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Obsesión

     Sus labios no le pertenecían


pero aún así él los soñaba
y los retenía con palabras
 así avanzaba la rutina
 en el trabajo y en el camino a casa.

    Sus manos no le acariciaban


paro aún así él las deseaba
y las retenía con tareas diarias
así aseguraba sus huellas
y prolongaba las horas.

    Sus ojos no le miraban


pero aún así él los buscaba
y le insistía pero ella sólo veía
a su supercompañero
a una gran persona.

    Sus desvelos no le dedicaba


pero aún así él imaginaba
todo aquel  cuerpo en su lecho
y harto del despecho
decidió reaccionar,
comenzó a desvariar
con cosas que en su mente urdía
y llegó una madrugada hasta la puerta de ella
sorpresa... estaba mal cerrada
suerte... logró ingresar
y sin que nadie lo notara
sintió sus cuerpos entrelazados
y no le tembló la mano
para acariciar su pelo y su seno
en un éxtasis en el acto quedaron
y él de su Obsesión liberado.

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