Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

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en realidad. Para ellos. La teoría de la historia. cuando no aparece. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra. didáctico. en este caso. porque su teoría. puede darse a priori o a posteriori. Nace ésta. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. con ello. cuando es explícita. sobre todo. En todos los casos. sirve para hacer pensar. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. la teoría de la historia es muy práctica. las corrientes interpretativas de la historia. implícita o explícitamente. La necesidad. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. Pero. pasando por la teoría del conocimiento histórico. La teoría se da a posteriori. a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. Además de su valor histórico. en cambio. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. después de haber señalado lo que no debe hacerse. Cuando la teoría es explícita. Sirve. Hay varias facetas en la teoría de la historia. la cual.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. formado o en ciernes. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente. en suma. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. se convierte en objeto de estudio. Otros. Cuando la teoría de la historia está implícita. entre otras cosas. . es la de dar a conocer una proposición. aunque. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. una teoría de la historia. para que el historiador. en cambio. en este caso. es decir. lo que los orientará en la investigación. proponen sin destruir a sus predecesores. simplemente. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. en realidad. la mayoría de las veces novedosa. como tantas cosas. entonces proponen lo que debe hacerse. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. en cualquiera de sus vertientes. porque no creen que esto sea necesario. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. a su vez. En estos casos. no pone en crisis lo generalmente aceptado. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. Sirve para conocer un pensamiento y. desde una perspectiva teórica. es hija de la necesidad. Por lo general. La teoría de la historia. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más.

qué cosa es y de cuántas maneras. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. Meyer. notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. UNAM. . (Serie documental. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. tesis. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia. el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. Discurso sobre los provechos de la historia. Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. podemos llamar teoría de la historia. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. apud Benito Sánchez Alonso. la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. Guatemala. 4 Juan A. 478 pp. 1970.1970. 12n. no desarrolla ni resume las teorías de éste. 1957. en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica. 15-69. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615]. Facultad de Filosofía y Letras. No hay que descartar. Del epos a la historia científica. considerado con cierta amplitud. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. Editorial Nova. Antonio de Fuentes y Guzmán. Cassani y A. Cit. En 1824. que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. Para entenderla y escribirla. 152 pp. pp. en 1746. posteriormente. Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano.8 La teoría de la historia en México. Ortega y Medina.. . Una visión de la historiografía a través del método.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. pero también con base en otros escritos. aunque en realidad no hubo trascendencia. 1 10 Álvaro Matute. 3 Gracias a una reciente investigación de Juan A. VIII-109 pp. Madrid. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. p. México. Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. De historia. México. Dentro de las obras completas de aquél. Buenos Aires. objeto. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. 3 . Historia de la historiografía española. Pérez Amuchástegui. Madrid. Bartolomé Leonardo de Argensola. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba. en la Capitanía General de Guatemala. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa. como el de Lorenzo Boturini. Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala.1 Ya en tierra americana. 8). J. escribió unos Preceptos historiales. Volney. que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla. UNAM. . 5 Ibidem. 1966. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla]. Si nos remontamos al siglo XVII. Instituto de Investigaciones Históricas. Además de los apuntamientos metodológicos. de 1824 a 1936. 5 Con apoyo en este mismo autor francés. sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. 161 1 . por Luis Aznar en J. Boturini fue el primer historiador que aplicó. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. L. plan y distribución del estudio de la historia". O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas. 234 pp.

1968. o mejor dicho. Op. Munguía. 67). sólo quedó el método. El empirismo tradicionalista es de corte erudito. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México.9 La polémica. en Ortega y Medina. Op. cit.. 1970. 371-423. Identificado plenamente con su época. 1905. El Colegio de México. 10 Manuel Brioso y Candiani. 133-255. etcétera. 301-370. 224 pp. sin embargo.. que abarca los dos primeros capítulos. racista. 652 pp. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México. Fondo de Cultura Económica. Cf. que. Xenopol y comentarios por el Lic. Su enseñanza". si bien no trasciende al positivismo. García Granados. biológica. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. por su parte. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. algunos autores como Porfirio Parra. El escrito de Bulnes es la primera parte. de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma. en 1821. providencialista. 9 . Una buena introducción la da Abelardo Villegas. El positivismo en México. . el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea. pp. excepción hecha de los supervivientes liberales. Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. Del positivismo. México. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. México. que era toda una concepción del mundo. hasta nuestros días. pp. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. especialmente la contemporánea. 109 pp. Oaxaca. (Jornadas. Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. Op. como José María Vigil. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica.cana . Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. . El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia". Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. 1972. para concebirla como un saber sui generis.10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. en el que inter- 11 venía la intuición creadora. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso. desde la declaración de la independencia. 1927. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas. 88 pp. sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia.. segunda entre Caso y Aragón.D. México. cit. Sociología e historia en México. respectivamente. 7 En el campo de la historiografía. 484 pp. Ortega y Medina. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. . Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. pp. La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. Positivismo y porfirismo. Secretaría de Educación Pública. para proponer la suya. apogeo y decadencia. pp. Nacimiento. 40). tuvo lugar en 1920. 6 La polémica. México. y de los católicos. el positivismo se redujo a su parte empírica. Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. cit. 9-33. El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. y se publicó en 1891. Cf. has nuevas orientaciones para la constitución de la historia. (SEP/SETENTAS. teorías deterministas entonces en boga: climática. Cf.

El pragmatismo político toma. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. Nueva serie. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. 1970. pero con su propia interpretación de la historia. como Orozco y Berra. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. populista y violenta de la revolución. Sin embargo. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. A partir de 1940. Lo importante del caso es que. 9). ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. que fue su contemporáneo. así como de la desintegración del positivismo que los formó. esquemática. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano. de los criterios más obvios del análisis marxista. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. además. José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. 11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado. El Colegio de México. esta ventaja liberal anterior. 11 14 . durante y después de la experiencia cristera. Guando comenzaron a escribir. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. los católicos. Por otra parte. x-294 pp. han ido enriqueciendo esa doctrina. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros. Andrés Molina Enríquez. (Centro de Estudios Históricos. Por una parte. El pragmatismo político. aunque con mínimos elementos teóricos. Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. de propaganda fides. como el Manifiesto del Partido Comunista. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. capítulos III-V. por lo cual. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. Armando y Germán Liszt Arzubide. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico.12 y muy raros. también harán su historia pragmática nacionalista. un campo extensivo: el de la educación. o cuando se formaron. Nacionalismo y Educación en México. Particularmente. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. en otros ámbitos. México. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. Como reactivo. Luis Chávez Orozco. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. en cambio. Miguel Othón de Mendizábal. Con una fuerte dosis de nacionalismo. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels.

Francisco de la Maza. el precario presupuesto con que ellas se mantenían. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras. ils. a partir de 1930. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. en el terreno de la antropología. Manuel Toussaint. 20. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. pp. 145-165. José Miranda. a Ramón Iglesia. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. en el campo de la filosofía. sobre la base del antiguo Museo. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz. 1954. por otra parte. la Escuela de Altos Estudios es la precursora. Wenceslao Roces y. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. la Secretaría de Economía. Edmundo O'Gorman. con sede en México. o bien. México. octubre-diciembre de 1945. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. su conocido Boletín. en el de la historia. El hecho de que. pp. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. a José Gaos. 167-183. Otras secretarías de Estado. 13 . En el mismo número. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte. haya nacido en medio de vicisitudes. hoy de Industria y Comercio. "Cinco años de historia en México''. como el actual de la Defensa Nacional. en el del derecho. Juan David García Bacca. En el aspecto docente. la Escuela Nacional de Altos Estudios.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. sin duda. Filosofía y Letras. 12 Cf. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. No hay que olvidar. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia. Eduardo Nicol. Dentro del ámbito universitario. Historia y Etnografía. a Rafael Altamira y Crevea. tomo x. 168 pp. Puede inferirse que. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. fundado por Daniel Cosío Villegas. por ejemplo. como Guerra y Marina.. ya en sus últimos años. básica para el desarrollo de la investigación. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes. el Museo Nacional de Arqueología.LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. por ejemplo. núm.13 La tarea editorial. Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. la de Hacienda y otras más. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. José Gaos "Cinco años de filosofía en México". La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. fundada por Justo Sierra en 1910. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas.

en la cual han producido obras importantes. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. Posteriormente. XXVI488 pp. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. la ciencia política y. la estética y la lógica dialéctica. asimismo. por otra. enseñar. fundaron La Casa de España en México. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones. 1955. en el desarrollo particular de la teoría de la historia. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia. De hecho. El marxismo. Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel. se dan en México diversas corrientes historiográficas. la traducción y la edición revertieron en la investigación y.Zamora y a Manuel Pedroso. base del actual Colegio de México. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. José Bergamín. Fondo de Cultura Económica. entre otras cosas. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. 1955. a José Medina Echavarría. la teoría del conocimiento. que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados. mexicanos y transterrados se dedicaron. José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. de obras escritas en alemán. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. relativismo histórico y perspectivismo. México se puso al día en más de una especialidad. en la crítica de arte. Todos concurrieron al campo de la traducción. por su parte. En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. . Catálogo general. León Felipe. A partir de 1940. la conocida con los nombres de historicismo. En el terreno de la teoría de la historia. En él. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). Por una parte. fundamentalmente. la sociología. sobre todo. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. México. Emilio Prados y muchos otros. 1.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista. en el de la sociología. en el de la literatura. traducir y editar. José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. donde. esta corriente ha sido la más significativa del periodo. en el bibliográfico.. filosofía. enriquecieron el saber de nuevas promociones. por su novedad y sus aportaciones.14 17 La cátedra. Todos ellos se incorporaron. 14 18 . Sobresale. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas. a investigar. académicamente. ils. de manera que. tales como la economía. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. institución muy destacada en el campo historiográfico. entre otros. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. historia. a Luis Cernuda. Sobre el problema de la verdad histórica. en filosofía. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. Eugenio Ímaz. . tradujo y editó las obras de Dilthey. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. como nunca antes en México. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels. a Agustín Millares Cario. el seminario.

como su definición del indio y de lo indio. 9. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. México. en Juan A. mayo de 1970. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. Zavala. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu. En su tierra natal y en México. en Carmen Ramos. Desde joven fue sobresaliente.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. núm. O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia. Conciencia y autenticidad históricas. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico. vol.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión. 58-61. que no fue a la reunión. en 1900. Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni.México. Entre sus primeros discípulos. De otra generación. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. su tierra adoptiva. así como intervenciones de otros participantes. terreno en el que destacó plenamente.tura mexicana. 1971. Con Manuel Gómez Morín. prólogo a Alfonso Caso. 2. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. 3. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas. Caso estudió Derecho. fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara. Después de una discusión inicial. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset. Justino Fernández y Leopoldo Zea. destacan Antonio Gómez Robledo. no ejerció la profesión jurídica. Ellas fueron recogidas. 248 pp. (SEP/SETENTAS. conocida como la de "los siete sabios". que si fueron. Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. Alfonso Caso. número monográfico de la Revista de la Universidad de México. Universidad Nacional Autónoma de México. y. También. respectivamente. Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología. XXIV. la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. Escribió. Nació en Gijón.entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. Dentro de este campo. como maestro. "Edmundo O'Gorman como polemista". representantes. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman. 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta. No obstante que se frustró el propósito original.). El indigenista Caso produjo textos valiosos. formó parte de la generación de 1915. En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970. Vicente Lombardo Toledano y otros. 1968. Ortega y Medina (ed. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. enseñó y tradujo. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. La comunidad indígena.. como muchos.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. Por último. entre otros. José Gaos. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. 8). pp. Edmundo O'Gorman. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. del relativismo y del neo-positivismo. 15 . José María Muriá y Elias Trabulse. 436 pp. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Nació en 1896 en la ciudad de México. véase GonzaloAguirre Beltrán. Dentro de la antropología. Secretaría de Educación Pública.

del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". el cual abandonó después de litigar. en 1905. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. en términos generales. 7-39. formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara. Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. sino que es rica en sugerencias metodológicas. 330 pp. (SEP /SETENTAS. derivan sus trabajos sobre el México nacional. Este trabajo continuó en México. Murió Gaos en una aula. la Conquista de México. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos. en 1969. En su escrito se apunta. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. en Wisconsin. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento. Julio Le Riverend. De él recogemos otro texto. 16). para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia. en 1940. México. véase la presentación de Juan A. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. El ciclo de Hernán Cortés. La erudición no es ajena a O'Gorman. "La historia y sus limitaciones". obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. como la de Bernal Díaz del Castillo. . donde produjo su obra fundamental. Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia. Ramón Iglesia. a partir del análisis historiográfico.la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. Bartolomé de las Gasas. o mejor. 4. la cual no se limita a reseñar. como las de Berkeley. 1972. Edmundo O'Gorman. Pedro Mártir de Anglería. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador. En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. Murió en esta última. Illinois y Madison. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. Secretaría de Educación Pública. en 1948. pp. En "Historia y vida". cómo se hace presente en ella y cómo. implícitas en sus apuntamientos críticos. En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara. escrito diez años después. de sus ideas americanistas. fray Servando Teresa de Mier. Incluye una bibliografía de Iglesia. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. De ellas.18 5. siempre con máximo rigor. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. mientras presidía un examen doctoral.

Su obra más acabada es Pueblo en Vilo. es responsable. en parte. número 72. los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. como el mencionado Lukacs. Nacido en 1921. de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. Formado por El Colegio de México. de don Daniel Cosío Villegas. Lukacs. A partir de la castellanización del marxismo. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México. donde ha formado a muchas promociones de historiadores. Si bien su bibliografía es escasa. En Asturias. Jesús Reyes Heroles. siempre con mano maestra. en España. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión. editó documentos. 7. Luis González y González. Mommsen y Ranke. sin improvisación. En su importante obra El liberalismo mexicano. contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social. En el terreno bibliográfico. en él investiga y enseña. ha transitado por diversos rumbos de la historia. sobre El Congreso de Anáhuac (1964). Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo.. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. Veracruz. Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). además de una bibliografía. Microhistoria de San José de Gracia (1969). en 1897. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . Ya hemos aludido a sus principales trabajos. como político y como historiador y jurista. . Conciencia y autenticidad. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. Originario de Tuxpan. Michoacán. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. En otros campos.19 6. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes. Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. Dentro del régimen republicano. Wenceslao Roces. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera. tema del cual se muestra profundo conocedor. Dentro del panorama de la teoría de la historia. . A partir de ella. fue subsecretario de Instrucción Pública. Bühler. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. además de materialismo histórico. En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX. De vuelta por la independencia. Reyes Heniles ha destacado como administrador público. en su actual dedicación política. que abarca tres volúmenes. nació el doctor Wenceslao Roces. 8.). no lo es así su labor de traductor. en Ortega y Medina (ed. con una introducción. como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. . actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción. 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman.

que para algunos sociología e historia eran deslinde. en . 21 20 25 en México". A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. Méxi co. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. la política. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. la social. no es casual que se haya dedicado todo un congreso. dado que para ofrecer su reflexión teórica. A medida que pasa el tiempo. sino en aspectos. (Esto. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. en general. por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización.diciembre de 1971.se caracteriza. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. a grado tal. Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada. Es menester dividir el acontecer. LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador. 82 de la revista Historia Mexicana. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. 758 pp. De hecho. Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. entre otras virtudes. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia. no sólo en épocas. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. no formados dentro del puro empirismo. la relación evidente era entre historia y sociología.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. de todo aquello que constituye la cultura. En 1973. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan. Esta institución. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín. En la época del positivismo la misma cosa. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. en 1969. hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. Universidad Nacional Autónoma de México. Oaxtepec. predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía. dicho sea de paso. que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. . frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. la del arte. 4-7 de noviembre de 1969. Tam bién véase el núm.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. con el marxismo y la identificación con teorías políticas. 1971. 317-338. implica desde luego un quehacer de índole teórica. Enrique Florescano. . Enrique Florescano. Así. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. en nuestros días. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. octubre. .) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano. la de la ciencia y. por ejemplo. Morelos. pp.

sino de los mismos historiadores. mejor que nada. "Hacia una teoría de la microhistoria". (S EP/SETENTAS . pp. núm. Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. Luis González. de síntesis. En este libro. regional. Invitación a la microhistoria. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. Con ello no pedimos que hagan filo sofía. económica. 1973. etcétera. Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia. En primer lugar. XXI. después vueltos a publicar como libro. La propia revista. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. comentarios bibliográficos. En una época en la que. según criterios tradicionalistas. Secretaría de Educación Pública. IX. 3. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. política. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. en un congreso celebrado en 1959. en su entrega número 82 (vol. Inédito. Del mismo autor. social. pese a todo. de las ideas y alguna otra que se me escapa. ensayos. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. Llamo la atención sobre el voluminoso libro. vol.etnohistoria. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador.23 En ellos se hacen deslindes. muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. Por eso. diplomática. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales. Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. 339. a lo largo de varios siglos. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. del arte. novohispana. Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. citado en la nota 21. se define. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México.22 y el de Luis González. 23 22 Luis Villero. 2. 188 pp. Historia Mexicana. octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. se caracteriza. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores. 1967). El Colegio de México. núm. hace apuntamientos teó ricos. de la independencia. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. en los cuales se encuentra suficiente información. específicamente. sobre la microhistoria. el 23 de enero de 1973. 1973. asimismo. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". 72) . noviembre de 1969. "La etnohistoria". Mi meografiado. Mé xico. 24 . sólo si se percata de la dignidad de su función humana. evaluación y crítica sobre el particular. En segundo lugar. capítulos de obras sobre cuestiones afines. enero-marzo de 1960. BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. sí se encuentran artículos. los materiales que forman este libro aclararán al lector. las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”.

Fondo de Cultura Económica. "Notas sobre la producción histórica en México".pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. en su entrega 23. tales como la de Patrick Romanell. "Theory of History. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. pp. "El joven historiador ante las generaciones''. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy. también citado. XVII. de los trabajos citados. Para una información más abundante. Revista de la Universidad Veracruzana (2a. julioseptiembre de 1967. se publicó en Deslinde. 43. El Colegio de México. núm. el de Edmundo O'Gorman. aparecido en la revista The Americas (vol. 525-547). Además de éstos. es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. "Cinco años de historia en México". de Enrique Florescano. pp. Twelve Mexicans". Por su parte. 29 . no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. de Abelardo Villegas. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". Panorama actual de la filosofía en México. 223-239). época. Filosofía de lo mexicano (México. Muy sugestivo es el de Luis Villoro. Otras visiones de conjunto. 1960). La formación de la mentalidad mexicana. 3. 1910-1950 (México. 1954) y. aparecido en Historia Mexicana. publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. enero de 1961. publicado en La Palabra y el Hombre. núm.

245-272. Iª parte. se celebraron en El Colegio de México. da lectura a su Ponencia. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). durante el mes de junio de 1945.) 1. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas.25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. Cinco años de historia en México. UNAMUNO. El licenciado Edmundo O'Gorman. El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia. Primera sesión: El señor Rubio Mané. 20. abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. EDMUNDO O'GORMAN. pp. 25 . al final.TEXTOS 1. el relato de los antecedentes de dicha junta. ALFONSO CASO. que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras. después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones." (La agonía del Cristianismo. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras. tomo X.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. octubre-diciembre de 1945. (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia. núm.

En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. Nuestra época. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. resulta una realidad independiente de nosotros. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. y en efecto. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. Esa postura. porque. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. 3. le es radicalmente indistinto. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra. La postura tradicional que. desde Aristóteles y aun mucho antes. es un puro accidente. en cuanto tal. estático. le es 34 33 pues. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. de un pasado cualquiera. previo o invariable. de la naturaleza de la piedra. como todas las épocas llamadas de crisis. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. invariable. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre.señor Silvio A. ha perdido. de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. [34] ajeno. previo. en términos generales. en suma. se verá que el pasado humano. se dice. Se trata. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo. estático. hostil a la tradición. recientemente celebrado en México. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. al igual que la Luna. no obstante. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. siempre el mismo. En suma. pero no de "nuestro pasado''. precisamente. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. de nuestra vida. 2. aunque claro está. ya lo vimos. fundamentándola en idénticos supuestos. Ahora bien. En eso. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. a su vez. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. la postura contemporánea. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. por ejemplo). como si se tratase en esencia de un mismo concepto.

será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. de un pasado cualquiera. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. sino suyo en cuanto que involucra a su ser. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. al ser del historiador. más verdadero el conocimiento del pasado. Cualquier omisión. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. En efecto. por eso. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia. y. ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5. inconsciente o no. 4. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. en lugar de ser una realidad . si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. o lo que es lo mismo. intencional o no. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. en definitiva. de la exigencia de su estricta imparcialidad. que es para nosotros la verdad radical. y más concretamente. con notoria violación. Pero lo malo. más completo. pues. de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. según se mostró ampliamente. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. de "su pasado''. es que esa verdad no es una verdad. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. es lo que le ha pasado al hombre y. totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. en cambio. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. No se trata pues. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. porque conocer algo es siempre referencia al presente. suyo entrañablemente. Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. Pues bien. y en consecuencia. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. son de su propiedad. como dije. Lo decisivo. referencia a nuestra vida. lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. 35 datos averiguados. una mentira radical que.hombre. desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. puesto que el pasado es una realidad independiente. es ya una selección indebida. todos y cada uno de los hechos del pasado. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. es decir. no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. sino "del pasado". Consiste aquélla en una visión del pasado humano. El pasado humano. sea cual fuere su contenido. es decir lo que ese hombre es. que es "nuestro pasado". por eso. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. el pasado humano no es un pasado cualquiera. Aspira. La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. entre otras cosas. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad. a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". Para la tradición. pues. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. En una palabra. produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. nosotros somos lo que somos.

Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. los más históricos. pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. una vez "descubiertos". en nuestra vida. se consideran definitivamente conocidos. o lo que es lo mismo. nos enfrentamos con un espectáculo . eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. VII). en el sentido idealista y personal. En efecto. Esta visión auténtica. . el Cuarto Evangelio. y en definitiva los más verdaderos. si se admite que la realidad radical del hombre es su vida. y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. precisamente. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria. . hay que admitir con franqueza. "El hombre". búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo. pues. bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos. es decir. sino que será el método narrativo. el simbólico. Ahora bien. es 6. inhumana. pero en el sentido hondo. es un hecho. que los otros tres. Podemos concluir. a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. en cuanto que lo es. estático. sino que el hombre vive". 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. nuestra verdadera realidad. la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. y si concedemos que el pagado humano existe. sino que va siendo.ajena a nosotros es nuestra realidad. el más parcial de todos los conocimientos. previo e invariable. "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. el conocimiento selecto por excelencia. Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". en que brota de la referencia a nuestra vida. para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. son efectivamente los más importantes. pues. Por lo contrario. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más. a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. A diferencia. por eso mismo. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. visión que sólo es válida para ella. de nuestra vida. que es un conocimiento producto de una selección. Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. He aquí un ejemplo que ilustra. Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es.

la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja. pero que. la verdad de otras generaciones. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. YO soy. en efecto. pueden usar las hipótesis. y lo he pensado por experiencia. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. de ese hecho. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. las ciencias de la naturaleza en general. no puede ser. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. porque nadie puede saber por dónde va a salir. que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo. es decir. cada generación pronuncia su verdad. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. por lo tanto. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. En primer lugar yo he pensado siempre. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado". Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. aunque lo pretenda. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. Vemos. su realidad vital. vemos. la postura contemporánea tendrá que admitirse. con el aumento de la responsabilidad. es verdad verdadera. Sin embargo. ni anteriores ni venideras. El historiador no puede usar la hipótesis para nada. La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. y es que las ciencias de ese género. pero naturalmente. por lo menos en algunos casos. Es decir. verdad que. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. desde su peculiar situación o circunstancia. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre. y por lo tanto. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. y nos reservan muchísimas sorpresas. a través de los años. no obstante. la historia de su pasado. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. pero además. por razón de ideas. Con la meditación y. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. escribirla desde su punto de vista. entonces. tendrá razón la escuela tradicional. que no por filosofía. un hombre ya casi del pasado. no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre.singular. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. si en cambio. la verdad que hoy puedo conocer. no se cierra el espíritu a las . por lo mismo. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. si vemos lo que realmente vemos. de ese hecho histórico innegable.

En sus últimas etapas. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. Además. no prefijando ningún juicio sobre su ideología. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío. los documentos. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. La objetividad consiste en que. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. de la objetividad. en el hombre que merece ser juez. el doctor Francisco Barnés. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. pero otra persona con la misma buena fe.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. [Cf. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. Ahora. que ese es el fundamento en el oficio histórico. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. tocó un punto que me parece de toda consideración. etcétera. en definitiva. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. para el cual cuenta con la ley. Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. se pasó al problema del concepto de la historia misma. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas. Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. . no se presente sino lo que ellos están diciendo. que derivan de doctrinas opuestas. Usted fundaba esta opinión. Y no sólo entre dos historiadores. Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. y que se incluye en el lugar correspondiente. sino en el mismo historiador. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. en tanto que hecho histórico. monumento. un historiador ve los documentos y escribe su historia. en dos momentos diferentes de su vida. el historicismo y el cientificismo.nuevas ideas y a los nuevos movimientos. infra. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. también el doctor Kirchkoff. ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. La cuestión capital de la objetividad. en otra 42 Éstas son. Del problema de la verdad histórica. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. No sólo difieren a veces las fuentes. lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. sino que el hecho mismo ha cambiado. El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. o su juicio. etc. el doctor Gaos y el doctor Medina. 41 EL LICENCIADO O'GORMAN. y de la honestidad del historiador.

para saber si el historiador acierta o se equivoca. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. una cultura. ya que los otros. etc. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. 5. 7. Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir. un aspecto social. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. 6. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. los llamaríamos propagandistas. por lo que se refiere al historiador. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. un país. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. mimetismos de ataque y de defensa). los que alteran los documentos o los publican incompletos. cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. que es lo que podríamos llamar objetivo. nos quedan pues las otras dos. Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. en materia histórica. no podemos decir que se equivocan. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico. tres posibilidades: acertar. El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. pero con el fin de poder fijar un criterio. es decir fuera del espíritu. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. 43 aparente de machos en celo. y se vuelve crítico. Todos estamos siempre apunto de errar. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. con relación a la verdad. que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. no es posible actualmente un historiador universal. que no escriba Historia. 8. . usando y aun abusando de la posibilidad de mentir. 4. Es indudable que el problema de la verdad. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. no hay hechos interesantes. errar y mentir. la de acertar y la de errar.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. él está siempre en actitud de mentir. es cuestión epistemológica. una época. no es un problema histórico. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. sino filosófico. y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. Eliminada la posibilidad de mentir. 3. sino que mienten. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. En primer lugar.

la relación de este hecho con los otros pasados. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. podemos considerarlo como verdadero. montado en un caballo blanco. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. representada por los caballos. por último. simplemente para fijar el hecho histórico. pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. y comprobar si ocurrieron o no. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. Vemos entonces que. Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. 10. Cuantos se han dedicado a escribir historia. Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). como causa determinante de la Conquista. es la tarea a la que se dedica el historiador. 11. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. en su cultura. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. de la . contemporáneos o posteriores. y frecuentemente es contradictoria. con su facultad de selección y con su sagacidad. el historiador establecerá una cronología. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. en su inteligencia para percibir el hecho. ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. en la autenticidad del documento.9. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. día de San Hipólito. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. Supongamos que se trata de determinar una fecha. o el intento de Velázquez que. no es histórico). ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos. un pueblo. 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. o si se quiere como punto previo. día de Santa Clara. en su interés al relatarlo y. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades. ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes. o como creían los cándidos cronistas. aterrorizado ante los presagios. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. en contra del imperialismo azteca. es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. como dice Torquemada. en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. Supongamos que el hecho en cuestión. Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa. por último. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador. si son varias. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. una ciencia o una técnica. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. una cultura. marcará la personalidad del historiador. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas.

pues esto nadie puede afirmarlo. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. más que concebir. Su obligación es creer que lo ha conseguido. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. de la clase social. cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo. sino . y gran psicólogo. Y si digo un esquema. indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. Todo historiador. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). serán para él incómodos hechos históricos. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. Y será gran historiador si logra hacerlo. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—. ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. a la moda victoriana. volvemos a comprobarlo. un hombre. o juzgará con los prejuicios de la época. de nación. de cultura. prejuicios o intereses. por la objetividad. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. debe creer que ha acertado. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. en su cultura? Un hombre sórdido. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido.importancia que tenga esta causa en él mismo. las juzga. El cronista tiene las mismas ideas. el que oscurece las pruebas. 13. de la cultura a la que pertenecía el rey. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado. que no se escribió con el fin de hacer historia. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. casi inexplicables. pero precisamente por eso. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. en su clase. la mejor historia es la crónica. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. es objetivo. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió. de clase. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. el acero y el petróleo. una acción y hasta sobre él misino. es sólo probabilidad. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. en su época. quiéralo o no. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. pugnar por la imparcialidad.

por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender. tan concreta. virtudes y crímenes. para hacerlo inteligible. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". pero nuestras preferencias 49 históricos. que volverá a 50 individuales serán pueriles. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. diferentes. es el político. Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. La rosa es un objeto de ciencia. menos que en ninguna otra parte. modas. 14. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. política. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. trata de descubrir en ellos causas permanentes. nunca más volverá a presentarse. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. religión. el principio de la causación nunca se realiza. si queremos insistir sobre su actividad concreta. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. costumbres. que es histórica. sin divorciarse del ser. Si queremos considerar que su actividad es abstracta. porque la causa es tan compleja. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. Por último. y podemos también reducir la vida de los hombres. llamémosle político. es en suma el que esquematizando el hecho histórico. murieron". le hace perder lo que tiene de concreto. como la de todo conocimiento. derecho. sufrieron. en la historia es una esquematización del hecho histórico. tan personal. de acuerdo con el principio de causación. puesto que sólo vemos en ella lo general. la economía. Su misión. cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . que no pueda explicarse por su historia. ¿Cómo los hechos históricos. y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. llamémosle sociólogo. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado. cuando se repitan las mismas condiciones. como decía Anatole France. realice el deber de ser. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. los grandes hombres. lo abstracto. El historiador que da profundidad al presente.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. factores constantes. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. Esquematizar el hecho para entenderlo. es decir. de personal. la religión. es decir. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. la raza. Él desea explicar el presente en función del pasado. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. la guerra. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. es servir al presente y al futuro. tal es la misión del sabio y la del historiador. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales. usamos el método científico. a esta simple frase: "nacieron. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. sino de nuestro interés humano. y lo transforma en un caso particular de una ley. no nos interesan. si no coinciden con un amplio interés humano. provoquen resultados siempre iguales. que al igual de las causas físicas. Sólo que en la historia. En uno y en otro caso.

es una pregunta ingenua. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. incluyendo. no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. no lo entenderíamos. Puesto que es un ser consciente. Resume su punto de vista. como en general entre los distintos hombres. ya sea que se trate de un hombre. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. de una época o de una cultura. La lucha contra sus enemigos: el hambre. de las que no podemos prescindir. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. pues. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . nos sirven para entender el hecho. sería inútil pedir una objetividad absoluta. expresado en la sesión anterior. la ignorancia y el fanatismo. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. pero sus diferencias. eterna. ¿Hay alguna verdad no formal. sino de su explicación y valoración.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. la explotación. siquiera parcialmente. sino inmanente a su propia naturaleza. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. Es la suma de los anhelos individuales por ser. por la afirmación de su personalidad. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva. pues si fuera completamente sui generis. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. por la realización íntegra de lo que es humano. No. para conocerlo. Nos parece ahora descubrir que la historia. 51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. el miedo. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. ni siquiera los distintos historiadores. La cuestión sería. considerada en grandes periodos. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible. a pesar de todo. incluyendo nuestro propio espíritu. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. de un país. Pero ni las distintas realidades históricas. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. Y éste es. naturalmente. por eso lucha contra la miseria y la explotación. el método histórico y no el científico. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. que son actividades subjetivas. En cambio. 1os sujetos. el hecho de que se comunican y entienden. nos llevan a emplear. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. quizá. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. lo que justificará. la miseria. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. inmutable? Así formulada. Entre los distintos historiadores. sin el cual sería imposible. contra la injusticia y la tiranía. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. la pregunta es exagerada. Pero si se trata ya no del hecho histórico. la tiranía. pugna por su propio bien. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo.

no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. estructura social. al dar término a la lectura de sus notas. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. para usar un término concreto. espero que vuelva a tratar este punto. que es exactamente lo que queremos saber. dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. es decir. de la objetividad. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. cuál es la finalidad de lo que hacemos. jurídica y una serie de instituciones. claro es que no existe. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. y por otro.. Me parece que se ha presentado una idea que. Por consiguiente. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. una relación de desarrollo. En general. La repetición absoluta de acontecimientos. qué son esos famosos hechos de que se habla. pero esta continua aproximación. Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual. El doctor Caso manifestó. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. cada uno conocido por otros hechos. etc. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. la tradición. EL DOCTOR KIRCHKOFF. para mí. Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. pues me parece una idea muerta. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. Así. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. 53 la última vez.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. o lo mismo en otras sociedades anteriores. por desgracia. Pues lo que necesitamos es encontrar. es bastante peligrosa. es que la idea de la imparcialidad. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea. dentro de determinada característica. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo. aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. por causas y efectos. En este sentido. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al .

en todas partes. según el pretende. en dejar. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura. en un brave. la nivela y unifica. en la mayoría de los casos. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. que insisten en ser los últimos en enterarse. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. 56 de la vida. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. la reduce por entero a la condición de fuente. De hecho. con todos los peligros que ella supone. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. penosamente. es siempre sólido. exhaustivo. Pone así a la historia. Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. todo lo que las ha precedido. imparcial. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad. de hechos. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". sistemas económicos. después de todo— consiste en no existir. frente a la época histórica. y. definitivo. la literatura y las bellas artes. de un plumazo. de dos maneras distintas. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. un trabajo malo es superficial. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. y de las que se esfuerza por salir. subjetivo. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. en el mejor de los casos. a la que se acude en busca de datos. a la seguridad de los métodos empleados. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. de materia prima. bien documentado. serio. En vez de aceptar que cada época humana. en diferentes momentos de su historia individual. que los hechos hablen por sí sólos. formas de cultura. como él dice. tendencioso. plenitud y madurez científicas. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. El historiador sigue viviendo hoy. impreciso. en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. new world. según ella. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. a la exactitud y minucia de sus técnicas. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas.acontecimiento. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo.

de la profusión de índices analíticos. de un Macaulay. . en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas. pues lo considera un mérito más de su disciplina. son dignos de idéntica dedicación. El historiador científico. de la abundancia de notas y bibliografías. sobre cuál es la índole de su mensaje. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. objetiva y desinteresada. de un Carlyle. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. claro está. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación. más apocados. en las grandes figuras históricas. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. la interpretación más. sus fuentes. una vez más. porque mete a la historia por una vía muerta. pero que no pasan de ser repertorios. Todo esto es sumamente grave. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. por pequeño que sea. a los que estuvieron anotados por la tormenta.prejuicios. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. de un Michelet. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. metido en su oscuro rincón. El historiador científico no dice nunca. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. menos inquietos intelectualmente. amontona datos y más datos. sobre todo. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. en lo instrumental. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. Para lo cual tendrá que acudir. cree haberlo superado definitivamente. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. De aquí 57 y la síntesis. sobre las ideas que en él se encierran. Es el enano encaramado en hombros del gigante. de su aportación para nosotros. en las guerras y revoluciones y. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. que considera torre de marfil. que serán su materia prima. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. de modo inevitable. Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. que él renuncia a la elaboración. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. que si descubre algún error. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. en cualquier historiador que le haya precedido.

lo que Ud. En los seminarios de historia. se me dirá. traiga". ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos. si no. lo que es peor aún. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. según las personas que los manejan. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo. le responden. a la vida. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. que son inefables. cuando la historia es toda cambio. es que el individuo es algo anecdótico. De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales. Véase. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. ¿ Qué historiador científico. en forma única. el auge que ha tenido entre los . pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. En el propio Ortega. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. por ejemplo. inmutables. sólidos. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. sin pintores y músicos y arquitectos. es marchar en el vacío. pero. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. no se hace. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía. "Señor. ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. como ellos pretenden. Si ha de haber sistema. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. a la literatura y. mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos. sino que sus lenguas son múltiples. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. devenir. como la ha denominado Ortega y Gasset. un creador. como ellos. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones.

Hemos perdido espontaneidad. se convirtieron en creencias. éste y aquél y el de más allá. experiencias personales. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. si no. Habría que recordarle. como algo superficial y episódico. que se nos ha olvidado que es preparatorio. añadiríamos nosotros. Sí la tiene —para mí. mecánico más que científico. determinados hombres. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. en algo entrañable. Tanto. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. En realidad se trata. de la imitación de las ciencias culturales. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. como si las instituciones no las crearan los hombres. Por si no estuviera aún suficientemente claro. liberal. sin pensar en notas ni bibliografías. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. progresista. No son malas las catástrofes. Es reflejo de una época racionalista. con palabras de Croce. de trabajo en la cadena. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. Y sin ir tan lejos. laica. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. lo que había vivido. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. hasta los corresponsales de nuestros días. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. desde Herodoto y San Agustín. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. y cine nada tiene de única. dadas determinadas condiciones. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. sino todo lo contrario. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. la historia de las instituciones. . que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. las guerras y revoluciones. es en zonas que no interesan a la historia. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. el que estos hechos básicos de la historia. No todas las 62 históricos. como todas las ideas cuando se arraigan bien. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. se despacharan con el nombre de historia externa. que se da por supuesto y que no se discute. antimilitarista. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. que el ideal progresista. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. que es imposible de lograr. Estas ideas. Que lo digan. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente.científicos. porque nos presentan la historia como arte.

pero nunca dará agua un cauce seco. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. el punto de vista no son sus pecados. Por ejemplo. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. 63 directorio de teléfonos. que se nos señala como especialmente peligrosa. El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. Hay. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. ¿Para qué publicar. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. la literatura y el arte. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales. rica. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. documentos. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . sino sus virtudes. es una noción categorial. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. naturalmente. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina. ¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. después de todo. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. de la realidad. multiforme. forzosamente parcial. de tipo declamatorio. pues había desde el principio manifiesta discrepancia. como lo son las historias de la filosofía. Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. E L DOCTOR G AOS. sea intensa y rica. según los lugares y las épocas. y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. o de papeletas referentes a ellos. su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. la selección. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. en estos países de la América española. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. en el extremo opuesto. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. puede ser entendida como categoría causal. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. Se puede canalizar un torrente. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. este punto fue el que originó el debate entero. que la interpretación. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. la elaboración. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. En realidad. Sobre estas cuestiones tomaron . Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia.He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos.

Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. el señor Arnáiz y Freg. la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. los documentos y los monumentos''. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término. Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien. historia se funda en la tradición oral. núm. en sentido estricto. una Historiografía de la Historiografía. en los sentidos correspondientes. mutatis mutandis. En una frase como "la historia es un proceso milenario". posible. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. 66 existe efectivamente. "científico". 2. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. el licenciado O'Gorman. LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. en el sentido más amplio posible. como el estudio filosófico de la Historiografía. la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica.la palabra. IX. como consecuencia. vol. el doctor Kirchkoff. 481-508. En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. preferible emplear la expresión "lo histórico". sin embargo. y 65 2. abril-junio de 1960. Así. pp. ya a una parte cualquiera de esta realidad. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. Lo mismo resulta. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". 4. el doctor Isso Brante Schweide. además el doctor Caso. por tanto. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". . la palabra "historia" designa la realidad histórica. en cambio. JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1.

a abarcar una Filosofía de la Historia. evoluciones y grupos mismos. y por esta misma Tazón. evidentemente. no los grupos. 4. J. Por fortuna. de que se trate. pero este género es sumo. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. por ejemplo. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. 5. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo. La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. o del género literario. 6. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. Historia e Historiografía: género I. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. no los grupos tomados como constituidos. Thyssen. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. griegos: género I. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. y de cualquier género literario. del sistema solar. La Filosofía de cualquier ciencia. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. de la Tierra. pues. no sólo del origen y evolución del universo físico. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. 7. En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo.3. no de los grupos. a su vez. De este género son estas notas. Los orígenes y evoluciones que . ahora bien. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede. este proceso no puede continuar. Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. por tanto. de los vegetales y animales y el origen del hombre. Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. por ejemplo. en conclusión. vegetales y animales y de las distintas razas humanas. En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. lo histórico. una bibliografía de libros del género II: género III. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. a estudiar el objeto de la Historiografía. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III.

Estas obras. y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. ser al que se puede llamar. Estos mismos seres. el político. 13. 10. todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. justa y paradójicamente en el momento subrayada. en sus relaciones. apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. a secas. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. La situación tiene. la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. Pero como. "la evolución natural". tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. histórica. "Expresión es. La realidad. una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. de "historia natural" e "Historiografía Natural". para abreviar. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. son unidades últimas de expresión verbal escrita. las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior. en la actualidad. de la expresión en general. 12. 1 1 . sin embargo. La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. el hombre y los animales superiores. a saber. por una parte. y más por excelencia aún la palabra oral y escrita. las obras historiográficas. en todos sentidos. unidades de expresión verbal escrita de orden superior. a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares"— de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". por otra . de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. a saber. Estas proposiciones. Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal. para abreviar. son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. 8. el "comprensivo". como todas las de la misma índole. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. son los seres comprensivos también por excelencia.se acaba de mentar pueden llamarse. y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. propiamente. diplomático y bélico. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. lo expresado 69 en que el conjunto. se divisa como tal en forma concluyente. Las unidades últimas de la Historiografía. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. se distingue corrientemente la "historia". De la "Historia Natural". respectivamente.

En suma. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. pero aunque fuesen posibles. esto es. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. 18. por lo menos.parte. Ambos supuestos son. quizá. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. animales. 17. lo expresado es lo histórico. que existen objetos puros. por un lado. y esta situación será lo expresado. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas. los objetos ideales y los valores pudieran . 14. de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. además. desde luego. humano o animal. en realidad. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. Un grito. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. u hombres y animales. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral. En la Historiografía. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. de los objetos ideales. en total. La situación estará. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. el objeto que sea. o lo que es lo mismo. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido. si no es que de toda. significa un movimiento o estado psíquico del animal. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. 15. y por el objeto designado por aquél a éstos. por la palabra expresiva. Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. pues. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. un grito animal. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador. pero no designa ningún objeto. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. de los objetos psíquicos y. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. la del primero significada a los segundos. uno y otros con toda su vida y personalidad. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. imposibles. de los objetos metafísicos y. Este imperativo supone. pero con arreglo a lo dicho escritas. en cambio. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. por otro lado. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. 16. las situaciones en que se concreta esta convivencia. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos. Simplemente. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. los espíritus puros. en parte. no serían deseables. son más propiamente las almas. Ahora bien.

en general. sea por la naturaleza de las cosas en general. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. lo pasado. a que se refieren las notas inmediatas. "es". Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. Uno y otro tienen ciertas notas en común. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. esencialmente imposible lograrlo. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible. con su forma verbal. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. si no es que también de sentimiento y hasta de acción. los que. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. según lo apuntado en las notas . y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. Pero incluso es posible. que aunque el mencionado imperativo fuese practicable. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. sino por ser. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. más o menos involuntaria: la ignorancia. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. son. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. en particular. con gran probabilidad. sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. y. ante todo. muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. respectivamente. Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa. 23. siquiera. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. el historiador no puede proceder a nada. por lo menos. del que se predica casualmente otro proceso. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. por lo menos. 19. 20. en definitiva. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio.no ser sino productos o creaciones de esta conciencia. sin embargo. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". 22. que es un nombre propio. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. simpatías y antipatías. La índole de esto. un sustantivo. en realidad. en todo caso. 73 21. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. "Clavijero". Lo histórico es el objeto de la Historiografía. más o menos inconsciente. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. por ejemplo. y el predicado. Como las proposiciones en general. Histórico parece ser.

reproduce o reitera algo anterior. La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. es su subjetividad presente. En cambio. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. son cardinalmente tres: el de lo influyente. lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. pero más en tal caso que en ningún otro. La aplicación extrema de este último . en el sentido más propio de la palabra. 24. Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura. además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador. que sigue presente en lo presente. de creación. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". Ahora bien. incluso así en su situación también presente. En todo caso. no sólo normal. y el de lo persistente. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. 27. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. aunque la realidad es que. pues. lo decisivo. en esta segunda dimensión. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. también en general. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad. en lo humano. en todos los casos. En realidad. en general: lo "memorable". el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad. historia = Humanidad. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. lo permanente. más o menos consciente y distintamente. Por estos motivos está la Historiografía. con el movimiento del tiempo. el de lo pasado que no ha pasado totalmente. lo histórico oscila entre la creación y la repetición. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. Los criterios de selección que los historiadores aplican. selecciona un tema. 28. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. 26. historia > Humanidad. 25. tras una interrupción. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. con lo futuro. algo temporal. no todo lo pasado es igualmente histórico. Hay que distinguir entre esto último y lo que. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. incluso la de la vida. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. y el historiador no puede menos de seleccionar. sino esencialmente. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado. Lo histórico es. en mayor o menor grado.

como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. pues. heurística. más a fondo. arquitectónica y estilística. Es que lo histórico oscila entre lo individual. por debajo de éstas. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". individual. lo inmutable. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. lo persistente y lo reiterativo. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. 31. explicación. 32. el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. crítica. sobre todo ante el profano. desde que se le ocurre. en casos. La Historiografía no puede menos. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. de entrañar. sino que debe entenderse la recolección y. se aproxima a lo nuevo en absoluto. sea rigurosamente individual o individual colectivo. a lo general. sea por influyente. rigurosamente individual o individual colectivo. que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. categorías selectivas y axiológicas. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. consiste la Historiografía. por representativo o por permanente. quizá sólo vagamente. cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. 33. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación. reconstrucción o construcción o composición. creación y repetición. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. hermenéutica. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. y también modificándola. es lo importante o lo valioso. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. comprensión o interpretación. lo intemporal. y expresión. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. 29. Lo individual. colectivo. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. Lo memorable. crítica. lo que da siempre un aire más científico.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . evolución. al menos en parte. 30. pues. etiología. por imprecisa que aún sea. cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. y lo general. el tema a que la dedicará. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. más o menos explícitamente. 34. pasado. temporalidad. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. o si se prefiere llamarlas todas en griego.

la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. El historiador debe . ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género. 37. o es. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía. como en el caso de ciertas monografías. 38. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. 36. De hecho. en definitiva. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. Pues. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. De acuerdo con esto. La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. hasta las de reconstrucción y expresión. Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse. 35. y esto en realidad. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. por una doble comparación.monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema.. en efecto. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. y quizá principalmente de éstas. lo mismo abarca también el círculo de la crítica. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. Nunca. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. hasta. Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente.. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca.

porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. De haber leyes en la historia o la Historiografía. Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación. 39. por toda labor historiográfica. sobre la unidad. 41. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. necesita el historiador ser psicólogo. 40. final y eficiente. fundado en la fe en Zeus Pater? . verbigratia. Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo. así también comprende con ellos. en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. de la explicación por las causas formales. Desde luego. reconocida por el pensamiento griego. pero también en el sentido de la psicología científica. o por relaciones de paralelismo. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. por ejemplo. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. 42. en este punto fundamental. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. material. no es sino un caso particular. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. bien que relevante. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente. formal. sino también sociológica. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. por ejemplo. . el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. como cuando se trata de "comprender" el arte. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. como la comprensión en general. un cristiano de hoy. en lugar de "explicar" causalmente. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. . Del problema de la explicación en general. a saber. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. tan sólo más o menos explícitamente. sino implicada. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. y aún más en especial. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego.esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. sustituyéndola por el concepto de función. donde se pretende. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. estilístico. La comprensión historiográfica es. . por ejemplo. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . relaciones todas que serían de índole funcional. de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época. en aducir las cuales consistiría la explicación. . Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. antes bien cabria otro tipo de explicación.

45.. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. 43. la literatura. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros. la filosofía. Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. por tanto. de haberlas. por ejemplo. el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. sin solución de continuidad. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía. por ejemplo. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes. sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. acerca de las mismas tierras.. es verdad—. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. 46. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. 28 y 31.relaciones. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. la necesidad y la libertad. hasta los menos "ideales"'. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad. se extiende. etc. 44. Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. al empeñarse —inconscientemente. y aún de los hombres en general. el arte. la religión. sobre el proceso así de la contingencia. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general. Las Historiografías de la política. Ahora. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico.. Donde no haya predeterminación alguna. no habría auténtica previsión ni predicción. No hay. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple. y las leyes de la historia o la Historiografía. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". . sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. de ser cabales. no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo.

por decirlo así.—. incluso a todos. desniveles históricos. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. explicación y composición historiográficas. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. por una parte.47. sino también de filósofo. La conclusión sería. . Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. económico. en el sentido de la nota 33. Ahora bien. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica. . Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. ni pura sinrazón. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía". A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. 51. como. Así. . conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. La reconstrucción. Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. la Filosofía de la Historia. 50. rememorativa. La historia no parece ser razón pura. . No sólo "de poeta. construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. 48. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. de las anteriores operaciones. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. 49. y a las del artista literario en especial. por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo. sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. músico y loco todos tenemos un poco". racial. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. ante todo.

que abarcaría. que actualmente no se consideran ciencias. En suma. definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. La percepción sensible en el primer ejemplo.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. la Cábala. pues. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. sino al par de la idea de la ciencia. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. la Magia. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. demostración o fundamentación. resumida en las notas anteriores. pues. no sería ciencia —a menos se ocurre. En este sentido 55. en cierta forma. o lo que es lo mismo. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. sólo son cognoscibles. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. por la naturaleza misma de las cosas. muy general. en efecto. Hay realidades que. derivadas. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. por todo sujeto posible. ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido. Es que no son verdaderos. particulares o singulares. Es la noción que se expresa cuando se habla. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. por verdadera que fuese. en su sentido más propio. respectivamente. Plantea. que fuese muy importante. pero en todo caso igualmente. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. una pluralidad de proposiciones más especiales. 52. esta sala. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. siquiera en potencia. particular o singular. a nosotros mismos en parte. como se hace corrientemente. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. La verdad es. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. 88 . Una sola proposición. la Alquimia. directa o indirecta. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así. 56. Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. Por ejemplo. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. estos muebles. Esta verificación es la prueba. 54. de la verdad o el sistema de verdades. 53. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. muy amplia. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas.

más que nada. cuando menos. la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto. la autobiografía y la biografía. las nociones del sistema. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. en absoluto. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. la crítica y la interpretación. Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. por un lado. . los hechos de la experiencia mística con sus objetos. los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. y las memorias. puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. universal. son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. Las obras historiográficas pueden. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. 62. 61. que no universal. pues. En la medida en que lo histórico es lo pasado. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. Por consiguiente. Por la misma razón. en general. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. . El conocimiento y la verificación indirectos. 58. hasta la concreción total. 59. por otro. entre los cuales los más individuos son los humanos. 57. Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. como las que son objeto de las Matemáticas. Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. únicos posibles. La validez personal. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. 60. no universalmente válida. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 .de conciencia. o que. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. entre ello las personalidades. las humanas personalidades. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. de la verdad. La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. La realidad es a la vez una y plural. o no serán universalmente válidas. Se integra de partes que van desde las más abstractas. en todo caso. de su verdad. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal.

parte de la realidad. En realidad. 65. Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. al menos en parte también. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. La concepción de la Historiografía y de su objeto. con la autobiografía. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. en que la validez personal. por una parte. es singularmente notoria. no dejaría de participar de su unidad. 2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica. por otra parte. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". por lo individual del objeto. pues. 91 . Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza. sino historia. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. se comportarán como dice la concepción. cuanto una colección de trabajos subjetivos. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal. 64. La biografía está en tan estrecha relación. se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. Por consiguiente. puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. sino hasta los más antihistoricistas. lo histórico. En verdad.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. al ser algo así como la Historiografía del individuo. a su vez. en la unidad de ésta tiene un límite. con la Historiografía. no sólo los historiadores historicistas. de la visión de la propia vida en este caso. pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. 63. cuanto.

Jal. muy al contrario. aplicado. y quizá hasta se deba. El Colegio de México. Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. **** Universidad de Guadalajara. La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. Por consiguiente. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo. para dirigirse a un público al que no conocen bien. no vale sino parcialmente. México. Yo he procurado adaptarme. 308 pp. 1944. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio. sino. 147-130.92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. una curiosidad viva. 3. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. al señalar el tema de mis conferencias. en todos los casos. RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros.. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. tal vez. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. *** . Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos. sino los que el historicismo describe. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero. Los resultados fueron y serán. prescribe. Se puede. a sí mismo. que se descuelgan como caídos del cielo. pp. mayo de 1940.. Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. de nuevo. son sumamente comprometidas. lo sé. como debe. no.

Esta inseguridad. que México estaba de enhorabuena. Esta última persona dijo al principio. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. podríamos decir. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia". que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. Yo no pretendo. pues. ciencias exactas. pero el sentido era el que sigue—. de lo que la historia debe ser y no es. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. que nada tiene que ver con las que se llaman. en cada caso. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse. con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. Naturalmente. ajustándose a ellas.opiniones. por lo tanto. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. personales. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. con exageración. en parte. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. aportar mi experiencia traída de otras tierras. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. claro está. pues. que no son muchos. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser. Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. lo que en Europa se había producido en los últimos años. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. en una palabra. esta incertidumbre. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. Quiero hablarles. quizás excesiva. con un tipo de meditaciones que son. Indicaré. Entre estos dos polos. Quiero. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. con más o menos razón. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país.

ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia. por consiguiente. hubo que hacer cola. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. Pues bien. verdades universalmente válidas. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. país que dio las normas para esta clase de investigaciones. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. En realidad. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. No tengo a mano el libro de Bernheim. hacer sus medidas y sus experimentos. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. la ciencia. confecciona trajes hechos. se estableció una gradación en las ciencias. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. que sientan bien a todas las realidades posibles. autor de un tratado de metodología histórica que. da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. que determinan de antemano. no ha sido superado. que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. o el relato de ese hecho. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. lo experimentable.do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. por último. especialmente en Alemania. el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. aunque con más dificultad. luego las biológicas. en conjunto. en este sentido generalizador. Si esto es así. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. y siempre. las psicológicas. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. según veremos— y. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. le dijeron muy despectivamen- . el historiador alemán Bernheim. lo mensurable. Una misma persona. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. y. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos. es decir. Como sabéis. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia".

aguantando las impertinencias de unas y de otras. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia. Entonces. La pobre historia. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. E incluso le salió a la historia una hermanastra. lo mejor es que estudiemos las estadísticas. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. que pretendieron suplantarla. con un poco de paciencia. como la Cenicienta del cuento.98 te. no señor. confusa. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. que tan despiadadamente le habían rehusado. ¿ Puedes hacer experimentos? No. el lenguaje. y apelaron a todo género de expedientes. ni experimentar. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. con sus andrajos. el lenguaje se presta a esto. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. ¿Puedes medirlos? No. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. . y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. en apariencia tan sencilla. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. mediante su comparación. se encontró. espera un poco. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. se decían unos. y ya verás cómo yo también soy la historia. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. Yo soy la historia. a ver lo que resulta. seguía trabajando. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. ¡A ver. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. decía la economía: yo soy la historia. a establecer leyes. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no. con su vejez de siglos. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. Pues hagamos filología. señor. Seguro que si reunimos datos suficientes. bien establecidas. señor. también la historia lograría el ansiado rigor. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. estudiemos la evolución de los idiomas. Para conocer los hechos en gran escala. podremos llegar. el arte. la historia. la sociología. Pero nos encontramos. más rudimentarias? Hagamos antropología. y podría establecer sus leyes. no señor. también aquí. sobre todo. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. por decirlo así. decía la filología. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. resulta complicadísimo para el pasado. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. más eternas. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. si la historia trabaja tanto y tan bien.

que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. los fisiólogos. Pero entonces. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo. filólogos. lo están entre sí los físicos. o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. sino una insensata vorágine de figuras diversas. opuestos lógicamente. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. etc. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. Es este un libro que todo historiador debiera conocer. Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". limitándonos a exponer las ideas de Rickert. apagar su personalidad. historiadores. . más significativos. es lo que se proponen algunos historiadores. se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu. aunque lo acepte teóricamente. término que no es fácil de definir. El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. Así. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. . Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. se alza el concepto de historia. sino también formales.. Efectivamente. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. en efecto. pero sin ningún interés histórico". ya caducado. se hallan reunidos por intereses comunes. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad. economía.100 Heinrich Ricker. los anatómicos. Es decir. sino constantemente individual— en su individualidad misma. pues si el historiador consiguiera. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. Sobre ello insistiremos más tarde. los químicos. todas diferentes. no sólo por los objetos que tratan. el concepto del suceder singular. sino también por los métodos que aplican. los teólogos. pero está visto que muchos no lo conocen. Memos de indicar ahora. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. Es decir. como. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. que él propone y con el que siempre las designa. ''para ése no habría historia científica. se dirá. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. Son dos modos de conocer irreductibles. tal como lo determinó Kant. todas igualmente significativas o insignificantes. diciendo que eso es . historia. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. en la práctica de su trabajo. "es decir. mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. como algunos han postulado. jurisprudencia. quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. Esto. Así. Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. falte un nombre común. en la historia entra todo. frente al concepto de naturaleza. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. en su peculiaridad e individualidad. la psicología. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. por otra parte. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. juristas.

Se me dirá. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. diciendo que están faltos de interés. el historiador tendrá que procurar descubrir. si se lee el libro con mayor atención. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. considerándolos esenciales. sin la ayuda de la filosofía. cuáles son sus propios puntos de vista. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. y de él nunca podremos prescindir. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. primero. la cultura. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. la nacionalidad. en realidad. También hemos de ver que. consciente o no. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. ocurre siempre. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. no hace juicios de valor. no es sino el juicio previo. desde un punto de vista determinado. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. pero. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. y da de lado a otros. sin embargo. Son cosas éstas bastante complicadas. nótese bien. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. Esto. y escribe su historia en función de esta creencia. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. la justicia. que el autor. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. en determinados valores. La historia —y esto es muy importante— no establece valores.102 cosa de los filósofos. el país. tal vez inconscientemente. El historiador escribe. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. pero sí se refiere a valores. La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. como si se tratara de especuladores abstractos. El historiador parte siempre de la creencia. Pero. tienen una importancia especial . plenamente falsas. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. por ejemplo. de su misma época o de otras distintas. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. la ciencia. porque de lo contrario no comprende nada. que viven perdidos en las nubes. por los que sienten un soberano desprecio. una de las más fecundas de la filosofía actual. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. Y. y una especie de lamento sordo. Evidentemente. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. la historia cae en los peores extravíos. seguramente. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios.

que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. que parte de conceptos individuales. que. llena de sugerencias. Postan. La historia. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. como decía antes. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. La historia de terminada ciudad. o de la música anterior o posterior a Beethoven. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. la economía y la sociología. Tal vez contemplados desde otro planeta. Pero como nosotros. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. sino en la manera de tratar un tema. han tenido que dar marcha atrás. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. los hombres. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana. en la del arte. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. Según este concepto de la historia. Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. ni descartarlos. sin duda. pues los conceptos de universal y particular son relativos. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre. catedrático de historia económica . Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. o a una distancia de miles de siglos. de vastas perspectivas. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura. por ejemplo. y los enfocan históricamente. y en determinadas ramas de la historia. No se los debe mirar con sistemática prevención. Este trabajo es valioso y es sugestivo. Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. por ejemplo. Así. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. cabe en ella el estudio de las grandes personalidades. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. Y todos hemos experimentado.

claro está— y su estudio es concreto. que no puede predecir el futuro. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. es creación humana. porque somos historiadores. ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. absoluto. no sólo en México. Es la actitud. Pero éste será el tema siguiente. es elaboración. una ciencia generalizadora. incluso en . pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. del pasado. sino en todas partes. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible. se han dado plena cuenta de ello. tiene una justificación. como la caridad. somos modestos. esto es. descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. dada la limitación de la mente humana. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta. porque lo más grave es que la historia. por ejemplo. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. Hay que advertir que esta actitud. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. Esta segunda actitud no es ninguna excepción. y así como la primera.106 en la Universidad de Cambridge. que no resulta valida. como todo en el mundo. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. Los historiadores." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. Nuestra ciencia. como ocurre. como es lógico. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. titulado El método histórico en las ciencias sociales. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. empieza por uno mismo. no está hecho. en suma. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. individualizador.

Sólo puede pretenderse esto. con un criterio que podría llamarse microscópico. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. en que. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán. sin un criterio previo de selección. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos.. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy. a dejarlo totalmente agotado. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. deficiencias y errores de detalle. una y mil veces. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. como es natural. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado. de que cuanto más redujeran su campo de investigación. justa en principio. tanto más sólidas serian sus conclusiones. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos. con la consiguiente estupefacción de todos. . a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. llevó a muchos historiadores a la idea.108 las de calidad más excelente. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. al ocuparse de un tema. consignando su peso. sin preocuparse de más. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. color. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. de no meditar sobre los hechos. por ejemplo. de personalismo. sino que. etc. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. cuyo hallazgo interesa. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. aplicando la investigación a temas muy reducidos. la que aspira. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. toda hipótesis más o menos atrevida. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. sino típico de toda la ciencia de nuestra época. Frente a esta actitud es preciso insistir. en el mejor de los casos. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. Todos hemos conocido. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin.

Nadie puede trabajar en historia. Como observa muy bien Ortega. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. Así. toma de partido. c. ninguna novedad. en el siglo y a. todos los historiadores. es decir. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. Y no digamos nada de los documentos judiciales. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. por fuerza limitados e incompletos siempre. según nos dicen. hechas. en nombre del progreso científico y del espíritu crítico. y han criticado esos datos. etc. que los historiadores objetivos prefieren. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos. pero muy justo en el fondo. en presencia de un cierto número de materiales. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos. por ejemplo. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. colecciones legislativas. Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. algo exagerado. pues. y muy grave. evidentemente.110 El trabajo de investigación en los archivos. naturalmente. su visión es siempre parcial. Como los hechos. además. pues. de documentos del pasado. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. Lo que sí lo es. no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. a las Cartas de Relación del conquistador. Cada hombre. en las crónicas. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. los comunicados militares. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. desde que existe la historia en el mundo. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado. decisión. El acopio de datos y su crítica no son. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. actas notariales. no se registran en ningún aparato automático. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. a partir de 1800 aproximadamente. al producirse. en la mayoría de los casos. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. han reunido datos para escribir sus libros. es querer suprimir en la historia el factor humano. que son esencialmente compromiso. no existe. pongamos por caso. y que no quieren opinar sobre ellos. en que se ha llegado. no tiene más valor que el de un entrenamiento. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. a la pura y simple publicación de documentos. tachándolos de "parciales". Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. ve una sola porción de la realidad. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. Ya Herodoto.

Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. y por tanto sería f als a. puesto a describir lo que ve. el no comprometerse. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano. Busca a todo trance la neutralidad. cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras. frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no. Lejos de ser su deformación es su organización. de las crisis históricas. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . Pensando así. aplicada a la visión de determinado objeto. sino presentación de testimonios. tiene i n f i n i t a s perspectivas. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. co m o en todo. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. Su actitud. las que parecían más sólidamente establecidas. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. que llevan ya implícita. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". Con referencia al problema de la filosofía. pero con conceptos plenamente válidos para la historia. una fisonomía propia. en su contemplación de los hechos históricos. Porque la historia. lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. un paisaje. no lo logra. Esta idea de la evolución lenta. o nu o Todos sabemos -nos dice. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. pues eso que él llama presentarnos los hechos. No quiere situarse. que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. como un paisaje. que inicialmente fu e injusta. Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. Este último quiete hoy prescindir. por ejemplo. naturalmente. Pero es el caso que la realidad. claro está. la perspectiva de quienes los contemplaron. no es tal presentación de hechos.lo que se entiende por perspectiva. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. aunque el historiador no quiera. ¿Tendría sentido que uno de los observadores. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. que es estudio de la v i d a humana. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. Ya vemos hoy. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. pues. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. En esto. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales. uno de los componentes de la realidad." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. La perspectiva es. en su e s t u d i E l t e m a d e e s t r ti e m p o . y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria. Y. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. es una ilusión el p a i s a j e . de todo hecho contemplado por la mente humana. de documentos referentes a los hechos.

los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España. Hoy. que no sólo escribieron. Hay una determinada preferencia por los lemas. al que debe orientar. ni en de la vida de las grandes personalidades.pueblos y culturas. con los de la historia propiamente dicha. contingencia. José Luis Mora. en cambio. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. por citar sólo los más importantes. y tiene que existir un calor. y a es otra cos a . la narrativa. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. las artes. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. hoy tan despreciada. Justo Sierra. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 .. en esa fase precientífica de la historia. ni quiere hacerlo. De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. hemos caído en el extremo opuesto. las instituciones jurídicas o económicas. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva.. Así se llega. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas. Hubo. pero. la guerra las cogió por sorpresa. no habían q u e r i d o opinar. Pero lo cierto es que no afronta. sino que hicieron historia: Lucas Alamán. claro. de contar con una serie de historiadores de primera fila. inseguridad. donde no se había publicado. sino para un público más amplio. En el terreno de la historia de las instituciones. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. México tiene la ventaja. según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. y a que no resueltos. naturalmente. una simpatía al tratarlos. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. Antiguamente. pasión. en cambio. para hacerla compartir a los lectores. evidentemente. se veía que son muy superiores los primeros. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. por lo menos planteados. según los científicos de hoy. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. Yo no creo. o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. Si lo consigue o n o . el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar.

Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. No es el suyo un análisis de tipo filosófico. de lo difícil que es la labor de historiador. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos. . por caso. para comunicar al lector sus sentimientos. indigesta. se convierte en arqueología. y sin simpatía humana la historia no puede existir. Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. Para Trevelyan. no se mueven como corrientes. vengan o no a cuento. yo creo que puede suscribírsela íntegramente.mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. Este es el buen camino. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. pongamos. Su calidad fundamental está en el relato. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. Las páginas se atiborran de notas. en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones. ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. como el de Rickert. . Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos. como el agua en los charcos. se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra. o en otras bibliografías. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. titulado Clio. si queremos sacar a la historia de su marasmo. se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. la obra histórica es esencialmente obra artística. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . que es él mismo un gran escritor. Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia.vanaglorian de que su exposición sea aburrida. Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . Trevelyan se da perfecta cuenta. sino simple expresión de un sano sentido común. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. a Muse. el único posible. sino que están parados. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada. El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l .

Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. no obstante. pues. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. donde es un arma más al servicio de la propaganda. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. si renuncia a hacerlo. Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. los resultados serán fatales. más que un reflejo del sistema industrial. 119 120 .campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. y que. cuando se les estudie desde el futuro. la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. Ya pasó la época de las actividades "puras". en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores. nos presentan los libros de historia. de publicación de documentos. ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. Todo trabajo de busca de datos. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". siempre se presta a nueva reflexión. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores. será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. Para él los grandes historiadores de la época actual. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas. encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . y. Esta es la verdad. pero. La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. en efecto. la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. afirmar. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. Ésta siempre puede y debe hacerse.

a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. Fondo de Cultura Económica.4. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. México. sobre todo. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales. s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. quizá. como meta final. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. En todo caso. En c i e r t o se n t i d o . la ingente realidad a que alude esa palabra. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. e idea de la historia. quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad. Tal parece. si en algo atina alguien. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í . como no podrá menos de advertirse. año II. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. ¡Pues. ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. y. en definitiva. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. pp. el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. Impulsado por semejante motivación. El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. . 233-253. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. Anuario de Filosofía. en efecto. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. han luchado tantos esforzados espíritus. de n o ser t a n de músi c o s . la ciencia historiográfica. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia. En ese deslinde decisivo estriba. a ella se lo debe. la solución de aquel problema tradicional con el que. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. como Job con el Señor. 1956. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que.

puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l . garantizar el punto de partida y. a decir verdad. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. Pero. se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva.En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia. voluntad divina. entonces. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada. en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. error felizmente superado por el presente en turno. porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. naturalistas. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. las cuales. 2. por una parte. Parecía vencida la dificultad. La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad.). meta final postulada por algunos como asequible. es decir. se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. l e y moral. es decir. sean los de tipo evolucionista. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha. es porque. que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . de otro modo. por otros como inalcanzable. Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. En efecto. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia. etc. Por lo co n t r a r i o . generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. en definit i v a. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista. hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto. por otra parte. fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada. Semejante modo de concebir el discurso histórico. Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto. provocar una nueva problemática. que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos.

debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. pues. sin embargo. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. sin duda. o se afirma ésta a costa de aquélla. como afirmó el positivismo. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. El relativismo histórico contemporáneo aparece. o si se prefiere. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta. no le quita que también sea un idealismo doctrinal. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad. lo que. ¿ Esa verdad absoluta. ella también un producto histórico. 3. se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. 124 125 . pues. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". de variaciones que en realidad no lo son. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. desde el punto de vista que aquí interesa. postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse.de la realidad. Quizá. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. Frente al idealismo desaforado el positivismo es. efectivamente. La experiencia parece. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. es decir. en beneficio de una meta que. tan trabajosamente afirmada por la tradición. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. con lo que. Vemos. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. en torno al problema que la ha suscitado. meramente se soslaya. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. como un positivismo purgado del elemento idealista. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. pues. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. no era acaso. El problema no se soluciona. sin embargo. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. un llamado a la cordura. ya que. Y en nada aprovechó afirmar. por tenue que sea. Porque. pues. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. paralizaría para siempre la historia. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. de todo conocimiento. y su consecuencia. o dicho de otro modo. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. Aceptémosla como se nos da. ¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales. pondría término al proceso. obviamente. Vemos. que la meta es prácticamente inalcanzable. por definición. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. en que se partiera de un a priori. la proclamación del relativismo de toda verdad. porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar.

cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. y es. se nos ofrece como un hecho físico. por ejemplo. que pasa. primariamente. imprimiéndole una dirección especial. Pues bien. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. Si. En suma. pongamos por caso. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. por ejemplo.II. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. todo filosofar de la historia. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. . por otra parte. a partir de ese momento se transfigura. pensamos que esa misma tormenta impide o. precisamente. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. por lo contrario. en definitiva. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña. Y se podrá añadir que. Sin embargo. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. Porque ¿qué. debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. puesto que impidió o favoreció la victoria. Ahora bien. es cierto que la tormenta. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos. en cuanto tal tormenta. 5. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. algo que acontece. es un acontecimiento que. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. Ahora bien. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. En efecto. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. el asesinato de César. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. será muy difícil pasar adelante. esa circunstancia no altera el principio. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. el ejemplo aducido todavía puede servirnos. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. en efecto. Encaminemos la meditación por este rumbo. ¿en qué tarea descansa.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. con lo que no hemos avanzado mucho.

en efecto. Mas si esto es así. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento.De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. en definitiva. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. La formulación es. si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. independientemente de sus consecuencias. Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue". En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. por implicación absolutamente necesaria. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. para quien el destino del hombre no es indiferente. por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. pues. Hace falta. la creación del mundo. pues. pues. Vemos. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. . hablamos en sentido metafórico. según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. En suma. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. 6. pues que. la atribución de intencionalidad es necesaria. sino anterior al hombre. Entitativamente. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. porque ¿no acaso. Dadas ciertas circunstancias. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. determinar esa necesidad. Por lo contrario. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a. y por eso. acontecimiento no tan sólo no humano. De parecida manera. vemos que semejante atribución es gratuita y que. por lo tanto. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. constituye el cimiento de la visión del mundo. resultará un hecho histórico propiamente dicho. Es. dada esa premisa. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. por ejemplo. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. Segundo. la Naturaleza. con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. so pena de no poder siquiera concebirlo. o dicho de otro modo. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. equívoca. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria.

puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. pues. no la intencionalidad misma. dicho de otro modo. llamémosla así. como podría 130 y suele pensarse. ese afán dirige la atribución de intencionalidad. como hemos visto. No es posible negar. En efecto. Si. 8. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. sino exclusivamente en el hombre. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. puesto que la atribución de intencionalidad. es lo que genera o constituye al hecho histórico. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico. no es. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles. pues. conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. es decir.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. entonces. es cierto. ¿Cuál. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. un astro son capaces de hechos históricos. siempre que así lo pida la necesidad de su vida. y por otra parte. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. cuando así lo exija aquella necesidad. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado. La coincidencia entre la intención fáctica. por motivos que veremos. y la intención atribuida es meramente eso. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho. El distingo es esencial. De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. la Naturaleza. no es sino la manera en que el hombre. la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. la Naturaleza. a su sentido y a sus límites. en definitiva. En efecto. porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. el conocimiento de esa atribución. la cual. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. Lo decisivo. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. no es la intención. Conocer un hecho histórico es. En este otro sentido. por lo tanto. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad. quizá. también lo es que no coincidan. 7. Y si admitimos que Dios. En este sentido. y esto sí es algo exclusivamente humano. Se trata. en tal caso.Ahora bien. con lo que la exigencia de verdad queda . bien vista. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. por lo tanto. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. un animal. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera".

es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. en cuanto un acontecimiento es histórico. Es entonces. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. cuando el conocimiento histórico. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. Pero en historia. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. Pero si esto fuera todo. ¡ Por algo será que. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. Este reparo . aun en el caso óptimo. por medio de una operación hermenéutica. de modo que. se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. pese a tanto empeño. es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. digo. una supuesta objetividad científica. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos. no hay pruebas estrictamente hablando. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador.131 satisfecha. La necesidad de verdad se satisface. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. dijimos. el saber historiográfico es plenamente objetivo. La afirmación expresa y contundente. elude todo empeño probatorio. y justamente. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. el camino de la interpretación queda franco. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. de suerte que. salvo cuando en nombre de. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. Efectivamente. Vamos viendo. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. por paradójico que parezca. como lo sabe el más mínimo de los juristas. en fin. Conocer un hecho histórico. Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. es dable afirmar que. y conviene insistir sobre el particular. lo que dista mucho de ser la misma cosa. precisamente. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. que. pues. por consiguiente. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable.

sin metáfora ni hipérbole. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. constituyéndolos así en hechos históricos. la de explicar el mundo. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. Tal es. Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. por el contrario. no por eso. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento. de buenas a primeras. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente. de ese saberse vida que. menos necesaria. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. el fluir de los ríos. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. sino que. ¿cuál. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. En un principio era la historia. a lo que llamamos la vida consciente. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. cuestión. el problema fundamental de la historiografía. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. el fenómeno de la generación. Y en efecto. es decir. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. por consiguiente. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica. sin que pueda decirse. pues. es decir. porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. sin embargo. III. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota. quizá. Si existe el dios de la lluv ia. al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. entonces. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. de verdad. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico. parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. el curso de los astros. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo. es saber lo que es la vida. que no puede aún resolverse. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. de manera que.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L H TR CM V A A IS O IA O O ID V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él.Ahora bien. Ahora bien. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. Así decimos. en el sentido de la sucesión total. ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. etcétera. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico. del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. son en hechos históricos propiamente tales. se advierte. pero que. para decirlo de una vez. ¿Qué hay. ni histórico ni de ninguna clase. propiamente un hecho histórico. por lo pronto. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". pero que. es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. que la equiparación entre la tormenta. la sucesión subsiste. ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria. en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. es. pese a apariencias contrarias. La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. sin embargo. que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. sin embargo. ella. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. por ejemplo. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. 13. Si se substituye esa concepción por otra. bien. Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico. pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. el asesinato de César y la historia entera no se . Cuando. como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. Se pensará que hemos extremado el caso. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". es decir. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad. Cuando decimos: "el asesinato de César'". atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. es estrictamente hablando. sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. Sin embargo. como un hecho histórico más. Pero esa manera ¿es. por ejemplo. pero con otro signo. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. sin duda. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. decimos que la historia es un hecho histórico. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. es un a exigencia pragmática y poderosa. por la índole de éstos. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. pero es impropio. Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. pues. puesto que. en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. En efecto. es decir. implicando un agente detrás de la historia. ella. Es. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. la concepción: "el asesinato de César". La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. Se trata. ''la historia juzgará sus actos".

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

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14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

quizá. un hecho histórico. y haciendo de ella objeto de estudio. vincular así. en un fondo común. por eso. sin embargo. acaba ahogándose. un proceso de autocatarsis que quizá revele. en plan historiográfico. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad. CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. Si. como vida que es. ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. van pareciendo día a día irrealizables. que cale hasta sus supuestos.que es el ser. La historia no es. Lo histórico. precisamente. en última instancia. el contexto. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. ni la suma. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. por qué no observar curiosamente su modus operandi. acaso. aparecen constituidos en el ser de esos . la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. como espejos ontológicos. en la invenci ó n d e formas y entes peculiares. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. ni la sucesión de esos hechos. misteriosa realidad cósmica que somos. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. merecería la pena observar esa operación tan singular. esa "nuestra realidad radical". Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. en una contradicción irreductible. que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. La historiografía. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. claro está. pues. y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. interrogarla en demanda 149 VIII. al menos. a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. como vimos. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. como. simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. sin que nada. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. quizá nos muestre que esas estructuras. como hemos tratado de ver. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar. esos dos órdenes. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. s i t i o que vaya más a l l á . ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad. si se me permite la expresión. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. es un velo que nos esconde la ingente. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. entonces. sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. lo que tiene de vida).

hasta el mismo carácter científico. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad. induce a la confusión y al desconcierto. se ahonda y se pone como en carne viva. como un vicio de la historiografía. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. coherente y sistemático de la historia. . la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. hoy. en lo fortuito y en lo caótico. Universidad Nacional Autónoma de México. pp. se refugian en el azar y en el mito. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. Y. de grandes y decisivas transformaciones sociales. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. típicas. Y es que. en instrumento apologético. Partiendo. 77-93. segunda serie. como si 151 5.hechos históricos impropios que. la historia ya hecha. por el camino que aquí se insinúa. propias y peculiares de los tiempos modernos. en estos periodos. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica. cuando la realidad asusta. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir. Pues es bien sabido que. ya desde ahora. como niños medrosos. sustancialmente distintas. México. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. vol. a la luz de un aspecto concreto. para empezar. sobre un armazón científico. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. por ministerio de muchos de sus representantes. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. a ese talante de crisis que es. en el campo de la historia antigua. o si. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. En épocas como la nuestra. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. una ya-no-vida plenaria. por eso. en muchos. en que las fuerzas determinantes. con ademán ejecutivo. 7* 152 el historiador. por el contrario. entiendo que certeramente. es decir. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. I. ciertas mentes. están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. por ejemplo. objetiva. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. con gesto suicida.

de Engels: "La historia lo es todo.Es. revolucionaria de toda la ciencia social. informe y presida el proceso del desarrollo histórico. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. Oswald Spengler. y no digamos del criterio del progreso en la historia. De ahí. en el fondo. De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. en épocas c o m o la nuestra. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. la de la historia. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. sobre todo. en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia." Y del mi s m o periodo juvenil. para nosotros. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que. decía Marx. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. que no mana precisamente de la pluma del historiador. considerada como unidad coherente. como fuerzas proscritas. disperso y fortuito. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico. las luchas de clases como el autor de la historia. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. por lo menos. se hunde de nuevo la historiografía. en la zona de la sombra. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. científico de la historicidad." La concepción materialista y dialéctica de la historia. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. bajo condiciones distintas. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. en la que la historicidad. el impacto negativo del temor. a quien. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta. En la Ideología alemana. y tantos más. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. como factor que. las condiciones económicas y las ideas. al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo. para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. incluyendo la de Hegel. la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. a la manera como la veía y la describía Goethe. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus". empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos. Así. entonces. Y. revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o . La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. los que se asustan de lo nuevo y se refugian. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. naturalmente. sino que fluye de los hechos mismos. de 1844. Pero se aquilata y acrecienta. riguroso. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. son las palabras. subjetivo y caprichoso. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. se rebelan contra sus mismos penates. el d e las contradicciones internas y su exponente. antes de ellos y como maestros suyos. Y si la marcha de la historia. como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. resulta fácil. tan cargadas de sentido. de la angustia. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica.

los conceptos. de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio. fundada por el eminente historiador René Grousset. la sociología. los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua. del E. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. no hace mucho. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. de la cátedra y de la investigación. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional. brota del estudio de la propia evolución humana. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. maestro en Historia. señor Brom. social: la economía.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. Y. cuando aparezca. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. como concepción y como realización. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. la significación y la metodología de la historia. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. la estética. autónomo. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. del estudio de la historia misma. es decir. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. en el que. la tecnología. ha salido de las prensas.) . es decir. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable. etcétera. un volumen titulado La Ciencia de la Historia. y que seguramente habrá de ser muy útil. dentro de la importante tarea que se ha trazado. se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. dentro de lo posible. del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material.sociedad. la lingüística. de Moscú. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca. evidente y explicablemente. Una disciplina de conocimiento acotada. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. Cada una de estas dos obras nos ofrece. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio. a su vez. Yo creo que. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto.

en el momento actual. de un modo especial. Por razones de espacio. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. En los años finales del siglo pasado. en buena parte. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. Y. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. Había que contar con ellos.historiografía. del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. que. Pero no se me con bastante claridad. Y. Tengo para mí. no sé si con fundamento. El gran helenista. a mi modo de ver. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. a este propósito. Pero. deba buscarse en otra parte. en rigor. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. dentro de nuestra Universidad. y me permito expresarlo. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. a través de ella. 157 alcanza cómo la historia mexicana. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. y concretamente en una de sus etapas fundamentales. da un interés especial a este tema es que a través de él. Ya he dicho que lo que. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. ciñéndome ya. Y quienes. profesor . nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. Aunque a regañadientes y a la defensiva. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez. en particular. de que. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. cubiertos por el polvo de los siglos. Aunque no por la puerta grande. ya en 1817. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. o por lo menos preferentemente. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. después de estas consideraciones generales." En la década del noventa. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y. por la de México. pero también por limitaciones de conocimiento. Ahí quede la sugestión. epigrafista e historiador August Bock había dado. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. revolucionario y revolucionador de la historicidad. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. Karl Bücher. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. amenazan con empujar la historia. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. no los veían con buenos ojos. a lo relacionado con la Historia antigua. como los historiadores idealistas. pero harto revelador. se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. en un campo muy delimitado. a veces muy ilustres. supuesto que éste sea cierto.

Según él. además. de la economía antigua. en resumen. . Eduard Meyer. de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. entre otros muchos. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional. en masa. ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. por desgracia incompleta. numérica y funcionalmente. la economía antigua. Llevado de este prejuicio modernizado. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. además. tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. no esencial. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. refundida en cuatro tomos. Beloch exagera. así. en su concepción. Desgraciadamente. pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. y de que la sociedad y la economía capitalistas. aunque obscuramente entremezclada todavía. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. en el título mismo. cerrada ( l a economía del "oikos"). muerto el autor. autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad.de Economía en Leipzig. en el estudio de su rica documentación. en su sección de Obras de Historia. De Eduard Meyer. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. en la industria y en la agricultura. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. principalmente los de carácter demográfico. traducidos por Carlos Silva. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. en la gran mayoría de los casos. aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. la "llanura" y la "montaña'"). A través de ellos. el "pedion" y la "diakria" (la "costa". muy ilustres y representativos y claros exponentes. los tres. comienzan. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. tiene. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. que versaba. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. Beloch es. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. y Robert Pohlmann. sobre los artículos de lujo. asalariados. en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. Por donde. virtualmente. historiador alemán muerto en 1930. a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. su carácter de economía doméstica. las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres. en lo fundamental. esencialmente. La Historia de Grecia de Beloch. de 1912 a 1927. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. en la que los objetos de consumo se destinaban. al margen de los de primera necesidad. publicada bastantes años después. bajo el título El historiador y la historia antigua. en la antigüedad). a la de la sociedad feudal. el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. La "paralia". como la base de sustentación de la economía griega.

suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. son característicos Sus estudios. Este historiador llega. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . en cuanto al régimen social. el nuevo capitalismo. Según esta versión historiográfica. siguiendo las huellas de Beloch. uno y lo mismo. en lucha contra él. El esclavo antiguo era ya. En su Historia de la antigüedad. hacer penitencia. el proletario moderno. pero no. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano." Para Robert Pohlmann. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. en los siglos V y IV para abrir paso después. y no simplemente su antepasado o antecesor. el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. También él. el "capitalismo" antiguo hace brotar. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. viene. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. en la interpretación de la historia antigua. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua. según Eduard Meyer. Y. Como dice el cantar: "Pecar. tan genial como Mommsen. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. asocial. por mejor decir. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. para infundirle un sentido social o. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". pues todo es. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. por tanto. al final del cual alboreará en inevitable retorno. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. En los dos primeros trabajos. Eduard Meyer. que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. todavía más allá que Beloch. por su número y su función. Así se escribe la historia. en esencia. los movimientos sociales de la antigüedad. colocada al parecer por encima de las clases. según este historiador. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. vuelta a empezar. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado. recogidos en la obra que citábamos. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. en lo substancial.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. sobre menospreciar. tan cargado de sabiduría. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno". en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. dando un paso más. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. pues. por principio. causantes. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas. en el campo del trabajo. y luego. aquel 162 ruina del mundo clásico. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante. bien ostensible. a un nuevo periodo medieval. salvadas las grandes distancias. el florecimiento del capitalismo. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. esta importante figura de historiador. Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. de la decadencia y la 161 modernizadora. cuando. por el camino de esta interpretación. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. En este aspecto.

el propio Mommsen . El llamado "proletariado externo" lo formaban.salvar a César del cesarismo. como se ve. señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche. De sus obras. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. para gobernar. Y. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire. momentáneamente. En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua. 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. según el esquema toynbeeniano. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". Según Rostovtzev. que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical. se llama críticamente la atención. como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. un patrimonio exclusivamente aristocrático. como una vieja tradición de tiempos pasados. como régimen social específico. los historiadores fascistas. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. Y. como la impronta . en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. se envileció. dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. en el efímero." campesina". es decir. de modo muy certero. se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. los emperadores italianos comenzaron apoyándose.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo. pero sí en el continente. publicadas en inglés. Pero. que yo sepa. hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. hasta hoy. levantándose contra la "burguesía de las ciudades". la segunda ha sido traducida al español. al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época. el de Toynbee. No estamos ya muy lejos. en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. a las clases altas provinciales. las razas y las clases señoriales. que más tarde habrán de entronizar. bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". en lo que a este gran historiador se refiere. las poblaciones que. siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". En esta obra. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. la derrotó. que. con acento racial clásico. en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". no en Inglaterra o en América. Por lo demás. para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. del "underworld". de la concepción de los pueblos. portadores y depositarios de la alta cultura. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". Es sensible que. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza.

independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea. Con arreglo a estas concepciones.sustancial de una formación económico-social nueva. que me permito transcribir aquí. feudalismo a toda dispersión estatal.se c o ns i d e r a como una economía capitalista. al enfocar los hechos del pasado. 165 de su contenido económico. yo creo que bien representativos. y así sucesivamente. El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. En uno y ot r o caso. regresivo. el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. publicada en 1929. como tal. sin embargo. los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. por ejemplo. a que me he referido. en la que domina un perenne feudalis mo. al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. o puede administrar el . los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. saltan a la v i s t a . la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. para verlos a través del prisma de las ideas. se mata la verdadera esencia de la historia. por ejemplo. ya menos generosas. Y en rigor. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas. colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. en relación con la materia tratada. Pero lo que me interesa señalar aquí. compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. figura este párrafo. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'. y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a . Ya antes Maquiavelo. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . Hay que decir." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto. 'feudalismo' y otros. de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. es si el historiador. en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . que llevaba. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. Llaman. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía.

de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos. la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. Pero. a la orden del día entre ciertos historiadores. como el término que lo complementa. caprichosamente. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia. centrado sobre el factor intuición. de un "proletariado". cambio y transformación. al formular su concepción de la historia. al mismo tiempo. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. sí me permitiré decir que. formulable en normas y principios. los nombres o los motes que se le antoje. Así. en su concepción de la historicidad.len-guaje. . ciertamente. de una clase obrera asalariada. sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. las realidades sociales. tendían en realidad a convertir la historia en un arte. a la abstracción de "ciencias del espíritu". como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. El intuicionismo en la historia está hoy. ya que la historia. profundamente revolucionario. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. burguesía. en historia. de un "capitalismo" en la antigüedad y. la terminología y los conceptos a su libre albedrío. en la concepción. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. el determinante. como ya se ha dicho. desde que existe la concepción materialista de la historia. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. Problema que entraña. con inspiración autárquica. que yo profeso. junto a él. poniendo a las cosas. es decir. en su empeño por reducir las ciencias históricas. Y cuando. Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. cuando decimos que la sociedad antigua es. objetivamente. tan empeñosamente debatido. sin tener que dar cuentas a nadie. por tanto. una sociedad esclavista. que despiertan en nosotros". feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . se deslizan en ella. sociales. que es. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. al mismo tiempo. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes. de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. certeramente concebida. en su desarrollo y en sus desplazamientos. la concepción histórica de la materia social. ¿Puede hablarse. Ya Windelband y Riekert. Y. como el poeta. sociales. dialécticamente. conceptos como los de capitalismo. del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. de si la historia es realmente una ciencia y. llamando a las cosas por su nombre. al caracterizarla históricamente. o sigue siendo. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. si en la historia se busca la vida en movimiento. por esencia. un apéndice de la gramática y la retórica. más o menos brillantemente. humano. Y. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. sostiene. toda la supraestruetura de una sociedad. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. es por esencia movimiento.

sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. Y. cambiando las palabras. fundamentales de una formación histórica dada. era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas (partis secanto!). en aquel verso tan certeramente realista. o la filosofía. . buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . Categorías del materialismo dialéctico. "ambiguo". sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales. Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal." Ya lo decía el clásico español. que es de origen muy posterior en la terminología económica. o la estética. superar las más profundas contradicciones entre las clases. por muy desagradable que pueda resultarle. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. a símbolos engañosos. de un modo radica l . que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. deslizado en los intersticios de la trama básica. para ser más justos. queden reducidos a "signos vacuos". a una ilógica del lenguaje. Había capitales usurarios. como en filosofía --o digamos. Pero. En historia. Y cuando otras ciencias. en la institución de la esclavitud. sugeridos por la endeblez del lenguaje". en su total irracionalización del idealismo subjetivo". pero no existía ni podía existir el capitalismo. Es ésta. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. etc. es d e c i r . "proletariado". Pero esos antecesores hay que buscarlos. consecuentemente. que ésta reciba. Con lo que. por fuerza. antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. ahistóricamente.. por ejemplo la economía.proletariado. o la tecnología. escrito contra la fealdad que. "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser. etc. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad". a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. etc. los tengan ya debidamente acuñados. aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra. la realidad social del mundo antiguo. "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad".. sea arriba "a la peregrina idea de que. "esclavitud". en cuanto régimen social. quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. "burguesía". reduciéndolos a una lógica y muchas veces. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". Yo creo que no es cierto. en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico. como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia.. respetarlos con la mayor escrupulosidad. entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica. como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. "fascismo". A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse. Lo que equivale. como afirma Bloch en su Introducción a la Historia. confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo. su vocabulario de la materia misma de su estudio. cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres. del régimen de la esclavitud. "libertad".. en su mayor parte. como razona el propio Rosental. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. se desdibuja y se falsea. el capital usurario. es posible cambiar el orden social. "la expresión más alta y la más consecuente.

que el espejo no hay por qué. etc. para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. el intuicionismo. podría exagerarse. En cambio. hasta remontarse a Nietzsche. a don Ángel María Garibay. para el historiador. Pues si la historia no es. sobre el hombre de ciencia. por lo Windelband y Rickert. tiene que ser el espejo de la vida misma.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa. que no sustituyo. Heidegger. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual.. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. por ejemplo. el semanticismo y por ahí adelante. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. Suplo. el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee.semánticamente. en la historiografía actual. como el novelista. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también. como quería el retórico romano. y no en pequeña medida. el pintar a Marx según lo hace Toynbee. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. creo yo. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. . 7 de agosto de 1968. el subjetivismo. 8 de agosto de 1968. Academia Mexicana de la Historia. ¿Tiene algo qué ver con la historia. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda. encierra un peligro que difícilmente. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil." Las realidades sociales mismas. 171 y el historiador. las históricas y las actuales. el gran trastocador de los valores históricos. México. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. 4. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar. p. Aminoro. de la realidad humana en constante desarrollo. pasando por Spengler y Croce. Pero. como el Moisés del Sinaí proletario. a 8* 9* Texto tomado de El Día. su ausencia en este Cuerpo. aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio. etc. si acaso. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras. la maestra de la vida. Jaspers y otros.

tuvo otro singular atractivo. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. el arte. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré. o que. Es con la precisión del derecho. encubiertas por símbolos". los datos y análisis de la sociología. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. revelándonos en ella "virtudes muy hondas. invitaban a prescindir de alguna lectura. aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. clarividencia. la economía. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. lo vio en los códices. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. como el hombre escribe historia. en un perpetuo remontarse o aventurarse. pues la historia pertenece al conocer. la teología. comprobando la unicidad de la historia. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. estilo.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. a su cabal enunciación. arribe a la historia. atosiga. En la factible es la mano la que priva. comprendió el pasado. Porque estuvo al día. vivifica y alienta. con el símbolo del arte. sin aspirar. otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. sino mala. al mismo tiempo que marcan la distinción. innecesaria. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. buscando explicaciones al mundo en que vivía. intuición. en las ruinas. Por vocación o equivocación. El período. una vez iniciado su estudio. con una aproximación de la política. la teoría y la práctica. más que ardua tarea. brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. la ciencia. y con mucho. Interrogó el pasado. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. Las relaciones de los que actuaron. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. la literatura. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. al conectarlas. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista. con el rigor de la ciencia. camino distinto seguí. impide profundidad para conocer el pasado. la sociología. Dialogando con nuestro pretérito. Estuvo sumergido en el presente. Pero si lo que queda son las letras. precisan la relación entre el conocer y el hacer. todo lo que tortura. certeros comentarios que inducían a leer. En el viejo castellano encontramos palabras que. no obstante la innata unidad de su autor. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . en los ajados amplio sentido. la milicia.

La razón de estado. habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. Aguijar. Si en algún terreno esta vinculación se da. pp. con la obvia interpenetración de los opuestos. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. infinidad de textos perdidos. por su participación directa o indirecta en la política. 20 y ss. con estudio preliminar por Antonio Tovar. Maquiavelo. más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. Madrid. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. al surgir su contrarrazón. consejo para los gobernantes. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. racional. 192. Ciencia y experiencia. recopilación. Madrid. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. a una intensa y extensa literatura. 28 . desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido. partiendo de la realidad. Instituto de Estudios Políticos. en esencia. la entendió con una orientación concreta. 62 y ss. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. un mano inmoral. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana. 29 Aristóteles. se convierte 175 en razones. Instituto de Estudios Políticos. mal comprendida. M. La prudencia política. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. de consejos. La constitución de Atenas. a través de las complicaciones de su suegro Hermias. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. forma de actividad que. da lugar con su obra. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. 1948. Planteada la relación. al presentar la primera teoría del Estado. ¿No Aristóteles. Pocas obras se salvan y permanecen. Madrid. si bien no encierra o comprende toda la acción. Obras completas. dentro de lo operable. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. Idea de un príncipe político cristiano. praxis. 1946. es en el de la teoría política. el esquema Seguimos. Instituto de estudios políticos. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—.y conduce a la acción o que procede de ella27. 1962. pero bien aprovechada." 28 Con ello. práctica? ¿Y no derivó. y éstas. acaso. pp. y cuando. 49 y ss. Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. un Gracián o un Quevedo que perduran. para usar el término de nuestros días. Se da una amplia gama de consignas. hay. estudio preliminar. sino de la especulación y de la experiencia. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. Madrid. La política. 1946. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. de principios. sabe y hacer. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. Junto a un Saavedra Fajardo. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. Aristóteles. de la práctica de los gobernantes. traducción y notas. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. prólogos y notas de Ángel González Palencia. Saavedra Fajardo y la política del barroco. Cartas latina: Empresa V. se resume en la decisión. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. pp. y 71 y ss. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. edición. p. a lo agible lo dota de valor intrínseco. De esta directriz emana una serie de máximas. por sus intrínsecos méritos literarios.

Empleamos el término historicismo en su sentido originario. no hay que confundir las historias con la historia. 40 y 73. Provistos de la mayor serenidad. salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. Seix Barral. por negar verdades universales. reduce u obscurece el material histórico. Editorial Paidós. En nuestros días. de grado o por fuerza. en memorias. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. El historicismo y su génesis. irrebatible. p. hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. y. en libros. de creer a Toynbee. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre." "Pero por otra parte. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. lo que. Madrid. admitiendo para éste que. cae en una especie de historicismo. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible. la no existencia de leyes del desarrollo histórico.de las historias. Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. p. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y. El retorno a la razón. 23. Nueva York. 12. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. Madrid. en artículos."32 [178] Friedrich Meinecke. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. de que quien busca material total. Ensayos sobre la libertad y el poder. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. encaminados al logro de la mayor objetividad. sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. John Emerich Edward Dalberg Acton. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. "Por historicismo se entiende. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. The Political System. según Karl R. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. se está en un mirador que elimina. 1964. O. México. (Capítulo x ) . Buenos Aires. Popper. p. 31 Por mi parte. en el sentido originario. de que. Escribir historia impone formar parte del presente. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. p. ¿Qué es la historia? Barcelona. Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que. sea cual fuere su orientación primordial. para Easton." Guido de Ruggiero. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. La miseria del historicismo. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa. además. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. El historicismo. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". David Easton. 1967. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. Ahora bien. por último. Instituto de Estudios Políticos. que niega la posición historicista. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva. 12. Taurus. nunca se repiten. en general. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora. 48. 1943. Lo curioso es cómo Popper. tratando hechos que pertenecen al pasado. En crónicas. Fondo de Cultura Económica. 30 Un erudito que. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. por consiguiente. 1961. 1959. así aúnen cualidades universales. 1959. Los hechos individuales. aun cuando aquéllas formen parte de ésta. Alfred Knopf. 31 . de realizarse el milagro. tiene que partir de las tendencias. Lord Acton. ni siquiera de causalidad. Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. pp.

31. Fondo de Cultura Económica. p. Entronca con el romanticismo. 1950. En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. la pregunta de quién tuvo razón. en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. no por su historicismo. En resumen. por tener en qué 179 vista histórico. manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que. sin temeridad alguna. santificar el pasado. el suceder al suceder. sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista".. .34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. 1945. la ineludible liga de lo relativo. Desde el punto de historicismo y su actuación.El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. entre sus múltiples implicaciones. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. su Benedetto Croce. sino a pesar de él. 51-52. Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo. pero no el sentimental y vernáculo.33 El historicismo. fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". Ediciones Imán. en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. a más de colocar la historia como cúspide del conocer. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. para Croce carecía de sentido. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo. es decir. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. Buenos Aires. pp. Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal. 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. una razón de la propia existencia. admitiendo por congruencia. De Ruggiero puede. cit. disolución de los valores. Historia de Europa en el siglo xix. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia. que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa. en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". 34 Guido de Ruggiero. Op. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace". México. conformismo. si la Inquisición o sus adversarios. reduce el acontecer al puro acontecer.

que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes.nición. como una incitación a explorar un sendero. Editorial Claridad. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico. sabiendo que su ámbito es la historia y que. catastrófico y jubiloso desenlace. En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. 23-58. Op. La razón. México. se dieron los que. de que: "El revolucionario no puede. Rousseau y el liberalismo mexicano. asimilarlos y aprovecharlos. Da Vico a Kant (1964). 181 DE Ruggiero. 44-46. En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo. Buenos Aires. En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual. 1959. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. hacer necrología. cit. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. para modificar el mundo en que se actúa. en los movimientos ideológicos revolucionarios. los hechos. Ediciones Laterza) . afirmando el pasado.. no debe ser historiador". El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. se basaban en un retorno a la naturaleza humana. o al menos. París. otras. Jesús Reyes Heroles. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica.crear. Montesquieu: la politique et l'histoire. 38 . Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar. 1948. Pero dejando a un lado estos excesos inevitables. en cambio.36 Al igual que esta conclusión. los ingenios y los inventos influyen en su continente. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. la transformación. El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico. 1962. 29. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. pp. por tanto. y bajo ningún concepto como una defi. Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. estar al tanto de la historia. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. sobretiro de Cuadernos Americanos. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico. y su. está dispuesta a interpretarlos. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo. Buenos Aires. pp. prescindiendo del desenvolvimiento histórico.. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. para el revolucionar. 38 el revolucionario no sólo puede.. con singular acierto. numerosos pensadores. p. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari. había que prescindir del pasado. Ediciones Populares Argentinas.. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963). éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. se traduce en acción. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que. había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. Para ser revolucionario. imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro. Presses Universitaires de France. 1955. a la vez. sino que debe ser historiador. 37 Louis Althusser.

para el mismo actuar de la historia. sino de una manera 'viviente'. lo que ha ocurrido. sin embargo. según su dosis. 67. bajo la influencia del subjetivismo. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos. entre ellas la historia.40 Hagamos. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. historia en acto. 1962.) 39 ". tiempo y sociedad. sin ambición?"). dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica. la quietud o inmovilidad. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal. sulla política e sullo Stato moderno. la fundamentan. "Puo es-sistere política. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso. o mejor. Lautaro. El problema es delicado.. aun cuando frecuentemente tenues. apoya la pretensión a buscar razones universales. cit. Giulio Einaudi. La primera. resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel. dos salvedades sobre este actuar de la historia. 67. p. determinado este último por las peculiaridades de espacio. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. 1964."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. que. hay pueblos abrumados por la historia. En otros términos.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. . son la misma cosa. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. convirtiéndola en una esencia de contenido variable. que no simplifica e incurre en armonías forzadas. se debe recoger lo individual. continuidad por supuesto que no se da en línea recta. Buenos Aires. En la historia. la diferencia en los actos respectivos. . Torino. empero. conocerlos no en forma 'libresca'. conforma o deforma al historiador. Atendiendo a esta última advertencia. sobre la política y sobre el Estado moderno. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos.182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. que. cioe. Passato e presente. 40 . la afirmación y la contradicción. Antonio Grams-ci. no es lo contrario de la acción. la historia para revolucionar. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. 161. como 'erudición'. sufren tales adaptaciones particulares que. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. Note sul Machiavelli. debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. p. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. storia in atto. 1954. lo particular. Torino. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci. entendida ésta en el sentido antes expresado. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. Giulio Einaudi Editare. sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). comparado y con las debidas sedimentaciones. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. p. al mismo tiempo que reducen su universalidad. determinar que la contra-acción también es acción. Op. La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. senza ambizione" ("¿Puede existir política. es decir. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. pretendiendo ser absolutas e intemporales.

pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. todo queda para hacerse mañana. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. 1949. dt. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. que. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. en que la sima no se puede vencer. se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. Su capacidad creadora se reduce. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. 41 42 Op.184 fardo del ayer. se exponen al exceso histórico. Frente a los problemas. junto al vivir del pasado. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. Como nada se hizo ayer. se convierte en impulso creador. que proviene de vertientes distintas. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta. se da un sentido optimista de la historia.41 En estas sociedades. Por razón inversa. otros de inhibición para nuevas empresas. o mejor dicho. una historia que. en la amnesia. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. Unos por tener una historia grandiosa. se dan también quienes hastiados de él. no halla en el ayer impulso para el porvenir. que padecen amnesia histórica. por exceso de un pasado que no deja de serlo. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. Pueblos abrumados. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. replegándose en su ignorancia o desdén. la desdeñan y caen. Unos están afectados de consunción. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. 1873-1875. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios. asimismo. Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. pero coincidentes.. 160. porque tienen una historia corta o pequeña y. 104. de glorias que no pueden emular. tienen que llenar. un aprovechar el ayer para construir el mañana. careciendo de móviles para luchar. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. a la servidumbre. Consideraciones intempestivas. una historia que. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición. Pero si los males de los pueblos agobiados. con palabras de Nietzsche. que es una enfermedad incurable. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. hay otros que ven el porvenir como una expectativa. M. sin poseer siquiera avidez histórica. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares. . como a tales. Aguilar Editor. MadridBuenos Aires-México. sujetos a glorias que ya no existen. pero remota. p. Otros. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. p. encorvados por la carga de la historia. lejos de ser lastre. son graves. no les importa vivir de su legado. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. encorvados por la historia. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. Frente a esta evaluación pesimista de la historia. en este caso. repelen su pasado.

186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. 73. elimina la libertad de la personalidad. y el realismo. inclusive en su intrínseca naturaleza. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo. casi siempre autoderrotas. con las características apuntadas. pero. esclareciendo de dónde provienen y. creer. por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. La historia de México es impulso para el actuar. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. trasplante. en contra del historicismo. e incrementar su dominio de la sociedad del presente".. el actuar. el hombre puede "comprender la sociedad del pasado. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. por tanto. sufriendo derrotas. que pronto será pasado. que aconseja negociar en vez de pelear. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad. es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. En nuestro acaecer histórico. por tanto. dejar pasar. Op. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. pues. a la par. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr. Por la historia. Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. Su acción no sólo constituyó un antecedente. que es tanto como eliminar la persona misma. que ayudó al presente. u obteniendo triunfos de supervivencia. hacia dónde van. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. desentrañar el pasado y el presente. en su sentido nato de la historia. Hemos. No debernos. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. el pasado. el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. supieron matizar. en medida análoga. sí. apartándose de la aberración del dejar hacer. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. culturas. considerando las relaciones del conocer y del hacer. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. Como pueblo viejo y joven que somos. sino injerto. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. sin aislarse del mundo y sus vientos. Concierne a la historia. el liberalismo. p. No hubo. anulando su genealogía. y construir una forma política particular. En el siglo pasado nuestros hombres. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. logrando darle fisonomía a nuestra patria. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. un liberalismo social que. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. prescindiendo de los dogmas económicos. sin embargo. así como de las tendencias revolucionarias que. cit. recibieron influencias y se salvaron do imitar. contenga en sí los gérmenes del futuro. ni le aqueja la amnesia por desuso. Aquellos hombres. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. una razón de nuestra Revolución. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. La continuidad. que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos. hace que éste. negándolos. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse. .

hacía que estos hombres. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. pero de quien estamos seguros que.1824). cíe aquel gran folletista político. París. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. que emplean entonces los procedimientos de policía. estaba abandonando sus tareas de militancia. parece ser que repetido. II. Imprenta de Ignacio Cumplido. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos. Réflexions sur la violence. en 1950. de saber e investigar lleva. simultáneamente. abordaremos exclusivamente uno. hacer o que aprovechan el conocer para hacer. 46 . pp. XII. en lo general.45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. El estar entre la tarea del día. al estudiarlo. a condiciones equívocas para la acción. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre. No sabemos que se deba al fenómeno.47 Sean o no están las causas. 118. como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste. con soberbio desdén. resulta indudable que. p. la investigación o ambas. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones. 156-157. en ese siglo se decía que sólo la ambición. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. Al margen de este ilustrativo incidente. de Longus. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 . aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. siervo de la erudición. es la vida. a la altura de la más desbocada imaginación. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. si en apariencia es más sencillo. Paul Louis Courier. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. 1954. 1936. p. los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. de Florencia. desde el momento que llegan al poder.188 sellos peculiares. a cual más celosos. sirven. 44 Charles Maurras. p. derramó su tintero sobre el texto. Oewers capitales. 1861. Ejemplo claro de estos riesgos. Bruxelles. Madrid. México.ouis Courier. hasta ahora. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. conocer y. aquellos que se dedican a investigar. Chez tous les librairies. aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro"." La tribuna de M. que a dos amos. recibiendo como presidente del consejo de ministros. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que. traducida por Francisco Zarco. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. acaba por convertirse en desertor. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. nada menos que a Augusto Comte. Revista de Occidente.44 Riesgo de servir a dos amos. Tócanos ahora abordar un problema que. Essais politiques. Mucho me temo que no. XXII. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. p. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. París." Georges Sorel. el de Ortega y Gasset. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado. XXV. el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. de haber sido ajenos a la actividad política. casualmente historiador. sino que tal conducta también siga el intelectual. Librairie Marcel Riviere. Pero apartándonos de este comentario. Como reproche generalizado. en lo general. Flammarion. 1 8 2 6 . que no contenían las ediciones de la obra. Son. a no dudarlo. la codicia de fama.

190 en torno al estudio de Mirabeu. 1123 y ss. pequeña o grande. Detengámonos en la caracterización de Ortega. Como se ve. además. Dicotomías. en el más miserable o valioso de los sentidos. tanto por la amplia difusión que obtuvo.. Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio. la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. a la vez. El intelectual debe ser ocupado en mucho. toda auténtica política. el intelectual con el pensamiento precede al acto. e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas. con elegancia. en segundo lugar. a contrario sensu. las cosas. En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. y éstos son los intelectuales. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. ella. ofuscado o no por sus ideas. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado. la revolución en la contrarrevolución. en fin. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". postula la unidad de los contrarios". 1943. pues toda revolución provoca su contrarrevolución. ha levantado una división inconciliable. el levantar dos dimensiones de la política. el político no lo hace. y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. incluso. un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. Mirabeau o el político. Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. está revelando que siente "fruición intelectual". obtiene lo contrario de lo que se propone. intelectual? A mí me lo inspira. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí. que viola puntos de partida adoptados en este trabajo. Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos. Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora."' Pero parejamente. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. que. tiene. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". un poco tan siquiera. flexibilidad y previsión. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". perturba su mundo. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. por sí mismo. intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. Obras de José Ortega y Gasset. Madrid. cuánto porque. pero mucho más que ese algo. en el fondo. En primer lugar. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. disociaciones son parcializaciones. pensar y actuar. y hace. Ciertamente que hay algo de esto último. al actuar.. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. y en tercero. Este último. comprometido en la acción". pensar y actuar se robustecen al comunicarse." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político. no siente la necesidad de la acción. 48 . pp. también se rebaja al político.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. en el fondo. pueden estar invitando al cambio. y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. como compartimientos estancos. sólo apto para la transacción oportunista. Esta es su gloria y tal vez su superioridad. Espasa-Calpe. cuando es forzoso.

6° "En conclusión. en realidad. confirmando el aserto marxista. una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre. No creemos. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". a su parecer. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. y siempre ha habido. por el hecho de serlo. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. con Maquiavelo. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. Gius Laterza & Figli. pero sí que constituyan la nueva clase política. pp. En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. Como se ha dicho. sin embargo. Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. se fraccionara en clases particulares. económicos. en el concepto de clase. Casa Editrice G. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general. que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía. 1960. p. Laussanne. pp. I. 1960. cit. (Op. nuestra época obliga a la especialización. p. teniendo en cuenta los obstáculos humanos. no pertenecen a ninguna clase. Etudes de Science Politique. ideológicos. Tampoco en el derivado. nacida. (De Ruggiero. actuaba para todos. Buenos Aires. t.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. Sansoni. . 1939. VIII). La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. (Elementi di Scienza Política. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades. Torini. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales. por estar constituida por propietarios. Technocratie el politique. que ella. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político. "las cuales justamente por eso.C. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos." Antonio Gramsci. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. sin embargo. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar.192 fraccionamientos de lo que es unitario.. pp. 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. 14. haya surgido todavía con caracteres bien definidos. que ignora el todo. con la misma reserva. aunque sea muy en lo general. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. Giulio Einaudi Edi-tore. en el fondo. pues. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política. Hay. Lautaro. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. son intelectuales. religiosos. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. 5º Dejó. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial. la nueva clase política. morales. que era general. en rigor. Giacomo Perticone. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. representado por las actuales tendencias tecnócratas.) Por otra parte. actuar o las dos [193] cosas. 129-145. (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura. cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. de haber una clase mediadora. 1954). como parte siempre conspicua de la clase política" (p. 1964. pues burocracia no es clase política. una clase política.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. asi como el proletariado agrícola y urbano. 78 y ss." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. una diferenciada clase intelectual.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. 6. puedan representar clases. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. Barí. política". al respecto. 83 y ss. en el casuismo histórico. hicieron que la clase política. y a ello contribuyó la clase industrial. (Jean Meynaud. sujeta a servir al bien común. y que es necesario conocer para la decisión política. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y. Firenze. El retorno a la razón. estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas.) El tema aparece. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material. Por su parte. hay. al político toca moderar los rigores de los técnicos.

por la reflexión y por la decisión. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar. Mirabeau o el político. Taurus Ediciones. transigirá con todo. con el deseo de cambiarla o conservarla. se podrá dejar corromper en cualquier actividad. se abroquela frente al políico con t dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. Buenos Aires. pero irrelevante para su obra. valiéndose de ella hasta donde es posible. una realidad rebelde. 51 Benedetto Croce. de conformidad con las ideas en que cree. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. 147 y ss.194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. Madrid. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales.52 Por tanto. 608-611). "si es poeta. 28. por individual que sea. 1962 pp. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". 1952. por mucho Emmanuel Mounier. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. Situado en el mundo etéreo de las ideas. Ortega y Gasset. por su parte. coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes. sin peligro y sin responsabilidad. Concebir la política como una actividad cultural. 1965. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos". se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". pp. Madrid. Manifiesto al servicio del personalismo. Cualquier obra cultural. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor. carecer de muchas dotes. de ser intransigente en su persecución. exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. empezando por el propio y. Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. t. 52 . sin importar su vida personal. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. implica perenne transformación. el político del más alto rango procura moldear. de la misma manera que el poeta. sin destino de creación" (Obras completas. constituye "el fin sustancial de su vida". de 1927. pues. Revista de Occidente. no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. Imán. las contradicciones individuales. en su ensayo sobre Mirabeau. Numerosas páginas se lleva señalar reproches ría que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. Personalismo y Cristianismo. nada plástica. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. I I I . p. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. pero no en ella. supone la búsqueda de perfeccionamiento. Etica y política. quizá. Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. que puede ser degradante o enaltecedora.51 El intelectual. los inevitables temperamentos. Por el verbo. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. mas si la política es su vocación. por tanto. constante renovación. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. La cultura tiene un claro sentido político.

Madrid. La historia. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. Si la política es actividad cultural y la cultura. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia. 1959. a veces. al hacer o a ambas cosas. El político y el científico. De no seguir esta conducta. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. para guardar la distancia con los hombres y las cosas". 1967. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. Madrid. pp. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre. se deje influir por ésta. y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. quizás estén inquiriendo o preguntando. Luis Díez del Corral. 198 53 Max Weber. permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. Esta actitud espiritual abierta. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad". proferiremos paros de periclitar. tiene un significado político."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos. exigidos por los temas tratados. aquilatándola como fuente de cultura. 54 . la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente. V i v imos época de tiempo rápido. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. VII-IX. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. la trasciende. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. es decir. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. el recurrir a los puntos suspensivos. la capte y exprese sin desprecio. que ayuda a la longevidad. Alianza Editorial. Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo. Numerosos esclarecimientos. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. consumen o rechazan. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". Para cumplir la tarea vital que nos concierne. pp. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político. adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. 153- 156. han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. parece ser que la demanda. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba. siguiéndola.196 que agote una individualidad. Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. en su sentido más trascendente. La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola. Instituto de Estudios Políticos.53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer.

Arles. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano. crea. porque la historia es género literario'". le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte. sostenía serenamente. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. núm. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales. un apasionado ex combatiente de la guerra civil española. y araña que todo lo saca de sí misma. El historiador "idealista''. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera. el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo. Al primero se le llamó positivista." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto". pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. . julio-agosto de 1973. idealista. Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. no se hace. sin nada de fantasía. 52. 10* 200 . Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja. Por principio de cuentas. La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito. A éste. el más joven de los tres y el más fecundo. investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales. las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación. los novelistas. El catedrático "positivista". de manera impersonal y sobria.7 L ISG N Á E YG N Á E / . Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. El Colegio de México. no por lo ponzoñoso. Según el maestro "positivista"." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas. y embistió a sus adversarios. en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia"." El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. un creador. y escribía sin el pronombre yo." Busco "la verdad escueta. Nadie 199 Publicado en Diálogos. procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios. ecléctico. sin nada de imaginaciones"'. No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido. y al último. . aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. porque la historia es ciencia de lo real"." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas. 28-30. Letras y Ciencias humanas. verdad y ficción". . al segundo." Según él. Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no." "El verdadero historiador no recopila. sin ningún adorno." Sus estribillos eran: "El historiador nace. . recibieron su primera lección de una polémica magisterial. el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. U OZLZ OZLZ L IN E C N E A V N IÓ N 10 * H TR IS O IA S B E OR (1 7 ) 93 LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. Otro repuso: "sí. En adelante. al otro. sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. apta para recibir las más variadas formas. paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios. narradores del presente. pp. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad.

la loca de la casa. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. y éstos. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. El "positivista" demostraba. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. que no mayores ni esenciales. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. por la noche. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. imaginación. en medio del estrépito de la música. Los tres. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. la comprensión. científicos. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas. En la disputa magisterial. 202 201 . LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. sin compañeras. por el vocablo invención. al juicioso entendimiento. equivalente a dar con una cosa nueva. De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. pero no podían menos de ser un poco inventores. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. que podría prestarse a equívocos. En el taller. Así todo resultaba más claro. criticas y hermenéuticas. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. En la práctica los tres eran eclécticos. Los científicos los proclamaban humanistas. uno pedía su lanzamiento del hogar. Sin embargo. y el terceto. en la calle. En el Morán y en el Río Rosa. Por lo que mira a la loca. el otro quería dejarle la administración del mismo. fantasiosos o inspirados. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado. con algo no existente antes de que se inventara. cada uno era tan riguroso como fantástico. y por los griegos. leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín. en la cantina o en el cabaret. se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. Eran más que nada descubridores. a la hora de la verdad. imaginativos. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. opuesto a descubrimiento. como suelen ser los productos de lo llamado. En la etapa preparatoria. se servían del juicioso y de la loca. o si era día de quincena. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. el ataque. ni de la síntesis creadora. Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas. por los romanos.podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. fantasía. La discusión libre se hizo. con la praxis de sus libros.

Más exigente aún es la historia crítica.gracias al esfuerzo creador. La vitalización del pasado. quehacer deseable.. Ésta." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos. la batalla de Ciro el joven y su hermano. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes. en Lord Maucalay. otros. Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales. la acusación parlamentaria de Warren Hastings. para bien y para mal. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo. "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas. la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. en Tito Livio.. Algunos sólo manamos chisguetes. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. Por último. Entre otras cosas. Son creadores a pesar suyo. En la historia anticuaría. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes. Con la ayuda de la fantasía. al ser fijado por la atención que congela lo fluido. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. reforma y revolución? Con todo. y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista. el tumulto de las legiones del Rin. . inventado. aquél el brazo mutilado de una estatua. Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias.. Y las alteraciones no paran aquí. la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. tan cara a los románticos. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica. con más disimulo en los modernos. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. según el decir de Dilthey. mares. en Tucídides. en Maquiavelo. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. y éstos el detalle perdido de un relato. resulta apreciablemente alterado". en Tácito. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. la elocuencia del historiador. con descripciones en que hay reflejos imaginados. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento.. "todo instante pretérito. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir. tenga que echar mano de ficciones. se inventan imágenes interinas del pasado. a cualquier costo. "En los historiadores clásicos muy a las claras. Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. Pero lo consigue 203 204 . Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas. En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. al través de ellas podía lucir. según Luciano. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero. La historia monumental o de bronce. la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas. . corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación. viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. en Jenofonte. Aceptan de mala gana que el pensar histórico.

poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua. el menos humano de los asuntos de la historia. Con la moderna le va mejor. 205 . pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico. Hay dificultades en los sectores cultural y político.