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Acerca de Marx y

la Interpretación Materialista de la Historia

Andrés Brignardello Valdivia


La teoría marxista del conocimiento de la realidad fue considerada en su tiempo,
y lo es hasta hoy, una contribución a las ciencias sociales, en tanto establece en
la sociedad, el lugar donde es posible encontrar las condiciones de opresión y a
la vez de liberación del ser humano. Desde ese concepto, se concibe la historia
en todas sus dimensiones, como una historia profundamente social, es decir que
además de estudiar a los individuos, a los grandes personajes de todo tipo, a la
élites y las clase dominantes, la historia debe investigar a los grandes grupos
sociales, a los masas populares, a las clase sociales mayoritarias y a todas la
verdaderas fuerzas sociales constituidas por actores colectivos que dinamizan las
fuerzas productivas presentes en la realidad social.

Para Marx, las ideas no flotan en el aire separadas de los hombres y de los grupos
sociales que los producen, solo se hacen visibles y vigentes en la medida que se
materializan en determinadas prácticas, en instituciones en comportamientos y
en realidades totalmente materiales1. Desarrolla su investigación en una
concepción de la historia basada en la perspectiva de la totalidad, o sea desde el
develamiento de que todo problema social e histórico, tiene vínculos que existen
entre dicho problema y el mundo real que los produce. Para él, ningún problema
social e histórico está aislado, sino que, por el contrario, está inserto en
determinadas coordenadas espaciales, temporales y contextúales que influyen
sobre él en distinto grado pero de manera total. Marx establece la particularidad
del fenómeno respecto de su universo real, o sea los establece históricamente.

1
Carlos Aguirre Rojas, “De Carlos Marx a Immanuel Wallerstain: Nueve Ensayos de Historiografía
Contemporánea. Ediciones Universidad Católica Silva Henríquez. Santiago junio 2010.
A lo largo de su vasta obra, estableció un vínculo directo entre la realidad social
y la historia. El esfuerzo por comprender las condiciones de dominación a la cual
estaban sujetos millones de seres humanos dentro del sistema capitalista, tenía
para Marx un sentido revolucionario toda vez que esa comprensión estaba unida
de manera indisoluble con la transformación de aquella realidad.

Sin embargo, y pese al desarrollo de sus ideas aplicadas a las realidades de su


tiempo, no podemos encontrar en Marx un método mecánico que permita
visualizar una idea de la historia como una huella fija y continua en el tiempo. Es
más, cualquier intento de construir un modelo de aplicación a las diversas
realidades del capitalismo, no está en el empeño del trabajo de Marx y peor que
eso, está en la antítesis de su experiencia y posterior legado.

El materialismo histórico promovido durante el siglo XX por los intelectuales y


funcionarios de los socialismos reales redujeron parte de las ideas de Marx a
cuadros conceptuales que permitían interpretar cualquier realidad, identificarla
y concluir un camino de liberación para las clases dominadas. Así ocurrió, por
ejemplo, en la URSS con el estalinismo cuando promovió un texto teórico que
clasificaba los distintos momentos de la humanidad2, al mismo tiempo que
establecía de manera inevitable la superación del capitalismo por parte del
Socialismo, en un claro sesgo determinista tan alejado de la disciplina teórica de
Marx.

Esas ideas respecto de la historia por parte de los funcionarios e intelectuales del
régimen soviético son parte de la deformación del pensamiento de Carlos Marx y
un desentendimiento de su idea fundamental de Filosofía de la Praxis, la
comprensión del mundo como una permanente realización teórica alejada de
elementos ideológicos unilaterales y apriorísticos, una forma de entender la

2
BUJARIN, Nikolai: Teoría del materialismo histórico. Ensayo popular de sociología marxista.
Madrid, Siglo XXI, 1974.
realidad a partir de la práctica humana y de las características de cada una de
las etapas de las sociedades en la historia.

Estas notas, quieren abordar a partir de algunos textos escritos por Marx su idea
de la historia y la función que esta tiene en la comprensión de la realidad en la
sociedad capitalista.

En uno de sus primeros escritos, Sobre la Cuestión Judía3, (1843) Marx analiza la
concepción de ideas religiosas como la construcción de mecanismos de
dominación económicos, político, cultural y social que derivan de un Estado
capturado por los intereses de determinados grupos sociales con determinadas
creencias espirituales. La religiosidad reconocida por Marx, el cristianismo y el
judaísmo, no son más que diferentes estados del desarrollo humano, diferentes
pieles de serpiente que ha cambiado la historia nos dice, comprometiendo de
inmediato su agudeza para ver la ascendencia de la cultura religiosa en el
entrabado del tiempo que constituye la sociedad alemana en el siglo XIX. La
construcción formulada por Marx tiene una historicidad desarrollada a partir de
la comprensión dialéctica de la influencia de la religión en la comprensión del
mundo y en la promoción de sus relaciones.

La emancipación política que se plantea como eje central del escrito, y la


reivindicación judía respecto a su identidad frente al Estado son problemas que
atiende configurando la existencia y el rol de la religión en los mecanismos de
control que se ejercen desde la máquina de dominación Estado – Burguesía. La
postura de Marx frente al problema es situarlo en el marco correcto, la
emancipación judía solo se puede dar en un proceso de emancipación general,
como parte de un proceso histórico que promueva desde la ciencia, el análisis
correcto para resolver la contradicción trabajo-capital. La verdadera tarea es

3
Karl Marx, Sobre la Cuestión Judía, Editado por Prometeo Libros, Buenos Aires 2004.
separar la religión de los asuntos concretos y reales, desarrollar un mecanismo
que supere el marco de creencias que permite la enajenación social, para ello
Marx plantea desde su perspectiva temporal su aseveración concreta: Después
que la historia se ha visto disuelta durante bastantes siglos en la superstición, se
debe disolver la superstición en la historia.

En el texto, la Ideología Alemana de 18454, Marx y engels constatan la crisis y la


polémica respecto a los fundamentos filosóficos hegelianos donde se funda la
idea y la legitimidad del Estado. Denuncian el carácter industrial de la filosofía
hegeliana pues en base a ella se ha sustentado una variada forma de
interpretaciones, controversias, enfrentamientos, simpatías que son parte de una
fraudulenta forma de aproximación a la realidad. Marx y Engels representan la
discusión filosófica con bases hegelianas a través de una analogía industrial de
producción, comercialización y crisis de una forma de entender el pensamiento
de manera acomodaticia, charlatana y nacionalista.

En la primera parte de la Ideología Alemana, Marx presenta la propuesta


filosófica de hegel como un engaño. Un engaño que sustenta una determinada
forma de vincular la filosofía con la religión y la religión a la vida social como una
cadena de verdades edificadas en supuestos que condicionan la realidad del
hombre. Para Marx no existe una real distinción entre los viejos hegelianos y los
jóvenes hegelianos pues ambos discuten dentro de un determinado e
incuestionable consenso de verdades que condicionan la realidad del hombre.

En la filosofía de su tiempo, Marx se detiene en lo que él llama la fantasía de que


las relaciones entre los hombres, sus actos y su modo de conducirse, sus trabas y
barreras son productos de su conciencia. Incluso considera incluso a los
Junghegelianer como los más conservadores dentro de quienes participan del

4
La ideología alemana. Trad. de Wenceslao Roces. Buenos Aires, Ediciones Pueblos Unidos,
1985.
sustento teórico hegeliano. Lo central de la denuncia de Marx es que en la
fraseología de la disputa filosófica, se olvida la importancia de lo real y la
necesidad de combate al sistema y orden prusiano y a todo orden fundado en la
dominación de una clase sobre otra.

En el primer capítulo Marx representa históricamente como el ser humano es el


productor de su realidad al resolver de manera colectiva su producción material
de vida y como esta producción resuelve el orden social al tiempo que según su
desarrollo permite la división del trabajo y regula un determinado orden social.

Marx y Engels representan la concepción materialista de la historia como la


forma de conocer y entender la realidad de la producción humana. Desde una
perspectiva filosófica, todo lo que se sabemos es producto de una práctica
humana, por lo tanto rechaza los dogmas y conceptos arbitrarios sustentados en
idealismos religiosos. La historia humana, dicen Marx y Engels, es la existencia de
individuos vivientes, que se relacionan con el entorno natural, lo alteran y lo
explotan, realizando con ello una producción material que les permite la
construcción de un modo de vida y de una cultura establecida según las
relaciones y los medios que se tienen para producir determinados bienes.

Presentan los autores, a través de la configuración histórica las distintas formas


de propiedad, y las distintas fases de la división del trabajo que constituyen en
las relaciones entre los individuos y la posición que estos ocupan en el esquema
de producción.

La propiedad de la tribu, la propiedad comunal y estatal y la propiedad feudal se


presentan como los antecedentes de la realidad de su tiempo. La observación
empírica muestra como determinados individuos que se dedican a determinados
modos de producción contraen entre si relaciones sociales y políticas
determinadas. De igual manera la conciencia y las ideas aparecen directamente
vinculadas con la producción material lo que permite deducir para los autores,
que son los hombres los productores de sus representaciones y sus ideas, por
tanto la ideología de un determinado tiempo histórico y social y cualquier forma
de de conciencia son producto de la realidad constituida por la actividad humana
y no al revés, como denuncia Marx en la filosofía alemana que en su idealismo
nos habla de una filosofía que desciende del cielo a la tierra mientras que a
través de esta nueva forma de comprensión de la realidad la filosofía asciende de
la tierra al cielo.

En sus escritos fechados en 1845, llamados Tesis sobre Feuerbach, aborda de


manera directa y crítica la forma de hacer filosofía y de entender el
materialismo por parte de sus contemporáneos y sus antecesores. Denuncia el
aspecto contemplativo del intelectual que estudia un determinado fenómeno de
la realidad, pues asume que solamente desde la práctica, se puede acceder a la
verdad objetiva de dichos fenómenos5.

Marx asume que todo conocimiento viene de la praxis, la que entiende como una
unidad compuesta de teoría y práctica, que permite desarrollar una construcción
epistemológica a partir de lo que hemos hecho como sociedad.

La concepción de la historia en estas tesis es central y permite dimensionar la


dirección que empieza a tener el pensamiento de Marx respecto a interpretar la
realidad como parte de una totalidad donde la temporalidad se articula en
función de la acción que ha desarrollado el hombre para apropiarse de la
naturaleza , de sus recursos y generar comunidad.

5
El defecto fundamental de todo el materialismo anterior -incluido el de Feuerbach- es que sólo
concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplación, pero
no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo. De aquí que el
lado activo fuese desarrollado por el idealismo, por oposición al materialismo, pero sólo de un
modo abstracto, ya que el idealismo, naturalmente, no conoce la actividad real, sensorial, como
tal. (extracto de la primera tesis de Feuerbach)
La necesidad de romper con el pasado , con la forma de entender la filosofía,
constituyen una crítica fundamental al pensamiento hegeliano, al que Marx ataca
usando las mismas herramientas analíticas dialécticas pero construyendo de
manera inversa la lógica del discurso lo que permite acceder de mejor manera a
la realidad en cuestión.

Marx afirma que es la práctica donde podemos demostrar la realidad y la


objetividad del pensamiento. Desde una perspectiva histórica, afirma, que el
hombre, lo que conoce es lo que ha realizado, por lo que es en la historia donde
se radican las respuestas de la realidad y sus conflictos6.

En las Tesis sobre Feuerbach es posible observar el nivel de comprensión que


Marx tiene de lo que podríamos llamar el carácter operativo de la investigación
teórica. La racionalidad es el medio de cualquier construcción metodológica y en
ella opera la dimensión teórico – práctica que es la propuesta original del
pensamiento de Marx.

Si bien, la dimensión histórica de la realidad social se asume a partir del


conocimiento práctico, es el protagonismo del ser humano el que traza el camino
de aquel conocimiento, de su realidad y de su transformación. Es la práctica
revolucionaria del hombre quien modifica las circunstancias históricas y propone
la necesidad de el filosofo asuma un nuevo rol ya no para la interpretación sino
para la transformación del mundo7.

6
El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un
problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que
demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El
litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un
problema puramente escolástico.(Segunda tesis de Feuerbach)
7
Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se
trata es de transformarlo. (Onceava tesis de feuerbach)
Para 1847, con la publicación de “La Miseria de la Filosofía”8, obra crítica a las
ideas de Prouhdon, se empieza a configurar en el pensamiento de Marx una
completa idea de la concepción materialista de la historia. En este trabajo, Marx
establece que las relaciones sociales están íntimamente vinculadas a las fuerzas
productivas, y que la sociedad, al obtener nuevas fuerzas productivas, adquiere
un nuevo modo de producción. El modo de producción de una sociedad establece
sus relaciones sociales y crea también las ideas y las categorías conforme a sus
relaciones sociales. O sea se cuestiona las teorías de economistas que no explican
como se han producido estas relaciones, es decir, el movimiento histórico que les
da vida.

Marx contrapone la investigación objetiva y práctica donde se determinan los


modos de producción y por ende la historia, al desarrollo de pensamientos
abstractos que no explican ni dan respuestas reales a los fenómenos crisis de una
época determinada.

La crítica a Prouhdon es la separación entre lo estrictamente teórico con el


individuo y su práctica. Es el movimiento, como un conjunto de elementos y
categorías, el que permite la existencia de los bienes para satisfacción humana,
un movimiento natural y dialéctico constituido las dicotomías desarrolladas por
el sistema capitalista.

Marx critica en Prouhdon el análisis meramente formal del movimiento de los


hombres respecto a su relación a las fuerzas de producción. Critica la reducción
de todas las cosas a categorías lógicas y todo acto de producción al método
absoluto que postula el economista francés como una metafísica aplicada.

8
Karl Marx, Miseria de la Filosofía, Editorial Edad. S.A. Madrid 2004
Un año después, en 1848, Marx da a conocer un trabajo por encargo de la Liga de
los Comunistas9 que confecciona con su amigo Federico Engels10, constituyéndose
en uno de los textos más influyentes en la historia de las ideas. El 21 de febrero
de 1848, sale a la luz El Manifiesto Comunista11, escrito con la intención de ser
un texto dirigido abiertamente a los trabajadores y que tuvo en su tiempo, y en
los tiempos venideros un impacto telúrico en las concepciones culturales
enfrentadas en el desarrollo capitalista europeo.

La idea central, de que la historia del hombre es la historia de la lucha de clases,


es una construcción teórica monumental que busca, en la dicotomía del ejercicio
dialéctico, el empuje de las clases oprimidas por la transformación de la
sociedad. La constitución del enfrentamiento de burgueses y proletarios es uno
de los resultados de los modos de producción puestos en marcha por la sociedad
europea post feudalismo.

En esta obra, la construcción de la perspectiva histórica de Marx alcanza su


perfección pues al concebir la historicidad de la construcción ideológica de la
sociedad condicionada por el modo de producir, establece que cada etapa de la
vida económica y cultural del hombre ha determinado los rasgos culturales de la
sociedad en su conjunto12.

9
La Liga de los Comunistas fue la primera organización marxista internacional. Fue fundada
originalmente como la Liga de los Justos por trabajadores alemanes en París en 1836. La Liga de
los Comunistas fue creada en 1847 por Karl Marx en Bruselas, después de dos años de estancia en
la capital belga, al aceptar la Liga de los Justos sus planteamientos teóricos.
10
Friedrich Engels nació en Barmen-Elberfeld, actualmente Wuppertal en Renania, el 28 de
noviembre de 1820, fue un filósofo y revolucionario alemán fue un filósofo y
revolucionario alemán Londres, colaboró a Marx en sus trabajos políticos y económicos co-
escribiendo algunos escritos pero fundamentalmente realizando una producción escrita de apoyo
a los postulados de Marx. Falleció el 5 de agosto de 1895.
11
Kart Marx, Manifiesto Comunista, Alianza Editorial, Madrid 2002.
12
Marx afirma respecto a esto que: “El capital no es, pues, una fuerza personal; es una fuerza
social”
Marx y Engels plantean que cada vez que hay cambios en la estructura económica
de una sociedad, inmediatamente se producen importantes cambios en su
ideología. Cada vez que en una sociedad se produce una transformación
importante de su sistema económico, la primera generación que crece en la
nueva estructura productiva, provoca una ruptura social y generacional.

La base fundamental de la comprobación teórica de las complejidades y


problemas del capitalismo en tanto maquinaria que plantea la explotación del
hombre por el hombre, es la construcción científica de un análisis que demuestra
la existencia de proletarios que venden su fuerza de trabajo a un precio que le
permite al burgués extraer plusvalía y generación acumulación de capital. Marx
descubre en sus trabajos, y lo publica en el Manifiesto Comunista, que el proceso
capitalista de explotación es homologable a otras formas desarrolladas en la
historia donde el hombre abusa de la fuerza de otros hombres para fortalecer
una estructura de dominación. La historia para Marx es conocimiento de la
realidad y una fuerza transformadora que rehuye de los apriorismos para situarse
en el campo de las ciencias objetivas y verdaderas.

Finalmente, en la obra El Capital13 la significación de la historia cobra ribetes


metodológicos insuperables. El Capital es el trabajo central en la vida de Marx,
fue publicado en 1867 y solo conoció en vida el primer tomo, los otros dos fueron
publicados en 1885 y 1894 respectivamente.

Con El Capital, Marx desarrolla un riguroso proceso de estudio de la sociedad


moderna a partir de las formas de producción material y como estas formas, o
modos de producción, están relacionadas con las relaciones de dominación que
componen el proceso capitalista entre proletarios y burgueses.

13
Karl Marx, El Capital, Libro 1, Fondo de Cultura Económica, México, 1995
Una de las cosas que más llaman la atención de la obra, es que está desarrollada
a partir de la definición de los diferentes elementos que componen el proceso y
su funcionamiento para recién, en el capítulo XXIV en “La Llamada Acumulación
Originaria”14, construir históricamente el proceso que dio origen al capitalismo.

Muchos piensan que la forma de emprender la narración y sus componentes está


íntimamente ligada a la forma que tenía Marx de construir conocimiento. Era a
partir de un detallado conjunto de elementos, individuales y característicos de
un determinado fenómeno, los que permiten desarrollar un método de estudio
pertinente y alejado de cualquier sesgo apriorístico. La materialidad del
pensamiento de Marx está dada por la constatación de la realidad a través de lo
que conoce, por lo que se formula la realidad y se sustenta en una construcción
epistemológica que se descubre en la historia y se comprueba en el presente.

Es en el capítulo XXIV donde, luego de una investigación certera a la prehistoria


del capitalismo, Marx plantea la idea de que existió un momento donde se inició
el proceso de disociación entre el obrero y la propiedad sobre las condiciones de
su trabajo. O sea la disociación entre el productor y los medios de producción.

La creación de los obreros asalariados es el proceso de liberación de otras formas


de dominación como la servidumbre, la esclavitud y la coerción gremial. Marx
acusa que solamente de este proceso se pronuncian los historiadores burgueses,
pero no del proceso cuando los campesinos fueron despojados de sus tierras, de
sus herramientas, para ser empujados a ser vendedores libres de fuerza de
trabajo y disponerla como mercancía al mejor postor dentro del proceso
productivo dominante.

14
Ibíd.
La mistificación del origen del sistema capitalista, era una de las fortalezas
ideológicas de este. Incluso Marx enuncia, que el proceso de acumulación
originaria establecido por los burgueses, cumple el mismo papel en la economía
política que el pecado original en la teología o sea desde un tono anecdótico se
acude al pasado para legitimar el presente de un sistema. Marx explica
históricamente el establecimiento de las relaciones de producción capitalista y
como los medios de producción se convirtieron en mercancías que se pueden
comprar y vender.

Marx hace notorio el hecho de la violencia en el proceso de adecuación del nuevo


sistema. La expropiación fue el mecanismo usado para empujar a los campesinos
libres dueños de la tierra convertirse en mano de obra para la producción
capitalista.

En el mencionado capítulo de El Capital, Marx analiza el caso Inglés con


antecedentes desde el siglo XIV. Describe la expropiación a los llamados bienes
comunales y el saqueo a los terrenos de dominio público, a través de mecanismos
coercitivos para su venta o entrega a privados, por lo general, de manera
fraudulenta entendiéndose por ello formas no muy transparentes de beneficiar a
sectores vinculados con la monarquía o a particulares descendientes de los
señores feudales ahora convertidos a capitalistas.

La creación de manufacturas en la Inglaterra del siglo XVI y XVII permitió que el


campo se convirtiera en terreno para la producción de materias necesarias para
la producción material capitalista. Al decir de Marx: “la depredación de los
bienes de la Iglesia, la enajenación fraudulenta de las tierras de dominio
público, el saqueo de los terrenos comunales, la metamorfosis, llevada a cabo
por la usurpación y el terrorismo más inhumano, de la propiedad feudal y del
patrimonio del clan en la moderna propiedad privada; he ahí otros métodos
idílicos de la acumulación originaria. Con estos métodos se abrió paso a la
agricultura capitalista, se incorporó el capital a la tierra y se crearon los
contingentes de proletarios libres y privados que necesitaba la industria de las
ciudades”15.

Finalmente podemos decir que toda la obra de Marx recoge una forma de
entender la producción de conocimiento a partir de pensar la sociedad
históricamente, o sea como producto en permanente movimiento y desarrollo,
condicionada por las estructuras que se da para la producción de bienes y
servicios que satisfacen las necesidades de una determinada sociedad.

El énfasis en las condiciones materiales de la vida social como elemento primario


de cualquier concepción filosófica o histórica permite crear conocimiento real,
permite medir y comparar, permite estructurar, definir, cuantificar. Las
concepciones de Marx imbuidas en el positivismo progresista del siglo XIX, pero a
su vez alejadas a concepciones tecnicistas o de modelos de aplicación estándar,
permiten conocer los objetivos históricos de una sociedad, sus relaciones de
producción, los niveles de antagonismos de las clases en tensión y poder acceder
a la comprensión de los caminos de liberación de las clases oprimidas en el
configurado estado social estudiado.

Marx elabora un nuevo concepto de análisis que permite mirarlo ya no solamente


como filósofo o economista, sino como sugiere Gramsci como un historiador16,
que se plantea el cambio y la transformación social no solamente como parte de
un raciocinio intelectual, sino además, como una actitud moral donde el hombre
está en una permanente lucha por resolver los mecanismos de dominación a los
que ha estado expuesto durante la historia humana.

15
Ibíd.
16
Aspectos Metodológicos de la Recepción del Pensamiento De Karl Marx en América Latina.
Observaciones Introductorias , Jaime Massardo, Texto Inédito.p.14.
La totalidad de la experiencia humana es la forma donde se inscribe la sociedad
real. Entender la historia, según Marx, es comprender la realidad como un todo,
donde se establecen antecedentes y consecuencias, donde lo concreto es lo
practicado y modificado por el hombre y donde se deja a un lado las
mistificaciones abstractas que la sociedad a veces presenta como definiciones de
su realidad presente dejando la contemplación atrás e iniciar la nueva actitud
histórica; transformar la realidad.

Es de esta manera que Marx concibe la historia desde una perspectiva dialéctica,
por lo que se niega a ver los hechos sociales y las situaciones históricas como un
conjunto de realidades muertas, terminadas o como piezas de un museo, las que
solo tendrían un sentido, siempre claro y definido. Marx ve la historia siempre en
devenir, como un proceso dinámico, abierto y en redefinición permanente,
debido a las contradicciones que guarda tanto el contexto donde se desarrolla el
fenómeno como las contradicciones de su propia constitución.

Marx fundó el más moderno pensamiento crítico y radical de su tiempo. Bajo su


sombra intelectual continuamos viviendo y probablemente su influjo se
mantendrá vivo mientras el capitalismo que él diagnosticó siga desarrollándose y
mutando en la sociedad.

Quilpué, invierno de 2010.