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Sainz, J.S. (1991). Procesos de lectura y comprensión del lenguaje. En Mayor, J. y Pinillos, J.L. Tratado de Psicología General,VI. Martin Serrano, M y Siguán Soler, M. Comunicación y Lenguaje, 641-738. Madrid: Alhambra Longman. ISBN: 84-205-19502. PROCESOS DE LECTURA Y COMPRENSION DEL LENGUAJE Javier S. Sainz Universidad Complutense

1. EL ENFOQUE COGNITIVO DE LA LECTURA Y LA COMPRENSION DEL LENGUAJE. La conducta del lector, cuando procesa la información que contiene un texto, es tan compleja, que la adopción de un modelo teórico compromete, a la vez, la explicacion que podemos hacer de esta conducta y el modo en que podemos intervenir sobre ella. Un modelo teórico es, en este sentido, un instrumento capaz de definir clases de fenomenos y leyes o reglas que rigen su aparicion. La lectura supone el procesamiento de información de una clase de símbolos que constituyen expresiones en el intercambio comúnicativo que tiene lugar a traves del lenguaje. El único paradigma capaz de dar cuenta de los procesos que intervienen en la lectura sera, necesariamente, aquel que permita, en primer término, explicar los procesos de comprensión del lenguaje como procesos que caracterizan a un sistema de procesamiento de información. El término de paradigma se trata aquí como un sinónimo del término modelo teórico. Sin embargo, una terminología mas precisa es la que distingue entre un paradigma o teoría, y un modelo derivado a partir de ella que constituye un ejemplar, canónico o no, de la teoría en una región o dominio de conocimiento. El paradigma o teoría que se adopta es el paradigma de procesamiento de información y mas especificamente, la teoría computacionalrepresentacional. Solo presentaremos, sin embargo, desde esta perspectiva, las bases teóricas fundamentales de un modelo explícito de la lectura ya que su completa consideración rebasaria los límites de esta investigación. 1.1. El sistema cognitivo como sistema sintáctico. 1.1.1. Representaciones y procesos. La propiedad mas característica del sistema cognitivo humano, como sistema de procesamiento de información, es la que lo define como un sistema de procedimiento sintáctico. En rigor, un sistema de procesamiento de información es un sistema en el que la información consiste en un orden que se establece sobre o, asigna a, un cierto conjunto de unidades o elementos primitivos de carácter inicialmente no semántico, dando lugar a representaciones; en un computador, la propiedad de una serie de biestables de adoptar uno cualquiera de dos valores, o estados lógicos, 1 o 0, lo que constituye un bit de información, y la propiedad de estos de constituir series ordenadas. Como se establece o asigna este orden, de modo que obtengamos una serie ordenada de bits de información, depende de los recursos

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del sistema y de los procesos u operaciones primitivas, básicas, que puede llevar a cabo sobre dichas series. Este es el objeto, desde la perspectiva que estamos adoptando, de una teoría: definir que procesos existen, y cuáles y cómo actúan sobre las representaciones a que afectan. Una serie ordenada de códigos físicos -bits de información- constituye, por tanto, lo que se denomina una representación. Para que una representación pueda representar información, el orden asignado a la serie que constituyen sus códigos físicos debe ser contingente en relación con la experiencia, es decir, debe variar dependiendo de la información que codifica, que se expresa por las relaciones que como expresión mantiene con: a) clases de descripciones primitivas, proporcionadas por el sistema perceptivo; b) clases de representaciones, y, con b) clases de acciones, cuya realizacion satisface la obtencion de ciertos objetivos (cf. Pylyshyn, 1984). Una representación es el resultado de una cierta composición de primitivos no semánticos. A la función que determina como se organiza una serie de códigos físicos primitivos en una expresión, dando lugar a representaciones, se la denomina función de composición. A la función que determina como se interpreta una serie de expresiones como representaciones se la denomina función de interpretación. Una función de composición se expresa como una clase de procedimientos cuya función es asignar un orden a una serie de primitivos no semánticos. Una función de interpretación se expresa como un procedimiento que especifica los efectos semánticos que se derivan de cada estado de composición. Un sistema de procedimiento sintáctico es un sistema de procesamiento de información dotado de alguna clase de funciónes de composición e interpretación. Las operaciones que realiza el sistema sobre las representaciones de que dispone y que hacen posible la formacion y ejecucion de estas funciónes es lo que se denomina bajo el término de procesos. Dichas funciónes se implementan integrando ciertos procesos y representaciones. El término de proceso expresa, en este contexto, una operacion o una serie de operaciones primitivas. Cuando una operacion o una serie de operaciones afectan a un conjunto definido de representaciones nos referimos a esta operacion bajo el término mas especifico de regla. Una regla es la aplicacion formal de un proceso u operacion (Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). Es, sin embargo, habitual referirse al término de proceso en un sentido mas amplio, impreciso y complejo. Se habla asi de los procesos de pensamiento, de los procesos de lenguaje, o, como en el titulo de este trabajo de los procesos de lectura. Este término general e impreciso puede sustituirse por el mas preciso de algoritmo, si es posible definir en algun lenguaje formal las operaciones y representaciones implicadas, en este caso, en la lectura. Un algoritmo es una función entre representaciones, la expresión formal de una regla, que puede traducirse en un procedimiento efectivo, completamente especificado, de las funciónes de composición e interpretación que, en este contexto, afectan al tratamiento de la información durante la lectura. Es claro que no disponemos de un algoritmo capaz de expresar por completo el procesamiento de información que tiene lugar en la lectura, pero si es posible definir algunos de sus parametros y, eventualmente, algunos de los algoritmos de menor rango que se hallan implicados. De acuerdo con el estado actual de desarrollo de la teoría, utilizaremos el término proceso para referirnos, en un sentido general, al procesamiento de información que tiene lugar durante la lectura, y, en un sentido mas restringido, al procesamiento de información en un nivel particular. El concepto de algoritmo se empleara para referirse a una serie de reglas, procesos y representaciones, completamente especificadas en un procedimiento, que puede implementarse en un computador.

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1.1.2. Función de composición y función de interpretación. Una representación codifica información sólo si la función de interpretación de que dispone el sistema para dicha representación establece relaciones en el nivel apropiado. Si una función de interpretación actua únicamente sobre los códigos físicos constitutivos de una representación, la interpretación de esta representación seria únicamente función de dichos códigos, sus propiedades serian únicamente las que se derivan de su mera agregacion. Por el contrario, una función de interpretación opera en el nivel apropiado a la representación de que se trata estableciendo relaciones entre esta y otras en el mismo nivel -o, incluso, con otras a distinto nivel. El hecho de que una función de interpretación pueda aplicarse a unidades de distinto nivel de complejidad es lo que determina que cada uno de estos niveles presente propiedades emergentes. Un ejemplo simple puede contribuir a aclarar esta importante nocion. Si tomamos, por conveniencia, las letras como unidades o elementos primitivos, la función que interpreta una palabra no deriva de la interpretación de sus unidades. Si asi fuera, cualquier combinacion de letras seria posible y esto no ocurre; es decir, si ocurre, no tiene los mismos efectos. La función afecta en el nivel de palabra a la interpretación de la palabra, a sus relaciones con otras en el mismo nivel. A su vez, no cualesquiera combinaciones posibles de palabras son igualmente verosimiles; la función de interpretación en este nivel restringe las relaciones a las que son posibles de acuerdo con una cierta sintaxis. (Observemos que el uso del término sintaxis puede usarse en dos sentidos: el primero expresa la cualidad del sistema de componer u organizar ciertas unidades en otras de nivel superior; el segundo, expresa, en un sentido mas restringido, la propiedad de un sistema de organizar ciertas expresiones lingüísticas de acuerdo con una gramática). Las restricciones que afectan a las palabras en el nivel de su composición sintáctica -de acuerdo con una gramática- son distintas, a su vez, de las que afectan a las mismas palabras en el nivel de su composición semántica y/o textual. Que determina que una cierta serie de letras constituyan una palabra depende de sus efectos en el comportamiento, efectos inducidos por los que la palabra produce en su uso comunicativo. El sistema cognitivo registra estos efectos de las palabras bajo la forma de alguna sintaxis, pero los efectos como tales son propiedades emergentes del uso de las palabras en la comúnicacion. La interpretación de una expresión lingüística no puede recuperarse de forma absoluta a partir de su uso en un contexto al ser resultado de procesos constructivos que actuan sobre esta expresión y su contexto de uso (cf. Johnson-Laird, 1983) (cf. 5. PROCESAMIENTO SEMANTICO). Lo que explica la existencia de una cierta función de interpretación es la posibilidad de establecer relaciones directas entre representaciones del mismo o distinto nivel de complejidad. Asi, depende de la interpretación de la palabra "padre" en el nivel semántico que sea un asociado directo de "madre", independientemente de las letras con que, de hecho, es posible expresar aquella interpretación, una de las posibles a partir del contenido conceptual expresado por estas palabras. Un ejemplo algo mas complejo y formal que nos permite descubrir la disimetria esencial de las funciónes de composición e interpretación es el que aporta la teoría de numeros y la propia historia de las matematicas. La construcción de la nocion de numero entero es el resultado de una simetrizacion del conjunto de los naturales que permite -en teoría- tratarlos como un subconjunto -los enteros positivos- del conjunto de los enteros. Los enteros nacen para tratar

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de resolver las ecuaciones de naturales de la forma a+ - b+ cuando a+ < b+. A su vez, las operaciones permitidas en la axiomatica de los enteros conducen a la construcción de los racionales e irracionales. Es operando sobre los reales -racionales e irracionales- que se descubre la imposibilidad de resolver, dentro de los reales, las ecuaciones de la forma x = -y dando lugar a la creacion o descubrimiento de los complejos. Las propiedades que se derivan en cada nivel son las especificas de una función de interpretación que no pueden deducirse de un nivel, para nuestro conocimiento, ontológicamente anterior. El carácter no enumerable de los complejos no puede deducirse del carácter enumerable de los reales, independientemente de que conozcamos de la existencia de los complejos -y por tanto de la necesidad de su existencia- a partir de los reales. Mas aun, cualquier numero entero puede expresarse en forma compleja, pero lo contrario no ocurre. Es el establecimiento de una función de interpretación sobre los productos de una cierta función de composición lo que determina la existencia de representaciones de un nuevo nivel de complejidad con propiedades emergentes. Este es un proceso de induccion constructiva (cf. Michalski, Carbonell y Mitchell, 1983). Dietterich y Michalski (1983), Michalski (1983) y Lenat (1983) presentan algunos algoritmos clasicos capaces de manipular información simbólica. 1.1.3. Conocimiento explícito y conocimiento implícito. Concepto de activación. El término de conocimiento expresa la información de que dispone un sistema de procesamiento de información. Este conocimiento es conocimiento declarativo o de hechos si se refiere a aquel tipo de información que proviene de la descripcion e interpretación de los acontecimientos del medio; es procedimental, si se refiere a aquel tipo de información de la que se encuentra dotado el sistema para manipular su base de conocimiento declarativo. El conocimiento declarativo se expresa bajo la forma de representaciones; el conocimiento procedimental se expresa bajo la forma de reglas (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). Para representar una cierta clase de información es posible emplear distintas notaciones simbólicas. La adopción de un tipo u otro de notacion no es inocente. Compromete, en efecto, que conocimiento representado se encuentra representado de forma explícita, y cual debe ser deducido de la base de conocimiento mediante alguna clase de operacion. Deben distinguirse, de este modo, entre representaciones explícitas e implícitas, y entre reglas explícitas e implícitas. Una representación es explícita si codifica información en un modo tal que puede directamente recuperarse; es, por el contrario, implícita, si debe deducirse de la que contiene. Un sencillo ejemplo puede clarificar estas nociones. Un mapa constituye una representación explícita de las distancias reales en tanto codifica en escala las distancias que de hecho se dan. En cambio, si se trata de conocer la distribucion relativa de las ciudades en el espacio, de si una cierta ciudad se halla al norte o al sur de otra, es necesario referirse a unos ciertos ejes de coordenadas, si existen, relacionando información que se presenta segmentada, o interpretar algun otro tipo de información, p. ej. la disposicion para la lectura de los nombres, lo que requiere, en cualquier caso, algun proceso de inferencia. Al igual que en el caso de las representaciones, una regla puede ser explícita o implícita; es explícita si se encuentra directamente representada como tal; es, por el contrario, implícita, si se deduce de la forma en que se encuentran ordenadas las representaciones o datos a que afecta. Un nuevo ejemplo puede aclarar estas nociones. Si se quiere situar una letra en el

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alfabeto, por ejemplo, para hacer una busqueda en el diccionario, seria util tener codificadas todas las relaciones explícitas que pueden darse entre las letras, saber de forma inmediata si la j se halla antes o despues de la i y antes o despues de la h -problema que se presenta habitualmente respecto de como tratar la ch-; sin embargo, esto no es lo que ocurre; alguien no habituado a buscar en el diccionario a menudo repasa el abecedario por completo para situar la letra en cuestion. El abecedario se encuentra representado como una serie: contiene información explícita acerca del orden de las letras en la serie y solo información implícita acerca de si la e va antes o despues de la f. Si se solicitara a un sujeto que dijera todas las letras del alfabeto que tienen jamba inferior probablemente se le olvidaria alguna. Esta información solo se halla implícitamente representada en la imagen grafica representada de la letra y no como un criterio para la clasificacion de las letras, directamente recuperable y en paralelo. Una representación proporciona una cierta descripcion de una clase de objetos o fenomenos. Una descripcion es: a) característica si establece hechos que son verdaderos de todos los objetos o fenomenos a los que la descripcion se aplica. Una descripcion es característica si permite discriminar un clase de objetos o fenomenos de la clase universal de objetos que no pertenecen a la clase; b) discriminante si permite describir una clase de objetos o de fenomenos en el contexto de un conjunto especificado de otras clases de objetos; y, por ultimo, c) relacional si proporciona una descripcion de las relaciones que pueden establecer entre una clase dada de objetos o fenomenos y alguna otra clase especificada distinta de la universal, p. ej. una relación taxonomica, partonomica, etc. (cf. Dietterich y Michalski, 1983). Estas descripciones pueden ser directamente recuperables o exigir alguna clase de proceso u operacion. Cuando se estudia el proceso lector, el modo en que los distintos procesos del lenguaje afectan al tratamiento de información de un texto, las nociones teóricas que acaban de presentarse se complican notablemente. La comprensión de un texto es el resultado de una serie de procesos constructivos que actuan, a partir de las representaciones generadas por el propio texto, sobre representaciones previas, cambiando el estado de conocimiento. Una información puede recuperarse solo si existe algun indicio apropiado (cf. Tulving, 1983). Dado que el propio texto actua sobre el conocimiento previo, en primer término, como una serie estructurada de indicios de recuperacion de información, el conocimiento implícito puede jugar un papel fundamental, al determinar la ejecucion de ciertas inferencias que, en otro caso, no se producirian por el uso de indicios internos al propio sistema. Puede distinguirse, entonces, entre inferencias inducidas por indicios internos, e inferencias inducidas por el procesamiento de información externa. En relación con la recuperacion de información se ha introducido en la psicologia de la memoria el concepto de activación. Esta nocion resulta util para caracterizar la disponibilidad efectiva de una cierta información: se dice de una cierta unidad de información que se encuentra activada si se encuentra inmediatamente disponible o ha sido recuperada de la memoria semántica; se dice, por el contrario, que no se encuentra activada si requiere de algun indicio apropiado para su activación. El grado en que una información se encuentra en estado activo depende de su nivel base de activación, un nivel que expresa la magnitud que ha de alcanzar una cierta energia asociada a cada representación para que pueda estar disponible. La nocion permite establecer: a) distintos niveles base de activación que expresen la distinta disponibilidad de distintas representaciones; b) la modificacion funciónal del nivel

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de activación dependiendo del contexto y del curso temporal del procesamiento; y c) la accesibilidad diferencial de distintas unidades de información segun el nivel de activación en que se encuentren aun sin superar su nivel umbral. 1.1.4. Formalismos representacionales. Para tratar con las representaciones y procesos que se hallan implicados en el procesamiento de información de un texto, durante la lectura, se ha recurrido al uso de ciertos formalismos representacionales. Estos formalismos expresan la estructura que adquiere la base de datos del sistema cognitivo, -los formalismos declarativos-, o expresan la clase de operaciones que sobre dicha base actuan, la clase de funciónes que implementan, -los formalismos procedimentales (cf. Schank, 1982). Respecto de la base de datos, una base de datos puede configurarse o como una base de datos interrelacionados, expresado bajo el formalismo de red declarativa, o como una base de datos modulares expresado bajo el formalismo de esquema. Una red declarativa se expresa mediante un grafo compuesto de nodos y arcos de relación que expresan, respectivamente, conceptos y relaciones que es posible establecer entre estos. Un esquema puede expresarse mediante un grafo o una lista, de modo tal que, al contrario, que una red declarativa, solo mantenga relaciones con otras unidades de la base de conocimiento como conjunto. Las representaciones de la base de datos se estructuran constituyendo guiones y esquemas. Un guion es una clase de esquema que codifica relaciones funciónales entre representaciones. El término de esquema se reserva entonces para tratar de aquellos esquemas que codifican relaciones formales entre representaciones. El concepto de guion difiere del de esquema en que, el primero, codifica relaciones que se establecen en el tiempo y de acuerdo con la información codificada a partir de la experiencia; el segundo, codifica relaciones cuya ausencia compromete la interpretación de un hecho. En Sainz y Gonzalez-Marques (1986, en prensa) se presentan los conceptos de esquema y de guion y su evidencia psicológica. La teoría computacional de procesamiento paralelo y distribuido permite resolver el problema que surge al postular una base de datos modulares en el que los distintos modulos o esquemas deben necesariamente contener información redundante para la base. Los esquemas deben interpretarse, de acuerdo con esta teoría, como unidades de procesamiento dinamico (Rumelhart y McClelland, 1986). Respecto del tipo de operaciones de que se encuentra dotado el sistema, una función puede expresarse mediante una clase de procedimientos algoritmicos o mediante una clase de procedimientos heuristicos (cf. Newell y Simon, 1972) Algoritmicos y heuristicos difieren entre si en el distinto uso que hacen de la base de conocimiento y en su distinta sensibilidad al contexto y a la información que se produce durante el proceso. Los formalismos de red de transicion y de red de transicion ampliada expresan una clase de procedimientos de carácter algoritmico; el formalismo de sistema de produccion expresa una clase de procedimientos de carácter heuristico. En Sainz y Gonzalez-Marques (1986, en prensa) se presentan estos formalismos y sus distintas posibilidades. Al caracterizar la conducta del sistema cognitivo en términos de una serie de sistemas de produccion adoptamos, implícitamente, una estructura modular y distribuida de la base de datos. Sin embargo, una base modular y distribuida no permite, de acuerdo con los modelos de procesamiento paralelo y distribuido, la expresión de reglas explícitas (Lachter y Bever, 1988) que si permite, en cambio,

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representar un sistema de produccion (Johnson-Laird, 1988). La formulacion de reglas explícitas es necesaria al tratar con el lenguaje natural (cf. Pinker y Prince, 1988). JohnsonLaird (1988) discute las implicaciones de adoptar un modelo de procesamiento paralelo distribuido y un sistema de produccion para la expresión del conocimiento y la necesidad de articular teóricamente las posibilidades explicativas de ambos modelos teóricos. Los modelos de procesamiento paralelo distribuido proporcionan una explicacion de las estructuras neurológicas abstractas en que se implementa la arquitectura cognitiva del pensamiento, que opera en un nivel simbólico-semántico (Cf. Pylyshyn, 1984; Fodor y Pylyshyn, 1988). 1.2. Procesos de lectura y análisis de la lectura. La estructura de que el sistema cognitivo humano se encuentra dotado y sus recursos o procesos determinan como se lleva a cabo el procesamiento de la información que un texto contiene. Un texto no es sino un conjunto estructurado de expresiones comunicativas en un cierto lenguaje organizado de tal forma que un lector pueda procesar su información. El texto proporciona una serie estructurada de indicios cuyo procesamiento induce en el lector una interpretación de su contenido de acuerdo con el conocimiento previo. 1.2.1. Condiciones de procesamiento de la lectura. Una caracterizacion adecuada del proceso lector implica tratar la lectura en el marco de la comprensión del lenguaje. La forma en que el sistema cognitivo estructura y procesa la información es una condicion para el análisis de como se lleva a cabo este proceso. La lectura implica, en primer término, el procesamiento activo de la información que un texto contiene. El sistema que determina que estrategias utilizar y como integrar la información que, secuencialmente, se procesa, en la lectura, ha sido llamado memoria activa. La memoria activa es un sistema complejo de procesamiento de información integrado, de acuerdo con Baddeley (1986a), por un subsistema ejecutivo central, que determina en que secuencia ejecutar ciertos procesos, y ciertos subsistemas dependientes a los que el sistema ejecutivo central accede, los denominados retenes de modalidad, el bucle articulatorio, que procesa información lingüística, y, el reten viso-espacial, que procesa información visual. La memoria activa accede en el procesamiento lector a un sistema que registra información a largo plazo. La memoria semántica es el sistema en el que se registra la información previa. Esta información se integra en la memoria activa con la información procesada por el lector durante la comprensión. La memoria activa interviene en la lectura determinando la formacion de una representación integrada del texto que incluye una representación lingüística y una representación no lingüística generada por el lector a partir de aquella. Este complejo proceso implica la actuacion de una serie de procesos automaticos y estrategicos. La distincion entre automatismos y estrategias se refiere a la modalidad en que un cierto proceso ocurre. Un proceso es automatico cuando su ejecucion no observa cambios debidos a la experiencia y no es afectado por limitaciones de capacidad que afectan al sistema de la memoria activa. Un proceso es estrategico si se observan cambios en su ejecucion debidos a un incremento de la experiencia y si es afectado por limitaciones de capacidad de la memoria activa (cf. Shiffrin y Schneider, 1977). Los procesos estrategicos evolucionan en la lectura experta hacia

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procesos automaticos debido al efecto que la experiencia tiene sobre la consolidacion de aquellos. Que un proceso sea automatico no implica que su ejecucion sea obligatoria. Los procesos automaticos son optativos u obligatorios dependiendo de la información que se procesa y los planes de procesamiento vigentes en la memoria activa. El curso temporal del procesamiento puede representarse, de acuerdo con distintos modelos teóricos, como un proceso serial o paralelo (Sternberg, 1969; McClelland, 1979; Miller, 1983) en el que se procesa información continua o discreta (McClelland, 1979; Miller, 1983). En un modelo de procesamiento serial discreto, un proceso no se activa hasta que no concluye un proceso anterior que le tiene por condicion. Un único proceso se activa por unidad de tiempo. En un modelo de procesamiento paralelo discreto, distintos procesos se ejecutan por unidad de tiempo si los que anteceden no comparten el mismo proceso como condicion. En tanto un modelo de procesamiento serial no permite el procesamiento de información no discreta, un modelo de procesamiento en paralelo si permite, en principio, el procesamiento de esta clase de información. Existe, sin embargo, evidencia empírica que asegura que la información no se procesa de forma continua sino por unidades de información o códigos (cf. Miller y Bauer, 1981; Miller, 1983). Los modelos de procesamiento paralelo, pueden distinguirse a su vez, por el modo en que se activan los distintos procesos. Si los procesos se activan en el mismo instante temporal, su activación se dice que es paralela o sincrona. Si los procesos se activan en instantes distintos de tiempo, su activación se dice que es serial o asincrona (cf. Sainz, 1989). Miller (1983, 1985; Miller y Bauer, 1981) ha aportado evidencia de que los procesos que lleva a cabo el sistema cognitivo humano se ordenan en el tiempo de acuerdo con un modelo de procesamiento paralelo discreto asincrono. Los procesos que en la lectura permiten procesar la información que contiene un texto se ejecutan en paralelo, pero su activación es discreta y asincrona. 1.2.2. Niveles de análisis de la lectura. El procesamiento de un texto en la lectura implica la articulacion de una serie de procesos lingüísticos y no lingüísticos, orientados a la construcción de una representación integrada del contenido del texto, y, a la construcción de un modelo mental de referencia con el que se contrasta la información que contiene aquella. Los procesos que afectan a la construcción de una representación lingüística integrada del texto incluyen: a) los procesos de reconocimiento de palabras, procesos de codificación perceptiva y procesos de codificación o acceso léxico que permiten identificar una serie de letras como una palabra del léxico; b) el procesamiento léxico, que permite interpretar una palabra en un contexto sintáctico y semántico segun su estructura morfológica e interpretación semántica; c) el procesamiento sintáctico, que afecta a la organizacion de las palabras en frases y oraciones; d) el procesamiento semántico que afecta a la interpretación de las oraciones y a la generacion de proposiciones que especifican su contenido; y, e) el procesamiento textual, que afecta a la integración de las proposiciones en una representación lingüística integrada segun su tema o tópico. Los procesos que afectan a la construcción de un modelo mental de referencia incluyen los procesos que afectan al análisis de la referencia y a la construcción de un modelo integrado de la situacion.

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2. RECONOCIMIENTO DE PALABRAS. El término de reconocimiento de palabras se encuentra sometido, en la actualidad, a una profunda revision. La necesidad de esta revision deriva de una mejor comprensión de la naturaleza del léxico y del estatuto del léxico en el proceso lector. En efecto, en tanto el reconocimiento de palabras incluye el procesamiento perceptivo del patron visual y la identificación perceptiva de este patron como una palabra del léxico, el papel del léxico no se reduce, en la lectura, a hacer posible la identificación perceptiva de la palabra, tanto como a determinar los roles que las palabras pueden jugar en su contexto de uso. Distinguimos, por tanto, entre el reconocimiento de palabras que incluye, el procesamiento visual de la señal, su codificación perceptiva como patron visual y su identificación como palabra en el léxico, del procesamiento léxico, que supone la interpretación léxica de una palabra en un contexto. Los procesos de reconocimiento de palabras concluyen en la identificación de un patron visual como una palabra del léxico. 2.1. Procesamiento perceptivo de la señal. Las investigaciónes que han estudiado el procesamiento perceptivo que tiene lugar durante la lectura no abundan. Solo recientemente han empezado a estudiarse las condiciones que, en el nivel del estimulo, debe satisfacer un texto como para que su lectura pueda ser optima. Legge, Rubin, Pell, Schleske (1985a) encuentran que las tasas de lectura alcanzan su nivel optimo cuando los caracteres graficos se presentan entre 0.3 y 2 grados, que coincide con el angulo estimado de vision de la fovea. La tasa de lectura aumenta con el tamano del campo pero solo hasta 4 caracteres independientemente del tamano que tomen los caracteres, una estimada algo menor de la encontrada en la codificación perceptiva estudiada mediante el registro oculografico. La polaridad de contraste entre figura-fondo -controlada por la presentacion del texto en negro sobre fondo blanco frente a presentarlo en blanco sobre fondo negro- no tiene ningun efecto. Estudiando los efectos de la perdida de vision en la lectura, Legge, Rubin, Pell, Schleske (1985b) encontraron, manipulando el tamano de los caracteres, el numero de caracteres en el campo, el numero de puntos descomponiendo cada carácter, la polaridad de contraste y el espaciamiento de caracteres, que el 64% de la varianza obtenida en el rendimiento de 16 sujetos con distintas patologias podia explicarse recurriendo a dos distinciones fundamentales: si el campo central estaba intacto frente a si observaba una perdida, y si el medio ocular era claro frente a si era difuso. Las tasas de lectura maximas obtenidas en sujetos con perdidas a nivel de campo central fueron muy bajas (la mediana se hallaba en 25 palabras por minuto), mientras las tasas de lectura maximas para sujetos con el campo central intacto fueron al menos de 90 palabras por minuto (la mediana se hallaba en 130 palabras por minuto). Sin embargo, la lectura de los sujetos que sufren perdida de vision es similar a la lectura de los que no la sufren: ambos muestran la misma dependencia del numero de caracteres en el campo. Sometiendo a prueba distintos modelos de procesamiento visual en la prediccion de las confusiones que pueden ocurrir entre distintas letras, Gervais, Harvey y Roberts (1984) han demostrado que, frente a los modelos basados en rasgos y en plantillas o modelos, el análisis de Fourier de la frecuencia espacial efectua las mejores predicciones de las confusiones obtenidas presentando pares de letras cuando la frecuencia espacial del estimulo se filtra por

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la función de sensibilidad al contraste humano. Al igual que ocurre en la percepción del habla, la percepción de los grafemas tiene una naturaleza categorica (Ivry y Jusczyk, 1985). 2.2. Procesos de codificación perceptiva. Al procesar la información que contiene un texto, el lector no procede, durante la lectura, de forma homogénea y sistemática. La cantidad de información que procesa varía y, en ocasiones, dependiendo de su competencia, en vez de seguir avanzando en el texto, retorna a un fragmento ya leido procediendo a una nueva lectura de la misma información. Efectua, asi, mediante ciertos movimientos denominados sacádicos, fijaciones oculares progresivas y regresivas que le trasladan a fragmentos de información en el texto en fijaciones sucesivas. Durante este proceso de fijación secuencial, el sujeto procesa cuanta información precisa para la comprensión del texto. Estas fijaciones son, sin embargo, solo una manifestacion del proceso que se esta llevando a cabo durante la lectura. Un programa que tratara de alterar su curso no alteraria el modo en que se procesa la información que el texto contiene (cf. Tinker, 1958). 2.2.1. Unidad de codificación y fijación ocular. La variabilidad de este proceso de fijación ocular y su propia indeterminacion, al depender de multiples variables, impide considerar una fijación como una unidad de análisis en la lectura. A lo sumo, podemos obtener, midiendo el tiempo de cada fijación ocular, una medida de los procesos comprometidos en la lectura mas precisa que las medidas mas habituales de tasa de errores o tasa de recuerdo, por ser aquella una medida en tiempo real, frente a estas ultimas medidas en tiempo diferido. Estas y otras medidas pueden, sin embargo, contribuir a describir la naturaleza del proceso y diagnosticar los recursos comprometidos y sus trastornos. Si una fijación ocular no puede constituir una unidad de análisis en el proceso lector, por su propia dependencia e indeterminacion, se hace preciso contar con alguna otra unidad de codificación, mas precisa y homogénea, que permita determinar que cantidad de información se procesa por unidad de tiempo. La fijación de esta unidad depende de las descripciones que una teoría de la lectura hace del proceso y no, de una descripcion objetiva e independiente. Carpenter y Just (1983) han propuesto la mirada, definida como el conjunto de fijaciones consecutivas que tienen lugar sobre una unidad de información, como unidad de análisis. El problema es, entonces, que considerar una unidad de información. La nocion de palabra es, en exceso, comprometida para tomarla como unidad de información. En un texto escrito, la palabra varía de lengua a lengua integrando, a menudo, unidades de información menos complejas. La misma nocion de mirada obliga a la adopción de una unidad de información mas amplia y compleja, aunque su definicion siga siendo imprecisa. Una oracion simple, en tanto codifica una proposicion, puede ser un mejor candidato para fijar esta nocion (cf. Aaronson y Ferres, 1984, 1986). Sin embargo, es habitual tomar cada palabra como una cierta unidad de información.

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2.2.2. El paradigma de mirada contingente. Para determinar que fijaciones oculares tienen lugar durante la lectura de un texto se ha utilizado un procedimiento experimental -el paradigma de mirada contingente- que permite conocer en cada instante en que información se esta fijando el sujeto y durante cuanto tiempo. Estas latencias nos informan de cuanto tiempo requiere el procesamiento de una cierta unidad de información y, de este modo, recurriendo a un diseno experimental apropiado, que variables le afectan. La primera variante de este procedimiento experimental utiliza un dispositivo de registro oculografico controlado por un computador de tal forma que en la pantalla del computador se presenta en cada instante la palabra que esta siendo fijada, en tanto se sustituyen el resto de las palabras en el texto a derecha e izquierda por cadenas de letras no significativas -series de x- de la misma longitud que la de las palabras en el texto (Rayner, 1975, 1983; Reder, 1973). El computador determina el angulo visual de fijación para reconocer en que palabra se esta fijando el sujeto y cambia la presentacion durante el tiempo en que el sujeto efectua un movimiento sacádico. Este procedimiento, sumamente natural, nos permite conocer en cada instante que información esta procesando el sujeto. La segunda variante de este procedimiento experimental, menos natural, consiste en la presentacion sucesiva, a traves de la pantalla de un computador, de cada una de las palabras de un texto (Aaronson y Ferres, 1986). El sujeto controla, en este caso, el tiempo de presentacion de cada palabra, avanzando o retornando a un fragmento anterior del texto segun pulse la tecla de avance o de retroceso. El computador registra esta latencia como tiempo de lectura de la palabra en cuestion. Este procedimiento de lectura palabra por palabra proporciona una medida en tiempo real del tiempo de codificación de cada palabra. Ambas variantes nos proporcionan en parte la misma información y en parte información distinta, independientemente de su naturalidad intrinseca. De acuerdo con el primer procedimiento, la fovea, que se extiende entre 1 y 2 grados de angulo visual, procesa entre 3 y 6 letras. La información de que se dispone en la parafovea, región periferica a la fovea, es insuficientemente detallada como para permitir la identificación de palabras impredecibles (Rayner, 1983; Rayner y Bertera, 1979; Rayner, Inhoff, Morrison, Slowiaczek y Bertera, 1981). Enmascarando la información foveal la lectura se torna, en la practica, imposible (Teuber, Batterby y Bender, 1960). Dependiendo de la longitud de la mascara, de entre 3 y 5 letras, se producen caidas de la tasa de lectura de 300 palabras a 50 palabras por minuto. La parafovea parece procesar únicamente la longitud de la palabra que sigue a la que el sujeto esta atendiendo y posiblemente su letra inicial (McConkie y Rayner, 1975). El punto de fijación se situa en el primer tercio de la forma visual de la palabra (Drewnowsky y Healy, 1980) o en su primera mitad (O'Regan, 1979; Rayner y Pollatsek, 1981) característicamente dispuesta para el procesamiento visual de la información que se presenta a la derecha (Rayner, 1986), segun los habitos de lectura que imponga la escritura del texto. El tamano de la expansion perceptiva varía segun la competencia del lector y la dificultad del texto, aunque esto no justifica la obtencion de tasas de lectura mas lentas en los lectores que se inician (Rayner, 1986). McConkie, Zola, Blanchard y Wolverton (1982) observan que cambiando la palabra que sigue a la que se esta atendiendo por otra fisicamente similar y con el mismo sentido no se observan cambios en la pauta de fijación ocular que permita atribuir alguna responsabilidad a la parafovea en el proceso lector. Rayner

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(1975) demostro que, incluso, sustituyendo la palabra que sigue por una pseudopalabra no se observan cambios en las pautas de fijación ocular. 2.2.3. Control de la fijación. Dos teorías generales se han propuesto para explicar que procesos controlan los movimientos sacádicos del lector. La teoría oculomotora supone que estos movimientos son de carácter balistico, una vez se decide la ejecucion de un movimiento no puede detenerse. En cada fijación se revisan de forma homogénea y semiautomatica siete espacios de caracteres durante 250 msg. (Bouma y de Voogd, 1974; Kolers, 1976). La teoría oculomotora supone que la decision de un movimiento consume 200 msg. de tal forma que el tiempo restante se consume en la codificación del patron visual sin proceder a su procesamiento. La teoría oculomotora supone, por tanto, que la interpretación de un texto durante la lectura es mediata. La teoría de interpretación inmediata supone, por el contrario, que el sujeto dedica a cada unidad de información tanto tiempo como requiere su procesamiento, y, por tanto, la latencia de fijación constituye una medida real del tiempo de procesamiento de cada palabra. Tres tipos de evidencia avalan las predicciones de esta teoría. El primer tipo de evidencia se refiere a la estimada del tiempo que se requiere para decidir un movimiento sacádico. Las primeras estimaciones de 200 msg. se han reducido a un intervalo de 100 msg. (Becker y Jurgens, 1979; McConkie, Underwood, Zola y Wolverton, 1985; Morrison, 1984; Rayner y Pollatsek, 1981). El segundo tipo de evidencia se refiere a la estimada del tiempo que requiere la interpretación de una cierta unidad de información. El tiempo que requiere interpretar un dibujo varía entre 80 y 120 msg. (Snodgrass, 1984); el tiempo que se requiere para la lectura de una palabra de longitud media es del mismo orden de magnitud (Rayner y Pollatsek, 1981). Por ultimo, el tercer tipo de evidencia se refiere a las alteraciones que se observan en el curso de la fijación ocular dependiendo de las características de la palabra a que se esta atendiendo. Se observan alteraciones sistemáticas de la latencia de fijación de las palabras atendidas dependiendo de su longitud (Carpenter y Just, 1983; Rayner y Pollatsek, 1981) y frecuencia (Just y Carpenter, 1980) o en función del nivel de procesamiento comprometido en su interpretación. Se observan asi efectos de nivel léxico (Carpenter y Just, 1983; Just y Carpenter, 1980; Rayner y Duffy, 1986), de nivel sintáctico (McDonald y Carpenter, 1981), de nivel semántico (Carpenter y Daneman, 1981; Frazier y Rayner, 1982; Just y Carpenter, 1978) y de nivel textual (Blanchard y Iran-Nejad, 1987; Carrithers y Bever, 1984; Dee-Lucas, Just, Carpenter y Daneman, 1982). Las consecuencias de una estrategia de interpretación inmediata en el procesamiento de un texto no son criticas cuando la interpretación que se ha proporcionado se revela erronea. El lector puede recuperarse de estas anomalias inmediatamente que las detecta prolongando simplemente el tiempo de fijación de la palabra que resuelve aquellas (Just y Carpenter, 1980). 2.2.4. Procesos de integración del patrón. En el procesamiento visual del lector cumple un papel crítico el reconocimiento de las letras. Las letras, en razon de sus rasgos, constituyen símbolos muy depurados en un sistema de

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escritura alfabetica. Las confusiones que sufre quien se inicia en la lectura con aquellas letras que se distinguen de otras por su orientacion no constituyen razon de ninguna dificultad o trastorno posterior. La orientacion izquierda-derecha no suele ser diagnostica en la descripcion del entorno. Bresnan y Vicario (1984) han señalado que los ejes direccionales asignados a los objetos tienden a permanecer en correspondencia con los del entorno. Inicialmente, en la lectura, el sujeto tiende a preservar el eje vertical arriba-abajo, en tanto el eje horizontal izquierda-derecha no. Excepto en los casos en que se presentan severos problemas de lectura de otra naturaleza (Kaufman, 1980), la desaparicion de estas confusiones depende de la edad y entrenamiento del lector (Gibson, Gibson, Pick y Osser, 1962). Solo cuando un lector entrenado resulta ser competente en el reconocimiento de palabras y tiene problemas en su deletreo, es posible atribuir a estas dificultades un valor diagnostico (Bruck y Waters, 1988). Inicialmente el lector parece prestar una atencion mayor a la primera letra de la palabra; es luego, posteriormente, cuando atiende a la codificación de sus letras interiores. Berninger (1987), sin embargo, ha encontrado que los lectores, apenas se inician, son capaces de recordar una palabra mas rapidamente que una de sus letras, lo que supone una habilidad primaria para el reconocimiento de una secuencia de letras como una palabra. Ademas de atender a las letras constitutivas de las palabras el sujeto debe atender a la secuencia en que se presentan (Calfee y Pointkowski, 1981). La información ordinal se codifica transicion por transicion en un proceso que establece relaciones antagonistas entre transiciones directas e inversas de las mismas letras (Courrieu, 1985; cf. 2.2. Procesos de codificación léxica). Los errores en la secuenciacion de las letras dependen de nuevo de la edad y entrenamiento del lector, desapareciendo a medida que el lector progresa. La memoria activa juega un papel fundamental al permitir la retencion del orden en que aparecen las letras (Johnston, Rugg y Scott, 1987a). En la lectura de un texto el lector no atiende a todas y cada una de las palabras que se le presentan. El lector atiende por lo comun, como se detecta mediante el registro oculografico, mas a palabras de contenido (80%) que a palabras de función (40%), lo que constituye una evidencia adicional de la hipotesis de interpretación inmediata (Beck y Carpenter, 1986; Just y Carpenter, 1987). Esta distincion entre palabras de contenido y de función es funciónal y compromete el tipo de unidad de información que se ha tomado como objeto de una mirada. El procedimiento de lectura palabra por palabra reduce este problema, presentando, sin embargo, otros. El procedimiento de registro oculografico elimina, en general, entre el 10% y el 20% del tiempo dedicado a la lectura de un texto, dado que "los sujetos pueden estar procesando palabras cognitivamente durante los diversos intervalos omitidos del análisis estandar de los movimientos oculares" (Aaronson y Ferres, 1986, p. 91). Es, ademas, a menudo, dificil determinar "la duracion de la fijación a ciertas palabras por las regresiones al texto previo y por la vision anterior y posterior respecto de la amplitud visual periferica de entre 12 y 14 letras a partir del centro de fijación (Hochberg, 1976)" (Aaronson y Ferres, 1986, p. 91). Las palabras de función pueden saltarse porque se procesan perifericamente (O'Regan, 1979; Rayner, 1979; 1983), de ahi que el registro oculografico no detecte latencia alguna en un conjunto significativo de casos. Con este procedimiento, sin embargo, pueden verse alteradas las tasas de lectura que se obtienen con un procedimiento de registro oculografico si se varía la localizacion espacial de las palabras que sucesivamente se presentan y se encuentra disponible el texto ya presentado (Kennedy y Murray, 1984). Aaronson y

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Ferres (1986) obtienen tasas de lectura equivalentes con este procedimiento palabra por palabra sin variar la localizacion espacial. 2.3. Procesos de codificación léxica. El léxico puede tratarse como: a) un mecanismo de acceso a un sistema conceptual; b) un sistema que representa información especifica del lenguaje; o c) un sistema de doble función: codifica, como sistema, información especifica del lenguaje, y, accede, como mecanismo, a un sistema distinto que codifica información conceptual (cf. Miller y Johnson-Laird, 1976; Johnson-Laird, 1983, 1987). El sistema cognitivo debe concebirse, en cualquier caso, sin embargo, como un sistema de procedimiento sintáctico; carece de representaciones independientes de la extension con que se usan los conceptos (cf. 7. PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA). En un sistema que opera de forma constructiva la representación del significado de una expresión lingüística no puede especificarse independientemente de su uso (Johnson-Laird, 1983; 1987). El léxico no codifica información conceptual; debe tratarse como un sistema de doble función; sus propiedades como mecanismo afecta a los procesos de codificación léxica y a los procesos que permiten el acceso al sistema conceptual; sus propiedades como sistema afecta al procesamiento léxico, a la forma en que la información lingüística que contiene se activa en el procesamiento del lenguaje natural determinando el acceso al sistema conceptual y a otros modulos de procesamiento del lenguaje. Que la codificación perceptiva y la codificación léxica son procesos distintos se demuestra en los distintos efectos que la degradacion perceptiva de una palabra y su frecuencia en el léxico tienen sobre el tiempo de decision léxica. La manipulacion de estas variables tiene efectos aditivos (Becker y Killion, 1977; Stanners, Jastrzembski y Westbrook, 1975). En tanto contamos con algunas investigaciónes orientadas a distinguir entre los procesos de codificación perceptiva y los procesos de codificación léxica, apenas contamos con investigaciónes especificamente orientadas a distinguir entre acceso léxico y procesamiento léxico. Esta distincion la asumen implícitamente quienes interpretan el sistema léxico como un mecanismo de acceso, en sus distintas propiedades y efectos frente a las propiedades y efectos que caracterizan el procesamiento de una palabra una vez codificada. Analizando los efectos de repeticion y de contexto en el reconocimiento, Carroll y Kirsner (1982) encontraron, en una tarea de decision léxica de dos palabras en la que manipulaban: a) la existencia o no de relación semántica, y b) la repeticion o no del mismo orden de presentacion, entre las etapas de estudio y de test, que la decision léxica esta ampliamente determinada por un efecto de fluidez perceptiva (cf. Jacoby y Dallas, 1981; Jacoby, 1983; cf. 2.3.4.3. Efecto de repeticion), efecto que consiste en que la mera repeticion del estimulo facilita su procesamiento en una presentacion posterior. La decision léxica no es sensible al contexto semántico en la codificación: el hecho de que dos palabras se relacionen semánticamente en la codificación no influye en su evaluacion léxica posterior. 2.3.1. Sistema léxico y sistema conceptual. La identificación entre sistema léxico y sistema conceptual procede de dos propiedades características del léxico en el desarrollo y procesamiento del lenguaje, en la comprensión y en la produccion. Estas propiedades se refieren a dos hechos de una importancia indudable. El

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primero de estos hechos se refiere a que las palabras empleadas por un actor en la comúnicacion inducen en el receptor la construcción de representaciones que alteran y/o amplian la estructura del léxico (cf. Benelli, 1988; Johnson-Laird, 1987; Just y Carpenter, 1987; McNamara, 1982; McNamara y Sternberg, 1983; Markman y Watchel, 1988; Miller, 1986; Sternberg, 1984) lo que afecta al desarrollo del sistema conceptual (Johnson-Laird, 1987; Miller, 1986). El léxico, al inducir la formacion de nuevos conceptos, impone restricciones propias a la construcción y desarrollo del sistema conceptual. El sujeto se guia en la asignacion de un término a una cierta descripcion del mundo en los principios de relación partonomica y de exclusividad segun los cuales los términos deben aplicarse de forma excluyente. Si ya existe un término para una cierta descripcion un nuevo término debe implicar una nueva descripcion del mismo objeto o fenomeno o la descripcion de otros tematicamente relacionados (Markman, 1986; Markman y Wachtel, 1988). El segundo de estos hechos se refiere a que la información registrada en la memoria semántica solo es accesible si se recurre a un sistema de indicacion (Tulving, 1983). El lenguaje natural constituye un sistema de indicacion de recuperacion de información (Garner, Podgorny y Frasca, 1982), el mas amplio y complejo de cuantos dispone el ser humano. Por medio del lenguaje oral o gestual es posible acceder a información a la que, presumiblemente, no puede accederse por medio de algun otro sistema de indicacion al menos por lo que se refiere a la comúnicacion humana. El diferente comportamiento de los dibujos y de las palabras en tareas de denominacion y de categorizacion que utilizan los paradigmas de Stroop y de anticipacion demuestran que el sistema léxico es un sistema distinto del sistema conceptual (Glaser y Glaser, 1989; Mayor, Sainz y Gonzalez-Marques, 1988) al que aquel puede servir de acceso (cf. Balota y Lorch, 1986). El análisis de la estructura del léxico justifica tratar el sistema léxico como un sistema de acceso al sistema conceptual configurado por el lenguaje. Las diferencias que se obtienen en el procesamiento de palabras concretas y abstractas (cf. Paivio, 1986), abonan, entre otros hallazgos, esta hipotesis. En cuatro experimentos en que utiliza pares asociados no relacionados y neutrales, Bleasdale (1987) encuentra que la denominacion en pares asociados semánticamente homogeneos -es decir, los dos concretos o los dos abstractos- es mas rapida que en pares semánticamente heterogeneos -es decir, uno concreto y otro abstracto-. Kroll y Merves (1986), comparando la velocidad y eficacia con que se realiza una decision léxica sobre términos concretos y abstractos, encuentran que las decisiones sobre un bloque de palabras abstractas suponen mas tiempo que las decisiones léxicas sobre un bloque de palabras concretas; esto ocurre, sin embargo, solo cuando los bloques se presentan en este orden, no cuando se presentan en el orden inverso, donde no obtienen diferencias significativas. Estas diferencias deben atribuirse a la facilidad con la que es posible determinar el referente de una expresión (cf. Herman y Rubenfeld, 1985) lo que implica el recurso al conocimiento previo, fenomeno que se encuentra a la base de la diferente disponibilidad y distintos efectos que el contexto tiene sobre palabras concretas y abstractas (Schwanenflugel, Harnishfeger y Stowe, 1988) 2.3.2. El sistema léxico como mecanismo de acceso. El análisis mas preciso del sistema léxico como mecanismo de acceso permite la formulacion de algoritmos que definen un procedimiento efectivo para llevarlo a cabo. Estos algoritmos se

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formulan con objeto de precisar el proceso de acceso al léxico independientemente del procesamiento léxico posterior. 2.3.2.1. Modelos de acceso léxico. Dos modelos teóricos básicos se disputan la explicacion del proceso de acceso léxico: los modelos de acceso directo (Elman y McClelland, 1984; Klatt, 1980, 1986; Marslen-Wilson y Welsh, 1978; Marslen-Wilson y Tyler, 1980; Marslen-Wilson, 1984, 1987; McClelland y Elman, 1986; Morton, 1979, 1980, 1982; Tyler y Marslen-Wilson, 1982) y los modelos de busqueda serial (Forster, 1976, 1979; Glanzer y Ehrenreich, 1979). Los modelos de acceso directo suponen la existencia de un esquema de indicacion que permite la codificación de la señal de habla y recuperar la información que se le asocia como palabra codificada del léxico. Este esquema básico de indicacion utiliza, primariamente, en el lenguaje oral, la información acustico-fonetica de la señal de habla, y, en el lenguaje escrito, la información que porta la estructura ortografica de la palabra, su deletreo. El acceso léxico procede verificando que se cumplen distintas restricciones establecidas a distintos niveles. La palabra que verifica estas restricciones resulta ser, en ultima instancia, la activada. En el modelo de Marslen-Wilson (1987) la seleccion de una palabra es el resultado de un proceso de eliminacion y activación gradual. De acuerdo con Pisoni y Luce (1987), la activación de la cohorte de palabras se produce recurriendo a la formacion de representaciones que definen segmentos de palabras. En el modelo de percepción del habla de McClelland y Elman (1986; Elman y McClelland, 1984) la activación de una palabra se verifica por la activación interactiva de distintos indicios proporcionados por el contexto a distintos niveles. Klatt (1980, 1986) explica el acceso léxico recurriendo a la codificación previa de los espectros de la señal de habla en la memoria a largo plazo. Cuando se presenta una señal de habla el sistema calcula ciclicamente el espectro de potencia de la señal y compara estos espectros con los modelos registrados en la memoria, dando lugar a la formacion de una representación fonológica de la señal. Los modelos de busqueda serial (Forster, 1976, 1979; Glanzer y Ehsenreich, 1979) tratan de explicar el acceso léxico y el procesamiento léxico de la palabra. Las descripciones perceptivas de las palabras se encuentran registradas atendiendo a su semejanza. El sistema procede examinando en un orden fijo, segun su frecuencia, aquellas descripciones que permitirian identificar la palabra, recuperandose del mismo modo su interpretación léxica. El problema es, a menudo, determinar un esquema que permita organizar el proceso de busqueda, a nivel de la codificación perceptiva y a nivel de su contenido léxico. Los modelos de acceso directo justifican mejor la naturaleza del proceso. En la lectura, la propia estructura grafemica de las palabras proporciona la información que se requiere para el acceso léxico. Cuando una letra se activa, se activa un dispositivo de acceso al léxico, segun la letra de que se trata y su posicion serial en la palabra. Las distintas pautas de activación se integran, activandose la palabra que satisface las distintas restricciones. El mecanismo funcióna como un conjunto de dispositivos arboreos de sintonizacion. Un dispositivo se activa dependiendo de la intensidad del tono de una palabra, al que contribuye cada una de sus letras (Just y Carpenter, 1987).

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2.3.2.2. Códigos de acceso léxico. Dos modalidades de acceso pueden, en principio, dar lugar a la activación de una palabra en el léxico segun la modalidad grafemico-ortografica o fonológica de la expresión lingüística utilizada, escrita u oral. El acceso léxico puede implicar a una de las modalidades, a ambas, o requerir la traduccion de una señal presentada en una modalidad en términos de la otra. Cuando la codificación de la señal afecta al acceso léxico se habla de códigos preléxicos; cuando afecta al procesamiento léxico por haberse ya producido el acceso, se habla de códigos postléxicos. Ambos tipos de códigos pueden estar implicados en la comprensión del habla y en la lectura. 2.3.2.2.1. Modalidades de acceso léxico en la lectura. Disponemos en la actualidad de evidencia que favorece la hipotesis de que ambos tipos de códigos, grafemicos y fonológicos, estan, para sujetos alfabetizados, simultaneamente implicados en el procesamiento del habla y en la lectura, si bien en distinto grado, dependiendo de la frecuencia de codificación de la palabra en cada modalidad. La hipotesis que suponia que solo se da acceso por via ortografica si se da recodificacion fonológica (Gough, 1972; Coltheart, 1978) no parece correcta (Banks, Oka y Shugarman, 1981; Glushko, 1981; Herderson, 1982; Humphreys y Evett, 1985; Marcel, 1980; McCusker, Hillinger y Bias, 1981). Tampoco se verifica (Besner, Dennis y Davelaar, 1985) la hipotesis que supone que no se requiere la recodificacion fonológica de grafemas que se traducen a un mismo fonema para que se activen entre si (Taft, 1982). La integración de ambas modalidades de acceso es mas compleja que lo que supone la activación de una sola de ellas o la conversion automatica de los códigos de fonemas a letras o viceversa. La conversion automatica entre códigos es, a menudo, imposible para sistemas ortograficos fonológicamente irregulares (Barron, 1986). La evidencia obtenida a favor de la activación de códigos fonológicos u ortograficos en la comprensión del habla y en la lectura se ha obtenido en el marco de un paradigma de anticipacion, un tipo de procedimiento metodológicamente no convincente para dilucidar este problema (Napps y Fowler, 1987). Que en el procesamiento de un texto se activan, a menudo, códigos fonológicos (Coltheart, Laxon, Keating y Pool, 1986) y en el procesamiento del habla códigos ortograficos (Seidenberg y Tanenhaus, 1979) ha sido demostrado numerosas veces (Just y Carpenter, 1987). En una investigación en la que presentaban una serie de palabras y solicitaban a los sujetos que juzgaran si rimaban con otras presentadas auditivamente, Seidenberg y Tanenhaus (1979) encontraron que, cuando la palabra de prueba se deletrea de forma semejante a la de estimulo, los sujetos son mas rapidos en tomar sus decisiones que cuando se deletrea de forma diferente. Coltheart, Laxon, Keating y Pool (1986) comprueban que los lectores rechazan con mas dificultad las oraciones que suenan de forma correcta antes que aquellas otras que son fonológicamente incorrectas. Bradley y Forster (1987) argumentan a favor de una integración de ambas modalidades. Tratando de analizar las contradicciones aparentes entre la evidencia que niega la conversion fonémico-grafemica y la que muestra la activación de ambos tipos de códigos, Barron (1986) llevo a cabo una revision teórica que permite integrar las distintas evidencias a partir de un análisis critico del modelo de acceso dual. Este modelo supone que existe, en la

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lectura, una via no léxica e indirecta, mediada por representaciones fonológicas construidas a partir de la aplicacion de reglas de correspondencia grafemo-fonémicas. La otra via, independiente de la primera, se identifica como léxica y directa, y supone el acceso a una interpretación léxica a traves de la construcción de representaciones ortograficas de las palabras enteras. Barron (1986) concluye de su revision que ninguna forma de acceso predomina entre los sujetos que se inician en la lectura. Dos razones justifican esta conclusion: los modelos de acceso dual no definen las unidades ortograficas del primer léxico, ni establecen, tampoco, como se lleva a cabo la conversion de estas unidades ortograficas en sus correspondientes fonémicas al mantener, de hecho, la independencia de ambas vias de acceso. El único modelo que puede satisfacer la evidencia empírica hasta ahora aportada sobre la activación de ambos tipos de códigos en la lectura es un modelo léxico de proceso único en el que el reconocimiento de palabras puede explicarse por la interaccion entre unidades fonológicas y ortograficas de distinto tamano en el léxico (cf. Perfetti, Bell y Delaney, 1988). Un proceso único de activación multiunidad es mas plausible, aunque supone la integración compleja de ambos tipos de códigos que son, de este modo, concurrentes (Just y Carpenter, 1987). McClelland y Mozer (1986) han aportado una evidencia inequivoca de este ultimo en las confusiones que tienen lugar cuando se presentan dos palabras fisicamente semejantes (p. ej. PESO CESA). Los errores que cometen los sujetos -errores de migracion- cambiando las letras de una palabra por las de la otra y dando lugar a una palabra distinta de la presentada (p. ej. CESO o PESA en lugar de CESA) se explican por el conocimiento de las reglas que rigen la combinacion de las letras (cf. 2.3.3. Algoritmos de acceso léxico). 2.3.2.2.2. Códigos preléxicos y postléxicos. Los códigos preléxicos explican la forma en que se accede al léxico en la lectura. La formacion de estos códigos implica la integración de información ortografica y fonológica especifica de cada lenguaje. El desarrollo de algoritmos de acceso léxico permite explicar como se lleva a cabo esta integración. En la comprensión de un texto, sin embargo, no intervienen únicamente códigos preléxicos. Los rasgos suprasegmentales del lenguaje contribuyen tambien a la comprensión de un texto a traves de la formacion de códigos postléxicos, que codifican información sobre la acentuacion y entonacion de las oraciones. Las oraciones se procesan de forma distinta dependiendo de su acentuacion y entonacion (Terken y Nooteboom, 1987). Tres hipotesis se disputan la explicacion de la función que puede cumplir la activación de códigos postléxicos. Baddeley (1986b) sugiere que contribuyen a la retencion del orden serial de las palabras, lo que facilita el procesamiento sintáctico (cf. Slowiaczek y Clifton, 1980). De acuerdo con Jorm y Share, 1983), la codificación postléxica constituye una información suplementaria en la interpretación sintáctica y semántica de una oracion. Por ultimo, la formacion de códigos postléxicos podria ser el resultado de una disposicion del sistema a retener códigos de habla reduciendo la ambiguedad léxica o sintáctica de una oracion. El papel que la memoria activa juega en la formacion de códigos preléxicos y postléxicos es critico. El dano selectivo a los retenes de modalidad de la memoria activa afecta a la aparicion de la dislexia (Baddeley, 1986b) y disgrafia (Caramazza, Miceli, Vila y Romani, 1987) adquiridas. La evidencia que avala la formacion de códigos preléxicos y postléxicos no permite distinguir claramente entre la formacion de ambos. El registro electromiografico de la

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actividad muscular encubierta en el area de la laringe aporta alguna evidencia, pero no constituye una prueba definitiva de aquella distincion. Las tareas de deteccion de fonemas (Foss, 1982; Foss y Gernsbacher, 1983) -decidir sobre la presencia de un determinado fonema en una cadena de habla- y de deteccion de letras (Cunningham, Healy, Kanengiser, Chizzich, y Willitts, 1988) -decidir sobre la presencia de una determinada letra en un textono pueden aquí aplicarse con exito. Un procedimiento habitual para la deteccion de códigos de habla preléxicos y postléxicos durante la lectura es el del sombreado, un procedimiento paralelo al de supresion articulatoria (cf. Baddeley, 1986a); los hallazgos que proporciona son, de nuevo, confusos (Richardson, 1988). Este procedimiento, que consiste en la ejecucion concurrente de dos tareas, una, la lectura normal de un texto, la otra, una que suponga la interferencia o supresion de la activación de códigos de habla preléxicos o postléxicos, es de dificil manipulacion experimental. Los hallazgos con esta tecnica se han debido mas a la reduccion general que la ejecucion de dos tareas simultamente tiene sobre la capacidad de procesamiento que a una interferencia especifica del habla (Waters, Komoda y Arbuckle, 1985). Waters, Komoda y Arbuckle (1985) señalan que la lectura experta, cuando se controla la covarianza entre interferencia general y especifica del habla, no requiere el uso de códigos fonológicos. Aunque el acceso via ortografica al léxico puede venir acompanado por una activación muy rapida y rutinaria de los códigos fonológicos y ortograficos de las palabras (Perfetti, Bell y Delaney, 1988), es dificil determinar si los lectores expertos no contrastan sus representaciones fonológicas y ortograficas una vez se ha producido el acceso léxico (cf. van Orden, 1987). La ejecucion de una tarea concurrente irrelevante de produccion de habla se ha considerado que puede interferir con la formacion de una representación fonológica del texto escrito y se ha utilizado para estudiar el papel de la activación de códigos fonológicos en la lectura normal. Sin embargo, esta tecnica ha aportado resultados confusos (cf. Richardson, 1988; Waters, Komoda y Arbuckle, 1985). En una investigación experimental, Richardson (1988), utilizando pares de palabras irregulares y pseudopalabras homofonas y solicitando al sujeto que juzgara si rimaban o no, no encuentra ninguna evidencia de que la supresion articulatoria interrumpa los juicios de homofonia, lo que implica que no se da interferencia entre la produccion de habla irrelevante y la formacion y comparacion de representaciones fonológicas. La supresion articulatoria solo tiene un efecto selectivo sobre el proceso de segmentacion y destruccion fonémica al afectar únicamente a los pares de palabras que riman, donde los sujetos son mas lentos y cometen mas errores. Que la lectura normal implica la activación de ambos tipos de códigos de acceso, fonológicos y ortograficos parece estar fuera de duda. No es claro si este proceso es imperativo u optativo ya que parece depender del material utilizado como estimulo, de la utilizacion de palabras conocidas o desconocidas, de palabras para las que no existe o existe interpretación léxica -nombres propios o nombres comunes-, o de su frecuencia. Las tareas que tratan de distinguir en la activación de códigos preléxicos y postléxicos son, sin embargo, metodológica y empíricamente confusas, lo que hace que esta sea una cuestion todavia abierta.

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2.3.3. Algoritmos de acceso léxico. La evidencia mas fuerte a favor de la activación de códigos de habla en el acceso léxico la proporciona el análisis del tratamiento que el lector realiza de palabras desconocidas, de palabras que carecen de interpretación léxica, o de palabras poco comunes o infrecuentes. La formulacion de algoritmos de acceso al léxico permite explicar la forma en que el lector puede llevar este proceso a cabo. 2.3.3.1. Algoritmos de segmentación para el acceso. La construcción de algoritmos de acceso al léxico se ha llevado a cabo con el objeto de reproducir el proceso que sigue un sujeto en la lectura oral de un texto. Desde el primer algoritmo de Firth (1972) hasta las mas recientes formulaciones de Assink (1987) y Brown (1987), todos los algoritmos propuestos permiten generar pronunciaciones de palabras conocidas y desconocidas y de pseudopalabras a partir de las pronunciaciones de palabras, silabas y letras ya conocidas tomadas como modelos de aquellas. Estos algoritmos incrementan su conocimiento de las asociaciones permitidas en el lenguaje generando reglas que codifican la forma en que se combinan las letras en el léxico y su frecuencia de asociacion. El programa propuesto por Firth (1972) consulta un diccionario de palabras en el que se hallan registradas un cierto numero de palabras frecuentes en el léxico. Cada una de estas palabras tiene asociada su transcripcion fonetica de tal modo que es posible su pronunciacion directa. La primera estrategia del programa consiste en recuperar la pronunciacion directamente de la palabra registrada. Cuando esto no es posible, el programa consulta un diccionario de silabas, y, cuando es necesario en ciertos casos, un diccionario de letras, a las que se asocia su transcripcion fonetica. La eficiencia computacional del programa deriva de su capacidad para descomponer una palabra o una silaba en partes, en grupos de consonantes y vocales generando la pronunciacion que se asocia con las pautas de las que han sido extraidas. Cuando existen pronunciaciones alternativas para una cierta pauta el programa cuenta con un heuristico que permite escoger la pronunciacion que se asocia con el mayor numero posible de pautas de este tipo. Estas estrategias le permiten regularizar la ortografia inglesa al tomar en cuenta el orden y posicion en que se combinan las letras. Assink (1987) ha construido un algoritmo similar que resuelve la ambiguedad fonológica aparente de la ortografia verbal alemana, y propone su extension a la adquisicion de habilidades gramaticales. En un modelo, que evalua experimentalmente a partir de un programa de simulacion, Brown (1987) predice que no hay ningun tipo de efectos independientes de las regularidades de deletreo-a-sonido en el tiempo de lectura de una palabra cuando se mantienen constantes otras variables. El programa utiliza información de la forma y el orden en que se combinan las letras de una palabra para generar pronunciaciones adecuadas. El tiempo de lectura de una palabra solo era afectado por el numero de veces que las correspondencias grafemo-fonémicas para dicha palabra se dan en la lengua inglesa. Rosson (1985) ha encontrado que la disponibilidad relativa de información léxica es menos importante, cuando las reglas de conversion grafemo-fonémica son fuertes, que cuando son debiles, lo que sugiere el uso de analogias léxicas en la lectura oral de una palabra (Goswami, 1986)

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2.3.3.2. Evidencia empírica de algoritmos de acceso. Dado el papel causal que en la lectura de los disléxicos y en la lectura en general tiene el establecimiento de relaciones grafemo-fonémicas (Baddeley, Logie, y Ellis, 1988; Holligan y Johnston, 1988; Manis, Savage, Morrison, Horn, Howell, Szeszulski y Holt, 1987; Morrison, 1984; Snowling, Goulandris, Bowlby y Howell, 1986; Szeszulski y Manis, 1987; Temple 1987), estos programas pueden utilizarse en la recuperacion de la dislexia, en el simple entrenamiento, o, incluso, en el aprendizaje de una escritura artificial (Brooks, 1977; Brooks y Miller, 1979), lo que constituye una evidencia adicional de su valor como modelos (Cunningham, 1975, 1977; Haddock, 1978; Marsh y Mineo, 1977; Wallach y Wallach, 1979). Se ha obtenido con estos procedimientos, -que hacen corresponder palabras a pautas visuales en las que se sustituyen sonidos-, un rendimiento mayor que el que se obtiene con otros metodos en la ensenanza de la segmentacion y, especificamente, mayor que con aquellos que tratan de ensenar la pronunciacion de partes de palabras (Golinkoff, 1978; Content, 1984; Content, Kolinsky y Morais, 1986). El conocimiento de las reglas de recodificacion fonológica puede jugar un papel central en la lectura (Wagner y Torgesen, 1987). Estos modelos justifican ademas los resultados, a menudo fragmentarios, que revelan un acceso mas complejo al léxico que el que procede de la sola segmentacion de una palabra en sus letras constituyentes (cf. Cossu, Shankweiler, Liberman y Katz, 1988; Mann, 1986; Segui, 1984; Smith y Sterling, 1982). El conocido fenomeno de la "punta de la lengua" puede ser inducido experimentalmente cuando se da semejanza entre una palabra de bloqueo y la que se trata de encontrar (Jones y Langford, 1987). Las posibilidades explicativas de estos modelos son abrumadoras si se atiende a la evidencia empírica existente. El acceso léxico puede explicarse en términos de un único proceso (cf. Barron, 1986) que dispone de unidades superiores a las de las letras que constituyen una palabra (cf. Greenberg y Vellutino, 1988). Los lectores, apenas se inician, encuentran ciertas secuencias ortograficas mas faciles de leer y deletrear incluso antes de que hayan aprendido a utilizar reglas grafemo-fonémicas de forma consistente (Laxon, Coltheart y Keating, 1988). En el deletreo de una palabra desconocida, incluso los lectores menos expertos son capaces de hacer analogias entre palabras para poder leerla (Goswami, 1986). Los errores foneticos que cometen los sujetos en la lectura avalan tambien esta interpretación (Brady, Mann y Schmidt, 1987). Una linea de investigación básica en la evaluacion de estos modelos algoritmicos y de su papel en la lectura es la que representa el análisis de las relaciones de facilitacion e interferencia que se dan en la activación de palabras del léxico en razon tanto de correspondencias grafemo-fonémicas como entre palabras del mismo dominio semántico. Courrieu (1985) ha aportado evidencia de que existen relaciones de activación antagonistas entre series de letras identicas que varian en su orden de presentacion. Cuando se presenta gradualmente información fragmentaria de una palabra, Peynircioglu (1987) observa una mayor inhibicion que cuando se presenta la palabra completa. Dos palabras ortograficamente similares separadas por una asincronia de presentacion entre estimulos breve pertenecen al mismo conjunto activado y resultan ser competitivas para el reconocimiento, un efecto que varía en relación con la frecuencia (Colombo, 1986). Identicas relaciones antagonistas se dan entre palabras a nivel grafemico y semántico cuando se presentan palabras de la misma clase de la que se procesa (Watkins y Allender, 1987).

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2.3.4. Parámetros de acceso léxico. Como mecanismo de acceso al sistema conceptual y como sistema que registra información especifica del lenguaje, el sistema léxico opera sobre una cierta entrada informativa de acuerdo con ciertas condiciones. Estas condiciones definen parametros en la ejecucion del acceso y en la ejecucion del procesamiento. La tarea de decision léxica, mediante la que se decide si una palabra pertenece o no al léxico de una lengua, puede implicar la activación de ambos procesos o la activación de solo uno de ellos. Aunque puede distinguirse entre ambos procesos empíricamente, la determinacion de si una cierta pseudopalabra -una serie de letras pronunciable-, constituye o no una palabra del léxico depende de bajo que condiciones actue el sistema léxico como mecanismo de acceso y de bajo que condiciones actue como sistema que codifica información especifica del lenguaje. Depende de que parametros se definan asi cabra atribuir la identificación de una pseudopalabra a una decision ejecutada por un mecanismo de acceso o, a una decision ejecutada por un sistema de procesamiento léxico, o, a ambos. La identificación de estos parametros es una cuestion critica. 2.3.4.1. Efecto de longitud de palabra. A traves del registro de la duracion de las fijaciones oculares, se ha podido establecer, con cualquiera de los procedimientos ya resenados, que el tiempo de fijación de una palabra varía dependiendo del numero de letras que contiene (Aaronson y Ferres, 1984, 1986; Carpenter y Just, 1981; Just y Carpenter, 1980), a razon de una media de 30 msg. por letra y de 240 msg. por palabra (Carpenter y Just, 1981; Just y Carpenter, 1980). Este efecto de longitud se evidencia, asimismo, en una cierta variedad de tareas, en el reconocimiento de una palabra que se presenta en un tiempo critico (McGinnies, Comer y Lacey, 1952), en una tarea de decision léxica tanto con palabras como con pseudopalabras (Whaley, 1978), o en una tarea que exige la lectura oral de una palabra (Forster y Chambers, 1973). No se presenta, en cambio, siempre, en tareas que no implican la lectura de un texto (Henderson, 1982). Este efecto de longitud es independiente de la existencia de movimientos oculares (Just, Carpenter y Wooley, 1982) o de vision foveal (Just y Carpenter, 1987) y resulta ser independiente de la variable de angulo visual, como se pone de manifiesto en la lectura de caracteres logograficos de otras lenguas (Just y Carpenter, 1983), contexto en el que se observan variaciones en el tiempo en la codificación de los caracteres dependiendo del numero de rasgos que presenta, lo que revela la existencia de un mecanismo de codificación que opera componente por componente (Just y Carpenter, 1987). 2.3.4.2. Efecto de posición serial. No todas las posiciones de letras en una palabra son igualmente predictivas de las que suceden en la misma serie ni se procesan, por tanto, de forma identica (Rumelhart y McClelland, 1982). En el lenguaje oral, que exige al igual que la lectura un procesamiento secuencial de la información, Grosjean (1980) demuestra que las palabras pueden, a menudo, reconocerse antes de que haya concluido su emision. Estos fenomenos revelan un efecto de posicion serial en la codificación de palabras.

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2.3.4.3. Efecto de repetición. Que una palabra se identifique de forma mas rapida y con mayor eficacia que una serie de letras que no constituyen una palabra, se explica por su codificación, por el desarrollo de un código único de memoria que puede ser activado incluso cuando la información de entrada es fragmentaria. En una investigación en la que tratan de analizar los procesos de memoria que concluyen en la codificación como palabra de una pseudopalabra, Salasoo, Shiffrin y Feustel (1985) demuestran que la ventaja inicial de procesamiento de las palabras desaparece con la repeticion de la pseudopalabra. Seis repeticiones de las pseudopalabras utilizadas por Salasoo, Shiffrin y Feustel (1985), en dos tareas de identificación umbral, bastaron para que desapareciera la ventaja inicial de las palabras, conservandose los efectos hasta un año despues. La primera de las tareas de identificación, denominada tarea de identificación umbral discreta consiste en una única exposicion breve de una serie de caracteres alfabeticos que se presenta seguida por una mascara visual. La tarea del sujeto es identificar la serie entera. La segunda de las tareas de identificación, denominada tarea de identificación umbral continua, consiste en la presentacion sucesiva de series de caracteres alfabeticos seguidos de una mascara visual. En un momento predeterminado la secuencia de presentacion concluye y el sujeto debe identificar la ultima de las series presentadas. En ambas tareas el momento en que se interrumpe la ultima serie se determina de modo que sea posible definir la función correspondiente. Aunque es dificil explicar la rapida convergencia de palabras y pseudopalabras con un numero tan reducido de repeticiones, la codificación como palabra de una pseudopalabra puede resultar de cambios relativos en la frecuencia de presentacion de ciertas combinaciones de letras mas que de la codificación de la serie como tal. Si esta hipotesis resulta correcta "algunos efectos de frecuencia de palabras en el lenguaje natural puede que no se deban por completo a la frecuencia de aparicion [de la palabra como tal], sino que reflejan propiedades estructurales diferenciales, grafemicas y fonotacticas, en diferentes frecuencias" (Salasoo, Shiffrin y Feustel, 1985). La plausibilidad de esta hipotesis indicaria que el efecto de frecuencia habitualmente asociado a la codificación de una palabra seria el resultado de un efecto de fluidez perceptiva (Jacoby y Dallas, 1981; Jacoby, 1983; Jacoby y Hayman, 1987). asociado a la combinacion de series especificas de letras mas que provenir de que se disponga de una entrada léxica como tal. 2.3.4.4. Efecto de superioridad de palabra. Que la activación de una palabra procede de forma secuencial, letra a letra, se deduce de los efectos de longitud de palabra y posicion serial y de la teoría de interpretación inmediata (cf. Just y Carpenter, 1987). Koriat y Norman (1985) han demostrado que la presentacion de palabras rotadas solo afecta a su transcripcion transgrafemica que opera de forma secuencial. Sin embargo, la activación secuencial de las letras de una palabra no implica que su procesamiento tambien lo sea. Depende del modelo de procesamiento que se adopte para decidir entre la activación secuencial o paralela de información y su procesamiento secuencial o en paralelo. Cada una de las letras de una palabra reduce el conjunto de las que pueden ser activadas en el léxico. La forma global de una palabra no es especifica para cada palabra

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(Paap, Newsome y Noel, 1984); su codificación es opcional (Rudnicky y Kolers, 1984) o no existe (Oden, 1984) lo que impide que pueda interferir, de hecho, en el procesamiento. Frente a la tesis que propone la activación secuencial de una palabra se ha opuesto el efecto de superioridad de palabra (Doyle y Leach, 1988; McClelland y Rumelhart, 1981). Este efecto se caracteriza por el procesamiento mas rapido y eficaz de una letra cuando se presenta en el contexto de una palabra mas que cuando se presenta de forma aislada (Reicher, 1969; Wheeler, 1970). La palabra facilita el reconocimiento de sus letras constituyentes mediante la realimentacion de la activación del nivel de percepto de palabra al nivel de letra (McClelland y Rumelhart, 1981). Este efecto no se debe ni a un proceso de complecion de palabra ni a su pertenencia al léxico ya que se produce tambien con pseudopalabras que satisfacen las restricciones ortograficas propias de un lenguaje dado (Just y Carpenter, 1987). Samuel (1987) demuestra que este efecto de superioridad de palabra tambien se verifica en el habla. El sujeto restaura un fonema, que no ha sido de hecho escuchado, al haber sido sustituido por otro sonido, dependiendo del numero de representaciones léxicas que puede asociar con la palabra que esta procesando. De este modo, resultaria ser mas restaurable el fonema de "esion" para el que existen mas representaciones léxicas -sesion, cesion, lesion- que para el fonema de "egion" para el que existen menos -región, legion-. El efecto de superioridad de palabra es una consecuencia del efecto de repeticion que determina el establecimiento de relaciones asociativas entre series especificas de letras (cf. 2.3.3. Algoritmos de acceso léxico). Whittlesea y Brooks (1988) en una investigación que pone a prueba esta hipotesis, encuentran que la ventaja perceptiva de una letra en el contexto de una pseudopalabra puede aumentar si se expone previamente un cierto numero de veces dicha pseudopalabra y disminuir si se expone previamente un cierto numero de veces la letra aislada. El efecto de superioridad de palabra no se debe a la activación de su interpretación léxica. Whittlesea y Cantwell (1987), en una investigación anterior, en la que presentaban pseudopalabras a las que se habia asociado previamente, o no, una interpretación léxica, encuentran que los sujetos identifican mejor las pseudopalabras que pueden interpretar que las que no. Sin embargo, la ventaja perceptiva de las pseudopalabras que podian interpretar era independiente del recuerdo de su interpretación léxica. Whittlesea y Cantwell (1987) muestran que la eficacia perceptiva depende del establecimiento de relaciones asociativas entre los distintos componentes del patron visual. La asociacion de una interpretación léxica afecta a la forma en que se codifica una palabra facilitando su integración perceptiva. La interpretación léxica de una palabra afecta a su identificación solo en el contexto de restricciones de nivel superior (Rueckl y Oden, 1986). 3. PROCESAMIENTO LÉXICO. El procesamiento léxico de una palabra implica la interpretación del papel que cumple, en un contexto dado, una palabra del léxico. Dada la relación que el sistema léxico mantiene con el sistema conceptual, la interpretación léxica de un término puede requerir el acceso al sistema conceptual. Sin embargo, el sistema léxico ademas de constituir un mecanismo de acceso al sistema conceptual codifica algun tipo de conocimiento especificamente lingüístico relativo a las relaciones léxicas que pueden darse entre palabras. Que el conocimiento léxico pueda afectar al proceso de categorizacion fonetica (Fox, 1984) o que este proceso determine el acceso al léxico (Johnston, Rugg y Scott, 1987b) no implica que ambos procesos compartan

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mecanismos comunes. En el procesamiento léxico se determina la función de una palabra y su interpretación en el contexto de un cierto uso lingüístico. Esta interpretación léxica no expresa sino las relaciones que una cierta palabra mantiene con otras palabras del léxico en un cierto contexto de uso. La interpretación léxica de una palabra no requiere, necesariamente, su interpretación semántica. El primer problema que presenta el análisis del procesamiento léxico es la unidad léxica que se toma como unidad de acceso. Adoptar una palabra como unidad en el acceso léxico presenta, obviamente, problemas. Las palabras se forman, a menudo, por la composición de unidades menores o monemas (Martinet, 1966), de dos tipos generales, monemas léxicales o lexemas y monemas funciónales o morfemas. Esta distincion funciónal implica la existencia de una distinta relación con el sistema conceptual dependiendo del tipo de unidad implicada. Los lexemas suponen el acceso al conocimiento previo registrado en términos de conceptos y proposiciones. Los morfemas proporcionan, en cambio, información sintáctica del papel que juega o juegan los lexemas en un cierto uso lingüístico. Los morfemas son ligados o libres dependiendo de si forman, o no, parte constitutiva de una palabra. Los morfemas ligados son morfemas: a) funciónales o inflexionales, si proporcionan información gramatical acerca de un lexema o de una serie de lexemas -p. ej., los morfemas de función, los morfemas de genero y numero, o, los morfemas de la conjugacion verbal-; o, b) derivacionales, si permiten la formacion de nuevas palabras proporcionando información de la clase de palabra que constituyen por su composición con ciertos lexemas. A este ultimo tipo pertenecen los afijos prefijos y sufijos- que forman parte de las palabras -p. ej. in- y -ble en invendible e impagable. La mayor parte de las estimaciones que se hacen del numero de unidades que pueden identificarse en el léxico toman a la palabra como unidad de acceso. Sin embargo, el vocabulario léxico de un lenguaje varía dependiendo de la naturaleza receptiva o productiva del vocabulario y de su modalidad oral o escrita. Asi es posible distinguir entre escucha y lectura, y, entre habla y escritura. Las estimaciones varian dependiendo de la unidad léxica que se define, de los principios teóricos y empíricos que se asumen en el acceso al léxico y en el procesamiento, y de los procedimientos de medida que se utilizan. De acuerdo con estas dificultades cualquier medida que se adopte es, teóricamente, comprometida. Para determinar el vocabulario que conoce un usuario del lenguaje, tomando como unidad de medida la palabra, un procedimiento consiste en determinar las palabras que conoce en relación con las de un diccionario, extrayendo al azar una muestra de las que contiene. Un procedimiento mas formalizado consiste en: a) determinar el numero de unidades posibles en un lenguaje para una cierta longitud de palabra, teóricamente limitada -para una longitud de palabra de doce letras caben en la modalidad escrita un total de 1227 palabras, pero es posible definir estimadas intermodales utilizando los fonemas de la lengua y las restricciones definidas por algun algoritmo de acceso apropiado-; b) reducir el conjunto total hallado al conjunto definido por aquellas combinaciones de letras que satisfacen las restricciones de un lenguaje especifico; c) definir una base de datos que identifique aquellas combinaciones que constituyen palabras, por aparecer documentadas; d) evaluar una muestra del conjunto posible mediante algun tipo de procedimiento experimental estandar controlado como, por ejemplo, una tarea de reconocimiento o una tarea de decision léxica; y, e) corregir la estimada por el numero de entradas léxicas definida en la base de datos utilizada con el de otras bases de datos no disponibles. La medida obtenida puede adoptarse como una estimacion absoluta del

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vocabulario léxico en reconocimiento, una medida de vocabulario receptivo. Las estimaciones de vocabulario productivo son menos fiables -y, en cierto sentido irrelevantes-, dado que la recuperacion de información requiere disponer de indicios apropiados (cf. Tulving, 1983) y no puede tratarse al sujeto como un sistema cognitivo de autoindicacion libre. 3.1. Estructura léxica y procesamiento léxico. No disponemos en la actualidad de una teoría precisa de las relaciones que el sistema léxico mantiene con el sistema conceptual. La propuesta tal vez mas elaborada sigue siendo el trabajo que publicaran Miller y Johnson-Laird (1976) o el que ha publicado Johnson-Laird (1987) recientemente. Mas alla de esta contribucion o de la mera distincion entre sistema léxico y sistema conceptual (Glaser y Glaser, 1989; Mayor, Sainz y Gonzalez-Marques, 1988), es posible, en parte, reconocer en que forma el sistema léxico afecta a la construcción y deconstruccion del sistema conceptual y en que forma este afecta al comportamiento de aquel (cf. Benelli, 1988; Johnson-Laird, 1987; Just y Carpenter, 1987; Markman, 1986; Markman y Watchel, 1988; Sternberg, 1984). Un trabajo reciente de Potter, Kroll, Yachzel, Carpenter y Sherman (1986) ha atendido especificamente este problema por el procedimiento de sustituir ciertos términos en una oracion por dibujos. Partiendo del diferente acceso de los dibujos y de las palabras al sistema conceptual (cf. Mayor, Sainz y Gonzalez-Marques, 1988), Potter, Kroll, Yachzel, Carpenter y Sherman (1986) someten a prueba la hipotesis de que la interpretación semántica de una palabra requiera el acceso al sistema léxico -hipotesis léxica- o requiera, por el contrario, el acceso al sistema conceptual. Para evaluar esta hipotesis presentaron oraciones en que un dibujo sustituia una palabra. Dado que los dibujos son significativamente mas lentos cuando requieren acceso léxico, la hipotesis léxica se veria apoyada si las oraciones graficas son dificiles de procesar; por el contrario, la hipotesis conceptual se veria apoyada si estas oraciones son faciles de procesar. Las oraciones se presentaron utilizando una tecnica de presentacion serial visual rapida (RSVP) en una tasa de 10 o 12 palabras por segundo. Los resultados avalan la hipotesis conceptual. Los términos se utilizan como indicios de un sistema conceptual no lingüístico que interviene en el proceso de su interpretación semántica. Dos tipos generales de relaciones se reconocen en el sistema conceptual, relaciones jerarquicas y heterarquicas (Just y Carpenter, 1987). Las relaciones jerarquicas pueden ser: a) partonomias, definidas por la existencia de relaciones de parte a todo entre conceptos (cf. Tversky y Hemenway, 1984); y, b) taxonomias, definidas por la existencia de relaciones de parte a todo inclusivas y transitivas entre conceptos (Markman, 1986; Markman y Watchel, 1988) que definen distintos niveles de representación (cf. Murphy y Smith, 1982). Las relaciones heterarquicas entre conceptos son mas complejas e imprecisas, al definir la existencia de relaciones intransitivas, como las relaciones de antonimia y sinonimia, de origen probablemente léxico. Chaffin y Herrmann (1984) indican la existencia de cinco familias de relaciones semánticas, -constrastes, inclusion de clases, semejanzas, relaciones de caso y parte-todo- integrando relaciones jerarquicas y heterarquicas, lo que hace esta clasificacion mas imprecisa. Estas relaciones conceptuales definen la composición de categorias o conceptos naturales en esquemas (Sainz y Gonzalez-Marques, 1986) a los que es posible acceder por via léxica.

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La forma en que se accede al sistema conceptual depende de la estructura del sistema léxico y de los procesos que sobre este actuan. Existe una amplia evidencia de que la estructura del léxico es morfológica, segun los monemas en que se descomponen las palabras (Andrews, 1986; Boyce, Browman, y Goldstein, 1987; Boyce, Browman, y Goldstein, 1987; Caramazza, Laudanna y Romani, 1988; Stenberger y MacWhinney, 1986) y léxica, segun ciertas relaciones léxicas especificas del léxico o que determina en el léxico el sistema conceptual (Bleasdale, 1987; Herman y Rubenfeld, 1985; Kroll y Merves, 1986; Paivio, 1986; Schwanenflugel, Harnishfeger y Stowe, 1988) (cf. 2.3.1. Sistema léxico y sistema conceptual) (cf.3.2.2. Descomposición léxica interpretativa). En dos experimentos de decision léxica, mediante los que trataban de estudiar la estructura que adopta el léxico del italiano, Burani y Caramazza (1987) encontraron, utilizando palabras derivadas, que las frecuencias relativas de los lexemas y morfemas de estas palabras afectaban, al igual que la frecuencia de la palabra global, a la latencia de ejecucion de una decision léxica y a la comision de errores. Utilizando pseudopalabras que podian descomponerse, o no, morfológicamente, Caramazza, Laudanna y Romani (1988) sometieron a prueba la hipotesis de que el sistema léxico adopta una estructura morfológicamente descompuesta. En tres experimentos de decision léxica en que variaban la estructura morfológica de las pseudopalabras, Caramazza, Laudanna y Romani (1988) obtuvieron efectos sistemáticos de la estructura morfológica de los estimulos en la latencia de respuesta y en la comision de errores, concluyendo que: a) las pseudopalabras que no podian descomponerse morfológicamente eran mas faciles de procesar que las que podian descomponerse, parcial o globalmente; b) las pseudopalabras con una estructura morfológica parcial se procesaban con mas dificultad que las primeras; y c) las pseudopalabras morfológicamente bien definidas -pseudopalabras que podian descomponerse exhaustivamente- se procesaban con mayor dificultad aun. Partiendo de un planteamiento experimental distinto, Stenberger y MacWhinney (1986) sometieron a prueba la hipotesis de que los morfemas inflexionales constituyan entradas independientes en el sistema léxico. Si esta hipotesis es verdadera -razonan Stenberger y MacWhinney (1986)- los items léxicos de alta frecuencia tendran tasas de error inferiores a las tasas que se obtienen con sus inflexiones mas que las que pueden obtenerse utilizando items léxicos de baja frecuencia. Los resultados obtenidos avalan esta interpretación. Estos efectos experimentales no pueden, ademas, atribuirse a procesos que actuan en el acceso léxico. En tres experimentos en que investigaba la influencia de la estructura morfológica de una palabra en su reconocimiento visual, Andrews (1986) encuentra que la estructura morfológica de la palabra afectaba a la latencia de decision léxica pero el efecto no era obligatorio. Se produce tras el acceso léxico, una vez se activa el lexema de la palabra que se procesa. Andrews (1986) sugiere que mas que organizarse el sistema léxico segun los monemas en que se descomponen las palabras, existe una activación cruzada entre palabras que comparten los mismos atributos morfológicos. Respecto de la estructura léxica del sistema léxico, pueden considerarse, entre otras, dos alternativas teóricas: a) la descripcion por primitivos léxicos (cf. Ballmer y Brennesthul, 1981); y, b) la descripcion por predicados de nivel superior (cf. Schank, 1982). Ambas alternativas teóricas se han aplicado a la cuestion de como se representan semánticamente los verbos. La primera de las alternativas es la alternativa clasica. Supone la descripcion del léxico en términos de un conjunto de rasgos interpretativos primitivos de tal modo que sea

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posible establecer relaciones entre distintos monemas léxicos, -p. ej. en el sistema verbal, los verbos dar, regalar, recibir, devolver, entregar, etc. parecen compartir algun nucleo interpretativo comun-. Ballmer y Brennesthul (1981) proponen una taxonomia del sistema verbal del aleman y del ingles a partir de un análisis de los actos de habla implicados por la enunciacion de un verbo. La segunda de las alternativas supone el establecimiento de relaciones entre los términos del léxico y su subsunción en predicados de nivel superior, -p. ej. en el sistema verbal, los verbos citados activan un predicado superior comun que describe la transferencia de un objeto entre actores-. Schank (1982) ha propuesto reducir el sistema léxico verbal a un conjunto de primitivos semánticos, implícitos en la comprensión del lenguaje. Ambos modelos son, formalmente, identicos pero difieren en su capacidad descriptiva: la descripcion por primitivos léxicos permite describir mejor las relaciones heterarquicas entre términos del léxico; la descripcion por predicados de nivel superior permite describir mejor las relaciones jerarquicas del léxico (cf. Rieger, 1979). La cuestion de como se representa la información en el léxico es, sin embargo, mas compleja y afecta a que tipo de teoría semántica se adopte (cf. 5.1. Semánticas interpretativas y semánticas constructivas; 5.2. Descripciones semánticas). 3.1.1. Efecto de frecuencia de palabra. El efecto probablemente mas consistente de entre los que habitualmente se hallan en la activación del léxico es el efecto de frecuencia de palabra. Desde el hallazgo de George Zipf hasta otros mas recientes, parece reservarse al efecto de frecuencia un papel especial en el procesamiento léxico de una palabra. La ley de Zipf establece que existe una relación lineal entre el logaritmo de la frecuencia de la palabra y el logaritmo de su rango, que puede determinarse ordenando las palabras desde la mas frecuente hasta la mas infrecuente. Aunque no ha sido posible explicar porque se verifica esta ley, nuevos hallazgos avalan al efecto de frecuencia como uno de los mas fiables de la psicolingüística. Buena parte de la evidencia hasta ahora analizada justifica la importancia de este efecto. Las latencias de respuesta que se obtienen en una tarea de decision léxica decrecen con el logaritmo de frecuencia de la palabra (Gordon, 1985). Las decisiones léxicas son asi mas rapidas con palabras de alta frecuencia que con palabras de baja frecuencia (Dobbs, Friedman y Lloyd, 1985; Gardner, Rothkopf, Lapan y Lafferty, 1987) lo que tambien se verifica cuando se controla la duracion de la mirada que disminuye en relación inversa con el logaritmo de la frecuencia normativa de la palabra (Just y Carpenter, 1987). La consistencia del efecto se mantiene cuando se somete a prueba la estructura léxica de sujetos bilingues. Beauvillain y Grainger (1987) han demostrado, utilizando homografos interléxicos, que la interpretación léxica de una palabra depende, mas que del lenguaje en que eventualmente se integra, de la frecuencia con que ocurre en cada lenguaje. La frecuencia determina en que orden se accede a una entrada léxica mas que el lenguaje utilizado. A pesar de su consistencia, el efecto de frecuencia no acaba de estar claro. Existen, ademas, algunos hallazgos aparentemente contradictorios. El efecto de frecuencia parece ser, en primer término, mas complejo de lo hasta ahora sospechado. En el efecto de frecuencia parecen converger efectos de muy distinta naturaleza: a) un efecto de repeticion, que afecta al acceso léxico (cf. 2.3.4.3. Efecto de repeticion); y, b) un efecto de frecuencia postacceso, que afecta a la interpretación léxica de una palabra.

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Tratando de hallar la base funciónal del efecto de frecuencia, Dobbs, Friedman y Lloyd (1985) llevaron a cabo una serie de experimentos de decision léxica que les permite poner en cuestion la hipotesis de que el efecto de frecuencia tiene una base funciónal homogénea. Dobbs, Friedman y Lloyd (1985) obtienen latencias de decision léxica semejantes en tres experimentos en los que varian el tiempo y la forma de presentacion de las palabras lo que presumiblemente deberia haber afectado a una etapa de verificacion léxica posterior a la codificación de la palabra. En una investigación que trata de reproducir y ampliar resultados obtenidos en una investigación previa en la que encontraban una ventaja en la denominacion de una serie de pseudohomofonos, respecto de palabras de control, insensible a la frecuencia de la palabra base -la frecuencia de la palabra que suena como el pseudohomofono-, McCann, Besner y Davelaar (1988) encuentran que, en una tarea de decision léxica, los pseudohomofonos se comportan significativamente peor que las palabras de control, pero la ejecucion solo es sensible a la frecuencia de la palabra base cuando la decision léxica es fonológica, no en el caso en que es ortografica. Al contradecir estos resultados la hipotesis de que el efecto de frecuencia se debe a un diferente acceso al léxico de palabras de alta y de baja frecuencia, McCann, Besner y Davelaar (1988) sugieren la hipotesis de que en la tarea de decision léxica este implicado un efecto de familiaridad, un término comun al de repeticion. Que la frecuencia de la palabra base no afecte a la denominacion y a la decision léxica ortografica sobre pseudohomofonos implica que estos procesos no requieren necesariamente procesamiento léxico. Dorfman y Glanzer (1988) muestran que existen cambios del efecto de frecuencia, en una tarea de decision léxica, en función de la frecuencia de otras palabras que se presentan en la misma lista que las de prueba. Estos efectos de composición de lista cuestionan el efecto de frecuencia normativa de las palabras. Dorfman y Glanzer (1988) sugieren que en el efecto de frecuencia converge con otros efectos propios de la memoria de reconocimiento, una nueva expresión del efecto de fluidez perceptiva ya señalado. En la base de estas dificultades se encuentran los problemas metodológicos que presenta la tarea de decision léxica. 3.1.2. Efecto de contexto. El contexto léxico puede jugar un papel critico en la activación de una interpretación léxica de una palabra para la que no existe una entrada léxica apropiada (cf. 3.2.2.2. Inferencia léxica), pero el contexto no afecta, sin embargo, ni al reconocimiento de una palabra como palabra del léxico independientemente de que sea o no conocida, ni a la interpretación léxica de una palabra que ya se conoce (Till, Mross y Kintsch, 1988). La realimentacion de niveles superiores al nivel léxico a niveles inferiores de procesamiento esta limitada a aquellas situaciones en que existe una relación de parte a todo bien definida entre los dos niveles (Tanenhaus y Lucas, 1987), lo que no implica que no se de interaccion entre los resultados de distintos niveles de análisis, cuando se requiere para la comprensión. Dempster (1987), ha demostrado, analizando la hipotesis de que la variabilidad de codificación afecta al aprendizaje de vocabulario, que este no se amplia porque se establezcan vias de recuperacion multiples por medio del contexto, produciendo un mayor efecto de aprendizaje la presentacion de las palabras en distintos momentos en el tiempo.

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3.2. Procesos de interpretación léxica. Dos clases de procesos intervienen en la interpretación léxica de una palabra: a) procesos de descomposición léxica fonológico-ortografica; y, b) procesos de descomposición interpretativa. El primer tipo de procesos incluye el análisis estructural de la palabra en sus monemas léxicos y funciónales. El segundo tipo de procesos incluye el análisis del contexto en que se integra una palabra, que afecta a la desambiguacion de su interpretación léxica o a la inferencia de una interpretación a partir del contexto. 3.2.1. Descomposición léxica fonológico-ortográfica. Descomponer una palabra en sus componentes estructurales se denomina análisis estructural o descomposición léxica fonológico-ortográfica. La descomposición léxica estructural incluye la distincion de los monemas léxicos y funciónales de las palabras. Este proceso supone una estructura morfológica del sistema léxico. En tanto las palabras compuestas incluyen distintos monemas léxicos y morfemas, otras palabras incluyen ademas del lexema distintos tipos de morfemas opcional u obligatoriamente ligados, funciónales, inflexionales o derivacionales. Los ultimos, representados por los afijos prefijos, infijos y sufijos- son de extraordinaria importancia en el análisis estructural, constituyendo su conocimiento un test restrictivo de la habilidad del sujeto para formar nuevas palabras a partir de las ya conocidas (O'Rourke, 1974). Las palabras compuestas, e, incluso, las lexias -expresiones complejas semiléxicalizadas como p. ej. "a duras penas"requieren la descomposición y composición léxica estructural de la palabra. Las palabras compuestas se forman por composición léxica de distintos lexemas y morfemas, como las siguientes: a) nombre-nombre: "bonoloto, patapalo, bocamanga, cabizbajo"; b) verbo-nombre: "sacacorchos, quitapenas, salvavidas"; c) verbo-adjetivo: "biennacido"; d) adjetivo-nombre: "ciempies, pelilargo"; e) verbo-verbo: "correveydile"; o, incluso, f) lexemas y morfemas funciónales libres como en "proponiendole" Los morfemas funciónales e inflexionales proporcionan información sintáctica acerca del papel de las palabras en la oracion y las clases a que pertenecen, sean nombres o verbos. Los morfemas derivacionales proporcionan información acerca del tipo o clase de palabra, permitiendo la obtencion de nuevas palabras a partir de un lexema raiz. Entre los prefijos mas comunes se encuentran, in-, como en inmortal; a-, como en atono; pre-, como en preparar; pro-, como en proponer; etc. Entre los sufijos se encuentran, -ble, como en "invendible"; -oso, como en "tramposo"; -mente, como en "veladamente"; etc. Si un lector encuentra una palabra desconocida conteniendo alguno de estos distintos morfemas utilizara el análisis estructural para determinar su interpretación léxica. De la descomposición léxica estructural de las palabras existe una amplia evidencia (Boyce, Browman y Goldstein, 1987; Burani y Caramazza, 1987; Caramazza, Laudanna y Romani, 1988; Stenberger y MacWhinney (1986). El sistema léxico se estructura morfológicamente como se ha puesto de relieve en las investigaciónes mas recientes (cf. 3.1. Estructura léxica y procesamiento léxico). Sin embargo, el uso de morfemas derivacionales implica un análisis del morfema que depende del que se realiza sobre el lexema raiz. Cole, Beauvillain, y Segui (1989) encuentran una asimetria en el papel de la frecuencia de la raiz y de la frecuencia de prefijos y sufijos solo en estos ultimos, indicando que los sufijos se acceden a traves del lexema raiz,

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lo que no ocurre en el caso de los prefijos, una manifestacion de la naturaleza secuencial de la codificación. Lima (1987) ha mostrado que, en el procesamiento léxico, las palabras que comienzan con un prefijo se reducen al lexema raiz antes de su acceso al léxico (cf. 2.3.4. Parametros del acceso léxico). 3.2.2. Descomposición léxica interpretativa. La interpretación léxica de una palabra implica la interpretación de sus componentes léxicos en el contexto de las relaciones que adquieren cuando se usan. El contexto determina la activación de distintas interpretaciónes léxicas para un término dependiendo de las restricciones que operan en su seleccion. La interpretación que se activa varía en las oraciones siguientes, afectando a la interpretación del lexema incluido en la palabra "tocarlo": a. Primero subieron el piano, despues, obviamente, no pudieron dejar de tocarlo. b. Primero afinaron el piano, despues, obviamente, no pudieron dejar de tocarlo. La descomposición léxica interpretativa es evidente en la desambiguacion y en la extraccion de inferencias para determinar la interpretación léxica de una palabra desconocida, pero se ha hecho tambien evidente en el registro oculografico de la duracion de la mirada cuando se manipulan las oraciones de forma apropiada. Clark y Just (1973) han mostrado que la latencia de procesamiento de la oracion "Si Juan olvida sacar al perro es que ya esta fuera" es significativamente identico al que se obtiene cuando se sustituye "olvida" por "no recuerda", lo que indica la existencia de un proceso de descomposición léxica interpretativa, lo que no ocurre con el mismo término en otros contextos oracionales. El análisis léxico contextual aparece, asimismo implicado en la adquisicion de vocabulario. En ciertos contextos puede sustituirse, p. ej. el adverbio "bajo" por "debajo de" como en las oraciones siguientes: a. Se encuentra bajo la almohada. b. Se encuentra debajo de la almohada. pero no, en cambio en otros contextos, como en las oraciones siguientes: a. Lo haremos bajo tu responsabilidad. b. Lo quitaremos de debajo de la pila. Esto implica que la adquisicion de vocabulario procede de la habilidad del sujeto para efectuar la descomposición léxica interpretativa de los términos lo que le exige reconocer sus primitivos léxicos comunes y sus primitivos léxicos diferentes. La adquisicion de vocabulario es una forma de aprendizaje conceptual (Just y Carpenter, 1987) (cf. 2.3.1. Sistema léxico y sistema conceptual). 3.2.2.1. Desambiguación léxica. La desambiguacion léxica es uno de los contextos en que se reconoce la existencia de procesos de descomposición interpretativa léxica. Glucksberg, Kreuz y Rho (1986) señalan dos

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alternativas en la desambiguacion léxica de una palabra. El contexto podria utilizarse para: a) restringir la activación de las interpretaciónes posibles a la que es contextualmente apropiada; y b) seleccionar la interpretación apropiada solo despues de que todas las posibles se han activado. Los modelos que adoptan la primera hipotesis -hipotesis de acceso selectivo- suponen que en la comprensión del lenguaje se da interaccion entre distintos niveles de análisis; los modelos que adoptan la segunda hipotesis -hipotesis de acceso multiple- defienden que no existe inicialmente interaccion entre distintos niveles hasta no concluir el procesamiento. Aunque la activación de distintas interpretaciónes puede tener inicialmente lugar, no se manifiestan en el curso de la comprensión del lenguaje, toda vez que en cada caso se activa la interpretación que satisface el mayor numero de restricciones disponibles. Seidenberg, Tanenhaus, Leiman y Bienkowski (1982) y Glucksberg, Kreuz y Rho (1986) encuentran evidencia de la primera alternativa. En que medida se activan las interpretaciónes alternativas depende del contexto precedente (Carpenter y Daneman, 1981; Seidenberg, Tanenhaus, Leiman y Bienkowski, 1982). El coste de seleccionar una interpretación erronea es muy reducido, ya que este proceso de seleccion depende de las restricciones impuestas por la interaccion de distintos niveles de análisis (Tabossi, 1988), incluida la frecuencia de las distintas interpretaciónes léxicas (Neill, Hilliard y Cooper, 1988; Rayner y Duffy, 1986; Simpson y Burgess, 1985). El sistema cognitivo puede inmediatamente recuperarse de una interpretación erronea cuando encuentra la información que desambigua aquella que le dio origen (Just y Carpenter, 1987). Neill, Hilliard y Cooper (1988) han propuesto un modelo en que las interpretaciónes léxicas de los términos se recuperan en paralelo, aunque la latencia de recuperacion de cada interpretación depende del contexto y de su frecuencia relativa. Sin embargo, la distinta frecuencia de las diferentes interpretaciónes léxicas impone una recuperacion asimetrica de estas en el léxico. En una investigación en la que tratan de determinar el proceso de recuperacion de distintas interpretaciónes léxicas, utilizando el registro de potenciales evocados, van Petten y Kutas (1987) muestran que las interpretaciónes léxicas de palabras ambiguas no se recuperan al mismo tiempo. Utilizando homografos homofonos, con al menos dos interpretaciónes distintas, en el contexto de oraciones que moderadamente sesgaban hacia una de las interpretaciónes, van Petten y Kutas (1987) analizan el curso temporal de la activación de la interpretación léxica en ultimo término seleccionada. Cada oracion venia seguida de un término objetivo, a) relacionado con la interpretación sesgada del homografo, b) relacionado con la interpretación no sesgada, o 3) no relacionado con ninguna de las dos interpretaciónes. La asincronia de presentacion (A.P.E.) entre el homografo y el objetivo variaba entre 200 y 700 msg. Van Petten y Kutas (1987) encuentran un efecto de anticipacion en la denominacion del objetivo relacionado y no relacionado en A.P.E.s breves, y un efecto de anticipacion solo en la denominacion del objetivo relacionado en A.P.E.s mas largos. Los potenciales evocados obtenidos, en un segundo experimento, presentando estos mismos estimulos, muestran que los efectos de anticipacion que pueden obtenerse con objetivos contextualmente inapropiados son mas tardios y resultan de un efecto de anticipacion retroactiva. El estudio de Till, Mross y Kintsch (1988) abunda en esta misma interpretación. Utilizando una tarea de decision léxica, Till, Mross y Kintsch (1988) encuentran un efecto de anticipacion, en A.P.E.s breves, entre la interpretación léxica de un término y la interpretación de una palabra de anticipacion ambigua solo cuando se da una relación

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asociativa apropiada entre ambas, independientemente de la interpretación que se active de la palabra ambigua. En A.P.E.s largos tambien se activan interpretaciónes léxicas cuando se da una relación asociativa inapropiada, pero las respuestas son, en este caso, menos rapidas. Till, Mross y Kintsch (1988) interpretan este resultado como consistente con un modelo de procesamiento léxico en que la activación de una interpretación léxica es inmediata e independiente del contexto. Hayes (1977) ha disenado un algoritmo que permite la resolucion de la ambiguedad que puede producirse en el uso del ingles. Aunque las lenguas difieren en el papel que asignan a los distintos heuristicos, los propuestos por Hayes (1977) pueden extenderse a la desambiguacion léxica que se produce en el uso del espanol. El algoritmo procederia seleccionando: 1. La interpretación mas común o frecuente de un término. a. La vieja casa... [vieja = adjetivo; casa = sustantivo]. b. La vieja casa... [vieja = sustantivo; casa = verbo]. 2. La interpretación de un término que resulta apropiado con los argumentos que adopta un verbo. a. Es dificil comprar el amor. b. Es dificil entender el amor. 3. La interpretación que mejor se asocia con las interpretaciónes de los términos en el contexto: a. Se situaron en torno al banco. El mas joven propuso acercarse al mostrador. b. Se situaron en torno al banco. El mas joven propuso acercarse al estanque. 4. La interpretación de un término segun las relaciones taxonomicas y partonomicas que puede adoptar en el contexto: a. La lengua es el organo del pensamiento. b. La lengua es el organo del gusto. 5. La interpretación de un término que satisface las restricciones de un modelo de referencia: a. El ministro esta a la derecha del presidente [al observar una fotografia]. b. El ministro esta a la derecha del presidente [al juzgar sus actitudes politicas]. Distintos indicios léxicos, sintácticos y semánticos pueden contribuir a la desambiguacion de un término tal como muestra el algoritmo propuesto por Hayes (1977). En la resolucion de la ambiguedad estan implicados distintos niveles de análisis del lenguaje (Just y Carpenter,

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1987). Los sujetos consumen mas tiempo en aquellos términos cuya interpretación resulta ambigua en el contexto en que se usan (Rayner y Duffy, 1986). 3.2.2.2. Inferencia léxica. En la interpretación léxica de una palabra desconocida, el contexto permite generar una interpretación a partir de un proceso de inferencia léxica. En un trabajo clasico, Werner y Kaplan (1952) presentan a un grupo de sujetos una palabra desconocida -en rigor, una pseudopalabra- que deben interpretar sirviendose del análisis de un conjunto de oraciones en que se usa. Werner y Kaplan (1952) descubren que los niños no son capaces de aislar el sentido de la palabra y cuando se ven obligados a usarla lo hacen integrando parte del contexto primitivo en que aparecio, bajo el supuesto de que su interpretación debe estar de alguna forma asociada al de otras palabras en el mismo contexto. En una investigación similar, van Daalen-Kapteijns y Elshout-Mohr (1981) comprueban que los lectores mas expertos tienden a generar definiciones unitarias, en tanto los mas inexpertos resultan incapaces de integrar los diferentes rasgos proporcionados por cada oracion. La habilidad para inferir una interpretación a partir del contexto no depende solo de una mayor capacidad para construir una inferencia sino tambien un conocimiento mejor y mas amplio del propio vocabulario (Nagy y Anderson, 1984; Sternberg y Powell, 1983). Un cierto numero de indicios léxicos, sintácticos y semánticos pueden influir en que un lector infiera con exito como interpretar una palabra desconocida (Just y Carpenter, 1987). Entre los indicios léxicos que Sternberg y Powell (1983) consideran se encuentran los siguientes: a) el numero de veces que se presenta la palabra desconocida en cuestion; b) la importancia de la palabra en el contexto; c) el numero de palabras desconocidas que se presentan; y d) la variabilidad de contextos en que la palabra desconocida aparece. La estructura sintáctica, semántica, y textual de un texto contribuye a especificar la interpretación léxica de una palabra desconocida. Entre los indicios sintácticos el uso de estructuras paralelas o aposiciones; entre los indicios semánticos el uso de definiciones implícitas o explícitas, y sinónimos; entre los indicios textuales el uso de textos descriptivos y explicativos. 4. PROCESAMIENTO SINTACTICO. El término sintaxis se refiere, cuando se aplica al lenguaje, al orden sistemático que las palabras adquieren en las expresiones lingüísticas que pueden construirse. El supuesto básico en la construcción de una gramática es que los lenguajes pueden describirse como una coleccion de expresiones, cuyas clases pueden definitiva y precisamente especificarse. Un sistema formal interpretable que defina que expresiones lingüísticas forman parte de un lenguaje y asigne una estructura y una interpretación a cada una de las expresiones, es lo que se denomina una gramática. Una gramática caracteriza un lenguaje. Una gramática es una gramática generativa si caracteriza las expresiones propias de un lenguaje mediante algun conjunto finito de reglas recursivas (Postal, 1964). Cada lenguaje tiene una sintaxis y una semántica. La sintaxis de un cierto conjunto de lenguajes puede especificarse en un lenguaje formal. Este metalenguaje tiene a las gramaticas como objeto de descripcion; el dominio de su semántica es el conjunto

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de entidades sintácticas que caracterizan la gramática en cuestion (Gazdar, Klein, Pullum y Sag, 1985). La gramática de un lenguaje natural puede asignar mas de una estructura sintáctica a muchos de los usos lingüísticos. Si una oracion tiene un análisis sintáctico, ciertas frases de las que se incluyen pueden ser localmente ambiguas y resolverse mas tarde. La ambiguedad de un uso lingüístico impone que la asignacion de una interpretación sintáctica no sea el resultado de un proceso deterministico, de ahi que sea preciso simular este proceso no deterministico de acuerdo con algun proceso deterministico que es el único que puede darse de hecho en un sistema sintáctico. Las alternativas no deterministas a este proceso de segmentacion y asignacion de funciónes gramaticales son: a) que resulte de un análisis tabular de cadenas bien formadas que se ejecuta sobre la entrada; b) que resulte de la ejecucion de un algoritmo de regresion recursivo; y c) que resulte de la ejecucion de un algoritmo de anticipacion recursivo. Cualquiera de estas alternativas teóricas precisa distinguir entre las operaciones internas del segmentador y el modo en que ese se relaciona con otros componentes o niveles de procesamiento, y especificamente con el componente semántico. El diseno de este mecanismo requiere especificar: a) el procedimiento de ejecucion: ascendente, descendente o interactivo, de acuerdo con la naturaleza de las representaciones que manipula; de izquierda-derecha o de derecha-izquierda, de acuerdo con la secuencia del proceso que se ejecuta; y paralelo o serial, segun se produzca o no procesamiento concurrente; b) el modo en que lleva a cabo la segmentacion de forma no determinista; c) si utiliza ciertos heuristicos de segmentacion especificos; y d) las relaciones externas del mecanismo de segmentacion con otros mecanismos y procesos que subyacen al proceso de comprensión. Especificar estas alternativas es el objeto de una teoría del procesamiento sintáctico del lenguaje natural. El término de procesamiento se refiere a los procesos que un sistema cognitivo ejecuta en el análisis de un conjunto potencialmente infinito de expresiones lingüísticas. Si se adopta una gramática como un modelo de los procesos que en dicho sistema se llevan a cabo, el término de procesamiento se referira a la realidad psicológica de las entidades y procedimientos expresados por dicha gramática. Una gramática es desde esta perspectiva, una forma de caracterizar el conjunto de categorias de expresiones lingüísticas y reglas que operan sobre ellas en el procesamiento del lenguaje natural. Una gramática es una teoría de las restricciones que afectan al procesamiento del lenguaje desde la perspectiva de la lengua como sistema. Sin embargo, existen expresiones, aun interpretables, que no satisfacen las reglas definidas en una gramática. Los procesos que concluyen, tras la segmentacion de una expresión lingüística en sus constituyentes gramaticales, en la construcción de descripciones sintácticas interpretables es el objeto del procesamiento sintáctico. Dada la dependencia de estas descripciones sintácticas de las descripciones permitidas en la lengua, es dificil ignorar las descripciones de una cierta gramática en el análisis del procesamiento sintáctico del lenguaje natural. 4.1. El análisis sintáctico. El proceso que sigue un lector en la lectura de un texto es lineal. La sintaxis del texto define un procedimiento para comúnicar una constelacion no lineal de representaciones en términos lineales (Just y Carpenter, 1987). El lector intenta recuperar las relaciones que subyacen a las representaciones que suscita el texto, durante la lectura, segmentando las

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expresiones que procesa en sus constituyentes gramaticales y asignando una interpretación a estas expresiones de acuerdo con dicha segmentacion. Estos constituyentes y sus relaciones pueden expresarse, recurriendo a ciertas entidades, -definidas en una cierta gramática-, en términos de cadenas, arboles, categorias, etc. Ciertas categorias sintácticas, o, símbolos no terminales, -nombres, adjetivos, determinantes, etc.- se agrupan en frases -frases nominales, frases verbales, frases preposicionales, etc.- y oraciones -simples, coordinadas, etc.- de acuerdo con una estructura jerarquica -un diagrama arboreo o arbol- que describe como el lector segmenta una cierta expresión. El análisis sintáctico se diferencia del análisis semántico en que el primero caracteriza la forma o estructura de las expresiones, en tanto, el segundo, caracteriza la forma o estructura proposicional de las representaciones semánticas generadas en el procesamiento del texto. Si se altera, de forma sistemática, la estructura sintáctica de una expresión se afectan las representaciones semánticas que el lector construye (Jordan, 1988; Schadler, y O'Connell, 1984). La misma representación semántica puede, a su vez, expresarse recurriendo a distintas formas sintácticas como se reconoce en el empleo de la voz activa o de la voz pasiva que generan, en el lector, la misma interpretación semántica. 4.1.1. Descripciones sintácticas. Al segmentar una expresión en términos de sus constituyentes el lector construye una descripcion sintáctica. La construcción de estas descripciones no aguarda a que concluya el procesamiento de una expresión. El lector interpreta de forma inmediata la estructura sintáctica de una oracion a medida que avanza en su procesamiento (Hanley, 1987; Cuetos y Mitchell, 1988). La latencia de fijación, en cada palabra, refleja la ejecucion del análisis sintáctico que se esta llevando a cabo en su lectura (Carroll y Slowiaczek, 1986; McDonald y Carpenter, 1981). De ahi, la dependencia del lector para detectar la ausencia de ciertas palabras (Cooper, Tye-Murray y Nelson, 1987), o, su capacidad para construir descripciones sintácticas coherentes del texto cuando el texto no las aporta (Schadler, y O'Connell, 1984). 4.1.2. Evidencia El desarrollo y la adquisicion del lenguaje evidencia el papel de la sintaxis en la interpretación de una expresión lingüística no canónica. Las estrategias léxico-semánticas que primitivamente adopta un nino varian dependiendo de la articulacion simultanea de las descripciones sintácticas y semánticas que realiza de ciertas expresiones lingüísticas en el contexto en que se usan (cf. Bloom y Capatides, 1987; McClellan, Yewchuk y Holdgrafer, 1986; Pinker, 1985). Estas estrategias permiten correlacionar descripciones sintácticas y semánticas asignando las categorias semánticas de sujeto y objeto, a los términos, segun el orden en que aparecen en la expresión. Estrategias estas que abandona a medida que progresa en el reconocimiento de distintas estructuras sintácticas (cf. Pinker, 1985). En un análisis de la lectura comprensiva oral de un texto, por un grupo de niños, que contenia una oracion anomala construida por un cambio en el orden de dos predicados, Schadler y O'Connell (1984) encontraron que la lectura era mas lenta y la pausa mayor cuando leyeron las oraciones anomalas, lo que sugiere que procedian a normalizar la oracion anomala o a cambiar el orden de sus palabras para hacerla mas plausible. Las latencias de respuesta de los adultos,

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en una tarea que implica la lectura de un texto para su recuerdo posterior, varian dependiendo de la estructura sintáctica de las oraciones, como Aaronson y Ferres (1984) aprecian en los límites de frase, en la diferente respuesta ante verbos copulativos y léxicos, o, en el diferente tratamiento que reciben las oraciones dependiendo de que tengan o no una oracion de relativo incorporada. Frazier, Taft, Roeper y Clifton (1984) encuentran que la lectura de una segunda oracion de una oracion compuesta es mas rapida cuando es estructuralmente similar a la primera, efecto que encuentran constante utilizando diversos tipos de estructuras sintácticas. La evidencia mas demostrativa del papel del análisis sintáctico en la comprensión del lenguaje la proporciona una disfunción tipicamente sintáctica como es la afasia de Broca. Este sindrome se caracteriza por una incapacidad especifica del paciente para comprender y producir expresiones lingüísticas cuya interpretación semántica depende del análisis de ciertos indicios sintácticos, sea del orden de las palabras o de la existencia de morfemas que expresan ciertas funciónes. Berndt y Caramazza (1980) han estudiado las dificultades que los afasicos de Broca tienen con la información del orden de las palabras, lo que les impide distinguir entre oraciones del tipo, a. El nino juega con el perro. b. El perro juega con el nino. o del tipo de, a. Le dio al nino sus galletas. b. Le dio el nino sus galletas. que depende del análisis de la función caracterizada por la frase nominal que introduce la expresión "el nino" cuando dispone o no de una palabra de función "a"1 . De este modo, interpretando las tres frases nominales de la expresión -le, el nino y sus galletas- y la frase verbal -dio- el afasico de Broca no es capaz de reconocer su distinta interpretación semántica. En un estudio similar, Heilman y Scholes (1976) trataron de determinar, presentando una serie de dibujos acordes con distintas descripciones sintácticas y distintas interpretaciónes semánticas de la misma expresión, el modelo de referencia que construyen los afasicos. Heilman y Scholes (1976) muestran que, cuando disponen de suficientes indicios semánticos para interpretarla, los afasicos interpretan correctamente la oracion, fracasando, en cambio, cuando su interpretación semántica depende de indicios sintácticos que no procesan. Estas dificultades del afasico se multiplican cuando las oraciones son sintácticamente mas complejas. Distintos aspectos de la estructura sintáctica de la oracion contribuyen, por separado, a la complejidad de una oracion (Caplan, Baker y Dehaut, 1985).

1 En Berndt y Caramazza (1980), estudiando a afasicos de habla inglesa, el analisis de este ejemplo depende estrictamente del orden al no darse la preposicion en este caso.

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4.2. La autonomía del procesamiento sintáctico. Formalismos representacionales. El procesamiento del lenguaje natural puede resultar de la actuacion de un sistema de procesadores autonomos o de la actuacion de un sistema de procesadores interactivos. En un sistema autonomo la señal de salida de un modulo es única y global hasta su entrada en un modulo de nivel superior. En un sistema interactivo la señal de salida de un modulo es, hasta que concluye su actuacion, multiple y parcial ya que cada salida retorna de nuevo como entrada una vez se elabora como señal por un modulo de nivel superior. Es posible concebir, sin embargo, un sistema autonomo de salida multiple y global en el que las señales sirven como entrada a modulos de nivel superior que las evaluan. En la computacion de la estructura sintáctica de una oracion, el procesador sintáctico es autonomo si proporciona una estructura constituyente por constituyente o frase por frase que es posteriormente utilizada por el componente semántico para construir una interpretación semántica. Aunque no hay necesidad ni dato alguno de que exista algun tipo de representación de la estructura sintáctica de la oracion anterior a su interpretación semántica, es objeto de un amplio debate teórico cual de estas formulaciones alternativas puede dar cuenta del procesamiento sintáctico del lenguaje natural (cf. Cairns, 1984, Fodor, 1983). Dos tipos de problemas afectan a la evaluacion de estas hipotesis. El primer tipo de problemas, de naturaleza empírica, se refiere al carácter lineal del procesamiento del lenguaje, tanto a nivel oral (Marslen-Wilson y Tyler, 1980) como escrito (Just y Carpenter, 1984) y al hecho de que el análisis sintáctico y semántico tenga lugar a medida que el sujeto progresa en su procesamiento. El segundo, de naturaleza teórica, se refiere al carácter mutuamente exclusivo (cf. Cairns, 1984) de las hipotesis que defienden la autonomia o la dependencia del procesamiento sintáctico respecto del procesamiento semántico, o, viceversa. La evidencia empírica que discute una de las alternativas tiende a proporcionar, a su pesar, evidencia empírica que justifica la hipotesis alternativa de modo que es, teórica y empíricamente dificil, decidir entre ambas. Que el análisis sintáctico de una oracion precede al análisis semántico y que se realiza con absoluta independencia de este es una hipotesis incorrecta si se atiende a la evidencia que asegura el carácter inmediato de las interpretaciónes que el lector hace del texto a medida que va leyendo cada palabra (Just y Carpenter, 1987). Es posible, sin embargo, que la descripcion sintáctica de una oracion, a medida que se presenta cada palabra, se realice con independencia de la interpretación semántica dada a esa oracion en el mismo momento de procesamiento. En un trabajo ya clasico Forster y Ryder (1971) demuestran que la complejidad sintáctica y la complejidad semántica tienen efectos negativos aditivos sobre el recuerdo. El recuerdo inmediato era mejor para oraciones normales, menor para oraciones confusas, y menor aun, para oraciones anomalas. A pesar de que la interpretación de los resultados de los experimentos que demuestran que en el análisis sintáctico de un constituyente no interviene su interpretación semántica (cf. Rayner, Carlson y Frazier, 1983) es, a menudo, discutible (cf. Just y Carpenter, 1987), Ferreira y Clifton (1986) encuentran que el análisis sintáctico se lleva a cabo con independencia del análisis semántico incluso cuando supone una anomalia semántica o textual. En tres experimentos en que someten a prueba la hipotesis de modularidad sintáctica, registrando la latencia de cada fijación ocular, Ferreira y Clifton (1986) encuentran que los sesgos hallados en el procesamiento sintáctico de oraciones aisladas se conservaban en el contexto de un texto, a pesar de entrar en

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conflicto con su interpretación tematica o con los sesgos que introducia el discurso. Sus resultados, que parecen apoyar la hipotesis de un modulo de procesamiento sintáctico, nos indican, únicamente, sin embargo, que el procesamiento sintáctico de una oracion es un proceso obligatorio. Ferreira y Clifton emplean oraciones cuyos términos activan esquemas léxicos predictivos del análisis sintáctico de la oracion, dando lugar a un efecto de ambiguedad sintáctica que solo resuelve posteriormente cuando se procesan nuevos indicios proporcionados por el texto. Hanley (1987) muestra que en el análisis semántico de casos, los roles de casos se asignan dentro de una proposicion tomando en cuenta información sintáctica y semántica a medida que se progresa en el procesamiento lo que ocurre sin que se viole el supuesto de autonomia de la sintaxis. El procesamiento sintáctico de una oracion tiene lugar de forma secuencial a medida que el lector progresa en su procesamiento. Los efectos que la estructura sintáctica de la oracion tiene en el procesamiento de sus constituyentes se evidencia en el tratamiento que recibe cada palabra dependiendo de la estructura sintáctica que determinan las ya procesadas (Masson, 1988; Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y LaCount, 1985; Schwanenflugel y Shoben, 1985; West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986). Los resultados de estas investigaciónes se explican por la intervencion de un modulo de procesamiento sintáctico que opera secuencialmente, a medida que se procesa cada palabra, generando una descripcion sintáctica plausible que afecta a las que suceden segun satisfagan o no las restricciones implícitas en dicha descripcion. En una investigación en la que estudiaban los efectos de anticipacion sintáctica en el procesamiento de una serie de palabras de distintas clases léxicas -nombres, verbos, nombreverbo ambiguos y palabras sin sentido-, utilizando una tarea de decision léxica, y, controlando los potenciales evocados ante las palabras objetivo en distintas localizaciones cerebrales, Samar y Berent (1986) encuentran, sometiendo a un análisis de componentes principales las medidas obtenidas, un pico componente en 140 msg. que discrimina entre palabras en contextos apropiados e inapropiados, independiente de la clase de palabra y anterior a la identificación de su clase léxica, que alcanza su nivel maximo en localizaciones tempoparietales. Wright y Garrett (1984), analizando los efectos de la estructura sintáctica en la adopción de una decision léxica, encuentran que la estructura gramatical de la oracion que se procesa, cuando se presenta palabra por palabra, afecta a la latencia de respuesta de una decision léxica. En su primer experimento obtienen, cuando se presenta un verbo modal seguido por un verbo principal -como en "puedes abrirme la puerta?"- o una preposicion seguida por un nombre -como en "con un tenedor"- menores latencias de respuesta que cuando se presentan las relaciones opuestas (verbo modal/nombre y preposicion/verbo principal). Identicos resultados encuentran West y Stanovich (1986) utilizando una tarea de decision léxica y una tarea de denominacion. Estos resultados demuestran que existen ciertas restricciones en la segmentacion de los constituyentes de las oraciones dependiendo del análisis sintáctico de las palabras que se procesan secuencialmente (cf. 4.3. Procesos de análisis sintáctico). El procesamiento secuencial del texto permite que el análisis semántico de las palabras concurra con el análisis sintáctico de la que sucede para construir una descripcion sintáctica plausible de la oracion de forma que se satisfagan todas las restricciones. Un análisis meramente sintáctico de la oracion no permite, a menudo, su segmentacion apropiada (Johnson-Laird, 1983; Just y Carpenter, 1987). La información sintáctica es insuficiente

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para indicar su estructura sintáctica. La interpretación semántica de una oracion puede recuperarse directamente a partir del análisis que se lleva a cabo sobre su estructura sintáctica guiando el análisis sintáctico posterior. La eficiencia con que se ejecutan los procesos de comprensión puede atribuirse a la construcción directa de una representación proposicional gracias a la habilidad del segmentador para tener en cuenta toda la información relevante. La interaccion entre los mecanismos de procesamiento sintáctico y los mecanismos de procesamiento semántico se verifica en que: a) las entradas léxicas no solo contienen información acerca de su marco sintáctico sino tambien de los referentes potenciales de sus distintos argumentos. La naturaleza prescriptiva y predictiva de los esquemas léxicos explica que derive de la computacion natural de la estructura sintáctica la interpretación semántica de una oracion; y b) la representación proposicional de un constituyente puede determinar el análisis de los constituyentes que le suceden. La identificación de los referentes en esta representación puede determinar el proceso subsiguiente de segmentacion. Que existe interaccion entre un tipo y otro de mecanismos supone que no se de, de hecho, ningun tipo de representación de la estructura sintáctica de la oracion independiente de su representación semántica. Los procesos de segmentacion sintáctica e interpretación semántica se resuelven por la actuacion de mecanismos modulares concurrentes. La ejecucion de decisiones concurrentes puede resolverse por: a) la construcción de representaciones paralelas en una tabla, o b) la construcción de un análisis que puede someterse a revision por la actuacion de un proceso de regresion recursivo o por anticipacion. Dos alternativas generales pueden concebirse para organizar de forma concurrente los modulos de procesamiento sintáctico y semántico: a) el proceso podria llevarse a cabo por medio de un análisis sintáctico y los esquemas léxicos utilizarse para eliminar las interpretaciónes inapropiadas; o b) el proceso podria llevarse a cabo por medio de un análisis semántico y los esquemas sintácticos utilizarse para eliminar las interpretaciónes inapropiadas. Dado que los esquemas léxicos pueden normalmente integrarse para producir un numero indefinido de representaciones proposicionales cuando el análisis sintáctico no se tiene en cuenta, hay bases para suponer que el proceso de interpretación se lleva primariamente a cabo por medio del análisis sintáctico (Johnson-Laird, 1983). El segmentador lingüístico utiliza las descripciones de la gramática para construir una representación proposicional que se basa en la semántica léxica (cf. Bresnan, 1982; Gazdar, Klein, Pullum y Sag, 1985). De este modo puede afirmarse una hipotesis interactica del análisis sintáctico que solo opera cuando los esquemas léxicos no permiten una descripcion sintáctica plausible de la oracion. 4.2.1. Modelo de redes de transición ampliadas. Una red de transicion ampliada es un formalismo procedimental algoritmico que incorpora, en los arcos que especifican las transiciones entre los nodos de una red de transicion recursiva de estados finitos, información heuristica, como condicion para que se lleve a cabo la transicion especificada (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). Los primeros modelos utilizando redes de transicion ampliadas (R.T.A.) provienen del campo de la inteligencia artificial (Thorne, Bratley, y Dewar, 1968; Woods, 1973) y desde entonces se han propuesto como modelos de procesamiento del sistema cognitivo humano (Kaplan, 1973; Wanner y Maratsos, 1978) y especialmente en el análisis del procesamiento del lenguaje

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natural frente al análisis que proponen las teorías lingüísticas mas tradicionales (cf. Berwick y Weinberg, 1983). Una red de transicion ampliada (R.T.A.) describe el análisis sintáctico como un proceso que consiste en atravesar los nodos de la red segun las condiciones asociadas a sus arcos. Una condicion se corresponde con la existencia de un indicio o una serie de indicios que expresan un cierto estado sintáctico. La naturaleza secuencial del proceso de análisis y el carácter modular de sus reglas, que permite que cada frase de identica estructura sintáctica se analice con la misma red, reproduce dos de las propiedades mas relevantes del procesamiento sintáctico humano (Just y Carpenter, 1987). Sin embargo, una R.T.A. al solo disponer de información sintáctica no construye una descripcion sintáctica hasta no haber procesado por completo un constituyente, comportandose de forma ineficiente cuando la descripcion sintáctica construida se revela erronea, cuando la oracion en cuestion no es inequivocamente gramatical o contiene expresiones sintácticamente no interpretables (Thibadeau, Just y Carpenter, 1982). Con el procesamiento sintáctico de una oracion concurre el análisis semántico generando restricciones que convergen con las restricciones generadas por aquel, como se revela en el procesamiento secuencial de un texto. 4.2.3. Modelo de sistemas de producción. El análisis sintáctico puede asimismo llevarse a cabo por un modelo de sistemas de produccion. Un sistema de produccion es un formalismo procedimental heuristico que permite describir el procesamiento sintáctico en términos de un conjunto de producciones. Una produccion es una regla que incluye una condicion y una accion asociada. En una condicion se codifica el estado sintáctico que debe verificarse para que se active la accion que se asocia con ese estado. Just y Carpenter (1987) han formulado un modelo detallado de sistemas de produccion para resolver el proceso de análisis sintáctico que tiene lugar durante la lectura. El análisis proporciona una estructura simbólica que determina los constituyentes de una oracion y los relaciona entre si en un arbol segun sus mutuas dependencias. La información sintáctica que extrae se representa por medio de un conjunto de proposiciones de la forma valoratributo que utiliza dos tipos de relaciones básicas, -la relación :es y la relación :tiene- que expresan las relaciones de identidad y de dependencia entre los distintos constituyentes sintácticos y las expresiones analizadas. 4.3. Procesos de análisis sintáctico. El análisis sintáctico se lleva a cabo de acuerdo con los indicios que el procesamiento de cada palabra aporta al análisis. Cada tipo de indicio restringe el rango de las descripciones sintácticas convergiendo, a menudo, en una descripcion distintos indicios léxicos, sintácticos, semánticos y referenciales. Los hallazgos empíricos obtenidos utilizando un paradigma de anticipacion léxica (cf. Clifton, Frazier y Connine, 1984) o un paradigma de anticipacion sintáctica avalan esta hipotesis (cf. Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y Shoben, 1985; West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986).

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4.3.1. Los indicios sintácticos en el modelo de reglas de producción. Cuatro tipos de indicios afectan a la construcción de una descripcion sintáctica: a) indicios léxicos segmentales proporcionados por la estructura léxica de las palabras: la naturaleza léxica o no de sus monemas constituyentes y la clase léxica a la que puede pertenecer el lexema si contiene alguno; b) indicios léxicos suprasegmentales proporcionados por los rasgos prosodicos del lenguaje oral -la acentuacion de las palabras y la entonacion- o expresados en la puntuacion de un texto escrito; c) indicios sintácticos proporcionados por el orden en que se componen las palabras y las relaciones de dependencia que pueden darse entre constituyentes de acuerdo con ciertas restricciones léxicas y/o semánticas; y, d) indicios semánticos proporcionados por la interpretación semántica de las palabras. 4.3.1.1. Indicios léxicos. Las palabras pueden clasificarse segun su clase léxica y la estructura morfológica de sus constituyentes. Si una palabra contiene al menos un lexema se trata de una palabra de contenido. Si una palabra no contiene ningun lexema se trata de una palabra de función. Entre las palabras de contenido se incluyen los nombres, los verbos, los adjetivos y los adverbios; entre las palabras de función se incluyen las conjunciónes, las preposiciones, los cuantificadores y los determinantes. Las palabras de función indican el comienzo de una cierta oracion o constituyente sintáctico (Kimball, 1973); asi, una conjunción -p. ej. y, mientras, etc.indica el comienzo de una nueva oracion, una preposicion -p. ej. en, con, etc.- el comienzo de una frase preposicional, y, los cuantificadores -p. ej. algunos, muchos, pocos, etc.- y los determinantes -un, el, los, etc.- el comienzo de una frase nominal. Las palabras de función no solo indican el comienzo de un constituyente sino que especifican de que constituyente se trata. La semántica asociada al uso de las distintas palabras de función juega un papel critico en la determinacion del estatuto lógico de las proposiciones que una expresión o un conjunto de expresiones lingüísticas contienen (Johnson-Laird, 1983; Russell y Haworth, 1987). La clase a la que pertenece una palabra de contenido indica tambien la presencia de un cierto constituyente. Esta asociacion entre una clase de palabras y una clase de indicios sintácticos es util en la construcción de una descripcion sintáctica de una oracion. Asi dependiendo de la interpretación léxica de la palabra como nombre o verbo, como nombre o adjetivo, como conjunción o adverbio, etc. la descripcion sintáctica incorpora o no un cierto tipo de restricciones. Muchas palabras pertenecen a la vez a distintas clases, pero otras muchas solo pertenecen a una clase. Asi, por ejemplo, "despues de" puede ser conjunción o preposicion como en las oraciones siguientes, a. (Conjunción): Habló después de reirse. b. (Preposicion): Habló después de Juan. o "vieja" puede ser, ademas de adjetivo, nombre, y "casa", ademas de nombre, verbo, como en la oracion "la vieja casa las penas con las alegrias", cuya interpretación traiciona las expectativas mas naturales del lector que tiende a interpretar "la vieja casa" como una frase nominal. Las distintas latencias de respuesta que se obtienen en la lectura de una palabra dependiendo de la clase a que pertenece justifica el papel de esta información en el análisis

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sintáctico, como encuentran Aaronson y Ferres (1984) en el distinto tratamiento de verbos copulativos y léxicos o en los distintos efectos de anticipacion léxica o sintáctica hallados por los autores previamente citados (cf. Clifton, Frazier y Connine, 1984; Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y Shoben, 1985; West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986). Clifton, Frazier y Connine (1984), estudiando el efecto que en el procesamiento de una oracion tiene la categoria léxica a que pertenece un verbo, demuestran que los lectores utilizan esta información léxica para anticiparse a la aparicion de ciertos constituyentes sintácticos y decidir sobre la interpretación léxica de las palabras. Algunos verbos, en efecto, requieren una frase nominal que funcióne como objeto, por ser transitivos, otros, en cambio, no la requieren. En su tercer experimento, Wright y McGarrett (1984) encuentran que los sujetos procesan, tras un verbo transitivo, mas rapidamente una frase nominal que una frase preposicional. De acuerdo con Clifton, Frazier y Connine (1984) esta información léxica parece guiar el análisis sintáctico afectando a los juicios de gramaticalidad de los sujetos. La estructura morfológica de las palabras contribuye, tambien, al análisis sintacti co al especificar la clase a que pertence una cierta palabra de contenido, como, p. ej. el sufijo "mente" en "veladamente" que la define como un adverbio, o, como los afijos de la palabra "impagable" en "deuda impagable" que la define como un adjetivo. Entre los indicios léxicos suprasegmentales, la puntuacion del texto constituye uno de los indicios empleados en la lectura en el análisis sintáctico de las oraciones, indicando, a menudo, la forma en que debe segmentarse una oracion en sus distintos constituyentes. 4.3.1.2. Indicios sintácticos. El orden de las palabras en la oracion indica, a menudo, el papel sintáctico que una cierta palabra juega. Asi, como se pusiera de manifiesto en el análisis de la afasia de Broca, la interpretación de las siguientes oraciones depende del análisis de este indicio: a. El nino juega con el perro. b. El perro juega con el nino. El orden de los distintos constituyentes sintácticos y de las oraciones juega un papel critico en el análisis sintáctico del lenguaje, aunque su estatuto se modifica con el desarrollo (Abrahamsen y Rigrodsky, 1984) en el que juega un papel critico, en la progresiva complicacion del análisis sintáctico (Pinker, 1985). 4.3.1.3. Indicios semánticos. La interpretación semántica de las palabras y del contexto en que se presentan en una oracion o en un texto constituyen uno de los indicios que afectan al análisis sintáctico de una oracion (cf. Taraban y McClelland, 1988). 4.3.1.4. Los indicios sintácticos a través de los lenguajes. El uso de estos indicios en el análisis sintáctico es distinto para cada lenguaje segun sus características léxicas, morfológicas, sintácticas y semánticas (Cuetos y Mitchell, 1988;

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MacWhinney, Bates, y Kliegl, 1984). Los lectores asignan mas peso a los indicios mas significativos en su lenguaje, transfiriendo el valor de estos indicios a la lectura de textos en otros lenguajes. 4.3. 2. Los procesos sintácticos en el modelo de reglas de producción. La información que proporcionan los distintos indicios puede expresarse como conocimiento procedimental. Los distintos indicios léxicos, sintácticos y semánticos definen que acciones deben ejecutarse en la segmentacion de una oracion al definir las condiciones en que se activan las reglas de produccion que las contienen. Estas reglas de produccion permiten identificar los constituyentes sintácticos de una oracion. La activación de una accion determina la construcción de una descripcion sintáctica inmediata acorde con lo especificado por la regla (cf. Clifton, Frazier y Connine, 1984; Samar y Berent, 1986; Schwanenflugel y Shoben, 1985; West y Stanovich, 1986; West y Stanovich, 1986). Las inconsistencias se resuelven cuando se encuentra información que no se adecua a la descripcion sintáctica construida, como en los ejemplos siguientes: a. Juan se peino solo una vez que decidio marcharse. b. Se lo llevo puesto que era el único que quedaba. El hecho de que el lector construya, a menudo, descripciones sintácticas desviadas, demuestra que estas descripciones se hacen de forma inmediata de acuerdo con los indicios proporcionados por las palabras del texto que va procesando. 4.3.3. Procesamiento de la ambigüedad sintáctica. Cuando en la lectura de un texto se detecta una ambigüedad sintáctica (cf. Perfetti, Beverly, Bell, Rogers y Faux, 1987)., el sistema la resuelve recurriendo al contexto previo y a la frecuencia relativa de cada descripcion descartando las alternativas menos plausibles (Altmann y Steedman, 1988). Esta eleccion se marca por si se revela desviada en el análisis posterior obligando al sistema a su recuperacion (Carpenter y Daneman, 1981). La resolucion de la ambiguedad puede hacerse llevando a cabo: a) una integración, únicamente de los indicios estructurales locales y solo posteriormente recurriendo a otros indicios si la descripcion sintáctica realizada es inconsistente con el contexto (cf. Ferreira y Clifton, 1986; Ford, Bresnan y Kaplan, 1982; Holmes, 1984; Rayner, Carlson y Frazier, 1983; Frazier y Rayner, 1987); o, b) una integración simultanea de acuerdo con el contexto de los indicios disponibles a distintos niveles (Marslen-Wilson, 1973, 1975). En tanto en el primer caso se aplican ciertas estrategias para resolver la ambiguedad, tales como la estrategia de enlace minimo (Frazier, 1978), la estrategia de cerramiento tardio (Frazier y Rayner, 1987), etc., en el segundo, la ambiguedad se resuelve de forma acumulativa, seleccionando entre descripciones sintácticas alternativas a partir de las restricciones generadas por el texto al procesarlo palabra por palabra (cf. Altmann y Steedman, 1988). Esta segunda alternativa es la que parece verificarse en el caso del espanol (cf. Cuetos y Mitchell, 1988).

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4.3.3.1. Detección de la ambigüedad sintáctica. La ambigüedad sintáctica de una oracion no siempre se detecta (cf. Perfetti, Beverly, Bell, Rogers y Faux, 1987). La deteccion de una ambiguedad depende del tipo de procesamiento que se esta llevando a cabo, de que el texto este o no a disposicion del lector en el momento en que surge. En un estudio en el que analizan los tiempos de inspeccion de los términos en oraciones sintácticamente ambiguas manipulando experimentalmente las condiciones de presentacion, Kennedy y Murray (1984) prueban, en un análisis que se apoya en el estudio de las fijaciones oculares, que cuando las palabras previamente leidas permanecen a la vista del lector, los sujetos son sensibles a la ambiguedad sintáctica de la oracion resolviendola en el contexto de las palabras precedentes. Cuando, por el contrario, las palabras se van presentando en la misma localizacion o variando la localizacion el lector no dispone de las palabras ya leidas, los lectores tienden a resolver la ambiguedad al término de la oracion. La ambiguedad sintáctica puede, de hecho, resolverse en el momento en que surge o al término de la oracion dependiendo de los indicios de que dispone el lector de forma concurrente (cf. Altmann y Steedman, 1988; Marslen-Wilson, 1973, 1975). Analizando los juicios de gramaticalidad de los sujetos para oraciones sintácticamente ambiguas que dan lugar a una descripcion sintáctica desviada, Warner y Glass (1987) encuentran que el contexto y la longitud de la oracion ambigua afecta a que los sujetos consideren la oracion gramaticalmente correcta incluso cuando no se les da un tiempo limitado para efectuar sus juicios. En el procesamiento sintáctico se construye una descripcion sintáctica única. Sharkey y Sharkey (1987), en una serie de experimentos en que manipulan la relación de ciertas palabras objetivo con el contexto precedente, no observan ningun tipo de efecto debido a la posicion de las palabras objetivo en la oracion, excepto en la posicion final, cuando las palabras se hallan relacionadas con el contexto precedente, indicando que la integración de una oracion con el texto previo es facilitado por las estructuras de conocimiento activas. Mas que una condicion para resolver la ambiguedad sintáctica, recurrir únicamente a indicios estructurales puede ser una consecuencia que se deriva de que ningun otro tipo de indicios se encuentre a la sazon disponible, haciendose, de este modo, evidente el carácter obligatorio del procesamiento sintáctico. Frazier y Rayner (1987) y Holmes (1984) han comprobado la existencia de ciertas estrategias en la resolucion de la ambiguedad sintáctica del ingles. Holmes (1984) encuentra que la descripcion sintáctica de una oracion ambigua se impone a su interpretación semántica incluso cuando esta entra en conflicto con los indicios estructurales a partir de los que se genera aquella (cf. 4.2. La autonomia del procesamiento sintáctico. Formalismos representacionales). En tres experimentos en que estudiaban, registrando las latencias de fijación ocular, la interaccion entre el procesamiento léxico y sintáctico en la comprensión del lenguaje utilizando oraciones que contenian términos que resultaban ambiguos respecto de las categorias sintácticas a que pertenecen -p. ej. "la vieja casa", donde "vieja" puede ser nombre o adjetivo y "casa" puede ser verbo o nombre-, Frazier y Rayner (1987) encuentran que los lectores retrasan la segmentacion de la cadena ambigua hasta que no reciben suficiente información que la desambigue. Cuando el léxico no proporciona la información que se requiere para el análisis sintáctico otro tipo de indicios sintácticos y semánticos pueden ser criticos en la segmentacion que se efectua, si no es posible de otro modo, al término de la oracion.

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4.3.3.2. Indicios de desambiguación sintáctica. Ciertos indicios sintácticos y semánticos juegan un papel critico en la desambiguacion sintáctica de una oracion. Entre los indicios léxicos, la frecuencia relativa de las interpretaciónes léxicas competitivas de las palabras (cf. 3.2.2.1. Desambiguacion léxica); entre los indicios sintácticos la longitud de la oracion ambigua (Warner y Glass, 1987), y el numero de constituyentes intervinientes entre el término o términos que generan la ambiguedad y aquellos que la resuelven (Daneman y Carpenter, 1983b); entre los indicios semánticos los proporcionados por la interpretación del texto precedente (cf. Just y Carpenter, 1987). 4.4. Procesamiento sintáctico y Memoria Activa. La memoria activa juega un papel central en el procesamiento que lleva a cabo el lector (Baddeley, 1986a), afectando a deficiencias mas básicas de codificación de la memoria semántica (cf. Swanson, 1986). La capacidad de retencion de información por parte de la memoria activa es un predictor significativo del rendimiento en la lectura (cf. Baddeley, Logie, Nimmo-Smith y Brereton, 1985; Sipe y Engle, 1986) y de sus trastornos (cf. Schankweiler y Crain, 1986). La medida de su capacidad o expansion constituye un criterio para la iniciacion del entrenamiento en la lectura (cf. Warren-Leubecker, 1987). En el procesamiento de un texto, la memoria activa afecta a: a) el uso de estrategias de segmentacion que asignan una descripcion sintáctica a las oraciones; b) la retencion de los indicios léxicos y sintácticos necesarios para la segmentacion de la oracion y para su comprensión, y, c) el decaimiento de esta información a medida que se procesa mas información. 4.4.1. Estrategias de segmentación y Memoria Activa. Ciertas estrategias sintácticas estructurales pueden jugar un papel en el procesamiento sintáctico dependiendo de las demandas especificas de cada lenguaje. Una estrategia general consiste en segmentar la oracion en el menor numero de constituyentes posible reduciendo la complejidad del procesamiento y la sobrecarga informaciónal de la memoria activa. Cada constituyente tiende a interpretarse en el nivel que supone una menor retencion de información por parte de la memoria activa. De este modo, por ejemplo, las conjunciónes tienden a interpretarse como enlazando constituyentes sintácticos de bajo nivel de complejidad, como en la oracion "Maria compro el mantel y los cubiertos su amiga" (cf. Just y Carpenter, 1987). 4.4.2. Carga de memoria y complejidad sintáctica. La complejidad sintáctica de una oracion depende de en que grado compremete la capacidad de la memoria activa. Dos tipos de evidencia avalan el papel de la memoria activa en este caso: la existencia o no de relaciones semánticas estructuradas entre las oraciones y entre los términos de una oracion, y, la estructura simple o compleja de la oracion que se procesa.

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Power (1985) ha demostrado, estudiando el proceso de produccion de oraciones, que la elaboracion de una oracion enlazando dos palabras, cuando el sujeto se limita a recuperar una relación semántica previa es mas simple que cuando se ve obligado al establecimiento de relaciones ineditas, y el establecimiento de estas es mas simple cuando se concentra en esta tarea y no se reducen los recursos de la memoria activa llevando a cabo otra tarea distractora. Cuando se da esto, Power (1985) muestra que el numero de relaciones semánticas ineditas que pueden establecerse es menor. En una investigación mas especifica, que utiliza el metodo de presentacion visual serial rapido (PSVR) de las palabras de oraciones aisladas, Masson (1986) encuentra en una tarea de decision léxica que las palabras objetivo congruentes con las oraciones se identificaban mas rapidamente que palabras objetivo incongruentes. Este efecto era mas fuerte cuando las oraciones eran sintácticamente normales. En una tarea de denominacion no encontraba ningun efecto positivo del contexto en oraciones que se presentaban desordenadas, efecto positivo que si encontraba cuando las oraciones eran normales en el procesamiento de las palabras objetivo debido a un efecto de inhibicion: el orden de la oracion afecta a la ejecucion de ciertas estrategias que operan en la identificación léxica y en la denominacion de una palabra inhibiendo ciertas interpretaciónes léxicas. Las palabras objetivo incongruentes y el orden de la oracion afectan a la integración de las oraciones dificultando la identificación y denominacion de las palabras. La hipotesis de que las dificultades sintácticas surgen de que el procesamiento del lenguaje compromete los recursos de la memoria activa se ha comprobado numerosas veces aunque no resultan todavia claros sus distintos mecanismos. Los distintos trabajos se han orientado a mostrar la mayor dificultad de las oraciones de relativo en que cambia el papel sintáctico que se asigna a este, de sujeto a objeto o viceversa, o la mayor dificultad de las oraciones en que se rompen las relaciones entre constituyentes por la introduccion de otra u otras oraciones intermedias, oraciones que incluyen oraciones incrustadas. Si se asocia simultaneamente a un mismo término dos roles sintácticos diferentes se compromete la comprensión de la oracion por la dificultad que esta doble función presenta para la memoria activa (Bever, 1970). Las oraciones en que se separan sus constituyentes gravan la memoria activa por afectar a la retencion de la información previa y a la ejecucion de estrategias que minimizan el numero de constituyentes sintácticos. Empleando una tecnica de presentacion visual serial rapida, Forster y Ryder (1971) mostraron la mayor dificultad de las oraciones en que se separaban sus constituyentes mediante otra oracion. El recuerdo era mejor para oraciones en que no se dividian sus constituyentes a pesar de tener la misma longitud que las que si se dividian, recordandose, en este ultimo caso, peor la oracion incrustada. Otros estudios (Abrahamsen y Rigrodsky, 1984; Ford, 1983; Holmes y O'Regan, 1981) tratan de estudiar esta dificultad comparando el tiempo de procesamiento que lleva cada palabra en dos estructuras sintácticas diferentes, que incluyen oraciones incrustadas, en que se modifica el papel sintáctico asignado al relativo como: a. La propuesta que puso en cuestión el senador era equívoca (relativo-objeto). b. La propuesta que puso en cuestión al senador era equívoca (relativo-sujeto) Habitualmente los sujetos encuentran mas dificil de comprender aquellas estructuras sintácticas en que la oracion incrustada varía el orden en que aparecen las distintas categorias sintácticas de los términos respecto de un orden canónico, dado a menudo en la

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oracion principal -sujeto, verbo, objeto-. Ford (1983) supone que esta dificultad deriva de la dificultad de hacer corresponder las distintas funciónes de los términos en ambas oraciones. En una investigación con niños, Abrahamsen y Rigrodsky (1984) encuentran que en la comprensión del lenguaje se descansa a menudo en el orden en que aparecen las palabras. Sin embargo, el papel que posteriormente se asigna al orden varía en los distintos lenguajes. 4.4.3. Decaimiento de información en la Memoria Activa. El oyente como el lector tiende a olvidar la forma superficial de las oraciones a medida que progresa en su procesamiento (Jarvella, 1971). En un experimento que es ya clasico, Jarvella (1971) mostraba, utilizando oraciones del tipo de las que se muestran, que el recuerdo del orden de las palabras de una oracion intermedia es mucho mas pobre cuando se integra con la primera oracion (a) que cuando se integra con la segunda (b), lo que parece mostrar el papel que la memoria activa puede estar jugando en el procesamiento. El recuerdo del orden de las palabras decae una vez se concluye el procesamiento de una oracion. a. Juan no tomo una decisión hasta que no regreso a su casa en Mostoles. Entonces la oferta a su mujer. b. Juan no tomo una decisión. Hasta que no regreso a su casa en Mostoles no expli oferta a su mujer. explico co la

La explicacion de este fenomeno se ha atribuido a: a) un efecto del estatuto de la información: activa o no activa dependiendo de que se haya concluido o no su procesamiento (cf. von Eckardt y Potter, 1985)-; b) un desplazamiento sintáctico competitivo: la computacion sintáctica de la oracion que se procesa compite con el mantenimiento de la estructura sintáctica de la oracion previa (cf. Just y Carpenter, 1987) y c) un efecto de desplazamiento semántico competitivo: la información previa compite con la que se procesa (cf. Gernsbacher, 1985). Ninguna de estas alternativas es estrictamente excluyente y existen de acuerdo con Gernsbacher (1985) otras. Von Eckardt y Potter (1985) atribuye el efecto a un cambio en la forma de representación de una forma predominantemente fonológica o léxica a una forma semántica una vez concluye el procesamiento de la oracion. Presentando en forma oral o escrita, segun los experimentos, oraciones de dos frases seguidas por una palabra -en forma oral o escrita- o por un dibujo von Eckardt y Potter (1985) verifican que únicamente la representación semántica se encuentra disponible. Gernsbacher (1985), por su parte, encuentra que este fenomeno es de hecho independiente de la modalidad de presentacion del estimulo, verbal o no verbal. Gernsbacher (1985) considera cuatro alternativas teóricas para explicar el efecto: a) la perdida de información superficial proviene de la ejecucion de alguna clase de transformaciones gramaticales relevantes a la descripcion sintáctica de las oraciones -hipotesis lingüística-; b) la perdida de información proviene de limitaciones de capacidad que afectan a la memoria activa-hipotesis de capacidad de memoria-; c) la perdida de información deriva de dificultades que afectan a la integración de información en un tópico comun -hipotesis de integración de conocimiento-; y d) la perdida de información proviene de cambios de procesamiento que afectan a la comprensión de una historia -hipotesis de cambio de procesamiento-. Para evaluar estas distintas hipotesis, Gernsbacher (1985) presenta una

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serie de historias graficas que los sujetos debian recordar y/o dividir en sus constituyentes segun los experimentos. En la explicacion de sus resultados Gernsbacher (1985) descarta todas las alternativas, excepto la que se refiere a los cambios de procesamiento que exige la comprensión de una historia, al no encontrar efectos significativos asociados con las otras alternativas teóricas. La información superficial de las historias graficas -su orientacion espacial- se perdia significativamente mas despues de entender distintas historias mas que una sola y despues de haberse completado una historia mas que de una historia que se presentaba incompleta. La información se perdia mas tras concluir el procesamiento de un constituyente que antes de su conclusion. 4.4.4. Asignación de recursos de la Memoria Activa y presión del lenguaje. No todos los lenguajes imponen las mismas constricciones en el procesamiento del lenguaje. El papel que en el análisis sintáctico cumplen los distintos indicios léxicos, sintácticos y semánticos difieren entre los lenguajes (Just y Carpenter, 1987). Un desarrollo teórico formal de estas constricciones y el modo en que se exigen mutuamente aclarara en el futuro esta cuestion. Un factor critico en la presion que el lenguaje ejerce sobre la memoria activa es la longitud de las oraciones. Baddeley y Wilson, (1988) han aportado evidencia neuropsicológica acerca del papel que este factor cumple en la comprensión del lenguaje. Cuando el bucle articulatorio de la memoria activa se encuentra afectado la capacidad de retencion de las oraciones y la capacidad del sujeto para formar un modelo de la situacion se ven asimismo alterados dificultando o impidiendo la comprensión incluso cuando la misma oracion podria sintáctica o semánticamente simplificarse. 5. PROCESAMIENTO SEMANTICO. Al procesamiento semántico compete el análisis de las condiciones de verdad de las proposiciones atomicas y moleculares del lenguaje natural, es decir, el análisis del contenido conceptual y proposicional de las oraciones. La interpretación semántica de una oracion depende de su contenido proposicional, contenido que es función del contenido conceptual de sus expresiones constituyentes. El objetivo de una teoría semántica es formalizar la interpretación de una oracion de acuerdo con alguna semántica formal que especifique las condiciones de verdad de las proposiciones que como expresión contiene. Esta pretension teórica debe a Frege (1892) sus principios básicos. De acuerdo con Frege (1892), la extension de una proposicion es su valor de verdad; su intension deriva de las condiciones que debe cumplir para que dicha proposicion sea verdadera. La cuestion es como especificar en el procesamiento semántico del lenguaje natural la interpretación semántica de una oracion que afecta a la especificacion de su extension o referencia y de su intension o sentido. 5.1. Semánticas interpretativas y semánticas constructivas. Dos clases de teorías semánticas generales, denominadas teorías semánticas interpretativas y teorías semánticas constructivas, analizan formalmente el análisis semántico que tiene lugar en el procesamiento del lenguaje natural.

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5.1.1. Teorías semánticas interpretativas. En una teoría semántica interpretativa la interpretación semántica de una expresión deriva, por composición, del contenido conceptual de sus expresiones constituyentes. Una expresión se define por referencia a sus constituyentes sintácticamente especificables. La "intension de una oracion puede construirse por composición de las intensiones de sus constituyentes de un modo tal que solo depende de la forma gramatical de la combinacion" (Johnson-Laird, 1983, p. 168). La función de composición es una función sintáctica que determina, de forma abstracta, el conjunto de expresiones bien formadas en un lenguaje dado. La función de interpretación que caracteriza los efectos semánticos de cada estado de composición sintáctica determina la extension de una expresión por referencia a su contenido conceptual. En términos de procesamiento, una teoría semántica interpretativa supone que la interpretación semántica de una expresión es independiente de los procesos que construyen, evaluan y revisan los modelos respecto de los cuales es posible determinar su valor de verdad. La interpretación semántica resulta de la combinacion sintáctica de conceptos de un modo tal que la extension de la oracion en que se combinan deriva por completo de la extension dada en los conceptos implicados. En una teoría semántica interpretativa la interpretación semántica de una oracion se deriva de su interpretación sintáctica. Las teorías semánticas de Katz y Fodor (1963) y de Montague (1974) constituyen ejemplos de semánticas interpretativas. 5.1.1.1. La teoría semántica de Katz-Fodor. Las reglas del componente semántico o reglas de proyeccion de la teoría semántica de Katz y Fodor solo operan sobre la estructura profunda de una oracion. La teoría pretende formalizar la inaceptabilidad semántica restringiendo en el marco de un análisis componencial del léxico que selecciones de rasgos pueden hacerse en la interpretación de una expresión compleja. Las reglas permiten seleccionar de entre las distintas interpretaciónes de una entrada léxica solo aquellas que son compatibles en el contexto de la expresión en que aparecen. La teoría supone que una oracion tiene tantas representaciones como interpretaciónes semánticas. Los problemas que esta teoría enfrenta, desde su propia perspectiva teórica, son: a) como formalizar una representación semántica de modo que se preserven las distinciones sintácticamente relevantes de la estructura profunda; y b) como determinar las reglas de proyeccion que se necesitan y diferenciarlas formalmente entre si. Esta teoría presenta otros problemas. La teoría, en efecto, no permite distinguir entre las distintas relaciones semánticas que pueden darse, de hecho, en una expresión y las restricciones de seleccion de sus reglas de proyeccion. Una contradiccion puede ser un tipo de expresión bien formada e interpretable, pero es necesariamente falsa. Las expresiones anomalas reciben a menudo una interpretación semántica satisfactoria incluso cuando violan las restricciones de seleccion semántica de las reglas que la generan. Por ultimo, en fin, la teoría no precisa las estrechas relaciones entre incompatibilidad semántica e incompatibilidad gramatical.

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5.1.1.2. Teoría gramatical de Montague. En su teoría gramatical, Montague (1974) define una teoría semántica que trata de formalizar la distincion entre proposicion y contenido proposicional recurriendo a la distincion fregeana entre sentido y referencia. Aunque esta semántica se limita en principio al contenido proposicional de las expresiones declarativas sus principios lógicos pueden extenderse a expresiones lingüísticas no declarativas. A todas las expresiones puede asignarseles un valor de verdad en cuanto su extension puede establecerse en relación con las entidades a que se aplican sus predicados en un conjunto de mundos posibles. De acuerdo con una semántica interpretativa de modelo teórico la intension del predicado de una proposicion puede interpretarse en términos de una función que asigna ciertos conjuntos de entidades a un conjunto de mundos posibles; la extension del predicado es el conjunto de entidades a que se aplica en el mundo posible en cuestion. La intension de una oracion, la proposicion que una oracion expresa, puede tratarse como una función que asigna valores de verdad a un conjunto de descripciones posibles del mundo; la extension de una oracion es su valor de verdad en la descripcion posible de que se trate. Una expresión solo es verdadera en un modelo, o, en otros términos, solo proporciona una descripcion bajo una representación. La cuestion es que conocimiento debe computarse con objeto de determinar el conjunto de entidades que poseen una cierta propiedad. Un concepto puede considerarse como una función, como una regla u operacion que asigna un único valor de verdad a los miembros de su dominio. La regla selecciona de una descripcion que es su dominio el conjunto de entidades a las que se refiere, constituyendo este conjunto el valor de la función. Dada la infinitud de expresiones que pueden formarse, lo que se requiere es una nueva función o conjunto de funciónes que determine la comprensión de las expresiones compuestas basandose en la comprensión de las expresiones elementales y en las reglas sintácticas o reglas de composición que las generan. La función de composición opera solo respecto al sentido y solo por derivacion a la referencia, que se establece por medio de la denotacion y el contexto. Montague (1974) propone un tipo de gramática categorial para explicar los efectos semánticos de la función de composición. En una gramática categorial las distintas categorias sintácticas se derivan de las categorias básicas de oracion y sintagma nominal. Las categorias sintácticas de la gramática se hallan en correspondencia biunivoca con las categorias semánticas. El principio de congruencia categorial supone la interdependencia de la sintaxis y la semántica respecto de las reglas de composición. La teoría se enfrenta al problema de caracterizar la función de forma que pueda explicarse que: a) la sustitucion de expresiones con la misma extension afecte a las condiciones de verdad, y que b) ciertas expresiones puedan carecer por completo de extension y no ser, en cambio, sinonimas. La lógica intensional de Montague (1974) supone concebir el lenguaje natural como un sistema que puede analizarse como un lenguaje formal en el que los constituyentes con el mismo papel sintáctico pueden tratarse de acuerdo con la misma semántica básica y distinguirse si es preciso por ciertos postulados de significado. Al establecer relaciones directas entre las reglas recursivas de la semántica y las reglas recursivas de la gramática, cada tipo semántico se hace corresponder con una categoria sintáctica y cada regla de composición con una regla gramatical. Chomsky (1977) ha rechazado el principio de

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composición para defender la autonomia de la sintaxis respecto de la semántica. De acuerdo con Chomsky (1977), la sintaxis no es un medio adecuado para vehicular lo significado. 5.1.1.3. La representación semántica en una teoría interpretativa. La adopción de una teoría semántica interpretativa para explicar como se interpreta semánticamente una expresión o un uso lingüístico supone la adopción correlativa de una teoría sumamente precisa de como se representa el significado. Una teoría interpretativa supone que el significado esta explícitamente representado en el sistema cognitivo. Tres teorías se han propuesto para explicar como se representa el significado de una oracion o uso lingüístico en términos de algun tipo de expresiones de un lenguaje mental. La teoría de la descomposicon léxica supone que las palabras se representan por secuencias estructuradas de marcas semánticas y que la comprensión deriva de un proceso de descomposición semántica. La teoría de postulados de significado supone que las palabras se traducen en casos de un lenguaje mental que constrinen la interpretación de sus significados. La teoría de redes supone que cada palabra se representa en términos de las relaciones que establece con otras en una red semántica. Todas estas teorías suponen la autonomia del sentido o intension de una expresión respecto de su referencia o extension. La cuestion critica de estas teorías es como establecer una relación entre el sentido y la referencia de un uso lingüístico (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). Las dificultades que enfrentan estas teorías pueden reconocerse explícitamente en aquellos casos en donde la interpretación semántica de un uso requiere recurrir al contexto en que se expresa: a) en la resolucion de la ambiguedad de un uso lingüístico, que depende de ciertas regularidades que son factuales e inductivas mas que convencionales o lingüísticas; b) en la actualización del sentido especifico de una expresión que depende del modelo al que se ajusta la referencia; c) en la extraccion de inferencias, que puede depender del modelo especifico de la situacion; y, por ultimo, d) en la interpretación de un uso deictico que depende de inferencias que se realizan en un contexto (cf. Johnson-Laird, 1983). 5.1.2. Teorías semánticas constructivas. Frente a las versiones interpretativas de la semántica y de la representación del significado, las teorías constructivas suponen que los hablantes construyen interpretaciónes que van mas alla de la información lingüísticamente dada. Al contrario que en una teoría interpretativa, que supone que la interpretación semántica que se asigna a una oracion o uso lingüístico proporciona un completo análisis de su significado, una semántica constructiva supone que el hablante construye un modelo a partir de las representaciones proposicionales de un uso lingüístico. El proceso es guiado por el contexto y ciertas inferencias implícitas que se derivan a partir del análisis del contexto en el sistema. La semántica procedimental de Johnson-Laird (Miller y Johnson-Laird, 1976; Johnson-Laird, 1983) es un ejemplo de teoría semántica constructiva; el sujeto construye un modelo del discurso que transciende el significado literal al implicar la actualización de un esquema o de una serie de conceptos, la formacion de inferencias a partir del conocimiento previo y un análisis y una evaluacion del contexto de referencia. El significado de un uso lingüístico no puede recuperarse a partir del modelo (cf. Johnson-Laird, 1983; Gibbs, 1984). Una teoría semántica constructiva supone que

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el sistema cognitivo carece de procedimientos que permitan determinar la extension o referencia de cualesquiera expresiones con independencia de su uso en un contexto. La referencia solo puede tratarse como una propiedad funciónal de las expresiones cuando se usan. Para ello es necesario distinguir entre expresiones formales abiertas y expresiones formales cerradas. Las primeras pueden identificarse porque su extension deriva de la interpretación semántica de la expresión en un contexto; las segundas pueden identificarse porque su extension deriva de la composición de otras expresiones elementales. De acuerdo con esta formulacion teórica el significado de una oracion depende de la intension y extension de la/s proposicion/es que expresa. El valor de verdad de esta/s proposicion/es deriva de su contexto de uso, de las inferencias que el sistema genera en la interpretación semántica de una oracion a partir del contexto y del conocimiento previo. 5.2. Descripciones semánticas. El análisis semántico del lenguaje natural concluye en la construcion de una descripcion de su contenido proposicional, contenido que es función del contenido conceptual de sus expresiones constituyentes. El análisis semántico deriva del análisis de las relaciones semánticas entre los distintos constituyentes semánticos de una expresión y concluye en la formacion de una proposicion o una serie de proposiciones a partir de la interpretación de sus relaciones conceptuales implícitas. El contenido semántico de una proposicion es independiente de su contenido referencial. El análisis semántico implica tres clases de información: a) el análisis de los participantes, actores u objetos implicados en una expresión; b) el análisis de los estados y/o acciones descritas o que se desarrollan; y, c) el análisis de las circunstancias en que se describen o desarrollan aquellas. 5.2.1. Componentes de una descripción semántica. Las categorias básicas del análisis semántico pueden ponerse en relación con las categorias sintácticas y lógicas instrumentales en el análisis sintáctico y lógico del lenguaje natural. Estas relaciones no son, sin embargo, univocas. La formalizacion del análisis semántico exige, de suyo, en ultima instancia, una especificacion de las relaciones que las categorias semánticas mantienen con las categorias sintácticas en la segmentacion de las expresiones, y, con las categorias lógicas en la determinacion de su contenido semántico. Partiendo de un análisis lógico, los argumentos de una expresión constituyen, a nivel semántico, los participantes, actores u objetos afectados por el predicado de la expresión. El predicado se expresa en términos semánticos por los estados o acciones que se describen o desarrollan. Los modelos, respecto a los cuales se satisfacen las relaciones especificadas en la expresión, se expresan en términos semánticos por las circunstancias. A su vez, las categorias semánticas de participantes, acciones-estados, y circunstancias pueden expresarse en términos sintácticos: los participantes se presentan habitualmente bajo la forma de frases nominales; las acciones y estados se presentan habitualmente bajo la forma de frases verbales; las circunstancias, por ultimo, se presentan habitualmente bajo la forma de frases preposicionales. A menudo, estas relaciones no se especifican en estos términos y las distintas categorias mantienen relaciones multiples de dificil discriminacion. De este modo, una frase verbal puede contener información acerca de las circunstancias, una expresión

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compleja puede ser el argumento de algun predicado en una expresión de nivel superior, o una frase nominal caracterizar un estado. Las categorias del análisis semántico mantienen una relación compleja con las categorias que pueden especificarse en el análisis sintáctico y en el análisis lógico del lenguaje natural aun cuando se hallan obviamente implicadas en la determinacion del contenido semántico de una expresión lingüística. 5.2.2. Representación léxica de los componentes. Que relaciones existen y como pueden caracterizarse entre las distintas categorias descriptivas de cada nivel de análisis depende de una precisa caracterizacion de como se hallan representados a nivel del léxico los términos en que se reconocen estas. Gergely y Bever (1986) y Molfese (1985) encuentran evidencia de una estructura léxica en la que los lexemas de palabras pueden descomponerse en componentes o rasgos mas básicos o primitivos. Molfese (1985), en un análisis de las respuestas auditivas evocadas ante listas de palabras positivas y negativas, encuentra que existen diferencias electrofisiológicas en el tratamiento de ambos tipos de palabras lo que le lleva a afirmar el carácter compuesto de una palabra. McKenna (1986), utilizando un procedimiento cloze, ha encontrado que los sujetos generan distintas respuestas alternativas a fin de rellenar los términos que faltan en la expresión dependiendo de las restricciones semánticas impuestas por el análisis de la oracion. McKenna (1986) encuentra diferencias significativas, midiendo el tiempo de reaccion, entre integrar términos que suponen generar dos o tres restricciones semánticas e integrar términos de una única restriccion, a favor de estos ultimos. Este dato avalaria una teoría de postulados de significado. En tanto la investigación de Molfese (1985) presenta el problema de tratar con términos diferencialmente marcados en el léxico con el problema de que este efecto de marca léxica dificilmente puede hacerse corresponder con una estructura léxica en términos de primitivos semánticos, la investigación de McKenna (1986) se halla ampliamente determinada por el propio procedimiento. La evaluacion de estos datos a la luz de su formulacion teórica permite integrar el análisis componencial y la teoría de postulados de significado ya que los primitivos semánticos que pueden caracterizarse determinan las condiciones en que pueden combinarse las palabras en que se integran. Keil y Batterman (1984) señalan que los cambios evolutivos que afectan a la representación de las palabras en términos de rasgos definitorios y característicos pueden tambien describirse en términos no componenciales con el mismo rendimiento expicativo. La representación de las palabras parece evolucionar de una estructura en términos de rasgos característicos a una estructura en términos de rasgos definitorios, integrandose a menudo ambos tipos de rasgos en la representación de una palabra. Una diferencia crucial en el análisis de las representaciones léxicas de las palabras es la que se refiere a la distinta representación léxica de nombres y verbos que caracterizan un universal lingüístico que se reconoce en distintos niveles de análisis. En un análisis de las diferencias que afectan a las representaciones de nombres y verbos, Graesser, Hopkinson y Schmid (1987) ponen a prueba una hipotesis propuesta por Huttenlocher y Lui (1979) segun la cual es posible observar diferencias sistemáticas en las representaciones de nombres y verbos atendiendo a la organizacion semántica de los conceptos que les subyacen. En tanto los nombres parecen relacionarse en términos de una organizacion jerarquica, los verbos se relacionan entre si de acuerdo con una organizacion matricial. Utilizando treinta y dos

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términos, la mitad nombres y la otra mitad verbos, y dos tareas, una de clasificacion binaria -que proporciona puntuaciones de organizacion jerarquica- y otra de evaluacion de semejanza que proporciona puntuaciones de organizacion matricial- de pares de palabras, Graesser, Hopkinson y Schmid (1987) se propusieron predecir como se agrupan las palabras en una tarea de clasificacion libre posterior en alguna de las categorias ofrecidas. Ambos tipos de puntuaciones permiten predecir como se agruparan las palabras en la tarea de clasificacion libre posterior. Respecto de la representación de los verbos se han considerados dos alternativas teóricas: a) la descripcion por primitivos léxicos (cf. Ballmer y Brennesthul, 1981); y, b) la descripcion por predicados de nivel superior (cf. Schank, 1982). La tesis general de Schank (1982) es que todos los verbos de accion pueden representarse recurriendo a once primitivos semánticos. Ballmer y Brennesthul (1981) reducen el sistema léxico verbal a un conjunto reducido de primitivos léxicos que caracterizan los actos de habla primitivos implícitos en el procesamiento de el sistema verbal de una lengua. Ambas alternativas son, formalmente, identicas pero difieren, como ya se ha señalado mas arriba, en su capacidad descriptiva (cf. Rieger, 1979). El análisis semántico puede en cualquier caso llevarse a cabo sirviendose de las restricciones que el análisis léxico de cada término que se procesa impone sobre el procesamiento del término posterior (cf. Just y Carpenter, 1987). 5.3. Procesos en el análisis semántico. El procesamiento semántico de una oracion puede interpretarse como un proceso en el que se determinan los valores de un esquema que especifica las relaciones semánticas entre las expresiones constituyentes elementales que caracterizan cada uno de los componentes. Un esquema especifica el estado o accion implícito en la oracion. 5.3.1. Análisis de los roles de los participantes. Aunque no contamos con una teoría formalizada del análisis semántico que se lleva a cabo en relación con los participantes que se mencionan en una oracion, el análisis semántico de este componente es tal vez el mejor caracterizado y el mas preciso por la evidencia que proporciona el propio análisis lingüístico. 5.3.1.1. El análisis lingüístico de casos. De acuerdo con Fillmore (1968) el análisis del contenido semántico de una oracion puede analizarse en un conjunto de relaciones de caso entre las expresiones en que se reconocen los distintos participantes. Un caso viene dado por el papel que en una oracion juega un participante. De acuerdo con Fillmore (1968) las oraciones tienen agentes que instigan la accion, instrumentos u objectos causalmente relacionados en la ejecucion de una accion, y objectos sobre los que recae la accion predicada por el verbo. Winston (1977) acepta la existencia de otros casos, como coagente, causalmente implicado en la ejecucion de una accion, beneficiario, como el sujeto para el que la accion se realiza, etc. El análisis de casos no es únicamente un determinante del análisis lingüístico. La evidencia que aporta el lenguaje es ya un indicio suficiente de su papel en el procesamiento como se muestra en el hecho de que los

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roles de caso se encuentren en el lenguaje humano léxicalizados de alguna forma, en unas ocasiones dando lugar a flexiones de palabras, en otras mediante ciertas variaciones morfológicas y constricciones sintácticas en el uso de los términos. Aunque es obvio que el análisis de roles de casos es un determinante del procesamiento, por ser inherente al análisis lingüístico, el análisis lingüístico de roles no constituye por si mismo un modelo del procesamiento semántico del lenguaje natural. La especificacion de los casos no determina por si mismo que información computa el lector para determinar el papel de los participantes ni constituye la única información que se procesa para determinar el contenido semántico de una oracion. En el análisis lingüístico de casos, por ultimo, la asignacion de los distintos roles semánticos depende del predicado verbal lo que no es un indicio critico en el procesamiento del lenguaje natural que es posible incluso cuando se da elipsis de la frase verbal. El análisis semántico de casos es un determinante critico en el procesamiento semántico (cf. Hanley, 1987; Singer, Parbery y Jakobson, 1988) y un factor organizacional en el procesamiento de un texto (cf. 6. PROCESAMIENTO TEXTUAL). 5.3.1.2. El análisis semántico por indicios. Winston (1977) ha desarrollado un programa de computador que utiliza información léxica para asignar los roles de los participantes de acuerdo con la presencia de ciertos indicios léxicos, sintácticos y semánticos. El análisis se ejecuta de forma secuencial a medida que se procesa cada palabra integrando de forma simultanea distintos indicios segun su relativa importancia. Entre los indicios léxicos se encuentran: a) la estructura morfológica de las palabras cuando indica roles semánticos, como en la flexion de los pronombres, asi el papel varía dependiendo del pronombre utilizado, como en "Enrique le/te/se compro un caramelo"; b) la estructura morfológica cuando afecta a la clase de palabra, de contenido o de función, como en el papel que las preposiciones tienen en la determinacion del rol semántico de un participante, cuando preceden a una frase nominal, como en "Javier compro un libro para Laura"; c) la estructura morfológica y léxica de las palabras cuando afecta a la interpretación de su clase sintáctica como adjetivo, adverbio, etc. como en "Pedro se levanto tranquilamente de la silla"; d) la estructura interpretativa léxica de las frases adverbiales que modifican el estado o accion predicado por el verbo como en "Agustin tomo a su cargo esta tarea"; y, e) la interpretación léxica de un verbo, como en morir que es un verbo que afecta a un único argumento, en tanto matar afecta a dos. Entre los indicios sintácticos se encuentran: a) las relaciones proporcionadas por el orden de los constituyentes sintácticos; b) las relaciones de concordancia entre ciertos constituyentes; c) la estructura sintáctica en que se integra el verbo que afecta a como es interpretado, como en si es transitivo o intransitivo; y d) la estructura sintáctica de la oracion, como en el uso de la voz activa o pasiva del verbo. Entre los indicios semánticos se encuentran: a) la interpretación semántica del verbo que afecta a los argumentos que puede tomar; b) la integración semántica de distintas expresiones léxicas como en "Pablo tomo el pelo a Rosa"; y c) el contraste de la interpretación semántica con un modelo de referencia como en el distinto tratamiento que, de acuerdo con un modelo de referencia, reciben las frases preposicionales en las oraciones siguientes:

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a. Joaquín se comio un redondo de ternera con un tenedor. b. Joaquín se comio un redondo de ternera con un amigo. c. Joaquín se comio un redondo de ternera con la piel requemada. d. Joaquín se comio un redondo de ternera con entusiasmo. 5.3.2. El análisis semántico de acciones y estados. El análisis semántico de acciones y estados depende del conocimiento expresado en el sistema conceptual (cf. Gergely y Bever, 1986), de las relaciones que en el sistema conceptual son posibles entre clases de descripciones, sean estas relaciones necesarias o contingentes dependiendo su valor de verdad de un modelo implícito de referencia. Las relaciones implícitas en el sistema conceptual determinan, a su vez, las relaciones que pueden darse entre acciones y estados condicionando la interpretación semántica de las expresiones lingüísticas. 5.3.2.1. El análisis semántico de las acciones. En una oracion el verbo no solo proporciona información acerca de la accion a que la oracion se refiere sino que habitualmente indica tambien los argumentos a los que se asocia y el papel que deben interpretar los distintos participantes. Una accion puede expresarse en términos de un guion en el que se rellenan sus variables segun determina el verbo de la oracion. Los verbos difieren sistemáticamente en su contenido léxico de tal forma que la clase a la que pertenecen es un indicio critico en el análisis semántico de las acciones (cf. Lyons, 1980). Asi, por ejemplo, de la interpretación de un verbo como transitivo o intransitivo depende los argumentos que acepta y de que modo la accion afecta a estos. Cada lenguaje restringe de distinta manera la interpretación de los distintos tipos de verbos para precisar como debe interpretarse la accion predicada. 5.3.2.2. El análisis semántico de los estados. Las descripciones de estados no forman una taxonomia tan regular como la de las acciones en la medida en que el análisis de estas puede desprenderse de la accion predicada por el verbo. Las descripciones de estados son, a menudo, tan heterogeneas que es dificil caracterizar sus relaciones. Las representaciones semánticas de un estado pueden describirse en términos de un esquema en el que se rellenan sus variables dependiendo de las relaciones que se establecen entre distintos constituyentes sintácticos. Un estado a menudo se describe mediante un adjetivo, pero tambien puede venir expresado por una expresión predicativa mas compleja especificando la existencia de un cierto objeto, como en "existe un animal que...", el atributo que se verifica para un argumento, como en "la hierba es de color verde" o "la hierba verde" o ciertas relaciones espacio-temporales, como en "la pelota esta encima de la mesa" y lógicas entre las expresiones como en "el pino es un arbol". 5.3.2.3. Relaciones semánticas entre acciones y estados. La expresión de una accion o de un estado no se identifica con un tipo particular de categoria sintáctica. Si bien los verbos pueden describir acciones y los adjetivos estados

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existen verbos dinamicos -que se refieren a una accion- y estaticos -que se refieren a un estado- y adjetivos dinamicos y estaticos (cf. Lakoff, 1986). Pueden distinguirse ambas clases por el tipo de relaciones semánticas en que participan. Asi en tanto que los verbos dinamicos pueden formar parte de expresiones lingüísticas imperativas, los verbos estaticos no, como en el ejemplo siguiente: a. Mira el patio. b. Ve el patio* Del mismo modo, los adjetivos dinamicos pueden formar parte de estructuras sintácticas que denotan transitoriedad, en tanto los adjetivos estaticos no, dando lugar a anomalias semánticas. En numerosos casos, los adjetivos se interpretan como dinamicos o estaticos dependiendo del contexto de la oracion. La evidencia que aporta el lenguaje debe completarse con evidencia empírica hallada a nivel del procesamiento semántico como para que estas categorias semánticas tengan algun tipo de consistencia psicológica. Seifert, Robertson y Black (1985) han aportado evidencia de esto ultimo. En un análisis de las inferencias que pueden llevarse a cabo durante la lectura, Seifert, Robertson y Black (1985) distinguen entre acciones y estados al encontrar que las inferencias relativas a aquellas se integran en la representación final de un texto, en tanto que las inferencias que implican a estados no parecen ejecutarse en el momento de la lectura. Seifert, Robertson y Black (1985) interpretan de este modo el hecho de que se obtengan latencias de lectura mayores cuando se en el texto se sugiere la inferencia de una accion y no cuando se sugiere la inferencia de un estado. En una prueba de reconocimiento posterior, Seifert, Robertson y Black (1985) encuentran que las tasas de falsas alarmas para inferencias relativas a objetivos, planes y acciones son mas altas que para inferencias relativas a estados. Las descripciones de estados se prolongan a nivel del texto en textos descriptivos; las descripciones de acciones se prolongan a nivel del texto en textos narrativos, aunque lo mas frecuente es que los textos incluyan ambos tipos de descripciones. En textos expositivos, las descripciones de estados forman parte de una descripcion mas amplia en que se describen relaciones entre un estado y una accion, entre acciones o entre estados. 5.3.3. El análisis semántico de las circunstancias. La información relativa a las circunstancias es la peor caracterizada en el análisis semántico por implicar la formacion de modelos que explícitan las condiciones en que se verifican la proposicion o proposiciones que una oracion contiene. Las circunstancias incluyen información acerca del tiempo y del espacio en que se desarrolla la accion o se verifica un estado, y,el modelo para el que se verifica. Asi la información sobre las circunstancias puede venir expresado en una frase preposicional que indica un lugar, en un adverbio que indica un tiempo, en un verbo que indica un modelo para el que se verifica lo expresado por la oracion. Contrastese esta información de las circunstancias en la oracion "ayer sone que hoy me encontraba en Estados Unidos". La información mas relevante es la que induce la construcción de un modelo para el que las proposiciones que la oracion contiene se verifican. La construcción de este modelo debe tratar con ciertas contingencias complejas que solo pueden verificarse en algun mundo posible de referencia como en "de no darse la guerra civil no tendriamos que

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padecer la ausencia del jurado". El análisis lingüístico afecta a la determinacion de las circunstancias mediante el tiempo, el modo -declarativo, imperativo, interrogativo- y el aspecto -el entorno temporal de una accion como habitual, momentanea, etc.- habitualmente expresado en la frase verbal, ademas de en las circunstancias que se expresan mediante otros constituyentes sintácticos. La compleja interaccion de estos constituyentes y del análisis lingüístico del tiempo, modo y aspecto expresados por el verbo determinan que el análisis de las circunstancias sea el proceso mas complejo y dificil de precisar. La complejidad del análisis aumenta a medida que la oracion es menos explícita y las proposiciones que contiene mantienen relaciones mas complejas y numerosas. La información acerca del tiempo de una accion puede expresarse en el verbo -"Carmen vendra en Julio"-, en un adverbio -"Carmen viene manana"-, en una frase preposicional -"Carmen viene en este mes"- por poner solo algunos ejemplos. Una información habitualmente asociada al análisis de las circunstancias es la que se refiere al análisis de la negacion. La negacion como otros operadores sintácticos afecta al análisis de las circunstancias condicionando la construcción del modelo para el que se verifican las proposiciones que la oracion contiene (cf. Johnson-Laird, 1983). Las complejas interacciones en el mismo nivel de análisis semántico y entre niveles de análisis lingüístico se ha puesto de manifiesto numerosas veces en el procesamiento de la negacion (cf. Carpenter y Just, 1975; Mayor, 1979). 5.3.4. El análisis semántico y los procesos de inferencia semántica. Un aspecto relevante en el procesamiento semántico de las oraciones es si durante su lectura se lleva o no a cabo algun tipo de procesos de inferencia que establecen como han de ser interpretadas las expresiones que contienen. La ejecucion de estos procesos de inferencia operan a distintos niveles: en el procesamiento semántico en la especificacion de los distintos componentes semánticos y en el establecimiento de las proposiciones que implica el uso de una oracion; en el procesamiento textual en la deteccion del tópico a que hace referencia el texto y a su integración; por ultimo, en el análisis de la referencia en la computacion de la referencia anaforica y de la correferencia y en la construcción de un modelo mental del discurso. De ahi que sea a menudo dificil discriminar entre los distintos niveles de inferencia. Just y Carpenter (1978) y McKoon y Ratcliff (1981) encontraron que los lectores infieren durante la lectura aquella información que se halla implícita en la comprensión de una oracion previa a la que se esta leyendo. Comparando las latencias de lectura de las oraciones que se muestran es posible decidir si ha habido o no inferencia durante el proceso. Una implicacion mas precisa del objeto implícito -"cepillo de raices"- en el segundo grupo de oraciones que emplea el verbo "restregar" deberia facilitar el procesamiento de la oracion posterior. Esta prediccion se verifica. 1a. La criada limpio el suelo hasta que quedo sin manchas. 1b. El cepillo de raices se habia llevado al sotano por su olor. 2a. La criada restrego el suelo hasta que quedo sin manchas. 2b. El cepillo de raices se habia llevado al sotano por su olor.

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Una evaluacion mas reciente de esta tesis ha cuestionado la interpretación del fenomeno. Examinando si los sujetos extraen estas inferencias en el momento en que estan leyendo el texto o en el momento en que el lector se somete a la prueba, McKoon y Ratcliff (1986) encuentran, utilizando distintos procedimientos tales como reconocimiento inmediato, recuerdo indicado y anticipacion, que las respuestas a una palabra implícita fueron lentos en cualquier caso, aunque servia como un indicio de recuerdo efectivo para la recuperacion de la información del texto. Los lectores no parecen codificar estas inferencias durante la lectura aunque si pueden utilizar información que se deduce del texto como un indicio de recuperacion. Potts y Keenan (1988), poniendo a prueba estos resultados y otros obtenidos por Singer y Ferreira (1983) y utilizando una tarea de decision léxica y una tarea de denominacion de palabra que eliminan los efectos de relación semántica para centrarse en el nivel de activación del concepto inferido, encuentran resultados contradictorios. En la tarea de decision léxica encuentran un efecto de facilitacion que parece indicar la existencia de un proceso de inferencia, efecto que no se reproduce en la tarea de denominacion. Potts y Keenan (1988) concluyen señalando que estas inferencias no se extraen durante la lectura sino que resultan de una comprobacion posterior que el lector hace del contexto en el momento en que se le somete a prueba. McKoon y Ratcliff (1988) presentan oraciones de prueba que expresan aspectos relevantes al significado de parrafos previamente leidos en que no se habia establecido explícitamente la información que contienen. Por ejemplo, para un parrafo en que se habla de buscar el color correcto para dibujar un tomate, un aspecto relevante es que los tomates son rojos. Las oraciones de prueba se presentaron o siguiendo al parrafo relevante o tras un cierto retraso. La facilitacion obtenida en la latencia de verificacion de la oracion de prueba en la condicion inmediata puede proceder de inferencias realizadas en la lectura del texto o que se producen en el momento en que la oracion se verifica. La facilitacion que se obtiene en la condicion de prueba diferida apoya la hipotesis de que los aspectos relevantes al significado del parrafo previamente leido se incorporan a su representación solo cuando en la recuperacion se debe usar información nueva para decidir sobre la oracion de prueba. 5.4. Contenido proposicional y representación semántica. El análisis semántico que lleva a cabo el lector concluye en la construcion de una descripcion de su contenido proposicional, contenido que es función de las relaciones que a partir del texto es posible determinar entre los conceptos que el propio texto reclama. El análisis semántico deriva del análisis de las relaciones semánticas entre conceptos. Este análisis determina la formacion de una proposicion o de una serie de proposiciones a partir de la interpretación de las relaciones conceptuales implícitas en el texto. Una proposicion es una unidad en el análisis semántico. Los elementos de una proposicion son conceptos cuyas relaciones contribuye la misma proposicion a caracterizar. El contenido proposicional de un texto se expresa en un conjunto ordenado y articulado de proposiciones de acuerdo con las relaciones que es posible establecer entre sus predicados.

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5.4.1. Concepto de representación proposicional. La representación en que las proposiciones que construye el lector se integran se denomina representación proposicional. Todas las oraciones que difieren únicamente en sus términos léxicos o en su forma sintáctica pero que expresan las mismas relaciones semánticas subyacentes deben dar lugar a la misma representación proposicional. Una representación proposicional es un formalismo que se utiliza para expresar el contenido semántico de un texto de acuerdo a como se supone que el lector codifica la información. Las oraciones pueden representarse, sirviendose de la lógica de predicados y de la lógica de relaciones, bajo la forma de sus predicados, segun los argumentos a que afecta, asi, por ejemplo, la oracion "Javier dio un beso a Carmen" puede representarse como (dio, Javier, beso, Carmen), o mas sencillamente (dio)(a,b,c). En esta notacion el primer término corresponde al predicado y los tres términos siguientes a los argumentos a que afecta el predicado. Van Dijk y Kintsch (1983) han desarrollado un procedimiento, parcialmente formalizado, para determinar las representaciones semánticas que el lector construye en el procesamiento de un texto definiendo las proposiciones que el texto contiene. De acuerdo con van Dijk y Kintsch (1983) un texto puede representarse por un conjunto ordenado de proposiciones de acuerdo con el cual es posible especificar las relaciones que se dan en el texto en virtud de los argumentos que se repiten en las distintas expresiones y las relaciones que es posible establecer entre los predicados que dan lugar a relaciones entre proposiciones. Este procedimiento es, sin embargo, en buena medida, intuitivo y, en parte, arbitrario ya que no existen reglas que permitan determinar inequivocamente las proposiciones que una oracion contiene, ocurriendo, a menudo, que una misma oracion puede representarse de mas de una manera. Tampoco disponemos de un modelo de procesamiento que especifique como el sujeto puede llevar a cabo este proceso (cf. Just y Carpenter, 1987). Un análisis semántico formalizado debe primariamente caracterizar que tipo de relaciones semánticas pueden, de hecho, darse en el análisis del lenguaje natural (cf. Chaffin y Herrmann, 1984). 5.4.2. Evidencia empírica de un tipo de representaciones proposicionales. Una condicion necesaria en la elaboracion de un modelo de procesamiento semántico es que el concepto de representación proposicional tenga validez psicológica. La integración de un texto tiene lugar de forma secuencial segun la estructura y complejidad de las proposiciones que contiene, como se refleja en las latencias de lectura que se obtienen controlando los movimientos oculares (Carrithers y Bever, 1984; Just y Carpenter, 1980, y Thibadeau, Just y Carpenter, 1982). Carrithers y Bever (1984) comprueban que las latencias de fijación son menos afectadas por la longitud de palabra en los finales de las oraciones, en tanto es mas largo cuando su estructura no se conforma a una estructura canónica dificultando su integración semántica (cf. Habertlandt, Graesser, Schneider y Kiely, 1986). Existe una amplia evidencia de que la complejidad de un texto esta directamente relacionada con el numero de proposiciones que contiene. Esta complejidad se refleja en las latencias de lectura de un texto cuando se controlan los efectos de otras variables que pueden afectar. Desde que Kintsch y Keenan (1973) mostraran que el tiempo que lleva leer un texto depende del numero de proposiciones que contiene, se han desarrollado distintas estrategias para analizar el papel de

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la representación proposicional en la comprensión y superar algunas de las dificultades surgidas en la interpretación de los resultados de investigaciónes no concluyentes. En la propia investigación de Kintsch y Keenan (1973) la complejidad proposicional covariaba con la complejidad sintáctica lo que seria suficiente para cuestionar sus resultados. Dado que esta asociacion es, a menudo, dificil de desentranar se han desarrollado nuevas estrategias empíricas para superar este problema. Estas estrategias consisten en: a) variar el numero de argumentos de una proposicion controlando la longitud del texto y el numero de palabras (cf. Kintsch, Kosminsky, Streby, McKoon y Keenan, 1975; Keenan, 1986; Manelis y Yekovich, 1976; Siu, 1986); b) variar la organizacion de los argumentos entre proposiciones (Habertlandt, Graesser, Schneider y Kiely, 1986; Mann y Thompson, 1986; Ratcliff y McKoon, 1978); y c) analizar los procesos mediante los cuales el conocimiento declarativo activado por el texto permite el desarrollo de ciertas acciones (Kieras y Bovair, 1986). La lectura de un texto que contiene mas argumentos es mas lenta que la lectura de un texto que contiene menos aun controlando otras variables que pueden afectar como la longitud de las oraciones y el numero de proposiciones que contiene (Kintsch, Kosminsky, Streby, McKoon y Keenan, 1975; Keenan, 1986; Manelis y Yekovich, 1976; Siu, 1986). Los mismos conceptos puede reactivarse mas a menudo en los textos con pocos argumentos (cf. Just y Carpenter, 1987) y mantenerse en la memoria activa sin entrar en conflicto con su limitada capacidad de procesamiento (cf. Habertlandt, Graesser, Schneider y Kiely, 1986; Keenan, 1986). Keenan (1986) ha encontrado diferencias evolutivas consistentes con el efecto de numero de argumentos en la lectura de un texto. Los tiempos de lectura variaban en función del numero de argumentos tomando como referencia cada una de las proposiciones recordadas por los propios sujetos al término de la tarea. Keenan (1986) concluye que existen diferencias evolutivas asociadas al mantenimiento de información en la memoria activa; el numero de argumentos diferentes que deben mantenerse y de proposiciones que deben formarse son factores criticos en el procesamiento afectando ademas a la recuperacion global de la microestructura proposicional del texto. La estructura jerarquica de las proposiciones no afectaba en este caso. Freebody y Anderson (1986) encuentran que la posicion serial de una proposicion en el texto afecta a su recuerdo y a la importancia que se le asigna. Variando la estructura de los argumentos en las proposiciones, Ratcliff y McKoon (1978) subrayan que esta variable no solo afecta al tiempo de lectura sino tambien a como se organiza la información en la mente del lector. Los argumentos que pertenecen a la misma proposicion se anticipan significativamente mas entre si que los que pertenecen a distintas proposiciones. La tarea del sujeto consistia en decidir si una cierta palabra se habia incluido o no en una oracion previamente leida. Una dificultad metodológica afecta, sin embargo, a estos resultados. En la investigación de Ratcliff y McKoon (1978) las proposiciones covarian con las frases confundiendose los efectos de uno y otro tipo de unidades de análisis. Sin embargo, Seifert, McKoon, Abelson y Ratcliff (1986) han demostrado este mismo efecto a nivel del procesamiento de un texto (cf. 6.4. Procesos de integración del texto). Un estudio de Kieras y Bovair (1986) en el que se analiza como se transfiere una habilidad adquirida, mediante la lectura de una serie de instrucciones escritas, a un contexto practico muestra que este mecanismo de transferencia actua convirtiendo representaciones proposicionales declarativas en reglas de produccion de acciones en un modo mas semejante a un proceso de comprensión del lenguaje que a algun tipo de practica convencional, tal como propone Anderson (1983).

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6. PROCESAMIENTO TEXTUAL. La cohesion sintáctica y la coherencia semántica de las proposiciones distinguen al texto y al discurso de la mera concatenacion lineal de las expresiones (Mayor, 1985). Los procesos que identifican y representan las relaciones que en el texto se dan entre proposiciones constituyen los que se denominan procesos de nivel textual. El procesamiento textual requiere la integración de las proposiciones formadas a nivel semántico, generando, si asi lo requiere la comprensión, ciertas inferencias de acuerdo con un esquema o guion. Esta representación integrada del texto se contrasta con un modelo mental de la situacion. El proceso de análisis procede de abajo a arriba de forma secuencial e inmediata a medida que el lector progresa en la lectura comprensiva del texto (cf. Kintsch, 1988). 6.1. Estructura y representación del texto. La comprensión de un texto esta primariamente determinada por la estructura en la que se suceden las proposiciones que sus oraciones constituyentes contienen (Chen, 1986; Cocklin, Ward, Chen y Juola, 1984; Garner, Alexander, Slater, Hare, Smith y Reis, 1986). Esta estructura puede representarse en términos de una gramática si sus proposiciones se rigen por algun tipo de relaciones formales no sensibles al contenido de lo que se expresa o en términos de un esquema o guion si sus proposiciones se rigen por relaciones formales sensibles a su contenido semántico. Aunque no parece habitual que un texto estructure sus proposiciones de forma canónica, de acuerdo con una sintaxis y una semántica propias, los análisis mas recientes han mostrado, a partir del análisis de historias propuesto por Propp (1928:1968), que las proposiciones que un texto contiene se organizan en términos de algun tipo de relaciones formales sintácticas y semánticas. A este fin se han concebido gramaticas textuales que tratan de integrar las proposiciones de un texto recurriendo a la estructura formal de sus expresiones (Mandler y Johnson, 1977; Rumelhart, 1975; Stein y Glenn, 1979), y, utilizado formalismos representacionales para identificar las distintas relaciones entre proposiciones en términos de un esquema o guion. Un esquema identifica las relaciones entre las proposiciones por la forma en que satisfacen lo especificado por el esquema, y permite inferir, a partir de estas la información que no se ha presentado explícitamente en el texto (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). Ningun texto es generalmente homogeneo. Sin embargo, la construcción de una taxonomia es util para caracterizar su estructura. Brewer (1980), en una taxonomia muy elaborada en la que trata de clasificar diferentes tipos de textos segun el tipo de respuesta que suscitan, distingue entre textos descriptivos, expositivos y narrativos siguiendo una clasificacion que es clasica en la retorica y la teoría literaria. La falta de homogeneidad de un texto se aplica tanto a su estructura como a su proposito. Una narracion o una exposicion incluyen a menudo algun tipo de descripciones y las exposiciones y las narraciones comparten entre si algunas de sus propiedades. Los textos descriptivos se caracterizan por describir ciertos estados de hechos proporcionando indicios para la construcción de un modelo mental de referencia (cf. Tabossi, 1985). Los textos descriptivos implican la actuacion de aquellos procesos que permiten

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construir representaciones referenciales que luego se integran en un modelo de la situacion (cf. 7. PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA). Los textos expositivos se caracterizan por describir relaciones de dependencia lógica o funciónal entre las proposiciones de acuerdo con un modelo implícito de razonamiento expresado bajo la forma de un esquema. Un libro de texto o un articulo cientifico son ejemplos tipicos de textos expositivos. Los textos expositivos implican la actuacion de procesos que determinan las relaciones de dependencia jerarquica y heterarquica de las proposiciones integrandolas de acuerdo con un esquema (cf. Dee-Lucas y Larkin, 1986, 1988; Garner, Alexander, Slater, Hare, Smith y Reis, 1986). Un texto narrativo, por ultimo, se caracteriza por describir un cierto numero de sucesos, distribuidos en el tiempo, que se enlazan entre si por alguna suerte de enlace causal o tema. Un texto narrativo incluye, a menudo, indicios que modifican el curso temporal de lo narrado o describen ciertos estados característicos, claves en el desarrollo. Entre los textos narrativos se encuentran los cuentos, las narraciones historicas, las novelas y las instrucciones. La significativa facilidad con que se procesa un texto narrativo permite suponerle a esta categoria una cierta realidad psicológica (cf. Britton, Graesser, Glynn, Hamilton y Penland, 1983). Un texto narrativo implica la actuacion de procesos que calculan las relaciones causales implícitas en el texto de acuerdo con un guion. 6.2. Procesos de análisis textual. Las limitaciones teóricas y empíricas de las gramaticas enunciativas para detectar las regularidades que se observan en la forma lingüística de un texto o discurso provocaron la aparicion de gramaticas textuales o discursivas sobre la estructura formal de aquellas. Las gramaticas de historias de Rumelhart (1975), de Mandler y Johnson (1977), y de Stein y Glenn (1979) constituyen las primeras respuestas teóricas a la necesidad de contar con criterios que inequivocamente discriminaran las regularidades sintácticas y semánticas del discurso. De acuerdo con las categorias sintácticas de la gramática libre de contexto de Rumelhart (1975), la estructura de un texto es independiente del contenido proposicional de sus expresiones y de la estructura que rige las relaciones que vinculan a estas en un tópico comun. Las reglas de composición recursiva de la gramática determinan, a partir de ciertas categorias sintácticas, la interpretación de un texto, al corresponderse con ciertas reglas de composición semánticas. La ausencia de definiciones explícitas de los símbolos no terminales de la gramática, el uso inmotivado de sus reglas de reescritura y la no articulacion de su semántica con el conocimiento en general han restringido, sin embargo, la adecuacion descriptiva y explicativa de estas gramaticas a textos sumamente normalizados poco comunes en el lenguaje ordinario. Estas dificultades han dado lugar, no obstante, a nuevos desarrollos teóricos. Dos tipos de teorías semánticas, correlativas a las presentadas al tratar del procesamiento semántico, afectan al estatuto teórico de una gramática textual y al papel que cabe asignar a la estructura sintáctica del texto en el procesamiento: las teorías interpretativas del texto y las teorías constructivas del discurso. Si bien los términos de texto y de discurso pueden tratarse como sinónimos expresan una diferencia que es crucial en este contexto. La autonomia referencial del texto como producto comunicativo facilita la adopción de una semántica interpretativa; por el contrario, la dependencia del discurso del contexto en que se

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usa facilita la adopción de una semántica constructiva. El modelo de procesamiento del texto de Kintsch y van Dijk (1978) representa al primer tipo de teorías, en tanto la semántica procedimental de Johnson-Laird (1983) representa al segundo tipo de teorías. Ambas teorías difieren en sus hipotesis de representación básicas y en el tipo de mecanismos de procesamiento que postulan. En tanto Kintsch y van Dijk (1978) explican el procesamiento de un texto o de un discurso suponiendo la construcción de una representación integrada de las proposiciones, estructuralmente proxima a su forma lingüística, Johnson-Laird (1983) explica el procesamiento recurriendo a la construcción, evaluacion y revision de un modelo mental que es proximo a la estructura de los acontecimientos y hechos que se describen. En tanto en el primer tipo de teorías la estructura del texto juega un papel critico en el procesamiento, al utilizarse en la construcción de una representación lingüística que incluye el análisis de la referencia, en las teorías del segundo tipo la estructura del texto solo afecta a la construcción de una representación lingüística, no al modelo mental de la referencia en que esta se integra. Kintsch y van Dijk (1978) suponen, en efecto, que el discurso se interpreta proposicionalmente. En el nivel de la microestructura del texto se procesan los enlaces referenciales entre las proposiciones que el texto contiene. Los enlaces coreferenciales que resultan forman un grafo que representa las relaciones de dependencia entre las proposiciones. La proposicion de nivel jerarquico mas alto representa por hipotesis el tópico del texto. En el nivel de la macroestructura, el texto se unifica en un tópico. Tratando de explicar como se genera el tópico de un texto y como se retienen sus argumentos, Kintsch y van Dijk (1978) proponen una serie de operaciones que, actuando sobre la microestructura del texto, generan un nivel de representación proposicional superior o macroestructura. Estas operaciones, llamadas por Kintsch y van Dijk (1978) macrorreglas, generalizan las proposiciones dando lugar a una representación global de los hechos que se describen. Un esquema, definido por los objetivos del lector, controla la aplicacion de estas macrorreglas a la microestructura del texto. Su función es clasificar cada proposicion de la microestructura como relevante o irrelevante a la estructura integrada del tópico. La teoría de Kintsch y van Dijk (1978), al proponer un único tipo de representaciones proposicionales para representar los resultados del análisis semántico y del análisis de la referencia, limita la comprensión de un texto al análisis de su contenido proposicional lo que afecta únicamente a su procesamiento semántico. Si bien una representación proposicional es necesaria para interpretar la forma lingüística de un texto, su significado no consiste en la construcción de una interpretación semántica que únicamente afecta a una representación de su sentido. La distincion entre una representación del sentido y una representación de la referencia "no es una mera triquinuela filosofica" (Garnham, 1985); es crucial en los procesos de comprensión y produccion. El lector no se limita a componer o analizar las expresiones lingüísticas en términos de su contenido proposicional y/o conceptual; por el contrario, construye una representación que integra las proposiciones contruidas e inferidas en el proceso de comprensión en una representación ideal del contexto formando un modelo mental de referencia. Estas inadecuaciones teóricas y ciertos hallazgos empíricos han llevado a Kintsch y van Dijk a postular una nueva teoría que reconoce la formacion de un modelo mental de la situacion en el proceso de comprensión de un texto diferenciando el procesamiento semántico y textual de los procesos que computan la referencia (cf. van Dijk y Kintsch, 1983).

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De acuerdo con la teoría de los modelos mentales de Johnson-Laird (1983), una condicion necesaria y suficiente para reconocer una secuencia de expresiones como un texto o un discurso es que sea semánticamente coherente. La coherencia de un texto o de un discurso se verifica en que sea posible construir un único modelo mental de el. Que sea posible construir un único modelo mental depende de la estructura correferencial de las expresiones lo que, a su vez, depende de la consistencia interna de sus predicados, condicion esta en que consiste la coherencia conceptual (Mayor, 1985). Un texto o un discurso es, ademas, plausible si es posible interpretarlo en un marco intencional y causal, temporal y espacial, apropiado. La nocion de plausibilidad integra al texto o al discurso en el marco mas general del comportamiento. El uso de descripciones definidas e indefinidas, el empleo de pronombres, el uso de expresiones elipticas, anaforas o de descripciones referenciales y atributivas constituyen ejemplos en los que se verifica la existencia de dos niveles de representación en la comprensión y produccion de un texto o discurso. En efecto, los principios que gobiernan la interpretación de las expresiones definidas e indefinidas, cuando se introduce una expresión referencial, requieren del hablante que determine o ejemplifique en su modelo del discurso un miembro especifico de la clase relevante. La interpretación semántica de los pronombres no es posible sino en una determinacion inequivoca de su referencia, lo que exige la ejecucion de ciertos procesos de inferencia en su contexto de uso. Los principios que gobiernan, por ultimo, la comprensión de descripciones referenciales y atributivas, de elipsis y anaforas operan dependiendo de la construcción de un modelo unitario del discurso en el que se integran los distintos referentes e identifican los referentes comunes de las expresiones (cf. 7. PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA). 6.2.1. Gramática de textos. A pesar de su fracaso para explicar su propia estructura teórica, la hipotesis de las gramaticas textuales, de que la estructura de un texto es independiente del contenido proposicional de sus expresiones e independiente de la estructura que las unifica en un tópico comun, se ha mantenido como una hipotesis de representación básica. Si bien un texto no parece responder a una gramática del tipo de la que subyace al análisis sintáctico de las oraciones (cf. Black y Wilensky, 1979), si podria responder su estructura a un tipo de organizacion jerarquica inespecifica que contribuyera a integrar las distintas proposiciones generadas en un tópico comun. Esta hipotesis básica se ha sometido a prueba identificando, en un texto canónico, los constituyentes sintácticos definidos por algun tipo de gramática textual. Esta hipotesis que ha recibido en la literatura cientifica el término de "hipotesis del efecto de nivel", o, cuando ha parecido confirmarse, simplemente el de "efecto de niveles", ha dado lugar a un amplio debate teórico y a la obtencion de datos a menudo contradictorios. De acuerdo con una gramática textual (cf. Mandler y Johnson, 1977; Rumelhart, 1975; Stein y Glenn, 1979) en un texto narrativo pueden identificarse dos componentes básicos: a) un contexto que describe el contexto de la narracion y sus participantes; y b) un episodio, que especifica las acciones que se llevan a cabo en relación con un cierto objetivo. Un episodio puede, a su vez, descomponerse de acuerdo con las categorias de acontecimiento inicial, respuesta interna, accion, consecuencias y reaccion. La categoria de acontecimiento inicial presenta el relato y los objetivos. La categoria de respuesta interna se refiere al estado o

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estados de los protagonistas. La categoria de accion se refiere a las acciones que se llevan a cabo para el logro de un objetivo. La categoria de consecuencias especifica los efectos que producen las acciones que se llevan a cabo. La categoria de reaccion, por ultimo, expresa la respuesta de los protagonistas a esas consecuencias. Con objeto de someter a prueba la hipotesis del efecto de nivel, se han desarrollado distintas estrategias empíricas para separar los efectos que la estructura de un texto y el contenido tienen en el procesamiento. Un procedimiento consiste en evaluar los efectos que la estructura de un texto narrativo tiene sobre el recuerdo. Thorndyke (1977) presento las oraciones de un texto desordenadas de modo que la tasa de recuerdo solo pudiera atribuirse al papel desempenado por las oraciones individualmente consideradas. La evidencia aportada por Thorndyke (1977) a favor de la hipotesis no permite discriminar entre los efectos que estrictamente se deben a la estructura del texto de los inducidos, por esta presentacion, en la identificación de su tópico. En una variante mas precisa de este mismo procedimiento, Thorndyke (1977) evaluaba el recuerdo controlando el papel que las distintas oraciones tenian en el relato distinguiendo entre niveles jerarquicos de acuerdo con su relativa importancia. Thorndyke (1977) encontro que las oraciones mas relevantes a los objetivos del lector se leen con mas cuidado y se recuerdan mejor, un efecto de nivel que parece confirmar la hipotesis básica de las gramaticas textuales, si se abstrae el papel del lector en el efecto. De nuevo, sin embargo, es dificil distinguir, en estos resultados, los efectos que se deben propiamente a la estructura del texto de aquellos que se deben a la integración de las distintas proposiciones en un tópico comun definido por su contenido. Haberlandt, Berian y Sandson (1980) han mostrado que los lectores dedican mas tiempo a los primeras y ultimas oraciones de un episodio mas que el que dedican a las oraciones intermedias. El efecto hallado por Haberlandt, Berian y Sandson (1980) no puede atribuirse al papel que la estructura del texto tiene en el procesamiento reflejando, mas bien, un proceso de integración textual. Los lectores gastan mas tiempo en aquellas oraciones que presentan hechos con los que se encuentran menos familiarizados (Johnson y Kieras, 1982) o que son simplemente mas importantes en la comprensión (Britton, Muth y Glynn, 1986). En un estudio, que utilizaba un procedimiento diferente, en el que presentaban la misma información como formando parte de distintas categorias sintácticas -contexto y episodio: acontecimiento inicial, respuesta interna, consecuencias o reaccion-, Nezworski, Stein y Trabasso (1982) no hallaron ningun efecto de esta manipulacion experimental en el recuerdo. Un resultado opuesto habian obtenido Cirilo y Foss (1980) al encontrar que la categoria sintáctica a la que pertenecia una oracion en un texto afectaba al recuerdo, segun la posicion que ocupara en la jerarquia en dos relatos diferentes. Sin embargo, Cirilo y Foss (1980) tambien encontraron que los lectores gastaban mas tiempo con las oraciones que se encontraban mas altas en la jerarquia, de acuerdo con la gramática, lo que muestra que otras variables pueden estar afectando a la aparicion del efecto. En una evaluacion reciente de los hallazgos de Cirilo y Foss (1980), Britton, Muth y Glynn (1986) encuentran que sus hallazgos pueden explicarse en términos de una hipotesis alternativa basada en los recursos cognitivos que se han aplicado al procesamiento de las oraciones mas importantes en el texto. En el primer experimento reprodujeron el efecto de niveles hallado por Cirilo y Foss (1980). Las latencias de lectura obtenidas se utilizaron en los experimentos segundo y tercero para reducir el tiempo de exposicion a un valor menor del dedicado inicialmente por cada sujeto. En tanto en el segundo experimento aparecia de nuevo

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un efecto de nivel asociado a la tasa de recuerdo, en el tercer experimento, en el que se utilizaba una tarea secundaria concurrente para evaluar los recursos cognitivos implicados en el procesamiento, el efecto de nivel hallado se asociaba a un retraso en la ejecucion de la tarea secundaria. Estos resultados indican, de acuerdo con Britton, Muth y Glynn (1986), que los sujetos distribuyen su tiempo segun la importancia de la información que procesan no segun como se integra esta en un texto, lo que da lugar a la aparicion de un efecto de nivel incluso cuando se limita el tiempo de procesamiento. Tres hipotesis teóricas compiten a la hora de explicar el efecto de nivel hallado en estos experimentos. La primera establece que el efecto se debe a la estructura del texto (Cirilo y Foss, 1980; Thorndyke,1977), la segunda establece que el efecto se debe al tiempo de procesamiento extra que se dedica a la información mas importante (Britton, Muth y Glynn, 1986) y la tercera explica el efecto señalando los costes de integrar la información dependiendo de su relevancia (Haberlandt, Berian y Sandson, 1980; Johnson y Kieras, 1982). Las dos ultimas hipotesis no son excluyentes y la evidencia que avala la primera puede explicarse tambien, al menos en parte, en términos de estas ultimas. Nezworski, Stein y Trabasso (1982) no hallan, por su parte, ningun efecto en un estudio que indiscutiblemente manipula la estructura del texto. La hipotesis que supone que el efecto de nivel se asocia a una mayor asignacion de recursos cognitivos no explica, por otra parte, por completo, los efectos que tiene sobre el recuerdo la existencia de una relación causal entre las oraciones de un texto. Myers, Shinjo y Duffy (1987) obtienen una baja tasa de recuerdo en ausencia de una relación causal a pesar de obtener en las mismas oraciones latencias de lectura largas. La hipotesis de integración que si puede, en cambio, explicar este efecto, puede estar mostrando la relación que el efecto de nivel tiene con los procesos que identifican la estructura causal de un texto. El estudio llevado a cabo por Omanson (1982) y algunas de las investigaciónes que han seguido pueden aclarar el efecto de nivel y justificar, en parte, algunos de los datos contradictorios. La estructura causal de las proposiciones puede ser la variable que explique la aparicion del efecto y la forma en que su aparicion se asocia con otras variables. En efecto, en la estructura causal de un texto juega un papel critico el orden en que se suceden los acontecimientos lo que confunde esta variable con la mas especifica de estructura del texto tal como la define una gramática textual. La importancia relativa de los distintos acontecimientos, los recursos cognitivos que a su procesamiento se aplican y la integración en una representación unitaria de las distintas proposiciones son aspectos determinantes del análisis causal que el lector esta probablemente llevando a cabo en un texto narrativo. En un estudio en que manipulaba la importancia causal de dos categorias sintácticas habitualmente asociadas a una baja tasa de recuerdo -las categorias de respuesta interna y reaccion-, Omanson (1982) obtuvo un efecto de nivel, reducido pero fiable, mientras mantenia constante, por un procedimiento estadistico -un análisis de covarianza-, el efecto de la importancia causal de esta información en el texto. La importancia causal se manipulaba sistemáticamente modificando, mientras se mantenia constante la categoria sintáctica, sus relaciones con los objetivos presentados en el texto. Si bien el numero y carácter de las conexiones asociativas de un concepto determina la relevancia de este en el procesamiento (cf. Yekovich y Walker, 1986), las tasas de recuerdo obtenidas por Omanson (1982) variaban en relación con la importancia causal de la información en el texto y de la categoria sintáctica que se le asociaba. En una investigación mas reciente, Goldman y Varnhagen (1986) encuentran

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cambios en la tasa de recuerdo segun la estructura del texto y las conexiones causales entre sus episodios, cuando su estructura se identifica con una estructura causal particular. Goldman y Varnhagen (1986) manipulaban la estructura causal del texto presentando la información de forma secuencial -estructura de cadena causal- o integrada, incorporando entre si distintas redes causales, -estructura de redes causales-. Los resultados obtenidos en dos tareas de recuerdo, inmediato y diferido, y en una tarea en que los sujetos -niños y adultos- ofrecian explicaciones causales, reflejaban cambios en las tasas de recuerdo dependiendo del numero de conexiones causales, el nivel jerarquico de los objetivos en la estructura y el tipo de estructura causal reflejada por el texto, efectos estos que interactuaban con el tiempo asignado a cada tarea y la edad de los sujetos. Con un procedimiento similar, Mandel y Johnson (1984) han encontrado que cuando el orden en que se mencionan los acontecimientos en una narracion se corresponde con su estructura causal el recuerdo es mejor que cuando la narracion no lo respeta, un efecto que se produce a pesar de encontrar juicios de importancia semejantes en ambos tipos de narracion. En una reciente evaluacion de sus propuestas teóricas (cf. Mandler y Johnson, 1977), Mandler (1987) ha encontrado que los lectores son capaces de identificar, descomponiendo una serie de textos narrativos, distintos tipos de estructura episodica y reconocer las distintas categorias sintácticas empleadas en su construcción. Mandler (1987) encuentra, asimismo, que las estructuras episodicas que se incorporan unas dentro de otras son las mas dificiles de elaborar. Este ultimo resultado permitiria discutir lo hallado por Goldman y Varnhagen (1986) en su investigación al manipular esta misma variable. El análisis de Mandler (1987), sin embargo, tampoco excluye que la estructura episodica hallada por los sujetos y estas dificultades no se deban a la integración de los episodios en relación con el contenido donde el análisis causal juega un papel importante (cf. 6.3.2. Inferencias causales; 6.4. Procesos de integración del texto). La identificación de la estructura causal de un texto narrativo puede ser la manifestacion de un proceso mas complejo que se orienta a la integración del texto en un modelo comprensivo de su contenido. El lector genera en el procesamiento de un texto ciertas inferencias que anticipan el curso de los acontecimientos en un texto narrativo. Duffy (1986) ha señalado que la violacion de estas expectativas, al leer una oracion, afecta a las latencias de lectura que se obtienen, que son mayores, independientemente de la importancia que posteriormente se le asigna. Fitzgerald (1984) encuentra que estas expectativas parecen corresponderse en un texto narrativo con las categorias sintácticas que Mandler y Johnson (1977) han reconocido en el análisis de un texto. Garham y Mason (1987), por su parte, solicitando a los sujetos que juzgaran si ciertos acontecimientos incidentales, ligados entre si únicamente a traves de la estructura episodica del texto, habian o no ocurrido en un extracto de una historia, han encontrado que la tarea es mas facil cuando la información objetivo procedia de distintos episodios mas que cuando procedia de un mismo episodio. Garham y Mason (1987) concluyen que los sucesos presentados en un texto narrativo se asocian con ciertos episodios particulares en la memoria y que la estructura episodica misma puede ser uno de los principios que gobiernan como se representa en la memoria un texto de este carácter. Los resultados de estas investigaciónes, en conjunto, ponen al descubierto el papel que la estructura de un texto tiene en el procesamiento, pero dejan abierta la posibilidad de que se deban a la intervencion de un análisis causal del texto para el que el orden de presentacion de la información es ciertamente relevante. Los diferentes hallazgos se asocian a la manipulacion

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de un texto narrativo y a la manipulacion de su estructura de un modo tal que afecta a la actuacion de ciertos procesos de integración textual, en que el análisis causal tiene un papel básico. El contenido del texto juega, por tanto, en este proceso, un papel critico, dificilmente discriminable de los efectos que pueden asociarse a la estructura del texto como tal. El procesamiento de un texto tiene lugar de forma secuencial. El orden en que, la información que contiene, se procesa, facilita o interfiere la formacion de un modelo comprensivo del texto, cuya estructura es proxima a la estructura no secuencial de los acontecimientos y hechos que se describen. Kintsch y Young (1984) han mostrado que la información incidental se recuerda únicamente cuando el texto no se presenta organizado, desapareciendo, en cambio, en el caso en el que el texto permite construir una representación mas integrada. Un resultado que, sin duda, permitiria discutir una interpretación de lo hallado posteriormente por Garham y Mason (1987) en términos de una gramática textual. Aunque las gramaticas textuales hayan fracasado a la hora de justificar sus propios conceptos teóricos y sus postulados sean inadecuados o insuficientes a la hora de caracterizar este proceso de integración, han mostrado el camino hacia el descubrimiento de un proceso que determina la construcción de una representación lingüística integrada del texto y su articulacion en un modelo mental del discurso (cf. 6.3.2. Inferencias causales). 6.2.2. Esquemas y guiones. El análisis del papel que la estructura del texto tiene en su comprensión nos ha mostrado como su estructura se asocia con el análisis de su contenido semántico. Un texto no resulta inteligible sino en el marco del conocimiento previo compartido por el autor del texto y el lector (cf. Kintsch, 1988). La activación de este conocimiento juega un papel critico en la comprensión (cf. Bjorklund y Bernholtz, 1986; Rachman y Bisanz, 1986; Yuill y Joscelyne, 1988). Un esquema o un guion no son sino formalismos para representar la base de conocimiento que se activa al procesar la información que un texto contiene (cf. Schank, 1982). Un esquema contribuye al procesamiento de un texto: a) guiando el análisis semántico, ordenando la información procesada e integrandola en la estructura de la información previa que el esquema contiene; y, b) supliendo la información no proporcionada explícitamente por el texto de acuerdo con el conocimiento previo (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). El ajuste del texto a un esquema o guion facilita el procesamiento de su información (Bloom, 1988; Chiesi, Spilich y Voss, 1979; Kintsch y Young, 1984; Leu, De Groof y Simons, 1986; Spilich, Vesonder, Chiesi y Voss, 1979; Sanford y Garrod, 1981; Sharkey y Mitchell, 1985; Yussen, Huang, Mathews y Evans, 1988). Que los lectores utilizan su conocimiento previo en la comprensión de un texto es claro (Just y Carpenter, 1987; Graesser y Clark, 1985). La cuestion es si este conocimiento puede representarse en términos de un esquema o guion y como los procesos, que les afectan, afectan a la comprensión. Analizando experimentalmente la hipotesis que apuntaran Alba y Hasher (1983) en su revision, segun la cual los esquemas afectan a la recuperacion de información, no a su codificación, McDaniel y Kerwin (1987) han estudiado los efectos de procesar la información de un texto, de acuerdo con un esquema, sobre el recuerdo a largo plazo. Los sujetos leian un texto en el que faltaban ciertas letras de ciertas palabras en algunas de las oraciones objetivo. A los sujetos se les instruia a que leyeran desde una perspectiva particular. En tanto

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la primera manipulacion se supone afecta a la codificación de información especifica, la segunda se supone afecta a la integración de la información en un esquema. En el primer experimento McDaniel y Kerwin (1987) encontraron, en dos pruebas de recuerdo inmediato y diferido, que el recuerdo de una proposicion era una función aditiva de las variables, importancia del contenido de la proposicion en el esquema activado por las instrucciones y ausencia de ciertas letras en la oracion que la expresa. El reconocimiento de las oraciones aumentaba en relación con la ausencia de ciertas letras pero no en relación con la importancia del contenido de la oracion. McDaniel y Kerwin (1987) concluyen que en el procesamiento de un texto se registra información relacionada con el esquema e información especifica y que son, en parte, independientes. Utilizando una version de un texto, anteriormente empleado por Anderson y Pichert (1978), en el que los sujetos interpretan que un cierto personaje de la narracion es un ladron o un posible comprador de la vivienda, y manipulando la perspectiva a adoptar por el sujeto perspectivas previas a la codificación, perpectivas en el momento de la prueba, o, ningun tipo de perspectivas-, Kardash, Royer y Greene (1988) encuentran, en una tarea de recuerdo y en una tarea de verificacion de oraciones, que la activación de un esquema solo ejerce su influencia en la recuperacion, no en la codificación. Estos resultados, junto con los obtenidos por McDaniel y Kerwin (1987) muestran que un esquema se activa en la recuperacion de información previa. El estudio de Kardash, Royer y Greene (1988), que parece contradecir el análisis de McDaniel y Kerwin (1987) respecto del papel de un esquema en la codificación, no parece a este respecto concluyente. El nivel de recuerdo se evalua, en este estudio, mediante un tipo de tareas que, como el reconocimiento, no exigen la integración de las oraciones en un esquema (cf. Lorch, Lorch y Mogan, 1987). La activación de un esquema no es siempre un proceso obligatorio (Rachman y Bisanz, 1986). En el procesamiento serial de las oraciones, en la lectura de un texto, un esquema se activa o desactiva dependiendo de las relaciones que entre si mantienen, por lo que la presentacion de oraciones aisladas no siempre determina la activación de un esquema. Un esquema permite organizar la información que un texto contiene y mantenerla en el tiempo enlazandola a sus elementos mas abstractos y generales. Si durante la comprensión de un texto se forman dos tipos de representaciones de memoria, una de carácter general y otra mas especifica, razonan Yussen, Huang, Mathews y Evans (1988), debe hallarse en una tarea de recuerdo un efecto de dominancia asociado a la activación de un esquema. Sometiendo a prueba esta hipotesis, Yussen, Huang, Mathews y Evans (1988) proporcionaron a un grupo de sujetos dos perspectivas para la codificación de la información, mientras contaban con un esquema en la memoria, y les sometieron, despues, a dos tareas de recuerdo, inmediato y diferido. En la prueba de recuerdo diferido no hallaron ningun efecto de dominancia del esquema, que si encontraban en la prueba de recuerdo inmediato. La ausencia de este efecto en el primer caso parece indicar que la información se ha registrado de forma indistinta integrandose en una única representación. Las relaciones que se establecen entre la información que se procesa y el esquema es un aspecto critico para la aparicion del efecto, efecto que no se da en la misma forma en el momento en que la información se procesa que en el momento en que este proceso ha concluido. Baillet y Keenan (1986) señalan que cuando se cambia la perspectiva entre la codificación y la recuperacion se observan cambios en el recuerdo en una prueba de recuerdo inmediata, efecto que no se observa en una prueba de recuerdo diferido en que la información mejor recordada es la que se corresponde con la

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perspectiva adoptada en la codificación. En la prueba de recuerdo inmediato la nueva perspectiva interferia el recuerdo de la información no relacionada. El esquema activo en la codificación constrenia no solo el recuerdo de la información relacionada con el esquema sino tambien el recuerdo de la información no relacionada. Que procesos permiten al lector la seleccion de un esquema apropiado a la información que se encuentra procesando es el objeto del estudio de Sharkey y Mitchell (1985). De acuerdo con Sharkey y Mitchell (1985) el texto parece proporcionar indicios para la activación y desactivación de distintos guiones permitiendo al lector coordinar distintas representaciones y activar o desactivarlas dependiendo de su utilidad en el procesamiento. Sanford y Garrod (1981) han encontrado efectos sistemáticos en las latencias de procesamiento al procesar la información que activa o desactiva un guion previo. Sin embargo, no disponemos de una teoría precisa de como estos procesos se llevan a cabo. Los confusos resultados que se obtienen en relación a si se codifica o no y en que términos la información incongruente con el esquema indica que algun proceso mas básico puede estar afectando al papel de un esquema en la codificación. La tesis anteriormente apuntada que hace consistir el papel de un esquema en las relaciones de contenido que deben establecerse entre proposiciones requiere, sin duda, una definicion mas precisa. 6.2.3. Identificación del tópico. En el procesamiento del lenguaje natural el oyente o, el lector, fija su atencion en aquella información que puede proporcionarle una descripcion del tema a partir del cual le sea posible interpretar las expresiones aisladas que se suceden. Este proceso se denomina focalizacion y al objeto a que atiende se le denomina foco. La focalizacion es un proceso activo que se caracteriza por integrar información lingüística y no lingüística en un modelo de referencia que el sujeto construye en la comprensión (cf. Sidner, 1983). Van Dijk y Kintsch (1983) suponen que el tema se identifica mediante un proceso de generalizacion a partir de la integración de las proposiciones mas relevantes generadas a partir del texto, pero la caracterizacion de este proceso es, todavia, imprecisa. Ciertos indicios proporcionados por el texto juegan un papel en la identificación del tópico por parte del lector. Cuando en el texto no se introduce directamente un titulo o encabezamiento especificando su contenido (cf. Yuill y Oakhill, 1988), el lector puede formular una descripcion del tema tras leer un parrafo segun las palabras claves que se repiten o permiten integrar las proposiciones generadas (cf. Yuill y Joscelyne, 1988) Stevens (1988) ha estudiado este proceso entrenando a los sujetos a identificar el tema recurriendo a los indicios proporcionados por el texto. Los sujetos seguian a este fin una estrategia de clasificacion durante el entrenamiento. Una primera posibilidad era que el tema fuera directamente proporcionado. Stevens (1988) encuentra que los sujetos rechazan, en este caso, por anticipado, todas las oraciones que no se ajustan al tema. El criterio para rechazar el tema es mas exigente, en este caso, que si los sujetos identifican por su cuenta el tópico. En la identificación del tópico una posibilidad es que la oracion mas relevante contuviera términos generales. El sujeto construia a partir de estos términos una descripcion tentativa del tópico. Si la oracion no contenia términos generales el lector se veia obligado a construir una descripcion del tema generalizando lo expresado por la oracion mas relevante. En cualquiera de los casos el sujeto contrastaba el tema aceptado con las oraciones del texto

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rechazando, modificando o manteniendo la descripcion formada segun que información hubiera utilizado en su identificación y la relevancia de la información que permitia el contraste. Estas habilidades reflejan el nivel de comprensión lectora (Philips, 1988). El hecho de que la perdida de información en el recuerdo afecte no a la palabra individual sino a las oraciones indica el papel que esta cumple en la identificación del tópico (cf. Johnson, 1986). Una representación mas precisa de este proceso se obtiene analizandolo en tiempo real. Lorch y Lorch (Lorch, Lorch, Gretter y Horn, 1987; Lorch, Lorch y Matthews, 1985; Lorch, Lorch, y Mogan, 1987) lo han analizado en estos términos en una serie reciente de investigaciónes. En la primera de estas investigaciónes Lorch, Lorch y Matthews (1985) comprueban que los lectores forman su representación del tópico cuando leen. Las latencias de lectura varian dependiendo de si la oracion que leen se relaciona o no con el tópico actual del texto. Las latencias de lectura que obtienen son mas cortas si el primer parrafo introductorio informaba del tópico que si no informaba. La construcción de esta representación es directa e inmediata (Lorch, Lorch, Gretter y Horn, 1987), se produce tan pronto como se encuentra la información relevante. Las latencias de lectura se acortan cuando se proporciona información indicando el cambio de tema y cuando el nuevo tópico que se procesa se halla relacionado con el inmediatamente precedente. Estos efectos solo ocurrian en oraciones que contenian información acerca del tópico variando las latencias de lectura en función de la edad pero no en función de las manipulaciones que afectaban a la estructura del texto. En la ultima investigación, Lorch, Lorch, y Mogan (1987) comprueban estos efectos y reconocen la existencia de un efecto asociado al mantenimiento en la memoria del tópico. Si las oraciones introducian un nuevo tópico las latencias de lectura eran mas lentas en aquellos sujetos que recordaban mejor el tópico en una tarea de verificacion de oraciones que no exigia el mantenimiento del tema. En la comprensión, el conocimiento de la estructura del texto y la integración de sus proposiciones en un tópico permite, no solo organizar la información durante la lectura, sino construir, tambien, un esquema que hace posible la recuperacion de la información. El tema funcióna como un plan de recuperacion (cf. O'Brien y Myers, 1987; Schmidt y Schmidt, 1986) restringiendo el proceso de busqueda en la memoria (Ackerman, 1986; 1988). 6.2.4. Unidades argumentales. El proceso de comprensión de un texto va mas alla de la mera determinacion de su tópico. El lector estructura el texto en unidades argumentales (Lehnert, 1981) constituyendo cada unidad argumental una unidad de contenido caracterizada por relaciones jerarquicas y heterarquicas que vinculan entre si distintas proposiciones. La estructura de un texto en parrafos refleja la organizacion de un texto en unidades argumentales (cf. Guindon y Kintsch, 1984; Hertel, 1985; Stark, 1988). Stark (1988) ha demostrado, que aunque los parrafos no afectan, como tales, a la latencia de lectura, si afectan a la identificación de que ideas se consideran mas importantes lo que indica que tienen una cierta unidad de contenido. Reiser, Black y Lehnert (1985), en un estudio en el que solicitaban al lector que ordenara una narracion o escribiera un texto tematicamente similar, han mostrado el papel que la identificación de las unidades argumentales de un texto tiene en la comprensión. Las unidades argumentales venian caracterizadas por las acciones llevadas a cabo por el protagonista en la narracion revelando la construcción de una estructura episodica guiada por el análisis de su

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contenido proposicional. Algunos de los hallazgos expuestos en la discusion del papel de la estructura de un texto en su comprensión reflejan como el lector identifica los episodios por el tipo de información que contienen (cf. Mandler, 1987; cf. 6.2.1. Gramática de textos). La evidencia empírica aportada en relación con la realidad psicológica de un tipo de representaciones proposicionales (cf. 5.4.2. Evidencia empírica de un tipo de representaciones proposicionales) y el papel de la estructura semántica del texto en la comprensión (cf. 6.3. Procesos de inferencia textual) justifican, asimismo, el papel de las unidades argumentales en la representación integrada de un texto. Tardiff y Craik (1989) han puesto de manifiesto, frente a Kolers (1976), que la retencion de información perceptiva, especifica del texto, se pierde, despues de una semana, en una tarea de recuerdo, lo que no ocurre con un argumento. 6.3. Procesos de inferencia textual. Cuando en un texto no se indica explícitamente como se relacionan entre si dos proposiciones, el lector puede inferir la relación estableciendo nuevas proposiciones que ligan entre si las presentadas. Estas inferencias pueden ser anticipativas, si anticipan alguna relación entre la proposicion que se procesa y alguna que sucede, o, retroactivas, si establecen alguna relación entre la proposicion que se procesa y alguna de las ya analizadas. Unicamente estas ultimas son criticas para la comprensión, dado el carácter secuencial e inmediato del procesamiento en la lectura. La ejecucion de estas inferencias es directa, integrandose con la información explícitamente presentada en el texto (Corbett y Dosher, 1978). Estas inferencias textuales son: a) formales o semánticas si establecen relaciones, jerarquicas o heterarquicas, entre las proposiciones que vinculan, de acuerdo con un modelo de razonamiento implícito que establece ciertas relaciones lógicas entre los predicados y/o argumentos de distintas proposiciones; y b) funciónales o causales si establecen relaciones, entre las proposiciones que vinculan, de acuerdo con un modelo implícito de referencia. 6.3.1. Inferencias semánticas. En el procesamiento semántico, la extraccion de inferencias juega un papel critico en el establecimiento de relaciones semánticas entre las oraciones facilitandose, de este modo, su integración en unidades relacionadas por su contenido proposicional. Una asociacion semántica fuerte entre una palabra precedente y la palabra que se procesa facilita la identificación y recuperacion de su información, si no se ha mencionado recientemente, y acelera, en cualquier caso, la lectura, permitiendo una integración mas rapida de la información (Schustack, Ehrlich y Rayner, 1987; cf. 5.3.4. El análisis semántico y los procesos de inferencia semántica). En la lectura la extraccion de inferencias retroactivas es mas probable y especifica que la extraccion de inferencias anticipativas (Singer y Ferreira, 1983) que solo tienen un carácter general relacionado con la activación de un esquema (Just y Carpenter, 1987; Duffy, 1986) Tratando de analizar que inferencias extrae el lector cuando lee una narracion, Seifert, Robertson y Black (1985) han mostrado que, durante la lectura de un texto, solo se extraen aquellas inferencias que se refieren a las acciones que se describen, no inferencias en relación con el contexto en que aquellas ocurren. La ejecucion de estas inferencias indican que el lector evita establecer relaciones que el texto no implica de alguna forma. Seifert, Robertson y

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Black (1985) obtuvieron, en una prueba de reconocimiento, una tasa mas alta de falsas alarmas en inferencias relacionadas con las acciones, los planes y los objetivos descritos en la narracion, que en inferencias relacionadas con el contexto descrito. Las inferencias semánticas de nivel textual a menudo se integran en el análisis de la estructura causal en un texto narrativo; su presencia es mas relevante en el análisis de textos expositivos y descriptivos en los que el análisis causal es menos relevante. El análisis de las presuposiciones en el discurso pueden justificar el papel de las inferencias semánticas en la comprensión. 6.3.2. Inferencias causales. El contenido proposicional de un texto y su integración en un tema es, sin duda, el aspecto mas relevante del procesamiento que lleva a cabo el lector. Sin embargo, el contenido de un texto es dificil de caracterizar en tanto incluye la formacion de inferencias que establecen relaciones entre las proposiciones explícitas en un texto y estas son, asimismo, dificiles de definir con independencia del contexto en que las expresiones lingüísticas aparecen. El análisis de las inferencias causales que se llevan a cabo en el procesamiento de un texto ha surgido para dar, a la vez que una respuesta teórica a las gramaticas textuales, para explicar en que forma se enlazan las proposiciones generando una representación integrada del texto que especifica su contenido proposicional. El concepto mismo de relación causal es complejo ya que implica el establecimiento de relaciones de contingencia entre sucesos, implicando en el procesamiento de un texto al conocimiento previo. La estructura causal de un texto y el establecimiento de relaciones causales entre sus proposiciones afecta a las latencias que se obtienen en la lectura (cf Keenan, Baillet y Brown, 1984) y al recuerdo de la información (Black y Bern, 1981; Fletcher y Bloom, 1988; Trabasso, Secco y van den Broek, 1984). Su papel se revela en el hecho de que, incluso, los niños mas jovenes utilicen estrategias sistemáticas para ordenar los elementos de una narracion de acuerdo con ciertas relaciones temporales y causales entre las proposiciones (Brown y Hurtig, 1983). El proceso de extraccion de inferencias causales es un proceso activo e inmediato; guia la comprensión a partir de la integración en la memoria activa de las relaciones causales implícitas en el texto dando lugar a una estructura causal integrada (cf. Fletcher y Bloom, 1988). Fletcher y Bloom (1988), integrando las perspectivas de Van Dijk y Kintsch (1983), que subrayan el papel de la memoria activa en la comprensión, y, de Trabasso (Trabasso y Sperry, 1985; Trabasso y van den Broek, 1985) que interpreta la comprensión como un proceso de razonamiento y de solucion de problemas, han mostrado que la formacion de relaciones causales entre las proposiciones de un texto depende del mantenimiento en la memoria activa de la información critica. Los antecedentes mas probablemente relacionados con la oracion que se procesa se mantienen en la memoria activa en el curso de la comprensión. Trabasso y sus colaboradores (Trabasso y Sperry, 1985; Trabasso y van der Broek, 1985; Van der Broek y Trabasso, 1986; Van der Broek, 1988) han estudiado de forma sistemática la evidencia empírica que avala el papel del contenido proposicional de un texto en la comprensión y el papel que cabe atribuir a su estructura de acuerdo con lo establecido por una gramática textual. La evidencia aportada arroja luz sobre el debate y lo resuelve, en parte, a favor de un efecto de la estructura del texto asociado a la formacion de un modelo causal integrado, interpretación que pone en cuestion los postulados teóricos de las gramaticas textuales.

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En un primer estudio en el que analizan la evidencia aportada por Omanson (1982) y Stein y Glenn (1979), Trabasso y van der Broek (1985) comprueban, volviendo a analizar los textos utilizados en términos de sus conexiones causales para predecir el recuerdo inmediato y diferido, la importancia con que se juzgan los sucesos, y el modo en que se resume el texto, que las categorias sintácticas de la gramática se solapan sustancialmente con los factores causales que explican la estructura causal del texto. Que un cierto acontecimiento estuviera o no en una cadena causal y el numero de conexiones causales explican una parte substancial de la varianza en las cuatro medidas en un análisis de regresion multiple que se compara con un análisis de regresion multiple efectuado a partir de las categorias sintácticas de la gramática textual de Stein y Glenn (1979). Aunque el análisis sobre categorias sintácticas tambien explicaba parte de la varianza comun se solapaba con el análisis efectuado a nivel causal. El efecto de nivel hallado por Omanson (1982) parece asi asociarse a la estructura causal del texto contribuyendo a la especificacion de su contenido. Los dos factores causales predictivos de las medidas obtenidas en esta investigación predicen la importancia con que se juzgan los acontecimientos descritos en la narracion (Trabasso y Sperry, 1985) siendo mas importante el segundo. La importancia de una descripcion es el resultado de un proceso de razonamiento causal durante la comprensión (Van der Broek y Trabasso, 1986). Contrastando las hipotesis jerarquica y causal en un análisis del proceso que lleva a un lector a resumir un texto, Van der Broek y Trabasso (1986) encuentran, variando la posicion jerarquica de una serie de descripciones de objetivos y su estatuto y conexiones asociativas en la estructura causal del texto, que un cambio en la posicion jerarquica de un nivel supraordinado a un nivel subordinado solo afecta a la probabilidad de incluir esta descripcion en el resumen si este cambio se compana de un cambio en su papel causal. Cuando se mantenian constantes las variables de estatuto de la descripcion en la estructura causal y el numero de relaciones causales asociativas, el nivel jerarquico de las descripciones no tenia ningun efecto sobre la probabilidad de incluir una cierta descripcion en el resumen. Esta inclusion era, en cambio, predicha por el efecto asociado de estas variables causales. Van der Broek (1988) ha ampliado estos mismos resultados manipulando el nivel de los objetivos y los resultados asociados a estos, en dos tipos de estructura episodica, jerarquica y secuencial. En la estructura jerarquica los objetivos se relacionan entre si en tres niveles: el fracaso en la obtencion de un objetivo de nivel superior lleva a la creacion de un objetivo de nivel inferior. En la estructura secuencial los mismos objetivos se alcanzan de forma secuencial. Las relaciones causales de las descripciones de objetivos se variaban independientemente del nivel, aumentando o disminuyendo el numero de acciones motivadas por los objetivos. La importancia con que se juzgaba una descripcion por un grupo de jueces variaba en función de las relaciones causales asociadas. El nivel jerarquico de los objetivos no afectaba a estos juicios. Los juicios de importancia relativos a las descripciones de los resultados de la accion si parecian verse afectados de la manipulacion del nivel jerarquico pero se asociaban a su relación causal con la creacion de un nuevo objetivo y con el numero de relaciones causales del objetivo que los desencadenaba. A pesar de implicar estos resultados un efecto de nivel no parece que pueda distinguirse de un efecto mas general del contenido del texto.

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6.4. Procesos de integración del texto. Un texto proporciona, a menudo, indicios explícitos acerca del modo en que han de integrarse las proposiciones que contiene (cf. Glover, Dinel, Halpain, McKee, Corkill y Wise, 1988; Lorch y Lorch, 1986) y el modo en que deben inferirse las que se encuentran implícitas para la construcción de un modelo integrado y unitario. Estos indicios son: a) léxicos, cuando las oraciones en el texto se relacionan entre si por medio de algun clase de conectivas; b) sintácticos, cuando la estructura en que se ordenan distintas oraciones expresa relaciones de contenido entre estas, como el caso de construcciones sintácticas paralelas en descripciones y definiciones; c) semánticos, por la repeticion o enlace de los argumentos y predicados de las proposiciones expresadas; d) textuales, por el tipo de texto, por la introduccion del tópico en los titulos y en los encabezamientos, por indicios relativos al tópico y por la segmentacion del texto en unidades argumentales estructuradas en parrafos; y, e) referenciales, por las relaciones coreferenciales de las expresiones y su integración en un modelo de la situacion. Los lectores forman durante la lectura una representación unitaria que integra la información proporcionada por el texto (Guindon y Kintsch, 1984). Las proposiciones relevantes a esta representación integrada se anticipan y reconocen entre si mas rapida y eficazmente que las proposiciones que pertenecen, únicamente, a la microestructura semántica del texto (Guindon y Kintsch, 1984). Este proceso de integración se refleja en: a) la activación de conexiones asociativas entre las proposiciones generadas, a partir del texto, durante la comprensión, que facilitan la recuperacion de los conceptos relacionados o asociados (Yekovich y Walker, 1986); b) la integración de las proposiciones tematicamente relacionadas en episodios segun un doble proceso de aislamiento y adaptacion. El aislamiento ocurre cuando el contenido de un episodio ya codificado resiste la interferencia retroactiva de la información no relacionada; la adaptacion ocurre cuando el contenido de un episodio ya codificado esta sujeto a la interferencia retroactiva de la información tematicamente relacionada (cf. Hertel, 1985); y c) la integración de los episodios en ciertas estructuras tematicas segun las conexiones asociativas que puedan establecerse entre ellos (Seifert, McKoon, Abelson y Ratcliff (1986). Sometiendo a prueba esta ultima hipotesis, en un paradigma de anticipacion, Seifert, McKoon, Abelson y Ratcliff (1986) han comprobado que la latencia de verificacion de una oracion cuando viene precedida por una narracion tematicamente similar es menor que cuando viene precedida de una narracion que no se ocupa del mismo tema. El establecimiento de una relación entre la oracion objetivo y la narracion no es un proceso automatico y obligatorio; parece depender de las estrategias del lector en la codificación. Este proceso de integración se lleva a cabo en la memoria activa, encontrandose sujeto a las limitaciones de capacidad que le afectan (Fletcher y Bloom, 1988; van Dijk y Kintsch, 1983). Estudiando el papel de la memoria activa en el proceso, Fisher y Glanzer (1986) comprueban que si se elimina el contenido de la memoria activa, mediante algun tipo de tarea distractora, la lectura se interrumpe. La medida en que se interrumpe depende de las demandas de enlace del texto. La integración del texto en un tópico depende del establecimiento de conexiones asociativas entre las proposiciones. En que medida el texto demande la realizacion de estas conexiones afecta a en que medida puede interrumpirse la lectura cuando se elimina la información de la memoria activa. Las diferencias evolutivas en el uso de indicios de recuperacion efectivos para la integración de la información del texto en un tema explican las

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diferencias que en este sentido se observan en el desarrollo de la habilidad lectora (cf. Ackerman, 1986a). La memoria activa es el sistema en que se construye un modelo de la situacion que integra una representación lingüística del texto y una representación de la referencia. Las relaciones funciónales establecidas por un guion (cf. Hsu, Cairns y Bialo, 1987) y las inferencias causales se contrastan en el modelo de referencia haciendo posible la comprensión (Ackerman, 1986b; Fletcher y Bloom, 1988). Ackerman (1986b) ha distinguido, a este fin, entre coherencia causal y coherencial referencial, en la comprensión de una narracion, mostrando que existen diferencias evolutivas asociadas a esta distincion. La coherencia referencial parece ser una condicion para la extraccion de una inferencia causal independientemente de que esta se lleve a cabo con la información proporcionada por el texto. La evaluacion de una proposicion depende, a menudo, del establecimiento de relaciones con un modelo de referencia (cf. Johnson-Laird, 1983). De ahi que la dificultad de interpretar la intension de un enunciado dependa del establecimiento de relaciones con distintos modelos del mundo. Russel (1987) ha mostrado que las dificultades de interpretación de ciertos enunciados deriva de que exijen distinguir entre estados mentales y estados del mundo, una distincion implícita en algunas de las expresiones verbales mas complejas.

7. PROCESAMIENTO DE LA REFERENCIA. A las representaciones que el lector forma del mundo a que se refiere el texto nos referimos bajo el término de representaciones referenciales. Al conjunto de estas representaciones referenciales y de las representaciones que resultan del análisis del discurso se refiere Johnson-Laird (1983) bajo el término de modelo mental del discurso; van Dijk y Kintsch (1983) lo denominan modelo de la situacion ya que este modelo simboliza el contexto descrito por el texto. Aun cuando se hallan ejecutado los mismos procesos de análisis a nivel lingüístico caben, segun el contexto, distintas representaciones referenciales. El modelo de referencia incluye una representación del discurso o del texto, desarrollada en el curso del procesamiento lingüístico y una representación de la referencia que resulta de la actuacion de alguna función de interpretación que caracteriza las relaciones de una representación del discurso o del texto con una representación del contexto en que se usa, independientemente definida. Este contexto puede venir expresado por las descripciones que proporciona una representación perceptiva o venir dado por descripciones implícitas en una imagen mental. El término función de interpretación puede tambien denominarse función de referencia. Una función de referencia especifica la extension de una representación computada en el procesamiento lingüístico en un contexto de uso, estableciendo relaciones entre descripciones en un nivel simbólico apropiado. La complejidad del proceso de construcción de la referencia afecta al tiempo de procesamiento de un texto (cf. Reilly, 1988). 7.1. Expresión y representación de la referencia. Un texto proporciona indicios para la construcción de una representación de la referencia. Las expresiones que permiten esta construcción se denominan expresiones referenciales. Una

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representación referencial contiene información únicamente de descripciones de objetos y descripciones de acciones bajo la forma de proposiciones que ligan propiedades fisicas establecidas en el análisis perceptivo y propiedades fisicas establecidas en el análisis del comportamiento motor a representaciones conceptuales. 7.1.1. Expresión de la referencia. La representación referencial simboliza un contexto, un modelo respecto al cual se contrasta la representación del texto o del discurso. Sin embargo, las expresiones referenciales de un discurso o de un texto que permiten la construcción de la representación referencial no mantienen una relación univoca con las descripciones proporcionadas por esta. En primer término, una representación referencial se forma a partir de las representaciones conceptuales que se integran y que se relacionan con el contexto en que el lenguaje se usa; en segundo término, no todas las expresiones lingüísticas contribuyen a la formacion de una expresión referencial existiendo expresiones que carecen de referencia; por ultimo, existen expresiones referenciales cerradas y abiertas dependiendo de si la extension se determina recurriendo a la extension de un conjunto de expresiones mas primitivas o elementales, o, recurriendo a una descripcion del contexto proporcionado por el análisis perceptivo y/o motor (cf. 5.1.2. Teorías semánticas constructivas). Las expresiones referenciales, tambien denominadas expresiones referentes, pueden variar en su tamano, pudiendo consistir de palabras, frases, oraciones de distinta complejidad, o, incluso textos, en la medida que la estructura de estas unidades impone un análisis particular de la referencia. La complejidad de la representación referencial que se corresponde con una expresión referente puede tambien variar. La correspondencia entre un texto y su referencia no es, pues, directa. 7.1.2. Actualización de la referencia. Cuando una expresión se refiere a un objeto en particular la expresión referente se denomina singular; cuando se refiere a una clase de objetos, la expresión se denomina general. El análisis de como se determina la referencia de una expresión referencial general cuando se usa en un cierto contexto es lo que se conoce bajo el término de actualización o particularizacion de la referencia. La investigación ha mostrado que en el procesamiento de un texto una expresión referente siempre actualiza su referencia en una descripcion particular mas que conservar el carácter general con que se presenta en el texto. En ocasiones, el propio texto especifica en que términos debe actualizarse la referencia (Anderson y Ortony, 1975; Dubois y Denis, 1988; Greenspan, 1986); en otras, la referencia se actualiza por relación a los prototipos de los conceptos implicados en su elaboracion (Carrol y Slowiaczek, 1986; Dubois y Denis, 1988; Kelly, Bock y Keil, 1986; Roth y Shoben, 1983; cf. Anderson y McGaw, 1973; Rosch, 1975). La identificación de un dibujo como referente de una oracion es mas rapida si se corresponde con una representación prototipica de un referente actualizado por el texto. Aunque a esta actualización contribuyen las imagenes mentales que se forman, no explican por completo el proceso (Dubois y Denis, 1988). Las oraciones en que sus expresiones referentes no actualizan el prototipo de una categoria se transforman o regularizan, a menudo, en el recuerdo, para permitirlo (Kelly, Bock y Keil, 1986).

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El contexto es el factor mas determinante en la actualización de la referencia de una expresión referencial (Carrol y Slowiaczek, 1986; Greenspan, 1986; Roth y Shoben, 1983; Whitney, 1986). Roth y Shoben (1983) han estudiado los efectos de la particularizacion de la referencia en el tiempo de procesamiento de dos oraciones relacionadas por una relación de coreferencia categorial como en el ejemplo: a. Josefina suspiraba por sus pajaros. b. Era muy aficionada a los canarios. La latencia que se obtiene en el procesamiento de la segunda oracion es menor, en ausencia de otros indicios, si se presenta un ejemplar tipico de la categoria, que si presenta un ejemplar menos tipico. Carroll y Slowiaczek (1986) observan un efecto de anticipacion semántica, controlando las latencias de fijación ocular, cuando en una misma oracion se presenta un ejemplar mas tipico que uno menos tipico de la categoria anticipada. Sin embargo, no encuentran el mismo efecto cuando la relación se establece entre distintas oraciones. La duracion de la fijación de nuevo refleja el procesamiento inmediato del texto a medida que se procesa. Utilizando el efecto de Stroop como una medida en tiempo real de la comprensión de una oracion, Whitney (1986) encuentra que la magnitud del efecto depende de si al procesar términos de categorias, el contexto sugiere ejemplares tipicos o atipicos, encontrando facilitacion cuando los términos de una categoria se mencionaban mediante una expresión anaforica en una oracion posterior y un efecto de interferencia cuando los términos de categoria funciónaban como sujetos de las oraciones consideradas. El papel del contexto afecta a la caracterizacion de las relaciones que pueden establecerse entre conceptos cuando se combinan (cf. Barsalou, 1982, 1983, 1985, 1987; Barsalou and Medin, 1986; Conrap y Rips, 1981; Hampton, 1987; Medin y Shoben, 1988; Osherson y Smith, 1981; Roth y Shoben, 1983). Los términos funciónan, a este respecto, como indicios de recuperacion de información para la construcción de un modelo mental del discurso (Tabossi, 1985). 7.2. Procesos de análisis de la referencia. Ciertas expresiones lingüísticas de un texto proporcionan indicios para la construcción de una representación de la referencia, bien refiriendose a entidades ya establecidas en el texto que se enlazan entre si por una referencia comun a un modelo del mundo, bien refiriendose directamente a entidades de un modelo del mundo. Cualquier expresión que se refiere a un referente ya establecido se denomina anaforica y a la relación que se establece entre la expresión referente y aquello a que se refiere, anafora. Las expresiones que se refieren a la misma entidad se enlazan en el texto en una relación coreferencial. La coreferencia puede establecerse mediante una relación anaforica introducida por alguna expresión referencial o establecerse en virtud de una relación conceptual implícita entre las proposiciones de un texto. La relación de coreferencia puede establecerse, incluso, entre oraciones en virtud de su estructura sintáctica como en "Luis compro un libro, yo no". Las expresiones referenciales que establecen un nexo directo con un modelo del mundo son diversas: desde el uso de nombres propios y expresiones deicticas al uso de expresiones como el articulo definido o indefinido para establecer si se conoce o no una cierta entidad a la que se refiere una

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proposicion, o el uso de cuantificadores, que determinan la extension con que debe tomarse un cierto predicado de una expresión referencial argumento. Los procesos que analizan las expresiones referenciales de un texto deben distinguir entre aquellas expresiones coreferenciales y las relaciones de estas y de las directamente enlazadas con un modelo del mundo. Para cumplir esta función, los procesos que construyen la representación referencial se sirven de indicios basados en la propia estructura del texto y en sus expresiones y en indicios basados en el conocimiento previo representado en el sistema conceptual. 7.2.1. Análisis de la referencia anafórica. Un pronombre puede proporcionar indicios lingüísticos para determinar la identidad de su referente segun el genero -masculino, femenino o neutro-, el numero -singular o plural-, y caso segun el papel que cumple en la oracion. Cuando estos indicios no son suficientes para determinar el referente de un pronombre otros indicios permiten establecer el referente. Estos indicios pueden establecerse como un conjunto ordenado de reglas heuristicas que permiten establecer la referencia de una expresión. La construcción del referente varía segun su complejidad. Reilly (1988) ha encontrado que el lector tarda mas tiempo en resolver la referencia a un objeto que a un acontecimiento en el procesamiento de una anafora. Corbett (1984) ha desarrollado un modelo de las restricciones que introducen distintos indicios lingüísticos y no lingüísticos en la determinacion del referente de una anafora. La referencia se establece integrando las distintas restricciones que aquellos indicios introducen tan pronto como se encuentra una expresión referencial anaforica en el texto. En el procesamiento de una relación anaforica, los lectores llevan a cabo un doble proceso, un proceso que construye una representación superficial del texto en la memoria activa y un proceso que integra información en una representación mas profunda del texto. Murphy (1985) se ha referido a estos procesos como afectando a dos clases diferentes de anafora, una clase de anafora superficial y una clase de anafora profunda. Sin embargo, no encuentra diferencias significativas en el tiempo de lectura en relación con el procesamiento de estos dos tipos de anafora. 7.2.1.1. Indicios basados en el lenguaje. Entre los indicios lingüísticos que Just y Carpenter (1987) caracterizan en el procesamiento de una anafora, siguiendo en parte a Corbett (1984), se encuentran: a) la identificación del referente por la concordancia de las expresiones (Corbett y Chang, 1982), como en "Javier y Carmen se fueron cuando ella empezo a encontrarse cansada"; b) la identificación del referente por concordancia en la estructura sintáctica del papel que juega el pronombre y la expresión a que se refiere (Sheldon, 1974), como en "Javier vio a Joaquín; fue entonces cuando (el) se marcho"; y c) la identificación del referente por asociacion con el tópico mas relevante (Yekovich y Walker, 1986; Walker y Yekovich, 1987) y/o reciente del discurso (Carpenter y Just, 1977b; Daneman y Carpenter, 1980; Ehrlich y Rayner, 1983; Matthews y Chodorow, 1988; Murphy, 1985), como, respectivamente en "Fue Irene quien encontro a Laura. Ella queria hablar del viaje" y "Enrique tomo una tonica; Angel un zumo; mas tarde tomo un cafe". En el espanol es frecuente la elipsis de la expresión anaforica que puede introducirse

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por un pronombre, de ahi que la importancia asignada a estos indicios varie (cf. Walker y Yekovich, 1987). La ambiguedad sintáctica de la oracion (Matthews y Chodorow, 1988), o ciertas inconsistencias sintácticas entre el antecedente y la expresión referencial (Murphy, 1985) afectan al tiempo de resolucion de la anafora haciendo que el proceso sea mas lento. 7.2.1.2. Indicios basados en conocimiento. Entre los indicios basados en conocimiento se encuentran: a) la identificación del referente por el establecimiento de relaciones causales que introduce la accion descrita implicando al pronombre (Garvey y Caramazza, 1974), como en "Rosa se lo dijo todo a Luis ya que no queria sufrir mas"; y, b) la identificación del referente recurriendo a indicios proporcionados por el conocimiento previo (Hirst y Brill, 1980; Matthews y Chodorow, 1988), como en "el Papa y el rabino se encontraron a la hora de comer; el se encontraba acompanado por su esposa". 7.2.1.3. Integración de los indicios en la resolución de la anáfora. La integración de estos indicios lingüísticos y no lingüísticos es compleja (cf. Murphy, 1985). Una definicion mas precisa de como se articulan ambos tipos de indicios pasa por determinar en que contextos la expresión referencial se explícita y en que contextos su elipsis puede ser deducida de la información proporcionada por el texto o inducida por el lector a partir de su conocimiento previo y los indicios proporcionados. Las expresiones anaforicas no pueden referirse normalmente a antecedentes no explícitos en el discurso. Los procesos que construyen la representación referencial dependen de la información proporcionada por el texto y al guion que en la comprensión del texto se activa. Walker y Yekovich (1987) han estudiado la accesibilidad de un antecedente en la resolucion de la anafora manipulando la relación referencial: la relación referencial era explícita, implícita -la primera oracion contenia un verbo con una ranura de caso vacia-, o no existia -la primera oracion no contenia ningun referente-. Los términos objetivo expresaban un concepto central o periferico respecto de un guion de acuerdo con el cual se construia el texto. Walker y Yekovich (1987) encuentran que los conceptos centrales forman parte del modelo del texto independientemente de que se hagan explícitos. Los conceptos perifericos, por el contrario, dependen del propio texto para ser reconocidos como referentes de una expresión referencial. Las latencias de lectura reflejan esta interpretación: en el caso de conceptos centrales no existian diferencias entre las condiciones experimentales; en el caso de conceptos perifericos el tiempo de procesamiento era menor si el referente era explícito que implícito y menor en este que si no se proporcionaba ningun antecedente. El efecto solo se produce cuando el guion se encuentra en estado activo. La anafora contribuye al mantenimiento del tópico (O'Brien, Duffy, y Myers, 1986). El proceso de computacion de la referencia es inmediato (cf. Carpenter y Just, 1977b; Corbett, 1984; Ehrlich y Rayner, 1983; Just y Carpenter, 1978); se ejecuta a medida que se procesan las palabras, aguardando a su resolucion solo cuando los indicios proporcionados son insuficientes, como se refleja en el registro de las latencias de lectura a traves del análisis de las fijaciones oculares y en el control de la latencia de respuesta en investigaciónes experimentales como las resenadas. La estructura del texto es el determinante mas relevante en la resolucion de la correferencia anaforica al proveer de indicios relativos al tópico (Malt,

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1985; Walker y Yekovich, 1987) o por su propia estructura sintáctica (cf. Corbett y Chang, 1983) o semántica (cf. O'Brien, Duffy, y Myers, 1986). 7.2.2. Análisis de la coreferencia. La coreferencia puede tambien establecerse mediante una relación conceptual implícita entre las proposiciones de un texto. De nuevo ciertos indicios lingüísticos y no lingüísticos contribuyen a determinar esta relación coreferencial, enlazando las representaciones referenciales construidas en un modelo del mundo al que el texto se refiere. La propia estructura del texto proporciona indicios acerca de como determinar el referente implícito compartido por distintas proposiciones. El texto incluye indicios para la determinacion del tópico que se conserva hasta que nuevos indicios indican que cambia (cf. 6.2. Procesos de análisis textual). La relevancia de los conceptos activados en relación al tópico determinan cuales son y cuales no son el foco del texto, lo que afecta a la computacion de la referencia (cf. Walker y Yekovich, 1987). La memoria activa incluye indicios de los referentes en estado activo, de los referentes previamente activados en estado no activo y de los referentes implícitos no expresados explícitamente en el texto. El estado que afecta a estos indicios determina el curso del procesamiento al afectar a la construcción de un modelo mental de la referencia. 7.2.2.1. Indicios basados en el lenguaje. Entre los indicios lingüísticos que afectan al análisis de la correferencia se encuentran: a) el uso de indicios léxicos, tales como palabras de función que indican el estatuto focal o no focal de la información que se proporciona a traves del empleo de un articulo para formar una expresión definida o indefinida (Murphy, 1984); b) el uso de indicios sintácticos como en el empleo de aposiciones o de estructuras sintácticas paralelas para establecer la definicion de un término; c) el uso de indicios semánticos, como cuando se utilizan términos sinónimos para referirse a un referente identico (Yekovich y Walker, 1978); y d) el uso de indicios textuales o discursivos como en las presuposiciones e implicaciones introducidas por la estructura del discurso como se descubre en la pregunta "ha dejado usted de pegar a su mujer?" cuando solo se permite dar una respuesta simple, afirmativa o negativa. 7.2.2.2. Indicios basados en conocimiento. La correferencia tambien puede expresarse recurriendo a ciertos indicios basados en conocimiento. El empleo de estos indicios presupone la existencia de ciertas relaciones entre los conceptos, esquemas o guiones activados en el curso del procesamiento, lo que determina la activación defectiva implícita de ciertos conceptos rellenando las ausencias del texto proporcionado. Rips (1987) ha tratado de caracterizar que clase de información contribuye a la especificacion de la representación referencial. De este modo, la información que no se menciona explícitamente puede ser inferida si es necesaria para la comprensión. Entre los indicios basados en conocimiento que cabe considerar, se encuentran los proporcionados por:

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a) la estructura taxonomica de los conceptos o esquemas implicados (Sanford y Garrod, 1981), como entre las oraciones siguientes: a. Javier compró una fruta en el mercado para su hija. b. La manzana era la mas grande que había visto en mucho tiempo. b) la estructura partonomica de los conceptos o esquemas implicados, como entre las oraciones siguientes: a. Carmen compró una casa en las afueras. b. El tejado se encontraba bastante deteriorado. c) la estructura partonomica de un guion que especifica relaciones causales entre los acontecimientos descritos, como en la oracion anteriormente propuesta: "Rosa se lo dijo todo a Luis ya que no queria sufrir mas" en la que ambas frases verbales mantienen una relación causal, o como se especifica entre las oraciones siguientes: a: Enrique encontró a Javier especialmente deprimido. b. No dudó, entonces, en ir esa misma tarde al cine. 7.3. Procesos de construcción de la referencia. A la construcción de una representación referencial y a su integración en un modelo de referencia le subyace el problema de la significacion. En el procesamiento de un texto el sujeto forma una representación de la referencia que le permite identificar a que se refiere el texto solo en el marco de un modelo del mundo. El lenguaje no revela su propia forma lógica para estar en condiciones de representar la forma lógica del mundo (Wittgenstein, 1953). La significacion resulta de una especificacion del sentido y referencia de las expresiones. 7.3.1. La cuestión de la representación referencial. Una teoría estrictamente referencial de la significacion es tan inadecuada como una teoría que haga consistir el significado en la mera composición sintáctica de clases de expresiones mas primitivas (cf. Johnson-Laird, 1983, 1987). Una teoría referencial (cf. Katz, 1972) no explica como se evaluan ciertas expresiones cuya significacion es distinta a pesar de compartir eventualmente el mismo referente. El ejemplo propuesto por Frege (1892) de referirse al planeta Venus bajo denominaciones distintas como "estrella de la manana", "estrella vespertina", o "Venus" muestra los distintos efectos de significado que produce el uso de expresiones diversas aun compartiendo un mismo referente. Una teoría sintáctica de la significacion tampoco justifica como dos expresiones identicas pueden inducir la formacion de distintas representaciones referenciales segun el contexto en que se usan. La evidencia empírica se enfrenta abiertamente a una definicion circular de la significacion (cf. Sainz y Gonzalez-Marques, 1986, en prensa). La comprensión de un texto impone la construcción de un modelo de referencia, no impone la especificacion del referente de una expresión. La especificacion exhaustiva o completa de

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aquello a que se refiere un texto no es posible. Quine (1960, 1974) se ha referido a este problema bajo el término de indeterminacion de la referencia. 7.3.2. La representación de la referencia y el modelo de la situación. La construcción de un modelo mental del discurso se lleva a cabo a medida que se va procesando la información que contiene un texto o discurso (Glenberg, Meyer y Lindem, 1987). Una propiedad característica de los modelos mentales es que incluye mas información que la que el propio texto contiene en relación con los objetos, acciones y relaciones descritas. En el curso de la comprensión, las representaciones proposicionales construidas en el análisis lingüístico dan lugar a un proceso de traduccion que concluye en la formacion de un modelo mental del texto o del discurso (cf. van Dijk y Kintsch, 1983; Perrig y Kintsch, 1985). Este proceso de traduccion concluye, de acuerdo con Johnson-Laird (1983), en la activación de alguno de los procedimientos que se resenan, dependiendo del conocimiento previo que se activa en el curso del procesamiento, de las inferencias que se extraen en base al texto y al conocimiento previo, de la referencia de las expresiones y del contexto que se representa en el modelo del discurso vigente. Johnson-Laird (1983, p. 249-250) caracteriza este proceso de traduccion como un conjunto de procedimientos: "1. Un procedimiento que inicia la construcción de un nuevo modelo siempre que un enunciado no haga ninguna referencia, explícita o implícita a algun tipo de entidad en el modelo actual del discurso. 2. Un procedimiento que, si al menos una entidad de las que se mencionan en un enunciado se representa en el modelo actual, incorpora al modelo las otras entidades, propiedades o relaciones de forma apropiada. 3. Un procedimiento que integra dos o mas modelos separados subyacentes si un enunciado relaciona alguna de sus entidades. 4. Un procedimiento que, si todas las entidades que se mencionan en el enunciado se representan en el modelo actual, verifica si las propiedades o relaciones que se afirman se mantienen en el modelo. 5. Un procedimiento que anade la propiedad y relación (definida en el enunciado) al modelo de forma apropiada (...). 6. Si se encuentra que un enunciado es verdadero (por el procedimiento de verificacion) en el modelo en curso, entonces este procedimiento comprueba si el modelo puede modificarse de tal modo que sea consistente con los enunciados previos y el enunciado en curso resulte ser falso. Alli donde no es posible esta modificacion (sin violentar el significado de los enunciados previos) el enunciado en curso no anade ningun contenido semántico nuevo; es una deduduccion valida de los enunciados previos. 7. Si se encuentra que un enunciado es falso, entonces el procedimiento comprueba si el modelo puede modificarse de tal modo que sea consistente con los enunciados previos y el enunciado en curso resulte ser verdadero. Cuando no es posible dicha modificacion el enunciado en curso es inconsistente con los enunciados previos". La teoría supone que en el curso del desarrollo y la adquisicion del lenguaje lo que el sujeto adquiere son las condiciones de verdad de las expresiones, es decir, la forma en que contribuyen a las condiciones de verdad de las oraciones en que se componen. La teoría

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interpreta el proceso de acuerdo con una semántica de condiciones de verdad asociada al uso de las expresiones lingüísticas en un contexto. Las propiedades semánticas de una expresión son propiedades emergentes de sus condiciones de verdad (Johnson-Laird, 1983). En el curso de la comprensión lenguaje, el sujeto forma un modelo de referencia que le permite la comprensión del conocimiento establecido en el discurso o en el texto y la consiguiente alteracion del estatuto y configuracion de su conocimiento previo. La construcción de un modelo mental cumple un papel, mas alla de la comprensión del lenguaje, en la representación y resolucion de problemas relativos al comportamiento de sistemas físicos dinamicos (cf. Gentner y Stevens, 1983; Rouse y Morris, 1986), en la resolucion de problemas que implican procesos de inferencia (cf. Johnson-Laird, 1983), o, en la ejecucion de tareas que implican la manipulacion de propiedades y relaciones de correspondencia entre objetos mentales (cf. Sainz, Mayor y Gonzalez-Marques, 1988). 7.3.3. Evidencia de un modelo mental del discurso. La evidencia, que se ha tratado de aportar, de que en el curso de la comprensión se forma un modelo mental del discurso, ha consistido, primariamente, en mostrar que la representación que el lector forma en la lectura de un texto contiene mas información que la que de hecho se describe en el texto (Fincher-Kiefer, Post, Greene y Voss, 1988; Glass, Millen, Beck y Eddy, 1985; Glenberg, Meyer y Lindem, 1987). La construcción de este modelo mental se verifica en el diferente acceso a la información dependiendo de su papel en el componente imaginario del modelo (Morrow, Greenspan, y Bower, 1987; Murphy, 1984; Wattenmaker y Shoben, 1987) y en la diferente facilitacion en la ejecucion de inferencias que requieren consultar la información que contiene (Perrig y Kintsch, 1985). En la investigación de Glenberg, Meyer y Lindem (1987), los sujetos leian textos equivalentes en que el personaje principal se relacionaba o no espacialmente con un cierto objeto que servia de objetivo. El objeto del estudio era ver, si manteniendo la estructura base del texto a traves de la referencia pronominal, el objeto se mantenia espacialmente asociado al actor a pesar de no repetirse nunca, como tal, en el texto. Las latencias de lectura y las latencias obtenidas en una tarea de reconocimiento muestran que el lector forma un modelo mental que refleja la estructura de los acontecimientos y no solo la estructura del texto en cuestion. La información que el modelo mental contiene establece relaciones entre proposiciones lingüísticas y proposiciones independientemente definidas asociadas a la manipulacion de otras representaciones mentales tales como las imagenes. En cinco experimentos de verificacion de oraciones, en que se proponen estudiar si se da o no un efecto de interferencia entre la lectura de un texto y una imagen visual y sus condiciones de aparicion, Glass, Millen, Beck y Eddy, (1985) confirman la existencia de un efecto de interferencia cuando el texto suscita una representación visual comun. Los resultados muestran que la lectura interfiere con los rasgos espaciales de la imagen visual, una demostracion del papel que juega en la verificacion de oraciones la construcción de un modelo mental de la situacion. Este efecto de interferencia surge, no al interpretar la oracion, sino en el momento en que se contrasta una imagen mental del modelo que muestra de este modo su carácter viso-espacial. Que en la comprensión de un texto, el lector construye un modelo mental tambien se verifica en el diferente acceso a la información que contiene, acceso que depende de su propia

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estructura y no de la del texto que interpreta. Wattenmaker y Shoben (1987) han mostrado que las oraciones de contexto concreto se recuerda mejor que las oraciones de contexto abstracto, una consecuencia de la representación que forma el lector al leerlas. El numero de referentes que el modelo mental del discurso integra afecta a la facilidad con que se accede a su información como se demuestra en las mayores latencias de respuesta cuando incluye un numero mayor. Murphy (1984) comprueba esta hipotesis, tambien, utilizando expresiones definidas e indefinidas que permiten reestablecer un referente del que ya se disponia o la introducir un nuevo referente. Murphy (1984) observa una mayor latencia de respuesta en esta ultima condicion. Un análisis mas explícito del diferente acceso a la información que un modelo mental contiene es el trabajo de Morrow, Greenspan y Bower (1987). Los sujetos en este estudio debian memorizar un diagrama de una construcción y leer despues un conjunto de narraciones en las que se describia el recorrido de una persona a traves del edificio con vistas a lograr un cierto objetivo. La lectura de la narracion se interrumpia solicitando a los sujetos que decidieran si ciertos objetos se localizaban en las mismas o en diferentes habitaciones del edificio. Los objetos que se localizaban en el lugar donde se encontraba el personaje fueron mas accesibles. La accesibilidad disminuia a medida que la distancia entre la habitacion en que los objetos se encontraban y en la que se encontraba el protagonista aumentaba. Los modelos mentales se requieren asimismo en la generacion de inferencias que exigen la construcción de un modelo mental de la situacion. Perrig y Kintsch (1985) han mostrado manipulando la descripcion espacial presentada por un texto que las inferencias se contrastan con un modelo de la situacion. Uno de los textos presentaba información espacial en términos geograficos de una ciudad imaginaria, el otro ofrecia una descripcion de las direcciones. Tanto en el caso de contar con un mapa mental como en el caso de contar con una representación procedimental de la ciudad los lectores vericaban sus inferencias en relación con estos modelos, en tanto el recuerdo del texto dependia de la construcción de un texto base proposicional. Los mismos efectos de verificacion se comprueban cuando una frase especifica las propiedades de un cierto referente, como en la combinacion en una frase nominal de un adjetivo y un nombre. Algunos datos muestran que el sujeto forma, tambien en este caso, un modelo mental de la situacion con el que contrasta la descripcion proporcionada por el texto. Sin embargo, este tipo de análisis presenta el problema irresuelto de como se combinan los conceptos en una expresión (cf. Hampton, 1987). 7.3.4. El modelo de la referencia y la comprensión del lenguaje. La formacion de un modelo mental de la situacion juega un papel critico en la comprensión. Un modelo mental proporciona coherencia al enlazar las distintas representaciones referenciales de un texto (cf. van Dijk y Kintsch, 1983). Las dificultades encontradas a menudo en la comprensión se asocian a su carencia (cf. Markman, 1977) o a la dificultad de establecerlo por limitaciones que afectan a la memoria activa. La representación referencial juega un importante papel en el desarrollo y adquisicion del lenguaje (MacNamara, 1982; Pinker, 1985). Vosnadiou, Pearson y Rogers (1988) han mostrado que la deteccion de inconsistencias en un texto deriva mas de la dificultad de formar un modelo mental eficaz de las proposiciones que el texto contiene que a dificultades relativas a la comparacion de información inconsistente una vez que se representa en la memoria. Vosnadiou, Pearson y

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Rogers (1988) analizan tres tipos de inconsistencia, una inconsistencia que surge al entrar en conflicto una proposicion textual con un hecho conocido, una inconsistencia, -que denominan contradiccion factual-, que surge al entrar en conflicto lo establecido por dos proposiciones relacionadas presentadas en el texto, una conocida y otra desconocida, y, por ultimo, una inconsistencia textual entre dos proposiciones desconocidas. IV. BIBLIOGRAFIA Aaronson, D. y Ferres, S. (1984). Reading strategies for children and adults. Some empírical evidence. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 23, 189-220. Aaronson, D. y Ferres, S. (1986). Reading strategies for children and adults: A quantitative model. Psychológical Review, 93, 1, 89-112. Abrahamsen, E.P. y Rigrodsky, S. (1984). Comprehension of complex sentences in children at three levels of cognitive development. Journal of Psycholingüístic Research, 13, 5, 333350. Ackerman, B.P. (1986). Children's use of "extra-list" cues to retrieve theme and category episodic information from memory. Journal of Experimental Child Psychology, 41, 508533. Ackerman, B.P. (1986). Referential and causal coherence in the story comprehension of children and adults. Journal of Experimental Child Psychology, 41, 336-366. Ackerman, B.P. (1986). Retrieval search for category and thematic information in memory by children and adults. Journal of Experimental Child Psychology, 42, 355-377. Ackerman, B.P. (1988). Cued recall for category, thematic, and ad hoc classified events in children and adults. Journal of Experimental Child Psycohology, 45, 88-118. Altmann, G. y Steedman, M. (1988). Interaction with context during human sentence processing. Cognition, 30, 191-238. Anderson, J. R. (1974). Verbatin and propositional representation of sentences in inmediate and long-term memory. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 13, 149-162. Anderson, J.R. (1976). Language, memory and thought. Hillsdale, N.J.: Erlbaum. Anderson, J.R. (1982). Acquisition of cognitive skill. Psychológical Review, 89, 369-406. Anderson, J.R. (1983). The architecture of cognition. Cambridge, Mass: Harvard University Press. Anderson, R.C. y McGaw, B. (1973). On the representation of the meanings of general terms. Journal of Experimental Psychology, 101, 301-306. Anderson, R.C. y Ortony, A. (1975). On putting apples into bottles -A problem of polisemy. Cognitive Psychology, 7, 167-180. Anderson, R.C., Pichert, J.W., Goetz, E.T., Shallert, D.L., Stevens, K.W. y Trollip, S.I. (1976). Instantiation of general terms. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 15, 667-679. Andrews, S. (1986). Morphológical influences on léxical access: Léxical or nonléxical effects?. Journal of Memory and Language, 25, 726-740. Assink, E.M.H. (1987). Algorithms in spelling instruction: The ortography of Dutch verbs. Journal of Educational Psychology, 79, 3, 228-235. Baddeley, A. (1986). Working memory. Oxford: Oxford University Press.

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