P. 1
DICCIONARIO JURIDICO - E

DICCIONARIO JURIDICO - E

5.0

|Views: 22.159|Likes:
Publicado porCarolita Gonzalez

More info:

Categories:Types, Business/Law
Published by: Carolita Gonzalez on Feb 03, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/18/2015

pdf

text

original

Por entidad autárquica debe entenderse toda persona jurídica pública estatal que, con aptitud legal para administrarse a si
misma. Cumple fines públicos específicos. De ahí que los rasgos esenciales de tales entidades son: 1) constituyen una
persona jurídica; 2) trátase de una persona jurídica pública; 3) es una persona jurídica pública estatal, vale decir,
pertenece a los cuadros de la Administración pública e integra los mismos; 4) realiza o cumple fines públicos, que son
fines propios del Estado; 5) su competencia o capacidad jurídica envuelve esencialmente la de administrarse a si misma,
conforme a la norma que le dió origen; 6) siempre es creada por el Estado.
Entidad autárquica equivale al etablissement public de los franceses, y al ente autónomo de los uruguayos y chilenos.
Pero a igual que estos dos últimos, la entidad autárquica es parte integrante de la Administración pública.
Cuando se habla de entidad autárquica, va sobreentendido que se trata de una persona jurídica, pública y estatal. La
noción de entidad autárquica va referida, exclusivamente, a una persona jurídica de los caracteres indicados. Sería
absurdo hablar de entidad autárquica con referencia a una persona individual.
La personalidad jurídica es lo que distingue a la entidad autárquica de los meros organismos administrativos, de los uffici
de la doctrina italiana, que si bien pueden tener atribuciones propias, carecen en cambio de una personalidad distinta a la
del Estado.
La autarquía es, entonces, un régimen jurídico que se adscribe o vincula a una persona jurídica pública estatal. En este
orden de ideas, resulta inconcebible hablar de persona individual o física autárquica. Distinto es que el órgano directivo o
gestor de la entidad autárquica, en lugar de ser colegiado o plural, sea singular o individual; integrado por una sola
persona.
Esto último es posible en el terreno de los principios.
De manera que, en técnica pura, las entidades autárquicas-sean estas territoriales o institucionales- son, siempre, personas

jurídicas públicas estatales, caracterizadas esencialmente por el específico fin público que las determina.
Es necesario diferenciar la noción de autarquía de las otras expresiones que, por aparejar ideas afines, podrían introducir
confusiones. Es lo que ocurre con los conceptos de soberanía, autonomía y autarquí, cuyo sentido preciso debe
determinarse respecto al de autarquía.
Mientras soberanía y autonomía implican conceptos políticos, autarquía y autarquí traducen conceptos administrativos.
El concepto de soberanía puede ser analizado desde dos puntos de vista: a) en el orden externo, significa
autodeterminación, independencia en suma; b) en el orden interno traduce la potestas del Estado sobre las personas y
bienes existentes en su territorio.
Autonomía significa que el ente tiene poder para darse su propia ley y regirse por ella.
La autonomía, en suma, denota siempre un poder de legislación, que ha de ejercitarse dentro de lo permitido por el ente
soberano. De modo que autonomía es un concepto político, porque político es el poder de propia legislación.
Autarquía, en cambio, significa que el ente tiene atribuciones para administrarse a si mismo, pero de acuerdo a una norma
que le es impuesta.
Así, una entidad autárquica-por ejemplo, el banco de la Nación Argentina- se administra a si misma, pero de acuerdo con
la ley de su creación.
Autarquí traduce la idea de autosuficiencia económica.
Se ha dicho que la autonomía es comprensiva, por definición, de la autarquía como el género y la especie.
Integran aquella los elementos de ésta, mas la diferencia. Toda institución autonómica es autárquica, pero no a la inversa;
la autarquía es solo una autonomía parcial y limitada a determinadas materias.
En algunos países, para hacer referencia a los entes autárquicos se habla de entes autónomos; es lo que ocurre, por
ejemplo, en Chile y en Uruguay.
En esos países, de régimen unitario, se explica-aunque no se justificase a las entidades autárquicas se les denomine entre
autónomos, pues ahí no existe las autonomías provinciales que habrían obligado a utilizar el término exclusivamente en
sentido técnico.
La autarquía implica descentralización, pero a la inversa no es exacta: no toda descentralización apareja autarquía.
¿Cual es el signo que distingue a esos conceptos? la autarquía traduce una idea de un ente dotado de personalidad, con
facultades de administrarse a si mismo de acuerdo con las normas de su creación. En cambio, en la mera
descentralización no existe personalidad, pues la descentralización solo consiste en la atribución de funciones de la
autoridad central a una repartición o funcionario, quienes las ejercen con relativa libertad, pues continúan estando
jerárquicamente subordinados al órgano central, con todas las consecuencias de ello.
En la autarquía desaparece la relación jerárquica del ente autárquico con el órgano central, relación que es reemplazada
por el control administrativo.
En la mera descentralización sigue imperando la relación jerárquica.
Tal es el principio general.
En la autarquía, además de la respectiva descentralización funcional, existe descentralización subjetiva u orgánica, pues
la actividad correspondiente será realizada por una nueva persona jurídica: la entidad autárquica.
En la mera descentralización sólo existe una separación funcional.
Para que exista autarquía se requiere la concurrencia simultánea de tres elementos esenciales: 1) personalidad del ente; 2)
patrimonio afectado para en cumplimiento de sus fines; 3) fin público. Sobre esto no hay discrepancia en el campo
doctrinario.
Autarquía no implica independencia, sino mera facultad de autoadministración, pero de acuerdo con una norma
establecida por una autoridad superior.
La doctrina divide en los dos siguientes tipos a las entidades autárquicas:
territoriales e institucionales.
La autarquía territorial denomínase también descentralización por región, y la autarquía institucional llámase además
descentralización por servicios.
La entidad autárquica institucional equivale a lo que en derecho francés denomina etablissement public (establecimiento
público), y a lo que el derecho chileno y el derecho uruguayo denominan ente autónomo.
El elemento característico de la autarquía territorial es la existencia de un territorio-circunscripción dentro del cual el ente
despliega su actividad. Esa es su nota típica.
Es lo que ocurre, por ejemplo, con las comunas, cuya acción desarrollase dentro de un ámbito físico o geográfico
determinado. Dentro de ese ámbito el ente lleva a cabo todas sus correspondientes actividades, que puede comprender
diversas materias de administración.
En cambio, en la autarquía institucional el elemento básico y característico no es un territorio, sino el fin que debe
satisfacer el ente. En este tipo de autarquía puede hallarse también el elemento territorio, pero no como elemento
esencial, sino como nota accesoria expresiva del ámbito físico dentro del cual la entidad autárquica puede actuar para el
cumplimiento del fin concreto que motivo su creación.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->