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Los Pulgones.

Su Control desde una mirada Agroecológica

Pescio Francisco I INTA ProHuerta


EEA AMBA
PNTER 3351 “Producción agroecológica para la Inclusión Social”

Objetivo. El objetivo de esta cartilla es aportar elementos que permitan controlar los pulgones
que tenemos en la huerta. Para ello vamos a estudiar algunos detalles importantes de su
biología y la forma de controlarlos. Utilizaremos una perspectiva agroecológica. Desde este
enfoque, utilizaremos algunas ideas principales: Entender a la huerta como un sistema, en
donde los pulgones ocupan un lugar particular; comprender como se desarrollan y aplicar
técnicas que no contaminen, que sean económicas y de fácil realización.

¿Que es un pulgón? Los pulgones son insectos hemípteros y son familiares cercanos a las
cochinillas y moscas blancas. A este grupo de insectos se los conoce también como áfidos.
Se alimentan de la savia de los vegetales, trayendo grandes inconvenientes en la huerta.
Tienen costumbres de alimentación y ciclos de vida bastante complejos, pero que es útil
conocer en más detalle para controlarlos mejor.

Tipos de pulgones. Existen numerosas especies de pulgones. Entre las más comunes
podemos nombrar a:

Pulgón negro de los cítricos: Toxoptera aurantii. Pulgón del haba: Aphis fabae.

Autor. http://www.efa-dip.org Autor. Michael Becker

Pulgón del maíz: Rhopalosiphum maidis. Pulgón verde: Myzus persicae.

Autor. CSIRO Autor: James K. Lindsey


Pulgón del Repollo: Brevicoryne brassicae

¿Cómo se alimentan?. Los pulgones son insectos chupadores. Se alimentan de la savia de


las plantas. Para ello, cuentan con un pico que clavan en las partes blandas de la planta y
absorben los jugos azucarados de la savia.

Es por eso que los vamos a encontrar en las partes mas tiernas y con mayor crecimiento de la
planta (porque es ahí donde se dirigen la mayor cantidad de nutrientes a través de la savia)
como son los brotes y hojas (especialmente las mas nuevas).

Al alimentarse, eliminan gran parte de esta savia como un líquido azucarado por los órganos de
evacuación, llamados sifones. Este líquido queda impregnado en las superficies de la planta.

Hábitos de alimentación. No todos los pulgones atacan a cualquier planta. De hecho,


muchos de ellos son bastante específicos. Los podemos clasificar de acuerdo a que tipo de
planta eligen para alimentarse.

• Pulgones específicos. Se alimentan de una sola especie de planta. Pueden ser los
más fáciles de controlar, ya que si controlamos los que están en esas plantas, o
directamente no cultivamos esta especie, no vamos a tener a esos visitantes en la
huerta; y tampoco van a atacar a sus vecinas.

• Pulgones olífagos. Se alimentan de un grupo de plantas, generalmente


estrechamente relacionadas. Por ejemplo, esto ocurre con la familia del repollo. Si
tenemos varias verduras de una misma familia, como es el repollo, brócoli y coliflor;
, es muy probable que los pulgones ataquen a todas ellas. Por otra parte, esto les
permite sobrevivir aun en épocas en las cuales no cultivemos estas verduras, que se
pueden encontrar en malezas de la misma familia (como es el caso de los repollos y
numerosos yuyos).

• Pulgones polífagos o emigrantes. Se pueden alimentar de especies que pertenecen


a familias diferentes. Entonces,

Daños que genera. ¿Cómo los identificamos? La presencia de pulgones en la huerta puede
ser problemática ya que generan daños directos e indirectos a la planta. La gravedad de estos
pueden ser desde algunas pequeñas hojas dañadas hasta la muerte de la planta.

• Daños directos. Al absorber los jugos del tallo no solo se reduce la cantidad de
alimento que dispone la planta, sino que su saliva produce deformaciones. Esto lo
podemos notar con la aparición de hojas enrolladas o brotes deformados (que muchas
veces finalmente se terminan secando). Por otra parte es fácil encontrar a la colonia en
lugares cercanos al tallo o hojas afectadas.

• Daños Indirectos. Transmisión de virus. Los insectos picadores, como el pulgón,


pueden transmitir virus que afectan a las plantas. Esto ocurre cuando pican una planta
sana luego de haber picado otra enferma. Estos virus generan varios problemas en los
vegetales, que van desde retraso del crecimiento hasta su muerte

• Crecimiento de Hongos. El segundo daño indirecto es causado en realidad por la


aparición de un hongo, la Fumagina. Este se observa como un tizne sobre la hoja. Al
depositar el líquido azucarado de sus expulsiones, los pulgones crean las condiciones
para que aparezca la fumagina. Este hongo utiliza este liquido azucarado como
alimento. El daño se genera cuando el tizne cubre la hoja y no le permite recibir la luz
solar, y así termina secándose. Cuando los ataques son muy fuertes, es posible
encontrar fumagina aún en los troncos, macetas o baldosas.

Ciclo de Vida. Es importante conocer el ciclo de vida de los insectos de la huerta, ya que nos
puede mostrar cual es su punto débil y el momento justo para controlarlos.

Los pulgones son insectos sociales, esto significa que, si las condiciones son adecuadas,
podamos encontrar una gran población de insectos sobre nuestras plantas atacadas, formando
una colonia. Tienen un ciclo de vida bastante complejo, dividido en tres etapas (huevo, ninfa y
adulto). Los pulgones se pueden reproducir de manera sexual o asexual, también llamada
partenogénesis (Se llama así porque no es necesario el apareamiento del macho y la hembra,
sino que la hembra puede generar su propia descendencia).

De acuerdo al momento de su ciclo, se pueden generar dos tipos de pulgones: los alados y los
ápteros (sin alas). Vamos a empezar a estudiar a estos últimos.

En una colonia, la mayor cantidad de pulgones son hembra. Pueden multiplicarse de manera
asexual, y tienen la particularidad de que las crías ya nacen vivas como ninfas. Si las
condiciones ambientales son adecuadas (buen clima, cantidad suficiente de alimento y pocos
predadores) se multiplican rápidamente. Así, una hembra puede generar alrededor de 80
nuevos pulgones por semana. Este es el secreto de su capacidad de daño, ya que aumentan
su población en pocos días.

En algunas situaciones particulares, surgen machos, que se reproducen con las hembras.
Cada hembra coloca un huevo (que le permite pasar la época adversa) y así pueden iniciar
una nueva colonia. Esta se llama hembra fundadora. Es importante notar que la postura de los
huevos se suele dar cuando se generan condiciones ambientales adversas, ya sea por falta de
comida o un clima adverso.

Pájaro que comió. Generalmente, los pulgones son ápteros, es decir, no tienen alas. Pero si la
población es muy alta, comienza a faltar comida o bien se acerca la temporada adversa,
surgen individuos con alas. Estos van a ser los responsables de viajar a nuevas huertas en
búsqueda de alimento. Según la especie de pulgón puede haber solo machos alados, o bien
hembras y machos. Además hay pulgones alados que solo viajan en la época de crecimiento a
lugares lejanos y otros, que aparecen en otoño, que viajan y colocan huevos que nacerán en
primavera.

Precisamente a los pulgones voladores vamos a tener que empezar a combatir, ya que traen a
los pulgones desde afuera de nuestra huerta.

Su secreta relación con los insectos. Cuando realizamos talleres de huerta, uno de los
primeros ejes disparadores es preguntar que se debe hacer con los bichos de la huerta. La
respuesta generalizada suele ser: !!!Matarlosss!!!. Sin embargo, el mundo es más amplio y no
todos los insectos son dañinos. Aparecen en escena los organismos benéficos, ya sea porque
se alimentan de otros insectos o bien polinizan las flores.

Entonces, desde una mirada agroecológica tenemos que ampliar la mirada, Un ejemplo
práctico lo podemos dar con la siguiente foto. ¿Qué vemos?

Un brote con muchos pulgones y hormigas

¿Y si ampliamos la mirada?

Un brote de cítrico, con pulgones, hormigas y una vaquita de san Antonio.

Así, según nuestra mirada de Humano, hay insectos buenos y malos, de acuerdo a donde se
ubiquen en esta cadena alimentaria (Es decir, quien se come a quien). Los insectos o bichos
que se alimentan de plantas, en principio son malos o dañinos, y el resto son los buenos. Sin
embargo, para que haya benéficos, vamos a necesitar a los dañinos, que les van a servir de
alimento. ¿Y si matamos a todos los insectos? Nos quedamos sin la valiosísima ayuda de los
benéficos.

Podemos decir que los dañinos pueden ser útiles como alimentos. Los vamos a llamar plaga
cuando la cantidad de daño que pueden generar es importante, y supera la capacidad de
autocontrol que hacen los benéficos existentes. Es ahí que debemos controlarlos.

Como acabamos de explicar, no todos los insectos son dañinos. ¿Quienes son entonces el
resto de insectos que rodea a los pulgones? Es importante entonces que conozcamos como
se relaciona el pulgón con los demás integrantes de la huerta, ya que tiene grandes amigos y
enemigos mortales.

Las Hormigas. Las hormigas, especialmente algunas especies de pequeñas hormigas


coloradas, tienen una relación muy estrecha con los pulgones. Estas hormigas no se
alimentan de plantas, sino de néctar y sustancias dulces. El líquido dulce excretado por los
pulgones les sirve de alimento, especialmente en épocas de escasez (como sucede en el
invierno). Por esto se genera una relación de mutuo beneficio.

Los pulgones se alimentan e involuntariamente alimentan a las hormigas. A cambio, las


hormigas las protegen, como pastoras, del posible ataque de algún otro insecto o bien
distribuyéndolas por la planta afectada.

Hormiga colorada protegiendo una colonia de pulgones

Autor: Vibha Raj

Enemigos íntimos. Los pulgones, que generan daños en la plantas, se encuentran dentro de
la cadena alimentaria de la huerta. Su función, entre los insectos del resto de la cadena, seria
la de animal forrajero, es decir, que le sirve de alimento a muchos otras especies. Estos
pueden ser predadores (que se alimentan de otros animales) o parasitoides (que deben
parasitarlos para completar su desarrollo).

¿Cuáles son entonces estos enemigos naturales?

Coccinelidos, como la vaquita de San Antonio (en estado juvenil o ninfa)

Un coccinelido en plena faena (Propylea quatuordecimpunctata)


Autor: Scott Bauer
Una Vaquita de San Antonio cerca de una población de pulgones. C. septempunctata
Fotografia de Greyson Orlando

Ninfa de Vaquita de San Antonio comiendo un pulgón


Autor: Sanjay Acharya

Microhimenópteros. Se trata de pequeñas avispitas que depositan sus huevos en el interior


del pulgón y al eclosionar lo matan. Las hormigas no pueden defender a los pulgones de su
ataque.

Pulgón luego de ser parasitado


Mántidos (También conocido como Tata Dios)

Crisopas

Detalle de Crisopa (Chrysopa perla) alimentandose de pulgones. Autor: Guido Gerding.

Sirfidos

Autor: Stan Shebs

Para que estos insectos permanezcan en la huerta deben tener alimentos (es decir, pulgones),
es por esto que es necesario siempre que exista una pequeña población de pulgones. Como
vimos, hay gran variedad de pulgones, muchos de los cuales no afectan a las plantas que
cultivamos. Entonces el secreto es mantener pulgones que no ataquen a nuestras plantas,
como los de las gramíneas. Eso lo podemos lograr manteniendo alguna parte de la huerta con
la vegetación espontánea (el famoso biotopo).
¡Ahora vamos a combatirlos!. Algunas propuestas para su Control Biológico

En las actividades de control biológico, hay dos tipos de trabajos o acciones: las pasivas y las
activas. Las primeras son las que necesitan menor cantidad de trabajo nuestro, ya que
funcionan más constantemente y de manera preventiva. Las segundas, si, requieren que
trabajemos más activamente.

Monitoreo y Control. Los pulgones (junto a cochinilla y mosca blanca) son muy atraídos por
el color amarillo. Nos valemos de esa particularidad para monitorear y controlar la cantidad de
pulgones presentes. Vamos a atraer particularmente a los pulgones alados, que son los que
generan la primera invasión.

Hay dos tipos de trampas amarillas. La primera la podemos construir con una lata de dulce de
batata pintada de color amarillo por dentro y por fuera. Conviene que este elevada a 1 mt
aproximadamente. A esta lata le pondremos agua en su interior y unas gotitas de detergente.
Los pulgones voladores se dirigirán rápidamente a la lata y no podrán salir.

El segundo tipo de trampa se hace con placas amarillas. La idea de estas trampas es que los
pulgones se atraigan por el color y queden adheridos a las mismas. Estas se arman con
cualquier material que resista la intemperie (plástico, chapa, etc.). Se pintan de amarillo y se
les coloca una bolsita de plástico transparente (como las de panadería) A esta placa envuelta la
pintamos con aceite de auto usado o grasa De esta manera queda la trampa lista.

Se deben colgar a 1 mt de altura aproximadamente. Debemos revisar cada 15 días para


evaluar la cantidad de insectos adheridos. Si hay muchos insectos pegados o se perdió el
poder adhesivo, reemplazamos la bolsita por una nueva. Si solo queremos monitorear (saber
si hay o no pulgones) con una o dos trampas por huerta es suficiente. Si queremos realmente
controlar a los pulgones, debemos distribuir una trampa cada dos canteros y, mejor aún,
colocar en el cerco perimetral una trampa cada dos metros.

Franjas sin cultivar. Sabemos ya que los benéficos se alimentan de pulgones, por lo tanto,
necesitamos que estos existan para que los predadores tengan su comida. Si no la tienen, se
mueren o se van a otra huerta en busca de mejor fortuna.
Puede ocurrir también que decidamos aplicar algún preparado
casero contra los pulgones. Pero es probable que este
preparado mate tanto al pulgón como al benéfico, y en caso de
nuevas invasiones, no tengamos a los defensores de la huerta.

¿Cómo podemos hacer entonces? Existe una técnica, que


consiste en dejar franjas o pedazos de la huerta sin cultivar (en
criollo, dejar que crezcan los yuyos). Esto se llama biotopo.
Dejando sin cultivar entre 3% a 5% del terreno es suficiente.
Muchas veces se deja algún costado alejado.

Lo que permite este biotopo es que sobrevivan pulgones en los


yuyos, que a su vez le sirven de alimento a los predadores, y
que en caso de tirar algún veneno casero, los benéficos tengan su refugio allí.
El problema no es el pulgón, es la planta. A veces, los ataques de las plagas en realidad
nos están indicando alguna cuestión referida a la planta. Las plantas que sufren algún tipo de
stress, como la falta de riego, son más propensas a ser atacadas. Lo mismo ocurre con las
plantas fertilizadas con químicos. Alguna explicación a esto puede darse por la composición de
la savia. En las plantas con sequía y con fertilización química, hay mayores sustancias
atractivas para los pulgones, los cuales terminan yendo a estas plantas.

Es muy frecuente también que los ataques fuertes de pulgones se den al finalizar la temporada,
cuando las plantas ya dieron la mayor parte de su producción y están terminando su ciclo.
Ocurre que al envejecer, las plantas generan menos defensas, y comienzan a trasladar parte
de sus nutrientes a los frutos y semillas, siendo entonces más apetecibles para los pulgones.
En estos casos, no tenemos que combatir pulgones, sino retirar estas plantas e invitarlas al
equipo de la abonera.

Asociaciones. Existen algunas aromáticas que repelen a los pulgones. Tengámoslas en la


huerta para repelerle y poder elaborar nuestros macerados. Las umbelíferas (anís, coriandro),
liliáceas, rabanito, menta, ruda y ortiga, entre otras. El taco de reina sirve como planta
trampa (ya que atrae a los pulgones y a benéficos). El trébol blanco también protege del ataque
de pulgones en repollos y coliflores.

Colores y Olores en la Huerta. Como dijimos, el amarillo atrae a los pulgones. Lo mismo
ocurre con ciertas especies que son preferidos. Si utilizamos flores en la huerta, estas son
atractivas. Lo mismo ocurre con ciertas plantas preferidas. Estas plantas serán las primeras en
ser atacadas. Si las eliminamos o aplicamos el preparado sobre las mismas, eliminaremos el
foco inicial de pulgones. Estas plantas se las llama planta trampa.

Control con insectos. Lo primero que debemos hacer es combatir las hormigas (como vimos
ya en la cartilla de control de hormigas). Para ello podemos usar preparados y cebos, o bien
barreras físicas.

Luego, debemos promover a los benéficos. ¿Cómo? Existe infinidad de métodos, algunas de
ellas se tratan de dejar espacios sin cultivar (para refugio), recolectando aquellos benéficos que
no vuelan (como el tata dios), y muchos otros más. Es posible alentar la producción de
predadores o parasitoides. Las técnicas no son complejas, pero requieren una cierta
dedicación y paciencia. Una técnica exitosa es la cría de pulgones en peceras cerradas. Para
ello tenemos que conseguir plantas con pulgones a los cuales vamos a ir alimentando. A
medida que tengan comida y no sean atacados, se multiplicaran. Luego se les agrega vaquitas
de San Antonio. Al no tener enemigos naturales, las vaquitas se multiplican notoriamente y
luego se pueden liberar en la huerta. Como vemos, requiere paciencia y algo de práctica.

Preparados y Macerados. ¿Que ocurre cuando la cantidad de pulgones excede la capacidad


de control del sistema y se convierten en plaga? Debemos empezar a controlarlos. Para ello,
vamos a utilizar distintos productos de origen natural para su control. Debemos ser cuidados,
ya que cuando aplicamos algún preparado, por más que sea orgánico, debemos seleccionarlo
con cuidado, ya que puede afectar tanto a plagas como benéficos por igual. Además, algunos
preparados son totalmente inofensivos para Humanos y animales, pero otros pueden llegar a
ser tóxicos para el Humano (como el Paraíso), por lo que debemos también ser cuidadosos.
Existen numerosos preparados efectivos contra pulgones. Aquí solo enumeramos algunos.

Agua y Jabón. Este tipo de insectos tiene orificios a lo largo del cuerpo que les permite
respirar. Si se les rocía con un líquido viscoso (como el agua con jabón) se los ahoga. Para eso
tenemos disolver aproximadamente 50 g de jabón blanco por litro de agua.

Conviene probar primero en alguna parte de la planta para comprobar que no este muy
concentrado y queme la planta. De ser así, le agregamos mas agua. Este preparado lo
tenemos que utilizar por la tarde (mas que nada en verano), ya que puede quemar las hojas.

Existe también el aceite emulsionable. Tiene el mismo efecto que el jabón, aunque hay que
comprarlo. Debemos prestar atención porque hay aceites de distintas viscosidades, según sea
la época del año en que se aplica.
Flor de macerado. El macerado de caléndula repele gusanos, insectos picadores y
cortadores. Tenemos que macerar una taza de hojas y flores de caléndulas en medio litro de
agua durante un día. Filtramos con un lienzo y diluimos con 1,5 lts de agua y una cucharada de
jabón blanco (para que se adhiera a las plantas). Con eso pulverizamos.

Piel de Naranja. Los cítricos tienen en su cáscara aceites esenciales. Estos, como el limoneno
y el linalol combaten a los insectos de cuerpo blando (como pulgones, cochinillas, etc.).
Tenemos que hervir dos tazas de agua con la cáscara de una naranja. Dejamos reposar 24
horas. Filtramos y le agregamos un poco de jabón blanco.

Extracto de la mala palabra. Los pimientos, especialmente aquellos “de la mala palabra”
(como dicen nuestras huerteras mas pudorosas) son ricos en sustancias que irritan a los seres
vivos. Debemos siempre tener algunas plantitas en la huerta (con la precaución que se cruzan
con los pimientos comunes y le dan un gusto más picante). Tomamos algunos pimientos secos
y los trituramos. Lo dejamos macerar en un litro de agua, filtramos y luego pulverizamos sobre
los pulgones.

Ataca la Milenrama. La planta conocida como milenrama combate áfidos e insectos de cuerpo
blando. Además es un buen vigorizante. ¿Como se realiza su preparado? Una taza de hojas de
milenrama en 1 litro de agua, por 24 horas. Luego mezclar y filtrar, diluir en 1,5 litros de agua
más. Le podemos agregar algo de café (la cafeína es un confusor de insectos) y ¼ de de
cucharada de jabón blanco. Pulverizar.

Picante como Ortiga. Tomar 200 grs. de plantas de ortiga, cubrir con agua y dejar fermentar
por tres semanas. Tomar 1 parte de purín con 7 de agua y pulverizar.

Jugo de tomate frío. Triturar doce o más hojas de tomate o bien de papa en media taza de
alcohol por algunos minutos. Agregar dos litros de agua. Aplicar esta mezcla directamente
sobre los pulgones.

Alcohol de Ajo o Cebolla. Utilizar 6 dientes de ajo en medio litro de alcohol fino y medio de
agua. Triturar y dejar reposar 5 minutos. Colar. Guardar en heladera.

La Ruda ruda. Se deja macerando 200 grs. de ruda en un litro de agua por quince días, de
manera de lograr un purín. Eso se filtra y pulveriza sobre las plantas enfermas.

Tierra de diatomea. Al igual que las hormigas y otros insectos con articulaciones, el
espolvoreo o el agua con tierra de diatomea elimina a los pulgones. ¡Ojo! la tierra de diatomea
también afecta a los benéficos. Esta se puede utilizar como polvo, espolvoreando directamente,
o bien diluyéndolo en agua. Se le puede agregar al agua algún macerado.

Bibliografía. A partir de estas fuentes se construyó el material escrito. Invitamos a leerlo para
profundizar sobre este y otros temas de Agroecología y Control Biológico

• Control Ecológico de Plagas de la Huerta Riquelme, Antonio. INTA ProHuerta.


• La Huerta Orgánica. Autores varios. INTA ProHuerta.
• Control de pulgones. www.infoagro.com
• Aphids: Pests in Gardens and landscapes. L. Flint, UC Statewide IPM
Program/Entomology, UC Davies. IMP Online Service.
www.ipm.ucdavis.edu/PMG/menu.homegarden.html
• Extractos de Plantas Vegetales. www.agendaorganica.cl
• Gliessman. Procesos Ecológicos En Agricultura Sostenible
• Ullé, J. Material Curso Asesores en Agricultura Orgánica. SAGPyA. 2007
• Material vario de agroecología

Nota de Copyright: Las fotografías fueron tomadas de www.wikimedia.org, con el detalle de autores en el pie de cada
foto. La presente publicación no tiene fines de lucro.

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