P. 1
Utopia Manifestó Versión española

Utopia Manifestó Versión española

|Views: 2.494|Likes:
Publicado porlolamaratou7596

More info:

Published by: lolamaratou7596 on Mar 22, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

04/21/2014

pdf

text

original

La mayoría de los responsables políticos se han comportado hasta hace pocos años
como esos personajes de historieta, obsesionados por la competencia y el crecimiento. Sólo
consideraban como único espacio su nación, al punto de descuidar el hecho de que los
recursos naturales provienen de un único planeta, que la energía abundante y barata tiene
necesariamente un fin y que la relación entre la actividad humana y el recalentamiento
climático se hace cada vez más evidente.

La necesidad manifiesta de adoptar medidas urgentes para hacer frente al cambio
climático ha quedado demostrada muy recientemente. La comunidad científica ha pasado de
la interrogación a la duda, de la duda a la presunción y de la presunción a la certeza. La propia
confesión del presidente de la Shell, John Hofmeister, hasta hace muy poco opuesto a las
teorías sobre el calentamiento climático, lo confirma: «El debate está cerrado, no hay que
distorsionarlo más, cuando el 98% de los científicos están de acuerdo, no tenemos ya derecho
a seguir dudando.»

Sin embargo, en 2006 un grupo corno Exxon Mobil gastó 16 millones de dólares en la
financiación de organismos encargados de manipular la información sobre el tema del
recalentamiento climático para fabricar dudas e incertidumbre, como lo hicieran hasta ayer las
compañías tabacaleras respecto al cáncer de pulmón. Para esa gente, «nuestras vidas valen
menos que sus beneficios».

Sin entrar en los detalles de las consecuencias dramáticas del recalentamiento
climático, que han motivado numerosos informes,' publicaciones y películas, hemos de
indicar que el clima no es sólo «el tiempo que hace afuera».

Se trata de un ciclo completo y complejo donde entran múltiples factores que
interactúan sobre el clima y el agua, causando sequías, inundaciones, contaminaciones,
emigraciones y refugiados, olas de calor, desertificación, incendios, epidemias, ciclones,
aumento del nivel del mar, pérdida de la diversidad biológica, y más.

1. Informe del GIEC, informes de Greenpeace; WWF; Nicholas Stern; Facteur 4;

Parlamento; Senado, etc.

El cambio climático amenaza las condiciones básicas de vida para muchas
poblaciones: el acceso al agua, la producción agrícola y la salud. Los países más pobres serán

37

los primeros afectados, habiendo sido los que menos contribuyeron a crear esta situación. El
cambio climático pone en peligro la vida de toda la humanidad.

El tema de la calidad del aire es completamente ignorado en los debates políticos. Sin
embargo, las actividades humanas en los países industrializados (industria y transporte) tienen
una clara incidencia en las enfermedades respiratorias y alérgicas. Según un estudio de la
OMS publicado en el año 2000, en Francia se cuentan 32.000 muertes por año atribuibles a la
contaminación del aire y el número de asmáticos se ha duplicado en veinte años.

Si no se toman medidas, la acumulación de gases de efecto invernadero se duplicará
en algunos años y la temperatura media aumentará en casi 5 °C. Se trata de la misma
diferencia que hubo entre la última glaciación de hace veinte mil años y ahora, salvo

Que la actual se produjo en un lapso de cien años. El aumento de la temperatura será

de 10 °C en algunas zonas.

El riesgo mayor es, en este caso, la aceleración del cambio climático, que trae consigo
una disminución de la capacidad del mar y de la tierra de producir biomasa para la
alimentación, la energía y otros elementos, así como para absorber carbono y servir de
receptáculo de la biodiversidad. Este riesgo existe a partir de una concentración de 400 ppm
de gas carbono en la atmósfera, cantidad a la que se llegaría a partir de 2015 si se continúa
con el ritmo de estos últimos años. Se entraría entonces, según los expertos sobre el clima, en
un territorio desconocido. Es por consiguiente muy urgente actuar.

En su famoso informe, el ex vicepresidente del Banco Mundial, Nicholas Stern,
calcula que el coste global de la inacción asciende a 5 billones 500.000 millones de dólares, o
sea, cerca del 20% del PIB mundial, coste ligado a los problemas de alimentación, de acceso
al agua, de salud, de infraestructuras y, además, a las consecuencias de los desplazamientos de
poblaciones. Para el PNUD, el coste del recalentamiento climático se duplica cada diez años:
«Hacer costará caro, no hacer nada costará muy caro.»2

Según Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas, el recalentamiento
climático también podría poner en peligro la paz y la seguridad mundial y socavar los
esfuerzos de la lucha contra la pobreza. Efectivamente, podemos hablar también de un coste
social del carbono.

Cuando hablamos de hambrunas, pandemias y riesgos de conflictos, ya no se trata de
un problema coyuntural, sino de una crisis planetaria que será sin duda el mayor reto del siglo
XXI.

El actual cambio climático representa un desafío único para la economía: constituye
para el mercado el mayor fracaso, el más importante y el más extendido que haya existido
jamás.

NICHOLAS STERN3

2. Koffi Anan, ex secretario general de la ONU.
3. Conférence á 1'IEP París, 2007.

Las conclusiones sobre el agua

38

Mil quinientos millones de personas carecen de acceso al agua potable hoy en día,
2.000 millones no tienen saneamiento y 2.000 quinientos millones consumen agua
contaminada. Como resultado de todo ello, más de cuatro millones de seres humanos mueren
cada año por enfermedades vinculadas a la escasez de agua, incluidos dos millones de niños
que mueren tras consumir agua no potable.4

La contaminación de la primera fuente de vida en el planeta se convierte en la
principal causa de mortalidad y el recalentamiento climático agrava aún más el problema. En
China, el crecimiento ha dado lugar a la contaminación del 70% de las aguas subterráneas,
ríos y arroyos. En Francia, aun si el tipo de contaminación no es comparable, el 96% del agua
de las capas freáticas contiene por lo menos un pesticida. El consumo mundial de agua se ha
multiplicado por seis en un siglo, mientras que la población se ha multiplicado por tres, pero
esto se produce con desigualdades flagrantes: unos pocos litros por habitante por día en una
parte del Oriente Medio y África y un promedio de 500 litros en países como los Estados
Unidos.

Sin embargo, desde hace treinta años no son declaraciones las que faltan: en la primera
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua en 1977 se afirma «el derecho de todos los
pueblos a acceder al agua potable»; en 1990, la Carta de Montreal proclama que «El derecho
de acceso al agua es un derecho fundamental de los seres humanos».

Desde esta óptica, la solución preconizada hasta ahora ha sido la asociación público-
privada, o sea, de hecho, la privatización de los servicios de agua. Esto ha conducido a
menudo a un aumento de los precios para los consumidores, a la disminución de las inver-
siones indispensables, a la disminución de la calidad del servicio prestado y al desarrollo de
mecanismos de corrupción. Si bien los operadores privados reivindican sus conocimientos
tecnológicos, la lógica del mercado no es ni el humanismo ni el largo plazo.

Es muy urgente cambiar el modelo e instar a las naciones a retomar el control del
mercado para recuperar el derecho al agua, derecho fundamental, fuente de toda vida sobre la
tierra.

Sudáfrica ha incluido el derecho al agua en su constitución y distribuye sin coste
directo para la población veinticinco litros por persona por día. Otros países como el Uruguay
siguen el mismo camino. El coste necesario para satisfacer las necesidades mundiales de agua
se estima entre 20.000 a 30.000 millones de dólares por año. Si lo comparamos con los
330.000 millones gastados por año en la guerra de Irak, este gasto parece total y
perfectamente realizable.

4. Unicef, rapport 2006.

Las recomendaciones de Utopía frente al reto ecológico

39

Para aportar soluciones a la crisis energética y climática, Utopía propone seis grandes
líneas de acción, que pueden aplicarse a nivel local, nacional, europeo e internacional: 1) el
planteo «Negawat» para reducir por cuatro las emisiones de gases de efecto invernadero; 2) el
abandono progresivo de la energía nuclear; 3) la creación de un centro público de energía; 4)
una enérgica política fiscal basada en el principio de «quien contamina paga»; 5) la
relocalización de la economía; 6) la restauración de la agricultura de pequeños productores y
un plan de apoyo a la reforestación.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->