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Alfonso RODRÍGUEZ M - Colombia
Universidad del Atlántico y Universidad del Norte
La noción de identidad narrativa de Paual Ricoeur: presentación, discusión, aplicaciones


PRESENTACIÓN RESUMEN
El texto que sigue presenta el concepto de identidad narrativa tal como ha sido desarrollado
cronológicamente por Paul RICOEUR en escritos publicados de 1985 a 1990. Tal
desarrollo muestra la caracterización, las tesis de los filósofos y narratólogos
“adversarios” y “confirmantes” así como los aportes de ese concepto en los campos de la
teoría literaria, la filosofía del lenguaje y la hermenéutica del yo. Se reseñarán así los
conceptos de identidad ibid, identidad ipse, sentidos de la identidad como mismidad,
carácter y mantenimiento de sí. A la presentación en sí de la noción, seguirá una breve
mención a su lugar en la obra de RICOEUR, críticas formuladas en su contra y defensa.
Finalmente mencionaremos nuestra “comprensión” del concepto, y su eventual aplicación
en crítica literaria, docencia e investigación, lo ya se hace entre nosotros.



1. EL VÁSTAGO, LA MEDIACIÓN, LA PUESTA EN BALANCE DE LA
IDENTIDAD NARRATIVA

“La propia identidad del ser no es más que una identidad
narrativa.” P. RICOEUR

Paul RICOEUR, hasta donde llega nuestro conocimiento, ha dedicado, entre secciones de
libros propios, ensayos en revistas y conferencias publicadas, cinco producciones al tema
de la identidad narrativa, de 1985 a 1990. A una primera “configuración global” del
término que abarca la definición como categoría de la práctica, alternativa a las aporías del
tiempo y aporte para la hermenéutica del yo (el libro de 1985), seguirán desarrollos acerca
de los orígenes de esas preocupaciones, de los conceptos de idem e ipse y los sentidos de la
identidad como mismidad (los ensayos de 1986 a 1987), para, finalmente, reafirmarse

2
positivamente su hipótesis, reseñar a los filósofos “aporéticos” y narratólogos
“confirmantes” de su teoría de la identidad como agente mediador que pasa por el
lenguaje para alcanzar el conocimiento de sí (el libro de 1990).

Veamos en esos tres grandes pasos cómo ha podido mostrar el concepto de identidad
narrativa este pensador francés nacido en 1913.


1.1. “La propia vida un tejido de historias narradas”
RICOEUR propone el concepto de identidad narrativa en la conclusión-postfacio del tercer
y último volumen de la trilogía Tiempo y narración El tiempo narrado, publicado en 1985,
luego de Tiempo y narración I Configuración del tiempo en el relato histórico de 1983 y de
Tiempo y narración II Configuración del tiempo en el relato de ficción de 1984. En nuestro
caso nos referiremos a la edición en castellano de Siglo XXI (
1
).

La noción de identidad narrativa surge aquí como la solución a una de las aporías que
RICOEUR encuentra en las teorías del tiempo expuestas por los filósofos que él ha
estudiado. Ya aquí expresa las características esenciales de su concepto: respuesta a la
pregunta por ¿quién realiza la acción?; noción dinámica y categoría de la experiencia,
inestable, aplicable al individuo y a la colectividad, problema solución con límites y
peligros: “constitutiva de la ipseidad”, “juego cruzado” y “entrecruzamiento”, Ya aquí
expresa RICOEUR el gran valor que atribuye a la lectura, la escritura y la ficción narrativa
en la interpretación del conocimiento de sí: el tiempo humano como dimensión narrativa;
en vez de estructuralismo, hermenéutica; en vez de hermenéutica de la sospecha,
hermenéutica de la cosecha.

Según RICOEUR, las teorías del tiempo estudiadas por él adolecen de un abismo o no
concurrencia o aporía entre dos perspectivas sobre el tiempo, la de la fenomenología y la de
la cosmología. Las problemáticas se dan al confrontar el tiempo de las cosas creadas y el

(
1
) R¡COEUR, PuuI. ¨ConcIusIones¨. En: TIempo v nurrucIón ¡¡¡. EI LIempo nurrudo. zed en
espuñoI. MéxIco: SIgIo XX¡, 1¤¤¤. p. ¤¤q-zooz.

3
del alma individual (en (AGUSTÍN), el de la experiencia metafísica y la psicológica (en
ARISTÓTELES), el que estudia la naturaleza y el de la vida psicológica racional (en
KANT), el de la realidad entera y el de una conciencia individual (HUSSERL), y el del ser-
en-el-mundo- y el singular intransferible (HEIDEGGER). Similar “antinomia sin solución”
han tenido hasta el momento según RICOEUR las teorías de la identidad personal: o se
presenta un sujeto idéntico a sí mismo substancializado o en la diversidad de sus estados
(HUME), o como una ilusión substancialista (NIETZSCHE). A la “ocultación mutua”
entre las perspectivas fenomenológica y cosmológica, la más visible de las aporías, se unen
otras dos relacionadas: el decirse el tiempo siempre en singular y la imposible
representabilidad del tiempo.

Sólo “el tiempo humano narrado”, la “poética de la narración”, “el tercer tiempo”, se
presentan, según RICOEUR, como una alternativa a la problemática o aporética
anteriormente enfrentada. A esta conclusión-hipótesis llega al final de tres volúmenes
dedicados a confrontar La Poética de ARISTÓTELES y Las confesiones de AGUSTÍN.

Para el autor francés que estudiamos, “el entrecruzamiento” de los respectivos objetivos
ontológicos de la historia y de la ficción constituye una réplica adecuada a la ocultación
recíproca denunciada. “El frágil vástago –nos dice- fruto de la unión de la historia y de la
ficción, es la asignación a un individuo o a una comunidad de una identidad específica que
podemos llamar identidad narrativa” (Ibid., p.996). La identidad así concebida soluciona el
dilema sujeto idéntico/ilusión sustancialista pues sustituye la identidad entendida en el
sentido de un mismo (idem) por la de identidad entendida en el sentido de un sí mismo
(ipse). “La diferencia entre idem e ipse –sostiene RICOEUR- no es otra cosa que la
diferencia entre una identidad sustancial o formal y la identidad narrativa.” Esta identidad
puede sustraerse al dilema de lo Mismo y de lo Otro en la medida en que descansa en una
estructura temporal conforme al modelo de identidad dinámica fruto de la composición
poética de un texto narrativo: “A diferencia de la identidad abstracta de lo Mismo –nos
dice- la identidad narrativa constitutiva de la ipseidad, puede incluir el cambio y la
mutabilidad en la cohesión de una vida”.


4
Esta “experiencia” según Tiempo y narración III, está constituida, de un lado, por lo que
RICOEUR llama carácter y, de otro, los relatos que juntos ilustran la triple mimesis en el
caso de la trama. “La tercera relación mimética –leemos en la p. 1000 del volumen citado-
se define por la identidad de un individuo o de un pueblo fruto de la rectificación sin fin de
una narración anterior por otra posterior, y de la cadena de refiguraciones que ellas
derivan.” Aquí el sujeto aparece como lector y escritor de su propia vida, según el deseo de
PROUST, nos dice RICOEUR. Esta configuración de la identidad, concebida como la
configuración de la narración, es “confirmada” por la precomprensión y por los análisis
literarios de la autobiografía y de la historia de los pueblos. En el caso de la tras-
elaboración de una vida en psicoanálisis hay refiguración constantemente por todas las
historias verídicas o de ficción que un sujeto cuenta sobre sí mismo. La historia de un
pueblo, de una comunidad, así mismo, procede de la serie de correcciones que cada nuevo
historiador aporta a las descripciones y a las explicaciones de sus predecesores y,
progresivamente, a las leyendas que han precedido este trabajo propiamente historiográfico.
“La comunidad histórica que se llama pueblo judío –sostiene RICOEUR- ha sacado su
identidad de la recepción misma de los textos que ella ha producido” (p.999).

Esta identidad así configurada, concebida como una trama, de tramas, no es estable y sin
fisura, se hace y se deshace continuamente, es el título de un problema como de una
solución. Tiene además sus límites pues debe participar, junto con otros componentes no
narrativos en la formación del jeto agente ni agota la cuestión de la ipseidad del sujeto.
Cuando leemos, cuando nos leemos, cuando (nos) configuramos, estamos abocados
continuamente a decidir, escoger, (re)crear tramas. Estamos abocados, según RICOEUR,
cada instante, a una “responsabilidad ética”, “el factor supremo de la ipseidad”.

Desde esta concepción de la identidad, se llega, se puede llegar, a un sí mismo del
conocimiento de sí, a una vida examinada a la manera de SÓCRATES, “purificada,
clarificada”, gracias a los efectos catárticos de los relatos tanto históricos como de ficción
transmitidos por nuestra cultura. Estamos lejos de la hermenéutica de la sospecha, de las
aporías de la identidad mismidad, del arcaísmo infantil freudiano. Estamos también frente a

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una posibilidad de conocimiento de sí que se puede trabajar en escritura (filosófica)
literaria.


1.2. “La mezcla de permanencia y de no permanencia que parece implicar la conexión
de una vida”.
Nos referiremos enseguida a los ensayos o conferencias publicados acerca de la identidad
narrativa que Paul RICOEUR publicó de 1986 a 1988. Se trata, por un lado, de la
conferencia “L´identité narrative”, pronunciada el 9 de noviembre de 1986 en la Facultad
de Teología de la Universidad de Neuchatel con motivo de la concesión a Paul Ricoeur del
doctorado Honoris Causa en teología, publicada en Paul Ricoeur Historia y narratividad, a
cuya edición nos remitimos (
2
); de la intervención en el Coloquio de Royaumont “Individuo
e identidad personal”, publicada en Sobre el individuo, al cual nos referimos (
3
); y del
ensayo “L’identité narrative”, publicado en la revista Esprit 7-8 de 1988, a la cual
remitimos (
4
). En estas publicaciones el autor que estudiamos sobre todo precisa los
conceptos avanzados en 1985, insiste en otros, introduce algunos énfasis: la relación
identidad trama personaje, la aporía encontrada en una definición contemporánea de
individuo, la primacía del lenguaje para la interpretación (narrativa) del sí mismo.

El propósito mayor de la conferencia de 1986, “La identidad narrativa”, es precisar el
concepto de identidad, lo que lleva a RICOEUR a tratar el de trama o intriga, a la relación
trama y configuración del personaje y a las implicaciones de esta teoría en la hermenéutica
del yo. Se trata de dar cuenta de la identidad del personaje en relación con la elaboración de
la trama mediante la cual el texto obtiene su identidad.


(
z
) PuuI RIcoeur. ¨¡u IdenLIdud nurruLIvu¨ En: PuuI RIcoeur HIsLorIu v nurruLIvIdud.
¡nLroduccIón de ÁngeI GubIIondo v GubrIeI Arunzueque. BurceIonu: PuIdós, 1¤¤¤.
p.z1=-z¤o.
(
¤
) PuuI R¡COEUR. ¨¡ndIvIduo e IdenLIdud personuI¨. En: Sobre eI IndIvIduo.
ConLrIbucIones uI coIoquIo de RovuumonL. BurceIonu : PuIdós, 1¤¤o. |Sur I`IndIvIdu,
ÉdILIons du SeuII, 1¤8;|
(
q
) PuuI RIcoeur. ¨¡`IdenLILé nurruLIve¨. En : EsprIL, ;-8, juIIIeL-uoûL 1¤88. p. z¤=-¤1q.

6
Según “La identidad narrativa”, el personaje conserva, a lo largo de la historia, la identidad
correlativa de la propia historia, por lo que hay que buscar en la trama la mediación entre
permanencia y cambio antes de aplicarla al estudio del personaje: “La identidad de la
historia forja la del personaje”.

RICOEUR en este texto renombra la noción de concordancia discordante tomada de
ARISTÓTELES (principio de orden: completud, totalidad y extensión; y cambios de
fortuna: giros, peripecias, contingencias) con la de “síntesis de lo heterogéneo”. La
configuración –término que RICOEUR prefiere al de estructura para subrayar el carácter
dinámico del proceso- alude al arte compositivo que media entre la concordancia y la
discordancia que regula la elaboración de la trama.

El personaje se configura, pues, correlativamente a la trama en una narración. Y el
personaje, al ser la ficción una “representación” de la vida, un “mythos”, mimetiza a la
persona humana. Varios rasgos de la persona humana confirman, según RICOEUR, la del
personaje: el personaje también es un cuerpo, interviene, produce cambios, es soporte de
predicados físicos y psíquicos; el inventario de lo psíquico es fruto en gran parte de lo
descrito por quienes elaboran tramas o inventan personajes; nuestra refiguración o
intelección narrativa despliega al leer juicios morales en la medida en que exploramos al
hacerlo los caminos de la virtud y el vicio que conducen o no a la felicidad o a la desgracia.

Esta hipótesis, la identidad narrativa, “aquella que el sujeto humano alcanza mediante la
función narrativa”, tiene sus implicaciones en la hermenéutica del yo: el sí mismo no se
conoce de un modo inmediato, sino indirectamente, mediante el rodeo de toda clase de
signos culturales; en el trayecto de la autodefinición, se interpone la identificación del Otro;
la figuración de uno mismo a través de la mediación del otro puede ser un medio auténtico
de descubrirse uno mismo. “La refiguración de uno mismo por el relato –concluye
RICOEUR- puede ser valiosa” (p. 229).

Durante su intervención en Royaumont de 1987, RICOEUR denuncia otra especie de
aporía en teorías del individuo, subraya una vez más la diferencia entre identidad idem e

7
identidad ipse, resalta la primacía que él otorga al lenguaje en el conocimiento de sí. La
exposición “Individuo e identidad personal” nació precisamente de una reflexión acerca de
la doble definición de individuo propuesta por Louis Dumont en Ensayos sobre el
individualismo. Para evitar la denunciada dualidad entre sentido empírico (una muestra
indivisible de la especie humana) y el sentido moral (un ser independiente, autónomo, no
social), RICOEUR plantea la necesidad de recurrir a ciertos universales ligados al
funcionamiento del lenguaje, a la estructura dramática, a la distinción idem e ipse. La
identidad del ipse -nos dice- no es la identidad sustancia del idem en el sentido de no
cambiante, sino que se conjuga con una mutabilidad fundamental: “La función mediadora
del relato consiste en sostener unidos la mutabilidad anecdótica de una vida y la
configuración de una historia” (p.86).

En el ensayo “La identidad narrativa” publicado en la revista Esprit de julio-agosto 1988,
RICOEUR caracteriza aun más los rasgos de la identidad narrativa que ha venido
presentando, reseña los diversos sentidos que tiene el concepto tradicional de identidad,
siempre, según él, referidos a la identidad entendida sólo como mismidad; avanza, también,
en la caracterización del ipse o sí (mismo).

La identidad narrativa es aquí caracterizada como “esta noción y esta experiencia”, el lugar
buscado [le lieu recherché] de la fusión entre historia y ficción, “una mediación privilegiada
entre otros signos y símbolos” para solucionar las dificultades que ofrece la discusión
contemporánea sobre identidad personal. “Según mi tesis –leemos en “L’identité
narrative”- el relato [le récit] construye el carácter durable de un personaje, que se puede
llamar su identidad narrativa”. Esta hipótesis es expresamente opuesta a la solución
planteada por Derek PARFIT en Reasons and persons de 1986, por estar según RICOEUR
enmarcada dentro de la concepción de la identidad sólo como mismidad.

Todos los sentidos que tiene la noción de identidad vista hasta la fecha –insiste aquí
RICOEUR- remiten a la mismidad o idem (samenes, Gleicheit) y desconocen el sí (mismo)
o ipse (selfhood, Selbstheit). Es el caso de la idea de identidad en el sentido numérico, que
significa unicidad y su contrario es pluralidad; el sentido de parecido extremo, que significa

8
la substituabilidad y su contrario es aquí diferente; o el de continuidad ininterrumpida,
criterio anexo al de similitud al servicio de la identidad numérica y cuyo contrario es la
discontinuidad; o el de la permanencia en el tiempo, primera categoría kantiana de la
relación, que se llama substancia y cuyo contrario es la diversidad. El sentido numérico de
la identidad tiene el inconveniente, como el sentido de la semejanza extrema, de no
implicar el tiempo, mientras que los que implican el tiempo suponen una sustancia
inamovible. A pesar de haber una región de sí (soi), que recubre (recoupe) la del mismo
(même), según RICOEUR hay un corte (coupure) no sólo gramatical sino epistemológico y
lógico que separa idem de ipse. Como el Dasein de HEIDEGGER, el ipse o sí mismo, en
intersección con el idem en la permanencia en el tiempo, no es sólo la perseverancia sino
“una cierta constancia en las disposiciones de un carácter, la fidelidad que se manifiesta en
la manera de honrar las promesas”. Todo esto hace necesario recurrir a un concepto de
interpretación narrativa de la identidad correlativa de la concordancia discordante de la
historia.


1.1.3. “Esta nada de la identidad-permanencia”

En la quinta y última obra de RICOEUR a la que nos referiremos, el libro Sí mismo como
otro de 1990, hay dos capítulos o “estudios” dedicados al tema que nos concierne: “La
identidad personal y la identidad narrativa” y “El sí y la identidad narrativa”, a los que nos
remitiremos en la edición de Seuil/Points (
5
). Se puede decir que en este libro RICOEUR
acentúa la orientación que había dado en el ensayo de 1988; detalla esta vez acerca de los
filósofos adversarios –sobre todo a su más grande adversario- así como de sus más grandes
apoyos; y precisa su concepción de identidad narrativa detallando el concepto de carácter y
de mantenimiento de sí, así como sus obstáculos y límites para una hermenéutica del sí.

En esta conceptualización de 1990, a diferencia de la perspectiva de Tiempo y narración,
que se refería sobretodo en la constitución del tiempo humano, se va a insistir en la

(
=
) PuuI R¡COEUR. SoI- même comme un uuLre. PurIs : ÉdILIons du SeuII, 1¤¤o. q¤o p.
|PoInLsJ EssuIs|.

9
constitución del sí (mismo) (constitution du soi). Esto explica el énfasis nuevo en la
conceptualización de los términos carácter y costumbre, y presencia de la ética en toda obra
de arte.

En Sí mismo como otro RICOEUR explicita su tesis de la identidad narrativa como
respuesta a las aporías del las concepciones de identidad expuestas por LOCK, HUME y,
sobre todo, al de filosofía anglosajona personificada en PARFIT. Así mismo muestra cómo
su hipótesis de la interpretación narrativa de la personalidad está “confirmada” por la
narratología contemporánea de PROPP, BREMOND y sobre todo GREIMAS. Con
MACINTYRE coincide en la importancia de la configuración narrativa y en la opción ética
pero difiere en la ecuación persona personaje.

En esta gran obra de 1990, RICOEUR se reafirma en “una intervención de la identidad
narrativa en la constitución de la identidad personal”. La identidad narrativa es aquí
caracterizada como medio (milieu), como agente mediador configurador entre los dos polos
del carácter y del sí. “Será la tarea de una reflexión sobre la identidad narrativa colocar en
balance (mettre en balance) los rasgos inamovibles que ésta debe al anclaje de la historia de
una vida en un carácter y aquellos que tienden a disociar la identidad del sí de la mismidad
del carácter” (p.148).

Vista así la identidad narrativa oscila entre dos límites, un límite inferior en donde la
permanencia en el tiempo expresa la confusión del idem y del ipse, y un límite superior,
donde el ipse plantea la cuestión de su identidad sin auxilio y apoyo del idem.

En esta nueva orientación respecto a 1950, el carácter acumula la identidad del sí y del
mismo, es la mismidad en la miodad (yodad) (c’est la mêmeté dans mienneté). El carácter
es el qué del quién, pero el cubrimiento del ipse por el idem no implica su distinción: es el
sí mismo bajo la apariencia de la mismidad. La identidad de una comunidad, como la
personal, además de los rasgos distintivos durables, inclusive permanentes, está compuesta
de identificaciones a valores, normas, ideales, modelos, héroes en los cuales la persona y la
comunidad se reconocen. El otro polo está constituido por el mantenimiento del sí.

10

La naturaleza verdadera de la identidad narrativa, concluye RICOEUR al respecto en Sí
mismo como otro, se revela en la dialéctica de la ipsidad y la mismidad. En este sentido,
“representa la contribución mayor de la teoría narrativa a la constitución del sí” (p.167).



2. ANTIESTRUCTURALISMO, ANTIANALES, ¿TEOLOGISMO?
“La fe en el Dios de la Biblia no pertenece a los
presupuestos de mis investigaciones filosóficas.” P. RICOEUR

El ciclo durante el cual Paul RICOEUR ha esbozado, precisado y reorientado su propuesta
de identidad narrativa ha sido considerado como el “ciclo norteamericano”; los
planteamientos aquí reseñados, que se oponen a varias de las tendencias filosóficas,
lingüísticas y metodológicas, han sido objeto de críticas y apoyos desde diversos ángulos;
desde su “doble identidad” de cristiano exegeta de la Biblia y filósofo, RICOEUR ha
respondido a tales críticas.

2.1. RICOEUR trabajó lo grueso de la redacción de Tiempo y relato en 1983 y 1984, en el
Nacional Humanity Centrer de Carolina del Norte, luego de cursos acerca de los
representantes de la filosofía analítica anglosajona (
6
). Este período, que iría de 1975 a 1985
e incluye La metáfora viva, como se habrá incluso observado en la “reorientación” del
concepto de identidad narrativa, desarrolla la evolución de una hermenéutica de los
discursos a una hermenéutica del yo, entra en controversia con el estructuralismo, la
Escuela de los Anales, el “positivismo fenomenológico” y la “teoría de la acción
comunicativa”.

2.2. Ricoeur, lo que se puede observar en los planteamientos vistos, se opone
evidentemente al estructuralismo francés de los años 70 al restituir la pertinencia del

(
6
) ¡runcoIs DOSSE. ¨¡`¡denLILé nurruLIve¨. En : PuuI RIcoeur ¡es sens d`une vIe. PurIs :
ÉdILIons ¡u DécouverLe, 1¤¤;. p. =q¤-=6q. ;¤o p.

11
contexto externo, el referente y la enunciación, es decir, al sujeto del discurso. Al insistir en
el “cuadrilátero del discurso”, muestra también su discrepancia con lo que se conoce como
la Escuela de los Anales o “Nueva historia”, lo que le hace colocar el rótulo de subjetivista
por la importancia que atribuye al sujeto que escribe y lee (
7
).

Los discípulos habermasianos del “actuar comunicacional” o teoría de la acción
comunicativa han criticado a RICOEUR la eventual irrelevancia de la comunicación en su
constitución del sujeto, la no consideración de las “teorías de la sospecha del sujeto” y su
supuesta fundamentación teológica. Según Christian BOUCHINDHOMME, el tiempo en
RICOEUR no haría analógicamente sino tomar el lugar del Mal. “¿Cómo –protesta- sobre
un postulado que no puede sino poner a flote (relever) la fe, Ricœur espera convencer por la
argumentación? (
8
).

RICOEUR ha manifestado su desacuerdo con la desconfianza sistemática del
estructuralismo respecto de toda excursión extralingüística (
9
). Ha expresado también su
“concepción aporética de la fenomenología”. Frente a la crítica de los habermasianos,
sostiene que el desempeño de la identidad narrativa es comunicativo, pero que en la teoría
de “actuar comunicacional” hay que involucrar a las instituciones.

Como se sabrá, acerca del concepto presentado aquí ha habido varios estudios (
10
) (
11
) (
12
),
en favor (
13
) y en contra (
14
).


(
;
) OIIvIer MONG¡N. PuuI RIcoeur. PurIs : ÉdILIons du SeuII, 1¤¤¤. z;o p.
(
8
) DOSSE, ¡. op. cIL. p. z11.
(
¤
) PuuI R¡COEUR. AuLobIogruIiu InLeIecLuuI. Buenos AIres: Ed. Nuevu VIsIón, 1¤¤;. p.66.
p.66. |ReIIexIon IuILe : uuLobIogrupIIe InLeIIecLueIIe, EsprIL, 1¤¤=|.
(
1o
) Juun H, ¡AMARCHE. ¨Unu ruru IdenLIdud: Iu IdenLIdud nurruLIvu¨. En: www.IuvuneL.
com.urJruLIoJucLus
(
11
) Eduurdo CASAROTT¡. ¨PuuI RIcoeur: Iu consLILucIón nurruLIvu de Iu IdenLIdud
personuI¨. En: ReIucIón, RevIsLu uI Lemu deI Iombre, ¡nLerneL, muvo 1¤¤¤.
(
1z
) MónIcu CRAGNO¡¡N¡. ¨Ruzón ImugInuLIvu, IdenLIdud v éLIcu en Iu obru de PuuI
RIcoeur¨. Buenos AIres: AImugesLo, 1¤¤¤. CILudo en E. CASAROTT¡, op. cIL.
(

) Jeun- Murc ¡ERRY. ¡u éLIcu de Iu reconsLruccIón. SunLuIé de BogoLu: UnIversIdud
NucIonuI de CoIombIuJEmbujudu de ¡runcIu en CoIombIu, zoo1. ;6 p.
(
1q
) SLépIune ¡ERRET. ¡`IdenLILé. PurIs: ¡IummurIon, 1¤¤8. z¤¤ p. (Corpus, ¤o¤o).

12
2.3. Por otra parte, RICOEUR nunca ha aceptado la crítica que ve en su teoría literaria, su
filosofía del lenguaje o su hermenéutica del yo algún “injerto teológico”. Cristiano
protestante exmilitante socialista que se considera más un exegeta de la Biblia que un
teólogo, RICOEUR siempre ha creído poder separar la teología de la filosofía, aun a costa
del drama que ello significa para su “identidad”. Al respecto en su Autobiografía habla de
“la cuestión de la relación conflictiva consensual entre mi filosofía sin absoluto y mi fe
bíblica más nutrida de exégesis que de teología; para permanecer fiel al antiguo pacto en
virtud del cual las fuentes no filosóficas de mis convicciones no se mezclarían con los
argumentos de mi discurso filosófico”.

De aquí en adelante, creemos, el lector de esta exposición podrá “configurar” una posición
ante la “aporía teología filosofía ricoeurdiana”. En el caso que nos concierne, el de la
fundamentación, argumentación y sentido último de la identidad narrativa, se trataría de
asumir si el “tercer tiempo” ha sido presentado aquí como un símbolo del Mal, si hemos
estado frente a un alegato teológico o a una argumentación filosófica, si se ha presentado la
identidad de la comunidad bíblica hebrea como paradigma para las identidades de los
pueblos del mundo no cristiano.



3. NUESTRA IDENTIDAD NARRATIVA

“Porque somos ensayo […] intentamos una
comprensión narrativa de nosotros mismos, la
única que escapa a la alternativa entre cambio puro
e identidad absoluta. Entre ambos queda la identidad narrativa”. Ángel
GABILONDO (
15
)


(
1=
) ÁngeI GAB¡¡ONDO. ¨QuIen cuIdu de si.¨ En: GubrIeI ARANZUEQUE, ed. HIsLorIus deI
reIuLo. ¡ecLuru v conversucIones con PuuI RIcoeur. MudrId: Cuuderno
GrIsJUnIversIdud AuLónomu de MudrId, 1¤¤;. z¤= p.

13
Hemos comprendido la noción de identidad narrativa como un concepto límite de la teoría
literaria, la filosofía del lenguaje y la teoría del yo que puede desarrollar aportes en nuestros
estudios de crítica literaria, en nuestra docencia de la escritura, en nuestra teoría y práctica
de la investigación.

3.1. El concepto de identidad narrativa, nacido de la confrontación de La poética de
ARISTÓTELES y Las confesiones de San Agustín, sustenta la necesidad de considerar la
trama o fábula o intriga para constituir la configuración del personaje o actor o actante.
Dado que la literatura, la ficción, el arte son, desde la óptica aristotélica ricoeurdiana,
mimesis o representación de la vida, podemos concebir que nuestra identidad, personal o
colectiva, tiene una intervención, un agente mediador, componente o “balanceador” entre
dos polos: por un lado, el carácter, constituido por la perseverancia de rasgos durables o
dados o “involuntarios” y de la presencia de rasgos adquiridos de nuestra identificación a
valores, símbolos, cultura (llamados por RICOEUR relatos en su primera “tópica”; y, por
otro, un mantenimiento de sí o constancia o ética que manifestamos cuando por ejemplo
cumplimos la promesa hecha por consideración a la palabra-lenguaje o al Otro. La
identidad narrativa así concebida tiene esa tarea de mediar entre dos lugares, el idem-ipse
del carácter y el ipse liberado del soporte del idem.

Vista así, la identidad narrativa, inestable, con límites y peligros como la decisión libre y el
quijotismo-bovarismo, concibe al sujeto como un lector escritor de propia trama vida, como
un configurador de su propia fábula existencia que puede proyectar, integrar, (re)componer
las conexiones de su vida. Esta concepción de la identidad puede tener varios usos, o
aportes o “funciones” entre nosotros.

3.2. Tenemos en primera instancia la posibilidad puntual, como lo hace Jorge LARROSA
en La experiencia literaria Estudios sobre literatura y formación, de orientar nuestros
estudios literarios hacia este tema específico de la lectura, la escritura y la formación
literaria en obras de nuestra literatura universal, latinoamericana y caribe. Hay aquí toda
una cantera para estudiar, desde lo clásicos europeos Ensayos de MONTAIGNE, Tratado
sobre la naturaleza humana de HUME, En busca del tiempo perdido de PROUST, pasando

14
por los clásicos hispanoamericanos como el BORGES de “El hacedor”, el NERUDA de
Confieso que he vivido, el Vivir para contarla de GARCÍA MÁRQUEZ y los casos
particularmente colombianos de La vorágine de RIVERA, Cuatro años bordo de mí mismo
de ZALAMEA o Mateo el flautista de Alberto DUQUE L., obras en las cuales la
autoconciencia por la escritura tiene gran importancia (
16
).

En segunda instancia, como nos lo ha sido mostrado en la Cátedra de Lectura y escritura de
la UNESCO, es posible utilizar los talleres de creación literaria para trabajar la
configuración de la identidad personal o colectiva de los asistentes. “Mediante breve
composición –leemos en el instructivo reseñado- conocerse a sí mismo como sujeto y
objeto de la escritura creativa, tal como lo hace Borges en “Borges y yo” (
17
). En este
mismo sentido apuntan los trabajos de Michelle PETIT (
18
).

Finalmente, como hemos comenzado a hacerlo en la investigación “El cuento caribe
colombiano: historia, poéticas e identidad”, trabajando el tema de la identidad en nuestra
literatura, música y cultura regionales, en cuyo marco teórico este concepto de identidad
narrativa puede ser considerado. Se podría comenzar por evaluar la posibilidad de
considerar la “tópica” ricoerdiana como tópica de las identidades de personajes, personal o
colectiva (cultural o regional) que indaguemos: el carácter, con sus componentes
“involuntario” y sus relatos o identificaciones, y el ipse o la constancia o la ética, en el caso
de una literatura regional (
19
). O en el caso, por ejemplo, de la relación ensayo e identidad,

(
16
) Jorge ¡ARROSA. ¨NurruLIvu, IdenLIdud v desIdenLIIIcucIón¨. En: ¡u experIencIu de Iu
IecLuru. EsLudIos sobre IecLuru v IormucIón. z ed. BurceIonu: ¡uerLes, 1¤¤8. p. q61-
q¤=.
(
1;
) E. JU¡¡O. ¨TuIIer ¡enguuje v creuLIvIdud puru docenLes. DesurroIIo de Iu compeLencIu
poéLIcu en esLudIunLes docenLes¨. CuLedru UNESCO de IecLuru v escrILuru. CurLugenu,
dIcIembre deI zoo1.
(
18
) MIcIèIe PET¡T. ¨¡ecLuru IILerurIu v consLruccIón deI si mIsmo¨. En: ¡ecLurus: deI
espucIo inLImo uI espucIo púbIIco. MéxIco: ¡CE, zoo1. p.q1=66.
(

) MunueI G. ORTEGA, ArIeI CAST¡¡¡O C. v AIIonso RODR¡GUEZ M. EI cuenLo curIbe
coIombIuno: IIsLorIu, poéLIcus e IdenLIdud. ¡nvesLIgucIón CO¡C¡ENC¡AS-
UN¡VERS¡DAD DE¡ AT¡ÁNT¡CO zooz-zoo¤.

15
tan rica en el caso de América Latina y el Caribe (
20
), para ser trabajada en los casos
regionales (
21
).

3.3. Para fundamentar las “aplicaciones” que ya se realizan en estos campos y para
construir marcos teóricos en investigaciones, para incentivar los procesos de lectura y
escritura como “vástagos”, “mediaciones” o configuraciones de nuestras identidades
personales, colectivas o narrativas, se ha realizado esta lectura, escritura y configuración
del concepto de identidad narrativa en Paul Ricoeur, el cual ahora dejo a la reconfiguración,
decisión libre y conocimiento de sí en este auditorio.





(
zo
) ¡IIIunu WE¡NBERG. Ensuvo , cuILuru e IdenLIdud IuLInoumerIcunu. En: ¡eopoIdo ZEA
v MurIo MAGA¡¡ÓN, comp. ¡uLInoumérIcu Economiu v poIiLIcu. Méx: ¡CE, 1¤¤¤. p.
1=1-1;¤.
(
z1
) AIIonso RODR¡GUEZ M. v ¡uIsu DE¡ V¡¡¡AR. Ensuvo e IdenLIdud en eI CurIbe
coIombIuno: IIsLorIogruIiu, curucLerIzucIón dIscursIvu e ImpIIcucIones pedugógIcus¨.
ProvecLo de InvesLIgucIón, UnIversIdud deI NorLe, zooq-zoo=.

“La propia vida un tejido de historias narradas” RICOEUR propone el concepto de identidad narrativa en la conclusión-postfacio del tercer y último volumen de la trilogía Tiempo y narración El tiempo narrado. luego de Tiempo y narración I Configuración del tiempo en el relato histórico de 1983 y de Tiempo y narración II Configuración del tiempo en el relato de ficción de 1984. Las problemáticas se dan al confrontar el tiempo de las cosas creadas y el ! " ! # $% & '( ) ) *** **+. En nuestro caso nos referiremos a la edición en castellano de Siglo XXI (1). problema solución con límites y peligros: “constitutiva de la ipseidad”. publicado en 1985. la de la fenomenología y la de la cosmología. reseñar a los filósofos “aporéticos” “confirmantes” de su teoría de la lenguaje para alcanzar el conocimiento de sí (el libro de 1990). Según RICOEUR. hermenéutica. 1. La noción de identidad narrativa surge aquí como la solución a una de las aporías que RICOEUR encuentra en las teorías del tiempo expuestas por los filósofos que él ha estudiado. y narratólogos identidad como agente mediador que pasa por el Veamos en esos tres grandes pasos cómo ha podido mostrar el concepto de identidad narrativa este pensador francés nacido en 1913.1.positivamente su hipótesis. Ya aquí expresa RICOEUR el gran valor que atribuye a la lectura." - 2 . aplicable al individuo y a la colectividad. en vez de hermenéutica de la sospecha. las teorías del tiempo estudiadas por él adolecen de un abismo o no concurrencia o aporía entre dos perspectivas sobre el tiempo. noción dinámica y categoría de la experiencia. la escritura y la ficción narrativa en la interpretación del conocimiento de sí: el tiempo humano como dimensión narrativa. en vez de estructuralismo. hermenéutica de la cosecha. “juego cruzado” y “entrecruzamiento”. Ya aquí expresa las características esenciales de su concepto: respuesta a la pregunta por ¿quién realiza la acción?.". inestable.

Sólo “el tiempo humano narrado”. “el entrecruzamiento” de los respectivos objetivos ontológicos de la historia y de la ficción constituye una réplica adecuada a la ocultación recíproca denunciada.” Esta identidad puede sustraerse al dilema de lo Mismo y de lo Otro en la medida en que descansa en una estructura temporal conforme al modelo de identidad dinámica fruto de la composición poética de un texto narrativo: “A diferencia de la identidad abstracta de lo Mismo –nos dice.. Para el autor francés que estudiamos.del alma individual (en (AGUSTÍN).la identidad narrativa constitutiva de la ipseidad. “el tercer tiempo”. La identidad así concebida soluciona el dilema sujeto idéntico/ilusión sustancialista pues sustituye la identidad entendida en el sentido de un mismo (idem) por la de identidad entendida en el sentido de un sí mismo (ipse).y el singular intransferible (HEIDEGGER). se unen otras dos relacionadas: el decirse el tiempo siempre en singular y la imposible representabilidad del tiempo. y el del seren-el-mundo. el de la realidad entera y el de una conciencia individual (HUSSERL). la más visible de las aporías.996). A esta conclusión-hipótesis llega al final de tres volúmenes dedicados a confrontar La Poética de ARISTÓTELES y Las confesiones de AGUSTÍN. el que estudia la naturaleza y el de la vida psicológica racional (en KANT). “El frágil vástago –nos dice. “La diferencia entre idem e ipse –sostiene RICOEUR.fruto de la unión de la historia y de la ficción. 3 . puede incluir el cambio y la mutabilidad en la cohesión de una vida”. según RICOEUR.no es otra cosa que la diferencia entre una identidad sustancial o formal y la identidad narrativa. es la asignación a un individuo o a una comunidad de una identidad específica que podemos llamar identidad narrativa” (Ibid. se presentan. como una alternativa a la problemática o aporética anteriormente enfrentada. Similar “antinomia sin solución” han tenido hasta el momento según RICOEUR las teorías de la identidad personal: o se presenta un sujeto idéntico a sí mismo substancializado o en la diversidad de sus estados (HUME). o como una ilusión substancialista (NIETZSCHE). la “poética de la narración”. A la “ocultación mutua” entre las perspectivas fenomenológica y cosmológica. el de la experiencia metafísica y la psicológica (en ARISTÓTELES). p.

se hace y se deshace continuamente. Desde esta concepción de la identidad. así mismo. Esta identidad así configurada. según el deseo de PROUST. por lo que RICOEUR llama carácter y.ha sacado su identidad de la recepción misma de los textos que ella ha producido” (p. Esta configuración de la identidad. 1000 del volumen citadose define por la identidad de un individuo o de un pueblo fruto de la rectificación sin fin de una narración anterior por otra posterior. a una “responsabilidad ética”. “La comunidad histórica que se llama pueblo judío –sostiene RICOEUR. de una comunidad. es “confirmada” por la precomprensión y por los análisis literarios de la autobiografía y de la historia de los pueblos. es el título de un problema como de una solución. a una vida examinada a la manera de SÓCRATES. Estamos también frente a 4 . estamos abocados continuamente a decidir.999). progresivamente. clarificada”. nos dice RICOEUR. de otro. “purificada.” Aquí el sujeto aparece como lector y escritor de su propia vida. se puede llegar. de las aporías de la identidad mismidad. cuando nos leemos. Tiene además sus límites pues debe participar. de un lado. (re)crear tramas. está constituida. procede de la serie de correcciones que cada nuevo historiador aporta a las descripciones y a las explicaciones de sus predecesores y. escoger. cuando (nos) configuramos. La historia de un pueblo.Esta “experiencia” según Tiempo y narración III. En el caso de la traselaboración de una vida en psicoanálisis hay refiguración constantemente por todas las historias verídicas o de ficción que un sujeto cuenta sobre sí mismo. a las leyendas que han precedido este trabajo propiamente historiográfico. concebida como la configuración de la narración. no es estable y sin fisura. gracias a los efectos catárticos de los relatos tanto históricos como de ficción transmitidos por nuestra cultura. a un sí mismo del conocimiento de sí. los relatos que juntos ilustran la triple mimesis en el caso de la trama. cada instante. se llega. de tramas. Estamos lejos de la hermenéutica de la sospecha. según RICOEUR. Cuando leemos. “La tercera relación mimética –leemos en la p. concebida como una trama. Estamos abocados. del arcaísmo infantil freudiano. junto con otros componentes no narrativos en la formación del jeto agente ni agota la cuestión de la ipseidad del sujeto. “el factor supremo de la ipseidad”. y de la cadena de refiguraciones que ellas derivan.

Nos referiremos enseguida a los ensayos o conferencias publicados acerca de la identidad narrativa que Paul RICOEUR publicó de 1986 a 1988. “La mezcla de permanencia y de no permanencia que parece implicar la conexión de una vida”. publicado en la revista Esprit 7-8 de 1988. por un lado. pronunciada el 9 de noviembre de 1986 en la Facultad de Teología de la Universidad de Neuchatel con motivo de la concesión a Paul Ricoeur del doctorado Honoris Causa en teología. Se trata de dar cuenta de la identidad del personaje en relación con la elaboración de la trama mediante la cual el texto obtiene su identidad. de la conferencia “L´identité narrative”. insiste en otros. al cual nos referimos (3). ! !! ! 1( 23 / ! 23 ! !! 7 4 5 6 0 7 ! '3 **. publicada en Paul Ricoeur Historia y narratividad. “La identidad narrativa”. la primacía del lenguaje para la interpretación (narrativa) del sí mismo. a la cual remitimos (4). A *== "*8. El propósito mayor de la conferencia de 1986.2. " ! " 8.9 + 5 .= @ . publicada en Sobre el individuo. % / >."99 . a la relación trama y configuración del personaje y a las implicaciones de esta teoría en la hermenéutica del yo. la aporía encontrada en una definición contemporánea de individuo. de la intervención en el Coloquio de Royaumont “Individuo e identidad personal”. es precisar el concepto de identidad. En estas publicaciones el autor que estudiamos sobre todo precisa los conceptos avanzados en 1985. a cuya edición nos remitimos (2). introduce algunos énfasis: la relación identidad trama personaje.una posibilidad de conocimiento de sí que se puede trabajar en escritura (filosófica) literaria.: ' / ! ! ! *** !/ ! . 1. Se trata.! . !/ ! 3 < ! + !/ ! 6 ! !' *=>? . y del ensayo “L’identité narrative”. lo que lleva a RICOEUR a tratar el de trama o intriga.

“La refiguración de uno mismo por el relato RICOEUR. RICOEUR denuncia otra especie de aporía en teorías del individuo. peripecias. El personaje se configura. 229). subraya una vez más la diferencia entre identidad idem e –concluye 6 . pues. al ser la ficción una “representación” de la vida. la del personaje: el personaje también es un cuerpo. Y el personaje. por lo que hay que buscar en la trama la mediación entre permanencia y cambio antes de aplicarla al estudio del personaje: “La identidad de la historia forja la del personaje”. según RICOEUR.puede ser valiosa” (p. se interpone la identificación del Otro. a lo largo de la historia. tiene sus implicaciones en la hermenéutica del yo: el sí mismo no se conoce de un modo inmediato. interviene. el inventario de lo psíquico es fruto en gran parte de lo descrito por quienes elaboran tramas o inventan personajes. totalidad y extensión. Durante su intervención en Royaumont de 1987. Varios rasgos de la persona humana confirman. la identidad narrativa. el personaje conserva. y cambios de fortuna: giros. Esta hipótesis. contingencias) con la de “síntesis de lo heterogéneo”. la figuración de uno mismo a través de la mediación del otro puede ser un medio auténtico de descubrirse uno mismo. un “mythos”. nuestra refiguración o intelección narrativa despliega al leer juicios morales en la medida en que exploramos al hacerlo los caminos de la virtud y el vicio que conducen o no a la felicidad o a la desgracia. La configuración –término que RICOEUR prefiere al de estructura para subrayar el carácter dinámico del proceso. “aquella que el sujeto humano alcanza mediante la función narrativa”. en el trayecto de la autodefinición. es soporte de predicados físicos y psíquicos. sino indirectamente.alude al arte compositivo que media entre la concordancia y la discordancia que regula la elaboración de la trama. correlativamente a la trama en una narración. produce cambios. la identidad correlativa de la propia historia. mediante el rodeo de toda clase de signos culturales. RICOEUR en este texto renombra la noción de concordancia discordante tomada de ARISTÓTELES (principio de orden: completud. mimetiza a la persona humana.Según “La identidad narrativa”.

autónomo. Selbstheit). La identidad del ipse -nos dice. que significa unicidad y su contrario es pluralidad. RICOEUR caracteriza aun más los rasgos de la identidad narrativa que ha venido presentando. Todos los sentidos que tiene la noción de identidad vista hasta la fecha –insiste aquí RICOEUR. siempre. RICOEUR plantea la necesidad de recurrir a ciertos universales ligados al funcionamiento del lenguaje. también. no social). en la caracterización del ipse o sí (mismo). referidos a la identidad entendida sólo como mismidad. La exposición “Individuo e identidad personal” nació precisamente de una reflexión acerca de la doble definición de individuo propuesta por Louis Dumont en Ensayos sobre el individualismo. avanza.remiten a la mismidad o idem (samenes. En el ensayo “La identidad narrativa” publicado en la revista Esprit de julio-agosto 1988. Es el caso de la idea de identidad en el sentido numérico. “Según mi tesis –leemos en “L’identité narrative”. a la estructura dramática. reseña los diversos sentidos que tiene el concepto tradicional de identidad. resalta la primacía que él otorga al lenguaje en el conocimiento de sí. “una mediación privilegiada entre otros signos y símbolos” para solucionar las dificultades que ofrece la discusión contemporánea sobre identidad personal. por estar según RICOEUR enmarcada dentro de la concepción de la identidad sólo como mismidad.no es la identidad sustancia del idem en el sentido de no cambiante. La identidad narrativa es aquí caracterizada como “esta noción y esta experiencia”.el relato [le récit] construye el carácter durable de un personaje.identidad ipse. el lugar buscado [le lieu recherché] de la fusión entre historia y ficción. según él. sino que se conjuga con una mutabilidad fundamental: “La función mediadora del relato consiste en sostener unidos la mutabilidad anecdótica de una vida y la configuración de una historia” (p. que significa 7 . Gleicheit) y desconocen el sí (mismo) o ipse (selfhood.86). Para evitar la denunciada dualidad entre sentido empírico (una muestra indivisible de la especie humana) y el sentido moral (un ser independiente. Esta hipótesis es expresamente opuesta a la solución planteada por Derek PARFIT en Reasons and persons de 1986. el sentido de parecido extremo. a la distinción idem e ipse. que se puede llamar su identidad narrativa”.

que se refería sobretodo en la constitución del tiempo humano. criterio anexo al de similitud al servicio de la identidad numérica y cuyo contrario es la discontinuidad.1. hay dos capítulos o “estudios” dedicados al tema que nos concierne: “La identidad personal y la identidad narrativa” y “El sí y la identidad narrativa”. que recubre (recoupe) la del mismo (même). Se puede decir que en este libro RICOEUR acentúa la orientación que había dado en el ensayo de 1988. en intersección con el idem en la permanencia en el tiempo.así como de sus más grandes apoyos. El sentido numérico de la identidad tiene el inconveniente. En esta conceptualización de 1990. el ipse o sí mismo. Como el Dasein de HEIDEGGER. como el sentido de la semejanza extrema. la fidelidad que se manifiesta en la manera de honrar las promesas”. según RICOEUR hay un corte (coupure) no sólo gramatical sino epistemológico y lógico que separa idem de ipse. “Esta nada de la identidad-permanencia” En la quinta y última obra de RICOEUR a la que nos referiremos. se va a insistir en la 8 : C '. a los que nos remitiremos en la edición de Seuil/Points (5). mientras que los que implican el tiempo suponen una sustancia inamovible. no es sólo la perseverancia sino “una cierta constancia en las disposiciones de un carácter. que se llama substancia y cuyo contrario es la diversidad. o el de la permanencia en el tiempo.3. y precisa su concepción de identidad narrativa detallando el concepto de carácter y de mantenimiento de sí. primera categoría kantiana de la relación. el libro Sí mismo como otro de 1990. detalla esta vez acerca de los filósofos adversarios –sobre todo a su más grande adversario. de no implicar el tiempo.+9- 8 .la substituabilidad y su contrario es aquí diferente. ? B < ! ! ' **. o el de continuidad ininterrumpida. Todo esto hace necesario recurrir a un concepto de interpretación narrativa de la identidad correlativa de la concordancia discordante de la historia. a diferencia de la perspectiva de Tiempo y narración. 1. A pesar de haber una región de sí (soi). así como sus obstáculos y límites para una hermenéutica del sí.

BREMOND y sobre todo GREIMAS. el carácter acumula la identidad del sí y del mismo. donde el ipse plantea la cuestión de su identidad sin auxilio y apoyo del idem. al de filosofía anglosajona personificada en PARFIT. además de los rasgos distintivos durables. ideales. modelos. Así mismo muestra cómo su hipótesis de la interpretación narrativa de la personalidad está “confirmada” por la narratología contemporánea de PROPP. En Sí mismo como otro RICOEUR explicita su tesis de la identidad narrativa como respuesta a las aporías del las concepciones de identidad expuestas por LOCK. El carácter es el qué del quién. normas. como la personal. y un límite superior. héroes en los cuales la persona y la comunidad se reconocen. está compuesta de identificaciones a valores. La identidad narrativa es aquí caracterizada como medio (milieu). RICOEUR se reafirma en “una intervención de la identidad narrativa en la constitución de la identidad personal”. HUME y. y presencia de la ética en toda obra de arte. La identidad de una comunidad. El otro polo está constituido por el mantenimiento del sí.constitución del sí (mismo) (constitution du soi). pero el cubrimiento del ipse por el idem no implica su distinción: es el sí mismo bajo la apariencia de la mismidad. inclusive permanentes. como agente mediador configurador entre los dos polos del carácter y del sí. sobre todo. “Será la tarea de una reflexión sobre la identidad narrativa colocar en balance (mettre en balance) los rasgos inamovibles que ésta debe al anclaje de la historia de una vida en un carácter y aquellos que tienden a disociar la identidad del sí de la mismidad del carácter” (p. es la mismidad en la miodad (yodad) (c’est la mêmeté dans mienneté). Con MACINTYRE coincide en la importancia de la configuración narrativa y en la opción ética pero difiere en la ecuación persona personaje. un límite inferior en donde la permanencia en el tiempo expresa la confusión del idem y del ipse. 9 . Vista así la identidad narrativa oscila entre dos límites.148). Esto explica el énfasis nuevo en la conceptualización de los términos carácter y costumbre. En esta gran obra de 1990. En esta nueva orientación respecto a 1950.

se opone evidentemente al estructuralismo francés de los años 70 al restituir la pertinencia del D E F < ! G ' ' . los planteamientos aquí reseñados. RICOEUR El ciclo durante el cual Paul RICOEUR ha esbozado. entra en controversia con el estructuralismo.G % / % **> / 8+*. En este sentido. 2.167). concluye RICOEUR al respecto en Sí mismo como otro. el “positivismo fenomenológico” y la “teoría de la acción comunicativa”. desde su “doble identidad” de cristiano exegeta de la Biblia y filósofo.2. en el Nacional Humanity Centrer de Carolina del Norte.La naturaleza verdadera de la identidad narrativa. ¿TEOLOGISMO? “La fe en el Dios de la Biblia no pertenece a los presupuestos de mis investigaciones filosóficas. precisado y reorientado su propuesta de identidad narrativa ha sido considerado como el “ciclo norteamericano”. RICOEUR trabajó lo grueso de la redacción de Tiempo y relato en 1983 y 1984. la Escuela de los Anales. que se oponen a varias de las tendencias filosóficas.1. “representa la contribución mayor de la teoría narrativa a la constitución del sí” (p. Este período. lingüísticas y metodológicas. lo que se puede observar en los planteamientos vistos. como se habrá incluso observado en la “reorientación” del concepto de identidad narrativa. luego de cursos acerca de los representantes de la filosofía analítica anglosajona (6).! . han sido objeto de críticas y apoyos desde diversos ángulos. ANTIANALES. / 10 . desarrolla la evolución de una hermenéutica de los discursos a una hermenéutica del yo. ! . que iría de 1975 a 1985 e incluye La metáfora viva. 2. 2. ANTIESTRUCTURALISMO.8D+ >*- . RICOEUR ha respondido a tales críticas.” P. Ricoeur. . se revela en la dialéctica de la ipsidad y la mismidad.

>D '% L E .! . % ! ' I ! 7( P % / !! H ! 3 C 3@ ! E ! 3 ".H 2 5 ( / ! !! % 3 ! 7 4 4 ( **9 ! 44 ' M . muestra también su discrepancia con lo que se conoce como la Escuela de los Anales o “Nueva historia”. es decir. Ricœur espera convencer por la argumentación? (8). en favor (13) y en contra (14). $ E O. Como se sabrá. % E **= "9* 99- 11 . Los discípulos habermasianos del “actuar comunicacional” o teoría de la acción comunicativa han criticado a RICOEUR la eventual irrelevancia de la comunicación en su constitución del sujeto. lo que le hace colocar el rótulo de subjetivista por la importancia que atribuye al sujeto que escribe y lee (7). el referente y la enunciación. $4 0 4 ! !! ! !! / N NI/ N C C ! ! 44 ' / ! ! !! / ! L 3 *** $ 4 H . RICOEUR ha manifestado su desacuerdo con la desconfianza sistemática del estructuralismo respecto de toda excursión extralingüística (9). el tiempo en RICOEUR no haría analógicamente sino tomar el lugar del Mal. pero que en la teoría de “actuar comunicacional” hay que involucrar a las instituciones. Ha expresado también su “concepción aporética de la fenomenología”. Frente a la crítica de los habermasianos. la no consideración de las “teorías de la sospecha del sujeto” y su supuesta fundamentación teológica. al sujeto del discurso. acerca del concepto presentado aquí ha habido varios estudios (10) (11) (12). Según Christian BOUCHINDHOMME. sostiene que el desempeño de la identidad narrativa es comunicativo.sobre un postulado que no puede sino poner a flote (relever) la fe. “¿Cómo –protesta. > = * - " 9 + / $ H H 2 < ! !' *** ">G ' E ' " 4 3( I J 7 4 !H / K **> DD DD : I & I 3( L **8? M 0 .contexto externo. Al insistir en el “cuadrilátero del discurso”.

De aquí en adelante. si se ha presentado la identidad de la comunidad bíblica hebrea como paradigma para las identidades de los pueblos del mundo no cristiano. la única que escapa a la alternativa entre cambio puro e identidad absoluta. el lector de esta exposición podrá “configurar” una posición ante la “aporía teología filosofía ricoeurdiana”. RICOEUR nunca ha aceptado la crítica que ve en su teoría literaria.3. Entre ambos queda la identidad narrativa”. RICOEUR siempre ha creído poder separar la teología de la filosofía. H 4 G Q . para permanecer fiel al antiguo pacto en virtud del cual las fuentes no filosóficas de mis convicciones no se mezclarían con los argumentos de mi discurso filosófico”. Por otra parte.2. 2 C / ! !4 !! J / 23 44 R H Q !0 $ !! ! ! ! $ ! ! **> "*8 12 . NUESTRA IDENTIDAD NARRATIVA “Porque somos ensayo […] intentamos una comprensión narrativa de nosotros mismos. aun a costa del drama que ello significa para su “identidad”. creemos. el de la fundamentación. se trataría de asumir si el “tercer tiempo” ha sido presentado aquí como un símbolo del Mal. En el caso que nos concierne. si hemos estado frente a un alegato teológico o a una argumentación filosófica. Al respecto en su Autobiografía habla de “la cuestión de la relación conflictiva consensual entre mi filosofía sin absoluto y mi fe bíblica más nutrida de exégesis que de teología. Ángel GABILONDO (15) 8 1 ( 2 7. su filosofía del lenguaje o su hermenéutica del yo algún “injerto teológico”. argumentación y sentido último de la identidad narrativa. 3. Cristiano protestante exmilitante socialista que se considera más un exegeta de la Biblia que un teólogo.

1. la escritura y la formación literaria en obras de nuestra literatura universal. desde la óptica aristotélica ricoeurdiana. Vista así. un agente mediador. o aportes o “funciones” entre nosotros. 3. Tratado sobre la naturaleza humana de HUME. y.2. la identidad narrativa. 3. latinoamericana y caribe. integrar. podemos concebir que nuestra identidad. En busca del tiempo perdido de PROUST. el idem-ipse del carácter y el ipse liberado del soporte del idem. mimesis o representación de la vida. personal o colectiva. un mantenimiento de sí o constancia o ética que manifestamos cuando por ejemplo cumplimos la promesa hecha por consideración a la palabra-lenguaje o al Otro. tiene una intervención. (re)componer las conexiones de su vida. pasando 13 . La identidad narrativa así concebida tiene esa tarea de mediar entre dos lugares. componente o “balanceador” entre dos polos: por un lado. con límites y peligros como la decisión libre y el quijotismo-bovarismo. nacido de la confrontación de La poética de ARISTÓTELES y Las confesiones de San Agustín. como un configurador de su propia fábula existencia que puede proyectar. concibe al sujeto como un lector escritor de propia trama vida. el arte son. Hay aquí toda una cantera para estudiar. de orientar nuestros estudios literarios hacia este tema específico de la lectura. El concepto de identidad narrativa. el carácter. como lo hace Jorge LARROSA en La experiencia literaria Estudios sobre literatura y formación. símbolos. cultura (llamados por RICOEUR relatos en su primera “tópica”. desde lo clásicos europeos Ensayos de MONTAIGNE. Esta concepción de la identidad puede tener varios usos. inestable. Tenemos en primera instancia la posibilidad puntual. por otro. la filosofía del lenguaje y la teoría del yo que puede desarrollar aportes en nuestros estudios de crítica literaria. en nuestra teoría y práctica de la investigación. la ficción. constituido por la perseverancia de rasgos durables o dados o “involuntarios” y de la presencia de rasgos adquiridos de nuestra identificación a valores.Hemos comprendido la noción de identidad narrativa como un concepto límite de la teoría literaria. en nuestra docencia de la escritura. sustenta la necesidad de considerar la trama o fábula o intriga para constituir la configuración del personaje o actor o actante. Dado que la literatura.

música y cultura regionales.por los clásicos hispanoamericanos como el BORGES de “El hacedor”. H 4 1 ". obras en las cuales la autoconciencia por la escritura tiene gran importancia (16). 4 ' H 4 ! 3 / ! !! ! ! I I " !7 .".4 . O en el caso. el Vivir para contarla de GARCÍA MÁRQUEZ y los casos particularmente colombianos de La vorágine de RIVERA.9 - . . por ejemplo. el NERUDA de Confieso que he vivido. de la relación ensayo e identidad. es posible utilizar los talleres de creación literaria para trabajar la configuración de la identidad personal o colectiva de los asistentes. trabajando el tema de la identidad en nuestra literatura. ! J J T 3 $% & E ". ' 14 . En segunda instancia. como hemos comenzado a hacerlo en la investigación “El cuento caribe colombiano: historia. & . personal o colectiva (cultural o regional) que indaguemos: el carácter. en el caso de una literatura regional (19).". . 4I G V 2 R$ 3 L % ! !! / ( H K 'G GG . **= ! +D . En este mismo sentido apuntan los trabajos de Michelle PETIT (18). ( > = * +*8 M. en cuyo marco teórico este concepto de identidad narrativa puede ser considerado. poéticas e identidad”. Finalmente. y el ipse o la constancia o la ética. como nos lo ha sido mostrado en la Cátedra de Lectura y escritura de la UNESCO. Se podría comenzar por evaluar la posibilidad de considerar la “tópica” ricoerdiana como tópica de las identidades de personajes. “Mediante breve composición –leemos en el instructivo reseñado. ' . tal como lo hace Borges en “Borges y yo” (17).conocerse a sí mismo como sujeto y objeto de la escritura creativa. ! 3 H 4.. Cuatro años bordo de mí mismo de ZALAMEA o Mateo el flautista de Alberto DUQUE L.+ U DD $ 2 2 4 4 4 . con sus componentes “involuntario” y sus relatos o identificaciones. ( @ / ! ! ! G ! % ! ! P! H ' ! ! 3 ! "$ L S . D M (.

el cual ahora dejo a la reconfiguración. 3.8 - ! (( 15 .+. K. “mediaciones” o configuraciones de nuestras identidades personales.tan rica en el caso de América Latina y el Caribe (20). 4 . se ha realizado esta lectura.X . escritura y configuración del concepto de identidad narrativa en Paul Ricoeur. ! 5 ! / ! !! H ". para ser trabajada en los casos regionales (21). >* 4I G V 2 R$ . $% E & !! ! R4 *** 3 G . "- .3. Para fundamentar las “aplicaciones” que ya se realizan en estos campos y para construir marcos teóricos en investigaciones. para incentivar los procesos de lectura y escritura como “vástagos”. H 2 .". " W H 7 2 $ $4 4 . 3 L ( I J ! / ( / ! % !! J J . decisión libre y conocimiento de sí en este auditorio. 8 . colectivas o narrativas.

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