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Instrucciones Montgomery Asberg

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DESCRIPCIÓN La Escala de Depresión de Montgomery – Asberg (Montgomery-Asberg Depression Rating Scale, MADRS) fue diseñada específicamente para

evaluar el cambio en la intensidad de la sintomatología depresiva como resultado de la intervención terapéutica. Deriva de una escala de evaluación de síntomas más amplia (Comprehensive Psychopathological Rating Scale, CPRS)1 , de la que se seleccionaron aquellos items que mostraban mayor sensibilidad al cambio terapéutico. Traducida y adaptada al castellano por Conde y Franch (1984)2, fue posteriormente validada por Martínez R y cols (1991). Es una escala heteroaplicada de 10 items que evalúan sobre todo síntomas cognitivos y de alteración del estado de ánimo. Debe ser cumplimentada por personal médico o paramédico previamente adiestrado, al final de una entrevista clínica, pudiendo utilizarse otras fuentes de información (por ej. personas allegadas al paciente) de acuerdo con la práctica clínica habitual. Para cada item la escala contempla 7 niveles de intensidad / gravedad, puntuados de 0 a 6, de los cuales cuatro (0-2-4-6) están predefinidos y los tres restantes (1-3-5) se reservan para situaciones intermedias en las que no es posible asignar con claridad el grado de intensidad sintomática a alguno de los niveles anteriores. INTERPRETACIÓN El entrevistador selecciona, para cada item, la alternativa de respuesta que mejor refleje la situación clínica actual del paciente, optando por los puntos intermedios cuando sea difícil el elegir entre una u otra de las opciones predefinidas. La puntuación total se obtiene sumando los valores de las opciones seleccionadas, siendo el rango de valores posibles entre 0 y 60. No existen, en puridad, puntos de corte. La escala fue diseñada específicamente para evaluar los cambios en la intensidad / severidad de la sintomatología depresiva, lo que implica su aplicación repetida a pacientes con diagnóstico clínico de depresión, siendo la variación en la puntuación el dato relevante. Y así, en los ensayos clínicos de eficacia terapéutica, se define como respuesta terapéutica una reducción ≥ 50 % de las puntuaciones previas al tratamiento 3, siendo éste el criterio más aceptado. Otro criterio utilizado para definir la respuesta terapéutica óptima (o remisión), es la reducción de la puntuación post-tratamiento por debajo de un determinado valor (≤ 9, ≤ 11, ≤ 12 ...) 4-6. Esta escala también es utilizada para seleccionar pacientes a efectos de su inclusión en ensayos clínicos u otro tipo de estudios, utilizando entonces el valor de la valoración inicial como referente. Se han utilizado con este fin distintos valores ( ≥ 18, ≥ 20, ≥ 22, ≥ 25...) 6-11, en función del tipo de estudio.

Por último, se han planteado distintas propuestas para establecer categorizaciones de intensidad / severidad en función de las puntuaciones obtenidas, aspecto éste para el que la escala también ha demostrado ser de utilidad12-14 . Algunos autores15,16 consideran que, al enfatizar menos los síntomas físicos, es más adecuada para este fin que la Escala de Depresión de Hamilton, sobre todo en pacientes ancianos o con enfermedad física concomitante. La categorización más aceptada es la siguiente17: Normalidad Depresión leve: Depresión moderada: Depresión grave: 0-6 puntos 7-19 puntos 20-34 puntos ≥ 35 puntos

Se han señalado algunos problemas de validez interna 18, así como la menor correlación de algunos items con la puntuación total de la escala, en especial los de “insomnio”, “disminución del apetito” y “pensamientos suicidas” 19. El menor número de items no se traduce en una reducción importante del tiempo de aplicación, en comparación por ejemplo con la escala de Hamilton, ya que en ambos casos en necesaria la realización de una entrevista clínica ad hoc. La validación de Martínez R et al (1991) fue realizada en pacientes franceses, por lo que en sentido estricto no podemos hablar de que exista una versión en castellano validada en nuestro medio. La adaptación al castellano que realizó Martínez R fue homologada por los autores originales, y debería sustituir a la quizás más difundida adaptación de Conde y Franch (1984)2. Escala específicamente diseñada para ser sensible al cambio y a los efectos del tratamiento. Muestra similares e incluso mejores índices psicométricos que su referente, la escala de Hamilton. Su menor número de items y la mayor clarificación de las instrucciones sobre su aplicación, permite que pueda ser aplicada incluso por personal auxiliar, al ser menores los requerimientos de estandarización. Dado que incide más en los síntomas afectivos, dando un menor peso a lo somático, puede resultar especialmente útil en determinados subgrupos de población: ancianos, pacientes con depresión severa y pacientes con enfermedades físicas concomitantes.

PROPIEDADES PSICOMETRICAS Fiabilidad: El grado de correlación entre cada ítem y el resto oscila entre 0,12 (disminución del apetito) y 0,84 (tristeza manifiesta). La consistencia interna presenta valores entre 0,76 y 0,9517,20. La fiabilidad inter-examinadores es alta (0.80-0.95) 20,21. Validez:

El rendimiento global de esta escala es similar al de la Escala de Depresión de Hamilton, con la que muestra una elevada correlación (0.70-0.90)21,22, tiene también buenos índices de correlación con otras escalas, como el Inventario de Depresión de Beck, la Escala Hospitalaria de Ansiedad-Depresión y la Escala de Impresión Clínica Global12,21. La sensibilidad para cuantificar los cambios del estado depresivo es similar o ligeramente superior a la de la escala de Hamilton 3,18,21, excepto en pacientes más graves, pacientes con enfermedades físicas concomitantes y ancianos, subgrupos estos en los que su sensibilidad es superior23,24, ya que hace mayor énfasis en los síntomas psicológicos de la depresión y menos en los síntomas somáticos.

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