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LIBRO LA TEORIA DE LA HISTORIA EN MÉXICO.ALVARO MATUTE

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Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

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en este caso. Sirve para conocer un pensamiento y. sirve para hacer pensar. como tantas cosas. . a su vez. una teoría de la historia. Hay varias facetas en la teoría de la historia. con ello. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer. pasando por la teoría del conocimiento histórico. La teoría se da a posteriori. es la de dar a conocer una proposición. Pero. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. es decir. cuando no aparece. La teoría de la historia. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. Cuando la teoría es explícita. en cualquiera de sus vertientes. a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. entonces proponen lo que debe hacerse. en realidad. infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. la mayoría de las veces novedosa. Otros. La teoría de la historia. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. Nace ésta. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. Sirve. Además de su valor histórico. después de haber señalado lo que no debe hacerse. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. En todos los casos. desde una perspectiva teórica. para que el historiador. sobre todo. en suma. La necesidad. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. formado o en ciernes. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más. proponen sin destruir a sus predecesores. Cuando la teoría de la historia está implícita. porque no creen que esto sea necesario. aunque. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica. puede darse a priori o a posteriori. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. en cambio. didáctico. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. en realidad. en este caso. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. En estos casos. porque su teoría. simplemente. Para ellos. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. la cual. es hija de la necesidad. entre otras cosas. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. la teoría de la historia es muy práctica. implícita o explícitamente. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. lo que los orientará en la investigación. las corrientes interpretativas de la historia. Por lo general. no pone en crisis lo generalmente aceptado. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. en cambio. cuando es explícita. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. se convierte en objeto de estudio.

3 Gracias a una reciente investigación de Juan A. Madrid. pp. VIII-109 pp. Discurso sobre los provechos de la historia. 5 Con apoyo en este mismo autor francés. Dentro de las obras completas de aquél. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). J. México. 478 pp. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. 1970. en la Capitanía General de Guatemala. En 1824. posteriormente. Una visión de la historiografía a través del método. 152 pp. L. Volney. el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba. sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. p. como el de Lorenzo Boturini. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla]. Pérez Amuchástegui. 3 . Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. 4 Juan A. la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. 234 pp. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. Cassani y A. tesis. pero también con base en otros escritos. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. De historia. Facultad de Filosofía y Letras. podemos llamar teoría de la historia. UNAM. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. plan y distribución del estudio de la historia". que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. 15-69. Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. No hay que descartar. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. Instituto de Investigaciones Históricas. 5 Ibidem. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. Meyer. (Serie documental. Además de los apuntamientos metodológicos. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa.. Antonio de Fuentes y Guzmán.1 Ya en tierra americana. 12n. Para entenderla y escribirla.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. México. O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México. Si nos remontamos al siglo XVII. Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia. no desarrolla ni resume las teorías de éste. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas. en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica. 1957. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. Del epos a la historia científica. apud Benito Sánchez Alonso. notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. escribió unos Preceptos historiales. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615]. por Luis Aznar en J. en 1746. . 1966. Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano. Cit. considerado con cierta amplitud. Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. de 1824 a 1936. Madrid. Ortega y Medina. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. objeto. 161 1 . qué cosa es y de cuántas maneras. 8). Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala.8 La teoría de la historia en México. Bartolomé Leonardo de Argensola. UNAM. Buenos Aires. 1 10 Álvaro Matute. Historia de la historiografía española. Editorial Nova.1970. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. . aunque en realidad no hubo trascendencia. Boturini fue el primer historiador que aplicó. . Guatemala.

México. Cf. Munguía. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. Del positivismo. 10 Manuel Brioso y Candiani. 1972. Cf. México. 67). 1927. . México. 9-33. García Granados. Op. 484 pp. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. . y se publicó en 1891.. Xenopol y comentarios por el Lic.9 La polémica. Su enseñanza". Ortega y Medina. y de los católicos. 88 pp.. 1905. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso. 652 pp. especialmente la contemporánea. 40). que. etcétera. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea. excepción hecha de los supervivientes liberales. Oaxaca. racista. en el que inter- 11 venía la intuición creadora. 1968. Cf. Secretaría de Educación Pública. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica. El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. Fondo de Cultura Económica. El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia".. teorías deterministas entonces en boga: climática. respectivamente. el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. pp. Sociología e historia en México. cit. has nuevas orientaciones para la constitución de la historia. Una buena introducción la da Abelardo Villegas. providencialista. 109 pp. El empirismo tradicionalista es de corte erudito. como José María Vigil. por su parte. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados. Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. Op. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México. 6 La polémica. Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. desde la declaración de la independencia. el positivismo se redujo a su parte empírica. para concebirla como un saber sui generis. (SEP/SETENTAS. o mejor dicho. 301-370. pp. que era toda una concepción del mundo. para proponer la suya. El escrito de Bulnes es la primera parte. Positivismo y porfirismo. que abarca los dos primeros capítulos. 1970. 7 En el campo de la historiografía. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas.cana .10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. cit. 371-423. El Colegio de México. en Ortega y Medina. 133-255. Identificado plenamente con su época. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia. sólo quedó el método. algunos autores como Porfirio Parra. . 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. segunda entre Caso y Aragón. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. Nacimiento. apogeo y decadencia.D. pp. 224 pp. Op. La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. cit. sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia. pp. hasta nuestros días. biológica. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. sin embargo. El positivismo en México. tuvo lugar en 1920. de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma. en 1821. México. (Jornadas. 9 . si bien no trasciende al positivismo. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México.

A partir de 1940. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. capítulos III-V. o cuando se formaron. además. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico. los católicos. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. durante y después de la experiencia cristera. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. populista y violenta de la revolución. México. que fue su contemporáneo. pero con su propia interpretación de la historia. esquemática. Como reactivo. No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica. así como de la desintegración del positivismo que los formó. Armando y Germán Liszt Arzubide. 9). Nueva serie. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. Guando comenzaron a escribir. 11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros. El pragmatismo político. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. aunque con mínimos elementos teóricos. Sin embargo. en cambio. (Centro de Estudios Históricos. de los criterios más obvios del análisis marxista. Con una fuerte dosis de nacionalismo. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado. Particularmente. El pragmatismo político toma. Nacionalismo y Educación en México. ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. Miguel Othón de Mendizábal. por lo cual. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels.12 y muy raros. 11 14 . El Colegio de México. como Orozco y Berra. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. Por otra parte. Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. esta ventaja liberal anterior. 1970. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. como el Manifiesto del Partido Comunista. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. Luis Chávez Orozco. de propaganda fides. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. Por una parte. x-294 pp. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. han ido enriqueciendo esa doctrina. un campo extensivo: el de la educación. Andrés Molina Enríquez. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente. Lo importante del caso es que. también harán su historia pragmática nacionalista. en otros ámbitos. la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano.

Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. la Escuela Nacional de Altos Estudios. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. pp. José Gaos "Cinco años de filosofía en México". ya en sus últimos años. propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. 167-183.. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz. "Cinco años de historia en México''. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. con sede en México. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. a José Gaos. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. a partir de 1930. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia. fundado por Daniel Cosío Villegas. octubre-diciembre de 1945. No hay que olvidar. 13 . tomo x. Juan David García Bacca. haya nacido en medio de vicisitudes. hoy de Industria y Comercio.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras.LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. en el del derecho. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. Francisco de la Maza. por ejemplo. pp. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. En el aspecto docente. la de Hacienda y otras más. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. por otra parte. Eduardo Nicol. 168 pp. 145-165. 12 Cf. el Museo Nacional de Arqueología. su conocido Boletín. México.13 La tarea editorial. El hecho de que. Wenceslao Roces y. sin duda. por ejemplo. 20. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. Puede inferirse que. el precario presupuesto con que ellas se mantenían. la Escuela de Altos Estudios es la precursora. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. en el campo de la filosofía. la Secretaría de Economía. Edmundo O'Gorman. La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. a Rafael Altamira y Crevea. o bien. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. Historia y Etnografía. La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. fundada por Justo Sierra en 1910. sobre la base del antiguo Museo. En el mismo número. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. como Guerra y Marina. llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos. José Miranda. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. básica para el desarrollo de la investigación. a Ramón Iglesia. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. en el de la historia. ils. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. Manuel Toussaint. como el actual de la Defensa Nacional. Dentro del ámbito universitario. Filosofía y Letras. en el terreno de la antropología. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. 1954. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. núm. Otras secretarías de Estado.

. Posteriormente. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. Emilio Prados y muchos otros. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. traducir y editar. en el bibliográfico.. asimismo. Sobre el problema de la verdad histórica. ils. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. De hecho. la ciencia política y. de manera que. 1955. . En él. en el de la sociología. En el terreno de la teoría de la historia. León Felipe. base del actual Colegio de México. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. la sociología. mexicanos y transterrados se dedicaron. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones. tales como la economía. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. por su parte. tradujo y editó las obras de Dilthey. historia. el seminario. fundaron La Casa de España en México. relativismo histórico y perspectivismo. a Agustín Millares Cario. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. El marxismo. filosofía. la conocida con los nombres de historicismo. Sobresale. Catálogo general. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. XXVI488 pp. esta corriente ha sido la más significativa del periodo.Zamora y a Manuel Pedroso. en el de la literatura. enriquecieron el saber de nuevas promociones. Todos ellos se incorporaron. la teoría del conocimiento. la traducción y la edición revertieron en la investigación y. Fondo de Cultura Económica. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. A partir de 1940. Por una parte. México. Todos concurrieron al campo de la traducción. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista. 1. fundamentalmente. José Bergamín. institución muy destacada en el campo historiográfico. entre otros. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. México se puso al día en más de una especialidad. 14 18 . José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. en el desarrollo particular de la teoría de la historia. donde. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968. por su novedad y sus aportaciones. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. en la crítica de arte. entre otras cosas. por otra. de obras escritas en alemán. a investigar. en filosofía. como nunca antes en México. Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel.14 17 La cátedra. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. a José Medina Echavarría. a Luis Cernuda. académicamente. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas. José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. Eugenio Ímaz. se dan en México diversas corrientes historiográficas. la estética y la lógica dialéctica. enseñar. sobre todo. 1955. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. en la cual han producido obras importantes.

Después de una discusión inicial. Vicente Lombardo Toledano y otros. representantes. XXIV. José María Muriá y Elias Trabulse. entre otros. Universidad Nacional Autónoma de México. El indigenista Caso produjo textos valiosos. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. 8). Nació en Gijón. Caso estudió Derecho. Escribió. 1968.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. como maestro. Con Manuel Gómez Morín. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset. No obstante que se frustró el propósito original. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman. México. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. Justino Fernández y Leopoldo Zea. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión. vol. que no fue a la reunión. véase GonzaloAguirre Beltrán. conocida como la de "los siete sabios".entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. del relativismo y del neo-positivismo. Ellas fueron recogidas. 248 pp. 9. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro. en Juan A. prólogo a Alfonso Caso. formó parte de la generación de 1915. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni. Edmundo O'Gorman. José Gaos. Dentro de la antropología. número monográfico de la Revista de la Universidad de México. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia. Dentro de este campo. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu. Zavala. respectivamente. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso. Nació en 1896 en la ciudad de México.). En su tierra natal y en México. enseñó y tradujo. y. que si fueron. 436 pp. 1971. en 1900. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología. La comunidad indígena. como su definición del indio y de lo indio. Secretaría de Educación Pública.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. su tierra adoptiva. En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. Desde joven fue sobresaliente. Ortega y Medina (ed. De otra generación.tura mexicana. 3. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. destacan Antonio Gómez Robledo. También. "Edmundo O'Gorman como polemista". 15 . Entre sus primeros discípulos. Alfonso Caso. fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas. como muchos. 58-61. la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. en Carmen Ramos. así como intervenciones de otros participantes. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. (SEP/SETENTAS. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. pp. mayo de 1970. Conciencia y autenticidad históricas. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico. no ejerció la profesión jurídica. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara.México. núm.. 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid. terreno en el que destacó plenamente. Por último. 2.

derivan sus trabajos sobre el México nacional. Julio Le Riverend. Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. 1972. 16). Bartolomé de las Gasas. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos. siempre con máximo rigor. en 1948. en 1969.la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. de sus ideas americanistas. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. En su escrito se apunta. . pp. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. fray Servando Teresa de Mier. véase la presentación de Juan A. 7-39. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. en Wisconsin. a partir del análisis historiográfico. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. en 1940. México. 4. o mejor. escrito diez años después. obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia. Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara.18 5. Ramón Iglesia. Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. el cual abandonó después de litigar. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. (SEP /SETENTAS. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. mientras presidía un examen doctoral. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento. 330 pp. la cual no se limita a reseñar. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. implícitas en sus apuntamientos críticos. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. en términos generales. Este trabajo continuó en México. El ciclo de Hernán Cortés. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. En "Historia y vida". sino que es rica en sugerencias metodológicas. la Conquista de México. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. cómo se hace presente en ella y cómo. como las de Berkeley. del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. Illinois y Madison. En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia. Incluye una bibliografía de Iglesia. "La historia y sus limitaciones". En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara. en 1905. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. La erudición no es ajena a O'Gorman. Edmundo O'Gorman. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. donde produjo su obra fundamental. Murió en esta última. Secretaría de Educación Pública. De ellas. Pedro Mártir de Anglería. De él recogemos otro texto. como la de Bernal Díaz del Castillo. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia. Murió Gaos en una aula. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador.

En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. número 72. En su importante obra El liberalismo mexicano. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción.19 6. Mommsen y Ranke. Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. Ya hemos aludido a sus principales trabajos. . como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. Michoacán. Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). A partir de ella. de don Daniel Cosío Villegas. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. sin improvisación. donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). Bühler. ha transitado por diversos rumbos de la historia. Wenceslao Roces. Luis González y González. en parte. Su obra más acabada es Pueblo en Vilo. Reyes Heniles ha destacado como administrador público. En otros campos. Dentro del régimen republicano. editó documentos. 8. nació el doctor Wenceslao Roces.. Nacido en 1921. A partir de la castellanización del marxismo. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca. además de una bibliografía. no lo es así su labor de traductor. en él investiga y enseña. los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. que abarca tres volúmenes. . llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social.). como el mencionado Lukacs. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Microhistoria de San José de Gracia (1969). En el terreno bibliográfico. como político y como historiador y jurista. Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. En Asturias. en su actual dedicación política. con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX. Dentro del panorama de la teoría de la historia. en 1897. tema del cual se muestra profundo conocedor. a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt. es responsable. Conciencia y autenticidad. en Ortega y Medina (ed. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. . 7. con una introducción. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo. Formado por El Colegio de México. 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. Lukacs. Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . además de materialismo histórico. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. Si bien su bibliografía es escasa. Veracruz. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. De vuelta por la independencia. en España. fue subsecretario de Instrucción Pública. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera. Jesús Reyes Heroles. sobre El Congreso de Anáhuac (1964). de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. donde ha formado a muchas promociones de historiadores. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman. siempre con mano maestra. Originario de Tuxpan. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes.

. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. con el marxismo y la identificación con teorías políticas. Universidad Nacional Autónoma de México. Enrique Florescano. (Esto. Es menester dividir el acontecer. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan. por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización. dicho sea de paso. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. 82 de la revista Historia Mexicana. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. 1971. 21 20 25 en México". . la social. no formados dentro del puro empirismo. Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. la de la ciencia y. Méxi co. la relación evidente era entre historia y sociología. LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador.se caracteriza. por ejemplo. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín. en . de todo aquello que constituye la cultura. la del arte. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. la política.) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano. En 1973. en 1969. hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. Esta institución. a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. dado que para ofrecer su reflexión teórica. Oaxtepec. no sólo en épocas. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. sino en aspectos. en nuestros días. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. De hecho. frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. octubre. En la época del positivismo la misma cosa. . a grado tal. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. Enrique Florescano. Así. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía. Morelos. 758 pp. en general. no es casual que se haya dedicado todo un congreso. Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. que para algunos sociología e historia eran deslinde. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. entre otras virtudes. implica desde luego un quehacer de índole teórica. 4-7 de noviembre de 1969. que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. Tam bién véase el núm. 317-338. pp. A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas.diciembre de 1971. A medida que pasa el tiempo.

En una época en la que. etcétera. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. económica. capítulos de obras sobre cuestiones afines. "Hacia una teoría de la microhistoria". a lo largo de varios siglos. Mé xico. XXI. El Colegio de México. en los cuales se encuentra suficiente información. mejor que nada. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales. Historia Mexicana. diplomática. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. Mi meografiado.22 y el de Luis González. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. En este libro. asimismo. Del mismo autor. Invitación a la microhistoria. octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. sino de los mismos historiadores. BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. de síntesis. muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. Con ello no pedimos que hagan filo sofía. 188 pp. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. regional. del arte. Luis González. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. comentarios bibliográficos. enero-marzo de 1960. núm. sólo si se percata de la dignidad de su función humana. evaluación y crítica sobre el particular.etnohistoria. Llamo la atención sobre el voluminoso libro. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". en su entrega número 82 (vol. Inédito. en un congreso celebrado en 1959. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. En primer lugar. 24 . Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. (S EP/SETENTAS . 1967). citado en la nota 21. política. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”. sí se encuentran artículos. el 23 de enero de 1973. Por eso.23 En ellos se hacen deslindes. pp. según criterios tradicionalistas. "La etnohistoria". sobre la microhistoria. se define. una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. noviembre de 1969. de la independencia. IX. 23 22 Luis Villero. vol. después vueltos a publicar como libro. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. 3. se caracteriza. núm. pese a todo. 2. 72) . Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. 1973. En segundo lugar. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. novohispana. hace apuntamientos teó ricos. 1973. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador. de las ideas y alguna otra que se me escapa. Secretaría de Educación Pública. Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. 339. social. los materiales que forman este libro aclararán al lector. específicamente. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. La propia revista. ensayos.

de los trabajos citados. enero de 1961. de Enrique Florescano. Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. núm. pp. "Notas sobre la producción histórica en México". "El joven historiador ante las generaciones''. tales como la de Patrick Romanell. núm. Para una información más abundante. 3. El Colegio de México. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. el de Edmundo O'Gorman.pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. Panorama actual de la filosofía en México. Filosofía de lo mexicano (México. en su entrega 23. Muy sugestivo es el de Luis Villoro. 29 . Twelve Mexicans". aparecido en la revista The Americas (vol. época. XVII. "Cinco años de historia en México". también citado. 1954) y. 43. se publicó en Deslinde. Además de éstos. "Theory of History. pp. aparecido en Historia Mexicana. La formación de la mentalidad mexicana. 1960). Revista de la Universidad Veracruzana (2a. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. julioseptiembre de 1967. Fondo de Cultura Económica. 525-547). Por su parte. Otras visiones de conjunto. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. publicado en La Palabra y el Hombre. 1910-1950 (México. es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. 223-239). de Abelardo Villegas. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy.

ALFONSO CASO. El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia.) 1. da lectura a su Ponencia. después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones. Cinco años de historia en México. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras. el relato de los antecedentes de dicha junta. abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. núm. El licenciado Edmundo O'Gorman. (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman.TEXTOS 1. al final. tomo X. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). 20. UNAMUNO. 245-272. octubre-diciembre de 1945. 25 . Primera sesión: El señor Rubio Mané.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. pp. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas. Iª parte. se celebraron en El Colegio de México. EDMUNDO O'GORMAN." (La agonía del Cristianismo.25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. durante el mes de junio de 1945. titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras.

comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. es un puro accidente. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. hostil a la tradición. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. al igual que la Luna. siempre el mismo. desde Aristóteles y aun mucho antes. precisamente. invariable. Ahora bien. [34] ajeno. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. Se trata. Esa postura. fundamentándola en idénticos supuestos. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. de un pasado cualquiera. eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo. 3. en cuanto tal. ya lo vimos. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. se dice. a su vez. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra. por ejemplo). conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. no obstante. ha perdido. se verá que el pasado humano. porque. de nuestra vida. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. de la naturaleza de la piedra. recientemente celebrado en México. 2. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia. La postura tradicional que. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. le es 34 33 pues. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo.señor Silvio A. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente. En eso. resulta una realidad independiente de nosotros. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. como todas las épocas llamadas de crisis. he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. le es radicalmente indistinto. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. aunque claro está. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. Nuestra época. previo o invariable. previo. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. y en efecto. estático. En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. estático. en términos generales. En suma. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. en suma. la postura contemporánea. como si se tratase en esencia de un mismo concepto. pero no de "nuestro pasado''. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia.

sino "del pasado". y. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. Para la tradición. 4. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia. nosotros somos lo que somos. Consiste aquélla en una visión del pasado humano. La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. al ser del historiador. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. Aspira. es decir lo que ese hombre es. no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". En efecto. referencia a nuestra vida. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. pues. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. más verdadero el conocimiento del pasado.hombre. La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. por eso. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. puesto que el pasado es una realidad independiente. el pasado humano no es un pasado cualquiera. o lo que es lo mismo. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. una mentira radical que. en definitiva. más completo. lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. 35 datos averiguados. por eso. suyo entrañablemente. en lugar de ser una realidad . de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. Cualquier omisión. de "su pasado''. según se mostró ampliamente. con notoria violación. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico. es lo que le ha pasado al hombre y. sino suyo en cuanto que involucra a su ser. como dije. y más concretamente. Pero lo malo. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. entre otras cosas. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. inconsciente o no. son de su propiedad. todos y cada uno de los hechos del pasado. pues. Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. No se trata pues. produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. y en consecuencia. En una palabra. en cambio. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. que es "nuestro pasado". desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. Lo decisivo. es decir. de un pasado cualquiera. Pues bien. que es para nosotros la verdad radical. porque conocer algo es siempre referencia al presente. Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. es ya una selección indebida. intencional o no. sea cual fuere su contenido. de la exigencia de su estricta imparcialidad. totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. El pasado humano. es que esa verdad no es una verdad. ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5.

. "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. Ahora bien. A diferencia. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". es decir. previo e invariable. si se admite que la realidad radical del hombre es su vida. el Cuarto Evangelio. y en definitiva los más verdaderos. en nuestra vida. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. nuestra verdadera realidad. el más parcial de todos los conocimientos. también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. los más históricos. que es un conocimiento producto de una selección. sino que va siendo. búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. se consideran definitivamente conocidos. que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. precisamente. Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es. sino que será el método narrativo. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". es 6. son efectivamente los más importantes. inhumana. de nuestra vida. He aquí un ejemplo que ilustra. Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. Esta visión auténtica. Por lo contrario. consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. en el sentido idealista y personal. pues. una vez "descubiertos". por eso mismo. En efecto. que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. en cuanto que lo es. eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. pero en el sentido hondo. visión que sólo es válida para ella. estático. . y si concedemos que el pagado humano existe. o lo que es lo mismo. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. Podemos concluir. que los otros tres. nos enfrentamos con un espectáculo .ajena a nosotros es nuestra realidad. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. en que brota de la referencia a nuestra vida. Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. "El hombre". bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo. pues. el conocimiento selecto por excelencia. 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. VII). sino que el hombre vive". pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. hay que admitir con franqueza. el simbólico. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. es un hecho.

si vemos lo que realmente vemos. por lo mismo. escribirla desde su punto de vista. Con la meditación y. porque nadie puede saber por dónde va a salir. la historia de su pasado. por lo menos en algunos casos. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. de ese hecho. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. Sin embargo. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. no se cierra el espíritu a las . y nos reservan muchísimas sorpresas. por razón de ideas. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. El historiador no puede usar la hipótesis para nada. Es decir. en efecto. es verdad verdadera. verdad que. no puede ser. aunque lo pretenda. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. Vemos. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. cada generación pronuncia su verdad. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado". es decir. YO soy. a través de los años. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. pero naturalmente. y por lo tanto. desde su peculiar situación o circunstancia. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. la verdad que hoy puedo conocer. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. las ciencias de la naturaleza en general. con el aumento de la responsabilidad. un hombre ya casi del pasado. que no por filosofía. no obstante. pero además. la postura contemporánea tendrá que admitirse. y lo he pensado por experiencia. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. pueden usar las hipótesis. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre. ni anteriores ni venideras. Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. y es que las ciencias de ese género. la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja. pero que. entonces. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. su realidad vital. de ese hecho histórico innegable.singular. vemos. la verdad de otras generaciones. si en cambio. En primer lugar yo he pensado siempre. La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. tendrá razón la escuela tradicional. por lo tanto.

El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. de la objetividad. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío. En sus últimas etapas. Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. Usted fundaba esta opinión. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. La objetividad consiste en que. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. sino en el mismo historiador. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. Además. o su juicio. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. no se presente sino lo que ellos están diciendo. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. un historiador ve los documentos y escribe su historia. Ahora. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez.nuevas ideas y a los nuevos movimientos. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. 41 EL LICENCIADO O'GORMAN. para el cual cuenta con la ley. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. el historicismo y el cientificismo. el doctor Francisco Barnés. monumento. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. se pasó al problema del concepto de la historia misma. que derivan de doctrinas opuestas. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. en tanto que hecho histórico. y de la honestidad del historiador. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. . Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. que ese es el fundamento en el oficio histórico. en el hombre que merece ser juez. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. en dos momentos diferentes de su vida. etcétera. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. Y no sólo entre dos historiadores. pero otra persona con la misma buena fe. Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos. etc. [Cf. La cuestión capital de la objetividad. sino que el hecho mismo ha cambiado. no prefijando ningún juicio sobre su ideología. tocó un punto que me parece de toda consideración. Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. el doctor Gaos y el doctor Medina. también el doctor Kirchkoff. No sólo difieren a veces las fuentes. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. infra. en otra 42 Éstas son. los documentos. Del problema de la verdad histórica. ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. en definitiva. y que se incluye en el lugar correspondiente. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto.

El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea. . y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. no es un problema histórico. nos quedan pues las otras dos. Todos estamos siempre apunto de errar. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. es decir fuera del espíritu. 6. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. la de acertar y la de errar. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico. en materia histórica. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. mimetismos de ataque y de defensa). Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir. los llamaríamos propagandistas. un país. un aspecto social. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. para saber si el historiador acierta o se equivoca. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. 5. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. 43 aparente de machos en celo. sino filosófico. 8.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. sino que mienten. 7. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. es cuestión epistemológica. pero con el fin de poder fijar un criterio. Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. él está siempre en actitud de mentir. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. ya que los otros. por lo que se refiere al historiador. que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. con relación a la verdad. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. que es lo que podríamos llamar objetivo. 3. no hay hechos interesantes. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. usando y aun abusando de la posibilidad de mentir. no podemos decir que se equivocan. y se vuelve crítico. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. 4. errar y mentir. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas. no es posible actualmente un historiador universal. una cultura. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. Eliminada la posibilidad de mentir. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. Es indudable que el problema de la verdad. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. los que alteran los documentos o los publican incompletos. que no escriba Historia. tres posibilidades: acertar. En primer lugar. una época. etc.

es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. como causa determinante de la Conquista. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades. en su inteligencia para percibir el hecho. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. y frecuentemente es contradictoria. una ciencia o una técnica. contemporáneos o posteriores. día de San Hipólito. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. no es histórico). el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. 10. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. o como creían los cándidos cronistas. Supongamos que se trata de determinar una fecha. como dice Torquemada. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas. y comprobar si ocurrieron o no. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. por último. una cultura. con su facultad de selección y con su sagacidad. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente.9. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. día de Santa Clara. podemos considerarlo como verdadero. un pueblo. 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes. en su interés al relatarlo y. Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. simplemente para fijar el hecho histórico. es la tarea a la que se dedica el historiador. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. marcará la personalidad del historiador. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. representada por los caballos. por último. ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. la relación de este hecho con los otros pasados. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. Vemos entonces que. de la . pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. en su cultura. 11. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. Cuantos se han dedicado a escribir historia. el historiador establecerá una cronología. en contra del imperialismo azteca. si son varias. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa. en la autenticidad del documento. o si se quiere como punto previo. o el intento de Velázquez que. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico. montado en un caballo blanco. Supongamos que el hecho en cuestión. ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. aterrorizado ante los presagios. el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos.

Y si digo un esquema. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. en su época. volvemos a comprobarlo. pugnar por la imparcialidad. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado.importancia que tenga esta causa en él mismo. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido. de clase. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. en su clase. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. a la moda victoriana. la mejor historia es la crónica. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. casi inexplicables. en su cultura? Un hombre sórdido. debe creer que ha acertado. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió. es sólo probabilidad. si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. o juzgará con los prejuicios de la época. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. un hombre. quiéralo o no. Todo historiador. sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. que no se escribió con el fin de hacer historia. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. pero precisamente por eso. prejuicios o intereses. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. por la objetividad. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. El cronista tiene las mismas ideas. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra. el acero y el petróleo. 13. las juzga. serán para él incómodos hechos históricos. de la cultura a la que pertenecía el rey. Y será gran historiador si logra hacerlo. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. de cultura. No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. el que oscurece las pruebas. de nación. indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. una acción y hasta sobre él misino. ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. es objetivo. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). más que concebir. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. de la clase social. pues esto nadie puede afirmarlo. y gran psicólogo. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. Su obligación es creer que lo ha conseguido. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. sino . a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo.

realice el deber de ser. cuando se repitan las mismas condiciones. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. tan concreta. de personal. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. derecho. si queremos insistir sobre su actividad concreta. pero nuestras preferencias 49 históricos. si no coinciden con un amplio interés humano. tal es la misión del sabio y la del historiador. es en suma el que esquematizando el hecho histórico. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. los grandes hombres. como la de todo conocimiento. Si queremos considerar que su actividad es abstracta. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. y lo transforma en un caso particular de una ley. el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. tan personal. que volverá a 50 individuales serán pueriles. la economía. y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. La rosa es un objeto de ciencia. el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". es decir. por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. nunca más volverá a presentarse. trata de descubrir en ellos causas permanentes. la guerra. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. sin divorciarse del ser.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. provoquen resultados siempre iguales. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. 14. que es histórica. ¿Cómo los hechos históricos. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. puesto que sólo vemos en ella lo general. la raza. porque la causa es tan compleja. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. que al igual de las causas físicas. Su misión. usamos el método científico. El historiador que da profundidad al presente. a esta simple frase: "nacieron. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado. factores constantes. sufrieron. para hacerlo inteligible. no nos interesan. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. de acuerdo con el principio de causación. modas. lo abstracto. es servir al presente y al futuro. la religión. Sólo que en la historia. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. y podemos también reducir la vida de los hombres. en la historia es una esquematización del hecho histórico. cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . Él desea explicar el presente en función del pasado. costumbres. Esquematizar el hecho para entenderlo. murieron". Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. virtudes y crímenes. que no pueda explicarse por su historia. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. religión. es el político. es decir. En uno y en otro caso. le hace perder lo que tiene de concreto. Por último. llamémosle sociólogo. diferentes. sino de nuestro interés humano. llamémosle político. política. como decía Anatole France. menos que en ninguna otra parte. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. el principio de la causación nunca se realiza. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender.

cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. por la realización íntegra de lo que es humano. la tiranía. de un país. 1os sujetos. Pero si se trata ya no del hecho histórico. como en general entre los distintos hombres. Pero ni las distintas realidades históricas. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma. La lucha contra sus enemigos: el hambre. sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. el hecho de que se comunican y entienden. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible. Nos parece ahora descubrir que la historia. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. pugna por su propio bien. inmutable? Así formulada. la miseria. naturalmente. pero sus diferencias. Entre los distintos historiadores. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. a pesar de todo. quizá. por la afirmación de su personalidad. contra la injusticia y la tiranía. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. ¿Hay alguna verdad no formal. sino de su explicación y valoración. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. Es la suma de los anhelos individuales por ser. no lo entenderíamos. el método histórico y no el científico. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. por eso lucha contra la miseria y la explotación. ni siquiera los distintos historiadores. pues. La cuestión sería. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe. no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. Resume su punto de vista. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. pues si fuera completamente sui generis. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. la ignorancia y el fanatismo. considerada en grandes periodos. nos llevan a emplear. el miedo. sino inmanente a su propia naturaleza. incluyendo. eterna. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. lo que justificará. de una época o de una cultura. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. Puesto que es un ser consciente. Y éste es. incluyendo nuestro propio espíritu. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. la pregunta es exagerada. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. la explotación. nos sirven para entender el hecho. expresado en la sesión anterior. 51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. sería inútil pedir una objetividad absoluta. sin el cual sería imposible. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. para conocerlo. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. que son actividades subjetivas. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto. de las que no podemos prescindir. siquiera parcialmente. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. ya sea que se trate de un hombre. En cambio.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. es una pregunta ingenua. No. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva.

La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. jurídica y una serie de instituciones. no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. una relación de desarrollo. Me parece que se ha presentado una idea que. qué son esos famosos hechos de que se habla. Por consiguiente. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados. pero esta continua aproximación. la tradición. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al . es decir. La repetición absoluta de acontecimientos. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. dentro de determinada característica. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. para usar un término concreto. al dar término a la lectura de sus notas. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. que es exactamente lo que queremos saber. Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. por desgracia. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. 53 la última vez. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. Así. claro es que no existe. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. y por otro. cada uno conocido por otros hechos. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. espero que vuelva a tratar este punto. En general. etc. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. estructura social. dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual. de la objetividad. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea.. para mí. es bastante peligrosa. pues me parece una idea muerta. cuál es la finalidad de lo que hacemos. es que la idea de la imparcialidad. o lo mismo en otras sociedades anteriores. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. por causas y efectos. EL DOCTOR KIRCHKOFF. El doctor Caso manifestó. En este sentido. Pues lo que necesitamos es encontrar. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento.

de materia prima. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura. De hecho. a la seguridad de los métodos empleados. definitivo. tendencioso. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad.acontecimiento. penosamente. de un plumazo. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". a la que se acude en busca de datos. imparcial. todo lo que las ha precedido. en un brave. según el pretende. 56 de la vida. es siempre sólido. El historiador sigue viviendo hoy. con todos los peligros que ella supone. E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo. que los hechos hablen por sí sólos. bien documentado. que insisten en ser los últimos en enterarse. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. según ella. en dejar. En vez de aceptar que cada época humana. a la exactitud y minucia de sus técnicas. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. Pone así a la historia. La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. serio. después de todo— consiste en no existir. acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas. sistemas económicos. impreciso. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. new world. la literatura y las bellas artes. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. subjetivo. frente a la época histórica. y. en todas partes. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. de dos maneras distintas. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. plenitud y madurez científicas. formas de cultura. un trabajo malo es superficial. la nivela y unifica. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. en el mejor de los casos. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. la reduce por entero a la condición de fuente. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. exhaustivo. como él dice. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . y de las que se esfuerza por salir. en diferentes momentos de su historia individual. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. en la mayoría de los casos. es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo. de hechos.

de la profusión de índices analíticos. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores. Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. sus fuentes. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. de un Carlyle. Todo esto es sumamente grave. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. son dignos de idéntica dedicación. claro está. sobre todo. en las guerras y revoluciones y. Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. El historiador científico no dice nunca. menos inquietos intelectualmente. metido en su oscuro rincón. en las grandes figuras históricas. Es el enano encaramado en hombros del gigante. de la abundancia de notas y bibliografías. de modo inevitable. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. pero que no pasan de ser repertorios. cree haberlo superado definitivamente. una vez más. pues lo considera un mérito más de su disciplina. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. la interpretación más. en cualquier historiador que le haya precedido. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. De aquí 57 y la síntesis. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. porque mete a la historia por una vía muerta. que considera torre de marfil. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. en lo instrumental. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. sobre las ideas que en él se encierran. de un Michelet. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. que serán su materia prima. . que si descubre algún error. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. objetiva y desinteresada. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. a los que estuvieron anotados por la tormenta. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. de un Macaulay. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. de su aportación para nosotros. sobre cuál es la índole de su mensaje. que él renuncia a la elaboración. El historiador científico. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia.prejuicios. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. Para lo cual tendrá que acudir. por pequeño que sea. más apocados. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación. amontona datos y más datos.

el auge que ha tenido entre los . tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo. inmutables. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. como ellos pretenden. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. traiga". Si ha de haber sistema. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. se me dirá. pero. si no. ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía. mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. En el propio Ortega. por ejemplo. que son inefables. devenir. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser. lo que es peor aún. a la literatura y. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. le responden. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. En los seminarios de historia. ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. en forma única. Véase. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. un creador. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones. es marchar en el vacío. "Señor. es que el individuo es algo anecdótico. sin pintores y músicos y arquitectos. como ellos. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. a la vida. ¿ Qué historiador científico. sólidos. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. no se hace. según las personas que los manejan. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema. De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales. cuando la historia es toda cambio. como la ha denominado Ortega y Gasset. sino que sus lenguas son múltiples. lo que Ud.

que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. lo que había vivido. porque nos presentan la historia como arte. Que lo digan. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. Hemos perdido espontaneidad. sin pensar en notas ni bibliografías. de trabajo en la cadena. En realidad se trata. antimilitarista. en algo entrañable. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. como algo superficial y episódico.científicos. como si las instituciones no las crearan los hombres. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente. las guerras y revoluciones. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. sino todo lo contrario. desde Herodoto y San Agustín. con palabras de Croce. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. progresista. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. Y sin ir tan lejos. experiencias personales. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. y cine nada tiene de única. es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. Habría que recordarle. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. si no. que se nos ha olvidado que es preparatorio. No todas las 62 históricos. es en zonas que no interesan a la historia. Tanto. determinados hombres. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. Es reflejo de una época racionalista. Estas ideas. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. mecánico más que científico. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. dadas determinadas condiciones. el que estos hechos básicos de la historia. liberal. hasta los corresponsales de nuestros días. y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. que es imposible de lograr. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. Sí la tiene —para mí. se despacharan con el nombre de historia externa. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. que se da por supuesto y que no se discute. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. . de la imitación de las ciencias culturales. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. éste y aquél y el de más allá. No son malas las catástrofes. se convirtieron en creencias. la historia de las instituciones. que el ideal progresista. añadiríamos nosotros. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. Por si no estuviera aún suficientemente claro. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. laica. como todas las ideas cuando se arraigan bien.

es una noción categorial. documentos. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia. que la interpretación. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. rica. 63 directorio de teléfonos. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . de la realidad. sea intensa y rica. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. E L DOCTOR G AOS. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. que se nos señala como especialmente peligrosa. El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. Por ejemplo. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. En realidad. este punto fue el que originó el debate entero. puede ser entendida como categoría causal. Sobre estas cuestiones tomaron . su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. después de todo. Hay. ¿Para qué publicar. forzosamente parcial. de tipo declamatorio. sino sus virtudes. naturalmente. según los lugares y las épocas. y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. pero nunca dará agua un cauce seco. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina.He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano. o de papeletas referentes a ellos. Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. como lo son las historias de la filosofía. Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. el punto de vista no son sus pecados. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. en estos países de la América española. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. la elaboración. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. multiforme. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. Se puede canalizar un torrente. pues había desde el principio manifiesta discrepancia. ¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. en el extremo opuesto. la selección. la literatura y el arte.

"científico". . núm. 481-508.la palabra. el señor Arnáiz y Freg. Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. Así. pp. 66 existe efectivamente. la palabra "historia" designa la realidad histórica. JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1. Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. abril-junio de 1960. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. el doctor Kirchkoff. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". los documentos y los monumentos''. en los sentidos correspondientes. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". el doctor Isso Brante Schweide. 2. IX. vol. posible. la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. como el estudio filosófico de la Historiografía. sin embargo. Lo mismo resulta. por tanto. Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. En una frase como "la historia es un proceso milenario". en sentido estricto. historia se funda en la tradición oral. una Historiografía de la Historiografía. preferible emplear la expresión "lo histórico". ya a una parte cualquiera de esta realidad. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término. en cambio. en el sentido más amplio posible. la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. como consecuencia. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". mutatis mutandis. y 65 2. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. 4. además el doctor Caso. En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. el licenciado O'Gorman. la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien.

evoluciones y grupos mismos.3. Los orígenes y evoluciones que . En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. de los vegetales y animales y el origen del hombre. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo. Thyssen. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. del sistema solar. una bibliografía de libros del género II: género III. Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. 7. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. 5. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. pues. J. o del género literario. pero este género es sumo. a abarcar una Filosofía de la Historia. evidentemente. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. por ejemplo. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. lo histórico. Por fortuna. a su vez. y por esta misma Tazón. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. de que se trate. De este género son estas notas. por tanto. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. no sólo del origen y evolución del universo físico. 4. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. por ejemplo. La Filosofía de cualquier ciencia. no de los grupos. no los grupos tomados como constituidos. en conclusión. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede. ahora bien. Historia e Historiografía: género I. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. este proceso no puede continuar. y de cualquier género literario. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. griegos: género I. 6. vegetales y animales y de las distintas razas humanas. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. a estudiar el objeto de la Historiografía. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones. no los grupos. de la Tierra. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía.

el hombre y los animales superiores. En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. "la evolución natural". son los seres comprensivos también por excelencia. Estas obras. El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares"— de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". histórica. "Expresión es. unidades de expresión verbal escrita de orden superior. Las unidades últimas de la Historiografía. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. ser al que se puede llamar. sin embargo. 10. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. se divisa como tal en forma concluyente. Estos mismos seres. para abreviar. Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. se distingue corrientemente la "historia". las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior. el político. por una parte. son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. las obras historiográficas. Estas proposiciones. Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. el "comprensivo". El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. de la expresión en general. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. La situación tiene. 1 1 . 13. para abreviar. la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. en sus relaciones. a saber. por otra . 12. a secas. propiamente. son unidades últimas de expresión verbal escrita. una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. Pero como. 8. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal.se acaba de mentar pueden llamarse. diplomático y bélico. como todas las de la misma índole. justa y paradójicamente en el momento subrayada. en la actualidad. son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. La realidad. y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. de "historia natural" e "Historiografía Natural". a saber. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". lo expresado 69 en que el conjunto. en todos sentidos. todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. De la "Historia Natural". apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. respectivamente. Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. y más por excelencia aún la palabra oral y escrita.

en cambio. imposibles. Simplemente. humano o animal. de los objetos metafísicos y. esto es. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. y esta situación será lo expresado. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. En suma. las situaciones en que se concreta esta convivencia. 16. y por el objeto designado por aquél a éstos. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. o lo que es lo mismo. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido. en total. Ambos supuestos son. el objeto que sea. puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. de los objetos ideales. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador.parte. quizá. en parte. significa un movimiento o estado psíquico del animal. son más propiamente las almas. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. La situación estará. desde luego. que existen objetos puros. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. uno y otros con toda su vida y personalidad. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. 14. por otro lado. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. pero aunque fuesen posibles. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. por lo menos. Un grito. si no es que de toda. por un lado. Ahora bien. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. además. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. 18. animales. los espíritus puros. no serían deseables. la del primero significada a los segundos. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. de los objetos psíquicos y. en realidad. u hombres y animales. Este imperativo supone. pues. un grito animal. 17. pero no designa ningún objeto. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. En la Historiografía. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. lo expresado es lo histórico. 15. los objetos ideales y los valores pudieran . pero con arreglo a lo dicho escritas. por la palabra expresiva. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas.

que aunque el mencionado imperativo fuese practicable. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. en particular. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. Lo histórico es el objeto de la Historiografía. y el predicado. con gran probabilidad. Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. "Clavijero". por lo menos. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. a que se refieren las notas inmediatas. que es un nombre propio. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". Pero incluso es posible. ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. respectivamente. "es". en realidad. muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio. y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. sin embargo. más o menos inconsciente. más o menos involuntaria: la ignorancia. siquiera. del que se predica casualmente otro proceso. los que. en todo caso. ante todo. en definitiva. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. 73 21. que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. con su forma verbal. por lo menos. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. lo pasado. en general. por ejemplo. Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. el historiador no puede proceder a nada. 19. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. Histórico parece ser. 20. son. Uno y otro tienen ciertas notas en común. esencialmente imposible lograrlo. La índole de esto. un sustantivo. por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. Como las proposiciones en general. y. según lo apuntado en las notas .no ser sino productos o creaciones de esta conciencia. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. 22. sino por ser. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. simpatías y antipatías. puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". sea por la naturaleza de las cosas en general. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. 23. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. si no es que también de sentimiento y hasta de acción.

24. Los criterios de selección que los historiadores aplican. en esta segunda dimensión. además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador. lo histórico oscila entre la creación y la repetición. Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura. de creación. en lo humano. por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. historia > Humanidad. incluso así en su situación también presente. el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. aunque la realidad es que. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. incluso la de la vida. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. son cardinalmente tres: el de lo influyente. el de lo pasado que no ha pasado totalmente. en todos los casos. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz. no sólo normal.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. 28. historia = Humanidad. que sigue presente en lo presente. En cambio. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. tras una interrupción. lo decisivo. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. 27. selecciona un tema. reproduce o reitera algo anterior. el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. con lo futuro. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. no todo lo pasado es igualmente histórico. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". En realidad. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. 26. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. algo temporal. y el de lo persistente. en el sentido más propio de la palabra. lo permanente. La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. con el movimiento del tiempo. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. es su subjetividad presente. más o menos consciente y distintamente. Lo histórico es. pues. también en general. Ahora bien. en general: lo "memorable". sino esencialmente. y el historiador no puede menos de seleccionar. Hay que distinguir entre esto último y lo que. En todo caso. La aplicación extrema de este último . 25. Por estos motivos está la Historiografía. pero más en tal caso que en ningún otro. o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado. en mayor o menor grado. en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso.

más a fondo. crítica. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. crítica. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. al menos en parte. y también modificándola. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. arquitectónica y estilística. heurística. evolución. de entrañar. comprensión o interpretación. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. 33. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. pues. sea por influyente. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. a lo general. por debajo de éstas. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. categorías selectivas y axiológicas. 34. como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. por imprecisa que aún sea. La Historiografía no puede menos. por representativo o por permanente. temporalidad. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. sea rigurosamente individual o individual colectivo. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. en casos. lo inmutable. es lo importante o lo valioso. explicación. cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. rigurosamente individual o individual colectivo. sino que debe entenderse la recolección y. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. 32. individual. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. colectivo.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. 29. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. Lo individual. 31. desde que se le ocurre. el tema a que la dedicará. se aproxima a lo nuevo en absoluto. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación. lo persistente y lo reiterativo. reconstrucción o construcción o composición. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. y expresión. pasado. más o menos explícitamente. 30. o si se prefiere llamarlas todas en griego. quizá sólo vagamente. Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. y lo general. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. Lo memorable. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . pues. lo intemporal. lo que da siempre un aire más científico. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. consiste la Historiografía. etiología. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. hermenéutica. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. Es que lo histórico oscila entre lo individual. sobre todo ante el profano. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. creación y repetición.

36. De hecho. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia.monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. 35. la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos.. pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. y quizá principalmente de éstas. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. como en el caso de ciertas monografías. en efecto. Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". hasta. hasta las de reconstrucción y expresión. ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. 38. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. o es. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. por una doble comparación. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca. De acuerdo con esto. Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros. La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse. Pues. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía. La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera. El historiador debe .. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. Nunca. lo mismo abarca también el círculo de la crítica. un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. y esto en realidad. Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. 37. en definitiva.

39. Desde luego. por toda labor historiográfica. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. antes bien cabria otro tipo de explicación. donde se pretende. Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación. 41. porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. a saber. reconocida por el pensamiento griego. No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. verbigratia. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . . fundado en la fe en Zeus Pater? . Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. final y eficiente. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente. el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. Del problema de la explicación en general.esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. en este punto fundamental. La comprensión historiográfica es. . en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. . pero también en el sentido de la psicología científica. En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. un cristiano de hoy. De haber leyes en la historia o la Historiografía. por ejemplo. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. no es sino un caso particular. por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. necesita el historiador ser psicólogo. y aún más en especial. comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época. sino también sociológica. por ejemplo. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. por ejemplo. estilístico. "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. sustituyéndola por el concepto de función. y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. de la explicación por las causas formales. formal. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. como cuando se trata de "comprender" el arte. Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. en aducir las cuales consistiría la explicación. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego. así también comprende con ellos. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. . o por relaciones de paralelismo. sobre la unidad. sino implicada. 40. 42. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. como la comprensión en general. en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. relaciones todas que serían de índole funcional. tan sólo más o menos explícitamente. bien que relevante. material. Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo. en lugar de "explicar" causalmente.

en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. Donde no haya predeterminación alguna. Las Historiografías de la política. la religión. el arte. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres. por ejemplo. por ejemplo. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas.relaciones. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico. no habría auténtica previsión ni predicción. .. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". la filosofía. 43. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía. sin solución de continuidad. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. de ser cabales. Ahora. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. 44. es verdad—. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. y aún de los hombres en general. Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. la literatura. se extiende. hasta los menos "ideales"'. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. acerca de las mismas tierras. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. 45.. no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo. y las leyes de la historia o la Historiografía. de haberlas. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general.. la necesidad y la libertad. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad. el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. 46. etc. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple. por tanto. 28 y 31. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros. No hay. sobre el proceso así de la contingencia. al empeñarse —inconscientemente. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás.

y a las del artista literario en especial. 49. músico y loco todos tenemos un poco".—. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. sino también de filósofo. Así. Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. Ahora bien. la Filosofía de la Historia. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica. desniveles históricos. Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico. de las anteriores operaciones. . conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. No sólo "de poeta. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. . La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. . 50. por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía". por decirlo así. económico. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. ni pura sinrazón. sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. incluso a todos. rememorativa. Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. en el sentido de la nota 33. La conclusión sería. construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. La reconstrucción.47. A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. ante todo. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. . Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . racial. como. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros. Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. 51. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. por una parte. sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. 48. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. explicación y composición historiográficas. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. La historia no parece ser razón pura. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo.

o lo que es lo mismo. demostración o fundamentación. sólo son cognoscibles. pues. definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. a nosotros mismos en parte. resumida en las notas anteriores. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. 52. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. respectivamente. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. sino al par de la idea de la ciencia. 53. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. la Alquimia. que actualmente no se consideran ciencias. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. 88 . Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. 54. particular o singular.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. la Magia. que abarcaría. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. de la verdad o el sistema de verdades. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. muy general. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. la Cábala. En este sentido 55. Plantea. por todo sujeto posible. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología. Es la noción que se expresa cuando se habla. particulares o singulares. En suma. pero en todo caso igualmente. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas. que fuese muy importante. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. una pluralidad de proposiciones más especiales. muy amplia. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. Esta verificación es la prueba. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. estos muebles. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. 56. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. no sería ciencia —a menos se ocurre. por verdadera que fuese. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. pues. como se hace corrientemente. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. derivadas. esta sala. La verdad es. La percepción sensible en el primer ejemplo. por la naturaleza misma de las cosas. Es que no son verdaderos. Una sola proposición. en cierta forma. ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido. Hay realidades que. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. siquiera en potencia. Por ejemplo. en su sentido más propio. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. directa o indirecta. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. en efecto.

más que nada. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. Se integra de partes que van desde las más abstractas. . Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. 61. 59. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal. La validez personal. puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 . hasta la concreción total. en general. por otro. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. entre ello las personalidades. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto. 60. Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. las humanas personalidades. las nociones del sistema. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. únicos posibles. El conocimiento y la verificación indirectos. los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. los hechos de la experiencia mística con sus objetos. por un lado. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. 58. y las memorias. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. en absoluto. que no universal. pues. como las que son objeto de las Matemáticas. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. no universalmente válida. En la medida en que lo histórico es lo pasado. . universal. entre los cuales los más individuos son los humanos. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. de la verdad. o que. La realidad es a la vez una y plural. Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal. son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. o no serán universalmente válidas. la autobiografía y la biografía. incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. 57.de conciencia. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. Las obras historiográficas pueden. cuando menos. de su verdad. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. en todo caso. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. 62. la crítica y la interpretación. Por la misma razón. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. Por consiguiente.

no sólo los historiadores historicistas. sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. de la visión de la propia vida en este caso. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad. se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. La concepción de la Historiografía y de su objeto. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. parte de la realidad. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. cuanto. en la unidad de ésta tiene un límite. lo histórico. sino hasta los más antihistoricistas. Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. con la Historiografía. pues. al ser algo así como la Historiografía del individuo. Por consiguiente. La biografía está en tan estrecha relación. aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. a su vez. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. 2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. por otra parte. En realidad. en que la validez personal. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. por una parte. se comportarán como dice la concepción. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. 64. sino historia.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. con la autobiografía. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. En verdad. 63. pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. al menos en parte también. 91 . es singularmente notoria. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. por lo individual del objeto. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. cuanto una colección de trabajos subjetivos. no dejaría de participar de su unidad. 65. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal.

lo sé. prescribe. una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. pp.. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas. sino los que el historicismo describe. y quizá hasta se deba. sino.92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. son sumamente comprometidas. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. muy al contrario. El Colegio de México. que se descuelgan como caídos del cielo. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo. *** . al señalar el tema de mis conferencias. a sí mismo. Los resultados fueron y serán. 3. una curiosidad viva. no. en todos los casos.. aplicado. **** Universidad de Guadalajara. 1944. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. para dirigirse a un público al que no conocen bien. como debe. 308 pp. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. de nuevo. Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos. 147-130. Por consiguiente. RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros. La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. Yo he procurado adaptarme. Jal. México. Se puede. no vale sino parcialmente. tal vez. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio. Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. mayo de 1940.

la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. aportar mi experiencia traída de otras tierras. con un tipo de meditaciones que son. pues. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. esta incertidumbre. en cada caso. Naturalmente. lo que en Europa se había producido en los últimos años. de lo que la historia debe ser y no es. que México estaba de enhorabuena. Entre estos dos polos. que nada tiene que ver con las que se llaman. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país. Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . por lo tanto. en una palabra. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. Esta última persona dijo al principio. con exageración. Indicaré. podríamos decir. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. quizás excesiva. que no son muchos. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. pues. hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. claro está.opiniones. Quiero. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. Quiero hablarles. ciencias exactas. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser. se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. en parte. con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. ajustándose a ellas. personales. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia". pero el sentido era el que sigue—. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse. podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. con más o menos razón. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. Esta inseguridad. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. Yo no pretendo.

En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. No tengo a mano el libro de Bernheim. autor de un tratado de metodología histórica que. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. las psicológicas. lo experimentable. le dijeron muy despectivamen- . es decir. por último. procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. se estableció una gradación en las ciencias.do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia". lo mensurable. da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. Pues bien. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. según veremos— y. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". en conjunto. que sientan bien a todas las realidades posibles. Si esto es así. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. En realidad. que determinan de antemano. y siempre. no ha sido superado. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. hacer sus medidas y sus experimentos. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. verdades universalmente válidas. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas. que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. luego las biológicas. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. o el relato de ese hecho. confecciona trajes hechos. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. por consiguiente. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. aunque con más dificultad. la ciencia. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. especialmente en Alemania. Como sabéis. y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. Una misma persona. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. el historiador alemán Bernheim. país que dio las normas para esta clase de investigaciones. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. hubo que hacer cola. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. en este sentido generalizador. el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos. si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. y. ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia.

sobre todo. La pobre historia. no señor. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no. señor. el lenguaje se presta a esto. a establecer leyes. también aquí. decía la filología. Yo soy la historia. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. mediante su comparación. ¡A ver. que pretendieron suplantarla. podremos llegar. Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. bien establecidas. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. ¿Puedes medirlos? No. se encontró. por decirlo así. el arte. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia. el lenguaje. Pero nos encontramos. también la historia lograría el ansiado rigor. señor. Seguro que si reunimos datos suficientes. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. lo mejor es que estudiemos las estadísticas. con sus andrajos. la sociología. más eternas. en apariencia tan sencilla. .98 te. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. la historia. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. aguantando las impertinencias de unas y de otras. se decían unos. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. resulta complicadísimo para el pasado. como la Cenicienta del cuento. a ver lo que resulta. más rudimentarias? Hagamos antropología. y apelaron a todo género de expedientes. con su vejez de siglos. ni experimentar. no señor. estudiemos la evolución de los idiomas. Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. seguía trabajando. y podría establecer sus leyes. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. confusa. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. espera un poco. y ya verás cómo yo también soy la historia. E incluso le salió a la historia una hermanastra. Entonces. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. ¿ Puedes hacer experimentos? No. Para conocer los hechos en gran escala. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. Pues hagamos filología. con un poco de paciencia. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. que tan despiadadamente le habían rehusado. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. decía la economía: yo soy la historia. si la historia trabaja tanto y tan bien.

Es este un libro que todo historiador debiera conocer. limitándonos a exponer las ideas de Rickert. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural. Así. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. como algunos han postulado. se hallan reunidos por intereses comunes. ya caducado. ''para ése no habría historia científica. aunque lo acepte teóricamente. opuestos lógicamente. . Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. todas igualmente significativas o insignificantes. falte un nombre común. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. historia. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. el concepto del suceder singular. término que no es fácil de definir. pues si el historiador consiguiera. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. Efectivamente. todas diferentes. Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. Así. más significativos. diciendo que eso es . economía. o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. tal como lo determinó Kant. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. juristas. en la práctica de su trabajo. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo. apagar su personalidad. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu. . frente al concepto de naturaleza. sino también por los métodos que aplican. mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. la psicología. se alza el concepto de historia. Pero entonces. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. los teólogos. Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. lo están entre sí los físicos. Sobre ello insistiremos más tarde. Memos de indicar ahora. pero sin ningún interés histórico". Esto. en su peculiaridad e individualidad. historiadores. filólogos. los fisiólogos. en efecto. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. los anatómicos. se dirá. quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. Es decir. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. sino también formales. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. "es decir. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. que él propone y con el que siempre las designa. como. etc. es lo que se proponen algunos historiadores.100 Heinrich Ricker. Son dos modos de conocer irreductibles. los químicos. jurisprudencia.. no sólo por los objetos que tratan. sino constantemente individual— en su individualidad misma. por otra parte. Es decir. Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. pero está visto que muchos no lo conocen. en la historia entra todo. sino una insensata vorágine de figuras diversas.

ocurre siempre. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. la justicia. la nacionalidad. pero. y una especie de lamento sordo. si se lee el libro con mayor atención. en realidad. plenamente falsas. cuáles son sus propios puntos de vista. que el autor. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas. por ejemplo. como si se tratara de especuladores abstractos. una de las más fecundas de la filosofía actual. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. nótese bien. Son cosas éstas bastante complicadas. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. la ciencia. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento.102 cosa de los filósofos. Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. no es sino el juicio previo. Y. que viven perdidos en las nubes. considerándolos esenciales. tienen una importancia especial . y de él nunca podremos prescindir. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. consciente o no. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. Esto. Se me dirá. no hace juicios de valor. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. en determinados valores. la cultura. de su misma época o de otras distintas. seguramente. El historiador parte siempre de la creencia. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo. y escribe su historia en función de esta creencia. y da de lado a otros. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. diciendo que están faltos de interés. la historia cae en los peores extravíos. Pero. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. el país. desde un punto de vista determinado. primero. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. La historia —y esto es muy importante— no establece valores. sin la ayuda de la filosofía. Evidentemente. tal vez inconscientemente. sin embargo. el historiador tendrá que procurar descubrir. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. El historiador escribe. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. porque de lo contrario no comprende nada. También hemos de ver que. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. pero sí se refiere a valores. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. por los que sienten un soberano desprecio.

De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre. y en determinadas ramas de la historia. o de la música anterior o posterior a Beethoven. La historia.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. han tenido que dar marcha atrás. llena de sugerencias. por ejemplo. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos. como decía antes. Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. No se los debe mirar con sistemática prevención. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. catedrático de historia económica . o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana. Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. cabe en ella el estudio de las grandes personalidades. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura. sino en la manera de tratar un tema. la economía y la sociología. Y todos hemos experimentado. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. Pero como nosotros. Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert. que parte de conceptos individuales. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. Tal vez contemplados desde otro planeta. de vastas perspectivas. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. La historia de terminada ciudad. Según este concepto de la historia. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. o a una distancia de miles de siglos. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. Este trabajo es valioso y es sugestivo. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. que. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. sin duda. pues los conceptos de universal y particular son relativos. y los enfocan históricamente. por ejemplo. los hombres. ni descartarlos. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. en la del arte. Así. Postan.

y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido. claro está— y su estudio es concreto. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible. porque somos historiadores. Pero éste será el tema siguiente. Los historiadores. y así como la primera. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. del pasado.106 en la Universidad de Cambridge. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. se han dado plena cuenta de ello. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. no sólo en México. somos modestos. como la caridad. individualizador. por ejemplo. titulado El método histórico en las ciencias sociales. por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria. incluso en ." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. dada la limitación de la mente humana. empieza por uno mismo. tiene una justificación. que no resulta valida. que no puede predecir el futuro. como todo en el mundo. no está hecho. descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. esto es. es creación humana. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. como es lógico. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. absoluto. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. porque lo más grave es que la historia. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. sino en todas partes. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. una ciencia generalizadora. ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. Hay que advertir que esta actitud. Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. en suma. Esta segunda actitud no es ninguna excepción. es elaboración. Nuestra ciencia. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta. pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. Es la actitud. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. como ocurre.

sino típico de toda la ciencia de nuestra época. de personalismo. ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán. como es natural. llevó a muchos historiadores a la idea.108 las de calidad más excelente. una y mil veces. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. con la consiguiente estupefacción de todos. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. sino que. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. tanto más sólidas serian sus conclusiones. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos. de que cuanto más redujeran su campo de investigación. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. . consignando su peso. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. Frente a esta actitud es preciso insistir. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin. Sólo puede pretenderse esto. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. con un criterio que podría llamarse microscópico. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. la que aspira. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad.. sin un criterio previo de selección. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos. al ocuparse de un tema. de no meditar sobre los hechos. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. en que. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. Todos hemos conocido. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. etc. justa en principio. por ejemplo. toda hipótesis más o menos atrevida. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. en el mejor de los casos. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy. cuyo hallazgo interesa. a dejarlo totalmente agotado. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. color. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos. aplicando la investigación a temas muy reducidos. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. deficiencias y errores de detalle. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. sin preocuparse de más.

de documentos del pasado. El acopio de datos y su crítica no son. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. etc. naturalmente. desde que existe la historia en el mundo. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. Como los hechos. es decir. hechas. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. en nombre del progreso científico y del espíritu crítico. actas notariales. a las Cartas de Relación del conquistador. en presencia de un cierto número de materiales. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. en la mayoría de los casos. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. Como observa muy bien Ortega. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. al producirse. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. según nos dicen. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. por fuerza limitados e incompletos siempre. Nadie puede trabajar en historia. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. por ejemplo. no tiene más valor que el de un entrenamiento. que los historiadores objetivos prefieren. pongamos por caso. todos los historiadores. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado.110 El trabajo de investigación en los archivos. y muy grave. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. y han criticado esos datos. han reunido datos para escribir sus libros. Y no digamos nada de los documentos judiciales. colecciones legislativas. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. Lo que sí lo es. Así. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. en que se ha llegado. decisión. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. no se registran en ningún aparato automático. los comunicados militares. pues. Ya Herodoto. pero muy justo en el fondo. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. es querer suprimir en la historia el factor humano. su visión es siempre parcial. evidentemente. Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. Cada hombre. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. no existe. en el siglo y a. tachándolos de "parciales". además. a la pura y simple publicación de documentos. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. en las crónicas. toma de partido. ve una sola porción de la realidad. no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos. a partir de 1800 aproximadamente. y que no quieren opinar sobre ellos. pues. ninguna novedad. que son esencialmente compromiso. Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. c. algo exagerado.

puesto a describir lo que ve. que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. que es estudio de la v i d a humana. de las crisis históricas. es una ilusión el p a i s a j e . o nu o Todos sabemos -nos dice. Con referencia al problema de la filosofía. aunque el historiador no quiera. un paisaje. que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. ¿Tendría sentido que uno de los observadores. no es tal presentación de hechos. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. La perspectiva es. que llevan ya implícita. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". que inicialmente fu e injusta. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. Esta idea de la evolución lenta. aplicada a la visión de determinado objeto. una fisonomía propia. Su actitud. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano. como un paisaje. tiene i n f i n i t a s perspectivas. en su contemplación de los hechos históricos. No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores. Lejos de ser su deformación es su organización.lo que se entiende por perspectiva. pues. sino presentación de testimonios. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. Pensando así. Ya vemos hoy. claro está. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. Este último quiete hoy prescindir. y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. la perspectiva de quienes los contemplaron. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no. co m o en todo. No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas. las que parecían más sólidamente establecidas. pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. No quiere situarse. y por tanto sería f als a. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. naturalmente. En esto. pero con conceptos plenamente válidos para la historia. Busca a todo trance la neutralidad. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. no lo logra. por ejemplo. de todo hecho contemplado por la mente humana. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales. pues eso que él llama presentarnos los hechos. el no comprometerse. Y. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. Porque la historia. Pero es el caso que la realidad. de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. en su e s t u d i E l t e m a d e e s t r ti e m p o . uno de los componentes de la realidad." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. de documentos referentes a los hechos.

contingencia. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. y a es otra cos a . Así se llega. con los de la historia propiamente dicha. pasión. sino que hicieron historia: Lucas Alamán. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida. ni quiere hacerlo. Hay una determinada preferencia por los lemas. claro. Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. José Luis Mora. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. una simpatía al tratarlos. sino para un público más amplio. pero. hemos caído en el extremo opuesto. en cambio. Pero lo cierto es que no afronta. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva. la guerra las cogió por sorpresa. para hacerla compartir a los lectores.pueblos y culturas. Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. las instituciones jurídicas o económicas. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 . y a que no resueltos. al que debe orientar. naturalmente.. Si lo consigue o n o . Yo no creo. en esa fase precientífica de la historia. México tiene la ventaja. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas. las artes. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. inseguridad. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. según los científicos de hoy. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. Hoy. hoy tan despreciada. pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. de contar con una serie de historiadores de primera fila. en cambio.. ni en de la vida de las grandes personalidades. la narrativa. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. Antiguamente. donde no se había publicado. los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . por citar sólo los más importantes. el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar. y tiene que existir un calor. Hubo. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. Justo Sierra. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. no habían q u e r i d o opinar. por lo menos planteados. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. que no sólo escribieron. ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas. evidentemente. En el terreno de la historia de las instituciones. y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. se veía que son muy superiores los primeros. según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos.

el único posible. Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia. Las páginas se atiborran de notas. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. Para Trevelyan. Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. como el agua en los charcos. para comunicar al lector sus sentimientos. la obra histórica es esencialmente obra artística. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada. como el de Rickert. sino simple expresión de un sano sentido común. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos. indigesta. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. Este es el buen camino.vanaglorian de que su exposición sea aburrida. y sin simpatía humana la historia no puede existir. no se mueven como corrientes. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. pongamos. se convierte en arqueología. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español. Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. si queremos sacar a la historia de su marasmo. o en otras bibliografías. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. . El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. titulado Clio. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. . Su calidad fundamental está en el relato. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l . má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . que es él mismo un gran escritor. yo creo que puede suscribírsela íntegramente. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos. No es el suyo un análisis de tipo filosófico. de lo difícil que es la labor de historiador. vengan o no a cuento.mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra. a Muse. Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. por caso. en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. sino que están parados. ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan. Trevelyan se da perfecta cuenta.

de publicación de documentos. Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. cuando se les estudie desde el futuro. la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos. donde es un arma más al servicio de la propaganda. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. pero. No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas. Todo trabajo de busca de datos. pues. Ésta siempre puede y debe hacerse. la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. en efecto. y que. Esta es la verdad. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . más que un reflejo del sistema industrial. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. 119 120 . y. será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. nos presentan los libros de historia. encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. Ya pasó la época de las actividades "puras". Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. siempre se presta a nueva reflexión. Para él los grandes historiadores de la época actual. en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores. ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. los resultados serán fatales. no obstante. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas.campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. afirmar. si renuncia a hacerlo.

de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales. sobre todo. estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o. en efecto. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í . como no podrá menos de advertirse. quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. y. a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. la ciencia historiográfica. En c i e r t o se n t i d o . ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. la ingente realidad a que alude esa palabra. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. quizá. a ella se lo debe. como meta final. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. pp. Fondo de Cultura Económica. han luchado tantos esforzados espíritus. En ese deslinde decisivo estriba. En todo caso. Anuario de Filosofía. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad.4. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. . 233-253. e idea de la historia. 1956. como Job con el Señor. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia. la solución de aquel problema tradicional con el que. El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. Tal parece. ¡Pues. de n o ser t a n de músi c o s . si en algo atina alguien. 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. en definitiva. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que. año II. México. Impulsado por semejante motivación.

puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l . que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos. sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. En efecto. pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . a decir verdad. por una parte. se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. en definit i v a. voluntad divina.En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia. hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto. error felizmente superado por el presente en turno. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. naturalistas. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). es porque. Semejante modo de concebir el discurso histórico. Pero. La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad. por otra parte. generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. provocar una nueva problemática. 2. l e y moral. meta final postulada por algunos como asequible. Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva. las cuales. garantizar el punto de partida y. que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada. de otro modo. es decir. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. por otros como inalcanzable. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha. etc. Por lo co n t r a r i o . porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. Parecía vencida la dificultad. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. es decir. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia. sean los de tipo evolucionista. entonces.). fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada. Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto.

se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales. porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar. por definición. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. efectivamente. 124 125 . ya que. El relativismo histórico contemporáneo aparece. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. El problema no se soluciona. no era acaso. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. por tenue que sea. debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. o se afirma ésta a costa de aquélla. pues. 3. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". obviamente. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. meramente se soslaya. sin embargo. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. en torno al problema que la ha suscitado. como un positivismo purgado del elemento idealista. de todo conocimiento. La experiencia parece. ¿ Esa verdad absoluta. Y en nada aprovechó afirmar. paralizaría para siempre la historia. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta. lo que. Vemos. en beneficio de una meta que. o dicho de otro modo. no le quita que también sea un idealismo doctrinal. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. Vemos. pondría término al proceso. pues. postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. un llamado a la cordura. con lo que. Frente al idealismo desaforado el positivismo es. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse. Porque. que la meta es prácticamente inalcanzable. de variaciones que en realidad no lo son. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. o si se prefiere. sin embargo. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. sin duda. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. ella también un producto histórico. pues. Quizá. desde el punto de vista que aquí interesa. ¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. en que se partiera de un a priori. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. como afirmó el positivismo. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. y su consecuencia.de la realidad. pues. tan trabajosamente afirmada por la tradición. la proclamación del relativismo de toda verdad. es decir. la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. Aceptémosla como se nos da.

es cierto que la tormenta. todo filosofar de la historia. imprimiéndole una dirección especial. Ahora bien. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. el asesinato de César. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. el ejemplo aducido todavía puede servirnos.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. por lo contrario. Ahora bien. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. en definitiva. Porque ¿qué. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. es un acontecimiento que. por ejemplo. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. En efecto. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. será muy difícil pasar adelante. algo que acontece. a partir de ese momento se transfigura. pensamos que esa misma tormenta impide o. Si. Pues bien. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. pongamos por caso. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. y es. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. primariamente. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta. en cuanto tal tormenta. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. 5. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. con lo que no hemos avanzado mucho. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos. En suma. en efecto. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. precisamente. Sin embargo. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. por otra parte. debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. . por ejemplo. Y se podrá añadir que. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. Encaminemos la meditación por este rumbo.II. que pasa. puesto que impidió o favoreció la victoria. entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. ¿en qué tarea descansa. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. se nos ofrece como un hecho físico. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. esa circunstancia no altera el principio.

equívoca. acontecimiento no tan sólo no humano. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. hablamos en sentido metafórico. resultará un hecho histórico propiamente dicho. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. por lo tanto. pues. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue". advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. Hace falta. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos. determinar esa necesidad. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento. so pena de no poder siquiera concebirlo.De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. Es. para quien el destino del hombre no es indiferente. en definitiva. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. dada esa premisa. independientemente de sus consecuencias. la creación del mundo. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. En suma. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria. constituye el cimiento de la visión del mundo. en efecto. pues. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. y por eso. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. La formulación es. 6. vemos que semejante atribución es gratuita y que. De parecida manera. Vemos. En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. sino anterior al hombre. pues. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. Dadas ciertas circunstancias. por implicación absolutamente necesaria. o dicho de otro modo. . por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. Segundo. porque ¿no acaso. pues que. Por lo contrario. por ejemplo. la Naturaleza. la atribución de intencionalidad es necesaria. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. Mas si esto es así. Entitativamente. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a.

solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. No es posible negar. y por otra parte. un animal. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado.Ahora bien. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. es cierto. En efecto. no es. cuando así lo exija aquella necesidad. En este sentido. llamémosla así. y esto sí es algo exclusivamente humano. por motivos que veremos. quizá. el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. no es la intención. siempre que así lo pida la necesidad de su vida. puesto que la atribución de intencionalidad. la Naturaleza. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. pues. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho. con lo que la exigencia de verdad queda . porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. en tal caso. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad. ¿Cuál. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. la Naturaleza. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. por lo tanto. Y si admitimos que Dios. no es sino la manera en que el hombre. es lo que genera o constituye al hecho histórico. Si. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera". en definitiva. ese afán dirige la atribución de intencionalidad. sino exclusivamente en el hombre. es decir. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. En efecto. como podría 130 y suele pensarse. 8. 7. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. y la intención atribuida es meramente eso. no la intencionalidad misma. bien vista. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. un astro son capaces de hechos históricos. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. Se trata. El distingo es esencial. La coincidencia entre la intención fáctica. por lo tanto. como hemos visto. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. a su sentido y a sus límites. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. pues. la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. dicho de otro modo.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. Conocer un hecho histórico es. el conocimiento de esa atribución. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. la cual. también lo es que no coincidan. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. En este otro sentido. que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. entonces. De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. Lo decisivo. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico.

salvo cuando en nombre de. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. Vamos viendo. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable. Conocer un hecho histórico. como lo sabe el más mínimo de los juristas. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. una supuesta objetividad científica. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. que. Es entonces.131 satisfecha. en fin. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. por consiguiente. pese a tanto empeño. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. Este reparo . y conviene insistir sobre el particular. ¡ Por algo será que. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. Pero en historia. de modo que. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. cuando el conocimiento histórico. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos. el camino de la interpretación queda franco. digo. dijimos. Efectivamente. por medio de una operación hermenéutica. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. de suerte que. aun en el caso óptimo. en cuanto un acontecimiento es histórico. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. es dable afirmar que. lo que dista mucho de ser la misma cosa. por paradójico que parezca. y justamente. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. elude todo empeño probatorio. La afirmación expresa y contundente. pues. Pero si esto fuera todo. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. La necesidad de verdad se satisface. es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. el saber historiográfico es plenamente objetivo. precisamente. no hay pruebas estrictamente hablando.

Y en efecto. menos necesaria. de buenas a primeras. el curso de los astros. de ese saberse vida que. En un principio era la historia. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. es decir. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico. sin embargo. por consiguiente. constituyéndolos así en hechos históricos. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. el fenómeno de la generación. que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. pues. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. de verdad. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. sin que pueda decirse. de manera que. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. cuestión. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma. Si existe el dios de la lluv ia. la de explicar el mundo. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. entonces. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. Tal es. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento. no por eso. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. sin metáfora ni hipérbole. es saber lo que es la vida. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. es decir. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. que no puede aún resolverse. Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. quizá. sino que. por el contrario. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio. el problema fundamental de la historiografía. a lo que llamamos la vida consciente. ¿cuál. III. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica. el fluir de los ríos. porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L H TR CM V A A IS O IA O O ID V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. en el sentido de la sucesión total. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". propiamente un hecho histórico. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio. Se pensará que hemos extremado el caso. por la índole de éstos. cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él. etcétera. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. Se trata. sin duda. puesto que. La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. pese a apariencias contrarias. es estrictamente hablando. ella. La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. ella. ''la historia juzgará sus actos". Pero esa manera ¿es. pero que. sin embargo. sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. sin embargo. bien. por lo pronto. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. ni histórico ni de ninguna clase. como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. que la equiparación entre la tormenta. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. 13. Cuando decimos: "el asesinato de César'". Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. Ahora bien. Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico.Ahora bien. pero es impropio. el asesinato de César y la historia entera no se . es decir. Cuando. la sucesión subsiste. como un hecho histórico más. Si se substituye esa concepción por otra. pero con otro signo. se advierte. decimos que la historia es un hecho histórico. implicando un agente detrás de la historia. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. es decir. ¿Qué hay. es un a exigencia pragmática y poderosa. En efecto. para decirlo de una vez. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. por ejemplo. ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. es. pero que. a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. Así decimos. Es. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". Sin embargo. ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria. por ejemplo. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. son en hechos históricos propiamente tales. la concepción: "el asesinato de César". pues. pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad.

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

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14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

acaso. claro está. que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. s i t i o que vaya más a l l á . y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. interrogarla en demanda 149 VIII. Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso. Lo histórico. sin que nada. por qué no observar curiosamente su modus operandi. la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. un hecho histórico. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. si se me permite la expresión. merecería la pena observar esa operación tan singular. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. vincular así. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. acaba ahogándose. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. van pareciendo día a día irrealizables. un proceso de autocatarsis que quizá revele. es un velo que nos esconde la ingente. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . esos dos órdenes. que cale hasta sus supuestos. al menos. como hemos tratado de ver. ni la suma. ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad. sin embargo. Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. misteriosa realidad cósmica que somos. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. quizá nos muestre que esas estructuras. en una contradicción irreductible. en última instancia. pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. como espejos ontológicos. precisamente. a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. aparecen constituidos en el ser de esos . ni la sucesión de esos hechos.que es el ser. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad. La historia no es. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. como. como vida que es. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. Si. La historiografía. simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. en la invenci ó n d e formas y entes peculiares. y haciendo de ella objeto de estudio. como vimos. permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. por eso. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental. lo que tiene de vida). esa "nuestra realidad radical". entonces. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. en un fondo común. quizá. en plan historiográfico. pues. el contexto. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar.

para empezar. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. 7* 152 el historiador. típicas. Pues es bien sabido que. en lo fortuito y en lo caótico. hasta el mismo carácter científico. es decir. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica. Universidad Nacional Autónoma de México. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. entiendo que certeramente. ya desde ahora. a ese talante de crisis que es. por el camino que aquí se insinúa. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad. propias y peculiares de los tiempos modernos. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. en muchos. en instrumento apologético. como si 151 5. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. sobre un armazón científico. hoy. como un vicio de la historiografía. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. vol. 77-93. Partiendo. por ministerio de muchos de sus representantes. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir. en estos periodos. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. coherente y sistemático de la historia. segunda serie. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. por ejemplo. o si. de grandes y decisivas transformaciones sociales. en el campo de la historia antigua. importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. se ahonda y se pone como en carne viva. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. Y. objetiva. pp. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. una ya-no-vida plenaria. están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. I. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. con gesto suicida. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. por eso.hechos históricos impropios que. cuando la realidad asusta. . sustancialmente distintas. como niños medrosos. Y es que. ciertas mentes. la historia ya hecha. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos. a la luz de un aspecto concreto. con ademán ejecutivo. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. México. por el contrario. se refugian en el azar y en el mito. induce a la confusión y al desconcierto. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. en que las fuerzas determinantes. En épocas como la nuestra.

revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o . son las palabras." Y del mi s m o periodo juvenil. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. considerada como unidad coherente. a la manera como la veía y la describía Goethe. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico." La concepción materialista y dialéctica de la historia. por lo menos. en épocas c o m o la nuestra. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus". Pero se aquilata y acrecienta. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . antes de ellos y como maestros suyos. decía Marx. bajo condiciones distintas.Es. y tantos más. sobre todo. disperso y fortuito. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica. la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta. en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. subjetivo y caprichoso. La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. revolucionaria de toda la ciencia social. para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. Oswald Spengler. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. las luchas de clases como el autor de la historia. al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo. entonces. los que se asustan de lo nuevo y se refugian. la de la historia. naturalmente. se hunde de nuevo la historiografía. el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. a quien. las condiciones económicas y las ideas. como factor que. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos. como fuerzas proscritas. De ahí. científico de la historicidad. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. en la zona de la sombra. informe y presida el proceso del desarrollo histórico. incluyendo la de Hegel. riguroso. el impacto negativo del temor. como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar. en el fondo. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia. que no mana precisamente de la pluma del historiador. Y si la marcha de la historia. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. de la angustia. Así. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. de Engels: "La historia lo es todo. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. tan cargadas de sentido. se rebelan contra sus mismos penates. Y. antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente. la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. para nosotros. sino que fluye de los hechos mismos. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. el d e las contradicciones internas y su exponente. en la que la historicidad. En la Ideología alemana. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. y no digamos del criterio del progreso en la historia." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. resulta fácil. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. de 1844.

autónomo. no hace mucho. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable.sociedad. ha salido de las prensas. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. de Moscú. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. la estética. Cada una de estas dos obras nos ofrece. evidente y explicablemente. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua. maestro en Historia. es decir. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. brota del estudio de la propia evolución humana. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio. la sociología. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. etcétera. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. Y.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. la lingüística. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. Yo creo que. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. a su vez. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es. señor Brom. de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio. los conceptos. dentro de la importante tarea que se ha trazado. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional. dentro de lo posible. Una disciplina de conocimiento acotada. como concepción y como realización. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar.) . un volumen titulado La Ciencia de la Historia. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. la significación y la metodología de la historia. social: la economía. fundada por el eminente historiador René Grousset. y que seguramente habrá de ser muy útil. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. en el que. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. es decir. del E. cuando aparezca. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. de la cátedra y de la investigación. del estudio de la historia misma. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. la tecnología.

en un campo muy delimitado. en rigor. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. Por razones de espacio. amenazan con empujar la historia. pero también por limitaciones de conocimiento. dentro de nuestra Universidad. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. Y. ya en 1817. no sé si con fundamento. Aunque no por la puerta grande. revolucionario y revolucionador de la historicidad. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. Aunque a regañadientes y a la defensiva. dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. por la de México. Ahí quede la sugestión. Pero. Tengo para mí. pero harto revelador. a lo relacionado con la Historia antigua. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y. se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. Ya he dicho que lo que. después de estas consideraciones generales. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. de un modo especial. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. deba buscarse en otra parte. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica. a este propósito. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. y concretamente en una de sus etapas fundamentales. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez. no los veían con buenos ojos. que. El gran helenista. como los historiadores idealistas. en buena parte. 157 alcanza cómo la historia mexicana. o por lo menos preferentemente. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo. profesor . del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. Pero no se me con bastante claridad. cubiertos por el polvo de los siglos." En la década del noventa. Había que contar con ellos. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. Y. nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. a mi modo de ver. de que. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. en el momento actual. y me permito expresarlo. supuesto que éste sea cierto. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. Y quienes. "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. da un interés especial a este tema es que a través de él. epigrafista e historiador August Bock había dado. Karl Bücher. ciñéndome ya. En los años finales del siglo pasado. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. en particular. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. a través de ella. a veces muy ilustres.historiografía. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos.

De Eduard Meyer. Llevado de este prejuicio modernizado. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. en la que los objetos de consumo se destinaban. numérica y funcionalmente. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional. en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos. . autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad. ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. entre otros muchos. así. Según él. el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. además. no esencial. su carácter de economía doméstica. de 1912 a 1927. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. Desgraciadamente. Beloch es. de la economía antigua. La "paralia". a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal. como la base de sustentación de la economía griega. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. que versaba.de Economía en Leipzig. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. la economía antigua. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. en resumen. a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. asalariados. el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. muerto el autor. al margen de los de primera necesidad. aunque obscuramente entremezclada todavía. además. los tres. a la de la sociedad feudal. La Historia de Grecia de Beloch. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. y de que la sociedad y la economía capitalistas. las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres. en la gran mayoría de los casos. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. en la industria y en la agricultura. el "pedion" y la "diakria" (la "costa". principalmente los de carácter demográfico. comienzan. en lo fundamental. traducidos por Carlos Silva. en el estudio de su rica documentación. en el título mismo. la "llanura" y la "montaña'"). de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. historiador alemán muerto en 1930. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. A través de ellos. Por donde. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. en masa. Eduard Meyer. en su concepción. cerrada ( l a economía del "oikos"). por desgracia incompleta. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". y Robert Pohlmann. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. Beloch exagera. pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. sobre los artículos de lujo. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. virtualmente. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. esencialmente. en la antigüedad). muy ilustres y representativos y claros exponentes. publicada bastantes años después. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. bajo el título El historiador y la historia antigua. tiene. aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. en su sección de Obras de Historia. refundida en cuatro tomos.

Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. pero no. cuando. en cuanto al régimen social. el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. en lo substancial. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. por principio. de la decadencia y la 161 modernizadora. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. según Eduard Meyer. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante. Y. siguiendo las huellas de Beloch. esta importante figura de historiador. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . asocial. y no simplemente su antepasado o antecesor. por el camino de esta interpretación. y luego. colocada al parecer por encima de las clases. aquel 162 ruina del mundo clásico. uno y lo mismo. en lucha contra él." Para Robert Pohlmann. viene. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. hacer penitencia. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. el proletario moderno. bien ostensible. sobre menospreciar. según este historiador. En este aspecto. Como dice el cantar: "Pecar. el florecimiento del capitalismo. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. los movimientos sociales de la antigüedad. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno". son característicos Sus estudios. dando un paso más. pues. todavía más allá que Beloch. Este historiador llega. vuelta a empezar. por tanto. en los siglos V y IV para abrir paso después. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas. Así se escribe la historia. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. recogidos en la obra que citábamos. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua. salvadas las grandes distancias. Según esta versión historiográfica. en esencia. por su número y su función. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. causantes. tan genial como Mommsen. tan cargado de sabiduría. al final del cual alboreará en inevitable retorno. Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". en la interpretación de la historia antigua. Eduard Meyer.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. en el campo del trabajo. suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. El esclavo antiguo era ya. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. por mejor decir. pues todo es. En su Historia de la antigüedad. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano. el nuevo capitalismo. el "capitalismo" antiguo hace brotar. También él. En los dos primeros trabajos. a un nuevo periodo medieval. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. para infundirle un sentido social o.

señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche. se envileció. los emperadores italianos comenzaron apoyándose. como régimen social específico. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical. De sus obras. como una vieja tradición de tiempos pasados. según el esquema toynbeeniano. que. como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. como la impronta . hasta hoy. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire. la derrotó.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. las razas y las clases señoriales. en lo que a este gran historiador se refiere. a las clases altas provinciales. es decir. Pero. los historiadores fascistas." campesina". dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. el propio Mommsen . En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". Y. publicadas en inglés. Y. no en Inglaterra o en América. que más tarde habrán de entronizar. 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. portadores y depositarios de la alta cultura. siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". un patrimonio exclusivamente aristocrático. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo. de modo muy certero. El llamado "proletariado externo" lo formaban. Por lo demás. No estamos ya muy lejos. la segunda ha sido traducida al español. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. Es sensible que. pero sí en el continente. en el efímero.salvar a César del cesarismo. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza. en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. levantándose contra la "burguesía de las ciudades". En esta obra. como se ve. que yo sepa. para gobernar. el de Toynbee. se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. de la concepción de los pueblos. Según Rostovtzev. del "underworld". hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. se llama críticamente la atención. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. con acento racial clásico. en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época. las poblaciones que. momentáneamente.

los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico. en relación con la materia tratada. El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. En uno y ot r o caso. por ejemplo. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. es si el historiador. saltan a la v i s t a . 165 de su contenido económico. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. Llaman. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. sin embargo. y así sucesivamente. los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. Y en rigor. en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a . sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad. para verlos a través del prisma de las ideas. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía. presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'. que llevaba. figura este párrafo. feudalismo a toda dispersión estatal. Ya antes Maquiavelo. en la que domina un perenne feudalis mo. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. como tal. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento. Hay que decir. por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. a que me he referido. al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. yo creo que bien representativos. 'feudalismo' y otros. ya menos generosas. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . regresivo. Pero lo que me interesa señalar aquí." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto.se c o ns i d e r a como una economía capitalista. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse. independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea.sustancial de una formación económico-social nueva. que me permito transcribir aquí. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. se mata la verdadera esencia de la historia. o puede administrar el . publicada en 1929. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas. Con arreglo a estas concepciones. por ejemplo. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. al enfocar los hechos del pasado.

centrado sobre el factor intuición. a la abstracción de "ciencias del espíritu". llamando a las cosas por su nombre. los nombres o los motes que se le antoje. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. de una clase obrera asalariada. Problema que entraña. en historia. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. ciertamente. Pero. con inspiración autárquica. de un "capitalismo" en la antigüedad y. en su desarrollo y en sus desplazamientos. cuando decimos que la sociedad antigua es. como el poeta. feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . Y cuando. una sociedad esclavista. humano. que yo profeso. Así. por esencia. como el término que lo complementa. caprichosamente. por tanto. las realidades sociales. certeramente concebida. en su empeño por reducir las ciencias históricas. de si la historia es realmente una ciencia y. o sigue siendo. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. objetivamente. junto a él. El intuicionismo en la historia está hoy. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. cambio y transformación.len-guaje. en la concepción. desde que existe la concepción materialista de la historia. en su concepción de la historicidad. . como ya se ha dicho. sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. tendían en realidad a convertir la historia en un arte. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. formulable en normas y principios. es por esencia movimiento. se deslizan en ella. toda la supraestruetura de una sociedad. Y. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey. al mismo tiempo. tan empeñosamente debatido. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. burguesía. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes. de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. sostiene. ya que la historia. que es. profundamente revolucionario. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. un apéndice de la gramática y la retórica. sociales. sociales. que despiertan en nosotros". poniendo a las cosas. a la orden del día entre ciertos historiadores. de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. más o menos brillantemente. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. dialécticamente. sí me permitiré decir que. Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. Y. conceptos como los de capitalismo. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. de un "proletariado". sin tener que dar cuentas a nadie. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia. al mismo tiempo. al caracterizarla históricamente. la terminología y los conceptos a su libre albedrío. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. el determinante. si en la historia se busca la vida en movimiento. al formular su concepción de la historia. es decir. ¿Puede hablarse. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos. Ya Windelband y Riekert. la concepción histórica de la materia social.

como en filosofía --o digamos. "la expresión más alta y la más consecuente. en aquel verso tan certeramente realista. "libertad". o la filosofía. antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. Había capitales usurarios. . como afirma Bloch en su Introducción a la Historia." Ya lo decía el clásico español. consecuentemente. que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. Y. Es ésta. "burguesía". es posible cambiar el orden social. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. a una ilógica del lenguaje. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. que ésta reciba. etc. su vocabulario de la materia misma de su estudio. a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad".. "proletariado". "esclavitud". en su total irracionalización del idealismo subjetivo". del régimen de la esclavitud. pero no existía ni podía existir el capitalismo. los tengan ya debidamente acuñados. como razona el propio Rosental.. queden reducidos a "signos vacuos". cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres. "ambiguo". "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser. a símbolos engañosos. para ser más justos. de un modo radica l . aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia. sea arriba "a la peregrina idea de que. deslizado en los intersticios de la trama básica. reduciéndolos a una lógica y muchas veces. o la estética. Categorías del materialismo dialéctico. cambiando las palabras. Lo que equivale. "fascismo". Pero. Yo creo que no es cierto.proletariado. en su mayor parte. escrito contra la fealdad que. entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica.. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. por ejemplo la economía. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad". etc. fundamentales de una formación histórica dada. A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse. combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra. quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. Con lo que. confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo. se desdibuja y se falsea. superar las más profundas contradicciones entre las clases. como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. por fuerza. o la tecnología. ahistóricamente. Pero esos antecesores hay que buscarlos. es d e c i r . por muy desagradable que pueda resultarle. sugeridos por la endeblez del lenguaje". Y cuando otras ciencias. mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal. En historia. que es de origen muy posterior en la terminología económica. en la institución de la esclavitud. etc. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". en cuanto régimen social. era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas (partis secanto!). el capital usurario. la realidad social del mundo antiguo. respetarlos con la mayor escrupulosidad. en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico.. buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales.

Jaspers y otros. para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. y no en pequeña medida. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. Aminoro. el semanticismo y por ahí adelante. hasta remontarse a Nietzsche. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. ¿Tiene algo qué ver con la historia. que no sustituyo. etc. 4. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo. aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio.. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. las históricas y las actuales. el intuicionismo. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil. su ausencia en este Cuerpo. México. En cambio. el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva. podría exagerarse. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. en la historiografía actual. Academia Mexicana de la Historia.semánticamente. por lo Windelband y Rickert. por ejemplo. como el novelista. a 8* 9* Texto tomado de El Día. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee. . si acaso. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa." Las realidades sociales mismas. creo yo. Pero. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. tiene que ser el espejo de la vida misma. etc. pasando por Spengler y Croce. que el espejo no hay por qué. encierra un peligro que difícilmente. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. a don Ángel María Garibay. Suplo. 171 y el historiador. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda. Heidegger. sobre el hombre de ciencia. la maestra de la vida. 8 de agosto de 1968. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual. como quería el retórico romano. el subjetivismo. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. el gran trastocador de los valores históricos. el pintar a Marx según lo hace Toynbee. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras. p. para el historiador. de la realidad humana en constante desarrollo. Pues si la historia no es. como el Moisés del Sinaí proletario. 7 de agosto de 1968.

de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. Porque estuvo al día. con una aproximación de la política. revelándonos en ella "virtudes muy hondas. encubiertas por símbolos". otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. impide profundidad para conocer el pasado. Interrogó el pasado. al conectarlas. clarividencia. En el viejo castellano encontramos palabras que. como el hombre escribe historia. En la factible es la mano la que priva. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. al mismo tiempo que marcan la distinción. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . la teoría y la práctica. todo lo que tortura. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. una vez iniciado su estudio. en las ruinas. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. y con mucho. lo vio en los códices. o que. tuvo otro singular atractivo. Estuvo sumergido en el presente. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. invitaban a prescindir de alguna lectura. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles. la teología. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. con el rigor de la ciencia. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. pues la historia pertenece al conocer. la milicia. con el símbolo del arte. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. más que ardua tarea. los datos y análisis de la sociología. Por vocación o equivocación. atosiga. innecesaria. precisan la relación entre el conocer y el hacer. Dialogando con nuestro pretérito. no obstante la innata unidad de su autor. comprobando la unicidad de la historia. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. sino mala. la economía. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. certeros comentarios que inducían a leer. a su cabal enunciación. arribe a la historia. la ciencia. intuición. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. el arte. Es con la precisión del derecho. en los ajados amplio sentido. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. buscando explicaciones al mundo en que vivía. comprendió el pasado. Las relaciones de los que actuaron. la sociología. brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. la literatura. camino distinto seguí. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. en un perpetuo remontarse o aventurarse. estilo. vivifica y alienta. sin aspirar.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. El período. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. Pero si lo que queda son las letras.

Instituto de Estudios Políticos. sabe y hacer. partiendo de la realidad. pp. mal comprendida. Aristóteles. un mano inmoral. por su participación directa o indirecta en la política. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. recopilación. y cuando. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. sino de la especulación y de la experiencia. se convierte 175 en razones. 20 y ss. con la obvia interpenetración de los opuestos. Si en algún terreno esta vinculación se da. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. Saavedra Fajardo y la política del barroco. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. infinidad de textos perdidos. Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. estudio preliminar. Se da una amplia gama de consignas. por sus intrínsecos méritos literarios. Instituto de estudios políticos. se resume en la decisión. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. Madrid. praxis. al surgir su contrarrazón. pp. Obras completas. en esencia. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. de la práctica de los gobernantes. ¿No Aristóteles. dentro de lo operable. Cartas latina: Empresa V. a través de las complicaciones de su suegro Hermias. más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. hay. si bien no encierra o comprende toda la acción. traducción y notas. 1946. a lo agible lo dota de valor intrínseco. acaso. con estudio preliminar por Antonio Tovar. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. forma de actividad que. p. es en el de la teoría política. De esta directriz emana una serie de máximas. Planteada la relación. La constitución de Atenas. Instituto de Estudios Políticos. el esquema Seguimos. da lugar con su obra. a una intensa y extensa literatura. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. al presentar la primera teoría del Estado. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. La razón de estado. habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. 29 Aristóteles. Pocas obras se salvan y permanecen. 49 y ss." 28 Con ello. M. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. un Gracián o un Quevedo que perduran. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—. práctica? ¿Y no derivó. Madrid. La política. 1962. desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido. 192. de principios. y 71 y ss. de consejos. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. Maquiavelo. 62 y ss. Idea de un príncipe político cristiano. Madrid. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. Madrid. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. pero bien aprovechada. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. pp. edición. la entendió con una orientación concreta.y conduce a la acción o que procede de ella27. Aguijar. para usar el término de nuestros días. y éstas. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. 1946. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. 1948. racional. Junto a un Saavedra Fajardo. consejo para los gobernantes. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. La prudencia política. prólogos y notas de Ángel González Palencia. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana. Ciencia y experiencia. 28 .

De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. Taurus. "Por historicismo se entiende. de que quien busca material total. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. Editorial Paidós. de que. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa. Los hechos individuales. en artículos. Madrid. En crónicas. en el sentido originario. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. Lord Acton. p. 12. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible. aun cuando aquéllas formen parte de ésta. p. (Capítulo x ) . Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que." "Pero por otra parte. por último. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora. pp. para Easton. sea cual fuere su orientación primordial. nunca se repiten. 1959. irrebatible. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. 1964." Guido de Ruggiero. por consiguiente. no hay que confundir las historias con la historia. se está en un mirador que elimina. Escribir historia impone formar parte del presente. en libros. y. la no existencia de leyes del desarrollo histórico. Nueva York. ni siquiera de causalidad. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. Provistos de la mayor serenidad. 1959. 1967. Seix Barral. cae en una especie de historicismo. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. además. 1961. 12. de creer a Toynbee. El historicismo y su génesis. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. admitiendo para éste que. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". Instituto de Estudios Políticos. así aúnen cualidades universales. En nuestros días. lo que. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. Buenos Aires. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. Madrid.de las historias. Alfred Knopf. Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. David Easton. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y. en memorias. según Karl R. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. de realizarse el milagro. México. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. ¿Qué es la historia? Barcelona. 31 Por mi parte. hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". 1943. p. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. The Political System. El retorno a la razón. Empleamos el término historicismo en su sentido originario. Fondo de Cultura Económica. O. 40 y 73. p. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. Ahora bien. puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. 23. El historicismo. encaminados al logro de la mayor objetividad. Lo curioso es cómo Popper."32 [178] Friedrich Meinecke. 31 . este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. Popper. tratando hechos que pertenecen al pasado. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". de grado o por fuerza. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. Ensayos sobre la libertad y el poder. John Emerich Edward Dalberg Acton. La miseria del historicismo. reduce u obscurece el material histórico. en general. que niega la posición historicista. 30 Un erudito que. explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva. 48. Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. por negar verdades universales. tiene que partir de las tendencias.

pero no el sentimental y vernáculo. Desde el punto de historicismo y su actuación. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. 1945. Entronca con el romanticismo. p. Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir. en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista". para Croce carecía de sentido. sin temeridad alguna. 34 Guido de Ruggiero. una razón de la propia existencia. a más de colocar la historia como cúspide del conocer. pp. por tener en qué 179 vista histórico. no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace". no por su historicismo. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal.. disolución de los valores. México. santificar el pasado. cit. reduce el acontecer al puro acontecer. la pregunta de quién tuvo razón. 1950. si la Inquisición o sus adversarios. Op. que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa.El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. su Benedetto Croce. la ineludible liga de lo relativo. admitiendo por congruencia. De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. sino a pesar de él. Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo.33 El historicismo. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires. 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo. De Ruggiero puede. Ediciones Imán. Historia de Europa en el siglo xix. 31. En resumen. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia.34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. entre sus múltiples implicaciones. el suceder al suceder. En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. es decir. conformismo. . en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. 51-52. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que.

afirmando el pasado. En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. está dispuesta a interpretarlos. había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. se basaban en un retorno a la naturaleza humana. explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica. El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. 1955. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. a la vez. catastrófico y jubiloso desenlace. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. Presses Universitaires de France. La razón. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro. 44-46. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. prescindiendo del desenvolvimiento histórico. en los movimientos ideológicos revolucionarios. que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes. Montesquieu: la politique et l'histoire. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963). sobretiro de Cuadernos Americanos. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. Editorial Claridad. Ediciones Laterza) . Para ser revolucionario. Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada... 38 el revolucionario no sólo puede. Da Vico a Kant (1964). otras. 1959. 37 Louis Althusser. Buenos Aires. 38 . estar al tanto de la historia. Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo. para modificar el mundo en que se actúa. se dieron los que. numerosos pensadores. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. por tanto. la transformación. en cambio. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar. incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico. pp. asimilarlos y aprovecharlos. Pero dejando a un lado estos excesos inevitables. pp.nición. El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico. sabiendo que su ámbito es la historia y que. Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. y su. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . o al menos.. 23-58. 1948. Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo. y bajo ningún concepto como una defi.crear.36 Al igual que esta conclusión. éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. sino que debe ser historiador. había que prescindir del pasado. hacer necrología. París. los ingenios y los inventos influyen en su continente. no debe ser historiador". rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. 29. con singular acierto. como una incitación a explorar un sendero. para el revolucionar. de que: "El revolucionario no puede. 1962. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari. los hechos. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. 181 DE Ruggiero. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico. México. se traduce en acción. Jesús Reyes Heroles. Op. cit. Buenos Aires. p. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que. Rousseau y el liberalismo mexicano. Ediciones Populares Argentinas. En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual..

determinar que la contra-acción también es acción. convirtiéndola en una esencia de contenido variable. es decir. Buenos Aires. que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. storia in atto. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. lo que ha ocurrido. 1954. la historia para revolucionar. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. la fundamentan. pretendiendo ser absolutas e intemporales. Note sul Machiavelli. 40 . . apoya la pretensión a buscar razones universales. la afirmación y la contradicción. . resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel.40 Hagamos. historia en acto. Antonio Grams-ci. al mismo tiempo que reducen su universalidad.. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. bajo la influencia del subjetivismo. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. conforma o deforma al historiador. entendida ésta en el sentido antes expresado. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos. se debe recoger lo individual. Torino. que no simplifica e incurre en armonías forzadas. 161. para el mismo actuar de la historia. p. "Puo es-sistere política. no es lo contrario de la acción. según su dosis. sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. 67. Passato e presente. sufren tales adaptaciones particulares que. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas. continuidad por supuesto que no se da en línea recta.182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. 1962. El problema es delicado. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal. hay pueblos abrumados por la historia. 1964. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. sulla política e sullo Stato moderno. Giulio Einaudi. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. sin ambición?"). entre ellas la historia. La primera. determinado este último por las peculiaridades de espacio. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). dos salvedades sobre este actuar de la historia. En otros términos. la diferencia en los actos respectivos. cioe. Op. Giulio Einaudi Editare. como 'erudición'. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. sin embargo. 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro.) 39 ". La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. tiempo y sociedad. que. En la historia. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. Atendiendo a esta última advertencia. debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. la quietud o inmovilidad. o mejor."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. son la misma cosa. p. conocerlos no en forma 'libresca'. senza ambizione" ("¿Puede existir política. Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos. lo particular. comparado y con las debidas sedimentaciones. dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica. Torino. empero. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. que. 67. Lautaro. cit. p. sobre la política y sobre el Estado moderno. sino de una manera 'viviente'. aun cuando frecuentemente tenues.

deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos. pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. se da un sentido optimista de la historia. como a tales. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares. Como nada se hizo ayer. 160. Por razón inversa. de glorias que no pueden emular. que. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. replegándose en su ignorancia o desdén. Aguilar Editor. por exceso de un pasado que no deja de serlo. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. otros de inhibición para nuevas empresas. en que la sima no se puede vencer. son graves. Frente a esta evaluación pesimista de la historia. lejos de ser lastre. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. encorvados por la carga de la historia. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. 41 42 Op. todo queda para hacerse mañana. no les importa vivir de su legado. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. se convierte en impulso creador. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. porque tienen una historia corta o pequeña y. en la amnesia. a la servidumbre.184 fardo del ayer. asimismo. Su capacidad creadora se reduce. en este caso. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. sin poseer siquiera avidez histórica. pero remota. Pueblos abrumados. hay otros que ven el porvenir como una expectativa. que es una enfermedad incurable. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. Pero si los males de los pueblos agobiados. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". no halla en el ayer impulso para el porvenir. dt. se exponen al exceso histórico. junto al vivir del pasado. Consideraciones intempestivas. la desdeñan y caen. una historia que. o mejor dicho. encorvados por la historia. careciendo de móviles para luchar. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. . Otros. una historia que. tienen que llenar. Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta. p.. 1949. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. MadridBuenos Aires-México. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. repelen su pasado. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios. un aprovechar el ayer para construir el mañana. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. se dan también quienes hastiados de él. 1873-1875. que padecen amnesia histórica. 104. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. con palabras de Nietzsche. p. Frente a los problemas. que proviene de vertientes distintas. M.41 En estas sociedades. sujetos a glorias que ya no existen. Unos por tener una historia grandiosa. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. pero coincidentes. Unos están afectados de consunción.

por tanto. sí. e incrementar su dominio de la sociedad del presente". corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. u obteniendo triunfos de supervivencia. sino injerto. En el siglo pasado nuestros hombres. en su sentido nato de la historia. Hemos. Como pueblo viejo y joven que somos. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. logrando darle fisonomía a nuestra patria. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia.. pues. dejar pasar. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. cit. supieron matizar. el pasado. sufriendo derrotas. anulando su genealogía. esclareciendo de dónde provienen y. por tanto. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad.186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. y construir una forma política particular. que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. Su acción no sólo constituyó un antecedente. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. inclusive en su intrínseca naturaleza. culturas. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. sin aislarse del mundo y sus vientos. No debernos. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. creer. el actuar. La continuidad. que ayudó al presente. desentrañar el pasado y el presente. un liberalismo social que. considerando las relaciones del conocer y del hacer. y el realismo. Op. en contra del historicismo. así como de las tendencias revolucionarias que. trasplante. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. a la par.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. sin embargo. una razón de nuestra Revolución. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr. pero. Concierne a la historia. hace que éste. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. apartándose de la aberración del dejar hacer. En nuestro acaecer histórico. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. que aconseja negociar en vez de pelear. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. p. hacia dónde van. casi siempre autoderrotas. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. . prescindiendo de los dogmas económicos. que es tanto como eliminar la persona misma. ni le aqueja la amnesia por desuso. recibieron influencias y se salvaron do imitar. Aquellos hombres. Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse. es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. en medida análoga. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. 73. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso. negándolos. elimina la libertad de la personalidad. contenga en sí los gérmenes del futuro. el liberalismo. No hubo. con las características apuntadas. el hombre puede "comprender la sociedad del pasado. Por la historia. que pronto será pasado. del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo. el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. La historia de México es impulso para el actuar.

hacer o que aprovechan el conocer para hacer. los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. al estudiarlo. pero de quien estamos seguros que. el de Ortega y Gasset. Son. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que. 44 Charles Maurras." Georges Sorel. el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. hasta ahora. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. la codicia de fama. p. Réflexions sur la violence. en lo general. Pero apartándonos de este comentario.45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. 118. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. México. que no contenían las ediciones de la obra. la investigación o ambas.44 Riesgo de servir a dos amos. Revista de Occidente. Bruxelles. No sabemos que se deba al fenómeno. hacía que estos hombres. de Florencia. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. en 1950. si en apariencia es más sencillo. resulta indudable que. simultáneamente. traducida por Francisco Zarco. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos. de saber e investigar lleva. en lo general. XII. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. Flammarion. que emplean entonces los procedimientos de policía. aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. Como reproche generalizado. París. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. Al margen de este ilustrativo incidente. Imprenta de Ignacio Cumplido. acaba por convertirse en desertor. Paul Louis Courier. parece ser que repetido. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. es la vida. de haber sido ajenos a la actividad política. que a dos amos. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. pp. sirven. p. II. no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. p. 156-157. El estar entre la tarea del día. Ejemplo claro de estos riesgos. de Longus. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones. a condiciones equívocas para la acción. 1936.ouis Courier. 46 . Essais politiques. 1 8 2 6 . siervo de la erudición. a no dudarlo. casualmente historiador. Tócanos ahora abordar un problema que. desde el momento que llegan al poder. con soberbio desdén. sino que tal conducta también siga el intelectual. París. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. Mucho me temo que no.1824). aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro". recibiendo como presidente del consejo de ministros. conocer y. Chez tous les librairies. como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. aquellos que se dedican a investigar. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos." La tribuna de M.47 Sean o no están las causas. estaba abandonando sus tareas de militancia. derramó su tintero sobre el texto. abordaremos exclusivamente uno. a la altura de la más desbocada imaginación. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. XXV. 1954. nada menos que a Augusto Comte.188 sellos peculiares. p. Oewers capitales. XXII. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 . cíe aquel gran folletista político. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. 1861. en ese siglo se decía que sólo la ambición. a cual más celosos. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre. Madrid. Librairie Marcel Riviere.

una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos. el político no lo hace.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. está revelando que siente "fruición intelectual". intelectual? A mí me lo inspira. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". por sí mismo. al actuar. Obras de José Ortega y Gasset. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. incluso. en segundo lugar. en el fondo. que. pueden estar invitando al cambio. tiene. el levantar dos dimensiones de la política. pp. intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. Espasa-Calpe. y éstos son los intelectuales. comprometido en la acción". pero mucho más que ese algo. Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. Ciertamente que hay algo de esto último. Mirabeau o el político. y hace. Este último. Detengámonos en la caracterización de Ortega. y en tercero.. obtiene lo contrario de lo que se propone. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político. Dicotomías. en el fondo. ha levantado una división inconciliable. pequeña o grande. pensar y actuar se robustecen al comunicarse. e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas. ella. 1123 y ss. también se rebaja al político. Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. 48 . a contrario sensu." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. ofuscado o no por sus ideas. En primer lugar. pues toda revolución provoca su contrarrevolución.. la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. el intelectual con el pensamiento precede al acto. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". disociaciones son parcializaciones. postula la unidad de los contrarios". tanto por la amplia difusión que obtuvo. En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. flexibilidad y previsión. 1943. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora. sólo apto para la transacción oportunista. pensar y actuar. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí.190 en torno al estudio de Mirabeu. la revolución en la contrarrevolución. Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. no siente la necesidad de la acción. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. toda auténtica política. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. Como se ve. Madrid."' Pero parejamente. como compartimientos estancos. El intelectual debe ser ocupado en mucho. perturba su mundo. un poco tan siquiera. en fin. Esta es su gloria y tal vez su superioridad. a la vez. con elegancia. que viola puntos de partida adoptados en este trabajo. las cosas. cuando es forzoso. cuánto porque. además. en el más miserable o valioso de los sentidos.

económicos. Giacomo Perticone. nacida. Barí. Hay. en el casuismo histórico. Buenos Aires. 1960. actuaba para todos. (Jean Meynaud. Laussanne. hay. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. puedan representar clases. una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar. p. nuestra época obliga a la especialización. no pertenecen a ninguna clase. Technocratie el politique. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. El retorno a la razón. que era general. que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía. Sansoni. 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. política". en rigor. Giulio Einaudi Edi-tore. como parte siempre conspicua de la clase política" (p. actuar o las dos [193] cosas. pp. y que es necesario conocer para la decisión política. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material. representado por las actuales tendencias tecnócratas. Por su parte. una diferenciada clase intelectual. por estar constituida por propietarios. morales. haya surgido todavía con caracteres bien definidos. hicieron que la clase política. de haber una clase mediadora. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. con la misma reserva.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. y a ello contribuyó la clase industrial. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política.. 83 y ss. teniendo en cuenta los obstáculos humanos. y siempre ha habido. que ella. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. 1960. pues burocracia no es clase política. ideológicos. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. sujeta a servir al bien común. p. sin embargo. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. pero sí que constituyan la nueva clase política. sin embargo.192 fraccionamientos de lo que es unitario. religiosos. al político toca moderar los rigores de los técnicos." Antonio Gramsci. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político. Firenze. la nueva clase política. 1939. una clase política. cit. Tampoco en el derivado. 78 y ss. 6. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos. (Op. al respecto. asi como el proletariado agrícola y urbano. 5º Dejó. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. . (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura. pp. por el hecho de serlo.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. Etudes de Science Politique. 6° "En conclusión. con Maquiavelo. En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. se fraccionara en clases particulares. Casa Editrice G. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades. se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica. en el fondo. I. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general. a su parecer. La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. Lautaro. VIII). Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura. en realidad. cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. aunque sea muy en lo general. No creemos. son intelectuales. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y. pp.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. Como se ha dicho. estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas. 129-145. (De Ruggiero. 1954). Gius Laterza & Figli. en el concepto de clase. 1964. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos.) Por otra parte. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. que ignora el todo. pues. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". t. confirmando el aserto marxista. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial. "las cuales justamente por eso.C.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. (Elementi di Scienza Política. Torini. 14. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales.) El tema aparece.

no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. pues. Mirabeau o el político. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". Imán. se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". Numerosas páginas se lleva señalar reproches ría que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. Taurus Ediciones. 51 Benedetto Croce. de ser intransigente en su persecución. 1952. Revista de Occidente.194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. 1962 pp. mas si la política es su vocación. por mucho Emmanuel Mounier. p. se abroquela frente al políico con t dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes. 52 . el político del más alto rango procura moldear. nada plástica. de conformidad con las ideas en que cree. una realidad rebelde. "si es poeta. Madrid.52 Por tanto. Madrid. valiéndose de ella hasta donde es posible. por tanto.51 El intelectual. carecer de muchas dotes. Buenos Aires. 1965. pp. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. 147 y ss. Concebir la política como una actividad cultural. supone la búsqueda de perfeccionamiento. que puede ser degradante o enaltecedora. empezando por el propio y. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. Situado en el mundo etéreo de las ideas. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos". t. pero no en ella. por su parte. constituye "el fin sustancial de su vida". 608-611). transigirá con todo. Personalismo y Cristianismo. Manifiesto al servicio del personalismo. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. Ortega y Gasset. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. de la misma manera que el poeta. constante renovación. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. Cualquier obra cultural. implica perenne transformación. Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. por la reflexión y por la decisión. I I I . 28. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. Etica y política. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales. sin destino de creación" (Obras completas. exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. los inevitables temperamentos. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. pero irrelevante para su obra. afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. por individual que sea. en su ensayo sobre Mirabeau. Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. se podrá dejar corromper en cualquier actividad. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. con el deseo de cambiarla o conservarla. sin importar su vida personal. las contradicciones individuales. sin peligro y sin responsabilidad. de 1927. Por el verbo. quizá. La cultura tiene un claro sentido político. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión.

para guardar la distancia con los hombres y las cosas". pp. Si la política es actividad cultural y la cultura. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. Alianza Editorial. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba. Numerosos esclarecimientos. Madrid. quizás estén inquiriendo o preguntando. V i v imos época de tiempo rápido. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. la trasciende.196 que agote una individualidad. El político y el científico. 1959. pp. consumen o rechazan. La historia. VII-IX. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre. es decir. aquilatándola como fuente de cultura. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. al hacer o a ambas cosas. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad". 198 53 Max Weber. 153- 156. exigidos por los temas tratados. que ayuda a la longevidad. parece ser que la demanda. Instituto de Estudios Políticos. la capte y exprese sin desprecio. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. Luis Díez del Corral. siguiéndola. adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente. permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. se deje influir por ésta. y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político. Madrid. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola.53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo. Para cumplir la tarea vital que nos concierne. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia. proferiremos paros de periclitar. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. en su sentido más trascendente. Esta actitud espiritual abierta. el recurrir a los puntos suspensivos. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. a veces. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. De no seguir esta conducta. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos. 1967. Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. tiene un significado político. han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. 54 .

El Colegio de México. pp. apta para recibir las más variadas formas. al segundo. Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja. Letras y Ciencias humanas. narradores del presente. y escribía sin el pronombre yo." Según él. . el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo." Sus estribillos eran: "El historiador nace. sin ningún adorno. julio-agosto de 1973. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad." El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. ecléctico. Nadie 199 Publicado en Diálogos. pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. y al último. idealista. Por principio de cuentas. crea. el más joven de los tres y el más fecundo. A éste. sostenía serenamente. al otro." Busco "la verdad escueta." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas. . las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales. Según el maestro "positivista". no por lo ponzoñoso. El historiador "idealista''." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto". núm. La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito. procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios. En adelante. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos. porque la historia es ciencia de lo real". y embistió a sus adversarios. Arles. Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no. aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. verdad y ficción". 52. sin nada de fantasía. en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia". recibieron su primera lección de una polémica magisterial. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. . y araña que todo lo saca de sí misma. un creador. sin nada de imaginaciones"'. no se hace. negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. Al primero se le llamó positivista. los novelistas. . No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido. un apasionado ex combatiente de la guerra civil española." "El verdadero historiador no recopila. porque la historia es género literario'". paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios.7 L ISG N Á E YG N Á E / ." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas. U OZLZ OZLZ L IN E C N E A V N IÓ N 10 * H TR IS O IA S B E OR (1 7 ) 93 LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte. Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí. El catedrático "positivista". 28-30. sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. de manera impersonal y sobria. 10* 200 . investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales. Otro repuso: "sí. el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera.

En la práctica los tres eran eclécticos. se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. En el Morán y en el Río Rosa. opuesto a descubrimiento. imaginativos. fantasía. lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo. con algo no existente antes de que se inventara. y el terceto. el otro quería dejarle la administración del mismo. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. El "positivista" demostraba. Sin embargo. científicos. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. el ataque. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. que podría prestarse a equívocos. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. Así todo resultaba más claro. que no mayores ni esenciales. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado.podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. se servían del juicioso y de la loca. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. a la hora de la verdad. sin compañeras. y éstos. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. por los romanos. Los científicos los proclamaban humanistas. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas. la comprensión. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. 202 201 . leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín. la loca de la casa. La discusión libre se hizo. Eran más que nada descubridores. en la cantina o en el cabaret. pero no podían menos de ser un poco inventores. uno pedía su lanzamiento del hogar. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. imaginación. por el vocablo invención. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. equivalente a dar con una cosa nueva. ni de la síntesis creadora. como suelen ser los productos de lo llamado. Por lo que mira a la loca. fantasiosos o inspirados. LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. por la noche. al juicioso entendimiento. En la etapa preparatoria. En la disputa magisterial. en medio del estrépito de la música. Los tres. o si era día de quincena. De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. criticas y hermenéuticas. En el taller. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. cada uno era tan riguroso como fantástico. y por los griegos. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. con la praxis de sus libros. en la calle.

para bien y para mal. Por último. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias. en Lord Maucalay. y éstos el detalle perdido de un relato. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. el tumulto de las legiones del Rin." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. al ser fijado por la atención que congela lo fluido. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. otros. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. quehacer deseable. Más exigente aún es la historia crítica. viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. la acusación parlamentaria de Warren Hastings. Con la ayuda de la fantasía. Ésta. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo. en Tácito. la elocuencia del historiador. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes. según el decir de Dilthey. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico.gracias al esfuerzo creador. la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. Pero lo consigue 203 204 . la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. aquél el brazo mutilado de una estatua. la batalla de Ciro el joven y su hermano. "En los historiadores clásicos muy a las claras. en Maquiavelo. . "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas. . Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes. Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales. Algunos sólo manamos chisguetes. según Luciano. y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista. en Tito Livio. La vitalización del pasado. auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación.. al través de ellas podía lucir. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. mares. La historia monumental o de bronce. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir. Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. Y las alteraciones no paran aquí. en Tucídides. a cualquier costo.. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis. se inventan imágenes interinas del pasado. Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero. en Jenofonte." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos.. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. reforma y revolución? Con todo. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. con más disimulo en los modernos. Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. tan cara a los románticos. En la historia anticuaría. Son creadores a pesar suyo. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". "todo instante pretérito. inventado. con descripciones en que hay reflejos imaginados. la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. Aceptan de mala gana que el pensar histórico. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica.. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. tenga que echar mano de ficciones. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada. Entre otras cosas. En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información. Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento. resulta apreciablemente alterado".

poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua. Hay dificultades en los sectores cultural y político. Con la moderna le va mejor. el menos humano de los asuntos de la historia. 205 . pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico.

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