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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE QUERÉTARO

FACULTAD DE BELLAS ARTES


LICENCIATURA EN ARTES VISUALES

Sergio Alfaro Alonso

1er semestre grupo 2

Taller de redacción

MTRA. ALEJANDRA CERVANTES PÉREZ

La rebelión de la granja
Sergio Alfaro Alonso
La rebelión de la granja

Capítulo IV

Para el verano la noticia de los sucesos acaecidos en “Granja Animal” se había


difundido por toda Inglaterra. Las palomas tenían la misión de contar la historia a
más animales. Frederick y Pilkington, los dueños de granjas vecinas, rumoraban
que los animales practicaban el canibalismo, mientras que los animales de sus
respectivas granjas mostraban un comportamiento rebelde.

A principios de Octubre el Sr. Jones con varios de sus peones penetraron la


Granja Animal. Liderados por Snowball, todos los animales estaban en sus
posiciones respectivas de combate e iniciaron el ataque; no hubo quien no se
defendiera. Fue una batalla fuerte; muchos animales salieron mal heridos
(inclusive Snowball) y uno de los hombres murió. Pero al final los animales
ganaron

Crearon las condecoraciones “Héroe animal de Primer Grado”, concedida a


Snowball y a Boxer, junto con “Héroe animal de Segundo Grado”.

Finalmente la batalla fue bautizada “La Batalla del Establo de Las Vacas” y el rifle
olvidado por el Sr. Jones sería disparado todos los 4 de octubres (para celebrar la
batalla) y los días de San Juan (aniversario de la Rebelión).

Capítulo V

Mollie se volvió mentirosa, floja y sobre todo conflictiva. No pasó mucho tiempo
para que huyera al otro lado de la granja y la adoptara un granjero vecino.

Napoleón y Snowball nunca se ponían de acuerdo.

Un asunto que les incumbía a todos era la defensa de la granja. Se llegó al


acuerdo de que las palomas fomentaran la rebelión fuera de las fronteras de la
Granja Animal.

Snowball, convertido ya en un erudito, emitía planes de mejoras tecnológicas que


dejarían a los animales más independientes del hombre. Su plan magistral
consistía en la construcción de un molino de viento; esta discusión llevó a debates
sin igual. El molino generaría electricidad, los calentaría en el invierno y generaría
beneficios mayores. Luego de dar el discurso en la asamblea para aprobar o no la
moción del molino de viento se notaba indudablemente que la decisión sería
apoyarlo. Napoleón no apoyaba la construcción del molino muy silenciosamente
echó una mirada de reojo hacia otro sitio y repentinamente salieron numerosos
perros rabiosos, que eran los que había separado Napoleón al ser muy cachorros,
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se lanzaron sobre Snowball y lo persiguieron hasta que quedó fuera de las tierras
de la Granja Animal.

Al poco tiempo Napoleón sorprendió a todos con la decisión de la construcción del


molino, lo cual llevaría 2 años de trabajo fuerte, por lo que era necesario reducir
las raciones de comida.

Squealer se encargó de convencer al resto de que Napoleón sólo aparentaba no


estar de acuerdo con Snowball como una especie de táctica. Todos quedaron
convencidos, pues “Napoleón siempre tiene la razón”.

Capítulo VI

La construcción del molino de viento se llevó a cabo. Los animales trabajaban más
duro y tuvieron que aumentar sus horas de trabajo así como disminuir sus
raciones de comida, pero estaban felices, inclusive los domingos por la tarde se
levantaban “voluntariamente” a trabajar en el. Boxer decidió levantarse unos
minutos antes para trabajar en la cantera ya que el trabajo más pesado lo debía
llevar a cabo él solo.

Producto del extenso trabajo en el molino de viento, las cosechas y cualquier otro
tipo de producción se vio disminuido, por lo que Napoleón anunció la imposición
de un nuevo sistema: negociar con granjas vecinas con el único propósito de
obtener el material faltante para terminar la construcción del molino. Por lo tanto
se iba a intercambiar parte del heno y del higo cosechado y si era necesario más
aporte, las gallinas debía contribuir especialmente con sus huevos para venderlos
en el mercado de Willingdon. Los animales quedaron con cierta incertidumbre,
pero la oratoria de Squealer los hizo calmar pues “Napoleón siempre tiene la
razón”.

En esa época los cerdos decidieron traspasar su residencia a la casa de la granja


poniendo como pretexto el descanso apropiado para el “líder Sin embargo se
llegó el rumor de que, no sólo los cerdos usaban la sala como entretenimiento,
sino que dormían en las camas. También se decidió que los cerdos se levantarían
una hora más tarde que el resto de los animales; no hubo ninguna queja al
respecto.

El molino estaba casi terminado, pero tuvieron que detener su construcción en


Noviembre debido a la humedad. Una noche impetuosa e intranquila se escuchó
una explosión. En la mañana siguiente los animales estaba horrorizados de lo que
había pasado: el molino estaba destruido.
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Napoleón no tardó en conseguir un culpable: Snowball, sentenciándolo a muerte y


ofreciendo una recompensa para el que lo capturara vivo o muerto.
Probablemente este nuevo enemigo se encontraba en la granja vecina Foxwood.

Capítulo VII

El invierno fue muy rudo. Los animales trabajaron en el molino y los construyeron
mucho más fuerte que el de antes.

El líder, a quien no se le veía mucho públicamente, decidió aumentar la cantidad


de huevos para comerciarlos. Las gallinas al oír esto se impresionaron y se
negaban a tal acción; para ello y por primera vez intentaron frustrar la medida
tomada por Napoleón anidando lejos de la granja. Napoleón contrarrestó la
rebelión de las gallinas eliminando sus raciones y con amenazas de muerte hacia
cualquiera que se mostrara benevolente con ellas. Finalmente tuvieron que ceder,
pero muchas murieron en el transcurso del incidente.

Al mismo tiempo no se sabía nada del paradero de Snowball; se rumoraba que


andaba en granjas vecinas hasta que descubrieron que pasaba por “Granja
Animal” todas las noches.

Napoleón con su séquito de perros le siguió las pistas y confirmó el hecho. “Los
animales estaban completamente asustados. Les parecía que Snowball era una
especie de maleficio invisible que infestaba el aire respirable y les amenazaba con
toda clase de peligros” (Orwell, 1999, Pág. 127). Así poco a poco, todos le
atribuían a Snowball los incidentes que ocurrían en la granja, aunque ni siquiera
tuvieran relación alguna.

Al poco tiempo Squealer reveló que habían descubierto que Snowball era parte de
la Granja del Sr. Pilkington y sobre todo, había sido aliado del Sr. Jones desde
antes, inclusive desde la Batalla del establo de las vacas.

Los animales al escuchar esto quedaron estupefactos y Boxer se negó a creerlo,


pero gracias a la capacidad de oratoria de Squealer y a describir la escena de la
batalla tan gráficamente, los animales creyeron recordarlo. Si el líder lo decía,
“Napoleón siempre tiene la razón”.

Al poco tiempo en otro anuncio de Napoleón, los perros agresivos se abalanzaron


sobre 4 cerdos hiriéndolos casi a muerte hasta llegarlos a las patas del líder.
Inclusive sobre Boxer, quién lastimó a todos los canes por su incomparable fuerza.
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La rebelión de la granja

Los 4 cerdos confesaron ser espías de Snowball así como toda la información que
se había conseguido desde un principio sobre el intruso. Fueron eliminados
inmediatamente.

Acto seguido las gallinas, las ovejas y el ganso confesaron otros hechos a los
cuales les siguió la muerte. Numerosos cadáveres yacían sobre las patas de
Napoleón.

La atmósfera de miedo y consternación perduró por unas horas. Boxer se negaba


a digerir el hecho, por lo tanto su solución fue trabajar más. El burro, las ovejas,
Muriel, las vacas y Clover se juntaron para calentarse.

Mientras Clover miraba ladera abajo, se le llenaron los ojos de lágrimas. Si ella
pudiera expresar sus pensamientos, hubiera sido para decir que eso no era a lo
que aspiraban cuando emprendieron, años atrás, el derrocamiento de la raza
humana. Aquellas escenas de terror y matanza no eran lo que ellos soñaron
aquella noche cuando el Viejo Mayor, por primera vez, los incitó a rebelarse. Si
ella misma hubiera concebido un cuadro de futuro, sería el de una sociedad de
animales liberados del hambre y látigo, todos iguales, cada uno trabajando de
acuerdo con su capacidad.

Clover cantaba el himno “Bestias de Inglaterra”. Cuando al instante se acercó


Squealer comunicando que por decreto del líder el himno había quedado abolido
pues la sociedad futura que se aspira en la letra ya había sido establecida. La
rebelión había terminado.

En suplencia el poeta Minimus elaboró la siguiente frase:

Granja Animal, Granja Animal.

¡Nunca por mí tendrás ningún mal!

Capítulo VIII

Clover recordó el sexto mandamiento; pidió ayuda a Benjamín quién con


seguridad lo leyó. Decía lo siguiente:

NINGUN ANIMAL MATARÁ A OTRO ANIMAL SIN MOTIVO

Motivos tenían para matarlos, pero las últimas palabras no les sonaban para nada
familiares.

Estimaban a Napoleón, quien hacía todo mediante Squealer; ya no se le veía


mucho en público. Gracias a la dirección del líder se logró aumentar la
productividad de la granja según cifras oficiales.
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La rebelión de la granja

Las negociaciones para vender la pila de madera se mantenían en pie. Frederick


era el más interesado. A la par de toda esta situación se conocía a Frederick como
un conspirador contra la estabilidad de Granja Animal y de Snowball se conocía
que se encontraba refugiado en la granja Pinchfield. Todas estas razones eran
suficientes para cuidar más al líder. Las relaciones entre Pilkington y Napoleón se
volvieron prácticamente amistosas al mejorar los convenios comerciales. Los
rumores sobre Frederick nuevamente cobraban fuerza a punto de terminar el
molino de viento.

En otoño de ese año el molino fue inaugurado. Lo llamaron “molino Napoleón”;


todos los animales bailaban alrededor de felicidad.

A la mañana siguiente Frederick junto con otros 15 hombres entraron a la Granja


Animal. Su objetivo era apoderarse de ella así que buscaron destruir la
representación del avance de los animales: el molino de viento. Un estallido hizo
dar cuenta que el molino había dejado de existir. La furia se adueñó de ellos y
vencieron al enemigo, aunque esta vez no fue tan fácil como en la Batalla del
establo de las vacas.

El estallido de la escopeta los hizo dudar. No había nada que celebrar, sin
embargo Squealer hizo de las suyas aludiendo que se había recuperado lo que se
tenía desde antes, por ello era una victoria a pesar de que el molino estuviera
destruido y todos sangrantes.

Un incidente que nadie comprendió ocurrió una de esas noches cuando Squealer,
algo maltrecho, lo encontraron frente a la pared de los mandamientos con pintura
blanca y una escalera. Nadie entendía lo sucedido a excepción de Benjamín.

Unos días después notaron algo extraño en la pared. El quinto mandamiento


decía:

NINGÚN ANIMAL BEBERÁ ALCOHOL EN EXCESO

Las últimas dos palabras no sonaban precisamente familiares.

Capítulo IX

El invierno siguiente fue rudo. Continuaban trabajando y sus raciones de comida


experimentaban “reajustes; sin embargo la producción aumentaba más y más
según cifras de Squealer.
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La rebelión de la granja

Nacieron más animales, entre ellos unos cerditos cuyo padre era indiscutiblemente
Napoleón. Al poco tiempo se decidió comprar ladrillos y madera para construir una
escuela solo para los cerdos. Los pequeños no se relacionaban con los otros
animales y tenían el privilegio de vestir los domingos cintas de colores.

Un olor delicioso penetró en la granja proveniente de la casa de los cerdos.


Parecía un divino estofado y se rumoraba que sería compartido con todos los
animales de la granja esa misma noche. Sin embargo el estofado nunca apareció
y se decidió que la cebada producida sería solo para los cerdos. Ellos recibían una
ración diaria.

Al poco tiempo la granja se proclamó República y el único candidato a la


presidencia era Napoleón, luego elegido por unanimidad.

Moses reapareció tras una larga ausencia y los cerdos aceptaban su estadía en la
granja con una ración de cerveza diaria. Seguía proclamando las bondades de
Monte Azúcar.

La construcción de la escuela y la reconstrucción del molino les daban mucho


trabajo a los animales. Sobre todo a Boxer que ya estaba envejeciendo y ante una
dura jornada cayó al suelo. Su pulmón estaba fallando. Corrieron a avisarle a
Napoleón y su enviado Squealer consideró apropiado de parte del líder que fuera
enviado a un veterinario en Willingdon. Sin embargo los animales vacilaron, no les
gustaba la idea de dejar a uno de sus amigos en manos de los desconfiables
humanos.

Boxer tuvo que quedarse largos días descansando en el establo. Uno de esos
días Benjamín, corriendo estrepitosamente, anuncia que se están llevando al
caballo; estaba montado en un carro cuya propaganda decía: “Alfredo Simmons,
matarife de caballos y fabricante de cola, Benjamín no tardó en darse cuenta de
qué se trataba ese anuncio y convidó a sus animales a que ayudaran a sacar a
Boxer del auto.

Al escuchar los gritos de sus compañeros para que huyera, Boxer empezó a
patear y a hacer espacio para salir, sin embargo su fuerza no era como la de
antes. Se quedó dentro del carro. No podía hacerse espacio entre los demás
caballos.

Los animales agitados corrieron hacia Squealer pidiendo que no llevaran a Boxer
hacia la muerte pero éste muy tranquilo les indicó que se lo llevaban al Hospital.

Tres días después Squealer anunció que Boxer había muerto y sus últimas
palabras fueron “¡Viva el camarada Napoleón! ¡Napoleón siempre tiene razón!”
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Procedió a explicar con una mirada de desconfianza que el rumor de haber llevado
al caballo al matarife no era cierto, la explicación residía en que el veterinario
había comprado el furgón del matadero y aún no había llevado a cabo los trámites
para pintarlo.

Capítulo X

La granja había sido próspera y ampliada en territorio. Los animales que tuvieron
la oportunidad de vivir la rebelión en carne y hueso estaban casi todos muertos:
Muriel, Jessie y Bluebell, Boxer y otros. “De algún modo parecía como si la granja
se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales mismos; exceptuando,
naturalmente, a los cerdos y los perros”

Cada animal trabajaba a su manera pero esas extensas y duras tareas sólo
pesaban en los hombros de todos a excepción de los cerdos. En compensación,
decía Squealer, su trabajo era hacer numerosos esfuerzos levantando actas,
ponencias y ficheros; ello producía un extremo agotamiento.

A pesar de la atmósfera los animales se sentían orgullosos de pertenecer a la


única granja en Inglaterra gobernada por los mismos animales. Aspiraban que los
beneficios de la república animal fueran vistos pronto, aunque ellos mismos no lo
vivieran en carne propia.

Squealer indicó que las ovejas debían irse a otro sitio de la granja. Desde ese día
no se las vio más hasta no completar su retiro. Pocos días luego de su llegada el
relincho de Clover retumbó en todo el granero: el cerdo Squealer estaba
caminando sobre sus patas traseras. Una fila de cerdos lo siguió también
posándose sobre sus patas traseras, abriendo paso al líder Napoleón que, al igual
que el resto, se erguía sobre sus dos patas con un látigo en la mano.
Inmediatamente estalló el balido de las ovejas: “¡Cuatro patas sí, dos patas
mejor!”.

El silencio de la granja se interpuso nuevamente y Clover, vacilante y extrañada,


junto con Benjamín se dirigieron hacia la pared de los mandamientos.
Evidentemente había algo cambiado:

TODOS LOS ANIMALES SON IGUALES,

PERO ALGUNOS SON MÁS IGUALES QUE OTROS.


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La rebelión de la granja

Al día siguiente todos los cerdos usaban látigo y supervisaban las labores del
resto de los animales. Adquirieron costumbres humanas: usaban ropa, escuchan
música, leían el periódico, fumaban pipa y otras cosas.

La semana siguiente granjeros vecinos llegaron a Granja Animal. Esa misma


noche se escuchó un gran alboroto proveniente de la casa.

Los animales aprovecharon para husmear y vieron a 6 granjeros, entre ellos el Sr.
Pilkington, junto con 6 cerdos sentados en la mesa principal cenando y brindando.

El Sr. Pilkington se vio obligado a decir unas palabras de brindis: estaba orgulloso
de que todas las desavenencias entre Granja Animal y las granjas vecinas habían
quedado en el olvido. Ahora la Granja Animal era sinónimo de prosperidad.

Napoleón se apoyo en que ahora se trataba de una relación de mutua confianza, y


negó los rumores de fomentar la rebelión en las granjas vecinas. Asimismo afirmó
que la granja tendría nuevamente el nombre de “Granja Manor” y que los desfiles
de los domingos junto con la bandera cuyo símbolo era la pezuña en blanco,
serían abolidos. Todo ello sería parte de la prosperidad de la granja.

No había duda de la transformación ocurrida en la cara de los cerdos. Los


animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al
cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién
era uno y quién era otro

Interpretación histórica:

2- Los personajes

• El Viejo Mayor es el ideólogo de la rebelión de los animales. Les enseña los


preceptos de lo que luego se convertiría en una doctrina llamada “Animalismo”.
Por estas características su referencia histórica es Lenin

• Napoleón es el equivalente a Stalin. Aferrado en el poder empieza a construir un


Estado totalitario expensas de los otros.

• Snowball es el líder Leon Trotsky, creador del ejército rojo y deportado a Siberia
para Stalin poder tomar el poder completamente. Eran enemigos innatos con ideas
opuestas. En la granja se observa estos hechos exhaustivamente.
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• Squealer representa la propaganda política usada por Stalin en su mandato,


específicamente el periódico ruso Pravda y su personaje se inspira en Vyacheslav
Molotov

• Minimus es un cerdo poeta representa los aduladores del régimen de la URSS


tanto fuera como dentro del territorio el personaje se basó en Maxim Gorka

• El Sr. Jones representa al zar Nicolás II, Jones representa la vieja estructura
política autocrática e incompetente e a Rusia zarista.

• El Sr. Frederick alude a Adolfo Hitler y el imperio Nazi como un constante peligro
tal y como lo ejercía el Sr. Frederick de sabotear la granja para quedarse con ella.

• El Sr. Pilkington, se refiere a los países con los que se alía la URSS al estallar la
segunda guerra mundial

• Los 3 caballos de la novela representan las 3 clases sociales de Rusia.

Boxer: es el representante de la clase proletaria.

• Clover es la clase media rusa. Es quien denota lo que verdaderamente ocurre


en la granja.

• Mollie representa la burguesía. Sus únicas preocupaciones giran en torno a


cosas superficiales

• Benjamín. Es la representación de la clase intelectual de Rusia que, con todo el


conocimiento de lo que estaba pasando, no advertía a nadie y tomaba más bien
una actitud pasiva ante la situación. Al mismo tiempo alude a la población judía
rusa.

• Moses, alude a la Iglesia Ortodoxa Rusa la cual, siempre se ha considerado


antagónica al comunismo. Su ausencia en casi toda la obra refleja la distancia de
la religión y posteriormente su regreso al inicio de la II Guerra mundial.

• Muriel es una cabra que representa la clase media intelectual

• La gata simboliza la clase indispuesta a trabajar tanto en el antiguo régimen


como en el nuevo.

• Los perros son el vivo ejemplo de la policía rusa creada por Stalin para inspirar
temor en sus adversarios.
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La rebelión de la granja

• Las gallinas son la representación de los Gulags soviéticos que, en la época de


la nueva política económica ejercieron una asombrosa labor, pero posteriormente
se distanciaron de los lineamientos de Stalin.

• Las ovejas son la clase ciega, leal y aún más ignorante del proletariado y
campesinado.

La historia que representa el libro es sobre la revolución rusa llevada a cado en el


año de 1917 y 1945, empieza con la rebelión en contra de los zares de Rusia y la
toma del poder de Lenin y después de su muerte y como el poder pasa a manos
de trosky y stanlin y como estos a su ves se ven influenciados por tanto poder y
empiezan a tener diferencias De este modo, Trosky, Stalin, Lenin tienen su papel
en la historia como los cerdos que mandan en la granja. Hitler y Churchill, como
los propietarios de las granjas vecinas.

Opinión sobre el libro:

El libro fue de mi agrado debido a q trata un tema muy interesante además de que
de una manera más digerida te habla sobre la revolución rusa y todos los sucesos
q sucedieron durante ella. Nos muestra como el poder corrompe hasta a la mente
más inocente y lo que puede pasar cuando uno es absorbido por el poder y sus
“beneficios”.

El libro sin duda alguno puedo recomendarlo es una lectura muy ligera y de muy
buena calidad

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