P. 1
El secuestro el Latinoamérica

El secuestro el Latinoamérica

|Views: 6.655|Likes:
Publicado pormarcllorens

More info:

Published by: marcllorens on Apr 16, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/02/2013

pdf

text

original

Una acusación muy seria y un crimen sin resolver emborronan, desde
abril de 2008, las modestas cifras oficiales sobre secuestros en El
Salvador. Como hemos visto en el apartado sobre Guatemala, el ex asesor
venezolano en secuestros y extorsiones del ministerio del Interior
guatemalteco, Víctor Rivera, fue asesinado en Guatemala ese mes. Una
hora antes de ser acribillado a balazos, Rivera concedió la última
entrevista de su vida al diario Prensa Libre. En ella responsabilizaba de la
mayoría de secuestros en El Salvador a personas vinculadas con el partido
en el gobierno, la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).
Rivera también dijo que temía las represalias de la derecha salvadoreña a
su investigación en este país. El venezolano había trabajado para el
gobierno de El Salvador como experto en seguridad entre 1982 y 1995,
los años de la guerra civil salvadoreña; después de eso, se trasladó a
Guatemala por temor a un atentado. Según él, en esos años la derecha
secuestró a Elías Bahaia (elegido por el presidente Antonio Saca como su
sucesor), José Luis Zablah y el ex canciller Alfredo Ortiz Mancilla, y
acusó falsamente de los raptos al Frente Farabundo Martí de Liberación

35

Nacional (FMLN).
Volvamos un poco atrás en la línea del tiempo. Si existen secuestros
bisagra que marcan la historia de este delito en un país, para los
salvadoreños probablemente lo sea el del niño de ocho años Gerardo
Villena Kattán. Secuestrado el 21 de junio de 2001, un tiroteo con la
policía terminó con su vida, con la de dos policías y con dos de sus
captores. A la conmoción inicial siguieron penas más duras.
Su muerte fue el colofón a tres años en que los secuestradores tomaron el
relevo a los escuadrones de la muerte de las décadas de 1960 y 1970.
Durante los doce años de guerra civil, el rapto político era algo habitual. A
partir de 1992, con la democracia, tres cuerpos de seguridad fueron
desmantelados, y la clase media pasó a ser el principal objetivo de raptos.
Hasta que en 1995 Andrés Suster (hijo de un ex presidente de la compañía
de telecomunicaciones Antel) pasó 300 días en cautiverio, entre
exigencias políticas y económicas de sus captores. El delito había llegado
a las clases altas; hacia 1999, ya se superaban los cien secuestros anuales.
El año siguiente, casos como el de la esposa del alcalde de Usulután
llevaron al FBI a ofrecer ayuda para combatir los secuestros en El
Salvador, muchos perpetrados por ex policías.
Dejando aparte el escalofrío que provocan las palabras “intervención
norteamericana” en la memoria colectiva de esta región, lo cierto es que
las estadísticas pasaron de los 101 casos de 1999 a los escasos 20 del año
siguiente. O no tan cierto: otras fuentes hablan de 114 secuestros en 2000,
a partir del terremoto que devastó el país. Sea como sea, 2001 fue un mal
año. Lo fue para el sacerdote Rogelio Esquivel, que pasó dos semanas en
cautiverio, o para una caficultora y un niño de 14 años que siguieron su
misma suerte. En una semana hubo cuatro casos en San Salvador y Santa
Ana; en tres meses hubo en el país 15 casos; en seis meses, 38. Por haber,
en aquella época hubo hasta secuestradores que negociaban por internet el
rescate: los del empresario cementero Andrés Torrebiarte.
Sin embargo la cosa mejoró, por lo menos en las estadísticas. Sea por los
anuncios del FBI o por el desempeño de los mismos hondureños, las cifras
oficiales fueron bajando en años sucesivos, a pesar de un ligero repunte en
2006. A fines de 2007 los casos anuales volvían a descender situándose en
solamente trece, cuatro menos que el año anterior.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->