Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

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Sirve para conocer un pensamiento y. porque no creen que esto sea necesario. Cuando la teoría es explícita. En todos los casos. infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. pasando por la teoría del conocimiento histórico. después de haber señalado lo que no debe hacerse. sirve para hacer pensar. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. con ello. simplemente. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. Además de su valor histórico. . a su vez. no pone en crisis lo generalmente aceptado. en este caso. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. Por lo general. es decir. a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. aunque. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. En estos casos. la mayoría de las veces novedosa. proponen sin destruir a sus predecesores. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. Para ellos. didáctico. las corrientes interpretativas de la historia. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. en cambio. desde una perspectiva teórica. una teoría de la historia. entonces proponen lo que debe hacerse. entre otras cosas.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. en realidad. Hay varias facetas en la teoría de la historia. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica. Nace ésta. porque su teoría. Cuando la teoría de la historia está implícita. Otros. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. cuando es explícita. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. La teoría se da a posteriori. Sirve. es la de dar a conocer una proposición. formado o en ciernes. Pero. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. La teoría de la historia. en cambio. como tantas cosas. La teoría de la historia. en cualquiera de sus vertientes. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. la teoría de la historia es muy práctica. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. es hija de la necesidad. sobre todo. puede darse a priori o a posteriori. en realidad. la cual. en suma. lo que los orientará en la investigación. La necesidad. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. cuando no aparece. implícita o explícitamente. en este caso. para que el historiador. se convierte en objeto de estudio. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente.

que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla. Historia de la historiografía española. UNAM. Una visión de la historiografía a través del método. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. de 1824 a 1936. 15-69. 1970. escribió unos Preceptos historiales. Buenos Aires. en 1746. tesis. Para entenderla y escribirla. Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano. De historia. VIII-109 pp. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba. objeto. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. Facultad de Filosofía y Letras. México. 1966.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. 3 . que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. por Luis Aznar en J. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa. Meyer. podemos llamar teoría de la historia. Volney. UNAM. 4 Juan A. L. Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia. Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. 1957. . sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. apud Benito Sánchez Alonso. no desarrolla ni resume las teorías de éste. posteriormente. 152 pp. 234 pp. 161 1 . Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. Pérez Amuchástegui. Cassani y A. como el de Lorenzo Boturini.8 La teoría de la historia en México. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. pp. Dentro de las obras completas de aquél. aunque en realidad no hubo trascendencia. la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. Del epos a la historia científica. J. . México. Antonio de Fuentes y Guzmán. notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. Ortega y Medina. 1 10 Álvaro Matute. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. Boturini fue el primer historiador que aplicó. Madrid. . p. Discurso sobre los provechos de la historia. Si nos remontamos al siglo XVII. en la Capitanía General de Guatemala. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615]. Instituto de Investigaciones Históricas. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. 3 Gracias a una reciente investigación de Juan A. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. qué cosa es y de cuántas maneras. 8). 478 pp. En 1824. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas.. (Serie documental. 5 Con apoyo en este mismo autor francés. Madrid. Editorial Nova. pero también con base en otros escritos. Bartolomé Leonardo de Argensola.1970. Además de los apuntamientos metodológicos. 5 Ibidem. 12n. Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla]. Cit. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica. el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México.1 Ya en tierra americana. considerado con cierta amplitud. No hay que descartar. plan y distribución del estudio de la historia". Guatemala.

sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia. apogeo y decadencia. segunda entre Caso y Aragón. pp. 1970. Op. El escrito de Bulnes es la primera parte. Cf. México. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. Secretaría de Educación Pública. cit. el positivismo se redujo a su parte empírica. en el que inter- 11 venía la intuición creadora. 301-370. (SEP/SETENTAS. Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. algunos autores como Porfirio Parra. y se publicó en 1891. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso. providencialista. Oaxaca. hasta nuestros días. si bien no trasciende al positivismo. Una buena introducción la da Abelardo Villegas. 371-423. 10 Manuel Brioso y Candiani. Sociología e historia en México. especialmente la contemporánea. Su enseñanza". 484 pp. 652 pp. 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. México. para concebirla como un saber sui generis. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados. como José María Vigil. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. Nacimiento. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. El Colegio de México.. 224 pp. pp. en 1821. pp. que. racista.D. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. 40). 1905. por su parte. 133-255. Positivismo y porfirismo. respectivamente. para proponer la suya. tuvo lugar en 1920. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México. 67). has nuevas orientaciones para la constitución de la historia.10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. México. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. cit. sólo quedó el método. desde la declaración de la independencia.cana . en Ortega y Medina. 1968. 1927. Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia".. o mejor dicho. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. Fondo de Cultura Económica. Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. El positivismo en México. Xenopol y comentarios por el Lic. La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. excepción hecha de los supervivientes liberales. Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. sin embargo. Del positivismo. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica. . El empirismo tradicionalista es de corte erudito. que era toda una concepción del mundo. 1972. (Jornadas. Cf. Identificado plenamente con su época. .9 La polémica. 7 En el campo de la historiografía. 9-33. el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. Munguía. biológica. etcétera. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia. y de los católicos. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México. teorías deterministas entonces en boga: climática. Op. Op. 88 pp. México. cit. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas. Ortega y Medina. 6 La polémica. que abarca los dos primeros capítulos. Cf. 109 pp. Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. pp. 9 . de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma.. . García Granados.

la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano. Andrés Molina Enríquez. Por una parte. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico. México. Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. así como de la desintegración del positivismo que los formó. 11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. en cambio. El pragmatismo político. Armando y Germán Liszt Arzubide. Particularmente. o cuando se formaron. Con una fuerte dosis de nacionalismo. de los criterios más obvios del análisis marxista. populista y violenta de la revolución. como Orozco y Berra. Por otra parte.12 y muy raros. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. 11 14 . han ido enriqueciendo esa doctrina. Lo importante del caso es que. en otros ámbitos. Luis Chávez Orozco. Sin embargo. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. además. un campo extensivo: el de la educación. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. capítulos III-V. que fue su contemporáneo. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. por lo cual. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. Nacionalismo y Educación en México. No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. Guando comenzaron a escribir. El Colegio de México. El pragmatismo político toma. pero con su propia interpretación de la historia. aunque con mínimos elementos teóricos. Como reactivo. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros. los católicos. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. Nueva serie. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. x-294 pp. 9). ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. (Centro de Estudios Históricos. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. esquemática. A partir de 1940. de propaganda fides. esta ventaja liberal anterior. como el Manifiesto del Partido Comunista. durante y después de la experiencia cristera. Miguel Othón de Mendizábal. también harán su historia pragmática nacionalista. 1970. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente.

octubre-diciembre de 1945. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. México. sobre la base del antiguo Museo. el precario presupuesto con que ellas se mantenían. la Secretaría de Economía. a José Gaos. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. Eduardo Nicol. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras.LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. "Cinco años de historia en México''. Manuel Toussaint. propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. Juan David García Bacca. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. por ejemplo. tomo x. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. José Miranda. 145-165. básica para el desarrollo de la investigación. Otras secretarías de Estado. fundado por Daniel Cosío Villegas. en el campo de la filosofía. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. su conocido Boletín. 12 Cf. No hay que olvidar. José Gaos "Cinco años de filosofía en México". 168 pp.13 La tarea editorial. hoy de Industria y Comercio. llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos. Wenceslao Roces y. El hecho de que. Filosofía y Letras. Edmundo O'Gorman. 20.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. En el mismo número. el Museo Nacional de Arqueología. haya nacido en medio de vicisitudes. a partir de 1930. pp. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. fundada por Justo Sierra en 1910. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras. ya en sus últimos años. Historia y Etnografía. 13 .. a Rafael Altamira y Crevea. pp. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. como el actual de la Defensa Nacional. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia. en el terreno de la antropología. a Ramón Iglesia. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte. ils. núm. 1954. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. en el de la historia. en el del derecho. sin duda. por ejemplo. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. por otra parte. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas. la de Hacienda y otras más. Puede inferirse que. la Escuela de Altos Estudios es la precursora. Dentro del ámbito universitario. con sede en México. o bien. como Guerra y Marina. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. Francisco de la Maza. En el aspecto docente. la Escuela Nacional de Altos Estudios. 167-183. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes.

que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados. enseñar. Todos ellos se incorporaron. 1955. filosofía. la ciencia política y.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. la sociología. sobre todo. José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. Fondo de Cultura Económica. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. . En el terreno de la teoría de la historia. Posteriormente. entre otros. por otra. la estética y la lógica dialéctica. en filosofía. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels. por su parte. . José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. mexicanos y transterrados se dedicaron. esta corriente ha sido la más significativa del periodo. entre otras cosas. como nunca antes en México. tales como la economía. base del actual Colegio de México. En él. a Luis Cernuda. académicamente. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones. en el de la sociología. En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. institución muy destacada en el campo historiográfico. fundamentalmente.14 17 La cátedra. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. enriquecieron el saber de nuevas promociones. El marxismo. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. De hecho. en el desarrollo particular de la teoría de la historia. Emilio Prados y muchos otros. ils. de obras escritas en alemán. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia. de manera que. a José Medina Echavarría. Por una parte. Todos concurrieron al campo de la traducción. se dan en México diversas corrientes historiográficas. el seminario.. Sobresale. a investigar. México.Zamora y a Manuel Pedroso. fundaron La Casa de España en México. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). José Bergamín. asimismo. en el bibliográfico. León Felipe. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. 14 18 . Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel. por su novedad y sus aportaciones. historia. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas. XXVI488 pp. la conocida con los nombres de historicismo. A partir de 1940. donde. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. relativismo histórico y perspectivismo. en la crítica de arte. tradujo y editó las obras de Dilthey. traducir y editar. México se puso al día en más de una especialidad. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. en la cual han producido obras importantes. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. Eugenio Ímaz. 1955. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. en el de la literatura. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. Sobre el problema de la verdad histórica. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. 1. a Agustín Millares Cario. la traducción y la edición revertieron en la investigación y. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. Catálogo general. la teoría del conocimiento.

El indigenista Caso produjo textos valiosos. De otra generación. 2. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. Con Manuel Gómez Morín. Secretaría de Educación Pública. mayo de 1970. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu. Justino Fernández y Leopoldo Zea. Después de una discusión inicial. su tierra adoptiva. 58-61. Nació en 1896 en la ciudad de México. 436 pp. Vicente Lombardo Toledano y otros. Caso estudió Derecho. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas. 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara. fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual. en Juan A. en 1900. en Carmen Ramos. así como intervenciones de otros participantes. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. También. la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. Universidad Nacional Autónoma de México. 248 pp. Edmundo O'Gorman. 3. del relativismo y del neo-positivismo. Nació en Gijón. como maestro. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset. Por último. Ellas fueron recogidas. número monográfico de la Revista de la Universidad de México. núm. La comunidad indígena. En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. como su definición del indio y de lo indio. 8). Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni. que si fueron. Entre sus primeros discípulos. entre otros. como muchos. Escribió. representantes.México. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. terreno en el que destacó plenamente. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. y.tura mexicana. Conciencia y autenticidad históricas. 1968. Zavala. (SEP/SETENTAS. O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia. Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. enseñó y tradujo. Alfonso Caso. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman. no ejerció la profesión jurídica. José Gaos. véase GonzaloAguirre Beltrán.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. vol. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión. prólogo a Alfonso Caso. XXIV. en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico. que no fue a la reunión. Ortega y Medina (ed. Dentro de este campo. 15 . Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología. "Edmundo O'Gorman como polemista". respectivamente. conocida como la de "los siete sabios".). José María Muriá y Elias Trabulse. No obstante que se frustró el propósito original. pp. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. 9. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. Desde joven fue sobresaliente. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. Dentro de la antropología. formó parte de la generación de 1915.. destacan Antonio Gómez Robledo.entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. México. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid. 1971. En su tierra natal y en México.

como la de Bernal Díaz del Castillo. en 1948. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos.18 5. 16). En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". 4. a partir del análisis historiográfico. Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. "La historia y sus limitaciones". la cual no se limita a reseñar. 330 pp. la Conquista de México. Secretaría de Educación Pública. En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. pp. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. Este trabajo continuó en México. como las de Berkeley. Incluye una bibliografía de Iglesia. 1972. implícitas en sus apuntamientos críticos. De él recogemos otro texto. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia. cómo se hace presente en ella y cómo. Murió Gaos en una aula. el cual abandonó después de litigar. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia.la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. en 1969. (SEP /SETENTAS. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. derivan sus trabajos sobre el México nacional. o mejor. obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. en 1905. para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia. La erudición no es ajena a O'Gorman. . Julio Le Riverend. fray Servando Teresa de Mier. Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. Bartolomé de las Gasas. Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. de sus ideas americanistas. Illinois y Madison. donde produjo su obra fundamental. En "Historia y vida". mientras presidía un examen doctoral. siempre con máximo rigor. 7-39. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento. Pedro Mártir de Anglería. Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. véase la presentación de Juan A. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. En su escrito se apunta. Murió en esta última. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. en Wisconsin. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. Ramón Iglesia. en términos generales. El ciclo de Hernán Cortés. De ellas. escrito diez años después. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara. México. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador. en 1940. Edmundo O'Gorman. sino que es rica en sugerencias metodológicas.

siempre con mano maestra. como político y como historiador y jurista. Dentro del régimen republicano. Bühler. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. nació el doctor Wenceslao Roces. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. sin improvisación. en él investiga y enseña. es responsable. Microhistoria de San José de Gracia (1969).. no lo es así su labor de traductor. de don Daniel Cosío Villegas. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. Wenceslao Roces. donde ha formado a muchas promociones de historiadores. En el terreno bibliográfico. . en Ortega y Medina (ed. En otros campos. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. . en parte. A partir de la castellanización del marxismo. llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera. con una introducción. sobre El Congreso de Anáhuac (1964). a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt. Ya hemos aludido a sus principales trabajos. actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Michoacán. Lukacs. en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. 7. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México. 8. como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. Si bien su bibliografía es escasa. Dentro del panorama de la teoría de la historia. En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca. tema del cual se muestra profundo conocedor. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo. Su obra más acabada es Pueblo en Vilo.19 6. número 72. en España. Veracruz. Reyes Heniles ha destacado como administrador público. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman. además de una bibliografía. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión. Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. en su actual dedicación política. con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX. que abarca tres volúmenes. A partir de ella. Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes. Mommsen y Ranke. . editó documentos. como el mencionado Lukacs. En Asturias. Luis González y González. Originario de Tuxpan. donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . Nacido en 1921. Conciencia y autenticidad. ha transitado por diversos rumbos de la historia. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. además de materialismo histórico. 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. Jesús Reyes Heroles. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). Formado por El Colegio de México.). en 1897. fue subsecretario de Instrucción Pública. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. De vuelta por la independencia. En su importante obra El liberalismo mexicano.

. la relación evidente era entre historia y sociología. con el marxismo y la identificación con teorías políticas. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas. . 317-338. Enrique Florescano. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín. 82 de la revista Historia Mexicana. implica desde luego un quehacer de índole teórica. Universidad Nacional Autónoma de México. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. Esta institución. de todo aquello que constituye la cultura. Oaxtepec. Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. Tam bién véase el núm. De hecho. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. Enrique Florescano. predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía. que para algunos sociología e historia eran deslinde. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia. Méxi co. en nuestros días.se caracteriza. por ejemplo. Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. la del arte. . entre otras virtudes. Así.diciembre de 1971. 758 pp. dicho sea de paso. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. a grado tal.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. Morelos. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. en . A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico. 1971. por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización. (Esto. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. pp. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. octubre. la social. la de la ciencia y. que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. en 1969. LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador. no formados dentro del puro empirismo. la política. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. no es casual que se haya dedicado todo un congreso. dado que para ofrecer su reflexión teórica. A medida que pasa el tiempo. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. En 1973. En la época del positivismo la misma cosa. no sólo en épocas. 21 20 25 en México". sino en aspectos. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada.) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. Es menester dividir el acontecer. 4-7 de noviembre de 1969. en general.

en un congreso celebrado en 1959. 2. Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. sí se encuentran artículos. pp. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. 1967). regional. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. 188 pp. novohispana. 1973. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. vol. citado en la nota 21. capítulos de obras sobre cuestiones afines. octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. En segundo lugar. enero-marzo de 1960. se define. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. de las ideas y alguna otra que se me escapa. En una época en la que. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores. sólo si se percata de la dignidad de su función humana. 72) . En primer lugar. una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. se caracteriza. específicamente. En este libro. 339. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. en los cuales se encuentra suficiente información. Invitación a la microhistoria. en su entrega número 82 (vol. Secretaría de Educación Pública. las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”. etcétera. del arte. La propia revista. Del mismo autor. Con ello no pedimos que hagan filo sofía. ensayos. comentarios bibliográficos. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. 1973. evaluación y crítica sobre el particular. el 23 de enero de 1973. de síntesis. sobre la microhistoria. (S EP/SETENTAS . BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. noviembre de 1969. 3. pese a todo.22 y el de Luis González. según criterios tradicionalistas. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". Luis González. Inédito. IX. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. XXI. económica. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales. diplomática. política. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. Por eso.23 En ellos se hacen deslindes. los materiales que forman este libro aclararán al lector. hace apuntamientos teó ricos. Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia. núm. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. "Hacia una teoría de la microhistoria". después vueltos a publicar como libro. núm. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador. Mé xico. "La etnohistoria". Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. asimismo. Historia Mexicana.etnohistoria. 24 . Llamo la atención sobre el voluminoso libro. sino de los mismos historiadores. 23 22 Luis Villero. Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. mejor que nada. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. de la independencia. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. social. Mi meografiado. El Colegio de México. a lo largo de varios siglos.

de los trabajos citados. pp. Twelve Mexicans".pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". "Notas sobre la producción histórica en México". Para una información más abundante. 3. tales como la de Patrick Romanell. "El joven historiador ante las generaciones''. de Enrique Florescano. es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. aparecido en la revista The Americas (vol. Otras visiones de conjunto. julioseptiembre de 1967. 223-239). publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. de Abelardo Villegas. el de Edmundo O'Gorman. núm. en su entrega 23. Revista de la Universidad Veracruzana (2a. Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. 1954) y. se publicó en Deslinde. 1960). La formación de la mentalidad mexicana. Filosofía de lo mexicano (México. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Panorama actual de la filosofía en México. publicado en La Palabra y el Hombre. XVII. enero de 1961. El Colegio de México. 29 . también citado. 43. Muy sugestivo es el de Luis Villoro. Por su parte. aparecido en Historia Mexicana. pp. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy. no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. Además de éstos. 525-547). "Cinco años de historia en México". 1910-1950 (México. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. época. núm. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. "Theory of History. Fondo de Cultura Económica.

El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia.TEXTOS 1. Iª parte. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). 20. (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman. se celebraron en El Colegio de México. pp. al final. El licenciado Edmundo O'Gorman. abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia. titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. Cinco años de historia en México. el relato de los antecedentes de dicha junta. tomo X. UNAMUNO. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras.25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. Primera sesión: El señor Rubio Mané. 25 . después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones.) 1. durante el mes de junio de 1945.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. EDMUNDO O'GORMAN." (La agonía del Cristianismo. que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras. núm. ALFONSO CASO. octubre-diciembre de 1945. da lectura a su Ponencia. 245-272.

no obstante. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. le es 34 33 pues. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. 3. ha perdido. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. ya lo vimos. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . Ahora bien. la postura contemporánea. Nuestra época. se dice. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre. por ejemplo). hostil a la tradición. precisamente. pero no de "nuestro pasado''. de nuestra vida. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. En eso. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. de la naturaleza de la piedra. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. es un puro accidente. le es radicalmente indistinto. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. recientemente celebrado en México. se verá que el pasado humano. invariable. de un pasado cualquiera. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. La postura tradicional que. y en efecto. eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo. porque. como todas las épocas llamadas de crisis. [34] ajeno. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. Se trata. En suma. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia.señor Silvio A. conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. fundamentándola en idénticos supuestos. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. estático. previo o invariable. en suma. resulta una realidad independiente de nosotros. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. al igual que la Luna. como si se tratase en esencia de un mismo concepto. estático. aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. desde Aristóteles y aun mucho antes. en cuanto tal. 2. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. siempre el mismo. Esa postura. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. previo. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente. en términos generales. he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. aunque claro está. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. a su vez. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra.

lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. sino suyo en cuanto que involucra a su ser. según se mostró ampliamente. y más concretamente. el pasado humano no es un pasado cualquiera. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. es lo que le ha pasado al hombre y. suyo entrañablemente. Aspira. en cambio. por eso. desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. todos y cada uno de los hechos del pasado. con notoria violación. Lo decisivo. y en consecuencia. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. son de su propiedad. una mentira radical que.hombre. intencional o no. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. y. en definitiva. por eso. de la exigencia de su estricta imparcialidad. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia. puesto que el pasado es una realidad independiente. entre otras cosas. sea cual fuere su contenido. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. pues. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. sino "del pasado". inconsciente o no. En una palabra. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. Para la tradición. Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. Pero lo malo. de "su pasado''. pues. nosotros somos lo que somos. 4. de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. más verdadero el conocimiento del pasado. No se trata pues. si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. que es para nosotros la verdad radical. referencia a nuestra vida. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. porque conocer algo es siempre referencia al presente. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. como dije. 35 datos averiguados. Cualquier omisión. que es "nuestro pasado". El pasado humano. de un pasado cualquiera. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. Consiste aquélla en una visión del pasado humano. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. o lo que es lo mismo. se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. es decir lo que ese hombre es. es ya una selección indebida. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. en lugar de ser una realidad . En efecto. es decir. no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. es que esa verdad no es una verdad. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. Pues bien. más completo. ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5. a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". al ser del historiador.

o lo que es lo mismo. es 6. Esta visión auténtica. de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. pero en el sentido hondo. eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es. y en definitiva los más verdaderos. A diferencia. pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. y si concedemos que el pagado humano existe. VII). también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. por eso mismo. el simbólico. "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos. sino que será el método narrativo. previo e invariable. que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. . hay que admitir con franqueza. en nuestra vida. Por lo contrario. puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. nuestra verdadera realidad. Ahora bien. Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. los más históricos. en que brota de la referencia a nuestra vida. una vez "descubiertos". precisamente. Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. si se admite que la realidad radical del hombre es su vida. Podemos concluir. que los otros tres. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. el Cuarto Evangelio. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. pues. 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. de nuestra vida. a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. nos enfrentamos con un espectáculo . la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. visión que sólo es válida para ella. en cuanto que lo es. inhumana. estático. en el sentido idealista y personal. sino que el hombre vive". el conocimiento selecto por excelencia. son efectivamente los más importantes. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. es decir. se consideran definitivamente conocidos. sino que va siendo. Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. que es un conocimiento producto de una selección. "El hombre". es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más. el más parcial de todos los conocimientos. En efecto. búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". pues. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo.ajena a nosotros es nuestra realidad. y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. . consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. He aquí un ejemplo que ilustra. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. es un hecho.

singular. cada generación pronuncia su verdad. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. En primer lugar yo he pensado siempre. tendrá razón la escuela tradicional. vemos. por lo tanto. YO soy. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. pero que. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. escribirla desde su punto de vista. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. no puede ser. las ciencias de la naturaleza en general. Vemos. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. no obstante. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo. y es que las ciencias de ese género. la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja. su realidad vital. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. es verdad verdadera. Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. a través de los años. La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. aunque lo pretenda. si en cambio. no se cierra el espíritu a las . un hombre ya casi del pasado. la verdad que hoy puedo conocer. con el aumento de la responsabilidad. y por lo tanto. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. Sin embargo. en efecto. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. pueden usar las hipótesis. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado". y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. entonces. la verdad de otras generaciones. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre. que no por filosofía. por lo menos en algunos casos. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. por razón de ideas. El historiador no puede usar la hipótesis para nada. y lo he pensado por experiencia. Con la meditación y. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. de ese hecho. la historia de su pasado. de ese hecho histórico innegable. pero naturalmente. es decir. si vemos lo que realmente vemos. Es decir. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. desde su peculiar situación o circunstancia. pero además. porque nadie puede saber por dónde va a salir. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. y nos reservan muchísimas sorpresas. verdad que. la postura contemporánea tendrá que admitirse. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. por lo mismo. ni anteriores ni venideras. no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre.

41 EL LICENCIADO O'GORMAN.nuevas ideas y a los nuevos movimientos. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. La objetividad consiste en que. de la objetividad. ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. un historiador ve los documentos y escribe su historia. en tanto que hecho histórico. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. sino que el hecho mismo ha cambiado. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. Usted fundaba esta opinión. etc. y que se incluye en el lugar correspondiente. Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. el doctor Francisco Barnés. Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. el historicismo y el cientificismo. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. La cuestión capital de la objetividad. Ahora. [Cf. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. no se presente sino lo que ellos están diciendo. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. que ese es el fundamento en el oficio histórico. tocó un punto que me parece de toda consideración. No sólo difieren a veces las fuentes. infra. El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. en otra 42 Éstas son. monumento. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. en dos momentos diferentes de su vida. y de la honestidad del historiador. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. para el cual cuenta con la ley.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. en el hombre que merece ser juez. se pasó al problema del concepto de la historia misma. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. que derivan de doctrinas opuestas. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos. el doctor Gaos y el doctor Medina. En sus últimas etapas. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. Del problema de la verdad histórica. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas. en definitiva. no prefijando ningún juicio sobre su ideología. Y no sólo entre dos historiadores. pero otra persona con la misma buena fe. sino en el mismo historiador. . no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. Además. lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto. los documentos. también el doctor Kirchkoff. o su juicio. Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. etcétera.

que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. 43 aparente de machos en celo. usando y aun abusando de la posibilidad de mentir.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. y se vuelve crítico. él está siempre en actitud de mentir. sino filosófico. El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. 7. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. por lo que se refiere al historiador. 6. 8. que es lo que podríamos llamar objetivo. un aspecto social. Eliminada la posibilidad de mentir. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. no es un problema histórico. una época. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. mimetismos de ataque y de defensa). pero con el fin de poder fijar un criterio. un país. errar y mentir. una cultura. los llamaríamos propagandistas. Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. etc. 3. para saber si el historiador acierta o se equivoca. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. 5. no hay hechos interesantes. Todos estamos siempre apunto de errar. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. tres posibilidades: acertar. la de acertar y la de errar. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. 4. Es indudable que el problema de la verdad. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. con relación a la verdad. nos quedan pues las otras dos. ya que los otros. cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas. Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. no es posible actualmente un historiador universal. es decir fuera del espíritu. En primer lugar. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. . que no escriba Historia. sino que mienten. no podemos decir que se equivocan. es cuestión epistemológica. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. en materia histórica. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. los que alteran los documentos o los publican incompletos.

el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. representada por los caballos. una cultura. en su cultura. pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades. montado en un caballo blanco. o si se quiere como punto previo. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. contemporáneos o posteriores. si son varias. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. aterrorizado ante los presagios. y comprobar si ocurrieron o no. simplemente para fijar el hecho histórico. Cuantos se han dedicado a escribir historia. no es histórico). Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes. y frecuentemente es contradictoria. marcará la personalidad del historiador. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. es la tarea a la que se dedica el historiador. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos. Supongamos que el hecho en cuestión. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas. o como creían los cándidos cronistas. o el intento de Velázquez que. ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. 11. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. por último. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. un pueblo. Vemos entonces que. día de Santa Clara. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. 10. ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. en su interés al relatarlo y. en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. en la autenticidad del documento. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. con su facultad de selección y con su sagacidad. en su inteligencia para percibir el hecho. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. Supongamos que se trata de determinar una fecha. el historiador establecerá una cronología. día de San Hipólito. podemos considerarlo como verdadero. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente. en contra del imperialismo azteca. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. la relación de este hecho con los otros pasados. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. de la . una ciencia o una técnica. por último.9. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. como dice Torquemada. como causa determinante de la Conquista.

si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. es sólo probabilidad. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. Su obligación es creer que lo ha conseguido. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. a la moda victoriana. de cultura. o juzgará con los prejuicios de la época. ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. volvemos a comprobarlo. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. en su época. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. casi inexplicables. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo. pugnar por la imparcialidad. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. debe creer que ha acertado. un hombre. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. de la clase social. por la objetividad. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. el que oscurece las pruebas. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. las juzga. que no se escribió con el fin de hacer historia. sino . más que concebir. El cronista tiene las mismas ideas. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. una acción y hasta sobre él misino. en su cultura? Un hombre sórdido. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió. prejuicios o intereses. Y será gran historiador si logra hacerlo. pues esto nadie puede afirmarlo. indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. de la cultura a la que pertenecía el rey. de nación. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—.importancia que tenga esta causa en él mismo. en su clase. y gran psicólogo. el acero y el petróleo. 13. quiéralo o no. es objetivo. Todo historiador. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. pero precisamente por eso. serán para él incómodos hechos históricos. Y si digo un esquema. la mejor historia es la crónica. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. de clase.

sino de nuestro interés humano. es decir. le hace perder lo que tiene de concreto. Si queremos considerar que su actividad es abstracta. el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. y lo transforma en un caso particular de una ley. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. y podemos también reducir la vida de los hombres. la guerra. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. tan concreta. es el político. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. la economía. trata de descubrir en ellos causas permanentes. lo abstracto. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. sufrieron. tal es la misión del sabio y la del historiador. que volverá a 50 individuales serán pueriles. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado. como la de todo conocimiento. Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. Él desea explicar el presente en función del pasado. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. los grandes hombres. porque la causa es tan compleja. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. La rosa es un objeto de ciencia. virtudes y crímenes. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. pero nuestras preferencias 49 históricos. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. Esquematizar el hecho para entenderlo. que al igual de las causas físicas. si no coinciden con un amplio interés humano. que no pueda explicarse por su historia. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. Sólo que en la historia. derecho. diferentes. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. de acuerdo con el principio de causación. tan personal. 14. llamémosle político. política. religión. sin divorciarse del ser. como decía Anatole France. El historiador que da profundidad al presente. es decir. no nos interesan. usamos el método científico. la raza. por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. llamémosle sociólogo. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. murieron". cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . factores constantes. cuando se repitan las mismas condiciones. Su misión. la religión. nunca más volverá a presentarse. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. si queremos insistir sobre su actividad concreta. ¿Cómo los hechos históricos. modas. realice el deber de ser. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. el principio de la causación nunca se realiza. En uno y en otro caso. en la historia es una esquematización del hecho histórico. menos que en ninguna otra parte. puesto que sólo vemos en ella lo general. de personal. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales. Por último. que es histórica. costumbres. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. a esta simple frase: "nacieron. es servir al presente y al futuro. para hacerlo inteligible. provoquen resultados siempre iguales. es en suma el que esquematizando el hecho histórico.

51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. a pesar de todo. lo que justificará. es una pregunta ingenua. la ignorancia y el fanatismo. ni siquiera los distintos historiadores. sin el cual sería imposible. considerada en grandes periodos. la explotación. de un país. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. expresado en la sesión anterior. ¿Hay alguna verdad no formal. sino de su explicación y valoración. incluyendo. la miseria. por la realización íntegra de lo que es humano. Resume su punto de vista. de las que no podemos prescindir. eterna. siquiera parcialmente. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. La cuestión sería. Es la suma de los anhelos individuales por ser. incluyendo nuestro propio espíritu. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. naturalmente. por eso lucha contra la miseria y la explotación. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma. que son actividades subjetivas. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. no lo entenderíamos. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. Y éste es. por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. contra la injusticia y la tiranía. por la afirmación de su personalidad. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. sería inútil pedir una objetividad absoluta. La lucha contra sus enemigos: el hambre. como en general entre los distintos hombres. no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. sino inmanente a su propia naturaleza. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. En cambio. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe. No. pues si fuera completamente sui generis. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. la pregunta es exagerada. quizá. el método histórico y no el científico. Pero ni las distintas realidades históricas. inmutable? Así formulada. ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. Pero si se trata ya no del hecho histórico. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. la tiranía.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. de una época o de una cultura. el miedo. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible. Entre los distintos historiadores. ya sea que se trate de un hombre. pero sus diferencias. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. pues. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. Nos parece ahora descubrir que la historia. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. nos sirven para entender el hecho. Puesto que es un ser consciente. el hecho de que se comunican y entienden. 1os sujetos. para conocerlo. nos llevan a emplear. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. pugna por su propio bien.

aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. qué son esos famosos hechos de que se habla. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. estructura social. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. es que la idea de la imparcialidad.. una relación de desarrollo. espero que vuelva a tratar este punto. Me parece que se ha presentado una idea que. Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados. cada uno conocido por otros hechos. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al . EL DOCTOR KIRCHKOFF. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. En general. dentro de determinada característica. para mí. Pues lo que necesitamos es encontrar. La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea. 53 la última vez. pues me parece una idea muerta. El doctor Caso manifestó. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. por causas y efectos. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. es bastante peligrosa. Por consiguiente. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. pero esta continua aproximación. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. de la objetividad. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. la tradición. o lo mismo en otras sociedades anteriores. La repetición absoluta de acontecimientos. que es exactamente lo que queremos saber. Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. Así. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. para usar un término concreto. al dar término a la lectura de sus notas. etc. y por otro. claro es que no existe. es decir. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. En este sentido. jurídica y una serie de instituciones. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. cuál es la finalidad de lo que hacemos. por desgracia.

la literatura y las bellas artes. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad. que insisten en ser los últimos en enterarse. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . definitivo. y de las que se esfuerza por salir. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. tendencioso. formas de cultura. a la seguridad de los métodos empleados. de hechos. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. con todos los peligros que ella supone. en diferentes momentos de su historia individual. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. en la mayoría de los casos. en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". la nivela y unifica. en el mejor de los casos. como él dice. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. en dejar. bien documentado. sistemas económicos. impreciso. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. según el pretende. de materia prima. a la que se acude en busca de datos. en todas partes. de dos maneras distintas. es siempre sólido. según ella. frente a la época histórica. En vez de aceptar que cada época humana. Pone así a la historia. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura. a la exactitud y minucia de sus técnicas. De hecho. exhaustivo. imparcial. new world. un trabajo malo es superficial. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo. después de todo— consiste en no existir. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. la reduce por entero a la condición de fuente. en un brave. Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. que los hechos hablen por sí sólos. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo.acontecimiento. subjetivo. serio. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. penosamente. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. plenitud y madurez científicas. La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. y. acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas. El historiador sigue viviendo hoy. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. de un plumazo. 56 de la vida. todo lo que las ha precedido.

Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. que él renuncia a la elaboración. claro está. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. que si descubre algún error. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. sobre todo. El historiador científico. cree haberlo superado definitivamente. una vez más. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. de modo inevitable. metido en su oscuro rincón. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. que considera torre de marfil. objetiva y desinteresada. Es el enano encaramado en hombros del gigante. menos inquietos intelectualmente. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. son dignos de idéntica dedicación. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. amontona datos y más datos. Todo esto es sumamente grave. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. de su aportación para nosotros. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. porque mete a la historia por una vía muerta. Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación. en las guerras y revoluciones y. .prejuicios. en las grandes figuras históricas. sus fuentes. El historiador científico no dice nunca. de la profusión de índices analíticos. por pequeño que sea. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. de la abundancia de notas y bibliografías. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia. a los que estuvieron anotados por la tormenta. Para lo cual tendrá que acudir. en lo instrumental. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. pues lo considera un mérito más de su disciplina. la interpretación más. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. sobre cuál es la índole de su mensaje. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. de un Macaulay. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. de un Carlyle. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas. más apocados. De aquí 57 y la síntesis. en cualquier historiador que le haya precedido. que serán su materia prima. sobre las ideas que en él se encierran. pero que no pasan de ser repertorios. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. de un Michelet. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores.

ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser. pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. que son inefables. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. un creador. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones. si no. traiga". lo que Ud. no se hace. Véase. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. en forma única. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema. como la ha denominado Ortega y Gasset. pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. lo que es peor aún. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. En los seminarios de historia. Si ha de haber sistema. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. a la vida. pero. es que el individuo es algo anecdótico. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales. sólidos. sino que sus lenguas son múltiples. según las personas que los manejan. le responden. por ejemplo. ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos. como ellos. tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo. a la literatura y. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. es marchar en el vacío. el auge que ha tenido entre los . cuando la historia es toda cambio. inmutables. subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. sin pintores y músicos y arquitectos. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía. como ellos pretenden. se me dirá. En el propio Ortega. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. ¿ Qué historiador científico. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. "Señor. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. devenir.

el que estos hechos básicos de la historia. Sí la tiene —para mí. es en zonas que no interesan a la historia. Por si no estuviera aún suficientemente claro. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. No todas las 62 históricos. No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. En realidad se trata. Que lo digan. Hemos perdido espontaneidad. se despacharan con el nombre de historia externa. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. Y sin ir tan lejos. . Estas ideas. lo que había vivido. desde Herodoto y San Agustín. que se nos ha olvidado que es preparatorio. Es reflejo de una época racionalista. si no. que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. las guerras y revoluciones. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. determinados hombres. como algo superficial y episódico. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. mecánico más que científico. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. laica. sin pensar en notas ni bibliografías. que el ideal progresista. porque nos presentan la historia como arte. dadas determinadas condiciones. éste y aquél y el de más allá. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. como si las instituciones no las crearan los hombres. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. como todas las ideas cuando se arraigan bien. que se da por supuesto y que no se discute. No son malas las catástrofes. la historia de las instituciones.científicos. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. de la imitación de las ciencias culturales. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. con palabras de Croce. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente. sino todo lo contrario. es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. antimilitarista. hasta los corresponsales de nuestros días. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. progresista. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España. y cine nada tiene de única. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. en algo entrañable. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. de trabajo en la cadena. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. que es imposible de lograr. Tanto. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. liberal. Habría que recordarle. experiencias personales. y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. se convirtieron en creencias. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. añadiríamos nosotros.

este punto fue el que originó el debate entero. en estos países de la América española. pero nunca dará agua un cauce seco. sea intensa y rica. según los lugares y las épocas. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. Por ejemplo. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. puede ser entendida como categoría causal. que se nos señala como especialmente peligrosa. multiforme. rica.He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales. de tipo declamatorio. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. que la interpretación. E L DOCTOR G AOS. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. la elaboración. es una noción categorial. forzosamente parcial. documentos. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. en el extremo opuesto. la selección. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. Se puede canalizar un torrente. pues había desde el principio manifiesta discrepancia. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia. Sobre estas cuestiones tomaron . Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. sino sus virtudes. el punto de vista no son sus pecados. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. naturalmente. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. ¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano. como lo son las historias de la filosofía. En realidad. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. o de papeletas referentes a ellos. ¿Para qué publicar. Hay. de la realidad. después de todo. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. 63 directorio de teléfonos. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. la literatura y el arte. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos.

JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1. la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. IX. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. el licenciado O'Gorman. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". historia se funda en la tradición oral. vol. en cambio. además el doctor Caso. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. 4. ya a una parte cualquiera de esta realidad. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. en sentido estricto. . 2. Así. En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. 66 existe efectivamente. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". la palabra "historia" designa la realidad histórica. la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. y 65 2. Lo mismo resulta. sin embargo. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término. 481-508.la palabra. Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. como consecuencia. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. posible. la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien. En una frase como "la historia es un proceso milenario". preferible emplear la expresión "lo histórico". el doctor Isso Brante Schweide. pp. una Historiografía de la Historiografía. como el estudio filosófico de la Historiografía. en el sentido más amplio posible. los documentos y los monumentos''. el señor Arnáiz y Freg. núm. abril-junio de 1960. el doctor Kirchkoff. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. por tanto. Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. "científico". Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. mutatis mutandis. en los sentidos correspondientes.

evoluciones y grupos mismos. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo. de la Tierra. pero este género es sumo. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. y por esta misma Tazón. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía. Los orígenes y evoluciones que . vegetales y animales y de las distintas razas humanas. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. Thyssen. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. o del género literario. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones. a estudiar el objeto de la Historiografía. no de los grupos. por tanto. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores. una bibliografía de libros del género II: género III. en conclusión. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. De este género son estas notas. no los grupos. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. por ejemplo. 4. En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. J. 7. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. Historia e Historiografía: género I. Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. lo histórico. 6. a abarcar una Filosofía de la Historia. Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. del sistema solar. no los grupos tomados como constituidos. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. 5. de que se trate. y de cualquier género literario. de los vegetales y animales y el origen del hombre. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. La Filosofía de cualquier ciencia. En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. a su vez. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". pues. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. no sólo del origen y evolución del universo físico. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. este proceso no puede continuar. Por fortuna. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede.3. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. evidentemente. griegos: género I. por ejemplo. La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. ahora bien.

En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal. las obras historiográficas. histórica.se acaba de mentar pueden llamarse. todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. justa y paradójicamente en el momento subrayada. sin embargo. y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. La situación tiene. Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. de la expresión en general. se divisa como tal en forma concluyente. en sus relaciones. 10. para abreviar. Estas proposiciones. son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. "la evolución natural". a secas. 1 1 . el hombre y los animales superiores. para abreviar. unidades de expresión verbal escrita de orden superior. por otra . 13. Pero como. el "comprensivo". propiamente. la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. lo expresado 69 en que el conjunto. Estos mismos seres. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. La realidad. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. el político. Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. a saber. Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. diplomático y bélico. de "historia natural" e "Historiografía Natural". una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. ser al que se puede llamar. se distingue corrientemente la "historia". como todas las de la misma índole. Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. 8. Estas obras. las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior. El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. en todos sentidos. de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. y más por excelencia aún la palabra oral y escrita. "Expresión es. 12. a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares"— de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. a saber. respectivamente. por una parte. en la actualidad. Las unidades últimas de la Historiografía. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. son los seres comprensivos también por excelencia. El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. De la "Historia Natural". La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". son unidades últimas de expresión verbal escrita.

de los objetos metafísicos y. pero con arreglo a lo dicho escritas. Este imperativo supone. la del primero significada a los segundos. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. por un lado. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. y esta situación será lo expresado. significa un movimiento o estado psíquico del animal. uno y otros con toda su vida y personalidad. Ahora bien. y por el objeto designado por aquél a éstos. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. de los objetos psíquicos y. el objeto que sea. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. desde luego. en parte. Simplemente. pero aunque fuesen posibles. en total. esto es. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. En suma. los objetos ideales y los valores pudieran . Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. las situaciones en que se concreta esta convivencia. imposibles. Ambos supuestos son. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. 15. 18. lo expresado es lo histórico. animales. en cambio. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. pero no designa ningún objeto. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. humano o animal. por la palabra expresiva. si no es que de toda. son más propiamente las almas. un grito animal. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. por otro lado. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. en realidad. no serían deseables. o lo que es lo mismo. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. La situación estará. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador. 16. Un grito.parte. En la Historiografía. los espíritus puros. pues. quizá. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. que existen objetos puros. u hombres y animales. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. por lo menos. de los objetos ideales. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. además. 17. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres. puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. 14.

simpatías y antipatías. sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. con su forma verbal. a que se refieren las notas inmediatas. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. los que. 23. en general. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. y el predicado. Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. Como las proposiciones en general. por ejemplo. un sustantivo. Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa. 73 21. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. en particular. por lo menos. el historiador no puede proceder a nada. Histórico parece ser. 22. "Clavijero". ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. más o menos inconsciente. Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. en realidad. son. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. 20. esencialmente imposible lograrlo. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. sino por ser. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". según lo apuntado en las notas . puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. Lo histórico es el objeto de la Historiografía. en todo caso. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". si no es que también de sentimiento y hasta de acción. sin embargo. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. sea por la naturaleza de las cosas en general. "es". ante todo. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. Uno y otro tienen ciertas notas en común. más o menos involuntaria: la ignorancia. que aunque el mencionado imperativo fuese practicable. Pero incluso es posible. con gran probabilidad. por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. La índole de esto. 19. del que se predica casualmente otro proceso. siquiera. lo pasado. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. en definitiva. respectivamente. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. que es un nombre propio. muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. por lo menos. y. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible.no ser sino productos o creaciones de esta conciencia.

Hay que distinguir entre esto último y lo que. Los criterios de selección que los historiadores aplican. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. Lo histórico es. es su subjetividad presente. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. en el sentido más propio de la palabra. En cambio. o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. no sólo normal. En todo caso. 27. Ahora bien. La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. aunque la realidad es que. lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. en mayor o menor grado. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. y el de lo persistente. en general: lo "memorable". de creación. 25. o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. historia > Humanidad. en todos los casos. 24. La aplicación extrema de este último . historia = Humanidad. pero más en tal caso que en ningún otro. reproduce o reitera algo anterior. pues. sino esencialmente. y el historiador no puede menos de seleccionar. Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. lo histórico oscila entre la creación y la repetición. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. más o menos consciente y distintamente. al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. son cardinalmente tres: el de lo influyente. también en general. el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. incluso así en su situación también presente. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". con lo futuro. Por estos motivos está la Historiografía. que sigue presente en lo presente. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. incluso la de la vida. el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. 26. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz. lo decisivo. tras una interrupción. el de lo pasado que no ha pasado totalmente. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. algo temporal. 28. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad. en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso. en lo humano. no todo lo pasado es igualmente histórico. lo permanente. selecciona un tema. con el movimiento del tiempo. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado. En realidad. en esta segunda dimensión. además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador.

sino que debe entenderse la recolección y. heurística. el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. sea rigurosamente individual o individual colectivo. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. o si se prefiere llamarlas todas en griego. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. desde que se le ocurre. explicación. de entrañar. cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. 30. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. 33. y lo general. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. La Historiografía no puede menos. Lo memorable. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. individual. que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. pasado. 29. Lo individual. sobre todo ante el profano. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. hermenéutica. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. por debajo de éstas. consiste la Historiografía. y también modificándola. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. lo persistente y lo reiterativo. 32. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. por representativo o por permanente. etiología. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. más o menos explícitamente. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. crítica. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . 31. creación y repetición. es lo importante o lo valioso. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. a lo general. sea por influyente. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". temporalidad. categorías selectivas y axiológicas. crítica. arquitectónica y estilística. lo inmutable. comprensión o interpretación. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. lo que da siempre un aire más científico. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. 34. más a fondo. Es que lo histórico oscila entre lo individual. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. rigurosamente individual o individual colectivo. y expresión. el tema a que la dedicará. se aproxima a lo nuevo en absoluto. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. evolución. al menos en parte. reconstrucción o construcción o composición. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. colectivo. pues. por imprecisa que aún sea. quizá sólo vagamente. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. en casos. Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. lo intemporal. pues. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación.

. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. como en el caso de ciertas monografías. por una doble comparación. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros.monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema. y esto en realidad. la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente. en efecto. De acuerdo con esto. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. 36. El historiador debe . hasta. 38. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. Pues. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. o es. 35. Nunca. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. y quizá principalmente de éstas. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse. La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. en definitiva. un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. lo mismo abarca también el círculo de la crítica. De hecho. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca. hasta las de reconstrucción y expresión. Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera.. 37.

De haber leyes en la historia o la Historiografía. Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. sustituyéndola por el concepto de función. no es sino un caso particular. a saber. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. final y eficiente. así también comprende con ellos. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. . Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego. En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. . en este punto fundamental. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. 40. material. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. sino también sociológica. por ejemplo. donde se pretende. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. relaciones todas que serían de índole funcional.esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. 42. en aducir las cuales consistiría la explicación. el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. por ejemplo. 39. estilístico. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación. en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. necesita el historiador ser psicólogo. por toda labor historiográfica. . y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. 41. sobre la unidad. fundado en la fe en Zeus Pater? . comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época. por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. como cuando se trata de "comprender" el arte. Del problema de la explicación en general. por ejemplo. en lugar de "explicar" causalmente. en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. . pero también en el sentido de la psicología científica. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. un cristiano de hoy. de la explicación por las causas formales. de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. como la comprensión en general. porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. tan sólo más o menos explícitamente. antes bien cabria otro tipo de explicación. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. sino implicada. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente. formal. y aún más en especial. verbigratia. La comprensión historiográfica es. bien que relevante. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. Desde luego. "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. o por relaciones de paralelismo. No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. reconocida por el pensamiento griego.

es verdad—. la necesidad y la libertad. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. 46. se extiende. sin solución de continuidad. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. 45. por ejemplo. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres.. no habría auténtica previsión ni predicción. 43. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". la religión. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. y aún de los hombres en general. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. 28 y 31. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. el arte.relaciones. Donde no haya predeterminación alguna. sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás. por ejemplo. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. Las Historiografías de la política.. y las leyes de la historia o la Historiografía. no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía. Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. la filosofía. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes. sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad. El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. Ahora. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple. por tanto. en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. acerca de las mismas tierras. de haberlas. al empeñarse —inconscientemente.. etc. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. la literatura. No hay. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general. 44. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. . Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad. sobre el proceso así de la contingencia. hasta los menos "ideales"'. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores. de ser cabales. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros.

por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. 50. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo. sino también de filósofo. A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. La historia no parece ser razón pura. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia. La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. 51. como. Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. . Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. ni pura sinrazón. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros. desniveles históricos. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. en el sentido de la nota 33. La conclusión sería. El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía".—. Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . por una parte. . racial. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. de las anteriores operaciones. económico. No sólo "de poeta. por decirlo así. 49. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. La reconstrucción. incluso a todos. explicación y composición historiográficas. ante todo. 48. rememorativa. construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. músico y loco todos tenemos un poco". . Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico.47. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. Ahora bien. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. la Filosofía de la Historia. Así. . y a las del artista literario en especial.

ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido. de la verdad o el sistema de verdades. por la naturaleza misma de las cosas. en efecto. que actualmente no se consideran ciencias. La verdad es. resumida en las notas anteriores. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. como se hace corrientemente. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. o lo que es lo mismo. Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. 56. en su sentido más propio. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. pero en todo caso igualmente. Una sola proposición. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. muy amplia. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. demostración o fundamentación. esta sala. estos muebles. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. particular o singular. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. una pluralidad de proposiciones más especiales. a nosotros mismos en parte. sino al par de la idea de la ciencia. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. en cierta forma. 88 . sólo son cognoscibles. por verdadera que fuese. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. pues. que abarcaría. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. En este sentido 55. la Alquimia. derivadas. Plantea. que fuese muy importante. siquiera en potencia. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. por todo sujeto posible. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. no sería ciencia —a menos se ocurre. 53. pues. definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. Esta verificación es la prueba. directa o indirecta. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. Es que no son verdaderos. respectivamente. Por ejemplo. En suma. 54. La percepción sensible en el primer ejemplo. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. la Magia. particulares o singulares. muy general. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas. 52. Es la noción que se expresa cuando se habla. la Cábala. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. Hay realidades que.

La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. la autobiografía y la biografía. las nociones del sistema. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. 59. o que. 61. Por consiguiente.de conciencia. El conocimiento y la verificación indirectos. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. los hechos de la experiencia mística con sus objetos. . son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. en todo caso. en absoluto. Las obras historiográficas pueden. 58. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. o no serán universalmente válidas. no universalmente válida. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. las humanas personalidades. Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. entre los cuales los más individuos son los humanos. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. por un lado. 62. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. la crítica y la interpretación. como las que son objeto de las Matemáticas. la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. La realidad es a la vez una y plural. cuando menos. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. 57. universal. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. Se integra de partes que van desde las más abstractas. por otro. de la verdad. Por la misma razón. entre ello las personalidades. Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 . Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. La validez personal. y las memorias. en general. que no universal. más que nada. de su verdad. puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. . hasta la concreción total. únicos posibles. los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. En la medida en que lo histórico es lo pasado. pues. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. 60.

al ser algo así como la Historiografía del individuo. lo histórico. en la unidad de ésta tiene un límite. Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. a su vez. puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. parte de la realidad. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. Por consiguiente. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. La concepción de la Historiografía y de su objeto. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. sino hasta los más antihistoricistas. Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. de la visión de la propia vida en este caso. pues. 65. se comportarán como dice la concepción. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. es singularmente notoria. no sólo los historiadores historicistas. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. por lo individual del objeto. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. por una parte. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad. sino historia. por otra parte. al menos en parte también. En verdad. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. con la autobiografía. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. con la Historiografía. 91 . en que la validez personal.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal. aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. 2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. cuanto una colección de trabajos subjetivos. pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. cuanto. En realidad. La biografía está en tan estrecha relación. no dejaría de participar de su unidad. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. 63. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. 64.

RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros. sino los que el historicismo describe. al señalar el tema de mis conferencias. una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. 1944. muy al contrario. 308 pp. y quizá hasta se deba. Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. Los resultados fueron y serán. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo. pp. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. como debe. Se puede. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". en todos los casos. aplicado. sino. una curiosidad viva. no vale sino parcialmente. para dirigirse a un público al que no conocen bien. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas. Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos.92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. prescribe. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. *** . 3. Yo he procurado adaptarme. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. son sumamente comprometidas. 147-130. La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. Por consiguiente. Jal. **** Universidad de Guadalajara. México.. no. mayo de 1940. El Colegio de México. Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. tal vez. a sí mismo. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero. de nuevo. que se descuelgan como caídos del cielo. lo sé. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio..

Indicaré. Quiero hablarles. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. claro está. que México estaba de enhorabuena. con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. aportar mi experiencia traída de otras tierras. pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. Esta última persona dijo al principio. esta incertidumbre. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. en una palabra. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser.opiniones. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. personales. que nada tiene que ver con las que se llaman. Naturalmente. Yo no pretendo. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. con más o menos razón. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. pues. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. ciencias exactas. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. por lo tanto. en parte. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. con exageración. que no son muchos. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. con un tipo de meditaciones que son. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. en cada caso. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. pero el sentido era el que sigue—. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . pues. Quiero. quizás excesiva. Entre estos dos polos. de lo que la historia debe ser y no es. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país. lo que en Europa se había producido en los últimos años. Esta inseguridad. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse. ajustándose a ellas. podríamos decir. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia".

y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. por consiguiente. Una misma persona. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. no ha sido superado. según veremos— y. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas.do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. en este sentido generalizador. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia". Pues bien. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. En realidad. es decir. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. se estableció una gradación en las ciencias. hubo que hacer cola. que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. que sientan bien a todas las realidades posibles. lo mensurable. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. o el relato de ese hecho. ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. país que dio las normas para esta clase de investigaciones. y siempre. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". No tengo a mano el libro de Bernheim. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. Como sabéis. que determinan de antemano. aunque con más dificultad. si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. especialmente en Alemania. el historiador alemán Bernheim. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. hacer sus medidas y sus experimentos. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. confecciona trajes hechos. el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. la ciencia. verdades universalmente válidas. da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. en conjunto. Si esto es así. lo experimentable. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. y. le dijeron muy despectivamen- . No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos. autor de un tratado de metodología histórica que. luego las biológicas. las psicológicas. por último.

y ya verás cómo yo también soy la historia. con su vejez de siglos. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. la sociología. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. la historia. . Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. el lenguaje se presta a esto. más eternas. Pero nos encontramos. con un poco de paciencia. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. que tan despiadadamente le habían rehusado. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. señor. lo mejor es que estudiemos las estadísticas. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia. si la historia trabaja tanto y tan bien. bien establecidas. E incluso le salió a la historia una hermanastra. no señor. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia. y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. y podría establecer sus leyes. Entonces. ¡A ver. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia.98 te. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. Yo soy la historia. podremos llegar. se encontró. en apariencia tan sencilla. mediante su comparación. Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. ¿ Puedes hacer experimentos? No. y apelaron a todo género de expedientes. Seguro que si reunimos datos suficientes. señor. como la Cenicienta del cuento. ¿Puedes medirlos? No. resulta complicadísimo para el pasado. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. seguía trabajando. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. La pobre historia. sobre todo. también la historia lograría el ansiado rigor. Para conocer los hechos en gran escala. aguantando las impertinencias de unas y de otras. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. más rudimentarias? Hagamos antropología. decía la economía: yo soy la historia. a ver lo que resulta. espera un poco. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. por decirlo así. no señor. Pues hagamos filología. a establecer leyes. el arte. también aquí. que pretendieron suplantarla. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. se decían unos. confusa. el lenguaje. decía la filología. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. ni experimentar. estudiemos la evolución de los idiomas. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. con sus andrajos. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no.

se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. juristas. historia. Es decir. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. todas igualmente significativas o insignificantes. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. se hallan reunidos por intereses comunes. . no sólo por los objetos que tratan. El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. en efecto. mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. Es este un libro que todo historiador debiera conocer. los fisiólogos. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu. los anatómicos. más significativos. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. sino una insensata vorágine de figuras diversas. el concepto del suceder singular. en su peculiaridad e individualidad. lo están entre sí los físicos. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural.. ''para ése no habría historia científica. aunque lo acepte teóricamente. . "es decir. Efectivamente. frente al concepto de naturaleza. en la práctica de su trabajo. Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". Esto. Es decir. historiadores. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. como algunos han postulado. jurisprudencia. pues si el historiador consiguiera. apagar su personalidad. sino constantemente individual— en su individualidad misma. Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. todas diferentes. por otra parte. término que no es fácil de definir. Son dos modos de conocer irreductibles. Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad.100 Heinrich Ricker. Memos de indicar ahora. es lo que se proponen algunos historiadores. pero sin ningún interés histórico". o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. ya caducado. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. Pero entonces. opuestos lógicamente. Así. etc. los teólogos. pero está visto que muchos no lo conocen. los químicos. se dirá. en la historia entra todo. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. limitándonos a exponer las ideas de Rickert. que él propone y con el que siempre las designa. que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. Así. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. falte un nombre común. tal como lo determinó Kant. Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. sino también por los métodos que aplican. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. diciendo que eso es . Sobre ello insistiremos más tarde. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. filólogos. como. sino también formales. se alza el concepto de historia. economía. la psicología.

en determinados valores. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. tienen una importancia especial . La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. no hace juicios de valor. Esto. de su misma época o de otras distintas. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. nótese bien. El historiador parte siempre de la creencia. cuáles son sus propios puntos de vista. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. y una especie de lamento sordo. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. y da de lado a otros. Evidentemente. primero. Se me dirá. desde un punto de vista determinado. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. si se lee el libro con mayor atención. considerándolos esenciales. la cultura. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. ocurre siempre. seguramente. pero. la ciencia. Son cosas éstas bastante complicadas. como si se tratara de especuladores abstractos. una de las más fecundas de la filosofía actual. El historiador escribe. porque de lo contrario no comprende nada. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo. no es sino el juicio previo. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. pero sí se refiere a valores. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento. el país. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. y de él nunca podremos prescindir. tal vez inconscientemente. en realidad. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. y escribe su historia en función de esta creencia. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. la justicia. sin la ayuda de la filosofía. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. el historiador tendrá que procurar descubrir. También hemos de ver que. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. consciente o no. que viven perdidos en las nubes. La historia —y esto es muy importante— no establece valores. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. Pero. plenamente falsas. diciendo que están faltos de interés.102 cosa de los filósofos. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. por ejemplo. que el autor. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. sin embargo. la nacionalidad. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. Y. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. la historia cae en los peores extravíos. por los que sienten un soberano desprecio.

Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. Según este concepto de la historia. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. los hombres. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. Pero como nosotros. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. o de la música anterior o posterior a Beethoven. sino en la manera de tratar un tema. Postan. ni descartarlos. que. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. Este trabajo es valioso y es sugestivo. por ejemplo. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. en la del arte. La historia de terminada ciudad. pues los conceptos de universal y particular son relativos.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. de vastas perspectivas. o a una distancia de miles de siglos. que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. y en determinadas ramas de la historia. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. catedrático de historia económica . Así. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. la economía y la sociología. Y todos hemos experimentado. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. y los enfocan históricamente. No se los debe mirar con sistemática prevención. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. por ejemplo. que parte de conceptos individuales. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. llena de sugerencias. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. sin duda. cabe en ella el estudio de las grandes personalidades. De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. como decía antes. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. han tenido que dar marcha atrás. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. Tal vez contemplados desde otro planeta. La historia. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos.

Hay que advertir que esta actitud. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria.106 en la Universidad de Cambridge. no sólo en México. Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. empieza por uno mismo. Esta segunda actitud no es ninguna excepción. como todo en el mundo. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. porque lo más grave es que la historia. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. esto es. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. como ocurre. y así como la primera. pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. una ciencia generalizadora. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. no está hecho. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. Pero éste será el tema siguiente. individualizador. Es la actitud. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido. somos modestos. que no puede predecir el futuro. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. Los historiadores. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. incluso en . por ejemplo. dada la limitación de la mente humana. absoluto. por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. Nuestra ciencia. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. titulado El método histórico en las ciencias sociales. que no resulta valida. es creación humana." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. claro está— y su estudio es concreto. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. en suma. tiene una justificación. ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos. sino en todas partes. del pasado. como es lógico. descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. como la caridad. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico. es elaboración. porque somos historiadores. se han dado plena cuenta de ello. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible.

sin un criterio previo de selección.108 las de calidad más excelente. sino que. cuyo hallazgo interesa. a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. por ejemplo. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. en que. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin. tanto más sólidas serian sus conclusiones. Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy. llevó a muchos historiadores a la idea. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. sino típico de toda la ciencia de nuestra época. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. de que cuanto más redujeran su campo de investigación. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. de personalismo. una y mil veces. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos. deficiencias y errores de detalle. consignando su peso. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. con un criterio que podría llamarse microscópico. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. la que aspira. etc. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. con la consiguiente estupefacción de todos. al ocuparse de un tema. justa en principio.. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. aplicando la investigación a temas muy reducidos. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad. de no meditar sobre los hechos. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. en el mejor de los casos. Todos hemos conocido. sin preocuparse de más. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. Frente a esta actitud es preciso insistir. Sólo puede pretenderse esto. como es natural. . a dejarlo totalmente agotado. color. toda hipótesis más o menos atrevida.

han reunido datos para escribir sus libros. desde que existe la historia en el mundo. no existe. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado. naturalmente. Como los hechos. Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. pero muy justo en el fondo. Cada hombre. además. El acopio de datos y su crítica no son. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. y han criticado esos datos. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. c. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. a las Cartas de Relación del conquistador. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. a partir de 1800 aproximadamente.110 El trabajo de investigación en los archivos. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. Lo que sí lo es. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. algo exagerado. pongamos por caso. decisión. Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. Como observa muy bien Ortega. ve una sola porción de la realidad. según nos dicen. todos los historiadores. al producirse. por fuerza limitados e incompletos siempre. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. a la pura y simple publicación de documentos. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. toma de partido. Así. colecciones legislativas. Ya Herodoto. no tiene más valor que el de un entrenamiento. en la mayoría de los casos. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. es querer suprimir en la historia el factor humano. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos. pues. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. tachándolos de "parciales". no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . pues. en que se ha llegado. no se registran en ningún aparato automático. evidentemente. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. Nadie puede trabajar en historia. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. que los historiadores objetivos prefieren. y muy grave. actas notariales. y que no quieren opinar sobre ellos. de documentos del pasado. que son esencialmente compromiso. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. es decir. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. ninguna novedad. etc. hechas. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. en el siglo y a. en las crónicas. en presencia de un cierto número de materiales. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. su visión es siempre parcial. Y no digamos nada de los documentos judiciales. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. por ejemplo. los comunicados militares. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. en nombre del progreso científico y del espíritu crítico.

pero con conceptos plenamente válidos para la historia. de todo hecho contemplado por la mente humana. Busca a todo trance la neutralidad. claro está. lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas. Y. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. co m o en todo. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. uno de los componentes de la realidad. las que parecían más sólidamente establecidas. Con referencia al problema de la filosofía. un paisaje. es una ilusión el p a i s a j e . cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras. o nu o Todos sabemos -nos dice. pues eso que él llama presentarnos los hechos. una fisonomía propia. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. tiene i n f i n i t a s perspectivas.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. Este último quiete hoy prescindir. Su actitud. Pero es el caso que la realidad. como un paisaje. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". en su contemplación de los hechos históricos. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. aplicada a la visión de determinado objeto. Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. No quiere situarse." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. el no comprometerse. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. Esta idea de la evolución lenta. que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. Lejos de ser su deformación es su organización. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. sino presentación de testimonios. y por tanto sería f als a. Ya vemos hoy. aunque el historiador no quiera. no es tal presentación de hechos. en su e s t u d i E l t e m a d e e s t r ti e m p o . pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. que inicialmente fu e injusta. la perspectiva de quienes los contemplaron. que llevan ya implícita. y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria. Porque la historia. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. que es estudio de la v i d a humana. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. La perspectiva es. de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . de las crisis históricas. No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores. de documentos referentes a los hechos. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. pues. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. En esto. por ejemplo. frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. Pensando así. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. puesto a describir lo que ve. naturalmente. no lo logra.lo que se entiende por perspectiva. que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. ¿Tendría sentido que uno de los observadores. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no.

pasión. Si lo consigue o n o . una simpatía al tratarlos. pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. José Luis Mora. Hubo. Hoy. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. En el terreno de la historia de las instituciones. hoy tan despreciada. con los de la historia propiamente dicha. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. no habían q u e r i d o opinar. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. Pero lo cierto es que no afronta. de contar con una serie de historiadores de primera fila.. naturalmente. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. al que debe orientar. Hay una determinada preferencia por los lemas. en esa fase precientífica de la historia. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida. la guerra las cogió por sorpresa. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. ni quiere hacerlo. las artes. inseguridad. en cambio. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. Justo Sierra. contingencia. México tiene la ventaja. De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España. se veía que son muy superiores los primeros. o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. según los científicos de hoy. pero. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. para hacerla compartir a los lectores. claro. y a es otra cos a .. y tiene que existir un calor. donde no se había publicado. y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. evidentemente. sino que hicieron historia: Lucas Alamán. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. por lo menos planteados.pueblos y culturas. Antiguamente. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. Yo no creo. la narrativa. que no sólo escribieron. Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 . hemos caído en el extremo opuesto. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas. y a que no resueltos. en cambio. sino para un público más amplio. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. las instituciones jurídicas o económicas. Así se llega. por citar sólo los más importantes. ni en de la vida de las grandes personalidades. el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva. ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas.

mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. por caso. sino que están parados. Para Trevelyan. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. como el de Rickert. pongamos. son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. . Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia. para comunicar al lector sus sentimientos. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. de lo difícil que es la labor de historiador. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. el único posible. se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. si queremos sacar a la historia de su marasmo. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español. . y sin simpatía humana la historia no puede existir. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . a Muse. Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. como el agua en los charcos. Las páginas se atiborran de notas. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra. sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos. no se mueven como corrientes. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. indigesta. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l . que es él mismo un gran escritor. No es el suyo un análisis de tipo filosófico. Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. Este es el buen camino. la obra histórica es esencialmente obra artística. má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . o en otras bibliografías. en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones. vengan o no a cuento. se convierte en arqueología. sino simple expresión de un sano sentido común. Su calidad fundamental está en el relato. yo creo que puede suscribírsela íntegramente. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos. ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan. Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. titulado Clio.vanaglorian de que su exposición sea aburrida. Trevelyan se da perfecta cuenta. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada.

y. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores. ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas.campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. nos presentan los libros de historia. no obstante. siempre se presta a nueva reflexión. pues. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. en efecto. cuando se les estudie desde el futuro. La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. Para él los grandes historiadores de la época actual. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. pero. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. 119 120 . Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. si renuncia a hacerlo. Ya pasó la época de las actividades "puras". más que un reflejo del sistema industrial. donde es un arma más al servicio de la propaganda. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. Esta es la verdad. la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya. encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas. los resultados serán fatales. y que. de publicación de documentos. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. Todo trabajo de busca de datos. afirmar. Ésta siempre puede y debe hacerse. en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores. la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos.

pp. y. ¡Pues. . a ella se lo debe. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia. ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. sobre todo. el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. Tal parece. En c i e r t o se n t i d o . que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. como meta final. México. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. en definitiva. En ese deslinde decisivo estriba. la ingente realidad a que alude esa palabra. estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales. Fondo de Cultura Económica. como no podrá menos de advertirse. Anuario de Filosofía. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. en efecto. año II. 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. como Job con el Señor. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad. a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. la ciencia historiográfica. 233-253. la solución de aquel problema tradicional con el que. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í . ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. quizá. e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. de n o ser t a n de músi c o s . han luchado tantos esforzados espíritus. sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. si en algo atina alguien. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. 1956. s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o.4. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. e idea de la historia. Impulsado por semejante motivación. quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. En todo caso.

que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista. Parecía vencida la dificultad. por otra parte. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. Pero. provocar una nueva problemática. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. de otro modo. En efecto. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia. es decir. l e y moral. pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. por otros como inalcanzable. La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad. fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. error felizmente superado por el presente en turno. es decir.). en definit i v a. meta final postulada por algunos como asequible. naturalistas. se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva. Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. 2. por una parte. puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l . se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. voluntad divina. entonces. las cuales. garantizar el punto de partida y. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto. sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. etc. hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto. Por lo co n t r a r i o .En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia. generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. sean los de tipo evolucionista. a decir verdad. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. es porque. Semejante modo de concebir el discurso histórico. permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada.

debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. lo que. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. que la meta es prácticamente inalcanzable. desde el punto de vista que aquí interesa. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. como afirmó el positivismo. de todo conocimiento. pues. pues. o dicho de otro modo. ella también un producto histórico. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. sin embargo. El relativismo histórico contemporáneo aparece. ¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio.de la realidad. sin duda. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. con lo que. Quizá. postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. Aceptémosla como se nos da. 3. no le quita que también sea un idealismo doctrinal. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. pondría término al proceso. la proclamación del relativismo de toda verdad. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. La experiencia parece. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. no era acaso. Vemos. 124 125 . en beneficio de una meta que. Frente al idealismo desaforado el positivismo es. pues. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. de variaciones que en realidad no lo son. y su consecuencia. Porque. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. efectivamente. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. en que se partiera de un a priori. porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. pues. se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. paralizaría para siempre la historia. un llamado a la cordura. por tenue que sea. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". Vemos. por definición. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. obviamente. como un positivismo purgado del elemento idealista. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. Y en nada aprovechó afirmar. la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. en torno al problema que la ha suscitado. ya que. ¿ Esa verdad absoluta. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. sin embargo. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. o se afirma ésta a costa de aquélla. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. El problema no se soluciona. se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales. es decir. o si se prefiere. meramente se soslaya. tan trabajosamente afirmada por la tradición. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta.

puesto que impidió o favoreció la victoria. algo que acontece. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. en cuanto tal tormenta. es un acontecimiento que. ¿en qué tarea descansa. 5. pongamos por caso. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. el asesinato de César. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. por lo contrario. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. Y se podrá añadir que. pensamos que esa misma tormenta impide o. cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos.II. es cierto que la tormenta. Si. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. por ejemplo. será muy difícil pasar adelante. Pues bien. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. primariamente. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. en definitiva. Ahora bien. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. imprimiéndole una dirección especial. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. que pasa. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. . Encaminemos la meditación por este rumbo. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. En suma. todo filosofar de la historia. con lo que no hemos avanzado mucho. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. En efecto. Ahora bien. y es. esa circunstancia no altera el principio. Porque ¿qué. a partir de ese momento se transfigura. por otra parte. el ejemplo aducido todavía puede servirnos. debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. se nos ofrece como un hecho físico. Sin embargo. precisamente. en efecto. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. por ejemplo. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña.

Mas si esto es así. . la creación del mundo. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. sino anterior al hombre.De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. y por eso. con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. resultará un hecho histórico propiamente dicho. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. De parecida manera. por ejemplo. para quien el destino del hombre no es indiferente. en efecto. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. so pena de no poder siquiera concebirlo. pues. determinar esa necesidad. pues. Hace falta. en definitiva. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. constituye el cimiento de la visión del mundo. Es. pues. hablamos en sentido metafórico. por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos. pues que. dada esa premisa. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. Segundo. Por lo contrario. La formulación es. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. Dadas ciertas circunstancias. independientemente de sus consecuencias. Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue". si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. porque ¿no acaso. En suma. por lo tanto. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria. En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. acontecimiento no tan sólo no humano. 6. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. la Naturaleza. según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. o dicho de otro modo. la atribución de intencionalidad es necesaria. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. Vemos. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. por implicación absolutamente necesaria. advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. equívoca. Entitativamente. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. vemos que semejante atribución es gratuita y que.

un animal. pues. sino exclusivamente en el hombre. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. por lo tanto. En este otro sentido. como hemos visto. porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. y esto sí es algo exclusivamente humano. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. a su sentido y a sus límites. en definitiva. la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. 8. ese afán dirige la atribución de intencionalidad. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. no es sino la manera en que el hombre. En efecto. por lo tanto. puesto que la atribución de intencionalidad. 7. bien vista. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. La coincidencia entre la intención fáctica. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. siempre que así lo pida la necesidad de su vida. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. En efecto. el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. Y si admitimos que Dios. es decir. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera". conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. la cual. solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. por motivos que veremos.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. Si. una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles. el conocimiento de esa atribución. ¿Cuál. también lo es que no coincidan. como podría 130 y suele pensarse. entonces. y por otra parte. un astro son capaces de hechos históricos. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad.Ahora bien. llamémosla así. De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. pues. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. No es posible negar. quizá. Conocer un hecho histórico es. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. la Naturaleza. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. cuando así lo exija aquella necesidad. que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. y la intención atribuida es meramente eso. no es. con lo que la exigencia de verdad queda . Se trata. no es la intención. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. dicho de otro modo. es cierto. puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado. Lo decisivo. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. en tal caso. es lo que genera o constituye al hecho histórico. la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. En este sentido. El distingo es esencial. la Naturaleza. no la intencionalidad misma. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho.

Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. una supuesta objetividad científica. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador. en fin. Pero si esto fuera todo. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. como lo sabe el más mínimo de los juristas. por medio de una operación hermenéutica. Conocer un hecho histórico. y justamente. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. digo. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. dijimos. el camino de la interpretación queda franco. es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. por paradójico que parezca. La necesidad de verdad se satisface. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. pese a tanto empeño. lo que dista mucho de ser la misma cosa. Es entonces. es dable afirmar que. Vamos viendo. de suerte que. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. Efectivamente. pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. precisamente. no hay pruebas estrictamente hablando. en cuanto un acontecimiento es histórico. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. salvo cuando en nombre de. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. y conviene insistir sobre el particular.131 satisfecha. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. de modo que. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. aun en el caso óptimo. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. pues. por consiguiente. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. elude todo empeño probatorio. que. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. cuando el conocimiento histórico. el saber historiográfico es plenamente objetivo. Este reparo . es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. Pero en historia. ¡ Por algo será que. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. La afirmación expresa y contundente.

a lo que llamamos la vida consciente. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. por el contrario. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. de ese saberse vida que. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. sin que pueda decirse. pues. el curso de los astros. que no puede aún resolverse. al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. entonces. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. de verdad. sin metáfora ni hipérbole. el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. III. quizá. constituyéndolos así en hechos históricos. de manera que. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. es decir. Y en efecto. el fluir de los ríos. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales. menos necesaria. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. es decir. que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota. sin embargo. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. En un principio era la historia. la de explicar el mundo. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. cuestión. Si existe el dios de la lluv ia. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. por consiguiente. el fenómeno de la generación. sino que. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. es saber lo que es la vida. ¿cuál. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma. Tal es. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio. porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. el problema fundamental de la historiografía. no por eso. de buenas a primeras. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L H TR CM V A A IS O IA O O ID V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

sin duda. Así decimos. pues. el asesinato de César y la historia entera no se . Sin embargo. pero que. del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. pero que. que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él. a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. ella. como un hecho histórico más. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. ni histórico ni de ninguna clase. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad. Es. Se pensará que hemos extremado el caso. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. Si se substituye esa concepción por otra. la sucesión subsiste. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. por ejemplo. ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria. ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. Pero esa manera ¿es. pero es impropio. Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico. propiamente un hecho histórico. en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. Cuando decimos: "el asesinato de César'". es decir. es. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. decimos que la historia es un hecho histórico. es decir. por la índole de éstos. que la equiparación entre la tormenta. es un a exigencia pragmática y poderosa.Ahora bien. La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. ¿Qué hay. en el sentido de la sucesión total. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. por lo pronto. es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. En efecto. etcétera. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. Se trata. Ahora bien. atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. sin embargo. sin embargo. implicando un agente detrás de la historia. Cuando. ella. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico. para decirlo de una vez. por ejemplo. 13. son en hechos históricos propiamente tales. bien. pero con otro signo. pese a apariencias contrarias. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. la concepción: "el asesinato de César". es estrictamente hablando. se advierte. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. puesto que. ''la historia juzgará sus actos".

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

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14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

por qué no observar curiosamente su modus operandi. Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso. sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. en un fondo común. si se me permite la expresión. como vimos. esos dos órdenes. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. como hemos tratado de ver. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. acaba ahogándose. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. aparecen constituidos en el ser de esos . al menos. quizá nos muestre que esas estructuras. Lo histórico. Si. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. esa "nuestra realidad radical". merecería la pena observar esa operación tan singular. quizá. el contexto. en última instancia. como vida que es. entonces. acaso. La historia no es. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental.que es el ser. un proceso de autocatarsis que quizá revele. sin embargo. simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. claro está. La historiografía. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. como. un hecho histórico. ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. ni la suma. la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. s i t i o que vaya más a l l á . a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. interrogarla en demanda 149 VIII. precisamente. como espejos ontológicos. por eso. van pareciendo día a día irrealizables. y haciendo de ella objeto de estudio. que cale hasta sus supuestos. pues. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad. vincular así. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar. vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. lo que tiene de vida). en plan historiográfico. Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. ni la sucesión de esos hechos. que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. es un velo que nos esconde la ingente. y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. misteriosa realidad cósmica que somos. en una contradicción irreductible. CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. sin que nada. en la invenci ó n d e formas y entes peculiares. ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad.

a ese talante de crisis que es. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. una ya-no-vida plenaria. En épocas como la nuestra. por ejemplo. típicas. 77-93. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. vol. por eso. induce a la confusión y al desconcierto. cuando la realidad asusta. a la luz de un aspecto concreto. entiendo que certeramente. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. en estos periodos. para empezar. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. la historia ya hecha. con ademán ejecutivo. Partiendo. en instrumento apologético. propias y peculiares de los tiempos modernos. de grandes y decisivas transformaciones sociales. como un vicio de la historiografía. Y es que. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos. segunda serie. se ahonda y se pone como en carne viva. Pues es bien sabido que. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. en muchos. ciertas mentes. . Universidad Nacional Autónoma de México. o si. pp. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. en el campo de la historia antigua. Y. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. hoy. en que las fuerzas determinantes. sobre un armazón científico. como si 151 5. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir. con gesto suicida. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. por el camino que aquí se insinúa. se refugian en el azar y en el mito. ya desde ahora. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. en lo fortuito y en lo caótico. México. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. por el contrario. sustancialmente distintas. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica. la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. es decir. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. coherente y sistemático de la historia. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. objetiva. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. como niños medrosos. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. por ministerio de muchos de sus representantes. hasta el mismo carácter científico. 7* 152 el historiador.hechos históricos impropios que. I.

De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente. de la angustia. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia." La concepción materialista y dialéctica de la historia. las condiciones económicas y las ideas. En la Ideología alemana. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica.Es. incluyendo la de Hegel. De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. que no mana precisamente de la pluma del historiador. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. Y si la marcha de la historia. se rebelan contra sus mismos penates. empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos. el d e las contradicciones internas y su exponente. de 1844. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico. en el fondo. y tantos más. De ahí. La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. Así. científico de la historicidad. como fuerzas proscritas. naturalmente. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. la de la historia. tan cargadas de sentido. las luchas de clases como el autor de la historia. antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". son las palabras. en la que la historicidad. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. y no digamos del criterio del progreso en la historia. subjetivo y caprichoso. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. Oswald Spengler. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. en épocas c o m o la nuestra. Y. en la zona de la sombra. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo. revolucionaria de toda la ciencia social. entonces. se hunde de nuevo la historiografía. resulta fácil. para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. el impacto negativo del temor. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus". bajo condiciones distintas. por lo menos." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. sino que fluye de los hechos mismos. en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. informe y presida el proceso del desarrollo histórico. como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar. Pero se aquilata y acrecienta. la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. considerada como unidad coherente. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. los que se asustan de lo nuevo y se refugian. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . disperso y fortuito. para nosotros. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. a la manera como la veía y la describía Goethe. como factor que. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que." Y del mi s m o periodo juvenil. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. de Engels: "La historia lo es todo. sobre todo. antes de ellos y como maestros suyos. decía Marx. riguroso. a quien. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o .

La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. la tecnología. y que seguramente habrá de ser muy útil.) .sociedad. Una disciplina de conocimiento acotada. a su vez. dentro de la importante tarea que se ha trazado. señor Brom. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es. ha salido de las prensas. Cada una de estas dos obras nos ofrece. fundada por el eminente historiador René Grousset. como concepción y como realización. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto. social: la economía. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca. cuando aparezca. maestro en Historia. la lingüística. en el que. es decir. la estética. es decir. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. dentro de lo posible. un volumen titulado La Ciencia de la Historia. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. Y.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. la sociología. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. los conceptos. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional. del E. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material. evidente y explicablemente. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. brota del estudio de la propia evolución humana. de Moscú. de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio. no hace mucho. Yo creo que. de la cátedra y de la investigación. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. la significación y la metodología de la historia. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. del estudio de la historia misma. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. autónomo. etcétera. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio.

por la de México. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez.historiografía. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. y me permito expresarlo. epigrafista e historiador August Bock había dado. pero harto revelador. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. y concretamente en una de sus etapas fundamentales. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. en particular. Aunque a regañadientes y a la defensiva. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo. no los veían con buenos ojos. nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. a través de ella. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. Por razones de espacio. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. supuesto que éste sea cierto. a veces muy ilustres. Había que contar con ellos. Y. en un campo muy delimitado. dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. que." En la década del noventa. no sé si con fundamento. revolucionario y revolucionador de la historicidad. cubiertos por el polvo de los siglos. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. 157 alcanza cómo la historia mexicana. profesor . amenazan con empujar la historia. después de estas consideraciones generales. pero también por limitaciones de conocimiento. En los años finales del siglo pasado. Karl Bücher. a este propósito. de que. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. a mi modo de ver. Ahí quede la sugestión. Pero. El gran helenista. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. de un modo especial. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. Ya he dicho que lo que. en el momento actual. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. Y quienes. como los historiadores idealistas. en buena parte. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. dentro de nuestra Universidad. deba buscarse en otra parte. "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y. o por lo menos preferentemente. da un interés especial a este tema es que a través de él. Aunque no por la puerta grande. ya en 1817. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. Tengo para mí. ciñéndome ya. Pero no se me con bastante claridad. Y. en rigor. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. a lo relacionado con la Historia antigua. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica.

en su concepción. el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. asalariados. numérica y funcionalmente. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. en el título mismo. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional. comienzan. en resumen. como la base de sustentación de la economía griega. de 1912 a 1927. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. Por donde. Llevado de este prejuicio modernizado. aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. Eduard Meyer. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. el "pedion" y la "diakria" (la "costa". de la economía antigua. La Historia de Grecia de Beloch. Según él. refundida en cuatro tomos. además. en la que los objetos de consumo se destinaban. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. bajo el título El historiador y la historia antigua. A través de ellos. las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres. sobre los artículos de lujo. autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad. y de que la sociedad y la economía capitalistas. no esencial. así. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. Desgraciadamente. La "paralia". muy ilustres y representativos y claros exponentes. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. traducidos por Carlos Silva. de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". en su sección de Obras de Historia. principalmente los de carácter demográfico. en la industria y en la agricultura. al margen de los de primera necesidad. en la antigüedad). la economía antigua. De Eduard Meyer. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. a la de la sociedad feudal. en lo fundamental. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. los tres. cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. Beloch exagera. por desgracia incompleta. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. muerto el autor. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. virtualmente. esencialmente. además. a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal.de Economía en Leipzig. publicada bastantes años después. tiene. entre otros muchos. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. su carácter de economía doméstica. a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. en el estudio de su rica documentación. en masa. cerrada ( l a economía del "oikos"). en la gran mayoría de los casos. y Robert Pohlmann. la "llanura" y la "montaña'"). tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. aunque obscuramente entremezclada todavía. . Beloch es. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. que versaba. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. historiador alemán muerto en 1930. en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos.

son característicos Sus estudios. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. en los siglos V y IV para abrir paso después. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. pero no. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. En los dos primeros trabajos. Así se escribe la historia. Como dice el cantar: "Pecar. Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". sobre menospreciar. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. Según esta versión historiográfica. aquel 162 ruina del mundo clásico. en el campo del trabajo. hacer penitencia. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. por principio." Para Robert Pohlmann. según Eduard Meyer. Eduard Meyer. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante. En este aspecto. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. En su Historia de la antigüedad. asocial. en cuanto al régimen social. que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. para infundirle un sentido social o. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. en lucha contra él. recogidos en la obra que citábamos. causantes. por su número y su función. el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. Este historiador llega. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. por el camino de esta interpretación. esta importante figura de historiador. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. en esencia. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. pues todo es. de la decadencia y la 161 modernizadora. y no simplemente su antepasado o antecesor. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. salvadas las grandes distancias. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . dando un paso más. los movimientos sociales de la antigüedad. al final del cual alboreará en inevitable retorno. siguiendo las huellas de Beloch.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. colocada al parecer por encima de las clases. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas. uno y lo mismo. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado. que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. Y. según este historiador. y luego. el proletario moderno. por tanto. También él. viene. el florecimiento del capitalismo. todavía más allá que Beloch. vuelta a empezar. El esclavo antiguo era ya. a un nuevo periodo medieval. tan cargado de sabiduría. por mejor decir. Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. en lo substancial. bien ostensible. el nuevo capitalismo. suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". cuando. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. el "capitalismo" antiguo hace brotar. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. en la interpretación de la historia antigua. pues. en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. tan genial como Mommsen. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno".

la segunda ha sido traducida al español. señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche. del "underworld". a las clases altas provinciales.salvar a César del cesarismo. En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua. portadores y depositarios de la alta cultura. Es sensible que. Pero. las razas y las clases señoriales. el de Toynbee. Y. hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. se llama críticamente la atención. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo. de modo muy certero. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. un patrimonio exclusivamente aristocrático. según el esquema toynbeeniano. como régimen social específico. que más tarde habrán de entronizar. como una vieja tradición de tiempos pasados. se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. es decir. en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical." campesina". la derrotó. Y. El llamado "proletariado externo" lo formaban. publicadas en inglés. 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. no en Inglaterra o en América. No estamos ya muy lejos. momentáneamente. de la concepción de los pueblos. con acento racial clásico. como se ve. levantándose contra la "burguesía de las ciudades". en el efímero. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". pero sí en el continente. para gobernar. como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. las poblaciones que. en lo que a este gran historiador se refiere. Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". Por lo demás. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". los emperadores italianos comenzaron apoyándose. De sus obras. Según Rostovtzev. como la impronta . se envileció. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". los historiadores fascistas. que. el propio Mommsen . En esta obra. hasta hoy. al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. que yo sepa. para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire.

como tal. En uno y ot r o caso. Y en rigor. al enfocar los hechos del pasado. Pero lo que me interesa señalar aquí. Con arreglo a estas concepciones. en relación con la materia tratada. o puede administrar el . de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento. publicada en 1929.se c o ns i d e r a como una economía capitalista. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse. que llevaba. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía. compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea. yo creo que bien representativos. ya menos generosas. se mata la verdadera esencia de la historia. sin embargo. por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. en la que domina un perenne feudalis mo. colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio. los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. Hay que decir. es si el historiador. a que me he referido. al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad. Ya antes Maquiavelo. sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. feudalismo a toda dispersión estatal. para verlos a través del prisma de las ideas. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. figura este párrafo. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. 165 de su contenido económico. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a . en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . saltan a la v i s t a . los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico.sustancial de una formación económico-social nueva. el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. y así sucesivamente. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. por ejemplo. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. regresivo. que me permito transcribir aquí. 'feudalismo' y otros. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. por ejemplo. El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas. Llaman.

Y cuando. al mismo tiempo. en su empeño por reducir las ciencias históricas. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. si en la historia se busca la vida en movimiento. como el poeta. al mismo tiempo. al caracterizarla históricamente. cuando decimos que la sociedad antigua es. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. poniendo a las cosas. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. dialécticamente. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes. como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey.len-guaje. Y. de un "capitalismo" en la antigüedad y. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. como ya se ha dicho. Y. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. a la orden del día entre ciertos historiadores. Así. en su concepción de la historicidad. tan empeñosamente debatido. del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. o sigue siendo. certeramente concebida. un apéndice de la gramática y la retórica. profundamente revolucionario. objetivamente. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos. que es. por tanto. sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. sociales. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. se deslizan en ella. Ya Windelband y Riekert. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. El intuicionismo en la historia está hoy. la terminología y los conceptos a su libre albedrío. burguesía. Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. a la abstracción de "ciencias del espíritu". en historia. cambio y transformación. en la concepción. al formular su concepción de la historia. que yo profeso. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. que despiertan en nosotros". centrado sobre el factor intuición. como el término que lo complementa. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. los nombres o los motes que se le antoje. caprichosamente. sostiene. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. con inspiración autárquica. ciertamente. ¿Puede hablarse. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. la concepción histórica de la materia social. llamando a las cosas por su nombre. en su desarrollo y en sus desplazamientos. . más o menos brillantemente. tendían en realidad a convertir la historia en un arte. junto a él. toda la supraestruetura de una sociedad. sociales. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. formulable en normas y principios. desde que existe la concepción materialista de la historia. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. el determinante. de un "proletariado". sin tener que dar cuentas a nadie. Problema que entraña. de si la historia es realmente una ciencia y. feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . sí me permitiré decir que. ya que la historia. humano. las realidades sociales. es por esencia movimiento. la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia. de una clase obrera asalariada. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. es decir. por esencia. una sociedad esclavista. Pero. conceptos como los de capitalismo.

la realidad social del mundo antiguo. aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. a símbolos engañosos. sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. queden reducidos a "signos vacuos". Yo creo que no es cierto.. es d e c i r . como razona el propio Rosental. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. "fascismo". entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica. reduciéndolos a una lógica y muchas veces. etc. confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo. superar las más profundas contradicciones entre las clases. los tengan ya debidamente acuñados. Con lo que. sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales. "esclavitud". "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. . A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse. era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas (partis secanto!). sugeridos por la endeblez del lenguaje". "proletariado". es posible cambiar el orden social. "libertad". cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres. pero no existía ni podía existir el capitalismo. En historia. "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser. por fuerza. fundamentales de una formación histórica dada. que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. Y. deslizado en los intersticios de la trama básica. por muy desagradable que pueda resultarle. de un modo radica l . en su mayor parte. Pero esos antecesores hay que buscarlos. mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal. combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra.. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad". quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. "burguesía". del régimen de la esclavitud. o la filosofía. Pero. Lo que equivale. su vocabulario de la materia misma de su estudio. etc. "la expresión más alta y la más consecuente. en su total irracionalización del idealismo subjetivo". a una ilógica del lenguaje.. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. consecuentemente. Y cuando otras ciencias. en cuanto régimen social." Ya lo decía el clásico español. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". cambiando las palabras. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. o la tecnología. para ser más justos. "ambiguo". Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". respetarlos con la mayor escrupulosidad. como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia. el capital usurario.. etc. Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. ahistóricamente. en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico. escrito contra la fealdad que. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad". se desdibuja y se falsea. Categorías del materialismo dialéctico. en aquel verso tan certeramente realista. Había capitales usurarios. que ésta reciba. buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . como en filosofía --o digamos. Es ésta. o la estética. sea arriba "a la peregrina idea de que. a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. por ejemplo la economía. en la institución de la esclavitud.proletariado. antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. que es de origen muy posterior en la terminología económica. como afirma Bloch en su Introducción a la Historia.

etc. 4. p. por lo Windelband y Rickert. en la historiografía actual. el subjetivismo. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar.. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil. el semanticismo y por ahí adelante. podría exagerarse. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. creo yo. 8 de agosto de 1968. si acaso. En cambio. su ausencia en este Cuerpo. aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio. Aminoro.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. las históricas y las actuales. tiene que ser el espejo de la vida misma. 171 y el historiador. Academia Mexicana de la Historia. como el Moisés del Sinaí proletario. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras. Suplo. encierra un peligro que difícilmente. y no en pequeña medida. el gran trastocador de los valores históricos. el pintar a Marx según lo hace Toynbee. pasando por Spengler y Croce. hasta remontarse a Nietzsche. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee. etc. como quería el retórico romano. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. por ejemplo. 7 de agosto de 1968. Pues si la historia no es. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. Jaspers y otros. a 8* 9* Texto tomado de El Día. que no sustituyo. . para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. México.semánticamente. Heidegger. como el novelista. ¿Tiene algo qué ver con la historia." Las realidades sociales mismas. a don Ángel María Garibay. el intuicionismo. de la realidad humana en constante desarrollo. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también. la maestra de la vida. para el historiador. Pero. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual. que el espejo no hay por qué. el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva. sobre el hombre de ciencia. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda.

brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. Porque estuvo al día.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. En la factible es la mano la que priva. arribe a la historia. los datos y análisis de la sociología. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. Pero si lo que queda son las letras. la teoría y la práctica. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. más que ardua tarea. en un perpetuo remontarse o aventurarse. y con mucho. Dialogando con nuestro pretérito. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. El período. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. atosiga. Es con la precisión del derecho. revelándonos en ella "virtudes muy hondas. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. comprendió el pasado. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. estilo. Las relaciones de los que actuaron. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. certeros comentarios que inducían a leer. la sociología. en los ajados amplio sentido. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. o que. sino mala. a su cabal enunciación. el arte. al mismo tiempo que marcan la distinción. clarividencia. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán. una vez iniciado su estudio. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. Por vocación o equivocación. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. la literatura. camino distinto seguí. Interrogó el pasado. pues la historia pertenece al conocer. tuvo otro singular atractivo. En el viejo castellano encontramos palabras que. sin aspirar. encubiertas por símbolos". la ciencia. la economía. la teología. invitaban a prescindir de alguna lectura. precisan la relación entre el conocer y el hacer. buscando explicaciones al mundo en que vivía. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. con el símbolo del arte. impide profundidad para conocer el pasado. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. comprobando la unicidad de la historia. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. en las ruinas. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles. todo lo que tortura. no obstante la innata unidad de su autor. con el rigor de la ciencia. innecesaria. intuición. lo vio en los códices. al conectarlas. de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. como el hombre escribe historia. con una aproximación de la política. Estuvo sumergido en el presente. la milicia. vivifica y alienta. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista.

más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. de principios. La razón de estado. racional. y éstas. un mano inmoral. 49 y ss. Idea de un príncipe político cristiano. al surgir su contrarrazón. edición. Aguijar. habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. pp. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. infinidad de textos perdidos. 20 y ss. consejo para los gobernantes. con estudio preliminar por Antonio Tovar. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. se resume en la decisión. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. Madrid. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. 1946. partiendo de la realidad. La constitución de Atenas. Madrid. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—. pp. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. y 71 y ss. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. Se da una amplia gama de consignas. sabe y hacer. a una intensa y extensa literatura. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. práctica? ¿Y no derivó. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. De esta directriz emana una serie de máximas. Obras completas. ¿No Aristóteles. con la obvia interpenetración de los opuestos. Maquiavelo. 192. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. Junto a un Saavedra Fajardo. para usar el término de nuestros días. en esencia. se convierte 175 en razones. 1946. el esquema Seguimos. forma de actividad que. Instituto de estudios políticos. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. por su participación directa o indirecta en la política. p. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. Instituto de Estudios Políticos. dentro de lo operable. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana. la entendió con una orientación concreta. al presentar la primera teoría del Estado. Ciencia y experiencia. praxis. pp. Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. Pocas obras se salvan y permanecen. La prudencia política. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. de consejos. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. prólogos y notas de Ángel González Palencia. Saavedra Fajardo y la política del barroco. mal comprendida. de la práctica de los gobernantes." 28 Con ello. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. da lugar con su obra. acaso. recopilación. 28 . a lo agible lo dota de valor intrínseco. 29 Aristóteles. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. hay. traducción y notas. si bien no encierra o comprende toda la acción. 62 y ss. Instituto de Estudios Políticos. Cartas latina: Empresa V. a través de las complicaciones de su suegro Hermias. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. Si en algún terreno esta vinculación se da. M. 1948. Madrid. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. un Gracián o un Quevedo que perduran. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. Planteada la relación. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. sino de la especulación y de la experiencia. desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido. por sus intrínsecos méritos literarios.y conduce a la acción o que procede de ella27. Aristóteles. estudio preliminar. 1962. Madrid. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. La política. pero bien aprovechada. y cuando. es en el de la teoría política.

además. Provistos de la mayor serenidad. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y. Popper. y. The Political System. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora. La miseria del historicismo. así aúnen cualidades universales. Lord Acton. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. en el sentido originario. cae en una especie de historicismo. este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. lo que. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. Editorial Paidós. Fondo de Cultura Económica. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". 1959. John Emerich Edward Dalberg Acton. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. aun cuando aquéllas formen parte de ésta. 1967. 40 y 73. Escribir historia impone formar parte del presente. nunca se repiten. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad. 48. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. p. admitiendo para éste que. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que. Empleamos el término historicismo en su sentido originario. 12. Nueva York. El retorno a la razón. 1961. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. pp. en libros.de las historias. Seix Barral. México. En nuestros días. por negar verdades universales. encaminados al logro de la mayor objetividad. puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. El historicismo. (Capítulo x ) . de realizarse el milagro. Ensayos sobre la libertad y el poder. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. Madrid. según Karl R. sea cual fuere su orientación primordial. 1964. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. 12. de que quien busca material total. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. 23. Taurus. tratando hechos que pertenecen al pasado. p. por consiguiente. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". Madrid. reduce u obscurece el material histórico. por último. Alfred Knopf. salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. 31 Por mi parte. irrebatible." "Pero por otra parte. "Por historicismo se entiende. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. de creer a Toynbee. explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre. Buenos Aires. ni siquiera de causalidad. Lo curioso es cómo Popper. De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. O. Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. Ahora bien. no hay que confundir las historias con la historia. de grado o por fuerza. En crónicas. Instituto de Estudios Políticos. 1943. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. 31 . sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos."32 [178] Friedrich Meinecke. 1959. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. que niega la posición historicista. en general. la no existencia de leyes del desarrollo histórico. se está en un mirador que elimina. ¿Qué es la historia? Barcelona. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. David Easton. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa." Guido de Ruggiero. p. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". tiene que partir de las tendencias. en memorias. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible. El historicismo y su génesis. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. en artículos. de que. p. 30 Un erudito que. Los hechos individuales. para Easton.

Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo. el suceder al suceder. que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia. por tener en qué 179 vista histórico. p. disolución de los valores. . en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. si la Inquisición o sus adversarios. reduce el acontecer al puro acontecer. De Ruggiero puede. es decir. no por su historicismo. conformismo. 51-52.34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que.. Desde el punto de historicismo y su actuación.El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. sin temeridad alguna. pero no el sentimental y vernáculo. 1945. para Croce carecía de sentido. 34 Guido de Ruggiero. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir. admitiendo por congruencia. Fondo de Cultura Económica. 31. 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. cit. una razón de la propia existencia. la ineludible liga de lo relativo. fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". En resumen. la pregunta de quién tuvo razón. sino a pesar de él. sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista". en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". Historia de Europa en el siglo xix. De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. su Benedetto Croce. Entronca con el romanticismo. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal. Buenos Aires. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. santificar el pasado. 1950. a más de colocar la historia como cúspide del conocer. en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". entre sus múltiples implicaciones. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera. no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace". Op. pp. México. Ediciones Imán. Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo.33 El historicismo.

París. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. Op. 23-58. no debe ser historiador". Jesús Reyes Heroles. se dieron los que. sino que debe ser historiador. 44-46. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior.crear. La razón. sobretiro de Cuadernos Americanos. En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. en cambio. de que: "El revolucionario no puede. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . p. Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. 1962. El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. estar al tanto de la historia. 181 DE Ruggiero. está dispuesta a interpretarlos. había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica. 1948. Editorial Claridad. hacer necrología. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que. para el revolucionar. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963). Da Vico a Kant (1964). Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo.36 Al igual que esta conclusión. Ediciones Laterza) . En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. los ingenios y los inventos influyen en su continente. como una incitación a explorar un sendero. a la vez. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . México. o al menos. Buenos Aires. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica. numerosos pensadores. los hechos. por tanto. había que prescindir del pasado. rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico. otras. Para ser revolucionario. Buenos Aires. catastrófico y jubiloso desenlace. 29. 38 el revolucionario no sólo puede. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. 1955. prescindiendo del desenvolvimiento histórico.. y bajo ningún concepto como una defi. se traduce en acción. sabiendo que su ámbito es la historia y que. 38 . Montesquieu: la politique et l'histoire. que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes. 37 Louis Althusser. para modificar el mundo en que se actúa. Pero dejando a un lado estos excesos inevitables.. la transformación. con singular acierto. éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. Ediciones Populares Argentinas. Rousseau y el liberalismo mexicano. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. pp. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro. incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico. Presses Universitaires de France.. en los movimientos ideológicos revolucionarios. pp. En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual. Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. 1959. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar. asimilarlos y aprovecharlos. se basaban en un retorno a la naturaleza humana.. afirmando el pasado. y su. cit. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico.nición.

Lautaro. sin embargo. La primera. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. bajo la influencia del subjetivismo. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. Buenos Aires. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. según su dosis. al mismo tiempo que reducen su universalidad. la fundamentan. continuidad por supuesto que no se da en línea recta. Torino. no es lo contrario de la acción. 1964. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal. 67. sino de una manera 'viviente'.) 39 ". conocerlos no en forma 'libresca'. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. 1954. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. historia en acto. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. 67. que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci. Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos. o mejor. cioe. la historia para revolucionar. p. determinado este último por las peculiaridades de espacio. Giulio Einaudi. storia in atto. la diferencia en los actos respectivos. debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. lo que ha ocurrido. son la misma cosa."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. apoya la pretensión a buscar razones universales. 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro. 161. Antonio Grams-ci. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. 1962. determinar que la contra-acción también es acción. cit. entre ellas la historia. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). Passato e presente. Atendiendo a esta última advertencia.. senza ambizione" ("¿Puede existir política. . que. que. Op. En otros términos. p. En la historia. dos salvedades sobre este actuar de la historia. 40 . tiempo y sociedad. . Torino. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. sin ambición?"). lo particular. es decir. El problema es delicado. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. Giulio Einaudi Editare. La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. entendida ésta en el sentido antes expresado. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. hay pueblos abrumados por la historia. se debe recoger lo individual. p. convirtiéndola en una esencia de contenido variable. la afirmación y la contradicción. conforma o deforma al historiador. la quietud o inmovilidad.182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. Note sul Machiavelli. comparado y con las debidas sedimentaciones. resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso. empero. que no simplifica e incurre en armonías forzadas. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. "Puo es-sistere política. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica. pretendiendo ser absolutas e intemporales. sobre la política y sobre el Estado moderno. para el mismo actuar de la historia.40 Hagamos. aun cuando frecuentemente tenues. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. sulla política e sullo Stato moderno. como 'erudición'. sufren tales adaptaciones particulares que.

Unos por tener una historia grandiosa. sin poseer siquiera avidez histórica. pero coincidentes. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. en la amnesia. a la servidumbre. Unos están afectados de consunción. que padecen amnesia histórica. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. Consideraciones intempestivas. Como nada se hizo ayer. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. careciendo de móviles para luchar. 1949. o mejor dicho. se convierte en impulso creador. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. lejos de ser lastre. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares.184 fardo del ayer.. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. Frente a los problemas. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. que. con palabras de Nietzsche. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. una historia que. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. 160. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. 1873-1875. Su capacidad creadora se reduce. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. M. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. Por razón inversa. una historia que. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. replegándose en su ignorancia o desdén. 41 42 Op. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos. p. Pueblos abrumados. son graves. Aguilar Editor. porque tienen una historia corta o pequeña y. se da un sentido optimista de la historia. pero remota. tienen que llenar. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". sujetos a glorias que ya no existen. MadridBuenos Aires-México. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. no les importa vivir de su legado. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. que es una enfermedad incurable. otros de inhibición para nuevas empresas. junto al vivir del pasado. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. por exceso de un pasado que no deja de serlo. encorvados por la carga de la historia. que proviene de vertientes distintas. en que la sima no se puede vencer. de glorias que no pueden emular. un aprovechar el ayer para construir el mañana. como a tales. en este caso. p. la desdeñan y caen. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta. asimismo. dt. Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. encorvados por la historia. Pero si los males de los pueblos agobiados. repelen su pasado.41 En estas sociedades. se exponen al exceso histórico. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. . Frente a esta evaluación pesimista de la historia. 104. no halla en el ayer impulso para el porvenir. todo queda para hacerse mañana. Otros. se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. se dan también quienes hastiados de él. hay otros que ven el porvenir como una expectativa. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición.

dejar pasar. pues. No debernos. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. negándolos. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo. Por la historia. sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse. que pronto será pasado. Concierne a la historia. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. apartándose de la aberración del dejar hacer. Hemos. La historia de México es impulso para el actuar. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso. e incrementar su dominio de la sociedad del presente". inclusive en su intrínseca naturaleza. una razón de nuestra Revolución. desentrañar el pasado y el presente. trasplante. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. por tanto. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. p. No hubo. La continuidad. sino injerto. a la par. . corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. cit. anulando su genealogía. prescindiendo de los dogmas económicos. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. Op. ni le aqueja la amnesia por desuso. el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. Aquellos hombres. pero. sin embargo. recibieron influencias y se salvaron do imitar. un liberalismo social que. en medida análoga. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. sin aislarse del mundo y sus vientos. en su sentido nato de la historia. con las características apuntadas. En nuestro acaecer histórico. por tanto. que es tanto como eliminar la persona misma. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. considerando las relaciones del conocer y del hacer. 73. por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. supieron matizar. hace que éste. sí. contenga en sí los gérmenes del futuro. casi siempre autoderrotas. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. y el realismo. u obteniendo triunfos de supervivencia. esclareciendo de dónde provienen y. creer. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. el actuar. el hombre puede "comprender la sociedad del pasado.186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. en contra del historicismo. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. elimina la libertad de la personalidad. sufriendo derrotas. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr. y construir una forma política particular. así como de las tendencias revolucionarias que. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. culturas. el liberalismo. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. logrando darle fisonomía a nuestra patria. que aconseja negociar en vez de pelear. Su acción no sólo constituyó un antecedente. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. el pasado.. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. Como pueblo viejo y joven que somos. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos. hacia dónde van. En el siglo pasado nuestros hombres. que ayudó al presente.

derramó su tintero sobre el texto. aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. acaba por convertirse en desertor. recibiendo como presidente del consejo de ministros. Essais politiques. Como reproche generalizado. a cual más celosos. Librairie Marcel Riviere. hacer o que aprovechan el conocer para hacer. pero de quien estamos seguros que. sirven. p." La tribuna de M. sino que tal conducta también siga el intelectual. México." Georges Sorel.47 Sean o no están las causas. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre. a la altura de la más desbocada imaginación. en ese siglo se decía que sólo la ambición. desde el momento que llegan al poder. es la vida. París. en 1950. abordaremos exclusivamente uno. Ejemplo claro de estos riesgos. p. de Longus. 1954. XXII. XXV. Oewers capitales. Flammarion. a condiciones equívocas para la acción. Madrid. simultáneamente. El estar entre la tarea del día.44 Riesgo de servir a dos amos. de haber sido ajenos a la actividad política. Mucho me temo que no. Chez tous les librairies. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. el de Ortega y Gasset. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. Bruxelles. de saber e investigar lleva. pp. Al margen de este ilustrativo incidente. aquellos que se dedican a investigar. Paul Louis Courier. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. de Florencia.1824).45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. en lo general. estaba abandonando sus tareas de militancia. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones. Pero apartándonos de este comentario. II. al estudiarlo. 1861. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos.ouis Courier. Réflexions sur la violence. con soberbio desdén. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. en lo general. que no contenían las ediciones de la obra. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos. Tócanos ahora abordar un problema que. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. a no dudarlo. p. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste. p. No sabemos que se deba al fenómeno. Revista de Occidente. resulta indudable que. nada menos que a Augusto Comte. no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. 44 Charles Maurras. traducida por Francisco Zarco. 1936. Imprenta de Ignacio Cumplido. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. parece ser que repetido. París. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 . XII. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. casualmente historiador. que emplean entonces los procedimientos de policía.188 sellos peculiares. la investigación o ambas. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro". los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. la codicia de fama. 118. el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. hasta ahora. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. que a dos amos. siervo de la erudición. hacía que estos hombres. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado. si en apariencia es más sencillo. 1 8 2 6 . 156-157. Son. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. cíe aquel gran folletista político. 46 . conocer y. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que.

Madrid. y hace. ofuscado o no por sus ideas. en segundo lugar. como compartimientos estancos. obtiene lo contrario de lo que se propone. el político no lo hace. Espasa-Calpe." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. pero mucho más que ese algo.. El intelectual debe ser ocupado en mucho. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio. pues toda revolución provoca su contrarrevolución. está revelando que siente "fruición intelectual". la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. perturba su mundo. al actuar.190 en torno al estudio de Mirabeu. En primer lugar. toda auténtica política. en el más miserable o valioso de los sentidos. que. En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. además. ella. postula la unidad de los contrarios". pueden estar invitando al cambio. el intelectual con el pensamiento precede al acto. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas. tanto por la amplia difusión que obtuvo."' Pero parejamente. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. flexibilidad y previsión. la revolución en la contrarrevolución. Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. comprometido en la acción". Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. 1943.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. Como se ve. intelectual? A mí me lo inspira. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. no siente la necesidad de la acción. pensar y actuar se robustecen al comunicarse. 48 . y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. cuánto porque. que viola puntos de partida adoptados en este trabajo. Mirabeau o el político. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. Dicotomías. Ciertamente que hay algo de esto último. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". pequeña o grande. pp. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado. incluso. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. en el fondo. tiene. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí. un poco tan siquiera. las cosas. un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. con elegancia. ha levantado una división inconciliable. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. y en tercero. en el fondo. 1123 y ss. cuando es forzoso. Esta es su gloria y tal vez su superioridad. a contrario sensu. sólo apto para la transacción oportunista. a la vez. una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos. Obras de José Ortega y Gasset. intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora. por sí mismo. y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. en fin. también se rebaja al político. pensar y actuar. Detengámonos en la caracterización de Ortega. el levantar dos dimensiones de la política. y éstos son los intelectuales.. disociaciones son parcializaciones. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político. Este último.

que era general. haya surgido todavía con caracteres bien definidos. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. 129-145." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. asi como el proletariado agrícola y urbano. 83 y ss." Antonio Gramsci. Hay. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos. una clase política. Buenos Aires. Casa Editrice G. cit. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política. (Jean Meynaud. actuar o las dos [193] cosas. 14. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. Sansoni. nuestra época obliga a la especialización. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos. en realidad. 78 y ss. nacida. Torini. pues burocracia no es clase política. con la misma reserva.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. puedan representar clases. como parte siempre conspicua de la clase política" (p. al respecto. 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. pp. en rigor. 1964. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. 6° "En conclusión. teniendo en cuenta los obstáculos humanos. morales. se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica.. Gius Laterza & Figli. (Elementi di Scienza Política. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales. I. al político toca moderar los rigores de los técnicos. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. representado por las actuales tendencias tecnócratas. En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. y que es necesario conocer para la decisión política. económicos. pero sí que constituyan la nueva clase política. VIII). que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. actuaba para todos. Etudes de Science Politique. Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura. 5º Dejó. El retorno a la razón. estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. Barí. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. una diferenciada clase intelectual. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre. son intelectuales. se fraccionara en clases particulares. 1960. No creemos. 1960. . (De Ruggiero. y siempre ha habido. con Maquiavelo. hicieron que la clase política. religiosos. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general. p. sin embargo. Lautaro. sujeta a servir al bien común.) Por otra parte. Laussanne. 1954). cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. (Op. ideológicos. en el concepto de clase. Giacomo Perticone. Por su parte. (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura. hay. que ignora el todo. Como se ha dicho. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. Firenze. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales. por estar constituida por propietarios. pp. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. t. Technocratie el politique. en el casuismo histórico. 1939. La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. y a ello contribuyó la clase industrial. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y. por el hecho de serlo.C. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. la nueva clase política. política". sin embargo. confirmando el aserto marxista. pp. en el fondo. a su parecer. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. Tampoco en el derivado.) El tema aparece. Giulio Einaudi Edi-tore. que ella.192 fraccionamientos de lo que es unitario. 6. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. pues. p. de haber una clase mediadora. aunque sea muy en lo general. no pertenecen a ninguna clase. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. "las cuales justamente por eso.

se abroquela frente al políico con t dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. en su ensayo sobre Mirabeau. Taurus Ediciones. supone la búsqueda de perfeccionamiento. de 1927.194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. Personalismo y Cristianismo. empezando por el propio y. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. 1952. Madrid. Manifiesto al servicio del personalismo. 51 Benedetto Croce. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. con el deseo de cambiarla o conservarla. el político del más alto rango procura moldear. de la misma manera que el poeta. mas si la política es su vocación. Concebir la política como una actividad cultural. nada plástica. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". por tanto. por individual que sea. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. que puede ser degradante o enaltecedora. Ortega y Gasset. Revista de Occidente. t. Madrid. pero irrelevante para su obra. los inevitables temperamentos. 52 . por la reflexión y por la decisión. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. 28. p. exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. Imán. 147 y ss. Cualquier obra cultural. las contradicciones individuales. una realidad rebelde. por su parte. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. sin importar su vida personal. constante renovación. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. se podrá dejar corromper en cualquier actividad. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar. afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. 608-611). Etica y política. carecer de muchas dotes. implica perenne transformación. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor. "si es poeta. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. Buenos Aires. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. Numerosas páginas se lleva señalar reproches ría que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. sin peligro y sin responsabilidad.51 El intelectual. 1965. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos".52 Por tanto. pero no en ella. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. de conformidad con las ideas en que cree. sin destino de creación" (Obras completas. valiéndose de ella hasta donde es posible. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". quizá. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales. Por el verbo. Situado en el mundo etéreo de las ideas. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. pues. La cultura tiene un claro sentido político. de ser intransigente en su persecución. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. pp. por mucho Emmanuel Mounier. Mirabeau o el político. constituye "el fin sustancial de su vida". Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. transigirá con todo. I I I . 1962 pp. no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión.

1959."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos. 153- 156. Numerosos esclarecimientos. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. 198 53 Max Weber. Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo. Madrid. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba. que ayuda a la longevidad. Si la política es actividad cultural y la cultura.196 que agote una individualidad. a veces. proferiremos paros de periclitar. V i v imos época de tiempo rápido. 54 . es decir. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. en su sentido más trascendente. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político. el recurrir a los puntos suspensivos. adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. El político y el científico.53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre. La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola. consumen o rechazan. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. Para cumplir la tarea vital que nos concierne. Esta actitud espiritual abierta. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. Instituto de Estudios Políticos. exigidos por los temas tratados. quizás estén inquiriendo o preguntando. pp. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia. La historia. permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. pp. para guardar la distancia con los hombres y las cosas". De no seguir esta conducta. Alianza Editorial. la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente. Madrid. la capte y exprese sin desprecio. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. siguiéndola. se deje influir por ésta. la trasciende. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. 1967. VII-IX. Luis Díez del Corral. Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. parece ser que la demanda. tiene un significado político. aquilatándola como fuente de cultura. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. al hacer o a ambas cosas. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad".

Arles. A éste. recibieron su primera lección de una polémica magisterial. aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. ecléctico. Por principio de cuentas. un creador. julio-agosto de 1973. sin nada de imaginaciones"'. sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad. le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto". y al último. No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido.7 L ISG N Á E YG N Á E / . negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. Según el maestro "positivista"." Busco "la verdad escueta. el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo. Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no. el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. . ." "El verdadero historiador no recopila. y araña que todo lo saca de sí misma. no se hace." Sus estribillos eran: "El historiador nace. porque la historia es ciencia de lo real". Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. y escribía sin el pronombre yo. 28-30. los novelistas. U OZLZ OZLZ L IN E C N E A V N IÓ N 10 * H TR IS O IA S B E OR (1 7 ) 93 LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. un apasionado ex combatiente de la guerra civil española. Nadie 199 Publicado en Diálogos. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. Letras y Ciencias humanas. no por lo ponzoñoso. pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. 10* 200 . paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios. El historiador "idealista''. En adelante. crea. El catedrático "positivista". 52. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. apta para recibir las más variadas formas. Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera. sin ningún adorno. El Colegio de México. al segundo. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales. idealista. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano. al otro. sostenía serenamente. porque la historia es género literario'". en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia". núm. las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación. procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte." Según él." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas. Al primero se le llamó positivista. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. el más joven de los tres y el más fecundo. Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja. de manera impersonal y sobria. La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito. narradores del presente. investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas. . ." El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. y embistió a sus adversarios. Otro repuso: "sí. sin nada de fantasía. verdad y ficción". pp. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí.

lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. sin compañeras. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. Así todo resultaba más claro. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. como suelen ser los productos de lo llamado. leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín.podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. o si era día de quincena. que podría prestarse a equívocos. el otro quería dejarle la administración del mismo." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. Eran más que nada descubridores. En la práctica los tres eran eclécticos. Los tres. El "positivista" demostraba. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. fantasía. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada. científicos. En la disputa magisterial. con algo no existente antes de que se inventara. criticas y hermenéuticas. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. cada uno era tan riguroso como fantástico. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. en la cantina o en el cabaret. Por lo que mira a la loca. uno pedía su lanzamiento del hogar. equivalente a dar con una cosa nueva. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. imaginativos. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. el ataque. En la etapa preparatoria. en la calle. la comprensión. en medio del estrépito de la música. y por los griegos. al juicioso entendimiento. pero no podían menos de ser un poco inventores. opuesto a descubrimiento. Los científicos los proclamaban humanistas. Sin embargo. se servían del juicioso y de la loca. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas. que no mayores ni esenciales. a la hora de la verdad. con la praxis de sus libros. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. por los romanos. y el terceto. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. fantasiosos o inspirados. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. En el taller. se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. por la noche. En el Morán y en el Río Rosa. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado. y éstos. la loca de la casa. imaginación. ni de la síntesis creadora. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. 202 201 . La discusión libre se hizo. por el vocablo invención.

la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. . otros. en Tucídides. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico. "En los historiadores clásicos muy a las claras. Con la ayuda de la fantasía. en Lord Maucalay. resulta apreciablemente alterado". Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. en Maquiavelo. tan cara a los románticos. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. el tumulto de las legiones del Rin.. Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo. reforma y revolución? Con todo. corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación. Pero lo consigue 203 204 . en Tito Livio. la acusación parlamentaria de Warren Hastings. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica. con descripciones en que hay reflejos imaginados. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. "todo instante pretérito. al través de ellas podía lucir. Y las alteraciones no paran aquí. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. la elocuencia del historiador. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. La vitalización del pasado. aquél el brazo mutilado de una estatua. viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. La historia monumental o de bronce.gracias al esfuerzo creador. Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas. Más exigente aún es la historia crítica. En la historia anticuaría. Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes.. Aceptan de mala gana que el pensar histórico. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias. se inventan imágenes interinas del pasado." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. según el decir de Dilthey. quehacer deseable. en Tácito. Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. Ésta. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información. mares. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. Por último. Entre otras cosas.. "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas. con más disimulo en los modernos. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas.. . Algunos sólo manamos chisguetes. Son creadores a pesar suyo. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. la batalla de Ciro el joven y su hermano. Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero. para bien y para mal. inventado. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. al ser fijado por la atención que congela lo fluido. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. según Luciano. la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. en Jenofonte. y éstos el detalle perdido de un relato. tenga que echar mano de ficciones. a cualquier costo. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista.

poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua. pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico. 205 . Con la moderna le va mejor. el menos humano de los asuntos de la historia. Hay dificultades en los sectores cultural y político.

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