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República Bolivariana de Venezuela.

Universidad Central de Venezuela.


Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.
Escuela de Estudios Internacionales.
Introducción al derecho.

PERIODOS CONSTITUCIONALES EN VENEZUELA

Integrantes:
Ricardo Velásquez
CI: V- 18.276.180

Caracas, 03 de diciembre de 2008


La conformación político-constitucional del Estado en Venezuela se
ha realizado a través de un largo periodo, de casi dos siglos, que separa
en la actualidad a nuestro país de la ruptura política con España (1810).
Durante dicho lapso, el Estado Venezolano Independiente, formalmente
ha estado regido por 26 textos constitucionales, los cuales fueron
sancionados, sucesivamente, en los años 1811, 1819, 1821, 1830,
1857, 1858, 1864, 1874, 1881, 1891, 1893, 1901, 1904, 1909, 1914,
1922, 1925, 1928, 1931, 1936, 1945, 1947, 1953, 1961 y 1999.

Este excesivo número de textos constitucionales, sin embargo, no


significa que en nuestro país, haya habido, literal y jurídicamente
hablando, 26 “Constituciones” diferentes. En realidad, la gran mayoría
de dichos textos solo fueron meras enmiendas o reformas parciales de
los precedentes, muchas provocadas por factores circunstanciales del
ejercicio del Poder, que no incidieran sobre aspectos sustanciales del
hilo constitucional. Sin embargo, al no existir en nuestra tradición
constitucional, salvo en el texto de 1961, el mecanismo formal de la
“Enmienda”, aquellas reformas parciales dieron origen a la publicación
sucesiva de Constituciones como si fueran totalmente diferentes unas de
otras, pero de contenido casi idéntico. Por otra parte estrictamente
hablando en realidad hemos tenido muchos más actos constitucionales
que los 26 textos fundamentales, los cuales en más de una ocasión no
se sucedieron formalmente unos a otros. Las múltiples rupturas del hilo
constitucional entre 1812 y 1899 y luego entre 1945 y 1958, por
revoluciones sucesivas, hicieron aparecer “actos constitucionales”
diversos y particulares cuyo análisis complementa la evolución
constitucional.

En todo caso, del análisis global de todas estas constituciones y actos


constitucionales en nuestra evolución política, lo que se pone en
evidencia es que regímenes constitucionales derivados de verdaderos
pactos políticos de la sociedad, diferentes sustancialmente unos de
otros, puede decirse que solo hemos tenido los siguientes cuatro
grandes periodos políticos:

1. El primer período (1811-1919): corresponde al de la estructura


del Estado independiente y autónomo que corresponde dos lapsos:
en primer lugar el que correspondió al de las constituciones del
proceso primario de formación del Estado independiente (1811-
1919), incluso conformó parte de la Gran Colombia (1821); y en
el segundo lugar (1830-1863), el marcador por la Constitución
consolidó la República autónoma (1830) y conservadora, con un
esquema semi-centralizado, con reformas parciales en dos
oportunidades (1857-1858) este período concluyó con las guerras
federal ( 1858-1863).
2. Segundo período (1863-1901): corresponde a la federalización del
Estado, que se inició con la Constitución que configuró el Estado
Federal (1864) en cuyo marco se desarrolló la autocracia liberal,
con modificaciones parciales en múltiples ocasiones (1874, 1881,
1891, 1893). Este período terminó con la revolución restauradora
(1899) y las guerras libradas contra los caudillos regionales.
3. Tercer período (1901-1945):corresponde a la consolidación del
Estado Nacional, signado por las Constituciones que dieron forma
al Estado Centralizado y autocrático (1901,1904,1909,1914,1922)
con su versión más acabada producto de la dictadura petrolera
(1925), reformada, luego, parcialmente, en varias ocasiones
(1928,1929,1931), incluso al final de la época del predominio de
los gobernantes andinos (1936-1945). Este período concluyó con
al revolución de Octubre de 1945.
4. Cuarto período (1945-1999): corresponde a la democratización del
Estado petrolero, signado por la Constitución de 1947, la cual a
pesar de su corta vigencia, inspiro al texto de 1961. Este período
comprende la etapa inicial del populismo (1945-1948), el
interregno militarista del gobierno (1948-1958) y el período del
estado democrático centralizado del partido que comenzó en 1958
y se desarrolló al amparo del texto constitucional de 1961 hasta
la reforma constitucional de 1999.

Constitución de 1811
El Congreso Constituyente, que había iniciado sus sesiones en
Caracas el 2 de marzo de 1811 y proclamado la independencia el 5 de
julio, aprobó el 21 de diciembre del mismo año la Constitución Federal
para los Estados de Venezuela. Aunque su vigencia fue muy breve, pues
no excedió de los 6 meses, su proyección jurídica, ideológica y espiritual
es considerable, ya que además de haber sido la primera Constitución
de Venezuela, lo fue también de toda Hispanoamérica. Sólo 2 la
precedieron en el continente: la de Estados Unidos y la de Haití. Por esto
decía la Gaceta de Caracas del 27 de diciembre que los representantes
del pueblo venezolano se habían reunido en la mañana del día 21
“...para fijar una de las más grandiosas y memorables épocas de la
regeneración del Nuevo Mundo firmando la primera Constitución libre y
representativa que ha visto el Continente Colombiano...”, nombre éste
con que designaba a la América hispana. El proyecto de Constitución
había sido encomendado meses antes a una comisión del Congreso
formada por Francisco Javier de Ustáriz, Gabriel de Ponte y Juan
Germán Roscio. Fue el primero de ellos quien llevó el peso principal en
la elaboración del proyecto, en el cual trabajaba inclusive antes de que
se proclamase la independencia. La discusión del texto presentado por
Ustáriz se inició el 3 de septiembre, y después de 3 meses de debates
en los cuales intervinieron prácticamente todos los diputados, con las
naturales modificaciones, supresiones y ampliaciones, quedó por fin
sancionada la Constitución, que firmaron 37 diputados y el secretario del
Congreso, Francisco Isnardi. Entre ellos se hallaba Francisco de Miranda,
quien la firmó dejando constancia de sus reparos porque consideraba
que los poderes no guardaban “un justo equilibrio”, que la estructura no
era suficientemente sencilla y clara y que la Constitución no estaba
acorde “con la población, usos y costumbres de estos países”. Por su
parte, varios diputados que eran sacerdotes (Juan Nepomuceno
Quintana, Manuel Vicente de Maya, Luis José Cazorla, Salvador Delgado,
José Vicente de Unda, Luis Ignacio Mendoza, Juan Antonio Díaz Argote,
y el laico Luis José de Rivas y Tovar) la suscribieron también, pero bajo
protesta contra el artículo que abolía el fuero personal.
Constitución de 1819
La Constitución de 1819 es la segunda Carta Fundamental de la
República de Venezuela, aprobada el 15 de agosto de 1819 por el
Congreso de Angostura, que había iniciado sus sesiones el 15 de febrero
de ese año en dicha ciudad, capital de la provincia de Guayana y capital
provisional de la República. El proyecto que sirvió de base para la
elaboración de esta Constitución fue redactado por el Libertador Simón
Bolívar, quien el 15 de febrero de 1819 hizo entrega del mismo al
Congreso en la sesión inaugural, explicitando algunos de sus conceptos
fundamentales en la pieza oratoria que pronunció en aquella ocasión, el
Discurso de Angostura. El proyecto fue objeto de un detenido examen,
aunque muchos de sus artículos resultaron acogidos con pocas
modificaciones, o a veces ninguna. Uno de los principales puntos de
discusión fue el relativo al Senado, que Bolívar había previsto vitalicio y
hereditario, y que por una mayoría de 16 votos contra 6 quedó
aprobado como vitalicio, pero no hereditario. En diversos números del
Correo del Orinoco se publicaron los textos de algunos discursos de
diputados que, como Gaspar Marcano, eran opuestos tanto al carácter
hereditario como al vitalicio de aquel cuerpo. También los de quienes,
como Ramón Ignacio Méndez, apoyaron esta parte del proyecto tal
como lo había presentado el Libertador. El discurso de Fernando
Peñalver, que fue igualmente reproducido en el periódico, abogaba por
un Senado vitalicio, aunque no hereditario; pero yendo más lejos que
Bolívar, sugirió que también el presidente de la República fuese vitalicio,
lo cual fue rechazado por la mayoría del Congreso.

Constitución de 1821
La tercera Carta Fundamental que rigió para el territorio
venezolano fue la Constitución de Cúcuta, aprobada el 30 de agosto de
1821 por el Congreso reunido en esa población y refrendada el 6 de
octubre por Simón Bolívar, como presidente de la República de
Colombia. Pedro Briceño Méndez, ministro de Guerra y Marina; Pedro
Gual, ministro de Hacienda y Relaciones Exteriores; y Diego Bautista
Urbaneja, ministro de Interior y Justicia. Fue sancionada por el Primer
Congreso General de Colombia, el cual se reunió en la Villa del Rosario
de Cúcuta el 6 de mayo de 1821, con la asistencia de representantes de
las provincias de Venezuela y de Nueva Granada (actual Colombia).
Estas 2 naciones se habían unido jurídicamente mediante la Ley
Fundamental de Colombia, que se promulgó en Santo Tomás de
Angostura el 17 de diciembre de 1819. Ecuador se incorporó en 1822.
Durante la discusión de la Constitución de 1821, se presentaron
divergencias en cuanto al sistema de gobierno por escogerse. Varios
diputados neogranadinos defendieron la forma federativa, en donde
ambas secciones mantuvieran su autonomía. Prevaleció la opinión de
Bolívar y Antonio Nariño, quienes se pronunciaron por el centralismo.
Constitución de 1830
La cuarta Carta Fundamental que rigió para el territorio
venezolano fue la Constitución del Estado de Venezuela, aprobada por el
Congreso Constituyente de Valencia, el 22 de septiembre de 1830. La
refrendaron José Antonio Páez como presidente de la República, Antonio
Leocadio Guzmán, secretario interino del Despacho del Interior,
Santiago Mariño, secretario de Estado del Despacho de Guerra y Marina
y Santos Michelena, secretario de Estado del Despacho de Hacienda y
Relaciones Exteriores. El Congreso Constituyente que la sancionó había
iniciado sus sesiones en la ciudad de Valencia el 6 de mayo de 1830,
con la asistencia de 33 diputados, de los 48 que se habían elegido en
representación de las provincias de Cumaná, Barcelona, Margarita,
Caracas, Carabobo, Coro, Mérida, Barinas, Apure y Guayana. La
discusión se centró en el sistema de gobierno. Por unanimidad se
descartó la fórmula centralista o la fórmula federalista, prevaleciendo la
de un sistema centro-federal o mixto. Adujeron los asistentes que con
este proceder existiría una mejor relación entre los altos poderes de la
nación y los de la provincias, ya que los pueblos podrían cuidar
directamente sus intereses locales. Salvaron su voto los diputados de
Mérida, Juan de Dios Picón y Juan de Dios Ruiz, quienes apoyaban el
modelo federal. La Constitución de 1830 consta de un preámbulo y 228
artículos, distribuidos en 28 títulos. En ella, se estableció que el
territorio nacional comprendía todo aquel que hasta 1810 se denominó
capitanía general de Venezuela. Venezuela era independiente de toda
dominación extranjera y no podría ser nunca patrimonio personal de
ninguna familia o individuo. Gozaban de la nacionalidad venezolana
todos los hombres libres nacidos en su territorio y los hijos de los
venezolanos oriundos de cualquier punto de la Gran Colombia o de
países extranjeros, ausentes por causa de la República o con licencia de
ella. Podían obtener la carta de naturaleza, aquellos que se encontrasen
en el país el 19 de abril de 1810, siempre que se hubiesen mantenido
fieles a la causa de la independencia y los hijos de los venezolanos
nacidos en el exterior si manifestaban la voluntad de residenciarse en el
país. También podían optar a la nacionalidad los nacidos en territorio
colombiano domiciliados en Venezuela. Determinó que el gobierno
habría de ser republicano, popular, representativo, responsable y
alternativo.

Constitución de 1857
La Constitución de 1857 es la quinta carta fundamental de la
República de Venezuela, aprobada por el Congreso el 16 de abril de
1857. El día 18 le fue consignado el ejecútese por parte de José Tadeo
Monagas como presidente de la nación; Francisco Aranda, secretario de
Estado en el Despacho de Interior y Justicia; Jacinto Gutiérrez, en el
Despacho de Hacienda y Relaciones Exteriores y Carlos Castelli, en el
Despacho de Guerra y Marina. Este código quedó previsto por un
decreto del Congreso con fecha de 10 de marzo de 1856, mediante el
cual se autorizaba su redacción e igualmente, se modificaba el
procedimiento legal para aprobarlo. El nuevo proyecto constitucional fue
elaborado por Antonio Paredes, Pascual Casanova, Guillermo Tell
Villegas, T. Paz Castillo, Juan Vicente González Delgado, Rafael Arvelo,
Jesús María Blanco, Juan Nepomuceno Orta, Antonio María Salom,
Tiburcio Troconis y Luis Ugarte.

Constitución de 1858
La sexta Carta Fundamental que rigió para la República de
Venezuela fue la Constitución de 1858, aprobada el 24 de diciembre de
1858 y promulgada el 31 del mismo mes por Julián Castro como jefe
provisional del Gobierno. Se discutió en la Convención Nacional que se
instaló el 5 de julio en la ciudad de Valencia, capital provisional de la
República. Allí se reunieron los diputados de las provincias de Venezuela
que habían sido elegidos por votación directa, de acuerdo al decreto del
19 de abril de 1858. Ante la Asamblea valenciana se presentaron 2
proyectos de Ley Fundamental. El primero denominado “Bases
transitorias”, se asemejaba a la Constitución de 1830 y había sido
redactado por un grupo de diputados encabezados por Pedro Gual. El
segundo proyecto defendía el régimen federalista, pero fue retirado
antes de llegar a discutirse. El 29 de julio comenzaron los debates en
torno a las bases cardinales de la nueva Constitución. Al tratar la
soberanía del territorio nacional y sus límites con las repúblicas vecinas,
Valentín Espinal y Pedro Gual, aludieron a la necesidad de aumentar la
población venezolana y la conveniencia de promover la colonización
pacífica con inmigración del mismo continente y de diversos países de
Europa, con el fin de incrementar el progreso cultural de Venezuela y
como un medio de impedir la expansión imperialista de Estados Unidos
de Norteamérica. En la ocasión de exponer la forma de gobierno, se
excluyó de inmediato la puramente unitaria, centrándose la controversia
alrededor de la implantación del sistema federal o de un sistema mixto
central-federativo.

Constitución de 1864
La Constitución de 1864 es la séptima Carta Fundamental de la
República, aprobada el 28 de marzo de 1864. El general Juan
Crisóstomo Falcón, en su carácter de jefe del Ejecutivo Federal, le
señaló el ejecútese desde la ciudad de Santa Ana de Coro, el 13 de abril
de 1864; también la refrendaron Simón Planas, ministro de Interior y
Justicia; J.G. Ochoa, ministro de Relaciones Exteriores; Octavio
Urdaneta, ministro de Hacienda; J.M. Aristeguieta, ministro de Fomento
y José González, ministro de Guerra y Marina. Fue sancionada por la
Asamblea Constituyente de la Federación, la cual estaba constituida por
100 diputados elegidos en las provincias, en conformidad con el decreto
de 1863 del general Falcón, en el cual se convocaba al pueblo para
efectuar las elecciones correspondientes. La Asamblea Nacional
Constituyente de la Federación se instaló solemnemente en Caracas, el
24 de diciembre de 1863, con la asistencia de 69 diputados.

Constitución de 1881
La Constitución de los Estados Unidos de Venezuela de 1881,
también conocida con el nombre de Constitución Suiza, por haberse
inspirado de la Carta Magna de la Confederación Helvética, es la novena
Carta Fundamental que rigió el territorio venezolano. Fue aprobada por
el Congreso el 4 de abril de 1881 y el ejecútese le fue concedido por el
presidente Antonio Guzmán Blanco el 27 de abril de 1881. La
Constitución consta de un preámbulo y 9 títulos divididos en secciones.
Una de las principales características de la Constitución de 1881 reside
en la reforma de las 20 entidades político-territoriales que integraban la
Unión. Éstas quedaron agrupadas en 9 grandes estados, a saber: estado
Bermúdez, formado por Anzoátegui y Sucre; estado de Oriente,
constituido por Barcelona, Cumaná y Maturín; estado Guzmán Blanco,
formado por Bolívar, Guzmán Blanco, Guárico y Nueva Esparta; estado
Carabobo, compuesto por Carabobo y Nirgua; estado Norte Sur de
Occidente, constituido por Barquisimeto y Yaracuy; estado Los Andes,
integrado por Mérida o Guzmán, Trujillo y Táchira; estado Bolívar
compuesto por Guayana y Apure; estado Zulia y estado Falcón.

Constitución de 1904
Constitución nacional sancionada durante el período de gobierno
del presidente Cipriano Castro. Derrotada la Revolución Libertadora
(julio 1903) y pacificado el país, el general Castro buscó promover una
reforma a la Constitución de 1901 que, como todas las anteriores,
establecía la no reelección inmediata del presidente de la República
(artículo 73) para así extender su período constitucional de 6 años que
finalizaba en febrero de 1908, hasta mayo de 1911 (artículo 132 de la
Constitución de 1904). Sin embargo, uno de los aspectos más
relevantes de la nueva Constitución era el establecimiento de una nueva
división territorial de la nación en 134 distritos y 4 territorios federales
(artículo 2), los cuales se consideraban partes constitutivas de la
federación venezolana (artículo 3).

Constitución de 1909
La Constitución de 1909, es la decimacuarta Carta Fundamental de
la República, aprobada el 4 de agosto de 1909. El ejecútese lo concede
el general Juan Vicente Gómez en su carácter de presidente encargado
de la nación, el 5 de agosto de 1909. La Carta Magna de 1909 se
aprueba en el Palacio Federal de Caracas, con la aceptación de las
asambleas legislativas de los estados Aragua, Bermúdez, Bolívar,
Carabobo, Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Táchira, Trujillo,
Zamora y Zulia, de conformidad con un acuerdo del Congreso de fecha 4
de agosto de 1909, por medio del cual se declara enmendada la
Constitución de 1904. La Constitución de 1909 consta de un preámbulo
y 8 títulos divididos en secciones y éstas, a su vez, en 157 artículos. En
algunos casos, éstos últimos están organizados en un indeterminado
número de párrafos. La Constitución de 1909 divide el territorio nacional
en 20 estados con sus respectivas secciones, distritos, municipios y en
un Distrito Federal y en 2 territorios federales. El Distrito Federal quedó
previsto a organizarse según leyes especiales. Los estados son iguales
entre sí y están facultados para darse sus propias constituciones,
siempre que no contradigan el espíritu federativo, popular, electivo,
representativo, alternativo y responsable, que se establece en la bases
de la Unión. La nacionalidad venezolana se adquiere por nacimiento y
por naturalización. Esta última forma la obtienen los oriundos de las
repúblicas hispanoamericanas con sólo fijar residencia en Venezuela y
manifestar la voluntad de serlo ante la autoridad correspondiente.

Constitución de 1925.
Constitución sancionada por el Congreso de los Estados Unidos de
Venezuela (24.6.1925) y mandada a ejecutar por el presidente Juan
Vicente Gómez (1.7.1925). El motivo por el cual se dictó la Constitución
fue el de permitirle al presidente de la República ausentarse de la capital
sin dejar encargado de la Presidencia (artículo 79, ordinal 6),
contrariamente a lo que se establecía en los textos anteriores que
confinaban la acción del presidente al Distrito Federal. Después del
asesinato de su hermano y primer vicepresidente de la República Juan
Crisóstomo “Juancho” Gómez (1.7.1923), el general Juan Vicente
Gómez decidió residenciarse en forma permanente en Maracay, por lo
cual se hacía necesaria la reforma correspondiente del texto
constitucional en el sentido de que se le permitía al presidente de la
República “...actuar en cualquier punto del país donde se encuentre...”,
siéndole “...potestativo comunicar desde allí sus instrucciones a los
Ministros del Despacho para las resoluciones que éstos hayan de librar
en Caracas, en los asuntos que motiven dichas instituciones de
conformidad con la Constitución y las leyes...” (artículo 98).

Constitución de 1936.
El 16 de julio de 1936, el Congreso Nacional sanciona una nueva
Constitución, reformando la de 1931. El nuevo texto constitucional tiene
una larga serie de enmiendas, votadas, no solamente por las cámaras
legislativas nacionales (o federales, como era su nombre oficial) sino
también por las asambleas legislativas de los estados. La nueva
Constitución es importante desde 3 puntos de vista: de quienes hicieron
sus reformas; de las circunstancias en que fueron votadas; y
finalmente, por las reformas mismas. En cuanto a lo primero, se podría
decir que se produjo una conjunción de 2 debilidades. Los congresantes
que se reúnen para sancionar las reformas habían sido, en su gran
mayoría, designados por Juan Vicente Gómez. No tenían por lo tanto
ningún poder real de representación; esto lo manejaba en la calle la
nueva oposición de izquierda la cual aunque mostrase desde los
primeros momentos su capacidad de apelar a la acción de masas, era
demasiado débil para tener un poder efectivo.

Constitución de 1947.
La Asamblea Nacional Constituyente, elegida el 17 de octubre de
1946 e integrada por 137 diputados de Acción Democrática, 19 de
Copei, 2 de Unión Republicana Democrática y 2 del Partido Comunista
de Venezuela, aprobó, el 5 de julio de 1947, la Constitución de los
Estados Unidos de Venezuela. Aun cuando su vigencia fue muy corta,
pues no excedió del año y medio, sus consecuencias sociales,
ideológicas, jurídicas y políticas son significativas, ya que es la primera
Constitución venezolana que surge de una Asamblea elegida
democráticamente. El proyecto de Constitución fue encomendado a una
Comisión de la Asamblea Constituyente formada por Gustavo Machado,
Juan Bautista Fuenmayor, Lorenzo Fernández, Miguel Ángel Landáez,
Desiderio Gómez Mora, Cecilio Terife, Jesús Enrique Heredia, Panchita
Soublette Saluzzo, Mercedes Carvajal de Arocha, Luis Augusto Dubuc,
Simón Gómez Malaret, Octavio Andrade Delgado, Ramón Quijada,
Alcides Rondón, César Morales Carrero e Isaura Saavedra.
Constitución de 1961.

Sancionada por el Congreso de la República, en Caracas el 23 de


enero de 1961 y promulgada por el presidente Rómulo Betancourt el
mismo día; ha sido enmendada en 2 oportunidades: la Enmienda núm.
1, sancionada por el Congreso el 9 de mayo de 1973 y promulgada por
el presidente Rafael Caldera el 11 del mismo mes y año; y la Enmienda
núm. 2, sancionada por el Congreso el 16 de marzo de 1983 y
promulgada el mismo día por el presidente Luis Herrera Campins.

Características.

1) Declaración de derechos: a) afirma y reconoce los derechos


individuales tradicionales, pero todos los relativos a la propiedad,
industria, comercio, los derechos económicos, los relativiza aun más,
haciéndolos depender de las condiciones que establezcan las leyes en
vista del interés público o nacional; b) aumenta los poderes de
intervención del Estado en la economía, haciendo posible la reserva al
Estado de ciertas industrias mediante ley, en virtud de lo cual en los
años 1972, 1974 y 1975 se reservaron al Estado la industria del gas, la
del hierro y la de los hidrocarburos; c) establece como principio del
desarrollo el control por el Estado de las industrias básicas; d) amplía
los poderes del Ejecutivo, con autorización legislativa, en materia
económica y financiera cuando así lo requiera el interés público; e)
amplía el desarrollo de los derechos sociales, y crea todo un sistema
programático de prestaciones del Estado hacia el individuo y los grupos
sociales; continúa la idea del Estado de bienestar o su edición más
moderna del Estado social de derecho, tal como aparece en la
Constitución italiana de 1947 y en la Ley Fundamental de la República
Federal Alemana de 1951; f) en materia de derechos políticos continúa
los principios imperantes desde la Constitución de 1947 de sufragio
universal, incluido el femenino, directo, secreto y obligatorio, sin
discriminación por analfabetismo; 2) en materia de nacionalidad vuelve
al sistema de predominio del jus soli, pero dando cabida atenuada al jus
sanguinis; 3) con respecto al territorio reafirma el principio del uti
possidetis juris, como lo han hecho todas las constituciones a partir de
1830, pero extiende su reconocimiento en esta materia sólo a los
tratados “válidos” celebrados por la República, dejando abierta la
posibilidad de la revisión de tratados en esta materia para el caso de no
ser válidos.