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Bloque 4 El Cuerpo Humano en La Imagen

Bloque 4 El Cuerpo Humano en La Imagen

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didáctico.

cuerpo

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La representación del cuerpo humano

Pinturas de Cogul. Mesolítico. Pintura rupestre. Lleida, España

El cuerpo ha sido una fuente de inspiración muy importante para los artistas -y su imagen- una especie de espejo en donde se ven a sí mismos y a su entorno. Casi todas las culturas lo han representado en algún momento, por ello en este bloque abordaremos distintas maneras de imaginar la corporeidad y de entender al ser humano .

Retrato

La representación del cuerpo

Desnudo

El cuerpo como motivo

El retrato
Una de las funciones más importantes del retrato es la de guardar, a través de la imagen, la memoria de una persona. Un retrato puede transmitir información que es difícil expresar en palabras, ya que caracteriza al modelo como un individuo concreto, a través de la representación de su parecido físico o de los objetos que le rodean. A veces, también nos muestra su personalidad o estado de ánimo, y otras, su posición social. Pero existen retratos en donde el modelo es sólo un pretexto, pues su imagen puede servir para registrar un hecho o simbolizar algo más.

Mary Ellen Mark. La familia Damm , 1987, plata sobre gelatina.

Retrato de Mujer. Egipto s. I-II Cera sobre tabla. Museo Arqueológico de Florencia.

El retrato nos permite interrogarnos acerca de la psicología de una persona, aunque ésta haya desaparecido hace cientos de años

Los retratos de Fayum fueron realizados en Egipto durante el periodo romano. El estilo de representación realista nos permite sentir gran cercanía con los modelos. La intensidad de la mirada del hombre de la derecha delata su estado de ánimo, su seriedad e incluso su tristeza. Estas tablas adornaban las casas de sus dueños, pero a su muerte, se colocaban encima del sarcófago en el que eran sepultados, a manera de máscara.

Retrato de hombre, ca. 100 d.C. Cera sobre tabla. 33 x 17.2 cm. Museo Británico, Londres.

El

Este es el retrato del actor japonés Otani Oniji II interpretando uno de sus papeles de teatro kabuki. Fue realizado por Toshusai Sharaku, quien captó los gestos empleados por el actor para transmitir un carácter malvado. Observa la mirada penetrante, el cuerpo inclinado, como al acecho, el pelo erizado y las manos extendidas, como si fuera a capturar algo. En sus obras, Sharaku se alejaba de la idealización y también de la representación realista; en cambio exageraba los rasgos faciales para enfatizar la personalidad de sus modelos..

Los rasgos faciales en un retrato suelen servir para sintetizar la personalidad.

Toshusai Sharaku, Japón.Otani Oniji II, 1794. Grabado en madera impreso sobre papel, 38.1 x 22.9 cm. Museo Metropolitano de Arte Nueva York.

Leonardo Da Vinci representó en esta obra a Cecilia Gallerani, la joven amante de su patrón Ludovico Sforza, duque de Milán. La pose elegida por el artista vuelve a la imagen dinámica y nos produce la sensación de ver a alguien vivo. La expresión del rostro y la actitud de la mano, ilustran la personalidad de la joven. El armiño que acaricia esta hermosa mujer probablemente tiene un significado simbólico, que se ha interpretado como una alusión a la pureza y la modestia. Asimismo, aparecía en el escudo de armas de Ludovico; mientras que la palabra griega ³gale´ (armiño), recuerda el apellido de la joven.

Este retrato es alegórico, es decir, tiene elementos que simbolizan algo distinto a lo que vemos.

Leonardo da Vinci. La Dama del armiño (Cecilia Gallerani), Italia, 1490. Óleo sobre madera, 54.8 x 40.3 cm. Museo Czartorsyski, Cracovia

Diego Velázquez, Retrato de Inocencio X, c. 1650 Oleo sobre tela 141 x 119 cm Galería Doria-Pamphilj, Roma

Muchos retratos son hechos para complacer al modelo, pero algunos representan con crudeza los rasgos de su personalidad.

Diego Velázquez, Retrato de Juan de Pereja, c. 1650 Oleo sobre tela 81,3 x 69,9 cm Museo Metropolitano de Arte, Nueva York

Diego Velázquez, el mejor representante del realismo español, pintó estos retratos en Roma hacia 1650. Uno de ellos es de su ayudante morisco Juan de Pareja; mientras que el otro es del Papa Inocencio X. Ambos sorprendieron en su tiempo por la veracidad de sus gestos, en ellos las miradas concentran gran expresividad y en ninguno se idealiza al modelo, por el contrario los rasgos son tratados con crudeza. La imagen del papa refleja la severidad, arrogancia, fealdad y sumo poder de este individuo.

¿Has visto que sus manos hablan tanto como su boca?

August Sander,, Retrato de una secretaria, 1931. Plata sobre gelatina.

En el retrato de Silvya von Harden, Otto Dix enfatizó la elocuencia de la periodista a través del gesto. El movimiento de las manos juega un papel muy importante para enfatizar el carácter del personaje. Además, vemos cómo fue captada en plena conversación, con la boca abierta, la mirada dirigida fuera del cuadro e incluso con la media un tanto descuidada, lo que le da un rasgo de espontaneidad a la obra. Por su parte, la fotografía de una secretaria que realizó August Sander unos años antes que Dix, nos presenta una sensibilidad similar hacia el retrato, sólo que en este caso la pose no tiene ese misma naturalidad, pues la modelo mira hacia el espectador.

Se espera que un retrato muestre el aspecto externo de alguien pero también que hable de sí. Para ello además de los rasgos físicos individuales hay que atender a la pose.

Otto Dix, Retrato de la periodista Silvya von Harden, 1926. Óleo y temple sobre madera, 121 x 89 cm. Museo Nacional de Arte Moderno, París

El retrato aparece en la publicidad prácticamente desde sus inicios. Henri de Toulouse Lautrec le dio un papel muy importante, utilizando para sus carteles las imágenes de bailarinas y cantantes populares del París decimonónico. El retrato publicitario se aleja de la individualidad y se compromete con ideas como la apariencia y la uniformidad. Recurre a lo genérico en su desinterés por la personalidad, de tal manera que los retratados no interesan por quienes son, sino por lo que pueden vender.

Henri de Toulouse-Lautrec, Divan Japonais,1893. Litografía a tiza, pincel y salpicaduras con la trama visible, en cuatro colores. 78,8 x 59,5 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York.

Retratos para vender

La publicidad nos ha vendido la idea del cuerpo atlético como perfecto y deseable.

Las imágenes publicitarias que utilizan el cuerpo humano, se han dedicado a difundir ciertos estereotipos de belleza, empeñándose en construir un modelo de belleza único y artificial. Las figuras de atletas, como las pintadas por Ernesto García Cabral para el semanario Revista de Revistas, aparecen con frecuencia en todo tipo de publicidad, convirtiéndose en ejemplos del ideal de belleza y salud. Así, la publicidad fomenta la búsqueda de cuerpos perfectos, que sean el complemento adecuado de una vida supuestamente satisfecha.

Ernesto García Cabral, Portada de Revista de Revistas 25 nov 1923, Impreso. Hemeroteca Nacional, México. Fotografía, Alberto Verjovsky y Horacio Muñoz

Ernesto García Cabral, Figuras del ring en pleno combate, portada de Revista de Revistas, 15 abril 1923. Impreso, Hemeroteca Nacional, México. Fotografía: Alberto Verjovsky y Horacio Muñoz

Uno de los propósitos del retrato documental es crear conciencia social, así como denunciar y generar empatía con el espectador. Asimismo, nos puede permitir alcanzar un mejor conocimiento de la condición humana. Dorothea Lange fue una fotógrafa que registró con su lente la vida rural norteamericana durante la Gran Depresión de los años 30. Su objetivo estuvo atento a los desempleados, gente sin hogar, emigrantes y desplazados; documentando la pobreza, el hambre y el abuso que sufrían algunos grupos marginales.

Dorothea Lange, Recolector de algodón migrante, 1940. Plata sobre gelatina Museo de Oakland, California.

El retrato documental puede servir para hacer una denuncia y crear conciencia social.
Dorothea Lange, Madre migrante, 193. Plata sobre gelatina. Museo de Oakland, California.

¿Puede el retrato mostrar las condiciones de vida del sujeto?

Mary Ellen Mark,Circo Hermanos Vázquez, México, 1997. Plata sobre gelatina.

Mary Ellen Mark, Jyotsana montando sobre el elefante Vahini,Circo Amar Delhi, 1989. Plata sobre gelatina.

Al retrato documental puede llamarse también documentalismo social. Se trata de un género fotográfico interesado por las condiciones del medio en que se desarrollan los individuos. No trata de representar los hechos pasajeros, sino constituye una reflexión, un intento de comprender y mostrar al hombre en sus circunstancias. Se caracteriza por no manipular las situaciones, a pesar de que muchas veces los personajes posan para la cámara. La fotógrafa Mary Ellen Mark realiza su trabajo entre el fotoperiodismo, el documentalismo social y el arte fotográfico. Ha documentado la vida en los circos, en los rodeos, de las prostitutas y de los niños de la calle. Tiene un interés humanitario, a través de sus fotografías pretende relatar las historias de sus retratados, llamando la atención sobre sus condiciones de vida.

Existen diversas razones por las cuales se puede realizar un autorretrato. Ya sea que el pintor lo tome como un ejercicio para demostrar su talento y capacidad técnica; o bien como un medio de autoconocimiento personal. Por largo tiempo, también sirvieron como un vehículo para lograr el reconocimiento social, pues al representarse a sí mismo, el artista reafirmaba el valor de su trabajo, como una actividad intelectual y no sólo manual. Así, utilizaba el autorretrato para mostrarse como quería ser visto frente a los demás. En la historia del arte europeo, Alberto Durero fue el primero en autorretratarse de manera habitual. Su autorretrato como adolescente puede considerarse un ejercicio en la formación del artista, mientras que el realizado cuando contaba con 28 años puede ser visto como un gesto de orgullo, ya que de manera deliberada estableció una analogía entre su imagen y la que comúnmente se pintaba de Cristo. También buscaba permanecer en la memoria de sus contemporáneos al escribir junto a su imagen la siguiente frase: ³Así yo Alberto Durero de Nuremberg me pinté a mi mismo con colores indelebles a los 28 años.´

Alberto Durero, Autorretrato a los 13, 1484. Punta seca sobre papel, 27.5 x19.6 cm. Colección Gráfica Albertina, Viena

Alberto Durero, Autorretrato a los 22, 1493. Óleo sobre tela, 57 x 45 cm Museo de Louvre, Paris

Alberto Durero, Autorretrato a los 26, 1498. Óleo sobre tabla, 52 x 41 cm. Museo del Prado, Madrid

Alberto Durero, Autorretrato a los 28 , 1500. Óleo sobre tabla, 67.1 x 48.7 cm. Pinacoteca Antigua, Munich

¿Por qué retratarse a sí mismo?

¿Y tú cómo te describirías?

El autorretrato puede ser usado como una exploración personal en la individualidad, durante el siglo XX varios autores lo han visto de esta forma y han hecho de él tema fundamental de su producción. Chuck Close, es un pintor del nuevo realismo norteamericano cuya producción se concentra en los retratos, entre ellos destacan los que ha realizado de si mismo. A diferencia de Durero, Close no busca tanto la permanencia y reconocimiento social, sino una indagación psicológica en la propia personalidad. Al realizar sus obras este artista parte de fotografías, que después transforma en pinturas sobre lienzo o grabados.

¿Mostrarías sólo tu aspecto exterior o también tu personalidad?
Chuck Close, Estudio para autorretrato, 1968. Plata sobre gelatina, lápiz, tinta y cinta sobre tabla, 47.2 x 33.9 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Chuck Close, Autorretrato, 1997. Polaroid motada sobre espuma con cinta, tinta, grafito y óleo sobre tabla. 91.2 x 61 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Chuck Close, Autorretrato, 2000. Impreso, pulpa de papel y pochoir, composición y hoja. 64 x 49 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Chuck Close, Autorretrato, 1997. Óleo sobre tela, 259.1 x 213.4, Museo de Arte Moderno, Nueva York

El autorretrato permite explorar en nosotros mismos.

Imágenes del cuerpo
REALISMO

NO REALISMO

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Definir el realismo no es cosa fácil. Hay quienes piensan que existen muchos tipos de realismo y que éstos poco tienen que ver entre sí. En la cultura occidental, el realismo ha estado relacionado por mucho tiempo con la capacidad de representar la apariencia de las cosas, tal y como las aprecian nuestros sentidos. Así, las representaciones realistas del cuerpo humano suelen mostrarlo de manera directa y con gran cantidad de detalles.

¿qué es el realismo?

Petrus Christus, Retrato de un monje cartujo, s. XV, óleo sobre tabla, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York

Por otro lado, las imágenes no realistas del cuerpo, comprenden las más diversas modalidades de la representación que se aleja de las formas naturales; entre ellas las que suelen deformar, idealizar o sintetizar sus formas y rasgos.

¿y el no realismo?

Muchas veces nos es difícil disfrutar de estas imágenes, pues no podemos reconocernos fácilmente en ellas. En cambio preferimos aquellas que podemos captar fácilmente y engañan a nuestra percepción, pero es importante entender que los autores no realistas suelen recurrir a la transformación del cuerpo en una búsqueda de potenciar la expresión.

Tumba de un funcionario de la dinastía XVIII (detalle), Egipto. Fresco, Museo Británico Londres

A pesar de mostrar una cierta uniformidad de las figuras humanas, los murales mayas de Bonampak pueden considerarse dentro del realismo, pues abundan en la descripción de detalles de la vestimenta y guardan cercanía con las proporciones reales de los cuerpos, en un esfuerzo por no suprimir nada de la realidad. En cambio, las pinturas murales teotihuacanas nos presentan figuras humanas desproporcionadas; que aunque también muestran numerosos detalles, suelen ser abstractas y geométricas, con menos similitud al mundo real. En el códice mixteco, la representación del cuerpo humano se muestra de manera simplificada y en fragmentos. El torso suele aparecer de frente o de tres cuartos, mientras que la cabeza y las extremidades de perfil. El rostro se caracteriza por tener una nariz saliente, ojo de frente y sin ceja. Los brazos y las piernas no se representan con grandes diferencias de extensión ni grosor. En cuanto a la proporciones del cuerpo, son más notorias la cabeza, las manos y los pies, de modo que la figura humana se ve como una reunión de partes, antes que como una unidad.

Pintura mural Bonampak, ca.790. Estuco pintado

Palacio de Tetitla, Teotihuacan ca. S. V d.C, Estuco

En el arte de Mesoamérica encontramos representaciones realistas y no realistas.
Fragmento Códice Nutall, México s. XIV. Museo Británico, Londres.

A través de los siglos la estética china ha explorado diversos caminos de representación. A veces abunda en la descripción pormenorizada, y otras, en la pincelada sintética.

Liang Kai, El poeta Li Po, China, s.XII. Tinta sobre papel, 30.9 cm altura. Comisión para la Protección de Bienes Culturales, Tokyo

Estas dos imágenes nos muestran las diferencias ocurridas en el arte chino a lo largo del tiempo. Arriba observamos la figura del poeta Li Po pintada sobre un rollo de papel hace unos 900 años. De líneas esenciales y sin detalles superfluos fue realizada por un artista de la escuela chan. La rapidez de la ejecución y la espontaneidad eran admiradas por esta escuela, considerándose como un equivalente de la súbita iluminación budista. A la izquierda, vemos un retrato de la corte imperial realizado 600 años después, cuando la pintura local había sido influida por el arte occidental. Así, observamos la gran cantidad de detalles con la que ha sido dibujada la emperatriz: su vestimenta cargada de simbolismos, el colorido y la perspectiva lineal son algunos de los elementos plásticos incorporados.

Anónimo, Retrato de la emperatriz Xiaosheng, China 1751. Pintura sobre seda. 230.5 x141.3 cm. Museo del Palacio,Beijing

Manto Nasca, Perú s. i-II d.C. Algodón y Lana de alpaca,. 104.8 cm Museo Metropolitano, Nueva York

Mira cómo nadan o vuelan, y cómo mueven sus manos estas figuras humanas.

Tapiz de Bayeux (detalle), Inglaterra ca. 1080 d. C. Textil. 50 cm altura. Museo de Tapices, Bayeux

Las imágenes del cuerpo humano no sólo las encontramos en dibujos y pinturas, pueden también aparecer en otros objetos utilitarios como los textiles. Los que aquí te presentamos son de épocas y culturas distintas, pero en ambos el cuerpo humano es protagonista del diseño. A pesar de sus distancias culturales, en ambos se nota un tratamiento esquemático del cuerpo, para el cual las proporciones reales, los detalles anatómicos, el volumen y el movimiento natural no son aspectos importantes.

En Europa después del Renacimiento tuvieron lugar dos tendencias pictóricas. La primera se inclinaba por mostrar la belleza idealizada de las formas naturales, mientras que la segunda prefería plasmar la realidad con mayor crudeza. ³El Caravaggio´ fue el primer representante de la tendencia realista. Para él, la pintura debía ser verdadera, es decir, debía representar la realidad tal y como es percibida, sin idealizarla. Por ello recurrió a personas comunes para que fueran modelos de sus obras. Si los apóstoles habían sido hombres pobres y rústicos, así debían ser representados en la pintura, sin ningún rasgo de nobleza.

Plasmar el mundo tal como lo perciben nuestros sentidos fue el propósito de los pintores europeos de tendencia realista en el siglo XVII.
Michelangelo Merisi da Caravaggio, La incredulidad de Santo Tomás, Italia, ca. 1602. Óleo sobre tela. 107 x 146 cm. Palacio Institucional y Jardines de Sanssouci, Potsdam.

La obra de Rembrandt es un buen ejemplo del realismo en la pintura del norte de Europa del siglo XVII. En este retrato colectivo representa el tema mismo de la exploración de la realidad, al mostrarnos a un grupo de médicos recibiendo una lección de anatomía.

Harmennsz van Rijn Rembrandt, La lección de anatomía del doctor Tulp. Holanda, 1632. Óleo sobre tela. 169,5 x 216,5 cm. Mauritshuis, La Haya

No sólo los pintores se interesaban en la realidad, también los científicos compartían este interés, que los llevaba a explorarla.

En el siglo XIX, la enseñanza de la pintura en México estuvo apegada a los cánones académicos. Una de las prácticas más comunes fue el dibujo copiado del natural, ya fuera de yesos o modelos vivos, que frecuentemente semejaban estatuas griegas. Sin embargo, los artistas autodidactas solían escapar a esta norma, mostrando una visión menos idealizada de las cosas. En este magnífico retrato del guanajuatense Hermenegildo Bustos observamos un afán verista, a través del cual nos muestra la severidad del carácter de su modelo. Este pintor también se interesó por dejar un registro pormenorizado de algunos sucesos de su tiempo, como por ejemplo la fugaz aparición de un cometa.

¿Será una imagen verídica o una idealización?

Observa la mirada y la boca apretada, el libro de oración y las joyas que adornan a esta mujer.

Hermenegildo Bustos,Señora con mantón, México,1861. Óleo sobre tela, 65.5 x 49.5 cm. Museo Regional de Guanajuato, INAH.

La síntesis del cuerpo

La síntesis de las formas es un recurso empleado por los creadores de imágenes desde la más remota antigüedad. Así, en las pinturas del Paleolítico observamos ya representaciones abstractas del cuerpo humano, en las que se han conservado sólo los rasgos esenciales. Los artistas modernos también han explorado de infinitas maneras este tipo de representación, a fin de otorgar un carácter simbólico y expresivo a su obra.

Pintura rupestre de Tassili, Neolítico Argelia.

Francisco Toledo, Hombre con cabra (detalle), 1976. Gouache sobre papel. 56 x 75 cm Col. Andrés Blainstein

Fernando Botero, Melancolía, 1989. Óleo sobre tela. 193 x 130 cm. Colección del artista.

Deformación
Otro de los recursos de la representación no realista es la deformación, que ha sido ampliamente utilizada por pintores como Picasso, Matisse y Bacon, entre muchos otros. Francis Bacon solía representar la figura humana de modo singular, como si ésta hubiera sido producto de las más rigurosas deformaciones. Su propósito no era narrativo, sino más bien constituía un testimonio personal del diagnóstico que el artista hacía de la realidad. En el otro extremo, las imágenes del colombiano Fernando Botero están pobladas de figuras rechonchas e inexpresivas, que parecen sacadas de una historia.
Francis Bacon, Autorretrato, 1971. Óleo sobre tela. 35,5 x 30,5 cm. Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, París

En esta página te mostramos tres ejemplos de los variados caminos en que se ha adentrado el no realismo durante el siglo XX.

Ernst Ludwig Kirchner, Chica del gato, Fränzi, Alemania 1910-1920. Óleo sobre tela. 88.5 x 119 cm. Col. Ahlers

Horst Antes, Figura azul, san Francisco de Asís, 1961-1964. Óleo sobre tela, 100 x 80 cm. Col. Privada

Ernst Ludwig Kirchner fue miembro del grupo El Puente (Die Brücke), precursor del expresionismo alemán. Su lenguaje plástico se basa en el uso de matices intensos y contratados, que aplicaba en grandes manchas uniformes. En esta inquietante obra observamos cómo el artista ha simplificado las formas del cuerpo desnudo, que aparece rígido y estático, como si se tratara de una figurilla. La pintura de Francis Picabia pertenece al movimiento dadaísta de inicios del siglo XX, que se proponía acabar con las nociones que hasta entonces existían del arte y la cultura. La obra es de su etapa conocida como ³época de los monstruos´ en la cual las figuras aparecen con rasgos extraños o deformes. Para los dadaístas el gesto y la provocación de sus acciones eran más importantes que el objeto en si mismo. Finalmente, observamos a uno de los ³cefalópodos´ de Horst Antes, extrañas figuras imaginarias con cabeza y extremidades, que portan como vestigios de una posible humanidad.
Francis Picabia, Retrato dada de Germaine Everling, 1920. Collage, 61 x 43 cm. Museo Nacional de Arte, Centro Georges Pompidou.

Aquí presentamos dos visiones radicales del cuerpo. Por un lado, la pintora modernista Tarsila do Amaral hace su propia interpretación, deformando la anatomía de modo que las extremidades adquieren proporciones gigantescas y la cabeza queda reducida a una mínima expresión. El título de la obra hace alusión a un movimiento de la cultura brasileña de inicios del siglo XX que pretendía ³devorar´ la influencia artística europea para fundirla con temas locales. Por otro lado, el norteamericano Willem de Kooning intentaba disolver las fronteras entre la abstracción y la figuración en su obra. En la serie de pinturas de mujeres nos presenta una imagen monstruosa y poco común del cuerpo femenino.
Willem de Kooning, Mujer I Estados Unidos, 1950-1952. Óleo sobre tela. 192.7 x 147.3 cm. Museo de Arte Moderno. Nueva York

Tarsila do Amaral, Antropofagia, Brasil, 1929. Óleo sobre tela. 126 X 142cm Colección privada.

Desnudo

Jean August Dominique Ingres, La bañista de Valpinçon, Francia, 1808. Óleo sobre tela. 146 x 97.5 cm. Museo de Louvre, Paris

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El tema del desnudo en la pintura surgió en la Grecia clásica como una manifestación de la idea de unión del cuerpo con el alma. Para los griegos la representación del cuerpo desnudo constituía una manifestación de la belleza y comunión de los dos componentes del ser humano. Posteriormente, el mundo cristiano trajo consigo una visión del cuerpo que se oponía a la del alma. Así, la desnudez se relacionó con la idea de pecado, adquiriendo una connotación vergonzosa. Con el humanismo renacentista resurgió el interés por el desnudo, mismo que se ha mantenido con mayor o menor intensidad hasta el presente.

Pintura mural Fuerte Sigiriya, s. V. Fresco. Sri Lanka Friso de los misterios dionisíacos (detalle), s. I a.C. Fresco. Pompeya, Italia.

La representación del cuerpo humano desnudo aparece en casi todas las culturas, algunas le dan relevancia y otras prefieren evitarlo.

En el Renacimiento el desnudo femenino tenía un sentido principalmente alegórico, ya que su representación pictórica se situaba en el marco de escenas mitológicas, A su vez, los artistas contemporáneos han especialmente en las que aparecía Venus generado sus propias interpretaciones del diosa del amor. No fue hasta el siglo XVIII desnudo. En esta obra, Francesco Clemente que los pintores comenzaron a representar retoma algunos elementos de la tradición, desnudos al margen de cualquier asociación pero les da un tratamiento distinto. Para el con la mitología. artista, las diferencias entre son herederos Los desnudos de Modigliani los seres humanos y los animales no son tan No obstante que en la Antigüedad claras de la tradición del desnudo recostado como podría Renacimiento, pero también predominaban las representaciones del de iniciada en elpensarse. Al representar a una mujer en cuatro patas con la piel por Manet. desnudo masculino, introducidasmoteada las transformacionesuna nueva conciencia de leopardo y imagen de recostada con hizo que la a otra mujer presentar un la Sus desnudos parecenla mujer desnuda piel de animal mayor importancia. Gran parte adquiriera a rayas, parece cuestionar la de ocultamiento intencional de la identidad de la relación convirtiéndose así en símbolos las imágenes con este tema fueron creadas la modelo, entre cuerpo e identidad, y subraya importancia de la conformada por hombres, para una clientela piel como seducción. universales de fecundidad y símbolo y marca. adquiriendo una fuerte connotación erótica. Así, la mujer desnuda suele aparecer en un La mayor parte de los desnudos femeninos estado pasivo, yasiglo dormida o despierta, sea XX Henri En los inicios del idealización deMatisse mostraban cierta la modelo, pero siempre dispuestade la contemplación. a representar el inventó el siglo XIX Eduard Manet pero en nuevas formas De igual modo, la mirada esquiva,el uso del sensual o desnudo femenino. Laal colocar una mujer de revolucionó el género libertad en desafiante es un factor claveque entender para color plenamente individualizado y mirada rostroasí como de las líneas su sentido. Tal vez por ello el desnudo la caracterizan sus figuras, rompieron conde la desafiante, situándola en un escenario recostado ha sido preferido ampliamente por tradición vida real.académica naturalista que se autoreshasta entoncesvenus realizadas por seguía y público. Las y le dieron un el artistas italiano Tiziano Vecellio forjaron carácter mas bien abstracto y decorativo. un estereotipo de la mujer sensual. Aunque algunos críticos han interpretado la colocación de la mano sobre el sexo de la Venus de Urbino como un acto de timidez, parece que en su época era visto como un gesto provocador.

Tiziano Vecellio, Venus de Urbino, 1538. Óleo sobre tela, 119 x165 cm. Galeria Uffizi, Florencia

Édouard Manet, Olympia, 1863. Óleo sobre tela, 103.5 x 190 cm. Museo d¶Orsay, París

Amedeo Modigliani, Desnudo para La mujer desnuda se pintabareclinado, 1919. Óleo sobre tela. 72.4 x 116.5 cm. Museo de Arte Moderno, ser mirada por hombres. Nueva York

Henri Matisse, Desnudo rosa, 1935. Óleo sobre tela. 66 x 92.7 cm. Museo de Arte de Baltimore

Francesco Clemente, Piel, 1996. Óleo sobre tela. 121.9 x 152.4 cm. Colección particular

A principios del siglo XX, Pablo Picasso revolucionó la representación del cuerpo femenino con su obra, Las Señoritas de Avignon. El tratamiento violento de las figuras, que muestran ya los planteamientos del cubismo, puso en entredicho la creencia generalizada de que el desnudo debía proporcionar placer al espectador. En época más reciente Lucian Freud ha destacado por su manera extremadamente táctil de plasmar la carne. A sus desnudos les llama ³retratos desnudos´ pues se ocupan tanto de la carne como de la psicología del modelo.

Lucian Freud, Muchacha embarazada, 1960-61. Óleo sobre tela. 91,5 x 71 cm. Col. Jacqueline and Gilbert de Botton, Suiza Pablo Picasso, Las señoritas de Avignon, 1907. Óleo sobre tela.243.9 x 223.7 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York

Miguel Ángel Buonarroti, Desnudo,1509.Fresco

El desnudo masculino se realizó con frecuencia a partir de la copia del natural, aunque no por ello los artistas dejaban de perfeccionar sus modelos en función del ideal de belleza vigente. A diferencia de la imagen femenina, el desnudo masculino no implicaba una connotación sexual. Por lo general se le representaba realizando una acción y asociado a figuras enérgicas, más bien heroicas, como son las realizadas por Miguel Ángel. A fines del siglo XIX Cézanne empieza a cuestionar este prototipo, mostrándonos en su obras a hombres lánguidos que están muy lejos de mostrar fuerza o valentía. Sin embargo, sólo hasta pleno siglo XX algunos autores se atrevieron a representar imágenes de hombres indefensos.

Capilla Sixtina, Vaticano

Al hombre desnudo tradicionalmente se le representó como a un héroe.

Paul Cézanne, El bañista, ca. 1885. Óleo sobre tela. 127 x 96.8. Museo de Arte Moderno, Nueva York

Edward Weston, Desnudo, 1936. Plata sobre gelatina.

Las infinitas posibilidades de representación del cuerpo humano como materia expresiva también han sido exploradas por los fotógrafos, casi desde la invención de este medio.

Manuel Álvarez Bravo, La buena fama durmiendo, 1939. Plata sobre gelatina

El cuerpo como motivo

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Marc Chagall, El Cumpleaños, 1915, Óleo sobre cartón. 80.6 x 99.7 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York

Amor
En estas tres imágenes el amor se muestra a través de los gestos. El japonés Suzuki Harunobu estampó una pareja paseando tranquilamente bajo una sombrilla. En la obra no representó figuras individuales sino una imagen idílica. El retrato de Rubens con su primera esposa celebra la felicidad doméstica, como lo muestra el cariñoso gesto de las manos. Su vestimenta hace ostentación de las pretensiones del artista, cuya carrera comenzaba a ser exitosa. Marc Chagall pintó con frecuencia la imagen de su esposa y la cariñosa relación entre ambos, el beso de la pareja y el ramo de flores van relacionados con el tema de la obra, un cumpleaños.
Peter Paul Rubens, El artista y su primera esposa, Isabela Brandt, 1609-1610, Óleo sobre tela. 178 x 136.5 cm Antigua Pinacoteca, Münich

El amor, ya sea filial, amistoso o de pareja ha sido un motivo, importante en la representación de distintas culturas y épocas.

Suzuki Harunobu, Dos amantes caminando juntos bajo una sombrilla en una tormenta de nieve, Japón, ca. 1769 Grabado en madera impreso sobre papel. 28.6 x 20.6 cm. Museo Metropolitano, Nueva York

La representación de la sexualidad en la pintura fue poco frecuente en el arte occidental hasta antes del siglo XVIII. Por el contrario, el arte persa e hindú clásicos otorgaron un papel importante a la sexualidad, pues ésta era parte de la religión. Las escenas sexuales como las de Krishna y su amada Rhada eran comunes, aunque no tienen el propósito de provocar al espectador, sino de evocar un acto de amor divino. Esta imagen de dos amantes persas reproduce una escena cortesana. Fue hecha por un artista cuya línea caligráfica sintetiza magistralmente el vínculo entre las figuras. El abrazo de Egon Schiele reproducido aquí, explora como muchas de sus obras, la polaridad entre el amor y la soledad.

Krishna y Radha en una enramada, India ca. 1775-1780. Acuarela y oro sobre papel. 17.5 x 27.2 cm. Museo de Arte de la Universidad de Harvard, Cambridge

Egon Schiele, El Abrazo, 1917 . Óleo sobre tela. 100 x 170.2 cm. Galería Austriaca, Viena

Safavid Riza Abbasi, Dos Amantes, Iran, 1630. Temple y pintura dorada sobre papel. 18.1 x 11.9 cm. Museo Metropolitano, Nueva York

Erotismo

Otro de los temas que se relacionan con la imagen del cuerpo humano es la identidad, explorada ya sea a través del autorretrato, de la recreación de escenas biográficas o del cuestionamiento de los paradigmas sociales entorno al sentido de pertenencia. Estas y otras estrategias que han utilizado los artistas visuales adquieren no sólo una dimensión estética sino también política, pues examinan las ideas que se han construido en torno a los conceptos de individuo y comunidad. Frida Kahlo desarrolló ampliamente la exploración de la autobiografía, tomando como eje la experiencia del dolor. Cindy Sherman recurre al disfraz y a la fabricación de situaciones artificiales mediante las cuales realiza una investigación en torno a los estereotipos, motor principal de sus fotografías. Nan Goldin ha desarrollado su obra en el ámbito de la fotografía documental. Su preocupación se centra en grupos que utilizan el disfraz como medio de búsqueda de la identidad. Mónica Castillo tiene en el autorretrato su tema principal . Ella explora la identidad física a través del uso de pinturas y fotografías, cuestionando, a su vez, el estatus de la imagen verista. Yasumasa Morimura deconstruye el concepto de personalidad al retratarse en el contexto de las grandes obras del arte y usurpar la identidad de iconos de la cultura pop. Con una intención lúdica, construye escenografías engañosas, al interior de las cuales se fotografía a sí mismo disfrazado.

Identidad

Frida Kahlo, Las Dos Fridas, 1939. Óleo sobre tela. 173.5 x 173 cm. Museo de Arte Moderno, Ciudad México

Cindy Sherman, Sin título #92,1981. Fotografía

Nan Goldin, Nan un mes después ser golpeada, 1984. Fotografía sobre papel, 69.5 x 101.5 cm. Galería Tate, Londres

Mónica Castillo, Autorretrato y Foto, 1995. Fotografía y Óleo sobre tela. 15 x 30 cm. Col. particular

Yasumasa Morimura, Retrato (Futago), 1988-1990. Cibacrome, 266 x 366 cm. Galería Luhring Augustine, Nueva York

Identidad

Las fotografías y videos de la holandesa Rineke Dijskra cuestionan y exponen los gestos de identidad en seres en circunstancias de transformación. En gran parte de su obra retrata a personas que se hallan en proceso de cambio, como los adolescentes, y a quienes se encuentran sujetos a distintas convenciones sociales. Aquí se presenta la serie Olivier que muestra la metamorfosis progresiva de un joven, desde el momento en que se alista al ejército. En su retrato más antiguo tiene 17 años, en el más reciente 20. En éste ya ostenta los gestos externos de la profesión elegida. El personaje ha adoptado voluntariamente una identidad colectiva que le proporciona una autoridad que va apareciendo poco a poco en su rostro. Rineke Dijkstra muestra en este caso la tensión entre los valores individuales y los de la comunidad, entre la identidad y la uniformidad.

Edad
l
Kitagawa Utamaro, Madre con niño Édouard Manet, Las burbujas de jabón, 1867. Óleo sobre tela. 100.5 x 81.4 cm. durmiendo, Japón ca 1790, Grabado en En la historia 36.5 las imágenes del cuerpo las de x 24.4 cm. Museo Museo Calouste Gulbenkian, Lisboa. madera impreso. edades del Nueva Yorkhan sido un aspecto Metropolitano, hombre Domenico Ghirlandaio, Un hombre viejo y su nieto, c.1490, Temple sobre tabla. 62 x 46 cm. Museo del Louvre, París David Hockney, Mi Madre, Bolton Abbey, Yorkshire nov. 82#4, 1982. Collage fotográfico. 120.7 x 69.9 cm. Col. David Hockney

fundamental desarrollado en todos los tiempos y culturas. Estas imágenes frecuentemente se relacionan con la preocupación por la fugacidad de la vida, pero también sirven de pretexto para mostrar acciones cotidianas, como el arrullo de la madre o el juego de las burbujas de jabón. Pero la burbuja de jabón simboliza también lo efímero de la existencia. El retrato fotográfico de la madre de David Hockney, tomado en un cementerio ruinoso, parece insinuar lo mismo. Por su parte la obra de Ghirlandaio presenta los extremos de la vida.

Edad

Martha Pacheco, Sin título, 1996. Óleo sobre tela. 70 x 100 cm. Col particular

Zoran Music, No so,os los últimos, 1970. Óleo sobre tela 65 x 81 cm, Tate Gallery, Londres.

Muerte
El fin de la existencia corporal es un tema inquietante que no ha pasado desapercibido entre las elaboraciones de imágenes del cuerpo. A veces ha sido tratado de manera directa, como en la pintura de Martha Pacheco de una mujer en la morgue, y otras se ha hecho de manera simbólica. A partir de las guerras mundiales el tema ha sido abordado con una intensidad inusitada. Algunos artistas como Zoran Music reflejan en sus pinturas la experiencia devastadora de los campos de concentración.

El Body Art es una forma de arte en la que el cuerpo es el elemento principal.

Yves Klein, ANT 82 (Antropometría de la época azul), Pigmento y resina sintética sobre papel y tela. 156.5 x282.5 cm. Museo de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, París

Yves Klein, ANT 63 (Antropometría), 1961. Pigmento y resina sintética sobre papel sobre tela. 153 x 209 cm. Col. Privada

En el Body Art no se trata simplemente de la representar el cuerpo, sino de convertirlo en una herramienta de producción artística. Uno de sus precursores fue Yves Klein, quien en los años 60 del siglo XX realizaba performance con modelos pintadas que dejaban las huellas de su cuerpo sobre superficies que posteriormente se convertían en obras plásticas.

Secretaría de Educación Pública Programa de Artes Visuales para secundaria. Material didáctico para el profesor. Segundo grado, bloque 4:

³El Cuerpo humano en la imagen´.
Coordinación del proyecto: José Antonio Espinosa. Realización: Davayane Amaro Ortega.

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