P. 1
Apuntes de sermones

Apuntes de sermones

|Views: 8.249|Likes:
Publicado porCarlos Alberto Paz

More info:

Published by: Carlos Alberto Paz on Apr 04, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/05/2013

pdf

text

original

«Concédale el Señor que halle misericordia cerca del Señor en aquel día»

(2.a

Timoteo 1:18).

La mejor manera de mostrar nuestra gratitud a alguien por sus favores es orar por él.
Aun los mejores hombres serán mejores si oramos por ellos.

I. AQUEL DÍA.

1. No dice específicamente a qué día se refiere, porque era bien conocido y estaba en la
mente de los cristianos lectores de la epístola. ¿Pensamos nosotros suficientemente en
aquel día? Si es así, sentiremos nuestra gran necesidad de hallar misericordia de parte del
Señor cuando venga.
2. No sabemos la fecha, esto sería solamente complacer nuestra curiosidad.
3. No se especifica su duración, probablemente será un período de tiempo bastante largo
para el juicio deliberado de todos los hombres. (Véase 2.a

Ped. 3:8).
4. Será un día de gloria la revelación de Jesús desde los cielos para juzgar a los hombres.
Esto lo hará grandemente memorable.
5. Sus decisiones serán estrictamente justas, indiscutibles, inmutables, etc.; será el último
día, de ahí que el estado de los hombres será fijado para gozo o condenación.

II. LA MISERICORDIA.

Todos la necesitaremos, con toda segundad; la necesitaremos nosotros también. Pensemos
en lo terrible que será para aquellos que no encuentren misericordia del Señor en aquel día.
Quiénes serán:

Los que no han tenido misericordia de otros. Los que han vivido y muerto impenitentes.
Los que han descuidado su salvación. ¿Cómo escaparán? (Heb. 2:3).
Los que dijeron que no necesitaban misericordia. Los justos en su opinión.
Los que no han buscado misericordia, enemigos de Cristo e indiferentes.
Los que se han burlado de Cristo y han rehusado el Evangelio.

III. HOY.

No quisiéramos desalentaros en cuanto al futuro, pero procurad encontrar misericordia en el
día presente, para que podáis encontrarla en aquel día. Recordad que ahora es el tiempo
aceptable, pues:

Todavía no estáis ante la barra del juicio.
Todavía estáis en lugares donde se ora.
Estáis donde la fe salva a todos los que la ejercita en Cristo.
Estáis donde el Espíritu Santo obra.
Estáis donde el pecado puede ser perdonado de una vez y para siempre.
Estáis donde la gracia reina, aun cuando abunde el pecado.

Un incrédulo fue introducido a cierto pastor por un caballero que dijo: «Este amigo mío

nunca asiste a los cultos.» «¡Ah!

—dijo el ministro—, espero que usted esté equivocado»,
respondió el pastor, queriendo suavizar el osado reproche del forastero «¡Oh, no —respondió su
amigo—, dice la verdad. Pero es que yo tengo que pasar mis cuentas el domingo.» «Si es así, lo
siento mucho, pero creo que usted tendrá esta misma ocupación en el día del juicio. — J. S.
BOWES.

Cuando Tomás Hooker estaba en su lecho de muerte alguien le dijo: «Hermano, usted va a
recibir pronto la recompensa de sus labores.» Este replicó humildemente: «Hermano, yo voy a
recibir misericordia.»

A causa de esta tremenda frase: «eterno juicio», considerad vuestros caminos y sed sabios.
¡Oh, si su verdadero significado pudiera iluminaros en este mismo momento, qué consternación
heriría cada espíritu aquí presente! Cada hombre saltaría de su asiento y clamaría: «¡Decidme!,
¡oh, decidme en este mismo momento lo que tengo que hacer!» — CARLOS STANDFORD D.D.

***

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->