era negra. 378 Ídem. II §§ 1.2]. sino que se constituye mediante la combinación de diversas evocaciones de este tipo. de un signo de “segundo grado”: los signos lingüísticos funcionan como vehículos de los signos de la connotación. VI376: Ruth songeait et Booz dormait. Era la hora tranquila cuando los leones van a beber”] En esta estrofa las dos oraciones l´herbe était noire y c´était l´heure tranquille où les lions vont boire serían expresiones del mismo connotador: “apaisement et repos des forces de la nature” [“el reposo de las fuerzas de la naturaleza”]377. a la “sustancia formada” del contenido. Los cencerros del ganado sonaban levemente. en efecto. en relación con las palabras lion y herbe en la estrofa anterior dice: “[lion]. págs. la tendencia a hacer esta distinción.1 y 2. pág. “[herbe]. pues son también símbolos gramaticales (no léxicos). l´herbe était noire. pero se diría que a veces parece Habla. 297. Se trata aquí. el ritmo) [cfr. Así. spécialement d´une force féroce mais noble et majestueuse”.1. 295. 293. A través de la identificación de los cuatro estratos del signo y de sus correspondientes connotaciones Johansen pretende proporcionar un modelo del signo estético. C´était l´heure tranquille où les lions vont boire.

Safo. en un incomparable verso de Dante –uno de los más bellos que se hayan escrito jamás– cuya interpretación requeriría por sí misma todo un extenso tratado: Conobbi il tremolar della marina381 [Conocí el tremolar de la marina] [3. II § 2. 381 Dante. Precisamente por ello el contexto es tan importante para cada texto. [3. y como tal informe. de un poema perdido de Safo380: µ∠τ≅ µοι µ λι µ∠τε µ λισσα [No hay para mí miel ni abeja]. finalmente. Así sucede. en realidad. ya sea extralingüístico) el texto adquiere su sentido. o en ese otro hemistiquio. para el contexto verbal inmediato [cfr. sin embargo. en concreto.haber considerado tácitamente la posibilidad de esta distinción. Estas figuras. pero aún más lleno de sentido. de un sentido poético: 379 380 Jean Racine. no obstante. quizá menos famoso. Y hay que estar de acuerdo con él. El sentido de una redacción como ésta no puede ser otro que el de un “informe sobre lo visto”. y esto es lo que no resulta correcto. sólo muy raramente surge del contexto verbal inmediato.3. “El libro segundo”. Phèdre. pero nunca pueden constituir el sentido íntegramente. I.3. es posible añadir algo a esta enumeración para dotarla de unidad interna y de un sentido distinto. El sentido. 1. Esto. porque generalmente están concebidas para un solo tipo de contexto. Habitualmente el sentido nace del contexto mediato y de la combinación de diversos contextos inmediatos (verbales y extraverbales). esto es.5. poseen sólo un valor limitado. las figuras de la retórica antigua deben entenderse como procedimientos textuales de producción e interpretación en las que el papel del contexto se considera sistemáticamente. de una sola evocación. ya que se interpretan como una técnica universal válida para todo texto. El maestro no está satisfecho con la redacción: se queja de la monotonía y.3. el sentido.2] Estos son casos excepcionales. 117. es una función del texto.1]. Sin embargo. por ejemplo. éstas pueden contribuir a la formación del sentido del texto. Purgatorio. la redacción es pobre en ideas: no es más que una enumeración insustancial de unos cuantos objetos escogidos arbitrariamente y sin el menor nexo espiritual.1] Independientemente del nombre con que se designen las diversas relaciones entre el signo actualizado y su entorno. he visto bosques. pues sólo a través de él (ya sea lingüístico. Así. I. p ág ina 113 d e 184 . La connotación (también la evocación) es una función del signo. a pesar de la laconicidad del texto. se conoce desde hace mucho tiempo. en una redacción escolar sobre el tema “experiencias de una excursión”: He visto casas. 52. de la falta de conexión interna. como en el famoso verso de Racine que Mallarmé tenía por uno de los más hermosos de la poesía francesa379: La fille de Minos et de Pasiphaé [la hija de Minos y Pasífae]. sin embargo. he visto un río. o. he visto animales. he visto personas.

págs. citado por la edición de Simonetta Bassi. 1995. respond´io. y sobre todo.1]. y en él se expresa el esfuerzo por alcanzar el conocimiento. págs. como representantes de la vida cotidiana. independientemente del hecho de que sean casi idénticos: un soneto amoroso relativamente mediocre de un epígono y un grandioso poema filosófico de un notable pensador y poeta.3. II § 2. En el diálogo de Bruno. ben m´accorgo. en un contexto que les confiere unidad y un sentido completamente distinto. he visto bosques. pág. / E spreggio il mondo. l´alta ruina. / Quanto più sott´il piè l´aria mi scorgo. he visto la muerte.5. Ahora los objetos de aquella enumeración tan monótona se presentan. se trata de una cita. incluso podría identificarse a quién estaba dedicado. de Giordano Bruno. En el tercer diálogo de Eroici furori [1585]. pues el soneto se atribuía al propio Giordano Bruno. 49– 50. desde el momento en que se reconoce el soneto como cita.3. 383 En Problemi di Estetica. el sentido no puede reducirse únicamente a la evocación. pero le añadió un sentido nuevo: ya no se trata tan sólo de informar sobre lo que se ha visto. [3. Bari. un soneto completamente distinto del de Tansillo desde el momento en que su sentido ha quedado totalmente modificado por el contexto verbal mediato [cfr. he visto un río.5] Aún podría hacerse una última –y relativa– objeción a las tesis de “Poi che spiegat´ho l´ali al bel desio. sino también. he visto personas. / Più le veloci penne al vento porgo. Se trata exactamente de las mismas expresiones. anzi via più risorgo. / Fendi sicur le nubi. 384 Ídem. en efecto. sin embargo. 382 p ág ina 114 d e 184 . e muor contento. se presenta como interlocutor y declama uno de sus sonetos382. frente a los dos nuevos miembros de la serie que contienen un juicio sobre este mundo. de un informe sobre lo no visto. 135. con el mismo significado y con la misma designación. / Ch´i´cadrò morto a terra. / S´il ciel sì illustre morte ne destina”.4] En síntesis. Quien introdujo esta modificación en el texto lo apartó del tema inicial. Bari. Laterza. de la expresión de una conjetura sobre quién determina lo que puede o no verse. // Né del figliuol di Dedalo il fin rio / Fa che giù pieghi. 134–138. Es evidente que Croce tiene razón: el soneto de Giordano Bruno es. / Ma qual vita pareggia al morir mio? // La voce del mio cor per l´aria sento: / –Ove mi porti. cap. existen dos sonetos. / Che raro è senza duol tropp´ardimento. // –Non temer. 1966. natural de la zona de Nápoles. y. “un´aspirazione eroica che non è trattenuta dal timore di non parvenire al fine o di raggiungerlo solo da morenti”384. e vers´il ciel m´invio. aunque haya indicios de que el propio Giordano Bruno se oculta tras la máscara del poeta napolitano. insertadas. el poeta Luigi Tansillo (1510–1568). Croce sostiene que. con ello. Benedetto Croce dedica un capítulo de un libro a este problema a primera vista meramente filológico383.3. temerario? China. [3.. entre las diversos tipos de evocación– y las demás funciones de los signos. En realidad. en su trivialidad. 6a ed. sin embargo. Durante mucho tiempo este hecho había sido valorado incorrectamente por la historiografía literaria italiana. el soneto aparece integrado en un contexto completamente distinto.He visto casas. he visto animales. no he visto a Dios.3. Laterza.3] Algo análogo ocurre en un ejemplo procedente de la historia de la literatura italiana. [3. más bien surge en el texto por la cooperación entre la evocación –o más exactamente. El soneto de Tansillo había aparecido en 1558 junto con otros sonetos suyos como poema amoroso. XIV.

§ 5. se reducen o se ‘desactualizan’ (quedan inoperantes) la mayoría de las veces en las diferentes modalidades del uso lingüístico (como.2]. en cambio en lo que se llama ‘lenguaje poético’”.0] Una de las vías por las que puede accederse a una adecuada comprensión del lenguaje en general y a una valoración realista de las posibilidades de la lingüística del texto es el análisis y la descripción de todas las funciones del signo. de modo que. y con ellas todos los tipos de evocación que generan. y un Handschuh [esp. es posible determinar la esencia del lenguaje poético [cfr. todas estas evocaciones se presentan sólo de modo latente (= no actualizado) en las diversas modalidades del uso lingüístico. I. es allí donde se encuentran los materiales más ricos [cfr. etc.3] El lenguaje literario.1. en cierto sentido es legítimo conceder al lenguaje literario un lugar especial y examinar preferentemente en los textos literarios las diversas manifestaciones de la evocación. El hombre y su lenguaje. apart. 4. pues se tiene la impresión de que Johansen considera la connotación como un fenómeno especial del signo estético.3]385. en “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. “zapato”]. LENGUAJE Y POESÍA [4. ídem. son posibilidades del lenguaje general. no se encuentra al mismo nivel que otras modalidades. Una relación tan simple como la motivación interna del signo.)”. “La actualidad de esas relaciones y de las significaciones que de ellas dependen se comprueba. vespertilio. apart.1] Todas las relaciones sígnicas consideradas. o en el uso científico del lenguaje. [4. más bien. pero en el hablar corriente. [cfr. ‘lenguaje científico’. como el lenguaje corriente o el lenguaje científico. Sin embargo. no son. está suspendida (= desactualizada). sin duda. como un fenómeno que sólo concierne a los textos literarios. Fledermaus. además. II § 2. Ésta es una idea equivocada porque las diversas connotaciones del signo descritas por Johansen están siempre dadas potencialmente también en el lenguaje cotidiano. al menos desde el punto de vista práctico. es decir. ‘lenguaje corriente’ o ‘de la vida diaria’. etc.Johansen. guante] no es un “zapato para la mano”.2 y 3. esto es. murciélago. § 4. sino un determinado complemento del vestir [al. en modo alguno. no es un “ratón calvo”. como el “Las relaciones mencionadas y los contenidos evocativos que. En relación con las funciones del signo.1]. explicada a propósito del ejemplo de las palabras chauve-souris.1. entonces. no puede ser una modalidad de uso lingüístico más. [4. deberá ser considerado. [4. II §§ 3. gracias a ellas –y al menos en forma latente–.2] Todas las evocaciones y relaciones de los signos aparecen plenamente actualizadas en el lenguaje literario. El hablante y el oyente atienden directamente a la designación: un chauve-souris es un animal determinado sobre el que se quiere comunicar algo. 385 p ág ina 115 d e 184 . propiedades específicas del lenguaje poético. Sin embargo. Svend Johansen tiene razón cuando pretende estudiar la connotación sobre todo en el uso literario de los signos. está siempre dada como tal. por ejemplo. I.2. Hand. se dan en todo momento. pues. “mano” y Schuh. II § 1.

2. –y sería más apropiado hablar de “modo de hablar científico”. al contrario. apart. ídem.3 y § 9. como el lenguaje corriente.1. Véase “Los conceptos de ‘dialecto’. idéntica al ‘lenguaje poético que le corresponde’. ídem.lenguaje por excelencia. como pretende Jakobson. es decir. apart. El hombre y su lenguaje. Por un lado.4]. Por lo mismo que.3. La poesía. § 2. ‘genus loquendi’. 388 Ídem. La lengua de los grandes poetas parece coincidir simplemente con la lengua histórica. § 6. etc. De este modo. respecto del lenguaje “El lenguaje poético resulta ser. Lingüística Española Actual (Madrid). por otro. no en el sentido más restringido. En este último sentido. no puede hablarse de una reducción tampoco es posible hablar de una extensión: en el lenguaje literario no se añade nada que no esté presente ya en el lenguaje corriente. por ejemplo en El problema de la corrección idiomática. Es imposible. § 7. II § 5. en relación con una función específica.2. “modo de hablar orientado a fines prácticos”. II §§ 1. 1981. cap. sino. caracterizar la lengua de Dante como un uso lingüístico especial dentro del italiano. apart.1. Al menos desde el punto de vista formal. sino en el sentido del arte literario. 389 El contenido de la expresión modo de hablar en Coseriu encuentra su origen en el término griego δι λεκτοϖ. Así. I. apart. etcétera389–. representan desviaciones respecto del hablar en su pleno desarrollo. sino lenguaje simplemente (sin adjetivos): realización de todas las posibilidades del lenguaje como tal”.1 y 1.2. ‘modo de hablar común’”. la estilística que caracteriza la lengua de un poeta (o escritor) como ‘desviación’. científico. También una lengua histórica es. dialecto significa simplemente ‘modo de hablar’. reducir la esencia del lenguaje poético a una función lingüística más. no es legítimo aislar una “función poética” respecto de las demás funciones del lenguaje. [4. pues. los griegos llamaron también a su lengua común κοιν∇ δι λεκτοϖ. el término dialecto podría aplicarse a cualquier modo de hablar distinguido dentro de una lengua histórica. “la estilística que podría llamarse ‘desviacional’. Lenguaje y discurso. [4. todas las demás modalidades del lenguaje. 386 p ág ina 116 d e 184 .4] Esto significa que. III/1. sin embargo. en “La lingüística del texto como hermenéutica del sentido”. es un modo de plantear las cosas que no puede aceptarse [cfr. II. desde el punto de vista etimológico. por ejemplo. En efecto. § 3. nota 23: “Por su etimología. § 7. ya que las diferentes posibilidades que en el lenguaje se actualizan pertenecen ya al lenguaje como tal”.5] El lenguaje poético debe considerarse como lenguaje en su plena funcionalidad. “el texto literario ocupa a este respecto una posición privilegiada. como ‘uso peculiar’ u ‘originalidad’ frente al llamado ‘uso lingüístico corriente’. en “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”.2].5]. no se añade propiamente ninguna función. ni tampoco como lenguaje ulteriormente determinado (lenguaje + una supuesta función poética). ‘nivel’ y ‘estilo de lengua’ y el sentido propio de la dialectología”. I. es decir. § 1. Este empleo se encuentra ya en los primeros escritos de Coseriu. ya que sólo en él se halla el pleno despliegue de todas las posibilidades lingüísticas386. El uso poético del lenguaje no es ninguna desviación respecto del uso “normal”. II. ya que la poesía (la ‘literatura’ como arte) es el lugar de la plenitud funcional del lenguaje: del máximo despliegue de sus posibilidades”. es el lugar del desarrollo pleno y total de la funcionalidad del lenguaje388 [cfr. 387 “El lenguaje poético no puede interpretarse como reducción del lenguaje a una supuesta ‘función poética’. II § 4. como realización de las posibilidades ya dadas en ésta. en la literatura alcanzan pleno desarrollo muchas posibilidades que en las demás modalidades de uso lingüístico quedan “desaprovechadas”387 [cfr. en cierto sentido. y de aquí que no carezca en absoluto de sentido llamar al italiano ‘la lengua de Dante’ o al inglés ‘la lengua de Shakespeare’”. para determinar el lenguaje poético. “modo de hablar subordinado a una lengua histórica” o “sistema lingüístico menor incluido en (o distinguido de) uno mayor”. no un uso lingüístico entre otros. el lenguaje poético no representa una reducción del lenguaje. resulta ineficaz y estéril precisamente en el caso de los grandes poetas. I.

Signos. en su máxima potencia. 1970. en Josef Vachek y Libuše Dušková (eds. cap. Praguiana. como puede verse en el ensayo de Viktor Šklovskij “El arte como artificio”. aquello de lo que hay que partir. porque es en ellas donde se suspenden o “desactualizan” muchas funciones lingüísticas que. tal como se utiliza en la Escuela de Praga. II § 4.).significa. 1983.1]. en “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. es decir. sin embargo. es decir. en Tzvetan Todorov.en cuanto tal. de una ‘automatización’). Cuando Jakobson afirma que la función poética del lenguaje consiste en una focalización en el mensaje como tal.]. pero si se considera atentamente. o sea. en los de Jan Mukařovský. Véanse también los ensayos de Coseriu. una ‘desviación’ con respecto al lenguaje ‘corriente’ (entendido como lo ‘normal’ del lenguaje). con ello. Garvin (ed. cap. 391 “La poesía no es. por lo demás el sentido propio de la determinación del lenguaje poético. A Prague School Reader on Esthetics. como a menudo se dice. no puede tratarse de una concentración en el cómo de lo dicho. ESBOZO DE UNA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO COMO LINGÜÍSTICA DEL SENTIDO [5. John Benjamins. tiene que ser la superación de lo dicho por el lenguaje mismo.). Amsterdam/Filadelfia. la supresión de una negatividad. restablecimiento de la plena funcionalidad del lenguaje como tal. El hombre y su lenguaje. apart. en particular “Standard Language and Poetic Language”. Es en este sentido como hay que precisar y corregir la formulación de la “función poética del lenguaje” de Jakobson. Es cierto. están presentes en el hablar literario: puede decirse que en el hablar orientado a fines prácticos de algún modo nos dirigimos “a través del signo” directamente a la “cosa” designada. Some Basic and Less Known Aspects of the Prague Linguistic School.. y.parece referirse a algo negativo. en rigor. de una especial configuración de lo que se trata de comunicar. VIII. justamente. La expresión lengua desautomatizada.0] De todo lo expuesto se derivan algunas consecuencias para la lingüística Este concepto procede del formalismo ruso. “Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’”. and Style. La idea tiene que ser otra. sino presentándolos como lo que realmente son en la plena realización de todas sus posibilidades funcionales391. es más bien el lenguaje ‘corriente’ el que representa una desviación frente a la totalidad del lenguaje [. esto no significa sino que el hablar poético es un ‘decir absoluto’”. devolución. o en los artículos contenidos en Paul L. que desautomatización es una expresión infeliz. y el lenguaje plenamente desarrollado resultase de una reparación. 5. 165–185 (originalmente publicado en checo en el año 1932). El prefijo des. 390 p ág ina 117 d e 184 . como ‘uso lingüístico’ en el que lo dicho vale simplemente como dicho: de hecho. págs. y se retoma en los trabajos de la Escuela de Praga: por ejemplo. Buenos Aires. Éste es. e “Información y literatura”. Aquí el prefijo negativo des. debe entenderse en este sentido. Teoría de la literatura de los formalistas rusos. a alguna forma de reducción. §§ 9–10. por más que a primera vista pudiera parecer lo contrario390. como si el lenguaje “dañado” o reducido en sus posibilidades constituyese lo “normal”. el término “desautomatización” no puede significar más que algo positivo: “superación de una restricción” o “recuperación de la plena funcionalidad del lenguaje”. Lenguaje y discurso. págs. Literary Structure. de una limitación (o sea. Es lícito hablar de reducción solamente en el caso de las diversas modalidades del uso lingüístico no poético. por parte de la Escuela de Praga. esto es.. no empleando los signos como simples instrumentos de la designación de las cosas. V. 55–79. como ‘lenguaje desautomatizado’. que es lo verdaderamente importante [cfr. ya que indica la afirmación del lenguaje mediante una duplex negatio. El hombre y su lenguaje. I. De manera análoga puede interpretarse la determinación de Jakobson de la función poética como función que concierne al ‘mensaje’ mismo.

con funciones y procedimientos propios para expresar dichas funciones. no son especies diversas de un género. entonces. de las lenguas y de los textos. 5. La negación implícita de este hecho constituye uno de los puntos débiles de la retórica antigua. como un individuo. lo único realmente posible es la elaboración de un catálogo de posibilidades generales disponibles para la creación de sentido. y de los procedimientos que suelen conllevarlos o los han conllevado en discursos ya experimentados. si se considera éste en su individualidad. Gramática. la universalidad de las propiedades que se comprueban efectivamente en las “cosas”. respecto del lenguaje en general. Tal registro. con su estructura peculiar. entonces.1. La retórica entendía los textos. Habitualmente se piensa que el objetivo de los esfuerzos en torno a la lingüística del texto debe ser la elaboración de un procedimiento para la interpretación de los textos que tenga validez general.1. debe entenderse como abierto: en nuevos textos podrán identificarse nuevos procedimientos y tipos de sentido. es decir. ya que éstas. lo que no puede hacerse.1. semántica. lo que será de indudable utilidad para el trabajo ulterior. histórico e individual. Se trata de una universalidad diferente de la universalidad conceptual (= universalidad en cuanto posibilidad) y. Se trata. §§ 2. 47. Estos tres tipos primarios de universales del lenguaje pueden establecerse en los tres niveles del lenguaje: universal. ¿no sería más razonable. en efecto. y. sobre todo. apart.2].1 y 3. igual que los textos. “enumerar” o “predecir” todas las funciones idiomáticas imaginables393 [cfr. I.1 No existe ninguna técnica para la interpretación de los textos que posea validez universal.2] Si se reconoce que no es posible elaborar una técnica universalmente válida para la interpretación de los textos. sin embargo. Pero precisamente esto es lo que no puede hacerse.]392 En la investigación de las lenguas nos encontramos en las mismas condiciones que en la interpretación de los textos: pueden elaborarse catálogos de procedimientos ya conocidos y reconocidos. Una lengua. con la diferencia de que aquélla es empleada por toda la comunidad. con respecto a otra. con ayuda de un inventario de “universales” no empíricos. de la universalidad esencial (= universalidad en cuanto necesidad racionalmente deducida de un concepto). “predecir” todas las posibilidades imaginables. o sentidos nuevos de procedimientos ya comprobados.1. precisamente. un procedimiento heurístico que proporcione –llevando al extremo la formulación– la interpretación “exacta” de cualquier texto mediante su simple aplicación “científicamente correcta”.3. No es posible prever qué relaciones de los signos pueden comprobarse en un texto determinado.del texto propiamente dicha. [5. es. implícitamente pretendía proporcionar un método para producir e interpretar textos de validez universal [cfr. esto es. en consecuencia. desistir de la construcción de una lingüística del texto y ocuparse de los objetos que realmente son accesibles a un análisis “científico”? Aceptar esta conclusión supondría que tampoco vale la pena investigar las lenguas. pág. incluso. sin embargo. o sea. aquí afirma Coseriu que el “catálogo de procedimientos reconocidos p ág ina 118 d e 184 . esto es. sino individuos. Véase especialmente “Los universales del lenguaje (y los otros)”. de los tipos de sentido comprobados o posibles. I § 1. No existe ningún procedimiento automático para “enumerar” o. universales. como resultado de una cantidad enumerable de procedimientos de producción. Por “universales” no empíricos Coseriu designa la universalidad en cuanto generalidad histórica. 392 393 En Lingüística del texto. [Una lengua es algo tan individual como un texto. de establecer el registro de lo que cabe esperar. es.

si. pág. p ág ina 119 d e 184 . Más aún: quien. interpretaciones e investigaciones históricas de un modo directo o indirecto: evitarán más de un rodeo innecesario395. no ‘conceptos’ ni ‘clases’). ya que no responde a una exigencia de la comunidad correspondiente y no se inserta en la cultura a la que pretende contribuir”. 3. planteamientos y enfoques análogos a los actuales y también soluciones análogas. así como no puede haber un procedimiento de alcance universal para la producción o interpretación de textos. sino sólo descripción y análisis: un objeto sólo puede ser analizado y descrito”. estas tentativas previas no evitarán tener que ampliar el catálogo de categorías descriptivas con los elementos que un nuevo objeto de investigación hiciera necesarios. 395 Coseriu defiende aquí un principio que más tarde formula como principio de la tradición: “El principio del saber del hablante justifica también el principio de la tradición (que. ignora o rechaza deliberadamente toda la tradición y dice (o pretende decir) sólo cosas nuevas. y admitiendo –como hay que admitir– que los hombres han sido siempre seres pensantes. Un método que intente asegurarse su cientificidad tratando a los individuos como si fuesen clases podrá ser “exacto”. 394 “Con respecto a lo individual considerado en sí mismo (‘objetos’. Sin embargo. 31. no dice nada culturalmente válido. del mismo modo que la teoría lingüística debe proporcionar la fundamentación teórica para delimitar el nivel de la lengua. porque no alcanzará nunca el objeto del que pretende ocuparse. Pero de ello no se sigue la imposibilidad de ocuparse metódica y racionalmente de los individuos: los individuos pueden ser descritos e interpretados. precisamente porque ha sido reconocido en los objetos (= textos).7]. paralelismo que podría representarse esquemáticamente como sigue: teoría de los textos lingüística del texto general lingüística del texto ↑ teoría lingüística gramática general gramática de una lengua La teoría de los textos indica cuál es la posición de los textos dentro de la esfera de lo lingüístico. para la lingüística.II § 9. Existe. no ciencia394. Eugenio Coseriu y la historiografía lingüística”. Véase también Reinhard Meisterfeld. 155–166. En definitiva. En este sentido. un paralelismo entre los diversos planos de la consideración de las lenguas y de los textos. en “La lingüística del texto como hermenéutica del sentido”. “El principio de la tradición. pues. e incluso puede investigarse su historia. En efecto. si la lingüística se propone explicitar el saber de los hablantes. el marco teórico en los textos” es un catálogo de validez histórica. Discurso pronunciado en el acto de investidura de doctor honoris causa del Excelentísimo Señor Eugenio Coseriu (Universidad de Granada). puede reducirse a la fórmula tradición y novedad). Odisea (Almería). Lenguaje y discurso. el hablante es ‘la medida de todas las cosas’. En la communis opinio [desde Aristóteles] existe sólo ciencia de lo universal. § 2. ‘La cultura’ –observó cierta vez Menéndez Pidal– ‘es tradición y dentro de la tradición lo espontáneo. De lo dicho no puede derivarse que no es razonable ni conveniente trabajar en el campo de la lingüística del texto. de lo individual. tampoco existe ningún “procedimiento heurístico que funcione a ciegas” para el análisis de las lenguas: no hay leyes universales para la comprensión. es lícito suponer que en la tradición de la disciplina se encontrarán con frecuencia los mismos problemas que hoy se plantean. pero también ineficaz. y. no puede haber ciencia general. no de validez universal. en el ámbito de una ciencia cultural. nunca de lo individual. lo inventivo’. Y esto se aplica también a la lingüística y a todas las ciencias culturales. si el fundamento de las ciencias de la cultura es el saber originario. y no racionalmente deducido del concepto de “texto”. Respecto de los individuos hay conocimiento. Ante todo hay que comenzar por liberarse de ese concepto tan acientífico de “ciencia” que hace buscar lo que no podrá hallarse jamás. 2003. págs. si se quiere. con ella. e incluso para la “producción”. serán de ayuda todas las experiencias previas en forma de descripciones.

el imperativo.. e incluso de la exposición de la historia de este texto396. La lingüística del texto. En el plano de la lingüística del texto general la tarea consiste precisamente en lo que. la expresión de la función ‘exhortación’ mediante una forma del verbo. ello es señal de que se ha sobrepasado un límite funcional y se ha pasado a otra unidad. con el fin de observar si. 5. 2) En el plano de las lenguas particulares encontramos las funciones lingüísticas generales efectivamente realizadas en una lengua determinada y su especial configuración en esa lengua. Si también en el otro plano se produce un cambio. en la lingüística como descripción de las lenguas. es decir. ‘Realizado’ significa que la lengua expresa la función con sus propios medios. es decir. sin embargo. las unidades funcionales.6 se añade: “También la lingüística del texto tiene parte en los tres planos de lo lingüístico. en rigor.5. se está intentando hacer ahora. i. También podría ser que en una lengua no haya imperativo y que la función general ‘exhortación’ haya sido asumida por el infinitivo o por el interrogativo [. En el plano del discurso hay que aclarar si se trata de una exhortación en serio o irónica. Así. Éste puede estar configurado de distinta manera en las diferentes lenguas. en el sentido aquí considerado.e. El método necesario para ello sirve para todo ámbito sígnico: se sustituyen partes de la expresión de un signo para comprobar si se produce o no una modificación en el plano del contenido. a la situación o al conocimiento de las cosas. o sea. la inexistencia de un método para la interpretación de los textos: “método”.. la técnica que se aplica para identificar los elementos diferenciales y. otra lengua. Una función lingüística particular de ese tipo es. en la medida en que fuera formulada. el método de la conmutación397. una lengua tiene sólo un imperativo para la segunda persona. las funciones son posibilidades generales del hablar que pueden o no estar realizadas en una lengua determinada.2 La inexistencia de una técnica universalmente válida para la interpretación de los textos que. es decir que se aplica. se ocupará de la descripción e interpretación de un determinado texto (= de su “gramática” [o análisis]). 3) En el discurso encontramos la utilización de los medios lingüísticos para la constitución del sentido.2]. I § 1. no implica. O bien una lengua tiene un imperativo sólo en el presente. con el fin de observar si con ello se modifica también algo en el plano de la expresión. como hemos dicho. y. la de sustituir un elemento en una unidad empíricamente dada del contenido. o es una exhortación a lo posible o a lo imposible”. al revés. la exhortación individual efectiva con los rasgos suplementarios que en cada caso la caracterizan. condujese al resultado apetecido –o mejor. y a continuación se comprueba cómo se expresa esa función en la lengua correspondiente y cómo se relacionan entre sí las diversas funciones.2. § 2. la conmutación. Este método. apetecible– con seguridad absoluta. por ejemplo. por ejemplo. en cambio. al hacerlo. cfr.para la gramática general [cfr. Tenemos aquí. 1) En el plano del hablar en general. en sus rasgos fundamentales. Una posibilidad general del hablar es. ‘no realizado’ quiere decir. consciente o inconscientemente [= intuitiva o reflexivamente. de la función ya comprendida. otra en el presente y en el futuro. se produce también un cambio en el contenido. es la de sustituir (‘conmutar’) un elemento en una unidad empíricamente dada de la expresión. por el contrario. así como la gramática general comprende y explica los posibles procedimientos idiomáticos y verifica si se dan o no en una lengua determinada. nota 251]. como investigación efectiva. que el cometido de facilitar la función se deja al contexto. Se trata exactamente del mismo que se utiliza en la “lingüística como tal”. por ejemplo.]. explícita o implícitamente. tiene un imperativo para la tercera persona o para la primera persona del plural.1] Hay que preguntarse cuál es el método aplicable al nivel al que se refiere la lingüística del texto. a través de ellos. 397 “El corolario metodológico o técnico del principio de la funcionalidad es. tanto en el En Competencia lingüística. no significa “procedimiento automático para resolver problemas”. consiste en construir una lista de procedimientos posibles y delimitar estos procedimientos frente a otros. En todo análisis lingüístico se parte. del contenido propio del discurso. por ejemplo. Dada la solidaridad entre plano de la expresión y plano del contenido de la lengua. de 396 p ág ina 120 d e 184 . [5.

1. muy antiguo.2]. de los errores ortográficos o gramaticales.. Cahiers de Linguistique française (Ginebra). “Les marqueurs de la reformulation paraphrastique”. obviamente. no los platos!] Asimismo. no se ajustan al sentido deseado y. semántica. esto es. en realidad. universales. Lecciones de lingüística general.. die Raten. Les opérations de reformulation.] Por consiguiente. la conmutación no se basa en la hipótesis de que a toda variación fonemática en la expresión deba corresponder también una variación en el contenido (y viceversa). sin embargo. suele aplicarse.] En los últimos tiempos este método ha sido sido varias veces criticado [véase John Lyons. los plazos..plano de los textos como en el de las lenguas. suelen eliminarse mediante un procedimiento que se corresponde con la conmutación. Berna. de segmentos idiomáticamente “correctos” que.2. caso. Niemeyer. por ello. aunque. de las erratas. Tubinga. [. evidentemente. esto es. p ág ina 121 d e 184 . sin ninguna comprensión de lo que es realmente: en efecto. En “El estudio funcional del vocabulario”. en el del hablar del lenguaje [cfr. como en el caso de los malentendidos y equívocos. reconocemos inmediatamente cierta intencionalidad expresiva en un texto. 1994. pero como método empleado intuitiva y tácitamente es. 398 Sobre el concepto de reformulación véase Gerd Antos. en efecto.. y lo hacemos sin tener la impresión de estar preguntándonos si nuestra comprensión seguiría siendo la misma en el caso de que determinados elementos en el texto fueran modificados. págs. por ejemplo. ni tampoco en la hipótesis de que no habría sinónimos ni formas homófonas. Barcelona.3. caja. en el hablar o en la producción misma del texto. durante la preparación de un artículo o un libro para la imprenta.2. deben ser sustituidos. 1982.3. 5. ¿Cómo dices. que el significado y la que la diferencia que hemos introducido es elemento distintivo en la lengua considerada. § 3. Elisabeth Gülich y Thomas Kotschi. que no puedes pagar los platos? ¡Qué bobada. § 2. o sea.3]. y no consiste. en general. es decir. 305–351. Algo análogo ocurre en el plano de las lenguas: una vez comprendida intuitivamente una palabra como casa. en “El principio de la funcionalidad”. Que la corrección de los errores textuales constituya una operación más compleja que la corrección de errores lingüísticos viene dado por el estatus semiótico de los signos textuales. como lo ha creído erróneamente la crítica.3 se añade que este método “ha adquirido forma explícita en nuestro siglo [XX] dentro del estructuralismo europeo.1 y II § 1. que. Teide. y Corinne Rossari. 1979. no creemos que nuestra comprensión haya sido estimulada por una comparación empírica de esta unidad con otras como cosa. no se aplique de modo tan consecuente y sistemático como en la ciencia: Wie bitte. Introducción a la lingüística teórica. du kannst die Ratten nicht mehr bezahlen? Unsinn. En efecto. pero. situaciones en las que la prueba de la conmutación se aplica en el nivel mismo del objeto que se trata de describir. 1983. Se ha visto. I § 5. ciertas formas de precisar la propia intención expresiva se acercan mucho a las técnicas utilizadas en la lingüística398. sino en un cambio sólo parcial de una unidad en uno de esos planos”. rasa. Otras correcciones similares se producen también en el nivel de los textos. en la sustitución de unidades enteras en el plano de la expresión o del contenido. [5. si les corresponden necesariamente elementos diferentes también en el otro plano”. [. por la prueba de la conmutación podemos verificar si son o no son funcionales en la lengua que examinamos. dados dos (o más) elementos de expresión (o de contenido) identificables como tales. sin embargo. § 4. Grundlagen einer Theorie des Formulierens: Textherstellung in geschriebener und gesprochener Sprache. o en las correcciones que se hacen para una nueva edición de una obra: no se trata aquí. intuitivamente. La prueba de la conmutación sólo se aplica reflexivamente en el primer metanivel.2] Existen.1. nicht die Ratten! [esp. en verdad. sin embargo. etc. Peter Lang. sino de los errores textuales. Gramática.

pero. y.3 El sentido es algo objetivo. que esto es también norma: su norma y su ideal.1]. Die Sachen sagen.2. 13–32. 399 p ág ina 122 d e 184 . cap. tiene que tener en cuenta más factores en el nivel del texto que en el nivel de las lenguas. pero se tratará.3. ésta es la función del profesor: estimular y mostrar que este ideal es algo que está en el hombre por ser hombre. del mismo modo que un determinado enunciado. Innovación en la enseñanza de la lengua y literatura.4. II § 5. Véanse. No obstante. El alumno tiene que descubrir. pues. literatura. y el ensayo “Acerca del sentido de la enseñanza de la lengua y literatura”. de una limitación empírica. en todo lo que es actividad libre y en todo lo que es actividad ética y cívica. tanto en el ámbito del texto como en el de las lenguas399. especialmente § 3. en principio.4. Es cierto que este ideal no se puede desarrollar espontáneamente. Lenguaje y discurso. los comentarios de Coseriu en Johannes Kabatek y Adolfo Murguía (eds. No obstante. está dado objetivamente. 11. Podríamos preguntarnos. y que pertenecen a la dignidad humana todas esas dimensiones. VII. qué ocurriría si en La metamorfosis de Kafka se modificasen los puntos de partida o de llegada de la transformación descrita: ¿Qué cambiaría si Gregor Samsa no se hubiese transformado en un monstruoso insecto sino en un caballo árabe?. wie sie sind: Eugenio Coseriu im Gespräch.designación de los signos lingüísticos representan en un plano semiótico superior el significante del significado sentido [cfr. II §§ 2.5: “¿Cómo se enseña todo esto? A través de la interpretación de los textos. por ejemplo. dicho de otro modo. no afecta a la validez general del principio. en el cuento de Kafka. esto es. I § 5.1 y II § 5. en todo caso. págs. central en la fenomenología y el idealismo lingüístico. el intérprete de los textos puede aplicar este método. precisamente. no hay nada de arbitrario ni podría llegarse a resultados cualesquiera. la prueba de la conmutación. especialmente págs. de intuición. ¿se mantendría el mismo sentido si quien se transforma en un insecto monstruoso fuese el rey de Siam en lugar de Gregor Samsa? Sin efectuar un ulterior y metódico análisis.3. y para comprender enteramente la creación del sentido también es necesario considerar el complejo de relaciones que se ha denominado “evocación” [cfr. esto en absoluto modifica el hecho de que todo lo que logramos comprender efectivamente puede atribuirse a las relaciones constitutivas del sentido.1 y nota 400]. valores”.6. pues está objetivado por los procedimientos textuales. cap. derivada del hecho de que no hay un método “seguro” para el descubrimiento del sentido. incluidos los deberes que implican”.4. 5. todo aquello que se entiende como el “sentido de un texto”. además. en este sentido.1 y 3. De este modo. Sólo es posible. en el caso del sentido.1. puede no ser entendido. Las implicaciones relativas a este punto se encuentran en “Lengua. realizada normalmente de manera intuitiva. I § 5. El análisis del texto consiste en la justificación de lo ya comprendido. no en nobles corceles. Es siempre posible que el sentido no se comprendra completamente. también los análisis puramente lingüísticos se ven continuamente afinados gracias a una Esta educación. no como el rey de Siam [cfr. tiene su sentido que los seres humanos se transformen en insectos horribles. se basa en el concepto. haciendo ver al alumno que eso no se puede transmitir como conocimiento.1]. incluidos los contextos a los que el texto se refiere. con la misma consciencia y sistematicidad que en la técnica de los pares mínimos de la fonología. El hecho de que haya que contar en determinados casos con la posibilidad de no haber entendido todo el sentido. por ello.). desde el punto de vista lingüístico. puede afirmarse ya que en ambos casos el sentido quedaría modificado. una educación para la comprensión.1]. y que la metamorfosis le suceda a hombres como Gregor Samsa. de la inexistencia de una técnica de comprensión que funcione como un algoritmo [cfr. 221–222. o de haber entendido menos que otro.

5. 57–58 añade Coseriu: “hay otro tipo de generalidad en esta lingüística del texto que es la ‘tipología de los textos’.. pero al menos pone orden en la inabarcable multiplicidad de los textos concretos y puede evitar en la interpretación rodeos innecesarios y callejones sin salida401.4 Lo dicho no debe justificar ningún tipo de derrotismo. Pero partiendo del texto individual hacia el tipo o la clase. llegando a constituirse por esta continuidad histórica en este pequeño género llamado novela picaresca. que este género es un individuo que se ha desarrollado 400 p ág ina 123 d e 184 . 401 En Lingüística del texto. Esto no es sino un retomar ciertos procedimientos y hacerlos tradicionales agregándole otros diferentes. y un género literario que puede llegar a ser muy distinto al final de lo que fuera en un momento inicial. ni puede “agotar” todo su contenido400. Por esta vía se accede a la distinción de clases de texto.8]. [5. mas no al revés. pues los elementos comunes a los diversos textos concretos de esta clase son mucho más numerosos que. sino. del mismo modo que la individualidad de las lenguas no excluye elementos comunes entre ellas. De este hecho resulta una primera tarea posible y razonable para la lingüística del texto: el registro y ordenación de la infinita multiplicidad de los textos concretos sobre la base de características comunes a varios (incluso a muchos) de ellos. Parece razonable hablar de la clase de texto artículo de periódico. en cierto modo. la libertad individual (= la libertad creativa) se integra en la historicidad.7 y 9. II §§ 9. Y que las clases de texto se establecen después de la interpretación según varios criterios: tipos de texto con procedimientos análogos. “Fundamentos de una lingüística del texto real y funcional”. un estado. Porque es propio de los individuos históricos el presentar continuidad y presentar en todo momento rasgos que ya tenían antes y que seguirán teniendo y que pueden desaparecer. por ejemplo. los artículos de periódico. por ejemplo. La novela picaresca no nació de golpe y entera sino que se escribió como un tipo de cuento que después fue haciéndose en parte tradicional por ciertos aspectos técnicos. Es evidente que una clase de texto de este tipo no está en condiciones de explicar por completo ninguno de los textos concretos que se le atribuyen. Las características históricas de los textos (su tradicionalidad) no funcionan como límite para la creatividad. en ese texto [cfr.. Pero si lo pensamos bien adverimos que no es así. en principio totalmente. al contrario. los existentes en el ámbito de la literatura (pero incluso entre los textos literarios hay suficientes afinidades como para plantear clases de texto razonables y justificables). son condición necesaria para que ésta se desarrolle. Lenguaje y discurso. [. cap. al contrario.4. VIII. La diferencia entre el nivel de las lenguas y el de los textos consiste tan sólo en que los procedimientos idiomáticos. con construcción análoga de sentido.1] La individualidad de los textos no excluye la existencia de elementos comunes a varios textos diferentes.] Puesto que las novelas existen y puesto que tenemos una continuidad del género nos parecería que la clase se da antes y que a posteriori podríamos decir: ‘Voy a escribir una novela.3 y siguientes. págs. de los que depende la comprensión puramente lingüística.comprensión más precisa de lo expresado. aunque en lo empírico no ocurre así nunca. Gracias a estos rasgos continuos existen los individuos históricos: un pueblo. lo que dicho de otro modo significa que primero existe una novela y después la novela. mientras que el texto representa. porque ya sé cuáles son las condiciones para hacerla’. En las actividades culturales. el punto final de una secuencia de progresiva determinación: los procedimientos que funcionan en un texto sólo pueden comprobarse. Tomemos. valen para todos los actos lingüísticos en los que se ha hecho uso de la correspondiente técnica histórica del hablar. precisamente. de suerte que lo que después se proponga como clase o género sea un individuo histórico y que considerado en el punto final pueda ya no tener ninguno de los rasgos esenciales que tuviera en el punto inicial. § 7. cuando se reconocen claramente qué objetivos no son alcanzables rationaliter es posible dirigirse a los objetivos legítimos con la confianza de que su persecución deparará éxitos. Véase Óscar Loureda Lamas.

161–172. mientras que. sino al revés.. Sprachtypologie und Textlinguistik. I. que en ciertos casos –incluso en muchos– estas afinidades serán susceptibles de explicación genealógica: en el nivel de las lenguas. Nos situamos. de los principios funcionales de una técnica de la lengua y. Y en este sentido la tipología es ulterior a la hermenéutica dándose sobre la base de los individuos. en un planteamiento nuevo. [5. Energeia und Ergon. etc. Tipos lingüísticos como aislante. y en “Sprachtypologie und Typologie von sprachlichen Verfahren”. Véanse más detalles en “Sincronía. en las clases de los objetos naturales. Allgemeine Sprachwissenschaft. interesándonos sólo aquellos caracteres que son comunes]403. por su parte. 300: “El plano del tipo es el plano más alto de la técnica de la lengua que puede comprobarse. Jens Lüdtke y Harald Thun (eds.. lo es como para saber qué cabe esperar de un artículo de periódico”. no por haber estudiado los rasgos del artículo de periódico o por haberlos deducido de los otros muchos.4.] Y esta es una de las críticas que yo hago a la lingüística del texto propiamente dicha. págs. 1968. El tipo de la lengua comprende las categorías de oposiciones materiales y de contenido. en Jörn Albrecht. XII. por ejemplo. existe una técnica análoga en el ámbito de las lenguas: la tipología lingüística402. 402 Véase “Sistema. desde este punto de vista. I. [pues las clases de textos se dan sobre la base de los individuos. Festschrift für Peter Hartmann. La distinción metodológica entre el históricamente y que cuando digo que voy a escribir una novela entiendo que voy a retomar varios rasgos de esto que ya conocemos en la tradición como novela. norma y habla”.). Pero se entiende. 57. vol. ocupándose de los caracteres de clases antes de que se haya hecho interpretación.2] Hasta ahora nos hemos movido exclusivamente en el terreno de la sincronía: en un momento dado se comprueban afinidades que proporcionan los criterios para una determinada clasificación. en Actas del XI Congreso Internacional de Lingüística y Filología Románicas (Madrid 1965). la definición de la clase “triángulo equilátero” con los objetos que caen bajo ella. por ejemplo. Pero tendremos un marco conseguido. por tanto. y no al revés. los tipos de funciones y procedimientos de un sistema o –si son idénticos en este sentido– de diferentes sistemas. tipo”. vemos la clase en el individuo. 269–281. porque en la mayoría de los casos se ocupa primero del plano de las clases tratando de interpretar a los individuos desde el punto de vista de las clases. porque hemos obtenido la experiencia y porque de a poco se nos ha ido formando una especie de marco de referencia. También Competencia lingüística. Se trata. vol.Por lo demás. norma. diacronía y tipología”. en Manfred Faust et alii (eds.). pág. mediante la hipótesis de que dos idiomas se han desarrollado a partir de un estado anterior común. Claro que la pieza presentará también otros rasgos además de los genéricos o que quizá no presente algunos de los genéricos conocidos. cap. se comportan respecto de las lenguas como las clases de texto respecto de los textos concretos: articulan la multiplicidad de las técnicas del hablar históricamente transmitidas sin caracterizar ninguna de ellas tan exhaustivamente como lo hace. y “Sistema. por tomar tan sólo algunos términos tradicionales. 403 En Lingüística del texto. Lecciones de lingüística general. págs. en “Der Sinn der Sprachtypologie”. págs. de qué podemos esperar de él y de cómo afrontaremos su interpretación. Madrid. aglutinante o flexivo. tenemos una idea de qué cosa es un artículo de periódico. Que tenemos para la interpretación de un texto individual una especie de marco genérico que nos dice qué cosa podemos esperar de tal o cual texto. de este modo. Teoría del lenguaje y lingüística general. págs. de la totalidad de las relaciones funcionales entre procedimientos y funciones que aparecen como diferentes en el plano del sistema”. Y para decirlo con palabras más llanas. 269–279. a través de una fragmentación dialectal. clases de texto. una especie de clase que aunque bastante difusa. pág.. CSIC. Los títulos de las obras sobre lingüística del texto lo denuncian: tipos de texto. como el triángulo equilátero. Claro que esto no representa ningún peligro si se tiene conciencia de que antes de haber aplicado métodos estrictos de interpretación ya los hemos aplicado intuitivamente y que también conocemos más o menos ciertos caracteres genéricos de los textos. mediante la hipótesis de que las similitudes comprobadas pueden reconducirse a un modelo común más antiguo. p ág ina 124 d e 184 . 11–113. asimismo. y en el nivel de los textos. [.

también los textos pueden agruparse genealógicamente en familias de textos e investigarse históricamente. Semiología de la obra literaria. Gabelentz. 47–68. de qué modo. Por esto no puede haber una teoría “científica” de los géneros literarios. En la descripción e historiografía de las familias lingüísticas y de las familias de textos no existen diferencias cualitativas en relación con la descripción y con la historiografía de las lenguas y de los textos concretos. en un determinado momento. Fernando Lázaro Carreter. Ariel.. los Habsburgo. a través de las diversas versiones que el autor haya ido dando por buenas en distintos momentos. por ejemplo. del mismo modo que una familia propiamente dicha. 406 Véase. hasta la llamada “versión definitiva”. “Poetische Abweichung”. y del mismo autor. 407 Véase también Jürgen Trabant. Sekiguchi. Linguistische Berichte (Hamburgo). ello no quiere decir que en el terreno de los hechos no haya nada que justifique este planteamiento: los errores no son Ferdinand de Saussure. pero no necesariamente los determinantes para el género en cuestión. págs. las familias de lenguas y las familias de textos son nuevamente individuos. De lo dicho hasta el momento se infiere que la estilística de las desviaciones debe rechazarse porque su hipótesis fundamental no es admisible. sin embargo. sin embargo. cap. como puede parecer en la sincronía. por ejemplo. sino sólo una historia de los géneros literarios [cfr. debe tomarse históricamente como un individuo. Yoshihiko Ikegami. págs. Sprachwissenschaftsgeschichte und Sprachforschung (Ost-West Kolloquium. por ejemplo. pág. Del mismo modo que un tipo lingüístico no es lo mismo que una familia lingüística. Lo que realmente importa para la historia de los géneros es cómo se han desarrollado unos rasgos a partir de otros. no se han limitado a la imitación del texto original. y al igual que una lengua. Sprachform und Sprachformen: Humboldt. Curso de lingüística general. Kennosuke Ezawa y Wilfried Kürschner. 3 “Para la revisión del concepto ‘novela picaresca’.enfoque sincrónico y diacrónico que Ferdinand de Saussure postuló con tanto empeño para la descripción de las lenguas404 tiene su correlato en el análisis y descripción de los textos: igual que en las lenguas. un género literario no coincide en absoluto con una clase de texto. 282 y sigs. en algo completamente distinto de lo que era inicialmente: pueden haberse mantenido algunos rasgos. un determinado texto se ha convertido en modelo para textos posteriores que. primera parte. “La lingüística estática y la lingüística evolutiva”. sino que han hecho de él algo diferente.2]. en Eugenio Coseriu. cuando se desconoce su evolución. Desde un punto de vista histórico. 1996. Lazarillo de Tormes en la picaresca. “Sprachtypologie und Struktur des Textes”. 405 Véase. Y al igual que las lenguas.5 En este punto conviene desarrollar en detalle un problema respecto del cual ya se han emitido algunos juicios breves y apodícticos: el concepto de desviación (= desviación poética. 3. libertades poéticas) en la estilística407 [cfr. también en los textos se encuentran elementos comunes que descansan sobre la continuidad histórica. 5. 404 p ág ina 125 d e 184 . nota 401]. Niemeyer. 2ª ed. desde los primeros bocetos fragmentarios. por ejemplo. Barcelona. 1974. 45–59. Tubinga. por ejemplo. cap. Un género literario puede transformarse. 1983. II § 0. Berlin 1995). 32. A la llamada familia de lenguas de la lingüística históricocomparativa le corresponde en la ciencia de los textos el género literario. 193–229. también un texto puede estudiarse históricamente. Baste recordar en este sentido la evolución del género novela picaresca: las últimas obras que en la historia de este género se han producido tienen muy pocos rasgos en común con las producidas en sus comienzos406. págs. o si se hace expresamente abstracción de ella405.

normalmente “puros” (= completa negación de la verdad). sino de un determinado “lenguaje de los poetas” o de un “lenguaje poético” propio de una tradición específica. Puede ser correcto. que éstas “difieren” del conjunto de Véase. Teun A. 1973. Mediante estas “desviaciones secundarias” no pueden caracterizarse propiamente textos. 174–190.2. se funda.5]: que estas realizaciones incompletas de las posibilidades del lenguaje aparezcan en la práctica con más frecuencia que las más completas no justifica que se tome a las primeras como medida de las segundas. La Haya/París. Current Trends in Textlinguistics. [5. En la práctica. a su vez. a no ser que determinadas regularidades en la aparición de estos errores hagan sospechar que pueden ser producto de una intención expresiva deliberada [cfr. el concepto de “desviación”. no en lo que concierne a la esencia del lenguaje. pero no como un lenguaje de la poesía en cuanto tal. Nils Enkvist concibe las desviaciones estilísticas como una diferencia en la frecuencia de uso de determinados rasgos textuales entre la lengua poética y en la lengua literaria. al margen de la dimensión de la alteridad [cfr. II § 4. La Haya/París. por ejemplo. van Dijk. va mucho más allá de la estricta comprobación de un “ser diferente”: entender la diferencia entre dos objetos o estados de cosas comparables en términos de “desviación” implica saber –y saber presentar argumentos al respecto– cuál de los dos términos de la comparación debe considerarse el “normal”. sino lenguas. una técnica del hablar. Esta suposición sólo es aceptable en un sentido meramente cuantitativo. II § 0. sin duda.1. evidentemente. efectivamente. existe un “lenguaje de la poesía”. Nils Erik Enkvist. verdades parciales o aproximaciones incompletas a la verdad. 408 p ág ina 126 d e 184 . nadie considera este planteamiento seriamente. sino a las regularidades que muestran las llamadas “desviaciones”. van Dijk la interpreta como una separación o alejamiento de las reglas de la gramática “normal”. en todas sus modalidades. es decir. Linguistic Stylistics. 1972. II § 1.2. sino. En este sentido restringido. En realidad. No obstante. Y estas regularidades en las desviaciones se corresponden con lo que en un texto llama inmediatamente la atención: nadie se interesaría sistemáticamente por errores lingüísticos más o menos casuales de cualquier tipo –también esto son “desviaciones”–. sobre el supuesto básico de que el lenguaje cotidiano es el “normal” y que el lenguaje literario representa un modo “no normal” de hablar408. La estilística de las desviaciones. En el lenguaje literario. págs. las técnicas del hablar que por motivos históricos se emplean específicamente en determinados textos. ni siquiera la estilística de las desviaciones dirige su atención a las “desviaciones” como tales. Dressler. o más precisamente. constituir un uso lingüístico. Mouton.3]. o “Stylistics and Text Linguistics”. se realizan la totalidad de las funciones del hablar. A esto debe añadirse que lo “desviado” de un uso lingüístico puede.2 subapartados a) y b)]. Some Aspects of Text Grammars. en Wolfgang U.5. más bien. y. afirmar que en el lenguaje poético alemán existen ciertas tradiciones. Mouton. y de Teun A. de modo que las otras formas de hablar representan frente a él desactualizaciones y automatizaciones [cfr. si se quiere. ni siquiera aquellos que invierten una impresionante agudeza y grandes esfuerzos intelectuales en la elaboración de modelos técnicos que justifiquen las hipótesis previas. en sus pretensiones descriptivas. ninguna estilística hace otra cosa que no sea descubrir y registrar desviaciones respecto de un uso lingüístico establecido y normalizado.1] Dentro de la estilística de las desviaciones es correcto el hecho de que existen diferencias sustanciales entre los procedimientos del hablar poético y los procedimientos del hablar cotidiano.

efectivamente. sino al de las lenguas.2] Hace algún tiempo se desarrolló una teoría de la lengua literaria que encontró mucho eco sobre todo en los países románicos. así que trata sólo de la ‘expresión’: pretende caracterizar (= definir. [5. Que tales ingenuidades se digan después de la ontología de la obra literaria elaborada por Roman Ingarden [Das literarische Kunstwerk. sobre todo pensando en los jóvenes que no han leído a Roman Ingarden y a Félix Martínez Bonati. que se trata en el fondo de lo dicho mucho antes y con fundamento mucho más sólido. en el caso de estas “desviaciones” no se trata de desviaciones del lenguaje poético en general. con una impresión que se produce con frecuencia al ocuparse de textos poéticos: si Empédocles habla del ocaso de la vida. especialmente nota 272]. Advirtamos. el libro de Carlos Bousoño se titula Teoría de la expresión poética. Esta concepción se corresponde. Ejemplo tomado de la Poética de Aristóteles. se trata de una impresión falsa.3. no es posible. En la práctica continua del análisis textual es necesario tener en cuenta este tipo de “desviaciones” que no conciernen al nivel de los textos. 1457 b 24–25. Madrid. el holandés Teun van Dijk.2. ‘de aquello que una sociedad determinada en una época determinada reconoce como literatura’. 1931]. de manera que lo “dicho así” se sustituiría por lo “dicho de otra manera”. en realidad.procedimientos usuales en el “lenguaje cotidiano”. la expresión literaria presentaría procedimientos de sustitución. En realidad. al de los estilos lingüísticos dentro de una lengua histórica. permutación y adición de rasgos o hechos con respecto. La estructura de la obra de arte literaria [Santiago de Chile. 1952.1. Así. sino en una reificación inadmisible de un método para la comprensión de los textos que se domina intuitivamente. van Dijk considere la conmutación como procedimiento para caracterizar la literatura a partir del (= por oposición al) lenguaje corriente: “Otro lingüista –éste. como si la literatura no pudiera en ningún modo definirse como se definen otras actividades humanas. y reconoce que esto. y sin duda uno de los mejores en lo que concierne a la comprobación de los discursos. II § 2. 411 Coseriu también critica que Teun A. Logik und Literaturwissenschaft.2. porque los mismos procedimientos se dan en otros discursos. sino que se diga incluso 410 409 p ág ina 127 d e 184 . incluso en los de la vida diaria. al uso corriente o al uso más frecuente en otros tipos de discurso. por Carlos Bousoño en su teoría de la expresión literaria. Halle. que se trataría de procedimientos más frecuentes en los textos literarios o. vejez410. Se trata de un proyecto que pretende fundamentar desde el punto de vista teórico la estilística de las desviaciones. Niemeyer. El lenguaje poético debería entenderse. o sea.5. se tiene la impresión de que se trata de una “desviación poética” respecto de la palabra “que se esperaría normalmente”. II § 5. Universidad de Chile. en España. Aquello que se presenta aquí como “sustitución” o “desviación” no se origina en la recepción directa del texto. 2. deslindar) de este modo la literatura. 1960] es algo que da mucha pena. Gredos. la llama “teoría de la expresión poética”409. es decir que son característicos del hablar con fines prácticos de una determinada comunidad histórica. cap. Me refiero a la prueba de la conmutación411 [cfr. y que pueden llegar a creer que lo otro es lo último establecido por la ciencia más moderna. precisamente. Su creador. Pero. pero excelente desde el punto de vista de la identificación de la ontología de la obra literaria– como la del filólogo chileno Félix Martínez Bonati. como él dice. según Bousoño. En un texto poético no existen Teoría de la expresión poética. Y no sólo apena que se diga eso después de Roman Ingarden y Félix Martínez Bonati. como una técnica de sustitución sistemática: en toda expresión poética habría tenido lugar una especie de permuta. esto es. entre otras cosas. en particular. Sin embargo. intenta caracterizar la literatura por la técnica de la expresión. y que se digan en el mundo hispánico después de una obra –más modesta. sino sólo indicarse como aquello que alguien reconoce como tal. eine Untersuchung aus dem Grenzgebiet der Ontologie. o más exactamente. evidentemente.2 y nota 397]. el español Carlos Bousoño. lingüista del texto–. La diferencia sería sólo estadística. y también con una experiencia mucho más sólida de lo literario. sino de rasgos característicos de una lengua funcional perteneciente a una determinada lengua histórica: son rasgos propios de un estilo lingüístico [cfr.

No son procedimientos para decir lo mismo. aspectos necesarios de la obra en cuanto obra efectivamente lograda”. etc. adiciones. y no permiten siquiera deslindar (= definir. después de Aristóteles. sustituciones. sino que son procedimientos del análisis. o lo que es lo mismo.2.3] Debería quedar claro con esto por qué la denominada “estilística de las desviaciones” debe rechazarse desde sus supuestos teóricos. Si se tiene la impresión de que en un determinado lugar se ha efectuado una sustitución. sino modos de ser de la expresión literaria. no de procedimientos de la expresión misma.. [5. [.3 y 6. por ejemplo. sus resultados puedan tener valor. y que un discurso filosófico en versos sigue siendo filosofía.] Se trata de la conmutación aplicada por el intérprete del texto para analizarlo. y esta pregunta. separar) lo literario de lo no literario”. mientras que desde el punto de vista del autor no son en absoluto supresiones. En algunos casos esto se demuestra fácilmente. Es más. quien señalaba.6. sin embargo.6. Es verdad. etc. sin embargo. no habría estado bien. Lenguaje y discurso. Así.5]: en tal caso. p ág ina 128 d e 184 . precisamente. 1451b]. llevada al texto de manera intuitiva. 412 Sostiene Coseriu que “los procedimientos identificables [en la conmutación] como tales no son procedimientos de la creación o de la expresión literaria misma. que la métrica no hace de ningún modo la poesía. II § 5. por ejemplo. Esto no justifica. Añade Coseriu.“desviaciones”: en la poesía todo se dice exactamente como debe ser dicho. Los aspectos superficiales de la expresión no son los definitorios.1. y no es por ello poesía [Poética. hubiese dicho ‘no me convence’ o ‘no me lleva’. ya que a este respecto no existe ningún uso consagrado como “normal”. adiciones. de modo que los hechos que él considera característicos de los textos literarios pueden presentarse –y es más fácil presentarlos a nuestra vista– como si fueran supresiones. hubiera estado mal’. si lo hubiese dicho de otro modo’ –y esa es la conmutación que nosotros hacemos– ‘entonces no habría dicho el autor lo que ha dicho’. sino que esto es simplemente un procedimiento empleado por la crítica. lo que se hace es aportar al texto algo que no le pertenece a él. considerar el segmento del texto dado como resultado de esta operación parcial. sino de la comprensión misma. § 1.1. pero ello no significa que Santa Teresa haya reemplazado ‘no me convence’ o ‘no me lleva’ por ‘no me mueve’. lo que llama la atención en un texto puede consistir en una extraordinaria acomodación al uso lingüístico cotidiano [cfr. Nos preguntamos qué sucedería si un segmento del texto fuera sustituido por otro. en “Información y literatura”. § 1. La prueba de la conmutación se aplica intuitivamente en la comprensión de los textos. estos hechos pueden presentarse como tales”.: sólo para el análisis.2] no es un descubrimiento consecuencia de una “desviación”. porque lo que hacemos es simplemente decir –ésta es la necesidad misma de decir–: ‘Sólo así está bien. “es cierto que van Dijk advierte que se trata de procedimientos del análisis. Esto explica que. sino a su recepción412. pero esta intuición no se origina en lo que pretenden hacer creer los “teóricos de las desviaciones”: el sentido no resulta de una desviación respecto del uso lingüístico corriente. y para mostrar. que. el hecho de que en El Quijote una misma persona reciba continuamente nombres nuevos [cfr. Lenguaje y discurso. II § 5.. sustituciones. la necesidad de la expresión literaria en el texto literario tal y como en ese texto efectivamente se presenta: puede afirmarse que si Santa Teresa..2. el sentido se produciría –expresándolo en los propios términos de la “estilística de las desviaciones”– por la “renuncia a la desviación”. forma parte de la compleja operación del comprender. y que entre esta impresión y el sentido del texto hay una conexión esencial. en “Información y literatura”. para –digamos– la manera de describirlos. modos de describir. que en el texto –en cualquier texto.5. en lugar de ‘no me mueve mi Dios para quererte’. ibídem. desde un punto de vista estrictamente práctico. conmutaciones que hacemos nosotros al interpretar el texto mostrando que ‘si lo hubiera dicho como no lo ha dicho. no sólo en los textos poéticos– algo “llama inmediatamente la atención”. pese a que no todas las afirmaciones que se han hecho en relación con este método sean equivocadas: el supuesto básico sobre el que se funda corresponde a una intuición errónea de la prueba de la conmutación.

pág. que aún está por definir.2. 415 Añade Coseriu en el texto original que “los términos que se emplean aquí pertenecen a la idea tradicional y precientífica que se tiene de cómo se articulan los textos. la elaboración de una amplia lista de procedimientos para la construcción del sentido y la preparación de los instrumentos descriptivos para la interpretación de los textos [cfr. realizó una tarea empírica a la que sólo muy tarde intentó proporcionarle algunos principios teóricos414.6. 150. [5. II § 2]. de modo que no deben tomarse 413 p ág ina 129 d e 184 . París. fundamentalmente. Hasta ahora. al capítulo. I §1. I § 5. III. al párrafo. sino de una prefiguración susceptible de desarrollo. Por la investigación y la descripción de las lenguas se sabe que los contenidos lingüísticos están vinculados a los “estratos” correspondientes en los que se muestran. Es presumible que en el plano del sentido se presenten comportamientos análogos. De este Véase Heidi Aschenberg. es decir que hay contenidos específicos de los diversos niveles de estructuración idiomática [cfr. I § 0. 1969. Así. 1984. tiene que realizarse con un alcance mucho mayor y de modo mucho más sistemático. 5. se acercó a su objeto valiéndose de un conocimiento intuitivo seguro. [5. está justificando ver en su estilística un prometedor avance de una lingüística del sentido. esto es. Esto es cierto sin duda: como muchos otros hombres creativos. Narr.6 Como ya se dijo [cfr. Véanse. Spitzer interpreta los textos en el plano del sentido.6. Ello mostraría una progresión desde una unidad mínima.3]. el significado de una oración no puede representarse simplemente como la suma de los significados de las palabras que en ella se combinan. por ejemplo. de esa forma de lingüística del texto que se ha considerado como la “verdadera” y “propia” lingüística del texto [cfr. Rassegna di filosofia (Roma).5. Tullio de Mauro. I. § 3 y cap. y del capítulo a la obra entera415. por ejemplo.2] La estilística de Leo Spitzer carece de un componente que podría denominarse teoría de la articulación del sentido [cfr. [5. I § 3].1] Incluso cuando está convencido de hacer un análisis puramente lingüístico.6.1]. pero sin llegar a desarrollar una teoría. habría que estudiar en profundidad cuáles son los “sillares” de las unidades de sentido complejas y cómo se asientan para formar unidades de sentido de rango superior. Idealistische Philologie und Textanalyse.4.1] Lo que se ha expuesto en los capítulos precedentes sólo en forma de ejemplos. Tubinga. II § 5. es decir. los comentarios de Charles Bruneau en la edición del trabajo de Ferdinand Brunot Précis de grammaire historique de la langue française.6. poesía e cultura nel pensiero e nell´opera di Leo Spitzer”. que también los signos textuales –a cuyo complejo estatus semiótico ya se ha aludido [cfr. § 3. Zur Stilistik Leo Spitzers.1]– no se “sumen” simplemente para formar unidades de sentido de rango superior.1. cap. por ello.2]. Masson. “Linguaggio. Suele afirmarse que Spitzer no fue un gran teórico y que. 414 Así. existe una lingüística del texto ante litteram susceptible de desarrollo ulterior: la estilística “integral” de Leo Spitzer413. de éste.1. la teoría y la práctica aparecen identificadas en este ámbito: quien hace un análisis práctico del texto es simultáneamente nolens volens casi siempre intérprete de los procedimientos que descubre. Para poder llegar a una “verdadera” lingüística del texto habría que ampliar la estilística de Spitzer en tres sentidos que le proporcionarían una base más sistemática. no se trata de un método maduro. esto es. Pero como ya se dijo. En definitiva.

o incluso con el conjunto de la obra del autor [cfr. Gallimard. “Un sistema de unidades para el estudio del lenguaje coloquial”. Lingüística perceptiva y conversación: secuencias. Antonio Briz. Nuovi saggi di critica semantica. París. I de 1966 y vol.2]. y el análisis conversacional. en Antonio Briz y Grupo Val. y los ensayos publicados desde la Escuela de Birmingham por John M. Ariel. Es verdad que Spitzer ocasionalmente apunta que ciertos hechos comprobados en un pasaje de un texto están en conexión con otros hechos que aparecen en lugares completamente distintos del mismo texto. p ág ina 130 d e 184 . 2000. Marisa Pérez Juliá. Valencia. tesis doctoral. y Antonio Briz. 281–330.1.). Michael Stubbs y Malcolm Coulthard. I § 0. Seuil. y “La formula ‘paricidas esto’ y “La formula ‘ite missa est’”.2 y II §§ 0. los de Eddy Roulet y la Escuela de Ginebra. 7–61. págs.3 y 9].Es. 2000. pero no en exclusiva [cfr. probablemente. en este sentido.5.2. II § 5. Lingüística pragmática y Análisis del discurso. págs.1. 5. religiosos e incluso jurídicos416. Si lo hubiese hecho. como el análisis del discurso. 2. 1996). Les termes clés de l´analyse du discours.Co. por ejemplo. respectivamente. lo cual constituye una unidad de sentido para la que también existe una denominación tradicional: la obra. Barcelona.. 1993. Madrid. en general. interacción. ¿Cómo se comenta un texto coloquial?. Valencia. pero. (eds. Catalina Fuentes Rodríguez. Sinclair. XIII”. Altri saggi di critica semantica.análisis resultaría. como los de Beatriz Gallardo Paúls. será necesario tomar en consideración. 51–80. 2003.6. incluso en su aspecto puramente práctico. 416 Véase. especialmente § 5. págs. Tanto sobre las unidades a través de las que se articula un texto (monológico o dialógico) como sobre las unidades superiores al texto la investigación dentro de la lingüística del texto ha sido considerablemente inferior a la investigación generada dentro de otras orientaciones de los estudios sobre el hablar. cap. podría relativizarse y corregirse una famosa interpretación del como propuestas normativas”. II de 1974. a comentar un texto tan pormenorizadamente que pudieran reconocerse nexos más amplios.4. puede presentarse como modelo en este sentido. “Las unidades de la conversación”.2. Antonino Pagliaro. cuya critica semantica debe entenderse también como una lingüística del texto ante litteram [cfr. París. de modo que no es extraño que en este ámbito se dispongan de medios teóricos precarios. Tampoco la estilística de Spitzer –por lo demás.6. 41–110 y 129–182.1.6.Co. I § 5. pero no logra llegar hasta el final. sino que. el conjunto de los textos de un autor.2. También Pagliaro se ocupa sobre todo de los textos literarios. Universidad de Valencia. Problemas de lingüística general.2 y II § 8. “Formule di confessione meridionali in caratteri greci”. 3. 5. “Due ricette in volgare siciliano del sec. también él habría comprendido que una dimensión del sentido que aparece en el texto no coincide necesariamente con el sentido del conjunto del texto. intercambio). prometedora– es una excepción. y Grupo Val. en particular: véanse. 185–198. realizados desde el punto de vista etnometodológico. 1993. en determinados casos. págs.6. vol. más allá de cada obra individual. La unidad mínima a la que se refiere Coseriu podría ser el enunciado (Émile Benveniste. En español existen trabajos sobre unidades dialógicas (turno. es decir.Es. que tampoco el texto completo encarna la unidad de sentido más grande posible. Saggi di critica semantica. los trabajos de Emanuel Schegloff.6. págs. o Dominique Maingueneau. reconoce claramente que el problema de la creación del sentido en los textos no es un problema específicamente literario.3] La tercera ampliación del modelo de Spitzer necesaria ya se ha mencionado: una lingüística del texto como “lingüística del sentido” debe ocuparse de textos literarios preferentemente. Oralia (Madrid/Almería). Lingüística textual: un estudio sobre la unidad párrafo.3. [5.6. Arco Libros.2].2 Con el fin de mostrar de una manera más plástica que las extensiones anteriores son necesarias. 6. de aquí que haya aplicado su método también a textos filosóficos. más allá de esto. La articulación del sentido ha sido muy poco estudiada.

no obstante. una extraña reticencia a mostrar una designación como simplemente dada. los nombres propios contribuyen a caracterizar y situar a los personajes.Quijote hecha por el propio Leo Spitzer. En consonancia con su método desarrollado intuitivamente. Xaver Kleinsgütl [en dialecto bávaro. I. la ‘conjetura’ más verosímil”. es decir. en “Perspectivismo lingüístico en El Quijote”. y lo hace recurriendo a la idea medieval de que la verdadera esencia. la polionomasia. Murdstone [“piedra asesina”]. Ambos muestran una notable preferencia por nombres etimológicamente analizables como Dotheboys (do the boys) [“los deberes de los chicos”]. nos han permitido llegar al perspectivismo lingüístico del artista Cervantes. Pero esto importa poco a nuestro cuento. El hombre no puede comprender por sí mismo la esencia de las cosas: en la medida en que él también es una creación. 1]418. de modo que el efecto evocador no se encuentra en los nombres concretos mismos. Ambos autores trabajan preferentemente con nombres inventados por ellos. domina un extraño relativismo o escepticismo. o Langhals [“cuello largo”]. “el mundo. tal como se ofrece al hombre. Por su relación con un contexto. su trabajo Teoría lingüística del nombre propio]. Spitzer parte en su interpretación del Quijote de un hecho que “llama inmediatamente la atención en el texto”: la. que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben. El Quijote. 420 “Perspectivismo lingüístico en El Quijote”. basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad”. o simplemente por el hecho de ser frecuentes en un cierto estrato social. como él la denomina. 137. 417 p ág ina 131 d e 184 . Lingüística e historia literaria. Lingüística e historia literaria. Lingüística e historia literaria. el sentido de este perspectivismo lingüístico. como en el inicio mismo: “Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada. “polionomasia” o la “inestabilidad de los nombres” 417. como se llama un joven criado muniqués. Habría que reconocer. 152. Schweigestill [“el taciturno”] y. o Quesada. en tanto el conocimiento de este ser verdadero no está al alcance de la limitada subjetividad de los hombres y sólo Dios conoce los nombres “correctos” de las cosas. a juicio de Cervantes. En dos autores resulta particularmente evidente la inclinación a utilizar los nombres propios como un medio expresivo más: Charles Dickens y Thomas Mann. en efecto. 419 “Perspectivismo lingüístico en El Quijote”. de palabras y de lenguas. debe expresarse mediante su nombre “correcto”. Esta reticencia se manifiesta en una continua disposición a discutir obstinadamente sobre lo correcto de los nombres con la finalidad de “hacer vacilar la confianza del lector en el uso establecido de la palabra”419. ibídem. como sujeto no puede ver las cosas más que relativamente. págs. Al significante de este componente del texto lo denomina “perspectivismo lingüístico”. pero. Copperfield [“campo de cobre”]. 149–150. el ser-así de todo lo creado. pág. Quesada o Quijana (siendo esta última. es decir. exactamente igual que los nombres son susceptibles de varias etimologías”420. Spitzer se esfuerza también por hallar el correspondiente significado. aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba Quejana. 418 “Cualquier lector del Quijote queda sorprendido por la inestabilidad de los nombres de los principales personajes de la novela”. quien sabe muy bien que la En el primer capítulo de la novela se dice que el protagonista “era llamado por los ‘autores desta tan verdadera historia’ alternativamente Quijada. es susceptible de varias interpretaciones. según Spitzer. En lo que concierne a las denominaciones. que “la sobreabundancia de nombres. esto es. La inestabilidad de los nombres es un rasgo llamativo que aparece en los distintos lugares de la novela[. págs. “la haciendita”]. sino en los procedimientos utilizados para su formación”. “desde su perspectiva”. En la versión original del texto Coseriu añade como comentario incidental lo siguiente: “El significado de los nombres propios en un texto es un tema que merecería por sí mismo una investigación en profundidad [véase. Spitzer desarrolla este tema intentando demostrar que la inestabilidad en la denominación es un indicio de gran importancia para el sentido de la novela en su conjunto. la polietimología y el poliglotismo.

así como por la honra. I. 49. 22. 177. porque bien has visto el regalo. 181 y siguientes.2. Habría que cuestionar. El Quijote. pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve. 423 Ídem. titulada “Cervantes y el lenguaje”. los llevaban donde no quisieran ir”. En una conferencia inédita sobre la lengua de Cervantes424 yo había sostenido. se entiende como una “redención”423. cita esta conferencia “dictada hace ya 23 años (no publicada todavía)” en Montevideo. sin embargo. sino en el autor mismo422. Una consecuencia de esta interpretación es que no ve “el verdadero héroe de la novela” en Don Quijote ni en Sancho Panza. si constituye realmente el sentido de la novela o solamente el sentido de un componente de la novela. en buena parte coincide con una segunda. si esa interpretación es válida para la obra en su conjunto. I. Sancho. como otras veces se ha dicho. ni la voluntad de libertad por parte de algún que otro “sometido” –evidentemente limitada– logran contener este entusiasmo del héroe. 427 “La libertad. un componente que. y en este entusiasmo no resulta en absoluto ridículo. por el contrario. 425 Por ejemplo. otros personajes de la novela expresan una y otra vez su admiración ante el “bonísimo entendimiento” que muestra el ingenioso hidalgo cada vez que razona sobre cosas que no tienen que ver con la caballería andante426. bajo el título “El lenguaje de Cervantes”. Otro rasgo de esta novela que llama la atención es una determinada “obsesión” del protagonista: el hecho de que Don Quijote esté continuamente ocupándose del tema de la libertad. y de que en cuanto hablaba y respondía mostraba tener bonísimo entendimiento. Dado que el curso recogido en este libro se impartió en San Juan. Sancho. es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos. dentro del ciclo de conferencias 350 aniversario de la publicación de El Quijote. de hecho. del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha al bourgeois rangé Alonso Quijano. la mencionada disertación. precisamente. pág. con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre. Digo esto.transparencia del lenguaje es una realidad sólo para Dios”421. pág. no representaría más que un elemento articulable en un nivel superior. en el que explica a Sancho Panza la esencia de ésta427.6. también forma parte del Ídem. 178. se puede y debe aventurar la vida. y. Por último. Ídem. una de las actividades preferidas de Don Quijote es liberar a distintos personajes. en el año 1958. a su vez. la tesis de que el tema del Quijote es otro: la “inestabilidad de los nombres” es un factor entre otros. el episodio de la liberación “que dio Don Quijote a muchos desdichados que. Argentina.1] Spitzer tiene razón al reconocer la pluralidad de los nombres en el Quijote como un rasgo particularmente llamativo. es decir que sólo puede comprenderse exactamente en conexión con otros. por la libertad. en tratándole de caballería”. fue impartida el 25 de junio de 1955 en la Casa de España en Montevideo. 426 “Mirábalo el canónigo. Según los datos recogidos por José Polo en el Archivo Coseriu. impartida el 7 de noviembre de 1997 en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas en la Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima) dentro del coloquio Miguel de Cervantes Saavedra: 450 años. [5. El Quijote. Don Quijote habla mucho de la libertad. y el manuscrito del correspondiente texto. la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido. y admirábase de ver la estrañeza de su grande locura. esto es. el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. y ni el hecho de que los liberados hagan de su recién obtenida libertad un uso que no estaba en las intenciones de su liberador425. 71. particularmente convincente resulta en el breve y hermoso discurso sobre la libertad. 424 En Lingüística del texto. Por otra parte. Por una parte. tanto en la teoría como en la práctica. mal de su grado. solamente venía a perder los estribos. pág. y que la metamorfosis final del loco al cuerdo. pág. y hasta cierto punto la interpreta correctamente. me 422 421 p ág ina 132 d e 184 . Coseriu sitúa la conferencia sobre El Quijote. en el año 1981.

Puede decirse. y algún palomino de añadidura los domingos”429. cuando estaba lleno de aquel “demencial” entusiasmo por la libertad que constituye su verdadera esencia. recupera. Ahora. ¡Venturoso aquél a quien el cielo dio un pedazo de pan. [5. sino que también aquí puede verse un momento de libertad: somos libres para dar nombre a las cosas porque toda denominación se corresponde con una determinada visión. con la única diferencia de que. dada la mayor complejidad del texto. y de modo muy simplificado. 429 El Quijote. al mismo tiempo. De ello se deriva que los procedimientos para la comprensión de un texto son análogos a los procedimientos para la comprensión de una oración. sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!”. Asimismo. Con este breve esbozo sólo se intenta ayudar a comprender. entonces. lentejas los viernes. pues El Quijote también es una tragedia. cree haber sanado: recobrada la salud. de poco glorioso final428. hay que preguntarse si un sentido que hemos comprendido debe tomarse como el “enunciado” completo o sólo como una parte de un “enunciado” que quizá aún no se haya entendido del todo. dado que la libertad está en inmediata conexión con la demencia del héroe. salpicón las más de las noches. 42–53. porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos. Todo esto en su conjunto induce a considerar la inestabilidad de las denominaciones de otro modo. p ág ina 133 d e 184 . y lo mismo vale mutatis mutandi para ciertos procedimientos de representación desarrollados para las oraciones. que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. esto es. El Quijote. si no se lo hubiese impedido la muerte. Se parte del supuesto de que en el ámbito de los textos existen niveles de estructuración. duelos y quebrantos los sábados.2. que El Quijote es un poema sobre la libertad. en el ámbito de los textos. con un determinado modo de ver las cosas. no volverá a liberar a nadie. de la que había salido al principio. pero a veces los ejemplos triviales también son útiles). la infinita monotonía de la vida. I § 3]. pues la libertad es el verdadero tema de esta novela. curado. ahora. ni luchará más por la justicia. volvería a comer su “olla de algo más vaca que carnero.2] Aquí no es posible fundamentar ni justificar por extenso esta interpretación del Quijote.tema de la libertad otra parte de la acción de la novela. 1. 58. dónde reside el problema de la articulación del sentido. En la multiplicidad de las denominaciones no se expresa inseguridad. II. I. 428 El Quijote. una variación burlesca de rica tradición literaria sobre la utopía y sobre la descripción del estado ideal: el extraño gobierno de Sancho Panza sobre la ínsula Barataria. definitivamente vencido. y en que éste abandona la búsqueda de la libertad para sí y para los demás precisamente cuando él. como sigue: sentidot t = texto parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre. reside en que las posibilidades de luchar por la libertad son limitadas. igual que en el ámbito de las lenguas [cfr. a partir de la interpretación parcial de Spitzer. Esta hipótesis de la articulación del sentido podría representarse esquemáticamente. como en No es cierto que Juan sea tonto (el ejemplo parece trivial. Lo trágico.6. el peligro de cometer errores es en este nivel incomparablemente mayor que en el nivel de las oraciones: una oración tan sencilla como Juan es tonto es completamente diferente si aparece aislada o si aparece subordinada. II.

a) Existe. podría decirse que obsesionado por la precisión. [5. incluso en ocasiones se dice expresamente que el texto debe tomarse como un informe sobre hechos realmente sucedidos: un cuento se titula. sino del valor del empleo de un determinado estilo de lengua en el conjunto de su obra430. tomo IV. preciso. 1141– 1143. “Las preocupaciones de un jefe de familia”. precisamente.2]. Obras completas.1] Examinemos el qué de lo que se informa. Lo que llama la atención siempre en la lectura de Kafka es su peculiar modo de hablar: un estilo burocrático sobrio. casi científico. dos tipos de sucesos. La obra de Kafka representa en este sentido un campo fecundo para la investigación. y que esta evocación puede contribuir al sentido de un texto [cfr.3 En otro lugar se ha explicado que ciertas variedades de una lengua pueden evocar el milieu (o “connotarlo”. parece presentar una constitución algo más compleja432. p ág ina 134 d e 184 .6. más de cerca. en líneas generales. una especie de “lenguaje administrativo” estrictamente informativo.sentidoc sentidop sentidop sentidop c = capítulo p = párrafo Aplicado a nuestra enmienda a la interpretación que hace Spitzer del Quijote. Teorema.1. págs. por una parte. II § 2. 1983. esto es. 1152–1164. Franz Kafka.3. 432 Franz Kafka.]. El ser en cuestión muestra una notable movilidad. pero que. en el sentido de Hjelmslev) en el que normalmente se encuentra esa variedad. Obras completas. ¿Qué estado de cosas y acontecimientos constituyen el objeto de estos informes tan precisos? Pueden distinguirse.3. Obras completas. tomo IV. aunque poco 430 431 En español. un ser que visto de lejos parece una bovina de hilo plana y en forma de estrella. 4 volúmenes. Aquí no se trata de un limitado efecto de “verosimilitud” en una determinada narración de Kafka.. Ein Bericht für eine Akademie [Un informe para una academia]431 [.6. y está en condiciones de dar respuestas satisfactorias.. págs. Barcelona. resulta lo siguiente: polionomasia acciones libertadoras discursos sobre la libertad utopía política (ínsula Barataria) vida cotidiana (no hacer nada) tema de la libertad/demencia de Don Quijote (perspectivismo = visión limitada del hombre) posible sentidop salud de Don Quijote curación de la demencia frustración de la esperanza de la libertad “tragedia” 5. Franz Kafka. es totalmente inofensivo.

Por eso A emprende el camino de regreso. págs. a preguntas sencillas. Casi al llegar tropieza. Franz Kafka. 1131–1133. Obras completas. Pasa el tiempo. 1121–1122. y el resultado desfavorable parece seguro. Se llama Dr. de jerarquía progresivamente superior. Algunos testigos presenciales del caso. En el último instante. Esta metamorfosis supondrá. que baja la escalera furioso y que se pierde para siempre. 435 Franz Kafka. En cierta ocasión importante A se dirige al lugar en el que se halla B para cerrar un negocio. 1301–1302. entre otras cosas porque hay muchos porteros. pues para realizar esta empresa con éxito ahora no parecen darse las condiciones apropiadas. En Las metamorfosis. Es seguro que se llama Odradek. Obras completas. a la que él mismo será quien menos pueda sustraerse. inquieto por la demora de A. para el cual no es posible aportar pruebas irrefutables. “El nuevo abogado”. tal vez sea mejor sumirse en libros de leyes que conquistar la India. Sin esperanza ya de alcanzar su objetivo. Finalmente. A corre escaleras arriba.informativas. con ayuda de un pretexto. “Ante la ley”. Obras completas. No puede excluirse con certeza que la hermana. pasan también cosas de índole muy distinta. había partido hacia la casa de A. tomo IV. un campesino pide entrada en la ley435. a propósito o sin querer. de que la entrada que se encuentra ante él estaba hecha tan sólo para él: con su muerte esa entrada ya no tendrá función y podrá cerrarse definitivamente. 436 Franz Kafka. les advierten de lo sucedido con evidentes signos de temor. con la idea de hallar a B en su casa. tal vez a su lado. incapaz de gritar. gimiendo en la oscuridad. en cambio. págs. en la Magistratura no se plantean mayores problemas por la nueva actividad profesional del Dr. Bucéfalo. le responden. y en su entorno más inmediato se producirá un largo debate cuyo resultado será la convicción. de que en una familia burguesa no se dan las condiciones apropiadas para la vida de un insecto monstruoso. por ejemplo. pregunta por qué en todo ese tiempo él ha sido el único que ha deseado entrar en la ley. En un segundo cuento. una serie de consecuencias para su vida. Un proceso judicial será inevitable. tomo IV. En general. En otra ocasión se cuenta que una pareja de hermanos pasa en un pueblo desconocido por delante de la puerta de un cortijo436. pero no llega a encontrarlo porque en la misma ocasión B. 1297–1298. tomo IV. tomo IV. Obras completas. También se refiere el caso de un nuevo abogado que ha abierto un bufete en la ciudad433. “Un golpe a la puerta del cortijo”. en otro lugar se trata de un hecho cotidiano434. Bucéfalo. el altruista hermano conseguirá evitar el arresto de la hermana. Feliz de hablar con B y de explicarle todo lo sucedido. Los intentos de soborno del campesino resultan ineficaces. “Una confusión cotidiana”. que protegen la ley de intrusos. págs. y la vida de ese hombre sencillo se acerca a su fin. ya marcado por la muerte. b) Por otra parte. p ág ina 135 d e 184 . pero su aspecto exterior recuerda más bien poco al tiempo en que aún era el caballo de batalla de Alejandro Magno. pero él 433 434 Franz Kafka. un representante de comercio se despierta una mañana y comprueba que se ha convertido en un monstruoso insecto. Por la simple razón. se tuerce un tendón y a punto de perder el sentido. a partir de entonces. su difícil posición actual merece comprensión: en nuestro tiempo. oye a B. tal vez muy lejos ya. no está nada claro el origen de su nombre: unos le atribuyen origen eslavo. efectivamente. haya golpeado la puerta. otros creen que se trata de una palabra alemana que más tarde se ha eslavizado. págs. Un portero con una larga y fina barba negra tártara le indica que aguarde. pues dado su significado en la historia universal. Allí B está aún esperándole.

3. en el que no hay auxilio. y. un empleado de banco de limpio historial se ve envuelto en un largo proceso438. considerada como especie. o. págs. pero inocuo por reversible? Esto es lo que en un mundo fragmentario no se puede saber. sobre todo en la esfera de la legalidad. un peligro? ¿La transformación de un representante de comercio en un escarabajo es un proceso inexplicable. En ocasiones. logrará superar sistemáticamente las amenazas del mundo cruel. para la humanidad. En él se producen también hechos que no logran explicarse por completo. en cambio. a su vez. vestidos con toda formalidad y parcos de palabras. como el de que A y B no terminen por encontrarse. tomo II. ¿encierra o no.mismo no tendrá la menor posibilidad de salir de la prisión perpetua a la que se le condena. de manera que nunca podemos saber en qué sección nos encontramos: el hecho de que el caballo de Alejandro Magno forme parte de la magistratura. en un caso que no carece de semejanza con el anterior. incluso se les mantiene en la incertidumbre sobre si la ha habido o no. En el mundo cruel.6. Durante un año entero no logra saber nada relacionado con el trasfondo del proceso ni consigue ser llevado ante el juez supremo. 471–704. El conjunto sólo se convierte en algo terrible porque ambos mundos parciales no están tan netamente diferenciados. siempre que con ella no se vincule un peligro serio. en un mundo en parte inexplicable y en parte cruel. pero relativamente inocuo. Finalmente es ejecutado por dos señores. pero la humanidad. que puede denominarse “lenguaje de los informes”. pues el principio que rige la toma de las decisiones es que “la culpa es siempre indudable”. [5. Este mundo no se describe desde la apasionada participación de un afectado. y es posible adaptarse a un mundo cruel siempre que sea comprensible para la razón: quizá un individuo determinado pueda sucumbir en él. págs. Bucéfalo. sino en un estilo sobrio. Los condenados no conocen su propia sentencia. el hecho no demostrado de haber golpeado una puerta puede representar un grave delito: aquí alguien puede convertirse en un insecto monstruoso o entrar en los engranajes despiados de una justicia de la que sólo se conoce su lado ejecutivo (el legislativo y el judicial permanecen enigmáticos e inaccesibles). p ág ina 136 d e 184 . pues. como podría parecer por nuestra exposición esquemática: el mundo “inexplicable” y el mundo “cruel” juntos forman un mundo fragmentario. al menos. “El Proceso”. sobre los cuales no es posible recabar información suficiente para poder dar explicaciones satisfactorias o pronósticos fiables acerca de su comportamiento. Franz Kafka. extremadamente minucioso. Por último. 705–735. Las diversas secciones de ese mundo se insertan unas en otras. “En la colonia penitenciaria”. Una explicación insuficiente es algo a lo que uno puede acomodarse. en 437 438 Franz Kafka. Obras completas. Se trata de un mundo desconcertante. de una forma sorprendente y nada formal: lo ejecutan como un perro por una culpa que no conoce. ni el mundo inexplicable ni el mundo cruel representan un mundo terrible para el hombre. naturalmente. el lenguaje utilizado para ello se convierte. en definitiva. tomo II.2] Nos encontramos. El mundo inexplicable está poblado por seres como Odradek y el Dr. Obras completas. y por esto terrible. no tienen la menor oportunidad de defenderse. En sí mismos. En otro texto nos encontramos en una colonia penitenciaria en la que un ingenioso aparato de gran complejidad técnica se encarga de la ejecución de sentencias437.

En consecuencia. el informe objetivo a veces se desarrolla en el plano del metalenguaje. II § 5. esto es. es posible ser matado como un perro. no es ningún mundo inventado. horrible cotidianeidad de: – personas – nombres – profesiones nuestro mundo 6.0] Una vez señalados los problemas de la articulación del sentido en el ámbito del texto concluido o de la obra de un autor. pretendo mostrar.1. movida por fuertes pasiones o dotadas de capacidades superiores a la media. mediante algunos ejemplos de literatura culta y de literatura popular. No son gente extraordinaria.6.2]. De este modo. muchas veces designados sólo por sus iniciales o que incluso permanecen en el anonimato. surge la sospecha de que este mundo. de la lingüística del texto como elucidación de la “gramática” de un texto dado [cfr. cómo surge el sentido a partir de las diversas relaciones de los signos en el texto. Las personas que aparecen en estos protocolos de observación formulados tan meticulosamente se corresponden. II §§ 2 y 3]. Se trata de hombres sencillos. Su finalidad básica es mostrar cómo el uso “connotativo” de un determinado estilo de lengua puede contribuir a la constitución del sentido en la obra de conjunto de un autor: “lenguaje de los informes” informes objetivos y metalingüísticos hechos1 “mundo inexplicable” hechos2 “mundo cruel” mundo fragmentario. p ág ina 137 d e 184 . donde se espera toda la vida en vano ante la ley.3] El esquema siguiente no pretende representar en forma comprimida la estructura completa del sentido de la obra de Kafka. representantes de comercio. empleados de banco. [5. de apariencia sobresaliente. aunque útiles: campesinos. conscientes de su deber.objeto de análisis objetivo.3. aquí ya no se trata ni de la “teoría de los textos” ni de la “lingüística del texto general”. sino que es nuestro mundo: es aquí mismo donde es posible convertirse en un monstruoso insecto. etc. A diferencia de los ejemplos anteriores [cfr. Todos ellos suelen expresarse en forma no menos objetiva que el narrador que sobre ellos informa. sin posibilidad de defenderse e incluso sin conocer la culpa. en el cual las hipótesis sobre el origen de la designación utilizada se somete a discusión crítica. en cierto modo. como en el caso de Odradek. donde en cada casa hay tribunales y donde. hecho de trozos en los que imperan sistemas de leyes diversos. sino de la lingüística del texto como comentario de texto o explicación del texto. con el modo de informar sobre ellas. EL SENTIDO COMO RESULTADO DE DISTINTAS RELACIONES SÍGNICAS: EJEMPLOS [6. y que desempeñan profesiones subalternas.

Y nosotros nos encontramos con nuestra nave en medio de todo eso: µµεϖ δ≅∈ν τ⎝ µ σσον/ν ι φορ∠µ<µ>εθα σℑν µελα°ναι. 6. Una ola se abalanza por este lado. sirve de ejemplo del empleo plástico o pictórico del lenguaje. La rima y la aliteración. sigue un nuevo acento ascendente. por la dimensión o numerus [cfr. sobre todo mediante los acentos: primero. Una posibilidad distinta de realizar este procedimiento se encuentra en el siguiente texto: ≅Οτοτοτο″ π⎜ποι δ . Lingüística y poética.2 El segundo texto. ΗΑπ⎜λλων. Nosotros. Ella requiere toda la atención. pero. El primer verso no tiene ningún significado lingüístico: se trata de una cadena de lamentos formulados como interjecciones en los que se articula confusamente el dolor todavía indeterminado e incomunicable de Casandra.6. En el verso aliterado o en la estrofa rimada estas relaciones paradigmáticas se actualizan [cfr. por aquel otra. Agamenón. sirve para ilustrar un procedimiento general cuya importancia para la poesía ha sido mostrada por Roman Jakobson: la transformación de relaciones in absentia en relaciones in praesentia. no aparece casi nada de lo que en el poema original se hace con el lenguaje. ΗΑπ⎜λλων. por su propia longitud. un breve fragmento del lamento de Casandra en el Agamenón de Esquilo440. puede sentirse el movimiento de la ola que se aproxima.1]. edición bilingüe griego-francés. descendente. somos arrastrados en una nave negra] En la traducción. como ejemplo de imitación por la forma del signo. 1072–1073. concretamente. sin embargo.3. concretamente. particularmente frecuentes en determinadas tradiciones literarias. pág.1. vv. una estrofa de un poema de Alceo439. En el primer verso se introduce concisamente la situación: hay una tempestad. sin que haya tiempo para mirar al otro lado. y. son sólo formas específicas. En el segundo verso: τ⎝ µ ν γ ρ νθεν κℜµα κυλ°νδεται. Lo que esto significa puede comprobarse con claridad en la rima o en la aliteración: las lenguas contienen múltiples “paradigmas” de palabras que son fónicamente semejantes o suenan de modo similar al principio o al final. En el siguiente verso. Jakobson habla. de la proyección del eje paradigmático sobre el sintagmático441. Lo amenazante de la situación es evocado por medio del elemento fónico mismo.1. µµεϖ δ≅∈ν τ⎝ µ σσον ν ι φορ∠µ<µ>εθα σℑν µελα°ναι [Estoy aturdido por la tempestad de los vientos. no por la sustancia. II § 2. II § 2. una vez alcanzado el “fondo”. en el medio.2]: ≅Ασυν<ν> τϕµ<µ>ι τ∫ν ν µων στ σιν τ⎝ µ ν γ ρ νθεν κℜµα κυλ°νδεται τ⎝ δ≅ νθεν. es decir. luego. de este Alcée/Sapho.1 El primer texto. 441 “La función poética proyecta el principio de la equivalencia del eje de la selección sobre el eje de la combinación”.1. otra ola se abalanza por el lado opuesto: τ⎝ δ≅ νθεν. de un procedimiento mucho más general. fragmento 54. 40. más o menos literal. 440 439 p ág ina 138 d e 184 . El hecho de ser arrastrado y zarandeado se evoca mediante el ritmo rápido del último verso: ν ι φορ∠µ<µ>εθα σℑν µελα°ναι. Esquilo.

. una determinación progresiva: a partir del sonido configurado al principio sólo fonéticamente. y repartirá por el mundo la oveja. Apolo. se le endosaría una tradición cultural completamente distinta.1.2 subapart. después. ⎨σα φα°νολιϖ σκ δασ≅ Α∪ωϖ φ ρειϖ ⎨ιν. muestra cómo surge el sentido en relación con el contexto extraverbal cultural [cfr. primariamente. no se trata tan sólo del reposo del atardecer. traes junto a la madre la hija] La traducción podría sugerir que se presenta el cuadro de un estado de la naturaleza misma. la cabra y la niña. [Apolo. es decir. La estrofa es la siguiente: ↑Εσπερε. 6. Entonces Casandra prosigue: ΗΑπ⎜λλων. En el comienzo de la estrofa se halla un vocativo. ahora acaba de vencer. sino de la inquietud que nace del conocimiento del ritmo eterno: dos dioses se hallan en una lucha permanente que determina también la vida de los hombres y cuyo desenlace éstos no pueden controlar. π⎜λλων µ⎜ϖ. de modo que el dios Héspero es invocado directamente. II § 2. traes la cabra. II § 2. se forma. Tú. con el verbo π−⎜λλυµι. y este nombre se conecta. π λεσαϖ. ΗΑπ⎜λλων. φ ρειϖ πυ µ τερι πα″δα. Él está en eterna pugna con el “brillante” Eos. esto es. con el significado y la designación como significante y con el sentido como 442 443 Epithalamia. p ág ina 139 d e 184 . φ ρειϖ α≡γα. Este nombre es recogido también por el coro (el coro y el corifeo expresan su extrañeza por este lamento. o mejor dicho.3 El tercer ejemplo. “aniquilar. que deberías haberme guiado. primero. una estrofa de una canción de Safo442. pues.. π−⎜λλυµαι [esp. es decir que muestra cómo determinadas tradiciones culturales pueden aparecer como factores constitutivos del sentido. [Oh. En consecuencia.sonido configurado sólo en el plano fónico surge un nombre: ΗΑπ⎜λλων. traes la oveja. Una interpretación de este género vería en las designaciones “Héspero” y “Eos” fenómenos de la naturaleza personificados. una invocación a la paz del crepúsculo. con ello se dejaría de lado la tradición cultural en la que se inserta este poema. Apolo.3. especialmente nota 250]. de las relaciones de los signos lingüísticos en el texto.4 El cuarto ejemplo también procede de Safo443. me has perdido. sucumbir”]. Sin embargo. tú traes de vuelta cuanto dispersó la brillante Aurora. puestos en relación con las cosas de las que se está hablando producen un determinado sentido.] Aquí hay.. en el que ven una ofensa a ese dios). “El libro quinto”.5. el nombre del dios. No se trata aquí.1. Muestra cómo determinados procedimientos lingüísticos. 6. por una similitud fónica en la lengua. crepúsculo. ↑Εσπερε. sino de la construcción del signo textual. f)]. ΗΑπ⎜λλων ≅Αγυι τ≅. pero mañana vencerá Eos. π ντα φ ρειϖ..2. fragmento 94. poema 120. mediante una etimología popular [cfr.

4 y nota 148]444. el tiempo pasa. en “Alcances y límites de la traducción”. En el ámbito de la teoría de la traducción se sabe desde hace tiempo –aunque pocas veces se formula con claridad– que la llamada traducción “literal” corre el mayor peligro de volverse incomprensible si en la lengua de llegada los contenidos disponibles para la designación de lo que se expresa en el texto original poseen una configuración completamente distinta [cfr. el “modo de estar dado” lo designado. El sentido particular de este poema surge en relación con dos procedimientos muy comunes en griego que aquí se aplican a la designación de los hechos que aparecen en la traducción445.5]. Se trata de dos partículas que [en español] se traducen. de otro modo. es decir. [como por una parte y por otra parte. o. “Los marcadores del discurso”. bastante literal: ∆ δυκε µ ν σελ ννα κα± Πλϕ°αδεϖ. las lenguas no emplean necesariamente significados ‘homólogos’ para las mismas designaciones. y 6. I § 5. XXI/2. al. el traductor debe conocer con precisión este tipo de equivalencias para poder ‘desidiomatizar’ y para ‘reidiomatizar’ correctamente. 1997. II §§ 0.. einerseits. no lo es tanto para la práctica de la traducción. Mediante estas dos partículas el estado de cosas al que se hace referencia en la estrofa queda en cierto modo subdividido en dos categorías446: µ ν δ δυκε µ ν σελ ννα (σελ∠νϕ) [La luna se ha hundido ya] κα± Πλϕ°αδεϖ [también las Pléyades] δ µ σαι νℵκτεϖ [medianoche] παρ ρχετΗ ⎠ρα [el tiempo pasa] γω µ⎜να κατεℵδω [yazco sola] “En efecto [.significado [cfr.2.). para la transposición. § 3. 446 Véase María Antonia Martín Zorraquino y José Portolés Lázaro.2. sin embargo. vol. por lo demás. Gramática descriptiva de la lengua española. El primero de los procedimientos idiomáticos relevantes para generar el sentido de esta estrofa consiste en la oposición de µ ν y δ .4. a veces. La traducción sería aceptable si tan sólo se tratase de reproducir la designación y no también el significado. corre el riesgo de traducir key hole por trou de la clé y tradire la moglie por ‘traicionar a la mujer’. que la lengua poética no necesita en absoluto trabajar con medios extraordinarios. Esto se observa con claridad si se confronta la siguiente estrofa de Safo con la traducción [española].. 444 p ág ina 140 d e 184 . lo que podría llevar a malentendidos y. Yo yazco sola] . andererseits]. ya que. resultar simplemente incomprensible”.].2. µ σαι δ νℵκτεϖ.3. respectivamente. etc. es medianoche. I § 5.] Se podrá objetar que esta distinción [relativa a la ‘discrepancia en la designación’].. Lexis (Lima).. La objeción no carece de fundamento. § 63. sólo se trata de aplicar el mismo criterio general: decir ‘lo mismo’ tal como se dice en la lengua B.1]. 445 Añade Coseriu en el texto original que “puede comprobarse. π ρα δΗ ρχετΗ ⎠ρα γω δ µ⎜να κατεℵδω [Ya se hundieron la luna y las Pléyades. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. III.2. muy importante en la teoría semántica. dicho de otro modo: las lenguas no clasifican siempre necesariamente bajo significados homólogos los mismos ‘hechos’.. [. pues en esta estrofa la poetisa muestra todo lo que es posible hacer con los más sencillos instrumentos de la lengua griega” [cfr. pues.

Tampoco aquí se trata de la “lengua de Esquilo”. [“Oh. a un lado queda lo que ocurre en el cielo y al otro lo que sucede en la tierra. transcurrir”] se dividen mediante la inserción de la partícula δ : π ρα δΗ ρχετΗ. 6. “de lado”]. Para valorar correctamente la función de la expresión lingüística en la creación del sentido deben tenerse en cuenta algunos factores del contexto –en su sentido más amplio [cfr.5 El quinto ejemplo es. Se trata de unos versos de Los Persas de Esquilo. pero aquí no utiliza ninguna y se limita a emplear los procedimientos lingüísticos más sencillos. Esquilo es un poeta que habla de todo mediante series interminables de metáforas. 448 447 p ág ina 141 d e 184 . Los persas han destruido la Acrópolis Esquilo. libertad la patria. no a lo llamativo de la lengua.De este modo. especialmente nota 185]. sino también su significación autónoma[: esp. La metáfora recupera la fuerza original del texto. tal vez. especialmente nota 317]– en el que se encuentra este breve canto de guerra. la soledad de Safo a medianoche adquiere una dimensión cósmica: los movimientos de los cuerpos celestes se convierten en la medida de su soledad. Evidentemente.5. λευθεροℜτε πατρ°δ≅. Atenas ha sido evacuada. los templos de nuestros dioses. nota 387]. sino que pasa junto a Safo y la deja de lado. Con ello. II § 0.3). En efecto. El segundo procedimiento lingüístico consiste en una posibilidad que es común a toda la lengua griega. “pasar. En el tercer verso de esta estrofa. λευθεροℜτε δ πα″δαϖ. a las mujeres. Safo lleva tanto tiempo sola que el tiempo se ha vuelto para ella un palpable transcurrir del cual no forma parte: Safo queda “a un lado” del tiempo. liberad también a los hijos. Por consejo de Temístocles. Tiene razón en este sentido Michael Riffaterre cuando precisa que “lo llamativo” es una categoría que se refiere al nivel del texto. Esta sencillez lingüística no es más que uno de los componentes significativos para la creación del sentido. II § 2. cuando se habla de “llamar la atención” se hace referencia a lo llamativo del texto. sino de lo que Esquilo hizo con el griego en un determinado pasaje de su obra [cfr. θε∫ν τε πατρ⎫ων δϕ θ©καϖ τε προγ⎜νων. Los persas. Grecia está ocupada por los persas hasta el istmo de Corinto. Con ello. γυνα″καϖ. aquellos que contienen la canción que los griegos cantan de madrugada antes de la batalla de Salamina447: ↓Ω πα″δεϖ ηΕλλ∠νων ≠τε. las tumbas de nuestros antepasados: ¡por todo esto estamos luchando!”] ¿En qué consiste aquí lo especial del procedimiento de formación del sentido? Llama la atención en este breve canto su extraordinaria sencillez448. el dialecto de Safo: la separación facultativa de los verbos compuestos en el sintagma. hijos de los Helenos: adelante.5. escribe con una retórica muy compleja. incluso en esa misma tragedia (en el mismo contexto verbal. Por medio de la actualización de este aspecto se reconoce en seguida que la traducción “el tiempo pasa” es más bien “desvaída”.2. los componentes del verbo παρ ρχοµαι [esp.2. pero que es particularmente usual en eólico. II § 2. el más interesante. ya que únicamente reproduce el significado abstracto del compuesto: no es sólo que el tiempo pase. cfr. π ρα. νℜν ℘π ρ π ντων γ ν. no al de la “lengua” [cfr. versos 402–405. más aún sabiendo que Esquilo. el prefijo no sólo recupera su forma plena.

la madre de Jerjes. Los únicos griegos libres son los que están en los barcos en la bahía de Salamina. para la designación del ganado no se emplea la palabra habitual vacas. es decir. p ág ina 142 d e 184 . En el Egaleo. entonces tiene que vencer la causa justa”. de lo que nos une al cielo (los templos). evidentemente. No es él quien reproduce el canto. naturalmente. etcétera. También el Pireo. el puerto de Atenas. Esquilo había luchado en esa batalla. estos sencillos versos como una cita directa llaman la atención particularmente: por un lado el verboso lamento por la inexplicable derrota. de lo que nos une a la comunidad (hijos y mujeres). de modo que podría haberse esperado un relato basado en la propia experiencia del siguiente tenor: “¡Ved la clase de hombres que fuimos nosotros! En una situación sin esperanza nosotros.6 Como último ejemplo se muestra un sencillo poema sobre los vaqueros sudamericanos que en Argentina se ha hecho popular449: Las penas y las vaquitas se van por la misma senda. Todo depende de estos pocos hombres. Esquilo. todas las vacas que los vaqueros conducen por los caminos. Jerjes se ha hecho erigir un trono de oro para poder disfrutar este último espectáculo. son procedimientos al mismo tiempo lingüísticos y no lingüísticos los que contribuyen esencialmente a formar el sentido de este breve texto. de referirse a las “vacas pequeñas”. sino el diminutivo vaquitas. nota 251].e incendiado la ciudad. vacas y ovejas. si se trata de la libertad. pero no refleja que estuvo allí. una relación familiar con estos 449 La cita de Coseriu corresponde al estribillo de la canción campera “El arriero” compuesta en 1944 por Atahualpa Yupanqui. 6. Esquilo ha encontrado de manera intuitiva [cfr. sino que hay que hablar de lo esencial. en medio. Con ella se designan. sino que hay que ver en él un hipocorístico. un cerro frente a Salamina. pero aquí se coordinan palabras que designan cosas entre las que usualmente no se reconoce ninguna conexión “natural”: penas y vaquitas. como es usual en Esquilo. está lleno de “retórica” (en el sentido común del término). El largo mensaje del correo. frente a la enorme armada persa. III § 2. Quien canta esta canción tiene. de la terrible derrota en Salamina. La fractura estilística en medio del largo discurso del enviado persa representa. En el lenguaje corriente la coordinación se aplica a objetos y estados de cosas entre los cuales se da alguna conexión interna en el contexto extraverbal natural [cfr. pues. de lo que constituye la base de la libertad y de la comunidad: se habla de la tierra. II § 6. unos pocos hombres decididos a todo. que diez años antes había combatido en Maratón. logramos vencer al imperio más grande de la Tierra”. las vaquitas son ajenas.4]. En esta situación agónica no tiene cabida la “retórica”. participó también en la batalla de Salamina. de lo que nos une a la historia (las tumbas de los antepasados). por otro la escueta llamada a la lucha decisiva por los bienes más elementales y esenciales: “¡Hijos de los griegos! Si se trata de valores humanos fundamentales. Al igual que en el segundo texto de Safo [cfr. Pero aún hay más. está en manos de los persas.3]: penas y miserias. Las penas son de nosotros. Un poeta como Esquilo no hace esto. sino un enviado persa llegado a la corte de Susa para informar a Atossa. de modo que aquí el diminutivo no puede tener el sentido de expresar la disminución de tamaño. un extraordinario procedimiento textual que. en mi opinión. Por otra parte.

p ág ina 143 d e 184 . cap. Madrid. págs. Gramática de la lengua española. Diminutiv. y lo ya dicho en cada momento adquiere. con cada párrafo que se añade. como mi mujer. o la monografía de Carme Picallo y Gemma Rigau. 91–101.2.3.2. Rumänischen. § 2. estos libros son de nosotros.animales450. y Stefan Ettinger.. Spanischen. y la crítica que Coseriu hace. 1973. 1994. hasta cierto punto cada palabra. “El posesivo y las relaciones posesivas”. las penas se representan como seres concretos.. EL CONTEXTO TEMÁTICO [7. Portugiesischen. Pero tampoco somos gente que no posea nada: tenemos nuestras penas”. mi mano.5. por ejemplo. Gramática española 3. un sentido nuevo y más completo. El hombre y su lenguaje. 1987. Arco Libros. págs.. IX.0] El contexto temático es un caso límite del contexto verbal mediato [cfr. Gredos. este libro es tuyo. porque somos los que las apacentamos. etcétera451. Tubinga. y después en “El principio de la funcionalidad”. Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. implícitamente. ante todo. Esto se advierte. igual que se poseen. pero es mi padre y no. Si la relación posesiva se expresa predicativamente también en aquellos casos en los que no se trata de una “posesión” sino de una pertenencia “natural” o social. Se trata. libros o relojes. es decir. junto a la posesión en sentido concreto. y aquí existe de nuevo un procedimiento en parte lingüístico y en parte no lingüístico. no poseemos vacas. 8ª ed. pues. 2ª ed. de una poesía social en el sentido propio de la palabra.2. desde el punto de vista sintáctico. 7.1]. § 15. las cosas que mediante esta relación natural pertenecen al sujeto del posesivo quedan clasificadas como objetos susceptibles de ser poseídos. vol. En toda obra. Lecciones de lingüística general. entonces. 2ª ed. no de un panfleto de crítica social. Imprenta del Progreso. *la madre es de nosotros. 169–170.). los que mejor conocemos a las vacas. tiene significado en conexión con lo ya dicho. Se trata. Madrid. Espasa Calpe. Estudios lingüísticos. de una poesía. Gramática descriptiva de la lengua española. primero en “Quaestiones disputatae”. Finalmente. Madrid. 1. *el padre es mío. mi hija. Madrid. La expresión predicativa de la posesividad en español –como en otras muchas lenguas– se realiza habitualmente designando la relación de posesión en sentido concreto. Gredos. de la relación de 450 Véase Amado Alonso. de Salvador Fernández Ramírez. 1974. puede designar también posesividad en sentido “figurado”: es mi libro. y de Emilio Alarcos Llorach. mientras que la expresión atributiva. acción y fantasía en los diminutivos”. en todo caso. 1970. págs. a no ser que medie alguna circunstancia especial. “Noción. Tübinger Beiträge zur Linguistik. 161–189. Véanse también Emilio Náñez Fernández. 1961.und Augmentativbildung: Regeln und Restriktionen: morphologische und semantische Probleme der Distribution und der Restriktion bei der Substantivmodifikation im Italienischen. ni de un mero vehículo de protesta social: “Nosotros. II § 2. Santiago de Chile. El rebaño que en la canción es guiado por los caminos consta de seres vivos concretos y coordinables. de vacas y penas que se pueden “clasificar” o atribuir a diversos propietarios: las penas pertenecen a los vaqueros y las vacas a los otros. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. emoción. a gente desconocida que quizá ni siquiera ha visto nunca esas vacas. El diminutivo: historia y funciones en el español clásico y moderno. El pronombre. cada capítulo. 451 Sobre este tema véanse las gramáticas de Andrés Bello. pero. § 120/119.

Hamburgo. y a la lingüística textual. para una visión general de los procedimientos de tematización en el español. 81. tan características de ciertas clases de texto que funcionan incluso como rasgos de identificación. Arco Libros. focos. [7. Narr. Gredos. y de la misma autora. Düsseldorf. Gredos. Geburstag. II § 3]: el tema y el rema de una oración o de varias pueden representar. Festschrift für Hans Glinz zum 60. Folia Linguistica (Berlín). de ahí se extendió a otras escuelas. Temas. mientras que la noción de sujeto. en “Los universales del lenguaje (y los otros)”. en relación con la vieja idea aristotélica de la identidad tema/sujeto.. universales. Madrid. 1985. 1986. Hamburgo. más allá incluso del estructuralismo. las lenguas disponen.). Berlín. Östen Dahl. 452 p ág ina 144 d e 184 . Tema-Rema in italiano. 1987. Tubinga. págs. Energeia und Ergon. érase una vez. analizar cómo empieza y cómo acaba un texto.2. “Zur semantischen und thematischen Struktur des Kommunikats”. Aproximación al estudio de las funciones informativas. vol. Luise Lutz. 1973. 387–399. Raquel Hidalgo Downing. Narr. o Eduard Beneš. § 2. 1970. Topic and comment. Para esta función.2. 2003. Studien zur thematischer Konstituenz von Texten. II. págs. desde diferentes puntos de vista. y de Salvador Gutiérrez Ordóñez. La tematización en el español hablado: estudio discursivo sobre el español peninsular. “Thema-Rema-Gliederung und Textlinguistik”. Ágora. por otra. no coincide con la noción. Studien zur Texttheorie und zur deutschen Grammatik. porque estos lugares particularmente significativos pueden tener una relevancia decisiva para la construcción del contexto temático. en el sentido en el que se aplica. 1982. Véanse. págs. Sbornik Prací Filosofické Fakulti Brnénské University (Brno). Jens Lüdtke y Harald Thun (eds. Kategorisch und Informationsstruktur”. Pour une grammaire textuelle. mucho más general. de Tomás Jiménez Juliá. IV. Probleme der Textgrammatik. y. Max Niemeyer. 1983. en Horst Sitta y Klaus Brinker (eds. sino en el del texto452.1] En lo que concierne a las fórmulas introductorias. Málaga. págs.1. 42–62). Thetisch und kategorisch: Funktionen der Anordnung von Satzkonstituenten am Beispiel des Rumänischen und anderer Sprachen. Akademieverlag. 567–588. 2ª ed. 135–144. a las lenguas indoeuropeas. Gramática. Prague Studies in English. en František Daneš y Dieter Viehweger (eds.2. y Andreas Lötscher. En español. y “Carriers of Communicative Dynamism”. de Boeck. Zum Thema “Thema”. Wolfgang Raible. Text und Thema. II. 1976) y el de dinámica comunicativa (ampliación debida a Jan Firbas. 1971.tema y rema. En los cuentos se halla un uso “propio” de la fórmula destinada a introducir el tema: esp. Tubinga. También aquí el texto se presenta como un nivel superior [cfr. il était une Coseriu. el tema o el rema de un texto. “Zur linguistischen Analyse der Textstruktur”. Madrid. añade: “la noción de predicado puede muy bien identificarse con la noción de ‘rema’. y rema/predicado. en Philologica Hispaniensia in honorem Manuel Alvar. Bernard Combettes.). Harro Stammerjohann (ed. La progression thématique. 2000. por una parte. entonces. [7. El concepto de articulación en tema y rema en el ámbito de la oración procede de la Escuela de Praga (véanse František Daneš. pero no en el ámbito de la oración. 208–224. Zeitschrift für französische Sprache und Literatur (Stuttgart). 1981. véanse los trabajos de Graciela Reyes. vol.1] Un procedimiento usual para comenzar un texto consiste en presentar el tema. págs. 1985. 19. 63–73). de fórmulas ya fijadas. Es conveniente. Miorita Ulrich.). fragmentándose en dos tipos de conceptos: el de progresión temática (František Daneš. Schwann. por ejemplo.). 72–78. XVIII/84. semántica. tópicos y comentarios. Buske. págs. contextual boundness and focus. en Jörn Albrecht. por una parte. Madrid. considerados conjuntamente. de otros procedimientos tradicionales no vinculados a fórmulas fijas. Tubinga. París/Bruselas. “Thetisch vs. “‘Thema’ und ‘Rhema’ im französischen Satz”. 1986. 1984. debe distinguirse entre su uso “propio” y su uso “figurado” o metafórico. remas. En el estudio del contexto temático parece razonable prestar atención a los pasajes del texto ya “expuestos”. 1974. fr. También. “On the Concept of Communicative Dynamism in the Theory of Functional Sentence Perspective”. de ‘tema’”. nota 12. “Orden de palabras y valor informativo en español”. Hamburger Buchagentur. págs. por otra. en relación con la lingüística del texto coseriana.

y a continuación comienza la verdadera historia. alta. empieza del siguiente modo454: 453 Charles Cros. es war einmal. sec. că de n-ar fi. seco”. pág. [7. con pequeñas variaciones. o Žili-byli [esp. “vivían. se puede conferir carácter de cuento a cosas del todo prosaicas. 136 y siguientes. “había. no contienen fórmulas fijas. Los cuentos rusos empiezan frecuentemente con la fórmula Žil-byl [esp. pues si esto no hubiera pasado. aún seguirá allí. sec. se indica que lo narrado tiene que haberse producido así. al. nu. desnudo.3. graves. alta. I § 2.2] También puede introducirse el tema de un texto mediante procedimientos que. Por ejemplo. haute. cuando se introduce un personaje. y si nadie lo ha cogido. nu. sec. cuando se introducen varios. vivía”]. contra el muro una escalera. p ág ina 145 d e 184 .4. petits. empieza el cuento con la introducción de los personajes: no se narra algo porque se produjo así y no de otra manera. graves. alta. lo remático: alguien aparece con un martillo entre sus manos sucias. un arenque ahumado. simple. como en la ya citada canción infantil del barquito que nunca había navegado. desnudo. por ejemplo. Et par terre. vv. Al final se cuenta también por qué se escribió esta historia: para hacer rabiar a la gente seria y divertir a los niños: J´ai composé cette histoire. un hareng saur. Lo mismo ocurre con la misteriosa historia del arenque ahumado [Le hareng saur] del poeta francés Charles Cros453: Il était un grand mur blanc. petits. no se contaría] A continuación. aparece al inicio de muchos cuentos rumanos: A fost odată ca niciodată. nu.. seco. 1–2. En la fórmula empleada en español aparece un elemento que en la sintaxis libre no se presenta de este modo: érase una vez un rey. Junto al uso “propio” existe también un uso “figurado” de estas fórmulas introductorias características de ciertas clases de texto.1. I. § 4. más bien. no se contaría. haute.fois. y por tierra. graves. Odisea. Sería un trabajo muy interesante estudiar en profundidad cómo comienzan las grandes obras literarias de la humanidad y cuál es el sentido del inicio. Particularmente interesante es la fórmula que. simple.3]: Il était un petit navire. Et amuser les enfants. 454 Homero. seco. Oeuvres complètes. petits. fija en él una cuerda larga y cuelga de ella el arenque seco. esto es. De este modo el texto se convierte metafóricamente en algo que en realidad no es. porque si no. simple. presentada casi como un cuento [cfr. aunque tradicionales. Véase también Competencia lingüística.. Pour mettre en fureur les gens. habían”]. Contre le mur une échelle. El tema se introduce mediante una fórmula: “Había un gran muro blanco. clava un clavo afilado en la pared desnuda. desnudo. nu s-ar povesti [Había una vez como ninguna vez. haute. sino. La Odisea.

dama de intachable fama. 1–5. pues aquí no se trata de personas. prófugo del destino. de agricultura y ganadería. no es posible. πε± Τρο°ϕϖ ≥ερ⎝ν πτολ°εθρον περσε. apibus quanta experientia parcis. ulmisque adiungere vitis conveniat. [Cuéntame. No obstante. hizo saber.↑Ανδρα µοι ννεπε.. el mecenas del poeta456: Quid faciat laetas segetes. Mecenas..] En ambas obras se menciona expresamente el nombre del personaje del que se va hablar a lo largo de todo el texto. y unir las vides a los olmos.. vv. Musa. Virgilio.. También así se suscita la impresión de que se habla de la ‘vida real’. vv. no obstante. quae cura bonum.. el tema se introduce tan clara e inequívocamente que desde el primer momento sabemos a qué se refiere lo remático.. que tanto tiempo erró tras destruir de Troya el sagrado recinto.3. Troiae qui primus ab oris Italiam fato profugus Laviniaque venit litora… [Las armas canto y al hombre que. Véase un desarrollo de este punto en “Información y literatura”. Lenguaje y discurso.2.. en la novela de Heinrich von Kleist La marquesa de O [1808]: ‘En M. sit venia verbo.] También aquí. donde no hay héroes. al comienzo se interpela al hombre al que se supone dedicada la obra. cómo debe tratarse el ganado. etc. [7. empezaré aquí a cantar. 457 Añade Coseriu en el texto original que “una variante de esta ficción de autenticidad fue muy asiduamente empleada por los autores del siglo XIX. Maecenas. grosso modo. por ejemplo. del hombre.. y a las riberas lavinias... quo sidere terram vertere. la existencia de toda una serie de procedimientos fijados en fórmulas o simplemente tradicionales por medio de los cuales puede configurarse. I.. πολℵτροπον. y con cuánta experiencia a las abejas ahorradoras.] Muy semejante es el comienzo de la Eneida455: Arma virumque cano. lo que en las Geórgicas. I.. ni de una actividad fantástica: esto estaría lejos de la intención del poeta. lo que en la poesía. §§ 2. Μοℜσα. ⎣ϖ µ λα πολλ πλ γχθϕ.1] Un examen más profundo mostraría. el primero. el contexto temático. con qué hierro volver la tierra conviene. Geórgicas. una importante ciudad del norte de Italia. por ejemplo. rico en recursos. 1–3. sino. [Qué torna feraces los campos. quien sólo quiere presentarse como un fiel cronista o como un testigo conocedor de una determinada forma de vida457. Los sucesos de los que se va a hablar aquí son de índole tan delicada que dar el nombre completo de las personas implicadas y de los lugares de la acción podría entenderse como una indiscreción. Son procedimientos más o menos generales que pueden comprobarse en textos muy diversos.’. también puede suceder que alguno de estos procedimientos Virgilio.1 a 2. la marquesa viuda de O. No se habla de un personaje cualquiera que el poeta podría. Con comienzos de esta clase se sugiere la autenticidad de lo que se comunica. evidentemente. qui cultus habendo sit pecori. 456 455 p ág ina 146 d e 184 . no es nunca verdad”. haberse inventado. cómo cuidar de los bueyes. Eneida. incluso. desde las playas de Troya a Italia arribó. probablemente. hinc canere incipiam.

debe librar contra la formidable superioridad numérica de los sarracenos. En el combate. alza tus ejércitos por todo tu imperio! Irás por fuerza a la tierra de Bira. el Grande. v. sino de Carlomagno458: Carles li reis. a socorrer al rey Viviano en su ciudad de Orfa. 460 Ídem. la nuit est aserie. [7. Si se consideran atentamente los lugares más importantes del texto. 3988. Roldán hace sonar su cuerno Olifante para llamar al emperador: demasiado tarde para enderezar su destino. el comienzo y el final. De quien se habla al comienzo del poema no es de Roldán. Ídem. A la citét que paien unt asise: Li crestïen te recleiment e crïent” [“¡Carlos. finales del siglo XI]. siete años enteros permaneció en España] Al final del poema. Rei Vivïen si succuras en Imphe. vv. es decir. El rey se ha retirado a su aposento abovedado] Pero antes de gozar de su merecido descanso entra en su cámara el arcángel Gabriel y le transmite una nueva orden de Dios463: “Carles. El título parece perfectamente adecuado si se atiende a la materia narrativa. [Huye el día. vv. 462 Ídem. [El rey Carlos. v.2. esto es. nuestro emperador. después de que la muerte de Roldán ha sido terriblemente vengada459 y después de haber arreglado algunas cosas más (ad faite sa justise)460 –el traidor Ganelón ha sido castigado y Bramimunda. Hacia este suceso parece estar orientada toda la acción. Set anz tuz pleins ad estét en Espaigne. v. 461 Ídem. sumun les oz de tun empire! Par force iras en la tere de Bire. p ág ina 147 d e 184 .2] El más famoso poema épico en francés antiguo (chanson de geste) es el que se ha transmitido con el título de Chanson de Roland [Cantar de Roldán. 1–2. 3992–3993.represente en un determinado texto más que un principio de articulación general válido para diversos textos. sobrino de Carlomagno y comandante de la retaguardia del ejército de los Francos. En el centro de la acción parece hallarse el heroico combate que Roldán. Cantar de Roldán. que contribuya de modo directo a la construcción del sentido específico de un determinado texto. la esposa del rey enemigo sarraceno ha sido bautizada (en Bramimunde ad chrestïentét mise)461– Carlos desearía irse por fin a dormir462: Passet li jurz. vv. 3815 y sigs. nostre emperere magnes. Culcez s´est li reis en sa cambre voltice. la noche se torna oscura. 3990. ¡Allí te reclaman y te invocan los cristianos!”] 458 459 Anónimo. debe corregirse esta impresión. a la que han puesto sitio los infieles. a la fábula. es el último hombre de la retaguardia franca en morir. 3994–3998. 463 Ídem.

descansar: en el fondo él también es un hombre. las 464 465 Ídem. uno de los “padres” del género.C. vv. v. Se muestran muy confiados. incomprensiblemente. es el miles Christi. es recogido por un comerciante que está de viaje hacia el Sur. sin embargo totalmente irrelevantes al final.5. cuya continuación.El emperador querría. queda fuera de los textos mismos. como el contexto temático del tema común a ellos: la totalidad de los textos propagandísticos de los diversos partidos para unas inminentes elecciones. [7. Se lamenta de su penosa vida. Suceden acontecimientos y se hacen afirmaciones que deben estar relacionados con el tema. en su conjunto. el protagonista. náufrago. que. v. La tripulación encuentra un archipiélago desconocido hasta entonces. por ejemplo. puede adivinarse que el emperador. 552. se asustan por las cosas más inofensivas. Sin embargo. yendo más allá del final del poema.3] Hasta aquí nos hemos ocupado de casos en los que un texto determinado funciona como contexto verbal mediato de su propio tema [cfr. Aquí termina la historia que Turoldo. Puede ocurrir. se irá para reemprender la lucha. como hecho político real. por lo que se sabe. Ídem. Edgar Allan Poe. incluso sus dientes lo son. [7. además. que.3. estos salvajes. ha contado hasta el final466: Ci falt la geste que Turoldus declinet. por ejemplo. De modo mucho más radical que en la novela policíaca clásica. II § 2. del que no se sabe si es el autor o el copista. pues ése es su destino: él. los llamados “motivos ciegos”. p ág ina 148 d e 184 . el “Cantar de Carlos”. La acción de Roldán es sólo un episodio del cantar. Lo que forma parte o no del tema es algo que sólo se conoce al final. Por azar. sa barbe blanche tiret. totalmente negros.1]. En la segunda parte de la Narración de Arthur Gordon Pym [1838]. se sirve de la posibilidad de no dejar que el tema aparezca en el texto mismo. en realidad. plus ad de . es Carlomagno: el Cantar de Roldán es. esto es. que toda una serie de textos deba considerarse. 4002. llora y se mesa la barba blanca465: Li emperere n´i volsist aler mie: “Deus!” –dist li reis– “si penuse est ma vie!” Pluret des oilz. la embarcación se acerca al Polo Sur más de lo que nunca había logrado nadie. al menos en un primer momento. Carlos. pese a todo. no ocultan una profunda aversión hacia el color de la piel de los europeos. que diversos textos se refieran a un mismo tema. más allá del final efectivo de la obra se sugiere con ayuda de uno de los artificios narrativos preferidos en la poesía épica. 466 Ídem. pero también se narran otros hechos. es la personificación de la lucha contra los paganos. forma el contexto temático para el tema. asimismo. 3999–4001. habitado por nativos extraordinariamente primitivos y –como se verá más tarde– taimados. El héroe de la verdadera historia. tiene ya más de doscientos años (mien esciëntre. en verdad. pero. y. como. en principio muy significativos. anz)464.4] Existe un género literario en el que se presenta habitualmente el procedimiento de operar con temas que. está completamente concluido. una vez terminado.II. A pesar de su naturaleza pacífica mostrada inicialmente. quedan fuera del texto: la novela policíaca clásica (mistery story).

El juego irónico con la ficción de la autenticidad que aparece en el “Prefacio” y en el “Apéndice” –aquí reproducido simplificadamente– contribuyó a que. al publicarse el libro. y que este blanco misterioso debe buscarse en el Sur. Un fino polvo blanco. De lo profundo del mar surge un resplandor. del diario Southern Literary Messenger. No se llegará a saber qué pasa con este terror blanco del Sur. logró convencerle de que hiciese de la necesidad virtud: ofreció a Pym retocar estilísticamente los apuntes de su diario de manera que pudieran ser tomados como una ficción. La barca se precipita hacia una gigantesca catarata que oculta el horizonte sur como una cortina.velas del barco. toman a un salvaje como rehén y huyen en una canoa por mar más hacia el sur. que causa la muerte de un millar de ellos. La embarcación es arrastrada a un remolino. La barca continúa navegando hacia el sur. Gordon Pym y su compañero de viaje Peters. Un pañuelo blanco que casualmente vuela contra la cara del nativo lo sume en un estado de rigidez convulsa que le hace morir. y saquean e incendian la embarcación. tras el feliz retorno de su viaje al Sur. pues valiéndose de una estrategia logran dar muerte a toda la tripulación. Un tal señor Poe. Lleno de angustia balbuce: “Tekeli-li”. y su compañero Peters. LINGÜÍSTICA DEL TEXTO Y LINGÜÍSTICA GENERAL [8. El autor del relato. Incluso el menos observador de los lectores de Poe se da cuenta ya de que el tema tiene que ver de alguna manera con el color blanco. El mar se calienta progresivamente y toma un color lechoso. Gordon Pym no había querido publicar sus experiencias. parte de la crítica lo recibiera como un relato de hechos reales. muere repentinamente. y aparece una descomunal figura humana cuya piel tiene la perfecta blancura de la nieve. En principio.1] Las relaciones entre ambas disciplinas no son tan débiles como podría p ág ina 149 d e 184 . como tema. semejante a ceniza. Gordon Pym.0] Nos encontramos en un punto crucial del que apenas se dice nada en la bibliografía sobre lingüística general: ¿en qué medida la lingüística del texto como lingüística del sentido forma parte de la lingüística general?. no está localizable. no produce el mismo terror en la población que la visión del cadáver de un gran pájaro blanco lanzado hacia tierra por la detonación del barco. aunque podría presumirse. porque no estaba en condiciones de corroborarlas ni con apuntes completos ni con declaraciones de testigos fidedignos. que aún vive. un libro abierto o un recipiente con harina. que en resolver el misterio. produce en el nativo un pánico paralizante. empieza a descender sobre la embarcación. que por casualidad han escapado a la masacre. Ver la vela que han improvisado con una camisa. 8. Estos nativos revelan posteriormente malicia. “Tekeli-li” chillan también los numerosos y enormes pájaros blancos que van surgiendo de una capa de niebla clara que hacia el sur se va haciendo cada vez más alta. ¿constituye la “verdadera” y “propia” lingüística del texto una disciplina más bien marginal dentro de la lingüística entendida en el modo tradicional? [8. un huevo. Es evidente que este tal señor Poe estaba más interesado en lo misterioso en sí mismo. La explosión del polvorín.

Laudato sie. y es propia del hablar en general. cómo dos procedimientos idiomáticos.parecer a primera vista. ‘rechazo’. per frate Vento. ‘respuesta’. per sor Aqua. ‘comprobación’ son unidades mínimas de sentido. ‘súplica’. / e produce diversi fructi con coloriti flori ed erba. por ejemplo. Por consiguiente. / ca la morte secunda no li farrà male. no de la hermenéutica de las lenguas467. per frate Focu. al margen de las fórmulas inicial y final. Se ha mostrado ya. 203–228. / spezialmente messer lo frate Sole. / la quale ne sustenta e governa. mi Signore. uno de los textos más importantes de la literatura italiana medieval. es hermenéutica de las lenguas.” 469[: Altissimu. mi Signore. La designación es la referencia a la realidad ‘extralingüística’. Olschki. o bien esta realidad misma (en cuanto ‘representación’. / tue so le laude. / Beati quelli che ´l sosterrano in pace. Laudato si. Como tal.. mi Signore. mi Signore [.1. ‘invitación’. 467 p ág ina 150 d e 184 . onnipotente. mi Signore. no del lenguaje (= de lo lingüístico en general). la oposición entre µ ν y δ . Lenguaje y discurso. proporcionan la clave para la correcta comprensión del sentido. independientemente de su estructuración por medio de tal o cual lengua. sirano incoronati. [8. Laudato si. / Et ello è bello e radiante cun grande splendore: / de te.2.] per. Laudato si. Laudato si.1. Laudate e benedicete mi Signore / e rengraziate e serviteli cun grande umilitate] “Hay tres tipos de contenido lingüístico: designación. / ca da te. Antonino Pagliaro ha llamado la atención sobre un caso análogo: la correcta comprensión del “Cantico di Frate Sole” [o “Cantico delle creature”] de San Francisco de Asís.. la gloria e l'onore et onne benedizione. / Guai a quelli che morranno ne le peccata mortali! / Beati quelli che troverà ne le tue sanctissime voluntati. sin embargo. ‘saludo’. Laudato si. págs. II § 6. Altissimo. 468 “Il Cantico di Frate Sole”. La lingüística que. Laudato si. aun presentada como “general”. a propósito de un ejemplo de Safo [cfr. per sora nostra Morte corporale. / Ad te solo. Así. puede tener en ocasiones un papel decisivo. mi Signore. significado y sentido. ‘mandato’. 1950. 469 Citado por el texto establecido por Vittore Branca. Altissimo. El sentido es el contenido propio de un discurso en cuanto manifestado por la designación y el significado: la actitud humana que el discurso implica o la finalidad con que se realiza. Florencia. cun tutte le tue creature. porta significazione. / per lo quale enn´allumini la nocte: / ed ello è bello e iocondo e robustoso e forte.1] El “Cantico di Frate Sole” consta. III § 3. Il Cantico di Frate Sole. per sora Luna e le Stelle: / in cielo l'hai formate clarite e preziose e belle.2]. y la separación facultativa de los compuestos verbales. Es evidente que la lingüística del texto forma parte de la hermenéutica del lenguaje. / per lo quale a le tue creature dai sustentamento. ‘hecho’. bon Signore.. mi Signore. de estrofas asonantes de longitud desigual que empiezan por la misma fórmula: “Laudatu si. la lingüística del texto es hermenéutica del sentido. ‘estado de cosas’). e allumini noi per lui. / la quale è multo utile e umile e preziosa e casta. / e per Aere e Nubilo e Sereno e onne tempo. Altissimo. Laudato si. per sora nostra matre Terra. Saggi di critica semantica.. El significado es el contenido dado en cada caso por una lengua determinada. se confano / e nullo omo è digno te mentovare. así como la lingüística del hablar es hermenéutica de la designación y la lingüística de las lenguas. sólo constituye para la lingüística del texto una disciplina auxiliar [cfr. § 3. mi Signore. / da la quale nullo omo vivente po´ scampare. mi Signore. per quelli che perdonano per lo tuo amore / e sostengo infirmitate e tribulazione. en “La lingüística del texto como hermenéutica del sentido”. depende de la interpretación de la preposición per en ese texto468. / lo quale è iorno. hermenéutica del significado”. ‘pregunta’.4].

llega a una interpretación agustiniana del poema. a ti te alabamos Señor. se pronuncia por una interpretación de sentido agentivo470: “Alabado seas. en otras palabras: “Cuando alabamos al sol. en la medida en que en griego la unidad de la naturaleza y lo divino se expresa en el hecho de que los fenómenos naturales y sobrenaturales se designan con una misma palabra. como la “inestabilidad de los nombres” [cfr. Se trata. págs. en ocasiones incluso verdaderamente secundario. un uso propio del latín eclesiástico que él remonta al empleo de la preposición griega διά usada con este mismo sentido por San Pablo en sus epístolas: “Alabado seas. según él. Pagliaro. Sansoni. II § 6. mientras que la lengua sólo lo es indirectamente. Saggi di critica semantica. 472 Ídem. Al mismo tiempo. “Il Cantico di Frate Sole”. fr.. lo que confirmaría. sino a los rasgos generales del sentido en el texto”. 473 Ídem. en el sentido de propter. págs. este per se interpretaba como una preposición causal (lat. hacerse en cualquier lengua.6. a ti te alabamos Señor. o. por su parte.1]: la imitación por la forma de los signos puede. II § 5.3]. 226–228. I § 5.2] o el “lenguaje de los informes o lenguaje administrativo” [cfr.”472. en principio. pág. de un per que implica a través de. otros muchos textos aquí no mencionados– pueden traducirse con especial facilidad porque los hechos lingüísticos importantes para la construcción del sentido de estas obras.6. 1941. II § 6. ab. en tanto que portadores del sentido. 471 470 p ág ina 151 d e 184 . los hechos específicamente idiomáticos tienen un papel mucho menos importante. cuando alabamos a la Luna. en cambio. no están vinculados a ninguna lengua en particular. por causa de tus criaturas y por medio del amor de tus criaturas”471. en sus líneas fundamentales. tienen una relevancia tan limitada que el sentido de estos textos puede traducirse con medios expresivos completamente distintos474. ‘por parte de’.3].1. naturalmente. esto no se aplica a la articulación del sentido en su particularidad. es más. 204–206. par) tus criaturas”. mediante una cuidadosa investigación del significado de la preposición per. lo mitológico es determinante para la creación del sentido.. Señor. 216 y siguientes. Después de examinar estas explicaciones. toma una postura decidida sobre un problema de historia de la literatura: en las dos últimas estrofas. por (esp. En el primer ejemplo de Safo [cfr.1].Tradicionalmente. Antonino Pagliaro demuestra con argumentos definitivos que debe interpretarse de otro modo.1. moderno da. Florencia.2] En muchos otros casos. ital. Luigi Foscolo Benedetto. por el hecho de haberlas creado. donde se habla del perdón y de la muerte. y otros críticos han buscado soluciones de compromiso: la preposición per debería interpretarse en sentido causal o instrumental: “Alabado seas. II § 5. Un papel secundario de la lengua también se encuentra en Cervantes y en Kafka. sin contar la del final. lat. propter): ello significaría que Dios debe ser alabado “por causa de” sus criaturas. El Quijote y la obra entera de Kafka –y. por (“por parte de”) tus criaturas”. Señor mío. La lengua en la que ambos han escrito sus obras sólo contribuye al sentido mediante una característica universal de todas las lenguas: la de que en toda lengua se puede hacer referencia a lo extralingüístico [cfr. la antigua hipótesis de la existencia en el poema de añadidos posteriores473. per sólo podría interpretarse causalmente. Señor mío.1. Textos análogos pueden convertirse en En Il Cantico di Frate Sole. 474 Como comentario incidental agrega Coseriu en el texto en alemán que “por supuesto. [8. Véase Antonino Pagliaro. En el ejemplo de Alceo la lengua griega sólo se utiliza como materia [cfr.

si el sentido surge también mediante aquello que se comunica y si la lengua no es más que un sistema semiótico más. En dos sentidos la lengua constituye el punto de partida inexcusable de todo trabajo interpretativo. que la lingüística del texto pueda renunciar por completo a la ayuda de la lingüística general. es decir. no sólo sobre la base del conocimiento de la lengua en la que están escritos. de modo que el sentido sólo es accesible mediante la comprensión de los signos 475 En “La critica semantica”. en la medida en que la lengua (una o más lenguas) sirve en cada texto como vehículo del signo.6 y 8. con ayuda del cual se produce y comunica el sentido. en ese sentido particular al que ya se ha hecho referencia a través de algunos ejemplos: en la medida en que un procedimiento específicamente idiomático puede constituir la verdadera clave para la interpretación de un texto [cfr. La lingüística del texto constituye. en la escultura y en la arquitectura de Miguel Ángel existe una unidad de sentido que se manifiesta – naturalmente. por ejemplo. por supuesto. en un paralelismo de aquellos elementos que pertenecen a diferentes sistemas semióticos. como instrumento para la comunicación de los contenidos de los que realmente se trata: representa el “material semiótico crudo” para la articulación el sentido. aunque por regla general en ella los signos lingüísticos funcionan como significantes. no puede moverse tan sólo en el ámbito de la lingüística.1.6. incluso. il significato ristretto che da ciò le deriva non sembra adatto a comprendere i compiti e i metodi della critica semantica. sobre todo.películas respetando adecuadamente el sentido –aunque esto no pueda afirmarse con seguridad de todas las obras de la literatura universal–. En primer lugar. poseídos por una determinada idea expresiva. cómo en la poesía. ciertamente. 6. poiché la filologia. En el pasado se entendía por filología el arte de interpretar textos. una lingüística del texto ante litteram [cfr. no en toda su particularidad– en un paralelismo de los elementos expresivos empleados. en un sentido que en la actualidad ha caído un tanto en desuso. adquirida por el estudio. Esto no quiere decir. Y en segundo lugar. lo representado aparece en un texto.1]. Nuovi saggi di critica semantica.4. I § 0. frente a lo que sucede en un cuadro o en una película. pág.2] Si la lengua sólo participa en la constitución del sentido de los textos como primer estrato. Tiene toda la razón Pagliaro cuando dice que su critica semantica. Ma poiché la filologia come disciplina ha limitato oggi il suo compito all´accertamento del testo. Puede suceder. filología. en la pintura. una disciplina parcial de la semiótica. entonces la lingüística del texto. in rapporto alla sua tradizione. 408: “È certo possibile dare a un tale genere di critica il nome di filologia. fra le tante maniere con cui ci si può occupare del documento. en la medida en que se ocupa de signos. consideren medios expresivos diferentes e intenten plasmar con ellos esta idea única. y aunque en muchos casos la lengua no tenga un papel esencial en la creación del sentido que surge de lo representado en sí mismo. sino.2. sino también sobre la base de la familiaridad. es decir.1.3] es una nueva modalidad ampliada de la crítica filológica475. pero en modo alguno es sólo lingüística. que ciertos autores. [8. con la cultura material y espiritual en el seno de la cual han surgido esos textos. né ciò la diminuisce. y posiblemente algunos componentes esenciales de su sentido sean expresables con medios pictóricos. p ág ina 152 d e 184 . Sería posible mostrar. si realmente quiere ser una hermenéutica completa de los textos.2 y II § 5. la quale mira a dicchiare nella struttura dell´opera la verità del conoscere che vi si attua”. è quella che ha carattere e metodo di scienza. II §§ 6.

entonces. sust.2 y 5. a su vez. o sea. para personificaciones) que una lengua que no posea tal categoría. una lengua que posee el género gramatical ofrece otras posibilidades (por ejemplo. en el plano del texto.2]. fem. por otra parte.3]. die Sonne. la lingüística del texto –como. en El problema de la corrección idiomática. los textos están compuestos en una lengua determinada (o en varias) [cfr. un muchacho. bronce.1]. En este sentido. justificar el sentido significará atribuir el contenido ya comprendido a una determinada expresión. a su vez. revelación sistemática 476 p ág ina 153 d e 184 . I §§ 5. el significado y el sentido [cfr.2] El punto de referencia de esta lingüística del texto es la distinción de tres planos en lo lingüístico: el nivel del hablar en general. el nivel de las lenguas y el nivel de los textos [cfr.3] La tarea de la lingüística del texto consiste en comprobar y justificar el sentido de los textos. el sol [al. LA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO COMO LINGÜÍSTICA DEL SENTIDO: CONCLUSIONES [9. de ‘significantes’ que apuntan a un ‘contenido’. el cual.5 y 4. masc. II. en principio. identificar de manera fundada el contenido al que apunta (o que ‘expresa’). nota 8. determinadas formas métricas serán más fácilmente realizables en ciertas lenguas que en otras. esto es. der Mond.3. cap. por ejemplo. mejor dicho. en general. analizar y describir un discurso significa propiamente interpretarlo. etc. 9. Estos niveles. Pero una lengua no es por ello técnica de la estructuración de los discursos.lingüísticos476. toda lingüística concerniente a las dos faces de los signos– es hermenéutica.0] Al final de un capítulo tan extenso sobre la lingüística del texto como lingüística del sentido parece oportuno recapitular las conclusiones teóricas más importantes sobre el estatus de esta lingüística y sobre su relación con las disciplinas colindantes. la lingüística del texto es interpretación o hermenéutica477 “La lengua condiciona los textos por su materialidad así como por sus categorías gramaticales y por sus significados léxicos. madera.] podría ser una muchacha y la luna [al. pueden estructurarse de manera análoga en lenguas totalmente diferentes”. [9. por ejemplo. en el sentido de que la estructuración de los textos tiene que tener en cuenta las posibilidades ofrecidas por cada lengua. Esto equivale exactamente a la actividad que en el dominio de la lingüística general recibe el nombre de descripción o descripción de la lengua: en el dominio de las lenguas describir no significa otra cosa que comprobar las funciones lingüísticas y justificar su existencia en relación con una categoría correspondiente en el plano de la expresión [cfr. como en todo el dominio de los hechos semióticos. Así. que. tiene que tener en cuenta las posibilidades que le ofrecen sus materiales (piedra. y dos lenguas que designen los mismos objetos mediante palabras de género diferente ofrecerán posibilidades diversas: en un cuento alemán.1] La lingüística del texto de la que me he ocupado en este capítulo se refiere a los textos como tales. I § 5. mostrar que al significante del macrosigno le corresponde en el texto una expresión específica. sust. [9.). I §§ 1. nota 467]. no se presenta como tal en el discurso mismo considerado en su realidad exterior y empíricamente comprobable. con independencia de las lenguas y del hecho de que. [9. En este sentido.]. del mismo modo que la escultura.1. 477 “Un discurso es un hecho semiótico: consta de signos. Por ello. se corresponden con tres tipos de contenido: la designación.

482 La universalidad en cuanto generalidad histórica o empírica es “la universalidad de las propiedades que se comprueban efectivamente en todas las lenguas o. el texto literario [cfr. El texto es algo individual.5]. del mismo modo que comprende todas las demás formas de ocuparse de los textos que suelen denominarse filología479 [cfr.3 a 4. en primer lugar.3. Pero en la medida en que todo texto tiene sentido. ídem. I § 5. § 3. La “ciencia” de las lenguas puede aspirar a una generalidad tanto “hacia abajo” como “hacia arriba”: “hacia abajo”.1. 3. II § 5. En esto la lingüística del texto difiere tanto de la lingüística en general como de la segunda forma de “lingüística del texto”.5 y 5.0.[cfr. la literatura. porque va más allá de los textos literarios. incluso a todas).5]. de los tipos comprobados o posibles de sentido y de los procedimientos que suelen conllevarlos o los han conllevado en discursos ya analizados. [9. § 3. I § 4.6. en la medida en que los procedimientos idiomáticos comprobados y justificados valen para muchos –o incluso para todos– los actos lingüísticos de un determinado tipo. La generalidad puede ser absoluta o relativa: es relativa (probabilidad preferida).2]. 480 Ídem. o sea. en particular.4. la lingüística del sentido se ocupa también de los textos no literarios. la gramática transoracional [cfr. no sólo los literarios.1. en la medida en que todos los textos tienen sentido. más exactamente. en este caso.1]. II § 4.5] Desde este punto de vista. no en todas. 209.1. pues su objeto lo forma el estrato más bajo [= más ampliamente determinado]481 de toda clasificación de las manifestaciones de lo lingüístico. §§ 4. [9.6] Como toda hermenéutica. Para la y fundada de un contenido: precisamente.4] Dado que los textos literarios presentan la posibilidad del pleno desarrollo del sentido.7] La lingüística del texto. y son éstas las que constituyen su aspecto “general”. Tal registro debe. se trata de establecer el registro exhaustivo de lo que cabe esperar. no puede racionalmente pretender para sí ninguna generalidad “hacia abajo”. y II §§ 0. 478 “Por ello. hermenéutica del discurso (o ‘texto’)”. en el momento de la generalización. la lingüística del texto debe tener en consideración también los textos no literarios. en todas las lenguas conocidas (y que. [9.1. 479 Ibídem. 481 En Competencia lingüística. si las propiedades en cuestión se comprueban.1. se atribuyen por inducción también a las lenguas que. en “La lingüística del texto como hermenéutica del sentido”. No obstante. y “hacia arriba”. de las reducciones de las posibilidades del sentido que en ellos pueden reconocerse478 [cfr. al menos. examinando la particular reducción de las posibilidades de despliegue de sentido que se da en ellos”.3]. II § 5. en este último caso –que es el caso normal–. es decir. o sentidos nuevos de procedimientos ya comprobados480 [cfr.1 y III § 1]. en concreto. En la heurística. sino sólo en p ág ina 154 d e 184 . Lenguaje y discurso. § 4.2. la lingüística del texto es (o debe ser) en primer lugar hermenéutica literaria. En el último caso se trataría de universales empíricos482 [cfr. la comprende. aún no se conocen). el objeto de esta lingüística del texto es. como lingüística del sentido. esto es.3. la lingüística del texto coincide con la estilística de los textos. entenderse como abierto: en nuevos textos podrán identificarse nuevos procedimientos y tipos de sentido.2. sin embargo.0 y III § 1.0]. en la medida en que estos procedimientos pueden ser comunes a varias lenguas (o a muchas. [9. pág. II § 8. la lingüística del texto implica una metodología y una heurística.

México. y Jürgen Trabant. “Sobre la clasificación de textos”. en relación con las pretensiones de generalidad que rationaliter puede plantear “hacia arriba”.4. permaneció casi en el olvido hasta su recuperación por parte de la lingüística textual: véase Emil Staiger. lo siento]. en un escalón más alto se encuentran procedimientos aún más generales que ya no muestran una homogeneidad completa en el plano de la expresión: por ejemplo.1]. esp. en primer lugar.1] y de los géneros [cfr. como “tipo relativamente estable de enunciados en el sentido de Mijail Bajtín (Estética de la creación verbal. en un nivel aún más alto se hallan posibles macroestructuras unitarias. por ejemplo. en el caso límite. a todos. la mayoría de las lenguas conocidas. a)].1. La escala de estos posibles elementos comunes abarca desde los procedimientos textuales individuales y completamente fijados para la expresión del sentido hasta las macroestructuras. Texto y contexto: semántica y pragmática del discurso. es decir que sólo puede comprobar lo que puede ser común a diversos textos: el tipo de validez universal a la que esta lingüística puede aspirar concierne. Gramática.2]. pág. es decir. Madrid.lingüística del texto cuyo objeto está constituido por el nivel individual de lo lingüístico sólo puede haber una generalidad “hacia arriba”. 1961.4. Nuevos planteamientos sobre el análisis de los géneros literarios. textos idiomáticos completamente fijados como al. a los posibles elementos comunes a varios textos. fr. sección I. bien entrando in medias res. je vous en prie [esp. en el seno de los cuales se comprueba una acusada variación “hacia abajo” [§ II § 5. sin embargo. 485 El concepto de género literario. Atlantis. véanse los trabajos de Teun A. II § 5. 484 Se refiere Coseriu a las “características de textualidad” (Matthias Dimter. guten Morgen! [esp. Zúrich. Así. la lingüística del texto coincide con la teoría y la investigación de las clases de texto [cfr. en Teun van Dijk (ed. técnicas para comenzar un texto. hay procedimientos comunes para los textos en general que sólo son definitorios en el nivel de los textos como tales484. § 7). II § 7.5].2]. pocos años antes de la publicación de la Textlinguistik de Coseriu. a muchos o. universales. vale. etcétera [cfr. véase la miscelánea editada por Elisabeth Gülich y Wolfgang Raible. II § 5. 1999. 260). con lo que puede suscitarse la impresión de que el tema ya es conocido. A finales de los años sesenta y principios de los setenta del siglo pasado. que el texto en cuestión es un comentario más sobre un tema común a varios textos [cfr. en “Los universales del lenguaje (y los otros)”.1. existen. 308 y sigs. “Fundamentos de una lingüística del texto real y funcional”. II § 9. Textsorten: p ág ina 155 d e 184 . que en el plano de la expresión ya no necesitan ser unitarias en sentido estricto483. I § 5.1 subapart. o mejor dicho. por lo tanto. Semiología de la obra literaria. fórmulas también fijadas que no coinciden con el texto en su totalidad. finalmente. fr. érase una vez [cfr.4.3. dejando el ámbito de los elementos comunes empíricamente verificables. buenos días]. 3).). es war einmal.2]: y. Siglo XXI. que pueden no coincidir en el detalle de los procedimientos que aplican: se trata de los géneros. § 2. de modo que pueden ser comunes a varios textos: se trata de fórmulas como al. il était une fois o esp. no coincide simplemente con la teoría de los géneros. [9. o a los rasgos del nivel universal de los textos o rasgos por los cuales un texto es un texto y no otra cosa (Óscar Loureda Lamas. 248). semántica. existen.5 subapart. van Dijk. esto es.8] En este sentido. igual que sucede con la coincidencia de la lingüística del texto con la estilística [cfr. desde el punto de vista teórico no hay diferencia entre estos dos tipos”. asimismo. sino que la comprende485. bien introduciendo el tema. pág. 1979.1. Visor Libros. 483 Sobre el concepto de macroestructura en tanto que estructura temático-semántica global. Grundbegriffe der Poetik. II § 7. Discurso y literatura. la lingüística textual intentaba establecer los principios teóricos de la clasificación de los tipos de texto y presentaba las primeras propuestas de clasificación: en el primer sentido. pág. esto es. Lenguaje y discurso.

tipos de texto y comunicación. Nathan. cfr. 1988.2]. Eunsa. Fundamentele tipologiei textuale. las de Egon Werlich. 2a ed. Current Trends in Textlinguistics. Kirsten Adamzik.10] En la medida en que el sentido se expresa en los textos no sólo lingüísticamente. Discurso. y de Roland Harweg. Linguistische Textanalyse: eine Einführung in Grundbegriffe und Methoden. Textklassenkonzepte heutiger Alltagssprache. I § 0. Introducción a la tipología textual. de una técnica para la configuración unitaria de una serie de actos lingüísticos [cfr. Textlinguistik. Tipos textuales. 1994. Mardaga 1990. mejor dicho. dargestellt am Beispiel der Britischen Registerlinguistik.3] y. por ejemplo. 3–43. Tubinga. todo lo cual contribuye al contenido de los p ág ina 156 d e 184 . al mismo tiempo. de un texto (potencialmente concluido) [cfr. y III] resulta del hecho de que muchas lenguas –en realidad. de ideas y creencias acerca de las ‘cosas’. Pamplona. sino también extralingüísticamente –y ello en una medida considerable–. págs.1]. y de Barbara Sandig. Tubinga. Text. Erich Schmidt. 6. Les textes: types et prototypes. por ejemplo. Teoría y práctica. y no ya.6 y 8.2. II §§ 8. y de este mismo autor. 1997). Klaus Brinker. Una sintética introducción a la tipología textual se encuentra en el trabajo de Guiomar Elena Ciapuscio. 1984.4. 1992 (propuesta desarrollada en español por Margarida Bassols y Anna Maria Torrent. “A typology of English texts”. Niemeyer.1. por otra. Jean-Michel Adam. argumentation.9] Su punto de contacto con el otro tipo de “lingüística del texto”. como las de Robert E. Para las nuevas orientaciones del estudio de la dimensión tradicional de los textos.). Narr. II § 8. Stauffenburg.3. Mit einen Ausblick auf eine adäquate Textsortentheorie.1 y 3. 2001. Pero el hablar es una actividad compleja que va más allá de lo lingüístico en sentido estricto. en el volumen de Elisabeth Gülich y Wolfgang Raible que acaba de ser citado. 95–129. 27/1. no se habla sólo con signos lingüísticos (pertenecientes a una lengua determinada). I § 2. 113–124. Friedemann Lux. vinculada a las lenguas [cfr. Longacre y Stephen Levinsohn. “Cuestiones fundamentales de tipología textual”.3.4 y nota 537].2. Récit.1]. Textsorten. Matthias Dimter. Textsorte. 1989. de una determinada ‘ideología’ (estratificada en una serie de ‘ideologías’ de alcance más o menos amplio). [9. “Field analysis of discourse”. en las investigaciones de Antonio Vilarnovo y José Francisco Sánchez. explication et dialogue. Douglas Biber. 486 “Un discurso es un hecho de hablar. Lingüística del texto. Textfunktion und Textinhalt als Kategorien alltagssprachlicher Textklassifikation. I § 5. 103–122.[9. Estructura y función de los tiempos en el lenguaje. 2000.). véase nota 281. 1991. todas las conocidas– disponen de procedimientos particulares “más allá de la oración” para expresar unidades de sentido [por ejemplo. Pronomina und Textkonstitution. Eine Einführung. Barcelona. en Wolfgang Ulrich Dressler (ed. por una parte. Heidelberg. y desde el punto de vista de la lingüística del texto coseriana. Kommunikationssituation. en el segundo. Éléments de linguistique textuelle. Una fórmula tan corriente como buenos días es.3. II §§ 6. Universidad de Buenos Aires.. 2003. I §§ 5. págs. Wolfgang Heinemann y Dieter Viehweger. véanse las clasificaciones basadas en rasgos del sistema lingüístico de Harald Weinrich. en Enrique Bernárdez (comp. de un procedimiento de la lengua española para expresar un determinado sentido. sino también mediante actividades expresivas complementarias. Reflexionen und Analysen. 1981. 5. Cluj-Napoca. Typologie der Texte.1. Buenos Aires. Arco Libros. págs. la “verdadera” y “propia” lingüística del texto debe ir más allá de lo lingüístico486 [cfr. Quelle und Meyer. Eumo-Octaedro. y Óscar Loureda Lamas. Probleme der Textsortenanalyse. description. Modelos textuales. Debido a las limitaciones de estas propuestas se desarrollaron otras de orientación comunicativa. Linguistics (Berlín). Situation. Emma Tămâianu-Morita. Differenzierungskriterien aus linguistischer Sicht [cfr. Clusium. En los últimos años las clasificaciones también multiplican sus criterios y orientaciones: véanse. 3. Las propuestas para la organización de una tipología textual continúan desde entonces en trabajos como los de Horst Isenberg. Tubinga. 1975. págs. 9– 29. de acuerdo con determinados principios generales del pensar y de acuerdo con el conocimiento de las ‘cosas’. Lieja. “Zur Differenzierung gebrauchssprachlicher Textsorten im Deutschen”. París. cap. objeto de una lingüística del texto como “lingüística del sentido” y de una lingüística del texto como “gramática transoracional”. Berlín. Madrid. pues se trata.2. págs.

“todo discurso ‘refleja’ (es decir que manifiesta) una ideología.1 y 4. en Manuel Casado Velarde. En la situación actual. Humberto Mederos Martín. § 5. más que presentar una nueva norma terminológica. 487 “Identificando cada vez los estratos de estructuración gramatical. gramática transoracional y análisis transoracional [cfr. “Eugenio Coseriu als Hochschullehrer”. Tubinga. en Adolfo Murguía (ed. K. es siempre ‘singular’.1] Existen diversos términos técnicos para la denominación de esta modalidad del análisis científico del texto. La concepción de Eugenio Coseriu”. Introducción a la gramática del texto del español. de una lingüística del texto “verdadera” y “propia”.2. Nueva York. véanse Enrique Bernárdez. a su sentido. 55-67. que pertenece al significante de los discursos”.). cuyo objeto es el texto como nivel del lenguaje en general [cfr. 1987. existe una introducción general a los problemas de la gramática del texto. Otros trabajos tratan más específicamente problemas de la gramática del texto.4. 488 Véanse los trabajos citados en el capítulo introductorio. esta lingüística del texto no coincide con la “lingüística del sentido”. Robert-Alain de Beaugrande y Wolfgang U. 3. en “Principios de sintaxis funcional”. de la gramática de una lengua487 [cfr. [1. véanse Heidi Aschenberg. ídem. Introducción a la lingüística del texto. y de la misma autora. 1976). Sobre la gramática en Coseriu. Introducción a la lingüística del texto. Santa Cruz de Tenerife. Festgabe für Eugenio Coseriu zum 80. y que.2 y 0. IV. Geburtstag.2]. una ‘gramática de la oración’ y una ‘gramática del texto’ (o ‘transoracional’). 2003. I. resultar reinterpretable en términos de) una ideología ‘común’ o ‘general’.2. [1. “La cohesión textual”. En el texto literario tal ideología puede corresponder a (o sea. “Teoría de la gramática. en Profesor Francisco Marsá. Dressler (1997). Jornadas de Filología. cap. Odisea (Madrid/Almería). pero no se trata. I § 3]. págs.2. el elevado nivel técnico de discursos”.3. § 5. es decir. Sobre los marcadores del discurso. En español.2] En el ámbito de esta “lingüística del texto” idiomática se han producido en los últimos años numerosos trabajos relevantes y de alcance considerable en lo que se refiere al grado de elaboración técnica488. apartados 0. Moenia (Lugo). Sevilla. Enlaces extraoracionales. Alfar. véanse Catalina Fuentes Rodríguez. en cuanto literariamente manifestada. Sprache und Welt. § 5.0] La lingüística del texto como “gramática transoracional” es una orientación enteramente legítima. pero. Cohesion in English. Espasa-Calpe. 0.1]. es decir.2. exactamente del mismo modo como la manifiesta una lengua (o varias lenguas): se trata de una ideología ‘instrumental’. Cabildo Insular. “De esta ideología con que se hacen los discursos. una ‘gramática de la cláusula’. en consecuencia. Gunter Narr.3. Longman. Madrid.1. 1982. I §§ 0. en rigor. 1995. § 5. 4. Sobre los procedimientos de cohesión. se podrá –y se deberá– distinguir como secciones (posibles) en la gramática de una lengua: una ‘gramática de la palabra’. María Antonia Martín Zorraquino. y Hernán Urrutia. hay que distinguir la ideología que se hace en los discursos y que no pertenece a su ‘significante’.III LA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO COMO GRAMÁTICA TRANSORACIONAL [1. en “La lingüística del texto como hermenéutica del sentido”. Lenguaje y discurso. págs. § 2. más allá de la sintaxis de la oración. ídem. 2002.2. Anteriormente habíamos propuesto los términos gramática del texto. En este sentido.1. 1988 (desarrolla los planteamientos de Michael A.0. Halliday y Ruqaiya Hasan. sino de una ampliación. Lamentablemente. 37-60. I § 4. al mismo tiempo individual y universal”. es importante advertir con toda claridad que el objeto de esta modalidad de lingüística del texto es el texto como nivel de estructuración idiomática. p ág ina 157 d e 184 . sino a su ‘significado’. Procedimientos de cohesión en el español actual. una ‘gramática del grupo de palabras’. tal como Coseriu la entiende. CONSIDERACIONES GENERALES] [1. cap.

1995. véanse Harald Weydt (ed. cultura. Michael Metzeltin y Christian Schmitt (eds. Luis Santos Río. Sprechen mit Partikeln. Berlín. los procedimientos idiomáticos que están orientados hacia la composición del texto. p ág ina 158 d e 184 . XI/21–22. I. de modo que con ellos hay que contar a priori en toda lengua [cfr. 1993. I § 3]. Español Actual (Madrid). Actas del I Congreso Internacional “Análisis del discurso: lengua. ampliada.4] En el primer capítulo se mostró la existencia de varios niveles de estructuración idiomática: los elementos mínimos. 1989. 145–188. Es. Racionalmente sólo son necesarios dos de estos niveles: los elementos mínimos y la oración. págs. o más exactamente. 1998. identificar los estratos de estructuración gramatical que –además de los estratos racionalmente necesarios del monema [= elementos mínimos] y la oración– funcionan efectivamente en esa lengua”. § 5. 2003. Arco Libros. en Harald Weydt y Klaas-Hinrich Ehlers. III § 3].3. “Los marcadores del discurso”. de Gruyter. Berlín. Salamanca. es decir. Lang. Partikeln und Interaktion. la palabra. Luso-Española de Ediciones.3]. Contextos (León). Madrid. I § 2]. Catalina Fuentes Rodríguez. y la panorámica presentada en María Antonia Martín Zorraquino. vol. Este hecho viene provocado. “Los conectores pragmáticos en español coloquial (I): su papel argumentativo”. los demás niveles son sólo posibilidades generales de la estructuración idiomática que en una determinada lengua pueden estar realizadas o no [cfr. sin embargo. el grupo de palabras. “Los marcadores del discurso en español: balance y perspectivas para su estudio”. Leipzig. Lexikon deutscher Partikeln. María Antonia Martín Zorraquino y José Portolés Lázaro. Barcelona. Gramática descriptiva de la lengua española. págs.4. y del mismo autor.).la investigación realizada no siempre se corresponde con una delimitación teórica suficientemente clara del objeto que se desea investigar [cfr. para el texto como portador del sentido. Madrid. y Renate Pasch. de Gruyter.). Marcadores del discurso. 43–64. Gerhard Helbig. en comparación con el capítulo anterior. Arco Libros.2. “Los conectores pragmáticos en la conversación coloquial (II): su papel metadiscursivo”.). 489 “La primera tarea de la sintaxis funcional [= gramática funcional] en el análisis y la descripción del sistema gramatical de una lengua dada es. Ariel. la oración y el texto [cfr. Los marcadores del discurso. Teoría y análisis. 2ª ed. En segundo lugar. págs. 2001. 1992. Ramón González Ruiz y María Victoria Romero Gualda (eds. Diccionario de partículas. Handbuch der deutschen Konnektoren: linguistische Grundlagen der Beschreibung und syntaktische Merkmale der deutschen Satzverknüpfer (Konjunktionen. § 63. Enzyklopädie. Fráncfort. págs. Moenia (Lugo). Niemeyer.). 2003. en consecuencia. Tubinga.3] Este capítulo tercero. un problema empírico establecer si en una lengua dada se presentan funcionalmente o no cada uno de estos niveles489. 1988. PartikelBibliographie: internationale Sprachenforschung zu Partikeln und Interjektionen. aparte de los trabajos ya clásicos citados en la nota 72. 1987. Es absolutamente cierto que la gramática transoracional tiene por objeto “textos”. 39–56. [1. no como un nivel dependiente de una determinada lengua. Lexikon der Romanistischen Linguistik VI/1. por el planteamiento general del trabajo: en el capítulo inicial se trataron los principales problemas de la lingüística del texto como gramática transoracional y se esbozaron los rasgos fundamentales de su heurística. por tanto. 1994. José Portolés Lázaro. de modo que ahora se trata solamente de enfocar lo ya explicado [cfr. es llamativamente más breve. en “Principios de sintaxis funcional”. debería reservarse el término “lingüística del texto” para el estudio del texto como un nivel autónomo del lenguaje en general. I § 3. Harald Weydt (ed. vol. María Antonia Martín Zorraquino y Estrella Montolío (coords. Existen si se comprueba que una lengua dispone de funciones especiales “Partículas y modalidad”. en primer lugar.1 a 3. I §§ 3. 59. esta desproporción entre los dos capítulos refleja también mis propias preferencias científicas.). I.). La sintaxis de los relacionantes supraoracionales. Satzadverbien und Partikeln). en Günter Holtus.4]. En alemán. la cláusula. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. [1. en Manuel Casado Velarde. 1996. 3. 110–125. Antonio Briz Gómez. valores”.

como ocurre en latín. no obstante. I § 3. Si en una lengua todo lexema utilizado en un acto lingüístico expresa. por ejemplo. El cazador mató el león] se permutan los lexemas. I §§ 4.1. También se han proporcionado ejemplos del nivel del grupo de palabras (l´homme pauvre ≠ le pauvre homme [esp. como se dijo. para la expresión de funciones textuales [cfr. no significa que en latín la palabra no exista como unidad léxica [cfr.2]) y de la cláusula (Natürlich hat er es getan ≠ Er hat es auf natürliche Art und Weise getan [esp.1.1. Teóricamente. sin embargo. Gramática. de una palabra e incluso de un elemento mínimo490 [cfr. casas el plural se expresa en el nivel de la palabra. sin que se añadiese ningún procedimiento idiomático (= que como tal no se encuentra en otras lenguas) para organizar estas Que el lenguaje se realice concretamente como texto es un universal esencial del lenguaje. esto es. Si en una oración como: Venator occidit leonem [esp. no existe la palabra como nivel de estructuración gramatical autónomo. Naturalmente.2]. § 2. dejando todo lo demás intacto. si se hace lo mismo en la oración francesa equivalente: Le chasseur tue le lion. I § 3. que es el nivel que aquí interesa. semántica. Del mismo modo. puede considerarse. ya se ha establecido una primera comprobación fundamental: no se trata de un nivel racionalmente necesario de la estructuración gramatical de una lengua. Véase “Los universales del lenguaje (y los otros)”. II § 0. pues una lengua seguiría siendo una lengua aunque no dispusiese de procedimientos específicos para la constitución de textos. universales. el hombre pobre ≠ el pobre hombre] [cfr. que en todos los idiomas conocidos hasta el momento parece comprobarse la existencia de ese tipo de procedimientos. al mismo tiempo. evidentemente. lo cual es un índice de que en esa lengua existe la palabra como estrato gramatical autónomo. I § 3.6] La afirmación de que el texto es un nivel “racionalmente no necesario de la estructuración idiomática” no se refiere. esto es. funciones de la oración. 490 p ág ina 159 d e 184 . es posible que puedan formarse textos con independencia de procedimientos específicamente transoracionales. podrá verse aquí un indicio de que en esa lengua. a diferencia de muchas lenguas modernas. pues la existencia del texto como manifestación individual y concreta de lo lingüístico en general es racionalmente necesaria: no hay ninguna realización del hablar (= ningún acto lingüístico) que no se presente como texto. las correspondientes funciones de la oración se modifican.3.1. Sucede. con independencia de la función de esta palabra en la oración.1]. aunque solamente conste de una oración. al texto en cuanto tal. como un universal empírico [cfr. en esp.1].vinculadas al nivel examinado e independientes del nivel superior [cfr. especialmente notas 112 y 113].6]. como nivel de estructuración idiomática.3]). [1. mientras que en latín los plurales casae. en una secuencia aditiva de oraciones formadas sólo según las reglas del nivel oracional.1.3. I § 3. lo ha hecho ≠ Él lo ha hecho naturalmente] [cfr. de modo que el texto. ya que la función de la oración no se expresa automáticamente con el mero empleo del lexema en el acto lingüístico. esta operación no afecta a las funciones en la oración. [1. I § 4. casas están también determinados en relación con una función en la oración [cfr. al menos provisionalmente.5] Respecto del texto.4 y 5.0]. es decir. lo que. sólo con la ayuda de procedimientos para la formación de oraciones independientes de su utilización en actos lingüísticos: un texto compuesto de este modo podría consistir. I § 3.

5]. Narr.]. 1995. una oración con otra oración).4.0. c) la coordinación. grupo de palabras. 494 “En principio. Studien zur Grammatik. la posibilidad de que las unidades de un nivel se conecten entre sí (por ejemplo. O bien 491 p ág ina 160 d e 184 . Su base está formada por cuatro propiedades constitutivas de todo nivel de estructuración idiomática. es posible que “En la estructura gramatical misma […] hay que comprobar y delimitar cuidadosamente lo siguiente: a) los estratos gramaticales. coordinación. la posibilidad de que unidades que por su constitución pertenecen a un nivel superior funcionen “sustitutivamente” en un nivel inferior (por ejemplo.. es decir. § 6. que el grupo de palabras funcione como una sola palabra). o sea. cláusula.1. o sea. es el verdadero fundamento del edificio teórico de la gramática transoracional. § 8. § 3.. según las lenguas: unidad mínima. hacer]. y en “Principios de sintaxis funcional”. Formen und Funktionen. sustitución (‘pronominalización’)”. LAS CUATRO PROPIEDADES DE LOS NIVELES DE ESTRUCTURACIÓN IDIOMÁTICA [2. oración y.1. 1987.0 y siguientes. 492 Véase también Funktionelle Syntax. tun [esp. § 8. la posibilidad de que una unidad de un nivel pueda reemplazarse por anticipado [catafóricamente] o no [anafóricamente] por una “proforma”. en Formen und Funktionen. esto es. Así. pero empíricamente posible e incluso comprobable. en “Grudzüge der funktionellen Syntax”. Moenia (Lugo). un grupo de palabras como cláusula. una sola cláusula como oración. § 6. una palabra como grupo de palabras.7] La existencia del texto como un nivel de estructuración idiomática racionalmente no necesario. 1. En estos trabajos Coseriu designa esta propiedad como hipertaxis.2. y “Grudzüge der funktionellen Syntax”. § 6. Studien zur Grammatik.5.0] Todos los niveles de la estructuración gramatical en una lengua presentan fundamentalmente cuatro propiedades491: a) la superordinación. que una palabra funcione como oración). en español. “Principios de sintaxis funcional”. subordinación. Moenia (Lugo).oraciones en una unidad de orden superior y para orientarlas hacia una determinada situación lingüística [cfr. I § 3. § 6. Estas cuatro propiedades podrían representarse en esquema del modo que sigue492: + superordinación subordinación coordinación sustitución 2. palabra. por ejemplo. una palabra con otra palabra. esto es. Tubinga.1.1. ídem. 493 También en Funktionelle Syntax. un nombre por un pronombre o un verbo por un verbum vicarium como al. y una sola oración como texto. I. Esta propiedad podría entenderse también como combinación con un elemento cero494. I. [1. un monema puede funcionar como palabra. 1995. eventualmente. la posibilidad de que unidades que por su constitución pertenecen a un nivel inferior funcionen “sustitutivamente” en un nivel superior (por ejemplo. b) las propiedades de estos estratos: superordinación. b) la subordinación.1 La superordinación es la posibilidad general de que unidades de un nivel inferior aparezcan representando a otras de estratos superiores493. y d) la sustitución. ‘texto’ [.

Además.1. Formen und Funktionen. Las conjunciones subordinantes. como cláusula [cfr. en virtud de la cuarta propiedad gramatical: la sustitución [cfr.2. p ág ina 161 d e 184 . un (si se prescinde. 2. En el ámbito de la macrosintaxis (= la sintaxis de los períodos) es usual hablar de conjunciones coordinantes y subordinantes. en “Alcances y límites de la gramática contrastiva”. ilimitadamente (es decir que tales palabras pueden representar por sí solas cualquier estrato superior. nota 113]. representar sucesivamente unidades de todos los estratos superiores que aparecen en la lengua considerada. mientras que la subordinación. los elementos mínimos pueden funcionar como oraciones enteras e incluso como textos. universales. pero no así las palabras como la. ¡Tú estás loco!] el mismo elemento se presenta como palabra (probablemente. 495 En ídem. Epístolas familiares. lo que no ocurre con la forma alemana regnet: el alemán precisa siempre que la posición del sujeto no esté vacía para que haya una oración o un texto496. inclusive los estratos de la oración y del ‘texto’). I § 3. Coseriu también se refiere a esta propiedad por medio del término hipotaxis. en “Principios de sintaxis funcional”. sí] como elemento mínimo. Esta distinción no es admisible por diversos motivos. y todo ello. III §§ 2. en la respuesta afirmativa a una pregunta se presenta como oración o como texto. como se verá. 1995. la teoría gramatical debería intentar establecer las condiciones universales de su funcionamiento y la descripción gramatical debería constatar las posibilidades y los límites de la hipertaxis en cada lengua así como las funciones que expresa”. § 6. si la subordinación está en oposición directa con otro procedimiento es con la superordinación. por lo demás.1. il pleut. piove pueden ser ‘superordinadas’. I. incluso.2. 498 Véase “Principios de sintaxis funcional”.2]. como en el caso de las palabras no flexivas incorporadas a grupos de palabras. perteneciente por su constitución a un determinado nivel gramatical. deben considerarse como una especie de preposiciones. 499 Véase “Grudzüge der funktionellen Syntax”. y en “Principios de sintaxis funcional”. como ocurre en el caso del latin i [cfr. Gramática. Moenia (Lugo). En consecuencia. y. 1995. las palabras como llueve.2. En cambio. § 6. § 6. 496 “En español e italiano. vol. § 3. por definición. I. Moenia (Lugo). Moenia (Lugo). En el verbo alemán bejahen [esp. § 8. it: es regnet. 17.2. hecho que se demuestra si se recurre a relaciones de paráfrasis.1. Formen und Funktionen. La coordinación es una relación entre elementos del mismo rango. 500 Cicerón.5. tampoco las palabras como regnet. 1. desde luego. pleut. Es una tarea empírica del análisis transoracional comprobar qué elementos pueden funcionar en el nivel del texto y cuáles no495. § 6.4 y 2. en la oración: Du bist ja verrückt [esp. La forma verbal del español llueve puede asumir el rango de una oración o de un texto.2 La subordinación. Véanse los siguientes ejemplos de subordinación499: Rhodum Ciceronum causa puerorum accessurum puto500 [esp.2. combinándose cada vez con cero y oponiéndose a unidades de constitución material correspondiente a su función. ello. rains pueden funcionar como oraciones sin un ‘sujeto vacío’ (es. añade Coseriu que la “hipertaxis está sometida a restricciones que parecen ser universales y a restricciones diferentes según las lenguas. en alemán.2.3]).2. consiste en la posibilidad de que una unidad. 497 También en Funktionelle Syntax. en “Grudzüge der funktionellen Syntax”.3. Studien zur Grammatik. semántica. hasta el propio estrato del texto”. sea “degradada” y funcione en un nivel inferior. I.1. Creo que iré a Rodas por causa de los pequeños cicerones] Q. del uso metalingüístico). Curius […] quem censores senatu probri gratia moverant501 –y también en principio– el mismo elemento mínimo podría. il.1. § 6.1. Studien zur Grammatik. § 6. 2. francés e inglés.elementos mínimos asuman el rango de palabras.6. “contestar afirmativamente”] aparece ja [esp. it rains”. la propiedad contraria de la superordinación497. 1995. En consecuencia. no con la coordinación498. es una relación entre elementos de rango diverso.

Gramática. Moenia (Lugo). I. 239–264. literalmente “con o sin libros”. En sintagmas como: fr. También aquí aparecen diferencias notables entre las diversas lenguas507. esto es.] mit Hilfe von [esp. La conjura de Catilina.3. Quinto Curio [. “para”] o [ital. [fr. las lenguas difieren considerablemente en la cantidad de grupos de palabras que pueden emplearse como simples palabras. 23. “con o contra mí”. Forma parte de las tareas de la descripción gramatical de una lengua la comprobación de qué elementos son susceptibles de ser subordinados y cuáles no.1.3. esp.] the King of England´s army o the one who spoke to me´s sister han suscitado una larga discusión sobre el estatus del elemento ´s como constituyente inmediato (immediate constituent) en la oración503. “con el fin de”]. por ejemplo.] au moyen de [esp. § 3. literalmente “más o menos feliz”. es decir que en determinados casos. [fr. Véase “Principios de sintaxis funcional”. für oder gegen mich [esp. en inglés los grupos de palabras pueden “subordinarse” sintácticamente y tratarse exactamente igual que palabras. como preposiciones (mejor dicho. Gramática. no literal conmigo o contra mí] o ital.. semántica. 504 “En inglés. al.] a quien los senadores habían apartado del senado a causa de una infamia] En estas oraciones. 1995. postposiciones). 1995. lengua en la que palabras como los genitivos mittels [esp. al. § 6. 505 Véase “La formación de palabras desde el punto de vista del contenido”. tal subordinación no es posible en muchas lenguas románicas ni en alemán (cfr. como éste. Véase también “Principios de sintaxis funcional”.3. Elementos de lingüística general. “por medio de”]. en cambio. en “Alcances y límites de la gramática contrastiva”.] allo scopo di [esp. “gracias a”] y trotz [esp. la comprobación de qué es lo que normalmente se subordina y de cómo se realiza esta subordinación: por ejemplo. el rey del ejército de Inglaterra/el ejército del rey de Inglaterra. 1995. esto es. en “Grudzüge der funktionellen Syntax”. plus ou moins heureux [esp. universales. es decir. En estos trabajos Coseriu designa la coordinación por medio del término parataxis. “con ayuda de”]. Gredos.3 La coordinación es la posibilidad general de conectar unidades del mismo rango en una unidad más compleja que funcionará en el mismo nivel que sus componentes506. 36. “por”]. “a pesar de”] funcionan también como preposiciones502. 1965.] per [esp. no literal con libros o sin ellos] se coordinan elementos mínimos del francés.. I. Studien zur Grammatik. § 6.1. zwecks [esp. En este sentido. Moenia (Lugo). 1.] pour [esp. 503 Véase. Formen und Funktionen. y en “Principios de sintaxis funcional”. Der König des Heeres von England/das Heer des Königs von England). § 8. En otras lenguas esto no es posible504. Algo análogo ocurre en alemán.[esp. págs.3. universales. 507 Véase “Principios de sintaxis funcional”.] par [esp. literalmente. § 6. El estatus de esa ´s en realidad no constituye ningún problema: se trata en todos los casos de un elemento mínimo. es decir. del alemán y del italiano de una manera que en español es imposible. no literal feliz o no]. En la Salustio. “con vistas a”] pueden funcionar como elementos mínimos. André Martinet. ital. en los llamados compuestos505. 2. sintagmas como: [ingl. exactamente igual que [al. “para”]. un grupo de palabras como the King of England´s army puede ser ambigua. semántica. 506 También en Funktionelle Syntax.6. Madrid. “en virtud de”] y los nominativos dank [esp. I.] mit [esp. págs. “con”]. Moenia (Lugo). 35– 36. Mediante la prueba de la conmutación se demuestra que grupos de palabras como [al.2. “con el fin de”] o [ital. Y es sabido que la posibilidad de la subordinación en la forma llamada ‘composición de palabras’ es muy diferente en las distintas lenguas”. 502 501 p ág ina 162 d e 184 . Moenia (Lugo). “por medio de”]. §§ 4–16. [fr.2. los ablativos de los sustantivos causa y gratia funcionan como elementos míminos.] dans le but de [esp. 1995. pág. [fr. El re dell-esercito d´Inghilterra/l´esercito del re d´Inghilterra. kraft [esp. I. con e senza libri [esp.

y] b frente a a oder [esp.3: “Los usos más variados [de estas tres unidades] son notoriamente los de la primera construcción. 509 En “Coordinación latina y coordinación románica”. Ahora bien: ¿qué es lo común de ac y -que frente a et? La gramática tradicional nos enseña que ac y -que implican la ‘conexión íntima’. Studien zur Grammatik. en alemán no se oponen und [esp. res tanta atque tam atrox (dos determinaciones análogas de la misma cosa). a su vez. “rico pero enfermo”]. pues et puede. tiene usos más variados que -que y puede sustituirlo. representarse de la manera siguiente: A + B A B 508 p ág ina 163 d e 184 .3] De acuerdo con nuestra hipótesis. parte ac duriter. serui liberique. Estudios de lingüística románica. o] en un paradigma de conjunciones coordinantes. incluye a -que: en efecto. a su vez a ac. o] b. dulcia atque amara senatus populusque.. infamia atque indignitas rei (unidad de significación y. ueteres antiquosque. de designación). parece evidente que ac. por lo tanto. En el refrán Lieber reich und gesund als arm und krank [esp. § 6. Madrid.2 y 1. en la que dos significados diferentes coinciden íntegramente en la designación: arma uirumque. unidad no implicada por et (que puede señalar una reunión simplemente casual u ocasional)..] Pero. El comportamiento de ac frente a -que es. tendría que aparecer una construcción más explícita: con libros y sin ellos508. Así. terra marique. al menos según las reglas de la gramática normativa. Hay lenguas.traducción del ejemplo italiano al español. sustituir en casi todos los casos a ac y a -que.3. sino que lo que se opone son coordinaciones como a und [esp. Estos ejemplos ponen de manifiesto. Gredos. pertenecientes al mismo campo semántico pero no lógicamente equivalentes (gradación) signo de “emparejamiento”: designa estrecha 509 correlación en el mismo nivel clasificatorio Véase la explicación de estos mismos ejemplos en Funktionelle Syntax. ‘sinónimos’ o antónimos) o designan ‘cosas’ que se presentan como unidas en un contexto ‘real’: restituam ac reddam.] Los dos tipos de coordinación pueden. y] y oder [esp. al mismo tiempo..7.1. Es éste un indicio de que et debería ser el término neutro. ac y -que se opondrían a et como términos intensivos o caracterizados. por consiguiente. “Mejor rico y sano que pobre y enfermo”]. §§ 1. Al considerar los ejemplos se advierte que se trata. y -que se opondría. [. por lo demás. sino de la conexión en su conjunto. como el latín que cuentan con distinciones muy sutiles para establecer tipos de coordinación: coordinación copulativa Mars et Venus. un rasgo distintivo común de ac y -que y un rasgo específico de -que. Formen und Funktionen. el de un término extensivo frente a un término intensivo. mientras que lo contrario no es cierto (ac y -que son de empleo mucho más limitado). sin caracterización de lo coordinado signos para la adición de elementos en estrecha relación. grata acceptaque (en todos esos casos se trata de unidad de ‘significación’). en este caso. senatus populusque.. ferro ignique.. [. ac y -que se opondrían conjuntamente a et. laus et gloria. la unidad estrecha de los ‘conceptos’ coordinados.. Una relación análoga se comprueba entre los dos términos caracterizados. 1977. por ej. bene et comode axire urbs atque imperium. nuevamente. extensivo o no caracterizado de la oposición. ambas combinaciones se encuentran en una relación in absentia respecto de las coordinaciones adversativas arm aber gesund [esp. terra marique (unidad ‘real’ de las cosas designadas). caloris ac frigoris. y en “Grudzüge der funktionellen Syntax”.] [§ 1. § 8. ius fasque. “pobre pero sano”] y reich aber krank [esp. [. incluso. dulcia atque amara. sacrificia publica ac privata. Para verificar esta hipótesis es necesario identificar los rasgos distintivos implicados en las dos oposiciones: precisamente. más exactamente. de una unidad de significación o de designación: los términos coordinados mediante ac o -que pertenecen al mismo campo semántico (son. arma virumque et atque ac -que signo general de adición. que la coordinación no es una función de cada elemento de la conexión. -que es hasta el instrumento específico de la figura llamada hendíadis. sacrificia publica ac priuata.

“Substitution”. En francés. no obstante. A su vez. la sustitución. o quizás”] 2. Sabemos bastante poco sobre cómo se realizan las sustituciones en las diversas lenguas511. la coordinación con et puede corresponder. De la lectura de las gramáticas escolares podría tenerse la impresión de que la sustitución. 15.1 y 2. Moenia (Lugo). se trata de una función lingüística mucho más amplia. en la coordinación con ac no es necesaria tal equivalencia. mientras que -que sólo corresponde al tercero”. ya sea por la significación o por la designación (de aquí que difícilmente sean oraciones). 510 También en Funktionelle Syntax. mientras que la coordinación con ac o -que (en latín clásico) sólo corresponde al segundo.3]. p ág ina 164 d e 184 .2]. “o también. incluido el de la oración [cfr. de una unidad. que no concierne sólo a las formas que la gramática tradicional clasifica como pronombres. Sin embargo. tanto al primer esquema como al segundo. vel adest vel non duabus tribusve horis. sólo concierne a una parte del nivel de la palabra. las indicaciones de Leonard Bloomfield.4. sino también a toda otra serie de procedimientos para anticipar o retomar cualquier elemento de lo dicho sin tener que repetirlo en toda su extensión [cfr. I § 2. y ya se verá cuál más adelante como vel. § 6. Así. pues: A ac B A ac B A -que B O.coordinación disyuntiva victoria aut honesta mors. pero no de una unidad que se impone por una equivalencia ‘real’ (o pensada como tal) de los términos implicados: en efecto. en “Grudzüge der funktionellen Syntax”. oder auch [esp. sólo suele ser contemplada por la gramática tradicional en relación con la pronominalizacion en sentido estricto510. plus minusve fatum sive fortuna. véase al. la anáfora realizada mediante pronombres personales en un texto resulta et ac. las coordinaciones con ac no se vuelven formulísticas como tantas de las coordinaciones con -que. 1995. senatus populusque (las dos autoridades ideales del estado romano). sí. hic vincendum aut moriendum est novem vel decem annis.4 La cuarta propiedad. cap. -que Mejor dicho. la conjunción -que se distingue de ac por el hecho de que los términos por ella unidos son lógicamente equivalentes.1.8.1. Studien zur Grammatik. mejor. 511 Véanse. terra marique (los dos campos de batalla). se trata. Formen und Funktionen. restringido a lo estrechamente relacionado “por naturaleza” (véase -que) deja la decisión al lector o al oyente (seu): ambos miembros son válidos.4.7. como en el caso anterior: ac puede corresponder tanto a los dos primeros esquemas como al tercero. por ejemplo. y en “Principios de sintaxis funcional”. Incluso para lenguas tan bien estudiadas como las románicas faltan investigaciones profundas sobre los límites de los tipos de sustitución conocidos. En estos trabajos la sustitución se designa como antitaxis.8. en Language. En cambio. como posibilidad general. La posibilidad de la sustitución existe en todos los niveles. § 6. los términos coordinados por -que designan a menudo las partes de un todo o los elementos de una serie considerada como finita: serui liberique (las dos clases de hombres o de filii). I.8. I §§ 2. Esquemáticamente tendríamos. por ejemplo. in Italia vel in Graecia. vocabulum sive appellatio aut vel -ve sive (seu) signo de la alternativa estricta o excluyente designa una selección entre varios miembros que no obliga a decidir: al menos se da uno. § 8.

pág. Algunas disponen de proformas muy “abstractas”. La langue française au XVIIIe siècle. 1. Lo mismo puede decirse. pág.]. vaincu par elle no son admitidas por los gramáticos del siglo XVIII con arreglo a tendencias reconocibles del uso512... para el alemán. pág. Muy frecuente es. 514 Ejemplo tomado de Thomas Mann. “con ella”] se evitan y se sustituyen por damit [esp. Sie war vonnöten…514 fr. ital. más fácilmente aceptable en alemán que en francés: al..] sind gekommen vino [sing.] al. hasta cierto punto.] Bleistift eine [fem. Cette indulgence était bien nécessaire. vol. No es extraño encontrar casos análogos al comparar traducciones francesas con sus originales alemanes515. Lektürekolleg zur Textlinguistik. 1986. véase Werner Kallmeyer et alii (eds.. “más concretas”516: al.] esp. Jean-Pierre Seguin. 1975. 516 Véase también Funktionelle Syntax. Personalpronomina für Sachen: ein Beitrag zur romanischen Syntax und Textlinguistik.problemática cuando éstos se construyen con preposición y remiten a nombres de objetos inanimados o a abstractos: anáforas como: La mollesse. La cónsul. Los Buddenbrook. 515 El trabajo de Harald Thun. Son interesantes también las diferencias que se refieren al grado de abstracción que muestran los procedimientos de sustitución en las diferentes lenguas. Onkel Justus. 251 y 512 p ág ina 165 d e 184 . er [sing. Bordas. el senador Buddenbrook [. en las que coinciden muchas categorías distintas en las formas que se trata de sustituir.. al menos de acuerdo con la norma. por Cfr. unidades con significado léxico que desempeñan una función similar a la de los pronombres517. mit ihr [esp. § 3. [esp. Barcelona.. otras lenguas son. Otto Jespersen observa –con razón– que las construcciones como mit ihm. Die Konsulin..). 513 En La filosofía de la gramática. Ella era necesaria. hay que tener en cuenta que existen también proformas léxicas. 283.] Feder un lapis una penna ¿quiénes vinieron? Was ist das? che cosa è questo? Wer ist gekommen? ¿quién vino? Aún en lo que concierne a los pronombres en sentido estricto. La anáfora en función de sujeto. 107 y siguientes.. en cambio. sobre todo cuando median cortes de sentido de cierta intensidad. Senator Buddenbrook […] waren gegenüber diesem tüchtigen Büromenschen […] zu taktvoller Nachsicht bereit.. 1972.] estaban dispuestos a mostrar hacia este aplicado hombre de oficina una indulgencia llena de cortesía. Tubinga. es decir.] è ein [masc. París. “con él”. vinieron [plur. el tío Justus. “con ello”] cuando el pronombre hace referencia a objetos inanimados513. Anagrama. das ist… questo [masc. 517 Para la distinción entre pronombres (anáfora no referencial) y proformas léxicas (formas de anáfora referencial). Narr.] è questa [fem. desarrolla los problemas que aquí apunta Coseriu. … étaient disposés à une courtoise indulgence. resulta..] ist gekommen sie [plur.

en Georges Kleiber. Catherine Schnedecker. cap.. Véase también Humberto Mederos Martín. por unidades idiomáticas diferentes): una de elementos fundamentalmente nominales y otra de oraciones. una réplica a los comentarios de Eugenio Coseriu se encuentra en el trabajo de John R. por definición. I. p ág ina 166 d e 184 . § 3. París. Estudios de lingüística románica. por ejemplo. Klaus Brinker. asimismo. 1994. Introducción a la gramática del texto del español. la semántica de prototipos considera que puede emplearse el artículo determinado porque el rasgo distintivo ‘tener una iglesia’ pertenece al significado prototípico de pueblo519. Moenia (Lugo). la anáfora mediante sinónimos (un profesor/un docente) o mediante hiperónimos (un coche/un vehículo). § 6. Jornadas de Filología. ensayo en el que expone que la coordinación no se reduce al ámbito de la oración y defiende la existencia de dos tipos de coordinación distintos (expresadas. Homenaje al Prof. psycholinguistiques et automatiques.5. Homenaje al Prof.4. Procedimientos de cohesión en el español actual. 520 Se refiere a la gramática generativo-transformacional. 1995) se critican en “Semántica estructural y semántica cognitiva”. incluso allí donde en apariencia sólo se suman palabras520: + Juan y María leen = Juan Lee María lee siguientes. Jornadas de Filología. págs. Un ejemplo de esto se encuentra en el lenguaje periodístico: Hans Müller regresó. París. 2. El cuarentañero dice. Un caso particular de sustitución se produce a partir de contenidos implícitos [anáfora textual asociativa]518. véanse también Einführung in die transformationelle Grammatik y “Principios de sintaxis funcional”. Antes de entrar en el comportamiento de estas cuatro propiedades –más exactamente de tres de ellas [cfr.). Berlín/Nueva York. en “Semántica estructural y semántica cognitiva”.1. En un ejemplo como: Llegamos al pueblo. 518 Así la denomina Coseriu. 31/3. “Special Issue on Associative Anaphora”. Taylor.3. L' anaphore associative: aspects linguistiques. PUF.1] En el marco de teorías recientes del lenguaje ha habido diversos intentos de desenterrar la vieja idea de que la coordinación sólo se da en el nivel de la oración. Véanse. El cerrajero de 44 años estaba cansado. Coseriu expone su crítica en “Coordinación latina y coordinación románica”.5. La iglesia estaba cerrada. 1999. y Manuel Casado Velarde. Linguistische Textanalyse: eine Einführung in Grundbegriffe und Methoden. O bien: Hans Müller regresó. III § 4. 1999. de manera que ese contenido puede constituir la referencia de la anáfora. la posibilidad de precisar una anáfora a través de procedimientos léxicos y morfológicos. Categoría y sentido léxico. Mouton de Gruyter. L´anaphore associative. Journal of Pragmatics (Nueva York). 35. por ejemplo. Francisco Marsá. págs.2.ejemplo. Existe. 1995. 2001.). pág. Madrid. § 4. Georges Kleiber y Jean David. 519 Las propuestas de la semántica de prototipos (véase una exposición sistemática.2. y Georges Kleiber. dos de ellas trascienden los límites de la oración. en Andreas Blank y Peter Koch (eds. además. como en el latín.. [2. “Cognitive Semantics and Structural Semantics”. Francisco Marsá. 17–48. 3. 239–282. Klincksieck. La Semántica de los prototipos. Historical Semantics and Cognition. Michel Charolles. Visor. Michel Charolles y Georges Kleiber (eds.1]– para el texto como nivel de estructuración idiomática. es importante observar que.

1] La gramática transoracional. de una competencia que puede investigarse y describirse mediante las categorías de la lógica o de las teorías de la referencia523 [cfr. El nivel idiomático se refiere al ámbito de las reglas de una determinada lengua: esta competencia lingüística puede dejar en suspenso reglas de la competencia idealmente anterior [cfr. [3. al menos “en niveles profundos”. 523 Véase “Semántica estructural y semántica cognitiva”. la sustitución remite. Moenia (Lugo). Studien zur Grammatik. especialmente § 6. que la lingüística del texto entendida como gramática transoracional no puede identificarse con la lingüística del texto tal y como aquí se ha presentado.2. con independencia de ellas [cfr.1]. El nivel expresivo concierne al hablar dentro de una determinada situación. I §§ 5. Esta tesis es inaceptable por diversos motivos521.1 y siguientes.3]. III § 2.3.2.0] De todo lo expuesto sobre los niveles de la estructuración idiomática y las cuatro propiedades que muestran estos niveles puede deducirse.2] Algo análogo puede decise de la sustitución. frente a lo que se presenta en la bibliografía reciente. por definición. pues.4. remitiría esencialmente más allá del límite de la oración. tres “competencias” diferentes [cfr. con los medios– de las otras dos competencias. 1995. a la organización de actos lingüísticos.0 y 4. y III § 3. § 6. III § 2.3.1]. la coordinación. I § 2. me inspira desconfianza porque es una disciplina que se presenta.En consecuencia.2 y 5. Homenaje al Prof. Véase también “Principios de sintaxis funcional”.3. como parte de la gramática de un idioma y como ciencia del texto en general [cfr. con independencia de toda técnica histórica del hablar: se trata.2.2. no obstante. [2. es decir.1 y 5.1]. pero. aunque también la subordinación puede constituir una propiedad del nivel del texto (estructurado idiomáticamente) [cfr. En todo caso.1.4].8. 522 521 p ág ina 167 d e 184 . LA DISTINCIÓN ENTRE LA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO Y LA GRAMÁTICA DEL TEXTO [3. I § 5.2 y 5. también hay proformas para oraciones y textos [cfr. I §§ 5. I §§ 4. 3. cfr. Existen lenguas como el latín que conocen signos específicos para la coordinación dentro de los límites de la oración [como -que. en realidad. III § 4. Juan se pasa el día jurando y blasfemando.3. Juan y Pedro son inseparables. La doctrina tradicional de los pronombres ha dedicado su atención preferentemente a la sustitución en el ámbito de la oración. El nivel elocucional concierne al lenguaje en general. Esto no sucede en el caso de la subordinación.3]. I §§ 1. Sin embargo. esto es. Éste es un programa irrealizable y carente de sentido.2 y III § 4. Francisco Marsá. § 6.1. hay que empezar por saber “Grudzüge der funktionellen Syntax”. al mismo tiempo.2. Mencionemos tan sólo que coordinaciones del tipo: Juan y María son hermanos. ciertamente sobre la base –y en parte.5.2]. Formen und Funktionen. I.1]. er ist mit Sack und Pack weggezogen o María se puso su vestido blanco y negro no pueden entenderse como adiciones de oraciones.1.2]. Para poder escribir una novela. Al comienzo se ha querido mostrar que a los tres niveles del lenguaje en general les corresponden otros tantos niveles diversos de conocimiento lingüístico.2.2.1.1. claro está. la coordinación representa por excelencia un procedimiento para la transición entre oraciones regulado idiomáticamente. Jornadas de Filología. al. más allá de los límites oracionales522 [cfr. según se desarrolla actualmente.

no coincide con la del italiano [cfr. Por otra parte. –y el desorden de esta enumeración es deliberado– no puede ser una tarea de esta disciplina.hablar. pero.2. Introducción a la gramática del texto del español. incluso. Para la exitosa cooperación de estas dos disciplinas hay que plantearse lo siguiente: ¿Cómo se expresa “correctamente” lo “apropiado”? ¿En qué medida contribuye lo idiomáticamente “correcto” a lo “apropiado” de la expresión? [cfr. Para no dar lugar a malentendidos hay que añadir que. La lengua. la competencia textual presupone las otras dos competencias. a continuación. § 2. también los niveles idiomático y expresivo del saber lingüístico deben someterse a una distinción histórica. cabe realizar la misma clase de conmutaciones que entre el plano 524 Véase Manuel Casado Velarde. precisamente. fundado sobre la intuición y no coincidente con los saberes de los otros dos niveles.0 y 5. Entre estos dos planos.3. en la práctica no se pueden separar estas tres competencias. como estructura de las posibilidades de articulación del significado. [3. I § 5. incluso por razones meramente prácticas: es posible que alguien escriba una obra grandiosa en un alemán defectuoso.1. se constata. previamente al trabajo de investigación propiamente dicho hay que decidir qué objeto va a ser el investigado: el texto como organización supraidiomática de los actos lingüísticos o el texto como un nivel de estructuración idiomática (= como un nivel gramatical de una o más lenguas determinadas). si para una determinada función textual conocida a través de la competencia textual existe algún procedimiento regulado idiomáticamente524. y el texto. esto es. lo hace como plano del contenido en una relación de “segundo grado” [cfr. funciona aquí como plano de la expresión. II § 8.3. en cambio. hay que tener también un saber expresivo. como estructura de las posibilidades de articulación del sentido. pero sí deben ser distinguidas. el drama. naturalmente. La identificación y justificación de estos procedimientos representa.4. Se trata aquí de la conocida relación recíproca entre onomasiología y semasiología trasladada a un nivel semiótico superior. una ciencia auxiliar indispensable para la lingüística del texto [cfr. de cómo se escribe una novela. la catalogación de las clases de texto y de géneros como la narración. a la determinación de su macroestructura. la oda. Si uno se decide por el segundo objeto de investigación. La identificación precientífica –aunque hasta cierto punto justificada e inevitable– del “saber hablar” y el “dominar la propia lengua” lleva a suponer en no pocas ocasiones que basta saber qué es una pregunta o una enumeración para preguntar o enumerar de modo idiomáticamente correcto en cualquier lengua. el cometido de la gramática transoracional bien entendida. y.2.2] Si se quiere hacer lingüística del texto. que una parte de lo que contribuye a organizar los actos lingüísticos como textos está regulado por procedimientos que varían de una lengua a otra.2]. En este sentido. el chiste. Evidentemente. la gramática transoracional puede contribuir a la investigación de esas clases de textos. ya que las tradiciones son en uno y otro caso muy distintas: la historia del soneto. Elucidar esto es un problema empírico [cfr.2. más allá de esto.3]. I §§ 5. la gramática transoracional es.1. I §§ 4.1]. por ejemplo. y que otro subsane esta deficiencia haciendo uso casi exclusivamente de su competencia en la lengua alemana. p ág ina 168 d e 184 .1]. que no es así. hay que plantearse. la novela. I § 5. esto es.5. también evidentemente. y además hay que dominar una o varias técnicas históricas del hablar. sin embargo.2 y 5.2. el informe.3. etc. en principio. por la gramática transoracional de las lenguas. especialmente nota 149].

§§ 260–442. implícitamente. sobre la dispositio.1] Veamos ahora cada una de estas cinco operaciones por separado en relación con la lengua: a) La inventio o la invención del tema (= la preparación de las ideas. ‘los no-hablantes’ = ‘los animales’). la articulación del tema. en particular fuera del ámbito de nuestra cultura occidental. y la idea de utilizar. [3.3. §§ 443–452. en la medida en que hay que saber hablar para poder encontrar un tema de exposición y “saber hablar” implica siempre “saber una lengua” [cfr.1]: la relación que existe entre las posibles aportaciones de ambas lingüísticas del texto a esta operación se corresponde con la que existe entre las disciplinas parciales referentes a la expresión y al contenido dentro de la lingüística idiomática. en el lenguaje mismo: en las lenguas. y los bárbaros. memoria y vox (también pronuntiatio)525. es sólo indirectamente. Nĕmcy. sobre lo que se quiere decir) no tiene nada que ver con una lengua en particular. en el caso de que una lengua posea reglas especiales para la enumeración [cfr. en particular. Manual de retórica literaria. ‘los mudos’ o los ‘balbucientes’. también tiene muy poco que ver con el nivel idiomático. con el saber hablar en general. Un examen más detenido de estas cinco operaciones sucesivas mostrará que el significado que corresponde a la lengua varía de un nivel a otro. § 3. cualquiera de las lenguas “bárbaras” para componer textos era enteramente extraña526.1.3.9 y 3. y sobre la vox o pronuntiatio.1. todavía sin articular.1]. Las operaciones que distinguía la antigua retórica a propósito de la constitución de los textos eran las siguientes: inventio. es decir que por el hablar una lengua determinada se opone una comunidad lingüística (una nación o un pueblo) a otros pueblos. I § 5. los hablantes de una lengua se llaman simplemente ‘hablantes u ‘hombres’ (así. b) La dispositio. es decir. τ λογα. sobre la memoria. o si lo tiene. Heinrich Lausberg.de la expresión y el plano del contenido en la lengua [cfr. § 1091.5]. de los alemanes. se encuentra ya ahí donde suelen encontrarse cristalizadas las intuiciones primarias.2. Probablemente debido a motivos culturales.] Anteriormente se presentó la retórica clásica como una lingüística del texto ante litteram [cfr. de entrada no se pensaba más que en el arte de hablar en una de las dos lenguas clásicas: el dominio de una de ellas se identificaba. Lenguaje y discurso. nombre eslavo de los germanos. sobre la inventio. elocutio. II § 5. Así. §§ 453–1082. 3. I §§ 1.1 y 1. por ejemplo. por el otro. son precisamente los ‘balbucientes’”. analítica y distinguidora. los ‘dotados de palabra’. Véase.2]. de acuerdo con normas. por un lado. por ejemplo.2. en “Lenguaje y política”. dispositio.3 [Aún cabe formular una hipótesis sobre los orígenes históricos de ciertos malentendidos modernos acerca del papel de los diversos niveles del saber lingüístico. o sea que se oponen por el hablar –y por el hablar una lengua determinada– a los animales en cuanto ‘no-hablantes’ (cfr. más aún. esto es. también gr. y la humanidad del hombre y las comunidades humanas. sobre la elocutio. designación que los griegos aplicaban a cualquier pueblo no griego. significa ‘(los) mudos’.3. los antiguos rétores no se plantearon mayores problemas sobre el papel que desempeña el idioma en el arte de hablar. 526 “Pero la intuición de este vínculo entre el lenguaje (y. y los hablantes de otras lenguas. §§ 1083–1090. bantú significa ‘los hombres’). En muchas lenguas. el lenguaje ya determinado como lengua). Y en muchas otras lenguas los hablantes de esas mismas lenguas se llaman ‘los hablantes’. La división de las partes puede organizarse idiomáticamente siempre en una medida relativamente pequeña. 525 p ág ina 169 d e 184 . I §§ 2.

1997. siempre que se trate inequívocamente de principios del hablar en general.Co. 1990. En muchos casos concretos la indistinción también es inevitable para el investigador moderno: en la gramática transoracional de una lengua hay que considerar hechos que más tarde se revelan como pertenecientes a la competencia general de hablar. ya que con frecuencia no puede saberse desde el principio qué es propiamente idiomático y qué no lo es. § 2. ESBOZO DE UNA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO COMO GRAMÁTICA TRANSORACIONAL Véanse David Brazil. “Las funciones de la entonación”. Valencia. d) La memoria.“sí”]. 265–284. 528 Se retoma este ejemplo. págs. Tubinga. forma parte esencialmente de la lingüística del texto como gramática transoracional de una lengua. se mostró que ciertos textos. 529 Ídem. a)]529. En el ejemplo del sonido [ö] en italiano. también I § 5. está en la misma relación indirecta con el dominio de una lengua que la inventio. como el de coherencia. debería hacerse la distinción correspondiente desde el principio. 527 p ág ina 170 d e 184 . no contradicción.3. English Language Research. y m m o n n [esp. 1975.3. Lang. en general muy breves. Entonación coloquial.c) La elocutio. e) Finalmente. a propósito de la autonomía del saber relativo a los textos. [3. la expresión lingüística de aquello que previamente se ha determinado en cuanto al contenido y organizado para su exposición. Antonio Hidalgo Navarro. a)]. 4. y del mismo autor. 194. etcétera [cfr. Niemeyer. “no”] aparecen hechos fónicos que de otro modo son extraños en alemán: una h aspirada sólo por la nariz y un golpe glotal en conexión con consonantes (combinación que. aparezca al mismo tiempo regulado por la lengua misma. Fráncfort. perteneciendo a la constitución del texto. por ejemplo cuando intentan aprender formas como danés stød528 [cfr. Discourse Intonation. Matthias Heinz. Todo aquello que. pág. 2006.2. plantea a los alemanes grandes dificultades de pronunciación. Paul Tensch. subapart. ¿Cómo se comenta un texto coloquial?. The Roles of Intonation in English Discourse. en la medida en que para determinadas funciones textuales pueden existir patrones de entonación que varían de una lengua a otra527.3. finalmente. Universidad de Valencia.2 subapart. El que se trate de hechos efectivamente idiomáticos es algo que con frecuencia sólo se sabe como resultado de la comparación entre dos o más lenguas. por lo demás. Función demarcativa y unidades de habla. o exposición efectiva.2] Es posible que los antiguos rétores no tuviesen el menor interés por distinguir los diversos niveles del saber lingüístico. También en alemán existe algo similar: en los textos mhm [esp.Es. la vox. es decir. tiene también una cierta relación con la lengua. No obstante.1. en Competencia lingüística.3. I § 5. Textsortenprosodie: eine korpusgestützte Studie zu textsortenspezifischen prosodischen Mustern im Italienischen mit Ausblick auf das Französische.1. puede y debe tratarse en la gramática transoracional. Birmingham. en Antonio Briz y Grupo Val. o conjunto de procedimientos mnemotécnicos para recordar el texto ya compuesto. por ejemplo. pueden presentar una forma fónica que fuera de ellos no está prevista ni en el inventario de fonemas ni en las reglas distribucionales de la lengua.

ya que la superordinación. mientras que una oración subordinada se presenta.1]. en general. Los procedimientos de cita: citas encubiertas y ecos. I § 2. Oratio obliqua. Discurso directo y discurso indirecto. En latín clásico existe un conjunto de procedimientos estructuralmente regulados para caracterizar la oratio obliqua o discurso indirecto: la oración principal en un texto autónomo se introduce en el texto subordinado mediante el acusativo con infinitivo. y François Récanati. El decir y lo dicho. 73. en subjuntivo [cfr. 1994. Gramática descriptiva de la lengua española. Arco Libros. 11. el funcionamiento sustitutivo de una unidad en un nivel superior. tendrá que exhibir tres de ellas. tiene para el texto. Un texto citado literalmente como: Cicero dixit: “Haec perfecta philosophia est. que. el discurso indirecto se construye obligatoriamente con el subjuntivo I. 3. 530 p ág ina 171 d e 184 .1] Los textos pueden ser subordinados.[4. III § 3. es necesario hacer algunas propuestas constructivas para el desarrollo de la gramática transoracional como una disciplina coherente y con un dominio de investigación claramente delimitado.1]. ital. esto es. Se pueden incorporar textos en textos: es lo que ocurre con las citas. de la misma autora. Arco Libros. el llamado “subjuntivo de presente”. Gredos. Madrid. por cierto. como el persa moderno. tan poca aplicación como la subordinación para los elementos mínimos. que introducen el discurso indirecto en el texto mediante un signo prácticamente homófono: esp. Polifonía textual: la citación en el relato literario. Salvador Gutiérrez Ordóñez. “Hétérogénéité(s) énonciative(s)”. “Observaciones sobre el estilo directo en español”. este nivel deberá exhibir las cuatro propiedades descritas. En alemán. Cambridge (Massachusetts). en la oratio obliqua se formularía del modo que sigue: Cicero hanc perfectam philosophiam (esse) iudicavit. El texto puede funcionar también como oración: cuando las oraciones de un texto son incorporadas a otro texto como período. es decir. Algunas. vol. [4.. no establecen diferencias entre la cita literal y el discurso indirecto: ambas modalidades de la cita se introducen por medio de ke-. 1993. quae de maximis quaestionibus copiose potest ornateque dicere”. Madrid. Jacqueline Authier-Revuz. che.. independientemente del modo en que estuviese. Principios de sintaxis funcional. o dicho más exactamente. págs. como nivel jerárquicamente superior. Taurus. cuando se cita un texto dentro de otro. fr. MIT Press. 1984.1]. cap. Langages (París). Oswald Ducrot. 3349–3595. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. 1991. 4. “Discurso directo y discurso indirecto”. por ejemplo. port. aunque no se desee expresar ninguna duda sobre la existencia del contenido de lo que se dice. Madrid.0] Considerando nuestro desacuerdo con el modo en que. quae de maximis quaestionibus copiose posset ornateque dicere Véanse los trabajos de Graciela Reyes. 1997.. También Concepción Maldonado. cap. Arco Libros. Madrid. en el discurso indirecto o en el discurso indirecto libre530 [cfr. 2000.1. hecho éste que se convierte en una fuente de continuas equivocaciones cuando los alemanes hablan lenguas románicas.). 98–111. una coincidencia. Con más frecuencia el texto funciona como miembro de una oración. con las lenguas románicas. En el dominio de la subordinación de textos existen muchas diferencias entre las lenguas. Madrid. se plantea y practica la actual gramática transoracional [cfr. págs. Los procedimientos de cita: discurso directo y discurso indirecto. oratio recta: an Essay on Metarepresentation.1 Si en una lengua el texto existe como nivel gramatical. I § 2. VII.

1995. la sustitución. págs. “Sobre un tipo de marcadores discursivos de enumeración en el español actual”. Óscar Loureda Lamas.2 Si el texto existe en una lengua como un nivel gramatical. véase también Heinz Happ. 1981. 53–62. 81. y de la misma autora. en cada nivel de estructuración idiomática hay elementos que tienen para ese nivel el estatus de unidad funcional.3. Gilbert Turco y Danielle Coltier. como en el siguiente ejemplo: A: Dasne auf manere animos post mortem auf morte interire? B: Do vero [esp. [4. y Eddy Roulet et alii (eds. págs. Gramática descriptiva de la lengua española. Español Actual (Madrid). “Des agents doubles de l´organisation textuelle: les marqueurs d´intégration”.2] También para la coordinación existen en el nivel del texto procedimientos regulados idiomáticamente: por ejemplo. p ág ina 172 d e 184 . 3. 532 La concepción de Coseriu de la paradigmática y sintagmática de las lenguas difiere de la concepción “ortodoxa” dentro del estructuralismo. 296–315. 1996.El texto original en su totalidad queda incorporado como miembro de la oración al breve texto nuevo que le sirve de marco: Cícero iudicavit [esp.8.8. esto es. págs. La existencia de diferentes niveles gramaticales en una lengua sólo puede justificarse por 531 Sobre la estructuración textual por medio de marcadores discursivos véase Antoine Auchlin.1. Jean-Michel Adam y Françoise Revaz. tendrán que hallarse en él dos dimensiones que son características de todo nivel lingüístico: la dimensión paradigmática y la dimensión sintagmática [cfr. se ha comprobado que los paradigmas de los pronombres textuales. 57–79. § 4.3] En relación con la cuarta propiedad.2.].3. Berna. [4. 16/2. 1989. “Aspects de la structuration du texte descriptif: les marqueurs d’énumeration et de reformulation”. Cicerón consideraba. 88–103. “Los marcadores del discurso”. I §§ 2. 1997. “Procedimientos de ordenación de los textos escritos”. por una parte/por la otra]531 [cfr. 325–342. § 5. II § 6. están estructurados en las distintas lenguas de modo diferente [cfr.).. 1991. págs. 66.3]. Études de Linguistique Appliquée (Besançon). Romanistisches Jahrbuch (Berlín). Peter Lang. 57. 1985.2. Lecciones de lingüística general.1] Cada nivel tiene su paradigmática específica. [4. 59–98. Winter.). Heidelberg. María Antonia Martín Zorraquino y José Portolés Lázaro. A: ¿Admites que las almas o bien sobreviven tras la muerte o bien sucumben en el momento de la muerte misma? B: Lo admito] 4.1. rechazado o defendido. 2000. § 63. Moenia (Lugo).0 y siguientes. Langue Française (París).2 y 2. aceptado. vol. sobre todo porque hace hincapié en la distinción entre paradigma y clase de distribución sintagmática: sus principales comentarios se encuentran en “El estructuralismo”. págs.4 y nota 531]. Paradigmatisch/syntagmatisch: Zur Bestimmung Und Klarung Zweier Grundbegriffe der Sprachwissenschaft. y en “Principios de sintaxis funcional”. la no identidad en sentido semiótico u oposición. nota 397]532. esto es. I. 1988. “La enumeración en el discurso oral”.1. en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs. María del Pilar Garcés Gómez. pueden coordinarse adversativamente series enteras de oraciones por medio de instrumentos como einerseits/andererseits [esp. Algo análogo se aplica a otros procedimientos anafóricos más o menos específicos.2. 44. L´articulation du discours en français contemporain. “Réflexions sur les marqueurs de structuration de la conversation”. 48. mediante los cuales un texto puede ser recogido y.. Estos elementos pueden funcionar como unidades porque entre ellos se da una relación in absentia. RILCE (Pamplona). desde el punto de vista del contenido. Pratiques (Metz). págs.

hay que preguntarse en qué nivel se dan las opciones paradigmáticas. sólo el sintagma entero compuesto por el artículo determinado y un sustantivo es “actual”. por ejemplo. la oposición no se produce entre anteposición y postposición del adjetivo. La relación entre el artículo y el elemento que lo recibe es de naturaleza sintagmática: sólo hay oposiciones en el nivel del grupo de palabras. 535 Véase “Oposición. sino a la combinación misma casa + s. Teoría del lenguaje y lingüística general. En un sentido estricto no existe ningún “paradigma del artículo”. que en realidad es “más determinado” que el llamado “determinado”. entre sintagmas del tipo X/el X o un X. pero la oposición no se produce entre los dos procedimientos combinatorios que se comprueban analizando estos sintagmas.2. hecho que concierne a la sintagmática. esto es. El llamado “artículo indeterminado”. pero lo mismo se aplica también a otras muchas lenguas– es la de “actualizador” en relación con un elemento “actualizado”. no está. Lo mismo puede decirse de la función del artículo.medio de la comprobación de oposiciones vinculadas a esos niveles533 [cfr. Entre el elemento pluralizado y el elemento pluralizador existe. § 2. le pauvre homme y l´homme pauvre están en oposición entre sí en el nivel del grupo de palabras. y es la combinación como tal la que está en oposición al singular. es decir. En esquema: nivel palabra o grupo de palabras casa “singular” hombre+ “inactual” casa. y se encuentra en oposición al sustantivo sin artículo. La función del artículo –se toman los ejemplos españoles. 534 En “Determinación y entorno. §§ 1. dentro de la cadena hablada. en “El estructuralismo”.→ sustantivo pluralizado el morfema actualizador + elementos casa + s “plural” el hombre un hombre “actual” “particular” -s morfema pluralizante un morfema particularizador hombre sustantivo actualizado/particularizado clase de relación paradigmática in absentia “oposiciones” elementos mínimos sintagmática in praesentia (funda la unidad en un nivel superior) “Por tanto.2.3. § 4. pues.0]. sino entre las dos unidades ya combinadas: adjetivo + sustantivo frente a sustantivo + adjetivo.2. más concretamente. para establecer los paradigmas gramaticales de una lengua. puesto que no sólo actualiza sino que además particulariza (para simplificar se hablará de artículo1 y artículo2)534. Las unidades que funcionan paradigmáticamente en un nivel se fundan. Lecciones de lingüística general. en oposición al artículo “determinado”. pues a determina a b y simultáneamente b determina a a. las oposiciones funcionales”. Lo mismo ocurre en el nivel de la palabra: la forma española casas se interpreta como plural porque está en oposición a casa. por su función sintagmática de particularización.2. Así. en relaciones sintagmáticas entre elementos de un nivel inferior: la analizabilidad de una unidad es un corolario del concepto de oposición535. sistematicidad y neutralización”. existe una relación recíproca. Lecciones de lingüística general. pues esta oposición sólo se da en el nivel del grupo de palabras: 0 + sustantivo opuesto a artículo1 + sustantivo opuesto a artículo2 + sustantivo. una relación in praesentia. I § 3.1. al “pluralizado” junto con el “pluralizador”.2.1 a 1.2. esto es. Dos problemas de una lingüística del hablar”. pero nos indica que “plural” no corresponde a la llamada “s de plural”. 533 p ág ina 173 d e 184 . La argumentación puede parecer trivial.

3] se incluye una lista desordenada e incompleta de este tipo de funciones textuales. 537 En realidad. Aquí reside el primer cometido de la lingüística del texto como gramática transoracional: determinar cuáles son las funciones textuales que aparecen en una lengua dada y a través de qué relaciones sintagmáticas se constituyen las unidades funcionales que en ellas participan. salida al paso. Por eso no es aceptable el intento de definir estas funciones por su contenido. es decir. Diccionario de partículas. II 4. alocución. como pregunta/respuesta. reducibles a relaciones sintagmáticas en el nivel inmediatamente inferior. entonces. La paradigmática de estas funciones textuales no ha sido realizada. dadas sobre la base de presuposiciones textuales [cfr. Manuel Casado Velarde. y no digamos nada de una clasificación536. o sea. no obstante. enunciación.3. Teoría y análisis. consideración. deseo. que en un nivel más específico podría manifestarse como negación. como una afirmación537. de las funciones frásticas. véase. [4. se interpreta.Las llamadas “funciones oracionales”. por ejemplo. explicación.3. negación. ¿Cuál sería. tipos de oraciones. pero aún faltan criterios apropiados para ello. imputación. sino que fundan unidades funcionales en este nivel. que existe una función textual general del desacuerdo. predicado. y también una negación puede ser expresada por medio de una oración interrogativa: 536 Para un esbozo de una clasificación onomasiológica de las funciones textuales e idiomáticas en español.2] Se ha afirmado que la comprobación de relaciones paradigmáticas en un determinado nivel. objeto.2. En el nivel del texto una oración interrogativa no expresa necesariamente. opinión. información. esto es.6. ironía.1]. suposición. Como principio clasificatorio fundamental habría que distinguir entre funciones textuales dialógicas. enmienda. juicio. las funciones textuales se diferencian.2. Por una parte. III § 4. esto es. réplica. por ejemplo. § 4.2. por un lado. afirmación. asesoramiento. etc. recado. ejemplo. pregunta. Los conectores del discurso. y del mismo autor. la relación de estas posibles funciones entre sí? ¿Es el rechazo una forma de negación. denegación. broma. repulsa. “Lingüística del texto y conectores discursivos”. promesa. como sujeto. 53–68. alusión. precisión. constatación. protesta. exhortación. También existe información abundante para esta tarea en Luis Santos Río. son. y no dialógicas. funciones como: acuerdo (o desacuerdo). respuesta. Introducción a la gramática del texto del español. constituye la prueba de la existencia del nivel en cuestión [cfr.. En el apartado [I § 5.1]. en María Antonia Martín Zorraquino y Estrella Montolío Durán. orden. rechazo. rechazo. como: advertencia. aseveración. hay que considerar funciones implícitas.2. etc. etc. según los p ág ina 174 d e 184 . págs. Y hay que considerar funciones textuales explícitas. incitación. instrucción. una pregunta: la llamada “pregunta retórica”. ruego. ni para el texto en general ni para el texto como nivel estructurado de un idioma. objeción. de funciones del hablar en una situación determinada. No existe una lista completa ni aproximada de funciones posibles en una determinada lengua. indicación. sólo es posible definirlas relacionalmente: algo es sujeto por referencia a lo que no es sujeto. mentís. saludo. Supongamos. Dentro de estos dos grupos habría que proceder de acuerdo con los habituales principios de la clasificación. por su naturaleza. relaciones sintagmáticas. no se encuentran en oposición entre sí en el nivel de la oración. o negación y rechazo pueden reconducirse a una función jerárquicamente superior? Lo que sí sabemos con certeza es que estas funciones textuales no se identifican con funciones de la oración. es decir. que no están dadas sobre la base de presuposiciones textuales.

que podemos denominar también sentido. [4. por otra. Gredos. y. La descripción del léxico metalingüístico correspondiente a las funciones textuales e idiomáticas no ha sido aún realizado en ninguna lengua. hablarías aquí de “pragmática” B: ¿Positivista yo? Esto significa. etc. 538 Véanse Principios de semántica estructural. Introducción a la gramática del texto del español. o sea. ‘resumen’. y la correspondiente derivación un nombre. otras esferas de lo metalingüístico: hay una panorámica en Ramón González Ruiz y Óscar Loureda Lamas. a continuación habría que mostrar las estructuras secundarias: ¿qué derivaciones existen?. Este análisis consiste en un estudio de la dimensión metalingüística del lenguaje. confrontando dos o más lenguas539. ‘conclusión’. contenidos posibles de los textos. Pamplona. Óscar Loureda Lamas. 267–284. de las funciones idiomáticas. No obstante. véase. ‘orden’. Así. “Los hablantes como lingüistas. 539 El estudio de la lingüística implícita en una lengua es un desiderátum que Coseriu ha expresado en diversas ocasiones a propósito de distintos objetivos: en este párrafo. asimismo. designa el contenido propio de un texto o de una parte de un texto. 1987. para qué tipos de funciones dispone una lengua de designaciones en su vocabulario. como positivista. De aquí se desplaza a los estudios sobre el texto. Eunsa. El campo léxico ‘lo que se dice’ en el español actual. en relación con la lingüística del texto. mientras que las funciones idiomáticas corresponden al texto como nivel de estructuración de una lengua: “La función textual. sobre todo de Gottlob Frege y Bertrand Russell. págs.2. tomado del ámbito de las presuposiciones o supuestos implícitos540. XXI/2. especialmente a la pragmática p ág ina 175 d e 184 . § 1. Algunas distinciones ‘pragmáticas’ en el léxico del español”. En un artículo de Christian Rohrer se cita una niveles de estructuración en que funcionan las reglas. 540 El concepto de presuposición procede de la lógica. entre otros muchos. según el plano del lenguaje del que dependen las reglas (la lengua o el texto). Sydney. Universidad de Granada. en El problema de la corrección idiomática. págs. en concreto del análisis de los problemas que las presuposiciones causan para la interpretación del valor de verdad de los enunciados. pero se apuntan algunas distinciones del español en Óscar Loureda Lamas. 327–346. y Óscar Loureda Lamas. 32. o significado en sentido estricto. La función idiomática. Las funciones textuales se dan en los textos como unidad supraidiomática. por ejemplo. “Del metalenguaje y sus tipos (con especial referencia a los modos de significar)”. ‘asentimiento’. English Speech act verbs. En esto habría que proceder de acuerdo con los principios de la semántica estructural538. 241–253. “Algunos estudios recientes sobre lo metalingüístico en español”. 27/28. “Nuevos estudios sobre lo metalingüístico en español”. y el ensayo de Horst Geckeler. Los nombres de los tipos de texto. en inglés. ‘respuesta’. El campo semántico ‘hablar’ en español. VI/1. Analecta Neolatina (Budapest).2. 2005. A semantic dictionnary. ‘pregunta’. 2001. y de los mismos autores. Granada. págs.6. en Manuel Casado Velarde. 2001/2002. 287–333. además. 2004. Verba (Santiago de Compostela). Madrid.1] Con el fin de mostrar que en este sentido existen efectivamente diferencias entre las lenguas se presenta un ejemplo detallado. Este tipo de contenido lingüístico se encuentra organizado de manera peculiar en cada idioma”.2. 1992. funciones textuales o sentidos. Habría que investigar en profundidad cuál es la “lingüística del texto implícita” en una lengua. véanse Antonio Escobedo Rodríguez. que tampoco toda negación se expresa en el texto por medio de oraciones negativas. págs. en relación con la distinción de los niveles del lenguaje y de las dimensiones funcionales del hablar. ¿es la palabra primaria un verbo. Verbum. se han estudiado distintas secciones del léxico que muestran esta lingüística implícita: en español. o viceversa? Una investigación de esta índole sería de particular valor e interés si procediese contrastivamente. Academic Press. Anna Wierzbicka. esto es. 2003. § 6. 1976. En español se han estudiado. Habría que empezar por establecer las estructuras primarias de la correspondiente sección del vocabulario y construir el paradigma de los lexemas primarios de ese ámbito de designaciones. Quaderni di Semantica (Bolonia). Semántica estructural y teoría del campo léxico.A: Tú. son. Cuadernos de Investigación Filológica (Logroño). designa el contenido proporcionado por las unidades idiomáticas de una lengua histórica determinada.

“Presupposition and Implicature”. si es verdad que] es una pregunta indirecta mediante la cual no se expresa que quien hace la pregunta espera una respuesta y a la teoría de la argumentación (Oswald Ducrot). 541 “Zur Theorie der Fragesätze”. que hay gente que siente debilidad por las bicicletas ajenas. no era Gagarin. en Dieter Wunderlich (ed. en la medida en que tratan de explicar los principios y las tendencias estables de la interpretación de los discursos. Blackwell. y Deirdre Wilson. 1975. La objeción de Dressler parece injustificada. también Stephen Levinson. coincidentes en buena medida con las presuposiciones lógicas de Grice. no fue en Moscú. 85: “Nach Rohrer werden in der Antwort ‘die gesamten Präsuppositionen des Fragenden als falsch bezeichnet’. Probleme und Fortschritte der Transformationsgrammatik. I § 5. Se trata aquí de presuposiciones textuales. Oswald Ducrot. como función textual. Múnich. 1977. Dressler cita este ejemplo en su Einführung in die Textlinguistik y sostiene que la afirmación de Rohrer no es correcta. Madrid. Präsuppositionen und Syntax.2 subapartados a) y b)]. sino que se la robaron”541. no de presuposiciones del hablar en general. keineswegs geleugnet. especialmente. Arco Libros. Para la pregunta.1. no valen automáticamente todas las presuposiciones que podrían aplicarse a cualquier acto lingüístico: desde este punto de vista. al menos por lo que se refiere al ejemplo mencionado: Ob es wahr sei. The Handbook of Contemporary Semantic Theory. dice: “Sí.). además. ni que Gagarin pueda ir a una determinada ciudad. 1998. 542 Wolfgang U. En alemán. Hueber. ein solches Auto zu gewinnen. no parece ser éste el caso: la fórmula ob es wahr sei [esp. 1971. El decir y lo dicho. “Presuposición e implicatura conversacional”. 1996.E wird jedoch die Existenz von Gagarin. Presuppositions and Non-Truth Conditional Semantics. 109–126. 105–124) del contenido implícito en un acto lingüístico individual que no depende directamente del significado codificado en la lengua (presuposiciones textuales: en la pragmática. ciudades y coches.). Rohrer comenta que en la respuesta se daban por falsas todas las presuposiciones de quien hacía la pregunta. págs. por ejemplo. desde el punto de vista de la lingüística pragmática postgriceana. p ág ina 176 d e 184 . und der Möglichkeit. Significados presumibles la teoría de la implicatura conversacional generalizada. Tubinga. Londres. redactada según las pautas generalmente conocidas. sino su hermano. Madrid. las implicaturas no convencionales. y el Moskvich no era un Moskvich. sondern nur die gefragte relation zwischen diesen vier präsupponierten Elementen”. tampoco la lista de las presuposiciones negadas de Dressler está completa. sino una bicicleta. a Moscú. en María Teresa Julio y Ricardo Muñoz (comps. M. págs. de Moscú. etcétera Lo que aquí realmente interesa es si existen para la función textual pregunta procedimientos regulados idiomáticamente que tengan en cuenta diversas presuposiciones543.). de la marca de coches Moskvich ni de la posibilidad de ganar un coche de esa marca. págs. pues en la respuesta del ejemplo tampoco se niega que existan personas.1. Sin embargo. sino en Minsk. Gredos. los sobreentendidos). además. Textos clásicos de pragmática. Wolfgang U.de las más conocidas preguntas a Radio Jerewan (o Eriwan): si es verdad que Gagarin ganó en Moscú un Moskvich. 2004. págs. Dressler. Einführung in die Textlinguistik. Moskau. “sino sólo la relación entre estos cuatro elementos presupuestos. puesto que en modo alguno se niegan la existencia de Gagarin. Oxford. la respuesta se construye sobre otras presuposiciones: que Gagarin tiene un hermano. desde el punto de vista de la lingüística pragmática neogriceana. daß Gagarin in Moskau einen Moskwitsch gewonnen habe. y no es que el hermano de Gagarin la ganase. 299–319. en principio sí. desde la teoría de la argumentación. 543 Véase Marga Reis. Academic Press. en Shalom Lappin (ed. Véanse. La respuesta. Niemeyer. 109 y 114. der Automarke Moskwitsch. Aquí Coseriu se limita a separar el contenido derivado del conocimiento de las “cosas” y de los principios generales del pensar (presuposiciones del hablar en general [cfr. en Oswald Ducrot. tal como aparecía en la pregunta”542. pág. y Laurence Horn. o las implicaturas conversacionales particularizadas según Stephen Levinson.

Diccionario de partículas.determinada [lo mismo vale para la expresión en español]. la siguiente545: latín venitne num venit? nonne venit? español ¿vino? ¿vino?/acaso vino? ¿ no vino?/¿acaso no vino? [4.?). La comparación de los esquemas del latín y del español es. como se demuestra en la posibilidad de que acaso pueda vincularse también a una presuposición positiva.. Los resultados muestran que.2] Es esperable que también para la función de la negación o. A lat.?) y una presuposición negativa mediante ¿no me digas que no (es cierto que).2. 177.. de modo que por la pregunta misma se advierte la presuposición a la que está vinculada: por ejemplo. especialmente los usos recogidos en los apartados 2.2. Véase Luis Santos Río. sino que sólo alberga ciertas expectativas relativas a la respuesta: pregunta venitne num venit? nonne venit? presuposición ninguna negativa (se supone que lo preguntado no se cumple) positiva (se supone que lo preguntado se cumple) En español y en otras muchas lenguas modernas se encuentra otra articulación de estas presuposiciones generales.. En francés. s.? (¿no me diga usted que.. con lat.. Die Verneinung im modernen Französich.v. sin embargo. en esquema.2.. lenguas que hasta cierto punto distinguen como tales las presuposiciones de la pregunta. Hay. 545 Véase también Luis Santos Río. 338. la gramática latina conoce distintas formas de interrogación directa que expresan diversas presuposiciones. existan procedimientos idiomáticos específicos. A: Vous m´en voulez? B: Je serais un salaud.2. p ág ina 177 d e 184 . pág. pues no se trata de “preguntas retóricas”–. existe una gran cantidad de posibilidades de expresar en el texto la negación y el rechazo. num venit? De todos modos. para indicar el sentido de la respuesta que se presupone en alemán habría que añadir partículas como wohl o doch. Diccionario de partículas. del rechazo. En muchos casos se trata probablemente de posibilidades lingüísticas generales: francés A: Tu l´aimes? B: Tu es fou (Tu es fou? T´es cinglé?) A: C´est à cause de son portrait? B: C´est à cause de ses yeux. el paradigma español es diferente del latino. Esto no significa que quien hace la pregunta esté completamente seguro de cuál va a ser la respuesta –en tal caso no preguntaría nada. más allá de la mera posibilidad de decir no.2.. venitne? y num venit? equivale ¿vino? a secas. Tubinga. por lo que se refiere a la función textual supraidiomática. 1971. por ejemplo.2.1 y 2. 546 Véase Elke Hetzel. de un modo más general.2.? (¿no me diga usted que no.. si je vous en voulais 544 [español A: ¿La quieres? B: ¿Estás loco? (¿Estás mal de la cabeza?) A: ¿Es por su aspecto? B: Es por sus ojos A: ¿Me lo toma a mal? B: Sería un canalla si se lo tomase a mal En español se indica una presuposición afirmativa si se pregunta mediante la expresión ¿no me digas que (es cierto que). hay fórmulas en este sentido546. partículas que tienen funciones más generales que la de modificar oraciones interrogativas544. en tanto que nonne venit? se corresponde bastante exactamente con ¿no vino? Una variante de estos dos procedimientos consiste en añadir acaso: ¿acaso vino? se corresponde. acaso. pág.

A: Américanophile que tu es, tu devrais approuver la position de la Maison Blanche B: Américanophile, moi?

A: Americanófilo como eres, deberías estar de acuerdo con la posición de la Casa Blanca B: ¿Americanófilo yo?]

En las demás lenguas románicas no es costumbre utilizar una forma análoga a la fórmula pensez-vous para expresar un rechazo547; en alemán, en cambio, sí: la expresión denkste! está prácticamente lexicalizada (en el sur de Alemania se usan preferentemente formas del tipo: das hattest du wohl gedacht [esp. ¡eso te habrás creído tú! ¡que te crees tú eso! ¡que te lo has creído tú!]; y aún existen formas de rechazo más enérgicas y expresivas, como las que usa la heroína de la novela de Raymond Queneau Zazie dans le métro [1959], pero no deben ser reproducidas en un manual destinado a gente culta; lo más que debe hacerse es citar un procedimiento italiano comparable:
A: Ce la faremo, vedrai! B: Col cavolo [esp. A: ¡Verás cómo sí lo haremos! B: ¡Y un cuerno!

En français populaire existe una posibilidad similar para expresar rechazo548:
tu n´en as pas [des cigarettes]? Non... j´en ai fumé cette nuit. Des clous! Je t´ai entendu ronfler

Des clous! [esp. literalmente ¡clavos!], sirve aquí para rechazar violentamente la excusa con la que un soldado prisionero de guerra intenta rescatar sus cigarros del saqueo de sus compañeros. Esto basta para mostrar la tarea de la paradigmática de las funciones textuales. Lo más urgente en este ámbito es empezar por investigar a fondo los hechos, a ser posible comparando varias lenguas. [4.2.3] La sintagmática en el nivel del texto ha sido mucho mejor estudiada que la paradigmática, del mismo modo que en la lingüística de los últimos dos decenios la sintagmática ha sido mucho más estudiada que la paradigmática. Puede decirse, de una manera muy general, que las relaciones sintagmáticas en el nivel del texto sólo pueden ser de tres clases: anticipación, anáfora y concatenación. Dado que muchos de los hechos que forman parte de la sintagmática del texto han sido tratados a propósito de las propiedades de los estratos gramaticales (por ejemplo, la sustitución es un posible procedimiento para expresar la relación sintagmática anáfora [cfr. III §§ 2.4, 2.5.2 y 4.1.3), aquí bastará una explicación concisa. [4.2.3.1] En la anticipación o catáfora un elemento del texto apunta a algo que sigue. En alemán se utilizan en este sentido, entre otras, palabras como folgendes, das Folgende, etc. [esp. siguiente, lo que sigue o lo siguiente], o el grupo de palabras im folgenden, análogo a los españoles en lo que sigue y en lo siguiente. Desde el punto de vista de la gramática de la oración española, estas fórmulas podrían entenderse como sinónimas; sin embargo, no lo son en relación con su función en el texto en el que aparecen como elementos anticipatorios: en lo que sigue se refiere al conjunto del texto que sigue, es decir que el elemento concreto al que se remite puede mencionarse inmediatamente a continuación, pero puede aparecer también mucho más adelante; en

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No obstante, en español se emplea para expresar rechazo la fórmula ¿tú crees? (¿usted cree?). Ejemplo tomado de Jean-Paul Sartre, La mort dans l´âme [1949].

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cambio, la fórmula en lo siguiente remite a algo que sigue inmediatamente, de manera que su función es similar a la de los dos puntos549. [4.2.3.2] A la segunda de las relaciones sintagmáticas, la anáfora, ya se ha hecho referencia, al menos en lo que respecta a su forma general550, esto es, a la pronominalización en el nivel de la oración o en el del texto por medio de elementos como esp. sí, esp. no o al. doch [cfr. I § 2.8.3]. Es necesario subrayar, sin embargo, que en algunas lenguas, como el portugués y el rumano, la anáfora por medio de sustitutos de la oración como los anteriores es poco usual, ya que, en la línea de la tradición latina, en la norma de estas lenguas se prefiere la repetición del verbo (los pronombres textuales pueden aparecer como elementos concomitantes):
[port.] A: A menina chama-se María? B: Chamo (también: Sim, chamo, pero no simplemente sim) [frente a esp. A: ¿Te llamas María, vida? B: Sí]

Por lo que se refiere a la repetición de las formas perifrásticas del verbo conjugado, ya se ha mostrado que en portugués lo usual es la anáfora (es decir, la repetición del comienzo del segmento al que se remite: Tens visto? Tenho!), mientras que en italiano y rumano se usa la epífora (esto es, la repetición del final del segmento: Hai visto? Visto). En alemán se dan las dos posibilidades, pero con una fuerte preferencia por la anáfora en la norma [cfr. I § 2.8.2]. [4.2.3.3] La tercera de las relaciones sintagmáticas en el nivel del texto, la concatenación, también puede asumir formas especiales: se ha mencionado el ejemplo de la enumeración en latín clasico [cfr. I § 2.9]. También sería imaginable toda una serie de procedimientos para formar “cadenas de textos”, por ejemplo, formas de la repetición parafrástica regulada idiomáticamente551.

5. LA LINGÜÍSTICA DEL TEXTO COMO GRAMÁTICA DEL TEXTO: CONCLUSIONES [5.1] En este volumen se han avanzado algunas propuestas y orientaciones para una disciplina en la que todavía se ha realizado muy poca investigación. Ninguna lengua

La puntuación se trata habitualmente como un capítulo más dentro de la ortografía de una lengua. Se explica desde el punto de vista normativo, aunque se reconoce que sus reglas son menos objetivas o estrictas que las de otros campos de la ortografía porque la puntuación se vincula al estilo de quien escribe. Coseriu apunta aquí un enfoque distinto: la existencia de una “gramática” de la puntuación. Se entiende, desde este punto de vista, que la puntuación tiene como función articular y distribuir la información de los textos. Véase en este sentido el ensayo de Carolina Figueras, Pragmática de la puntuación, Octaedro-EUB, Barcelona, 2001. 550 Véase también Óscar Flórez, La anáfora: una aproximación pragmática, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1990. 551 Sobre los procedimientos de concatenación o junción de unidades dentro del texto véanse Wolfgang Raible, Junktion: eine Dimension der Sprache und ihre Realisierungsformen zwischen Aggregation und Integration, Heidelberg, Winter, 1992, y del mismo autor, “Linking clauses”, en Martin Haspelmath et alii (eds.), Language typology and language universals: an international handbook, vol. I, págs. 590– 617.

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cuenta hasta ahora con una exposición coherente y completa de la gramática que va más allá de la sintaxis de la oración, esto es, de la gramática transoracional. [5.2] Una exposición de este tipo tendría que desarrollarse en diferentes niveles: en el del sistema y en el de la norma552. En primer lugar hay que identificar y describir lo que funciona sistemáticamente, las oposiciones necesarias (regulares) y las relaciones sintagmáticas [cfr. III § 4.2]. En segundo lugar, podría pasarse a lo que es usual en cada lengua: por una parte, lo que se ha realizado efectivamente dentro del sistema como estructura de posibilidades, y, por otra, lo que está firmemente anclado en la tradición de la comunidad lingüística correspondiente, aunque no dependa del funcionamiento del sistema en general. No es extraño que la falta de dominio de estos hechos condicionados por la norma en el nivel más alto de la estructuración idiomática sean los que originen en textos producidos por hablantes extranjeros, incluso por encima de un excelente dominio de la lengua, una última sensación de extrañeza: “Es raro” –se dice a sí mismo al oír o leer un texto así el hablante nativo– “no hay nada que esté mal en la manera de expresarlo, y, desde luego, se puede decir así, pero en alemán (o en francés, o en portugués, etc.) se diría más bien de otra manera” [cfr. nota 157].

Sobre el concepto de norma véanse los trabajos de Coseriu “Sistema, norma y habla”, en Teoría del lenguaje y lingüística general, y “Sistema, norma, tipo”, en Lecciones de lingüística general, cap. XII; también las monografías de Luis Fernando Lara, El concepto de norma en lingüística, México, El Colegio de México, 1976, y de Kennosuke Ezawa, Sprachsystem und Sprechnorm: Studien zur Coseriuschen Sprachnormtheorie, Tubinga, Niemeyer, 1985.

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Miguel 73 Catford. 128. Miguel de 56. Emilio 36.ÍNDICE DE AUTORES Abelardo 6 Acín Villa. 14 Bassols. 105. 83. 6. 61. 125 Apollinaire. 144. Gerd 5. 135. 148 Dante 4. 108. 127. 79. 148. 103. 101. 9. 111. 147. 111 Bunyan. 73. Boris M. 176. 133. Klaas-Hinrich 163 Ehlich. Heidi 78. 160. Carlos 85 Auchlin. 36. David 175 Brettschneider. 181 Durante. 59. 160. 60. 19 Bonati. 162. Rika van 85 Dickens. John 91 Capella. 13. 177 Deyck. 134. 81. Marciano 11 Caragiale. 39. Gloria 89 Corti. 92. 5. 110. 162 Assunção. 173. Manuel 48. 46. 118 Brunot. Nelson 19. Antoine 177 Austin. 131 Aschenberg. Gunter 16 Breuer. 56. 156. 122. Erhard 6 Alarcos Llorach. Hans-Werner 13 Eschbach. 116. 62. Kirsten 2. Antonio 133. Wolfgang Ulrich 1. Karl Gustaf 77 Antos. 147. 93. 93. 177 Adamzik. Barbu 42 Claudel. Marcello 4 Dušková. 179. Félix Martínez 131 Boole. Achim 59 Escobedo Rodríguez. 105. 136. 163. 129. 155 Charolles. 126. Ion Luca 42 Carbonero Cano. Paul 77 Cohen. 4. 131. Mijail 160 Bajzíková. 129. Ernst Robert 11 Dahl. Dwight D. 106. Enrique 4. 71. 36. Malcolm 133 Croce. 7. Ferdinand 132 Bühler. Miguel Ángel 71. 60. 75. Teun Adrianus van 4. 16. 92. 167. 87. Charles 95. 97 Andresen. 72. 177 Bousoño. Guillaume 95 Arco Avalle. Ramón 62 Alonso. 171 Briz Gómez. Guiomar Elena 160 Cicerón 55. 32. Eugenio 2. Benedetto 69. 64. Charles 135 Dijk. Matthias 52. Agatha 57 Ciapuscio. Walter 4 Bello. 129 Ennio 94. 94. Jörn 5. 81. 160 Agricola. Vittore 154 Brazil. Nils Erik 4. 27. Jean 171 Demonte. Stefan 147 p ág ina 181 d e 184 . 119 David. 162. Antonio 181 Esparza. Klaus 5. Robert-Alain de 5. 36. 85. 135. Angela 80 Birkenmeier. 89. 48. 13. Karlis 62 Dressler. Violeta 19. Michel 171 Chesneau Du Marsais. 162 Belardi. Kurt 77 Bally. 64. 44. 74. 13. 68. 176. 163. 49. 36 Casado Velarde. Carlos 130. 117 Cros. 127. 91. Jacqueline 176 Bajtín. 136. 102. Jean-Michel 5. William Edward 81 Coltier. 11. 131. 65. 132. Jorge Luis 56 Bosque. 167 Cioculescu. Willy 35 Blank. Esperanza 16 Adam. 12. 165. John C. 170 Blumenthal. 172. 171. Andrés 147 Benedetto. Dieter 2 Brinckmann. 14 Enkvist. Libuše 120 Ehlers. Émile 133 Bernárdez. 92. 163. Charles 149 Curtius. 178. 75. 38. 147. 104 Barthes. 101. 147 Albrecht. 5. 148. 99. 49. 155 Almela Pérez. 166. Gillian 49 Bruneau. Jean 58 Collinson. 95. 180 Casas Gómez. César 92 Chomsky. František 26. 65. 28. 159 Dilthey. Konrad 62 Ejchenbaum. 5. 14. 148 Alceo 142. 31. 160 Dravins. 74. 49. 120. Eugénia 22 Baldinger. 78. 159. 182 Ducrot. Andreas 171 Bloomfield. Luigi Foscolo 155 Beneš. 61. 170. 159. 49. 160. 75. 103 Cervantes. 79 Esquilo 58. 171. 18. 24. 160. Östen 148 Daneš. Bernard 148 Corpas Pastor. 66. 130. Charles 132 Bruno. 4. 145. 60. 146 Ettinger. 144. Danielle 177 Combettes. 81. 52. 89. 23. 71. Noam 46 Christie. 96 Eroms. Margarida 160 Beaugrande. Dámaso 11. Ulrich 91 Brown. 70. Douglas 160 Bidu-Vrânceanu. Roland 3. 144. Peter 5 Bolinger. 84. Wilhelm 14 Dimter. Karl 59. Eduard 148 Benveniste. 45. 142. 162. Amado 147 Alonso. 162 Biber. 81. 131 Branca. Oswald 176. 180 Coulthard. 47. Leonard 23. Pedro 81 Cartagena. 162. 82. 160. Silvio de 4 Aristóteles 12. 52. Giordano 117. John Longshaw 14 Authier-Revuz. Hans 2 Brinker. Ignacio 19. 7. 2. George 43 Borges. 3. 63. 175 Broich. Maria 4 Coseriu. 91. 101.

Gottfried Wilhelm 78. 64. 138. Thomas 86 Krings. 97 Julio. Omar 97 Kierkegaard. Manfred 13. 125 Krefeld. Wolfgang 5. Hans-Martin 86 Geckeler. Salvador 148. Paul L. 113. Stephen 181 Lévi-Strauss. Elke 183 Hidalgo Downing. 22. Günter 110. Algirdas J. Paul 114 Garvin. Carlo Emilio 88 Gallardo Paúls. Georges 171 Klein. 176 Halliday. 7 Kopperschmidt. Lia 4. San 154 Frank. Víctor 115 Humboldt.Eykmann. 155. 89. María Teresa 181 Kabatek. 160 Isidoro. Pierre 58 Gülich. Ewa 89 Lappin. Klaus 26 Heidegger. 163. 181 Göschel. Harald 5 Jerónimo. 75. 185 Haßler. 71. Laurence 181 Hugo. 111. 55. 28. Raquel 148 Hidalgo Navarro. 87. 111 Kalivoda. Zellig S. Antonio 175 Hilmer. Francisco Javier 77 Hetzel. Josef 92 Kleist. Thomas 110. Daniel 86 Jakobson. Susanne 91 Holtus. 5 Kristeva. 156 Kainz. 7. Edmund 73. 91. Georg Wilhelm Friedrich 78 Heger. Otto 76. Peter 2 Hartzfeld. 126 Kafka. Alan Henderson 73 Garvin. Johannes 8. 13 Kehr. Gerhard 163 Herculano de Carvalho. 108 Gómez Manzano. Catalina 133. 116. Julia 3 Kummer. Gottlob 181 Fuentes Rodríguez. 100. Leiv 85 Fonagy. Thomas 89 Hegel. 3 Grice. 163 Gabelentz. Franz 33. 185 Faust. Georg von der 38 Gadda. San 55 Jespersen. 115. 139. 160 Gutiérrez Ordóñez. 142 Jaksche. Werner 2. 160 p ág ina 182 d e 184 . Jean 34 Francisco. James 40. Pavle 85 Jacob. 68. Dieter 88 Genette. 121. Beatriz 82 Gauger. Maria 80 Guiraud. 62. Wilfried 128 Kurz. 69. Walter A. Luis de 96 González Pérez. 66. Christoph 38 Ezawa. 170 Jiménez Juliá. Heinrich von 150 Koch. Óscar 184 Flydal. Louis 82. John Rupert 101 Fix. Rosario 49 González Ruiz. María del Pilar 177 García Berrio. Roman 131 Ionesco. Ulla 92 Fleischer. 9. Pilar 81 Góngora. Elisabeth 2. Heinz 178 Harris. 162. 110. Gerda 91 Haye. 3. 119. Stephen 160 Levinson. 5 Förstemann. Robert E. Hartwig 5. 120. 3. 127 Fernández Ramírez. 140. Hans P. 141. Roland 2. Werner 2. Mathias 175 Helbig. Yoshihiko 128 Ingarden. Fernando 129 Lehmann. 75. Kennosuke 128. 181 Grossmann. Gérard 91 Gili Gaya. 69. Horst 26. 160 Hasan. Svend 114. Horst 81 Geißendörfer. 84. 174 Lázaro Carreter. Johann Wolfgang von 90. Gerhard 38 Łabno-Falecka. 79. Ruqaiya 162 Haspelmath. K. Barbara 89 Frege. Herbert Paul 67. 67. 9. 138 Hlavsa. Michael A. Catherine 82 Khayyām. Hermann 94 Hjelmslev. 97. 171 Koch. San 82 Ivić. Tomás 148 Johansen. William 6 Joyce. Kurth 85 Kerbrat-Orecchioni. Ramón 52. Antonio 3 Gardiner. 71. 95. Wolfgang 13 Flórez. 125. Roman 59. 160 Heinz. 89. 171 Kalverkämper. Peter 86. 56. 118 Jones. Salvador 147 Figueras. Søren 13 Kleiber. Beatriz 133 Garcés Gómez. Jan 148 Firth. 6. 78 Ikegami. 110. 101. Christian 16 Leibniz. Martin 89. Zdenek 22 Holthuis. 120 Garza-Cuarón. Martin 74 Heinemann. 3 Hartmann. José G. 162 Happ. Ivan 101 Formigari. 79 Levinsohn. Samuel 28 Goethe. 6. 79. Luis Fernando 185 Lausberg. Shalom 181 Lara. Carolina 184 Firbas. 72. 162 Homero 150 Horn. Gregor 11 Kallmeyer. Eugène 66 Isenberg. Claude 3 Longacre. 125. Helmut 11 Harweg. Josef 13 Kotschi. 47. 3 Kürschner. 114. 65. 70. Heinrich 11. Ernst 77 Fourquet. Wilhelm von 73 Husserl. 63. Joachim 85 Greimas. 74 Herrero Ruiz de Loizaga. 112. Friedrich 74.

101 Mallarmé. Gemma 147 Rilke. 92. Fernão de 85. Marcos 77 Mauro. José 136 Porrée. 67. 126. John Barkley 107 Roulet. Ramón 122 Metzeltin. Wolf-Dieter 2. John M. 146. 176 Reichler. 5 Spitzer. Brigitte 9. 60. François 5 Récanati. 162 Náñez Fernández. María José 62 Lötscher. Charles W. 36 Romero Gualda. Lizzie Susan 43 Stefanini. 134. Dominique 48. 135. William 82. Marga 182 Revaz. Albrecht 13 Searle. Franz 13 Silman. Emil 160 Stammerjohann. Concepción 176 Malinowski. Elisabeth 59 Stubbs. John R. 160. 177. Edgar Allan 152. 47. Tamara 13 Sinclair. 9. Raymond 183 Quintiliano 85 Racine. Olga Ivanovna 5 Mukařovský. 2. 163. 68. José Francisco 12. John R. 143. Michael 5. Charles K. 89. 162 Schnedecker. Elsa 88 Moravia. 112. Estrella 163. 182. 101 Oliveira. Leo 11. 3 Schmitt. 118 Taylor. 4. 3 Steube. 128 Schanze. Maximilian 5 Schiaffini. 110 Ogden. 110. Graciela 104. Hannes 3 Riffaterre. 144. María Antonia 144. Jan 120 Muñoz. 145 Rigau. 93 Olschansky. 180. 177 Pos. 163. 163 Rossari. Bernhard 3. Horst 148 Šklovskij. 155. 126. 132 Mbulamoko. Vladimir 94 Oesterreicher. Christian 83 Morris. Jens 93. 111 Plett. Corinne 125 Rosser. Renate 163 Pasquali. Viktor B. Paul 80 Molino. 127. 181 Lüdtke. 160. 63. Adam 19 Makkai. Christian 19. Julián 59 Martín Zorraquino. 89 Schlüter. François 61. Cesare 4 Seguin. 145. 114. Antonino 4. 37. 133. Hendrik Josephus 14. 162. 3. 153 Polo. Antoine 27 Meisterfeld. 148 Lutz. Luigi 117. 120 Sowinski. Luigi 71 Stempel. 71. 68. Françoise 177 Reyes. 171 Meillet. 6. 133 Makkai. Alessandro 91 Marías. 14 Moskalskaja. Ivor A. 156 Pasch. Thomas 135. 181 Safo 116. Anita 5 Ströker. 110. Christian 110. Heinrich F. Catherine 171 Schöne.López Bobo. Leonor 89 Ruke. 181. Luis 163. Hermann 11 Schmidt. Ferdinand de 55. Friedrich 14 Schlieben-Lange. 182 Rojo. 119 Sieveke. Luciano de 106 Sánchez Sánchez. 160 Santos Río. János S. 132. 59 Segre. 111. Wulf 86. 180. Manfred 91 Picallo. Giorgio 25 Pérez Juliá. 162 Miguel Ángel 156 Miron. 171 p ág ina 183 d e 184 . Nicolae 9 Sartre. Valerie Becker 19 Maldonado. Wolfgang 2. 137. 177. 154. Thomas A. 58. 104. Michael 133 Tămâianu-Morita. Harro 148 Stebbing. 63. Kenneth Lee 3 Platón 8. 183 Saramandu. Jean 82 Montolío. Humberto 162. Helmut 11 Schegloff. 134. Adolfo 8. 176 Richards. Félix 131 Martínez Hernández. Velta 62 Russell. Luise 148 Lux. Ricardo 181 Murguía. 101 Rieser. Alfredo 11 Schleiermacher. 133 Sitta. 180 Morante. Jean 116 Raible. Óscar 12. Bronislav 63. Eddy 133. Bertrand 43. 180 Martinet. 26. Nzenge 22 Mederos Martín. 3. 185 Rastier. Alberto 88 Morgenstern. 11. 148. José 104. 72. Carme 147 Pike. Emma 160 Tansillo. 110. Heike 77 Pagliaro. Siegfried J. 154. María Victoria 52. 116 Mann. Andreas 148 Loureda Lamas. André 167 Martínez Bonati. 1. 69. 136. Stéphane 95. 85. 91 Poe. 68. Emilio 147 Nazor. 170 Manzoni. 155 Salustio 167 Samosata. 93. Tullio de 4. 177 Ruiz Gurillo. 40 Sebeok. 138 Staiger. Gilbert de la 6 Portolés Lázaro. 14. 159. Emanuel 133 Scherner. Reinhard 123 Menéndez Pidal. Marisa 133 Petöfi. Claude 5 Reis. 78 Propp. Michael 3. Jean-Paul 183 Saussure. Vladimir 3 Queneau. Jean-Pierre 170 Shakespeare. Rainer Maria 108 Rohrer. 96. Friedemann 160 Maingueneau. 148. 103 Pfister. 14. Guillermo 19. 9.

160 Vilarnovo Caamaño. Miorita 13. 112 Urrutia. 95 Vossler. Tzvetan 3. 3 Zuluaga. Alfred 76 Tensch. Heinz 5 Veiga. Santa 131 Thun. Josef 120 Vallejo. Doris 89 Torrent. César 95 Vallone. 39. Harald 16. 62. Johann Christian 93 Wunderli. 148. 148 Urban. George 49 Zimmermann. Joan 77 Verschueren. Jörg 76 Zolotova. Dieter 181 Yule. 31. 5. 114. Anna Maria 160 Torres Sánchez. Amadeu 85 Trabant. 163 Wierzbicka. 73. Alberto 89 p ág ina 184 d e 184 . 83. Peter 81. François 69 Virgilio 4. 96. 150 Vives. Deirdre 181 Wolff. Egon 160 Weydt. 86 Wunderlich. 101. María Ángeles 62 Torres. 120 Tophinke. Aldo 4 Vater. 95. 26. Alexandre 19. Harald 3. 100 Weinrich. 93. 148. 160 Turco. 34. Gilbert 177 Turquette. 22. Paul 175 Teresa. Anna 181 Wilhelm. Gert 11. Atwell R. Giambattista 78 Viehweger. 29. 5. 7. 48. 93. Wilbur Marshall 43. 170 Todorov. 160 Villon. Dieter 3. 107 Ueding. 94. Harald 5. 129. 89.Tennyson. 113. 62. 127. 66 Ulrich. 79. Jeff 30 Vico. Karl 98. 115. 160 Werlich. 71. Hernán 162 Vachek. Galina A. Raymund 89 Wilson. 36 Veny. Jürgen 10. Juan Luis 55. 30. Antonio 12. 111. 49.

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