Está en la página 1de 2

Cuentas principales de la contabilidad de costos:

Plan de cuentas: aun en dos compañías que elaboren productos similares, la conformación del
catálogo correspondiente al sector fabril suele ser totalmente distinta. Es necesario disponer
de cuentas apropiadas para registrar no sólo las existencias de materia prima, sino también
las de artículos en proceso y las de productos terminados.

Almacén de Materiales: el valor de todas las materias primas y de los artículos generales que
se compran ingresa como débito en esta cuenta, que luego se acredita contra “Producción en
Proceso” o contra las que representan a otros sectores de la empresa. En las organizaciones
importantes existe una buena cantidad de almacenes ubicados según lo aconsejen las
exigencias operativas. Las ventajas que se obtienen son: facilitar el estudio de la rotación de
cada tipo de material, racionalizar el relevamiento de los inventarios, permitir la
determinación del capital invertido por líneas de productos, acrecentar el celo en el control de
los stocks de elevado valor o que constituyan fácil presa de hurto.

Almacén de Productos Terminados: su saldo señala el costo de producción de las existencias


en poder de una empresa. Si una industria elabora una gama de distintas líneas de artículos,
obliga a analizar esta cuenta del mayor general en submayores auxiliares con un criterio que
atienda primordialmente a la separación por líneas y no al lugar donde los artículos se
almacenan.

Producción en Proceso: es la cuenta del mayor general que representa al sector productivo.
La contabilidad general, por ejemplo, debe llenar una serie de requisitos legales y someter su
revisión a personas ajenas a la empresa. En las cuentas de costos, en cambio, no existen tales
formalidades y es atribución estrictamente interna establecer la precisión y extensión con que
han de desglosarse. Producción en Proceso es la cuenta principal de la contabilidad de
costos. Representa “la bolsa mágica en la cual se introducen ciertos materiales, más una
cantidad de trabajo y de gastos, y de la que se extraen otros elementos, en los que se
encuentran amalgamados todos aquellos”.

Mercaderías en Tránsito: es una cuenta transitoria que mantiene registrados en suspenso los
cargos provenientes de compras de materia prima, materiales y mercaderías importadas que
aún no se recibieron, aunque legalmente pertenecen a la firma adquirente: costos anticipados,
comisiones, fletes, seguros marítimos, etcétera. Una vez lograda la tenencia de los bienes,
esta cuenta se salda contra “Almacenes de Materiales”.

Mercaderías en Poder de Terceros: en ocasiones, una industria, pro carecer de ciertos


equipos, o porque ellos no le resultan suficientes, recurre a un tercer para que éste lleve a
cabo ciertos trabajos. Este tercer, habitualmente denominado faconnier, somete las
mercaderías a un determinado proceso y las devuelve a su propietario mediante el pago
convenido del trabajo de conversión. Es conveniente regular las operaciones mediante un
contrato para evitar futuros problemas.

Bienes de Uso: “son aquellos bienes tangibles que se utilizan en la actividad de la empresa,
que tengan una vida útil superior a un año y que no estén destinados a la venta”. Su
incidencia en los costos tiene lugar mediante la cuenta “Amortizaciones”. Se exceptúan de
esta cuenta los terrenos. Representan realmente un cargo diferido, puesto que sólo han de
quedar totalmente incorporados a la producción que facilitan en un lapso que excede en
mucho el transcurso del ejercicio anual en que se adquieren.
Contra su saldo va actuando el crecimiento de la cuenta “Amortizaciones”, a medida que su
vida contable va avanzando, hasta lograr su total extinción. Integran los bienes de uso de una
empresa industrial los rubros: Terrenos, Edificios, Maquinarias, Equipos, Accesorios, Fuerza
Motriz, Muebles, Enseres y Vehículos.
Es necesario analizar las erogaciones realizadas con los bienes de uso para determinar cuáles
serán directa e inmediatamente recuperadas, por la producción y qué porción debe diferirse,
es decir, capitalizarse.
Las primeras son costos que contribuyen a mantener los bienes de uso en buen estado de
funcionamiento, sin elevar sus eventuales capacidades productivas ni prolongar su vida útil.
Son absorbidas por el costo de la producción de un mes. Las segundas se activan, con la
condición de que prolonguen la vida útil de los bienes o incrementen su capacidad
productiva horaria.