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Antología poética

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esta es la antología de el grupo virtual poetas condenados espero les guste
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05/08/2012

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Antología poética

Dedicado a nuestro maestro En letras Eduardo Trujillo

AUTOR: JORGE ANDRES ACEVEDO PAIS: COLOMBIA

El caminante deambula en una calle helada y llena de cráteres de sirenas que se escaparon del océano guiado por una brújula que sólo apunta al sur. Al sur no a El Sur de Borges, ni al de Benedetti sino al sur.

El caminante atraviesa los anillos de seguridad del presidente viendo los floreros del palacio pensando que pueden caerse presuroso a beber de sus aguas benditas por si de verdad se caen. No como los imperios, ni las dictaduras por si caen como la lluvia.

El caminante Busca comida para sus hijos observa las pupilas que se dilatan a su encuentro acostumbrado al olor a adrenalina de los cuerpos que lo evitan, arrinconado por la necesidad de marihuana para mitigar el hambre del pegante, del humo, de las sobras. Del hachís, no el de Verlaine, ni el de Gómez Jattin o el de Cavafis

Sino el Bazuco. El caminante confunde los transeúntes con bestias, devastado por las ráfagas de sus hocicos nerviosos, recordando a un dios que lo ahogó en el olvido. Baila en los conciertos de artistas callejeros, juega con los perros. No los perros que lo ahuyentaron no los perros que juegan póker en los lienzos sino los Perros.

El caminante está aturdido por el eco de los American Airlines que arriban a la otra ciudad presencia un homicidio tras otro recorre los laberintos de una montaña plagada de estrías calles de hambrientos que rinden honor a Bolívar llenas de puntillas, de coágulos de muertes efímeras evitando llegar a su casa sin nada. No la Nada de Sartre, ni la del nihilismo, Sino la nada.

Su soledad es el tumulto de las calles vive en una colmena sin idioma, sin lenguaje, donde no hay palabras para nombrar las tragedias apenas se señalan con el dedo.

Esta es su soledad. No la de García Márquez, ni la de los poetas

sino la Soledad.

Que mis enemigos no conozcan tu nombre ruego Que tu imagen no sea su bandera ni tus palabras su himno Que no sepan de ti mis descendientes

Que tu nombre no nombre en mis momentos más débiles que tu imagen no sea lo que traza mi espada en el aire Que tus palabras no lleguen a mis últimas horas Que no resultes demasiado caro para un hombre tan pobre.

Que el ansia de ti no me lleve a tu puerta Que mis dioses no te alaben Que nuestros barcos no se crucen Ruego Ruego mil veces Imploro

No hay nadie viendo y está oscuro ¿jugamos? Juguemos a comparar el color de nuestras pieles a alargar el tiempo, juguemos a mirar nuestros lápices a reírnos de nuestras letras tan feas.

Está oscuro. Ya no hay nadie. ¿Nos miramos? Mírame. Juguemos a leernos las manos a hablar muy mal de nuestros padres.

Autor: Harold Mauricio nieto País: Colombia

Los días pasan sin descanso, y el aroma de las plantas se hace cada vez mas esquivo en las mañanas, miro el cielo y recuerdo tus brillantes ojos a la espera de una sonrisa que marcara el inicio de otro día de caricias y cumplidos inocentes, Éramos tan solo niños que veíamos un paraíso dentro de un salón de clases, cómplices los dos de nuestras propias mentiras.

Aun recuerdo tu suave piel, Sobre la cual podía escribir los mas impensados versos de amor, tus labios tan dulces y delicados que solía admirar por horas.

Ahora te tengo junto a mí, tengo tus ojos, Tu sonrisa, tus labios, todo tu cuerpo me pertenece, Ya no me mientes y en las noches caminamos juntos En busca del color de la pasión, Pero te extraño, extraño nuestro paraíso, Extraño nuestro amor.

De la nada te fuiste cuando yo aun ni siquiera existía; en un momento fugaz te conocí, y sin más espera me acostumbre a tus andanzas, tus juegos, constantes burlas, que terminaron por socavar lagrimas de risa en mi, todo tu cuerpo quedo invadido por el peso de la vida.

Ahora flores adornan tu cabeza, la soledad entra cada día en mis sueños y golpea con fortaleza el gran espacio que ocupas en mi, apenas inicia mi vida y ya tengo que cargar con tu recuerdo; no hubo elección para esto, una vez más estoy obligado a soportar algo que no quiero y quizá no pueda aguantar.

La lluvia caía de todos lados, las luces no existían, el frío implacable del pasado me postraba al suelo, los órganos no respondían, las manos languidecían a cada momento; los dos estábamos en las tinieblas, tu fuerte y capaz como siempre, yo débil y apacible dejándome llevar por tu deseo.

La tormenta aun no terminaba y el Cristo de frente hacia mí crecía cada vez más, tu conocías tu poder y por eso no le temías a la verdad, pero para mí aun es una mentira, como creer que las palabras no bastan,

que lo vivido fue tan grande que no cabe en esta vida, solo espero cual será el final de todo esto, quisiera que fuera ahora mismo, pero aún yo no existo......

AUTOR: NELSON ENRIQUE PEREZ MEDIA (…SOLíS…) PAÍS: COLOMBIA

Mujer de mi amor, Quiero darte un beso tan suave y tan tierno Que te lleve al cielo, Quiero que tu boca entre mis labios me regale un sueño de felicidad. Deseo con locura, recorrer tu cuello con mis besos dúctiles. Bajar a tu pecho Mientras que mis manos le dan libertad a tu corazón.

Quiero lentamente, Con mi boca entera, brindarle ternura, pasión y locura Al seno de tu amor, Y después sin prisa, recorrer tu vientre Dibujando el viento, respirando tenue Nervios de candor.

Luego con mis manos desnudarte toda, Esparciendo el alma que llevo en mis dedos, Sobre de tu piel. Y llevar mis besos, sobre el monte Venus Para que tú sepas lo mucho que te amo,

Para que viajemos hacia el paraíso Donde no esté el tiempo, Ni luces ni voces, solo nuestro ser.

Y así en el silencio del amor candente, Llegar a tus labios, Saborear tu néctar, decirte que te amo Rosando el placer de tu dulce amor Con mis labios tuyos, con el mío lenguaje De pasión ardiente, De poesía del cielo, de un ángel la voz.

Quiero amor mío, Volver a tu cuello, sentir tu palpitar Tocar tus cabellos, Lamer en tu oído frases de ternura, Para penetrar en lo más profundo de tus sentimientos. Llegando hasta el fondo de tu amor mujer.

Y entrar en tu historia, visitar tu alma Y morirme luego lleno de ternura, De amor y locura, lujuria y placer Hasta que tu voz, con una mirada Reviva mi cuerpo Y en un beso nuevo decirte que te amo Por siempre amor mío…

Hoy que te recuerdo, En la dulce brisa de mi pensamiento, Veo tus ojos cuando sonreías, Y hacías que de un beso viviera sediento. Hoy, volviendo a esa magia, En la que tus miradas me dieron color Y aprendí a reír, Veo tus dulces besos acariciando mi alma, Eternizado momento. Hoy, que el tiempo se ha ido, Y con el tus manos, Y con él, el viento. Hoy que tus labios, Sin ser ya más míos, No dicen mi nombre, ¡Perdidos del tiempo! Hoy, que tu piel tan dulce, No me da su néctar, Ansioso me siento. Cuanto extraño, fuerte, El instante fiel, Cuando de mis frases Fue tu pensamiento. Hoy, que vago perdido,

Entre los rincones de este sentimiento. Ya no veo tu amor, Ya no veo tu aroma, Solo mi lamento. Y… ¿a donde fue todo? El amor, los besos, y el sexo sediento. ¿Dónde está el querer? ¿Dónde están tus manos? ¿Dónde está tu aliento? Perdidos cual yo, En las sendas dulces del pasado tiempo. Te extraño amor, A tus tiernas manos, A tus suaves labios, La voz de tu acento. Hoy, que lejos de ti, Sin saber si quiera Cuando te perdí, más odio el momento. Hoy, busqué entre mis cosas, En mi piel, mis besos, El motivo cruel de este sentimiento. Hoy, descubrí que fui El idiota torpe, que mato un querer Y hoy sueña el reencuentro. Pregunto por ti a mis manos solas, A mi piel vacía Y a este verso muerto. Nadie dice nada, Y mi alma agobiada siente estar muriendo. El viento que llega,

Ya no trae tu aroma, Ya no trae tu voz, Y al amor no siento. A veces pensando, Imagino triste, el ocaso frio De tus sentimientos. Hoy veo que mi vida, sin ti se termina, Añorando un beso del pasado tiempo…

Hoy que te vi… Supe al fin lo lindo del amor, Tu suave piel y tus manos ocultaron el dolor; Hoy que te vi… En tus frases de ternura, Sonrío mi corazón, Mi alma quedó extasiada por tu boca, Por tu piel, por tu tierno resplandor; Sé que hoy ya cambió todo, Sé que soy de otro color; Hoy soy brisa, soy ternura, Soy del poeta escultor. Hoy que te vi… Me descubro, de tu boca, soñador, De un beso yo soy deseo, Y tu amor mi tentación; Hoy soy canto, soy sonrisa Soy tu fiel admirador. Y… quién lo diría, Que en tus ojos vi mi luz, Y en tus labios mi canción. Tu, chiquita de mis consejos, Mi mágica sensación, Ya perderte jamás quiero Dueña de mi corazón. Que Dios Bendiga esta noche

Y la guarde eternamente… …en el cofre del amor…

AUTOR: NESTOR “PhOENIx” BARRETO País: Venezuela

Hubo una densa niebla en el jardín, Humedad de la noche impredecible, Sutil eco de mis raíces cansadas, Estertor de silencio solitario. Hubo espejos y tormentas sucesoras, Plenitud de la penumbra, Audaces matices de la fuerza creadora. Hubo sequías, hubo plagas, el movimiento y la medida, la sincronía. Las lágrimas del tiempo no tienen sonidos, no tienen colores, son gotas de rocío transparentes, despiadadas, olvidadas. ... Hoy hay una luz tenue, cándida, dulce, perfumada, (desconocida) el amanecer de una galaxia en tinieblas, resplandor de un prisma de luz, majestuoso... ...Abrimos entones los pétalos y damos gracias a la oscuridad, porque sin noche no habría un día

y sin soledad de nada valdría la compañía.

Alguna vez solo fueron diminutas gotas de rocío... (¿Alguna vez?) ¡Alguna vez fueron diminutas! de tanques de agua potable que viajaban furiosas buscando "camino" entre los "caminos" de barro y asfalto... Alguna Vez ¿…? ¡Alguna vez fue la temperatura!, el ritmo!, la simetría!... ¡¡¡Algunas veces fui yo!!! Y al mismo tiempo fue la equidad y la sincronía… No cabe duda! …Esta vez SI es por nosotros… Si conoces algún altruista que esté pendiente de esto... Un recuerdo, una anécdota, un momento... Por favor dile (de mi parte) que Alguna vez también yo fui altruista … Fuimos y seremos exactamente eso que revive el entendimiento... "Si he de morir quiero que sea contigo" …Me temo que Pablo Milanés esperaba más de lo que se ha podido dar… ¡Pero él no ha muerto aún! …¡no tantas veces como he muerto yo! Si has de morir “Espero” que sea conmigo… NADIE ha muerto tantas veces como he muerto yo…

Yo soy el mar, príncipe de las profundidades Azul transformador, la abundancia en todas sus cualidades Poseidón, mi padre, me otorgó del océano las potestades Mi imperio es poderoso y de infinitas posibilidades. Soy el amo y señor de todo lo que fluye por mis venas Purificadoras son mis aguas que hacen huir las penas Enigmático y sutil como el cantar de las ballenas Mágico y fantástico como tritones y sirenas Pero a pesar de ser divina mi infinita grandiosidad Aun no estoy exento de algunos sentimientos Puesto que hay en mí una gran debilidad Por el más hermoso astro que habita en el firmamento Empezó una tarde cálida cuando el sol ya se escondía En las costas del Caribe mientras jugaba con la arena Se iba lejos el ocaso y con él la luz del día Cuando en el cielo se alzaba la imponente Luna Llena. Dicen los científicos que la atracción gravitatoria Depende de las masas de los cuerpos atraídos La distancia del planeta, su movimiento y trayectoria Alteraron para siempre el comportamiento de mis fluidos

… Se levantó por lo más alto, cubriendo mi alma de plata Mis oleajes pretenciosos le cantaban serenatas Bailando por mis sueños con su feminidad innata Le devolvió el movimiento a mi alma de hojalata Por vez primera sentí muy dentro en mis entrañas Movimientos de corriente convertirse en altamar

Cuando vi a mi princesa relucir tras la montaña Entendí el significado de eso que llaman “Amar” Y así me pasé la noche con mi amada extranjera Juntos y en silencio por la inmensa faz del mundo Entregándole mi amor, mi alma azul entera Desde la playa de mis costas hasta mi lecho más profundo. Pero la traslación de este planeta y el movimiento de rotación Se la fueron llevando lejos, migaja por migaja No brillaba más el plancton ni tenía luz el camarón Y la fuerza centrifuga me convirtió en marea baja Poco a poco en su partida me alumbró cada vez menos Despidiéndose de lejos con promesas de volver Mi oleaje mar adentro fue silente y más sereno Fui devuelto a las penumbras en mi soledad de ayer

… Desde entonces y por siempre soy un triste selenita Que espera en marea baja por la luz que necesita Para colmar las aguas de su belleza infinita Aunque sea una noche con su diosa favorita. Y la miro entre mis sueños como una princesa oportuna Que viene entre las nubes a cambiar mi fortuna Y no pienso en otra cosa, no la cambio por ninguna Solo puedo ser Marea Alta cuando conmigo esta la Luna.

Autora: gricel rodríguez garza País: estados unidos de norte América

No juzgo mal si me ves a lo alto volar y no encontraras ni corriente de viento que te empujara a mi lateral, donde tu perspectiva alcance a mirar solamente la gracia de mis estelas al planear en mi cielo despejado, contento.

Mi diáfana aurora boreal y dominante atardecer; colorido desenfadado ya agonizante, donde traslado mis metas, pensamientos, despejo mi semblante, son los que entienden tu estado en desarrollarte.

No hay que desesperar, el arrojo y plumaje a esperar su madurar; que el sol hasta hoy no ha detenido su resplandor ni la tierra su girar.

Todo es cuestión de los momentos, a que el aire se imponga en nuestro volar y obligue a nuestras alas a enfrentar agresivos vientos de crecimientos, torrentes de viento en nuestro pecho.

Espacios donde habremos que mantener el aliento y no detener el vuelo al mismo tiempo, recuperarse de la inestabilidad, dándole dirección a tu retirar o enfrentamiento, para volverlo a intentar.

Allí, en ese tiempo, saldrán las fuerzas, la experiencia, el impulso, la interna fuerza para partir al impredecible encuentro con el firmamento.

Emprendiendo libre y comprometido a otro volar en otros o en mis mismos cielos consciente que hasta dominar radican las corrientes a tomar, y aquella estabilidad que esperabas conquistar, invadirá tu existir, tu dirección, tu planear.

No soy la nube en la que se quiere sentir acomodado; si sus méritos no alcanzaron el estado evaporado, su caída desde el cielo le puede dejar cristalizado.

Si su transcurso al caer en hielo su proceder se ha transmutado; pretendiendo ser lo que con esencia se requiere para trascender, y con empeño nunca ha logrado.

No lo digo con humedad ni sudor lo externo con mis fluidos vaporizados, que en sus ambiciones de evaporar en verdad encuentre ese factor, el punto de ebullición, la fase para elevar pero primero figure su composición, luego lo sale a buscar.

Y cuando se tenga que mezclar, su condensación se transforme en agua de llover, y que con él tenga que beber y dar también,

y no deshidrate mas a quien tuvo sed de usted y nunca pudo saciar.

Autora: Judith Márquez País: argentina

Mudo mi cabello filamento a filamento, mecha a mecha Sustituyo con él felicidad, angustia, restos de naufragios, nacimientos. Modifico, innovo, altero, transfiguro, diferencio, transformo Y es la vida, es el alma en queratina cayendo imbuida de presencias (y de ausencias). Recorto, evoluciono, permuto, conmuto, desfiguro, deformo, altero Corazas proteicas rancias por el tiempo, helicoidales, infinitas, truncas y enteras Corrijo, relevo, enmiendo, rectifico, disfrazo, tergiverso Capa a capa lo observo caer elástico, colágeno, palpitante, potencial …Y sin embargo, después de la masacre, en la inmediatez del crepitante sonido de cada vello en el aire, del pelo que era mío y ya no es nada ; ni nadie Permanezco, sigo, persisto, perduro, persevero me establezco, me asiento , me avecino con bulbos ávidos de latencia de vida con raíces en busca del encuentro; de otros renacimientos. Y devuelve el espejo un reflejo distinto (Aunque a veces lo miro y parece el que fuera) que trastorna, perturba, conmueve, descompone, destruye, aturde, afecta, inquieta

Acelera, y agita, alborota proteica, pura, etéreamente… la sabida esperanza de primitivos días, a pesar de tijeras.

De mí lo oculto en el cabello en el rizo, en la vuelta de espirales. En la antesala de mis uñas, en el resplandor del respirar nocturno, en la almohada invernal, de golpes de puñal. En la pluma que cae lentamente. De mí el segundo, el minuto y horas, tal vez, con sublimes fracasos. La piel con su tibieza rebosante de lavandas, vainilla y sin querer jazmín y rosas. La sincronía del silencio roto en mil esquirlas de murano antiguo. La melodía de mi sombra danzando en madrugada. El despertar de ojos arañando la luna; enhebrándolas voces de recuerdos gastados. De vos lo implícito, lo nunca visto, lo perenne, lo ciego para otros La impercepción del movimiento de tus horas; la locura , el arrojo , el honor y el delirio, la remembranza histórica de pasos y tropiezos, la quimera, el ardor, la eternidad sin ojos. De mí lo tuyo, que es también lo mío. De mi tu sol, mi Tierra y Marte, es ese lago azul, el río virgen,

la plenitud de aquel cañón sin pasos. De mi tu voz, tu media luz y sólo a veces faro. La sinrazón , la huida , el titubear en olas. Tu terquedad, lo magro, el retroceso. De vos, lo mío, esta distancia, este silencio calmo. La inmensidad, lo arrollador, la llama lo indivisible, él átomo, el reloj, el positrón con su electrón. Los años… Y esta existencia gris, a veces tácita de irremediablemente amarillos ocasos.

Respiro el otoño de otros tiempos y de este, paso tras paso en el crujiente sendero. Lentamente tiñendo atardeceres de oro, prontamente incrustando letargos en los dedos, en las ansias, las realidades, las tempestades. La mejilla del viento que sacude el aullido del pecho… La hoja titilante que pinta de amarillo el deseo de soles… Esperando; aguardando; encubriendo. En la apnea de transiciones. Consumida.

Autor: Aldevarán muñoz salas País: Colombia

el alcohol se hace presente en mi cuerpo... y ella se encuentra recostada en su cama como ellos a su lado, y yo escribiendo los restos de una noche en unas cuantas palabras la mirada de Dios sobre los mortales y el amor que se hace un amigo mas como si de antes lo recordara en mis noches de bohemia nunca lo tuve a mi lado... y ahora muy hipócrita me saluda de beso puedo decirle tantas cosas en un arpegio puedo enredarlo entre mis sueños como también salir corriendo rápido sobre las cuerdas el trémulo de enredos una fila continua de notas las más profundas ganas de llorar sobre lo escrito y la mañana que se dibuja como el más grande arte nos dice lo lejos que estamos de encontrar la perfección... duerme tranquila, que yo continuare con mis versos de amor.

Autor: juan G. buitrago País: Colombia

Estoy solo en las calles de mi ciudad en el anonimato de la noche y los murmullos tratando de recordar tu nombre cada sílaba de tu alma todo lo que alguna vez fuiste Tu espíritu errante Se refleja en las aguas inmóviles y oscuras Eres una verdad Un recuerdo borroso un relato tristísimo y abrumador Aún mientras miro las aguas estáticas y a veces temblorosas eres una motivación estúpida un laberinto sin salida un oscuro relato muerto y mudo.

Autora: Ana maritza de schwarzl País: Perú

Son las prostitutas muy profesionales que por mala suerte ellas se volcaron a la vida fácil pero, no es tan fácil llevar esa vida ser fruta del día para los mortales. Tienen sentimientos como cualquier otra sufren en el fondo de ser mujer pública por eso señores: toda prostituta merece respeto.

Mujer al vuelo perlas gastadas, joyas de oro dinero en mano ,sexo a la carta. Bocas pintadas, frutas al paso potros sin nombre galopan libres montes y llanos, raíces húmedas cuevas abiertas, tiembla la tierra lava de fuego, acto cumplido.

Labios jugosos, boca entreabierta lengua de fuego, vendes tu cuerpo. Mareas negras, olas que rompen espuma viscosa cubre tu vientre. Lluvia de llanto, espinas profundas chorros de agua no lavan huellas. Gotas de sangre pierde en silencio tiempo que pasa, vida que duele. Noche de luna, gemas perdidas ocres pasiones, bilis vomitas billetes grandes cobran medida. Un nuevo sol mañana sale rosas fragantes nacen de nuevo.

Autora: patricia Ardiles País: chile

Sentir que un latido sujeta la vida después que las lenguas asesinas torturan mi silencio cuando todo parece colgar de un signo cuando los pájaros se me meten por las venas apareces como un fantasma atrapado entre las sombras como las hojas de un libro de un poema que no quiero leer sácame de mí y llévame lejos donde los arreboles perdidos son abandonados por el día Arráncame la piel y cuélgala de una nube para que el viento

seque hasta el recuerdo sentir y dejar de hacerlo morir al quinto día y esconder en los ataúdes el llanto el seco y desgastado llanto hacerse la loca y creer que Benedetti tenía razón romper el juicio dejar caer la razón y cuando todo parezca igual arrancarse la memoria morderle el destino al amor levantarse después del último round y dejar a un lado el pensamiento pegarse la hoja en blanco en las sienes y beberse hasta la última gota de tinta

Autora: gloria anaí saldivar García País: México

Soy transparente en aras de sosiego Pues aún mantos de seda me han ahogado Mirando de soslayo tu desprecio Trazando en el orgullo llamaradas

Me has condenado por un siglo A ser apostadora ecléctica en tu lecho Quedando por lo tanto herida En irresponsable práctica de un verso

Sospecho tus preguntas al destierro Equivocado intento de naufragio Porque aún en mi viaje tu amuleto

Relució indecente amatista en el océano

Más prefiero mortal y transparente Permanecer luciérnaga villana Fugaz perpetuadora de entremeses Que monja en oraciones degollada.

Autor: ian Andrade País: Venezuela

En la penumbra de aquel sendero distante se diluyeron sus recuerdos, ahogados en el desconsuelo de un corazón adormecido en la soledad; se desvanecieron sin avisar como los cuentos de su viejo resulto perdido en la lógica que determino su fe, inmerso en un espiral de sueños y marginado de las bendiciones de la vida. irónicamente termino atraído por la tristeza que sobre sus hombros yace.

Autor: florentino carreño País: chile

En la tregua de la ola Cernida de arenas Donde los regresos Dejan estelas abandonadas Cual si volvieran En la brisa susurrante Calma la tormenta Anidándose quieta De verde follaje En la llovizna que antecede De silenciosa belleza El estruendo de la lluvia Hasta la última gota caída Ahí nos vemos En los días implacables Descolgándose por calendarios Con su afán de siempre En tu almohada De remotas voces

No olvidadas ni en sueños En la llave pequeña Abriendo pasos En cada vuelta de la tarde En el beso jubiloso En el hervor de manzanas Sabor canela clavo de olor Hojaldre de dulce tardanza En la presencia delicada De los ventanales En tus manos Habitadas de adioses Ahí nos vemos

En la noche cubriéndonos De retornos Entonces solo entonces De nuevo Nos vemos

Qué es lo que me ata a este muelle orlado de noray diezmada cada ola de ausencia…? Por qué el graznido del garifalte anuncia la ceguera de los peces…? Por qué el calabre suda sal en cada amarre enmoheciendo el noray…? Es así cada recalada del barco que vuelve o en el vuelo sin alas de los pañuelos…? Tal vez he de saberlo

en el instante cuando mis ataduras se desaten en cualquier orilla de un muelle a donde vuelve

Mientras la vida Copula la carne La muerte Bajo el catre Los huesos Esconde

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