LUZ CORRAL VDA.

DE VILLA

PANCHO VILLA EN LA INTIMIDAD
PROLOGO DE JOSÉ VASCONCELOS

MÉXICO, D.F. 1948
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PROLOGO ³Pancho Villa en la intimidad´ es un libro que se lee con agrado por el estilo ameno y sencillo. Además, libro que interesa singularmente por el contenido. Pues no todos los días nos es dado obtener la visión del hombre famoso, a través de una esposa que supo perdonarle sus desvíos y al mismo tiempo dedicarle sin desmayo, la piedad y la reverencia, la hija legítima del amor verdadero. Y la primera reflexión que ocurre a uno, como yo, crítico frecuente, acaso severo de la gestión pública del General Villa, es la reflexión de que sin duda; había en el hombre virtudes interiores oscurecidas por su acción externa, pero valiosas y firmes, de otra manera no se explica que pudiera inspirar un afecto noble y desinteresado como el que mueve a la autora del presente libro. Dejar detrás de nosotros una sola alma enternecida con nuestro recuerdo, es ya un triunfo que requiere buena dosis de bondad. Pues la inteligencia y el valor conquistan admiraciones pero únicamente la acción bondadosa gana el afecto. La intención del presente libro es nobilísimo: enseñar el lado bueno de la medalla. Levantar una voz que ama y perdona entre tantas que han clamado, venganza, justicia y aun acaso rencor. Y tanto acierta la autora en su empeño, que a menudo, leyéndola, nos sentimos en este estado de remordimiento del hombre que ya tiró la piedra y aun varias y de pronto descubre en quien condena, virtudes y cualidades que envidia. En esta condición me ha puesto a mí el rasgo de valentía de la señora Luz Corral viuda de Villa, al invitarme a prologar su libro. Ella seguramente no ignora que fui admirador ferviente de su esposo, cuando era el brazo de la venganza popular contra el usurpador Victoriano Huerta; después cuando circunstancias adversas para la patria llevaron al General Villa a ejercer funciones de gobierno que nunca debió asumir, me convertí en su enemigo franco y enconado, pero no irreconciliable con el hombre sino con sus yerros, pues volví a ser admirador del Villa, derrotado por la carranclanería en sociedad con el extranjero pero convertido por eso mismo en símbolo de un pueblo vejado. Y renové amistades con el Villa que depuso las armas en Canutillo, una vez que se había cumplido una de las ambiciones de su valiente esfuerzo, librar al país de la carroña del carrancismo. Por último, el asesinato del General Villa fué uno de los motivos que "me determinaron a romper con Obregón y Calles, los funestos continuadores del carrancismo. No creo, en consecuencia que haya sido imprudente la señora Corral en pedirme opinión sobre su libro. Al contrario, su pedido revela nobleza y comprueba esa gran virtud que se manifiesta en lo que escribe: la comprensión amplia y generosa que nos permite distinguir las intenciones nobles de las perversas. No creo defraudarla porque no me siento culpable de haber atacado a nadie sin deseo de verdad y de justicia; nunca por personal resquemor o por vanidad mezquinamente ofendida. Lo que antecede basta, por lo que hace a las relaciones personales de quien escribe este prólogo y el personaje a quien está dedicado el libro y 2

su noble autora. Pero hay otro aspecto que no debe pasarse en silencio. Y es que a menudo al hablar o al escribir sobre el General Villa, nos referimos a su época de acción revolucionaria y luego a su actuación política. Pero hay un Villa indiscutible y es todo el Villa que siguió a la derrota de Celaya. El Pancho Villa que traicionado por los que le habían prometido ayuda, se mira con las fronteras cerradas, con sus ejércitos sin municiones y enfrente Carranza firmemente apoyado por los Estados Unidos, dueño de la línea divisoria, poderoso en elementos de guerra o sea el dinero con que compró lealtades, y no se doblega, no piensa en la rendición, ni en la fuga. Este Pancho Villa que desafía: al mundo, en la forma de dos gobiernos, uno nacional, el otro extranjero porque tiene la convicción de que, ni todas las potencias unidas abrían de hacer de Carranza un buen gobernante para su patria, ni tenía derecho el extranjero de decidir la pugna de las facciones, dando a uno de los grupos, armas y protección, ese Pancho Villa es el valioso, y el que vivirá en el corazón sencillo del pueblo. Heroísmo es eso, enfrentarse al Universo cuando se sabe que se tiene razón contra el Universo. Ganar todas las batallas, no es precisamente heroísmo, puede ser egoísmo y cálculo, si no se ha sabido jugar siempre, a la carta de bien absoluto. Sin aliarse de nuevo a Carranza después de desconocerlo en Aguascalientes, Obregón no hubiera triunfado en Celaya. Pancho Villa perdió, pero nunca fué a verle la cara sumiso, al enemigo o al Jefe que la víspera desconociera. En el héroe auténtico ha de haber siempre un elemento desesperado. Y esta desesperación heroica llegó a proporciones épicas en el Pancho Villa que seguro de perder, hoy daba un albazo a los soldados de Pershing para caer mañana a la retaguardia de los constabularios carrancistas y castigarlos por su colaboración con las tropas extranjeras. Soberbio es el Villa que no se rindió durante los cinco años sin esperanza, de la dominación inexorable de los carrancistas. En nuestra táctica militar tan pobre de ejemplos, las marchas de Villa por el desierto de Coahuila para sorprender Cuatro Ciénegas, y sus escapatorias, sus sorpresas a los de la punitiva son pepitas de oro, entre tanta falsedad de oropeles que un simple giro de la política enmohece y destiñe. El Villa guerrillero es indiscutible; el Villa caudillo fue un error. Y el Villa ciudadano fue siempre valioso y había de sellar su virtud con el martirio. No creo que se haya insistido bastante acerca de esta última afirmación. Sí, el Villa ciudadano, se lanzó en apoyo de Madero cuando eran pocos los que tenían fe; el Villa patriota estuvo con Madero en Rellano y en tantas otras ocasiones en que su presencia puso turbación en el ánimo de los traidores. Villa ciudadano se lanzó contra Victoriano Huerta, el usurpador sin conciencia. Y luego ya en el retiro y la comodidad del hogar, cuando ya la gesta heroica de lo de Pershing había concluido y le sonreían la paz y la fortuna, Villa volvió a sentirse ciudadano y patriota, y se opuso con riesgo de la vida al gran delito nacional que fue la imposición de Calles. Si Villa hubiese sido un interesado vulgar, en subasta como tantos, habría vendido la espada, comprometiéndose a dejar hacer. Pero Villa fué franco, "no me 3

AÑO DE 2001 Uno de los ejemplares de este libro fue donado y dedicado en 1949 por Doña Luz Corral de Villa al gran historiador Chihuahuense. lo mató su lealtad«. Nos convence su ejemplo de que hay en la raza. Séame permitido también elogiar a la señora Corral de Villa por su devoción a quien ya nada puede darle." Y este es el héroe. uno que se juega a la carta de la convicción. a quien el pueblo debe recordar. sino para imitar el gesto magnánimo de la Viuda del Guerrillero que levanta un puño de las virtudes para que pesen en la balanza del juicio. el alma de nuestro pueblo. Pero no estamos aquí para dar sentencia. no saber darse a respetar con acción colectiva ilustrada. tantas veces la jugó Villa en los combates. la salven. León Barri Paredes. por eso me permití Scanear algunos ejemplares para regalarlos a los parientes y amigos que quieran enterarse mas de la historia. cuando decidieron deshacerse de Pancho Villa.la candidatura del señor Calles«. el bienestar de Canutillo«. El vacío que así se produce vuelve locos de mando a los aventureros y los triunfadores de un día. el Sr. acaso. Uranga Barri. y mas tonto es el que lo devuelve. algún día.. en vez de agachar como tantos la frente«. Dijo: ¡Calles no! En vez de callarse la boca.gusta ±dijo. Fernando Castillo Vélez y Carolina E. Vivió pues como héroe y murió como mártir«. antes de hacer pública la intriga que tramaban contra la patria! La intriga de la presidencia de Calles. piadosas y tiernas. lo mató su franqueza. No todo está perdido en una nación que cuenta con mujeres leales. tesoros escondidos que. Posteriormente se lo regaló a su hija Eva Irene Barri de Uranga quien a su vez ella se lo regaló a su yerno e hija. Aproveché para anexar algunas fotografías de algunos grandes personajes que figuraron en esa época revolucionaria. Nunca se podrá excusar al Villa que quiso ser Gobierno. El miedo que inspiraba a sus enemigos lo mató. Y como me dijo una ocasión un Coronel de sus íntimos: ³pobrecito mi General..´ ¡Cómo deben haberlo temido los mismos que lo habían derrotado. NOTA IMPORTANTE: JOSE VASCONCELOS. El libro original con el paso de los años se maltrató bastante y como dice el dicho: Es tonto el que presta un libro. por cierto algunos ancestros a quien en muy sentir mío arriesgaron sus vidas con lealtad y patriotismo. unas veces la vida. Sus crímenes fueron de abuso de mando y de cólera y también de confusa ambición que no sabe hasta dónde llega la capacidad propia«. Gran honor es para Villa que su muerte fuese condición del éxito de un plan que hería el destino de los mexicanos. Culpa es de nuestra ciudadanía entera. FERNANDO CASTILLO VÉLEZ 4 . y otras veces la comodidad.

ora alegres. cuando encabezados por Julio Corral. El Gobierno del Estado. iban despertando en su ánimo. Voy pues. pero hermoso a la vista y que para mí tiene todos los matices del encanto puesto que allí. habiendo culminado en un acto verdaderamente hostil al Gobierno del Estado en marzo de 1909. tuvo que ocultarse dentro de un horno de panadería. Esplenden los recuerdos. San Andrés. y estos artículos leídos ávidamente por todos los vecinos. cómo sentí. pero sí siento la plenitud de los recuerdos. a través de los cristales veo la curva de una montaña. verme a las márgenes del hermoso río. apenas niña. De la tierra comienzan a desprenderse vapores que anuncian la primavera y de lo lejos parece venir un fuerte aliento de nueva vida. con buenas relaciones en el pueblo. para que procuraran calmar los ánimos y someterlos al orden sin derramamiento de sangre y sin una odiosa 5 . y estas montañas me recuerdan aquellas más abruptas que vienen a formar la Sierra magnífica de la Tarahumara. en compañía de numerosas amigas. no obstante que hacía unas cuantas horas que acababan de sacar la hornada. que es necesario elevar plegarias por todos aquellos que saben de los latigazos de la injusticia y de las amarguras de la miseria. por cuyos cristales penetra la débil luz de un invierno que se aleja. sino que mandó al Secretario de la Jefatura y otros amigos del Gobierno.SAN ANDRES Estoy sentada frente a la ventana. no se resolvió a atacar frente a frente este brote revolucionario. Yo no sé qué angustia. qué estado de ánimo es el que me invade el corazón. cuando mi corazón tenía las ingenuidades de la niñez. a donde iba de la mano de mi madre. qué alegría. bajo la amplia alameda se deslizó mi infancia y aún me parece. que era entonces Don Pascual Ramírez. Estoy frente a la ventana. en uno de cuyos valles se levanta un humilde pueblo. desconocieron de manera violenta al Presidente impuesto. nombre que canta en mi corazón. porque en él viví épocas de pobreza que me hicieron comprender. al amparo de la iglesia. La prensa mexicana que se publicaba en Los Angeles California. volviendo las páginas del libro de mi vida y en ellas voy anotando lo que mis ojos han visto. traía en sus columnas artículos incendiarios. y que llegaba al pueblo. que es la de Santa Rosa. ora trágicos. a través de un desdoblamiento de mi propia persona. nombre que para mí tiene dulzuras infinitas. consciente de la delicada situación política. para todos los que sienten el dolor San Andrés. cómo es necesario abroquelar el corazón de piedad para todos los que sufren. que con sus risas formaban como un incentivo a la loca alegría de las aves que se ocultaban bajo las frondas. lo que mi corazón ha sentido. San Andrés. quién para salvar su vida. una idea y ansia inmensa de libertad. en contra de la Administración Porfirista. aunque de distinta manera a como se oye su nombre ligado a las fechas más memorables de la Historia de México.

Tuvimos. los que fueron traídos a la Capital del Estado. que en aquellos momentos se juzgó que sería de fatales consecuencias: no sólo para el Estado.Mauricio Vélez Castillo. acompañado del Revolucionario Albino Frias compañero de armas de Francisco Villa en 1910. para internarlos en la Penitenciaría. jefe de acordadas. a pesar de todo. que lamentar la prisión de varios de los principales promotores. Alberto López Hermosa. sino para la República. lo que le valió que se conquistara la confianza de todas aquellas gentes. represalia. habiéndoles defendido valientemente el Lic. 6 .

Islas. a hacer algunas exploraciones en los alrededores.Los revolucionarios Albino Frias. habiendo encontrado eco en todas las clases sociales. se fundó en el pueblo. a cuyo frente estaba Don Abraham González.(1908). contra la opinión de la Autoridad local. Yo veía todo esto desde nuestra pequeña casa comercial. El pueblo. por haberse tenido conocimiento de que en el Distrito de Guerrero. en apariencia. otra organización dependiente de aquél. pues hasta los mismos empleados del Estado y federales. la que empezó desarrollando francamente una política antirreeleccionista. al ver las lomas que rodean al pueblo. secundando la labor política del Club Antirreeleccionista. atendida por mi propia madre. Jesús N. Marcelo Caraveo. cubiertas de gente armada. resguardando San Andrés. José de la Luz Blanco. acababan de 7 . Mauricio y Elias Vélez Castillo originarios del Distrito Guerrero. a sostener la citada organización. Y sorpresa la que recibimos. que se encontraba. Sr. Poco después. la mañana del 21 de noviembre de 1910. dormía envuelto en la quietud de todos los días. los apoyaban en el movimiento y contribuían con su óbolo. había salido por orden del Presidente Municipal. Como el destacamento de rurales.

para lanzarse a una aventura desconocida. procediendo a acuartelar su gente con el mayor orden. Marcelo Caraveo. los cuales reconocían como Jefe a Don Santos G. Llegó a nuestra tienda don Santos G. en que la tranquilidad del pueblo se sintió turbada. José de la Luz Blanco y otros. para tomar la Plaza en nombre de la revolución pero. Matilde Piñón y otros. se preocupaban como los árabes del desierto por preparar sus caballos. Cástulo Herrera. de la que se apoderaron. sin disparar un solo tiro y directamente se encaminaron a la Presidencia Municipal. pero ineludiblemente.levantarse en armas Albino Frías. algunos felices. Estrada Presidente del Club Antirreeleccionista en San Andrés. Soy de las mujeres que viven rememorando el ayer. Entre los que allí venían se encontraba Don Santos G. Pascual Orozco. Otro grupo encabezado por Francisco Villa. sale al jardín y se va. entró hasta la plaza. el pueblo había quedado sin tropa alguna. LA VOZ DEL DESTINO Sola. para pedir a mi madre un 8 . Alberto Chacón. en donde gastaba sus energías en lucha fuerte y constante par subvenir a nuestras necesidades. sin precisar la causa. he leído mucho acerca de Pancho Villa. Luego reconstruyo aquel momento. por lo que la gente que habíamos visto en las alturas. todo parece traerme recuerdos del pasado. brillante. Estrada. mi vida se va deslizando en medio de mis recuerdos. que se habían unido al primero. vuela en círculo un momento. Durante los últimos once años. en los afanes de esta avecilla encuentro un símil y pienso en mi madre esclavizada en nuestra tienda. suele rodearse de otras almas amigas que vienen a hacerme partícipe de sus tristezas y de sus alegrías. otros trágicos. en que flotaba en la Ia atmósfera algo que preocupaba a todos sus moradores. que los hacía formar corridos hablando sobre algo misterioso. Guadalupe Gardea. sin duda buscando comida para sus pequeños. Esta mañana una golondrina entra al corredor. La alarma corre por el pueblo. Estrada. quieto. en esta casa construida por mi marido hace veinte años. mentiras las más hasta que yo también he decidido escribir algo sobre Pancho Villa. Sola. Antonio Ruiz y otros más. donde puedo ver mi jardín que recorta un pedazo de cielo azul. como no hubo resistencia de ninguna especie. En este mismo sitio del corredor. Los ancianos se tornaban pensativos. pero inevitable. sin que nadie pudiera decir qué acontecimientos se aproximaban. que tendría que desarrollarse incierta. José Ruiz. algunas cosas ciertas. Juan de la Rosa. para presentarlo al lector tal como yo lo conocí. todos vecinos de allí. reacción la tranquilidad y la confianza. en la cara de los moradores se pinta el azoro y el pavor. al ver la actitud que asumían los insurgentes. muy sola el alma. los mozos arreglaban sus armas en el seno del hogar.

El jefe Villa. a Claro Reza. mientras hacía una labor de gancho. repuso: "Está bueno. no estamos tan mal. que lucho a brazo partido para mantener a mis hijos. en las afueras de un establecimiento mercantil. de que Francisco Villa. habla con el Jefe nuestro. sorprendiéndome. pocos momentos antes había llegado a una fragua. por mi parte. mi sorpresa fué mayor. ¿Y quién es tu Jefe?. no nos hace falta. De improviso me di cuenta. pero estoy dispuesta a ayudarlos. ¿qué sabes tú? Esos tales murieron por traidores. situada frente a nuestra casa. para presentarnos al enemigo´ El diálogo anterior lo oí desde la trastienda. es aquél que está allí enfrente. sin perder sin perder palabra. Trini. En cuanto a ropa. quién sabe a cuántos nos toque enfriar balas y con lo que traemos. sabes? El Jefe. con la vista fija en la costura y atento el oído a lo que se decía. que desmontaba y entraba saludando cariñosamente a mi madre. quitándolos de enmedio. El tío Chavarría habló al Jefe Villa. El jefe Villa. que los rurales no hubieran estado allí para impedir la entrada de los revolucionarios. Oí que ella le dijo: "Señor. Esto me llenó de asombro. Veía yo el grupo desde la puerta de la tienda. armado de rifle. al recordar. que el citado había dado muerte en las goteras de Chihuahua. Mi madre refería esto al tío Chavarría. Entonces fué el pánico y sobresalto de mi pobre madre. me decía: "¿Tiene miedo muchachita? No temblaba su mano al estar tejiendo. sombrero charro. mi madre protesta. por haberlo leído en los periódicos. que de todas veras lamenté. quien fué presentado a mi madre. que se encaminaba hasta nuestra casa. impidiéndome guiar el lápiz con que iba apuntando las mercancías que mi madre entregaba a cada uno de ellos. Mi madre contestó por mí: 9 . un hombre. quien le contestó: ³Mira.préstamo voluntario en efectivo. Mi madre le platicó el apuro del préstamo solicitado y el recién llegado le dijo: "No te apures. dirigiéndose a mí. contábales ella su cuita. como tiembla ahora con ese lápiz. ha sido cruel para nosotros. cuando oí que mi madre me llamaba para que le ayudara a despachar mercancía que se entregaba a los revolucionarios. pero volverá más tarde. hasta donde me sea posible". había hecho correr igual suerte a mi propio tío Pedro Domínguez. todavía siento que tuve miedo. pistola y cartucheras terciadas y algunos que le hacían compañía. a tal grado. y hacía pocos días también. nada vale. cumplió con su deber´. estaba atento viéndome por una hendedura de la puerta. la vida. ¿qué va a hacer? ¿a quién podrá recurrir? Llegaron en aquel momento dos desconocidos. como puede decirIo todo el pueblo que me conoce y muchos de los que a usted acompañan. -le interrogó mi madre³Francisco Villa". Mi madre se queda con su pena. deles a cada uno de mis muchachos café y azúcar y una poca de harina. Estaba tan asustada que mi mano temblaba. Don Santos se aleja. porque nunca acostumbraba hacerlo. él bien la sabe. denominado ³Las Quince Letras". yo soy una pobre viuda. herrando el caballo". ví que se desprendía uno de ellos. Era el tío Chavarría. como ellos le llamaban y a los pocos momentos llegó éste.

El Tte. pero había llegado el momento de la justicia redentora. Jefe Villa "leyó el recibo que le presenté. Mi madre me llamó: "Luz. Acabé de hacer la lista de las mercancías entregadas en calidad de préstamo y el. como término a la aventura de su regreso a la patria. La voz corrió instantánea. había caído exánime en la refriega. que lo había visto venir. poblaron las calles en procesión continua a la estación. de los federales. se empezó a mover muy lentamente. como testimonio fehaciente de aquella primera jornada revolucionaria. al caer la tarde. Salió a su encuentro el telegrafista y allí en la puerta. no reelección". la huella de los impactos de las balas y en ellas el recuerdo del sacrificio de varios soldados federales y. Poco rato después. caminó rumbo a la estación. poco a poco los vecinos timoratos. se escucharon nutridas descargas. se alejaban en todas direcciones. ¡Muera Porfirio Díaz! ¡Viva Madero! ¡Entrenle compañeros! ¡Abajo los pelones! y la fusilería continuaba incesante. Desde el sitio donde me encontraba.Tomó la pluma y al calce escribió lentamente: Francisco Villa. Los revolucionarios sobre sus cabalgaduras. Otro día. mientras él charlaba con mi madre. caía atravesado por las balas al pretender descender del tren y éste. que con un hijo que traía en los brazos. me retiré lo más lejos posible para contestarle y que no se diera cuenta de que había estado escuchando toda la 10 . se encaminaba a la estación donde bajó de su caballo y se dirigió al Telégrafo. por mucho tiempo. con la inscripción que él mismo había dictado: Por la Patria. los federales repelían el ataque con firmeza y con valor. saldo de aquella primera tragedia. por fin. Al oírla. le pedía permiso para hablar conmigo y yo sentía algo que se trocaba en susto. yo. solo y sin cuidarse de nadie. vomitando muerte. Yépez. voy a regañarla". el silencio cirnióse nuevamente sobre el pueblo. que si no lo hace bien. Sufragio Efectivo."Es que ha de estar asustada. percibía clara y precisa la conversación. me dirigí a la trastienda. pues es la primera vez que la llamo para que me ayude y tal vez crea. luego montó y prendiendo las espuelas se alejó y se perdió entre los árboles del río. era Pancho Villa. después de haber vivido largos años en los Estados Unidos. Despidiéndose montó su caballo y seguido de sus hombres. cuando el reloj de la tienda daba las siete. hablaron largamente. Tras de la formidable batahola y el rápido tronar de la inmisericorde metralla. se detuvo en la puerta de nuestra casa. apenas si osábamos levantar el tono de la voz para comunicarnos. La casa de aquella estación. el recuerdo también de una señora. antes de llegar a Bustillos. Corl. ven acá". ofreció al viajero. un hombre atravesaba las calles. internándose en las montañas cercanas y cuando hubieron desaparecido a las miradas del pueblo. los carros saltaron de los rieles y el tren se detuvo en pleno campo. gritos fatídicos y encorajinados. los revolucionarios se disponían asaltar el tren que venía de Chihuahua. que venía en pos de noticias. continuando su marcha hasta salir de la zona infernal.

dé que un día la suerte lo pusiera en el camino. otras triste. José Dolores Palomino. ³pos pelón que cai. que tenía la esperanza de que pronto terminaría la revolución y que quería. Y quedé en el pueblo sintiendo el presagio de que la vida de quien me había hablado de amor por primera vez. que había estado vigilándonos y se daba cuenta del curso de la conversación. por más que me esforzaba. Yo. era uno de esos que toman los fotógrafos ambulantes. casi me dió risa lo que me dijo: que hacía unos cuantos días. Alberto Chacón. que esto no era lo grave. siempre soñando. muchachita" y se entabló la plática. con setecientos cincuenta federales. vino en mi ayuda y le dijo que lo pensaríamos y que tendría la contestación a su regreso. de todas partes llegaban noticias. más que todo en el mundo. luchando con denuedo Santos G. que el día 27. pregunté ¿Y ahora.conversación. a lo más. Cástulo Herrera. A poco llegó Feliciano Domínguez en su busca. Pasaron los días. iba a ser la compañera de aquel Jefe intrépido que había causado a los federales su primera derrota. quizá. ora con mentiras o sin ellas. Lo decía entusiasmado el campesino. y ambos se retiraron. habiéndose demostrado la debilidad de los sostenedores de la dictadura. Con palabras francas me dijo de su amor y de su vida solitaria y errante. en la casa de una familia de apellido Baca. el pueblo quedaba envuelto en las tinieblas de aquella noche de invierno. mi madre y yo levantamos los ojos y las almas al cielo cuando los vimos alejarse. la imaginación exaltada de aquel pueblo figuraba victorias extraordinarias de los revolucionarios. de Chihuahua. él había abrigado la esperanza. nuevos contingentes que de allí avanzaban para Chihuahua. unas veces alegre. Zeferino Pérez. No podía retirar de mí el pensamiento de qué estaba jugando al albur de mi vida y de que muy pronto. cuando detuvo su avance el General Juan J. inquieta por el futuro de aquel hombre. sino que iban mal armados y llevando escaso parque. tener un hogar. había visto un retrato mío y que desde entonces. cómo le van a hacer sin parque? No. en el cerro del Tecolote. ¿Dónde iríamos a vivir? ¿Acaso tendría que seguirlo a los campos de batalla? La idea me hacía temblar. no podía imaginarme casada con aquel hombre. decía el informante. casi temblando crucé la puerta y me presenté a él. Le tendí la mano para saludarlo y me dijo sonriendo: "No tenga miedo. mi madre. para mí la primera de mis largas noches de insomnio. iba a marcar una huella en los destinos de México. habían peleado los doscientos revolucionarios mal armados. A instancias de 11 . Ya en la tienda se habían encendido las luces. Navarro. en él aparezco sentada frente a una máquina de coser y me acompañaba mi madre y mis hermanos. Yo recordé el retrato. que iban mal vestidos y montando caballos mal aparejados. revolucionario que si arma´. curiosa. Nos decía un campesino que Villa había tomado Santa Isabel. pero de todos modos. él se había encontrado en el camino a varios de los que acompañaban a Villa. No obstante el estado de ánimo en que me encontraba. Estrada. Al preguntarme si mi contestación era favorable. donde se le habían unido. Veinte tiros cada uno.

José María Maytorena. un buen tiempo había alejado los rigores de la estación y nos encontrábamos alegres. Pascual Orozco. Del Edo. Marcos Rubio. Laura Rubio. JUNTA REVOLUCIONARIA> Primera fila: Don Venustiano Carranza. porque el Santo iba a estrenar 12 . Alberto Fuentes. Matilde Piñón. para preparar el adorno y poder ostentar en honor de personas que habían de ir a Chihuahua. Ya se encontraba en el pueblo Petrita Palomino. quienes habían ido expresamente a pagar una manda a San Andrés. y había de minar al gobierno porfirista .un amigo siguió dándonos detalles del combate en Tecolotes. La mañana era tranquila. primeras víctimas de una lucha. Francisco Vázquez Gómez. Santos G. que cada día se hacía más fuerte. Juan Sánchez Ancona. habían muerto el Jefe. Madero. Abraham González(Gob. todos ellos habían vivido en el pueblo y los conocimos muy bien. empleada de gobierno también y simpatizadora de la causa. a la vez qué los primeros de nuestra fantasía. Madero Sr. se celebraba el día del Santo Patrón.. Estrada. José Sánchez y Eleuterio Soto. Antonio Orozco.). EL SANTO PATRON Tres días después de aquel encuentro había fiesta. todas las muchachas del lugar nos congregamos frente al altar. Gustavo Madero. La víspera. Narciso Ruiz. Leonides Corral. Col.I. Alfonso Madero. Segunda fila: Francisco Villa. F. Francisco I. taquígrafa del Gobernador y revolucionaria. nuestra devoción. José de la Luz Blanco.

épocas teñidas con luces de tragedia. más modesta. que detalladamente no recuerdo. Villa se encargó de los. En la Villa de Aldama. puso sus manos sobre la tela y declaró ingenuamente: Yo. se confirmaba la noticia de El Tecolote y salimos del Templo. llenos de inquietudes y sobresaltos. huérfanos de Santos Estrada y de José Dolores Palomino. Yo. que se transforma a cada instante. que era casi la prometida de Pancho. ¡Lástima! y muy hombrecito ¡Qué caray! y movía la cabeza preocupado. todas pedían novio aunque fuera un soldado. Por toda respuesta. allí frente al altar. habían sido rechazados los revolucionarios. pues. "Yo quisiera que me hicieran una camisa negra´. llegó la noticia pavorosa de una derrota en su intento de entrar a Chihuahua. lugar poblado de leyendas. riente con su bosque exuberante. quiera San Andrés concederme que me case con Pancho Villa. Pancho. de la vida de sus hijos. antes de que se desvanezcan. que cambia. dejando el Santo abandonado. Petrita. etapas tintas en luz de amor y de ternura. que se me han engastado en el alma. les. Entre Petrita y Laura se entabló un diálogo. el comentario breve y punzante de Ios resultados y se maldecía a Trucy Aubert y al régimen imperante. Pancho. con el el entusiasmo que se esperaba en todas las casas se prendieron crespones de luto y desde entonces la iglesia de San Andrés erigió su propio altar al sacrificio. Hoy que han pasado aquellos días febricitantes. esposo de Julia Rubio. de familia muy estimada en el pueblo. levantó a las víctimas un monumento en el Panteón de Santa Rosa. todas las que habíamos entrado primero devotamente. hondamente lastimado por la muerte de Portillo. como todo lo que sucede como la vida misma. pero que evidenciaba su cariño por la facción revolucionaria. Estrada. de mi memoria totalmente? porque algunos quedaron impresos en mi cerebro con nitidez clarísima. poco a poco íbamos rompiendo el Silencio y la gravedad de aquel lugar. Componiéndose la chalina. que fuera valiente. Después. para hacernos una que otra confidencia. para que me case aunque sea con Don Chano Domínguez. como piedras preciosas de distintos brillos en los garfios de una sortija. Ya bien entrada la tarde. escuchaba cabizbajo los comentarios y de pronto dijo: Era un buen muchacho. La susodicha fiesta no resultó. no decía nada. ¿cómo no se han borrado. como otras. Francisco Portillo. y vuelvo a vivir recordándolos. de los hombres de la revolución. para perpetuar su recuerdo. se hacía en nuestra tienda de San Andrés. a quíen Pancho Villa estimaba. Recuerdos míos. oí que Laura le decía: Yo he puesto mis cinco sentidos para hacer esta túnica. mi madre bajó una pieza de tela cortó la 13 . que le servía de tocado y fijando sus ojos maliciosos en Petrita. entre risas y bromas. bajé la vista y me sonreí. Dirigiéndose a mi madre. pero enamorada. había muerto un joven capitán. pero eso sí. Nos confirmaron también la noticia de la muerte de Santos G. le prendo esté alfiler.traje. Trato de detener la carrera fugitiva de mis recuerdos y de precisarlos para que vivan en este libro. dIjo.

para que yo tomara las medidas. pues al día siguiente se presentó mi prometido en la tienda con ella puesta y la mostraba con orgullo. desistiera de su propósito de casarse conmigo. que trajera una camisa de su maleta. al Norte a reunir con los compañeros. no sé cuál será el motivo que tenga contra él. y las medidas? Pancho. a decirme que Ud. si nos toca una bala. que quedarán en la miseria. parienta mía. un jovencito que casi era un niño. sin embargo. que vino a suplicarme que intercediera por ellos.nos vamos. pos« nos fuimos. ordenó entonces a En las filas del ejército federal. que murió hace algunos años y ahora está casado con la señora. Vengo a despedirme -nos dijo. mi madre sonreía y casi parecía gozar con mi temor. fué esposo de una hermana mía. pero si triunfamos. la camisa no ha de haber quedado tan mal. Grave conflicto y apuro el mío que por primera vez me encontraba perpleja ante el problema del corte. pues nunca había hecho una camisa de hombre. Yo. Trucy Aubert se batió con bizarría con los revolucionarios en los desiertos de Chihuahua y Durango. Mi madre lo detuvo para hacerle una súplica: "Pancho acaba de estar aquí una señora. el Coronel de caballería F. Ese señor. diciendo que se la había hecho "La Güera". ha dado orden de fusilamiento contra mi cuñado Francisco Silva. Tiene quince hijos. (y ésto lo confirmé después) pasaba por su mente la idea de que yo no pudiera confeccionarla y el prometido. si su padre muere". pregunté: ¿Pero. Acaso. tratando de evadirme al compromiso. por acá nos veremos. "Muy 14 . su asistente Martín López.necesaria y me dijo: "Pronto a hacerla". pero yo le suplico que retire su orden. decepcionado.

Ud. Mi madre le dió las gracias efusivamente y yo me convencí desde aquel instante. puede leer". me mandó.he dado orden de que lo fusilen y le voy a decir porqué: en la Hacienda. que en este pueblo yo no he cogido ni una aguja sin la voluntad de sus dueños y por hablador lo mandé fusilar.que eso no es cierto. prepara el ataque a ciudad Juárez juntamente con Pascual Orozco. que gran parte de los crímenes qué se le atribuyen a Pancho Villa. de Don Gabriel Sáenz. ¿Le esperaba el triunfo o la derrota? ¿Quizá la muerte?. pero si es su . Madero. calumnias tejidas por sus enemigos. Mi madre leyó la carta y sin decir nada. porque la última vez que éstuvo aquí Villa. 15 . mirándome con aquella mirada que parecía llegar hasta lo más recóndito de mi alma. Giuseppe Garibaldi y Raúl Madero. yo no había amado antes. para cubrir sus propias villanías. Después de esto Pancho Villa se puso al frente de sus hombres y se alejaron en pos de sus ideales. Su partida me inquietó. son. José ordenó al tío Chavarría. se la devolvió a Pancho Villa. pariente diles que suelten a ése que van a fusilar". saqueó la tienda y se llevó toda la mercancía. me han enseñado esta carta escrita por Silva.cierto. sabe muy bien-dijo él. Francisco I. -dijo Pancho Villa. que se encontraba presente ve. como en este caso. que Ud. La carta decía así: "No puedo pagarle la mercancía que Ud. convaleciente de su herida. pero desde ése día mi vida se deslizaba entre el vago temor de perderlo y un deseo inmenso de volverlo a tener a mi lado.

la: Prensa venal que se gozó en abrir un abismo en el momento del triunfo. habían forzado las puertas del destino. ya que Pascual Orozco. había empezado al ataque sobre la Plaza. Con los últimos disparos. padres. con la perspectiva de su soñada libertad. sin embargo.Francisco I. Esto fue la causa del apartamiento definitivo entre Pancho y Orozco y la de un escándalo de que tanto habló la Prensa de la época. Cada uno se apropiaba el triunfo. El triunfo obtenido. Madero con un grupo de colaboradores todos originarios de Papigochi Cd. llegó un momento en que. para ser en lo futuro el paladín de la reacción. Se decía que la gente de Villa. fué conquistado por este solo hecho. Guerrero. derrocando la tiranía. al abrigo de la 16 . por más que no se me escapa. se notaba un ambiente de optimismo y se hacían nuevos proyectos para el futuro. parecía que el pulmón del pueblo respiraba a sus anchas. desnublado el cielo. se derrumbó la tiranía y en todas partes. contra lo expresamente acordado por Madero y Orozco. hijos y esposos. un sol de mayo nos trajo la noticia arrobadora: Ciudad Juárez había caído al empuje de las fuerzas redentoras. por haber sentido en toda la plenitud lo que verdaderamente era el sentimiento del pueblo humilde de las rancherías y de los campos. salvo el refugio egoísta de quienes habían tenido prebendas con el gobierno. Chihuahua. un abismo infinito. Pero esta digresión. ya que seres de nuestra propia sangre. lo tenía yo como un triunfo que a mi me pertenecía: yo también había sentido esa fuerza de la justicia y la libertad y llegué a soñar en una etapa de positivo bienestar. consignada ya. TRIUNFO DE CIUDAD JUAREZ Transcurrió todo abril sin tener noticias de él. no me pertenece.

cuando oímos que alguien. Ilegué a pensar. Le dije a Madero. como si quisiera demostrar ante ella. notaba con tristeza la falta de un telegrama. Era mi prometido. Solemne mentira. siempre que tenía algo que comunicarme. después de larguísima espera. que 17 . Celos de mujer. acompañado de Martín López y Tomás Franco. para que se compren lo necesario para la boda. pero ni una sola palabra. Me parece muy oportuno hacer una aclaración aquí Todos han dicho que Villa no sabía leer ni escribir. no la va a pasar tan mal tampoco. que a la llegada del tren salieron para ir a la estación. la pobre pueblerina sería poca cosa para llevarla a su lado. DESPOSADA Después de los saludos jubilosos. donde un amigo suyo lo enseñó a poner su nombre.ley y de la justicia social. Madero me ha dado diez mil pesos y dirigiéndose a mi madre. que ya estaba cansado de mi vida errante y que pensaba formar un hogar y ponerme a trabajar. recibió varias cartas. tristeza infinita que forjaba en mi mente visiones. En la tienda de mi madre había algunos clientes. me quedaré para arreglar lo demás. cuando estuvo a punto de morir en el Tarais sorprendido por más de sesenta federales. (Después de casados. Los días pasaban y nada se había llegado a saber definitivamente del ejército maderista. que embriagado con los laureles de la victoria. como estaba. Como caso curioso. Preguntamos si tenían un traje ya hecho. Vengo con un permiso muy corto. quiero que se vayan en este tren en que: yo llegué. En estas condiciones. Sólo una vez me escribió. pues a mí me consta que sabía leer y escribir. que me hiciera compartir con él sus. cuando yo lo conocí. contaré lo que sucedió en la tienda donde fuimos a comprar el vestido de novia. el 25 de mayo nos hizo estremecer el prolongado silbar de una locomotora. Ansiosa. lo hacía por conducto de mi madre. la pureza de sus intenciones. cerramos la puerta y apenas acabábamos de hacerlo. exigiéndole el cumplimiento de otras tantas promesas de matrimonio). después de la toma de Ciudad Juárez y todos estábamos intranquilos por la prolongada incomunicación. la abría y entraba. Por fin. Nos mostró orgulloso su nombramiento. a compartir su vida. antes que estuviera prisionero en México. agregó: Le aseguro. expedido por Madero y dijo: "Traigo mi hoja de servicios y también mi baja´. que si la Güera no va a tener riquezas. Con tal apremio abordamos el convoy y marchamos. en la que surgió la imagen de otras mujeres. su secretario. nos dijo: ³Como la Revolución ha terminado. de Coronel. pues he prometido a Don Abraham González estar con él a su entrada a Chihuahua y por lo mismo. de saber si cumpliría su promesa. que por el lado de Bustillos se acercaba. vengo a cumplir mi compromiso". sin pedir permiso. Irá con ustedes el capitán Franco y yo. de siquiera un recado. triunfos. Extraño modo de obrar.

que el único. La noticia del matrimonio de Villa. estaba ya prometido. vamos a ver. Esa misma tarde llegaron Fortunato Casavantes. Trinidad Rico. se retiró a hablar con el Jefe del departamento. en representación de Don Abraham González. escogimos previamente el material y dimos los nombres de los contrayentes. Al poco rato de nuestra llegada en San Andrés. la señorita que nos atendía no pudo disimular su sorpresa. Todo lo tenía dispuesto y todo lo había previsto. Pancho había ya tomado posesión. Jefe de. ésa es la novia´. Al oír ´Francisco Villa". se acercó a nosotras. el templo. Mc. se extendió por toda la tienda con rapidez y todos se volvían a mirarme con curiosidad y se decían. para que los pusieran en el lazo matrimonial (como se usaba hacerlo. diciéndonos que. En ir y venir revolviendo trapos. que me podía quedar era uno que ya estaba comprometido a una señorita. El buen señor. se va a casar. Pancho me dijo: "Güera. el traje que se estaba confeccionando en la modistería. de el podía cedérnoslo. pasaron los días hasta eI 28 que regresamos a San Andrés. viejo amigo de Pancho. Camargo. lban en el mismo tren una orquesta y algunos amigos de Pancho. 18 . Clain. pero que si nosotros teníamos mucha urgencia. Entramos a la iglesia. Estación de San Andrés y algunos americanos. Villa. en efecto. que habían sido invitados a la boda. con miles de atenciones y disculpas. entre ellos el Sr. entonces). que se casaría en la misma semana en C. de ella y todo se ejecutaba bajo sus órdenes. cuando llegamos a la casa. Entonces me tomaron las medidas para confeccionar el vestido. a ver qué te parece". con su legítima esposa Luz Corral de Villa. que venía a apadrinarnos. ³Pancho Villa.pudiera quedarme y se nos dijo que no.

celoso del cumplimiento de sus deberes. había tenido en Ciudad Juárez. llena de zozobras. arrojaron a Pancho a esa vida miserable de peregrinaje eterno y terrorífico. aún me parece que fué ayer. porque seguro que no crees que nos quedaremos aquí´. nos casamos. una corrida de toros. para decirle todo lo que el Señor me ha dado licencia de hacer. Al despedirse.´ Sus palabras me parecieron herejes. la primera de otras tantas largas y angustiosas separaciones. en presencia de los vecinos del pueblo y de los rancheros cercanos. a las once de la mañana. para ir a poner nuestra casa. a confesar? "Pancho le miró por un momento y luego le dijo: "Mire. A los dos días. Así mi vida se fundió en la suya. una grata sorpresa que concibiera desde mi infancia me acogió alegremente. toques del arreglo. para confesarme. contempIando los últimos. diciéndome que el tren podía esperarme. Tal era el acuerdo que con Madero y Don Abraham González. póngale a montón que iguale. Todavía quiero su memoria y la defiendo. que él no era un perverso como lo presenta la leyenda que a su derredor se ha tejido. llegó a mi puerta un mensajero con un telegrama en el que me decía: "Te espero en el tren de hoy´. tan. porque es mi deber y porque es preciso que yo cuente al mundo. A toda prisa preparé mi salida y estrechando a mi madre. No podré decir que era un amoral. Al día siguiente. el buen Cura se alejó sin querer oír más. necesitaría tener un corazón más grande que el mio. Yo había visto allá en mis primeros años a 19 . lo primero que ví fué a mi marido. cuando el Cura Muñoz. pero entonces tan llena de luz y de esperanza. precisamente por aquellos que debieron ser dechados de virtud y de nobleza? ¿Quién si no ellos. la desesperación y acaso el crímen? Tres días después nos separamos. un recado del telegrafista. faltando veinte minutos para que llegara el tren. gozosos los dos estuvimos. con profundo cariño.donde algunas personas estaban terminando. luciendo un elegante traje de charro. para vivir mi vida propia. que él y los suyos vivieron eternamente befados y escarnecidos. se acercó a Pancho y le interrogó: "Coronel ¿se va Ud. me alejé del lado de los míos. no menos de ocho días. con botonadura de plata. mi suerte se encadenó a su suerte y después de tantos años. pues tenía que organizar en Chihuahua. para ayudar con los productos a los huérfanos y a las viudas. ve. absuélvame y arreglados«. pero si gusta. Al descender del tren en Chihuahua. primero. Pero si lo era yo pregunto a la sociedad y a quienes lo acusan ¿En qué escuela fue educado? ¿Qué labios amorosos insinuaron la caridad en sus oídos? ¿Acaso la leyenda no nos cuenta también. que en nutrida caravana concurrieron. me dijo: "Dentro de cinco días vengo por ti. necesita Ud. Además. en el andén de la estación. está todo arreglado para que la boda sea mañana. de quienes habían sido sacrificados en la Revolución. sobre el cual se cierne la miseria. y como Ud. Aparte. de adornar el altar yo recuerdo con amor esos detalles.

vivían con nosotros en ese tiempo). nos encontrábamos felices en nuestro propio hogar. rico hacendado chihuahuense. y ahora se presentaba la realización de aquel sueño. Te cantaré rendido la estrofa del amor Mientras que en el ocaso desaparece el Sol. Cuando la blanca luna salga. abajo. porque quiero oírte cantar aquella canción con que me enamoraste". Minutos después.Don Carlos Zuloaga. Un día llegó con una guitarra: "Te compré esta guitarra. que el mar provoca Sin más testigos que el mar y Dios. Guera. rugientes del fiero mar. donde había una recámara. pues era mi marido quien lo llevaba gallardamente. una pieza destinada a oficina. luciendo trajes de charro y había acariciado el sueño de que mi marido fuera así. yo marinero audaz ¿Qué importa. con escalera a un segundo piso. Día a día se mostraba el compañero amante y cariñoso. porque quiero que les hagas unas camisas a mis hermanos". (Antonio e Hipólito Villa.que pasé por la agencia Sínger. pero mañana nos da un baile Enrique Gameros y por esto te llamé". traía consigo alguna cosa particularmente para mí. Al descender del tren. Siempre a su regreso a la casa. "Precisamente ayer ±dijo. Y transcurría la vida hogareña. Mil besos traigo para tu boca Y mil plegarias para tu amor. me hacía patente su sentir con mil delicadezas. Un zaguán. vámonos a internar Que en mi barquilla iremos sobre el inmenso mar Tú pescador rendido. Un día se me ocurrió decirle: Compraste una guitarra pero no me has comprado una máquina de coser. 20 . niña. la sala y dos piezas más. si en mi barca podremos naufragar? Bajo esas olas. Vamos morena hermosa. otra recámara. casita humilde pero alegre. me acordé que no tenías máquina y te aparté una. Era una danza que aún recuerdo: LAS PALMERAS Bajo las sombras dejas palmeras Que el agua alegre mueve al pasar. A donde llegan las plañideras Notas. a brillar Te contaré mis tristes horas de soledad. que servirían para comedor y cocina. me recibió en sus brazos diciéndome: Hubiera querido esperar hasta poder ir yo por ti.

-yo te los presto-. Tomás Leyva. En su boca. cuanto más la emoción lo obligaba a expresarse con entrecortadas frases. mi marido prefirió pitas. ¿Recuerdas que una vez te pedí que me hicieras una camisa? Lo hice. De manera que en menos de seis meses. De regresó a nuestra casa traíamos nuestro gabinete lleno de cosas que compramos en el camino. estado completa. en cuanto llegue. Ia Güera. y al abrir mi alcancía para hacer el préstamo. que recojan en los expendios. porque quería saber si la podías hacer. para. estaba ausente. señora. y ya juntos. Ya en la Metrópoli. espuelas y frenos de Amozoc y yo excuso decirles todas las mil chucherías que traía. tanto que llegó un amigo nuestro y nos dijo: ³Me imagino que no van a poner una tienda de curiosidades ¿verdad?" Y dijo mi marido. ni ella sufrirán-. pero si no puedes darle esas comodidades. porque quien le prestaba dinero en Chihuahua. históricos y así pasamos casi tres semanas. de que todas las monedas de a veinte centavos. nos instalamos en el Hotel Iturbide.Había hecho ya algunas camisas para mis cuñados y me disponía a seguir cosiendo. cuando mi marido entró en el cuarto y me preguntó qué iba a hacer. por que otro día 21 . mi marido dejó instalados sus expendios de carne. Madero. procura que sepa hacer todo. termino con. no habíamos hecho. con otro matrimonio amigo qué andaba también disfrutando su luna de miel: Don Matías Mesta y Doña Carmen Chávez. "yo. porque con nada le paga un hombre a la mujer. Un día me dijo: "Güera. La visita a México. para seguirlo. ni tú. porque una vez mi madre me recomendó: -cuando escojas tu mujer. que deja a su familia. Como a los tres días me devolvió lo que le había prestado. Yo sabía que tú sabías hacerlo y quise que mis hermanos se dieran cuenta de ello también. saliendo poco después a Tehuacán. voy a dar orden. que nada tengan que reprocharme´. nos dedicamos a recorrer los lugares más pintorescos. sean para tu alcancía". le pregunté cuánto le faltaba y me dijo que como ochocientos pesos. y tenía que pagar una partida de ganado que le había llegado. guarde esa costura y busque quien venga a hacerla. a saludarlo y darle cuenta minuciosa de la comisión que le había confiado. y como encargado de ellos al Sr. nos encontramos en el hotel antes mencionado. Un día llegó afligidísimo. cuál sería mi sorpresa encontrar cerca de mil pesos. y visitando museos y demás lugares. yo pude ver una sonrisa tanto más franca y significativa. por lo mismo nos dirigimos a dicho lugar. nuestro viaje de bodas. si puedes darle comodidades. le contesté. tenía cerca de mil pesos. donde estaba el Sr Madero. mi mercancía. Don Jesús Molinar. dáselas. le respondí que a seguir cosiendo y me dijo: "No. Ya allí creímos que todas nuestras amistades querrían tener una reliquia y nos vimos obligados a comprar varias para complacerlas. no sé que irá a hacer. A nuestro regreso. Este proceder mío tuvo su recompensa. Antes de ir a México. A mediados de julio salimos para México pues por haber tenido que cumplir una comisión del Sr. lo convertí en onzas de oro y lo puse en otra alcancía más chica. donde otros han pretendido encontrar sólo gestos prmítivos. si no hubiéramos conocido la Basílica de Guadalupe. no hubiera.

tenía viejas rencillas con mi marido y cuando supo que éste llegaba.me dijo mi marido: ³de hoy en adelante. si él llegaba a morir como lo presentía. cosa que no habíamos hecho antes por que en la fecha en que nos casamos eclesiásticamente no había autoridades legalmente instaladas en San Andrés. Como un sueño pasamos los nueve meses en que él. al pretender tomar Chihuahua. que aún conservo. y que juntos habían pasado las mil vicisítudes en tu vida errabunda. siendo precisamente la que había sido comprada con mi alcancía. Finigambráin y con el producto de ellos me compré una casita. tú verás por mi familia a la cual ya conocesy por estar obligado con el compañero fiel y amigo sincero. habiéndote acompañado también a la campaña en que él perdió la vida patentizándote con esto su abnegación y cariño hacia ti. y allí mismo acordamos casarnos por lo civil. una viejecita. Estas buenas gentes vivieron a nuestro lado algunos meses mientras se acondicionaba la casa que con anterioridad les habíamos designado. ¿Qué me aconsejas que haga? A lo que contesté: Dado que fué una promesa que te pidió un amigo en recompensa a su sacrificio. yo recogería su familia. María y Concepción y créeme que cuando lo recuerdo me parece que me reprocha no haber cumplido ese juramento. cercano. un compañero y amigo de muchos años y que aún no la he cumplido. Al entrar al combate que tuvimos en el cerro del tecolote. para así dejar cumplido el juramento hecho al compañero desaparecido. y desde entonces. no estoy tranquilo. máxime cuando él era el sostén de aquella familia. le prometí que cuando terminara la RevoIución. Habiendo llegado a Satevó. cuando un día me dice mi marido: "güera. Acordamos que iríamos juntos a la mayor brevedad posible a recogerla y la traeríamos a vivir a nuestro lado. prométeme que si muero en este combate. por haberse acabado de firmar la paz en Ciudad Juárez y la persona encargada en aquel pueblo como autoridad. de sesenta y cinco años y tres hermanas señoritas llamadas Teresa. lo que importa la venta del sebo y del hueso será tuyo´. en el punto primeramente citado nos esperaba el Corl. debes cumplir cuanto antes la promesa hecha en tan solemnes momentos en que se jugaban la vida los dos. he aconsejado a mis amigas que sigan mi ejemplo y tengan a la mano siempre una alcancía. FRANCISCO VILLA CUMPLE SU PROMESA Ya teníamos algunos meses de estar instalados en nuestra casa. que había dejado un hueco tan inmenso en aquel hogar. para de allí ir a recoger a la familia a un rancho. dedicado a sus 22 . compuesta de las siguientes personas: Su madre. cuando yo completé un furgón se lo vendí al Sr. me dijo: -Pancho. Fidel Avila y su esposa para que les bautizáramos una niña. por una promesa que hice a José Sánchez. él salió y no regresó hasta que mi propio marido abandonó el lugar.

que le causó mucha pena. PASIONES DOMINANTES Una tarde me había anunciado su ausencia por algunas horas por tener que asistir a una pelea de gallos. a quien nosotros llamábamos "El Chamaco". Entre sus amigos contaba a Don Gabino Durán.negocios. jamás le oí hablar de política. que me había dedicado. sino que con sus atenciones le haga comprender la falta que ella hace fuera de su lado. pues como ves. Manuel Atocha Baca. que ni el tiempo pudiera borrarlas: "Luz. quien a su vez las entregaba al Sr. hermano de Pancho. como si quisiera que aquellas palabras quedaran profundamente impresas en mi mente. Madero. En la mano. por las que sentía verdadero interés. encargado de llevar los libros del negocio. debe ver las cualidades de las 23 . no sabia de modo que se haga superior a su marido. muerto en la batalla de El Tecolote. la mujer en el hogar debe ser previsora. de Casas Grandes. A la hora de la comida siempre lo acompañaba algún amigo a comer y cuando solía llegar solo. me dijo: "dile a Martín que vaya pronto a la botica y me traiga árnica y venga para curar a este animalito. recogiendo las ventas en compañía del encargado de ellas. regresaba a las ocho a tomar su almuerzo y el resto de la mañana lo pasaba visitando los expendios. fijando en mi su mirada. Tomás Leyva. a Don Celso Terrazas. el niño José Dolores Palomino. Regresaba una tarde de la plaza de gallos y al verlo con un objeto. se iba a su rancho llamado "La Boquilla". al irse a sentar a la mesa decía: ³ahora no hay quien coma con nosotros´ y algunas veces se levantaba para ir en busca de algún vecino que viniera a sentarse a nuestra mesa. En su corazón no debe dar cabida a la mezquindad ni al orgullo. pues las apuestas que él ganara vendrían a aumentar mis ahorros. viene bastante herido" Yo tenía grabadas en mi memoria las enseñanzas de mi madre que antes de casarme me había inculcado. hijo de Don Dolores del mismo apellido. pero que habían sido sus amigos desde antaño. no para su provecho sino para la renuncia de sí misma. ni ser insolente y sin amor. en cuya acción salió herido el Sr. También en aquella época vivía con nosotros Antonio. Martín López. y uno de sus orgullos más grandes era mostrarles a sus amigos su gallera en la que había animales de verdadera estima por su costo y por su gallardía y entre los cuales había uno llamado "El Cubano Hermoso". sabia. a escoger el ganado que sacrificaban en los expendios que él regenteaba. Sr. levantó la cabeza y. sino con la nobleza apasionada del pequeño o grande sacrificio. pues era el hombre que se levantaba a las cuatro de la mañana. buena. me acerqué a él y pude darme cuenta que traía un gallo lastimosamente herido. a Don Pedro Muñoz y a otros muchos que ahora no recuerdo.

éste le dijo: ³Si Ud. había uno por el que demostraba sincera predilección.cosas. Don Francisco I. Madero en premio de su hazaña le obsequió el caballo a que voy a hacer referencia. darle de comer a sus horas. 24 . contemporizar con las flaquezas humanas y ser a toda hora comprensiva y cordial´. Yo también tenía mi caballo cebruno que me había regalado mi marido cuando nos casamos. Al ir mi marido a entregar las armas y los caballos que había quitado. y al mismo tiempo de prestar a mi marido el servicio que me demandaba. en frente de la cual había un espejo. un caballo que nombraban "Él Garañón". siendo el que montaba el Sr. pues en las mañanas. Otra de las cosas porque mi marido tenía verdadera pasión. con un relincho expresaba la alegría que le ocasionaba la aparición. pues tenía a la mano un pequeño botiquín que contenía todo lo necesario para un caso de emergencia. cuando él no tenía que ir a escoger el ganado para el rastro. Madero. era por los caballos. volviendo a sus condiciones de prestar servicio en las siguientes peleas. con esta previsión mía entre comprendido y satisfecho. Era señal de que tenía hambre. salíamos a pasear los dos y este noble bruto sólo tenía la cualidad de abrirse de patitas para prestar mayor comodidad que yo lo montara. viendo que sería para ellos un obstáculo a la realización de sus proyectos. Cuando estaban cerca de Ciudad Juárez para atacar la plaza habíase formado un grupo que en sus sombreros ostentaban un listón blanco que decía: "TIERRA Y JUSTICIA". regresando satisfecho a su caballeriza. pensó la manera de desarmarlos y pidiéndole su opinión a Pancho. por el que yo tenía verdadera predilección se lo regaló al fin mi marido a Don Pascual Orozco. alegando que yo no podría montarlo más por estar próxima a dar a luz a nuestro primogénito. no retirándose si no hasta que en la mano se le daban unos trozos de azúcar. y si por una casualidad estaba la puerta completamente abierta. Martín López. Luis García. advirtiéndole que no quería que hubiera sangre de por medio. hasta que no le sacaban una charola con una rosca de pan y un ³torcido´ que se comía. El Sr. ¡Qué caballo! ¡Qué movimientos! ¡Qué estampa! y además tenía unas cualidades: Cuando por algún motívo se le pasaba al encargado de ellos. los sitió y los desarmó. al pasar por el comedor se detenía en la puerta de éste. El pobre animalito pudo recibir la atención qué el caso requería. se acercaba a la puerta del pasillo que se comunicaba con las caballerizas y daba tres patadas en la puerta. al ver reflejado en él a su compañera. cuando llegaba Pancho del rastro y le quitaban la montura. me autorisa yo los desarmo y le prometo que no habrá zafarrancho´ y otro día muy temprano se presentó en el campamento de aquellos hombres que él llevaba. En las tardes. Aquellas máximas expresadas con sencillez por mi madre estaban grabadas en mi corazón y en ese mismo momento se me presentaba la oportunidad de poner en práctica sus consejos. Este caballo. quedando.

pues al paso de Rojas por San Andrés. que habían encorajinado las almas. Para más seña me dió esta cobija para que se la entregara a Ud. parecían sentirse satisfechos del triunfo que los confortaba. cuando el capitán Refugio Mendoza. hundida en el mar de zozobras de sus propias abyecciones y nuestra vida apacible y tranquila terminó con el levantamiento del 2 de febrero de 1912. Una niña hecha carne del milagro de nuestro amor. se presentó una persona que pedía hablar conmigo de mucha urgencia. sino al contrario. a la categoría de ser madre. -como han tratado de pintarlo quienes no sintieron de cerca las ansias de su corazón. era una de las que 25 . Una noche. errante por la Sierra de Chihuahua. EL MILAGRO DE NUESTRO AMOR Y yo no puedo olvidar que su amor se trenzó a mi vida.ascendía a la más gloriosa de las categorías a que aspira una mujer. otros colérico y de mirar terrible. entre ellos Marcos Corral hermano mío. abrió sus ojos cuando él estaba muy lejos. se puso a las órdenes de Don Abraham González.. quien al ver la sorpresa que su presencia me causaba. acordando que fuera a perseguir a Rojas y a los que lo acompañaban. quienes al saber que Pancho iba a perseguirlos se desertaron y vinieron luego a incorporarse a las fuerzas que comandaba él. Los anhelos que habían llevado a la lucha armada. entonces Pancho. hablé con el coronel en la Hacienda de Tres Hermanos y quedamos de vernos aquí esta noche. llenándolos de optimismo. motivo de profundo interés. para librar al Corl. Unos le pintaban primitivo y brutal. incendiado los corazones en una justicia más amplia y generosa. la tiranía porfirista parecía definitivamente perderse. y la llegada del nuevo ser llenó de alegría a los nuestros y a quienes la vida de Francisco Villa no podía ser indiferente. y que por el bandido. presentían que al saber la noticia del nacimiento de nuestra hija vendría a verme y le habían preparado una celada para hacerlo prisionero. La ciudad comenzaba a curarse de las heridas de las profundas desgarraduras de los cañones y de las balas. lo pasaron a mi pieza y reconocí a Don Pascual Orozco Sr. En efecto la cobija que él me mostraba. en persecución de los sublevados. y no le cupiera la menor duda". como el guerrillero indomable. cuando yo me preparaba a descansar. Los enemigos de mi marido. como el guerrillero de los ojos satánicos.PANCHO VILLA ES LEAL Toda la República comenzaba a confiar. Antonio Rojas. habiendo salido Pancho el día 3 rumbo a Bustillos. feroz como una bestia. periódicos de la época comenzaron a hablar de el. Gobernador del Estado. se sublevó atacando la Penitenciería del Estado. repuso: "Señora. se le unieron todos los muchachos que allí había de doce a catorce años. que allí estaba preso. La existencia de mi marido inquietaba al país.

convencido de que Pancho Villa no vendría a caer en la trampa que le habían preparado aquellos que juntos con él habían ido a la lucha por un mismo ideal y que ahora. y en el encabezado decía: "En Palo Blanco fué herido Pancho Villa y muerto su caballo". tarde o temprano su marido va a la derrota. aunque para ello tuviera que hacer el sacrificio de su vida. Otro día. personaje de relieve en aquella época. Pascual Orozco Jr. oí algunos disparos. A dicho señor yo ya lo conocía. proponiéndome lo siguiente: "Vengo a sugerirle la idea de que le escriba al Coronel y le proponga venir a ésta a deponer las armas. con su marido derrotado y pobre? Yo. como sus enemigos lo esperaban. Yo invité a Don Pascual a que se sentara y me decía a mi misma ¿Será una estratagema de mi marido y este señor esperará en vano? En efecto. ¿y qué va a hacer Ud. de allí se dirigió a las montañas porque ni el dinero. Entre tanto. por haber sido amigo de mi marido y Secretario de Don Abraham González. pero no sólo. CELADA OROZQUISTA Habiendo fracasado una vez más en su intento de hacer prisionero a mi marido. según él. se olvidaba de que días antes consideraba como enemigos de su clase a aquellos a quienes en esos momentos vendía su libertad conquistada a costa de tanto sacrificio. por un puñado de oro traicionaban a amigos y compañeros. quien venía con amplios poderes. un buen día se presentó Don Braulio Hernández. Era una Extra del "Padre Padilla". asistiendo a las tertulias del Casino y al chocar de las copas de champagne. Creciendo mi zozobra a cada momento resolví investigar qué era lo que se me ocultaba y por mis espejos vi que leían un periódiquito. desde mi cuarto. para tratar conmigo un asunto de suma importancia. pocos momentos después. domingo 3 de marzo. por fin. Cuando ellas salieron dejé mi cama y fuí en busca de lo que habían escondido. era informada por conducto del Sr. donde le daremos toda clase de garantías. Pancho trató de entrar a Chihuahua. pues Pancho se dirigía rumbo a la Sierra sin saber a qué punto fijo. acabaron de leerlo y lo ocultaron detrás de un cuadro. no pudiendo tolerar 26 . pregunté qué era y me contestaron que algunos chamacos en la calle quemaban petardos. salían y entraban. pero yo desde mi alcoba observaba por los espejos de la sala que las personas que me acompañaban hablaban en secreto.Pancho se había llevado a la campaña. Estando todavía en cama. Mas la suerte esta vez le fué adversa y la gente de Pascual Orozco lo rechazó. Don Pascual decidió retirarse. indignada. después de esperar algunas horas.. Fernando Lugo de que la noticia inserta en "El Padre Padilla" era mentira. mire que. ni la dulce tranquilidad del hogar le hizo traicionar sus principios de verdadero revolucionario. como que algo extraordinario pasaba. le escuchaba en silencio.

Eran algunos oficiales orozquistas que pretendían entrar. quienes se sorprendían al encontrarme buena y sana. etc. 27 . y al preguntar yo qué buscaban. a tu marido. le dije: "Don Braulio. pero no chaquetero. pues hay de por medio el gran cariño y estimación que mi esposo profesa a Don Abraham González" (después explicaré cómo se conocieron Pancho Villa y Don Abraham González). cuando todos se disponían a descansar. vestidas como para asistir a un velorio. Al ver que sus palabras me habían causado indignación. ruidos de espuelas. Don Braulio se retiró para informar a sus jefes el resultado de su entrevista y estos inmediatamente prepararon otra celada. llegaron a mi casa algunas amigas y conocidas. Comentábamos el incidente y se retiraban. El General José Inés Salazar firmando el pacto con los demás jefes magonistas en donde reconocen a Pascual Orozco como General en jefe de la rebelión contra los Maderistas. me dijo. prefiero a mi marido derrotado y pobre. por oír voces. que yo había muerto y alguna de ellas se decidió a contarme el motivo de su visita.más sus palabras. alguien Ilamó Ia la puerta. Permanecían algunos momentos. A los pocos días. Ya entrada la noche. platicaban de los últimos sucesos y se retiraban. salió mi madre a inquirir y regresó alarmada: buscan. pues aquellas buenas señoras habían visto en el periódico que se editaba en la mañana. algunas decíanme que venían a conocer a la niña.

en la sierra de Chihuahua. carboneros y leñeros que llegaban a mi casa. eran seguros correos. Al verlos que desenfundaban las pistolas y las preparaban. entró a mi cuarto diciéndome: "Venimos a buscar al Coronel. Creyeron hacerlo caer en la trampa y lo buscaban. les grité exsaltada: ¡Quiebren. ascendió a mi marido a General Brigadier Honorario. Ni una sola vez de las muchas que anunciaron su muerte. el General Pascual Orozco y el Coronel Marcelo Caraveo. que está aquí?" Por toda respuesta se me mostró el periódico donde venía la noticia de mi muerte. perdí la esperanza.En campaña. traemos orden de aprehenderlo". Yo pregunté qué Jefe los traía y me contestaron que José Orozco. Uno de los que hacía de Jefe. seguros de que se encontraba en la casa. el Presidente don Francisco I. En esos días de zozobra e intranquilidad. En el extremo del patio había un cuarto cerrado que hacía de bodega. estábamos en continua correspondencia. Todo lo registraron. A medida que los días pasaban. Madero. mis angustias crecían. el Coronel Felix Terrazas. seguros de lograr su presa. pero siempre con la fe inquebrantable en el destino. Ellos ignoraban que Pancho y yo. "¿Pero sabe Ud. 28 . que se había quedado afuera sitiando la casa. la puerta y si encuentran a mi marido se lo comen! Naturalmente la busca fué infructuosa. con la excitación del momento no pudieron encontrar la llave y este incidente hacía que las sospechas crecieran en los que estaban seguros de que allí se encontraba Villa. pues lecheros.

SI NOS HEMOS DE VER LOS HECHOS". González esta llave. Al preguntarle Don Abraham con cuánta gente podía contar. pues con don Abraham iba don Perfecto Lomelí. póngase al habla con el Sr. penetraron al cuarto que él les indicó a tratar los asuntos que más tarde habían de ser el principio de su vida de guerrillero. El Sr. que será con la que él se identifique". En aquella época. -Si Ud. pues hay que advertir que la pieza estaba obscura. Federico Terrazas (de los Terrazas pobres) y Pancho Villa sobre el curso de los acontecimientos que se estaban desarrollando en el país. Rodallegas. por toda contestación. Más tarde. pues era la causa del pueblo contra la tiranía. llegó a la casa indicada. Pancho le dijo: "Con doscientos hombres si Ud. Pancho la tomó y con el mayor disimulo posible levantó su cobija en la cual iba envuelto y se oyó que se abría un candado. yo seré intermediario en este asunto. que prestaban su contingente seguros de que se obtendría el triunfo. sólo podemos darle veinticinco rifles y el parque que podamos conseguir. una vez concertada la entrevista.lo que sorprendió a Don Abraham. el Sr. todos cooperaban al movimiento revolucionario. que fuera a buscar a don Abraham y lo llevara a la casa que él le había indicado. Barraza. y se deja de llevar esa vida tan azarosa. y cuando creyó haber despistado a sus pasajeros. convencido por este medio de que eran las personas que esperaba. gusta. Lomelí sacó su cerillera para encender un cigarro. pero ¿con quién podríamos mandarle esos elementos y a dónde? ³Con Don Santiago su hermano´ -contestó Pancho. le mostró la llave que momentos antes le había sido entregada. persona de su absoluta confianza y quien tenia un coche de sitio. que cuando más estaría a tres cuadras de distancia de donde había recogido a las personas que lo acompañaban.UNA RARA ENTREVISTA Conversando el Sr. Pancho se lo apagó . éste dijo o Don Abraham: "¿Trae Ud. un encargo para mí?" Don Abraham. de las casas comerciales. me da armas y parque" "Como no contamos con suficientes elementos. pero antes de ir le dijo: "Entréguele Ud. dijo el primero: -¿Y por qué no ingresa Ud. 29 . ¿Qué le parece? -Estoy de acuerdo con esto. al Club Antirreleccionista del que es Presidente Don Abraham González? -Porque no lo conozco-. Pancho mandó al Sr. Y ya en presencia de Pancho.Y le dijo: "PARA QUE NOS HEMOS DE VER LAS CARAS. contestó Pancho. recorrió algunas calles. que ignoraba cómo conocía Pancho a su hermano. ya con sus acompañantes. al Sr. El señor Barraza. González y cuando él haya resuelto sobre el asunto yo les indicaré el lugar en donde debemos vernos. aun los mismos empleados tanto del Gobierno como. En el transcurso de la conversación.

entre personas. para que castigase la facción orozquista. Ya los trenes cargados de soldados caminaban dejando. don Santiago. a Victoriano Huerta. la rebelión más amenazadora para su futurismo de entronizamiento. no soy don José« me llamo Francisco Villa". había confiado la llave de su seguridad. había varios niños haciendo apuestas en la ruleta. que lo saludó con esto: "¿Qué hay. el Apóstol. dirigiéndose otra vez al expendio de pasturas en cuyo trayecto se codeó con los rurales que iban en su persecución. al cual va persiguiendo la Montada (señalando rumbo a donde estos se dirigían) y creo que le darán alcance. se dirigió en compañía de otras personas rumbo a la Presa de esta ciudad y. "El chacal". cerca del Colegio de la Filomática y frente del cual había unos puestos de ruletas. Un domingo don Santiago vió dirigirse hacia él a José Loya. señal que le fué contestada inmediatamente por otro grupo que del otro lado de la Presa lo esperaba y al frente del cual iba Pancho haciéndole a éste entrega de los pertrechos de guerra. Pancho representaba la más terrible protesta. Puede ser que sí contestó Pancho y distraídamente. HUERTA "EL CHACAL" Madero. se apartó del grupo que lo acompañaba y encendió un fósforo. Pancho le explicó el porqué siempre le ocultó su verdadero nombre. y llegaban hasta Jiménez. La columna expedicionaria de Huerta. ¡Qué aspecto el de las soldaderas! Desaliñadas y parlanchinas. don José?" ³Yo. atrás Torreón. entregándole el Norte de la República. quien al verlo se dirigió a él mostrando en su semblante la alegría que le causaba su presencia y le dijo: "¿Cómo le va. avanzaba rumbo al Norte. Aquí explicaré cómo Pancho conoció a don Santiago González. se dirigió tranquilamente a su hogar. etc. A ese expendio llegaba Pancho invariablemente todas las tardes a comprar la pastura para su caballo. Bermejillo. una vez. Pero Victoriano Huerta no podía tolerar la presencia de Francisco Villa cerca de él. y cerciorado de que ningún otro dato más podría obtener. un expendio de pasturas en la Av. se dirigió a unos puestos en que. Cuauhtémoc.. loterías. con motivo de las fiestas patrias que se estaban preparando. Pancho se acercó a ellos y les obsequió el valor de las apuestas y todas las ganancias obtenidas. Tenía este Sr. como lo llamaron los oradores revolucionarios. Conejos. que tiene de nuevo? "Pues únicamente lo que acaba de pasar contestó don Santiago que acaban de matar a Claro Reza y según el decir de las gentes fué Pancho Villa. Pasó el tiempo y después del ataque de Ciudad Juárez y ya en el campamento. allí. y buscaba cualquier pretexto para quitarlo de enmedio. ya que no debe de ir muy lejos". Una vez pasado el estupor que esta aclaración causó a don Santiago. se encontró con don Santiago González.empleado en una de las ferreterías de esta capital y buen aleccionado en la forma de cómo debía de proveerse del parque necesario. Sabía que Pancho no entendía de dobleces y que dentro del Ejército en que él era voz suprema. pero 30 .

esperando la respuesta del destino. arrancados del surco para ir a la lucha. repitiéndole que así aseguraría la paz orgánica. llegaban tras de una aventura suicida. era un dipsómano empedernido. silenciosa. Huerta. únicamente un ciego instrumento. mi cuñado. Y Francisco Villa a quien se creía sólo una máquina de acción. fuí a luchar al lado de él. Los privilegiados de la época batieron palmas. Huerta obedeció la orden del Presidente. mas cuando eso estaba a punto de llevarse a efecto. y llegamos a México. ordenó al jefe de la escolta qué lo conducía a la capital. ordenó que se le formara cuadro y se le fusilara. sabía bien ver lo que pasaba en el alma de Huerta. Jiménez. habiendo hecho escala en Torreón. para deshacerse del hombre a quien odiaba. por eso no atendió al llamado. de seis meses. la bestia bravía.fieles hasta la muerte. ciudad soñolienta y triste. Nuestra primera visita fué a la Penitenciaría. él inmaculado no podía soportar semejante bandidaje montó en ira y mandó llamar a Pancho. aconsejándole que lo sacrificara. llega un telegrama del Presidente Madero. para conseguir su libertad que tanto quiso. Ya el enemigo se había replegado sobre Chihuahua y en la huida Pascual Orozco había abandonado una yegua. 31 . Entre estos dos hombres había un puente de odio que los separaba: el uno. Pero a la primera oportunidad. para dar su mordedura letal. Cuando lo supe. Y allá fue el prisionero que pugnaba por abrir nuevos causes a la libertad humana. Caminamos varios días. siempre con una sonrisa de esperanza o de resignación entre sus labios. porque Villa había incurrido en el desagrado de Huerta. Hay hechos que en la apariencia no tienen importancia. siendo internado en una celda de la Penitenciaría. para ascender con sus pelones a la cima del triunfo o de la derrota. pero siempre alimentando el odio que sentía hacia él. y había retado tantas veces a la muerte. y entonces Huerta. No era posible que quien había recorrido como huracán desvastador las llanuras. a la que alguien ha llamado la mansión del dolor. ordenando que se suspendiera el fusilamiento y se le trasladara a México. fuera a obedecer la orden conociendo la intención malvada de un hombre que ostentaba los galardones del Generalato. Y nunca me pareció más acertado el título para un establecimiento penal. Algún orozquista encubierto. para ser juzgado allá. el otro la serpiente que se deslizaba cautelosa. mas esto no sucedió. acompañada de Hipólito. permanecí resignada. y de mi hijita. le contó a Huerta que Pancho se la había robado a uno de los hacendados de la región. Francisco Villa la recogió. que buscaba el más leve pretexto. que en el camino buscara algún pretexto y le aplicara la Ley Fuga. y por la que tanto luchó. fue testigo de que esos soldados del Norte. fueron traicionados por el pensamiento que se incubaba febril en el cerebro monstruoso de Huerta.

para que hiciera algo en su favor. Alguien sugirió. que no le veas la cara a nadie". para asistir a un funeral y me dijo: "En estos momentos no puedo atenderla. General Don Bernardo Reyes. Y me volví al Hotel. quien a su vez me ofreció hacer algo cerca de su hermano el Sr. La efusión primera concluyó ante la realidad muda y fría. muy cerca de nosotros había un celador que nos vigilaba y oía nuestra conversación. comíamos juntos y algunas veces. siempre llevando oculta en mi corazón la protesta. que contaba con la ayuda de algunos celadores. estaba dispuesto a ayudarlo y Pancho tenía absoluta confianza en que todo saldría bien. En Santiago Tlaltelolco. de quien mi marido se había granjeado la simpatía. Yo sabía que todo lo que él se proponía lo realizaba. y empezamos a gestionar el traslado a aquella prisión. quien se encontraba también en aquella prisión militar. casa de Don Francisco Madero Sr. ¿Qué hacer? ¿A quién ocurrir? Le propuse que iría a ver al Sr. por ir a asistir a los funerales de don Justo Sierra. porque no quería verlo más tras de las rejas. Perdida en un mar de conjeturas. La entrevista fué breve y cordial. Presidente. la vigilancia era menos estricta y parecían tenerle más confianza. permanecía yo con él todo el día. con la desesperación más grande.Por fin lo trasladaron a Santiago Tlaltelolco el día 7 de noviembre de 1912. a lo que él contestó: "Te voy a suplicar. por la duda del buen éxito de sus propósitos.La entrevista fué en un salón de amplios ventanales enrejados. y aunque en nada podía ayudarlo. Una entrevista en la que él dijo todo y en la que yo apenas dije algo. invoqué a Dios fervorosamente y me acogí a su divina 32 . Y ordenó queme pasaran al cuarto de Angelita. comía con nosotros el Sr. . Pero ni una esperanza de que le concedieran su libertad. El hilo. Madero. no obstante que yo le había llevado las llaves necesarias para facilitar su fuga. las que un celador me había llevado al hotel. Regresé al hotel y volví a la Penitenciaría. LA FUGA Carlitos Jáuregui. cuyos restos acaban de llegar de España". la vieja Prisión Militar. La idea de la fuga me espantaba. que si Dios me ayuda nos veremos muy pronto". cuando lo veía arrullar a nuestra hija. Un día me dijo resueltamente: "He decidido fugarme y tendrás que regresarte a Chihuahua y allí esperarás el resultado. pero algo se interponía y así transcurrieron varios días. en los momentos que éste y su hermano don Gustavo salían. que la fuga sería más fácil de Santiago Tlaltelolco. decidí hablar y me dirigí a Berlín 21. me dijo que se fugaría. muchacho avispado y simpático. de la emoción se trenzaba en su espíritu. empleado en uno de los juzgados de aquella Prisión. y que en una de esas entrevistas..

"Nos iremos a Manzanillo por tren. Después de unos días de paciente labor. temeroso de ser reconocido. pues habían preguntado por un nombre supuesto. Carlitos lo acompañaba. preguntaron si estaba el Jefe de ella y. le pagaron al chofer para que el día siguiente regresara por ellos. Carlitos ha contado muchas veces cómo ayudó para que mi marido se fugara en el momento oportuno y como se decidieron el uno a fugarse y el otro a ayudarle. pues pasando por enfrente de la guardia no reconocieron a mi marido y a poco andar tomaron un auto. ingenuamente le preguntó. Previendo que el chofer pudiera más tarde descubrirlos. que fuera a uno de los jacales que hay en la estación y 33 . La suerte iba con ellos. En Irapuato tuvieron que dejar el tren y esperar varias horas para tomar el que iría a Guadalajara. que ya los esperaba y se fueron a Tacubaya.Sr. quien facilitó la fuga de la Prisión de Santiago en México. mi marido se disfrazó y salió de aquel encierro. fueron los útiles que usaron para cortar las rejas. Mi marido. al revolucionario durangueño. le dijeron al chofer que la persona que buscaban había salido para Toluca y que como el asunto era muy importante tendrían que ir allá a buscarlo y así lo hicieron. Al oír Carlitos que Pancho le decía que regresara por ellos. sin que el chofer lo oyera: "¿ Pero vamos a volver a México. Unas seguetas. Carlos Jáuregui. una sierra y una bola de seda negra. le sugirió a Carlitos. habiéndoles dicho que no. General?" La contestación fué negativa. haciendo tal acto posible la gesta de sus hazañas contra Victoriano Huerta. luego nos embarcaremos a Mazatlán y de allí en ferrocarril a los Estados Unidos". protección para esperar. Una vez en aquella ciudad. se acercaron a una casa.

pues me había dicho: "Con seguridad la Nochebuena la paso con Uds´ y él cuando decía una cosa. se le proporcionó cama. diciéndoles que su compañero estaba enfermo y necesitaba descansar. saldremos hoy mismo. Me acompañaba la Srita. Saldívar. pues por varios días no supimos en donde se encontraba. lentes obscuros. venía procedente de El Paso. de la estación nos dirigimos a la casa del Sr. para permanecer allí mientras el tren llegaba. sin bigote. mi prima. Llegamos a El Paso como a las ocho de la noche. y casi en familia. sin sobresaltos. Ya estando en la casa del Sr. Tex. donde tenía un departamento en un hotel.. ya sin inquietudes. casi siempre se le concedía y es que no dejaba de agregar: "Si Dios quiere". EN TIERRA EXTRAÑA A principios de enero. qué vale para mí el acento de otra lengua que no es la mía. si voy a vivir en ella una vida generosa y noble y mi mente: figuraba el nuevo hogar. un amigo nuestro llamó a la: puerta: era don Nicolás Saldívar. como para encerrar dentro de sus 34 . sin ese alerta continuo en espera de la noticia trágica. Con un billete de cinco pesos que había puesto en sus manos. se fué a vagar con objeto de saber si era del dominio público la fuga de su protegido. lo seguían Carlitos Jáuregui y Darío Silva. por no haber dicho nada los periódicos. una mascada al cuello.. Saldívar no me había dicho nada de su disfraz. de que pronto saldría libre. modesta. y lo primero que me dijo fué: "Vengo por Ud. pues el Sr. pues tenía la idea de una casita sencilla. y mi hijita de diez meses. en quien muchas veces había puesto en sus manos asuntos muy delicados y por el cuál teníamos honda simpatía. Yo en el camino me decía: ¿Qué me importa esta ciudad?. me sorprendí grandemente. Yo había venido de México hacía unos pocos días muy triste pero con la esperanza en Dios. estaba desesperada por no tener indicios de su paradero. Entre tanto Carlitos. Una mañana. tal vez para darme una sorpresa. nada más voy a darle un recado a don Abraham González y el tren que abordaremos está anunciado a las once de la mañana". aunque casi segura de que nada le había pasado. Raquel Rodríguez. así es que en unas cuantas horas estuvo todo arreglado para el viaje. Un buen día pregonaban las Extras en la calle y la noticia era. de otros sentimientos que me son extraños. Iba hecho un tipo: con con capa española cruzada. Terminada la cena. Saldívar. Así estuvo Pancho recluído mientras el tren llegó. "Francisco Villa se ha fugado de la prisión" y volvieron a nacer mis angustias. un viejo amigo de Pancho. seguimos varias calles hasta llegar a la de El Paso. parecía un muchacho de veinte años.pidiera permiso. Contaba los días y hasta las horas. nos despedimos de aquella casa amiga. hogareña. a los pocos momentos se presentó mi marido. me manda Pancho. si voy a reunirme con él. cerraron las puertas del cuarto y hubo silencio.

estaba el Gral. se puso a platicarme de su vida. vámonos pronto. detective también y amigo de él. pobre mujer arrancada del marco de un pueblecito. entre ellos la de don Primitivo Uro y de Don Sebastián Vargas. al mismo tiempo le indicó una puerta por donde podía salir sin ser visto. recuerdo a don Panchito Jonah. Como una semana más duramos en el hotel y allí recibió mi marido. y como si tuviera mucha prisa en cumplir mis deseos. Esto no te va a gustar. en que su alma de guerrero indomable se unió a la mía. Y como un sueño que se realiza. Entre sus amigos americanos. Se acercó y me dijo al oído: "Yo no ceno. recogimos a Pancho de la casa donde estaba y nos dirigimos a la nuestra que habíamos amueblado en la Av. Un día le dije: Tengo ganas de verte un día tomado. mientras el propio Herald personalmente recogía datos. el milagro de nuestros amores y el anhelo de vivir felices. Como a las nueve de la noche. pero humano«.paredes. del más discutido y terrible guerrillero. Mc Klain. Se fue a la casa de George Herald. imuy humano! EL GENERAL BERNARDO REYES Estando todavía en el hotel. con los que salía a pasear y a tirar al blanco. en el secreto de su refugio. una tarde le habló la dueña de la casa por una de las ventanas que daban a nuestro departamento y le dijo: "Dos detectives vienen a buscarlo para aprehenderlo". Allí no se le volvió a molestar para nada. nos fuimos a cenar mi prima y yo. y llegada la hora de cena y no habiendo regresado. te prometo que mañana buscaremos casa". quien lo llevó después a otra casa de una familia de confianza. y entre sus amigos que lo visitaban a diario. Pedrito Sapién. no quiero que me vea Raquelito" y yo no pude dejar de reirme. Lo entendió él y así me dijo: "Esperaba que tú vinieras. Nos fuimos a nuestro departamento y ya no recibió a nadie: en nuestro cuarto. Manuel Ochoa. dulcificando cesta página de mi vida que hoy reconstruyo y en que vuelvo a sentir la mágica alegría de aquella hora. no había tenido más remedio que tomárselas en su compañía. para subir un instante hasta la celebridad del guerrillero más grande. salió a su paseo acostumbrado y al regreso venía 35 . llegando media hora más tarde Pancho. para saber de donde venía la orden de aprehensión. todo nuestro cariño. Al día siguiente. vino el Sr. para ver si eres peleador. Teodoro Kgririacópulos. fué el verlo llorar. pues era la primera vez que lo veía alegre y me anticipó la siguiente explicación: Que había ido a jugar con sus amigos y habiéndoles ganado algunas cervezas. o te da por llorar. Prospect. la visita de varios políticos. de su estancia en la prisión y lo que aún le faltaba que sufrir para volver a nuestro hogar y acabó por ponerse a llorar y así quedaron cumplidos mis deseos. refugiado en mi regazo. George Herald y el Sr. enviados por don Abraham González. a nuestro reservado. Herald por nosotros: nos fuimos en un automóvil. esa misma tarde vinieron por él sus amigos como de costumbre.

sobre el fuego de su coraje. para sus hermanos de raza. para que secundara el movimiento que tenían preparado él y Félix Díaz y es muy natural. Así pasaron los días. sabiendo que se encontraba en territorio americano. ¿Sería más terrible que antes? iQué importaba! LIevaban en sus venas todo el coraje y en su pecho el valor para castigar esa afrenta. Algunos jefes.acompañado de un señor a quien llamaba el Güero. Nunca lo pude ver igual: mi marido en esa ocasión por el coraje. Quería tener alas. que como en peregrinación iban a verlo. para estar en todas partes. Chispeantes los ojos. que con su cooperación se había construido. se golpeaba el pecho. se ofrecían a seguirle como antes lo habían seguido y él siempre decía: "Al chaparrito. y como el viento surcar los espacios. lo matarán los mismos en quienes él ha depositado su confianza". para prender fuego a la nueva hoguera. por haberlo tenido preso y nunca haber intentado darle su libertad. salvar las montañas. Madero. recibiendo y mandando comunicaciones. Ya en nuestra casa pudo recibir con más libertad a sus amigos. que había de encender a la República. Amigos del Apóstol llegaban hasta nuestra casa. la noticia circuló como un rayo: VICTORIANO HUERTA HABIA CONSUMADO SU TRAICION. pero por la mente de mi marido nunca pasó la idea de traicionar al hombre que habría de convertirse en símbolo del pueblo mexicano. y al calor de la impresión. ya no era el hombre que comenzaba a reintegrarse a una existencia de paz y de sosiego. y a quien Pancho tuvo grande cariño y consideración. por los timbres impolutos de su vida y la excelsa apoteosis de su martirio. pues lo creían enemigo de Madero. Desde aquel día. por su desesperación. los periódicos daban la noticia del asesinato del Apóstol en grandes Extras en los dos idiomas. por su ansiedad. Bernardo Reyes. se mesaba los cabellos y lanzaba la injuria procaz y fuerte: ¡Traidores! En el acento que ponía adiviné que peligraba el ideal de toda su vida: que se derrumbaba el pedestal de anhelos infinitos. Con nosotros vivían Carlitos y Darío que desde aquel entonces fué su intérprete por conocer perfectamente bien el idioma inglés. creyeron que él pasaría a México. 36 . decidieron lanzarse nuevamente a la lucha. El 22 de febrero. LA TRAICION DE VICTORIANO HUERTA Por las noches tenía grandes conferencias con sus amigos y partidarios donde se hablaba de próximos y grandes acontecimientos. le había hecho proposiciones. ya no eran ni uno ni dos. y me dijo: "Este señor es de absoluta confianza y quiere trabajar con nosotros en la cocina. Estando en Tlaltelolco el Gral. haciendo armas en contra del Sr. para saber cuál sería su actitud después de haber conseguido a tanta costa su libertad. eran muchos. se quedó a nuestras órdenes habiendo sido uno de los más leales servidores. yo te lo recomiendo porque hace muchos años que lo conozco".

nunca quise desalentarlo. impetuoso. lo amé como era. esposa. Francisco I. mi pueblito natal. Yo acallaba mis alarmas de mujer. sobre todo el primero. Habiéndole escrito Pancho al Gobernador de Sonora. mi hijita de un año y yo. pues Carlitos y Darío. y el 5 de marzo. no obstante mi desesperación. que todas las mañanas alquilaran unos de un establo. y que siempre guió sus pasos. se había derrumbado. mi sueño de mujer. Madero. me dijo mi marido: "Arréglense para se vayan mañana" y así salimos de El Paso. mi prima. no se imaginaban en la aventura que se iban a meter. que permanecía fiel al Gobierno. Tex. mi marido acordó. tenía que regresarme a Chihuahua.. cual las corrientes que se despeñan de sus montañas 37 . Confiaba en la buena estrella que siempre lo acompañó. se dirige a la tumba del apóstol donde deposita una ofrenda floral. le mandó mil pesos.No teniendo recursos con que hacerse de caballos. acaté la orden. comenzaría de nuevo el calvario y yo lo ascendería sin más báculo que mi cariño de Villa. "marchen en el primer tren de la Sierra a San Andrés". porque siempre en el fondo de mi corazón. y. sin más esperanza. que la respuesta del destino. para entrenarse. Sr. Don José Ma. Maytorena. despues de colocar la placa en la Av. y esto era también con el fin de crearse confianza con el dueño del establo y podérselos traer el día que salieran a campaña. La ilusión mía. Mi marido me ordenó. que volver a mi pueblo querido y allí esperar el resultado de la nueva empresa. mis propias angustias.

Francisco Villa no dejaría de levantar su propio corazón. pobladas aún de ganado. estudiante del Instituto. diciendo otro día. llenos de cólera. aparecía fantasmal. para buscar una persona de confianza que se quedara cuidándola y se encargara de mandar las petacas. de esta entidad. que habían aprehendido al Estado Mayor de Francisco Villa. haciendo uso de arbitrariedades sin cuento. optaron por aprehender a mi citado hermano. Cargados con el equipaje nos dirigimos a la estación. por cuyo motivo los tuvieron incomunicados nueve días en la Penitenciaría del Estado. estando allí presos el Corl.nativas. Acaso presentían que allá. era objeto de una estricta vigilancia nuestro domicilio y el día 18 de marzo. Era uno que había intentado volar el puente. Del centro de la ciudad. pomposamente en los periódicos. Mientras tanto. El tren caminaba medrosamente. En la cruz de un poste telegráfico. cuyos habitantes se mostraban inquietos por el asesinato de Madero. Larga fué la travesía. cuál sería mi sorpresa. Trinidad Rodríguez. el joven Corral. diciendo que había llegado Pancho Villa. que pasaban por la calle. por no haber querido apoyar a los traidores. el cuerpo de un ahorcado. nos opusimos y ante el argumento de que carecían de orden para ello. Los maderistas. la noticia misma alarmó y fueron destacados a la estación Agentes de la Reservada. se dirigieron al centro de la ciudad para recogerla de las autoridades correspondientes. El amanecer nos reservaba una nueva sorpresa. que era la principal riqueza. EN PLENA LUCHA A fines de marzo. tras del Bravo. teniendo todo listo para salir a reunirse con nosotros. con sus hermanos Juan y Samuel. de uno y otro lado. ya casi putrefacto. la riqueza inmensa del único ganadero de esta región: Don Luis Terrazas. a Pablo Pacheco y cinco personas más. mientras tanto el tren se puso en marcha antes de que ellos regresaran y así pudimos llegar a San Andrés. Estos pretendieron detenernos. con los ocho hombres que cruzaron la frontera con él y no encontrándolo. o mejor dicho. para ofrecerlo nuevamente a la causa que él siempre defendiera. de improviso nos asaltaron voces que anunciaban la sensación de una Extra: "Francisco Villa cruzó la frontera". Sólo un día debía permanecer en Chihuahua. a Pedro González. que apenas tenía trece años. a la altura de un puente. Habíase quedado en la casa mi hermano Regino. las inmensas llanuras. que se extendían hasta perderse de vista. que se movía al impulso del viento. unos señores bien montados y bien armados". volvían los ojos hacia el Norte. 38 . un atardecer en que llegó el mozo de la casa y me dice: Acaban de llegar a la Presidencia Municipal. a las ocho de la noche sitiaron la casa.

a quien por precaución fué al primero que visitaron. eran pocos. Mientras hicimos los preparativos para darles de cenar. Tomás Urbina y otros que no habían seguido en su traición a Victoriano Huerta. los ví alejarse. Carlitos Jáuregui. palabras profundas y sencillas. como a las tres de la tarde. Manuel Ochoa. tomé un azadón. expresiones de desprecio a las humanas vanidades. pero llevaban mucho nervio. Pascual Alvarez Tostado. me lo hubiera aprendido de memoria. En cuanto a tu hermano. se pasarían de infames si le hicieran algo. 39 . por el interés del momento. Terminada la cena. cuando nacimos. fue un préstamo voluntario que le hice. -me dijo-.Ni siquiera me detuve a pensar quiénes serían. platicamos lo que había sucedido desde nuestra separación en El Paso. y mi apuro más grande era. es un chacal. Tal vez si no hubiera andado tan ocupada. le dije: "Ven. fué coger una bolsa que tenía con dinero y alhajas. se fueron rumbo a C.. Después de haberse reído de mi astucia. lo primero que hice. Juan Dosal. verás lo que andaba haciendo". acabando mi faena. y lo que yo creía que me quitarían por la fuerza. sacó don Carlos Domínguez un manifesto.. sacamos lo que había ocultado. como a las once de la noche. el telegrafista de la estación. que no habían llegado nuestras petacas y al contárselo a mi marido me dijo: "!Cómo eres tonta. un coraje extraordinario y toda su fe puesta en los destinos de la patria. Los acompañaba. y en la Presidencia Municipal. Mientras cenábamos. me fuí a la huerta y en un surco enterré todo y eché por ese surco el agua. Yo sentí el latigazo. Entre Camargo y Parral. que decía entre otras cosas: "Huerta más que Presidente. se le unieron los jefes Maclovio Herrera" Rosalío Hernández. Lo acompañaban. es un presidiario. protesta de los de abajo. y al preguntarme qué andaba haciendo con el azadón. era una lección que bien puede calificarse de cristiana. Camargo. a poco oímos unos disparos. también estuvo para que supieran que era él y no fueran a juntar gente para atacarlo.. que me ofreció pagar "al triunfo de la causa". nacimos desnudos. cuando debería estar en las Tinajas de San Juan de Ulúa". dado que tiene sus comprobantes de ser un estudiante. a pesar de su aparente superficialidad. Sonara. habiendo pasado ya el tren de pasajeros que venía de la Sierra. Tex. fechado en Cenizas. Chih. mi capital llegaría a dos mil pesos y no tuve inconveniente en prestarle la mitad. que te apuras por eso!. de allí del pueblo. más que un héroe. lo primero que voy viendo es a mi marido parado en el arco del zaguán. Carlos Domínguez. para que no diera aviso de su llegada. Pedrito Sapién y dos personas más cuyos nombres no recuerdo. está en Chapultepec. Sr. contra la codicia de los de arriba«. Darío Silva. con su capa dragona terciada y su rifle en la mano. BARRAS DE PLATA El día 3 de abril. todo lo que traemos es ganancia".

En la azotea de su casa recogió herido a Luciano Rivera. ella cayó bajo la hoz de la muerte empuñada por malvada mano de mujer. COMO MURIÓ NUESTRA HIJITA El día 14 de agosto. a quien secundaban Erasmo Murga. hijos políticos del Sr. con el consiguiente pánico del pasaje. Así supo la llegada de don Félix Terrazas a San Andrés. porque voy a revelarlo. Mi marido tuvo la pena de recibir la noticia estando en Namiquipa. tuve la desgracia de perder a mi hijita. quien murió de una manera repentina. Qually. el guerrillero. solo que en la casa de ellos. !Blasfemias! La hiel de las almas envenenadas que no pueden creer en el silencio de mi vida. que más tarde fueron entregadas a Mr. para ayuda de su gente.. con toda esa leyenda arbitraria que se ha tejido en torno de nuestra vida y ¡cómo no! se dice. (Estos últimos sin tener culpa. habían parapetádose para pelear los que pretendieron que Pancho no entrara al pueblo. los hubieran matado. con novecientos ochenta hombres "orozquistas". fuera del susto. José Robles L. pues estaban seguros que permaneciendo nosotros allí. al que no le pasó nada. Luciano Rivera. fueron atacados por un grupo de hombres. fué la víctima inocente de los odios que contaminan las conciencias y las tornan obscuras. propietaria de elIas en cambio de una cantidad de dinero. Murga. como noche de tragedia. así como unas bombas de dinamita. creyéndolos culpables).momentos después llegaron dos hombres de la gente de Pancho. que venían ocultas en el tanque del agua. en el recogimiento de mi existencia. Perfecto Cereceros y otros más. impuso préstamos«. a sacar unos rifles y parque que habían dejado escondidos. Abro un paréntesis en mis evocaciones. por uno de los mismos correos que él mandaba. asaltó trenes. no saben que mi hija. representante de la Compañía Minera. cuyo retrato está frente a mi escritorio. privilegiada de la fortuna. volvería otra vez. Rafael Márquez. siendo la opinión de quien la atendió. Cuando ellos. De allí a la Frontera para pasar armas y parque. si él. Barras. no siempre había yo de ser la mujer feliz. El tren regresó a Chihuahua. y Villa se enteraba de lo que en el mismo pueblo ocurría. yo de vez en cuando recibía noticias por correos que llegaban al pueblo. y otros soldados venían a buscar un carro para conducirlas a lugar seguro. habérsele reventado una arteria del corazón por tantos sustos que la afectaron durante la lactancia. ha surcado mi mente una densa sombra. saqueó ciudades. habiendo muerto Santiago y Gabriel Carrera. Chih.. al infiltrar el veneno en la debilidad 40 . quien murió al ser trasladado a Chihuahua para su curación. mi marido fué el primero en lamentar. encabezados por don Sabás Murga. de año y medio. se proponían entrar al pueblo. y era que habían detenido el tren y habían recogido unas barras de plata.

de su ser, dejando así mi vida desolada, tronchando las esperanzas que yo había puesto en su destino; toda mi ternura de madre, todos mis amores más hondos, rodaron al rudo golpe de una venganza inicua. ¿Quién fué? Sabiéndolo, lo callo. Es mejor guardar en secreto el nombre de quien le truncó la vida, pues sé que ese remordimiento ensombrece cada día más su espíritu« Protesto al evocar este recuerdo, en cuyo fondo veo a mi pequeñita y aún siento sus bracitos acariciadores. Yo, creyente, pienso en la justicia del Dios infinito; me conforto invocando al sublime Maestro de las bienaventuranzas y en medio del desgarramiento con que se unge mi dolor, murmuro calladamente mi oración, que ha de llegar a él con mi última frase: ¡Perdónale, Señor! No solamente le dijeron a Pancho los correos que iban y venían que había muerto la niña, sino que la gente de Don Félix Terrazas nos trataba mal. Con esas noticias, sin más pensarlo, el 26 de agosto, a las cinco y

Niña Luz Elena Villa Corral, hija única del matrimonio.

media de la mañana, empezaron los primeros disparos, y como no esperábamos que fuera Pancho, sentíamos un pánico terrible; creíamos que sería cualquiera otro el atacante, menos Pancho, a quien todos creían tan distante de aquel lugar. A los primeros disparos nos fuimos a otra casa, temerosas de algún atentado. Combatieron todo el día; de vez en cuando oíamos gritos de ¡Muera Francisco Villa! iViva Victoriano Huerta! Nuestro pánico cada vez 41

más grande, más terrible, pues era la primera vez, que yo presenciaba y oía un combate de esa magnitud. Como a las ocho de la noche, los disparos fueron menos; debo decir que yo pasaba las horas arrodillada, pidiendo a Dios, que eso terminara; en esa actitud estaba cuando oí que dentro del patio donde estábamos, llegaba un tropel de caballos y nadie se atrevió a abrir la puerta de la calle, llamaban desesperadamente y la dueña de la casa preguntó quien era, y al contestar: "Yo soy, abreme la puerta", conocí la voz de mi marido y al preguntarle nuevamente si él era, me contestó: "Yo soy Güera, abrela puerta". Me abrazó y se puso a llorar. Yo creí que era por la muerte de nuestra hija y al preguntárselo me dijo: "No. Feliz ella que estará rogando a Dios por nosotros, pues yo venía con disposiciones de que si era cierto lo que me habían contado, acabar con la gente y también con ustedes. Como mis correos no podían entrar hasta aquí, alguien fué y me contó, que las tenían presas en los trenes y las habían ultrajado. Conmigo departían las tres señoritas Sánchez, pero antes de llegar a donde estábamos, había ido a otras casas a buscarnos, donde le informaron donde nos encontrábamos y le aseguraron que nada nos había pasado. Después de conversar un rato, salió a dar orden de que reconcentraran la gente. En esos mismos momentos, entraban Marcos mi hermano y Martín López, que nos buscaban desesperados, creyéndonos también prisioneras. A los pocos momentos regresó Pancho y para tranquilizarlo, le conté lo siguiente: Un día estando sentada a mi máquina de coser, llegó un Oficial, cosa que no me extrañó, pues seguido llegaban, a que les cambiara un billete o un peso, pero ésta vez no fué así y me dijo el visitante: "Señora ¿No me conoce usted?´ a lo que le contesté que no. El me dijo: "no se haga la desconocida, yo estaba de guardia en Santiago Tlaltelolco, cuando Villa estaba preso y usted iba con su niñita, todos los días a verlo", y al decirle nuevamente que no recordaba, se alteró un poco. En esos momentos pasaba por la calle, montado en su caballo, el Corl. Molina, y al preguntarme que si el señor me estaba molestando, le expliqué que solamente me preguntaba algo que no recordaba, él viendo que estaba un poco tomado, le ordenó que se fuera a su cuartel. AI día siguiente, vino personalmente el general Félix Terrazas, con dos oficiales, a preguntarme si aquel soldado me había faltado al respeto y habiéndole dicho que no, me dijo: "Si alguna falta le comete alguno de mis soldados, le suplico me lo diga, pues ya he dado orden de que le guarden toda clase de consideraciones". Con este motivo, mi marido dió orden de que a las enfermeras que habían cogido en el tren se les dispensaran las mismas atenciones. 42

CEDIENDO A MI RUEGO MI MARIDO, SALVÉ LA VIDA A UNOS PRISIONEROS Como a las diez de la mañana, Pancho se había ido a ordenar que levantaran el campo. No espero en mi vida volver a ver cosa tan terrible, la cantidad de muertos y heridos. Poco más tarde, estaba de pie en la puerta de mi casa, cuando pasa una escolta, como con veinticinco prisioneros, a quienes seguían algunas soldaderas; entre ellos iba el Corl Mercado. Lo seguía sollozando su propia esposa, envuelta en una sábana; las piedras de la calle le herían los pies desnudos. La vi y una secreta simpatía, puente de cordialidad entre dos mujeres, me unió a su dolor. El CorI. Mercado saliendo un poco de la fila, se acercó y me dijo: "Señora, no se olvide de nosotros" Martín López era el jefe de aquella escolta, al preguntarle a dónde los conducía, me contestó: ³Son prisioneros de guerra y hay que fusilarlos, así me lo ordenó el jefe´. Le pregunté, si podía hacer parada frente a mi casa, hasta que yo pudiera hablar con Pancho. No teniendo paciencia suficiente para esperarlo hasta que regresara, cogí un chal y me fui rumbo a la estación, en su busca y lo encontré vadeando el río, con algunos de sus jefes. Al verme me preguntó: ¿A donde vas, Güera? Vengo en tu busca, allí tengo frente a mi casa a Martín López, escoltando unos prisioneros que van a fusilar. Me dijo: "Sí, es cierto; los cogimos prisioneros con las armas en la mano; y si ellos, nos hubieran cogido a nosotros, correríamos igual suerte". Le hice ver, señalándole con la mano el montón de muertos que estaban juntando para ser quemados, por no poder darles sepultura, que eran ya muchos los huérfanos y las viudas y agregué: Entre los prisioneros está el Corl. Mercado, una persona que fué muy atenta y fina con nosotros y además, no hace mucho, me contó la señora que vive enfrente, que ayer un soldado estaba en el portón de nuestra casa con un bote de petróleo dispuesto a quemarla, cuando pasó el Corl. y al preguntarle lo que iba a hacer, le contestó: Que iba a quemar la casa porque allí estaba la familia del bandido, a lo que repuso el coronel: "Su puesto está, donde está el enemigo, no donde están las familias". En esa discusión estaban, cuando vino una bala perdida: y mató al que traía el bote de petróleo. Habiendo oído esto mi marido, me dijo: "Ve y dile a Martín que me espere allí donde está". Como una hora más tarde llegó Pancho, con algunos de sus oficiales y mandó a formar a los prisioneros; después de haberlos arengado, les dijo 43

porque una escolta había ido a sacar a don Víctor Robles y a José. Por el gesto magnánimo que él tuvo pude entender como a pesar de todo. y allí veré como las mando a los Estados Unidos". No hacía media hora que había salido para dar la orden de marcha. -No sé nada de eso. Soy uno de los pocos rancheros independientes que quedan en el estado de Chihuahua"Tengo un pequeño rancho en San Nicolás de Carretas. a alguna plaza. "Esa vida feliz es todo lo que quiero en este mundo. interpretando fielmente mi sentir. Por fin había cedido a mi ruego. al entrar unos. se la había sentenciado y como es costumbre. el que propalaba todas las noticias. los detenía en su carrera apocalíptica. "No creo en nada mas que en el reparto de la tierra entre el pueblo como nos prometió Madero". El combate de San Andrés. donde iban también los prisioneros y los heridos. "Güera -me dijo. lo que volví a conseguir. pues era don Víctor. siento el mismo calosfrío que sacudió mi cuerpo. EN PODER DEL ENEMIGO "MÁXIMO CASTILLO" Máximo Castillo. ni la muerte. el susto y el miedo eran patentes en mí y viendo tal estado de ánimo. y del padre de mi padre antes de él". me dejó un recuerdo imborrable. que fue de mi padre. que hizo temblar mi alma. claramente denotábase mi tristeza. declaró a El Paso Morning Times "No soy socialista". para congratularse con el Jefe que ha triunfado. no falta quien venga a "chismear". y una vez más oí decir: "Son cosas de la guerra". como era natural. ú otros. que fué fusilado cerca de Aldama. Pero no podía 44 . en contra de los revolucionarios y ya otra vez que había ido Pancho. fue el único zapatista genuino que produjo Chihuahua. para fusilarlos. Más no así en favor de Don Víctor. ranchero antes de la revolución.que dieran dos pasos al frente los que quisieran seguirlo y todos lo dieron. Yo me fuí otra vez a buscar a mi marido para salvarle la vida en esta vez a mi cuñado. mi marido se adelantó a mis deseos. Entonces les habló así: "Los que no quieran seguirme.alístense para irnos a Bustillos. cuando llega mi hermana hecha un mar de lágrimas buscando a Pancho. tenía conciencia del valor de la vida humana. Grande. muy grande habría de ser el ideal que perseguían aquellos hombres. pero si se van con el enemigo y vuelven a pelear contra mí. no esperen que les salve otra vez la vida". no quiero pasar otro coraje como el que acabo de pasar. todavía el resucitarlo en mi memoria. Horas más tarde llegamos a la estación y en los mismos trenes que habían sido quitados al enemigo. esposo de mi hermana. padre e hijo y éste último. pueden irse a sus casas. marchamos rumbo a Bustillos. cuando ni el dolor.

tratándose de familias es muy distinto. Máximo Castillo se entusiasmó con su promesa de Reforma Agraria. Presidente Provisional. Lic. el Coronel José Erasmo Hernández. el General Francisco Villa y casi terminó con toda mi gente." Levantamiento revolucionario en Palomas. Emilio Vásquez Gómez y el General Máximo Castillo quien comentó a Doña Luz Corral de Villa cuando la tuvo en su poder lo siguiente: Si bien es cierto que acabo de tener un combate con su esposo. cómo les quitaban sus casas y ellos mismos eran encuerados en las calles por los soldados federales. Cuando estalló la revolución de Madero. Chihuahua en febrero de 1913. de izquierda a derecha. había encabezado el destacamento y era jefe de escolta encargado de la seguridad personal de 45 .quedarme sentado y ver como saqueaban a mis compañeros bajo la ley agraria criminal de Porfirio Díaz. Pero. y que sus miserables parcelitas fueran a acrecentar las grandes haciendas de Don Luis Terrazas.

me lancé de nuevo al campo". en una verdadera revuelta campesina. -Pero Orozco lo decepcionó como lo había decepcionado Madero-. "Esperé dos meses. Al respecto escribió: "Allí vi mis sueños cumplidos. Vi al peonaje atar las cadenas más y más profundamente sobre mi pueblo. a negociar con Zapata. -Entonces Castillo se unió a Orozco. Para marzo marchábamos hacia el sur. "Vi cómo Zapata repartía las grandes propiedades en parcelas pequeñas y las daba a gentes que eran a la vez agricultores y guerreros que se habían levantado para proteger su tierra ". tras más de tres años de continua revolución. Rojas y yo inmediatamente lo abandonamos. Descubrí que Orozco era un traidor. seis meses. con la esperanza de que ellos devolvieran las tierras robadas a la gente del campo. sobre todo las haciendas de Terrazas-. Se volvió un héroe de la buena sociedad. -Máximo Castillo fue incluso más explícito respecto de Orozco. -Tras la victoria. Prometía el reparto de la tierra". Morelos y Guerrero. volvió a casa con la esperanza de que Madero finalmente cumpliera lo que tan elocuentemente había prometido-. Madero había enviado a Castillo junto con varios otros Delegados a Morelos. están construyendo en su centro una república agrícola. y el 2 de febrero de 1912. "Llegó el tiempo más amargo de mi vida. -Empezó a combatir por su propia cuenta y a repartir tierras. Madero en la batalla de Casas Grandes y que prácticamente le salvó la vida. "Un día me dijo que no creía del todo en el reparto de la tierra. Salazar. "Vi una copia del Plan de Tacubaya (de Orozco) y me llenó de inmenso entusiasmo.Francisco I. pero se decepcionó al ver que no tenía intenciones de hacer la Reforma Agraria que era su principal objetivo. Aceptaba presentes en dinero de los mismos ladrones que habían dejado a los pobres sin un pedazo de tierra que pudieran llamar suyo". Tomamos Chihuahua". un cobarde que había sido comprado por los ricos. -Dejó primero a uno y luego al otro al ver que no cumplían sus promesas. En todas partes la gente de dinero le ofrecía bailes y banquetes. Ése era el ideal que Máximo Castillo perseguía para Chihuahua y que pensó que por fin podría realizarse cuando Orozco proclamó su revolución. Durante el último mes de gobierno de Abraham González y en los primeros meses del régimen Huertista-. Dos grandes estados. "En la estación Gallego. Con dolor de corazón. Debido a sus credenciales como revolucionario agrario. reuní a mis viejos compañeros leales. uní mis fuerzas a las de José Inés Salazar y nos reunimos con Pascual Orozco en la empacadora de Chihuahua (actualmente Sigma Alimentos Noroeste). Allí juramos solemnemente defender el Plan de San Luis Potosí. Esa visita influyó enormemente en Castillo-. tras denunciarlo 46 . tres meses.

públicamente ante todo el ejército". La impresión que tenía el General Máximo Castillo se confirmó cuando, dos semanas después de unirse a la revolución, Orozco dio órdenes, según informantes del Buró de Investigación de Estados Unidos, de que no se tocaran las propiedades de Luis Terrazas bajo ninguna circunstancia. La administración que el partido de Orozco nombró para gobernar Chihuahua fue más allá, y redujo los impuestos de Terrazas a cincuenta por ciento de lo que estaba pagando con Abraham González. Ésa fue, según este último, la razón principal que tuvo Terrazas para apoyar la sublevación de Orozco. Una de las más sucintas caracterizaciones de la revuelta de Orozco fue la que proporcionó un agente del Buró de Investigación de Estados Unidos en marzo de 1912: "Todos los empresarios de Chihuahua apoyan la política de Orozco y de los científicos de desarmar a todo México y emplear mano de hierro, como Díaz, para cazar a los rebeldes". Sin embargo, la idea de que Orozco "se vendió" simplificaba una situación en realidad mucho más compleja. El término "venderse" implicaría que en algún momento fue un dirigente campesino, y que luego se pasó al otro lado. Pero no fue así. Orozco venía de una familia relativamente acomodada que poseía tierras y un próspero negocio de un transporte, propiedades cuyo valor era de entre cincuenta y cien mil pesos. Antes de 1910, Orozco nunca había mostrado interés alguno en las cuestiones agrarias y no era un dirigente campesino, aunque en cierto momento declarara que uno de sus objetivos era la Reforma Agraria. Mas bien concordaba con el modelo general del cacique mexicano, que, al enfrentarse a sus rivales o al gobierno central, podía aliarse alternativamente con las clases bajas de la sociedad o con otros caciques. Ésa fue precisamente la política que siguió en 1910 y 1912. En 1910 había tomado el partido de los habitantes de los pueblos; en 1912 tomó el de la oligarquía, con el objetivo constante de acrecentar su propio poder. Una explicación de por qué los partidarios radicales de Orozco se alinearon con la oligarquía de Chihuahua es que en algunos casos no conocían la relación de Orozco con Terrazas y Creel y, cuando la descubrieron, como ocurrió con Máximo Castillo, rompieron con él. Aunque en muchos aspectos mi marido y Máximo Castillo tenían objetivos similares, nunca unieron fuerzas. En más de un sentido, Máximo Castillo era un anarquista que no quería subordinarse a nadie. Pero, ante todo, no estaba dispuesto a aceptar uno de los pilares básicos de la estrategia de mi marido en 1913-1914: el respeto a la propiedad extranjera. -Máximo Castillo exigía tributo a los propietarios estadounidenses y, si éstos se negaban a pagar, atacaba sus haciendas y se apoderaba de su ganado. Fue especialmente duro con los mormones, en cuyas propiedades incursionaba constantemente-. Villa no podía tolerar esa actividad, que le hubiera costado la buena 47

voluntad tanto del gobierno estadounidense como de sus empresarios y le hubiera impedido adquirir armas al otro lado de la frontera. Tras asumir el poder en Chihuahua, aún menos podía tolerar el comportamiento de Máximo Castillo, ya que debía gran parte de su popularidad en el extranjero a que había logrado poner fin al bandolerismo y ejercer un control total sobre el estado. Repetidamente envió tropas a cazar a Máximo Castillo e incluso consiguió capturar a la mitad de sus hombres, que de inmediato fueron fusilados. Sin embargo, el General Máximo Castillo era popular en el campo Chihuahuense. Tenía el mismo estilo de reputación tipo Robin Hood que mi marido y, para muchos campesinos a quienes no les interesaban las consideraciones de alta política, saquear las haciendas de los estadounidenses era muy aceptable. También aprobaban su insistencia en la Reforma Agraria. Además, a pesar de tener fama de lo contrario, Máximo Castillo fue al parecer un hombre bastante amable. -Al informar cómo había asaltado un tren, las autoridades estadounidenses decían: "Tras detener el tren, lo condujeron a una vía lateral y saquearon los vagones del correo exprés, tomando cuanto había de valor. Los pasajeros, entre los que se hallaban de veinticinco a treinta estadounidenses, muchos de ellos mormones que volvían a sus colonias abandonadas, no fueron privados de sus posesiones ni dañados en modo alguno"-. A mi marido, le incomodaba que Máximo Castillo no reconociera una necesidad que él consideraba crucial: congraciarse con Estados Unidos. Máximo Castillo empezó a exigir grandes sumas de dinero de las compañías propiedad de estadounidenses y de otros extranjeros, especialmente de los mormones. Además, mi marido no sentía lealtad hacia él ni lo veía como a un revolucionario de buena fe, debido a su pasado orozquista. En Bustillos se arregló una línea, (así se llamaba a la diligencia) de la misma hacienda, para hacer nuestro viaje; pero mi marido necesitaba una persona que no tuviera enemigos, que no hubiera militado en ninguno de los bandos, y ninguno mejor que Don Macedonio Piñón, hombre de confianza, quien se sintió alarmado, seguramente por el peligro y la responsabilidad que creía echarse encima. Dijo: "¿Qué haré con mi familia?" Mi marido le contestó: "Llévatela, junto con ellas" Y no habiendo más remedio, fué el encargado de conducirnos a una parte que creía más segura. Salimos de Bustillos el día 31 de agosto, habiéndome dicho mi marido: "Procura no pasar por donde está el General Máximo Castillo, pues acabo de pelear con él y casi le acabé su gente y conociendo su temperamento y el de sus hombres no vaya a ser que quiera hacer una represalia con ustedes´ Con una nueva angustia dentro del corazón y confiadas en nuestro destino, emprendimos la marcha, pues sabíamos que muy cerca venía el 48

enemigo, en persecución de los nuestros y no queríamos ver otro combate, ni igual, ni parecido al que acabábamos de presenciar. Así anduvimos leguas y más leguas. El sol se ocultó varias veces en el horizonte y la noche envolvió nuestro sueño otras tantas. Ibamos tristes, y sólo nos alentábamos cuando se divisaban las luces de algún ranchito en vela, pensando en el recibimiento que nos hicieran. ¿Serían enemigos, o serían amigos? Como viejos andantes de una leyenda ibamos llamando a las puertas y las buenas gentes nos daban su respuesta, a cada etapa de nuestra jornada. La cordialidad de las gentes, la franqueza amiga con que se nos trató, no se desmintió una sola vez, y sólo en un ranchito, cuyo nombre no recuerdo, una familia humilde nos recibió de esta manera: Llegamos a comprarles algo que comer y luego, con todo cariño, nos invitaron a bajar del coche; nos sacaron sillas a un portal, cubrieron el suelo con petates y a la hora de la comida, llegaron unos músicos a regalarnos unas piezas. Nosotros no dijimos quiénes éramos, hasta no estar absolutamente seguros si eran amigos, o enemigos. Después que acabamos de comer y nos agasajaron, me dice la señora de la casa con toda ingenuidad: "Señora, pero que anda haciendo aquí con sus hijas, se las vayan a quitar los Villistas". Precisamente eso andamos haciendo, huyendo de ellos; por eso venimos en rumbo opuesto a donde ellos van. Así que procuramos lo más pronto posible salir de aquel lugar; no porque los consideráramos enemigos, pero sí antes de que fueran a enterarse de quiénes éramos. Después de comer, nos fuimos agradecidos por la buena acogida que nos habían dado. Y así, en peregrinaje doloroso, llevando a cuestas nuestra incertidumbre, nuestra desesperación, tras de recorrer dilatadas llanuras, tras de subir y bajar montañas, desde las cuales veíamos hermosos paisajes y oíamos la música del viento entre las frondas de los encinares, llegamos al rancho donde vivía la familia del Corl. Candelario Cervantes. Llegamos como a nuestra casa, nos trató con toda clase de consideraciones; tomando una noche de descanso, que tanta falta nos hacía y proseguimos nuestro viaje a San Buenaventura. Nos había recomendado mí marido, llegar a la casa de Don Teófilo Romero; familia amiga donde siempre llegaba él, permanecimos un día y una noche y allí se nos dió una fiesta y en ella pudimos apreciar que todos eran amigos de Francisco Villa. ¡San Buenaventura! Yo te recuerdo por la bondad de tus hijos; por la clara simpatía con que viste las luchas de mi marído; y porque entre tus muros, lo albergaste varias veces. Salimos de allí a proseguir nuestra marcha, que ya nos parecía 49

pues igual hubiera hecho mi marido en el mismo caso. Además. pues era preferible hacerlo así. que nos fué recogida. cubriéndolas con sarapes. presentársela y sepa como 50 . en la que por carecer de mobiliario. Media hora más tarde llegó el Sr. nos preguntó si llevábamos correspondencia y dinero. El General Máximo Castillo. No se me olvidará el susto que llevamos. Piñón. Piñón con las mulas y me dijo: "Dice el General Máximo Castillo. mientras Pancho podía mandármelo. seguido de algunos de sus oficiales. nos improvisaron asientos con pacas de alfalfa. amenazaba una tempestad y se sucedían los relámpagos y truenos y en mi curiosidad al levantar una de las cortinas. fué a reclamarlas. Sánchez. a lo que le contesté que no. salió a recibirnos. para registrarla. las mulas no querían caminar. y sus acompañantes. regresaron a darle cuenta al jefe. nos prestaran dinero. cuando ambas cosas nos hacían falta. serían como las siete de la noche. enormemente gruesa. bien o mal. Tomamos nuestra cena y nos dispusimos a descansar. como si alguien las espantara. después de los saludos de rigor. Pensamos que ese era el motivo por el que las mulas no querían caminar. Como no encontraron nada en la línea. Desguarnecieron y nos decidimos a pasar la noche allí. con la luz de un relámpago. una clave para correspondencia. lo que hicimos ya en la línea. y en la de las Sritas. tan cerca de nosotros estaba el campamento. Llegamos. ya habían sido llevadas al cuartel. no pudiendo conciliar el sueño por muchas horas. nos suplicó bajarnos de la línea. cuando al llegar al Río de Fusiles. si comer o dormir. se encabritaban y retrocedían. El Sr. habiéndole dicho yo. que pasemos al cuartel". nos registraron nuestros bolsos de mano y solamente encontraron la carta a que ya hice referencia. teniendo que desviarlas del camino. pero al ir el encargado de las mulas a recogerlas. por orden del General Castillo. hicieron al cochero algunas preguntas y luego nos dejaron seguir nuestro camino. donde encontramos dos soldados. Como a medianoche. y todos creíamos que sería el enemigo. pues estaba casi segura de que él no pretendería detenernos. voy a hacerle una carta. que se oían los cantos y los gritos de los soldados y de vez en cuando un grito de "Muera Villa". Minutos después. habiendo despertado a temprana hora. para continuar la marcha.interminable. a que nos cogieran en una mentira. que dijera quiénes éramos. Entonces el General Máximo Castillo. para si llego a encontrar a Villa. Por fin nos venció el sueño y nos quedamos dormidas. pues nunca he visto otra igual. llegamos a la orilla del río. ví una serpiente que se arrastraba. Nos pasaron a una pieza que servía de oficina. sin habernos ofendido por esto. llegamos al campamento del General Máximo Castillo. para que me la firme Ud. sin saber qué nos haría más provecho. pues solamente llevaba una carta para que en El Paso. pues había sido imposible evadir el encuentro con él. me dijo: "Señora.

permítame que mi gente y yo. 51 . por lo que le fue atribuído. La firmamos y después hice yo una para mi marido. La otra versión es que después que asaltaron un tren. le fue erróneamente achacado. muchos de sus hombres desertaron y se vio forzado a huir al otro lado de la frontera. después de que éste masacró a la mitad de sus hombres. Al tener que pasar al lado americano creíamos tener algunas dificultades. que nos invitaron a recorrer la ciudad. Al día siguiente. una de las máquinas la colocaron en sentido contrario y al ir el otro tren con los pasajeros este se impactó con la máquina contraria muriendo hombres. mujeres y niños. vayamos a acompañarlas a la línea divisoria´ (pues estábamos en Palomas. Castillo perdió todo el apoyo popular que tenía. aunque él siempre negó haber tenido nada que ver. de modo que los viajeros murieron quemados o asfixiados. Lo que finalmente causó la caída de Máximo Castillo no fue mi marido sino un nuevo ataque a un tren. cuya carta fué puesta en sus manos poco tiempo después y desde entonces dió órdenes. pero al haberle dicho al jefe que cuidaba en la garita quiénes éramos. nos había guardado toda clase de consideraciones las mismas que él pedía para sus familiares. salimos para El Paso. Tex. según una de las versiones. en la línea divisoria con Columbus). donde siguió negando hasta el final cualquier responsabilidad en la masacre de La Cumbre. el más sangriento de toda la historia de Chihuahua. El ataque ocurrió en una región en que operaba Castillo. que. Harris y esposa y algunas familias americanas. 15 de septiembre. José Macías. y dinamitaron los dos extremos. que no volvieran a atacar más a la gente de dicho General. Los atacantes incendiaron un túnel de ferrocarril llamado La Cumbre poco después de entrar en él un tren de pasajeros. habiéndonos esperado en la estación los componentes de la Junta Revolucionaria.la tratamos. Si bien es cierto que acabamos de tener un encuentro y casi me acabó con mi gente. Yo acepté con todo gusto y en un momento ensillaron sus caballos y nos pusimos en marcha. tratándose de familias es muy distinto". los investigadores mexicanos identificaron al autor del asalto: un bandido local llamado Gutiérrez. En la carta decía: que habíamos pasado por donde estaba él con su gente. pues al otro lado nos esperaba el representante de la Junta Revolucionaria en el Paso. nos dejaron pasar sin ponernos obstáculo alguno. avisándole nuestra llegada a la Frontera y contándole también las consideraciones que nos había guardado el General Máximo Castillo y su gente. Sr. Como resultado de aquella acusación. quien nos llevó a alojar a su casa. Máximo Castillo se ganó la renuente gratitud de Villa aún. salió el General y me dijo: "Señora. Luego de indicarnos que podíamos proseguir nuestro viaje ya estando sentadas en nuestros asientos. pues lo acompañaban como quince personas más. habiendo recibido más tarde la visita del Corl. Tiempo después.

que los mexicanos hacen año por año. después de cuarenta y ocho horas de combate. El 16 de septiembre fuimos invitados para asistir a las Fiestas Patrias. por saber detalles. Estuvieron como una semana y antes de irse acordaron. El 5 52 . para saber las novedades del día. Lo primero que hicimos fué instalar el teléfono. recordando esta fecha luminosa de nuestro país. no nos había entregado el dinero que Pancho le pedía. Juárez y así supimos que el 2 de noviembre. ni salir a combatir fuera como le pedían los revolucionarios.Ya alojados en el Hotel. Pocos días después nos cambiamos a una casita. allí también había enemigos y constantemente esperábamos correos de Pancho. y así fué que nos cambiamos a la calle Oregón. desde el campamento de Consuelo. quienes nos traían correspondencia. Al amparo de las libertades de Norteamérica. Las noticias más ciertas las teníamos por personas qué vivían en C. que nos cambiáramos a una casa más céntrica. y dinero que nos mandaba mi marido. Pasaban los días sin saber nada de ellos. pues el Sr. en calidad de préstamo. El Paso. Los nuestros aseguraban que lo tomaría. todos los refugiados se reunían y celebraban sesiones. se pedía la plaza de Chihuahua. se cruzaban apuestas hasta que el primero de octubre. Unos días después llegaron a El Paso. habiendo derrotado a cuatro mil servidores del Usurpador".. ocupará un lugar preferente. para definir cuál sería su actitud ante los problemas de México. Hipólito y Carlitos Jáuregui. porque como es natural. de periodistas. pero que Mercado no quiso entregarla. recibimos inumerables visitas de amigos. Así pasó un día y otro. Kelly. como si fuese todavía un jirón de nuestra propia patria. Coah. ha entrado a Torreón. pues creíamos que allí seríamos menos vigiladas. una de ellas decía: "Francisco Villa. sucediéndose unas a otras las Extras y entre los partidarios de Huerta. que mostrábanse interesadísimos en saber del combate en San Andrés. para podernos comunicar con los de la Junta Revolucionaria. para nuestros gastos. estaríamos en más peligro. Tex. viviendo a la orilla de la población. hasta que los periódicos traían la noticia de que Pancho avanzaba sobre Torreón. para quien traíamos una carta. la última de North. los contrarios arguraban una completa derrota y así pasaron los días desde el 29 de septiembre. En la Historia de la Revolución. Había gran interés entre el público de El Paso. pues era la primera batalla de importancia después de que Pancho había pasado la Frontera con ocho hombres. la ciudad de El Paso. pues creyeron que si Pancho llegara a atacar C. que se acercaban a las goteras de Chihuahua. Juárez. En ella se incubaron los más fuertes movimientos revolucionarios. hasta que la Prensa dijo.

que Pancho se había retirado y todo mundo lo creía rumbo al Sur y por lo tanto en C. -agregó. se encontraban sin novedad. y mi alegría se desbordó cuando me hizo saber que en este momento acababa de llegar. Al llegar a la línea divisoria. se oían los gritos de iViva Villa! y con esa incertidumbre estuve hasta las seis de la mañana. hubo alguno que me preguntó. Juárez. Inquirí sobre Pancho. Poco después sentáronse a la mesa mi marido. llegó un auto por nosotros. Don Julio Acosta". esperando de un momento a otro la noticia de haber tomado Ia Plaza o de haberse retirado. Lerdo. el teléfono comenzó a llamar. se encontraba el Corl. tanto para levantar el campo. que todos estaban bien.para que se comunique con Uds. LA TOMA DE CIUDAD JUAREZ El 15 de noviembre entre una y dos de la mañana. Volvíamos a nuestra conversación y contó lo cerca que estuvo de la muerte en el ataque 53 . que el que me contestaba era Benito Artalejo. pelearon por varios días. Contesté no saberlo. Después de cuatro noches y tres días de combate. ³y voy a hablarle. ocultando su nombre. que ya no pude aguantar más y pedí comunicarme con el Cuartel General en C. y cual sería mi sorpresa. si sabía que era Pancho el atacante. Pusimos nuestras loncheras. por quienes le pregunté. supimos por las extras. nos despertó el tiroteo por el rumbo de C. de vez en cuando venían a interrumpir a Pancho para pedirle órdenes. que mi hermano Marcos y Martín López. empleado de Migración y muy amigo de Pancho de tiempo atrás. Todavía en la calle se oían vivas y dianas. no obstante. etc. el fuego era cada vez más nutrido. el General José Rodríguez y otros muchos que no recuerdo. pues por varios días la Prensa dijo: "Que cerca de esa Plaza. buscamos la pieza apropiada para servir la comida. pues había una reserva absoluta. me daban la noticia de que en las cercanías del Puente Internacional. en tanto mis informadores. Permanecía largas horas al teléfono pidiendo noticias a todas partes y nadie sabía la verdad.´ Luego me dió gusto oír la voz de mi marido y decirme: que ya había tomado la Plaza. nos acompañaba don Panchito Jonach. pasamos inmediatamente. Juárez se echaron a vuelo. No obstante la hora. las campanas. el General Toribio Ortega y su familia que me acompañaba desde El Paso. Juárez. Nos esperaba Pancho en una casa de la Av. que tuviera yo paciencia y que más tarde él mandaría quien fuera por nosotros. llegaron las tropas a las cercanías de Chihuahua.de noviembre. se tocaron dianas en señal de triunfo y yo quedé más tranquila sabiendo que a mi marido no le había pasado nada. En un principio creíamos que sería alguno de los otros jefes. entablándose el combate. Después de los saludos y preguntas consiguientes. como para que les dijera qué hacían con los prisioneros. Desde aquel momento nos pusimos a arreglar comida para llevarles y entre doce y una. estaban tendidos todavía los hilos sobre el Puente Internacional que impedían la pasada.

nos fuimos a ver donde iban a quedar los heridos y viendo que no había suficientes locales útiles. Juárez. Labanzat y algunas otras. Para él ese fué su último combate.con las fuerzas que habían de conducirlo al triunfo sobre la Plaza de C. Pasamos a El Paso. Los que lo conocimos lo sentimos de verdad. pues era el que tenía parte de los juegos en C. entre ellas la señora del General Ortega. Nosotros le platicamos a Pancho. pues el enemigo en esos momentos se entregaba a sus orgías. sin zapatos. en el mismo tren que un día antes había salido cargado de carbón para Chihuahua. Estando acampados en uno de los cerros cercanos. en el momento que el Dr. del Sr. nos regaló gran cantidad de loza. y del Cerro de Santa Rosa. A pocas horas quedó tomada la Plaza. colchonetas y para esa misma tarde teníamos 54 . no sin haber gran número de muertos y heridos. recibiendo cada Jefe órdenes. nos surtieron de vendas. fué herido mortalmente por fragmentos de un proyectil. por frente de nuestra casa. cajas de algodón y todo lo indispensable para las primeras curaciones. cuando pelearon en aquella Plaza y sentía cariño por él. Era todo un caballero y un amigo leal. Acabando de leerme lo más interesante. pues yo lo había tratado en San Andrés. el Corl. algunas mueblerías nos regalaron catres. Jefe de las Armas en dicha Población. me retiré de él para seguir dando órdenes a los combatientes. se acercó a leerme uno de los periódicos. cómo habíamos visto pasar en la mañana al Sr. Samúel Navarro. se formó una comisión de señoras.a Chihuahua. en algunas boticas. cojines. que acababan de traernos. Empezaron a desembarcar su gente y los caballos. y ni siquiera se dió cuenta de quién llegaba en el tren. Terminada la comida. para tomar las posiciones indicadas. la Sra. por la estrategia desplegada en ella. estando a milla y media de distancia de la línea de fuego. en esta batalla a que tanta importancia le dieron. donde en pocas horas teníamos todo lo necesario para equipar un Hospital de Sangre. el Globo. ¡Pobre Navarrito! A mí todavía no me toca. y Dr. había podido llegar hasta El Cobre. Después nos contó cómo aparentemente se había retirado de Chihuahua al Sur y el día 14 de noviembre. Murió como un valiente. cien fundas y algunas colchonetas. Habiendo hecho prisionero al telegrafista y reemplazándolo con otro que él llevaba. La casa Haymon Krupp. la Sra. -sin que sospechara esta maniobra el enemigo. de Don Matías García. nos disparaban un cañón cada vez con mejor puntería. contestándole éste que avanzaran y con esas órdenes entraron hasta dentro de C. apoderarse de un tren con carbón y embarcar en Estación Terrazas. Touché. Juárez. órdenes al General Castro. Navarro. Juárez. Kyriacópulos. la Sra. desde ese momento empezaron a pedirle. Laskin. propios y extraños. mojado hasta las rodillas y sin sombrero. nos regaló cien sábanas.

llegaban las primeras noticias del combate que se entablaba en Tierra Blanca. las penas de aquellos infelices. nos habían mandado bastante provisión. EL COMBATE DE TIERRA BLANCA Los días de sosiego fueron muy pocos. Toribio Ortega. y de los que hablaré más tarde. Habíanse hecho cargo de los heridos los doctores: Gerónimo Triole y R. Mientras en algunas casas prendían crespones de luto. Ellis y las enfermeras: Sra. habiendo llegado mi marido más tarde. los clarines anunciaban la victoria. María S. que eran numerosos. pues el 22 de noviembre daba Pancho órdenes. Rosalío Hernández y Maclovio Herrera. quienes salían a encontrar al enemigo para impedir que balas de unos y otros. pues así es la vida. Juan N. trayendo herido al general José Rodríguez. a quien había encontrado con medio cuerpo. H. los atacantes. dijo llamarse Pedro Huerta. Sra. por el Dr. inconsolablemente. Unos lloraban y otros bailaban.arreglados alojamientos suficientes para los heridos de una y otra parte. pues era uno de los decisivos y de más importancia. de Ártea. nosotras nos aprestamos a recibir los primeros heridos. Páginas de luz y sombra de la Revolución. su canana de parque a un lado y con pruebas evidentes de haber peleado. María C. quien después pasó a formar parte de la "familia" (pues él nos confesó no tener padres) con los muchachos que Pancho recogió. sólo por el cariño que tenían por la causa constitucionalista. que con tanto denuedo se habían batido en el triunfo o la derrota. se ofrecieron a prestar sus servicios. igual que un chamaco como de doce años. enterrado en la arena de los médanos y con un hombro atravesado por una bala. Y cuál sería nuestra sorpresa al ir a la Aduana y encontrarnos que las distintas casas que nos habían ofrecido enviarnos algo. un General cuyo nombre no recuerdo y de la Presidencia Municipal. Gasky y otras muchas muchachas. que me ordenó fuera atendido en mi casa de El Paso. aunque fuera en parte. El 25. restablecido el orden. el Corl. las que irían al mando de los Generales José Rodríguez. quedando al frente de la Jefatura de Armas. Días después se daba un baile en la Aduana a los triunfadores. cual si la vida no fuera otra cosa que un paraíso de goces inacabables. de Cota. De Fierro. quien con todo acierto desempeñó dicho puesto. lo encontraron con su rifle en la mano. Al chamaco. Ana Ma. se elevaban plegarias y luego. Mientras esto hacíamos nosotras. María C. El día 24. Srita. Medina. triste. así es que fue muy grande nuestra satisfacción al poder aliviar. y todos por la misma causa. de que se embarcaran las fuerzas hacia el Sur. Al recogerlo. Sra. en otras se reía y se cantaba. se pensaba en la última morada del que había muerto por un ideal. que sin ser enfermeras. 55 . Garza Cárdenas. Texas. pasaran al lado americano. procedieron a nombrar Autoridades Civiles y Militares. por el número de combatientes de ambas partes.

Rojas. la familia del General Ortega y otras. los prisioneros. no existe una revista de calidad. Para ello no tendría más que recurrir a las publicaciones diarias. Aduna y otros. Se vino a Chihuahua. estando reunidos en mi casa. tanto por la derrota que acababan de sufrir. falseando muchos de los capítulos de su existencia atormentada. había llegado Pancho a donde estaba la columna y acordó con los Generales dar el combate decisivo el día 9. dirigíanse a Ojinaga. Orozco. cómo ha tratado de deformarse una vida como la de mi marido. los Jefes y Oficiales. que venía decidido a acabar con la traición encabezada por Victoriano Huerta.Pocos días después se supo. para salvarse de caer en manos del enemigo. El asalto fué rapidísimo y violento. tratando de desvirtuar todo lo malo que de él se ha dicho. Caraveo. que salía cada media hora. que no se sienta autorizado. para escribir lo que dicen saber o haber visto. se disponían a salir a sus casas. el día 8 de enero. se ordenó la salida de las tropas. hechándole lodo. LA MUERTE DE GUILLERMO BENTON En el transcurso de mi vida. que llegaba a ver a aquella multitud de prisioneros entre los que no se distinguían el General del soldado. el pueblo y nosotros. Uno o dos días después llegaban a Fort Bliss. Salazar. los repiques y los tambores. que la verdad histórica y mi propio testimonio están exigiendo. al mando de los Generales Pánfilo Natera y Toribio Ortega. ya cansada de leer tanta extra. como a las once de la noche. que habían cruzado la Frontera en Ojinaga. por llevar innumerables familias. tomó posesión de la Plaza y cuando supo que las familias estaban ya en territorio americano. en la época de la Revolución. Era triste ver la cantidad de gente americana y mexicana. por supuesto. que los Generales Mercado. Después de muchos días de incertidumbre. pues el día diez. Castro. quiero hacer un paréntesis. celebramos el triunfo obtenido en Ojinaga. abandonando la Ciudad de Chihuahua. no hay un solo periódico de primera o ínfima categoría. podría llevarme a escribir estas páginas. Antes de continuar el hilo de mis impresiones íntimas que de su vida recibí. dejando como Gobernador a Don Federico Moye. o más bien dicho. para que oyera las dianas. como por la humillación de que eran objeto. arrojándole infamias. voy contando los días. o escritor adolescente de los que no vivieron. en carros de mulas y como podían. los años de mi existir donde en tropel los recuerdos van destilando y advierto con tristeza. o les han contado de Pancho Villa. con una caravana enorme de familias. cuando una llamada telefónica nos llenó de sobre salto: era el General Eugenio Aguirre Benavides quien me hablaba. en cuyos semblantes se reflejaba la más honda tristeza. Ciertamente que mi gran cariño por él. Está pasando la manifestación. Y aun aquellos que le siguieron y que no tuvieron la hombría necesaria para 56 . habiendo dado Pancho orden de que no atacaran a la columna. me dijo.

de donde traía la comida en loncheras a C. pero a mí que fuí testigo de estos hechos me causan indignación. Benton. porque han incurrido en patrañas sólo disculpables desde el punto de vista del sensacionalismo periodístico. acerca de ese hombre que fué todo un suceso. como de costumbre. En el primero hace aparecer que en el mismo momento de la discusión entre mi marido y el Sr. otros las pondrán en tela de duda. y también afirma. en sus artículos: ³EL GALLITO INGLES O LA MUERTE DE BENTON´ ³HOGUERA HUMANA´ y ³EL SILENCIO SE IMPONE´. Uno de los acontecimientos que se encuentran en tales condiciones. y según el escritor aludido. capitán 1º. y al dirigirme a la pieza contigua. la estrangula. Elías Torres ha escrito en la Revista ³sucesos´. pero en el fondo. dejé mi sombrero y lo que traía en la mano sobre una silla. capitán 1º. han conducido su pluma por el resbaladizo campo de la imaginación. y capitán 57 . Aún más puedo decir: se le formó Consejo de Guerra por su intento criminal. Estas narraciones del escritor. Ing. Benton. han forjado fantasías. y esa misma noche el cadáver era incinerado en el corral de la casa. Escritores nacionales. mentira burda. poniendo en una charola unos platos y habiéndolos mandado con el mesero a quién oí hablar con la persona detenida. para que el público no se diera cuenta de lo ocurrido a Benton. olvidándose que hay quien tiene derecho a protestar en nombre de su conciencia y de la misma verdad. Raúl López. porque han falseado su vida misma. el General Rodolfo Fierro. lo mismo que extranjeros. y nos dispusimos a comer en compañía de algunas otras personas. hijas de su imaginación calenturienta. por la espalda. Un día entre doce y una lIegué en mi carro trayendo al cocinero y al mesero. una vez solo con ella.acompañarlo hasta el final de su destino. pues en esa pieza tengo un prisionero´ y al preguntarle quién era dijo: ³Es un inglés que venía disque a matarme´ y no habiendo para que preguntarle más. es la la muerte de Guillermo Benton. pues era nada menos que el Sr. por la acción que desarrollaba su espíritu infatigable. algunos las creerán. Juárez. que la encuentra enferma en una cama y haciendo salir a las personas que la acompañaban y. Estoy por este motivo autorizada a desmentir lo que el Sr.. me dice mi marido: ³No entres allí. Vocales. Tengo derecho a condenarlos. Radicaba yo en esa época en El Paso. teniente coronel Mariano Tamez. le había clavado un puñal y en seguida lo envuelve en un tapete que por allí estaba. quedando integrado el tribunal como sigue: Presidente. por último. Tex. porque hasta en ello han cometido el crimen de desfigurar para los siglos futuros esa misma verdad. que Fierro se dió a buscar a una señora que había sido testigo de lo ocurrido a Benton. hombres de absoluta confianza quienes pasaron al comedor para preparar la mesa. Secretario. Al estar sirviendo me dijo: "Mándale de comer al señor que está allí preso´ a lo que yo obedecí. como lo acevera en su segundo artículo. teniente coronel Jesús María Rodríguez. José de la Luz Baca.

Adrián Aguirre Benavides. lo reconocieron. Don Abraham González. En medio de tantas preocupaciones no se olvidó del gobernador modelo. habiendo regresado la fúnebre comitiva a Chihuahua. Allí fué velado por Sus familiares. porque efectivamente fué allí y sigue siendo ahora ³Teatro Juárez´. empleados de Gobierno y pueblo en general. Fueron aquellos restos recogidos con todo cariño y depositados uno a uno en un ataúd. Juárez en donde tuvo lugar dicho Consejo de Guerra. que para tal fin habían llevado. estaba preparada la capilla ardiente para recibir los restos. siendo asesor del Consejo de Guerra el Lic. o mejor. le indicaron el montón de piedras y la cruz que señalaba el lugar. juntaron los restos que habían sido diseminados. amigos íntimos. al llegar a Chihuahua. Cuéllar. se procedió a desenterrarlo. mismo lugar donde se cumplió la terrible pena. por las que tanto se interesó siempre. Al siguiente día fué trasladado a la Catedral donde se le dijo una misa solemne. Llegó la comitiva presidida por mi marido. LA EXHUMACION DEL MARTIR Fue su primera preocupación. y el capitán 1º. se formó un tren especial y se dirigieron hacia Bachimba. terminada ésta. por haber sido ellos quienes por humanidad. Lerdo de C. que era igual a una muestra que conservaba el sastre que le había hecho aquel traje. entre ellos las escuelas. que estaban al servicio de Victoriano Huerta. lo colocaron sobre la vía para que el tren pasara triturando su cuerpo. Andalón y dos personas que si mal no recuerdo eran el General Fidel Avila. El reo fué trasladado de la residencia de mi marido en la Av. pero por la cartera que había en una de las bolsas y por la tela del vestido. por habérsele comprobado que llevaba la intención de asesinar a mi marido al no acceder éste a devolverle la Hacienda de los Remedios ubicada en el Estado de Chihuahua. después de establecer un Gobierno Civil que tanta falta hacía para que se pusieran al corriente los servicios públicos. donde fue ejecutado sumariamente. Después de haber oído Guillermo Benton la sentencia. vilmente asesinado por los traidores. Timoteo F. que conocían perfectamente bien el punto en donde estaba sepultado. En el "Salón Rojo" del Palacio de Gobierno. pues sus asesinos queriendo que se perdiera toda huella de asesinato. siendo difícil hacer la identificación en aquel montón de huesos. en medio de una valla de soldados se le condujo al Cuartel conocido por el del Teatro. Llamó a los familiares y amigos del preclaro Gobernador. Eduardo E. la que le había sido confiscada por la ayuda que de manera abierta prestó al Gobierno Usurpador de Victoriano Huerta.1º. donde ya los esperaba una comisión de los piadosos vecinos de aquel lugar. fué conducido en hombros por mi marido y demás familiares 58 . después de haber sido sentenciado a la pena capital.

cuando fue bárbaramente sacrificado por los sicarios de la usurpación. de Chihuahua. Al depositar mi marido los restos en la fosa. El mártir Don Abraham González.hasta su última morada en el Panteón de la Regla. vertió lágrimas por el hombre que siempre le tendió la mano de amigo y con el cual acababa de cumplir su último deber dejando sobre su tumba una corona de frescas flores. y Gobernador del Edo. 59 . ex Ministro en el Gabinete del Presidente Madero.

aunque confío en que el tiempo se encargará de descorrer el velo que hoy cubre todavía los trágicos acontecimientos que culminaron con el sacrificio de tan probo gobernante. pero carezco de datos precisos hasta para relatar la saña que usaron sus victimarios. Contaré esta otra anécdota de la que yo también fuí testigo: Una mañana llegó a mi casa. para honrar los restos del insigne Gobernador D. empero. a móviles en cierto modo disculpables y justificados. sino a menudo. no han contribuído. una placa de mármol con la siguiente inscripción: IN MEMORIAM Este Salón se convirtió en Capilla ardiente el 25 de febrero de 1914. a quien como don Abraham González constituye un valor positivo entre la reducida falange de revolucionarios puros y sinceros que cumplieron su misión libertadora y que se ofrecieron en holocausto por la redención de las masas mexicanas. Ojalá que pronto se rectifique ésta que yo llamo injusticia de parte de los hombres que jactándose también de ser revolucionarios. Tex. Yo quisiera extenderme en mayores consideraciones sobre lo que significa para el Estado de Chihuahua.Y como un recuerdo más del insigne Gobernante mandó poner en el "Salón Rojo" del Palacio de Gobierno. ¿Qué mataba? ¡Claro que mataba! .. la desaparición de uno de sus hombres revolucionarios más genuinamente representativos de las virtudes ciudadanas de este pueblo patriota y valiente. COMO SE JUZGABA A FRANCISCO VILLA Siempre se creyó que Francisco Villa mataba porque sí. en El Paso. hasta la fecha. Por ejemplo. nada digno se ha intentado para elevar a la categoría de héroe que se merece la consagración nacional. si no provocara indignación. Lo que si no puedo omitir es una opinión personal mía. y que estuviera de buen o mal humor. Esta creencia causaría risa. a la reivindicación de Don Abraham González que yace como otros tantos. pero cada uno de sus actos obedecía siempre no a un instinto destructor y salvaje. las innumerables traiciones de que fuera objeto mi marido. y es que. por los traidores científicos y militares el 7 de marzo de 1913. de las que gracias a su perspicacia pudo muchas veces salvarse. un señor que me dijo acababa de llegar de La Habana y traía un asunto importante con mi marido. que bastaba únicamente acercarse a él. por causas que no tienen ninguna lógica explicación. 60 . en el mayor de los olvidos. ABRAHAM GONZALEZ asesinado alevosamente.

mandado por D. un poco ³alegre´. General. Serían como las nueve de la noche.preguntándome el modo más rápido para ponerse al habla con él esa misma mañana. Fabián Badillo lo cogió del cuello con la mano izquierda. Al pretender salir y emprender la fuga. Por la calle se oyeron gritos que decían: ¡Deténganlo! ¡Deténganlo! Se oyeron dos detonaciones y momentos después un hombre entraba hasta el cuarto donde estaba Pancho con una navaja abierta en la mano. acabábamos de cenar. y el Gral. y de pie cerca de la puerta. Escudero quedar cerca de mi marido y viniendo este Sr. ya estrujando su sombrero con la mano ya moviendo rápidamente su bastón. Juárez. ya no me preocupé más por aquel dato. les avisé que estaba la mesa puesta y la comida servida. me dijo: "Ya está bien preso. es muy matón. pero al querer trasponer el marco de la puerta. Procuré lo más temprano posible irme a C.. yo me senté a su cabecera. estaban el General Fierro y Fabián Badillo. después de haber conferenciado largamente. 61 . le tocó al Lic. Juárez. quien necesitaba aprovechar la energía de Francisco Villa. Venustiano Carranza. dirigiéndose a los compañeros de aquel señor. dicen que Ud. que desde el momento de entrar en mi casa demostraba su nerviosidad. avisándole que dicho señor tenía urgencia de hablar con él. que le asalte un tren. habiendo llegado a C. le dispararon dos balazos y ahí quedó tendido en el suelo. que tanto interés tenía en verlo. porque no sé como tratarlos´. pues la derecha la traía lastimada. Al preguntarle a mi marido por la persona. En ese momento le hablé a Pancho por teléfono. pues venía mandado por Félix Díaz y otros políticos... Juárez el Lic. Pancho se recostó en un catre que había en el cuarto contiguo a la oficina. por lo que es fácil comprender el mal humor que esto le ocasionó y. Francisco Escudero. Debo confesar que yo me quedé preocupada por aquel personaje. antes de lograrlo. quien me contestó podía pasar a su despacho en C. Y creyéndolo bien seguro. les dijo: "Díganle al Primer Jefe que a mi no me consulte sobre cuestiones diplomáticas. y cogiendo cada quien su asiento. a quien no era fácil convencer a veces. para ver si me mata. Fierro le quitó la navaja. Tal vez a esto se debió que días más tarde. que disponga un combate en cualquier terreno y verá si sé cumplir como los hombres pero que no me ande mandando diplomáticos como éste. para asesinarme". dijo con palabras festivas: "Voy a sentarme junto a Ud.´ "Mi marido era muy poco dado a las bromas y mucho menos con personas que acababa de conocer. para servir la comida. Mucho lamento no recordar el nombre de éste señor. que me ordene que le tome una plaza.

Descanse en paz. diciéndome no poderse acostumbrar a vivir entre extraños y sin conocer el idioma y más cuando veían el antagonismo tan marcado contra los mexicanos.La comida terminó sin más incidentes y el Lic. el mismo Sr. dejó arreglado con los directores que 62 . volvió el Lic. al cuidado del mismo Sr. que se encontraba a diez millas de San Francisco aproximadamente. habiéndoles dejado como a los anteriores. salieron para aquella urbe de jóvenes que iban a internar: Francisco Gil Piñón. Jáuregui. y después de haber seguido todos los trámites de migración. Zenaido Torres y Manuel Baca Madrid. salieron esa misma noche al lugar de su procedencia. De algunos de ellos recibí cartas. Jáuregui. Escudero se vino al lado de mi marido contándose entre sus verdaderos amigos. que fueron matriculados en otra Universidad del mismo lugar. pero con la satisfacción del patriota que sacrifica todas sus energías por ver grande y respetada a la tierra que lo vió nacer. Jesús Corral y Mariano Loera. escogiendo después de visitar algunos el de "Mount Tamalpais Military Academy". diciéndole que se arreglara. que le dió hospitalario abrigo. llamada "Hychitock Military Academy". el Lic. y cuando terminó la poderosa División del Norte prefirió el exilio no en los Estados Unidos. sus relojes y la ropa necesaria. Escudero a su país y. y éstos fueron Manuel Díaz. yendo bajo la custodia del Sr. En vista de que no tendrían compañeros mexicanos con quienes relacionarse. acordaron que fuera a San Francisco. regresó a darle cuenta a mi marido. y a la hora de servir el almuerzo. Juárez. por que no fuera a mandar por ellos y dejaran truncos sus estudios. Gabriel y Valentín del mismo apelIido. cámaras fotográficas. para que fuera a llevar a unos chamacos a un Colegio de los Estados Unidos. de haber cumplido con su misión. José. Después de haberles dejado asegurada su colegiatura. Escudero y sus acompañantes. SE PREOCUPABA POR LA EDUCACION DE LA JUVENTUD En enero de 1914. por un año y comprarles cuanto necesitaban. pocos días más tarde pagó su tributo a la tierra. Ignacio Bailón. sino en un país de Sudamérica. llegó Villa una mañana a C. Eustaquio Rivera. Eugenio Acosta Oaxaca. no obstante esto yo nada dije a mi marido. y ya en completa decadencia física por las mil privaciones que tuvo en un país extraño. Más tarde. Jáuregui. recogió datos de todos los colegios ubicados en aquella población y lugares circunvecinos. habló largamente con Carlitos Jáuregui. como: uniformes. Meses después mandó otro grupo de muchachos. Ya en San Francisco. pagado su año de colegiatura y todo lo necesario para sus estudios. en un pueblo llamado San Rafael. bicicletas. Después de haber discutido a qué parte de aquel país los llevaría. Calif.

no precisamente porque me interesen. Francisco Gil Piñón que desempeña ahora un puesto en una Oficina Federal de Hacienda. sino porque es mi deseo despersonalizarme de los hechos que estoy narrando. desde luego. como por ejemplo: el Sr. para vivir con sus familiares. de que a la mujer de hogar. llegué nuevamente a esta ciudad. si en el seno del hogar. Sánchez. oigo que la curiosidad de las gentes parecen interrogarme: ¿ Por qué no nos cuenta Ud. Sin embargo. la esposa es querida y respetada. Protesto que. que es también mi convicción. regresaron a esta ciudad. o de lejos. Ordené empacar mis muebles y que los embarcaran a Chihuahua. me escribió que se les hacía más llevadera la vida. Este último ha sido de los que más gratitud. Tex.. mi cariño a él no aminoró jamás. y en compañía de mi marido y de las Sritas. MI REGRESO A CHIHUAHUA Durante mi estancia en El Paso. Más allá vá: Saciemos por un instante la curiosidad de las gentes. pudieron haber engendrado ese eterno disputar de las mujeres. si en el santuario de su misma vida. Eugenio Acosta Oaxaca. por el ser a quien ellas aman? Y con gusto cedo a esas preguntas. pero mi marido cada vez que le trataba este asunto me decía: ³Hasta que no te acaben tu casa. De estos muchachos algunos supieron aprovechar sus estudios. Mientras voy hilvanando estas notas. dado que en sus entrevistas tenían largas conversaciones y discutían lo que pasaba en su patria. 63 . una tarde decidí ponerle punto final a este problema. que este libro no ha de ser un breviario de santidades. hechos que de cerca. que más tarde fue Diputado al Congreso de este Estado. de donde cada uno marchó a los distintos lugares de su origen. sino una parte hasta hoy desconocida del reflejo fiel de la aureola que se tejió en torno de la figura de Francisco Villa. el Sr. no consigna Ud. si lo que Ud. algo de esas largas historias de amor que siempre se entretejieron en torno del guerrillero? ¿Por qué. y así el que más se quejaba anteriormente. no habiendo vuelto ya ninguno para ser internado nuevamente. nos cuenta pertenece a la vida íntima de Francisco Villa. pues quiero darte una sorpresa y tal vez dos". no deben importarle los extravíos amatorios del esposo. respeto y admiración han guardado por su protector. Afirmo mi creencia. continuamente insistía yo en mi deseo de volver a Chihuahua. Después de un año y medio de permanencia en Estados Unidos. por no encontrar hermanos de raza.les permitiera visitarse.

en el momento en que llegaban a saludarme las señoritas María y Ofelia Vargas. dígales que ésta casa es para mi esposa. la otra es ésta que tú no te esperabas´. y Meche Balderrama y su hermana que las acompañaban. me dí cuenta que no era tanto porque mi casa no estuviera terminada. lo mismo cumplía con ellos que con los de su familia. muy otra era la verdad: junto a él.A mi llegada a esta capital. que tarde por tarde. que radica en El Paso. cuando se acercó mi marido y me dice: ³Ya me voy. Torres y familiares.. pues yo hasta ese momento no había pensado en aquello. por lo que mi marido no quería que viniera a Chihuahua. amigas mías desde El Paso. Al siguiente día. cuando vengan esas señoras del automóvil café a ver la Quinta. principalmente cuando mi marido estaba fuera. visitaban la casa en construcción. y al ir a trasponer el umbral me dijo: "¿Te acuerdas que te ofrecí en El Paso. Y aquello que tenía ante mi vista era un monumento que había mandado ejecutar para nuestra hija. Yo llegué a la "Quinta Luján". y que vendrá a vivir en ella tan pronto como esté terminada. que antes estaban instaladas en la "Quinta Prieto". una residencia de las más suntuosas de la Av. Juárez. puesto que pesaba sobre él no poca responsabilidad. te voy a recomendar una cosa: que tengas mucho cuidado con tus amigas que vengan a visitarte. También recuerdo que una semana se presentó acompañado del General Angeles. sin pasársele ningún detalle por insignificante que fuera. quien se hacía pasar por "Señora Villa". Por el mismo señor encargado de la construcción de la casa. Una de las veces que mi marido y yo fuimos a visitar la casa. a la casa a donde yo había llegado. Las señoras a quienes él se refería eran: la Sra. si vergüenza o mucha gratitud hacia mi marido. creo que volveré pronto. como eran Ios deberes que la Revolución le había confiado. no obstante de haber visto que la casa se llamaba ³Quinta Luz´ La señora Torres. pues no todas 64 . estaba instalada con toda su familia en la. le dijo a uno de los mayordomos: "Vaya y abra el cuarto donde están labrando la cantera´. Después de haber visitado los trabajos de la finca. estaba aquí la señora Juana Torres. que desde ese día sería nuestro hogar. Estábamos platicando. nos dirigimos hacia el cuarto que él había ordenado que se abriera. y quien había llegado a creer que la casa en construcción era para ella. Güera. que era Don Santos Vega. "Quinta Prieto" que es hoy "Sanatorio Privado". No sé qué sentí. Tex. se cambiaron las oficinas de mi marido. me enteré de lo siguiente: Un día llegó mi marido y le dijo: "Don Santos. Y aquel hombre que tenía su cabeza siempre agitada por grandes preocupaciones. darte una sorpresa y tal vez dos? Una era la quinta. para que no estén en la creencia que es para ellas". envolviéndose en parte de su cariño.

la Historia se encargará de justificarlo. Juana Torres de Villa. y ya antes por correspondencia al tratar algunos asuntos con él. elegante. El hombre. Balderrama.estas no lo son´. creo yo. por su golpe de vista de los acontecimientos. fue a saludarlo a la ³Quinta Gameros´. su totalidad adviértese también. No en vano se destacaba entre los guerrilleros de aquella época. Yo temía. quien ya era conocida de él desde hacía tiempo. por su dinamismo. en la observación del gesto. ¿No hay acaso en esto. esta muchachita es tu amiga. esto es. una concepción bien definida de la justicia? La amistad era para él lo más sagrado. 65 .serán tus verdaderas amigas y señalando a las Sritas. por la suerte de él. siempre lo sostuvo. Escribo el elogio. le mandó decir Don Venustiano: "Dígale a la Sra. y todo lo contrario las Sritas. quien le traicionó. en el pequeño detalle cotidiano. la vida durante mi estancia en ella. Naturalmente mis nuevas amigas cambiaron de color. mereció siempre su castigo. por su intuición casi genial. Carranza vino a Chihuahua. en fin. de Portillo. Cuando el Sr. como mujer. en toda esa serie de actos sencillos intrascendentes y en apariencia vulgares. de una manera principal. la Sra. Quien también tuvo un rasgo de sinceridad para mí. y de ello me enteró Doña Luisita Bauman Vda. tomó el auto que lo esperaba a la puerta y se dirigió a la estación. Balderrama me indicó. me prodigó alegrías muchas. ésta también -y dirigiéndose a las Sritas. fue Don Venustiano Carranza. pero no faltó quien me informara que las Sritas. pues es de notarse a cada momento el concepto que mi marido tenía de la amistad y que para él la sinceridad era antes que todo. discurrieron mis días con incontables sucesos. frecuentaban muy a menudo la casa de la Sra. a quienes Pancho me señaló como mis amigas. Torres. Vargas. Vargas. agregó: ³Mira. Torres. como compañera de su existencia. A quien le tendió la mano. una que otra pena y zozobras incontables. Para mí. En aquella mansión señorial. de que quien lo buscaba era la Sra. que no la puedo recibir y menos como esposa del General Villa por haber presentado él personalmente en C. del ademán. Mi marido tenía un alto concepto de la lealtad. Por el momento no les dí importancia a las palabras de mi marido. así aparece y tal como aparece ante mis ojos debo describirlo. no se conoce únicamente por sus grandes hechos. de una sonrisa. donde se hospedaba y al haberle pasado tarjeta o recado. Se despidió. Juárez a la Sra. Luz Corral como su esposa.

mandó una carta al entonces encargado de los negocios de Pancho. como para él todos eran iguales en el cumplimiento de sus deberes. y él siempre correspondió a la confianza otorgada a pesar de la vida inquieta y errante que lo obligaron a llevar. descargó su responsabilidad en el primogénito. en Chihuahua. pues desde que murió su padre. como las demás esposas. quedó al frente de la familia y por eso siempre lo respetaron. EL HIJO DE PANCHO A VIVIR CON NOSOTROS Tin. avisado de que su casa estaba vigilada. se apresuró a ir a su lado para recibir su bendición. Habiéndole enterado sus familiares que su madre estaba para morir. favorable o desafortunada. Un buen día se presentó en la casa de la señora Vda. estaba en acecho de su llegada y procuraba estar lo más cerca posible para atraparlo en el momento más oportuno. pero él. porque su madre encontrándose en circunstancias precarias. yo me di cuenta de la existencia de este niño. hija de un revolucionario. era hijo de la Sra. 66 . el resultado de la contienda. En un cerro cercano permaneció hasta que su madre fue sepultada. y no pudiendo llegar hasta el lecho de su madre. Así fue que el día que se enteró que Antonio su hermano. fijándose la fecha para el matrimonio. Asunción Villaescusa. Durante el tiempo que Pancho se encontraba preso en México. cultivaba relaciones con la Srita. este chamaco nació pocos meses después que mi hija. Su madre desde que quedó viuda. madres e hijas esperábamos con el ansia pintada en el semblante. insistió en que se casara y formara un hogar y así estaría más contento. regresaría a su casa. ordenó a su hermano que saliera con su gente a incorporarse a la columna. Ocho días después de este matrimonio salieron a la campaña de Zacatecas y. muerto en la batalla de Casas Grandes.MATRIMONIO DE ANTONIO VILLA Mi marido creyó que no habían terminado sus deberes de hermano mayor. sabiendo que con este acontecimiento y dado el entrañable cariño que él profesaba a su madre. como le llamaban. y Pancho ordenó se le pasara una mensualidad. de Palomino a pedir la mano de su hija. que fue el día 6 de junio de 1914. le hizo saber su presencia y le pidió su bendición. COMO VINO AGUSTIN. habiéndose regresado a Chihuahua a esperar con zozobra y con impaciencia las noticias del campo de batalla. Una vez más quedó dispuesto a cumplir con lo que tanto su madre le encargara: velar por sus hermanos. pues en ella pedía una ayuda para sostener a su hijo. suplicándole la hiciera llegar a su destino. Paula Palomino. La recién casada acompañó a su marido hasta Torreón. que no lo perdía de vista. pero eI enemigo.

pues diariamente venía a verme y yo siempre estuve dispuesta a conquistarme su cariño. Un día. hermano del "Centauro". después de la ceremonia nupcial. mi cuñado. la Sra. La desposada es la Srita. Toño. que lo llevara a mi casa a visitarme. Villaescusa me mandaba las escrituras de su casa y me acompañaba una carta pidiéndome le facilitara $500. Paula Palomino. y aproveché la oportunidad para pedirle al jovencito que lo acompañaba. cuando Tin tenía dos años.Los esposos Villa que apadrinaron al Sr. 67 . que pasaba los días a mi lado y por las noches regresaba al de su madre. lo encontré en la casa de. yo dediqué todas mis atenciones a aquel hijo de mi marido. Desde entonces Tin fue mi gran amigo. Un día. Habiendo muerto mi hija. Coronel Antonio Villa.00 por ellas y yo le mandé el dinero que necesitaba y le regresé sus escrituras.

y cada vez un cariño más grande sentía por su caballo. prodújole una gran sorpresa. llevándome al niño. entró al cuarto donde estábamos mi marido y yo. vestido con un gracioso traje de Rey. OTRA HIJA DE PANCHO. Más tarde tuvo también su traje de charro. Mi primera idea fue llevarme a Tin conmigo. COMO VINO REYNALDA. color púrpura y en su manto bordada una corona. Pasado algún tiempo. gustoso me acompañó en mi viaje y a cada momento preguntaba cuando llegaríamos con su papá y si le tendría su caballito. quien con el alboroto de ir a ver a su padre y por haberle prometido un caballito "pony". consiguieron un caballito. jinete en el noble bruto. no se cómo ni de quién. pues al regresarnos se lo mandaron ya con su montura y todo su equipo. Recuerdo que un día llegó Tin a la casa. levantarse y quitarle el trajecito. hermana carnal de Pancho. plateado. Me di cuenta que a donde él iba era a la casa de su hermana.Habrían pasado como dos meses de este encuentro. Otro día salí a reunirme con mi marido. en que fue necesario servirle la comida. Después de los saludos cariñosos. el que desde aquel momento fue de él. estaba mi marido furioso y murmuró entre dientes: ¡Viejas ridículas! Quitó el traje a su hijo y lo hizo pedazos. Calladamente busqué uno de sus vestidos que yo guardaba y le repuse su traje. para que Agustín me acompañara con más gusto y otro día. Se lo consulté a su madre y ella con gusto accedió a mi petición. que hacía unos cuantos días le había mandado confeccionar. Martinita. pero en esta vez iba con Agustín. Nuestra llegada a Zacatecas. de "monarca´ por otro de General de División. se vino a vivir a ésta. trabajo nos costaba bajarlo de él y hubo veces. quien fue mi gran compañera. pues él creía que iría yo como en otras ocasiones con tres o cuatro de las muchachas que siempre me acompañaban. Verlo. cuando Pancho me puso un telegrama de Zacatecas. él cogió en sus brazos al niño y éste lo primero que preguntó fue en donde estaba su caballito Pony. yo le conté a mi marido la promesa hecha. A MI LADO Pocos meses después de mi llegada a Chihuahua. noté yo que mi marido. después de platicar de algunas cosas me dijo: 68 . que tanto orgullo le causaba sin embargo. diciéndome que saliera a reunirme con él. ni él ni yo protestamos. se escapaba en las noches y regresaba una o dos horas después y algunas veces se quedaba Martinita conmigo hasta que él volvía. cerca de la nuestra. Vivió unos días conmigo y luego se cambió a una casa. el chamaco encantado con su indumentaria. y él no sabía que el chiquitín se pasaba los días conmigo en la casa y mucho menos que me llamase "Mamá". todo fue uno. veía a su padre estupefacto y yo pensaba en la tristeza que el chiquillo tendría al verse despojado de su traje real. Tin. que ella llegaba cuando él se iba. Un día.

El no se decidió a hacerlo. espero que no te parecerá mal. como queriéndole preguntar algo. trayendo de la mano a su hija Micaela. no tuvo que escaparse en las noches. mi cuñado. OTRA HIJA DE PANCHO Una tarde. Pocos días después puse a Reynalda y a Susana en el Colegio Palmore.³Oiga Lucita. yo persuadí a Martinita. Poco rato después llegó mi marido y ella se fue. Curiosa. como así fue. hasta en el carácter. Micaela va a vivir con nosotros". era como un año mayor que mi hija y desde muy chiquilla había vivido con Polo. era voluntariosa y como su padre. y ahora venía a vivir con nosotros y con sus medios hermanos Reynalda y Agustín. Güera? " Yo me supuse que se refería a Reynalda y le contesté: Solamente recoger a tu hija y traerla a vivir con nosotros. Por una razón o por otra. entre los preparativos que hice fue ordenar a Reynalda que no fuera al colegio. la señora y su hija. traté de investigar el motivo por el cual 69 . que es donde debe estar. no sé que pensará Ud. está bien hecho" Y así desde aquel día. Pancho tuvo que salir nuevamente a la campaña y durante su ausencia. era la que más se le parecía. Habiéndome avisado que vendría. MICAELA. fuera con él´. Yo le agradecí a Martinita su sinceridad. pero no quiero que Ud. llegó Pancho y me dijo: "Desde hoy. entró. pues yo gozaba imaginándome la sorpresa que iría a llevar a su regreso. Estaba yo en la puerta de mi casa esperándolo y a mi lado Reynalda. Quizá hubiera sido mejor que él se lo hubiera dicho antes. y me contestó: "Si tu así lo quieres. luego a Reynalda. Reynalda. fácilmente dominaba su fuerte condición. Micaela era hija de doña Petra Espinosa. porque Pancho se va a mi casa algunas noches y lo más natural era que Ud. me saludó como él acostumbraba hacerlo y se quedó viéndome. comprendiendo que con su temperamento sufría y hacía sufrir a los que la rodeaban. Al día siguiente. de lo conveniente que sería. que yo me trajera a Reynalda a vivir conmigo y ella accedió a mi súplica. se vaya a pensar otra cosa´. esta hija de Pancho. como toda mujer. vivían solas en una casa que mi marido habíale comprado y que en aquella ocasión estaban reconstruyendo. de pronto se voltea y me dice: "¿Qué has hecho. que anda algunas veces con mi hija? pues esa señorita es hija de Pancho y es a quien él va a ver. Yo le contesté que me imaginaba que iba a ver a sus sobrinas y ella me dijo: ³¿No se ha fijado en una señorita. para ir a ver a su hija.

ni siquiera intentó volverla a ver. Laura. Ramón Orona. al ir Pancho a inspeccionar los trabajos. le pregunté a mi prima qué le había contado a mi marido que estaba tan triste y ella me contestó: "Cuando tú te levantaste. con quien sostenía relaciones amorosas. encontraron una caja y todos creyeron que serían ahorros de la señora. Entre las fotografías y cartas del mismo había una que decía: "Me dices en tu carta que va a llegar Lucita. Una tarde. Celoso siempre de sus obligaciones con sus hijos. después de haber tomado nuestro baño en la alberca de la casa. nos sentamos un rato en una banca que estaba allí cerca a donde nos trajo un platón con fruta mi prima. fijando en mí su mirada me dijo": ³¿Por qué será. la carta coincidía con mi regreso de México cuando fui a visitar a mi marido preso en aquella capital. Cuando nos quedamos solas. de México. se quedó viéndote hasta que te perdió de vista y luego. No pregunté el motivo. Lo más raro. es que su madre nunca jamás volvió a preocuparse por ella. en los momentos en que abrían una zanja para hacer un caño. que con cuanta mujer me relaciono tengo un hijo y sólo la Güera. que vivía en C. no la encontró por ninguna parte. Juárez. Oficial del Ejército de la División del Norte. no seas tonta. hasta que nos llamaron a cenar. y se la llevó con él alegando que siempre había estado a su lado. me senté con ellos y seguimos platicando. no tomes las pastillas que quieres tomar". la señorita Laura Rubio. a mi regreso encontré que en el transcurso de su conversación. había mandado reconstruir la casa. dando muestras de estar muy enternecido. Nuestra charla fue tan amena que no nos dimos cuenta de que ya había pasado algún tiempo. cosa que acostumbrábamos hacer temprano. habían platicado algo que puso triste a mi marido. cerciorándose que contenía cartas y fotografías del Sr. Atendiendo un llamado de la servidumbre. pues su deporte favorito era la natación. no obstante de estar Micaela en C. habiendo en su precipitada huida abandonado a su hija de cinco años. Por la fecha. habiendo dejado a mi citada prima y a Pancho. Pancho. para ir a atender el llamado que te hicieron. al atravesar el jardín para entrar a nuestras habitaciones. que yo quisiera tuviera uno que heredara sus 70 . sabiendo que la madre de Micaela no regresaría. mientras yo regresaba. vino Polo. y con las madres de éstos. acudí. Al buscarla por la casa para avisarle del hallazgo. Pocos días después. para que vivieran con toda comodidad Micaela y su madre y una mañana. Juárez y su madre en El Paso. Como me entretuviera yo algunos minutos dándoles instrucciones a los criados. después de quedar comprobada su culpabilidad. recogió a su hija y la trajo a nuestro lado.Pancho había separado a Micaela del lado de su madre y pronto lo supe todo. por lo que mi marido decidió abrir la caja.

sentimientos ¡nada«. y haciendo que se vean como hermanos?´ ³No es lo mismo. y últimamente el caso de Micaela«. Este señor fue 71 . que desde muy pequeña la abandonó su madre a los cuidados de su abuela. -contestóme. CHEMA ZEPEDA Y SU COMPAÑERO Al contar esta anécdota no es mi objeto hacer resaltar la influencia que pudiera haber tenido con mi marido. allí tienes el caso de Reynalda.estos pueden traer el instinto de sus madres. o entre sus subalternos. fueron cometidos por gente a su mando. Laura´. quedando ella libre. bajo la sombra de Francisco Villa.. pero que tuvieron buen cuidado de ocultárselos. fué el caso de Don José Ma. inculcándoles el cariño y respeto hacia Ud. General. sino de tratar de convencer a mis lectores. dado que Luz quiere a sus hijos como si fueran de ella también. que infinidad de crímenes que se cometieron durante la Revolución. Entre otros. Zepeda.¡ la que Dios nos dio nos la quitó´ ³A lo que yo contesté: ¿para qué se apura.

Zepeda. había comunicado al jefe de la Guarnición en Parral. puesto que no había cometido ningún delito y todo se debía a la enemistad del Sr. el Sr. los creía los últimos de su vida. Yo. Manuel Terrazas y dos individuos más. Una mañana el Oficial de Guardia. y me presenté en el momento más oportuno para que me fuera firmada. Nos contó el Sr. Jugando el todo por el todo. El Sr. hice una orden de libertad para los reos. En compañía del Sr. diciéndome que su esposo iba a ser fusilado y me suplicaba que intercediera por él. a quien yo supliqué ordenara se activaran las diligencias que comprobaran la inculpabilidad de aquellos reos y los dejaran en libertad. Chih. Gobernador la firmó. yo ordené que le dieran el paso. Francisco Carrasco. en la. que ordenara el traslado de los prisioneros a esta ciudad y cancelara la orden de fusilamiento. a cada momento consultaba su reloj y cada vez que chirriaban los goznes de la puerta para ser abierta. 72 . el Sr. Ávila. Cada vez que consultaba su reloj Ie parecía que caminaba más aprisa y cuando ya llegaba al colmo de su angustia y desesperación. a quienes se pretendía fusilar. faltando unos cuantos minutos para la hora en que debían de ser sacados de la prisión y pasados por las armas. Penitenciaría. que al oír el eco de sus pasos. esperaba al mensajero que traería la contestación y como no fuera. José Ma. llegó el deseado mensaje. pero no obstante mis gestiones. los que él creía sus últimos momentos. Era Doña Otilia Gándara de Zepeda. y la señora me explicó su angustia. por el mayor Francisco Carrasco. después de haberme mandado el telegrama. Bárbara. Mi marido. saber si llegaría a tiempo mi contestación y hasta había ofrecido una gratificación al mensajero que se la llevara. Esto sucedió en Parral.unos días antes habíame enviado un telegrama de Parral. con tal grado de nerviosidad. El se paseaba de un lado a otro de la celda. Estas instrucciones se habían obedecido y la señora se presentaba aquel día para darme las gracias y suplicarme que siguiera haciendo gestiones para que su marido fuera libertado lo más pronto posible. me anuncia que una señora desea verme con mucha urgencia. no estuvieron libres tan pronto como yo hubiera deseado. para que les fueran entregados. volvía a su abatimiento. Su única obsesión era. -yo reconocí el nombre. quienes vinieron directamente a mi casa para patentizarme sus agradecimientos.hecho prisionero en Sta. en diciembre de 1914. Zepeda. donde me pedía interviniera para no ser fusilado. lo acusaba de sedición contra Francisco Villa. Zepeda y el Sr. un día aproveché el santo del Sr. no se encontraba en aquellos momentos allí y tal vez volvería ya tarde. Manuel Terrazas.. cómo había pasado. quien por enemistades personales. fue hecho prisionero. y en mi automóvil mandé a las señoritas Laura Rubio y Raquel Rodríguez. Era entonces Gobernador del Estado el General FideI Ávila.

Si este hecho se hubiera realizado. a que me refiero en esta anécdota. viviendo yo aquí en Chihuahua. o no. pero cuando me vió en actitud de caminar a la oficina donde estaba el telégrafo en mi propia casa. pues a ella le deben. que ya su marido había sido fusilado. Inmediatamente ordené que buscaran al esposo de aquella señora y después de algunas horas en que había sido inútil. trayéndolo a mi presencia media hora después.Estoy segura que mi marido. se presentó una señora al Oficial de Guardia suplicándole que le permitiera hablar conmigo. había sacado de la Plaza de Gallos a su marido. no así cuando gana. cometían sus fechorías. Afirmaba no saber nada. quien a pocos momentos se presentó todo cohibido y le dije: Tengo testigos. no sé por que motivo y quiero que me lo entregue inmediatamente. pues Baca Valles lo sacó de la Plaza de Gallos. pues el que apuesta casi siempre que pierde. ni de mi audacia en dar la orden en su nombre. hoy en la tarde sacó de la Plaza de Gallos. me prometió buscar al señor y así lo hizo. se conmovió y vino a consultarme si la pasaba. basada en la fama que ya entonces gozaba Baca Valles. a un señor. si no me entrega a esa persona. estaba a punto de perder la vista. ni de la orden de fusilamiento. lo mandó fusilar Francisco Villa. fué a verme el señor. No olvidaré nunca la emoción que recibí al oír que les dijo su padre: "Saluden a esta señora. le hablé por teléfono al General Roberto Limón. 73 . cree que fue un timo. y es de sus confianzas". no podía encontrarlo por lo que suponía. Entonces me contó que era él quien estuvo a punto de morir a manos de Baca Valles. hasta que viendo la cara de angustia que revelaba. No quiero pasar por alto esta otra anécdota por tratarse de Baca Valles y ser un caso parecido al anterior. con su esposa y sus hijos. no me dí a investigar cuál habría sido el motivo. pero siempre me imaginé que sería por algo del juego. y por más investigaciones que había hecho. nunca se dió cuenta. de que Ud. para salvar aquellos hombres de las garras de quienes protegidos bajo el amparo de la División del Norte. cuando ya me disponía a descansar. para que él personalmente me buscara a Baca Valles. uno de sus hijos lo llevaba de la mano. Seis años después. está acostumbrado a hacer sus fechorías protegido por el nombre de mi marido. Lo único que recuerdo es que la última vez que lo vi. Ya habiéndolo salvado de la inquina de Baca Valles. Una noche. habrían dicho: "A fulano de tal. Su súplica era como la de otras muchas personas y el Oficial de Guardia no quería atenderla. Ud. yo le telegrafío diciéndole lo que ha pasado y así él sabrá quien es Ud. y en que forma trata de desprestigiarlo. pues el Corl. ahora lamento mucho no recordar su nombre. ordené que la pasara y la señora me expuso su pena. el tenerme a mí". Manuel Baca Valles. él se apoyaba en un bastón y usaba lentes negros.

fué a buscar a la Srita. Antonio aceptó el ofrecimiento. Epifanio Perea.Una tarde llegó a mi casa la Sra. al que no pudo localizar hasta el día siguiente. Leopoldo Pulido subieron al coche muy ajenos a lo que les esperaba. De lo que sí estoy segura es. Seguimos investigando. Precisamente en ese momento salía yo del Teatro de los Héroes en compañía de algunas amigas. que había sido aprehendido por Baca Valles. tal vez con la ansiedad de estar al Iado de su hijo que contaba diez días de nacido. Bejarano de Baca Valles. para que Pancho le fuera retirando su confianza a Baca Valles. pero no encontrándome en esos momentos en la casa. Pulido y gravemente herido Antonio Vilia. y siendo amigo el Sr. se bajó a saludarlo y le dijo: "No dudo que Ud. a lo que mi marido agregó: ³Este es un caso parecido al mío con mi hermano Antonio´. se valió de éste para que lo hiciera desaparecer". siendo el motivo al parecer. recibieron una descarga. para que fuera en busca de Baca Valles. se acercó el Coronel Baca Valles diciéndole: "Mi coronel. Le aseguró que lo había mandado al Sur en calidad de prisionero. y terminada ésta trataba de abordar un coche. Perea lo había fusilado la noche del 7 de junio. un jovencito de 14 años. que la familia del Sr. General´. padre del desaparecido. Dos meses después. pues yo permaneceré más tiempo en la Plaza´. nada. compañía del Tte. COMO MURIÓ EL CORONEL ANTONIO VILLA El domingo 16 de mayo se dirigió Antonio Villa a la Plaza de Toros para presenciar la corrida. Sr. Perea. mas al llegar a la esquina de la Calle Sexta con la Plaza de Toros. porque conoció la verdad del caso. pero esto sirvió. había llegado Baca Valles y los había aprehendido. y en. que yo mandé matar a su hijo´ el aludido contestó ³Yo no le pregunto a Ud. fueron íntimos amigos de mucho tiempo atrás. la cual me encontró en el Parque Lerdo. o sea la misma noche que lo aprehendió. Me enteró de lo sucedido y a ella misma comisioné. Dámaso Perea. lo amenacé como antes pero en esta vez ya fué tarde. Corl. no le guarda ningún rencor a mi marido. Guadalupe Maynez de Perea. cuando se me avisó. está en la creencia. Perea. juntamente con su cuñado. Hay que hacer la aclaración que Pancho y el Sr. que habían llevado a 74 . habiendo resultado muerto el Tte. Bejarano y el Sr. para suplicarme hiciera algo por su esposo. Perea. y al estar contrando con el auriga que debería llevarlo a su casa. venía Pancho por la Calle Sexta y pasando frente a la casa del Sr. éste declaró: "Que estando parados en la calle Victoria él y su cuñado. pues siempre fueron compañeros en las peleas de gallos. Laura Rubio. un disgusto que tuvieron un Sr. aquí está mi coche que lo lleve. Habiendo dado libre el día siguiente al jovencito que lo acompañaba. al Sr. Corl. mandé llamar a Baca Valles a mi presencia.

75 . Su muerte. El primero era imposible que viniera. En la cabecera del Corl. siendo la empleada que le tocó tomar las declaraciones. e incapaz de hacerle mal a ninguno. Parece que de las declaraciones rendidas resultaron culpables y por lo mismo siguieron detenidos por algún tiempo. PANCHO VILLA ENEMIGO DE LA MENTIRA Una tarde llegó mi marido y al verlo. para quien estaban destinados los balazos disparados.Toño al Sanatorio "Salas" muy herido. Ronquillo. Viendo lo inútil que era que permaneciera en el Sanatorio lo trasladaron a nuestra residencia de la cual fue conducido al Panteón. hoy viuda de Del Pozo. que había dejado en aquella casa. Juana Torres y. y avisando inmediatamente lo sucedido a mi marido que estaba en Aguascalientes y a Hipólito radicado en C. que todo lo que ellos querían lo tenían con él". pues. la entonces Srita. por lo que él montó en cólera y les contestó: "Que sus hermanos no tenían necesidad de robarlo. fue generalmente sentida. Delfina Rodríguez. pues estaba en campaña. enfermera. no así Pancho que con el corazón transido de dolor por este infausto suceso. Toño era un hombre que nunca se metió con nadie. Juárez. Me preguntó en que cuarto podrían ponerla. de lo Penal a cargo del Sr. También fué a avisada su esposa. Momentos después supe lo que había pasado: la petaquilla era de la Sra. mandó que le abriera y se puso a la búsqueda de algo que quería encontrar. eran contados sus amigos. El homicida no pudo ser aprehendido. a quien ordenó matar y quien estaba resentido era Baca Valles. y de allí me dirigí al lugar indicado. sus hermanos Hipólito y Martina. le dijeron que no había nada. o sea Simón Martínez uno de los caballerangos del General Chao. sólo halIó ropa de señora. Antonio Villa estuviéron su esposa. así como el chofer y la Srita. pero al parecer lo que buscaba no lo encontró. ¿Por qué el destino quiso que Toño tomara el coche que le ofreció Baca Valles. Torres. y de allí fueron internados en la Penitenciaría la Sra. algunas alhajas. dándome cuenta de la gravedad del caso. el segundo llegó al siguiente día en la madrugada y todavía lo encontró vivo. que se trasladó inmediatamente al Sanatorio. tras de él venían unos señores que traían consigo una petaquilla. habiéndose comprobado más tarde que este Sr. tuvo que permanecer en su puesto. oro nacional. Margarita Uranga. y jamás le conocimos enemigos. que tal vez se lo habrían sacado sus hermanos. después entró mi marido. le señalé uno. por lo mismo. habiendo ido mi marido para recoger diez mil pesos. en vez del que estaba contratando para que lo llevará a su casa? En todo esto yo no puedo creer más que se cumple el sino que trae cada quien. Procedió a aprehender a la familia y personalmente las llevó al Juzgado 1º. comprendí que venía altamente disgustado. sus familiares. falleciendo esa misma noche.

que quedaría en la parte más conveniente y de manera que no estuviera muy visible. que mi casa no estaba todavía terminada a mi llegada a Chihuahua. que fue el orgullo de mi marido y que él lo llamaba el "Cuarto de los Héroes". Torres. pues yo sabía que el "Cuarto de los Héroes". sería motivo de riña entre mi marido y yo. que un Oratorio en nuestra casa. acaso él no hubiera pedídole más explicaciones. durante nuestra estancia en C. ¿Y quién puede arrojar la primera piedra? MI ORATORIO No obstante lo que mi marido me había dicho repetidas veces. retratos de Aquiles Serdán. le hubiera dicho. las Estatuas de la Libertad y de la Justicia y como una demostración de gratitud y cariño. Por motivo de la enfermedad de la Sra. del que más tarde hablaré. fué robado por un Juez. encontré que el primer piso se encontraba ya terminado. se construyó un salón de recepción. así como gran parte del segundo. cuando pensé que un Oratorio en mi casa sería de gran satisfacción para mí. Torres. para evitar que mi marido lo viera. Por esta anécdota se verá que en todos los actos de mi marido. sobre todo su coraje más grande. sino hasta estar terminado. haber dispuesto de una parte del dinero por tal o cual motivo. acompañado 76 . de Don Abraham González y de los Generales Trinidad Rodríguez y Toribio Ortega. no se atrevería a mandarlo destruir. estuvieron a cargo de los señores Carrasco. pues a él no le importaba. mandó pintar en óvalos más pequeños. el Castillo de Chapultepec. ¿Qué cometió errores? Estoy segura que los cometió. La pintura y decorado de la casa. sus adornos son estilo azteca y sobre sus muros hay retratos de Don Miguel Hidalgo y Costilla. Tal vez si la Sra.. Portillo y de un italiano Mario Ferrer.El expediente respectivo. Al subir la escalera y después de atravesar un corredor. como acostumbraba hacerlo. siempre estuvo apegado a la justicia. de Don Vicente Guerrero. de Don Francisco I. llegué a inspeccionar los trabajos de la construcción. Berumen. pues creía que una vez ya el hecho consumado. y fueron puestos en libertad. Madero. era que le contaran una mentira. No obstante. haber guardado una parte para gastos imprevistos. de los Niños Héroes. después un pequeño cuarto. de Don Nicolás Bravo. etc. de Morelos. pero sabía demasiado bien. caminaba por el segundo piso. quién o quiénes fueran los protagonistas de algún hecho contrario a sus ideas. Este cuarto se construyó al mismo tiempo que el Oratorio. pues días después nació la niña Juana María. Juárez. ocuparía la atención de mi marido y no se preocuparía por ningún otro detalle. Una mañana llegó Pancho a la casa en construcción. Una mañana. hablé con el arquitecto y le supliqué agregara a su plano una pieza más que sirviera de Oratorio.

que la Sra. nunca me ha hecho falta. sin siquiera invitarme. implorarle que te ayude y hasta hoy me ha oído. pues siempre acostumbro cuando todos duermen. Y a Don Santos Vega. a que ya los curas se cogieron del rebozo de mi mujer y me la van a echar a perder". ni su órgano. comentó: "Esto me huele. orgulloso de lo que había mandado construir llevó al General Obregón. ni su pila de Agua Bendita. nos habíamos de mantener tú y yo riñendo. hasta los rincones de la casa. pero aquí no hay quien lo haga. encargado de la construcción que significaba aquello y el aludido contestó: ³Un Oratorio. pues si con Oratorio en la casa. terminen ese Oratorio lo más hermoso que se pueda. pues no te ha pasado nada y ya vez que no tengo Oratorio«. el Oratorio´. falta el trabajo de madera. en el que se fue nuevamente a la casa en construcción. Al llegar le dijo a Don Santos: Vengo a retirar mi orden. Mi marido. Preguntó a Don Santos Vega. ese 77 . lo primero que me dijo fue: "Oye. Hiciste bien. Regresó a la casa y al entrar y encontrarme. Dicen que mi marido. Y allí mismo al instante. ahora que sólo puede revelar la mano enemiga que todo lo destruyó. hincarme y con todo mi corazón. terminó y ordenó su carro. General.. que estaba en aquella Plaza. General. Además. Obregón. que no disimulaba a lo que estaba destinada. para que mandara dos ebanistas que vinieran a encargarse de ese trabajo. que es el altar y los recintos. almorzamos y como quien tiene prisa de acabar. dirigiédose al General Obregón. cuando todo está en silencio. en San Luis Potosí. lo de pintura está terminado. ni sus hermosas imágenes importadas de Italia. le dijo: "Ordene que se destruya lo que está hecho. a ver si todo estaba dispuesto para el almuerzo. está mejor que no lo construyan. ¿Qué le falta para que esté terminado? Y Don Santos contestó: "Como Ud. Dio media vuelta y yo me fui al comedor. no pude acompañarlos. y por las muchas ocupaciones que tenía en mi casa. como siempre acostumbraba. es decir. ¿Quién te metió en la cabeza hacer un oratorio en la casa? Nadie.ordenó que se hiciera´. para rogar a Dios por ti. Güera.del Gral. ordenó que se le pusiera un telegrama al General Tomás Urbina. viendo que se construía una pieza. pero a mí no me hace falta. aunque no luce ya su hermoso altar. fué una idea mía. se necesita un ebanista". habiendo llegado una semana más tarde. El Oratorio se terminó más hermoso de lo que yo me había imaginado y aún ahora. por tener algún pendiente. un Oratorio en la casa no es más que un lujo. naturalmente Pancho llegó hasta el Oratorio y se quedó estupefacto. ve. -por supuesto iba enojado-. "Pues ya ordené que lo tiraran". Y mi marido le preguntó: ³De esos ¿dónde hay?´ ³En la casa de UNNA´.

con algunos de sus oficiales.cuartito es todavía mi orgullo. Como yo nunca discutí sus órdenes. a la altura del puente. a hora temprana. me siento tan orgullosa y satisfecha de él. para mandarlos a Chihuahua". abrazados de sus perros y tapados con periódicos y al preguntar a qué se debía aquello se le contestó: que eran chiquillos que no tenían hogar. perdonarle los malos ratos que me dió. inmediatamente le di los pasos necesarios. me lo habría mandado tirar. Tres días más tarde llegó la chiquillería que venía a cargo del Sr. por la buena. Pedro Rodríguez. para cumplimentar sus deseos. se hicieron los catres de campaña. por una descompostura y todos se bajaron a bañarse en el río y luego que dieron la orden de partida. y me contestó: "Una mañana andando mi General. estando mi marido en la Capital de la República. Al preguntarle cómo se habían portado en el camino. porque me recuerda cada vez que lo veo. cuando mis palabras dichas sin saber el resultado que iban a tener. se dotó a la cocina de batería y se proveyó la despensa de todo lo necesario. unos ya estaban vestidos y los que no lo habían hecho. Inmediatamente ordenó. hicieron cambiar los sentimientos de mi marido y aún reflexiono: Si yo hubiérale contestado de distinta manera. EL GUERRILLERO RECOGE 300 CHAMACOS En diciembre de 1914. o en las banquetas. un día me envió un telegrama que decía: ³Por el tren de mañana. al pasar el Río Conchos. te mando como 300 chamacos. para que me ayudara en este asunto y de allí me fui a la Fábrica de Ropa "La Paz". de que mi marido. ordenó que fuera una Obra lo más hermosa posible. durmiendo en las bancas de las plazas. que al siguiente día. cogieron su ropa en la mano. y así abordaron el tren. ni familia. camisas y demás prendas de vestir. 78 . señora! A veces creí que llegaría con menos de la mitad a Chihuahua. arréglales alojamientos en la Escuela de Artes y Oficios´. fueran recogidos aquellos chamacos y llevados al Cuartel de Zapadores. figúrese Ud. en las calles de la capital. la satisfacción que me causa. D. Corl. a quien interrogué para saber cómo Pancho había recogido tanto chamaco. como todo ser humano. sábanas. Entrevisté al entonces Director del establecimiento Sr. Y una vez más me he convencido. donde se hicieron colchonetas. encontró un sinnúmero de chiquillos. Siempre que recuerdo este hecho y otros por el estilo. que esto es bastante para. se detuvo el tren. concedía todo lo que uno quisiera y aún más. en los talleres de carpintería de la misma escuela de Artes. pues ya les parecía que los dejaba allí". es casi seguro. me contestó: "¡Ay. pues yo no tenía tanta pretensión para mi Oratorio y él sin pedírselo. Antonio Ruiz.

siendo el Director de la Banda. pues había carpintería. de la misma edad. dispuse el traslado de ellos a la Escuela de Artes y Oficios. Lázaro Olvera. pero en todos se reconocía el regocijo por venir a conocer algo distinto de lo que ellos estaban acostumbrados a ver. otros narraban todo con la inocencia propia de su edad y con el estoicismo del que desde niño ha visto frente a frente la adversidad y está ya habituado a todo lo malo ya todos los vicios sin esperanza de redención. sólo quedaron alojados en la Escuela de Artes doce de ellos. oía sus quejas a sus peticiones. existe parte de la maquinaria que entonces se instalara. gran número de ellos lograron aprender oficio y algunos viven en esta Ciudad. que cuando tomó la Plaza el General Francisco Murguía. lavando y tratando de hacerlos adquirir buenos hábitos a aquéllos niños desheredados de la suerte. los autorizó para abandonarlo si querían. llevados de su instinto de libertad. Estos me cuentan. hasta adquirir el oficio que les da la vida. de los que no se volvió a tener razón. no siendo posible recapturar a veinticinco de ellos. me encontré un amigo 79 . imprenta y clases de música. otros en el tranvía. rapando. refugiándose en las casas vecinas y corriendo hasta donde se les pudo dar alcance. músico también. vivarachos. entre ellos había unos decididores y alegres. que desde aquel día tendrían un techo. En la Escuela de Artes. pues siempre encontré digno de encomio el gran cariño que mi marido sentía por los niños y ayudada por varias personas. era conmovedor ver aquel hombre fuerte.Con enorme regocijo.. José Molina. es músico de la misma Escuela. conmoverse ante las demostraciones de aquellos chicuelos. En cierta ocasión. Cuando mi marido regresó a ésta les hizo la primera visita. taller mecánico. Don Antonio Villalva. en aquella época. de 26 años de edad y de oficio carpintero: Pedro Hernández. el Sr. la mayor parte de ellos lo hicieron. fragua. que tuvieron y tendrán para su protector. En cambio. intentaron muchas veces recobrarla. pues la mayoría no tenían familiares. en aquellos terribles días de lucha. palabras de gratitud y cariño. pues el mismo Subdirector del Plantel. Aquellos pobres pájaros cautivos. templado en las luchas. contaban casos verdaderamente dolorosos algunos. pero los aludidos permanecieron en él. En mi último viaje a la Capital de la República. se procedió a proveerlos de ropa y durante varios días los encargados de cuidarlos no descansaban en el aseo. Alojados aquel mismo día en la citada Escuela. Diariamente los visitaba yo personalmente. o bien las narraciones de la vida que hasta entonces habían llevado. y les daba igual estar en una parte que en otra. inconscientes del bien que recibían y llevados por sus antiguos hábitos. otros meditativos. lograron romper el candado de la puerta falsa del edificio y se escaparon en bandadas. siendo acomodados en coches. alimento y educación.

Mi marido les prometió que desde el día siguiente. al terminar el festival. carne y cuando nada se colecta. y la carne se entregaba directamente del Rastro. pan y leche. ya por que se les prestara una vaca. carecen de todo eso. La leche se las entregaba la lechería "El Vergel". era para demostrarnos su agradecimiento y para que él se diera perfecta cuenta. a la cual invitamos al Sr. los hay tan pequeños que apenas podían andar solos. aunque luego les retiraban su ayuda y a los chiquillos les faltaba el sustento. y el Sr. Pidió hablar con ella. habiéndosele contestado que era Sor María de los Angeles Escajadillo. con su producto. que entonces tenía Don Pedro González. La fiesta que acababan de hacer. lo que le permitía que en ciertas temporadas pudieran tomar leche. se bajó el telón. él daría orden. para ser internados en la Escuela de Arte y Oficios. LA AMIGA DE LA OBRERA Una tarde se presentó a nuestra casa. había hecho una fiesta en el teatro de los Héroes. una comisión de damas a invitarnos a una tamalada. que las monjitas encargadas de la ³Amiga de la Obrera´. El Sr. para que se les entregara. contestándole que por la filantropía de muchas personas. para arbitrarse fondos para su sostenimiento. porque después de nuestra merienda. uno de los chamacos que el General Villa recogió de México y que mandó a Ud. Mientras saboreábamos los ricos tamales y un delicioso atóle.de aquella época y me dijo: ³En la hacienda del General Juan Antonio Acosta. Con lo que se reúne de las cuotas que dan algunas personas. habiéndonos honrado con su asistencia. carne. a todos los asilados en este plantel donde hay chiquillos de todas las edades. se les puede comprar pan. se acercó a aquellas criaturas y cogió el más pequeño en sus brazos. General preguntó quién era la encargada de aquellos niños. quién siempre la recuerda con cariño´. de lo que hacía en aquel Plantel. que cómo hacía para sostener aquellas criaturas. presentamos en el foro. no pudo contenerse y cuando menos lo pensábamos estaba en el foro a nuestro lado. en el que los allí asilados aprendían además de su Instrucción Primaria. o por que se les mandara tal alimento de alguna casa. está de administrador Vicente Valdéz. General Villa. El agasajo de aquella tarde. el pan. a Chihuahua. de la panadería de Don José Valdés. General que los contemplaba desde su platea. trabajos manuales que les sirvieran más 80 . que ahora les hace falta. compraremos ropa. suficiente para aquellas criaturas. habían preparado en honor nuestro. las monjitas platicaban a los demás invitados lo siguiente: ³La amiga de la Obrera´. fuimos invitados a visitar los distintos Departamentos. a quien le preguntó.

Gonzálo Morales y Felipe Palomares. no aguanté la curiosidad de verlo. Mi marido lo vió con mucha atención. le dijo: "Bueno. más tarde te mandaré a un Colegio". DE COMO TENIAMOS TANTO CHAMACO EN LA CASA Ya estaban con nosotros los muchachos Florentino Baray. pero habiendo dicho el Oficial de Guardia que era un chamaco de esa edad." Habiéndolo consultado con las monjitas. Mientras la División del Norte. le vino a decir a mi marido que un chamaco como de seis años quería hablar con él. Leonel Olivas. soy huérfano. quiero que Ud. pero aquel niño buscaba un hogar. para ayuda del asilo. permitieron que nos lo lleváramos a nuestra casa y fue a aumentar el número de ³hijos´. por ser el más pequeño. que a Cuco lo tenían los muchachos grandes. Y si te portas bien y eres un buen niño. me asomé a la puerta. el Oficial de Guardia. era Elías Morones. "La Amiga de la Obrera". ahora empleado de una Ferretería de esta ciudad. mi padre murió en uno de los combates de San Pedro de las Colonias y mi madre. quien ya estaba recogido. lo cogí de la mano y lo introduje a nuestro cuarto. quieres quedarte con nosotros. sobre todo en bordados a mano. cuando una noche. llegó hasta donde estaba mi marido. seguramente porque notaban que yo. unos de mi marido y otros recogidos. El chiquillo así lo prometió y fue uno de los que cumplió tal promesa a pesar de su corta edad. a quien Pancho cogió en sus brazos para acariciarlo y al irnos a venir le dijo en tono suplicante: "Yo me quiero ir con Ud. que vivían a nuestro lado. dijo llamarse Refugio y desde aquel día lo llamamos Cuco. estando en uno de los carros del tren. me recoja y me eduque". Fue esa misma tarde. El chiquillo a que me refiero de aquella época. cuando recogimos a un chiquitín de tres años. recibió diariamente lo ofrecido por mi marido y también alguna vez. Sería verdad o sería mentira. se le cuadró y le dijo: "Mi General. objetos que eran vendidos o rifados. Ramón Urbina. bañado de petróleo y a punto de prenderle 81 .tarde para la lucha por la vida. estuvo en esta ciudad. y yo. sabiendo que tiene Ud. mi marido. los más grandes le vieron con animadversión. lo mismo se aprendía cocina. había dicho que le dijeran que volviera otro día. haga igual conmigo. al Iado de los demás niños que ya tenemos. ropa. le tenía más consideraciones y hasta este extremo llegaron: Una vez me informó el encargado de cuidar los caballos. Tantos niños recogidos. repostería. costura. vino una bala perdida y la mató. a quienes considerarás desde hoy como tus hermanos. hasta la más rica canastilla. allí se confeccionaba desde la colcha hecha también a mano. y después de meditar un momento. catres y colchones. se le paró enfrente.

un cerillo y que si no llega él tan a tiempo, tal vez lo hubieran quemado. Me apresuré a ir hasta donde ellos estaban y, efectivamente, tenía su ropa mojada en aquel líquido y al interrogarles por qué lo hacían, me dijeron: "Que porque era el más prieto y el más feo". Después de amonestarlos ordené que se les castigara por algunos domingos en que no irían al cine, ni saldrían a ninguna parte, ni tendrían dinero para gastar mientras no se vieran como hermanos. Más tarde vino a aumentar el número de aquellos chiquillos, uno de dos años y medio, llamado Primo Venegas. Era hermano de Pedro, el mesero que traía Pancho en su carro; su padre acababa de morir, y había quedado solo. Aquel niño, como todavía necesitaba más cuidado, a más de su corta edad estaba en estado lamentable, por falta de alimentación y cuidados. Se hizo cargo de él una señora, para que lo atendiera, el que pronto se hizo compañero inseparable de Elías, recogido de la "Amiga de la Obrera", quienes en poco tiempo se acostumbraron a llamarnos a Pancho "Papá" y a mí "Mamá". DE COMO VINO A NUESTRA CASA ENRIQUE "EL MAYOR" Este muchacho como de catorce años, al verlo, se notaba que era de buenas familias, pues en su trato demostraba su educación: vino a mi casa trayendo una carta de recomendación de mi marido, para que lo recogiera y lo pusiera en el Colegio Palmore. En el transcurso de la conversación me platicó ser nativo de Uruapan, que su padre era de los cafeteros de aquella región, pero que cuando el General José I. Prieto, anduvo por aquellos rumbos, se unió a sus fuerzas y se vino al Norte sin consultarlo a sus mayores y habiéndose encontrado con Pancho comprendió éste que sus padres podrían reclamarlo y acordó mandármelo. Aquel chamaco seguramente para granjearse mi cariño, sacó de una bolsa una moneda de oro de a diez pesos, y una navajita y me las obsequió. Al decirle que las guardara mejor él, insistió en que las conservara yo como un recuerdo del día en que había él llegado a nuestra casa. Así lo hice. Reuní a todos los chamacos, para presentarles a aquél nuevo compañero y les leí la carta que Pancho me había escrito, para que ellos lo respetaran y lo quisieran, dado que era el más grande entre ellos. No tardó en captarse las simpatías de todos, no sólo de los recogidos, sino de los empleados de la casa y servidumbre, pues lo mismo le contaba un cuento y le daba por su lado al Oficial de Guardia, que a los de la oficina, para que le permitieran escribir en máquina, y pasaba largas horas charlando con el cocinero chino, con quien un día lo sorprendí conversando con él en su idioma, pues ya le había aprendido algunas palabras. Pocos días después lo puse en el Colegio Palmore, como me había recomendado mi marido. 82

El joven me había dicho que no tenía familiares en este Estado, que todos residían en Uruapan y un día todo compungido, va y me dice: ³Señora: acabo de recibir esta carta de Juárez de un hermano, y me pide que lo auxilie, pues está enfermo en un Hospital". "Habiéndole dicho yo que no era cierto, puesto que me había asegurado que no tenía familiares y al haberle pedido el sobre en que venía aquella carta, todo compungido me dijo que lo había roto y arrojado al cesto de la basura; pero le probé, que su carta fue hecha en una máquina de las de la oficina. Y ya no insistió más. Uno o dos días después, me hablaban de la Tesorería general del Estado y me informan que un jovencito de los de la casa, va a cobrar un recibo por $200.00 firmado por mí, preguntándome si lo pagaban, pero como yo nunca acostumbraba pedir dinero a esa dependencia oficial, ordené que no lo pagaran. Me mandaron de la Tesorería el recibo y, al verlo, pude comprobar que estaba muy bien falsificada la firma. Cuando estuvo en mi presencia y viendo que aquello podía llegar a oídos de mi marido, me suplicó que lo perdonara y que aquello lo había hecho porque quería tener dinero, para ir a ver a su hermano, que como me había dicho antes, estaba en C. Juárez enfermo y a proponerle yo, que le telegrafiaríamos a la Agencia Financiera, para que lo buscaran y lo ayudaran, se negó a darme su dirección, por lo que pude comprobar que todo había sido mentira. Por todo esto y con una amenaza que le hice de avisarle a Pancho para que recibiera un castigo, me ofreció no volverlo a hacer y enmendarse, no volviendo a contar mentiras para que le tuviera las mismas consideraciones que anteriormente. Hace como cinco años, viniendo yo de México, en Estación Sarabia, subió un Oficial y sin que yo le esperara, me abrazó por la espalda. Viendo mi sorpresa me dijo: "¿No me conoce Ud.? Soy Enrique "El Mayor", que viví con Uds. en Chihuahua; sólo que ahora ya soy Mayor del Ejército y no como en aquélla época, que no era "Mayor", ni del Ejército, sino un simple aventurero´ Al interrogarle de como sabía que allí venía, me dijo: ³Me avisaron de México, que Ud. venía en el tren, y como saben que yo viví en su casa porque siempre se los platico a mis compañeros, estaban seguros del gusto que me daría al saludarla´. Así se vino conmigo en el tren hasta la siguiente estación. PEPA VALDEZ Al regresar mi marido de uno de tantos viajes al Sur, habiendo hecho parada en Estación Ortiz, se bajó para dar, un paseo por el andén, cuando al acercarse a un grupo de jovencitas, que habían ido ha esperar el tren, (es costumbre en los pueblos pequeños, formar grupos las muchachas para ir a la estación, pues es la única gente que ven y de la que esperan ser vistas) tal vez no faltó quien les dijera que allí iba Pancho Villa, pues en aquel grupo 83

se hacían comentarios desfavorables a mi marido y éste, al notarlo, se acercó y estuvo oyéndolas; y no pudiéndose aguantar más, se acercó a ellas y preguntó a la que tenía la palabra: "¿Muchachita, Ud. conoce a Francisco Villa?´ A lo que la interrogada contestó, que no. Pancho se retiró, siguió dando vueltas y la jovencita siguió su conversación sobre el mismo tema. Por segunda vez mi marido se dirigió a ella y le dijo: Muchachita, con que Ud. no conoce a Pancho Villa, ¿Verdad? Pues yo soy´. El pánico se apoderó de ella y de sus acompañantes, cuando Pancho ordenó a uno de los de su escolta, que la pusiera en el tren para llevarla a Chihuahua; al protestar ella, le dijo Pancho: "¿Por qué se expresa en esta forma de mí? Ni siquiera me conocía«.. ¿O le he hecho algún mal a Ud. o a los suyos?´. Hubo protestas entre los allí presentes, pero no pudieron convencer a Pancho; la señorita fue puesta en el tren y conducida a Chihuahua. Cuando el tren se puso en marcha, el General Angeles, que acompañaba a mi marido en aquel viaje, se acercó y le preguntó: ³Mi General, ¿para qué se trajo esa señorita?´. A esta muchachita, le han inculcado que Francisco Villa es bandido, que roba, que mata, que viola a las mujeres y esa idea tiene ella de mí; pero no ha pasado ninguna mala intención por mi mente; la traje para mandarla educar y cuando esta muchachita vuelva a su pueblo, va a ser una defensora mía y tal vez haga que muchos otros, cambien de opinión hacia mí". En el camino puso un telegrama al Sr. Matías C. García, Director de Educación en el Estado, diciéndole que fuera él y su esposa a la llegada del tren. Al llegar a Chihuahua, les dijo: "Les voy a entregar a esta joven, que me traje de Estación Ortiz". No sé si he hecho bien, o he hecho mal; pero Uds. Juzgarán después. Quiero que se encarguen de su educación, poniendo todo su esmero para que en el menor tiempo posible vuelva al lado de los suyos, con una opinión diferente de la que ahora pueda traer. No sé qué familiares tendrá. Hay ella les dirá y Uds. se dirigirán a ellos, pues yo no he tenido tiempo de platicar con ella. Ya les daré una orden, para que se le pase una pensión. Yo la conocí a mi regreso a Chihuahua, pues cuando eso sucedió aún vivía en El Paso Tex. Y para prueba de que ella había sabido aprovechar el tiempo, en su primera visita que me hizo, fue para obsequiarme un cojín bordado por ella misma, algunas labores de mano, como pinturas, habiéndose aprovechado en otras materias. Ya ella se había dado cuenta del beneficio que estaba recibiendo de mi marido y en muchas ocasiones tanto ella como sus hermanas, pues 84

Yo digo que este acto de mi marido. Villa castigó secuestrándola y sometiéndola a un tratamiento reeducativo. su comentario fue éste: "Francisco Villa se robó una muchacha por la fuerza.Srita. a servir en la casa de la familia García. nos lo demostraron. pues del noventa y cinco por ciento de los testigos. a quien el Gral. El General Angeles. ella me contó que después del incidente. pero ella al morir les pidió que no le guardaran rencor. se marchó a los Estados Unidos y nunca más volvió a procurarla. ni fueran a pensar mal de ella como lo había hecho su novio. siempre que venía la visitaba. el novio de Pepa. la subieron al tren y quién sabe cuántas otras cosas más. Días después de su arribo á ésta. pues tal vez fue uno de los que tomaron por mal lado la acción de mi marido. fue reprochable a la vista del público. 85 . se vino su hermana mayor Epifania del mismo apellido. Pepa Valdéz. pero en el fondo ¡qué distinto!´ Como esta anécdota la escribo con autorización de su hermana. (En la extrema derecha) carecía de padres. como si quisiera cerciorarse de que ella aprovechaba el tiempo y si Ie había servido aquel incidente. para estar al cuidado de la educanda. para comprender la acción que mi marido estaba haciendo por su bien. nunca se olvidó de ella.

Nos sentamos mi marido y yo. estuvo contando algunos chistes como de costumbre y yo para adentro me preguntaba: ¿Lo que he visto en mis espejos había sido una alucinación? Como a las tres de la tarde nos levantamos de la mesa y mi marido se fue a la recámara para dormir siesta. me vino a la idea mandar confeccionar desde que ocurrió la muerte de Chale. Estos daban vueltas a lo largo de la pieza. yo me levanté para dar órdenes a los cocineros y después seguí a mi marido 86 . Más tarde me di cuenta que la casa se encontraba rodeada de los "Dorados". de tal manera que de mi recámara podía fácilmente darme cuenta de lo que pasaba en la sala y aun de la puerta del jardín en donde estaba la escolta. éste como si nada pasara entre él y mi marido. A los pocos momentos llegó mi marido con el General Obregón y muchas personas. Sin embargo. para comprobar con ella que la comida no estaba envenenada. además había otra mesa en seguida. yo sabía que mi marido tenía infinidad de enemigos y siempre estaba temerosa que alguien tratara de asesinarlo cobardemente. mientras yo estaba pendiente frente a mis espejos. se daban cuenta de lo que pasaba y se quedaban en el Hall de la casa y así fue creciendo el número de ellos. que varias personas a quienes les he platicado este episodio de nuestra vida. quien en varias ocasiones fue nuestro huésped.OBREGON A PUNTO DE MORIR Había yo colocado espejos en mi recámara. nuestro primer cocinero-. Quizá si mi marido se hubiese dado cuenta de ello. Debo mencionar aquí. se han reído maliciosamente y me han acusado de que tal idea fue hija de los celos. En nuestra casa constantemente se hospedaban personas. y cada vez era más evidente el coraje en el semblante de mi marido. muchos de ellos prominentes personajes de la política y que tenían en peligro sus vidas a cada instante. en la sala y en el recibidor de mi residencia. Uno de esos personajes era el General Obregón. Por mis espejos colocados como estaban. Una mañana. por las que yo sentía responsabilidad y no recuerdo un solo día en que no se sentaran a nuestra mesa un crecido número de amigos. que casi siempre se ocupaba y un comedorcito anexo y en algunas ocasiones había que servir hasta dos veces. se llegó la hora de la comida. con el mismo buen humor de siempre. y preocupada en el trabajo de los cocineros. podía ver a cualquiera persona que entrase a la casa. me fui al comedor y ordené a uno de los meseros que anunciara que la comida estaba servida. pues a cada momento los vigilaba para hacer uso de mi cuchara de plata que. me di cuenta de que en la sala discutía acaloradamente mi marido con el General Obregón. fácilmente cuando un extraño se colara en ella. hubiera creído lo mismo. y sin duda mis espejos hubieran corrido una triste suerte. mi objeto era otro. algunas personas que llegaban. a la cabecera y al Iado de él el General Obregón. como digo en una anécdota anterior. pues había asientos en nuestra mesa para veinticuatro.

entre muchas cosas. ni dices mal. para darle las gracias por haberme salvado la vida en aquella ocasión. excusándose de no sentirse bien. va a fusilar al General Obregón y a nadie quiso oir. salga rumbo al Sur. Obregón. Lo que dijeron. por él". Después de haber descansado un rato.y al pasar por el Hall. Robinson. pero por muchos años más será Francisco Villa el asesino del compañero. todavía me asombro del resultado de mis palabras. Mi regocijo no tenía límites. no obstante. De uno de ellos se desprendió el General Angeles. si él así lo cree conveniente. De los protagonistas de aquella época. T. no quiero que mañana o pasado digan. lo que pasó entre ambos y los allí presentes. Jefe de la Policía en Aguacaliente. Volvió sonriente a verme y palmeándome la espalda me dijo: "Ahora si ya todo pasó". en compañía de mi General Obregón´. el General Villa. asesinó a su compañero y huésped". quien poco después se presentó y le ordenó mi marido: ³Dé orden de que pongan el tren del General Obregón. lo que sí sé es que Pancho no asistió aI baile. había algunos grupos de personas platicando. al que tuve el gusto de encontrar después de tantos años. pero no me dijo ni media palabra. ni dices bien. mañana toda la Prensa extranjera dirá: "Francisco Villa mandó asesinar a su compañero y amigo y sobre todo su huésped. le ordenó que llamara a Javiercito Hernández. el maquinista. -éste fue uno de los más leales-. que le darán esta noche.. pues se me presentó la oportunidad de 87 . vino a mi encuentro y me dijo: "Señora. a ver que hace Ud. que fueron dichas aprisa y sin pensarlas. que Francisco Villa. en que fuimos huéspedes de Ud. se levantó de la cama donde estaba recostado y llamó al Jefe de la Escolta. y quien profundamente emocionado se acercó a mí para decirme: ³Señora durante dieciocho años he buscado esta oportunidad. para que fuera a Ilamar a Jacobo. para que cuando salga del baile. Yo mientras formaré una escolta para que lo acompañe hasta donde está su gente. hoy me ha puesto de parapeto en Sonora y ya me cansé de sus cochinos actos" a lo que yo le contesté: que estaba muy bien hecho. Luego continué: pero si tú fusilas al General Obregón. yo no lo supe. Yo esperaba que me dijera. Ahora que han pasado tantos años. me atreví a preguntar a mi marido: ¿Qué pasa entre Uds. sólo existe ya uno: el entonces Capitán Carlos. yo me fui a mis ocupaciones habituales. ni quién te aconsejó. que está la Quinta rodeada por los "Dorados" y retiraron la banda que venía a tocar? a lo que él me dijo: "Voy a mandar fusilar a ese tal por cuál de Obregón. Comprendí que esa comisión me era sumamente difícil.. dado que iba de por medio su honor militar. pues tu sabes que la hospitalidad es sagrada en todas partes del mundo y dentro de cien años dirán: "Francisco Villa hizo bien en fusilar al Gral. que a mí qué me interesaban sus actos. Baja California. del amigo y del huésped".

en los estudios de la Metro Goldwing Mayer's Co. pero como ellos me llamaban "Mamá".demostrarles a las personas que me acompañaban en mi viaje a Los Angeles. de hacer perdonar. Mayo 3 de 1934". ³Tomado de mi libro inédito ³Hombres y Cosas de la Revolución" como un testimonio de gratitud a Doña Luz Corral Vda. -Carlos T. Yo me he propuesto escribir un libro. la esposa legítima de Pancho Villa. cuyo texto es el siguiente: DOÑA LUZ CORRAL "Si hay algún ejemplo que valga la abnegación de la Mujer Mexicana y de otras muchas de las virtudes con que hemos a menudo de alabarla. en relación con el peligro de muerte en que se vió el Gral. sino de mi marido.. como a nosotros aquélla tarde. en su visita a Aguacaliente. al ir a visitar los trabajos de construcción de la casa y Escuela en nuestro Ranchito de la Boquilla. que titularé "Hombres y Cosas de la Revolución". la figura del guerrillero. detuvo su carro y les preguntó de dónde venían y qué andaban haciendo. De Villa. modesto guardián que sin hacer notar a los extraños. Robinson. ella forja y modela por su cuenta. Cal. sabe torcer las desordenadas inclinaciones de su marido. Robinson prosiguió: -³Han pasado tantas cosas desde entonces«. a los hijos de aquel sembrador de tempestades". Al verlos Pancho. y en él me he permitido dedicarle a Ud. ni para los hijos de ambos. que se dirigían a la ciudad. nos encontramos dos hombres con su maleta al hombro. A cuántos no salvó. Ni para sí. Carne de sufrimientos. la veracidad de lo que les había platicado la tarde anterior a este encuentro con el Sr. por un nuevo cauce. ha tratado de hacer valer en nombre de Pancho Villa. Debo hacer la aclaración. de poner freno al instintivo salvaje y de detener a la muerte a cuántos no salvó. PEONES DE LA BOQUILLA Una tarde. vive ella sus últimos días con la seguridad de hacer sembradores de trigo. la ternura y el ruego de esta mujer que vive aún en quietud y en olvido.. que dejó su huella por extensos lugares del suelo de México. Obregón cuando fue en Chihuahua nuestro huésped. Doña Luz. Robinson. Robinson se refiere. Baja California. a 88 . El Sr. muchos de nuestros amigos estaban bajo la impresión de que eran hijos nuestros. de que los hijos a que el Sr. siempre en acecho de la oportunidad de calmar. Con todo respeto. aquí está el ejemplo tan modesto como elocuente de esta mujer. una página. no eran hijos míos. a los herederos de aquel impulso devastador. Símbolo de Madre Mexicana. por capricho popular. México. doña Luz Corral. que se queda lejos del radio luminoso en el centro del cual se mueve..

el caso es que tengan algo que hacer. decidir que vestido se iban a poner y todas esas cosas de mujeres que son tan latosas y toman tanto tiempo. pero que se les había dicho no poder ocuparlos. hubiera encontrado quien le hubiera tendido la mano. las veces que él me llamó. igualmente al telegrafista y al Jefe de la Escolta de la casa. Mi "Brigada". ¿Ve aquel cerro? Ponga a estos hombres a que bajen aquella piedra y cuando la hayan bajado. Mi marido les ordenó que se devolvieran y así lo hicieron. Ud. Pancho había telegrafiado preguntando por mí. para que me ayuden a casar a Máximo García. PRISIONERA DE MI MARIDO Cuando el General Máximo García se iba a casar en C. si no había trabajo para aquellos dos hombres y habiéndosele contestado negativamente. preguntó otra vez. comadrear un poco. que la vuelvan a subir. que hacían las delicias de cualquier fiesta o paseo. para que ellos tengan que llevar a sus casas. Naturalmente para ir a siete y ocho casas distintas. sin que le contestara por lo que mi marido se puso terriblemente enojado. pues en el telegrama le ordenaba que me mandara presa. Lerdo. le preguntó. a quienes mi marido llamaba "Brigada".´ Después de haber leído el telegrama. ¿Qué pasaría por su imaginación? Más tarde se presentó el General Limón en mi casa y me dice: "Señora. estaba compuesta de más de doce muchachas: unas feas y otras guapas. diciéndome: ³Ven con tu brigada. les paga su jornal diario. ahora no habría quien lo llamase bandido. Ya en presencia del encargado de los trabajos de construcción. recordando que si en su camino. le dijo mi marido: ³Mire. naturalmente. estuve fuera de mi casa toda la mañana. para pedir permiso de que me acompañaran a Torreón a cumplir con los deseos de mi marido. pues se habían dado cuenta del enojo de mi marido.lo que ellos contestaron. Dgo. Yo pensé en aquél momento: mi marido da esta orden. con el objeto sin duda de hacerme algún encargo. El. Al fin me dijo: 89 . pero yo no estaba en casa. Cuando regresé a mi hogar. ordené mi carro y me fui a las casas de los familiares de las muchachas. pero todas ellas alegres y bulliciosas.. ahora mismo sale el tren por Uds. tengo esta orden de mi Jefe" yo no me enteré de la orden y le dije que cumpliera con su deber. porque de otra manera tal vez se verán obligados a robar´. Durante mi ausencia. estando mi marido en Torreón. que venían de buscar trabajo en la obra del Rancho. todo mundo estaba azorado. por no haberme encontrado en la casa. se encontraba en una ardua disyuntiva. recibí un telegrama de él.

Me acompañaba también Martinita. Se encontraba de muy buen humor. buena sombra le cobija.³Señora. Tomé el tren acompañada de mi "Brigada". ¿Por qué no se va Ud. a El Paso. de Carrasco y como mi marido se imaginó que yo iba a echar de menos ese agasajo. En medio de un grupo estaba mi marido. que era Don Rayo Reyes. por fin a lo lejos distinguimos las luces de Gómez Palacio. estaba la música en la estación y en cuanto me veía el Director de la Banda. no parecía sino que él no quería que recordáramos lo que había pasado antes. platicábamos y reíamos como de costumbre. fué la primera disculpa que me dio. por lo tanto. pues una de ellas repuso: "El que a buen árbol se arrima. con tu proceder pareces demostrar. la hermana de Pancho. les aseguraba que si no estaba esperándome. quien estaba de acuerdo conmigo. en que si Pancho no venía a esperarnos nos quedaríamos en el tren. también las de C. o buena pedrada le arriman´ Para ellas. Ya de allí nos dirigimos a la casa donde estaba hospedado. Durante el camino. y algunos que lo acompañaban. Lerdo y luego las de Torreón y poco a poco fueron tomando forma aquellos bultos que se veían paseando por el andén. por eso no vino a recibirte´. como si yo hubiera cometido alguna falta? No. Al fin allí tenía que estacionarse. que siempre a donde quiera que iba. señor. Después de los saludos y preguntas de rigor. solamente una duda me molestaba: ¿Estaría Pancho en la estación a esperarme? Les hacía esta misma pregunta a mis acompañantes. Iba con mi conciencia tranquila y segura de que no me pasaría nada. mientras se le pasa el coraje a mi General? Yo me reí de buena gana y le contesté: ¿Pero qué voy a hacer a El Paso? ¿No sería eso. hoy convertido en Casino Español. 90 . sin duda alguna. yo no bajaría del tren hasta que él viniera a buscarme: sólo una cara se veía afligida y era la del Jefe de la Escolta de mi casa. Tex. ya había recapacitando y se había dado cuenta de lo injusto de su orden. e iré como él ordena que vaya. que tu mujer es una libertina y que tú no tienes confianza en ella. quiénes no habían querido abandonarme en ese momento. como acostumbraba. yo me resisto a cumplir con esta orden. te pido una explicación. Pues debo de decirles. un tango que tanto me gustaba y en seguida "El Adiós". pero yo me acerqué diciéndole: Qué bonito lo haces. y al ayudarme a bajar del carro me dijo: ³La música la mandé a Lerdo. tocaba "El Choclo". yo conozco bien a mi marido. eran amargos aquellos momentos que yo vivía y en que se pone a prueba la fidelidad a la persona amiga y a quien se acompaña en un trance apurado. Haciendo estos comentarios y otros muchos se pasó el tiempo.

ya no tiene importancia". porque anoche sacaron la música. pero no lo hice. Lo que les prometí hacer. Y ordenó que se dieran libres al Jefe de la Escolta y al telegrafista y como para querer que no se hablara más de lo que había pasado.El General Francisco Villa y Luz Corral de Villa Todas estaban pendientes de lo que él fuera a contestarme. porque nos tiene presos "Gorra-Gacha". y sólo me dijo: "Eso ya pasó. dieron gallo. para poder ir a los novios". Y yo le contesté: haz hecho bien. nos fuimos a la sala para recibir la 91 . quienes me hicieron señal de que me callara y diciéndome mi hermano: "No digas nada. hicieron un escándalo fenomenal. pues le dijimos al Jefe de la Escolta. Dile a Pancho que nos deje libres. Se sirvió la cena y terminada ésta. Después bajé a la cocina para ver qué se había preparado para la cena y a los primeros que encontré allí fue a Marcos y a Martín. y ya vamos a cenar para irnos pronto. porque yo sabía bien que mi marido tenía razón castigándolos y los demás dirían. quebraron los focos de la calle y me ví obligado a proceder así´. antes de que se dé cuenta. pues los tengo presos. que no se castigaban porque eran de mi familia. que llegabas tú y que nos dejara venir a saludarte. (así solían llamarlo). me dice: "No esperes que esta vez vayas a ver a tu hermano Marcos y a Martín López.

a ofrecernos la fiesta. ATANDO CABOS Una vez me mandó llamar de Aguascalientes mi marido y. acabábamos de comer.visita del General García. en medio de un regocijo general. pues permanecíamos en el mismo tren. levantándose poco después desesperado. nosotras nos levantamos y nos fuimos a nuestro departamento. Al siguiente día se efectuó el matrimonio García-Torres. no sin pensar que en el departamento que acabábamos de desalojar. Las muchachas estaban pendientes de que saliera. fui yo. Las familias de ambos contrayentes eran sumamente apreciadas en aquel lugar. escoltado como había llegado. cuando pasó un incidente desagradable. se levantó la novia y ejecutó "Río Rosa". la que tuvo que reñir con mi marido y con justicia. para curiosear. fue una comisión de señoras. Precisamente el día que se daba la fiesta. Aún estábamos de sobre mesa. Me admiré que aquellas piezas estuvieran allí y acabé por convencerme de lo que había pasado entre ella y mi marido. fui acompañada de mi "Brigada". Al acercarse alguien al piano y solicitar que tocaran. quien al saber que iba. pero no llegó a dormirse. los que tal vez llevarían la orden de fusilamiento. por el acto de insubordinación que había cometido. 92 . justamente con las familias que habían salido de Guadalajara. cuando se presentó una escolta que traía preso al General Triana. para cuyo acto quedó arreglado de la manera más artística. que había sido huésped de mi casa. me preparó una fiesta. como siempre. que era la predilecta de su futuro esposo. pues el pueblo asistió en masa a presenciarlo. pues nadie se atrevió a preguntarle lo sucedido y él se acostó a descansar. su prometida y familiares de ambos. En esta época era Gobernador de aquel Estado el General Don Benito Díaz. de las que formaban la Colonia Tapatía. A esta fuerza se agregaron unos oficiales. pues estaban seguras de que sería guapo. se discutía acerca de la responsabilidad del General Triana. Momentos después llegó Pancho a nuestro gabinete y me pidió un vaso de limonada. Por este hallazgo. y cuál no sería mi sorpresa al darme cuenta de que estaba una que antes regalé a una señorita de Guadalajara. como queriendo deshacer una cosa que ya no tenía remedio. a la que mi marido prometió que asistiríamos. las muchachas se fueron de allí. Allí nos pusimos a platicar acerca de la fiesta que se daría esa noche. yo entonces traté de seleccionar otras piezas. cuando Villa evacuó aquella plaza. habiéndolo visto poco tiempo después. Esta se daba en el Teatro Morelos. Otro día de nuestra llegada.

Terminado el programa nos sirvieron un "Te Rosa" en el mismo foro. A esto sencillamente yo le llamo ingratitud y en seguida lo demostraré. para corresponder a las finezas que habían tenido para nosotros. para estar lo más cerca posible de su casa en Guadalajara y aprovechar la primera oportunidad para regresar a ella. para que con ello llevaran la impresión de la fama que ya tenemos. la música tocó una marcha. procuré hacerles su estancia en ella lo más agradable posible. disculpándolo a él de no poder asistir por encontrarse indispuesto. compuesta del Señor y la Señora. admirablemente. lé mandó hablar a Don Enrique Pérez Rul. que declamó algo. entre ellas la de la familia Vázquez. Llegada la hora de la fiesta. en él tomó parte la Srita. habría sido mejor que no hubiera venido a presentarse aquí: al cabo no era hombre de acción´ Se tiró en la cama boca abajo y se vio palpable que en el fondo sentía a aquel compañero.Se fue a la oficina. Como a los dos meses me manifestaron sus deseos de regresar a Aguascalientes. por haberse quedado mi marido indispuesto. siguiendóles las Sritas. personas ya mayores y que eran abuelitos de la señorita Vázquez. para que pase una temporada allá contigo? Pues ellos fueron muy finos conmigo en Guadalajara y estoy obligado con ellos´. escusándome de tener que abandonarlo. en mi concepto. Me presentó al público y a los invitados una señorita profesora de aquella Plaza y a mi nombre dio las gracias al Sr. Otro día. o del regreso a su casa. de hospitalarios. recibimos la visita de algunas personas. pero de ello nada. Enrique Pérez Rul. los del Norte. En el curso de la conversación. o me avisara de su llegada a aquella ciudad. nos formaron valla los oficiales de aquella plaza y yo entré del brazo del General Benito Díaz. Cristina Vázquez. Habiendo ido a visitar de nuevo a mi marido a Aguascalientes. una 93 . diciéndome: ³Pobre Triana. como sería el último que pasara allí. Llegamos al pórtico del Teatro. habiéndoles hecho antes una cordial despedida. como dije antes. El programa que se desarrolló fue muy simpático. me dice mi marido: ³Guera ¿No quieres llevarte esta familia. de otra señorita y de un joven cuyos nombres he olvidado. y regresó momentos después. de la colonia Tapatía. a quien le suplicó nos acompañara. A lo que yo contesté que sí. Terminado este agasajo siguió el baile. Que me acompañaban del brazo de los oficiales. Se fueron. Esperé en vano alguna carta donde aquella familia me manifestara sus agradecimientos. Ya instalados en mi casa mis nuevos huéspedes. Les hice una formal invitación y ellos aceptaron con gusto y al día siguiente salimos rumbo a Chihuahua.

Ya mis lectores dirán. Yo no le dí importancia a aquello. cosa que yo nunca he creído. qué tenía y a qué se debía su pena. pude comprobar que era la misma de esta anécdota. quien las saludó como si no hubieran sido amigas antes y azórate. tendría tiempo para contestarles´ y entonces le habló a uno de sus secretarios y le ordenó. en su casa en Chihuahua". que en aquella población se había casado la Srita. Tex. mi marido tomó la palabra y en tono duro le dijo: ³Lárguese de aquí. pues después del incidente de Aguascalientes. ¡Qué viene ahora con escándalos!´ La cogió de la mano. así es que«. reñía yo con él por un caso parecido al anterior. lo aprobaban.tarde salieron las muchachas que me acompañaban de paseo y a su regreso me traían la nueva. le di la mano para que subiera los escalones y la llevé a mi reservado. pues las más. si será cierto. se entregaban a él fácilmente alucinadas por la fama que en aquél entonces le rodeaba. Al día siguiente. con un periodista X. pues si yo me pusiera a hacerles caso a todas las mujeres que me escriben y me dicen que me quieren.¿Qué no comprendieron que con toda intención las mandé a Chihuahua con ella. -me dijeron. y por la fotografía publicada. a lo que yo me apresuré a ir a recibirla. tú estás loca.. que la había mandado a Estados Unidos.tapada con chal hasta la cabeza. en el cual estaba mi mujer y mis hijos? pero a su regreso su hija siguió coqueteándome y Uds.. lo había seguido. si aún no lo había hecho. Cal. la señora que estuvo con Ud. supe por un periódico que se editaba en Los Angeles.. quien más tarde supe que se llamaba Francisco. que Cristina estaba locamente enamorada de mi marido. Estando en esta actitud entra mi marido. no. Cristina Vázquez. Entrando a él me abraza y se pone a llorar. pues con lo que había oído y presenciado. 94 . a lo que él me contestó: "Anda. esconde su cabeza en mi regazo y sigue llorando. Cuando vivía yo en San Antonio. estando en mi gabinete. para que estuvieran seguras de que tenía un hogar formado. La quise sentar a mi lado. que mi marido se robaba a las muchachas por la fuerza. Sin darle tiempo a que me contestara. Más tarde supe por el cocinero que traía Pancho en el tren. y a poco regresó con un montón en la mano.. Yo no me atreví a preguntarle a mi marido nada. de haberse encontrado a Cristina Vázquez. estando mi marido en ésta. que viene a ponerle mal corazón a mi mujer. En prueba de ello está lo siguiente: Una vez. estaba dicho todo. al tiempo que le preguntaba. llega el cocinero y me dice: "La busca Julia. donde fué a dar a luz a un niño. la echó fuera y cerró la puerta. pero se pone de rodillas. que le trajera las cartas que le diera a quemar. ni siquiera nos preguntó por ti. Por las piezas que encontré en el piano pude comprobar.

por cuyo motivo no me extrañó que viniera a saludarme. Lo que no me dijo es si al hacerlo tendría que invocar algo y si aquella señora lo hizo. pues a ella la había hecho en creer. ¿Ud. un día llegó a mi casa una señora. no sabe que en Camargo. La señora un poco cohibida se despidió y se fue. Después por una amiga. yo creía que tendría muchas en ese pueblo donde tanto lo quieren. no tengo padres. Y si él no tiene más. tenía mi marido. como dije antes. Ante tamaña ingenuidad. UN CASO DE BRUJERIA A propósito de la fama que corría mi marido. Tú dirás si le decimos al General lo que vimos. pues una vez 95 . alucinadas. hay una señora con quien vive el General?´. tal vez será porque la mayor parte de su tiempo lo tiene dedicado a resolver los problemas tan grandes que pesan sobre sus hombros. es casado. aunque me imagino que no fueran iguales en la forma. nos hospedamos en una casa que ella cuidaba y fue precisamente cuando yo la conocí. llegaron un día azoradas y me dijeron: iQué vas! la señora encargada de esta casa es bruja. creo que tiene derecho a más y por mi imaginación pasó lo que dirían aquellas cartas que no pude leer y de las que él. vimos una cantidad de ollas enterradas y en una tiene muñecos con alfileres y en otras animales. años más tarde. que su marido no querría a otra mujer. pero lo que es el destino. yo quisiera irme con Ud. esposa de un General. pero si en el fondo para pedir lo mismo. pero lo suficiente para entenderse. que dicen. aquella mujer. cree. dado el crecido número de mujeres. decía así: "General: Yo soy una muchacha que tengo dieciocho años. al que entramos sin que ella pudiera advertirilo. por el grado que ostentaba y el deseo de compartir con él su celebridad. y yo. no quise ver más cartas. creyó que me iba a sacar una regular pica de dinero.La primera que cogí. tengo X acres de tierra. si a las doce de la noche prendía unos cocos de aceite.. Las muchachas que me acompañaban. por su mucho trabajo. Me imagino que esta señora. porque su marido siguió siendo el mismo. a quien yo había conocido en C. En el transcurso de la conversación me dice: "¿Ud. no consentí en ello. pero si Ud. A lo que yo le contesté: Una«. en su cuarto. lo cierto es que no le dió ningún resultado. era de una Miss de Oklahoma que en no buen español. que yo no me doy cuenta de todos los líos de mi marido? Por lo mismo le suplico no me vuelva a tratar este asunto. me enteré que aquella señora hacía brujerías. murió de balas disparadas por los villistas. Camargo. previendo lo que sucedería. dígame quien es el más bravo de sus soldados y yo me caso con él´. no se había enterado. pues un hombre como él. En una ocasión que fuimos a Camargo..

hermanos del célebre guerrillero. hizo fuego sobre esta desventurada mujer.Gral. que Pancho entró a Camargo. una de las rondas que exploraban por el rumbo del panteón como a las doce de la noche. 96 . marcó el reglamentario ³Quién vive´ y al no escuchar respuesta a su tercera intimación. Hipólito Villa y Coronel Antonio Villa. que murió acribillada a tiros.

que me llevaría a C. le hablé al cocinero para que lo recibiera. porque yo acostumbro comprar en distintas partes la provisión´. pasó una semana y Chale no venía. cosa a la que no dí importancia. llegó un mensajero y dejó en la puerta un tarro con vino. que sabían nunca tomaba licor? Este acontecimiento me dió idea de mandarme hacer una cuchara especial. Fue un hombre leal como el que más. de C. Cuando regresé a Chihuahua. Y yo me dí cuenta. Chale había tomado el vino que llevaron a la casa en los momentos en que yo salía. que había quedado en El Paso. hizo un experimento con un animal. yo voy a traerlo. pues yo estaba segura que Chale vendría a seguir sirviendo con nosotros. mi cuñado. En esos días se había enfermado mi cocinero y no tenía quien desempeñara estos quehaceres. ³Señora. o para mi marido. ni yo. que me pudiera hacer saber si los alimentos contenían substancias venenosas.COMO MURIO CHALE MI COCINERO Mientras me instalaba en mi nueva casa. a quien no tuve inconveniente en aceptar a mi servicio. en la cocina. que una vez que oyó estar pidiendo por teléfono algo que me hacía falta para la comida me dijo. pero resultó que ni él. si fue caso de envenenamiento. para preguntarle sobre su paradero. Juárez. para que comprara lo que creyera necesitar para su servicio. pasó otra semana y decidí escribirle a un amigo de él. Me concreté a decirle a Chale que lo recogiera. le atacó una parálisis y al poco tiempo murió. Le dejé dinero suficiente. para hacer algunas compras. dándosela a comer. Una tarde había llegado Polo. trabajara con Ud. para nosotros. eché de menos los servicios de mi cocinero. En los momentos que yo salía de mi casa de El Paso. Juárez. me quise traer a Chale conmigo. era tan precavido mi nuevo sirviente. Lo que no he podido saber. Su presentimiento había sido fundado y para mí fue una amarga lección. ¿ Para quién era destinado el vino envenenado? ¿Para mi cocinero. que trabaja en "El Gato Negro". pero él me pidió tres o cuatro días. es lo 97 . ya presentía un envenenamiento y no usó la carne y para estar más seguro de ello. Chale era un italiano. Llegué a Chihuahua. y a quien conozco. habiendo muerto poco después. Tanto así que una tarde llegó a la puerta un mensajero trayendo un paquete que contenía carne. que comprendía la responsabilidad que pesaba sobre él. Chale. la habíamos pedido. para tomar el carro. creyendo que él lo había pedido. yo quisiera que Chale. y me dijo: "Güera.

aquel pastel estaba lleno de gusanos. pero sí le digo. le dijo: "Ya sé que me va a mandar fusilar. Y mi marido. pues había sido uno de los que alguna vez. ¿Contra quién iba este nuevo intento criminal? De seguro contra mí. Al siguiente día. los que llevaron a presencia de mi marido. yo he preguntado por él y no lo he podido localizar. alegando tener la seguridad absoluta de que allí se encontraba. dirigiéndose a uno de sus soldados le ordenó: ³Lleve a este señor con el Jefe de Armas y dígale: Que le entregue las armas que le fueron recogidas al hacerlo prisionero. Y aquel señor se fue. Entonces no me preocupé por este incidente. Mandé que lo tiraran y el mesero me dijo: ³¡Válgame señora! aquí la quisieron embrujar´. pero la suerte quiso que nadie comiera de aquel pastel. lejos de disgustarse. no le dí más importancia a aquel regalo. EL VALOR DE UN ENEMIGO En uno de los combates contra los orozquistas. COMO PAGO VILLA UN SERVICIO Fué en los momentos más angustiosos para el pueblo mexicano. y dirigiéndose al cautivo se expresó así: ³Usted puede irse al campo enemigo para que siga peleando en contra mía. vino a buscar a Pancho para aprehenderlo en mi casa.siguiente: Una vez que regresé a mi casa. por toda contestación.". las mismas emplearía en pelear contra de Ud. Al reconocerlo Pancho. al ir a partirlo para la merienda. y entre ellos uno que había sido su amigo y muchas veces antes se sentó a nuestra mesa. pues acababa de pasar la decena trágica. Lo vi. Lo que no supe. que si cien vidas tuviera. tenía bonita apariencia. se guardó en una de las vitrinas y creyendo que más tarde me avisaría por teléfono quién me lo había mandado. pues eran tantos los que se recibían de esa índole. Así me gustan los hombres y le dio la mano´. ya que Pancho se encontraba ausente por urgencias de la campaña. Tal vez la persona que lo envió conocía este detalle. pero hoy que ha pasado el tiempo y he visto y oído tantas cosas. A mí personalmente me tenía ofendida. me dijo uno de los meseros: ³Señora. le trajo un mensajero este pastel´. cogieron algunos prisioneros. me pregunto. porque el mesero no supo decirme su procedencia. es si este hombre en verdad se fue a pelear en contra de mi marido. pero casi siempre sabía la persona que lo enviaba. se dirigió a él personalmente para reconvenirle su deslealtad y el prisionero. Cuando mi marido en compañía 98 . después de haber andado algunas horas de visitas y compras.

Después de la batalla. Pidió luego caballos para sustituir los que traían. al llegar a ella. intervino diciendo: ³¡Ah! entonces tú eres hermano de Juanito Salas Porras ¿no es cierto?´ "Sí. así fue como satisfecho de encontrar una persona conocida en medio de los grandes desiertos. obsequió a Don Luis el que él mismo montaba desde los Estados Unidos. le dijo con firmeza: ³Ud. Juan Dozal lanzó un suspiro de alivio. Venía entonces de cruzar las inmensas estepas desoladas del Norte de la República. les tenían materialmente agobiados. algunos cuantos cumplieron lo ordenado. dijo: "Cómo le va amigo´«. Mi marido le dijo entonces: ¡Yo soy el bandido Pancho Villa! Después de un corto silencio el hombre contestó con serenidad y con firmeza: Pues yo soy Luis Salas Porras. siguiendo su vieja táctica de guerrilleros que se encuentran con más seguridad en el desierto. uno de los acompañantes de mi marido.de ocho hombres cruzaba la frontera para encararse de nuevo con la victoria o con la muerte. mi marido y sus compañeros. mi marido con su acostumbrada sangre fría. invitándolos a cenar. es Salas Porras. Pancho. se volvió a mi marido y a sus acompañantes diciéndoles: "Bájese mi General. no sin antes despedirse afablemente del hombre que con tan buena voluntad los había acogido. porque se supusieron que se trataba de fusilarlos en masa. bájense muchachos. dirigiéndose a uno de ellos. El pequeño grupo silencioso se acercó con cautela hasta la casa. Así pasó algún tiempo y mi marido al frente ya de grandes contingentes de tropa. En el combate de Zacatecas. yo soy".. mi marido recorrió sus filas y de pronto. No obstante eso. vió. la fatiga de las interminables caminatas. en la puerta de la misma no rehuyó su presencia.. Chih. Al oír aquel nombre Juan Dozal. cosa que no todos hicieron. Su fama de terrible guerrillero le seguía en todas partes. formándolos en fila. dió orden de que todos los prisioneros que fueran originarios de Chihuahua dieran un paso al frente. cuando al llegar a la Hacienda de Santa Clara. El hombre que se encontraba en la puerta se quedó mirándolo durante unos instantes al cabo de los cuales le contestó que no lo conocía. volvieron a emprender la marcha. Salas Porras se apresuró a brindarles hospitalidad. Esta casa es de confianza´. donde se combatió con valor y con denuedo. ¿No me conoce?´. las fuerzas Villistas hicieron numerosos prisioneros al enemigo. Mi marido aprovechando la hospitalidad que se le brindaba con tan noble franqueza. avanzó hacia el Sur. alzarse ante sus ojos los altos muros blanquecinos de la Casa Grande y se encontró con un hombre que de pie. Después de algunas horas de tregua y ya repuestos. ¿no es verdad? 99 . En efecto el Sr. El cansancio de las grandes jornadas. se dispuso a reparar sus fuerzas.

Francisco Gil Piñón. tomó asiento y llamando al prisionero de guerra a su presencia. esperaba en el carro de mi marido lleno de inquietud.No. que no era otro que Alberto Salas Porras. pero ahora creo que no le 100 . En esos tiempos las órdenes de Pancho en las batallas eran sentencias de muerte..Sra. Cuando mi marido regresó a su carro. porque en las manos de aquel hombre se hallaba su destino.Amigo.Muy bien. No olvidaba los servicios ni tampoco las defecciones o las traiciones. Mi marido le ordenó: ³Vállase al carro y allí me espera´.Muy bien.Habla Ud. yo le debo un servicio a su hermano y ahora tengo oportunidad de pagárselo. se puso a observarlo detenidamente con la actitud de un Juez que estudia al encausado para dictar su sentencia. con franqueza. mi General.No podría hacerlo por dignidad puesto que lo he combatido. . estoy a sus órdenes. El prisionero. Después de algunos momentos de silencio mi marido repuso: . . Luz Corral de Villa y Sr.. darse de alta conmigo?. hijo adoptivo del guerrillero. mi General. El prisionero contestó con un movimiento afirmativo. -¿Quiere Ud.

a Ud. las 101 .. Juárez. Este señor. pues sabían que había caído en poder de las fuerzas de la División del Norte. pero antes de irse llévese esto«. y sabiendo que los favores no se pagan con dinero. sintió en muchas ocasiones el peligro que lo rodeaba. temblando de emoción escuchó de los propios labios de su hijo la historia de los últimos meses y la forma en que se había salvado de morir atravesado por las balas enemigas. La alegría que reinó entonces en aquella casa fue verdaderamente indescriptible. Es Ud. se hospedó en la casa de un señor cuyo nombre no recuerdo. contestó el prisionero. lo deseo. me lo permite. y en realidad al prisionero que volvía sano y salvo de las manos del temible guerrillero ya lo habían dado por muerto. que ya lo daba por muerto. obsequiando los deseos de una madre agradecida.Si.Amigo.y le entregó un fajo de billetes en dólares. Conoció numerosos aspectos de la Revolución. le debo la vida. Y una vez allí mi marido ordenó de nuevo fuera llevado a su presencia. Salas Porras.queda más recurso que acompañarme. repuso conmovido Salas Porras. hasta que llegaron a C. Vállase libremente al otro lado. quien vivía solo en su casa tenía una cantidad enorme de pájaros y al enseñarle todas las habitaciones de las que sin duda era una mansión señorial. La madre de la familia Salas Porras llamó a todos sus hijos y les dijo con ternura: ³Hijos míos: hasta este día se habló una palabra mal de Francisco Villa en esta casa. amigo. La madre del Sr. . Siguiendo por fuerza las falanges batalladoras del Villismo aún en su calidad de prisionero. a quien hice prisionero con las armas en la mano combatiéndome.Gracias mi General. en recompensa va Ud. . VILLA ALEGRA EL HOGAR Cuando mi marido tomó Saltillo. se exprese mal de él´. Todos ofrecieron hacerlo así. Y entonces en el silencio del hogar ocurrió algo solemne. Alberto Salas Porras anduvo con él durante algunos meses.. Tex. Bien.. Y aun más. Las grandes alternativas de la lucha le fueron familiares. Los familiares del Sr. a donde quiera que yo vaya. SaIas Porras. Chih. si Ud. residían en El Paso. vállase Ud. querrá pasarse al otro lado a reunirse con su familia. y dígale a su hermano que recordando el servicio que él me hizo cuando pasé por la hacienda que él administraba. les voy a suplicar que no permitan que nadie en presencia de Uds. me imagino que Ud.. mi prisionero. Pago una deuda de gratitud. después de visitar los patios.

caballerizas. otro General pedía el segundo alegando cosa parecida y mi marido les dijo: ³Para que no haya discusiones. Garza Cárdenas y el Lic. Ordené que les pasaran a la sala mientras yo me arreglaba. hasta que no adivines qué es´. y más al oír sus diferentes cantos". Viendo que no adivinaba. le obsequió un coche. la 102 . o algo por el estilo. de él sacaron una cajita y mi curiosidad no tenía límites. el Dr. quisiera estar presente a la hora que los recibas. tanto que el General Fierro. alegando que le habían matado el suyo en uno de los combates. de largo por cinco de ancho y dos y medio de alto. porque en sus lados tenía grandes cestos donde guardar escopetas y los utensilios de caza y al centro. Ilegó el General José I. tenía como diez cms. que a mi juicio era especial para cazador. ostentaba un enorme parasol. Después de los saludos de rigor. coleccionando las distintas clases de pájaros para que se me enviara. y al hacérselos saber me dijeron que no. Mi marido agradeció el obsequio. cogió en sus manos el Dr. pues no me imaginaba la sorpresa que me traían. pedía uno para reponer el que le faltaba. no sé que es lo que me causaba más satisfacción. Al llegar a donde estaba mi marido. frecitas. Silva. quien le traía un tronco de caballos que le obsequiaba un señor de los potentados de aquel lugar. Un día se me presentó un señor para hacerme entrega de la jaula que contenía canarios. pues la cajita era de oro. o el regocijo que sentía al saberme siempre recordada por él. Prieto de Uruapan. Díaz Lombardo. Y esto me recuerda cuando estando en Aguascalientes. ese tronco de caballos se lo voy a mandar a la Güera para su calesa´ Y así ya no hubo quien protestara y el tronco de caballos me fue enviado a ésta. que me querían ver el Dr. periquitos de Australia y otros muchos que serían en total como ochenta pájaros y con el portador me envió una carta donde me decía: "Con el señor Siller portador de ésta. El dueño de la casa le ofreció mandar una pajarera. las cocheras. cuando me anunció el Oficial de Guardia. Curiosa como toda mujer. si el valor del objeto regalado o el servicio que éste me iba a prestar. apresuré mi tocado para estar pronta con aquellas personas. es una vez que acababa de tomar mi almuerzo. a lo que recordaron que un empleado de la casa vendría personalmente a hacerme entrega de aquel obsequio. abrió el estuche. los rodearon todos los jefes para admirarlos. para ver el gusto que te causará. Siempre que recibía un regalo de él. Me imaginé que sería una alhaja.. Garza Cárdenas un estuche de terciopelo diciéndome: ³El General después de saludarte muy cariñosamente. aseguraba no tener más que el que le había regalado el torero y militar Vicente Segura. y al dirigir su vista a los pájaros dijo: "Si mi mujer viera esto se encantaría". pensando entre tanto ¿Qué comisión traerían cerca de mi?. pero hemos acordado no entregártelo. te mando una jaula con pájaros. te manda este obsequio. palomitas de java. Lo que nunca se me olvidará. la tomé en mi mano.

estando en el carro con el General. para ir a conferenciar con el General Scott a C. Lic. se mete y se cierra la puerta. con más de veinte muchachas para repartirla en la Navidad. acaba de cantar. Ahora que regrese te voy a mandar unos carros de comestibles para que les repartas a esos niños. una persona proponía en venta este objeto a los jefes que estaban con él y uno de nosotros entra y le dice: "Mire mi General. preguntó el precio. como el chiquillo que ha hecho una buena acción.´ Acordamos hacer en sacos el reparto y pensamos en las casas humildes. Juárez y cuando terminamos de almorzar llegó el Gobernador 103 . Vió mi marido lo que era. canta imitando el canto natural de los pájaros. en el Teatro de los Héroes. sale un pajarito hecho de plumas igual al "Siete Colores". Aquel día fue para nosotras de mucha satisfacción al ver alargar tantas manos y cuando recibían sus aguinaldos.examiné. se levanta una tapita ovalada que hay en el centro de la caja. Le dí cuerda. se quedó pensativo y me agregó: ³Me imagino que no necesitarán solamente ropa sino que también necesitarán de comer. Luego que me puse mis pieles me sentí feliz. para tener derecho a pedirle al Niño Dios su juguete en la Nochebuena y yo creía que aquél fuera el premio de haber estado por casi dos meses confeccionando ropa. entonces un chamaco mensajero. y el reparto empezaría a las once. a cumplir con su deber como soldado". dice que es alemán. pero mi imaginación no llegó a más. Otra sorpresa para mí. Mi entusiasmo fue mayor. Ante mi desesperación por no llegar hasta el fin de aquel problema que se me presentaba. y al ver que tenía una pieza llena de telas y tantas muchachas confeccionando ropa. como a mediados de enero. que andaba siempre en el tren de mi marido. pues teníamos colocados como 5. pues fue su primer pensamiento. llegó mi marido de paso para C. pues precisamente en esos días había venido Pancho. Díaz Lombardo se acerca y mueve un broche casi imperceptible. busqué la llave y la encontré en un departamentito del mismo estuche. José Bouché. Estando haciendo los preparativos para irnos a repartir ropa y juguetes a los niños pobres. ordenó que la pagaran diciéndoles: "Ahora van a ser Uds. iQué sorpresa! un juego de pieles compuesto de tres armiños. cuando en los momentos que nos disponíamos a salir. Ellos me dijeron: Una mañana. llegó el ahora Sr. la del 25 de diciembre de 1914.000 boletos. Juárez. que tiene urgencia de salir a su tierra. en el socorro a los más necesitados. En esos mismos días. el Sr. fue una mañana. con una enorme caja diciéndome: "Aquí le manda esto el General. la vende un señor que espera en el estribo del carro. ví que por el reverso tenía una combinación para dar cuerda. de aguinaldo" y al abrirla. esta curiosidad. cuando me dijeron que no vaciló en comprar aquel objeto para mandármelo. los comisionados de entregar esto a la Güera". me preguntó si íbamos a poner una tienda y al decirle lo que estábamos haciendo para los niños y la gente pobre. volvernos la cara sonrientes para agradecérnoslo.

no hice más que gritarle a mi camarera y ya estaba lista y con el abrigo en la mano. me lo había dicho él. dado que hacía unos cuantos días. ni saben si vivo. pero eso no me preocupa porque ya lo sabía. -dice. pude mostrarle muchos otros regalos que había recibido en Nochebuena y Año Nuevo: entre ellos una vajilla de plata. se acerca Trillito y le dice: "Mi General. regalo del General Aguirre Benavides. Ya estando sentado en su coche para irse a la estación. cuando me dice: Güera. Fue cuestión de unos cuantos minutos y volteó Pancho fijándose en uno de sus acompañantes para luego comentar: ³Que bien se ve que eres esposa de un soldado y que tienes que tener la mochila a la mano´ y emprendimos el viaje.000. analizaba mis palabras y se hacía cargo de que yo. Eran unos aretes de un brillante cada uno y yo. le decía el nombre del obsequiante y él muy atento me escuchaba. por eso no me afecta. Yo iba satisfecha de poder lucir mis aretes al lado de mi marido. mas como yo siempre tenía mi veliz preparado para un viaje imprevisto. Juárez. con el transcurso del tiempo. pero 104 . un estuche de viaje. regalo de Don Lázaro de la Garza. A nuestro regreso de C. después buenas. que de un soldado. porque con ellos recuerdo las épocas que fueron malas. Por un momento se quedó pensativo y luego me dice: "Güera. sabía muy bien que todos aquellos regalos me los hacían por él. hubiera siquiera quien te saludara con cariño.00. estuvieron cambiando impresiones con él. loca de alegría me los puse inmediatamente. Yo ufana le enseñaba a mi marido uno por uno. yo quisiera que si mañana o pasado. que sí. nos ven en malas condiciones. le ponía un precio aproximado a cada objeto. Bueno. todos ellos regalos costosísimos que conjuntamente importaron por un costo de no menos de $25. regalo de la familia Vargas. pues no esperaba ese regalo. hoy no le saludan.y el Tesorero. Juárez y al irse a despedir de mí. ¿Quieres ir conmigo? A lo que yo le contesté. Hoy. que tuvieron por su Jefe y aún guardan para mí. ahora nos dan una sopa de nuestro propio pan". es que en su viva imaginación. un biombo oriental y una kimona japonesa. Lo mismo los he recibido de un General. veo que mi marido tuvo razón. de los que con él lucharon por cariño y por igualdad de sentimientos. pues tenían que salir antes de mediodía para C. acababa de recibir el aguinaldo que él me había mandado. porque los que me hicieron regalos en aquella época. de esos todavía recibo las muestras de cariño. y a los pocos momentos llegó Trillo con un pequeño estuche en la mano. ¿Y el regalo que le traía a Lucita?´ -vaya pronto a traerlo -dijo Pancho. tal vez adivinó mis deseos y se quedó viéndome.pero pronto.está en la caja fuerte del carro. y para ellos es toda mi gratitud. cuando llego a la cúspide y cuando vino al descenso. pero de los otros.

no como la suya. que mató. nos pusimos a platicar y en un momento en que él estuvo meditando sobre algo. Estos ingratos nunca podrán gozar de su abundancia económica. y después de comer se retiraron a sus piezas. que debe gritarles su deslealtad.siempre guardando en el corazón. estas son mujeres. que cometió errores. para decir que fue un bandido. mientras yo iniciaba personalmente la tarea para cumplimentar los deseos de mi marido. Mi marido se quedó pensativo. fui y le dije: Ya están los tamales listos para la cena. recordando que tú los haces muy sabrosos" lo que yo le ofrecí que sus invitados cenarían tamales. Los cogió en su mano y le dijo al señor que había llegado con él: "Tenga. según lo confirmé después. cómo le daría una lección a su amigo. A la hora de cena. rodeó mi cintura con sus brazos y dirigiéndose a nuestro huésped. ordené que me mandaran lo que necesitaba para el caso. Güera. una señorita como de veinte años y dos chamacos hijos suyos. Se acercó a mi. había sido un protector en su niñez. esta tarde tengo invitados a cenar con nosotros y les he prometido cenar tamales. pero Ud. José. sólo lo recuerdan para denigrarlo. se dirige a mí. que robó. Cogí mi teléfono. las mujeres las hacemos los hombres. como si con tales afirmaciones pretendieran destruir el gusano roedor de sus propias conciencias. que después de ponerlo en vergüenza lo maltrató aquella vez que me invitó a comer en su casa. yo ya sabía que mi mujer me complacería en esta vez como siempre lo ha hecho. Este caballero acompañábase de su hermana. Me levanté para dar órdenes y al regresar con mis visitantes volvió a decirme: "Oye. PANCHO VILLA DA LECCION A UN AMIGO Una de tantas veces que mi marido llegó del Sur. que tenía negocios con mi marido. se casó con una mujer rica y a cada momento tratará de humillarlo como lo hizo. para que mande sus chamacos a un Colegio a Estados Unidos". nada más que los visitantes nuestros. Así me explico por qué quienes al lado de él se hicieron ricos. Me levanté y me interrumpe: "¿A dónde vas?" Voy a dar órdenes sobre qué se debe preparar para la cena. ni llevar su sombrero a media cabeza. volví con mis visitantes para anunciarles que estaba la comida. le dijo: ³Ya ve amigo. ¿Cuánto dinero en dólares tienes que me prestes? Yo me levanté y fuí a traer dos cheques. pues él me había contado antes que el padre de este señor. venía acompañándolo un amigo a quien siempre había distinguido con su amistad. en su interior estaba estudiando. Ya me daré tiempo para hablar de uno de ellos. y me dice: "Güera. espero que esa será la 105 . que desparramaron el dinero a puñados en el extranjero. Después de los saludos acostumbrados. uno por quinientos dólares y otro por seiscientos que me había entregado un señor Cabello Siller. viendo que no había llegado ninguno de los invitados que él me había anunciado. un recuerdo para quien fue su Jefe.

DEFECCIONA UN GENERAL La familia del General José Isabel Robles. tres hermanas señoritas y como tres o cuatro jóvenes. padres del General. A su salida del General me dijo: "Señora. se trajo a sus hijos´. resultó no haber ni una máquina disponible. Llegamos y le hizo saber a su esposa que me había invitado a comer. y transcribió mi telegrama a Pancho. ³Yo comprendía el apuro tan grande en que estaba mi amigo. pues se trataba de respetable familia. lo que logré al fin. de la que tenía que darle cuenta. y quiero. General Macrino Martínez. Jefe de las Armas en Torreón. por lo que tuve que mandarlas en el tren de pasajeros. entre otras. Al día siguiente salieron de Durango. principalmente a bailes. sin consultarlo con Ud. quien le contestó: ³Si mi 106 ." Yo agradecí mucho esta atención del General y al mismo tiempo consideré que era una responsabilidad. José. se pusiera una máquina con un carro especial. pues él me fue a ver más tarde para decirme que se quería venir conmigo a Chihuahua. puesto que ya Ud. donde desde el más chico hasta el más grande. no recordaba que tengo cita urgente y ya es la hora de acudir a ella y te suplico me excuses. pero a su esposa yo nunca la había tratado. ella lo llamó a otra pieza y le ha dicho tantas cosas. y así es como ellos han llegado a ser huéspedes de nuestra. Me fuí inmediatamente a ponerme al habla con la familia. conocían sus deberes. suplicándole al Sr.fue a saludarme José y me dijo: "Vamos a comer a mi casa". un día recibí un telegrama firmado por su hijo Refugio. estando el padre de ellos en Aguascalientes. Yo acepté la invitación y me fui con él. trayéndose a sus dos hijos y a su hermana. para que a la llegada del tren de pasajeros. casa. donde me suplicaba. pero antes de irme vendré a comer contigo. Yo. dándoles yo facilidades para el viaje. nunca pensé llegar a tener un disgusto. estaba indeciso en cumplimentar mi solicitud. que él tanto quería. que las muchachas no vayan a ninguna parte. condujeran a la familia Robles a su destino. cuando él regresó a donde yo estaba le dije: Mira. me suplicó que me quedara y yo insistí en irme. En su casa siempre me habían visto como de la familia. En tales circunstancias. Las cosas llegaron a más entre este hombre y su esposa. El Sr. que ella no era criada de nadie y cosas por el estilo.última vez. Ya en nuestra recámara. estuviéron algún tiempo bajo mi custodia. La familia estaba compuesta del señor y la señora. me platicó Pancho por qué le dió aquella lección a su amigo. que mandara a la familia por encontrarse el señor grave. le voy a mandar a mi familia. me hicieron saber sus deseos de irse inmediatamente y al dar orden para que se les pusiera un tren especial. como de otros de los jefes villistas.´ Pancho aprovechó la oportunidad de ayudar a su amigo en aquellas difíciles circunstancias en que se encontraba y al mismo tiempo le dió la lección que dejó escrita. Ahora que estuve en Durango -me contó. habiendo oído todo eso. General Macrino Martínez. que por qué llevaba invitados a comer.

por tener a la familia a mi cargo. porque cuando se contenta es otra luna de miel". y te encuentro disgustada por chismes de viejas que vienen a ver que te sacan´. y en seguida mandó llamar a Martinita. nunca me faltaban motivos para discutir con mi marido y aunque ahora siempre estoy dándoles consejos a las señoras casadas. basta con que tú lo hayas hecho. y hasta debo confesar también que en alguna vez que le ofrecí a mi marido no volverle a decir nunca nada. porque ella se moriría de pena al recordar la mala acción de su hijo. es tan bonito pelearse uno con su mujer. ya esperaba la filípica de mi marido y así fue. ayudándole a mis Generales a que se me volteen. Ya me imaginaba el disgusto tan grande que tendría y con justa razón. pues no te conformas con que sepas que yo ando luchando y con mi cabeza llena de preocupaciones. le hubiera pasado algo y creería el General. y llegó a tanto su enojo. pero has de ser tú quien vaya a entregarme con mi madre y tendrías que darle una explicación por qué me llevas a mi casa y además. está bien. si el General se voltea y ella queda a nuestro lado. A lo que él me repuso. pero en este caso. yo tenía una responsabilidad moral. otros también lo han hecho y tienen sus familias aquí en Chihuahua.esposa ha ordenado eso. "Siempre has de tener tú la razón. más tarde. por causas baladíes nos disgustamos. deseando nunca encontrarnos. por una familia amiga de los Robles y mía. que había sido una venganza. vengo a mi casa a descansar. Más tarde. no: la mujer que no cela a su marido. su hermana. suplícole cumplimentar su deseo´ y el tren fue puesto y la familia Robles llegó sin demora a su destino. que yo en casos muy excepcionales lo hacía y no fueron injustas mis reclamaciones. y le ordenó que pusiera una máquina. se hiciera cargo de los criados y de todo. Al siguiente día. en la primera entrevista que tuvimos. debo de confesarlo. debes de agradecerme. me dijo aunque no en tono de disgusto: ³Güera. pues parecía que yo había contribuido a que aquello sucediera cuanto antes. el tren puesto y me dice: ³Arréglate para que te vayas a San Andrés. con un carro en la vía del Noroeste. Además. sin poderlo evitar ni tú ni yo. qué bien lo haces. si no hubieras tú mandado a la familia en tren especial. que así lo haya hecho. supe que la señora siempre que se trataba de mi marido y de mí. Esto me recuerda una ocasión en que. se declaró enemigo de mi marido. para no seguirte molestando. tal vez el General no se hubiera volteado´ a lo que yo le contesté: Mira. que mandó llamar a Jacobo su maquinista. no lo quiere. se expresaba en términos encomiosos y lamentaba lo que su hijo había hecho. le comunicó que ya estaba. UN VIAJE QUE NO SE REALIZO Como es de suponerse. pues el General Robles de todos modos se hubiera volteado. y le dió orden para que se quedara en la casa. yo no me voy. el Sr. cuando llegó Jacobo. diciéndome: "Eso si. para que esté bien´. de que no hagan caso de lo que les digan de sus esposos. contestándole: Si tú quieres que me vaya a mi casa. con tu mamá. General Robles. 107 .

y el que quedará en ridículo eres tú. pero que si él gusta. pues no todos van a creer que fue por una cosa insignificante. acordó que en la parte de arriba donde decía ³Quinta Luz´. Como verbi gracia: en el libro del Sr. y así tú estarás en tu lugar y yo en el mío y la gente de afuera no se dará cuenta de lo que pasa entre nosotros. DONDE REVELA FRANCISCO VILLA EL CARIÑO POR LOS NIÑOS En una ocasión venía. su hijo de 4 a 5 años. así es que. donde aparece que Villa mata a la esposa y a la hija de Don Tiburcio. de que era cierto. cuando pretendió que me fuera a San Andrés. que se están ocupando de él. "Vámonos con Pancho Villa". para que él se vaya con Pancho y no tenga que pensar más en su familia. me encuentras en la casa. Gabriel Ayub. ordenó que retiraran el tren de su lugar y a Martinita le dijo. y por lo tanto lleva su nombre. Yo luego recordé las palabras que le había dicho. que yo ordené que se pusiera ese nombre. como vulgarmente se dice. yo me quedo en mi casa y tú puedes irte a la calle. que ya todo había pasado y que podía irse a su casa.V. se le castiga según la proporción de su falta. que eran como doscientos aproximadamente. Muñoz. con su escolta de los "Dorados". o donde te plazca y cuando tú necesites algo.´ que eran las iniciales de mi marido. pues en cierta ocasión uno de sus hermanos. porque esta casa es de mi mujer. lo que él había dicho sobre lo que significa enojarse con su mujer«. Intimamente agradecí me demostrara con su proceder. mira. puede ponerle a la calle mi nombre. pues esa sí es mía". y al llegar frente a la casa del Sr. ordenó que se detuviera toda la escolta. porque hasta hoy no dirás que alguna vez has llegado y no me has encontrado. le ordenó a Don Santos. Esta lección no la echó en saco roto. que no se le había olvidado mi lección. atravesaba la calle montado en un borrego y al ver mi marido el peligro en que estaba el niño. pero no se le da la calle. Por éste y otros muchos motivos verán mis lectores. que quitara aquellas letras y pusiera las que él había ordenado desde un principio diciéndole: "Dígale a mi hermano. ya sabes que a la hora que vengas. pero cuando él volvió y se dió cuenta del cambio hecho. que el recuerdo de mi marido sigue hoy siendo tan grato como lo fue ayer. Tal vez en aquel momento su instinto paternal le recordó alguno de sus hijos y esto me obliga a pensar: Francisco Villa no era el hombre sin corazón. para dar tiempo a que el rapazuelo entrara a su casa. Después de mucho discutir.pues una mujer cuando comete algo censurable. que en esta época han tratado de pintar todos los escritores. Una vez más me dí cuenta. por el Paseo Bolívar. se cambiaran las letras y se pusieron ³F. 108 .

quienes parecen decir: "Dejad que los niños se acerquen a mi". Chih. su Secretario Particular. en el asedio a la Plaza de C.. 109 . en mayo de 1911. Francisco Villa y Gustavo Madero. Villa y el Corl. Miguel Trillo. Juárez.El Gral.

Era en abril de 1915. sin asomos de escrúpulo moral. para empezar el combate. y apoderándose de esta fortuna el tal encargado. el Jefe de ella. Yo hablé por telégrafo con mi marido. que he ido ahorrando efectivamente para comprar los muebles de mi casa que ya están por terminar. los que se habían enriquecido al lado de él. Se le mandó al encargado de comprar el parque. Luego él explicó: "Don Lázaro de la Garza. y por último. regresó a ésta. En estas condiciones. Juárez. para reorganizar la poca gente que le quedaba. a eso se siguió el sinnúmero de traiciones de los jefes. guardado para comprar sus muebles de la "Quinta Luz". había reconocido al Gobierno de Carranza y al llegar a los límites entre Sonora y Chihuahua. a Pancho le faltaban municiones. para decirle del préstamo solicitado y él me contestó: "Préstaselos. estarían en esta ciudad sólo unas cuantas horas y se regresaron a C. con la poca gente que le quedaba. algunos cientos de miles de dólares que.. no se daba gran prisa en el envío de ellas. En el camino se enteró que el Presidente Wilson. él llegó a Chihuahua. tiene contratada una compra de parque. pero no le completamos lo que necesita para hacernos la remesa´. llevando una pesada artillería y el desaliento pintado en la cara del que lo acompañaban. viendo la falta de elementos. pero su 110 . El dinero les fue entregado y como el asunto era urgente. yéndose unos al extranjero y otros pasándose al enemigo. que con permiso de Washington. pero que se comprometan a pagártelo en treinta días". Esto fue lo que desmoralizó a los pocos que le quedaban. pero no fue así. hacían más de un millón de pesos. como un magnate. pues los jefes. mientras Villa quedaba en México con el estigma de bandido. Tal vez ellos creían que eran algunos cientos de miles de pesos y le contesté: Tengo sesenta mil pesos oro nacional. Mientras estaban los combates en Celaya y todo mundo creía que sería el decisivo. Salió por la Sierra con muy pocos elementos. sumados a otras remesas. se quedó viviendo en los Angeles. en la derrota de Celaya. se empezaron a voltear. Con esto creyó el enemigo haber terminado con la División del Norte. Cal. al reconocimiento de Carranza por el Gobierno de los Estados Unidos. Una mañana llegó Hipólito Villa y Carlitos Jáuregui y me dijo el primero: Güera.LOGREROS DE LA REVOLUCION El Jefe de la División del Norte esperaba confiado el envío de parque. Todos sus esfuerzos fueron inútiles. y era que el encargado de comprarlas. haciendo una nueva tentativa para disputarle la victoria al enemigo. habían pasado tropas Mexicanas por territorio americano para combatirlo. aún los Generales que él más quería y que se habían formado bajo sus órdenes. alegando que le faltaba dinero. vengo a que me preste el dinero que tiene Ud. Y es mi opinión que el fracaso que sufrió mi marido tanto en Celaya como en Sonora se debió primeramente a la mala acción del encargado de proveerlo de parque. si tu quieres.

de Villa. A principios de diciembre. sería más fácil vernos con frecuencia y aún estar en comunicación constante. ya no sólo con el enemigo de casa. según la gráfica expresión de nuestro pueblo. cuyos nombres me reservo para no herirlos. para comprobar la legalidad de mi matrimonio. Total: como unas treinta personas. donde me decía: "Vénganse inmediatamente a Chihuahua". porque el Gobierno Americano. desde hoy será enemigo de la revolución. por primera vez. la familia del General José Rodríguez y como familiares nuestros. hasta dentro de cinco años nos volveremos a ver«´ Contestándole: Si tu quisieras que nos quedáramos en alguna parte de Estados Unidos. habiendo llegado casi juntos y entonces. puesto que ha reconocido al Gobierno de Carranza´. "con el santo y la limosna". también se aprovecharon de la confianza del guerrillero para alzarse. Entre estos hay algunos que ostentan hoy altas jerarquías en el Ejército. como habíamos pensado antes y teniendo ya una casa rentada allá para un caso ofrecido.Jefe no los abandonó y se quedó en su patria a seguir luchando. la familia del General Medinaveytia. Cal. y menos aun cuando he observado que después de muerto su Jefe. Y él agregó: "Estoy de acuerdo en lo que me propones. fuimos a instalarnos a la "Quinta Luz" allí acordamos que en vez de irme a radicar a Los Angeles. De la Garza el único que lo defraudó y traicionó a Villa en los momentos más apremiantes de la lucha. para juntar la gente que aún le quedaba. entregar la Plaza al enemigo y saber con cuántos hombres contaba. me ordenó nos fuéramos a Argentina. Al despedirnos y hacernos los últimos encargos me dijo Pancho: "Güera. su hermano Hipólito y la familia de éste. mandamos sacar una copia del acta del pueblo donde nos habíamos casado. pero habiendo sido destruidos los archivos se levantó una información testimonial de nuestro matrimonio efectuado en 1911 y así poder pasar por los países que necesariamente tendríamos que atravesar. Juárez donde me encontraba. Vda. pero ya no para establecer en una Plaza. pero yo estaré más tranquilo sabiendo que radican en otro país que no sea Estados Unidos. El día 14 de diciembre recibí un telegrama en C. Violentamente hicimos los preparativos del viaje. sino para andar como él decía: "Asalto de mata" ¿Con quiénes? ¿Con cuántos? Con los que le permanecieran fieles. supimos que mi marido regresaría a Chihuahua. sino más tarde con una llamada Expedición Punitiva de la que hablaré a su debido tiempo. le guardan gratitud y respeto a su memoria. Pancho guardó un momento de silencio y luego prosiguió: 111 . Como tenía que ir a un país a donde no había radicado nunca. su hermana Martinita Villa y su hermana política Paula P. sino que hubo otros que estimulados por el mal ejemplo.. puesto a bordo de su tren en el Noroeste. Pero no fue el Sr.

pasamos a El Paso. con su par de trenzas. pues ya sabíamos y así me lo confirmó el Sr.. para cuyo objeto comisionó a Don Silvestre Terrazas. ya en su tarjeta. a fin de que saliera a conferenciar con el General Cruz Domínguez. su rebozo multicolor. dándome cuenta que más al centro de los Estados Unidos. los periódicos todos hablaban de Pancho Villa. arracadas enormes y con collares de distintos colores. porque delante estaba un tren descarrilado. me ví obligada a complacerlos. prométeme cumplir un encargo que te voy a hacer´. se reanudó la marcha habiendo llegado otro día a New Orleans. Yo le contesté: Si está a mi alcance te prometo que cumpliré. Don Manuel E. acerca de sus hijos. alguna persona se encargará de enterrar mi cadáver y cuando tu regreses a México. quien me dijo: "Si no los atiende. le contesté. que yo creía que nada más en México sucedía. en un libro de apuntes. Tex. en cualquier papel que me presentaban. que contaba entonces dieciséis años. descalza. y la cual habíamos mandado al colegio. ya en su cartera. quien dijera que allí íbamos nosotros y como uno de los trenes que se había detenido allí. Te prometo hacerlo. de seis años y Agustín de tres. era. harás las gestiones necesarias para traerlo a la capilla que mandé construir en el Panteón de la Regla y que de antemano designé con ese objeto".³Güera. mañana la ponen nueva en los periódicos" Igual cosa tuvimos que hacer a nuestro arribo a New Orleans. En el transcurso de nuestro viaje y en uno de los puntos que tocamos tuvimos que demorar como diez horas. Micaela. Reynalda. Cal. salimos de ésta el 17 de diciembre con órdenes de dirigirnos inmediatamente a New Orleans. llegamos a Juárez el día 18. Tex. junto con su sobrina Susana Martínez. o más.. de ojos negros. quien venía a la vanguardia de las tropas que se acercaban a Chihuahua. y de los dos que me acompañaban a mí. Después de muchos encargos que me hizo. entre corresponsales y reporteros y lo que más me molestaba era. me esperaban algunos reporteros y aunque era una hora indispuesta como las doce de la noche. Cuando pasamos por San Antonio. con sus moños en las trenzas. con sus enaguas de colores chillantes. y no faltó. esperan ver a la mexicana una mujer morena. les conté algo acerca de mi marido y a todos les escribí un autógrafo. para de allí embarcarnos a La Habana. su hija mayor. González que era nuestro interprete. En este populoso Puerto. alegándome que porqué tenía mis ojos azules y el pelo claro. me entrevistaron no menos de veinte.. A lo que él repuso: "Si yo llegase a morir en alguno de los combates. que por qué era güera. que ninguno quería creer que yo era mexicana. y todas aquellas personas se interesaban por saber algo de Francisco Villa. a San Francisco. Tal como él nos lo ordenó lo hicimos. para complacerlos. al siguiente día y de allí salimos a New Orleans. Después de diez horas. En el camino nos pasó un caso curioso. como las que retrata 112 . en fin. de turistas. pues él tenía dispuesto ya entregar la Plaza pacíficamente.

dado que mi marido había roto sus relaciones con el Gobierno Americano desde que éste reconoció al Gobierno. siguieron en la creencia de que Pancho Villa como otros Generales de la División del Norte.. cruzarían la Frontera para radicarse en algún país europeo. yo estaba segura que mi marido no cruzaría la frontera. No obstante haber desmentido tanto estas noticias como otras por el estilo.( mas nunca imaginó que su ultima morada sería en el Monumento a la Revolución al lado de los restos de Madero a quien tanto reverenció. trayendo enormes petacas con dinero y alhajas y que más tarde vendría el guerrillero a reunirse con nosotros. se alza artística y majestuosa. expresando su deseo de que. 113 . afirmando también que todos sus compañeros lo habían abandonado. y de Carranza su mas odiado enemigo). Chih. Pero no era así. al morir. para ir a ningún otro país. En el viejo panteón de "La Regla". Carrancista. Al siguiente día las noticias de los periódicos eran: que había llegado la familia de Francisco Villa. descansaran allí sus restos. la Capilla que mandó construir el General Francisco Villa. quedando por tal motivo imposibilitado para seguir luchando. de Chihuahua.el turista que viene a México y sólo va a presentar a su país las lacras del nuestro.

pues 20. Tuvimos en esta travesía un poco de mala suerte por el mal tiempo. era el más bonito de la War Line y recibimos una grata impresión al embarcarnos. pero apenas habíamos acabado de hacerlo. caminando con tan buena suerte que en el momento de desprender las escaleras para que el vapor se pusiera en marcha. y de la pequeña María Luisa. demostrando en su semblante la alegría que le había causado al encontrar el dinero.00 dólares era lo único con que contábamos.El 25 de diciembre. hija de Hipólito Villa 114 .000. El susto fue terrible. experimentamos el gusto que ha de recibir toda persona que durante algunos días no la rodea mas que cielo y. para ir al hotel a recogerlos. cuando notamos la falta de dinero y que por un descuido habíamos olvidado en el hotel. Así continuamos nuestro viaje a La Habana. al divisar una parvada de aves marinas. nos embarcamos rumbo a La Habana en el vapor "Atenas". siendo el encargado de ellos Gonzalitos. a lo que La Sra. Dos o tres horas antes. adonde arribamos el día 27. Agustin y Micaela. rodeada de los hijos del guerrillero. indicios de que se va a llegar a tierra. de Villa en el destierro. El vapor "Atenas". agua. llegó el. quien inmediatamente abordó el primer automóvil que encontró. habiendo recibido muchos regalos de Navidad antes de salir del hotel.

Tras de venir tan trastornados por el mareo. A esto hay que agregar. Juárez. que al tomar sus instantáneas de tal manera desfiguran que al verse en los periódicos ni uno mismo se conoce. Nos esperaba una cantidad enorme de gente atraída por la curiosidad de conocer a la familia de Pancho Villa. AI llegar al muelle. con un grupo de familiares de su esposo que la acompañan en su voluntario exilio. dirigiéndose a Costa Rica. al arribar La Habana. otra de sanidad y la última con reporteros y corresponsales de distintos periódicos. Media hora antes de llegar al muelle. precisamente que por tener simpatía por Pancho emigraba a otro país. una era de migración. después de haber pasado por la Migración y tener por algunos minutos que soportar la inspección a que todo viajero está sujeto en esta Isla para poder desembarcar o ir a Triscornia a pasar la cuarentena. después porque muchos creían que él iba con nosotros disfrazado. llegamos sin novedad. varias barcas se desprendieron. de ahí que los 115 . primeramente por la fama del guerrillero. de Villa. oír aquellos hombres que cada uno quería ser el primero a quien le fueran contestadas sus preguntas.La Sra. era algo para pensar uno que la iba a meter en un embrollo. para ir a encontrar el vapor. pues por éste habían tomado a un sacerdote de apellido Pimentel que se embarcó junto con nosotros en New Orleans y que iba desde C. los fotógrafos. los marinos llaman ³mar picado´.

y de los niños Micaela y Agustín. de Villa se ve acompañada de la Srita. hijos del General. La Sra.corresponsales avisaron que era Pancho Villa quien había tomado otro nombre para poder pasar por Migración. Reynalda. 116 .

y por ser día de los "Inocentes" estarían los papeles de los protagonistas de la obra. y en verdad diré que no pude conciliar el sueño pensando como iría a ser nuestra nueva vida. como el más serio y especial para familias.Otra plaga nos esperaba en el muelle: los agentes de los hoteles. no nos acompañaba. bajamos como a las siete de la noche a tomar nuestra comida. podía darse un caso semejante al anterior. muy especialmente con los niños. la comida fuerte. recibimos una comisión del teatro Principal. optamos por ir al hotel América que desde el camino alguien nos había recomendado. Abordamos algunos automóviles y al llegar al hotel nos dimos cuenta que algunos otros nos seguían. Desde ese momento doblamos el cuidado con los hijos de Pancho. si por simpatía. para invitarnos a que asistiéramos a la función de esa noche. nos dejó una gran impresión. Hipólito Villa. y por tal motivo acordamos permanecer en aquella Isla. Estábamos en la mitad del camino. y excuso decir el alboroto que había entre los espectadores. está la caja del hotel a su disposición. fue aprehendido en el camino de New Orleans. y el temor que nosotros teníamos por no saber a qué se debía aquel agasajo. si por 117 . Se toma un ligero desayuno en la mañana. entre once y doce del día. pues teníamos órdenes de radicarnos en la Argentina. porque allá no se acostumbra pedir cena. almuerzo. hasta que él pudiera reunirse con nosotros. A los pocos días después llegó resolviendo con él quedarnos definitivamente en ese lugar. UNA INVITACION DE HONOR El día 28 de diciembre. cambiados. por simpatía al guerrillero a quien creían entre nosotros. pues se representaba a "Don Juan Tenorio". En los programas se había anunciado ya nuestra asistencia como invitados de honor. Después de descansar un momento. Micaela y Agustín. pues estando en la creencia de que llevábamos algún efectivo. Después de escuchar tanto relato que nos hacían elogiando las comodidades que prestaban las casas que cada uno representaba. La cariñosa acogida de que fuimos objeto a nuestra llegada a la Isla. en alhajas o en dinero. pues se acaba de dar un caso de plagio exigiendo por el rescate del menor una gran cantidad". aquí deben tener mucho cuidado. que no habíamos advertido hasta que nos enfocaron las cámaras y prendieron el acetileno. Al penetrar al comedor nos dimos cuenta de que las ventanas que dan para la calle estaban llenas de curiosos y en el interior del comedor había varios fotógrafos. entre cinco y seis de la tarde. Nos retiramos más tarde a nuestro departamento a descansar. o por simple curiosidad? Tomamos nuestros alojamientos y el dueño del hotel nos dijo: "Si traen valores. siendo la causa porque optamos en permanecer allí hasta nuestro regreso a la patria. ¿Por qué sería ¿Por simpatía a los mexicanos.

La familia Medinaveytia y la familia Rodríguez se fueron a vivir al malecón. Terminada la función. Al siguiente domingo. 118 . por cuya causa Agustín se había quebrado un brazo por andar volando "chiringas" (papalotes) en la azotehuela. inquietándonos esto último por los comentarios que provocaría nuestra presencia en aquel coliseo. cada vez más. cuyo carácter es muy simpático. impresionados de ver aquellas demostraciones tan espontáneas de cariño hacia el guerrillero que a tantas leguas de distancia sostenía la bandera del pueblo al que acaudillaba. en que todo mundo sube a las azoteas de sus casas a tomar fresco. tocaban el piano. a la caída de la tarde. regresando al hotel. nada más lo que decían los periódicos. en el mismo sitio Martinita Villa. pero mis temores fueron desvaneciéndose cuando en el curso de la representación de aquella obra y cuando era oportuno. nos acompañaron nuestros anfitriones hasta la puerta y abordamos los automóviles. Sin noticias ciertas de los nuestros. después de tomar un "lonche" nos invitaron a tirar al blanco y aún recuerdo que por no haberlo hecho tan mal. cantaban. quienes nos hicieron pasar una tarde deliciosa. Allá es muy curioso ver. los artistas mencionaban el nombre de "Francisco Villa" y el público aplaudía. a los señores de aquellos carros contemplar más de cerca un retrato de mi marido que estaba sobre el piano. recibí algunos aplausos. por ser domingo. Viendo que nuestra estancia allí sería definitiva. agradeciendo con una sonrisa aquella muestra de simpatía. decidimos rentar casa y cada familia se dedicó a buscar la suya. visitando aquella fortaleza. estaba el paseo de las doce del día en el malecón en todo su esplendor. y allí se hace uno amiga de sus vecinas. Todo mundo miraba a nuestra platea. una casa contigua de la otra. que. son muy agradables por su trato y en pocos días tuvimos gratas amistades. optando por cambiarnos al malecón. entre ellas una familia Agudo del Castillo. A mí me parecía aquella vida interminable. que vivían al Iado de nuestra casa y a más eran muy comunicativas y alegres. ocupando ellos en compañía de la Vda. de uno de ellos se bajó el chofer para preguntarme si les permitía.simple anuncio para atraer más gente. recibimos una comisión de cadetes que fueron a invitarnos para que visitásemos el ³Castillo del Morro´. cuando se pararon a la puerta de mi casa algunos automóviles. habiéndonos regresado ya tarde a nuestros alojamientos. nos mostraron de muchos modos sus simpatías. pues no nos podíamos habituar a aquellas casas que no tienen patio. invitación que aceptamos gustosos y hacia allá nos dirigimos con nuestros anfitriones. de Toño Villa el primer piso y yo el segundo. o acaso porque entre los asistentes habría enemigos de mi marido o de la causa que él defendía. En esta casa permanecimos muy poco tiempo. y nos hacían la vida a ratos amable como para casi olvidar la tortura nostálgica que ensombrecía nuestras almas mexicanas. y la familia de Hipólito y yo nos quedamos a vivir en una de las calles de San Miguel. No olvidaré una vez. Los altos personajes de aquella isla.

Sr. su trasunto más perfecto.Era una pintura muy bien hecha. como del personal de aquel Departamento. cómo sale aquel líquido para las cañerías. habiendo sido atendidos de manera muy espléndida por el acaudalado Sr. habían llegado a Costa Rica algunos villistas. que eran el C. invitación que igualmente acepté gustosa. Ministro de Educación para que pasara a visitar la exposición de pinturas y esculturas del Departamento de Bellas Artes. Fortún. y de sus hazañas como guerrillero. entre ellos el General Juan N. recuerdo con profunda gratitud la invitación que me hizo el Sr. por medio de una carta. Serratos le había regalado. por ser de un carácter zahareño y no haber sabido él nunca que hubiera sentado a nadie en su mesa. que por algún tiempo fue Jefe de Estado Mayor de mi marido y quien había regresado del Japón. para ser acostalado y de allí llevarse a los embarcaderos a fin de transportarse a los Estados Unidos donde se refina este producto. También recibí la invitación de un señor De Pelayo. Don Mario Menocal. habiendo recibido las demostraciones de simpatía tanto del Jefe. y más todavía. y allá fuimos. que despertaron la simpatía en aquel pueblo por el Jefe de la División del Norte. Fortún nos contó que estaba azorado de la manera como nos había recibido aquel señor De Pelayo. Medina. el Sr. quien nos mostró su progresista industria y en honor nuestro puso a andar la maquinaria. para visitar sus ingenios. Días después. DEFERENCIA DEL SEÑOR PRESIDENTE DE COSTA RICA Entre las demostraciones de simpatía que recibí de varios personajes. cómo entra la caña a los molinos. que me hizo por conducto del Dr. Y es que en esos días. de aquella comarca. González y González. recibí una invitación del Sr. diplomático de aquella República que venía de Washington de cumplir una comisión de su país. Otros muchos que habían ido a refugiarse a aquel país. el Ministro de la Guerra y otros que lo acompañaban. Sobre el piano estaba también una hermosa bandera mexicana bordada especialmente para la División del Norte. que el Coronel Abel B. Omar Dengo. no habiendo podido cumplir una comisión que se le había conferido. Pasamos un día delicioso. rico azucarero. yéndose a convertir en azúcar cuando cae en los depósitos. explicándonos detalladamente. en el vapor de New Orleans a La Habana fue nuestro compañero de viaje el Sr. y tenía una alegoría guerrera y por el otro Iado el Escudo Nacional. ostentaba esta inscripción: "GENERAL EN JEFE DE LA DIVISION DEL NORTE. FRANCISCO VlLLA". De Pelayo. y de regreso a nuestra casa. en sus expresiones con los periodistas hablaban tanto acerca de mi marido como revolucionario. Presidente de la República. ambas cosas admiraron y elogiaron aquellos personajes. habiendo oído de ellos algunos elogios para mi marido. en uno de los conventos de Guadalajara. para que fuéramos huéspedes de aquel país. Presidente de la República de Costa Rica. fue 119 .

120 . fue a radicarse a aquella República donde recibió grandes demostraciones de estimación. éste lo negó airada y rotundamente. pidió que se le conmutara la pena de muerte por medio de un telegrama al Gral. Obregón. y hecho prisionero fue sometido a un Consejo de Guerra sumarísimo. había sido muerto el General José Rodríguez. quien tenía prisionero al General José E. Manuel Chao. Chih. puso su nombre a una de las calles principales y con esto se cumple aquello de que "nadie en su tierra es profeta". tomando más tarde parte en una revolución que derrocó al Gobierno y el pueblo en testimonio de gratitud. Al darse cuenta el General Almeida de que su Jefe estaba allí y aún vivía por llamarlo éste en su auxilio.. Al presentarse en la puerta de aquella casa fue recibido a balazos por la gente de Rivas. Poco después el General. María Montoya de Rodríguez se trasladara con tanta violencia a Chihuahua avisada por el Sr. hizo esfuerzos inauditos por salvarlo. muy ajeno de los acontecimientos que se estaban desarrollando en dicho lugar. quien viendo que el General Rodríguez no regresaba y temeroso de que algo le hubiera ocurrido. en manos de los que momentos antes les tendían la mano de amigos y pelearon durante mucho tiempo por la misma causa. Mucho lamentamos no poder aceptar la invitación por no podernos comunicar con mi marido y no saber si a él le parecería bien que fuéramos a aquel país hermano. el mayor Gregorio Prieto. quedando en este último punto el General Carlos Almeida. lugar inmediato a Madera. Años más tarde regresó el General Manuel Chao. Parece que lo había invitado a comer a su casa que estaba en Nehuerachic. Rodríguez. confirmado más tarde suceso tan infausto ocasionado por la traición del Coronel Tomás Rivas. A esto se debió que la Sra. en quien él había depositado toda su confianza. Presidente que tan cordialmente nos invitó. sin tomar en consideración los grandes servicios que prestó a la patria durante el movimiento revolucionario. uno de sus compañeros. Ramón Díaz Garay radicado en El Paso. y al derribar la puerta del cuarto donde se encontraba fueron acribillados a balazos muriendo allí los dos jefes. pues cuando su defensor. Rodríguez en una de las piezas. de lo acaecido a su marido. -en esos días las traiciones se sucedían con frecuenciaoptó por salir al punto donde se encontraba su Jefe acompañado de algunos de sus hombres. cuando el cable nos trajo la fatal noticia de que. DISGREGACIÓN DE FAMILIAS Apenas habían transcurrido unos cuantos días de nuestra estancia en La Habana. a su país cuando el movimiento De la Huertista. a cargo de la gente.nuestro buen amigo y compañero y él le habló de nuestra llegada a La Habana al Sr. Tex. Avisado que fue Pancho de lo ocurrido al General José E. a inmediaciones de Madera..

Otro día salió la noticia en los periódicos pero puesta en tela de juicio. pueden ustedes desmentirla. PRIMERO MUERTO EN MI PATRIA Los acontecimientos anteriormente narrados dieron lugar a que una noche entre once y doce. haciéndome él muchos encargos como si fuera la última vez que nos veíamos. no se dio tregua en perseguir a Rivas. me dijo uno de ello en tono irónico: ³Señora Villa. Después que se enteraron del cable que les mostré. Juárez los cadáveres de Francisco Villa y Manuel Baca Valles que fueron capturados al pretender pasar la frontera´. Juárez y que fueron llevados a Chihuahua son los del General José Rodríguez y el de Manuel Baca Valles. pues no sabía qué contestar a mis interlocutores. pero recapacité y con firmeza les dije: Si la noticia dice que Francisco Villa fue capturado cruzando la frontera.se han pasado al enemigo. Dando vuelta en uno de los patios de nuestra casa y. Cuando ellos se fueron. puse un cablegrama a El Paso. Tex. no pude resistir a la idea de hacerle una proposición y la hice. pero recapacitando cuando ví que decía que había sido capturado cruzando la frontera. los que se hicieron ricos se fueron al extranjero y los otros«. hay que poner algo de nuestra parte para pasar los últimos días al calor del hogar y a más tus hijos 121 .en donde podamos vivir tranquilos.. y aquellos señores no me preguntaron más. y repercutieron en mis oídos sus últimas palabras que él me dijo al despedirnos en Chihuahua. por ser uno de sus más fieles subordinados. Tex. y que decía así: ³En estos momentos se exhiben en la Aduana de C. Otro día por teléfono llamé a las personas que me entrevistaron la noche anterior. con el objeto de ampliarles mi primera entrevista. a uno de mis hermanos que allí radicaba.. para desmentirnos tan categóricamente la noticia de la muerte de Pancho Villa?´ Efectivamente la noticia de ustedes en un principio me desconcertó. para entrevistarme y enseñarme a la vez un cablegrama que acababan de recibir de El Paso. quien poco tiempo después cayó en sus manos pagando con la vida su felonía y su traición. quien me contestó inmediatamente: ³Los cadáveres que se exhibieron en la Aduana de C. pues no toda nuestra vida ha de ser de intranquilidades y de zozobras. pues ya vez que todos tus compañeros te han abandonado. se llegaran a mi casa unos reporteros de la Prensa Asociada. Procuré darle a mis palabras toda la ternura que sentía y el tono más convincente: Vámonos a un país -le dije. para irse a la Sierra y yo a refugiarme a un país extraño. de semejante noticia. cruzó de nuevo la imagen de mi marido.uno de los jefes a quien él distinguió siempre con su afecto. Por un momento me quedé pensativa y estupefacta a la vez. ¿a qué se atuvo Ud. reaccioné y ante mí.

Si ustedes me hubieran dicho. y tal vez con el dinero que creerán que me llevé de México.reclaman tus cuidados. ni mis lágrimas. y allí está como protesta eterna contra la más audaz y despreciable de las tiranías: la nacida de la fuerza bruta. luchando al Iado de los suyos. los que no estuvieron conmigo sólo por conveniencia. pero serán los leales. Mañana. por cuyo motivo sería señalado con el dedo tanto por amigos como por los extraños. yo. primas mías. y quemado el último de su pistola o en actitud de habérselo pegado él mismo. las noticias que nos dan nuestros corresponsales dicen: "Que Francisco Villa lo encontraron muerto en el campo de batalla. sabrás que sucumbió tu marido. porque sé que me lo dices por cariño. exponiéndose a morir. cuando la familia del General Manuel Madinaveytia quien se había quedado al lado de mi marido por ser Jefe de su Estado Mayor. me comunicó también su deseo de regresar a nuestro país. Y. -les dije a mis interlocutores. pues había recibido instrucciones en tal sentido. pero en México. Mes y medio aproximadamente había transcurrido de que la familia del General José E. al que yo dejé en México rumbo a la intrincada Sierra. porque tenía trenes y porque tenía elementos.´ Por lo antes expuesto. Obligada a regresar al Iado de los suyos por haber recibido la noticia de que su padre 122 . ni la dulce tranquilidad del hogar. y para protestar ante Washington por el permiso concedido al Gobierno Carrancista para pasar por su territorio tropas enemigas que lo combatieron en Sonora. conociéndolo como lo conozco. Mis entrevistadores quedaron plenamente convencidos que yo me basaba en algo muy grande para desmentir tan categóricamente la noticia. nada pudo detenerlo en su camino de constante luchador. y cuando la cruzó en Columbus fue en actitud de reto. o pasado. el último me lo pegaré yo para que ni ese gusto les quede a mis enemigos«. ni mis ruegos. para abandonarme ahora como lo han hecho cuando la vieron perdida. los que conmigo se hayan ido a pasar hambres. También las señoritas Raquel Rodríguez y Laura Rubio. yo les hubiera dicho: Ese es Francisco Villa. con los pocos que me queden. por luchar al lado de la Revolución. pues sólo a una cruel ironía del destino podría atribuirse el que Francisco Villa hubiera cruzado la frontera por cobardía. Rodríguez había regresado a México. la primera que había vivido conmigo desde que me casé y juntas pasamos épocas de alegría y épocas de amargura. Levantó la cabeza y me contestó: ³Te perdono todo lo que me has dicho. pero nunca te pondré en la vergüenza ni a tí ni a mis hijos de que digan: Francisco Villa pasó la frontera a esconder su cobardía y su vergüenza en un país extraño. aún más -me dijo.si puedo y veo mi vida en peligro después de haber acabado todos mis cartuchos. Con pena vimos que por distintas causas nos iban abandonando una a una aquellas familias. me creí con derecho absoluto a desmentir la noticia. no importa cuántos sean. sin un tiro en sus cartucheras. a quien ni el amor a sus hijos.cuando ustedes me informaron: "Francisco Villa fue capturado cruzando la Frontera". porque tomaba plazas y porque podía darles oportunidades de enriquecerse.

con estas primas tan alagadoras. entre ellos el General Scott. El día 14 de marzo dispuso el Gobierno Americano que el General Pershing. cayendo como un rayo sobre aquella guarnición. ninguno sabía absolutamente nada de mi marido. Tomás Gameros. Esta columna venía compuesta de las tres armas y reforzada por aeroplanos. sino que también algunos mexicanos. cruzara la frontera. ella. cuando una tarde. que antes había tratado a mi marido con guante de seda. fueron los que atacaron la población americana en desahogo del rencor que sentían contra el Gobierno de aquel país por la política desarrollada por el Presidente Wilson. compuesta de soldados del Trece Regimiento de Caballería al mando del Coronel Slocum. Esto dió origen a que varias personas de Estados Unidos hicieran distintas ofertas. y de las que más tarde hablaré. Al mismo tiempo que estas señoritas nos abandonaban por causa tan justificada. lo creían lejos de Chihuahua. cumpliendo con el deber de hija. habían entrado aquella madrugada a la pequeña ciudad América de Columbus. Hearst. el General Pershing y otros personajes. consistente en $ 50. Sr.se encontraba sumamente grave y reclamaba su presencia. pero esperando de un momento a otro. grandes cantidades de armas y parque. en persona. Holmes. entre ellos Mr. No sólo los extranjeros procuraban despertar la codicia de algunos individuos. regresaban a nuestro lado las señoritas Susana Martínez y Reynalda Villa que estaban haciendo sus estudios en San Francisco. los días pasaban y esto parecía interminable. trayendo la consigna de llevar a Pancho Villa "vivo o muerto". las extras en grandes caracteres daban la noticia de que Pancho Villa. prominente periodista americano y con propiedades en México. que siempre fue amigo de Pancho y quien le pasaba. Personas que llegaron de El Paso. aseguraban que se había internado en la Sierra de Durango. con algunos de sus hombres. como por ejemplo el entonces Gobernador de Chihuahua. entre ellas la mamá de Mr. amigos inmiscuidos también en la política. una carta. hombres que le habían sido fieles como los hermanos Pablo y Martín López. la del 9 de marzo. Tex. pero que hicieron por medio de la prensa y boletines de aquella época. me suplicó la mandara a México sin prever las persecuciones de que iba a ser objeto. Merced Arroyo y otros valientes. mandándole a cada momento emisarios que conferenciaran con él. lo hacían aparecer en todas partes sus mismos enemigos.. Los que lo acompañaban. Cal. a la que se le dió el nombre de "Expedición Punitiva". al frente de una columna de diez mil hombres. que expidió un decreto en los siguientes términos: 123 . una razón cierta. EL ATAQUE A COLUMBUS Estando en La Habana casi sin noticias.000 dólares al que tuviera la suerte de entregar a Pancho Villa "vivo o muerto´ y muchas otras ofertas que por ahora no recuerdo.

. Como verán mis lectores. suplicándole que él le designara un lugar seguro. Regresó el General Nicolás Fernández con su gente. se profanara el suelo patrio. en uso de las facultades extraordinarias de que me hallo investido y. a veintidós de mayo de mil novecientos veinte. pero que ningún éxito tuvieron. el acabar de una vez para siempre con el bandolero conocido con el nombre de Francisco Villa. Rodríguez que radicaba en los Albeldaños.³DECRETO. en donde procuró informarse del paradero del Sr.. pero no fue así. El Presidente Carranza. no pudieron darle alcance. a lo que contestó: "El día que sepan ustedes que a José M. Dirigiéronse en estas condiciones a la Sierra de Santana donde instaláronse en una cueva que queda casi en la 124 . -SUFRAGIO EFECTIVO. cuyas tropas Carrancistas estaban al mando del General José Cavazos.Poder Ejecutivo.-Chihuahua. cuya cantidad será pagada por el Gobierno del Estado. en el combate registrado a inmediaciones de C.El Of. con aquello parecía estar encantado. y siendo por otra parte una obligación imprescindible de las autoridades el procurar por todos los medios posibles el exterminio del bandolerismo. Pancho salió herido. Allí llegó con una parte de su gente que iba al mando del General Nícolás Fernández. dirigiéndose a Guerrero.T. Se dará un premio de CIEN MIL PESOS al que entregue vivo o muerto a las autoridades al bandolero conocido con el nombre de Francisco Villa. ya que a Pancho Villa. NO REELECCIÓN. estos individuos no tuvieron el suficiente valor para enfrentarse a mi marido. Chih. siguiendo de allí por Cíeneguita a Santa María de las Cuevas. Don José M. -Gobernador Provisional del Estado de Chihuahua. puesto que tácitamente se ha tolerado el que dicho bandido cometa las depredaciones y actos vejatorios que constantemente lleva a cabo. mientras yo viva mí General. y donde se le practicó la primera curación por un medico que estaba establecido en esa ciudad en aquella época. Guerrero. padre del extinto General José E. De Gob. quedándose con Pancho únicamente Joaquín Alvarez y Bernabé Cifuentes. está seguro´.TOMAS GAMEROS.. Jesús Mucharraz". pueden sus enemigos dar con él. E. le manifestó los deseos que tenía su General de descansar unos días mientras se mejoraba de su pierna. -EI Gobernador Provisional del Estado. Gameros. valiéndose de ofertas y decretos que eran pegados a los árboles y postes. hombres de su absoluta confianza y que estaban dispuestos a dar la vida antes que descubrir el paradero de su Jefe. De Guerrero marchó a Cusihuiriachic. Plaza que tomó. quien ya en presencia del Sr. Rodríguez. CONSIDERANDO: Que siendo necesidad no sólo imperiosa sino humanitaria. he tenido a bien decretar el siguiente: ARTICULO ÚNICO. con tal de saber que le quitaban un enemigo que tantos dolores de cabeza le había dado y le seguiría dando. cuya existencia constituye un bochorno para el Estado. M. -Estado Libre y Soberano de Chihuahua. como buen conocedor de su territorio. no le importaba que con la presencia de esta expedición. Rodríguez lo han matado. Rodríguez. habiendo tenido una oportunidad magnífica cuando.. de la Sría..

Al saber sus enemigos el camino que había tomado. y quien ocultó y protegió al Gral. que en un periódico americano ví cuando vivía en aquel país: Don José María Rodríguez. El resto de la columna americana. era objeto de la persecución de Pershing. para esto. Esto me recuerda cierta caricatura. desde su escondite podía darse cuenta perfectamente del movimiento que desarrollaban sus perseguidores. Pancho.cumbre de la montaña y a la cual tuvieron que subirlo por medio de una silla. y volando a diez metros sobre su cabeza los aereoplanos que acompañaban a la punitiva. cuando herido. José E. Villa. 125 . tanto para su subsistencia como para su curación. observando que por un lado de la abra que le servía de mirador pasaban tropas americanas a las que les abrían paso tropas Carrancistas. Rodríguez. mandaron en su persecución cerca de cuatro mil hombres. estaban seguros de que de un momento a otro lo capturarían y. quedaba a retaguardia cubriendo algunos puntos para protegerse. pero falto de todos los recursos necesarios. Allí estaba seguro. padre del Gral.

deseosos de presentarle a su Jefe algo que fuera de más sustancia que las tortillas de maíz. observándose en su semblante una sonrisa sarcástica.. al otro lado tropas Carrancistas y haciendo sobre el rostro del guerrillero los aeroplanos. una sierra. esfumándose en las ondulaciones del espinazo del gato. ¡Qué largos para el que estaba dentro de una cueva! ¡Qué cortos para el que dentro. tanto que un General creyó haber encontrado su cadáver. un recado. sobre de ella Pancho Villa montado como si cabalgara un caballo. cerca de él y al alcance de su mano. pero fue todo lo contrario. dando lugar a que uno de sus perseguidores dieran la noticia de haber encontrado el sitio en donde Pancho Villa estaba sepultado. una de las veces que bajaron de su escondite para recoger la provisión que el Sr. vieron una res ladina. depositadas en el hueco de una peña para que nadie se percatara de lo que aquella peña contenía. un«. que por aquellos sitios merodeaba y. zopilotes etc. un gato simbolizando siete vidas. escogieron la parte mejor y se la llevaron a Pancho. nos descubrirá". algo que le anunciara la caída del más grande de sus enemigos! y ¡Qué angustiosos para aquellos que creían cubrirse de gloria con la captura del que ellos llamaban bandido. José M.Aparece en el fondo de la caricatura. cada vida está representada por una cabeza de Pancho Villa. pues Pancho los increpó diciéndoles: "Si esa res se queda allí. aunque mal les pese. y es que los hombres que cuidaban a mi marido.. de una Plaza esperaba un telegrama. teniendo entre su mano la cola del animal. hasta dónde alcanza su ingenio". Así transcurrieron veintidós días. era y sigue siendo la admiración de propios y extraños! 126 . Rodríguez les llevaba. bajarán al olor de la carne y el enemigo que está sobre nosotros. tropas americanas. pero que. consistente en un costal de tortillas de maíz que en su casa preparaban y que eran. pues cuervos. Tras estas explicaciones sus subordinados se apresuraron a llevarse la res de allí a un lugar distante algunas leguas. al cual acaricia él. Así transcurrieron los días y la persecución de los enemigos de mi marido era cada vez más encarnizada. no tardarán en descubrirnos. que una Sierra sobre del montado como si cabalgara un caballo. en que Pancho mejorado de su herida resolvió volverse a incorporar a sus tropas donde con tanta ansiedad lo esperaban. Al pie de aquella Sierra se observan: hacia un lado. creyendo que él agradecería el obsequio. diciéndome esto: "Mira que desgraciados gringos. la mataron. Veintidós días. cerca de él y al alcance de su mano. y para mayor seguridad de poder desorientar a sus enemigos cubrieron el animal con unas piedras y le pusieron una cruz. pues creían poderlo hacer prisionero de un momento a otro. A mi regreso a México le enseñé a mi marido esta caricatura y estuvo de acuerdo en que los hechos se habían desarrollado en la misma forma.

consagrada tan sólo a mis recuerdos. cuando grandes grupos de turistas han venido a visitarme.Y yo. y ambos que se distinguieron en los combates librados por la División del Norte. me siento compensada en mi aislamiento y satisfecha al ver las demostraciones sinceras de tantas personas. Francisco Villa y el Gral. que sólo por sus hazañas guerreras lo conocen y lo admiran. suplicándome les cuente algo de mi marido. Máximo García. De izquierda a derecha: Gral. Gral. 127 . Benito García. que tan apartada vivo de la sociedad. hermano del primero.

¿Cuál era su delito? Únicamente el que fue a saludar a Pancho y pertenecer a mi familia. Gral. Gral. una señora Manuelita y su hija. optamos por regresarnos a una parte más cerca donde pudiéramos comunicarnos con los nuestros. Pantaleón Mendías.ABANDONAMOS NUESTRO REFUGIO EN LA HABANA Así pasaban las cosas en México. donde permaneció unos días siendo después internada en la Penitenciaría y rigurosamente incomunicada. José E. y el día 14 de octubre de Ante los restos mortales del eximio Don Abraham González. 1916 nos embarcamos rumbo a New Orleans y de allí a San Antonio Tex. A los dos días de estar allí nos enteramos por la Prensa que en Chihuahua había sido aprehendida y llevada a México en compañía del General Marcelo Caraveo. mi prima quien había sido denunciada por una falsa amiga. Después de cinco días de incomunicación en compañía de la señora que desde Chihuahua la acompañaba y de una hija de ésta. un Sr. Más tarde su hermano logró 128 .. Después de siete días de camino llegaron a la Metrópoli quedó confinada en el Cuartel de Zapadores. la sacaron de su celda para ponerla en cuarto de distinción. y carentes de recursos. que era profesora y se llamaba Altagracia. la señorita Raquel Rodríguez. Manuel Chao y el periodista Sr. donde nos radicamos temporalmente. desesperadas por no tener noticias verídicas acerca de mi marido. sé llevó a cabo la aprehensión antes dicha y conducida a la capital. cinco días después que él se fue. mientras nosotros en La Habana. Rodriguez. Gral. Silvestre Terrazas. Maclovio Herrera. pero el 15 de septiembre que atacó Pancho a Chihuahua y habiendo ido ella a saludarlo y a darle noticias nuestras. Oaxaca. no obstante de haber permanecido oculta desde su regreso de La Habana. Zaragoza de la Garza. Francisco Villa. de izquierda a derecha: Gral.

Al día siguiente no faltó quien fuera a decirle a Pancho que allí estaba Raquelito. habiéndoles contestado sin vacilación: "Somos de la gente del General Villa soy Samuel Rodríguez. valiéndose de las consideraciones que Pancho le guardaba a aquella familia. Montados en ira por 129 . mi prima se pudo enterar de que aquella era escondite de algunos extranjeros. a quien Raquel reconoció y desde luego se creyó entre los suyos. con la intención de que una vez libre. e informándole que la señorita Rodríguez era mi prima a la que él había conocido en mi casa. Tex. y estando yo radicada en San Antonio.hablar con el General Obregón. y como a los quince días atacó Pancho a Torreón. PANCHO DESDE EL CAMPO DE BATALLA SE PREOCUPABA POR LA EDUCACION DE SUS HIJOS Era el mes de abril. la mandó buscar luego y ya en presencia de él. pues en él encontraba el apoyo de un padre. Mi prima le refirió a grandes rasgos el motivo por que se encontraba allí y él le prometió hacérselo saber a Pancho tan pronto como tomaran la plaza. sin saber que gente era! A los pocos momentos les empezaron a hablar por la horadación que estaban haciendo. hacer algo por ellas. personalmente. acordando llevarla a la casa de una familia Valenzuela. no siéndole posible llegar más que hasta Torreón. por suspensión de trenes de pasajeros. Inmediatamente dió orden de libertad. y ellas no aguantaron sin preguntarles de qué gente eran. para saber que fin tenía. De González. fuera muerto por las balas enemigas. y el General Benjamín Hill. Pancho se trajo a mi prima hasta Jiménez donde se la entregó a la señora Evarista Vda. fue a entregársela a su hermano y salió con la pena de dejar a sus compañeras de prisión. creyéndose seguros los villistas entre aquella gente que mi marido trataba tan confiado. y enemigos de mi marido. le contó todas sus penas. encontrándose ella en la casa de una familia amiga. A su salida de Torreón. viejos amigos y en quienes tenía absoluta confianza. A las cinco de la mañana del segundo día de combate. Su hermano la dejó allí. donde fue tratada con todas las atenciones por recomendación especial que mi marido les hizo. oyeron que barrenaban las paredes y ¡cuál sería su susto. para pedirles algo de comer. Quiso el destino que a pocos pasos de allí. pero estando bastante delicada de salud optó por regresar a Chihuahua donde radicaban sus padres. hermano del General Trinidad Rodríguez".. recibí la noticia de que mi madre había sido aprehendida por orden de un General Hernández en nuestro pueblo de San Andrés. continuando él en un tren militar. donde además tenían mercancía y semillas en grandes cantidades. Durante su estancia en aquella casa.

130 . recibió la noticia por uno de los celadores de aquella prisión. de Div. y quien murió en el combate de S. Francisco Murguía estuvo a punto de capturar al Gral. y sintiéndose impotentes para aniquilarlos. Creyendo por este medio hacer caer a mis hermanos Marcos y Regino Corral. Miguel de Bavícora. de que Regino había muerto en el Sr.los continuos descalabros que los villistas les hacían en distintos puntos de la sierra.. Regino Corral. Vda. Villa. hermano de la Sra. en la lucha sostenida entre ambos jefes. ya estando ella en la Penitenciaría. de Villa. Chih. saciaron sus odios en las indefensas familias. donde la fuerza del Gral.

hija la primera y sobrina la segunda. Yo con gusto veía que se iban así 131 . No sólo ella fue víctima de la cobardía de un Jefe de Armas o de un Gobernador. habiendo corrido igual suerte más tarde la familia del General Porfirio Ornelas y otras familias más. a lo que mi madre contestó: ³Gracias a Dios. Fue tanto el empeño que el Sr. Tex. formábamos el grupo de esta clase Paula Palomino Vda. Micaela de ocho años. únicamente porque su padre el Sr. aprenderán inglés. antes que el nuestro. que fue aprehendida y puesta en la Penitenciaría rigurosamente incomunicada por el entonces Gobernador Ignacio C. que seis meses después tanto Agustín como Micaela pudieron escribirle cartas a su padre. así como dos amigas más. de Villa. viniéndose desde luego a vivir a nuestra casa y haciéndose cargo de la educación de los niños. y yo rogaré a Dios por el descanso de su alma´. dando muestras de una memoria maravillosa para relatar episodios de la Historia Patria. y que siguieron luchando hasta 1917 en que ambos sucumbieron en el combate de Bavícora. dándonos igualmente una clase especial de teneduría de libros. procurando inculcarles todo el cariño para su patria. Reynalda. hubo otras varias familias que también sufrieron los mismos atropellos. andaban con mi marido. ya no hará males. Nuestros deseos se habían cumplido. el profesor Matías C. Enríquez.. pues por ningún motivo quiero que vayan a un colegio americano.combate de Babícora. eran Agustín de seis años. Junto con la familia Luna. hijos de su hermana Martinita. García y su familia. que ya sepan amarla y respetarla. hijos de él. Agustín con una facilidad admirable. profesor García pusiera en la enseñanza de aquellos niños. estuvieron presas la familia del General Nicolás Fernández. ni falta les hace". y Reynalda y Susana. haciéndoles conocer antes que nada la Historia de México y cuando ellos sean grandes. A esta labor se dedicó con todo ahinco tanto él como su esposa. Emilio y Belén. se nos proporcionaron mejores oportunidades para comunicarnos con mi marido. y que sus deseos no se lograban. Al referirse a sus hijos y demás niños. en San Antonio. entre ellas está la familia Luna. saliendo a los pocos días a reunirse conmigo a San Antonio. entonces si hay oportunidad. Lolo Palomino y yo. ni se los harán. Sinesio Luna y su hermano Salvador. Viendo que el tiempo transcurría. para aprender otro idioma. si no. optaron por darle la libertad a mi madre eI 27 de julio de 1917. Me apresuré a localizar al señor García para exponerle los deseos de mi marido. Susana. Así es como el Gobierno Carrancista obtenía sus triunfos dentro de las ciudades o pueblos. vecinas nuestras. mediante un sueldo de ciento cincuenta dólares mensuales que él aceptó. No pasaba un mes sin que recibiéramos carta o noticias de él y así un día recibí una carta escrita por cierto en un listón azul donde me decía: "Sé que se encuentran en esa. que era de cinco a siete de la mañana. siendo de los que secundaron el movimiento de 1910. proponle que les dé clase a mis hijos y a los demás niños. Tex. Raquel.

desde la edad de tres años pasaba lo más del tiempo montado a caballo. En este tiempo había muchas personas que iban y venían para pasarle ropa o parque a Pancho. habiéndolo sido también de Don Francisco I. quedando yo al frente de las familias. COMO NOS COMUNICABAMOS CON PANCHO Durante nuestra estancia en San Antonio. Llegó hasta donde estaba Pancho. y como se diera cuenta de ello dicho Capitán. ella se ofreció a llevarla. pero que resultó ser amigo de mi marido. le fue recogida la correspondencia y un dinero que llevaba. por un capitán de las fuerzas americanas cuyo nombre no recuerdo. Madero y de Don Abraham González: Este señor me contó. Hipólito Villa decidió venirse al lado de su hermano. Teniendo necesidad urgente de hacer llegar a mi marido una correspondencia y que por el momento no sabía con quien mandársela. la correspondencia particular mía me fue entregada después. se le recogió correspondencia y un saco como con cinco mil pesos oro nacional. para el Lic. diciéndole que le mandara un caballito Pony y Pancho me ordenó que se lo comprara. Díaz Lombardo y otros prominentes políticos a quienes también llevaba correspondencia. no vaciló en darle otras nuevas 132 . Una de tantas veces fue sorprendido al pasar la frontera. A Micaela como premio a sus estudios se le puso una profesora de piano. Esto me fue confirmado más tarde por el mismo Gómez Morentín. y como viviésemos en las afueras de la ciudad. tenía poco tiempo que había llegado de México. Tex. mujer sumamente lista y a quien nunca pudieron coger lo agentes de migración. era una señora llamada Luz Nájera. dejando al cuidado nuestro a sus hijos. personalmente. llegaba a San Antonio con nosotros y luego se pasaba a Washington para conferenciar con el Lic. hasta distinguir el grupo donde estuviera Gomitos con los que le esperaban de este lado de la frontera. ordenó que un aeroplano se elevara. lo pasaron al Iado mexicano.cumpliendo los deseos de mi marido respecto a la educación de sus hijos.. después que le tomaron sus declaraciones. pasando lo más bajo posible y dejando caer el dinero precisamente donde estaban ellos. Puse un aviso en el periódico y días más tarde. le escribió a su padre. y el menor de tres. Gómez Morentín. así como una montura. Esta señora me fue presentada por el profesor Matías García. que cada dos o tres meses cruzaba la frontera. que al ser aprehendido Gomitos (como cariñosamente le llamábamos). encontrándose en circunstancias muy difíciles. la mayor de siete años. era un correo de mi marido. y la acompañaban cuatro hijos. Cuando estuvo más adelantado Agustín y se creyó acreedor a un premio. el chiquillo tenía campo para sus actividades ecuestres. Díaz Lombardo. Otro de los correos nuestros. y viendo él la audacia y buena voluntad con que cumplía su comisión. Agustín tenía una hermosa yegüita con su cría. pues como sabrán mis lectores. dejando olvidado con sus aprehensores el dinero.

la que se remitió al Departamento Especial que estaba a cargo de un señor Weissman. Este. antes de pasar la frontera. viniendo horas más tarde el señor Weissman. de nacionalidad española. siendo operado allí mismo por el Dr. y al preguntarle si pasaba a recogerla. Otra de las personas que tuvo la audacia de pasar la frontera para ir en busca de mi marido. que había servido en el Ejército Americano. Después de esto tuvo la audacia de disfrazarse. fue a hospedarse en la casa del señor De Bruzos Pérez. Cortesía que yo agradecí al señor Weissman. pues mientras un agente se inclinaba a amarrarle la cinta de la zapatilla que con toda intención se había dejado suelta. leía doña Luz la orden de aprehensión que sobre un escritorio estaba y que se refería a ella. pues llevaba tanto su cara como su ropa llena de aceite. que estaba en la Huasteca. En una ocasión que el General Aranda salió herido. Una vez estuvo a punto de ser descubierta por los empleados de migración. que al ser revisados no se fijaron que éste tenía un fondo doble dentro del cual había nombramientos y correspondencia dirigida al General Peláez.comisiones. trabajo le costó identificarse y a nosotros reconocerla. y temiendo ser denunciado. pero cuando al fin le franqueamos el paso. se cortó el pelo como hombre. estuvo con nosotros. En su mano llevaba un velíz y un estuche de tocador. no así que venía para los otros señores que fue mandada al Departamento de Washington. Paschall. llamó a la puerta. aunque satisfecha de haber cumplido con su misión. para suplicarnos le diéramos una carta para mi marido que le sirviera para identificarse con él. Poco tiempo más tarde regresó trayendo una comisión de Pancho y así estuvo durante algún tiempo yendo y viniendo. fue el Capitán De Bruzos Pérez. me contestó que él personalmente lo haría. con dos agentes. durante la guerra europea y cuya esposa era americana. se puso una cachucha y como un pobre "trampa" se nos presentó a las cinco de la mañana en que el frío era intenso. y no queríamos abrirle pensando que quien llamaba sería algún truhán o vagabundo. 133 . El señor De Bruzos Pérez. manifestándome que no tenía inconveniente en entregármela. Me enteró el señor De Bruzos Pérez que traía correspondencia particular para mí y entonces me comuniqué por teléfono con aquel Departamento hablando personalmente con el encargado del mismo acerca de mi correspondencia. lo mandó Pancho a nuestra casa para que le sacaran una bala que tenía incrustada en una pierna. habiéndose puesto un vestido de mezclilla. pero como nuestra casa estaba siendo vigilada constantemente por agentes del consulado mexicano. una de tantas veces fue sorprendido y recogida la correspondencia que llevaba consigo. que siempre desempeñó con el mismo acierto y buena voluntad que la primera. persona de absoluta confianza que había vivido durante veinte años en Chihuahua teniendo grande simpatía por los Chihuahuenses y de quien recibimos grandes beneficios. y para los hermanos Cedillo.

Al capitán Hanson lo acompañaba el señor Don Francisco Chapa. amigos de mi marido. Sólo recuerdo que el Sr. Capitán hablando del Rey de Roma. yo estaba segura. y habían entrado a Columbus en las primeras horas de la mañana. se adornó la mesa con banderitas mexicanas y americanas. hablaba bien el español. Acordamos que los citaría yo. Villa´. radicados en aquella población. Cité a las personas que creí conveniente y no todas asistieron. Ismael Palafox. señora Villa. Entre los presentes recuerdo al Lic. Después de haber cambiado impresiones con los allí presentes y contestado las preguntas que se nos formularon. se hizo el juramento de rigor en aquel país. Francisco Chapa. pues tanto era el disgusto que sentían los jefes y soldados por haber permitido el Gobierno de la Casa Blanca. dijo: ³Mire. de lo qué se trató. me expuso la misión que traía. Después de las presentaciones de rigor. Chapa. Después de terminada la conferencia. preguntándome en dónde deseaba que fuera en mi casa y el aceptó con gusto. Luego me presentó al Capitán Hanson. mexicano al servicio de los Estados Unidos. por aquella distinción. Este caballero venía de Washington. se sirvió una merienda. Don Francisco Olivares. y dueño de la botica "El León". por personas que así me lo habían dicho. habiéndole yo nombrado las personas con quienes cultivábamos amistad y las que en alguna forma estuvieron al lado de mi marido durante la Revolución y aun los que seguían siendo simpatizadores de la causa que él defendía. 134 . que creían que esta era su mejor venganza sin medir las consecuencias que traerían a su país. me dijo: "Tenga presente. que con ninguna mujer mexicana han tenido las atenciones que con Ud. y para hacer más patente nuestro agradecimiento. contestamos en sentido negativo.ENTREVISTA CON EL CAPITAN HANSON Una vez llegaba yo al despacho del señor Francisco Chapa. Sr. detúveme en la puerta y viéndome el señor Chapa. para la conferencia que él pretendía. se levantó un acta. Don Matías C. para tener una entrevista conmigo y con algunos de los mexicanos. ¿Cuál fue el resultado de esa entrevista? Hasta ahora no lo sé. García y dos personas más cuyos nombres he olvidado. que alguno de los jefes a las órdenes de mi marido. tal vez por temor de comprometerse en alguna forma. pasaran por su territorio tropas mexicanas a pelear con ellos a Sonora. se adelantaron sin instrucciones de él. mandado por el Presidente Wilson. si Francisco Villa había entrado o dirigido personalmente el ataque a Columbus. para que se lo haga saber al General". quien en aquella época era agente consultor del gobernador Nefft. la que firmamos todos los allí reunidos. y a más. pero como ninguno de los que estábamos presentes había presenciado esa invasión. y en los momentos en que él y otro señor hablaban algo acerca de mí. En esta conferencia se nos interrogó. del Estado de Texas. pronto asoma esta es Mrs. el Capitán Hanson que. detalle que significó mucho para el capitán Hanson y para el Sr.

no obstante los preparativos. que se acabe de cometer. disfrazados de carboneros y arriando unos burros.". A lo que mi marido le contestó: "¿Y Ud. como dice mi General Angeles. y él. pues querían entrevistarlo. Viendo aquel hombre que corría la misma suerte que su compañero. alimentándose con raíces. El General Angeles que estaba allí presente. como lo estoy haciendo. Efectivamente. o es muy villista y viene decidido a pasar hambres conmigo. que lo mandaría matar a Ud. para darse de alta conmigo. esto puede Ud. como en señal de protesta por lo que había pasado. porque si queda vivo. si no es como yo lo imagino. pues éramos cuatro los 135 . decírmelo ahora para no correr la suerte de su compañero". Ellos protestaron y aseguraron ser amigos y partidarios de él y no querer seguir a ningún otro jefe. pero cuando a aquel hombre se le quitó la soga. ahorquen a este otro hombre. Y el interpelado repuso: -Le pruebo a Ud. observándolos de pies a cabeza. Una tarde. Y cogiendo un periódico que acababan de traer. Mi marido los conminó de nuevo le dijeran la verdad. y como nada consiguiera. con qué prueba que a eso venían?. dado que a Ud. cuando todos sus compañeros lo habían abandonado. con dos compañeros que llegarán más tarde. Gertrudis. se retiró a un árbol lo más lejos posible. sino más bien de darle un susto para que dijera la verdad. llegaron dos hombres. yo creo que aquí se ha cometido una infamia". les dijo: "¿No vendrán ustedes a matarme. Se le colgó al primero. ya que se ha cometido una infamia. ordenó que fueran ahorcados. Al estar con mi marido le dijeron: "General: venimos a darnos de alta con Ud. para que les precisara el punto donde podrían encontrar a mi marido.LOS CARBONEROS Y EL GENERAL ANGELES Cuando mi marido se encontraba casi en derrota. desde ahora será nuestro enemigo". y nosotros somos de su gente y él se comprometió con el General Jacinto B. por la que el General Aranda los mandó con algunos de sus hombres. ahora que ando con un guarache en la mano y un pie descalzo. y somos los comisionados. encontrábase en los ojos de Sta. Entonces Villa contestó: "Muchachos. no se le puede mentir. o trae otras miras y sería mejor qué ustedes me dijeran la verdad". ya estaba muerto. veníamos a matarlo. voltea hacia donde está mi marido y le dice: "Mi General. que se habían presentado en el campamento del General Aranda. amiguitos? Porque el que ahora vengan a buscarme. seguían en su dicho. Treviño. protestó y le dijo a mi marido: "Mi General. le voy a confesar la verdad. Los carboneros de apariencia. no con intención expresa de quitarle la vida. se acaba de rendir el General Rosalío Hernández.

que había notado desde que Pancho entró a su casa el sufrimiento que en su cara revelara. como lo demuestra su actitud en una ocasión en que. tal vez hubiera muerto Ud. uno de ellos. o alguno de nosotros". esposa del General. Pancho los repartió con distintos jefes. y los otros pueden marcharse si gustan. Hace poco me aseguró el General Aranda. Manuel Ochoa. ordenó a su mozo que fuera a llamar al médico de su confianza qué era un doctor inglés. si me decían la verdad. "Cuca: mándeme traer un doctor porque esta condenada pierna me sigue molestando. ese sería su destino. UN MILAGRO Es bien sabido de todos los que conocieron a fondo a mi marido. pero para más seguridad. mientras estaba platicando con la persona indicada. el médico le aconsejó que permaneciera en reposo 136 . se levantó el General Angeles y vino hacia él y le dijo: "Mi General: vengo a pedirle una disculpa por lo que le dije hace un momento. es el General Angeles. no puedo creer más que la Divina Providencia (palabras textuales) le ha dado a Ud. se lo mando fusilar". Cuca. pues de no haber muerto el primero y haber confesado éste la verdad. Vda. optaron por quedarse allí. a dar parte del resultado de la comisión que venían a desempeñar". yo así lo prometí desde un principio. de Ochoa. y que es colono de allí mismo. con aquel señor que está sentado a la sombra de aquel árbol y que. ya murió uno y los demás pueden irse a la hora que gusten. vaya Ud. Aquel hombre hizo lo que se le ordenaba. pero nunca intervino en las creencias de los demás y siempre Ias respetó. señor General. enfermo todavía de la herida de la pierna (que fue motivo para que tantas veces corrieran los rumores de que Pancho Villa había muerto) llegó a curarse a la casa de doña Cuca R. El que está muerto. quien me recriminó lo hecho con su compañero. que sus creencias religiosas eran muy limitadas. Estos hombres. efectivamente llegaron los dos carboneros a donde estaba mi marido. que tan fiel le había sido. -A reserva de comprobar lo que me acaba de contar. que estos hombres corran la misma suerte que el anterior. y le advierto que si no me cura. y dígale todo lo que me acaba de decir a mí. Por demás sería hablar del pánico que se apoderó del doctor al llegar a la casa de doña Cuca y darse cuenta que el paciente era nada menos que Francisco Villa. don especial para conocer a los hombres. Después de una curación que mitigó las dolorosas punzadas que el pus le estaba causando. y vengo a pedirle en nombre mío y de mis compañeros. Mi marido le contestó: "No.comisionados para matarlo. que en la Colonia Agrícola que él formó y que lleva el nombre de "El Pueblito" vive aún. pasado buen rato.

¿Y qué? -repuso Pancho. que cuando lo ví tan malo. que sabía la suerte que los prisioneros enemigos corrían. le pedí a todos los santos por su alivio y ofrecí una manda consistente en una piernita de oro.unos días para evitar otra infección. El lo tomó en sus manos y después de contemplarlo un momento se lo dió a doña Cuca. Mis muchachos obedecieron mi orden. Ya para salir y al despedirse de doña Cuca ésta le dijo con cierta desconfianza: -General. Pancho tuvo que desobedecer las órdenes del doctor y se puso en marcha. -General. dióse prisa en cumplir lo prometido. General. le dijo: -General ¿y con los pobres músicos qué va a hacer? Después de meditar un momento respondió: -Con los músicos ¿qué voy a hacer? Pos la verdad no sé. Doña Cuca Vda. que no 137 . como el enemigo se acercaba por momentos. y le dijo: -Allí tiene para que pague su manda y quede tranquila. ¿Cree Ud. Le voy a contar qué me acaba de suceder. le dijo: Pues.sonriendo. Sin embargo. donde las fuerza de mi marido hicieron prisioneros a gran número de soldados del enemigo. SIGUEN LOS MILAGROS Fue en uno de los encuentros en C. Porque creo que los músicos tienen siete vidas como los gatos. Viendo doña Cuca que mi marido se encontraba de buen humor. una vez que Pancho se marchó. lo volvieron a colgar con otra reata más consistente y la rama del árbol.. mi General. en esos momentos se acercó Martín López y dirigiéndose a él sacó de su bolsillo un ³gallito de oro´ diciéndole: -Mire. -Bueno«. Doña Cuca no se atrevía a proseguir. entre ellos a una parte de la banda de música del regimiento. pero al ejecutarla. Hace poco que cogimos un músico disperso de una de las bandas enemigas y di orden que lo colgaran porque temí que fuera espía. Cuca. -Pos págueselo a esa que le dicen "del Socorro". De Ochoa. que ahora no sé cual de todos los santos me hizo el milagro. sabe. se reventó la reata. que ya está completamente aliviado? A lo que Pancho le contestó para hacerle creer que realmente había estado en peligro la vida del galeno: ¿Pos no ve que su mediquillo anda todavía vivito?. Camargo. me lo acaban de regalar. platicando con mi marido mientras le servía la comida. Y como si la Virgen hubiera querido recibir ese milagro de manos de mi marido.

Salvador Fuentes. doña Cuca? Y Cuca no acertó a comprender lo que hubiera pasado. Los que habían observado el desarrollo de aquel acontecimiento y que eran vecinos del pueblo y gente de tropa. Gral. y el valiente Gral. Quien por tres veces se había salvado tenía derecho a la vida. Martín López. que pasó. uno de ellos dijo que lo había 138 . el tercer intento fue de mejores resultados. Los encargados de cumplir la sentencia diéronme aviso de lo sucedido y yo ordené que quedara libre. Presidente del Consejo de Guerra en México. quiso ser cómplice en aquella muerte. -Pos que se empezó a mover y a dar señales de vida.A la izquierda: Marcos Corral. de Villa. hermano de la Sra. uno de los más fieles lugartenientes del Gral. se quebró. pero al poco rato de haberlo descolgado y creyéndolo bien muerto ¿qué cree Ud. Francisco Villa.

al cabo es Rueda Quijano. lo arrojó sobre la rama del árbol. ³ ¡Ah!«. por temor de que Santa Cecilia se voltee en mi contra. Poco tiempo después fue de nuevo hecho prisionero por el General A. Este mismo jefe. Estaban haciendo los preparativos de marcha. no obstante de haber sido antes compañeros y haber luchado juntos por la misma causa. Rueda Quijano. y cogiendo el lazo se lo anudó al cuello. en una de las veces que mi marido le confirió una comisión. y. la verdad que tengo miedo de colgar un músico. y al mismo tiempo les dijo: "Esto lo hago únicamente por que a mi mente ha llegado aquel recuerdo. escojan unos trescientos hombres y vayan a su encuentro. preguntándole si sabía qué gente era la que andaba por aquellos rumbos. tomó un cigarrillo. Y desde entonces. se reventó ésta y entonces les contó la anécdota que yo les acabo de referir. lo encendió y se lo puso en los labios. y una vez estando acampados en un punto de la Sierra. pero con este General que abandonó a mi marido no alcanzaba perdón ningún villista que caía en sus manos. dejando a su muerte tanto a la viuda como a su pequeño vástago en la más completa miseria. exclamó. hombre de convicciones firmes. quien lo mandó ahorcar en un pueblo de la Sierra. volviéndose a donde estaba Martín y Nicolás. Llamó entonces Villa a los Generales Martín López y Nicolás Fernández. tomando con toda entereza el otro extremo del lazo.salvado una dizque "Santa Cecilia" que es abogada de los músicos. Reynaldo Ornelas. Debo advertir que. fue el extinto Corl. se ve una polvareda que viene con esta dirección. Ornelas. cuando llegó un señor de uno de los ranchos cercanos a saludar a mi marido. mucha polvareda". llegó uno de los vigías y le dijo a Pancho: -Mi General. cayó en poder de las fuerzas que estaban bajo el mando del General Cavazos. el General A. Una vez que fue puesta la soga en su cuello para ser ejecutado y. me imagino que es enemigo que viene a darnos alcance. cuando estaba ya suspendido en el aire. Rueda Quijano no era de los valientes. le escribió a su esposa una 139 . que luchó desde el principio de la Revolución al lado de mi marido. El ejecutor de esta sentencia que al fin no se cumplió. que desempeñó el puesto de Alcalde en esta ciudad. pero nunca con la intención de solicitar que se me perdone la vida. en concepto de mi marido. Antes de ser ejecutado el Corl. sólo les encargo que hagan. El interpelado le contestó: ³Son como quinientos hombres que vienen al mando del General Rueda Quijano´. siendo traído a ésta e internado en la Penitenciaría. a quien interrogó pancho. habiendo salido de los puestos que desempeñó con las manos vacías. diciéndoles: -Por allí dizque viene gente en nuestra persecución. que vayan otros jefes. les ordenó: No se molesten en ir ustedes. diciéndole a sus verdugos: Pueden ustedes terminar su cometido.

dió unos golpecitos en la vidriera con él objeto de que ésta volteara. la encontró muy entretenida en recortar de un periódico una fotografía. -Hace Ud. por asuntos relacionados con su negocio. pues a él debo mi educación y no puedo negarle mí cariño y gratitud. diciéndole: -¡Quehúbole. visitaba con frecuencia la oficina de Don Federico Moye. es discreta. Armendáriz. ya sé que Ud. me quisiera ocupar« -Sí. Una vez que mi marido llegó a la citada oficina. -No muchachita. a poco tenía valor. le contestó Pancho. Porfirísta? le dijo Pancho. para irme a mi casa. abrió la puerta y Pancho penetró en la oficina diciéndole: ¿Qué hace Ud. y mostró unos papeles que tenía entre las manos. contestó la interpelada. a Chihuahua. Y desde aquel día la denominó Pancho. empleada con Don Federico Moye. le dijo en tono sentencioso. le dictaron una carta que era de absoluta reserva. pero entre tanto yo daré orden de que le paguen un sueldo. -iAh! ¿con que es Ud. habiéndole llamado Pancho a su presencia para preguntar a Luisito: ¿A quién le dictó Ud. pues me he quedado sin trabajo.carta despidiéndose de ella con sentida ternura y recomendándole a su hijito Edmundo. de la que era taquígrafa la señorita Soledad Armendáriz. pero eso no será hasta que venga la Güera. muchachita porfirista! Reconoció inmediatamente a su antiguo amigo. en ser agradecida. -Sí. se acercó a ella y vió que era un retrato de Don Porfirio Díaz. para empezar sus trabajos. para llevármela a mi oficina particular. habiendo reconocido en la persona que observaban a la Srita.pero si Ud. Bien le conozco sus antecedentes de lealtad. COMO SE CONOCIERON PANCHO Y SOLEDAD ARMENDARIZ Después del triunfo de la Revolución de 1910 y ya radicados en ésta. -agregó. cuando estuvo. se acercó también él atraído por la curiosidad. Y Pancho dirigiéndole a ella. -Si Coronel. "La muchachita Porfirísta". donde Pancho tenía unos expendios de carne. una vez pasaba por una calle y al ver que algunos oficiales estaban muy entretenidos espiando por una vidriera el interior de una oficina. esta carta? A la señorita Armendáriz. muy bien. Cuando entró mí marido aquí. 140 . ³Ya sabe muchachita que si algo se sabe la mando fusilar´. Habiendo sido llamada Chole cuando yo me radiqué en ésta. por algo la traje aquí. aquí? -Arreglando ésto.

se presentó ante él un señor. Pancho se encontraba platicando con algunas personas. aconsejado por otros. dió orden de que lo fusilaran. que lo llevaban a fusilar. pues que era padre de una numerosa familia y ésta quedaría en la miseria. cuando pasaron con el reo. por haber sido guía de una expedición extranjera y como tal morirá. es hijo del señor que acaba Ud. Entonces mi marido. SENTENCIA SALOMONICA Una de las veces que Villa estuvo en Torreón. pidiéndole que le perdonara la vida. ni corazón. cuya apariencia era la del hombre de comodidad. tomando aquel niño en sus brazos. Orden que se obedeció inmediatamente. y le dió un puntapié.UN PUNTAPIE SALVADOR Una de las veces que mi marido fue a una de las haciendas de mi compadre Sabás Lozoya. Entonces. Pancho lo vió con manifiesto disgusto y preguntó a los allí presentes: -¿Y este chamaco. a cuyos ruegos contestó: Si hubiera sido guía de los Carrancistas. quién es? Este chamaco. se inclinó y. llévatelo a tú casa. Algunos de los familiares de aquel hombre. ¡Quién sabe cuántas cosas pasaron por su imaginación en aquel momento! Tal vez pensó en sus propios hijos y sin duda los puso en el mismo caso de aquel chamaco. antes de que se me pase el dolor de tu patada. Quienes háyanme seguido en estas narraciones. pero pronto. y se preparaban a cumplir la sentencia. dirigiéndose al niño. seguramente no le habría dolido. contestó uno de los de aquel grupo. de quien tantas veces se ha dicho que no tenía sentimientos. le dijo: -Toma. mi General. quien dirigiéndose a mi marido y después de verlo fijamente un rato. que de no habérselo dado precisamente en la pierna que traía herida. que hagan ahora el comentario que su conciencia les dicte. vendió a 141 . de mandar fusilar. se miró largamente en sus ojos. se acercó más. se acercaron a Pancho. aquí está tu padre. quizá le perdonaría pero es un traidor a su patria. alguien le dijo que un señor de aquella finca había sido guía de los americanos que fueron a perseguirlo en la expedición punitiva. y le expuso lo siguiente: -Mi General: habiendo salido por varios días a un rancho cercano a ésta. De entre los que lo acompañaban se desprendió un chamaco como de unos seis o siete años. Rápidamente dio orden de que suspendieran aquella ejecución y trajeran al reo a su presencia. yo te lo entrego. chamaco. Ordenó que lo trajeran a su presencia y después de comprobar lo que le habían dicho. Se formó el cuadro. aprovechando mi ausencia un hijo mío.

es un inocente. Al día siguiente. ha comprado una mesa de billar a este chamaco? Mal hecho. se lo agradezco mucho. voy a mandarlo fusilar. lo quería mucho. estuvieron presentes las personas mencionadas. era su único hijo. lloró. esperando me haga justicia. si su hijo hace eso ahora que es un inocente ¿qué no hará cuando grande? Sería una amenaza. pero con la condición de que devolviera a la señora la cantidad que ella había entregado a su hijo. Para el efecto ordenó a uno de sus muchachos que llevara a cabo la ejecución. suplicó a mi marido suspendiera aquello. volvió a repetir el comerciante. ya sabe que lo que se le ofrezca aquí me tiene a sus órdenes por algunos días. esto le costará perder su dinero. El padre accedió a todo. Si fue grande el susto cuando notó la falta de la mesa. Al fin habló. La señora protestó. Una sonora carcajada soltaron algunos guardias al ver cómo quedó resuelto aquel asunto en el cual estuvo a punto de perder la vida un joven. -Un momento. -De nada. Como la señora se niega a devolverme la mesa que como Ud. puede irse cuando le de la gana pero su inocentito«. no he dudado en recurrir a Ud. mi General. Mire amigo. más grande fue cuando oyó aquella sentencia. se quedó mudo. Después de tanto suplicar. mil gracias. gracias. -Gracias. el padre logró se suspendiera la ejecución.aquí se queda. 142 . mi General. de lo cual hubiera sido responsable su propio padre. pálido. decía angustiosamente el quejoso. lloró. bien sabía yo que Ud. ¡él se la daría! El General era un gran hombre. o resultan caros. respondió mi marido. tal Como se ordenó. repitió el comerciante. Ud. diciéndole: -Gracias mi General. replicó Pancho. me haría justicia. Pancho contestó que al siguiente día fuera a verlo en compañía de su hijo y de la señora que había comprado tal mueble. -Señora ¿Ud. pero todo fue inútil..una señora una mesa de billar. y tenga cuidado de volver a comprar cosas sin factura. ¡Qué grande fue el enojo del comerciante al notar la falta de aquella mesa! ¡Era atroz perder mil pesos que le había costado! Su hijo recibiría una lección. hay que ponerle el remedio. comprenderá su valor es mayor. Se ordenó que fuera recogida la mesa y entregada a su dueño. es un inocente. -¿Qué edad tiene su hijo? -Dieciocho años. los remedios se ponen a tiempo. en una pequeña cantidad. no se había equivocado al recurrir a él.

a los que mandó fusilar. José de la Luz. no hay ciudadanos más importantes que los maestros de escuela. del Parral.000.COMO SE CONSTRUYO UNA ESCUELA EN H. y entre las personas que formaron el comité. cantidad que como les manifesté. penetrando hasta nuestra alcoba o sitio en donde se encontraba Pancho. Quiero también expresarles mi deseo en este sentido: Que todos los muchachos concurran a las escuelas.000. DEL PARRAL En el mes de abril de 1918 cuando mi marido entró por última vez a la C. pero como esa cantidad ya está reunida. al que cariñosamente llamaba el "Caporal" y que algunas veces se sentó a nuestra mesa igualmente que su padre el Sr. yo me dedicaré a obtenerla personalmente. y que cuenten con todos los libros y útiles necesarios. quien sobre todo trató con gran distinción a Maclovio. jamás hubo antesalas. Ceferino y Melchor. y quisiera que todos ellos ganasen buenos sueldos y que vivan cómodamente. se encontraban el Lic. los señores de la comisión y mi marido. encontró a los señores José de la Luz Herrera. que estén bien atendidas por buenos maestros. ayer me comunicó la comisión nombrada para colectar fondos para mi gente. Alvarez. que sólo había conseguido como $7. La comisión le dió cuenta de que se habían reunido $7. padre. la voy a entregar al Comité de instrucción que acaba de formarse para que con 143 . Para el Sr. Al día siguiente se reunieron de nuevo en el Teatro Hidalgo. Antonio Sarabia. que militaron por largo tiempo bajo las órdenes de Villa. manifestó que esa cantidad no le servía ni para darle de comer tortilla dura a sus soldados y siguió diciendo: ³Como el comercio no ha querido darles a Uds.00 oro nacional. Pancho.00. Cuando el distanciamiento de Carranza con mi marido optaron los Herrera por quedarse al lado de Don Venustiano. precisamente. ya le indicaré lo que vamos a hacer con él. giró una circular citando a los vecinos a una junta con el objeto de recabar fondos para su tropa. Para mí. Jesús L. Herrera. Santiago Méndez. del Parral. padre el primero y hermanos los segundos de los Generales Maclovio y Luis Herrera. pero entonces también citó Pancho al pueblo para que se diera cuenta de lo que allí se iba a tratar. siendo atendido en sus solicitudes inmediatamente. no me alcanza ni para dar una tortilla dura a mi gente. Después de formar la Directiva del Comité uno de los allí presentes preguntó a mi marido: -¿Y con qué fondos vamos a dar principio a los trabajos? A lo que mi marido contestó: -Allá voy. de H. José Murillo y otros más. El mismo día en que penetró en H. allá voy. En cuanto a ese dinero que a mi no me sirve para nada. Mayor cantidad.

ella hagan los trabajos. Después de un momento de reflexión dijo: No quiero que los "changos" que me andan siguiendo vengan y les quiten ese dinero, por lo que creo no es conveniente entregarlo al Comité, sino dejarlo en poder de una persona que sólo yo sabré quien es y la cual será la encargada de entregárselos cuando lo necesiten. -Bueno, mi General, exclamó uno de los circunstantes ¿Y cómo hacemos para pedir las cantidades que vayamos necesitando? -Muy sencillo, contestó Pancho. ¿Hay aquí periódicos? -Ninguno, se le informó; Porque los que había ahora están suspendidos. -Bueno, pues entonces, cada vez que se necesite ponen un aviso en la esquina del Palacio Municipal, indicando la cantidad que se requiera, y la persona a quién dejaré el dinero se la entregará al Sr. Murillo. Una vez que salió de la Plaza de Parral mi marido, el Comité no se volvió a acordar del encargo anterior; pero el Sr. Juan Almazán, qué fue la persona designada para que se hiciera cargo de aquel dinero, viendo que no lo reclamaba la comisión encargada de llevar a cabo aquellos trabajos, optó por entrevistar al Sr. Murillo y le dijo: Sr. Murillo; Ud. Recordará que la última vez que estuvo aquí Villa, ofreció dejar a disposición del Comité de Instrucción, cierta cantidad de dinero. Aquí está, y mostró un saquito conteniendo onzas de oro; porque yo tengo temores de que un día vuelva el General Villa y sepa o suponga que yo no se los he entregado, o bien que me los roben y entonces no se que diría el General. Más tarde, cuando las tropas federales llegaban a Parral, al mando del General Diéguez, el Sr. Murillo le dió cuenta entre otras cosas de la formación de aquel Comité de Instrucción en que Pancho depositó en manos de un hombre honrado el dinero dedicado a tal objeto. El asombro de Diéguez no tuvo límites, pues él que estaba con todas las comodidades en las plazas y que se decían ser los guardianes del pueblo, nunca se habían preocupado por proporcionar las escuelas en que se instruyeran sus hijos; en cambio el bandolero, como ellos lo nombraban, dejaba quizá sin lo más necesario a los fieles que lo seguían por dejar para los hijos de aquel pueblo por quién él tanto se sacrificaba, una escuela que preparara la generación futura para el engrandecimiento de la patria. Pasada la sorpresa de Diéguez, dió orden de que se formara otro Comité y se diera principio a los trabajos con el dinero dejado por mi marido, diciendo: -Porque las cosas buenas hay que hacerlas buenas aunque provengan de un bandido.

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FUSILAMIENTO DEL GENERAL FELIPE ANGELES Corría el mes de noviembre de mil novecientos diecinueve, el mes de las evocaciones tristes, el mes de nuestros muertos, que recuerda a los que se han ido, cuando una noticia inserta en los periódicos, con grandes caracteres, conmovió a propios y extraños. El General Angeles había caído en poder de sus enemigos, entregado por Félix Salas Jefe de su escolta, repitiéndose otra vez la acción de "Judas Iscariote" pues, aquél como éste, lo vendió unas cuantas monedas que le había ofrecido Gabino Sandoval, Jefe de los Guardias de la Región Sur del Estado. La aprehensión se llevó a cabo en una cueva en donde fue a refugiarse, situada en las montañas del Distrito Hidalgo, para recuperar las fuerzas que poco a poco le iban abandonando a consecuencia de una enfermedad que estaba minando su existencia. Mi marido, a quien no pasaba inadvertido el desmejoramiento del General Angeles, le propuso que se quedara allí, dejándole al cuidado de dos hombres de su gente, y una señora llamada Isidra y en quién Pancho tenía absoluta confianza, pues era su comadre (a quién todos llamaban "La Negra"). Esta señora era esposa de uno de los hombres más fieles que había muerto en uno de los combates. El General Angeles, al ser descubierto por las guardias de Gabino Sandoval, no opuso ninguna resistencia; tal vez él ya presentía que se acercaba su fin y tampoco lo hubiera podido hacer con dos personas que lo acompañaban, uno Enciso de Arce, y el otro Antonio Trillo, jovencito de dieciséis años, quien a lo sumo le serviría para hacerle los mandados y no para defenderlo en caso de peligro. De allí fue traído a Parral, donde la señorita Elisa Grienssen, de acuerdo con algunos amigos y partidarios del General Angeles, lo entrevistó con el objeto de proponerle aceptara el plan que tenía fraguado, y que era el de rescatarlo al momento de ser conducido a ésta. El pundonoroso militar les demostró con palabras cariñosas la gratitud que sentía por esta prueba de afecto, pero rehusó aceptar el sacrificio de varios individuos en cambio de su vida y. se resignó a correr la suerte que le esperaba en Chihuahua. Antes de partir, escribió a uno de los que fueron a verlo y que así lo pidió, el siguiente pensamiento, el que conservo yo en mi álbum. ³Mi muerte, hará más bien a la causa democrática que todas las gestiones de mi vida. La sangre de los mártires fecundiza las buenas causas´. Felipe Angeles Ya en esta ciudad se le formó un consejo sumarísimo, integrado por los Generales: Gabriel Gavira, J. Gonzalo Escobar, Fernando Peraldí, Miguel Acosta y Silvino M. García. Durante el consejo de guerra, el General 145

El General Felipe Ángeles que fue acusado de insubordinación y rebelión contra la constitución y el gobierno mexicano. Su defensa política tocó cuerdas muy sensibles para los chihuahuenses. En vez de denunciar a Carranza y a su gobierno, llamó a la paz y la reconciliación.

Angeles defendió a sus compañeros con todo ahínco, con el objeto de salvarles la vida; a su vez el Lic. López Hermosa puso toda su elocuencia en la defensa del reo, apelando a todos los recursos dentro de las leyes, y posiblemente hubiera alcanzado el indulto para el General Angeles, ya que todos los cónsules y representantes de los gobiernos de los demás países pedían al Presidente Carranza no se llevara a cabo aquel fusilamiento: pero varios personajes de aquella época se opusieron a ello el Presidente del Consejo, Gabriel Gabira, que había ordenado mas ejecusiones que ningún otro de sus gobernantes militares, y tenía el hábito de realizarlas mientras una banda tocaba música marcial. El General Gonzálo Escobar había sido herido en el ataque villista contra la misma población; el General Fernando Piraldi, sobrino de Carranza, era tan corrupto que por orden de su tío, había sido removido de su estado natal de Coahuila y enviado a Chihuahua; mientras que Pablo Quiroga, último miembro del Consejo, había sido derrotado por Villa en la batalla de Villa Ahumada, entre otros los senadores Adalberto Ríos, Heriberto Jara, Arturo Gómez y Mariano Rivas, que opinaron que hacía bien Carranza al obrar en aquella forma, y el General Obregón que puso todo su empeño telegrafiándole al General M. Diéguez, no interpusiera su influencia con el Presidente Carranza para que se le salvara 146

cuando estaba en su deber moral haber hecho lo que por él se hizo. pudiera hacer algo«. Juárez y yo no puedo proceder en contra de él porque temo que se haga mayor el escándalo. le contesté. Poco tiempo después y cuando entró Pancho aquí a Chihuahua. ¡Qué ironía! Años antes el General Angeles me suplicaba intercediera con mi marido por la suerte del General Obregón. podía llamarle la atención. y por el mes de septiembre. los que lo habían seguido a todas partes. también fusilado en esta capital el año de 1916 y que fue entregado por su asistente. hasta cuando llegó a Múzquiz el día 12 de diciembre.la vida al prisionero. en el año de 1916. ¡Se sentía tan mimado! Que nadie. Cuando estuvo bien cerciorado. habiendo llegado a compenetrarse tanto del sentir de Pancho. perdió a Javiercito Hernández. se comunicó conmigo por teléfono. con mi chofer lo mandé llamar. por el mes de noviembre. debido a que durante su prisión no se le atendió de sus heridas. Víctores Prieto. advirtiéndole que allí lo esperaba. murió Martín López a quien queríamos como un hijo. fallando este Tribunal como lo pidió el representante. pero el Lic. Villa ignora la suerte de su fiel compañero y amigo. como Pablo López. obedeciéndome sin replicar. Una vez el General Aguirre Benavides. en donde fue informado del fusilamiento del General Felipe Angeles. pues Pablo era casi un cadáver. Bien sabía yo el ascendiente que tenía sobre Martín. y le parezca mal al General. El pueblo protestó por aquel fusilamiento que se llevaba a cabo únicamente por complacer a los americanos. mi marido derramó lágrimas a la memoria de aquél que sin temor ni doblez le señaló sus errores y le marcó el camino verdadero que debería seguir. así es que tomé mi carro y me dirigí a C. excepto Pancho o yo. quien recibió la muerte sin la más leve señal de cobardía. agente del ministerio público militar. pues yo radicaba en El Paso y me dijo: -Señora. Hubo algunos momentos en que se tenía esperanza de que el prisionero pudiera salvársele del patíbulo. Muy bien. pues a nuestro lado lo vimos crecer. quien con él había militado desde el año de 1910 siendo muy joven todavía. Juárez parándome frente a la cantina en que se encontraba Martín. Así iba perdiendo mi marido a sus compañeros más fieles. Martín está escandalizando en una cantina de C. Inmediatamente salió Martín y me dijo: A sus ordenes señora. que parecía adivinarle el pensamiento. Si Ud. y de allí 147 . En el año de 1919. cuando se encontraba en análogas circunstancias. siendo este fusilamiento un baldón más para el Gobierno de Carranza. Le ordené que subiera al carro. pidió al Consejo la pena de muerte para el General Angeles. en cambio Obregón se muestra su más encarnizado enemigo.

fue tanta su emoción que no acertaba a bajarse de su caballo (según me cuentan los jefes que estaban allí presentes) mi marido. habiéndose dirigido mi marido al pueblo de Allende donde llegó más tarde el Sr. Enríquez lo acompañaban entre otros Don Jesús Ríos. y no sólo eso. y a mediados del año de 1920. otros lo hacían dirigiéndose a Estados Unidos.. ametralladoras y rifles que él sabía donde estaban escondidos por habérsele comisionado para tal objeto. y con el General Ignacio C. ENTREVISTA DE VILLA Y ENRIQUEZ Después de la muerte del Presidente Venustiano Carranza. compadre de Pancho.. habiéndolo abandonado cuando lo vió que empezó a declinar su estrella. La entrevista fue concertada. pues como debe comprenderse mi marido no tenía confianza de quien tan abiertamente lo había hostilizado y no sólo a él sino a las familias de los que lo secundaban en su campaña. José F. encontrándonos con todo esto completamente desorientados. vilmente asesinado en el pueblo de Tlaxcalantongo. creyó que mi marido seguiría siendo un problema para su Gobierno. Cosme López. sino que más tarde cuando la expedición punitiva. en el pueblo de Namiquipa le entregó a esta fuerza enemiga. pues no sabíamos a punto fijo cuál sería la actitud de Pancho al desarrollo de estos acontecimientos. bajarse que no le pasará nada entre nosotros. no me tenga miedo. Así transcurrían los días cuando de nuevo nos sorprendió la noticia de la muerte del Presidente Don Venustiano Carranza. Ver. Adolfo de la Huerta. Silverio Tavares y Porfirio Ornelas. a cuyo objeto el General Enríquez se ofreció a ponerse al habla con Francisco Villa y tratar por medio de ofrecimientos a nombre del citado Gobierno. Ernesto Ríos. pues mientras uno de los Generales daba la noticia de tenerlo copado en un punto cercano a Conchos. Los jefes que estaban con mi marido eran Nicolás Fernández. puede Ud. Baltasar Piñones. que había sido jefe de la escolta de Dorados de Pancho. viéndolo en tan difícil situación le dijo: -Quéhubo. pero en realidad Pancho se dirigía al pueblo de Múzquiz. La entrevista no tuvo ningunos resultados favorables. amigo. salió del pueblo y pudo observar que las fuerzas del General Enríquez se dirigían al lugar que 148 . Hernández. Ya frente a Pancho. pero mi marido que nada bueno esperaba de este señor. con algunas dificultades. el parque. de convencerlo. el Gobierno Provisional presidido por el Sr. y buscó los medios posibles para entrar en arreglos con él. Coah. quien venía rumbo a ésta para enterarle de que en la estación Dorado había sorprendido una conversación entre oficiales que el General Enríquez que trataban de ponerle una emboscada. y más tarde conferenciaba con sus Generales acerca de sus futuros planes. Nadie sabía a punto fijo en donde se encontraba mi marido.nos dirigimos a El Paso.

que así como sus soldados lo seguían en medio de las más grandes privaciones. bajo aquella apariencia de caballerosidad. Enríquez. Y siguieron a su jefe en quien siempre confiaron. que él era el primero en acatarlas siempre que vinieran de un Gobierno que estuviera en concordancia con los anhelos de su pueblo. Le manifestó además al Presidente De la Huerta. mi marido hacía comprender a sus amigos y enemigos. Al acercarse Pancho al Presidente De la Huerta no fue porque se considerara impotente como algunos de los escritores lo hacen aparecer. tanto más alarmantes cuanto que altos personajes de la política mexicana aseguraban que no se llegaría a un arreglo satisfactorio. a Pancho nunca lo vieron arredrarse ante el peligro. ocultaba el veneno de las almas pequeñas que se nombra perfidia o que se llama traición. habiendo tenido antes. y después por sostener muy alta la causa del pueblo al que él pertenecía. no lo asustaron los mil peligros a que se exponía en esa vida errabunda que primero tuvo que llevar por la injusticia de los del Gobierno. fieles hasta la muerte a sus principios revolucionarios. probándole al mundo entero. sus deseos de cooperar por el engrandecimiento de su patria. Con esta determinación. para qué andamos tratando con santos o habiendo tan grande Dios". cambiando el rifle por el azadón y el arado. Una vez en Sabinas se iniciaron las conferencias telegráficas entre el Presidente A. dirigiéndose éste de Sabinas a Canutillo. que 149 . dedicándose a la vida tranquila del trabajador para cuyo objeto pedía tierras para él y los suyos. los conduciría lo mismo a la tranquila y dulce vida que se alcanza con el esfuerzo fecundo. que representa al hombre culto. ¡Qué diferencia! Mi marido representa al hombre ignorante. ni detenerse ante la desnudez. Las cosas llegaron a feliz término. entre el Presidente De la Huerta y mi marido. que así como los había sabido conducir por las escabrosas sendas de la guerra. un pequeño tiroteo ambas avanzadas. designando al Gobierno Provisional su representante. diciéndole Pancho a sus muchachos: "Vámonos a otra parte. ¡Quién lo duda! -como un áspid que se enrosca para simular mansedumbre-. ni flaquear ante el hambre. pero sincero y leal en todos sus actos. De allí se dirigió a Sabinas. anunciaban noticias sensacionales respecto al villismo. Durante la travesía. a través de los desiertos. Pero muerto Carranza ¿contra quién iba a pelear? Estaba resuelto el problema de la discordia entre hermanos y por lo mismo quiso hacer saber a aquellos quienes creyeron encontrar en Francisco Villa al hombre rebelde que no quiere tener más leyes que su voluntad.él había abandonado y en el que unos creían encontrarlo todavía y obtener un ruidoso triunfo. y elementos con que trabajar. al General de División Eugenio Martínez. de la Huerta y mi marido. también lo seguirían constantes en el campo del trabajo. DE ALLENDE A SABINAS Tanto la Prensa nacional como la extranjera.

como administrador y hasta apoderado. hermana de Pancho. Mr. el Sr. entre otros la propaganda del Templo Bautista Mexicano del que él era ministro y de los cuales yo nunca percibí ninguna utilidad. y le avisamos el propósito de decírselo a Pancho. Entonces me di cuenta que la casa de la calle Rivas la puso Don Matías García a nombre de él y no al de Martinita como se le había encargado. cuyo préstamo le había hecho la misma Compañía. quien constantemente iba a visitar a Pancho. George M. la tierra de Don Venustiano. directamente. H. para sostenernos. and Co. recuperando las alhajas que tenía empeñadas al Sr. Tex. como yo. El envío de este dinero a mí. para entregarme 25. Pancho recibió grandes demostraciones de simpatía principalmente en Cuatro Ciénegas. en vista de que otras pequeñas remesas que me había hecho Pancho no habían llegado a mí poder. García. Francisco Chapa. Geo. pues yo por mera atención. Holmes. nunca le pedimos cuentas ni Martinita ni yo de los asuntos que le confiábamos. se apresuró a mandarle una carta al Sr. vió que tanto Martinita Villa. José Ma. esa sí fue puesta a mi nombre. Un buen día llegó a mi casa el Sr. marzo 19 de 1920.. que me mandaba mi marido.. Presente. Gándara. Así como también se había adquirido una imprenta. yo había vendido mi automóvil. Así es que cuando se me entregó aquel dinero. Lic. durante los cuales Pancho no nos había podido mandar dinero. que él me había insinuado sería un buen negocio y que también él regenteaba. la mayor parte de mis alhajas. para cuyo objeto le di al Sr.fue bastante penosa. y por lo mismo. porque tuvieron que hacerla por tierra. Sharp. Tex. Cuando el Sr. le había encomendado la compra en abonos de dos casitas: una para mí y la otra para Martina Villa. y las últimas las tenía empeñadas. Se hacían allí toda clase de trabajos. igualmente la imprenta estaba a su nombre en lugar de estar a nombre mío y la casa número 815 de la misma calle. American Smelting Ref. Holmes.150 . acompañado de un representante de la misma. apoderado de la Cía. García. por cierto que creyendo en la honradez de él. lo primero que hice fue saldar todos mi compromisos. M. cargos que nadie le había conferido. cuya carta estaba concebida en los siguientes términos: San Antonio. le echamos en cara su mal proceder. quien se creía encargado de la familia. LA FAMILIA GARCIA SE SEPARA Teníamos como tres años de radicados en San Antonio. le cayó muy mal a Don Matías C. García lo suficiente para que cubriera los adeudos que tenía por las casas y la imprenta..000 dólares.

Villa recibe en la Hda. Afmo. Esta carta me fue mostrada por el mismo señor Holmes. pero por si no haya recibido mi carta. a nuestro mutuo y estimado amigo el Sr. de Canutillo. ya le he escrito. a su vez lo haga saber así. no hablara conmigo.00 aproximadamente y que espero también lo que determine acerca de ella. García El Gral. para que vea. quien había dádose cuenta del proceder del Sr. General Villa.Muy Sr. S. García nada recto ni caballeroso ya que hasta pretendía. También le ruego me haga favor de hacerle saber que la imprenta costó $900. Su intervención se la agradezco sinceramente y veo es la de un caballero y verdadero amigo y le ruego diga o muestre esta a nuestro querido General. mío y amigo: Por la presente hago constar para que Ud. comisionados por el Gobierno para verificar los trabajos de mensura de aquella propiedad rural. hago a Ud. situada en la calle de Rivas número 831. y quedaré contento de la manera que él arregle ese asunto. que como su apoderado he comprado una casa. Holmes. ésta para que se sirva mostrársela. Dgo. la visita de los ingenieros. para 151 .. obedeceré sus órdenes en todo. Matías C. sin tomar en consideración lo poco que pueda deberme como profesor y encargado de su familia. de esta ciudad y que espero sus órdenes para ponerla en nombre de la persona que me indique y sobre este asunto. Atto. pues tengo en él plena confianza. logré una copia fotostática de esta correspondencia. amigo y S. No obstante y gracias a la gentileza del Sr. Sin más de Ud.

Alfredo Gómez Morentín y el Sr. que ni siquiera pensó si su padre aprobaría o no su conducta. llevándose a Reynalda a vivir con ellos. optaron por cambiarse de nuestra casa. Gómez Morentín continuó su viaje hasta Washington con una comisión que le había sido conferida para el Lic. pudieron estar en su compañía. como Martinita Villa. pues yo tuve la pena de no verla. habiéndole sobrevenido una penosa enfermedad. por la orden que tenía de mi marido de no ocuparme más de ella y en segundo. que cuando Martinita y yo discutíamos algo acerca del mal proceder de Don Matías. por quién tanta predilección tuvo antes. que se desarrolló en tuberculosis. el caso fue que recibí una carta de él.que yo hiciera de ella el uso que mejor conviniera a mis intereses. es la que más tarde. Más tarde viendo que no le tenía la confianza de antes. No sé cómo se enteraría mi marido. y sabiendo que Pancho le reprocharía su mal proceder. y haciendo miles de comentarios. tal vez agravándosele por la pena moral y murió unos meses más tarde. haciéndola al lado de ellos tanto. hicimos todo. y hacen que otros hagan lo mismo. lo posible. siendo bautizada en el Templo Bautista. ni su tía Martinita. Reynalda aún siguió viviendo con ellos. pues hay que advertir que este señor era Ministro. Micaela y Agustín. y entre otras cosas me decía: ³Sé que Reynalda. pero había sido tal el cambio operado en ella. la que solamente se informaba del curso de su enfermedad por conducto de un anciano. MI REGRESO A LA PATRIA Con la incertidumbre de lo que en México acontecía respecto a los tratados de Sabinas. Reynalda se disgustaba y se oponía a tal grado. Tanto yo. y aún más. para reunirnos con 152 . también puede traicionar a su padre´. ya no vive contigo. El Sr. pues la mujer que olvida lo que le enseñaron desde la cuna. ¡Y qué ministro! pues era de los que cambian la religión por conveniencia. un día se presentó el Sr. porque ella no se fuera. Ni sus hermanos. que por ningún motivo consentía que se lo hiciéramos saber a su padre y fue tanta la astucia de esta familia que hasta la hicieron cambiar de religión. en primer lugar. a quien todos llamábamos "El Tío Albino" y que había sido Capitán en la División del Norte. en beneficio de sus fines utilitarios. Debo advertir que Don Matías y su familia. por haber estado al lado de las personas ya citadas. de este acto de Reynalda. se captaron poco a poco la estimación de Reynalda. Te suplico no te ocupes más de ella. Daniel Delgado. portadores de las órdenes de Pancho para regresarnos a nuestra patria. Díaz Lombardo y otros políticos radicados en aquella urbe. por un puñado de pesos. Nuestro regocijo no tenía límites al pensar que volveríamos a la patria de donde nos habíamos estado cinco años fuera. sé que cambió de religión.

Martinita lamentaba la muerte de su esposo en el combate de Bachimba. Haciendo los honores del ágape estaban los señores. el Corl. conservaba las mismas energías que cuando yo me ausenté de su lado. Ya Pancho se había puesto camino de Canutillo. pero al contrario. Una vez que traspusimos los límites entre México y Estados Unidos. Agustín reclamando su caballo que le había prometido cuando él viniera. y la encantadora señora 153 . de Antonio Villa que se hacía esta pregunta: -¿Al lado de quién viviré. de la Unidad de Santa Bárbara para que pasáramos a aquel lugar. Sr. Camargo. Nos acompañaban. yo quiero verlo«. mi madre y demás familia en C. Co. dedicado a nosotros. y trabajo nos costó convencerla de que a su tío lo vería más tarde. Norris Hobart. y para complacerlo un poco ordenó que le ensillaran un caballo y lo fueran a pasear. al que yo creía encontrar con su cabeza cana y su rostro envejecido por las continuas fatigas que durante cinco años se vió obligado a soportar. W. en la cabecera de la mesa bajo los escudos de México y Estados Unidos estaba el puesto de honor. enséñenmelo. la niña de Martinita que llamábamos la ³cubana´ por haber nacido en aquel país habiéndonos oído decir que estábamos en México. pero antes había acordado esperarnos en Estación Adrián. P. Sarita. Ya en Adrián. para que de allí marcháramos juntos a la Hacienda. El salón del club de Tecolotes presentaba un hermoso aspecto. la desaparición de muchos.. Grandes eran los preparativos que se habían hecho para agasajar al guerrillero que se iba a dedicar a la vida pacífica. se paró frente a nosotros y nos dijo: -Bueno. el día 10 de septiembre de 1920. Ernesto Ríos. al lado de los míos o al de los de mi marido? Salimos de San Antonio. Pues alegaba ser el único objeto que a nuestra patria la había traído. Jefe de la Escolta y otras personas más que pertenecían a la gente de Pancho. Paulita Vda. y una mesa. recibió una comisión de la American Smelting Ref.los nuestros. siendo el hombre fuerte de otros tiempos. porque Pancho ignoraba el estado en que se encontraba la Hacienda. Agustín y Micaela. después de las demostraciones cariñosas. entre ellos mis dos hermanos Marcos y Regíno. pues ni la herida recibida en la pierna la hacía cojear. si ya estamos en México ¿dónde está ese tío Pancho que dicen que venimos a ver? en dónde está. Gerente de la Unidad y el representante de la American Smelting & Refining Co. el General Michel. mas en el camino recibimos un telegrama ordenando se quedara Martinita. Ing. En Estación Adrián me esperaba Pancho. este último muerto en Bavícora y el que me acompañaba en todas partes. Tex. ofreciéndole que en Canutillo le tendría su caballo y su montura. adornado con banderas mexicanas y americanas. le formularon mil preguntas. únicamente estaba tostado por el sol. de que hacían objeto a Pancho. con cien cubiertos. en donde se nos tenía preparada una fiesta en el club de Tecolotes. el General Nicolás Fernández. Schumacher.

H. los confesionarios sucios y polvorientos. ahora que ponía su mano en el arado y esperaba que la Historia no solamente le otorgara los laureles del Napoleón Mexicano sino que también lo considerara como el Cincinato de su patria. ¡Qué triste aspecto presentaba aquella Hacienda deshabitada por tanto tiempo. Ing. con las tácticas por las cuales Napoleón subió a la cumbre de la fama militar. La iglesia nos sirvió de alojamiento durante los primeros días. Hobart y mi marido. El altar presentaba su elegancia y el buen gusto con que fue hecho. elogió sus ideas patrióticas ahora que volvía a la vida pacífica. duró hasta su muerte. acompañados de sus esposas. Veta Grande y Parral. mi marido llevaba del brazo a la señora Schumacher y el Sr. A la hora indicada pasamos al comedor. pues en varias ocasiones me ha demostrado el cariño que tuvo hacia mi marido. habiéndomela hecho extensiva a mí. Terminado el banquete nos regresamos a Estación Adrián para de allí dirigirnos a Canutillo. que junto con los árboles y el desorden en que estaban colocados presentaban el aspecto de un panteón abandonado! Sólo la capilla surgía majestuosa e imponente en aquella soledad. La amistad entre el Sr. NUESTRA LLEGADA A CANUTILLO Llegamos a la Hacienda. cubiertos de telarañas. Al terminar el banquete el Ing.Schumacher y sus hijitas Marjorie y Jane. en donde sólo quedaron las huellas de un reñido combate registrado allí. se sentaron a la mesa también los representantes de las Unidades de Santa Bárbara. y en donde por su fértil vegetación. en donde el gusto de una culta dama americana se manifestaba por todas partes. Hobart tomó la palabra y en breve brindis en español (pues este señor es oriundo de Nuevo México en donde el español se conserva todavía en su pureza colonial) comparó ciertos movimientos militares de mi marido. sinceras y conmovedoras. pareciéndome un sacrilegio convertir en venta aquel lugar que antes fuera espiritual morada para que el humilde campesino elevara sus plegarias al Ser Supremo. conservando parte del ornamento. el zacate crecía tanto. Hobart me acompañaba a mí. Ing. como invitando al campesino a cultivar la tierra. entre ellos Don Bernardo MacDonald y H. poniendo como intercesor a su patrón San Isidro que todavía se conservaba en su nicho con su arado y su yunta de bueyes. las campanas permanecían mudas. Mi marido contestó en palabras sencillas. pues hacía mucho 154 . no hacía aún mucho tiempo. y el púlpito permanecía en espera de los que tantas veces habían llevado en su palabra el consuelo a las almas afligidas. agradeciendo aquellas pruebas de cariño. En la casa de ésta señora me pasé las horas que faltaban para el banquete. demostraban que por mucho tiempo no se había acercado a ellos el penitente a desahogar su conciencia a oídos del confesor. Sharp.

y al frente de estas actividades. que cuando muy lejos lo hacían de una Plaza. para visitar los trabajos que estaban haciendo en las presas. habían sido convertidas aquellas inmensas llanuras desoladas y desiertas en extensas plantaciones de cereales. En pocas semanas. esos animales que los supersticiosos ven de malos presagios y que formaban verdaderas parvadas en el interior del Templo. Era la víspera del santo de mi marido. ya que tanto tiempo había estado él en medio de los peligros? EL GUERRILLERO CONVERTIDO EN HOMBRE DE CAMPO Pancho ahora en Canutillo representaba a los ojos de muchos el aspecto más noble y fecundo de su vida. cuando nos fue anunciada la visita del General Martínez. convertido en modesto agricultor. permaneciendo cerca de una semana en Ia hacienda.tiempo que no cantaban a la oración o con sus repiques alegres a la fiesta del patrón de la Hacienda. en tienda y cuartos de herramienta. al sentir que nos rozaban con sus alas los murciélagos. allí se nos espantaba el sueño. iba Pancho ante el asombro de la República. hoy esos mismos hombres la acompañan empuñando en sus manos en vez del fusil. Almada. Por las tardes Pancho me invitaba a que lo acompañara. al despertar el alba se oían por las calles los gritos de "Viva Villa". haciéndoles lo más agradable posible su estancia. cuando uno quisiera que reinara el silencio más absoluto. Había momentos en que era tal el horror que sentía a la vista de aquellos animales. ahora estaba dividido en bodegas el oratorio. las que en pocos días quedaron desazolvadas y listas para captar grandes cantidades de agua. ni con su doblar anunciaban que alguien se había ido para no volver más. pero luego sentía una especie de reproche. en que Pancho se mostró solícito con sus huéspedes. De noche. ¡pero qué distinto! antes con su ejército de hombres sembraba el terror y el desasosiego. como en tiempos de batalla. El General Martínez y sus 155 . Había dejado de ser el temible guerrillero que volaba trenes. algo como un remordimiento: ¿Por qué no había de compartir con mi marido aquellas incomodidades. que hacían latir los corazones de alegría de los que con él estaban y de terror para aquéllos que con él tenían algo pendiente también ahora no le sorprendía el sol en la cama. todo por ser lo único que estaba techado y tenía puertas. el Lic. Lo acompañaban el General Héctor I. A esto había que agregar la enorme cantidad de ratas que formaban tropeles como duendes de leyenda. que pensaban en que Pancho pudiera radicarse en otra parte mientras se construían nuestras habitaciones. pues todos los ojos estaban sobre él y pendientes del curso de su destino. interrumpiéndonos el sueño los gritos de Agustín y Micaela que despertaban espantados. por entregarse al descanso. el arado. el azadón y todos los instrumentos de labranza. Víctores Prieto y otras personas más que no recuerdo y con una banda de música iban a felicitarlo.

El Tesoro de la Juventud. varias obras de Salgari. Dgo. A estos últimos libros dediqué toda mi atención. Diccionario Enciclopédico. pues estando tan distantes los auxilios médicos. habiendo pedido un pequeño botiquín al Dr. y para que su obra quedara completa. No sólo Pancho quiso combatir el analfabetismo por medio de escuelas. Historia Natural. lo primero que hizo fue establecer escuelas.acompañantes demostraron su admiración al ver en tan pocos días aquellos áridos desiertos transformados en campos de labranza. Entre estos había algunos de medicina. y otras muchas que contarían en total algunos cientos de libros y que sería largo enumerar. Santelises. Don Quijote de la Mancha. El Gral. pues no sólo me envió los medicamentos sino que en cada uno de 156 . Villa consagrado a sus labores agrícolas en Canutillo. sino que yo también formé una biblioteca que contaba con una magnífica colección de obras en las que figuraban las siguientes: La Divina Comedia. profesores normalistas. los cuales puse a disposición de los de la Hacienda. este médico se mostró solícito a mis deseos. Pancho como ranchero llevaba una vida ejemplar. pidiendo al Gobierno para sus planteles educativos. obras que empecé a coleccionar desde La Habana y durante mi estancia en San Antonio. que radicaba en Torreón. Historia de Grecia. Los Girondinos. creí que mis conocimientos podrían ser útiles en cualquier momento. Historia de México.

habiéndole parado con la bebida que Ud. y fijábame en su cara que de seguro me revelaría lo que había ocurrido en su casa. Al mismo tiempo. llamándome muy apurado y diciéndome: Güera. En caso tan complicado yo no sabía qué recetar. se despidió de mí. Con esta noticia se me quitó un gran peso de mi conciencia. agradecido. Güera. pues su viaje traía por objeto llevar encargos y alimentos para su enferma. estando mi marido parado en la puerta de la huerta que daba vista a Las Nieves. pues había cumplido con una de las obras de misericordia. con distanciar una joven del hogar. No tardó en estar frente a nosotros y con mucha ansiedad lo interrogué. y una vez alejado el señor me dijo: -Oye Güera. recetando una porción compuesta de copalquín hierba colorada y palo mulato. y sólo pensé en atacar la pulmonía. Al ver que con tanta urgencia me llamaba. la que debía de darle inmediatamente que llegara.ellos me ponía notas para las aplicaciones que se les debía de dar. Pancho se quedó atento a lo que estaba recetando. me indicó. sino que 157 . UN VIL CALUMNIADOR Don Matías García no se conformó únicamente con adjudicarse una casa que no le pertenecía. habiéndome dicho: -Hice todo lo que Ud. se expresó así: -Allá viene el señor. y quedábame una satisfacción muy íntima. es que ya le tocaba.pero en cambio si recupera la salud me felicitaré de haber estado tan atinada. que entre cariñoso y burlesco dijo: -Ya contamos con una doctora en la Hacienda. Llegó el caporal de la Hacienda. -le contesté. pues tú« ¿qué estás pensando? Si se muere la señora dirán que tú tuviste la culpa. Y una vez se me presentó la oportunidad de poner en práctica mis conocimientos. acudí presurosa y señalándome hacia el camino. y hoy amaneció mejor. juntamente con unas píldoras de Peletier y unas cápsulas de quinina para combatir la calentura. y sin duda viene por el cajón y las velas para su esposa. Y el señor. y con las cápsulas bajó la calentura. pues le produjeron un sudor copioso. y llevársela del lado de su familia con quien vivía en completa conformidad. Yo sentía una angustia inexplicable. a quien tú le recetaste ayer. -Si se muere. le proporcioné un termómetro para que tomara la temperatura. Dirigí entonces la mirada hacia mi marido. Al siguiente día. que tenía su familia en Las Nieves. me dió el vómito de sangre. ven acá. en demanda de auxilios para su esposa que después de haber dado a luz un niño. le había atacado pulmonía. vió venir al caporal.

Entretanto vino a Chihuahua para hacer como todo ciudadano 158 . escribió a Pancho una carta en la cual le pedía perdón por haber abandonado la casa paterna contrariando así sus órdenes. antes de trasponer los umbrales de la eternidad. Tex. la confianza que todo marido deposita en aquella a quien ha hecho su esposa.. a la que ha dado su nombre. Con este motivo. haciendo hincapié en que fuera bueno conmigo puesto que yo había sido una madre para con ellos. Las consecuencias ¿qué le importaban a él? Lejos del alcance de su acción. y en cambio no teme desatar las iras de un hombre que le ha tendido la mano de amigo. etc.quiso más todavía. haciéndolas aparecer como amantes del impostor en el destierro. pensó como siempre en reunir a su lado a todos sus hijos para estar más pendiente tanto de las necesidades de ellos como de su educación. se hacía aparecer como el Apóstol que anda en busca de las aImas perdidas para convertirlas en su religión. comprenderá que si no hubiera tenido en mí. introduciéndolo en el infierno de los celos. probablemente hubiera dado cabida a semejante infamia. PANCHO EMPIEZA POR RECOGER A SUS HIJOS Después de organizar la Hacienda y dar principio a los trabajos de siembra. lo primero era destruirme a manos de mi propio marido. Todo esto lo hizo comprender la mala fe del menguado amigo que no vaciló en destruir lo más sagrado de la conciencia de un hombre. quiso arrojar más infamia. mas Iodo sobre quien no tuvo para él y los suyos más que cariño y atenciones. no sólo llevaba por objeto el calumniar a la mujer del guerrillero sino también a su hija. escribió a mi marido una carta en la que me hacía aparecer como una adúltera y cuyo delito había sido cometido con él. Mi marido quedó plenamente convencido de Ia maldad de aquel hombre que en medio de las plazas de San Antonio. Esta carta fue entregada a mi marido. estando en El Tlahualilo y en este mismo lugar recibió la noticia de la muerte de su hija.. Un mes después de la muerte de Reynalda llegó la carta de Don Matías. habiendo podido observar entre las personas que la rodeaban que algo funesto se tramaba en contra nuestra. Esa fue la obra del hipócrita Ministro que en medio de la calle predica a los demás las sublimes palabras del Maestro: "AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS". para que Dios en su eterna justicia pesara sus obras buenas o malas. ¡Yo bajo la tumba no podría protestar contra aquella infamia! Una mujer difamada ¿qué más da? Pero Don Matías ignoraba qué Reynalda. Siendo escrita esta carta por su propia hija María y tal vez de acuerdo con su esposa. Quien conoció a mi marido. antes de morir. y le ha confiado lo más sagrado para él: la educación de sus hijos. pero la carta que Don Matías dirigió a mi marido. después« todo quedaría oculto por el tiempo.

la que llevaba a su pequeña nietecita Juana María. por la defensa que tan desinteresadamente hizo este señor en el proceso del General Felipe Angeles. con instrucciones de que se llevaran también a su madre y demás familia. y tal vez creyendo que al verla les proporcionaría una ayuda. fue comisionada para que recogiera de Parral a la Sra. madre de Octavio. cosa que yo me reprocharía. dos días más tarde mandó por ella en una troka. por haber salido el Lic. diciéndole: -General: Ud. de Torres. negándose ésta rotundamente a obedecer sus órdenes. Así Pancho iba reuniendo a sus hijos. Martinita. Carrillo. y Lucita. ello sería causa de grandes disturbios en su hogar. Soledad Siañez. Celia. a la haciendita Carreteña. y juzgo muy indigno su proceder al querer que en el mismo sitio vivamos también nosotras. la que se percatará de nuestra estancia en la Hacienda. al Sr. Como no faltaría quién quisiera meter la cizaña entre Ud. quien tenía un pequeño niño hijo de Pancho. acompañándola su hijo Hilario.consciente de sus deberes el pago de las contribuciones que durante su ausencia estaba adeudando por la Hacienda El Fresno y otras fincas. quien también tenía un niño hijo de mi marido y que a lo sumo tendría tres meses. Como Pancho no entendiera estos razonamientos. por ser ese el programa que se había trazado de recoger a sus hijos. pero la Sra. pues había perdido a su madre cuando ella estaba muy pequeña. Yo admiro el proceder de esta mujer y. en su caso. y el cual era llevado diariamente a la casa tanto para que saludara a su padre. como para que fuera teniendo cariño a sus demás hermanos. se trasladó a El Paso. Ramón Contreras. a quien dió orden de que se trasladara a Canutillo a vivir con alguno de sus familiares que tenía en la misma Hacienda. igualmente que el de pagar otra deuda. Fuera de esta capital. Pancho mandó llamar a la señora Magdalena Bueno Vda. a la que llevaba su tía. A la Hacienda fue llevada para que viviera con la familia del Sr. Francisca Carrillo. pero nunca se imaginaban que Pancho se las recogería. la Sra. Llegó después Celia. aprovechando esta oportunidad se dirigió a C. Así es que. (hija de la señora Juana Torres. un hijo de Pancho que le fue recogido por éste y llevado a la Hacienda. Más tarde llegó a Canutillo la señora Leonor Z. Nos enseñó a que respetáramos a Lucita. Lic. ésta de gratitud. y como no hubiera aún escuelas en la Hacienda. Hernández se vino a radicar a Chihuahua en compañía de Martinita. donde radica todavía. fallecida en Guadalajara) para que saludara a su padre. Alberto López Hermosa. Micaela. hermana de Pancho. María Hernández. hubiera hecho lo mismo. pero cuyo deseo no pudo realizar. 159 . primo de Pancho. de Bueno para que se hiciera cargo de la educación de los niños. La Sra. Guerrero en donde estaba radicada la señora Guadalupe Cóss. pero todavía le faltaba recoger uno que tenía la Sra. el mismo día que Pancho le avisó que iban por ella. Estando ya a nuestro lado Agustín. Juana María y Octavio.

que muchas amarguras han compartido conmigo durante tanto tiempo. ni una aguja se pierda. que de hoy en adelante. pero dichas con el corazón por mi marido. le dijo: -Puede Ud. por la falta de comunicaciones. Ya no es el Pancho de antes. haciendo una labor de progreso en bien de nuestro país. pero en vista de que todos sus esfuerzos fueron inútiles. pues a Uds. -contestó-. Así es. así que espero que Uds. cuando un día se presentó un árabe vendiendo ropa. espero que aquí en Canutillo. con su gente. el engrandecimiento de nuestra patria. mi General. pero ahora daremos ejemplo de honradez. para que ocupe el lugar que le corresponde. ahora seremos hombres trabajadores y honrados. y en presencia del mercader les dijo: Primeramente dirigiéndose al autor del robo. sus hombres. Estar tranquilo que no le volverá a suceder un caso semejante. pues en aquella hacienda. aquel Pancho Villa ha muerto para surgir a una nueva vida. probaremos a nuestros hermanos de raza y a todos los que nos han juzgado mal. ya sé que Ud. me mandará fusilar. Pancho ordenó a uno de sus ayudantes que fuera a las casas en donde el árabe había expendido su mercancía encontrándolo. el que no he podido recuperar. prometiéndole que estaban dispuestos a secundar su labor en todo lo que él se proponía. que tantas veces habían junto con él expuesto sus vidas. cooperen también para que juntos realicemos el anhelo más grande de mi vida. Al terminar su faena del día se retiró a su alojamiento y al hacer el recuento de su mercancía notó que le faltaba un traje para señora. se presentó a Pancho y le dijo: -Señor General. y llevando a su presencia al autor del hurto y el cuerpo del delito. Y entregándole al árabe su traje. le agradecería que por su mediación se me devolviera. entre las personas que en esta hacienda les he andado vendiendo mi mercancía. 160 . -No. -¿Sabes lo que se te espera por esto? -!Sí. conmigo ¿qué les falta? ¿No tienen todo lo que necesitan? Ante las palabras sencillas. Luego mandó reunir a los que allí se encontraban. sintiéronse conmovidos. se me perdió un traje. que si en la guerra llevamos una obra de exterminio. era porque las circunstancias así lo requerían. había mucha demanda de estos artículos. hizo todo lo posible por recuperarlo.EL ARABE DE CANUTILLO Ya estaba establecido Pancho en Canutillo.

por un descuido. En una de las veces que tuve ocasión de hablar con Austreberta. de verdadero amor. mostrándole la carta a que anteriormente hago referencia: -Austreberta. La carta. había tirado en el comedor antes de leerla. comprobándole esto por una carta que le encontré. R.. pues teníamos anunciada la visita de algunas personas que permanecerían en la Hacienda de paso para el pueblo del Tizonazo. ¿esta carta es suya? Sí. y en realidad. Mi. las que se dirigieron a Pancho. no tuvo inconveniente en pasar como mujer sin escrúpulos morales. Era Austreberta que venía a vivir en la Hacienda. le dije. Por esto verán mis lectores que tengo derecho en acusar a aquéllas que sólo eran atraídas al lado de mi marido. y con la cual yo le eché en cara su mal proceder. Y firmaba con estas letras "A." Esta carta le fue entregada a Pancho por una señora Banda (hermana del General Enrique Banda) quien tenía también mucho interés en que su hija Angela se viniera a vivir con Pancho. necesitaba una persona que se dedicara a esos quehaceres y la puse. deslumbrada por la fama del guerrillero y creyendo quizá que poseía grandes cantidades de dinero que ella podía ganarse con su astucia. aunque perdiera la estimación de las personas honradas. que ha hecho bien en proceder de esta manera? Un telegrama que me ha sido mostrado por el General Ricardo Michel. que se sublima con el desinterés y el sacrificio. me autoriza a creer que Pancho no la mandó traer de su casa. Antes de su llegada había tenido en mis manos una carta que le dirigía ella a Pancho y que él. pues el telegrama era de su padre y decía así: 161 . a que cosiera unas sábanas y otras costuras.. Desde luego se comprendía que Austreberta. En esos días tenía bastantes costuras. no por un sentimiento de amor. No pasaba inadvertida para mí la presencia de aquella mujer en nuestra casa. en compañía de las hijas del General Ornelas. porque no siempre se compra con el oro la simpatía y la estimación de los que nos rodean. me contestó bajando los ojos. entre otras cosas. es casado. si Ud.hable con mi tío Manuel Becerra que vive en Parral´. pudiera probar lo contrario. al fin mujer. no dejaba de ser mortificante. decía: ³Sé que Ud.A ENTRADO UNA MUJER Ya habían transcurrido algunos meses de estar establecida en Canutillo cuando una tarde vi penetrar por la puerta de campo una señora en compañía de otras personas. a pesar de haberme asegurado pertenecer a la Asociación de las hijas de María. -¿Cree Ud. marido la condujo a mi presencia diciéndome: -Aquí tienes esta muchachita para que te ayude a coser. sino alucinadas por las inmensas riquezas que se forjaban en su ambición.

Ahora dígame ¿es cierto que a su padre. Y al mismo tiempo recibía Pancho otro de Margarito Barrera. Pancho le quemó los pies por 162 . pues hace como una semana que desapareció de la casa en donde yo la tenía en Gómez Palacio con sus tías´. donde le decía: "Hace algunos días que se encuentra en ésta Dolores Uribe en compañía de otra persona que Ud. ya sabrá quién es. Dígame qué hago con ellas". de Mapimí.Austreberta Rentería y el General Francisco Villa. ³Dígame si se encuentra en ésa mi hija Austreberta. Entonces Pancho se dió cuenta de que era Ud. de quien se trataba.

Luz Corral de Villa. tal vez queriendo congratularme para que yo le ponga una tienda o una casa de huéspedes en Parral. le dije. muchas gracias. y por la noche entregada a mis más profundas reflexiones al ver aquella vida que yo 163 . Gracias. Y le diré que no es la primera vez que lo hago. salió una hermana de la Sra. aquella vez que estaba de visita con Uds. hacerle dulces las horas de aquel destierro a mi marido y compensarlo de sus grandes fatigas. esposa del General.intrigas de Baudelio y Lola. me dijo: -¿Se acuerda. Lucita. siempre me ha dado pruebas de su amistad. propias de la existencia azarosa que durante tantos años se había visto obligado a llevar. pues con la Sra. Torres que se llama igual a Ud. quien tal vez pensó que ignoraba yo todos aquellos detalles. se ha traído a Austreberta de la casa en donde la tenía su padre y acaban de avisarme que ya se encuentra en Mapimí. cuando vino a nuestro lado una mujer que echó por tierra todos mis proyectos. pero en la que me había propuesto. Torres me pasó este otro caso: Fui a la "Quinta Prieto" en donde decían vivía el General Villa y su familia y al preguntar por Lucita. ¿Y qué podría haber contestado cuando su delito estaba bien comprobado? Más tarde en una conversación que tuvimos Cuca Ochoa y yo. LA SEPARACION Habían transcurrido seis meses de mi estancia en Canutillo y no había podido habituarme en ese tiempo a sobre llevar aquella vida tan llena de sin sabores. se quedó muda ante mis preguntas. ésta emparentada con su padre? Austreberta. -Dispénseme. En efecto. yo preguntaba por la Sra. con mis atenciones y cariño. creí encontrarlos. ¿Qué Ud. y ha continuado siendo mi buen amigo. pues no sé que legalmente tenga otra. pues siempre hemos considerado como su única esposa a Lucita y para quien sí está mi casa disponible. por lo mismo. pues Lola Uribe. -General. yo siempre lo he estimado y Ud. Durante el día me lo pasaba dedicada a las faenas del hogar. y como dijeron que aquí se encontraba él con su esposa. retirándome en seguida. en Canutillo y que el General me invitó para visitar la huerta? fue para decirme: Cuca: tengo un compromiso que no sé cómo salvarlo. me ha guardado muchas consideraciones. Cuca. se la quiere llevara su casa? Yo le pasaré una mensualidad. quisiera que nuestra amistad siguiera como hasta hoy porque yo no podría aceptar en mi casa una persona que con sólo su presencia me compromete. El General comprendió que yo tenía razón en esto y no insistió.

dieron sus reportes a la prensa. pues varios periodistas de San Antonio. pero que se me presentaba bajo otro aspecto distinto al que yo me había forjado. Tex. tan sólo mi ropa. Maribona. bajo la dirección de mi profesora la Sra. Carmen R.habíame concebido tan llena de satisfacciones como recompensa a los cuidados que yo había prodigado a sus hijos. ¿Pero cómo podría hacérselo saber? Paulita participaba de todas mis aflicciones y fue ella la que resueltamente afrontó la situación y le dijo a Pancho: -Padrino. y en mis petacas algunos juegos de recámara hechos de pintura también. Pancho no quiso que me trajera nada. mas antes quiero que me firmes una carta en donde te comprometes a vivir con ella. aparte de los lazos de familia que nos unían. le contesté. recibió un telegrama donde se la avisaba la enfermedad grave de su madre que radicaba en San Andrés. si tú me lo permites. que vivía a nuestro lado y en quien yo tenía una sincera amiga y compañera. En mi nueva convivencia con Martinita. bajo 164 . le permitiera irse conmigo al Iado de su madre. que me entrevistaron y sorprendíeronme dedicada a mis labores artísticas. Hice la carta con mi puño y letra en donde me comprometía a observar lo que él me había indicado. ±Pues bien. llamándome me dijo: -Guera. y llena de lágrimas se dirigió a Pancho suplicándole que le permitiera ir al lado de su madre. puesto que Lucita es ya un obstáculo en su nueva vida. trabajos que merecieron el bondadoso elogio de quienes los vieron. sino al lado de mi hermana. abandonando temporalmente a Pancho para que pudiera convencerse de la intriga de todos los que buscaban nuestra separación. de origen francés. Pancho reflexionó un momento. estando de acuerdo en que guardara en mis petacas todo lo mío. radicada entonces en Chihuahua. yo fingía una felicidad que estaba muy lejos de sentir. las que yo conservé para que nadie pudiera hacer uso de lo que me pertenecía. quien reclamaba sus cuidados. originaria de Caracas. yo quisiera que. puesto que durante cinco años que vivimos en el destierro no habíamos tenido ninguna desavenencia. te irás.. y quizá sacrificando en parte mi amor propio. Yo quería acompañar a Paulita en su viaje. y a más yo sabía que al lado de Martinita viviría contenta. Ballot. Al partir de Canutillo. y muchos otros trabajos manuales que había ejecutado bajo la dirección de mi profesora la Sra. a lo que Pancho accedió. ¿quieres irte con Paulita? -Sí. y luego. Entre estas petacas había un cajón bastante grande que contenía varias pinturas que había hecho yo durante los cinco años que estuve fuera de mi patria y principalmente cuando mi estancia en La Habana. cerrándolas con llave. habiéndome visitado con este motivo varias personas para darse cuenta si aquello era cierto o no. pero no al lado de tu madre. Paulita.

haciéndonos aparecer como amantes. Se acercó a mí y. me sorprendió la noticia de que Pancho se había casado con Austreberta. Francisco Alvarez. Como era viernes de cuaresma. Esto fue estando yo en Lerdo. y otro rato plancho. me dijo: ¿Güera. Una vez allí me dijo: -Te voy a mandar componer tu casa. sentándonos todos a la mesa. Esther Cardona quien tenía dos hijos de Pancho. y que dió lugar a que se recurriera a otros medios. lo tomó Pancho en sus manos. a la que estaba prestando toda su atención. primo de Pancho. como lo dejo explicado en otro relato de estas mismas memorias. cuando le anunciaron la visita del General Eugenio Martínez. leyendo un periódico. había los potajes correspondientes a ese día. al lado de mi cuñado Hipólito. los que tenían por objeto calumniar a la esposa y al hermano del guerrillero de una manera más vil todavía. a lo que yo le contesté que estaba dispuesta a firmarlo siempre que me fuera pedido por él. pues no quiero que vivas arrimada con 165 .apariencias sociales que encubren tantas tragedias íntimas. Esto dió lugar a que uno de los amigos de Pancho (aunque yo me supongo que fue una indicación de mi marido) me propusieron que entablara el divorcio. ni siquiera una amiga que les señalara el camino recto de la vida. ya que no dependían de una sola madre. PANCHO PROPONE MANDARME A SUS HIJOS Los hijos de Pancho no habían encontrado en su nueva esposa una mujer cordial y comprensiva de la situación que guardaban. siendo mi respuesta un obstáculo para los futuros planes de los bígamos. y señalándole Martinita mi pieza se dirigió a ella. que no tienen con qué pagar porque les planchen?" -Sí. un rato leo. cometiendo con esto el delito de bigamia. vino él a parar a nuestra casa. y empezó a leer precisamente en la página que yo había dejado abierta. habiéndome dicho que la capirotada se la llevara a su pieza donde él iba a descansar. y al ver que yo no había salido a su encuentro como la demás familia. pues por razón natural. sino que también otras mujeres interesadas hacían todo Io posible por infundir a mi marido los celos más infames que puedan imaginarse. cuando una mañana. Una vez que Pancho llegó a esta ciudad y estando yo todavía al Iado de Martinita su hermana. Esto me fue confirmado más tarde por el Sr. Momentos después regresó. preguntó por mí. No sólo Don Matías tenía empeño en que yo pereciera a manos de mi marido. (La Quinta Luz) creo que con diez mil pesos quedará reparada. y señalándole un libro que estaba cerca y el cual era "La Segunda Mujer" por Eugenia Marlitt. eran todos de distintos sentimientos. pero lo hago por pasar el tiempo. en donde yo estaba planchando. y mi cuñado lo supo por la Sra. cruzando sus brazos por mi espalda dando a su entonación toda la dulzura que le fue posible.

a quien encontré ensillando su caballo para seguirte cuando saliste de la hacienda? -Como tu quieras. NO. Pocos momentos después le consultaba a Martinita sobre la proposición de mi marido. y por Quico Álvarez. despertaron la atención mundial y todos los periódicos del Universo volvieron a usar sus tipos más visibles de imprenta para describir en extensas informaciones que se publicaban en primera plana. pero no sabía cómo empezar. pero el cine anda siempre a caza de los asuntos más palpitantes con el fin de satisfacer la estupenda labor que se ha impuesto. Además. "DINERO. ¿no era el nombre de Villa universalmente conocido? ¿No años antes los grandes diarios norteamericanos lo habían llamado el Napoleón mexicano? ¿No causó profunda conmoción mundial su temerario desafío al poder de los Estados Unidos. del mal trato que recibían. Presidente Provisional de la República. Y el meditaba algo que me quería decir. por los mismos hijos de Pancho. donde con el mismo celo y ardor que puso al servicio de los ejércitos. Yo me quedé en silencio. les inculcó. UNA ESCUELA" Los tratados de mi marido con el Sr. ofreciendo cuanto de sensacional ocurre en el mundo. otra de las facetas de la vida multiforme y pintoresca del que había sido el audaz jefe de la poderosa División del Norte. o acaso no se los trate bien y por eso mi hermano quiere alejarlos de Canutillo. creo que mejor sería que no lo hicieras. El caudilllo se había convertido de la noche a la mañana en un moderno Cincinato. no los recoja. instalándose en la Hacienda de Canutillo. Adolfo de la Huerta. ¿quieres que te mande a mis hijos para que los pongas en un colegio de aquí. hasta que al fin exclamó: -Güera. sobre todo Agustín. se dedicaba ahora a labrar la tierra de aquel lejano jirón enclavado en el Estado de Durango y que obtuvo del Gobierno al de poner las armas. de las que Ud. con el fin de que fuera tomada una película basada en los episodios más salientes de su vida de guerrillero y que él apareciera en persona en las escenas más culminantes. pues no sabía qué contestar. invadiendo suelo norteamericano en la histórica jornada de 166 .nadie. tal vez habrán adquirido distintas costumbres. Una poderosa empresa cinematográfica norteamericana comisionó a uno de sus magnates para que hiciera lo posible por conseguir el consentimiento de mi marido. La tarea era ardua. quien me confirmó esos malos tratamientos. pues ya sabes que te has granjeado su cariño y a nadie quieren como a ti. o si gustas mejor puedes irte a México con ellos. habiéndome dicho: -No sea tonta. Más tarde me enteré. pero como ya les han infundido la ingratitud para mí. refiriéndome a la vez otras cosas de las que no quiero acordarme.

aumentando su entusiasmo al conocerlo. mezclando las hazañas militares de mi marido con amores idílicos. alejado por completo de la cosa pública. su identificación con el pueblo y por último. asegurando así momentáneamente el éxito de la empresa. El guerrillero no era muy accesible para los poderosos. con el fin de hablar con mi marido. Salas Porras consideraron el asunto factible y hablaron en seguida con un alto jefe del Ejército mexicano. Les dijo que la casa productora que representaba no reparaba en gastos y que pagaría cuanto pidiera el General Villa. 167 . los tratados con el Supremo Gobierno. hasta convertirse en jefe del más poderoso ejército que ha tenido México. Después de estudiar las posibilidades que el negocio ofrecía. exponiéndoles de plano el asunto que lo había llevado hasta ellos. leyó en unión de Trillo el argumento. Después. para seguir con los detalles y episodios más salientes. que en el mundo había seres que apenas tenían para mal comer. no importándole que estas fueran de mexicanos. por medio de recomendaciones. la indignación profunda que este hecho bochornoso produjo a Pancho. Previamente un escritor. enviado por el magnate. se veía el atropello de que había sido víctima la propia hermana del guerrillero por un rico hacendado. El magnate del cine llegó a El Paso y.. Alberto Salas Porras y a su hermano Don Juan. él se sublevaba cuando sabía que existían grandes injusticias. Chih. su adhesión al Presidente Madero. de poder llegar hasta Francisco Villa. era suficiente atracción de taquilla para que una cinta produjera millones de dólares y la empresa arriesgara un capital para conseguir su objeto. Había la dificultad para el magnate yanqui. sólo por tomar parte en aquella película histórica que seguramente causaría expectación en el mundo entero. europeos o asiáticos. luego sus luchas en pro del pueblo. su sola aparición en una película filmada por él mismo. se dirigió al Sr. Este militar recibió la idea con aprobación y desde luego les dijo estar dispuesto a prestar la cooperación que se le pedía. su airosa actitud ante la traición de Huerta. que a la sazón era uno de los más íntimos amigos de mi marido. los Sres. y la nueva vida que llevaba entregado a sus labores de campo en la hacienda de Canutillo.Columbus? Luego el nombre de Villa. mientras que los millonarios paseaban sus lujos. había escrito el argumento que a grandes rasgos describía la historia de México desde la iniciación de la Independencia. por que los miraba con prevención. Todo esto debería aparecer vivamente en la pantalla. Los Sres. con el desprecio hacia los oprimidos. llegando a la época Porfirista. El guerrillero prestó una gran atención a lo que se solicitaba de él y como le gustaba el asunto. Salas Porras quedaron satisfechos con el fondo de aquel argumento y en seguida partieron para Santa Bárbara. a todos o a casi todos los creía explotadores de las masas populares.

el hombre perseguido y vilipendiado. durante los cuales nadie se atrevió a hablar. DONDE PUEDAN EDUCARSE MIS HERMANOS DE RAZA. El antiguo Jefe de la División del Norte meditaba siempre sus respuestas. mediando la política. Presidente de la República en aquella época. Francisco Villa se reveló en aquellos momentos tal cual era. si no en el extranjero. unas elogiándolo.TOMARÉ PARTE EN LA PELÍCULA. Había dado una gran lección el hombre que estaba considerado como un bandido. reinando el más profundo silencio. que sólo quería la educación de los suyos y cuando pudo reclamar varios millones de dólares. se conformó con pedir UNA ESCUELA PARA QUE SE EDUCARAN SUS HERMANOS DE RAZA«. Y DESPUÉS PASARÁ A SER DEL GOBIERNO DE MI PAÍS. perdiéndose la oportunidad de haber conocido al intrépido guerrillero como actor de cine. otras atacándolo. LA ESCUELA NO DEBERÁ LLEVAR NI MI NOMBRE NI NINGÚN OTRO.-Estoy pronto ±dijo-. -Dijo en tono sostenido-. los celos. ni menos de la casa productora sino porque el General Obregón. (que hubiera sido otra faceta más de su agitada vida) y el Estado de Chihuahua también perdió un plantel educativo que hubiera sido modelo en su género«. Todo había salido a pedir de boca. el hombre que estuviera declarado fuera de la ley. por fin habló así: "NADA QUIERO PARA MI ±Dijo en tono resuelto. a condición de que no se altere en lo absoluto el argumento que acabo de leer y para evitarlo firmaré cada una de sus hojas. Pero han pasado los años y se han filmado y se siguen filmando películas basadas en la vida de Villa. pero entonces los comisionados quisieron tratar lo que ellos consideraban la parte más escabrosa del asunto y con gran tacto le suplicaron a mi marido que les dijera qué sería lo que él iba a pedir por tomar parte en la película. quedándose pensativo algunos minutos. no por falta de voluntad de Villa. y tomando el debido tiempo. Los presentes quedaron absortos por el desinterés y la nobleza de miras del guerrillero. 168 . ni de los Sres. se opuso a ello. ESA ESCUELA DEBERÁ SER SOSTENIDA DE TODO A TODO POR CINCO AÑOS Y CUYO COSTO EN SU CONSTRUCCIÓN SERÁ DE UN MILLÓN DE DÓLARES. Demostró que era un hijo del pueblo. Desgraciadamente la película no llegó a filmarse. CON LA UNICA CONDICIÓN DE QUE LA EMPRESA QUE LA HAGA CONSTRUYA UNA GRAN ESCUELA DE AGRICULTURA EN SANTA ROSALIA. no sólo en México. ADEMÁS. y quizá hasta el temor«. DEBERÁ LLAMARSE SIMPLEMENTE ESCUELA DE AGRICULTURA". Salas Porras.

Dgo. General Alvaro Obregón. México. que siempre me había manifestado grande afecto. y aunque él me prometió darme una mensualidad para subvenir a mis necesidades. como era natural. 169 . Lerdo. pues me siento con fuerzas suficientes para luchar con el destino y la ayuda de Ud. Luz C. pues el General Obregón siempre me había manifestado deferencia y me contestó en los siguientes términos: "Palacio Nacional. y S. pues con la reciente muerte de su hermana. la que decía así: "C. sabrá a él no le ha ido del todo bien en sus negocios. procuró con sus atenciones hacerme un poco llevaderos aquellos días. mayo 8 de 1923. Hipólito Villa. hasta con sus mismos hermanos. Presidente Const. Pidiéndole su ayuda. perfectamente. me será suficiente para salir avante y abrirme camino. S. Sr. atta. marzo 9 de 1923. el Sr. Estando en C. hace dos años estoy separada de mi esposo el General Francisco Villa. quise no ser una carga pesada para él y le dirigí al General Obregón una carta en demanda de empleo. y Polo mi cuñado.. Pensé irme a Estados Unidos. y decirle en qué forma quiero que me ayude. pero de tal manera lo habían hecho cambiar. pero como Ud. Muy respetable señor: Como Ud. Yo estoy al lado de mi hermano político. A mí. que por cosas baladíes tuvo un disgusto con Martinita y le retiró toda su ayuda. me ofreció que me fuera con él a vivir a Lerdo. está dispuesto a ayudarme. encontrándonos por tal motivo en muy difíciles circunstancias. y me parece que yo soy una carga pesada para él. En espera de su contestación me repito como su Afma. me aconsejó que recurriera a Ud. por lo que no he vacilado en escribirle la presente para saber si Ud. hasta hoy no lo ha hecho. ha tenido que agregar cuatro personas más a la familia.ME SIENTO CON FUERZAS SUFICIENTES PARA LUCHAR CON EL DESTINO Al lado de Martinita me sentía contenta. de Villa" No se hizo esperar mucho la contestación a mi carta. pero persona que conoce a Ud. pues ella desde el momento en que Pancho me retiró de su lado. por considerarme gravosa. Yo pasaré a esa. De la Rep. prometiéndole a Martinita ayudarla también. sabrá. me apenaba estar allí. para trabajar y así ganarme la subsistencia. para hablar personalmente con Ud. F. D. Lerdo y como mi cuñado no tenía muy en bonanza sus negocios.

Cambiamos luego de conversación sin que él tratara de inquirir el objeto de mi correspondencia. Yo no tuve ningún obstáculo que oponerle y nos trasladamos a ésta. 170 . Estimada señora: Me he enterado con verdadera pena por el contenido de la carta de Ud. C. pues solamente una persona en quien yo tenía absoluta confianza se dió cuenta de esa carta y la que dió origen a que Polo me dijera esto: -Güera. Si Ud. en donde estuve relativamente tranquila. yo le escribí al General Obregón una carta y él me la contestó. Lerdo. Obregón" Estaba yo proyectando mi viaje a México cuando Polo resolvió regresáramos a Chihuahua. Quico y María Luisa.. Calle Galeana Núm. A. una vez más a sus órdenes. me hicieron olvidar mi proyectado viaje a México. yendo a vivir a mi casa de la calle 18a. (Esto lo decía refiriéndose a su hermano. y S.Sra. del 9 de marzo último de las condiciones difíciles porque atraviesa en la actualidad y me satisface al mismo tiempo ver por su carta que su energía no se ha quebrantado y que se siente con las fuerzas necesarias para continuar en la lucha por la vida. formando una sola familia. ya lo sabe«. ¿es cierto que el manco le escribió a Ud? -No. Junto con nosotros vivía su hermana Martinita y sus hijos. Luz C. con su oportuno aviso tendré el gusto de recibirla para que en una forma amplia exponga Ud. Petra. como dice en su carta. S. Las atenciones de Polo. Polo. Atto. pues la situación de Polo había cambiado con los trabajos emprendidos en El Fresno. y tal vez para ver el efecto que me producían sus palabras). ni yo aclaré el punto tampoco. 64. La saluda con toda atención y me despido. en donde las atenciones de sus negocios reclamaban su presencia. Dgo. realiza algún viaje a esta capital. -Porque el viejo. y el cariño de sus hijos hacia mí. de Villa. pues iba a explotar los graseros de El Fresno. su caso y ver si es posible que el Gobierno de mi cargo le imparta alguna ayuda para que obtenga el trabajo que desea. Ignoro por qué conducto sabría Pancho que yo me dirigí al General Obregón en solicitud de empleo. me hicieron completamente desistir de mis propósitos.

¿estás enojada conmigo? Como es de suponer. pues yo siempre seré amigo del que suba al poder por el voto popular y me rebelaré contra el que llegue a él por la imposición´. 171 . abrí un postigo y ví que era la señora Portillo de Rubio quien me dijo: -¿Ya sabes la noticia que hay en el centro? -No. pues estaba confeccionando un traje color vino cuando acudieron a mi mente estas ideas que brotaron de mi cerebro y las que no he podido explicarme todavía. Me levanté de sobresalto. ³Felicítole muy cordialmente por toma de posesión Primera Magistratura y deséole acierto en su Gobierno. Francisco Villa. ¿por qué? ¡Porque te he hecho sufrir mucho! Pero«. Aquella noticia no me cayó de nuevo. cuando ví penetrar por la puerta de mi recámara a Pancho que se acercó cariñosamente a mí y me dijo. queriendo aparentar indiferencia. Cuando la toma de posesión a la Presidencia de la República. No. desperté y quise levantarme. más o menos a la misma hora en que se verificaba la tragedia. ¿Verdad que me perdonas? Abrí los ojos y aun cuando la imagen de Pancho había desaparecido. me volví a acostar y me quedé dormida. es decir. -le contesté. me pasaba yo los días dedicada a mis faenas domésticas en la casa de la calle 18a. me dirigí a la máquina de coser. la víspera del asesinato de Pancho. Apenas había cerrado los ojos y entre dormida y despierta. pues casi tenía la seguridad de que ese sería su fin. Dada la inquietud en que me encontraba. yo me encontraba resentida con él y le contesté. cuando una noche. quedaba en mi mano la impresión de las suyas que sentí heladas al estrecharme.¿ALUCINACIÓN? Bajo una apariencia de tranquilidad. habiendo muerto Trillo y quedando gravemente herido el General. ¿Por qué me voy a hacer un traje de color. En donde he dicho vivía con la familia de Polo mi cuñado. si tengo que vestirme de negro? Habían transcurrido unos cuantos minutos cuando oí que alguien tocaba la puerta-ventana que caía a la calle y que era de mi recámara. Pancho le mandó el siguiente telegrama que yo misma escribí al General Obregón. pero yo algo presentía. y tal vez algo trascendental. dado que sus enemigos vivían en continuo acecho y los políticos veían en él un enemigo para sus futuros planes. pero como si alguien me hubiera avisado que permaneciera todavía en el lecho. ignoraba la causa. quien venía en su automóvil.¿Qué pasa? -En el pizarrón del Palacio Federal está un boletín que dice que asaltaron al General Villa. cogiéndome la mano: -Guera.

ni con auxilio de Flamarión o de Allan Cardeck. 172 . porque comprendo al fin que no podrían conducirme a ningún puerto seguro.Villa descubriendo la placa de la Av. I. movidas por su propio interés y conveniencia. Yo he ignorado el porqué de estos presagios o fenómenos psíquicos. como no se elevan ciertas especies dentro de la escala zoológica porque solo saben reptar. me basta relatarlos sin tratar de profundizar en ellos. pero incapaces de elevarse un palmo del suelo. Madero Ahora permítaseme que comente: tal vez Pancho. Fco. hasta el momento de desprenderse su espíritu de la materia. tuvo el remordimiento de que yo me alejara de su lado debido a la influencia que sobre él ejercieran ciertas almas mezquinas.

si no le dijera que Polo y Austreberta.. máxime cuando Polo. pues en mis horas de grande angustia. ¡Pero el no oyó mi plegaria y me resigno a su voluntad! Yo hubiera querido también que sus hijos estuvieran en los funerales. está en el libro número 58. pues sólo deseo que se haga justicia« Encontrábame yo indefensa. quienes venían con el objeto de participarle la fatal noticia. setíame completamente abandonada a mis propias fuerzas. le pedía al Ser Supremo que nadie que no fuera yo. pero no es necesario que me lo haga hoy. ¿Qué ideas siniestras cruzaron en aquel momento por el cerebro de Polo que lo hizo cambiar en la más completa indiferencia las atenciones que unos cuantos minutos antes me prodigaba? ¿O es que. desorientada y abatida. dirigiéndose a la oficina de mi cuñado. sobre todo Agustín y Micaela que llevaban el nombre de sus abuelos paternos y a quienes Pancho tanto mimaba. No cabía.EGOISMO HUMANO Breves momentos después de que la Sra. acaban de denunciar el intestado. sino cuando sus ocupaciones se lo permitan. creyendo encontrar allí a Austreberta. empleado de Polo. temía que se suscitara algún conflicto con mi presencia? No lo sé. informándome de lo ocurrido a Pancho. y al entregármela me dice: -Señora. quien lo había acompañado hasta Parral y me dijo: -Señora. no es mi objeto pelear la herencia. y es que vaya al Registro Civil. y para invitarlo a que los acompañara rumbo a Parral. señora? Voy para el centro. no obraría con lealtad hacia Ud. que desde el Palacio Nacional de México habían fraguado su muerte. le voy a pedir un favor. En la tarde. Dirigiéndose a la puerta de la calle. Macías. cuando regresó a la oficina. distanciándonos completamente. -Sr. Don Hipólito la saluda y dice que muy pronto estará por aquí. pero es el caso. Pancho había caído bajo la mano de sus enemigos. pasaban junto a mi ventana los Generales Eugenio Martínez y Héctor I. y se ponía de parte de Austreberta a la que siempre había considerado enemiga 173 . gusta. en la página 713. y saqué una copia del acta de mi matrimonio. Yo hubiera querido acompañarlo con el único objeto de verlo por última vez. Con extrañeza vi a Polo dirigirse a Parral sin dirigirme siquiera la palabra. agregó: -¿No se le ofrece nada. está segura que existe el acta de su matrimonio? -Si señor. -Con todo gusto. duda. traía. que tan apegado a mí se había mostrado hasta desafiar las iras de su hermano por protegerse. Almada. -Si Ud. Transcurridos algunos días regresó a la casa el Sr. consigo el acta de mi matrimonio. Gregorio Macías. sin decirme el fin trágico de mi marido. que desde ese momento Polo cambió. cerrara los ojos de Pancho. ahora se declaraba también mi enemigo. ¿Pero Ud. de Rubio había estado en mi casa.

ya que siempre he conservado un recuerdo de gratitud. Chihuahua. La presente es para hacer saber a Ud. Si como creo. tanto por las atenciones que guardó al suscrito durante su estancia en Chihuahua y. Calle 18. acaba de perder la vida en artera emboscada que sus enemigos de mucho tiempo atrás le venían preparando. Diputado Azueta me habló de su asunto y a él le ofrecí que se le proporcionarían los pases necesarios para que pudiera Ud. sabe. Mis deseos son ir a hablar con Ud. 671. presente mi condolencia por su desgracia. México. Por lo anterior tomé la solución de escribirle al General Obregón la siguiente carta: " Chihuahua. fechada el 30 de julio próximo pasado. desea tratar ampliamente su asunto. agosto 20 de 1923. Sr. Mi primera intención fue esa pero careciendo de fondos opté por escribirle la presente. Respetable Señor: Como Ud. Estimada señora: Me he enterado con gusto de su atenta carta. supongo que no será válido dado que entre el Sr. esperando que más tarde podré ir a esa. Luz C. General Alvaro Obregón. mi esposo contrajo matrimonio con la Sra. A julio de 1923. Así mismo le manifiesto que con todo gusto la atenderé si pasa a esta capital y le daré la audiencia en que Ud. Villa y yo no ha habido ningún divorcio el cual pudiera hacer legal en nuevo matrimonio. D.de todos los familiares de Pancho. cosa que me ha llenado de pena y dolor. General Francisco Villa. 174 . Si como estoy segura cuento con su apoyo le agradeceré altamente me lo diga inmediatamente. mi esposo el Sr. De Villa. Sin más me despido ofreciéndome una vez más como su atenta y S. de una manera muy especial. de Villa" A continuación inserto la respuesta del extinto caudillo. Rentería. Chih. Vda. S. pues es mi deseo servirla. El Sr. para hablar sobre este asunto. por las que guardó a mi hermano Francisco cuando estuvo preso en la capital de aquel Estado. Presidente de la Rep. Su justo dolor me apena muy sinceramente y hago a Ud. personalmente. que dice: Palacio Nacional. Vda. Núm. Luz C. F. que tengo en mi poder los documentos que me acreditan como esposa del finado General Villa. para así denunciar yo el intestado. Sra. venir a esta capital. Chih.

¿Qué intestado va a denunciar? ¡Pues lo que está a su nombre«« es suyo! -No es el intestado lo que me obliga a tomar cartas en este asunto. cuando llamaron a la puerta encontrándome al ir a abrir con Polo mi cuñado que regresaba de H. una de las otras muchas que se dicen esposas de Pancho. Esta visita se la hacían extensiva a los demás presos. Obregón". informándose de lo que necesitaba para curarse de la enfermedad que padecía en los ojos. Acababa de leer la carta que me contestaba el General Obregón. Desde sus primeras palabras noté que se había operado en él un grande cambio hacia mí. había estado preso en la Penitenciaría del Estado. Azueta. sobres. era un Villa obscuro. por mi conducto. Después de tratar el asunto que les habían conferido. le hicieron saber a Polo que traían un recado para mí. le debe en gran parte la vida y como creo que Ud. ni tampoco haciendas. S. Afectísimo Atto.Soy de Ud. quien después de la comida me llamó a su oficina y me dijo: -Güera. Cuando yo conocí a Pancho no tenía águilas ni celebridad. no habrá faltado quien le aconseje que denuncie el intestado. Ahora explicaré que el Sr. y habiéndoles manifestado que deseaba unos lentes negros. el que me hizo aceptarlo como esposo. dado que a Ud. empero. Ud. así como de vez en cuando. me apresuré a que se le proporcionaran. sino el que se me reconozca el derecho que tengo para ello. y ya en mi presencia me dice el Sr. al brindarme bondadosamente la comodidad de su hogar. Diputado Azueta: -El General Obregón. le hace presente su condolencia por la muerte del General. habiéndome manifestado el General Obregón estar dispuesto a impartirle toda su ayuda. aun de aquellos mismos que han creído ver en mí. va a ir a México. sin capital. aun cuando ya debe Ud. Francisco Obregón a quien el Presidente su hermano hace referencia en su carta. la cual ellas mismas escribían. que de mi casa le mandaban diariamente sus alimentos. sería poco. Yo expresé entonces mi reconocimiento hacia el General Obregón y agradecí la cortesía del representante federal Sr. y como tal quiero ser reconocida. quienes traían la comisión de hablar con Polo. pues me manifestó que cuanto por Ud. fue el cariño lo que me llevó a su lado. Ignoro cuáles hayan sido las causas y sólo sabré decir. de parte del General Obregón. le ofrezco mi casa a sus órdenes.. También periódicamente se les obsequiaba una 175 . Al siguiente día llegó el General y Diputado A. haber recibido la carta que él le mandó. A. hiciera. iban las muchachas que me acompañaban en la Quinta a visitarlo. y ya de antemano les llevaban cigarros. S. sin nombre. Azueta en compañía de Carlos Jáuregui y Pepe Jaurrieta. del Parral. con su proceder quiere ponerme en el mismo sitio. y que Ud. pues tenía por objeto el darnos cuenta de lo que les hacía falta. papel y timbres por si se les ofrecía alguna carta para sus familiares.

Juan Murga para que lo tuviera en la "Quinta Luz". Ya en la Sierra. ordenó a su tropa saliera más temprano que de costumbre a hacer maniobras militares. que aún vive. cuando la ciudad de Hidalgo del Parral. acordó llevarse a Don Pancho Obregón. con el objeto de asegurarse la impunidad de este crimen. todos parecían no querer ser testigos de aquel horroroso asalto. (valido del fuero que gozaba como Diputado) Melitón Lozoya. fuera de Parral. espero a Uds. quien al salir de aquí. Jesús Salas Barraza. Juan López. Francisco R. Ramón Guerra (que murió en el asalto) José Guerra y Librado Martínez y otros cuyos nombres no recuerdo. José Sáenz Pardo. diciéndoles: "eso sería un desprestigio para el Gobierno. habiendo perdido únicamente un brazo en la refriega. el Sr. Miguel Calderón. sé lo confió al Sr. a conferenciar con el General Alvaro Obregón. y sólo un grupo de cobardes permanecían en acecho de sus víctimas. de acuerdo con los principales directores de éste crimen. de su proyecto y pidieron apoyo para ejecutarlo. por otra parte. Durazo y los señores Jesús Herrera y Gabriel Chávez. pues acababa de sucumbir bajo la mano de unos vulgares asesinos el hombre que durante largo tiempo había consagrado todas sus energías en pro de la liberación de sus hermanos de raza. que desde hacia tiempo estaba al servicio de mi marido. Generales Plutarco Elías Calles. quien. Al siguiente día se presentaron como habían acordado. estuvieron en México. y de las heridas de Ramón Contreras. Estaba como jefe de la guarnición de aquella Plaza el General Durazo. Gabriel Chávez y Melitón Lozoya. Sin embargo«. por tener él que desempeñar otra comisión. A pesar de que no era muy temprano presentaba la ciudad un aspecto casi desierto. pues. Burciaga. a cuyo efecto comisionó al Corl. y personalmente se lo entregó al General Obregón quién a su vez le regaló diez mil pesos. Obregón ofreció a Miguel Calderón una cantidad de dinero si le proporcionaba la fuga. Los. J. Francisco. LA GENESIS DEL CRIMEN Fue en la mañana del día 20 de julio de 1923. Simón Martínez (este mató también a Toño Villa). pues ni siquiera los policías se encontraban en sus puestos. fueron los directores intelectuales del asesinato de mi marido y sus acompañantes. y otras veces merienda la cual era servida por nuestra comisión. a lo cual se negó Obregón. cosa que éste aceptó. Agustín Castro. Mañana para que hablemos más extensamente sobre este asunto".comida. se sintió conmovida y alarmada. no creo que sea fácil realizar ese plan. Miguel Trillo. fueron los autores materiales de los asesinatos de Pancho Villa. Ruperto Vara. 176 . pero el General Obregón se negó rotundamente a recibirlos. en calidad de preso. Informaron. Antes de llevarse a cabo este asesinato. Daniel Tamayo (asistente del primero). el chofer. Cuando Pancho tuvo que evacuar esta Plaza.

por que así se lo hizo saber al mismo Calles en Torreón. se opondría a su candidatura. Es indudable que este hecho a los ojos de Villa y de los Generales fieles a la misma División del Norte. decidió separarse con las fuerzas a su mando de la División del Norte.Calles. Jesús Herrera. se dirigían al Valle de Allende. asociado al Sr. que veía en mi marido el único hombre que. Naturalmente que la idea de asesinar al guerrillero tenía que contar con la simpatía del General Calles. aunque no merecerá éste calificativo ante la posteridad. y fue una vez en que. aunque para lograrlos no vacilara en manchar sus manos de sangre. por esta consideración se abstuvo de hacerlo y para no poner en peligro la vida de sus parientes. Salas Barraza creyó y sigue creyendo. que de realizarse conforme los planes de sus originales actores intelectuales ±como al fin se realizó. si me atengo a las generalizaciones de la Historia como se escribe hasta hoy. desde que el valiente General Maclovio Herrera. acompañado de nuestro compadre Sabás Lozoya y la familia de éste. y lo mismo se dan en los grupos civilizados de las grandes urbes. Jesús Salas Barraza. En realidad. accediendo Obregón. dejando sólo anatemas para los vencidos.eliminaba para siempre el más serio obstáculo que encontraba su aspiración a la Presidencia de la República después de Obregón. obró por el sórdido interés de unos cuantos miles de pesos. En cuanto al Sr. había motivos irreconciliables de honda enemistad. que este acto vitando suyo le abría las puertas de la celebridad. apoyaría a Don Adolfo de la Huerta. cuando este viajaba rumbo a los Estados Unidos. Hay algo o mucho de enfermedad mental en este sujeto. 177 . más que por propia determinación por investigaciones calculadas de su señor padre y hermanos. y presumiendo que en la contienda política que se aproximaba. y en que la voz predominante que todo lo justifica es la voz de los vencedores. y así ha sido. pero como Melitón era sobrino de él.. Por cuanto al Sr. Ya antes había intentado Melitón Lozoya asesinar a Villa. que siempre cultivó un odio inmotivado e inexplicable hacia el guerrillero. hasta que se tradujo en hecho brutal. implicaba nada menos que una traición. no opinaré lo mismo. la paternidad moral de este crimen corresponde por entero al Sr. a bautizar un niño del propio Don Sabás. Gabriel Chávez. tengo la impresión de que obró por propio impulso. a tales deseos. que por medio del crimen consuma inícuos despojos o se reclutan entre las capas abandonadas a su miseria. Este individuo. insistió en que se les dieran facilidades a los interesados Lozoya y Chávez para la ejecución de su plan. entre gente de refinada mentalidad. El resto de los asesinos no pertenece a categorías definidas como los anteriores. en efecto de una triste celebridad. pues la imperfecta sociedad humana. los ha producido en cada generación. Nadie ignora que entre mi marido y la familia Herrera. Chih. Melitón Lozoya. por fin. más que una pasión morbosa.

y como Ud. y le dirigí varias cartas. Polo: Sin ninguna suya a que referirme. pero todavía quise tener para él una atención y le dirigí la siguiente carta de la que jamás recibí respuesta. Ud. mas viendo que el silencio era la contestación a ellas. le pongo la presente saludándolo y deseando se encuentre bien. Yo sé su buena voluntad. pero al mismo tiempo comprendo que asuntos que requieren toda su atención en esa. pues de no ser así me las hubieran devuelto. interesarle.Y no podría cerrar este comentario. Exactamente en el mismo lugar en que mi marido cayó exámine. sabe. dado que sé que de parte de la Sra. que cuando me propuso escribir a mi marido pidiéndole firmáramos un divorcio para así saber con qué contaba. DISTANCIAMIENTO Como Polo se regresó a Canutillo sin darme ninguna explicación. Hipólito Villa". Recordará. con fecha 20 del pasado le dirigí otra de Isabel Terrazas y que creí podría a Ud. 22 de agosto de 1923. sin embargo. Calle 18ª. yo no tengo ni padre ni hermanos que vean por mí. Sr. no lo hice porque me parecía que me rebajaba en mi amor propio y hoy esa misma 178 . siempre consultándole lo que debería de hacer.. 671 Su mensaje asuntos pendientes que tengo imposibilítanme ir esa. De Villa. Este telegrama me confirmó el cambio operado en él. Vda. Rentería trabaja activamente su padre. dado que se trataba de sus hijos. Viendo que sus negocios no le permiten ayudarme en el intestado de mi finado esposo. considerándome abandonada a mis propios recursos por este distanciamiento. Dgo. pero me he visto obligada a hacerlo. le puse un telegrama. Gabriel Chávez a disparos cobardes y alevosos de unos pistoleros a sueldo que la justicia no ha podido identificar todavía. sin hacer incapié en una significativa coincidencia. abatido por las balas de sus victimarios. Dgo. no le dejan tiempo para nada. Chihuahua. Luz C. Sra. yo no pensaba distanciarme de él. Su telegrama me lo dice y el que no me haya contestado mis cartas me lo confirman. Hipólito Villa. allí acaba de quedar sin vida el Sr. septiembre 2 de 1923. las que creo estarán en su poder. mucho he pensado en entrar de lleno en mis asuntos. Canutillo. contestándome lo siguiente: ³Canutillo.

Presidente Alvaro Obregón. Ismael Palafox. Macías. Vda. Carlitos Jáuregui. En la estación nos esperaban los Sres. Tengo en mi poder todos mis papeles arreglados. De Villa. íntimo amigo del Sr. Azueta. del Lic. el Sr. para haber estado de acuerdo en todo. resolviéndome a obrar sin la tutela de él. acompañándome la señorita Guadalupe Jaurrieta y los Sres. para salir inmediatamente a México. colaborando más tarde al lado de mi marido. el Sr. Otro día de mi llegada a la capital. y el Sr. entre ellos el Lic. como Ud.. me suplicó se lo cediera para ir a México y ver si conseguía un empleo por mi mediación. En mi alojamiento del hotel Imperial recibí la visita de varios amigos de mi marido. entre ellos las escrituras de la compra de Canutillo y que la familia Jurado no quería enajenar por no estar todos los herederos de acuerdo con la venta. sabrá no tengo dinero de que disponer. en primer lugar porque ya no tengo pensado venderla y porque necesito sacar dinero prestado para mis gastos más indispensables. Como le decía en mi anterior. Jesús Urias Gavaldón y Gregorio Macías. Sin mas Luz C. Esta fue la última carta que yo dirigí a Polo. quedando desde esa fecha completamente distanciados. ENTREVISTA CON OBREGÓN Una vez que recibí la carta del alto funcionario donde me concedía la entrevista que yo le había solicitado. Francisco Lagos Cházaro quien fue Presidente Provisional de la República. y del cual responderán mis casas que es con lo único que cuento. trasladándonos al hotel Imperial en donde se nos tenía separado un departamento por orden del Sr. Madero. que había sido empleado de mi cuñado. uno de los que formaron parte del Gabinete del Presidente Madero. y otras muchas personas más que me sería imposible enumerar y que me hicieron presente su condolencia por la muerte de mi marido. y me han arreglado todos mis asuntos. Tex. Desde aquel momento le hice comprender a Polo que lucharía hasta obtener que se me hiciera justicia. Diputado Azueta me 179 . pero tengo amigos que se han interesado por mí. Aprovechando este último la oportunidad de que me sobraba un pase. General y Diputado Adolfo M. con fecha 17 cancelé el poder que ante el notario Víctor Garza y Prado le había otorgado para vender la casa de San Antonio. Pepe Jaurrieta y otras personas más.causa no me permite quedarme callada. me puse en camino para la capital. Mucho siento no haber podido tratar personalmente este asunto con Ud. Gavaldón gran amigo de mi marido y que varias veces fue a México al arreglo de asuntos particulares.

entre ellas una comisión de algodoneros de la Laguna en su mayoría españoles. anunció con voz clara: La señora Luz Corral Vda. Presidente. 180 . Tuve el tiempo necesario no solamente para arreglar mis asuntos. les indicó que me dejaran pasar. Habiéndole contestado uno de sus acompañantes: ¿Y qué estará pensando que la van a recibir inmediatamente?. que al verme dijo uno de ellos y quien seguramente me conocía: -Esa es la Vda. indicándome que otro día a las 4:45 de la tarde. Minutos después el ayudante del Sr. pues realmente me encontraba nerviosa por los comentarios que estaba oyendo. Después de unos días de descanso. pero me imagino que les causó disgusto el que yo fuera atendida luego por el Sr. en que iba a ser recibida para tratar mi asunto. en donde había varias personas esperando audiencia. que pase. le puse un telegrama suplicándole al Presidente Obregón me indicara la hora. Presidente y amiga mía (por haber sido huésped nuestra en compañía del General Obregón) y que me esperaba en los corredores. taquígrafa del Sr. no así los otros colonos que junto con mi marido anduvieron y que se levantaron en contra del Gobierno con Hipólito Villa. me dijo al verme: -Señora. nosotros tenemos dos semanas aquí y aún no nos llega nuestro turno«. la señorita Esther Bocanegra. así es que al querer penetrar en él. me daría audiencia. pero la señorita Bocanegra. manifestándole mis agradecimientos y poco tiempo después me vine con el objeto de hacer valer mis derechos como esposa del guerrillero. sino otros que se me habían confiado. al dirigirme a la escalinata. Llegamos a la antesala. Ignoro los comentarios que aquellos señores se quedarían haciendo. Presidente. como el de la colonia de El Pueblito de la cual es jefe aún el General Albino Aranda. puesto a mi disposición un automóvil que estaría a la puerta del hotel mientras permaneciera en aquella ciudad. perdiendo todos sus derechos. mientras que pasaban las fiestas patrias del 15 de septiembre. de Villa. Allá me dirigí antes de la hora indicada. la guardia que allí se encontraba me cerró el paso cruzando sus armas. pues era orden del Sr. suba por el elevador. De Pancho Villa. para subir hasta las oficinas del Primer Mandatario. Presidente y los ministros. Me despedí del Sr. Presidente sería.pues acaba de llegar de Chihuahua. La entrevista fue cordial y creo que sincera.avisó que por orden del Sr. prometiéndome el General Obregón que estos colonos gozarían de las mismas garantías que cuando mi marido vivía. Otra sorpresa me esperaba.. Presidente. Presidente. Este era para uso exclusivo del Sr. agradeciéndole esta deferencia.

y su cuñado Hipólito caminan de común 181 . del Parral y del cual iría a ser Gerente el Sr. OFRECIMIENTOS DEL GENERAL ALVARO OBREGÓN Traté con el General Obregón acerca de la Hacienda de Canutillo. Gregorio Macías. para traer ganado que tenía contratado en Estados Unidos. supieron conservar incólume el concepto de una amistad y compañerismo perdurables. del que había solicitado la cantidad de cuatrocientos mil pesos para abrir un Banco en H. Villa y Raúl Madero. quien había dejado el mismo puesto en la sucursal del Banco Russek en aquella misma ciudad.Los Grales. Macías. regresando doscientos mil pesos y quedándose con el resto para introducir en la hacienda ganado e implementos de agricultura. y del adeudo que mi marido tenía con el Gobierno. pero por desavenencias personales entre mi marido y el Sr. Por lo que el General Obregón me dijo: -Lucecita: dado que Ud. Más tarde solicitó otro préstamo de cincuenta mil dólares. quienes en toda circunstancia y durante las distintas etapas de la lucha prolongada que sostuvo el primero. desistió después de abrir el Banco.

"JUZGO URGENTE TRATAR CON UD. fue que el General Eugenio Martínez estuvo con él a tratar de que se me convenciera que traspasara el Hotel Hidalgo a la Sra. VENIR PRIMEROS DIAS SEMANA PROXIMA CON SU AVISO SITUARASELE PASE RESPECTIVO. Luz C. Presidente. con el dinero que le entregó mi marido correspondiente a los haberes que les entregó al Gobierno. al llamado del Sr. de Villa. y que favorecía a los jefes que con Pancho anduvieron y para los que él había pedido tierras. Vda. según el producto de las cosechas. trasladándome inmediatamente que recibí los pases a la capital de la República. Ya en presencia del General Obregón. inclusive la escolta. ASUNTOS RELACIONADOS CON HIJOS EXTINTO GENERAL VILLA. quince o veinte años. México. quedaron diseminados en distintos lugares. señalándole un plazo de diez. el General Michel que se radicó en la Hacienda de la Rueda y Benedicto Franco. por tener ésta. pues los que se distinguieron con mi marido y con él habían luchado desde el principio. Chih. éste me dijo: -Lucecita: El General Martínez me ha entrevistado con el objeto de que por mi conducto se le ceda a la Sra. ATTE.. Torreblanca. dos hijos de Pancho. cerca de Jiménez. SI PUEDE UD. del Parral. pues alega esta señora que no tiene recursos para sostener a sus hijos y que cree tener derecho sobre los bienes que dejó el General 182 . firmada en su mayoría por gente nueva. lo habían abandonado por intrigas de ciertos elementos que no es preciso mencionar. UN LLAMADO DEL GENERAL OBREGON ³Palacio Nacional. F. al menos así me lo ha hecho saber él. pues ya el Sr. Unos se fueron a Estados Unidos como Francisco e lsaías Alvarez. 29-1924 Sra. La misma noche que llegué a México. Chihuahua. Rentería el hotel "Hidalgo" de H. fui recibida en audiencia especial por el Sr. D. otro primo de Pancho y otros muchos que formaban su antigua escolta. tenía orden de pasarnos a su despacho privado. Austreberta Rentería. primos de Pancho. José Nieto se separó estableciéndose por su cuenta. el Corl. quienes no quisieron quedarse en Chihuahua en donde radicaban sus padres. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA ALVARO OBREGON" Lo que dió lugar a que el General Obregón me dirigiera este telegrama. juntos pueden trabajar "Canutillo" y pagar el adeudo que tiene el General con Hacienda y la Monetaria. las dificultades que entre Polo y yo habían surgido con la esperanza de que más tarde él reflexionara. en abonos. por temor de que más tarde Pancho los volviera a llamar y tuvieran más serias dificultades. Presidente Obregón. dado que este asunto tanto nos interesaba por igual a ambos. Yo no quise hacer saber al General Obregón.acuerdo.

razón. Sr. Presidente: Yo conozco como unos diez hijos de Pancho y sé que existen otros tantos. no sólo eso. uno de los jóvenes que Pancho mandó educar a Estados Unidos. pero le suplico trate con el General Martínez sobre ese asunto y le exponga las mismas razones. -me contestó. General: mucha extrañeza me causa el que la Sra. no se vea envuelta en nuevas dificultades. no he podido recuperar.y para que Ud. habiendo también recogido el dinero en efectivo y. agregué: -General ¿Cree Ud. Inmediatamente fui recibida por el General Eugenio Martínez. Al siguiente día me dirigí a la jetatura de operaciones que estaba entonces situada en El Paseo de la Reforma. Austreberta ya había hecho acopio de todos los documentos de importancia que Pancho tenía allí. hacerlo. puesto que si esta señora cree que sus hijos tienen derecho a esta herencia. Francisco Gil Pinón. para que lo convenza como a mí me ha convencido. Presidente que el hotel ³Hidalgo´. razón. que únicamente la Sra.Villa. Austreberta Rentería me ha escrito esta carta (la que fue puesta en mis manos para que yo me enterara de ella) suplicándome le gestione cerca del Sr. dado que el predio principal era la Hacienda de Canutillo y pasó a Bienes Nacionales para que fuera saldada la deuda que Pancho tenía con el Gobierno que Ud. y que vivió largo tiempo a nuestro lado. (pues él estaba aún al lado de mi marido en la hacienda) que cuando se supo la muerte de Pancho en la hacienda. haciéndole saber a 183 . sino que tomándose la libertad de abrir las petaquillas mías que dejé cuando me fui a Chihuahua. Viendo que el General Martínez permanecía en silencio. y otros objetos históricos cuyo valor sólo yo conozco por saber su procedencia y los que. -Tiene Ud. explicándole yo el motivo que me llevaba a su presencia. por ser hijos de mi marido.no les reparta nada. y para poder cederles a los hijos de Austreberta el hotel "Hidalgo". -Tiene Ud. Presidente. sabe muy bien que Pancho no dejó tanto para que yo pueda repartirlo en esta forma. a unos yo misma los he criado y. opino igual que el Sr. hasta la fecha. a fin de hablar respecto al mismo asunto que el General Obregón me había precisado. Rentería tiene derecho a la herencia que dejó Pancho para sus hijos? ¿Y los otros hijos que dejó no les asiste el mismo derecho? Yo les repartiría a todos iguales o a ninguno y le expuse lo mismo que al General Obregón. -Sr. y Ud. realmente no podría Ud. dado que el Sr. necesitaría tener tantas fincas cuyo valor fuera el mismo que representa el hotel "Hidalgo" como hijos de Pancho existen.me dijo el General. me dice. los quiero como si fueran mis hijos. Rentería se exprese en esta forma haciéndose aparecer en la miseria.mi comadre la Sra. tomó todas mis alhajas. también los otros tienen el mismo derecho ya que también son hijos de él. -Señora -me dijo. y en tal sentido se dirigió al General Martínez que es padrino de uno de los niños. por ser hijos del propio General. dignamente Preside. le sea cedido para subsanar las necesidades que ahora está pasando.

Jesús Salas Barraza. General Francisco R. no tiene odio para los que mataron a su marido? Para semejante pregunta no iba preparada. vivo o muerto. al entonces jefe de las armas en Parral. En el primer caso asume toda la responsabilidad como coautor material del asesinato de Francisco Villa. cegados por la ambición habían ejecutado un acto de barbarie semejante.000 carrancistas y una expedición punitiva perfectamente bien pertrechada y habiéndose quedado 184 . según declaraciones hechas públicamente. Chávez me dijo: -Oiga señora ¿ Ud. así como el acta que se levantó cuando el cadáver de mi marido fue exhumado y decapitado. y creo que nadie se muere hasta el día que le toca. consistente en 50. Durazo. ¿Quién. como jefe de ella. más tarde al frente de la poderosa División del Norte. era aquel infame que ni aun en su tumba lo dejaba en paz? ¿ Era que estos individuos.000. tuve la necesidad de ver al entonces Presidente Municipal Sr. en ésta época lo perseguían como 15. DECAPITACION Había transcurrido algún tiempo.mi comadre la resolución del General Obregón en este asunto. al tener que ir a Parral con el objeto de documentarme sobre ciertos detalles que tenía pensado poner en mi libro. Durante esta entrevista el Sr. y en el segundo caso se acusa autor moral y cómplice del hecho. Han transcurrido algunos años. aparece como autor de esa profanación el General Francisco R. pero tuve que contestar según me lo indicaba mi criterio y le repuse: -Tengo un concepto muy alto del destino del hombre. Gabriel Chávez. Francisco Villa peleó primero con las acordadas. Durazo.00 dólares al que entregara la cabeza de Pancho Villa. siendo mi propósito de enterarme del expediente que se relacionaba con la acusación que existe contra Jesús Salas Barraza. y como nada queda oculto con el tiempo. en el año de 1910 como un revolucionario. atraídos por la oferta que en algunos periódicos de Estados Unidos se publicó. cuando de nuevo me sorprendió la noticia de que el cadáver de mi marido había sido decapitado. últimamente en algunas revistas que se editan en la capital de la República y acusado por el Cap. De esta manera quedó solucionado aquel incidente. a fin de que me autorizara para revisar los archivos de la Presidencia y juzgados. Cualquiera que haya sido ¡que la maldición eterna caiga sobre las cabezas de los profanadores! UNO QUE ARROJA LA PRIMERA PIEDRA En cierta ocasión. me preguntaba. conmoviéndome esta noticia hasta lo más íntimo. Garcilazo. y por último como un guerrillero.

A lo que Ismael Palma contestó: Efectivamente. y tienes sobradas razones para odiarle. Ismael Palma que me fue presentado en Parral por un amigo mío. sabía también cultivar la tierra con sus compañeros de armas. 185 . cuando Francisco Villa estaba probándole al mundo entero que así como supo mandar miles de hombres para exterminar a los que según su criterio eran sus enemigos. Y sin embargo. o me mata. En la C. después de esta contestación. le reconozco su valor. yo nada intentaré. del Parral. No sé porqué el Sr. como era Ismael Palma! Quien en cierta ocasión hubo alguien que le dijera: -Mira. donde cayó en una celada cobarde. En esta ocasión. El Sr. Nosotros te damos cincuenta mil pesos porque lo mates. pero valiente. por un grupo armado. tú eres enemigo de Francisco Villa. A este enemigo de mi marido. soy enemigo de Francisco Villa y a la primera oportunidad que tenga lo mato. ¡Si hubiera muerto a manos de un enemigo acérrimo. y lo admiro. o nos matamos. no se había hecho todavía la bala que cortaría el hilo de su existencia. No tengo odio para sus asesinos. sino de matones a sueldo. Francisco Villa. Ismael.curando en una cueva. sin sospechar siquiera que unos cobardes lo acechaban para asesinarlo. tuvieron lugar los funerales del Gral. con dos compañeros más. vino un grupo de ellos y lo mató. no de sus enemigos. a sus órdenes. pero a la traición. de H. Chih. Y en aquel momento pasaron por mi imaginación las palabras que acabo de referir. se expresó así: Ismael Palma. como Pancho lo hubiera reconocido y admirado al confrontar esta leal actitud con la traidora que ejemplifican sus victimarios.. por lo que hacía continuas excursiones a Parral. Chávez no me siguió haciendo más preguntas. nada le pasó. con cariño le tendí la mano. sólo siento que haya muerto en manos de cobardes.

en esta ciudad cordial y acariciadora. por otra parte. al igual de quienes prematuramente. que he procurado ser fiel a la verdad y a mis propias convicciones. se preocupó alguna vez por atemperar sus instintos y moldear su carácter con severas disciplinas de moral. para que no se hagan sospechosos de unilateral complicidad. se ha dicho hasta la saciedad que mató. intentan su consagración como un valor positivo de nuestras épicas jornadas de liberación. tendrán que esperar mucho tiempo todavía para que sus juicios se aquilaten y depuren de la pasión sectaria que se ha puesto en ellos. bajo el techo siempre evocador que cobijó mis sueños de esposa y que sigue siendo para mí el nido amoroso que me retiene cautiva. frente a la misma ventana donde empecé a hilvanar los primeros recuerdos de mi vida. forzosamente. y su constante cabalgar por la República tenía que provocar. en que los soldados prescindan del pillaje. si ese mismo gobierno y la sociedad que lo vió crecer. que era un ignorante. cambios demasiado bruscos en la temperatura normal de los espíritus y sacudidas de terremoto en el corazón de sus enemigos. Por demás está decir. y en fin. si saben de alguna guerra en que se haya eliminado el choque de los ejércitos y los cuadros de matanza de los campos de batalla. porque sólo él guarda inviolables los secretos de mi ventura y las confidencias de mis tristezas. que las reminiscencias que aquí consigno y que se refieren al llamado Centauro del Norte. si saben de algún conflicto en la historia de los pueblos. han tratado de condenar su memoria. que ultrajó. que analicen el origen de su vida humilde. festinadamente. si nació en un ambiente propicio y al amparo de un gobierno socialmente justo que le brindara los medios económicos e intelectuales para que no fuera ignorante. cuando recriminan tan duramente a mi marido. ¿Y quién no ha participado en la lucha fratricida que sorprendió a nuestra generación? ¿Y quién ha sido indiferente al dolor colectivo de tanta sangre derramada? Por cuanto a Villa mismo. quiero ahora cerrar el último capítulo de este libro para entregarlo a la bondad de quienes lo lean. no habrán de complacer a muchos. y otros han participado en ellos. Los que hasta hoy. ni por el cariño de esposa que me ata fielmente a su memoria.HOMENAJE Y aquí de nuevo en Chihuahua. pero me animo a preguntar a sus impugnadores que así razonan. bestial en sus instintos y hasta un azote de Dios lo llaman. Francisco Villa fue un torbellino de la Revolución Mexicana. Pero esto me lo explico y lo juzgo muy natural. como se conoce al guerrero Atila. que hubieran hecho de él un ciudadano ejemplar. Y no por el vínculo que a él y a mí nos uniera en vida. Y es que. las penalidades de su juventud desamparada y 186 . por más imparciales y serenos que se revelen los enjuiciadores de la Revolución y de sus hombres. están muy cerca de los acontecimientos unos. y que me contesten. que robó. Yo bien sé. si saben de algún Capitán que no se haya excedido en el mando o en el abuso.

jugándose la vida cada hora. Estos viven en suntuosos palacios. compleja y atormentada. su lucha tenaz y desinteresada. mientras que los nuevos revolucionarios monopolizan el título de redentores del pueblo. sobrevivieron a la hecatombe de la División del Norte y arrastran hoy sus andrajos envejecidos llevando en las almas amargura y desencanto. y que sean como un mensaje a la confraternidad nacional. Mis palabras. y mi homenaje también de admiración y respeto. viviendo en perenne paz. permítaseme que. ojalá que estas desaliñadas páginas no sirvan de incentivo a quienes las lean.rinda merecido homenaje al soldado anónimo Villista. con alma de ternura. en que las actitudes de estos fariseos y explotadores de nuestro dolor colectivo. Ahora. 187 . para darlo a conocer en una faceta interesante de las múltiples que constituyen su vida y su obra. pero indudablemente sincero. y asistimos al espectáculo más cínico de todos los tiempos. para que se tonifique el patriotismo de nuestra raza. No todo lo que vemos y percibimos es afirmación revolucionaria. en este caso. Mas como mi propósito no es hacer crítica de los avances y retrocesos que se marcan en nuestro proceso histórico del último cuarto de siglo. egoísta y cruel. para reavivar el fuego de nuestros odios tradicionales. iNo! y si alguna utilidad han de tener. -siempre pensando en el que fuera compañero de mi vida. para que me digan si toda su existencia. en un mundo hipócrita. forjemos todos unidos nuestro destino trascendental. sino presentar el aspecto íntimo y desconocido del hombre que el destino me deparó como esposo. deseo que sirvan de dolorosa enseñanza para que rectifiquemos nuestros errores. Que la opinión pública juzgue sobre el móvil que me guía. al que sacrificó su juventud y su existencia por un ideal.perseguida. pretenden ostentarse como paradigmas de austero revolucionarismo. disfrutan de sus riquezas improvisadas y en injurioso contraste con la pobreza inalterable de las masas trabajadoras. dejo aquella labor para los hurgadores del presente y me quedo con la propia sin invadir predios ajenos. para redimir a sus hermanos de raza. como mujer mexicana. asequible e irrealizable. ni intento directamente fustigar a nadie. en tanto que los auténticos revolucionarios vegetan en el olvido y el desamparo No experimento personalmente ningún resabio al expresarme en tales términos. no hacen sino interpretar un sentimiento general y que se inspira objetivamente en el medio político social que nos circunda. ni tampoco es negación. no es en producto genuino del pueblo mexicano en la hora aciaga y tormentosa de su magna Revolución. que ha sufrido y ha llorado por todas las vicisitudes de nuestra patria adorada. bueno o malo. para que no se repitan nunca las andanzas bélicas de nuestros inquietos redentores y para que. para los que bajo la misma bandera que tremoló mi marido. Y ahora. los vemos en encumbrados en los más altos puestos públicos. agitado y turbulento.

Juárez Desposada Francisco Villa cumple su promesa Pasiones dominantes Pancho Villa es leal El milagro de nuestro amor Celada orozquista Una rara entrevista Huerta EI Chacal La fuga En tierra extraña El Gral. otra hija de Pancho a mi lado. el hijo de Pancho a vivir con nosotros Cómo Vino Reynalda. Bernardo Reyes La traición de Victoriano Huerta En plena lucha Barras de plata Cómo murió nuestra hijita Cediendo a mi ruego mi marido. I Prólogo San Andrés La voz del destino El Santo Patrón Triunfo de C.INDICE Pág. otra hija de Pancho Chema Zepeda y su compañero Cómo murió el Coronel Antonio Villa Pancho ViIla enemigo de la mentira Mi Oratorio El Guerrillero recoge 300 chamacos La amiga de la obrera De cómo teníamos tanto chamaco en la casa 188 2 5 8 12 16 17 22 23 25 25 26 29 30 32 34 35 36 38 39 40 43 44 53 55 56 58 60 62 63 66 66 68 69 71 74 75 76 78 80 81 . salvé la vida a unos prisioneros En poder del enemigo "Máximo Castillo" La Toma de Ciudad Juárez El Combate de Tierra Blanca La muerte de Guillermo Benton La exhumación del Mártir Cómo se juzgaba a Francisco Villa Se preocupaba por la educación de la juventud Mi regreso a Chihuahua Matrimonio de Antonio Villa Cómo vino Agustín. Micaela.

De cómo vino a nuestra casa Enrique ³El Mayor´ Pepa Valdez Obregón a punto de morir Doña Luz Corral Peones de la Boquilla Prisionera de mi marido Atando Cabos Un caso de brujería Cómo murió Chale mi cocinero El valor de un enemigo Cómo pagó Villa un servicio Villa alegra el hogar Pancho Villa da lección a un amigo Defecciona un General Un viaje que no se realizó Donde revela Francisco Villa su cariño por los niños Logreros de la Revolución Una invitación de honor Deferencia del Sr. del Parral Fusilamiento del General Felipe Angeles Entrevista de Villa y Enríquez De Allende a Sabinas La familia García se separa Mi regreso a la patria Nuestra llegada a Canutillo El Guerrillero convertido en hombre de campo Un vil calumniador Pancho empieza por recoger a sus hijos El árabe de Canutillo 189 82 83 86 88 88 89 92 95 97 98 98 101 105 106 107 108 110 117 119 120 121 123 128 129 132 134 135 136 137 140 141 141 143 145 148 149 150 152 154 155 157 158 160 . se preocupaba por la educación de sus hijos Cómo nos comunicábamos con Pancho Entrevista con el Capitán Hanson Los carboneros y el General Angeles Un milagro Siguen los milagros Cómo se conocieron Pancho y Soledad Armendáriz Un puntapié salvador Sentencia salomónica Cómo se construyó una escuela en H. Presidente de Costa Rica Disgregación de familias Primero muerto en mi Patria El ataque a Columbus Abandonamos nuestro refugio en La Habana Pancho desde el campo de batalla.

INDICE Pág. una escuela" Me siento con fuerzas suficientes para luchar con el destino Alucinación Egoísmo humano El génesis del crimen Distanciamiento Entrevista con Obregón Ofrecimiento del General Alvaro Obregón Un llamado del General Obregón Decapitación Uno que arroja la primera piedra Homenaje Indice 161 163 165 166 169 171 173 176 178 179 181 182 184 184 186 188 190 . Ha entrado una mujer La separación Pancho propone mandarme a sus hijos "Dinero. no.

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