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TEORIA DE

LA PENA
Presentado por:
Luz Mireya Maldonado
INTRODUCCION

La pena es el medio con que cuenta el Estado para reaccionar frente al delito,
expresándose como la "restricción de derechos del responsable". Por ello, el
Derecho que regula los delitos se denomina habitualmente Derecho penal. La pena
también se define como una sanción que produce la pérdida o restricción de
derechos personales, contemplada en la ley e impuesta por el órgano
jurisdiccional, mediante un proceso, al individuo responsable de la comisión de un
delito.

Como bien sabemos los tiempos han cambiado y podemos decir que vivimos en
una época de transición democrática y de transición social, en la que los valores
sociales han tocado fondo más pantanoso que pudiésemos haber imaginado, la
impunidad, la desigualdad, El principal medio de que dispone el Estado como
reacción frente al delito es la pena en el sentido de "restricción de derechos del
responsable". El orden jurídico prevé además las denominadas "medidas de
seguridad" destinadas a paliar situaciones respecto de las cuales el uso de las
penas no resulta plausible. De manera que el sistema de reacciones penales se
integra con dos clases de instrumentos; penas y medidas de seguridad. Desde la
antigüedad se discuten acerca del fin de la pena fundamentalmente tres
concepciones que en sus más variadas combinaciones continúan hoy
caracterizando la discusión, así, para explicar estos remedios incluidos en la
legislación penal se ofrecen estas diversas teorías que parten de puntos de vista
retributivos o preventivos, puros o mixtos que se encargan de fundamentar de
diverso modo y de explicar los presupuestos que condicionan el ejercicio del "ius
puniendi" y la finalidad perseguida por el Estado con la incriminación penal.
V. TEORÍA DE LA PENA

1. PENOLOGIA

La Penología es una discutida ciencia penal que se ocupa de la aplicación y


ejecución de las penas, y de forma general del castigo y tratamiento del
delincuente.

La discusión sobre su propia existencia diferenciada de la ciencia


penitenciaria vinculada al derecho penitenciario, estriba en que trata en muchas
ocasiones aspectos que son objeto central de estudio de la anterior. Sin embargo,
otros sectores doctrinales le atribuyen un carácter propio y específico, al entender
que no solo actúa en el terreno de la aplicación de las penas en el ámbito exclusivo
de la prisión, sino también de esa misma aplicación en los casos en que el
condenado cumple la sanción penal fuera de un recinto penitenciario. Al
desarrollarse en la práctica contemporánea los tratamientos de libertad y
semilibertad de los condenados, ha vuelto a adquirir interés. Desde este punto de
vista puede definirse como «la disciplina que tiene por objeto el estudio de los
diversos medios de represión y prevención directa del delito, de sus métodos de
aplicación y de la actuación pospenitenciaria».
Forman parte de su contenido toda clase de penas y medidas de seguridad,
así como los medios de ejecución y aplicación de las mismas. Dentro de ella ocupa
un sector muy importante la ciencia penitenciaria, concebida como rama de la
penología que se ocupa de la pena de prisión, de sus métodos de ejecución y
aplicación, y de toda la problemática que la vida en prisión plantea. Los modernos
medios de tratamiento en libertad trascienden de lo puramente penitenciario, pero
quedan dentro de los límites de la penología. Aparece ésta, concebida del modo
expuesto, como «ciencia del tratamiento de los delincuentes».
SANCION PENAL

La sanción es un término, en Derecho, que tiene varias acepciones. En


primer lugar, se denomina sanción a la consecuencia o efecto de una conducta
que constituye infracción de una norma jurídica (ley o reglamento). Dependiendo
del tipo de norma incumplida o violada, pueden haber sanciones penales o penas;
sanciones civiles y sanciones administrativas. Sin embargo, habitualmente la
referencia a una sanción se hace como sinónimo de pena pecuniaria, es decir, una
multa o, al menos, para penas leves (por ejemplo, prohibiciones para ejercer
cargos). Por el mismo motivo, comúnmente se suele relacionar la expresión
sanción con la Administración pública (sanciones administrativas) y el término
pena se deja para el ámbito del Derecho penal. En segundo lugar, se llama sanción
al acto formal mediante el cual el jefe de Estado da su conformidad a un proyecto
de ley o estatuto.

TEORIAS

Hay tres teorías al respecto:

1.- La Teoría de la responsabilidad relativa: Según esta teoría, el cómplice debe ser
castigado con una pena inferior a la que se aplica al autor intelectual., al co-autor
material y al cooperador inmediato o cómplice necesario. Está contemplada en el
artículo 84 del Código Penal en los siguientes términos: “Incurren en la pena
correspondiente al respectivo hecho punible, rebajada por la mitad, los que en él
hayan participado de cualquiera de los siguientes modos:
a) Excitando o reforzando la resolución de perpetrarlo o prometiendo asistencia y
ayuda para después de cometido.
b) Dando instrucciones o suministrando medios para realizarlo.
c) Facilitando la perpetración del hecho o prestando asistencia o auxilio para que
se realice, antes de su ejecución o durante ella”.
2.- La Teoría de responsabilidad absoluta: Sostiene que el cómplice debe ser
castigado con una pena idéntica a la de los autores materiales, a la del intelectual y
a la del cooperador inmediato o cómplice necesario.
Esta teoría corresponde a la Teoría de la Relación de Causalidad a la equivalencia de
condiciones, según la cual todas las condiciones del resultado antijurídico tienen el
mismo significado y la misma trascendencia.
3.- Teoría de la Individualidad de la pena: Sostenida por la Escuela Positiva, el
cómplice debe ser castigado en función de su mayor o menor grado de
peligrosidad o temibilidad.
El último aparte del artículo 84 del Código Penal dice textualmente: “La
disminución de pena prevista en este artículo no tiene lugar, respecto del que se
encontrare en algunos de los casos especificados, cuando sin su concurso no se
hubiera realizado el hecho”.

LAS PENAS EN EL CODIGO PENAL

Artículo 1.- Nadie podrá ser castigado por un hecho que no estuviere
expresamente previsto como punible por la ley, ni con penas que ella no hubiere
establecido previamente.

Los hechos punibles se dividen en delitos y faltas.


Artículo 2.- Las leyes penales tienen efecto retroactivo en cuanto favorezcan al
reo, aunque al publicarse hubiere ya sentencia firme y el reo estuviere
cumpliendo la condena.
Artículo 3.- Todo el que cometa un delito o una falta en el espacio geográfico de la
República, será penado con arreglo a la ley venezolana.
Artículo 4.- Están sujetos a enjuiciamiento en Venezuela y se castigaran de
conformidad con la ley penal venezolana:
1- Los venezolanos que, en país extranjero se hagan reos de traición contra la
República y los que, unos contra otros, cometan hechos punibles según sus leyes.
2- Los súbditos o ciudadanos extranjeros que en país extranjero cometan algún
delito contra la seguridad de la República o contra alguno de sus nacionales. En los
dos casos anteriores se requiere que el indiciado haya venido al espacio
geográfico de la República y que se intente acción por la parte agraviada, o por el
Ministerio Público en los casos de traición o de delito contra la seguridad de
Venezuela.
Requiérase también que el indiciado no haya sido juzgado por los Tribunales
extranjeros, a menos que habiéndolo sido hubiere evadido la condena.
3- Los venezolanos o extranjeros que, sin autorización del Gobierno de la
República, fabriquen, adquieran o despachen armas o municiones, con destino a
Venezuela, o favorezcan en alguna manera su introducción en el territorio
venezolano.
4- Los venezolanos que, en país extranjero, infrinjan las leyes relativas al estado
civil y capacidad de los venezolanos.
5- Los empleados diplomáticos, en los casos permitidos por el Derecho Público de
las Naciones, de conformidad con lo que establece la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela.
6- Los empleados diplomáticos de la República que desempeñan mal sus
funciones, o que cometan cualquier hecho punible no enjuiciable en el lugar de su
residencia por razón de los privilegios inherentes a su cargo.
7- Los empleados y demás personas de la dotación y la marinería de los buques y
aeronaves de guerra nacionales por la comisión, en cualquier parte, de hechos
punibles.
8- Los Capitanes o Patrones, demás empleados y la tripulación y marinería, así
como los pasajeros de los buques mercantes de la República, por los hechos
punibles cometidos en alta Mar o a bordo en aguas de otra nación; salvo, siempre,
respecto de los pasajeros, lo que se establece en el segundo aparte del número 2
del presente artículo.
9- Los venezolanos o extranjeros venidos a la República que, en alta mar, cometan
actos de piratería u otros delitos de los que el Derecho Internacional califica de
atroces y contra la humanidad; menos en el caso de que por ellos hubieran sido ya
juzgados en otro país y cumplido la condena.
10- Los venezolanos que, dentro o fuera de la República, tomen parte en la trata de
esclavos.
11- Los venezolanos o extranjeros venidos al espacio geográfico de la República
que, en otro país, falsifiquen o tomen parte en la falsificación de moneda de curso
legal en Venezuela o sellos de uso público, estampillas o títulos de crédito de la
Nación, billetes de banco al portador o títulos, de capital y renta, de emisión
autorizada por la ley nacional.
12- Los venezolanos o extranjeros que de alguna manera favorezcan la
introducción, en la República, de los valores especificados en el número anterior.
En los casos de los números procedentes queda siempre a salvo lo dispuesto en el
aparte segundo, número 2, de este artículo.
13- Los Jefes, Oficiales y demás individuos de un ejercito, en razón de los hechos
punibles que cometan en marcha por territorio extranjero neutral, contra los
habitantes del mismo.
14- Los extranjeros que entren en lugares de la República no abiertos al comercio
exterior o que, sin derecho, se apropien sus producciones terrestres, marítimas,
lacustre o fluviales; o que sin permiso ni títulos hagan uso de sus terrenos
despoblados.
15- Los extranjeros que infrinjan las cuarentenas y demás disposiciones
establecidas en beneficio de la salud pública.
16- Los extranjeros o venezolanos que, en tiempo de paz, desde territorio, buques
de guerra o aeronaves extranjeras, lancen proyectiles o hagan cualquier otro mal a
las poblaciones, habitantes o al territorio de Venezuela, quedando a salvo lo
expuesto en los dos apartes del número 2 de este artículo.
Artículo 5.- En los casos previstos en el artículo anterior, cuando se condene de
nuevo en la República a una persona que haya sido sentenciada en el extranjero,
se computara la parte de pena que haya cumplido en el otro país y el tiempo de la
detención, conforme a la regla del artículo 40.
Artículo 6.- La extradición de un venezolano no podrá concederse por ningún
motivo; pero deberá ser enjuiciado en Venezuela, a solicitud de parte agraviada o
del Ministerio Público, si el delito que se le Imputa mereciere pena por la ley
venezolana.
La extradición de un extranjero no podrá tampoco concederse por delitos políticos
ni por infracciones conexas con estos delitos, ni por ningún hecho que no este
calificado de delito por la ley venezolana.
La extradición de un extranjero por delitos comunes no podrá acordarse sino por
la autoridad competente, de conformidad con los trámites y requisitos establecidos
al efecto por los Tratados Internacionales suscritos por Venezuela y que estén en
vigor y, a falta de estos, por las leyes venezolanas.
No se acordara la extradición de un extranjero acusado de un delito que tenga
asignada en la legislación del país requirente la pena de muerte o una pena
perpetua.
En todo caso, hecha la solicitud de extradición, toca al Ejecutivo Nacional, según el
mérito de los comprobantes que se acompañen, resolver sobre la detención
preventiva del extranjero, antes de pasar el asunto al Tribunal Supremo de
justicia.
Artículo 7.- Las disposiciones del presente Código en su Libro Primero se
aplicaran también a las materias regidas por otras leyes, en cuanto dicten penas y
siempre que en ellas no se establezca nada en contrario.
LAS PENAS CORPORALES Y NO CORPORALES
Artículo 9.- Las penas corporales, que también se denominan restrictivas de la
libertad, son las siguientes:
1.- Presidio.
2.- Prisión.
3.- Arresto.
4.- Relegación a una Colonia Penal.
5.- Confinamiento.
6.- Expulsión del Espacio geográfico de la República.
Artículo 10.- Las penas no corporales son:
1.- Sujeción a la vigilancia de la autoridad pública.
2.- Interdicción civil por condena penal.
3.- Inhabilitación política.
4.- Inhabilitación para ejercer alguna profesión, industria o cargo
5.- Destitución de empleo
6.- Suspensión del mismo.
7.- Multa.
8.- Caución de no ofender o Dañar.
9.- Amonestación o apercibimiento.
10.- Perdida de los instrumentos o armas con que se cometió
el hecho punible y de los efectos que de el provengan.
11.- Pago de las costas procesales.

APLICACIÓN DE LAS PENAS

Artículo 37. Cuando la ley castiga un delito o falta con pena comprendida entre dos
límites, se entiende que la normalmente aplicable es el término medio que se
obtiene sumando los dos números y tomando la mitad; se la reducirá hasta el límite
inferior o se la aumentará hasta el superior, según el mérito de las respectivas
circunstancias atenuantes o agravantes que concurran en el caso concreto,
debiendo compensárselas cuando las haya de una y otra especie.

No obstante, se aplicará la pena en su límite superior o en el inferior, cuando así lo


disponga expresamente la ley, y también se traspasara uno u otro límite cuando
así sea menester en virtud de disposición legal que ordene aumentar o rebajar la
pena correspondiente al delito en una cuarta parte, que entonces se calculara en
proporción a la cantidad de pena que el juez habría aplicado al reo si no
concurriese el motivo del aumento o de la disminución. Si para el aumento o
rebaja mismo se fijaren también dos límites, el tribunal hará dentro de estos el
aumento o rebaja respectivo, según la mayor o menor gravedad del hecho.
En todos estos casos se tendrá siempre presente la regla del artículo 94.
Artículo 38. Las penas de destitución y amonestación o apercibimiento, se
aplicarán como indivisibles a quien las merezca, sin tomarse en cuenta las
circunstancias agravantes ni las atenuantes y sin distinción de delito consumado o
no, ni el mayor o menor grado de participación en el hecho.
Artículo 39. Los lapsos de penas que deben sufrirse por tiempo determinado, se
contaran del modo pautado en el Código Civil.
El tiempo de la fuga no se contara en el de la condena que se está cumpliendo, pero
si se computará el de la enfermedad involuntaria.
Artículo 40. En las sentencias condenatorias a pena de presidio, se computará a
favor del reo la detención transcurrida después de cinco meses de efectuada, a
razón de un día de detención por uno de presidio. En los demás casos, el tiempo de
la detención en favor del reo se computará así; un día de detención por otro de
prisión; uno por dos de arresto; uno por tres de relegación a colonia penitenciaria;
uno por cuatro de confinamiento o de expulsión del espacio geográfico de la
República; y uno por cada quince unidades tributarias (15 U.T.) de multa.
Artículo 41. El cómputo ordenado en el artículo anterior lo hará el juez de la causa
en el auto en que mande ejecutar la sentencia condenatoria firme; y desde ese día
se comenzará a contar el tiempo de las penas de presidio, prisión o arresto,
deducido el del cómputo hecho, aun cuando el reo no sea enviado sino
posteriormente a la penitenciara o establecimiento penitenciario donde haya de
sufrir la condena.
Si se tratare de penas de relegación a colonia penitenciaria, confinamiento o
expulsión del espacio geográfico de la República, en el propio auto se computará
al reo, en la proporción dicha, el tiempo que deba transcurrir entre esa fecha y el
de la llegada a la colonia, al lugar de confinamiento o al puerto o frontera de la
República por donde salga para el exterior, según el caso.
La duración del viaje se calculara a razón de treinta kilómetros por día, y el tiempo
durante el cual debe sufrirse la pena se calculará haciendo previamente las
deducciones indicadas, y comenzará a contarse desde el día de la llegada del reo a la
colonia, al lugar del confinamiento o al de la salida de la República.
Artículo 42. En caso de sentencia condenatoria a pena de presidio, cualquiera que
sea su duración o a la de prisión que haya de durar mas de un año, después de
hecho el cómputo a que se contraen los artículos anteriores, así como también en
todos los casos de condena a arresto en fortaleza o establecimiento penitenciario,
el juez de la causa enviará copia certificada de la sentencia condenatoria firme y
del auto contentivo del cómputo, por órgano del Ministerio del Interior y Justicia,
al Presidente de la República, a fin de que designe el establecimiento penal de la
nación donde el reo debe cumplir la pena.
Artículo 43. Cuando la pena haya de cumplirse en un establecimiento
penitenciario local o en un Cuartel de Policía, el juez de la causa enviará copia
certificada de la sentencia al Jefe del respectivo establecimiento y tomará todas las
medidas conducentes a la ejecución de aquella.
Artículo 44. Cuando se trate de penas de relegación a colonia penitenciaria,
confinamiento o expulsión del espacio geográfico de la República, el juez de la
causa tomará, directamente, todas las medidas del caso para que el reo sea
trasladado al lugar donde debe quedar relegado o confinado o al puerto o sitio
fronterizo por donde debe hacérsele salir del territorio nacional.
Artículo 45. En los casos del artículo anterior, el juez enviará copia certificada de
la sentencia condenatoria firme y del auto contentivo del cómputo, al jefe de la
colonia penitenciaria donde ha de cumplirse la relegación o al Jefe Civil del
municipio donde va a residir el confinado. Si se trata de expulsión del territorio
nacional, enviará iguales copias al Presidente de la República, para que dicte las
medidas conducentes a impedir que el condenado regrese a Venezuela durante el
tiempo de la condena.
Artículo 46. Ninguna sentencia que imponga pena a quien se halle en grave
peligro de muerte próxima por razón de enfermedad, se ejecutará ni aun se le
notificara al reo, hasta que desaparezca tal peligro.
Artículo 47. El castigo de una mujer encinta, cuando por causa de él puedan
peligrar su vida o su salud, o por la vida o la salud de la criatura que lleva en su
seno, se diferirá para después de seis meses del nacimiento de esta, siempre que
viva la criatura.
CRITERIOS
Los criterios que informan la determinación de las penas en el Código Penal
venezolano, se fundamentan en una concepción clásica del delito; por lo que se
otorga preeminencia a la sistemática culpabilista, es decir, la imposición de la pena
se basa en la proporcionalidad, en consideración de la gravedad del delito y de la
responsabilidad según el grado de culpabilidad del autor, para lo que se establece,
en la parte general del referido texto legal (Libro Primero, Título V), un régimen de
atenuantes y agravantes del hecho punible intencional o doloso, además de la
consideración de la responsabilidad penal bajo las figuras preterintencionales y
culposas.
El Código Penal, atendiendo al principio de humanidad de las penas, prevé
también un sistema de conversión y conmutación de penas (Libro Primero, Título
IV) y limitantes para su aplicación (Libro Primero, Título III), basado en ciertas
condiciones del individuo condenado, tales como la edad (se establece un máximo
de condena a pena corporal de cuatro años para quienes alcancen los 70 años), las
condiciones económicas (conversión de multa en prisión o arresto con
posibilidad de reversión), enfermedad física o mental, la condición de embarazo de
la mujer condenada y la buena conducta del condenado durante el cumplimiento de
pena.
COMPUTOS

Es la competencia que tiene el juez de ejecución para determinar con exactitud, la


fecha en que finaliza la condena, y en su caso, la fecha a partir de la cual el penado
podrá solicitar la suspensión condicional de la ejecución de la pena o cualquier
medida alternativa de cumplimiento de la misma, según sea el caso.

Reforma del cómputo de la pena: El cómputo es siempre reformable, nuevas


circunstancias que lo hagan necesario.
¿A qué beneficios puede acceder un penado?
El penado podrá solicitar por ante el tribunal de ejecución la suspensión
condicional de la ejecución de la pena, cualquier fórmula alternativa de
cumplimiento de la pena, confinamiento y la redención de la pena por el trabajo y
el estudio, conforme a lo establecido en el Código Orgánico Procesal Penal y en las
leyes especiales. Quedando el Tribunal de Ejecución obligado a decidir en caso de
que cualquier derecho del penado sea conculcado.
¿Se puede interponer recurso en contra de las decisiones de los jueces de
ejecución?
De las decisiones de los jueces de ejecución, cabe recurso de apelación, el cual debe
ser resuelto por la Corte de Apelaciones competente.

EJECUCIÓN

La pena y su ejecución ocupan un lugar relevante en el ámbito de las diversas


argumentaciones desarrolladas por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, en su mayoría, como consecuencia de la revisión de sentencias de jueces
de primera y segunda instancia en lo penal. En tales decisiones se han desaplicado
algunas normas del Código Orgánico Procesal Penal (COPP), en virtud de lo cual la
Sala Constitucional ha dictado algunas sentencias en las que ha puesto de
manifiesto su criterio jurisprudencial con relación al contenido del artículo 272 de
la Constitución de la República. Al ir perfilando su posición respecto a la
interpretación de esta norma, ha terminado pronunciándose en orden a los
derechos fundamentales de los reclusos –teniendo en cuenta la teoría de la relación
especial de sujeción–, a la esencia de la pena, al principio resocializador y a la
progresividad en la ejecución penal. Teniendo presente que muchas de las
decisiones de la Sala Constitucional tienen como punto de partida la reforma del
COPP de noviembre de 2001, se tratará de resaltar el contenido de las decisiones de
la Sala, a los fines de valorarlas en el contexto de la reforma penal venezolana y dar
cuenta de la labor jurisprudencial del máximo tribunal constitucional, con el
propósito de poner la atención en cuanto a su posible conexión con la política
criminal del legislador venezolano. En este sentido, se hará una interpretación del
artículo 272 de la Carta Fundamental desde la perspectiva del modelo constitucional
de Estado proclamado por el Constituyente venezolano, para pasar al análisis de
algunas de las decisiones de la Sala Constitucional en la idea de demostrar la
afinidad y el compromiso del tribunal constitucional con el ideario político-
criminal del legislador.

Hablar sobre la pena y su ejecución en el marco de la justicia penal venezolana,


implica una precisión del espíritu y alcance del artículo 272 de la Constitución de la
República, en tanto que esta norma además de ser la invocada en la mayoría de los
fallos revisados por la Sala Constitucional, es la que desarrolla el ideal penitenciario
en la Carta Fundamental. Dicha precisión normativa resultaría incompleta sin la
concatenación de la mencionada norma con los artículos 2 y 3 ejusdem. En estos,
se define el modelo constitucional de Estado acogido por el Constituyente –
democrático y social de derecho y de justicia– y se establecen sus valores y fines,
cuya inobservancia e incumplimiento lo tornarían irrealizable. Por tanto, al no
tenerse en cuenta la vida, la libertad y la preeminencia de los derechos humanos,
como valores del ordenamiento jurídico y de la actuación de los poderes públicos,
concebidos en la idea de lograr la defensa, el libre desarrollo de la persona y el
respeto a su dignidad, podrá hablarse de la vigencia de un Estado de fuerza –a lo
sumo de mera legalidad–, mas no de un Estado Democrático y Social de Derecho y
de Justicia.

SUJECION A LA VIGILANCIA DE LA AUTORIDAD

La sujeción a la vigilancia de la autoridad es una pena excesiva, por lo que no


cumple con las exigencias del derecho penal moderno. En la práctica la pena de
sujeción a la vigilancia de la autoridad siendo una pena de auto ejecución su
eficacia depende de la persona sujeta a la misma, ahora bien, toda vez que su
eficacia depende de la propia presentación del penado ante la autoridad pública,
aunado a lo cual debe tomarse en cuenta, tal como lo sostuvo el Tribunal Primero
de Ejecución del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, que las
condiciones geográficas de las ciudades venezolanas han cambiado
sustancialmente en los últimos años, convirtiéndose en grandes urbes
cosmopolitas en las cuales existen varios jefes civiles, resultando imposible, por lo
tanto, que dichos funcionarios pudiesen ejercer algún tipo de control sobre los
penados que están sometidos a esa pena accesoria, es lógico concluir que con ella
no se hace efectiva la reinserción social del penado.

LIBERTAD CONDICIONAL

La libertad condicional es una medida alternativa a una pena privativa de


libertad, como la prisión o el arresto domiciliario, que contemplan los
ordenamientos jurídicos de algunos países, y que es posible imponer en la
sentencia cuando se cumplen ciertos requisitos establecidos en la ley, que le
permite al condenado por un delito cumplir su sanción penal en libertad, aunque
sujeto a ciertas obligaciones o bajo ciertas condiciones, por ejemplo, no cometer
nuevos delitos o faltas. En caso de incumplir tales condiciones, la persona a la cual
se le ha concedido la libertad condicional debe cumplir su condena en la cárcel.

Del mismo modo, esta figura es contemplada en ciertos sistemas legales como una
medida de rehabilitación, que le permite al condenado, tras cumplir una cierta
proporción de la pena impuesta y otros requisitos, terminar su condena en
libertad, aunque sujeto a ciertas condiciones.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Carácter Policivo; Se llaman así porque las aplica la policía y no son objeto de
estudio de la penología, porque las medidas de carácter policivo son acciones
predelictuales y tienen una función meramente preventiva, tan preventivas que
muchas veces se cometen abusos, aquí son prohibidas.

Carácter Psiquiátrico Penal: Se imponen en virtud de la realización o ejecución de


un acto delictivo por parte de un sujeto inimputable en virtud del trastorno mental,
no son objeto de estudio de la penología porque su naturaleza es de carácter
médico y no criminológica, las medidas de carácter psiquiátrico pena son de
internamiento del hospital psiquiátrico, pueden ser por trastorno mental o
permanente.

Carácter Penal: Se imponen por la comisión de un hecho delictivo, se imponen por


responsabilidad penal en circunstancias que denotan indicadores elevados de que
se reintegran conductas delictivas, o sea que reincidan

DIVERSOS TIPOS EN LA LEGISLACION VENEZOLANA

Tipos de penas sancionadas por el delito cometido:

A pesar de la connotación de dolor, las penas pueden ser de multitud de formas


diferentes, no necesariamente dolorosas, en función del tipo de sanción que
quiera imponer el Estado.
Penas corporales
En sentido estricto, las penas corporales son las que afectan a la integridad física.
También puede entenderse pena corporal en sentido amplio como aquellas que
no sean pecuniarias. En aplicación del sentido estricto, penas corporales son:

 Tortura: Se suele entender que se trata de un trato inhumano o degradante


y que va contra los derechos fundamentales, pero en muchos países se
sigue usando (azotes, amputaciones, etc.).

 Pena de muerte: La más drástica, abolida en muchos países. Sin embargo,


no se considera trato inhumano o degradante, al contrario que la tortura

o los azotes.
Penas infamantes

Aquellas que afectan el honor de la persona. Son comunes en los delitos militares
(por ejemplo, la degradación).

Penas privativas de derechos

Son aquellas que impiden del ejercicio de ciertos derechos (generalmente políticos
como el voto o familiares como la patria potestad), privan de ciertos cargos o
profesiones o inhabilitan para su ejercicio. Hoy en día también son muy comunes
la privación del derecho de conducción de vehículos de motor, y la privación del
derecho al uso de armas. También son importantes las inhabilitaciones para el
ejercicio de cargos públicos durante un tiempo determinado.

Son de muy variado contenido y existe una tendencia a su expansión. Se trata en la


actualidad de una categoría residual abierta que se define por ser aquellas penas
distintas de privación de libertad y multa. Propiamente hablando toda pena priva
de algún derecho.

Entre estas, se pueden señalar: inhabilitación absoluta, que priva definitivamente


del disfrute de todo honor, empleo o cargo público durante el tiempo señalado;
inhabilitación especial para el ejercicio de un derecho concreto ( como el disfrute
de empleo o cargo público, profesión, oficio, industria o comercio, de los derechos
de patria potestad, tutela, guardia o curatela, y del derecho de sufragio pasivo);
suspensión de empleo o cargo público; privación del derecho a conducir vehículos
de motor o ciclomotores, o a la tenencia y porte de armas; privación del derecho a
residir en determinado lugar, a acudir a él, o a aproximarse o a comunicarse con
determinadas personas.

Penas privativas de libertad

Se denomina de esta forma a la pena emitida por el juez como consecuencia de un


proceso penal y que consiste en quitarle al reo su efectiva libertad personal
ambulatoria (es decir, su libertad para desplazarse por donde desee), fijando que
para el cumplimiento de esta pena el sentenciado quede recluido dentro de un
establecimiento especial para tal fin, llamado comúnmente cárcel, aunque cada
ordenamiento jurídico le de un nombre concreto (correccional, establecimiento
penitenciario, centro de reclusión, etcétera).

La pena privativa de libertad, tal como su nombre lo indica, consiste en privar de


libertad de tránsito al individuo sentenciado; se diferencia de la "prisión
preventiva" porque la pena privativa es resultado de una sentencia y no de una
medida transitoria como sucede con aquélla. Asimismo se diferencia de las
denominadas "penas limitativas de derechos" en que la pena privativa no permite
al reo conservar su libertad ambulatoria mientras la "pena limitativa de derechos"
por cuanto ésta no afecta en modo alguno la libertad del reo para desplazarse y
solamente impone la obligación de realizar ciertos actos (por ejemplo, prestar
servicios a la comunidad) o el impedimento de ejecutar otros (ejercicio de una
profesión, por ejemplo).

Pese a que viene a ser una concreción de la pena privativa de derechos, la doctrina
la sitúa en un campo aparte debido a su importancia. Es la sanción penal más
común y drástica en los ordenamientos occidentales (a excepción de la pena de
muerte, de escasa extensión). Supone la privación de la libertad del sujeto, y
dependiendo del grado de tal privación, pueden distinguirse las siguientes:

 Prisión.

 Arresto domiciliario.

 Destierro.

 Trabajo comunitario o Trabajos de Utilidad Pública.

Penas pecuniarias

La pena pecuniaria es aquella que afecta al patrimonio del penado. Hay que
diferenciar en este caso la pena del resarcimiento de la víctima (responsabilidad
civil).

 Multa

 Comiso

 Caución

La caución o fianza es la garantia que entrega el encausado para poder defenderse


en libertad. El jurista ecuatoriano Enrique León Palacios en su obra "La Libertad,
Justicia y Derecho en America Latina" afirma que esta medida es tan solo un
priviliegio de los que tienen dinero pues aquellos que no lo poseen no pueden
gozar de él.

 Confiscación de Bienes

Esta clasificación de las penas toma en consideración la naturaleza del bien de que
privan al sentenciado. Se caracterizan porque recaen directamente sobre le
patrimonio, imponiendo al delincuente la obligación de pagar una suma de dinero
a favor del Estado o en entregar los bienes u objetos materiales utilizados en la
comisión del delito o los obtenidos como producto del mismo.

CONSECUENCIAS CIVILES EX DELICTO

En principio responden civilmente ex delicto quienes han realizado el hecho que


genera responsabilidad penal. El responsable penalmente, igualmente responde
civilmente y si concurren en el hecho varias personas, todas quedan
solidariamente obligadas por el daño causado. De allí que el Código Penal, en el
artículo 113, señale:

Artículo 113.- Toda persona responsable criminalmente de algún delito o falta, lo


es también civilmente.

La responsabilidad civil nacida de la penal no cesa porque se extingan esta o la


pena, sino que dura como las demás obligaciones civiles con sujeción a las reglas
del derecho civil.

Sin embargo, el perdón de la parte ofendida respecto a la acción penal, produce la


renuncia de la acción civil si no se ha hecho reserva expresa.

Se prescribirá por diez años la acción civil que proceda contra funcionarios
públicos por hechos ejecutados en el ejercicio del cargo.

Habiendo leído el artículo anterior, no siempre el hecho delictivo genera


responsabilidad civil. Como ejemplo podemos colocar a la tentativa y la frustración
o de algunos casos específicos de delito en que no se produce un daño a
particulares y por lo tanto no generan responsabilidad civil.

Según el sistema venezolano la responsabilidad civil ex delicto, a pesar de su


naturaleza civilística, se regula específicamente por las normas contenidas en el
Código Penal, en el artículo 113 y siguientes del Código Penal; además de las
disposiciones contenidas en el Código Orgánico Procesal Penal en el cual se
establece que la víctima o sus herederos solo podrán ejercer la acción civil, después
que la sentencia penal quede firme, ante la jurisdicción penal; claro está sin
perjuicio del derecho de la víctima de demandar ante la jurisdicción Civil, esta
disposición está contenida en el artículo 47 del COPP:

Artículo 47.- Ejercicio. La acción civil se ejercerá, conforme a las reglas


establecidas en este Código, después que la sentencia penal quede firme; sin
perjuicio del derecho de la víctima de demandar ante la jurisdicción civil.

El COPP además hace referencia en los artículos 415 y siguientes, al


procedimiento de reparación del daño y la indemnización de perjuicios ante el
juez unipersonal o el juez presidente del tribunal que dictó la sentencia penal.

Igualmente, el código Penal hace referencia a la autonomía de la acción civil, que


no se extingue cuando se agota la responsabilidad penal o la pena, no produciendo
la exención de responsabilidad penal la exclusión en forma automática de la
responsabilidad civil, de conformidad con las reglas que fija el propio Código
Penal.

Artículo 124.- Si el hecho punible es imputable a varias personas, quedan éstas


obligadas solidariamente por el daño causado.

Asimismo, el Código Penal prevé la responsabilidad civil de quien se ha


beneficiado de los efectos de un hecho punible hasta el monto de su
enriquecimiento.

Artículo 125.- El que por título lucrativo participe de los efectos de un delito o
falta, esta obligado al resarcimiento hasta la cuantía en que hubiere participado.

En nuestro ordenamiento jurídico existen excepciones en cuanto a la


responsabilidad civil derivada de la pena. En este caso el Código Penal fija diversas
reglas de acuerdo a las cuales en algunos casos el irresponsable penal responde
civilmente. De la misma forma fija la legislación supuestos de responsabilidad civil
subsidiaria en que responde otra persona en lugar de otro obligado directamente.

FORMAS DE EXTINCION DE LA PRESPONSABILIDAD PENAL

Son todas aquellas causas o circunstancias que tiene como efecto poner fin a la
responsabilidad penal, bien antes de la imposición de la pena, bien después que
esta a sido impuesta, las causas que vamos a ver ahora hacen suponer que la
responsabilidad pena ha surgido por lo demás, se diferencian de las excusas
absolutorias en que estas existen al momento de realizarse el delito, en tanto que
las causas de extinción son posterior al hecho y la pena.

CUMPLIMIENTO DE LA CLASE DE PENA (FALTA)

El cumplimiento de esta pena obliga al penado a permanecer en su domicilio o


en un lugar determinado fijado por el Juez en sentencia, durante el tiempo
señalado en ésta. Su duración no puede exceder de doce días; en principio ha de
cumplirse de forma continuada, aunque si el reo lo solicita y las circunstancias lo
aconsejan, oído el Ministerio Fiscal, el Juez o Tribunal sentenciador puede acordar
que la condena se cumpla durante los sábados y domingos o de forma no
continuada. Sólo está prevista como pena principal directa asociada a faltas.

La localización permanente viene a ser lo que tradicionalmente se ha


denominado arresto domiciliario, si bien presenta como rasgo peculiar el hecho de
no limitar el lugar de cumplimiento de la pena al domicilio del penado. Reemplaza
a la pena de arresto de fin de semana, pena de privación de libertad discontinua
que se incorporó al CP-95 como ejemplo de renovación del sistema de penas y
cuya aplicación práctica se ha demostrado, según la mayoría de la doctrina, poco
satisfactoria, lo que ha conducido al legislador a suprimirla radicalmente.

La pena de localización permanente procura contribuir al fin de prevención


general, mediante el efecto intimidatorio que se deriva del castigo con pena
privativa de libertad a infracciones penales de escasa gravedad, sin provocar los
efectos perjudiciales que se asocian frecuentemente a la reclusión en
establecimientos penitenciarios (consecuencias criminógenas que merman la
prevención especial).

CONDENA

La acción y efecto de condenar se denomina condena. Se trata de la sentencia


que un juez o un tribunal impone a un reo tras un juicio. Por ejemplo: “El violador
recibiría una condena ejemplar, de acuerdo a lo anticipado por fuentes cercanas al
proceso”, “Sin condena, no hay justicia”.

La condena está asociada a una sentencia, que es la resolución judicial que pone
fin a un litigio. Esta sentencia reconoce la razón o el derecho a una de las partes
involucradas en el proceso, obligando a la otra a cumplir con ciertas obligaciones.
Si el acusado es encontrado inocente, resulta absuelto y no condenado.
Puede hablarse, por lo tanto, de sentencia condenatoria o condena cuando el juez
(o tribunal) acoge la pretensión del demandante o acusador. De lo contrario, se
habla de sentencia absolutoria o absolución. En ambos casos, la sentencia puede
resultar firme (no cabe la interposición de recursos) o recurrible (acepta que se
interpongan recursos).

EXTINCION DE LA ACCION PENAL Y DE LA PENA

La legislación penal venezolana plantea el tema como Extinción de la Acción Penal


y de la Pena, visto desde dos vertientes la primera la encontramos en la ley penal
adjetiva en su artículo 48 donde enumera las causas de extinción de la acción penal
de la siguiente forma:

Artículo 48.- Son Causas de extinción Penal.

1.- La muerte del imputado o imputada

2.- La amnistía
3.- El desistimiento o el abandono de la acusación privada en los delitos de
constancia de parte agraviada.

4.- El pago del máximo de la multa, previa la admisión del hecho, en los hechos
punibles que tengan asignada esa pena.

5.- La aplicación de un criterio de oportunidad, en los supuestos y formas


previstos en este código.

6.- El cumplimiento de los acuerdos reparatorios.

7.- El cumplimiento de las obligaciones y el plazo de suspensión condicional del


proceso, luego de verificado por el Juez o Jueza en la audiencia respectiva.

CAUSAS COMUNES Y CAUSAS ESPECÍFICAS

Las causas que de modo excepcional extinguen a las dos acciones son: la
prescripción, la muerte del imputado, retiro de la querella o acusación siempre que
se haya constituido también civilmente.

La acción penal prescribe en los casos siguientes:


 Cuando se vence el plazo igual al máximo de la pena, en las infracciones
sancionadas con pena privativa de libertad, sin que el plazo exceda los 10
años ni sea inferior a 3, en ningún caso.
 Cuando se vence el plazo de 1 año de las infracciones sancionadas con pena
privativa de libertad, sin que en ningún caso el plazo exceda de 10 años ni
sea inferior a 3.
 Cuando se venza el plazo de 1 año de las infracciones sancionadas con
penas no privativas de libertad o penas de arresto.
Los plazos de prescripción se rigen por la pena principal prevista en la ley y esta
comienza a correr; desde el día de la consumación cuando se trate de infracciones
consumadas, para las tentativas desde el día en que se efectuó el ultimo acto de
ejecución y, para las infracciones continuas o de efectos permanentes desde el día
en que cesó su continuación o permanencia.
La prescripción corre, se suspende o se interrumpe, en forma individual para
cada uno de los sujetos que intervinieron en la infracción. Y en el caso de que haya
una persecución conjunta de varias infracciones, las acciones penales respectivas
que de ellas resultan prescriben por separado en el término señalado por cada
una.
La prescripción se interrumpe por:
 La presentación de la acusación,
 El pronunciamiento de la sentencia, aunque sea revocable,
 La rebeldía del imputado.
Desde que se provoca la interrupción, el plazo comienza a correr desde su inicio.
Sin embargo el cómputo de la prescripción se suspende cuando:
 En virtud de una disposición constitucional o legal la acción penal no puede
ser promovida ni perseguida. Esta no rige cuando no pueda perseguirse
por falta de instancia privada,
 No se les haya iniciado el proceso a los funcionarios públicos que sigan
desempeñando la función pública y que hayan cometido infracciones
estando en el ejercicio del cargo o en ocasión de este,
 En las infracciones que constituyen atentados contra la constitución y la
libertad o relativa al sistema constitucional, cuando se rompa el orden
institucional, hasta su restablecimiento,
 Mientras dure en el extranjero el trámite de extradición,
 Cuando se haya suspendido el ejercicio de la acción penal en virtud de un
criterio de oportunidad o cuando se haya dictado la suspensión condicional
del procedimiento y mientras dure la suspensión.
Cuando termina la causa de la suspensión, el plazo vuelve a su curso normal.

MUERTE DEL REO


Artículo 103.- La muerte del procesado extingue la acción penal. La muerte del reo
extingue también la pena, aun la pecuniaria impuesta y no satisfecha y todas las
consecuencias penales de la misma, pero no impide la confiscación de los objetos o
instrumentos con que se cometió el delito ni el pago de las costas procésales que
se harán efectivas contra los herederos.

Según este articulo la muerte del procesado extingue la acción penal, así mismo
exigen la pena de muerte del reo. De la misma manera, el código orgánico procesal
penal hace referencia a esta causal, en relación a la extinción de la acción penal
(Art. 44 numeral 1).

PERDON DEL OFENDIDO

En la mayoría de los delitos (los llamados delitos "públicos" o "perseguibles de


oficio", basta con que la autoridad conozca la existencia del delito para que esté
obligada a perseguirlo y a castigarlo, incluso sin denuncia del ofendido y aunque el
ofendido no coopere con la persecución mediante su testimonio, e incluso si el
ofendido manifiesta su falta de voluntad de que se persiga el hecho. Ello se debe a
que el llamado "ius puniendi" (derecho a castigar) es en el Derecho Moderno un
derecho del Estado, no de los particulares, que sólo tienen derecho en su caso a
denunciar, y si el correspondiente ordenamiento así lo prevé, a participar
activamente como partes acusadoras en el procedimiento penal y solicitar una
indemnización como víctimas. En los "delitos públicos", el perdón del ofendido no
tiene efectos jurídicos, o como mucho puede equivaler a la renuncia a la exigencia
de responsabilidades civiles (indemnización y/o recuperación de las cosas objeto
del delito). En los delitos "semipúblicos", es precisa la denuncia del ofendido para
que pueda perseguirse el delito, pero el perdón de la víctima no extingue la
responsabilidad penal. En los llamados "delitos privados", la denuncia del ofendido
y su voluntad de que se persiga al autor se configuran como requisito
imprescindible para que el Estado pueda perseguir y castigar, y el perdón del
ofendido extingue la responsabilidad penal.

La regulación de los efectos del perdón del ofendido es una delicada decisión que ha
de adoptar el legislativo de cada estado. Éste ha de decidir si configura cada uno de
los delitos como públicos, semipúblicos o privados, y cuáles serán los efectos que
consiguientemente haya de atribuirse a la concesión del perdón del ofendido o
víctima del delito, y si exige o no con carácter general o en ciertos casos la
autorización judicial del perdón como medida de precaución; igualmente ha de
decidir el legislador si el perdón puede tener lugar sólo antes de que el delincuente
haya sido condenado, o si los efectos del perdón pueden tener lugar también tras la
condena penal. Para decidir si se otorga efectos al perdón del ofendido hay que
considerar a) hasta qué punto están implicados los intereses públicos en la
persecución del delito y b) hasta qué punto puede entenderse que dar efectos al
perdón puede someter a la víctima a nuevas presiones del delincuente para
obtener de la misma el perdón.

LA AMNISTIA

Es otra de las formas de la extinción de la responsabilidad penal que, con el indulto,


materializa la ejecución de lo que algunos denominan el derecho de gracia o la
soberana clemencia.

La amnistía según el artículo 104 del C.P. extingue la acción penal y hace cesar la
ejecución de la condena. Consiste en la renuncia del estado al castigo por
determinados hecho punibles cometidos, correspondiendo a la asamblea nacional
la facultad de decretarlas (articulo 187 numeral 5 de la constitución) con la
amnistía, se cancela el delito, siendo fundamentalmente objetiva y no referida a
personas.

La amnistía elimina o borra el delito y las consecuencias penales dejando


pendientes la responsabilidad civil.
INDULTO

La facultad de castigar y perdonar se ha considerado tradicionalmente como una


de las prerrogativas esenciales del soberano, y como muestra de civilización, como
contraria a una carácter justiciero o vengativo del poder y como muestra de
"clemencia", que evitaría añadir al mal causado por el delito el mal causado por la
pena. El indulto (también conocido como perdón) es una causa de extinción de la
responsabilidad penal, que supone el perdón de la pena. Lo concede un poder
soberano, como un rey o jefe de estado (hoy en día lo conceden en realidad los
gobiernos, aunque formalmente lo haga el Jefe del Estado en la mayoría de los
países). El perdón es diferente a la amnistía, que supone renunciar a perseguir el
delito; sólo puede indultarse a quien ya ha sido condenado, en cambio puede
amnistiarse a quien no lo ha sido. Hoy en día, el perdón y el indulto se conceden en
muchos países cuando los individuos llegan a demostrar que han pagado su deuda
con la sociedad, o cuando por otras razones los encargados de concederlos
entienden que son merecidos (por ejemplo cuando se sospecha un error judicial o
se entiende que la ley penal por la que se condenó era injusta). El perdón es
concedido por ello en ocasiones a personas a las que se ha acusado injustamente.
No obstante, puesto que suele ser requisito para el indulto que el condenado o un
tercero lo solicite, y la solicitud constituye implícitamente la aceptación de una
falta, en ocasiones el ofrecimiento es rechazado. El indulto puede ser total (de toda
la pena) o parcial. El indulto parcial supone la remisión de alguna o algunas de las
penas impuestas o su conmutación por otras menos graves. A su vez puede ser
general (se le concede a un tipo de criminales) o particular (a favor de una persona
determinada). En España están prohibidos los indultos generales. El indulto total
comprende la remisión de todas las penas a que hubiere sido condenado el reo y
que aún no hubieren sido cumplidas.

LA PRESCRIPCIÓN DE LA ACCION PENAL


La acción penal prescribe, es decir, se extingue por el transcurso de un cierto
lapso sin que el delito sea perseguido.

NATURALEZA

La prescripción de la acción penal es la naturaleza extintiva, liberatoria.

LAPSOS

Están establecidos en el artículo 108 del Código Penal que dice textualmente:
“Salvo el caso en que la ley disponga otra cosa, la acción penal prescribe así:

1.- Por quince años, si el delito mereciere pena de presidio que exceda de diez
años.

2.- Por diez años, si el delito mereciere pena de presidio mayor de siete años sin
exceder de diez.

3.- Por siete años, si el delito mereciere pena de presidio de siete años o menos.

4.- Por cinco años, si el delito mereciere pena de prisión de más de tres años.

5.- Por tres años, si el delito mereciere pena de prisión de tres años o menos,
arresto de más de seis meses, relegación a Colonia Penitenciaria, confinamiento o
expulsión del espacio geográfico de la República.

6.- Por un año, si el hecho punible sólo acarrease arresto por tiempo de uno a seis
meses o multa mayor de ciento cincuenta bolívares o suspensión del ejercicio de
profesión, industria o arte.

7.- Por tres meses, si el hecho punible sólo acarrease pena de multa inferior a
ciento cincuenta bolívares o arresto de menos de un mes”.

PRESCRIPCION DE LA PENA

Implica la existencia de una pena impuesta por sentencia condenatoria


definitivamente firme, pasada en autoridad de cosa juzgada. Y para que la pena
prescriba se hace necesario el transcurso de un cierto lapso, sin que la misma sea
ejecutada.

REPONSABILIDAD CIVIL DERIVADA DEL DELITO

Cuando ocurre la comisión de un hecho punible en contra de bienes jurídicos ya


sean colectivos o particulares se producen lesiones que derivan del hecho
principal, los cuales no son menos perjudiciales que el mismo y por lo tanto le
generan al individuo trasgresor sanciones que nuestro ordenamiento jurídico
cataloga o define como responsabilidades civiles, estas se encuentran tipificadas en
el Código Penal y supletoriamente en el Código Civil. En esta investigación se
señalará de manera específica quienes pueden ser sujetos de responsabilidad civil
ya sea de manera directa o subsidiaria; cuales son los procedimientos que están
previstos en las leyes para que los individuos trasgresores subsanen los daños,
además de otra serie de puntos que también constituyen parte importante en lo
que a este tópico se refiere.

El hecho que la ley describe como delictivo, además de producir un daño social,
puede además ocasionar un daño privado o la lesión de intereses individuales que
son susceptibles de ser reparados o indemnizados, lo que hace surgir la
responsabilidad civil o la obligación de reparar el daño causado.

Sin embargo, el perdón de la parte ofendida respecto a la acción penal, produce la


renuncia de la acción civil si no se ha hecho reserva expresa.
Se prescribirá por diez años la acción civil que proceda contra funcionarios
públicos por hechos ejecutados en el ejercicio del cargo.
Según este artículo (Art. 113) se dice que las personas responsables criminal o
falta, son también responsables civilmente y dicha responsabilidad civil nacida de
la pena no cesa porque se restrinjan esta o la pena sino que durara como las
obligaciones civiles con ejecución según las normas establecidos por el derecho
civil.

DIFERENCIAS CON OTRAS ACCIONES

 La acción de separación de cuerpos o de divorcio por causa e adulterio


consagrada en la causal 1er. Del artículo 185 del Código Civil: luego de la
perpetración de adulterio se deriva una acción civil que es la acción de divorcio, la
cual es diferente de la acción de responsabilidad civil, en el sentido de que no tiene
por finalidad la restitución, reparación o indemnización de daños o perjuicios, sino
que tiene por objeto la disolución del matrimonio.

 La acción destinada a obtener la declaratoria de indignidad del que ha sido


condenado por haber dado o intentado dar muerte al causante o de cujus,
(artículo 810 del Código Civil): ésta es una acción civil, pero distinta a la
acción de responsabilidad penal.

NATURALEZA E HISTORIA DE LA RESPONSABILIDAD CIVIL DEL DELITO

El Código de Enjuiciamiento Criminal establece que la acción civil podrá


intentarse junto con la penal en el juicio de esta última especie, o separadamente
en juicio civil (Art. 3º del Código de Enjuiciamiento Criminal), pero en este caso,
pendiente la acción penal no se decidirá la civil que se haya intentado
separadamente mientras aquella no hubiere sido resuelta por sentencia firme,
esto es, sentencia contra lo cual estén agotados o no sean procedentes los recursos
ordinarios o extraordinarios concedidos por la Ley (Art. 6º eiusdem), y sólo en el
caso de que se proponga acción contra funcionarios públicos por infracción de los
deberes de su cargo, la sentencia que declare el delito debe proceder a la acción
civil, salvo el caso en que la penal se hubiere extinguido antes de prescribir
aquella (ordinal 2º, artículo 3º eiusdem). Así mismo puede la parte perjudicada,
sin formalizar acción penal, hacerse parte civil en el proceso penal, siempre que
se presente la demanda antes del acto de cargos.

Historia
Antiguamente se confundía la responsabilidad civil con la penal, por lo que se
confundían ambas acciones, y por ello, cuando una persona perpetraba un delito
grave, en lugar de imponérsele una pena, se le obligaba a la llamada
“Composición”, por medio de la cual la persona eludía tanto la acción civil como la
acción penal, pagando una suma determinada de dinero para reparar el daño
ocasionando por el delito que cometió.

Modernamente, se diferencian ambas acciones, puesto que son dos acciones que
persiguen finalidades diferentes; la penal está destinada a lograr la imposición de
una pena al delincuente, y la civil está encaminada a obtener o alcanzar la
restitución, reparación e indemnización.

OBJETO

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 120 del Código Penal Venezolano, la


responsabilidad civil comprende:

1. Artículo 121.- La restitución deberá hacerse de la misma cosa, siempre


que sea posible, con pago de los deterioros o menoscabos a regulación del
Tribunal.

La restitución debe hacerse aun cuando la cosa se halle en poder de un


tercero que la posea legalmente, salvo su repetición contra quien
corresponda.

No será aplicable esta disposición cuando el tercero haya adquirido la cosa


en la forma y con los requisitos establecidos por las leyes para hacerla
irreivindicable.

2. La restitución. Esta debe ser hecha de la misma cosa, siempre que ello sea
posible, son pago de los deterioros o menoscabos, a regulación del Tribunal.
Tal restitución debe hacerse aún cuando la cosa se halle en poder de un
tercero que la posea legalmente, salvo su repetición contra quien
corresponda. La restitución no procede, cuando el tercero ha adquirido la
cosa en la forma y con los requisitos establecidos en las leyes para hacerla
reivindicable. Este se encuentra desarrollada en el artículo 121 del Código
Penal que dice lo siguiente:

Si no fuere posible la restitución de la cosa, se reparará la pérdida


pagándose el valor de ella.

La reparación se hará valorando la entidad del daño a regulación del


tribunal, atendido el precio natural de la cosa, siempre que fuere posible, y
el grado de afección en que la tenga el agraviado; y solo se exigirá cuando
no haya lugar a la restitución.

3. La reparación del daño causado. Esta se realiza cuando no es posible la


reparación del daño o el pago equivalente al valor de la pérdida de la cosa.
La reparación de la cosa deberá hacerse in fine, es decir; a regulación del
Tribunal, valorando la entidad del daño, para lo que se deberá tomar en
cuenta el precio de la cosa y el grado de afección en que la tenga el
agraviado. En el mismo artículo 121 eiusdem tenemos

4. La indemnización de perjuicios. La responsabilidad se extiende además a


los perjuicios irrogados, por razón del hecho punible, a su familia o a un tercero. Y
el importe de tal indemnización será regulado por el tribunal en los términos
fijados para la reparación del daño en el artículo 121 del Código Penal.

RESTITUCION

La restitución deberá hacerse de la misma cosa, siempre que sea posible, con pago
de los deterioros o menoscabos a regulación del Tribunal. O sea, que siempre que
sea posible la restitución de la cosa, debe realizarse ésta, con el pago de los
menoscabos o deterioros que produjo a tal cosa la perpetración del delito; esto es,
repetimos, cuando sea posible, pues puede ser que no lo sea, por ejemplo, porque
la cosa ha sido vendida en forma tal, en condiciones tales, que se la convierte en
irreivindicable, o porque se ha perdido, o porque la destruyó el que la hurtó, etc.

El primer aparte del mismo artículo 121 de la Ley sustantiva Penal expresa: “La
restitución debe hacerse aun cuando la cosa se halle en poder de un tercero que la
posea legalmente, salvo su repetición contra quien corresponda”. En este caso, el
tercero que compró de buena fe la cosa tiene el derecho de repetir la cantidad
pagada.
Y el aparte 2 del mismo artículo dice: “No será aplicable esta disposición cuando el
tercero haya adquirido la cosa en la forma y con los requisitos establecidos por las
leyes para hacerla irreivindicable”.

REPARACIÓN DEL DAÑO CAUSADO

Se refiere el tercer aparte del mismo artículo 121 del Código Penal en los
siguientes términos: “Si no fuere posible la restitución de la cosa, se reparará la
pérdida pagándose el valor de ella”. Esto nos dice que la reparación del daño
causado tiene carácter subsidiario con respecto a la restitución, porque si es
posible, debe hacerse la restitución, pero si no es posible, se reparará el daño.

El último aparte dela artículo 121 expresa: “La reparación se hará valorando la
cantidad del daño a regulación del Tribunal, atendido el precio natural de la cosa,
siempre que fuere posible, y el grado de afección en que la tenga el agraviado; y
sólo se exigirá cuando no haya lugar a la restitución”. Vemos como se reafirma lo
subsidiario de la reparación frente a la restitución; así la restitución es de tipo
principal y la reparación de carácter subsidiario. En cuanto a eso del valor natural,
cabe decir que hay cosas que tienen un valor irrisorio de cambio, pero tienen gran
valor afectivo, como por ejemplo: una foto de un familiar muerto muy querido, un
regalo, etc., y por ello son insustituibles; luego la afección que le tenga el agraviado
hay que tomarla en cuenta.
CONCLUSIONES
La pena produce una serie de efectos en el conjunto de individuos que componen
la sociedad que se suponen positivos para ésta, y que según la teoría relativa de la
pena, serían los objetivos en los que se fundamentaría la aplicación coactiva de la
pena. Así, tanto la teoría retributiva de la pena (o teoría absoluta de la pena), como
la teoría relativa antes mencionada coinciden en que la pena, tanto en su vertiente
coactiva como en su vertiente coercitiva tienen, o han de tener los siguientes
efectos:

 Prevención general: Dirigida al conjunto de la sociedad.

 Prevención especial: Dirigida al sujeto que ya ha sido penado.

Por otro lado, la teoría retributiva habla del efecto retributivo de la pena (en un
sentido similar a venganza), mientras que la teoría relativa menciona la necesidad
de que la pena suponga una reinserción del penado en la sociedad. Sin embargo,
algunos tipos penales consagrados en el ordenamiento jurídico patrio, entre ellos
en la Ley de Extranjería, carecen de aplicabilidad particularmente, en los Estados
fronterizos del país, donde la necesidad de contar con mano de obra obliga a las
empresas a solicitar los servicios de extranjeros indocumentados, sin que tal
situación suponga la explotación del trabajador ni haga presumir que la empresa
los contrata con tal finalidad. Asimismo, debe tenerse en cuenta que los delitos de
difamación y de apropiación indebida consagrados en el Código Penal Venezolano
como tipos penales de carácter general, pueden aplicarse para sancionar
determinados hechos realizados por los empleadores, en perjuicio de la integridad
moral del trabajador y del Sistema de Seguridad Social.
BIBLIOGRAFÍA
 DERECHO PENAL VENEZOLANO, ARTEAGA S., Alberto, novena edición,
editorial Mc Graw Hill, Caracas-Venezuela 2001.

 JIMÉNEZ DE ASUA, Luis: Tratado de derecho penal, Edit. Losada S.A.,


Buenos Aires, 1956.

 HERNÁNDEZ, Tosca: La ideologización del delito y de la Pena, Instituto de


ciencias penales y criminologicas, Facultad de Ciencias jurídicas y Políticas,
U.C.V., Caracas

 CODIGO PENAL, Gaceta oficial Num. 5.494, 30 de Octubre de 2000; Gaceta


oficial Num. 925 , 30 de junio de 1964.

Internet:

http://www.mintra.gov.ve/legal/codigos/penaldevenezuela.html

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http://enm.tsj.gov.ve/Carrera/CarreraTemarios_lopna.asp