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LECCIÓN 2 (44): ACCIÓN Y TÍTULOS EJECUTIVOS

1. DELIMITACIÓN CONCEPTUAL Y FUNCIONAL

A) La acción ejecutiva
La acción ejecutiva es un genuino derecho subjetivo público a una concreta tutela jurisdiccional de
índole ejecutiva, al igual que la acción civil (declarativo) es el derecho a una sentencia con un
concreto contenido. Esto significa que los sujetos jurídicos, en determinadas situaciones, tienen
verdadero derecho, no sólo al comienzo de un proceso de ejecución, sino a que este proceso
comience y se desarrolle con toda la actividad necesaria para alcanzar un determinado resultado: el
resultado perfecta o imperfectamente equivalente al que se hubiera logrado si otro sujeto jurídico no
hubiera infringido un deber y causado una lesión injusta o si subsanase y reparase voluntariamente
tal lesión. Son convenientes dos precisiones:
a) El derecho subjetivo público que es la acción ejecutiva es distinto del posible derecho
subjetivo privado, ilícitamente desconocido, lesionado o insatisfecho por el sujeto jurídico contra el
que se dirige la ejecución.
b) La acción ejecutiva es también distinta de una posible acción civil (declarativa). La
acción ejecutiva no es una parte ni una mera prolongación de una única acción civil.
* La satisfacción de la acción ejecutiva.
¿Se extingue la acción ejecutiva cuando, realizados todos esos actos, no se alcanza el
resultado de una completa subsanación o reparación de la lesión causada por el comportamiento
ilícito? No; en caso de resultado no equivalente a aquella subsanación o reparación, la acción
ejecutiva no se extingue y el correspondiente proceso de ejecución puede reanudarse si nuevos actos
ejecutivos ofrecen probabilidades de éxito.
En paralelo e instrumentalmente de la regla que consagra el art 1911 CC ("del cumplimiento
de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes, presentes y futuros"), cuando la
ejecución forzosa civil se agota sin alcanzar el importe dinerario concreto por el que se procede, no
se extingue la acción ejecutiva y no nace otra nueva para la obtención y recepción del resto, con la
necesidad de un nuevo proceso. Es la misma acción la que subsiste y el proceso de ejecución,
provisionalmente sobreseído, puede reabriese.
* Los presupuestos de la acción ejecutiva
Los presupuestos son muy diversos según las diferentes acciones. Sin embargo, es posible
afirmar que presupuestos de la acción ejecutiva, que han de concurrir para que exista, son: 1º) La
infracción de un deber jurídico

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2º) La existencia de una lesión injusta, patrimonial o susceptible en todo caso de valoración
patrimonial, que atribuye a quien la padece un legítimo interés a la tutela jurisdiccional; y
3º) La existencia de una documentación especial (título ejecutivo), en la que conste, de
manera que la ley considera suficiente, un deber jurídico.
Titular de la acción será, de ordinario, quien haya padecido la infracción y la lesión injusta
y, además, posea el título ejecutivo. Y la acción se tendrá frente a quien haya causado esa lesión o
aquel o aquellos otros sujetos a los que, por disposición legal, se extienda la responsabilidad.
No cabe tener acción ejecutiva sin título ejecutivo (art 517.1 LEC). Pero sí cabe disponer de
éste y carecer de aquélla. Por ejemplo, cuando se ha dictado una sentencia en que se condena al
demandado, el demandante puede disponer de título ejecutivo (si la sentencia es ejecutable), pero,
desde luego, no tiene acción si el condenado cumple el mandato jurisdiccional: entrega la suma de
dinero o la cosa mueble o el inmueble… El título ejecutivo es, pues, presupuesto necesario de la
acción, pero no es el único presupuesto de ella.
* Comienzo del proceso de ejecución y la acción ejecutiva
Cabe que se carezca de acción ejecutiva aunque se disponga de título ejecutivo, por
desaparición del interés legítimo o por otra causa (ej. porque la concreta acción ejecutiva de que se
trate ha caducado) y si la inexistencia de la acción ha de ponerse de relieve muchas veces en el
mismo proceso de ejecución, el comienzo de este proceso no puede depender de la existencia y
subsistencia de la acción ejecutiva, del mismo modo que el proceso civil declarativo no comienza
porque el demandante sea en verdad titular de una acción civil. Si el comienzo del proceso de eje-
cución está ligado a un derecho subjetivo, ese derecho no puede ser la acción ejecutiva.
Hay un derecho al proceso de ejecución, entendido como derecho a que la ejecución forzosa
comience. El derecho a la ejecución forzosa o al despacho de la ejecución existe siempre que se
disponga de un título ejecutivo regularmente constituido, concurran los presupuestos procesales
relativos al órgano jurisdiccional y a los sujetos procesales y se presente en debida forma la
demanda de ejecución a la que se acompaña aquel título.
B) El título ejecutivo
Acerca de la naturaleza del título ejecutivo se ha discutido ampliamente en la doctrina, tanto
española como europea–continental. Aunque los preceptos legales, al establecer los títulos
ejecutivos, enuncien sólo documentos, se ha pretendido por un sector doctrinal que el título
ejecutivo, propiamente dicho, es un acto, del que el documento sería el instrumento de constancia.
Otros autores consideran que la ley, al establecer los títulos ejecutivos se fija propiamente en
documentos y son éstos los que establece como títulos.
La polémica puede considerarse, por un lado, no certeramente planteada y, por otro,
superada. Dada su función, los títulos ejecutivos son, sobre todo, determinados documentos, porque

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interesa como fundamento y clave del inicio del proceso de ejecución y de su desarrollo, la
constancia suficientemente clara de lo jurídico en casos concretos.
Lo que convierte un documento en título ejecutivo es una disposición expresa de la ley, que
puede estar fundamentada en muy diversas razones. Sin embargo, la ley no puede crear un título
ejecutivo sobre cualquier base, sino sobre la base de un documento susceptible de desempeñar las
funciones siguientes:
a) Fundamentar, directa o indirectamente, la actuación de sanciones
b) Determinar la legitimación activa y pasiva
c) Delimitar el contenido, sentido, medida o alcance de los actos jurisdiccionales ejecutivos
Para fundamentar, de modo directo o indirecto, la actuación de sanciones, el título ejecutivo
ha de manifestar, prima facie, la existencia de un deber jurídico y, a su vez, permitir considerar
existente la infracción de ese deber. Esto explica que, salvo las resoluciones judiciales que, por su
contenido y formalidades, patentizan esos elementos racionalmente necesarios para fundar la
ejecución forzosa, los restantes títulos ejecutivos sean documentos en los que la intervención de un
fedatario acredita el compromiso concreto de un sujeto (o de varios), en favor de otro u otros.
Por lo demás, el título ejecutivo tiene que expresar el contenido, sentido y medida o alcance
de la actividad ejecutiva. Si la responsabilidad es pecuniaria, ha de establecerse la cantidad y si es
de otra índole, debe constar si se trata de entregar géneros o cosas determinadas, o hacer algo
determinado o abstenerse de ciertos comportamientos…
* Títulos ejecutivos complejos
No debe pensarse que el título ejecutivo ha de ser, necesariamente, un único documento. Es
axiomático que no se despacha ejecución sin título ejecutivo. Por tanto, el título ha de considerarse
existente y debe reconocerse que es complejo cuando cierto tipo de documento resulta necesario,
pero no es suficiente para el despacho de la ejecución. Con frecuencia, el título se integra con varios
documentos e incluso por la conjunción de uno o varios documentos y un comportamiento
comprobable y comprobado.
Así, las resoluciones judiciales que homologan una transacción intraprocesal pueden
requerir el testimonio de las actuaciones necesarias para la constancia de su concreto contenido (art
517.2.3 LEC).
Artículo 517 LEC: «Acción ejecutiva. Títulos ejecutivos.
1. La acción ejecutiva deberá fundarse en un título que tenga aparejada ejecución.
2. Sólo tendrán aparejada ejecución los siguientes títulos:
c) Las resoluciones judiciales que aprueben u homologuen transacciones judiciales y
acuerdos logrados en el proceso, acompañadas, si fuere necesario para constancia de su concreto
contenido, de los correspondientes testimonios de las actuaciones»

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Análogamente, es un título ejecutivo complejo el que se integra con la sentencia de condena
favorable a consumidores o usuarios no individualizados y el auto de reconocimiento de personas
concretas como beneficiarios de esa sentencia (art 519 LEC).
Artículo 519 LEC: «Acción ejecutiva de consumidores y usuarios fundada en sentencia de
condena sin determinación individual de los beneficiados.
Cuando las sentencias de condena a que se refiere la regla primera del artículo 221 no
hubiesen determinado los consumidores o usuarios individuales beneficiados por aquélla, el
tribunal competente para la ejecución, a solicitud de uno o varios interesados y con audiencia del
condenado, dictará auto en que resolverá sí, según los datos, características y requisitos
establecidos en la sentencia, reconoce a los solicitantes como beneficiarios de la condena. Con
testimonio de este auto, los sujetos reconocidos podrán instar la ejecución».

Existiendo títulos ejecutivos complejos, la especificación legal de los títulos ejecutivos


reviste cierto carácter convencional. El legislador opta por referirse expresamente a los títulos más
frecuentes o típicos. Algunas resoluciones, unidas a una contra se pronuntiatio, tienen fuerza
ejecutiva y algunos documentos pueden provocar resoluciones que, junto a la inactividad del sujeto
pasivo, poseen aquella misma fuerza. El legislador ha decidido no consignar expresamente en la
relación de títulos ejecutivos estos mecanismos complejos (documento–resolución–
incomparecencia), no sólo porque los elementos de ese conjunto no son, en sí mismos y por sí
solos, títulos ejecutivos, sino porque no está pensado que el conjunto de tales elementos se presente
acompañando a una demanda ejecutiva.

C) Relaciones entre la acción y el título ejecutivos


Es ineludible ejercitar la acción y presentar el título para tener derecho al despacho de la
acción.
¿Es posible que a pesar de que haya una sentencia condenatoria, esa deuda ya haya sido
pagada? Sí es posible. No siempre que hay título puede haber acción ejecutiva. Será carga del
ejecutado poner de manifiesto que esa acción no existe o existiendo, es inexigible (prescripción).
La oposición en ejecución es más restringida porque ya hubo oportunidad de oposición en el
declarativo.

2– ESPECIALIDADES DE LA ACCIÓN EJECUTIVA


A) El ejercicio tempestivo de la acción fundada en el título judicial

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La acción ejecutiva caduca. El art 518 LEC somete a plazo de caducidad el ejercicio de la
acción ejecutiva fundada en título judicial. La acción ejecutiva queda sometida a un plazo de
caducidad de 5 años desde que la resolución adquirió firmeza.
Artículo 518: «Caducidad de la acción ejecutiva fundada en sentencia judicial o resolución
arbitral.
La acción ejecutiva fundada en sentencia, en resolución judicial que apruebe una
transacción judicial o un acuerdo alcanzado en el proceso o en resolución arbitral caducará si no
se interpone la correspondiente demanda ejecutiva dentro de los cinco años siguientes a la firmeza
de la sentencia o resolución»
B) Reconocimiento judicial de la condición de beneficiario de la condena obtenida por
las asociaciones de consumidores
Artículo 519 LEC: «Acción ejecutiva de consumidores y usuarios fundada en sentencia de
condena sin determinación individual de los beneficiados.
Cuando las sentencias de condena a que se refiere la regla primera del artículo 521 LEC o
hubiesen determinado los consumidores o usuarios individuales beneficiados por aquélla, el
tribunal competente para la ejecución, a solicitud de uno o varios interesados y con audiencia del
condenado, dictará auto en que resolverá sí, según los datos, características y requisitos
establecidos en la sentencia, reconoce a los solicitantes como beneficiarios de la condena. Con
testimonio de este auto, los sujetos reconocidos podrán instar la ejecución».
El tribunal dictará un auto en el que reconocerá a los solicitantes como beneficiarios de una
condena.
Las asociaciones de consumidores litigan por el mal funcionamiento de un servicio o el mal
estado de un producto, defendiendo un interés difuso. Puede litigarse por eso y se puede en base al
artículo 521 LEC obtener la sentencia a favor de indeterminados consumidores. La Ley permite que
luego cada uno en ejecución le pida al juez que dicte un auto reconociéndole la condición de
beneficiario de la condena. Este auto es un título ejecutivo dual junto con la sentencia. Es dual o
complejo.
Artículo 521 LEC: «Sentencias meramente declarativas y sentencias constitutivas.
1. No se despachará ejecución de las sentencias meramente declarativas ni de las
constitutivas.
2. Mediante su certificación y, en su caso, el mandamiento judicial oportuno, las sentencias
constitutivas firmes podrán permitir inscripciones y modificaciones en Registros públicos, sin
necesidad de que se despache ejecución.
3. Cuando una sentencia constitutiva contenga también pronunciamientos de condena, éstos
se ejecutarán del modo previsto para ellos en esta Ley»

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C) Presupuestos de la acción fundada en título extrajudicial
Nos referimos aquí a las pólizas de crédito, escrituras públicas…Actuando como límite los
300 € de la cuantía mínima ejecutiva. Estos 300 € actúan como límite:
1. En dinero efectivo
2. En moneda extranjera convertible
3. En cosas o especies computables en dinero
Artículo 520 LEC: «Acción ejecutiva basada en títulos no judiciales ni arbitrales.
1. Cuando se trate de los títulos ejecutivos previstos en los números 4, 5, 6 y 7 del apartado 2
del artículo 517, sólo podrá despacharse ejecución por cantidad determinada que exceda de
300 €:
a. En dinero efectivo.
b. En moneda extranjera convertible, siempre que la obligación de pago en la misma esté
autorizada o resulte permitida legalmente.
c. En cosa o especie computable en dinero.
2. El límite de cantidad señalado en el apartado anterior podrá obtenerse mediante la adición
de varios títulos ejecutivos de los previstos en dicho apartado».

En los títulos extrajudiciales la única ejecución que cabe es por contenido pecuniario.
Siempre hay que convertir a dinero la obligación. La entrega de la especie no la garantiza la
ejecución en títulos extrajudiciales.
Las deudas en moneda extranjera (no €) es una deuda pecuniaria. Pero para despachar
ejecución, sólo vale la moneda extranjera convertible, que es la admitida por el Banco de España. Y
siempre que la obligación de pago en la misma esté autorizada o resulte admitida legalmente. Es
decir, que la obligación documentada sea conforme con la legislación en materia de control de
cambio. Y que sea en cosa o especial computable en dinero.
El requisito de los 300 € es un requisito objetivo. La ley permite que ese límite pueda
obtenerse mediante la adición de varios títulos ejecutivos de los previstos en dicho apartado (art
520.2 LEC). Esa suma de títulos se podrá hacer, siempre que sean títulos homogéneos. Tienen que
ser títulos del art 517 LEC.

3 CLASES DE TÍTULOS EJECUTIVOS

A) Títulos ejecutivos judiciales


Se consideran títulos ejecutivos judiciales (o arbitrales) los enunciados en los núms. 1, 2, 3 y 8 del
art 517.2 LEC, más las resoluciones judiciales que puedan entenderse comprendidas en el núm 9 del
mismo precepto. Estos títulos son los que se enumeran y examinan seguidamente. (4 , 5
reformado por art 17 Ley Notariado)
Artículo 517.2 LEC: «Sólo tendrán aparejada ejecución los siguientes títulos:
1. La sentencia de condena firme.
2. Los laudos o resoluciones arbitrales.
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3. Las resoluciones judiciales que aprueben u homologuen transacciones judiciales y acuerdos
logrados en el proceso, acompañadas, si fuere necesario para constancia de su concreto
contenido, de los correspondientes testimonios de las actuaciones.
4. Las escrituras públicas, con tal que sea primera copia; o si es segunda que esté dada en
virtud de mandamiento judicial y con citación de la persona a quien deba perjudicar, o de su
causante, o que se expida con la conformidad de todas las partes.
5. Las pólizas de contratos mercantiles firmadas por las partes y por corredor de comercio
colegiado que las intervenga, con tal que se acompañe certificación en la que dicho corredor
acredite la conformidad de la póliza con los asientos de su libro registro y la fecha de éstos.
6. Los títulos al portador o nominativos, legítimamente emitidos, que representen obligaciones
vencidas y los cupones, también vencidos, de dichos títulos, siempre que los cupones
confronten con los títulos y éstos, en todo caso, con los libros talonarios. La protesta de
falsedad del título formulada en el acto de la confrontación no impedirá, si ésta resulta
conforme, que se despache la ejecución, sin perjuicio de la posterior oposición a la ejecución
que pueda formular el deudor alegando falsedad en el título.
7. Los certificados no caducados expedidos por las entidades encargadas de los registros
contables respecto de los valores representados mediante anotaciones en cuenta a los que se
refiere la Ley del Mercado de Valores, siempre que se acompañe copia de la escritura pública
de representación de los valores o, en su caso, de la emisión, cuando tal escritura sea
necesaria, conforme a la legislación vigente.
Instada y despachada la ejecución, no caducaren los certificados a que se refiere el párrafo
anterior.
8. El auto que establezca la cantidad máxima reclamable en concepto de indemnización,
dictado en casos de rebeldía del acusado o de sentencia absolutoria o sobreseimiento en
procesos penales incoados por hechos cubiertos por el Seguro Obligatorio de Responsabilidad
Civil derivada del uso y circulación de vehículos de motor.
9. Las demás resoluciones judiciales y documentos que, por disposición de esta u otra ley,
lleven aparejada ejecución»

a) Las sentencias de condena firmes: artículo 517.2.1 LEC

La ley dice "de condena", porque las sentencias absolutorias y las meramente
declarativas o constitutivas son inidóneas para la ejecución forzosa propiamente
dicha. Y se añade el calificativo de firmes porque la firmeza es característica necesaria
para ser título ejecutivo que abra una ejecución forzosa irrevocable, sin perjuicio de la
ejecutividad provisional de sentencias de condena recurribles y recurridas.

Cuando el tribunal competente para la ejecución no es aquél en que han de


conservarse los autos, la sentencia habrá de aportarse mediante testimonio, expedido
por el Secretario. De ordinario, sí constará en los autos archivados en el tribunal de la
ejecución y, por tanto, no será preciso aportarla junto con la demanda ejecutiva,
según prevé el núm. 1 del art 550. 1 LEC.

Tres casos especiales de sentencias de condena firmes:

1º) El primero es el de las limitadas sentencias de condena dineraria no líquida, pero fácilmente
liquidable, porque la liquidación consiste en una simple operación matemática, que "se efectuará en

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la ejecución" (art 219.2 LEC). La sentencia de condena es, en este caso, el verdadero y genuino
título ejecutivo: no ha de seguirse el procedimiento para la liquidación de daños y perjuicios.

Artículo 219.2 LEC: «En los casos a que se refiere el apartado anterior, la
sentencia de condena establecerá el importe exacto de las cantidades
respectivas, o fijará con claridad y precisión las bases para su liquidación, que
deberá consistir en una simple operación aritmética que se efectuará en la
ejecución»

2º) Sentencias de condena plenamente ilíquidas: artículo 219.3 LEC. Estas sentencias se
permiten cuando la demanda es concordé con la indeterminación cuantitativa y se reservan para un
"pleito posterior" las cuestiones de liquidación concreta de las cantidades debidas. Estas
sentencias no constituyen, en suma, título ejecutivo. No sólo tal liquidación no está prevista, como
en el caso anterior, sino que se prevé expresamente que la tutela indeterminada se otorgue a reserva
de la determinación en un "pleito" posterior, es decir, en un proceso declarativo.

Artículo 219.3 LEC: «Fuera de los casos anteriores, no podrá el demandante


pretender, ni se permitirá al tribunal en la sentencia, que la condena se efectúe
con reserva de liquidación en la ejecución. No obstante lo anterior, se permitirá
al demandante solicitar, y al tribunal sentenciar, la condena al pago de
cantidad de dinero, frutos, rentas, utilidades o productos cuando ésa sea
exclusivamente la pretensión planteada y se dejen para un pleito posterior los
problemas de liquidación concreta de las cantidades»

Cabría pensar que estas sentencias son, si bien se mira, meramente declarativas, pero lo cierto es
que condenan al pago y no se limitan a declarar que se debe una reparación económica no
cuantificada.

3º) Sentencias de condena dictadas en favor de consumidores o usuarios no determinados. En


tal caso, es necesario un auto ulterior, determinando los beneficiarios, que, con la sentencia, integra
el título ejecutivo, tras una expresa solicitud y un procedimiento ulterior con audiencia del con-
denado (art 519 LEC)
b) Los laudos o resoluciones arbitrales firmes: artículo 517.2.2 LEC

c) Las resoluciones judiciales que aprueben u homologuen transacciones judiciales y


acuerdos logrados en el proceso "Acompañadas, si fuere necesario para constancia de su
concreto contenido, de los correspondientes testimonios de las actuaciones" (art 517.2.3 LEC).

Este título puede ser, tanto la resolución que homologa una transacción judicial, permitida a las
partes en cualquier momento procesal (art 19.1 y 2 LEC), como los acuerdos que la misma LEC

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prevé de modo expreso que se puedan producir, singularmente en la audiencia previa del juicio
ordinario (arts 415.2 y 428.2 LEC).

d) "El auto que establezca la cantidad máxima reclamable en concepto de indemnización,


Dictado en casos de rebeldía del acusado o de sentencia absolutoria o sobreseimiento en procesos
penales incoados por hechos cubiertos por el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil derivada
del uso y circulación de Vehículos de motor": art 517.2.8 LEC

e) Las resoluciones judiciales que, por disposición de la LEC o de otra ley, lleven
aparejada ejecución: art 517.2, 9 LEC

Es ésta una prudente disposición general de remisión, en lugar de pretender una enumeración
exhaustiva de los títulos ejecutivos, que quedaría obsoleta (y devendría inexacta) en cuanto el
legislador entendiera necesaria la creación de algún título nuevo.

Así, el auto que acoge un allanamiento parcial (art 21.2 LEC) o los autos que, tras resolver sobre su
impugnación, fijan la cantidad en que se cifran los derechos de Procurador (art 34.2 LEC) y los
honorarios de Abogado, previamente impugnados por excesivos (art 35.2 LEC). Igualmente, los
autos que resuelven sobre tasación de costas (art 246.3 LEC) o los que fijen las indemnizaciones
debidas a testigos (art 375.2 in fine LEC).

B) Títulos ejecutivos extrajudiciales; responsabilidad dineraria; la cuestión de la liquidez

Los principales títulos ejecutivos no judiciales ni arbitrales se enuncian en los núms. 4 a 7 del art
517.2 LEC. A éstos han de añadirse los títulos que puedan entenderse comprendidos en el núm. 9
del citado precepto. Conforme a la ley, los títulos ejecutivos extrajudiciales son los siguientes:

a) La primera copia de las escrituras públicas o la segunda si está dada en virtud de


mandamiento judicial y con citación de la persona a quien deba perjudicar, o de su causante, o se
expide con la conformidad de todas las partes (art 517.2.4 LEC). Y aquella copia que el interesado
solicite que se expida con tal carácter.

La escritura pública, recordémoslo, es una especie, típicamente notarial, del género documento
público. El precepto de la LEC, ya añejo, se refiere a las primeras copias de las escrituras y
condiciona del modo expuesto la fuerza ejecutiva de las restantes porque, en primer lugar, las

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escrituras originales permanecen en el protocolo del Notario y, en segundo lugar, para evitar que se
despache ejecución en procesos distintos, con causa en el mismo negocio jurídico, por presentarse
demandas distintas a las que se acompañe cualquier copia fehaciente de la misma escritura.

b) "Las pólizas de contratos mercantiles firmadas por las partes y por Corredor de Comercio
colegiado que las intervenga, con tal que se acompañe certificación en la que dicho Corredor
acredite la conformidad de la póliza con los asientos de su libro registro y la fecha de éstos." (art
517.2.5 LEC). Y el testimonio expedido por el notario del original de la póliza debidamente
conservada en su Libro-Registro o la copia autorizada de la misma, acompañada de la certificación
a que se refiere este artículo.

Este título ejecutivo complejo está constituido por contratos mercantiles de diversa índole,
formalizados en "pólizas" intervenidas precisamente por Corredor Colegiado (no cualquier
Corredor de Comercio, sino sólo los colegiados) más la certificación que acredite la conformidad de
la "póliza" con los asientos del libro registro y su fecha. Estos fedatarios mercantiles no llevan
protocolo.

Es de notar que los Notarios y Corredores Colegiados de Comercio forman ahora un Cuerpo único
("de Notarios"), en virtud de la Disposición adicional vigésima cuarta de la Ley 55/1999, de 29 de
diciembre, de Medidas fiscales, administrativas y de orden social ("ley de acompañamiento" de los
Presupuestos Generales del Estado).

c) "Los títulos al portador o nominativos, legítimamente emitidos, que representen


obligaciones vencidas y los cupones, también vencidos, de dichos títulos, siempre que los cupones
confronten con los títulos y éstos, en todo caso, con los libros talonarios." (art 517.2.6 LEC).
Estos títulos ejecutivos son emitidos por empresas o sociedades mercantiles y representan un
crédito contra la entidad emisora, que, a cambio de ellos, recibe dinero. La emisión de estos títulos
está sujeta a los requisitos de comunicación pública,

d) "Los certificados no caducados expedidos por las entidades encargadas de los registros
contables respecto de los valores representados mediante anotaciones en cuenta a los que se refiere
la Ley del Mercado del Valores, siempre que se acompañe copia de la escritura pública de
representación de los valores o, en su caso, de la emisión, cuando tal escritura sea necesaria,
conforme a la legislación vigente." (art 517.2.7 LEC)
Se trata del mismo instrumento jurídico–mercantil que el del título ejecutivo anterior, con la única
diferencia de la documentación o forma. La legislación moderna sobre el mercado de valores

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permite que éstos se formalicen, no sólo en documentos, sino también por medio de anotaciones en
cuenta. En tales casos, el título ejecutivo es la certificación de tales anotaciones, más la copia de la
escritura pública a que el precepto hace referencia, según los casos.

e) Otros documentos a los que la LEC, u otra ley, otorgue expresamente la cualidad de título
ejecutivo, porque expresamente disponga que llevan aparejada ejecución (art 517.2, 9 LEC).

En suma: los títulos ejecutivos extrajudiciales (y no arbitrales) no permiten sino la ejecución


dineraria, porque los documentos a que se refiere el núm. 9 del art 517.2 LEC suelen ser también el
instrumento de constancia de una responsabilidad pecuniaria.

Como expresa literalmente el art 520 LEC y como lo exige la naturaleza de las actuaciones
ejecutivas, que han de guiarse por el título en cuanto a su sentido y alcance, la cantidad ha de ser
determinada o líquida. Si el título ejecutivo se refiere directamente a cosa o especie computable a
dinero, el título viene a integrarse, como regla general, por los documentos que acrediten los precios
o cotizaciones aplicados "cuando no se trate de datos oficiales o de público conocimiento" (art
550.1.3 LEC).

Regla especial es la que contiene el aptdo. 2 del art 572 LEC respecto de los contratos formalizados
en escritura pública o en póliza intervenida por Corredor de Comercio colegiado, cuando se haya
pactado que la cantidad exigible en ejecución será la resultante de la liquidación efectuada por el
acreedor en la forma convenida por las partes en el mismo contrato (el título). En este caso, el título
se integra con la primera copia de la escritura o con la póliza, según lo previsto en los núms. 1 y 2
del art 517.2 LEC y, además, por exigencias del art 573 LEC, con los siguientes documentos:

1) El documento o documentos en que se exprese el saldo resultante de la liquidación efectuada por


el acreedor, así como el extracto de las partidas de cargo y- abono y las correspondientes a la
aplicación de intereses que determinan el saldo concreto por el que se pide el despacho de la
ejecución.

2) El documento fehaciente que acredite haberse practicado la liquidación en la forma pactada por
las partes en el título ejecutivo.

3) El documento que acredite haberse notificado al deudor y al fiador, si lo hubiere, la cantidad


exigible.

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C) Reconocimiento y ejecución de títulos extranjeros
La fuerza ejecutiva de un título, no trasciende los límites de la soberanía, a menos que en el
Estado en el que se pretenda que surta eficacia el título extranjero se dé el exequátur o
consentimiento.
Artículo 523 LEC: «Fuerza ejecutiva en España. Ley aplicable al
procedimiento.
1. Para que las sentencias firmes y demás títulos ejecutivos extranjeros
lleven aparejada ejecución en España se estará a lo dispuesto en los Tratados
internacionales y a las disposiciones legales sobre cooperación jurídica
internacional.
2. En todo caso, la ejecución de sentencias y títulos ejecutivos
extranjeros se llevará a cabo en España conforme a las disposiciones de la
presente Ley, salvo que se dispusiere otra cosa en los Tratados internacionales
vigentes en España».
Por otra parte y mientras se apruebe la Ley de cooperación jurídica internacional siguen
vigentes los arts 951 y ss LECA. (LEC-1881)
Existen dos reglamentos comunitarios de aplicación a la materia singularmente importantes:
Reglamento 44/2.001 de Bruselas sobre competencia judicial, reconocimiento y
ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil
Reglamento 2001/2003 que entrará en vigor el 1 de marzo de 2.005. En materia de
competencia judicial y reconocimiento y ejecución de decisiones en materia matrimonial
y de responsabilidad parental.
Estos reglamentos no vinculan a Dinamarca. Todos los demás reconocemos la fuerza
ejecutiva a través de un procedimiento sencillo: hoy el exequátur se ha simplificado.
Pero ¿y las sentencias dictadas en países no comunitarios? Aquí el régimen sería el de la
LEC, que se remite a lo que dispongan los tratados internacionales. En su defecto, se estará al
principio de la reciprocidad: se le da el mismo tratamiento a esos títulos que el país extranjero les da
a los nuestros.
Si este principio no puede ser aplicable, hay 4 requisitos en el régimen de condiciones de la
LEC para ejecutarse en España.
Será el Juez de primera instancia del lugar del domicilio de la parte a la que se solicita el
reconocimiento el que tramitará el exequátur. La ejecución de la sentencia y del título ejecutivo
extranjero se llevará a cabo en España conforme a las disposiciones de la LEC.

D) La certificación como “Título ejecutivo europeo”


Es un reglamento comunitario el número 805/2004 por el que se establece un título ejecutivo
europeo para sus créditos no impugnados. Este reglamento entrará en vigor el 21 de enero de 2.005

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y será aplicable el 21 de octubre de 2.005. Este título afecta a los países miembros de la UE salvo a
Dinamarca.
Según el artículo 1 su finalidad es crear un título ejecutivo europeo que permita la libre
circulación de resoluciones, transacciones judiciales y documentos públicos con fuerza ejecutiva sin
que deba llevarse a cabo ningún procedimiento intermedio para la ejecución. Se aplicará a las
materias civiles y mercantiles que no sean procesos matrimoniales ni concursales. Se pretende crear
títulos ejecutivos sobre la base de la resolución o transacciones judiciales u otros documentos con
fuerza ejecutiva, siempre que no haya discusión, controversia o debate. O el deudor lo reconoce o el
deudor no impugna el crédito. En todos estos supuestos, el juez nacional puede certificarlos como
título ejecutivo europeo, y no hará falta exequátur.

E) Eficacia de las resoluciones eclesiásticas


Artículo 778 LEC: «Eficacia civil de resoluciones de los tribunales eclesiásticos o de
decisiones pontificias sobre matrimonio rato y no consumado.
1. En las demandas en solicitud de la eficacia civil de las resoluciones dictadas por los
tribunales eclesiásticos sobre nulidad del matrimonio canónico o las decisiones pontificias
sobre matrimonio rato y no consumado, si no se pidiera la adopción o modificación de
medidas, el tribunal dará audiencia por plazo de diez días al otro cónyuge y al Ministerio Fiscal
y resolverá por medio de auto lo que resulte procedente sobre la eficacia en el orden civil de la
resolución o decisión eclesiástica.
2. Cuando en la demanda se hubiere solicitado la adopción o modificación de medidas,
se sustanciará la petición de eficacia civil de la resolución o decisión canónica conjuntamente
con la relativa a las medidas, siguiendo el procedimiento que corresponda con arreglo a lo
dispuesto en el artículo 770 LEC».

A efectos de ejecución, la sentencia dictada por un tribunal eclesiástico, es como una


sentencia extranjera. Nunca una sentencia eclesiástica tiene fuerza ejecutiva inmediata en el
ordenamiento español. Hace falta un auto del Juez de primera instancia. Si la solicitud de
reconocimiento implica una modificación de medidas (ejemplo: declarar la nulidad de un
matrimonio) se seguirán los mismos trámites que cualquier proceso de separación o de divorcio
contencioso. Al final del que habrá una sentencia del Juez civil.

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