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SALA DE CASACIÓN CIVIL

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SALA DE CASACIÓN CIVIL Ponencia del Magistrado: ANTONIO RAMÍREZ JIMÉNEZ.

En el juicio por estimación e intimación de honorarios iniciado ante el Juzgado Quinto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas por los abogados HELLA MARTÍNEZ FRANCO y LUIS ALBERTO SISO, contra la sociedad de comercio BANCO INDUSTRIAL DE VENEZUELA, C.A., representada por los abogados Pablo Solórzano Araujo, Rosa Ana Díaz Fermín, Yaritza Zambrano Liscano, Marcel Zeppenfeldt Pedauga, Adriana La Salvia Tovar, Orlando Gutiérrez Gutiérrez, Brenda Chacón Pineda, Marlene Morales Vaamonde, Maria Elisa Suárez Castro, Alejandra Carolina Lattasa Guerrero, María Srour, Kama Karin Galíndez Datica, Franklin Oswaldo Sequera Madrid, Gismer Espinoza Bonilla, Nadezhda González, Luis Alberto Sevilla Terán y Alfredo José Centeno; el Juzgado Superior Quinto en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la misma Circunscripción Judicial, conociendo del recurso de hecho propuesto por la parte actora contra el auto dictado por el a quo que negó la apelación interpuesta contra la sentencia dictada por el Tribunal de Retasa constituido que declaró no tener materia sobre la cual decidir sobre los honorarios estimados e intimados, dictó sentencia el día 26 de septiembre de 2000 la cual declaró sin lugar el aludido recurso de

hecho por cuanto las decisiones de retasa, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 28 de la Ley de Abogados son inapelables.

Contra este fallo de alzada la parte actora anunció recurso de casación, el cual, una vez admitido, fue oportunamente formalizado. No hubo impugnación.

Cumplidos los trámites de sustanciación, siendo la oportunidad para decidir, lo hace esta Sala, bajo la ponencia del Magistrado que con tal carácter suscribe el presente fallo, previas las siguientes consideraciones:

CASACION DE OFICIO -I-

Con fundamento en la decisión dictada por esta Sala de Casación Civil de fecha 24 de febrero de 2000, en la que se expresa, que podrá casar de oficio los fallos sometidos a su consideración, para lo cual sólo es necesario que se detecte en ellos infracción de orden público y constitucionales como lo señala el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil, ateniéndose siempre a los postulados del artículo 23 del Código de Procedimiento Civil, se hacen las siguientes consideraciones:

La decisión recurrida en casación, se dictó con ocasión de un recurso de hecho interpuesto ante la negativa de admisión de la apelación, ejercida por la parte actora contra la sentencia dictada por el Tribunal de Retasa constituido, que declaró no tener materia sobre la cual decidir con respecto a los honorarios profesionales

. En efecto. que limita el monto que por honorarios profesionales ha de pagar el condenado en costas.Alegan los recurrentes que el Tribunal Retasador solo (sic) tenía competencia exclusiva para cuantificar los honorarios y a lo cual se encuentra circunscrito su ámbito de poder decisorio. declarando no tener materia sobre la cual decidir. la recurrida estableció lo siguiente: “. la causa en la cual se producen los honorarios reclamados. debe estimarse. es precisamente esa cuantificación la cual va a permitir al Tribunal de Retasa en su caso.Considera este Juzgador que para que el Tribunal de Retasa pueda cuantificar los honorarios estimados e intimados. tal cuantía. proceder a establecer si los honorarios estimados e intimados se .estimados. haciendo suyos los razonamientos de la decisión apelada y por considerar que el artículo 28 de la Ley de Abogados que establece la inapelabilidad de las decisiones de retasa abarca cualquier decisión dictada por el Tribunal de Retasa sin importar su naturaleza. violó los límites de su competencia. declarando su nulidad y reponiendo la causa al estado de que se vuelva a intentar la estimación e intimación de honorarios profesionales por ante un Tribunal ordinario. para entonces hacer efectiva su Por su parte. La referida decisión del Tribunal de Retasa arribó a tal conclusión. pero cuando el Tribunal Retasador.. con base en lo dispuesto en el artículo 286 del Código de Procedimiento Civil. los abogados demandantes debían acudir al procedimiento ordinario a fin de dejar demostrado pretensión. estableciendo que al no haberse estimado la demanda de la cual se derivaron los honorarios reclamados. la recurrida negó el recurso de apelación contra la mencionada decisión. invade la competencia del Juez Natural y decide materias vinculadas a la pertinencia del derecho a cobrar honorarios. pues no constaba en autos la estimación de la demanda que dio lugar a los aludidos honorarios profesionales.

como efectivamente así sucedió. impone que se establezca previamente. sea cual fuere la naturaleza de la misma.”. tal como se expondrá posteriormente. establece el artículo 28 de la Ley de Abogados en su parte in fine que: ‘Las decisiones de retasa son inapelables’. y II) que las decisiones dictadas por el Tribunal de Retasa son inapelables sin importar su naturaleza o contenido. procurando garantizar los principios de celeridad. se puedan demandar tales honorarios profesionales y así poder aplicar la limitación que en tal supuesto impone el artículo 286 del Código de Procedimiento Civil. por esta razón las apelaciones contra las sentencias de retasa son improcedentes.. la recurrida estableció dos pronunciamientos de especial trascendencia: I) que la falta de estimación de la demanda en el juicio principal que da lugar a la estimación de honorarios derivados de la condena en costas. la cuantía de dicho juicio para que. Los anteriores pronunciamientos de la recurrida se encuentran en armonía con los criterios que hasta ahora ha venido desarrollando de manera constante en esta Sala de Casación Civil. sin embargo. ello imposibilita el cumplimiento de su labor al momento de constituirse y decidir el Tribunal de Retasa. En síntesis. ambos pronunciamientos. .Ahora bien. a través del procedimiento ordinario.En el caso de autos.. por supuesto al omitirse la estimación bien de la demanda. bien de cualquier actuación realizada en el proceso primario. eficacia y prevalencia de la justicia material sobre las formas no esenciales que ella postula. es evidente que el Tribunal de Retasa se pronunció en el sentido de que no tenía materia sobre la cual decidir y la norma transcrita es específica y contundente al establecer la inapelabilidad de decisiones (sic) de retasa. posteriormente. se considera oportuno revisarlos nuevamente a la luz de la Constitución. pero por separado. se examinaran en el mismo orden expuesto. A tales fines.encuentran dentro de los parámetros que la propia Ley establece y en consecuencia aplicar la retasa.

considera necesario ratificar la doctrina de la Sala. y.II En lo que respecta a la necesidad de acudir al procedimiento ordinario para establecer la cuantía del juicio principal. cuando no se ha estimado el valor de la cosa demandada. para entonces.Por otro lado y en relación con el punto en análisis. del treinta por ciento (30%) del valor de lo litigado. Así. 6 de abril de 1994 y 27 de julio de 1994. al concluir el juicio. este pronunciamiento se encuentra respaldado por el criterio pacífico y consolidado de la Sala desde la sentencia de fecha 5 de noviembre de 1991. en las sentencias de fecha 15 de octubre de 1992. el cual establece que las costas que deba pagar la parte vencida por honorarios profesionales al abogado de la parte contraria.. entre las cuales pueden citarse las siguientes:" . por ende también. ‘en ningún caso’. ha reiterado su criterio en el sentido de que la estimación del valor de la demanda. lo siguiente: ‘La materia de costas está íntimamente relacionada con los honorarios de abogados en caso de cobro de los mismos a la parte vencida. Esta Sala de Casación Civil.. la Sala dijo: La estimación del valor de la demanda en los juicios en los cuales no conste su valor. reiteró la Sala en fallo de fecha 6 de abril de 1994. en cuanto a la vía procesal adecuada para estimar e intimar honorarios. con el valor de lo litigado. no excederán. pero sea apreciable en dinero. en sentencia de fecha 05 de noviembre de 1991. en recientes decisiones. poder liquidar y repetir del condenado en costas una suma por honorarios profesionales que no exceda del treinta por ciento del valor de lo litigado. de fecha 15 de octubre de 1992. cuando éste no hubiere sido estimado. extremando sus deberes. es elemento importante en el juicio por cuanto producen determinadas consecuencias jurídicas.. En efecto. es imprescindible para determinar el límite en el cobro de honorarios que deber pagar la parte vencida a su parte contraria. entre otras. estableciéndose en esta última lo siguiente: “. la Sala. reiterado. Esto se evidencia claramente del artículo 286 del Código de Procedimiento Civil.

Dicha disposición legal es complementada por el artículo 39 ejusdem. pues conforme al artículo 338 del Código de Procedimiento Civil ‘las controversias que se susciten entre partes en reclamación de algún derecho. el cual dice: ‘Cuando el valor de la cosa demandada no conste. salvo las que tienen por objeto el estado y la capacidad de las personas’. se ventilarán por el procedimiento ordinario. ser éste quien resolver sobre el fondo de la demanda. formulando al efecto su contradicción al contestar la demanda. El Juez debe decidir sobre la estimación en capítulo previo en la sentencia definitiva. y deberá el juzgador resolver el punto sobre la estimación. se consideran apreciables en dinero todas las demandas. Y en el escrito mediante el cual se proponga la demanda que dará comienzo a dicho juicio. El precepto legal que regula la estimación del valor de la demanda que no conste. más adelante puntualizó la Sala: ‘Desde luego. el cual establece: ‘A los efectos del artículo anterior. ante la falta de estimación de la demanda y la necesidad de fijar los honorarios de abogado que debe pagar la parte condenada en costas. es el artículo 38 del Código de Procedimiento Civil. pero sea apreciable en dinero. aparece como lógica y jurídica la idea de ocurrir al juicio ordinario. Tal juicio ordinario se dirige a superar el escollo de la falta de estimación. el demandante la estimará’: El demandado podrá rechazar dicha estimación cuando la considere insuficiente o exagerada. la causa resulte por su cuantía de la competencia de un Tribunal distinto. pero sea apreciable en dinero. Tal rechazo debe hacerse en el escrito de contestación de la demanda. Cuando por virtud de la determinación que haga el Juez en la sentencia.. En el mismo fallo. si no tienen pautado un procedimiento especial’. deberán los ahora abogados estimantes e . en capítulo previo en la sentencia definitiva’. que el indicado artículo 38 ha consagrado la posibilidad legal de que el demandado rechace la estimación formulada por el actor. y no ser motivo de reposición la incompetencia sobrevenida del Juez ante quien se propuso la demanda originalmente’.". cuando la considere insuficiente o exagerada.a) Limita el cobro de honorarios que deberá pagar la parte vencida a su parte contraria al concluir el juicio (artículo 286 del Código de Procedimiento Civil) ". Y es en razón de esa importancia que la normativa procesal le atribuye a la estimación de la demanda apreciable en dinero cuyo valor no conste..

cuando finaliza la controversia y una de las partes resulta condenada en . que a pesar del mandato expreso del artículo 38 del Código de Procedimiento Civil. una vez que quede definido y fijado en la sentencia que se dicte en el nuevo proceso ordinario que se inicie. con el derecho del deudor de dichos honorarios a no pagar una cantidad que exceda el límite legal fijado en el citado artículo 286 del Código de Procedimiento Civil.. aun cuando lo litigado sea apreciable en dinero. a percibir honorarios por los trabajos judiciales y extrajudiciales que realice. conforme al artículo 22 de la Ley de Abogados. se concilian los intereses y derechos que el ejercicio de la profesión da al abogado. de manera que. a tenor de lo dispuesto en el artículo 286 del Código de Procedimiento Civil.. En estos casos. quienes en todo deberán ser constituidos para que realicen su actividad de cuantificación de los honorarios causados. Con el criterio que se acoge. Igualmente dicho valor servirá de base a los eventuales retasadores. Conforme al precedente jurisprudencial transcrito. cuando un juicio en el que se ventilare una controversia estimable en dinero. y no de poca ocurrencia.". a través de una experticia complementaria del fallo. por la vía de una experticia complementaria del fallo que ponga fin al proceso ordinario ya referido. justamente de base.intimantes fijarle un valor al proceso en el que se causaron los honorarios cuyo valor se pretende. conciliando de esta manera el derecho de dicho acreedor para hacer efectivo el derecho que le fue reconocido en la condenatoria en costas de su adversario y el derecho del condenado en costas a que la suma que deba pagar por tal concepto no exceda del treinta por ciento (30%) del valor de lo litigado. se desconozca su valor. el acreedor a tales costas debe acudir al procedimiento ordinario para que en él se establezca la cuantía de dicho juicio. el demandante omita estimar el valor de su demanda y el demandado nada diga al respecto en su contestación. Ciertamente es posible. por concepto de honorarios de abogados de su contraria. para la aplicación del límite máximo que. si se hubiere omitido tal estimación. Este valor. servirá. para que entonces pueda hacer valer ese crédito. una de las partes resultare condenada en costas. debe pagar la parte condenada en costas.

es incuestionable la función social que para el abogado representan sus honorarios profesionales. la Ley de Abogados dispone que el procedimiento para obtener el reconocimiento del derecho del abogado a percibir honorarios profesionales causados por actuaciones extrajudiciales se desarrolle por los cauces del procedimiento breve. con ocasión de la entrada en vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. mientras que el correspondiente a las actuaciones judiciales. pues en ellos encuentra la remuneración que como contraprestación de sus servicios tiene derecho conforme al artículo 22 de la Ley que rige su ejercicio.costas. entre otros. Así. sin embargo. ha venido reexaminando sus criterios con respecto a la interpretación que se le ha dado a diversas normas que integran el ordenamiento jurídico. De allí que la Ley haya dispuesto de vías procesales expeditas para hacer efectivo ese derecho. a los efectos del artículo 286 del Código de Procedimiento Civil. La Sala. El criterio jurisprudencial transcrito ofrece una solución a esa situación. se plantea. las que variarán según la naturaleza de sus actuaciones judiciales o extrajudiciales. como si se tratare de una incidencia . los artículos 26 y 257 de la Constitución impregnan al proceso judicial de valores fundamentales. cómo se ha de establecer el monto máximo que a título de honorarios profesionales ha de pagar el condenado en costas. Ahora bien. la eficacia y la celeridad. En este sentido. se hará según la oportunidad en que se demanden los honorarios. nada dispone con respecto a las controversias no apreciables en dinero. adaptándolas a los valores y principios que ella postula.

exp. para que. en cuaderno separado al expediente en el que se cumplieron tales actuaciones. Como se indicó anteriormente. entonces éste pueda estimar e intimar el valor que considera apropiado por las actuaciones cumplidas y cuyo derecho fue reconocido. de una vez . necesariamente. Obsérvese que aun cuando la pretensión del abogado es autónoma e independiente de lo litigado en el juicio en el que prestó sus servicios. pues su desarrollo. no es necesario que el abogado que pretenda el reconocimiento de su derecho. o a través de un juicio autónomo. (Mercedes Yasmina Molina Velasco contra Paltex. ésta se desarrolla como si se tratare de una incidencia. 01-112. de acuerdo al artículo 22 de la Ley de Abogados y al artículo 22 de su Reglamento. Especial atención merece en esta oportunidad el procedimiento correspondiente para hacer efectivo el cobro de honorarios profesionales judiciales. dando lugar entonces a la fase estimativa del procedimiento. según la doctrina establecida por la Sala en sentencia de fecha 11 de diciembre de 2003. la primera fase del procedimiento está destinada especialmente a establecer si el abogado tiene o no derecho a percibir honorarios por las actuaciones que al efecto señale.A). C. una vez establecido el derecho pretendido por el abogado.innominada en el expediente en que se hubieren cumplido tales actuaciones. la controversia que exista entre el abogado y su cliente con respecto al derecho de aquél a cobrar honorarios profesionales se seguirá conforme al artículo 386 del Código de Procedimiento Civil derogado. por tanto. una declarativa y otra estimativa. cuyo texto se corresponde con el artículo 607 del mismo Código vigente. se verifica en dos fases distintas. En efecto.

el Tribunal resolverá lo que considere justo dentro de los tres días siguientes. es decir. y hágalo o no. a fin de que. de acuerdo a la letra del artículo 607 del Código de Procedimiento Civil (correspondiente al artículo 386 del mismo Código derogado) emplazará al demandado en tal pretensión (antiguo cliente) para el día siguiente a su citación. en cuyo caso. al día siguiente del vencimiento de los ocho días. el abogado deberá estimar prudencialmente el valor de su demanda. Debe observarse que la decisión del Tribunal en esta fase del procedimiento. conforme a las disposiciones que se examinan (artículos 22 de la Ley de Abogados y 22 de su Reglamento). hará valer su pretensión declarativa en la que señale las actuaciones de las que se dice acreedor. una vez que se encuentre firme la decisión que declare el derecho del abogado a percibir sus honorarios profesionales. esto es. desglosará el escrito y formará un cuaderno separado si es tramitado incidentalmente y. señale lo que a bien tenga con respecto a la reclamación del abogado. por su parte. mediante escrito presentado en el expediente en el que se encuentren tales actuaciones judiciales. pues tal actividad. El Tribunal. el abogado que tenga una controversia con su cliente con respecto a su derecho a percibir sus honorarios por actuaciones judiciales. a los mismos efectos establecidos en el artículo 38 del Código de Procedimiento Civil.estime el valor de sus actuaciones. Entonces. abrirá una articulación probatoria de ocho días para luego resolverla al noveno. en vez de resolver la controversia. a menos que considere que existe algún hecho que probar. la que se verificará en la forma ordinaria. . a título de contestación. a la letra del artículo 22 del Reglamento de la Ley de Abogados está reservada para una oportunidad distinta. No obstante lo anterior.

el trámite en segunda instancia y en lo sucesivo se corresponde con el del procedimiento ordinario ante la falta de regulación expresa en la Ley al respecto y por aplicación de lo dispuesto en el artículo 22 del mismo Código. pues tal sanción no está expresamente prevista para el caso concreto. sin que pueda declarar la confesión ficta del demandado. Esto es. En todo caso. hubiere obtenido el reconocimiento judicial del derecho a percibir honorarios profesionales por cada una de las actuaciones que ha de estimar. hecha la estimación de las actuaciones por el abogado. pues en definitiva cada una constituye título suficiente e independiente generador de derecho. . obviamente. Dicha decisión. conforme lo tiene establecido reiteradamente esta Sala de Casación Civil. se dará inicio a la segunda fase del procedimiento. es apelable libremente. una vez que concluye la primera fase del procedimiento. En lo sucesivo el trámite seguirá. bien como representante o como asistente. y la sentencia que la resuelva es recurrible en casación conforme a los límites propios de este recurso previstos en el artículo 312 del Código de Procedimiento Civil. De acuerdo al artículo 22 del Reglamento de la Ley de Abogados. siempre y cuando. conforme al artículo 22 del Código de Procedimiento Civil. sea que se dicte después de vencida la articulación probatoria. sólo puede juzgar sobre el derecho del abogado a percibir honorarios por las actuaciones judiciales en las que dice haber participado. la estimativa. conforme a lo dispuesto en los artículos 25 al 29 de la Ley de Abogados y.sea que se dicte dentro de los tres días siguientes al emplazamiento. la declarativa. por las normas de este Código en todo lo que no constituya especialidad así como respecto a la ejecución. En esta fase es que el abogado estimará sus honorarios profesionales. esto es.

pues en ambos el demandado es intimado para que dentro de los diez días siguientes. . deberá seguir el mismo procedimiento correspondiente al que debe instaurar cuando ha de reclamar los honorarios a su cliente por actuaciones judiciales. no pueden exceder del treinta por ciento (30%) del valor de lo litigado. quedará firme el decreto intimatorio o las sumas estimadas por el abogado según el caso. De no hacer uso de ese derecho el intimado. que no tienen otra limitación que la prudencia y los valores morales del abogado que los estima y la conciencia de los jueces retasadores. con el apercibimiento que. a diferencia de la reclamación que hace el abogado a su cliente por honorarios profesionales. cuando el abogado pretenda reclamar honorarios profesionales al condenado en costas. constituye un precedente legal del Procedimiento por Intimación incorporado al Código de Procedimiento Civil en su reforma de 1986. Sin embargo.el Tribunal intimará en la forma ordinaria al deudor para que dentro de los diez días siguientes se acoja al derecho de retasa. Por mandato expreso del artículo 23 de la propia Ley de Abogados. en caso de constituirse el correspondiente Tribunal. los honorarios estimados quedarán firmes y de hacerlo se procederá en la forma prevista en la Ley para la designación de los jueces retasadores y posterior pronunciamiento de la correspondiente decisión. de no hacerlo. Obsérvese que esta segunda fase. la estimativa. se oponga al procedimiento monitorio o se acoja al derecho de retasa en este especial procedimiento. los honorarios profesionales que a título de costas debe pagar la parte vencedora a su adversaria.

se desconoce ese valor o estimación por la conducta omisa de las partes en establecerlo. como se dijo anteriormente. típica del correspondiente al que se suscita por efecto de actuaciones judiciales. sin necesidad de que se produzca la segunda fase del procedimiento. en la contestación. tenemos lo siguiente: . ante la omisión del demandado en acogerse al derecho de retasa en la contestación. a diferencia del correspondiente a actuaciones judiciales. cuando se está en presencia del procedimiento judicial para hacer efectivo el cobro de honorarios profesionales causados en actuaciones extrajudiciales. la propia falta de comparecencia de éste a tal acto. en lo que respecta al procedimiento judicial que ha de seguirse para hacer efectivo el cobro de honorarios profesionales por actuaciones extrajudiciales. esto es. retomando el problema planteado en la sentencia del 5 de noviembre de 1991. el abogado deberá estimar de una vez en su demanda el valor que considere prudente por cada una de las actuaciones que afirme haber realizado. por lo que el demandado. aparte de hacer valer las defensas que estime convenientes. aun cuando era estimable en dinero.Por su parte. Ahora bien. deberá preclusivamente acogerse al derecho de retasa si no está de acuerdo con la estimación hecha. Por tanto. cómo se establece el límite máximo de los honorarios que la parte condenada en costas debe pagar a su adversaria cuando el juicio en el que se produjo tal condena. sin embargo. ateniéndose a lo establecido por el demandante. éste se tramitará de acuerdo a las pautas del procedimiento breve establecido en el Código de Procedimiento Civil. el juez que establezca el derecho. o eventualmente. también se pronunciará con respecto a la estimación hecha.

el acreedor deberá demandar en juicio aparte. conforme a lo dispuesto en la referida sentencia de 1991. Luego. habrá de practicarse una experticia complementaria del fallo. obviamente se trataría de un procedimiento que tomaría tiempo en ser resuelto para que. el acreedor de las costas pueda proceder a reclamarlas. Aun si todos los lapsos procesales se cumplieran a cabalidad. también será recurrible en casación. si la cuantía lo permite. Obsérvese que una vez que quede definitivamente firme la sentencia que imponga la correspondiente condenatoria en costas. de ser impugnado. según el caso. costosa y contraria. que el acreedor de las costas debe instaurar un procedimiento ordinario destinado a dilucidar. no se decretara alguna reposición ni hubiere casación múltiple. en definitiva a través de una experticia complementaria del fallo. al espíritu de la Ley que regula su actividad que previó mecanismos expeditos para hacer efectivo el cobro de los honorarios a que tiene derecho por el ejercicio de su profesión. el valor del juicio que dio lugar a la imposición en costas para que entonces ese acreedor proponga su reclamación conforme al procedimiento descrito precedentemente.La solución que hasta ahora se ha venido dando a esta situación. posteriormente reiterada en varias ocasiones. con la designación de los expertos necesarios. es indudablemente una fórmula lenta. esto es. probablemente tendrá dos instancias y. el establecimiento del valor de lo litigado en el procedimiento que dio lugar a la condenatoria en costas. por los trámites del procedimiento ordinario. Este segundo juicio. recurso de casación. una vez que se establezca la cuantía de aquél juicio. cuyo dictamen. en lo que respecta al abogado. entonces. provocará un pronunciamiento del juez el cual será apelable libremente y. Aunado a la evidente ineficacia práctica de esta solución se suman .

es decir. Ahora bien. la Sala considera oportuno aplicar por analogía. la solución que se da a los juicios que no son estimables en dinero. En este sentido. inspiran el proceso judicial venezolano. la Sala considera que esta solución no se corresponde con los valores de efectividad y celeridad que. Desde el punto de vista procesal.problemas colaterales como las costas que genere el segundo juicio y cual será la cuantía del mismo. no se consideran apreciables en dinero las demandas sobre estado y capacidad de las personas. por tanto. cuánto vale el divorcio de una persona o su separación de cuerpos. sin embargo existen procedimientos de tal especie de carácter contencioso en los que existe condenatoria en costas. tal como sucede en el juicio de divorcio. constitucionalmente. Ahora bien. de acuerdo al artículo 39 del Código de Procedimiento Civil. obviamente que en estos casos no es posible aplicar una limitación cuantitativa a los honorarios que se deben al vencedor en costas con base al valor de la demanda pues ésta no existe. si la cuantía del segundo juicio será la misma de aquél cuya cuantía se busca establecer o podría ser una distinta. cuál es el límite de la reclamación que tiene el vencedor en costas en un juicio estimable en dinero que no se haya estimado. se impone una revisión de la misma que se corresponda con la realidad actual. cómo podría aplicarse la limitación establecida en el artículo 286 del Código de Procedimiento Civil. en estos casos en los que la demanda no es apreciable en dinero. Así. ante la evidente falta de regulación de una situación como la descrita. imponer esta limitación en condenas en costas derivadas de juicios sobre estado y capacidad de las personas es tan absurda . esto es. tal como lo recomienda el artículo 4° del Código Civil.

conforme a la propia declaración de la parte. pues debe recordarse que las costas tienen una función netamente restablecedora. Así. en materia de estado y capacidad de las personas. Entonces. la moral y la lealtad y probidad que se deben las partes en el proceso. obviamente. que produzca el instrumento fundamental de la demanda.como que se exija al demandante de una resolución de un contrato celebrado verbalmente que cumpla con el requisito establecido en el ordinal 6° del artículo 340 del Código de Procedimiento Civil. aun cuando. a pesar de ser apreciable en dinero. cuando las reclame al vencido no puede imponérsele limitación distinta a la prudencia. la Sala debe hacer las siguientes precisiones adicionales: La estimación de la demanda es una carga procesal que tiene el litigante. volviendo al caso de la demanda que. pues su omisión puede acarrear consecuencias desfavorables. eventualmente el valor . esto es. cuya observancia es obligatoria conforme al artículo 1° de la Ley de Abogados. simplemente no se instrumentó. puesto que. y a riesgo de someterse al procedimiento disciplinario a que hubiere lugar por su infracción. siguiendo con estricto apego las pautas deónticas que al efecto establece el Código de Ética Profesional del Abogado Venezolano. lo que en tales situaciones deberá ser especialmente observado también por los jueces retasadores en caso de que éstos sean designados. tal instrumento no existe ya que la relación contractual que pretende resolver. como podría ser la imposibilidad de acceder al recurso de casación. si hubiere un juicio contencioso y de él resultare una de las partes vencedora en costas. no hubiere sido estimada.

no significa que se trate de una carga exclusiva de éste. si así ocurre.intrínseco de lo litigado supere la cuantía necesaria al efecto. esto es. en consecuencia. si va a triunfar o no. la estimación de la demanda y. Ahora bien. o proponiendo él la estimación que considere oportuna al caso concreto en su contestación de la demanda. el litigante sabe que puede fracasar en la litis y que. e incluso. pues el demandado puede efectivamente provocar tal estimación. las que ha de pagar en caso de que pierda el juicio. Sin embargo. Obsérvese que el desarrollo que el Código de Procedimiento Civil ofrece al respecto. se . se presume que conoce que los efectos naturales del proceso son: La cosa juzgada y las costas. independientemente de que aparezca en el proceso como demandante o demandado. el litigante que deliberadamente o por simple negligencia omita velar por el justo y oportuno establecimiento del valor de lo litigado. puede impugnarla por exagerada o exigua. el establecimiento cierto del valor de lo litigado es carga de ambos litigantes. no obstante. cuando se hubiere estimado la demanda. Así. no describe la estimación de la demanda como una obligación ni tampoco como un mero deber. el hecho de que en el mencionado Código se establezca que incumbe al demandante estimar el valor de su demanda. desde el momento en que un justiciable entra en juicio desconoce cuál va a ser su desenlace. será condenado al pago de las costas. Por tanto. bien proponiendo una cuestión previa en la que plantee el defecto de forma del libelo de demanda por tal omisión. dada la necesaria asistencia jurídica de la que debe ser provisto por mandato expreso del artículo 4° de la Ley de Abogados. Por tanto.

las partes hubieren incumplido con su carga procesal de establecer oportunamente el valor de lo litigado. En efecto.expone a que. no sólo vea limitado su acceso al recurso de casación. De esta forma la Sala establece que la limitación establecida en el artículo 286 del Código de Procedimiento Civil. En este sentido. no pueda excepcionarse a la estimación que por honorarios profesionales le proponga su adversario vencedor en costas con la limitación que establece el artículo 286 del Código de Procedimiento Civil. según el cual. es de vieja data la sentencia que de manera categórica negó la apelación a las decisiones que se dicten en la fase estimativa del procedimiento. no es oponible por la parte condenada en costas en los juicios sobre estado y capacidad de las personas. la Sala considera igualmente oportuno reexaminar su criterio con respecto a la interpretación que ha dado del artículo 28 de la Ley de Abogados. en lo que al tema atañe. establecido lo anterior. De esta forma. de resultar vencido en la controversia con la consecuente condenatoria en costas. Con la solución que ahora se adopta. -III- Ahora bien. sino también. así como en cualquier otra en que se lo hubiere hecho valer. la Sala adapta su criterio al nuevo texto constitucional y lo armoniza igualmente con el espíritu de la Ley de Abogados en el sentido de proveer al profesional del derecho de medios expeditos para hacer efectivo su derecho. la Sala abandona expresamente su criterio sostenido en su sentencia del 5 de noviembre de 1991. pudiendo entonces el abogado hacer valer su derecho directamente. las decisiones de retasa son inapelables. en sentencia . sin agotar un procedimiento previo y mediante la vía indicada en la presente decisión. ni en aquellos en los que aun siendo estimables.

y de que.”. al estar redactada en plural la disposición legal. en virtud de que la parte in fine del artículo 28 de la mencionada Ley la decisión era inapelable’.. La disposición legal comentada es terminante al negar la apelación contra las decisiones de sobre retasa.de fecha 3 de agosto de 1967. era una decisión sobre retasa. Sin embargo.Por último.. en decisión de fecha 31 de enero de 1978. se estableció la siguiente jurisprudencia que hoy se reitera que modificó jurisprudencia del 3-8-67. Es de advertir que este dispositivo legal se refiere no sólo a la sentencia de retasa propiamente dicha. la Sala estableció el siguiente criterio: “. ‘las decisiones de retasa son inapelables’. incluyéndosele argumentos adicionales como el elemento interpretativo gramatical. sino también a cualquier otra clase de decisión recaída en incidencias conexas con esa materia y entre las cuales aparece expresamente contemplada en el citado artículo 28. según el cual... en cuanto a la infracción del artículo 28 de la Ley de Abogados por considerar la recurrida que ‘la decisión dictada unipersonalmente por el Juez de la Primera Instancia. por la cual al decidir el recurso de hecho ejercido contra el Auto (sic) de veintisiete (27) de octubre de mil novecientos setenta y cinco (1975). reiterando un precedente de fecha 25 de marzo de 1976. El anterior criterio ha sido reiterado en numerosos fallos dictados por esta Sala de Casación Civil. y aunque no lo fuera. ‘No es correcto el auto del . corre al folio cuarenta (40) decisión de esta Corte de fecha 25 de marzo de mil novecientos setenta y seis (1976). entre otros el pronunciado el 19 de julio de 2000.porque de conformidad con el artículo 28 de la vigente Ley de Abogados. pues sería un absurdo jurídico que la ley no diera apelación contra el fallo de retasa propiamente tal. donde pueden aparecer involucradas cantidades de un monto considerable y la concediera para revisar una situación de menor entidad como lo es la fijación de los emolumentos de los retasadores.. bastaría una simple consideración lógica para llegar a la misma conclusión. la que surge con la fijación de los honorarios de los retasadores y de la oportunidad para que sean consignados por la parte interesada. ya en vigor para la fecha en que el Juez de la causa dictó su expresado auto.. el cual fue el siguiente: “. la propia Sala de Casación Civil sostuvo un criterio diferente. debe entenderse que la negativa de apelación se entiende para la sentencia de retasa propiamente dicha como para las dictadas durante esa fase del procedimiento.

en el procedimiento seguido por el ciudadano ISAÍAS ROJAS ARENAS.Juez de la alzada que denegó la admisibilidad del recurso de casación anunciado contra la sentencia dictada en la incidencia de cobro de honorarios profesionales dicha.”. pues la dictada en Primera Instancia que dio lugar a la recurrida en casación. procurando la solución que aparezca más garantista de ese derecho tal como lo ordena el artículo 23 de la propia Constitución. en razón de que la de primera instancia era inapelable. siendo que la apelación es el medio a través del cual se patentizan ese derecho fundamental.. el cual ha sido ampliado a todo proceso judicial por Sala Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia. las sentencias sobre retasa son inapelables. Consiguientemente por dar la recurrida un alcance que no contiene el artículo 28 de la Ley de Abogados y considerar inapelable la sentencia de Primera Instancia y decir que por ello careció de materia sobre la cual decidir. tal como aparece en la sentencia dictada el15 de marzo de 2000. y se refiere únicamente a un punto de derecho. porque si bien. nuevamente la Sala entra a reexaminar su actual criterio. debe tomarse en cuenta que el derecho a la doble instancia en materia penal es un derecho humano reconocido por la Convención Interamericana de Derechos Humanos.. esto es. toda interpretación que se haga en tal sentido debe hacérsela de manera progresiva. por la que declaró que no tenía materia sobre la cual decidir. En este sentido. infringió la mencionada disposición. lo cierto es que la sentencia contra la cual se anunció el recurso de casación no participa de esta naturaleza. no fue por el Tribunal Retasador. . como es la cuestión de que por no haber consignado oportunamente los honorarios de los retasadores. pedimento formulado por la contraparte. el que se corresponde con el establecido el 3 de agosto de 1967. con vista a los valores establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. a tenor de lo estatuido en el artículo 28 in fine de la Ley de Abogados. debe entenderse renunciado el ejercicio del derecho de retasa. (Subrayado de la Sala) Ahora bien.

la decisión de retasa no juzga sobre hechos ni sobre derecho. con base a la escala axiológica descrita en el Código de Ética del Abogado Venezolano y a su conciencia. la justeza de los honorarios a que aspira un abogado por el ejercicio de su profesión. y en caso de considerarlo exagerado. pues a ellos se les pide que determinen. dictan una decisión de equidad antes que de derecho. reducirlo al monto que estimen justo y equitativo. y es que la función que ejercen los retasadores. el sobre quantum que con base en tales valores debe dársele a determinadas actuaciones cumplidas por el abogado. sólo se remiten a las dictadas por el Tribunal Retasador constituido por sus tres miembros. La Sala considera que las “decisiones de retasa” a que se refiere la norma. y cuyo contenido sea el desarrollo de la única competencia que legalmente tienen establecida. lo que impone revisar cual debe ser su verdadero alcance. estimar si el valor que el abogado ha fijado a sus actuaciones es aceptable o no.Por tanto. quienes responden a una función social y gremial. aun cuando son abogados. particularmente. la previsión contenida en el in fine del artículo 28 de la Ley de Abogados constituye una evidente limitación al referido derecho fundamental. La razón por la que este tipo de decisiones es inapelable es simple. Entonces. excluidas de apelación. sino sobre los valores éticos involucrados con el ejercicio profesional y. . esto es.

y. tal como lo dispone el artículo 624 del Código de Procedimiento Civil. . son inapelables. tal como lo establece el artículo 312 del mismo código. son irrecurribles en casación las decisiones dictadas conforme a la equidad.De allí que las decisiones de retasa al igual que la de los árbitros. por similares razones. arbitradores o de equidad.

salvo las decisiones de retasa propiamente dichas. esto es. según el agravio y el carácter de la decisión de que se trate. dictadas por el juez unipersonal o por el órgano colegiado que se designe al efecto. en el caso concreto. aquellas que se limiten a establecer exclusivamente el valor de las actuaciones estimadas por el abogado. . dada la falta de estimación del juicio en el que se produjo la condena en costas que originó la reclamación por honorarios profesionales. las que. Ahora bien. y retoma. o de retasa. las decisiones dictadas en la fase estimativa del procedimiento para hacer efectivo el cobro de los honorarios profesionales por parte del abogado.En consecuencia. por mandato expreso del in fine del artículo 28 de la Ley de Abogados. en los términos expuestos en esta decisión. De esta forma la Sala abandona nuevamente su criterio establecido en sentencia de fecha 3 de agosto de 1967. así como en cualquier otra sentencia en que lo hubiere hecho valer. el criterio establecido en su sentencia de fecha 25 de marzo de 1976 y reiterado en el fallo de fecha 31 de enero de 1978. los abogados estimantes debían acudir al procedimiento ordinario a fin de establecer previamente tal cuantía para entonces poder hacer efectivo su derecho derivado de la aludida condenatoria en costas. serán apelables de acuerdo con las reglas ordinarias establecidas en el Código de Procedimiento Civil. esto es. son inapelables. la recurrida negó el recurso de apelación contra la decisión dictada por el Tribunal de Retasa que estableció que.

como sería en el presente caso la reposición de la causa al estado de que el Juzgado Superior que resulte competente admita la apelación ejercida por la parte actora. la recurrida aplicó falsamente el artículo 28 de la Ley de Abogados para negar la apelación ejercida. celeridad y prevalencia de la justicia sobre las formas no esenciales. finalmente se revoque la decisión apelada cuya ilegalidad ha sido constatada con ocasión del presente recurso de casación.Conforme ha quedado expuesto. Así se decide. a fin de evitar reposiciones inútiles. declara la nulidad de la decisión dictada por el Tribunal de Retasa el día 11 de abril de 2000 y repone la causa al estado de que dicho Tribunal efectivamente retase los honorarios estimados por la parte actora cuyo derecho fue reconocido por sentencia definitivamente firme. con base en los mismos principios de eficacia. con respecto a los abogados demandantes. para que luego. Aunado a lo anterior. conforme al criterio establecido en la presente decisión. pone fin a su actual procedimiento. éstos tendrán que proponer nuevamente su demanda por los cauces del procedimiento ordinario. sino que. la referida decisión no sólo deja de responder a la esencia y competencia natural y exclusiva del Tribunal de Retasa.- . además. casa de oficio el fallo recurrido. de conformidad con lo dispuesto en el artículo 322 del Código de Procedimiento Civil. pues de acuerdo con su dispositivo. Por tanto. la Sala. negó al formalizante el ejercicio de su derecho a recurrir el fallo apelado con el evidente menoscabo a su derecho a la defensa lo que permite a la Sala casar de oficio el fallo recurrido en uso d la facultad que le confiere el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil.

en Caracas a los veintisiete (27) días del mes de agosto del dos mil cuatro. administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley. CASA DE OFICIO la sentencia dictada por el Juzgado Superior Quinto en lo Civil.DECISIÓN Por las razones antes expuestas. firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia. regístrese y remítase el expediente al Juzgado Quinto de Primera Instancia en lo Civil. ________________________ . En consecuencia se declara la nulidad de la decisión dictada por el Tribunal de Retasa el día 11 de abril de 2000 y repone la causa al estado de que dicho Tribunal efectivamente retase los honorarios estimados por la parte actora y cuyo derecho fue reconocido por sentencia definitivamente firme. Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas. Publíquese. Dada. en Sala de Casación Civil. El Presidente de la Sala. Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas. Particípese esta remisión al Juzgado de origen ya mencionado. Años: 194° de la Independencia y 145° de la Federación. este Tribunal Supremo de Justicia. en fecha 26 de septiembre de 2000.

___________________________ ENRIQUE DURÁN FERNÁNDEZ EXP. N° AA20-C-2001-000329 .CARLOS OBERTO VÉLEZ El Vicepresidente Ponente ________________________ ANTONIO RAMÍREZ JIMÉNEZ Magistrado. _____________________________ TULIO ÁLVAREZ LEDO El Secretario.

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