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Su mayor producción se dio a partir de entonces, hasta su última obra y

una de las más conocidas, la "Relación de las Fiestas Mayas en 1822".

Y en 1820 comenzó a escribir sus primeros Cielitos gauchescos, "que él


mismo vendía por las calles, labor en la que continuó durante los años
Bartolomé Hidalgo siguientes (1821-1822)" según lo expresa Carlos Alberto Loprete en su
"Literatura Hispanoamericana y Argentina". En todos sus Cielitos impera el
Nació en Montevideo (Uruguay) en 1788. Era hijo de padres argentinos. tono agresivo contra los enemigos de la patria.
Quedó huérfano de muy chico y de sus estudios sistemáticos es poco lo
que se sabe. Se desempeñó como empleado de comercio y a la vez El 28 de noviembre de 1822 falleció en Morón.
dedicó mucho tiempo a las lecturas de autores neoclásicos españoles.
"Los Diálogos Patrióticos" son conversaciones en verso entre paisanos
Formó parte de un batallón de milicianos en 1807 en la Segunda Invasión que relatan hechos vistos desde su óptica y con su lenguaje. Son
Inglesa. Actuó en varias acciones militares contra los ejércitos españoles aparentemente risueños e inocentes, pero a través de ellos el poeta
en la etapa de la libertad de Argentina y de Uruguay. Participó en el transmite su pensamiento, su sentir del momento histórico de luchas de
levantamiento uruguayo y en el sitio de Montevideo, entrando en 1814 a la los países del Plata: Uruguay y Argentina, en su defensa de la libertad y la
ciudad con los grupos vencedores. Independencia.

Trabajó allí en varios cargos: Administrador Interino de Correos, Ministro La obra de Hidalgo ha sido clasificada según sus géneros en Cielitos y
Interino de Hacienda, luego Oficial Mayor de ese ministerio. Diálogos patrióticos. Un crítico -Tiscornia~ divide cronológicamente en dos
períodos esta labor, llamando "poesía militante" a la que corre desde 1811
El 30 de enero de 1816 se representó su unipersonal "Sentimiento de un a 1816, y cuyo basamento sería la angustia personal, las pasiones que
patriota" en la casa de Comedias en Uruguay, y se lo nombró Director de despiertan los sucesos civiles, y la actividad del poeta como partícipe de
dicho teatro. A este unipersonal le siguió otro, "Idomeneo", la "Marcha estos acontecimientos. La segunda parte, a la que denomina "poesía
Nacional" y el "Cielito Oriental". En 1918 escribió el epitalamio "A don expectante" y que retiene lo mejor de su producción, abarca los años de
Francisco Solano de Antuña en su feliz unión". 1821 a 1822. Allí su labor se ajusta al ejercicio de sus dotes líricas,
ilustrando con piezas de mayor aliento su destreza como comentarista y la
En 1818 regresó a Buenos Aires. Allí publicó "Cielito patriótico para cantar fuerza de su personalidad para el planteamiento de su tema. Son poemas
la acción de Maipú" y el unipersonal "El triunfo". En 1819 salió en forma de contenido fáctico, en los cuales el autor encarna la voz de sus iguales,
anónima el cielito "A la venida de la expedición" y en 1820, un "Nuevo su pueblo y su comunidad, y pertenecen a la misma categoría de los
diálogo patriótico" (en honor del Ejército Libertador del Alto Perú). 'cielitos', que entonarán después Ascasubi o Luis Pérez en distintos
bandos durante el rosismo. Es una poesía que vale como arma, por su
contenido y funcionalidad política o bélica. Poesía que interviene en la
El 26 de mayo de 1880 se casó con la porteña Juana Cortina.
realidad, que intenta transformarla o dirigirla en un sentido definido.
Poesía nacida de un hecho histórico, para comentarlo, para incidir en él,
para participar activamente en lo láctico: oponiéndose, corrigiéndolo,
aprobándolo. Aquí debemos incluir los 'cielitos' de 1812 y 1814, que se que, como el de la pampa, parecía ofrecerse ante él como un horizonte sin
gritaban de trinchera en trinchera durante el primer sitio de Montevideo. límites ni ataduras.
También el 'Cielito' contra los portugueses de 1816; respuesta, de 1820, al La historia parece haber tomado al gaucho en la epopeya contra los
Manifiesto de Fernando VII; 'Cielito' de 1819 y, finalmente, el primer españoles, bajo caudillaje de Güemes; y así lo tomó la literatura a través
'Diálogo patriótico', con sus notas de crítica social y de sátira al robo de los de Lugones, por ejemplo, en La Guerra Gaucha. Pero en realidad el
caudales públicos. A excepción del "Cielito' de 1819 (público doble: las gaucho ha vinculado también su nombre con muchos episodios bélicos de
autoridades y los hombres de su clase) todos estos textos van dirigidos nuestra independencia, y estuvo presente en las campañas de los
fundamentalmente a los hombres de la campaña, los que componen los caudillos montoneros, en las luchas por la organización nacional -sin
ejércitos patrios del momento". Es lógico suponer entonces que Bartolomé excluir el período rosista, con sus Colorados del Monte- hasta Caseros,
Hidalgo, por ser el iniciador de la poesía gauchesca, debió encontrar momento en que la campaña se empieza a poblar de extranjeros, de
dificultades expresivas que asumió con plena conciencia y que se propuso gringos, como los llamaba, y a los que ve como intrusos que se proponen
superar. De gran importancia, en primer lugar, era el público o los oyentes desplazarlo.
a quienes se dirigía, pues lo habitual era el contacto por vía oral, Aun dentro de la dinámica general de nuestra emancipación de España, la
produciéndose sólo en un momento posterior la difusión de los cielitos utilización de un lenguaje rústico, rural, fue en nuestra literatura un signo
mediante hojas voladoras.. La patria necesitaba una expresión directa y de independencia. El impulso de alejamiento de la tradición peninsular, de
clara, para lo cual el cielito le sirvió como medio directo de información y unificación con el propio suelo, de construir una nueva patria, contribuyó al
comunicación. No puede afirmarse que Hidalgo sea el inventor del cielito, desarrollo de esta literatura en formación. Fue así como, por conducto
ya que se conocían en la campaña una danza de este nombre y su música del romanticismo, los gauchescos aprovecharon el paisaje rural, las
con anterioridad a 1810. El cielito proviene de su estribillo, "cielo, cielito, costumbres bien distintas de sus habitantes, tendiendo al olvido de lo
cielo", con numerosas variantes en su formación lírica, y así lo ciudadano y tratando de captar lo popular, a veces con la colaboración de
aclaraAugusto Raúl Cortazar en su estudio sobre Los cielitos patrióticos, la música, tanto en el interior como en las zonas aledañas y provinciales.
expresión folklórica del alma argentina. En su primera época, su letra tuvo Esta literatura buscaba además conmover a un auditorio en su mayoría
acentos sentimentales, como puede comprobarse en una copla que analfabeto, que se extasiaba con las noticias y sucesos relatados por los
recogió Juan Alfonso Carriza en Tucumán: Hacia fines del siglo XVIII nace poemas y las letras de tono menor. El dialecto entraba con su facilidad
y empieza a desarrollarse en el entonces territorio del Río de la Plata un porque era algo que no requería atención previa.
tipo de literatura de carácter popular, en un comienzo anónima, cuya Se interpretaba, y, más aún, se intuía lo que no estaba dicho de modo
característica general consiste en proyectar hacia el campo el ámbito rural explícito. Y mientras en los núcleos ciudadanos este lenguaje sonaba con
del país, las costumbres de los hombres de campo, sus personajes aspereza y chocaba contra las formas cultas, en el ambiente popular
típicos, todo ello a través de su tradición y su vocabulario. Es lo que lograba una penetración creciente y un desarrollo cada vez más
llamamos literatura gauchesca, cuya difusión alcanza hasta el último tercio impregnado del consentimiento activo. Nada parecía ofrecer resistencia a
del siglo XIX. Refleja actitudes derivadas de la educación española, tales este modo de expresión. El poema gauchesco llegaba al pueblo todo. Sus
como el culto por las armas, la habilidad del jinete, y el sentimiento autores sabían que en los cielitos, en las payadas, en los trovos, se
implícito de la libertad. Se ha insistido mucho en este último aspecto, pues concentraba una corriente literaria.Habían comenzado por ofrecer piezas
parece desprenderse del mismo tipo de vida característico del gaucho, de toque político, y siguieron por ese rumbo. Y así ocurrió sucesivamente
jinete solitario de las llanuras desiertas que debió aprender a manejarse conHidalgo, Ascasubi o José Hernández. Pero a esto deberá volverse
con la independencia propia de un estilo de vida errabundo, en un ámbito en su oportunidad.
Poesía gauchesca y poesía tradicional. popular, el joven género gauchesco experimentó nuevos cambios.
El decir se volvió realista, crudo y convincente, el cual, al ser repetido por
No debe confundírse la poesía gauchesca con la poesía tradicional, el cantar guitarrero se convirtió en noticia volatinera o suelto de periódico,
latente ya desde los tiempos de la colonización. En esta última, nos llegan aprendido con estribillo o melodía. Ya Bartolomé Hidalgo (1788-l822)
enraizados los viejos romances de matones, las rondas, las canciones, los había encendido con sus "cielitos" la combatividad del canto,
villancicos y las coplas, los temas con héroes legendarios y caballeros, reproduciendo a la vez con sus "diálogos" la conversación amena entre
reyes y pastores, etc. Poesía tradicional que está fundamentada en el paisanos.
anonimato, que refleja un arte impersonal, que había sido recogida por los Estos dos elementos serán luego desarrollados por la literatura gauchesca
libros de cordel, los florilegios, las hojas sueltas o la memoria de lectura y a través de sus continuadores -inclusive los mismos payadores, noticieros
la tradición oral. Estos elementos tradicionales se contaminan en tierras de o maestros dentro de las comunidades más inferiores-, cuyo desarrollo
América, se reelaboran con palabras, costumbres, accidentes, nombres, estará ya afirmado en una tradición.
que le imprimen cierto tono local, pero siempre bajo una raíz histórica En muchos casos, el decir jocoso estuvo salpicado por la reflexión o el
pura. comentario. No todo lo expresado entre paisanos eran chuzas verbales o
En el primer tercio del siglo XIX surgen entre nosotros los poetas requiebros festivos, sino que estaba también la queja mordaz, las
anónimos y los payadores, improvisadores o memorizantes de coplas y múltiples lamentaciones con hechos citados para su confirmación. No se
rimas, que difundirán mediante versos octosílabos y acordes de guitarra quería usar el canto como un puro juego lírico o ameno. Existía un dolor
este tipo de poesía. Los tonos dentro de su pobreza melódica no ofrecen que estaba flotando en la intimidad del verso, de modo que el poeta
una gran variedad. Pero se adaptan a distintas formas de piezas, desde dejaba las comparaciones aproximativas del lenguaje rural y se imponía la
los romanees a las décimas. Con los payadores la revelación estética de obligación de ser testigo de la verdad, del sufrinliento, de las luchas de la
la poesía fue "no tanto de solaz, como noticiosa, profética, moralizadora, independencia. Lo político o lo social no dejaban de registrar la gracia del
idealizadora y didáctica. En un medio social sin escritura, sin iglesia, sin estilo, pero actuaban en primer plano.
escuela, sin presión social (por regir un tipo de comunidad rala), el El pueblo lo entendió así, y aprendía la historia del país o de su comarca
payador era el letrado, el maestro, el periodista, el consejero y el natal a través del poema bordoneado en las guitarras. De este modo, los
predicadol'. Debe añadirse a esto que era deber ineludible, cuando se gauchescos cultivaron a la vez el verso sabroso y el polémico.La línea
enfrentaban dos cantores, el payar de contrapunto. descriptiva deBartolomé Hidalgo se continuó así con el poeta Hilario
Ascasubi (1807-1875), que es autor de una extensa producción lírica
reunida luego por su autor en tres gruesos tomos editados en París en
Desarrollo de la poesía gauchesca
1872. La costumbre de utili.zar seudónimos, tan difundida en la época, fue
seguida no sólo por Ascasubi sino también, y posteriormente, por
La poesía denominada gauchesca, género que surge en el ámbito Estanislao del Campo (1834-1880), al autor del Fausto (1866).
rioplatense, ha quedado como sello indiscutible dentro de la literatura Si Hidalgo dio en su primario cantar del cielito el tono de una voz,
hispanoamericana. Ya desde su mismo nacimiento fue un elemento de yAscasubi con Santos Vega un minucioso friso'de la campaña
consulta y una manera de plática confidencial entre la gente del pueblo. bonaerense enfocando la historia de unos mellizos, Del Campo lleva a su
En esta manifestación verbal se acentuaba el decir pícaro y lo episódico, culminación el juego dialogado de los poetas gauchescos. Todo en un
el suceso histórico -apenas interpretado en el momento de circunstancia-, proceso que culminará conHernández en una pieza cumbre de
todo ello difundido mediante el canto. Si bien los payadores habían la literatura gauchesca: el Martín Fierro. A partir de aquí ya quedará bien
compenetrado sus composiciones improvisadas o recordadas con el alma
marcado el rumbo definitivo de la literatura gauchesca, no sólo para el
verso sino también para la prosa, entre las que deben incluirse las
tentativas dramáticas o narrativas. Así se irán sucediendo más tarde
Ricardo Gutiérrez, Martiniano Leguizamón, Benito Lynch, Ricardo
Güiraldes en esta orilla del Plata, mientras en la otra surgen figuras como
Javier deViana, Eduardo Acevedo Díaz, Carlos Reyles, etcétera.

Cielitos que con acompañamiento de Cielito a la aparición de la escuadra Dicen que vienen erguidos
guitarra cantaban los patriotas al frente de patriótica en el puerto de Montevideo. y muy llenos de confianza;
las murallas de Montevideo. veremos en esta danza
Flacos, sarnosos y tristes quiénes son los divertidos.
Los chanchos que Vigodet los godos encorralados,
ha encerrado en su chiquero han perdido el pan y el queso Cielito, cielo que sí,
marchan al son de la gaita por ser desconsiderados. cielo hermoso y halagüeño,
echando al hombro un fungeiro . siempre ha sido el portugues
Cielo de los orgullosos, enemigo muy pequeño.
Cielito de los gallegos, cielo de Montevideo,
¡ay!, cielito del dios Baco, piensan librarse del sitio Ellos traen facas brillantes
que salgan al campo limpio y se hallan con el bloqueo. espingardas muy lucidas
y verán lo que es tabaco. bigoteiras retorcidas
[1814] y burriqueiros bufantes.
Vigodet en su corral
se encerró con sus gallegos, Cielito, cielo que sí,
y temiendo que lo pialen Cielito oriental Portugueses no arriesguéis,
se anda haciendo el chancho rengo. mirad que habéis de jugar,
y todo lo perderéis,
El portugués con afán
Cielo de los mancarrones , dicen que viene bufando;
¡ay!, cielo de los potrillos, saldrá con la suya cuando Vosso Principe Regente
ya brincarán cuando sientan veña o Rey Dom Sebastián. nao é para conquistar,
las espuelas y el lomillo. nasceu só para falar ,
mais aqui ya he differente .
Cielito, cielo que sí,
cielito locos estan;
ellos vienen reventando Cielito, cielo que sí,
¡quién sabe si volverán! fidalgos ya vos entendo:
de tus pataratas teys que todos vais a morrer Hoy una nueva Nación
todito el mundo lleno. e que nau le fica yente . en el mundo se presenta,
pues las Provincias Unidas
Vossa señora Carlota, Cielito, cielo que sí, proclaman su Independencia.
dando pábulo a su furia, cielito de Portugal,
quiere fazeros injuria vosso sepulcro vay ser Cielito, cielo festivo,
de pensar que sois pelota. sem duvida, a Banda Oriental . cielo de la libertad,
jurando la Independencia
Cielito, cielo que sí, A Deus, á Deus faroleiros , no somos esclavos ya.
¿nao coñocéis majadeiros Portugueses mentecatos,
que em as infelicidades parentes dos maragatos , Los del Río de la Plata
vosotros soios os primeiros? insignes alcobiteiros . cantan con aclamación,
su libertad recobrada
¿Queréis perder vossa vida, Cielito, cielo que sí, a esfuerzos de su valor.
vossos filhos é mulheres, el Oriental va con bolas,
e dehiyar vossos quehaceres mirad, Portugueses que hay Cielo, cielito cantemos,
e á minina querida ? otro D. Pedro Cebolas. cielo de la amada Patria,
que con sus hijos celebra
Cielito, cielo que sí, [1816] su libertad suspirada.
es inmutable verdad,
que todo se desconcierta Cielito de la independencia Los constantes argentinos
faltando la humanidad. juran hoy con heroísmo
eterna guerra al tirano,
Si de todo lo criado
¿Que cosa pudo mediar guerra eterna al despotismo.
es el cielo lo mejor,
para fazeros sahir el cielo ha de ser el baile
e a nossas terras venir de los Pueblos de la Unión. Cielo, cielito cantemos,
con armas, a conquistar? se acabarán nuestras penas,
porque ya hemos arrojado
Cielo, cielito y más cielo,
Cielito, cielo que sí, los grillos y las cadenas.
cielito siempre cantad
con razaun ficais tremendo , que la alegría es del cielo,
ya visteis fidalgos que del cielo es la libertad. Jurando la Independencia
puco a puco vais morrendo . tenemos obligación
de ser buenos ciudadanos
Enviadle pronto a dezir y consolidar la Unión.
a vosso Príncipe Regente
Cielito, cielo cantemos, El cielito de la Patria a entreverarnos al grito
cielito de la unidad, hemos de cantar, paisanos, hasta sacarles el guano .
unidos seremos libres, porque cantando el cielito
sin unión no hay libertad. se inflama nuestro entusiasmo. El conde de no sé qué
dicen que manda la armada,
Todo fiel Americano Cielito, cielo y más cielo, mozo mal intencionado
hace a la Patria traición cielito del corazón, y con casaca bordada.
si fomenta la discordia que el cielo nos da la paz
y no propende a la Unión. y el cielo nos da la Unión. Cielo, cielito que sí,
cielito de los dragones,
Cielito, cielo cantemos, [Atribuido, 1816] ya lo verás, conde viejo,
que en el cielo está la paz si te valen los galones.
y el que la busque en discordia
jamás la podrá encontrar. Ellos traen caballería
Cielito a la venida de la expedición del bigote retorcido,
Oprobio eterno al que tenga española al Río de la Plata. pronto vendrá contra el suelo
la depravada intención cuanto demos un silbido.
de que la Patria se vea El que en la acción de Maipú
esclava de otra Nación. Cielito, cielo que sí,
supo el cielito cantar,
ahora que viene la armada son jinetes con exceso,
Cielito, cielo festivo, el tiple vuelve a tomar. pero en levantando el poncho
cielito del entusiasmo, salieron por el pescuezo.
queremos antes morir Cielito, cielo que sí,
que volver a ser esclavos. Con mate los convidamos
eche un trago amigo Andrés,
para componer el pecho allá en la acción de Maipú,
¡Viva la Patria, patriotas! y después le cantaré. pero en ésta me parece
¡Viva la Patria y la Unión, que han de comer caracú .
viva nuestra Independencia, La Patria viene a quitarnos
viva la nueva Nación! Cielito, cielo que sí,
la expedición española,
cuando guste D. Fernando echen la barba en remojo;
Cielito, cielo dichoso, agarrelá ... por la cola. porque según olfateo
cielo del Americano, no han de pitar del muy flojo.
que el cielo hermoso del Sud Cielito, digo que sí,
es cielo más estrellado. Ellos dirán: Viva el Rey ;
coraje y latón en mano,
nosotros: La Independencia ,
y quiénes son más corajudos y entre las bolas y el lazo , y pues juramos ser libres,
ya lo dirá la experiencia. amigo Fernando, escoja. o Libertad o la muerte .

Cielito, cielo que sí, Aquí no hay cetro y coronas Cielito, cielo que sí,
cielito del terutero , ni tampoco inquisición, a ellos, y cerrar espuelas,
el godo que escape vivo hay puros mozos amargos y al godo que se equivoca
quedará como un arnero. contra toda expedición. sumírselo hasta las muelas.

En teniendo un buen fusil, Cielito, cielo que sí, [atribuido, 1819]


munición y chiripá Unión y ya nos entramos,
y una vaca medio en carnes y golpeándonos la boca, Un gaucho de la Guardia del Monte,
ni cuidado se nos da. apagando los sacamos. contesta al manifiesto de Fernando VII, y
saluda al Conde de Casa-Flores con el
Cielito, digo que sí, Saquen del trono, españoles, siguiente cielito en su idioma.
cielo de nuestros derechos, a un rey tan bruto y tan flojo,
hay gaucho que anda caliente y para que se entretenga Ya que encerré la tropilla
por tirarse cuatro al pecho. que vaya a plantar abrojo . y que recogí el rodeo,
voy a templar la guitarra
Dicen que esclavas harán Cielito, cielo que sí, para explicar mi deseo.
a nuestras americanas, por él habéis trabajado,
para que lleven la alfombra y grillos, afrenta y muerte Cielito, cielo que si,
a las señoras de España. es el premio que os ha dado. mi asunto es un poco largo;
para algunos será alegre,
Cielito, cielo que sí, Si de paz queréis venir, y para otros será amargo.
la cosa no es muy liviana... amigos aquí hallaréis,
Apártese, amigo Juan, y comiendo carne gorda El otro día un amigo,
deje pasar esa rana. con nosotros viviréis. hombre de letras por cierto,
del rey Fernando a nosotros
No queremos españoles Cielito, cielo que sí, me leyó un gran Manifiesto.
que nos vengan a mandar, el Rey es hombre cualquiera,
tenemos americanos y morir para que él viva Cielito, cielo que sí,
que nos sepan gobernar. ¡la puta...! es una zoncera. este Rey es medio zonzo
y en lugar de D. Fernando
Cielito, cielo que sí, Si perdiésemos la acción, debiera llamarse Alonso.
aquí no se les afloja, ya sabemos nuestra suerte,
Ahora que él ha conocido Cielito, digo que no, En política es, el diablo
que tenemos disensiones, siempre escoge Don Fernando vivo sin comparación,
haciendo cuerpo de gato, para esta clase de asuntos y el reino que le confiaron
se viene por los rincones. hombres que andan deletreando. se lo largó a Napoleón.

Cielito, cielo que sí, El Conde cree que ya es suyo Cielito, digo que sí,
guarde amigo el papelón, nuestro Río de la Plata: hoy se acostó con corona,
y por nuestra Independencia ¡cómo se conoce, amigo, y cuando se recordó
ponga una iluminación. que no sabe con quién trata! se halló sin ella en Bayona.

Dice en él que es nuestro padre Allá va cielo y más cielo, Para la guerra es terrible,
Y que lo reconozcamos, cielito de Casa-Flores, balas nunca oyó sonar,
que nos mantendrá en su gracia Dios nos librará de plata ni sabe qué es entrevero ,
siempre que nos sometamos. pero nunca de pintores . ni sangre vio coloriar .

Cielito, digo que sí Los que el yugo sacudieron Cielito, cielo que sí,
ya no largamos el mono, y libertad proclamaron, cielito de la herradura,
no digo a Fernando el séptimo, de un Rey que vive tan lejos para candil semejante
pero ni tampoco al Nono. lueguito ya se olvidaron. mejor es dormir a oscuras.

Después que por todas partes Allá va cielo y más cielo, Lo lindo es que al fin nos grita
lo sacamos apagando , libertad, muera el tirano, y nos ronca con enojo
ahora el Rey con mucho modo o reconocernos libres, si fuese algún guapo... ¡vaya!
de humilde la viene echando. o adiosito y sable en mano . ¡Pero que nos grite un flojo!

Cielito, cielo que sí, ¿Y qué esperanzas tendremos Cielito, digo que sí,
ya se le murio el potrillo, en un Rey que es tan ingrato, venga a poner su contienda,
y si no que se lo digan que tiene en el corazón y verá si se descuida
Osorio, Marcó y Morillo. uñas lo mismo que el gato? dónde va a tirar la rienda.

Quien anda en estos maquines Cielito, cielo que sí, Eso que los reyes son
es un conde Casa-Flores el muchacho es tan clemente imagen del Ser Divino,
a quien ya mis compatriotas que a sus mejores vasallos es (con perdón de la gente)
le han escrito mil primores. se los merendó en caliente. el más grande desatino.
Cielito, cielo que sí, Dos cosas ha de tener Cielito, digo que no,
el Evangelio yo escribo, el que viva entre nosotros: cielito, digo que sí,
y quien tenga desconfianza amargoz, y mozo de garras reciba, mi don Fernando,
venga le daré recibo. para sentársele a un potro. memorias de Potosi.

De estas imágenes una Y digo cielo y más cielo, Ya se acabaron los tiempos
fue Nerón que mandó a Roma, cielito del espinillo , en que seres racionales,
y mejor que él es un toro, es circunstancia que sea adentro de aquellas minas
cuando se para en la loma. liberal para el cuchillo . morían coma animales.

Cielito, cielo que sí, Mejor es andar delgao, Cielo, los Reyes de España,
no se necesitan reyes Andar aguila sin penas, ¡la p... que eran traviesos!
para gobernar los hombres que no llorar para siempre nos cristianaban al grito
sino benéficas leyes. entre pesadas cadenas. y nos robaban los pesos.

Libre y muy libre ha de ser Cielito, cielo que sí, Y luego nos enseñaban
nuestro jefe, y no tirano; guardense su chocolate, a rezar con grande esmero
éste es el sagrado voto aqui somos Indios puros por la interesante vida
de todo buen ciudadano. y sólo tomamos mate . de cualquiera tigre overo .

Cielito, y otra vez cielo, Y si no le agrada, venga Y digo, cielo y más cielo,
bajo de esta inteligencia, con lucida expedición, cielito del cascabel.
reconozca, amigo Rey, pero si sale matando , ¿Rezariamos con gusto
nuestra augusta Independencia . no diga que fue traición. por un tal don Pedro Cruel?

Mire que grandes trabajos Cielito, los españoles En fin, cuide, amigo Rey,
no apagan nuestros ardores, son de laya tan fatal, de su vacilante trono,
ni hambres, muertes ni miserias, que si ganan, es milagro, y de su tierra, si puede,
ni aguas, fríos y calores. y traición, si sale mal. haga cesar el encono.

Cielito, cielo que sí, Lo que el Rey siente es la falta Cielito, cielo que sí,
lo que te digo Fernando: de minas de plata y oro; ya los constitucionales
confiesa que somos libres para pasar este trago andan por ver si lo meten
y no andes remolineando. cante conmigo este coro. en algunos pajonales .
Y veremos si lo saca que atropellan como tigres Uno a contar sus desgracias.
la señora Inquisición , al dejar los pajonales . Los otros su cobardía.
a la que no tardan mucho
en arrimarle latón . En Pasco, O'Relly y los suyos Cielo, y para divertirse
las avenidas cubrieron, malilla pueden jugar
Cielito, cielo que sí, pero los indios amargos de cuatro, pues Vigodet
ya he cantado lo que siento, bajo el humo se metieron. de zángano vendrá a entrar.
supliendo la voluntá
la falta de entendimiento. Cielito, y ya se largaron ¿En qué piensa, amigo Rey?...
a cobrarles la alcabala, Cante conmigo y no gima.
y ya los atropellaron, Y en sus cortas oraciones
y ya les meniaron bala . vaya encomendando a Lima.
[1820]
Entró la caballería, Cielito, cielo que sí,
Cielito patriótico del gaucho Ramón y los latones pelando, cielito de la merienda,
Contreras, compuesto en honor del ejército hasta el último tambor le paro cien contra veinte
libertador del Alto Perú. lo sacaron apagando . a que pierde la contienda.

Si quiere saber Fernando Cielito, cielo que si, Ya en otro Cielo le dije
cuál será de Lima el fin, cielo de las tropas reales, nuestra amarga resistencia.
que le escriba cuatro letras muchas memorias les manda Y nuestra eterna constancia
al general San Martín . D. Juan Antonio Arenales. por lograr la Independencia.

Cielito, cielo que sí, A su vista y ligereza Cielito, cielo que sí,
cielito de la ciruela, y a su aquel en el cuchillo, escúcheme D. Fernando:
ya se anda medio sentando le debe la madre Patria confiese que somos libres
D. Joaquín de la Pezuela. la intendencia de Trujillo. y deje de andar roncando .

Adonde quiera que asoma Cielito y pues que consigue La constitución de España
nuestra patriótica armada, que el tirano se le rinda, es buena, y pues que la alabo,
disparan los pezuelistas merece que una corona que se venga con la vela
sin reparar la quebrada. le ponga una moza linda. y les daremos el cabo.

Allá va cielo y más cielo, O'Relly, Marcó y Osorio Cielito: "Entre con confianza"
cielo de los liberales , deben juntarse este día. le dijo el león a la zorra,
pero ella le contestó: y desde hoy iré pensando CHANO
"No conozco a mazamorra". lo que les he de cantar. Sí, amigo, estaba de balde,
y le dije a Salvador:
Gloria eterna al bravo inglés, Cielito, digo que sí andá traeme el azulejo,
a ese atrevido almirante iré haciendo mis borrones, apretamelé el cinchón
que a todo barco español para cantarles un Cielo porque voy a platicar
se lo lleva por delante. en letras como botones. con el paisano Ramón,
y ya también salí al trance,
y cuando se puso el sol
Cielito, entró en el Callao, [1821]
cai al camino y me vine;
y como si fuera rata,
cuando en esto se asustó
se coló por todas partes Diálogo patriótico interesante entre Jacinto el animal, porque el Poncho
y se limpió una fragata. Chano, capataz de una estancia en las islas las verijas le tocó...
del Tordillo y el gaucho de la Guardia del ¡Qué sosegarse este diablo!
Y dicen que tiemblan tanto Monte. A bellaquiar se agachó
con solo su nombradía, y conmigo a unos zanjones
que en diciendo: ahí viene Cokran (Se supone recién llegado a la Guardia del caliente se enderezó.
se asusta la barquería. Monte el capataz Chano, y el diálogo en casa Viendomé medio atrasao
del paisano Ramón Contreras que es el puse el corazón en Dios
Allá va cielo y más cielo, gaucho de la Guardia.) y en la viuda, y me tendí;
con cualquiera botecito y tan lindo atropelló
dicen que entra en el Callao, CONTRERAS este bruto, que las zanjas
y ya también les da el grito. Con que, amigo, ¿diáonde diablos como quiera las salvó.
sale? Meta el redomón, ¡Eh p... el pingo ligero!
Los hechos de San Martín desensille, votoalante... ¡Bien haiga quien lo parió!
hoy la fama los pregona, ¡Ah pingo que da calor! Por fin, después de este lance
y la Patria agradecida del todo se sosegó,
de laureles lo corona. CHANO y hoy lo sobé de mañana
De las islas del Tordillo antes de salir el sol,
Y digo cielo y más cielo, salí en este mancarrón: de suerte que está el caballo
tan valiente general ¡pero si es trabuco, Cristo! parejo que da temor.
y Patriota tan constante, ¿Cómo está señó Ramón?
debiera ser inmortal. CONTRERAS
CONTRERAS ¡Ah, Chano!... ¡Pero si es liendre
Hasta que entremos en Lima Lindamente a su servicio... en cualquiera bagualón!...
el tiple vuelvo a colgar, ¿Y se vino del tirón? Mientras se calienta el agua
y echamos un cimarrón que a su consorte perdió, por su madre digaló,
¿qué novedades se corren? y que anda de rama en rama que aunque yo compongo Cielos
publicando su dolor; y soy medio payador,
CHANO ansí yo de rancho en rancho a usté le rindo las armas
Novedades... qué sé yo; y de tapera en galpón porque sabe más que yo.
hay tantas que uno no acierta ando triste y sin reposo,
a qué lao caerá el dos cantando con ronca voz CHANO
aunque le esté viendo el lomo. de mi Patria los trabajos, Desde el principio, Contreras
Todo el Pago es sabedor de mi destino el rigor... esto ya se equivocó;
que yo siempre por la causa En diez años que llevamos de todas nuestras Provincias
anduve al frío y calor. de nuestra revulución se empezó a hacer distinción.
Cuando la primera Patria, por sacudir las cadenas Como si todas no juesen
al grito se presentó de Fernando el balandrón: alumbradas por un sol;
Chano con todos sus hijos. ¿qué ventaja hemos sacado? entraron a desconfiar
¡Ah tiempo aquel, ya pasó! Las diré con su perdón. unas de otras con tesón,
Si jue en la Patria del medio Robarnos unos a otros, y al instante la discordia
lo mesmo me sucedió, aumentar la desunión, el palenque nos ganó.
pero, amigo en esta Patria... querer todos gobernar, Y cuanto nos discuidamos
Alcancemé un cimarrón. y de faición en faición al grito nos revolcó.
andar sin saber que andamos: ¿Por qué naides sobre naides
resultando en conclusión ha de ser más superior?
CONTRERAS
que hasta el nombre de paisano El mérito es quien decide,
No se corte, déle guasca,
parece de mal sabor, oiga una comparaición:
siga la conversación,
y en su lugar yo no veo quiere hacer una voltiada
velay mate: todos saben
sino un eterno rencor en la estancia del Rincón
que Chano, el viejo cantor,
y una tropilla de pobres, el amigo Sayavedra:
aonde quiera que vaya
que metida en un rincón pronto se corre la voz
es un hombre de razón,
canta al son de su miseria: del Pago entre la gauchada,
y que una sentencia suya
¡no es la miseria mal son! ensillan el mancarrón
es como de Salomón.
más razonable que tienen,
CONTRERAS y afilando el alfajor
CHANO
¿Y no se sabe en qué diasques se vinieron a la oreja
Pues bajo de ese entender
este enriedo consistió? cantando versos de amor;
empriestemé su atención,
¡La pujanza en los paisanos llegan, voltean, trabajan,
y le diré cuanto siente
que son de mala intención! pero amigo, del montón
este, pobre corazón,
Usté que es hombre escrebido reventó el lazo un novillo
que como tórtola amante
y solito se cortó, sin mirar la condición: es ver que ya se acabó
y atrás de él como langosta digo, que hemos de ser libres tanto dinero, por Cristo;
el gauchaje se largó... cuando hable mi mancarrón. ¡mire que daba temor
¡Qué recostarlo, ni en chanza! tantísima pesería!
Cuando en esto lo atajó CONTRERAS ¡Yo no sé en qué se gastó!
un muchacho forastero, Es cierto cuanto me ha dicho, Cuando el general Belgrano
y a la estancia lo arrimó. y mire que es un dolor (que esté gozando de Dios)
Lo llama el dueño de casa, ver estas rivalidades, entró en Tucumán, mi hermano
mira su disposición perdiendo el tiempo mejor por fortuna lo topó,
y al instante lo conchaba. solo en disputar derechos y hasta entregar el rosquete
Ahura pues, pregunto yo: hasta que ¡no quiera Dios! ya no lo desamparó.
¿el no ser de la cuadrilla se aproveche algún cualquiera Pero, ¡ah contar de miserias!,
hubiera sido razón de todo nuestro sudor. de la mesma formación
para no premiar al mozo? sacaban la soldadesca
Pues oiga la aplicación, delgada que era un dolor,
CHANO
la lay es una no más, con la ropa hecha miñangos
Todos disputan derechos,
y ella da su proteición y el que comía mejor
pero, amigo, sabe Dios
a todo el que la respeta. era algún trigo cocido
si conocen sus deberes:
El que la lay agravió que por fortuna encontró.
de aquí nace nuestro error,
que la desagravie al punto: Los otros, cuál más cuál menos,
nuestras desgracias y penas:
esto es lo que manda Dios, sufren el mesmo rigor.
yo lo digo, si señor,
lo que pide la justicia Si es algún güen oficial
¡qué derechos ni que diablos!
y que clama la razón; que al fin se inutilizó,
Primero es la obligación,
sin preguntar si es porteño da cuatrocientos mil pasos
cada uno cumpla la suya,
el que la ley ofendió, pidiendo por concluisión
y después será razón
ni si es salteño o puntano, un socorro: no hay dinero,
que reclame sus derechos:
ni si tiene mal color; vuelva... todavía no...
ansí en la revulución
ella es igual contra el crimen Hasta que sus camaradas
hemos ido reculando,
y nunca hace distinción (que están también de mi flor)
disputando con tesón
de arroyos ni de lagunas, le largan una camisa,
el empleo y la vedera,
de rico ni pobretón: unos cigarros y adiós.
el rango y la adulación,
para ella es lo mesmo el poncho Si es la pobre y triste viuda
y en cuanto a los ocho pesos...
que casaca y pantalón: que a su marido perdió,
¡El diablo es este Ramón!
pero es platicar de balde, y que anda en las diligencias
y mientras no vea yo de remediar su aflición,
que se castiga el delito CONTRERAS lamenta su suerte ingrata
Lo que a mí me causa espanto
en un mísero rincón. que en Buenos Aires entró que ante la lay era yo
De composturas no hablemos: desde el día memorable igual a todos los hombres.
vea lo que me pasó de nuestra revulución,
al entrar a la ciudad; y después de güena fe CHANO
estaba el pingo flacón se hiciera una relación Mesmamente, así pasó,
y en el pantano primero de los gastos que han habio, y en papeletas de molde
lueguito ya se enterró, el pescuezo apuesto yo por todo se publicó;
seguí adelante, ¡ah barriales! a que sobraba dinero pero hay sus dificultades
Si daba miedo, señor. para formar un cordón en cuanto a la ejecución.
Anduve por todas partes dende aquí a Guasupicúa; Roba un gaucho unas espuelas,
Y vi un grande caserón pero en tanto que al rigor o quitó algún mancarrón,
que llaman de las comedias, del hambre perece el pobre, o del peso de unos medios
que hace que se principió el soldao de valor, a algún paisano alivió;
muchos años, y no pasa el oficial de servicios, lo prienden, me lo enchalecan,
de un abierto corralón, y que la prostitución y en cuanto se descuidó
y dicen los hombres viejos se acerca a la infeliz viuda le limpiaron la caracha,
que allí un caudal se gastó, que mira con cruel dolor y de malo y saltiador
tal vez al hacer las cuentas padecer a sus hijuelos; me lo tratan, y a un presidio
alguno se equivocó entre tanto, el adulón, lo mandan con calzador;
y por decir cien mil pesos... el que de nada nos sirve aquí la lay cumplió, es cierto,
Velay otro cimarrón. y vive en toda faición, y de esto me alegro yo;
Si es en el Paso del Ciego disfruta gran abundancia; quien tal hizo que tal pague.
allí Tacuara perdió y como no le costó Vamos pues a un Señorón;
la carrera el otro día; nada el andar remediao tiene una casualidá...
y él por el Paso cortó gasta más pesos que arroz. ya se ve... se remedió...
porque le habían informao Y, amigo, de esta manera, Un descuido que a un cualquiera
que en su gran composición en medio del pericón le sucede, si señor,
se había gastao un caudal. el que tiene es don Julano, al principio mucha bulla,
Conque, amigo, no sé yo y el que perdió se amoló: embargo, causa, prisión,
por más que estoy cavilando sin que todos los servicios van y vienen, van y vienen,
aonde está el borbollón. que a la Patria le emprestó, secretos, almiración,
lo libren de una roncada ¿qué declara? que es mentira,
CHANO que le largue algún pintor. que él es un hombre de honor.
Eso es querer saber mucho. ¿Y la mosca? No se sabe,
Si se hiciera una razón CONTRERAS el Estao la perdió,
de toda la plata y oro Pues yo siempre oi decir el preso sale a la calle
y se acaba la junción. mande usté, amigo Ramón, CONTRERAS
¿Y esto se llama igualdá? a quien desea servirle ¿Y cómo jue desde el día
¡La perra que me parió!... En fin, dejemos, con la vida y corazón. que estuvimos platicando?
amigo, Esto dijo el viejo Chano
tan triste conversación, y a su Pago se marchó, CHANO
pues no pierdo la esperanza Ramón se largó al rodeo Con salú; pero sin yerba;
de ver la reformación; y el diálogo se acabó. desensille su caballo,
Paisanos de todas las layas, tienda el apero y descanse.
perdonad mi relación: El Dr. Leguizamón dice que debió aparecer en Tomá este pingo , Mariano,
ella es hija de un deseo enero de 1821 y con el bayo amarillo
puro y de güena intención. caminá y acollarálo.
Valerosos generales ¡Mire que de aquí a la Guardia
Nuevo diálogo patriótico entre Ramón
de nuestra revulución, hay un tirón temerario !
Contreras, gaucho de la Guardia del Monte,
gobierno a quien le tributo y Chano, capataz de una estancia en las
toda mi veneración; islas del Tordillo. CONTRERAS
que en todas vuestras aiciones Y con tantos aguaceros
os dé su gracia el Señor,
CHANO está el camino pesao,
para que enmendéis la plana
¿Qué dice, amigo Ramón, y malevos que da miedo
que tantos años erró;
qué anda haciendo por mi Pago anda uno no más topando,
que brille en güestros decretos
en el zaino parejero ? lo güeno que yo afilé
la justicia y la razón, a mi gusto el envenao ,
que el que la hizo la pague, le hice con las de domar
premio al que lo mereció, CONTRERAS
cuatro preguntas al zaino,
guerra eterna a la discordia, Amigo, lo ando variando ,
y en cuanto lo vi ganoso
y entonces si creo yo porque tiene que correr
y que se iba alborotando,
que seremos hombres libres con el zebruno de Hilario.
le aflojé todo y me vine,
y gozaremos el don pero siempre maliciando...
más precioso de la tierra: CHANO Velay yerba, amigo viejo,
Americanos, unión, ¡Qué me cuenta! Si es ansí iremos cimarroniando .
os lo pide humildemente voy a poner ocho a cuatro
un gaucho con ronca voz a favor de este bagual ,
que no espera de la Patria CHANO
mire amigo que es caballo
ni premio ni galardón, ¿Y cómo va con la Patria
que en la rompida no más
pues desprecia las riquezas que me tiene con cuidao?
ya se recostó al contrario.
porque no tiene ambición. Ayer unos oficiales
Y con esto hasta otro día, cayeron por lo de Pablo
y mientras tomaban mate ,
lo asentaron , y mudaron, sabe, como yo soy Chano. que hombre pobre enamorao.
leyeron unas noticias De balde dimes la baja Muesas en la del Cerrito;
atento del rey Fernando, a todos sus mandatarios, Marcó flojo y sanguinario
que solicita con ansia y por nuestra libertá en la aición de Chacabuco,
por medio de diputaos y sus derechos sagraos Osorio es hombre fortacho
ser aquí reconocido nos salimos campo ajuera, allá en los Cerros de Espejo
su constitución jurando. y al enemigo topando, en la pendencia de Maipo.
el poncho a medio envolver Hable Quimper y ese O'Relly
CONTRERAS y el alfajor en la mano, y otros muchos que ahura callo.
Anda el rumrún hace días, con el corazón en Dios Todo es de balde, Contreras,
por cierto no lo engañaron: y en el santo escapulario pues si conoce Fernando
los diputaos vinieron, de nuestra Virgen del Carmen, que aunque haga rodar la taba
y desde el barco mandaron haciendo cuerpo de gato; culos no más sigue echando,
toda la papelería sin reparar en las balas ¿no es una barbaridá
a nombre del rey Fernando; ni en los juertes cañonazos, el venir ahura roncando ?
¡y venían roncadores ... nos golpiamos en la boca Mejor es que duerma poco,
la pu... los maturrangos! y ya nos entreveramos ; porque amigo, a sus vasallos
Pero, amigo, nuestra Junta y a éste quiero, a éste no quiero, el nombre de Libertá
al grito les largó el guacho los juimos arrinconando, creo que les va agradando,
y les mandó una respuesta y a un grito: ¡Viva la Patria! Y como él medio se acueste,
más linda que San Bernardo. el coraje redoblamos, cuanto se quede roncando
¡Ah gauchos escribinistas y entre tires y humadera, ya le hicieron trus la vaca,
en el papel de un cigarro! entre reveses y tajos, y ya me lo capotiaron.
Viendo ellos que no embocaban, empezaron a flaquiar,
y que los habian torniao, y tan del todo aflojaron, CONTRERAS
alzaron los contrapesos que de esta gran competencia ¡Ah Chano, si de sabido
y dando güeltas al barco, ni memoria nos dejaron. perdiz se hace entre las manos!
se jueron sin despedirse... De balde en otras aiciones Cuanto me ha dicho es ansina
Vayan con doscientos diablos. les dimos contra los cardos: y yo no puedo negarlo;
y si no que le pregunten pero esté usté en el aquel
a Posadas el mentao que ellos andan cabuliando
CHANO
cómo le jue allá en las Piedras, a ver si nos desunimos
Mire que es hombre muy rudo
y después allá en los barcos. del todo, y en este caso
el amigo Don Fernando:
Diga Tristán... Mas no quiero arrancarnos lo que es nuestro
lo contemplo tan inútil
gastar pólvora en chimangos , y hasta el chiripá limpiarnos.
asigún lo he figurao,
porque era Tristán más triste
que creo que ni silbar
CHANO en el más infeliz rancho . muy lejos nos han tirao,
¡No toque, amigo, ese punto porque el tirano presume
porque me llevan los diablos! CONTRERAS que un proceder tan bizarro
¿Quién nos mojaría la oreja Si, señor, dejuramente. sólo es falta de justicia;
si uniéramos nuestros brazos? ¡Ah momento suspirao! pero esto ya se ha pasao,
No digo un Rey tan lulingo; Y en cuanto esto se concluya y no será malo, amigo,
rnas ni todos los tiranos al grito nos descolgamos si por fin escarmentamos.
juntos, con más soldadesca con latón y garabina Por ahura saque el cuchillo,
que hay yeguada en nuestros campos a suplicarle un tapao despachemos este asao
nos habían de hacer roncha; que largue no más lo ajeno, y sestiaremos después,
pero amigo, es el trabajo porque es terrible pecao para ir a lo del Pelao
que nuestras desavenencias contra el gusto de su dueño a ver si entre su manada
nos tienen medio atrasaos. usar lo que no se ha dao; está, amigo, mi picazo,
¡Ah sangre, amigo, preciosa y en concencia yo no quiero que hace días que este bruto
tanta que se ha derramao! (porque soy muy güen cristiano) de las mansas se ha apartao.
¿No es un dolor ver, Contreras, que ninguno se condene Comieron con gran quietú,
que ya los americanos por hecho tan temerario. y después de haber sestiao
vivimos en guerra eterna, ensillaron medio flojo,
y que al enemigo dando y se salieron al tranco
CHANO
ratos alegres y güenos al rancho de Andrés Bordón,
¡Eso sí, Ramón Contreras!
los tengamos bien amargos? alias el Indio Pelao,
¿Se acuerda del fandangazo
Pero yo espero desta hecha que en las pendencias de arriba
que vimos en lo de Andújar
saludar al Sol de Mayo, sirvió de triste soldao,
cuando el general Belgrano
en días más lisonjeros, y en Vilcapugio de un tiro
hizo sonar los cueritos
unido con mis hermanos. una pierna le troncharon.
en Salta a los maturrangos ?
Y ansí no hay que recular, Dieron el grito en el cerco,
Por cierto que en esta aición
que ya San Martín el bravo los perros se alborotaron;
(sin intención de dañarnos)
está en las puertas de Lima Bordón dejó la cocina,
hizo un barro el general
con puros mozos amargos , los hizo apiar del caballo;
que aún hoy lo estamos pagando;
soldadesca corajuda, y lo que entre ellos pasó
él quiso ser generoso
y sigún me han informao lo diremos más despacio
y presto miró su engaño,
en Lima hay tanto patriota en otra ocasión, que en ésta
cuando hizo armas en su contra
que Pezuela anda orejiando, ya la pluma se ha cansao.
el juramentao Castro,
y en logrando su redota que quebratando su voto
ha de cambiar nuestro Estado, Es de mediados de 1821
manchó su honor y su grao.
pues renace el patriotismo Estas generosidades
Lima anduvo endureciendo Cielito, cielo que sí,
Al triunfo de Lima y El Callao, cielito entre el temor y el encono, digo cese la pendencia,
patriótico que compuso el gaucho Ramón y por ajuste de cuentas ya reventó la coyunda,
Contreras D. Laserna largó el mono. y viva la Independencia.

Descolgaré mi changango Cielito, cielo que sí, Y en cuanto gritaron viva,


para cantar sin reveses, bien se lo pronostiqué, ya salieron boraciando
el triunfo de los patriotas pero ya que así lo quiso los libres con las banderas
en la Ciudad de los Reyes. tenga pacencia el Virrey. que a la patria consagraron.

Cielito, cielo que sí, Desconfiando de su alzada Cielo, y ya las garabinas


están los Sanmartinistas quitaron a D. Pezuela y los cajones roncaron,
tan amargos y ganosos , porque el infeliz tenía y hasta las campanas viejas
que no hay quien se les resista. medio picada una muela. allí dejaron el guano,

Apartando una torada Cielito, y luego a Laserna ¡Qué bailes y qué junciones!
me encontraba yo en mi hacienda, le encargaron el gobierno... y aquel beber tan prolijo,
pero al decir: Lima es nuestra ¡Ah, mozo para un encargue que en el rico es alegría
le largué al bagual la rienda. si no hubiera sido invierno! y en el pobre pedo fijo.

Cielito, cielo que sí, Juyó con todas las platas Cielito, cielo que no,
cielito de Fr. Cirilo, y aun alivió los conventos por el bravo San Martín
y ya enderecé hasta el pueblo, no dejando ni ratones no hubo ciego violinista
y ya me vine en un hilo. con la juerza del tormento. que no rompiese el violín.

Estaba medio cobarde Cielito, cielo que sí, Cayó Lima: unos decían,
porque ya otros payadores tome bien la deresera, ya tronó, gritaban otros
y versistas muy sabidos porque con la pesadumbre , ¡oiganlé al matucho viejo
escribieron puras flores. no dé en una vizcachera. qué mal se agarró en el potro!

Allá va cielo y más cielo, Con puros mozos de garras Cielito, digo que sí,
cielito de la mañana... San Martín entró triunfante, todo era humor y alegría,
Después de los ruiseñores con jefes, y escribanistas y andaba mandando juerza
bien puede cantar la rana. y todos los comendantes. toda la mujerería.
¿Y qué me dicen, señores, Cielito, digo que sí, Provincias de Buenos Aires
de un tal general Cantera por fin el pobre juyó y de Cuyo, valerosas,
que diz que vino al Callao y el Callao con sus cangallas con triunfo tan singular
a llevarse una zoncera? [ 1 ] a San Martín se rindió. debéis estar muy gozosas.

Cielito, digo que sí, Solo el general Ramírez Cielito, cielo que sí,
cielito de los escesos, quedó y también Olañeta, cielito del fiero Marte,
este infeliz sucumbió pero pronto me parece en empresas tan sublimes
como ratón en los quesos. que entregarán la peseta. os tocó la mejor parte.

Como el hambre le apretaba Cielito, cielo que sí, Y con esto honor y gloria
dejó el castillo al instante, cielito del bien que quiero, a los Sur-Americanos,
y sacó la soldadesca estos pobres han quedao que supieron con firmeza
a ver si le daba el aire. dando güeltas al potrero. libertarnos del tirano.

Cielito, cielo que sí, La Patria, sigún mi cuenta, Cielito, digo que sí,
cielito de tres por ocho, es lo mesmo que el banquero, cielito de la victoria,
que se empezó a desgranar que por precisión se lleva la Patria y sus dinos hijos
lo mesmo que maíz morocho. la plata de enero a enero. vivan siempre en mi memoria.

Más de ochocientos soldados Cielito, en este supuesto [1821] . 1. Dos millones de pesos. (N. del A.)
se pasaron de carrera, sepa el amigo Fernando,
y en un tris no más estuvo que mientras él tenga apuntes
que se viniese Cantera. la Patria sigue tallando.

Cielito, digo que sí, Que los medios que le quedan Relación que hace el gaucho Ramón
de hambre morir no quisieron, los va a perder, y muy presto, Contreras a Jacinto Chano de todo lo que
y les encuentro razón y él no tiene caracú vio en las fiestas mayas de Buenos Aires
porque estarían muy fieros. para coparnos el resto. en 1822.

Viendosé entonces perdidos Cielito, cielo que sí, CHANO


irse pensó por la costa, cielito de los corrales, ¡Conque mi amigo Contreras,
y Cockran meniando bala o han de agachar sin remedio qué hace en el ruano gordazo!
jue matando esta langosta. o han de ir a los pajonales. Pues desde antes de marcar
no lo veo por el Pago.
CONTRERAS pero amigo, quiso el diablo pero ¡ah pueta cristiano,
Tiempo hace que le ofrecí trompezase en una taba, qué décimas y qué trobos!
el venir a visitarlo, y lueguito mi contrario Y todo siempre tirando
Y lo que se ofrece es deuda: se me durmió en una pierna a favor de nuestro Aquél;
¡pucha! pero está lejazos. que me dejó coloriando; luego había en un tablao
Mire que ya el mancarrón en esto llegó la gente musiquería con juerza
se me venía aplastando. del puesto, y nos apartaron. y bailando unos muchachos
¿Y usté no jué a la ciudá Se jue y me quedé caliente con arcos y muy compuestos,
a ver las fiestas este año? sintiendo, no tanto el tajo vestíos de azul y blanco,
como el haberme impedío y al acabar, el más chico
CHANO ver lasJunciones de Mayo: una relación echando,
No me lo recuerde, amigo! de ese día por el cual me dejó medio... quién sabe,
Si supiera ¡voto al diablo! me arrimaron un balazo ¡ah muchachito liviano,
lo que me pasa ¡por Cristo! y peliaré hasta que quede por Cristo que le habló lindo
Se apareció el veinticuatro en el suelo hecho miñangos. al Veinticinco de Mayo!
Sayavedra el domador Si usté estuvo, Contreras, Después siguieron los juegos
a comprarne unos caballos: cuénteme lo que ha pasao. y cierto que me quemaron
le pedí a dieciocho riales, porque me puse cerquita
le pareció de su agrado, CONTRERAS y de golpe me largaron
y ya no se habló palabra, ¡Ah fiestas lindas, amigo! unas cuantas escupidas
y ya el ajuste cerramos; No he visto en los otros años que el poncho me lo cribaron
por señas, que el trato se hizo junciones más mandadoras, A las ocho de tropel
con caña y con mate amargo. y mire que no lo engaño. para la Mercé tiraron
Caliéntase Sayavedra, El veinticuatro a la noche las gentes a las comedias:
y con el aguardientazo como es costumbre empezaron. yo estaba medio cansao
se echó atrás de su palabra, Yo vi unas grandes colunas y enderecé a lo de Roque:
y deshacer quiso el trato. en coronas rematando dormí, y al cantar los gallos
Me dio tal coraje, amigo, y ramos llenos de flores ya me vestí: calenté agua,
que me asiguré de un palo, puestos a modo de lazos. estuve cimarroneando:
y en cuanto lo descuidé, Las luces como aguacero y luego para la plaza
sin que pudiera estorbarlo, colgadas entre los arcos, agarré y vine despacio:
le acudí con cosa fresca: el Cabildo, la pirame, llegué ¡bien haiga el humor!
sintió el golpe, se hizo el gato, la recova y otros laos, Llenitos todos los bancos
se enderezó, y ya se vino y luego la versería. de pura mujerería,
el alfajor relumbrando: ¡Ah cosa linda! Un paisano y no amigo cualquier trapo
yo quise meterle el poncho, me los estuvo leyendo, sino mozas como azúcar.
Hombres, eso era un milagro; Yo estaba medio delgao premios para el que llegase.
y al punto en vanas tropillas y enderecé a un bodegón, El inglés era baquiano:
se vinieron acercando comí con Antonio el manco, se le prendió al palo viejo
los escueleros mayores y a la tarde me dijeron y moviendo pies y manos
cada uno con sus muchachos, que había sortija en el Bajo; al galope llegó arriba,
con banderas de la Patria me jui de un hilo al paraje, y al grito, ya le echó mano
ocupando un trecho largo; y cierto, no me engañaron. a la chuspa y se largó
llegaron a la pirame En medio de la Alamera de un pataplús hasta abajo.
y al dir el sol coloriando había un arco muy pintao De allí a otro rato volvió
y asomando una puntita... con colores de la Patria: y se trepó en otro palo
bracatán, los cañonazos, gente, amigo, como pasto, y también sacó una muestra.
la gritería, el tropel, y una mozada lucida ¡Bien haiga el bisquete diablo!
música por todos laos, en caballos aperados Después se treparon otros
banderas, danzas, junciones, con pretales y coscojas, y algunos también llegaron.
los escuelistas cantando, pero pingos tan livianos Pero lo que me dio risa
y después salió uno solo que a la más chica pregunta jueron, amigo, otros palos
que tendría doce años, no los sujetaba el diablo. que había con unas guascas
nos echó una relación... Uno por uno rompía para montar los muchachos,
¡Cosa linda, amigo Chano! tendido como lagarto, por nonbre rompe-cabezas;
Mire que a muchos patriotas y... zas... ya ensartó... ya no... y en frente, en otro lao,
las lágrimas les saltaron. ¡Oiganlé que pegó en falso! un premio para el que juese
Más tarde la soldadesca ¡Qué risa, y qué boraciar! hecho rana hasta toparlo;
a la plaza jue dentrando, Hasta que un mocito amargo pero era tan belicoso
y desde el Juerte a la iglesia le aflojó todo al rocín, aquel potro, amigo Chano,
todo ese tiro ocupando. y ¡bien haiga el ojo claro! que muchacho que montaba,
Salió el gobierno a las once se vino al humo, llegó contra el suelo, y ya trepando
con escolta de a caballo, y la sortija ensartando estaba otro, y zas al suelo;
con jefes y comendantes le dio una sentada al pingo hasta que vino un muchacho
y otros muchos convidaos, y todos viva gritaron. y sin respirar siquiera,
dotores, escribanistas, Vine a la plaza: las danzas se fue el pobre refalando
las justicias a otro lao, seguían en el tablao; por la guasca, llegó al fin
detrás la oficialería y vi subir a un inglés y sacó el premio acordao.
los latones culebriando. en un palo jabonao Pusieron luego un pañuelo
La soldadesca hizo cancha y allá en la punta colgando y me tenté ¡mire el diablo!
y todos jueron pasando una chuspa con pesetas, Con poncho y todo monté
hasta llegar a la iglesia. una muestra y otros varios y en cuanto me lo largaron
al infierno me tiró, y versos que daban miedo. que había habido toros lindos;
y sin poder remedíarlo Llegó el veintiséis de Mayo yo estaba ya tan cansao
(perdonando el mal estilo) y siguieron las junciones que así que dieron las ocho
me pegué tan gran culazo, como habían empezao. corté para lo de Alfaro,
que si allí tengo narices El veinsiete lo mesmo: aonde estaban los amigos
quedo para siempre ñato... un gentío temerario en beberaje y fandango:
Luego encendieron las velas vino a la plaza: las danzas, eché un cielito en batalla,
y los bailes continuaron, los hombres subiendo al palo, y me resfalé hasta un cuarto
la cuetería y los juegos. y allá en el rompe-cabezas aonde encontré a unos calandrias
Después todos se marcharon a porfía los muchachos. calientes jugando al paro.
otra vez a las comedias. Luego con muchas banderas Yo llevaba unos rialitos,
Yo quise verlas un rato otros niños se acercaron y así que echaron el cuatro
y me metí en el montón. con una imagen muy linda se los planté, perdí en boca,
Y tanto me rempujaron y un tamborcito tocando. y sin medio me dejaron.
que me encontré en un galpón Pregunté qué virgen era, En esto un catre viché
todo muy iluminao la Fama me contestaron: y me le jui acomodando,
con casitas de madera al tablao la subieron me tapé con este poncho
y en el medio muchos bancos. y allí estuvieron un rato, y allí me quedé roncando.
No salían las comedias aonde uno de los niños Esto es, amigo del alma,
y yo ya estaba sudando, los estuvo proclamando lo que he visto y ha pasao.
cuando, amigo, redepente a todos sus compañeros.
árdese un maldito vaso ¡Ah, pico de oro! Era un pasmo CHANO
que tenía luces adentro ver al muchacho caliente, Ni oirlo quiera, amigo,
y la llama subió tanto y más patriota que el diablo. como ha de ser, padezcamos
que pegó juego en el techo; Después hubo volantines. a bien que el año que viene,
alborotóse el cotarro, Y un inglés todo pintao si vivo, iré a acompañarlo,
y yo que estaba cerquita en un caballo al galope y la correremos juntos.
de la puerta, pegué un salto iba dando muchos saltos. Contreras lió su recao
y ya no quise volver. Entre tanto la sortija y estuvo allí todo un día;
Después me anduve pasiando la jugaban en el Bajo, y al otro, ensilló su ruano,
por los cuarteles, que había por la plaza de Lorea y se volvió a su querencia
también muy bonitos arcos otros también me contaron despidiéndose de

Chano.