Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

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Pero. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más. en este caso. cuando no aparece. en suma. es la de dar a conocer una proposición. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. Sirve para conocer un pensamiento y. es decir. las corrientes interpretativas de la historia. en cambio. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. cuando es explícita. como tantas cosas. entre otras cosas. la mayoría de las veces novedosa. La teoría de la historia. lo que los orientará en la investigación. se convierte en objeto de estudio. en cualquiera de sus vertientes. La teoría de la historia. la teoría de la historia es muy práctica. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. La teoría se da a posteriori. a su vez. en cambio. después de haber señalado lo que no debe hacerse. Cuando la teoría de la historia está implícita. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. no pone en crisis lo generalmente aceptado. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. implícita o explícitamente. para que el historiador. en realidad. Cuando la teoría es explícita. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. puede darse a priori o a posteriori. Por lo general. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. con ello. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. proponen sin destruir a sus predecesores. a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. Nace ésta. sobre todo. la cual. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. La necesidad. sirve para hacer pensar. simplemente. porque su teoría. entonces proponen lo que debe hacerse. Para ellos. didáctico. Hay varias facetas en la teoría de la historia. Además de su valor histórico. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. formado o en ciernes. pasando por la teoría del conocimiento histórico. En todos los casos. en este caso. . infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. desde una perspectiva teórica. en realidad. aunque. una teoría de la historia. En estos casos. Otros. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. Sirve. porque no creen que esto sea necesario. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. es hija de la necesidad. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica.

Facultad de Filosofía y Letras. de 1824 a 1936. 1966. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. 1970. 4 Juan A. 234 pp. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. UNAM. escribió unos Preceptos historiales. posteriormente. Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. p. L. J. Discurso sobre los provechos de la historia. objeto. De historia. México. Si nos remontamos al siglo XVII. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. Historia de la historiografía española. Boturini fue el primer historiador que aplicó. México. No hay que descartar. que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. (Serie documental. 5 Ibidem. 12n. Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano. Antonio de Fuentes y Guzmán. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas. 161 1 . el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. Guatemala. plan y distribución del estudio de la historia". aunque en realidad no hubo trascendencia. Meyer. 152 pp. tesis. Instituto de Investigaciones Históricas. Además de los apuntamientos metodológicos. 1957. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla]. En 1824. podemos llamar teoría de la historia. pp. Ortega y Medina.1970. . Madrid. Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). qué cosa es y de cuántas maneras. la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. Una visión de la historiografía a través del método. por Luis Aznar en J. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba. Pérez Amuchástegui. en la Capitanía General de Guatemala. Editorial Nova. 3 .8 La teoría de la historia en México. Buenos Aires. 8). . 5 Con apoyo en este mismo autor francés. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615]. O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México. en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. Cit. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa. Cassani y A. que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla. pero también con base en otros escritos. UNAM. . Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. apud Benito Sánchez Alonso. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. como el de Lorenzo Boturini. considerado con cierta amplitud. VIII-109 pp. Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. 478 pp. Dentro de las obras completas de aquél. no desarrolla ni resume las teorías de éste. notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala. 1 10 Álvaro Matute. en 1746. Volney. Madrid.. 15-69. 3 Gracias a una reciente investigación de Juan A.1 Ya en tierra americana. Para entenderla y escribirla. Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. Bartolomé Leonardo de Argensola. Del epos a la historia científica.

1927. México. 371-423. El Colegio de México. que abarca los dos primeros capítulos. en Ortega y Medina. en 1821. en el que inter- 11 venía la intuición creadora. 1905. o mejor dicho. Cf. Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. biológica.9 La polémica. Cf. Positivismo y porfirismo. tuvo lugar en 1920. El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia". etcétera. que. Ortega y Medina. 1968. Su enseñanza". 6 La polémica. has nuevas orientaciones para la constitución de la historia. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. cit. Secretaría de Educación Pública. especialmente la contemporánea. .10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. teorías deterministas entonces en boga: climática. para proponer la suya. 67). 301-370. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia. Del positivismo. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso. Nacimiento. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México.. 109 pp. apogeo y decadencia. Fondo de Cultura Económica. pp. La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. sólo quedó el método. (Jornadas. 133-255. El escrito de Bulnes es la primera parte. 10 Manuel Brioso y Candiani. y se publicó en 1891. segunda entre Caso y Aragón. el positivismo se redujo a su parte empírica. que era toda una concepción del mundo. algunos autores como Porfirio Parra. hasta nuestros días. Cf. 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. 9-33. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea. Oaxaca. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. 40). . racista. providencialista. sin embargo. como José María Vigil. Identificado plenamente con su época.cana . pp. para concebirla como un saber sui generis. Sociología e historia en México. (SEP/SETENTAS. 88 pp. Una buena introducción la da Abelardo Villegas. Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. 1970.. Op. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. pp. Xenopol y comentarios por el Lic. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. Op. excepción hecha de los supervivientes liberales. 9 . México. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica. México. por su parte. El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia. 224 pp. Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. 1972. si bien no trasciende al positivismo. 484 pp. cit. Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. respectivamente. El empirismo tradicionalista es de corte erudito. Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. 7 En el campo de la historiografía. pp. Munguía. México. el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. . cit.D. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México. desde la declaración de la independencia. y de los católicos. de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma. El positivismo en México. García Granados.. Op. 652 pp. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados.

11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. El Colegio de México. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente. Armando y Germán Liszt Arzubide. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. un campo extensivo: el de la educación. No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. en cambio. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. aunque con mínimos elementos teóricos. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. Por otra parte. El pragmatismo político. A partir de 1940. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano. Andrés Molina Enríquez. esta ventaja liberal anterior. en otros ámbitos. 1970. pero con su propia interpretación de la historia. o cuando se formaron. Sin embargo. esquemática. también harán su historia pragmática nacionalista. además. Guando comenzaron a escribir. durante y después de la experiencia cristera. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. los católicos. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. así como de la desintegración del positivismo que los formó. han ido enriqueciendo esa doctrina. como Orozco y Berra. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado. Con una fuerte dosis de nacionalismo. Luis Chávez Orozco. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. 11 14 . Nacionalismo y Educación en México. de propaganda fides. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. Por una parte. que fue su contemporáneo. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. Nueva serie. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. capítulos III-V. José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. Particularmente. Miguel Othón de Mendizábal. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica.12 y muy raros. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico. de los criterios más obvios del análisis marxista. como el Manifiesto del Partido Comunista. x-294 pp. (Centro de Estudios Históricos. Lo importante del caso es que. México. 9). Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. por lo cual. populista y violenta de la revolución. Como reactivo. El pragmatismo político toma.

1954. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas. por ejemplo. 168 pp.LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras. ils. 167-183. ya en sus últimos años. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. José Gaos "Cinco años de filosofía en México". propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. Edmundo O'Gorman. a Ramón Iglesia. pp. Historia y Etnografía. fundada por Justo Sierra en 1910. como el actual de la Defensa Nacional. Otras secretarías de Estado. Juan David García Bacca. su conocido Boletín. Manuel Toussaint. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. En el aspecto docente. Francisco de la Maza. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. núm. No hay que olvidar. fundado por Daniel Cosío Villegas. La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. 20. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. a Rafael Altamira y Crevea. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. Puede inferirse que.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. tomo x. pp. en el terreno de la antropología. como Guerra y Marina. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. Wenceslao Roces y. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia. hoy de Industria y Comercio. la Escuela Nacional de Altos Estudios. a partir de 1930. llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos. sobre la base del antiguo Museo. con sede en México. por ejemplo. a José Gaos. Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. México. en el de la historia. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. Eduardo Nicol. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. José Miranda.13 La tarea editorial. el Museo Nacional de Arqueología. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. 145-165. básica para el desarrollo de la investigación. por otra parte. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. 13 . Dentro del ámbito universitario. en el del derecho. en el campo de la filosofía. "Cinco años de historia en México''. la Secretaría de Economía. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. la Escuela de Altos Estudios es la precursora.. sin duda. haya nacido en medio de vicisitudes. el precario presupuesto con que ellas se mantenían. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz. La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. la de Hacienda y otras más. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes. Filosofía y Letras. 12 Cf. octubre-diciembre de 1945. En el mismo número. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. El hecho de que. o bien.

Todos ellos se incorporaron. Por una parte. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. historia. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. donde. base del actual Colegio de México. en el desarrollo particular de la teoría de la historia. en el bibliográfico. asimismo. por su parte. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones. México. ils. . traducir y editar. Fondo de Cultura Económica. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. se dan en México diversas corrientes historiográficas. el seminario. tales como la economía. José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. en la cual han producido obras importantes. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo. 14 18 . 1. la conocida con los nombres de historicismo. filosofía. mexicanos y transterrados se dedicaron. Catálogo general. la teoría del conocimiento. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. a Agustín Millares Cario. enriquecieron el saber de nuevas promociones. Emilio Prados y muchos otros. fundamentalmente. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968. México se puso al día en más de una especialidad. por su novedad y sus aportaciones. de obras escritas en alemán. relativismo histórico y perspectivismo. 1955. Eugenio Ímaz. José Bergamín. 1955. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. en el de la sociología.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). sobre todo. entre otras cosas. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. esta corriente ha sido la más significativa del periodo. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. . a investigar. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. en filosofía. León Felipe. En él. Sobresale. la sociología. a José Medina Echavarría.Zamora y a Manuel Pedroso. institución muy destacada en el campo historiográfico. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels. la estética y la lógica dialéctica. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. a Luis Cernuda. Posteriormente. tradujo y editó las obras de Dilthey. José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. A partir de 1940. que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados. por otra. enseñar. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. XXVI488 pp. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. En el terreno de la teoría de la historia.. en la crítica de arte. la traducción y la edición revertieron en la investigación y. la ciencia política y. Sobre el problema de la verdad histórica. académicamente. como nunca antes en México. En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. De hecho. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas.14 17 La cátedra. entre otros. El marxismo. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. de manera que. Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel. en el de la literatura. Todos concurrieron al campo de la traducción. fundaron La Casa de España en México. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia.

la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. en Carmen Ramos. Dentro de este campo. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970. Después de una discusión inicial. en Juan A. conocida como la de "los siete sabios". 248 pp. como muchos. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. (SEP/SETENTAS.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión. Entre sus primeros discípulos. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. También. en 1900.entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman. del relativismo y del neo-positivismo. Ellas fueron recogidas. Secretaría de Educación Pública. Edmundo O'Gorman. como maestro. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara. Con Manuel Gómez Morín. México. Universidad Nacional Autónoma de México. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. 1968. enseñó y tradujo. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. El indigenista Caso produjo textos valiosos. Nació en Gijón. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. Desde joven fue sobresaliente. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso.. número monográfico de la Revista de la Universidad de México. Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas. De otra generación. véase GonzaloAguirre Beltrán. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro. que si fueron. destacan Antonio Gómez Robledo. respectivamente. Ortega y Medina (ed. representantes. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. Justino Fernández y Leopoldo Zea. prólogo a Alfonso Caso. en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico. Nació en 1896 en la ciudad de México. así como intervenciones de otros participantes. Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología.tura mexicana. Por último. "Edmundo O'Gorman como polemista". 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta. XXIV. Vicente Lombardo Toledano y otros. formó parte de la generación de 1915. En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. 2. Alfonso Caso. Conciencia y autenticidad históricas. núm. 9.México. y. pp. Zavala. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. Caso estudió Derecho. terreno en el que destacó plenamente. Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni. no ejerció la profesión jurídica. Escribió. 436 pp. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu. O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. José María Muriá y Elias Trabulse. que no fue a la reunión. No obstante que se frustró el propósito original.). su tierra adoptiva. 1971. 15 . En su tierra natal y en México. 3. 58-61. mayo de 1970. Dentro de la antropología. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. José Gaos. La comunidad indígena. entre otros. 8). fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual. como su definición del indio y de lo indio. vol.

derivan sus trabajos sobre el México nacional. formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara. Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. "La historia y sus limitaciones". Este trabajo continuó en México. La erudición no es ajena a O'Gorman. para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia. en 1948. Pedro Mártir de Anglería. pp. como la de Bernal Díaz del Castillo. Bartolomé de las Gasas. escrito diez años después. En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador. Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia.18 5. a partir del análisis historiográfico. en 1969. la Conquista de México. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. cómo se hace presente en ella y cómo. en términos generales. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. en 1940. Murió en esta última. Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. En su escrito se apunta. implícitas en sus apuntamientos críticos. 7-39. mientras presidía un examen doctoral. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento. . Illinois y Madison. véase la presentación de Juan A. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. Secretaría de Educación Pública. como las de Berkeley. Edmundo O'Gorman. En "Historia y vida". En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. Julio Le Riverend. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara. Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. de sus ideas americanistas. o mejor. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. El ciclo de Hernán Cortés. el cual abandonó después de litigar. Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. donde produjo su obra fundamental. De él recogemos otro texto. 330 pp. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. fray Servando Teresa de Mier. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. Ramón Iglesia. Incluye una bibliografía de Iglesia. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". 4. De ellas. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. sino que es rica en sugerencias metodológicas. en 1905. la cual no se limita a reseñar. en Wisconsin. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". 1972.la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia. 16). obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. siempre con máximo rigor. Murió Gaos en una aula. México. (SEP /SETENTAS.

Dentro del panorama de la teoría de la historia. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman. en 1897. Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). Veracruz. Luis González y González. Mommsen y Ranke. Formado por El Colegio de México. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. 7. De vuelta por la independencia. Microhistoria de San José de Gracia (1969). nació el doctor Wenceslao Roces. Ya hemos aludido a sus principales trabajos. Si bien su bibliografía es escasa. en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. Conciencia y autenticidad. en su actual dedicación política. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX. A partir de la castellanización del marxismo. Dentro del régimen republicano. sobre El Congreso de Anáhuac (1964). En su importante obra El liberalismo mexicano. editó documentos. A partir de ella. Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. con una introducción. sin improvisación. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo. de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México. En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. como el mencionado Lukacs. de don Daniel Cosío Villegas. Originario de Tuxpan. que abarca tres volúmenes. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión.). . número 72. Lukacs.. llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social. ha transitado por diversos rumbos de la historia. Michoacán. en Ortega y Medina (ed. . como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. no lo es así su labor de traductor. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. en España. Nacido en 1921. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. Jesús Reyes Heroles. además de materialismo histórico. como político y como historiador y jurista. En Asturias. contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca. a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt.19 6. en parte. tema del cual se muestra profundo conocedor. Bühler. . donde ha formado a muchas promociones de historiadores. En otros campos. En el terreno bibliográfico. en él investiga y enseña. además de una bibliografía. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. Wenceslao Roces.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera. Reyes Heniles ha destacado como administrador público. actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes. 8. los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. siempre con mano maestra. fue subsecretario de Instrucción Pública. es responsable. Su obra más acabada es Pueblo en Vilo.

A medida que pasa el tiempo. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. la del arte. de todo aquello que constituye la cultura. Oaxtepec. 82 de la revista Historia Mexicana. la de la ciencia y. Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada. la social. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas. 4-7 de noviembre de 1969. a grado tal. con el marxismo y la identificación con teorías políticas.diciembre de 1971. Universidad Nacional Autónoma de México. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. En la época del positivismo la misma cosa. Así. 21 20 25 en México". que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. En 1973. Esta institución.) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano. Morelos. en nuestros días. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia. Tam bién véase el núm. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. . por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización. la relación evidente era entre historia y sociología. . pp. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. Enrique Florescano. dado que para ofrecer su reflexión teórica. (Esto. por ejemplo. De hecho. no sólo en épocas. 317-338. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. en 1969. no formados dentro del puro empirismo. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. 758 pp. la política. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. sino en aspectos. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. dicho sea de paso. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. Enrique Florescano. Es menester dividir el acontecer. en general. no es casual que se haya dedicado todo un congreso. en . LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. Méxi co. implica desde luego un quehacer de índole teórica. frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. octubre. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. 1971. entre otras virtudes. A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico.se caracteriza. predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan. que para algunos sociología e historia eran deslinde. .

"La etnohistoria". vol. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador. 1967). 2. en su entrega número 82 (vol. En este libro. El Colegio de México. social. en un congreso celebrado en 1959. Secretaría de Educación Pública. Llamo la atención sobre el voluminoso libro. noviembre de 1969. asimismo. sobre la microhistoria. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales. Del mismo autor. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. Inédito. Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. 188 pp. comentarios bibliográficos. 72) .etnohistoria. muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. Mi meografiado. En una época en la que. hace apuntamientos teó ricos. ensayos. sino de los mismos historiadores. 23 22 Luis Villero. enero-marzo de 1960. pp. una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. La propia revista. Luis González. de síntesis. BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. específicamente. Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. 3. "Hacia una teoría de la microhistoria". XXI. de las ideas y alguna otra que se me escapa. octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. después vueltos a publicar como libro. pese a todo. evaluación y crítica sobre el particular. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. el 23 de enero de 1973. capítulos de obras sobre cuestiones afines. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". 339. Por eso. Invitación a la microhistoria. regional. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. sí se encuentran artículos. (S EP/SETENTAS . diplomática. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. Mé xico. novohispana. de la independencia. 1973. económica. en los cuales se encuentra suficiente información. se caracteriza. sólo si se percata de la dignidad de su función humana. 24 . Con ello no pedimos que hagan filo sofía. Historia Mexicana. etcétera. las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”.22 y el de Luis González. En primer lugar. IX. núm. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. política.23 En ellos se hacen deslindes. se define. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia. a lo largo de varios siglos. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. según criterios tradicionalistas. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. En segundo lugar. los materiales que forman este libro aclararán al lector. mejor que nada. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. núm. citado en la nota 21. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores. del arte. 1973.

XVII. Panorama actual de la filosofía en México. La formación de la mentalidad mexicana. de Abelardo Villegas. "Notas sobre la producción histórica en México". de los trabajos citados. enero de 1961. Muy sugestivo es el de Luis Villoro. "Theory of History.pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. "Cinco años de historia en México". 3. Además de éstos. también citado. el de Edmundo O'Gorman. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. "El joven historiador ante las generaciones''. pp. Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. 43. Para una información más abundante. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". Fondo de Cultura Económica. 1954) y. publicado en La Palabra y el Hombre. 1960). se publicó en Deslinde. en su entrega 23. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy. tales como la de Patrick Romanell. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. aparecido en la revista The Americas (vol. aparecido en Historia Mexicana. Por su parte. publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. de Enrique Florescano. Otras visiones de conjunto. 29 . es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. núm. núm. 1910-1950 (México. pp. 525-547). Revista de la Universidad Veracruzana (2a. 223-239). época. El Colegio de México. Twelve Mexicans". julioseptiembre de 1967. Filosofía de lo mexicano (México.

25 . Cinco años de historia en México. EDMUNDO O'GORMAN. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). se celebraron en El Colegio de México. al final. tomo X.TEXTOS 1.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia. 245-272." (La agonía del Cristianismo. El licenciado Edmundo O'Gorman. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia. octubre-diciembre de 1945. Iª parte. después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones. da lectura a su Ponencia.25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. ALFONSO CASO. el relato de los antecedentes de dicha junta.) 1. núm. durante el mes de junio de 1945. pp. 20. UNAMUNO. que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras. (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras. Primera sesión: El señor Rubio Mané.

por ejemplo). he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. en suma. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. Se trata. previo o invariable. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. estático. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre. de un pasado cualquiera. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. desde Aristóteles y aun mucho antes. Esa postura. en cuanto tal. resulta una realidad independiente de nosotros. conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. precisamente. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. fundamentándola en idénticos supuestos. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. [34] ajeno. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. estático. En suma. como si se tratase en esencia de un mismo concepto. es un puro accidente. siempre el mismo. Nuestra época. como todas las épocas llamadas de crisis. se dice. Ahora bien. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. hostil a la tradición. la postura contemporánea. no obstante. 3. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. al igual que la Luna. La postura tradicional que. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. de nuestra vida. ya lo vimos. aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. 2. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. y en efecto. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. aunque claro está. a su vez. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia. le es 34 33 pues. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. recientemente celebrado en México. comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. ha perdido. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. invariable. pero no de "nuestro pasado''. porque. se verá que el pasado humano. En eso. de la naturaleza de la piedra.señor Silvio A. le es radicalmente indistinto. previo. En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. en términos generales.

en cambio. por eso. será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad. 35 datos averiguados. Lo decisivo. de "su pasado''. de la exigencia de su estricta imparcialidad. Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. de un pasado cualquiera. Para la tradición. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. Aspira. todos y cada uno de los hechos del pasado. es lo que le ha pasado al hombre y. que es "nuestro pasado". En una palabra. y en consecuencia. lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia. En efecto. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. inconsciente o no. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. puesto que el pasado es una realidad independiente. desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. es decir. nosotros somos lo que somos. de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. No se trata pues. con notoria violación. según se mostró ampliamente. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. por eso. que es para nosotros la verdad radical. más completo. si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. es decir lo que ese hombre es. son de su propiedad. Cualquier omisión. más verdadero el conocimiento del pasado. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. es que esa verdad no es una verdad. y. en lugar de ser una realidad . sino "del pasado". sino suyo en cuanto que involucra a su ser. La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. Consiste aquélla en una visión del pasado humano. pues. se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. 4. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. Pues bien. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. porque conocer algo es siempre referencia al presente. a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. al ser del historiador. y más concretamente. intencional o no. Pero lo malo.hombre. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. referencia a nuestra vida. es ya una selección indebida. el pasado humano no es un pasado cualquiera. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. sea cual fuere su contenido. totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". como dije. suyo entrañablemente. pues. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. El pasado humano. entre otras cosas. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. en definitiva. una mentira radical que. o lo que es lo mismo. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico.

a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. el más parcial de todos los conocimientos. bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos. pero en el sentido hondo. "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. y si concedemos que el pagado humano existe. puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. nuestra verdadera realidad. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. el simbólico. Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es. que es un conocimiento producto de una selección. Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. "El hombre". Esta visión auténtica. es decir. precisamente. El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. estático. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. los más históricos. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. sino que va siendo. es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más. también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. VII). en nuestra vida. o lo que es lo mismo. pues. que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. sino que será el método narrativo. de nuestra vida. Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. es un hecho. inhumana. . nos enfrentamos con un espectáculo . que los otros tres. Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". se consideran definitivamente conocidos. a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. pues. el conocimiento selecto por excelencia. una vez "descubiertos". 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo. He aquí un ejemplo que ilustra. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. previo e invariable. en cuanto que lo es. y en definitiva los más verdaderos. . y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. Por lo contrario. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. sino que el hombre vive". de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. el Cuarto Evangelio. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". son efectivamente los más importantes. si se admite que la realidad radical del hombre es su vida. Podemos concluir. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria. A diferencia. por eso mismo. hay que admitir con franqueza.ajena a nosotros es nuestra realidad. eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. visión que sólo es válida para ella. en que brota de la referencia a nuestra vida. es 6. Ahora bien. en el sentido idealista y personal. la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. En efecto.

que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. pueden usar las hipótesis. que no por filosofía. y lo he pensado por experiencia. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. las ciencias de la naturaleza en general. en efecto. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. desde su peculiar situación o circunstancia. y nos reservan muchísimas sorpresas. pero naturalmente. la historia de su pasado. tendrá razón la escuela tradicional. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. pero además. la verdad que hoy puedo conocer. la postura contemporánea tendrá que admitirse.singular. En primer lugar yo he pensado siempre. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo. Con la meditación y. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. El historiador no puede usar la hipótesis para nada. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. no obstante. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. verdad que. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. por lo mismo. vemos. no se cierra el espíritu a las . cada generación pronuncia su verdad. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. entonces. la verdad de otras generaciones. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. es verdad verdadera. porque nadie puede saber por dónde va a salir. y es que las ciencias de ese género. de ese hecho. si en cambio. Sin embargo. por razón de ideas. de ese hecho histórico innegable. por lo menos en algunos casos. pero que. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. escribirla desde su punto de vista. Es decir. a través de los años. y por lo tanto. y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. un hombre ya casi del pasado. con el aumento de la responsabilidad. no puede ser. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado". YO soy. si vemos lo que realmente vemos. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. ni anteriores ni venideras. Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. Vemos. su realidad vital. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre. la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. por lo tanto. aunque lo pretenda. es decir.

no prefijando ningún juicio sobre su ideología. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. se pasó al problema del concepto de la historia misma. en el hombre que merece ser juez. el historicismo y el cientificismo. lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. pero otra persona con la misma buena fe. . etcétera. los documentos. 41 EL LICENCIADO O'GORMAN. En sus últimas etapas. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. La cuestión capital de la objetividad. Ahora. y que se incluye en el lugar correspondiente.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío. un historiador ve los documentos y escribe su historia. en otra 42 Éstas son. tocó un punto que me parece de toda consideración. infra. que derivan de doctrinas opuestas. monumento. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. también el doctor Kirchkoff. Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. Además. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto. Del problema de la verdad histórica. etc. sino que el hecho mismo ha cambiado. para el cual cuenta con la ley. La objetividad consiste en que. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. en definitiva. el doctor Francisco Barnés. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. no se presente sino lo que ellos están diciendo. El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. [Cf. el doctor Gaos y el doctor Medina. o su juicio. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas. sino en el mismo historiador. Usted fundaba esta opinión. Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. en tanto que hecho histórico. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. No sólo difieren a veces las fuentes. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. en dos momentos diferentes de su vida. de la objetividad. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. Y no sólo entre dos historiadores. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. que ese es el fundamento en el oficio histórico. y de la honestidad del historiador.nuevas ideas y a los nuevos movimientos.

Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. pero con el fin de poder fijar un criterio. los llamaríamos propagandistas. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. no hay hechos interesantes. errar y mentir. que no escriba Historia. no es posible actualmente un historiador universal. los que alteran los documentos o los publican incompletos. ya que los otros. una época. un aspecto social. etc. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. 8. es decir fuera del espíritu. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. 5. nos quedan pues las otras dos. usando y aun abusando de la posibilidad de mentir. sino filosófico. es cuestión epistemológica. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. tres posibilidades: acertar. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. Es indudable que el problema de la verdad. El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. con relación a la verdad. 7. no podemos decir que se equivocan. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. Eliminada la posibilidad de mentir. 4. Todos estamos siempre apunto de errar. sino que mienten. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. la de acertar y la de errar. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. para saber si el historiador acierta o se equivoca. Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. en materia histórica. que es lo que podríamos llamar objetivo. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. él está siempre en actitud de mentir. una cultura. por lo que se refiere al historiador. un país. 6. no es un problema histórico. y se vuelve crítico. 43 aparente de machos en celo. mimetismos de ataque y de defensa). . Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. 3. y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. En primer lugar. cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas.

día de Santa Clara. Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. contemporáneos o posteriores. representada por los caballos. por último. o el intento de Velázquez que. en su cultura. una cultura. como causa determinante de la Conquista. Supongamos que el hecho en cuestión. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa. en su inteligencia para percibir el hecho. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. 10. o si se quiere como punto previo. simplemente para fijar el hecho histórico. como dice Torquemada. día de San Hipólito. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. Vemos entonces que. con su facultad de selección y con su sagacidad. Cuantos se han dedicado a escribir historia. el historiador establecerá una cronología. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente. Supongamos que se trata de determinar una fecha. en contra del imperialismo azteca. en su interés al relatarlo y. el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. marcará la personalidad del historiador. Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. en la autenticidad del documento. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. una ciencia o una técnica. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. no es histórico). o como creían los cándidos cronistas. un pueblo. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades.9. de la . Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos. la relación de este hecho con los otros pasados. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. 11. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes. aterrorizado ante los presagios. en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. si son varias. es la tarea a la que se dedica el historiador. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. y comprobar si ocurrieron o no. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico. ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. y frecuentemente es contradictoria. podemos considerarlo como verdadero. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. montado en un caballo blanco. y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. por último.

indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. 13. Y será gran historiador si logra hacerlo. una acción y hasta sobre él misino. Y si digo un esquema. las juzga. es objetivo. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. pero precisamente por eso. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. más que concebir. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. El cronista tiene las mismas ideas. en su cultura? Un hombre sórdido. quiéralo o no. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. en su época. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. el que oscurece las pruebas. por la objetividad. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió. a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. la mejor historia es la crónica. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. o juzgará con los prejuicios de la época. a la moda victoriana. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. de la cultura a la que pertenecía el rey. Todo historiador. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. en su clase. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. un hombre. casi inexplicables. y gran psicólogo. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado. de nación. sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. pues esto nadie puede afirmarlo. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. de la clase social. prejuicios o intereses. debe creer que ha acertado. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. es sólo probabilidad. sino . Su obligación es creer que lo ha conseguido. serán para él incómodos hechos históricos. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—. de cultura. el acero y el petróleo. pugnar por la imparcialidad. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. que no se escribió con el fin de hacer historia. volvemos a comprobarlo.importancia que tenga esta causa en él mismo. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. de clase.

el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". es decir. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. es en suma el que esquematizando el hecho histórico. ¿Cómo los hechos históricos. llamémosle sociólogo. pero nuestras preferencias 49 históricos. diferentes. lo abstracto. porque la causa es tan compleja. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. Él desea explicar el presente en función del pasado. virtudes y crímenes. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado. la raza. nunca más volverá a presentarse. religión. si queremos insistir sobre su actividad concreta. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. sino de nuestro interés humano. y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. menos que en ninguna otra parte. puesto que sólo vemos en ella lo general. provoquen resultados siempre iguales. factores constantes. para hacerlo inteligible. el principio de la causación nunca se realiza. Esquematizar el hecho para entenderlo. es decir. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales. murieron". el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. de personal. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. costumbres. tal es la misión del sabio y la del historiador. la guerra. la religión. que es histórica. sin divorciarse del ser.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. En uno y en otro caso. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender. Si queremos considerar que su actividad es abstracta. de acuerdo con el principio de causación. que no pueda explicarse por su historia. por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. en la historia es una esquematización del hecho histórico. El historiador que da profundidad al presente. 14. tan personal. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. los grandes hombres. como decía Anatole France. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. Su misión. sufrieron. por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. a esta simple frase: "nacieron. le hace perder lo que tiene de concreto. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. es el político. política. como la de todo conocimiento. trata de descubrir en ellos causas permanentes. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. modas. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. la economía. cuando se repitan las mismas condiciones. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. no nos interesan. y lo transforma en un caso particular de una ley. si no coinciden con un amplio interés humano. que volverá a 50 individuales serán pueriles. es servir al presente y al futuro. realice el deber de ser. Por último. y podemos también reducir la vida de los hombres. que al igual de las causas físicas. cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . La rosa es un objeto de ciencia. tan concreta. usamos el método científico. llamémosle político. Sólo que en la historia. derecho.

la ignorancia y el fanatismo. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. naturalmente. la miseria. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. expresado en la sesión anterior. eterna. la explotación. sino inmanente a su propia naturaleza. sería inútil pedir una objetividad absoluta. pues. el miedo. considerada en grandes periodos. no lo entenderíamos. por la realización íntegra de lo que es humano. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. es una pregunta ingenua. que son actividades subjetivas. por eso lucha contra la miseria y la explotación. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva. La cuestión sería. el hecho de que se comunican y entienden. incluyendo. Puesto que es un ser consciente. quizá. siquiera parcialmente. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. Resume su punto de vista. sin el cual sería imposible. no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. Nos parece ahora descubrir que la historia. ya sea que se trate de un hombre. a pesar de todo. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. inmutable? Así formulada. lo que justificará. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. el método histórico y no el científico. Es la suma de los anhelos individuales por ser. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. nos llevan a emplear. pero sus diferencias. 1os sujetos. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. pues si fuera completamente sui generis. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. nos sirven para entender el hecho. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo. 51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. No. sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. por la afirmación de su personalidad. ¿Hay alguna verdad no formal. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. la tiranía. contra la injusticia y la tiranía. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. Pero ni las distintas realidades históricas. Pero si se trata ya no del hecho histórico. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. La lucha contra sus enemigos: el hambre. ni siquiera los distintos historiadores. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. como en general entre los distintos hombres. para conocerlo. Entre los distintos historiadores. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe. Y éste es. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. la pregunta es exagerada. sino de su explicación y valoración. de las que no podemos prescindir. de una época o de una cultura. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. incluyendo nuestro propio espíritu. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. de un país. En cambio. pugna por su propio bien. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma.

Así. Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. La repetición absoluta de acontecimientos. jurídica y una serie de instituciones. Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. para usar un término concreto. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento. aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. la tradición. para mí. Pues lo que necesitamos es encontrar. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. cada uno conocido por otros hechos. claro es que no existe. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. o lo mismo en otras sociedades anteriores. etc. qué son esos famosos hechos de que se habla. por desgracia.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. Por consiguiente. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. cuál es la finalidad de lo que hacemos. no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. En este sentido. En general. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. y por otro. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. de la objetividad. estructura social. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados. que es exactamente lo que queremos saber. espero que vuelva a tratar este punto. dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. es que la idea de la imparcialidad. por causas y efectos. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al . Me parece que se ha presentado una idea que. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. al dar término a la lectura de sus notas. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea. dentro de determinada característica. El doctor Caso manifestó. pues me parece una idea muerta. una relación de desarrollo. pero esta continua aproximación.. EL DOCTOR KIRCHKOFF. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. es bastante peligrosa. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. 53 la última vez. es decir. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual.

serio. El historiador sigue viviendo hoy. new world. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. plenitud y madurez científicas. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. con todos los peligros que ella supone. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo. un trabajo malo es superficial. definitivo. de hechos. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. sistemas económicos. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. la reduce por entero a la condición de fuente. La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. la nivela y unifica. que insisten en ser los últimos en enterarse. subjetivo. penosamente. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. De hecho.acontecimiento. de materia prima. frente a la época histórica. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. como él dice. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. en el mejor de los casos. en diferentes momentos de su historia individual. bien documentado. según el pretende. a la seguridad de los métodos empleados. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. la literatura y las bellas artes. y de las que se esfuerza por salir. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. a la que se acude en busca de datos. impreciso. todo lo que las ha precedido. en dejar. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. que los hechos hablen por sí sólos. en la mayoría de los casos. Pone así a la historia. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. y. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. es siempre sólido. en todas partes. imparcial. de dos maneras distintas. a la exactitud y minucia de sus técnicas. después de todo— consiste en no existir. 56 de la vida. exhaustivo. E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo. formas de cultura. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura. de un plumazo. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. En vez de aceptar que cada época humana. en un brave. tendencioso. según ella. acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas.

Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. de modo inevitable. pues lo considera un mérito más de su disciplina. de un Macaulay. El historiador científico. en las guerras y revoluciones y. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. más apocados. objetiva y desinteresada. que serán su materia prima. de un Michelet. en las grandes figuras históricas. El historiador científico no dice nunca. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. cree haberlo superado definitivamente. de la abundancia de notas y bibliografías. de la profusión de índices analíticos. . menos inquietos intelectualmente. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. Todo esto es sumamente grave. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. Es el enano encaramado en hombros del gigante. en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. que si descubre algún error. sobre las ideas que en él se encierran. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. que él renuncia a la elaboración. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. claro está. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. sus fuentes. en lo instrumental. de un Carlyle. son dignos de idéntica dedicación. amontona datos y más datos. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. una vez más. en cualquier historiador que le haya precedido. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. la interpretación más. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia. que considera torre de marfil. porque mete a la historia por una vía muerta. sobre cuál es la índole de su mensaje. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. pero que no pasan de ser repertorios. a los que estuvieron anotados por la tormenta. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. De aquí 57 y la síntesis. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación.prejuicios. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. de su aportación para nosotros. Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. sobre todo. por pequeño que sea. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. Para lo cual tendrá que acudir. metido en su oscuro rincón.

pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. según las personas que los manejan. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos. el auge que ha tenido entre los . sin pintores y músicos y arquitectos. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. a la vida. se me dirá. es que el individuo es algo anecdótico. traiga". pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. inmutables. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. ¿ Qué historiador científico.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. como la ha denominado Ortega y Gasset. lo que es peor aún. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. devenir. Si ha de haber sistema. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace. De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales. es marchar en el vacío. en forma única. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. sino que sus lenguas son múltiples. pero. cuando la historia es toda cambio. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. como ellos. "Señor. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. que son inefables. ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos. por ejemplo. a la literatura y. no se hace. si no. Véase. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. En los seminarios de historia. ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. lo que Ud. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones. sólidos. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. como ellos pretenden. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo. le responden. un creador. En el propio Ortega. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser.

antimilitarista. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. sino todo lo contrario. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. que se da por supuesto y que no se discute.científicos. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. Que lo digan. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. éste y aquél y el de más allá. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. mecánico más que científico. Hemos perdido espontaneidad. de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. de la imitación de las ciencias culturales. porque nos presentan la historia como arte. añadiríamos nosotros. Es reflejo de una época racionalista. Habría que recordarle. sin pensar en notas ni bibliografías. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. No son malas las catástrofes. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España. se convirtieron en creencias. la historia de las instituciones. las guerras y revoluciones. es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. liberal. de trabajo en la cadena. con palabras de Croce. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. que el ideal progresista. Estas ideas. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. En realidad se trata. determinados hombres. Por si no estuviera aún suficientemente claro. que es imposible de lograr. Sí la tiene —para mí. hasta los corresponsales de nuestros días. como todas las ideas cuando se arraigan bien. progresista. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. Tanto. como si las instituciones no las crearan los hombres. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. como algo superficial y episódico. que se nos ha olvidado que es preparatorio. No todas las 62 históricos. No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. laica. desde Herodoto y San Agustín. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. en algo entrañable. Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. Y sin ir tan lejos. . y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. dadas determinadas condiciones. y cine nada tiene de única. experiencias personales. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. el que estos hechos básicos de la historia. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. se despacharan con el nombre de historia externa. es en zonas que no interesan a la historia. lo que había vivido. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. si no.

¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. forzosamente parcial. Sobre estas cuestiones tomaron . la selección. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. según los lugares y las épocas. pues había desde el principio manifiesta discrepancia. pero nunca dará agua un cauce seco. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. ¿Para qué publicar. en estos países de la América española. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. naturalmente. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano. multiforme. el punto de vista no son sus pecados. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo. en el extremo opuesto. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. 63 directorio de teléfonos. su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. después de todo. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. rica. y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. de la realidad. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. sea intensa y rica. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales.He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos. de tipo declamatorio. documentos. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. o de papeletas referentes a ellos. Hay. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. es una noción categorial. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. como lo son las historias de la filosofía. que se nos señala como especialmente peligrosa. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. E L DOCTOR G AOS. Por ejemplo. la elaboración. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. Se puede canalizar un torrente. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. En realidad. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. este punto fue el que originó el debate entero. la literatura y el arte. que la interpretación. puede ser entendida como categoría causal. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. sino sus virtudes.

por tanto. En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. el señor Arnáiz y Freg. historia se funda en la tradición oral. 4. como consecuencia. ya a una parte cualquiera de esta realidad. como el estudio filosófico de la Historiografía. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. 481-508. la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien. una Historiografía de la Historiografía. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". los documentos y los monumentos''. el licenciado O'Gorman. . Lo mismo resulta. sin embargo. Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. la palabra "historia" designa la realidad histórica. 66 existe efectivamente. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. y 65 2. el doctor Isso Brante Schweide. núm. además el doctor Caso. pp. en el sentido más amplio posible. vol. En una frase como "la historia es un proceso milenario". el doctor Kirchkoff. mutatis mutandis. abril-junio de 1960. en cambio. Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. IX. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". preferible emplear la expresión "lo histórico". JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. 2. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término.la palabra. en sentido estricto. A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. en los sentidos correspondientes. Así. la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. posible. "científico".

filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. griegos: género I. no los grupos tomados como constituidos. de la Tierra. vegetales y animales y de las distintas razas humanas. pero este género es sumo. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede. Thyssen. por ejemplo. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". y por esta misma Tazón. Por fortuna. una bibliografía de libros del género II: género III. Historia e Historiografía: género I. a su vez. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. evidentemente. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. J. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. este proceso no puede continuar. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. no sólo del origen y evolución del universo físico. Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. de los vegetales y animales y el origen del hombre. por tanto. o del género literario. De este género son estas notas. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. 4. La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. por ejemplo. a abarcar una Filosofía de la Historia. lo histórico. no los grupos. 5.3. Los orígenes y evoluciones que . Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. en conclusión. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III. 6. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía. a estudiar el objeto de la Historiografía. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. ahora bien. de que se trate. En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. del sistema solar. pues. 7. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. La Filosofía de cualquier ciencia. evoluciones y grupos mismos. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. y de cualquier género literario. pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. no de los grupos.

son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. La situación tiene. "la evolución natural". "Expresión es. la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. 13.se acaba de mentar pueden llamarse. a secas. 12. se divisa como tal en forma concluyente. son unidades últimas de expresión verbal escrita. por otra . son los seres comprensivos también por excelencia. como todas las de la misma índole. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal. Estas proposiciones. diplomático y bélico. son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. se distingue corrientemente la "historia". unidades de expresión verbal escrita de orden superior. y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. las obras historiográficas. Estos mismos seres. Estas obras. 1 1 . todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. en sus relaciones. lo expresado 69 en que el conjunto. por una parte. Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. y más por excelencia aún la palabra oral y escrita. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". 10. ser al que se puede llamar. propiamente. tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. el político. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. 8. respectivamente. La realidad. En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. de la expresión en general. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. sin embargo. Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. para abreviar. Las unidades últimas de la Historiografía. Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. De la "Historia Natural". en todos sentidos. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. el hombre y los animales superiores. de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. en la actualidad. Pero como. en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. justa y paradójicamente en el momento subrayada. a saber. de "historia natural" e "Historiografía Natural". a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares"— de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". para abreviar. una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. a saber. el "comprensivo". El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. histórica. las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior.

Ahora bien. en cambio. pero con arreglo a lo dicho escritas. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas. en realidad. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. 15. uno y otros con toda su vida y personalidad. pero aunque fuesen posibles. 18. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. los objetos ideales y los valores pudieran . los espíritus puros. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. de los objetos metafísicos y. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. humano o animal. por otro lado. en total. Un grito. La situación estará. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador. o lo que es lo mismo. por lo menos. u hombres y animales. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. de los objetos psíquicos y. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. son más propiamente las almas. 14. por un lado. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. 17. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos. En suma. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. Este imperativo supone. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. de los objetos ideales. y por el objeto designado por aquél a éstos. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—. las situaciones en que se concreta esta convivencia. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral. lo expresado es lo histórico. el objeto que sea. Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. no serían deseables. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. y esta situación será lo expresado. En la Historiografía. pues. quizá. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. desde luego. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. esto es. que existen objetos puros. en parte. un grito animal. imposibles. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres. Ambos supuestos son. 16. puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. significa un movimiento o estado psíquico del animal. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. pero no designa ningún objeto. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. animales. además. por la palabra expresiva. Simplemente. la del primero significada a los segundos. si no es que de toda.parte. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido.

muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. el historiador no puede proceder a nada. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. 22. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa. del que se predica casualmente otro proceso. según lo apuntado en las notas . lo pasado. que es un nombre propio. en realidad. que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. sin embargo. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible. con su forma verbal. ante todo. por lo menos. sea por la naturaleza de las cosas en general. por lo menos. más o menos inconsciente.no ser sino productos o creaciones de esta conciencia. por ejemplo. por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. en general. siquiera. y el predicado. Como las proposiciones en general. en todo caso. Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. Lo histórico es el objeto de la Historiografía. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. respectivamente. con gran probabilidad. "Clavijero". 73 21. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. y. sino por ser. simpatías y antipatías. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. Histórico parece ser. "es". son. 20. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". que aunque el mencionado imperativo fuese practicable. si no es que también de sentimiento y hasta de acción. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. Uno y otro tienen ciertas notas en común. un sustantivo. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. esencialmente imposible lograrlo. sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. en definitiva. más o menos involuntaria: la ignorancia. en particular. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. los que. ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. a que se refieren las notas inmediatas. puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. 19. Pero incluso es posible. y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. La índole de esto. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. 23.

al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. Los criterios de selección que los historiadores aplican. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado. de creación. incluso así en su situación también presente. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. que sigue presente en lo presente. también en general. en esta segunda dimensión. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad. no sólo normal. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. en mayor o menor grado. lo decisivo. algo temporal. historia = Humanidad. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. tras una interrupción. el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. es su subjetividad presente. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. sino esencialmente. En cambio. La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz. selecciona un tema. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad. reproduce o reitera algo anterior. 26. en lo humano. En realidad. con lo futuro. La aplicación extrema de este último . 27.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. en todos los casos. el de lo pasado que no ha pasado totalmente. 28. Hay que distinguir entre esto último y lo que. lo permanente. y el historiador no puede menos de seleccionar. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. En todo caso. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. no todo lo pasado es igualmente histórico. más o menos consciente y distintamente. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. Lo histórico es. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso. en el sentido más propio de la palabra. aunque la realidad es que. con el movimiento del tiempo. 25. pero más en tal caso que en ningún otro. 24. el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. son cardinalmente tres: el de lo influyente. historia > Humanidad. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. Ahora bien. Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura. pues. además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador. Por estos motivos está la Historiografía. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. y el de lo persistente. lo histórico oscila entre la creación y la repetición. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. incluso la de la vida. en general: lo "memorable".

el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. temporalidad. Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. 33. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. por representativo o por permanente. y lo general. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. crítica. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación. La Historiografía no puede menos. pues. en casos. más o menos explícitamente. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. 32. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única. como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. rigurosamente individual o individual colectivo. Lo memorable. pasado. comprensión o interpretación. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. al menos en parte. más a fondo. cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. crítica. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. y expresión. o si se prefiere llamarlas todas en griego. cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. explicación. reconstrucción o construcción o composición. Lo individual.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. pues. lo intemporal. sea rigurosamente individual o individual colectivo. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. por debajo de éstas. que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. colectivo. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". el tema a que la dedicará. sea por influyente. 29. por imprecisa que aún sea. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. heurística. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. es lo importante o lo valioso. de entrañar. 31. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. consiste la Historiografía. 34. sino que debe entenderse la recolección y. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. Es que lo histórico oscila entre lo individual. hermenéutica. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. se aproxima a lo nuevo en absoluto. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. creación y repetición. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. categorías selectivas y axiológicas. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. individual. lo persistente y lo reiterativo. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. quizá sólo vagamente. lo que da siempre un aire más científico. a lo general. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . lo inmutable. etiología. y también modificándola. 30. evolución. sobre todo ante el profano. desde que se le ocurre. arquitectónica y estilística.

los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. 36. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente. 35. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. De acuerdo con esto. El historiador debe . Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. en definitiva. Nunca.. Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género. o es. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas. Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. hasta las de reconstrucción y expresión. y quizá principalmente de éstas. la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. Pues. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. De hecho. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. por una doble comparación. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca. La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse. en efecto. y esto en realidad. 38. como en el caso de ciertas monografías. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. hasta. pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros.. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía.monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema. lo mismo abarca también el círculo de la crítica. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. 37.

verbigratia. en lugar de "explicar" causalmente. de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. fundado en la fe en Zeus Pater? . Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. por toda labor historiográfica. final y eficiente. Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. formal. 41. de la explicación por las causas formales. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. 42.esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. en este punto fundamental. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. . Desde luego. en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. y aún más en especial. como cuando se trata de "comprender" el arte. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. sino implicada. o por relaciones de paralelismo. Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación. porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. sobre la unidad. relaciones todas que serían de índole funcional. pero también en el sentido de la psicología científica. necesita el historiador ser psicólogo. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego. en aducir las cuales consistiría la explicación. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente. un cristiano de hoy. sustituyéndola por el concepto de función. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. La comprensión historiográfica es. por ejemplo. bien que relevante. . Del problema de la explicación en general. comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. estilístico. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. . De haber leyes en la historia o la Historiografía. antes bien cabria otro tipo de explicación. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. reconocida por el pensamiento griego. . "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. como la comprensión en general. así también comprende con ellos. donde se pretende. por ejemplo. En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. tan sólo más o menos explícitamente. 40. material. sino también sociológica. Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. por ejemplo. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. 39. a saber. no es sino un caso particular.

no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo. y aún de los hombres en general. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. de haberlas. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía. 43. el arte. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. por ejemplo. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. 44. no habría auténtica previsión ni predicción. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico. etc. de ser cabales. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores.. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. por tanto. Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. se extiende. sin solución de continuidad. la necesidad y la libertad. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. Las Historiografías de la política. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás. 46. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple.. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros. hasta los menos "ideales"'. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. Ahora.relaciones. y las leyes de la historia o la Historiografía. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes. el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. la filosofía. acerca de las mismas tierras. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. . 28 y 31.. al empeñarse —inconscientemente. la literatura. por ejemplo. Donde no haya predeterminación alguna. la religión. 45. sobre el proceso así de la contingencia. en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. No hay. es verdad—.

racial. rememorativa. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. de las anteriores operaciones. sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico. Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . explicación y composición historiográficas. No sólo "de poeta. . sino también de filósofo. . construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. 50. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica. La historia no parece ser razón pura. . y a las del artista literario en especial. la Filosofía de la Historia. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. 51. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. incluso a todos. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. ante todo. Así. por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. por decirlo así. Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. Ahora bien. económico.—. como. 48. 49. La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo. Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. por una parte. Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. músico y loco todos tenemos un poco".47. . Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. La conclusión sería. en el sentido de la nota 33. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros. conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. La reconstrucción. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. desniveles históricos. ni pura sinrazón. El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía".

En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. la Cábala. En suma. resumida en las notas anteriores. 54. derivadas. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así. pero en todo caso igualmente. En este sentido 55. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. 53. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. directa o indirecta. por verdadera que fuese. Por ejemplo. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. una pluralidad de proposiciones más especiales. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. La verdad es. respectivamente. que fuese muy importante. la Alquimia. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. Es que no son verdaderos. por la naturaleza misma de las cosas. muy general. en efecto. Hay realidades que. pues. no sería ciencia —a menos se ocurre. en cierta forma. o lo que es lo mismo. ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. que actualmente no se consideran ciencias. de la verdad o el sistema de verdades. La percepción sensible en el primer ejemplo. esta sala. 52. la Magia. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. 56. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. sino al par de la idea de la ciencia. demostración o fundamentación. como se hace corrientemente. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. pues. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. particular o singular. Plantea. Una sola proposición. Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. siquiera en potencia. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas. particulares o singulares. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. Es la noción que se expresa cuando se habla. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. sólo son cognoscibles. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. 88 . estos muebles. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. Esta verificación es la prueba. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. muy amplia. que abarcaría. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. a nosotros mismos en parte. en su sentido más propio. por todo sujeto posible.

en todo caso. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. como las que son objeto de las Matemáticas. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. por otro. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto. universal. 62. de la verdad. La validez personal. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. en absoluto. La realidad es a la vez una y plural. únicos posibles. o que. de su verdad. la crítica y la interpretación. las humanas personalidades. La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. . la autobiografía y la biografía. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. 59. 61. las nociones del sistema. hasta la concreción total. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. los hechos de la experiencia mística con sus objetos. En la medida en que lo histórico es lo pasado. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 . puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. entre los cuales los más individuos son los humanos. Las obras historiográficas pueden. Por consiguiente. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. 58.de conciencia. Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. . más que nada. 60. y las memorias. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. por un lado. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. pues. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. o no serán universalmente válidas. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. en general. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. Por la misma razón. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. entre ello las personalidades. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. El conocimiento y la verificación indirectos. no universalmente válida. los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal. que no universal. 57. Se integra de partes que van desde las más abstractas. Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. cuando menos.

parte de la realidad. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. La biografía está en tan estrecha relación. de la visión de la propia vida en este caso. cuanto una colección de trabajos subjetivos. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. sino historia. con la Historiografía. a su vez. con la autobiografía. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. es singularmente notoria. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. En verdad. se comportarán como dice la concepción. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. por una parte. Por consiguiente. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. 64. en que la validez personal. pues. lo histórico. cuanto. por otra parte. no dejaría de participar de su unidad. 63. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. La concepción de la Historiografía y de su objeto. En realidad. 65. Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza. 91 . sino hasta los más antihistoricistas. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. al ser algo así como la Historiografía del individuo. sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica. al menos en parte también. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. no sólo los historiadores historicistas. por lo individual del objeto. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. 2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. en la unidad de ésta tiene un límite.

Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. Los resultados fueron y serán. para dirigirse a un público al que no conocen bien. 147-130. lo sé. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. sino. Yo he procurado adaptarme. no vale sino parcialmente. pp. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". Por consiguiente. Jal. que se descuelgan como caídos del cielo. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. prescribe. muy al contrario. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. y quizá hasta se deba. El Colegio de México. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo. Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos. a sí mismo. no. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. Se puede. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas. 308 pp. RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros. al señalar el tema de mis conferencias. tal vez. como debe. 1944.. La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. 3. *** . en todos los casos. Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. México. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero..92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. mayo de 1940. **** Universidad de Guadalajara. aplicado. sino los que el historicismo describe. una curiosidad viva. son sumamente comprometidas. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio. de nuevo.

pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. que México estaba de enhorabuena. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. Quiero hablarles. hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. podríamos decir. Esta última persona dijo al principio. pues. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. Yo no pretendo. lo que en Europa se había producido en los últimos años. la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. que nada tiene que ver con las que se llaman. que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse. por lo tanto. ajustándose a ellas. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. quizás excesiva. ciencias exactas. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. Indicaré. con exageración. Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. Quiero. en cada caso. en una palabra.opiniones. se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia". partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. Esta inseguridad. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. pues. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. Naturalmente. de lo que la historia debe ser y no es. esta incertidumbre. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. con un tipo de meditaciones que son. pero el sentido era el que sigue—. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. que no son muchos. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. con más o menos razón. en parte. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. Entre estos dos polos. claro está. aportar mi experiencia traída de otras tierras. personales. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser.

verdades universalmente válidas.do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. luego las biológicas. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. por último. hubo que hacer cola. en conjunto. procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. o el relato de ese hecho. especialmente en Alemania. el historiador alemán Bernheim. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". Como sabéis. confecciona trajes hechos. que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. país que dio las normas para esta clase de investigaciones. autor de un tratado de metodología histórica que. Si esto es así. le dijeron muy despectivamen- . y. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia". es decir. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. que sientan bien a todas las realidades posibles. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. las psicológicas. y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. según veremos— y. lo experimentable. y siempre. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. Pues bien. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. Una misma persona. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. aunque con más dificultad. hacer sus medidas y sus experimentos. si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. se estableció una gradación en las ciencias. en este sentido generalizador. No tengo a mano el libro de Bernheim. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. lo mensurable. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. la ciencia. En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. En realidad. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas. por consiguiente. no ha sido superado. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. que determinan de antemano.

no señor. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia. el lenguaje se presta a esto. a ver lo que resulta. Pues hagamos filología. Pero nos encontramos. con su vejez de siglos. podremos llegar. espera un poco. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. con un poco de paciencia. por decirlo así. el arte. resulta complicadísimo para el pasado. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. sobre todo. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. La pobre historia. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. con sus andrajos. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. decía la filología. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. que pretendieron suplantarla. se encontró. como la Cenicienta del cuento. ¡A ver. ¿ Puedes hacer experimentos? No. Entonces. y apelaron a todo género de expedientes. ni experimentar. mediante su comparación. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. ¿Puedes medirlos? No. también aquí. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. a establecer leyes. E incluso le salió a la historia una hermanastra. si la historia trabaja tanto y tan bien. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. más rudimentarias? Hagamos antropología. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. Para conocer los hechos en gran escala. Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. lo mejor es que estudiemos las estadísticas. aguantando las impertinencias de unas y de otras. no señor. bien establecidas. más eternas. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. estudiemos la evolución de los idiomas. . Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. el lenguaje. y podría establecer sus leyes. y ya verás cómo yo también soy la historia. la historia. Yo soy la historia. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. se decían unos. que tan despiadadamente le habían rehusado. decía la economía: yo soy la historia. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. Seguro que si reunimos datos suficientes. y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. en apariencia tan sencilla. la sociología. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. confusa. seguía trabajando. también la historia lograría el ansiado rigor. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia.98 te. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. señor. señor.

como algunos han postulado. Así. se hallan reunidos por intereses comunes. por otra parte. economía. opuestos lógicamente. en la historia entra todo. Es decir. lo están entre sí los físicos. los fisiólogos.100 Heinrich Ricker. quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. es lo que se proponen algunos historiadores. en la práctica de su trabajo. El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. Pero entonces. tal como lo determinó Kant. todas igualmente significativas o insignificantes. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. pues si el historiador consiguiera. . Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. Memos de indicar ahora. se alza el concepto de historia. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo. Es decir. Son dos modos de conocer irreductibles.. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. diciendo que eso es . término que no es fácil de definir. en su peculiaridad e individualidad. falte un nombre común. juristas. historiadores. Efectivamente. o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. el concepto del suceder singular. sino también por los métodos que aplican. Así. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. en efecto. Es este un libro que todo historiador debiera conocer. más significativos. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad. ya caducado. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu. "es decir. como. Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. filólogos. sino constantemente individual— en su individualidad misma. los teólogos. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. Sobre ello insistiremos más tarde. pero sin ningún interés histórico". los químicos. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. todas diferentes. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. aunque lo acepte teóricamente. frente al concepto de naturaleza. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. etc. apagar su personalidad. Esto. Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. sino también formales. . que él propone y con el que siempre las designa. ''para ése no habría historia científica. mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. la psicología. Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". jurisprudencia. se dirá. historia. sino una insensata vorágine de figuras diversas. no sólo por los objetos que tratan. limitándonos a exponer las ideas de Rickert. pero está visto que muchos no lo conocen. los anatómicos.

si se lee el libro con mayor atención. pero sí se refiere a valores. la cultura. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. por los que sienten un soberano desprecio. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios. pero. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. nótese bien. la justicia. que viven perdidos en las nubes. por ejemplo. la historia cae en los peores extravíos. desde un punto de vista determinado. y escribe su historia en función de esta creencia. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. el país. ocurre siempre. sin embargo. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. Son cosas éstas bastante complicadas. Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. consciente o no. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. como si se tratara de especuladores abstractos.102 cosa de los filósofos. Se me dirá. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas. de su misma época o de otras distintas. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. tienen una importancia especial . no hace juicios de valor. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. el historiador tendrá que procurar descubrir. y da de lado a otros. en realidad. También hemos de ver que. Esto. tal vez inconscientemente. El historiador parte siempre de la creencia. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. diciendo que están faltos de interés. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. cuáles son sus propios puntos de vista. plenamente falsas. La historia —y esto es muy importante— no establece valores. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. no es sino el juicio previo. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. El historiador escribe. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. la ciencia. y de él nunca podremos prescindir. porque de lo contrario no comprende nada. sin la ayuda de la filosofía. la nacionalidad. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. en determinados valores. que el autor. una de las más fecundas de la filosofía actual. considerándolos esenciales. y una especie de lamento sordo. primero. Y. Evidentemente. seguramente. Pero. La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes.

Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. Y todos hemos experimentado. los hombres. catedrático de historia económica . pues los conceptos de universal y particular son relativos. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre. La historia.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. Postan. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. llena de sugerencias. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. o a una distancia de miles de siglos. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos. Tal vez contemplados desde otro planeta. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. sin duda. Según este concepto de la historia. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. cabe en ella el estudio de las grandes personalidades. de vastas perspectivas. que parte de conceptos individuales. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert. Así. ni descartarlos. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. que. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. Este trabajo es valioso y es sugestivo. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. Pero como nosotros. por ejemplo. en la del arte. De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. No se los debe mirar con sistemática prevención. la economía y la sociología. han tenido que dar marcha atrás. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. sino en la manera de tratar un tema. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. por ejemplo. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio. La historia de terminada ciudad. Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. y los enfocan históricamente. o de la música anterior o posterior a Beethoven. y en determinadas ramas de la historia. como decía antes. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana.

Pero éste será el tema siguiente. incluso en . Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. como la caridad. como es lógico. por ejemplo. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta. y así como la primera. absoluto. en suma. dada la limitación de la mente humana. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. una ciencia generalizadora. Nuestra ciencia.106 en la Universidad de Cambridge. esto es. por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. que no resulta valida. empieza por uno mismo. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. Hay que advertir que esta actitud. Esta segunda actitud no es ninguna excepción. Los historiadores. tiene una justificación. es elaboración. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento. porque lo más grave es que la historia. como ocurre. no sólo en México. es creación humana. claro está— y su estudio es concreto. y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. Es la actitud. somos modestos. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. que no puede predecir el futuro. no está hecho. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. se han dado plena cuenta de ello. como todo en el mundo. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. sino en todas partes. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. individualizador. porque somos historiadores. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. del pasado. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. titulado El método histórico en las ciencias sociales.

con la consiguiente estupefacción de todos. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. toda hipótesis más o menos atrevida. consignando su peso. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos.108 las de calidad más excelente. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos. Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. con un criterio que podría llamarse microscópico. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. cuyo hallazgo interesa. . de que cuanto más redujeran su campo de investigación. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. en que. como es natural. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. de personalismo. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. etc. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. Frente a esta actitud es preciso insistir. por ejemplo. sino típico de toda la ciencia de nuestra época. llevó a muchos historiadores a la idea. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. Sólo puede pretenderse esto. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. la que aspira. una y mil veces. color. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán. a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. tanto más sólidas serian sus conclusiones. a dejarlo totalmente agotado. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. sin preocuparse de más. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. sin un criterio previo de selección. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. al ocuparse de un tema. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. de no meditar sobre los hechos. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. Todos hemos conocido. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos. justa en principio. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. sino que. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. aplicando la investigación a temas muy reducidos.. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. deficiencias y errores de detalle. en el mejor de los casos.

no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. Como observa muy bien Ortega. y han criticado esos datos. ve una sola porción de la realidad. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. pues. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. por ejemplo. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . han reunido datos para escribir sus libros. además. c. Cada hombre. según nos dicen. su visión es siempre parcial. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. toma de partido. no tiene más valor que el de un entrenamiento. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado. naturalmente. no se registran en ningún aparato automático. Así. Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. Ya Herodoto. Nadie puede trabajar en historia. El acopio de datos y su crítica no son. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. en el siglo y a. a las Cartas de Relación del conquistador. Como los hechos. Y no digamos nada de los documentos judiciales. Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. no existe. y que no quieren opinar sobre ellos. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. colecciones legislativas. en presencia de un cierto número de materiales. que los historiadores objetivos prefieren. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. a la pura y simple publicación de documentos. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. a partir de 1800 aproximadamente. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. en la mayoría de los casos. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. los comunicados militares. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. actas notariales. todos los historiadores. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. hechas. Lo que sí lo es. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. en nombre del progreso científico y del espíritu crítico. desde que existe la historia en el mundo. pues. en que se ha llegado. algo exagerado. evidentemente. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. pongamos por caso. tachándolos de "parciales". realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. es decir. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. y muy grave. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. ninguna novedad. al producirse. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos. El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. pero muy justo en el fondo. decisión. por fuerza limitados e incompletos siempre. Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. etc. de documentos del pasado. en las crónicas.110 El trabajo de investigación en los archivos. es querer suprimir en la historia el factor humano. que son esencialmente compromiso.

que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. co m o en todo. de documentos referentes a los hechos. que inicialmente fu e injusta. o nu o Todos sabemos -nos dice. Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. el no comprometerse. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . un paisaje. la perspectiva de quienes los contemplaron. Busca a todo trance la neutralidad. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. es una ilusión el p a i s a j e . Ya vemos hoy. pues. tiene i n f i n i t a s perspectivas. Con referencia al problema de la filosofía. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no. puesto a describir lo que ve. Porque la historia.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano. que llevan ya implícita. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores. En esto. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. Este último quiete hoy prescindir. que es estudio de la v i d a humana. de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. no es tal presentación de hechos. La perspectiva es. aunque el historiador no quiera. Pensando así. aplicada a la visión de determinado objeto. frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. de todo hecho contemplado por la mente humana. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. como un paisaje. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales. Pero es el caso que la realidad. en su e s t u d i E l t e m a d e e s t r ti e m p o . sino presentación de testimonios. cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras. y por tanto sería f als a. de las crisis históricas. una fisonomía propia. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. pues eso que él llama presentarnos los hechos.lo que se entiende por perspectiva. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. claro está. pero con conceptos plenamente válidos para la historia. en su contemplación de los hechos históricos. y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. Su actitud. por ejemplo. Lejos de ser su deformación es su organización. las que parecían más sólidamente establecidas. No quiere situarse. no lo logra. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". Esta idea de la evolución lenta. que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. naturalmente. uno de los componentes de la realidad. Y. ¿Tendría sentido que uno de los observadores.

De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. con los de la historia propiamente dicha. Así se llega. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. Justo Sierra. Hubo. donde no se había publicado. en esa fase precientífica de la historia. los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. ni quiere hacerlo. naturalmente. y a que no resueltos. las instituciones jurídicas o económicas. Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. hoy tan despreciada. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. la narrativa. En el terreno de la historia de las instituciones. se veía que son muy superiores los primeros. en cambio. que no sólo escribieron. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. sino que hicieron historia: Lucas Alamán. la guerra las cogió por sorpresa. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas. ni en de la vida de las grandes personalidades. Pero lo cierto es que no afronta. no habían q u e r i d o opinar. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. inseguridad. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida. el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar. Hoy. para hacerla compartir a los lectores. según los científicos de hoy. por lo menos planteados. y a es otra cos a . Yo no creo. ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. por citar sólo los más importantes. al que debe orientar. pero. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. contingencia. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España... pasión. Hay una determinada preferencia por los lemas. una simpatía al tratarlos. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas. Si lo consigue o n o .pueblos y culturas. las artes. sino para un público más amplio. evidentemente. de contar con una serie de historiadores de primera fila. Antiguamente. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. en cambio. claro. José Luis Mora. hemos caído en el extremo opuesto. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 . México tiene la ventaja. y tiene que existir un calor.

a Muse. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. Este es el buen camino. de lo difícil que es la labor de historiador. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos.mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español. ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan. . No es el suyo un análisis de tipo filosófico. Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. Trevelyan se da perfecta cuenta. no se mueven como corrientes. titulado Clio. por caso. para comunicar al lector sus sentimientos. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. indigesta. Su calidad fundamental está en el relato. Para Trevelyan. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. que es él mismo un gran escritor. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos. se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. Las páginas se atiborran de notas. Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . y sin simpatía humana la historia no puede existir. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. como el de Rickert. má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . o en otras bibliografías. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l . pongamos. como el agua en los charcos. Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones.vanaglorian de que su exposición sea aburrida. sino simple expresión de un sano sentido común. son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. si queremos sacar a la historia de su marasmo. sino que están parados. la obra histórica es esencialmente obra artística. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra. vengan o no a cuento. se convierte en arqueología. yo creo que puede suscribírsela íntegramente. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. el único posible. .

será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. de publicación de documentos. 119 120 . la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya. El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. Todo trabajo de busca de datos. en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores. podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. más que un reflejo del sistema industrial. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. pues. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. pero. en efecto. Para él los grandes historiadores de la época actual. Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . Ésta siempre puede y debe hacerse. los resultados serán fatales. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos. cuando se les estudie desde el futuro.campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". donde es un arma más al servicio de la propaganda. Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas. y. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. si renuncia a hacerlo. Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. afirmar. Ya pasó la época de las actividades "puras". siempre se presta a nueva reflexión. No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. no obstante. y que. Esta es la verdad. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. nos presentan los libros de historia.

el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. la ciencia historiográfica. como no podrá menos de advertirse. Anuario de Filosofía. Fondo de Cultura Económica. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. México. 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. Tal parece. Impulsado por semejante motivación. En c i e r t o se n t i d o . la ingente realidad a que alude esa palabra. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. y. En todo caso. En ese deslinde decisivo estriba. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. de n o ser t a n de músi c o s . s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad. en efecto. 1956. a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. pp.4. como Job con el Señor. de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. quizá. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. . e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. sobre todo. han luchado tantos esforzados espíritus. en definitiva. El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. ¡Pues. sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia. a ella se lo debe. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í . e idea de la historia. que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. como meta final. 233-253. quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. si en algo atina alguien. año II. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. la solución de aquel problema tradicional con el que.

naturalistas. l e y moral. puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l . Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto. las cuales. de otro modo. meta final postulada por algunos como asequible. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. por otra parte. se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. sean los de tipo evolucionista.). garantizar el punto de partida y. es porque. etc. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. 2. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos. entonces. pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva. hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha. es decir. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia. Por lo co n t r a r i o . en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada. porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). En efecto. provocar una nueva problemática. La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad. es decir. a decir verdad. generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. en definit i v a. fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada. voluntad divina. por otros como inalcanzable. Semejante modo de concebir el discurso histórico. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. Pero. Parecía vencida la dificultad. por una parte. que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. error felizmente superado por el presente en turno.En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia.

postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. meramente se soslaya. que la meta es prácticamente inalcanzable. Aceptémosla como se nos da. pues. se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. en beneficio de una meta que. El relativismo histórico contemporáneo aparece. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. por tenue que sea. como afirmó el positivismo. ella también un producto histórico. pues. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. de todo conocimiento. tan trabajosamente afirmada por la tradición. y su consecuencia. es decir. de variaciones que en realidad no lo son. debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. obviamente. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. no era acaso. en que se partiera de un a priori. sin duda. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. Quizá. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". Frente al idealismo desaforado el positivismo es. por definición. un llamado a la cordura. paralizaría para siempre la historia. El problema no se soluciona. la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad. Y en nada aprovechó afirmar. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. con lo que. la proclamación del relativismo de toda verdad. efectivamente. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. pondría término al proceso. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. o dicho de otro modo. se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales.de la realidad. sin embargo. desde el punto de vista que aquí interesa. 124 125 . porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar. Porque. no le quita que también sea un idealismo doctrinal. La experiencia parece. o si se prefiere. ya que. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. sin embargo. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. como un positivismo purgado del elemento idealista. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. lo que. pues. 3. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. ¿ Esa verdad absoluta. o se afirma ésta a costa de aquélla. pues. en torno al problema que la ha suscitado. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse. Vemos. ¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio. Vemos.

todo filosofar de la historia. que pasa. Encaminemos la meditación por este rumbo. Y se podrá añadir que. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. En suma. primariamente. por lo contrario. puesto que impidió o favoreció la victoria. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. pongamos por caso.II. Porque ¿qué. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. por ejemplo. el ejemplo aducido todavía puede servirnos. en efecto. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. En efecto. se nos ofrece como un hecho físico. es un acontecimiento que. es cierto que la tormenta. Ahora bien. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. esa circunstancia no altera el principio. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña. algo que acontece. Si. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4. será muy difícil pasar adelante. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. Sin embargo. por ejemplo. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. con lo que no hemos avanzado mucho. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. Pues bien. en cuanto tal tormenta. imprimiéndole una dirección especial. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. . entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos. en definitiva. precisamente. cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. pensamos que esa misma tormenta impide o. a partir de ese momento se transfigura. mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. ¿en qué tarea descansa. y es. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. por otra parte. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. el asesinato de César. 5. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. Ahora bien.

con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. la atribución de intencionalidad es necesaria. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. Mas si esto es así. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. Por lo contrario. pues. determinar esa necesidad. resultará un hecho histórico propiamente dicho. pues. En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. independientemente de sus consecuencias. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. por implicación absolutamente necesaria. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. en definitiva. Hace falta. porque ¿no acaso. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. la Naturaleza. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria. . según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. sino anterior al hombre. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. para quien el destino del hombre no es indiferente.De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue". en efecto. Dadas ciertas circunstancias. vemos que semejante atribución es gratuita y que. por ejemplo. Vemos. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. o dicho de otro modo. La formulación es. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. Es. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. En suma. dada esa premisa. la creación del mundo. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. acontecimiento no tan sólo no humano. so pena de no poder siquiera concebirlo. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. Entitativamente. pues. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. por lo tanto. equívoca. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. Segundo. pues que. constituye el cimiento de la visión del mundo. 6. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. De parecida manera. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a. hablamos en sentido metafórico. y por eso. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos.

Conocer un hecho histórico es. puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. como podría 130 y suele pensarse. Si. ese afán dirige la atribución de intencionalidad. porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. el conocimiento de esa atribución. es cierto. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. es lo que genera o constituye al hecho histórico. 8. El distingo es esencial. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico. una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad. dicho de otro modo. por motivos que veremos. la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. Se trata. ¿Cuál. conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. entonces. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. y la intención atribuida es meramente eso. La coincidencia entre la intención fáctica. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. pues. la Naturaleza. con lo que la exigencia de verdad queda . pues. En efecto. la Naturaleza. por lo tanto. es decir. De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. cuando así lo exija aquella necesidad. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. En efecto. y esto sí es algo exclusivamente humano. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. por lo tanto. la cual. sino exclusivamente en el hombre. En este otro sentido. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho. como hemos visto. un animal. también lo es que no coincidan. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera". no es sino la manera en que el hombre.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. no es. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. 7. En este sentido. Lo decisivo. no es la intención. y por otra parte.Ahora bien. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. en definitiva. la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. No es posible negar. quizá. bien vista. en tal caso. a su sentido y a sus límites. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. un astro son capaces de hechos históricos. que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. llamémosla así. no la intencionalidad misma. puesto que la atribución de intencionalidad. Y si admitimos que Dios. siempre que así lo pida la necesidad de su vida.

se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. Pero si esto fuera todo. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. Efectivamente. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. en fin. por medio de una operación hermenéutica. ¡ Por algo será que. precisamente. La afirmación expresa y contundente. aun en el caso óptimo. salvo cuando en nombre de. es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. es dable afirmar que. Pero en historia. de suerte que. por consiguiente. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. dijimos. en cuanto un acontecimiento es histórico. y conviene insistir sobre el particular. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. Conocer un hecho histórico. y justamente. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. el saber historiográfico es plenamente objetivo. es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. como lo sabe el más mínimo de los juristas. Es entonces. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos. una supuesta objetividad científica. en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. cuando el conocimiento histórico. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. elude todo empeño probatorio. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. que.131 satisfecha. lo que dista mucho de ser la misma cosa. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. por paradójico que parezca. La necesidad de verdad se satisface. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. Este reparo . pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. pese a tanto empeño. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. de modo que. pues. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. Vamos viendo. Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. el camino de la interpretación queda franco. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. digo. no hay pruebas estrictamente hablando.

cuestión. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente. ¿cuál. Y en efecto. porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. el problema fundamental de la historiografía. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . la de explicar el mundo. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo. que no puede aún resolverse. sin embargo. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. Tal es. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. el fluir de los ríos. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma. el fenómeno de la generación. III. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. menos necesaria. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. sin que pueda decirse. es decir. de verdad. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. a lo que llamamos la vida consciente. de ese saberse vida que. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica. quizá. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales. por consiguiente. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento. es decir. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico. sino que. de buenas a primeras. es saber lo que es la vida. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. el curso de los astros. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. por el contrario. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. sin metáfora ni hipérbole. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. entonces. Si existe el dios de la lluv ia. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. pues. parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. no por eso. constituyéndolos así en hechos históricos. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. En un principio era la historia. al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. de manera que. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L H TR CM V A A IS O IA O O ID V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. es decir. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. En efecto. en el sentido de la sucesión total. atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. pero que. Pero esa manera ¿es. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. Es. Cuando. ni histórico ni de ninguna clase. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. pero que. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. ''la historia juzgará sus actos". etcétera. son en hechos históricos propiamente tales. ella. 13. que la equiparación entre la tormenta. por ejemplo. La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. Ahora bien. se advierte. Así decimos. puesto que. como un hecho histórico más. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico. ¿Qué hay. Si se substituye esa concepción por otra. pese a apariencias contrarias. pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. ella. por la índole de éstos. es estrictamente hablando. es decir. por ejemplo. propiamente un hecho histórico. ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. bien. sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio. pues. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. sin duda. sin embargo. pero es impropio. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. Se trata. es un a exigencia pragmática y poderosa. el asesinato de César y la historia entera no se . Sin embargo. decimos que la historia es un hecho histórico. para decirlo de una vez. cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él. la concepción: "el asesinato de César". ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria.Ahora bien. en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. la sucesión subsiste. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. es. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. sin embargo. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad. Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. Cuando decimos: "el asesinato de César'". implicando un agente detrás de la historia. por lo pronto. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. pero con otro signo. Se pensará que hemos extremado el caso.

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

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14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

Si. en la invenci ó n d e formas y entes peculiares. esos dos órdenes. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. en una contradicción irreductible. quizá nos muestre que esas estructuras. ni la suma. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. si se me permite la expresión. ni la sucesión de esos hechos. sin embargo. como vida que es. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. como vimos. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. como hemos tratado de ver. claro está. vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. aparecen constituidos en el ser de esos . sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. acaba ahogándose. que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. Lo histórico. simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. un proceso de autocatarsis que quizá revele. interrogarla en demanda 149 VIII. pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. un hecho histórico. el contexto. precisamente. por qué no observar curiosamente su modus operandi. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental. como. acaso. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar. como espejos ontológicos. en un fondo común. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. esa "nuestra realidad radical". ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. pues. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. s i t i o que vaya más a l l á . sin que nada. La historia no es. es un velo que nos esconde la ingente. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. en última instancia. merecería la pena observar esa operación tan singular. Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso.que es el ser. por eso. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. La historiografía. misteriosa realidad cósmica que somos. la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. quizá. van pareciendo día a día irrealizables. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad. permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. lo que tiene de vida). y haciendo de ella objeto de estudio. Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. entonces. al menos. que cale hasta sus supuestos. vincular así. en plan historiográfico.

7* 152 el historiador. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. objetiva. a ese talante de crisis que es. vol. Y. México. por eso. a la luz de un aspecto concreto. induce a la confusión y al desconcierto. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. hasta el mismo carácter científico. en el campo de la historia antigua. entiendo que certeramente. I. En épocas como la nuestra. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. por ejemplo. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. como si 151 5. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. pp. es decir. se refugian en el azar y en el mito. Universidad Nacional Autónoma de México. Pues es bien sabido que. importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. ciertas mentes. sobre un armazón científico. con ademán ejecutivo. por el contrario. en que las fuerzas determinantes. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. o si. . una ya-no-vida plenaria. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. la historia ya hecha. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. ya desde ahora. Partiendo. Y es que. como niños medrosos. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. se ahonda y se pone como en carne viva. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. como un vicio de la historiografía. por el camino que aquí se insinúa. con gesto suicida. sustancialmente distintas. para empezar. típicas. están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. coherente y sistemático de la historia. propias y peculiares de los tiempos modernos. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica. en instrumento apologético. la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. en muchos. de grandes y decisivas transformaciones sociales. cuando la realidad asusta. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir.hechos históricos impropios que. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. en estos periodos. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad. hoy. por ministerio de muchos de sus representantes. 77-93. segunda serie. en lo fortuito y en lo caótico.

el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. las luchas de clases como el autor de la historia. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia. empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos.Es. En la Ideología alemana. de Engels: "La historia lo es todo. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico. Pero se aquilata y acrecienta. entonces." Y del mi s m o periodo juvenil. a la manera como la veía y la describía Goethe. los que se asustan de lo nuevo y se refugian." La concepción materialista y dialéctica de la historia. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus". la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta. para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. naturalmente. se rebelan contra sus mismos penates. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. considerada como unidad coherente. sobre todo. las condiciones económicas y las ideas. decía Marx. antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". Y. de la angustia. científico de la historicidad. revolucionaria de toda la ciencia social. que no mana precisamente de la pluma del historiador. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. de 1844. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. por lo menos. para nosotros. sino que fluye de los hechos mismos. Y si la marcha de la historia. como fuerzas proscritas. bajo condiciones distintas. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. tan cargadas de sentido. como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar. se hunde de nuevo la historiografía. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . el impacto negativo del temor. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo. incluyendo la de Hegel. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. la de la historia. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. son las palabras. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. Así. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. riguroso. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. y no digamos del criterio del progreso en la historia. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o . en épocas c o m o la nuestra. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. antes de ellos y como maestros suyos. en la zona de la sombra. Oswald Spengler. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica. a quien. De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente. subjetivo y caprichoso." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. el d e las contradicciones internas y su exponente. en el fondo. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. y tantos más. resulta fácil. De ahí. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. en la que la historicidad. informe y presida el proceso del desarrollo histórico. como factor que. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. disperso y fortuito.

a su vez. del E. ha salido de las prensas. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. los conceptos. del estudio de la historia misma. Yo creo que. de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio. autónomo. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. señor Brom. Una disciplina de conocimiento acotada. no hace mucho. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade. Cada una de estas dos obras nos ofrece. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio. cuando aparezca. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. un volumen titulado La Ciencia de la Historia. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. la significación y la metodología de la historia. etcétera. como concepción y como realización. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. la sociología. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. brota del estudio de la propia evolución humana. social: la economía. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. la tecnología. de la cátedra y de la investigación. y que seguramente habrá de ser muy útil. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. es decir. de Moscú. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. evidente y explicablemente. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca.) . fundada por el eminente historiador René Grousset.sociedad. en el que. dentro de lo posible. los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. la lingüística. del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material. Y. es decir. maestro en Historia. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua. la estética. se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. dentro de la importante tarea que se ha trazado.

se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. a través de ella. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. Ahí quede la sugestión. Ya he dicho que lo que. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. revolucionario y revolucionador de la historicidad. Y. dentro de nuestra Universidad. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. El gran helenista. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. de un modo especial. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y." En la década del noventa. profesor . "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. Aunque a regañadientes y a la defensiva. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. En los años finales del siglo pasado. no sé si con fundamento. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. a mi modo de ver. a este propósito. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. 157 alcanza cómo la historia mexicana. y concretamente en una de sus etapas fundamentales. y me permito expresarlo. deba buscarse en otra parte. pero harto revelador. en buena parte. no los veían con buenos ojos.historiografía. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. ya en 1817. de que. en particular. supuesto que éste sea cierto. pero también por limitaciones de conocimiento. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos. que. epigrafista e historiador August Bock había dado. Por razones de espacio. Y quienes. en un campo muy delimitado. del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. en rigor. Había que contar con ellos. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. Karl Bücher. por la de México. da un interés especial a este tema es que a través de él. como los historiadores idealistas. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo. a veces muy ilustres. Y. a lo relacionado con la Historia antigua. Pero no se me con bastante claridad. nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. después de estas consideraciones generales. Tengo para mí. en el momento actual. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. Pero. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. cubiertos por el polvo de los siglos. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. Aunque no por la puerta grande. ciñéndome ya. amenazan con empujar la historia. o por lo menos preferentemente.

cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. además. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. cerrada ( l a economía del "oikos"). el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. la "llanura" y la "montaña'"). las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres. Desgraciadamente. A través de ellos. en la gran mayoría de los casos. de la economía antigua. que versaba. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. a la de la sociedad feudal. asalariados. Según él. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. en la industria y en la agricultura. además. así. Beloch es. en el título mismo. de 1912 a 1927. Beloch exagera. La "paralia". el "pedion" y la "diakria" (la "costa". . en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". en lo fundamental. bajo el título El historiador y la historia antigua. en la antigüedad). aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. en resumen. virtualmente. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. su carácter de economía doméstica. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. como la base de sustentación de la economía griega. historiador alemán muerto en 1930. por desgracia incompleta. traducidos por Carlos Silva. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. La Historia de Grecia de Beloch. Eduard Meyer. publicada bastantes años después. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. la economía antigua. en su sección de Obras de Historia.de Economía en Leipzig. De Eduard Meyer. sobre los artículos de lujo. de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. en su concepción. muy ilustres y representativos y claros exponentes. en el estudio de su rica documentación. muerto el autor. aunque obscuramente entremezclada todavía. en masa. comienzan. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. los tres. en la que los objetos de consumo se destinaban. y Robert Pohlmann. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. entre otros muchos. no esencial. al margen de los de primera necesidad. autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad. tiene. principalmente los de carácter demográfico. Llevado de este prejuicio modernizado. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. esencialmente. ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. refundida en cuatro tomos. el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. y de que la sociedad y la economía capitalistas. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. Por donde. numérica y funcionalmente.

En su Historia de la antigüedad. Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. por el camino de esta interpretación. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. el proletario moderno. Este historiador llega. viene. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. en el campo del trabajo. según este historiador. Y. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. Como dice el cantar: "Pecar. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. tan cargado de sabiduría. pues. para infundirle un sentido social o. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno". por tanto. el florecimiento del capitalismo. en la interpretación de la historia antigua. tan genial como Mommsen. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. colocada al parecer por encima de las clases. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. por mejor decir.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. Así se escribe la historia. siguiendo las huellas de Beloch. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. en lucha contra él. en esencia. en lo substancial. por su número y su función. de la decadencia y la 161 modernizadora. y no simplemente su antepasado o antecesor. suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". en los siglos V y IV para abrir paso después. según Eduard Meyer. vuelta a empezar. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. el nuevo capitalismo. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua. uno y lo mismo. aquel 162 ruina del mundo clásico. El esclavo antiguo era ya. todavía más allá que Beloch. En este aspecto. y luego. el "capitalismo" antiguo hace brotar. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas. son característicos Sus estudios. asocial. causantes. los movimientos sociales de la antigüedad. bien ostensible. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . pues todo es. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano. Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. en cuanto al régimen social. En los dos primeros trabajos. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. recogidos en la obra que citábamos. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. a un nuevo periodo medieval. dando un paso más. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado." Para Robert Pohlmann. por principio. Según esta versión historiográfica. que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. al final del cual alboreará en inevitable retorno. en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. cuando. sobre menospreciar. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. pero no. salvadas las grandes distancias. Eduard Meyer. hacer penitencia. También él. esta importante figura de historiador.

El llamado "proletariado externo" lo formaban. como la impronta . como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. no en Inglaterra o en América. Por lo demás. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche. del "underworld". portadores y depositarios de la alta cultura. como una vieja tradición de tiempos pasados. las razas y las clases señoriales. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza. para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. la segunda ha sido traducida al español. pero sí en el continente. Es sensible que. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo. la derrotó. es decir. en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua. se envileció. hasta hoy.salvar a César del cesarismo. se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. a las clases altas provinciales. momentáneamente. hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. que yo sepa. en el efímero. como se ve. las poblaciones que. Pero. que más tarde habrán de entronizar. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. publicadas en inglés. de modo muy certero." campesina". que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical. un patrimonio exclusivamente aristocrático. el propio Mommsen . el de Toynbee. No estamos ya muy lejos. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". levantándose contra la "burguesía de las ciudades". siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". que. para gobernar. En esta obra. Según Rostovtzev. los historiadores fascistas. se llama críticamente la atención. los emperadores italianos comenzaron apoyándose. Y. 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. como régimen social específico. en lo que a este gran historiador se refiere. al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época. en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". de la concepción de los pueblos. en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". con acento racial clásico.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. De sus obras. Y. Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. según el esquema toynbeeniano.

el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. se mata la verdadera esencia de la historia. al enfocar los hechos del pasado. que llevaba. de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. Y en rigor. por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas. El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. sin embargo. la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. figura este párrafo." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto. 165 de su contenido económico. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. que me permito transcribir aquí. yo creo que bien representativos. y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. publicada en 1929. o puede administrar el . colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a . presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'. a que me he referido. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. Hay que decir. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. por ejemplo. es si el historiador. En uno y ot r o caso. Llaman. regresivo. para verlos a través del prisma de las ideas. ya menos generosas. Ya antes Maquiavelo. independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . 'feudalismo' y otros. los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico. feudalismo a toda dispersión estatal. en relación con la materia tratada. en la que domina un perenne feudalis mo. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento. como tal. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse. los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. Con arreglo a estas concepciones.se c o ns i d e r a como una economía capitalista. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. por ejemplo. al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. saltan a la v i s t a . los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. Pero lo que me interesa señalar aquí. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad. y así sucesivamente.sustancial de una formación económico-social nueva.

sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . Y. . por tanto. el determinante. en la concepción. sin tener que dar cuentas a nadie. Ya Windelband y Riekert. burguesía. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. tan empeñosamente debatido. desde que existe la concepción materialista de la historia. dialécticamente. Así. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. es por esencia movimiento. una sociedad esclavista. que despiertan en nosotros". de si la historia es realmente una ciencia y. sostiene. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. si en la historia se busca la vida en movimiento. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos. caprichosamente. un apéndice de la gramática y la retórica. como el término que lo complementa. más o menos brillantemente. formulable en normas y principios. se deslizan en ella. objetivamente. como ya se ha dicho. a la abstracción de "ciencias del espíritu". tendían en realidad a convertir la historia en un arte. El intuicionismo en la historia está hoy. ¿Puede hablarse. toda la supraestruetura de una sociedad. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. sociales. o sigue siendo. en su desarrollo y en sus desplazamientos. cuando decimos que la sociedad antigua es. junto a él. como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey. al mismo tiempo. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. como el poeta. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. la terminología y los conceptos a su libre albedrío. es decir. de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. al formular su concepción de la historia. Problema que entraña. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes. Y cuando. Pero. de un "proletariado". que yo profeso. conceptos como los de capitalismo. centrado sobre el factor intuición. ya que la historia. en su empeño por reducir las ciencias históricas. al caracterizarla históricamente. con inspiración autárquica. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. de una clase obrera asalariada. la concepción histórica de la materia social. a la orden del día entre ciertos historiadores. ciertamente. sociales. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. al mismo tiempo. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. sí me permitiré decir que. llamando a las cosas por su nombre. certeramente concebida. cambio y transformación. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. los nombres o los motes que se le antoje. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. profundamente revolucionario. que es. poniendo a las cosas. humano. las realidades sociales.len-guaje. de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. en historia. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. en su concepción de la historicidad. la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. de un "capitalismo" en la antigüedad y. por esencia. Y. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia.

antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. "burguesía". en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico. etc.. Es ésta. como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia. en su total irracionalización del idealismo subjetivo". queden reducidos a "signos vacuos". cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres. Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. en cuanto régimen social." Ya lo decía el clásico español. "la expresión más alta y la más consecuente. como razona el propio Rosental.. que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. su vocabulario de la materia misma de su estudio. que ésta reciba. a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. la realidad social del mundo antiguo. Pero. Y cuando otras ciencias. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad". pero no existía ni podía existir el capitalismo. sea arriba "a la peregrina idea de que. "libertad". para ser más justos. quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. Había capitales usurarios. sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales. "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser. como afirma Bloch en su Introducción a la Historia. Lo que equivale. en la institución de la esclavitud. en su mayor parte. fundamentales de una formación histórica dada. reduciéndolos a una lógica y muchas veces.. a símbolos engañosos. "fascismo". en aquel verso tan certeramente realista. o la filosofía. A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse. de un modo radica l . deslizado en los intersticios de la trama básica. era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas (partis secanto!). sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". del régimen de la esclavitud. es posible cambiar el orden social. mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal. escrito contra la fealdad que. confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo. por fuerza. Categorías del materialismo dialéctico. el capital usurario. combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra. "ambiguo". como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. etc. superar las más profundas contradicciones entre las clases. respetarlos con la mayor escrupulosidad. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". "proletariado". Yo creo que no es cierto. los tengan ya debidamente acuñados. que es de origen muy posterior en la terminología económica. "esclavitud". etc. o la estética. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. Y. "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. ahistóricamente. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . a una ilógica del lenguaje. consecuentemente. o la tecnología. entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. como en filosofía --o digamos. por ejemplo la economía. Pero esos antecesores hay que buscarlos. es d e c i r .. . se desdibuja y se falsea. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. sugeridos por la endeblez del lenguaje". En historia. Con lo que.proletariado. a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad". por muy desagradable que pueda resultarle. cambiando las palabras.

el gran trastocador de los valores históricos. Pero. 171 y el historiador. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. como el novelista. Suplo.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. . aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio. su ausencia en este Cuerpo. el subjetivismo. que no sustituyo. Heidegger. podría exagerarse. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. el semanticismo y por ahí adelante. y no en pequeña medida. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. el intuicionismo. a 8* 9* Texto tomado de El Día.semánticamente. por lo Windelband y Rickert. tiene que ser el espejo de la vida misma. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual. como el Moisés del Sinaí proletario. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. 4. por ejemplo. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar. el pintar a Marx según lo hace Toynbee. que el espejo no hay por qué. en la historiografía actual. hasta remontarse a Nietzsche. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil. Pues si la historia no es. Aminoro. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. Academia Mexicana de la Historia. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. pasando por Spengler y Croce. ¿Tiene algo qué ver con la historia. a don Ángel María Garibay. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. si acaso. 7 de agosto de 1968. En cambio. sobre el hombre de ciencia. p. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee. para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. México. la maestra de la vida. 8 de agosto de 1968. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda. creo yo. como quería el retórico romano. el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva. Jaspers y otros. para el historiador. etc. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras." Las realidades sociales mismas. de la realidad humana en constante desarrollo. las históricas y las actuales.. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa. encierra un peligro que difícilmente. etc.

al mismo tiempo que marcan la distinción. los datos y análisis de la sociología. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. la economía. otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista. brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . impide profundidad para conocer el pasado. como el hombre escribe historia. vivifica y alienta. En la factible es la mano la que priva. la teología. en las ruinas. Es con la precisión del derecho. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. encubiertas por símbolos". más que ardua tarea. sin aspirar. con una aproximación de la política. sino mala. Estuvo sumergido en el presente. al conectarlas. estilo. una vez iniciado su estudio. arribe a la historia. o que. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. y con mucho. El período. revelándonos en ella "virtudes muy hondas. la milicia. el arte. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. con el símbolo del arte. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles. aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. clarividencia. la teoría y la práctica. todo lo que tortura. Pero si lo que queda son las letras. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. precisan la relación entre el conocer y el hacer. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán. Por vocación o equivocación. en los ajados amplio sentido. con el rigor de la ciencia. no obstante la innata unidad de su autor. buscando explicaciones al mundo en que vivía. camino distinto seguí. lo vio en los códices. Interrogó el pasado. innecesaria. Dialogando con nuestro pretérito. en un perpetuo remontarse o aventurarse. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. atosiga. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. certeros comentarios que inducían a leer. tuvo otro singular atractivo. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. la literatura. a su cabal enunciación. comprendió el pasado. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. invitaban a prescindir de alguna lectura. comprobando la unicidad de la historia. la sociología. intuición. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. la ciencia. Las relaciones de los que actuaron. pues la historia pertenece al conocer.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. Porque estuvo al día. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. En el viejo castellano encontramos palabras que. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré.

racional. Maquiavelo. habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. sabe y hacer. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. da lugar con su obra. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. es en el de la teoría política. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. Madrid. 1946. recopilación. ¿No Aristóteles. y 71 y ss. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. estudio preliminar. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. Obras completas." 28 Con ello. La política. Madrid. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. Idea de un príncipe político cristiano. sino de la especulación y de la experiencia. 29 Aristóteles. desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido. con la obvia interpenetración de los opuestos. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. Si en algún terreno esta vinculación se da. Saavedra Fajardo y la política del barroco. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. de principios. Planteada la relación.y conduce a la acción o que procede de ella27. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. 28 . Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. La prudencia política. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. Madrid. mal comprendida. dentro de lo operable. pp. de la práctica de los gobernantes. Pocas obras se salvan y permanecen. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. 1962. por su participación directa o indirecta en la política. al presentar la primera teoría del Estado. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. consejo para los gobernantes. 62 y ss. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. práctica? ¿Y no derivó. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. acaso. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. Junto a un Saavedra Fajardo. M. 1948. a través de las complicaciones de su suegro Hermias. Instituto de Estudios Políticos. 1946. edición. pp. a una intensa y extensa literatura. y éstas. con estudio preliminar por Antonio Tovar. Ciencia y experiencia. se convierte 175 en razones. p. La razón de estado. hay. Aguijar. para usar el término de nuestros días. prólogos y notas de Ángel González Palencia. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. si bien no encierra o comprende toda la acción. partiendo de la realidad. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. se resume en la decisión. praxis. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. forma de actividad que. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. en esencia. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. Instituto de Estudios Políticos. Cartas latina: Empresa V. de consejos. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—. por sus intrínsecos méritos literarios. 49 y ss. un mano inmoral. pp. Instituto de estudios políticos. y cuando. al surgir su contrarrazón. un Gracián o un Quevedo que perduran. la entendió con una orientación concreta. el esquema Seguimos. Aristóteles. pero bien aprovechada. La constitución de Atenas. 20 y ss. Madrid. traducción y notas. Se da una amplia gama de consignas. infinidad de textos perdidos. a lo agible lo dota de valor intrínseco. De esta directriz emana una serie de máximas. 192.

Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. 30 Un erudito que. The Political System. 40 y 73. tratando hechos que pertenecen al pasado. cae en una especie de historicismo. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible.de las historias. de grado o por fuerza. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva. no hay que confundir las historias con la historia. El historicismo y su génesis." "Pero por otra parte. Lo curioso es cómo Popper. El historicismo. en general."32 [178] Friedrich Meinecke. Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que. de realizarse el milagro. y. Ensayos sobre la libertad y el poder. 12. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y. Popper. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora. En crónicas. (Capítulo x ) . Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. irrebatible. sea cual fuere su orientación primordial. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". p. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. O. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. p. 1967. hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". Madrid. 1943. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. pp. Empleamos el término historicismo en su sentido originario. Fondo de Cultura Económica. encaminados al logro de la mayor objetividad. 1959. puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. 1964. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad. ni siquiera de causalidad. que niega la posición historicista. "Por historicismo se entiende. ¿Qué es la historia? Barcelona. así aúnen cualidades universales. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". p. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. Nueva York. por último. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. en memorias. por negar verdades universales. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa. Alfred Knopf. 48. en libros. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. además. 12. según Karl R. lo que. cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. 23. p. David Easton. Los hechos individuales. Ahora bien. explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. por consiguiente. de que. Madrid. La miseria del historicismo. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. se está en un mirador que elimina. tiene que partir de las tendencias. aun cuando aquéllas formen parte de ésta. Provistos de la mayor serenidad. Escribir historia impone formar parte del presente. Taurus. Instituto de Estudios Políticos. nunca se repiten. John Emerich Edward Dalberg Acton. reduce u obscurece el material histórico." Guido de Ruggiero. de que quien busca material total. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". la no existencia de leyes del desarrollo histórico. de creer a Toynbee. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. en el sentido originario. en artículos. para Easton. 31 . Buenos Aires. Lord Acton. 31 Por mi parte. 1959. México. Editorial Paidós. 1961. salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. Seix Barral. En nuestros días. admitiendo para éste que. sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. El retorno a la razón.

34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. Historia de Europa en el siglo xix. De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. 51-52. si la Inquisición o sus adversarios. a más de colocar la historia como cúspide del conocer. sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista". Desde el punto de historicismo y su actuación. en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. sin temeridad alguna. una razón de la propia existencia.. manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que. es decir. no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace". la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. pero no el sentimental y vernáculo. México. admitiendo por congruencia. sino a pesar de él. Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo. .33 El historicismo. Op. Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia. 1950. En resumen. cit. reduce el acontecer al puro acontecer. 34 Guido de Ruggiero. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal. la ineludible liga de lo relativo. la pregunta de quién tuvo razón. fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". Ediciones Imán. por tener en qué 179 vista histórico. p. De Ruggiero puede. su Benedetto Croce. conformismo. Entronca con el romanticismo. disolución de los valores. entre sus múltiples implicaciones. que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa. en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. santificar el pasado. para Croce carecía de sentido. En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires. el suceder al suceder. Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir. 31. pp.El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. no por su historicismo. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera. 1945.

y su. imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro. numerosos pensadores. éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. Buenos Aires.crear. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada. En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. 38 . El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico. que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes. París. los hechos. sino que debe ser historiador. de que: "El revolucionario no puede. se dieron los que. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior. para modificar el mundo en que se actúa. Presses Universitaires de France. catastrófico y jubiloso desenlace.. pp. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . pp. 29. había que prescindir del pasado. y bajo ningún concepto como una defi. con singular acierto. o al menos. en los movimientos ideológicos revolucionarios. a la vez. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. afirmando el pasado. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. se traduce en acción. La razón.. Para ser revolucionario. p. Montesquieu: la politique et l'histoire. incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico. El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . 1962.. México. sabiendo que su ámbito es la historia y que. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. los ingenios y los inventos influyen en su continente. Ediciones Laterza) . Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo.36 Al igual que esta conclusión. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. estar al tanto de la historia. por tanto. Da Vico a Kant (1964). Editorial Claridad. En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual. 181 DE Ruggiero. rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. para el revolucionar. Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica. 1948. Jesús Reyes Heroles. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963).. se basaban en un retorno a la naturaleza humana. 1955. 1959. Ediciones Populares Argentinas. otras. Op. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que.nición. Rousseau y el liberalismo mexicano. 23-58. está dispuesta a interpretarlos. 37 Louis Althusser. Pero dejando a un lado estos excesos inevitables. 38 el revolucionario no sólo puede. había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. asimilarlos y aprovecharlos. explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica. Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. en cambio. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar. la transformación. como una incitación a explorar un sendero. cit. sobretiro de Cuadernos Americanos. no debe ser historiador". Buenos Aires. prescindiendo del desenvolvimiento histórico. 44-46. En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. hacer necrología.

El problema es delicado. Passato e presente. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. la fundamentan. sino de una manera 'viviente'. entendida ésta en el sentido antes expresado. comparado y con las debidas sedimentaciones. La primera. la afirmación y la contradicción. o mejor. es decir. pretendiendo ser absolutas e intemporales. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas. sobre la política y sobre el Estado moderno. hay pueblos abrumados por la historia. 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro. continuidad por supuesto que no se da en línea recta. tiempo y sociedad. convirtiéndola en una esencia de contenido variable. En la historia. cit. 1964. Lautaro. sulla política e sullo Stato moderno. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. p. sin embargo. la quietud o inmovilidad. 40 . Torino. En otros términos. lo particular. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. conforma o deforma al historiador. apoya la pretensión a buscar razones universales.) 39 ". Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos. entre ellas la historia. 67. son la misma cosa. para el mismo actuar de la historia. debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. 161. según su dosis. determinar que la contra-acción también es acción. p.. se debe recoger lo individual. 1954. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. que. sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. Antonio Grams-ci. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. conocerlos no en forma 'libresca'. sin ambición?"). storia in atto. no es lo contrario de la acción. dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. la historia para revolucionar. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal.182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. lo que ha ocurrido. la diferencia en los actos respectivos. Op. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci. p. que no simplifica e incurre en armonías forzadas."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. aun cuando frecuentemente tenues. Atendiendo a esta última advertencia. historia en acto.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. bajo la influencia del subjetivismo. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. sufren tales adaptaciones particulares que. . Buenos Aires. 67. dos salvedades sobre este actuar de la historia. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. como 'erudición'. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel. senza ambizione" ("¿Puede existir política. 1962. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). que. Giulio Einaudi. . Torino. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos. al mismo tiempo que reducen su universalidad. "Puo es-sistere política.40 Hagamos. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. empero. cioe. Note sul Machiavelli. Giulio Einaudi Editare. determinado este último por las peculiaridades de espacio.

con palabras de Nietzsche. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. repelen su pasado. Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. encorvados por la carga de la historia. pero remota. Pero si los males de los pueblos agobiados. son graves. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. Frente a los problemas. como a tales. una historia que. o mejor dicho. se da un sentido optimista de la historia. no halla en el ayer impulso para el porvenir. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". que proviene de vertientes distintas. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. sin poseer siquiera avidez histórica. pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. se exponen al exceso histórico. en este caso. que es una enfermedad incurable. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. Consideraciones intempestivas. todo queda para hacerse mañana. MadridBuenos Aires-México. Su capacidad creadora se reduce. Otros. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. en la amnesia. dt. Como nada se hizo ayer. 160. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. que padecen amnesia histórica. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares. la desdeñan y caen. 104.41 En estas sociedades. Frente a esta evaluación pesimista de la historia. 1873-1875. por exceso de un pasado que no deja de serlo. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. asimismo. 41 42 Op. lejos de ser lastre. a la servidumbre. careciendo de móviles para luchar. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. hay otros que ven el porvenir como una expectativa. p. no les importa vivir de su legado. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. Unos están afectados de consunción. de glorias que no pueden emular. Pueblos abrumados. 1949. . se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios.184 fardo del ayer. un aprovechar el ayer para construir el mañana. replegándose en su ignorancia o desdén. pero coincidentes. Aguilar Editor. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. tienen que llenar. una historia que. junto al vivir del pasado. encorvados por la historia. deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos. se convierte en impulso creador. que. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. Por razón inversa. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. sujetos a glorias que ya no existen.. porque tienen una historia corta o pequeña y. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. en que la sima no se puede vencer. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. M. otros de inhibición para nuevas empresas. p. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. se dan también quienes hastiados de él. Unos por tener una historia grandiosa.

que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. sin embargo. No hubo. con las características apuntadas. En el siglo pasado nuestros hombres. Su acción no sólo constituyó un antecedente. Op. que es tanto como eliminar la persona misma. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos.. así como de las tendencias revolucionarias que. supieron matizar. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso. un liberalismo social que. desentrañar el pasado y el presente. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. . culturas. 73. Concierne a la historia. creer. el liberalismo. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. una razón de nuestra Revolución. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. Aquellos hombres. por tanto. el actuar.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. sin aislarse del mundo y sus vientos. esclareciendo de dónde provienen y. u obteniendo triunfos de supervivencia. sufriendo derrotas. que pronto será pasado. dejar pasar. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. anulando su genealogía. Como pueblo viejo y joven que somos. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. ni le aqueja la amnesia por desuso. apartándose de la aberración del dejar hacer. y el realismo. Por la historia. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. hacia dónde van. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. En nuestro acaecer histórico. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. que aconseja negociar en vez de pelear. en contra del historicismo. el hombre puede "comprender la sociedad del pasado. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr. cit. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. logrando darle fisonomía a nuestra patria. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso. el pasado. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. pero. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. que ayudó al presente. negándolos. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. inclusive en su intrínseca naturaleza. el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. elimina la libertad de la personalidad. trasplante. Hemos. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia. considerando las relaciones del conocer y del hacer. e incrementar su dominio de la sociedad del presente". por tanto.186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. La historia de México es impulso para el actuar. sí. hace que éste. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. contenga en sí los gérmenes del futuro. pues. prescindiendo de los dogmas económicos. p. en su sentido nato de la historia. a la par. La continuidad. y construir una forma política particular. Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. recibieron influencias y se salvaron do imitar. sino injerto. casi siempre autoderrotas. en medida análoga. No debernos. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad. sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse.

47 Sean o no están las causas. Oewers capitales. p. Réflexions sur la violence. en lo general. Essais politiques. 1861. que emplean entonces los procedimientos de policía. estaba abandonando sus tareas de militancia. la investigación o ambas. que a dos amos. Chez tous les librairies. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos. resulta indudable que. que no contenían las ediciones de la obra. 118. XXV. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. traducida por Francisco Zarco. sirven. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que. a la altura de la más desbocada imaginación. la codicia de fama. Ejemplo claro de estos riesgos." Georges Sorel. Imprenta de Ignacio Cumplido. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. es la vida. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. Tócanos ahora abordar un problema que. en ese siglo se decía que sólo la ambición. en 1950. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado.45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. sino que tal conducta también siga el intelectual. a cual más celosos. 44 Charles Maurras. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste. hasta ahora. abordaremos exclusivamente uno. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. Paul Louis Courier. aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro". con soberbio desdén. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 . como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. Al margen de este ilustrativo incidente." La tribuna de M.44 Riesgo de servir a dos amos. p. hacía que estos hombres. XXII. Pero apartándonos de este comentario. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. si en apariencia es más sencillo. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos. hacer o que aprovechan el conocer para hacer. II. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre. conocer y. derramó su tintero sobre el texto. simultáneamente. 1954. recibiendo como presidente del consejo de ministros. Revista de Occidente. No sabemos que se deba al fenómeno. p. XII. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. de saber e investigar lleva. siervo de la erudición. el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. nada menos que a Augusto Comte. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones. Bruxelles.1824). Madrid. cíe aquel gran folletista político. 156-157. p. Librairie Marcel Riviere. Flammarion. Como reproche generalizado. de Longus. 46 . los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. pp. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. al estudiarlo.188 sellos peculiares. aquellos que se dedican a investigar. 1936. El estar entre la tarea del día. 1 8 2 6 . acaba por convertirse en desertor. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. a condiciones equívocas para la acción. México. de haber sido ajenos a la actividad política. parece ser que repetido. París. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. Son. casualmente historiador. no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. París. el de Ortega y Gasset. Mucho me temo que no. de Florencia. pero de quien estamos seguros que. en lo general. desde el momento que llegan al poder.ouis Courier. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. a no dudarlo.

e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas.190 en torno al estudio de Mirabeu. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. y hace. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. que. la revolución en la contrarrevolución. que viola puntos de partida adoptados en este trabajo. En primer lugar. Obras de José Ortega y Gasset. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. también se rebaja al político. Madrid."' Pero parejamente. Ciertamente que hay algo de esto último. en el más miserable o valioso de los sentidos. pueden estar invitando al cambio. Esta es su gloria y tal vez su superioridad. una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos. comprometido en la acción". postula la unidad de los contrarios". ella. incluso. Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora. está revelando que siente "fruición intelectual". y éstos son los intelectuales. tiene. Espasa-Calpe.. con elegancia. flexibilidad y previsión. a la vez. en el fondo. no siente la necesidad de la acción. un poco tan siquiera. al actuar. en fin. por sí mismo. pero mucho más que ese algo." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. el político no lo hace. ofuscado o no por sus ideas. Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. 1943. intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. perturba su mundo. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. Mirabeau o el político. Como se ve. pues toda revolución provoca su contrarrevolución. en segundo lugar. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". las cosas. Detengámonos en la caracterización de Ortega. ha levantado una división inconciliable. el intelectual con el pensamiento precede al acto. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político. sólo apto para la transacción oportunista. la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí. como compartimientos estancos. pp. a contrario sensu. pequeña o grande. cuánto porque.. Este último. en el fondo. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. 1123 y ss. disociaciones son parcializaciones. y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. El intelectual debe ser ocupado en mucho. pensar y actuar se robustecen al comunicarse. Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. obtiene lo contrario de lo que se propone. pensar y actuar. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. además. el levantar dos dimensiones de la política. 48 . y en tercero. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. Dicotomías. y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. intelectual? A mí me lo inspira. tanto por la amplia difusión que obtuvo. cuando es forzoso. toda auténtica política.

ideológicos. actuaba para todos. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. p. se fraccionara en clases particulares. no pertenecen a ninguna clase. 1960. Giacomo Perticone. aunque sea muy en lo general. sujeta a servir al bien común. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. Buenos Aires. Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura. t. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. asi como el proletariado agrícola y urbano. hicieron que la clase política. y que es necesario conocer para la decisión política.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. 78 y ss. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". religiosos. puedan representar clases. en el casuismo histórico. sin embargo.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. como parte siempre conspicua de la clase política" (p." Antonio Gramsci. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica. . Como se ha dicho. 6° "En conclusión. (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura. (Jean Meynaud. Torini. morales. sin embargo. en el fondo. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general. al respecto. Hay. "las cuales justamente por eso. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos. 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. 1960. nacida.192 fraccionamientos de lo que es unitario.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. Sansoni. representado por las actuales tendencias tecnócratas. teniendo en cuenta los obstáculos humanos. No creemos. Gius Laterza & Figli. Casa Editrice G. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. Firenze. de haber una clase mediadora. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre. Giulio Einaudi Edi-tore. (Op. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales. y a ello contribuyó la clase industrial. Laussanne. I. con Maquiavelo. Por su parte. Tampoco en el derivado. con la misma reserva. que era general. pp. en realidad. que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía.) Por otra parte. pues burocracia no es clase política. confirmando el aserto marxista. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. pp. VIII). y siempre ha habido. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar. al político toca moderar los rigores de los técnicos. hay. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos. la nueva clase política. haya surgido todavía con caracteres bien definidos. una diferenciada clase intelectual. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. 14. que ignora el todo. que ella. p. (De Ruggiero. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial. Etudes de Science Politique. pero sí que constituyan la nueva clase política.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. por estar constituida por propietarios. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. en el concepto de clase. 83 y ss. El retorno a la razón. cit. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. Barí. actuar o las dos [193] cosas. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político. nuestra época obliga a la especialización. estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. en rigor. Lautaro. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y.) El tema aparece. por el hecho de serlo. 1954). 129-145.. una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. una clase política.C. económicos. (Elementi di Scienza Política. política". pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. 1964. 5º Dejó. 6. pp. Technocratie el politique. son intelectuales. a su parecer. pues. 1939.

147 y ss. Revista de Occidente. nada plástica. 608-611). valiéndose de ella hasta donde es posible. 28. empezando por el propio y. Por el verbo. de 1927. I I I . pero irrelevante para su obra. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. en su ensayo sobre Mirabeau. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos". pues. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. por su parte. "si es poeta. 1952. Manifiesto al servicio del personalismo. 1965.52 Por tanto. pero no en ella. por individual que sea. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". una realidad rebelde. transigirá con todo. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. Ortega y Gasset. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. los inevitables temperamentos. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. pp. por mucho Emmanuel Mounier. el político del más alto rango procura moldear. carecer de muchas dotes. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales. 52 . supone la búsqueda de perfeccionamiento. Personalismo y Cristianismo. mas si la política es su vocación.194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. de la misma manera que el poeta. Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. se podrá dejar corromper en cualquier actividad.51 El intelectual. Concebir la política como una actividad cultural. que puede ser degradante o enaltecedora. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor. de ser intransigente en su persecución. 1962 pp. sin destino de creación" (Obras completas. exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. Taurus Ediciones. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. Mirabeau o el político. quizá. Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. sin peligro y sin responsabilidad. t. implica perenne transformación. La cultura tiene un claro sentido político. Situado en el mundo etéreo de las ideas. Etica y política. afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. de conformidad con las ideas en que cree. Imán. las contradicciones individuales. constituye "el fin sustancial de su vida". 51 Benedetto Croce. Madrid. por la reflexión y por la decisión. Cualquier obra cultural. por tanto. con el deseo de cambiarla o conservarla. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. Madrid. no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes. constante renovación. Numerosas páginas se lleva señalar reproches ría que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". sin importar su vida personal. Buenos Aires. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. se abroquela frente al políico con t dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. p. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar.

Instituto de Estudios Políticos. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo. V i v imos época de tiempo rápido. Madrid. 1959. adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. VII-IX. siguiéndola. el recurrir a los puntos suspensivos. parece ser que la demanda. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. El político y el científico. tiene un significado político. y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. 198 53 Max Weber. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". Madrid. Luis Díez del Corral. 1967. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. en su sentido más trascendente. Esta actitud espiritual abierta. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. De no seguir esta conducta. proferiremos paros de periclitar. se deje influir por ésta. a veces. Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. es decir. Para cumplir la tarea vital que nos concierne. 54 . al hacer o a ambas cosas. La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada. aquilatándola como fuente de cultura. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. Numerosos esclarecimientos. pp. exigidos por los temas tratados. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre. permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. 153- 156. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. la capte y exprese sin desprecio.53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer. la trasciende. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad". para guardar la distancia con los hombres y las cosas". La historia. quizás estén inquiriendo o preguntando. la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente.196 que agote una individualidad. consumen o rechazan. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba. Si la política es actividad cultural y la cultura. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia. Alianza Editorial. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. pp. que ayuda a la longevidad."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos.

" El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación. le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos. crea. Letras y Ciencias humanas. ." Según él. porque la historia es género literario'". el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo. julio-agosto de 1973. de manera impersonal y sobria. al segundo. 10* 200 .7 L ISG N Á E YG N Á E / . paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios. pp. investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad. en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia". . no por lo ponzoñoso. Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí. sostenía serenamente. el más joven de los tres y el más fecundo. . A éste. No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido. un creador. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte. La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito. U OZLZ OZLZ L IN E C N E A V N IÓ N 10 * H TR IS O IA S B E OR (1 7 ) 93 LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. Arles. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas. 28-30. sin nada de imaginaciones"'. porque la historia es ciencia de lo real". . Nadie 199 Publicado en Diálogos. Según el maestro "positivista"." Busco "la verdad escueta. los novelistas. Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. El Colegio de México. Otro repuso: "sí. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. narradores del presente. núm. y al último. recibieron su primera lección de una polémica magisterial. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. y embistió a sus adversarios. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales. verdad y ficción". Por principio de cuentas. Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja. aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. apta para recibir las más variadas formas. El historiador "idealista''. 52. sin nada de fantasía. y escribía sin el pronombre yo. y araña que todo lo saca de sí misma. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera. al otro. ecléctico. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto"." "El verdadero historiador no recopila. sin ningún adorno. Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. Al primero se le llamó positivista. sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. El catedrático "positivista". un apasionado ex combatiente de la guerra civil española. pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. no se hace. En adelante. idealista." Sus estribillos eran: "El historiador nace.

Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. Los científicos los proclamaban humanistas. científicos. En la etapa preparatoria. en la calle. el otro quería dejarle la administración del mismo. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. con algo no existente antes de que se inventara. se servían del juicioso y de la loca. El "positivista" demostraba. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. imaginativos. a la hora de la verdad. la loca de la casa. lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado. por el vocablo invención. criticas y hermenéuticas. Por lo que mira a la loca. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas. con la praxis de sus libros. uno pedía su lanzamiento del hogar. fantasía. por los romanos. equivalente a dar con una cosa nueva. 202 201 ." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. En la disputa magisterial. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. imaginación. que podría prestarse a equívocos. Así todo resultaba más claro. Eran más que nada descubridores. cada uno era tan riguroso como fantástico. en la cantina o en el cabaret. En la práctica los tres eran eclécticos. y éstos. por la noche. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. y el terceto. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. como suelen ser los productos de lo llamado. pero no podían menos de ser un poco inventores. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. la comprensión. En el Morán y en el Río Rosa. ni de la síntesis creadora.podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. el ataque. sin compañeras. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. La discusión libre se hizo. que no mayores ni esenciales. leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. Los tres. En el taller. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. al juicioso entendimiento. en medio del estrépito de la música. Sin embargo. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada. o si era día de quincena. fantasiosos o inspirados. y por los griegos. opuesto a descubrimiento.

En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas. con más disimulo en los modernos. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. la elocuencia del historiador. la acusación parlamentaria de Warren Hastings. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. según Luciano. Y las alteraciones no paran aquí. a cualquier costo. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. mares. En la historia anticuaría. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis.. La historia monumental o de bronce. . viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. en Jenofonte. Por último. tenga que echar mano de ficciones. auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". Pero lo consigue 203 204 . Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas. al través de ellas podía lucir. quehacer deseable. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes. resulta apreciablemente alterado". en Lord Maucalay. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias. y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista.. Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas. Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. La vitalización del pasado. Ésta. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. con descripciones en que hay reflejos imaginados. Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. según el decir de Dilthey. en Tácito. Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales..gracias al esfuerzo creador. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir. en Tucídides. Entre otras cosas." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación. Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. otros. "En los historiadores clásicos muy a las claras. Algunos sólo manamos chisguetes. se inventan imágenes interinas del pasado. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada. y éstos el detalle perdido de un relato. . para bien y para mal. inventado.. Con la ayuda de la fantasía. en Maquiavelo. Aceptan de mala gana que el pensar histórico. Son creadores a pesar suyo. tan cara a los románticos. la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. aquél el brazo mutilado de una estatua. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento. la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. en Tito Livio. Más exigente aún es la historia crítica. el tumulto de las legiones del Rin. al ser fijado por la atención que congela lo fluido." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos. la batalla de Ciro el joven y su hermano. "todo instante pretérito. reforma y revolución? Con todo.

el menos humano de los asuntos de la historia. Hay dificultades en los sectores cultural y político. pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico. Con la moderna le va mejor.poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua. 205 .

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