Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

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proponen sin destruir a sus predecesores. una teoría de la historia. después de haber señalado lo que no debe hacerse. en este caso. como tantas cosas. infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra. simplemente. Nace ésta. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. En estos casos. la teoría de la historia es muy práctica. la cual. las corrientes interpretativas de la historia. porque su teoría. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. es decir. porque no creen que esto sea necesario. Sirve para conocer un pensamiento y. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. para que el historiador. cuando es explícita. Otros. La teoría de la historia. es hija de la necesidad. La teoría de la historia. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica. aunque. entre otras cosas. Pero. puede darse a priori o a posteriori. La necesidad. cuando no aparece. en cambio.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. en cualquiera de sus vertientes. en suma. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. entonces proponen lo que debe hacerse. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer. la mayoría de las veces novedosa. con ello. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. lo que los orientará en la investigación. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. no pone en crisis lo generalmente aceptado. . a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. en cambio. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. Sirve. es la de dar a conocer una proposición. Cuando la teoría de la historia está implícita. La teoría se da a posteriori. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente. se convierte en objeto de estudio. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. formado o en ciernes. en realidad. en este caso. implícita o explícitamente. a su vez. didáctico. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. En todos los casos. en realidad. sobre todo. Para ellos. Hay varias facetas en la teoría de la historia. Por lo general. sirve para hacer pensar. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. Además de su valor histórico. pasando por la teoría del conocimiento histórico. desde una perspectiva teórica. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. Cuando la teoría es explícita.

el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. aunque en realidad no hubo trascendencia. VIII-109 pp. 3 . notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. plan y distribución del estudio de la historia". Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. Antonio de Fuentes y Guzmán. 161 1 . Pérez Amuchástegui. pp. 152 pp. tesis. En 1824. apud Benito Sánchez Alonso. 12n. de 1824 a 1936. Para entenderla y escribirla. Editorial Nova. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. 234 pp. que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. Si nos remontamos al siglo XVII. Del epos a la historia científica. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. 4 Juan A. Ortega y Medina. México. . Además de los apuntamientos metodológicos. Discurso sobre los provechos de la historia. Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. considerado con cierta amplitud. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas. Dentro de las obras completas de aquél. O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México. 5 Con apoyo en este mismo autor francés. UNAM.1970. No hay que descartar. Cassani y A. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. UNAM. Meyer. L. Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. p. 1957. pero también con base en otros escritos. De historia. en 1746. que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla. Madrid. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. Guatemala. escribió unos Preceptos historiales. 478 pp. Buenos Aires. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala. Historia de la historiografía española. Una visión de la historiografía a través del método. Cit. qué cosa es y de cuántas maneras. Boturini fue el primer historiador que aplicó. México. en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica. la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia. 5 Ibidem. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). por Luis Aznar en J. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla].1 Ya en tierra americana. 1970. 3 Gracias a una reciente investigación de Juan A. 15-69. 8). Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. no desarrolla ni resume las teorías de éste. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. . J. . Instituto de Investigaciones Históricas. posteriormente. en la Capitanía General de Guatemala. Madrid.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. Bartolomé Leonardo de Argensola. podemos llamar teoría de la historia. Facultad de Filosofía y Letras. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. Volney. 1 10 Álvaro Matute. Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba.. objeto. (Serie documental. como el de Lorenzo Boturini.8 La teoría de la historia en México. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615]. 1966.

el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. 224 pp. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. Identificado plenamente con su época. El Colegio de México.. y se publicó en 1891. pp. Xenopol y comentarios por el Lic. respectivamente. racista. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México. México. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. México. 9-33. La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. (Jornadas. Nacimiento. Op. 9 . Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. Cf. 10 Manuel Brioso y Candiani. que abarca los dos primeros capítulos. El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. Op. Cf. que. Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. hasta nuestros días. México. excepción hecha de los supervivientes liberales. por su parte. teorías deterministas entonces en boga: climática. en 1821.. Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. . . El positivismo en México. 1905. segunda entre Caso y Aragón. 109 pp. biológica. desde la declaración de la independencia. etcétera. Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia". El empirismo tradicionalista es de corte erudito. 301-370. 1927. Fondo de Cultura Económica. o mejor dicho. Su enseñanza". 1970. cit. Oaxaca. y de los católicos. algunos autores como Porfirio Parra. cit. Una buena introducción la da Abelardo Villegas.9 La polémica. el positivismo se redujo a su parte empírica. especialmente la contemporánea. 371-423. pp.cana . tuvo lugar en 1920. como José María Vigil. en Ortega y Medina.D. en el que inter- 11 venía la intuición creadora. 67). sólo quedó el método. 6 La polémica. que era toda una concepción del mundo. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. 484 pp. Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. 133-255. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea. Munguía. Cf. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. para concebirla como un saber sui generis. (SEP/SETENTAS. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados. Positivismo y porfirismo.. has nuevas orientaciones para la constitución de la historia. sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia. pp. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica. cit. para proponer la suya. 1968. 40). 7 En el campo de la historiografía. 1972. de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. pp. 88 pp. 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. si bien no trasciende al positivismo. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México. El escrito de Bulnes es la primera parte. apogeo y decadencia. sin embargo. Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. Secretaría de Educación Pública. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia.10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. México. Ortega y Medina. Sociología e historia en México. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas. providencialista. Del positivismo. 652 pp. García Granados. Op. .

José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. por lo cual. Guando comenzaron a escribir. esquemática. los católicos. en cambio. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. así como de la desintegración del positivismo que los formó. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. de propaganda fides. también harán su historia pragmática nacionalista. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. esta ventaja liberal anterior. han ido enriqueciendo esa doctrina. Nueva serie. como Orozco y Berra. 11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. El pragmatismo político toma. Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. populista y violenta de la revolución. un campo extensivo: el de la educación. durante y después de la experiencia cristera. que fue su contemporáneo. Por una parte. además. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. (Centro de Estudios Históricos. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. de los criterios más obvios del análisis marxista. México. o cuando se formaron. ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado. Por otra parte. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. Armando y Germán Liszt Arzubide. Andrés Molina Enríquez. Como reactivo. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. El pragmatismo político. 9). No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. El Colegio de México. como el Manifiesto del Partido Comunista. la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente. en otros ámbitos. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. pero con su propia interpretación de la historia. 11 14 . Particularmente. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels. Luis Chávez Orozco. aunque con mínimos elementos teóricos. 1970. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. Sin embargo.12 y muy raros. x-294 pp. capítulos III-V. Miguel Othón de Mendizábal. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico. Lo importante del caso es que. Nacionalismo y Educación en México. A partir de 1940. Con una fuerte dosis de nacionalismo. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros.

La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. básica para el desarrollo de la investigación. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras. su conocido Boletín. propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. En el mismo número. sobre la base del antiguo Museo. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. la Secretaría de Economía. Wenceslao Roces y. Juan David García Bacca. o bien. Dentro del ámbito universitario. El hecho de que. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. 12 Cf. fundada por Justo Sierra en 1910. a partir de 1930. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. con sede en México. Filosofía y Letras. hoy de Industria y Comercio. 168 pp. ils. la Escuela Nacional de Altos Estudios. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes. "Cinco años de historia en México''. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. 20. José Gaos "Cinco años de filosofía en México". Francisco de la Maza. fundado por Daniel Cosío Villegas. 145-165. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia.. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Otras secretarías de Estado. tomo x. en el campo de la filosofía.LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. Puede inferirse que. haya nacido en medio de vicisitudes. La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. núm. a Ramón Iglesia. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. No hay que olvidar. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. José Miranda. Eduardo Nicol. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. Edmundo O'Gorman. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. México. como el actual de la Defensa Nacional. por ejemplo. en el del derecho. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. el Museo Nacional de Arqueología. sin duda. octubre-diciembre de 1945. Historia y Etnografía. por ejemplo. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. pp. Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz.13 La tarea editorial. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. Manuel Toussaint. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. como Guerra y Marina. En el aspecto docente. a Rafael Altamira y Crevea. a José Gaos. 13 . el precario presupuesto con que ellas se mantenían. en el de la historia. pp. en el terreno de la antropología. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas. la Escuela de Altos Estudios es la precursora. ya en sus últimos años. 1954. por otra parte. 167-183. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. la de Hacienda y otras más.

Emilio Prados y muchos otros. ils. sobre todo. Fondo de Cultura Económica. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. por otra. tradujo y editó las obras de Dilthey. entre otros. se dan en México diversas corrientes historiográficas. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. A partir de 1940. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. México se puso al día en más de una especialidad. De hecho. El marxismo. a José Medina Echavarría. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia. En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. en la cual han producido obras importantes. En el terreno de la teoría de la historia. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. 14 18 . fundaron La Casa de España en México. asimismo. donde. fundamentalmente. tales como la economía. Por una parte. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones. Todos concurrieron al campo de la traducción. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. en el bibliográfico. por su novedad y sus aportaciones. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. 1955. esta corriente ha sido la más significativa del periodo. 1. la estética y la lógica dialéctica.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas. por su parte. entre otras cosas. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. En él. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. el seminario. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels. como nunca antes en México. base del actual Colegio de México. la ciencia política y. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. Posteriormente. mexicanos y transterrados se dedicaron. historia. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). en el de la literatura. académicamente. a Agustín Millares Cario. que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados.14 17 La cátedra. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. institución muy destacada en el campo historiográfico. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. Catálogo general. la traducción y la edición revertieron en la investigación y. de obras escritas en alemán. a investigar. José Bergamín. en filosofía. relativismo histórico y perspectivismo. enriquecieron el saber de nuevas promociones. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo. Sobre el problema de la verdad histórica.Zamora y a Manuel Pedroso. en el de la sociología. Todos ellos se incorporaron. 1955. a Luis Cernuda. León Felipe. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968.. de manera que. . Sobresale. José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. en el desarrollo particular de la teoría de la historia. México. . XXVI488 pp. la conocida con los nombres de historicismo. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. enseñar. en la crítica de arte. filosofía. José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. Eugenio Ímaz. Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel. la sociología. traducir y editar. la teoría del conocimiento.

México.tura mexicana. Edmundo O'Gorman. Universidad Nacional Autónoma de México. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología. mayo de 1970. así como intervenciones de otros participantes. Secretaría de Educación Pública. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. Vicente Lombardo Toledano y otros.. Ortega y Medina (ed.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. La comunidad indígena. Conciencia y autenticidad históricas.). en Carmen Ramos. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu. pp. 58-61. Alfonso Caso. José María Muriá y Elias Trabulse. vol. Nació en Gijón. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. 9. 3. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. En su tierra natal y en México. del relativismo y del neo-positivismo. 1971. número monográfico de la Revista de la Universidad de México. Dentro de este campo. representantes. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia. 8). la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso. núm. terreno en el que destacó plenamente. 436 pp. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. formó parte de la generación de 1915. "Edmundo O'Gorman como polemista". Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. véase GonzaloAguirre Beltrán. José Gaos. enseñó y tradujo. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. no ejerció la profesión jurídica. Desde joven fue sobresaliente. 1968. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. Después de una discusión inicial. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman. Por último. Justino Fernández y Leopoldo Zea. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. (SEP/SETENTAS. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. que no fue a la reunión. prólogo a Alfonso Caso.México. Dentro de la antropología. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid. que si fueron. fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual. Con Manuel Gómez Morín. como maestro. destacan Antonio Gómez Robledo. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970. respectivamente. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. y. Caso estudió Derecho. De otra generación. Ellas fueron recogidas. El indigenista Caso produjo textos valiosos. XXIV. 248 pp. Nació en 1896 en la ciudad de México. conocida como la de "los siete sabios". En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. 15 . en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión.entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. Entre sus primeros discípulos. entre otros. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro. Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset. 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta. No obstante que se frustró el propósito original. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. en Juan A. como su definición del indio y de lo indio. Escribió. También. Zavala. 2. su tierra adoptiva. en 1900. como muchos.

de sus ideas americanistas. En "Historia y vida". Murió en esta última. sino que es rica en sugerencias metodológicas. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos. donde produjo su obra fundamental. De él recogemos otro texto. derivan sus trabajos sobre el México nacional. México. en 1940. en 1948. En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. la Conquista de México. En su escrito se apunta. como la de Bernal Díaz del Castillo. (SEP /SETENTAS. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia. la cual no se limita a reseñar. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". 1972. escrito diez años después. Illinois y Madison. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. Ramón Iglesia. 16). Incluye una bibliografía de Iglesia. Bartolomé de las Gasas. en 1969. fray Servando Teresa de Mier. Edmundo O'Gorman. en términos generales. véase la presentación de Juan A. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. implícitas en sus apuntamientos críticos. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. 7-39. en Wisconsin. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador. . Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. mientras presidía un examen doctoral. a partir del análisis historiográfico. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento. el cual abandonó después de litigar. 4. pp. El ciclo de Hernán Cortés. Este trabajo continuó en México. en 1905.la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia. o mejor. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. Julio Le Riverend. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. 330 pp. En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia. "La historia y sus limitaciones". formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara. cómo se hace presente en ella y cómo. Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. siempre con máximo rigor. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. De ellas. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. Pedro Mártir de Anglería. Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". La erudición no es ajena a O'Gorman.18 5. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. Murió Gaos en una aula. Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. como las de Berkeley. Secretaría de Educación Pública. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara.

Michoacán. de don Daniel Cosío Villegas. con una introducción. en su actual dedicación política. nació el doctor Wenceslao Roces. Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. en 1897. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. Si bien su bibliografía es escasa. fue subsecretario de Instrucción Pública. 8. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman. como el mencionado Lukacs. En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. donde ha formado a muchas promociones de historiadores. Veracruz. sin improvisación. A partir de ella. Nacido en 1921. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera.). no lo es así su labor de traductor. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo. tema del cual se muestra profundo conocedor. En Asturias. siempre con mano maestra. Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. editó documentos. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . número 72. Reyes Heniles ha destacado como administrador público.19 6. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Originario de Tuxpan. que abarca tres volúmenes. como político y como historiador y jurista. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. De vuelta por la independencia. Jesús Reyes Heroles. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. además de materialismo histórico. Microhistoria de San José de Gracia (1969). Bühler. contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social. Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. Dentro del panorama de la teoría de la historia. Lukacs. con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX.. A partir de la castellanización del marxismo. sobre El Congreso de Anáhuac (1964). Dentro del régimen republicano. Su obra más acabada es Pueblo en Vilo. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México. Ya hemos aludido a sus principales trabajos. . Wenceslao Roces. ha transitado por diversos rumbos de la historia. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión. en España. los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción. Mommsen y Ranke. En su importante obra El liberalismo mexicano. Formado por El Colegio de México. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. 7. además de una bibliografía. a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt. donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. es responsable. como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. En el terreno bibliográfico. en parte. Conciencia y autenticidad. Luis González y González. . En otros campos. en Ortega y Medina (ed. . en él investiga y enseña.

Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. sino en aspectos. Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. que para algunos sociología e historia eran deslinde. en nuestros días. Méxi co.) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano. 1971. (Esto. Así. en .diciembre de 1971. la de la ciencia y.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. la política. dicho sea de paso. . hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. implica desde luego un quehacer de índole teórica. Tam bién véase el núm.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. 317-338. de todo aquello que constituye la cultura. De hecho. . Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. 758 pp. Oaxtepec. A medida que pasa el tiempo. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín. 21 20 25 en México". A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia. Es menester dividir el acontecer. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. pp. LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador. con el marxismo y la identificación con teorías políticas. 82 de la revista Historia Mexicana. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. Enrique Florescano. la relación evidente era entre historia y sociología. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. Esta institución. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. Enrique Florescano. Morelos. predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía. 4-7 de noviembre de 1969. dado que para ofrecer su reflexión teórica. por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización. En 1973. por ejemplo. a grado tal. en general. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas. Universidad Nacional Autónoma de México. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. . a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. la del arte. no formados dentro del puro empirismo. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. en 1969. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. no sólo en épocas. entre otras virtudes. octubre. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. En la época del positivismo la misma cosa. la social. no es casual que se haya dedicado todo un congreso.se caracteriza.

muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador. 1973. el 23 de enero de 1973. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. Del mismo autor. mejor que nada. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. núm. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". de la independencia. "La etnohistoria". a lo largo de varios siglos. núm. 1973. capítulos de obras sobre cuestiones afines. En este libro. Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia. pp. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. Invitación a la microhistoria. 23 22 Luis Villero. 24 .23 En ellos se hacen deslindes. sólo si se percata de la dignidad de su función humana. Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. En primer lugar. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. citado en la nota 21. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. El Colegio de México. La propia revista. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores. 1967). Por eso. económica. BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. los materiales que forman este libro aclararán al lector. Historia Mexicana. Secretaría de Educación Pública. sobre la microhistoria. se define. en un congreso celebrado en 1959. noviembre de 1969. evaluación y crítica sobre el particular. Inédito. se caracteriza. Llamo la atención sobre el voluminoso libro. sino de los mismos historiadores. del arte. regional. sí se encuentran artículos. en su entrega número 82 (vol. En segundo lugar. etcétera. ensayos. después vueltos a publicar como libro. Mi meografiado. XXI. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. en los cuales se encuentra suficiente información. una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México. En una época en la que. 188 pp. de las ideas y alguna otra que se me escapa. novohispana. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. según criterios tradicionalistas. 72) . comentarios bibliográficos.22 y el de Luis González. "Hacia una teoría de la microhistoria". hace apuntamientos teó ricos. vol. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. Mé xico. social. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. IX. 339. diplomática. Luis González. pese a todo. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. enero-marzo de 1960. política.etnohistoria. 3. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”. Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. 2. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. Con ello no pedimos que hagan filo sofía. de síntesis. Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. (S EP/SETENTAS . asimismo. específicamente.

"El joven historiador ante las generaciones''. Filosofía de lo mexicano (México. 525-547). Fondo de Cultura Económica. 43. el de Edmundo O'Gorman. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Para una información más abundante. El Colegio de México. La formación de la mentalidad mexicana. de Enrique Florescano. Por su parte. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. XVII. aparecido en Historia Mexicana. 223-239). 1960). se publicó en Deslinde. en su entrega 23. 1954) y. tales como la de Patrick Romanell. también citado. es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. de Abelardo Villegas. pp. enero de 1961. Además de éstos. de los trabajos citados. "Theory of History. no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. 3. publicado en La Palabra y el Hombre. julioseptiembre de 1967. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. Revista de la Universidad Veracruzana (2a. Twelve Mexicans". núm. época. Otras visiones de conjunto. "Cinco años de historia en México". 1910-1950 (México. "Notas sobre la producción histórica en México". Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. pp. Muy sugestivo es el de Luis Villoro. Panorama actual de la filosofía en México. aparecido en la revista The Americas (vol. 29 .pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. núm.

Primera sesión: El señor Rubio Mané.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. ALFONSO CASO. después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones. al final. EDMUNDO O'GORMAN. El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia. que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras. núm. (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman.) 1. Iª parte. se celebraron en El Colegio de México. titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. da lectura a su Ponencia. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas. 20. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia. 25 . UNAMUNO. El licenciado Edmundo O'Gorman. 245-272. pp. tomo X. abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. Cinco años de historia en México. el relato de los antecedentes de dicha junta." (La agonía del Cristianismo.TEXTOS 1.25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. octubre-diciembre de 1945. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). durante el mes de junio de 1945.

aunque claro está. 2.señor Silvio A. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. le es 34 33 pues. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. [34] ajeno. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. como si se tratase en esencia de un mismo concepto. de la naturaleza de la piedra. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. se dice. de un pasado cualquiera. fundamentándola en idénticos supuestos. la postura contemporánea. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. pero no de "nuestro pasado''. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente. aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. en cuanto tal. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. no obstante. es un puro accidente. Ahora bien. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. ha perdido. en términos generales. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. La postura tradicional que. he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia. Nuestra época. estático. le es radicalmente indistinto. como todas las épocas llamadas de crisis. se verá que el pasado humano. de nuestra vida. desde Aristóteles y aun mucho antes. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. En eso. en suma. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. Se trata. por ejemplo). Esa postura. de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. al igual que la Luna. 3. porque. siempre el mismo. comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. previo o invariable. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . estático. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre. eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo. hostil a la tradición. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. En suma. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. recientemente celebrado en México. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. invariable. a su vez. previo. resulta una realidad independiente de nosotros. ya lo vimos. y en efecto. precisamente.

Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. Consiste aquélla en una visión del pasado humano. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. de "su pasado''. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. En efecto. el pasado humano no es un pasado cualquiera. de la exigencia de su estricta imparcialidad. es que esa verdad no es una verdad. de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. al ser del historiador. es ya una selección indebida. que es para nosotros la verdad radical. nosotros somos lo que somos. No se trata pues. Pero lo malo. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. entre otras cosas. y en consecuencia. por eso. 4. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. sea cual fuere su contenido. sino "del pasado". no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. por eso. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. inconsciente o no. pues. Lo decisivo. pues. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. que es "nuestro pasado". totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. y. intencional o no. según se mostró ampliamente. una mentira radical que. ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia. Para la tradición. Aspira. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. o lo que es lo mismo. sino suyo en cuanto que involucra a su ser. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico. si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. en definitiva. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. El pasado humano. más verdadero el conocimiento del pasado. como dije. es decir lo que ese hombre es. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad.hombre. más completo. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. referencia a nuestra vida. Pues bien. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. de un pasado cualquiera. son de su propiedad. a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". y más concretamente. todos y cada uno de los hechos del pasado. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. puesto que el pasado es una realidad independiente. Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. en cambio. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. En una palabra. es lo que le ha pasado al hombre y. es decir. suyo entrañablemente. porque conocer algo es siempre referencia al presente. produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. con notoria violación. desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. en lugar de ser una realidad . La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. Cualquier omisión. Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. 35 datos averiguados.

se consideran definitivamente conocidos. de nuestra vida. en cuanto que lo es. para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. nos enfrentamos con un espectáculo . búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. hay que admitir con franqueza. Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. y en definitiva los más verdaderos. una vez "descubiertos". precisamente. que los otros tres. "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. He aquí un ejemplo que ilustra.ajena a nosotros es nuestra realidad. el conocimiento selecto por excelencia. es decir. puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. en que brota de la referencia a nuestra vida. en el sentido idealista y personal. Ahora bien. Esta visión auténtica. pero en el sentido hondo. eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. y si concedemos que el pagado humano existe. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo. que es un conocimiento producto de una selección. Podemos concluir. a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. pues. a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. inhumana. visión que sólo es válida para ella. pues. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". previo e invariable. El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. . en nuestra vida. A diferencia. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". por eso mismo. sino que va siendo. pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. sino que será el método narrativo. . es un hecho. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. son efectivamente los más importantes. 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. el simbólico. también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. es 6. el más parcial de todos los conocimientos. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. estático. o lo que es lo mismo. En efecto. el Cuarto Evangelio. Por lo contrario. Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. "El hombre". que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es. es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más. VII). sino que el hombre vive". que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. si se admite que la realidad radical del hombre es su vida. nuestra verdadera realidad. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. los más históricos. No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos.

la postura contemporánea tendrá que admitirse. que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. un hombre ya casi del pasado. aunque lo pretenda. no obstante. por lo menos en algunos casos. su realidad vital. Vemos. es decir. pero además. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo. de ese hecho histórico innegable. Es decir. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. y por lo tanto. de ese hecho. La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado".singular. pero naturalmente. Con la meditación y. con el aumento de la responsabilidad. en efecto. En primer lugar yo he pensado siempre. y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. por razón de ideas. la historia de su pasado. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. la verdad que hoy puedo conocer. Sin embargo. no se cierra el espíritu a las . no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre. que no por filosofía. y es que las ciencias de ese género. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. pero que. no puede ser. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. las ciencias de la naturaleza en general. es verdad verdadera. ni anteriores ni venideras. si en cambio. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. entonces. y nos reservan muchísimas sorpresas. verdad que. YO soy. y lo he pensado por experiencia. tendrá razón la escuela tradicional. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. cada generación pronuncia su verdad. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre. vemos. porque nadie puede saber por dónde va a salir. desde su peculiar situación o circunstancia. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. la verdad de otras generaciones. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. pueden usar las hipótesis. por lo tanto. a través de los años. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. por lo mismo. Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. escribirla desde su punto de vista. si vemos lo que realmente vemos. El historiador no puede usar la hipótesis para nada.

lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. 41 EL LICENCIADO O'GORMAN. Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. para el cual cuenta con la ley. etcétera. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío. En sus últimas etapas. de la objetividad. ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. y que se incluye en el lugar correspondiente. . Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. monumento. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. Del problema de la verdad histórica. [Cf. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. pero otra persona con la misma buena fe. etc. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. infra. La objetividad consiste en que. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. el historicismo y el cientificismo. Ahora. sino en el mismo historiador. No sólo difieren a veces las fuentes. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. los documentos. El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. un historiador ve los documentos y escribe su historia. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez. tocó un punto que me parece de toda consideración. en otra 42 Éstas son. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. o su juicio. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. el doctor Gaos y el doctor Medina. en el hombre que merece ser juez. Y no sólo entre dos historiadores. y de la honestidad del historiador. no se presente sino lo que ellos están diciendo. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. que ese es el fundamento en el oficio histórico. Usted fundaba esta opinión. La cuestión capital de la objetividad.nuevas ideas y a los nuevos movimientos. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. en definitiva. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. Además. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas. también el doctor Kirchkoff. se pasó al problema del concepto de la historia misma. en tanto que hecho histórico. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. sino que el hecho mismo ha cambiado. el doctor Francisco Barnés. que derivan de doctrinas opuestas. en dos momentos diferentes de su vida. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. no prefijando ningún juicio sobre su ideología.

cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. Eliminada la posibilidad de mentir. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. una cultura. y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. con relación a la verdad. Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. no es un problema histórico. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. por lo que se refiere al historiador. un aspecto social. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. sino filosófico. los llamaríamos propagandistas. él está siempre en actitud de mentir. 43 aparente de machos en celo. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico. que no escriba Historia. errar y mentir. una época. 4. es cuestión epistemológica. 8. que es lo que podríamos llamar objetivo. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. ya que los otros. 6. etc. la de acertar y la de errar. los que alteran los documentos o los publican incompletos. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. para saber si el historiador acierta o se equivoca. 3. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. un país. es decir fuera del espíritu. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. mimetismos de ataque y de defensa). no hay hechos interesantes. usando y aun abusando de la posibilidad de mentir. nos quedan pues las otras dos. sino que mienten. en materia histórica. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. Todos estamos siempre apunto de errar. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. 5. En primer lugar. tres posibilidades: acertar. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. no podemos decir que se equivocan. pero con el fin de poder fijar un criterio. 7. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. y se vuelve crítico. . no es posible actualmente un historiador universal. Es indudable que el problema de la verdad. El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea.

no es histórico). en su interés al relatarlo y. es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. 10. de la . Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. Supongamos que el hecho en cuestión. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. podemos considerarlo como verdadero. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. o si se quiere como punto previo. Vemos entonces que. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas. una cultura. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. en su inteligencia para percibir el hecho. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades. el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos. representada por los caballos. el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. por último. día de Santa Clara. Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. como causa determinante de la Conquista. Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. marcará la personalidad del historiador. montado en un caballo blanco. 11. con su facultad de selección y con su sagacidad. o como creían los cándidos cronistas. en su cultura. y comprobar si ocurrieron o no. es la tarea a la que se dedica el historiador. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico. por último. 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. la relación de este hecho con los otros pasados. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. contemporáneos o posteriores. un pueblo. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. como dice Torquemada. aterrorizado ante los presagios. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. y frecuentemente es contradictoria. en la autenticidad del documento. día de San Hipólito. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. Cuantos se han dedicado a escribir historia. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. una ciencia o una técnica. en contra del imperialismo azteca. el historiador establecerá una cronología. ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa.9. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. simplemente para fijar el hecho histórico. pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. si son varias. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. o el intento de Velázquez que. Supongamos que se trata de determinar una fecha. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente.

es sólo probabilidad. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. la mejor historia es la crónica. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. de la clase social. más que concebir. una acción y hasta sobre él misino. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. serán para él incómodos hechos históricos. sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. Todo historiador. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado. y gran psicólogo. debe creer que ha acertado. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. 13. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió.importancia que tenga esta causa en él mismo. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. el acero y el petróleo. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. El cronista tiene las mismas ideas. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. en su cultura? Un hombre sórdido. Y si digo un esquema. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. de la cultura a la que pertenecía el rey. casi inexplicables. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. Su obligación es creer que lo ha conseguido. de cultura. el que oscurece las pruebas. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. es objetivo. en su clase. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. pero precisamente por eso. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—. volvemos a comprobarlo. prejuicios o intereses. que no se escribió con el fin de hacer historia. indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. sino . o juzgará con los prejuicios de la época. pugnar por la imparcialidad. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido. pues esto nadie puede afirmarlo. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. las juzga. a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo. quiéralo o no. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra. en su época. un hombre. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. por la objetividad. Y será gran historiador si logra hacerlo. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. de clase. a la moda victoriana. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. de nación.

pero nuestras preferencias 49 históricos. es servir al presente y al futuro. la religión. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. es decir. El historiador que da profundidad al presente. de personal. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender. y podemos también reducir la vida de los hombres. Sólo que en la historia. porque la causa es tan compleja. lo abstracto. tal es la misión del sabio y la del historiador. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. puesto que sólo vemos en ella lo general. como decía Anatole France. trata de descubrir en ellos causas permanentes. usamos el método científico. como la de todo conocimiento. La rosa es un objeto de ciencia. el principio de la causación nunca se realiza. política. los grandes hombres. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. En uno y en otro caso. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. ¿Cómo los hechos históricos. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. religión. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. derecho. tan personal. sino de nuestro interés humano. tan concreta. de acuerdo con el principio de causación. sin divorciarse del ser. Esquematizar el hecho para entenderlo. por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. la raza. y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. la economía. para hacerlo inteligible. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. es en suma el que esquematizando el hecho histórico. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. y lo transforma en un caso particular de una ley. es el político. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . realice el deber de ser. virtudes y crímenes. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. sufrieron. Él desea explicar el presente en función del pasado. Si queremos considerar que su actividad es abstracta. nunca más volverá a presentarse. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. no nos interesan. si queremos insistir sobre su actividad concreta. Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado. Por último. factores constantes. a esta simple frase: "nacieron. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. si no coinciden con un amplio interés humano. le hace perder lo que tiene de concreto. en la historia es una esquematización del hecho histórico. que no pueda explicarse por su historia. Su misión. menos que en ninguna otra parte. cuando se repitan las mismas condiciones. el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. 14. llamémosle político. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. diferentes. que al igual de las causas físicas. modas. que es histórica. el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". costumbres. llamémosle sociólogo. provoquen resultados siempre iguales. la guerra. murieron". es decir. que volverá a 50 individuales serán pueriles.

la ignorancia y el fanatismo. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo. Pero si se trata ya no del hecho histórico. nos sirven para entender el hecho. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. La lucha contra sus enemigos: el hambre. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. ya sea que se trate de un hombre. pues si fuera completamente sui generis. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. de las que no podemos prescindir. no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. incluyendo nuestro propio espíritu. lo que justificará. naturalmente. Entre los distintos historiadores. Pero ni las distintas realidades históricas. la pregunta es exagerada. expresado en la sesión anterior. eterna. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva. no lo entenderíamos. contra la injusticia y la tiranía. por eso lucha contra la miseria y la explotación. el miedo. sino de su explicación y valoración. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . Resume su punto de vista. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. incluyendo. el método histórico y no el científico. pugna por su propio bien. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. a pesar de todo. Y éste es. ni siquiera los distintos historiadores. sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. como en general entre los distintos hombres. Puesto que es un ser consciente. siquiera parcialmente. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. quizá. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. Es la suma de los anhelos individuales por ser. sería inútil pedir una objetividad absoluta. la miseria. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. ¿Hay alguna verdad no formal. que son actividades subjetivas. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. el hecho de que se comunican y entienden. inmutable? Así formulada. considerada en grandes periodos. sino inmanente a su propia naturaleza. por la realización íntegra de lo que es humano. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. Nos parece ahora descubrir que la historia. es una pregunta ingenua. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. No. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. la explotación. sin el cual sería imposible. pues. para conocerlo. por la afirmación de su personalidad. pero sus diferencias. En cambio. 1os sujetos. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible. la tiranía. de una época o de una cultura. nos llevan a emplear. de un país. 51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. La cuestión sería. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto.

es que la idea de la imparcialidad. la tradición. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al . Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual. Pues lo que necesitamos es encontrar. para usar un término concreto. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. etc. al dar término a la lectura de sus notas. pues me parece una idea muerta. es bastante peligrosa. es decir. claro es que no existe. y por otro. Me parece que se ha presentado una idea que. cuál es la finalidad de lo que hacemos.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. En general. o lo mismo en otras sociedades anteriores. de la objetividad. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. estructura social. jurídica y una serie de instituciones.. una relación de desarrollo. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. dentro de determinada característica. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. En este sentido. por causas y efectos. Así. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. cada uno conocido por otros hechos. 53 la última vez. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea. no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. EL DOCTOR KIRCHKOFF. Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados. para mí. que es exactamente lo que queremos saber. El doctor Caso manifestó. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. por desgracia. espero que vuelva a tratar este punto. aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. qué son esos famosos hechos de que se habla. La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. La repetición absoluta de acontecimientos. pero esta continua aproximación. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. Por consiguiente.

en diferentes momentos de su historia individual. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. a la que se acude en busca de datos. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. es siempre sólido. con todos los peligros que ella supone. exhaustivo. en el mejor de los casos. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. serio. E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo. según ella. en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. new world. un trabajo malo es superficial. que los hechos hablen por sí sólos. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". impreciso. subjetivo. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. formas de cultura. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. en un brave. como él dice. a la exactitud y minucia de sus técnicas. El historiador sigue viviendo hoy. sistemas económicos. bien documentado. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . y de las que se esfuerza por salir. la nivela y unifica. de un plumazo. de dos maneras distintas. y. definitivo. acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas. de hechos. tendencioso. después de todo— consiste en no existir. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. que insisten en ser los últimos en enterarse. frente a la época histórica. penosamente. Pone así a la historia. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. imparcial. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo. según el pretende. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura.acontecimiento. en todas partes. a la seguridad de los métodos empleados. plenitud y madurez científicas. en la mayoría de los casos. En vez de aceptar que cada época humana. la reduce por entero a la condición de fuente. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. 56 de la vida. todo lo que las ha precedido. la literatura y las bellas artes. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. De hecho. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. de materia prima. en dejar. es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad.

son dignos de idéntica dedicación. una vez más. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. de su aportación para nosotros. de la abundancia de notas y bibliografías. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. más apocados. porque mete a la historia por una vía muerta. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. El historiador científico no dice nunca. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. menos inquietos intelectualmente. a los que estuvieron anotados por la tormenta. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. Es el enano encaramado en hombros del gigante. por pequeño que sea. sobre cuál es la índole de su mensaje. que serán su materia prima. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación. que si descubre algún error. Todo esto es sumamente grave. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. de un Macaulay. El historiador científico. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. la interpretación más. . Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. cree haberlo superado definitivamente. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia. en las guerras y revoluciones y. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. que él renuncia a la elaboración.prejuicios. metido en su oscuro rincón. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. claro está. sobre todo. amontona datos y más datos. que considera torre de marfil. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. De aquí 57 y la síntesis. sobre las ideas que en él se encierran. de modo inevitable. Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. en cualquier historiador que le haya precedido. objetiva y desinteresada. de la profusión de índices analíticos. pues lo considera un mérito más de su disciplina. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. de un Michelet. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. de un Carlyle. Para lo cual tendrá que acudir. en las grandes figuras históricas. pero que no pasan de ser repertorios. sus fuentes. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas. en lo instrumental.

Si ha de haber sistema. En el propio Ortega. inmutables. según las personas que los manejan. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. por ejemplo. sólidos. pero. como la ha denominado Ortega y Gasset. si no. lo que Ud. lo que es peor aún. en forma única. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. no se hace. se me dirá. ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones. que son inefables. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. Véase. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. como ellos. es marchar en el vacío. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser. sino que sus lenguas son múltiples. En los seminarios de historia. "Señor. pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. un creador. pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace. a la vida. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. es que el individuo es algo anecdótico. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. ¿ Qué historiador científico. sin pintores y músicos y arquitectos. traiga". subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. a la literatura y. devenir. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema. mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. el auge que ha tenido entre los . De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía. le responden. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. como ellos pretenden. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. cuando la historia es toda cambio. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos.

es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. se convirtieron en creencias. de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. Es reflejo de una época racionalista. el que estos hechos básicos de la historia. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. antimilitarista. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. Hemos perdido espontaneidad. No todas las 62 históricos. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. Sí la tiene —para mí. dadas determinadas condiciones. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. Habría que recordarle. lo que había vivido. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. en algo entrañable. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. que el ideal progresista. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. Tanto. determinados hombres. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. experiencias personales. que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. Por si no estuviera aún suficientemente claro. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. es en zonas que no interesan a la historia. . liberal. como algo superficial y episódico. y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. éste y aquél y el de más allá. progresista. Y sin ir tan lejos. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. se despacharan con el nombre de historia externa. desde Herodoto y San Agustín. porque nos presentan la historia como arte. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. de trabajo en la cadena. sino todo lo contrario. con palabras de Croce. No son malas las catástrofes. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. añadiríamos nosotros. En realidad se trata. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. que se da por supuesto y que no se discute. hasta los corresponsales de nuestros días. de la imitación de las ciencias culturales. Estas ideas. y cine nada tiene de única.científicos. laica. si no. como todas las ideas cuando se arraigan bien. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España. mecánico más que científico. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. la historia de las instituciones. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. que es imposible de lograr. Que lo digan. que se nos ha olvidado que es preparatorio. Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. como si las instituciones no las crearan los hombres. No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. las guerras y revoluciones. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. sin pensar en notas ni bibliografías.

como lo son las historias de la filosofía. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. que se nos señala como especialmente peligrosa. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. rica. después de todo. es una noción categorial. la elaboración. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. la literatura y el arte. según los lugares y las épocas. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos. Por ejemplo. puede ser entendida como categoría causal. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. la selección. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. este punto fue el que originó el debate entero. de tipo declamatorio. E L DOCTOR G AOS. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. ¿Para qué publicar. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . multiforme. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. de la realidad. En realidad. documentos. pero nunca dará agua un cauce seco. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia. El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. en el extremo opuesto. Hay. Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. en estos países de la América española. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. que la interpretación. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. Se puede canalizar un torrente. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. pues había desde el principio manifiesta discrepancia. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. 63 directorio de teléfonos. pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano. Sobre estas cuestiones tomaron . forzosamente parcial. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo.He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos. ¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. sea intensa y rica. o de papeletas referentes a ellos. el punto de vista no son sus pecados. sino sus virtudes. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. naturalmente.

el licenciado O'Gorman. 66 existe efectivamente. además el doctor Caso. LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. vol. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. 481-508. . ya a una parte cualquiera de esta realidad. el doctor Kirchkoff. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. mutatis mutandis.la palabra. y 65 2. 2. "científico". historia se funda en la tradición oral. pp. los documentos y los monumentos''. la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". como el estudio filosófico de la Historiografía. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". el señor Arnáiz y Freg. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. el doctor Isso Brante Schweide. como consecuencia. por tanto. núm. Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. abril-junio de 1960. Lo mismo resulta. en el sentido más amplio posible. la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. en cambio. IX. en sentido estricto. En una frase como "la historia es un proceso milenario". A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. una Historiografía de la Historiografía. sin embargo. 4. posible. Así. la palabra "historia" designa la realidad histórica. preferible emplear la expresión "lo histórico". JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1. En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. en los sentidos correspondientes. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término.

evoluciones y grupos mismos. a abarcar una Filosofía de la Historia. Historia e Historiografía: género I. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. vegetales y animales y de las distintas razas humanas. de que se trate. 5. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. La Filosofía de cualquier ciencia. a su vez. 6. de los vegetales y animales y el origen del hombre. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III. de la Tierra. evidentemente. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. 7. Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. no de los grupos. por tanto. por ejemplo. a estudiar el objeto de la Historiografía. no sólo del origen y evolución del universo físico. este proceso no puede continuar. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. por ejemplo. pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. De este género son estas notas. lo histórico. Por fortuna. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. del sistema solar. J. En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. 4. no los grupos. y por esta misma Tazón. Los orígenes y evoluciones que . La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. en conclusión. ahora bien. griegos: género I. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía. y de cualquier género literario. una bibliografía de libros del género II: género III. Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones.3. o del género literario. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. pero este género es sumo. filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. no los grupos tomados como constituidos. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede. Thyssen. pues. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo.

sin embargo. Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. las obras historiográficas. a saber. tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares"— de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". unidades de expresión verbal escrita de orden superior. 8. el político. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal. diplomático y bélico. para abreviar. Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. en todos sentidos. y más por excelencia aún la palabra oral y escrita. todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. "la evolución natural". y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. se divisa como tal en forma concluyente. Las unidades últimas de la Historiografía. por una parte. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. a secas. de "historia natural" e "Historiografía Natural". 1 1 . son unidades últimas de expresión verbal escrita. para abreviar. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. se distingue corrientemente la "historia". el hombre y los animales superiores. ser al que se puede llamar. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. por otra . Estas proposiciones. las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior. Estas obras. histórica. 10. de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. en la actualidad. a saber. son los seres comprensivos también por excelencia. apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. La situación tiene. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. La realidad. como todas las de la misma índole. respectivamente. Estos mismos seres. El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. de la expresión en general. el "comprensivo". lo expresado 69 en que el conjunto. Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. 12. De la "Historia Natural". propiamente.se acaba de mentar pueden llamarse. Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. justa y paradójicamente en el momento subrayada. en sus relaciones. Pero como. en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. "Expresión es. 13.

de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. y esta situación será lo expresado. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. los objetos ideales y los valores pudieran . pues. 14.parte. lo expresado es lo histórico. la del primero significada a los segundos. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. por la palabra expresiva. por otro lado. imposibles. pero no designa ningún objeto. uno y otros con toda su vida y personalidad. desde luego. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido. además. el objeto que sea. Ambos supuestos son. de los objetos ideales. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. si no es que de toda. puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. no serían deseables. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas. quizá. Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. que existen objetos puros. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—. en cambio. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. La situación estará. u hombres y animales. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. 15. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. 18. pero aunque fuesen posibles. en parte. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. En la Historiografía. humano o animal. de los objetos metafísicos y. y por el objeto designado por aquél a éstos. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. esto es. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. significa un movimiento o estado psíquico del animal. en total. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. de los objetos psíquicos y. 16. pero con arreglo a lo dicho escritas. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. Ahora bien. un grito animal. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. Un grito. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. en realidad. Este imperativo supone. por un lado. los espíritus puros. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. por lo menos. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres. 17. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador. las situaciones en que se concreta esta convivencia. animales. Simplemente. o lo que es lo mismo. En suma. son más propiamente las almas. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral.

siquiera. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. el historiador no puede proceder a nada. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. si no es que también de sentimiento y hasta de acción. los que. Como las proposiciones en general. ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. "Clavijero". 22. con gran probabilidad. en realidad. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. y. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. respectivamente. esencialmente imposible lograrlo. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio. Pero incluso es posible. 20. sin embargo. en particular. sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. 19. en todo caso. según lo apuntado en las notas . en definitiva. Uno y otro tienen ciertas notas en común. en general. a que se refieren las notas inmediatas. Lo histórico es el objeto de la Historiografía. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. simpatías y antipatías. más o menos involuntaria: la ignorancia. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. sino por ser. "es". son. por lo menos. Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. por ejemplo. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". La índole de esto. que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. por lo menos. que es un nombre propio. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. del que se predica casualmente otro proceso. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. 23. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. con su forma verbal. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. Histórico parece ser. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. que aunque el mencionado imperativo fuese practicable.no ser sino productos o creaciones de esta conciencia. muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. más o menos inconsciente. lo pasado. ante todo. sea por la naturaleza de las cosas en general. puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. un sustantivo. y el predicado. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. 73 21. Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa.

25. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. con el movimiento del tiempo. en el sentido más propio de la palabra. además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador. en mayor o menor grado. lo decisivo. 28. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. historia = Humanidad. lo histórico oscila entre la creación y la repetición. no sólo normal. Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura. también en general. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. son cardinalmente tres: el de lo influyente. no todo lo pasado es igualmente histórico. al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. 27. Hay que distinguir entre esto último y lo que. La aplicación extrema de este último . incluso la de la vida. pero más en tal caso que en ningún otro. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. historia > Humanidad. pues. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. en lo humano. La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. algo temporal. el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. de creación. En cambio. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. más o menos consciente y distintamente.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado. en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso. En realidad. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. en esta segunda dimensión. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. que sigue presente en lo presente. y el historiador no puede menos de seleccionar. lo permanente. en general: lo "memorable". o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. es su subjetividad presente. tras una interrupción. incluso así en su situación también presente. En todo caso. 26. Lo histórico es. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. Los criterios de selección que los historiadores aplican. 24. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad. en todos los casos. con lo futuro. selecciona un tema. Ahora bien. y el de lo persistente. el de lo pasado que no ha pasado totalmente. sino esencialmente. Por estos motivos está la Historiografía. lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. aunque la realidad es que. reproduce o reitera algo anterior.

lo intemporal. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. hermenéutica. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. sino que debe entenderse la recolección y.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. de entrañar. evolución. explicación. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. 30. por debajo de éstas. Lo individual. por imprecisa que aún sea. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. sobre todo ante el profano. lo persistente y lo reiterativo. el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. arquitectónica y estilística. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única. lo que da siempre un aire más científico. es lo importante o lo valioso. rigurosamente individual o individual colectivo. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. colectivo. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. reconstrucción o construcción o composición. o si se prefiere llamarlas todas en griego. y expresión. pues. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. 29. heurística. sea por influyente. y también modificándola. 34. 32. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . etiología. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. el tema a que la dedicará. más o menos explícitamente. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. por representativo o por permanente. Lo memorable. más a fondo. pasado. Es que lo histórico oscila entre lo individual. a lo general. consiste la Historiografía. crítica. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. sea rigurosamente individual o individual colectivo. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. creación y repetición. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación. temporalidad. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. pues. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. quizá sólo vagamente. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. individual. 33. como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. categorías selectivas y axiológicas. se aproxima a lo nuevo en absoluto. lo inmutable. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. al menos en parte. crítica. comprensión o interpretación. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. y lo general. en casos. La Historiografía no puede menos. desde que se le ocurre. 31.

Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca. en definitiva. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse. 37. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. lo mismo abarca también el círculo de la crítica. y esto en realidad. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género.. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente. ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros. La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. De hecho. la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. y quizá principalmente de éstas.. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. 35. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas.monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema. por una doble comparación. Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. El historiador debe . pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. como en el caso de ciertas monografías. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. Nunca. De acuerdo con esto. Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. 38. hasta. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. en efecto. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. Pues. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia. hasta las de reconstrucción y expresión. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. 36. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. o es. La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos. un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía.

y aún más en especial. por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. reconocida por el pensamiento griego. . tan sólo más o menos explícitamente. fundado en la fe en Zeus Pater? . La comprensión historiográfica es. sobre la unidad. verbigratia. Desde luego. como la comprensión en general. en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. en este punto fundamental. de la explicación por las causas formales. sino implicada. a saber. en aducir las cuales consistiría la explicación. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . sino también sociológica. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. por ejemplo. material. formal. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente. un cristiano de hoy. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. por ejemplo. 42. donde se pretende. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. . de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. no es sino un caso particular. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. por toda labor historiográfica. 41. bien que relevante. No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. 40. necesita el historiador ser psicólogo. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. final y eficiente. Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. como cuando se trata de "comprender" el arte. Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación.esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. . sustituyéndola por el concepto de función. por ejemplo. pero también en el sentido de la psicología científica. 39. en lugar de "explicar" causalmente. antes bien cabria otro tipo de explicación. o por relaciones de paralelismo. En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. relaciones todas que serían de índole funcional. . Del problema de la explicación en general. estilístico. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. De haber leyes en la historia o la Historiografía. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. así también comprende con ellos. comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época.

por ejemplo.. 46. es verdad—. de haberlas. al empeñarse —inconscientemente. Las Historiografías de la política. acerca de las mismas tierras. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores. Ahora. sobre el proceso así de la contingencia. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes. de ser cabales. hasta los menos "ideales"'. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas. en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. . El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. por tanto. la filosofía. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. la literatura. la religión. sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás. etc. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. Donde no haya predeterminación alguna. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. 45. 28 y 31. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. se extiende.. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple. el arte. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general. por ejemplo. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía.relaciones. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. 43. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico. sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. No hay. y aún de los hombres en general. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. no habría auténtica previsión ni predicción. no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad. sin solución de continuidad. 44. la necesidad y la libertad. Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. y las leyes de la historia o la Historiografía. Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad..

y a las del artista literario en especial. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros. 51. . La historia no parece ser razón pura. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. . de las anteriores operaciones. Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. rememorativa. racial. Ahora bien. conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica. en el sentido de la nota 33. Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. 48. por una parte. como. 50. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. La reconstrucción.—. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. explicación y composición historiográficas. . Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. . incluso a todos. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. la Filosofía de la Historia. El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía". sino también de filósofo. por decirlo así. Así.47. ni pura sinrazón. desniveles históricos. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. La conclusión sería. Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico. La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. músico y loco todos tenemos un poco". Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. No sólo "de poeta. económico. sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. ante todo. 49. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia.

53. Por ejemplo. En este sentido 55. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. o lo que es lo mismo. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas. En suma. por la naturaleza misma de las cosas. estos muebles. particulares o singulares.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. La percepción sensible en el primer ejemplo. La verdad es. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. una pluralidad de proposiciones más especiales. a nosotros mismos en parte. directa o indirecta. muy amplia. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. pues. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. en su sentido más propio. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. siquiera en potencia. la Cábala. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. Es la noción que se expresa cuando se habla. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. pues. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. resumida en las notas anteriores. por verdadera que fuese. 52. esta sala. muy general. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. la Alquimia. que actualmente no se consideran ciencias. derivadas. sino al par de la idea de la ciencia. Esta verificación es la prueba. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. no sería ciencia —a menos se ocurre. particular o singular. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. 88 . sólo son cognoscibles. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. Es que no son verdaderos. pero en todo caso igualmente. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. demostración o fundamentación. Una sola proposición. que fuese muy importante. 56. en cierta forma. que abarcaría. de la verdad o el sistema de verdades. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. Hay realidades que. ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido. 54. Plantea. por todo sujeto posible. como se hace corrientemente. definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. la Magia. en efecto. respectivamente. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así.

Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 . 60. La realidad es a la vez una y plural. 62. de su verdad. los hechos de la experiencia mística con sus objetos. Por la misma razón. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. universal. la autobiografía y la biografía. Las obras historiográficas pueden. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. 61. Por consiguiente. 58.de conciencia. incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. En la medida en que lo histórico es lo pasado. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. entre los cuales los más individuos son los humanos. por otro. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal. hasta la concreción total. en general. Se integra de partes que van desde las más abstractas. de la verdad. son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. las nociones del sistema. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. en todo caso. en absoluto. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. . Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. por un lado. o que. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal. más que nada. 59. 57. y las memorias. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. que no universal. La validez personal. pues. únicos posibles. La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. . no universalmente válida. entre ello las personalidades. la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto. El conocimiento y la verificación indirectos. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. o no serán universalmente válidas. las humanas personalidades. como las que son objeto de las Matemáticas. los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. la crítica y la interpretación. cuando menos.

2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. con la autobiografía. La biografía está en tan estrecha relación. 91 . puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. cuanto. en que la validez personal. de la visión de la propia vida en este caso. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad. 65. 63. se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. Por consiguiente. lo histórico. con la Historiografía. aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. 64. La concepción de la Historiografía y de su objeto. se comportarán como dice la concepción. no sólo los historiadores historicistas. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. por otra parte. al menos en parte también. no dejaría de participar de su unidad. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. sino historia. aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. En verdad. sino hasta los más antihistoricistas. a su vez. cuanto una colección de trabajos subjetivos. parte de la realidad. por una parte. pues. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. al ser algo así como la Historiografía del individuo. por lo individual del objeto. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. es singularmente notoria. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. en la unidad de ésta tiene un límite. En realidad.

Por consiguiente. sino los que el historicismo describe. 3. mayo de 1940. Se puede. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. aplicado. **** Universidad de Guadalajara. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". pp. al señalar el tema de mis conferencias. El Colegio de México. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas. en todos los casos.92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. de nuevo. a sí mismo. RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros. no vale sino parcialmente. tal vez. muy al contrario. una curiosidad viva. lo sé. Los resultados fueron y serán. Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos. que se descuelgan como caídos del cielo. prescribe. La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. sino. una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. Jal. 147-130. Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. y quizá hasta se deba.. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. para dirigirse a un público al que no conocen bien. como debe. *** . 308 pp. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. 1944. México. no. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio. son sumamente comprometidas. Yo he procurado adaptarme.. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo.

se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. claro está. hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. Entre estos dos polos. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia". con un tipo de meditaciones que son. personales. en cada caso. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. en una palabra. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. de lo que la historia debe ser y no es. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. lo que en Europa se había producido en los últimos años. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. que nada tiene que ver con las que se llaman. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. que México estaba de enhorabuena. que no son muchos. Indicaré. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. podríamos decir. pues. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. Quiero hablarles. con más o menos razón. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. pues. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. con exageración. en parte. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. Naturalmente. Esta inseguridad. podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. Yo no pretendo. pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . Quiero.opiniones. aportar mi experiencia traída de otras tierras. ajustándose a ellas. por lo tanto. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. quizás excesiva. con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. pero el sentido era el que sigue—. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse. Esta última persona dijo al principio. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. esta incertidumbre. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país. ciencias exactas.

y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. se estableció una gradación en las ciencias. En realidad. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. el historiador alemán Bernheim. en conjunto. y siempre. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos. le dijeron muy despectivamen- . ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia. lo mensurable. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. en este sentido generalizador. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. aunque con más dificultad. Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. Una misma persona. y. por último. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia". Como sabéis. No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. Si esto es así. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. la ciencia. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. luego las biológicas. da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. lo experimentable. verdades universalmente válidas. país que dio las normas para esta clase de investigaciones. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. según veremos— y. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. no ha sido superado. Pues bien.do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. No tengo a mano el libro de Bernheim. es decir. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. autor de un tratado de metodología histórica que. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. hacer sus medidas y sus experimentos. que sientan bien a todas las realidades posibles. si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. especialmente en Alemania. que determinan de antemano. hubo que hacer cola. que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. confecciona trajes hechos. procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. por consiguiente. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas. las psicológicas. o el relato de ese hecho.

decía la filología. ¡A ver. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. Yo soy la historia. y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. no señor. a establecer leyes. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. la historia. bien establecidas. si la historia trabaja tanto y tan bien. y apelaron a todo género de expedientes. en apariencia tan sencilla. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. con sus andrajos. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. que pretendieron suplantarla. el lenguaje. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. Pues hagamos filología. el lenguaje se presta a esto. también aquí. a ver lo que resulta. Para conocer los hechos en gran escala. más rudimentarias? Hagamos antropología. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. La pobre historia. que tan despiadadamente le habían rehusado. sobre todo. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. decía la economía: yo soy la historia. E incluso le salió a la historia una hermanastra. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. aguantando las impertinencias de unas y de otras. mediante su comparación. Seguro que si reunimos datos suficientes. . podremos llegar. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. confusa. y ya verás cómo yo también soy la historia. se encontró. señor. también la historia lograría el ansiado rigor. más eternas. no señor. como la Cenicienta del cuento. ni experimentar. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia. la sociología. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. el arte. Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. con un poco de paciencia. se decían unos. lo mejor es que estudiemos las estadísticas. con su vejez de siglos.98 te. por decirlo así. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. seguía trabajando. Pero nos encontramos. y podría establecer sus leyes. ¿ Puedes hacer experimentos? No. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. estudiemos la evolución de los idiomas. espera un poco. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia. resulta complicadísimo para el pasado. ¿Puedes medirlos? No. Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. Entonces. señor.

se dirá. en la historia entra todo. se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. pero está visto que muchos no lo conocen. juristas. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. filólogos. pues si el historiador consiguiera. que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. ya caducado. Son dos modos de conocer irreductibles. economía. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. los fisiólogos. todas diferentes. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural. falte un nombre común. en efecto. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu.100 Heinrich Ricker. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad. Pero entonces. aunque lo acepte teóricamente. Efectivamente. la psicología. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. lo están entre sí los físicos. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. diciendo que eso es . por otra parte. historia. se alza el concepto de historia. "es decir. Así. sino constantemente individual— en su individualidad misma. Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. Es este un libro que todo historiador debiera conocer. etc. Esto. pero sin ningún interés histórico". historiadores. quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. se hallan reunidos por intereses comunes. como. apagar su personalidad. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. término que no es fácil de definir. en la práctica de su trabajo. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. los químicos. que él propone y con el que siempre las designa. Memos de indicar ahora. tal como lo determinó Kant. el concepto del suceder singular. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. los teólogos. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. sino una insensata vorágine de figuras diversas. Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. jurisprudencia. . no sólo por los objetos que tratan. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. los anatómicos. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. . mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. Así. opuestos lógicamente. como algunos han postulado. todas igualmente significativas o insignificantes. Es decir. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. frente al concepto de naturaleza. sino también por los métodos que aplican. Sobre ello insistiremos más tarde. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. sino también formales. más significativos. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. en su peculiaridad e individualidad. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. Es decir. ''para ése no habría historia científica. es lo que se proponen algunos historiadores. limitándonos a exponer las ideas de Rickert. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo..

Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. desde un punto de vista determinado. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas.102 cosa de los filósofos. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios. tal vez inconscientemente. porque de lo contrario no comprende nada. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo. Y. la ciencia. Evidentemente. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. y una especie de lamento sordo. sin embargo. plenamente falsas. y de él nunca podremos prescindir. la historia cae en los peores extravíos. Son cosas éstas bastante complicadas. primero. una de las más fecundas de la filosofía actual. el país. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. en determinados valores. como si se tratara de especuladores abstractos. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. cuáles son sus propios puntos de vista. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. en realidad. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. La historia —y esto es muy importante— no establece valores. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. no hace juicios de valor. que viven perdidos en las nubes. la cultura. seguramente. si se lee el libro con mayor atención. la justicia. La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. nótese bien. considerándolos esenciales. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. El historiador escribe. que el autor. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. consciente o no. pero. el historiador tendrá que procurar descubrir. y escribe su historia en función de esta creencia. ocurre siempre. por los que sienten un soberano desprecio. diciendo que están faltos de interés. no es sino el juicio previo. Esto. Se me dirá. por ejemplo. pero sí se refiere a valores. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. de su misma época o de otras distintas. la nacionalidad. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. El historiador parte siempre de la creencia. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. También hemos de ver que. tienen una importancia especial . sin la ayuda de la filosofía. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes. Pero. y da de lado a otros.

como decía antes. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana. o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. La historia. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio. catedrático de historia económica . Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. por ejemplo. Y todos hemos experimentado. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. han tenido que dar marcha atrás. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. la economía y la sociología. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. ni descartarlos. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. Tal vez contemplados desde otro planeta. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. llena de sugerencias. o a una distancia de miles de siglos. en la del arte. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. de vastas perspectivas. Según este concepto de la historia. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. que parte de conceptos individuales. que. por ejemplo. Así. Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. No se los debe mirar con sistemática prevención. Este trabajo es valioso y es sugestivo. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. los hombres. Pero como nosotros. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre. pues los conceptos de universal y particular son relativos. y en determinadas ramas de la historia. cabe en ella el estudio de las grandes personalidades. sino en la manera de tratar un tema. sin duda. que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert. y los enfocan históricamente. De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. La historia de terminada ciudad. Postan. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. o de la música anterior o posterior a Beethoven. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura.

individualizador. Los historiadores. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. Pero éste será el tema siguiente. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento.106 en la Universidad de Cambridge. incluso en . ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. como es lógico. como la caridad. descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. que no resulta valida. en suma. pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. se han dado plena cuenta de ello. y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. como todo en el mundo. Nuestra ciencia. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. del pasado. esto es. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. una ciencia generalizadora. no está hecho. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. somos modestos. como ocurre. es elaboración. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. es creación humana. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible. que no puede predecir el futuro. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. claro está— y su estudio es concreto. Hay que advertir que esta actitud. absoluto. titulado El método histórico en las ciencias sociales. empieza por uno mismo. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. sino en todas partes. Esta segunda actitud no es ninguna excepción. no sólo en México. porque somos historiadores. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico. por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. porque lo más grave es que la historia. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. por ejemplo. dada la limitación de la mente humana. y así como la primera. Es la actitud. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. tiene una justificación.

sin un criterio previo de selección. con un criterio que podría llamarse microscópico. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. en el mejor de los casos. color. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. consignando su peso. de que cuanto más redujeran su campo de investigación. de no meditar sobre los hechos. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos. ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. con la consiguiente estupefacción de todos. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos. Sólo puede pretenderse esto. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. Frente a esta actitud es preciso insistir. . por ejemplo. en que. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. aplicando la investigación a temas muy reducidos. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. llevó a muchos historiadores a la idea. a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. deficiencias y errores de detalle.. sino típico de toda la ciencia de nuestra época. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. etc. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. sino que. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. al ocuparse de un tema. una y mil veces. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado.108 las de calidad más excelente. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. justa en principio. cuyo hallazgo interesa. a dejarlo totalmente agotado. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. de personalismo. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. como es natural. Todos hemos conocido. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. toda hipótesis más o menos atrevida. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. la que aspira. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. tanto más sólidas serian sus conclusiones. sin preocuparse de más. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy.

que son esencialmente compromiso. es querer suprimir en la historia el factor humano. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. por fuerza limitados e incompletos siempre. evidentemente. a partir de 1800 aproximadamente. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. desde que existe la historia en el mundo. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. Como los hechos. y muy grave. c. por ejemplo. no existe. en la mayoría de los casos. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. pero muy justo en el fondo.110 El trabajo de investigación en los archivos. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. en presencia de un cierto número de materiales. Como observa muy bien Ortega. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado. colecciones legislativas. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. no se registran en ningún aparato automático. Así. Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. pues. tachándolos de "parciales". pues. Y no digamos nada de los documentos judiciales. que los historiadores objetivos prefieren. según nos dicen. en las crónicas. etc. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . en nombre del progreso científico y del espíritu crítico. en el siglo y a. hechas. pongamos por caso. Ya Herodoto. Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. los comunicados militares. algo exagerado. todos los historiadores. al producirse. El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. toma de partido. y han criticado esos datos. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. Nadie puede trabajar en historia. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. y que no quieren opinar sobre ellos. Lo que sí lo es. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. a las Cartas de Relación del conquistador. no tiene más valor que el de un entrenamiento. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos. han reunido datos para escribir sus libros. de documentos del pasado. además. actas notariales. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. El acopio de datos y su crítica no son. a la pura y simple publicación de documentos. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. en que se ha llegado. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. Cada hombre. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. ninguna novedad. no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. su visión es siempre parcial. ve una sola porción de la realidad. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. decisión. naturalmente. es decir. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos.

Su actitud. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo. pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. y por tanto sería f als a. No quiere situarse.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. pues eso que él llama presentarnos los hechos. lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas. Este último quiete hoy prescindir. de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . aunque el historiador no quiera. Con referencia al problema de la filosofía. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". tiene i n f i n i t a s perspectivas. frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano.lo que se entiende por perspectiva. de las crisis históricas. La perspectiva es. de todo hecho contemplado por la mente humana. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. sino presentación de testimonios. un paisaje. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales. de documentos referentes a los hechos. las que parecían más sólidamente establecidas. no lo logra. aplicada a la visión de determinado objeto. o nu o Todos sabemos -nos dice. una fisonomía propia. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no. que llevan ya implícita. naturalmente. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria. Esta idea de la evolución lenta. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. en su e s t u d i E l t e m a d e e s t r ti e m p o . es una ilusión el p a i s a j e . Porque la historia. por ejemplo. que es estudio de la v i d a humana. el no comprometerse. la perspectiva de quienes los contemplaron. ¿Tendría sentido que uno de los observadores. pues. Lejos de ser su deformación es su organización. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. Pensando así. En esto. claro está. Y. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. pero con conceptos plenamente válidos para la historia. cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras. Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. Pero es el caso que la realidad. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. Busca a todo trance la neutralidad. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores. no es tal presentación de hechos." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. Ya vemos hoy. puesto a describir lo que ve. en su contemplación de los hechos históricos. co m o en todo. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. como un paisaje. que inicialmente fu e injusta. uno de los componentes de la realidad.

ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. pero. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. ni en de la vida de las grandes personalidades. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. y a que no resueltos. Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas. José Luis Mora. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas. naturalmente. De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. en esa fase precientífica de la historia. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos. por lo menos planteados. al que debe orientar. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. y tiene que existir un calor. pasión. para hacerla compartir a los lectores. hemos caído en el extremo opuesto. claro. hoy tan despreciada. las instituciones jurídicas o económicas. según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. México tiene la ventaja. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. se veía que son muy superiores los primeros. por citar sólo los más importantes. evidentemente.pueblos y culturas. con los de la historia propiamente dicha. Antiguamente. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. de contar con una serie de historiadores de primera fila. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida.. Justo Sierra. sino que hicieron historia: Lucas Alamán.. en cambio. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. en cambio. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. Pero lo cierto es que no afronta. el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar. los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. según los científicos de hoy. Hoy. las artes. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. contingencia. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. inseguridad. En el terreno de la historia de las instituciones. Hay una determinada preferencia por los lemas. donde no se había publicado. Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. Yo no creo. que no sólo escribieron. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 . pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. Hubo. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. sino para un público más amplio. la guerra las cogió por sorpresa. Si lo consigue o n o . no habían q u e r i d o opinar. una simpatía al tratarlos. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. ni quiere hacerlo. Así se llega. la narrativa. y a es otra cos a .

en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. como el de Rickert. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. pongamos. indigesta. Trevelyan se da perfecta cuenta. de lo difícil que es la labor de historiador. No es el suyo un análisis de tipo filosófico. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l .vanaglorian de que su exposición sea aburrida. Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. a Muse.mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. sino simple expresión de un sano sentido común. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada. si queremos sacar a la historia de su marasmo. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. o en otras bibliografías. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. . Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. vengan o no a cuento. Este es el buen camino. se convierte en arqueología. para comunicar al lector sus sentimientos. se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. por caso. titulado Clio. Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos. no se mueven como corrientes. y sin simpatía humana la historia no puede existir. Para Trevelyan. el único posible. como el agua en los charcos. sino que están parados. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. . ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan. má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. Las páginas se atiborran de notas. yo creo que puede suscribírsela íntegramente. El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia. la obra histórica es esencialmente obra artística. que es él mismo un gran escritor. Su calidad fundamental está en el relato.

El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. Ya pasó la época de las actividades "puras". encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya.campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. y. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos. afirmar. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. y que. Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. 119 120 . Todo trabajo de busca de datos. Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . cuando se les estudie desde el futuro. donde es un arma más al servicio de la propaganda. pero. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. pues. en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores. los resultados serán fatales. en efecto. No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. Esta es la verdad. no obstante. Para él los grandes historiadores de la época actual. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas. Ésta siempre puede y debe hacerse. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. nos presentan los libros de historia. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". siempre se presta a nueva reflexión. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. de publicación de documentos. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . más que un reflejo del sistema industrial. si renuncia a hacerlo. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas.

a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. Fondo de Cultura Económica. México. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. y. quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. quizá. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia. Tal parece. 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. como meta final. de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales.4. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. e idea de la historia. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. como no podrá menos de advertirse. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. año II. en efecto. e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. pp. ¡Pues. la ingente realidad a que alude esa palabra. en definitiva. s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o. En ese deslinde decisivo estriba. la solución de aquel problema tradicional con el que. . En todo caso. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. han luchado tantos esforzados espíritus. a ella se lo debe. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. si en algo atina alguien. de n o ser t a n de músi c o s . estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. En c i e r t o se n t i d o . 1956. sobre todo. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. la ciencia historiográfica. que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. como Job con el Señor. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í . el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. Anuario de Filosofía. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. Impulsado por semejante motivación. 233-253. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que.

sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. l e y moral. porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. de otro modo. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad. Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto. pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. es porque. por otros como inalcanzable. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. voluntad divina. es decir. se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha. provocar una nueva problemática. Semejante modo de concebir el discurso histórico. las cuales. 2. sean los de tipo evolucionista. fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. etc. en definit i v a. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. entonces. hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto. En efecto. meta final postulada por algunos como asequible. Por lo co n t r a r i o . que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. a decir verdad. es decir. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia.). se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista. generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. error felizmente superado por el presente en turno. en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. garantizar el punto de partida y. puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l .En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia. Parecía vencida la dificultad. permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada. por otra parte. que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos. por una parte. Pero. naturalistas.

¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. en torno al problema que la ha suscitado. meramente se soslaya. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. desde el punto de vista que aquí interesa. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. o dicho de otro modo. se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. por definición. no le quita que también sea un idealismo doctrinal. obviamente.de la realidad. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. sin embargo. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. 3. El problema no se soluciona. como un positivismo purgado del elemento idealista. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. Frente al idealismo desaforado el positivismo es. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. es decir. ya que. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. pues. ella también un producto histórico. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. no era acaso. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. tan trabajosamente afirmada por la tradición. sin duda. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. en que se partiera de un a priori. que la meta es prácticamente inalcanzable. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta. pues. se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales. Porque. paralizaría para siempre la historia. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. sin embargo. 124 125 . El relativismo histórico contemporáneo aparece. o si se prefiere. un llamado a la cordura. y su consecuencia. ¿ Esa verdad absoluta. Vemos. Y en nada aprovechó afirmar. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. efectivamente. lo que. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. por tenue que sea. Quizá. pues. en beneficio de una meta que. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. La experiencia parece. de todo conocimiento. con lo que. pues. de variaciones que en realidad no lo son. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. Vemos. pondría término al proceso. Aceptémosla como se nos da. como afirmó el positivismo. la proclamación del relativismo de toda verdad. debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. o se afirma ésta a costa de aquélla. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad.

mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. por ejemplo. por otra parte. esa circunstancia no altera el principio. Y se podrá añadir que. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. Porque ¿qué. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. en definitiva. por ejemplo. será muy difícil pasar adelante. primariamente. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. todo filosofar de la historia. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. el ejemplo aducido todavía puede servirnos. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. es un acontecimiento que. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. imprimiéndole una dirección especial. el asesinato de César. por lo contrario. Pues bien. Ahora bien. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. . Encaminemos la meditación por este rumbo. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. Si. con lo que no hemos avanzado mucho. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. pongamos por caso. y es. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. puesto que impidió o favoreció la victoria. entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. a partir de ese momento se transfigura. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña. es cierto que la tormenta. En efecto. precisamente. pensamos que esa misma tormenta impide o. que pasa. en efecto.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. 5. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. se nos ofrece como un hecho físico. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. en cuanto tal tormenta.II. En suma. Ahora bien. Sin embargo. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. algo que acontece. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. ¿en qué tarea descansa.

la Naturaleza. Es. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. Mas si esto es así. Entitativamente. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. Hace falta. resultará un hecho histórico propiamente dicho. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. la creación del mundo. En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. equívoca. independientemente de sus consecuencias. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. pues. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. la atribución de intencionalidad es necesaria. Vemos. dada esa premisa. determinar esa necesidad. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. y por eso. sino anterior al hombre. constituye el cimiento de la visión del mundo. como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a. o dicho de otro modo. porque ¿no acaso. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. . Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue". por ejemplo. vemos que semejante atribución es gratuita y que.De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. hablamos en sentido metafórico. por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. por lo tanto. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos. en efecto. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. pues que. pues. Por lo contrario. acontecimiento no tan sólo no humano. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. En suma. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. La formulación es. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. Dadas ciertas circunstancias. pues. según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. Segundo. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. para quien el destino del hombre no es indiferente. so pena de no poder siquiera concebirlo. en definitiva. por implicación absolutamente necesaria. 6. De parecida manera.

la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. Se trata. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. por motivos que veremos. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera". el conocimiento de esa atribución. bien vista. y esto sí es algo exclusivamente humano. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. En efecto. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles. la cual. como podría 130 y suele pensarse.Ahora bien. Y si admitimos que Dios. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. por lo tanto. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho. es decir. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. como hemos visto. también lo es que no coincidan. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. no es. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. sino exclusivamente en el hombre. pues. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. siempre que así lo pida la necesidad de su vida. dicho de otro modo. En este sentido. pues. De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. la Naturaleza. solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. es cierto. con lo que la exigencia de verdad queda . que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. puesto que la atribución de intencionalidad. 7. Lo decisivo. entonces. a su sentido y a sus límites. ¿Cuál. ese afán dirige la atribución de intencionalidad. no la intencionalidad misma. la Naturaleza. puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. cuando así lo exija aquella necesidad. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. Si. por lo tanto. y por otra parte. llamémosla así. el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. es lo que genera o constituye al hecho histórico. la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. Conocer un hecho histórico es. La coincidencia entre la intención fáctica. El distingo es esencial. 8. en tal caso. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. en definitiva. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. y la intención atribuida es meramente eso. conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. quizá. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico. En este otro sentido. No es posible negar. no es la intención.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. un astro son capaces de hechos históricos. no es sino la manera en que el hombre. En efecto. un animal.

Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. de modo que. Conocer un hecho histórico. como lo sabe el más mínimo de los juristas. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. Vamos viendo. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. ¡ Por algo será que. es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. dijimos. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico. pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. una supuesta objetividad científica. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. y justamente. es dable afirmar que. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. La necesidad de verdad se satisface. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. Pero en historia. es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. pues. salvo cuando en nombre de. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. en cuanto un acontecimiento es histórico. cuando el conocimiento histórico. por consiguiente. el camino de la interpretación queda franco. no hay pruebas estrictamente hablando. precisamente. que. por medio de una operación hermenéutica. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable. Efectivamente. pese a tanto empeño. Pero si esto fuera todo. en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. elude todo empeño probatorio. La afirmación expresa y contundente.131 satisfecha. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. el saber historiográfico es plenamente objetivo. digo. en fin. por paradójico que parezca. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. aun en el caso óptimo. y conviene insistir sobre el particular. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. Este reparo . de suerte que. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. Es entonces. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. lo que dista mucho de ser la misma cosa. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador.

el fenómeno de la generación. En un principio era la historia. sin embargo. constituyéndolos así en hechos históricos. de manera que. que no puede aún resolverse. pues. por consiguiente. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio. no por eso. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. sin metáfora ni hipérbole. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. entonces. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma. cuestión. el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. es decir. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. de verdad. de ese saberse vida que. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. a lo que llamamos la vida consciente. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. el curso de los astros. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. Si existe el dios de la lluv ia. es decir. sino que. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente. Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. quizá. Tal es. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota. parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. la de explicar el mundo. por el contrario. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. ¿cuál. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. Y en efecto. el fluir de los ríos. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. menos necesaria. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido. de buenas a primeras. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica. III. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. sin que pueda decirse. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. es saber lo que es la vida. el problema fundamental de la historiografía.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L H TR CM V A A IS O IA O O ID V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. ella. Si se substituye esa concepción por otra. pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. por la índole de éstos. Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico. en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. puesto que. atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. Sin embargo. sin embargo. En efecto. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. pese a apariencias contrarias. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. Se trata. La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". la concepción: "el asesinato de César". la sucesión subsiste. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio. implicando un agente detrás de la historia. Se pensará que hemos extremado el caso. Es. el asesinato de César y la historia entera no se . del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. por ejemplo. es un a exigencia pragmática y poderosa. por ejemplo. son en hechos históricos propiamente tales. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. 13. ni histórico ni de ninguna clase. Ahora bien. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. Así decimos. decimos que la historia es un hecho histórico. ella. sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. ¿Qué hay. que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. etcétera. en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. por lo pronto. pero que. pero con otro signo. es. se advierte. es estrictamente hablando.Ahora bien. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". propiamente un hecho histórico. como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. pero es impropio. bien. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. para decirlo de una vez. Pero esa manera ¿es. ''la historia juzgará sus actos". como un hecho histórico más. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad. en el sentido de la sucesión total. que la equiparación entre la tormenta. ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria. pues. sin duda. La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. pero que. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. es decir. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. Cuando. cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él. sin embargo. ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. Cuando decimos: "el asesinato de César'". es decir. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico.

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

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14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

como. vincular así. van pareciendo día a día irrealizables. La historiografía. acaba ahogándose. en un fondo común. que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. al menos. ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. entonces. ni la suma. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. acaso. merecería la pena observar esa operación tan singular. pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. y haciendo de ella objeto de estudio. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental. simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. en una contradicción irreductible. esa "nuestra realidad radical". vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . s i t i o que vaya más a l l á . precisamente. como espejos ontológicos. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. sin que nada. a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. como vida que es. sin embargo. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar. que cale hasta sus supuestos. misteriosa realidad cósmica que somos. interrogarla en demanda 149 VIII. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. por qué no observar curiosamente su modus operandi. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. ni la sucesión de esos hechos. como vimos. Lo histórico. el contexto. Si. CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. esos dos órdenes. es un velo que nos esconde la ingente. La historia no es. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. por eso. Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso. sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. quizá nos muestre que esas estructuras. aparecen constituidos en el ser de esos . Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. pues. como hemos tratado de ver. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. en última instancia. lo que tiene de vida). en la invenci ó n d e formas y entes peculiares. un hecho histórico.que es el ser. ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. en plan historiográfico. quizá. un proceso de autocatarsis que quizá revele. si se me permite la expresión. claro está.

están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. ya desde ahora. es decir. Universidad Nacional Autónoma de México. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. se refugian en el azar y en el mito. por ejemplo. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. propias y peculiares de los tiempos modernos. en instrumento apologético. con gesto suicida. se ahonda y se pone como en carne viva. cuando la realidad asusta. Partiendo. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. Pues es bien sabido que. ciertas mentes. a ese talante de crisis que es. por el contrario. para empezar. objetiva. o si. la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. sobre un armazón científico. vol. con ademán ejecutivo. por el camino que aquí se insinúa. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. 77-93. como si 151 5. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. por eso. como niños medrosos. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. de grandes y decisivas transformaciones sociales. Y es que. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad.hechos históricos impropios que. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. en estos periodos. entiendo que certeramente. 7* 152 el historiador. hoy. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. en muchos. hasta el mismo carácter científico. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir. importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. por ministerio de muchos de sus representantes. Y. típicas. induce a la confusión y al desconcierto. En épocas como la nuestra. sustancialmente distintas. en el campo de la historia antigua. en lo fortuito y en lo caótico. . pp. la historia ya hecha. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos. I. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. como un vicio de la historiografía. segunda serie. México. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. una ya-no-vida plenaria. coherente y sistemático de la historia. a la luz de un aspecto concreto. en que las fuerzas determinantes. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica.

decía Marx. en la zona de la sombra. de la angustia. se rebelan contra sus mismos penates. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. informe y presida el proceso del desarrollo histórico.Es. de Engels: "La historia lo es todo. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo. riguroso. de 1844. subjetivo y caprichoso. por lo menos. disperso y fortuito. Y si la marcha de la historia. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . Así. naturalmente. considerada como unidad coherente. la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta." La concepción materialista y dialéctica de la historia. se hunde de nuevo la historiografía. el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. para nosotros. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. y tantos más. y no digamos del criterio del progreso en la historia. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos. Pero se aquilata y acrecienta. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que. en el fondo. revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o . la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar. la de la historia. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. a quien. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus". De ahí. resulta fácil. como factor que. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia. De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. en épocas c o m o la nuestra. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. incluyendo la de Hegel. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. científico de la historicidad. En la Ideología alemana. revolucionaria de toda la ciencia social. como fuerzas proscritas. bajo condiciones distintas." Y del mi s m o periodo juvenil. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. sino que fluye de los hechos mismos. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico. el d e las contradicciones internas y su exponente. las condiciones económicas y las ideas. Y. a la manera como la veía y la describía Goethe. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. el impacto negativo del temor. De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente. tan cargadas de sentido." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. las luchas de clases como el autor de la historia. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. Oswald Spengler. sobre todo. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. antes de ellos y como maestros suyos. entonces. en la que la historicidad. son las palabras. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. que no mana precisamente de la pluma del historiador. los que se asustan de lo nuevo y se refugian.

la tecnología. es decir. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. ha salido de las prensas. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca. brota del estudio de la propia evolución humana. un volumen titulado La Ciencia de la Historia. no hace mucho. Una disciplina de conocimiento acotada. evidente y explicablemente. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. la sociología. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. de la cátedra y de la investigación. autónomo. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. los conceptos. Y. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. la estética.) . de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable. La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. dentro de lo posible. maestro en Historia. social: la economía.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. Cada una de estas dos obras nos ofrece. fundada por el eminente historiador René Grousset. dentro de la importante tarea que se ha trazado. los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material. del estudio de la historia misma. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. a su vez. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. cuando aparezca. y que seguramente habrá de ser muy útil. se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es. etcétera. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar. como concepción y como realización. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. es decir. Yo creo que. de Moscú. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua. señor Brom. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS.sociedad. la significación y la metodología de la historia. la lingüística. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional. del E. en el que. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade.

y concretamente en una de sus etapas fundamentales. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. de un modo especial. en particular. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. como los historiadores idealistas. Y. Y. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. deba buscarse en otra parte. 157 alcanza cómo la historia mexicana. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. no sé si con fundamento. en rigor. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica. por la de México. Pero. y me permito expresarlo. cubiertos por el polvo de los siglos. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez. o por lo menos preferentemente. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. no los veían con buenos ojos. amenazan con empujar la historia. de que. revolucionario y revolucionador de la historicidad. dentro de nuestra Universidad. en el momento actual. Por razones de espacio. Karl Bücher. Tengo para mí. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. Había que contar con ellos.historiografía. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo." En la década del noventa. a veces muy ilustres. supuesto que éste sea cierto. que. El gran helenista. Y quienes. ciñéndome ya. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. Aunque no por la puerta grande. ya en 1817. dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. Ahí quede la sugestión. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. da un interés especial a este tema es que a través de él. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y. en un campo muy delimitado. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos. a mi modo de ver. nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. a este propósito. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. profesor . Ya he dicho que lo que. pero también por limitaciones de conocimiento. Pero no se me con bastante claridad. Aunque a regañadientes y a la defensiva. epigrafista e historiador August Bock había dado. después de estas consideraciones generales. en buena parte. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. pero harto revelador. a lo relacionado con la Historia antigua. se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. a través de ella. En los años finales del siglo pasado.

pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. bajo el título El historiador y la historia antigua. en masa. de la economía antigua. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. La Historia de Grecia de Beloch. De Eduard Meyer. por desgracia incompleta. y de que la sociedad y la economía capitalistas. La "paralia". el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. en lo fundamental. Eduard Meyer. su carácter de economía doméstica. en la que los objetos de consumo se destinaban. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. muerto el autor. ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. comienzan. al margen de los de primera necesidad. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad. en el título mismo. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. de 1912 a 1927. entre otros muchos. en su sección de Obras de Historia. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. los tres. la "llanura" y la "montaña'"). a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal. sobre los artículos de lujo. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. historiador alemán muerto en 1930. refundida en cuatro tomos. Beloch exagera. la economía antigua. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. en su concepción. y Robert Pohlmann. en la gran mayoría de los casos. de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. principalmente los de carácter demográfico. Por donde. en la antigüedad). no esencial. a la de la sociedad feudal. aunque obscuramente entremezclada todavía. aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. tiene. esencialmente. A través de ellos. virtualmente. traducidos por Carlos Silva. en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos. las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres. en el estudio de su rica documentación. muy ilustres y representativos y claros exponentes. cerrada ( l a economía del "oikos"). que versaba. además. en la industria y en la agricultura. en resumen. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. Desgraciadamente.de Economía en Leipzig. así. Beloch es. publicada bastantes años después. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". . como la base de sustentación de la economía griega. cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. el "pedion" y la "diakria" (la "costa". Según él. numérica y funcionalmente. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. además. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. Llevado de este prejuicio modernizado. asalariados. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional.

Como dice el cantar: "Pecar. En su Historia de la antigüedad. siguiendo las huellas de Beloch. aquel 162 ruina del mundo clásico. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. Así se escribe la historia. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". y luego. según este historiador. También él. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado. por mejor decir. En los dos primeros trabajos. bien ostensible. Y. en lo substancial. el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. Eduard Meyer. pues todo es. de la decadencia y la 161 modernizadora. todavía más allá que Beloch. dando un paso más. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. por principio. y no simplemente su antepasado o antecesor. salvadas las grandes distancias. pero no. en los siglos V y IV para abrir paso después. a un nuevo periodo medieval. en la interpretación de la historia antigua. por tanto. recogidos en la obra que citábamos. en esencia. uno y lo mismo. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua." Para Robert Pohlmann.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. tan cargado de sabiduría. En este aspecto. en el campo del trabajo. los movimientos sociales de la antigüedad. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno". el florecimiento del capitalismo. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. pues. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. el proletario moderno. en lucha contra él. sobre menospreciar. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano. que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. Este historiador llega. tan genial como Mommsen. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. el "capitalismo" antiguo hace brotar. esta importante figura de historiador. viene. son característicos Sus estudios. al final del cual alboreará en inevitable retorno. El esclavo antiguo era ya. por el camino de esta interpretación. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante. para infundirle un sentido social o. Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. por su número y su función. vuelta a empezar. colocada al parecer por encima de las clases. en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. cuando. hacer penitencia. el nuevo capitalismo. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. en cuanto al régimen social. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. asocial. causantes. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. según Eduard Meyer. Según esta versión historiográfica. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas.

en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. de modo muy certero. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. la segunda ha sido traducida al español. se llama críticamente la atención. se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. las razas y las clases señoriales. En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua. Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. hasta hoy. como régimen social específico. Según Rostovtzev. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. que yo sepa. de la concepción de los pueblos. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. como una vieja tradición de tiempos pasados. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. en el efímero. del "underworld". para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo. Y. los emperadores italianos comenzaron apoyándose. 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. no en Inglaterra o en América. momentáneamente. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. Y. siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". a las clases altas provinciales. es decir. las poblaciones que. el propio Mommsen . al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época. publicadas en inglés. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire. bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". levantándose contra la "burguesía de las ciudades". No estamos ya muy lejos. Es sensible que.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche. se envileció. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza. para gobernar. que. el de Toynbee. los historiadores fascistas. Pero. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". De sus obras.salvar a César del cesarismo. la derrotó. portadores y depositarios de la alta cultura. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". un patrimonio exclusivamente aristocrático. en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. con acento racial clásico." campesina". como se ve. en lo que a este gran historiador se refiere. Por lo demás. pero sí en el continente. hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical. El llamado "proletariado externo" lo formaban. En esta obra. como la impronta . que más tarde habrán de entronizar. según el esquema toynbeeniano.

y así sucesivamente. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto. que llevaba. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas. en la que domina un perenne feudalis mo.se c o ns i d e r a como una economía capitalista. por ejemplo. colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio. 165 de su contenido económico. los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico. regresivo. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía. Y en rigor. y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. En uno y ot r o caso. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. 'feudalismo' y otros. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento.sustancial de una formación económico-social nueva. es si el historiador. El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. o puede administrar el . saltan a la v i s t a . los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. como tal. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. ya menos generosas. figura este párrafo. en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . para verlos a través del prisma de las ideas. que me permito transcribir aquí. se mata la verdadera esencia de la historia. por ejemplo. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. a que me he referido. Llaman. en relación con la materia tratada. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. yo creo que bien representativos. Con arreglo a estas concepciones. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a . Ya antes Maquiavelo. sin embargo. Pero lo que me interesa señalar aquí. presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'. al enfocar los hechos del pasado. al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. Hay que decir. publicada en 1929. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. feudalismo a toda dispersión estatal. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse.

conceptos como los de capitalismo. con inspiración autárquica. cambio y transformación. como el término que lo complementa. como ya se ha dicho. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. . la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. sin tener que dar cuentas a nadie. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. humano. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. por esencia. dialécticamente. Y. Y. toda la supraestruetura de una sociedad. si en la historia se busca la vida en movimiento. o sigue siendo. tendían en realidad a convertir la historia en un arte. las realidades sociales. de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. la terminología y los conceptos a su libre albedrío. sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. ciertamente. el determinante. de un "proletariado". como el poeta. en su empeño por reducir las ciencias históricas. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos.len-guaje. al mismo tiempo. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. burguesía. caprichosamente. al mismo tiempo. profundamente revolucionario. desde que existe la concepción materialista de la historia. de si la historia es realmente una ciencia y. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. poniendo a las cosas. en la concepción. Problema que entraña. centrado sobre el factor intuición. en historia. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. El intuicionismo en la historia está hoy. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. que yo profeso. de un "capitalismo" en la antigüedad y. Así. la concepción histórica de la materia social. de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. que es. de una clase obrera asalariada. llamando a las cosas por su nombre. tan empeñosamente debatido. se deslizan en ella. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes. es por esencia movimiento. que despiertan en nosotros". los nombres o los motes que se le antoje. objetivamente. ¿Puede hablarse. una sociedad esclavista. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia. sostiene. a la abstracción de "ciencias del espíritu". Y cuando. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. un apéndice de la gramática y la retórica. es decir. sí me permitiré decir que. ya que la historia. feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . más o menos brillantemente. Ya Windelband y Riekert. al caracterizarla históricamente. en su desarrollo y en sus desplazamientos. al formular su concepción de la historia. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. a la orden del día entre ciertos historiadores. junto a él. por tanto. formulable en normas y principios. certeramente concebida. sociales. cuando decimos que la sociedad antigua es. sociales. Pero. en su concepción de la historicidad. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey.

para ser más justos.. "proletariado".proletariado. Lo que equivale. Había capitales usurarios. queden reducidos a "signos vacuos". "esclavitud". por ejemplo la economía. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. Y cuando otras ciencias. A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse. "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. "libertad". quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas (partis secanto!). como en filosofía --o digamos. "ambiguo". se desdibuja y se falsea. a símbolos engañosos. reduciéndolos a una lógica y muchas veces. ahistóricamente. Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . cambiando las palabras. en su total irracionalización del idealismo subjetivo". "la expresión más alta y la más consecuente. . que es de origen muy posterior en la terminología económica. etc. o la tecnología. a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres. como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia. los tengan ya debidamente acuñados. que ésta reciba. a una ilógica del lenguaje. en aquel verso tan certeramente realista. a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad". escrito contra la fealdad que. en cuanto régimen social. Pero. es d e c i r . de un modo radica l . mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. Con lo que. que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. es posible cambiar el orden social. respetarlos con la mayor escrupulosidad. Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". Y. fundamentales de una formación histórica dada. "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser.. sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". etc.. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad". o la filosofía. en la institución de la esclavitud. su vocabulario de la materia misma de su estudio. la realidad social del mundo antiguo. del régimen de la esclavitud. En historia. superar las más profundas contradicciones entre las clases. o la estética. en su mayor parte. como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico. el capital usurario. "burguesía". sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. Yo creo que no es cierto. sea arriba "a la peregrina idea de que. Categorías del materialismo dialéctico. "fascismo". deslizado en los intersticios de la trama básica. Pero esos antecesores hay que buscarlos. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. etc. pero no existía ni podía existir el capitalismo. combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra. como razona el propio Rosental. confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo. como afirma Bloch en su Introducción a la Historia. antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. por fuerza. por muy desagradable que pueda resultarle. sugeridos por la endeblez del lenguaje". aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. consecuentemente. Es ésta." Ya lo decía el clásico español..

el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. encierra un peligro que difícilmente. el intuicionismo. el semanticismo y por ahí adelante. como el novelista. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. 4. . que el espejo no hay por qué. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. Suplo. y no en pequeña medida. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil. Pero. etc. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. Jaspers y otros. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras. de la realidad humana en constante desarrollo. p. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee. como quería el retórico romano. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo. a 8* 9* Texto tomado de El Día. ¿Tiene algo qué ver con la historia. Aminoro. Pues si la historia no es. etc. el subjetivismo." Las realidades sociales mismas. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. por lo Windelband y Rickert. a don Ángel María Garibay. el pintar a Marx según lo hace Toynbee. pasando por Spengler y Croce. En cambio. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda. que no sustituyo. como el Moisés del Sinaí proletario.. su ausencia en este Cuerpo. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio. sobre el hombre de ciencia. para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. en la historiografía actual.semánticamente. Academia Mexicana de la Historia. el gran trastocador de los valores históricos. Heidegger. para el historiador. la maestra de la vida. hasta remontarse a Nietzsche. tiene que ser el espejo de la vida misma. por ejemplo. 7 de agosto de 1968. podría exagerarse. si acaso. 171 y el historiador. las históricas y las actuales. México. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa. creo yo. 8 de agosto de 1968.

En la factible es la mano la que priva. la milicia. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. Las relaciones de los que actuaron. precisan la relación entre el conocer y el hacer. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. vivifica y alienta. comprendió el pasado. sin aspirar. todo lo que tortura. con una aproximación de la política. Pero si lo que queda son las letras. más que ardua tarea. otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. camino distinto seguí. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . Dialogando con nuestro pretérito. tuvo otro singular atractivo. encubiertas por símbolos". El período. impide profundidad para conocer el pasado. estilo. en las ruinas. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. al conectarlas. la economía. la teología. Interrogó el pasado. la literatura. brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. no obstante la innata unidad de su autor. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. sino mala. Es con la precisión del derecho. a su cabal enunciación. En el viejo castellano encontramos palabras que. atosiga. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. con el rigor de la ciencia. en un perpetuo remontarse o aventurarse. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles. Porque estuvo al día. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. Por vocación o equivocación. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. y con mucho. aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. Estuvo sumergido en el presente. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. arribe a la historia. de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. lo vio en los códices. con el símbolo del arte. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré. pues la historia pertenece al conocer. la teoría y la práctica. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. certeros comentarios que inducían a leer. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. al mismo tiempo que marcan la distinción. o que. innecesaria. en los ajados amplio sentido. una vez iniciado su estudio. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. comprobando la unicidad de la historia. intuición. el arte. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. los datos y análisis de la sociología. la ciencia. la sociología. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. clarividencia. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. como el hombre escribe historia. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. buscando explicaciones al mundo en que vivía. revelándonos en ella "virtudes muy hondas.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. invitaban a prescindir de alguna lectura.

y éstas. 1946. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana. praxis. 62 y ss. Si en algún terreno esta vinculación se da. al surgir su contrarrazón. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. Cartas latina: Empresa V. 28 . habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. en esencia. a una intensa y extensa literatura. pp. por sus intrínsecos méritos literarios. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. acaso. recopilación. Instituto de Estudios Políticos. M. práctica? ¿Y no derivó. Aristóteles. Madrid. y cuando. De esta directriz emana una serie de máximas. al presentar la primera teoría del Estado. se resume en la decisión. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. Junto a un Saavedra Fajardo. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. Madrid. a lo agible lo dota de valor intrínseco. 49 y ss. Se da una amplia gama de consignas. 1946. Aguijar. La prudencia política. de consejos. p. Pocas obras se salvan y permanecen. un mano inmoral. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. para usar el término de nuestros días. mal comprendida. hay. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—. La razón de estado. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. sino de la especulación y de la experiencia. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. ¿No Aristóteles. partiendo de la realidad. un Gracián o un Quevedo que perduran. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. La constitución de Atenas. Idea de un príncipe político cristiano. 1948. Madrid. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. el esquema Seguimos. 192. edición. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido.y conduce a la acción o que procede de ella27. Instituto de estudios políticos. dentro de lo operable. y 71 y ss. por su participación directa o indirecta en la política. de la práctica de los gobernantes. prólogos y notas de Ángel González Palencia. se convierte 175 en razones. estudio preliminar. a través de las complicaciones de su suegro Hermias. da lugar con su obra. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. infinidad de textos perdidos. pp. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. 20 y ss. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. Obras completas. racional. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. de principios. 1962. Maquiavelo. La política. 29 Aristóteles. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. es en el de la teoría política. con estudio preliminar por Antonio Tovar." 28 Con ello. Madrid. la entendió con una orientación concreta. sabe y hacer. Saavedra Fajardo y la política del barroco. forma de actividad que. Instituto de Estudios Políticos. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. traducción y notas. Planteada la relación. Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. con la obvia interpenetración de los opuestos. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. consejo para los gobernantes. Ciencia y experiencia. si bien no encierra o comprende toda la acción. pero bien aprovechada. pp.

para Easton. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. y. por negar verdades universales. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. "Por historicismo se entiende. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. en artículos. De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. México. 31 Por mi parte. p. 40 y 73. 30 Un erudito que. de realizarse el milagro. Ahora bien. O. por último. The Political System. Instituto de Estudios Políticos. nunca se repiten. Buenos Aires. La miseria del historicismo. Seix Barral. explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre. además. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad. según Karl R. por consiguiente. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora. de que. hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". la no existencia de leyes del desarrollo histórico. que niega la posición historicista. tratando hechos que pertenecen al pasado. Nueva York. tiene que partir de las tendencias. 1961. p. admitiendo para éste que. (Capítulo x ) . no hay que confundir las historias con la historia. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y."32 [178] Friedrich Meinecke. 1967. Los hechos individuales. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. sea cual fuere su orientación primordial. p." "Pero por otra parte. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. pp. Empleamos el término historicismo en su sentido originario. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". 48. Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. John Emerich Edward Dalberg Acton. de creer a Toynbee. 1964. sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. En nuestros días. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. de grado o por fuerza. Lord Acton. 12. encaminados al logro de la mayor objetividad. Taurus. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. de que quien busca material total. en el sentido originario. cae en una especie de historicismo. Madrid. cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. Fondo de Cultura Económica. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. ni siquiera de causalidad. 23. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. 1943. Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. 31 . Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que. 12. en libros. Popper. Editorial Paidós. aun cuando aquéllas formen parte de ésta. David Easton. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. así aúnen cualidades universales. reduce u obscurece el material histórico. se está en un mirador que elimina. salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. Alfred Knopf. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. en general. 1959. p. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible.de las historias. ¿Qué es la historia? Barcelona." Guido de Ruggiero. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. Ensayos sobre la libertad y el poder. en memorias. El retorno a la razón. El historicismo. Provistos de la mayor serenidad. El historicismo y su génesis. Lo curioso es cómo Popper. lo que. Madrid. Escribir historia impone formar parte del presente. 1959. irrebatible. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". En crónicas. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva.

en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. la ineludible liga de lo relativo. el suceder al suceder. 31. no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace".El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa. entre sus múltiples implicaciones. Op. disolución de los valores. . conformismo. la pregunta de quién tuvo razón.. Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir. 1945. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia. sino a pesar de él. si la Inquisición o sus adversarios. admitiendo por congruencia. De Ruggiero puede.33 El historicismo. reduce el acontecer al puro acontecer. sin temeridad alguna. Historia de Europa en el siglo xix. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. p. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera. Entronca con el romanticismo. para Croce carecía de sentido. su Benedetto Croce. pp. México. manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que. no por su historicismo.34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista". una razón de la propia existencia. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". cit. santificar el pasado. fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". Ediciones Imán. Desde el punto de historicismo y su actuación. En resumen. Buenos Aires. a más de colocar la historia como cúspide del conocer. en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. pero no el sentimental y vernáculo. 51-52. Fondo de Cultura Económica. En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. por tener en qué 179 vista histórico. en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". 1950. Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo. es decir. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo. 34 Guido de Ruggiero.

que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes. Editorial Claridad. Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada. París. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica. en cambio. Jesús Reyes Heroles. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior. hacer necrología. se basaban en un retorno a la naturaleza humana. 1962. rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . prescindiendo del desenvolvimiento histórico. se traduce en acción. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. asimilarlos y aprovecharlos. como una incitación a explorar un sendero.. por tanto. y su. El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico.36 Al igual que esta conclusión. Buenos Aires. 29. Ediciones Populares Argentinas. 23-58. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. Pero dejando a un lado estos excesos inevitables. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari.. la transformación. 1955. incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico.crear. Presses Universitaires de France. Buenos Aires. Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo. 1959. sino que debe ser historiador. 1948. 38 el revolucionario no sólo puede. otras. explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica.nición. cit. 38 . 37 Louis Althusser. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. 181 DE Ruggiero. había que prescindir del pasado. estar al tanto de la historia. numerosos pensadores. los ingenios y los inventos influyen en su continente. Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. pp. no debe ser historiador". En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. está dispuesta a interpretarlos. Op. imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro. Para ser revolucionario. y bajo ningún concepto como una defi. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. Ediciones Laterza) . Da Vico a Kant (1964). afirmando el pasado. sabiendo que su ámbito es la historia y que. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que. Rousseau y el liberalismo mexicano. de que: "El revolucionario no puede. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar. México. La razón. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. o al menos. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo. En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual. 44-46.. El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. para modificar el mundo en que se actúa. a la vez. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963). se dieron los que. pp. para el revolucionar. p. los hechos. Montesquieu: la politique et l'histoire. en los movimientos ideológicos revolucionarios.. sobretiro de Cuadernos Americanos. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. con singular acierto. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. catastrófico y jubiloso desenlace.

apoya la pretensión a buscar razones universales. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. 161. 1954. Torino. sin embargo. conforma o deforma al historiador. El problema es delicado. son la misma cosa. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal. que. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. 1962. 40 . La primera. p. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. la historia para revolucionar. sulla política e sullo Stato moderno. cit. . Giulio Einaudi Editare. Torino. storia in atto. 67. se debe recoger lo individual. Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos. debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. comparado y con las debidas sedimentaciones. dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica. Note sul Machiavelli. determinado este último por las peculiaridades de espacio. sin ambición?"). Lautaro. la afirmación y la contradicción. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. senza ambizione" ("¿Puede existir política. En otros términos.40 Hagamos. 67. que no simplifica e incurre en armonías forzadas. lo particular. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. la fundamentan. hay pueblos abrumados por la historia. Buenos Aires. o mejor. determinar que la contra-acción también es acción.. La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. dos salvedades sobre este actuar de la historia. entendida ésta en el sentido antes expresado. Giulio Einaudi. Atendiendo a esta última advertencia. la quietud o inmovilidad. "Puo es-sistere política. tiempo y sociedad. entre ellas la historia. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. Op.182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. empero. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). convirtiéndola en una esencia de contenido variable. resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. que. p. es decir. El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. sobre la política y sobre el Estado moderno. En la historia. conocerlos no en forma 'libresca'. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. continuidad por supuesto que no se da en línea recta. al mismo tiempo que reducen su universalidad. lo que ha ocurrido. aun cuando frecuentemente tenues. para el mismo actuar de la historia. Passato e presente. Antonio Grams-ci. según su dosis. pretendiendo ser absolutas e intemporales. sino de una manera 'viviente'. no es lo contrario de la acción. 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro. bajo la influencia del subjetivismo. como 'erudición'. p. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. la diferencia en los actos respectivos. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. historia en acto."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. cioe. 1964.) 39 ". sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. sufren tales adaptaciones particulares que. . que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci.

Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. encorvados por la carga de la historia. o mejor dicho. deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos.41 En estas sociedades. junto al vivir del pasado. otros de inhibición para nuevas empresas. repelen su pasado. Por razón inversa. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. Otros. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. 104. tienen que llenar. un aprovechar el ayer para construir el mañana. en la amnesia. p. de glorias que no pueden emular. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. una historia que. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. que es una enfermedad incurable. en este caso.. 1949. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. se dan también quienes hastiados de él. M. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. Unos por tener una historia grandiosa. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. asimismo. que padecen amnesia histórica. como a tales. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. Frente a los problemas.184 fardo del ayer. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. sin poseer siquiera avidez histórica. se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. 41 42 Op. encorvados por la historia. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. p. una historia que. 1873-1875. por exceso de un pasado que no deja de serlo. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. Unos están afectados de consunción. se exponen al exceso histórico. se da un sentido optimista de la historia. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. que. se convierte en impulso creador. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. Como nada se hizo ayer. lejos de ser lastre. a la servidumbre. por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta. la desdeñan y caen. Frente a esta evaluación pesimista de la historia. Consideraciones intempestivas. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. . porque tienen una historia corta o pequeña y. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. no les importa vivir de su legado. en que la sima no se puede vencer. hay otros que ven el porvenir como una expectativa. Su capacidad creadora se reduce. pero remota. replegándose en su ignorancia o desdén. no halla en el ayer impulso para el porvenir. careciendo de móviles para luchar. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. 160. sujetos a glorias que ya no existen. son graves. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. con palabras de Nietzsche. Aguilar Editor. pero coincidentes. pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares. dt. que proviene de vertientes distintas. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". Pueblos abrumados. Pero si los males de los pueblos agobiados. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. todo queda para hacerse mañana. MadridBuenos Aires-México.

el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. por tanto. una razón de nuestra Revolución. sí. La continuidad. un liberalismo social que. dejar pasar. Op. el actuar.186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. Concierne a la historia. No hubo. desentrañar el pasado y el presente. pues. logrando darle fisonomía a nuestra patria. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. Hemos. que ayudó al presente. elimina la libertad de la personalidad. por tanto. que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. Como pueblo viejo y joven que somos. hace que éste. contenga en sí los gérmenes del futuro. sufriendo derrotas. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. sin aislarse del mundo y sus vientos. del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. culturas. esclareciendo de dónde provienen y. el pasado. así como de las tendencias revolucionarias que. prescindiendo de los dogmas económicos. sin embargo. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso. En el siglo pasado nuestros hombres. recibieron influencias y se salvaron do imitar. Aquellos hombres. creer. es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. supieron matizar. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. ni le aqueja la amnesia por desuso. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. que aconseja negociar en vez de pelear. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. en contra del historicismo. casi siempre autoderrotas. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad. trasplante. apartándose de la aberración del dejar hacer.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. el liberalismo. en medida análoga. con las características apuntadas. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. cit. que es tanto como eliminar la persona misma. pero. y el realismo. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. Por la historia. Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. No debernos. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr. Su acción no sólo constituyó un antecedente. u obteniendo triunfos de supervivencia. inclusive en su intrínseca naturaleza. En nuestro acaecer histórico. e incrementar su dominio de la sociedad del presente". por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia. anulando su genealogía. p. La historia de México es impulso para el actuar. corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. a la par. que pronto será pasado. considerando las relaciones del conocer y del hacer. 73. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. y construir una forma política particular. negándolos. . el hombre puede "comprender la sociedad del pasado. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. sino injerto.. en su sentido nato de la historia. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. hacia dónde van.

no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. traducida por Francisco Zarco. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. nada menos que a Augusto Comte. Flammarion. derramó su tintero sobre el texto.1824). el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. de Longus. Paul Louis Courier. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado. Madrid. simultáneamente. en 1950. a la altura de la más desbocada imaginación. en ese siglo se decía que sólo la ambición. Pero apartándonos de este comentario. conocer y." Georges Sorel. abordaremos exclusivamente uno. que emplean entonces los procedimientos de policía. pero de quien estamos seguros que. la investigación o ambas. XXII. que a dos amos. Réflexions sur la violence. parece ser que repetido. aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro". recibiendo como presidente del consejo de ministros. a condiciones equívocas para la acción. estaba abandonando sus tareas de militancia. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. Imprenta de Ignacio Cumplido. hacer o que aprovechan el conocer para hacer.47 Sean o no están las causas. 1954. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones. la codicia de fama. el de Ortega y Gasset. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. El estar entre la tarea del día. II. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste. los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. 1861. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que. es la vida. Mucho me temo que no. Oewers capitales. en lo general. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 .188 sellos peculiares. Chez tous les librairies. Librairie Marcel Riviere. Bruxelles. cíe aquel gran folletista político. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. hacía que estos hombres. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. resulta indudable que. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos. en lo general. XXV.45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. 156-157. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. de saber e investigar lleva. a no dudarlo. 118. hasta ahora. aquellos que se dedican a investigar." La tribuna de M. Ejemplo claro de estos riesgos. acaba por convertirse en desertor. Son. si en apariencia es más sencillo. de Florencia. París. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. Al margen de este ilustrativo incidente. a cual más celosos. pp. de haber sido ajenos a la actividad política. con soberbio desdén. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. Essais politiques. México. 1 8 2 6 . 44 Charles Maurras. casualmente historiador. aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. 46 .ouis Courier. p. p. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. Tócanos ahora abordar un problema que. p. 1936. siervo de la erudición. XII. Como reproche generalizado. p. desde el momento que llegan al poder.44 Riesgo de servir a dos amos. No sabemos que se deba al fenómeno. como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. sirven. que no contenían las ediciones de la obra. al estudiarlo. Revista de Occidente. París. sino que tal conducta también siga el intelectual.

y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. Madrid. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". que viola puntos de partida adoptados en este trabajo. ha levantado una división inconciliable. ella. El intelectual debe ser ocupado en mucho. pues toda revolución provoca su contrarrevolución. obtiene lo contrario de lo que se propone. por sí mismo. al actuar. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. postula la unidad de los contrarios". Este último. está revelando que siente "fruición intelectual". disociaciones son parcializaciones. una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos. y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado. intelectual? A mí me lo inspira. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. en segundo lugar. Espasa-Calpe.190 en torno al estudio de Mirabeu. Ciertamente que hay algo de esto último. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político. un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. no siente la necesidad de la acción. el levantar dos dimensiones de la política. pero mucho más que ese algo. perturba su mundo. la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. 1123 y ss. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. tanto por la amplia difusión que obtuvo. como compartimientos estancos. en fin. en el más miserable o valioso de los sentidos. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. también se rebaja al político. cuando es forzoso.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. pensar y actuar se robustecen al comunicarse. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. ofuscado o no por sus ideas. tiene. la revolución en la contrarrevolución. pueden estar invitando al cambio. y éstos son los intelectuales. En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. el intelectual con el pensamiento precede al acto. a la vez. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". pensar y actuar. e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas.. en el fondo. 48 . sólo apto para la transacción oportunista. con elegancia. En primer lugar. Obras de José Ortega y Gasset. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. Detengámonos en la caracterización de Ortega. un poco tan siquiera.. toda auténtica política. las cosas. además. Como se ve. Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. que. en el fondo. pequeña o grande. 1943. comprometido en la acción". intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. incluso. Mirabeau o el político. Esta es su gloria y tal vez su superioridad. Dicotomías. pp. el político no lo hace. y en tercero. y hace."' Pero parejamente. flexibilidad y previsión. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. cuánto porque. a contrario sensu.

sin embargo. con Maquiavelo. (Elementi di Scienza Política. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política. El retorno a la razón. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. por estar constituida por propietarios. I. Etudes de Science Politique. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. sin embargo. Barí. económicos. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial. con la misma reserva. 5º Dejó. aunque sea muy en lo general. (Jean Meynaud. p. representado por las actuales tendencias tecnócratas. t.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. que era general. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. a su parecer. 1939. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar. en el fondo. en rigor. Buenos Aires. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. sujeta a servir al bien común. haya surgido todavía con caracteres bien definidos. Casa Editrice G. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y. y a ello contribuyó la clase industrial. asi como el proletariado agrícola y urbano. Torini. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. Hay. "las cuales justamente por eso.) Por otra parte. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material. pero sí que constituyan la nueva clase política. pues. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. nuestra época obliga a la especialización. que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía. en el casuismo histórico. (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura." Antonio Gramsci. puedan representar clases. por el hecho de serlo. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. religiosos. (De Ruggiero. confirmando el aserto marxista. hay.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. VIII). estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas. 14.. Como se ha dicho. se fraccionara en clases particulares. y siempre ha habido. que ignora el todo. Sansoni. en el concepto de clase. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general. pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. p. 1960.192 fraccionamientos de lo que es unitario.C. actuaba para todos. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. la nueva clase política.) El tema aparece. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos. Por su parte. que ella. una clase política. al respecto. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. 129-145. son intelectuales. pues burocracia no es clase política. teniendo en cuenta los obstáculos humanos. 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. Giacomo Perticone. La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. 78 y ss. de haber una clase mediadora. . política". Tampoco en el derivado." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. en realidad. actuar o las dos [193] cosas. Technocratie el politique. ideológicos. 6° "En conclusión. 1954). En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. una diferenciada clase intelectual.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. Firenze. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. No creemos. al político toca moderar los rigores de los técnicos. una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales. (Op. Giulio Einaudi Edi-tore. 83 y ss. nacida. cit. Gius Laterza & Figli. 1960. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". 1964. no pertenecen a ninguna clase. hicieron que la clase política. Lautaro. como parte siempre conspicua de la clase política" (p. se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica. morales. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. pp. pp. y que es necesario conocer para la decisión política. 6. pp. Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura. cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. Laussanne. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades.

se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". sin peligro y sin responsabilidad. 51 Benedetto Croce. Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. 52 .52 Por tanto. Etica y política.51 El intelectual. se abroquela frente al políico con t dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. Madrid. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. Por el verbo. 608-611). Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos". constituye "el fin sustancial de su vida". exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. Imán. Buenos Aires. Ortega y Gasset. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. de 1927. Mirabeau o el político. en su ensayo sobre Mirabeau. quizá. Concebir la política como una actividad cultural. pues. de ser intransigente en su persecución. Taurus Ediciones. Personalismo y Cristianismo. no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. 1952. con el deseo de cambiarla o conservarla. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". pero no en ella. afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. t. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. por la reflexión y por la decisión. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor. Madrid. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. transigirá con todo. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. I I I . de la misma manera que el poeta. Numerosas páginas se lleva señalar reproches ría que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. sin importar su vida personal. las contradicciones individuales. que puede ser degradante o enaltecedora. carecer de muchas dotes. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. pero irrelevante para su obra. empezando por el propio y. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. supone la búsqueda de perfeccionamiento. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales. Revista de Occidente. nada plástica. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión. valiéndose de ella hasta donde es posible. La cultura tiene un claro sentido político. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar. por su parte. por mucho Emmanuel Mounier. "si es poeta. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. se podrá dejar corromper en cualquier actividad. 1965. constante renovación. Cualquier obra cultural. 147 y ss. mas si la política es su vocación. p. el político del más alto rango procura moldear. de conformidad con las ideas en que cree. 28. coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. los inevitables temperamentos. una realidad rebelde. implica perenne transformación. Manifiesto al servicio del personalismo. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. sin destino de creación" (Obras completas. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. Situado en el mundo etéreo de las ideas.194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. por tanto. pp. por individual que sea. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. 1962 pp.

Madrid. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia. Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. 54 . 1967. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. Instituto de Estudios Políticos. proferiremos paros de periclitar. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. Numerosos esclarecimientos. el recurrir a los puntos suspensivos. Luis Díez del Corral. parece ser que la demanda.53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada. El político y el científico. Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. para guardar la distancia con los hombres y las cosas". tiene un significado político. aquilatándola como fuente de cultura. 198 53 Max Weber. han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. a veces. Madrid. La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola.196 que agote una individualidad. y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. De no seguir esta conducta. Si la política es actividad cultural y la cultura. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos. exigidos por los temas tratados. VII-IX. es decir. 153- 156. La historia. en su sentido más trascendente. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. pp. la capte y exprese sin desprecio. pp. V i v imos época de tiempo rápido. que ayuda a la longevidad. 1959. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. consumen o rechazan. la trasciende. al hacer o a ambas cosas. quizás estén inquiriendo o preguntando. se deje influir por ésta. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. Esta actitud espiritual abierta. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad". siguiéndola. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político. Para cumplir la tarea vital que nos concierne. Alianza Editorial.

A éste. . no se hace. no por lo ponzoñoso. U OZLZ OZLZ L IN E C N E A V N IÓ N 10 * H TR IS O IA S B E OR (1 7 ) 93 LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales. sin ningún adorno. El historiador "idealista''. porque la historia es género literario'". Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad. un apasionado ex combatiente de la guerra civil española. En adelante. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. núm. sin nada de fantasía. el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. sin nada de imaginaciones"'. El catedrático "positivista". le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos. idealista." "El verdadero historiador no recopila. julio-agosto de 1973. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte. Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no. Arles." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto". en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia". 10* 200 . La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito. 28-30.7 L ISG N Á E YG N Á E / ." Sus estribillos eran: "El historiador nace. crea. El Colegio de México. sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. sostenía serenamente. apta para recibir las más variadas formas. los novelistas. Según el maestro "positivista". Al primero se le llamó positivista. y escribía sin el pronombre yo. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera. aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido. Nadie 199 Publicado en Diálogos." Según él. Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. recibieron su primera lección de una polémica magisterial. pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano. ecléctico. Por principio de cuentas. las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación. el más joven de los tres y el más fecundo. . ." El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios. narradores del presente. y embistió a sus adversarios. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. verdad y ficción". el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo. Otro repuso: "sí. . 52. Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. al otro. pp. investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales. Letras y Ciencias humanas." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas. al segundo. un creador. paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios. de manera impersonal y sobria." Busco "la verdad escueta. negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. porque la historia es ciencia de lo real". y al último. y araña que todo lo saca de sí misma.

De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. al juicioso entendimiento. se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. La discusión libre se hizo. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. ni de la síntesis creadora. Así todo resultaba más claro. en la calle. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo.podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. la comprensión. o si era día de quincena. criticas y hermenéuticas. el otro quería dejarle la administración del mismo. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. que no mayores ni esenciales. En la disputa magisterial. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. en la cantina o en el cabaret. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. fantasiosos o inspirados. en medio del estrépito de la música. opuesto a descubrimiento. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. la loca de la casa." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. El "positivista" demostraba. y el terceto. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada. leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín. pero no podían menos de ser un poco inventores. por el vocablo invención. imaginación. por la noche. Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas. científicos. el ataque. En el Morán y en el Río Rosa. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. y por los griegos. que podría prestarse a equívocos. uno pedía su lanzamiento del hogar. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. por los romanos. equivalente a dar con una cosa nueva. Sin embargo. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. fantasía. cada uno era tan riguroso como fantástico. se servían del juicioso y de la loca. En la práctica los tres eran eclécticos. sin compañeras. a la hora de la verdad. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. como suelen ser los productos de lo llamado. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. con algo no existente antes de que se inventara. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. Por lo que mira a la loca. 202 201 . y éstos. con la praxis de sus libros. En la etapa preparatoria. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación. imaginativos. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. Los científicos los proclamaban humanistas. En el taller. LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado. Los tres. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. Eran más que nada descubridores. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas.

tan cara a los románticos. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento. tenga que echar mano de ficciones. a cualquier costo. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas.. quehacer deseable. "En los historiadores clásicos muy a las claras. aquél el brazo mutilado de una estatua. la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. y éstos el detalle perdido de un relato. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica. la batalla de Ciro el joven y su hermano. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. .. Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales. reforma y revolución? Con todo. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas. la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. inventado. Son creadores a pesar suyo. En la historia anticuaría. resulta apreciablemente alterado". auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. el tumulto de las legiones del Rin. al través de ellas podía lucir. Más exigente aún es la historia crítica. Ésta. en Tucídides. la acusación parlamentaria de Warren Hastings. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. al ser fijado por la atención que congela lo fluido. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada. en Lord Maucalay. La historia monumental o de bronce. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico. con descripciones en que hay reflejos imaginados. otros. Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. en Tácito. Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes. Algunos sólo manamos chisguetes. Entre otras cosas. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias. mares. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. Y las alteraciones no paran aquí. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. la elocuencia del historiador. según Luciano. según el decir de Dilthey." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos. se inventan imágenes interinas del pasado. La vitalización del pasado. Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero.gracias al esfuerzo creador. En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información.. para bien y para mal. con más disimulo en los modernos. "todo instante pretérito. en Maquiavelo. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas. Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. Aceptan de mala gana que el pensar histórico. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. en Tito Livio. Por último. y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista. Pero lo consigue 203 204 .. la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir. en Jenofonte. . Con la ayuda de la fantasía.

pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico. el menos humano de los asuntos de la historia. Con la moderna le va mejor. Hay dificultades en los sectores cultural y político. 205 .poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua.

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