Está en la página 1de 1

Domingo23deenerode2011 43

saberleer


Aquel día de junio amaneció especialmente oscuro. El aire era muy húmedo y los
nubarrones negros que atravesaban velozmente el cielo tenebroso traían consi- novedades
go una temible amenaza. El anciano fray Bartolomé, asomado al ventanuco de la espa-
ciosa y bellísima capilla mayo del convento de San Francisco, decorada con hornacinas
de tala gótica, observaba frente a él la Puerta de Santa María, que daba entrada a la vi- EL JARDÍN
lla de Bilbao y que aquel amanecer estaba extrañamente solitaria. Las cales estaban va- CONSTANCE FENIMORE
cías, cuando en una jornada cualquiera, a esa misma hora, llegaban los aldeanos proce- WOOLSON
dentes de las caserías de la anteigleisa de Abando con las mulas cargadas de hortalizas, PERIFÉRICA, 2010
huevos, pollos y mercancías de todo tipo para vender en la plaza del mercado


Estamos a finales del siglo
XIX… Prudence, la viajera
norteamericana que prota-

Ciudad de novela
gonizaestahistoria,nohahe-
cho caso a su nombre por
una vez en la vida y ha sido
“imprudente”: se ha dejado
llevarporelamor.Aunqueno
le gusta especialmente Ita-
Ascensión Badiola recrea la cotidianeidad del Bilbao del siglo XVIII en “La lia, se ha instalado allí tras ca-
ría de los afrancesados” sarse con un viudo que tam-
bién es padre de varios hijos.
Y que, además, muere al po-
co tiempo de la boda.

EL GUARDABARRERA
ANDREA CAMILLIERI
DESTINO, 2009
El guardabarrera Nino Zar-
cuto y su mujer, Minica, vi-
ven en una modesta caseta
amarilla, junto a un pozo y a
un olivo sarraceno, en me-
dio de un paisaje árido,
acariciado por el cercano
mar y por la luz. Se aman,
son felices y, tras algunas
dificultades, por fin están
esperando un hijo. Sin em-
JAVIER SÁNCHEZ ZAPATERO daciones por la crecida de la bargo, estamos en 1942 y la
ría –fantástica resulta, en ese violencia es un torbellino
TÍTULO: La ría de los afran- vertiginoso que engulle a

A
UNQUE su extensión sentido, la naturalista descrip-
dista mucho de la de cesados. ción del “aguaduchu” del pri- los dos cónyuges.
los grandes novelo- mer capítulo- o la progresiva
nes del siglo XIX –no llega a las penetración de las ideas ilus-
200 páginas-, tiene “La ría de tradas y libertarias que se esta-
los afrancesados” mucho de ban fraguando en Europa y LA SENDA OSCURA
novela clásica. No en vano, late que tendrían, en el tiempo del ASA LARSSON
en ella el mismo objetivo de ser que se ocupa la novela, una im- SEIX-BARRAL, 2009
reflejo de una época que carac- portancia capital en el desarro- Una mujer aparece muerta.
terizaba buena parte de la lite- llo histórico. Su cuerpo está torturado y
ratura decimonónica. De ahí Lejos de ser anecdótica, la presenta una extraña que-
que en la obra aparezcan refle- mención al espíritu ilustrado maduraenel tobillo.Desdeel
jados, con tanto rigor histórico que inundaba el continente re- primerinstante,la inspectora
como verosimilitud, las ruti- sulta de sumo interés en “La Anna-Maria Mella sabe que
nas cotidianas del Bilbao de fi- ría de los afrancesados”. Por necesita ayuda.El cadáver es
nales del siglo XVIII. Converti- un lado, porque sirve a Badio- de una de las ejecutivas de
da en verdadera protagonista y AUTOR: Ascensión Badiola la para presentar a la ciudad una compañía minera cuyos
en telón de fondo para las di- EDITORIAL: Txertoa de Bilbao como puerta de en- tentáculos se extienden por
versas historias que van tejien- AÑO: 2010 trada en la península ibérica todo el mundo. Anna-Maria
do la estructura de “vidas cru- de las ideas que terminarían necesita que una abogada le
zadas” que conforma el ARGUMENTO: “La ría de los por cambiar el orden social explique algunas cosas acer-
argumento de la obra, la ciu- afrancesados” es una nove- imperante y, por otro, porque ca del negocio, y conoce a la
dad es descrita por Ascensión la ambientada en el Bilbao del permite exponer las paradojas mejor: Rebecka Martinsson.
Badiola en toda su compleji- últimocuartodelsigloXVIII.Un de una época en la que convi-
dad a través de la sucesiva pre- Bilbao con problemas “do- vían las tradiciones y normas
sentación de ambientes, perso- mésticos” como las inunda- impuestas por la Inquisición
najes y problemáticas de toda ciones, la especulación del con el nuevo espíritu que traía SONATA PARA MIRIAM
índole social y cultural. suelo o la pugna con otras an- consigo la expansión de la LINDA OLSSON
Bien documentada, aunque teiglesias y villas de Vizcaya Ilustración –no en vano, uno SALAMANDRA, 2009
sin caer en la proliferación de a cuenta del férreo monopo- de los personajes es acusado Para el compositor y violinis-
datos y detalles de época que lioqueejercesobreelpuerto. de “ateísmo y herejía” por po- ta Adam Anker, la vida pierde
suelen lastrar a las novelas de Pero también un Bilbao afec- seer en su biblioteca obras de todo su sentido cuando mue-
género histórico, la recreación tado de lleno por lo que está autores como Voltaire-. La re Miriam, su única hija. En-
que presenta la obra transpira ocurriendoenEuropa.Enese pugna entre tradición e inno- cerrado en sí mismo e inca-
realidad gracias al heterogé- marco, conviven una serie de vación se muestra en la nove- paz de componer, Adam
neo fresco que compone la au- personajes que representan la, de hecho, como una de las comprende que el tiempo ha
tora, en el que hay lugar para una amplia gama de posturas señas definitorias de toda la borrado sus raíces tanto co-
diversos tipos humanos y pro- y, lógicamente, también de época. mo la distancia que separa
fesionales. De ese modo, el lec- pensamientos. Estructurada a base de bre- Nueva Zelanda, país donde
tor puede hacerse una idea de ves capítulos que se asemejan reside, de Suecia, donde pa-
cómo eran, por ejemplo, las a la estampa costumbrista y es- só su infancia y juventud. In-
prácticas médicas, los procesos a fortalecer la sensación de au- crita con un peculiar y muy trigadoporsusorígenes,vol-
de distribución comercial, las tenticidad que domina toda la ameno estilo basado en la frase verá sobre sus pasos para
costumbres diarias o las rela- lectura la inclusión de pasajes corta y en la concisión léxica, descubrir su identidad.
ciones sentimentales de la épo- que se corresponden con episo- la obra de Ascensión Badiola
ca. Asimismo, ayuda también dios históricos como las inun- resulta de sumo interés.