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Santa Cruz de la Sierra.leyendas

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Santa Cruz de la Sierra

Cuentos Costumbristas Cambas
El Farol de la Otra Vida

Desde que alguien lo vio por primera vez, y esto fue hacia el primer tercio del extinto siglo, hasta que todos consintieron en que había dejado de hacerse ver, allá entre la primera y la segunda décadas del siglo pronto a extinguirse, el llamado "Farol de la otra Vida" fue materia de testimonios a cual más fehaciente y objeto de comentarios a cual más conmovedor. Se trataba de un farol como cualquier otro de los que en aquella época se utilizaban ara caminar de noche por estas calles de Dios privadas de toda lumbre, como no fuese la d e luna en su fase benéfica. Pero no llevado por manos de cristiano en actual existencia, a juzgar por la forma como discurría y el profundo silencio que reinaba a su paso. Cuando la última campanada del reloj de la catedral había anunciado la media noche, el farol fantasma, o lo que sea, empezaba a hacerse ver en esta o aquellas calles de la ciudad dormida. Era del tamaño corriente, y dejaba advertir a través de sus vidrios una parpadeante llamita de vela que bien pudo ser de sebo o bien se cera. Se deslizaba por debajo de los corredores, a la altura y en disposición de si fuese llevado por cualquier persona, pero como si ésta anduviese muy paso a paso, con suma dificultad y deteniéndose aquí y allá por instantes. No tenía trayecto definido, pues unas veces era visto en una calle y otras en calle distinta. No obstante, quienes lograron mejor expectación, aseguraban que salía de los trasfondos de la Capilla (huerta de la casa parroquial de Jesús Nazareno), iba por acá o por allá y ya cerca del amanecer volvía allí, si es que no se esfumaba repentinamente en algún rincón.

A diferencia de otras apariciones de más allá de la tumba, ni traía consigo rumor alguno, ni suscitaba que se produjesen en su derredor. Ningún aullido de perros se dejaba oír y asimismo nin gún gañido de lechuza. Que espantaba y empavorecía, no es necesario decirlo. Algunos al columbrarlo de lejos y de repente, echaban a correr sin freno. Se contaban entre éstos los juerguistas, los mal inclinados y los trasnochadores con propósitos vedados. Otros aguardaban a que se aproximase un poco, entre ellos algún valentón y algún curioso de los que no faltan. Pero aún éstos concluían por esquivarla, haciéndose cruces, y echar la carrera. Corría la voz de que los buenos, los justos y los de conciencia limpia podían muy bien encontrarlo, sin que nada malo les ocurriese. Pero nadie de los tenidos por tales se animó a hacer la prueba, seguramente porque algo de sus adentros les advertía que no eran de los llamados. Dizque una vez cierta beata con fama de virtuosa, que madrugaba más de la cuenta para ir a misa, advirtió de improviso que el farol discurría a corta distancia de ella. Se detuvo ahí mismo aterrorizada y respetuosa, diose a balbucear un padre nuestro por las almas del purgatorio y cerró los ojos. Cuando los volvió a abrir, el farol había desaparecido. Tiempo después desapareció del todo y, por lo visto, definitivamente. Bibliografía: Tradiciones, Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. Hernando Sanabria Fernández. Grupo Editorial La Hoguera. Décima Quinta Edición - 2008. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano ± 2003

Desde que se instalaron en ella los propietarios. Llegó en eso a la ciudad un gringo de recia estampa. dizque empezó una de ruidos. que obligaron a aquellos a abandonarla. conserva hasta hoy lo más sustancial del estilo característico de la antigua vivienda cruceña: Paredes lisas. alta techumbre. ayes y otras manifestaciones de lo sobrenatural. ventanas con balaústres de madera y espacioso porche sostenido por columnas de ladrillo. cuya siniestra . y ni el más guapetón de los cruceños de entonces fue osado de ir a aposentarse allí. En lo cerrado de la noche los vecinos oían sordos rechinos y c onfusos estridores. Tomó la casa en alquiler y fue a ocuparla seguidamente. apenas su edificación fue terminada. Construida al parecer hacia la segunda mitad del siglo pasado. Más de un solitario viandante nocturno que pasó por la esquina sintió como algo le trababa los pies o. fornidos miembros y pinta de corajudo. Parte de su largo frente ha sido "modernizado" ha pocos años. demoliéndose las columnas que sostenían el porche y reduciendo este a la condición de un alero chato. por mucho que el canon d e alquiler fuese disminuyendo. queda en pie todavía una buena porción de su exterior primitivo. más tétricas aún. esta casona tuvo la poco envidiable fortuna de que se adueñaran de su recinto bultos. fantasmas y seres de la otra vida. pero aún. Según refieren viejas consejas. que suscitaban largos aullidos de perros en varias cuadras a la redonda. llevando consigo a un arriero cochabambino y un montón de valijas y petacas de igno to contenido.La Casa Santa En la esquina formada por las calles Charcas y Campero y con frente principal sobre la primera levántase una vieja edificación que es conocida en el pueblo con la curiosa y sugestiva denominación de "La Casa Santa". A pesar del atentado. Con el transcurso del tiempo la casona ganó fama de inhabitable. Igual suerte corrieron inquilinos que vinieron sucesivamente. A tales extremos llegó ésta que dieron en espantar aun por fuera de los muros de su sombrío habitáculo. puertas de cuatro manos. a medida que los ocupantes intrusos crecían en insolencia. alguien le tomaba por el cuello de la chaqueta y le sacudía hórridamente. Entre las razones que adujo para haberse decidido por la casa.

cuando sentí algo que frotaba el suelo. me alegré de la oportunidad de poner al día todo el trabajo geográfico. hombre -dije. bulliciosos y poco bien edu cados. Se toma el relato. pensé. (Santiago de Chile. Dejemos relatar al propio coronel inglés lo que le sucedió en la casa de marras. La primera noche aseguré las puertas y ventanas de madera. sobre los manuscritos dejados por su progenitor. No había catre. "¡Culebras!". -¿Por qué no? ¿Qué sucede?. y el arriero salió al fondo. esperando q ue llegase el sueño. Yacía quieto después de apagar la luz. y otra vez no encontré nada. Al momento de apagar la luz por segunda vez sentí un arrastre de pies sobre el piso. en son de mofa-. del ejército inglés. -Hay "bultos" en esta casa. Tratábase nada menos que del coronel Percy H. señor. pues en las casas de estos lugares siempre se encontraban ganchos para colgar la hamaca. En cuanto hube apagado otra vez la luz. Me subí a mi hamaca y me acomodé para disfrutar de un confortable descanso. extrañado de que pudiese haber entrado un pájaro. Alboreaba la segunda década del siglo. traiga sus cosas para acá. -Lamento tener que abandonarlo. -Disparates. Si usted no quiere pasar la noche solo. como de un anciano lisiado que avanzase trabajosamente en zapatillas de paño. en tanto que yo colgué mi hamaca en la gran pieza delantera. mostrando energía. y rápidamente encendí la lámpara. con cara asustada. Empresa Editora Zig-Zag). No hay nada.nombradía ignoraba. pero esto no me preocupó. Esto no me agrada. Un arriero cesante se ofreció para cocinar. fue la más convincente la de que en tal hotel abundaban los bebedores. se reanudó de nuevo el mismo ruido. El amoblado consistía en una mesa. . a su cuarto. un estante para libros y una lámpara. en cuyas filas había servido a su patria en Asia y África. y hallándose en Bolivia el gobierno requirió sus servicios para ocuparle en las jornadas de demarcación de fronteras con el Brasil. hízose viajero y explor ador en América. suficiencia de conocimientos y valor a toda prueba. dos sillas. y un ave cruzó la pieza graznando bulliciosamente. a la letra. Fawcett. 1955. Encendí la lámpara y la dejé así. Esto fue demasiado. Como el resto del grupo prefirió ir al hotel. del libro intitulado Exploración Fawcett compuesta por Brian. y no por el hotel sito en la plaza principal. señor -dijo-. A la mañana siguiente se presentó el arriero. hijo de aquél. Volví a encender la luz. Retirado de aquél. No puedo seguir aquí. No había nada. y creí que había sido el arriero que se movía al otro lado de la puerta. antes que a la casa. así él actuaba en las dependencias de atrás.

En la última y suprema instancia se recurrió al obispo D. cuya personalidad no tardó en ser conocida y aun magnificada. José Belisario Santistevan.Haciendo las averiguaciones respecto a la casa. aseguré la puerta de nuevo y me acosté. Una vez en el patio. se sintió el ruido de un libro que era lanza do a través de la pieza.Hay espacio suficiente para dos. Después volvió el ave y a continuación el anciano. trepándome a mi hamaca. ¡Por lo menos los bulliciosos borrachos eran humanos!. El buen prelado accedió a ir en persona a practicar los ritos de la bendición y de exorcismo en la tétrica casona. me quedaré. colmó la medida del terror dominante en la entonces pequeña ciudad. nada se veía alterado. . Aquella noche. y. Pero el arriero se levantó. Lo ocurrido al coronel Fawcett. Después de esto dejé la luz encendida y cesaron los fantasmas. Dizque comenzó por asperjar con agua bendita los exteriores. seguido del "anciano en z apatillas". después de esto. pero en cuanto hube apagado la luz. -Muy bien. huyó en la oscuridad de la noche. esto era más de lo que podía soportar. Cuando encendí. que entro acompañado del ruido de una puerta que se abría. las puertas y las habitaciones. En la tercera noche. Encendí la lámpara y. como de costumbre. pareció que se levantaba la mesa y que era arrojada con gran violencia sobre el suelo de ladrillo. y yo. para trasladarme al hotel. Cerré. abrió la puerta. ya bien celebrado por su ciencia y sus virtudes dentro y fuera de la diócesis. y. la oscuridad fue saludada con fuertes golpes secos en la pared. Si me deja dormir aquí. apagué la luz. acompañado del revoloteo de sus hojas. sin decir una palabra. de todas maneras. Había que acabar con aquello y devolver la tranquilidad a los moradores del ahora apacible barrio de "Los Pozos de Chávez". supe que nadie quería vivir en ella por su pésima reputación. encima de mí. con un estallido de muebles. señor. Mi sistema ner vioso estaba en excelentes condiciones. Apagué la luz y el "pájaro" volvió. Pareció estrellarse contra la pared. por lo que al día siguiente abandoné la casa. mientras volaban varios libros por el aire. pero al encender la luz no vi nada. En cuanto estuvimos a obscuras. excepto al arriero enterrado en sus mantas. oró allí largamente y concluyó repitiendo con la solemnidad y la unción debidas los votos y las imprecaciones que para casos semejantes trae el Ritual Romano. no ha bía nada que ver. pero. el arriero se envolvió en su manta y se acostó en un rincón.

A empezar de la noche s iguiente al exorcismo. la extirpación del mal tenía que ser inmediata. Y así lo que había sido casa endiablada. Esto último quizá con algún reparo mental a la vista de las cosas que pasan. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. Hernando Sanabria Fernández. los espíritus malignos desaparecieron de la casa y no volvió a ocurrir en ésta nada parecido a lo que venía ocurriendo. Bibliografía: Tradiciones. o lo que fuese. Décima Quinta Edición . vino a ser la "Casa Santa" que hoy se dice.Con tan insigne remedio. Un ambiente de piedad y devoción reinó allí en delante.2008. Grupo Editorial La Hoguera. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano ± 2003 .

A pesar de ser sólo seis. en vez de dos. pues. bien contadas. Isabel la Católica. el propietario de los terrenos situados a uno y otro lado de la séptima tomó la heroica decisión de cer rar la calle. timorato y siempre dispuesto a dar la r azón a quien gritase más fuerte. Llegó al sitio del estropicio y como para cerciorarse legalmente de lo ocurrido. que corta a ambas en sentido diagonal. o más bien dicho callejón. que no era más por entonces. eran siete. muchas vinculaciones en la sociedad cruceña de la época y muy bien ubicado en la política. de noreste a sudoeste. fuera solamente una e indivisible. como que era nada menos que gobiernista de los más decididos. Dizque el tal intendente era hombre de poca sal en la mollera y.Las Siete Calles En el pequeño espacio que queda frente al mercado que la malicia pueblera ha dado en llamar "mercadito de oro". . Apreciadas las tres en sus entradas y salidas. Desde los tiempos del rey hasta bien entrada la república. y la tercera. todo el mundo conoce este lugar y el barrio circundante con el nombre de "Siete Calles". seis calles. La séptima arrancaba precisamente de donde es ho y el "mercadito de oro" e iba hacia el sudoeste. convergen tres calles: Una. Aquí va el origen de la denominación. casi paralelamente a la prolongación de Isabel la Católica.se vio obligado a tomar las medidas del caso. sin importarle una pitajaya ni un guapomó los derechos y necesidades del vecindario. para luego dar fe pública. el viandante ve. Se trataba de un señor con bastante dinero en los bolsillos. Pero un buen día de esos. Sabida la noticia de que aquel señor había cerrado la calle en su provecho. vio por conveniente no hacer las cosas en persona. que se dirige de norte a sud. la Suárez de Figueroa. a más de eso. para consolidar su propiedad y hacer que ésta. observara lo hecho y finalmente resolviera lo que correspondía en justicia. el presidente municipal -no había por entonces alcalde. Pero como era también gobiernista y muy amigo del cerrador de calles. que va de naciente a poniente. partidas a lo sesgo. la denominada Vallegrande. otra. desde el espacio de frente al "mercadito". hace ya un siglo. Mandó a su intendente que fuera al lugar.

cuatro.. Contálas bien y andaíte a tu despacho.? Tuve un maestro de escuela. o. Y no volvás a meterte en camisa de once varas. i.. y con la ironía por delante y la firme decisión por detrás. espetó al intendente: -Seis no más. Dizque el intendente volvió con la lección aprendida. . llevando el índice en dirección de cada una de las calles: Una. tres. Grupo Editorial La Hoguera.2003 . dos.empezó a contar solemnemente. ¿no. seis.. entre otras cosas. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano . allá en La Enconada.. Hernando Sanabria Fernández. Nada más que seis. Te paso la lección a vos: Las siete calles son seis. cinco. la sig uiente: Que las cinco vocales son cuatro: a.. No u porque ésta es de los cucus y los sumurucucus. a más no poder. e. como quien le enseña una verdad incontrastable: Las Siete Calles no son más que seis. que me enseñó. Décima Quinta Edición . Bibliografía: Tradiciones...2008. Llegó en eso el propietario. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. Y la pasó a su vez al pueblo.

pero talle ajustado en el busto. Pero si el apetente le buscaba el rostro en la oscuridad. el ente horrorizante. sino como expresión de que. no ciertamente con la intención de empequeñecerla o rebajarla. Temido. se oponía al intento con rápidos movimientos de cabeza o extendiendo los pliegues del mantón. como para que resaltasen las prominencias pectorales. acá entre nosotros. o más bien dicho lo que fue. y entre ésta únicamente de cierta y determinada casta: La de los tunantes de mala fe (porque los hay de buena) y los que andan a la caza de deleites fem eninos sin reparo de conciencia. Hubiera o no convenio de ir adelante. Cuando encontraba con varón de los comprendidos en su campo de acción. así en forma simple y sin afijos ni sufijos que añadan o quiten magnitud. faldas largas a la moda antigua. pese a todo. y había parajes por los que. al parecer. pues hace tiempo dejó de mostrarse. se dice simplemente "La Viuda". tenía predilección: Las soledades del Tao. para decirlo más adecuadamente. Nada d e . el islerío de la pampa del Lazareto. por tal razón. era ella y no él quien señalaba el rumbo. Acá decimos "La Viudita". Dizque aparecía por acá y allá. Nadie le vio jamás la cara. nos cae simpática y. Para explicar lo que es. la sujeta. con sólo dar dirección a los pasos. La despaciosa marcha concluía invariablemente en las afueras de lo entonces poblado. nos place nombrarla en diminutivo. La Poza de las Antas y la cerrazón de las riberas del Río Nuevo. a paso ligero y sutil y no antes de media noche. y el tal no resistía a sus tá citos encantos. o. sí. calidad y aprecio del sujeto. Llevado allí el pecador y presunto conquistador. conviene manifestar que no era. Vestía de negro riguroso. aparte del Oriente. pavoroso y fatal de otras partes.La Viudita En otros países de la América española y en el nuestro. pero sólo de parte masculina. siempre sola. la viudita se revelaba en su verdadera esencia y actuaba según sus miras. Llevaba en la cabeza un mantón cuyo embozo le cubría la frente y aquello que podían ser orejas y carrillos. ella aceptaba que la acompañase y aun le permitía ciertas liberalidades táctiles.

se encontraba tirado en un barrial y entre aguas no por cierto perfumadas. Lo que había visto como suntuosa sala no era sino envedijada ramazón llena de espin as. y nada de atrocidades fantasmales.2008. creyendo ser introducido en edenes o en acogedoras estancias. lo era en rincones precisamente contrarios. pringosa e ignominiosa realidad. si es que no matorral de picapicas con frisas y cenefas de garabatás. Menos mal que aparte de la burla oprobiosa (pero aleccionadora) ningún otro daño le había inferido. Décima Quinta Edición . Bibliografía: Tradiciones. en estado de alucinación. Hernando Sanabria Fernández. ahí estaba la punzante. Grupo Editorial La Hoguera. desde luego. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra.2003 . condenada Viudita!. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano .horrores. ¡Ah. Cuando ya en las vecindades del día el malaventurado recuperaba el conocimiento. empujado por la Viudita que seguidame nte desaparecía sin dejar rastro. Si sobre mullidos colchones y bajo sedeños cobertores había creído acostarse. Simplemente que el quidam.

y que de uno y otro se han ocupado en sendos escritos. poseía buena estampa y los dones para agradar a prójimas jóvenes y bien parecidas. pues por oficio y medio de vida había . cronistas paisanos como Durán Canelas. reproduciendo el epígrafe de la leyenda becqueriana en aquello de "Que lo creas o no. asiste razón al recolector de antiguallas locales para decidirse por la diabólica denominación. tunante y trasnochador. asiduo a buris y velorios y. habría convenido talvez insistir en la poco irreverente incursión. Ramírez y Ramón Clouzet. queda dicho que era juerguista. Escarbando con curiosidad y donosura en la tradición y haciéndose eco de ella aun en sus más privados apartijos. por ende. Quien ha penetrado más en el asunto ha sido el animoso folklorista Alejo Melgar Chávez. al punto de dar cuenta de los más de sus hechos y singularmente del lance que le dio la nombradía. Hecha la advertencia. y el pecado. el mejor pulsador de guitarra habido en estos arrozales de Dios y cuya existencia transcurrió allá por las primeras décadas del siglo pasado. Esto para manifestar la originalidad del cuento y su reproducción por cuenta y riesgo del narrador. Con decir que era eximio guitarrista y paralelamente buen cantor. Se trata de Manuel Videla. entre los que por el momento recordamos. etc. de donde los recogió.La Cruz del Diablo Sea perdonada la osadía de quién esto escribe al tomar el título de una de las más hermosas leyendas de Bécquer. previa y espontáneamente confesado. y ello va en desagravio del Gran Romántico. me importa poco". sólo estriba en la adopción del titulo. que tanto y tansabrosamente tiene escrito sobre casos y cosas del pueblo. Por lo demás. la sustancia de esta c rónica difiere en un todo de aquélla. amante de francachelas. Amén de ello. Las diligencias del oficio. Como verá el paciente lector. Alejo ha llegado a reconstruir la vida del protagonista. Releva de ello al escribiente la circunstancia de que suceso y personajes están enraizados en la tradición popular. cualquiera que fuere el estado civil o eclesiástico de ellas. para encabezar la que seguidamente se refiere.

-Soy un forastero que acaba de llegar -explicó el sujeto. Aquello de "comprobarlo" picó en la vanidad del paisano. esto es las del excelente guitarrista y buen cantor. como él o requirentes de sus servicios para serenatas y jolgorios. y ni siquiera buen amigo. ni buen vecino. Para decirlo más cabalmente. Entre los acordes acomodaba el canto de alguna copla licencio sa. y echaba a rasgar un guachambé callejero... he salido en su busca para comprobarlo. obscura y silenciosa. y por designios del Supremo. Sabedor de que usted toca la guitarra como nadie en el pueblo. Noche avanzada.tomado las felices disposiciones de músico. maridos celosos y fieles observantes de la fe cristiana. que usted me oiga y entrar en competencia -redondeó el forastero con aplomo-. El encuentro hacía que la b uena mujer se persignase al verle. llegó el de la reparación y el cumplimiento de los presagios de la beata. como hecha a propósito para que ocurriera en ella lo que ocurrió. -Algún día el diablo va a cargar con éste -soplaba la madrugadora. De entre la espesa obscuridad alguien apareció y le salió al paso. predisponiéndole a enfrentar el evento del modo que cuadrase a su dignidad. -Oirle. desembocó en la plaza. La mala fama que había echado le ponían negro en los comentarios y prevenciones de padres precavidos. Días fueron y días vinieron. no pudieron menos de hacer que diese de mano a deberes y obligaciones naturales. para indignarla más. viva pero comedidamente-. para empezar. con respecto a sujetos que por las derechas o por las izquierdas tuvieran compañía femenina apetitosa. volviendo a hacerse cruces. por parte de quienes no fueran parrandistas. entre indignada y temerosa. se había encontrado con él en circunstancias que se recogía no ciertamente en buen estado. al ir a misa a La Capilla o a La Merced. no inclinaban la balanza en su favor a l ser sopesadas con las malas. Las buenas prendas que le asistían. -¿Quiere usté oírme. Dizque no era buen cristiano. muy dueño de sí. don? -replicó. entonces en construcción. rasgando una guitarra como para anunciarse que era también músico. junto a la esquina de la catedral. matronas juiciosas. socarrón. ni buen hijo. Videla que acababa de alzar una de las acostumbradas y traía una chispeante "mona". fue una noche. . Videla. requería la guitarra que siempre tenía a la mano. Más de una beata madrugadora.

Así llegaron al lugar en donde por ese entonces. concluía lo edificado de la ciudad. hasta esperar las resultas. y le pedía que tomara de nuevo la suya para proseguir en la alternativa. verificó una "pisada" sobre las cuerdas. obtuvo una respuesta que le llevó a mayor desconfianza. rompió a tocar animadamente una de las mejores piezas de su copioso repertorio. matorrales y a lo sumo algún chaqueao sin asomo de vivienda. más "allacito". -Aquí no -sostuvo el forastero-. de modo tal que el dedo índice fue a formar una cruz con uno de los trastes. -Un poco más allá. como anticipo del certamen. No es el lugar apropiado. advertía el paisano que su contrincante era un guitarrista consumado y a su estimación de presumido. y nada más. Bien lo sabía él y por eso se plantó de firme. que le había tomado del hombro para hacer que caminase con él a la vez que tocaba. aproximadamente lo que es hoy el cruce de las calles Junín y Sara. El forastero. Al preguntar al sujeto por la casa del alojamiento. El forastero había dejado de tañer las cuerdas de su guitarra. y en ella podía ejercitar tal medida sin que el misterioso forastero se diese cuenta. no sin antes haber pedido al desafiante que mostrase a su vez las disposiciones que tenía para pulsar el instrumento. Tenía los dedos sobre el brazo de la guitarra. Videla entró ese momento en una vaga desconfianza. Más allá sólo habían barbechos. casi tan bueno como él. Al llegar a la esquina formada por las calles hoy denominadas Junín y Libertad. tomó a Videla del brazo y echó a andar con él por la diagonal de la plaza. la suficiente para advertir que el misterioso guitarrista hacía todo para no dejarse ver la cara. Videla. Conforme iban caminando.Videla dispuso la guitarra y empezó a puntear.. se dejó conducir por la primera con rumbo al occidente. Vayamos a mi alojamiento. Allí tengo unas botellas de buen singani y hay unas chotas que valen lo que pesan. y de ésta a ondulantes sospechas. pero en ese preciso instante ocurriósele poner en práctica cierta medida. Y uniendo al dicho el hecho. Al querer observarle sólo veía una silueta algo más negra que las sombras de la noche. de la que había oído hablar en su niñez a personas piadosas.. Tocando a más y mejor. Videla obedeció casi maquinalmente. El horizonte allí despejado proporcionaba alguna débil claridad. al advertir la posición del dedo .

Allí se estuvo aquélla por largos años. Grupo Editorial La Hoguera. sin dejar de ser armónicos. Lo que sí se sabe de cierto es que. Y de que. Una última acotación. Que nuestro guitarrista hubiera perseverado en ello y en su integridad. y luego echar tacos. El desafiante se fue retirando. y en cuanto a pormenores respecta. Décima Quinta Edición . Sucedió al día siguiente y en los que vinieron después. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. lo muy curioso que trae Alejo. No dejó de recular hasta perderse entre la arboleda del deshabitado paraje. Melgar Chávez. el caso del conterráneo Videla. de quien se ha constituido en poco menos que su biógrafo. cambio de vida y lo demás. de lo que puede sucederles. Sólo entonces cayó Videla en la evidencia de que había tenido por desafiante al mismísimo Diablo. el consenso popular dio a la del sitio de marras la denominación de "La Cruz del Diablo". es la sarta de palabras y aun palabrotas con que el Diablo se expidió increpando a Videla por la ocurrencia de atacarle con la señal de la cruz. mandó hacer una cruz y la colocó en el lugar del feliz percance. Entre tanto. la izquierda tenía firme el índice sobre el traste y sólo los otros dedos jugaban por ahí cerca. para ejemplo y previsión. por mal de sus pecados. le desasió y dio un paso atrás. lo que se dice sucede siempre en casos semejantes: Arrepentimiento.2008.sobre el traste. enmienda. primero. retirando. Bibliografía: Tradiciones. Hernando Sanabria Fernández. había estado a punto de que el Diablo cargase con él en cuerpo y alma. cruz y diablo son términos opuestos que jamás deben ir juntos.cuenta el hecho final de modo no exactamente igual al arriba relatado. hasta que un día desapareció del modo que desaparece aquello que no se cuida y tiene quien lo apetezca.2003 . el folklorista rastreador de "casos" e investigador de la vida de Videla. no sin proferir reniegos. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano . Aunque al decir de cristianos. arrancando de ellas sonidos vibrantes. es cuestión nada fácil de asegurar. La mano derecha del artista conterráneo punteaba o rasgaba las cuerdas. Guarden las guitarras de ogaño. en señal de devoción y como muestra de rendida gratitud a quien permitió su salvación. que de seguro lo sabe de buena tinta.

Se diría un llanto. suele oírse de repente un sonido de larga como ondulante inflexión. eso sí.El Guajojó En lo prieto de la selva y cuando la noche ha cerrado del todo. Pero la voz de la infortunada pasó a la garganta del ave. estremecedor. agudo. vibrante. que eleva el tono y la intensidad y se va apagando lentamente como se apaga la vibración de una cuerda. resolvió acabar con el romance del modo más fácil y expedito. Se sabe que quien emite ese canto es un ave solitaria a la que nombran de guajojó por supuestos motivos de onomatopeya. predisponiéndole al ondular de lúgubres pensamientos y al discurrir de ideas taciturnas. la leyenda que corre acerca de ella y data de tiemp o antañones. Llamó al amante y valido de sus artes mágicas le condujo a la espesura. pero acaso más tierno de corazón de lo que cumple a un guerrero. y a través de ésta siguió en el inacabable lamento por la muerte del amado. para que nadie supiera lo ocurrido. hija del cacique de cierta tribu que moraba en un claro de la selva. El viejo hechicero la transformó al instante en ave nocturna. Amaba y era amada de un mozo de la misma tribu. Al enterarse de aquellos amores el viejo cacique. amenazándole con dar aviso a la gente del crimen cometido. Se dice que han habido personas que quedaron con la razón en mengua y punto menos que extraviadas. Refieren. no hallando al mozo merecedor de su hija. en donde le dio alevosa muerte. la indiecita cayó en las sospechas y fue en su búsqueda selva adentro. Tal es lo que referían los comarcanos sobre el origen del guajojó y su . Oírle empavorece y sobrecoge el ánimo. o más bien un gemido prolongado. Al volver a casa con la dolorosa evidencia. Erase que se era una joven india bella como graciosa. Tras de experimentar la prolongada ausencia del amado. y esos pocos no aciertan a dar razones de cómo es y en donde anida. apuesto y valiente. Son pocos los que la han visto. que era a la vez consumado hechicero. increpó al padre entre sollozo y sollozo.

Con mayor razón sus descendientes los criollos. ni les brindaba fácilmente todos los bienes necesarios para su subsistencia. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. Para tenerle satisfecho y bien aquerenciado había que rendirle culto y tributarle ciertas ofrendas. en la sierra de Chiquitos y en las dilatadas vegas circundantes de ésta. antiguos pobladores de la llanura. En la estación seca se reducía y se presentaban días en que era dificultoso conseguirla. Es mito compartido por mojos. Décima Quinta Edición . el agua no abundaba en la región. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano . Este ser era el jichi. con poco o ningún reparo. . Bibliografía: Tradiciones. considerándola como un don de los poderes divinos. para este caso parcial. Hernando Sanabria Fernández. tan consustanciados con la tierra madre como los propios aborígenes. Gente de parvos menesteres y no mayores alcances. Así en los campos de Grigotá. chanés y chiquitos que este genius aquae paisano vivía más que todo en los depósitos naturales del líquido elemento. Grupo Editorial La Hoguera. Para hablar del principal de los elementos de vida. y máxime si tienen en las venas algunas gotas de la sangre de éstos.2003 El Jichi Para explicar lo que es el jichi conviene ante todo tomar el sendero que conduce a los tiempos de hace ñaupas y entrar en la cuenta. la comarca que les servía de morada no les era muy generosa. Los españoles del reciente aposentamiento en la tierra recogieron la versión y consintieron en el mito. De ahí que aquellos primitivos aborígenes pusieron delicada atención en conservarla. de cómo vivían los antepasados de la estirpe terrícola.2008.flébil canto de las noches selváticas. y hayan supuesto la existencia de un ser sobrenatural e ncargado de su guarda.

el líquido empieza a mermar. y eso muy rápidamente y sólo desde que baja el crepúsculo. vivía por aquella época una moza en la flor de la edad. No hay que hacer mal uso de las aguas. Hernando Sanabria Fernández. el jichi no pertenece a ninguna de las clases y especies conocidas de animales terrestres o acuáticos. bonita. Hacia la primera cuadra y con frente a la acera norte de dicha calle. Las viviendas edificadas sobre ambas aceras no seguían una tras de otra sino con la breve separación de solares vacíos separados de la vía pública por cercos de cuguchi o follaje de lavaplatos. y no para hasta agotarse. de apariencia gomosa y color hialino que le hace confundirse con las aguas en cuyo seno mora. tiene el cuerpo delgado y oblongo y chato. Como vive en el fondo de lagunas. pese a las prohibiciones tradicionales. charcos y madrejones. de tarope para arriba. Medio culebra y medio saurio. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano . Cuando esto se ha hecho. Tiene una larga. . ni gastarlas en demasía. Grupo Editorial La Hoguera.2003 El Mojón con cara Hasta mediados del siglo XVIII la calle hoy denominada Republiquetas era de las más apartadas y menos concurridas de vecindario que había en esta ciudad. porque el jichi se resiente y puede desaparecer. ni apartar los granículos de pochi que cubren su superficie. Décima Quinta Edición . Bibliografía: Tradiciones. Item más: No se debe arrancar las plantas acuáticas que crecen en su morada. es muy rara la vez que se deja ver.2008. según sostienen los que se precian de entendidos. Ello significa que el jichi se ha marchado.Como todo ser mítico zoomorfo. estrecha y flexible cola que ayuda los ágiles movimientos y cortas y regordetas extremidades terminadas en uñas unidas por membranas.

lo arrancó y arrojó en donde nadie pudo saber más de él. La mamá de la chica. nada más tenía a la vista. mudo compañero de sus expectativas. con el natural sobresalto. con miras a darle en la parte superior la forma de una cabeza humana. Ignorando del mote con que la presunta suegra quería burlarse de su constancia y firmeza. ni en parte alguna de la ciudad. para proteger las casas de los encontrones de un carretón o servir de señal para la línea de lo edificado. advirtió la mamá. el verdadero "mojón con cara" se conservó en la esquina de Republiquetas y René Moreno. Una madrugada de ésas. Su madre la mimaba y cuidaba más que a la niña de sus ojos. Se les daba corrientemente el nombre de mojones. que la niña había desaparecido de la casa. apenas veía allí al quidam. la noche anterior. había alzado e l vuelo con el palomo. empezó a labrar el duro palo. Junto con la tradición. para cambiar con ella algún tiroteo de miradas o recibir la dulce rociada de una sonrisa. Como disponía de sobrado tiempo. redobló la vigilancia sobre ésta. en sus largas esperas. ni en la otra. dio en la práctica de distraerse con el mojón. Para reponerlo el alcalde . Cuando la celosa mamá se hubo dado cuenta de que el fulano rondaba a su joya viviente. ahí se estaba en la esquina. Un tractor de Obras Públicas que raspaba la calle. plantado y enhiesto. a la espera de que la amada asomase al corredor o siquiera a la puerta. despachaba su malhumor con esta frase: -¡Ya está ahí ese mojón con cara!. Pero quedaba en la esquina el mojón con la cara que la paciente mano del galán había tallado en sus horas de amante espera.graciosa y llena de todos los atractivos. el enamorado. a ras de las aceras. como todos los galanes de su tiempo y condición. oscilando entre el celo y el recelo. ni en las demás esquinas. corrió a la esquina. a extremos de no dejarla salir un paso. la buena posición y la edad del sereno juicio. Paloma con ansias de volar. hizo en ello cuanto pudo. aparte la buena estampa y los desenvueltos a demanes. hasta el año 1947. Pero el galán resultó tan enamorado como paciente y tan firme como tenaz en conseguir el logro de sus ansiedades amorosas. Con el filoso trasao que llevaba al cinto. Pero la mimosa no estaba allí. Desde por la mañana hasta por la noche. Pero sucedió que la niña puso los ojos y luego el corazón en un mozo que. reservándola en mente para quien la mereciera por el lado de los bienes de fortuna. Creyendo hallarla en palique con el aborrecido. Por aquellos felices tiempos del rey había en todas las esquinas recios troncos de cuchi.

y el árbol es el que se arrima a ella en procura del mantenimiento y firmeza. y la observación del conjunto da a pensar que lo es. En siendo verídica la especie. Dando al sugestivo asunto otro cariz y tratando de explicarlo por el lado de lo poético-afectivo. pese a su condición femenina.2008. cual bibosi en motacú. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano . que entre las gentes simples y de sencillo pensar se da como ejemplo vivo de enlace pasional. el poeta don Plácido Molina Mostajo cantó: El membrudo bibosi que a la palma por entero rodea .municipal de ese entonces. Bibliografía: Tradiciones. Hernando Sanabria Fernández. Tan estrechamente se enredan uno con otro y de tal modo viven unidos. Es el que hoy se levanta allí. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. viviremos. Quienes saben más acerca de ello señalan de que la palmera es el sustento y la base de la unión. Décima Quinta Edición . don Lorgio Serrate.2003 Bibosi en Motacú Uno de los más curiosos y pintorescos casos de simbiosis vegetal que se presentan en nuestra tierra es la del árbol llamado bibosi y la palmera motacú. si te cuadra. y que Dios le guarde de Obras Públicas y de modernistas y vanguardistas . Una vieja copla del acervo popular lo expresa galanamente. no obstante su ser masc ulino. mandó labrar y colocar uno parecido. El amor que me taladra necesita jetapú. Grupo Editorial La Hoguera. habría en ello material suficiente para especulaciones de orden social y hasta moral si se quiere.

Amaba el tal con la impetuosidad y la vehemencia de los veinte años a una mocita de su mismo pago. Dibujo: Orlando Iraipi Bajarano ± 2003 . entre los propios contemplarla muerta. La mocita era delgaducha y de poca alz ada. que el primer bibosi en motacú apareció en el sitio mismo de la última cita de aquellos enamorados.con tal solicitud.. eso sí. Hernando Sanabria Fernández. Dizque por los tiempos de Maricastaña y del tatarabuelo Juan Fuerte. Entre tanto los celosos padres habían elegido por su cuenta. No había otra alternativa que darse el adiós para siempre. Décima Quinta Edición . y singularmente las ancianas. pero bonita. con quien había entrado en relaciones a partir de un jovial y placentero "acabo de molienda". Referían en el campo los ancianos. y con más dulzura que un jarro de miel. por no conceptuarle digno de la aceptación.. lo que dice la leyenda sobre la peregrina unión del árbol corpulento y la grácil palmera. El tomó a ella e n los brazos y apretó y apretó cuanto daban sus vigorosas fuerzas. Pero los enamorados se veían fuera de casa. entre los suyos contemplarla muerta". vivía en cierto paraje de la campiña un jayán de recia compl exión y donosa estampa.2008. Es. que al fin la ahoga: Celoso enamorado prefiriera antes que en otros brazos a su amada. "Antes que ver en otros brazos a la amada. en cualqu ier vera de senderos o bajo el cobijo de las arboledas. a otro varón que reunía para serlo las condiciones necesarias. No tenía el galán permiso de los padres de ella para hacer las visitas de "cortejo" formal. Un buen día de esos notificaron a la hija con la decisió n inquebrantable y la inesperada novedad de que al día siguiente habrían de marchar al pueblo vecino para los efectos de la boda. Grupo Editorial La Hoguera. La última cita con el galán vino esa misma noche. Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra. como futuro yerno. precisamente. Bibliografía: Tradiciones.

En 1874 fue elegido diputado nacional en dos oportunidades. demostrando que era uno igual que sus partidarios y con la voz de mando de "TODOS SOMOS IGUALES". Después de ese acontecimiento se creó la agrupación ciudadana llamado Partido Igualitario y contó con el apoyo de los artesanos y gente de pueblo de Santa Cruz de la Sierra. En Santa Cruz conformó él Club Igualitario y publicó él Eco de la Igualdad. Francisco Bartolomé Ibáñez y de doña María del Carmen Justiniano. Fue Concejal Municipal cruceño el año 1868. firmó la creación de la bandera cruceña con los colores verde y blanco. . marcharon por las calles de la ciudad. En su calidad de Secretario de la Prefectura. Don Andrés Ibáñez. Se dedico a la política y a la abogacía. Fue abogado a sus 24 años. hijo del Cnl. en 1847 encabezó una revolución que proclamó al Gral.1ro de Mayo: DIA IGUALITARIO Don Andrés Ibáñez Justiniano nació en Santa Cruz de la Sierra "Pailas" el 30 de noviembre de 1844. José Miguel de Velasco a la Presidencia de la República. Su esposa fue doña Angélica Roca y tenía tres hijos de anteriores nupcias. Estudió Derecho en la Universidad de San Francisco Xavier. Frente a una multitud enardecida en plena plaza principal arrojó su levita de doctor y los botines de charol y se puso una chaqueta de artesano y caminó descalzo. Su padre fue otro gran caudillo cruceño.

debe cumplirse" . El 28 de abril de 1877 es capturado en Santa Ana de Chiquitos el Federalista Benjamín Urgel. Andrés Ibáñez. Aquel día debe ser imborrable para la cruceñidad. Cuatro vidas habían sido cegadas para siempre. Se instauró el cobro de impuestos a los productores de azúcar. Estos cuatro fueron el Dr. hoy provincia Velasco. el Dr. ¿Habrá cosa más grande que morir por un ideal a favor de la redención de los pueblos? Adiós« Adiós coronel. después de haber sido hecho prisionero. cuán equivocado se hallaba Ud. Los Igualitarios declararon la federación el día de Navidad de 1876. Los Federalistas de parte del Líder Andrés Ibáñez intentaron hacer reconocer su posición al gobierno central de La Paz. el gobierno del presidente Daza envía a 600 hombres para destruir al Gobierno Federal de Santa Cruz y el Gobernador Ibáñez tiene que replegarse a Chiquitos. La proclama decía: " El día de su próximo triunfo será de los que la iniciaron. es asesinado el líder Federalista Dr. quiero saber si esta catástrofe es la dicha que nos ofreció y si esta es la grandeza que nos prometió y si también es la felicidad que nos anuncio que deberíamos gozar ¿Este es el galardón en premio a nuestra perseverancia? Oh. por encabezar la revolución armada que lo proclamó Gobernador de nuestro departamento. además anuladas las deudas de trabajo. con lo cual quedó el peonaje cruceño prácticamente liberado de la esclavitud económica. Andrés Ibáñez. Tueros pidió la palabra y dijo: ³Dr. El enfrentamiento era inevitable y ante ese Hecho volvió a la ciudad para reordenar el gobierno federal y acondicionar sus tropas para enfrentar a Villegas. quien fue fusilado por negarse a delatar a su Líder. Con este grito terminaba . doctor. El 3 de Marzo de 1877 dicto el último bando federal disponiendo que todas las fuerzas militares de la ciudad debieran retirarse hacia chiquitos. de los que han gemido entre cadenas. Por cierto que ésta es la mayor felicidad que la Omnipotencia nos ha deparado en premio a nuestros sacrificios. Estando por recibir la descarga de los funestos indios armados de Villegas. El 1ero. como que escrito está. el que anoticiado de la rebelión envió un destacamento militar al mando del general Carlos de Villegas para sofocar ese movimiento que estaba surgiendo. El 1 de octubre de 1876. en la estancia San Diego.A comienzos del año 1875. Hubo siete más que fueron ejecutados después. de los que han sufrido. De aquí se irradiará una dominante lumbrera para las generaciones del porvenir. lleno de hombría: "Si señor Coronel Tueros. Todos fueron ejecutados sin juicio alguno. de los que en vano han demandado igualdad y justicia. Andrés Ibáñez a la cabeza de grupos armados intenta tomar la plaza de Santa Cruz. Fueron cuatro los mártires sentados esa madrugada al patíbulo. Andrés Ibáñez. ¡Bienhechora alborada y de ventura brillará para los pueblos! Hambre y sed de justicia como de libertad tiene el pueblo. Abolió la servidumbre personal y gratuita en el agro y en la ciudad. Francisco Javier Tueros. El centralismo que no admitía la existencia de un Estado Federal en Bolivia a la presidencia de Daza ordeno la muerte del líder y jurista cruceño Andrés Ibáñez. hasta la otra vida«" Un grito estruendoso de ¡Viva Santa Cruz! ¡Viva el Federalismo! retumbó con la descarga. Ejecutó sus ideales de igualdad dejando a los grandes terratenientes el dominio del suelo tan sólo cultivado distribuyendo la ti erra sobrante a los campesinos. los soldados que lo cuidaban se amotinaron a favor de Ibáñez. con la compañía de 50 fieles soldados del denominado gobierno Igualitar io. Justicia suficiente encontrarás porque lo que habéis iniciado debe triunfar. y n osotros". el Cnl. con el apoyo de un comicios popular en diciembre de 1876. el teniente Coronel Prado y el Capitán Valverde. caudillo nuestro. Amarrado de pie y brazos a un poste respondió el gran Líder Igualitario. Mientras tanto Ibáñez marchaba hacia Samaipata para desbloquear e implantar la revolución federal en toda la Santa Cruz. De mayo de 1877. declarándose.

Ibáñez amó tanto a Santa Cruz y a su pueblo. que ofrendó la vida en busca de su desarrollo y de ubicarnos en un lugar especial dentro de la República. logró establecer el Estado.una de las acciones de insurgencia más pura y grande que tuvo Santa Cruz. El Dr. que contaba con apenas 15. Honor y Federal en una ciudad que Gloria a su heroica memoria. Su gran visión de estadista.000 habitantes. .

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