Está en la página 1de 43

MULTICULTURALIDAD,

IDENTIDAD Y
GLOBALIZACIÓN
Luis Sifuentes De la Cruz
Índice

Introducción ...................................................................................................................................... 5

1 Unidad
CULTURA E INTERCULTURALIDAD ....................................................7
1. ¿Qué es interculturalidad? (Gustavo Solís Fonseca) ................................................................ 7
2. Caminos para la interculturalidad ............................................................................................. 7
3. Los alcances de la interculturalidad .......................................................................................... 8
4. La práctica de la interculturalidad ............................................................................................. 8
5. Educar en interculturalidad ........................................................................................................ 9
6. Aspectos de una conducta intercultural positiva ..................................................................... 9
7. Estrategias de interculturalidad ................................................................................................. 9
8. Condiciones para una interculturalidad rica y creativa ....................................................... 10
9. "Condiciones" adversas para el desarrollo de la interculturalidad .................................... 10
10. Política de interculturalidad .................................................................................................. 11

2 Unidad
LA MULTICULTURALIDAD (Godenzzi, Juan) ................................. 19
1. Áreas culturales peruanas ........................................................................................................ 20
2. Enumeración de áreas culturales en el Perú........................................................................... 20
3. Extinción de lenguas y de culturas: Empobrecimiento de las posibilidades de
interculturalidad ....................................................................................................................... 21
4. Circuitos y contactos de interculturalidad ............................................................................. 21
5. Lenguas generales como vehículos de interculturalidad ..................................................... 21
6. Áreas de identidades lingüístico-culturales en el Perú (Relación simple) ......................... 22

3 Unidad
IDENTIDAD ............................................................................................. 31
EL PERÚ: SUMA DE IDENTIDADES DIVERSAS ..................................................................... 31
¿CUÁNDO NACIERON LAS NACIONES? ............................................................................... 31
¿CUÁNDO NACE EL PERÚ? ...................................................................................................... 32
La peruanidad ............................................................................................................................... 35
La diversidad cultural .................................................................................................................. 35
GLOBALIZACIÓN ........................................................................................................................ 36
Multiculturalismo y globalización .............................................................................................. 36

BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................................. 41
Introducción

Hablar de multiculturalidad en un país como el nuestro es muy


difícil y a la vez grandemente complejo.

La enorme diversidad de culturas existentes en nuestro medio -


debido a la existencia de diferentes grupos étnicos- así como las dife-
rentes lenguas y realidades de extrema complejidad, son producto del
mestizaje que se ha desarrollado dentro del proceso histórico del Perú.

Según los historiadores, el Perú no ha logrado consolidar su iden-


tidad ni menos formarse incluso como una nación auténtica. La razón
se encuentra en las profundas diferencias y desigualdades sociales
producidas a través de la historia.

El imperio del Tawantinsuyo presentaba ya una serie de contra-


dicciones sociales debido a las relaciones de dominación entre los Incas
y los pueblos sojuzgados.

La dominación española acrecentó estas diferencias sociales,


las cuales propiciaron la aparición de una nación de blancos y otra de
indios.

Dentro del grupo dominado existen nuevas divisiones sociales,


tales como los mestizos, los indios, los negros y las etnias amazónicas.

Ante estos hechos existe un reto, conservar las culturas


ancestrales que han sobrevivido a la dominación española o dejar que
la globalización las anule por completo. En muchos casos lo que se
globaliza son los elementos de la cultura dominante, no de la domina-
da, más aún aquello tiende a desaparecer.

Es por ello que es importante generar la identidad nacional, reco-


nociendo y valorando la multiculturalidad existente. Aquello deberá servir
para proyectarnos al mundo, globalizando nuestra cultura y no conde-
nándola a la extinción.

El autor.
Universidad Nacional de Educación

6 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


CULTURA E
INTERCULTURALIDAD
1 Unidad

Definición antropológica:
a. "Una cultura es un conjunto de formas
y modos adquiridos de concebir el mun-
do, de pensar, de hablar, de expresar-
se, percibir, comportarse, organizarse
socialmente, comunicarse, sentir y va-
lorarse a uno mismo en cuanto indivi-
duo y en cuanto a grupo. Es intrínseco
a las culturas el encontrarse en un cons-
tante proceso de cambio." (Heise,
Tubino, Ardito: 1994, p.7).
b. "Una cultura es una variedad de siste-
mas desarrollados por las sociedades
humanas como medio de adaptación al
ambiente en el cual se vive; como tota-
lidad, un sistema cultural constituye el
medio a través del cual el grupo al cual
pertenece dicho sistema consigue su
supervivencia como una sociedad orga-
nizada..." (Robert W. Young en:
Abrahams y Troike, 1972).

1. ¿Qué es interculturalidad? plícitamente formulada o, lo que es común,


(Gustavo Solís Fonseca) estará implícitamente vigente. En este contex-
to, el prefijo inter no hace referencia sino a la
La interculturalidad es la conducta cul- relación entre dos o más culturas, en que ac-
tural para desenvolverse en contextos de re- túa el individuo o el grupo humano.
lación de culturas. Es una conducta de las
personas o de los grupos humanos en situa- 2. Caminos para la
ciones de multiculturalidad. Se trata de un interculturalidad
saber manejarse entre miembros de diferen-
tes culturas con quienes se interactúa. La in- La interculturalidad es, en tanto realidad,
terculturalidad no implica a priori el "saber una realidad cultural; y como todo fenómeno
manejarse bien o mal", sólo implica saber cultural, la conducta intercultural se aprende
manejarse, pues una u otra alternativa espe- sea como miembro de una determinada cul-
cífica dependerá de la política sobre intercul- tura, o de un grupo de culturas en contacto.
turalidad que asumen las personas o los gru- Esa conducta intercultural puede tener una
pos humanos. Dicha política puede estar ex- realización adecuada o no adecuada en su

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 7


Universidad Nacional de Educación

propósito de permitir desenvolverse en situa- verse en el mundo globalizado. Si bien pare-


ciones de interculturalidad. EI juicio sobre ade- ciera que nos dirigimos hacia un mundo de
cuación depende de un determinado sistema interculturalidad plena, tal vez con todas las
cultural. culturas del mundo en contacto, avizoramos,
sin embargo, que no todas las culturas ahora
La primera condición para que exista
existentes tienen la misma posibilidad de ser
interculturalidad es el contacto de culturas.
componentes permanentes en la relación
Pero para que la interculturalidad sea una con-
intercultural, ya que algunas están condena-
ducta, lo que debe ocurrir es un proceso de
das a la desaparición debido a las relaciones
aprendizaje, ya sea natural -como parte de la
desiguales entre las sociedades respectivas,
socialización de las personas- o planificado,
en las que se generan etnocentrismo, racis-
es decir, formalmente.
mo, etnocidio, genocidio, o falta de autoestima.
Conviene aclarar que la educación en La presunción sobre implicancia de ho-
general puede ser intercultural y no ser bilin- mogeneidad cultural en el mundo, como con-
güe, tanto como puede ser bilingüe y no ser secuencia de la globalización, felizmente no
intercultural. La vigencia de cualquiera de es- es algo absolutamente seguro, pues tiene en
tas alternativas concretas responderá a políti- contra la imposibilidad de la invariación cultu-
cas específicas que asumen las sociedades ral. Lo previsible es que la globalización gene-
para la educación de sus miembros. rará necesariamente formaciones específicas
de orden cultural, como parte del proceso nor-
3. Los alcances de la mal de cambio del que no puede estar ajena
interculturalidad ninguna cultura, menos la "cultural global" [1].

La interculturalidad tiene múltiples posi- 4. La práctica de la


bilidades. Por ejemplo, ella puede tener una
interculturalidad
práctica intracultural, es decir, puede ser un
ejercicio que involucra a grupos que confor- Las relaciones interculturales que se
man subculturas dentro de una estructura establecen entre los grupos humanos pueden
mayor. Es el caso de una interculturalidad que ser armónicas, pero también pueden estar
tiene como componentes a las variedades de marcadas por desequilibrios que hacen que
lo que se reconoce como una misma cultura. dichas relaciones sean inequitativas y
En esta perspectiva, todos en el mundo son atentatorias contra el desarrollo mismo de los
por lo menos intrainterculturales, pues no es grupos humanos. La discriminación peyorati-
imaginable la existencia de culturas homogé- va entre culturas es uno de los factores ne-
neas. De otro lado, no todos en el mundo es- fastos para las relaciones interculturales equi-
tán en una relación intercultural, esto es, sus tativas. Estas discriminaciones pueden impli-
relaciones no involucran necesariamente a car conductas racistas, antidemocráticas,
dos o más sistemas culturales diferentes. La genocidas, etnocidas, etc.
multiculturalidad no implica necesariamente
interculturalidad, pues las personas pueden Algunos estudiosos señalan la vigencia
mantener separadas las culturas de su multi- de una interculturalidad negativa, con relacio-
culturalidad. nes que no contribuyen a una convivencia ar-
mónica entre las culturas y los grupos huma-
La globalización ha catapultado la con- nos. Frente a la interculturalidad negativa te-
veniencia de la interculturalidad como conduc- nemos aquella que busca formas de relación
ta de los seres humanos, pues ha puesto fren- que amplían el conocimiento cultural sobre los
te a sí a personas de diferentes culturas, ge- otros, para que las personas y los grupos hu-
nerando como consecuencia convicciones manos puedan desenvolverse creativamente
sobre conductas apropiadas para desenvol- y con tolerancia en su ambiente multicultural.

8 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

Asimismo, podemos hablar de una intercultu- rancia hacia la diversidad cultural. La intole-
ralidad pasiva frente a una interculturalidad rancia niega al otro, haciendo que la relación
activa. En todo caso, es deseable para la cons- intercultural sea prácticamente inexistente.
trucción de la interculturalidad que los sujetos
La tolerancia en sí es insuficiente, pues
sean entes activos, antes que pasivos.
sólo asegura que el otro exista. Un paso más
avanzado para propiciar la interculturalidad
5. Educar en interculturalidad
será el respeto mutuo de los componentes de
Los seres humanos en los últimos tiem- la posible relación intercultural. Tolerancia y
pos han llegado a la convicción de la condi- respeto hacen bastante, pero no todo. Se ne-
ción positiva de la práctica de la interculturali- cesita un esfuerzo cognoscitivo y de compren-
dad como estrategia de relación humana con sión del otro como diverso de uno para cons-
miras a un desenvolvimiento armónico y truir una relación intercultural creativa, dura-
creativo de las sociedades humanas. Este dera y positiva.
convencimiento induce a plantearse estrate-
En el marco de tolerancia, conocimien-
gias para el aprendizaje de la interculturalidad,
to y comprensión del otro como diverso, los
entendida ésta como práctica de un tipo de
seres humanos estamos descubriendo y en-
relación entre miembros de distintas culturas,
riqueciendo nuestra percepción de la huma-
esencialmente positiva para el desarrollo hu-
nidad, reconociendo a la diferencia y a la es-
mano. En tanto motivo de aprendizaje, la in-
pecificidad como un derecho humano, tal vez
terculturalidad ha devenido en objeto de pre-
el más importante, que está en la base de la
ocupación de la actividad educativa, al mis-
increíble diversidad de la vida misma en el pla-
mo tiempo que sujeto de planeamiento en la
neta. A partir de esta aserción, resulta fácil
tarea de enseñanza-aprendizaje. Muchos es-
identificar a la diversidad como un bien intrín-
tados marcados por la multiculturalidad y el
seco y como un recurso para el desarrollo de
multilingüismo comenzaron a generar en las
la vida y de las sociedades humanas.
últimas décadas espacios de preocupación en
sus sistemas educativos para enfrentar la
educación de sus miembros teniendo en 7. Estrategias de interculturalidad
cuenta su realidad multicultural. Una estrate-
En los últimos tiempos comienza a ha-
gia para la interculturalidad ha sido imaginada
cerse presente en la preocupación de los es-
desde lo que ahora se llama precisamente la
tados la necesidad de plantearse políticas para
Educación Intercultural bilingüe, pensada es-
el desarrollo de la interculturalidad. Es sinto-
pecialmente en vista de las limitaciones con-
mático que estas preocupaciones surjan en
ceptuales de la llamada educación bilingüe e
los estados multilingües, como los america-
incluso de la educación bilingüe bicultural [2] .
nos, e incluso en aquellos estados no nece-
En el desarrollo de esta conceptualización te-
sariamente multilingües, pero cuyo desarrollo
nemos a estudiosos latinoamericanos en po-
les ha planteado la necesidad de relaciones
siciones descollantes, como es el caso del
amplias y sostenidas con estados de cultu-
lingüista venezolano Esteban Emilio Mosonny,
ras diversas, con la evidencia de beneficios
quien fue el primero en usar la expresión Edu-
que derivan de la práctica de la interculturali-
cación Intercultural Bilingüe.
dad.

6. Aspectos de una conducta La preocupación por desarrollar la inter-


intercultural positiva culturalidad en el Perú ha venido de la mano
con el quehacer educativo con los pueblos
No puede haber práctica intercultural amerindios involucrados en diversas modali-
positiva si es que los miembros de los grupos dades de educación bilingüe. Tal como se ha
humanos no asumen una conducta de tole- señalado antes, las limitaciones conceptua-

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 9


Universidad Nacional de Educación

les de la educación bilingüe (e incluso bicul- 8. Condiciones para una


tural) han sido la palanca para pensar en la interculturalidad rica y creativa
interculturalidad como necesidad para el de-
sarrollo de relaciones cualitativamente supe- Hay en el mundo espacios multicultural-
riores en términos de armonía entre los dife- mente pobres y ricos, pues unos contienen
rentes componentes del multilingüismo y mul- más diversidad cultural que otros.
ticulturalismo. De un planteamiento inicial de
educación bilingüe intercultural para los pue- La riqueza de culturas es una condición
blos amerindios peruanos, se ha pasado a básica para una interculturalidad rica y creativa.
percibir y plantear la necesidad de una edu- En esta perspectiva, el Perú es un espacio
cación intercultural para todos, aunque no rico en culturas, por lo que tenemos la posibi-
necesariamente adoptando la modalidad bi- lidad de desarrollar en el país una intercultu-
lingüe. ralidad que puede significar un aporte relevante
para la humanidad. Para que esto sea posible
Son muy pocos hoy los estados sura-
necesitamos construir conocimientos mutuos
mericanos que no se plantean una educación
intercultural bilingüe para su población origi- respetuosos de la diversidad de los peruanos,
naria americana. También es verdad que en pues interculturalidad significa -como dice
algunos estados se tiene conciencia de la Heise, et alt. (1994): diálogo, negociación per-
necesidad de una educación intercultural para manente, reflexión cotidiana sobre derechos
todos, tal como en el Perú, o en Bolivia. La y modos de ser, aceptación del otro como le-
consigna "interculturalidad para todos" se gítimo para la convivencia. El requerimiento
hace cada vez más fuerte en muchos países, para la interculturalidad es conocer la propia
favorecida por el proceso de globalización y cultura y conocer las otras, para construir iden-
por la exigencia de procurar un posicionamien- tidades desde las cuales nos relacionamos
to auspicioso en el contexto de un mundo los unos con los otros. Este conocimiento es
globalizado. respuesta a interrogantes fundamentales: so-
Una política intercultural para estados bre nuestro origen como pueblo, nuestras
como el peruano implica una labor de inge- creencias, nuestra lengua, sobre conductas
niería social y cultural imaginablemente com- cognoscitivas que nos hacen asumir, supo-
pleja, en razón a la diversidad de culturas, len- ner, dar por entendido, o nos dicen de las rea-
guas y relaciones sociales vigentes al interior lidades con las que contamos en el mundo en
del país. Se trata de una tarea difícil en vista que vivimos y convivimos.
de la complejidad de nuestra diversidad y en
La diversidad radical entre las culturas
razón a las fuerzas contrapuestas que animan
peruanas, así como el número de estas cul-
a la sociedad peruana, en la que el racismo,
el machismo, el autoritarismo, la ausencia de turas, es una de las mayores riquezas de los
democracia étnica, la falta de respeto a la di- peruanos. Gran parte de estas culturas son
versidad cultural, las múltiples formas de dis- plenamente vigentes, con capacidad creativa
criminación, deberán dar paso a una conduc- alta; pero también hay varias culturas perua-
ta de tolerancia y respeto mutuos entre todos nas que corren el peligro de la extinción a muy
los miembros de los diversos pueblos que vi- corto plazo.
vimos en este espacio geográfico que llama-
mos Perú. A todas luces, más que una labor 9. "Condiciones" adversas para el
de ingeniería social, se trata de una reingenie- desarrollo de la interculturalidad
ría de las culturas y de la sociedad peruanas.
Es una reingeniería para la globalización, que La interculturalidad tiene enemigos po-
deberá ser sin pérdida de nuestras identida- derosos y mortales. Dos de estos enemigos
des específicas como pueblos peruanos. son el genocidio y el etnocidio.

10 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

EI genocidio desaparece al otro en tan- La realidad peruana es de grandes des-


to entidad física y viva, y al desparecerlo, ani- igualdades entre los componentes de la mul-
quila su cultura, anulando la posibilidad de ticulturalidad, con actitudes profundamente
establecer relación con una diversa. A su tur- discriminatorias entre las personas de cultu-
no, el etnocidio elimina a la otra cultura, o la ras diferentes. Conviene que nos examinemos
discrimina. En la historia de la humanidad, las sobre este nuestro carácter colectivo que se
conductas etnocidas y genocidas son las cau- percibe como de mutuo odio, tan chocante por
sas más recurrentes de la desaparición de evidente para un observador externo, ya que
pueblos y culturas, y del consiguiente empo- muestra a un colectivo social con partes per-
manentemente de espaldas entre sí.
brecimiento de la humanidad en su posibili-
dad de usufructuar los logros generados con
Interculturalidad:
esfuerzos de miles de años.
• Es el principio rector de un proceso so-
Aparte de estas dos conductas extremis- cial continuo que intenta construir rela-
tas, también son adversas las prácticas de ciones dialógicas y equitativas entre ac-
aculturación, que pueden ocurrir de forma vio- tores miembros de universos culturales
lenta e impositiva, pero también con delicada y sociales diferentes. Es especialmen-
sofisticación. te necesario en realidades marcadas
por el conflicto y las relaciones
10. Política de interculturalidad asimétricas de poder.
• Es un proceso dinámico de negociación
Una política intercultural es en lo funda- social que, a partir de una realidad fuer-
mental política sobre actitudes de personas y temente marcada por el conflicto y las
sobre relaciones interculturales. En este en- relaciones sociales asimétricas, busca
tendido, la interculturalidad es de las perso- construir relaciones dialógicas y más
nas; pues como en el bilingüismo, que se da justas entre los actores sociales perte-
en el habla; en este caso se da en la relación necientes a universos culturales diferen-
de las personas, pero marcada por la gramá- tes, sobre la base del reconocimiento de
tica de la cultura. la diversidad. Esta noción de intercultu-
ralidad abarca la sociedad global en su
Tal como señala Xavier Albo, la política
conjunto y nos ayuda a superar
sobre interculturalidad tiene en cuenta y asu- dicotomías, en especial la que se da
me: entre lo indígena vs. no indígena.
a. El derecho a la diferencia (que configu-
ra la identidad de las personas y de los ¿Qué objetivos de interculturalidad cabe
grupos). plantearse?

b. La conveniencia social de conocer al Considerando nuestra realidad especí-


otro y de aprovechar (sus logros cultu- fica -marcada por la inequidad étnica y cultu-
rales, mediante el intercambio cultural). ral- deberemos considerar como fundamen-
tal:
De otro lado, es indispensable asumir
la realidad de culturas tal como es, lo que en • EI derecho a la propia cultura, en con-
secuencia desarrollar este derecho.
nuestro caso involucra:
• La promoción de la interrelación respe-
• Culturas dominantes y culturas oprimi-
tando al otro, con miras a una mejor con-
das, y las consecuencias de esta reali-
vivencia en la sociedad mayor.
dad, situación que implica asunciones y
estrategias particulares en la política de Puede no percibirse adecuadamente
interculturalidad. esta propuesta de objetivos. Para aclarar, ha-

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 11


Universidad Nacional de Educación

sus relaciones interculturales con miem-


bros de las otras culturas peruanas. Así
estaremos participando de una convi-
vencia cualitativamente más rica en el
Perú.

Si este panorama nos parece deseable,


entonces, la política de interculturalidad para
el Perú puede apuntar como meta a:
• Preservar nuestra rica pluriculturalidad.
• Buscar el logro de la equidad cultural me-
diante la practica de una democracia
cualitativamente superior. (La gente lla-
ma a esto democracia étnica).
• Avanzar en el logro del conocimiento
mutuo entre los peruanos de distinta
gamos un ejercicio preguntándonos, ¿valen cultura.
igual todos los peruanos en el Perú?, ¿vale
igual un huitoto frente a un aymara, a un Aunque hay razones ahora para entu-
quechua, o frente a alguien de origen espa- siasmos y esperanzas, no se debe olvidar que
ñol?, ¿valen igual los peruanos según su co- ninguna política intercultural asegura de por sí
lor de piel?, ¿valen igual los peruanos según la pluricultura en ningún lugar del mundo. Se
como se visten? requerirán otras acciones y el logro de otras
metas, tales como libertad, autonomía, demo-
En el Perú todos sabemos que la res- cracia, etc.
puesta, es NO. Entonces, ¿no convendría for-
mular una política para salvaguardar el dere- Las políticas sobre interculturalidad de-
cho de ser diverso, pero con equidad, sin dis- ben tener en cuenta la gama de realidades
criminación que atente contra el otro, forjando geográficas, lingüísticas, culturales y sociales
así una convivencia mas deseable? Si la qui- de los pueblos, pues éstos son factores que
siéramos tendríamos que asumir precisamen- determinan políticas sobre lenguas, culturas,
te una política de interculturalidad signada por actitudes diferentes. Por ejemplo,
determinados rasgos, que nos permitiría un
estado multicultural con equidad étnica entre Interculturalidad e interacción lingüística
sus miembros (democracia étnica); sin acti-
Es muy frecuente encontrarse con si-
tudes negativas entre las personas por razón
tuaciones pluriculturales en las que una len-
de su especificidad cultural.
gua se encuentra en contacto con otras, es-
Si puestos imaginariamente en el futuro tableciéndose entre ellas diversos tipos de
percibimos indicios tales como: transferencias. Los contactos lingüísticos no
son meros intercambios de formas de expre-
a. Todos en el Perú conocen la gramática
sión, sino también intercambios de prácticas
de la cultura que se verbaliza a través
y contenidos significativos. Por ello, en cierta
del castellano.
medida, las transferencias lingüísticas son al
b. Los miembros de la cultura dominante mismo tiempo actos interculturales. Las diver-
tienen una comprensión por lo menos sas lenguas y culturas resultan permeables
básica de la gramática cultural de las cul- entre sí y configuran espacios multilingües e
turas oprimidas ahora, pero fortalecidas interculturales en los que se realizan los inter-
después, y esta comprensión orienta cambios comunicativos de la población. Las

12 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

prácticas lingüístico-culturales en la realidad todo en el nivel fonológico y gramatical; y, de-


cotidiana son dinámicas, cambiantes y abier- bido a la extensa y larga presencia de este
tas a la diversidad. sector social, muchos hablantes monolingües
del castellano han adoptado también rasgos
Resulta útil distinguir, en lo que se refie- propios de los hablantes bilingües. Esta plu-
re a los cambios lingüísticos producidos por ralidad interlingüe, tan característica de exten-
contacto, dos tipos de situaciones: la de man- sas regiones latinoamericanas, constituye el
tenimiento y la de sustitución. En la primera, ámbito natural en el que se ejercen las com-
se permanece en el seno de una tradición lin- petencias comunicativas de buena parte de
güística y cultural y, desde ahí, los usuarios su población. Y la escuela, en vez de tomar
se hacen una serie de préstamos de las otras esa pluralidad como punto de partida para el
lenguas o culturas. En la segunda situación, desarrollo de las capacidades y competencias
los usuarios de una lengua y tradición cultural comunicativas y lingüísticas, con frecuencia
adoptan una nueva lengua y cultura, impri- la niega o la condena.
miendo en éstas rasgos y hábitos derivados
de su lengua y cultura originaria. Esta distin- Las condiciones actuales de contacto
ción establece un principio de orden al multi- entre lenguas, en un contexto en el que la co-
forme mundo de los contactos interlingües: los municación y el acceso a la información son
préstamos, primariamente léxicos, aparecen elementos claves para el desarrollo, constitu-
en una situación de mantenimiento lingüísti- yen un factor determinante en la redefinición
co, en tanto que fenómenos como el de las de los objetivos del aprendizaje de las lenguas
interferencias fonológicas o gramaticales sur- particularmente en contextos pluriculturales.
gen en una situación de sustitución de lenguas. Asumir esta tarea requiere orientar los proce-
sos de enseñanza y aprendizaje al desarrollo
Estos diversos procedimientos lingüís-
de competencias comunicativas básicas
ticos -de préstamos e interferencias- están
(transversales): producir y comprender textos
estrechamente relacionados con factores so-
significativos.
ciales como el del status de las lenguas. Al-
gunas lenguas se hacen hegemónicas; otras Este enfoque requiere ubicar las accio-
llegan a ser subalternas. Las primeras ejer- nes de aprendizaje de lenguas en función de
cen fuerte presión sobre las otras, cambián- las necesidades de comunicación de los gru-
dolas, a veces hasta el punto de afectarlas pos humanos, no creando situaciones artifi-
estructuralmente y hacerlas desaparecer. Las ciales para motivar la lectura o producción de
lenguas hegemónicas se convierten en meta textos, sino partiendo de intereses comunica-
para muchos grupos, especialmente de tivos reales y desarrollando capacidades a fin
migrantes empobrecidos procedentes de zo- de que el sujeto educativo se apropie de es-
nas rurales. Las lenguas subalternas tienden trategias diversas para acercarse a la com-
a ser desplazadas y a debilitar y restringir el prensión de un texto o la producción de un
desarrollo de su corpus. escrito y para que elabore instrumentos de
sistematización y criterios precisos de eva-
En gran parte de las regiones andinas y
luación de sus aprendizajes.
amazónicas, el castellano, si bien lengua
hegemónica, no deja de estar influida por En este sentido, aludir al aprendizaje de
muchos préstamos de las lenguas amerindias. lenguas deja de ser una cuestión simplemen-
Por su parte, estas lenguas amerindias tam- te técnica para convertirse en una problemá-
bién reciben la fuerte influencia del castella- tica global, que no pasa sólo por el conoci-
no, no sólo léxica sino también estructural. Los miento del léxico y de los procesos de lectura
quechua y aimarahablantes que usan el cas- y producción de textos o el conocimiento lin-
tellano como segunda lengua exhiben un no- güístico del funcionamiento escrito de la pri-
table sustrato de su lengua materna, sobre mera y segunda letras, sino también por una

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 13


Universidad Nacional de Educación

visión clara de las características del sujeto aprendizaje y actividades que posibiliten
que aprende, de la relación que se establece el protagonismo del educando en la
entre aprender y enseñar. De un modo parti- construcción de sus competencias co-
cular, interesa el rol que juegan las municativas, sino también en el conoci-
interacciones educador/educando, individuo/ miento y manejo de las estructuras
contexto bilingüe, en situaciones de contac- lingüísticas de la primera y segunda len-
tos culturales y de poder, así como el impacto guas. Asimismo, el desarrollo, en el edu-
de la escritura alfabética sobre el niño o adul- cador, de habilidades para orientar el pro-
to indígena. ceso de aprendizaje estimulando la sis-
tematización metalingüística y el uso
El contexto del aprendizaje pasa a ser
coordinado de estrategias diversas para
fundamental para el desarrollo de las compe-
comprender y producir textos.
tencias comunicativas. En la medida que el
aula, el taller de capacitación o la sesión de • La organización global del espacio edu-
alfabetización se constituye en un espacio cativo en función de la participación cor-
donde el sujeto del aprendizaje puede actuar, porativa de los agentes involucrados, a
discutir, decidir, descubrir, realizar, evaluar en fin de definir las metas en términos de
interacción con los otros, se estarán creando aprendizaje, la forma de administrar el
condiciones favorables para el aprendizaje y tiempo y los recursos, las estrategias
la comunicación. más interesantes para aprender y las
formas de verificar los logros en el apren-
Constituye también una necesidad la
dizaje. Esto significa reconocer la capa-
reconceptualización de la naturaleza del acto
cidad del educando de contribuir a la
de leer y producir textos, sobre la base de in-
vestigaciones realizadas en torno al desarro- construcción de un espacio social que
llo de las capacidades para la lectura, de los hasta ahora le fue siempre ajeno y agre-
aportes de la lingüística textual y pragmática y sivo en términos culturales.
de los avances psicopedagógicos introduci- Más allá del manejo de contenidos cul-
dos por el constructivismo. Bajo este enfoque, turales y del entrenamiento en el uso correcto
el desarrollo de las competencias comunica- de las lenguas, lo que interesa es el desarro-
tivas en contextos interculturales y bilingües llo de las competencias comunicativas, lo que
requiere condiciones tales como: posibilitará que las poblaciones indígenas re-
• La existencia, en el contexto, de estímu- cuperen su capacidad de expresión, de pro-
los comunicativos orales y escritos tan- puesta y de relación en condiciones de igual-
to en la lengua materna como en la se- dad. La capacidad de reconocer su palabra
gunda lengua. Ocurre que en situación como válida, sobre la base de reconocer su
de subordinación de lenguas como la cultura y su lengua como medios para su ex-
que se vive en los países andinos y presión crítica y creativa y de manejar los có-
amazónicos, la producción escrita en digos de la segunda lengua de manera com-
lengua materna es escasa; y no esta- petente, le permitirá a la población indígena
mos refiriéndonos sólo a la presencia de exigir con mayor eficacia el reconocimiento y
textos, sino también de afiches, avisos, ejercicio de sus derechos y negociar mejores
propaganda, diarios, etc. condiciones para construir su desarrollo.
Esto constituye una dificultad que debe Luego de haber considerado las situa-
ser enfrentada desde políticas comuni- ciones de contacto lingüístico y el desarrollo
cativas más amplias. de las competencias comunicativas en con-
• La formación del educador, no sólo en textos pluriculturales, hay que precisar el pa-
aspectos de didáctica que permitan ge- pel que juega lo lingüístico en una propuesta
nerar un ambiente favorable para el de educación intercultural bilingüe.

14 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

• El tratamiento que se da al aprendizaje Interculturalidad en el aula


y uso de las lenguas cumple un papel
Dentro de una propuesta pedagógica, lo
crucial en el desarrollo de las capacida-
intercultural puede entenderse como un
des cognitivas y comunicativas de las
interaprendizaje entre culturas que lleve a
poblaciones multilingües y pluricultura- acercamientos mutuos en los valores, cono-
les. cimientos y actitudes; a generar niveles de
• El desarrollo, la estandarización y el diálogo, aceptación y respeto; a hacer que la
cambio de status de las lenguas tolerancia no apunte a la indiferencia. Hacer
amerindias al interior del aula y en otros ingresar lo intercultural dentro de una propues-
espacios sociales contribuye a su reva- ta pedagógica y hacerla operativa en el aula
lorización y al fortalecimiento de la significa muchas cosas y a distintos niveles.
autoestima de sus hablantes.
A nivel general:
• La lengua materna, al ser utilizada no
• Contribuir al desarrollo de una sociedad
sólo como medio de instrucción sino
dialógica y respetuosa de la diversidad
también como objeto de estudio, permi-
a través de una pedagogía activa y
te la objetivación de la lengua (actividad
participativa.
metalingüística), útil para la aplicación
de métodos de lectoescritura y para la • Respetar la concepción englobante so-
enseñanza de la segunda lengua. ciedad-naturaleza como eje unitario que
atraviesa el currículo.
En la selección de un enfoque pedagó-
• Concebir el conocimiento indígena como
gico que posibilite el desarrollo de las compe-
un universo epistemológico propio, que
tencias comunicativas, debe tenerse en cuen-
tiene su propia funcionalidad social. De
ta algunos criterios que cumplan con el prin-
ahí la importancia de hacer investigacio-
cipio de la interculturalidad. nes pertinentes para lograr una visión
• Que sea un enfoque integral (totalizador, global y coherente de ese universo.
holístico). Se trata de evitar la fragmen- • Partir del conocimiento indígena como
tación en los conocimientos y en el base positiva del conocimiento y articu-
aprendizaje. larlo con el conocimiento científico de
• Que se adecúe a los intereses y a las carácter universal a través de la siste-
necesidades de desarrollo del niño. matización, conceptualización e interpre-
tación.
• Que recoja elementos propios del con-
texto social. El aprendizaje encuentra así • Analizar el funcionamiento de la socie-
su sentido y utilidad en el seno de la co- dad indígena en sus propios términos
munidad. (examinar críticamente conceptos de la
sociedad occidental como: familia, tra-
• Que promueva la participación y las re- bajo, fiesta, economía de autosubsis-
laciones democráticas, garantizándose tencia, etc.).
el respeto de la individualidad del niño y
• Estudiar el funcionamiento de la socie-
de su grupo social.
dad nacional y sus mecanismos (socia-
• Que sea permeable al aporte de todos les, políticos y económicos).
los actores educativos en la planifica-
ción, evaluación y ejecución curricular. A nivel específico:
• Que dé un tratamiento adecuado al uso • Redefinir el concepto de escuela como
y desarrollo de la lengua materna y de la institución social que se desarrolla en el
segunda lengua. contexto comunal.

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 15


Universidad Nacional de Educación

• Articular los procesos de socialización plo, ya no se desarrolla sólo a nivel técnico o


que se dan en la comunidad, con los de gobierno, sino que tiene en cuenta también
procesos que se desarrollan en la es- a los otros agentes de la educación. Así, la
cuela a partir de las actividades econó- escuela se convierte en lugar de encuentro;
mico-productivas y sociales de las co- llega a ser una mediadora intercultural.
munidades, y en función del perfil desea-
¿Cómo involucrar a los diferentes acto-
do por la sociedad indígena.
res educativos en el diseño, la ejecución y
• Ligar la planificación curricular a los ci- evaluación de las propuestas educativas
clos productivos y las festividades de la interculturales? La construcción de una pro-
comunidad. puesta pedagógica intercultural es un proce-
• Desarrollar un modelo de educación bi- so de negociación consensual entre los diver-
lingüe, en el que la lengua materna sos actores sociales del país. Y algunos me-
andina o amazónica sea objeto de estu- dios que pueden resultar útiles para tal nego-
ciación son, por ejemplo, los proyectos esco-
dio e instrumento de enseñanza, y el
lares a nivel local o la matriz curricular en la
castellano tenga un tratamiento metodo-
cual se pueden concretar los consensos,
lógico de segunda lengua.
implementar mecanismos de consulta y dis-
• Ligar los aprendizajes con la práctica cusión desde los niveles locales y regionales
social, para que aquéllos sean significa- hasta una instancia representativa nacional.
tivos.
Para cerrar esta sección, podemos de-
• Recuperar saberes y valores indígenas cir que, si bien existe multiplicidad de enfo-
que tengan funcionalidad y pertinencia ques respecto a la ubicación de lo pedagógi-
en la actualidad. co en un proyecto intercultural, lo intercultural
• Construir nuevas nociones. El niño lle- debe convertirse en un principio básico de una
ga a la escuela con nociones de su pro- propuesta pedagógica para todos; no sólo
pia cultura. Estas nociones deben ser para los grupos indígenas, sino para la socie-
respetadas, desarrolladas y deben dad en su conjunto.
interactuar con nociones de otras ver-
tientes culturales. Como resultado de la Educación Intercultural:
interacción, surgen nuevas nociones. 1. Es una propuesta educativa que se rige
• Cimentar el currículo de la formación por el principio de la interculturalidad.
docente sobre la matriz curricular esco- Como tal, es un proceso planificado de
lar. Estos dos currículos (de los docen- acciones educativas de negociación per-
tes y de los niños) deben guardar co- manente entre los diferentes actores di-
rrespondencia. recta e indirectamente involucrados en
él.
• Propiciar formas de organización esco-
2. Es aquella alternativa educativa que
lar que recojan los patrones de organi-
asume las relaciones asimétricas que
zación comunal y que favorezcan la
se dan en la sociedad y las repercusio-
práctica de valores sociales.
nes que éstas tienen en las relaciones
Lo intercultural alcanza a los contenidos, que se establecen entre los diferentes
pero no se limita a ellos. La interculturalidad actores educativos así como en la sub-
atraviesa entera y transversalmente toda la ordinación de sistemas de conocimien-
actividad pedagógica. Impregna las actitudes tos y de valores a un sistema hegemó-
personales, los contenidos curriculares, los nico. A partir de tal posición, la educa-
materiales educativos y los medios de comu- ción intercultural aspira a la construcción
nicación. De ese modo, el currículo, por ejem- de relaciones equitativas entre los acto-

16 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

res sociales. Para ello exige la articula- versidad sociocultural; la participación e


ción entre los diversos sistemas de co- interacción; la toma de conciencia y la
nocimiento y de valores, así como facili- reflexión crítica; la apertura; la articula-
tar en el educando el desarrollo de la ca- ción de conocimientos de diferentes
pacidad de análisis crítico de los dife- universos culturales; la satisfacción de
rentes sistemas sociales y de las rela- las necesidades básicas del aprendiza-
ciones asimétricas que existen entre je a fin de contribuir al mejoramiento de
ellos. la calidad de vida. La educación
intercultural persigue el objetivo de que
3. Es un modelo educativo en construcción los niños aprendan a desenvolverse con
que orienta a una práctica pedagógica soltura y seguridad en diferentes univer-
basada en el reconocimiento de la di- sos culturales de la sociedad.

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 17


Universidad Nacional de Educación

18 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


LA MULTICULTURALIDAD
(Godenzzi, Juan)
2 Unidad

gunos países de Europa Occidental, particu-


larmente el Reino Unido. Posteriormente han
venido a sumarse importantes consideracio-
nes pluri y multiculturales, desde las propues-
tas latinoamericanas en relación con la auto-
nomía y autodeterminación de los pueblos in-
dígenas.

El multiculturalismo ha sido puesto en


cuestión desde posiciones directamente polí-
ticas y desde posiciones teóricas de fuerte
calado crítico-ideológico.
Es la primera expresión del pluralismo
cultural, que promueve la no discriminación LA MULTICULTURA PERUANA
por razones de raza o cultura, la celebración
y reconocimiento de la diferencia cultural así Identidades étnicas y culturales:
como el derecho a ella. pluralidad de experiencias en el Perú
El multiculturalismo se ubica dentro de Todo aquel que recorre el territorio del
la filosofía del pluralismo cultural, es tanto una Perú ahora encuentra pueblos de habla y de
situación de hecho como una propuesta de conducta cultural diversa. A simple vista, son
organización social. los vestidos, o las creencias culturales, o los
patrones de comportamiento, etc., o las va-
Dentro del paradigma pluralista, el mul-
riedades de una misma lengua, o las diferen-
ticulturalismo surgió como un modelo de polí-
tes lenguas existentes a lo largo y ancho del
tica pública y como una filosofía o pensamiento
país, los que nos hacen ver el gran mosaico
social de reacción frente a la unifor-mización
de variedad que es el Perú. La diversidad del
cultural en tiempos de globalización.
Perú fue tan evidente a la llegada de los espa-
Se ha concebido como una oposición a ñoles que obligó a que muchos cronistas lo
la tendencia presente en las sociedades mo- anoten por escrito. Uno de ellos, Cieza de
dernas hacia la unificación y la universaliza- León, para hacer patente lo diverso y plural
ción cultural, que celebra y pretende proteger que era el Perú al tiempo de su llegada, habla
la variedad cultural, al tiempo que se centra de las muchas naciones y lenguas que exis-
sobre las frecuentes relaciones de desigual- tían en el territorio peruano. Lamentablemen-
dad de las minorías respecto a las culturas te, aquella riqueza real o imaginaria percibida
mayoritarias. por Cieza de León hoy se nos aparece muy
disminuida, pues ya no están presentes las
En la génesis y expansión del multicul- naciones y lenguas de la costa, y muchas de
turalismo, fueron especialmente influyentes la sierra y de la selva son ahora extintas o en
las líneas seguidas en Norteamérica y en al- vías de desaparecer.

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 19


Universidad Nacional de Educación

1. Áreas culturales peruanas mismo que aquel encontrado por los españo-
les a su llegada a Cajamarca en 1532. Dicha
Hace por lo menos unos cinco mil años configuración lingüístico-cultural sigue mar-
que comenzó en lo que es hoy el Perú -con el cando la impronta de lo común y lo heterogé-
neolítico- un proceso de sedentarización que neo que advertimos aun hoy en el área geo-
generó una serie de comunidades culturales gráfica peruana.
y lingüísticas ampliamente diversificadas. Ta-
les grupos humanos, desde más o menos Quienes se preocupan por la diversidad
nueve mil años, habían empezado a practicar de tradiciones peruanas deben buscar en esta
la agricultura y, en el aislamiento sedentario etapa las raíces de muchos de los rasgos que
favorecido por la práctica de la actividad agra- caracterizan a los distintos grupos humanos
ria, desarrollaron una experiencia cultural rica del Perú, sea como rasgos de identidades
y variada que fue haciéndose cada vez más específicas, o como rasgos que marcan co-
específica a través de la consolidación de una munidad de experiencia adquirida y desarro-
serie de rasgos singulares que dan forma a llada en el espacio que llamamos Perú. Ha
las especificidades culturales. De allí que ten- habido más procesos de globalización en el
gamos ante nosotros las culturas concretas Perú, pues las diferentes etapas del imperio
incaico, ligadas a sucesivas lenguas diferen-
de los machiguengas, de los cocama, de los
tes, también significaron globalizaciones de
de Cajatambo; o la tradición aimara,
distinto grado. La invasión europea constitu-
yaminahua, bora, etc. Para cada uno de los
yó, como sabemos, una de las más recientes
grupos humanos implicados podemos enume-
globalizaciones, involucrando a nuevos mun-
rar rasgos particulares y fundamentales de
dos y culturas.
naturaleza cultural específica.

Aquella etapa de sedentarización que 2. Enumeración de áreas


favoreció, por su aislamiento, el surgimiento culturales en el Perú
de diversidad de comunidades lingüístico-cul-
turales, le sigue en el territorio peruano la eta- Una enumeración de conglomerados
pa que los arqueólogos llaman del Desarrollo que ostentan rasgos de separación cultural en
Regional, que da como resultado la aparición el Perú, que son la base de comportamientos
de importantes organizaciones estatales de integrales que permiten hablar de culturas di-
alcance regional, que implicaron: a) extinción ferentes, y de las posibilidades de la intercul-
de lenguas y culturas de grupos sociales mi- turalidad, resulta sumamente importante y re-
noritarios de entonces, b) síntesis culturales levante para reflexionar sobre la manera cómo
de formaciones que se adscribían a culturas en el Perú los hombres articulan sus respues-
relativamente diferentes y, c) advenimiento de tas ante los problemas de todo orden de co-
idiomas con una comunidad de hablantes más sas. Entidades lingüístico-culturales, asenta-
grande y territorios necesariamente más ex-
tensos.

Todo esto es posible a partir de contac-


tos humanos, lingüísticos y culturales inten-
samente homogenizadores de las diferencias
preexistentes. Hablando con el lenguaje ac-
tual, diríamos que en esta etapa de nuestra
historia ocurrió un primer proceso de
globalización en el Perú (+), con todo lo que
ello implica. EI panorama configurado duran-
te la época del surgimiento de los estados re-
gionales es, en lo lingüístico, básicamente el

20 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

das en el territorio peruano, específicamente Amazonas, cuya vigencia se relaciona con la


diferentes en tanto experiencia cultural, y con necesidad de hacer circular una serie de pro-
raíces que se hunden en una profundidad tem- ductos económicos o recursos tecnológicos.
poral que abarca fácilmente hasta los tres mil Un reciente trabajo de Chaumeil (1995), que
quinientos años de profundidad en el pasado, trata del intercambio de plantas de uso ritual o
figuran como propuesta enumerativa más medicinal, es una buena evidencia de la vi-
adelante. gencia de tales circuitos que involucraron a
poblaciones tan distantes unas de otras, al-
3. Extinción de lenguas y de gunas ubicadas en el litoral Atlántico.
culturas: Empobrecimiento de Intercambios culturales en general en-
las posibilidades de tre la Selva y la Sierra se dieron a todo lo largo
interculturalidad de estas dos regiones, especialmente a tra-
vés de los valles que los interconectan. No es
Lenguas y culturas son realidades que explicable la riqueza de conocimientos de plan-
se implican de manera mutua: la extinción de tas medicinales selváticas por los callawaya
una es también la extinción de la otra, de allí del Altiplano si no fuera porque ellos aprove-
que es necesario evitar que ninguna lengua ni charon su situación estratégica, que permitía
cultura específica de cualquier área de la tie- sacar ventaja de los conocimientos adquiri-
rra se vea amenazada por la extinción que dos por grupos de selva de las regiones del
convierte en nada a una experiencia humana Beni y del Chapare en Bolivia. He aquí una
irrepetible e insustituible, milenaria en existen- evidencia de la interculturalidad.
cia, cuya muerte empobrece a la humanidad
tanto como la peor desgracia, pues minimiza EI río Amazonas es el elemento geográ-
la posibilidad de una interculturalidad más rica, fico de mayor importancia sociocultural en la
que depende de la diversidad de sus compo- Selva. Su fácil transitabilidad permitió la ex-
nentes. tensa difusión de una lengua general, el
tupinimba, y con ella una serie de conocimien-
Algunos espacios geográficos del Perú, tos de diversa naturaleza y procedencia en
ahora de habla castellana, revelan substrato ambas direcciones del Amazonas, llegando
de culturas prehispánicas de reciente extin- hasta el Atlántico por el este. He aquí otro es-
ción. Una de estas zonas en la Amazonía pe- pacio histórico de interculturalidad practicada
ruana es el espacio ubicado entre los ríos por pueblos amazónicos.
Huallaga y Marañón, entre Tingo María y
Juanjuí, correspondiente al grupo cholón-hibito. Un caso interesante de interculturalidad,
En el departamento de Lima, el área de Canta que evidencia factores de la cultura como
es otra zona donde una lengua indígena ha ecología positiva para la práctica de una inter-
sido reemplazada por el castellano. En el de- culturalidad compleja por el número de cultu-
partamento de San Martín la extinción de la ras involucradas, es el de varios grupos
lengua chacha dejó paso en un primer mo- Tucano de la cuenca del río Vaupes en la
mento la ocupación quechua, pero está se Amazonía colombo-brasileña, descrito por
encuentra ahora en retirada, de modo que el Sorensen en 1971, a propósito de ejemplifi-
territorio chacha quedará pronto como espa- car un caso muy especial de multilingüismo
cio exclusivo de habla castellana. de las personas.

4. Circuitos y contactos de 5. Lenguas generales como


interculturalidad vehículos de interculturalidad
Resulta importante esclarecer las infor- Los idiomas quechua, aimara, mochica,
maciones sobre circuitos de contacto en el tupinimba, omagua, cocama y secoya han sido

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 21


Universidad Nacional de Educación

instrumentos fundamentales en el Perú para la extensión geográfica que alcanzan los


la difusión a grandes distancias, y a pueblos grupos culturales quechua en épocas
muy diferentes, de logros culturales importan- posteriores.
tes. En esta perspectiva, han sido en la prác-
• EI área lingüístico-cultural primaria del
tica factores poderosos para el desarrollo de
aru (ubicada en la costa sur central:
la interculturalidad. Por ejemplo, una serie de
Nazca-Ica y territorios inmediatos de la
conocimientos médicos fueron elementos de
sierra en los que su ocupación sin inte-
intercambio generalizado en toda Suramérica,
rrupción continua en Tupe y en otros
sobre todo aquellos conocimientos relaciona-
pueblos de la cuenca del río del mismo
dos con el uso curativo de las plantas.
nombre).
Tanto a través del secoya, cocama y del • EI área de una hipotética lengua, que
tupinimbá desde tiempos precolombinos y, puede ser el idioma que se suele llamar
durante la Colonia, a través del Quechua, se chango (al sur de Ica y hasta alcanzar
difundieron entre los distintos pueblos del con- Tacna y Arica). Esta área presenta una
tinente conocimientos de toda clase en forma serie de interrupciones de formaciones
muy intensa, probablemente no imaginable culturales diversas (puquina, aimara,
ahora. Más sorprendente resulta el callawaya, quechua).
lengua de un grupo humano del altiplano, mu-
chos de cuyos miembros eran especializados • EI área lingüístico-cultural del cunza (en
en medicina, y cuya fama hacía que recorrie- el extremo sur, en las zonas del litoral y
ran casi toda Suramérica con sus conocimien- del desierto de Atacama, con influencias
tos y medicinas a cuesta. hasta Tacna).

En la región de la sierra
6. Áreas de identidades lingüístico-
culturales en el Perú (Relación En la parte norteña de esta región, las
simple) entidades lingüístico-culturales parecen ser
por lo menos tres:
En la región de la costa (de norte a sur) • EI culle, con su centro histórico en
• El área lingüístico-cultural del Tallán, en Huamachuco (sitio arqueológico de Mar-
el extremo norte del Perú [de Sechura ca Huamachuco, territorio tradicional del
hacia el Ecuador] (Martínez de Com- reino de Cuismanco según el historia-
pañón-Zevallos Quiñones 1948) dor Silva Santiesteban, 1983.) EI culle
debió abarcar durante los incas desde
• EI área lingüístico-cultural mochica, con el norte de Áncash hasta el valle del los
su centro principal en lo que es hoy ríos Condebamba y Crisnejas en Caja-
Lambayeque. marca, y quizá inclusive todo el valle de
• EI área lingüístico-cultural del quignam Cajamarca. La lengua Culle estaba vi-
(idioma también conocido como Pesca- gente hasta las primeras décadas del
dora, de Trujillo hasta el valle de Chancay presente siglo en algunos poblados de
(en Lima), o quizá incluso hasta el Chi- Pallazca (Áncash).
llón, según referencias de algunas cró- • Otras dos entidades lingüístico-cultura-
nicas. les habrían tenido vigencia en esta zona
• EI área cultural y lingüística primaria del norteña de la sierra peruana. Una, la Lla-
quechua -la cuna del protoquechua (ubi- mada Den y, otra, la Llamada Cat. Más
cada originariamente en la Costa Cen- al norte cabe señalar otras entidades
tral y serranías adyacentes de Áncash y culturales, por ejemplo, la Palta de
Lima). Esta área original se modifica par Ayabaca, relacionada con el jíbaro.

22 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

• Al sur de las lenguas serranas que aca- co mil años, podría ser coincidente con la dis-
bamos de señalar, se ubican hoy, inme- tribución actual de las lenguas en esta región,
diatamente el área lingüístico-cultural del sobre todo si la consideramos en términos de
quechua y, mediatamente, la del aru grandes familias o troncos lingüísticos. En ese
(esta última entidad es la antecesora del sentido, dieciséis o dieciocho familias de len-
actual aimara del Altiplano. guas existentes actualmente parecen ser las
mismas de hace tres o cinco milenios; sin
• Hacia el extremo sur de la sierra perua-
embargo, sus territorios tienen que haber su-
na tendremos el área cultural Puquina,
frido a veces serias modificaciones a lo largo
vigente como entidad lingüística en pe-
de la historia, sobre todo desde cuando en la
queñas zonas hasta el siglo pasado,
Sierra se constituyen sociedades con un alto
pero que anteriormente tenía presencia
grado de urbanización y con correlatos
desde las cercanías del Qosqo hasta las
organizativos del tipo de estados o imperios.
inmediaciones del lago Titiqaqa, y tam-
Por ejemplo, es indudable que las lenguas
bién hacia el Pacífico por los derredores
selváticas vecinas de las serranas estuvieron
de Moquegua.
antes mucho más cerca territorialmente a
• Más allá del territorio Puquina, en el ex- éstas, habiendo evidencias que sólo en épo-
tremo sur del Altiplano, estaba el cas recientes se han replegado más hacia la
Uroquilla, aún hoy con representantes en Amazonía, abandonando para los de la sierra
zona boliviana. Por ser territorialmente amplias zonas que antes poseían.
adyacente, también debe señalarse en
esta relación el área cultural del Machaj A continuación, para dar una idea de la
Juyay, de ese singular pueblo de médi- riqueza lingüística y cultural de la Selva, y de
cos herbolarios itinerantes que hoy se las posibilidades de INTERCULTURALIDAD en
suele Llamar Qallawaya. esta región, presentamos un listado simple de
las familias lingüísticas y de las lenguas res-
La zona del altiplano es singularmente pectivas (Pozzi-Escot, 1998). Una familia lin-
ilustrativa de los complejos eventos históricos güística es casi siempre un grupo de lenguas
de desplazamiento de lenguas, culturas y gru- que descienden de un idioma antecesor co-
pos humanos (Bouysse Cassagne, 1987). mún. A veces una familia lingüística consta de
Como se sabe, esta zona ha sido el escena- una sola lengua.
rio en el que se han desenvuelto grupos hu-
I. Familia Arawa: Lengua Culina.
manos que han desarrollado en el lapso de
dos mil años no menos de cinco formaciones II. Familia Arawak: Lenguas Ashaninka,
culturales específicas, correlacionadas con Machiguenga, Nomatsigenga, Piro,
igual número de lenguas respectivas. Varios Cugapacori, Amuesha, Resígaro,
de los grupos humanos creadores de cultu- Chamicuro
ras específicas en esta área han cambiado III. Familia Bora: Lengua Bora.
su cultura originaria para tomar la de otros, IV. Familia Candoshi: Lengua Candoshi-
haciendo que el mapa cultural actual de esta Shapra.
zona sea particularmente complejo por la va-
riedad de rasgos, muchos de los cuales hun- V. Familia Harakmbet: Lenguas Amarakairi
(Huachipairi).
den sus huellas en las matrices culturales que
son sus antecedentes en el tiempo. VI. Familia Huitoto: Lenguas Huitoto,
Ocaina, (Andoque).
En la región de la Amazonía VII. Familia Jebero: Lenguas Jebero,
Una propuesta de áreas lingüístico-cul- Chayahuita.
turales para la región amazónica, válida has- VIII. Familia Jíbaro: Lenguas Aguaruna,
ta para una profundidad temporal de tres a cin- Huambisa, Actual.

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 23


Universidad Nacional de Educación

IX. Familia Pano: Lenguas Amahuaca, dos en miles de años, también están por
Cashibo, Shipibo-Conibo, Yaminahua, desaparecer irremediablemente. Esta
Mayoruna, Capanahua. eventualidad es una amenaza a las po-
sibilidades de disfrute de una rica expe-
X. Familia Peba-yagua: Lengua Yagua.
riencia intercultural en el Perú.
XI. Familia Quechua: Lengua Quechua.
XII. Familia Simaco: Lengua Urarina. Realidad plurilingüe

XIII. Familia Takana: Lengua Ese-eja. El nuestro es un país lingüísticamente


fragmentado en el que se hablan numerosas
XIV. Familia Tupi-Guaraní: Lenguas Cocama,
lenguas que integran por lo menos catorce
Omagua.
grupos idiomáticos. Once de ellos se locali-
XV. Familia Tucano: Lenguas Orejón, zan en la floresta amazónica, formando lo que
Secoya. se comprende como grupos lingüísticos de la
XVI. Familia Ticuna: Lengua Ticuna. Selva. De los tres restantes, los grupos
quechua y aru se distribuyen a lo largo de los
XVII. Familia: Zaparo: Lenguas Andos- Andes, encontrándose también al primero en
Shimigae, Arabela, Iquito, Taushiro, la hoya del Amazonas; y, finalmente, el terce-
Cahuarano. ro, formado únicamente por el castellano y sus
En el contexto de lo señalado, la prime- variedades regionales, se extiende a lo largo
ra conclusión es reconocer que el Perú es un de la costa y de las otras dos regiones, princi-
espacio de rica experiencia intercultural des- palmente, por lo que se refiere a estas dos
de hace miles de años. En un espacio como últimas, en torno a los núcleos urbanos.
este, la interculturalidad es una práctica cons- Por lo que respecta a las dos familias
tante, potenciada por la diversidad cultural que lingüísticas andinas propiamente dichas, la
pone en juego especificidades culturales que quechua y la aru, su distribución territorial es
hacen de la interculturalidad una experiencia como sigue. El quechua es hablado en vein-
compleja y rica. tiuno de los veinticuatro departamentos en que
La constatación precedente nos lleva a se divide el país. En efecto, de éstos quedan
una serie de conclusiones subsidiarias, de excluidos dos departamentos del extremo
entre las que señalaré sólo cuatro por ser aho- norte (Tumbes y Piura) y uno del extremo sur
ra pertinentes: (Tacna). Como es sabido, sin embargo, la dis-
tribución del quechua en el resto de los de-
1. La experiencia de interculturalidad en el partamentos no es pareja, pues al lado del
Perú es una constante de nuestra his- continuum que cubre, en dirección sur, los de
toria. Áncash hasta Puno, se divisan áreas
2. Con cada lengua peruana tenemos discontinuas en Lambayeque (provincia de
especificidades culturales que hacen de Ferreñafe ), Cajamarca (provincias de
la interculturalidad una posibilidad multi- Cajamarca y Bambamarca), Amazonas (pro-
forme. vincia de Chachapoyas), San Martín (provin-
cias de Sisa y Lamas), Loreto (a lo largo de
3. La cultura está sujeta a los avatares de
los ríos Napo, Pastaza y Tigre), Ucayali y Ma-
las sociedades que la sustentan, y las
dre de Dios (en la región del Tahuamanu). Por
experiencias de interculturalidad son va-
lo que toca al aru, de menor distribución geo-
riables, en unos casos enriquecedora,
gráfica, se lo encuentra en Lima (en el distrito
en otros simplemente negativas.
yauyino de Tupe), Puno (en las provincias de
4. Varios grupos étnicos y sus culturas Huancané, Chucuito y en algunos distritos de
están en peligro de extinción, por lo que Puno y Sandia), Moquegua (en las provincias
sus valiosos conocimientos, acumula- de Mariscal Nieto y Sánchez Cerro) y Tacna

24 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

(en la provincia de Tarata). En relación con la sureños mencionados, la jacaru y la cauqui


población quechuahablante, ella se calcula, (esta última en franca extinción), habladas en
incluyendo a los bilingües, en unos 4 millones; la provincia limeña de Yauyos.
los aruhablantes, por su parte, suman algo de
Por lo que toca a las familias lingüísticas
350 mil. Tanto el quechua como el aru consti-
de la selva, ellas se clasifican (cf. Ribeiro y
tuyen familias lingüísticas que comprenden
Wise 1978) de la siguiente manera: (a) fami-
diversas lenguas y dialectos.
lia arahuaca, localizada en los afluentes de los
Así, la familia quechua está integrada por ríos Urubamba y Apurímac (comprende los
dos grandes subgrupos, a saber: el quechua grupos ashaninca, matsiguenga y piro); (b)
central (comprendido entre los departamen- familia cahuapana, hablada en las hoyas del
tos de Áncash, Huánuco, Pasco, Junín y Lima) Marañón y Huallaga (formada por el chayahuita
y el norteño-sureño (desglosable en el norte- y el jebero); (c) familia harakmbet, localizada
ño: Ferreñafe, Cajamarca, Amazonas y los en Madre de Dios (comprende el amara-kaeri;
departamentos del Oriente; y el sureño: del arasaeri, huachipaeri y toyoeri); (d) familia
departamento de Huancavelica al sur). Al in- huitoto, en el río Putumayo (en la que se ali-
terior de tales subgrupos, cuya distribución nean el andoque, bora, huitoto, ocaina y
territorial proporcionada es sólo aproximada, resígaro); (e) familia jíbaro, en los afluentes
se ordenan otras tantas subvariedades que, del Marañón (comprende el aguaruna,
al par que complican el panorama en su con- candoshi, huambisa y jíbaro); (f) familia pano,
junto, proyectan zonas de transición entre una hablada en el Ucayali y el Yavarí (integrada por
el amahuaca, capanahua, shipibo, conibo,
rama y otra. En tan complejo mosaico
etc.); (g) familia peba-yagua, en el Amazonas
dialectal, la inteligibilidad, cuasi nula entre las
(formada por el yagua); (h) familia tacana, lo-
variedades más alejadas de cada rama (por
calizada en Madre de Dios (comprende el ese-
ejemplo, entre el ancashino y el cuzqueño),
éja); (i) familia tucano, en los afluentes del
puede tornarse recíproca a medida que se
Putumayo (integrada por el maijuna y el
reduzcan las "distancias" tanto estructurales
secoya); (j) familia tupí-guaraní, entre el Ma-
como geográficas (como la que se da en la
rañón y el Ucayali (comprende el cocama-
provincia limeña de Yauyos, por ejemplo). Di- cocamilla y el omagua); y (k) familia záparo,
cha realidad pone de manifiesto hasta qué en el río Napo (formada por el andoa, arabeIa,
punto las nociones de lengua y dialecto resul- iquito y taushiro). Quedan sin clasificación el
tan demasiado vagas, pues si bien encontra- cholón, lengua en vías de extinción, el ticuna y
mos al interior del quechua configuraciones el urarina. Tales grupos idiomáticos se distri-
marcadamente distintas (como las que se buyen entre las 62 etnias actuales, cuya po-
dan, por ejemplo, entre el francés-castellano, blación está por encima de los 200 mil. Del
en un caso extremo, y el castellano-portugués, número de grupos étnicos mencionado, la
en el otro), suficientes como para considerár- mitad tiene alrededor de mil o menos integran-
selas en términos estructurales como lenguas tes y sólo cinco cuentan con más de 10 mil.
diferentes, la relativa carencia de autonomía Así, mientras que las familias arahuaca y jíbara
de las mismas (en vista del continuum men- registran cerca del 40% de la población total
cionado) determina el que sean vistas a modo indicada (alrededor de unos 62 mil para la pri-
de variaciones, demostrando una vez más mera, y 22 mil para la segunda), los hablantes
que la noción tradicional de lengua obedece de záparo no pasan de 18 individuos o me-
más bien a criterios socioculturales y políti- nos, siendo por lo tanto éste una lengua en
cos que estrictamente lingüísticos. Por su proceso de desaparición.
parte, la situación del aru es menos comple-
ja, toda vez que esta familia está integrada por El panorama lingüístico descrito es,
dos (y quizá tres) variedades diferentes: la como se dijo, el resultado de una serie de des-
aimara, hablada en los departamentos plazamientos, superposiciones y migraciones

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 25


Universidad Nacional de Educación

de las poblaciones andinas (en su sentido lato) guas menospreciadas incluso por sus propios
y selváticas a lo largo de su historia. La distri- hablantes. En una sociedad diglósica, en la
bución geográfica desigual de las lenguas que las bases de la interacción idiomática ofi-
obedece, por consiguiente, al rol que desem- cial se establecieron a través de la lengua
peñaron las mismas en el proceso de forma- castellana, los propios quechua-aimara
ción de la sociedad peruana. De otro lado, si hablantes parecen haber internalizado el pro-
bien las lenguas andinas gravitaron en el de- yecto de asimilación de las clases dominan-
sarrollo de aquélla desde los primeros ensa- tes. Como resultado de ello, se viene genera-
yos de síntesis cultural panandina las de la lizando un bilingüismo de tipo sustractivo que,
selva, aparte de los contactos fronterizos que a la par que incrementa el número de hablantes
se dieron, sobre todo, con el quechua, en el de castellano (no importa qué tipo de caste-
piedemonte amazónico, continuaron con su llano), disminuye la proporción de los
desarrollo propio hasta bien entrada la época hablantes de lenguas andinas. Tal es e1 he-
republicana. De manera que los contactos (y cho concreto que se infiere del resultado de
conflictos) idiomáticos, que tuvieron como los últimos censos, que, si bien muestran un
escenario tradicional la región andina, se aumento de la población quechua-aimara ha-
incrementaron al consumarse la conquista de blante en cifras absolutas, su número porcen-
la región selvática. tual decrece a favor del incremento notorio de
bilingües quechua-aimara-castellano. De este
La situación actual modo, el bilingüismo no afianza al quechua ni
al aimara sino que les resta vigencia: conse-
Como resultado de los mecanismos de
cuencia natural del enfrentamiento de lenguas
dominación colonial y republicana, la socie-
y sociedades desigualmente pertrechadas.
dad andina y las comunidades selváticas fue-
Sin embargo, lo dicho en relación con la pro-
ron desestructurándose y destribalizándose,
yección global del bilingüismo a favor del cas-
respectivamente. El linguicidio corrió parejo
tellano no debe esconder una realidad no
con la política etnocida y genocida de los gru-
menos patente que si bien la lengua dominante
pos gobernantes. Muchas lenguas sucumbie-
supera en número de hablantes a Ia vernácula,
ron no sólo por la asimilación de sus hablantes
hay zonas, particularmente las que conforman
a otros idiomas, en especial el castellano, sino
la llamada "mancha india", en donde la pobla-
también, sobre todo en el caso de las comu-
ción de lengua andina sobrepasa al segmen-
nidades idiomáticas de la selva por la reduc-
to de habla castellana. Tampoco debe esca-
ción considerable de sus poblaciones respec-
par de nuestra atención el carácter relativo y
tivas, cuando no por el aniquilamiento total de
siempre distorsionado de las cifras censales,
las mismas. Como es de esperarse, el im-
pues, desde tiempos de la colonia, sabemos
pacto de la castellanización no es el mismo
que los nuestros han sido "censos insensa-
en el área andina que en la floresta amazó-
tos". En términos actitudinales, asimismo, si
nica, por razones que responden a su distinta
bien la hegemonización del castellano como
configuración socio-económica e histórica en
lengua de prestigio es un hecho, ello no des-
relación con la sociedad englobante. En lo que
carta el que subsistan aún mecanismos de
sigue se harán algunas apreciaciones referi-
adhesión y lealtad, sobre todo intraétnica, ha-
das al contexto andino, particularmente en lo
cia la lengua ancestral, a despecho de las
tocante a las lenguas quechua y aimara.
corrientes devaluadoras del oficialismo secu-
La situación actual del quechua y del lar. Es este reservorio de lealtades y orgullos
aimara, en mayor medida en el primer caso, el que garantiza una toma de conciencia
es la de ser lenguas venidas a menos, en fran- idiomática más efectiva (que induzca no ya a
co retroceso en relación con la castellana. En pensar en la lengua únicamente, sino a pen-
muchos casos, sobre todo allí donde el im- sar sobre ella), que neutralice la corriente
pacto de aquella es mayor, se trata de len- hegemonizadora del castellano, de manera

26 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

que sin excluir esta lengua mantenga vivo el escrito de las lenguas ancestrales. No es que
repertorio idiomático de las poblaciones la existencia de una tradición ortográfica ga-
andinas. rantice de por sí la supervivencia de una len-
gua; sin embargo, es cierto que un sistema
Como efecto del carácter diglósico de
eminentemente oral está en situación de des-
la sociedad, en la que las lenguas ancestrales
ventaja frente a otro de tradición escrita. El
aparecen confinadas a su funcionamiento
hecho de que una lengua como la quechua
meramente doméstico y local, el quechua y el
no goce de una vasta tradición escrituraria,
aimara, en tanto sistemas lingüísticos, han
en el sentido más lato de la expresión, ha sido
devenido en idiomas empobrecidos. No otro
utilizado como un argumento más para deni-
resultado debía esperarse de lenguas que,
grarlo. Tanto que existe el estereotipo de que
relegadas al mundo del campo y al ámbito
el quechua -o el aimara- no son lenguas para
estrecho de la comunicación intracomunitaria,
ser escritas, fuera del ámbito de la produc-
fueran perdiendo jurisdicción en los dominios
ción lírica incipiente o de la literatura étnica.
del contexto urbano y en las esferas del inte-
En el contexto de las sociedades contempo-
lecto. Si ello ocurre con una lengua de tradi-
ráneas, en las que la cultura escrita constitu-
ción escrita milenaria como la castellana, en
ye el ambiente mismo que se respira, no pa-
el suroeste norteamericano, ciertamente ha-
rece haber espacio efectivamente para las
bría sido un milagro que no sucediera otro tan-
lenguas que reposan en la pura oralidad. Pero
to en el mundo andino. De donde resulta que
aquí también debe señalarse que el hecho de
si el estado actual de dichas lenguas es el de
que las lenguas ancestrales no hayan desa-
un sistema atrofiado, incapaz de responder
rrollado una tradición literaria continua se debe
adecuada y eficazmente a las demandas de
no a que las lenguas en sí no estén capacita-
una sociedad contemporánea, ello se debe
das como parece tenerla, sino más bien al
exclusivamente a la ausencia de un poder real
hecho de haber sido desplazadas a esferas
que las sustente. La sujeción de sus hablantes
marginales de uso para las que no hace falta
a la cultura dominante, codificada exclusiva-
el texto escrito. No es una sorpresa, por ello,
mente a través del castellano, es la causa fun-
el que las lenguas dominadas se caracteri-
damental de su pauperización gradual y su
cen por no poseer ni siquiera un sistema es-
eventual bancarrota idiomática.
crito unificado. La falta de unidad ortográfica
Tal retraimiento empobrecedor no res- perenniza su condición de lengua de segun-
ponde, como podría pensarse, a su falta de da categoría y aviva sus tendencias centrífu-
mecanismos de adaptación lingüística dentro gas acentuando su deshilachamiento dialectal.
del contexto nacional: de hecho, el quechua Afortunadamente, los esfuerzos tendientes
como el aimara siguen siendo lenguas vigen- hacia la uniformización de la escritura quechua
tes y tal vez han enriquecido sus estructuras y aimara, como resultado de una de las medi-
a costa del castellano. Dicha vigencia, sin das implementadoras del decreto de
embargo, tiene un rol subordinado y cada vez oficialización del quechua del gobierno
primafásico, han venido cuajando en un uso
más restringido al contexto localista y rural:
cada vez más generalizado, tal como puede
su carácter marginal es la condición misma
verse en la producción de materiales
de su eventual extinción, pues, a medida que
didácticos, textos de lectura, y en la recopila-
penetre la cultura dominante hacia las zonas
ción de la literatura étnica. Persisten, sin em-
de refugio, el rol secundario de la lengua an-
bargo, viejas tendencias disruptivas alentadas
cestral desaparecerá en favor de la entroni-
por regionalismos estrechos así como por
zación definitiva del castellano.
agentes foráneos (como el ILV) que se empe-
Cabe señalar que este proceso de de- ñan en exacerbar diferencias superficiales allí
valuación lingüística se ha visto favorecido donde existen áreas de continuidad y unidad
grandemente por la ausencia de un sistema supralocales.

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 27


Universidad Nacional de Educación

Perspectivas asumir también funciones de naturaleza inte-


lectiva a cabalidad: debe equipársela a fin de
Las perspectivas que se ciernen sobre
que puedan vertirse en ella los contenidos de
el futuro de las lenguas andinas son, de no
la ciencia y la tecnología contemporáneas.
mediar cambios profundos en la estructura
socioeconómica y política del país, ciertamen- Dicha empresa supone el desarrollo de
te sombrías. Ya se dijo cómo la unidirecciona- una literatura -o, mejor, escritura- quechua y
lidad en la mudanza idiomática favorece al aimara. La práctica escrituraria creará los
castellano, a través de un bilingüismo que a la mecanismos propios para el enriquecimiento
larga debilita y anula la competencia lingüísti- y la ampliación de su repertorio léxico al mis-
ca en la Iengua ancestral. En este sentido, las mo tiempo que le permitirá alcanzar una ma-
proyecciones hechas sobre el uso idiomático yor precisión y soltura en su nivel sintáctico y
en la vecina república de Bolivia, sobre la base estilístico. En este sentido, debe recordarse
de los resultados arrojados por el censo de que, por lo menos en lo que toca al quechua,
1976, son ilustrativas. De no producirse cam- existe un extraordinario precedente que sólo
bios estructurales en la sociedad boliviana de necesita ser retornado: nos referimos a la la-
hoy -que, un poco simplistamente, puede ser bor de los quechuistas de la Colonia. Los es-
equiparada en términos sociolingüísticos a la critores quechuas de entonces desplegaron
zona de la "mancha india" peruana-, hacia el un esfuerzo que asombra, pues demostraron
año 2040 (es decir, dentro de unos treinta y ampliamente que la lengua, al menos formal-
tres años) todos los niños de 10 años en ade- mente no tenía nada que envidiar al castella-
lante sabrían castellano, aunque de manera no de entonces. Al margen de la utilización de
incipiente; y alrededor de la segunda centuria Ia lengua con fines que hoy calificaríamos de
del año dos mil se habría producido la extin- etnocidas -la catequización-, queda el esfuer-
ción total de las lenguas ancestrales (cf. Albó, zo de elaboración idiomática como un ejem-
1980). Tales proyecciones, que pueden ser plo que debe ser la fuente de inspiración para
muy bien esgrimidas como argumentos con- todo intento futuro de normalización.
tundentes en cara a los proyectos de reivindi-
La elaboración idiomática deberá hacer-
cación idiomática, deben constituir un toque
se a través del establecimiento de centros que
de alarma para quienes se hallan empeñados
asuman la tarea de planificación del uso lin-
en subvertir el ordenamiento diglósico de la
güístico. Llámense academias, centros cul-
sociedad global.
turales o asociaciones de escritores, la expe-
Frente a tal panorama, se impone, en- riencia demuestra que tales instituciones son
tre quienes manejan tales lenguas o las sien- necesarias para uniformar criterios y normali-
ten como suyas, una tarea urgente de defen- zar la lengua. Demás está señalar que allí
sa idiomática. Dicha labor debe traducirse, donde existen instituciones que dicen velar por
entre otras actividades, en la elaboración de una lengua, pero en cuyo seno ni siquiera se
la lengua ancestral. Elaborar una Iengua sig- la emplea como medio en las deliberaciones
nifica no solamente codificarla para preservar- rutinarias, estamos obviamente frente a orga-
la, sino, más fundamentalmente, para prepa- nismos que lejos de cumplir con sus cometi-
rarla a fin de que responda eficazmente a las dos básicos no hacen sino contribuir a
exigencias que la sociedad contemporánea le perennizar el discrimen idiomático: nada pue-
plantee. Significa actualizarla, para que salien- de esperarse de las academias que empie-
do de sus zonas de refugio pueda ser em- zan por desterrar el uso de la lengua dentro
pleada en otros contextos que no sean sólo el de sus propias instituciones. Tal ha sido, sin
campo y la intimidad del hogar. Tarea que no embargo, la conocida práctica de la acade-
es fácil, pero que tampoco resulta imposible. mia cuzqueña de la lengua: sus miembros,
Relegada a cumplir funciones básicamente que más parecieran preciarse de hablar un
locales y afectivas, la lengua debe entonces castellano "castizo" (con zeta), no hacen sino

28 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

consolidar la condición interdicta de la lengua


ancestral.

Por ello, la elaboración lingüística debe


partir fundamentalmente de los auténticos
usuarios de la lengua. De allí la necesidad ur-
gente de la formación de cuadros de escrito-
res en lengua nativa. En la tarea de formación
de tales cuadros jugará un rol fundamental la
educación bilingüe, concebida ésta como la
enseñanza y aprendizaje en ambas lenguas,
sobre todo en su nivel escrito. No cabe aquí la
modalidad de la enseñanza bilingüe tradicio-
nal que toma la lengua ancestral como un tradición escrita nos lo ilustran, la variedad
medio y no como un fin; se trata, más bien, de escrita no tiene por qué ser reflejo fiel de las
propugnar, como afortunadamente vienen ha- manifestaciones orales de una lengua. Los lin-
ciéndolo ya algunos programas, una educa- güistas no debieran confundir, como lo hacen
ción bilingüe intercultural e interlingüística. hasta la actualidad, transcripción con escritu-
Ocioso es señalar cuán estrechamente rela- ra, notación simbólica con ortografía. Aquí,
cionadas están una y otra actividad: para pro- lamentablemente, el lingüista, orgulloso de su
pugnar una enseñanza bilingüe que emplee ciencia, cae en la miopía del lego, que tiende
ambas lenguas como medios de instrucción a identificar escritura con deletreo.
se requiere, como ya se mencionó, de la acu-
mulación de materiales escritos en lengua Concebida la defensa idiomática en los
ancestral. En tal sentido, es urgente convo- términos señalados, no debe entenderse ésta
car a los intelectuales bilingües a fin de que como un afán aislacionista ni menos
rompan con el estereotipo según el cual el revanchista en favor de las lenguas y culturas
quechua o el aimara no son lenguas para ser ancestrales. En una sociedad como la perua-
escritas. Se necesitan ensayos y no solamen- na, en la que el castellano ha devenido en len-
te la producción de literatura tradicional. Si- gua mayoritaria, sería absurdo y antihistórico
guiendo el ejemplo de otras latitudes, es con- el rechazarlo. De lo que se trata es de buscar
veniente asimismo convocar a concursos una solución más justa al conflicto idiomático
escriturarios en idioma ancestral, a fin de que dentro del marco de una verdadera coigualdad
ello estimule la creatividad de sus propios lingüística.
usuarios. Toda esta labor coadyuvará al incre-
A lo largo de nuestra historia se ha visto
mento de una literatura que servirá de mate-
cómo la defensa de las lenguas ancestrales,
rial rico y variado en el desarrollo de la lengua
del mismo modo que la de sus propios
y en su eventual intelectualización.
hablantes, surgió como resultado de los es-
Uno de los aparentes obstáculos en el crúpulos de conciencia de los grupos domi-
proceso de norrnalización idiomática es la ac- nantes. Las decisiones sobre política
tual fragmentación del quechua, que si bien idiomática fueron tomadas al margen de los
se trata de una realidad lingüística incuestio- intereses de las poblaciones afectadas. Por
nable, no significa sin embargo que no sea ello, el fracaso de las corrientes indigenistas
posible su nivelación a través de la lengua debe ser entendido como el resultado de su
escrita. Esta relativa uniformización no podrá carácter postizo, es decir, divorciado de los
lograrse en tanto los lingüistas se esmeren intereses genuinos de los grupos de interés.
en destacar y magnificar las diferencias pos- No pueden defenderse, obviamente, derechos
tulando sistemas de escritura atomizantes, ajenos con la misma intensidad ni con el mis-
perdiendo de vista que, como las lenguas de mo celo que los propios. De allí que, en ade-

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 29


Universidad Nacional de Educación

lante, la reivindicación cultural y lingüística tivo que genere relaciones sociales basadas
deberá partir de la iniciativa de los grupos afec- en la convivencia social y la equidad econó-
tados; toda lucha en tal sentido partirá desde mica, lo cual implica el cumplimiento efectivo
dentro, es decir deberá ser autogestionaria. de los derechos humanos y políticos consig-
Sobra decir que tales conquistas tienen que nados en la legislación nacional e internacio-
estar aparejadas de cambios socioeconó-mi- nal.
cos que modifiquen drásticamente la situación
En tanto estado de cosas, la intercultu-
de explotación y marginación por la que atra-
ralidad implica la existencia de relaciones
viesan las distintas nacionalidades que con-
asimétricas entre los diversos grupos y po-
forman el Perú no oficial.
blaciones, en todos los dominios: económi-
INTERCULTURALIDAD Y DEMOCRACIA co, social, político, lingüístico y cultural. Esto
genera una situación de conflicto cuyos efec-
La cultura de un país representa uno de tos son la intolerancia, la marginación, la dis-
los máximos logros alcanzados por un pue- criminación social, la dominación ideológica,
blo o nación a través de su proceso histórico. la usurpación de derechos (lengua, tierras,
educación, servicios) y la desigualdad econó-
Ante todo, cabe preguntarse cómo en-
mica, susceptibles de expresarse, por ejem-
tender las nociones de democracia e intercul-
plo, en las relaciones de mercado.
turalidad. Por democracia podemos entender
el ejercicio efectivo del derecho a la diversi- De lo expuesto anteriormente, se dedu-
dad, a la participación y toma de decisiones, ce que la construcción de la democracia tie-
dentro de un tejido de relaciones regidas por ne que ver directamente con la interculturali-
la equidad. Consecuencia de ello será el re- dad en tanto ideal deseado; y esto es particu-
conocimiento del derecho de las minorías para larmente válido para las sociedades fuerte-
plantear su proyecto de desarrollo histórico, mente multiculturales. En ese sentido, demo-
articulado al proyecto de desarrollo nacional. cracia implica necesariamente interculturali-
Dicho esto, sin embargo, hay que indicar que, dad, e interculturalidad implica necesariamen-
en tanto concreción histórica usual en el mun- te democracia.
do Occidental, la democracia no siempre ase-
gura a los miembros de la sociedad participar
en las decisiones que comprometen su vida
colectiva. En la actual circunstancia histórica,
el modelo de democracia, como todo
constructo o paradigma, debería estar sujeto
a revisión, tanto en su extensión como en su
comprensión.

La interculturalidad puede ser concebi-


da como paradigma o como estado de cosas.
En tanto paradigma o utopía, la interculturali-
dad significa un proceso dinámico que apun-
ta a la instauración de relaciones democráti-
cas, a la apertura total y a la igualdad de con-
diciones entre los actores de una sociedad.
Una condición para acercarnos a ese ideal es
la descentralización de los poderes y la igual-
dad de oportunidades para los diferentes gru-
pos sociales. En otros términos, se hace ne-
cesario construir un proyecto social participa-

30 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


IDENTIDAD

3 Unidad

La identidad nacional se refiere especial- ne como una nación más que por las carac-
mente a la distinción de características espe- terísticas que comparten por aquéllas de las
cíficas de un grupo. Para esto, muy diferen- que carecen o que conjuntamente no desean,
tes criterios se utilizan, con muy diferentes convirtiéndose el sentido de nación en una de-
aplicaciones. De esta manera, pequeñas di- fensa en contra de grupos externos, aunque
ferencias en la pronunciación o diferentes dia- éstos pudieran parecer más cercanos ideoló-
lectos pueden ser suficientes para categorizar gica y étnicamente, así como en cuestiones
a alguien como miembro de una nación dife- de origen (Wikipedia, enciclopedia).
rente a la propia. Asimismo, diferentes perso-
nas pueden contar con personalidades y EL PERÚ: SUMA DE IDENTIDADES
creencia distintas o también vivir en lugares DIVERSAS
geográficamente diferentes y hablar idiomas
La peruanidad es concepto rico y múlti-
distintos y aún así verse como miembros de
ple, que abarca todos los milenios y todos los
una misma nación. También se encuentran ca-
colores, desde los rojiblancos de la actual
sos en los que un grupo de personas se defi-
enseña patria hasta los del arco iris del em-
blema de los Incas, así como la diversa
cromática de nuestras pieles y ojos. Somos
"todas las sangres", según la feliz frase de
José María Arguedas. Todas las culturas: un
pequeño planeta. En suma, la peruanidad es
real y tangible. La identidad es un propósito.

¿CUÁNDO NACIERON LAS NACIONES?

Los historiadores discuten el momento


en que nacieron las naciones: en todo caso
parece haber sido al fenecer la Edad Media o
feudalismo, en perspectiva europea.

El Perú es caso complejo por la hetero-


geneidad de sus componentes; por ello es que
algunos autores señalan que el Perú es un
Estado y un país, mas no una nación. Ésta,
sin embargo, puede hallarse en proceso de
formación, por la mezcla de sus elementos
integrantes. Algo similar sucede en varias par-
tes de América, donde se enfrentan una vigo-
rosa herencia indígena con raigambre prehis-
pánica y una capa social, étnica y cultural que

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 31


Universidad Nacional de Educación

primordialmente deriva de la ocupación espa- "Así es como se llena de resonancia


ñola de tres siglos. Estas tierras americanas esta pregunta de aparente sencillez: ¿Cuán-
son Guatemala, Nicaragua, El Salvador y en do nace el Perú? La respuesta puede ser vo-
cierta medida Méjico. En los Andes, Perú, ceada desde distintos ángulos. El geólogo dará
Ecuador y Bolivia. noticia del momento determinado en la vida
de la tierra a la cual corresponden las distin-
¿CUÁNDO NACE EL PERÚ? tas capas del suelo peruano. Para el historia-
dor de la cultura occidental, el Perú entra en
Muchas naciones siguen todavía dialo-
escena cuando Francisco Pizarro arriba a
gando en torno a la época precisa en que sur-
Tumbes. Un estudiante de Derecho Político
gieron a la historia. En el Perú también se ha responderá con aquella estampa de la Plaza
promovido debates absurdos inspirados por de Armas de Lima, en el instante en que San
un hispanismo ñoño (que nada tiene que ver Martín pronuncia sus palabras: "Desde este
con la España verdadera del Cid o de Goya). momento…". En cambio, cuando se trata de
No hace tantos años, Pareja y Paz Soldán averiguar acerca del nacimiento de la concien-
sostenía que los peruanos éramos "españo- cia nacional peruana, la respuesta sólo pue-
les que habíamos perdido el boleto de retomo de darse después de una pesquisa. Pasado
a España". Este afán de borrar la memoria muchísimo tiempo después de la formación
india puede verse desde un inicio y por ello geológica del territorio, sólo algunos siglos
Francisco Pizarro tuvo la desfachatez -es la después del desembarco de Pizarro, y algún
palabra correcta- de "fundar el Cuzco" un 23 tiempo después de la encendida escena de la
de marzo de 1534; y aunque Manco Inca le conciencia nacional peruana, aún no lo sufi-
enmendaría la plana poco después, el hecho cientemente madurada.
está allí, como en la Plaza de Armas de Lima,
"El Perú, como nombre y como hecho
capital del Perú, donde hasta hace poco se
social, donde coexisten lo hispano y lo indíge-
erguía la estatua, no al fundador de Lima es-
na, no aparece modesta o desapercibida-
pañola sino al conquistador del Incario, pues
mente. No proviene de que el Estado español
se presenta a caballo y espada en mano (así
fija linderos y demarca provincias. Es una nue-
no se fundan ciudades); y decimos "de la Lima
va sociedad la que nace entre sangre y llanto
Española" porque hubo otra, antes, la Lima
en un abismo de la historia con un estrépito
yunga, hermosa y polícroma que aquél arra-
que conmueve al mundo. El Estado español
só para dar sitio a sus compañeros de em- llega más tarde, después de constatar el
presa. Esa Lima yunga de la cual nadie quie- acontecimiento, con el fin de utilizar y admi-
re acordarse en país tan alienado como el nistrar esta realidad ya bullente. El mismo
nuestro. nombre "Perú" es fruto de ese impulso colec-
En tema tan conflictivo como el naci- tivo, lucha y connubio a la vez: surge de un
miento del Perú, bueno es oír a Jorge Basadre: bautismo anónimo, desplazando el nombre
"Creemos casi siempre que historia del Perú oficial de "Nueva Castilla". Entendámoslo bien;
quiere decir "historia de los hechos ocurridos no es "Nueva Castilla, es el Perú." De "Medi-
taciones sobre el destino histórico del Perú"
en relación con el Estado llamado Perú". Li-
(Juan José Vega)
mitación de concepto, a la vez que vaguedad
en la perspectiva del tiempo. Su origen hállase
A continuación citamos algunas
en el tradicional encajonamiento de la historia
referencias hechas por Jorge Basadre
dentro de los sucesos, los individuos y las ins-
acerca de la identidad nacional:
tituciones. La historia de las ideas y de los
sentimientos puede brindar, sin embargo, su- "Los hombres que fundaron la Repúbli-
gerencias y virtualidades innumerables. ca fueron generosos, idealistas y patriotas;
pero les faltó tener una conciencia plena del

32 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

Perú en el espacio y en el tiempo. No tuvieron "Cabe igualmente señalar de inmedia-


una conciencia plena del Perú en el espacio, to, que no hubo solución de continuidad entre
porque sólo en 1829 quedaron estabilizados la educación colonial y la educación republi-
los límites en el norte; y todavía, durante mu- cana. Perduraron el analfabetismo popular; la
chos años (hasta 1842) no quedaron fijos los tendencia clásica y formalista en la instruc-
límites por el sur y porque sólo en 1851 se ción, en todos sus grados; el alejamiento de
firmó un tratado incompleto con el Brasil, mien- la orientación técnica; el régimen escolar que
tras quedaba sin deslinde definitivo hasta el se iniciaba en las escuelas de primeras le-
siglo XX el resto de esa frontera y totalmente tras, continuaba en las aulas de latinidad y ter-
sin demarcación las de Colombia, Ecuador y minaba en los colegios, mezcla estos últimos
Bolivia." de planteles de enseñanza primaria, secun-
daria y profesional. Perduró también el des-
"Tampoco tuvieron una conciencia ple-
cuido en la preparación intelectual de la mu-
na del Perú en el tiempo. Creyeron inventar
jer."
un país nuevo. Ignoraron que este país tenía
precisamente un privilegio envidiable: el privi- "Pero, por otra parte, el Virreinato no
legio de una vieja cultura. De la Colonia habla- había sido creado de la nada. Había, en cierta
ron como si sólo hubiese sido el "largo tiem- forma, reemplazado al Imperio de los Incas.
po", durante el cual "el peruano oprimido, la De ahí y aun de épocas más lejanas que, sin
ominosa cadena arrastró". Y si pensaron en embargo, habían desembocado en el impe-
los Incas, no vieron los problemas y las ense- rio, venían también importantes superviven-
ñanzas que de esa época emanaban." cias. Ellas estaban, sobre todo, en la presen-
cia misma del elemento indígena, de alto por-
"La efervescencia política, el predomi-
centaje dentro del total de la población. Su
nio de abogados y de sacerdotes en las asam-
caso era, en forma trágica y formidable el de
bleas parlamentarias y en las antecámaras
los que se llama en alemán Grundvolk, pue-
palaciegas tuvieron su origen en la Emanci-
blo-raíz aferrado a la tierra a través de los si-
pación."
glos. En las comarcas del interior manteníanse
"Las supervivencias de la época hispá- aún, por ejemplo, restos del antiquísimo ayllu
nica eran muy hondas. El Virreinato y la Re- o comunidad de tierras conservado y, a ve-
pública hallábanse ligados por una comunidad ces alterado por las leyes de la metrópoli."
de idioma, de religión, de instituciones y de
"La realidad histórica del Perú era, pues,
espíritu. El idioma castellano fue el idioma ofi-
el resultado de las distintas etapas que, a su
cial de la República y en él se escribieron las
vez, habían creado confluencias o superpo-
leyes, los decretos, las proclamas, los mani-
siciones de estratos culturales y sociales a
fiestos, los periódicos, los folletos y los libros,
veces integrados, a veces mal soldados y
aun aquellos que entre 1822 y 1825 y luego,
hasta separados por aislamientos y divergen-
entre 1862 y 1866, atacaron duramente a Es-
cias. En primer término había sido posible una
paña."
continuidad esencial a través de los siglos,
"La religión católica siguió como la reli- bajo una unidad de gobierno político y admi-
gión oficial y el clero conservó su influencia, nistrativo a pesar de las distancias geográfi-
tanto sobre las clases populares, como so- cas y a pesar de las contradicciones caracte-
bre las clases acomodadas. Si la República rísticas de las distintas grandes épocas
misma, como ya se ha dicho varias veces, se (Preínca, Inca, Conquista-Virreinato e Indepen-
erigió sobre el Virreinato, las intendencias fue- dencia). Pero, al mismo tiempo, surgía, con
ron el antecedente de los departamentos. Al carácter patético, el problema primordial de la
lado de la supervivencia del idioma y de la re- deficiente integración nacional. Resultaba él
ligión, se mantuvo la supervivencia del dere- de la difícil comunicación entre las distintas
cho." regiones, lo cual favorecía las semillas del

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 33


Universidad Nacional de Educación

particularismo. Provenía, asimismo, de la per- en todos y en cada uno de los problemas so-
manencia de diversas capas étnicas y socia- ciales del país, así como en las posibilidades
les y de sus formas de vida como sistemas de su desarrollo económico."
culturales cerrados, a pesar de eventuales o Un ex presidente habló del Perú y sus
cotidianos contactos. Como tercera nota ca- confundidas gentes, hay antecedentes que
racterística, ostentaba la proporción demasia- revelan razones y sinrazones para ello. ¿De-
da pequeña de los grupos dirigentes dentro berá seguir siendo esta nebulosa el destino
del conjunto de la población total. Estos tres letal para el Perú? ¿Dónde están los hombres
elementos debían repercutir necesariamente de Estado?

LECTURA

¿Existe identidad nacional en el Perú?

¿En qué se basa la "peruanidad"?


Eduardo Arroyo

Dicen las malas lenguas que al peruano le falta identidad nacional. Es un craso error porque
todo ser humano como toda colectividad define siempre un modo de ser, un modo de pensar, de
comportarse. No hay ser humano ni colectividad nacional sin rasgos propios, originales. Todo lo
existente perfila, pues, una identidad. Tal vez lo correcto sea decir que la identidad es sólida o
débil, feble, ambigua, malaguosa o fuerte.

¿A quién le falta identidad nacional en el Perú? Si entendemos ésta como el arraigo de


nuestras raíces, historia, valores, la experiencia peruana revela a una sociedad, más bien, de
identidades fuertes. ¿Podrá alguien decir que nuestros paisanos, los qosqorunas (Cuzco) no son
claros y meridianos en su modo de ser? Si hasta el centro, el ombligo del mundo se sienten.
¿Habrá alguien tan miope que no encuentre solidez en los aymaras, los hombres de bronce? ¿Y
qué decir de los huancas como de nuestros paisanos de Ayacucho o de Huancavelica, seguros de
lo suyo pero desamparados tantas veces en nuestra historia patria? ¿Puede alguien ser tan despis-
tado que encuentre falta de carácter, de temperamento nacional en nuestros campesinos cocaleros?
Y si cambiamos de región, ¿acaso los chiclayanos, los piuranos, los tumbesinos, los huaracinos,
los trujillanos o los hombres y mujeres de Iquitos no están escribiendo en los últimos tiempos y
desde siempre páginas de lucha, de dignidad, de amor al terruño, a lo propio? Ni hablemos de los
nacidos en la denominada República de Arequipa, los que a partir de su entronque histórico con el
Cuzco y Puno configuraron hace varios siglos una región semi-independiente poco ligada a la
capital, con mucha autonomía, circuitos comerciales propios, hasta tren regional y salida comer-
cial hacia Bolivia como lo podemos encontrar en valiosos ensayos de Tito Flores Galindo y Baltaco
Caravedo Molinari. Destaca además el orgullo de los chalacos y de todos los regionalismos.

¿Cómo ha podido difundirse esa monserga de falta de identidad del peruano cuando encon-
tramos un tremendo potencial identitario? Lo que pasa es que la llamada identidad nacional no es
una sumatoria de identidades múltiples. Sumando identidades regionales fuertes no resulta una
identidad nacional fuerte, menos en un país que se caracteriza por tener una composición étnica
muy heterogénea. ¿No serán los estamentos criollos los que no viven identificados con la historia
patria y sus valores nacionales? Porque que sepamos son ellos los que han gobernado nuestro
país desde el grito libertario y han dado escasas muestras de solidez en sus proyectos políticos,
en sus plataformas gubernamentales. ¿Dónde pues la debilidad, la falta no de identidad sino de
patriotismo, de amor por lo nuestro y la venta fácil de nuestros recursos a los extranjeros? ¿Acaso
no es desde Lima desde donde se ha dirigido el Perú a partir de 1532 y posteriormente a partir de
1821?

Tal vez en la regionalización y en el incipiente proceso de descentralización, se encuentre el


camino para sacar adelante el país con su unidad y diversidad simultáneas.

34 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

La peruanidad tapada limeña. Ahora, la manera como noso-


tros nos vemos no es necesariamente la ma-
Podemos considerar que la unidad de nera como nos ven en el exterior. Y eso tam-
un país se basa en la diversidad de puntos en bién forma parte de nuestro mosaico simbóli-
común que pueden tener sus habitantes. co, aunque no sean conceptos que maneje-
Cuanto mayor sea el número, habrá una co- mos cotidianamente. Por ejemplo, la expre-
hesión más firme, con una mejor manera de sión internacionalmente difundida "Vale un
relacionarse entre sí. Estos factores comu- Perú" alude a toda una mitología creada en
nes están íntimamente ligados con los valo- torno al oro -imaginario y real- de los Incas.
res éticos, morales, culturales, étnicos, socia- Este tipo de afirmaciones apelan a un pasado
les, históricos y religiosos que comparte una grandioso, pero no reflejan que el Perú siga
población y generan su nacionalidad. La gran buscando internamente más elementos que
diversidad del Perú, en todos estos campos, cohesionen su identidad, su peruanidad. El
hace aparentemente difícil articularlos para surgimiento de nuevos símbolos que repre-
establecer lo que nos identifique como una senten los valores comunes de nuestros pue-
sola nación. Sin embargo, los miles de años blos, conscientes de una realidad pluricultural,
de historia que han escrito o transmitido ver- nos permitirá avanzar juntos hacia un futuro
balmente los peruanos nos permiten tejer ese común.
hilo conductor al que llamamos peruanidad.
Este concepto está básicamente representa- La diversidad cultural
do por un conjunto de símbolos cuya lista nun-
Pocos países como el Perú pueden ex-
ca va a ser completa ni oficial. Es apenas una
hibir el variado resultado cultural de un cons-
selección -y, como tal, arbitraria- de algunas
tante mestizaje gracias a la adaptación de
de las principales imágenes ligadas con el tra-
numerosas razas, lenguas y culturas prove-
bajo, la naturaleza, la historia, las costumbres
nientes de las geografías más diversas de la
y las creencias de los peruanos. A estas re-
Tierra, ya que por múltiples razones nuestro
presentaciones concretas se suman aquellas
país ha recibido, durante su historia, a tres
intangibles, las que están dentro del imagina-
principales grupos de migrantes provenientes
rio popular. Éstas nos permiten lograr una
de África, China y Japón, que han aportado lo
mejor identificación con las raíces más pro-
suyo a la peruanidad. Los idiomas oficiales
fundas de nuestra idiosincracia. Además per-
son el castellano (que domina el 75% de la
miten que tengamos una voz propia y singu-
población) y el quechua, considerándose tam-
lar, una personalidad social, que nos distin-
bién el idioma aymara, de uso muy difundido
gue de los demás habitantes del planeta.
en el sur del Altiplano. Además, se debe tener
Sin embargo, los símbolos -salvo los muy en cuenta las más de 55 lenguas
formales, como nuestros himno y bandera- no amazónicas con las que se comunican igual
se escogen de antemano, sino que deben número de tribus. La lengua es la más clara
cuajar y ser funcionales en un espectro bas- representación de nuestro mosaico cultural.
tante amplio de la sociedad. ¿Qué hace que El Perú es el país de "todas las sangres", aun-
de tantos platos sea el cebiche el más distin- que la presencia indígena es muy fuerte. Y no
tivo de peruanidad? ¿Y por qué de las múlti- sólo en la zona andina, sino también en la
ples danzas el huayno y la marinera se aso- Amazonía, con numerosas familias étnicas
cian más con nuestra identidad? Un país sin con un perfil propio (asháninkas, aguarunas,
pasado, o que no rescate su pasado, es un machiguengas y otras). Cada grupo étnico -
país sin futuro, pues no tiene dónde reflejar- incluyendo a los negros, blancos y mestizos-
se. Y el Perú, a pesar de los numerosos pro- tiene sus propios mitos y una particular
blemas que sufre y ha sufrido, tiene todavía cosmovisión. Pero no todo es estático; hay
una memoria sólida. Ni la conquista ha hecho un proceso de cambio cultural que afecta a
olvidar a Pachacútec, ni la independencia a la las poblaciones indígenas expuestas a la in-

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 35


Universidad Nacional de Educación

fluencia de la urbe y los valores occidentales. Multiculturalismo y globalización


Es un nuevo mestizaje, que genera su propia
"El origen de numerosos conflictos
dinámica y sus propios códigos, los que man-
étnicos del mundo actual está en problemas
tienen en constante modificación a nuestra
sociedad. (Copyright 2002 Empresa Editora imputables a la manera en que el Estado-na-
El Comercio S.A.) ción moderno encara la diversidad étnica. Las
políticas sociales, culturales y educativas se-
GLOBALIZACIÓN guidas por los Estados reflejan directamente
estas tensiones. (...) Una educación realmente
Un término difícil de definir pero que, en pluralista se basa en una filosofía humanista,
cualquier caso, está determinado por dos va- es decir, en una ética que considera positivas
riables: las consecuencias sociales del pluralismo
• Una se refiere a la globalización de ca- cultural".
rácter financiero que ha tenido lugar en
Hemos mencionado cómo el fenómeno
el mundo al calor de dos fenómenos: los
actual de la "globalización", que tiene como
avances tecnológicos y la apertura de
eje conductor la revolución tecnológica e in-
los mercados de capitales.
formática de las comunicaciones, rompe las
El Banco de Pagos Internacional ha es- múltiples fronteras culturales, pero también las
timado que las transacciones mundia- de los Estados-nacionales. Una suerte de
les de dinero (en los distintos mercados "homogeneización" se instala, amenazando
de divisas) asciende a alrededor de 1,9 desplazar o destruir a nivel del orbe los refe-
billones de dólares (cuatro veces el PIB rentes tradicionales nacionales y culturales a
español). Estos flujos de capitales han través de los cuales los pueblos se han veni-
enriquecido y arruinado a muchos paí- do autocomprendiendo.
ses, ya que la solvencia de sus divisas
está en función de la entrada y salida de Constatamos nuestras semejanzas y
capitales. Y eso explica, en parte, crisis diferencias con otros pueblos, en nuestras
financieras como las de México, Rusia, aspiraciones y problemas. Nos asombramos
o el sudeste asiático. De ahí que los desde el Perú al descubrir que los procesos
movimientos contra la globalización ha- de descolonización a nivel mundial (en el cer-
yan reivindicado el establecimiento de la cano oriente, en el sudeste asiático, en el Áfri-
llamada Tasa Tobin, que no es otra cosa ca, etc.) y la caída del bloque soviético (o se-
que la creación de un impuesto que gra- gundo mundo) coinciden con la emergencia
ve los movimientos de capitales. de un nuevo tipo de reclamo que -a pesar de
las grandes diferencias de acentos- nos sue-
• La otra globalización, se trata de las tran-
nan familiares, pues giran en torno al tema de
sacciones de bienes y servicios que se
la identidad, sea ésta nacional o cultural. Di-
realizan a nivel mundial.
chos reclamos, provenientes de la pluralidad
En este caso, son los países pobres y de culturas -antes más o menos silenciosa-
los mayores productores de materias pri- mente acopladas- han llevado en muchos
mas (que en muchos casos coinciden) casos al desmembramiento de los Estados-
los que reclaman apertura de fronteras, nacionales modernos. Surgen por doquier gri-
ya que tanto en Estados Unidos como tos de reclamo por "políticas de reconocimien-
en la UE existe un fuerte proteccionis- to", al interior de los países y en las relaciones
mo. Muchas ONGs de las que se mani- internacionales. En este marco observamos,
fiestan contra la globalización quieren con inquietud, el surgimiento de fundamen-
desarrollar el comercio, pero no los ca- talismos religiosos y terrorismos nacionalis-
pitales. tas sanguinarios.

36 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

El tema de la llamada "globalización" de universales de los individuos, fundamental-


la cultura plantea, pues, bajo una nueva luz la mente aquel de "justicia".
tensión entre la "universalidad" que requiere
la noción de identidad nacional en todo Esta- Sus planteamientos inmediatamente
do nacional y constitucional, y la "particulari- suscitaron la respuesta crítica de determina-
dad" de las múltiples culturas que normalmen- dos filósofos a los que se les denominó
te se hallan a su base, y que claman por un "comunitaristas". Éstos, a su vez, no han de
respeto y reconocimiento en su singularidad. ser confundidos con los "comunistas" ni ser
tildados, como equivocadamente lo hace
El debate filosófico contemporáneo en- Fukuyama, de "enemigos principales de la
tre los defensores del "comunitarismo" y del democracia", pues son todos defensores de
"liberalismo" -en torno a los fundamentos so- las democracias constitucionales, e incluso
bre los que deben levantarse las democracias se autodenominan "liberales", aunque de otro
constitucionales contemporáneas- permite cuño. Los representantes de esta respuesta
ilustrar la tensión entre el reconocimiento y crítica -como los filósofos católicos Alisdair
respeto que reclama la "multiculturalidad", por McIntyre y Charles Taylor, y el filósofo judío-
un lado, y la "universalidad" y homogeneidad norteamericano Michael Walter- se nutren de
formal de los derechos civiles del individuo en fuentes aristotélico-escolásticas o hegelianas,
todo Estado-nacional, por el otro, sobre cuya
aunque sus posiciones no son enteramente
base y de modo contractual deben configu-
uniformes. Ellos se presentan no sólo como
rarse los estados políticos y sus constitucio-
defensores de la "multiculturalidad", sino de
nes, con independencia de los reclamos de
la concepción de los individuos a partir de sus
las colectividades particulares que los integran.
pertenencias previas a comunidades o socie-
Esta discusión, posiblemente planteada dades colectivas culturales. Éstas no son "ele-
desde la aparición del texto del norteamerica- gidas" de entrada; se trata más bien de co-
no liberal John Rawls, Teoría de la Justicia, munidades que se articulan desde los núcleos
reabre un viejo debate que se dio en el siglo familiares, comunales y nacionales, con un en-
XIX entre los liberales individualistas defenso- tramado de valores, motivaciones y deberes
res de las "sociedades abiertas" y aquellos tradicionales de los Estados, consagradas en
pensamientos "liberales" y críticos que sus constituciones, sólo pueden ser "forma-
gestaron los estados totalitarios del siglo XX, les", abstractas y "neutrales", basadas en con-
debate que hunde sus raíces en los orígenes sensos y en pactos colectivos. Si se les diera
de la modernidad, y que también puede verse
representado por las lecturas antagónicas de
Kant y de Hegel. Sin embargo, los interlocu-
tores han cambiado mucho. El pensamiento
liberal que representa John Rawls se ha visto
enriquecido por los aportes del alemán Jürgen
Habermas que, si bien procede de las cante-
ras de la crítica neomarxista de la antigua
Escuela de Frankfurt, se alínea decididamen-
te con el formalismo kantiano para reforzar los
argumentos de esta concepción. No se trata
de defensores del neo-liberalismo que -dejan-
do todo en manos de un mercado auto-regu-
lador- representa una caricatura del mismo,
sino de los grandes defensores de una con-
cepción liberal y contractualista que permite
la articulación entre el Estado y los derechos

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 37


Universidad Nacional de Educación

un contenido específico a lo que se entiende libertad intrínseca de revisar, criticar e incluso


por "justicia", optando por un concepto deter- rechazar elementos heredados de sus pro-
minado de "vida buena", se arriesgaría coar- pias identidades culturales. En este sentido,
tar los derechos universales de cada indivi- Habermas ha pretendido "dar un paso" para
duo, como el derecho a optar por distintas tender puentes entre el "universalismo" de la
costumbres culturales, a opiniones divergen- "cultura política", y el "particularismo" de la
tes, o a creencias políticas, religiosas y "multiculturalidad". Su concepto de "cultura
axiológicas determinadas, entre otras cosas. política" da, a su vez, lugar a un nuevo con-
Manteniéndose en un nivel puramente formal, cepto de identidad nacional o de patriotismo,
se pretende rendir justicia a todos por igual. que no gira en torno a los "nacionalismos" o a
las "tradiciones culturales", que tienden a ser
Las principales críticas dirigidas a esta
excluyentes entre sí el recuerdo del naciona-
posición consisten en acusarla de ser "ciega"
lismo nazi es un fantasma que para este ale-
e irrespetuosa respecto de las diferencias
mán constituye fuente profunda de recelo y
culturales, el de carecer de un reconocimien-
desconfianza. Considera necesario reinterpre-
to político de las mismas -puesto que sólo es
tar la noción de "identidad nacional "desde una
normativo lo que vale para todos-, y el de ne-
suerte de "patriotismo constitucional", es de-
gar de este modo la identidad de las distintas
cir, que gira en torno a una legalidad constitu-
colectividades culturales forzándolas a inte-
cional. De esta última caracterización de la
grar moldes "homogéneos" que les son aje-
"identidad nacional", un Estado-nacional como
nos. La proclamada "neutralidad" del concep-
el peruano podría beneficiarse enormemente.
to "formal" liberal de justicia es además enga-
ñosa, puesto que ella enmascara un Los comunitaristas, reaccionando con-
"eurocentrismo" y el prejuicio de la hegemo- tra el liberalismo, insisten en el concepto de
nía de la cultura occidental. Por último, no so- comunidad versus el concepto del Estado,
lamente en las constituciones liberales no se como fuente de cohesión entre los hombres.
recogen las apiraciones de las colectividades El individuo no viene primero, sino la comuni-
multiculturales, sino que no se garantiza la dad en donde nacemos, crecemos y nos edu-
supervivencia de ninguna. camos, en un horizonte dialógico de valores,
afectos y lazos de solidaridad. No son los "de-
Frente a estas críticas, Habermas quie-
rechos" individuales los normativos, sino los
re fortalecer la tesis liberal sosteniendo que
"deberes" que nos atan solidariamente a los
es fundamental distinguir entre una noción
valores de la tradición. Son asociaciones "na-
amplia de "cultura", que puede ser distinta
turales", no "contractuales" ni fruto de "pactos
según los grupos de ciudadanos que consti-
voluntarios" o "consensos" a posteriori. Pero
tuyen una nación, y la "cultura política", aque-
la comunidad no es un destino fatal. Encarna
lla del respeto mutuo por los derechos de to-
un contenido determinado de "bien común" y
dos. Él piensa que de ese modo, la democra-
de "vida buena", un conjunto de valores que
cia constitucional también garantiza "iguales
forman el tramado de nuestra existencia y a
derechos de coexistencia" a las colectivida- partir de los cuales nos relacionamos con la
des "multiculturales". Los "derechos colecti- naturaleza, nuestros congéneres y, eventual-
vos" de estos grupos culturales son los dere- mente, con la trascendencia.
chos individuales de libre asociación y de no
discriminación. Pero él es muy claro en seña- Es a partir de las comunidades que los
lar que esto no garantiza en absoluto la su- individuos en su unicidad crean sus identida-
pervivencia de cultura alguna. Afirma que las des autónomas y responsables reflexionando
culturas no pueden ser abordadas ni tratadas sobre sus propias herencias culturales. Esta
desde los proyectos políticos como si fuesen idea del "bien común" que pertenece esencial-
"especies en vías de extinción", pues esto las mente a toda colectividad cultural es la que
privaría de su organicidad vital e incluso de su los comunitaristas pretenden sea recogida por

38 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

el Estado. Éste no sólo debe respetar los dere- ral, han permitido sacar a la luz el reto de la
chos formales de los "individuos" atómicos; "interculturalidad" o "multiculturalidad" respec-
debe asegurar el respeto y el reconocimiento to de las identidades nacionales. Esta discu-
de las distintas comunidades culturales y sus sión también ha aflorado a nivel de organis-
diferencias; en otras palabras, el Estado debe mos internacionales, como la UNESCO, en
articular una "política del reconocimiento" co- torno a la relación entre cultura y desarrollo
lectivo. Los comunitaristas consideran que (op.cit.). Cabe aclarar que "las publicaciones
esto no es garantizado por el concepto "libe- anglófonas prefieren emplear la palabra
ral" del Estado, puesto que éste está moldea- multicultural, mientras que la literatura
do a partir de la idea de los "derechos (forma- francófona utiliza el de intercultural", términos
les) de los individuos". que, en el contexto de esta reflexión, nosotros
preferiremos mantener separados por razo-
Sin embargo, Taylor también intenta ten-
nes metodológicas. En efecto, preferimos uti-
der puentes con el "universalismo liberal". Es,
lizar la acepción "intercultural" para referirnos
por ende, crítico de las formas extremas que
a la "fusión de horizontes" entre las culturas,
asumen ciertos defensores del multicultura-
o al establecimiento de puentes inter-cultura-
lismo", sobre todo aquéllas descons-
truccionistas o post-modernas, que propug- les, dentro del proceso que hemos denomi-
nan la total disgregación entre las culturas nado "mundialización".
puesto que toda "fusión entre culturas", "fu- En cuanto a las reflexiones a nivel de
sión de horizontes" o "interculturalidad" la in- organismos internacionales, éstas han permi-
terpretan en términos de relaciones de poder, tido plantear las dificultades de establecer
ya no de solidaridad ni de respeto mutuo. El puentes entre un desarrollo globalizado en los
mismo Taylor, propone -y esto es retomado frentes económicos y educativos, en cuanto
por Walter- un tipo sui generis de liberalismo acceso a la tecnología avanzada y sus bene-
en el que el Estado se compromete a salva- ficios, y las colectividades "multiculturales" que
guardar la supervivencia y florecimiento de las se ven avasalladas e incluso amenazadas en
distintas colectividades nacionales, culturas o su supervivencia. Dichas dificultades que con-
religiones en su seno, y desde las cuales di- ciernen las relaciones entre el primer y el ter-
chas comunidades puedan eventualmente cer mundo, o las relaciones entre el hemisfe-
optar consensual o contractualmente por un rio "norte" desarrollado y el "sur" en "vías de
liberalismo del primer tipo, es decir, por un desarrollo", son dificultades que se replican al
Estado con una constitución que consagre interior de la gran mayoría de Estados-nacio-
una noción de "bien común" y de "vida buena" nales de la tierra, tanto de un hemisferio como
puramente "formal" y "neutral". del otro. Ya se mencionó que los 200 Estados
El debate no está cerrado. ¿Hasta dón- que se reconocen a nivel mundial albergan
de se pueden recoger y tolerar las diferencias 10,000 sociedades culturales distintas. Esto
culturales dentro de un Estado que quiere ase- significa que los Estados constituyen organi-
gurar la "identidad nacional" en un proyecto zaciones superpuestas a una "multi" o
histórico común? ¿Hasta dónde tolerar el "pluriculturalidad" que puede presentar conflic-
relativismo cultural y los excesos de los na- tos internos en torno a sus respectivas nocio-
cionalismos y fundamentalismos? Pero, por nes de identidad nacional.
el otro lado, ¿hasta dónde tolerar la
Sin embargo, ha de destacarse que la
homogeneización hegemónica de una con-
noción de "identidad nacional" aplicable a los
cepción universalista del Estado y de la Cons-
Estados-nacionales se considera mundial-
titución, que suprime los derechos de las co-
mente hoy condición indispensable para el
lectividades, incluso aquel de subsistir?
desarrollo, y para la ulterior normalización de
No solamente la discusión actual a nivel las relaciones internacionales, basadas en una
filosófico, sino el debate académico en gene- política del "reconocimiento inter-cultural".

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 39


Universidad Nacional de Educación

error del liberalismo es el prejuicio hobbesiano


y moderno que lo sustenta: que la base de
las sociedades y de los cuerpos políticos son
"individuos atómicos" desiguales -que even-
tualmente se hallarían en una suerte de "gue-
rra generalizada de todos contra todos"- por
lo que el "contrato" o "consenso" se impone
ora para garantizar la supervivencia del cuer-
po social, ora para garantizar una distribución
más equitativa del bien común. Lo rescatable
del comunitarismo es más bien su concep-
ción del hombre en el punto de partida, como
A la luz de lo anterior, y para terminar perteneciente a una comunidad cultural tradi-
este acápite, nos pronunciamos brevemente cional de valores compartidos a partir de la
respecto de lo que consideramos son aspec- cual emerge como individuo responsable. El
tos rescatables -y descartables- en las posi- error del comunitarismo, a nuestros ojos, sal-
ciones antagónicas de liberales y comunitaris- vo en casos en que se reconoce la posibili-
tas. Lo rescatable en el liberalismo es su uni- dad de "fusión de horizontes culturales", es la
versalismo, que puede pensarse, no sólo insistencia en la multiplicidad de discursos,
como elemento de cohesión y unidad en los que resulta profundamente discutible cuando
Estados-nacionales, sino como elemento in- una serie de Estados-nacionales que se di-
dispensable en el fenómeno que más arriba cen pertenecientes a los organismos interna-
hemos designado como el de "mundializa- cionales y suscriptores de sus compromisos
ción". Por un lado, el fortalecimiento de las universales, apelan a las diferencias de sus
"identidades nacionales" que puede darse en "identidades culturales" para justificar atenta-
los Estados-nacionales a partir de una noción dos en sus territorios contra aquellos derechos
de justicia constitucional formal fruto del con- del hombre que se reconocen universalmen-
senso de sus miembros, más allá de sus in- te a nivel internacional.
trínsecas diferencias culturales, se ha reco- Se pueden conciliar las posiciones de
nocido mundialmente como necesario para
liberales y comunitaristas subrayando la ne-
asegurar la distribución más equitativa del
cesidad de fortalecer las "identidades nacio-
desarrollo y del acceso a los beneficios eco-
nales" de los Estados-nacionales a través del
nómicos y tecnológicos de los Estados más
consenso sancionado en las constituciones
avanzados, y para asegurar la paz mundial.
políticas que garantizan los derechos forma-
En otras palabras, el fenómeno de la "mundia-
les de todos los individuos en su seno, más
lización" no es concebible sin una consolida-
allá de diferencias culturales, étnicas, religio-
ción de los Estados-nacionales. Asimismo, la
sas, etc. Pero también señalando que esta
desintegración de los Estados-nacionales,
"identidad nacional" y fortalecimiento del Es-
cediendo a los múltiples reclamos nacionalis-
tado-nacional no puede emanar de los esta-
tas, hace peligrar dicha paz mundial y es con-
dos a modo de una "imposición" superior y
trario a las conquistas de la humanidad que
forzada, ni a modo de un mero contrato o con-
se reconocen, por ejemplo, en la Carta de las
senso entre "individuos atómicos" a su base.
Naciones Unidas.
Dicha identidad del Estado-nacional no está
La mediación del Estado, por ende, reñida con una posibilidad intrínseca a la pro-
como fuerza aglutinadora, garantía de la justi- pia constitución de la vida y experiencia de los
cia y de los derechos formales de los indivi- hombres, tanto en su condición de individuos
duos que los configuran, es algo a lo cual hoy, como de colectividades. Es necesario resca-
en el tercer milenio, no podemos renunciar. El tar la idea comunitarista que los seres huma-

40 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

nos no somos individuos atómicos o "móna- existe en la constitución intrínseca de la vida y


das sin ventanas", sin comunicación con el experiencia de los pueblos la posibilidad de
otro. El proceso de "mundialización" podría ser síntesis o fusión de sus horizontes, sin rene-
pensable desde un comunitarismo al modo gar por ello de sus respectivas particularida-
como lo deja esbozado Edmund Husserl en des y horizontes. La identidad del Estado-na-
su teoría de la intersubjetividad y en su con- cional, que ha de ser consagrada en sus ins-
cepción de la constitución de las "personali- tituciones jurídicas y fundamentalmente en su
dades de orden superior". Según su concep- constitución, tiene primero que constituirse
ción, así como los "horizontes" de las expe- como telos de modo vivido en las comunida-
riencias individuales están en permanente sín- des culturales que se hallan en su seno, a tra-
tesis o fusión con los "horizontes" de otras vés de una praxis histórico-teleológica respon-
experiencias individuales, del mismo modo sable (Salomón Lerner Febres).

BIBLIOGRAFÍA
• Abrahams, Roger D. y Rudolph C. Troike (1972). Language and Cultural diversity in American Education.
University of Texas. Prentice-Hall, INC. USA.
• Aidesep-Terra Nuova (1995). San Lorenzo: Salud indígena, Medio ambiente, Interculturalidad. Los cuader-
nos de San Lorenzo.
• Ansión Mallet, Juan y Madeleine Zúñiga (1996). Interculturalidad y educación en el Perú. Documento de
Trabajo. Foro Educativo. Lima.
• Bouysse Cassagne, Therese (1987). La identidad aymara. Aproximación histórica (siglo XV, siglo VXI).
HISBOL-IFEA. La Paz.
• Bellier, Irene (1983). "Mai Juna: Los orejones. Identidad cultural y proceso de aculturación". En: Amazonía
Peruana, NO.9. pp.37-ó1. CAAAP. Lima.
• Bergli, Agot (compiladora) (1990). Educación Intercultural. Ministerio de Educación del Perú-ILV. Yarinacocha.
• Cole, Michael y Sylvia Scribner (1977). Cultura y pensamiento. Relación de los procesos cognitivos con la
cultura. Ed. Limusa, México.
• Escobar, Alberto; Matos Mar, José; Alberti, Giorgio (1975). ¿Perú, país bilingüe? IEP. Lima.
• Figueroa, Francisco de (1980). Informes de jesuitas en el Amazonas. 1660-1684. IIAP- CETA. Colección
Monumental Amazónica. Iquitos.
• Godenzzi, Juan Carlos y Calvo Pérez, Julio (comps.): Multilingüismo y educación bilingüe en América y
España, Cusco, CBC, 1997.
• Heise, María; Fidel Tubino y Wilfredo Ardito (1994). Interculturalidad: un desafío. CAAAP, Lima.
• Lozano Vallejo, Ruth (2000). Análisis de la problemática de la educación bilingüe en la Amazonía Peruana.
Defensoría del Pueblo: Serie Documentos de Trabajo NO.4. Lima.
• Maroni, Pablo. (1988). Noticias autenticas del río Marañon. IIAP-CETA. Colección Monumental Amazónica.
Iquitos.
• Marzal, Manuel (1984). "Las reducciones indígenas en la Amazonía del Virreynato Peruano".En: Amazonía
Peruana NO.1 0, pp. 7-45.
• Mora, Carlos y Alberto Chirif (1976). Atlas de Comunidades Nativas. Lima. SINAMOS
• Solís, Gustavo (1987). Multilingüismo y extinción de lenguas en el Perú. En: América Indígena, vol. XLVII,
NO.4.
• Torero, Alfredo (1986). Deslindes lingüísticos en la costa norte peruana. Revista Andina. Qosqo.
• Torre, Luis de la (Compilador) (1998). Experiencias de educación intercultural bilingüe en Latinoamérica.
Abya Yala-GTZ. Quito, Ecuador.
• Trillos Amaya, María (compiladora) (1998). Educación indígena frente a educación formal. (Lenguas aborí-
genes de Colombia). Memorias del CCELA - Univ. de los Andes.
• Varese, Stefano (1983). Los grupos étnicos de la Selva peruana. En: Pottier: América Latina en sus
lenguas.
• Wise, Mary R. y Darcy Ribeiro (1978). Los grupos étnicos de la Amazonía peruana. Comunidades y
Culturas peruanas. Instituto Lingüístico de Verano. Pucallpa.

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 41


Universidad Nacional de Educación

42 Multiculturalidad, Identidad y Globalización


Programa de Actualización - Titulación 2006 - Facultad de Ciencias

Multiculturalidad, Identidad y Globalización 43