P. 1
La Catequesis en America Latina

La Catequesis en America Latina

5.0

|Views: 6.586|Likes:
Publicado porRodri Vera

More info:

Published by: Rodri Vera on Mar 18, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

06/30/2013

pdf

text

original

JESÚS ES EL SIGNO SUPREMO
PARA LA COMUNICACIÓN CON DIOS

134. Llamamos revelación a la comunicación del Padre al mundo. El Padre se revela de
muchas formas (cf. Hb 1,1-4), movido sólo por su ternura a los seres humanos (cf. Jn 3,16).
Pero nos entrega estupendamente su Evangelio sobre todo en la persona de su Hijo Jesús.
Él es la Buena Nueva de Dios (cf. Mc 1,1-3; Rm 1,1-3). Quien lo ve a Él y se encuentra con
Él, está ante la presencia del Padre (cf. Jn 14,9). Jesús se declara enviado para revelar el
Evangelio del Padre, especialmente a los débiles y a los pobres (cf. Lc 4,43 y 4,16,21). Es el
Signo supremo para la comunicación con Dios. Nadie puede llegar hasta el Padre sino por mí
(Jn 14,6).

En el centro de la comunicación de Jesús hay cuatro pilares que son como su Evangelio
viviente.

63

a. El Reino

135. Hay una clara proclamación del Evangelio del Reino, expresado en palabras, hechos y
prodigios, en los cuales destaca su victoria definitiva sobre todas las formas de la muerte. El
Reino es la presencia misteriosa, permanente y transformadora de Dios en el mundo, en la
historia y en el corazón de cada persona. El Reino proclamado por Jesús es ciertamente
espiritual, interior e individual, pero también histórico, social y estructural. Se realiza en el
tiempo de aquí, pero tiene una semilla de cumplimiento en los cielos nuevos y en la tierra
nueva (Ap 21,1). Se nos da, pero hay que conquistarlo.

b. La voluntad del Padre

136. El anuncio de Jesús se centra en la voluntad del Padre, cuya ternura y misericordia
constituyen la portentosa revelación del Hijo. En palabras del Documento de Puebla: Jesús
aparece actuando en la historia de la mano del Padre, siguiendo sus caminos y sus ritmos,
sintonizando fiel y rigurosamente con su querer, tratando de conocer y aguardar la hora que
el Padre le tiene señalada, escudriñando los signos de su Providencia (cf. DP 276-277).

c. El Espíritu

137. La obediencia al Espíritu es otro pilar del anuncio de Jesús. El Espíritu del Señor es
precursor, acompañante y continuador de su quehacer pastoral. Antes de que Jesús llegue,
el Espíritu ya trabaja; cuando Jesús actúa, Él lo secunda y cuando Jesús se va, el Espíritu
continúa su obra sin descanso.

d. El cariño a los pobres

138. En su ministerio Jesús manifiesta una clara preferencia por el pobre, el humillado y el
débil, a quienes restituye su dignidad de personas y de hijos de Dios. Para Jesús la pobreza
será muchas cosas a la vez. Un pecado social cuando nace de la injusticia. Pero también un
requisito para entrar en el Reino, un estilo de vida como el suyo, un modelo para vivir el
evangelio, una opción para seguirlo y sobre todo una actitud ante Dios (obediencia), ante las
personas (servicio) y ante las cosas materiales (libertad). La pobreza es una exigencia del
discípulo de Jesús. El poder de Dios resplandece en la debilidad de sus servidores.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->