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 es la acción de combatir la infección. Esto se logra mediante el empleo de
sustancias que destruyen directamente a los gérmenes infectantes o que inhiben su desarrollo;
se denominan a estos productos como antisépticos o desinfectantes.
es el procedimiento encaminado a evitar la infección en el acto quirúrgico por
medio de la eliminación profiláctica de los gérmenes capaces de originarla, que se encuentran
depositados en los distintos objetos relacionados con dicho acto (manos y guantes del cirujano
y personal auxiliar, instrumentos, etc.) desde donde podrían contaminar de manera directa o
indirecta los tejidos del campo operatorio.
En la antisepsia se emplean diversas sustancias para realizar su finalidad; en la
asepsia el uso de los medios físico a desplazado casi totalmente los productos químicos.
En la mayor parte de las heridas quirúrgicas basta con la capacidad natural que tienen
los tejidos contra la agresión bacteriana para matar a los microorganismos que penetran en los
tejidos durante la operación, y se hace innecesario el empleo de antisépticos.
En la asepsia influyen innumerables detalles de la técnica y el comportamiento
quirúrgico. La probabilidad de infección en una herida aumenta en proporción al número de
transgresiones de dicha técnica. No hay grandes dificultades en aplicar tal procedimiento en
una sola operación, pero en la práctica el personal quirúrgico lleva a cabo varias operaciones,
que es el plan de cirugía por un día. Entre una y otra operación se limpia el suelo del
quirófano, se esterilizan de nuevo los instrumentos y se cambia la lencería quirúrgica. Las
transgresiones posibles en la técnica aséptica pueden llevarse al mínimo si se ordena a los
pacientes de dicha lista de cirugía para que en primer lugar se hagan las operaciones
³limpias´.Cuanto mayor sea el número de pacientes que se operen, mayores serán las
posibilidades de error. La asepsia depende de la disciplina personal y de la atención
cuidadosa a todos los detalles, no del uso de antibióticos han desterrados en parte el peligro
de las infecciones en las heridas. Sin embargo, es mínima su función como medio para evitar la
contaminación de las incisiones, que se logra solo por atención al paciente, el personal, los
objetos inanimados y el aire.

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La causa más importante de que una herida no cicatrice como debiera normalmente es
la infección. Los microorganismos llegan a los tejidos durante la operación o los cambios de
apósitos, o por cualquier interferencia leve en la incisión. Son transportados y trasmitidos por
personas (incluido el paciente y cualquiera que toque la incisión o disperse microorganismos
en el ambiente); objetos inanimados (instrumentos, materiales de sutura, lencería quirúrgica,
torundas, soluciones, colchones y mantas), y el aire que está alrededor de la herida (que
puede contaminarse con polvo y gotitas de humedad que provenga de cualquiera que auxilie
en la operación o cuide la herida)
Las principales fuentes de infección que contaminan o infectan las heridas limpias en la
sala de operaciones, tenemos:
y La piel del paciente.
y La nariz y la garganta de las personas que se hallan en sala de operaciones.
y Las manos de los cirujanos.
y El aire de la sala de operaciones.
y Los instrumentos quirúrgicos y materiales de ligaduras y suturas

 
La esterilización completa de la piel del paciente no es posible, puesto que en el interior
de los folículos pilosos y de las glándulas sudoríparas, (donde no llegan los antisépticos) se
encuentran, como gérmenes habituales, los estafilococos, prontos a invadir la herida al
seccionar esos anexos durante la incisión de los tegumentos.
La noche anterior a una operación planeada (electiva) el paciente debe bañarse o ser
bañado. No se quitará el pelo en el sitio de la operación, salvo que interfiera en ella. En caso
de ser necesario cortarlo con tijera( no rasurarlo, porque se puede lesionar la piel), y esto
debe hacerse con la menor antelación posible a la cirugía.
Poco antes de la operación, se lavará la zona que rodea el sitio en que se operará y se
preparará la piel con una solución antiséptica, @      @
 
   @    . El lavado de la piel en el sitio de la incisión se hace con
agua y jabón conteniendo hexaclorofeno, luego se seca y se trata con tintura de mercurocromo
o timerosal.
La zona debe ser lo suficientemente grande como para incluir toda la incisión y la
zona de trabajo adyacente, de tal forma que el médico y la enfermera puedan maniobrar
durante la intervención sin tocar la piel no estéril. Se recomienda como antiséptico el etanol al
70% ( por volumen) excepto en piel delicada, como los genitales y cerca de los ojos, y en
niños; en vez de etanol puede utilizarse cetrimida al 1% ( 10 g / L), y también cabe recurrir a la
solución yodada al 2,5 % en etanol (25j / L)
Con el progreso de la química aparecieron, diferentes antisépticos que trataban de unir
un alto poder bactericida con una mayor tolerancia por los tejidos, como el yodo.
El empleo de la Tintura de yodo al 2% es el mayor porcentaje de esterilidad produce.
La tintura de yodo debe emplearse tiñendo la piel del paciente y dejándola en contacto con la
misma durante 5 minutos, quitando después el exceso de alcohol, especialmente en los
Pliegues donde la falta de evaporación hace que sea más irritante este producto.
Para operaciones mayores en que se hace una incisión y que deben practicarse en el
quirófano, se cubrirá al enfermo con lencería estéril y lo único que quedará al descubierto serán
el campo operatorio y las zonas necesarias para conservar la anestesia.

  
La contaminación por los gérmenes de la nariz y la garganta del personal de sala de
operaciones se reduce al mínimo con el empleo de la máscara o tapaboca correctamente
colocado sobre la boca y nariz de todo el personal, incluyendo los empleados que por alguna
razón tengan que entrar en el quirófano.

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La contaminación por parte de las manos del cirujano se reduce considerablemente
con el empleo del lavado con jabón y cepillo durante 10 minutos, desde los dedos hasta varios
centímetros por encima del codo, para arrastrar de las capas superficiales de la piel, la grasa y
las bacterias que contienen, y posteriormente, introduciendo las manos en alcohol al 70%
durante 1 minuto antes de colocarse los guantes de goma estériles.
Una sustancia que se puede adicionar a los jabones líquidos, es el hexaclorofeno.
La técnica para el uso del jabón con hexaclorofeno es la siguiente: lavarse las manos
con jabón líquido adicionado de 1% a 2% de esta sustancia, haciendo abundante espuma, y
enjuagarlas en tres ocasiones, durante un tiempo total de 4 minutos, sin emplear cepillo sobre
la piel. Una vez hecho lo anterior, las manos y los antebrazos deben ser secados con una toalla
estéril y colocado los guantes.
No se debe emplear cepillo, pues el hexaclorofeno forma una película bactericida sobre
la piel, cuya integridad se quebraría con las cerdas de aquél y tampoco debe ser utilizada
ninguna sustancia antiséptica después de ser lavadas las manos con este jabón.

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Después de la desinfección y el secado de las manos con una compresa estéril, el
cirujano, pasa al quirófano para colocarse el delantal. Cuando la enfermera destapa el tambor
de guantes y ofrece al equipo el número requerido se procederán al calzado de guantes con
la siguiente técnica: con la mano izquierda se los toma y despoja de las gasas que lo
envuelven; se los toma por los puños volcados con los dedos de la mano izquierda. En esta
forma se presenta la embocadura del guante derecho para que los cuatro últimos dedos de la
mano correspondientes, primero, y el pulgar, después penetren en sus cavidades.
La mano derecha enguantada introduce sus dedos en el surco del puño volcado del
guante izquierdo, cuya embocadura presenta a la mano respectiva; enseguida, apoya el pulgar
sobre el puño del delantal, extiende los otros dedos que enganchan el puño volcado del guante
y lo traccionan hasta calzarlo totalmente; por último, y con la ayuda de pequeños masajes, se
hacen desaparecer las arrugas y el guante queda correctamente puesto.

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Todo lo que tiende a poner en movimiento el aire en el quirófano debe evitarse, pues
ello facilita el transporte de las bacterias sobre el campo operatorio y los instrumentos, por lo
que se debe suprimir el tránsito innecesario de personas y limitar el número de ellas en el
local.
Toda persona que penetre en el quirófano por cualquier causa en primer lugar debe
colocarse una bata limpia, una mascarilla impermeable que le cubra la boca y la nariz, un gorro
que le cubra el pelo de la cara y cabeza, y un par limpio de ³botas´ .
Hay que suprimir todo objeto que no sea imprescindible, a fin de disminuir las
superficies donde pueda depositarse el polvo.
Las puertas del quirófano deben estar cerradas, excepto las necesarias para que
pasen el equipo, el personal y el paciente.
Entre una y otra intervención hay que limpiar el quirófano y hacerlo con mayor detalles
a intervalos regulares, según las técnicas y normas establecidas por el hospital. Cuando sea
necesario, habrá que desinfectar el quirófano fregando el suelo, lavando las paredes y
frotando y limpiando todos los muebles con un desinfectante líquido diluido conforme a las
recomendaciones del fabricante. Se deben esterilizar todos los instrumentos y material
quirúrgicos.