Álvaro Matute

La teoría de la historia en México (1940-1973)

Textos de: Alfonso Caso JOSÉ GAOS LUIS GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ EDMUNDO O'GORMAN RAMÓN IGLESIA J ESÚS R EYES H EROLES WENCESLAO ROCES ALFONSO TEJA ZABRE SEPSETENTAS 126

Contenido
Advertencia…………………………………………………………..…..5 Introducción…………………………………………...…………..….….7 La teoría de la historia en México antes de 1940 ……..................…...9 La institucionalización académica y la historiografía….....................15 La teoría de la historia en el ámbito académico……..........................18 La época de las especializaciones……….....................................…..25 Bibliografía mínima …….................................................................….28 Textos 1. 2. 3. 4. Edmundo O´Gorman, Alfonso Caso, Ramón Iglesia y otros / Sobre el problema de la verdad histórica (1945) .........32 José Gaos / Notas sobre la historiografía (1960) ........................66 Ramón Iglesia / La historia y sus limitaciones (1940) ................94 Edmundo O´Gorman /Historia y vida (1956)..............................121 La vida como historia I. El problema: unidad y pluralidad de la historia .....................121 II. El hecho Histórico y su conocimiento....................................126 III. Necesidad del hecho histórico: la soledad de la conciencia.................................................................................134 IV. La solución al problema: conflicto innecesario de intencionalidades.....................................................................138 La historia como vida V. La sucesión histórica.............................................................140 VI. El pragmatismo vital del conocimiento historiográfico.......145 VII. ¿Qué es historia? ..................................................................147 VIII. Ciencia histórica como saber de la vida...............................150 5. Wenceslao Roses / Algunas consideraciones sobre el vicio del modernismo en la historia antigua (1957) ...................................152 6. Jesús Reyes Heroles / La historia y la acción (1968).......................173 7. Luis González y González / Sobre la invención en la historia (1973).......................................................................................199 Los alumnos perplejos ..........................................................................201 La loca semiatada..................................................................................202

Primera edición: SEP, 1974 Primera edición: SEPSETENTAS. Enero de 1981

ISBN 968-13-0993-6 DERECHOS RESERVADOS-COPYRIGHT-SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA-IMPRESO EN MÉXICO

ADVERTENCIA En conversaciones con mi colega Rosa Camelo de Matesanz, estuvimos de acuerdo en lo útil y necesario que sería reunir una colección de textos sobre teoría de la historia, oriundos de los medios académicos mexicanos. Teníamos un modelo: el libro de Juan A. Ortega y Medina, Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia, en el que se recogen materiales de más de un siglo de historia intelectual mexicana. Aunado aquello al interés de Humberto Batis, puse manos a la obra, aunque no con total dedicación. Aquí es donde intervino Irma, mi esposa, que impidió que este libro se fuera al archivo de los proyectos no realizados. A todos e l l o s les doy mi agradecimiento. Asimismo, a mis alumnos de Historiografía de México de las promociones de 1971 y 1972, porque en cierta forma fueron los primeros "lectores" de lo que aquí presento. Este libro es, también, un reconocimiento a la labor de los autores de los textos seleccionados. Todos ellos se han ganado un sitio indiscutible en la inteligencia mexicana. Sus reflexiones en torno a temas de teoría de la historia son buena muestra de su quehacer intelectual. ÁLVARO MATUTE Instituto de Investigaciones Históricas,

UNAM

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Cuando la teoría de la historia está implícita. los procedimientos propios para analizar la información de que se nutre el trabajo historiográfico y otras cuestiones más. se convierte en objeto de estudio. Otros. puede darse a priori o a posteriori. sino únicamente lo enriquece con alguna aportación más. hay dos vertientes: la crítica y la propositiva. Conocer la teoría de la historia vigente en una época nos da una muy buena llave de acceso a la historiografía correspondiente. La teoría de la historia. La teoría crítica es aquella que tiende a poner en tela de juicio las verdades prevalecientes en una época o que son patrimonio de una escuela. Por lo general. Para ellos. la teoría se presenta avalada por una investigación ya realizada. a qué campo pertenece su obra y de qué fundamentos se ha valido para hacerla. La práctica se encargará de convalidar sus afirmaciones. formado o en ciernes. del esfuerzo del historiador para puntualizar el porqué de los fines que persigue al investigar y cómo procedió para alcanzarlos. didáctico. Sirve para conocer un pensamiento y. implícita o explícitamente. no pone en crisis lo generalmente aceptado. porque no creen que esto sea necesario. Cuando la teoría es explícita. después de haber señalado lo que no debe hacerse. En todos los casos. muchas veces la teoría contempla ambas posibilidades. acerca de porqué y cómo hay que trabajar en la historiografía. quien realiza un análisis historiográfico podrá cotejar los aspectos teóricos y prácticos en la obra. en este caso. Éstas pueden ir desde la concepción general del acontecer hasta lo puramente técnico. nos ofrece ricos elementos para el conocimiento de la realidad histórica existente cuando se dio ese pensamiento. en cambio. es decir. Sirve. en suma. que sirve a los adeptos de ella para formarse dentro de alguna escuela o doctrina historiográfica. cuando los autores juzgan conveniente explicar al lector. pasando por la teoría del conocimiento histórico. cuando no aparece. aunque.7 INTRODUCCIÓN EN TODA obra historiográfica hay. porque su teoría. . una teoría de la historia. La necesidad. infiriendo sobre las ideas y procedimientos de que se valió un determinado autor para dar término a su obra. a su vez. en este caso. En estos casos. para que el historiador. Hay varias facetas en la teoría de la historia. las corrientes interpretativas de la historia. es la de dar a conocer una proposición. la teoría de la historia es muy práctica. como tantas cosas. en cambio. sobre todo. Nace ésta. los métodos que se derivan de dichas corrientes o doctrinas. la cual. entonces proponen lo que debe hacerse. en realidad. es hija de la necesidad. sirve para hacer pensar. lo que los orientará en la investigación. en cualquiera de sus vertientes. La teoría se da a posteriori. reflexione acerca de los fundamentos de su tarea y se interrogue sobre su quehacer. con ello. en realidad. simplemente. Como a muchos no les gusta quedarse en la fase negativa. es tarea de quien se dedica al análisis historiográfico encontrarla. Pero. para apartarse del puro empirismo y meditar en torno a la función humana que desempeña la historiografía. proponen sin destruir a sus predecesores. entre otras cosas. cuando es explícita. la mayoría de las veces novedosa. La teoría de la historia. Algunos de los que se han dedicado a escribir sobre teoría de la historia lo han hecho antes de proceder a la investigación de algún asunto histórico. la teoría de la historia tiene el valor indicativo. sus enunciados teóricos son el programa a seguir. desde una perspectiva teórica. Además de su valor histórico.

Una visión de la historiografía a través del método. Manuel Larráinzar hizo un esfuerzo mayor que el de traducir para fundamentar cómo había que realizar una historia general de México. el descendiente de Bernal Díaz del Castillo. 478 pp. UNAM. Hay casos intermedios entre ella y la implícita. Discurso acerca de las cualidades que ha de tener un perfecto cronista [1615].8 La teoría de la historia en México. 3 Gracias a una reciente investigación de Juan A. apud Benito Sánchez Alonso. por Luis Aznar en J. Volney. Historia de la historiografía española. Antonio de Fuentes y Guzmán. O rtega y 4 Medina podemos leer una buena colección de textos que nos remiten a la historia de la teoría de la historia en México. 8). en la Metrópoli se elaboraron los primeros escritos en materia de preceptiva histórica. 1957.. Cit. Antonio de Herrera y Bartolomé Leonardo de Argensola siguieron el ejemplo del metodólogo hispano Luis Cabrera de Córdoba. (Serie documental. . considerado con cierta amplitud. Del epos a la historia científica. Larráinzar legó un esquema detallado de cómo había que desarrollar la historia para él contemporánea y un largo inventario de obras a las cuales recurrir para conocer a fondo la historia mexi- 9 Luis Cabrera de Córdoba. 3 . Dos autores que escribieron sobre la Conquista de México. pp. como el de Lorenzo Boturini.1970. De historia. Además de los apuntamientos metodológicos. México. podemos llamar teoría de la historia. 4 Juan A. posteriormente. Dentro de las obras completas de aquél. Buenos Aires. No hay que descartar. tesis. Lorenzo de Zavala publi có en La Águila Mexicana una serie de artículos de teoría de la historia que hizo aparecer como suyos. 12n. lo realizado en nuestros medios ha tenido el valor de ser un esfuerzo de asimilación y de cotejo entre la realidad concreta local y la pretendida universalidad de la doctrina. no desarrolla ni resume las teorías de éste. objeto. Discurso sobre los provechos de la historia. Preceptos historiales [presentación de Carlos Samayoa Chinchilla]. . la contribución de autores clásicos como Benito Jerónimo Feijoo. J. en la Capitanía General de Guatemala. plan y distribución del estudio de la historia". Publicaciones del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala. 152 pp. El título del escrito de Volney traducido por Zavala es "Programa. Cassani y A. Para entenderla y escribirla. que ilustra la relación entre l a teoría y su aplicación. Editorial Nova. pero también con base en otros escritos. qué cosa es y de cuántas maneras. 1966. L. Madrid. México. Bartolomé Leonardo de Argensola. Facultad de Filosofía y Letras. de 1824 a 1936. 2 Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán. Lorenzo Boturini y el pensamiento histórico de Vico. sino que se dedica a comprender el mundo náhuatl a la luz de las ideas con las cuales Vico se explicó la antigüedad clásica occidental. en 1746. 1889: Antonio de Herrera y Tordecillas. . Si bien su rasgo característico ha sido la aclimatación de ideas producidas originalmente en el ámbito europeo. Si nos remontamos al siglo XVII. Discurso y tratado que el medio de la historia es suficiente para adquirir prudencia (inédito). 161 1 . Instituto de Investigaciones Históricas. 1 10 Álvaro Matute. 15-69. Si bien Boturini hace referencias al pensador napo litano. UNAM. Ortega y Medina. Guatemala. En 1824. aparecen bajo el nombre de Lecons d'Histoire. p. notas bibliográficas e índice onomástico por Eugenia W. Polémicas y ensayos mexicanos en torno a la historia. VIII-109 pp. escribió unos Preceptos historiales. aunque en realidad no hubo trascendencia. Discurso y tratado de la historia e historiadores españoles. Pérez Amuchástegui. Boturini fue el primer historiador que aplicó.1 Ya en tierra americana. 1970. 5 Ibidem. Madrid. 5 Con apoyo en este mismo autor francés. cuando en realidad eran la traducción de unas lecciones dictadas en Francia por M. que aparecieron en la Biblioteca Palafoxiana de la ciudad de Puebla.2 Los ejemplos citados pertenecen al campo de la teoría explícita. a un ámbito determinado la filosofía de la historia propuesta a partir de 1725 por Gianbattista Vico. 234 pp. antes de 1940 No ha sido escaso en México el cultivo de lo que. Meyer.

en el que inter- 11 venía la intuición creadora. 224 pp. para proponer la suya. Ello dio lugar a la tardía intervención indirecta del abogado oaxaqueño Manuel Brioso y Candiani. El empirismo tradicionalista es de corte erudito. la historiografía mexicana ejemplifica la disolución del positivismo en un empirismo tradicionalista y en un pragmatismo político. El escrito de Bulnes es la primera parte. Entre los años que van de la revolución armada al cardenismo. (SEP/SETENTAS.. México. pp. desde la declaración de la independencia. 652 pp. Contiene una muy representativa selección de textos de los positivistas más connotados.9 La polémica. 1970. que. El de García Granados data de 1910 y su título es "El concepto científico de la historia". en Ortega y Medina. Cf. Oaxaca. México.cana . Su enseñanza". 40). para concebirla como un saber sui generis. 1905. México. México. El historiador ya no se acerca a su objeto para demostrar cómo un hecho pertenece a una determinada etapa o estadio evolutivo. etcétera. como José María Vigil. cit. pp. elaboró una revisión crítica acerca de las diversas. 88 pp. de Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma. Xenopol y comentarios por el Lic. García Granados. 10 Manuel Brioso y Candiani. respectivamente. 1972. 8 El texto de Porfirio Parra lleva por título "Los historiadores. si bien no trasciende al positivismo. . Una buena introducción la da Abelardo Villegas. Ortega y Medina. providencialista. que abarca los dos primeros capítulos. o mejor dicho. 133-255. Op. 7 En el campo de la historiografía. 8 Parra y Bulnes se dedicaron al aspecto relativo al método de investigación. Cf. Poco a poco se fue abandonando la concepción del estudio de la historia como necesario para encontrar o reconfirmar las leyes reguladoras de la evolución social. (Jornadas. 1968. Secretaría de Educación Pública. 67). Caso le negó a la historia el carácter de ciencia que le había otorgado el positivismo. tuvo lugar en 1920. Op.. Un estudio sugestivo de estos autores se encuentra en Moisés González Navarro. y se publicó en 1891. en 1821. 6 La polémica. . Ambos pueden leerse en Ortega y Medina. el escritor 6 chiapaneco propone una historia de tipo ejemplar. La polémica entre el positivismo ortodoxo y las nuevas corrientes idealistas se personificó en Agustín Aragón y Antonio Caso.10 El positivismo se diluyó en dos vertientes. 301-370. quien se tomó la tarea de hacer un resumen crítico de la obra xenopoliana. apogeo y decadencia. Positivismo y porfirismo. Talleres de Imprenta y Encuadernación del Estado. 9-33. Op. sin embargo. 9 . cit. Francisco Bulnes y Ricardo García Granados expusieron sus ideas acerca de la historia y la investigación histórica. 7 El estudio fundamental sobre el positivismo es el de Leopoldo Zea. pp. 109 pp. por su parte.. has nuevas orientaciones para la constitución de la historia. Munguía. Al final del siglo el positivismo es la orientación prepon derante de la intelectualidad mexicana. excepción hecha de los supervivientes liberales. racista. cit. sí le da una vertiente en la que se recupera la libertad humana dentro del plan general de la historia.D. Cf. . 1927. teorías deterministas entonces en boga: climática. Pretende continuar la aportación de grandes investigadores como García Icazbalceta y Paso y Troncoso con la tarea de encontrar y publicar documentos inéditos El título del opúsculo de Manuel Larráinzar es "Algunas ideas sobre la historia y manera de escribir la de México. Exposición compendiada de la Teoría de la Historia de A. el positivismo se redujo a su parte empírica. segunda entre Caso y Aragón. biológica. sólo quedó el método. El Colegio de México. hasta nuestros días. pp. Identificado plenamente con su época. haciendo una interesante aportación a la teoría de la historia en México. no desterró al positivismo en el terreno de la teoría de la historia. Del positivismo. especialmente la contemporánea. 484 pp. Nacimiento. algunos autores como Porfirio Parra. Fondo de Cultura Económica. Fue presentado a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1865. que era toda una concepción del mundo. El positivismo en México. Sociología e historia en México. y de los católicos. La discusión entre Caso y Aragón había tenido como punto de arranque la crítica de Caso a la Teoría de la historia del rumano Alexandru Dimitriu Xenopol. 371-423.

Nueva serie. El rasgo fundamental es la profesionalización del historiador. Miguel Othón de Mendizábal. esta corriente no llegó a afirmarse definitivamente como la oposición tajante del positivismo ni como un semillero del cual saliera una teoría marxista de la historia debida al análisis riguroso de los autores que. que fue su contemporáneo. x-294 pp. un campo extensivo: el de la educación. Los grandes conflictos entre Iglesia y Estado tuvieron una repercusión abundante en el campo historiográfico. esquemática. Sin embargo. es la respuesta que da la revolución en materia historiográfica. son obviamente pragmáticos todos los autores de la primera historiografía de la propia revolución. esta ventaja liberal anterior. A partir de 1940. apenas se conocían las obras más divulgadas de Marx y Engels. Por una parte. (Centro de Estudios Históricos. "cuando tenía tiempo no tenía pan y cuando tenía pan no tenía tiempo" Vid Josefina Vázquez de Knauth. o cuando se formaron. Aparece con Rafael Ramos Pedrueza en la década de los veintes y entre quienes escribieron historia apoyados en los lineamientos más generales del marxismo. ya que quien escribía historia lo hacía por libre voluntad. por lo cual. los católicos. Con una fuerte dosis de nacionalismo. en otros ámbitos. 1970. Como reactivo. la "revolución hecha gobierno" dará su interpretación de la historia de México con un fin muy claro: modelar las nuevas conciencias. 11 El resultado fue el establecimiento de la visión maniquea de la historia de México. y es por ello que en muchas de las obras de estos autores se nota una aplicación mecánica. llevaba consigo una fuerte dosis de frustración para aquel que. Andrés Molina Enríquez. en cambio. también harán su historia pragmática nacionalista. El Colegio de México. la cual se puede demostrar con la experiencia vivida y con documentos de primera mano. se suele contar a Alfonso Teja Zabre. Los civiles y militares que escriben memorias o historias no tienen otro propósito que el de convencer acerca de su versión de los hechos. durante y después de la experiencia cristera. El futuro de este tipo de historiografía estaba hipotecado.12 y muy raros. Muchos de los seguidores de esta corriente veían en la historia un lugar a donde ir para no enfrentarse a la realidad radical. sin contrato por medio o tiempo completo con alguna institución. Chávez Orozco desarrolló una importante obra de erudición y todos ellos participaron del nacionalismo propio de la época en que vivieron. capítulos III-V. Por otra parte. 13 aunque la mayor parte de la obra de los dos últimos es más reciente. de los criterios más obvios del análisis marxista. Mendizábal conservó elementos positivistas debidos a uno de sus maestros. México. Particularmente. 9). así como de la desintegración del positivismo que los formó. Armando y Germán Liszt Arzubide. Anteriormente la vocación historiográfica se daba plenamente. El pragmatismo político. Teja Zabre sólo en una época se guió por esta doctrina. de propaganda fides. aunque con mínimos elementos teóricos. además. Lo importante del caso es que. como Orozco y Berra. estos autores interpretaron la historia mexicana a su modo y se apartaron del empirismo puro. han ido enriqueciendo esa doctrina. como el Manifiesto del Partido Comunista. pero con su propia interpretación de la historia. El pragmatismo político toma. 11 14 . populista y violenta de la revolución. Nacionalismo y Educación en México. Otra corriente historiográfica derivada de la revolución es la que incorpora elementos marxistas a la interpretación de la historia. José Mancisidor y Agustín Cué Cánovas. para conocer cada vez mejor la historia mexicana. la teoría de la historia y la historiografía se van a enriquecer y van a entrar dentro de nuevos cauces. No se les puede filiar a todos ellos dentro de una ortodoxia marxista. Luis Chávez Orozco. Guando comenzaron a escribir.

Dentro del ámbito universitario.12 El Archivo General de la Nación también contribuyó a la investigación histórica dando a conocer colecciones documentales de sus fondos y. a José Gaos. 15 Estos antecedentes permitieron que en el sexenio cardenista se establecieran nuevos centros de interés para la investigación histórica. tomo x. 1954. Historia y Etnografía. ya en sus últimos años. por ejemplo. fundado por Daniel Cosío Villegas.. Junta Mexicana de Investigaciones Históricas. El Instituto Francés de la América Latina no sólo se dedicó a impartir la enseñanza de la lengua y la civilización francesas. como Guerra y Marina. la Secretaría de Economía. 168 pp. a Rafael Altamira y Crevea. ils. Juan David García Bacca. haya nacido en medio de vicisitudes. José Miranda. el Museo Nacional de Arqueología. que dio lugar al Instituto de Investigaciones Estéticas: Pablo Martínez del Río y Rafael García Granados hicieron lo propio con el Instituto de Historia. Puede inferirse que. a Juan Comas y Pedro Bosch Gimpera. En el aspecto docente. Wenceslao Roces y. han patrocinado ediciones de obras históricas y bibliográficas. explica en parte por qué se retrasó en nuestros medios académicos el desarrollo de la investigación científica y humanista bajo la égida de instituciones. a Ramón Iglesia. 145-165. la Escuela Nacional de Altos Estudios. José Gaos "Cinco años de filosofía en México". llegaron a tener departamentos de historia o archivos históricos. y que a éstas se hayan sumado las que vinieron con la lucha armada. La Unión Panamericana creó el Instituto Panamericano de Geografía e Historia. que por regla eran abogados que optaban por la carrera humanística. Apuntes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. sobre la base del antiguo Museo. la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se remonta muchos años antes. en el campo de la filosofía. en el de la historia. El general Cárdenas fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Eduardo Nicol. por otra parte. La institución dedicada a la investigación histórica más antigua en México es. En el mismo número. 12 Cf. El hecho de que. básica para el desarrollo de la investigación. la de Hacienda y otras más. sin duda. México. Manuel Toussaint. La Universidad Nacional Autónoma creó su Imprenta Universitaria. Justino Fernández y otros fundaron el Laboratorio del Arte. en el del derecho. sino también a estimular la discusión de temas historiográficos y la investigación. Filosofía y Letras. Otras secretarías de Estado. con sede en México. Para sólo citar unos cuantos nombres de esos destacados representantes de la inteligencia española de su tiempo conviene recordar. en 1934 comenzó a pasar de lo artesanal a lo industrial con el Fondo de Cultura Económica. núm. pero ésta es una sociedad científica y no un lugar donde se investiga. su conocido Boletín. No hay que olvidar. "Cinco años de historia en México''.13 La tarea editorial. 167-183. Edmundo O'Gorman. Francisco de la Maza. La presencia de don Genaro Estrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores permitió que se impulsara la edición de documentos de la historia diplomática y de monografías bibliográficas mexicanas. por ejemplo. pp. fundada por Justo Sierra en 1910. o bien. el precario presupuesto con que ellas se mantenían. la Escuela de Altos Estudios es la precursora. Joaquín Xirau y Eugenio Ímaz. a Niceto Alcalá- 16 Para una revisión histórica de la Facultad de Filosofía y Letras. Algunos se debieron al patrocinio oficial y otros aprovecharon el clima existente. Ahí se preparó por primera vez a historiadores profesionales. hoy de Industria y Comercio. octubre-diciembre de 1945. en el terreno de la antropología. a partir de 1930. 13 .LA INSTITUCIONALIZACIÓN ACADÉMICA Y LA HISTORIOGRAFÍA La investigación institucionalizada en México es algo reciente. propicio para el desarrollo de la institucionalización académica. vid Beatriz Ruiz Gaytán de San Vicente. 20. como el actual de la Defensa Nacional. Una contribución fundamental para el desarrollo de las instituciones académicas mexicanas fue la incorporación a ellas de los transterrados españoles. pp.

México. la sociología. académicamente. A partir de 1940. enriquecieron el saber de nuevas promociones. a investigar. ils. al lado de Alfonso Reyes y Cosío Villegas. a dos tareas de índole intelectual: la docente y la editorial. el seminario. la conocida con los nombres de historicismo. José Miranda estimuló a sus discípulos y les dio base para el análisis de la historia de las instituciones. tales como la economía. Sobresale. la ciencia política y. se sumaron a la Facultad de Filosofía y Letras. en la cual han producido obras importantes. historia. El marxismo. la teoría del conocimiento. filosofía. la traducción y la edición revertieron en la investigación y. fundamentalmente.Zamora y a Manuel Pedroso. México se puso al día en más de una especialidad. José Bergamín. así como de otras obras de este pensador y de Federico Engels.. institución muy destacada en el campo historiográfico. contempló un enriquecimiento en el aspecto teórico más que en el de las realizaciones historiográficas. en la crítica de arte. se hace una breve historia del Fondo y cada sección (economía. Todos concurrieron al campo de la traducción. por su novedad y sus aportaciones. LA TEORÍA DE LA HISTORIA EN EL ÁMBITO ACADÉMICO Entre 1940 y 1968. Eugenio Ímaz. Esta corriente no produjo teoría en el lapso de 19401968. entre otros. enseñar. a Agustín Millares Cario. de manera que. mexicanos y transterrados se dedicaron. Wenceslao Roces dio a conocer la primera edición completa de El Capital de Carlos Marx. como nunca antes en México. León Felipe. traducir y editar. Todos ellos se incorporaron. se dan en México diversas corrientes historiográficas. en filosofía. a José Medina Echavarría. en el de la sociología. Emilio Prados y muchos otros. 14 18 . de obras escritas en alemán. 1955. fundaron La Casa de España en México. Por una parte. sobre todo. Otra es el neo-positivismo de aquellos que permanecieron fieles a un cierto tipo de empirismo más sistemático que el tradicionalista y en cierta forma influido por algunas corrientes sociológicas.) va precedida de un comentario a cargo de un connotado especialista.14 17 La cátedra. entonces muy desconocidas entre los mexicanos. años que limitan los ensayos reunidos en este volumen. entre otras cosas. Ramón Iglesia impulsó el estudio de la historia de la historiografía. Gaos puso en nuestra lengua El ser y el tiempo de Heidegger. . . Fondo de Cultura Económica. Sobre el problema de la verdad histórica. a Luis Cernuda. José Gaos dirigió seminarios de los cuales salieron libros importantes sobre la historia de las ideas en Hispanoamérica. al lado de profesores mexicanos destacados como lo eran en el campo filosófico Antonio Caso y Samuel Ramos. Su objeto más frecuentado ha sido la historia de las instituciones. En el terreno de la teoría de la historia. base del actual Colegio de México. la estética y la lógica dialéctica. que a través de José Ortega y Gasset pasaron a México con los transterrados. 1955. serán otras las disciplinas que se desarrollen dentro del marxismo. por otra. 1. Es también responsable de la primera versión completa castellana de la Fenomenología del espíritu de Hegel. Los campos de la historiografía y la teoría de la historia se enriquecieron con esa experiencia. en el bibliográfico. Catálogo general. donde. en el desarrollo particular de la teoría de la historia. en el de la literatura. esta corriente ha sido la más significativa del periodo. además de cumplir cabalmente con los fines comerciales propios de un catálogo. asimismo. tradujo y editó las obras de Dilthey. En él. a José Moreno Villa y Enrique Díez-Canedo. alimentada por las aportaciones de la filosofía alemana (de las cuales no son ajenos el italiano Croce y el inglés Collingwood). relativismo histórico y perspectivismo. Posteriormente. De hecho. XXVI488 pp. En 1945 tuvo lugar en México una interesante confrontación de ideas Cf. la misma editorial ha publicado otros catálogos generales. por su parte.

O'Gorman llevó a José Gaos y a Ramón Iglesia.). En El Colegio de México formó varias promociones en el campo de la historia de las ideas en Hispanoamérica. Uno de los participantes en la serie de mesas redondas celebradas en El Colegio de México en 1945 fue don Alfonso Caso. enseñó y tradujo. que si fueron. así como intervenciones de otros participantes. respectivamente. José María Muriá y Elias Trabulse.entre Edmundo O'Gorman y Silvio Zavala. 58-61. del relativismo y del neo-positivismo. Al igual que Teja Zabre y otros tantos de aquellas generaciones. vol. dentro de quienes han permanecido en los caminos señalados por el propio maestro.16 Su trasfondo intelectual como profesor de teoría del conocimiento lo llevó a la mesa redonda en cuestión. como muchos. 9. XXIV. invitó a don Rafael Altamira y Crevea y a Domingo Barnés. Nació en Gijón. el mismo indigenista no divorció la especulación de la acción y capitaneó el Instituto Nacional Indigenista hasta su fallecimiento en 1970. Caso estudió Derecho. fue siempre ejemplo de lo que debe ser una vida intelectual.15 ambos polemistas acordaron presentarse a un duelo ideológico acompañados de padrinos. Aunque su participación en la confrontación de 1945 fue pequeña. entre otros. En España destacó como discípulo de Ortega y Gasset. 15 . mayo de 1970. También. Elsa Cecilia Frost y Vera Yamuni. representantes. en la cual expuso sus ideas en torno a la objetividad y la subjetividad en el conocimiento histórico. su tierra adoptiva. como maestro. Dentro de la antropología. sus seminarios sobre Hegel y Heidegger constituyen una de las más importantes páginas de la historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Con Manuel Gómez Morín. no ejerció la profesión jurídica. 16 Una reseña de la actividad de O'Gorman como polemista y de las circunstancias particulares de ésta. Entre sus primeros discípulos. Escritos en homenaje a Edmundo O'Gorman. 1971. prólogo a Alfonso Caso. 8). No obstante que se frustró el propósito original. 3. conocida como la de "los siete sabios". y. Alfonso Caso y Ramón Iglesia presentaron sendas ponencias. Una última generación fue formada por Gaos: algunos de sus miembros son Andrés Lira. y aunque muchos de ellos después han transitado por otros caminos. Nació en 1896 en la ciudad de México. Escribió. núm. Por último.México. en Juan A.. 436 pp. Vicente Lombardo Toledano y otros. la necesidad obliga a colocar en este lugar al doctor José Gaos. formó parte de la generación de 1915. Su dedicación y paciencia lo llevaron a descifrar el contenido de muchos códices mixtecas. Secretaría de Educación Pública. Edmundo O'Gorman. José Gaos. 2. México. (SEP/SETENTAS. Por un tiempo su interés fue la filosofía y de ahí derivó a la antropología. el arqueólogo Caso dio al mundo el conocimiento de la orfebrería zapoteca que yacía en la tumba 7 de Monte Albán. 248 pp. De otra generación. Dentro de este campo.17 Como escritor fueron muchos los campos de 20 19 Sobre aspectos particulares de la obra de Caso. La comunidad indígena. "Edmundo O'Gorman como polemista". en 1900. Zavala. 1968. Ellas fueron recogidas. Conciencia y autenticidad históricas. que no fue a la reunión. Después de una discusión inicial. a partir de su "piedra roseta" que fue el Mapa de Teozacoalco. como su definición del indio y de lo indio. en Carmen Ramos. En su tierra natal y en México. vertió al español una larga lista de obras filosóficas e históricas. Desde joven fue sobresaliente. véase GonzaloAguirre Beltrán. El indigenista Caso produjo textos valiosos. Justino Fernández y Leopoldo Zea. 17 Diversas imágenes de Gaos aparecen en José Gaos y la cu. destacan los nombres de Luis Villoro y Francisco López Cámara. número monográfico de la Revista de la Universidad de México. Ortega y Medina (ed.tura mexicana. destacan Antonio Gómez Robledo. aquellos que ya estaban más formados al momento de su llegada al país. Universidad Nacional Autónoma de México. se celebró una serie de tres mesas redondas en las cuales O'Gorman. pp. Alfonso Caso. terreno en el que destacó plenamente. Muy joven ocupó la rectoría de la Universidad de Madrid.

del cual extrajo sus "Notas sobre la historiografía". Su labor como editor y estudioso de la historiografía se manifiesta en sus revaloraciones de José de Acosta. Su contribución fue una ponencia sobre el estado en que se encontraban los estudios históricos en aquel momento. a partir del análisis historiográfico. México. mientras presidía un examen doctoral. 330 pp. Nacido en Coyoacán en 1906: como muchos otros. la cual no se limita a reseñar. 16). Fue el principal provocador de la confrontación de 1945 y a ella aportó la primera de las ponencias. como las de Berkeley. en Wisconsin. Ortega y Medina a la segunda edición de Cronistas e historiadores de. 4. La adversidad lo envió fuera de nuestro país y enseñó en diversas universidades norteamericanas. materia ésta en la que fue maestro indiscutible. lo que más tarde desarrollaría en Crisis y porvenir de la ciencia histórica. 1972. formado por un par de conferencias que impartió en la Universidad de Guadalajara. Su análisis a esa práctica historiográfica sigue tan vigente como entonces. el cual abandonó después de litigar. sino que es rica en sugerencias metodológicas. Murió Gaos en una aula. Fue uno de los partícipes en la tantas veces mencionada mesa redonda sobre el problema de la verdad histórica. desarrolla unas "variaciones sobre un tema de Kant". fray Servando Teresa de Mier. Su preocupación fundamental fue encontrar al hombre que escribió la historia. En su escrito se apunta. siempre con máximo rigor. cómo se hace presente en ella y cómo. Carlos Bosch García y Hugo Díaz Thomé. véase la presentación de Juan A. derivan sus trabajos sobre el México nacional. o mejor. De él recogemos otro texto. Incluye una bibliografía de Iglesia. aunque en éstas resume con precisión sus ideas sobre la historiografía y la filosofía de la historia. . De ellas. La erudición no es ajena a O'Gorman. para dedicarse plenamente a la enseñanza y la investigación de la historia.18 5. Ramón Iglesia. Este transterrado nació en Santiago de Compostela. Julio Le Riverend. Su aportación a la teoría de la historia no se limitó al curso impartido en El Colegio de México. de sus ideas americanistas. en 1940. Cronistas e historiadores de la Conquista de México. implícitas en sus apuntamientos críticos. los cuales se sintetizan en La supervivencia política novohispana. en términos generales. en 1948. Pedro Mártir de Anglería. Sus trabajos teóricos han revertido en sus obras capitales: La idea del descubrimiento de América y La invención de América. dio sus primeros pasos profesionales en el terreno de las leyes. En ella podemos leer su análisis magistral acerca de Francisco López de Gómara. Iglesia también puso en español textos historiográficos de gran importancia y formó a un grupo de discípulos que inició su carrera en el análisis de textos históricos. en 1905. en 1969. Secretaría de Educación Pública. Edmundo O'Gorman. escrito diez años después. El ciclo de Hernán Cortés. "La historia y sus limitaciones". Illinois y Madison. donde produjo su obra fundamental. Este trabajo continuó en México. Bartolomé de las Gasas.la filosofía y de la historia de las ideas por los cuales transitó. Su labor como 22 21 18 Sobre Ramón Iglesia. En "Historia y vida". (SEP /SETENTAS. Murió en esta última. En el mismo libro propone una historia de tipo ontológico-existencial. pp. En la península se dedicó al estudio de crónicas medievales y de la Conquista de México. Entre ellos podemos contar a Ernesto de la Torre. en las cuales se responde a la interrogante básica: ¿qué es la historia? La obra de O'Gorman se caracteriza fundamentalmente por su interés y preocupación americanista. obra de teoría de la historia que pone en tela de juicio los fundamentos de la escuela científica pretendidamente objetivista. En España había iniciado su trabajo de análisis historiográfico. es posible remitirnos al mundo que vivió el cronista o el historiador. 7-39. la Conquista de México. como la de Bernal Díaz del Castillo.

En el terreno bibliográfico. En su importante obra El liberalismo mexicano. Su obra 23 Semblanzas y estudios sobre O'Gorman.. de Fuentes de la historia contemporánea de México ( 1 9 6 1 ) . Veracruz. . siempre con mano maestra. además de materialismo histórico. Dentro del régimen republicano. en España.funcionario del Archivo General de la Nación fue fructífera. 7. . contribuyendo con gran parte del volumen dedicado a la vida social de la República Restaurada (1956). con base en el análisis detallado de un elevado número de libros y folletos producidos en el siglo XIX. Ya hemos aludido a sus principales trabajos. actualmente conjuga lo que el título de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia enuncia: la historia y la acción. Wenceslao Roces. en su actual dedicación política. con una introducción. En Asturias. Formado por El Colegio de México. en parte. nació el doctor Wenceslao Roces. editó documentos. En otros campos. A partir de ella. como el mencionado Lukacs. Fue catedrático de Derecho Romano en la célebre Universidad de Salamanca. Nacido en 1921. Conciencia y autenticidad. con ella ha dado nuevos textos con lo que quedó de los escritos de Motolinía y de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. en él investiga y enseña. ha transitado por diversos rumbos de la historia. sin improvisación. Mommsen y Ranke. Dio sus primeros pasos historiográficos con "El optimismo nacionalista como factor de la independencia de México" (1948) y con "El pensamiento político de fray Gerónimo de Mendieta" (1949). número 72. Jesús Reyes Heroles. donde ha formado a muchas promociones de historiadores. su escrito pertenece a un pragmatismo consciente de sí mismo. a menudo permeado de la experiencia del autor en materia de teoría del Estado. 8. En nuestro país fue acogido por la Universidad Nacional. Reyes He roles ha manifestado en sus discursos lo que recibió de la experiencia historiográfica. Roces representa el aclimatamiento de un marxismo estudiado en sus frentes. Originario de Tuxpan. es responsable. Dentro del panorama de la teoría de la historia. A partir de la castellanización del marxismo. Entre sus trabajos sobresale su edición de las obras del jurista jaliscience Mariano Otero. Su labor docente se caracteriza por el rigor con que trata los temas y su profundo saber de los mismos. 19 24 * Volumen editado por SEP/SETENTAS. Nacido en el año de 1925 en San José de Gracia. ha impulsado el estudio de la historia regional y teorizado sobre la micro-historia: Invitación a la microhistoria * ( 1 9 7 3 ) . Reyes Heniles ha destacado como administrador público. Michoacán. Si bien su bibliografía es escasa. Microhistoria de San José de Gracia (1969). Ahí ha enseñado historia de Grecia y de Roma. además de una bibliografía. tema del cual se muestra profundo conocedor. en 1897. Su obra más acabada es Pueblo en Vilo. ofreciendo perspectivas ilimitadas para su comprensión. . donde es profesor emérito en su Facultad de Filosofía y Letras. sobre El Congreso de Anáhuac (1964).). los seguidores de esta teoría pueden beneficiarse con los textos de los creadores y con los de los principales exégetas. como político y como historiador y jurista. no lo es así su labor de traductor. como respuesta al aclimatamiento de las ideas europeas a nuestra realidad. Luis González y González. Lukacs. Formó parte del equipo redactor de la Historia moderna de México. a los cuales se pueden sumar las obras de Burkhardt. de don Daniel Cosío Villegas. La labor de este maestro permite que todo desarrollo teórico se haga sobre bases firmes. De vuelta por la independencia. en la que aborda un objeto de estudio de dimensiones limitadas. El doctor O'Gorman es profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras. fue subsecretario de Instrucción Pública.19 6. que abarca tres volúmenes. Bühler. Ese liberalismo social se afirma en la Revolución y. en Ortega y Medina (ed. llega a afirmar que en México se elaboró un liberalismo social.

por cuanto a que iba dirigida a problemas epistemológicos o a la conceptualización. se nota una vuelta a la sociologización de la concepción de la historia. pp. aunque hubo otros que insistieron en el clásico. Es menester dividir el acontecer. en 1969.20 Muchas de las revisiones contenidas en las ponencias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos llevan los suficientes ingredientes teóricos. Enrique Florescano. lo cual nos remite a la especialización de la teoría de la historia. es un hecho la cuasi-independencia de la historiografía eco- nómica. por estar escrita en una prosa rica en matices y en buen humor. Se ha llegado a afinar tanto los instrumentos de análisis en historia. no sólo en épocas. sobre la 26 Investigaciones contemporáneas sobre historia de México. Esta institución. la de la ciencia y. en . De hecho. 4-7 de noviembre de 1969. Memorias de la Tercera Reunión de Historiadores Mexicanos y Norte americanos. dado que para ofrecer su reflexión teórica. A medida que pasa el tiempo. 1971. En la época del positivismo la misma cosa. Así. en general. no formados dentro del puro empirismo. . A partir de 1940 se comenzó a dar una reflexión de tipo filosófico.diciembre de 1971. dos de los discursos de ingreso a la Academia han versado sobre cuestiones de teoría: el de Carlos Martínez Marín. El Colegio de México y The University of Texas at Austin. de todo aquello que constituye la cultura. 21 20 25 en México". la política. . Méxi co. la social. Tam bién véase el núm. que para algunos sociología e historia eran deslinde. Oaxtepec. que ya sobrepasa los cincuenta años de existencia. dicho sea de paso. Morelos. La cada vez más frecuente adopción de análisis cuantitativos en la historiografía remite a una historia sociológica. "Perspectivas de la historia económica Investigaciones contemporáneas.21 La preocupación teórica asociada a la especialización ha llegado a un ámbito otrora tradicionalista como la Academia Mexicana de la Historia. sino en aspectos. 317-338. 82 de la revista Historia Mexicana. LA ÉPOCA DE LAS ESPECIALIZACIONES Los últimos cinco años de práctica historiográfica en nuestros medios acusan que los ámbitos académicos son terreno propicio para la formación y el desarrollo de especialistas dentro de la especialidad social que es ser historiador. Cada vez se plantea con más frecuencia la imposibilidad de recapturar las interrelaciones de los aspectos en que se divide la cultura. a grado tal. ha hecho apuntamientos teóricos sobre la historiografía económica y sobre la metodología cuantitativa. coexisten las dos ideas y las prácticas que de ellas derivan. Ante esta obvia proyección de nuestra sociedad técnica y especializada. en nuestros días. a revisar la historiografía reciente por campos de especialidad. Durante los casi treinta años que cubre el material reunido en este libro. (Esto. Universidad Nacional Autónoma de México. 758 pp. .se caracteriza. por ejemplo. frente a una historiografía autónoma y consciente de su deslinde frente a otras disciplinas. octubre. implica desde luego un quehacer de índole teórica. predomina una teoría de la historia más relacionada con la filosofía. entre otras virtudes. la relación evidente era entre historia y sociología. que ya la mirada de un solo historiador parece no ser suficiente para abarcar el conjunto de actividades humanas que constituyen la historia. El escrito que se incluye en este libro viene a cerrar el ciclo abierto en 1940. con el marxismo y la identificación con teorías políticas. la del arte. no es casual que se haya dedicado todo un congreso. sólo hasta el decenio pasado acogió en sus filas a historiadores provenientes del campo universitario. hace en parte la historia de las corrientes mencionadas en estas páginas. no queda sino tener conciencia del problema y hacer lo posible por resolverlo. Enrique Florescano. En 1973.) En lo tocante a la historiografía de tema mexicano.

(S EP/SETENTAS . las cuestiones de método eran "cosas de filosofía”. "Hacia una teoría de la microhistoria".22 y el de Luis González. En este libro. citado en la nota 21. mejor que nada. específicamente. los materiales que forman este libro aclararán al lector. Inédito. Luis González. Mi meografiado. diplomática. en los cuales se encuentra suficiente información. fruto del congreso de historiadores de Oaxtepec. ensayos. El Colegio de México. hace apuntamientos teó ricos. porque en él se estudian las tendencias especializadas de la historiografía de terna mexicano que se han producido en los últimos años: historiografía prehispánica. Historia Mexicana. después vueltos a publicar como libro. Quien tal pensara sólo demostraría tener una pobre idea del historiador. de las ideas y alguna otra que se me escapa. Con ello no pedimos que hagan filo sofía. 2. 1967). 339. En segundo lugar. a lo largo de varios siglos. Sólo él puede formular nuevas hipótesis de trabajo y aplicarlas en procedimientos concretos: mientras no haga eso. en su entrega número 82 (vol. 72) . "La etnohistoria". vol. En una época en la que. Del mismo autor. enero-marzo de 1960. el 23 de enero de 1973. núm. del arte. octubre-diciembre de 1971) también ofrece ensayos valorativos acerca de la perspectiva actual de diversos as- 27 28 Carlos Martínez Marín. BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA Aun cuando no hay. sobre la necesidad de la teoría: Creemos que los historiadores americanos necesitan plantearse con mayor gravedad el problema del objeto y mé todos de su ciencia. bajo el título de Veinticinco años de investigación histórica en México (México. regional. todas las teorías filosóficas acerca de la historia serán vacías especulaciones. comentarios bibliográficos. Llamo la atención sobre el voluminoso libro. 1973. sí se encuentran artículos. Complementa esta información lo que podemos considerar como antecedente de aquello: los volúmenes 58-60 de la revista Historia Mexicana. se caracteriza. Mé xico. 23 22 Luis Villero. Secretaría de Educación Pública. de la independencia. muchas de las obras citadas al pie de página en la introducción precedente pueden aclarar muchas dudas y abundar en los temas. sobre la microhistoria. 188 pp. "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". Luis Villoro llamaba la atención de los historiadores norteamericanos. discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. sólo si se percata de la dignidad de su función humana. Invitación a la microhistoria. etcétera. las grandes reformas de la histo riografía nunca fueron resultado de los filósofos de la historia en cuanto tales.etnohistoria. 1973.23 En ellos se hacen deslindes. núm. Este estudio incluye una revisión acerca de la función humana del historiador. Cada vez se evidencia más lo necesaria que resulta en la formación del historiador. en un congreso celebrado en 1959. se define. 3. XXI. una obra que trate acerca de la historia de la teoría de la historia en México. pese a todo. capítulos de obras sobre cuestiones afines. se conceptúa y se afirma lo que son dichas vertientes del saber histórico. al reducirlo al papel de simple técnico o ingenuo narrador. podrá recuperar el papel director en la 24 sociedad que antaño le correspondiera. según criterios tradicionalistas. Por eso. pp. sino de los mismos historiadores. social. de síntesis. asimismo. Sólo el historiador cobra cabal conciencia de la especificidad de su objeto y redescubre en él la vida creadora del hombre en toda su riqueza. Al historiador compete reflexionar so bre los fundamentos y fines humanos de su ciencia. económica. La propia revista. evaluación y crítica sobre el particular. Discurso leído en la Academia Mexicana de la Historia. 24 . En primer lugar. noviembre de 1969. IX. política. La teoría de la historia continúa siendo reflexión. novohispana. cuál es el pensamiento historiológico de cada uno de los autores.

525-547). "Notas sobre la producción histórica en México". "La tarea del historiador desde la perspectiva mexicana". Panorama actual de la filosofía en México. son ampliamente recomendables el artículo del norteamericano Merril Rippy. de Abelardo Villegas. núm. El Colegio de México. enero de 1961. publicado en La Palabra y el Hombre. Otras visiones de conjunto. XVII. es sugestivo el análisis de José Antonio Matesanz. aparecido en Historia Mexicana. "Theory of History. 3. aparecido en la revista The Americas (vol. Además de éstos. revista hoy descontinuada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. pp. no deben dejarse de ver obras importantes acerca de las corrientes de pensamiento en el México contemporáneo. de Enrique Florescano. Revista de la Universidad Veracruzana (2a. Se trata de una evaluación de lo aparecido en la obra mencionada Veinticinco años de investigación histórica en México. Fondo de Cultura Económica. 29 . julioseptiembre de 1967. Para una información más abundante. Twelve Mexicans". 1910-1950 (México. se publicó en Deslinde. correspondiente al último trimestre de 1968 y al primero de 1969. publicado en el número 20 (1945) de la desaparecida revista (de la Facultad de) Filosofía y Letras. La formación de la mentalidad mexicana. núm. "El joven historiador ante las generaciones''. tales como la de Patrick Romanell. de los trabajos citados. el de Edmundo O'Gorman. Muy sugestivo es el de Luis Villoro.pectos de la historia o de la investigación histórica de tema mexicano. 1960). 1954) y. Filosofía de lo mexicano (México. pp. "Cinco años de historia en México". época. en su entrega 23. Por su parte. que aportan evaluaciones de lo hecho en materia historiográfica son. 223-239). 43. también citado.

que se inserta en el número 20 de la revista Filosofía y Letras. Cinco años de historia en México. octubre-diciembre de 1945. el relato de los antecedentes de dicha junta. tres sesiones dedicadas a debatir el tema que encabeza estas páginas. 25 .25 Organizadas por la Sociedad Mexicana de Historia. ALFONSO CASO.) El texto que se da a continuación lo constituyen las ponencias que se presentaron por escrito y algunas noticias sobre las diversas intervenciones. (Véase en el artículo de Edmundo O'Gorman. El propósito de esta breve ponencia es ofrecer al debate unas cuantas ideas acerca del modo en que debe enten- 32 derse el problema de la verdad en Historia. 20. Iª parte. UNAMUNO. da lectura a su Ponencia. Primera sesión: El señor Rubio Mané. Cumplo así con el compromiso contraído en una discusión pública que sostuve con el Texto tomado de Filosofía y Letras. EDMUNDO O'GORMAN. se celebraron en El Colegio de México. 245-272. durante el mes de junio de 1945. tomo X. después de explicar los antecedentes que originaron la idea de celebrar estas sesiones.TEXTOS 1.) 1. abre la sesión y propone como presidente de la misma al doctor Rafael Altamira. al final. El licenciado Edmundo O'Gorman. como secretario de la Sociedad Mexicana de Historia." (La agonía del Cristianismo. pp. RAMÓN IGLESIA Y OTROS/ SOBRE EL PROBLEMA DE LA VERDAD HISTÓRICA (1945). titulada: CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD EN HISTORIA "La historia es enterrar muertos para vivir de ellos. núm.

la postura contemporánea. 3. porque. síguese necesariamente que su pasado ni le va ni le viene. Si se cree que el hombre tiene un ser fijo. la postura tradicional cientificista y la postura contemporánea historicista. precisamente. se dice. aspirando a iguales pretensiones y garantías y empleando los mismos métodos que cualquiera otra de las ciencias. comenzando por una crítica demoledora de las implicaciones y supuestos en que se fundan y proponiendo a su vez una nueva aventura espiritual. 2. en términos generales. En suma. consiste en tener conciencia de lo histórico en un sentido nuevo y radicalmente revolucionario. invariable. pugna desesperadamente por mantener la vigencia de sus postulados y de sus métodos. ya lo vimos. he intentado contrastar en los supuestos más íntimos. de nuestra vida. que el pasado es una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra realidad. a su vez. fundamentándola en idénticos supuestos. [34] ajeno. ha perdido. Esto quiere decir que se ha intentado constituir la historia en ciencia rigurosa. resulta una realidad independiente de nosotros. Pero si bien se examina ese intento de asimilación o identificación entre esa realidad que es el pasado humano y cualquiera otra realidad ( l a física. como si se tratase en esencia de un mismo concepto. previo o invariable. Todos sabemos que semejante supuesto descansa en la creencia de que nuestro ser. la enorme y fundamental diferencia que hay entre estas dos maneras de concebir el pasado humano. de una escuela que gusta concebirse a sí misma como realista. resulta que hubo de suponerse también que la vida humana es ella. previo. el apoyo de la veneración que venía usufructuando. ese pasado que estudia y que intenta conocer es algo independiente al ser del . eso es lo que se supuso y lo que durante muchos siglos se ha venido suponiendo. No pretendo exponer nada que pueda llamar original mío: apoyado en las huellas que me dejaron muchas lecturas (Ortega merece especial mención) y en recuerdos de gratísimas conversaciones con mis amigos. en suma. En nuestro día la pugna se manifiesta en toda su crudeza en el campo de la historia. Se trata. en cuanto tal. el ser humano al igual del ser de todas las cosas es algo fijo. de la naturaleza del animal y de la naturaleza del hombre. Ahora bien. siempre el mismo. aunque claro está. es un puro accidente. presenta el espectáculo de una lucha violenta entre unas creencias que constituyen la tradición inmediata y otras creencias que forman el nuevo programa. estático. por ejemplo). hostil a la tradición. de un pasado cualquiera. La postura tradicional que.señor Silvio A. le es radicalmente indistinto. conformándome con presentar en forma esquemática la cuestión que va a debatirse. Se trata entonces simple y sencillamente "del pasado''. Esa postura. Éstas pugnan por substituir a aquéllas. se verá que el pasado humano. En eso. de la naturaleza de la piedra. Nuestra época. al igual que la Luna. para esta manera de pensar no hay diferencia esencial entre conocer el pasado humano y conocer cualquiera otra realidad. recientemente celebrado en México. Zavala en una de las sesiones del Seminario sobre Métodos de Enseñanza de la Historia. no obstante. Pero como el pasado humano se refiere simple y necesariamente a esa realidad que es la vida del hombre. El intento de constituir la Historia en una ciencia supone. una realidad esencialmente idéntica a cualquiera otra. desde Aristóteles y aun mucho antes. como todas las épocas llamadas de crisis. y por eso se ha venido hablando sin dificultad. pero no de "nuestro pasado''. a nadie escapa que en ese concepto tan equívoco anda agazapado todo el problema. y en efecto. le es 34 33 pues. consiste precisamente su identidad esencial con las demás realidades. y primariamente a las ciencias físicas y naturales. estático. Y así es como queda aclarada mi afirmación de que para la postura tradicional cientificista en Historia. es la diferencia radical entre la tradición y la postura contemporánea: de ella brota la discrepancia fundamental que trataré de mostrar en el curso de esta exposición. consiste en el esfuerzo por asimilar la historia a las disciplinas científicas. Saquemos ahora la conclusión provisional que nos interesa más directamente.

Consiste aquélla en una visión del pasado humano. suyo entrañablemente. de una aproximación que en todo momento está sujeta a ser rectificada por la posible aparición de nuevos datos. Cualquier omisión. de la exigencia de su estricta imparcialidad. No se trata pues. porque equivale a permitir que intervengan las circunstancias personales del historiador. se trata de una verdad siempre diferida e indefinidamente proyectada hacia el futuro. lo que para esta escuela se llama interpretar los hechos. referencia a nuestra vida. por eso. es decir lo que ese hombre es. El pasado humano. sino "del pasado". produce un tipo de historia inhumano y un tipo de historiador deshumanizado. 35 datos averiguados. de la suma siempre provisional de lo ya averiguado. Los supuestos de la escuela tradicional ponen al hombre en la falsa coyuntura de conformarse con una verdad que no podrá jamás posee: : pero esta exigencia es un absurdo vital. La primera consiste en la tradicional pretensión de la imparcialidad del historiador. inconsciente o no. Aspira. desde los más importantes hasta el más mínimo detalle. que es "nuestro pasado".hombre. una mentira radical que. el historiador está obligado a portarse respecto de él con total y absoluta indiferencia. será precisar en qué sentido hemos de entender esta última afirmación. es ya una selección indebida. En una palabra. la escuela tradicional a lo que Ortega (creo que en Prólogo a una Historia de la Filosofía) ha llamado una "visión completa". puesto que el pasado es una realidad independiente. de "su pasado''. Pero como obtener el gran total de todos y cada uno de los hechos del pasado es un imposible. totalmente separada o independiente de las preocupaciones y de las circunstancias vitales del presente. En algún párrafo anterior afirmé que la discrepancia básica entre la postura contemporánea y la escuela tradicional (cuyos supuestos y consecuencias acabo de examinar) estriba en la manera distinta de conceptuar el pasado. Pero no suyo a la manera en que decimos que una casa o un objeto. más completo. visión cuya veracidad está en relación directa con la suma total de los hechos averiguados. es que esa verdad no es una verdad. reclaman con idéntico derecho el ser conocidos en la visión total del saber histórico. entre otras cosas. intencional o no. todos y cada uno de los hechos del pasado. o lo que es lo mismo. con notoria violación. se trata de una realidad independiente del hombre: para la postura contemporánea. y. son de su propiedad. según se mostró ampliamente. como nuestro pasado es algo que nos es esencialmente ajeno. que a eso y no a otra cosa se reduce la llamada imparcialidad. sino suyo en cuanto que involucra a su ser. pues. más verdadero el conocimiento del pasado. que es para nosotros la verdad radical. a diferencia de lo que ha calificado de "visión auténtica". es decir. La segunda exigencia es la de pretender conocer en su totalidad el pasado humano. ¿Puede pedirse algo más monstruoso? 5. Para la tradición. 4. en definitiva. si sólo fuera porque el tiempo mismo se ha encargado de destruir las 36 por ejemplo. A mayor número de fuentes de información de una enorme cantidad de hechos. sea cual fuere su contenido. Pues bien. por eso. precisamente porque hemos sido lo que fuimos. y en consecuencia. al ser del historiador. Lo decisivo. nosotros somos lo que somos. pues. no es sino la operación mecánica de reajuste o rectificación. en cambio. Las consecuencias que resultan de este modo de pensar son tan monstruosas como obligatorias. en lugar de ser una realidad . En efecto. Pero lo malo. de un pasado cualquiera. el pasado humano no es un pasado cualquiera. Porque adviértase que decir lo que le ha pasado a un hombre. porque conocer algo es siempre referencia al presente. como dije. Se trata siempre de una verdad fragmentaria. el énfasis está en considerar que el pasado es algo nuestro. la tarea del historiador queda necesariamente sujeta a dos exigencias o pretensiones capitales. Aquí se explica el porqué de ese fetichismo todavía tan en boga por descubrir documentos inéditos y por aportar datos desconocidos. Como el pasado humano se concibe como una realidad radicalmente indiferente a nuestro ser. ¡Claro! Puesto que el pasado humano le es ajeno. y más concretamente. la verdad histórica que tan afanosamente persigue la escuela tradicional es absolutamente inalcanzable. es lo que le ha pasado al hombre y.

precisamente. malamente puede justificarse ni menos exigirse esa fría. y en definitiva los más verdaderos. Por lo contrario. nos enfrentamos con un espectáculo . puesto que conocer el pasado es conocimiento de sí mismo. los más históricos. se consideran definitivamente conocidos. único verdaderamente capaz de dar razón de la vida humana. En efecto. inhumana. es un hecho. nuestra verdadera realidad. estático. Un hecho que el examen más superficial de la Historiografía documenta con gran abundancia. el conocimiento selecto por excelencia. VII). o lo que es lo mismo. el simbólico. pero en el sentido hondo. no será el método de la simple acumulación de lo "averiguado". Y el método histórico no será ya ningún método de los empleados en las ciencias naturales. que los otros tres. son efectivamente los más importantes. . en el sentido idealista y personal. si se admite que la realidad radical del hombre es su vida. A diferencia. sino que el hombre vive". la tarea del historiador se habrá liberado de una vez por todas de la famosa pretensión de imparcialidad. en cuanto que lo es. es 6. para ella verdadera puesto que conocer es función interna a la vida y no independiente de la vida. el Cuarto Evangelio. . que es un conocimiento producto de una selección. por eso mismo. a no ser que se afirme a la vez que la vida mucho más histórico que los sinópticos. previo e invariable. "Pasa el Cuarto Evangelio (San Juan) —dice Unamuno— por ser el menos histórico en el sentido materialista o realista de la Historia. He aquí un ejemplo que ilustra. Podemos concluir. monstruosa indiferencia que la imparcialidad supone. eso de la significatividad de los hechos y de las fuentes históricas. "El hombre". es la única capaz de aprehender esa radical realidad de la que nuestro pasado es parte y de la que insensiblemente nos separamos cada vez más.ajena a nosotros es nuestra realidad. una vez "descubiertos". Esta visión auténtica. visión que sólo es válida para ella. bajo la autoridad de uno de los pensadores contemporáneos más profundos. Ha hecho y está haciendo mucho más la historia agónica del cristianismo" (Agonía del Cristianismo. La conclusión fundamental a que ha llegado el pensamiento contemporáneo por estos caminos es revolucionaria respecto a la vieja tradición que ha venido concibiendo al hombre como un ente dotado de un ser fijo. hay que admitir con franqueza. No se crea que el contenido de esta última afirmación es una teoría más. a medida que el conocimiento formal de lo abstracto con que pretendemos substituirla se hace más espeso e impermeable. pues. el más parcial de todos los conocimientos. y por lo tanto que el pasado humano (no se entienda esto en un sentido puramente individual) es en parte esa realidad radical. que es un conocimiento basado en preferencias individuales y circunstanciales: en suma. en nuestra vida. y ese ir siendo (que es una expresión absurda) es lo que llamamos vivir'". Este dar razón de la vida humana es lo que yo llamo historiar. es decir. sino que será el método narrativo. El saber histórico no consistirá ya en una suma de hechos que. de nuestra vida. lo que en todo caso es un grandísimo disparate. consistirá ahora en una visión cuantitativamente limitada. Si lanzamos una mirada sobre el conjunto del esfuerzo humano por comprender su propio pasado. 38 37 humana es para el hombre una arbitrariedad. búscase una "visión auténtica" (concreta) cuya autenticidad estriba. pues. en que brota de la referencia a nuestra vida. que verdad en Historia no es otra cosa sino la adecuación del pasado humano (selección) a las exigencias vitales del presente. dice Ortega (Historia como sistema) "no es. sino que va siendo. de la "visión completa" (abstracta) postulada por la escuela tradicional. Ahora bien. y alegría que el conocimiento histórico es parcial. también tendremos que conceder que existe en el único sitio en que puede existir: en el presente. pero auténtica en cuanto que se funda en una serie de hechos significativos por sus relaciones con el presente y con nuestra vida. Por eso el Maestro concluye que no debemos decir "que el hombre es. Las preferencias del historiador son las que comunican sentido pleno y significatividad a ciertos hechos que. y si concedemos que el pagado humano existe. Y no se diga que esta operación selectiva es arbitraria.

La postura contemporánea cuyos fundamentos he querido esbozar en este escrito. el pasado se concibe como realidad de nuestro ser en el sentido radical que he insinuado. su realidad vital. escribirla desde su punto de vista. En primer lugar yo he pensado siempre. Mientras la escuela tradicional cientificista no pueda a su vez dar razón de un modo igualmente satisfactorio de ese espectáculo. de ese hecho. Pero recuerden ustedes que esta misma posición es hoy día la de los fenómenos de las ciencias físicas y naturales. pero que. y nos reservan muchísimas sorpresas. vemos. la historia de su pasado. Sin embargo. no tiene la seguridad de ser previsto ningún acto de ningún hombre. por lo menos debo de ser un hombre de la antigua escuela. la verdad adquirida de este modo lleva una ventaja. y es que las ciencias de ese género. y por lo tanto. Exactamente lo mismo pasa en las ciencias naturales. la verdad que hoy puedo conocer. es la única que explica o da razón de ese espectáculo. por lo menos en algunos casos. que cada generación siente la necesidad de escribir su historia. pero eso no quiere decir que sea la verdad para todos los siglos de los siglos. ni anteriores ni venideras. pero además. la postura contemporánea tendrá que admitirse. por lo mismo. desde su peculiar situación o circunstancia. Pero lo que me ha preocupado principalmente en el estudio de la historia es llegar a averiguar alguna cosa con fundamento. que no por filosofía. tendrá razón la escuela tradicional. si vemos lo que realmente vemos. Es decir. de ese hecho histórico innegable. Vemos. la verdad de otras generaciones. y han cambiado la posición de muchos fenómenos de la naturaleza. verdad que. aunque lo pretenda. con el aumento de la responsabilidad. Cada generación tiene la necesidad ineludible de enfrentarse con su pasado. Pero yo me pregunto si no hay una cosa 39 EL DOCTOR RAFAEL ALTAMIRA. y lo he pensado por experiencia.singular. Se verá claro que la cuestión a debate puede y debe reducirse a lo siguiente: si se concibe el pasado como una realidad independiente a nuestro ser. que es la verdad histórica de los hombres que compusieron esa generación. pero también las fuentes del conocimiento histórico son fuentes que no se han agotado todavía. en efecto. hay una porción de notas que se presentan como representantes de esa historia con las que no estoy conforme. que el hombre es el ser dotado de mayor número de posibilidades y posiciones y de cambios en ellas. es verdad verdadera. no se cierra el espíritu a las . por razón de ideas. no puede ser. pero naturalmente. porque la física moderna ya no cree que las cosas de la naturaleza han de ser eternas como hasta ahora las hemos visto. Yo he creído también que la única verdad histórica es la verdad que se ha podido comprobar. a través de los años. es decir. y es porque la postura contemporánea consiste precisamente en tener conciencia histórica. Con la meditación y. pueden usar las hipótesis. si en cambio. sino que es un pasado cualquiera? he tomado ante el problema la postura que hoy se da como característica de la escuela tradicional de la historia. El historiador no puede usar la hipótesis para nada. pues en todo lo que he escrito como historiador 40 humana que se estacione: lo humano es algo que se está haciendo siempre. porque nadie puede saber por dónde va a salir. por lo tanto. un hombre ya casi del pasado. Lo que me ha preocupado a mí es averiguar con una serie de pruebas o fuentes que me satisfagan por el momento. que los mismos acontecimientos revelados por los mismos documentos se narran de muy diversas maneras. estamos obligados a suscribir la postura contemporánea historicista. YO soy. entonces. me pregunto ¿habrá aún quien se atreva a sostener en serio que el pasado no es "nuestro pasado". las ciencias de la naturaleza en general. cada generación pronuncia su verdad. no obstante. El ser naturaleza ha mostrado que es tan variable como el hombre.

Con la intervención del doctor Medina se aclara la posición de los principios respectivos. que de la realidad tal como se ofrece en los actos mismos de la vida humana. Quisiera tratar de concretar la discusión sobre alguno de los puntos de tal tema. Del problema de la verdad histórica. No sólo difieren a veces las fuentes. Yo he sido siempre un hombre contrario a los sistemas. sino que el hecho mismo ha cambiado. En la interpretación interviene la ideología del sujeto y su orden de los valores. He dejado a mis alumnos que usen de los programas a su albedrío. o su juicio. tocó un punto que me parece de toda consideración. A mí me parecen bien todas las consideraciones que ha hecho el doctor Altamira: la primera estuvo de acuerdo conmigo. y que se incluye en el lugar correspondiente.nuevas ideas y a los nuevos movimientos. etcétera. ¿Qué diferencia fundamental hay entre un historiador y un juez en cuanto a la verdad de los hechos? El juez procura enterarse de la verdad de los hechos y sobre esta base fundarse para dar su veredicto. . Pero sus puntos de vista sobre la verdad histórica los resumió en una ponencia escrita que leyó en la 2ª sesión. La cuestión capital de la objetividad. monumento. Pero vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Hay acaso algo en que la intervención de la persona no sea ya una introducción de elementos ajenos a los hechos mismos? La objetividad en la historia consiste en ponerse en una posición desde la cual lo mismo dé que aquellos hechos hayan existido. ve esas mismas fuentes y difiere en opinión de la anterior. También difieren las interpretaciones de los hechos más comprobados. lo que nosotros decimos que es nuestro conocimiento. en dos momentos diferentes de su vida. Pero si llevamos nuestro pesimismo a la manera y crudeza que se nos pide muchas veces. el doctor Gaos y el doctor Medina. diciendo que lo importante era decir o narrar aquello que dicen las fuentes. 41 EL LICENCIADO O'GORMAN. un historiador ve los documentos y escribe su historia. encuentra la aquiescencia del doctor Gaos. el historicismo y el cientificismo. en definitiva. en otra 42 Éstas son. en tanto que hecho histórico. no se presente sino lo que ellos están diciendo. infra. y sólo permanece igual en tanto que hecho físico: documento. Ahora. Y no sólo entre dos historiadores. se pasó al problema del concepto de la historia misma. en el hombre que merece ser juez. Entonces la cuestión de la objetividad se viene por tierra. de la objetividad. cuando se ha estudiado una serie de hechos históricos. La objetividad consiste en que. En sus últimas etapas. los documentos. la discusión empezó a centrarse en torno de las cuestiones fundamentales. por encima de todas las limitaciones que lleva la posibilidad de nuevas fuentes. y de la honestidad del historiador. para el cual cuenta con la ley. El doctor Medina habla de las categorías que se emplean en el menester histórico y que pueden dar fijeza o solidez a los resultados que en él se obtienen. hacemos más caso de nuestro juicio y nuestro conocimiento. Si llegamos al escepticismo de la imposibilidad de obtener una verdad histórica. no se diga de ellos sino lo que se ha encontrado. no prefijando ningún juicio sobre su ideología. que derivan de doctrinas opuestas.] Tomaron además la palabra en esta sesión el doctor Isso Brante Schweide. el problema de la verdad histórica plantea el problema de distinguir entre historia e interpretación. el doctor Francisco Barnés. Pero yo creo esto: que los documentos son hechos y a veces contradictorios. etc. Usted fundaba esta opinión. La afirmación del doctor Caso de que el historiador es un poeta. pero otra persona con la misma buena fe. también el doctor Kirchkoff. sino en el mismo historiador. pues en realidad a Roma se va por muchos caminos. EL DOCTOR ALFONSO CASO tomó la palabra a continuación. que ese es el fundamento en el oficio histórico. Éste afirma que ante un hecho histórico no sólo puede haber dos interpretaciones distintas y sucesivas por parte de un historiador. Además. [Cf. nos encontramos con que no creemos en la justicia humana en el sentido de tener confianza en el juez.

y es claro que entonces no son historiadores sino falsarios o. de aquellos que creen que lo 44 pues objetivamente. mimetismos de ataque y de defensa). Eliminada la posibilidad de mentir. es cuestión epistemológica. mencionando sólo la parte que les sirve para sostener su tesis. etc. para descartarla definitivamente de nuestras consideraciones. no es posible actualmente un historiador universal. Tomemos desde luego en cuenta la última posibilidad. ya que los otros.SEGUNDA SESIÓN Se nombró presidente de la misma al doctor Alfonso Caso. En primer lugar. en materia histórica. para persistir y satisfacer sus necesidades sexuales y económicas (belleza que afirman es verdadero. no podemos decir que se equivocan. sino que mienten. Acto seguido lee su ponencia: NOTAS ACERCA DE LA VERDAD HISTÓRICA 1. Desde luego debemos considerar que el hombre tiene. El que haya dedicado su vida a la propaganda de una idea. y se vuelve crítico. 7. El historiador selecciona su campo por historiar y a priori concentra arbitrariamente el foco de su interés en un hombre. El problema de la objetividad de la verdad histórica se debe en gran parte a que la historia se escribe por los historiadores y también por los propagandistas. que el hombre posee en común con todos los seres vivos y que lees tan útil en la lucha por la existencia. veamos primero cuáles son las etapas en la elaboración del conocimiento histórico. una época. . es decir fuera del espíritu. Desde un punto de vista epistemológico tendremos que plantearnos estas preguntas: ¿Puede el hombre conocer lo que pasa en su propio espíritu? ¿Puede conocer lo que pasa fuera de él? La respuesta a estas dos cuestiones. una cultura. para saber si el historiador acierta o se equivoca. si querernos darles un nombre menos duro y más moderno. sino filosófico. no hay hechos interesantes. que es lo que podríamos llamar objetivo. que no escriba Historia. la de acertar y la de errar. con relación a la verdad. 8. tres posibilidades: acertar. pero no por lo que se refiere al documento que estudia. 43 aparente de machos en celo. un país. él está siempre en actitud de mentir. cuando se discute de verdad histórica entre propagandistas de distintas ideas. errar y mentir. Podemos decir entonces que no nos ocuparemos sino de los historiadores de buena fe: es decir. nos quedan pues las otras dos. un aspecto social. que queda comprendida dentro de la gran interrogación: ¿Qué es la verdad? 2. pero con el fin de poder fijar un criterio. o aparentan ignorar la existencia de documentos contrarios. El historiador de buena fe puede entonces captar una verdad o incurrir en un error. es fundamental para determinar el grado de objetividad que puede alcanzar el conocimiento histórico. El hecho histórico queda ya determinado entonces por el interés del historiador y no por el interés humano. Es indudable que el problema de la verdad. La primera fase en esta elaboración es la formulación del hecho histórico. por lo que se refiere al historiador. 4. 5. Todos estamos siempre apunto de errar. los que alteran los documentos o los publican incompletos. no es un problema histórico. Se engaña sin embargo quien crea que el historiador es puramente pasivo ante el hecho histórico. 6. 3. usando y aun abusando de la posibilidad de mentir. El error del historiador puede ser debido a la malicia del que redactó el documento. los llamaríamos propagandistas.

Cuantos se han dedicado a escribir historia. una cultura. entre dos que se señalan como probables y que son mencionadas en dos fuentes distintas o quizá en la misma fuente. con su facultad de selección y con su sagacidad. Esta estimación puede fundarse en la posibilidad de información que haya tenido el autor del documento. En segundo lugar el hecho histórico no es perceptible por los sentidos (si lo es. de la . ¿Preferimos en este caso el dicho de Cortés y Bernal Díaz o el de Torquemada? Claramente se ve que tenemos que hacer un análisis de las fuentes. por último. en su inteligencia para percibir el hecho. representada por los caballos. la critica ética de las condiciones que 45 lo produjeron y de los hombres que lo realizaron y. la relación de este hecho con los otros pasados. en contra del imperialismo azteca. Vemos entonces que. de deducir las consecuencias que se derivarían de las diversas posibilidades. el hierro y la pólvora: o el genio diplomático y militar del Capitán. su valor como antecedente capaz de explicar el proceso de un espíritu. 46 y otro dirá cómo la utilería europea es la causa de la victoria. simplemente para fijar el hecho histórico. haciendo notar que si se admite una de esas fechas. sino que se encuentra narrado en uno o varios documentos y generalmente la narración no es idéntica en todos ellos. 11. ¿ Cuáles fueron las causas o antecedentes que produjeron este hecho y. o si se quiere como punto previo. una ciencia o una técnica. Pero supongamos que el hecho histórico ya ha sido fijado y que dentro de la probabilidad a la que está sujeto todo lo histórico. 10. marcará la personalidad del historiador. todavía nos falta la explicación de este hecho por sus causas (que en lo histórico prefiero llamar antecedentes). ¿fue la superioridad de una utilería guerrera. un designio divino que inexorablemente había de realizarse en el día y hora fijado desde toda la eternidad? La importancia que se dé a cada una de estas causas. sin medir la posibilidad de caer en otro? o bien. para saber a cuáles puede otorgar mayor confianza. como causa determinante de la Conquista.9. saben la importancia que tienen estas deducciones que dependen de la sagacidad del historiador. contemporáneos o posteriores. Supongamos que el hecho en cuestión. el historiador establecerá una cronología. y a las fortuitas que intervienen también en todo hecho histórico. ¿Cuál sería en este caso la verdad objetiva? ¿No dependerá la importancia que un historiador conceda a una causa. Todavía una segunda parte para la fijación del hecho histórico. es imposible o improbable que otro acontecimiento hubiera ocurrido en la fecha en que sabemos que ocurrió. y que se trata de explicar ahora este hecho histórico: la caída de Tenochtitlán y con ella el derrumbamiento del llamado Imperio Azteca. y comprobar si ocurrieron o no. en su cultura. Supongamos que hemos admitido como más probable la fecha 13 de agosto. y frecuentemente es contradictoria. podemos considerarlo como verdadero. por ser ésta la fecha que mencionan las fuentes que nos merecen más crédito. o como creían los cándidos cronistas. Así el panegirista de Cortés atribuirá todo el honor y la gloria al Capitán. en la autenticidad del documento. un pueblo. Supongamos que se trata de determinar una fecha. aterrorizado ante los presagios. es la caída de Tenochtitlán en poder de Cortés el 13 de agosto de 1521. es la tarea a la que se dedica el historiador. y no faltará quien haga intervenir el Apóstol Santiago. día de San Hipólito. no es histórico). o el intento de Velázquez que. si son varias. en qué medida intervinieron en su producción? ¿Fue la decadencia de Motecuhzoma. montado en un caballo blanco. el historiador interviene de un modo definitivo con sus conocimientos. como dice Torquemada. por último. que por no estar su nombre en el calendario y "tabla general del rezado" se pasó al día siguiente. y paralizando con su terror la voluntad de su pueblo: fue la revancha de las naciones indígenas sojuzgadas. con disgusto de Bernal Díaz y regocijo de Gómara. día de Santa Clara. Primero tiene que hacer un análisis de las fuentes y valorarlas. en su interés al relatarlo y. pretendiendo destruir a Cortés aumentó sus huestes. que vieron la oportunidad de sacudir un yugo. Lo primero que hay que determinar es si fue el 13 de agosto o el 12. Viene entonces un trabajo de extraordinaria importancia en el historiador.

serán para él incómodos hechos históricos. pero nunca podremos estar seguros de que lo ha realizado. pues esto nadie puede afirmarlo. quiéralo o no. no es porque menosprecie la verdad histórica y la considere como algo totalmente diferente de la verdad vulgar o de la científica. si nos engañamos con frecuencia sobre el motivo de nuestras propias acciones. Y si digo un esquema. Quiere esto decir que la historia debe escribirla el contemporáneo del hecho que narra. Su obligación es creer que lo ha conseguido. o su juicio sereno condenará todo imperialismo a la moda 1918-1943? ¿O propugnará una nueva forma de imperialismo. Lo que se puede pedir al historiador no es que diga lo que realmente pasó. el acero y el petróleo. ¿Podremos los ateos entender la importancia del sentimiento religioso en las culturas asiáticas y americanas? ¿Daremos a estos antecedentes la importancia que realmente tuvieron? 12. pero no podemos estar seguros de que lo haya conseguido. está en una situación muy desfavorable para valorar los antecedentes de los fenómenos. debe creer que ha acertado. Pero todo hombre que conoce las acciones de otro. a la moda de 1945? Si es difícil ser un juez justo. ¿pero aplicará para juzgar una ley derogada o la ley actual? ¿Aplicará para juzgar sus prejuicios de familia. que no se escribió con el fin de hacer historia. explican por qué los jóvenes dejan sembrados sus cuerpos en los campos de batalla. casi inexplicables. de clase. sino . indica solamente lo que creyó el autor del documento sobre un hecho. el que determinadamente cierra su espíritu para no comprender los móviles de las acciones de los otros hom- 47 48 Ni siquiera el documento privado. ¿Podrá un historiador liberal y burgués de nuestro siglo entender lo que representaba la limpieza de sangre en la Europa feudal? Y por entender quiero decir sentir. cuando el acusado y el juez admiten la misma moral. cuando el juez y el acusado hablan idiomas morales separados por siglos de prejuicios. la mejor historia es la crónica. de nación. 13. es sólo probabilidad. de cultura. el que oscurece las pruebas. sentimientos y Prejuicios de la época en la que el acontecimiento sucede. Sócrates bebiendo la cicuta o Cristo muriendo en la cruz. una acción y hasta sobre él misino. en su época. de la cultura a la que pertenecía el rey. Todo historiador. El cronista tiene las mismas ideas. Además del ser que sucedió (¿cómo y por qué?) está el deber ser (¿debió suceder?). sobre todo cuando nuestros prójimos son tan lejanos? La verdad histórica. por la objetividad. el santo o el mártir que está juzgando? ¿Alabará al que defendía la autonomía del feudo o al rey que trataba de destruir los feudos? ¿Cantará con Kipling loas al Imperio Británico. pero estar convencido de que su reconstrucción es un esquema de lo que realmente sucedió. Padece bajo el poder de la moda" y creerá que un bello discurso provocó una situación histórica o que las curvas estadísticas sobre los precios del carbón. ¿Habrá alguien que no esté más o menos atacado de bovarismo y que se conciba realmente como es? Pues bres: y si es sincero. no estará dispuesto a conceder que hubo actos generosos que fueron capaces de crear hechos históricos. y gran psicólogo. en su clase.importancia que tenga esta causa en él mismo. que sacrifique afectos e ideales por ganancias materiales. ¿cómo podremos estar seguros de los motivos que tengan nuestros prójimos. o juzgará con los prejuicios de la época. de la clase social. las juzga. cómo no seria difícil (he tachado imposible) ser justo. pugnar por la imparcialidad. sino que abandonando hasta donde pueda sus propias ideas. pero precisamente por eso. volvemos a comprobarlo. Y será gran historiador si logra hacerlo. No es historiador el que a sabiendas falsea el hecho. prejuicios o intereses. es objetivo. a la moda victoriana. en su cultura? Un hombre sórdido. es un juez —como decía el doctor Altamira la otra noche—. un hombre. procure adentrarse e identificarse con el mundo que nos revive y explica. más que concebir. Aquí también la misión del historiador es comprender y será gran historiador si lo logra.

que volverá a 50 individuales serán pueriles. lo abstracto. Él desea explicar el presente en función del pasado. para hacerlo inteligible. Aplicar uno u otro de estos métodos no depende del objeto mismo. si queremos insistir sobre su actividad concreta. menos que en ninguna otra parte. tan personal. En uno y en otro caso. modas.porque creo que toda verdad es esquemática con relación a su objeto. O lo que es lo mismo: Ciencia e Historia son dos métodos diferentes de entender la realidad. Esquematizar el hecho para entenderlo. el historiador no se conforma con explicar el hecho histórico por sus antecedentes. le hace perder lo que tiene de concreto. puesto que sólo vemos en ella lo general. la guerra. a esta simple frase: "nacieron. murieron". diferentes. que no pueda explicarse por su historia. sino de nuestro interés humano. es decir. de acuerdo con el principio de causación. Podríamos decir que si Ciencia e Historia son dos métodos diferentes para entender. el espíritu del pueblo o "la nariz de Cleopatra". la raza. política. cuando se repitan las mismas condiciones. la economía. y podemos también reducir la vida de los hombres. provoquen resultados siempre iguales. tal es la misión del sabio y la del historiador. nunca más volverá a presentarse. y las complejísimas causas que motivaron el que cayera hoy y no ayer uno de sus pétalos. 14. aquello precisamente que no la distingue de otros individuos de su especie. Pero la ciencia y la historia las hacemos los hombres y no las rosas. y lo que en la vida vulgar o en la ciencia es un esquema. es decir. Desea que los hechos que suceden todos los días queden aclarados por sus antecedentes: porque sabe que la vida que anima el cuerpo de la sociedad moderna está sostenida por el esqueleto del pasado. porque la causa es tan compleja. ¿Cómo los hechos históricos. que es histórica. de personal. que a menos de que admitamos la pesadilla del eterno retorno. su actividad estará fundada en el principio de que causas iguales producen iguales efectos. no nos interesan. usamos el método científico. cuando lo que deseamos es encontrar en ellos . llamémosle sociólogo. y lo transforma en un caso particular de una ley. pero nuestras preferencias 49 históricos. virtudes y crímenes. por lo que caen de un modo individual en el campo de la historia. El historiador que da profundidad al presente. la religión. Es el que desea prever la trayectoria de su pueblo y modificarla de tal modo que. como decía Anatole France. los antecedentes históricos han influido en los hechos actuales: qué importancia han tenido las causas sociales e individuales en la producción actual del fenómeno social? Aquí también interviene la personalidad del historiador concediendo mayor o menor importancia a los factores del hecho: el medio. tan concreta. Si queremos considerar que su actividad es abstracta. cuando consideramos que los fenómenos no son interesantes individualmente. por ser una falsa igualación de semejanzas con un fin utilitario. injertándolo en el pasado y aquel que funde el pasado y el presente en un programa para el porvenir. sin divorciarse del ser. mientras que en César nos interesan sus actos y sus pensamientos y es precisamente por ser personales. Por último. V no es que yo admita que es más personal y más concreto César que una rosa. es el político. los grandes hombres. es en suma el que esquematizando el hecho histórico. Podemos si queremos hacer la historia de un guijarro. que al igual de las causas físicas. si no coinciden con un amplio interés humano. realice el deber de ser. en la historia es una esquematización del hecho histórico. La rosa es un objeto de ciencia. religión. para despertar en nuestro espíritu reacciones semejantes a las acciones que fueron sus causas. sufrieron. y que no hay un solo fenómeno social: lengua. Su misión. el principio de la causación nunca se realiza. y las infinitas vicisitudes en la vida de la flor. factores constantes. como la de todo conocimiento. derecho. Es el que tendiendo la mirada sobre los hechos repetirse. trata de descubrir en ellos causas permanentes. Sólo que en la historia. es servir al presente y al futuro. llamémosle político. costumbres.

incluyendo nuestro propio espíritu. contra la injusticia y la tiranía. pero sus diferencias. la ignorancia y el fanatismo. la pregunta es exagerada. lo que justificará. la tiranía. de un país. ha de haber siquiera un mínimo de unidad. por cumplir con lo que en cada hombre hay de humano. e incluso un mismo historiador en distintos momentos de su carrera. de una época o de una cultura. por eso lucha contra la miseria y la explotación. la explotación. que pone en manos de otros hombres su derecho a" vivir y a pensar. eterna. a pesar de todo. También una autobiografía es tanto mejor cuanto más esconde del autor en la realidad de su propia vida con ser ésta . la miseria. pues. el único criterio objetivo en la gran marcha histórica de la humanidad. ya sea que se trate de un hombre. aun cuando se tratase de un Robinson histórico. Pero ni las distintas realidades históricas. La lucha contra sus enemigos: el hambre. sino de su explicación y valoración. precisando sus límites y correlativamente aquellos dentro de los cuales es posible una verdad válida para más de un sujeto. para dispensarse de investigar lo más amplia y lo más hondamente posible. las semejanzas que existen entre ese fenómeno y los actuales. sino que es relativa al historiador a tal punto que hay tantas verdades históricas como historiadores? Así concebida. 52 Pero aun cuando no hubiese posibilidad de comunicación alguna. Y éste es. ni siquiera los distintos historiadores. ¿Hay alguna verdad no formal. por la realización íntegra de lo que es humano. nos sirven para entender el hecho. son tan distintos como para que entre ellos no haya unidad alguna. no habría razón alguna para rebajar las exigencias de la investigación histórica. 1os sujetos. nos llevan a emplear. es la realización de la lucha del hombre por alcanzar su liberación. no podemos dudar seriamente que Hidalgo era cura de Dolores o que Bucareli fue virrey de Nueva España. sino inmanente a su propia naturaleza. se encuentra enfrente de distintas realidades históricas. como en general entre los distintos hombres. capaz de explicar el doble hecho de que estos sujetos en parte coinciden y en parte discrepan. Puesto que es un ser consciente. Entre los distintos historiadores. por la afirmación de su personalidad. Resume su punto de vista. La cuestión sería. no lo entenderíamos. para conocerlo.sus semejanzas y fundir éstas en la identidad de la ley. quizá. ¿No hay pues en la historia una verdad objetiva. considerada en grandes periodos. que de este modo se venga de nuestro esquematismo. es una pregunta ingenua. elaborar una teoría de la unidad y pluralidad de la realidad. sin el cual sería imposible. naturalmente. 51 durante largos siglos el hombre parece que reniega de sí mismo. Es la suma de los anhelos individuales por ser. pugna por su propio bien. cuando lo que nos interesa en el fenómeno es precisamente su individualidad. Creemos descubrir en la historia un sentido no trascendente al hombre. Esta teoría sería la única capaz también de hacer justicia al historicismo y a la vez de superarlo. a reserva de utilizar más tarde los coeficientes de inexactitud. EL DOCTOR JOSÉ GAOS. el miedo. No. siquiera parcialmente. En cambio. esta perturbación de la Naturaleza que llamamos: el Hombre. que sea eterna e inmutable? ¿Debemos entonces proclamar un escepticismo corrosivo y declarar que la verdad histórica no existe. porque la realidad histórica es dependiente del historiador mismo: es lo que se expresa con la afirmación de que el hecho es construido por la interpretación misma. expresado en la sesión anterior. inmutable? Así formulada. cuando tratamos de aplicar la ley a la realidad. Pero si se trata ya no del hecho histórico. que son actividades subjetivas. el método histórico y no el científico. sería inútil pedir una objetividad absoluta. incluyendo. Nos parece ahora descubrir que la historia. leyendo la nota siguiente: Cada historiador. Pero no podemos ignorar que contra la ignorancia y los prejuicios. pues si fuera completamente sui generis. el hecho de que se comunican y entienden. de las que no podemos prescindir.

53 la última vez. En general. cada uno conocido por otros hechos. que con ello dejaba contestado lo dicho por mí otros que se han dado en la última sesión y que eran más o menos por el estilo. las tendencias de desarrollo dentro de nuestra sociedad moderna. Claro que él creyó contestarla en su ponencia. por desgracia. es bastante peligrosa. y por otro. Me parece que también hay que distinguir varios tipos de verdad. creencias y costumbres que corresponden a este conjunto. aun cuando estemos convencidos de que la medicina actual no será la de dentro de un número muy pequeño de años. estructura social. Pienso que es una idea un poco anticuada la de que la historia humana no es comprensible sino concibiéndola como dividida en grandes etapas que tienen determinada estructura económica. qué son esos famosos hechos de que se habla. pues me parece una idea muerta. El punto básico en mi pensamiento frente a la historia. dentro de determinadas etapas del conjunto de la humanidad. No debernos oponernos a la idea de que hay una verdad absoluta: me parece que tanto O'Gorman como Caso se han colocado en una posición con la cual yo no estaría de acuerdo. jurídica y una serie de instituciones. Solamente concibo de esta manera el problema de la historia y la búsqueda en el fondo empieza con la verdad. para usar un término concreto. etc. espero que vuelva a tratar este punto. es decir. es también un punto que la historia y el pensamiento han ganado hace mucho tiempo. Me parece que se ha presentado una idea que. ningún escepticismo histórico parece más justificado que el escepticismo médico que habría en no querer curarse hoy so pretexto de que la unidad médica de hoy no será la de mañana. pero me parece que falta todavía aclarar este pensamiento. Esta búsqueda es de la verdad de grandes líneas de desarrollo. pero yo creo que no contestó precisamente la cuestión por la relación que existe entre la historia como ciencia y la política. y los presentes saben muy bien que no soy un historiador sino un etnólogo. El doctor Caso manifestó. no es en sí la búsqueda de la verdad acerca de un acontecimiento individual y sólo puede ser interpretada dentro de un conjunto. Solamente de este modo podemos llegar a algo que es más que una mera serie de acontecimientos. La repetición absoluta de acontecimientos. yo creo que ya no es necesario combatir esa idea. Pues lo que necesitamos es encontrar. es que la idea de la imparcialidad. estamos obligados a curarnos con arreglo a la medicina actual. Existe el problema fundamental de la búsqueda de la verdad histórica. o lo mismo en otras sociedades anteriores. El doctor Caso dijo que hay que distinguir tres tipos posibles de hombres. EL DOCTOR KIRCHKOFF. Así. la circunstancia de que una realidad no sea dada o asequible sino a un sujeto no descarga a éste de ninguna de las obligaciones que pueda tener respecto a ella. cuál es la finalidad de lo que hacemos. dentro de determinada característica. para mí. La primera cuestión es averiguar cuáles son los hechos que nos dio Caso y 54 El último punto que me interesa subrayar. que es exactamente lo que queremos saber. una relación de desarrollo. No se trata de considerar la historia como una serie interminable de acontecimientos aislados.. de la objetividad. es que nuestra aspiración debe ser entender las tendencias históricas dentro de estas grandes agrupaciones de fenómenos. pero esta idea se ha formulado de tal manera que de hecho parece que el individuo historiador está frente al . Me Parece que aquí se plantean dos problemas: por un lado. no se realiza en línea recta sino ando ron frecuencia un paso adelante y dos atrás. la tradición.una realidad por su propia naturaleza sólo dada o asequible al sujeto correspondiente. al dar término a la lectura de sus notas. En este sentido. por causas y efectos. Se afirma que cualquier historiador parcial representa las ideas. Por consiguiente. pero esta continua aproximación. Se podría decir que la base de nuestra actitud hacia el universo es que hay una realidad que existe a la cual nosotros tratamos de aproximarnos. claro es que no existe.

es simplemente el reflejo de que el historiador vive dentro de un mundo en continua pugna. a la exactitud y minucia de sus técnicas. de hechos. Y lo más estupendo es que al sentar este enorme prejuicio dice que está libre de . acompañado todo ello por un desdén más o menos piadoso hacia los autores de otras épocas. tendencioso. después de todo— consiste en no existir. según el pretende. entre las ciencias positivas y las técnicas que se supone están en continuo progreso y mejoramiento. a la seguridad de los métodos empleados. EL DOCTOR RAMÓN IGLESIA lee su ponencia sobre: EL ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS HISTÓRICOS Curioso fenómeno el que presenciamos en nuestros días: se ha puesto en tela de juicio todo. que tuvieron la El historiador de hoy se cree culminación de un desarrollo que no nos explica bien cómo se ha producido. de materia prima. y de las que se esfuerza por salir. De hecho. según ella. que insisten en ser los últimos en enterarse. penosamente. y. Se nota aquí ya la actitud que propende a separar lo más posible la historia 55 desgracia de vivir cuando los estudios históricos no habían alcanzado dignidad. inspirada por el deseo de ver el pasado desde la perspectiva de un determinado presente. la literatura y las bellas artes. formas de cultura. exhaustivo. en el mejor de los casos. cuando la historia era una forma literaria y sus autores manifestaban tendencias peligrosamente subjetivas en la elección y el tratamiento de sus temas y en la preocupación por el agrado o desagrado que pudieran producirles a sus lectores. La aparta con horror de otras formas de cultura que le habían sido siempre afines: la filosofía. como él dice. todo lo que las ha precedido. imparcial. es siempre sólido. Toda esta cuestión de si un historiador puede ver la misma realidad. frente a la época histórica. en diferentes momentos de su historia individual. no pueden ser más elocuentes: un trabajo valioso. para elaborar las tan decantadas producciones de la historia científica que anulan. en dejar. El historiador sigue viviendo hoy. la nivela y unifica. impreciso. un trabajo malo es superficial. definitivo. de un plumazo. en un brave. Porque lo cierto es que siempre tiene que apelar a sus tristes predecesores que vivían en unas tinieblas de las que él parece haber salido en la primera mitad del siglo XIX en los países más "adelantados". sistemas económicos. E! ideal del nuevo historiador -que no es tan nuevo. bien documentado. sin darse cuenta de que son muy pocos los que comparten su optimismo. plenitud y madurez científicas. Pone así a la historia. 56 de la vida. en la mayoría de los casos. Los calificativos que la historia científica al uso emplea cuando elogia o cuando censura. a la que se acude en busca de datos. Basta con hojear las páginas de cualquier libro o de cualquier revista dedicados a estudiar temas históricos para que podamos percibir en el acto el estado de euforia en que sus autores se encuentran: a cada momento tropezamos con alusiones a la maravillosa perfección que estos estudios han alcanzado en nuestros días. serio. el historiador es simplemente el exponente de un grupo social. de dos maneras distintas. con todos los peligros que ella supone.acontecimiento. subjetivo. y nos da con todo esto una visión totalmente deformada de la historiografía. en las que no es posible aplicar esta noción de progreso rectilíneo. absolutamente todo: creencias religiosas y políticas. la reduce por entero a la condición de fuente. cuando se partía de meras conjeturas en lugar de las sólidas aportaciones documentales de hoy. que cada país y cada grupo han tenido su historia propia. Y los únicos que parecen reacios a darse cuenta de que existe la crisis son los más directamente obligados a relatarnos cómo la crisis se produce: los historiadores. en todas partes. new world. cuando son suficientemente sólidas y documentadas. En vez de aceptar que cada época humana. como si en la proximidad de ambas no estuviera la razón misma de ser de la historia. que los hechos hablen por sí sólos.

pero que no pasan de ser repertorios. cree haberlo superado definitivamente. pues lo considera un mérito más de su disciplina. en cualquier historiador que le haya precedido. que él renuncia a la elaboración. No se da cuenta de que con su criterio microscópico se desarrollan en él. cuando las actuales generaciones hayan reunido los materiales suficientes. son dignos de idéntica dedicación. más apocados. el orgullo de su perspectiva y su estimativa defectuosas. salvo quienes tienen la obligación de hacerlo por razón de su oficio. sobre las ideas que en él se encierran. de que su estudio se desenfoca cada vez 58 que una época que lo ha historiado todo esté apenas iniciando los estudios de historia de la historia. que le acerca a los conocimientos científicos especializados innaccesibles para el profano. de un Michelet. esperando a que pase el temporal para luego poder estudiarlo en forma serena. sobre cuál es la índole de su mensaje. metido en su oscuro rincón. que considera torre de marfil. en las guerras y revoluciones y. con lo que ya tenemos algunos repertorios valiosos. de la abundancia de notas y bibliografías. Este deseo obsesivo y vano de escribir la historia sin tocar a los hechos —que el científico identifica de modo igualmente arbitrario con los documentos que los relatan— le lleva a insistir cada vez más en lo accesorio. de un Carlyle. Todos sabemos del gran desdén con que se viene hablando de un Agustín Thierry. Para lo cual tendrá que acudir. una vez más. El historiador científico. Llenas están las revistas especializadas de unas reseñas en las que el valor de un libro de historia se hace depender de la cantidad de autores citados. de la profusión de índices analíticos. menos inquietos intelectualmente. y se limita a aportar una multitud de menudencias que sólo servirán de estorbo para quien desee trazar grandes líneas y quiera darnos algo más sustancioso que estos pobres y áridos resultados de la historia científica que nadie lee. a los que estuvieron anotados por la tormenta. Es el enano encaramado en hombros del gigante. sobre todo. en las grandes figuras históricas. Esta tendencia actual de los estudios históricos no sólo ha dejado a la historia erudita sin lectores. que orientarán su curiosidad y sus actividades hacia otros campos en los que puedan lograr mayor estímulo y salida. lo cual al historiador profesional le trae sin cuidado. Que el historiador que no se resigna a esta pasividad de copista es parcial y anticientífico. Con ello se quedan los seminarios de historia sin los jóvenes más valiosos. objetiva y desinteresada. de un Macaulay. para que lo antes posible se dediquen a reunir ficheros impresionantes sobre temas minúsculos. Lo que ya no encontramos con tanta frecuencia es un juicio sobre el contenido mismo del libro. una timidez y una inercia mental que a duras penas prepararán el terreno para ninguna síntesis futura. Y es que el historiador positivista pretende que todos los temas merecen el mismo interés. De aquí 57 y la síntesis. de modo inevitable. Lo peor es que se inicien bajo el signo positivista. . que si descubre algún error. En ellos se prefiere a los muchachos más dóciles. Todo esto es sumamente grave. ¡Como si la historia no debiera ser el tema más apasionante para una persona de alta calidad espiritual! El historiador científico tiene un orgullo ingenuo. por pequeño que sea. porque mete a la historia por una vía muerta. amontona datos y más datos. la interpretación más.prejuicios. de su aportación para nosotros. de todos los que sintieron y vivieron la historia como algo entrañable. en lo instrumental. Reprocha a los antiguos que se fijaron de preferencia en los momentos de crisis. sino que fatalmente produce una selección al revés en los centros de enseñanza superior e investigación. El historiador científico no dice nunca. pero sí dice siempre que todo eso vendrá más tarde. Sigue diciendo eso en los momentos en que un puñado de bandidos audaces trae de cabeza a la humanidad entra. que serán su materia prima. claro está. sus fuentes. en los que brilla por su ausencia en la mayoría de los casos la comprensión profunda del sentido de las obras estudiadas.

el auge que ha tenido entre los . pasajero y nosotros buscamos terreno más firme. a la vida. si no. En los seminarios de historia. ¿ Qué historiador científico. cuando se la compara con lo que han hecho la crítica literaria y la historia del arte. El historiador digno de tal nombre tendrá que ser. "Señor. Si ha de haber sistema. se me dirá. ¿Cómo puede pretenderse alcanzar lo inconmovible y lo inmutable en la historia? ¿Por qué no se ha de preferir lo flexible a lo sólido. mal podrá elaborarse una historiografía decorosa. tiene que haber primero estudio historiográfico a fondo. ¿Cómo se puede pensar que es un simple problema de documentación la simpatía o repulsión que unas épocas sienten hacia otras? Si se nos dice que el desdén por la Edad Media se debió a un conocimiento insuficiente. es que el individuo es algo anecdótico. que son inefables. sólo sabe enseñar lo más externo y rudimentario de la técnica: pero nunca podrá salir de ellos un historiador si el alumno no lleva en sí la semilla El historiador nace. ¡cómo hablan en manos de Huizinga! He aquí otro problema que no se comprende cómo ha escapado a la atención de los historiadores científicos. Véase. le responden. De aquí que en la génesis de su obra nos encontremos muchas veces con elementos que no se dejan expresar con facilidad en términos racionales. devenir. a la literatura y. como en las escuelas de bellas artes y en los tratados de preceptiva. es marchar en el vacío. inmutables. En el propio Ortega. pero. como ellos. cuando la historia es toda cambio. tan acuciosa en otros terrenos: el de que los documentos no hablan por sí solos. como la ha denominado Ortega y Gasset. subsanado más tarde —aun suponiendo que ese interés posterior por la Edad Media no estuviera en sí mismo condicionado ya por la repulsión hacia el XVIII que sintieron los románticos—. ha producido una biografía que valga la pena? ¿Cómo se puede trazar la semblanza de un personaje aplicando sus métodos? Ah. como ellos pretenden. Y es que la historiografía actual está empeñada en una tarea vana: en llegar a unos resultados inconmovibles. ¿es que puede decirse lo mismo de las actitudes hacia el Renacimiento o la Revolución Francesa? No creo que nadie pueda mantener en serio que la estima o la repulsión dependen de falta o sobra de monografías. porque le faltan las bases mismas indispensables para el enfoque del problema. sino que sus lenguas son múltiples. en forma única. mientras la historia no vuelva a ocupar su rango de estudio humanístico. es seguro que se desanimará si le inculcan la idea la Edad Media está hecho a base de unos pocos cronistas. según las personas que los manejan. Siempre recuerdo a este respecto la vieja anécdota española del caminante que llega a la posada y pregunta qué hay de comer. sin pintores y músicos y arquitectos.No es fácil que un historiógrafo positivista pueda estar dotado de esta comprensión. Aterra pensar en lo tosco de la crítica historiográfica. lo que Ud. como no puede haber teoría de la literatura o del arte sin poetas y novelistas. porque creo que todo conocimiento histórico ha de ser esencialmente descriptivo. Incluso los más recientes no cumplen con sus requisitos. traiga". pues El Otoño de 60 En la busca frenética de lo sólido y lo definitivo se ha dado de lado a aspectos que en la historia son esenciales. por ejemplo. de que hay siempre una forma de visión que se les impone a los hechos estudiados. Insisto tanto en la historiografía y no en la teoría de la historia o historiología. no se hace. Si el recién llegado no tiene madera de ratón de biblioteca. lo que es peor aún. que tantas cosas interesantes ha dicho sobre estas cuestiones. un creador. sólidos. no acabamos de ver bien ese sistema de la historia de que con tanta insistencia viene habiéndonos. Querer estudiar la historiografía y no aceptar e1 hecho de que es un continuo cambio de perspectiva. No sé cómo no han visto los flamantes historiadores científicos que los grandes libros de historia han sido escritos por gentes que no pasaron por seminarios de investigación. lo problemático a lo definitivo? 59 de que todas las enseñanzas instrumentales que recibe en el seminario son la última palabra y no el comienzo de la labor histórica. y el historiador se ponga de espaldas a la filosofía.

se convirtieron en creencias. progresista. mecánico más que científico. porque su poder de evocación es infinitamente mayor. En realidad se trata. He aquí otra deformación curiosa de los positivistas. si no. sin pensar en notas ni bibliografías. experiencias personales. en lugar de ser la perfección para los estudios 61 historiadores de los más rígidos y los menos inquietos espiritualmente. sino todo lo contrario. la historia de las instituciones. . de algo inevitable y justificado en el momento en que se produjo. liberal. Y sin ir tan lejos. Felices los tiempos en que un Bernal Díaz podía contarnos lo que había visto. No todas las 62 históricos. que se da por supuesto y que no se discute. como no lo son para la producción artística o literaria o filosófica. laica. Que lo digan. Tanto. No son malas las catástrofes. estaba bien hace unas décadas la apelación al documento y a la erudición a palo seco: pero bastante hemos insistido ya en el trabajo preparatorio. en algo entrañable. Habría que recordarle. y la tendría para los demás el que yo fuera capaz de dar un relato de mis experiencias en ella. pues ponen al descubierto muchos aspectos del ser humano y despiertan o aguzan su conciencia histórica. Lo malo es que hoy no es fácil hacer esto. hemos perdido el sentido de ver las cosas de frente y la capacidad de relatarlas. poco serios y a los que no se puede tomar demasiado en cuenta. que el ideal progresista. es en zonas que no interesan a la historia. pero que la calidad del relato debería realzar a un plano superior. el que estos hechos básicos de la historia. antimilitarista. añadiríamos nosotros. Estas ideas. que se nos ha olvidado que es preparatorio. lo que había vivido. para llegar lo antes posible a unos resultados que han de ser forzosamente deleznables. los tiempos en que un historiador como Macaulay encontraba inspiración en las novelas de Walter Scott. El historiador imita en todo momento las pautas que toma de una ciencia física caducada. anatematizadas por los científicos como destructoras de documentos. de la imitación de las ciencias culturales. con palabras de Croce. Que nos demuestren a nosotros que la guerra de España y su prolongación por todo el mundo son historia externa. dadas determinadas condiciones. determinados hombres. que es imposible de lograr. las guerras y revoluciones. éste y aquél y el de más allá. Se le quiere dar a la producción histórica un ritmo continuo. y cine nada tiene de única. estos momentos de viraje de pueblos y culturas. por lo menos— el haber tomado parte en la guerra de España. No tiene categoría histórica el que yo tome todos los días el desayuno de la misma manera. Por si no estuviera aún suficientemente claro. que creía haber encarrilado a la humanidad de modo definitivo por la vía ascendente de los conocimientos científicos y técnicos. Eso es precisamente lo que no se produce en los hechos humanos: y si se produce. Es reflejo de una época racionalista. Esa regularidad buscaba el científico —y el historiador que suspira por parecerse a él. Novelas que para mí son más verdaderas que las sólidas monografías de muchos colegas. Frente a un tipo de producción histórica excesivamente declamatorio y arbitrario. se despacharan con el nombre de historia externa. como todas las ideas cuando se arraigan bien. como si las instituciones no las crearan los hombres. que pretendía poder repetir un experimento tantas veces como quisiera. Sí la tiene —para mí. desde Herodoto y San Agustín. como algo superficial y episódico. Así el historiador científico de hoy nos considera a quienes no compartimos su actitud como elementos disolventes. vemos aquí que la idea de la historia de los positivistas es una concepción entre otras muchas. porque nos presentan la historia como arte. de trabajo en la cadena.científicos. hasta los corresponsales de nuestros días. De aquí que considere funesta la prédica contra y la rebusca entre los presuntos épocas ni todos los lugares son igualmente aptos para ella. Dichoso el que de joven se pierde y se desorienta en sus lecturas y no aspira tan sólo a una prematura especialización. es una de las muchas deformaciones que han sufrido en su trayectoria. Hemos perdido espontaneidad.

pues había desde el principio manifiesta discrepancia. 64 parece entonces perturbar la objetividad y la validez científica del trabajo. pues es la única forma en que podrá tener sentido amplio y humano.He aquí la raíz de nuestra oposición a los historiadores científicos. Hay quienes conciben el menester histórico como acumulación de documentos. si sólo los inéditos tienen interés? Lo que hay que predicar con insistencia es que el documento no es nada en sí. y consideran la validez científica de la historia como algo suficientemente apoyado en el vigor de esas averiguaciones y anotaciones. Sobre estas cuestiones tomaron . o de papeletas referentes a ellos. la selección. de tipo declamatorio. la literatura y el arte. en que las gentes son más ricas en imaginación que en paciencia. de la realidad. su visión? ¿ Por qué el historiador ha de ser de distinta naturaleza que ellos? Lo que importa es que su visión. puede ser entendida como categoría causal. el de la manera de valuar el documento histórico y de operar con él. Se trata de encontrar los matices de diferencia entre el historicismo y el relativismo. 63 directorio de teléfonos. la vuelta a una historiografía desenfadada y arbitraria. No se trata para nada de renunciar a la corrección en las labores previas del manejo de los materiales. ¿Para qué publicar. El concepto con que se organiza la sucesión y concatenación de hechos históricos. documentos. Hay. Uno de ellos se refiere al problema de las categorías históricas. lo cual podrá darnos algún día una historiografía. pero nunca dará agua un cauce seco. La inclusión de una idea —idea personal— en el relato historiográfico. En realidad. que la interpretación. el punto de vista no son sus pecados. cuanto de algunos que quedaron pendientes en discusión. ¿Se nos ocurriría indignarnos con un poeta o con un filósofo porque nos dan una visión parcial de la realidad. multiforme. Y aceptar de una buena vez que la verdad histórica no es una sino múltiple. forzosamente parcial. que se nos señala como especialmente peligrosa. rica. sino sus virtudes. el que suscitó la idea misma de celebrar estas reuniones. E L DOCTOR G AOS. después de todo. quienes consideran el documento como simple punto de referencia vital que hace el historiador desde su presente hacia el pasado. este punto fue el que originó el debate entero. en estos países de la América española. Por ejemplo. Lo que se trata es de romper el fetichismo del documento inédito y de afirmar que su busca y publicación es la tarea más elevada del historiador. lo que tenemos que hacer los dedicados a la enseñanza de la historia es encauzar y controlar debidamente esa imaginación: pero de ningún modo pretender suprimirla. Y si en los pueblos de América española los jóvenes son más ricos de imaginación que en otros lugares. Todo lo demás es un triste esfuerzo por lograr la objetividad del TERCERA SESIÓN La preside también el doctor A LFONSO C ASO . El valor del documento está pues en relación con la idea filosófica —explícita o implícita— de la verdad histórica. Con ello se reanuda la discusión de temas ya planteados en la primera sesión: temas de metodología y de filosofía de la historia. Ninguno de los que no compartimos su actitud preconizamos. según los lugares y las épocas. Conexo a este problema está el del método: el del criterio histórico. que tiene que ir acompañado por una actitud tensa por parte del historiador. En el debate de este tema participa con el doctor Gaos el doctor Medina. en relación con la posibilidad y el sentido de la verdad histórica. sea intensa y rica. como lo son las historias de la filosofía. en el extremo opuesto. la elaboración. Se puede canalizar un torrente. Hace un resumen no tanto de los puntos a que se había llegado en las sesiones anteriores. es una noción categorial. naturalmente.

los documentos y los monumentos''. el señor Justino Fernández y algunos estudiantes. como el estudio filosófico de la Historiografía. la Historiografía es ella misma una realidad histórica: es. En una frase como "la historia es un proceso milenario". En una frase como "la ** Texto tomado de Historia Mexicana. y 65 2. núm. el licenciado O'Gorman. historia se funda en la tradición oral. pp. . la misma palabra designa el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. También es posible y existe efectivamente una ciencia "teórica" de la Historiografía. Así. por tanto. sin embargo. abril-junio de 1960. ya a la realidad histórica tomada en su integridad. mutatis mutandis. en sentido estricto. 481-508. la expresión "lo histórico" puede aplicarse igualmente bien. ya que este nombre puede abarcar así el estudio científico. Así como lo histórico es objeto de la Historiografía. posible. ya a una parte cualquiera de esta realidad. para designar la cual resulta preferible el nombre "Filosofía de la Historiografía". IX. "científico".la palabra. 2. LA PALABRA "historia" tiene en español dos sentidos. Lo mismo resulta. en el sentido más amplio posible. en los sentidos correspondientes. la palabra "historia" designa la realidad histórica. el doctor Kirchkoff. Los adjetivos "histórico" e "historiográfico" se emplearán. Para designar la realidad histórica con la mayor generalidad posible resulta. 4. además el doctor Caso. como consecuencia. mejor que el nombre "Ciencia de la Historiografía". vol. JOSÉ GAOS/NOTAS SOBRE LA HISTORIOGRAFÍA (1960) ** 1. 66 existe efectivamente. el doctor Isso Brante Schweide. el señor Arnáiz y Freg. en lugar de la expresión "la historia": esta última expresión designa más bien exclusivamente la realidad histórica tomada en su integridad. A fin de distinguir ambos sentidos se puede reservar la palabra "historia" para designar la realidad histórica y emplear la palabra "Historiografía" para designar el género literario o la ciencia que tiene por objeto la realidad histórica. una Historiografía de la Historiografía. con las expresiones "la Historiografía" y "lo historiográfico". preferible emplear la expresión "lo histórico". en cambio. ésta es a su vez una realidad que puede ser objeto de un estudio científico tomando este término.

pero este género es sumo. Thyssen. evidentemente. el capítulo y de El Ser y el Tiempo de Heidegger: género II. pero una bibliografía de bibliografía de este género sería del mismo género bibliográfico. a su vez. ya que 67 Historiografía de la Historiografía de la Historiografía: por ejemplo. 7. no los grupos tomados como constituidos. del sistema solar. y por esta misma Tazón. La expresión "Historia Natural" se usa corrientemente en un sentido ambiguo entre los dos sentidos que con arreglo a las distinciones hechas pudieran distinguirse. Historiografía de la Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. 5. de la Tierra.3. por tanto. no los grupos. Filosofía de la Historiografía y de la Historia: por ejemplo. En el sentido de "historia natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" estos orígenes. Y una Filosofía de la Historiografía de cualquier género superior al I sería del género II. a estudiar el objeto de la Historiografía. Una última complicación es la acarreada por el hecho de que la Historiografía de la Historiografía. De este género son estas notas. Pero por "Historia Natural" en el sentido de "historia natural" debiera entenderse exclusivamente los orígenes y evoluciones. lo histórico. una bibliografía de libros del género II: género III. son posibles y existen efectivamente a su vez Historiografías y Filosofías. Los orígenes y evoluciones que . vegetales y animales y de las distintas razas humanas. de los vegetales y animales y el origen del hombre. sino también de los distintos grupos de rocas y minerales. por "historia natural" en el sentido de "Historiografía Natural" debiera entenderse exclusivamente el estudio de los orígenes y evoluciones. La Filosofía de cualquier ciencia. en conclusión. pues. el conocimiento más completo posible de esta realidad lo da la Historiografía de la Historiografía. Una Historiografía de la Historiografía del género III podría ser una bibliografía de libros de este género y ser un género IV. la Filosofía dela Historiografía y la Filosofía de la Historia son ellas mismas realidades históricas de las que. a abarcar una Filosofía de la Historia. hablando de "historia natural" y de "Historiografía Natural". griegos: género I. por ejemplo. Historiografía de la Historiografía: un libro sobre los historiadores. filosofar sobre la Historiografía sin conocer ésta de la manera más completa posible en su realidad histórica misma. Y una Historiografía de la Filosofía de la Filosofía es la parte correspondiente de la Historiografía de la Filosofía. el de Shotwell sobre los historiadores griegos: género II. La Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida. o del género literario. de que se trate. Pero una bibliografía de bibliografía del género III sería del mismo género bibliográfico. ahora bien. La Historiografía de la Historiografía es la base de la filosofía de la Historiografía: no se puede. 68 propiamente históricos lo son sólo los orígenes y evoluciones. evoluciones y grupos mismos. Una Filosofía de la Filosofía del género II sería parte de la Filosofía de la Filosofía: género III. Por fortuna. no de los grupos. por ejemplo. este proceso no puede continuar. 4. como hace ver el siguiente dispositivo: Historiografía: los historiadores. Historia e Historiografía: género I. En el sentido de "Historiografía Natural" se entiende corrientemente por "Historia Natural" el estudio. Geschichte der Geschichtsphilosophie: género III. no sólo del origen y evolución del universo físico. y de cualquier género literario. J. 6. se encuentra conducida a estudiar el objeto de la ciencia. el conocimiento del cual empieza por proporcionarlo la Historiografía misma: el estudio filosófico de lo histórico es la Filosofía de la Historia: la Filosofía de la Historiografía se encuentra conducida.

unidades de expresión verbal escrita de orden superior. tomada la palabra "obras" en el sentido más amplio que pueda tener dentro de la expresión 70 por lo expresivo por excelencia son movimientos o estados psíquicos del hombre y de los animales superiores y. De la "Historia Natural". y más por excelencia aún la palabra oral y escrita. La historia de la Historiografía puede resumirse diciendo que la Historiografía ha acabado por venir. sin embargo. como todas las de la misma índole. para abreviar. Lo expresado por los "movimientos expresivos" del hombre y de los animales superiores se dice habitualmente que son "movimientos o estados psíquicos". Pero esto es verdad mucho más de la colectividad de los historiadores que del historiador individual. de "historia natural" e "Historiografía Natural". Pero como. por otra . Al aumentar inmensamente el volumen de la Historiografía. la peculiar relación existente entre algo "expresivo" y lo "expresado" por ello. por una parte. para abreviar. histórica. el "comprensivo". son unidades últimas de expresión verbal escrita. Unas y otras unidades son las realidades integrantes de la realidad total de la Historiografía que resultan susceptibles de un estudio más directo y riguroso y por las cuales debe iniciarse el estudio de la realidad total de la Historiografía. son cuerpos de proposiciones en ciertas relaciones. se divisa como tal en forma concluyente. 8. "la evolución natural". Lo expresivo está destinado esencialmente a esta comprensión. en todos sentidos. y el mantenimiento de la denominación "Historia Natural" en los dos sentidos. La realidad. las proposiciones integrantes de las obras historiográficas. Estas obras. de que la distinción entre la historia humana y la evolución natural no consista en que esta evolución no sea histórica en ningún sentido propiamente tal. En adelante se entenderá por "historia" e "Historiografía" a secas la historia humana y la Historiografía de esta historia. justa y paradójicamente en el momento subrayada. apenas hay historiador que por sí solo pueda abarcarlo. son las últimas unidades integrantes de la Historiografía. a saber. Las unidades últimas de la Historiografía. a ser o pretender ser una ciencia —en lugar de un simple género literario— de la historia universal —en lugar de "sucesos particulares"— de la cultura —en lugar de sólo uno de los "sectores de la cultura". una grave consecuencia para los historiadores mismos y para el público: la pérdida de la visión de conjunto de la historia humana y de las enseñanzas insustituibles de una visión tal. pero al menos tienen éstos la conciencia y la voluntad de cooperar a la grande y única Historiografía de la cultura universal. respectivamente. Lo expresivo está destinado a la "comprensión" por parte de un ser capaz de ésta. de la Historiografía la integran ante todo las obras historiográficas. Estos mismos seres. en sus relaciones. en el doble sentido de la historia humana y de la Historiografía de esta historia. y se ven crecientemente reducidos a las monografías los historiadores. 12. aunque accidentalmente pueda no haber ser "comprensivo" alguno. 13. a secas. lo expresado 69 en que el conjunto. El mantenimiento de esta distinción dependerá de que la historia humana se distingue en realidad suficientemente de la evolución natural. las obras historiográficas. propiamente. ser al que se puede llamar. "Expresión es. todas aquellas que tienen su expresión en la palabra escrita. La situación tiene. son los seres comprensivos también por excelencia. a saber. las obras historiográficas mismas son unidades de orden superior. el hombre y los animales superiores. el político.se acaba de mentar pueden llamarse. El estudio de unas y otras debe empezar por aplicarles un esquema para el estudio de cualquier expresión. en la actualidad. diplomático y bélico. se distingue corrientemente la "historia". 10. 1 1 . Expresivos son por excelencia ciertos movimientos de los animales superiores y del hombre. de la expresión en general. Estas proposiciones.

y esta situación será lo expresado. y por el objeto designado por aquél a éstos. A la palabra oral le corresponde una expresión doble: designa un objeto y significa un movimiento o estado del sujeto. Un grito. 16. Ahora bien. Dios— y los objetos ideales y los valores —como son los objetos estudiados por las Matemáticas y las cualidades buenas o malas. por otro lado. las situaciones en que se concreta esta convivencia. los medios de que para significar dispone la palabra escrita son más limitados que aquellos de que dispone la oral. el objeto que sea. resulta que lo expresivo es un instrumento u órgano de la convivencia de estos seres y que lo expresado son. nuestros cuerpos y estos muebles tales como los percibimos—. ni que éste no los conozca personalmente: el escritor escribe esencialmente para un público más o menos definido. que no debe proceder a su obra con prejuicios ni ideas preconcebidas ni mucho menos con simpatías y antipatías. el escritor escribe frecuentemente para la posteridad. y el comprensivo es el público para el que escriba el historiador. 18. es algo que no tiene sentido sino en medio de un complejo de relaciones reales o posibles entre hombres. lo expresado es lo histórico. en total. los objetos psíquicos —nuestros "hechos de conciencia"—. 17. los objetos metafísicos — que además de poder abarcar los objetos físicos metafenoménicos. lo expresivo son las proposiciones que integran las obras historiográficas y éstas mismas. en realidad. significa un movimiento o estado psíquico del animal. La situación estará. el de 72 71 esto abarcará no sólo el objeto designado. no serían deseables. todas estas clases de objetos están en tales relaciones con los sujetos que es un problema. 15. esto es. La tradicional Filosofía de la Historiografía sienta como primer imperativo de la Historiografía o del historiador el de que éste debe proceder a su obra con una "objetividad" absoluta. quizá. por la palabra expresiva. los objetos físicos fenoménicos son fenómenos en la conciencia de los sujetos. No importa que éstos no se hallen presentes en la inmediación espacial del que habla. en parte. humano o animal. No existen ni pueden existir objetos absolutamente puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos. Ambos supuestos son. además. de los objetos ideales. pues. o lo que es lo mismo. feas o bellas y otras análogas de los objetos físicos fenoménicos. que es posible que los sujetos se despojen de buena parte de su subjetividad. un grito animal. A la palabra escrita le corresponde la misma dualidad: signos como los de interrogación o admiración sir ven para significar el movimiento o estado de curiosidad o de duda. en cambio. animales. u hombres y animales. los llamados habitualmente "hechos históricos" sino también el movimiento o estado del historiador significado por las proposiciones y las obras los límites entre la objetividad de los objetos y la subjetividad de los sujetos: los objetos psíquicos son lo que constituye esta misma subjetividad. Este imperativo supone. por lo menos. imposibles. si no es que de toda. desde luego. El hombre que habla se encuentra en una situación concreta de convivencia con los demás hombres.parte. Todos los objetos habidos y por haber se reducen a las clases de los objetos físicos fenoménicos —por ejemplo. 14. la del primero significada a los segundos. En la Historiografía. integrada por el que habla y los que comprenden o pueden comprender lo que dice. de admiración o de sorpresa con que el sujeto escribe significando. puros de todo ingrediente oriundo de los sujetos y. pero con arreglo a lo dicho escritas. la Historiografía es expresiva de la situación integrada por el historiador y su público y por lo histórico designado por aquél a éste. de los objetos metafísicos y. son más propiamente las almas. los objetos ideales y los valores pudieran . pero no designa ningún objeto. comprensivos por excelencia son estos mismos seres. por un lado. uno y otros con toda su vida y personalidad. de los objetos psíquicos y. los espíritus puros. En suma. Simplemente. aunque sólo fuese él mismo desdoblado en público de sí propio. pero aunque fuesen posibles. que existen objetos puros. los objetos físicos metafenoménicos —los átomos constitutivos de nuestros cuerpos y de estos muebles en su verdadera realidad física—.

y el predicado. lo pasado. de suerte que el despojarse de éstos sería pura y simplemente el suicidio del sujeto. 23. sin embargo. por lo menos. 19. Lo histórico es complejo de todas las clases de objetos. 22. no sólo por no haberlo logrado de hecho ningún historiador. ni siquiera son objetos para nosotros sino por medio de peculiares operaciones subjetivas de pensamiento e imaginación. en todo caso. que son lo que ha hecho que se haya dado a lo uno y lo otro el calificativo "histórico". más o menos inconsciente. puesto que la ignorancia de la imposibilidad de despojarse de la subjetividad hasta donde el imperativo lo pretende se reduce a la ignorancia del hecho de que los sujetos están constituidos por los objetos psíquicos. Así el uno como el otro pueden tener una designación más sustantiva o más activa. más o menos involuntaria: la ignorancia. en particular. "Clavijero es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII: el sujeto. Esta última posibilidad basta para hacer vislumbrar. respectivamente. de cambiarlas por aquellas otras que el curso de sus trabajos le muestre deber preferir —sin esperar lograr cumplidamente ni aquella conciencia ni este cambio. Lo histórico es el objeto de la Historiografía. Lo histórico es lo histórico natural y lo histórico humano. los que. El mencionado imperativo es en realidad una formulación errónea de otro imperativo. y con la voluntad más resuelta 74 pero una consideración sumaria basta para percatarse de que el historiador de lo natural o de lo humano no puede tomar por objeto lo pasado sin tomarlo en relación con lo presente y hasta con lo futuro: con lo presente. el historiador no puede proceder a nada. tendería a hacer que las proposiciones historiográficas fuesen lo más exclusivamente activas posible. Como las proposiciones en general. que sin una previa y grande simpatía por su tema no fuese capaz de comprender de veras nada de él. La índole de esto. A lo específico de la subjetividad del complejo se refieren las ulteriores notas 45 y 56 a 64. que es un nombre propio. y lo mismo los objetos físicos metafenoménicos y los objetos metafísicos en general. sea por la naturaleza de las cosas en general. Histórico parece ser. por ejemplo. esencialmente imposible lograrlo. del que se predica casualmente otro proceso. muy bien pudiera ser que el practicarlo no fuese deseable. simpatías y antipatías. un mínimo de elementos sustantivos resulta indispensable en ellas. la ignorancia de las relaciones expuestas entre lo expresivo y las situaciones. en realidad. con su forma verbal. Sujetos y predicados de las proposiciones historiográficas mientan conjuntamente lo histórico. en definitiva. las historiográficas pueden dividirse en un sujeto y un predicado. por cuanto la subjetividad con la cual no puede menos de tomarlo. por lo menos. en general. Pero incluso es posible. a que se refieren las notas inmediatas. "es". Tampoco los sujetos pueden despojarse de su subjetividad hasta donde pretende que se despojen el imperativo mencionado: sin la idea preconcebida de su tema. y el verbo sustantivo: "introducir la filosofía moderna en la Nueva España originó una serie de conflictos": el infinitivo "introducir" sustantiva un proceso. 20. que no son sino un caso particular y sumamente complejo de las relaciones entre las distintas clases de objetos. "Clavijero". ante todo. Uno y otro tienen ciertas notas en común. según lo apuntado en las notas . si no es que también de sentimiento y hasta de acción. son. 73 21. sino por ser.no ser sino productos o creaciones de esta conciencia. El mencionado imperativo es la pura y simple manifestación de una doble ignorancia. que no podría proceder sino sustantivando en alguna medida incluso aquellos de sus objetos que no serían de suyo "sustancias". sea por la naturaleza peculiar del pensamiento humano —reflejada en el lenguaje que lo expresa—. de las relaciones entre los objetos y los sujetos. y. éste sí certero y fundado: el historiador debe proceder a su obra con la conciencia más cabal posible de sus indispensables ideas preconcebidas y prejuicios. que aunque el mencionado imperativo fuese practicable. con gran probabilidad. sin otras muchas ideas preconcebidas no puede proceder a su obra en la forma debida. un sustantivo. siquiera.

son cardinalmente tres: el de lo influyente. En el supuesto de que lo natural en general no fuese propiamente histórico. En realidad. pero más en tal caso que en ningún otro. en general: lo "memorable". el de lo pasado que no ha pasado totalmente. al servicio de causas proyectadas sobre el futuro. selecciona un tema. de creación. incluso la de la vida. no sólo normal. la formulación matemática implica en último término la equivalencia de lo formulado o la inexistencia de toda auténtica novedad en ello. el de lo más y mejor representativo de lo coetáneo. en lo humano. 27. es su subjetividad presente. tiene que seleccionar dentro de su tema ciertos hechos u objetos. y el historiador no puede menos de seleccionar. pero que lo humano fuese todo ello histórico por igual. Lo reiterativo no repetiría o reproduciría nunca íntegra o exclusivamente lo anterior. con el movimiento del tiempo. En todo caso. Los animales y aún los cuerpos humanos de los tiempos de la Grecia antigua y los de nuestros días son mucho más parecidos entre sí que las instituciones y la humano evolucionaría con el mismo tempo veloz. 26. Lo absolutamente nuevo se daría en el seno de lo persistente. Pero entre la evolución natural y la humana hay una diferencia fundamental. en todos los casos. y el de lo persistente. aunque la realidad es que. pero la conclusión que deba sacarse quizá no sea por fuerza la de que no todo lo históricamente 76 "hace época". Lo hace en dos dimensiones: salvo en los casos en que su tema es la historia universal de la cultura. también en general. reproduce o reitera algo anterior. que sigue presente en lo presente. La historia misma es potencia de destrucción y de olvido tanto cuanto de memoria y conservación. por cuanto uno de los ingredientes de toda subjetividad y situación humana son sus previsiones. En el supuesto de que lo natural en general fuese tan histórico como lo humano. en mayor o menor grado. historia = Humanidad. lo permanente. en el sentido de cambiante o evolutivo con el curso. tras una interrupción. Por estos motivos está la Historiografía. o en una historización y humanización creciente o en una actualización creciente de una potencia de humanidad. algo temporal. con lo futuro. o en una extensión creciente del evolucionar con el repetido tempo desde unas porciones de la Humanidad al resto de ella. el tempo de la evolución histórica humana es mucho más rápido que el de la natural. además de estar condicionada por la presente subjetividad y situación del historiador. Lo histórico es. Los criterios de selección que los historiadores aplican. Aún dentro de lo que evoluciona con tempo más acelerado.anteriores y se desarrollará en otras posteriores. en el sentido más propio de la palabra. lo que 75 mentalidad de los antiguos griegos y las nuestras. 24. lo decisivo. es por lo menos mucho más probable la existencia de novedad auténtica. sino que bien pudiera ser la de que no todo lo naturalmente humano sería por igual históricamente humano — o idénticamente humano. expectativas y actividad dirigida por éstas o hacia la realización o la evitación de lo previsto y deseado o querido o no deseado o no querido. 28. La aplicación extrema de este último . lo histórico oscila entre la creación y la repetición. sino esencialmente. Ahora bien. Es cierto que hay grupos humanos que han venido permaneciendo milenariamente en el mismo estado. pues. 25. historia > Humanidad. En cambio. Este último supuesto no excluye la posibilidad de que la historia consista precisamente en un creciente ingreso en ella de las porciones de lo humano antes fuera de ella. sino que propiamente histórico fuese tan sólo lo humano. en esta segunda dimensión. no todo lo pasado es igualmente histórico. más o menos consciente y distintamente. incluso así en su situación también presente. Hay que distinguir entre esto último y lo que. La ciencia de la naturaleza tiene por ideal formular matemáticamente los fenómenos naturales. En el supuesto de que propiamente histórica fuese tan sólo aquella porción de lo humano que evoluciona con tempo vertiginoso —historia < Humanidad.

lo que da siempre un aire más científico. Estas operaciones pueden reducirse a las siguientes: investigación —en sentido estricto o a diferencia del sentido lato 78 palabra escrita o los documentos y a los monumentos mudos. en contra de la al parecer esencial temporalidad y evolutividad de lo histórico. proposiciones de las llamadas "juicios de valor" o aquellas en que se predica del sujeto un valor. A aquel a quien se le ocurre un tema de investigación historiográfica. Estas operaciones no deben entenderse tanto como rigurosamente sucesivas. comprensión o interpretación. y también modificándola. más a fondo. de entrañar. tanto en una sucesiva adición de nuevas operaciones. Lo histórico oscila entre lo individual y lo colectivo. arquitectónica y estilística. no será sin que tenga alguna idea de la existencia de fuentes de conocimiento accesibles y alguna idea de los hechos mismos constitutivos del tema y de su lugar dentro de la historia en general. pues. o si se prefiere llamarlas todas en griego. el descubrimiento de las fuentes de conocimiento de los hechos. lo intemporal. a lo general. cuanto como ingredientes lógicos diferenciables dentro acaso de cada uno de los actos concretos llevados a cabo por el historiador desde el comienzo mismo de su actividad. como por investigación científica toda la actividad del hombre de ciencia—. y si el tema se le ocurre como susceptible y merecedor de investigación. crítica. 29.criterio representaría el resultado paradójico de hacer objeto preferente de la Historiografía lo eterno. La Historiografía no puede menos. pues ésta abarca la crítica y la comprensión y puede abarcar la explicación. lo inmutable. 34. quizá sólo vagamente. sea rigurosamente individual o individual colectivo. individual. sobre todo ante el profano. evolución. general— dicen alguna relación del objeto de la Historiografía al sujeto de ésta. y expresión. ya que sin ella el tema apenas podría pasar de ser una palabra sin sentido. 32. que de lo histórico sólo se puede hablar hablando de lo historiográfico o de las operaciones de que son resultado o ex- en que se entiende por investigación toda la actividad del historiador. Las dos selecciones practicadas por los historiadores son valorativas: también la del tema. La recolección y el descubrimiento de los documentos y . explicación. por debajo de éstas. 31. categorías selectivas y axiológicas. pasado. así acaso en su volumen total como sin duda en el detalle. pues un tema se elige porque se le estima singularmente valioso. Un ejemplo es el anterior "Clavijero" es el historiador mexicano más importante del siglo XVIII". al menos en parte. se le ocurre con una cierta arquitectura o composición. pues. etiología. consiste la Historiografía. en casos. Es que lo histórico oscila entre lo individual. es lo importante o lo valioso. que pueden reducirse a la 77 presión las proposiciones historiográficas o en que. se aproxima a lo nuevo en absoluto. desde que se le ocurre. temporalidad. por representativo o por permanente. más o menos explícitamente. Lo individual. 30. pero con una complicación peculiar: que aún lo colectivo se toma en lo que tiene de individual: el Imperio Romano fue una colectividad individualmente única. sea por influyente. Por investigación en sentido estricto no puede entenderse la investigación de los hechos históricos mismos. y lo general. sino que debe entenderse la recolección y. Todas las categorías historiográficas mentadas hasta aquí — sustantivo y activo. rigurosamente individual o individual colectivo. hermenéutica. crítica. por imprecisa que aún sea. Confirman que no se puede hablar de aquél sin referirse a éste. lo persistente y lo reiterativo. El proceso del trabajo historiográfico no consiste. pues aunque también es fuente de conocimiento historiográfico la palabra oral. cuanto en un ejercicio conjunto de las enumeradas que va amplificando la primera ocurrencia. el tema a que la dedicará. 33. Lo memorable. sea más en absoluto o más por obra de ciertas circunstancias. reconstrucción o construcción o composición. heurística. creación y repetición. ésta acaba regularmente por fijarse por escrito. colectivo.

lo mismo abarca también el círculo de la crítica. ya que para percatarse de que también lo abarca basta advertir que la crítica es imposible sin la comprensión. y la autenticidad se fija a la postre por una comparación recíproca o circular de los documentos y monumentos. pero en la comprensión se hace en seguida 80 éste desde el presente y por el presente. Nunca. 36. La comprensión del pasado por el presente y la de éste por aquél son de distinta índole y orden. pero ya una pequeña reflexión basta para advertir que la solución efectiva no podrá ser la ideal. Ésta priva sobre aquélla: ya el primer paso de una comprensión del presente por el pasado implica comprender 79 documentos y monumentos. y quizá principalmente de éstas. A ésta se la juzga decadente desde el siglo XVII. La crítica y la comprensión de los documentos y monumentos plantean una gran serie de problemas que van desde los más concretos y materiales hasta los más vastos y espirituales. como en el caso de ciertas monografías. En el círculo de la comprensión del pasado por el presente hay una tensión entre la necesidad de comprender el pasado por el presente y la conveniencia de comprender el pasado en lo que tenga de privativo y distintivo del presente. y este "parecer" es consecuencia de las operaciones restantes. los de Filosofía de la Historiografía y de la Historia. El pasado histórico no es un pasado definitivamente tal. aunque en ésta no sea al pronto tan patente. De hecho. hasta. un solo documento o monumento puede servir de base para una obra historiográfica. los historiadores trabajan sobre los documentos y monumentos disponibles después de una investigación propia o ajena detenida cuando les parece que disponen de suficientes para aportar novedades más o menos importantes. en efecto. El presente es la realidad en la cual no pueden menos de presentarse todas las demás y desde la cual no se puede menos de presenciarlas todas. La dependencia en que el pasado histórico está del presente del historiador es un caso particular de la dependencia en que el pasado histórico está del presente y del futuro históricos en general. Pues. El historiador debe . Este problema es el del círculo en el que se mueven y no pueden dejar de moverse la crítica y la comprensión enteras. La solución ideal parece ser la de recoger y descubrir todos los existentes o subsistentes. sino porque su realidad misma se integra de ingredientes presentes y hasta futuros. Pero todos ellos gravitan en último término sobre uno. en definitiva. con el que no se ocupan a fondo sino ciertos libros del segundo género. por una doble comparación. si se toma la palabra "autenticidad" con toda la amplitud con que puede tomarse.. 38. o es. y esto en realidad. sino que los abarca juntamente con el historiador mismo en lo que se ha llamado anteriormente la "situación historiográfica". La comprensión del presente por el pasado es la comprensión genética del presente. Es lo que ilustra un ejemplo como el de la decadencia de España. con su estado en el XVI y con el estado de otros países desde este siglo hasta el actual. pero el principal problema que la recolección y descubrimiento de ellos plantea es el del número de los necesarios. puede un historiador estar seguro de haber recogido y descubierto todos los existentes y por tanto la solución ideal representaría un aplazamiento de la obra historiográfica ad Kalendas graecas. Pero si los "valores" en la estimación de los cuales estriba la comparación viniesen a ser estimados de otra manera. 35. No se olvide nunca lo dicho en la nota 33. 37. La crítica se reduce en última instancia a fijar la autenticidad de los patente que el círculo no abarca sólo los documentos y monumentos en su relación recíproca. la comprensión del pasado por el presente es la comprensión del pasado en lo que tenga de propio. Con los primeros se ocupan preferentemente los libros de técnica de la Historiografía y de las llamadas "ciencias auxiliares": con los segundos. De acuerdo con esto. manifestación de su "sentido histórico" o talento para la Historiografía. ya que lo pasado sólo se comprende desde lo presente y esto por aquello. también se vendría a no juzgar ya a España decadente desde el siglo XVII. Y no sólo porque sin reliquias de él en el presente no sería conocible. Lo mismo pasa con la comprensión de unos y otros. hasta las de reconstrucción y expresión..monumentos no puede hacerse sin ideas previas acerca de ellos en relación con el tema.

estilístico. un creciente eliminar o aspirar a eliminar la cuádruple causalidad. en aducir las cuales consistiría la explicación. o por relaciones de paralelismo. desde que ésta se ha acercado a la concreta y diferencial que necesita el historiador. .esforzarse por acercarse al extremo de esta comprensión. La explicación no sería una operación practicable o no al criterio del historiador. consciente de que no lo logrará sino asintóticamente. Comprendamos a los demás por nosotros mismos o a nosotros mismos por los demás. por mucho que llame la atención sobre su pluralidad. formal. por ejemplo. un cristiano de hoy. Una ley natural no es sino una relación general o la formulación de una relación general. sino implicada. relaciones todas que serían de índole funcional. Pero la conclusión quizá no debiera ser la de que esté en trance de desaparecer toda explicación. como cuando se trata de "comprender" el arte. la comprensión de lo que nos diferencia y la comprensión de lo que nos identifica son inseparables. y que este movimiento parece haberse extendido a la misma Historiografía. . No se comprendería igualmente bien lo histórico vivido (auto) biográficamente y lo histórico vivido sólo historiográficamente. material. así también comprende con ellos. la literatura y hasta la filosofía y la política de la época barroca por la presencia de rasgos de estilo barroco en las obras de estos sectores de la cultura. como la comprensión en general. fundado en la fe en Zeus Pater? . porque ninguno de nosotros es absolutamente aislado: como cada uno de nosotros con-vive con otros. serían relaciones generales de lo histórico o formulaciones de estas . En la medida en que la comprensión historiográfica es una operación psicológica. sino también sociológica. si en lo histórico mismo entrasen esencialmente las relaciones. donde se pretende. comprender una obra literaria de la época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento por los rasgos medievales y renacentistas que tendría por insertar en tal época. antes bien cabria otro tipo de explicación. de 82 de las leyes en la historia o la Historiografía. de la explicación por las causas formales. sobre la unidad. por ejemplo. tan sólo más o menos explícitamente. . Se trata de un caso particular de la comprensión de los demás hombres. no es sino un caso particular. en este punto fundamental. y aún más en especial. en lugar de "explicar" causalmente. pero también en el sentido de la psicología científica. en el sentido en que en la vida corriente se dice de alguien que es un buen o un gran psicólogo. pero ¿cómo comprenderá lo que era el mundo griego. En la comprensión historiográfica parece haber cierto importante límite entre dos grados. Desde luego. 40. sustituyéndola por el concepto de función. una operación psicológica —aunque no exclusivamente tal. La comprensión historiográfica es. "comprender" por relaciones de simple inserción de los hechos menos amplios en otros más amplios. Ni siquiera el historicismo puede dejar de reconocer la unidad de la realidad. necesita el historiador ser psicólogo. en la medida en que toda comprensión individual es también social: nada comprendemos por nosotros mismos absolutamente aislados. . por toda labor historiográfica. 42. a saber. el funcional —aparte de que bien pudiera ser que este tipo de explicación no fuese sino una manifestación solapada de la vieja explicación por las causas formales. el problema 81 mundo griego: lo que fue la Cristiandad medieval puede comprenderlo por su propio cristianismo. la Cristiandad medieval y el causalidad o finalidad. De haber leyes en la historia o la Historiografía. verbigratia. sino la de que no toda explicación habría de ser forzosamente de tipo causal. 41. Del problema de la explicación en general. por ejemplo. en justa reacción a la atención fijada preferentemente durante siglos. 39. bien que relevante. final y eficiente. reconocida por el pensamiento griego. Es cierto que la historia de la cultura intelectual de Occidente ha venido siendo.

Las leyes natura-les son una explicación de los fenómenos individuales sujetos a ellas. la filosofía.. la literatura. la religión. Desde aquellas ideas acerca de estas tierras y las ideas actuales de los historiadores. Las Historiografías de la política. Esta nota puede hacer vislumbrar qué importancia capital tendría dentro de la Historiografía la de las ideas. No hay. sino en lo que representó para ellos tal vista como consecuencia de las ideas que llevaban consigo y que les llevaron a las tierras aludidas. por ejemplo. si predeterminación absoluta equivale a in-exis t e ncia de toda contingencia y contingencia entraña esencialmente futuridad. El hecho del descubrimiento de América no consiste "quizá" tanto en haber visto por primera vez cierto día determinados hombres unas tierras localizables geográficamente. el arte. por tanto. 45. Lo que parece más probable es que lo humano fluctúa entre el determinismo y la creación. 28 y 31. sobre el proceso así de la contingencia. y las leyes de la historia o la Historiografía. sino el problema mismo de la existencia o inexistencia de algo general en lo histórico. no puede haber previsión ni predicción sino puramente azarosa: pero donde hubiera predeterminación absoluta. y aún de los hombres en general. en el sentido que ilustrará el siguiente ejemplo. Los malos literatos hacen sus personajes de una pieza: sus malvados son el puro colmo de la maldad: sus buenas personas.. en el sentido de una explicación de lo individual por lo general.relaciones. Las ideas no sólo son tan hechos históricos como los que más lo sean. El problema de la profecía en historia radica en el de la necesidad y el determinismo o la creación y la libertad en la constitución de lo histórico. Esta nota entraña una "regla" 83 término es obra de la selección del tema considerada en una nota anterior. aunque así la hayan '"hecho" muchas Historiografías de la filosofía. Donde no haya predeterminación alguna. que vino a quedar resuelto en sentido afirmativo en las notas 25. . el problema de si hay electivamente o puede haber tales leyes en la historia o la Historiografía no es. el proceso que se puede llamar de "la idea de América". Ahora. 46. de haberlas. sino aquellos hechos históricos de que dependen los demás. sino que las ideas sólo tienen "realidad" como ideas de las colectividades o las individualidades correspondientes. 44. de ser cabales. que es lo que ha sido siempre la explicación por las causas formales. acerca de las mismas tierras. pero ni siquiera los máximos historiadores dejan de representarse y representar las épocas como de un "alma" simple.. hasta los menos "ideales"'. etc. serían una explicación de lo histórico en el misino sentido. en que todas las manifestaciones de la cultura de una época han de tener el mismo espíritu o estilo. no pueden ser sino Historiografías con uno de estos sectores en primer término y los demás en segundo. La explicación "funcional" de unos sectores de la cultura por otros muestra que no hay más que una Historiografía: la de todos los sectores de la cultura en su dependencia funcional unos de otros. Los máximos historiadores han sabido presentar a los personajes históricos en toda su humana complejidad. sin solución de continuidad. El poner uno u otro de los sectores en el primer solas. nunca menos que del todo angelicales —como en las películas cinematográficas corrientes. al empeñarse —inconscientemente. Que lo general en lo histórico no sea exactamente de la misma índole que lo general en lo natural se desprende de las mismas notas. historia de las ideas por sí 84 de la explicación funcional de unos sectores de la cultura por otros: lo a priori más probable es que no tengan todos los de un mismo momento los mismos caracteres. por ejemplo. cuando lo que habría que pensar por anticipado más bien sería que la complejidad de las ''almas'' colectivas no va a ser inferior a la de las individualidades. la necesidad y la libertad. no habría auténtica previsión ni predicción. es verdad—. se extiende. Las criaturas de los máximos literatos son complejas de bien y de mal— como las criaturas humanas de carne y hueso. 43.

racial. Una cabal Filosofía de la Historia implica una filosofía cabal también. Pero en ningún sector de la realidad pueden tener éxito teórico ni práctico más 85 en que el artista literario hace vivir su tema literario. en contra de aquella parte del imperativo tratado en las notas 17 a 21 que 86 conceptos o categorías que los autóctonos de él. Como tampoco parece que puedan hacer frente con éxito a la complejidad de lo histórico Filosofías de la Historia de un solo factor —sea éste ideal. porque en todo hombre hay siquiera un rudimento de filósofo. Ahora bien. por decirlo así. sino también de filósofo. conmemorativa inherente a las sociedades humanas y a los individuos que las integran. a generalizarlos a otros sectores de la realidad. No sólo "de poeta. pero en todo historiador hay siquiera un rudimento de Filosofía de la Historia. La reconstrucción. 49. por otra parte de operaciones y facultades análogas a las del artista en general. así el historiador profesional representa una especialización de la función mnémica. el historiador de la cultura mexicana se sentirá tentado a aplicar a la realidad mexicana conceptos de éxito en la Historiografía de otras culturas —y hasta conceptos de disciplinas distintas de la historiográfica.47. músico y loco todos tenemos un poco". ante todo. 51. 50. 48. La conclusión sería. construcción o composición y la expresión en la Historiografía son obra. que no cabría historiador cabal sin ser apasionado en algún sentido. económico.—. Consecuencia: en todo corte transversal de la historia en un momento dado serán perceptibles vetas o venas de distinta edad. Caso particular: las divisiones anteriores y posteriores no se suceden a rajatabla. Mas el historiador ha de cuidarse de que los marcos en que encuadre su materia no los imponga a ésta desde un antemano extrínseco a ella. Es una tendencia general del espíritu humano la que mueve a los descubridores de los conceptos o categorías de un sector de la realidad universal que por autóctonos de él tienen en él un éxito teórico o práctico. de las anteriores operaciones. Por lo mismo no parece que pueda tener éxito en la explicación de la historia ninguna Filosofía de ésta que sea absolutamente racionalista o puramente irracionalista. la Filosofía de la Historia. desniveles históricos. . El historiador cabal es el que llega a hacer vivir su tema histórico en forma análoga a aquella prescribiría a los historiadores una gélida "apatía". sino únicamente una Filosofía de la Historia que trabaje con un múltiple sistema de factores. como. . Por ello viene consistiendo el progreso histórico de la conceptuación científica y filosófica en resistir a la mentada tendencia y esforzarse por . explicación y composición historiográficas. por una parte. sino una combinación de razón e irracionalidad cuya dosificación sería el tema principal de la Filosofía de la Historia. en vez de esforzarse por conceptuar la historia de la cultura mexicana en forma tan sui generis como es la de la cultura mexicana y su historia mismas. Pareja autoctonía deben tener todos los conceptos de la comprensión. sino que las anteriores van paulatinamente extinguiéndose en el seno de las posteriores como éstas van paulatinamente desarrollándose en el seno de aquéllas. va que todos los hombres estamos "formándonos" continuamente los unos a los otros. ni pura sinrazón. . sino que sean los sugeridos por la articulación con que lo histórico mismo se presenta. comunes a todo hombre: como el pedagogo profesional representa una especialización de la función pedagógica de todo hombre. La historia no parece ser razón pura. rememorativa. Entre ellas son decisivas las operaciones y la facultad de la imaginación. y a las del artista literario en especial. Las "especializaciones" los son de funciones generales del hombre. Así. en el sentido de la nota 33. La explicación historiográfica culmina en la Filosofía de la Historia tomada en la acepción de una "teoría" del "sentido" de la historia. Los conceptos de las divisiones y subdivisiones de la materia histórica no son los únicos que deben ser autóctonos de tal materia. A la composición historiográfica parecen esenciales las divisiones y subdivisiones de la materia histórica. parece que la imaginación no se despliega cabalmente si no es movida a ello por la pasión. . incluso a todos.

definitivamente el problema de hasta qué punto sea la Historiografía ciencia. pero en todo caso igualmente. La percepción sensible en el primer ejemplo. Se comprende que la solución de este problema no depende tan sólo de la idea de la Historiografía. Hay realidades que. En este sentido 55. pero esta generalidad no significaría en realidad sino que abarcaría mucho de especial. estos muebles. el conocimiento de la conformidad de las proposiciones derivadas con los fenómenos en el segundo. la Magia. la noción de verdad —del sistema de proposiciones. La verdad es.descubrir los conceptos o categorías autóctonos de cada sector de la realidad. resumida en las notas anteriores. sino al par de la idea de la ciencia. muy general. 56. que fuese muy importante. 54. siquiera en potencia. en cierta forma. a nosotros mismos en parte. esta sala. no sería ciencia —a menos se ocurre. como las proposiciones o este su objeto no tengan una unidad calificable de sistemática en alguno de los sentidos recibidos de esta palabra. que toda proposición verdadera es o debe ser verificable por todo sujeto posible. constituyen la verificación de la proposición '"entre ustedes y yo está esta mesa' de la teoría atómica entera. que actualmente no se consideran ciencias. por todo sujeto posible. y directamente conocemos la conformidad de una proposición como "entre ustedes y yo está esta mesa" con la realidad propuesta por ella: indirectamente conocemos los átomos y la conformidad con ellos de las proposiciones integrantes de la teoría atómica por el conocimiento de la conformidad de ciertas proposiciones. que abarcaría. o que la conformidad de la proposición con la realidad propuesta es o debe ser "cognoscible" directa o indirectamente. particular o singular. La anterior nota 49 ha indicado hasta qué punto la Historiografía sería arte. Pero ha habido cuerpos o sistemas de proposiciones como los de la Astrología. Es una noción recibida universalmente la de que toda verificación es o debe ser efectuable por todo sujeto posible. de la teoría con ciertos fenómenos físicos. Es la noción que se expresa cuando se habla. la Alquimia. por ciertos sujetos o incluso por uno solo: así. De este sentido deriva aquel en que se entiende por "verdades" las proposiciones mismas que tienen esa peculiar conformidad. La conformidad de las proposiciones con la realidad propuesta se "conoce" directa o indirectamente según que se "conozca'' directa o indirectamente la realidad propuesta. En suma. Mas esta noción dista de ser tan inconcusa como por tal se la ha recibido. particulares o singulares. 52. Una sola proposición. Las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan. 53. la Cábala. derivadas. o lo que es lo mismo. directa o indirecta. de la verdad o el sistema de verdades. Plantea. las ideas recibidas acerca de la ciencia entrañan la noción de un cuerpo sistemático o sistema de proposiciones. como se hace corrientemente. una pluralidad de proposiciones más especiales. respectivamente. Pero tampoco sería ciencia una pluralidad de proposiciones. sólo son cognoscibles. en efecto. los fenómenos 87 derivado es en el que se puede decir que ciencia es un sistema de verdades. de la "validez universal"' de la verdad: lo que con esta expresión se quiere decir es. Toda proposición o sistema de proposiciones verdaderas es susceptible de una verificación de uno u otro tipo. pues. directamente estamos ahora conociendo por medio de la percepción sensible todo lo que estamos ahora percibiendo sensiblemente. muy amplia. una peculiar conformidad de las proposiciones con los objetos o la realidad propuestas por ellas. por verdadera que fuese. ni siquiera acerca del mismo objeto en algún sentido. Es que no son verdaderos. por la naturaleza misma de las cosas. demostración o fundamentación. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran varias nociones. en su sentido más propio. 88 . Esta verificación es la prueba. Por ejemplo. pues.

incluso más o menos verdadera o conforme con la realidad. bien podría ser que las demás no fueran requeridas igualmente por la de ciencia. Pero evidente es que la falta de validez universal de semejantes verdades no las priva. Las obras historiográficas pueden. Se integra de partes que van desde las más abstractas. en todo caso. cuando menos. Por la misma razón. o no serán universalmente válidas. la crítica y la interpretación. Es evidente que una de estas partes de la realidad universal menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades es lo histórico. abarcarán a éstas con sus diferencias y no serán cognoscibles sin tomar en cuenta estas diferencias o igualmente por todas las personalidades. son los que se esfuerzan por proporcionar la investigación. La justeza de la expresión o del estilo historiográfico es parte no inimportante para esta verdad. universal. de la verdad. Lo que menos tendría la historiografía sería validez universal. Pero así como esta última no es requisito indispensable de la verdad. 62. aquellas partes de la realidad universal que sean menos abstractas por no ser producidas llegándose a abstraerlas de las personalidades. En las ideas recibidas acerca de la ciencia entran. La verificación de las proposiciones historiográficas es lo que plantea un problema peculiar. no universalmente válida. En un extremo opuesto a las partes más abstractas se hallan aquellas otras partes de la realidad universal que son los individuos. por otro. 57. En la medida en que lo histórico es lo pasado. únicos posibles. 61. Una ciencia sería conceptuada como más o menos ciencia según el valor concedido a cada una de las nociones enumeradas para la idea de ciencia y la proporción de cada uno de los rasgos correspondientes en la del caso. las nociones del sistema. de la verificación o la fundamentación y de la validez universal. entre los cuales los más individuos son los humanos. ser tan verdaderas o sus proposiciones tan conformes con lo histórico como con lo suyo aquellas que más conformes puedan ser con las realidades propuestas. Las obras historiográficas son cuerpos de proposiciones que tienen al menos algunos rasgos sistemáticos. la autobiografía y la biografía. verificable en formas divergentes en distintas direcciones: y. 60. en absoluto. los objetos matemáticos son el producto de un abstraerlos de cuanto no es lo puramente cuantitativo o puramente extenso de la realidad universal. que no universal. 58. La validez personal. la verdad no tiene por requisito indispensable la validez universal.de conciencia. de su verdad. más que nada. pues. las humanas personalidades. puesto que el no ser cognoscible igualmente por todas ellas equivaldrá a la necesidad de tomar en cuenta diferencias personales o a no haber abstraído de las personalidades. La realidad es a la vez una y plural. o que. en general. Producirlos abstrayendo de éstas equivale a que resulten universalmente válidos o cognoscibles igualmente por todas ellas. El conocimiento y la verificación indirectos. . los hechos de la experiencia mística con sus objetos. como desde luego los correspondientes a los ingredientes generales de lo histórico y otras relaciones de aquellas en aducir las cuales consiste la explicación y en emplear las cuales la reconstrucción. por un lado. y las memorias. hasta la concreción total. Por consiguiente. . La ciencia podría ser más o menos sistemática o de variado sistematismo. de las obras historiográficas la ilustran las relaciones existentes entre la Historiografía. no es posible un conocimiento directo de la conformidad con ello de las proposiciones que lo proponen. Las partes más o menos abstractas son las más o menos abstraídas del resto: así. Por eso la Historiografía no puede tener validez universal. entre ello las personalidades. Las memorias son una de las formas primordiales de la Historiografía al mismo 89 90 . como las que son objeto de las Matemáticas. Lo histórico abarca las personalidades con sus diferencias. 59. la conformidad de las proposiciones que propongan semejantes realidades con estas mismas realidades sólo será cognoscible o semejantes proposiciones sólo serán verificables en cierta forma por semejantes sujetos o sujeto.

pretenden ser una pura descripción de la realidad universal. de todo lo que en lo natural pueda haber de histórico —en otro sentido. en que la validez personal. se comportarán como dice la concepción. con la Historiografía. al ser algo así como la Historiografía del individuo. parte de la realidad. en la unidad de ésta tiene un límite. se debe conceptuarla de ciencia en los términos de la nota 57. 91 . puesto que por "historicismo" se entiende en la actualidad todo lo siguiente: 1) el distinguir de lo natural lo humano por estar esto constituido esencialmente por lo histórico en un sentido esencialmente distinto. lo histórico. A la falta de validez universal de la Historiografía podría no ser remedio ni siquiera su actual forma colectiva. En verdad. La biografía está en tan estrecha relación. Por consiguiente. a su vez. es singularmente notoria. no sólo los historiadores historicistas.tiempo que una de sus primordiales fuentes de conocimientos y es evidente su proximidad a la autobiografía. Si por historicismo se entiendo exclusivamente la pluralidad de la realidad. Se advertirá que estos cuatro puntos son simplemente cuatro aspectos de una misma concepción de la realidad e incluso simples formulaciones en distintos términos de unos mismos aspectos. al menos en parte también. En realidad. aun cuando quieran y crean comportarse de otra manera. sino que al hombre lo penetra todo la mutación histórica. de la visión de la propia vida en este caso. Pero aunque la Historiografía no pueda tener validez universal. pues. 2) el concebir la realidad como constituida al menos en parte por individuos y personalidades diferentes e irreductibles. aunque sea el principal agente de la pluralidad de ésta. cuanto una colección de trabajos subjetivos. sino hasta los más antihistoricistas. no dejaría de participar de su unidad. con la autobiografía. y en particular la concepción historicista de la Historiografía. por una parte. Por eso parece más fundado entender por historicismo una filosofía de la unidad y la pluralidad de la realidad. Se quiere decir que en el hombre no hay nada de una naturaleza inmutable. ha sido la necesidad de explicar o comprender hechos como el de la falta de validez universal de las obras historiográficas lo que ha traído consigo la elaboración de la concepción historicista de la realidad universal. La índole personal y unificada o especializada y colectiva de la disciplina se cruzaría con su subjetividad u objetividad: el trabajo colectivo podría no ser tanto una corrección mutua de la subjetividad de los trabajos. 63. Si la concepción historicista de la Historiografía es una descripción verdadera de la realidad de ésta. justo por lo que tendrían de históricos: 3) el considerar estas partes humanas de la realidad universal o estas realidades humanas como no cognoscibles igualmente para ellas mismas todas: 4} el negar que el conocimiento de estas realidades tenga validez universal y que la validez universal sea un requisito indispensable de toda verdad. La concepción de la Historiografía y de su objeto. sino historia. como puede tener verdad plenaria verificable en ciertas formas hasta cierto grado y no deja de tener composición sistemática. 65. por lo individual del objeto. la concepción historicista de la Historiografía no tendría un carácter exclusiva ni siquiera preferentemente normativo. resumida en todas las notas anteriores es una concepción "'historicista". cuanto. en contra de las filosofías tradicionales afirmadoras exclusivas de la unidad de la realidad — y el hombre. La concepción historicista de la realidad o el historicismo en general. por otra parte. 64. Pero la imposibilidad de prescindir de todo elemento sustantivo en el lenguaje historiográfico significaría que por lo menos el conocimiento de un ente absolutamente así sería imposible. Del historicismo se ha dado esta definición: es la filosofía que sostiene que el hombre no tiene naturaleza.

como debe. México. para dirigirse a un público al que no conocen bien. muy al contrario. Puede con facilidad pasarle al conferenciante lo que les pasa a esos soldados paracaidistas que se descuelgan sobre un país extraño en el que todo es desconocido para ellos: que son víctimas de su propia calidad de extraños y que sucumben. Me hallaba yo hace cuatro meses en Morelia en un congreso de historia de México. el resultado mismo de las conferencias lo dirá. una esperanza de conocer nuevas ideas y nuevas teorías que tal vez puede quedar defraudada por la falta de conocimiento que el conferenciante tiene de su auditorio. 147-130. a sí mismo. no. Hasta qué punto haya sido acertado en la elección. lo sé. porque nada hay de hostil en el público que viene a escuchar a estos conferenciantes viajeros. pp. donde otro soldado más habituado a las condiciones del terreno y del país hubiera podido tener éxito. una concepción sin otra validez personal o más que personal que la que le corresponda según los ingredientes de unidad o pluralidad de la realidad universal que la integren. El Colegio de México. Ni dejaría de ser así precisamente por ser el historicismo. Allí pude escuchar determinadas 94 93 Texto tomado de El hombre Colón y otros ensayos. Por consiguiente.92 no harán más que estar engañados acerca de su comportamiento efectivo o ser inconscientes de él. RAMÓN IGLESIA/LA HISTORIA Y SUS LIMITACIONES (1940) *** ESTAS CONFERENCIAS**** de profesores viajeros. La comparación que acabo de hacer no es muy afortunada. 308 pp. Yo he procurado adaptarme. no es menester comportarse de propósito "historicísticamente". mayo de 1940. 3. 1944. una curiosidad viva. no vale sino parcialmente. **** Universidad de Guadalajara. *** . prescribe. y quizá hasta se deba. Jal. sino. aplicado. no los pretendidos por los anteriores al historicismo o por los antihistoricistas... al señalar el tema de mis conferencias. de nuevo. tal vez. sino los que el historicismo describe. seguir comportándose como se comportan los antihistoricistas o como se comportaban los que no sabían nada de historicismo y antihistoricismo por ser anteriores a la aparición del primero. a la realidad de unos hechos con que me he tropezado en mi breve experiencia mexicana. Se puede. son sumamente comprometidas. Los resultados fueron y serán. en todos los casos. que se descuelgan como caídos del cielo.

la apreciaremos de continuo en el curso de las conferencias. Esta última persona dijo al principio. pues. mientras que alguna persona dijo que la historia de México no podía aún escribirse porque nos faltaba para ello el conocimiento de multitud de hechos. personales. y el de quien cree que la historia puede establecer leyes que permitan conocer el porvenir. Indicaré. en parte. Esta inseguridad. Naturalmente. podríamos decir. pero que en parte están orientadas por esas tendencias recientes del conocimiento que con tanta avidez habíamos procurado incorporarnos en España. que México estaba de enhorabuena. porque gracias a los trabajos que en Morelia iban a desarrollarse. tratar de señalar ante ustedes cuáles son los limites dentro de los que se mueve el conocimiento histórico. pero el sentido era el que sigue—. en una palabra. y he de advertir que la creo esencial tratándose de un tema como el nuestro. Entre estos dos polos. podría conocer cuál debía ser su conducta en el porvenir. ciencias exactas. resolver ante ustedes la cuestión: pero sí aportar mi grano de arena. Mientras la mayoría de los historiadores allí presentes aportaron estudios de tipo estrictamente monográfico. pero también de lo que algunos quieren que sea y no puede ser. esta persona quedó decepcionada porque no vio que los trabajos de los congresistas la iluminaran suficientemente sobre las leyes del pasado de su pueblo y. aunque esos pocos no siempre sean aquí fáciles de encontrar. Advierto también que procuraré darles a estas lecciones la mayor sencillez posible. Quiero hablarles. con exageración. lo que en Europa se había producido en los últimos años. En el congreso de Morelia pude apreciar con marcada nitidez. Quiero. que existen aquí muy acusadas las divergencias que separan hoy a los historiadores del mundo entero sobre la manera en que deben enfocarse sus trabajos. confrontar ciertos puntos de vista que me dieron una primera idea sobre cuál es el estado de los estudios históricos de este país. al saludar a los congresistas —siento no recordar textualmente sus palabras. sobre cuestiones muy precisas y limitadas. para que ello nos sirviera de orientación en nuestros trabajos. Ya al hablar de las distintas opiniones manifestadas en el congreso de Morelia se ha podido apreciar que son muy distintos los puntos de vista sobre lo que la historia puede y debe ser. La incertidumbre empieza con la definición misma del término "historia". claro está. ajustándose a ellas. el de quien piensa que no se puede escribir todavía la historia de un país porque no se conocen hechos suficientes para ello. los autores y libros que me han servido para la preparación de estas charlas. podría el país tener un conocimiento exacto de cuáles habían sido las leyes de su evolución en el pasado y que. con más o menos razón. Se queda uno perplejo y aterrado cuan- 95 96 . con gran riqueza de datos para iluminar pequeñas porciones de nuestro pasado. pues. no pudo sacar ninguna conclusión para el futuro. por lo tanto. esta incertidumbre. Yo no pretendo.opiniones. que habían sufrido durante mucho tiempo del letargo que se había apoderado de la vida española. se encuentran todas las teorías que se disputan hoy el campo del conocimiento histórico y que pretenden fijar el sentido que deben tener estos estudios. de lo que la historia debe ser y no es. hubo otra que se manifestó repetidas veces durante el congreso primero en tono de esperanza y luego de reconvención por lo que consideraba esterilidad de sus labores. partiendo del supuesto de que quienes mayor resultado deben obtener de ellas son los oyentes menos preparados y más jóvenes. idea tal vez errónea —y aquí de mi comparación con el soldado paracaidista— pero que dio pie para que yo pergeñara estas cuartillas. quizás excesiva. de la misma manera que pueden predecirse los eclipses de sol. que no son muchos. en cada caso. que nada tiene que ver con las que se llaman. en las que un ansia de renovación y de conocimiento nos había llevado a estudiar con avidez. aportar mi experiencia traída de otras tierras. con un tipo de meditaciones que son.

do ve las enormes diferencias que existen entre las distintas definiciones que se han propuesto. y si he tenido ocasión de volver a ver recientemente sus definiciones. o el relato de ese hecho. verdades universalmente válidas. le dijeron muy despectivamen- . que tienen cabida en los centros de cultura superior y a los que hay personas e instituciones que dedican toda su actividad? 97 Este problema de si la historia es o no conocimiento científico ha hecho correr raudales de tinta. Como sabéis. país que dio las normas para esta clase de investigaciones. estos empleos corrientes del vocablo 'historia" están preñados de sentido. En realidad. Una misma persona. luego las biológicas. lo mensurable. autor de un tratado de metodología histórica que. No vamos aquí a hacer ahora un análisis de conjunto de lo que son la ciencia y el conocimiento científico. y. según veremos— y. el historiador alemán Bernheim. especialmente en Alemania. se estableció una gradación en las ciencias. época en que los estudios históricos adquirieron gran desarrollo. aunque con más dificultad. como cuando decimos "eso ya pasó a la historia". por último. si el conocimiento del pasado es cosa poco segura ¿cómo se entiende que se comprenda por historia -también en el uso corriente— un conjunto de conocimientos y de estudios de tipo cien-tífico. lo experimentable. en conjunto. Cuando la pobrecita historia se acercó temblorosa al mostrador de este gran almacén de trajes hechos que era la ciencia del siglo pasado. como lo indican frases en las que la gente del pueblo indica muy acertadamente su desconfianza acerca de la veracidad de determinados relatos: "así se escribe la historia'' o "déjese usted de historias". da en cada una de las ediciones de su libro una definición distinta de lo que es la historia. es decir. Si esto es así. que sientan bien a todas las realidades posibles. Todos más o menos recordamos por nuestros estudios —muchos de ustedes mejor que yo. Las otras expresiones citadas indican que el saber popular tiene plena conciencia de las dificultades con que la historia tropieza. las psicológicas. que determinan de antemano. que lo característico del conocimiento científico es que llegue a establecer leyes. Pues bien. la ciencia. procurando establecer sus leyes inmutables y eternamente valederas. hacer sus medidas y sus experimentos. en este sentido generalizador. como ocurre siempre que hay demasiada demanda de un artículo. de que se trata de un conocimiento eminentemente inexacto. no se planteó con rigor hasta el siglo pasado. y resultó que las primeras favorecidas fueron las ciencias matemáticas puras: pasaron luego las ciencias físicas y químicas. y el designar con el mismo término los hechos del pasado y su relato nos indica la estrecha conexión que existe entre la historia —concebida como narración— y la vida — que es historia. Prescindiendo de momento de las definiciones de los especialistas. nos encontramos con que la palabra historia tiene en el lenguaje corriente acepciones distintas. confecciona trajes hechos. hubo que hacer cola. Como se ha dicho muy bien —es el filósofo francés Bergson quien lo ha dicho—. por consiguiente. puesto que los tienen más recientes— que se nos ha dicho que no hay más ciencia que la de lo general. Historia es un hecho ocurrido en el pasado. el de ciencia físico-matemática y ciencia natural. ha sido en el análisis que de ellas hace el profesor holandés Huizinga en su estudio titulado Una definición del concepto de la historia. no ha sido superado. lo que ha de suceder dado un determinado conjunto de circunstancias. No tengo a mano el libro de Bernheim. E hizo correr raudales de tinta porque para decidir si la historia era ciencia o no se partía del concepto de ciencia mejor elaborado y más seguro entonces. y siempre. En el siglo pasado todos los conocimientos acudieron a esta gran tienda de ropas hechas de la ciencia. que la historia conseguirá tanto mejor su propósito cuanto más se acerque en el relato a los hechos vividos.

decía la economía: yo soy la historia. mediante su comparación. a la historia le nacieron una serie de hermanitas orgullosas. ¿Puedes establecer alguna ley? Yo creo que no. uno de los primeros conocimientos que los humanos habían poseído desde que comenzaron a hacer uso de la razón. bien establecidas. no tenemos ningún traje de tu medida! ¿Cómo vas tú a vestirte de ciencia si no puedes medir. Pero nos encontramos. y podría ponerse el traje nuevecito de la ciencia. a ver lo que resulta. más eternas. Seguro que si reunimos datos suficientes. y ya verás cómo yo también soy la historia. señor. resulta complicadísimo para el pasado. y precisamente en este siglo XIX que tanto la denigraba y que no le reconocía el carácter de ciencia.98 te. Fueron los mismos alemanes quienes en la segunda mitad del siglo pasado y los comienzos de éste se plantearon la cuestión: pero. como la Cenicienta del cuento. podremos llegar. La pobre historia. Yo soy la historia. Los hechos que tú estudias ¿tienen una validez general? No. En este deseo de ponerse a tono con las ciencias respetables. pero ¡ qué contratiempo! La estadística es una ciencia de nuestra época y no encontramos en ella datos suficientes para otras épocas del pasado. con que lo fácil de explicar 99 para el presente. y si los resultados de ese trabajo no se parecen a los de las ciencias naturales ¿no será que la historia es un tipo de conocimiento distinto y que habrá que investigar cuál sea este conocimiento? A esta conclusión. que con aire impertinente le ordenaba que buscara los datos para que ella los clasificara y estableciera sus grandes leyes del devenir humano. ¿ Puedes hacer experimentos? No. Se consolaban del desaire sufrido diciendo que si la historia no había llegado al grado de perfección de los otros conocimientos científicos es porque el objeto de su estudio era el más complejo de todos: pero que. con su vejez de siglos. seguía trabajando. también aquí. estudiemos la evolución de los idiomas. que tan despiadadamente le habían rehusado. señor. que pretendieron suplantarla. ni establecer leyes? ¡Fuera! Y la pobre historia. Pues entonces ¿qué vienes a hacer tú aquí? ¡Lárgate. . ¡A ver. no señor. Para conocer los hechos en gran escala. todos los que se dedicaban a su estudio adquirieron un complejo de inferioridad terrible. el arte. la historia. confusa. E incluso le salió a la historia una hermanastra. por decirlo así. ¿Cómo podríamos hacer? La humanidad ha tenido siempre como problema básico el de su subsistencia. no señor. Y si a la historia lo que le interesa es el pasado humano ¿por qué no remontarnos a los orígenes y ver cuál es el tipo de vida de las sociedades más primitivas. con sus andrajos. Y los historiadores se lanzaron al vano empeño de querer lograr que sus conocimientos se organizaran siguiendo el sistema de las c i e n c i a s naturales. más rudimentarias? Hagamos antropología. el derecho ¿no podremos encontrar elementos más sólidos que nos permitan descubrir leyes? Parece que. sobre todo. aguantando las impertinencias de unas y de otras. decía la filología. y a ver si podían encontrarse algún traje que les sirviera. la sociología. a establecer leyes. si la historia trabaja tanto y tan bien. ¿Puedes medirlos? No. a ver! Buscando aquellas manifestaciones de la vida humana que son más constantes. se encontró. con un poco de paciencia. y podría establecer sus leyes. llegó con especial rigor un profesor de la Universidad de Heidelberg. en apariencia tan sencilla. también la historia lograría el ansiado rigor. Entonces. el lenguaje se presta a esto. el lenguaje. lo mejor es que estudiemos las estadísticas. se decían unos. decía la antropología: todo es cuestión de que acabe de estudiar la organización de las sociedades primitivas y que aplique los resultados de mi estudio a las más complejas y civilizadas. espera un poco. es cuando produjo algunos de sus resultados más valiosos. Pues hagamos filología. con que no había traje para ella en los grandes almacenes de la ciencia. ni experimentar. y apelaron a todo género de expedientes. y se dedicaron a imitar a sus colegas de las demás ciencias. Seguramente los fenómenos económicos nos darán la clave de la explicación de la historia.

sino constantemente individual— en su individualidad misma. Y esta laguna es la que se propone llenar Rickert con su estudio. Esto. sugiere que falta un concepto común que las abarque a todas. en su peculiaridad e individualidad. falte un nombre común. mientras que las históricas no se preocupan en absoluto de formar conceptos universales. Pero Rickert observa que esta denominación no es adecuada porque precisamente la que se considera como ciencia específica de la vida espiritual. pues si el historiador consiguiera. limitándonos a exponer las ideas de Rickert. se considera hoy como una rama de las ciencias naturales. aunque lo acepte teóricamente. Así. Sobre ello insistiremos más tarde. Las ciencias culturales son mucho más jóvenes que las naturales. todas diferentes.. los químicos. se dirá. sino también por los métodos que aplican. historiadores. opuestos lógicamente. quieren exponer esa realidad —que nunca es general. juristas. Sobre este segundo grupo no hay duda alguna: es el de las ciencias naturales. apagar su personalidad. pues de continuo vuelve a plantearse el problema de si la historia es no ciencia con los ojos vueltos a un concepto de ciencia natural. Este concepto está en oposición formal al concepto de ley universal". lo están entre sí los físicos. historia. término que no es fácil de definir. como. en la historia entra todo. quien en 1898 dio en Friburgo una serie de conferencias que fueron el germen de su libro Ciencia cultural y ciencia natural. pero sin ningún interés histórico". sino también formales. Es este un libro que todo historiador debiera conocer. frente al concepto de naturaleza. Le parece más adecuado el término de ciencias culturales. Así. que adoptan la actitud del niño que quería meter el mar en un hoyo que se había hecho en la playa. El trabajo del historiador es imposible sin un criterio selectivo previo. ''para ése no habría historia científica. todas igualmente significativas o insignificantes. Memos de indicar ahora. sino una insensata vorágine de figuras diversas. porque todas ellas estudian hechos humanos espirituales. Efectivamente. se alza el concepto de historia. diciendo que eso es . los anatómicos. más significativos. . como algunos han postulado.100 Heinrich Ricker. Son dos modos de conocer irreductibles. los teólogos. . Ningún historiador admitirá que para él sea indiferente cualquier hecho. filólogos. que el historiador selecciona entre los hechos del pasado humano los que le parecen más importantes. jurisprudencia. No ha existido en ellas un gusto marcado por las investigaciones metodológicas. no sólo por los objetos que tratan. se hallan reunidos por intereses comunes. los fisiólogos. el concepto del suceder singular. tal como lo determinó Kant. pero cuyo significado todos entendemos lo suficiente. que él propone y con el que siempre las designa. Un nombre que ha tenido mucha aceptación en la terminología alemana es el de ciencias del espíritu. la psicología. ya caducado. en efecto. Es decir. Es decir. por otra parte. Pero ¿y el otro? El hecho de que para este grupo de ciencias. Las ciencias naturales extraen de la infinita variedad de la realidad lo que hay de común y universal en determinados tipos de hechos. sólidamente constituidas y orgullosas de los resultados obtenidos a lo largo de toda la historia intelectual de Europa desde el Renacimiento. Ya veremos que es actitud normal en los historiadores ésta de rehuir los problemas básicos de su disciplina. "es decir. pero está visto que muchos no lo conocen. en ellas se estudian distintos aspectos de lo que llamamos cultura. es lo que se proponen algunos historiadores. que carece de sentido la idea de que sea posible una reproducción exacta de la realidad en su individualidad. El profesor Rickert comienza reconociendo un hecho: el que las ciencias particulares se dividen en dos grandes grupos. Las ciencias —n o s dice— pueden distinguirse. o sea como existencia de las cosas "en cuanto que es determinada según leyes universales''. que su clasificación puede hacerse 101 no sólo desde puntos de vista materiales. El método naturalista generaliza y el método histórico individualiza. Pero entonces. etc. en la práctica de su trabajo. de acuerdo con la cual el mejor conocimiento sería el del espejo. economía.

Y. que viven perdidos en las nubes. en determinados valores. Esto confirma todavía más lo que hemos dicho de la singularidad e individualidad del conocimiento histórico. Pero. como si el autor pensara todo el tiempo: ¡qué lástima que todo eso no hubiéramos podido organizarlo nosotros!. consciente o no. pero. como si se tratara de especuladores abstractos. También hemos de ver que. Lo primero que ha de hacer es establecer cuidadosamente la que se ha llamado ecuación personal de cada autor. seguramente. Son cosas éstas bastante complicadas. la ciencia. No hace mucho tuve necesidad de leer un libro dedicado al estudio del 103 comercio y la navegación entre España y las Indias occidentales. El historiador parte siempre de la creencia. el historiador tendrá que procurar descubrir. ocurre siempre. en realidad. y da de lado a otros. Rickert pretende resolverlo con ayuda de la teoría de los valores. por ejemplo. este es uno de los problemas fundamentales de su trabajo. tienen una importancia especial . Esto. para poder apreciar luego cuáles son los puntos de vista de otros historiadores. pone todo su relato en función de ciertos valores que para él son esenciales: los de la eficacia y la capacidad de organización comercial de su propio país. plenamente falsas. que bien escaso es el valor de dicho conocimiento si se limita a estudiar hechos singulares y si su estudio está presidido por criterios individuales. y una especie de lamento sordo. si se lee el libro con mayor atención. el complejo de ideas y sentimientos que condicionan su manera de ver las cosas. primero. Se me dirá. incluso cuando los historiadores los ocultan o desfiguran más o menos cuidadosamente? Una de las ideas que hay que desechar como más perturbadoras para el estudio de la historia es la de que ésta se escribe sin prejuicios. desde un punto de vista determinado. que el autor. no es sino el juicio previo. se nota que desde la primera página hasta la última corre una continua censura para lo que el autor —que es norteamericano— considera incapacidad de los españoles. ¡Qué maravillas habríamos hecho! Es decir. Parece que el autor no interviene para nada y que se limita a relatar de la manera más fría e impersonal posible todos los aspectos de la administración española en las Indias en el campo del comercio. El historiador escribe. el país. Y así como el médico que piensa dedicarse al psicoanálisis tiene que empezar por psicoanalizarse a sí mismo. Pero la historia se salva porque esos hechos particulares que estudia con criterios cambiantes según la época. cuáles son sus propios puntos de vista. sin embargo. por los que sienten un soberano desprecio. la historia cae en los peores extravíos. Valores son ciertas entidades que el ser humano considera como bienes de cultura. y de él nunca podremos prescindir. tal vez inconscientemente. el punto de vista con que nos acercamos a todos los problemas de conocimiento. la de que la conquista fue beneficiosa o la de que fue perjudicial para los indígenas. que yo quiero simplemente sugerir a ustedes para ponerles en guardia contra ideas muy en boga. porque de lo contrario no comprende nada. no hace juicios de valor. y escribe su historia en función de esta creencia. porque en tal caso no tendríamos posibilidad de seleccionar los hechos y todos serían para nosotros igualmente importantes. El historiador apelará seguramente al sentido común si se le pregunta por qué estudia determinados temas. La palabra prejuicio ha adquirido un sentido peyorativo. Evidentemente. el de una idea preconcebida que vicia y deforma todas nuestras apreciaciones. La historia —y esto es muy importante— no establece valores. la justicia. la nacionalidad. pero sí se refiere a valores. la cultura. diciendo que están faltos de interés. de su misma época o de otras distintas.102 cosa de los filósofos. cualquiera que sea su pretensión de imparcialidad. considerándolos esenciales. El libro parece satisfacer las exigencias más rigurosas de las que se llaman objetividad e imparcialidad científicas. Por ejemplo ¿quién puede dudar que las historias de la América hispana han venido escribiéndose hasta ahora en función de dos ideas directrices opuestas. nótese bien. sin la ayuda de la filosofía. una de las más fecundas de la filosofía actual.

Tal vez contemplados desde otro planeta. Pero como nosotros. ni creer que son necesariamente superiores a los que se ocupan de temas más reducidos. y en determinadas ramas de la historia. o un estudio comparativo de lo que ocurrió en estos países con la guerra de independencia de las colonias inglesas de que surgieron los Estados Unidos. comenzaron mirando despectivamente a la historia y queriendo partir en su estudio de grandes síntesis y de leyes universalmente válidas. Los libros que lo afrontan suelen tener éxito extraordinario. Lo curioso es que la realidad acababa por imponerse siempre. han tenido que dar marcha atrás. La historia. Estos libros exigen de sus autores calidades realmente excepcionales. por ejemplo. se hablaba de la pintura anterior o posterior a Goya. catedrático de historia económica . Postan. en la del arte. La historia de terminada ciudad. de determinado personaje o de determinado aspecto de la vida de un personaje puede ser más valiosa que muchas síntesis de historia universal ramplonas y mal logradas. Este trabajo es valioso y es sugestivo. Es problema también muy discutido éste de las grandes síntesis históricas. Será perfectamente válido un estudio de la guerra de independencia mexicana. llena de sugerencias. como decía antes. sin duda. o de la música anterior o posterior a Beethoven. Así. sino en la manera de tratar un tema. Esto ya no tiene por qué ocurrir enfocando los estudios históricos como postula Rickert. el concepto de mexicano es universal si lo consideramos con relación a Hidalgo o a Morelos. De vez en cuando surgen cerebros vigorosos que manifiestan su disgusto por la estrechez de los campos de estudio en que se mueven los historiadores y ensayan grandes síntesis. que parte de conceptos individuales. que consiste en el fondo en matices relativamente pequeños de una naturaleza humana relativamente igual a sí misma. por ejemplo. Y todos hemos experimentado. los hombres. '"los pocos miles de años conocidos de la evolución humana. todos nosotros hemos experimentado el placer de su lectura. la economía y la sociología. y los enfocan históricamente. somos prácticamente esos adoquines o esas espigas. o el estudio de algún personaje que tuviera parte destacada en esa guerra. ni descartarlos. No se los debe mirar con sistemática prevención. pero particular con relación al concepto de hispanoamericano. pero tampoco se debe esperar demasiado de ellos. pues los conceptos de universal y particular son relativos. Que Rickert no debe de andar muy descaminado nos lo prueba el hecho de que las ciencias que arrancaron de las ideas universalistas del siglo pasado. de vastas perspectivas. Pero en el terreno de la historia propiamente dicha se hacía toda una serie de equilibrios para diluir el papel de los personajes más destacados. de aquí que nos interesen tanto las modificaciones que se han producido en nuestro breve pasado y que su estudio sea uno de los más útiles y apasionantes a que podamos dedicarnos. no ya en todo México sino en determinadas regiones del país. Según este concepto de la historia. y sus estudios son hoy mucho más de detalle que en un principio.104 en cada caso para quien a ellos dirige su atención. con las que no se sabía qué hacer cuando se partía de una tendencia generalizadora. el desencanto de ver que lo que dicen de temas que conocemos con cierto detalle es terriblemente insuficiente y está casi siempre deformado con violencia para darle cabida en determinados esquemas. que. trabaja también con numerosos conceptos de grupo. pero no lo será menos el estudio del movimiento independizador en todos los antiguos dominios 105 españoles que hoy constituyen la América hispana. o a una distancia de miles de siglos. Claro que ya este autor nos advierte que lleva su división al extremo para establecer los conceptos con claridad. Confirma lo que digo un precioso trabajo del Prof. En los trabajos históricos la excelencia no está en la amplitud del tema tratado. nos parecerán tan inesenciales como las diferencias entre los adoquines de la calle o entre las espigas de un campo de trigo" —dice Rickert—. cabe en ella el estudio de las grandes personalidades.

como ocurre. ese ignorar lo que nos guarda el porvenir? ¿ Qué sería de nosotros si pudiéramos consultar en unas tablas lo que ha de ocurrir el año 1950 o el año 2000? La historia es acción. Concluíamos diciendo que era inevitable la desilusión de quien en Morelia había creído poder obtener de un estudio histórico datos concretos sobre la evolución de su país en el futuro. Veamos ahora la a c t i t u d opuesta. sino en todas partes." Lecturas de este tipo serían saludables para el congresista de Morelia. claro está— y su estudio es concreto. empieza por uno mismo. Hemos hablado de lo que algunos han querido que la historia sea y que la historia no puede ser. por ejemplo. se han dado plena cuenta de ello. una ciencia generalizadora. Hasta qué punto se ha ganado en modestia después de las desaforadas e ingenuas pretensiones de hombres que se creyeron semi-dioses. somos modestos. Ya hemos dicho que la historia es un conocimiento eminentemente inseguro. que no resulta valida. con lo cual han ganado en rigor y en eficacia. y no cabe predeterminar lo que aún no está vivido. esta segunda es hoy la habitual entre los historiadores de profesión. en suma. como les decía ayer de quienes pretenden meter el mar en un agujero de la playa. Esta segunda actitud no es ninguna excepción. es elaboración. tiene una justificación. y así como la primera. porque la experiencia de un siglo de historiografía nos ha hecho más prudentes de lo que hubiéramos sido hace cien años con respecto a lo que la historia puede y no puede hacer. Es la actitud. quienes partiendo de sus ideas universalistas se lanzaron a grandes síntesis históricas con un insuficiente trabajo de preparación. Estos errores e insuficiencias eran tanto más apreciables cuanto más ambicioso y amplio fuera el tema de la obra histórica. la de pedirle a la historia grandes leyes y fórmulas aplicables a fenómenos de inmensa amplitud suele proceder de personas que no se dedican de un modo especial a los estudios históricos. absoluto. Los historiadores. como la caridad. Hay que advertir que esta actitud. dada la limitación de la mente humana. del pasado. individualizador. incluso en . descubridora de leyes válidas para el mayor número posible de fenómenos. Ya apuntamos que ésta era una de las actitudes extremas sobre las posibilidades de la historia. porque somos historiadores.106 en la Universidad de Cambridge. Este hecho indiscutible de que siempre se hayan podido señalar en las obras históricas de gran aliento. con la producción de los grandes enciclopedistas franceses del XVIII. esto es. La historia se ocupa del pasado —sin perder de vista el presente. No debe descorazonarse por saber que existen limitaciones para sus conocimientos. han podido siempre descubrir en ellas errores e insuficiencias motivados por un defectuoso conocimiento de los hechos. para curarle de su decepción al ver que de los trabajos de los historiadores allí reunidos no surgían grandes leyes que le iluminaran sobre el futuro de su patria. titulado El método histórico en las ciencias sociales. En él puede apreciarse bien hasta qué punto estamos hoy de vuelta de las ideas utópicas y generalizadoras del siglo pasado. ¿ Acaso no es esencial para la vida humana misma ese elemento de inseguridad y de misterio. no sólo en México. pues al estudiar las obras de quienes les han precedido en el desarrollo de algún tema. Nuestra ciencia. que no puede predecir el futuro. como es lógico. porque lo más grave es que la historia. no está hecho. como todo en el mundo. Pero éste será el tema siguiente. por una precipitación en síntesis hechas sobre materiales incompletos. es creación humana. que se sintieron capaces de una amplitud de visión que no es posible. tampoco logra nunca un conocimiento pleno. la de quien dijo en Morelia que la historia de México no podía aún escribirse porque para ello nos falta todavía el conocimiento de gran cantidad de hechos. ''Tenemos esperanzas -dice Postan— porque somos modestos. Hemos dicho que las 107 mismas ciencias que habían reprochado a la historia su individualidad excesiva han dado marcha atrás y han aplicado a sus problemas el método histórico.

a que cada historiador conozca tan sólo un círculo de temas muy limitado. porque no sólo se ha fijado la atención en hechos de importancia mínima. por ejemplo. toda hipótesis más o menos atrevida. Se les podría recordar a estos tales la anécdota de Darwin. para no comprometerse y ser tachados de parcialidad. de que cuanto más redujeran su campo de investigación. de personalismo. sino que. a dejarlo totalmente agotado. la que pretende no dejar ningún cabo por atar. color. También en la historia ha llegado a extremos grotescos la atomización riel conocimiento. llevó a muchos historiadores a la idea. Todos hemos conocido. etc.. aplicando la investigación a temas muy reducidos. Su ideal llegó a ser la que se ha llamado investigación exhaustiva. quien contestando a alguien que le reprochaba el empleo de hipótesis en sus trabajos. Pues entonces no me interesa visitarlo — respondió el germano. Sólo puede pretenderse esto. con un criterio que podría llamarse microscópico. en el mejor de los casos. y tantos menos errores y deficiencias encontrarían en sus obras quienes después de ellos se ocuparan de los misinos temas. a la busca de documentos inéditos sobre temas insignificantes. de que cuantos más datos acumularan para el mejor conocimiento de temas minúsculos. Este fenómeno de la excesiva especialización no es exclus iv o de la historia. con la consiguiente estupefacción de todos. El terror a la síntesis aventurada y de base deficiente ha hecho caer a los historiadores en el extremo opuesto. ¿Hay en ese museo sarcófagos paleo-cristianos? —preguntó el sabio especialista alemán. careciendo en absoluto de una visión de conjunto de los grandes problemas históricos y creyendo que lo único que tiene interés es el campo de su pequeñísima especialidad. le dijo que el no hacerlo valdría tanto como llegarse a un montón de piedras y analizarlas minuciosamente. cuyo hallazgo interesa. en el que se lanzan desesperadamente a la caza de datos nuevos.108 las de calidad más excelente. convirtiéndolos en coleccionistas de datos perfectamente inútiles. al ocuparse de un tema. consignando su peso. a media docena de personas que están atacadas de la misma chifladura. para evitar los cambios que sufren con el transcurso del tiempo toda afirmación. Por este camino se ha llegado a una esencialización excesiva de los estudios históricos. No señor —le contestaron mis colegas del Centro. los historiadores han hecho gala de no opinar en absoluto. que convierte a los investigadores en bárbaros que de nada se enteran fuera de lo referente a su especialidad. en que. sino típico de toda la ciencia de nuestra época. sin un criterio previo de selección. y que los historiadores han hecho de su profesión un coto cerrado. Frente a esta actitud es preciso insistir. Y en historia la especialización ha adquirido caracteres más graves. . deficiencias y errores de detalle. en forma tal que nada quede por decir acerca de él. De no tenerlo nos encontramos con lo que ocurre hoy. no hay trabajo histórico posible digno de ese nombre. justa en principio. de no meditar sobre los hechos. sin preocuparse de más. casos de médicos especialistas empeñados en referir todos los males de sus pacientes al campo de su especialidad. Recuerdo yo que visitó Madrid hace algunos años un especialista alemán de historia del arte. con que la mayoría de los historiadores pretenden volcar en sus publicaciones el contenido íntegro de los archivos. 109 Se ha escrito ya mucho sobre el peligro que entraña esta especialización excesiva. El resultado es que la historia se ha quedado exclusivamente reducida a su fase previa de acumulación de materiales. como es natural. de que su misión consiste en reunir la mayor cantidad posible de datos sin establecer selección alguna entre ellos. tanto más sólidas serian sus conclusiones. sin darse cuenta de que en los archivos sólo tiene cabida una parte mínima de la realidad de los hechos del pasado. la que aspira. una y mil veces. Los investigadores de la sección de Historia del Arte del Centro de Estudios Históricos de Madrid le propusieron a aquel buen señor que hiciera en su compañía una visita al Museo del Prado. Su especialidad eran los sarcófagos paleocristianos.

además. Ya Herodoto. no se registran en ningún aparato automático. en una etapa de gran seriedad científica porque lleva a cabo con más minuciosidad que antes el acopio de datos y la crítica de fuentes. y ese riesgo del compromiso es el que hay que arrostrar. El acopio de datos y su crítica no son. Lo que sí lo es. es decir. realizó viajes por todo el mundo conocido para conseguir los materiales que necesitaba a fin de componer su historia de la suena entre griegos y persas. ve una sola porción de la realidad. etc. Hay en él una crítica sumamente certera de esta actitud ingenua de los historiadores de hoy que creen que su ciencia ha entrado. en las crónicas. tachándolos de "parciales".110 El trabajo de investigación en los archivos. Los historiadores de profesión parecen 111 112 . por fuerza limitados e incompletos siempre. y muy grave. El concepto mismo de imparcialidad es un mito. pongamos por caso. todos los historiadores. La filosofía de la Historia de Hegel y la historiografía. no está en lo cierto quien dice que no se puede escribir la historia de México porque todavía no están reunidos materiales suficientes para ello. que son los únicos materiales en que se puede apoyar un relato ulterior de los hechos. Al quedarse sin los relatos de los contemporáneos. en la mayoría de los casos. sin haber hecho esta labor previa de investigación exhaustiva sobre algún tema menudo. de documentos del pasado. a la pura y simple publicación de documentos. En verdad que nuestra época está presenciando cosas estupendas. en presencia de un cierto número de materiales. a partir de 1800 aproximadamente. Lo que tiene el historiador de hoy es miedo a comprometerse. Cada hombre. Así. Curiosa actitud ésta de quienes estudian los hechos humanos. Como los hechos. actas notariales. en el sentido absoluto en que ellos la conciben. pero muy justo en el fondo. evidentemente. La labor propiamente dicha del historiador no comienza hasta que. decisión. no existe. han reunido datos para escribir sus libros. Conviene recordar a este respecto las palabras de José Ortega y Gasset en su estudio. no tiene más valor que el de un entrenamiento. Y no digamos nada de los documentos judiciales. Como observa muy bien Ortega. y que no quieren opinar sobre ellos. se han ido en busca de los famosos "documentos" que les parecían de un tipo más impersonal: tratados diplomáticos. los historiadores "científicos" han querido anular este margen de inseguridad y prescindir en lo posible de los relatos de los contemporáneos. al producirse. algo exagerado. toma de partido. su visión es siempre parcial. a las Cartas de Relación del conquistador. que son esencialmente compromiso. es querer suprimir en la historia el factor humano. que los historiadores objetivos prefieren. sin el menor esfuerzo para interpretarlos ni sacar nada de ellos. al que se concede hoy importancia tan exclusiva. sino en las mentes de quienes los contemplan o toman parte en ellos. por ejemplo. pues. pues. Yo no conozco documento más cargado de pasiones y resentimientos que el proceso de residencia de Hernán Cortés. Pero lucidos están los historiadores si creen que en esos documentos no existe el factor subjetivo que tanto les aterra en los relatos de los contemporáneos. El hombre no se puede situar frente a los hechos humanos en la misma actitud que el químico ante sus tubos de ensayo. y cada testigo o actor tiene un punto de vista distinto sobre un mismo hecho. colecciones legislativas. hechas. Nadie puede trabajar en historia. y han criticado esos datos. Ya va siendo tiempo de que estas personas se den cuenta de que la "imparcialidad" histórica. los comunicados militares. en nombre del progreso científico y del espíritu crítico. desde que existe la historia en el mundo. según nos dicen. naturalmente. Como resultado de esta actitud nos encontramos con la indigesta producción histórica de nuestros días. c. pero creer que ésa es la única labor histórica es tomar el rábano por las hojas. en que se ha llegado. ninguna novedad. no emprende su labor de elaboración y de síntesis. en el siglo y a. Todos sabemos el grado de verdad que encierran los documentos aparentemente más serios y objetivos.

Este último quiete hoy prescindir. y por tanto sería f als a. No existe un paisaje arquetipo que sea igual para todos los contempladores." "El error i n v e t e r a d o consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma e independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara. co m o en todo. Para ello ha apelado a todo género de procedimientos. puesto qu e lo v i s t o por ellos no coincide. de las crisis históricas. uno de los componentes de la realidad. que ha expuesto co n gran precisión sus puntos de vista. naturalmente. frente a una tendencia re t ó r i c a y superficial de la historia. Busca a todo trance la neutralidad.lo que se entiende por perspectiva. de g r andes choques y virajes en la vida de 114 113 . una fisonomía propia. No se escapará a la atención de ustedes la importancia fundamental que tienen los conceptos de Ortega para el trabajo del historiador. pues eso que él llama presentarnos los hechos. no es tal presentación de hechos. en su e s t u d i E l t e m a d e e s t r ti e m p o . lo que queda de esa i l u s i ó n de desarrollo lento y sin sacudidas. Dos personas que contemplan el mismo t i p o de paisaje desde puntos de v i s t a distintos no lo ve n de la misma manera. Pensando así. en su contemplación de los hechos históricos. como un paisaje. por ejemplo. Se ha querido desviar la atenc ión de los grandes momentos. Ya vemos hoy. la perspectiva de quienes los contemplaron. Y. las que s e sustraían al cambio y al movimiento brusco. que inicialmente fu e injusta. Una realidad que v i s t a desde cualquier punto de vista resultase siempre idéntica es un concepto absurdo. Lejos de ser su deformación es su organización. Esto que se dice del paisaje puede decirse de todo fenómeno. Lo que para uno queda más cerca queda para el ot r o en último plano. de ese factor que Ortega considera integrante de toda realidad: la perspectiva. y se ha concentrado el interés sobre los movimientos más lentos de la vida diaria. sobre la evolución pausada de determinadas costumbres o instituciones. tiene i n f i n i t a s perspectivas. Sobre este punto vale también la pena consultar a Ortega y Gasset. un paisaje. la h i s t o r i a no hacía otra cosa que proyectar una idea del presente s o b r e el pasado. cuando es imposible enseñar geografía a los chicos porque diariamente cambian las fronteras. o nu o Todos sabemos -nos dice. ha querido despojarse de todos los ingredientes que en la vida humana son esenciales. es una ilusión el p a i s a j e . puesto a describir lo que ve. de documentos referentes a los hechos. ¿Tendría sentido que uno de los observadores. pacífica correspondía a la idea que la democracia y el liberalismo se habían hecho do lo que iba a ser el desarrollo de la humanidad en el futuro. no lo logra. que habían sido hasta ahora los temas justamente preferidos. que es estudio de la v i d a humana. q u e c a r e c e d e r e a l i d a d ? Evidentemente que no. Porque la historia. La sola perspectiva falsa es esa que pretende ser la única". Con referencia al problema de la filosofía. pero con conceptos plenamente válidos para la historia. las que parecían más sólidamente establecidas. el no comprometerse. "La realidad cósmica — d i c e Ortega— es tal que sólo puede ser v i s t a bajo una determinada perspectiva. sino presentación de testimonios. pero que sólo recientemente ha sido elaborada con cierta precisión: me refiero a la noción de perspectiva. aunque el historiador no quiera. Su actitud. de todo hecho contemplado por la mente humana. En esto. El historiador c i e n t í f i c o de hoy está metido en un callejón sin salida. frente a una escasa preparación documental y una elaboración caprichosa y apresurada de las síntesis. ha llegado a un grado de anquilosamiento intolerable. No quiere situarse. todas ellas igualmente verídicas y auténticas. declarara que es fa l s o lo visto por el otro? ¿Tendría sentido que los dos se pusieran de acuerdo para d e c i r que. aplicada a la visión de determinado objeto. que llevan ya implícita. pues. Pero es el caso que la realidad. No se puede d e s t e r r a r de la historia el estudio de las épocas de c r i s i s . Esta idea de la evolución lenta. toda visión de ella desde un punto de vista determinado no coincidiría con ese su aspecto absoluto. La perspectiva es.ignorar por lo general una noción muy conocida de siempre. claro está.

México tiene la ventaja. En el terreno de la historia de las instituciones. sino para un público más amplio. con los de la historia propiamente dicha. José Luis Mora. donde no se había publicado. es donde los estudios históricos se han apuntado más éxitos en los últimos años. Si lo consigue o n o . evidentemente. Hubo. para hacerla compartir a los lectores. A ninguno de ellos se le hubiera ocurrido dedicarse a la historia si no se sintiera capaz de llevar al papel su visión de los hechos. la guerra las cogió por sorpresa. pero. en cambio. Yo digo con toda sinceridad que me han enseñado mucha más historia los tres años que he pasado combatiendo en España que todo lo que había leído en los libros. Nuestras grandes figuras en el campo de los estudios históricos no habían querido comprometerse. que consideran sus obras tanto más serias y científicas cuantos menos lectores tienen y que se 116 . una simpatía al tratarlos. la narrativa. esto ocurría en los tiempos en que la historia adoptaba su forma más primitiva. los problemas esenciales para la vida misma de su época aquellos que la gente interesada quisiera ver . según los científicos de hoy. a que solamente se ocupan de la historia los que son incapaces de hacerla. hemos caído en el extremo opuesto. y a que no resueltos.. épocas en las que una excesiva preocupación por la forma hizo daño a la producción histórica. y que sólo desentendiéndose de ellos puede lograr un mejor conocimiento del pasado. Las obras de estos escritores abundan en lo que les falta a los profesionistas deshumanizados: vida. el historiador sabía muy bien que escribía para un público amplio al que había que interesar. Pero lo cierto es que no afronta. contingencia. hoy tan despreciada. inseguridad. naturalmente.pueblos y culturas. sino que hicieron historia: Lucas Alamán. Deleitar al lector es frase que de continuo surge en las páginas de nuestro cronista. Yo no creo. y tiene que existir un calor. al que debe orientar. que fuera fruto de la a c t i v i d a d de un historiador profesional. ni quiere hacerlo. ni una sola obra seria sobre problemas históric os esenciales pa r a la vi d a del país. de contar con una serie de historiadores de primera fila. Hoy. claro. Hay una determinada preferencia por los lemas. Los españoles desconocíamos y despreciábamos la historia posterior a la invasión francesa y el resultado de ese desconocimiento lo estamos sufri e n d o hoy. Y es que en esos terrenos el historiador encuentra más facili d a d e s p a r a no comprometerse. las artes.. en esa fase precientífica de la historia. pasión. las instituciones jurídicas o económicas. De aquí que sea tan valiosa la aportación a la historia de quienes han participado activamente en la vida de su pueblo. Pr oyecta su atención sobr e la s époc as más remot as para obtener la ansiada imparcialidad. y ¡para qué seguir! Este es uno de los resultados más graves de la deshumanización de la historia: que el profesional de su estudio 115 crea que nada tiene que ver con los problemas vivos de su país o de su época. Así se llega. por lo menos planteados. Le encanta distanciarse de todo lo que s i g n i f i q u e cambio. en cambio. se veía que son muy superiores los primeros. por citar sólo los más importantes. pero si un papel más importante que el que ha venido desempeñando desde que la historia se ha deshum anizado. no habían q u e r i d o opinar. Justo Sierra. que el historiador pueda jugar un papel decisivo en la vida de s u p a í s. de los aspectos de desarrollo más lento y seguido de la humanidad. donde en los últimos años se habían producido obras sumamente valiosas sobre c i e r t a s instituciones medievales. Antiguamente. Son muchos los historiadores para quienes es pecado el escribir medianamente. ni en de la vida de las grandes personalidades. Si se comparan los resultados obtenidos por la his toria de las lenguas. o sobre el lenguaje de determinado poeta l í r i c o o sobre las t a b l a s de cualquier pintor catalán del siglo XV. que no sólo escribieron. y a es otra cos a . Tengo bien presente el ejemplo d e lo ocurrido en España. según nos dice Nietzsche en su maravilloso ensayo De la utilidad y la desventaja de la historia para la vida. El historiador no debe pensar que escribe para media docena de colegas.

. pero un conocimiento escaso o nulo de lo que es el hombre. Hoy se ve ya claro que los grandes maestros de la historia no se '"superan" fác i l . ¿Cuáles son las leyes que la historia científica ha descubierto? Se pregunta Trevelyan. si queremos sacar a la historia de su marasmo. Cuando se piensa en las dificultades que presenta la tarea del historiador. se cree n superiores a los grandes maestros si logran descubrir en sus obras algunos errores de detalle. titulado Clio. vengan o no a cuento. se explica uno plenamente que abunden tan p o c o los historiadores dignos de ser leídos. a Muse. má s una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector en forma que actúen sobre é l . Las páginas se atiborran de notas. indigesta. Trevelyan se da perfecta cuenta. el único posible. y la bibliografía se aumenta al infinito con obras y más obras que en la mayoría de los casos no se han visto más que por fuera. Este es el buen camino. en la capacidad que tenga el historiador para hacer vivir sus personajes o sus situaciones. Pero ese reconocimiento de la di f i c u l t a d de la labor hace que resulta más mezquina la actitud de quienes. y sin simpatía humana la historia no puede existir. yo creo que puede suscribírsela íntegramente. El estudio de Trevelyan concluye con un resumen de la historiografía inglesa. señalando con cuidado los defectos y virtudes de sus grandes fisuras. Esa sequedad e indiferencia que se postulan para su trabajo hacen que les falte toda simpatía humana. Tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. A los relatos de los historiadores actuales —dice Trevelyan— les falta fluidez. sin que pueda para ello apelar a los reclusos de invención de los autores de historia novelada. . no se mueven como corrientes. por caso. Aunque el propio autor parece estar en la actualidad un poco asustado de su audacia. Y estos mismos historiadores que hubieran evitado la ruina del Imperio romano o la del español. Hacer que los grandes historiadores del pasado dejen el humilde lugar que ocupaban en las notas de pie de página y se conviertan en objeto principal de estudio. No es el suyo un análisis de tipo filosófico. Sólo combinando el estudio de la historiografía con el de los procedimientos de investigación podía salir la historia del atolladero en que se encuentra.mente porque s e les rectifiquen o agreguen detalles. Hay que lograr atraer hacia la historia el interés de jóvenes excelentes que hoy enfocan su vocación hacia otros 117 118 . para comunicar al lector sus sentimientos. como el agua en los charcos. o en otras bibliografías.vanaglorian de que su exposición sea aburrida. como nos la damos todos quienes nos dedicamos a estos estudios. de lo difícil que es la labor de historiador. sin ser ellos mismos capaces de escribir historia. Nada tan divertido como la actitud de esos historiadores que adoptan un gesto displicente ante grandes personajes o grandes momentos de la historia porque pueden ver —ahora— cuáles fueron sus arciones o derivaciones desfavorables o funestas. Para Trevelyan. sino que están parados. como el de Rickert. son plenamente incapaces de tomar la decisión más sencilla en los asuntos de su propia vida. El ensayo en cuestión fue publicado por primera vez en 1913 y reeditado en 1030. Una buena defensa de lo que ha dado en llamarse aspecto artístico de la historia se encuentra en el delicioso ensayo de George Macaulay Trevelyan. El relato debe recordarnos que el pasado fue una vez tan real como el presente y tan incierto como el futuro. para llamar sobre ellas la atención de alumnos y lectores. se convierte en arqueología. la obra histórica es esencialmente obra artística. que es él mismo un gran escritor. Su calidad fundamental está en el relato. ¿Cuáles son los procesos de causa y efecto? Y arremete contra esos historiadores científicos que tienen un enorme conocimiento de hechos menudos. Mala actitud ésta de desdeñar lo que uno no s e r í a capaz de hacer. sino simple expresión de un sano sentido común. pongamos. Comienza Trevelyan analizando los estragos producidos por la proyección de las ciencias físico-matemáticas sobre los estudios históricos.

no obstante. quien inicia su monumental producción A Study of History con un capítulo t i t u l a d o precisament e "La relatividad del pensamiento histórico". La historia debe aspirar a ocupar un puesto decoroso en el horizonte cu l t u r a l del hombre de hoy. Toynbee no ve en toda la ingente labor de los historiadores actuales. la aridez con que se presentan las fases iniciales de la investigación. Ni partir hoy de la tendencia progresista ingenua que creía posible efectuar a cada paso descubrimientos estupendos. más que un reflejo del sistema industrial. Y hay que conseguir que los historiadores no se si e n t a n tan orgullosos de ser inaccesibles. en sus aspectos de división del trabajo y producción manufacturada en gran escala de l a s materias primas. Ta l vez los papeles de los archivos puedan despejar todavía algunas incógnitas. Buena prueba de ello es lo que nos dice el historiador inglés Toynbee. Y que quizá no salga de este examen tan favorecida como ellos c r e e n . y. de publicación de documentos. Para él los grandes historiadores de la época actual. nos presentan los libros de historia. donde es un arma más al servicio de la propaganda. El libro histórico no es una especulación de a l t a matemática. Piensen los historiadores científicos que en la época de crisis q u e vivimos no van a ser ellos la única excepción. Ésta siempre puede y debe hacerse. Todo trabajo de busca de datos. afirmar. en efecto. encontrarán situados sus libros al lado de las grandes construcciones de nuestra ingeniería. siempre se presta a nueva reflexión. No podemos dejarnos llevar en nues t r o e s t u d i o por ideales ya superados. cuando se les estudie desde el futuro. 119 120 . podrá impedir que caiga en los excesos de la historia novelada o en los países totalitarios. pero ése no es un elogio excesivo cuando se trata de obras históricas. Su misión ha de ser llegar al mayor número posible de lectores.campos literarios o artísticos porque les descorazona la gravedad. Que su producción se está ya contemplando con perspectiva relativista. ''Con la centésima parte de los que hace tiempo están ya recogidos y pulimentados bastaba para elaborar algo de un porte c i e n t í f i c o mucho más auténtico y substancioso que cuanto. que tampoco tenía razón quien en Morelia afirmaba que no es posible aún escribir la historia de México porque para ello se desconocen muchos datos. coto cerrado para las personas no in ic ia d as . Como conclusión de esta precipitada y desmañada exposición del estado actual de los conocimientos históricos debemos. Ya pasó la época de las actividades "puras". si renuncia a hacerlo. será estéril y embarazoso si no va acompañado por una labor de meditación e interpretación. Esta es la verdad. la mayoría de las que aguardan a ser despejadas se encuentran precisamente en lo que parece que todos conocemos ya. Sólo un reconocimiento previo de sus li m i t a c iones y el esfuerzo por superarlas. pero. los resultados serán fatales. y que. pues. dice Ortega y Gasset en el estudio antes mencionado. en que los poetas escribían para los poetas y los pintores pintaban para los pintores.

El escollo fundamental de toda filosofía de la historia es la d i f i c u l t a d de conceptuar la pluralidad de los hechos dentro de Texto tomado de Diánoia. 233-253. Cent r o de Estudios Filosóficos de la UNAM. a la luz de modos de pensar más contemporáneos a nosotros. el ser con que dotamos esa realidad al constituirla en la visión que nos puede ofrecer. . 1956 LA VIDA COMO HISTORIA****** I. 1956. s e p ropo ne más mo de sta me n te u na bi o lo g í a o c a s i fu e ra m e jo r d e ci r un a f i s io l o g í a d e l viv ir p rop ia me nte hu ma n o. quizá. Anuario de Filosofía. la e x p r e s i ó n v a r i a c i o n e s sobre un tema de Kant. como Job con el Señor. e idea de la historia. que si se mantiene aquella distinción se llegará a ver que la formidable antinomia lógica entre unidad y pluralidad se desvanece como falso planteamiento de una situación mal entendida. como es obvio que nada puede lograrse sin la previa lección de tantas honrosas pretéritas tentativas. en efecto. En ese deslinde decisivo estriba. la solución de aquel problema tradicional con el que. como meta final. la ingente realidad a que alude esa palabra. sobre todo. d el v iv ir in co n sc ien te d e e se mo do peculiar de vida que llamamos la conciencia. México. ¡Pues. Baste ant i c i p a r que en lugar del plano trascen-d en ta l d e u na c on s id e rac ión de los ac to s e n s í . ****** Estas reflexiones quieren ser un mero bosquejo de las ideas que me han sugerido la experiencia en e! cultivo de las disciplinas históricas y la meditación sobre el problema capital de toda filosofía de la historia. En todo caso. y. porque su d i s t i n g o entre considerar lasa c c i o n e s de los hombres en sí como realización de la libertad y considerar l a s co m o meras manifestaciones fenoménicas. En c i e r t o se n t i d o . quisieran renovar el profundo a c i e r t o de aquella idea Cómo y en qué sentido y medida se pretende esa meta es lo que adelante se verá. y la aspiración fi n a l del empeño consiste en iluminar la estructura real del devenir histórico. Tal parece. han luchado tantos esforzados espíritus. a ella se lo debe. ¿qué la vida tan solo ha de estudiarse bajo el microscopio y en el laboratorio? Diánoia invita y anima a s u s colaboradores ***** 121 a presentar tra b a j o s en proceso de elaboración. pp. de aclararse para sí mismas las ideas en el siempre d i f í c i l t rance de las formulaciones iniciales. año II. de n o ser t a n de músi c o s . sin atropello del sentido de la pluralidad que lo constituye. Impulsado por semejante motivación.4. a saber: alcanzar una visión unitaria del discurso histórico. El problema: unidad y pluralidad de la historia ***** una unidad significativa: aprehender la multiplicidad como un todo. como no podrá menos de advertirse. es muy probable que se trate de un nuevo extravío que sólo el entusiasmo momentáneo presenta como acierto. El a t r e v i m i e n t o de publicar estas re flex ione s e n el de sh ilva nado e stad o qu e g ua rdan s e e xp lica y justifica por el deseo de aprovechar esa oportunidad. ha s ta d on d e m ás e s d ab le. se intenta aquí sentar las bases de un distingo entre historia. Les rinde así un señalado servicio en cuanto les ofrece de ese modo la posibilidad de oir críticas y. Fondo de Cultura Económica. e n e l campo de los procesos vitales s i n pretensión de descifrar su espeso misterio y en vez de un sab er me t a f í s i c o que nos habla de la realización en la historia de la libertad o de cualesquiera otras esen cialidad es d e y a difíc il comu nión. EDMUNDO O'GORMAN/ HISTORIA Y VIDA. si en algo atina alguien. ha si do el punto de partida de estas reflexiones que. s e b us c a finc a r la in te lig e nc ia d e lo his tó ric o. en definitiva. estas páginas p u d i e r o n haberse titulado. Ciertamente suena a mucha vanidad pretender que la flaqueza propia pueda algo atinar a ll í donde la fortaleza ajena se ha extraviado. la ciencia historiográfica.

La variedad en la historia no e r a sino la huella de una aproximación cada vez mayor a la Verdad. generalmente aceptados hoy como los propiamente científicos. por otra parte. es porque. por otros como inalcanzable. meta final postulada por algunos como asequible. que en su expresión más acabada corresponde a la visión provi d e n c ia li s t a del Cristianismo primitivo y a la visión del claroscuro del Enciclopedismo del siglo XVIII (en ambos casos. que aceptemos plenamente esa situación en lugar de porfiar en la reducción de una antinomia que parece insuperable? Abrazar este partido tiene a su favor la doble ventaja de. porque a cambio de una concepción que miraba en el pasado la resultante del error. hubo de sucumbir ante la c r í t i c a obvia a que estaba expuesto. fincar la reflexión en una circunstancia históricamente dada.En torno a eso problema se agrupan todos los sistemas que han aparecido como intentos de explicación de la historia. sean los causalistas en toda s u variedad (psicológicos. en todos esos intentos late subyacente la implicación de que si la historia muestra las variaciones que efectivamente mues tra. es decir. se la substituía con la idea más sutil de un paulatino y lento proceso de la verdad en su marcha progresiva. Se pensó que el pasado entero se explicaba como producto del error. manera conceptual de ne g a r l e s significatividad propia. la luz de f i n i t i v a de la verdad frente a las tinieblas pasadas del error supersticioso). por una parte. Merece la pena t r a t a r de abrir e s t a brecha. Semejante modo de concebir el discurso histórico. Si echamos un a mirada retrospectiva sobre la historia de la filosofía de la h i s t o r i a podremos ver que. es decir. 2. Durante mucho tiempo esta maneta de proceder fue ingenua y al descubierto. Por lo co n t r a r i o . l e y moral. en alguna i n s t a n c i a la proceden del error. permanecen necesariamente oc u l t a s a nuestra mirada. la situación actual del filosofar sobre la historia nos descubre la a p o r í a en que ha acabado por encerrarle ese secular empeño. Mas si esto es así ¿no será aconsejable. provocar una nueva problemática. los variados intentos por alcanzar una visión unitaria de la pluralidad histórica se logran a c os t a de negar más o menos expresamente el sentido de las particularidades concretas que forman la pluralidad. puesto qu e se presenta así al espíritu la necesidad de preguntar por la razón de ser de esa antinomia en cuanto t a l . sean los de tipo evolucionista. a decir verdad. las cuales. entonces. Parecía vencida la dificultad. preciso admitir que hasta ahora no se ha logrado una solución satisfactoria del problema. garantizar el punto de partida y. etc. en definit i v a. En efecto. se ofrece la posibilidad de examinarla desde sus premisas. Pero. error felizmente superado por el presente en turno. y cedió frente a la explicación de la historia a base del concepto evolucionista.). pero en todo caso postulada como esencia 122 123 . naturalistas. de otro modo. voluntad divina.

o dicho de otro modo. en cuyo beneficio se sacrificaba el sentido de las verdades históricas. por definición. El relativismo positivista que parecía apuntar hacia el reconocimiento plenario de la variación histórica. lo que. como afirmó el positivismo.de la realidad. ya que. que la variedad del pasado quedó ideada como expresión deficiente de la verdad absoluta. La reacción consistió en tomar en serio la doctrina positivista de la relatividad de los conocimientos. un llamado a la cordura. y convirtiéndola en objeto de una meditación expresa quizá se haga alguna luz. se obstinó en rechazar como lo característico del espíritu teológico. Y en nada aprovechó afirmar. por tenue que sea. Frente al idealismo desaforado el positivismo es. fue el haber planteado la noción radicalmente opuesta a la tradicional en el intento de solucionar el problema central de la filosofía de la historia. sin el paliativo comtiano de una verdad absoluta inasequible. se arruinaban sus pretensiones totalizadoras y trascendentales. es preciso admitir que ahora será a costa de aquella unidad tan afanosamente buscada. Vemos. como la consumación de la rebeldía contra el idealismo iniciado por Comte y Marx. Frente a semejante situación apareció una vigorosa reacción crítica: el absolutismo de las doctrinas evolucionistas acabó por delatarse. El problema no se soluciona. Aceptémosla como se nos da. ella también un producto histórico. A este respecto se reconoció plenamente la razón que asistía a los viejos idealistas: lo malo estuvo en no haber reparado en que el a priori era una instancia más de la variedad histórica y no una instancia situada más allá de ella. meramente se soslaya. que también las explicaciones de tipo evolucionista conciben el pasado como un error. o si se prefiere. en que se partiera de un a priori. y se fue percibiendo con creciente claridad que las filosofías de la historia llamadas científicas (señaladamente el positivismo y el marxismo) son tan idealistas y tan absolutistas como la filosofía de donde salieron. como un positivismo purgado del elemento idealista. paralizaría para siempre la historia. Al igual que las doctrinas providencialistas o idealistas. postulan en el límite una verdad absoluta como instancia suprema de significatividad. ¿qué es sino la afirmación plenaria de la variedad histórica en cuanto tal variedad? En cambio. encerrar esta lección: o se afirma la unidad a costa de la pluralidad. 124 125 . no le quita que también sea un idealismo doctrinal. 3. sin duda. para conjurar el carácter de arbitrariedad que parece implicar la variación histórica. Vemos. y su consecuencia. echó marcha atrás frente a esa consecuencia lógica al declarar que se trata de '"variaciones graduales". la unidad histórica queda afirmada a costa de la variedad histórica. El relativismo histórico contemporáneo aparece. efectivamente. de todo conocimiento. o se afirma ésta a costa de aquélla. Tal la antinomia a que nos venimos refiriendo. en beneficio de una meta que. de variaciones que en realidad no lo son. La experiencia parece. es decir. sin embargo. ¿ Esa verdad absoluta. que la meta es prácticamente inalcanzable. con lo que. pues. tan trabajosamente afirmada por la tradición. tan histórico y variable como esas verdades sacrificadas? Lo malo no consistía. implicando así esa '"pretensión a lo absoluto" que. pues. debemos ver en ello su contribución decisiva como instancia reveladora de la antinomia que nos sirve de punto de partida. por más que lo presenten como constituido por una verdad relativa y aproximada. porque basta su postulación para que el esquema del devenir histórico sea el mismo e implique idéntica negación de la pluralidad que así se pretende explicar. la proclamación del relativismo de toda verdad. obviamente. sin arredrarse ante el peligro de caer en aquel escepticismo disolvente que tanto asustó a Comte. no era acaso. Porque. en torno al problema que la ha suscitado. La reacción se hizo sentir por donde era preciso que apareciera. desde el punto de vista que aquí interesa. como ciegamente pretendían y pretenden aún los historiadores del tipo meramente erudito. se aceptaba esa variedad sólo para negarla en seguida. pues. pues. Quizá. sin embargo. pondría término al proceso.

imprimiéndole una dirección especial. es un acontecimiento que. esa intencionalidad la que autoriza la conceptuación del acontecimiento bajo la especie de hecho histórico. pongamos por caso. como un hecho meramente natural: pero desde el momento en que. Notoriamente otros acontecimientos se presentan como históricos. entonces se podrá decir que se trata de un hecho histórico. que pasa. postulamos detrás de ella uno intencionalidad de acuerdo con los resultados de la batalla. es cierto que la tormenta. que debe pensarla más originariamente con el objeto de traducirla a términos que delaten los supuestos en que descansa. . debemos advertir cuidadosamente que cuando se afirma con obvia inteligibilidad que aquella tormenta es un hecho histórico. En efecto. Y se podrá añadir que. expresión que no por habitual deja de provocar la duda desde el instante en que procuramos aclarar pulcramente su sentido. y es. Pero esto que parece tan claro no tiene mayor evidencia que la de una petición de principio. primariamente. cualquier hecho de la índole que sea es un acontecimiento. por ejemplo. el ejemplo aducido todavía puede servirnos. 5. se dice así que un acontecer es un hecho histórico por sus consecuencias respecto al hombre. como un agente activo dotado de voluntad que intencionalmente interviene en la batalla con el fin de producir un desenlace determinado. Porque ¿qué. con lo que no hemos avanzado mucho. Parece indicado para quien pretenda llegar hasta la razón de ser de la antinomia que se acaba de puntualizar. es un hecho histórico? Esta sencilla reflexión abre una esperanza: bien podría acontecer que la antinomia por cuya razón de ser preguntamos no sea sino la resultante de una confusa e indebida aplicación de aquel concepto. será muy difícil pasar adelante. en cuanto tal tormenta. La tormenta aparece como el aliado o el enemigo de uno de los ejércitos contendientes es decir. De inmediato podrá responderse que aquella lejana tormenta no es un hecho histórico en cuanto que es ajena a la vida y al destino de los hombres. precisamente. hace posible la victoria en una batalla entre dos ejércitos contendientes. es porque tácitamente suponemos que ese acontecimiento estaba animado por la intención de producir el efecto que produjo. algo que acontece. Pues bien. todo filosofar de la historia.II. para hacerla inteligible dentro del ámbito de los intereses humanos. porque se t r a t a de conceptos de SUYO contradictorios y mutuamente excluyentes. En suma. La investigación se ahoga en el ámbito de esa imposibilidad lógica. en definitiva. si bien es cierto que tales consecuencias no siempre son discernibles. Equivale a decir que un acontecimiento es histórico cuando es histórico. por otra parte. Si. podemos desde luego admitir que un hecho histórico como. esa circunstancia no altera el principio. por ejemplo. en lugar de pensar en una tormenta acaecida en la desierta cima de la montaña. por lo contrario.Si procedemos con la s e n c i l l e z aconsejable en estos casos. cambia de índole y se ofrece como constituyendo un hecho histórico. Ahora bien. EL HEC H O HISTÓRICO Y SU CONOCIMIENTO 4. mientras que el asesinato de César afectó el curso de la civilización 126 romana. ¿en qué tarea descansa. independientemente de su rango y de su filiación? La respuesta es obvia: se trata en primer e indispensable lugar de entender esos que se llaman los hechos históricos. se nos ofrece como un hecho físico. Mientras el planteamiento la presente como problema de reducción de pluralidad a unidad. a partir de ese momento se transfigura. pensamos que esa misma tormenta impide o. Sin embargo. el asesinato de César. una tormenta en la lejana cima de una montaña desierta. Partamos de estas instancias concretas y preguntemos en qué estriba la diferencia que las separa. notoriamente debemos admitir al propio tiempo que algunos acontecimientos no se ofrecen con el carácter de históricos. en efecto. Ahora bien. Encaminemos la meditación por este rumbo. puesto que impidió o favoreció la victoria.

por eso es forzoso constituirlo en el ser propio de hecho histórico. pues. por ejemplo. que lo que llamamos un hecho no es sino el modo de ser con que dotamos a un acontecimiento al otorgarle sentido. o dicho de otro modo. cuando la fe en un Dios personal fue substituida por la creencia en un ente meta-físico. la Naturaleza. el asesinato de Cesar es un acontecimiento que exige atribución de intencionalidad. mientras y en la medida que esa creencia obligaba necesariamente a concebirlos como algo constitutivamente intencionado. determinar esa necesidad. regido por una legalidad o por un finalismo inmanente. advertimos que la atribución de intencionalidad que permite constituirla en un hecho histórico no es necesaria para concebir el acontecimiento. por lo tanto. pues. muchos acontecimientos ajenos al querer y a las posibilidades de obrar humanos fueron no menos legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. constituye el cimiento de la visión del mundo. en efecto. que aun cuando es dable constituir en hecho histórico a la tormenta. De parecida manera. Dadas ciertas circunstancias. acontecimiento no tan sólo no humano. La tormenta nos resulta perfectamente inteligible bajo la especie de hecho natural. que lo especifico de ese modo de ser que llamamos hecho histórico consiste en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue al acontecimiento de que se trate. el caso en que no podernos menos de atribuir intencionalidad al acontecimiento. todo acontecer para cuyo sentido la intencionalidad sea un elemento constitutivo es un hecho histórico propiamente dicho. que tanto por el lado de lo sobrenatural y divino. para quien el destino del hombre no es indiferente. equívoca. que todavía hace falta mirar más de cerca esa necesidad de atribuir intención en que hemos visto lo específico del hecho histórico. Depende de la necesidad que exista de atribuir intencionalidad en virtud de las creencias de un momento dado. se trata de un caso de la manera impropia de ser de esa índole de hechos. la conclusión contraria salta a la v i s t a : será manera propia del ser del hecho histórico cuando la atribución de intencionalidad es necesaria. vemos que semejante atribución es gratuita y que. independientemente de sus consecuencias. En principio no hay razón alguna para que solamente los actos ejecutados por los hombres sean hechos históricos propiamente dichos. que todo acontecimiento (ideal o material) puede quedar constituido 127 en hechos de diversa índole. La formulación es. pues que. En una época como la Edad Media en que la fe en un Dios omnipotente y providencial. hablamos en sentido metafórico. Entitativamente. La fe en Dios crea esa necesidad: existe un agente en quien radicar la voluntad de la intención. si nos valemos todavía del ejemplo de la tormenta. por implicación absolutamente necesaria. Hace falta. Segundo. con lo que determinaremos cuándo un acontecimiento se constituye propia o impropiamente como hecho histórico Pues bien. Por lo contrario. pues. Mas si esto es así. y nada nos constriñe a atribuirle la finalidad precisa de impedir o favorecer el éxito de una batalla. Pero esta conclusión certera no basta: nótese que hemos dicho ""en el elemento de intencionalidad que exige el sentido que se otorgue". la creación del mundo. es clarísimo que múltiples acontecimientos extraños a la agencia humana serán legítima y propiamente constituidos en hechos históricos. como por el lado de lo natural y físico es posible que el hecho histórico rebase el límite del mundo de las operaciones estrictamente humanas. En suma. la atribución de intencionalidad es necesaria. en definitiva. so pena de no poder siquiera concebirlo. existe una gran tradición que ha vivido como hechos históricos acontecimientos tenidos por sobrenaturales o divinos? Esta pregunta nos avisa. 6. resultará un hecho histórico propiamente dicho. porque ¿no acaso. dada esa premisa. . Vemos. según sea el sentido que se les otorgue En otras palabras. sino anterior al hombre. como con lógica congruencia lo ha postulado la historiografía cristiana primit iv a. Es.De lo anterior me parece que se puede concluir sin ulteriores explicaciones lo siguiente: primero. Esta manera de comprender el hecho histórico nos permitirá aclarar el peculiar equívoco que encierra la noción 128 común de que el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. y por eso.

una especificación que no goza de ninguna primacía de verdad sobre las demás especificaciones posibles.Ahora bien. en tal caso. En efecto. La coincidencia entre la intención fáctica. bien vista. es cierto. una intención que aparece como siendo la intención con que verdaderamente se realizó el acontecimiento. conocer la intención con que el acontecimiento se realizó fácticamente. aquella atribución responde a una necesidad anterior a la constitución del hecho. la relación entre lo uno y lo otro? El deslinde que acaba de practicarse nos permite responder a la pregunta. El distingo es esencial. que la necesidad aludida no es sino la necesidad de verdad y que. sino exclusivamente en el hombre. como hemos visto. simplemente concederle el sentido que le otorga la atribución de intencionalidad a un acontecer determinado. una coincidencia que no altera la estructura peculiar del conocimiento historiográfico. solamente se constituirá el hecho histórico a base de la atribución de la intencionalidad fáctica. se sigue que el conocimiento de esos hechos (la ciencia historiográfica) es. y esto sí es algo exclusivamente humano. ¿Cuál. De esta teoría del hecho histórico se deducen consecuencias decisivas respecto a la posibilidad del conocimiento histórico. el hecho histórico es por manera esencial un hecho humano. En efecto. 8. la Naturaleza. Si. pues. ella siempre exigirá que se atribuya al acontecimiento la intencionalidad fáctica. es preciso admitir al mismo tiempo que lo son en la medida en que el hombre esté obligado a realizar aquella operación. también podemos advertir que esa capacidad no radica en esos entes. Y la razón es clara: si el hecho histórico queda constituido como tal por la atribución de intencionalidad y no por el sentido concreto de una intención dada. también lo es que no coincidan. y la intención atribuida es meramente eso. es decir. por motivos que veremos. siempre que así lo pida la necesidad de su vida. porque aun cuando es cierto que ambas cosas pueden coincidir. contra lo que acaba de afirmarse se podrá decir. No es posible negar. con lo que la exigencia de verdad queda . pues. es lo que genera o constituye al hecho histórico. un animal o un astro son capaces de hechos históricos. el conocimiento de esa atribución. cuando así lo exija aquella necesidad. no es. Se trata. y por otra parte. la cual. llamémosla así. Lo decisivo. no es sino la manera en que el hombre. que la atribución de intencionalidad se hace siempre postulando para el acontecimiento una intención "verdadera". el hecho histórico no es por manera esencial un hecho humano. por lo tanto. Pero lo decisivo a este respecto estriba en ver en qué consiste y dónde radica la verdad. se apropia de todo o de alguna porción del devenir cósmico al convertirlo en devenir histórico. entonces. Conocer un hecho histórico es. sino la operación que consiste en atribuir una intención y su necesidad. por lo tanto. la Naturaleza. En este otro sentido. no es la intención. Esa necesidad es la fuente originaria del hecho histórico. 7. ese afán dirige la atribución de intencionalidad.129 todo acontecer puede quedar constituido en un hecho histórico propiamente dicho con independencia de que se trate o no de un acto realizado por el hombre. un animal. a su sentido y a sus límites. de una especificación entre otras de la operación constitutiva del hecho histórico. dicho de otro modo. Y si admitimos que Dios. que el afán de verdad gobierna la operación constitutiva del hecho histórico. puesto que la atribución de intencionalidad. y es en esta segunda posibilidad donde radica propiamente la esencia y peculiaridad del conocimiento historiográfico. debe repararse cuidadosamente en que el acto de atribución parte de una necesidad en el sujeto y no de una solicitación por parte del objeto o. la constitución en hecho histórico no depende del agente de manera que Dios. como podría 130 y suele pensarse. según sea la necesidad en que esté de hacer la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho. puesto que se trata de conocer y no de engañarse a sí mismo más o menos deliberadamente. un astro son capaces de hechos históricos. en definitiva. En este sentido. no la intencionalidad misma. quizá.

131 satisfecha. Esta manera de comprender el conocimiento historio-gráfico como un conocimiento movible. Pero si esto fuera todo. pero 132 las dos deben dar razón de algún modo de la existencia y contenido de ese testimonio. Un mismo documento puede autorizar interpretaciones contrarias. precisamente. no hay pruebas estrictamente hablando. Vamos viendo. se pretende que sólo es legítima una única atribución de intencionalidad. ahora vemos que todo consiste en reparar con claridad que no hay hechos históricos en sí. En el campo de los intereses jurídicos podemos hablar de pruebas. lo que dista mucho de ser la misma cosa. vista la peculiar y movediza índole del hecho histórico. es que su sentido como tal no está más allá de nosotros. pese a tanto empeño. Detrás de las intenciones confesadas cabe siempre la posibilidad de la intención de ocultar las "verdaderas" intenciones del acto. que el hombre puede dotar de ese ser peculiar a cualquier acontecimiento cuando una necesidad previa así lo exige. de suerte que. Conocer un hecho histórico. salvo cuando en nombre de. de modo que. que. Este reparo . en esta apertura permanente estriba la peculiaridad del conocimiento historiográfico. ofrece una complicación peculiar respecto al problema de la sucesión de los hechos históricos. Tal sería la necesidad del acto constitutivo del hecho histórico. La necesidad de verdad se satisface. es dotar a un acontecimiento de ese ser al atribuirle necesariamente una intencionalidad constitutiva. en cuanto un acontecimiento es histórico. en fin. y justamente. ¡ Por algo será que. de suyo cambiante y plegadizo a las circunstancias. de manera que jamás se puede pasar de una presunción más o menos fuerte. queda herido de un subjetivismo incurable que paraliza su perpetuo y constitutivo movimiento. que la supuesta exigencia de verdad objetiva no es la necesidad a que obedece la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. la historiografía no ha podido nunca establecerse como una ciencia de verdades acumulativas! ¡Por algo será que es de la esencia de su trabajo la constante renovación! En suma. nosotros se lo concedemos y de ese modo lo dotamos de aquel ser. Es entonces. por consiguiente. aun en el caso óptimo. por medio de una operación hermenéutica. el camino de la interpretación queda franco. el saber historiográfico es plenamente objetivo. pero eso no quiere decir que ésa sea la necesidad originaria a la que responde la operación. la confesión más libre y espontánea dejan siempre abierta la puerta a ser desmentidas por vía interpretativa. como lo sabe el más mínimo de los juristas. es dable afirmar que. porque nada parece más obvio y nada se acepta más habitual-mente que el hecho histórico es en sí mismo el que determina la atribución y el sentido de la intencionalidad. Pero en historia. por paradójico que parezca. dijimos. La afirmación expresa y contundente. Efectivamente. digo. hay condiciones a las cuales la interpretación debe hacer frente. una supuesta objetividad científica. elude todo empeño probatorio. nunca alcanzaríamos una visión de conjunto. a saber: que por su índole misma la intención es algo incomprobable. se dice que el resultado del examen cuidadoso y ponderado de las "fuentes"' a que está obligado todo fiel historiador. simplemente porque se trata de la aplicación de ciertas convenciones previas establecidas por el legislador con el fin de no dejar indefinidamente sin resolución legal los derechos y las responsabilidades de los sujetos jurídicos. esa circunstancia no basta para invalidar el principio. por considerarse que todas las ciernas posibles son o meras aproximaciones a la verdad o puros errores. es lo que le fuerza a comprender el acontecimiento a partir de la intención con la cual fue realizado por el agente. pues. Pero este argumento es falso por una razón decisiva. pero objetivo en cuanto que constituir un acaecer en hecho histórico es ya conocerlo como tal. cuando el conocimiento histórico. y aun cuando se reconozca que las fuentes no son siempre lo suficientemente explícitas para hacer una atribución segura e inequívoca. y conviene insistir sobre el particular.

Toda conciencia implica la actitud inquisitiva. sin metáfora ni hipérbole. de buenas a primeras. 134 de explicación de todos los fenómenos consiste en postular detrás de ellos un agente dotado de voluntad. la exigencia de atribuir intenciones como elemento constitutivo de los acontecimientos es una exigencia poco menos que absoluta. Tal es. El proceso cósmico entero queda sumido dentro del cauce del devenir histórico. por el contrario. En un principio era la historia. de ese saberse vida que. sino que. ya que de eso dependerá el problema de su conocimiento. que no puede aún resolverse. sin que pueda decirse. visión que puebla al cosmos de unos entes capaces de intenciones malévolas o benéficas que es preciso atraer y conjurar. es corolario entrañable y constitutivo de la conciencia. la de explicar el mundo. que será una necesidad que podemos calificar de explicativa de los acontecimientos de que tomamos nota. Es un momento decisivo: marca el tránsito en que se separa al mundo histórico del mundo natural. el problema fundamental de la historiografía. Mientras domine la creencia en unos agentes sobrenaturales o trascendentales. pero esto nos remite directamente a la estructura misma de nuestro modo de vida. quizá. y en el que se inicia la extensión del primero a costa del segundo. Parece claro que la necesidad de explicarnos a nosotros mismos y. Desde esta perspectiva se podría trazar el gran cuadro del secular espectáculo que ofrece la lenta y paulatina re-vis ión del campo de . porque todavía falta determinar con mayor precisión la necesidad a que responde la atribución de intencionalidad constitutiva del hecho histórico. el momento en que semejante atribución se ofrezca como mera hipótesis de inteligibilidad: pero no por eso. Llegará el momento en que la atribución de intencionalidad ya no involucre por necesidad un agente personal detrás de los fenómenos. sin embargo. NECESIDAD DEL HECHO HISTÓRICO: LA SOLEDAD DE LA CONCIENCIA 9. y solamente una secular elaboración racionalista va sutilizando esa visión primara del despertar de la vida consciente.nos advierte que será menester ahondar más para aclarar qué tipo de acontecer es la sucesión de los hechos históricos los realizados intencionalmente por el agente consciente. constituyéndolos así en hechos históricos. al porqué de esa operación que estriba en atribuir intencionalidad a ciertos acontecimientos. de manera que. es decir. entonces. menos necesaria. la procesión de las estaciones son hechos tan históricos como la sangrienta victoria sobre la ciudad vecina o los complicados ritos de los matrimonios. ¿cuál. por consiguiente. parece obvio que el modo más originario 133 y cómo la aprehendemos. es decir. pues. Y en efecto. por cuyas intenciones cobre sentido el fenómeno. Si existe el dios de la lluv ia. la necesidad radical a que debemos atenernos si queremos hacer alguna luz en torno al problema presente. a lo que llamamos la vida consciente. sólo resultan inmediatamente explicables aquellos que parten de la conciencia misma. es la intencionalidad previamente atribuida la que dota al acontecimiento de sentido. cuestión. el curso de los astros. es saber lo que es la vida. Es el proceso que obligará a la vida consciente a reconocer los límites de su propia peculiaridad dentro del amplio horizonte de los procesos cósmicos. Puesto que no es la exigencia de descubrir una verdad que supuestamente estaría alojada en los acontecimientos misinos la que obliga a la atribución de intencionalidad. como de cuantos acontecimientos de los cuales toma nota la vida consciente. el fluir de los ríos. de verdad. el fenómeno de la generación. III. que desaparezcan del todo las profundas huellas de aquel fetichismo. puede ser la necesidad de esa operación? Es obvio. la lluvia será inconcebible sin la intervención de esa divinidad. para ver si la sucesión de esos hechos cae o no bajo su imperio. no por eso. Es por eso que toda visión inicial del mundo es antropomórfica.

lo histórico, al ir cediendo terreno ante los avances del campo de la naturaleza a medida que va restringiéndose la exigencia de atribuir intencionalidad a los fenómenos para explicarlos. Ese cuadro mostraría

afanes peculiares de la moderna filosofía de la historia y su problemática contradictoria, porque mientras hay un Dios providente y misericordioso en el horizonte humano, el filosofar sobre la historia no es un problema verdadero. La moderna filosofía, en cambio, cuyo

135 que el fetichismo y la mitología representan un vigoroso intento de apropiación humana del cosmos, reducido momentáneamente a la domesticidad de lo histórico. Se vería, en lugar del consabido balbuceo, un enérgico despliegue de saber historiográfico cumpliendo, como nunca antes, su misión. Ese cuadro permitiría vincular con un fondo y afán comunes todas las tesis providencialistas, a lo divino o a lo profano, que ofrece el largo trayecto de la filosofía de la historia. Se mostraría, por último, cómo al quedar finalmente reducida la provincia del hacer histórico a sus propios y estrechos límites, es decir, a meramente los acontecimientos realizados por los hombres (puesto que únicamente respecto a ellos subsiste la necesidad que obliga a constituirlos), se mostraría, digo, la aparición de un abismo entre historia y naturaleza; el abismo precisamente que la tradición filosófica ha tratado en vano de salvar al caer en la irreductible antinomia que hemos visto. 10. En todo esto se advierte un sentido fundamental que puede enunciarse como el proceso de extrañamiento del hombre respecto al mundo. El proceso de su orfandad cósmica. Pasamos de una apropiación total de la realidad, vivida y concebida como historia, a una enajenación extremosa que nos enfrenta ante un mundo, ya que no hostil, por lo menos indiferente a nuestro destino. El hombre, como un caracol, se encierra en su historia, rodeado por todas partes del océano de múltiples expresiones y creaciones de una vida que, con serlo, no es la suya. Podemos decir, pues, que la marcha histórica no es, como proponía el idealismo, realización de la racionalidad del mundo, sino extrañamiento de la vida consciente, enclaustrada en la soledad de su propio laberinto. Soledad de la razón, si se quiere, pero sobre todo, ante todo soledad, que es lo decisivo. Situación tan amenazante y temerosa es lo que mejor explica los

136 mayor empeño tiene que ser echar un puente para salvar al hombre del aislamiento creado por el abismo entre historia y naturaleza, se vincula, en definitiva, a la motivación antigua que le inspira al hombre la soledad que es la conciencia y, por lo tanto, responde al deseo de reducir el mundo a algo humano. El panteísmo moderno de un Herder, por ejemplo, y de cuantos siguieron sus pisadas, no es sino el viejo fetichismo más o menos sublimado por arte y magia de filosofía. El empeño por lograr aquel puente salvador aparece con claridad en esos escritores; pero, bien considerados sus afanes, no son sino la indebida y extremosa prolongación del secular proceso que redujo a sus términos naturales el campo de los hechos históricos, proceso que ya para entonces había alcanzado su verdadero equilibrio. Así se explica que la tentativa acabó por frustrarse en una negación autodestructora. Efectivamente, esa indebida prolongación acontece cuando, para vincular naturaleza e historia, fue necesario suponer que ésta no era sino culminación de aquélla, para lo cual fue preciso, a su vez, atribuir intencionalidad a los procesos de la naturaleza, pero una intencionalidad apriorística en cuanto condicionada por la misma historia que así pretendía explicarse. Dicho de otro modo, la intencionalidad atribuida a la Naturaleza respondió al supuesto previo de que la hi s t o r i a es ella un hecho intencional, un hecho, pues, histórico. Pero ¿qué otra cosa significa esta operación inversa sino convertir a la Naturaleza en un hecho histórico condicionado a priori por la historia, sólo para darle cabida a ésta dentro de la naturaleza? No se logró el intento impunemente, porque en el momento mismo en que se realizó la equívoca maniobra, la intencionalidad cósmica atribuida a la naturaleza sólo para

entender la historia entró en conflicto con la intencionalidad de, justamente, los hechos históricos propiamente dichos, es decir, del acontecer individual humano. Para salvar el escollo hubo necesidad, pues, de decretar la insignificatividad real de las intenciones individuales concretas en beneficio de aquella otra intencionalidad abstracta, postiza y supuestamente cósmica,

IV. LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA: CONFLICTO INNECESARIO DE INTENCIONALIDADES 11. ¿Qué nos revela esta inspección? Muestra que en los dos intentos hay uno y el mismo supuesto, salvo por la inversión de términos de su enunciado, y que, por lo tanto, a ese único supuesto se debe la contradicción idéntica a que se llega por ambos contrarios caminos. Nos hemos colocado así, va se habrá advertido, en el corazón de la

137 con el resultado, casi chusco, de que el acontecer natural, tan violentamente aniquilado como tal al verse transformado en acontecer histórico, se refugió en la historia misma y allí afirmó su ser. En efecto, la consecuencia de toda esta maniobra del idealismo fue que la intencionalidad individual tuvo que conceptuarse como manifestaciones del egoísmo arbitrario y de la pasión ciega ("locura, vanidad, maldad y afán destructivo", Kant), es decir, como animalidad, y aquel abismo que trató de salvarse se abrió de nuevo a espaldas de los caballeros del idealismo. Los procesos cósmicos eran en realidad historia; bien, pero entonces, los procesos humanos eran en realidad naturaleza. La reacción contraria produjo un resultado igualmente insatisfactorio. Al percibirse la falla y la necesidad de restablecer la significación del acontecer humano individual, se le concedió a la intencionalidad de ese acontecer su sentido histórico propio. Ahora bien, al tratarse, desde esa premisa, de conceptuar unitariamente ese acontecer histórico, la única solución consiste en suponer que esa totalidad es ella, también, un hecho histórico, suposición gratuita que inmediatamente provoca la misma contradicción que en el caso anterior. En efecto, si se asume que la historia, en el sentido de la totalidad de los hechos históricos es ella también un hecho histórico, se supone implícita, pero necesariamente una intencionalidad propia y peculiar a ese hecho, y en cuanto propia y peculiar, distinta a la de los hechos individuales, con lo que surge el mismo conflicto.

138 famosa antinomia de pluralidad y unidad, el escollo capital de la filosofía de la historia. Con estos elementos ¿podremos ya superarla? Veamos. En el primer caso, que no es sino el de todas las doctrinas idealistas, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un acontecimiento intencional y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un hecho histórico. En el segundo caso, el de todo historicismo, el supuesto consiste en asumir que la historia es necesariamente un hecho histórico y, por lo tanto, asumir implícitamente que es un acontecer intencional. Pero debido a este supuesto único y común, a saber: que la historia es, ella, un hecho histórico, las dos soluciones contrarias acaban, como vimos, por negarse en una contradicción lógica irreductible. ¿Qué lección encierra este desenlace? La cosa es clara: si no nos comprometemos en un combate tan perdido por ambos lados, sino que simplemente miramos el espectáculo que ofr ec e, podemos percibir en él una instancia reveladora del mal original: el intento de rebasar los términos propios del hecho histórico, cuyos limites, ya lo vimos, han quedado reducidos a sus propios términos, a la estrecha provincia de la intencionalidad humana. Todo el mal, pues, está en aquel supuesto, al parecer inocuo y obvio, de que la historia constituye, ella, un hecho histórico, y con esta determinación nuestras reflexiones alcanzan su punto decisivo. En efecto, volvamos ahora sobre la famosa antinomia de unidad y pluralidad, y veremos que no es sino un planteamiento que responde al supuesto cuya legitimidad vamos denunciando. La antinomia ha sido la manera lógica de expresar el conflicto

irreductible de intencionalidades que se ha puesto al descubierto. Pero es una manera equívoca de expresarlo, porque en realidad no se trata de un conflicto. Mientras se mantenga la intencionalidad que, debido al supuesto, es necesario atribuir a la historia, ésta aparecerá como unidad frente a la pluralidad que procede de la intencionalidad de los hechos históricos propiamente dichos. Pero cuando advertimos que aquella necesidad de

circunstancia de que aquel supuesto conduzca a una misma contradicción a dos soluciones de signo contrario, es ya indicio elocuente de su in-autenticidad. Conviene, sin embargo, ahondar más en este problema para hacerle frente a la objeción que parece más obvia, la dificultad que ofrece la sucesión de los hechos históricos, en cuanto tal sucesión. En efecto ¿no se trata, acaso, de un hecho histórico más entre los otros hechos históricos? Mas si así es ¿no, entonces, debemos afirmar

139 atribución no es realmente una necesidad, sino una condición de un supuesto gratuito, vemos que no existe conflicto, porque es oposición entre una intencionalidad de atribución necesaria y constitutiva (la de los hechos históricos) y una intencionalidad de atribución innecesaria y, en todo caso, de finalidad meramente gnoseológica. Descubrimos entonces, que no existe antinomia real y que, por consiguiente, la gran cuestión de la filosofía tradicional de la historia, el debate entre unidad y pluralidad, no es un problema auténtico: procede del supuesto de que la historia en cuanto tal es un acontecimiento de la misma índole de los hechos históricos propiamente dichos, es decir, un acontecimiento que necesariamente debe constituirse en ese modo de ser del hecho. Pero ¿ realmente se trata de un supuesto falso, gratuito e inauténtico? He aquí la gran cuestión a que nos vemos constreñidos. L H TR CM V A A IS O IA O O ID V. LA SUCESIÓN HISTÓRICA 12. Seguramente resulta de difícil comunión la idea de que la historia no sea un hecho histórico y que, por lo tanto, el supuesto contrario es gratuito e ilegítimo. Desde nuestro punto de vista esas dos conclusiones son inconclusas. Por una parte, vemos que nada obliga a hacer, en el caso, la atribución de intencionalidad creadora del hecho histórico: por otra parte, la

140 en contra de nuestra conclusión que la historia es un hecho histórico? Pues ¿qué no la historia es, precisamente, esa sucesión? Empecemos por una aclaración. Pensar que la sucesión de los hechos históricos es, ella, un hecho histórico, únicamente porque es la sucesión de esos hechos, es una idea que sólo tiene a su favor la apariencia de verdad: descansa en el supuesto de que la sucesión de algo tiene que ser idéntico en índole a lo que se sucede, o dicho de otro modo, que la sucesión no es sino la acumulación o suma de lo sucedido, lo cual es obviamente gratuito. Con toda evidencia, la sucesión es un acontecer distinto al acontecer de los hechos que se suceden, y cuanto debemos decidir es, primero, si ese acontecer distinto es o no es, en el caso de la historia, un hecho histórico; pero, segundo, si ese hecho histórico, en caso de que lo sea, constituye o no la historia. Pues bien, pensemos concretamente en un acontecimiento que se acepte sin discusión como un hecho histórico, el asesinato de César, pongamos por caso. Si miramos con atención ese acontecimiento, pronto advertimos que está formado de una serie de acontecimientos que aparecen en sucesión, a saber: la idea inicial de la conveniencia de matar a César, la conspiración de los conjurados, los debates acerca del modo, el momento y el sitio de realizar ese fin y los sucesivos actos que supone su realización. Todos esos acontecimientos singulares constituyen, en sucesión, el acontecimiento único que llamamos "el asesinato de César", y ahora la pregunta consiste en averiguar qué sea esa sucesión.

en esta paradoja? La respuesta es sencilla: se trata de un hecho histórico impropio. en vez cíe decir que el asesinato de César es un hecho histórico. ella. porque no existe un agente concreto dotado de voluntad en quien responsabilizar dicha supraintencionalidad. es estrictamente hablando. pero que. ¿Qué hay. sin embargo. por lo pronto. pero es impropio. Cuando decimos: "el asesinato de César'". la sucesión subsiste. pues. la exigencia no ontológica constitutiva del ser del hecho histórico. es. es obvio que la sucesión de los hechos históricos se presenta. Se pensará que hemos extremado el caso. así se constituye cediendo a una exigencia ajena a la necesidad creadora del hecho histórico. también postulamos una supraintencionalidad constitutiva de un hecho histórico impropio. pese a apariencias contrarias. por ejemplo. Así decimos. una supraintencionalidad que en cierta forma gobierna y en cierta manera anula la intencionalidad concreta y particular atribuida a esos acontecimientos. Es. en cuanto esa atribución no es necesaria constitutivamente. se advierte. son en hechos históricos propiamente tales. atribuimos a un grupo de acontecimientos responsabilizados en agentes humanos. es una condición esencial de la constitución de los hechos históricos. decimos que la historia es un hecho histórico. pero que. La intención que atribuimos a la reunión de Bruto y sus amigos no es privar a César de la vida. Cuanto se ha aclarado con auxilio del ejemplo del asesinato de César debe ahora extenderse hasta su límite lógico. el asesinato de César y la historia entera no se . Ahora bien. ni histórico ni de ninguna clase. la temporalidad mostrándose en esa manera especial de conceptuación que llamamos el hecho histórico. Podemos concebir la temporalidad sin finalidad. ''la historia juzgará sus actos". como aclaración del problema general de la sucesión total de los hechos históricos. La sucesión es necesaria como manera de aparición de los hechos históricos. En efecto. ella. puesto que. es decir. pero ese hecho histórico llamado ''el asesinato de César” ha sido impropiamente 141 estructuralmente hechos intencionales. en el sentido de la sucesión total. "la historia es madre de la experiencia" o "la historia nos invita a obrar". sin embargo. del mismo caso de la tormenta que impide o favorece la victoria en una batalla. para decirlo de una vez. pero con otro signo. si no es propiamente un acontecimiento no podrá ser propiamente un hecho. cuya índole equívoca siempre se delata en nuestro modo obligado de aludir a él. reunirse para discutir sobre la conveniencia o no de la muerte de César. la concepción: "el asesinato de César". que esa sucesión es la manera en que los hechos singulares aparecen vinculados dentro de una concepción unitaria. la sucesión es un hecho histórico en cuanto hay una atribución de intencionalidad. sino la exigencia gnoseológica de inteligibilidad del hacer histórico. un acontecimiento que obligue a una necesaria atribución de intencionalidad? Propiamente no es un acontecimiento. Si se substituye esa concepción por otra. a no ser que creamos de veras en un dios de las tormentas interesado en el desenlace bélico. implicando un agente detrás de la historia. ya constituidos 142 constituido: la atribución de aquella supraintencionalidad no ha sido ontológicamente necesaria. propiamente un hecho histórico. que la equiparación entre la tormenta. es decir. ésta se halla situada más allá de los hechos que vincula. Pero esa manera ¿es. sin duda. es un a exigencia pragmática y poderosa. se trata de la constitución en el modo de ser del hecho histórico de algo que no puede legítimamente constituirse en ese ser. Sin embargo. por la índole de éstos. como un hecho histórico más. 13. cuando concebimos unitariamente los mismos hechos como "la salvación de las instituciones republicanas". Cuando. bien. un hecho histórico por la atribución de intencionalidad implicada: pero lo es impropio.Ahora bien. La atribución de esa supraintencionalidad es constitutiva de un hecho histórico. por ejemplo. etcétera. Se trata.

mantiene. Se dirá que en el caso de la tormenta, que es un hecho natural, es claro que no existe un agente que obligue a la atribución de intencionalidad. Aquí sí se trata de un hecho histórico impropio. Pero en los otros dos casos ese agente existe, es el hombre, el actor en el asesinato de César o en la historia. No nos dejemos engañar por la seductora apariencia. Si volvemos sobre nuestro ejemplo, parece, en efecto, que el agente en el caso del asesinato de César está integrado por todos los conjurados, pero que, no por ser varios hombres, estamos menos obligados a la atribución de intencionalidad. Se trataría, pues, de un hecho histórico propio. Sin embargo, la reflexión

atribuírsele: la salvación del género humano, la realización de la libertad racional, o el progreso de la ciencia. Pero estos pálidos entes metafísicos, "el asesinato de César", "la humanidad", "el espíritu racional", etc., no nos constriñen: es al revés, nosotros los hemos inventado por los obscuros, profundos, reales motivos de aquella nuestra soledad a que aludimos antes. Nos queremos acompañar aunque sea del Sujeto Trascendental. Resolvamos, pues, que la sucesión histórica es, sin duda, un hecho histórico, pero en su manera impropia de ser. Es la temporalidad constituida impropiamente en hacer humano. Es, en cierto sentido, el último acto de fetichismo que nos es permitido: pero también es, lo veremos en seguida, una función de la vida consciente en la actividad de su propio vivir; es su manera de luz en las tinieblas de su aislamiento cósmico.

143 VI. EL PRAGMATISMO VITAL DEL CONOCIMIENTO HISTORIOGRÁFICO nos descubre pronto el engaño: ese supuesto agente plural es una mera abstracción, tan abstracción como la adusta señora que aparece encarnando la historia en los monumentos públicos y en los libros escolares. Se trata de un único hipotético asesino que estaría animado por la mera y exclusiva intención de matar a César, y que, en el momento de matarlo, desaparece como por ensalmo. Se supone, en esa abstracción, la identidad absoluta de las intenciones en cada uno de los conjurados a lo largo de cada uno de los monumentos y actos vinculados conceptualmente por la visión totalizadora, y se desconoce que si Bruto mata por amor a la patria, otro mata, quizá, por mezquina venganza o canceroso resentimiento. No tiene remedio: la supraintencionalidad atribuida a la sucesión tiene que desconocer el sentido plenario de las intenciones singulares responsabilizadas en agentes reales dotados de voluntad y conciencia, y sólo así se puede fabricar ese agente supuestamente único. Y si esto lo pensamos respecto a la sucesión total no tardamos en tropezar con las abstracciones forzosas del idealismo que hace de "la humanidad'' o de "la especie humana" el agente único responsable de la historia, un único hombre hipotético dotado de la supraintención que quiera

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14. Al considerar la índole del conocimiento historiográfico (Nº 8) tuvimos que dejar para más tarde el problema peculiar que le plantea la sucesión histórica: ahora podemos hacerle frente. Hemos afirmado: la sucesión constituye, si bien impropio, un hecho histórico. Su conocimiento, pues, será de la misma índole que el de esos hechos. Consiste en concederle el sentido que le comunica la intencionalidad que se le hubiere atribuido. Si, por ejemplo, se trata de la finalidad de realizar una supuesta racionalidad del cosmos, conocer la sucesión histórica no será sino vincular conceptualmente los hechos históricos en una cadena de sucesión dotada de ese sentido, o lo que es lo mismo, ideando el devenir de las acciones humanas, su temporalidad, de acuerdo con semejante finalidad. Es así cómo el conocimiento historiográfico supera el atomismo de un mero saber de los hechos particulares desvinculados (los cuales, por otra parte, no tendrían dónde aparecer si no hubiera sucesión), y nos entrega una visión unitaria y total de esos hechos. La decisiva importancia de esto es, pues, que se trata del único modo a nuestro alcance de hacer inteligibles las acciones humanas constituidas en hechos

históricos. La atribución de una supraintencionalidad es, por consiguiente, indispensable hipótesis de inteligibilidad. Pero, además, debe advertirse que esa visión total, meta final de toda historiografía, no es un conocimiento de tipo estático: la comprensión total del suceder histórico, en cuanto que ese suceder queda constituido en un hecho histórico (aunque impropio), ofrece la misma esencial movilidad en donde, según vimos, radica la objetividad del saber historiográfico. Del mismo modo que el conocimiento de un hecho histórico propio depende del sentido de la intencionalidad atribuida de acuerdo con las exigencias de quien hace la atribución, así también, la visión total del suceder histórico está sujeta a igual dependencia. Es un conocimiento de algo que se mueve, pero para un sujeto que se mueve con ese

vez más poderosa la creciente convicción de que la verdad no es esa distante, lejana, abstracta amada, indiferente y separada de la vida y de sus exigencias. La verdad es función de vida; pero además, ya va siendo tiempo de confesar que llamar gusto al esfuerzo que implica el conocimiento es, en el peor caso, una hipocresía y en el mejor caso, un equívoco. Se trata siempre de una penalidad que, cuando se convierte en gusto, sólo lo es mediato y por deformación profesional y siempre con ojo más o menos puesto en el crédito y en el halago que trae aparejada la reputación de sabio. La frivolidad tiene un sentido cultural profundo, y el hombre que la rechace o vitupere carece de una dimensión

145 algo, es decir, es un conocimiento relativista en el sentido matemático, y aquí se involucra lo que podría llamarse la revolución einsteiniana frente a la postura newtoniana de la tradición historiográfica pedida por Kant. Y si ahora consideramos que la peculiaridad de nuestra vida es ser vida consciente, podríamos concluir afirmando que en el saber de que es capaz la ciencia historiográfica, entendida como lo hemos dicho, debe verse la manera propia y única en que la vida consciente hace inteligible para sí misma su propia actividad, es decir, formándose de sí misma la idea de que su vivir es también algo consciente, que es, en suma, un proceso intencional del cosmos. Tal, pues, el sentido más profundo de la historiografía. Pero ¿qué fin, qué propósito anima y persigue ese afán de inteligibilidad que ha obligado al hombre desde siempre a formarse una idea del pasado, constituyéndolo en un gigantesco pseudohecho histórico? Nada parece justificarlo, porque, a fin de cuentas, ¿qué nos importa el pasado? ¿No podemos, acaso, vivir sin preocuparnos por saber lo que le ha acontecido al hombre? 15. Es un lugar común aducir a ese respecto el gusto innato e irresistible que el hombre tiene a conocer. Conoce, se dice, por gusto de conocer; lo impulsa, se añade, el amor a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que contra esta noción beata se yergue cada

146 esencial. Nada delata con mayor elocuencia la declamatoria beatería del amor a la verdad por la verdad misma, que la índole del conocimiento historiográfico. En efecto, si, según se ha mostrado, ese conocimiento estriba en dotar de ser a un acontecimiento al atribuirle una intención (que no es necesariamente la fáctica), es claro que el sentido concreto de la intencionalidad atribuida debe responder a algo, y ese algo no es sino la necesidad de satisfacer exigencias vitales y concretas del sujeto que hace la atribución. Vemos, pues, que el conocimiento historiográfico es la manera de adecuar el pasado a las exigencias del presente, es decir, una operación que consiste en poner al pasado (concebido bajo especie de hecho histórico) al servicio de la vida; y como ésta es constante y obligada proyección hacia el futuro, siempre amenazante por in-cierto, el fin perseguido es conjurar en lo posible ese obscuro peligro. Contra todas las oblaciones de imparcialidad y desinterés está el indubitable pragmatismo futurista que anima toda hermenéutica historiográfica. Y si, como he intentado mostrarlo en otra parte, se ofrecen los resultados de la tarea bajo el escéptico signo de la indiferencia práctica, no ha sido para robustecer su eficacia. La finalidad que persigue la vida consciente al hacer inteligible para sí misma su actividad pretérita es, pues, orientarse en el

despliegue de su actividad futura. Por eso cabe decir que toda historiografía es política en el más alto sentido; por eso, también entraña por manera esencial un espíritu profético que la vivifica. Y si es eso, un conocimiento de previsión, un instrumento permanente, como dijo Tucídides, la luz que la vida consciente encuentra en sí misma para actuar y acertar en lo porvenir, no se ve bien por qué el llano reconocimiento de misión tan noble e indispensable provoque aún tanta protesta. Sólo la ceguera respecto al sentido de la tarea histórica y la beatería de la cultura explican semejante actitud.

especie de hecho histórico, o sea, como algo intencional, algo responsabilizado necesariamente en un agente dotado de voluntad, en un agente consciente. En suma, historia es esa realidad que concebimos como mera potencia, mera posibilidad de quedar constituida en el ser de "hecho histórico" propiamente dicho: pero que no por eso es, ella, un hecho histórico, ni, en definitiva, hecho alguno, puesto que, de quedar constituida en ese modo de ser llamado "hecho", necesariamente aparece como histórico. Ahora bien, si eso es historia, esa realidad anterior al hecho histórico, mera potencia o posibilidad, es claro que estamos aludiendo a eso que designamos con la palabra vida. La historia es vida; pero una especificación singular de la vida, un modo de ella, el modo peculiarísimo que llamamos la vida consciente, y del que sólo podemos decir que entraña la posibilidad efectiva de hacer inteligible para sí misma su

147 VII. ¿QUÉ ES HISTORIA? 16. Visto lo que son los hechos históricos y la sucesión de esos hechos, falta preguntar por la historia: ¿qué es la historia? Pues bien, desde nuestro punto de vista, se puede contestar que es el acontecer que lógicamente supone como anterior la operación constitutiva de los hechos históricos propiamente dichos. Si constituir un hecho histórico es dotar de sentido a un acontecer mediante la atribución de una intencionalidad, ese acontecer es lo histórico, el acontecer previo al hecho, y respecto al cual solamente podemos decir que, cuando queda dotado de sentido, es en la forma y manera de ser del hecho histórico. Lo uno y lo otro se distinguen claramente. Diríamos, arriesgando una expresión equívoca, que ese acontecer previo es la substancia o soporte vital del hecho histórico; pero no como una esencia o naturaleza, sino como un acontecer real que de suyo carece de sentido, algo puramente fáctico. Acerca de ese acontecer previo y necesario para la constitución del hecho histórico no podemos predicar nada, salvo que existe como eso, es decir, como esa realidad que únicamente cobra sentido bajo la 148 propia actividad en la manera de ser del hecho histórico, posibilidad en que ese modo de vida se vive. Historia, pues, no es ni la suma de los hechos históricos, ni la sucesión de los mismos, ni ambas cosas. Es algo anterior a todo eso; pero posibilidad de, precisamente, eso. Vida, en suma, que así vive su peculiaridad de ser vida consciente de sí misma, pero que, no por eso, sabe lo que sea ese vivir. De allí que, en última instancia, el conocimiento histórico no aclara su propio e inefable misterio, porque no debemos tomar a esa idea que la vida consciente es capaz de formarse y se forma de sí misma (lo que llamamos visión del mundo y del hombre), por ser un conocimiento de ese modo peculiar de vida. Se trata de dos planos distintos que no se tocan. En uno se despliegan y se dan esas sucesivas visiones unitarias de los hechos históricos que nos ofrece el pragmatismo futurista y profético de la ciencia historiográfica. En el otro, el devenir histórico queda vinculado, más allá de toda lógica y de toda visión científica al gran proceso universal' de la vida, cuyo sentido y necesidad, si los tiene, nos eluden por completo. Porque es claro que saberse vida dista mucho de saber lo que es la vida, como saberse ser dista mucho de saber lo

por qué no observar curiosamente su modus operandi. ya que no nos sea dable penetrar en su intimidad esencial. abrir un nuevo campo de observación de la vida en sus operaciones de. simplemente da por supuestas esas formas y entes sin averiguación alguna acerca de sus estructuras ontológicas. por eso. como. en un fondo común. como hemos tratado de ver. en plan historiográfico. como espejos ontológicos. justamente ese enfrentamiento es ya ganancia decisiva? Mientras se crea que la historia es la idea acerca de la totalidad de los hechos históricos que puede ofrecernos la ciencia historiográfica. CIENCIA HISTÓRICA COMO SABER DE LA VIDA 17. ni su acontecer mismo parezca justificar su necesidad. acaba ahogándose. misteriosa realidad cósmica que somos. acaso. entonces. en una contradicción irreductible. aparecen constituidos en el ser de esos . el contexto. sin que nada. esa "nuestra realidad radical". si se me permite la expresión. en lugar de empeñarnos en dotarlo de una conciencia ficticia y supuesta. esos dos órdenes. Sería observar lo que esa vida consciente tiene de inconsciente (casi iba a decir. que cale hasta sus supuestos. sin violación de sus índoles? Puestos ante la realidad de la vida consciente. la inconsciente potencia creadora de la vida consciente. y haciendo de ella objeto de estudio. como vimos. y que de esa manera la considere como una función u operación vital de un cierto modo de la vida. Porque ¿qué no podrá enseñarnos la fisiología (permítase la expresión) de los procesos creadores de entes que. reflejan intimidades insospechadas acerca de nuestra realidad. precisamente. Lo histórico. puesto que se afirma el misterio impenetrable de ese acontecer previo al hecho histórico. van pareciendo día a día irrealizables. y solamente puede afirmarse lo contrario en un contexto equívoco y superficial. y solamente la obscura confusión de esas dos cosas tan diferentes ha podido hacernos tomar la ciencia de las acciones humanas (en plan historiográfico o metafísico) como conocimiento de la vida y ser humanos. transfigurándolo todo en un fetichismo panteísta y antropomórfico que. vincular así. vista su pregunta motivadora y su finalidad pragmático-vi t a l . que ha supuesto la filosofía tradicional de la historia y que. sin embargo. haciéndonos concebir esperanzas desmedidas que. Pero si es preciso reconocer llanamente esa limitación que nos pone frente a lo desconocido de nuestro propio vivir ¿no acaso. pues. un hecho histórico. en la invenci ó n d e formas y entes peculiares.que es el ser. lo que tiene de vida). como vida que es. a una reflexión sobre la historiografía que no se quede en el plano propio de esa ciencia y de su problemática. ni la sucesión de esos hechos. ni la suma. La historia no es. claro está. al menos. en última instancia. más alta jerarquía? ¿No será éste el modo de echar el puente entre naturaleza e historia tan afanosamente buscado. merecería la pena observar esa operación tan singular. s i t i o que vaya más a l l á . pero una inquisición que tensa por punto de partida las visiones que de sí misma va elaborando la vida consciente en la actividad de su propio irse viviendo. Pero una vez disipado el obstáculo ¿no será posible. la índole verdadera de ese acontecer quedará oculta a nuestra vista \ seremos víctimas de nuestro propio engaño. quizá nos muestre que esas estructuras. es un velo que nos esconde la ingente. y 150 de la estructura de sus resultados? Alucio. La historiografía. interrogarla en demanda 149 VIII. permanece sumido en el misterio de cuanto se nos ofrece como lo puramente dado. ese modo peculiar de vida que es la vida consciente se vive a sí misma en una proyección hacia el futuro y para eso dota a su actividad pretérita de una inteligibilidad que le da sentido de conocimiento de previsión racional ¿no. Pero con todo esto se abre una perspectiva de cuestiones insospechadas que nos limitaremos a insinuar. No cabe duda que el deslinde practicado parece cerrar la puerta a un conocimiento más fundamental. un proceso de autocatarsis que quizá revele. quizá. Si.

o si.hechos históricos impropios que. por el contrario. la responsabilidad de los que escriben o explican las res gestae. Como la ciencia de la economía y como todas las ciencias sociales en general. en el campo de la historia antigua. con ademán ejecutivo. segunda serie. WENCESLAO ROCES/ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL VICIO DEL MODERNISMO EN LA HISTORIA ANTIGUA (1957)7* ME PROPONGO hilvanar aquí —bien entendido que sin la pretensión de hacer un estudio sistemático. disciplina que yo profeso en nuestra Universidad. puesto que sobre todo es conciencia de la muerte y que. México. su destino final e inexorable sea la auto-destrucción por haber osado ir más allá de los límites debidos. hoy. entiendo que certeramente. . induce a la confusión y al desconcierto. ya desde ahora. de grandes y decisivas transformaciones sociales. Creo que el examen de esta deformación historiográfica permite esclarecer. 7* 152 el historiador. se llaman la fundación de Roma o el descubrimiento de América? Quizá. por eso. Y es que. para empezar. sobre un armazón científico. es decir. y que el saber de la muerte sea el tembloroso aviso de la posibilidad contraria. sustancialmente distintas. hasta el mismo carácter científico. Partiendo. la historia corre el peligro de convertirse de disciplina científica. por ejemplo. dimitiera de antemano su cometido de cientificidad. en muchos. Me refiero al vicio o a la tergiversación historiográfica del "modernismo": es decir. como un vicio de la historiografía. una ya-no-vida plenaria. objetiva. algún día se logre atisbar si el modo de vida consciente no es el gran pecado biológico. en que las fuerzas determinantes. 77-93. I. pp. con gesto suicida. están haciendo la historia grande ante nuestros ojos. importantes problemas relacionados con los criterios y los métodos de nuestra disciplina y con su propio ser y concepción. ciertas mentes. la conciencia no significa la floración y más alta jerarquía de lo vital. coherente y sistemático de la historia. típicas. a ese talante de crisis que es. como si temieran chamuscarse con la lava ardiente de los volcanes en erupción. se ahonda y se pone como en carne viva. en lo fortuito y en lo caótico. En épocas como la nuestra. como si 151 5. la signatura bien definida de tantos libros de historia y del estado de ánimo de tantos historiadores. por el camino que aquí se insinúa. se refugian en el azar y en el mito. acabado— algunas consideraciones de orden crítico acerca de lo que algunos han señalado. a la luz de un aspecto concreto. la historia ya hecha. en instrumento apologético. esta responsabilidad o el empeño por rehuirla. cuando la realidad asusta. propias y peculiares de los tiempos modernos. por ministerio de muchos de sus representantes. de la premisa de que realmente la historiografía descanse sobre métodos y criterios. Y. como niños medrosos. en estos periodos. Pues es bien sabido que. la historiografía que yo me permitiré llamar usual o académica impugna. Universidad Nacional Autónoma de México. vol. a la tendencia a presentar y construir ciertos hechos y fenómenos de las sociedades antiguas enfocándolas a través de conceptos y categorías que corresponden a realidades históricas Texto tomado de Cuadernos del Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos.

Es. de la angustia. en rechazar por principio la objetividad de lo histórico y la existencia de leyes históricas. La responsabilidad del historiador ha sido siempre grande. el d e las contradicciones internas y su exponente. informe y presida el proceso del desarrollo histórico. siempre se han ventilado sustancialmente en historia. como el del papel de las masas y de la personalidad en el decurso de ella. a quien." Y del mi s m o periodo juvenil. como la papeleta de defunción de lo que muere y el título de legitimidad de lo que nace. De ahí —con ánimo deliberado o sin la conciencia de 153 logógrafos. tan cargadas de sentido. En la Ideología alemana. los que se asustan de lo nuevo y se refugian. Y. revolucionaria de toda la ciencia social. llegando hasta la repulsa del mismo principio de la condicionalidad causal de los fenómenos históricos. entre las nieblas mitológicas del pensamiento de los orígenes. en épocas c o m o la nuestra. bajo condiciones distintas. escondiendo la cabeza bajo los pliegues de la toga. son las palabras. de 1844. antes de que el contacto con Herder le llevara a descubrir en ella ''el gran drama interior de la humanidad". para no dar albergue en ella a los que tienen por advenedizos. Es el retorno a aquella idea de la historia como "un montón de basura y un desván de trastos viejos''. en última instancia y atalayada la trayectoria en su conjunto. a la manera como la veía y la describía Goethe. el de la función histórica de las f u e r z a s materiales. perdidos en esta "selva selvaggia" del poeta florentino. De ahí la concepción de la historia como algo por definición incoherente." "La historia —añadía— nos pone en guardia contra el peligro del apriorismo. en la que la historicidad. las luchas de clases como el autor de la historia. subjetivo y caprichoso. antes de ellos y como maestros suyos. legitima esa toma de posesión de los que vienen de la manigua a la calzada real del mundo. se rebelan contra sus mismos penates. empavorecidos ante la llegada de los nuevos huéspedes no gratos. revela su sentido profundamente revoluci o n a r i o . Oswald Spengler. esto no importa — ese espectáculo tan singular y poco edificante de los historiadores que tiran piedras contra su tejado. decía Marx. disperso y fortuito. resulta fácil. las condiciones económicas y las ideas. ya en 1845: "Sólo conocemos una ciencia. En medio de esta noche obscura en que todos los gatos son pardos. por lo menos. en muchos definidores de la historia de ésos a que me refiero. el de la base y la supraestructura o la materia y la ello. en el consuelo de que la historia que se escribe no lo legalice. como fundamentada sobre las fuerzas que revolucionan la propia . científico de la historicidad. en el fondo. riguroso. en la zona de la sombra. naturalmente. y no digamos del criterio del progreso en la historia. pululan a sus anchas la mitomanía y el culto fetichista a los símbolos en que son maestros un Toynbee o un Jaspers y con el que. De ahí. como un desfile caleidoscópico de sucesos y figuras bajo el dictado anárquico del azar. la cerrada obstinación en negar el carácter objetivo. sobre todo. se hunde de nuevo la historiografía." La concepción materialista y dialéctica de la historia. extraviarse y extraviar a otros ante problemas que. que no mana precisamente de la pluma del historiador. para nosotros. de Engels: "La historia lo es todo. como factor que. el impacto negativo del temor. considerada como unidad coherente. la historia sólo le servía para contrastar su propio problema lógico. trató de pavimentar míticamente el camino de la historia hacia el poder. y tantos más. entonces. como fuerzas proscritas. ahora con gran alarde de erudición y aparato técnico. Y si la marcha de la historia. Pero se aquilata y acrecienta. la de la historia. incluyendo la de Hegel. y la colocamos más alta que las filosofías más recientes. la zozobra y la inhibición ante la irrupción y la toma legal de posesión de fuerzas tradicionalmente clasificadas a extramuros de la historia o condenadas por los definidores de ésta. retrocediendo hasta mucho más atrás de Tucídides y del propio Herodoto y los ingenuos 154 forma de lo histórico. los arrojan por la borda y arrasan su propia morada historiográfica. sino que fluye de los hechos mismos. Así. para la pretendida cruzada triunfal del "homo germanicus". al "underworld" al "maquis" de lo conspirativo.

se trata de ayudar a esclarecer las principales etapas 156 155 histórica no es. El panorama que ante nosotros ofrece ese tipo de historiografía actual a que me he referido no es. es decir. los primeros volúmenes de dos importantes obras de Historia universal. los criterios y los métodos fundamentales de la 26 En la Colección Problemas Científicos y Filosóficos (N. de Moscú. a la vista de estas publicaciones que acabo de citar y de otras recientes de la misma o parecida índole y del acervo fundamental de los valores ya establecidos para el enjuiciamiento de la historia y de la misión del historiador. es decir. cada uno de los cuales aplica su criterio personal. dentro de la importante tarea que se ha trazado. como concepción y como realización. y que seguramente habrá de ser muy útil. como resultado de las labores del Seminario de Historia de la Universidad alemana de Marburgo. del E. bajo el patrocinio del Instituto de Historia. sino la proyección sobre el campo historiográfico de la corriente general del irracionalismo entronizada ideológicamente en una buena parte de la filosofía y la sociología del mundo en que nosotros vivimos. un volumen titulado La Ciencia de la Historia. obra colectiva de un conjunto de especialistas soviéticos. evidente y explicablemente. fundada por el eminente historiador René Grousset. la estética. a los especialistas y estudiosos de la materia en nuestra lengua. la sociología. convocando a unas reuniones de mesa redonda de historiadores y universitarios interesados por estos problemas para discutir y aquilatar. de ese motín del pensamiento descoyuntado contra las normas y los criterios de lo racional. en curso de publicación: la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. traducido por mí del alemán y cuya próxima aparición está ya anunciada. de la cátedra y de la investigación. los más destacados en las diversas ramas del quehacer histórico. bajo la dirección del profesor Fritz Wagner. etcétera. a su vez. Cada una de estas dos obras nos ofrece. que con tanta maestría ha estudiado críticamente el profesor húngaro Georg Lukács en su magistral libro El asalto contra la razón. maestro en Historia. a la parte cuyo tratamiento le ha sido asignado dentro del plan general. los conceptos. Y digo que esa proyección de las sombras nacionalistas de una concepción filosófica y sociológica general enderezada contra la razón sobre el campo de la historiografía es evidente y explicable.sociedad. Acaban de ver la luz en sus lenguas respectivas de origen. Y. dentro de lo posible. podría nuestro Seminario prestar un señalado servicio a este campo del estudio. la lingüística. Yo creo que. no hace mucho. no precisamente por el campo sobre el que se enfoca. cuando aparezca. sino por el ángulo en que lo contempla y vinculada en indisoluble unidad con las otras ciencias especiales del conocimiento humano. ha salido de las prensas. y la Histoire Universelle de la Encyclopédie de la Pléiade. la tecnología. en el que. a la luz de una selección de textos de los grandes historiadores y filósofos de la historia de las diversas épocas y con un aparato bibliográfico bastante completo y breves estudios preliminares a los distintos autores y a las diversas épocas. Una disciplina de conocimiento acotada.26 cuya traducción ha sido encomendada a mi discípulo. autónomo. porque la visión un cuerpo de colaboradores muy ilustres en el campo de la historiografía francesa. La Universidad de México prepara una edición española de este último libro. social: la economía. compuesta con arreglo a los lineamientos por él trazados antes de su muerte y escrita por de la historiografía en torno a los problemas fundamentales del concepto. la significación y la metodología de la historia.) . del estudio de la historia misma. señor Brom. del Instituto Orientalista y del Instituto de la Cultura Material. de dos maneras muy contrastadas de abordar los problemas de la historia. brota del estudio de la propia evolución humana. más que una proyección especial de la concepción general del mundo y del hombre sobre el desarrollo de la sociedad humana. una síntesis de ideas y un balance de trabajos. de los pueblos y de la humanidad a través del tiempo y en el espacio.

dejábase sentir en la historiografía el gran impacto de la concepción materialista y dialéctica de la historia. El gran helenista. ya en 1817. Y. a veces muy ilustres. se encendió entre los economistas e historiadores académicos de Alemania una viva polémica en torno a las características de la economía antigua. por la de México. es muy posible que yo esté equivocado y que la verdadera explicación del hecho. dentro de nuestra Universidad. Ahí quede la sugestión. Ya he dicho que lo que. Por razones de espacio. deba buscarse en otra parte. Y.historiografía. no los veían con buenos ojos. Es posible que estas apreciaciones mías debieran referirse. pueda desglosarse de la historia del Renacimiento en Europa y. he de referirme solamente al rasgo de la modernización en la historia económico-social de Grecia y de Roma. supuesto que éste sea cierto. Y quienes. de que. que. "Sólo la parcialidad o la superficialidad —señalaba Bock— puede ver en la antigüedad solamente ideales. paso a hablar de la anomalía historiográfica del "modernismo" en algunos representantes muy caracterizados de la Historia antigua. por si las autoridades competentes creyeran oportuno recogerla y darle forma. a este propósito. Había que contar con ellos. los problemas de la historia y la historiografía no se hallen tal vez. como los historiadores idealistas. pero harto revelador. me permito expresar desde aquí la aprehensión o el temor. el primer paso con su estudio sobre La economía del Estado ateniense. revolucionario y revolucionador de la historicidad. En los años finales del siglo pasado. y concretamente en una de sus etapas fundamentales. en rigor. Pero no se me con bastante claridad. Aunque a regañadientes y a la defensiva. ciñéndome ya. a través de ella. profesor . en particular. optaron por tratar de conseguir mediante el rodeo de la tergiversación lo que ya no podía lograrse por la vía directa de la negación. con la consiguiente falta de interés hacia ella por parte de la juventud estudiosa. el embrollo y el confusionismo irracionales a que algunos de sus servidores. Pero. después de estas consideraciones generales. en buena parte. pese a los esfuerzos muy loables de distinguidos profesores e investigadores en la materia. al aspecto concreto sobre el que brevemente deseo discurrir hoy ante ustedes. la fa l t a de interés de un gran sector de los estudiantes por los problemas de la historia. o por lo menos preferentemente. Tengo para mí. en el momento actual. a la altura que las presentes circunstancias reclaman de esta disciplina. la de la creación de la moderna nacionalidad y la aportación a ella del elemento europeo. No poseo los elementos de juicio necesarios para apreciar hasta qué punto sea ello aplicable al interés por la historia general y. Karl Bücher. Por debajo del arte y la cultura de los griegos. da un interés especial a este tema es que a través de él. amenazan con empujar la historia. 157 alcanza cómo la historia mexicana. el estudio de la historia de la antigüedad comenzó a orientarse cada vez más de lleno hacia los problemas económicos y sociales de los pueblos antiguos. no sé si con fundamento. de la historia de la antigüedad que acostumbramos a llamar clásica. y me permito expresarlo. a lo relacionado con la Historia antigua. Aunque no por la puerta grande. nace precisamente de aquel apego a la visión de la historia como un desván de trastos viejos. de nuestra falta de capacidad para inculcar a la juventud el sentido vivo. en un campo muy delimitado." En la década del noventa. a mi modo de ver. pero también por limitaciones de conocimiento. epigrafista e historiador August Bock había dado. cubiertos por el polvo de los siglos. del llamado "milagro de Grecia" había —y era el fundador del "Corpus inscriptionum graecarum" quien lo proclamaba— factores económicos y sociales. se expresa 158 Ya no era posible seguir ignorando olímpicamente la acción de los factores determinantes de la sociedad. ciertos historiadores se resignaron a dejarlos deslizarse en la morada de la historia por la escalera de servicio. de un modo especial.

ha dado a conocer recientemente el Fondo de Cultura Económica. en el título mismo. A través de ellos. cuyos tres volúmenes se publicaron por vez primera en los años 1893 a 1904 y en segunda edición. y Robert Pohlmann. Desgraciadamente. publicada bastantes años después. tiene. esencialmente. en la antigüedad). de que se nutrían los partidos en lucha en el ágora. de la actitud modernizadora: el helenista Julius von Beloch. Beloch es. supeditarlo todo a la historia política y a los acontecimientos de la historia externa. en masa. muy ilustres y representativos y claros exponentes. numérica y funcionalmente. entre otros muchos. bajo el título El historiador y la historia antigua. en lo fundamental.de Economía en Leipzig. que versaba. Sostenía en ella la tesis de que la economía de la sociedad antigua conservaba. de la economía antigua. refundida en cuatro tomos. aparecen invalidados por el vicio de origen de una radical modernización. principalmente los de carácter demográfico. como una fase histórica de la economía anterior a la de la sociedad capitalista. Eduard Meyer. los tres. traducidos por Carlos Silva. la economía antigua. asalariados. La "paralia". . en los talleres artesanales de Grecia y desvaloriza el peso y la significación de la fuerza de trabajo de los esclavos. Por donde. además. basadas en la explotación del trabajo de hombres jurídicamente libres. publicó por aquellos años su célebre obra titulada Los orígenes de la economía nacional. a dibujar sus perfiles materiales entre las nieblas de lo ideal. cerrada ( l a economía del "oikos"). Según él. no esencial. Beloch exagera. pues se denomina Historia del socialismo y el comunismo antiguos (en la segunda edición. en resumen. virtualmente. por desgracia incompleta. sobre los artículos de lujo. sin 160 la importancia de los trabajadores libres. en su concepción. tienen su asiento como unos veinte siglos antes de aparecer la manufactura en la Grecia de Pericles. se hallaba ya muy cerca de la economía capitalista y podía asimilarse a ella. autor de una de las más importantes obras sobre la historia universal de la antigüedad. La Historia de Grecia de Beloch. muerto el autor. el primer historiador de Grecia que se esfuerza por aquilatar estadísticamente los datos de las fuentes. la "llanura" y la "montaña'"). en la gran mayoría de los casos. el mérito de haber sido tal vez la primera obra de conjunto en que los problemas económico-sociales de la Grecia antigua se estudian con gran detenimiento. su carácter de economía doméstica. Llevado de este prejuicio modernizado. y de que la sociedad y la economía capitalistas. gran parte de los juicios y conclusiones a que llega Beloch. además. muchos siglos antes de llegar a su apogeo bajo la égida del Imperio romano. historiador alemán muerto en 1930. 159 La teoría de Bücher suscitó inmediatamente la oposición de tres historiadores alemanes de la antigüedad. como la base de sustentación de la economía griega. cuya obra principal lleva ya en su frontispicio. una compilación de trabajos monográficos "sobre la teoría de la Historia y la historia económica y política de la antigüedad". a la misma órbita en que se producían y en que los actos de cambio constituían un fenómeno concomitante. el enunciado más explícito de la modernización anacrónica de la antigüedad. habría que llegar a la conclusión de que la economía y la sociedad esclavistas han fenecido ya. en la industria y en la agricultura. en la que los objetos de consumo se destinaban. De Eduard Meyer. en su sección de Obras de Historia. Independientemente de su caracterización más o menos imprecisa y discutible. en el estudio de su rica documentación. así. a la de la sociedad feudal. en la Grecia clásica y en el mundo que Diovsen llamará más tarde "helenístico"'. el "pedion" y la "diakria" (la "costa". comienzan. de 1912 a 1927. la tesis de Bücher trataba de destacar los rasgos propios y específicos. el título fue cambiado por el de Historia del problema social y del socialismo. aunque obscuramente entremezclada todavía. al margen de los de primera necesidad. las tres fuentes sociales de las clases de la sociedad griega de los hombres libres.

en cuanto al régimen social. por el camino de esta interpretación. Tras la consabida ''Edad Media" de los señores feudales anteriores al feudalismo. profesa la llamada teoría cíclica de la historia. por mejor decir. colocada al parecer por encima de las clases. Según esta versión historiográfica. sobre "La evolución económica de la antigüedad" y sobre "La esclavitud en el mundo antiguo" y el que lleva por título Investigaciones sobre la historia de los Gracos. Meyer expone la teoría de que la economía de la Grecia clásica. sobre menospreciar. pues todo es. en los siglos V y IV para abrir paso después. descansaba ya sobre un capitalismo desarrollado. que es casi un manido lugar común entre tantos historiadores académicos de Grecia. esta visión histórica deformada y anacrónica del mundo antiguo a la exaltación apasionada de la figura de Julio César en la pluma de historiador tan brillante. según Eduard Meyer. en esencia. Como dice el cantar: "Pecar. como en general en toda su metodología y en sus posiciones como historiador. salvadas las grandes distancias.pueden hoy los lectores y especialistas de habla española conocer. y no simplemente su antepasado o antecesor. En su Historia de la antigüedad. dando un paso más. en lo substancial. según este historiador. sosteniendo que únicamente se diferenciaban el uno del o t r o por su status jurídico. los movimientos sociales de la antigüedad. esta importante figura de historiador. todavía más allá que Beloch. en lucha contra él. la monarquía del Macedonio o la del Augusto. al final del cual alboreará en inevitable retorno. para infundirle un sentido social o. en sus criterios y aspectos metodológicos fundamentales. siguiendo las huellas de Beloch. por su número y su función. como más tarde la de Roma y entre ambas la del imperio alejandrino. El esclavo antiguo era ya. son característicos Sus estudios. el nuevo capitalismo. a un nuevo periodo medieval. Y. y luego. al equiparar económicamente las actividades del esclavo a las del trabajador libre asalariado. en el campo del trabajo. Eduard Meyer es uno de los ejemplos más cumplidos del anacronismo modernizante. niega incluso el carácter propio y peculiar de la esclavitud. en su actitud principio historiográfico del "eterno retorno". por tanto. Este historiador llega. y la decadencia y la crisis del capitalismo marcan el colapso de la cultura. pero no. aquel 162 ruina del mundo clásico. consagra una gran atención a los problemas de orden económico-social. viene. cuya aportación al estudio de la antigüedad es indiscutible. el trabajo de los esclavos y su peso específico en la economía antigua. asocial. el desarrollo del capitalismo señala el acné de la sociedad antigua. causantes. el "socialismo" y el "comunismo" antiguos. tan cargado de sabiduría. suscitados por la obra de Bücher y dirigidos contra su tesis de la economía del "Oikos". y de velando harto claramente los designios que ella envuelve. En este aspecto. Una historia de la que resulta que los l a r g o s siglos de lucha y de desarrollo histórico que. substituyeron la esclavitud por la servidumbre y ésta por el trabajo asalariarlo fueron en vano. en la interpretación de la historia antigua. Eduard Meyer. También él. el proletario moderno. Fue la instauración de la que él llama la "monarquía social". cuando. hacer penitencia. de la decadencia y la 161 modernizadora. el "capitalismo" antiguo hace brotar. que Vico adornara con tan bellos rasgos literarios y que los profesores de ahora desnudan de su ropaje mitológico. negando rotundamente la existencia de cualquier clase de leves históricas. por principio. En los dos primeros trabajos. el historiador sostiene ahora que son los movimientos de lucha y la rebeldía de los de abajo los culpables de la regresión y que sólo la mano de hierro de un monarca soidisant por encima de las clases pudo contener la marcha hacia el abismo En algo se asemeja. el florecimiento del capitalismo. bien ostensible. con la decadencia y la vuelta a la economía natural. recogidos en la obra que citábamos." Para Robert Pohlmann. a pesar de sus patéticos esfuerzos por . pues. tan genial como Mommsen. vuelta a empezar. la que puso un dique al hundimiento de la sociedad. Así se escribe la historia. uno y lo mismo.

hacia las deformaciones modernizantes y caprichosas que tienden a asimilar las manifestaciones esporádicas del capital en la economía de la antigüedad a los rasgos inherentes al capitalismo moderno. se llama críticamente la atención. el propio Mommsen . de modo muy certero. pero sí en el continente. y distinguiendo entre lo que llama "un proletariado interno" y otro "externo". dejando de ser con ello la cultura de las clases altas. como se ve. según el esquema toynbeeniano. como en la primera edición del conocido libro del historiador y jurista italiano Salvioli que lleva por título El capitalismo en el mundo antiguo. la derrotó. pero no fácilmente olvidable triunfo político del irracionalismo. Es sensible que. para gobernar. de la concepción de los pueblos. es decir. para traer ahora a colación un caso más actual y sobradamente representativo. bajo Dioclesiano) se produjo lo que Rostovtzev califica de una "revolución proletaria y 164 sinónimo para él de los "bajos fondos". en su Study of History del "proletariado" de la sociedad antigua. Pero. 163 Un autor que ha dedicado importantes estudios a la historia económica y social de la antigüedad es el ruso Rostovtzev. The Social and Economic History of Hellenistic world y The Social and Economic History of Román Empire. No estamos ya muy lejos. en el efímero. Pero para ser justos y dejar las cosas en su punto. en el siglo ni (el siglo de la anarquía militar. no se haya dado a conocer en nuestra lengua el valioso estudio del sociólogo alemán Max Weber sobre la Historia agraria del mundo antiguo. se envileció. los emperadores italianos comenzaron apoyándose. como una vieja tradición de tiempos pasados. como régimen social específico. conviene citar la breve nota que Marx le dedica en el tomo III del Capital y que dice así: "En su Historia de Roma Mommsen no emplea la palabra capitalista en el sentido que se da a esta palabra en la economía y en la sociedad modernas. nombre éste de "burguesía" que el historiador de referencia da a la nobleza. que. en la "burguesía italiana triunfante" y contaron con el apoyo de "la burguesía de numerosas ciudades de las provincias". que habrá de conducir a la instauración del Imperio dominical. hasta hoy. los historiadores fascistas. Y. siguen rotulándose con el marbete de "bárbaras". se empeña en convertir al historiador de la dictadura militar de los esclavistas en el develador de los privilegios y los abusos de los señores de la esclavitud. en lo que a este gran historiador se refiere." campesina". En esta obra.muy aficionado a símiles anacrónicos tan audaces como los que le llevan a llamar a Catón el Viejo el Don Quijote de Roma y a Cartago el Londres de la antigüedad habla de la existencia del capitalismo en la Roma antigua. no en Inglaterra o en América. del "underworld". con acento racial clásico. que yo sepa. El llamado "proletariado externo" lo formaban. De sus obras. señalemos la superabundancia y la ligereza con que este sociólogo de la historia tan a la moda habla a troche y moche.salvar a César del cesarismo. que más tarde habrán de entronizar. las poblaciones que. Por lo demás. Y. con interpretación no muy alejada de la de Pohlmann e igualmente explícita que la de éste en sus intenciones. sino a la manera de la acepción popular que ese concepto conserva todavía hoy. las razas y las clases señoriales. Según Rostovtzev. publicadas en inglés. a las clases altas provinciales. al ampliarse en extensión a lo que él llama "el proletariado" de la época. un patrimonio exclusivamente aristocrático. emigrado en los Estados Unidos y profesor de una universidad norteamericana. portadores y depositarios de la alta cultura. sostiene la tesis de que la decadencia cultural del Imperio romano se debió a que la cultura "perdió en intensidad". la segunda ha sido traducida al español. el de Toynbee. como la impronta . momentáneamente. levantándose contra la "burguesía de las ciudades". En este libro encontramos ideas muy características y significativas en torno a la interpretación modernizadora y tergiversadora de la historia antigua.

figura este párrafo. En uno y ot r o caso. independientemente ant i g uo empeñándose por encuadrarlos a la fuerza dentro del marco de las condiciones de la sociedad burguesa contemporánea. Pero lo que me interesa señalar aquí. al descuajar violentamente los hechos de las condiciones históricas objetivas en que se produjeron. El carácter a n t i c i e n t í f i c o y la tendencia de clase de este linaje de analogías. saltan a la v i s t a . la sociedad oriental es —para el l o s — una sociedad estática. compartiendo en considerable medida la misma falsa asimilación que antes criticara. Llaman. regresivo. He aquí solamente unos cuantos botones de muestra. Hay que decir. 165 de su contenido económico. como tal. se mata la verdadera esencia de la historia. aunque la cita sea un poco larga: "En el empleo de términos como los de 'esclavitud'. apuntando para termi n a r el problema verdaderamente sustancial que va envuelto en el vicio historiográfico del modernismo. en la que domina un perenne feudalis mo.sustancial de una formación económico-social nueva. c o m o si la h i s t o r i a fuese una especie de guardarropía del theatrum mundi. en relación con la materia tratada. por ejemplo. los sociólogos e historiadores reaccionarios introducen un contenido ahistórico. de los historiadores modernizantes de la antigüedad. podía imaginarse que la lucha ideológica de la naciente burguesía i t a l i a n a contra las potencias de la sociedad feudal se hallaba d i r e c t a m e n t e ent r o n c a d a con la del demos contra los eupátridas en Gre c i a o la de los trib u n o s de la plebe contra la oligarquí a senatorial roma n a ." Es la misma proyecc ión invertida solo que al revés y ahora con designio diametralmente opuesto. o puede administrar el . publicada en 1929. que llevaba. por ejemplo. Y en rigor. sobre todo si va aparejada a una estructura jerárquica del poder. para verlos a través del prisma de las ideas. los historiadores de orientación reaccio nari a tratan de presen tar las relaciones c a p i t a l i s t a s baj o un ángulo de perennidad y. es si el historiador. y la economía esclavista mercantil y hasta natural de Grecia y Roma -aunque ni una ni otra se basaran ni pudieran basarse. al enfocar los hechos del pasado. a que me he referido. la economía del poder real y de los templos del Antiguo Oriente (con su complicado sistema de c á l c u l o del trabajo y de retribución de los trabajadores y su feroz explotación de los esclavos) se define como un 'capitalismo de Estado'. Con arreglo a estas concepciones. de esa tendencia a la modernización que tergiversa peligrosamente la verdadera fisonomía de la historia antigua. los intereses o las instituciones propias de otro mundo histórico. En la introducción al tomo I de la Historia Universal de la Academia de Ciencias de la URSS. el autor se inclina ya más bien a replegarse sobre las posiciones modernizantes de Eduard Meyer y Pohlmann. en aquellas condiciones en el sistema d e l a e x p l o t a c i ó n d e l t r a b aj o a sa l a r i a d o . 'feudalismo' y otros. Ya antes Maquiavelo. ya menos generosas. pretenden j u st i f i ca r l a p olítica imperialista actual. y así sucesivamente. presentándola como algo 'perenne' e 'inmutable'. sin embargo. que me permito transcribir aquí. esta visión deformada del pasado como presente late en la misma entraña de la generosa concepción del Renacimiento. a ciertos ideólogos de la Revolución Francesa a arropar s u lucha contra el feudalismo entre los pliegues de la toga de los Graco s . por medio de e sta i nter pretaci ón tendenci osa de los hechos de la sociedad antigua. feudalismo a toda dispersión estatal. que en la segunda edición de la obra de Salvioli. se halla sujeto a las categorías y a los conceptos fundamentales de la filosofía de la sociología y la economía. y califican de capitalismo a toda actividad de empresa. de otro tipo fundamentalmente distinto de sociedad. colgando sus sagaces meditaciones de historiador moderno sobre el clavo de las "Dé c adas" de Tito Livio. yo creo que bien representativos. Al modernizar los fenóme nos y las relaciones sociales del m undo 166 Lo mismo que la visión anacrónica del presente en el pasado se trasluce en las ideas.se c o ns i d e r a como una economía capitalista.

Sólo la visión histórica del hombre y del mundo nos libra de caer. del arbitrismo y del pensamiento anárquico u olímpico. tendían en realidad a convertir la historia en un arte. en la concepción. sí me permitiré decir que. de la fundamental división en clases en torno a la cual se polariza la sociedad antigua. es por esencia movimiento. como órgano exclusivo de creación y receptividad actitud científica fundamental que corresponde por esencia al mismo ser histórico del hombre y de la sociedad y se halla consustancialmente entrañada con la filosofía y la economía. en historia. al formular su concepción de la historia. formulable en normas y principios. a la orden del día entre ciertos historiadores. Así. percibir" a través del "sentimiento y la emoción de su existencia. el determinante. tan empeñosamente debatido. en las peligrosas aberraciones del apriorismo. es decir. de si la historia es realmente una ciencia y. feria de ejemplos morales y adoctrinadores bajo la muestra publicitaria de la magistra vitae . por esencia. de un "proletariado". Problema que entraña. Y. en su desarrollo y en sus desplazamientos. de una clase obrera asalariada. como de factores básicos que definen la fisonomía económico-social de una época? Es evidente que la función científica de los conceptos y 167 Es bien sabido hasta qué extremos exalta Dilthey. ciertamente. a la abstracción de "ciencias del espíritu". Pero. llamando a las cosas por su nombre. . por tanto. de símiles y parábolas las propias elucubraciones: algo así como la percha en qué colgar elegantemente nuestro vestuario ideológico. sociales. objetivamente. el papel intuitivo de las "Erlebnis" Y el propio Ranke. que es. toda la supraestruetura de una sociedad. que las grandes fuerzas espirituales creadoras de vida son "factores imposibles de definir. desde que existe la concepción materialista de la historia. de un "capitalismo" en la antigüedad y. sin tener que dar cuentas a nadie. El intuicionismo en la historia está hoy. como en los buenos tiempos del tri v i u m y el quadrivium de los escolásticos. al mismo tiempo.len-guaje. Y cuando. centrado sobre el factor intuición. al mismo tiempo. una doctrina rigurosamente sujeta a leyes. burguesía. Sin la pretensión de entrar aquí en el crucial problema de la cientificidad de la historia. poniendo a las cosas. modelados al gusto de cada cual y buenos para esmaltar. la categoría de la esclavitud aparece como la expresión fundamental y adecuada de toda la fisonomía histórica de aquella época de la historia de la humanidad. dialécticamente. sabemos hasta qué punto el enfoque histórico puede ser. como ya se ha dicho. para entendernos y no para confundirnos y para confundir. de la unidad profunda de todas las ciencias humanas. cuando decimos que la sociedad antigua es. humano. que yo profeso. más o menos brillantemente. Ya Windelband y Riekert. la historicidad es una 168 las categorías no puede ser otra que la de fijar con la mayor fidelidad posible. políticas o culturales de una época dada y la base sobre la que descansa. la terminología y los conceptos a su libre albedrío. los nombres o los motes que se le antoje. como el poeta. ya que la historia. un apéndice de la gramática y la retórica. profundamente revolucionario. ¿Puede hablarse. con la concepción del mundo y con la materia de la vida social del hombre. certeramente concebida. como el término que lo complementa. una sociedad esclavista. en su empeño por reducir las ciencias históricas. de reducir a conceptos" y que sólo "podemos intuir. con inspiración autárquica. conceptos como los de capitalismo. una etapa básica en la gran trayectoria del desarrollo social. caprichosamente. si en la historia se busca la vida en movimiento. o sigue siendo. cambio y transformación. de la relación fundamental entre los hombres de aquel tiempo. que despiertan en nosotros". al caracterizarla históricamente. dejemos estos problemas para mejor ocasión y volvamos al de los conceptos y las categorías en la historia. tan riguroso en su técnica documental de escrutador de los archivos. la concepción histórica de la materia social. sociales. se deslizan en ella. sostiene. junto a él. en su concepción de la historicidad. las realidades sociales. Y.

consecuentemente. sino que tuv o abuelos y antepasados muy añejos ya en la antigüedad. era tan brutal que podía reducir a esclavitud al deudor insolvente y h a s t a cortarlo en tajadas (partis secanto!). es d e c i r . como en la fábula shakespeariana el Mercader de Venecia. se llega al resultado de que conceptos como los de "capitalismo". como ha dicho Rosental en un li b r o reciente. Lo que equivale. buscando las raíces de su árbol genealógico en Grecia y en R o m a . deslizado en los intersticios de la trama básica. en su mayor parte. modificando los nombres con que se designan tales o cuáles fenómenos o hechos. etc. a la manera como los nuevos ricos inventan blasones y escudos nobiliarios? Es cierto que el capitalismo no vino al mundo de la arcilla adámica. etc. Pero esos antecesores hay que buscarlos. En historia. "burguesía". a "negar en absoluto la lógica del conocimiento de la realidad". pero no existía ni podía existir el capitalismo. "fascismo". o la tecnología. escrito contra la fealdad que. De ahí que "en la ciencia y en el estudio de los problemas sociales 169 momento en Grecia y en Roma y en muchos países del Antiguo Oriente. antes de llegar a un cierto es qu e se qu i e r e ennoblecer y dignificar los orígenes del capit alis m o. aunque los autores antiguos y las fuentes no pronuncien esa palabra. quiérase o no la verdadera fisonomía histórica de la antigüedad. que consiste en negar las categorías y los conceptos fundamentales del pensamiento. Con lo que. "libertad". confesión de impotencia y testimonio de irracionalismo.proletariado. A mí me parece que el investigador y el expositor de historia deben esforzarse. Categorías del materialismo dialéctico. por muy desagradable que pueda resultarle. a una ilógica del lenguaje.. en aquel verso tan certeramente realista. cambiando las palabras. . "ya desganado y deformado por un dilatado uso" y que el lenguaje del historiador tenga que ser. que es de origen muy posterior en la terminología económica. se desdibuja y se falsea. su vocabulario de la materia misma de su estudio. respetarlos con la mayor escrupulosidad. el capital usurario.. Y cuando otras ciencias. para ser más justos. "la expresión más alta y la más consecuente. reminiscencias de aquellos tiempos arcaicos. como en filosofía --o digamos. Y. Y es evidente que esta categoría deforma anacrónicamente. queden reducidos a "signos vacuos". sea arriba "a la peregrina idea de que. como razona el propio Rosental. "esclavitud". de un modo radica l . fundamentales de una formación histórica dada." Ya lo decía el clásico español.. la realidad social del mundo antiguo. en aquilatar las palabras y los conceptos para que expresen adecuadamente el contenido histórico. "Por este camino —concluye el autor soviético citando—. Es ésta. por ejemplo la economía. los tengan ya debidamente acuñados. como afirma Bloch en su Introducción a la Historia. del régimen de la esclavitud. en la forma de explotación del trabajo peculiar y básica de aquel tipo de sociedad. "proletariado". "ambiguo". cuando un historiador de hoy escribiendo para lectores de nuestro tiempo habla de "capitalismo" no puede entenderse por ello sino la relación fundamental de explotación del trabajo asalariado y de enriquecimiento y acumulación a base de la plusvalía c a p i t a l i s t a extraída a la tuerza de trabajo de una masa de obreros jurídicamente libres.. en cuanto régimen social. en su total irracionalización del idealismo subjetivo". Pero. que ésta reciba. es posible cambiar el orden social. superar las más profundas contradicciones entre las clases. o la filosofía. combinado con la concentración de la propiedad privada sobre la tierra. Claro que en la antigüedad había "capitales" y "capitalistas". a símbolos engañosos. Yo creo que no es cierto. ahistóricamente. mercantiles y hasta un incipiente capital artesanal. en la institución de la esclavitud. etc. entre ciertos filósofos e historiadores—está hoy en boga la llamada semántica. por fuerza. ¿O 170 campee hoy —en determinados medios— la más desenfrenada arbitrariedad". Había capitales usurarios. sugeridos por la endeblez del lenguaje". o la estética. reduciéndolos a una lógica y muchas veces. sobre todo cuando se trate de categorías fundamentales.

el pintar a Marx según lo hace Toynbee. etc. Pues si la historia no es. etc. Jaspers y otros. 171 y el historiador. JESÚS REYES HEROLES/LA HISTORIA Y LA ACCIÓN (1968) 8* ÚNICAMENTE a la benevolencia debo el acceso a este recinto9* y encuentro justificación en la posible y modesta utilidad que pueda prestar. las históricas y las actuales. a la vista de doctrinas de la historia como las de Toynbee.. que no sustituyo. de pensamiento y de pluma pesa hoy el grave deber de resistir valerosamente a las muchas solicitaciones empeñadas en convertir lo que debe ser una actividad noble y elevada del espíritu en una vulgar propaganda. su ausencia en este Cuerpo. Heidegger. para el historiador. Todos esos "brillantes" embrollos disfrazados de síntesis a que nos tienen acostumbrados ciertos historiadores y filosofantes de la historia muy cotizados a la hora actual. pasando por Spengler y Croce. la maestra de la vida. Suplo. por ejemplo. encierra un peligro que difícilmente. Sería interesante analizar —si la sugestión que al principio apuntaba yo fuera recogida— las corrientes del irracionalismo. que el espejo no hay por qué. el lenguaje es inseparable del pensamiento y éste la expresión y el reflejo adecuados de la realidad objetiva. Aquel "discite moniti" (¡sabed que estáis advertidos!) que Lukács predica de todo intelectual 172 6. En cambio. si acaso. como el Moisés del Sinaí proletario. . México. como si la narración histórica fuese el palenque del capricho y la arbitrariedad vale también." Las realidades sociales mismas. el dios omnímodo de sus personajes y de sus sucesos. culpa de ella a la imagen reflejada: "Arrojar la cara importa. aunque para mí tengo que su sitial permanecerá vacío. 8 de agosto de 1968. el semanticismo y por ahí adelante. que se conceden carta blanca para los símiles más caprichosos y las analogías más disparatadas. de la realidad humana en constante desarrollo. creo yo. podría exagerarse. Lo conocí como lector de sus obras y por amigos comunes que lo describían como un hombre de leyenda. sobre el hombre de ciencia. para el historiador como para el filósofo y para el hombre en general. como el novelista. como quería el retórico romano. el gran trastocador de los valores históricos. son demasiado testarudas para dejarse embaucar. ¿Tiene algo qué ver con la historia. tiene que ser el espejo de la vida misma. 7 de agosto de 1968. en la historiografía actual. por lo Windelband y Rickert. 4. a 8* 9* Texto tomado de El Día. hasta remontarse a Nietzsche.semánticamente. el hacer cubileteos con los nombres resulta ya más fácil. Pero. Aminoro. el intuicionismo. y no en pequeña medida. Academia Mexicana de la Historia. el subjetivismo. p. a don Ángel María Garibay. viendo en sus obras el trasunto de las Sagradas Escrituras. aunque algunos snobs puedan reputar estos símiles baratos como un hallazgo feliz del ingenio y hasta del genio.? Sobre el historiador y sobre el filósofo. ante la crisis creadora y destructora de nuestro tiempo.

clarividencia. tuvo otro singular atractivo. de delante hacia atrás o de atrás hacia adelante. don Ángel María Garibay se mantenía el presente de tinta pesca. no obstante la innata unidad de su autor. la literatura. atosiga. intuición. en un perpetuo remontarse o aventurarse.quien más grande se veía mientras más cerca de él se estaba. Es con la precisión del derecho. En el viejo castellano encontramos palabras que. Aunque el tema de este discurso es ambicioso (la historia de la acción) sólo lo rozaré. la economía. aun cuando en mucho se ocupe de describir el hacer e influya sobre éste. pero lo agible implica o parte de un pensamiento que produce . buscando explicaciones al mundo en que vivía. razón adicional para que el fervoroso tributo que le reunimos sea necesariamente pequeño ante la medida de sus méritos. el arte. la teología. dio un nexo espiritual más a nuestra historia. camino distinto seguí. sino mala. Si el ilustre Garibay llegó a la historia por la teología. como el hombre escribe historia. con el rigor de la ciencia. pues la historia pertenece al conocer. Estas palabras latinas facere y agere y agere surgen los vocablos factible y agible. Gracias a él podemos leer a un Sahagún pulcro. la milicia. otra fuente indudable de nuestra historia— con todo el sabor que el vocabulario de palabras indígenas y arcaicas permite obtener. Todos los caminos conducen a la historia y de historia está en la entraña de todo conocer o hacer. ¿Podía la Revolución en que nací y me desarrollé ser producto de generación espontánea? Llegué al siglo XIX mexicano. certeros comentarios que inducían a leer. más que ardua tarea. a su cabal enunciación. precisan la relación entre el conocer y el hacer. Ilustre hombre que nos dio la llave para franquear la pesada puerta de la cultura náhuatl. innecesaria. La cumbre misma del conocer parece ser la historia de la historia. con una aproximación de la política. la política en su muy 174 estas palabras: tratar con nombres que hacían la historia y también la escribían. o que. En la factible es la mano la que priva. Interrogó el pasado. la ciencia. estrechamente ligado con el tema central de 173 y apolillados los papeles. Pero si lo que queda son las letras. Lo primero que el tema demanda es establecer la relación entre el conocer y el hacer. sin aspirar. estilo. y con mucho. al conectarlas. El período. todo lo que tortura. Dialogando con nuestro pretérito. en las ruinas. impide profundidad para conocer el pasado. vivifica y alienta. Exponer esa cultura simbólica en su esencia fue. con el símbolo del arte. No creo que el conocimiento indirecto pueda deparar frutos similares a los del trato personal. los datos y análisis de la sociología. encubiertas por símbolos". Porque estuvo al día. Por vocación o equivocación. Las relaciones de los que actuaron. Lejanía o alejamiento a lo contemporáneo. las ideas y los fines de los que hicieron el derecho. lo vio en los códices. al mismo tiempo que marcan la distinción. en los ajados amplio sentido. Estuvo sumergido en el presente. Descubrió joyas literarias de nuestro pasado y. brindando breves notas bibliográficas amenas y ricas. la sociología. sin notas dispendiosas ni interpretaciones dudosas y gozar su obra póstuma —la alusiva a la crónica de Diego Durán. en ellas encuentro motivos que superan la admiración. invitaban a prescindir de alguna lectura. y esta comprensión del pasado lo incitó a estar al día. Los caminos que llevan a la historia son medios a través de los cuales se estaría ser realista. la teoría y la práctica. revelándonos en ella "virtudes muy hondas. arribe a la historia. comprobando la unicidad de la historia. comprendió el pasado. una vez iniciado su estudio.

un Gracián o un Quevedo que perduran. de aquí y de su conocimiento de la naturaleza humana y con fundamento precisamente en ese pragmatismo. estudio preliminar. pp. 1948. Se trata de la historia y no Diego Saavedra Fajardo. Instituto de estudios políticos. sabe y hacer. Si en algún terreno esta vinculación se da. da lugar con su obra. Hoy se ve cuánto en su fondo había de válido en esa tendencia. acaso. la entendió con una orientación concreta. Idea de un príncipe político cristiano. partiendo de la realidad. no subordinada o subalterna de otro conocimiento. debemos ocuparnos de la vinculación de la historia como conocer con la práctica como quehacer. conciliar la práctica con la teoría que se profesa—. Ciencia y experiencia. Aguijar. dirigidos por dos grandes manifestaciones normativas del pensamiento práctico: el arte y la prudencia. p. se convierte 175 en razones. que bajo el signo del antimaquiavelismo se dedica a extraer y a destilar de la experiencia humana.y conduce a la acción o que procede de ella27. de principios. M. forma de actividad que. La prudencia política. pero bien aprovechada. si bien no encierra o comprende toda la acción. habla de dos aspectos: lo factible y lo agible. 27 176 que hizo de un Estado ideal? 29 En palabras llanas. y 71 y ss. Madrid. infinidad de textos perdidos. con estudio preliminar por Antonio Tovar. Maquiavelo. sobre la base de sopesar lo que es constante en la evolución histórica: la condición humana. Palacios hace varias distinciones entre factible y agible y. La razón de estado. a una intensa y extensa literatura. que van desde las formas covachuelistas hasta el barroco literario. que es naturaleza del hombre más la mutable sociedad en que vive. Instituto de Estudios Políticos. con la misma preocupación esencial —extraer de la experiencia y de los ideales normas para la acción. con la obvia interpenetración de los opuestos. traducción y notas. Se da una amplia gama de consignas. mal comprendida. 20 y ss. La política. 28 . De esta directriz emana una serie de máximas. desecha y si no quema es porque la antigua barbarie estaba superada y la nueva aún no había surgido. la interpretación de Francisco Murillo Ferrol. recopilación. Ciencia y experiencia se traban: "El arte de reinar no es don de la naturaleza. La constitución de Atenas. ¿No Aristóteles. 29 Aristóteles. Pocas obras se salvan y permanecen. aunque sin comprender la totalidad que cada uno de ellos abarque. y éstas. se apoya en el todo que engendra lo que influye en el todo. Cartas latina: Empresa V. sí condena y concentra parte de la acción realizada en casi todos los órdenes del quehacer. pp. prólogos y notas de Ángel González Palencia. dentro de lo operable. Instituto de Estudios Políticos. en esencia. un mano inmoral. para usar el término de nuestros días. 62 y ss. por sus intrínsecos méritos literarios. por lo menos con todos y cada uno de sus componentes. hay. sino de la especulación y de la experiencia." 28 Con ello. concilio los imperativos de ésta con los ideales perseguidos. Obras completas. Pero detrás de ésta no se encuentra la nada o el vacío. Saavedra Fajardo y la política del barroco. El tema excluyente totalmente ciertos aspectos de la realizada por Leopoldo Eulogio Palacios cuando distingue razón especulativa o teorética de operativa o práctica. 1962. Madrid. Planteada la relación. consejo para los gobernantes. al paso que se ve lo factible por su rendimiento. edición. racional. 1946. pp. a lo agible lo dota de valor intrínseco. al surgir su contrarrazón. y cuando. es en el de la teoría política. se resume en la decisión. Junto a un Saavedra Fajardo. por su participación directa o indirecta en la política. que se proporcionan a los príncipes en libros y que muy pronto un afán de reducir la sapiencia a ciencia. más que por su contenido en cuanto a consejo o máximas de gobierno. 1946. el esquema Seguimos. la reciprocidad de influencias entre idea y acción. práctica? ¿Y no derivó. a través de las complicaciones de su suegro Hermias. se reforma la línea de quien en verdad fue padre de la teoría política. praxis. 192. al presentar la primera teoría del Estado. de consejos. Aristóteles. Madrid. 49 y ss. de la práctica de los gobernantes. Madrid.

p. constituyó con su vida una prueba palpable de baldía erudición. México. 32 177 de encontrar al autor y pienso que. para Easton. de realizarse el milagro. 1943. Resignémonos o vanagloriémonos de que esta gran ciencia no sea exacta. salvo la de que las ideas corresponden a un determinado periodo histórico que no pueden trascender. 23. en artículos. En la elección del material y la elaboración de la hipótesis de trabajo. 48. Instituto de Estudios Políticos. tiende a afirmar el carácter individual del hecho histórico y. Fondo de Cultura Económica. "sino entre la sociedad de hoy y la sociedad de ayer". aun cuando aquéllas formen parte de ésta. lo que. tratando hechos que pertenecen al pasado. ni siquiera de causalidad. De aquí que sea condición para escribir historia estar consciente de que se desconoce más de lo que se conoce. en el sentido originario. hay una cierta virtud en el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece". Provistos de la mayor serenidad. hasta donde estos conceptos son válidos en el desentraña-miento o en la interpretación del acontecer histórico. al negar toda posibilidad de predicción y de leyes. irrebatible. sin abjurar de la búsqueda de lo universal. 1959. tal modo de pensar se quiere denominar histerismo. de creer a Toynbee. en libros. p. citaba el refrán de que a un historiador se le ve mejor cuando no aparece. Seix Barral. sea cual fuere su orientación primordial. Necesita emplearlas y fundirlas con su sentido por lo individual. este indomeñable 30 Edward Hallet Carr. además. Lo curioso es cómo Popper. 1967. 12. Empleamos el término historicismo en su sentido originario. en memorias. reduce u obscurece el material histórico. Buenos Aires. implica la pretensión de que existe una "teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica". no hay que confundir las historias con la historia. El retorno a la razón. que niega la posición historicista. Lord Acton. se caracteriza por sugerir la hipótesis del condicionamiento de las ideas a la historia y su naturaleza relativa. puedo afirmar que no he leído una historia en que el autor no aparezca. Se reserva la palabra historicismo para aquellas concepciones que tienden ya sea a sostener la existencia de leyes inexorables del desarrollo histórico o del cambio. p. sabiendo que la historia ''es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. O. 31 . 40 y 73. Alfred Knopf. Esto no quiere decir que el historicismo excluya en general la busca de regularidades y tipos universales de la vida humana. Pero creo que el hecho de que aparezca el autor no implica la carencia de perspectiva ni de objetividad. Taurus. siempre se interpone el demonio del subjetivismo. ¿Qué es la historia? Barcelona. Ahora bien. está en aptitud de escoger en las máximas alternativas. encaminados al logro de la mayor objetividad. cualquier planteamiento que postule la influencia de la historia en la acción. 1959."32 [178] Friedrich Meinecke. así aúnen cualidades universales. en general. El historicismo. cae en una especie de historicismo. la no existencia de leyes del desarrollo histórico. "Por historicismo se entiende. The Political System. En nuestros días. explicarlos hasta donde es posible y situarse en posición equidistante entre aquellos que todo lo ven como fruto de la necesidad y aquellos que todo lo atribuyen a la voluntad del hombre. (Capítulo x ) . por último. 1961. Veamos el historicismo en sus grandes rasgos como una concepción que. siempre se dedica a buscarlo y nunca escribe historia. Madrid. admitiendo para éste que. Madrid. de que. tiene que partir de las tendencias. nunca he dejado demiurgo se adueña de buen trozo de nuestra perspectiva." "Pero por otra parte. Nueva York. una dirección del pensamiento que hace consistir la realidad en un proceso espiritual dinámico que durante su curso realiza valores universales en formas individualizadas que nunca se repiten. Popper. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado". El historicismo y su génesis. Los hechos individuales. en otras palabras: "La médula del historicismo radica en la sustitución de una consideración generalizada de las fuerzas humanas históricas por una consideración individualizadora. de grado o por fuerza. se está en un mirador que elimina. 1964.de las historias." Guido de Ruggiero. Editorial Paidós. aun cuando la historia en que éste no aparezca es imposible. La miseria del historicismo. y. según Karl R. de que quien busca material total. por consiguiente. 31 Por mi parte. Escribir historia y no historias significa buscar el sentido de los hechos. diálogo no entre individuos aislados de hoy y de ayer. pp. Escribir historia impone formar parte del presente. Ensayos sobre la libertad y el poder. seguramente estaríamos ante una historia muerta y aburrida. 30 Un erudito que. por negar verdades universales. David Easton. En crónicas. John Emerich Edward Dalberg Acton. p. nunca se repiten. 12.

el suceder al suceder. Reiteramos que entre las muchas tendencias antihistoricistas quizá se encuentre una brecha a seguir. De Ruggiero dispuso del más válido ejemplo a la mano: Croce. sino a pesar de él. reduce el acontecer al puro acontecer. 34 Guido de Ruggiero. a más de colocar la historia como cúspide del conocer. santificar el pasado. Entronca con el romanticismo. En resumen. no por su historicismo. Aun en aquel libro 35 en que Croce rebate las acusaciones al historicismo —fatalismo. poniendo la razón en la fluencia misma de la historia y logrando de esta manera.. pp. Historia de Europa en el siglo xix. Ediciones Imán.El historicismo reacciona lo mismo en contra del irracionalismo que en contra del clásico racionalismo iluminista. entre sus múltiples implicaciones. una razón de la propia existencia. cit. fundiendo "en un solo molde la razón histórica y la razón metahistórica". 31. p. disolución de los valores. para Croce carecía de sentido. en el propósito de De Ruggiero de situarse más allá del historicismo. México. disminuir la fe en la acción creadora y embotar el sentido del deber— no se elimina la servidumbre ante el acontecer ni se erige el hombre a lo retrospectivo a dar rienda suelta a la historia.34 En una u otra forma se niegan los absolutos situados más allá o por encima de la historia. . la tabla de valores para medir y enjuiciar el acontecer. pero no el sentimental y vernáculo. Buenos Aires. por tener en qué 179 vista histórico. que quiere superar por igual el dogmatismo racionalista y el conformismo consecuencia del historicismo. Si por alguno me inclino es por aquel esbozado por Guido De Ruggiero. Desde el punto de historicismo y su actuación. De Ruggiero puede. que no se sacrifique la historia hecha a la historia que se hace o a la inversa. 1950. por sus energías espirituales y su criterio del bien y del mal. 33 35 180 La historia como hazaña de la libertad. sino el teórico y especulativo que critica por igual "el academicismo literario y el intelectualismo filosófico que habían dominado en la época iluminista". 1945. en la más depurada: a la "neutralidad del juicio histórico". Fondo de Cultura Económica. es decir.33 El historicismo. Numerosos intentos se han dado para negar o superar al historicismo. la ineludible liga de lo relativo. dado que la historia "incluye y supera ambas instancias". en desmedro de la personalidad que encuentra en la lucha por lo que considera bueno o en contra de lo que considera malo. Op. su Benedetto Croce. si la Inquisición o sus adversarios. manteniendo la continuidad entre las distintas fases del proceso histórico y la innovación o transformación proveniente de un voluntarismo que. a la "justificación recíproca de los que luchan a causa precisamente de que no pueden actuar el uno sin el otro". En su forma radical conduce al relativismo y produce los adoradores del triunfo por el mero triunfo. la pregunta de quién tuvo razón. conformismo. sin temeridad alguna. dar la prueba: Croce luchó contra el fascismo en que le tocó vivir. no se construye el "puente entre la historia hecha y la historia que se hace". admitiendo por congruencia. 51-52.

con singular acierto. los hechos. veían la realización revolucionaria como culminación del proceso histórico. que incluso en algunos casos se lanzaron al estudio de la historia y ensancharon sus horizontes. 44-46. de que: "El revolucionario no puede. sabiendo que su ámbito es la historia y que. Montesquieu: la politique et l'histoire. En contraste con aquellos con que en su utopía encontraban la negación radical de la historia. está dispuesta a interpretarlos. Op. pp. viciada por el desarrollo histórico y la vida social. insertándola y postulando valores de la historia hecha para la historia por hacer. Para ser revolucionario. hacer necrología. para el revolucionar. sobretiro de Cuadernos Americanos. sino que debe ser historiador. los ingenios y los inventos influyen en su continente. Un fatalismo histórico que paraliza la acción tanto como el historicismo. 38 . Pero dejando a un lado estos excesos inevitables. se traduce en acción. imbuidas de un determinismo que apriorísticamente marca el curso del futuro.. Buenos Aires. 1962. 181 DE Ruggiero. cuando se da una copernicana vuelta de mentalidad de los ideólogos revolucionarios ante la historia y guiándose con lo que el cambio en lo sustancial implica. éste resultó trascendental para la historiografía y sus métodos. 1959. prescindiendo del desenvolvimiento histórico. se dieron los que. que pretendían modificar el contexto mismo de la sociedad. La recuerda Rodolfo Mondolfo en un libro que. y su. en los movimientos ideológicos revolucionarios. por tanto. la transformación. supuestamente con fundamento en el ocurrir anterior. no debe ser historiador". El extremo de las corrientes que consideran la revolución como final del proceso histórico. extraemos otra en cuyo apoyo tampoco invocamos a De Ruggeiro: pensamos que conjugar el racionalismo con el His toric ismo da al historiador ductilidad ante los valores en que cr ee y que lo hace permeable a los contenidos de que el devenir histórico los dota o intenta dotar.. 1955. había que prescindir del pasado. rechazaban en sus planteamientos reformadores la influencia de la historia. proporciona un valioso material para proseguir su orientación sobre todo en L'Etá dell'iluminismo ( 1 9 6 0 ) . otras. En el siglo XIX el debate vuelve a surgir. Ediciones Laterza) . incurre en la noción elemental de pensar en leyes inexorables del desarrollo histórico. Ediciones Populares Argentinas. se basaban en un retorno a la naturaleza humana. numerosos pensadores. Presses Universitaires de France. 36 La frase es de Giusseppe Ferrari. afirmando el pasado. Da Vico a Kant (1964). Junto a este apoyarse en las tendencias contrarias al historicismo. Jesús Reyes Heroles.36 Al igual que esta conclusión. como una incitación a explorar un sendero. Se supera la actitud "refractaria" frente al concepto histórico y se invierte aquella frase siempre exagerada. 23-58. Rousseau y el liberalismo mexicano. sino encontrar en el pasado acicates para transformar. El esquema de la Storia della filosofía de De Ruggiero se encuentra en su Sumario de la historia de la filosofía. sobre la base de que lo avanzado al proceso en sí constituye el pie para la transformación. En el propio siglo XVIII surgieron concepciones aisladas que intentaban poner un principio positivo de explicación para la historia37 y la precisión de su motor: unas excluyendo del transcurso del tiempo la conciencia individual. En el siglo XVIII las corrientes ideológicas predominantes. p. explica y estudia el cambio de mentalidad: Espíritu revolucionario y conciencia histórica. Buenos Aires. París. Editorial Claridad. y bajo ningún concepto como una defi. asimilarlos y aprovecharlos. pp. 1948. cit.nición.. pero predominan las variantes revolucionarias que ven la revolución como perfeccionamiento y culminación del proceso histórico. El propio autor en su Storia della Filosofía (Bari. 37 Louis Althusser. 38 el revolucionario no sólo puede. L'Etá del romanticismo ( 1 9 5 7 ) y Filosofi del novecento (1963).. Únicamente indicamos este afán de síntesis como una inclinación. a la vez. o al menos.crear. había que apuntalarse en la utopía frente a los hechos. catastrófico y jubiloso desenlace. en cambio. Dedicarse a la historia no es ya vivir en el ayer. para modificar el mundo en que se actúa. debemos tener presente un cambio de criterio f u n d a m e n t a l . Contagiados por este afirmarse en la negación del ayer. La razón. estar al tanto de la historia. 29. México.

"Puo es-sistere política. determinado este último por las peculiaridades de espacio. se califica al movimiento y las fuerzas que lo generan. nunca carecen de fuerza e impiden el surgimiento de fenómenos de ruda espontaneidad. según su dosis. Si la historia está constituida por los muertos que hablan a través de los vivos. aun cuando frecuentemente tenues. sulla política e sullo Stato moderno. lo particular. 1964. se obtiene una concepción que sostiene la continuidad de la historia. Recurramos a una conclusión prestada: "Historia y política están estrechamente unidas. hay pueblos abrumados por la historia. como 'erudición'. historia en acto. que. sino de una manera 'viviente'. como sustancia concreta de 'intuición' política (sin embargo. pero es preciso distinguir en la consideración de los hechos históricos y de los hechos y actos políticos.un historiador que es el político mirando hacia atrás" John Emerich Edward Dalberg Acton. lo que ocurre y lo que va a ocurrir no pueden ser separados radicalmente. cit. conforma o deforma al historiador. Giulio Einaudi Editare. o mejor. entendida ésta en el sentido antes expresado.) 39 ". no es lo contrario de la acción. La segunda salvedad se refiere a la gravitación de la historia en la acción. Op. debe conocer el máximo de elementos de la vida actual. dos salvedades sobre este actuar de la historia. es decir. .182 De aquí proviene una relación inescindible que no descarta. 67. Torino. El gran político debe por ello ser 'cultísimo'. pretendiendo ser absolutas e intemporales. Lautaro. resulta evidente que la historia no en todas las colectividades desempeña el mismo papel. p. El transcurrir está sujeto a un factor condicionante decisivo: lo que antes sucedió. determinar que la contra-acción también es acción. lo que ha ocurrido.. sin embargo. sino la acción en sentido contrario frente al punto de vista adoptado. Torino. sobre la política y sobre el Estado moderno. empero. conocerlos no en forma 'libresca'. convirtiéndola en una esencia de contenido variable. El problema es delicado. 67. La continuidad histórica tiene significado cuando deriva de la concordancia y el contraste. la quietud o inmovilidad. p. la afirmación y la contradicción. (Existe versión en castellano: Notas sobre Maquiavelo. Note sul Machiavelli. se cometen menos errores que en la apreciación de los hechos y actos políticos en curso.40 Hagamos. que. para que se transformen en sustancia viviente de 'intuición' será preciso aprenderlos también 'librescamente'). En otros términos. bajo la influencia del subjetivismo. dada su amplia perspectiva hacia el pasado y dado que los resultados mismos de las iniciativas son un documento de la vitalidad histórica. 161. storia in atto. 183 Se trata de opacas urdimbres esenciales que van de lo inmemorial al futuro. sufren tales adaptaciones particulares que. pues siendo principio establecido que toda historia tiende a ser universal. son la misma cosa. 1954. sin ambición?"). entre ellas la historia. la semejanza en las diferencias de las fases históricas. La primera. al mismo tiempo que reducen su universalidad. En la historia. que llevan sobre sus espaldas el pesado Antonio Gramsci. se debe recoger lo individual. comparado y con las debidas sedimentaciones. la historia para revolucionar. Conjugando la negación del historicismo con lo que podríamos llamar revolucionarismo histórico. continuidad por supuesto que no se da en línea recta. . p. 40 . Antonio Grams-ci. Giulio Einaudi. El mero hecho de afirmar la continuidad y ver la transformación como culminación del proceso histórico proporciona un prolífico terreno para la influencia de la historia en la acción. 1962. Passato e presente. tiempo y sociedad. Buenos Aires. Toda ideología o concepción del mundo y de la vida. lo es también que para que se pueda cumplir con esta aspiración o imperativo. apoya la pretensión a buscar razones universales. para el mismo actuar de la historia. Atendiendo a esta última advertencia. senza ambizione" ("¿Puede existir política. que no simplifica e incurre en armonías forzadas. Son hilos de regularidad y contraste que unen etapas coincidentes o divergentes y que. la fundamentan."39 Relación entre historia y política que da un sentido a la historia por hacer y a la hecha. la diferencia en los actos respectivos. cioe.

Como nada se hizo ayer. una historia que.41 En estas sociedades. como una bolsa vacía que sólo ellos con su acción. . pues una u otra dependen de la condición social que se guarda. Hay pueblos que nunca pasan de ser herederos y a los que. Su capacidad creadora se reduce. se conforman con una decadencia placentera o se inconforman con una decadencia molesta. otros de inhibición para nuevas empresas. se impregnan de un ánimo despectivo hacia el saber histórico. que. Consideraciones intempestivas. Unos por tener una historia grandiosa. 104. El fenómeno se percibe en pueblos que han emergido a la independencia en esta segunda parte del siglo xx y en que la colonización cultural borró el patrimonio anterior. p. Otros. sujetos a glorias que ya no existen. Pueblos abrumados. porque tienen una historia corta o pequeña y. se aparta de los peligros de la historia para no ser víctima de ellos 42 Federico Nietzsche. creen que para ser protagonistas todo depende de ellos y en un momento dado. recurren a las cenizas e invocan el valor del ayer como un privilegio para el mañana. M. p. Asidas a glorias pretéritas que al pretérito pertenecen y a un mundo yerto que a nadie excita. tienen que llenar. se dan también quienes hastiados de él. Frente a esta evaluación pesimista de la historia. 1873-1875. asimismo. que se sobrevalorizan en el presente en función del pasado y que llegan. se convierte en impulso creador. en que no hay puentes suficientes para comunicar los abismos con la tierra firme en que se vive o para salvar sucesivos precipicios. están expuestos a que la acumulación y sublimación del pretérito embote su propia intuición. una historia que. o mejor dicho. son graves. se da un sentido optimista de la historia. Un pueblo aquejado de amnesia histórica. El abuso o el desuso de la historia produce consecuencias similares. en lugar de 185 vivirla —recrearla— con el sentido de toda proporción guardada. Constituyen estas colectividades campo propicio para que se dé la maldición recalcada por un irracionalista no exento de razones concretas. con palabras de Nietzsche. la desdeñan y caen. que proviene de vertientes distintas. encorvados por la carga de la historia. de glorias que no pueden emular. 41 42 Op. dt. Son colectividades que el peso histórico conduce a ignorar el presente y a no vislumbrar el futuro. no halla en el ayer impulso para el porvenir. Frente a los problemas. a la servidumbre. Aguilar Editor. convencidos de que la historia únicamente enseña que no puede enseñar nada. MadridBuenos Aires-México. por exceso de un pasado que no deja de serlo. Pero si los males de los pueblos agobiados. junto al vivir del pasado. se exponen al exceso histórico. dado que no pueden ni resucitar a sus muertos ni engendrar los vivos que necesitan. 1949. Los obstáculos a vencer sin ejemplos a seguir se sobrestiman de tal modo que. por falta de comunicación con un pasado grandioso o por falta de aprecio y conocimiento del pasado con que cuenta.184 fardo del ayer. todo queda para hacerse mañana. lejos de ser lastre. pero coincidentes. replegándose en su ignorancia o desdén. repelen su pasado. el: "Dejad a los muertos que entierren a los vivos". Por razón inversa. como a tales. que padecen amnesia histórica. encorvados por la historia. pero remota. sin punto de apoyo en lo hecho por sus antecesores. 160. no menores son aquellos de los que carecen de memoria. deslizándose en la suave incredulidad que atrae prosélitos. en que la sima no se puede vencer. careciendo de móviles para luchar. sin poseer siquiera avidez histórica. no les importa vivir de su legado.. Unos están afectados de consunción. es un pueblo que no comprende el momento que enfrenta. en la amnesia. en este caso. que es una enfermedad incurable. un aprovechar el ayer para construir el mañana. Agreguemos otra enfermedad que también proviene de la historia: la de aquellos que negando su utilidad y viendo su abuso o desuso. caen en el elegante escepticismo y buscan en la historia lo pequeño o picante. hay otros que ven el porvenir como una expectativa.

Valiéndonos de rechazos y adhesiones pudimos formular unas cuantas reflexiones del papel de la historia. dejar de lado una serie de principios inaplicables o dudosos. se afanó por conjugar las libertades espirituales y políticas del hombre 187 con sus necesidades económicas y sociales. apartándose de la aberración del dejar hacer. con las características apuntadas. sufriendo derrotas. o no se presentó el instrumento lo suficientemente poderoso para lograr el corte. con un pueblo abierto a la rosa de los vientos. y el realismo. partiendo de una teoría de supuesta validez universal. el liberalismo. ven la revolución como continuación y perfeccionamiento de la historia. Op. el actuar. hacia dónde van. No debernos. logrando darle fisonomía a nuestra patria. proporcionar a las fuerzas que actúan conciencia de su sentido. como si se cortaran las raíces de un árbol en crecimiento. Hemos tocado las líneas de pensamiento que nos conducen a afirmar la acción. anulando su genealogía.186 y se aleja de todo aquello que constriñe la espontaneidad y. En nuestro acaecer histórico. y construir una forma política particular. u obteniendo triunfos de supervivencia. sino también un ejemplo de cómo sin amurallarse. a la par. desentrañar el pasado y el presente. Lo que las originó arroja luz sobre lo que deben perseguir. inclusive en su intrínseca naturaleza. pero.43 Probablemente el medio en que vivo y actúo. contenga en sí los gérmenes del futuro. Como pueblo viejo y joven que somos. sí. elimina la libertad de la personalidad. La continuidad. La historia de México es impulso para el actuar. el pragmatismo que nos libera de ataduras dogmáticas. una razón de nuestra Revolución. pues. Su acción no sólo constituyó un antecedente. era posible encontrar una pauta política original que respetara o incorporara nuestra peculiaridad. dejar pasar. Aquellos hombres. el hombre puede "comprender la sociedad del pasado. en su sentido nato de la historia. supieron matizar. que pronto será pasado. sin aislarse del mundo y sus vientos. por tanto. Hemos. sino injerto. negándolos. considerando las relaciones del conocer y del hacer. Concierne a la historia. que aconseja negociar en vez de pelear. es lo que hace que la historia sea en México un factor que opera para el bien en la vida cotidiana. trasplante. 73. según su relación en distintas colectividades con 43 Edward Hallet Carr.. por tanto. en medida análoga. que ayudó al presente. cíe un modo de hacer y proceder que permite y facilita la actualización y el enriquecimiento de nuestras normas de convivencia y progreso. por la creencia en una ley férrea e inmanente de la historia. y a favor de la incipiente idea de colocar la razón en el fluir mismo de la historia. un liberalismo social que. que nos dotaron de una fórmula perfecta e inmutable. hace que éste. cit. creer. así como de las tendencias revolucionarias que. No hubo. sin embargo. nunca hemos visto que se hayan podido arrasar etapas. corrido riesgos de que se haya llegado hasta descubrir las raíces de nuestro árbol. me induzca al error disculpable de creer que México no tiene en su historia un lastre por abuso. o el árbol injertó lo que pretendía matarlo. En el siglo pasado nuestros hombres. el pasado. ni le aqueja la amnesia por desuso. La vitalidad histórica de México radica en la constante revisión que de sí mismo puede hacer. lo que persiguen alumbra lo que les dio origen. influencia positiva para la paciencia que afianzar el futuro exige. con especial acento sobre el conocer histórico y situándonos. culturas. esclareciendo de dónde provienen y. recibieron influencias y se salvaron do imitar. es la sabiduría histórica de un pueblo que hizo una revolución que nunca intentó rebasar sus fronteras y que defendió éstas precisamente para afirmar el derecho a buscar su propio camino. e incrementar su dominio de la sociedad del presente". casi siempre autoderrotas. prescindiendo de los dogmas económicos. Es la sabiduría de un pueblo que no es adorador del triunfo. en contra del historicismo. p. que es tanto como eliminar la persona misma. Es la sabiduría histórica que induce a sacar fuerzas de la debilidad. Por la historia. . del dogmatismo racionalista de impronta iluminista y del fatalismo.

aspiraran al que les faltaba —el necesario para la actividad política— con la consecuencia de que "pierden uno sin alcanzar el otro". Chez tous les librairies. Al margen de este ilustrativo incidente. 46 . Essais politiques.47 Sean o no están las causas. que nuestros revolucionarios invocan la razón de Estado. a la altura de la más desbocada imaginación. casualmente historiador. en lo general. siervo de la erudición. aspiran precisamente al que les falta y pierden uno sin alcanzar el otro. hacía que estos hombres. en lo general. los intelectuales los que condenan la actividad política de los de su gremio. o aquel otro escritor que con desprecio intenta aplastar a sus colegas del día anterior con las palabras: "¡Vosotros teorizantes!"46 Hay también una pizca de duda de que se dé la condición de que no sólo el revolucionario al llegar al poder arguya con la razón de Estado. hasta ahora. de Longus.45 189 Cabe preguntarse si los trabajos literarios de estos hombres habrían alcanzado mayor calidad. Son. el de Ortega y Gasset. nada menos que a Augusto Comte. que emplean entonces los procedimientos de policía.ouis Courier. pp. No sabemos que se deba al fenómeno. con soberbio desdén. París. Madrid. estaba abandonando sus tareas de militancia. de quien ignoramos si al descubrir un pasaje no aparecido en las ediciones de un clásico. derramó su tintero sobre el texto. lo que nos permitió hacer una digresión sobre el caso de México. 1936. ocupémonos de una figura dominante en nuestro siglo XIX: el intelectual político. p. 1861.1824). al estudiarlo.44 Riesgo de servir a dos amos. Sus letras más valiosas estuvieron encaminadas al hacer o narrar y explicar éste. Se trata de Paul Louis Courier cuando en la Biblioteca Laurentina. Oewers capitales. II. Librairie Marcel Riviere. 1954. Pero apartándonos de este comentario. México. 44 Charles Maurras. XII. en ese siglo se decía que sólo la ambición. El estar entre la tarea del día. en 1950. hacer o que aprovechan el conocer para hacer. París. Como reproche generalizado. Mucho me temo que no. Bruxelles. la tesis generalizada establecía una artificiosa dicotomía de talentos. Tócanos ahora abordar un problema que. que no contenían las ediciones de la obra. como todos esos avarientos de fama que no teniendo más que un talento. de Lamartine o su a s estudios oratorios y políticos. "que no teniendo más que un talento" —las letras—. 45 “Sois como todos esos ambiciosos de gloria. Réflexions sur la violence. a no dudarlo." La tribuna de M. Podríamos citar numerosos intentos en esta dirección. a condiciones equívocas para la acción." Georges Sorel. la codicia de fama. que a dos amos. simultáneamente. p. de que nadie es peor con los hombres de letras que un colega ejerciendo el poder y que tan gráficamente se describe en la anécdota de Cuizot. abordaremos exclusivamente uno. 1 8 2 6 . cíe aquel gran folletista político. es la vida. sino que tal conducta también siga el intelectual. conocer y. Paul Louis Courier. la investigación o ambas. XXII. Revista de Occidente. si en apariencia es más sencillo. XXV. a cual más celosos. desde el momento que llegan al poder. parece ser que repetido. Flammarion. de Florencia. y consideran la justicia como una arma de la que pueden abusar de sus enemigos. 47 "La experiencia nos ha demostrado siempre.188 sellos peculiares. Collection complete des pamphlets politiques et opuscules littéraires de Paul I. acaba por convertirse en desertor. p. de saber e investigar lleva. encuentra un fragmento del manifiesto de Dafnis y Cloe. el tráfago cotidiano y la vocación de aclarar las propias ideas. pero de quien estamos seguros que. aquellos que se dedican a investigar. 156-157. Imprenta de Ignacio Cumplido. 118. resulta indudable que. por el azoro del propio descubrimiento o por la preocupación de que. es el intelectual quien ve irreconciliables las dos funciones. recibiendo como presidente del consejo de ministros. sirven. de haber sido ajenos a la actividad política. obedezcan o no a la ingeniosa apreciación de que lo más terrible es el poder en manos del escritor con escasos lectores. p. Ejemplo claro de estos riesgos. no deja de llevar aparejadas consecuencias de no fácil dilucidación: los hombres que en dos campos se mueven. traducida por Francisco Zarco. Panfletos políticos ( 1 8 1 6 .

48 . disociaciones son parcializaciones. Ortega y Gasset excluye más de lo que incorpora. pues toda revolución provoca su contrarrevolución.. tiene. El intelectual debe ser ocupado en mucho. ofuscado o no por sus ideas. en el más miserable o valioso de los sentidos. intercala cavilaciones entre el pensar y el hacer y si se contrae a la acción lo hace de mala manera. pequeña o grande. según Ortega: "Reflexiona después de hallarse fuera de sí. pp. al actuar. El intelectual interpone ideas "entre el desear y el ejecutar". Como se ve. De aquí proviene el juicio que rebaja al intelectual: "Hay hombres que es preciso no ocupar en nada. la dicotomía de talentos a que nos hemos referido. que viola puntos de partida adoptados en este trabajo.48 ¿No inspira un sentimiento lastimoso este querer que el político sea. no siente la necesidad de la acción. cuando es forzoso. Esta es su gloria y tal vez su superioridad.190 en torno al estudio de Mirabeu. Ciertamente que hay algo de esto último. flexibilidad y previsión. Espasa-Calpe. Este último. postula la unidad de los contrarios"." Junto a la paradoja viene la acrobacia: el político con las siguientes cualidades: facultad para la transacción. pensar y actuar se robustecen al comunicarse.. 1123 y ss. el político sólo se justifica en la medida en que está regido por un pensamiento. Para estos intentos clasificadores las simplificaciones son 191 esenciales: el político. con elegancia. que por su sagacidad y destreza aprovecha coyunturas para transformar radicalmente realidades maduras que. En cambio: "el político es el que se anticipa a este resultado. que. en fin. y éstos son los intelectuales. Dicotomías. también se rebaja al político. y en tercero. toda auténtica política. Deja de lado algo decisivo en la acción: la capacidad para transformar el medio."' Pero parejamente. comprometido en la acción". intelectual? A mí me lo inspira. En primer lugar. en segundo lugar. ha levantado una división inconciliable. Ignora al hombre que con su acción modifica la realidad. desechan la utilidad de las ideologías y las reducen a producto específico de los pueblos subdesarrollados. pueden estar invitando al cambio. tanto por la amplia difusión que obtuvo. Ortega conduce a su lector a que ingiera ideas profundas en una prosa que en su ligereza las disimula. el levantar dos dimensiones de la política. perturba su mundo. obtiene lo contrario de lo que se propone. está revelando que siente "fruición intelectual". Madrid. por sí mismo. 1943. Ante la complicada sociedad —asienta— el político necesita ser cada vez más intelectual. sólo apto para la transacción oportunista. ella. además. a la vez. e inepto para ejecutarlas por mera profesión y la imagen desmedrada de un político sin ideas. pero mucho más que ese algo. el político no lo hace. Las premisas de que parte Ortega y Gasset son ratificadas por otros intelectuales que se ocupan de la materia. la revolución en la contrarrevolución. incluso. un poco tan siquiera. El político revolucionario -dicees un contrasentido: os he político o se es el revolucionario. al empeñarse en "creaciones suplementarias y superfluas". Obras de José Ortega y Gasset. en el fondo. por un pobre neopositivismo o una infantil confianza en la infabilidad de la técnica. cuánto porque. el intelectual con el pensamiento precede al acto. un ingrediente intelectual: "intuición histórica" y frecuentemente el gran político. a contrario sensu. Da la imagen de un político mutilado por la comprensión unilateral de su función: ". como compartimientos estancos. y aunque Ortega busca fórmulas que aproximen las antitéticas figuras. y hace. Detengámonos en la caracterización de Ortega. En contraste con esta tesis afirmamos que la actuación requiere del pensamiento y que el pensamiento se amplía con la actuación ligera o profunda. las cosas. pensar y actuar. y me rebelo ante la expresión de dos imaginarias dimensiones: la figura del intelectual. en el fondo. Mirabeau o el político. una condena a las ideologías que nada tiene que ver con los que en nuestros días y no obstante los hechos.

una clase política. se convierte en una ideología con la voluntad de reducir la política a la técnica. 14." Tómese en cuenta la época en que De Rug-giero escribe. por el hecho de serlo. cit. pues. en el concepto de clase. 6. Laussanne. (Op. Si algo caracteriza a ambas clases es el estar constituidas por quienes. perdían toda verdadera calificación 49 su pensar. pero sí que constituyan la nueva clase política. cerca de un siglo antes de su época y fundamenta su método y doctrina en la existencia de la clase política. confirmando el aserto marxista. pp. hay. política". p. (Hay traducción al español: Los intelectuales y la organización de la cultura. (Jean Meynaud. Hay. Como se ha dicho. Torini.C. Sansoni. da una clave cuando pone cuidado en no confundir la clase política con "La clase de los técnicos. Ambas clases se alimentanentre sí y dan un producto que corresponde a las dos: el intelectual político. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales:49 en correlación con este pensamiento podríamos decir que todos los hombres son políticos. No lo es la pintada por Burnham en la revolución de los gerentes. haya surgido todavía con caracteres bien definidos. Technocratie el politique. 1960. se fraccionara en clases particulares. estaba disponible para cumplir funciones públicas y gratuitas. 1964. la nueva clase política. Gaetano Mosca rastrea la doc-trina de la clase política. y a ello contribuyó la clase industrial. al político toca moderar los rigores de los técnicos. asi como el proletariado agrícola y urbano. p. establece: 1º Que fueron l os fisiócratas quienes en primer lugar se esforzaron en determinar con exactitud científica el concepto de una clase política que en virtud de hallarse libre de la necesidad material. no pertenecen a ninguna clase. lo cual da lugar a una función que debe considerar la totalidad de los factores del hombre. Notas parciales sobre la materia pueden encontrarse en casi toda la obra de Gramsci. Las dificultades para definir la clase política radican más que en su existir. una c l a s i f i c a c i ó n que es social en su esencia: todos los hombres son intelectuales. 3º Esta clase operaba como clase política y no como clase económicosocial. son intelectuales. Barí. VIII). que ignora el todo. en un libro que es modelo de investigación en su género (La formazzione della classe política nell'Italia contemporanea. De Ruggiero se ocupa expresamente de la clase política incisivamente y de la relación de clase y partido y técnica y política. de haber una clase mediadora. t. 1960. al respecto.) 50 En la literatura política italiana el tema de la clase política surge. y siempre ha habido.192 fraccionamientos de lo que es unitario.) El tema aparece. pp. los intereses agrarios pasaron a segundo término y la clase industrial.. La definición de interés general ya implica una apreciación y juicio político. (De Ruggiero. a su parecer. Gli intelle-tuali e l'organizzazione della cultura. Buenos Aires. El retorno a la razón. Lautaro.50 lo que no excluye que unos y otros en "Se podrá decir que todos los hombres. cuyos miembros "Casi siempre fueron adoradores de la técnica y denigradores de la política. admitiendo de antemano el concepto multívoco de clase. con Maquiavelo. y trataron de dominar esta última con medios indirectos y por interpósitas personas". 129-145. con la misma reserva. actuaba para todos. religiosos. pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. Firenze. 2" Se trataba de una clase disponible o clase general apta paraasumir la defensa de los intereses generales. la vieja clase política está en crisis y la nueva no logra aún emerger con caracteres bien definidos. teniendo en cuenta los obstáculos humanos.) Por otra parte. en rigor. una diferenciada clase intelectual.) Encontramos un evidente acierto en De Ruggiero cuando. sin embargo. sujeta a servir al bien común. que era general. 6° "En conclusión. sobre la base de que ésta resuelve objetivamente los problemas en atención al interés general." Antonio Gramsci. Tampoco encontramos la clase política en la descripción de Djilas: dominio de una burocracia privilegiada del capitalismo o socialismo de Estado. en el fondo. Es a través de la función como podemos obtener algunos resultados. En el subsuelo existe una explicación que no se apoya en la clasificación de individuos. pues burocracia no es clase política. pp. nacida. 1954). hicieron que la clase política. en realidad. ideológicos. que en su sentido primitivo convertiría a la clase política en administradora de los negocios de la burguesía. nuestra época obliga a la especialización. por estar constituida por propietarios. puedan representar clases. . representado por las actuales tendencias tecnócratas. 83 y ss. 4º Al fraccionarse la propiedad agraria y reducirse a complemento subsidiario de otras actividades. económicos. aunque sea muy en lo general. como parte siempre conspicua de la clase política" (p. en el casuismo histórico. en numerosos autores como preocupación teórica o investigación concreta aplicada al campo italiano. 1939. Tampoco en el derivado. pero no todos los hombres desempeñan una función política en la sociedad. morales. actuar o las dos [193] cosas. Giacomo Perticone. Etudes de Science Politique. (Elementi di Scienza Política. No creemos. 78 y ss. Giulio Einaudi Edi-tore. Casa Editrice G. I. Gius Laterza & Figli. sin embargo. que ella. "las cuales justamente por eso. y que es necesario conocer para la decisión política. 5º Dejó.) No dudamos que los técnicos puedan constituir otra clase. Por su parte. con su copiosísima literatura que exalta el valor de la técnica y degrada al político con las acusaciones tradicionales y.

Numerosas páginas se lleva señalar reproches ría que el político puro formula al intelectual puro o que éste acumula sobre el primero: el político habla de ausencia e indiferencia del intelectual ante la cosa pública. "si es poeta. sin peligro y sin responsabilidad. el intelectual condena el más mínimo repliegue y el menor apartamiento de la totalidad de las ideas que el político profesa. valiéndose de ella hasta donde es posible. sin importar su vida personal. por mucho Emmanuel Mounier. ante la grosera realidad que interrumpe sus juegos mentales. nos percatamos de que se da una disparidad perniciosa de criterios para enjuiciar. Personalismo y Cristianismo. exagere las dificultades de su actividad para desalentar el ingreso de competidores. constante renovación. Ortega y Gasset. Buenos Aires. Cuando éste recurre al gradualismo y evita acumular por su acción fuerzas y resistencias e intensificar su agresividad. e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posición crítica. p. Cualquier obra cultural. pues. de conformidad con las ideas en que cree. constituye "el fin sustancial de su vida". Por el verbo. pero no en ella.51 El intelectual. de la misma manera que el poeta. el intelectual se cierra en la idea del todo o nada. El político recalca la propensión del intelectual a erigirse en severo juez en algunos casos. transigirá con todo.52 Por tanto. por individual que sea. 608-611). afirmémonos en la concepción funcional y fortalezcámonos con dos principios fundamentales que hermanan al intelectual y al político. Madrid. Mirabeau o el político. 28. en cuanto no se entiende como yuxtaposición o hacinamiento de conocimientos. sino que se le exige que llene cualidades al margen de ésta. Concebir la política como una actividad cultural. una realidad rebelde. 1952. 52 .194 No nos atrevemos a decir que encontramos la solución a las antítesis parciales. se podrá dejar corromper en cualquier actividad. sin destino de creación" (Obras completas. menos con lo que atañe a la poesía y nunca se prestará a escribir malos versos". La cultura tiene un claro sentido político. coincide sustancialmente con Croce en que no hay que exigir al político las pequeñas virtudes. supone la búsqueda de perfeccionamiento. Corresponde este texto en que se ocupa de la honradez política a Fragmentos de ética publicados en 1922. pero irrelevante para su obra. Manifiesto al servicio del personalismo. y repliegues y acomodos le permiten ver al político como un hombre carente de posiciones doctrinales y que se exime ante las grandes opciones espirituales. no hay que medirlo con el rasero que se aplica al mediocre. que puede ser degradante o enaltecedora. Etica y política. 1965. Si consideramos que la ineficacia en la política se siente y se ve y la eficacia ni se siente ni se ve. con el deseo de cambiarla o conservarla. sin pasar por la prueba de la acción: en otros casos para resarcirse de la frustración en el actuar. los inevitables temperamentos. t. y que al político no 195 se le juzga exclusivamente por el ejercicio de su profesión. nada plástica. Madrid. Revista de Occidente. mas si la política es su vocación. de 1927. se re fugia en las ideas como en "un Olimpo sin riesgo". pp. Imán. quizá. por la reflexión y por la decisión. 147 y ss. La caracterización ya se ha hecho: el intelectual. I I I . las contradicciones individuales. implica perenne transformación. por tanto. 51 Benedetto Croce. Situado en el mundo etéreo de las ideas. y recordarnos que al artista se le juzga por su obra. Apoyémonos en Croce: el político puede tener muchos defectos. Taurus Ediciones. el político del más alto rango procura moldear. por su parte. se abroquela frente al políico con t dos argumentos: la obligación que éste tiene de salvaguardar la pureza de las ideas. en su ensayo sobre Mirabeau. de ser intransigente en su persecución. justificado o trastornado el mundo ante su tintero". carecer de muchas dotes. 1962 pp. empezando por el propio y. de tal manera que el pensamiento únicamente posee en él volun tad ofensiva "como medio de ejercer un poder absoluto. El "hombre de obras" no puede ser considerado "bajo la perspectiva moral y según los datos psicológicos del hombre menor.

al hacer o a ambas cosas. la capte y exprese sin desprecio. que ayuda a la longevidad. Ranke escribió que el historiador debe hacerse viejo. tiene un significado político. Es con esta actitud espiritual que ofrezco contribuir a las tareas vitales de la Academia Mexicana de la Historia."54 Hacer historia exige años y ayuda a tenerlos.196 que agote una individualidad. 198 53 Max Weber. De no seguir esta conducta. sino recibir y tratar de comprender las influencias filiales —de los hijos de la cátedra a los hijos de la acción— podemos contribuir a configurar un mundo siempre antiguo y nuevo. mas "se hace con la cabeza y no con otras partes del cuerpo o del alma". permitirá comprender los nuevos significados de los valores en que se cree y luchar por las nuevas emancipaciones que las nuevas esclavitudes demandan. quizás estén inquiriendo o preguntando. El político y el científico. Madrid. proferiremos paros de periclitar. estudio preliminar a La idea de la razón de Estado en la Edad Moderna por Friedrich Meinecke. Piemos sido testigos d e muchos cambios: preparémonos a ser protagonistas o cron i s t a s de muchos cambios más. aquilatándola como fuente de cultura. Numerosos esclarecimientos. Madrid. es decir. Para cumplir la tarea vital que nos concierne. Esta actitud espiritual abierta. Instituto de Estudios Políticos. se deje influir por ésta. La historia. 153- 156. parece ser que la demanda. Señoras y señores: La historia hecha y la historia por hacer constituyen tarea vital. pp. otorgan capa c i d a d de duda e imponen. adquiere sentido objetivo cuando los demás la aprecian. han quedado pendientes para un estudio que algún día procuraré realizar. consumen o rechazan. mantengámonos en actitud abierta a lo que proponen las avanzadas de nuestra contemporaneidad: aprendamos de aquellos a quienes pretendemos enseñar: tengamos presente que quienes niegan o afirman rotundamente. en su sentido más trascendente. la figura del intelectual político no sólo se ha dado en el pasado y existe en el presente. mesura: "capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento y la tranquilidad. pp. a veces. Alianza Editorial. 1959. Si la política es actividad cultural y la cultura. V i v imos época de tiempo rápido. Luis Díez del Corral. la trasciende. lo que da lugar al comentario de que el tiempo parece ser más considerado con los que a desentrañarlo dedican sus vidas: "Y éstas parecen henchirse y madurar a medida que pasa el tiempo por ellas. con la convicción de que la libertad es imperecedera como necesidad del espíritu y que la justicia también es imperecedera como necesidad de la dignidad moral del hombre. La combinación es "pasión ardiente" y "mesurada frialdad". y el político se mantenga vinculado con el mundo de las ideas. La figura o tipo exige que el intelectual sea modestamente receptivo a la realidad. para guardar la distancia con los hombres y las cosas".53 He querido en estas notas proporcionar alguna explicación sobre la acción de la historia y sobre los hombres dedicados al conocer. 197 Como si el saber histórico fuese resultado no sólo del es-fuero personal sino del tiempo mismo. 54 . el recurrir a los puntos suspensivos. Los años dotan de altura para el juicio histórico: obligan a poner entre interrogaciones lo que se aseguraba. procure racionalizar su actuar y encuentre en el pensar una fuente insoslayable de la política. sino que tiende por sí a subsistir y está sustancialmente justificada. VII-IX. La política requiere pasión para ser auténtica y no frívola. adoptando una actitud que no busca perpetuar convicciones. siguiéndola. exigidos por los temas tratados. 1967. Es indispensable tener esa que Max Weber considera cualidad psicológica decisiva del político.

" "El verdadero historiador no recopila. Dizque los traía divididos un asunto muy espinoso. Otro repuso: "sí. apta para recibir las más variadas formas. los novelistas. procedía a su trabajo sin ideas previas ni prejuicios. al segundo. un apasionado ex combatiente de la guerra civil española. verdad y ficción". pp. Por principio de cuentas." "Trato simplemente de exponer cómo ocurrieron en realidad las cosas. sin nada de imaginaciones"'. no por lo ponzoñoso. Pensaba como los Goncourt: "Los historiadores son cuenteros del pasado. ecléctico. El Colegio de México. No basta con reunir noticias acerca cíe lo acontecido. Fue aquello una trifulca de trastienda que no trascendió a los clientes. paciencia para juntar ladrillos e imaginación para construir palacios. de manera impersonal y sobria. en su curso de "Introducción al Estudio de la Historia"." Sus estribillos eran: "El historiador nace." Decía a voz en cuello: "La historia es un conocimiento eminentemente inexacto". sólo porque aspiraba a la costumbre apícola de recoger pacientemente los jugos de multitud de flores y transformarlos en miel. el deber de elevar la tarea del historiador al rango de ciencia mediante el cumplimiento de tres anhelos que nunca satisfizo Leopoldo von Ranke: ''Desearía que enmudeciese por completo mi voz propia para dejar hablar de por sí a los hechos. núm. y araña que todo lo saca de sí misma. El pasado parcialmente se descubre y parcialmente se crea. sin ningún adorno. Letras y Ciencias humanas. el buen historiador no era de ningún país y de ningún tiempo. Nadie 199 Publicado en Diálogos. crea. El historiador "idealista''. porque la historia es ciencia de lo real". La imaginación hispánica era el diantre que impedía a Hispanoamérica tomar conciencia de su pretérito. y escribía sin el pronombre yo." El doctrinante "ecléctico" se complacía en decirle pegador de fichas y hormiga acarreadora de papeles a uno de sus colegas. . negaba la posibilidad de separar la historia del historiador. uno quiso merecer su apodo: trajo en su auxilio a figuras universales.7 L ISG N Á E YG N Á E / . un creador. El catedrático "positivista". Según el maestro "positivista". ." Busco "la verdad escueta. dejando a los hechos que hablasen por sí solos. 52. pues ya llevaba publicados media docena de libros sin contar compilaciones documentales. recibieron su primera lección de una polémica magisterial. las virtudes del historiador se resumían en dos palabras: paciencia e imaginación. el más joven de los tres y el más fecundo." Según él. Arles. porque la historia es género literario'". ." "El historiador digno de tal nombre tendrá que ser como los artistas. idealista. sin nada de fantasía. pues éste no podía ser una simple máquina registradora aunque lo quisiera. narradores del presente. Al primero se le llamó positivista. . julio-agosto de 1973. A éste. Los tres instructores máximos del CEH aparentaban odiarse cordialmente entre sí. 28-30. U OZLZ OZLZ L IN E C N E A V N IÓ N 10 * H TR IS O IA S B E OR (1 7 ) 93 LOS MAESTROS DISPUTANTES Los DOCE bachilleres. no se hace. aceptados en 1946 como alumnos del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México. y al último. Juan de Mairena lo supo: "Lo pasado es materia de infinita plasticidad. investigaba y no suplía con ficciones las lagunas documentales. 10* 200 . Alguien había lanzado la pregunta: ¿Debe intervenir la creación en los escritos históricos? Uno de los maestros contestó: "no. En adelante. no daba cuartel a la postura de Ranke y de su discípulo mexicano. Él aceptaba humildemente para sí el rol de abeja. es necesario interpretar y dar forma a la investigación. le oían decir sus alumnos: "En el quehacer histórico hay elementos subjetivos y objetivos. al otro. Un tercero dijo: "la historia es ciencia y arte. y embistió a sus adversarios. sostenía serenamente.

fantasía. Eran más que nada descubridores. Por lo que mira a la loca. ni de la síntesis creadora. que podría prestarse a equívocos. se servían del juicioso y de la loca. y por los griegos. lo que nos sacamos inesperadamente de las entrañas. LA LOCA SEMIATADA Aquellos maestros hacían historia y de Herodoto al presente las figuras máximas de la historiografía han inventado en las tres etapas del quehacer histórico. por la noche. en la cantina o en el cabaret. uno pedía su lanzamiento del hogar. leer en un salón contiguo a la incipiente biblioteca y hacer sentadillas en un brevísimo jardín. Pero aun el devoto de le mot juste estuvo de acuerdo en que podía atribuírsele metafóricamente al término creación el sentido que le daban el vulgo y los artistas: el fruto del magín. sin compañeras. En la disputa magisterial. En la práctica los tres eran eclécticos. en la calle. En el Morán y en el Río Rosa. o si era día de quincena. el otro quería dejarle la administración del mismo. Los científicos los proclamaban humanistas. Uno de los compañeros creía en las definiciones del diccionario y combatió el derecho de usar con ligereza la palabra creación. opuesto a descubrimiento. 202 201 . y el terceto. el de inventar habría que adjudicárselo a la imaginación. fantasiosos o inspirados. al juicioso entendimiento." LOS ALUMNOS PERPLEJOS En 1946. el ataque. No había lugar para discusiones estudiantiles fuera del aula y dentro del recinto académico. la comprensión. y una habilidad exquisita para presentarlos y hacerlos llegar al lector. científicos.podía dispensarse de las arduas operaciones heurísticas. equivalente a dar con una cosa nueva. Así todo resultaba más claro. Allí había sitio únicamente para la docena de estudiantes. Ninguno era pura cámara fotográfica y ninguno mero inventor de cuentos y novelas. por el vocablo invención. el primer maestro tomaba la defensa del juicioso: el segundo. se les habría domiciliado en la república de las letras o en la república de las ciencias. con la praxis de sus libros. y éstos. En el taller. la loca de la casa. Él y sólo Él podía sacar cosas de la nada. Los tres. como suelen ser los productos de lo llamado. el uso alternante de la imaginación y el cacumen. a la hora de la verdad. Ésta remitía a una actividad que los filósofos medievales habían reservado para Dios. imaginación. La discusión libre se hizo. Combinaban el ejercicio de la imaginación con el ejercicio de la observación. porque vivían en un mundo que aunaba lo mejor de los dos restantes. De otra manera no hubiesen sido miembros sobresalientes de la república de la historia. El idealista iba y venía entre los rigores del descubrimiento histórico y la orgía de la invención. aquello que no es deducible racionalmente de las premisas. En la etapa preparatoria. y el último la miraba como una pariente incómoda con la que había de apechugarse. se procuró conciliar las opuestas opiniones de los tres maestros disputantes. pero no podían menos de ser un poco inventores. Éstos podían oír a sus maestros en una aula. criticas y hermenéuticas. en medio del estrépito de la música. cada uno era tan riguroso como fantástico. que no mayores ni esenciales. Eso a la hora de la discusión y en el mundo de las ideas. Comulgaba con Trevelyan: "El historiador tiene que poseer una serie de conocimientos complicados para reunir y depurar sus materiales. aquel compañero solicitó sustituir la palabra creación. por los romanos. El Colegio de México se hospedaba en una casita neocolonial de la calle de Sevilla. Si el acto de descubra era achacable al entendimiento. El "positivista" demostraba. En la obra sus diferencias eran minúsculas y de grado. con algo no existente antes de que se inventara. imaginativos. Sin embargo.

. La vitalización del pasado. Aceptan de mala gana que el pensar histórico. con descripciones en que hay reflejos imaginados. Unos creen que la historia debe captar fielmente lo histórico y cierran sus compuertas y obligan a sus aguas a salir por el derramadero. Los modernos han maniatado a la imaginación mucho más que los antiguos. se hace perdurar al hombre y la cultura del pasado a fuerza de inyecciones de fantasía. en Lord Maucalay. al ser fijado por la atención que congela lo fluido. Con la ayuda de la fantasía. y con retratos en que parece que presta su pluma el novelista. En la etapa de la búsqueda de testimonios y el análisis de ellos se usa del magín para llenar lagunas de información. en Tito Livio. según el decir de Dilthey. La historia monumental o de bronce. encontramos el recurso constante a las ficciones para representar lugares y personajes.. tenga que echar mano de ficciones. No en todas las épocas la fantasía histórica ha sido igualmente tolerada. Aunque esas invenciones se sujetaran a ciertas reglas. auspiciada por el propósito de tomar ejemplo de seres humanos y acciones de otras épocas. Más exigente aún es la historia crítica. quiere ser ciencia respetable y no ceja en ocultar y amarrar a la loca de la casa. tan cara a los románticos. Variará el grosor del caudal y el uso que se haga de él. "Por tales virtudes —escribe Marcelino Menéndez y Pelayo— antes poéticas que históricas. la elocuencia del historiador. Entre otras cosas. ponían discursos jamás pronunciados en boca de sus personajes. ¿Qué se ha hecho de Hidalgo. y éstos el detalle perdido de un relato. aquél el brazo mutilado de una estatua. inventado." No sólo los poetas acuden a la alada inspiración para dar vida carnal y espiritual a los huesos de nuestros difuntos. En la etapa de síntesis la inventiva del historiador se suelta el pelo. "En los historiadores clásicos muy a las claras. Entonces se dan las ficciones externas e internas de que habla Alfonso Reyes. resulta apreciablemente alterado". con más disimulo en los modernos. En la historia anticuaría. en Tucídides. se hacen preguntas e hipótesis: es decir. Los eclécticos viven habitualmente en sus cabales. al través de ellas podía lucir. quehacer deseable. Y las alteraciones no paran aquí. otros. . la conjuración de los Pazzi y la muerte de Julián de Médicis. el cual no ha desaparecido aún en el seno del pensar científico. Algunos sólo manamos chisguetes. "todo instante pretérito. la historia conmemorativa le permite menos libertades a las locuras de Clío que la historia rememorativa. para bien y para mal. no sería posible sin soltar la rienda a las virtudes de la imaginación creadora. ¡Si el hombre pudiera ver sin soplar al mismo tiempo! Inevitablemente. tanto Miguel Ángel como los historiadores pueden sustituir.. Lo fue mucho por los antiguos y los románticos. en Maquiavelo. viven y vivirán eternamente a los ojos de la memoria la peste de Atenas. reforma y revolución? Con todo." En ningún momento podemos contener el caudal del río que mana de nosotros. Los modernos disimulan los inventos de la ciencia histórica. mares. Por último. Los idealistas se abren de par en par a toda hora. la oración fúnebre de Pericles y la expedición de Sicilia. . Todo descubrimiento se vuelve parcialmente invento. Nadie se puede contener en el límite de la observación o el descubrimiento. en Tácito. la batalla de Ciro el joven y su hermano. el tumulto de las legiones del Rin. corren las compuertas cuando los terrones ardientes piden fecundación. no todas las escuelas de historia se muestran igualmente rudas con la inventiva. se inventan imágenes interinas del pasado. Ésta. embellece o desfigura el pasado con ficciones literarias.. Los historiadores positivistas se arrancan algo de sí para trasmitirlo a los demás cuando ya no les queda otro recurso. pero no se resisten a los necesarios momentos de éxtasis. aunque las palabras atribuidas a los grandotes debían ser "adecuadas a su carácter y a los acontecimientos". según Luciano. Juárez y Carranza y de las movidas de independencia. Pero lo consigue 203 204 . la acusación parlamentaria de Warren Hastings. Son creadores a pesar suyo. la consagración de Publio Decio a los dioses infernales y la ignominia de las Horcas Caudinas.gracias al esfuerzo creador. a cualquier costo. en Jenofonte.

Hay dificultades en los sectores cultural y político. 205 . Con la moderna le va mejor. pero el control de la loca es casi perfecto en el sector económico.poco cuando se trata de prehistoria e historia antigua. el menos humano de los asuntos de la historia.

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