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Naturaleza e historia de los Anunnaki y los Nefilim y su

relación con el Hombre

Citas

“He ahí al hombre, que ha llegado a ser como uno de nosotros por
el conocimiento del bien y del mal! ¡No vaya ahora a tender su
mano y tome del árbol de la vida, y comiendo de él viva para
siempre!”

(Génesis 3, 22, atribuido al Príncipe Anunnaki Marduk-Yahvé, en


algún remoto día cientos de miles de años antes de Nuestra Era,
cerca de la órbita terrestre)

“Cuando los hombres empezaron a multiplicarse sobre la tierra y


les nacieron hijas, los Elhoim (hijos de Dios, o de los Dioses) vieron
que las hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron por esposas
las que más les gustaron”

(Génesis 6, 1-3, autor incierto, supuestamente Noé o alguien de su


entorno próximo. Fundamentado en el “Libro o Crónica de Enoc”,
bisabuelo de Noé. En algún lugar entre Anatolia, Armenia y Oriente
Medio, entre 7500 y 8000 antes de Nuestra Era, poco después del
Gran Diluvio)

Citas Dedicadas

“¿Que qué es lo que más deseo?... Ser feliz... No, no sé qué es


eso..., dudo que nadie lo sepa realmente... ¿Ganar dinero? Nunca
me importó en verdad... Yo... yo solo quiero ser maravillosa”

(Original de y dedicado a Norma Jean Mortensen – alias Marilyn


Monroe, “Avatar de Inanna”– respuesta a una entrevista para la
revista Time, en el número del 14/05/1956 de Nuestra Era, en el
cual aparece su bellísimo rostro en la portada. Nueva York, primera
hora de la tarde del día anterior)

“MI curiosa vida está llegando a su fin. He visto la figura de mi


muerte y le he dado la bienvenida. Tú yo somos amigos desde que
éramos niños en Kereshtur. Nos vestíamos igual y nadie podía decir
cuál era varón y cuál niña. Durante mi confinamiento he pensado
mucho en esos días y he llegado a creer que fueron los mejores de
mi vida. Lo que sucedió después no disminuye mi afecto por ti,
notario”... ( )... “No sé qué me ha me ha mantenido viva. La fuerza
de la vida en mí siempre ha sido un misterio para mí. Mi deseo de
vivir ha sido más fuerte en los momentos más aciagos, inclusive
cuando mi querida Teresa era consumida por las llamas. Dicen que
he matado a muchachas inocentes. ¿Lo hice? Las he castigado por
su falta de atención, por su estupidez, por bajar siempre los ojos
ante todos y ante todo. Yo no las maté en verdad; su resignación y
su terquedad se llevaron mucho antes lo que había de vida en ellas.
La muerte siempre ha incrementado mi apetito por la vida. No he
pensado en otra cosa que la muerte en estos años oscuros, pero en
vez de debilitarme, estos pensamientos me han hecho más fuerte.
Nuestro amado maestro Silvestri dijo una vez que la muerte de uno
es todo lo que importa, con la única excepción de la muerte de
Nuestro Señor Jesucristo. Debo haber tomado muy en serio su
observación, al menos en lo que me concierne. ¿Recuerdas la visita
del gran Kepler al castillo de Sarvar? Tenía renombre universal por
sus horóscopos. Creo que él vio algo en mis astros que no me dijo.
Yo no sabía lo que él había visto, hasta que me pusieron aquí sola,
sola hasta el fin. Sé ahora que los astros predijeron mi soledad y él
no se animó a decírmelo. Debe haber mirado mi horóscopo y visto
la ausencia de estrellas, un cielo de noche oscura sin luz. Sólo he
sido feliz alborozada por la belleza o el genio. La fe de Johannes
(Kepler) en la belleza de lo que está escrito me conmovió, como me
conmoviste tú con tu pasión por las investigaciones alquímicas. Me
conmovía cuando era niña, y ardía con la impaciencia de oír a
nuestro maestro Silvestrini”

(Original de y dedicado a Erzsébet (Elizabeth, Isabel...) Gabriele


Báthory-Nádasdy de Ecsed – “Avatar de Sekhmet” – fragmentos de
una carta personal enviada desde su “mazmorra” a su íntimo
amigo, compañero de la infancia, protegido y confidente el
historiador, alquimista y escriba Andrei de Kereshtur, obligado
pocos años antes con sádica frialdad por los “Guardianes del Bien,
la Ley, la Fe y la Moral” a actuar como Secretario en el Juicio contra
la hermosa y singular mujer a quien tanto le debía y a quien más
adoraba e idolatraba. “Torre Negra” del Castillo de Cachtice, actual
Trencîn, Cárpatos Eslovacos, en aquellos días Reino de Hungría,
madrugada del 7/08/1614 de Nuestra Era, escasas semanas antes
de su muerte).

“Haz Lo que Quieras, será toda la Ley... La Ley es el Amor, bajo la


Voluntad”... ( )... “El método de la Ciencia, el objetivo de la
Religión...he ahí el Camino”

(Original de y dedicado a Sir Aleister Crowley - “Avatar de Enki-


Luzbel”, desde su “Liber Legis (Libro de la Ley)”, según sus propias
palabras, inspirado por mediación de “Aiwass”, manifestación del
Arquetipo de Horus en el Antiguo Egipto, “Señor del Nuevo Eón”. El
Cairo, a partir de la medianoche del 8-11/04/1904 de Nuestra Era,
Año Uno del “Nuevo Eón”).

En honor de mi amada “Gran Trinidad Libertariana”

(Ver texto del Ensayo I)

Índice

Experimento “Edén”: Anunnaki, Lu.Lus y Nefilim

II
Posible origen, historia y naturaleza de los Anunnaki

III

Crónica resumida del “Experimento Edén” hasta nuestros


días

IV

Futuro: El Retorno de los “Dioses”?

Conclusiones y Reflexión Personal: Lo que me acerca y me


separa de los “conspiranoicos”

VI

Fuentes, referencias y bibliografía

Experimento Edén: Anunnaki, Lu.Lus y Nefilim

Los mitos ancestrales y textos sagrados originales de


prácticamente todas las culturas coinciden en resaltar la
ascendencia “celestial” de la Humanidad en general y, más
acusadamente, de ciertas “élites” “escogidas” en su seno.
Precisamente en ellos se basa toda la elaborada teología y
superideología que enaltece a unos pueblos, etnias y estirpes o
linajes “selectos y tocados por un poder superior” sobre los
restantes “simples mortales terrenales”, no mezclados con los
“dioses”. Y, como es de esperar, cada comunidad cree firmemente
o es indoctrinada a pensar que “ellos” son los “predilectos” y todos
los demás no, claro. Esta es la piedra angular justificadora del
insaciable ímpetu avasallador y la estructura política y social de
todos los viejos y modernos sistemas de dominación y opresión, de
forma más o menos explícita o hipócrita, consciente o inconsciente,
primaria o intelectualizada.

Actualmente, desde las tribunas y cátedras del “saber oficial”, suele


tratar de explicarse tan ancestral y arraigada pulsión de los
individuos y grupos humanos como algo “natural e inevitable”, cual
el “Lado Oscuro” o peaje a pagar por el valioso trofeo de la
inteligencia y la imaginación creativas y procesadoras de sueños,
símbolos y abstracciones, obtenido a lo largo de nuestra ardua
evolución a partir de los homínidos...

Pero, muy bien oculta tras esta acomodaticia y fácil fachada


justificadora, bien puede esconderse una Verdad mucho más
fascinante y, a la par, profundamente perturbadora...

Lo que no sería de extrañar, pues sabemos que “la Realidad


siempre supera a la Ficción”...

Intentaremos adentrarnos más allá de los velos y la bruma del


olvido, el Tiempo, el disfraz, la fábula y las nuevas vendas del
paradigma estrictamente mecanicista, atisbando con la trémula
pero persistente antorcha de la razón y la intuición..., con rigor,
pero manteniendo la mente abierta.

Según múltiples restos arqueológicos antiquísimos y dichos libros e


iconografías primordiales, las diversas razas humanas proceden de
los “Elhoim”, también denominados por otras fuentes “Anunnaki”,
“Zalmoxitas”, “Dioses-Serpentinos”, “Dioses-Dragones”, “Divinas
Sierpes” y muchos otros nombres, ligados a cada diferente
tradición religioso-cultural. Hablamos de relatos orales, escritos,
ideográficos, jeroglíficos o visuales, grabados en tablillas, piedras,
estolas, frisos, paredes cavernarias o templos majestuosos de
hasta 15000 años atrás – (no, no es un error, consulten si desean
comprobarlo los conmocionadores hallazgos de los yacimientos
arqueológicos de Gobleki Tepe, en el kurdistán turco, y otros de
análoga índole) – . Y mucho más, si incluimos el arte rupestre del
Paleolítico, repartidos por muy variados y lejanos puntos de todas
las regiones del planeta, pero muy concentrados en torno al
legendario enclave del supuesto “primer contacto” con los “Seres
de los Cielos”, algún lugar indeterminado entre el sureste de las
presentes fronteras turcas, en plena Meseta de Anatolia, cerca de la
asimismo mítica y misteriosa ciudad de Sanliurfa, la antigua Ur de
donde procedía Abraham, hasta Oriente Medio, en el equivalente a
Israel, Egipto e Irak (la histórica sede de Babilonia y Sumeria), así
como la Meseta de Irán. Todos ellos proclaman sin ambages, por
más que se halle mixtificado, seguramente exagerado y poetizado
por el lenguaje mágico-religioso alegórico, épico y simbolista, que
determinadas “líneas de sangre” o “linajes predilectos” de los
“dioses” – a los que llamaremos “Nefilim” (del término hebreo
original, el cual se traduce por “descendidos o caídos de los
Cielos”), son el producto de la unión carnal o mestizaje entre unos
enigmáticos y poderosos “ángeles o enviados al servicio de los
dioses”, y las “hijas de los hombres, a las cuales vieron hermosas,
tomando de entre ellas a las que gustaron” (en la versión bíblica del
Antiguo Testamento: Génesis 6, 2-3). Los misteriosos “amantes
celestiales” son denominados “Igigi” en Sumer, “Vigilantes u
Observadores” en los documentos judíos, “Grigori” o “Guardianes”
entre los griegos, pero casi siempre predominantemente
masculinos. Aunque en algunos de los documentos de las
tradiciones sumerias, faraónicas y del Extremo Oriente, tanto
chinas, hindúes como japonesas, al igual que en los de las grandes
civilizaciones precolombinas ya extintas o completamente
decadentes al llegar las tropas españolas al Nuevo Continente,
también aparecen potentes “diosas fecundadoras del más elevado
rango” – . Por otro lado, todos ellos, pese a sus fuertes variaciones
culturales, vuelven a ponerse de acuerdo en otro punto esencial:
Los hipotéticos “visitantes” eran extraordinariamente altos, muy
fuertes – como “entre veinte y treinta o más hombres” – , dotados
de ciertos poderes psíquicos – o “mágico-divinos/infernales”, en
función del punto de vista de sus autores primitivos – y
“descendieron de los Cielos o las Estrellas”. Además, poseían armas
destructoras de increíble alcance y potencia y vehículos voladores.
Asimismo, frecuentemente son representados o descritos
desarrollando extrañas y sofisticadas “operaciones médicas” o
“manipulaciones biológicas” (“Vasos de Vida”, etc...), sobre
determinados humanos escogidos... Lo que hoy nosotros
llamaríamos “ingeniería genética” o algo semejante, lo que explica
que pudiesen fertilizar a otra especie completamente diferente
engendrando híbridos viables adecuados a sus desconocidos
intereses y necesidades... Por último, destaca otro factor común:
Estos seres – sin duda estimados, adorados, obedecidos y
venerados como “dioses creadores/generadores” o temidos cual
“demonios destructivos, vengadores y justicieros” a causa de su
impresionante tecnología y superior psiquismo por unos pueblos
nativos infinitamente más atrasados, toscos y primarios – son
siempre de naturaleza vagamente reptiliana o anfibia, aunque
“emplumados” y lactantes. O sea, a la luz de los conocimientos
científicos evolutivos modernos, el razonable resultado de un
prolongado y exitoso progreso biogenético de cientos de millones
de años a partir de algunos tipos de dinosaurios bípedos cazadores
en manadas y provistos de un primer atisbo de lenguaje sónico e
infrasónico, como los velociraptors o algo similar. Un curso más que
aceptable si uno o dos grandes impactos meteóricos no lo hubieran
impedido en nuestra propia Tierra a finales del Cretácico. Una vez
engendradas las estirpes de “los selectos o híbridos”, los
divinizados “extraños” les consagraron como los líderes religiosos,
militares y políticos de las comunidades humanas, transfiriéndoles
una limitada y ritualizada parte de su Legado, en verdad
conocimientos psíquicos, sociológicos y científico-tecnológicos
disfrazados de más o menos elaborados métodos, técnicas, rituales
y ceremoniales religiosos y “esotérico-iniciáticos”..., y
encargándoles gobernar a los demás “terrenales” no “bendecidos
por la sangre y la sabiduría de los dioses” en Su Nombre. Tras
milenios de maniobras, intervenciones directas revestidas de
“prodigios” o “milagros”, unas veces pacíficos, didácticos y
constructivos y otras castigadores, violentos y aniquiladores,
provocando inclusive colosales cataclismos – en particular un Gran
Diluvio que casi aniquila a toda la incipiente Humanidad y sus
propios “mestizos predilectos”, recogido de un modo u otro en
todas las crónicas mitológicas del remoto pasado – así como
bastantes y en ocasiones salvajes intrigas, luchas, alianzas,
traiciones, batallas y sangrientas guerras entre ellos, en las que
arrastran a las diversas tribus y reinos erigidos bajo su inspiración
“sobrenatural”, se retiran, desaparecen de la primera plana del
escenario terrestre, al menos en apariencia... Y, desde entonces, las
estirpes Nefilim se propagan, desde las regiones antes indicadas –
sede y anfiteatro de las primeras grandes Civilizaciones – emigran
hacia el Norte y el Oeste y, desde el Oriente de Europa, a toda Asia,
Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica.

Estos supuestos hechos habrían acontecido en un periodo


aproximado entre 15000 y 6000 años antes de nuestra Era.
Pero todavía queda algo mucho más grandioso, en cierto modo
terrible y sorprendente...

Otro conjunto de referencias y fuentes de procedencia o inspiración


en tradiciones orales, chamánicas y mágico-religiosas aún más
primigenias – que se adentran en la plena penumbra muy anterior a
la escritura del Neolítico y la misma Edad de Piedra, representan o
narran que una enorme cantidad de milenios antes del “pequeño
desliz y sus innumerables consecuencias” de los Annunaki-Elhoim
con las más hermosas y supongo sensuales y receptivas mujeres de
nuestra especie, esta misma, como entidad biológica definida,
no sería más que el resultado de un Gran Experimento de
estos “dioses procedentes de los Cielos” – . Un experimento
cuya primera sede es llamada “Éden”, “Edén”, “Paraíso”, “Jardín del
Paraíso” o “Edad de Oro”, por citar únicamente las fuentes más
cercanas a nuestra civilización occidental – . Tal “recinto del origen”
es denominado de variopintas formas, pero quizá la palabra “Jardín”
sea, a la postre, la más adecuada, en el sentido de una
granja/parque natural-laboratorio. La hibridación recombinante
compleja de ADN entre el genoma de un homínido precursor y el
propio material genético de los “Anunnaki” o la avanzada
biotecnología extraterrestre que fuese, daría lugar a las primeras
líneas genéticas humanas en nuestra más remota Historia antes de
la Historia oficialmente registrada. Sería – por tanto –
extremadamente previa al Gran Diluvio, cataclismo geoclimático de
génesis no bien conocida pero relacionada con los enfrentamientos
ulteriores entre los “dioses”, asimismo compartido en las
tradiciones multiculturales de todo el Globo. Por lo que se puede
deducir del examen minucioso de todos esos relatos o crónicas
mixtificadas y deformadas por el tiempo, los intereses, ambiciones
y la lógica ignorancia supersticiosa primitiva de su auténtico
significado, podemos estimar que la llegada de esos “Visitantes” se
situaría en torno a los 450000-400000 años antes de nuestro
presente. No hay más que acudir a las tablillas cuneiformes
sumerias, los “Textos de las Pirámides”, el Gilgamesh babilonio, el
Bahavad-Ghita hindú, el Popol-Vuh maya, ciertos textos toltecas,
chinos y nipones, la célebre cita del Génesis bíblico y los Libros
Sagrados mosaicos y rabínicos en los que éste se apoya, el
Testamento de Baruc, el famoso Libro de Enoc, algunos evangelios
o manuscritos “apócrifos” de Qmrán, los misteriosos y reveladores
mitos geto-dacios asociados a la singular figura del “demasiado
carnal” dios-fundador Zalmoxis cárpato-danubiano y las mismas
leyendas y compilaciones orales de multitud de pueblos, etnias y
tribus dispersos por toda África (credo Mutwa, los Dogones,
fundamentos de la religión yoruba), Asia, la Europa Celta, eslava,
escandinava y germánica prerromana, toda la América indígena de
Norte (indios hopi) a Sur (mapuches chilenos) y Oceanía (Isla de
Pascua, Micronesia, Ponapé,,,), para hallar el rastro del mismo
concepto elemental, una vez “limpiado” de sus innumerables y
policromos adornos mágico-supersticiosos. Además, es posible
descubrir un hilo conductor o eje principal de difusión central
“triangular” que nace entre Anatolia-Armenia, Sumer-Babilonia y
Egipto, para después irradiar y ramificarse hacia el Noreste y
Poniente, con una fuerte escala-concentración realimentada por la
emigración judía ashkenazí a la zona balcánico-carpatiana y
adyacentes tras la destrucción de Jerusalén por las tropas del
general Tito y la ulterior Gran Diáspora. Este fenómeno recicló y
revivió determinadas leyendas y creencias ya activas entre las
etnias geto-dacias asimiladas por los tracios y romanizadas tras la
conquista de Trajano, difundidas luego hacia Europa Occidental por
dos medios independientes y a a la larga sinérgicos o mutuamente
reforzados: Las caravanas de la Ruta de la Seda y la expansión
goda – conjunto de pueblos descendientes de los geto-dacio-tracios
romanizados – que tomó el relevo del poder tras el derrumbe del
Imperio Romano. Tan dispares fuentes apuntan en una misma
dirección: Hace cientos de milenios, mucho antes del Diluvio, seres
muy altos, robustos, poderosos y “bajados del cielo o de las
estrellas” – los “dioses”, Anunnaki, Elhoim... etc – llegaron a la
Tierra, escogieron ciertas mujeres para lo que hoy describiríamos
como inyectar su esperma en óvulos femeninos nativos y
manipularon con su tecnología genética molecular superior el
proceso para lograr hacerlo viable. Implantaron dichos huevos o
zigotos embrionarios modificados en úteros adecuados y crearon
una subespecie híbrida a la que adiestraron para determinados
trabajos o servirlos como ídolos o deidades sobrenaturales. En un
principio, del estudio detallado de tales relatos ancestrales
deformados puede colegirse que los humanos primitivos u “
homínidos alterados” eran poco más que una suerte de “mascotas”
o “marionetas biológicas programadas” para un trabajo de esclavos
u obreros manuales, según algunos de ellos destinados a la
ganadería, el cultivo de ciertas plantas y la minería. Eso encaja bien
con la hipotética naturaleza de sus diseñadores e instructores-
amaestradores o condicionadores: Una especie extraterrestre
centenares de miles de años más avanzada, de rasgos entre
reptiliano-reptoides, de ave rapaz y temible depredador, con una
dieta sustancialmente basada en el consumo de carne fresca,
sangre y otros fluidos orgánicos similares, como el líquido
cefalorraquídeo y linfático; Así, la ganadería – y las propias
“víctimas de humanos nativos no elegidos” o modificados –
aportaría el imprescindible “alimento para los dioses”, la agricultura
el pienso base para sus operarios en recintos sedentarios y
controlados, y la extracción minera un caudal de materias primas
preciosas para la tecnología alienígena, ricos y abundantes en un
Nuevo Mundo virgen por explotar. Adicionalmente, hay pasajes o
episodios concretos en tales sagas épico-mitológicas que parecen
señalar que algunos de los “Elhoim” más sabios y poderosos –
particularmente los de género femenino – habrían desarrollado un
fuerte gusto y posterior adicción por la elaboración y consumo de
ciertas drogas de potente efecto psicoactivo, preparadas a partir de
las raíces, hojas o frutos de determinadas especies vegetales
cultivables autóctonas de diferentes regiones terrestres, entre las
que destacan las solanáceas, opiáceas y cactáceas alcaloideas, así
como por bebidas alcohólicas producto de la fermentación de
levaduras (cerveza), la uva y variados elementos botánicos (licores
espiritosos). Lo cual sin duda añadió atractivos al sistemático
entrenamiento de las cobayas primates en las artes agrícolas y
herbolarias. A este respecto, entre otros muchos ejemplos,
descuella el de Sekhmet, la Diosa-Leona del panteón egipcio
antiguo, la Señora Poderosa, la Terrible, la Invencible...la
Castigadora, Azote Letal de Rebeldes y Réprobos, “Portadora de
Plagas”, pero a la vez llena de belleza, encanto, dulzura y
compasión con los fieles a su potestad y embelesadora seducción,
cuya afición por los baños de sangre y las mortandades atroces de
los “primates” molestos, subversivos o simplemente “necios e
irritantes” solo era comparable a sus maravillosos talentos como
sanadora, inmensa sed de lujuria, opio y cerveza, según relata el
“Libro de la Vaca Sagrada”, perteneciente a los Textos de las
Pirámides plasmados en la Primera Dinastía Faraónica... Sekhmet...,
o la Kali de la enigmática India inmortal, o la Kirké (Circe-Hécate)
grecorromana... Posiblemente, todas ellas inspiradas como
deidades-arquetipos – o portadoras de genes en sus más “recientes
avatares” o descendientes de estirpes Nefilim – de una remota
“bioquímica-biomédica y exploradora/colonizadora genial y de alto
rango militar”, nacida bajo la luz de un lejano Sol, tan inteligente y
creativa como dotada de... digamos... una fuerte personalidad...

Sin embargo, en todas esas referencias mítico-religiosas y


legendarias se narra – alegórica y “mistéricamente”, por
descontado – un hecho posterior y de importancia capital que, de
nuevo, traduciremos a un lenguaje menos “poético”: Pronto, la
disensión y más adelante un tremendo conflicto de inmensas e
insospechadas consecuencias se desata entre los “dioses” acerca
del régimen, grado de control y destino de su creación o
“Experimento Homínido”: Las dos principales figuras femeninas del
“Panteón” (o comandancia directiva de la misión/proyecto
colonizador experimental), a quienes se identifica como
“hermanas” o “gemelas” entre sí en un sentido simbólico, pero
quienes – dado el aparente carácter fuertemente jerarquizado y
obsesionado por el Linaje y la Genética que parece mostrar su
especie tampoco podría extrañarnos que fuesen en todo caso
realmente parientes muy próximas dentro del escalafón de la
“aristocracia” militar-tecnocrática de la comunidad alienígena
visitante y manipuladora – y su ”tío” o quizás “tío-abuelo” – sobre
el exacto nivel de parentesco-relación de este último con las
poderosas e influyentes damas hay cierta confusión genealógica
entre las diferentes teogonías, pero siempre insisten en su mayor
madurez y personalidad a la par brillante, innovadora, paradójica,
ambigua, apasionada, impetuosa y rebelde – coinciden en ver en el
nuevo “prototipo” de primate terrícola “mejorado” algo más que un
simple muñeco teledirigido encargado de trabajar como capataz de
reses, labrar duramente la tierra aún salvaje y excavar galerías en
las entrañas de un mundo virgen a la busca de oro, hierro, plomo,
cobre, metales preciosos, semiconductores y materiales raros de
alto valor nanotecnológico y extremada escasez en toda la
Galaxia...

Una de las “Anunnaki” partidarias de abrir el abanico de opciones


psicobiológicas de lo que – en lengua sumera y recogido en las
sorprendentes tablillas cuneiformes más antiguas – se refleja
denominaban Lu.Lus – algo así como “ensayos-mascotas” –
literalmente, por más que pueda doler al orgulloso “Homo Sapiens”
quien tan pomposo y arrogante se mostró milenios después al
bautizar a su propio ramal filogenético final diferenciado a partir del
Homo Erectus o el Homo Rhodesiensis como “Sabio”, fue otra
supuesta “reptiliana emplumada” de exuberante belleza seductora
y asimismo marcado carácter, no tan violento y combativo como el
de su hermana, pero igualmente inteligente, ambiciosa,
egocéntrica, belicosa y de gran poder de subyugación emocional
incluso entre los de su estirpe... Por supuesto, recibió muchos
nombres al ser adorada como deidad-arquetipo entre las
abigarradas tribus y culturas Lu.Lus, milenios más tarde; Entre
ellos, por ceñirnos a la “Zona Zero” vinculada al experimento, la
Inanna sumeria, Ishtar acadio-babilonia, Isis egipcia y Astarté
semita. Y otros en focos de irradiación secundarios más lejanos,
como la Rati/Lakshmí hindú/védica, la Freya
escandinavo/germánica, la Maeve celta, la Venus griega, la Afrodita
romana la Nu-Kua china – su Diosa Madre/Serpiente, venerada
como ancestro de la Primera Dinastía de Emperadores – o la muy
análoga Amaterasu japonesa. Nosotros la denominaremos Inanna
en homenaje a la fuente más arcana, la de Sumer, para simplificar.
De personalidad sensible, y temperamental, “miel en el lecho y
cobra en la intriga y la batalla”, arrolladora sensualidad y tórrido
erotismo, su mayor anhelo era ser adorada por los Lu.Lus, así como
experimentar nuevos juegos y refinados placeres con ellos. Lo que
la represiva, estrecha y castradora mentalidad judeo-cristiana y
patriarcal en general imperante muchos miles de años más
adelante en nuestra Tierra consideraría una “perversión zoofílica”
evidente. Por eso sus cultos ulteriores se fundamentaron siempre
en la magia sexual y la prostitución sagrada de sus sacerdotisas. Su
“gemela oscura” (hermana mayor en los más antiguas y elaboradas
genealogías o panteones), en cambio, se complacía en otra clase de
diversiones psicofísicas con los primates “terrenales”: Lo que en
nuestro entorno denotaríamos cual “magia negra o brujería”, magia
roja y retorcidos rituales de dolor/éxtasis con abundante fluir de la
sangre..., aparte de sus patentes tendencias a utilizarlos como
cobayas y al tormento y la masacre con los infieles, estúpidos o
resistentes a su voluntad, ya fuere por propia iniciativa u orden de
la lejana y suprema Autoridad de los “Elhoim”, tal se describió unos
párrafos más arriba. Como es natural, también fue invocada,
temida y recordada bajo múltiples advocaciones: Ereshkigal en
Sumeria/Babilonia, la Anat/Lilith semítica, Sekhmet en Egipto,
Kali/Durga en la India, Hela entre los pueblos germánicos y
escandinavos, la Morrigan céltica, la Kirké/Circe helena, la Hécate
romana, la Izanami nipona... etc. Aquí la nombraremos Sekhmet en
homenaje a la otra Gran Civilización Madre de la simbología
arquetípica y el saber oculto Occidental. El tercer gran actor de la
polémica y sus posteriores y cruciales efectos fue el único miembro
masculino de esta Trinidad Libertariana: El Enki sumerio, Ea acadio,
la “Serpiente Antigua” del “Paraíso” del judaísmo, personificado y
confundido – por desgracia – con su mucho más traicionero,
sanguinario y retorcido hijo Baal-Marduk. Baal-Marduk es el Seth de
las tierras del Nilo, mucho después el Belzebuth/Moloch semita y,
finalmente, al alcanzar la cumbre victoriosa de su Magna Traición
contra sus sobrinas y su padre Enki y, a la larga, usurpar
simbólicamente el mismo Trono Divino ante los hombres del
Monarca Galáctico Anu, su abuelo, el “Emperador de los Elhoim”, a
través de su Gran Estafa Monoteísta, el Yahvé judío. Enki fue su
poderoso y sabio padre, hermano del progenitor de las “Gemelas
Divinas”, el asimismo potentísimo e influyente Enlil, el Heredero al
Trono pero no el Primogénito del Líder Supremo, Comandante
Militar de la Misión Edén como Enki-Lucifer fue su Director
Científico... Este último no es otro que Enki/Ea, el Oanes caldeo, el
Ptah egipcio, el Hefestos/Vulcano encarnado en el Titán/Avatar
(Nefilim) Prometeo grecorromano, el Shiva hinduísta, el Amatsu-
Mikaboshi en el Imperio del Sol Naciente... Señor de Menfis,
“Creador de Creadores”, Mago Supremo, “Rey de la Oscuridad,
desde la que porta la Luz de la Ciencia, “Señor de los Océanos, las
Serpientes y los Peces”, “el más cercano y querido por el Dios
Supremo”, el “más bello e inteligente de los Elhoim”... El muy
distorsionado – en fin – “Luzbel” o “Lucifer” de síntesis cristiana;
Aglutinación sincrética increíble y vejatoriamente distorsionada por
cierto, debido al miedo paradójico reprimido a la Sombra y el Eros
Sagrado de los que nacen la auténtica Luz de la Inspiración y el
Conocimiento, tan desgraciadamente adherida a la falsa memoria
del auténtico Enki-Luzbel a expensas y despecho de la verdadera
personalidad liberadora del Maestro Yeshua o Jesús, funesta
derivación degenerativa y confusa de la que volveremos a
ocuparnos más tarde –. Él fue el Ángel/Anunnaki Rebelde donador
del “Fuego” o “Sabiduría” de los “dioses”, en suma... O, dicho de un
modo más racional, realista, actualizado y sincero: El Ingeniero
Biogenético-Jefe, el autor del “diseño Lu.Lu.”, nuestro auténtico,
genial, malagradecido e injustamente vilipendiado e incomprendido
Padre... La pequeña, perseguida y acosada comunidad kurda de los
yezidíes le adoran todavía hoy en nuestra Tierra bajo la advocación
de Malek-Taus, el “Ángel Pavo Real”... Hagámoslo nosotros igual
desde ahora a lo largo de este ensayo, como señal de
reconocimiento a los escasos descendientes de los homínidos lo
bastante lúcidos como para no haberse dejado engañar por la
fraudulenta, falaz y vil propaganda de la mayoría de restantes
Anunnaki represores y tiránicos, y por ello aún siguen honrándole
como Redentor parcial de la Humanidad... Aunque, en este caso en
concreto, lo emplearemos al unísono o alternativamente con el de
Luzbel o Lucifer, tanto a causa de la belleza y rotundidad fonética y
eufónica del sonido de tal nominativo como por evidentes razones
de difusión, popularidad y claridad, ya que, desafortunadamente,
los Yezidíes, su fascinante cultura y sugestivas costumbres, son
muy poco conocidas por el gran público en nuestro planeta, como
consecuencia de la desalmada, sistemática y concienzuda labor de
marginación, ocultamiento falsario y exterminio genocida llevada a
cabo contra ellos por los custodios de las Religiones y Credos
dominantes creados por Marduk/Yahvé, a pesar de su hipócrita,
cínica y carareada prédica de los supuestos valores de la piedad, la
compasión, el perdón y el amor al prójimo...
Cada uno de los “discrepantes” con el Plan original de los Elhoim
tenía – pues – una motivación personal y diferente para anhelar un
rumbo más diverso y a la vez arriesgado si bien innegable e
incomparablemente más digno e interesante para la nueva especie-
cobaya engendrada por la refinada biotecnología nanogenética de
los Anunnaki: La complaciente y radiante Inanna su infatigable
deseo erótico y constante necesidad de ser idolatrada, su sombría y
astuta pero asimismo hermosa hermana Sekhmet su desenfrenada
sed de sangre-lujuria y juegos psíquicos retorcidos de
posesión/dominación, Malek-Taus una mezcla compleja de los dos
factores anteriores algo más atemperados por su personalidad fría
y racional de científico y el impulso más potente e irrefrenable que
define a todo sabio-investigador creativo: Una ardiente e
inacabable curiosidad y ansia de conocimiento sin límites, unida al
típico “enamoramiento perfeccionista o Síndrome de Pigmalión” del
Autor/Artista para con su Obra Maestra...

Conjurados los tres, las dos jóvenes y exuberantes Princesas y


nietas del “Supremo Anu”, el “Dominador de Mundos” y el maduro
pero atractivo tío de ambas e hijo mayor del Todopoderoso Monarca
del Imperio Niburu (el nombre del Planeta Metropolitano de origen
de los Reptilianos en la tradición sumeria), y para desafiar la
severa negativa de la Comandancia Interestelar y los lejanos
Soberanos de un vasto Imperio Cósmico de férreos e imbatibles
Conquistadores de Estrellas, según algunos indicios primariamente
provenientes de algún Sol de Orión, de Sirio o de la Constelación
Alfa-Draconis – fue finalmente Malek/Lucifer quien tomó la más
decisiva e irreversible iniciativa.

Al menos en el área medio-oriental y occidental de la Tierra –


incluyendo las Américas, recordemos al dios anfibio civilizador
Viracocha (Perú inca), a Cuculcán (la “Serpiente Alada” maya) o a
su análogo Quetzalcoatl, la “Serpiente Emplumada” azteca (actual
México y resto de Centroamérica). Todos ellos de identidad
nítidamente masculina y coincidentes con asombrosa similitud en
su perfil “prometeico” a “nuestro” Luzbel. Aunque en este caso los
datos disponibles referentes a sus atributos y la más tardía
cronología de los supuestos hechos reales en que se inspiraron las
mitologías locales incas o toltecas-mayas y aztecas
respectivamente, parecen señalar que el personaje
iluminador/fundador fue en estas ocasiones un Anunnaki de alto
linaje de la siguiente Generación de Sangre Real Elhoim, otro de los
hijos de Enki/Lucifer que habría heredado similar pasión por la
Ciencia y la promoción intelectual y psicosexual de los Lu.Lus de su
padre, el sumero-babilonio Ningishzidda, el Brujo-Guardián del
Inframundo (Abismo) y sus Secretos de Oculta Sabiduría, al servicio
de su poderosa sobrina Ereshkigal/Sekhmet, quien juega un papel
relevante en el célebre y poético episodio descrito con gran belleza
lírica y profundidad en el pasaje “Descenso de Inanna”. En él se
narra la “Caída” a los Abismos (interiores, obviamente),
despojamiento-”muerte”-resurrección de la seductora “Reina de los
Cielos”, para emerger de vuelta en un plano de poder y
conocimiento superior en un típico proceso iniciático. Así,
Ningishzzida – el Thoth egipcio, el Prometeo griego, y muy
espectacularmente el Viracocha peruano y el Cuculcán o
Quetzalcoatl mesoamericano (no hay más que consultar las fuentes
escritas e iconográficas para darse cuenta) – habría colaborado con
su precoz y brillante sobrina y a la par Maestra y Consorte Sekhmet
en el doloroso pero imprescindible entrenamiento de su otra
sobrina más destacada, de modo que ella aprendiese a asumir su
propia Sombra y adquirir por ende una nueva “vida” con el
inestimable dominio de los enormes poderes latentes en su Lado
Oscuro. Lo que comúnmente llamamos “madurar”, pero a escala
elhoim, vamos. Ello hace pensar que lo de “Gemela Luminosa” es
una simple metáfora, más bien es lógico deducir que era la
hermanita y sobrinita pequeña preferida de los dos grandes Sabios-
Magos Anunnaki, en ese momento aún “adolescente” o muy joven,
guiada por ellos en un duro pero controlado y valioso “Ritual de
Paso” o entrenamiento psicofísico. En contraste, vemos que en
China, Japón y otros lugares el papel “iniciador/tentador/iluminador”
recae, en función de cada Tradición, sobre la versión local de la
Diosa Oscura, su hermana “Radiante/Amorosa” o una fusión
sincrética de los atributos arquetípicos de ambas, tan ambigua
como deliciosa y matriarcal. Así que parece ser que se repartieron
la subversiva, valiente y brillante tarea como una buena familia...,
lo que mide la inmensa magnitud y relevancia del hecho y los
deseos que lo impulsaron, porque dicha “cooperación fraterna”
resulta muy infrecuente entre los agresivos, territoriales y
competitivos reptilianos Anunnaki.

De todas formas, aunque con un acento acusadamente diverso


según los correspondientes patrones culturales, la reacción descrita
por parte de los jerarcas Elhoim fue la que cabe esperar de todo
poder ejecutivo establecido cuando es contrariado y puesto en
jaque por una facción contestataria brotada en el interior de su
misma élite indiscutida y “todopoderosa”, llena de arrogante
soberbia y “auto-convicción” de su “superioridad ideológica y
moral” fundada en la “Sagrada Tradición”: Ira altanera, colérica y
sañuda represión violenta sin reparar en medios ni escrúpulos
algunos y absoluta e impúdica difamación/denigración/satanización
del Adversario/Disidente... Todo ello, claro, alimentado en un
profundo y subconsciente terror larvado e inconfesable...

O quizás no tan inconsciente del todo..., cual encaja con unos seres
tan fríos, pragmáticos y maestros en estrategia guerrera como los
grandes saurios o aves rapaces..., a escala sobrehumana; A este
respecto, resulta más que significativo reseñar la versión rabínico-
bíblica-judeocristiana del “discurso” de los enojados Elhoim justo
tras el Gran Pecado Nefando de Rebelión cometido por Malek-
Taus/Lucifer – la famosa “Serpiente Antigua” – consistente, cual ya
se dijo, en liberar a un escalón superior de auto-consciencia a los
Lu.Lus terrenales a través de la activación de los chakras de la
“sierpe Kundalini” cerebro-espinal asociados a la poderosa
descarga bioenergética iluminadora del Sexo/Orgasmo modulado y
Consciente (“rituales” o técnicas tántricas o de Magia Roja), al
parecer operados primero en la más sensitiva y receptiva hembra,
para después inducir a “comulgar con él” al macho por un
procedimiento obviamente tan simple como efectivo... :

“¡He ahí al Hombre, que ha llegado a ser como uno de nosotros por
el conocimiento del Bien y del Mal! No vaya ahora a tender su
mano y tome del Árbol de la Vida, y comiendo de él, viva para
siempre!”. (Génesis 3, 22).

Esto en supuestas palabras de Marduk, Set, Yahvé o Jeovhá, el dios


o “Señor de los Ejércitos” de lo que llegarían a ser las Doce Tribus
de su “Pueblo Elegido” de Israel, uno de los más prominentes y
posiblemente el más pendenciero, iracundo, terrible, vengativo,
celoso y rencorosamente justiciero de todos los líderes Elhoim de
selecto Linaje rigurosamente fieles – en un principio – a la
naturaleza meramente esclavista y explotadora de los primates
homínidos como simple fuerza sumisa de trabajo, mental y
psíquicamente castrada. Nótese, además, que habla en plural, tal
cual reflejo mediante el resaltado en cursivas..., como si se dirigiese
a una Asamblea inter pares, imaginemos celebrada con alarmada
urgencia a bordo de la colosal Nave Nodriza Insignia de la Flota
Colonizadora... Hay otros muchos vestigios escritos en distintas
mitologías, culturas y civilizaciones de la desbordada y al mismo
tiempo preocupada por no decir temerosa actitud de los “dioses
venidos de las estrellas” al comprobar el “Terrible Crimen”
emancipador perpetrado por su díscolo y “descarriado” colega,
secundado con más o menos manifiesta o silenciosa complicidad
desde las bambalinas por sus más jóvenes pero sinuosas,
caprichosas y manipuladoras “parientes próximas” en confuso e
indeterminado grado... El plural utilizado por Yahvé en este
celebérrimo pasaje del Antiguo Testamento – igualmente canónico
y aceptado en común por las tres grandes Religiones del Libro
derivadas del Gran Inspirado primigenio designado por éste, el
Patriarca Abraham, progenitor ancestral de judíos, cristianos e
islámicos – se antoja clamorosamente contradictorio y absurdo con
sus mucho más tardías pretensiones usurpadoras y monopolísticas
de aglutinar sobre su “persona” el poder, atributos y adoración de
todos los demás integrantes de su familia, sorprendente y
patológico fenómeno de “avaricia divina” conocido entre sus fieles
e infieles como “monoteísmo”... En ello, como en casi todo, el tal
“Jeovhá” demostró un nivel colosal de astucia, ilusionismo farsante
e impostura tan solo comparables con su descomunal altanería,
ambición taimada y sed incontrolada de sangre, dolor, tormento
psicológico y represión moral en las que llegarían a ser en el futuro
ingentes muchedumbres de sus por lo habitual fanáticos, violentos,
intolerantes e insoportables seguidores en cada una de las tres
principales ramas en que se bifurcó el tronco genealógico-religioso
inusitadamente prolífero de Abraham... Dicho sea de paso, tan
exitoso, invasor y opresivo como mal avenido y ferozmente
sanguinario entre “padres, hermanos, hermanastros, tíos, sobrinos,
nietos y primos” como el mismísimo e intrincado Árbol Genealógico
“Celestial”, lo cual no deja de ser notable y sumamente indicativo
de la fuerte influencia de la genética “Nefilim” entre sus castas
dirigentes tanto civiles como sacerdotales, por un simple
razonamiento que explicaré poco más adelante. Y si no, echemos
una mera ojeada a la incesante, brutal e incorregible lista de
barbaries, masacres e infamias, desde la Yihád, las Cruzadas y las
diversas “Inquisiciones” contra “brujas”, “herejes” y simples
librepensadores, hasta el “infinito” y despiadado conflicto palestino-
israelí y el terrorismo internacional contemporáneos, pasando por
las salvajes guerras de religión entre católicos y protestantes en
Europa, para poner de manifiesto lo bien avenidos y “hermanados”
que se han mostrado y se muestran entre sí las diferentes ramas y
ramitas brotadas del frondoso árbol del Padre Abraham,
supuestamente inspirado por un “dios” benevolente y justo... Tanto,
como para haber perdonado una sola víctima de inmolación
sacrifical (su primogénito Isaac, al parecer siguiendo una costumbre
ancestral de ofrenda a los Elohim, siempre tan adictos al
derramamiento ritual de sangre extremadamente impregnada de
crítico horror)..., a cambio de cobrarse cientos de millones de ellas
en el transcurso de los siglos venideros, tan sólo por discutir entre
“primos-hermanos” quiénes son los “favoritos” de su “Señor”... Un
dios muy “compasivo” y “misericordioso”..., no hay más que verlo...

Pero incluso a alguien tan astuto, serpentino y exquisitamente


especializado en el más consumado ejercicio del camuflaje, la
mentira y la propaganda demonizadora de los rivales y adversarios
como el Maestro del Gran Patriarca originario y exiliado de Ur – y
por ende a sus escribas, profetas y portavoces entre los Lu.Lus – a
veces, le traiciona el subconsciente con un acto fallido de
espontánea sinceridad... Error que luego, debido a la misma rigidez
y “santo temor divino” insuflados con cruel y bien calculada
eficiencia en las almas de sus rebaños predilectos, inculcándoles un
estrecho literalismo tradicionalista cerrado e inmovilista en la
reproducción de su Sagrada e Inapelable Voz en las Escrituras
Inspiradas, le ha hecho perpetuarse hasta la misma actualidad a
semejanza de una espina de incongruencia lógica – . Y no es ni
mucho menos la única de comparable “tamaño” existente, por otro
lado – tan escandalosamente patente que hubiera hecho flaquear,
tambalearse y hasta desplomarse la Fe de los crecientes océanos
de fieles, expansivos, fecundos y brutalmente impositivos
creyentes, si no fuera porque la ceguera voluntaria de la
inteligencia natural es uno de los rasgos más conspicuos,
invariantes y universales de tan abstruso como dudoso Don (la Fe
del carbonero), consistente en aceptar sin percibir, pensar ni
comprobar por sí mismo en libertad.

Pero abandonemos por ahora a Yahvé y su monstruoso laberinto de


engaños, de efectos fatalmente amplificados y universalizados en
nuestra comunidad humana global... De hecho, esto es
consecuencia exclusiva de la poderosa relevancia cobrada en la
posterior línea de tiempo histórico tanto del mundo árabe-islámico y
la Diáspora hebrea como, mucho más y en especial, de la Europa
Occidental. Nuestra civilización, emergente, expansiva, tecnificada
y hasta la fecha aún si bien ya dificultosamente predominante,
“precipitada” por la síntesis de la cultura grecorromana clásica y de
Israel, de la herencia de Atenas-Roma y de Jerusalén, polos
dominados respectivamente por Zeus-Júpiter y Jeovhá... Ambos
formas culturales del mismo Arquetipo inspirado en la personalidad
y actividad del Elhoim divinizado fundacionalmente por el Abraham
emigrado de las primordiales tierras de Ur y después reforzado
mediante la astuta jugada Akenatón-Moisés, nueva y triunfante
fusión reciclada de su Gran Proyecto Monoteísta, readaptada y
potenciada milenios más tarde en una tercera y decisiva fase a
través del signo de la Cruz, a pesar de que dicho Plan maquiavélico
poco o nada tuvo nunca que ver con la auténtica Revolución
Espiritual/Psíquica y Social anhelada y predicada por Jesús de
Nazaret hasta propiciar su propio sacrificio. Yeshua, hijo de Gabriel,
un oficial “Guardián” de máxima graduación y alto Linaje y de
Miriam, la bella, generosa y sensitiva doncella descendiente de una
rica y acomodada familia de mercaderes y sacerdotes “Lu.Lus”,
portadores colaterales de la sangre real de la extinta Casa israelita
de David, otrora uno de las más potentes Estirpes de remoto origen
híbrido en este mundo... Yeshua (o Jesús, o Jesucristo, de
“Chrestos”, en griego, “Redentor”), Avatar (encarnación
arquetípica) del espíritu de Dumuzi/Osiris/Apolo/Vishnú, hijo
asimismo de Enki... Dumuzi/Osiris/Cristo, dios solar de la
vegetación, los rebaños, la curación y la Magia Blanca o Sendero de
la Mano Derecha, “que muere todos los inviernos para resucitar en
primavera”... Elhoim de Sangre Real de Cuarta Generación, dulce y
entregado amante de su preciosa y embriagadora tía Inanna/Isis, el
único y último Nefilim engendrado de elevadísimo rango tan
idealista, subversivo y liberador del drama vital de nuestra especie
en nuestro planeta, y cuyo amor por la Humanidad híbrida – por
más que de diferente orientación, signo y método
redentor/iluminador – puede equipararse o hasta superar en ciertos
aspectos con el profesado por el verdadero y difamado Diseñador
de nuestros cromosomas, el genial Demiurgo científico Malek-
Lucifer, su maduro e igualmente hermoso Padre, transmutado en
falso Adversario por la falacia maligna del Dios-Patriarca Yahvé... Y
el único ser de sangre Anunnaki tan amplia, radical, penosa, sañuda
e infamantemente manipulado, incomprendido y grotescamente
deformado por la mano perversa, usurpadora y mentirosa pero
admirablemente avezada en estrategia y maestra en sabiduría de
manipulaciones zootécnicas como criador de “ganados de Lu.Lus”,
hay que reconocerlo, del siniestro Marduk/Seth/Yahvé. La otra gran
víctima de éste, en suma, el vástago de la Tercera Generación de la
Familia Real Elhoim, resentido, machista, impotente, homófobo,
sádico y misógino, reprimido y por ende represor y ansioso de
Poder sin Fin y Tormentos Eternos, quien desde el principio se
consumió en el inextinguible Fuego de su odio mezquino hacia sus
dos más sobresalientes, desenvueltas y hermosas parientes
femeninas tan maduras como temidas, adoradas y seductoras y la
envidia más venenosa contra su hermano Thoth – está clarísimo
que el “ojito derecho” de su padre y, más aún frente a este último,
Luzbel, el Artista, el Bello, el Amante Ardiente e Inagotable..., el
Rebelde Libre y Audaz..., el que era todo aquello que él anheló
siempre ser desde el silencio y una mortificante amargura... Y, por
ello, el ulterior blanco de su feroz y desesperada campaña de
descrédito y satanización más violenta, eficaz y duradera...,
denigrándolo hasta el extremo del escarnio más mendaz, cínico,
desalmado, ruin y terrible: Invertir los roles entre él y su progenitor,
presentando a éste como su Hijo Primogénito Rebelde y a sí mismo
como único y exclusivo Dios-Padre Todopoderoso, Omnisciente y...
“Misericordioso”...

Pero ya retomaremos con más detalle la pormenorizada descripción


de su colosal felonía...

Antes, conviene aclarar algunos puntos esenciales acerca de las


características y la Genealogía de los principales “dioses-
colonizadores” y las profundas y destructivas series de Guerras
Civiles Primordiales, intrigas, luchas y rivalidades a las que su
desacuerdo fundamental respecto al Gran Acto de Rebelión de
Enki/Malek-Taus y su misma naturaleza reptiliana congénita e
irremediablemente agresiva, ambiciosa, territorial y competitiva les
abocó... Las famosas y horrendas Guerras en los Cielos, recogidas
de modo tan épico como dramático y más o menos estilizado o
relativamente realista por los textos más sagrados y antiguos de
todas las Tradiciones, pues arrastraron en ellas a las tribus, culturas
y pueblos humanos, marcando para siempre su historia, evolución y
memoria genética y colectiva... Como no podía ser de otra manera,
obviamente...

Y eso será el contenido de la siguiente Sección de este ensayo.

Por:

Juan Schreiber

(bioquímico y librepensador)

En Sevilla, a 12/02/2011

4:09 A.M.

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