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Pregunta compleja

Se dice que la pregunta compleja es retórica porque oculta (o trae implícita) una
afirmación. Sin embargo la diferencia entre ambas radica en que la pregunta compleja
se ofrece como un razonamiento lo suficientemente fuerte, para que de ella se determine
una conclusión.

Ejemplo de pregunta compleja:

¿Acaso el hombre ha procurado el bien antes que el mal; el placer antes que el deber; el
bien común antes que el egoísmo; entonces el hombre es bueno por naturaleza?

Premisas 1: ¿Acaso el hombre ha procurado el bien antes que el mal?


Premisa 2: ¿Acaso el hombre ha procurado el deber antes el placer?
Premisa 3: ¿Acaso el hombre ha procurado el bien común antes que el egoísmo?
Conclusión: ¿Entonces el hombre es bueno por naturaleza?

El argumento es una inducción que se vale de preguntas complejas para determinar la


conclusión (que también es una pregunta compleja). De hecho el argumento está
construido de tal modo que la conclusión podría ser tanto: el hombre es bueno por
naturaleza o el hombre no es bueno por naturaleza. Sin embargo nos inclinamos a
pensar que la conclusión del argumento es que el hombre es malo por naturaleza, en
virtud del lugar común de que el hombre ha procurado el mal antes que el bien, el placer
antes que el deber y el egoísmo antes que el bien común.

Ejemplo de pregunta retórica:

Mas los príncipes o magistrados no son de temer por las buenas obras que se
hagan, sino por las malas. ¿Quieres tú no tener que temer nada de aquél que tiene
el poder? Pues obra bien; y merecerás de él alabanza (Romanos XIII, v. 3).

Premisa 1: Mas los príncipes o magistrados no son de temer por las buenas obras que se
hagan, sino por las malas.
Pregunta retórica: ¿Quieres tú no tener que temer nada de aquél que tiene el poder?
Conclusión: Pues obra bien; y merecerás de él alabanza

En este argumento hay una pregunta retórica que sirve de premisa, pero no decimos que
es una pregunta compleja porque de ella no se sigue la conclusión, sino que es parte del
razonamiento.

Criterios para determinar donde hay una pregunta compleja:

1) Es un argumento donde la pregunta compleja se ofrece como la principal razón


para sostener una conclusión.
2) La pregunta compleja lleva implícita una afirmación (dicha afirmación es lo que
se quiere concluir).
3) La pregunta compleja se presenta como una disyunción.
Dilema

El dilema es un razonamiento que ofrece una disyunción donde ambos disyuntos


son indeseables. En filosofía es muy famoso el uso de dilemas para mostrar una
inconsistencia en el razonamiento, es decir, es empleada frecuentemente para la
refutación.

La forma lógica del dilema constructivo es:

1.- (G O) & (S R)
2.- G v S /:. O v R

Ejemplo de dilema:

Parece incluso que, sin otra dificultad, es arduo ya el tener que ocuparse de la
manera como hay que tratar a los sometidos. Si se les deja sueltos se insolentan y
se creen dignos de los mismos derechos que sus señores; si llevan una vida
miserable, conspiran y odian.
(Aristóteles, Política, 1269b-4)

Premisa 1: Si se les deja sueltos se insolentan y se creen dignos de los mismos derechos
que sus señores
Premisa 2: Si llevan una vida miserable, conspiran y odian.
Conclusión: Parece incluso que, sin otra dificultad, es arduo ya el tener que ocuparse de
la manera como hay que tratar a los sometidos.

Las premisas del argumento forman un dilema que sustenta la conclusión (que no es
parte del dilema sino una consecuencia de ella). Por otra parte, para que esté completo
el dilema que plantea Aristóteles hay que agregar una premisa y establecer la
conclusión, el argumento quedaría de la siguiente manera:

Premisa 1: Si se deja sueltos a lo sometidos entonces se insolentan y se creen dignos de


los mismos derechos que sus señores.
Premisa 2: Si los sometidos llevan una vida miserable, conspiran y odian.
Premisa 3: O se deja sueltos a los sometidos o los sometidos llevan una vida miserable.
Conclusión: O los sometidos se insolentan y se creen dignos de los mismos derechos
que sus señores, o conspiran y odian.

Proposiciones:
1) Se deja sueltos a los sometidos (S)
2) Los sometidos se insolentan (I)
3) Los sometidos se creen dignos de los mismos derechos que sus señores (D)
4) Los sometidos llevan una vida miserable (M)1
5) Los sometidos conspiran (C)
6) Los sometidos odian (O)
1
Muy probablemente la proposición 4 (los sometidos llevan una vida miserable) sea
la negación de la proposición1: se deja sueltos a los sometidos. De tal modo que en
vez de ser la proposición (M) sería no S (¬S). La razón que tengo para creer esto es
que Aristóteles está pensando que: tanto si se les da libertades a los sometidos
como si no, éstos son de difícil trato. Sin embargo opto por considerarlos como
proposiciones diferentes, en aras de claridad en el uso de la lógica proposicional.
Formalización en lógica proposicional:

1. [S (I & D)] & [M (C & O)]


2. S v M
/:. (I & D) v (C & O)

Hay cuatro formas de escapar de un dilema:

1) Demostrar que una de las condicionales es errónea.


2) Demostrar que la disyunción es falsa, es decir, hay cuando menos una opción
que no contempla el dilema.
3) Demostrar que es falsa una o más proposiciones del dilema.
4) Construir un contra dilema o dilema espejo.

En el caso de los criterios (1 y 2) estamos frente de un falso dilema (una falacia). El


caso (3) no le interesa al lógico (si al filósofo) porque no es tarea del lógico determinar
la verdad o la falsedad de las proposiciones. En el caso (4) no sabría determinar si es
una falacia formal, pero si es inaceptable para el filósofo aceptar al dilema y al contra
dilema como verdaderas.2

A continuación se presenta el dilema de Protágoras


y el dilema espejo de Evalto

Protágoras había enseñado la retórica a Evalto el cual convino en pagarle cierta suma a
cambio. La mitad la pagó por adelantado y el resto debía pagarlo cuando ganara su
primer pleito. Pero Evalto no se dio prisa para postular. Protágoras lo demandó y
argumentó así:

Ganes o pierdas este pleito me tendrás que pagar.


Si ganas te obligará nuestro contrato, si pierdes te obligará
la sentencia del tribunal.

Evalto respondió:

Gane o pierda este pleito no te tendré que pagar.


Si gano me dispensará la sentencia del tribunal,
si pierdo me dispensará nuestro contrato.3

2
En este sentido también resulta problemático por ejemplo las paradojas lógicas.
3
José M. Lázaro, El pensar lógico, 1997, Estados Unidos De América, Universidad De
Puerto Rico,
Pág. 244-245.

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