P. 1
Spondylus_22

Spondylus_22

|Views: 223|Likes:
Publicado porJose Chancay

More info:

Categories:Types, Research
Published by: Jose Chancay on Jan 30, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

04/26/2013

pdf

text

original

Contenido

Editorial PoRtoVieJo CUNa dE la CiViliZaCiÓN aBorÍGEN dE la aMÉriCa iNdia Ramiro Molina Cedeño UNiVErSi ZaMBraNo roMEro UN MaNaBita SiN rEpoSo Ab. Marigloria Cornejo Cousín la NoVEla Alfredo Cedeño Delgado aMBato Y El BiCENtENario Dr. Plutarco Naranjo CoNtriBUYENtES dE la proViNCia dE portoViEJo para la CoNStrUCCiÓN dE la CatEdral dE CUENCa EN 1788 Por Ezio Garay Arellano EXtraÑaS CUENtaS dE GaStoS oFiCialES EFECtUadoS ENtrE 1794 Y 1826 Pedro Reino patriMoNio arqUEolÓGiCo dE El oro: YaCUViÑa Rodrigo Murillo Carrión rEFlEXioNES SoBrE El dESarrollo dEl SECtor aGrario ECUatoriaNo (1970-1990) Carlos Alberto Zambrano Argandoña

3

4

13 19 24

30

36

46

50

editoRial

E

l manabitismo se aproxima a un sentimiento que nos une con lazos de identidades comunes que nos identifica y que nos construye como pueblo y como región. ¿Puede considerarse a Manabí como una región, si se considera que ésta es un conjunto geográfico cuya reproducción económica y social debe ser asegurada por sus habitantes más o menos de un modo autónomo? Ésta es la pregunta que se hacen sociólogos e historiadores y que muchos despistados, etiquetándonos como auto insuficientes económicos, contestan que no. Nosotros, los manabitas, creemos que no solo somos región contestando con fundamentos de manera afirmativa a la pregunta, sino que, como región, quizá única en el país, el manabitismo nos otorga identidad. Avocados a un aislamiento casi absoluto en los años coloniales en donde fuimos obligados, por una división política-administrativa española, a pertenecer a la provincia de Guayaquil, y luego, con las primeras décadas republicanas, intentando una evolución de nuestras estructuras económicas y sociales para ofrecer respuestas locales a impulsos exteriores, los manabitas hemos podido construir desde 1824, no solo una región, un conjunto económico y social que se desarrolla y que actúa en un espacio dado, sino una identidad

comunitaria que nos distingue, nos justifica y nos explica. En esa identidad comunitaria se inscribe nuestro ancestro montubio, que nunca hemos negado y que exhibimos con orgullo. Y el alma montubia que nos sostiene y nos une se ha expresado, a lo largo del tiempo, a través de la tradición oral. En ausencia de libros y de imprenta, sin la facilidad del nexo escrito generalizadamente usado, solo la transmisión del conocimiento, la enseñanza de las costumbres y los detalles de la cotidianidad fueron llevados de “boca en boca” y a través de generaciones por verdaderas bibliotecas ambulantes humanas que fueron los “cuenteros”. Aunque la memoria es frágil y, a pesar de lo que dijo Ranke, “sin documentos no hay historia”, en tierras manabitas, personajes como don dumas Mora que ilustra ésta portada de Spondylus, han hecho historia; son historiadores cuyos recuerdos, caminando de generación en generación, han sido vitales para mantener esa identidad que, como dijimos, nos distingue, nos justifica y nos explica como pueblo. 

la iMportaNCia dE MaNta EN El CoMErCio MUNdial dEl SiGlo XXi
Héctor Villagrán Cepeda

Nosotros somos un pequeño género humano; poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares, nuevo en casi todas las artes y las ciencias aunque en cierto modo viejo en los usos de la sociedad civil Simón Bolívar Carta de Jamaica

E

s posible visualizar el mundo del futuro en base a la historia. Este artículo toma dos eventos históricos sucedidos hace 100 y 200 años para analizar el potencial del Ecuador como centro de un nuevo cluster de logística del Transporte, basado en las alianzas estratégicas del Siglo XXI “No es una época de cambios. Vivimos un cambio de época” refirió el Presidente Rafael Correa, en su discurso inaugural en presencia de líderes de nuestro continente, Europa y Medio Oriente. Este pensamiento es compartido por el futurólogo, Eamonn Kelly, en el libro denominado La Década Decisiva, traducción al castellano del original Powerful Times, que trata el futuro próximo de la humanidad en varios escenarios de poder, entre ellos el concepto de un mundo multipolar con nuevas potencias en Asia, como China e India, además de Japón y Corea; y el surgimiento de Brasil como potencia en el 4

continente americano, compartiendo el escenario con Estados Unidos, el surgimiento de Sudáfrica como actor fundamental en el desarrollo global y fundamentalmente la interacción de países árabes con los países en desarrollo, nos permiten avizorar cambios fundamentales en los balances de poder que pueden activar la posición geopolítica del Ecuador en el escenario de Comercio Mundial. Algunos ejemplos de la activación de esta visión se reflejan en acciones de los gobiernos: Brasil está empujando el eje China-India-Brasil. Venezuela en Siria acaba de anunciar la creación de la ruta aérea Damasco-Caracas. Los peruanos están invirtiendo más de 3.000 millones en su vía a Brasil con el concurso de las mayores constructoras brasileñas. Sudáfrica anuncia alianzas estratégicas con Brasil e India. La dirección está clara y se refleja en las inversiones en infraestructura en vías, ferrocarriles, puertos y aeropuertos. Esta dirección está acompañada de una visión de desarrollo comercial, pero es importante también reconocer –en base a la revisión de procesos de creación centros para la transferencia de pasajeros y carga, en los últimos doscientos años que la consolidación

No. 22 • Un encuentro con la historia

de estas iniciativas, además de requerir de un gran inversión en obra pública para lograr el objetivo se requiere de la decisión que genere alianzas geopolíticas que conduzcan a tal propósito. Es claro que Brasil como nación busca ser el centro del comercio que emane de su gran economía y la relación con las grandes potencias y naciones que en varios continentes buscan este mercado. Eso es indudable y lo podrán lograr fundamentalmente con sus puertos y aeropuertos en el Océano Atlántico. Este desarrollo se complemente con la búsqueda de puertos y aeropuertos en el Pacífico. ¿Puede Ecuador convertirse en el socio estratégico de Brasil en este objetivo? ¿Puede Ecuador atraer el interés de China, India y Medio Oriente? La clave del comercio del futuro es la misma del comercio del pasado: El dominio sobre el mar, por esa razón es importante repasar los eventos de los últimos doscientos años relacionados con la creación de centros de intercambio de pasajeros y carga. Si revisamos eventos geopolíticos del último siglo podemos ver que las potencias dominantes han buscando constantemente en distintos puntos del mundo centros para el manejo del comercio internacional. Panamá, creada hace más de 100 años para este propósito sigue siendo el centro logístico más importante de nuestra región. Inversión millonaria para la ampliación del canal y 1.300 edificios nuevos son evidentes del interés de ese poder. La importancia del canal de Panamá en el control

del comercio internacional es fuente de comentarios de altos funcionarios del gobierno de los Estados Unidos, en razón de su aseveración de “comprometer la seguridad de esa nación” Iván Eland en el periódico del Instituto Independiente1 señala:
Algunos conservadores sostienen que la Panama Ports Company–empresa que ganó un contrato a largo plazo para operar las instalaciones portuarias en ambos extremos del canal– y el dueño de HutchisonWhampoa, su compañía naviera afiliada con sede en Hong Kong, poseen lazos con el Ejército de Liberación del Pueblo de China y con los servicios de inteligencia. El Almirante Thomas Moorer, ex director de los jefes del Estado Mayor Conjunto, va incluso más allá: “Hutchison-Whampoa controla incontables puertos alrededor del mundo. Mi preocupación específica es que esta compañía se encuentra controlada por los comunistas chinos. Y han virtualmente logrado, sin que un sólo tiro fuese disparado, un bastión en el canal de Panamá.
1 http://www.elindependent.org/articulos/article.asp?id=1067 

Afirmación que ha sido desvirtuado en Estados Unidos, por la misma fuente que señala que: un informe de la oficina del influyente senador de los Estados Unidos, Jesse Helms, refiere sobre el tema
Después de conducir extensas discusiones con funcionarios de los EE.UU. y del gobierno panameño, el miembro del staff concluyó: Todos aquellos entrevistados para este informe indican que el desarrollo de HPH [Hutchison Port Holdings] de los dos puertos no se traduce en una amenaza directa de la seguridad nacional al canal de Panamá.

Esta misma empresa había sido la ganadora del proceso de concesión del puerto de Manta y ahora su presencia está en proceso de terminación legal. Es importante señalar que el titular de Hutchison, Li Ka Shin, uno de los hombres de negocios más poderosos del mundo, al informar sobre la situación de su empresa, informó que la crisis mundial había golpeado 6

al conglomerado empresarial y que sus inversiones globales serían disminuidas. Esta misma razón argumentó la empresa para tratar de convencer a su contraparte y mantener el convenio pero con la disminución de las inversiones prometidas con el gobierno del Ecuador. La presencia de HPH [Hutchison Port Holdings] significaba un aliado comercial de altísimo nivel por capacidad a nivel global y su permanencia debe ser evaluada cuidadosamente por nuestras autoridades porque es armónica con la visión de futuro del Ecuador, cuidando los intereses de nuestra nación, un acuerdo satisfactorio daría a nuestro país una gran ventaja en el concierto internacional en la búsqueda de convertirse en una alternativa al canal de Panamá, ahora también controlado por el gigante chino de los puertos a nivel mundial. En Singapur, la historia es similar. Inglaterra hace 200 años busca un punto estratégico para ubicar su centro de comercio en el sudeste asiático. En la región dominada por Holanda,

No. 22 • Un encuentro con la historia

encuentra una isla de 700km2. Esto es destacado por María Laura Zavala, del Observatorio de Conflictos, Argentina:
En el siglo XVI, los portugueses ejercían el dominio de los mares y monopolizaban el comercio con Oriente, pero en el XVII fueron sustituidos por los holandeses. Mientras que en el siglo XVIII, Inglaterra se encontraba en condiciones de ocupar el primer puesto en el comercio con China y el Lejano Oriente. En principio, los colonialistas emprendieron la conquista de los mares sin reparo alguno, aunque adoptaron una actitud cautelosa hacia el Imperio Chino, ya que era un país unificado y con grandes tradiciones culturales2

Hoy el puerto y aeropuerto de esa nación son ejemplo de eficiencia. Singapur tiene más de 90 razas y 3 grupos principales, chinos, indios y malasios, unificados por el idioma inglés. Tienes además una de las refinerías más grandes del mundo (la tercera dicen los datos oficiales. 1.6 millones de barriles procesados al día y no extraen una gota de petróleo).

puerto, aeropuerto, refinería.
Son proyectos en marcha en la provincia de Manabí. Los ejemplos de Panamá y Singapur revelan que sus activaciones como centros de comercio internacional se basaron fundamentalmente en decisiones de geopolítica de gran escala.
2 http://www.nodo50.org/observatorio/ china-omc.htm

Esas mismas decisiones se deben tomar para que este concepto se aplique al Ecuador, la estrategia es correcta en cuanto a la gran inversión en infraestructura que nos permita competir por el objetivo. La implementación de la vía Manta-Manaos requiere de una gran capacidad de coordinación y participación multiministerial. En el campo diplomático es urgente no ceder a las pretensiones de reducción de la soberanía en el mar territorial que se pretende con la firma de Convemar y además la solución –por la vía amigable- de las acciones planteadas por nuestro país con relación al Banco de Desarrollo de Brasil y el retorno de HPH [Hutchison Port Holdings]. En el campo de la infraestructura, es fundamental la terminación de los estudios de puertos, aeropuertos, vías e hidrovías. En el campo comercial la invitación a los actores empresariales a utilizar la nueva ruta y en el campo político el acercamiento y consolidación de la amistad y relaciones comerciales con los países del cambio de época, en especial Venezuela, Brasil, China, India y naciones de Medio Oriente, socios estratégicos en esta visión de futuro.

7

recuadro
acción local para la creación del Cluster de la logística del transporte Global.
En el campo ministerial la escisión temporal del MTOP permitiría una mayor atención a los subsectores que ahora requieren de mucho tiempo y esfuerzo. Logrado el objetivo de tener institucionalidad interna podemos volver a la fusión y la acción permanente del Ministerio de Transportes y Obras Públicas. Se necesita hacer cambios profundos en la estructura del viejo MOP, las áreas de Estudios y Fiscalización siguen siendo sensibles y requieren un cambio total para convertirlo en el MTPO que se ha planificado. El tema de las concesiones y la creación de verdaderas unidades de ejecución en cada una de las subsecretarias, con patios, talleres y equipos que puedan intervenir de manera inmediata son vitales en un país de alto riesgo por la situación geológica y sísmica. En cuanto a la supervisión del cumplimiento de calidad, tiempos y demás términos de la gran obra pública, esto ya constituye una tarea enorme para el Ministerio, que desde la época de don Amalio Puga, ministro de Obras Públicas en el gobierno de la revolución de Alfaro no ha visto una inversión de esta naturaleza. El cumplimiento de ese objetivo nos permitirá tener el tejido vial interno que es fundamental para lograr la integración nacional. Por el abandono histórico del sector y los permanentes ofrecimientos incumplidos de los gobiernos anteriores más la acción de gobiernos locales y constructoras inescrupulosas, muchos paros contra los gobiernos comenzaron por esta vía. El Ministro de Obras Públicas, además de un gran ejecutor debe visualizar el futuro del cluster de la Logística del Transporte Global Es importante, frente a la magnitud de lo propuesto, socializar el proyecto de manera adecuada para evitar que las inversiones privadas que rodean a los puertos y aeropuertos en otras ciudades del país, que tienen varios años por delante de resarcimiento, se conviertan en opositores del proyecto.

8

¡al rescate de nuestro folclore!
Ab. Marigloria Cornejo Cousín

¡lo NUEStro!

D

urante más de cinco años mantuve en Guayaquil, Radio La Prensa y El Telégrafo, la Radio, un espacio semanal de sesenta minutos a través del cual, con la difusión de lo nuestro, de lo realmente ecuatoriano, contribuí al fortalecimiento de la identidad nacional defendiendo y difundiendo el Folclore. Este espacio se convirtió realmente en una de mis grandes pasiones pues me permitía aportar a la tarea inmensa de hacer que las nuevas generaciones sientan el orgullo de ser ecuatorianos, para que frente a la avalancha de distorsionamientos y tendencias extranjerizantes que nos ahogan a través de todos los medios y de la tecnología actual, conozcamos nuestra tierra y las joyas de su oralidad para amarla, pues soy de aquellas personas convencidas de que “sólo podemos amar lo que realmente conocemos.” Se preguntarán ustedes de donde viene esta pasión por lo nuestro, verdad?.... En mi caso personal, vino en la sangre, y creo que en esta hermosa Manabí saben que soy hija de Justino Cornejo, filólogo y folclorista que representa en la Costa – junto a

Darío Guevara en la Sierra- los dos grandes pilares de la investigación científica del folclore en el Ecuador el siglo XX. Y esta afirmación no nace de mi vinculación filial; nace sí del estudio que hizo en nuestro País una de las más grandes figuras continentales del folclore: el brasileño Paulo de Carvalho Neto, autor del Diccionario del Folclore Ecuatoriano, un volumen de 416 páginas, en cuya segunda edición publicada por la Casa de la Cultura Ecuatoriana en –Quito, 2001, no hay capítulo en el que no se remita el investigador a los trabajos de Cornejo. Y lo dicho me llena de sano orgullo y ha sido estímulo para la tarea que asumí a la muerte de mi padre, en 1988, cuando al encontrarme con una montaña de trabajos inéditos, decidí 9

salvar su producción y publicarla, para de ese modo completar la entrega bibliográfica de 60 años de fructífero trabajo en beneficio de la cultura nacional. Desde entonces, han pasado 19 años y no he dejado de perseverar en mi propósito; por eso he logrado que salgan a la luz 17 libros entre inéditos y reeditados, manteniendo siempre presente las luces que me entregó mi padre al repetir una mil veces que
lo que importa es hallar el camino hollado o abrírselo uno mismo… pues sin la tenacidad no hay idea que madure….

trar en este mundo maravilloso e inagotable de lo nuestro cuando apenas contaba 5 o 6años. Fue mi padre quien me enseñó a escribir en máquina (con dos dedos como lo hizo el siempre) cuando acababa de aprender a leer. Desde entonces, digo, han pasado algunos inviernos y creo que mi aprendizaje sigue en pie, pues cada vez que salgo –y lo hago con frecuenciavoy descubriendo o redescubriendo más y más cosas que interesan al folclore. Y siento que somos herederos de un legado de majestad y belleza, como lo son los ríos y los cerros, los nevados y los valles, las tortugas o los monos, las colembas o las fragatas, los cuyes y las guatusas, los guilli-guilli y las babosas, los cubos y los grillos, las viviñas y las luciérnagas, las cascadas o los esteros. Sí, y siento que nuestros cuerpos están formados con el polvo de los huesos de nuestros antepasados, y que en nuestro espíritu yace -¡por qué no decirlo?- la hierática herencia del pensamiento cósmico de nuestros ancestros, pues es imposible negar que arrastramos los sedimentos de una cultura del ayer. Y este sentimiento tan profundo me hace valorar el alcance de la frase que aprendí con mi padre y que yo repetía –como muletilla- en mi programacon la intención de encender en cada oyente esa chispa que les permita repetir que somos orgullosamente chagras en la sierra, orgullosamente montubios en la costa, pero en uno u otro caso mestizos y siempre, ¡siempre!

Ya ven ustedes el por qué de mi trabajo, pues con Justino Cornejo aprendí a amar al terruño conociéndolo no sólo en los libros sino saliendo al campo, descubriendo su geografía, su historia, su etnografía, sus costumbres, sus leyendas, sus tradiciones, sus toponimias, sus adivinanzas, sus refranes, sus coplas, sus villancicos, sus paremias, sus bailes, su música, sus comidas, etc. etc. y comencé a en10

No. 22 • Un encuentro con la historia

¡orgullosamente ecuatorianos!
No obstante lo dicho, por el sentido de honestidad que mantengo en cada uno de mis pasos, jamás me atrevería a autocalificarme de folclorista, ni pretendo estar en el mismo nivel académico de mi padre, pues junto a él siento que hay años luz de distancia y el trocito de vida que me resta resultará cortísimo para alcanzarlo. Sin embargo, eso no obsta a que en algunos casos sienta que a mi alrededor se cometen errores, como por ejemplo, cuando vemos que se distorsiona la figura de nuestro montubio ahora, en estos tiempos en que por desconocimiento o ligereza –o un marketing miope o ciego- se tergiversan los conceptos y se contra Su Majestad y se pretende desconocer sus atributos bajo la influencia absolutamente negativa de quienes sin autoridad científica o académica tele-transmiten en forma irreverente programas que atentan justamente contra lo nuestro. Pero sigamos con el tema. Considero que el mejor camino hacia lo “lo nuestro” se despeja cuando por fuerza nos preguntamos ¿de dónde venimos y hacia dónde vamos?, y principalmente ¿qué somos en realidad?-Es indiscutible que la relación con la tierra y el gran universo constituye uno de los capítulos de más trascendencia para la vida del ser humano, y de hecho durante miles y miles de años, la fe y las creencias han influido en su conocimiento.- De hecho, por ejemplo, en las más antiguas civilizaciones en sus religiones veneraban a la Tie-

rra como la diosa todopoderosa, proveedora de alimentos y de cobijo, que alumbraba a todos los seres humanos para luego, después de su muerte, reabsorberlos. Y esa creencia ha venido de generación en generación recibiendo toquecitos diferentes hasta llegar a nuestros días, verdad?’’’’ Nuestro caro amigo, Raúl Pérez Torres, ex presidente de la CCE y actualmente director de Cultura de la Universidad Alfredo Pérez Guerrero de Quito, justamente en la edición del diccionario citado, anota en la contraportada lo siguiente:
El folclore es la más profunda espiritualidad de un pueblo. Es la cosmogonía, el universo de un país. Es el Olimpo desde donde los dioses de la tierra y el agua, del viento y del fuego imaginan la vida, preparan la fuerza y el coraje de los hijos. Es esa mística, a veces incomprensible que se manifiesta en el aliento social. Es el misterioso dios multiforme que habita las entrañas de una región, dedo de duende que nos señala y nos identifica más allá o a pesar de nosotros mismos. El folclore es la vida y es la muerte, ese tránsito acrobático, siempre diferente y único; es el ritual de la metamorfosis étnica, es el íntimo silencio que va gritando en un coro interminable, inextinguible…

Hasta aquí la cita textual. Maravillosa expresión y tan real que hace que el lector sienta la necesidad de dar el salto acrobático y único que una el ayer con el hoy. Eso es lo que pretendo en mis programas ra11

diales y ese es también el propósito de este trabajo. Mi felicidad será completa cuando cada uno de quienes escuchan mi palabra en la radio o lean esta revista se contagie de mi entusiasmo y podamos acometer los caminos juntos buceando –como decía Benjamín Carrión- en las raíces tradicionales del conocimiento para difundir todo lo nuestro, muchas veces, sumido en el letargo por olvido o derrumbe de la memoria colectiva. Me explico, y para ello voy a recordar para ustedes una cita de Justino Cornejo a propósito de una resolución del Congreso de Zamba realizado en Río de Janeiro en 1962 que decretó “el bloqueo del rock and roll y del twist y de otros bailes extranjeros que van desplazando a los brasileros, con evidente menoscabo del orgullo nacional.” (cita textual)
nimiedades, verdad?... De estas cosillas está hecha toda la vida. No me gusta el nacionalismo que proscribe sino el que enaltece; no prohibir esto o aquello por ser extraño, sino encumbrar lo similar nativo, y probar que en el peor de los casos, es tan bueno como lo foráneo.

Sí, ese es un buen criterio pues las medidas coercitivas destinadas a alejar las importaciones culturales son a veces ineficaces, amén de ser antipáticas. De ahí que siempre comentó mi padre el caso de Argentina, en el tiempo de Perón, acérrimo defensor de la música de su país, que con mucha inteligencia dispuso que en cada sala de 12

música, boîte, discoteca o lugares públicos de esa naturaleza y con cierta categoría hubieran dos orquestas: una para música típica y otra para música internacional. Además de esa medida en la época de Perón por todos los medios se difundió la música nacional inculcando respeto y devoción. Ojalá que en breve, aquí en Guayaquil o en las cinco provincias de la Costa, podamos hacer lo mismo. Y cómo podremos poner al alcance de nuestros lectores tan selectos los “platitos” o abrebocas de “lo nuestro”?......Nada más fácil que abrir el viejo baúl de nuestros abuelos para hallar usos o costumbres religiosas o profanas, refranes, apodos, leyendas, bebidas y comidas típicas, supersticiones, adivinanzas, música y danzas, medicina popular, magia o animismo, juegos populares, y tantas y tantas otras expresiones del saber de nuestro pueblo. Y entre ellas, por supuesto, la copla acerca de la cual, en bella prosa, afirmó mi padre lo siguiente:
Viajera en las naos del descubrimiento, la copla llegó al Nuevo Mundo conjuntamente con el romance y la

No. 22 • Un encuentro con la historia

décima, el refrán y la adivinanza y demás expresiones del saber tradicional. Y aquí se enraizó, creció y floreció de un extremo al otro del continente, en donde maltrecha y todo, vive todavía.

¡Pobre negrito! ¡Qué triste está trabaja mucho. No gana naa, ni pa’ la chicha ni la empanaa Pero si hablamos de nuestra coplería, lo primero es volver a abrir Cantares Del Pueblo Ecuatoriano, publicado en 1892 como homenaje de la Academia Ecuatoriana de la Lengua al Cuarto Centenario del Descubrimiento de América, libro en el que el poeta Juan León Mera –adelantado de su época- hace acopio del sentir popular, del sentir de los poetas de nuestro pueblo sosteniendo que tienen razón cuando afirman que “todo canta en la Naturaleza; todo es poesía en ella”.Sí señores, canta el viento, canta el arrollo, canta el mar y también cantan –con voz silente pero luciendo oropeles de color, las flores y las frutas; pero sobre todo canta el corazón del hombre entregando sentimientos contrapuestos como bondad y odio, alegría y tristeza, verdad y mentira. Estas expresiones populares que integran la coplería son mutables, variables y transformables; y justamente respecto a esa cualidad de la creación y la recreación aludida por mi padre en su trabajo Flor Nueva de Coplería Vieja, ilustramos con el siguiente ejemplo: El que duerme en casa ajena Tempranito se levanta; Deja la cama tendida Y ayuda a sacar las vacas. El que duerme en casa ajena Muy tempranito se levanta; Deja la cama tendida Y ayuda a barrer la casa. 13

Sí, vino de España, pero no olvidemos que por naturaleza el hombre cantó y danzó desde una época muy lejana de su evolución y se prueba con la existencia –aún hoy en nuestros días- de grupos étnicos que viven en estado de barbarie, cantan y danzan. Sí, mis queridos amigos, es fácil comprender que los conquistadores la trajeron puesto que ella –la coplaservía igual que sirve hasta hoy para expresar sentimientos, para cantar al amor o al desamor, a la alegría o las tristezas, a la vida o la muerte. Por eso he escogido para ilustrar lo dicho un ejemplo que trae Cornejo en una sus obras y con la cual demuestra que las coplas vinieron de allá, pero también se hicieron o brotaron aquí en tierras de este continente. De ahí que él hable de creación y recreación de la misma. Y me explico mejor con el ejemplo siguiente: Pues, señor Gobernador, mírelo bien por entero, que allá va el recogedor y aquí queda el carnicero. Esta copla se compuso en los mismos días de la conquista; su autor, un soldado desde la misma Isla del Gallo. Dedicada al Gobernador de Panamá. Con otro ejemplo podemos ilustrar la influencia americana en el texto siguiente:

El que duerme en casa ajena Con el alba se levanta; Deja la cama tendida, Y ayuda a regar las plantas. El gallo en su gallinero Bien se sacude y canta: El que duerme en casa ajena De puntillas se levanta. Hablando de la poesía popular, Justino era partidario de volver a su musicalidad exterior con la cual se asegure el quedarse para siempre en la memoria. Así lo sostuvo en una conferencia dictada en la Universidad de Chile el 6 de Abril de 1950, y así consta y también en su Libro titulado Poesía popular ecuatoriana publicado en Guayaquil, el mismo año. Con lo dicho queda claro, y no hay duda, respecto al aporte de lo negro y de lo indio a la poesía popular de este continente. Además de que esta manifestación del alma popular no muere. Y digo algo más respecto a lo popular de la coplería. Su calificativo de popular no nace porque hayan nacido solo en el pueblo llano, esto es, entre los humildes, sino porque el pueblo –tu, el, nosotros- nos apropiamos de ellas. Y son consideradas anónimas no porque no hayan tenido autor o autores, sino porque ahora, en este mismo instante, nadie recuerda quien la creó. Y esto, lo dicho, es algo de lo muchísimo que podríamos comentar en torno a las coplas, pero en el baúl de la tradición tenemos tela para más. Por el mensaje de sabiduría pro14

funda y de permanente uso coloquial, voy a tomar el camino de la Paremiología, esto es, del Tratado de Refranes, como la define la Real Academia de la Lengua consignando además como refrán al “dicho agudo y sentencioso de uso común”. Ojalá que en las escuelas y colegios los maestros aplicaran como lo hicieron con nosotros- el uso de estas frases sentenciosas que han recogido la experiencia de nuestros ancestros y que dejan un mensaje orientativo. Indiscutiblemente los refranes vinieron también de España, pero también aquí recibieron su aporte local y como muestra de esta afirmación unos pocos con sabor auténticamente nacional: Montecristi oscuro Aguacero seguro. O su variante Chongón oscuro aguacero seguro. Hay lugar de los devotos y devotos del lugar: unos van a las iglesias y otros a Tiopullo van. (Se alude al Nudo de Tiopullo entre Pichincha y Cotopaxi sitio famoso por los pillos que asaltaban a los caminantes). A gato viejo pericote tierno: pericote voz absolutamente ecuatoriana de la sierra. Podemos señalar también otras expresiones muy usadas como • Pisar el poncho: antiguamente cuando los hombres luchaban cuerpo a cuerpo, con el pecho

No. 22 • Un encuentro con la historia

descubierto y la frente en alto, se colocaban sobre los hombros el poncho que arrastraba uno de sus extremos y puesto en esas circunstancias gritaba ”Quién me pisa el poncho?” Y si alguien se atrevía a hacerlo comenzaba la pelea inclusive a machetazo limpio. Es usada la expresión “le han pisado el poncho” refiriéndose al vencido o aquella otra que dice “todavía nadie le ha pisado el poncho” al que salía invicto en la lid. • Estar como loro en palanca: estar incómodo en alguna situación. La expresión nace indiscutiblemente de la observación de la actitud de fastidio que tiene ese animalito cuando está en una palanca. • Rascarse como se rasca el mico. La palabra mico es de origen caribeño pero se usa también en la costa ecuatoriana. Cuando no podemos sino conformarnos con la suerte, debemos rascarnos como se rasca ese animalito. Y en materia de refranes por lo picaresco y sentencioso, voy a incluir el fragmento de una carta recogida por mi padre y que parece más bien un coctel de refranes:
Adorable niña mía: Como dicen que gallo que no canta, algo tiene en la garganta, y como al que madruga Dios le ayuda, me olvido de que la palabra es plata y el silencio es oro y me dirijo a ti, puesto que el que no llora no mama, a pe-

sar de que en boca cerrada no entra mosca, para manifestarte que quien no se aventura, no pasa la mar y como males comunicados suelen ser aliviados, quiero expresarte mis sentimientos en pocas palabras, porque al buen entendor breve hablador. Es verdad que no se ha hecho la miel para la boca del asno, a quien Dios se la dio, San Pedro se la bendiga y como las cosas son como son y no como deben ser, yo sé dónde va el agua al molino y aseguro que no todo monte es orégano. El amor es como el comer y el mascar, que todo es empezar, y a mi se me ha colado tal amor por ti, que me duele el corazón, pero me río; pues resulta que aunque creía que el buey solo bien se lame, desde que te conocí, pensé que por todas partes se va a Roma; y tanto va el cántaro al agua hasta que los rompe, como se rompieron en mi los propósitos de no casarme, por aquello de que antes de que te cases, mira lo que haces. Bueno es culantro, pero no tanto; y ahora pienso que contigo…. pan y cebollas y que cuando un perro se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo. Como el que espera desespera, aguardo una categórica contestación de tu parte, y como hablando se entiende la gente, no temas que yo sea pobre, porque cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta, las cosas claras y el chocolate espeso; y si tu respuesta es afirmativa, como a caballo regalado no se le mira el rabo, sólo pensaré que me haces el más feliz de los mortales y que tu papá se acordará de que quien se casa quiere casa y que los duelos con pan son menos. No lo digo por interés sino porque más

15

vale un toma que dos te daré y tu papá no ha de ser como las yucas que solo se producen bajo tierra. El que nació para bobo del cielo le llueven hojas, que él debe recordar que entre sastres no se cobran hechuras. San Juan vendrá y a la fiesta iremos, lo que importa es que tú me quieras, pues no soy de los que ganan indulgencias con camándula ajena. Comprendo que no se llegue a Zamora en una hora, pero no te hagas demasiado rogada, mira que más vale pájaro en mano que buitre volando. Haz bien y no mires a quien; y si me encuentras feo, recuerda que el hombre es como el oso, mientras más feo más hermoso. Tu sabes que soy alto, para ti, mejor, puesto que barco grande, ande o no ande, y considero como tú, que hombre pequeño, veneno y chiquitín, embustero y bailarín; y pequeños y gorditos, son olivos y aceitunos que todos son unos. Me parece que he llegado a tu corazón y más vale llegar a tiempo que rondar un año. Pero no le cuentes a tu mamá porque loca es la oveja que con el lobo se confiesa. Ella es de las que creen que entre santa y santo, pared de cal y canto y que el hombre es de fuego y la mujer estopa y llega el diablo y los sopla. La verdad es que cuando el rio suena,

piedras trae; pero tu mamá sabe muy bien que hasta cuando la mona sube al tejado, no se le ve el pecado y que quien más mira, menos ve. A tu papá no hay mucho que temerle porque tigre no come tigre. Quisiera decirte múltiples cosas, pero quien mucho abarca, poco aprieta. Contéstame pronto que la ocasión la pintan calva, aunque nunca es tarde, si la dicha es buena. Pronto, poco y bueno, que más vale calidad que cantidad. No demores la contestación para que no se diga que quien te quiere te hará llorar, y debes comprender que el que espera, desespera, y no lo pido por Dios, porque fraile que pide por Dios, pide por dos, y pedirte tu amor no es pedir peras al olmo; y cuenta que yo no hago muchos rodeos para el matrimonio, porque gato con guantes no caza ratones. Solo te encarezco de antemano, que cuando consientas en ser mi esposa, procura no ser celosa, porque celos son el infierno del amor, ni indiscreta ni perezosa, y mucho menos callejera, porque la mujer casada y honrada, la pierna quebrada y en casa. Cobre porfiado saca mendrugos y aquí te va esta carta y que salga el sol por Antequera. No me vayas a dejar a la luna de Valencia, mira que donde las dan, las toman, y que la dulzura del carácter hace la felicidad de las personas y de las que las rodean. Tuyo hasta la tumba fría.

Nicomedes Y hablar de lo nuestro sin pensar en las comidas y bebidas de la tierra sería inadmisible, pues la riqueza gastronómica nuestra es vasta y variada, con tradición de siglos, aderezada con substancias del nuevo y del vie-

16

No. 22 • Un encuentro con la historia

jo continente y además preparada en instrumentos de cocina que hablan de un realismo mágico: ollas de barro, cazuelas, bateas, cántaros, pondos, piedras, tiestos de asado, cedazos, ralladores, molinillos, etc. etc. De ahí que con el pensamiento en el tiempo de nuestros abuelos, pero desde aquí y con una óptica turística que enrumbe a nuestra ciudad y al país a esa industria sin chimenea, deberíamos comenzar por estimular al sector hotelero para que comidas y bebidas nacionales se ofrezcan conjuntamente con las de carácter internacional. Y a propósito de esta afirmación, permítaseme una cita textual de Justino Cornejo: Pag. 58, III Tomo de las Obras completas:
Cuando vais a Suecia, no platos alemanes sino suecos os ofrecen por todas partes, sin perjuicio de los que corresponden a la cocina internacional. Y cuando vais a Grecia, noo platos suecos ni platos franceses sino grecos son los que os ofrecen por todas partes, sin perjuicio de los que corresponden a la cocina internacional. En cada país no hay vergüenza, sino orgullo, en mostrar lo propio, en brindar lo propio, en recomendar lo propio. De ahí que los chinos hayan difundido por toda Europa su famosa sopa “nido de golondrinas” y los rusos hayan universalizado el consumo del caviar y del vodka. El orgullo nacional de los italianos ha llevado por doquiera los macarrones, y en virtud de ese mismo sentimiento, que nada tiene de maldito, el bistec inglés y el puchero español señorean en todo el mundo…..

Yo recuerdo no una sino infinidad de veces cuando mi padre recibía a sus colegas extranjeros en casa, siempre salían de manos de mi madre las mejores muestras de la gastronomía tanto de la sierra –de donde ella era oriunda- como las de la Costa que había aprendido para halagar a Justino Es verdad que en la preparación actual, a pesar de la tecnología, no contamos con recursos usados por nuestras abuelas, pero se hace el intento y buscamos el apoyo del ingenio y las cosas salen bien y dignas de la mesa de cualquier Emir. Pero con solo pensar en la comida manabita, por ejemplo, se nos hace agua la boca. Y la cito de primera, por haber sido invitada muchas veces a esa tierra que amo como propia porque acogió a mi padre como si hubiese nacido allí junto a los reales tamarindos o las vegas del Portoviejo. Y, repito, comida manabita en la que señorean el maní, el maíz, la yuca, el plátano (verde o maduro), las hierbitas, la manteca de gallina criolla o enjundia, entre otros y otros ingredientes. Y con todos esos aderezos salían de las manos hábiles de la mujer manabita desde una humilde bola de plátano, hasta un biche, o un corviche, una cazuela insuperable, o un greñoso. O la comida esmeraldeña en la que señorean el coco, el plátano, el maíz y la yuca. Diría yo que el coco es al esmeraldeño, lo que el maní al manabita: le da un sabor sui géneris . Por eso cuando voy a Esmeraldas –y lo hago con relativa frecuencia- entro 17

en el paraíso de esos manjares olvidando a mi médico y quebrantando toda regla de salud , no dejo de probar los tamales de concha, pescado o carne de puerco, hechos con plátano pero en una forma tal que la tersura de su masa es una caricia al paladar; o desayuno con una buena bala o mejor con una deliciosa bala barbona. (La Bala barbona se prepara moliendo el verde con dos piedras, una pequeña para la mano y otra grande, ancha y plana donde se asientan los plátanos cocidos que al decir de allá deben ser los chorotos y guascosos; quiere decir entre crudo y cocido. Y escuchen esto, dicho en el lugar: “los plátanos que quedan en el fondo de la olla , por estar sumergidos en el agua se vuelven chin-chin o chilmados (se refieren a los plátanos bien cocidos que quedan amarillitos). Y ni que decir los tapaos o del pusandao o de unos insuperables cangrejos azules encocados o de los 18

famosos encocados de guanta o de gallina y por supuesto no olvidemos algo único: gallina ahumada encocada. Con solo mencionar estos platos y recordar la calidez de los esmeraldeños vuelve a mi memoria mis experiencias allá en la provincia verde , “territorio de tambores que resuenan con el fuego de lejanas tierras” como diría un poeta, y con eso vuelvo a vivir lo vivido. (Aquí bien vale una aclaración respecto al plátano: pues el vegetal acerca del que podría dictarse una verdadera cátedra por las distintas formas de uso que le damos en la sierra, en la costa y en el oriente. Con solo mencionar por ejemplo las 400 recetas recogidas en 1974 por la señora Graciela Vélez de Cuadros, hay respaldo para esta afirmación) Y sigamos con lo nuestro. Quizás, por mi vinculación familiar con Imbabura, bien valdría insertar algo del folclore ergológico de la provin-

No. 22 • Un encuentro con la historia

cia DE LOS LAGOS en la que ustedes pueden degustar unas ricas empanadas de morocho, delicadas como manjares del cielo; o unas tortillas con caucara: o tortillas de papa, carne colorada, huevo frito y salsa de cebolla paiteña; o una rica fritada que se acompaña con tostado, papas cocidas y siempre con un buen ají. Y a propósito del ají (uchu EN QUICHUA) digamos que fue y sigue siendo el aderezo americano más común en la alimentación de este continente. Se lo muele en la UCHU RUMI o piedra de moler; pero entero o molido, crudo o cocinado, no falta en la comida de nuestra gente como tampoco falta en las coplas del pueblo ecuatoriano. Y aquí van dos ejemplos: El amor con el ají bien se puede comparar; componen toda comida y también hacen llorar. Amiguito no es así: yo soy leal en mi trato: si no aguantas el ají o lo pongas en el plato. Dicen que el ají maduro pica más que la pimienta; más pican las malas lenguas que sin preguntar nos cuentan Esto en cuanto a los platos de sal. Pero vamos a los otros: comenzaremos, pues, por los famosos helados de paila, que como los de Ibarra no los hay ninguna otra parte del Ecuador, y si exageráramos diría yo que no los hay en parte alguna en el mundo.

Hechos con jugo puro de fruta, -guanábana, mora, ovo, naranjilla, tomate de árbol, leche, etc. etc- son sometidos al proceso manual de batida y cuajado, sobre hermosas pailas de bronce asentadas en una plataforma de madera sobre la que va la paja y sobre la paja, el hielo (y antiguamente –en época de mi mamá, por ejemploera la misma nieve del Imbabura la que los indios bajaban a su espalda o a lomo de mula)- y a continuación la mano ágil del o de la heladera que bate y bate hasta que el jugo cuaje. Los más famosos en Ibarra son los de la sra. Rosalía Suárez, cuya familia continúa con la tradición hasta nuestros días. Se los ofrece acompañados de delicadas quesadillas. Como he mencionado a las quesadillas, quiero citar una hermosa página de Julio Pazos escritor tungurahuense (de Baños de Agua Santa) afincado en Quito, que en su libro ARTE DE LA MEMORIA nos introduce en una cotidianidad proyectada al presente y al futuro, desempolvando del baul de sus recuerdos una verdadera bitácora de curiosidades en torno a la mesa ecuatoriana. Y voy a insertar una cita textual respecto a las quesadillas que dice :
Las quesadillas se mueven con sus cofias blancas en el triángulo cuyos vértices tocan Cuenca, Guayaquil y Quito. Están en todas partes: en los charoles de las desvaídas pastelerías de los cantones, detrás del vidrio en las tiendas esquineras de los barrios de Quito, en el convento de las Conceptas en Cuenca, en la última he-

19

ladería de la cuesta de San Agustín de Quito, y en los helados de paila de Ibarra.

Otra de las especialidades son las famosas nogadas hechas con panela o azúcar y tocte. El tocte es una especie de nuez americana, cuya corteza es de color negro y sumamente dura, diferente a la de la nuez que se puede partir hasta con las manos. Se las ofrece en vistosas cajitas de madera de distintos tamaños y precios. El arrope de mora que no es sino un concentrado de mora al que se le asigna una serie de usos; el más sencillo: base para preparar un delicioso jugo o batido de mora. Los venden en Ibarra y también en Otavalo. De lo que en materia de comida hemos dicho antes, téngase en cuenta la presencia permanente del maíz que se ofrece en muchísimas variantes gastronómicas de sierra, costa y oriente. De ahí que podamos afirmar –porque lo vemos, lo saboreamos y lo sentimos nuestro- que es necesario que en nuestra América mestiza., las nuevas generaciones no sólo del Ecuador sino del mundo americano vayan recuperando el espacio de los platos tradicionales de las abuelas, si queremos ser un pueblo con referentes, con raíces, con norte. Esta pequeñita porción vegetal pintó de color amarillo-oro la historia de nuestro continente, a tal punto que también nosotros –igual que lo sostuvieron los mayas- podríamos

proclamar también que somos hijos de la cultura del maíz. Planta bendita a la que inclusive se le atribuyen “poderes” especiales”, de ahí que se crea que si soñamos con maíz viene la buena suerte; o que colguemos mazorcas enteras o guayungas a la entrada de las casas campesinas. y no se admiren si al llegar a la cocina de mi casa descubren mi guayunga colgadita por alli con la esperanza de que mi buena estrella no me abandone……. Cuando hablamos de maíz tenemos que pensar obligatoriamente en épocas remotas cuando nuestros antepasados ofrecían sus cosechas al Inti y a la Pacha Mama, y también nos hace recordar unos versos del peruano Santos Chocano dedicados justamente a este grano con el que se alimentaron nuestros padres nos alimentamos nosotros y seguimos con èl alimentando a nuestra descendencia. Ese poema dice: Brota el maíz entre hojas relucientes y se destaca en los fecundos llanos, como si le aclamaran los hispanos por rey de las indígenas simientes. Entreabriendo sus hojas sonrientes al suspiro fugaz de aires livianos, deja ver la mazorca, cuyos granos Fingen hileras de apretados dientes. El tallo, que en las hojas se hunde esquivo, hace pensar en el ladrón que encierra en su crispada mano áureo tesoro. ¡Porque parece un brazo fugitivo, que se escapa del fondo de la tierra con un estuche que revienta en oro!

20

No. 22 • Un encuentro con la historia

Por mil y un razones todo lo que podríamos hablar acerca de los tesoros de la oralidad de nuestro pueblo, no cabrían en el espacio que se me ha asignado en la Revista.- . Lo que aquí no se ha dicho queda en el tintero para otra ocasión, pero necesito acotar algunas reflexiones en torno al vínculo –fuertemente enraizado en mi alma como el matapalo costeño- que me une a esta tierra nuestra, a esta tierra que aprendí a amarla sin límites ni condiciones como lo hizo mi padre y por cuya identidad estuve machacando y machando sábado a sábado en las ondas de El Telégrafo y Radio La Prensa Durante más de cinco años. Y es que estas reflexiones me llevan a tomarles de la mano para conducirlos a meditar en ese amor tan especial que es el amor a la Patria , ese que debe purificarse con la Luz de la razón para que ella –la que ha sido siempre nuestra - crezca y crezca y podamos ratificar con altivez –como lo decimos siempre en nuestro espacio y como lo he dicho al inicio de esta charla - que somos orgullosamente ecuatorianos, pensando en función de País. Sí, mis queridos lectores , quiero que en vuestro corazón flamee el incorruptible orgullo de ser ecuatorianos, de haber nacido y crecido en este punto estratégico de la geografía americana en el que confluyen historia, leyendas, mitos, cuentos, etc. etc. frente a una diversidad tangible representada por la calidez de nuestra gente, el caudal de nuestros ríos, la selva verde

y pujante, la majestuosidad de nuestros Andes, lo paradisíaco de la Región Insular, la riqueza de esta tierra ecuatorial o la tierna mansedumbre de nuestros indios, o la laboriosidad de nuestros campesinos porque esta tierra nuestra siempre bendita es eso: multiétnica, multifísica, multicultural pero dentro de una sola, grande y férrea identidad que estamos obligados a conocer, a amar y a defender. Eso, en pequeño, pensando en función de País, aunque si pensáramos en grande, -en la Patria grande de Rocafuerte que es la misma Patria grande y sin fronteras de Bolívar- podremos también decir que somos orgullosamente americanos y que haciendo nuestro un poema del colombiano Guillermo Valencia, que nos enseñaban antes en la escuela y que realmente viene como anillo al dedo porque lo dice todo, aludiendo a nuestra América mestiza que es nuestra Patria grande, podríamos también repetir: Tierra buena que acoges al hombre, mata el odio, cultiva el amor: Solo así vivirás tu destino: ¡una sangre, una Patria y un Dios!

21

iMpliCaCioNES ECoNÓMiCaS dE la constitución de 1906
Guillermo Arosemena Arosemena

P

ara interpretar las implicacio nes económicas de la Constitución de 1906, es necesario analizar el entorno mundial y nacional durante el tiempo que Alfaro figuró en la política ecuatoriana. Cuando él tomó el poder en 1895, el mundo vivía la Segunda Revolución Industrial, en la que se daban grandes transformaciones tecnológicas, científicas y económicas. Como resultado de los cambios, se construía el Canal de Panamá que reduciría considerablemente los costos de transporte del comercio exterior ecuatoriano. Paralelamente, inventos en nueva maquinaría de chocolatería, procesos de producción, material de empaque y presentación, habían ayudado al crecimiento explosivo de la industria de chocolate europea y a la importación masiva de cacao de diferentes orígenes. Para fines del siglo XIX, Ecuador era el principal país productor de cacao en grano, con aproximadamente 25% de la producción mundial. Esa revolución tecnológica contribuyó al dramático incremento del ingreso por habitante en todos los países. Por primera vez desde la historia de la humanidad se duplicó la renta varias veces dentro de un mismo siglo. Las exportaciones ecuatorianas, que habían sido 500,000 sucres en 1830, para 22

1900 llegaron 7,500,000 y 12,770,000 en 1910. En este período, hubo un resurgimiento de nuestra economía, en Guayaquil se constituyeron innumerables empresas, entre ella la Empresa de Carros Urbanos, la primera empresa de transporte público urbano con rutas por donde transitar. En la Sierra, la situación era diferente, no existía suficiente circulante y los negocios hacían limitadas transacciones. La gran prosperidad mundial no se aprovechaba a plenitud en Ecuador, por causas políticas, institucionales y viejas costumbres coloniales. Dentro de las corrientes modernizadoras, nuestra región veía con cierta indiferencia los dramáticos cambios que se daban en el mundo. En Ecuador ciertas actividades seguían como en la época colonial, de todas las revoluciones internas que habían tenido lugar en nuestro país, el derramamiento de sangre había sido en vano. Los millones de dólares gastados en las guerras fratricidas no habían servido para mejorar la educación, crear una infraestructura capaz de unir las provincias del Ecuador, que se encontraban aisladas, ni mejorar el nivel de vida para todos los ecuatorianos. Se hacía menos tiempo trasladarse de Guayaquil a Lima por el mar que viajar a Quito, las ciudades no tenían

No. 22 • Un encuentro con la historia

alcantarillado, las carreteras eran inexistentes, apenas había uno que otro camino rudimentario. Un prestigioso periodista de aquellos años, José Gómez Carbo, quien escribía con el seudónimo JECE, resume las condiciones del Ecuador de fines del siglo XIX:
... la agricultura no pasa todavía del estado embrionario bajo el aspecto técnico y bajo el industrial, y los productos que dá apenas bastan para el consumo interior y en muchas partes son insuficientes...las industrias agrícola y fabril están también en decadencia y amenazadas de desaparecer...nos falta espíritu de empresa...la administración pública es una especie de sifón que absorbe mucho jugo de la nación no sólo en forma de impuesto, no sólo para fomentar la ociosidad con el gran tren de empleados y por la falta de disciplina militar...por la inmoralidad que cunde en todo orden de empleados y funcionarios, por la corrupción que traen los negocios fiscales... el crédito es escaso, el interés alto, el cambio es elevado...tenemos impuestos antitécnicos...improvisamos reformas...” “...la administración de la Hacienda pública es desordenada, perjudicial e impura...los fondos públicos pueden desaparecer fácilmente...al contrabando sólo le falta ser reconocido por la ley...el presupuesto está mal distribuido, los servicios improductivos son los mejor atendidos...no tenemos industrias nuevas...la acumulación de capital es difícil, lenta y llena de tropiezos la producción de riquezas...la falta de vías de comunicación es una de las causas del estancamiento...la ad-

ministración de justicia por ser morosa, dispendiosa y sujeta á procedimientos en que la triquiñuelería y la inmoralidad pueden campar..

Dentro de este entorno, la Iglesia seguía ejerciendo poder político y económico; su actitud ultra conversadora limitaba el ámbito de enseñanza en escuelas, colegios y universidades. Dentro del atraso existente, como los guayaquileños habían sido de naturaleza liberal, seguramente por el frecuente contacto con personas de otros países, lograron desarrollar el comercio a niveles muy superiores. Pero la sierra se encontraba congelada en el tiempo, por lo que las condiciones de vida eran muy precarias. Haber estado asilados mentalmente del progreso, en materia de estructura del Estado, organización de partidos políticos, leyes caducas y forma de conducir las políticas gubernamentales, era el principal anclaje que tenía nuestra sociedad. Es inexplicable que nuestros gobernantes, no se hayan interesado en leer, Democracia en América, obra del francés Alex de Tocqueville, quien fue enviado por el gobierno de Francia para conocer cuál era la fuente del crecimiento económico sostenido de los Estados Unidos. Él escribió sobre la forma de gobierno, la actitud de la sociedad, negocios, periodismo, moneda, congresistas, sistema penitenciario, etc. Sobretodo escribió acerca de la influencia de las instituciones políticas y sociales en la conducta de la gente.

23

Dentro del entorno descrito, Alfaro asumió el poder en 1895, con una situación económica que no era nada favorable. En su mensaje a la Convención afirmó.
Vivía la Nación bajo el peso abrumador de un círculo político, corrompìdo y corruptor…La Nación se encontraba…en completa anarquía…todas las rentas pignoradas…brote natural de esa escuela de depravación que había implantado en el país el partido floreano de tenebrosa historia”. Estas expresiones alarmantes fueron la constante en todos los presidentes desde 1830 hasta la actualidad. He tenido la oportunidad de leer la mayoría de los informes de los ministros de hacienda y varios mensajes de los jefes de Estado durante los siglos XIX y XX y en todos, ellos afirman que reciben el país en situación de crisis.

Por la falta de recursos económicos y para poder hacer los cambios deseados, Alfaro trató de emitir moneda sin respaldo, pero un grupo de empresarios, preocupados de que tal medida, podía ocasionar mayores daños a la ya frágil economía, le concedieron un préstamo de 2,000,000 de sucres, fondos que lamentablemente no pudo usar para cumplir con todos sus proyectos, por tener que destinar parte a la compra de armamento para contrarrestar movimientos que querían destituirlo. En materia monetaria, uno de los mayores logros de Alfaro fue adoptar el Patrón Oro, que respaldó al sucre con reservas de metales preciosos. 24

Fue en la segunda administración, cuando Alfaro empujó la elaboración de una nueva Constitución, que mayoritariamente fue redactada por José Peralta, el gran ideólogo liberal y cuya finalidad fue crear las bases de la modernidad del Ecuador. La Constitución de 1906 pretendió cumplir con tal objetivo e insertar a nuestro país, en el concierto de las naciones civilizadas. Lamentablemente en el área de la economía, es poco lo que la Constitución cubre, no hay articulados específicos sobre cómo hacer crecer la producción y fomentar el comercio. La Constitución sí incluyó articulados para hacer cambios que indirectamente favorecieron a las actividades económicas, encontrándose entre ellos, los siguientes: 1) La Constitución estableció una serie de libertades. Por primera vez se hace referencia a la libertad de trabajo y de industria, lo que actualmente forma parte de lo que se conoce como libertad económica. Otra libertad fue la personal, se impidió el reclutamiento y se terminó con la prisión por deudas. En cada ocasión que había revoluciones o guerras civiles, los trabajadores de haciendas eran reclutados a la fuerza y dejaban al propietario sin poder cosechar, perdiéndose los productos. La prisión por deuda limitaba la creación de negocios. La libertad de transitar por todo el territorio nacional, también favoreció a los negocios. Los comerciantes quedaron

No. 22 • Un encuentro con la historia

2)

3)

4)

5)

6)

libres de movilizar sus bienes de venta, sin que existan obstáculos de por medio. Consagra el derecho de propiedad que es tan importante para realizar cualquier actividad productiva. Esto fue un gran logro, tomando en cuenta que no era anormal confiscar haciendas a personas que no eran afines a los regímenes en funciones. Se prohibió la circulación de la moneda adulterada. Esta medida fue muy importante y sirvió para que se mantenga la paridad cambiaria con el dólar hasta 1914. Durante años el tipo de cambio del dólar fue 2 sucres. Hacer obligatoria la enseñanza primaria y promover y fomentar el progreso de las ciencias. Estas medidas ayudaron a mejorar las actividades productivas; interesa a la gerencia de las empresas tener personal más calificado. Expedir patentes de navegación. Por la ausencia de carreteras, el medio de transporte más popular era la navegación por el río Guayas y sus afluentes que movilizaban carga y personas. A mayor número de naves, mayor movimiento fluvial y mayor número de transacciones comerciales. Todos los gastos deben estar señalados en las partidas del presupuesto, si no lo están, se prohibía ordenar el pago. Esta medida buscó evitar inflar los gastos y el aumento del déficit

presupuestario. Un buen manejo presupuestario es beneficioso para el crecimiento económico. Parte de los propósitos económicos de la Constitución se cumplieron, no siempre se acataron las leyes; hay que tener presente que en Ecuador es histórica la falta de institucionalidad y Estado de derecho. Después de ciento setenta y siete años de ser república, todavía sufrimos de este problema, lo vivimos actualmente. Somos testigos de lo que sucedía en tiempos de Alfaro y anteriores jefes de Estado. A pesar de los controles establecidos por la nueva Constitución para manejar eficientemente el presupuesto, en la práctica no fue posible para Alfaro terminar los años con cifras positivas. En la defensa contra sus enemigos, tuvo que adquirir armamentos y mantener las tropas y así poder sofocar las rebeliones. Fue tan fuerte la crisis económica en su segunda administración, que tuvo que recurrir a los empresarios guayaquileños para que manejaran la actividad portuaria. El Estado no contaba con los recursos para montar la infraestructura en el Malecón requerida en el manejo de la carga de exportación e importación, además de la nacional. En los años posteriores a la Constitución y hasta la muerte de Alfaro, tuvimos años de desaceleración económica como resultado de la reducción de los precios del cacao, que representaba hasta 80% del total de las exportaciones, por el incremento de las cosechas en países competidores. También hubo años de recuperación, comportamiento carac25

terístico de la economía hasta nuestros días, donde prevalecen las fluctuaciones. En lo positivo, la inauguración del ferrocarril unió a la sierra con la costa e incrementó las actividades comerciales entre las provincias. Las importaciones serranas aumentaron vertiginosamente e hicieron presión en la demanda de libras esterlinas, dólares y francos franceses. Durante la segunda presidencia de Alfaro se dictó la primera ley de fomento a la industria, exonerando de todo impuesto a las empresas nuevas que utilizaran las materias primas nacionales, excluyendo la fabricación de cigarrillos y azúcar, por ser industrias tradicionales. Esta ley estimuló parcialmente el interés por industrializar el país, pero no tuvo mayor trascendencia, Ecuador continuó siendo un país agrícola en las décadas posteriores.

26

iEl apEllido toro EN MaNaBÍ
Ing. José Toro García Ing. Alexandra Loor Cedeño

E

l origen español del apellido Toro es España, aunque algunos genealogistas consideran que las raíces primigenias se encuentran en Israel. El apellido queda descrito en la obra de Josep María Albaigés “El gran libro de los Apellidos”, donde se dice que se origina en la población de Toro ubicada en la provincia de Zamora, a orillas del Duero, cerca de Salamanca y Valladolid. En el Ecuador está presente desde la tercera década del siglo XVI. En el Archivo General de Indias, de acuerdo a Monseñor Federico González Suárez, se registra que en 1531, en el tercer viaje de Francisco Pizarro, llegaron a Manabí los primeros sacerdotes españoles con el objetivo de cristianizar a los aborígenes americanos. Entre estos frailes se menciona a Tomás de Toro de la orden de los Dominicos, que permaneció entre cinco y siete meses en territorios de “Cancebí”. Entre 1534 y 1536 fue Obispo de Cartagena, Colombia, y murió, en su sede eclesiástica, en 1536.

la lÍNEa dE portoViEJo
Fernando Jurado indica que Alonso de Toro vivía en Guayaquil en 1605, y casó con Luisa Ramírez de Guzmán y Magallanes, y expresa que los Toro de Zaruma descenderían de este español. Ezio Garay Arellano, en su investigación sobre los primeros vecinos hispanos de San Gregorio de Portoviejo entre 1534-1605, menciona que el Capitán español Alonso de Toro casó con Luisa de Guzmán y Magallanes, que testó en Guayaquil el 7 de julio de 1635, hija del Capitán Rodrigo de Vargas Guzmán vecino de Guayaquil en 1561. Su hija fue Constanza de Toro y Guzmán, madre de Francisca de Melgarejo y Toro, cc. Agustín de Valpuesta y Tobar. Haciendo abstracción de las permanentes migraciones que ocurren en el orbe, en Manabí se identificaron documentadamente dos ramas principales del apellido Toro: los de Portoviejo y los de Montecristi y una numéricamente secundaria en Bahía de Caráquez. El origen de los Toro de Portoviejo sería Alonso de Toro, quien habría sido tronco de los de Zaruma: Diego

27

y Casimira Criolles) llegó a Portoviejo alrededor de 1840 como Preceptor de Escuela, se casó con Encarnación Molina y originaron a la familia Toro de Portoviejo.

línea troncal en montecristi
Los libros parroquiales de Montecristi y otras poblaciones del sur de Manabí, contienen la siguiente información sobre los Toro: I. Joaquín Toro, hijo de Paula Castro, nació (n.) por 1815. Si bien en los libros parroquiales de la iglesia de Montecristi no consta el bautizo de Joaquín, en el Libro de defunciones está registrado su fallecimiento. No se menciona el nombre de su padre; sin embargo, sería hijo del primero y hasta entonces, el único Toro registrado en dichos libros: el español Juan del Toro, n. por 1776, residente en dicha ciudad. La aceptación dada por el Párroco para registrar el apellido Toro para Joaquín indicaría que la autoridad eclesiástica tenía conocimiento de su progenitor, ya que para inicios del siglo XIX Montecristi tendría una población adulta de alrededor de 500 personas, de la que la mitad correspondería a mujeres. Joaquín Toro Castro se casó con (cc.) Tomasa Santos (hija del español radicado en Montecristi, Severo Santos) el 8 de noviembre de 1841. Joaquín murió en Montecristi el 1 de abril de 1865, de hidropesía. Los descendientes de Joaquín fueron: 1. Joaquín Toro López, bautizado (b.) el 15 de octubre de 1834, hijo

de Toro, vecino de dicha ciudad3 , n. por 1670. Casó allí con Elena de Hurtado y Alcócer, n. en Zaruma. Uno de sus descendientes fue Mateo de Toro y Hurtado, n. por 1712, Alguacil Mayor del Santo Oficio de Zaruma: Este fue el progenitor de Diego de Toro, n. en Zaruma por 1740 quien casó con María de Guzmán, n. en Zaruma. Hijos: Joaquín de Toro, n. por 1760, cc. Ignacia de Gálvez, a su vez progenitores de: José de Toro y Gálvez, n. por 1783, ccd. en Zaruma (16 de mayo de 1808) con su parienta María Victoria de Toro, h. de Diego de Toro y María de Guzmán. Los hermanos de José de Toro y Gálvez serían, entre otros, Vicente y María Josefa Toro, bautizados en Chaguarpamba; José Antonio Ignacio Toro Criolles (hijo de Vicente
3. Perteneció durante la Colonia al Corregimiento de Loja, y luego en la época republicana como cantón de Loja hasta 1884, año en el cual pasó a pertenecer a la provincia de El Oro.

28

No. 22 • Un encuentro con la historia

2.

3.

4.

5.

de Joaquín Toro Castro y Antonia López. Rosa Toro, n. en 1846, cc. Guillermo E. Rodríguez, padres de Rosa Natividad Rodríguez Toro, b. el 24 de septiembre de 1869. Emilia Toro, n. en 1841, cc. José Rafael Quinteros n. en 1821, padres de Abdul Ceferino Quinteros Toro, n. en 1867, Ana Raquel Quinteros Toro, n. en 1868, y Rafaela Evarista Quinteros Toro, b. el 29 de septiembre de 1869. Manuel Toro, n. en 1844, formó familia con (ffc.) Polonia Santana, padres de Manuel Toro Santana, n. por 1865, cc. Ángela Cedeño Alvia. (Sigue en II) padres de Víctor Manuel Toro Cedeño, n. por 1895, cc. Juana Delgado. Los hermanos de Víctor Manuel fueron: Joaquín cc. María Anchundia; Antenor; Edilma cc. Alfredo San Andrés; Ana cc. Claudio Delgado; Víctor y Manuel Toro Cedeño. Hija de Víctor Manuel y Juana: Victoria Toro Delgado, n. el 12 de agosto de 1922. Sus hermanos paternos son: Margarita, Hilda, Saúl, Víctor Hugo y Esdrina Toro Santana. Otra descendiente de Manuel Toro fue Segunda Toro Santana, n. en 1866. Adela Toro, n. en 1848 y f. el 21 de agosto de 1873, cc. Francisco Numa Farfán Chávez, n. en 1835, hijo de José Casimiro Farfán y María de las Nieves Chávez Rodríguez. Hijos: Gilberto Farfán Toro, n. en 1864; Rosa Far-

fán Toro, n. en 1865; Harminda Farfán Toro, n. en 1866; Manuel Ezequiel Farfán Toro, b. el 4 de julio de 1870; y, 6. Flavio Toro, n. en 1852. II. Manuel Toro Santana (1.4.1.), también formó familia con María Isabel Muentes (montecristence que formó parte del primer levantamiento armado de Eloy Alfaro Delgado, realizado en Colorado, Montecristi, el 5 de junio de 1864). 1. Sabina Toro Muentes 2. Manuel Guillermo Toro Muentes, n. el 29 de enero de 1880 y f. el 28 de enero de 1966, quien formó su hogar con Mercedes Lorenza Arcentales Ordóñez. 2.1. Manuel Euclides Toro Arcentales, cc. Enma Rosa Zambrano, padres de Carlos Manuel. 2.2. Nelson Guillermo Toro Arcentales, cc. Julia Menéndez 2.3. Ángel Cristóbal Toro Arcentales, cc. Juana Quijije López. 2.3.1. Arquímedes Toro Quijije. Sus descendientes son Toro Loor. 2.3.2. Ángela Toro Chávez 2.3.3. Rosa Toro Delgado, cc. Manuel Delgado. 2.3.4. Mario Gilberto Toro Chávez, hijo de Victoria Chávez, quien se casó con Rosa Delgado y cuyos hijos son: Luis Mario, Carlos Gilberto, Rosa Matilde, Modesto Cristóbal, Oliver, Lenín, Jhon, Julia, Nelson y Rocío Toro Delgado. 29

2.4. Héctor Enrique Toro Arcentales, cc. Anita Chávez Quinteros. 2.4.1. Olinda Piedad Toro Chávez, cc. Antonio Campuzano, padres de Darling Amira, Pepita del Pilar, César Antonio, Xavier Acún, María Lorena y Beatriz Liliana Campuzano Toro. 2.4.2. Ana Efigenia Toro Chávez, cc. Vicente Lucas, progenitores de Gema Lucas Toro. 2.4.3. Luis Enrique Toro Chávez, cc. Clara Álava, padres de Luisa Toro Álava 2.4.4. Gloria Soledad Toro Chávez. 2.4.5. Lcdo. Héctor Enrique Toro Chávez, cc. Magdalena Macías Moreira. Sus hijos son: Oscar Adrián, Juan Diego (progenitor de Adriana Estefanía Toro Alcívar), Estefanía Magdalena, y María Gabriela Toro Macías. Otros descendientes de Héctor Enrique son: Ingrid Silvana cc. Christopher Yeager, e Iván Fernando Toro Zambrano. Héctor Enrique Toro Chávez, Magdalena Macías Moreira, 30

Oscar Adrián, Juan Diego y María Gabriela Toro Macías. Otros descendientes de Héctor Enrique Toro Arcentales son Pepe Toro Delgado, Carlos Toro Delgado, Dalinda Toro Delgado, Claudio Toro Delgado, y Emilio Toro Delgado; César Gastón Toro Ortega; los Toro Ponce, Toro Quijije, y Toro Durán. 2.5. Verísimo Maximiliano Toro Arcentales cc. Blanca Delgado, padres de Olmedo, Regina, Luz, Manuela, Gilberto, Noemí, Dalinda y Rosa. 2.6. Diógenas Mercedes Toro Arcentales cc. Tarcisio Rodríguez. Hijos: María Celeste, Maruja, Ricardo, Luis y Vicente. 2.7. Amable Fortunato Toro Arcentales cc. Rosa Anchundia, padres de Milciades, Flor, Wilson y Dolores. 2.8. Luis Armando Toro Arcentales cc. Ida Isabel Castillo (de origen japonés). 2.8.1. Luis Guillermo Toro Castillo, cc. María Menéndez. Sus hijos son Ingrid, Iris y Renzo. 2.8.2. Mercedes Isabel Toro Castillo, fue cc. Agustín Elías Moreira, progenitores de Luis Fernando, Agustín Alberto, y Rossina Vanesa. 2.8.3. Marco Tulio Toro Bailón 2.8.4. Gina Toro Delgado 2.9. Raúl Augusto Toro Arcentales cc. Elina Castillo Barberán. Hijos: Luis Guillermo Toro Castillo, cc.

No. 22 • Un encuentro con la historia

Lupe Flores; César Enrique Toro Castillo, cc. Cecil Moral; Carlos Toro Castillo, cc. Miriam Freire; y, Galo Toro Castillo, cc. Fanny Del Castillo. 2.10. Elvio Albino Toro Arcentales, n. el 15 de abril de 1915, cc. Esther Alvia, padres de Luis Enrique. Su hijo adoptivo es Rubén Delgado Chávez. 2.11. Miguel Ángel Toro Delgado, cc. Laura Cedeño, padres de Jéssica Toro Cedeño y Alexandra Toro Cedeño. 2.12. Rosa Galud Toro Delgado 2.13. Julio César Toro Delgado cc. Carmen Andrade Zambrano. Hijos: Víctor Hugo Toro Andrade cc. Marianela Carrillo, padres de Cristina, Loli y Víctor Toro Carrillo; Carmen Dolores Toro Andrade cc. Jaime Castro, padres de Patrick y Michael Castro Toro; y, Ec. Gloria Toro Andrade, progenitora de Eduardo Javier Estrada Toro. 2.14. Nelly Bolivia Toro Delgado, progenitora de Elizabeth Varela Toro. 2.15. Amada Victoria Toro Chávez cc. Wilson Bravomalo. Otros registros de Montecristi Entre 1795 y 1800, nació en Montecristi Juana Paula Toro quien tuvo un hijo llamado Tomás, muerto párvulo el 10 de diciembre de 1821. Agustín Virgilio Castro Toro, n. en Montecristi por 1890 cc. María Raquel Chávez Argandoña, hija de Ja-

cinto Ambrosio Chávez y de Cecilia Argandoña, de Portoviejo, ciudad donde nacieron sus descendientes.

El apellido toro en jipijapa
La línea genealógica de los Toro de Jipijapa y de poblados costeros aledaños, descendería de Manuel Toro (n. en Montecristi en 1844) a través de su hijo Pedro Toro, n. por 1860, padre de José Isaías Toro y de Rosa Adelaida Toro. En los libros parroquiales se encontraron los siguientes datos: • Pedro Toro, n. por 1860, ffc. Teresa Lino. Hijo: José Isaías Toro Lino, b. el 3 de marzo de 1884. • Pedro P. Toro, n. por 1861, cc. Griselda Cedeño. Hija: Rosa Adelaida Toro Cedeño b. el 5 de enero de 1885. Hijas: Rosa Emilia Toro, b. el 5 de abril de 1907; María Toro, b. el 12 de mayo de 1909; Alejandro Toro, b. el 18 de abril de 1911; Zenón Vicente Toro b. el 20 de enero de 1919; y, 31

Blanca Victoria Toro, b. el 30 de septiembre de 1921. Domitila Toro, n. por 1880, cc. Jacinto Pionce. Hijo: José Natahel Pionce Toro, b. el 9 de junio de 1900. Fidelina Toro, n. por 1888. Hijo: Jesús Fulgencio Toro, n. el 15 de enero de 1910 y b. el 6 de febrero de 1910. Antonio Toro, n. por 1886, cc. Teresa Bartolomé N. Hijo: Mauro Toro, b. el 11 de diciembre de 1912. Máximo Toro, n. por 1892, cc. Mercedes Reyes. Hijas: María Zoraida Toro Reyes, b. el 3 de julio de 1916. Celia Joaquina Toro Reyes, b. el 25 de junio de 1922. Aurora del Alba Toro Reyes, n. el 27 de noviembre de 1927, b. el 23 de junio de 1928. Nicolás Toro, n. por 1892, padre de: Eufrocino Toro, b. el 3 de julio de 1916. Mariano Flavio Toro, n. por 1895, cc. Mercedes Eugenia Reyes. Hija: María Eugenia Toro Reyes, b. el 25 de febrero de 1919. Rosa Toro, n. por 1895, madre de Justina Gilberta Toro, b. el 2 de noviembre de 1920. Juan Toro, n. por 1897, cc. Aurelia Piguave. Hijo: Segundo Telésforo Toro Piguave, b. el 7 de septiembre de 1920. Eladio Toro, n. por 1898, cc. Octaviana Chilán. Hijo: Francisco Belisario Toro Chilán, b. el 25 de junio de 1922. Vicente Toro

Baque, n. por 1936, cc. Evarista González. Hijos: José Mercedes Toro González, b. el 1 de octubre de 1960. Juan Ubaldo Toro González, b. el 23 de diciembre de 1962. Euro Toro Baque, n. por 1940, cc. Luzmila Chóez Álvarez. Hijos: Lidia Sebastiana Toro Chóez, b. el 23 de septiembre de 1964. Euro Alfredo Toro Chóez, b. el 24 de mayo de 1967. Santos Toro, n. por 1942, cc. Florinda Villafuerte Pivaque. Hija: Estrella España Toro, b. el 15 de agosto de 1966.

El apellido toro en Julcuy
• Juan Ubaldo Toro, n. por 1900, cc. Mercedes Galarza. Hijos: Cifrina Sedofa Toro, b. el 29 de julio de 1925. Gregorio Urbano Toro, n. el 28 de noviembre de 1929, b. el 28 de diciembre de 1929. Manuel Toro, n. por 1972, reside en Agua Pato de Jipijapa. En Agua Pato, Jipijapa, reside Manuel Toro, descendiente de los de Julcuy.

El apellido toro en Machalilla
Josefa Felícita Toro, b. el 27 de febrero de 1919. Madrina: Rufina Toro. Nicolás Toro, n. por 1896, cc. Eugenia Simona Tomalá. Hijos: Eugenia Toro Tomalá, b. el 12 de enero de 1920. Alejandro Toro Tomalá, b. el 25 de junio de 1922.

32

No. 22 • Un encuentro con la historia

El apellido toro en puerto lópez
• Zacarías Toro, n. por 1901, cc. Matilde González. Hijas: María Toro González, n. el 25 de diciembre de 1926, b. el 25 de mayo de 1927. María Cira Toro González, b. en 1928. Silvia Amada Toro González, n. el 20 de enero de 1929, b. el 24 de mayo de 1929. Luis Toro, n. por 1905, cc. Cruz María Castillo. Hija: Ángela Toro Castillo, b. el 29 de agosto de 1930, hija de Miguel Toro, n. por 1935, cc. Asunción Armendáriz. Hija: Amelia Bélgica Toro Armendáriz, b. el 5 de enero de 1949. Euro Toro, n. en 1925, cc. Balbina Sánchez. Hija: María Leonor Toro Sánchez, n. en Mocoral, b. el 24 de septiembre de 1951. María Cira Toro Galarza, n. por 1926. Hijo: Julio Kléver Toro, b. el 16 de noviembre de 1952. Marcos Toro, n. por 1930, cc. Jovina Álvarez. Hija: Clotilde Manuela Toro Álvarez, b. el 1 de enero de 1954. Máximo Santo Toro, n. en 1934, cc. Lucciola Pincay. Hijo: Máximo Santo Toro Pincay, b. el 2 de enero de 1958.

Sergio Toro Tomalá, b. el 17 de mayo de 1927.

El apellido toro en rocafuerte
El único Toro registrado en los archivos parroquiales de Rocafuerte es Julio Antonio Castro Toro, n. el 3 de marzo de 1897, hijo de Agustín Castro e Isora Toro.

• •

El apellido toro en Bahía de Caráquez
Guillermo Tobías Rodríguez Toro, n. por 1870, ffc. Carmen Canchingre Jiménez. Sus hermanos fueron Publio Rodríguez Toro y Luis Rodríguez Toro. Los ancestros de esta familia se firmaban “Del Toro”. Rosa Toro, n. por 1890, cc. José Morales. Hija: Alba María Morales Toro, b. el 28 de octubre de 1915. Tomasa Toro, n. por 1905, cc. José Emilio García. Hijos: Colón García Toro, b. el 20 de febrero de 1930, y María Alemania García Toro, b. el 19 de octubre de 1931. Los libros parroquiales de Bautizos más antiguos de esta ciudad contienen datos a partir de 1880, mientras que registros de fechas anteriores (Matrimonios desde 1723) reposan en Charapotó. En ellos, y hasta 1921, sólo constan las familias Morales Toro y García Toro. En los libros correspondientes a Canoa y Jama (conservados en Bahía de Caráquez), balnearios de la costa norte de Manabí, no se encontró ningún ciudadano de este apellido.

El apellido toro en Salango
• Nicolás Toro, n. por 1902, cc. Simona Tomalá. Hijo: Marcos 

la familia toro en el censo de El apellido toro en Ecuador en manabí en 1871 el año 2009
En el Censo de Manabí de 1871 solamente se registra este apellido en dos cantones: 1. Portoviejo: de 3.146 censados, sólo se fueron empadronadas seis personas de apellido paterno Toro descendientes de José Toro Criolles, lojano: Manuel Toro Molina y sus hijos Matilde y Víctor Manuel; Isidora, Elvira y Miguel Ignacio Toro Molina. 2. Montecristi: Adela, Manuel, Flavio, Segunda, Rosa, Isora, Beatriz, e Isabel, descendientes del español Juan del Toro. En total ocho, en una población censada que ascendió a 4.955. De acuerdo al Padrón del Consejo Nacional Electoral, en el Ecuador están registrados 8.090 ciudadanos empadronados de apellido Toro, quienes se encuentran distribuidos de la siguiente forma: Azuay: 36; Bolívar: 358; Cañar: 1; Carchi: 134; Chimborazo: 49; Cotopaxi: 202; El Oro: 1.859; Esmeraldas: 87; Galápagos: 9; Guayas: 892; Imbabura: 181; Loja: 127; Los Ríos: 163; Manabí: 498; Morona Santiago: 1; Orellana: 63; Pastaza: 10; Pichincha: 781; Santa Elena: 29; Sto. Domingo de los Tsáchilas: 233; Sucumbíos: 69; Tungurahua: 393; Zamora Chinchipe: 24; En el exterior: 343; Militares y Policías: 24; y sin clasificación: 1.624. Además, 162 empadronados tienen los apellidos Toro Toro.

34

No. 22 • Un encuentro con la historia

Bibliografía
1788 Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Cuenca. Vecinos españoles de Guayaquil. Portoviejo. 12p.

Tercer Encuentro Nacional de Historiadores. Portoviejo, Santa Ana. 19, 20 y 21 de junio de 2008. Editor responsable Ramiro Molina Cedeño. Imprenta y Gráficas Mera. Portoviejo, Ecuador. Pp. 125-140. Libros parroquiales de Bautizos y Matrimonios de San Lorenzo de Jipijapa 1882-1931; de Bautizos de Puerto López 1944-1967; de Bautizos, Confirmaciones, Matrimonios y Defunciones de la parroquia Matriz La Merced de Portoviejo, 1760-1940; de Zaruma (San Antonio) 1769-82, 1782-90, 1796, 183335; de Bautizos de San Juan Bautista de Chaguarpamba correspondiente al Obispado de Loja 1814-1832, y de Defunciones 1884-1906; de Rocafuerte, Manabí, 1840-1900; de San Pedro de Celica 1862-1896; de la Catedral de Cuenca, Bautizos 1644-1866; de San Alfonso, Cuenca. Catedral de Cuenca, de Bautizos, Confirmaciones, Matrimonios y Defunciones de Montecristi desde 1790 hasta 1920; de Bahía de Caráquez desde 1880; de Charapotó 1723-1965.

1885- 1893 Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Portoviejo. Libro de Dispensas matrimoniales concedidas de 1885 a 1893. Portoviejo. 93 p.

Archivo personal de Fernado Jurado Noboa 1871 Ecuador. Censo de Manabí de 1871. Archivo Nacional. Serie Empadronamientos. Quito. 2007 Ecuador, Tribunal Supremo Electoral. Padrón Electoral del Ecuador. Archivo magnético, septiembre de 2007. Ezio Garay Arellano 1990 Troncos familiares en Zaruma. In. Estudios Genealógicos. Tomo 7º. Corporación Sociedad de Amigos de la Genealogía, SAG. Vol. 47. Pp. 60-99. Ezio Garay Arellano 2008 Compilación de los primeros hispanos de San Gregorio de Portoviejo. 1534-1605. In Manabí, su historia, su nombre. Memorias del Tercer Encuentro Nacional de Historiadores. Portoviejo, Santa Ana. 19, 20 y 21 de junio de 2008. Editor responsable Ramiro Molina Cedeño. Imprenta y Gráficas Mera. Portoviejo, Ecuador. Pp. 71-123. Javier Gomezjurado Zevallos 2008 Comunicación electr. personal. Diciembre 5. Fernando Jurado Noboa 2008 Vida cotidiana en Montecristi entre los siglos XVIII al XIX. 1709 a 1875. In. Manabí, su historia, su nombre. Memorias del

Álvaro Mejía Salazar 2008 Portoviejo en 1871. Análisis del empadronamiento. In Manabí, su historia, su nombre. Memorias del Tercer Encuentro Nacional de Historiadores. Portoviejo, Santa Ana. 19, 20 y 21 de junio de 2008. Editor responsable Ramiro Molina Cedeño. Imprenta y Gráficas Mera. Portoviejo, Ecuador. Pp. 157-167. Ramiro Molina Cedeño 2007 Portoviejo Histórico y Fotográfico. Siglo XX. 35. Serie Nuestras voces. Ediciones La Tierra. Quito, Ecuador. 181 p. Alberto Molina García 1981 Crónicas del Ayer Manabita. Tomo 1. Imprenta y Gráficas Ramírez. Portoviejo, Ecuador. 180 p. Patricio Muñoz Valdiviezo 2008 Referencias a los más antiguos indivi- 

duos, reales y/o míticos apellidados Delgado, domiciliados en Manabí. In Manabí, su historia, su nombre I. Memorias del Tercer Encuentro Nacional de Historiadores. Portoviejo, Santa Ana. 19, 20 y 21 de junio de 2008. Editor responsable Ramiro Molina Cedeño. Imprenta y Gráficas Mera. Portoviejo, Ecuador. Pp. 169-173. Robles y Pedro Chambers, Ezio Garay Arellano 2008 Contribución para el estudio de la sociedad colonial de Guayaquil. Tomos I, II, III y IV. Publicaciones del Proyecto de Rescate Editorial de la Biblioteca de la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil. 3.172 p. 2003 Toro García, José y Loor Cedeño, Alexandra. Para Seguir Viviendo… Imprenta Argandoña. Portoviejo, Ecuador. 204 p. Isaías Toro Ruiz 1934 Más Próceres de la Independencia. Otros complementos y rectificaciones. Tip. del Colegio Vicente León. 359 p.

36

El HiStoriador Y SU oBra: alfredo Flores Caamaño
Alvaro Renato Mejía Salazar1

N

o tanto a manera de homenaje, pese a que sus méritos bien ganados lo tendrían, sino más bien con el objeto de enriquecer nuestro quehacer histórico, consideramos necesario realizar un recordatorio de quienes antes que nosotros, dedicaron sus esfuerzos a la investigación, redacción y difusión de la historia patria. A través de sus vidas y de sus obras, podremos conocer sus logros, sus yerros, las escuelas historiográficas a las que pertenecieron y la influencia que poseen en los actuales historiadores2 y, en general, en todos quienes se encuentran relacionados con el mundo de la Historia. Comenzamos esta iniciativa, misma que se proyecta como una serie, con un historiador conocido, aún cuando no de los más presentes en la memoria colectiva. Nos referimos a don Alfredo Flores y Caamaño, uno de los nueve fundadores de la Academia Nacional de Historia. Sobre Flores Caamaño –y es nuestra intención hacerlo con todos los colegas que sean reseñados– nos referiremos a su vida, haciendo especial énfasis a aquellos hechos vitales decisivos para quien abraza a la Historia. Realizaremos una breve recensión de su obra y, finalmente, analizaremos uno de sus trabajos, específicamente el que consi-

Don Alfredo Flores y Caamaño

deremos se identifica más con la persona del historiador y con su manera de enfrentarse a la investigación y exposición de los hechos del pasado.
1. Riobamba (1982). Abogado (P.U.C.E.). Magíster en Derecho, mención Derecho Tributario (U.A.S.B.). Especialista Superior en Tributación (U.A.S.B.). Historiador (S.A.G., A.N.C.G., etc.). Catedrático Universitario (U.D.L.H.). Recordemos que la única definición que el Diccionario de la Lengua Española prevé para la palabra historiador es “persona que escribe historia”. Por tanto, todos quienes conocen, hasta de memoria, algunos o muchos sucesos históricos, por más acreditaciones universitarias o académicas que posean, mientras no se dediquen a escribir sobre temas históricos y difundirlos, no deben ser llamados ni llamarse historiadores.

2.

37

1. alfredo Flores y Caamaño: vida.
Nace en Guayaquil, en 1879. Hijo del General quiteño Reinaldo Flores Jijón, siendo por tanto, nieto del General Juan José Flores, primer Presidente Constitucional del Ecuador, y de doña Ana Caamaño y Gómez Cornejo, dama perteneciente a la aristocracia porteña. Inició su educación con preceptores particulares. Su formación secundaria la comenzó en el colegio San Vicente de Guayaquil, pasando a finales del siglo diecinueve a Lima, por los problemas políticos que atravesaba su padre.4 Este primer encuentro con la capital peruana sería determinante en su futuro como historiador y como ser humano. Al culminar su educación secundaria, viajó a los Estados Unidos y a Europa. Sólo en 1901 regresó a Quito, poseedor ya de un gusto por la Historia, mismo que le había llevado a relacionarse
3. Fernando Jurado Noboa, La gente de Quito entre 1790 y 1950, Académica Nacional de Historia del Ecuador, Quito, 2005, p. 244. Como bien nos lo ha referido don Jacinto Jijón-Caamaño Barba: “Durante los gobiernos de Plácido Caamaño, Antonio Flores Jijón y Luis Cordero, el General Reinaldo Flores Jijón había sido Comandante General del Ejército y el principal responsable de la lucha contra los “Montoneros de Alfaro”. Cuando triunfó la revolución del General Eloy Alfaro en 1895, Reinaldo tuvo que huir y (...) logró embarcar rumbo a Lima. Poco después le siguió su mujer, doña Ana y algunos de los hijos, especialmente los menores y las mujeres solteras.” Fuente: Correo electrónico remitido por el señor JijónCaamaño a nuestra persona, en fecha 27 de octubre de 2009.

con lo más destacado del ambiente histórico limeño.5 En 1903, ganó un concurso literario junto a su amigo Francisco Guarderas Pérez.6 En 1904, replicó al Álbum Biográfico Ecuatoriano de Camilo Destruge. De esta forma empiezaron sus trabajos históricos, caracterizados por un estilo riguroso, polémico, reivindicatorio y tendiente a la búsqueda de la verdad histórica. Sin embargo, como nos lo recuerda Santiago Pastrana7
ni la objetividad, ni la neutralidad, ni la imparcialidad son posibles de manera absoluta. Ni el propio Ranke8 pudo sustraerse a seleccionar los hechos más relevantes, ni a hacer juicios de valor.

Para Rodolfo Pérez Pimentel, esta contestación a Destruge lo hizo conocido en el ambiente cultural

5.

4.

6.

7. 8.

Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario Biográfico del Ecuador, Tomo 12, Guayaquil, Imprenta de la Universidad de Guayaquil, 2002, p. 173. Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario Biográfico del Ecuador, Tomo 8, Guayaquil, Imprenta de la Universidad de Guayaquil, 2002, p. 158. Página web: http://pastranec.net/historia/indice-h.htm, consultada el 10 de octubre de 2009. Pastrana se refiere a Leopold von Ranke (1795-1886), considerado el fundador de la historiografía contemporánea o historiografía científica. Principal figura de la Escuela Historiográfica Positivista Alemana, misma que introdujo la necesidad de dotar a la Historia de un método científico-técnico objetivo.

38

No. 22 • Un encuentro con la historia

ecuatoriano9, opinión no compartida por Fernando Jurado Noboa, quien sostiene que esta refutación no tuvo mayor éxito10. A partir de 1905 se dedicó profundamente a la investigación en archivos y notarias, mientras desempeñaba ciertos cargos como el de Secretario de la Junta de Beneficencia de Quito. En esta época habría sido alumno del famoso pintor Joaquín Pinto, de quien habría obtenido el álbum de grabados autógrafos de gran pintor colonial Miguel de Santiago11. En 1907 viajó a España, donde un año más tarde publicó su Don José Mejía en las Cortes de Cádiz de 1810 a 1813. En criterio de Pérez Pimentel “lo más completo que se tiene sobre la actuación política de dicho compatriota.” De regreso en el país, en 1909, fue uno de los fundadores de la Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos. Esta entidad, nacida de las tertulias organizadas por monseñor Federico González Suárez, sentó las bases para lo que once años más tarde sería la Academia Nacional de Historia. Monseñor González Suárez había reconocido la sapiencia y entusiasmo de varios jóvenes pertenecientes la aristocracia social, económica o intelectual serrana: Jacinto Jijón y Caamaño, Cristóbal Gangotena y Jijón, Juan León Mera Iturralde, Luis Felipe Borja (hijo), Aníbal Viteri Lafronte, Alfredo Flores y Caamaño, José Gabriel Navarro y Carlos Manuel Larrea. Ellos, con monseñor González Suárez a la cabeza, formaron el distinguido grupo intelectual que se convertiría en un punto de quiebre, para el desarrollo

de la historiografía patria. En el mismo año, el 31 de octubre, recibía un homenaje de sus amigos y parientes Ernesto Noboa Caamaño, Antonio Flores Chiriboga, Modesto Larrea Jijón, Manuel Arteta, entre otros.12 En 1910, Flores escribió un trabajo sobre la historia limítrofe con el vecino del sur, con ocasión del conflicto suscitado en tal año. Este trabajo tiene la particularidad de haber sido editado también en idioma inglés. Un año más tarde, nuevamente puso su pluma a favor de la verdad histórica, refutando a Roberto Andrade. En 1912, suscribió el manifiesto que solicitaba el traslado de Eloy Alfaro de Guayaquil a Quito, para su juzgamiento. En octubre de 1913, su prima hermana, Rosa Noboa Caamaño, casó con su colega y pariente, Cristóbal de Gangotena Jijón.13 Rodolfo Pérez Pimentel señala que en 1914, mientras visitaba Barcelona, Alfredo Flores Caamaño se habría entrevistado con Nicolás Augusto González Tolá, de quien habría obtenido una retractación notariada de su obra Cuestión Histórica, el asesinato del Gran Mariscal de Ayacucho. En

9. 10.

11. 12. 13.

Ibídem a la 5. Fernando Jurado Noboa, Cristóbal de Gangotena, Estudio biocrítico, en Al Margen de la Historia, Quito, 2003, FONSAL, p. 20. Fernando Jurado Noboa, Calles, casas y gentes del Centro Histórico de Quito, Tomo IV, Quito, FONSAL, 2008, p. 238. Fernando Jurado Noboa, Rincones que cantan, Quito, 2007, FONSAL, p. 202. Ibídem, p. 17.

39

esta obra, González Tolá hace recaer la mayor parte de la responsabilidad por el asesinato de Sucre, sobre los hombros del General Juan José Flores. Pérez Pimentel afirma que Flores Caamaño habría pagado cierta suma de dinero a González por su retractación, aprovechando los problemas económicos que éste atravesaba.14 En 1918 estaba de regreso en el país. En este año, su José Mejía en las Cortes de Cádiz vio una segunda edición15 y su hermana, doña Luisa, contrajo matrimonio con don Jacinto Jijón y Caamaño.16 Durante la década del veinte, sus publicaciones se fueron sucediendo con una buena regularidad. Antes, de 1913 a 1918, había mantenido un silencio editorial. Hecho relevante de este período es la enemistad surgida con su colega y pariente Cristóbal de Gangotena y Jijón.17 Parece que los problemas se debieron a que Flores habría sentido que la colaboración que prestó a Gangotena para algunas de sus investigaciones genealógicas –Salinas Zenitagoya, Caamaño, Ascázubi, Gangotena, Posse y Zal14. 15. 16. Ibídem a la 3, p. 174. Ibídem a la 3, p. 173. Información de don Jacinto Jijón-Caamaño Barba. Fuente: Correo electrónico remitido a nuestra persona, en fecha 27 de octubre de 2009. El parentesco próximo entre los dos historiadores les venía por Jijón; Alfredo era nieto de Mercedes Jijón Vivanco, prima segunda de José Jijón Carrión, abuelo de Cristóbal. También poseían otro parentesco próximo por Caamaño, al ser Alfredo bisnieto directo de don Jacinto Caamaño Moraleja, y Cristóbal, su tataranieto. Fuentes:

dumbide–, merecían que se le reconociese como coautor de las mismas, particular que no ocurrió. El punto determinante para el rompimiento total entre estos dos académicos ocurrió cuando en 1920, don Alfredo publicó por su cuenta un estudio genealógico de los Caamaño, sobre la base de las investigaciones realizadas por Gangotena. De esta época debe datar el obsequio de parte del archivo del Gran Mariscal de Ayacucho, que le hiciera su tía doña Josefina Flores Jijón, viuda de don Felipe Barriga Carcelén, hijo de la Marquesa de Solanda, en cuya casa se almacenaba el mencionado archivo desde 1828. En 1921, junto a Víctor Manuel Rendón, promovió una campaña para que no se cantaran las partes del Himno Nacional consideradas lesivas a España, obteniendo que el Congreso Nacional aprobara tal intención. Esto valió a Flores y a Rendón, que Alfonso XIII les enviara sus más sinceros agradecimientos a nombre de España, por tan señalado acto de confraternidad hispanoameri-

17.

- Cristóbal de Gangotena, Contribución al estudio de la Sociedad Colonial del Antiguo Reino de Quito: Los Jijón, en Boletín de la Academia Nacional de Historia, Volumen XXI, No. 57, Quito, Septiembre - Octubre de 1941. - Pedro Robles Chambers y Ezio Garay Arellano, Contribución para el Estudio de la Sociedad Colonial de Guayaquil, Guayaquil, Proyecto de Rescate Editorial de la Biblioteca de la Ilustre Municipalidad de Guayaquil, Poligráfica C.A., 2008, Tomo I, p. 748.

40

No. 22 • Un encuentro con la historia

cana.18 Por 1924, se descubría el ofrecimiento en venta al gobierno peruano de los documentos del archivo de Sucre, lo cual motivó la expulsión de Flores del seno de la Academia, luego de una amarga polémica inspirada por Luis Felipe Borja (hijo)19. Vale la pena señalar, que estos documentos habrían sido ofrecidos en venta previamente a gobierno Ecuatoriano, mismo que no habría mostrado interés en la compra –particular que aún a través de los siglos, lastimosamente no nos sorprende–.20 En 1925, mismo año de su separación de la Academia, don Alfredo Flores vendía documentos del archivo de don Antonio José de Sucre, a su cuñado don Jacinto Jijón y Caamaño.21 En 1929, doña Ana Caamaño y Gómez Cornejo, madre de nuestro reseñado, falleció en Quito. A inicios de los treintas, don Alfredo repartió su tiempo entre Quito y Lima, reduciéndose considerablemente su producción histórica. En esta época vivía como inquilino del Comandante Héctor Zedeño, en la casa ubicada en la calle Mideros. A partir de 1934 comienzan nuevamente a encontrarse sus títulos en las librerías. En 1939, inician sus trabajos históricos sobre pintores coloniales, los cuales se extienden hasta inicios de la década de los cincuentas, época para la cual ya se encuentra definitivamente instalado en Lima. Años antes, esto es entre 1940 y 1945, tomo especial predilección por pasear por el quiteño Pasaje Royal12 y por el portal de las Conceptas.23 Se ha escrito que en 1954, Flo-

res Caamaño habría “descubierto” el testamento de Manuela Cañizares, 24 lo cual es un error, puesto que en tal año ya se encontraba definitivamente radicado en la capital peruana. Dicho descubrimiento de seguro debió ser realizado varias décadas atrás, en su época de investigador de los fondos notariales y eclesiásticos. En 1955 se publicó la obra de Ángel Grisanti intitulada El Gran Mariscal de Ayacucho y su esposa la Marquesa de Solanda, a la que nos referiremos en extenso en nuestro apartado final. Este libro ocasionó que en 1960, vea la luz la obra de Flores Caamaño titulada Objeciones Históricas, cúspide de su estilo contestatario, reivindicatorio y pulcro. Conocemos también que habría estado en Venezuela, en Puerto Cabello más precisamente.25 Ignoramos,

18.

19. 20. 21. 22. 23. 24.

25.

Rodolfo Pérez Pimentel, El Ecuador Profundo, Tomo II. En: www.ecuadorprofundo.com, consultada el 10 de octubre de 2009. Fernando Jurado Noboa, Calles, casas y gentes del Centro Histórico de Quito, Tomo II, Quito, FONSAL, 2005, p. 224. Dato proporcionado por el Dr. Fernando Jurado Noboa, octubre 2009. Alfredo Flores y Caamaño, Objeciones Históricas, Lima, Editorial Salesiana, 1960, p. 130. Ibídem a la 11, p. 188. Fernando Jurado Noboa, Calles, casas y gentes del Centro Histórico de Quito, Tomo IV, Quito, FONSAL, 2008, p. 379. Manuel de Guzmán Polanco, Manuela Cañizares, heroína de la independencia del Ecuador, Quito, Comisión Nacional Permanente de Conmemoraciones Cívicas, 2006, p. 30. Información del Dr. Fernando Jurado Noboa, octubre de 2009.

41

sin embargo, el año en que habría realizado dicho viaje, pero de seguro en el futuro esto dará material para un nuevo artículo. Para 1969, ya contando con 90 años de edad, comenzó a sufrir dolencias cardíacas, que acabaron finalmente con su vida, en abril de 1970. Flores Caamaño murió soltero y legó sus bienes al Hospital San Juan de Dios de Quito. Al final de su vida se acentuó su innato parecido físico con su abuelo paterno,26 quien de hecho poseyó una herencia somática dominante. En cuanto a la conducta de don Alfredo Flores, el historiador y psiquiatra quiteño Fernando Jurado Noboa, lo describe como padeciente de un severo trastorno conductual, lo que le ocasionaba relaciones interpersonales muy deficientes.27 Al mes siguiente del fallecimiento de don Alfredo Flores, la Academia Nacional de Historia emitía una nota necrológica, publicada en el Boletín correspondiente al primer semestre de 1970, misma que reza:
La Academia Nacional de Historia que acaba de recibir la noticia de que en el mes anterior ha fallecido en Lima el señor don Alfredo Flores

y Caamaño, Miembro de Número Fundador de la Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos Americanos, deplora profundamente la pérdida que sufre la cultura con la desaparición de tan notable escritor e historiógrafo y presenta sentida condolencia a sus deudos. Quito, a 3 de mayo de 1970.

2. alfredo Flores y Caamaño: reseña general de su obra.
La obra de muchos historiadores suele ser compleja de catalogar, por su extensión o por lo difuso de las publicaciones. En el caso de Flores Caamaño, él mismo elaboró un listado de 25 de sus títulos, el cual fue publicado en su última obra Objeciones Históricas. En Bibliografía Científica del Ecuador, Carlos Manuel Larrea identifico hasta 1960, un titulo adicional a los ya aparecidos en Objeciones Históricas.28 Rodolfo Pérez Pimentel señala en total 30 obras pertenecientes a Alfredo Flores y Caamaño. Por nuestra parte, hemos logrado identificar un título más a los ya referidos. Réplica al Álbum Biográfico Ecuatoriano. Destruge contra de Destruge. (1904)

26. 27.

Ibídem. Quien se interese por este punto puede revisar el artículo Cristóbal de Gangotena, Estudio Biocrítico, de la autoría de Fernando Jurado, aparecido en el número 47 de la colección SAG. Tal estudio ha sido reproducido en la edición del FONSAL de Al margen de la Historia, en el año 2003. Con relación al punto al

28.

que específicamente nos referimos en esta nota, la edición del FONSAL tiene un error total, que más que un error de imprenta, parecería una “piadosa” intromisión del editor. Carlos Manuel Larrea, Bibliografía de Alfredo Flores y Caamaño, en Boletín de la Academia de Historia Vol.53, núm.115 (ene.-jun. 1970), 1970, p. 144.

42

No. 22 • Un encuentro con la historia

• • • •

• •

• •

Don José Mejía en las Cortes de Cádiz de 1810 a 1813. (1908 y 1913) Descubrimiento histórico relativo a la independencia de Quito. (1909) Resumen de la cuestión de límites entre el Ecuador y el Perú. Ediciones en español y en ingles. (1910) Refutación (concerniente a materias históricas). (1911) Los Himnos Americanos. (1912) El segundo apellido de Mejía. (1912) Las banderas de Tarqui y el Congreso de 1919. Parte I y II. (1919). La Representación del Ecuador en la Primera Conferencia Panamericana de Washington de1889 y 1890. (1920) Discurso del General en Jefe Juan José Flores al inaugurarse en Lima la estatua del Libertador Simón Bolívar. (1921) Prólogos y notas para la obra Defensa de la Historia Crítica, de Antonia Irisarri. (1922) Un Escudo de Armas de la ciudad de Quito. (1923) Estudio crítico en la obra de Leonidas Batallas, sobre el Padre Juan de Velasco. (1924) Antiguallas históricas de la Colonia. Partes I y II. (1924). Lima 1924. (1925)

Portada de Objeciones Históricas, del Alfredo Flores Caamaño 29

• •

El verdadero testamento del Gran Mariscal de Ayacucho y una de las últimas cartas que dirigió a su esposa, publicados con otros documentos. (1926) El Centenario de la República del Ecuador. Causas de la división de la antigua Colombia y el establecimiento del Estado del Ecuador. (1930) En el cuarto centenario de la Fundación española de la ciudad de Quito 1534-1934. (1934). Testamento de Miguel de Santiago. (1939) La Primera figura científica de la colonia Don Pedro Vicente Maldonado. (1940) Expedientes y otra datos inéditos acerca del Dr. José Mejía del
Biblioteca A. R. Mejía Salazar

29.

43

Valle y Lequerica con nuevos aspectos sobre la vida del sabio. (1943) • El artista Don Manuel Samaniego y Jaramillo, quiteño, escultor y pintor. (1944) • Las primeras poesías de Don Miguel Antonio Caro. (1948) • El célebre mártir de la ciencia médica en el Perú. (Daniel Alcides Carrión, hijo de ecuatoriano). (1949) • Artista nacional inolvidable. Bernardo de Legarda y del Arco. (1951) • Rectificaciones históricas (1954) • Un virrey y su favorita. (1955) • Objeciones históricas a la obra titulada Ángel Grisanti, El Gran Mariscal de Ayacucho y su esposa la Marquesa de Solanda y a tres anteriores del mismo origen. (1960) Cabe señalar que a producción de Flores Caamaño aparecida en periódicos y revistas es importante, pero su catalogación resulta muy compleja.

Portada de El Gran Mariscal de Ayacucho y su esposa La Marquesa de Solanda29

3. alfredo Flores y Caamaño: objeciones Históricas.
Ángel Grisanti (Rió Caribe, Estado Sucre, Venezuela, 1896) era un profundo admirador del Gran Mariscal de Ayacucho, don Antonio José de Sucre. A su memoria dedicó una serie de trabajos de investigación histórica, donde lastimosamente cayó en el grave error de guiarse exclusivamente por su apasionamiento por el perso44

naje. Esto le llevó a no tazar adecuadamente las fuentes de los datos que recogió en sus pesquisas y a no saber exponer correctamente sus hipótesis, cayendo en algunas ocasiones hasta en la injuria. Sin embargo, su labor como investigador comprometido no pude dejar de reconocerse, así como el hecho de que sus obras hayan salvado datos importantes, que la relativa proximidad con la época por él estudiada, le permitió obtener. De las obras de Grisanti, para efectos del presente artículo, nos interesa la titulada El Gran Mariscal de Ayacucho y su esposa la Marquesa de Solanda, aparecida en 1955. En este libro, Grisanti se refiere a la vida matrimonial de Sucre, atacando frontalmente a Mariana Carcelén y a su familia. La ausencia de fundamentos de varias afirmaciones o sugestiones de
30. Biblioteca A. R. Mejía Salazar

No. 22 • Un encuentro con la historia

Grisanti, no sólo desmedraban a los Solanda, sino también a la historia nacional en su conjunto, en la medida en que un venezolano se permitía escribir una parte de la historia ecuatoriana sobre la base de habladurías, conjeturas y subjetividades. Esto motivó que la obra fuera censurada de facto31 y que Alfredo Flores Caamaño tomara para sí la defensa de los personajes y hechos históricos que habían sido contrariados, haciendo gala de su estilo pulcro, riguroso y hasta científico para polemizar, replicar y aclarar la verdad histórica. No podemos dejar de señalar que en su defensa de Mariana Carcelén y otros personajes, en los que se contaban varios familiares suyos, don Alfredo Flores también deviene en un autor colérico, apasionado y hasta poco objetivo en ciertos casos. Sin embargo, aún en las fervientes defensas que podrían ser catalogadas como muy subjetivas, el historiador las realiza de forma razonada, exponiendo los fundamentos que asistan a sus asertos. Objeciones Históricas inicia con consideraciones generales y antecedentes de la obra. Flores Caamaño expone los motivos que lo autorizaban a realizar su defensa –como él mismo la calificó–, mismos que atañen principalmente a su calidad de deudo de muchos de los personajes mentados por Grisanti, y, al respeto de la memoria de la Marquesa de Solanda, a quien –debemos anotarlo– termina exaltando de manera sobredimensionada. Luego de estos preliminares, Flores entra de lleno al análisis y con-

testación de la obra de Grisanti, deteniéndose en cada capítulo, en cada tema y en cada párrafo que contenía una afirmación o una sugerencia que ameritaba ser desmentida, corregida o aclarada. En toda respuesta o precisión, Flores expone los argumentos que desbaratan –en la mayoría de los casos– o cuestionan lo argumentado por Grisanti. De manera medida, pero frontal, es decir, con una educada mordacidad, el contestador deja entre ver cada una de las falencias del contestado, otorgando calificativos a todas ellas. Es claro que la intención de Flores fue dejar mal parada científicamente a la obra y a su autor, e incluso, hacer mofa de ellos. Al igual que en el resto de sus obras y como ya lo escribiera don Carlos Manuel Larrea, en Objeciones Histórica, Flores Caamaño “esclarece sucesos importantes de nuestra vida nacional o completa datos biográficos de personajes que tuvieron destacada actuación en los campos de las ciencias, las artes o la política”. En efecto, entre las argumentaciones expuestas en el libro, se suceden datos, informaciones o referencias valiosas para la historia patria. En Objeciones Históricas, el método historiográfico de Flores es, en
31. El Gran Mariscal de Ayacucho y su esposa la Marquesa de Solanda, habría sido retirado de circulación pública y quemados la mayoría de sus ejemplares. Por ello, actualmente el libro se constituye en una rara pieza bibliográfica. Información de doña Martha Cevallos Melo y del Dr. Fernando Jurado Noboa.

45

atención a lo que hemos anotado, objetivo y formal, casi quirúrgico. El historiador se detiene en cada punto controvertido a realizar su réplica, sobre la base de fundamentos obtenidos de sus investigaciones en fuentes primigenias y secundarias. Por este mismo método, es fácil identificar las ocasiones, de suyo pocas, en que el autor verte un criterio sobre tal o cual personaje, basado exclusivamente en sus apreciaciones o conceptos personales.

Todo lo que hemos anotado sobre Alfredo Flores y Caamaño, como investigador e historiador, ha llevado a que sus colegas y la crítica en general, lo traten siempre con especial deferencia científica. De Objeciones Históricas se ha escrito que es una obra de consulta obligada, lo cual compartimos totalmente, quizás sólo puntualizando que los principales sujetos pasivos de esta obligación, somos los historiadores y todos quienes se relacionan con el mundo de la Historia.

46

No. 22 • Un encuentro con la historia

47

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->