Miguel Ángel Espino Mitología de Cuscatlán

Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña Volumen 7 Primera edición Consejo Nacional para la Cultura y el Arte CONCULTURA, San Salvador, 1996 Cecilia Gallardo de Cano Ministra de Educación Abigaíl Castro de Pérez Vice-Ministra de Educación Roberto Galicia Presidente de CONCULTURA Ilustración de Portada: Noé Canjura. Colección Nacional de Pintura Diseño de Portada: Mirella Antonacci Fotografía de Portada: Eduardo Fuentes © Para esta edición, CONCULTURA © Herederos de Miguel Ángel Espino Hecho el depósito que marca la Ley CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTURA Y EL ARTE Edificio A-5 Plan Maestro, Centro de Gobierno San Salvador. El Salvador, C.A. Teléfonos: (503)281-0100 (503)281-0044 (503)281-0077 Fax: (503)221-4389

NOTA EDITORIAL A lo largo de su vida, Miguel Ángel Espino publicó cuatro libros: dos breves colecciones de prosas —Mitología de Cuscatlán (1919) y Como cantan allá (1926)—y dos novelas — Trenes (1940) y Hombres contra la muerte (1942)— fundamentales en el desarrollo de la narrativa salvadoreña. Nacido en 1902, en Santa Ana, hermano menor del poeta Alfredo Espino, y fallecido en 1967, luego de una prolongada enfermedad, Miguel Ángel Espino constituye un caso singular en la literatura nacional: sus preocupaciones políticas, culturales y estéticas lo ubican a la delantera de sus contemporáneos nacionales. Trenes fue publicada originalmente en Santiago de Chile y Hombres contra la muerte en la Ciudad de México; pasaron más de 20 años antes de que fueran editadas en El Salvador. Dos vetas se distinguen claramente en la narrativa de Espino. La primera tiene que ver con la búsqueda de la identidad americana a partir del reencuentro con las raíces indígenas, la tradición de rebelión, y la flora y la fauna; Mitología de Cuscatlán es el precedente de esta corriente que culmina con Hombres contra la muerte y que se emparenta con el pensamiento de un José Vasconcelos y con la prosa de Rómulo Gallegos. La segunda veta

parte de una experimentación con el lenguaje y de la búsqueda de nuevas estructuras narrativas; Trenes es la mejor expresión de esta vertiente que no es ajena a las vanguardias artísticas que florecieron en la Europa de las entreguerras. La prosa de Espino es valiente, audaz, enemiga de los eufemismos. Su pensamiento es beligerante, claro, de ruptura, ubicado en el orden del cambio social. Los debates centrales de su época —herencia indígena versus tradición española, lucha pacífica versus rebelión armada, democracia versus dictadura, entre otros— están reflejados en su obra como en la de ninguno de los escritores de su tiempo. Pero tampoco fue un catequizador: "el arte es desinteresadamente útil", dice la frase de Plejanov que utiliza de epígrafe en Trenes. Una imagen arquetípica se repite en las narraciones de Espino: la culebra que, agazapada en el follaje del árbol, se lanza súbitamente al cuello del hombre portador de violencia. Lo agreste, lo indómito, la crueldad como parte de lo americano; pero también la belleza, que no sólo es paisaje, ni se restringe a lo femenino, como se refleja en las dos colecciones de prosas ahora reeditadas. Miguel Ángel Espino incursionó en la política: fue ministro de la Presidencia del gobierno del general Salvador Castañeda Castro. Luego del golpe de Estado de 1948, el escritor sufrió un derrame cerebral que le impidió retornar a la creación literaria. Alfredo y Miguel Ángel Espino fueron hermanos también en su carácter de pioneros literarios y en el cariz trágico de sus vidas. Mitología de Cuscatlán

A mis padres, Que saben oír el idioma con que grita el corazón. INTRODUCCIÓN SOBRE América, que rompe sus inercias en el hierro del nuevo siglo, un aletazo que despega párpados quema sus viriles teorías de civismo en alimento de una religión social que se inicia: el Panamericanismo, en el más superlativo y estricto modo de pensar y de decir. Y ruge tan seriamente este ciclón de entusiasmo, que puntualizándose en el rol educativo, lejos de todo neorracismo estrecho, sólo falta un maestro que proclame una bella iniciativa: la americanización de la enseñanza, es decir, utilizar en lo posible las cosas nacionales, suplantadas ahora con elementos extranjeros, y que a través de un opaco lente de pesimismo hemos visto con estaturas de enano. Porque América tiene en sí todas las energías de la vida y poderosos elementos para una buena educación. No los explota, porque la miopía del coloniaje ata sus músculos. La falacia de la inferioridad ha echado honda raigambre en la vida de estos pueblos. Y "la aceptación de una idea es el principio de una acción". Los agentes educativos deben seleccionarse del medio en que éstos accionan, mejor hermanados con las tendencias ingénitas y las direcciones subconscientes del individuo, que otras extrañas.

desde las épocas pipiles. romperá totalmente con la férula de la Academia Española. panteísta y montañera. tiene un valor histórico. que perdura en los secretos rurales. se abre el corazón con un beso de simpatía. En la mitología griega había ciudades y un rumor de colmenas humanas. nuestra mitología tiene su modo de belleza: la estética americana. su modo de ser. que no tenían nombres en español! Y esos nombres se crearon. se transformó. Porque la literatura de un pueblo. Entre nosotros se cumple la más mentirosa de las verdades. producto de un desarrollo vernáculo. Y sonará en las flautas de los poetas el silbido de las selvas agitadas por el viento. en ciencia y en arte. llenos de una gran civilización. en un futuro que ya amanece. ¿Y qué recordará nuestra vida si ésta no se refleja en la literatura? Yo creo. casi soñadas. con su gesto de cacique y de fiera. Morirán las canciones a cosas tan lejanas. las ideas. y tendrá su ciencia y su arte propios. se libertará de lo español. lo demás es un producto. Hay en nuestro país una clase de literatura: la literatura popular. Surgirá la literatura americana. De ahí una hermosa verdad: los escritores y los poetas son historiadores. ya que vive. con una idea que lanzó no sé quién normalista salvadoreño. como en feúra. Eminentemente imaginativa. en forma de leyenda. Cada raza tiene su psicología propia. potente de nuevos sueños y de nuevas energías. que tiene ecos decisivos en nosotros. Somos los idólatras de todo lo que no es nuestro. La lengua genitora. la cultura se retratan en ella. Las costumbres. en todas las actitudes: en belleza. en todas las cosas. ya que es real. despojada de sus teocalis sangrientos y de sus sacerdotes negros. su estructura es un resabio de la alta imaginación americana. En el cielo azul lucirán su policromía inmensos paisajes anaranjados. que esa literatura de costumbres que tanto atacan. y en la mitología americana había tribus y ruidos de montañas que se arrodillan al bostezo de los huracanes. Hay que tomar contraveneno para ese tóxico latino: la falacia de la inferioridad. La filosofía del mundo. para cantar a la América olvidada. Ante América que esfuma sus contornos más allá de los siglos. y el amor a esta raza que se pierde en el misterio. Por los escritores romanos conocemos la historia de Roma. Se quemará el fardo de galiparlismos y tendremos un cuaderno de lengua americana. ya que existe. Y romperá con lo griego. Toda cosa es individual. ni de los cielos nevosos y ahumados de la glacial Siberia. y que como una frase sin pronunciar se encierra en el secreto de sus jeroglíficos. Es una religión la que se traslada. en general. ante la afinidad étnica. Literatura de cantón.Soy un enamorado de las cosas de la raza. dará a conocer nuestra alma actual a siglos que vendrán. con su inmensa mueca de esfinge en los labios. Entonces cantaremos a lo propio. al contacto de los idiomas y literatura indígenas. en el bien como en el mal. botará tiranías extranjeras. en la hora ensangrentada del . Por eso América evolucionará distintamente. ¡había en América tantas cosas. Y ese futuro que vendrá. ningún hermano es profeta. después de la colonia la nueva lengua evolucionó distintamente. íntimo y único. está en la adaptación al medio ambiente: todo nace de él y él es el molde prototipo e infundible. Como todas las cosas. a opacar y casi a olvidar nuestro brillo relativo. Ya no se sentirá la nostalgia de los azules lagos de Escandinavia. es la historia de ese pueblo. en las gargantas de nuestros montes que han envejecido en su fisonomía india. bajo la energía directora de una raza américo-hispana. en todas las energías.

Volverán las chinampas mejicanas a flotar sobre el lago de Texcoco. Los guerreros indios que al son del caracol y del teponahuaste. desfigurando la belleza y la verdad. Los hechiceros cruzados de garabatos. No pretendo ni quiero que esta sea una literatura infantil. no he juzgado conveniente desfigurar de esa manera la mitología de Cuscatlán. el monstruo que habita bajo el vientre del Ilopango exigirá las cuatro doncellas indias que cada año iban a pagarle el tributo de cuatro sonrisas. y las nubes ordeñarán sus ubres húmedas y lluviosas. agitadas al viento. Ese es el porvenir de la literatura. En el Cuscatlán de la leyenda. ante una misa de copal. Y el fastidioso método de algunos que por el simple prurito de dar a todo un colorido moral. y Cadejo. irán exprimiendo sus ubres de miel de un bucolismo extremadamente silvestre. Proclamar la bancarrota de esos rubores mal entendidos se llama. se lanzaron flecha al hombro. será azul como un cielo. y los salvajes jardines. de tendencias nacionalistas. Por eso. caen en la monotonía. chiltotas y cenzontles desatarán su gárrula de cristal y sonará en los troncos de los árboles podridos. comprendo el desprecio de los niños por los libros vestidos con tanta artificiosidad. todos poblados de violentos perfumes. el amate. Los celajes fingirán islas de colores. para algunos. bellos y apacibles en la dulzura de los vallados. De esa idea. sin la moralomanía de éstos. Sé que sobrarán . con sus ojos de fuego. si reeditara otra vez su "Platero y yo". gris como un volcán. Pasajes negros y espantosos. prolongado hasta la banalidad. algo parecido a un polichinela. en el jardín de aquella misteriosa Tlapallán de los topilzines y de los tectis. con un sabor a cosas americanas y un fermento de los viejos panales indígenas. tendrán himnos de gloria. el nihilismo pedagógico. Esta mitología de Cuscatlán forma parte de una pedagogía nacional. para nosotros. en la comprensión que le dan algunos pedagogistas. en que veo un error: el de querer ponerse en un plano torpemente infantil. de cuatro cuerpos olorosos despeñados desde lo más abrupto de las rocas. cuando el agua apaga las llamas rojas del ocotl. Las baladas y los sonetos. tres plumas de quetzal. en la punta de un huracán. Ni va acariciar la moral ridícula de los pedagogos viejos. eso no es más que romper con lo de antaño. verde como una montaña. llevando en su orgullosa frente de bronce. Con Braunschvig. despertar el sentimiento de lo bello en el niño. tiene el sello de la sencillez y del candor que emana de aquel tiempo niño. y la música bélica de los pájaros hermanos. La literatura infantil tiene por objeto iniciar. exprimido del extramonio. como diría Juan Ramón Jiménez. canos del corazón y más antiguos aún del cerebro. No es este folleto. el mitológico visitante de los cementerios. su misteriosa flor sólo visible a los niños y a los mudos. florecerán las hermosas flores antiguas. y el futuro del verso americano. árbol sagrado de los pipiles. y sobre su lomo palustre. encenderá la obscuridad de los senderos. Aún más: nuestra mitología no es amoral. Literatura que llene el alma de autoctonismo. una literatura histórica. soy el más fiel enemigo. contra los blancos tehules. reventará cuando la luna se duerma sobre el campo. Entonces será la literatura propia. volverá a enloquecer a las multitudes. los volcanes levantarán sus testas calvas. el Brebaje Negro. de cuatro vidas. riente y musical como una mañanita llena de pájaros. en su danza frenética alrededor de un ídolo de plumas. en la vecindad de los barrancos y de las quimámbulas. lógica y educadora. sonarán sus tambores de piel de serpiente. el chin-chin-tor del viejo reptil.crepúsculo.

está la niñez. los soldados muertos en las guerras. porque la filosofía del amor es la más hermosa de todas las verdades. Porque no estoy de acuerdo en la cifra demográfica calculada por José Acosta. Sólo se odia lo que no se comprende. los fieles que se enterraban con los amos. a través de tanto tiempo.000 quichés de Tecum-Umán. por sobre todas las mentiras. exterminada en su odioso régimen de las Mytas. que sólo tiene el mérito de ser sincero. El murmullo que produce la gente reunida todos los días en la plaza de Méjico. para comprender aquella época es necesario trasladarse a ella. en una sola batalla. Ante todo. asesinos del sentimiento y del ideal. no es posible que en un escaso folleto se refleje la vida. Tan vasta población fue bien capaz de absorber la poca sangre española. sentir con aquel medio y con aquel corazón. En Méjico 20. lo demás es fibra americana. calculemos la destrucción de la raza antes de la conquista y la población que encontraron los españoles. La historia se repite. demostrado está. Obra es de muchas voluntades. los espíritus filosóficos hallan en todo una belleza y una razón de ser. No me equivoco. Por lo demás. y tener para todo una sonrisa. en el mercado principal de Tlaxcala se estrechan diariamente más de 30. creer esa raza españolizada fue el error. . Del cruce de España y América resultó una nueva raza. no impidió al Anáhuac. los fallecidos por la crueldad de los castigos. Si amar el arte es pecar contra la pedagogía y la moral de esos señores. toda esa población perdida cada año. la verdad única. a la que Fernando Ortiz aclama tanto en "La Reconquista de América".000 sacrificados anuales ensangrentaban el teocali. se oye claramente a una legua de distancia. Los que inspirados en el misterio de esta América. no en la forma en que yo lo presento. En efecto. que prolonga el párrafo de sus montañas y de sus razas en esta inmensa noche en que la ciencia se está quebrando los dientes ante su secreto. el esqueleto de una época. respirar aquel ambiente. quizás. todo antiestético y todo antirracional. Vibrar con todo. haced la estadística de centenares de batallas parecidas. a encerrarse y atrofiarse en su estrecho criterio. es el medio para encontrar. serán los mejoradores de este ensayo. es de los problemas que oculta y latentemente ha estado modificando la vida del continente. al decir que América en el siglo XVI. decía Cortés. sea. por cada español morían 40 indios por término medio. Porque. en 10 millones taso yo la población de Anáhuac a la llegada de los conquistadores. Hay que amarlo todo. anuncia el autor de "La Cosecha Humana".000 personas. de las enfermedades. y contemplad la gran horda americana sobreviviente. Cada raza tiene una energía potencial. al esperanzarme en que este trabajo va a ser aceptado. somos indios. De los cinco litros que tenemos.para este modo de pensar. adjetivos acres. en la hora libertaria. La poca herencia blanca que nos quedó no implicaba iguales rutas. una copa de sangre española canta en nosotros. La gran población de América absorbió el contingente español. Y calculad cuántos Méjicos cabrían en América: contad los 16. tenía 20 millones de habitantes. mujeres y niños en su mayoría. Como alguien dijo. gastar inmensos ejércitos contra Cortés. para un futuro desarrollo y una futura vida. torpe y necio como de piedra. La españolización de América fue un mito. pero sí en el fin que persigue: la americanización de la enseñanza. condenada por esos matadores de almas. La deshispanización del continente.

de almas. donde se cultivaba la poesía. En aquel ambiente localista y estrecho. hasta en los vicios. Ella nos mostrará que la raza americana no era amental. ya que se desenvuelven en el rol educativo. existen obstáculos en pie. de orientaciones. La mitología india. un prejuicio se entronizó: la intelectualidad de la raza indígena. Todo ese movimiento se ha ido verificando lentamente. el hermanamiento de los hombres. Era la pugna de dos tendencias contrarias que luchaban. originada por el antihigienismo reinante en Europa al mezclarse con la raza pura. era el desequilibrio del alma. Evolución distinta. Tal contingente. Cómo una arena en la obra de nacionalizar la enseñanza. los neolatinos. sería a la patria una riqueza aportada a la energía cultural del país. prohibiendo su descuaje bajo penas severas. Además. elementos de explotación mental". bien aprovechada. y predicó. momentáneo. Los pueblos evolucionan. con su fuerza hereditaria. América desarrolló en una órbita propia. en las costumbres. una raza biológicamente inferior. en ella se traduce la literatura. que la cultura indígena debía destruirse. todo eso. crecen según una dinámica especial. etc. de astronomía. es la educación de la raza indígena. que proclamó la amnistía general. dio a España una menor fuente de explotación. la cultura española asimilada. que antes que en Europa. se alza la figura de Netzahualcóyotl. desarrollan. Uno. España habría aprendido grandes cosas de América. El contingente ibero. el principal quizás. antes de Cristo. que se preocupó tanto de la agricultura y apreció antes que nadie el papel higienizador de los bosques. el rey poeta. con visos de una gran obra sociológica. dejó un fermento de desorganización. Las mitologías son las religiones muertas. propongo esta mitología de Cuscatlán. pintura y escultura. como dice Julio Mancini. que existía en América. no es destruyéndola como se hace obra patria. Si las dos civilizaciones se hubieran complementado. "Mentalidad no les falta. sea por la epidemia habida del contacto de dos razas. inintelectual por el tabaco y poco artista por el alcohol? ¿No legisló Quetzalcóatl como el profeta bíblico. la religión. El error y el fracaso español fue creer que su civilización debía imponerse. dejó una tendencia. Sé que su único mérito es llevar buenas intenciones. en ella se traduce algo del ingenio de aquella raza. tal como aconteció a los romanos con sus derivados. América no marchó con España. divergente casi en todas las esferas: en el idioma. parcial. higiénica. Sin embargo. . lo que les falta son medios de cultura. en un círculo americano. una literatura infantil nacional. la presión armada. de música.000 indios en nuestro país. quienes debemos solucionarlos. un nexo hispanista pero un nexo temporal. sería un factor de cultura estética. que reformó los tribunales de hacienda. por eso la colonia fue fatal. La destrucción del indio. en efecto. La mitología ha hecho luz donde la historia no había podido hincar su piqueta. sea por la barbarie conquistorial. a pesar de la gran corriente americanista. disciplinado. por la heterogeneidad de tendencias. de fines. es la americanización de la enseñanza. de prejuicios. la guerra.el resultado de eso lo veo yo en el movimiento libertario del continente. en dos palabras. pero con la constancia ineludible del tiempo. y la caridad y la dulzura del cristianismo? En la duda. Otro. fundó academias de historia. que multiplicó las escuelas. La colonia fue una época de mentira. al contacto de la otra fuerza dio un fruto injerto. patrimonio aislado de cada entidad. y que somos nosotros. ha dicho un pedagogo salvadoreño. la moral. organizado. El 20% de la población salvadoreña es de indios. guerra y justicia. de bella literatura. unos 300. toda la matanza. los maestros. sencillamente. ¿Sería. distinto. la astronomía. Sin embargo.

toda la vitalidad del continente. Pero todos los documentos se quemaron. no se pudo transmitir íntegra por aquellos inválidos medios de perpetuación. en el que se quemaron 35 piedras y 27 libros que hubieran sido otros tantos soles de verdad. sobre un charco de sangre. que ya había creado la métrica y la cadencia? Tenían su aritmética. los jardines públicos. América gastó en la lucha por su libertad. Pasaron los descubridores. y vinieron los conquistadores. al ruido que se acercaba. que decidía sobre la aptitud de los maestros de arte o ciencia. sobrevivieron a aquella hecatombe de sangre. en aquellos momentos de muerte para la raza. raza degenerada. Todo acto. Se hicieron gestiones. la Inquisición implantó su obra destructora. cualitativa y cuantitativamente. según demostró un profesor alemán. De esa fatal anopsia adolecemos. el hambre. nos demuestra que no tiene razón el escritor prusiano Paw. ha dado buenos resultados donde la medicina moderna ha declarado su impotencia. Todos los elementos viriles. y apreciado su retórica. a los nacidos antes. Los astrónomos indios. Entre esa especie de canibalismo adquiere proporciones de humanicidio el Auto de Fe de Maní. Aún hay más: algunos creen que en América se volaba. y castigada como tal. con su verbo de civilización. detuvieron al sol en el espacio y lo hicieron centro del sistema solar. Por las .. en el cementerio de la América libre. que como Galileo. los teatros. no andaríamos a tientas. La medicina india. perdida en el misterio. Tanta industria: telas. mental y físicamente murió cuando el estandarte de Castilla se implantó. casi herbológica.De los mejicanos. Durante el estado de preñez. papel. Los niños nacidos en la conquista o después de ella. con su palabra de exterminio. su idioma. en la capital mejicana. era el cáncer que estaba minando a España. las aves y los reptiles que existían en América. el arte de plumería mejicano. debieron ser inferiores. etc. El error ha sido juzgar la raza americana por los indios de la época colonial o post-colonial. la vida de la madre modela la vida del hijo. Porque después de los ejércitos rojos de la guerra. al igual de los mayas. los minutos de angustia. América sintió un olor a tumba. habían encontrado un método que neutralizaba el peso del cuerpo. la platería. muerta con la agonía de los quetzales quichés. Si la historia existiera. cuando comprendieron el error. la alta América. arrojada a los pies del Santo Oficio. las persecuciones. castigaron aquellos vientres en flor. vinieron los ejércitos negros de la religión. en donde se coleccionaban todas las fieras. Los ancianos. el lujoso harén. Por los indios no se supo nada. Después que se extinguió el grito que saliera de los labios puros de un genio. mirar la vida y la verdad torpemente. tintas. en la pasada guerra. los niños y las mujeres. quien en su afán antiamericanista. Aquí mismo. Después. El consejo general de educación reunido en Méjico. todo lo capaz de ser grande. ¿quién no ha saboreado sus versos y conocido sus poetas. licores. era considerada como una hechicería. los inmensos museos zoológicos. a los destructores de su civilización. el negro martillo de la degeneración golpeó la generación que se incubaba. perpetuadas por la supervivencia de los inútiles. se impuso silencio. murió en aquella sublime lucha libertaria. esos destellos que nos llegan de la grandiosa civilización americana. sus mapas. de gran perfección. Los naturales se obstinaron en no revelar la verdad a los enemigos de la raza. los mismos frailes quisieron reparar el daño. Durante las guerras disminuye la talla y el peso de la generación. en Guatemala. toda cosa que recordara su pasado. durante sus años de fatiga. califica estos pueblos de una civilización nula. Y la raza. Hay una clase de miopía: la miopía del espíritu. en poco número relativo. procedente de las escorias étnicas. Era imposible. porque la violencia de los frailes así lo quiso. El fanatismo. de los centauros blancos que traían como signo una cruz y un puñal. calendarios.

no la colonia política. de incendio. Se pierde con ellos la fuerza física. Por eso América supo defenderse. Para mantener su hegemonía. tantos años de obscuridad. la nación arruinada o beneficiada por sus momentos de dolor o sus momentos de placer. en aquellos despojos degenerados de la raza. es el resultado de su pasado. como dijo el poeta: "Crímenes son del tiempo y no de España". Los españoles se asombraron de la tenaz resistencia. la historia de la nación determina su sangre. en donde una raza híbrida perpetuaba los vicios de las razas cruzadas. por sobre los horizontes alargados y libres. "La guerra siempre es causa de que retroceda la selección". dice Nevicow. Después de esta cruzada libertaria sólo quedan los que saben llorar.mujeres no se pudo transmitir íntegra la herencia. El evo precolonial. en los montes infinitos. agilidad. Starr Jordán. valor. viveza. Pusilánimes. el porvenir de esclavitud. proyectado sobre las indiadas pusilánimes y bestializadas. y garras crispadas en un gesto de amargura y de protesta. La colonia fue la divisoria de dos rumbos. y éstos no dan color a la herencia. fundándose en las ciencias biológicas. en la que predominaron el temperamento y el carácter del cruzamiento américo-español. donde la cultura americana cinematiza progresivamente. la época de la conquista. Las circunstancias lo exigían. y debilidad. o con cualquier disfraz. "Muere en ella la aristocracia étnica. Los leones partieron. 2a en la colonia. La psicoetnología americana comprende dos etapas: 1a el carácter de la raza india antes de la colonia. prolongando así. de pillaje y bandolerismo. y degeneración. quetzales muertos. Pero sí. Texcoco rebalsa cráneos. Del americano. Por eso era un error juzgar la una por la otra. hace guerrera la generación siguiente. en la que se ejercieron y reinaron los rasgos característicos del coloniaje. una colonia indirecta. mataron o anestesiaron aunque sea aparentemente. a la que llamaban Encomiendas. obtenido en tantos años de evolución. explica el inmenso retroceso de la selección. Mueren Caupolicán. Y el apartamiento. murieron. Los que quedaron todavía sentían sobre sus espaldas el látigo del conquistador. los hombres más aptos para la vida. Tenochtitlán está encantado con los milagros de heroísmo que cuentan sus calzadas. y mucho después de ella. . Hay veces que me dan ganas de decir. Por los hombres. Y Alvarado escribía: "Nunca podré someter a este indómito Señorío de Cuscatlán". inmolar la última gota de sangre en aras de su libertad. la esclavitud. Guatemala tiñe el Tilapa con la sangre de sus indios. ¡aquellos pilgajos humanos no eran hombres! Aquellos se hundieron en el inmenso estertor del continente. que antes vivió bajo el cielo lleno de estrellas. el espíritu del americano. el solo hecho de la guerra era un factor casi total de degeneración. Pueblos enteros quedaron en el campo de batalla. ha negado la vieja paradoja de que una generación guerrera. toda esa historia de destrucción. Toda aspiración a la libertad era contra los intereses españoles y España impuso su tiranía de hierro. El presente de un pueblo. Lempira y el socialista moreno Urraca. patriotismo. o Mytas. y asienta estos dos principios: La sangre de la nación determina su historia. porque las almas viriles que no aceptaron el yugo. y la época postcolonial. España tenía que despotizar. que son la característica del soldado". partieron y dejaron en sus cavernas. En toda América un himno de muerte se extiende por los cielos obscurecidos.

es que hay en todas un hombre recostado en un farol". al mezclarse con la moral de los bandoleros hechos soldados. la España degenerada por la pobreza— aportaron esos factores retrogradativos a la formación de la nueva raza. mejor hermanados que las buenas cualidades con sus tendencias hereditarias. la teoría mecánica de los cruzamientos está establecida: dos fuerzas contrarias tienden a anularse tanto que una tercera. El fondo moral de los indios sufrió menoscabo. por lo general. la inseguridad de volver a la patria. deben asaltarnos graves dudas. no toma de la superior más que los vicios. que reaparecen rasgos de inferioridad. En efecto. . No así en la mezcla de razas diferentes. Los españoles. dice Fouillée. dice: "que la característica de las ciudades españolas. felina y sanguinaria. la prostitución y la imbecilidad. a medida que éstas están más próximas al punto de neutralización mutua. En la mezcla de las razas. No sé quién gran vapuleador. neorraza. el cruce es un filtro mejorador. sino la España de los desocupados. decía el decreto. Y el gobierno consiguió su objeto. lo que se traduce por un doble efecto. la energía moral. Los españoles que nos conquistaron —no la España laboriosa y robusta. es cierto. el misterio que rodeaba a estas tierras. Asesinos. el producto. se ha dicho. El desequilibrio se produce en lo moral como en lo físico. ávidos de oro. y si tomamos en cuenta la clase de españoles que nos conquistó. ilógico. da resultados benéficos. y en un mismo período evolutivo. incendiarios. puede dominar la resistencia de las dos restantes. de falta de armonía en el mismo individuo y de semejanza con los individuos. Los reos prófugos adquirieron garantías. vino a colonizar América. moral y física. en etapas de civilización distante.Y si por esta etapa étnica se pretendiera apreciar la raza americana se formularía un absurdo silogismo. a los que habían incurrido en algún delito. de ella nace el crimen. Dos pueden ser los agentes educadores de una raza: 1o la educación. Dice Fouillée. la hez de España. En este caso. con la rígida condición. que desde muchas generaciones anteriores se habían borrado. Y en otras páginas prosigue: "la fusión sólo puede efectuarse de lo que es común o a lo menos armónico": y ¿qué pueden tener de común un hombre civilizado con un salvaje? Los instintos primitivos de la raza humana. 2o el cruzamiento. de tal modo domina la "ley de regresión". incientífico. La pobreza de las sociedades. "de que irán a América. a defender a España y a nuestra santa religión". son perezosos. en su descendencia. que el cruce de dos razas en un mismo grado de civilización. Si nosotros tomamos los vicios de los españoles. la inferior. Según Darwin. porque vinieron a América los que no tenían medios de subsistencia en la península. no podía sacar de España a los que tenían un porvenir asegurado. las diferentes cualidades no chocarán. en una crítica feroz al españolismo. es la muerte de esas sociedades. inmediatos de ambas procedencias. ladrones. y a dejar su simiente degenerada en estas tierras. Por eso hay en los cruzamientos lo que suele llamarse ley de "incoherencia". vinieron los aventureros. por la eminente hereditabilidad de los vicios. si bien en este punto hay sus discrepancias. traerá las virtudes de sus genitores. por débil que sea en su origen. tontamente hilvanado y carente de todo sentido común. Se descongestionaron los presidios. el gobierno español decretó la amnistía para todos los reos prófugos. disminuye con ella la energía intelectual. psicológica y fisiológicamente. en la esfera mental. y para fomentar la emigración.

que tenían como mérito a su capitanazgo. tras él vinieron las jaurías desatadas de Europa. era el bruto ciego de sangre. con su alma negra. el odio y la venganza de los dioses sanguinarios. el carácter impetuoso. era una potencia hecha de espuma de jabón. Era el grito de todos esos vicios españoles. corrompiéndolas e iniciando la prostitución. Sobre América se cernía un hálito de vida. y la cañada estaba triste. Ni fomentó industrias. Paralizó sus industrias. así entró Alvarado a Guatemala. produciendo la anemia. Fatalmente para nosotros. Todas las obras de la violencia. enfiebrados ante la caza del indio. En el silencio de la tribu. Porque aquélla paralizó sus industrias y explotó a América. Al árabe le faltaba la persistencia. América quedó pobre. todo lo compraba a las otras naciones. y el egoísmo español. hombres incultos. dice Fernando Ortiz. y eso fue suficiente. la voluntad consciente del esfuerzo. violando princesas y robando mujeres. fue la muerte industrial de América. y la Europa activa absorbía su bienestar. a fin de que recibiéramos todo de la escasa arteria española. Y España no aprovechó su riqueza. sino al contrario. intelectual y moral. Los españoles saciaron su furia sensual en las mujeres indias. propagó en sus circunvecindades mucha herencia mora. con las narices hinchadas de placer. Es tanta la heterogeneidad étnica de España. era la bestia humana. así vio Cuscatlán. arruinada. y había en el ambiente un húmedo presagio de fantasmas. tras eso vino Cortés. tenía que caer porque carecía de consistencia. En la loma. ni agricultura. Como un ala inmensa que golpeara vientres nacían del cielo las deidades. En la región comprendida del Ebro al Gibraltar fue donde se hizo sentir más la influencia árabe. como machos mitológicos quemados de un desenfrenado panismo. bajo el ceibo. sacaba dinero. con llamaradas de entusiasmo. prohibió toda iniciativa. Y. con un enorme . América ha dado traspiés. España sirvió de puente. que extenúa al individuo. La pereza tiene su causa en un parásito: la uncinaria. etc. que tenía en América un caudaloso mercado. Era un tiempo perdido entre la tarde de los siglos. sobre la muda soledad de la caverna. y que en la época presente parecen armonizadas. el oro nuestro iba a enriquecer a la Europa de las máquinas y de los talleres. que él no reconoce una raza española. el español tenía mucho de moro. Examinemos a los Jefes conquistadores. Allí nació nuestra mitología. no era el hombre. Cuando la conquista. su solo deseo de aventura. Todos los instintos primitivos aparecieron. Era el desequilibrio que producían dos tendencias contrarias que luchaban. La Iberia vació sus lobos. rojos de deseo. A la sombra de ese caos. son. la oración panteísta de las fuerzas adversas. las pupilas felinas de Tonatiú. El imperio árabe. Almagro. en el sentido estricto del vocablo. todo comercio con otras naciones. Pero explotó las riquezas naturales. Y la noche. Volvieron las tribus bárbaras disfrazadas de hordas civilizadas. la explotación de América fue la muerte industrial de España. en síntesis.Los orientales son la raza más apática del mundo. la irascibilidad. que indefectiblemente arrastra la miseria física. y su definitiva estancia en Granada. España fue un paréntesis (a través de él saltaron los moros hasta América y dejaron sus vicios). poblaban el valle y ascendían la colina. La expansión árabe. exprimiendo las ubres de oro. que era un festín de carne fresca. El oro fue la pérdida de América. conquistado en un minuto. silbaba el huracán. Nació de la contemplación y del silencio. sobre el maizal. Pizarro. la riqueza de estos países los atraía. explotada. ebrias de oro. digamos. raquíticas. volcaba toda su fiebre sobre el río. Era el desoriente.

el viejo sin corazón. destruyeron las fuentes mitológicas. que habita en las corolas de los lirios silvestres. en vez del gracioso niño que alegra la seriedad de las márgenes en los ríos furiosos con sus risas hurañas. la mitología patria conserva la poesía de aquella raza artista —incomprendida y por eso despreciada— que cayó. los castigos y las penalidades. oblaciones de flores y de leche. teñían sus leyendas con salvajes tonos de boscaje y de volcán. la diosa de la Barra de Santiago. ahogada ante el cadáver del Amado. meciendo con un ciclón de gloria las cunas de los dioses. el poético fanatismo de las conjuraciones. la canción de la laguna que agoniza sobre la playa. y sólo sonreían cuando el teocali humeaba corazones deshechos y sangre de inocentes niños. . símbolos de las causas que rigen el cielo y la tierra. Los españoles. ríe. yo me descubro. Cuscatlán vibró y sintió con sus florestas. Es Chasca. El rayo tenía su potencia dominadora. rueda su carcajada. la ignorancia o la gratitud los había deificado: los guerreros y los sacerdotes eran divinizados. La naturaleza coló toda su magia en los sublimes panoramas dormidos. y con la ligereza de su cielo idilizó leyendas de millonaria fantasía. Pero en medio de los tonos mitológicos rojos la delicada poesía americana se muestra. llena de histéricos augurios. ante el misterio de los cielos y de las aguas. Por eso ante la leyenda que resucita. dios del trueno y de la agricultura. Los sublimes idilios de nahualismo. El Terrible Gritón. entre el ruido de la cascada que se despeña. música de rugidos y de cantos que prenden una melodía en el corazón. el gigante Chaac. chortíes. Grecia con sus arenas encendidas. Sus dioses eran sensuales y viciosos. de plumas y de miel. Los astros eran adorados como dioses. el bosque. pletórica de sombras que se deslizan en la espesura. de Acayetl. ríe. nacidas al calor imaginativo de nuestros antepasados. y los bosques lunecidos de la América. el panzudo comedor de ceniza. muerto ante el dardo maldito de Pachacutec. cuatro enormes gigantes. blanco y negro. con un pronunciado olor a caverna. el numen de los amores castos. no se crea que la mitología de Cuscatlán era un conjunto de fábulas. Dulces o sanguinarios. Fue en el silencio de las montañas que sus razas morenas. En los americanos todavía se cernía fatídicamente la figura vengativa y sanguinaria del Jefe muerto. Cipitín. dejando en sus canciones fosilizado su temperamento artista. que fueron corrompidas.perfume de montaña de América en oración ante la naturaleza: el cielo. Melenas de león. En los griegos influyó un alto grado de civilización. y Siguanaba la mujer de los ríos. que viste un enorme sombrero aludo. amarillo. las enfermedades. el aire y el agua. pero en cambio eran sanguinarios. rojo. Los nuestros estaban exentos de los vicios humanos. plumas de quetzal. la nube. ridiculizadas o desnaturalizadas. agitando una bandera de protesta. y llueven ante el altar de los dioses buenos. Y así se recorre el pentagrama de sus dioses. Sin embargo. todo ese cúmulo de influencias formaron nuestra mitología más fantástica. que sostienen el cielo por las cuatro esquinas. cruzaba las selvas el grito horripilante de Enectágat. se adivina en todos el color de los vinos empolvados de la civilización americana. Por eso en las noches tenebrosas. loca y fea. y pasan en la cinta mental. ríe y en el panorama de la selva obscura. Pero despojada de insulsos españolismos. Víctima de ellos es Cipitín. Los Bacabes. Muchos de sus héroes habían vivido entre los hombres. en su fanatismo. O sus dioses eran representaciones alegóricas de fenómenos naturales.

Su luz pálida iluminó un combate de leones. Con las manos regaba puñados de chispas que se esparcían por el vacío formando las estrellas. La noche se agrandaba en los contornos de las cosas. nuestros padres. nada flota. Y su lágrima rodó. diosa de la pintura. Todos murieron. dios del agua. a fases geológicas por las que ha atravesado nuestro planeta. el creador. Pero entre el ruido de los capullos de la vida que reventaban. que rige el Universo. inventor de la agricultura. Surgió sonriente. y Cuetzpálin. En todas esas fábulas se ha creído ver fenómenos alusivos a conmociones sísmicas. del infierno. Curiosa es. Chaac. dios guerrero. dios de la vida. Los DIOSES No hablaremos largamente de los dioses pipiles. nacido del coágulo de un nopal. surgió Teopantli. padre de la vida. Lulin. a cuya cabeza estaba Teotl. La vida cantaba. que regula el cielo y la tierra. Nada vuela. que allá abajo se condensó en un témpano de luz: ese fue Tonal. de Chalatenango. AbolokBalam. Los ríos se retorcían como culebras blancas. Es el vacío. Después de ese desastre la humanidad ha venido perfeccionándose poco a poco. que tanta poesía encierra. En las charcas y entre las lianas corrían las lagartijas. Teotl lanzó el último puñado de fuego. Se desató sobre ellos una furiosa lluvia. Se hizo blanca y giró. Acat. Tonal. envuelto en una cascada de luz. extinguidos en épocas anteriores. La muerte está echada sobre el mundo. de las explosiones de la luz. . Zuhuy-Kak (la virgen del fuego). en lo más alto del cielo. de la cosecha. ni valles. vestal de Uxmal deificada a causa de sus grandes virtudes. nada calienta. diosa de la riqueza. ni montañas. a consecuencia de grandes cataclismos. zumbando en el silencio. Sobre las cumbres peladas rugían las fieras. de la guerra. El frío se extendía en las frías cavernas de la Nada. que indignaron al Creador. la leyenda de los cuatro soles. el Reformador. de la muerte. Sólo está el mar. de los mundos que se engolfaban en sus órbitas. negra la tierra y negro el cielo. Centeotl. Había montañas y había barrancos.COSMOGONÍA LA profunda imaginación de los pipiles creó su cosmogonía. Teomikistli. De pronto. Esa fue Metzti. Ixchebel-Yak. Por eso es triste. Ixchel. diosa de la medicina. hasta quedarse suspendida. Teopantli lloró. la buena madre Luna. y el huracán silbaba quebrando las montañas. Camaxtli. que se enfangó dando origen a una casta de hombres malos. A-Balam. Tlaloc. el buen padre Sol. entre los pipiles. a excepción de Coscotágat y Tlacatixitl. Explica después cómo fue creado el hombre. Entre los chortis. Todo es negro. y que corresponden a cuatro edades durante las cuales ha desaparecido la vida en el planeta. dice. Un día Teotl frotó dos varitas de achiote y produjo el fuego. La tierra rodaba en el espacio. de los bosques. Proyectó su luz sobre la tierra y ya no estaba vacía. Ni ríos. dios de los truenos y relámpagos. Los mares se rompían contra las costas. Teopantli. diosa del maíz. esposo de Metzti (el Sol y la Luna). El misterio se poblaba de puntos de luz. Ahulneb.

Una vez traían robada una laguna en un cascarón de huevo. Pero era lo cierto que el cielo se caía. firmes siempre. con mal éxito. en forma de una nube larga y gris se arrastraba por el espacio húmedo. Súbditos de Achuncan (centro o fundamento del cielo) su poder se cernía por sobre las estrellas. en el Poniente. La pesca abundaba en esas noches. Se hacían lagartijas o culebras y mordían a los curiosos que los veían. Presidían cada uno. Y creó cuatro gigantes. blanco. Eran tenidos como dioses del aire. y agitaban sus alas membranosas entre las furias de las tempestades. negro. Salía en la barra de Santiago. la virgen DEL AGUA CHASCA era la Diosa de los pescadores. Ladrones de los lagos. Otra vez intentaron. Y el cielo se detuvo. era que venían montados sobre palos secos. aquí incluido. y que para nuestro fin pedagógico es más ventajoso. Era de verlos. en el Oriente. En las cuatro esquinas del cielo apoyaron sus espaldas los enormes hombres. EkXibchac. en las noches con luna. Poco hacía que la tierra. chiquitos y terribles. en el Norte. de la medicina. Era la infancia de la humanidad. dios del canto. Caían sobre las milpas y las tronchaban. Chasca. Los BACABES HUBO un tiempo en que la creación se vio amenazada. Poco hacía que se había condensado. Zac. La acompañaba Acayetl. Chac. Aún hoy día se la recuerda: . que es donde la imaginación india puso más poesía. Desde entonces están. Pizlintec. Representaban los puntos cardinales. y al pasar por el volcán de Tecapa se les cayó. de lado. de quién sabe dónde.Xocbitún. dando origen a esta inmensa bola en que vivimos. en el Sur. y las quejas de la tierra eran tan numerosas. parados los gigantes en las esquinas del cielo. Vacilaba al peso de las estrellas. cuando la tormenta venía bramando. Chac-Xibchac. y Ek. robarse el lago de Guija. Son cuatro: Kan-Xibchac. que escupía piedras preciosas. a quienes daban su nombre. rojo. su amado. un período de cuatro años. Sólo esbozamos este capítulo para hablar de los semidioses y del Nahualismo. Tal era el derrumbe. que Dios pensó seriamente en cortar el mal. de la música y poesía. Las estrellas afianzaron sus pilgajos de luz. Kan es amarillo. motivo por el cual esa laguna está inclinada. remando sobre una canoa blanca. como una plancha sin sostén. Los ARBOLARIOS ERAN los genios de las tempestades. Zac-Xibchac. hace poco tiempo que aún cometían sus fechorías. Eran mujeres malas y dejaban la destrucción por donde pasaban. por turno. Citbolontun. AhTubtún. Si en las tardes borrascosas se oía un ruido sordo. despedir chispas con sus ojos barcinos. El cielo se estaba desmoronando.

En el paisaje de arena y sal. Sin embargo. Engaña a los hombres: cubierta la cara. Pero una mañana fue triste. Poco después volvía con una piedra atada a la cintura y se lanzó al agua. con sus risas estridentes y agudas. LA SIGUANABA ALTA. desenvuelve tu atarraya: esta noche es de fortuna. situada entre un bosquecito de guarumos. pero cruel. cuando entre los juncos de la orilla un hombre oculto disparó una flecha. Sus uñas largas y sus dientes salidos. mientras masca bejucos con sus dientes horribles. Y cuando el mar se estaba poniendo rojo. Era un enviado de Pachacutec. Se llamaba Chasca y era bella. se presenta como una muchacha extraviada: "lléveme en ancas". sobre el fondo negro del monstruo que se agita. una mujer gritó en la playa. seca. ella escapaba de la choza. Sus ojos rojos y saltados se mueven en la sombra. no hay quien sea como Chasca que le quita a uno la pena cuando sale en su gran canoa blanca. su piel terrosa y arrugada le dan un aspecto espantoso. Triste y fría. en las selvas espesas. Era Acayetl. Un día ella conoció a un pescador. y ya se acercaba a la playa. triste y solitaria. De pronto una canoa apareció. a la luz serena de la luna llena. Era Chasca. Y se amaron. la hermosa canoa blanca. y les da direcciones falsas de su vivienda. carcajeándose de lo lindo. y se iba a la playa donde Acayetl desde su balsa cantaba dulces canciones. Chasca con su vestido de plumas. olía a mezcal. Chasca es buena. hasta perderlos en los montes. Fue en un tiempo lejano. salió la luna. En la Barra vivía Pachacutec. Tenía una hija prometida por él a un príncipe zutuhil. Vivía en la isla del Zanate. así estaba la poza del Cajete. La poza del Cajete amanecía dorada por el sol. al lado de Acayetl. en su canoa hecha de una madera blanca. es la eterna nota blanca de la Barra. Cuando Pachacutec murió era una noche de luna. pues ya viene.Pescador. Pero Pachacutec se opone a ese amor. triste y callada. Entonces enseña las uñas y deja partir al engañado. Un viento frío que se arrastraba raspando los piñales vecinos. un viejo rico. . apuesto mancebo a quien llamaban Acayetl. loca en su dolor. El pescador cayó muerto. Nada temas. en los caminos perdidos. todos los días cuando el sol abría los ojos tras la montaña. Entonces se apareció por primera vez Chasca. Corrió. en los ríos. El mar tiró sus olas sobre el cuerpo de la virgen. vaga la mujer. Corría. De noche.

donde a medianoche se la puede ver. el que irritado. Han muerto los hombres. Era casada y tenía un hijo. La madre del marido. Se llama Tenáncin. montado sobre una flor se había quedado dormido. Cipitín emigró a las montañas y vivió en la cueva que había en la base de un volcán. Pero se hizo coqueta. Escondido entre el ramaje las espiaba. Cipitín tiene una novia. Huyó de flor en flor. Trabajaba mucho y era buena. su piel morena de color canela. pequeña y bonita como él..Sobre las piedras de los ríos golpea sus "chiches". Se fueron los topiltzines. y todavía verde y olorosa la pértiga de cañas con que salta los arroyos. Es la visitante nocturna de los riachuelos y de las pozas hondas. saltando las matas.. una sirvienta querida de Tlaloc. correr por las orillas de los ríos y detenerse en las pozas hondas y obscuras. Hace mucho tiempo que se hizo loca. Se internó en el bosque. a quien terminó por hechizar. a balancearse en las corolas de los lirios silvestres. largas hasta las rodillas. Cipitín era el numen de los amores castos. abandonó el hogar. por entre la breña. riéndose a carcajadas. la habían visto. Un día Cipitín. Siguanaba era el mito de la infidelidad castigada. Hace ya mucho tiempo. El ruido de las zarzas despertó a Cipitín. enseñando sus dientes largos! Existió en otro tiempo una mujer linda. en la mañanita fría a dejarle flores para que jugara. olvidó el sendero. La convirtió en Sihuán (mujer del agua) condenada a errar por las márgenes de los ríos. le dio en castigo su feúra y su demencia. es necesario saberlo. Siempre huraño. Lo vio. columpiada en los mecates gruesos. ¡Cuántas veces Cipitín no habrá sentido miedo. Siempre iban las muchachas del pueblo. y corriendo. y Cipitín aún es bello. canos están los suquinayes. Es un don de los dioses ser así. sobre las faldas de un volcán. Una niña. se acercó a la corola donde Cipitín dormía. produciendo un ruido como de aplausos. irá a esconderse en los boscajes. en castigo de su crueldad. Se llamaba Sihuélut y todos la querían. despreció al hijo y al marido. al oír los pasos de una mujer que pasa riendo. Cipitín llegó a una roca. el niño del río. y el hijo de la Siguanaba aún tiene diez años. ClPITIN Así era. río abajo. . La Siguanaba estaba loca. en las orillas del río. han muerto los abuelos y se han rendido los ceibos. y cuando alguna pasaba debajo sacudía sobre ellas las ramas en flor. que huyó. Tenáncin lo seguía. Lasciva y amiga de la chismografía. Los pies y las manos de Tenáncin estaban destrozados por las espinas del ixcanal. lloró mucho y se quejó con el dios. Vive eternamente golpeando sus "chiches" largas contra las piedras. Pero. moviendo sus ojos rojos. de quien no se acuerda: Cipitín. semidormido en sus flores. cantando dulcemente. Nunca para. Tenáncin andaba cortando flores. Después de mucho caminar. todavía conserva sus ojos negros. perdida. Tiene un hijo.

Marchaba a un lugar apartado. Se le distinguía claramente por las tres plumas de guara que llevaba en la frente. salpicada de luna la faz siniestra. Agarrados de las manos entraron. espiando a las muchachas que se ríen a la vuelta del río. a donde concurría el nahual. el río de los crímenes que se ha teñido tantas veces en sangre y ha escuchado tantos gritos de angustia y de dolor. Han pasado los tiempos. Su padre erró por los collados y algunos días después murió. Era el nahual del príncipe. era el Tigre del Sumpul. hacía caer a sus víctimas por medio de ese violento veneno de la daturina. Y no se le volvió a ver. aquel río solitario y perdido que se arrastra bajo peñas y entre raíces. donde la confederación pipil había detenido el avance del imperialismo ulmeca. En la orilla de los caminos quemaba una mezcla de hojas de "tapa" (datura) y de tabaco.Cipitín tocó la roca con una shilca y una puerta de musgo cedió. ¡Oh el Cipitín! Guárdate de sus miradas que encienden el amor en el pecho de los adolescentes. había recorrido cometiendo crímenes. se llevaba al niño al punto indicado. en donde invocado el espíritu del demonio. uno después del otro. montado sobre un lirio o escondido entre el ramaje. ¡Río de cadáveres y de huesos! Allí mismo. NAHUALISMO DEMASIADO acostumbrada entre los indios era la práctica del nahualismo. Desde el alto Cayaguanca hasta el tétrico Sumpul. No es raro que esté. que en adelante pasaba a ser su nahual. Negro bajo las ramas. EL TIGRE DEL SUMPUL ESTABA allí. Durante varios días. estableciéndose tal unión. se han secado ríos y han nacido montañas. Cuentan que la caverna donde Cipitín y Tenáncin se encerraron estaba en el volcán de Sihuatepeque (cerro de la mujer). se dormía. delirios y debilidad física instantánea. había robado a los viajeros y había abonado sus márgenes con sangre. y el hijo de la Siguanaba aún tiene diez años. situado en el actual departamento de San Vicente. Conocida es la leyenda de que cuando Tecum-Umán murió. se presentaba en la forma de cualquier animal. Se había creado en las montañas. El nahual era el protector del niño durante su vida. Era de origen maya. Cuando un niño nacía era llevado por el hechicero al patio de la casa. Alvarado tuvo que matar un ave que volaba encima de él —quetzal— amenazándolo. El musgo cerró otra vez la caverna. En el sueño se le aparecía el demonio en la forma de cualquier animal. que el animal moría junto con el protegido. a misma hora. . con el fin de que se familiarizara con éste. decían los indios. aquel hombre que se ocultaba tras el tronco de aquel nudoso tigüilote. El indio que llegado a la mayoría de edad no tenía nahual —cosa indispensable para obtener riquezas o ser feliz— se lo buscaba por sí propio. loco de dolor. El mundo ha cambiado. en las altas montañas de Chalatenango. Tenáncin fue la última. en donde por abuso de ejercicios físicos e impresionado por la soledad del lugar. cuyo humo produce sueño.

LOLOT. Malinalli (yerba retorcida). sopla en la cerbatana. asustado por los frecuentes encuentros que tenía con una Masacuat larga. cerca ya del tigüilote fatal. Apunta. Y se alejó del lugar. y bajo la mirada inocente de Metzti. y en el momento en que Malinalli pasa frente al árbol. enrollándosele rápidamente al cuello. manchando el suelo. Allí.Quién sabe por qué circunstancias estaba ahora en tierras pipiles. Un mancebo avanzaba. causó mucho pesar en el pueblo. Está ahora en el peñón de Cayaguanca. De las montañas vecinas venía un aire frío. no produjo su efecto inmediato. que acostumbraba llevar siempre. ostentaba la señal de una gran mancha blanca sobre su lomo negro. Una gran mancha blanca se distinguía sobre su lomo negro. Todos aseguraban que sería vengado por su nahual: una furiosa culebra Masacuat que. Y se oyeron unos pasos apagados por el polvo del sendero. algo se alargó. y al pasar frente al árbol. En la frente se le distinguían tres plumas de guara. el Tigre del Sumpul sacó una cuchilla de obsidiana. rodó por la ladera escueta. quizá demasiado viejo. Salió la sangre. la hundió en el pecho de su víctima. el valioso tejido de piel de chinchintor. El Tigre del Sumpul había huido de tierras pipiles. EL NAHUALISTA CHONTAL . un carrizo largo con el que dispara dardos envenenados. Del tronco se desprendió una culebra. Tras corta lucha. cantando una vieja canción. caminaba un hombre con una flecha al hombro. con una mancha blanca sobre el lomo negro. En el tronco de un nudoso tigüilote. el Tigre del Sumpul prepara su cerbatana. contra el árbol. porque el indio pudo defenderse por algún tiempo sin que la parálisis nerviosa lo imposibilitara. La luna se paseaba sobre la selva silenciosa. Y seguía siendo el criminal de antes. Por la orilla de una ladera escueta. El silencio engrandecía el ruido de las lagartijas que corrían. Un indio querido de todo el pueblo. La desaparición de Malinalli. A la luz de la luna se le veía. cruzado sobre el pecho. El veneno. De pronto quedó libre. Y por la ladera escueta rodó un cadáver. Avanzó el hombre. entre un ralo grupo de árboles. Se deslizó rápidamente por el sendero. Pasó el tiempo. Rodó. la luna dibujaba sobre el suelo la figura como de una rama que se movía. venía distraído. y con un ademán violento arrancó el tejido de piel de chinchintor que llevaba en el pecho. Se oyó un grito. Y el joven cayó. bajo la infantil mirada de la luna. Era de noche. Detrás del tronco nudoso. había un hombre apretado al tronco. según aseguraban algunos. Era bastante entrada la noche.

La multitud tenía clavada la vista en el prisionero. un relámpago se desgajó de las nubes. Continuaba la lluvia. como un carro que estaba entrando por el pueblo. A mediodía se le sacó de su prisión. Los sacerdotes se reunieron y ya habían dado su informe. decían los sacerdotes. y a lo lejos se oía como que la selva se estuviera quebrando. hasta la hora en que el gran tecti diera la señal del sacrificio. y la gente curiosa contaba que no se le veía nariz ni boca. a eso de la medianoche. El pueblo no toleraría más su presencia en el país. La hora del sacrificio no se podía cambiar. pues era imposible separarlos. . con la cabeza cubierta de trapos. Lolot. en la más furiosa época del invierno. Hijo del vecino pueblo chontal. el joven siniestro que. Con permiso especial había establecido su vivienda en las orillas del lago. Comenzó a llover y la gente se refugió en las casas vecinas. a la hechicería. Se quemó la vivienda. Por lo demás. dio un grito. De repente. Se oía ya. y un olor. Y todo se cumplió. para que el buen padre sol contemplara el castigo. había decretado la muerte de Lolot. El pueblo estaba aterrado. había llegado a Cuscatlán. Aquella misma tarde cuarenta hombres bien armados habían recibido los consejos del sacerdote. Ya cerca. Los esclavos de guardia que lo habían visto se estaban muriendo del susto. que había terminado prometiéndoles la ayuda de Teotl. marchaba siempre inclinada. Cuentan que aquella noche hizo un calor insoportable. En el pueblo no se durmió. habían hecho pesar sobre él una grave acusación: decían que se dedicaba a las artes del nahualismo negro. A la mañana siguiente Lolot estaba ya en una prisión. Se le habían quebrado los barros de que se servía para sus sortilegios. se oía. se paseaba rodeando el teocali. Los ojos del prisionero despedían chispas. estaba a su lado.EL consejo de ancianos. Se habían visto unas llamaradas que salían de entre los árboles. Cuando iba a la plaza llevaba siempre de la mano una muchachita negra que parecía mico. un viento. bastante fuerte se prolongaba. hora en que una tormenta amenazó con su cola negra la metrópoli pipil. Atado al poste permaneció hasta las cuatro de la tarde. Unas mujeres que volvían de caza a eso de las ocho de la noche. Era necesario poner remedio a tanto mal. las extrañas cosas que habían sucedido desde su llegada. la voluntad de Teotl era irrevocable. El Consejo había decidido que se sacrificara a las 6 de la tarde. que hacía señas a las nubes. A mediodía se le sacaría de la prisión en que se hallaba para amarrarlo al poste de los sacrificios. cuya palabra obedecía ciegamente la tribu. y el cabello hirsuto y el rostro descompuesto le daban un aspecto macabro. Su hija siempre inclinada. Lolot era extranjero. Y todo se dispuso. un insoportable olor como a orégano quemado. un invierno hacía. y parecía que el cielo había estallado en una espantosa carcajada de muerte. se sacrificaría con él a su hija.. conteniendo aguas hediondas. llenando con sus terribles amuletos de ruidos y de fantasmas las tristes y desoladas playas del lago de Cuscatlán. Los ojos le brillaban. avanzaba tronchando selvas.. habían oído los gritos lastimeros de un niño torturado. un espantoso lobo gris. había atravesado a nado el Lempat. El chubasco. ningún signo extraño acusó la captura del hechicero. y que unos buhos graznaron sobre el pueblo. Pero los ruidos. Se oía. En el pueblo corrían graves rumores. Un lobo. el fuego.

a quien el hechicero hacía andar quién sabe por qué raros modos. Una noche Apanatl se alejó del vivac. Corrieron hacia el lugar. No. pueblan chiltotas que cantan y cubren de flores las tumbas.. El poste estaba arrancado. todo lo destruyó el incendio y la muerte fijó su guarida en nuestras selvas. al pie del cual había caído muerta. en el recodo de las montañas. que los señores de Ixtepetl alzaron el estandarte de la rebelión. Tenía el espíritu guerrero de su padre y con sus huestes atacó al tirano varias veces. rígida y muda. Aves negras que graznaban sobre campos sangrientos. Tenía por nahual una chiltota que en los combates cantaba apoyada sobre sus hombros. Fue bajo la tiranía de Pilguanzimit.Y. LOS PÁJAROS NAHUALES PERO no vayáis a pensar que sólo había nahuales tétricos. En la plaza había un hombre menos. saltando como un tigre. Estaba en guerra con la metrópoli. y a su lado se veía un bulto negro. y el huracán pasó rugiendo. agitando su vientre peludo de basura. La hija de Lolot. Por eso andaba siempre agachada. violento. selvas. Y.. Yo conozco una leyenda. en noches de asalto. Ni sobre las ramas floridas. Un remolino reventó en el poste. y sólo allá. y su brazo gallardo no agitó más hachas contra el tirano. En la mañana la encontraron rígida y yerta. rabioso. un lobo. Fue una lucha sangrienta.. El prisionero dio un grito y rompió las ligaduras. ocultando su cara. Cuentan que una noche la chiltota también murió.. Ahora ya no hay nahuales dulces. sobre la alfombra de flores que ella misma había tendido.. un espantoso lobo gris cabalgaba. sin boca ni nariz. En medio. era una muñeca de ulli. ¡Oh los nahuales queridos que se fueron con la raza! ATLAHUNKA El teponahuastista de la corte de Atlacatl. desembocó en la plaza. Ya su grito guerrero no se oyó en el combate. un grupo huraño de rebeldes se aisló. Y ya sus guerreros no la volvieron a ver. El invierno llenó de agua las cuencas de millares de calaveras que se quedaron mirando al cielo. con el corazón atravesado de un flechazo.. También había nahuales dulces. A medio canto la luna la vio caer. Y todos abrieron los ojos... Pero en las ramas floridas del aromo. aleteando con sus alas gigantescas y negras. Aves a quienes la luna sorprendía regando flores sobre las tumbas de dueñas o muertas. roba la princesa Cipactli . pájaros que sabían llorar cuando moría una niña bella. Estaba con ellos Apanatl. hija del cacique muerto. un grito de admiración se escapó de todos los labios. Sacudía las ramas y cubría el suelo de flores. con la cabeza cubierta de trapos. con ojos terribles. Ciudades. una chiltota edificó su nido. Por fin cayeron los bravos caciques. Pasó reventando las casas y barriendo el suelo con su bostezo infernal.

y deben casarse ese día. Cipactli escuchaba los versos que Atlahunka le había cantado. La princesa se muere. la música dulce de un teponahuaste. lo había querido. Tengo un río de oro. Cruzando montañas ha cantado siempre sobre las ventanas de los calicantos dolientes canciones de amor. no duerme. la corte no oía su risa sonora poblar de armonías el rudo festín. Pero nadie sabía. y estaba muy triste. La princesa está triste. En la noche los guardias oían la música triste. Allá.. la música lenta. una mano asomaba en la torre más alta del negro castillo de piedra. Ha puesto su término. La luna no más lo miraba y no lo contaba. La princesa Cipactli se muere. Bajo aquel desfile de música y plumas se estaba muriendo la pobre princesa. El castillo se yergue altanero a la luz de la luna. hermosas mujeres suspiran por él. desde aquella noche. en su playa blanca. Ya el rey no escuchaba sus risas sonoras. Desde aquella tarde. Un pájaro que vuela y una estrella que mira. Desde aquella tarde. . con celos. no duerme. Lo había mirado. por valles y montes. La laguna verde de aguas estancadas. No puede. Un lago que canta Y una flor que llora. Por eso lloraba. en el boscaje perdida y huraña. se estaba muriendo de tanto llorar.ENTRE el oro. Estaba muy triste. Pero Atlahunka está triste. Pero esa flor que llora y ese lago que canta Y la estrella que mira No cantan ni miran como miran tus ojos. lloraba. lloraba. Y se oían las notas de un teponahuaste. lloraba. ¿Por qué la princesa se estaba muriendo? La luna no más lo sabía. llorar bajo toldos de lirios en flor. y no tiene nada. Ya no se casa con el señor de Tehuacán. a la luz de la luna la oía llorar. no come. gustaba en las tardes de fiesta y de baile. la princesa ya no se reía. ¡Atlahunka cantaba tan dulce! En la corte triunfaba cubierto de flores su teponahuaste. pasea sus oros. pasea sus armas. Sus terribles guerreros esperan. al joven moreno de lacios cabellos y mirada ardiente a quien todas las bocas sonríen.. Pero el señor es bravo. Desde aquella tarde se estaba muriendo y el día y la noche pasaba llorando. Cuando el joven cantaba los versos de la flor que llora. La corte pasea su lujo. Los guardianes han visto la sombra de un joven que pasa cantando los versos de un lago que canta y de una flor que llora. De noche y de día. Veía. Cipactli lloraba a la luz de la luna. no come. desde aquella noche. Desde aquella tarde. la corte reía. se estaba muriendo.

. Y los condenaron. quizás las estrellas? La luna no más lo sabía. ¿Los perdonaría aquel tigre austero que llegó saltando. tampoco decía.. Irás a decir tus pecados. Que por una cuerda había bajado. El tigre venía saltando. Y si te perdonan no te comerán". Después. CONCLUSIÓN SE FUERON los indios. la enferma. Y después.. Y se hincaron llorando.. La selva cubría a la luz el sendero. Reía. Juntaron los labios. El señor de Tehuacán moría de cólera. Venía Cipactli amarrada.. Cuentan que el tigre se rió como un loco del pecado aquel. Y fue la princesa con el bello joven del teponahuaste. por pampas crueles sin cóncavos . Cipactli no ríe. Reía. lleno de frases.. ¿Los pecados? —se habían besado. Atlahunka no ha vuelto. La princesa ya no estaba triste. Y después. en su éxodo enlutado hacia los grandes parajes del olvido. Reía. Una noche los guardias quizás se durmieron. Ya todo dormía. y que el joven del teponahuaste lloraba. la pobre princesa.La luna no más lo sabía. Cómo aquella mano que de la alta torre del negro castillo deshojaba flores. Pero entre los ruidos de la inmensa corte. la triste.. Un buen tigre venía brincando para oír los pecados. Huyeron sus músicas y un eco gigantesco vaga. En la corte brillan hermosas mujeres. ¿Se la habrían robado las nubes? La luna no más lo sabía. la pobre. Pero antes había cantado el joven moreno del teponahuaste. ¿Se lo habrían robado. La luna brillaba en el cielo. Cipactli no llega. Reía. el señor de Tehuacán espera. y al oír el pecado reía? La luna no más lo sabía y no lo contaba. En la torre aquella del negro castillo de piedra no estaba la pobre princesa. Se busca a Cipactli. Y la selva quieta traía rumores de bestias dormidas.. Un día trajeron a Atlahunka. y Atlahunka. los versos tan dulces del lago que canta y de la flor que llora. pero ella reía y no lo contaba. se piensa. cómo aquella niña que bajó llorando y se fue corriendo. Se escruta.. La luna no más lo sabía que la mano aquella deshojaba flores. Y se hincaron llorando.. que había cantado. Sabía que el joven había llegado. En la noche ya no estaba enferma. Atlahunka no canta en la corte. se fue con las nubes o con las estrellas y aún no ha venido. El santuario de Mictlán decía: "En el bosque hay fieras.

Todo se fue.donde pronunciarlas. Levantar al pueblo vigorizando el sentimiento nacional. Líricos y luchadores. El volcán de Sihuatepeque cerró sus grutas y mató a Cipitín. Los poetas deben ser atletas. Demostrarle que es fecundo. Los que han muerto son los poetas. o por lo menos. como borrachos de opio. poetas con brazos de militar. Unamos todos los brazos para formar una barrera y juntemos todas las voces para formar un himno. poner en sus manos y ante sus ojos la omnipotencia de su energía. Sólo una cosa no partió. gastando migas sobre mares glotones. Eso es lo que falta. Que El Salvador sienta el oxígeno de esa regeneración. ya se llamen Anastasio Aquino o José Matías Delgado? Por eso yo digo que Cuscatlán no ha muerto. Hombres y pueblos. y que a la luz de impulsos enérgicos. Con qué virilidad dijo aquel león lírico que se llamó Juan Ramón Molina. arrastrando sus largas túnicas de algodón. Sobre el santuario de Mictlán se han posado los siglos en un vuelo negro. Enfermos de histeria han vivido. que es necesario encontrar. ruede sobre músculos bien dispuestos silbando una marsellesa. como erupciones de luz. en sentido de músicas menos serias. soñemos un poco. ¡Ah. a imponer fines. Ese es nuestro credo. Cuscatlán hundió sus pirámides y el lago ya no llora su melodía de antes. las cumbres genealógicas de esa procesión bélica. Y no es ese el norte actual. Es la obra sociológica de los poetas la que yo amo. La lira debe tener filo. Los últimos fantasmas lloraron al partir. pero su cuenca redonda es la O de una negación eterna. Atlacatl y su corte fueron los últimos que supieron reírse de las barbas rubias y los ojos azules de Tonatiú. y debe ser lira en los salones y alfanje en las fronteras. ¿No habéis notado que a los gestos libertarios de los indios suceden los gestos rebeldes de los salvadoreños? ¿Quién no ha sentido la mordida en la sangre de las larvas revolucionarias que arrojaran. a sembrar rieles de diamantes sobre la negrura. hay que saber rugir. y que hay escondida en sus montañas una fuente de oro que gotea sus milagros. a cambiar direcciones. Más que cantar. en un su artículo: "Los poetas como educadores de la raza". Sólo faltó que emigraran las montañas al quebrar sus bases. sueños épicos los de ese bravo! Lanzarse a la multitud miope lleno de hermosas teorías. Y ahora. han olvidado al Cuscatlán querido de himnos pasados. Los siglos se bebieron el lago. Los mitos también se fueron. . Han proyectado sus mirajes sobre los lomos de vientos locos.