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Boletín del Club de Lectura EL GRITO

Temporada 8 / Abril 2011. Número 124 http://clubelgrito.blogspot.com

LOS TIMADORES Jim Thompson

J
im Tompson, probablemente uno de los au- en los campos petrolíferos.
tores emblemáticos de la edad de oro de la
novela negra. No gozó, sin embrago, de la Su adscripción al Partido comunista alrededor de
fama que sus coetáneos tuvieron. Antes de 1935, tiene lugar durante su estancia en Oklahoma,
dedicarse a escribir, primero como periodista y siendo miembro del Oklahoma Writer's Project
después como escritor, desempeñó múltiples traba- que ayudó a escritores durante la depresión, una
jos, botones de hotel, camionero, especialista en decisión que él explica en su primera novela como
explosivos, camarero, vigilante; experiencias que siendo atraído por la "buena conversación," y
después reflejaría en sus novelas y de las que resal- "bastante disgustado con los partidos de la vieja-
ta una visión muy crítica de la sociedad americana. línea". Dejó el partido comunista antes de 1938 y a
pesar de aparecer en algunas listas
Su padre, James Sherman negras de antiamericanos, no fue
Thompson, apodado Big Jim, demasiado inquietado por la co-
sheriff del condado de Caddo, se misión Maccarty.
presentó a las elecciones para el
congreso y fue derrotado el mis- En septiembre de 1931 Thompson
mo año que nacía el pequeño se casa con Alberta una telefonis-
Jim. A continuación tuvo que ta, con la que tendrá tres hijos.
huir a Méjico para evitar proble- Nothing More Than Murder
mas legales por malversación de (1949) (Sólo un asesinato), es la
fondos públicos. La vida azarosa obra que da comienzo a su carrera
de su progenitor, fue en parte como autor de novela negra que a
narrada por el propio Jim la postre le valdrá ser recordado.
Thompson en su novela autobio- En esta novela los personajes son
gráfica: Bad Boy (1953). El pequeños empresarios del sector
Gran Jim era un hombre inquie- de la distribución y exhibidores
to, jugador compulsivo que izo de cine. Un gremio al que el autor
fortuna con el petróleo y la dila- perteneció, sale identificado en el
pido rápidamente. papel de Jim Nedry ,el proyeccio-
JimTompson, creció bajo la in- nista. En la siguiente, The Killer
fluencia de su abuelo quien lo inició en la lectura Inside Me (1952) (El asesino dentro de mí) apare-
de los clásicos y con trece años, lo llevaría secreta- ce el sheriff adjunto Lou Ford que volverá a tener
mente a algunas actuaciones del cabaret burlesque protagonismo en Wild Town (1957) (Ciudad vio-
y guiaría sus primeras experiencias de adolescente. lenta).
Empieza a escribir muy joven y cuando se instalan De todas sus obras, 1280 almas es la más destaca-
en Tejas, en los años 20, ya había publicado algu- da y considerada por muchos su mejor novela.
nos cuentos en revistas. Contiene todos los referentes tompsonianos. Asesi-
Mientras asistía durante el día, a la escuela segun- nos sicópatas, agentes de la ley depravados, una
daria, trabajaba por las noches como botones en el bajada a los infiernos de la América más profunda.
Gran Hotel de Tejas, sacándose un sobre sueldo Jim Tompson continua la galería de retratos de se-
sustancioso aprovisionando a los huéspedes en al- res patéticos, monstruos y desalmados en el resto
cohol y otras mercancías. Al cabo de 2 años de ese de sus numerosas novelas que conforman un uni-
ritmo frenético, bebiendo y fumando cantidades verso donde la gente sencilla es victima de la irra-
ingentes para mantenerse en pie, cae gravemente cionalidad ambiente.
enfermo. Tardara un año en reponerse, tiene enton-
ces 19 años y se marcha a trabajar junto a su padre En los cincuenta escribió diferentes guiones cine-
matográficos para Holywood. La adaptación para
Stanley Kubrick de The Killing (Atraco perfecto)…. Página 2
Y The Paths of Glory (Senderos de gloria) dejaran
un amargo rastro en las relaciones con el director de
cine, al no corresponderse la aparición en los crédi-
tos de la película con la que había sido su labor. Si-
guió trabajando en guiones sin demasiado interés,
para la televisión, el más notable fue la serie de Iron-
side, (El hombre de Hierro) con el actor Raymond
Burr. La mayoría de sus trabajos fueron fruto de en-
cargos y trabajos alimenticios. El autor de El asesino
dentro de mí, 1280 almas, La huida etc. fue sobrevi-
viendo en medio del alcoholismo, achaques a su sa-
lud, y continuos problemas económicos. Thompson
que recogía a menudo material de sus propias expe-
riencias vitales escribió una autobiografía novelada,
Bad Boy (1953) y en The Alcoholics (1953) relató
algunos de sus problemas personales con el alcohol.
lliam Faulkner —aunque, al menos en un aspecto,
Murió el 7 de abril de 1977 en Hollywood, Califor- llegó más lejos: en el relato en primera persona—,
nia. Una errata en el anuncio de su muerte, propició
creando alternativas versiones del infierno difíciles
que sólo acudieran a su entierro algunos miembros
de encontrar en sus contemporáneos.
de su familia y muy pocos amigos íntimos.
Thompson publicó la mayoría de sus 29 novelas —
Que estaba destinado a un éxito póstumo, Thompson hay miles de páginas de manuscritos aún inédi-
lo intuía, y poco antes de morir pidió a su esposa que tos—, más los guiones de dos de las mejores pelícu-
guardara sus manuscritos, augurando que probable- las de Stanley Kubrick (The Killing y Paths of Glo-
mente a los diez años de su muerte le reconocerían ry) en la década de los años cincuenta. Falleció en
sus meritos. 1977 totalmente ignorado, y gracias a las editoria-
les francesas, primero, y posteriormente al redescu-
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brimiento hecho en la pasada década por una pe-
ficha_Thompson.php
queña editorial de California, Black Lizzard
Books, se ha convertido en la niña de los ojos de
cineastas y editores. (El actor Sean Penn y el di-
Jim Thompson: el Dostoievski del rector Quentin Tarantino oran en el altar de «Big
pulp / Mario Szichman Jim»). Además, dos biografías, Jim Thompson:
Sleep with the Devil, de Michael J. McCauley
Hay treinta y dos formas de escribir un relato (Mysterious Press, Nueva York), ySavage Art. A
y yo las he usado todas, pero existe sólo una trama Biography of Jim Thompson, de Robert Polito
narrativa: (Alfred A. Knopf, Nueva York), han revelado que
las cosas nunca son lo que parecen ser. buena parte de la ficción más experimental, sub-
Jim Thompson, A Horse in the Baby’s Bathtub versiva e irónica escrita en Estados Unidos en el
siglo xx consistió simplemente en pasar en limpio
los sucesivos descensos al infierno concretados por
el escritor entre sus 15 y sus 45 años de edad.
Como todo genio de la narrativa, era un inventor Todo, absolutamente todo lo que tamizó el te-
frustrado. En uno de sus volúmenes autobiográfi- clado de la máquina de escribir de Thompson atra-
cos,Bad Boy, Jim Thompson soñó con inventar vesó antes su cuerpo. Fue artista de vodevil (una
«cosas tales como libros de historietas hechos en de sus tareas no remuneradas consistía en abrochar
papel higiénico, cigarrillos con fósforo incorporado el sostén a sus compañeras de elenco), un vagabun-
al tabaco para poder encenderlos directamente, do en la época de la Gran Depresión, un contra-
corbatas que adquieren la tonalidad de la salsa que bandista de licor para una de las «tripulaciones»
cae en ellas y una esponja en forma de lengua para de Al Capone, botones de hotel, dirigente gremial
mojar estampillas». Lo que inventó, en cambio, es del Partido Comunista en Oklahoma y, posterior-
un universo narrativo tan complejo como el de Wi- mente, periodista. Durante décadas, para poder
mantener a su familia, tuvo que trabajar en dos o Hano, quien fue su editor en Lion Books, apareció
tres empleos a la vez, y su sueño, sus pulmones y en su oficina junto con su agente literaria, Ingrid
sus riñones quedaron destruidos por las 18 horas Hallan, una especie de valquiria, tratando de ver si
cotidianas en que debía permanecer de pie, apun- lo contrataban para escribir una novela.
talado por el alcohol y por diferentes tipos de esti- «Jimmy parecía un dócil San Bernardo», me di-
mulantes. Incluso el periodista emasculado de su jo Hano. «Era cordial, amable, y estaba deseoso de
novela The Nothing Man, quien comete una serie congraciarse con todo el mundo». Hano le mostró
de asesinatos y descubre que su impotencia sexual algunas sinopsis de novelas que Lion Books encar-
se traduce en la imposibilidad de que alguien crea gaba a escritores (Hano tenía el talento de apunta-
en sus crímenes, es uno de sus numerosos álter egos lar sus sinopsis en los clásicos griegos o en la narra-
—en el caso de Thompson no se trató de una cas- tiva rusa y francesa del siglo xix). Tras estudiar las
tración, sino de una vasectomía, hecha sin aneste- sinopsis, Thompson dijo que le interesaba la histo-
sia, con un médico cabalgando sobre su estómago ria de un corrupto policía neoyorquino que se ena-
para controlar sus convulsivos movimientos. mora de una prostituta y termina asesinándola.
¿Era posible que le prestaran una máquina de es-
El infierno tan deseado cribir?
Entre 1929 y 1932, William Dos semanas más tarde re-
Faulkner cartografió su te- gresó a las oficinas de Lion
rritorio y diseñó todos sus Books, y Hano tardó algunos
personajes de importancia minutos en salir del estupor.
en cuatro obras maes- Thompson no sólo había es-
tras: El sonido y la fu- crito la mitad de The Killer
ria, Mientras agoni- Inside Me, una de sus obras
zo, Santuario y Luz de agos- maestras, sino que había rees-
to. Lo que vino después fue tructurado totalmente la si-
una ampliación de su temá- nopsis. En vez de un policía
tica (en las ejemplares Las neoyorquino, el protagonista
palmeras salvajes y El villo- era un alguacil tejano, Lou
rrio) o una exacerbación de Ford, quien junto con Nick
su peor retórica, como Corey, de Pop. 1280, son los
en ¡Absalón, Absalón! o villanos más horriblemente
en Una fábula. Pero Faulk- simpáticos del policial nortea-
ner podría haberse muerto mericano (por no decir de to-
tranquilamente en 1932 sin da su literatura). La técnica
que su gloria sufriera un de Ford consiste en matar li-
ápice. Entre 1942 y 1949 teralmente de aburrimiento a
Thompson escribió tres no- sus potenciales víctimas tor-
velas: Now and on turándolas con frases hechas
Earth, Heed the Thunder, antes de eliminarlas física-
y Nothing More than Murder, y podría haberse mente de la faz de la Tierra.
muerto tranquilamente en 1950, o en 1951, en el «Jim introdujo su maravilloso talento en esas sim-
más oscuro de los anonimatos. Tal vez figuraría en ples sinopsis», dijo Jim Bryans, otro de los editores
los diccionarios de literatura norteamericana como de Lion Books. «¿A qué otro autor se le hubiera
una interesante nota al pie, pues las dos primeras ocurrido canalizar el sadismo de Lou Ford usando
son buenas novelas regionales, en el estilo de Willa todos los clichés del lugar común?».
Cather, y la última, un excelente policial, pero las La relación entre Thompson y Hano permitió al
tres sumadas sólo brindan desperdigada informa- genio salir de la lámpara. Entre 1952 y 1955,
ción acerca de un genio en el proceso de desarrollar Thompson hizo algo similar que Faulkner, aunque
su total potencial creativo. Afortunadamente, en en 13 novelas y dos autobiografías, cada una de
1952, luego de casi diez años de estar entrando y ellas escritas en un lapso de entre seis y ocho sema-
saliendo de clínicas de rehabilitación para alcohóli- nas, en cuartos de hotel de Nueva York, donde po-
cos en San Diego, Thompson, ya en la cincuentena, día amurallarse contra su alcoholismo y contra su
se vino a Nueva York. Tal como me contó Arnold extensa e inoportuna familia. Las más notables,
además de The Killer Inside Me, son: Savage en un supermercado, atraídos por las excitantes
Night, relato de un asesino enteramente dotado de portadas y por las leyendas que llevaban («Él usó
prótesis que al final de la narración se desvanece dos mujeres para alimentar sus brutales instin-
en el aire como el gato de Cheshire; The Criminal, tos», o «Una violenta novela de crimen y lascivia
donde usa nueve relatos en primera persona para que transcurre en un hotel»): un lector que co-
contar cómo un adolescente es víctima de un com- menzaba a leer «atraído por la apremiante voz del
plot a fin de que confiese un crimen que no come- narrador, con su humor populachero y sus énfasis,
tió —y donde se revela que el director de un perió- y justo cuando creía hallarse a punto de descubrir
dico es en realidad Dios—; The Golden Gizmo, un la verdad acerca del asesinato, o del robo, o del
policial que comienza de esta manera: «Fue poco secuestro, caía a través del escotillón abierto por
antes de concluir su labor de ese día que Toddy Thompson. Y el lector descubría que estaba en las
conoció al hombre sin quijada y al perro que profundidades. No las profundidades de una ciu-
hablaba» (hay que retroceder dad, sino de una mente. Y lo
alDiario de un loco para encon- peor, sin pasaje de regreso».
trarse con un texto pareci- Que Thompson tenía un
do); A Hell of a Woman, una amplio registro, incluido un
reescritura de Crimen y casti- desaforado humor rabelesiano,
go que concluye en dos relatos capaz de hacer brillar su fic-
superpuestos de un héroe to- ción más sombría, lo demues-
talmente escindido; The Grif- tra en su obra maestra, Pop.
ters, una actualización 1280. Allí están taquigrafiados
de Edipo rey, con una Yocasta todos sus temas. Allí figura,
del siglo xx reemplazando a su también, el párrafo que lo defi-
hijo en el crimen final, y la ne por entero. Lo enuncia Nick
famosa The Getaway (La fuga), Corey, un corrupto alguacil —
infamemente mutilada en sus ¿tal vez un maduro Lou
dos versiones cinematográfi- Ford?— que se aprovecha de
cas. Nunca un final feliz trai- su cargo y de su falsa candidez
cionó de esa forma a su autor. para vengarse de todos aque-
Pues la suerte que corren Car- llos que lo han humillado: «Me
ter «Doc» McCoy y Carol, su estremecí pensando lo maravi-
esposa y socia en el robo de un lloso que había sido nuestro
banco tras escapar a México, Creador», dice Corey, «al fa-
es su ingreso simbólico en la bricar cosas tan absolutamen-
ciudad de El Rey, y su descenso literal al infierno. te horrendas en el mundo que algo como un asesi-
De nuevo, no hay nada en la literatura policial nato parecía insignificante en comparación».
norteamericana, nada absolutamente, que se pa- En The Horse in the Baby’s Bathtub, un persona-
rezca a las 40 páginas finales de The Getaway. je recuerda que hay 32 tramas de novela. Todas
Y es que, en realidad, Thompson nació con va- han sido engendradas por la misma madre. Existe
rios siglos de atraso. Se hubiera movido como pez una sola trama básica: las cosas no son lo que pa-
en el agua entre Quevedo y Rabelais, o junto a los recen: ésa es la madre de las otras 32: las cosas
autores de dramas litúrgicos que acudían a la por- nunca son lo que parecen ser. Un interlocutor in-
nografía para divulgar su credo religioso. terviene para preguntar: «¿Nada? ¿Nada es nunca
Curiosamente, esas novelas que parecen pensa- lo que parece ser?». Y el personaje —que, imagi-
das por Beckett y escritas por Céline, tenían como no, es el propio Jim Thompson—, responde:
público gente de escasas ambiciones literarias. Sus «Cuando huelen a mierda. Entonces sí son lo que
editores competían con revistas de historietas parecen ser».
y con libros semipornográficos. Geoffrey
http://luvina.com.mx/foros/index.php?
O’Brien, en su ensayo «Dimestore Dostoievs-ky»,
option=com_content&task=view&id=253&Itemid=42
se pregunta cuál habrá sido la reacción de los pri-
meros lectores de Thompson que, en busca de al-
gunas horas de escapismo, compraban una novela

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