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DERECHO PROCESAL ORGÁNICO

PARTE TERCERA: ORGANIZACIÓN DE LA JURISDICCION

CAPITULO PRIMERO: DE LOS TRIBUNALES

A.- IDEAS GENERALES:

Con motivo del estudio de la jurisdicción señalamos que la facultad de


administrar justicia es, por regla general, una función connatural al estado
moderno. Esta labor se realiza a través de los tribunales de justicia que son
órganos establecidos en la ley compuestos por uno o más jueces y dotados
de la competencia suficiente para conocer, juzgar y hacer ejecutar lo
resuelto con relación a los conflictos en los que se ha solicitado su
intervención.

Es importante recordar antes de adentramos en el estudio de este capítulo


que los tribunales de justicia se encuentran insertos, en su mayoría, dentro
del Poder Judicial, no obstante lo cual, el Poder Ejecutivo, más precisamente
la administración del estado, y el Poder Legislativo pueden en ciertos casos
ejercer funciones jurisdiccionales, en cuyo caso, actuarán como tribunales
de justicia. Además de ello se debe precisar que, a causa del paulatino
proceso de especialización judicial que vive nuestro país, constataremos la
existencia de tribunales estructuralmente independientes del sistema
regular de administración de justicia chileno.

B.- CLASIFICACIÓN DE LOS TRIBUNALES DE JUSTICIA

L- SEGÚN LA FUENTE DE ORIGEN LOS TRIBUNALES SE CLASIFICAN


EN ORDINARIOS, ESPECIALES Y ARBITRALES. -

1.1.- Tribunales ordinarios: son aquellos c1ue se encuentran establecidos


jerárquicamente en el Código Orgánico de Tribunales y a los que
corresponde el conocimiento de la inmensa mayoría de los conflictos
jurídicos que piden requerir del ejercicio de la jurisdicción.

Conforme lo dispuesto en el articulo 5 inciso 2 del Código Orgánico de


Tribunales los tribunales ordinarios son la Corte Suprema, las Cortes de
Apelaciones, los tribunales del juicio oral en lo penal, los juzgados de
garantía, los juzgados de letras y los Presidentes y Ministros de Corte en los
casos en que actúan como tribunales unipersonales de excepción. Estos dos
últimos se denominan, también, tribunales ordinarios accidentales o de
excepción porque, a diferencia de los primeros, la función jurisdiccional no
la ejercen en forma permanente sino sólo en el evento que exista un
conflicto de especial relevancia que autorice su intervención de conformidad
a la ley.

1.2.- Tribunales especiales: son aquellos que se encuentran regulados en


una ley especial que los faculta para conocer únicamente de las materias
que dicha ley autoriza.

A partir de la lectura del artículo 5 inciso 30 del Código Orgánico de


Tribunales y de otras leyes especiales podemos señalar como tribunales de
este tipo a los tribunales de familia, los del trabajo y cobranza laboral y
previsional, los tribunales militares en tiempos de paz (tribunales militares,
navales, aeronáuticos y Cortes Marciales), los tribunales aduaneros,
tributarios, los juzgados de policía local, tribunal constitucional, tribunal
calificador de elecciones, tribunales electorales regionales y tribunales
militares en tiempos de guerra.

Por definición, los juzgados especiales también se encuentran bajo la


superintendencia directiva, correccional y económica de la Corte Suprema
(artículo 79 de la Constitución Política de la República) Se exceptúan de este
control, sin embargo, el tribunal constitucional, el tribunal calificador de
elecciones, los tribunales electorales regionales y los tribunales militares en
tiempos de guerra.

1.3.- Tribunales arbitrales: son aquellos que se componen de jueces árbitros


que son aquellos nombrados por las partes, o por la autoridad judicial en
subsidio, para la resolución de un asunto litigioso (artículo 222 del Código
Orgánico de Tribunales) Los jueces árbitros pueden ser de derecho,
arbitradores o mixtos.

II- SEGÚN SU COMPOSICIÓN LOS TRIBUNALES SE CLASIFICAN EN


UNIPERSONALES, UNIPERSONALES DE COMPOSICIÓN MÚLTIPLE Y
COLEGIADOS.

11.1.- Tribunales unipersonales: son aquellos que se encuentran


compuestos por un solo juez. Por ejemplo, un juzgado de letras, uno mixto o
un juzgado de garantía con dotación legal de un juez.
11.2.- Tribunales unipersonales de composición múltiple: son aquellos que
se encuentran constituidos por varios jueces pero, cada uno de ellos,
desarrolla la función jurisdiccional con independencia de los restantes
miembros del tribunal.

El objeto de esta composición es maximizar los criterios de gestión


administrativa de los tribunales y disminuir los costos de la administración
de justicia. Cabe señalar que, si bien cada juez ejerce la jurisdicción en este
tipo de tribunales, existen criterios comunes de administración a partir de la
existencia de un juez presidente, un comité de jueces y de profesionales
expertos en temas de gestión insertos en la plata del tribunal. Ejemplos de
esta clase son los tribunales de garantía, los de familia y los del trabajo de
composición múltiple.

11.3.- Tribunales colegiados: son aquellos que se encuentran constituidos


por varios jueces y la función jurisdiccional la realizan en forma conjunta o
colegiada. Estos tribunales, entonces, funcionan en salas compuestas, cada
urca de ellas, por más de un juez y es necesaria la concurrencia de todos
ellos para la validez de la resolución del conflicto jurídico respectivo.
Ejemplos de este tipo son la Corte Suprema, las Cortes de Apelaciones, las
Cortes Marciales, los tribunales del juicio oral en lo penal, el tribunal
constitucional.

III.- SEGÚN LA JERARQUÍA QUE DETENTAN LOS TRIBUNALES PUEDEN


SER SUPERIORES O INFERIORES.

111.1.- Tribunales superiores de justicia: son la Corte Suprema y las Cortes


de Apelaciones.

111.2.- Tribunales inferiores de justicia: son los res[antes.

IV.- Según la estabilidad que detentan los tribunales pueden ser


permanentes y accidentales o de excepción.

IV.1.- Tribunales permanentes: son aquellos establecidos para conocer de


los negocios que la ley ha entregado a su competencia, sin discriminar si
esos negocios se han suscitado o no.
IV.2.- Tribunales accidentales o de excepción: son aquellos que se
constituyen para conocer de ciertos y determinados negocios, que requieren
su intervención.

C.- ESTUDIO PARTICULAR DE LOS TRIBUNALES:

DE LOS TRIBUNALES ORDINARIOS DE JUSTICIA

1.1.1 JUZGADOS DE GARANTIA:

CONCEPTO:

Los juzgados de garantía, son tribunales ordinarios de competencia penal


compuestos por uno o más jueces que conocen y resuelven en forma
unipersonal ¡os procesos en que intervienen y cuyo rol fundamental es
cautelar el respeto a las garantías y derechos del imputado y la legalidad de
la investigación desarrollada por el ministerio público (artículos 14 y
siguientes del Código Orgánico de Tribunales)

El rol de los tribunales de garantía se encuentra asociado a las etapas de


inicio, de investigación, intermedia y de ejecución de las sentencias
definitivas en el nuevo proceso penal chileno,

COMPOSICIÓN:

Este tipo de juzgados, además de jueces letrados, cuenta con una planta
profesional en el área de gestión agrupada en unidades operativas a cargo
del administrador del tribunal (artículo 25 del Código Orgánico de
Tribunales) y, calos tribunales en los que sirven tres o más jueces, el diseño
y la fiscalización de la orgánica de funcionamiento interno está entregada al
juez presidente y al comité de jueces (artículos 22, 23 y 24 del Código
Orgánico de Tribunales)

En los lugares en los que no existen juzgados de garantía, dicha función la


realizan los juzgados de letras respectivos, pasando a denominarse por esta
razón, juzgados o tribunales mixtos. Por ejemplo, el juzgado mixto de
Paillaco o de Panguipulli.
FUNCIONES:

Las principales funciones de los tribunales de garantías son las siguientes:

- Otorgar autorizaciones judiciales previas que solicite el ministerio público


para realizar actuaciones que priven, restrinjan o perturben los derechos de
un imputado o de terceros que se encuentran asegurados en la Constitución
(artículo 9 del Código Procesal Penal)

- Controlar la legalidad de las detenciones de personas imputadas de haber


cometido un delito flagrante.

- Dirigir las audiencias públicas de la fase de la investigación y resolver los


incidentes que se promuevan en ellas.

- Resolver acerca de la procedencia de la prisión preventiva o de cualquier


otra medida cautelar respecto de un imputado.

- Dirigir la audiencia de preparación de juicio oral. Esta audiencia oral y


pública es aquella que se realiza con la presencia del fiscal, la defensa, el
imputado y el querellante, silo hay, con el propósito de discutir acerca de las
pruebas que serán presentadas en el juicio oral y las que serán excluidas
del mismo, así como también, acerca de los hechos que se tendrán por
probados (convenciones probatorias) (artículo 260 y siguientes del Código
Procesal penal)

- Dictar sentencia en el procedimiento abreviado, cuando corresponda. En


virtud de este procedimiento abreviado el imputado asistido por su abogado
renuncia libre e informadamente a su derecho a tener un juicio oral,
aceptando expresamente los hechos contenidos en la acusación y los
antecedentes en que se funda la investigación. Para que tenga lugar el
procedimiento abreviado el fiscal debe requerir la imposición de una pena
no superior a cinco años en cuyo caso el juez de garantía procede a dictar la
sentencia de inmediato pues, al haberse aceptado los hechos, no existe
prueba ni juicio propiamente tal (artículo 406 y siguientes del Código
Procesal Penal)

- Conocer y fallar las faltas penales y algunos simples delitos conforme al


denominado procedimiento monitorio y procedimiento simplificado. En este
último caso, el juez de garantía es competente tanto en el caso que el
imputado acepte la responsabilidad en el hecho en los términos del artículo
395 del Código Procesal Penal ( procedimiento simplificado propiamente tal)
o en el evento contrario, en cuyo caso tendrá lugar el llamado juicio
simplificado (artículo 396 del Código Procesal Penal)

- Aprobar los denominados acuerdos reparatorios que son aquellos


celebrados entre el imputado y la víctima del delito cuando sólo se refieren
a hechos investigados que afecten bienes jurídicos disponibles de carácter
económico, lesiones menos graves o cuasidelitos (artículo 241 del Código
Procesal Penal)

- Aprobar la suspensión condicional del procedimiento que es una forma de


poner término a un proceso mediante un acuerdo entre el fiscal y el
imputado, supuesto que concurran ciertos requisitos legales y el imputado
cumpla con’ las condiciones establecidas y las exigencias legales (artículo
237 del Código Procesal Penal.

- Controlar la detención y aplicar, en su caso, medidas cautelares a las


personas que hubiesen cometido un acto de violencia intrafamiiar en horas
o días en que no funcione el tribunal de familia competente (artículo 83
inciso 2° de la ley N°19.968)

Controlar la ejecución de las condenas criminales y de las medidas


cautelares o de seguridad que se establezcan (articulo 14 letra 1) del
Código Orgánico de Tribunales y 150 del Código Procesal Penal)

L1.2.- TRIBUNALES DE JUICIO ORAL EN LO PENAL:

CONCEPTO

Son tribunales ordinarios de competencia penal de carácter colegiado


llamados a conocer de las causas por crimen o simple delito que no sean de
conocimiento de un juez de garantía y a conducir el debate durante el juicio
oral para resolver, luego, acerca de la culpabilidad o inocencia del acusado.

COMPOSICIÓN:
Este tipo de tribunales funcionan en una o más salas integradas, siempre,
por tres jueces. Cada sala es dirigida por un juez presidente de sala, quien
tiene varias de las atribuciones concedidas por la ley para los presidentes
de sala de Corte de Apelaciones.

Desde un punto de vista administrativo, se organizan en base a unidades


operativas de gestión a cargo del administrador del tribunal (artículo 25 del
Código Orgánico de tribunales) y de una orgánica judicial interna compuesta
por un juez presidente y por el comité de jueces (artículos 23, 24 y 25 del
Código Orgánico de Tribunales)

FUNCIONES:(artículo 18 del Código Orgánico de Tribunales)

- Conocer y juzgar en el juicio oral las causas por crimen o simple delito,
salvo aquellas relativas a simples delitos cuyo conocimiento y fallo
corresponde a un juez de garantía por la vía del juicio simplificado o de los
procedimientos simplificado o abreviado. El juicio oral, entonces, es aquel
que se realiza en una o más audiencias continuas, concentradas, orales y
públicas ante el tribunal del juicio oral en lo penal quien conoce
directamente la acusación, la defensa y las pruebas aportadas por los
intervinientes.

- Resolver, cuando corresponda, acerca de la libertad o prisión preventiva


de los acusados puestos a su disposición.

- Resolver todos los incidentes que se promuevan durante el juicio oral.

Conocer y resolver los demás asuntos que la ley procesal les encomiende.
Ejemplo de esto último constituye la posibilidad de rendir prueba anticipada.
Si bien el artículo 191 del Código Procesal Penal indica que ella debe
rendirse ante el juez de garantía se ha estimado en la práctica que, cuando
el tribunal del juicio oral en lo penal ya ha recibido el auto de apertura pero
aún no se ha verificado la audiencia de juicio oral, este tribunal se
encuentra facultado para recibir la prueba anticipada de un testigo
consignado en el auto de apertura de juicio oral.

1.1.3.- JUZGADOS DE LETRAS

CONCEPTO:
Los juzgados de letras son tribunales ordinarios unipersonales que,
regularmente, detentan competencia común o general en una comuna o
agrupación de comunas,

Este tipo de tribunales ha experimentado un profundo cambio en los


últimos años a causa de la creación de tribunales especializados y del
traspaso de parte de competencia que originalmente ejercían aquéllos.

En la actualidad los juzgados de letras pueden ser de tres categorías, de


menor a mayor; comuna, capital de provincia o de asiento de Corte de
Apelaciones.

Los juzgados de letras, entonces, son tribunales de competencia residual,


esto es, conocen generalmente de todos los asuntos acaecidos dentro de su
territorio, salvo aquéllos que se encuentran entregados al conocimiento de
otro tribunal, en el caso que éste exista dentro de dicho territorio. En
consecuencia, la función de los juzgados de letras es más bien de orden
regional o rural esto es, pueden actuar como tribunal civil, de comercio,
laboral, de familia o de garantía en todos aquellos lugares donde no existe
un tribunal especializado en alguna de estas materias. Es por esta razón
que la ley también se refiere a ellos como tribunales mixtos.

COMPOSICIÓN:

Los juzgados de letras se encuentran compuestos por un juez de letras


(letrado, esto es, abogado), un secretario y por funcionarios de secretaria
denominados por la ley oficiales.

La función del secretario (también debe ser abogado) es de orden


administrativa y jurisdiccional. Se encarga de certificar la autenticidad le las
actuaciones procesales del tribunal y de subrogar al juez en caso de
ausencia de éste (articulo 47A del Código Orgánico de Tribunales) Se trata
de un cargo que ha iniciado un paulatino proceso de extinción a causa del
fenómeno global de la reforma procesal en Chile que introduce el cargo de
administrador en todos los nuevos tribunales y suprime el de secretario. A
este aspecto, sin embargo, nos referiremos más adelante.

FUNCIONES
Conocer en única instancia y primera instancia los asuntos civiles y
comerciales.

Conocer en primera instancia de las causas de minas, esto es, aquéllas en


que se conocen

derechos reconocidos por el Código de Minería, cualquiera sea su cuantía


(artículo 45 N°2

letra b) del Código Orgánico de Tribunales)

Conocer en primera instancia de los actos judiciales no contenciosos.

Conocer en primera instancia de las causas laborales y de familia a falta de


un tribunal especial que conozca de ellas en el territorio del juzgado de
letras. La alusión se encuentra referida a los tribunales de familia, a los
tribunales laborales y a los de cobranza laboral y previsional (artículo 45
N°2 letra h)

Cumplir las funciones de juez de garantía en los lugares en que no exista


uno (artículo 46 del Código Orgánico de Tribunales)

Conocer en primera instancia, sólo en cuanto se trate de un juzgado de


letras de asiento de Corte de Apelaciones, de las causas de hacienda
cualquiera sea su cuantía excepto que el Fisco obre como demandante, en
cuyo caso, éste puede ocurrir al tribunal indicado o al del domicilio del
demandado (artículo 48 del Código Orgánico de Tribunales) Las mismas
reglas se aplican a los asuntos judiciales no contenciosos en que tenga
interés el Fisco.

Los juicios de hacienda son aquellas controversias civiles en que tiene


interés el Fisco de

Chile y se tramitan conforme a las reglas del artículo 748 y siguientes del
Código de

Procedimiento Civil. La representación del Fisco corresponde en Chile, por lo


general, al

Consejo de Defensa del Estado.


Conocer de otras materias que las leyes le encomienden. En tal sentido
podemos señalar que existen diversos textos normativos que entregan
competencia a los juzgados de letras. Por ejemplo, algunas infracciones
contenidas en la ley de bosques o en la ley de pesca.

1.1.4.-TRIBUNALES UNIPERSONALES DE EXCEPCIÓN.

También denominados tribunales accidentales, se constituyen únicamente


cuando existe un conflicto jurídico que resolver de aquellos expresamente
señalados en la ley.

Se trata de tribunales unipersonales compuestos por un ministro de Corte y


ejercen la función jurisdiccional en primera instancia.

La existencia de estos tribunales de excepción se encuentra directamente


vinculada con el factor fuero, cuyo radica en otorgar competencia a un
tribunal diverso de aquél que debió conocer naturalmente la causa, a raíz
del cargo o dignidad que ostenta un litigante y con el propósito especifico
de garantizar la imparcialidad del juez.

Los tribunales unipersonales de excepción son los siguientes:

1.1.4.1. UN MINISTRO DE CORTE DE APELACIONES (Artículo 50 del Código


Orgánico de Tribunales)

Un ministro de la Corte de Apelaciones respectiva, según el turno que se


establezca, conoce en primera instancia de los siguientes asuntos:

a) Las causas civiles en que sean parte o tengan inte:€ l Presidente de la


República, los ex Presidentes de la República, los Ministros de Estado,
Senadores, Diputados, miembros de los tribunales superiores de justicia,
Contralor General de la República, Comandantes en Jefe de las Fuerzas
Armadas, General Director de Carabineros de Chile, Director General de la
Policía de Investigaciones de Chile, Intendentes y Gobernadores, los
Agentes Diplomáticos chilenos, los Embajadores y los Ministros Diplomáticos
acreditados con el Gobierno de la República o en tránsito por su territorio,
los Arzobispos, los Obispos, los Vicarios Generales, los Provisores y los
Vicarios Capitulares.

b) Las demandas civiles que se entablen contra los jueces de letras para
hacer efectiva la responsabilidad civil resultante del ejercicio de sus
funciones ministeriales y de cualquiera otra que una ley expresamente
señale.

La apelación deducida en contra de la sentencia definitiva de primera


instancia pronunciada por un ministro será conocida en segunda instancia
por esta misma Corte de Apelaciones (Articulo 63 N°3 letra a) del Código
Orgánico de Tribunales) En este caso, sin embargo, se encuentra impedido
el ministro que conoció como tribunal de excepción de integrar la sala que
conocerá de la apelación.

1.1.4.2.- EL PRESIDENTE DE LA CORTE DE APELACIONES DE SAIAGO


(Artículo 51 del Código Orgánico de Tribunales)

El Presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago conoce en primera


instancia de los siguientes asuntos:

a) De las causas sobre amovilidad de los ministros de la Corte Suprema.


Esta disposición debe ser concordada con los artículos 53 N°1, 66 inciso 4° y
324 y siguientes del Código Orgánico de Tribunales. Asimismo, estas
normas se encuentran relacionadas con aquéllas de rango constitucional
que ya analizamos con motivo del análisis de la responsabilidad de los
jueces en cuanto a que la inamovilidad de éstos termina al incurrirse en
“mal comportamiento”. El proceso de amovilidad, entonces, tiene por objeto
constatar este “mal comportamiento” y, hecho, marginar del servicio
judicial al funcionario infractor. La apelación deducida en contra de la
sentencia de amovilidad es conocida en este caso por la Corte de
Apelaciones de Santiago (Artículo 64 deI Código Orgánico de Tribunales)

b) De las demandas civiles que se entablen contra uno o más miembros de


la Corte Suprema o contra su fiscal judicial para hacer efectiva su
responsabilidad civil por actos cometidos en el desempeño de sus
funciones. La apelación de la sentencia también será conocida en este caso
por la Corte de Apelaciones de Santiago (Artículo 64 del Código Orgánico de
Tribunales)

1.1.4.3.- UN MINISTRO DE LA CORTE SUPREMA (Artículo 52 del


Código Orgánico de Tribunales)

Un ministro de la Corte Suprema designado por este tribunal conoce en


primera instancia de las siguientes materias:
a) De las cuestiones o juicios entre la Corporación de Ventas de Salitre y
Yodo de Chile y

las empresas adheridas o que se retiren de la misma. En segunda instancia


conoce la Corte

Suprema en Tribunal Pleno (Artículo 23 de la ley N°12.033)

b) Del procedimiento de extradición pasiva. En caso de que algún Estado


solicite la extradición de una persona que se encuentre en el territorio
nacional chileno el procedimiento en cuanto a hacer o no lugar a ella será
de competencia de un ministro de la Corte Suprema. En contra de la
sentencia que se pronunciare sobre la extradición proceden los recursos de
apelación y de nulidad para ante la sala penal de la Corte Suprema (Artículo
450 del Código Procesal Penal)

1.1.4.4.- EL PRESIDENTE DE LA CORTE SUPREMA (Artículo 53 del


Código Orgánico de Tribunales)

El Presidente de la Corte Suprema conoce en primera instancia de los


siguientes asuntos:

a) De las causas sobre amovilidad de los ministros de las Cortes de


Apelaciones. El conocimiento en segunda instancia corresponde en este
caso a la Corte Suprema en tribunal pleno (Artículo 96 N°3 del Código
Orgánico de Tribunales)

b) De las demandas civiles que se entablen contra uno o más miembros o


fiscales judiciales de las Cortes de Apelaciones para hacer efectiva su
responsabilidad civil por actos cometidos en el desempeño de sus
funciones.

c) De las causas de presas y demás que deban juzgarse con arreglo al


derecho internacional. El conocimiento en segunda instancia corresponde
en este caso y en el anterior consignado en la letra b) a la sala respectiva
de la Corte Suprema (Artículo 98 N°6 del Código Orgánico de Tribunales)

L1.5.CORTES DE APELACIONES
CONCEPTO:

Las Cortes de Apelaciones son tribunales ordinarios, colegiados compuestos


por un número variable de jueces llamados ministros y cuya fruición
primordial es ejercer dentro de su territorio la jurisdicción en segunda
instancia y, excepcionalmente, conocer en primera o única instancia de
ciertos procesos, así como también, de todos aquellos recursos judiciales
expresamente establecidos en la ley.

Las Cortes de Apelaciones nacieron como tribunales destinados a conocer


de los recursos de apelación deducidos en contra de los tribunales
inferiores. Sin embargo, con el pasar de los años la ley les confirió el
conocimiento de otros asuntos, aunque manteniendo, de algún modo, la
razón de ser original de este tipo de tribunales: revisar o fiscalizar el actuar
de otros tribunales u organismos a fin de garantizar a todos los ciudadanos
que las decisiones relevantes pueden ser objeto de reclamación ante un
tribunal superior.

En Chile existen actualmente 17 Cortes de Apelaciones con competencia en


cada una de las regiones del país con excepción de aquellas regiones en
que existe más de una. Las Cortes en actual funcionamiento son las
siguientes: Anca, Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Valparaíso,
Santiago, San Miguel, Rancagua. Talca, Chillán, Concepción, Temuco,
Valdivia, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas (Artículo 54 del Código
Orgánico de Tribunales)

Los ministros de las Cortes de Apelaciones son nombrados por el Presidente


de la

República a partir de una terna (nómina de tres postulantes) confeccionada


por la Corte

Suprema (Artículo 75 de la Constitución Política de la República)

COMPOSICIÓN:

Las Cortes de Apelaciones tienen un número variable de ministros, cuestión


que se encuentra expresamente regulada en la ley en el artículo 56 del
Código Orgánico de Tribunales. La composición de este tipo de tribunales es
la siguiente:
1) Presidente de la Corte de Apelaciones: El artículo 57 del Código Orgánico
de Tribunales dispone que este tipo de tribunales sean regidos por un
Presidente cuyas funciones se inician el día 1° de marzo de cada año y se
prolongan hasta el último día hábil del mes de febrero del año siguiente. La
designación de los ministros debe corresponder por turno según el orden de
antigüedad en la categoría correspondiente del escalafón judicial.

Además de las funciones propias del Presidente derivadas de su cargo de


ministro en el caso que integre una sala de la Corte el articulo 90 del Código
Orgánico de Tribunales le otorga diversas funciones adicionales, tales como:
1) presidir el respectivo tribunal en todas sus reuniones públicas; 2) instalar
diariamente la sala o salas de la Corte para su funcionamiento, haciendo
llamar si fuere necesario, a los funcionarios que deben integrarlas; 3) formar
el último día hábil de cada semana las tablas — nómina de las causas que
serán conocidas por la Corte — de que deba ocuparse el tribunal o sus salas
en la semana siguiente; 4) abrir y cerrar las sesiones del tribunal, anticipar o
prorrogar las horas de despacho en caso que así lo requiera algún asunto
urgente y grave y convocar extraordinariamente al tribunal cuando fuere
necesario; 5) mantener el orden dentro de la sala del tribunal; 6) dirigir los
debates del tribunal; 7) fijar las cuestiones que hayan de debatirse y las
proposiciones sobre las cuales haya de recaer la votación, 8) poner a
votación las materias discutidas cuando el tribunal haya declarado
concluido el debate, 9) enviar al Presidente de la Corte Suprema antes del
15 de febrero de cada año la estadística exigida por el articulo 589 del COT
para los efectos de la cuenta anual 10) dar cuenta al presidente de la Corte
Suprema de las causas en que no se haya dictado sentencia en el plazo de
30 dias, contados desde el término de la vista de la causa y d los motivos
del retardo.

Además de estas atribuciones genéricas el Presidente de la Corte cuenta


con diversas otras facultades de orden administrativo tales como sortear
entre las salas del tribunal las causas que deben agregarse
extraordinariamente a la tabla, conceder las solicitudes de feriado legal y de
permisos administrativos, proceder al nombramiento de ciertos funcionarios
de los tribunales, etc.
2) Ministros de la Corte: Son aquellos jueces encargados de integrar las
diversas salas de la Corte a fin de conocer las materias sometidas a su
conocimiento.

3) Abogados Integrantes: Son abogados designados por el Presidente de la


República encargados de subrogar en una Corte de Apelaciones a algún
ministro que se encuentre ausentes de sus funciones.

4) Fiscales Judiciales: Son aquellos funcionarios auxiliares de la


administración de justicia insertos dentro de la estructura orgánica del
Poder Judicial y cuya función principal es vigilar el correcto desempeño de
los ministros de las Cortes de Apelaciones, fiscales judiciales, jueces y
demás funcionarios judiciales con el propósito de detectar cualquier falta o
abuso o incorrecciones cometidas en el ejercicio de sus cargos. La ley les
asigna, además, la función de emitir informes jurídicos con motivo de la
tramitación de ciertas causas y asumir una posición activa poniendo en
conocimiento de sus superiores cualquier irregularidad administrativa
detectada al interior del Poder Judicial (Por ejemplo, sustentar una solicitud
de querella de capítulos)

5) Relatores: Son funcionarios auxiliares de la administración de justicia


encargados de informar metódicamente a los ministros que conocen de una
causa acerca del contenido de ésta a fin de que puedan resolver lo
debatido. Esta comunicación se verifica en relación o en cuenta, como
veremos más adelante y únicamente en los procesos en que la ley autoriza
este mecanismo (Por ejemplo, los procesos penales no pueden ser objeto de
relación, porque los ministros deben interiorizarse del contenido de lo
debatido en forma directa en una audiencia pública)

Secretarios: Son auxiliares de la administración de justicia encargados de


certificar o dar fe acerca de la autenticidad de las actuaciones de la Corte,
velar por el normal funcionamiento administrativo de la misma y cumplir
con las demás funciones a ellos encargadas por la ley.

Personal Subalterno: Son empleados, también llamados oficiales, cuya


función es desempeñar las labores administrativas derivadas del
funcionamiento de las Cortes de Apelaciones.
CONOCIMIENTO O FUNCIONAMIENTO DE LAS CORTES:

El conocimiento de todos los asuntos sometidos a la competencia de las


Cortes de Apelaciones puede verificarse en sala o en pleno.

DEL CONOCIMIENTO EN SALA:

Concepto:

El conocimiento en sala significa: que el asunto respectivo será analizado y


resuelto por alguna de las salas de la Corte en cuyo caso debe estar
integrada por tres ministros (Artículo 67 inciso 2° del Código Orgánico de
Tribunales) En estos casos cada sala representa a la Corte en los asuntos de
que conoce (Articulo 66 inciso 2° deI Código Orgánico de Tribunales)

Materias que son conocidas en sala:

a) En única instancia (Artículo 63 N°1 del Código Orgánico de


Tribunales)

- De los recursos de casación en la forma que se interpongan en contra de


las sentencias dictadas por los jueces de letras de su territorio o por uno de
sus ministros y de las sentencias definitivas de primera instancia dictadas
por jueces árbitros.

- De los recursos de nulidad interpuestos en contra de las sentencias


definitivas dictadas por un tribunal con competencia en lo criminal en los
casos que proceda este recurso.

- De los recursos de queja que se deduzcan en contra de jueces de letras,


jueces de policía local jueces árbitros y órganos que ejerzan jurisdicción
dentro de su territorio.

- De la extradición activa

De las solicitudes que se formulen de conformidad a la ley procesal para


declarar si concurren las circunstancias que habilitan a la autoridad
requerida para negarse a proporcionar determinada información, siempre
que la razón invocada no fuere que la publicidad pudiere afectar la
seguridad nacional.

- Otros asuntos contenidos en normas especiales como el recurso de hecho


(civil o penal) que es aquel que tiene por objeto obtener de la Corte que
enmiende, de conformidad a derecho, el agravio producido a una parte por
un tribunal inferior al pronunciarse sobre un recurso de apelación (Por
ejemplo, el tribunal recurrido no concedió un recurso de apelación, debiendo
haberlo hecho)

Otro ejemplo de asuntos que pueden ser conocidos en única instancia por
una Corte de Apelaciones son las contiendas de competencia (artículo 192
del Código Orgánico de Tribunales)

b) En primera instancia, art 63 N° 2 del COT)

- De los recursos de protección y de amparo a qu se refieren los artículos 20


y 21, respectivamente, de la Constitución Política de la República.

- De las querellas de capítulos

- Otros asuntos contenidos en leyes especiales, tales como: el amparo


económico contenido en la ley N°18.971 de 10 de marzo de 1990

c) En segunda instancia (Artículo 63 N° 3 del Código Orgánico de


Tribunales)

- De las causas civiles, de familia y del trabajo y de los actos no


contenciosos de que hayan conocido en primera los jueces de letras de su
territorio o uno de sus ministros.

- De las apelaciones interpuestas en contra de las resoluciones dictadas por


un juez de garantía y de las consultas de las sentencias civiles dictadas por
los jueces de letras en el caso que este trámite proceda.

Reclamaciones especiales
Además de los asuntos señalados precedentemente existen diversas leyes
especiales que conceden competencia a las Cortes de Apelaciones para
conocer de las reclamaciones formuladas en contra de los actos de ciertos
organismos especializados. En algunos casos conocen en única instancia y,
en otros, procede la apelación ante la Corte Suprema. Asimismo, algunos de
estos asuntos son de competencia exclusiva de la Corte de Apelaciones de
Santiago.

Ejemplos de lo señalado más arriba son las reclamaciones de ilegalidad en


contra de un decreto alcaldicio, las reclamaciones de impuestos conocidas
en primera instancia por el Director Regional del Servicio de Impuestos
Internos, las reclamaciones en contra de la Dirección General de Aguas, las
reclamaciones contra la superintendencia de Administradoras de Fondos de
Pensiones, reclamaciones contra la Superintendencia de Bancos e
Instituciones Financieras, reclamaciones contra la Superintendencia de
Valores y seguros, reclamaciones en contra del Consejo Nacional de
Televisión, reclamaciones en contra del Consejo del Banco Central de Chile,
etc.

DEL CONOCIMIENTO EN PLENO:

Concepto:

El conocimiento en pleno por parte de una Corte de Apelaciones, por su


lado, significa que el asunto en cuestión debe ser resuelto por la totalidad
de ministros que componen la Corte. El artículo 67 del Código Orgánico de
Tribunales dispone que para el funcionamiento del tribunal pleno se
requiere, a lo menos, la concurrencia de la mayoría absoluta de los
miembros de que se compone la Corte.

Materias que son conocidas en pleno.

Las Cortes de Apelaciones conocen en pleno de las siguientes materias:

a) Del ejercicio de las facultades disciplinarias, administrativas y


económicas, sin perjuicio de que las salas puedan ejercer las disciplinarias
en los casos de los artículos 542 y 543 del Código Orgánico de Tribunales en
los asuntos que estén conociendo (artículo 66 inciso 4° del Código Orgánico
de Tribunales)

b) Del conocimiento de los desafueros de diputados y senadores.

c) De los juicios de amovilidad en contra de los jueces de letras.

d) De la aplicación de medidas disciplinarias con motivo de la interposición


de un recurso de queja conocido por alguna sala.

e) La Corte de Apelaciones de Santiago en pleno conoce en forma exclusiva


de los recursos de apelación y casación en la forma, en su caso, que incidan
en los juicios de amovilidad y en las demandas civiles contra los ministros y
el fiscal judicial de la Corte Suprema.

DEL FUNCIONAMIENTO EXTRAORDINARIO:

Sin embargo, las Cortes de Apelaciones pueden tener un funcionamiento


extraordinario cuestión que sucede cuando existe retardo, en cuyo caso, la
Corte deberá dividirse extraordinariamente en dos o más salas adicionales.
Existe retardo de conformidad a la ley cuando, dividido el total de causas en
estado de tabla y de las apelaciones que deben conocerse en cuenta,
inclusive las criminales, por el número de salas, el cuociente es superior a
cien (Artículo 62 inciso 2° del Código Orgánico de Tribunales) Por ejemplo, si
una Corte de Apelaciones funciona ordinariamente en dos salas y el total de
causas en tabla y en cuenta son trescientas, existirá retardo, pues
trescientos dividido en dos es igual a ciento cincuenta y esta última cifra es
superior a cien. En este caso, entonces, la Corte de Apelaciones funcionará
extraordinariamente dividida en tres salas.

La integración de la sala extraordinaria se conformará con ministros de una


sala ordinaria y fiscales judiciales. A falta de estos podrá incorporarse un
abogado integrante (Artículo 62 inciso 1° del Código Orgánico de
Tribunales)

TRAMITACIÓN ANTE LAS CORTES DE APELACIONES


El artículo 68 del Código Orgánico de Tribunales dispone que las Cortes
resuelvan los asuntos en cuenta previa vista de la causa, según
corresponda.

Las resoluciones de mera sustanciación que son aquellas que tienen por
objeto dar curso progresivo a los autos sin decidir ni prejuzgar ninguna
cuestión debatida entre las partes serán proveídas por el presidente de la
sala y, en el evento de existir más de una, por el presidente de la primera
sala. Esta razón justifica el hecho que a la primera sala se le denomine sala
tramitadora. Además de ello debemos precisar que si el Presidente de la
Corte integra sala, siempre lo hará en la primera. La sala tramitadora
conoce de los asuntos que requieren una tramitación previa antes de ser
resueltos mediante la cuenta diaria del Secretario de la Corte o, en ciertos
casos, de un Relator (Artículos 70 y 372 N°1 del Código Orgánico de
Tribunales)

Las resoluciones que no sean de mera sustanciación serán dictadas por el


tribunal en su conjunto, ya sea en sala o en pleno, según corresponda.

Las Cortes de Apelaciones pueden tramitar los asuntos de su competencia


en cuenta o previa vista de la causa. La resolución que ordena resolver en
uno u otro sentido se dicta una vez concluida la tramitación inicial,
dictándose, entonces, un decreto que ordena “dese cuenta” o “ en
relación”. El decreto en relación significa quela Corte conocerá previa vista
de la causa.

La diferencia entre el conocimiento en cuenta y en relación radica en que,


en este último caso, han de cumplirse una serie de trámites previos que no
son exigidos para el conocimiento en cuenta, más específicamente, no se
exigen la colocación de la causa en tabla y los alegatos.

En términos generales, dependerá de la naturaleza del asunto sometido a


conocimiento ge la Corte si éste se resuelve de una u otra forma. Por
ejemplo, se resuelven en cuenta: los recursos de queja, cuestiones de orden
administrativo apelación de toda resolución que no sea sentencia definitiva,
a menos que cualquiera de las partes, dentro del plazo para comparecer en
segunda instancia, solicite alegatos (Artículo 199 inciso 1° del Código de
Procedimiento Civil)
ESTUDIO PARTICULAR DE LA TRAMITACIÓN PREVIA VISTA DE LA
CAUSA:

Cuando la Corte de Apelaciones procede previa vista de la causa habrá de


verificarse los siguientes trámites previos:

1) Dictación y notificación del decreto “en relación”. Esta resolución es


dictada por la sala tramitadora y significa que, en opinión de esta sala, se
encuentra terminada la tramitación previa, pudiéndose, entonces, fallar el
asunto. La dictación de este decreto presume la revisión y certificado
previos de un Relator en cuanto, a no existir diligencias pendientes (Artículo
372 N°3 del Código Orgánico de Tribunales) El decreto “en relación”, por
último, debe ser notificado por el estado diario (Artículo 221 del Código de
Procedimiento Civil)

2) Colocación de la causa en tabla. La tabla es la nómina o listado de


procesos que deben ser conocidos por la Corte y que ha de ser publicada en
un lugar visible de ésta. Los diferentes procesos serán incluidos en las
tablas de cada sala por el orden de su conclusión (Artículo 162 del Código
de Procedimiento Civil), correspondiéndole al Presidente de la Corte la
formación de estas tablas el último día hábil de cada semana conforme a
diversas normas legales que reglan su confección. En dichas tablas se debe
expresar el nombre de las partes, el día en que cada uno de los asuntos se
tratará y el número de orden que corresponde.

Las causas ordinarias se distribuyen por sorteo, con excepción de las


denominadas causas radicadas, cuyo conocimiento corresponde siempre a
la sala que haya conocido por primera vez del recurso o de la apelación de
ciertos asuntos, o que hubiere sido designada para tal efecto, aunque no
hubiere entrado a conocerlos. Las causas que se radican en una sala en el
sentido propuesto son los recursos de amparo y las apelaciones relativas a
la libertad de los imputados u otras medidas cautelares personales en su
contra (Artículo 69 inciso 4° del Código Orgánico de Tribunales)

Otras causas gozan de preferencia para ser colocadas en tabla, por lo que,
deben ser agregadas extraordinariamente a la tabla del día siguiente hábil
al de su ingreso al tribunal, o el mismo día, en casos urgentes. Cuando ello
sucede se habla de causas agregada. Es el caso de las apelaciones relativas
a la prisión preventiva de los imputados u otras medidas cautelares en su
contra, los recursos de amparo y las apelaciones de las resoluciones
relativas al auto de procesamiento en que existan procesados presos
(causas penales del sistema inquisitivo en actual tramitación) (Artículo 69
incisos 5° y 6° del Código Orgánico de Tribunales)

3) El anuncio. Las causas que figuran insertas en una tabla deben


comunicarse públicamente a través de su fijación en un lugar visible y,
antes de que comience la Corte a tratar cada negocio, debe anunciarlo,
haciendo colocar el tribunal en un lugar conveniente el número de orden
respectivo, el cual se mantendrá fijo hasta que se pase a otro asunto
(Artículo 163 inciso 2° del Código de Procedimiento Civil) En la práctica esta
exigencia se cumple en las Cortes mediante la colocación de un cartel o un
aviso electrónico en el cual se va informando del estado de avance de la
vista de la causa (Por ejemplo, primera causa tabla ordinaria, segunda
causa tabla ordinaria, etc.)

4) La relación. Es la exposición oral y sistematizada del proceso que debe


efectuar el Relator a la Corte a fin de que ésta se interiorice del asunto que
debe resolver. A la relación nos referiremos más adelante con motivo de los
coadyuvantes a la administración de justicia.

5) Los alegatos. Una vez terminada la relación corresponde que los


abogados que se hubieren anunciado anotando sus nombres en un libro
asignado a cada sala realicen sus alegatos. Los alegatos son defensas
orales realizadas por abogados habilitados con patrocinio en la causa
respecto de sus intereses en el proceso (Artículo 223 del Código de
Procedimiento Civil)

Cabe consignar, finalmente, que la omisión de los trámites que conforman


la vista de la causa autorizan la interposición del recurso de casación en la
forma, con excepción de los alegatos. Asimismo, la vista de la causa puede
suspenderse en los casos y formas dispuestas en el artículo 165 del Código
de Procedimiento Civil.

Una vez terminados los alegatos se da por terminada la vista de la causa y


la Corte debe fallar inmediatamente o, en su defecto, la causa quedará “en
acuerdo’ ante los mismos ministros que intervinieron en la vista,
comenzando a transcurrir el plazo legal para la dictación de la sentencia.
Excepcionalmente la redacción del fallo puede dilatarse en los siguientes
casos:

- Cuando se ordene la práctica de alguna medida para mejor resolver


(Artículo 227 inciso 20 del Código de Procedimiento Civil)

Cuando a petición de parte se solicite un informe en derecho, esto es, la


realización de un texto escrito por parte de algún especialista en derecho
respecto del asunto debatido (Artículo 229 del Código de Procedimiento
Civil)

- Cuando el tribunal estima necesario un mayor estudio de los antecedentes


(Artículo 82 del Código Orgánico de Tribunales)

Al proceder la Corte de Apelaciones a dictar la sentencia debe aplicar las


denominadas normas de los acuerdos, que tienen por objeto regular la
forma en que los tribunales colegiados deben adoptar sus decisiones a fin
de emitir la sentencia, puesto que en los tribunales colegiados, la resolución
a menudo resulta más polémica, ya que al existir varios jueces, alguno de
ellos bien puede sustentar criterios u opiniones diversas en cuanto a cómo
resolver el asunto. Es por esta razón que existen las normas sobre los
acuerdos en las Cortes de Apelaciones, normas que, en general, son
aplicables a todos los demás tribunales colegiados que existen en Chile.

1.1.6.- LA CORTE SUPREMA

CONCEPTO

La Corte Suprema es el tribunal de mayor jerarquía en la estructura judicial


chilena. Se trata de un tribunal colegiado de carácter permanente y con
competencia sobre todo el territorio nacional. Su función primordial en el
orden jurisdiccional consiste en conocer en forma exclusiva de los recursos
de casación en el fondo y de revisión. Tiene su sede en ¡a capital de país,
esto es, en la ciudad de Santiago y detenta, además, la superintendencia
directiva, correccional y económica sobre todos los tribunales de Chile, con
excepción del tribunal constitucional, el tribunal calificador de elecciones y
los tribunales electorales regionales (Artículo 79 inciso V de la Constitución
Política)

COMPOSICIÓN

Se trata, de un tribunal colegiado compuesto actualmente por veintiún


jueces denominados ministros, uno de los cuales es el Presidente.

1) Presidente de la Corte Suprema; Uno de los ministros de la Corte se


desempeña como su Presidente por el período de dos años luego de ser
elegido por el tribunal pleno. Normalmente la elección recae en el ministro
más antiguo y no puede ser reelecto por otro período.

Dentro de las atribuciones del Presidente de la Corte Suprema se encuentra


la de presidir una audiencia pública el primer día hábil del mes de marzo de
cada año con el propósito de dar cuenta del trabajo efectuado por el
tribunal en el año judicial anterior y del que haya quedado pendiente para el
año que se inicia; de las estadísticas de trabajo remitidas por los tribunales
inferiores y de las dudas y dificultades que hayan ocurrido a la Corte
Suprema y a las Cortes de Apelaciones en la inteligencia y aplicación de las
leyes y de los vacíos que se noten en ellas (Artículo 102 del Código Orgánico
de Tribunales)

Otras de las facultades del Presidente se encuentran contenidas en el


artículo 105 del Código Orgánico de Tribunales. Entre ellas destacan el
ejercicio de varias de las facultades que el artículo 90 de ese código otorga
a los Presidentes de las Cortes de Apelaciones; formar la tabla respectiva
para cada sala del tribunal; atender al despacho de la cuenta diaria y dictar
los decretos o providencias de mera sustanciación de los asuntos de que
corresponda conocer al tribunal o a cualquiera de sus salas. Recordemos,
asimismo, que el Presidente de la Corte Suprema puede además actuar
como tribunal unipersonal de excepción en los casos previstos en el artículo
53 del Código Orgánico de Tribunales.

2) Ministros: El máximo tribunal del país cuenta con veintiún ministros


designados por el Presidente de la República con acuerdo del Senado de
una quina elaborada por la propia Corte Suprema.
3) Un Fiscal Judicial: El fiscal judicial de la Corte Suprema tiene a su cargo la
dirección del ministerio público judicial y de él dependen directamente los
fiscales judiciales de todas las Cortes de Apelaciones del país. Sobre sus
facultades fiscalizadoras y procesales nos referiremos más adelante.

4) Un Secretario y un Prosecretario: Desempeñan funciones administrativas


de apoyo a la labor jurisdiccional de la Corte. Entre otras cosas, tienen a su
cargo la custodia de los expedientes, la certificación de ciertos hechos a
solicitud del interesado y dan fe de Ja autenticidad de las firmas suscritas
por los ministros. Se trata de profesionales abogados.

5) Relatores: Tal como sucede con las Cortes de Apelaciones los ministros
de la Corte Suprema se interiorizan de los procesos, en los casos en que la
ley lo faculta, mediante la relación o exposición verbal que de ellos hacen
los abogados que forman parte del tribunal denominados relatores.

6) Funcionarios subalternos: Son aquellos empleados judiciales, también


denominados oficiales de secretaría, encargados de cumplir labores de
apoyo administrativo a la función jurisdiccional.

FUNCIONAMIENTO DE LA CORTE SUPREMA

Conforme lo prevenido en el artículo 95 del Código Orgánico de Tribunales


la Corte Suprema puede funcionar en sala o en pleno.

A diferencia de las Cortes de Apelaciones el funcionamiento en sala del


máximo tribunal se verifica a través de salas especializadas avocadas al
conocimiento exclusivo de ciertas materias. El funcionamiento en salas es
ordinario cuando se encuentran operativas la primera sala civil, la segunda
sala penal y la tercera sala constitucional y del contencioso administrativo.
El funcionamiento en salas es extraordinario en cambio, cuando además de
las tres salas ordinarias, se abre una cuarta sala laboral y mixta.

A diferencia de lo que sucede en las Cortes de Apelaciones es la propia


Corte Suprema la que toma la decisión en cuanto a funcionar ordinaria o
extraordinariamente dividida en cuatro salas. En cualquier caso, las salas de
este tribunal no pueden funcionar con menos de cinco jueces cada una de
ellas y la integración será facultativa para el Presidente de la Corte. Si 0pta
por hacerlo, puede integrar cualquiera de las salas (Artículo 95 del Código
Orgánico de Tribunales)

Según lo dispuesto en el artículo 99 del Código Orgánico de Tribunales la


Corte Suprema, cada dos años, debe establecer mediante auto acordado las
materias que conocerá cada sala en su funcionamiento ordinario y
extraordinario, E auto acorado de dicho tribunal de fecha 31 de agosto de
2001 concordante con la asignación de competencia del artículo 98 del
Código Orgánico de Tribunales cumple con dicho mandato legal en los
siguientes términos:

Durante el funcionamiento ordinario las tres salas en las que se divide la


Corte Suprema conocen de las siguientes materias:

Primera Sala Civil:

a) De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de


queja en materia civil;

b) De los recursos de casación en la forma yen el fondo, de revisión y de


queja en materias regidas por el Código de Aguas y el Código de Minería.

c) De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de


queja en materias de orden laboral y previsional;

d) De las apelaciones de las sentencias recaídas en los recursos de


protección provenientes de las Cortes de Apelaciones de Temuco, Valdivia,
Puerto Montt, Coyhaíque y Punta Arenas; y

e) De los demás asuntos civiles que corresponda conocer a la Corte


Suprema y que no estén entregados al Pleno o a otra sala.

Segunda Sala Penal:

a) De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de


queja en materia penal;

b) De las apelaciones deducidas en contra de las sentencias dictadas en los


recursos de amparo, cualquiera sea la materia en que incida, con la única
excepción de las que recaigan en la acción sobre amparo económico de la
ley N18971;
c) De los recursos que se dedujeren en materias de menores y demás
asuntos relativos a ellas, exhortos internacionales y exequátur;

d) De las apelaciones y consultas de las sentencias o resoluciones dictadas


por uno de sus ministros en las causas a que se refiere el artículo 52 del
Código Orgánico de Tribunales;

e) De las apelaciones de las sentencias recaídas en recursos de protección


que provengan de las Cortes de Apelaciones de Anca, Iquique, Copiapó, La
Serena, Antofagasta y Valparaíso; y

1) De los demás asuntos de materia penal e infraccional que corresponda


conocer a la Corte Suprema y que no estén entregados al conocimiento del
Pleno o de otra sala.

Tercera Sala de Asuntos Constitucionales o Contencioso Administrativo:

a) De las apelaciones de las sentencias recaídas en recursos de protección


que provengan de las Cortes de Apelaciones de Santiago, San Miguel,
Rancagua, Talca, Chillán y Concepción;

1) De los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos contra


las sentencias de segunda instancia dictadas por las Cortes de Apelaciones
en materia tributaria;

c) De los recursos interpuestos en contra de las sentencias dictadas por las


Cortes de Apelaciones en materias o reclamaciones contenciosas
administrativas;

d) De las apelaciones y consultas de las sentencias recaídas en los recursos


sobre amparo económico;

e) De las apelaciones de las sentencias dictadas por el Presidente de la


Corte Suprema en las causas a que se refieren los números 2° y 3° del
artículo 53 del Código Orgánico de Tribunales; y

f) De los demás asuntos de orden constitucional y contencioso


administrativo que corresponda conocer a la Corte Suprema y que no estén
entregados expresamente al Pleno o a otra sala,

Las cuatro salas en que se divide la Corte Suprema durante su


funcionamiento extraordinario conocen de las siguientes materias:
Primera Sala Civil: De las mismas materias que debe conocer en su
funcionamiento ordinario, con excepción de las que se entregan a las demás
salas.

Segunda Sala Penal: De las mismas materias que le corresponde conocer


durante el funcionamiento ordinario, con excepción de las que se entregan
a las demás salas y en cuanto a las apelaciones de las sentencias recaídas
en recursos de protección, sólo de las provenientes de las Cortes de
Apelaciones de Rancagua, Talca, Chillán y Concepción y además de los
recursos que se dedujeren en materias de quiebras y demás asuntos
relativos a ellas,

Tercera Sala Constitucional: De las mismas materias que le corresponde


conocer durante el funcionamiento ordinario y en cuanto a las apelaciones
de las sentencias recaídas en recursos de protección, sólo de las
provenientes de las Cortes de Apelaciones de Santiago y San Miguel y
Concepción.

1.2.- TRIBUNALES ESPECIALES

1.2.1.- JUZGADOS DE FAMILIA.

CONCEPTO:

Son tribunales especiales, de carácter unipersonal pero de composición


múltiple, compuestos por un número variable de jueces, cuya función
primordial es conocer en primera instancia de los asuntos contenidos en la
ley N°19.968, debiendo garantizar con la debida reserva el cumplimiento de
las normas del derecho de familia y el interés superior del niño.

COMPETENCIA:

La competencia de estos tribunales especiales se encuentra regulada en el


artículo 8 de la ley respectiva. En general, conocen en primera instancia de
todas aquellas materias de orden infraccional, personal o patrimonial
derivadas de las relaciones familiares o concernientes a los menores de
edad. Entre estos asuntos destacan:

a) Las causas relativas al derecho de cuidado personal de los niños, niñas o


adolescentes;

b) Las causas relativas al derecho y el deber del padre o de la madre que no


tenga el cuidado personal del hijo a mantener con éste una relación directa
y regular (denominado antiguamente derecho de visitas);

c) Las causas relativas al derecho de alimentos;

d) Las causas relativas a la aplicación de alguna medida de protección a


niños o adolescentes en grave vulneración o amenaza de sus derechos;

e) Las acciones de separación, nulidad y divorcio reguladas en la Ley de


Matrimonio Civil;

Las causas sobre violencia intrafamiiar.

g) Las causas relativas al maltrato de niños o adolescentes de conformidad


al articulo 62 de la ley N°16.618

h) Los procedimiento previos a la adopción y el procedimiento de adopción


contenido en el título III de la ley N°19.620;

i) La separación judicial de bienes;

ESTRUCTURA INTERNA DE LOS JLJZGADOS DE FAMILIA

1) Los jueces de familia, Cumplen con la función jurisdiccional en forma


unipersonal. Esta labor, con excepción del despacho diario escrito, la
realizan en las audiencias que presiden.

El artículo 118 de la ley hace aplicable a los juzgados de familia, en cuanto


resulten compatibles, las normas del Código Orgánico de Tribunales para los
juzgados de garantía y tribunales del juicio oral en lo penal en lo que dice
relación al juez presidente, comité de jueces, administradores de tribunales
y organización administrativa de los juzgados
2) El administrador del tribunal. Es un funcionario auxiliar de la
administración de justicia encargado de organizar y fiscalizar la gestión
administrativa del tribunal. Es designado por el comité de jueces a
propuesta en tema del juez presidente, previo concurso público de oposición
y antecedentes.

3) Unidades administrativas especializadas. Al igual que en los tribunales de


competencia penal existen unidades de gestión a cargo de profesionales y
dotadas de funcionarios destinadas a cumplir las siguientes funciones:
unidad de sala, encargada de organizar y asistir al juez en la realización de
las audiencias; unidad de atención de público, destinada a brindar una
adecuada atención e información al público que concurra al juzgado y
manejar la correspondencia del tribunal; unidad de servicios, encargada del
soporte técnico computacional del juzgado, de contabilidad y de
coordinación y abastecimiento de las necesidades materiales del tribunal; y
unidad de administración de causas, encargada del manejo de causas y
registro de los procesos en el juzgado, incluida la labor relativa a las
notificaciones; al manejo de las fechas y salas para las audiencias; al
archivo judicial básico; al ingreso y al número de rol de las causas nuevas; a
la actualización diaria de la base de datos que contenga las causas del
juzgado y a las estadísticas básicas del mismo (Artículo 2 de la ley
N°19.968)

4) El consejo técnico. En cada juzgado de familia debe existir un consejo


técnico interdisciplinario integrado por profesionales especializados en
asuntos de la familia e infancia. Los miembros de este consejo técnico son
auxiliares de la administración de justicia cuya función primordial es
asesorar, individual o colectivamente, a los jueces en el análisis y mejor
comprensión de los asuntos sometidos a su conocimiento, en el ámbito de
su especialidad. En particular, tienen las siguientes funciones de asistir a las
audiencias de juicio a que sean citados con el objetivo de emitir las
opiniones técnicas que le sean solicitadas; asesorar al juez para la adecuada
comparecencia y declaración del niño, niña o adolescentes evaluar la
conveniencia de derivar a mediación o aconsejar conciliación entre las
partes y sugerir los términos en que esta última pudiere llevarse a cabo; y
asesorar al juez de familia en todas las materias relacionadas con su
especialidad. A estos consejos técnicos nos referiremos más adelante con
motivo de los coadyuvantes a la administración de justicia.

1.2,2.- JUZGADOS LABORALES Y JUZGADOS DE COBRANZA LABORAL


Y PREVISIONAL

Con la promulgación de la ley N°20.022 de 16 de junio de 2005 nacieron los


nuevos juzgados de letras del trabajo y los juzgados de cobranza laboral con
el propósito de agilizar esta justicia especializada con nuevos
procedimientos más rápidos y eficientes.

CARACTERÍSTICAS:

Los juzgados de letras del trabajo y los de cobranza laboral y previsional son
tribunales especiales integrantes del Poder Judicial, teniendo sus
magistrados la categoría de Jueces de Letras y les son aplicables las normas
del Código Orgánico de Tribunales en todo lo no previsto en la ley N°20.022

Cada juez ejerce unipersonalmente la potestad jurisdiccional y, dependiendo


del número de integrantes de los juzgados, cuestión que varia de caso a
caso conforme a la ley, pueden ser tribunales unipersonales propiamente tal
o unipersonales de composición múltiple

COMPETENCIA

Los juzgados de letras del trabajo tienen competencia genérica para


conocer de todos aquellos asuntos relativos a las relaciones laborales
contenidas, en su mayoría, en el Código del Trabajo. Los juzgados de
cobranza laboral y previsional, en cambio, conocen específicamente de los
juicios en que se demande el cumplimiento de obligaciones que emanen de
títulos a los cuales las leyes laborales y de previsión o seguridad social
otorguen mérito ejecutivo y especialmente, la ejecución de todos los títulos
ejecutivos regidos por la ley N°17.322 relativa a la cobranza judicial de
imposiciones, aportes y multas en los institutos de previsión

ESTRUCTURA DE FUNCIONAMIENTO

Al igual que en el caso de los juzgados de familia el artículo 418 de la ley


N°20.022 establece que, de ser pertinente, se aplican a lo juzgados del
trabajo y a los de cobranza laboral y previsional, en cuanto resulten
compatibles, las normas del Código Orgánico de Tribunales para los
juzgados de garantía y tribunales de juicio oral en lo penal en lo referente a
comité de jueces, juez presidente, administradores de tribunales y
organización administrativa de los juzgados. -

Asi las cosas, los juzgados de letras del trabajo cuentan también con las
mismas cuatro unidades internas de gestión de sala, atención a público,
administración de causas y de servicios (Articulo 6)

Los juzgados de cobranza laboral y previsional, por su lado, cuentan con


estas mismas unidades, con excepción de la de sala, porque veremos que el
procedimiento propio de estos tribunales es escrito y no oral como el de los
juzgados de letras del trabajo. En reemplazo de la unidad de sala, sin
embargo, cuentan con la unidad de liquidación, encargada de efectuar los
cálculos, con especial mención del monto de la deuda, reajustes e intereses
y eventualmente las multas que determine la sentencia (Artículo 12)

1.3.- LOS TRIBUNALES ARBITRALES

CONCEPTO, FUNDAMENTO Y NATURALEZA 1URIDICA DE LOS ÁRBITROS

El artículo 222 del Código Orgánico de Tribunales señala que se llaman


árbitros los jueces nombrados por las partes, o por la autoridad judicial en
subsidio, para la resolución de un asunto litigioso. En términos generales los
tratadistas suelen indicar que los árbitros son tribunales diversos a aquellos
establecidos permanentemente por el Estado y que son aquéllos a que las
partes concurren de común acuerdo o por mandato de la ley, una vez
elegidos por los propios interesados, por la autoridad judicial en subsidio o
por un tercero en ciertos casos, con el propósito de resolver un conflicto
jurídico.

Este derecho reconocido por el Código Orgánico de Tribunales en los


artículos 222 y siguientes tiene una doble limitación. Por un lado no puede
someterse a juicio de árbitros los conflictos en que se encuentre
comprometido algún interés público; y por otro, los árbitros sólo tienen
facultad para conocer y juzgar, pero no para ejecutar lo juzgado, pues
carecen de imperio, con lo que, la imposición forzada de una sentencia
arbitral (laudo arbitral) hace necesario pedir Ja ejecución ante los tribunales
ordinarios de justicia.

En cuanto a la naturaleza jurídica de los árbitros podemos sostener que no


existe consenso entre los autores. Si consideramos que los árbitros
constituyen un medio de administrar justicia y ostentan, a lo menos
parcialmente la jurisdicción, habremos de concluir que su naturaleza jurídica
es de orden público pues cumplen 12 función de jueces y, por lo mismo, de
funcionarios públicos.

Para otros, en cambio, los jueces árbitros y el arbitraje, en particular,


constituyen instituciones de orden contractual ya que representarían una
forma extrajudicial y puramente convencional de determinar las dificultades
entre los particulares.

CLASES DE JUECES ÁRBRITOS

Los artículos 224, 225, 226 y 243 del Código Orgánico de Tribunales regulan
los requisitos e inhabilidades a que se encuentran sometidos este tipo de
jueces. En general, constituyen normas de idoneidad y garantía en cuanto al
eficiente e imparcial desempeño en sus funciones. Estas reglas, además,
son aplicables a toda clase de juez árbitro, esto es, a los de derecho,
arbitradores y a los mixtos,

1.3.1. Árbitros de Derecho

Los árbitros de derecho son aquellos elegidos por las partes con esa calidad
a fin de que sometan su proceder estrictamente a la ley. Así las cosas,
deben someterse, tanto en la tramitación como en el pronunciamiento de la
sentencia definitiva, a las reglas que la ley establece para los jueces
ordinarios, según la naturaleza de la acción deducida (Artículos 223 del
Código Orgánico de Tribunales con relación al artículo 628 del Código de
Procedimiento Civil)

Lo relevante es que en la legislación chilena los árbitros de derecho son la


regla general, esto es, si las partes no confieren al árbitro otra de las
calidades que analizaremos se entiende legalmente que lo designan con la
calidad de árbitro de derecho (Artículo 235 inciso 1° del Código Orgánico de
Tribunales)

1.3.2.- Árbitros arbitradores o amigables componedores

Son aquellos jueces árbitros llamados a fallar sin sujeción estricta a las leyes
y obedeciendo únicamente a lo que su prudencia y la equidad les dictaren
(Artículo 223 inciso 3° del Código Orgánico de Tribunales con relación al
artículo 636 del Código de Procedimiento Civil)

El arbitrador puede juzgar sin sujetarse al procedimiento, plazo y formas


comunes establecidos para los tribunales; asimismo, no se encuentra
obligado en estricto rigor por las normas del fondo, ya que debe decidir el
litigio conforme su leal saber y entender. Tal como lo ha sostenido Patricio
Aylwin en su obra citada el amigable componedor no tiene la misión de
‘componer” a los litigantes; debe juzgarlos. Su tarea, pues, no se limita a
mediar entre las partes como lo haría un conciliador sino que, consiste,
precisamente, en resolver la controversia con decisión obligatoria para los
litigantes. Su diferencia con los demás jueces está en la libertad que tiene
para desentenderse de la ley en pronunciar la sentencia y fundarla
únicamente en las razones que su conciencia estime más prudentes y
equitativas.

1.3.3.,- Árbitros mixtos

Esta categoría de jueces árbitros es intermedia a las dos mencionadas


anteriormente. En efecto, se trata de árbitros de derecho a quienes la ley
les concede la facultad de arbitradores en cuanto al procedimiento, pero al
pronunciar la sentencia deben hacerlo estrictamente a las reglas seña ladas
para los jueces ordinarios o especiales. En otras palabras, estos jueces son
aquellos que tramitan el juicio conforme a las reglas que las partes les
señalan, o en subsidio de éstas, a las normas establecidas en la ley para los
arbitradores, pero deciden conforme a derecho, respetando las normas
legales, del mismo modo que los jueces ordinarios y los árbitros de derecho
(Articulo 223 inciso final del Código Orgánico de Tribunales con relación al
artículo 628 del Código de Procedimiento Civil)

FUENTES DEL ARBITRAJE


El arbitraje puede tener su origen en cuatro fuentes: 1) la voluntad de las
partes; 2) la resolución judicial, en subsidio; 3) la ley; y 4) la voluntad del
testador.

1) La voluntad de las partes. Compromiso y cláusula compromisoria.

Para que la voluntad de las partes pueda constituir fuente del


nombramiento de un juez árbitro debe producirse antes de la aceptación del
cargo un acuerdo entre los interesados para someterse a la jurisdicción
arbitral. Así pues, todo conflicto jurídico que pueda ser objeto de arbitraje
requiere que las partes, de común acuerdo, hayan decidido o decidan que
sea resuelto por este tipo de juez. La constitución del tribunal arbitral en
este caso, requiere la concurrencia de tres actos jurídicos:

a) la convención de arbitraje;

b) el nombramiento del árbitro y;

c) la aceptación por parte de éste.

A partir del tenor de algunas disposiciones legales, la jurisprudencia


nacional y el desarrollo que del tema ha realizado la doctrina podemos
afirmar que la convención de arbitraje en Chile puede adoptar dos formas:
el compromiso y la cláusula compromisoria.

El compromiso es una convención por la cual las partes substraen un


conflicto jurídico, presente o futuro, al conocimiento de los tribunales
ordinarios y lo someten el fallo de un árbitro que designan
nominativamente. La cláusula compromisoria, en cambio, es una
convención por la cual las partes substraen un conflicto jurídico, presente o
futuro, al conocimiento de los tribunales ordinarios y lo someten a juicio
arbitral, pero sin designar a la persona del árbitro en panicular.

En el compromiso, entonces, las partes someten el conocimiento del asunto


conflictivo a árbitros determinados, por lo que, si estos no pueden cumplir
con el encargo, queda sin efecto la convención de arbitraje. Lo mismo
sucede si el árbitro designado no acepta el cargo, fallece o renuncia antes
de dictar sentencia. En la cláusula compromisoria, en cambio, las partes se
someten al arbitraje, en términos generales, quedando obligadas a nombrar
un juez árbitro en un acto posterior. Así entonces, si uno de estos no puede,
por cualquier razón, cumplir con el encargo las partes están obligadas a
nombrar otro árbitro y ello cuantas veces sea necesario hasta obtener la
sentencia definitiva del asunto que comprometen.

En razón de lo anterior se sostiene que el compromiso en un contrato intuito


persona, esto es, se celebra en atención a la confianza que merece a las
partes la persona del árbitro específico que se ha designado. La cláusula
compromisoria, por el contrario, no tiene ese carácter, porque lo que se
conviene en ella únicamente es que un cierto asunto no sea juzgado por los
tribunales ordinarios, sino por árbitros.

2) La resolución judicial, en subsidio.

La resolución judicial de un tribunal civil ordinario constituye una fuente


bastante habitual de nombramiento de jueces árbitros. Ella tiene lugar
cuando estamos frente a un caso de arbitraje forzoso y no se logra la
designación por acuerdo unánime de las partes tal como exige el artículo
232 inciso 1° del Código Orgánico de Tribunales. Lo mismo sucede en el
caso de la cláusula compromisoria cuando las partes no logran llegar a un
acuerdo respecto del árbitro a designar.

El artículo 232 inciso 2° del cuerpo legal citado resuelve el problema


señalando que el nombramiento se hará por la justicia ordinaria, debiendo
en tal caso, recaer dicho nombramiento en un solo individuo y diverso de los
dos primeros indicados por cada parte. El procedimiento se tramita
conforme a las reglas de las designaciones de peritos contenidas en los
artículos 414 y siguientes del Código de Procedimiento Civil. Sin embargo,
para que el juez árbitro designado quede instalado en el cargo debe
aceptarlo y jurar desempeñarlo fielmente y en el menor tiempo posible
(Artículo 236 del Código Orgánico de Tribunales)

3) La ley

Sostienen algunos autores que la ley puede constituir en ciertos casos


fuente directa del arbitraje, pues en tales oportunidades aquélla no sólo
obliga a someter algunos asuntos a este tipo de tribunales, sino además,
indica quién desempeñará la función de juez árbitro.

Se ha citado como ejemplo de esto último el artículo 3 letra i) del Decreto


con Fuerza de Ley N°251 de 1931 sobre Compañías de Seguros, Sociedades
Anónimas y Bolsas de Comercio que señala que, es atribución de la
Superintendencia de de Valores y Seguros resolver, en casos calificados, en
el carácter de árbitro arbitrador sin ulterior recurso, las dificultades que se
susciten entre diversas compañías, entre éstas y sus intermediarios o entre
éstas y el asegurado o beneficiario en su caso, cuando los interesados de
común acuerdo lo soliciten. En algunos casos excepcionales, no obstante, la
solicitud pueden hacerla ante el arbitrador el asegurado o beneficiario por si
solos.

4) La voluntad del testador

Con la muerte de una persona el patrimonio de ésta en vida constituye una


masa hereditaria en la que todos aquellos que tienen derecho a ella
conforman una comunidad, esto es, sin que exista un dominio singularizado
entre los herederos respecto de ninguna cosa en particular. Por decirlo de
algún modo, todos tienen derecho a todo, pero a ninguna cosa en singular.
Así entonces, para particularizar el dominio sobre las cosas que conforman
la masa hereditaria y determinar quién tiene derecho a qué, se debe llevar
a cabo un juicio de partición de bienes de la herencia que, como veremos,
es una materia de arbitraje forzoso.

El artículo 1324 del Código Civil dispone que el nombramiento del juez
árbitro partidor que hubiere hecho el difunto en vida sea válido siempre que
la designación lo fuere por instrumento público entre vivos o por testamento
y cumpla con los requisitos legales.

Se ha estimado, sin embargo, que esta designación realizada por el


causante puede ser dejada sin efecto por acuerdo unánime de los
coasignatarios, pues en su conjunto, son los continuadores de la persona del
difunto.

CLASES DE ARBITRAJE

Un juez árbitro puede conocer de un determinado asunto por dos motivos:


a) porque las partes han convenido en ello mediante la convención de
arbitraje; o b) porque la ley obliga que un conflicto deba ser resuelto por
árbitros, De allí sostenemos que las clases de arbitraje son dos: el voluntario
y el forzoso.
Varios autores aluden, sin embargo, a una tercera clase de arbitraje al que
denominan arbitraje prohibido. La verdad de las cosas, es que esa
afirmación resulta errada pues, lo que llaman arbitraje prohibido,
corresponde a aquellas materias respecto de las que, por disposición
expresa de la ley, no puede existir arbitraje al hallarse comprometido un
interés público. Tal es el caso de las causas sobre alimentos, separación
judicial de bienes, causas criminales o de policía local (Artículos 229 y 230
del Código Orgánico de Tribunales)

Lo que ha debido sostenerse, en cambio, es que las clases de arbitraje son


dos y que existen situaciones en la que por mandato de la ley esta forma
particular de administrar justicia se encuentra prohibida por la ley.

1.- Arbitraje forzoso

El arbitraje forzoso tiene su fundamento en la ley, ya que es la voluntad del


legislador lo que obliga a las partes en conflicto a llevar el asunto
controvertido al conocimiento del árbitro. Originada que sea una
controversia de aquellas que necesariamente deben ser resueltas por aquél
cualquiera de los interesados puede obligar a los demás para que se
sometan a la competencia arbitral. En este caso, entonces, no se requiere
de ninguna convención previa entre las partes para acudir ante un árbitro,
pues es la ley la que lo ordena. En consecuencia, para que se constituya el
tribunal arbitral en el caso del arbitraje forzoso se requiere únicamente de
dos actos jurídico procesales: a) el nombramiento del árbitro y b) la
aceptación de éste.

Los asuntos que son objeto de arbitraje forzoso regulados en el artículo 227
del Código Orgánico de Tribunales son:

a) La liquidación de una sociedad conyugal o de una sociedad colectiva o en


comandita civil o de las comunidades. En este caso, además, los
interesados, de común acuerdo, pueden solicitar al juez de familia que
conoce el procedimiento sobre la separación judicial, la declaración de
nulidad del matrimonio o el divorcio, que liquide la sociedad conyugal o el
régimen de participación en los gananciales que hubo entre los cónyuges.

b) La partición de bienes;
c) Las cuestiones a que diere lugar la presentación de la cuenta del gerente
o del liquidador de las sociedades comerciales y los demás juicios sobre
cuentas.

d) Las diferencias que ocurrieren entre los socios de cierto tipo de


sociedades de derecho privado;

e) Otros asuntos contenidos en leyes especiales.

En estos casos, sin embargo, los interesados pueden resolver por sí mismos
estos asuntos, esto es, sin arbitraje, siempre que todos ellos tengan la libre
disposición de sus bienes y concurran al acto o contrato donde conste el
acuerdo. El artículo 1325 del Código Civil, con todo, señala una excepción a
esta regla, pues los coasigriatarios de los bienes de difunto pueden hacer la
partición por sí mismos si todos concurren al acto, aunque entre ellos haya
personas que no tengan la libre disposición de sus bienes, siempre que no
se