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Diagnóstico de Genero en Comunidades Guaraníes del Chaco Boliviano

Diagnóstico de Genero en Comunidades Guaraníes del Chaco Boliviano

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Diagnóstico de Género en Comunidades Guaraníes
Municipios de Lagunillas y Gutiérrez del Departamento de Santa Cruz.

Proyecto de reducción de la incidencia de la pobreza e inseguridad alimentaria en comunidades rurales de Municipios del Chaco y Altiplano Boliviano Noviembre del 2010
Diagnóstico de Género en Comunidades Guaraníes
Municipios de Lagunillas y Gutiérrez del Departamento de Santa Cruz.

Proyecto de reducción de la incidencia de la pobreza e inseguridad alimentaria en comunidades rurales de Municipios del Chaco y Altiplano Boliviano Noviembre del 2010

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Diagnóstico de Género en Comunidades Guaraníes

Municipios de Lagunillas y Gutiérrez del Departamento de Santa Cruz.

Proyecto de reducción de la incidencia de la pobreza e inseguridad alimentaria en comunidades rurales de Municipios del Chaco y Altiplano Boliviano Noviembre del 2010

Oficina de Acción contra el Hambre. C/ #5 Este nº 30 Esquina Av. La Salle, Equipetrol, Santa-Cruz de la Sierra (Bolivia) Tel./Fax.: +(591-3) 341 81 96 www.accioncontraelhambre.org Acción contra el Hambre es una organización de ayuda humanitaria de ámbito internacional, apolítica y aconfesional, que interviene en 40 países de los cinco continentes. Desde el año 2000 está presente en Bolivia, llevando a cabo proyectos de seguridad alimentaria, abastecimiento de agua, saneamiento básico, ayuda humanitaria y preparación ante desastres, con los que se ha contribuido a la mejora de las condiciones de vida de miles familias bolivianas en situación de especial vulnerabilidad.

Autora: Milenca Torrico D. Equipo de apoyo: - Briguitt Olaguivel T - Rosalía Rosado R. - Felipe Morales B. Francisco Agramont B. Coordinador de Proyecto ACH-Bolivia María Jimena Peroni Coordinadora Seguridad Alimentaria y Nutricional ACH-Bolivia Edición y fotografías: Unidad de Comunicación ACH-Bolivia Diseño y diagramación: Noelia Rojas Santa Cruz de la Sierra - Bolivia Noviembre 2010

Este documento refleja exclusivamente las opiniones, ideas y criterios técnicos de sus autores y no representa en ningún caso la postura oficial de Acción Contra el Hambre ni del Gobierno de Navarra respecto de los temas abordados en su interior.

Un orden social democrático se logrará cuando las mujeres dividan su tiempo y esfuerzo en los ámbitos privados y/o domésticos y ámbito público; cuando la comunidad genere las condiciones para que hombres y mujeres dispongan de su tiempo, cuerpo y espacio, para producir, capacitarse, informarse y ejercer sus derechos

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Acción contra el Hambre (ACH) en Paraguay y Bolivia, quiere dedicar la publicación de este estudio sobre la realidad cotidiana de los hombres y mujeres indígenas del Chaco, a la memoria de Hugo Daniel Ramírez Osorio, buen compañero y excelente profesional que contribuyó desde la Coordinadora por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (CAPI), a la puesta en marcha del trabajo compartido entre ACH y los pueblos indígenas del Paraguay. Hugo nació en un pequeño pueblo del sur del Paraguay: Coronel Bogado, en 1979. Tras haber estudiado en el seminario de Encarnación, y estudiar en la Universidad Católica de Asunción, posteriormente culminó en Europa estudios de Ciencias Políticas. A partir de mediados de la década de los 2000, y a pesar de su joven edad, ya se dedicó de lleno a lucha con los Pueblos Indígenas del Paraguay, por la reivindicación de sus derechos. Acompañó a las organizaciones de pueblos indígenas de la Región Oriental y la Región Occidental (Chaco paraguayo) en las reivindicaciones de tierra, la lucha por el territorio, y la aplicación de políticas públicas a favor de las comunidades indígenas, postergadas y con serios problemas de hambre y marginación. Nunca Hugo pudo comprender por qué, en un país con pocos habitantes, la gente indígena tuviera que sufrir hambre. Estas preguntas lo llevaron a estar muy de cerca a acompañar a la Coordinadora por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (CAPI), una organización nacional que aglutina a numerosas organizaciones de pueblos del Paraguay, así como participar en proyectos universitarios a favor de los derechos de los sectores más humildes del Paraguay. Se destaca asimismo el acompañamiento que tuvo Hugo en la lucha de las mujeres indígenas del Paraguay y otros países de América. Sin embargo, en la plenitud de su vida, Hugo Ramírez falleció en un accidente de tránsito camino al Chaco, el 29 de abril de 2010, cuando participaría de un encuentro a favor de las comunidades y el ecosistema chaqueño: el Foro de Articulación Chaqueña. Fue un luchador de los derechos humanos del Paraguay, y sus ideales de justicia e igualdad han inspirado a muchas personas a sumarse a una iniciativa que hoy pretende seguir el corto pero fructífero camino que Hugo dejo a su paso por este mundo: la Fundación Hugo Daniel Ramírez Osorio. Son breves palabras de homenaje a una persona sencilla y humilde pero tenaz luchadora y defensora de los Derechos Humanos.

PRESENTACIÓ

Acción contra el Hambre (ACH) en Bolivia inició en agosto de 2010 la ejecución del proyecto “Reducción de la incidencia de la pobreza e inseguridad alimentaría en comunidades rurales de Municipios del Chaco y Altiplano”. El proyecto esta financiado por el Gobierno de Navarra y busca mejorar las condiciones de vida de comunidades indígenas guaraníes y aymaras, a través de una estrategia de empoderamiento de las mujeres de comunidades beneficiarias que posibilite desplegar el potencial de las mujeres organizadas para aportar a la reducción de la inseguridad alimentaria de sus familias y comunidades. Para contribuir a dicho objetivo, el proyecto plantea tres líneas de acción adaptadas a los diferentes contextos en los que se desarrolla el proyecto; a) la mejora de la seguridad alimentaría a través de la producción y preparación de alimentos destinados a programas comunitarios de Desayunos Escolares y difusión de prácticas alimentarías e higiénicas, b) el apoyo a emprendimientos productivos y de inserción a mercados protagonizados por organizaciones de mujeres indígenas, c) y el soporte al proceso incipiente de creación de liderazgos femeninos indígenas, así como su fortalecimiento organizativo. Como parte de la implementación de este proyecto y la implementación de acciones orientadas a la “reducción de la inseguridad alimentaría” se ha programado la realización de un diagnóstico de género que permita identificar la condición y situación de vida de mujeres y hombres en comunidades guaraníes, así como las relaciones de género en los roles productivos, reproductivos y comunitarios, para orientar las estrategias de intervención del proyecto y contribuir al establecimiento de la línea de base del mismo. El diagnóstico fue elaborado con la participación de mujeres líderes de la Asamblea del Pueblo Guaraní, de las capitanías y las comunidades y los resultados del diagnóstico los presentamos a continuación. Esperamos que la lectura del mismo nos sirva a todos no solo para comprender la realidad de las comunidades guaraníes sino sobre todo, para contar con un punto de partida común que nos ayude a transformar esa realidad y construir un mundo con principios de equidad e igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. Lic. Francisco E. Agramont Botello Coordinador de Proyecto

CONTENID

I. RESUMEN EJECUTIVO II. INTRODUCCIÓN III. OBJETIVOS DEL DIAGNÓSTICO • General • Específicos IV. • • • • METODOLOGÍA ¿Cuál fue el camino recorrido? Etapas del diagnóstico: ¿Cómo se hizo todo esto? 1er. Momento: Investigación bibliográfica y construcción metodológica • 2do. Momento: Construcción de instrumentos de recolección de información cualitativa y cuantitativa para el trabajo de campo • 3er. Momento: Trabajo de Campo • 4to. Momento: Elaboración del informe y validación V. • • • • MARCO TEÓRICO Y REFERENCIAL ¿Qué será esto del género? ¿Y que sabemos sobre la masculinidad y violencia? ¿Qué entendemos por violencia? La coyuntura actual y la participación política, social y organizativa de las mujeres • Bolivia cuenta con un Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades VI. • • • • • • CONTEXTO MUNICIPAL Pobreza Economía Servicios básicos Educación Salud Operadores de Justicia

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VII. LA ASAMBLEA DEL PUEBLO GUARANÍ • La plataforma política de la APG VIII. RESULTADOS DEL DIAGNÓSTICO • De los documentos revisados

IX. GENERALIDADES DE LAS COMUNIDADES INVOLUCRADAS • ¿Quiénes son, cómo viven? ¿A qué se dedican hombres y mujeres? • ¿Cómo están las comunidades involucradas en el Diagnóstico de Género?

47 47 48 51 51 53 53 56 57 60 62 64 66 67 69 74 77 87 87 88 88 89 90 90 91 91 93

X. INEQUIDADES DE GÉNERO DESDE EL ÁMBITO PÚBLICO/ PRIVADO
• • • • • • • • • • • • Ámbito Productivo (trabajo agrícola, producción de bienes y servicios) ¿Qué hacen los hombres en el ámbito productivo? Del acceso a los procesos de capacitación Preferencia de temas de capacitación Desde el hogar: ¿qué actividades realizan hombres y mujeres? ¿Quién administra el dinero en el hogar? Y los hombres… ¿dónde están en este asunto doméstico? Violencia Intrafamiliar ¿Y las instituciones que reciben estas denuncias? Autonomía Económica Participación política social y organizativa de las mujeres Medios por el cual se informan las comunidades

XI. CONCLUSIONES XII. • • • • • • • • RECOMENDACIONES Para la institución Acción Contra el Hambre Para la Asamblea del Pueblo Guaraní Para las Capitanías Para las Comunidades Para la organización de mujeres Para los Gobiernos Municipales Para los Gobiernos Departamentales y Nacionales Para las O.N.G

XIII. BIBLIOGRAFÍA

I

Resumen Ejecutivo
El diagnóstico de género se realizó en seis comunidades guaraníes de los municipios de Lagunillas y Gutiérrez de la Provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz, en el marco del proyecto de “Reducción de la incidencia de la pobreza e inseguridad alimentaria en comunidades rurales de Municipios del Chaco y Altiplano Boliviano”. El diagnóstico muestra el estado de la cuestión de género en el ámbito de las comunidades indígenas guaraníes donde la realidad de las mujeres parece estar atrapada en otro tiempo o pertenecer a una coyuntura política, distinta a la actual, la cual está precisamente caracterizada por la vigencia de una Nueva Constitución Política del Estado que reconoce, garantiza y promueve el cumplimiento pleno de los derechos de las mujeres. Un aspecto central que desde la categoría de género se ha podido observar en estas comunidades, es la acentuada falta de autonomía de las mujeres guaraníes en casi todos los órdenes de sus vidas: las mujeres guaraníes no tienen control de su cuerpo, de su tiempo, de su capacidad de movilización, no cuentan con información necesaria de la realidad en la que viven, desconocen derechos sexuales y reproductivos y las sanciones contra la violencia familiar. A su vez, tienen una limitada participación en los procesos de toma de decisiones en sus distintos niveles de organización social y el liderazgo femenino es nulo, casi inexistente en la comunidad. No tienen una conciencia ciudadana para exigir que las mujeres deban construir su propia organización, que deban elegir a sus representantes en el nivel nacional de su organización y no existen organizaciones públicas o privadas que trabajen en el fortalecimiento del liderazgo femenino. El liderazgo dominante es masculino, reconocido por las mujeres como la única que puede resolver los problemas de la comunidad. En el ámbito económico, la población en general de la zona tiene una limitada autonomía económica y en los últimos años, esto ha sido agravado por el

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recurrente fenómeno de la sequía que acrecienta la situación de inseguridad alimentaria que soporta la región. En este contexto, las mujeres dependen casi en absoluto de los ingresos de la comercialización que realizan los esposos con el maíz, o en su defecto del trabajo de los mismos fuera de la comunidad. Pese a ser las mujeres las principales responsables de la alimentación en el hogar, la mayoría de las mujeres (un 90%) no han tenido la oportunidad de capacitarse y desarrollar emprendimientos productivos que les permita la generación de ingresos adicionales que contribuyan a la seguridad alimentaria del hogar y por ende, son los esposos los que toman decisiones respecto al uso y destinos de los ingresos familiares en la mayoría de los hogares de las comunidades guaraníes. Un elemento estrechamente relacionado, que en gran modo explica esa limitada autonomía de las mujeres, es la estricta división sexual del trabajo que persiste en las comunidades guaraníes que fueron parte del diagnóstico. Las mujeres viven virtualmente recluidas en sus hogares debido a esa marcada división sexual del trabajo que las lleva a permanecer en el ámbito privado/ domestico donde ellas invierten tiempo y esfuerzo en las actividades de reproducción sin ser reconocidas y valoradas por la comunidad. En las comunidades guaraníes, lo privado y/o doméstico es un espacio que ratifica a las mujeres la condición de dependencia. El espacio público en cambio es atribuido históricamente a los hombres, este es un espacio netamente masculino, donde construyen capacidades necesarias para desenvolverse, tomar decisiones, gestionar y participar activamente en la comunidad. Toda esta situación de inequidad y dependencia de las mujeres se asienta en mandatos ideológicos de género respecto del deber ser, de hombres y mujeres construida por la cultura guaraní. Obviamente toda esta forma de organización del mundo guaraní esta naturalizada, es decir, la falta de autonomía de las mujeres es vista como algo natural por hombres y mujeres y justificada por la necesidad de protección de las mujeres de los peligros del mundo externo. Lo más llamativo del diagnóstico es que, la falta de autonomía esta sostenida por una persistente violencia en el ámbito doméstico ejercida por los hombres para evitar alteraciones en los valores y costumbres que sostiene al pueblo guaraní. Resumiendo los hallazgos del diagnóstico, podemos decir que la población femenina en el pueblo guaraní aún no se ha vinculado a la coyuntura actual que

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vive el país donde las organizaciones sociales y sindicales han fortalecido la participación de las mujeres tanto dentro de sus organizaciones como fuera de ellas. Las mujeres de las comunidades guaraníes tienen una limitada autonomía, son altamente dependientes de sus esposos y permanecen todavía recluidas en el ámbito domestico donde son victimas de la violencia sobre todo psicológica que queda expresada en la baja autoestima, inseguridad personal, poca participación, ausencia de iniciativas productivas de mujeres, ejercicio ciudadano limitado y no reconocimiento por parte de la comunidad del aporte y esfuerzo de las mujeres al cuidado y mantenimiento de la familia. Revertir esta situación es entonces uno de los principales desafíos para el conjunto del pueblo guaraní y para las instituciones gubernamentales y no gubernamentales que trabajan en la zona. La presentación de este informe es precisamente una contribución en ese sentido de Acción Contra el Hambre (ACH)

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II

Introducción
Desde 2009 la institución Acción Contra el Hambre (ACH) inicia su presencia en la Región del Chaco de Santa Cruz, región que está compuesta mayormente por comunidades indígenas guaraníes. La intervención institucional en la región responde a la alta inseguridad alimentaria, deterioro ambiental agravado por las recurrentes sequías y el proceso de deforestación acelerada. El trabajo continuo y sobre todo participativo entre la comunidad y la institución, ha dado pie a nuevos proyectos que incluye, mejora de la producción agropecuaria, transformación de alimentos vinculados al desayuno escolar elaboración de artesanías, y fortalecimiento de las organizaciones representativas de la comunidad. El presente diagnostico se inscribe en el marco del proyecto “Reducción de la incidencia de la pobreza e inseguridad alimentaria en las comunidades rurales de Municipios del Chaco y Altiplano Boliviano”, siendo una respuesta a las inquietudes de las comunidades, a través del apoyo de iniciativas de aprovechamiento sostenibles de los recursos productivos locales y de generación de ingresos económicos, impulsadas por organizaciones de mujeres indígenas guaraní. La iniciativa pretende contribuir en su accionar al desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas de hombres y mujeres para el logro del desarrollo de sus familias y comunidades, mediante emprendimientos productivos con visión de mercado, liderados por mujeres. Acción Contra el Hambre ha focalizado a las mujeres como principales protagonistas del proyecto por el papel determinante que ellas juegan en la seguridad alimentaria de sus hogares así como en el bienestar y desarrollo de las familias y comunidades. Por esa razón se ha generado la necesidad de realizar un Diagnóstico de la situación de Género en las comunidades guaraníes del Chaco cruceño, desde

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el enfoque de género, que identifique la condición y situación de vida de mujeres y hombres, en los ámbitos productivos, reproductivos y comunitarios, develando las inequidades y oportunidades, describiendo imaginarios y valores que dan unos y otros de sus desempeños en estos ámbitos. El presente documento es el resultado de la implementación de métodos, técnicas e instrumentos planteados en la propuesta metodológica en el apartado 4. Los hallazgos encontrados revelan una realidad en la que las mujeres de las comunidades guaraníes carecen del tiempo, información, dinero, experiencia, poder y motivación necesaria para ejercer el derecho a la propia identidad, a la pertenencia, a la autoestima, a la realización personal y al ejercicio del derecho a la ciudadanía; pese a la coyuntura política favorable y pese a la conclusión del largo proceso de lucha del pueblo guaraní para liberase del dominio que ejercían los propietarios y hacendados con las comunidades cautivas guaraníes. Esta situación debe interpelar al conjunto de actores, gubernamentales, no gubernamentales y comunitarios a actuar para transformar esa realidad. El pueblo guaraní no puede prescindir de la mitad de su población para alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza e inseguridad alimentaría de sus comunidades.

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III

Objetivos del Diagnóstico
General
Obtener y sistematizar información procedente de fuentes primarias y secundarias, sobre la situación de las mujeres indígenas en comunidades guaraníes del Chaco cruceño, con enfoque integral pero focalizado en el ámbito productivo.

Específicos
• •

Contextualizar el estado de la cuestión de género en el ámbito de las comunidades Indígenas Guaraníes del Chaco cruceño. Identificar y analizar las principales desigualdades de género y temas prioritarios para las mujeres en las comunidades indígenas del Chaco cruceño destacando las diferencias entre pueblos o naciones indígenas. Visibilizar las causas de las desigualdades dentro de sus contextos y recomendar las vías más sostenibles para remover las barreras que impiden establecer una igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, enfatizando el análisis sobre la relación entre el trabajo domestico y la participación de mujeres en el trabajo orientado a la generación ingresos del hogar. Caracterización de las fuentes y niveles de ingresos de las familias de comunidades guaraníes, condiciones de trabajo productivo de las mujeres indígenas, acceso a recursos productivos básicos e identificación de experiencias relevantes de emprendimiento e iniciativas promovidas por mujeres indígenas. Analizar el nivel de participación de la mujer en los procesos de toma de decisiones de los diferentes niveles de organización territorial y capacidad

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organizativa, liderazgo e incidencia pública de las redes, grupos y/o asociaciones de mujeres indígenas. • Visibilizar políticas públicas, así como, programas y proyectos destinados al colectivo de mujeres indígenas, impulsados desde instituciones públicas y/o privadas en el Chaco cruceño.

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IV

Metodología
¿Cuál fue el camino recorrido?
El Diagnóstico de Género se enmarcó en los parámetros de la Investigación Acción Participativa (IAP) que sirve para crear escenarios de diálogo de saberes, de producción de conocimientos y acercamientos a la realidad local y cultural desde el involucramiento de actores locales (población objetivo). Asimismo, los procesos propuestos en las líneas conceptuales y metodológicas están acompañados de técnicas inspiradas en la educación popular y la categoría de análisis como es el género. Este enfoque permite analizar las relaciones de poder entre hombres y mujeres, articulando las normas, símbolos, costumbres de las familias, comunidades y gobiernos locales así como del propio Estado. En este sentido el diagnóstico responde a la aspiración de ensamblar el enfoque de género con la situación en el que se encuentran las mujeres en relación a los hombres, conocer qué se está analizando de ellas respecto de los otros, la intención última es la de dirigir y enfocar esfuerzos y miradas sobre una situación problema para unir esfuerzos y solucionar de manera conjunta desde la calidad de la participación e involucramiento de actores locales.

Etapas del diagnóstico:
¿Cómo se hizo todo esto?
El Diagnóstico se realizó entre los meses de septiembre a noviembre del 2010 y el proceso puede dividirse en cuatro momentos:

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Primer Momento
• • •

Investigación bibliográfica y construcción metodológica
Con la finalidad de buscar sustento teórico y legal sobre las áreas y temáticas del diagnóstico, se realizó una revisión documental, contemplando los siguientes pasos: Búsqueda por Internet para localizar las investigaciones realizadas en el país relacionadas al objeto de estudio. Revisión de las experiencias sobre mujeres, liderazgos políticos sociales y productivos, en las comunidades del Chaco Cruceño. Sistematización analítica de la bibliografía y documentación revisada, lo cual nos permitirá evidenciar hitos trascendentales en cuanto a los tópicos del diagnóstico. En esta fase analizamos el contexto de las comunidades y sus municipios, con información de documentos del Centro de Investigación y Promoción del Campesino (CIPCA), Informes del Chaco, Diagnóstico Socioeconómico y Plan de Gestión Territorial Indígena del Gran Kaipependi Karovaicho. Análisis del Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades, propuesta del Nuevo Estado Plurinacional para construir la equidad de género, donde se encuentran los ejes, políticas, acciones recurrentes y responsables sectoriales para su ejecución. Análisis de los proyectos implementados en la zona de Acción contra el Hambre sobre el enfoque de género.

Segundo Momento

Construcción de instrumentos de recolección de información cualitativa y cuantitativa para el trabajo de campo.
Para conocer la condición y situación de género en las comunidades guaraníes, se han trabajado variables desde su accionar en los ámbitos productivos, reproductivos y comunitarios desde los pensares, haceres y sentires de hombres

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y mujeres, que están planteados en los instrumentos aplicadas a mujeres y los pocos hombres que encontramos en las comunidades. De la información recogida en las fuentes secundarias, lectura de documentos, elaboramos los ejes principales de la construcción del Diagnóstico. Necesitábamos saber; • • • • • • • • Datos personales, edad, sexo, estado civil, número de hijos desagregados por sexo, educación, servicios básicos y salud. Uso y calidad del tiempo desagregados por género, en qué distribuyen su tiempo hombres y mujeres. Participación en la toma de decisiones en el ámbito público y privado de hombres y mujeres, quienes deciden en la familia y en la comunidad. Migración, quiénes salen de la comunidad y porqué. Desarrollo de capacidades sobre actividades productivas, es decir qué hacen hombres y mujeres para generar recursos económicos. Conocimientos de ingreso y egreso mensual en el gasto familia, saber cuánto ganan y cuánto gastan mensualmente. Participación Social, formas de participación de hombres y mujeres, liderazgo de las mujeres desde su comunidad. Autonomía económica, ingresos de las mujeres, condiciones de trabajo, acceso a procesos de capacitación técnica y posibilidades de generar emprendimientos económicos de las mujeres.

Mburuvicha es el término utilizado en lengua guaraní para designar al lider o autoridad principal de la comunidad. El término kuña mburuvicha se lo utiliza en ese sentido, como mujer lider.
(2)

Tercer Momento
Trabajo de Campo
Antes de empezar a recoger la información, el personal de la institución Acción Contra el Hambre, visitó cada una de las comunidades involucradas, invitando a las Kuña mburuvichas(2) para un taller informativo y de planificación del proceso de diagnóstico.

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La reunión se realizó en el Municipio de Camiri, asistieron las Kuña mburubicha de: • • • • • • • • • • • • • Kuruyuqui Teresa Romero y Benita Chavez, Kaipependi: Angélica Mani, Fidelia Sánchez y Rosalía Maracuya Eiti; Deysi Ayreu, Evangelina Pereira, Nilda Segundo y Dina Abayo Itembeguasu, Gueysa Arias, Yaiti; Andrea Cerezo y Eva Alcoba Itaimi; no asistió DED/Visión Mundial; Técnico de la institución - Giovanna Villa Capitania Alto Parapeti: Responsable de Género- Jacinta Luchi Capitanía JKK: Responsable de Género - Carmen Vaca Capitanía Kaaguasu: Responsable de Género - Lilian Cuellar Changaray A.P.G.: Vicepresidenta - Edith Cuarto A.P.G: Responsable de Género - Delina Cumandiri ACH Coordinador de Proyecto - Francisco Agramont Botello

Diagnóstico de Género, 2010; Comunidad Itaimi

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Como parte del trabajo de campo, se entrevistó a representantes mujeres de la Asamblea del Pueblo Guaraní, para conocer las formas de elección de líderes mujeres y las percepciones acerca de la vida de las mujeres en el Chaco. Individualmente se entrevistó a líderes mujeres de las comunidades de intervención que a la vez hicieron el papel de traductoras en las reuniones de campo con las mujeres de las comunidades. Se entrevistó también a líderes hombres entre corregidores cantonales, mburuvichas, ex autoridades y responsables de salud. Se llevaron a cabo 6 talleres y/o grupos focales con las mujeres y hombres de cada una de las comunidades involucradas en las que, las Kuña mburuvichas, organizaron las reuniones garantizando la presencia de las mujeres y hombres. Se impulsó la participación activa de las mujeres líderes y fueron ellas las que ayudaron a recoger las percepciones respecto del cotidiano en la comunidad. En las incursiones de campo a las comunidades, se elaboró un cuaderno de campo para registrar las observaciones de actitudes, percepciones de hombres y mujeres mediante la división del trabajo por sexo y por edad. Paralelamente, utilizando una fórmula expansiva de la muestra se aplicó la encuesta a 279 personas en las seis comunidades de intervención.

Cuadro Nº 1: Comunidades donde se aplicó la encuesta Comunidad Eiti Kaipependi Itembeguasu Yaiti Kuruyuqui Itaimi Total Total 60 49 22 41 54 53 279

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Cuarto Momento

Elaboración del informe y validación
Recogida la información, se analizaron los datos, y se redactó el primer informe en borrador para la revisión de la institución en primera instancia. En esta etapa se convocó nuevamente a las kuña mburuvichas de las comunidades involucradas y de la A.P.G. para la realización de un taller de validación del informe. En este taller se presentaron las conclusiones del Diagnóstico, explicando, punto por punto los hallazgos del mismo, con la libertad de comentar, objetar y aportar. Hubo un solo punto conflictivo el de Violencia Intrafamiliar, el argumento de discusión -el cual confirma el hallazgo- fue: “si se informa sobre la violencia doméstica que atraviesan las mujeres en las comunidades serán ellas las que deberán enfrentar en sus hogares y en las reuniones estos resultados, temerosas de las llamadas de atención”. Vicepresidenta de la A.P.G. Otro argumento vertido fue; se puede informar pero también se debe presentar la alternativa de trabajar con la comunidad estos temas para que no solo sean las mujeres las que tengan que llevar adelante este problema. Responsable de Género de la A.P.G. Otra líder vertía opinión como qué vamos a hacer si no se hace nada después de que se enteren que se ha dicho que las mujeres sufrimos violencia, otras veces han denunciado y luego no se ha hecho nada y así nomás se quedan las cosas no se soluciona. Lidereza comunidad Yaiti Explicando a la plenaria que era el momento de visibilizar esta problemática y plantearla a las autoridades comunales de la A.P.G., para que se tome medidas que ayuden a erradicar este flagelo, fue aprobado que este hallazgo ingrese al informe final.

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V

Marco teórico y referencial
¿Qué será esto del género?
Género, como categoría social, permite explicar las relaciones que se dan entre hombres y mujeres al interior del mismo género (entre mujeres y entre hombres) en una determinada sociedad. “El género es el conjunto de características, roles, actitudes, valores y símbolos que cada sociedad ha desarrollado y establecido a través de procesos históricos, sociales, políticos que se convierten en valores culturales, para que cada hombre y mujer actúe de acuerdo a las necesidades de esa sociedad y que conforman el deber ser de cada hombre y de cada mujer, impuesto a cada sexo mediante el proceso de socialización y que hacen aparecer a los sexos como completamente opuestos por naturaleza. Ser hombre y ser mujer puede ser diferente de una cultura a otra o de una época histórica a otra, pero en todas las culturas se subordina a las mujeres” (Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Derechos Humanos Mujeres. Guía de Capacitación. Tomo 2. 1998). “A través de la cultura, el género proyecta la diferencia hacia todos los ámbitos y actividades de la vida social, dotando a hombres y mujeres de vestimenta, roles sociales, formas de pensar, sentir y actuar diferentes” (Amusquivar, 1999). Estas diferencias se traducen en desigualdad, manifestada en el acceso a los recursos y al poder, en la sub valoración de lo femenino frente a la sobre valoración de lo masculino. Las normas sociales, que son establecidas para las construcciones genéricas, valoran en los hombres el ser individualista, proveedor, fuerte, dominante, jefe, etc. y en la dimensión social que va más allá del ámbito de una familia, de una pareja, se liga la noción de autoridad, dominio, control, privilegio, razón y posesión.

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Así mismo la socialización de los hombres basada en la relación genérica le atribuye el poder, le atribuye el control sobre el comportamiento de la mujer y a través del mecanismo de la violencia mantener privilegios de género en el hogar, en la calle, en el trabajo, etc. Esta construcción masculina se basa sobre el control que tiene que ejercer sobre sí mismo, ya sea en las prohibiciones emocionales, a la obtención de logros, a la obtención de los éxitos, sobre otros hombres y también hacia las mujeres; “construcción identitaria, identificada como hegemónica que subordina a otras manifestaciones masculinas” (Telleria, J. en Perspectiva de género en la cultura democrática. Diakonía. 2002). Como su contrario complementario, está la crianza de las mujeres bajo la condición de femenina, que se traduce en exigencias de ser buena mujer cuando se cumplen roles de sumisión, desarrollo de habilidades en la familia para realizar trabajos domésticos, mayor afectividad y sensibilidad, sacrificio por los otros, maternidad y cuidado de la familia. Las construcciones genéricas tienen elementos comunes en las diferentes sociedades, como ser la desigualdad, la exclusión social en general y en el fondo el manejo del ejercicio del poder que está basado en una estructura de organización jerárquica y desigual en favor de los hombres. El tema del poder si bien se ejerce entre hombres y mujeres, también se ejerce entre culturas, entre grupos sociales que ejercen su violencia para mantener su privilegio. Como un mecanismo de sostenimiento del poder está la violencia; mecanismo de sujeción y subordinación del más fuerte sobre el considerado débil o inferior. Los hombres son construidos con violencia, la mayor violencia contra los hombres deviene de las condiciones y presiones psicosociales, que les impone comportamientos y conductas bajo el supuesto de que tienen mayores recursos físicos y emocionales. En resumen podemos decir que las comunidades valoran a los hombres por el trabajo que realizan fuera del hogar, pensando que estos trabajos pueden generar recursos económicos, convirtiendo a los hombres en proveedores y tomadores de decisión (los que mantienen a la familia y deciden en qué se gasta el dinero y cómo debe ser el hogar).

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Por el contrario, a las mujeres se las ha asignado el trabajo reproductivo y el cuidado del mismo, valorando muy poco este trabajo, aunque sean ellas las que cocinen, críen a las wawas, laven, carguen agua, alimenten y cuiden a los animales de corral, atiendan a la familia, realicen trabajo comunal, este trabajo no es pagado, no es reconocido ni valorado por la comunidad.

¿Y que sabemos sobre la masculinidad y violencia?
Estudios, investigaciones y proyectos, han trabajado desde diferentes disciplinas la condición y situación de las mujeres en todos los ámbitos. En el municipio de Charagua se han realizado talleres en las que se ha convocado a algunas líderes del área de influencia del diagnóstico para explicar a las mujeres que tienen derechos y que son la mitad de la sociedad, que son importantes y que nadie las puede golpear, les comunicaron que existe una Ley que las protege de la Violencia, etc., etc., no obstante, ellas son la mitad de la población que es víctima de estas inequidades, y la otra mitad?, aún así estos contenidos no han sido replicados en las comunidades. Y los hombres ¿dónde quedan en este proceso?, si las mujeres son la mitad de la población, ¿qué ocurre con la otra mitad, ellos no tienen problemas?, ¿cómo resuelven sus problemas?, ¿porque lastiman a sus parejas? ¿y a la familia?, ¿Quién ha trabajado con ellos?, ¿en que momentos? y ¿bajo que enfoque?. ¿Se ha trabajado con los hombres la importancia y la decisión de la maternidad y de la paternidad?, ¿en algún momento o algún proyecto ha trabajado el enfoque de género con los hombres desde las autoridades comunales, lideres y hombres de la comunidad?. ¿Cuestionan la violencia contra las mujeres?, ¿quién los sanciona qué usos y costumbres hay en las comunidades para sancionar estos hechos que limitan la actividad y liderazgo de las mujeres?. Pocos de estos trabajos han situado en el contexto las relaciones de poder, la dominación y el control, que son el eje alrededor del cual se mueve esta dinámica, es importante entender cómo la violencia se hace parte de la identidad masculina, dentro de un contexto de violencia social y cultural a nivel de construcción social e histórica y que no es una condición natural.

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La forma aprobada de ser hombre en nuestra sociedad, conlleva una forma de relaciones sociales y ejercicio de poder en las que la violencia, es una forma aceptada de control y sujeción. La violencia no se explica como efecto de una sola causa, supone profundizar en, cómo se construyen socialmente las identidades y relaciones de género, reconociendo la diversidad de situaciones personales, según condición de clase social, etnia y edad entre otras. Cuando los hombres ejercen violencia contra la mujer, el objetivo es tenerla bajo control, para obtener beneficios de ella. Si se reconoce que la violencia se aprende, entonces también podemos desaprender la violencia y cuestionarla, proponiendo soluciones posibles. Reconocer que la violencia se da en múltiples formas y grados, verbal, psicológica, económica, sexual; es avanzar hacia las posibilidades de cambio. La pluralidad de los géneros tiende a la construcción de un orden social democrático que debe empezar en el hogar, democratizando las responsabilidades domésticas, proyectando hacia la comunidad, fomentando la participación activa y liderazgo democrático de las mujeres. Esto se logrará cuando las mujeres dividan su tiempo y esfuerzo en los ámbitos privados y/o domésticos y ámbito público cuando la comunidad genere las condiciones para que hombres y mujeres dispongan de su tiempo, cuerpo y espacio, para producir, capacitarse, informarse y ejercer sus derechos.

¿Qué entendemos por violencia?
Violencia es el uso intencional de la fuerza o el poder de hecho, o como amenaza contra uno mismo, otra persona, grupo o comunidad que cause daño, lesiones, muerte, daños psicológicos y privaciones. Entonces, la violencia en la familia es la agresión pensada para lastimar, cometida por el concubino, esposo, hermanos, parientes, cuñadas, suegras y suegros. También la violencia doméstica es la agresión que cometen los ex esposos, ex concubinos y ex parientes.

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Para entendernos: la violencia física son golpes, mordeduras, ojos con moretes y otros, son todas aquellas cicatrices que puedes mostrar. Violencia psicológica, es aquello que no puedes mostrar, pero que se siente, son los celos, insultos, gritos ofensivos, amenazas, etc., etc. Violencia sexual, son relaciones sexuales a la fuerza, manoseos, demostración de propiedad frente de otros. Cuando la esposa no quiere tener relaciones sexuales y el marido la obliga mediante chantaje o golpes, eso es violencia sexual.

La coyuntura actual y la participación política, social y organizativa de las mujeres
La coyuntura actual vive procesos de presencia significativa de mujeres en las estructuras del poder, la participación de mujeres líderes populares indígenas, emprendedoras rurales, gremiales etc. Las mujeres están en los debates relevantes de la construcción del nuevo proceso, son ministras, alcaldesas, parlamentarias, concejalas y participan activamente en organizaciones campesinas, un ejemplo claro es el empoderamiento de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas, originarias de Bolivia Bartolina Sisa, hoy son parte del gobierno, con retos por cumplir. Pero esto no se repite en todo el territorio nacional, las dificultades que las mujeres del área rural enfrentan, son estructurales: sin acceso a educación técnica, productiva, salud integral, ausencia de una real participación política y toma de de decisiones, como es el caso que nos ocupa. La Asamblea del Pueblo Guaraní como digna representante de hombres y mujeres guaraníes está en la labor de generar liderazgos femeninos, que participen activamente preparando a las mujeres en el aspecto político – económico, entendiendo que las mujeres son la mitad de la población del pueblo Guaraní. No se trata solo de voluntad política, sino generar condiciones para que las mujeres alivien el trabajo doméstico y puedan acceder a procesos de capacitación de liderazgos políticos y emprendimientos productivos; mientras las mujeres no ejerzan sus derechos ciudadanos, que implica obtener la cédula de identidad, participación política en la comunidad y la toma de decisiones respecto de su cuerpo, tiempo y espacios, los aspectos productivos, reproduc-

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tivos y comunitarios seguirán siendo estancos para el desarrollo de la comunidad.

Bolivia cuenta con un Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades
En diciembre de 2008, mediante Decreto Supremo, fue aprobado el Plan Nacional Para la Igualdad de Oportunidades (PNIO): Mujeres construyendo la Nueva Bolivia, Para Vivir Bien. El plan reconoce que: “En la actualidad no hay otro concepto que haya develado mejor la situación de las mujeres respecto de los hombres que el de género. Este concepto se refiere a las relaciones socialmente construidas, por determinantes ideológicos, históricos, religiosos, étnicos, económicos y culturales, entre hombres y mujeres, por lo tanto, no hay una sino múltiples formas de construcción de estas relaciones; pero, lo que las hace similares es el hecho de constituirse en el marco de un sistema patriarcal que actualmente no conoce fronteras y que establece relaciones jerárquicas verticales de subordinación de los hombres sobre las mujeres.” El PNIO plantea políticas de intervención organizadas por ejes. Eje económico productivo y laboral: • Promover el ejercicio de los derechos laborales de las mujeres y el acceso al trabajo digno. • Promover el acceso de las mujeres a los recursos naturales, a los recursos de la producción y a los servicios públicos. • Promover el acceso de las mujeres al patrimonio tangible (tierra, vivienda, capital e intangible (tecnología, capacitación) Eje Violencia en razón de género: • Contribuir a la erradicación de la violencia contra las mujeres en razón de género. Eje Ciudadanía y participación política: • Promover mecanismos eficaces para el ejercicio de derechos de ciudadanía de las mujeres. • Promover y proteger la participación política de las mujeres en diferentes espacios de decisión.

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La propuesta de cambiar las relaciones de género desde el gobierno central planteada en este Plan Nacional, tiene niveles de implementación intersectorial. La gobernación, el municipio y las organizaciones sociales y comunales deben impulsar su ejecución desde las comunidades. Por ejemplo a nivel municipal, en el marco del desarrollo normativo de la ley de Participación Popular, los gobiernos municipales gozan de autonomía, que se traduce en potestades: normativa, fiscalizadora, ejecutiva, administrativa y técnica a llevarse a cabo en el ámbito de la jurisdicción territorial. Así, los municipios cuentan con la obligación de promover y fomentar políticas que incorporen las necesidades de las mujeres en el marco de las competencias municipales(1). La Ley de Municipalidades establece que el Gobierno Municipal tiene como finalidad contribuir a la satisfacción de las necesidades colectivas y garantizar la integración y participación de los ciudadanos en la planificación y el desarrollo humano sostenible del municipio(2), así como favorecer la integración social de sus habitantes, bajo los principios de equidad e igualdad de oportunidades, respetando la diversidad, debiendo en consecuencia incorporarse la equidad de género en el diseño, definición y ejecución de las políticas, planes, programas y proyectos municipales(3), por lo que debiera concurrir en el diseño de políticas participativas y equitativas en razón de género. En la estructuración normativa, los municipios cuentan con la obligación de prestar servicios en el ámbito de su jurisdicción. Así los gobiernos municipales cuentan con la obligación de organizar, reglamentar y administrar los Servicios Legales Integrales (SLIM) de protección a la familia, mujer y tercera edad, así como organizar, reglamentar y administrar las Defensorías de la Niñez y Adolescencia.
Ley 1551, Ley de Participación Popular, Artículo 14.
(1) (2)

Ley 2028, artículo 5.

(3) Ley 2028, artículo 8 inc. 19.

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VI

Contexto Municipal
Las comunidades Guaraníes seleccionadas para el diagnóstico pertenecen a la región natural del Chaco boliviano habitada principalmente por comunidades guaraníes y caracterizada por los problemas de disponibilidad de agua, carencia de lluvias, altas temperaturas la mayor parte del año, elevada salinidad de las aguas subterráneas y falta de tratamiento de desinfección del agua de consumo. La falta de disponibilidad de agua para el consumo humano y las altas temperaturas de la región es un eje que debe ser abordado no solo por las comunidades sino de manera estructural desde las autoridades nacionales, departamentales y municipales. El diagnóstico se realizo en 3 comunidades del Municipio de Gutiérrez y 3 comunidades del Municipio de Lagunillas. Ambos municipios pertenecen a la provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz, Esta provincia conformada por siete municipios es conocida también como la región del Chaco cruceño.

Cuadro Nº 2: Comunidades de intervención PROVINCIA MUNICIPIO Lagunillas Coordillera (Departamento de Santa Cruz) Gutiérrez CAPITANIA Iupaguasu Alto Parapetí Kaaguasu Gran Kaipependi Karovaicho (JKK) COMUNIDAD Kuruyuqui Itaimi Yaiti Itembeguasu Kaipependi Eiti 35

Fuente: Diagnóstico de Género 2010.

Población por municipios
Cuadro Nº 3: Indicadores demográficos
Municipio Hombres Mujeres Total Inscritos en registro civil De 6 a 18 años. De 19 a 30 años. Total población joven.

Gutiérrez Lagunillas

5.683 2,804

5.710 2,479

11.393 5.283

6.673 3.340

4.086 1.819

2.710 1.370

6.796 3.189

Fuente: INE, Censo 2001; Indicadores Sociodemográficos

El cuadro nos muestra que el municipio con mayor cantidad poblacional es Gutiérrez, teniendo ambos municipios un alto porcentaje de población joven y el cual está por encima del 50%. La población femenina de Lagunillas alcanza al 47% de la población total y la de Gutiérrez sobrepasa el 50%, pese a ello, la población de mujeres de ambos municipios no esta siendo tomada en cuenta en los planes de desarrollo municipal con un enfoque que las integre.

Pobreza
La población pobre del municipio de Gutiérrez alcanza al 92,29% de la población y un 54,98 % del total de la población es considera como población en extrema pobreza. Vale aclarar que la población pobre es aquella que no puede satisfacer sus necesidades básicas (alimentos y no alimentos como vestido, energía, vivienda, etc.). Extrema pobreza en cambio es aquella que no puede satisfacer ni siquiera sus necesidades alimentarías. En Lagunillas la población pobre alcanza al 85,40% y la población en extrema pobreza al 37,89% del total de la población de ese municipio.

Economía

Las principales actividades económicas de los municipios son la agricultura, ganadería y se suma a ello, la caza y selvicultura. Estas actividades son desarrolladas primordialmente por los hombres. El cultivo del maíz se constituye en la base principal de la economía y de la

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alimentación de las comunidades guaraníes, el fréjol, ocupa el segundo lugar en importancia, le sigue la cría de animales de corral como gallinas, patos y en una escala muy reducida (por lo menos en las comunidades guaraníes) la cría de animales mayores como ganado vacuno, caprino y porcino. La cría de estos últimos animales es más para consumo familiar y no necesariamente para la comercialización. Un fenómeno particular de los últimos años, relacionado con los fenómenos climatológicos adversos y que en cierto modo revela la situación critica de la economía de las comunidades indígenas, es el acrecentamiento de la migración que convierte a la venta de fuerza de trabajo en la principal fuente de ingresos monetarios para muchas comunidades indígenas de estos dos municipios.

Servicios básicos

Los servicios básicos con los que cuenta los municipios son muy limitados y de mala calidad, en realidad sólo las poblaciones capitales de ambos municipios cuentan con servicios de energía eléctrica, alcantarillado y agua potable. El resto -las comunidades rurales- no cuentan con estos servicios y en el caso del agua, son las vertientes, norias o atajados las que palian parcialmente esta necesidad y son recurrentes los problemas de provisión de agua en estos dos municipios teniéndose que recurrir a las cisternas en época seca para proveer de agua a las comunidades. Un ejemplo claro es el de la comunidad de Kuruyuqui cuya provisión de agua a través de la pequeña vertiente con que cuentan es insuficiente por ello, casi todo el año deben ingresar carros cisternas a proveer agua a la comunidad, depositando el mismo en tanques y recipientes de diferentes materiales y tamaños con las que cuentan las familias Es importante destacar que en las comunidades las mujeres juegan un papel importante en el manejo del agua pues son ellas las que transportan, almacenan y administran el agua, tanto para consumo domestico familiar como para el consumo de los animales Otro servicio, cuya falta se nota en estas comunidades es el servicio de telefonía que no existe en las comunidades. Sólo en las capitales de municipio tanto de Gutiérrez como de Lagunillas ingresa la telefonía celular.

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Educación

En el municipio de Gutiérrez, existen 41 unidades educativas públicas las que se encuentran en proceso de transformación desde la Reforma Educativa, cuentan con un total de 192 docentes, la tasa de alfabetismo es de 72.13%, son analfabetos 1.382 personas, la tasa de abandono escolar en primaria es de 3,95%, la de alumnos efectivos 96.82% y la tasa de reprobación es de 3.23%. Según datos del Atlas Municipal 2001, el municipio de Lagunillas cuenta con el 90.91 % de unidades educativas públicas que se encuentran en proceso de transformación desde la Reforma Educativa, la cantidad de docentes alcanza un total de 80 personas, la tasa de alfabetismo es de 72.17%, la tasa de abandono escolar en primaria de 4,27 %, la de alumnos efectivos 95.73% y la tasa de reprobación es de 2.26%.

Salud

En el área de salud, el municipio de Gutiérrez, cuenta con 12 Centros de Salud de primer nivel, el promedio de consultas prenatales es el de 2.26 %. Los episodios diarreicos en menores de 5 años alcanzan el 47% y las infecciones respiratorias agudas (IRAS) el 32.48%. En Lagunillas existen 6 Centros de Salud de primer nivel, el promedio de consultas prenatales es el de 2.34 %. Los episodios diarreicos en menores de 5 años alcanzan el 83.97 % y las infecciones respiratorias agudas (IRAS) llegan al 13.90%. De las comunidades seleccionadas para el diagnóstico, sólo Eiti cuenta con un hospital de primer nivel que comparte sus servicios con las otras comunidades que la rodean. Las comunidades de Kaipependi, Yaiti e Itembeguasu dicen contar con un “auxiliar de salud” -aunque en realidad son sólo promotores comunales de salud-. En las comunidades de Kuruyuqui e Itaimi no se cuenta con auxiliares o responsables de salud. Un hecho que llama la atención es la percepción de que las mujeres de las comunidades parecen no contar con muchos conocimientos ancestrales de medicina tradicional en episodios de deterioro de la salud, en Eiti explicaron que consiguen wira – wira, para tratar las infecciones respiratorias agudas y otra planta que no recordaban el nombre para bajar la fiebre; en cuestiones

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de problemas estomacales ellas no supieron responder. La misma consulta se hizo en las otras comunidades y tampoco se obtuvo respuesta Será importante entonces, tomando en cuenta que en la actualidad las políticas de salud del gobierno otorgan un lugar destacado a la revalorización de la medicina tradicional, promover el rescate de los conocimientos ancestrales del mundo guaraní para el cuidado de la salud y el bienestar de la población,. Esto ocurre por ejemplo, en la región andina, donde las mujeres y hombres cuentan con conocimientos y prácticas de manejo y mezcla de distintas plantas medicinales para tratar infecciones leves y cuentan además con yatiris, parteras, curanderos etc. que son “médicos” tradicionales con conocimientos y experiencia que fueron aprendiendo y acumulando desde muy jóvenes.

Operadores de Justicia
Los municipios involucrados, no cuentan con Operadores de Justicia, no existe Juez de la niñez y adolescencia, Juez de familia, Brigada de Protección a la Familia, Servicios Legales Integrales Municipales y Defensoría de la Niñez y Adolescencia. Pese a que existe la normativa desde hace más de 10 años en el país -como: la Ley Nº 1674 contra la violencia intrafamiliar, el decreto reglamentario 25087, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer del 18 de diciembre de 1997 que fue ratificada por Bolivia mediante Ley Nº 1100 del 7 de septiembre de 1989-, en los municipios de la región del Chaco, no existen estas oficinas, excepto en el municipio de Muyupampa del Chaco Chuquisaqueño donde sí funciona una oficina de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia.

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VII

La Asamblea del Pueblo Guaraní
Para entender la dinámica de las comunidades en esta región del Chaco, debemos anotar que la máxima autoridad es la Asamblea del Pueblo Guaraní que está integrada por los capitanes, y las capitanías por los mburubichas de las comunidades. En 1987, nace la Asamblea del Pueblo Guaraní (A.P.G) como organización representativa del pueblo guaraní, con un objetivo básico, la reivindicación, de sus derechos sobre territorios y la promoción del desarrollo de todas las comunidades. La Asamblea del Pueblo Guaraní, a través de un trabajo organizado agrupó a las comunidades en zonas o capitanías, de acuerdo a la interrelación entre ellas, a intereses comunes o sujeción a sus propias normas, más que a la distribución política por cantones o secciones, aglutinando a más de 80 mil guaraní, asentados en el sudoeste del territorio boliviano. La Gran Asamblea que se realiza cada dos años, es la instancia en la que se eligen a los ejecutivos de A.P.G. y es allí donde se proyecta la gestión, participan representantes de más de 24 zonas en todo el país. Las reuniones zonales (capitanías), se realizan normalmente cada dos meses, y es convocada por el Mburuvicha zonal, es decir el Capitán.

La plataforma política de la APG
La plataforma política de la A.P.G. se traduce en cinco puntos principales que se resumen en la sigla P.I.S.E.T: Producción, Infraestructura, Salud, Educa-

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ción, y Tierra – Territorio. Cada comunidad, cada capitanía y la misma A.P.G. cuenta con esta estructura: Producción; asegurar que en las comunidades no haya escasez de alimentos básicos, fomentando un desarrollo que implica utilizar en forma racional los recursos que existen en las comunidades. Infraestructura; contar con escuelas, postas sanitarias, viviendas y caminos que permita la transitabilidad permanente entre las comunidades y los centros urbanos. Salud. La implementación de los programas de salud por parte del Estado, en las comunidades guaraní. La promoción de la medicina tradicional y la compatibilización con la medicina occidental, con la finalidad de brindar mejores servicios a las comunidades Educación; se está trabajando en un modelo de educación intercultural y bilingüe en las comunidades guaraní y el mejoramiento de la calidad educativa en las escuelas no guaraní, incorporando elementos que permitan el análisis de la historia regional, la protección del medio ambiente, interculturalidad, criterios de género y el conocimiento de la lengua guaraní. Territorio; la demanda principal es la Tierra – Territorio, condición básica de la sobrevivencia de todo un pueblo, no sólo para arar la tierra, sino para vivir y desarrollarse, considerando esta lucha como la principal, hacia la consolidación y titulación de sus territorios. Las organizaciones indígenas Guaraní han modificado sus estatutos con el afán de favorecer la equidad de género y han incorporado a las mujeres al trabajo organizativo. Sin embargo, esta incorporación no esta plenamente consolidada pues no todas las capitanías y comunidades concretaron esta modificación y en los casos en los que se logró la incorporación, todavía la participación en los cargos no es constante ni ascendente, esto debido a las limitaciones que les imponen su rol productivo y reproductivo, además que, desde las bases no cumplen con estas modificaciones, donde se explicita la elección de autoridades mujeres. Actualmente la Asamblea del Pueblo Guarní en el Chaco esta conformada de la siguiente forma:

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Presidente Vicepresidente Producción Infraestructura Salud Educación Tierra – Territorio Recursos Naturales y Medio Ambiente Género Comunicación

Celso Padilla M. Blanca Edith Cuarto Lilian Heidy Aruchari René Morón Higinio Segundo R. Rufino Pasquino Benavidez Mendez Nelson Bartolo Delina Cumandiri R. Constanza Moreno

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VIII

Resultados del Diagnóstico
De los documentos revisados:
A partir del sexo con el que se nace, la familia, la escuela y la comunidad asigna roles y funciones a hombres y mujeres en una relación desigual y jerárquica del ejercicio de poder, esta jerarquía cruza todos los ámbitos de la vida cotidiana, y sobre todo el económico, político social cultural e ideológico. Las instituciones desde la familia han naturalizado el hecho de que las mujeres no tengan acceso a las mismas condiciones y oportunidades que los hombres para el ejercicio de los derechos, esta naturalización está presente en las diferentes culturas, clases sociales y en todas las sociedades. Las políticas sociales son instrumentos de medición entre el Estado y la población, que expresa las acciones u omisiones que desarrolla el Estado. Las políticas públicas se expresan en los presupuestos públicos en el caso que nos ocupa, en los presupuestos municipales que es el órgano rector de las comunidades. Los gobiernos municipales tienen entre sus competencias, la de promover la construcción de la equidad de género y distribuir los recursos y beneficios del desarrollo de manera equitativa entre hombres y mujeres a través de la aplicación de políticas, planes, programas y proyectos que favorezcan al ejercicio de los derechos humanos. El presupuesto del municipio, refleja el contenido de las acciones que implementan y el aspecto económico que la sustenta. En la normativa de aplicación municipal para equidad de género se encuentran, la Ley 1100, De Aprobación de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer (CEDAW), Ley Nº 1599, de Aprobación y Ratificación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belem do

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Para” y el Decreto Supremo Nº 24864 de Igualdad de Derechos y oportunidades entre hombres y mujeres. En los municipios involucrados en el Diagnóstico, llama la atención el déficit de programas y presupuestos en relación a la disminución de la inequidad de género. Así mismo la ausencia de socialización de los instrumentos de elaboración del POA municipal así como el involucramiento de la población en la elaboración del mismo. En la revisión documental, realizada existe un vacío de información, respecto de las relaciones de género y las situaciones socioeconómicas en las que se desenvuelven hombres y mujeres en las comunidades que nos ocupan. Si bien en las comunidades existen problemas de sequía, producción, limitaciones económicas, es menester también incorporar a los proyectos de desarrollo las relaciones de Género, que no es una problemática de las mujeres, ni de un sector ni una temática particular, las mujeres son la mitad de la población de esas comunidades debiendo estar incorporadas en todos los procesos de desarrollo. En el documento de “Reporte del análisis y evaluación de género en los presupuestos públicos municipales” del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades (VIO), en la inversión municipal programada en Equidad de Género solo los municipios de Santa Cruz, San Javier y Porongo han programado en su reformulado un porcentaje de su presupuesto. En los municipios que nos atañen para el Diagnóstico no han asignado presupuesto alguno.

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IX

Generalidades de las comunidades involucradas
¿Quiénes son, cómo viven? ¿A qué se dedican hombres y mujeres?
Las comunidades involucradas en el Diagnóstico tienen sus similitudes entre ellas y a la vez particularidades que destacaremos en el informe. Kuruyuqui, Itaimi, Yaiti, Kaipependi, Eiti e Itembeguasu, son comunidades que al visitarlas las caracteriza la precariedad de los caminos, son de tierra, carecen de señalización, carecen de alumbrado público, no cuentan servicios de telefonía y tampoco con trasporte regular exceptuando la comunidad de Eiti cuyas movilidades de servicio se caracterizan por su limitada capacidad de volumen de pasajeros. Las movilidades salen tanto de Camiri como de los municipios de Gutiérrez y Lagunillas, o en su defecto la población que necesita transporte aprovecha cualquier vehículo ocasional y en última instancia optan por transportarse a pie. Llama la atención que al ingresar a las comunidades se tiene la necesidad de subir y bajar de la movilidad para abrir y cerrar las rejas que fungen de puertas, las explicaciónes de la población son dispersas, entre estas explicaciones están las siguientes; … es para que el ganado no ingrese a propiedad privada de los hacendados, … es para cuidar nuestro territorio, …. cuando sale nuestro ganado los hacendados no nos lo quieren devolver. En algunas comunidades el camino atraviesa predios privados. No es casual entonces la cohesión del Pueblo Guaraní, ya que al estar delimitada su movimiento hace que sigan peleando las injusticias cometidas por los hacendados que en otrora hacían de la población comunidades cautivas, y aún en algunas comunidades como Yaiti la unidad escolar se encuentra en propiedad privada.

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Portón de propiedad privada que atraviesa el camino a la comunidad. Diagnóstico de Género, 2010

Otra característica de las comunidades es que las Unidades Educativas, organizadas en Juntas Escolares se constituyen en el centro dinamizador de las mismas. La preparación del almuerzo escolar es la labor doméstica que cumplen las mujeres, pero este beneficio no llega a todas las unidades educativas y tampoco es continuo, en el municipio de Gutiérrez se reanudó el servicio luego de estar paralizado por tres meses y en el municipio de Lagunillas algunas comunidades continúan con el trámite para reponer este servicio, en Yaiti por ejemplo, es la comunidad que debe garantizar este servicio a la unidad educativa, ya que según el Mburuvicha no hay quién vaya a recoger los alimentos de la alcaldía porque no cuentan con dinero para el transporte.

¿Cómo están las comunidades involucradas en el Diagnóstico de Género?
Educación, La población adulta de las comunidades, han logrado cursar el nivel básico, leen y escriben pero no practican su lecto escritura. No tienen acceso a herramientas de lectura: libros, revistas, periódicos, folletos etc. No han logrado alcanzar el bachillerato, pues las unidades escolares de las seis

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comunidades, sólo cuentan con niveles primarios, exceptuando la comunidad de Eiti que tiene hasta el bachillerato y con formación técnica en computación. La población de otras comunidades manda a sus hijos e hijas tanto a la localidad de Camiri, como de Gutiérrez o Lagunillas o en su defecto a la ciudad de Santa Cruz para que alcancen el bachillerato y puedan lograr alguna formación profesional o técnica. La Unidad Educativa de Itaimi alberga a estudiantes de tres comunidades la que dinamiza de sobre manera a esta comunidad. Algunas mujeres que leen y escriben sobre todo en Yaiti e Itembeguasu han logrado salir del analfabetismo gracias a la modalidad de la educación a distancia vía transmisión radial. Salud, En las comunidades normalmente existe una posta sanitaria aunque no siempre cuentan con un/a auxiliar de enfermería, Eiti es la excepción pues al ser una comunidad grande con una población que esta cerca del millar de personas, cuenta con un Hospital de primer nivel que comparte la atención a otras comunidades del entorno, entre ellas la comunidad de Kaipependi donde existe la visita del personal médico una vez al mes.

Diagnóstico de Género, 2010

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Servicios básicos, las viviendas de las comunidades carecen de todos los servicios básicos, no cuentan con agua potable o tratada, Eiti, Itaimi, e Itembeguasu cuentan con grifo domiciliaria aunque el servicio es irregular, ya que en algunas viviendas no logra bombear adecuadamente y deben compartir este líquido elemento del grifo de sus vecinas. Las mujeres de las otras comunidades acarrean agua de las vertientes, pozo o el río como en la comunidad de Yaiti, donde conseguir agua incide en la disponibilidad de tiempo de las mujeres e hijos de las comunidades. En algunos casos les lleva como una hora de ida y vuelta desde el domicilio hasta el lugar donde se proveen de agua, sumando a ello el desgaste corporal por el peso y la cantidad de agua, la distancia y el clima al que deben hacer frente. Las comunidades no cuentan con servicio de alcantarillado, ni ningún tipo de telefonía, tampoco cuentan con servicios de energía eléctrica, excepto los paneles solares con los que cuentan las unidades educativas de Eiti, Itembeguasu. Combustible; La leña es el único combustible que utilizan las mujeres de las comunidades para preparar los alimentos necesarios tanto para la familia como para el almuerzo escolar.

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X

Inequidades de género desde el ámbito público/ privado
Ámbito Productivo (trabajo agrícola, producción de bienes y servicios)
A partir del sexo con el que se nace, la familia, comunidad y sociedad asignan roles y funciones a hombres y mujeres, así como los ámbitos en los cuáles deben desenvolverse, uno de esos ámbitos es el productivo, es decir el que genera recursos económicos para el sustento familiar, este ámbito es asignado en su generalidad a los hombres. La información recogida nos muestra que la población femenina de las comunidades, tiene muy poco relacionamiento con el ámbito productivo, no cuentan con experiencia alguna acerca de emprendimientos productivos organizados o con visión de mercado, son muy pocas las mujeres en todas las comunidades que elaboran “bokó” alforjas para la venta, estas labores las hacen a pedido y no de manera continua. Sin embargo, existen algunas experiencias positivas y alentadoras como de las mujeres de Eiti que elaboran bokó, blusas de hilo, alforjas que elaboran a pedido y venden ocasionalmente, aunque no de manera organizada. Se puede mencionar también la elaboración de quesos de algunas mujeres de Kaipependi, que los venden principalmente a comerciantes que ingresan a la comunidad a adquirir el producto y no son ellas las que salen al mercado a negociar su producto.

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Otra experiencia interesante que puede replicarse en otras comunidades es la experiencia de las mujeres de Itembeguasu las que implementaron una tienda comunal que tiene como objetivo, abastecer de víveres de la canasta familiar. Los víveres son adquiridos de manera conjunta para ser después distribuidas a las mujeres de la comunidad mediante el trueque con maíz. Este producto es después vendido o dado en condición de trueque a los comerciantes que ingresan a la comunidad para cambiarlos nuevamente por víveres, ropa o útiles escolares. La forma de administración de esta tienda es incipiente pero funcional, eligen a quién se hará cargo de administrar la tienda cada mes y las eventuales administradoras rinden cuentas a través de la comparación de la cantidad de producto que depositan con la que recibieron. En esta actividad no se involucran los hombres de la comunidad, por el contrario ellas afirman que son ellos los que les apoyan en esta actividad.

Agua del río tratada artesanalmente Diagnóstico de Género, 2010

Un factor común de las experiencias señaladas es que las mismas, si bien son interesantes, todavía son incipientes y sin una orientación hacia el mercado. La experiencia más cercana de emprendimiento productivo con visión de mercado es la producción de tejidos de las mujeres de la comunidad de Itaimi, que inclusive participaron de exposiciones de venta de artículos artesanales. Aunque estas no han sido muy positivas, ellas continúan trabajando en la elaboración de sus artesanías pues ya tienen destrezas desarrolladas, aunque falta todavía capacitación técnica para perfeccionar sus productos.

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Además de las artesanías, las mujeres en las comunidades también crían algunas aves de corral y ganado menor que en el momento de necesidad los comercializan, como ya se ha señalado, son los comerciantes los que ingresan a las comunidades a adquirir esos productos

¿Qué hacen los hombres en el ámbito productivo?
Para comenzar su trabajo en el Chaco ellos destacan que arreglan la cerca de su terreno, realizan las carpidas necesarias en general tres carpidas al terreno, siembran, limpian el terreno, en tiempo de cosecha algunas mujeres junto a sus hijos ingresan al acopio y desgrane del maíz, para luego almacenarlas en algún depósito construido por ellos para comercializar la cantidad necesaria y resguardar otra parte para el consumo familiar. En la mayoría de las familias de las comunidades son los hombres los que comercializan este producto, es decir se acercan al mercado para negociar precios y cantidades. Además de comercializar el maíz la población masculina de las comunidades trabaja en otros lugares, en actividades como la zafra, mano de obra para el chaquéo y algunos son vaqueros en las zonas aledañas a su comunidad. Destacar que por mandato comunal en la comunidad de Itaimi, está prohibido migrar para trabajar en la zafra por una cuestión de mantener la unidad familiar, ya que según un ex mburuvicha no se quiere que la familia este dispersa o disuelta. A la vuelta al hogar la población masculina en su gran mayoría trae consigo víveres necesarios para la canasta familiar, ropa, útiles escolares, herramientas de trabajo etc., además de nuevas redes sociales, nuevos conocimientos y poder de decisión.

Del acceso a los procesos de capacitación
Según los datos recogidos, sólo el 10% de la población encuestada ha accedido a procesos de capacitación y el 90% no han accedido a este proceso; esto se debe a que en general, no existen oportunidades de recibir talleres de capacitación acerca de emprendimientos productivos tanto para hombres como para mujeres. Las instituciones públicas ni las privadas no cuentan con estrategias

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y/o proyectos que permita a la población de las comunidades desarrollar estas capacidades pues las mismas están dedicadas a otras actividades como huertos experimentales, tratamiento de agua de río y atajados. En la pesquisa que se realizó en las comunidades con las que se efectuó el diagnóstico, exceptuando una intervención de carácter piloto de ACH, no encontramos institución privada o pública que incorpore en sus propuestas, emprendimientos productivos con una orientación de mercado, por lo tanto desarrollo de capacidades acerca de la temática.

Gráfico Nº 1: Acceso a capacitación en emprendimientos productivos

No se ha tomado en cuenta a la comunidad de Itaimi en los datos del cuadro anterior, pues es una comunidad singular en esta materia ya que en Itaimi una importante fracción de la población femenina sí ha recibido capacitación en la estructuración de emprendimientos artesanales con visión de mercado.

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Grafico Nº 2: Itaimi acceso a capacitación en emprendimientos productivos

Como se observa en el gráfico, del total de la población femenina de Itaimi, el 48% tuvo la oportunidad de acceder a procesos de capacitación de emprendimientos productivos, e información sobre la importancia de la personería jurídica y la importancia de este instrumento legal para generar alianzas de mercado. Pese a esta capacitación no lograron obtener su personería jurídica, aparentemente porque no fueron muy bien asesorados ya que la mayoría de las mujeres carecen de cedula de identidad y este es el documento básico que se requiere para el tramite de la personería jurídica y sobre todo, es el documentación básico de ciudadanía que las habilita para un ejercicio ciudadano con derechos y obligaciones.

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Han venido los técnicos a capacitarnos y exigir que nos reunamos para elaborar nuestros reglamentos y funciones, convocamos a las mujeres y hemos elaborado todo, llegó el técnico y se llevo lo que elaborado para revisar y hasta ahora no ha vuelto deben ser dos años atrás. Líder de Itaimi.

Preferencia de temas de capacitación:
Gráfico Nº 3

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La población femenina de las comunidades tiene preferencias al momento de adquirir conocimientos en artesanía el 75%, en ganadería el 10%, en agricultura el 15%. Estas preferencias responden al tiempo del cuál disponen las mujeres y las capacidades ya desarrolladas en su cotidianidad. Otro dato que debemos anotar es el lugar de la capacitación, el 100% de las mujeres coinciden en que estos procesos de capacitación deben ser en la comunidad de residencia, pues ellas no pueden dejar a la familia y las responsabilidades del hogar, además, salir de la comunidad a ellas les genera conflicto con la pareja por la responsabilidad del cuidado de los hijos y la elaboración de los alimentos.

Las capacitaciones deben ser en la comunidad y a todas no solo a una cuantas porque con quién vamos a dejar a los hijos chicos, y quién va a cocinar, además cuando salimos los chismes nos causan problemas con nuestros maridos ellos después desconfían de nosotras. Mujer de 38 años de Itembeguasu.

Los chismes nos perjudican, y los maridos después no quieren cuidar a los hijos y no nos dejan salir a las reuniones. Mujer líder de Eiti.

Desde el hogar: ¿qué actividades realizan hombres y mujeres?
Mediante la técnica del reloj, se elaboró el siguiente cuadro de actividades que en general cumplen cotidianamente hombres y mujeres de las comunidades.

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Cuadro Nº 4: Actividades en el hogar de hombres y mujeres MUJERES • • • • • • • • • • • • • • Se levantan Barren Encienden el fogón Preparan el desayuno Alistan a las wawas a la escuela Preparan la comida Dan de comer a los animales de corral y domésticos Limpian los predios de la casa Almuerzan Acarrean agua Lavan ropa Ayudan a sus hijos e hijas en las tareas escolares. Tejen sus artesanías En tiempos de cosecha ellas junto a los hijos van al Chaco a amontonar el maíz. HOMBRES • Se levantan • Toman desayuno • Alistan las herramientas para ir al chaco • Al volver a casa traen leña • Algunos ayudan a sus hijos en la tarea. • Cuando hay desperfectos en la casa arreglan esos desperfectos. • Muy pocos hacen artesanías en madera y venden a pedido.

Fuente; Diagnóstico de Género 2010

El cuadro cuatro, ratifica la condición de género de las mujeres de las comunidades del Diagnóstico, son ellas las que invierten todo el tiempo del que disponen para las actividades domésticas, por el contrario los hombres invierten poco tiempo a las actividades domésticas. En este punto será necesario considerar que las actividades domésticas que la familia y comunidad no valora en las mujeres y que tampoco tiene una remuneración económica, es en realidad un trabajo que fortalece y mantiene a la fuerza de trabajo de la comunidad.

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Se debe agregar además que el contacto cotidiano que tienen con las ollas y el fogón -por el tiempo que demanda y el desgaste de esfuerzo que implica-, impide el acceso a las pocas capacitaciones que se presentan en las comunidades e impide también la generación de nuevos conocimientos pues el trabajo domestico no generan nuevos conocimientos sino nuevas destrezas. De mismo modo, este mismo hecho, restringe también el acceso a nuevas redes sociales, conocimiento del funcionamiento del mercado, interpelación a una realidad que las posterga y sobre todo no genera ni desarrolla de capacidades para la negociación. Lamentablemente son muy pocas mujeres las que cuestionan esta situación y la mayoría ratifican y transmiten estos roles a las nuevas generaciones:

Los hijos (hombres) no saben cuidar a las wawas ni saben cocinar, son nuestras hijas las que deben ayudarnos en la cocina y el cuidado de las wawas, ellas ya saben lo que tienen que hacer en cambio los jóvenes hacen llorar a las wawas. Líder mujer de Itaimi. Los hombres no tienen tiempo para trabajar en la casa llegan, cansados del chaco directo a comer a veces ayuda con las tareas de las wawas pero no hay que molestarlos. Mujer de 45 años de Kuruyuqui.

En esta época se debe hacer estudiar a las mujeres para que no sufran como nosotras, para que puedan trabajar y ganar su dinerito por eso he mandado a mis hijas a la normal para que estudien. Mujer de 45 años Eiti

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Yo quiero trabajar en el hospital, soy enfermera auxiliar para eso he estudiado. Mujer madre soltera de Eiti. Yo me gano mi dinerito hago pan para el colegio, cocino, me he comprado mi hornito para mantener a mis hijos. Mujer líder de Eiti

¿Quién administra el dinero en el hogar?
Gráfico Nº 4: Persona que decide los gastos en el hogar

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Las mujeres de las comunidades dicen que el 70% de los esposos deciden cómo se gasta el dinero de la casa, el 20% dicen que son ambos los que deciden y el 10% es la esposa la que decide. Las mujeres consideran -y la comunidad la ratifica- que su trabajo no es un aporte económico, además que el efectivo lo traen los esposos luego de la comercialización del maíz y de prestar sus servicios a otros, y son ellos los que se relacionan directamente con el mercado, Entonces son ellos mecánicamente los que tienen el mando en la casa ya que el aporte económico y el trabajado desplegado fuera del hogar les permiten la toma de decisiones en la casa y sobre los de la casa, aún en ausencia de ellos, ya que las mujeres no asumen las decisiones. El siguiente episodio ilustra esta aseveración que sucedió en el municipio de Camiri en uno de los talleres con las líderes:

¿Qué harán después de la cena? Nos vamos a ir al hotel nomás porque si nos ven dando vueltas por la plaza los chismes a la comunidad van a llegar más rápido que nosotras y luego vamos a tener problemas, nuestros maridos van a decir, a eso van a pasear a perder su tiempo. Grupo de mujeres líderes de las comunidades de Eiti, Itembeguasu y Yaiti

El tomar decisiones implica varios aspectos que son la autoestima, uso y calidad del tiempo, aporte en efectivo, conocimientos, redes sociales y sobre todo un entorno comunal que pueda sostener y apoyar esta toma de decisiones.

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Y los hombres… ¿dónde están en este asunto doméstico?
La población masculina de las comunidades tiene un limitado involucramiento en las actividades domésticas, las acciones concretas realizadas son el acopio de leña que sirve como combustible, arreglo del domicilio desde la albañilería, sólo algunos hombres colaboran en las tareas educativas de los hijos. El tiempo y la estadía de los hombres en el hogar y en la comunidad, está determinado por el calendario agrícola de la zona y por las necesidades familiares. Lo llamativo es que ni las autoridades comunales ni hombres ni mujeres cuestionan el poco involucramiento de los hombres en las actividades domésticas por el contrario, justifican estas acciones:

La sequía nos afecta entonces no hay mucha producción, los hombres tenemos que salir a buscar trabajo afuera y con qué tiempo vamos a ayudar en la casa. Autoridad comunal hombre de Itembeguasu

Las mujeres son más diestras y están preparadas para hacer las cosas de la casa, los chicos ya saben lo que tienen que hacer, nosotros tenemos que trabajar en el chaco es trabajar en el sol es muy sacrificado nuestro trabajo. Ex autoridad comunal de Eiti hombre de 50 años.

A las mujeres se les debe proteger ellas no pueden hacer las cosas del chaco, o ir a trabajar a otro lado, por eso nosotros tenemos que salir a otros lados nosotros sabemos albañilería, a cuidar ganado y con qué tiempo vamos a ayudar en la casa, ellas no saben esas cosas. Hombre de 30 años Itembeguasu

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En las comunidades están definidas la división sexual del trabajo, se puede confirmar esta situación, no solo con este diagnóstico, sino en la acciones de trabajo comunal, donde las mujeres cocinan para las reuniones comunales, preparan el almuerzo escolar, y son los hombres los que hacen el trabajo de albañilería etc, la siguiente fotografía grafica esta aseveración:

División sexual del trabajo comunitario.

Como ilustra la fotografía, los hombres organizan su tiempo y trabajo según las habilidades desarrolladas de acuerdo al proceso de producción, trabajos de albañilería, comercialización, etc. La asignación de roles es también trasladada al ámbito público, las mujeres se hacen cargo de la preparación de alimentos para la comunidad cuando estas se reúnen, veremos posteriormente si funciona o no la equidad de género en el liderazgo femenino comunal.

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Violencia Intrafamiliar
Llama la atención la pasividad y temor de las mujeres a hablar en las reuniones, pese a que se recogió la información en lengua materna (Guaraní, para evitar barreras de comunicación). Al preguntar a las mujeres directamente sobre la problemática de Violencia intrafamiliar, en todas las comunidades sin excepción, ellas sólo sonríen y argumentan que cada una debe hablar de lo que sucede en la casa. Pero a medida que se va conversando sobre las condiciones de las mujeres y de los hombres sobre el uso y calidad del tiempo, así como la salud de las madres, recién ellas argumentan que son los hombres los que no quieren que las mujeres salgan de la comunidad, que evitan que asistan a talleres de capacitación. Si bien reconocen que no se observa mujeres con golpes visibles, si afirman conocer los gritos, celos, acosos y limitaciones económicas a la que son sometidas las mujeres.

De mi, mi marido me hace corretear con cuchillo por la comunidad cuando esta borracho, me pega, y el no trabaja, tenemos huerto familiar y mi hermano me ayuda con eso me mantengo. Mujer adulta Yaiti.

No queremos provocar a los maridos saliendo y haciendo cosas que después podemos provocarles y nos griten. Prefiero quedarme en mi casa, porque él trae lo que necesito. Mi vecina está muy enferma, y su marido no quiere mandarle al médico por celos, ella está encerrada para que nadie la vea él le cura solo con yerbas, no sé cómo le vamos a llevar al médico. Mujer adulta comunidad Kuruyuqui.

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Una de las características de las personas que son víctimas de violencia es la baja autoestima; es tan fuerte el temor que tienen que no se animan a denunciar, de avisar sobre la realidad en la que viven, en determinados momentos las víctimas generan el Síndrome de Estocolmo Doméstico, que se expresa en el enamoramiento del marido agresor, culpabilizándose así misma acerca de la violencia generada como se anota arriba en la frase “no queremos provocar al marido”, son estas las expresiones de las mujeres que naturalizan la violencia doméstica, aceptadas y toleradas por la población. Las mujeres frente a esta problemática, desconocen que este proceder es un delito sancionado por la Ley 1674, (Contra la Violencia Intrafamiliar y/o Domestica). Sólo tres mujeres de todas las entrevistadas han asistido a Charagua a talleres de capacitación sobre violencia y equidad de género, en las que el lenguaje técnico judicial perjudica el reconocimiento de la violencia. Interpelar, reconocer y asumir la ruta crítica de la violencia es el primer paso para que la población pueda entablar acciones hacia la erradicación de la misma. La violencia intrafamiliar genera en las víctimas, vergüenza y miedo de aceptar que la persona que debería de protegerlas (su marido) les causa daño, por lo que se cierran en silencio, tornándose retraídas, con sentimientos de angustia y culpa, soledad y aislamiento, baja autoestima, falta de confianza en sí misma, trastornos del sueño, falta de seguridad personal. Todo ello repercute en la familia, que se expresa en el desinterés sexual, maltrato infantil, desinterés en el arreglo personal, descuido corporal, falta de comunicación familiar. En el nivel comunal, la inseguridad personal afecta la participación de las mujeres en las reuniones y esto se expresa en la limitada intervención de las mujeres en las mismas, la falta de seguridad en sus capacidades de opinar, criticar aportar en las reuniones y/o asambleas, en la falta de conocimiento, habilidades y destrezas, en la dependencia de la opinión del otro para afirmar cualquier acción. Ante esta situación algunas mujeres del Chaco cruceño, han naturalizado esta situación que se expresa en el silencio entendiendo que así siempre es y que depende de la voluntad del marido el cambio de actitud. Este panorama hace que las víctimas ingresen en el círculo de la violencia, que son episodios de violencia que se repiten constantemente, que se expresa en el momento de agresión, luego tranquilidad y arrepentimiento y después

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una falsa luna de miel y nuevamente otro episodio de violencia; expresiones como la siguiente ilustran esta afirmación:

Cuando esta borracho me pega, y cuando esta bravo me grita, me cela y me acusa de cosas feas, pero después se contenta y estamos bien (mujeres de las comunidades del chaco cruceño).

¿Y las instituciones que reciben estas denuncias?
De acuerdo a los datos consultados del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades (VIO) respecto al censo de los servicios legales integrales y defensorías de la niñez y adolescencia 2009, los municipios del área que cubre el diagnóstico, lamentablemente, no cuentan con el Servicio Legal Integral Municipal, Defensoría de la Niñez y Adolescencia y Brigadas de Protección a la Familia. En realidad no existe un órgano rector que pueda sensibilizar, restituir y promocionar los derechos de las mujeres, que desde la Nueva Constitución Política del Estado, artículo 15, señala que: Parágrafo II: Todas las personas, en particular las mujeres, tienen derecho a no sufrir violencia física, sexual o psicológica, tanto en la familia como en la sociedad. Parágrafo III.- El Estado adoptará las medidas necesarias para prevenir eliminar y sancionar la violencia de género y generacional, así como toda acción u omisión que tenga por objeto degradar la condición humana, causar muerte, dolor y sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público como privado. Este fenómeno es un flagelo a nivel nacional, los datos de los registros estadísticos de la Unidad de Género, Estadísticas e Indicadores muestran un porcentaje de denuncias por violencia doméstica y familiar en el domicilio de

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las mujeres del 73% a nivel nacional, sin tomar en cuenta las denuncias de las provincias. Pero no sólo son las instituciones municipales las que deben tomar cartas en el asunto, sino también los Centros de Salud que son los que deben atender y deben reportar los episodios de violencia. De las comunidades visitadas y de acuerdo a las mujeres, sólo la comunidad de Eiti cuenta con un Hospital que presta atención y sobre todo promociona los derechos de las mujeres principalmente respecto de la regulación de la fecundidad es decir promociona los métodos de anticoncepción. Resumiendo; dotar de información a las mujeres no basta, no es problema sólo de mujeres es un problema de todos y todas, y se debe trabajar con las autoridades del pueblo guaraní acerca de la erradicación de esta problemática no solo como sugerencia sino como un imperativo que está establecida en la Ley 1674, que dice que son las autoridades comunales que deben intervenir para la solución de este problema. Ya que una de las barreras más difíciles de romper es el SILENCIO, convirtiéndose en cómplices del delito las personas que conociendo estos sucesos no la denuncian.

Autonomía Económica
La población en general tiene una limitada autonomía económica, que en gran manera depende de la producción del maíz y en menor medida de la cría de animales que está destinado principalmente al consumo doméstico aunque en algunos casos, como la comunidad de Kaipependi, parte de la producción pecuaria se destina a la venta. Si la comunidad en su conjunto tiene esta limitación, es más restringida la autonomía económica de las mujeres, que dependen casi en absoluto de los ingresos de la comercialización que realizan los esposos con el maíz, o en su defecto del trabajo de los mismos fuera de la comunidad. Sobre los gastos mensuales, los resultados de la encuesta son muy dispersos y no fue muy fácil obtener datos sobre este punto pues las mujeres de la comunidad no tienen datos precisos de los gastos mensuales de la familia por lo que mayormente fueron los hombres –aunque no todos- los que proporcionaron

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datos más precisos. A continuación mostramos un cuadro de gastos mensuales promedio para una familia tipo de 6 miembros elaborada en base a las pocas respuestas obtenidas.

Cuadro Nº 5: Gastos mensuales aproximados GASTOS MENSUALES Artículos básicos de la canasta familiar. Gastos de educación, útiles escolares, en la comunidad. Gastos de manutención de hijos/ as fuera de la comunidad. Compra de herramientas e insumos para la producción Gastos de vestimenta Gastos de transporte Total Gastos
Fuente; Diagnóstico de Género 2010

DETALLE 500 Bs. 250Bs. 500 Bs. 300 Bs. Trueque por maíz 350 Bs. 1.900 Bs.

Como se ve en el cuadro Nº 5, los gastos de las familias de las comunidades, alcanzan a 1.900 Bs. mensuales que son en realidad más de los ingresos que tienen. El déficit se resuelve mediante la prestación de mano de obra en determinados momentos luego de la cosecha, elaboración de artesanías de parte de los hombres de la familia, ayuda familiar como el aporte de los suegros, tíos etc.

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Participación política social y organizativa de las mujeres
En las comunidades involucradas en el Diagnóstico de Género, el liderazgo femenino es incipiente casi nulo debido a que en el campo político- económico se sigue manteniendo la división del trabajo productivo remunerado por un lado y el trabajo doméstico no remunerado por otro lado, que es asignado a las mujeres de manera exclusiva y que jerarquiza y diferencia las ocupaciones. Existen en las comunidades factores desfavorables para la participación política de las mujeres, desde la carencia de documentación básica de ciudadanía como es el certificado de nacimiento que permite obtener la cédula de identidad y con ello, habilitarse para participar en procesos electorales: votar, elegir y ser elegidas. Se desconoce y no se cumple aquí la Ley Nº 2616 de gratuidad del registro civil y extensión del certificado de nacimiento y la inscripción vía administrativa para personas mayores de 12 años, lamentablemente este beneficio tampoco llegó a estos lugares. Ante este panorama, la equidad de género exige atender la estructura de la economía y enfrentar esta división sexual del trabajo como condición para atender la desventaja que sufren las mujeres. Es decir, el involucramiento de las mujeres en el ámbito productivo y en las actividades políticas – organizativas de las comunidades, no puede ser considerado sólo como un problema individual o como un problema de una fracción de la población sino como un problema de la comunidad. Esta limitada participación de las mujeres en la organización comunal, es el síntoma de un problema estructural mucho más grande, el liderazgo de las comunidades tiene rasgo masculino debido a que la valoración cultural por género conecta otras dimensiones como la dominación de la identidad masculina y devaluación de lo femenino, que afectan el uso y la calidad de tiempo de las mujeres y que se expresa en daños como violencia, acoso, abuso celos, o apreciaciones que devalúan las acciones domésticas; esto no se resuelve con colocar mujeres en la organización comunal, como cuota biológica, sino, incorporando a ellas en los cargos jerárquicos con poder para la toma de decisiones.

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Tanto la sociedad como la comunidad tiende a enfocar los problemas de LAS MUJERES en las relaciones familiares y comunitarios, subordinando la reivindicación de los derechos individuales y de igualdad, sobreponiendo a éstos los derechos colectivos, los usos y costumbres. Precisamente el reto para la población en general es evitar que estos usos y costumbres se conviertan en barreas simbólicas culturales que se convierten en prácticas conservadoras que evitan la reivindicación de la práctica política democrática. La participación de las mujeres en las reuniones comunales es pasiva, callada casi ausentes, no utilizan la palabra porque ellas desconocen las temáticas que se aborda, carecen de información y sobre todo sienten vergüenza a equivocarse. El grupo de mujeres que no participa de la reunión, está preparando la alimentación, así la comunidad sigue relegando y devaluando la participación de la mitad de la población. Para ilustrar lo que se plantea, mostramos fotos de la situación encontrada en una de las comunidades cuando recogíamos información, antes de nuestra reunión. La comunidad sostenía una reunión con técnicos del área de educación, en la que debían elaborar un mapa parlante del estado de situación de la comunidad y otro mapa sobre cómo proyectaban a la comunidad. En este proceso se observa claramente la división sexual del trabajo, las mujeres cocinan y los hombres planifican:
Hombres liderizando las reuniones

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Hombres planificando el desarrollo de la comunidad

Mujeres preparando la alimentación para la reunión

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A mí me da vergüenza hablar en las reuniones no entiendo lo que hablan. Mujer adulta, Itembeguasu

Me gustaría hablar en las reuniones pero no tengo la información y por ahí se ríen de mi por eso prefiero callarme. Mujer adulta de Itembeguasu.

Cuando quiero ir a capacitarme a Charagua mi marido no quiere, tiene miedo que yo sepa más que él, hasta por ahí me apoya pero después ya no. Mujer adulta de Eiti

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Las mujeres de la comunidad no quieren participar nadie les prohíbe, son muy calladas. Corregidor zonal de Kaipependi.

Quisiera que las mujeres líderes de otros lugares como las Bartolinas nos vengan a enseñar cómo han logrado que sus organizaciones tengan tanto poder para que nosotras podamos hacer lo mismo. Kuña mburuvicha de Itembeguasu

Estas aseveraciones ratifican nuestros datos. De acuerdo a lo manifestado por Delina Cumandiri, no existen requisitos para ser líder mujer en las comunidades, pueden ser solteras o casadas, pero tienen preferencia las mujeres solteras por la facilidad de salir de la comunidad y participar en las reuniones. Tampoco existe una relación directa entre la delegada de Género y las Kuña mburuvichas de las comunidades, los reclamos se refieren a que algunas no las conocen porque ellas no las eligieron.

Cuando las mujeres se vuelven líderes, son las primeras en discriminarnos no nos toman en cuenta. Mujer líder de Yaiti.

No conocemos a nuestras dirigentes ellas no llegan hasta la comunidad. Mujer líder de Eiti

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En resumen, la participación de las mujeres en el aspecto político- económico, es casi nula, las condiciones estructurales no alivian la carga doméstica, el uso y calidad de tiempo de las mujeres de la comunidad limita el liderazgo ante la ausencia de información y la carga doméstica. Por el contrario el liderazgo masculino cuenta con la confianza y aprobación de la población. Tienen el ejercicio del poder en la toma de decisiones desde la familia y la pareja; si bien también tienen limitaciones en educación información y acceso a capacitación, ellos no tienen problemas de consultar con su pareja el uso de su tiempo, no tienen actividades domésticas, ellos tejen redes sociales informativas y formativas para mejorar sus relaciones políticas y lograr incursionar puestos en la estructura de poder estatal, organizacional, etc.

Medios por el cual se informan las comunidades
La población de las comunidades, no tiene un medio adecuado de información, los datos confirman que más del 50% de la población no utilizan ningún medio, el 40 % utiliza otros medios sin especificar, y solo el 10% se informa mediante las asambleas. En la coyuntura actual donde los gobiernos municipales adquieren medios de información como canales televisivos o emisoras radiales, la población desconoce la realidad nacional y no cuenta con información respecto de la elaboración del POA municipal y las diferentes actividades que realizan los municipios.

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XI

Conclusiones
A continuación se expone los resultados basados en los objetivos previstos por la consultoría: 1.- Contextualizar el estado de la cuestión de género en el ámbito de las comunidades Indígenas Guaraníes del Chaco cruceño. • A nivel nacional, la coyuntura política y social por el que pasa el conjunto del país y que emana de la Nueva Constitución Política del Estado, reconoce y protege por primera vez una serie de derechos a las mujeres como la integralidad, la no violencia, tenencia y titularidad de la tierra, al reconocimiento del trabajo doméstico, entre otros. Asimismo rescata aspectos relevantes como la patrimonialización de las mujeres, la incorporación a proyectos productivos, el acceso a nuevos conocimientos, el derecho al ejercicio ciudadano desde el otorgamiento de los documentos de identidad, la incorporación a las estructuras del poder del país, buscando garantizar derechos específicos y promoviendo medidas para reparar exclusiones históricas. A nivel organizacional; la Asamblea del Pueblo Guaraní ha sido parte activa en temas de agenda nacional y de intereses particulares propios del pueblo Guaraní como tierra – territorio, recursos naturales, hidrocarburos. La generación de alianzas con la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y EL Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) sobre regalías hidrocarburíferas ha permitido consolidar la conquista del 5% del Impuesto directo a los Hidrocarburos para un Fondo de Desarrollo Indígena. La modificación de sus estatutos ha permitido también favorecer la equidad de género reconociendo que se debe realizar un trabajo organizativo para la participación de las mujeres.

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Tanto la coyuntura política como el contexto organizacional nos permitían ser optimistas respecto a lo que encontraríamos en las comunidades Guaraní, sin embargo, los avances macros tanto de la coyuntura políticosocial nacional como del empoderamiento organizacional de la Asamblea del Pueblo Guaraní no se relacionan con la realidad encontrada. Las comunidades involucradas en el Diagnóstico no cuentan con servicios básicos necesarios para una vida diga, tienen una estructura caminera deficiente, sus medios de transporte y comunicación son casi nulos, presentan una alta inseguridad alimentaria y existe una ausencia de iniciativas productivas y otros. En este marco pareciera que la cuestión de género en las comunidades guaraníes corresponde a otra coyuntura política estancada en el tiempo, donde se sobrepone la división sexual del trabajo, jerarquizando y diferenciando los ámbitos asignados a hombres y mujeres. El tratamiento que recibe la cuestión de género desde el ordenamiento indígena muestra los siguientes rasgos: - Mandatos ideológicos de género respecto del deber ser, de hombres y mujeres, relacionadas al ámbito productivo, reproductivo y comunitario. Ese “deber ser” se traduce en el uso y la calidad del tiempo, en los ámbitos asignados a hombres y mujeres en la que ellas invierten tiempo y esfuerzo en las actividades domésticas sin ser reconocidas y valoradas por la comunidad; es un esfuerzo sin remuneración económica en las que se detecta limitadas posibilidades de las mujeres al acceso a nuevos conocimientos, al manejo de su tiempo libre y su carga horaria, además de la naturalización de la violencia en razón de género, no solo en la familia sino en la comunidad. - Las propuestas planteadas por el actual gobierno, como el Plan de Igualdad de Oportunidades, no generan en la práctica alternativas a las mujeres de ingresar al aspecto productivo y generación de ingresos, manteniéndose las concepciones patriarcales. En casos de conflictos conyugales, no existen sanciones ni desde los usos y costumbres ni desde las instancias públicas. De ese modo se produce la invisibilización, justificación o minimización de las inequidades de género jerarquizándose la

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toma de decisiones y el ejercicio de poder que se expresa en el control del cuerpo, el tiempo, la memoria y el movimiento de las mujeres por los hombres. Todo ello repercute en la calidad de la participación de las mujeres en las actividades comunales, en la baja autoestima para ejercer el liderazgo femenino, en la falta de reconocimiento y valoración social de las actividades domésticas, en el ejercicio limitado casi nulo de los derechos sexuales y derechos reproductivos y en las limitadas posibilidades de acceder a nuevos conocimientos técnicos para generar ingresos y/o ejercer su ciudadanía vulnerando el derecho a una vida digna a un empleo y a la autonomía económica. - Coronando esta inequidad, la población femenina de las comunidades no es parte integrante del proceso de planificación del desarrollo municipal; las mujeres no participan, ni conocen los instrumentos de planificación del plan anual operativo y carecen de asignaciones presupuestarias para proyectos con equidad de género. De ese modo se ratifica que desde los niveles municipales la mitad de la población de las comunidades no existe para los gobiernos locales. • La participación del nivel departamental no se visibiliza tampoco en los municipios de intervención del diagnóstico; según la vicepresidenta de la A.P.G. recién están en sus primeros acercamientos. Ante este panorama las percepciones de las mujeres respecto de su cotidiano, su auto-representación carece de autonomía económica, organizacional y corporal que se refuerza, por un ejercicio de la masculinidad que han asumido a pie juntillas su rol de proveedor como jefe de hogar. Los hombres de las comunidades no se han cuestionado en momento alguno esa división sexual del trabajo -los ámbitos atribuidos a hombres y mujeres- y sobre todo, no cuestionaron el ejercicio perverso de la violencia que condiciona el comportamiento general de las mujeres.

El Estado no cuenta con mecanismos operativos en la región para el cumplimiento de los mandatos constitucionales y legales por lo que no existen las condiciones para grantizar a la población de las comunidades, los derechos económicos, sociales y culturales, principalmente de las mujeres.

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2.- Identificar y analizar las principales desigualdades de género y temas prioritarios para las mujeres en las comunidades indígenas del Chaco cruceño destacando las diferencias entre pueblos o naciones indígenas. Los problemas detectados en el Diagnóstico, respecto a la inequidad de género. se refieren en términos generales a la falta de autonomía económica y política de todas las mujeres. Desagregando estos problemas se identifican los siguientes temas prioritarios: • Pese a que las mujeres realizan actividades domésticas cotidianas en la que, cuidan, crían, alimentan, y educa, a la familia, esta labor no es reconocida por la comunidad. La división sexual del trabajo, entre ámbito privado y ámbito público limita la autonomía de las mujeres sobre su cuerpo, sexualidad, fecundidad y la no violencia. Esta misma división sexual del trabajo delimita a las mujeres la autonomía económica, que se expresa en el acceso y control de los ingresos de la producción y la falta de oportunidades del entorno para que las mujeres puedan insertarse en el proceso de producción y generación de ingresos. La división sexual del trabajo limita también la autonomía política de las mujeres, como forma de autodeterminación de las formas de organización de la participación ciudadana. Ellas no tienen posibilidad alguna de ejercerla. La falta de oportunidades de probar y desarrollar sus capacidades afectan a la autoestima y el desarrollo personal. A este conglomerado de inequidades, se suma el desconocimiento las normativas de la salud sexual y la salud reproductiva. Las mujeres son víctimas de violencia psicológica, sexual, económica, factores que anulan la participación activa de las mujeres.

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3.-Visibilizar las causas de las desigualdades, dentro de sus contextos y recomendar las vías más sostenibles para remover las barreras que impiden establecer una igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, enfatizando el análisis sobre la relación entre el trabajo domestico y la participación de mujeres en el trabajo orientado a la generación ingresos del hogar. Las causas de las desigualdades de género, están referidas al conjunto de características que se construyen social y culturalmente, entre hombres y mujeres, que asignan roles y función, en el caso que nos ocupa no escapa a esta concepción patriarcal de la construcción de género, esta concepción se expresa en: • • • • • • • La desvalorización del aporte de las mujeres en el trabajo doméstico El NO reconocimiento de sus capacidades para tomar decisiones La baja autoestima Empoderamiento masculino La falta de espacios de cuestionamiento frente a un ejercicio de poder masculino. La falta de oportunidad de las mujeres de despojarse de la carga del trabajo doméstico. El entorno cuasi- cuartelario que atrapa a las mujeres en sus comunidades, es decir, que en tiempos de zafra y /o trabajo de los hombres fuera de la comunidad, las comunidades se convierten en kuñaranchos6. Que por su docilidad las mujeres se convierten en hijas sin permiso para salir de la comunidad. La falta de espacios de orientación comunal respecto de la carga horaria del trabajo de las mujeres. La falta de espacios de discusión sobre las secuelas de la violencia intrafamiliar. No existen espacios culturales ni políticos donde se cuestione de la

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hegemonía masculina en las comunidades. • • • • Las mujeres de las comunidades, no tienen procesos de capacitación en emprendimientos productivos desde sus organizaciones matrices. Las actividades económicas son esporádicas y realizadas por iniciativa de las mujeres y no reciben el apoyo de sus organizaciones matrices. En las comunidades no existen organizaciones productivas. No existen espacios de discusión de los aspectos económicos productivos de desarrollo.

4.-Caracterización de las fuentes y niveles de ingresos de las familias de comunidades guaraníes, condiciones de trabajo productivo de las mujeres indígenas, acceso a recursos productivos básicos e identificación de experiencias relevantes de emprendimiento e iniciativas promovidas por mujeres indígenas. • • • • • • • • Respecto de las fuentes de ingresos de las familias de las comunidades, y las condiciones de trabajo productivo de las mujeres. Las familias tienen como fuente de ingresos fundamentalmente la venta de la producción del maíz La venta de la fuerza de trabajo masculino, en tiempos de zafra, chaquéo, cuidado de ganado. Las mujeres en las comunidades realizan el cuidado y venta de aves de corral en momentos de necesidad. Elaboración de artículos artesanales, bokó, guías de mesa, tejidos en hilo, trabajo que se realiza de manera casual y a pedido. De las experiencias destacables: Existen experiencias destacables como la de la comunidad de Kaipependi, en la venta artesanal de quesos y cría en baja escala de ganado vacuno. Trabajos artesanales con visión de mercado e información de la necesidad

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de la personería jurídica del taller de las mujeres de Itaimi. • La más interesante en materia de iniciativa colectiva de mujeres es la experiencia de la tienda comunal de las mujeres organizadas alrededor de esta tienda de la comunidad de Itembeguasu, tienda comunal que funciona como una especie de cooperativa, donde las mujeres acopian el producto del maíz a cambio de víveres sea en trueque o la venta del mismo.

5.- Analizar el nivel de participación de la mujer en los procesos de toma de decisiones de los diferentes niveles de organización territorial y capacidad organizativa, liderazgo e incidencia pública de las redes, grupos y/o asociaciones de mujeres La forma de elección a las responsables de género en las comunidades, se hace conjuntamente con el directorio comunal, donde no existen requisitos pero se prefiere a las mujeres solteras por la disponibilidad de tiempo. (Delina Cumandiri, Responsable de género de la A.P.G.) Según esta aseveración las Kuña mburuvichas, deberían estar relacionadas directamente con su organización matriz, que es la Asamblea del Pueblo Guaraní. Los niveles de participación de las mujeres en las comunidades parecen homogéneos, por la pasividad y el desconocimiento de su realidad, así como la naturalización de la violencia y la ausencia de entidades y organizaciones que defienden los derechos de las mujeres: • • • • • No existe una organización de mujeres que aborde y/o promocione los derechos de las mismas. Los cargos de las mujeres en las comunidades no son constantes ni ascendentes. La participación política y social de las mujeres esta mediada por los roles de reproducción. Esta mediación de los roles productivos y reproductivos, limita la disponibilidad de tiempo de las mujeres. La participación política y social de las mujeres esta mediada además por los conflictos con la pareja siendo víctimas de celos, acoso y desconfianza.

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Las bases de estas organizaciones no exigen el cumplimiento de los estatutos, modificados por la A.P.G. Las mujeres de las comunidades desconocen las atribuciones de su ente matriz, la A.P.G. Las mujeres de las comunidades sienten que las líderes cuando logran algún cargo comunal, comienzan a discriminar a las bases, sin reconocer que las bases las han puesto en ese lugar. No existen procesos de capacitación ni de información sobre incidencia política. Los niveles de información en las comunidades son incipientes. No existe un liderazgo político ni social femenino, la incidencia de las mismas ante sus mismas autoridades son incipientes. La organización matriz del pueblo Guaraní, no ha interpelado la limitada participación de las mujeres en los ámbitos de toma de decisiones. Existe un distanciamiento y hasta un desconocimiento entre las autoridades mujeres de la A.P.G. con las líderes mujeres de las comunidades.

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6.- Visibilizar políticas públicas, así como, programas y proyectos destinados al colectivo de mujeres indígenas, impulsados desde instituciones públicas y/o privadas en el Chaco cruceño. • • • Las políticas públicas son aún incipientes y dispersas, fundamentalmente para el desarrollo de las comunidades del Chaco. No se cuenta con un proceso de acercamiento entre las autoridades municipales y las autoridades comunales. Las autoridades municipales no han socializado los instrumentos de planificación participativa municipal, por lo que las comunidades hombres y mujeres no figuran en los proyectos de desarrollo ni presupuestos municipales. El POA municipal no contempla proyectos ni presupuestos con enfoque de género. En las comunidades guaraní no intervienen instituciones públicas y priva-

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das abordando de manera plena la inequidad de género. • • • No existen proyectos ni programas destinados al fortalecimiento de la participación política de las mujeres. No existe un acercamiento, fortalecimiento ni procesos de capacitación al liderazgo femenino, desde la organización matriz de la A.P.G. No se cuenta con un sistema de comunicación que acompañe la problemática comunal.

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XII

Recomendaciones
Para la institución Acción Contra el Hambre:
• La primera y fundamental recomendación, para el proyecto es contratar técnicos de campo que no solo tengan una especialidad en género sino que hayan interpelado su accionar -ya sean hombres o mujeres- de manera personal, para evitar discursos y comportamientos inconsecuentes. Trabajar con el personal de la institución el enfoque de género sobre todo con personal de campo para la tranversalización, necesario para evitar discursos sexistas, y misóginos, en el trabajo de campo además de fortalecer y potenciar las acciones de los proyectos. Trabajar con el personal de campo de los diferentes proyectos, las masculinidades hegemónicas y las masculinidades emergentes. Capacitar a las mujeres en emprendimientos productivos con visión de mercado. Desarrollar en las mujeres capacidades artesanales competitivas en el mercado. Desarrollar en las mujeres capacidades del manejo financiero de sus productos. Desarrollar en las mujeres artesanas la capacitación de desarrollo empresarial. Capacitar a las mujeres en artesanías bajo en enfoque de emprendedorismo. Apoyar a las mujeres en su liderazgo mediante procesos de capacitación y fortalecimiento organizacional.

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Generar procesos de capacitación en las comunidades, donde las mujeres identifiquen interés y búsqueda de soluciones. Fortalecer en las mujeres la identificación de sus necesidades para trabajar las soluciones, bajo una cultura de corresponsabilidad comunitaria. Desarrollar capacidades de incidencia política en las mujeres, para generar alianzas con las instituciones que trabajan en sus comunidades, en proyectos que beneficien a las mujeres.

Para la Asamblea del Pueblo Guaraní
• • • • Incidir en la A.P.G. para la formulación de estrategias para el acceso a los recursos económicos del Fondo Indígena en beneficio de las mujeres. Consolidar la participación de las mujeres en los distintos espacios de la organización guaraní. Incidir en la A.P.G, para fortalecer la participación política de las mujeres. Establecer espacios de concertación y generación de propuestas para incidir en tareas de visibilización del aporte del trabajo de las mujeres en las comunidades. Incidir en las autoridades comunales de la A.P.G, para que inicie procesos de diálogo con la población masculina de las comunidades para el abordaje de las secuelas de la violencia en razón de género. Elaborar junto a la A.P.G. una estrategia de capacitación política y fortalecimiento organizacional para el liderazgo de las mujeres.

Para las Capitanías
• • • Incidir en los capitanes el fortalecimiento del liderazgo femenino Trabajar con los mburuvichas de las comunidades las secuelas de la violencia intrafamiliar Trabajar con los mburuvichas, el fortalecimiento de capacidades artesanales de las mujeres de sus comunidades para el desarrollo de la comunidad.

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• •

Informar a las Kuña y mburuvichas la necesidad de trabajar de manera conjunta en el fortalecimiento organizacional. Los capitanes deben elaborar estrategias para incidir en los municipios, el desarrollo económico local con enfoque de género.

Para las Comunidades
• La población debe impulsar, fortalecer y confiar en la capacidad de las mujeres de sus comunidades para que ellas participen en las reuniones comunales, con poder de decisión. La comunidad debe incorporar en sus reuniones un modelo de solidaridad entre ellos y ellas, respetar la participación de las mujeres y aliviar sus responsabilidades maternales, cuidado a los chicos más pequeños cuando ellas están participando. Apoyar el desarrollo económico de las emprendedoras artesanales de sus comunidades. Participar de manera militante en los talleres de información y capacitación que ocurren en las comunidades. Solicitar a las organizaciones matrices la información necesaria de las actividades organizacionales para que ellos y ellas puedan aportar con sugerencias. Fortalecer sus organizaciones políticas para incidir en las autoridades municipales, y de gobernación para, elaborar proyectos de desarrollo para la comunidad. Solicitar a las autoridades correspondientes la participación en la elaboración del POA, municipal. Denunciar episodios de silencio (respecto a la violencia), y elaborar sanciones desde la comunidad para erradicar este flagelo.

• • •

• •

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Para la organización de mujeres
• • • • • • • Reconocer sus capacidades y potencialidades en la elaboración de sus artesanías. Romper el silencio respecto de la violencia intrafamiliar. Solicitar a sus organizaciones matrices que sean tomadas en cuenta y valorar las actividades domésticas que realizan todos los días. Solicitar a las instituciones que les capaciten, hablarles de manera sencilla para que puedan entender lo que les están hablando. Comprender, participar y preguntar lo que no se entiende en procesos de capacitación. Desarrollar acciones para reunirse entre ellas, y tejer redes de apoyo para solucionar problemas comunes. Solicitar a las Instituciones privadas y públicas información acerca de sus derechos reconocidos por la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional. Solicitar a las autoridades comunales y talleres de información de la realidad nacional. Agruparse como mujeres en las reuniones para defender los derechos que tienen y solicitar a las máximas autoridades la elaboración de proyectos económicos con enfoque de género (a la A.P.G., autoridades municipales, etc.). Solicitar a las instituciones que ingresan con proyectos a sus comunidades que les capaciten en autoestima y relaciones de género.

• •

Para los Gobiernos Municipales
• Insertar a la población de las comunidades hombres y mujeres en procesos de planificación participativa municipal.

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• • •

Informar a la población acerca de la necesidad de su participación en la elaboración del Plan Operativo Anual (POA) municipal. Incorporar en el POA municipal proyectos de desarrollo con enfoque de género. Incorporar en el POA municipal el Servicio Legal Integral Municipal, para promocionar derechos de las mujeres, evitar episodios de violencia y restituir derechos. Incorporar en el POA municipal presupuestos para proyectos productivos con enfoque de género. Incorporar en el POA municipal, centros de capacitación, sedes sindicales, infraestructura para la organización de mujeres Presupuestar en el POA municipal infraestructura y equipamiento artesanal en las comunidades para potenciar el trabajo de las mujeres.

• • •

Para los Gobiernos Departamentales y Nacionales
• • • Sensibilizar a las autoridades correspondientes para incorporar, el enfoque de género en las políticas sociales. Transversalizar en las políticas sociales emanadas desde el gobierno departamental y nacional el enfoque de género. Ejecutar el Plan Nacional de Igualdad de oportunidades, para Vivir Bien.

Para las O.N.G.
• • • Incidir en las instituciones privadas, la transversalización del enfoque de género en su accionar con la población de las comunidades. Evitar la capacitación técnica sexista en sus acciones Incorporar en acciones de campo las capacitaciones sencillas, técnicas pero entendibles.

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XIII

Bibliografía
• • • • • • • • • • • • • • • • Trabajar de manera conjunta, con la población beneficiaria rescatando sus saberes previos, en un proceso de enseñanza aprendizaje. Constitución Política del Estado; Documento de Internet 2009 Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades; Documento de Internet 2009 INE, Censo nacional de Vivienda ; Indicadores Sociodemográficos ; Santa Cruz; 2001 La Tierra tienen Nombre de Mujer; INRA, Ed, Presencia;2009 Reporte del Análisis y Evaluación de Género en los presupuestos públicos Municipales; Viceministerio de Igualdad de Oportunidades; 2009 Construyendo Movimientos; Victoria Aldunate; Julieta Paredes; Comunidad Mujeres Creando; 2010. Con Paso Firme; Revista; Solidaridad Internacional; 2010 ¿Somos Machistas los Cochabambinos?; Rolando Ewel; Ed; M&C editores, 1998 Exploraciones Cualitativas en Masculinidades; Ed. CISTAC, 2009 El Género, la construcción cultural de la diferencia; Martha Lamas; Cidem; 1998 Masculinidades Nuevos Roles para los Hombres; CISTAC; 2001 Documentos IRFACRUZ; La Cultura Guaraní; 2001 Desandar el Laberinto; Raquel Gutiérrez; Ed. Muela del Diablo; 1999 Masculinidad y Violencia Familiar; Ed. Movimiento Manuela Ramos; Lima – Perú; 2007 Lectura y escritura comunitaria; Ed. Comunidad AYNI RUNAY; Rolando Barral; 2007.

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Noviembre, 2010

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