Maestría en Ciencias Penales con Especialización en Criminología

Derechos Humanos y Criminología
Prof. Dr. Juan Federico Arriola Cantero Elaboró: Lic. Iliana Isela González Sánchez Fecha de entrega: 18 de mayo de 2006.

Análisis del inciso B del Artículo 20 constitucional Garantías de la víctima o del ofendido
A diferencia de los derechos del inculpado que desde un inicio fueron tomados en cuenta, los derechos de las víctimas u ofendidos no fueron considerados por la Constitución mexicana sino hasta 1993, con la reforma del artículo 20 constitucional 1. Al respecto, el Dr. Rodríguez Manzanera2 analiza las razones de esta invisibilidad de la víctima en el derecho penal, considerando que antes de que el Estado sea el encargado de impartir justicia, la víctima tenía todos los derechos y inculpado ninguno. Y dada la indefensión ante la reacción vengativa del ofendido es como se comienza a regular los derechos del mismo; sin embargo, señala acertadamente que al tratar de hacer justicia en la persona del inculpado, no sólo se descuidó, sino que se olvidó a la víctima, siendo que mientras más derechos tenía el inculpado, menos derechos poseía la víctima hasta el punto de ser ésta la que quedaba en total indefensión3. Así mismo, agrega, que "a pesar de lo importante de la reforma -de 1993- (...), se consideró que era aún insuficiente, por lo que el 21 de septiembre del 2000 se aprobó una nueva redacción, que precisa y amplía las garantías..."4, dicha redacción sigue algunas pautas propuestas por Colón Morán y Colón Corona5 Me parece pertinente anotar el Artículo 20 constitucional, tal como se redacta actualmente, desde el 2000, para de esta manera proporcionar una visión general de la
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Colón Morán, J. Y Colón Corona, M. Los derechos de la víctima del delito y del abuso de poder en el Derecho Penal Mexicano. Comisión Nacional de Derechos Humanos, Unidad Nacional contra la Violencia, México, 1998. 2 Rodríguez Manzanera, L. Victimología, Estudio de la víctima, Novena edición, Editorial Porrúa México, D.F. , 2005. 3 Baratta, refiriéndose al término "seguridad" en el ámbito de la política criminal, señala que "no se trata propiamente de la seguridad de los derechos de las personas (...) sino de la seguridad de la nación, de la comunidad estatal, de la ciudad". Baratta, A. "La política criminal y el Derecho Penal de la Constitución: Nuevas reflexiones sobre el modelo integrado de las Ciencias Penales", en Oliveira de Barros Leal, C. (coord.), Violencia, Política Criminal y Seguridad Pública , INACIPE, 2003, p. 21. Esta misma delimitación en cuanto a la defensa de derechos parece ser la que dominó el proceso penal en cuanto a la víctima o víctimas (en casos de delitos que se persiguen de oficio); es decir, no se trataba de la defensa o reparación a la víctima, sino al Estado o la sociedad en su totalidad. 4 Rodríguez Manzanera, L, Ib, p. 361 5 Cfr.Colón Morán, J. Y Colón Corona, M., id.

intimidación o tortura. por su conducta precedente o por las circunstancias y características del delito cometido. concediéndosele el tiempo que la ley estime necesario al efecto y auxiliándosele para obtener la comparecencia de las personas cuyo testimonio solicite. Para resolver sobre la forma y el monto de la caución. el juez deberá otorgarle la libertad provisional bajo caución.Inmediatamente que lo solicite. será careado. La ley determinará los casos graves en los cuales el juez podrá revocar la libertad provisional. a fin de que conozca bien el hecho punible que se le atribuye y pueda contestar el cargo..En todo proceso de orden penal. salvo lo dispuesto en la fracción V del Apartado B de este artículo. Queda prohibida y será sancionada por la ley penal. En circunstancias que la ley determine. deberán ser asequibles para el inculpado. vecinos del lugar y partido en que se cometiere el . por su gravedad... IV.Se le hará saber en audiencia pública. o ante éstos sin la asistencia de su defensor carecerá de todo valor probatorio. La confesión rendida ante cualquier autoridad distinta del Ministerio Público o del juez. siempre que se encuentren en el lugar del proceso. Capítulo I . Garantías de seguridad procedimental penal Artículo 20. la víctima o el ofendido. las características del inculpado y la posibilidad de cumplimiento de las obligaciones procesales a su cargo.disparidad que existe entre el inciso A (garantías del inculpado) y el inciso B (garantías de la víctima u ofendido) de dicho artículo: TITULO PRIMERO.Cuando así lo solicite.. en presencia del juez.. con quien deponga en su contra. siempre y cuando no se trate de delitos en que. rindiendo en este acto su declaración preparatoria. el nombre de su acusador y la naturaleza y causa de la acusación. a solicitud del Ministerio Público.Será juzgado en audiencia pública por un juez o jurado de ciudadanos que sepan leer y escribir. cuando el Ministerio Público aporte elementos al juez para establecer que la libertad del inculpado representa. los daños y perjuicios causados al ofendido. un riesgo para el ofendido o para la sociedad.No podrá ser obligado a declarar. pueda imponerse al inculpado. Del inculpado: I.. la autoridad judicial podrá modificar el monto de la caución.De las Garantías Individuales. el juez deberá tomar en cuenta la naturaleza. III.. tendrán las siguientes garantías: A. por algún delito calificado como grave por la ley o. En caso de delitos no graves.Se le recibirán los testigos y demás pruebas que ofrezca. el juez podrá negar la libertad provisional. V. El monto y la forma de caución que se fije. el inculpado. cuando el inculpado haya sido condenado con anterioridad. y dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a su consignación a la justicia. II. VI. en su caso. toda incomunicación. la ley expresamente prohíba conceder este beneficio. así como la sanción pecuniaria que. modalidades y circunstancias del delito.

ser informado del desarrollo del procedimiento penal.delito. Las garantías previstas en las fracciones I. De la víctima o del ofendido: I. IV.Recibir. por falta de pago de honorarios de defensores o por cualquiera otra prestación de dinero.En ningún caso podrá prolongarse la prisión o detención. X.Recibir asesoría jurídica. a que se le reciban todos los datos o elementos de prueba con los que cuente. por abogado..Le serán facilitados todos los datos que solicite para su defensa y que consten en el proceso. por sí. cuando lo solicite.. ser informado de los derechos que en su favor establece la Constitución y. el juez le designará un defensor de oficio. Si no quiere o no puede nombrar defensor. desde la comisión del delito. tanto en la averiguación previa como en el proceso. y antes de un año si la pena excediere de ese tiempo. salvo que solicite mayor plazo para su defensa. después de haber sido requerido para hacerlo.Desde el inicio de su proceso será informado de los derechos que en su favor consigna esta Constitución y tendrá derecho a una defensa adecuada. siempre que éste pueda ser castigado con una pena mayor de un año de prisión. por causa de responsabilidad civil o algún otro motivo análogo. También tendrá derecho a que su defensor comparezca en todos los actos del proceso y éste tendrá obligación de hacerlo cuantas veces se le requiera. B. y. VIII. VII y IX también serán observadas durante la averiguación previa. En los casos en que sea procedente.. deberá fundar y motivar su negativa... en los términos y con los requisitos y límites que las leyes establezcan. o por persona de su confianza. atención médica y psicológica de urgencia. y a que se desahoguen las diligencias correspondientes. lo previsto en la fracción II no estará sujeto a condición alguna. VII. V. En todo caso serán juzgados por un jurado los delitos cometidos por medio de la prensa contra el orden público o la seguridad exterior o interior de la Nación.. .Será juzgado antes de cuatro meses si se tratare de delitos cuya pena máxima no exceda de dos años de prisión.. se computará el tiempo de la detención. III. Tampoco podrá prolongarse la prisión preventiva por más tiempo del que como máximo fije la ley al delito que motivare el proceso.Coadyuvar con el Ministerio Público. II. IX. Cuando el Ministerio Público considere que no es necesario el desahogo de la diligencia. En toda pena de prisión que imponga una sentencia.. el Ministerio Público estará obligado a solicitar la reparación del daño y el juzgador no podrá absolver al sentenciado de dicha reparación si ha emitido una sentencia condenatoria.Que se le repare el daño.

En este rublo.. p. no estarán obligados a carearse con el inculpado cuando se trate de los delitos de violación o secuestro. cuyos aspectos característicos son: "trastorno emocional grave o desequilibrio.Solicitar las medidas y providencias que prevea la ley para su seguridad y auxilio. Manual para Prácticas e Investigación. letra muerta en el sentido de que está establecido constitucionalmente. y ubicarse en calidad de testigos de violencia. sería pertinente considerar este derecho de los niños y las niñas incluso en el ámbito civil en los casos de divorcio necesario. con la consecuencia de disminuir sus capacidades emocionales y cognitivas como para poder hacer valer los otros derechos que menciona el Artículo 20 constitucional en su inciso B. con sintomatología variable. 1997. Si bien. Con respecto a la fracción V del inciso B. sino en la calidad de la redacción de los derechos otorgados a una y otra parte. dado el impacto psicoemocional que puede producir en las y los menores implicados. V. el estado de crisis puede perdurar en la persona afectada. Edit. siendo los del inculpado definidos con una mayor precisión de lo que respecta a los derechos de la víctima. Como se puede apreciar. En tales circunstancias y sin un apoyo oportuno. es un avance importante. en la mayoría de los casos. Naciones Unidas. y VI. En lo particular. ya que ser víctima de un delito suele producir en la gran mayoría de los casos un estado de crisis.Cuando la víctima o el ofendido sean menores de edad. considero que debe agregarse a las especificaciones de la eximienda a carearse en caso de menores de edad. p. En estos casos. siendo evidente una falta de equilibrio no sólo en la cantidad.. Estrategias para luchar contra la violencia doméstica: un manual de recursos. sin embargo sí señalo que la atención a los derechos del inculpado no justifica que se realice en detrimento de los derechos de la víctima o el ofendido. 1988. pero no es seguido en la realidad cotidiana. En lo referente a la fracción III del inciso B. los delitos relacionados con violencia familiar. aún existe una mayor atención hacia la persona del inculpado. considero que este derecho es el primero en importancia.La ley fijará procedimientos ágiles para ejecutar las sentencias en materia de reparación del daño. Intervención en crisis. 6 7 Slaikeu. efectivo y eficiente. lo cual es. agravándose por la situación de tener un lazo emocional importante con los sujetos implicados en los delitos de violencia familiar. con esto no quiero decir que esté en contra de la atención que el inculpado merece en cuanto persona con derechos. Centro de Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios. salvo raras excepciones y en determinados delitos. se establece la atención médica y psicológica a la víctima desde la comisión del delito. pues la realidad ha demostrado no corresponder a lo escrito en la Constitución. experimentado por el individuo" 6. 61 . En forma global. mismos que pueden no ser las víctimas directas de violencia por parte del agresor o agresora. y presentan consecuencias psicoemocionales similares a las que presenta un niño o niña víctima directa. me parece que no basta con legislar una artículo que diga que los derechos de las víctimas (al igual que de los inculpados) deben respetarse. Manual Moderno.15 Oficina de las Naciones Unidas en Viena. "los niños que presencian la violencia doméstica en el hogar son víctimas secundarias" 7. no obstante. también es cierto que la medida es incompleta mientras no se sensibilice y capacite al personal encargado de encarnar este artículo en el quehacer diario de su labor. K. se llevarán a cabo declaraciones en las condiciones que establezca la ley.

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