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Tiempos de Exilio (Novela)

Tiempos de Exilio (Novela)

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UNO

La última vez que lo vi fue durante la graduación y aquello hacía ya desde hace un buen tiempo y en todos esos años no supe de su paradero sino hasta aquella mañana cuando me sorprendió con una llamada. Al teléfono estaba Amador Fonseca, ex compañero del colegio y de la universidad. —¡Hola escritor, ¿vives todavía?—me dijo con ese tonito sarcástico de selvático reconociéndome por la voz—. ¡Tengo la historia que siempre has estado buscando y estoy seguro que te va a interesar! Al principio pensé que se trababa de una broma para hacerme creer que algo importante estaba a punto de suceder en mi vida. Pero al escuchar sus palabras (entreveradas con frases incompletas de remordimientos no resueltos y pausas para tomar aire), me di cuenta que quería contarme su propia historia. —Te propongo que al término de la distancia, vengas a mi oficina para conversar del asunto —me ordenó medio en broma, medio en serio con acento militar, gastando los últimos minutos de su celular prepago—, pero aún así tuve tiempo de tomar nota de su ubicación. Al siguiente día lo visité, en su oficina en el edificio del Minsa donde trabajaba como especialista en salud pública. Me recibió alegre y chacotero como siempre, (con una sonrisa y un abrazo con paletazo en el hombro) que seguía usando desde que lo conocí. Las últimas semanas, me había estado buscando, preguntando sobre mí paradero a amigos y conocidos que vivían en la capital; sin saber que yo había perdido, (sin proponérmelo) todo contacto con mis paisanos de ciudad Paraíso; en realidad desde que ingresé

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a trabajar en el Minedu, (en un proyecto de educación a distancia para ser más exactos), enfaticé mientras me servía una taza de café. —¿Tú en el Minedu?—ojea el texto de ciencias naturales que le entregué para que vea la calidad de mi trabajo—. Pero, ¿qué hace un tocólogo en ese ministerio? ¿Acaso eres gobiernista? ¿No me digas que estás trabajando con la primera dama en el cuento de las comunidades indígenas y afro descendientes? —No, para nada hombre, a eso si yo no le entro—aclaro—. Conmigo todo por lo legal. El proyecto está siendo financiado por el BID, y allí, las cuentas están claras, al menos hasta donde yo sé. Tu sabes, he estudiado también educación. (Desde el quinto piso del edificio se ven los árboles, las combis y los buses en la avenida). Escribir lo que estás hojeando me costó, sin exagerar, sangre sudor y lágrimas; había gente muy complicada en el Minedu, que veía las cosas de manera negativa, sin ninguna pisca de autocrítica. — Y ¿Por qué ah? —Pues porque hacen del maleteo, una forma de vida. Si alguien avanza, no falta otro que lo critica no para ayudarle a mejorar sino para invalidar su trabajo, sin aportar nada a lo que está criticando. El pretexto era que el libro estaba mal concebido y por ello había que reescribirlo, después de haberlo terminado, si fuera posible habría que quemarlo porque le faltaba lo esencial, el enfoque, los conceptos, tal o cual cosa, ese o aquel tema que también debió haber sido incluido aunque nunca precisaban qué y cómo, en fin cosas enraizadas en la mente de mucha gente en este país.

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Cuando nadie le dio pistas sobre mi paradero, Amador tuvo la curiosa idea de buscarme en la guía telefónica donde para asombro suyo encontró seis homónimos míos. Llamó a los primeros cuatro números pero sin suerte, y en el quinto intento, se enteró que la persona por quién preguntaba era un deudor y moroso que debía a todo el mundo, (es decir a los bancos que otorgaban préstamos de consumo y cadenas de tiendas y supermercados que funcionaban como bancos en la capital), cuyo nombre figuraba en la lista negra del Infocorp/Equifax; y, con un discurso aprendido, alguien contestó el teléfono anunciando que yo ya no vivía allí, que me había ido fuera del país. Amador conjeturó entonces que yo, un aspirante de escritor, (agobiado por las deudas) había caído en desgracia y estaba viviendo a salto de mata escondido, haciendo creer a mis acreedores que había optado por esconderme porque había perdido toda capacidad de pago. Fonseca estuvo a punto de perder la paciencia, los buenos modales y hasta pensó en desistir de su búsqueda, cuando haciendo un último intento me encontró. Estudiamos en la misma escuela fiscal en ciudad Paraíso donde un día nuestra maestra en la primaria la Mis Lilian Peña-Herrera, nos habló en clase sobre las profesiones y a qué nos íbamos a dedicar en la vida, escuché que medio salón dijo que quería ser doctor, otros abogados, ingenieros, y algunos militares y yo fui el excéntrico que anuncié que de grande quería ser escritor. Aquello fue suficiente para que cada vez que mis compañeros me veían se acordaran de mí y me abordaran diciendo: «¿Cómo vas con tus cuentos escritor? Y, ¿cuándo publicas tu primera novela?». Comentarios que al principio los recibía con rubor y cierta incomodidad pero para que no siguieran insistiendo respondía: «paciencia, amigos que un día de estos los

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sorprenderé con algo que valga la pena publicarse». Tenía algunos cuentos, pero no sabía cómo llegar a publicarlos en ese tiempo. Cuando terminé el colegio, en vez de estudiar lo que debía para seguir mi vocación, me dejé llevar por las «responsabilidades de la vida» que era lo que mi padre llamaba al hecho de estudiar una carrera universitaria que me permitiera conseguir un empleo seguro, casarme y reproducirme; y que más tarde descubrí, era esa influencia perniciosa del hemisferio izquierdo de mi cerebro que según afirman los expertos, es el que controla nuestro lado lógico racional. Fueron también los escasos recursos económicos en la familia que pesaron para tomar la decisión de irme al seminario de Jaén para estudiar filosofía y luego regresar a ciudad Paraíso donde estudié obstetricia que obviamente, nada tenía que ver con mi vocación de convertirme en escritor y además era la única carrera cercana a la medicina que se acercaba a la medicina que era lo que mis padres querían que estudiara. Y no hice las cosas como debí haberlas hecho, viajar a la capital para estudiar literatura. Fue mi madre quien me dijo que la obstetricia, estaba de alguna manera relacionada con la literatura, «parir tiene mucho que ver con escribir», me consoló de manera lacónica el día que ingresé a la facultad y que en ese momento no entendí, sino años más tarde, cuando ingresé a trabajar en el hospital de ciudad Paraíso. Y fue así como me prometí que luego de graduarme y teniendo ya los medios y recursos suficientes me trasladaría a la capital para estudiar literatura y de allí, pensaba también viajar a España para cumplir mi sueño de dedicarme a tiempo completo al oficio de escribir. Sin embargo, cuando terminé obstetricia, nuevamente el hemisferio izquierdo al que también los especialistas señalan que tiene que ver con

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gracias al internet. Sí. Durante mis horas libres que eran pocas. ojalá que en los colegios en verdad los usen y no se queden en los almacenes bajo siete llaves. y fue así como terminé trabajando en la atención clínica en el hospital de ciudad Paraíso. de hecho tiene buen contenido. ¿Has leído mis cuentos?. te felicito. Tal vez influenciado por aquellos cuentos o informado por algún paisano sobre mi fugaz experiencia en la elaboración de textos en el Minedu 5 . Esto es texto académico.nuestra capacidad numérica. que los publiqué en el quincenario El Palmerino. salir en campañas de vacunación por los pueblos aledaños vacunar a los niños. pude leerlos. a pesar que los publicaste después que me fui del país. pregunté para despejar mis dudas. atender a las parturientas que llegaban a cualquier hora del día y más aún de la noche y a quienes llegaban sangrando o con graves complicaciones desde los lugares más remotos cargadas en literas luego de navegar por varios días por los intrincados ríos de la selva en botes con motores fuera de borda). ¿lo recuerdas? Claro que sí y sigo pensando lo mismo. claro que sí. pensé. «Quiero leer lo que escribes. en el Club durante nuestra fiesta de promoción del colegio. me dijiste aquella vez. imaginando los lugares y situaciones que decían sus novelas y me atreví a escribir unos cuentos. luego de terminar mi jornada: (entregar anticonceptivos con el consentimiento informado. controlar a las gestantes. concentrado en el libro de ciencias naturales. me controló a tal punto que terminé creyéndome el cuento de que tenía que conseguir empleo fijo para adquirir la tan ansiada seguridad financiera y estar así preparado para la vida. «¿Me habrá llamado porque creerá en mi talento?». Fue allí donde leí a los escritores que admiraba. pero no te piques por mis críticas». dijo Amador.

Por un momento pensé que el recuerdo de mi confesión en la escuela de querer ser escritor lo había conmovido y ahora como un mecenas quería ayudarme con ese material para escribir una novela. un grupo de jubilados se encadenaba en las rejas del Minsa. mientras la policía los golpeaba disparándoles bombas lacrimógenas. le miro el rostro con la frente en alto. Cuéntame ¿Cuál es tu secreto? ¿Qué ha sido de tu vida? ¿Dónde trabajas ahora? ¿Cuáles son tus proyectos? ¿Cuántas cosas has publicado? Supe que te habías casado ¿Cuántos hijos tienes? ¿Has regresado a ciudad Paraíso? —Mi secreto es ya no preocuparme más por la crisis económica ni la política. había decidido confiarme. Hasta ahora no había publicado nada importante que aquellos cuentos y el libro que deshojaba 6 . enviaba lo poco que le sobraba a su madre que aún vivía y lo esperaba en las Fiestas Navideñas y Año Nuevo en ciudad Paraíso. Sin embargo. en otras palabras. luz y teléfono. los gastos de agua. no busco el sufrimiento. no has envejecido nada—me bombardea con preguntas—. no le tengo miedo. Al pie del edificio. apenas le alcanzaba para pagarse el alquiler de un austero departamento de soltero en el centro de la capital y luego de asegurarse de la comida. Le cuento que el proyecto del Minedu había concluido y actualmente me encontraba trabajando para una ONG.fue lo que le hizo pensar que podía ser yo la persona indicada para reescribir su historia que valientemente. esa posibilidad se esfumó inmediatamente cuando supe que lo que Amador ganaba en el Minsa. pero si éste llega y trata de meterse en mi vida. —A pesar de los años.

pidió a un turista hindú que le tomara unas fotos al pie de la torre Eiffel y caminando bajo un radiante sol por la Avenue des Champs Élysées. la primera vez que visitó París. mientras que en Irlanda se emborrachó con Guiness en un pub en el centro de Dublín. y aparecía junto al Big Ben. desde el Arco del Triunfo. pues allí no estaba permitido tomar fotos. Amador me mostró unas fotos de su viaje por Europa. Confío en ti. estuvo también cerca de dos años en Holanda donde entre otras cosas había visitado el Palacio de la Paz. Había vivido por casi tres años en Londres. en un día de verano. Estaba felizmente casado y tenía dos hijos con ellos viajaba todos los años a pasar las Navidades y el Año Nuevo en ciudad Paraíso. Lo he iniciado pero le falta orden y no tengo la disciplina ni el tiempo suficiente para terminarlo. Y. sólo su testimonio. estoy seguro que sabrás mantener la rigurosidad y fidelidad de los hechos que 7 . Es más. Estuvo también de paso por Alemania donde se fotografió junto a las estatuas de sus héroes Marx y Engels en la plaza de Berlín. la Corte Internacional de la Haya y se paseó en bote por los canales de Ámsterdam. cruzando la place de la Concorde para estar aunque sea unas horas y conocer una parte del majestuoso Louvre. las Casas del Parlamento y el London Bridge.entre manos. —Te he llamado porque quiero que lo termines—sentenció convencido al entregarme el manuscrito—. donde había visto con deleite las pinturas de Van Gogh y Rembrandt y curioseó las vitrinas de la Zona Rosa pero de aquello no tenía pruebas. porque allí dichas celebraciones eran otra cosa. Del cajón de su archivador Amador extrajo un maletín y un sucio manuscrito en papel bulky.

—No es autor el que cuenta sino el que escribe—dijo con sinceridad sobre lo que creía. Una violencia que aún no ha terminado. —Puedes quedarte tranquilo que de eso. —Es tan autor el que cuenta como el que escribe—corregí de inmediato—. despedidos y jubilados son apaleados por la policía porque tienen el valor de exigir sus derechos ¿acaso podríamos llamar a éste país todos con orgullo «nuestro país»? 8 . eres tú el autor de este libro. asegurándote de no poner nada que sea alguna interpretación arbitraria tuya que magnifique o minimice lo que quiero contar tal y como la he vivido. que tenga cuerpo que esté revestida. —Ahora sí que no entiendo nada ¿Qué tiene que ver tu historia conmigo? si yo nunca he salido del país—protesté cerrando la ventana evitando que el gas siguiera entrando. Mira lo que está sucediendo abajo. la historia está ya escrita y lo que quieres que yo haga es simplemente ordenarla. que las partes se articulen. pues sus causas están todavía presentes.sucedieron en esta historia. no tienes qué preocuparte y si así van a ser las cosas. Además. Afuera gaseaban a los desempleados despedidos arbitrariamente por la dictadura. —Nadie mejor que tú para ayudarme a narrar la violencia que se vivió en ciudad Paraíso hace más de veinte años—dijo—. —La verdad es que dependerá de ambos pues esta historia en cierto modo también se relaciona contigo—se seca los ojos con el dorso de las manos murmurando—: Es ese maldito gas que se filtró por la ventana.

refugiándome en el escapismo de la literatura. listo para ir a la editorial. los meses y los más de dos años que nos tomó tener listo el manuscrito. digitado por mi conciencia y mis circunstancias me quedé. mientras que yo. Además. 9 . durante todo el tiempo que nos tomó concluirla más que un trabajo fue para los dos una catarsis. Trabajamos los sábados a fin que no interfiriera con nuestras actividades laborales y le pedí que no fuera ni en su reducido departamento en el centro de la ciudad y tampoco en la casa de mi suegra donde me encontraba alojado pues aquella casa se tornaba bulliciosa los fines de semana. Acordamos reunirnos en un amplio tranquilo y acogedor restaurante que recientemente había descubierto. quitando párrafos. cerca de las Fiestas Navideñas. palabras y puntuaciones al texto en una sencilla laptop. tratando algún día escribir lo que nos había pasado.Amador tenía razón. en la primera cuadra de Risso. Y. aguantando con estoicismo que todo aquello pasara. había muchas cosas que contar. aunque habíamos tomado caminos diferentes en la vida. la violencia política había afectado nuestras vidas en esos años y tal vez seguía haciéndolo hasta ahora. mejorando y corrigiendo lo que tenía que hacerse así. manteniendo lo que ambos considerábamos estaba bien. Quedamos en trabajar en este proyecto. de nuestros años en el colegio y en la universidad. contábamos con la exclusiva atención de las anfitrionas que nos servían los capuchinos y croissants que disfrutábamos con deleite mientras. leíamos y corregíamos. pasaron las semanas. Y. agregando. sin que nos diéramos cuenta. Él se fue del país escapando de esa guerra. que los sábados en las mañanas estaba casi vacío.

Lo esperé hasta muy tarde. especulando lo que pudo haber sucedido. En la vereda. pensé en lo peor. El lunes. podría estar en la morgue. Pero el sábado siguiente. allí me dijeron que la semana pasada. «Ha arrugado este jijuna». la grabadora me pedía dejar mi mensaje después de la señal. Marqué su celular y no obtuve respuesta. seguro de encontrarlo en su departamento. fui a buscarlo en el segundo piso de un edificio en la Alfonso Ugarte. al haber sido asesinado por delincuentes comunes que pululaban en aquel vecindario. había presentado su renuncia irrevocable. me fui directo a su oficina en el Minsa. y toque madera. molesto y confundido por tanta irresponsabilidad. tofis y chocolates. una vendedora me ofreció suplicantemente caramelos. O acaso lo estaba juzgando mal. No pude conciliar el sueño aquella noche. pensé con cólera todavía. Entonces. Amador no apareció. al imprimir una original y fotocopiar tres ejemplares en la tiendita del Centro Comercial. ¿Habrá tenido algún accidente? Podría haber sido atropellado por una combi mientras salía de casa ¿Estará en algún hospital tan enfermo que ni siquiera puede contestar su celular? ¿Habré anotado mal su teléfono? Por un momento. preocupado y sin saber qué es lo que pudo haberle pasado. Le 10 . ¡Qué tal irresponsabilidad!. «El lunes va a tener que explicarme y espero que sus excusas sean creíbles». Entonces saqué mi agenda y lo llamé a su teléfono fijo y nuevamente la voz gravada me dijo que el número marcado no existía. preocupado. a la hora del almuerzo. Regresé a casa. pensé.—Nos encontramos aquí el próximo sábado a la misma hora para llevarlo a Estruendomudo—se despidió Amador.

Espere aquí un momentito —desaparece y regresa casi de inmediato con un sobre manila—. me los llevo. Ahora ya no hay que confiar así nomás en nadie. Es para usted. pero para serle sincera. pensé.entregué una moneda «otro día. —¿Qué desea señor? —Aquí vive Amador Fonseca ¿no? —Ya no —dijo escuetamente—. Se fue el viernes a ciudad Paraíso. —¿A ver señor su DNI? Saqué el solicitado documento. —¿Cuándo regresa tu tío? —Él dijo que nunca. todo esto me parece muy extraño». Caminé por la avenida rumbo al paradero más cercano hasta un óvalo que se llenaba de combis y custers que cual enjambre de 11 . —Mi tío me pidió que cumpliera con este requisito —comenta la chica esta vez con una sonrisa—. le dije y se marcha cargando a su bebé al encuentro de otro transeúnte. lo mismo dijo la primera vez que se fue y desapareció por tres meses y la segunda vez. Toqué el timbre y abrió el postigo una muchacha de ojos somnolientos. me pidió que se lo entregara personalmente. peor todavía en la capital. Pero si Amador vivía solo. estoy lleno». no le creo nada. regresó a los seis meses—me entrega el sobre y cierra el postigo sin siquiera despedirse. —Quién pregunta por él —Un amigo—y le digo mi nombre. lo escudriña y finalmente se convence que ese era mi DNI. «¿Una sobrina?.

contraviene nuestro acuerdo: te propongo que aceptes publicar el manuscrito con tu autoría. seguramente ya estarás enterado y molesto sobre mi repentino viaje a ciudad Paraíso. Esto debido a que mi nombre ya está más que suficientemente repetido en el contenido que colocarlo también en la carátula me parece un exceso de figuretismo. aunque sé que ello. no había ninguno con asientos disponibles. buscando enmendarla. dirigiéndose a mí me dice: «¡habla causa.insectos llegaban desde todas las intersecciones. «¡Todo Arequipa. A punto ya de renunciar la larga espera para tomar un taxi. Subo y en el trayecto abrí el sobre que contenía esta nota: «Estimado amigo: Cuando leas mi carta. llegó una combi pirata. Al fondo viajaban una pareja de ancianos que se besaban acaramelados sin importarles las miradas y comentarios burlones de unos colegiales. quiero que me hagas un último favor. El cobrador decía que se iba por toda la Arequipa hasta Miraflores. Te soy franco. estoy pasando por momentos difíciles. carro vacío!». Tengo que resolver unos asuntos pendientes que los he estado postergando por mucho tiempo pero las cosas han llegado a complicarse tanto que no puedo seguir esperando más. todo Arequipa¡» gritaba a voz en cuello el cobrador y. sé que estoy en falta contigo por eso. Esperé que llegara un vehículo vacío pero a esa hora. justo cuando íbamos a publicar el libro. Dedicaste 12 . Discúlpame que no te precise los detalles.

Para concretar este último. número y clave secreta adjunto en este mismo sobre. anunciándose como: «amable y cariñosa masajista cumple todos tus caprichos». y así abrirás esa etapa de tu vida que por muchos años la has mantenido postergada. Ahora puedo regresar tranquilo al lugar donde pertenezco.muchas horas a escribirlo y te confieso. 15 mil dólares. que es todo el dinero que he podido ahorrar durante este tiempo que nos tocó trabajar juntos desde que empezamos el proyecto. solicitando los servicios de alguna dama de compañía que ofrecía sus servicios en los diarios. la selva y resolver un problema pendiente. atándome a una vida sin sentido. que los he puesto en una cuenta bancaria cuya tarjeta. Citas que no eran más que desastrosas sesiones de sexo con el propósito de matar el aburrimiento en los bulines y hostales del centro de la capital y aliviar de esa manera la soledad que me ha aquejado siempre. y puedas dedicarte de una vez en cuerpo y alma a lo que te gusta. pues me ha servido para librarme de las angustias y los miedos que me atormentaban. a decir las cosas tal como las vi y las sentí. Gracias por ayudarme a contar esta historia. los sábados me las pasaba despilfarrando lo poco que ganaba. Ahora está en tus manos publicarla y que la gente se encargue de juzgarla. Ojalá algún día volvamos a vernos 13 . permíteme entregarte no como regalo sino como pago por los servicios prestados. estoy más que satisfecho con el contenido. pues antes de ello.

y porque por cosas como éstas ya nadie protestaba en el país pese a todas las arbitrariedades pues el que lo hacía era considerado un resentido anti-sistema. Eso sí. marqué la clave y comprobé que tenía saldo: Depósito: $15. pues son sólo números en una base de datos. pero nunca a los ahorristas. Maldije también al gobierno por mentirnos sobre la temporalidad del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF). a los banqueros. mantienen a quienes las administran. efectivo disponible: $14.000. mantenimiento: $14.50 centavos. había una tarjeta. Recién entendí que no se trataba de un cuento y que iba a poder publicar esta novela. ni necesitan de un hogar.5. Examiné el fondo del sobre y para mi sorpresa. menos aún tienen necesidad de vestirse ni requieren cariño. 14 . respaldados por un montón de papel moneda depositada en una bóveda. Amador» Pensé que aquello era una broma de mal gusto montada por Amador para justificar su irresponsabilidad de dejarme con toda la carga del manuscrito.984.Un abrazo. ¿Quién habrá sido el cacaseno que inventó aquello de que las cuentas necesitaban mantenimiento? Si ellas no se alimentan. y comisión de ITF: $1. Maldije al banco por cobrarse la comisión de mantenimiento. Me bajé casi de inmediato de la combi en busca del primer cajero automático más por curiosidad que por credibilidad y al encontrar uno en la avenida Del Ejército.

Aquella ingrata experiencia bastó para que mi madre se curara en salud y desconfiara de los bancos. aprovisionarse para tiempos difíciles y progreso. «¿Qué hubiera pasado si es que me hubiera ido de viaje?» pensó con la inocencia de una niña. cooperativas. Al principio pensó que se trataba de una equivocación de algún empleado o el error de una computadora y creyó que iba a ser corregido. Aprendió la lección una vez cuando a sugerencia de una vecina suya. 15 . puso sus quinientos dólares en un banco y vio cómo con el cuento del «mantenimiento». pero al ver que el mismo «error» se repitió el siguiente mes. guardar pan para mayo. sus ahorros en vez de crecer se redujeron sin que ella moviera un solo dedo. cajas municipales. sin pensarlo dos veces. al mes siguiente. creía que ahorrar en el país significaba lo mismo que en cualquier otra parte del mundo. es decir todo lo que le habían enseñado en la escuela. cajeros automáticos y servicios afines por el resto de su vida.Recordé la sabiduría de mi madre que prefería guardar lo poco que tenía bajo el colchón. retiró su dinero.

por las pugnas de poder en ese recinto. Aquello coincidió con una huelga de estudiantes 16 . Ocho años. El día que partió. requería de seis años. estudiar obstetricia luego de haber concluido sus estudios de filosofía en el seminario de Jaén. en sus comportamientos sexuales. ¿Qué por qué se recesó la universidad? Bueno. (un año cada vez) y por ello. que les permitiera existir y ser reconocidos como tales. le tomó más tiempo de lo requerido. Amador Fonseca estaba resignado pero a la vez feliz de vivir por veinte y tantos años en ciudad Paraíso. sino el miedo a la guerra que se había desatado en ese lugar. Hace unos años. fueron por causas políticas.DOS Al concluir la universidad. el peor insulto que un estudiante de izquierda podía recibir en ese tiempo. en sus conductas cotidianas. en sus deseos y sus discursos científicos y teóricos. donde nació. Pero no fueron las locas ilusiones que lo sacaron de su pueblo y abandonar su casa para ver la capital (como dice un valse). Cuando Amador escribió un artículo sobre ese tema del poder y lo pegó en la marquesina de la universidad. la universidad donde estudió y trabajó había sido recesada dos veces. para ser exactos. una profesión que normalmente. un caluroso y acogedor pueblo enclavado en la selva de Sudamérica. según me dijo. docentes y estudiantes en sus cuerpos. en el aeropuerto de techos de calamina. ese poder que querían tener y retener sus autoridades. hacía más calor que de costumbre. casi lo linchan y lo calificaron de recontra contra-revolucionario. Amador esperaba la llegada del avión que lo llevaría por primera vez a la capital. cinco en las aulas y uno de internado en una clínica u hospital.

las autoridades adujeron que los vehículos habían sido blanco de los delincuentes comunes. El día que los estudiantes tomaron el campus universitario exigiendo la renuncia de las autoridades nadie les hizo caso. el rector 17 . El rector y sus allegados se pagaban sueldos y bonificaciones por estudios y capacitaciones que nunca realizaban y por propuestas de investigación que jamás iniciaron. muchos alumnos nunca más regresaron a las aulas. La subversión. acusadas de corruptelas e ineptitud. por el contrario. sobrevaluaban la compra de bienes y servicios que adquiría la universidad. Hubo tal caos y descontrol en esa casa de estudios superiores que de la noche a la mañana alguien canibalizó los vehículos destinados para el trasporte de los estudiantes durante las prácticas de campo. Además. Cuando los afectados reclamaron. ANR decretó: «suspender temporalmente todas las actividades universitarias. pero aquello no convenció a nadie y exigieron la intervención de la Contraloría General de la República. los problemas se agravaron y por ello fiel a su estilo el presidente de la Asamblea Nacional de Rectores.exigiendo el cambio de las autoridades universitarias. Sin embargo. había logrado penetrar y controlar la organización estudiantil y docente en la universidad y las huelgas y paralizaciones estudiantiles sirvieron de caldo de cultivo para la infiltración subversiva. Medida que duró un año y gustó tanto al presidente que lo repitió dos años más tarde y cuando los recesos fueron levantados. esas mismas autoridades en complicidad con los dirigentes administrativos y docentes. Tomaron el campus y aquella manera de protestar dejó de ser un último recurso para convertirse en la manera más común y efectiva forma de resolver los problemas. hasta nuevo aviso».

no tenía tanto valor. y los hubiera preocupado más todavía si les hubiera dicho que había decidido viajar a Londres. Cómo no iba a ser así si eran primeras ediciones con tapas de cuero. vendió todos sus bienes. para sus amigos y conocidos. Algo de lo que le tuvo problemas de deshacerse. adornadas con filigranas y letras doradas imposibles de encontrar en cualquier librería. un televisor de 14 pulgadas marca Philips. que no eran muchos ni gran cosa para un recién graduado que aún no había cumplido su primer año laboral: una moto Honda 70 color azul. tenía para él un valor intrínseco. —Me voy bien lejos porque aquí es imposible vivir— dijo Amador a sus padres cuando le preguntaron por su viaje a la hora de la cena. había empezado a comprarlos porque al igual que sus amigos y coetáneos sabía que tarde o temprano y en el momento menos pensado. iba él también a sentar cabeza. Un piquete de huelguistas reforzó el frontis. sino sólo en alguna 18 . fue de su biblioteca. Pero más que en dinero.pidió la protección de la policía que acordonó el campus y bombardeó con gases lacrimógenos a los huelguistas. mientras disfrutaban el inchicapi. una estufa eléctrica que podía usarse como horno y dos cajas con utensilios de cocina (todavía sin estrenar) que desde hace unos meses. aquel patrimonio de unos doscientos títulos. En respuesta a ello los huelguistas se radicalizaron. al notar la presencia de un pelotón de asalto más estudiantes se plegaron a la lucha y no sólo un grupúsculo de revoltosos como había declarado el rector en la radio local. Faltando unos días para su partida. pues. otro el cerco perimétrico y los más ágiles se treparon a los techos sin dejar un solo espacio sin control y vigilancia. contrariamente a lo que él creía.

a amigos y conocidos más cercanos para que pudieran ver e interesarse en algún ejemplar en particular y le hicieran una oferta a la que Amador no pudiera rechazar. Cuando estaba casi todo listo. la Historia de la Filosofía de Frederick Clopeston. sólo le alcanzaba para costearse el pasaje de ida a Londres. Karl Marx. Èmilie Durkehim. la Enciclopedia Británica. Auguste Comte. Entonces no le quedó otra alternativa que convocar en casa de sus padres. «Si estaba vendiendo sus cosas era porque se está yendo del país» hubieran especulado y si se iba de ese modo era porque seguramente estaba metido en algo turbio. que era donde vivía. Una biblioteca bien surtida con clásicos de la literatura universal moderna y contemporánea. «Podría tratarse de un terruco arrepentido que abandonaba la lucha armada. Alexis de Tocqueville y varios títulos de medicina. hubiera sido el comentario de los subversivos. así como compendios de ciencias biológicas. hubieran pensado los del Servicio de Inteligencia. Herbert Spenser. Pero. O se grataría de un reaccionario que había apoyado solapadamente al gobierno desde su cargo en la posta de salud. se dio cuenta que lo que había logrado recaudar con la venta de sus bienes. Todo dependía desde donde se viera el asunto. Freud. la Historia de la República.excéntrica tiendita de antigüedades en la capital. las obras completas de Nietzsche. y no tuvo más remedio que deshacerse de una vez por todas y sin remordimientos de sus libros. fisiología y patología humana. convencido que ya la tenían perdida». porque aquello hubiera atraído no sólo a libreros sino también al Servicio de Inteligencia y a los subversivos. nadie quiso pagar un 19 . No le pareció una buena idea poner un anuncio en la emisora ni en el periódico local.

hospedándome en hostales bed and beakfast. eso sí. Al no contar con la Visa Americana. Amador calculó que con todo lo recaudado. dejó que se llevaran enciclopedias completas por la friolera suma de cinco. una de las más reconocidas y serias agencias de viajes y turismo en ciudad Paraíso. una tarde de mediados de otoño se fue del país. pequeña extravagancia que sabía estaba reservado para pocos turistas extranjeros y nacionales con quienes se había topado en las calles de ciudad Paraíso antes de que llegara la subversión. custodiado por agentes de migraciones. y. salir de allí. haciendo escala en una ciudad de la selva fronteriza. dos días después.justiprecio por aquellas reliquias impresas y con resignación. 20 . diez y hasta veinte dólares. hasta Miami donde tenía que tomar un vuelo de conexión en la British Airways que lo llevaría a Londres su destino final. fácilmente podría vivir sin contratiempos en el viejo continente por lo menos durante dos meses. mientras que el resto —por el que nadie quiso ofrecer nada— tuvo que venderlo por kilos. Con la información proporcionada por Quiquiriqui Tours. Luego de una semana de estar en la capital obtuvo su pasaporte. dos y hasta un dólar. le explicaron en la agencia que al llegar a Miami. menos aún. y. cafeterías y tiendas del aeropuerto. por sólo tres. se levantó en vilo los seis pesados sacos con todos los tratados de medicina y ciencias biológicas por un precio que no valdría la pena ni siquiera mencionarlo. cuanta obra literaria clásica. debía esperar las dos horas. no podría deambular libremente por los pasillos. premunido de un triciclo. tal como fue la oferta de un ocasional reciclador que por allí pasaba. pues habiendo sido clasificado como «pasajero en tránsito».

la Embajada Británica se mostrara por decir de algún modo. reconocimiento y sorpresa el buen trabajo del dictador en aquel remoto país. un verdadero problema y dolor de cabeza para los gobiernos y autoridades europeas. viera con respeto. «flexible» con los ciudadanos del país al no exigirles visa de viaje. ¡muérete de risa!. no constituía como hoy en día. (a excepción de España). Aquello fue suficiente para que los gobiernos europeos y en particular el de la Gran Bretaña. ávido de buenas noticias. de combatir también la corrupción. la ineficiencia del Estado para proveer con servicios públicos y. no recibía el «tsunami» de migrantes latinos que sí recibía España. al 21 . según sus partidarios.Para su propia tranquilidad. En ese tiempo. la imagen de un eficiente estadista sudamericano. Con ello proyectó al mundo. el país estaba siendo gobernado por un dictador confundido que no sabía si era chino o japonés que una mañana despertó con unas desenfrenadas ganas de gobernar el país junto a su prole por cien años para lo cual decidió cerrar el Congreso e instaurar una de las dictaduras más nefastas y corruptas pero eso sí. en ese tiempo. es decir. en el llamado «puerto de ingreso». le dijeron que la presión migratoria de sudamericanos a la Comunidad Europea. sino que ésta les era otorgada y rara vez denegada al llegar al destino. otrora considerado una republiqueta bananera. corrector de los históricos problemas de su país: la crisis económica. muy efectivo en la lucha contra la subversión. a costa de asesinar y mandar a las mazmorras no sólo a subversivos convictos y confesos. Aquello también contribuyó para que en esos años. Menos lo era para la Gran Bretaña que debido a la barrera del inglés. sino también a muchos inocentes.

(estaba a punto de tomar el avión) e hizo un lacónico recuento de su itinerario: desde la capital a Miami el vuelo duraría cinco horas con cuarenta minutos aproximadamente y luego de dos horas de espera. alivio o alegría. Eso sí.momento de pisar territorio británico. ella te va a ayudar. Saludos para tu prima Victoria. para una visa de turista. los viajeros tenían que responder de manera convincente una lista de preguntas que los oficiales de migraciones. —De vacaciones —repuso mirándole directa y firmemente a los ojos. actuando a nombre de su gobierno y su reina. Una vez en la sala de espera llamó a su madre. respondió. Poco a poco Amador empezaba a aliviar su nerviosismo y suspiró no sé si de tristeza. hacían a los solicitantes. —¿A dónde se dirige usted sin visa?—le dijo de manera inquisidora el oficial de migraciones del aeropuerto de la capital cuando Amador le enseñó su pasaporte al intentar pasar a la sala de embarque de los vuelos internacionales. —Que tenga un buen viaje señor Fonseca —dijo estampando el sello de salida en el documento. 22 . examinando minuciosamente la fotografía y los datos de su pasaporte. —¿Y cuál es el propósito de su viaje señor Fonseca?—volvió a preguntarle el oficial. tratando sin éxito de disimular su nerviosismo. —Me voy a Londres. cruzaría el Atlántico en la British Airways y en ocho horas llegaría a Londres. —Cuídate hijo mío que Dios te bendiga—le dijo su madre—.

Esperando que la multitud se descongestionara un poco y para asegurarse que las necesidades fisiológicas no lo traicionaran en pleno vuelo al cruzar la Cordillera de los Andes.En ese momento. —Disculpe señorita—dijo mostrándole su boleto con el número asignado—. encontró que estaba siendo ocupado por una mujer que. al menos eso era lo que Amador pensaba. Las gavetas de equipaje de mano del avión estaban atiborradas con maletines. Al regresar del baño. bolsas y mochilas y no había espacio para su maletín tipo James Bond. siempre y cuando no se presentaba algún percance. Al identificar el asiento que le habían asignado junto a la ventanilla. la fila de gente entraba en la nave y calculó que toda aquella odisea de llegar al Reino Unido para pedir asilo político le tomaría (incluyendo el tiempo de espera) no menos de dieciséis horas. cerrando los ojos fingía dormir. Como una gigantesca anaconda. Amador se fue al baño. la counter anunció a los pasajeros que debían abordar el avión y la gente empezó a aglomerarse. creí que ya nadie más iba a subir al avión. El asiento de la ventanilla me corresponde. la cola seguía larga y no quedaba otra que resignarse a ser el último pasajero en subir al avión. Pausadamente ella abrió los ojos: —Lo siento—dijo—. sus incisivos lucían blancos y sopló para comprobar que su aliento mantenía aquel olor a menta cuando salió de casa. 23 . todos querían subir primero. que llevaba todas las tardes a la universidad con apuntes para sus alumnos. Tenía el pelo algo alborotado y echó agua sobre la glostora antes de peinarse y a pesar de las dos tazas de café expreso que había tomado en el desayuno.

ella simplemente rezaba el rosario como buena católica. Amador exploraba furtivamente ese rostro que a juzgar por su simetría. pensó. escuchaba relajadamente música con unos audífonos. ignorando las instrucciones de seguridad que daba la aeromoza. sus formas y proporciones. Cuando el avión se estabilizó y el capitán había apagado las señales de abrocharse los cinturones. por la ventanillas y sus labios no dejaban de susurrar plegarias y letanías. Amador trató de concentrarse escribiendo pero no pudo. Amador cogió su diario y continuó escribiendo detalles de su viaje. sentía el impulso natural y mundano de mirarla. De cuando en cuando.Y haciendo un mohín se sentó en el asiento del medio que era el que realmente le correspondía. «Joven y bien conservada». la mujer miraba de reojo. mientras que en el asiento al otro lado del pasadizo. y la larga cabellera azabache que apenas rosaba sus mejillas acariciadas por un ligero rubor. sosegado y seguro de viajar junto a alguien que no sólo era católica sino también muy bella. preparándose para el despegue. Para pasar el tiempo y calmar en algo su ansiedad. en el momento en que el avión empezó a moverse. dedujo que frisaría por los cuarenta. No sé si fueron sus rezos o algo más terrenal o quizás las dos cosas juntas que hicieron calmar en algo los nervios de Amador y cuando el avión levantó vuelo. se sintió más tranquilo. sumados a la lozanía del cutis. No estaba dormida. de decirle algo que 24 . un pasajero leía un Condorito y a su costado una jovencita. acostumbrada a los viajes internacionales.

iniciara una conversación. «Estoy seguro que es de la selva». apareció ante sus ojos un majestuoso glaciar. Su cabellera suelta deslizándose por sus hombros. ¿qué gustos tendrá? Sus ojos marrones rodeados por largas y rizadas pestañas resaltadas por el rímel. pensó Amador. se fijaron en la película: El día de la marmota. En un momento. y ya le estaba causando risa que seguramente hubiera querido compartirla con alguien que no era aquel compañero de viaje desconocido que estaba a su costado. pero no tan perfecto como para que otro selvático no se diera cuenta. Vio los picos y promontorios herrumbrosos de montañas donde no vivía nadie. desde donde se divisaban nubarrones y alguna que otra nube blanca. no creo que esté alucinando debido a la altitud pues este Boeing 737 tiene buena presurización. que hacía sólo unos instantes había empezado. lograba camuflarlo bien. luego separarse kilómetros más adelante. con ese tonito que solamente le salían a las selváticas pero que —quien iba a saber por qué causa o motivo—. y unas arqueadas cejas. confirmaban la sospecha de Amador de estar viajando junto a alguien que bien podría tratarse de una reina de belleza o una modelo de pasarela. 25 . ¿qué hará por la vida?. ¿Quién será?. como copos de algodón y de cuando en cuando un escampado de complicadas formaciones rocosas de la cordillera y cadenas de montañas que se anudaban entre sí para. Luego de pasar por un cúmulo de nubes. iban a la par con sus mejillas y una naricita natural. tocaba el borde del escote posterior de su vestido adornado con pequeñas lentejuelas que brillaban a la luz de los fluorescentes. Sintiéndose ignorado. La mujer llamó a la aeromoza para pedirle un juguito de naranja. Amador la sorprendió mirando por la ventanilla. Sus labios resaltados con el rouge.

—¿Qué significa Yerupajá?—dijo Amador restándole importancia a la interrupción del entrometido y sorprendido por el especializado conocimiento que ella tenía sobre un tema que creía reservado sólo para los naturalistas que escribían en la National Geographic. cayó en la cuenta que su primera experiencia de viajar seis horas en avión sería de un total y completo aburrimiento. —La cuenca amazónica se inicia en la cordillera y no en las montañas —corrigió la mujer al intruso. Luego ella volteó. miró por la ventanilla.634 metros de altura. tratando de romper el hielo y llamar la atención de la mujer. Pasaron unos segundos y no hubo respuesta. —Quiere decir blanco amanecer —sonrió ella. Inmediatamente Amador cayó en la cuenta que no estaba viajando con una pasajera cualquiera. entrecerró los ojos por el resplandor del sol que brillaba sobre esa gran mole de hielo que pasaba frente al avión y por primera vez la mujer habló: —¡Es el nevado de Yerupajá! Con nada menos que 6.por la falta de comunicación. —¡Qué lindo se ve ese cerro cubierto de nieve¡ —dijo Amador aclarándose la garganta. sin atreverse hasta ese momento a dirigirle la palabra. ¿Sabías que está ubicado en el límite de tres departamentos? —¿Acaso ya estamos en la cuenca amazónica?—interrumpió el pasajero que hojeaba el Condorito quien la había escuchado y observaba durante el viaje. La segunda montaña más alta del país y el punto más elevado de la cuenca amazónica. una turista más. una cara bonita. sino alguien que 26 .

Fonseca estaban tan concentrado que ni se dio cuenta en qué momento el avión tocó la pista de aterrizaje en ciudad Fronteriza. dijo él y la mujer. parecían personajes salidos de las tiras cómicas de Tarzán que Amador leía con devoción religiosa en sus tiempos de colegial. Una cerveza helada. Tampoco notó en qué momento el avión despegó nuevamente y esta vez. camisas color caqui y sombreros de safari. basada en la teoría de las placas tectónicas. La aeromoza preguntó por cuarta vez si deseaba algo de beber o comer. explicándole su significado en castellano de cada una. y. Sólo bastó ese click temático para que cual cotorra a la que le han colocado un piojo en el oído. A esto ella repuso. Amador comentó que sólo en su país. extendiéndose en sendas y didácticas explicaciones sobre la formación de la cordillera de los Andes y la Amazonía. empezara a hablar y hablar sin parar. un juguito de naranja con hielo. Allí esperó media hora que le parecieron segundos. tiempo suficiente para que subieran otros pasajeros provistos de enormes mochilas que. a juzgar por su indumentaria: pantalones cortos. 27 . nombrándolas en su nombre originario. para no quedarse atrás.conocía bien la geografía y seguramente también la cultura del país. Aquello mantuvo a Amador ocupado todo el tiempo que quedaba para llegar a ciudad Fronteriza. habían más de cincuenta montañas de más de cinco mil metros de altura. con vuelo directo a Miami y se olvidó por completo de su diario. Ni siquiera las turbulencias al sobrevolar el llano amazónico que hicieron gritar y pedir perdón a Cristo a una mujer que frisaría los sesenta por los pecados cometidos sirvieron para sacarlo de esa especie de hipnosis en el que Amador se encontraba.

recursos naturales. Tenemos todo. hablando de cosas mundanas y asegurarse más del dejo sacarle ese dejo al hablar. —Esta línea aérea derrocha en amabilidad con sus pasajeros— comentó Amador. me voy a Londres de vacaciones. Nada. somos gente que trabaja duro todos los días. castigando a los pasajeros del lado izquierdo. —Así somos nosotros. dejando escapar por enésima vez sus diminutivos. en un ratito van a servir la cena —dijo ella. aprovecharé para visitar a mi hija. ¿no crees?. ¿Vive usted en Miami?—preguntó Amador. Soy Belinda Araoz. cordiales con la gente—repuso sonriendo nuevamente—. nos sacamos la mugre. Aquello ayudó en algo a disminuir el calor pero era insuficiente para terminar con la incomodidad de sudar a seis mil metros de altura. ¿Qué nos falta?. —Señora. —Yo tengo un vuelo de conexión en Miami. tratando de cambiar de tema. quienes para protegerse cerraron las mamparas y abrieron al máximo las perillas del aire acondicionado. —¡No me llames Señora!—repuso ella fingiéndose ofendida—. nos va tan mal con lo generosos que somos. Un sol abrasador se filtraba por las ventanillas del avión. somos así—dijo Amador. —Son para las manos. Yo la verdad no sé porqué. —Y ¿Siempre eliges Londres para irte de vacaciones? 28 . —Es verdad. vivo en la capital y me voy a un congreso y de paso.La chica regresó pronto con lo solicitado y unas toallitas húmedas y calientes que emanaban un vaho aromático.

inventando la historia que su enamorado (con quien sólo se había besado un par de veces) era el responsable de su embarazo. Hablaba abiertamente sobre cualquier tema. del jefe del Ejército en ciudad Paraíso ¿Quieren que los terroristas lo maten como están haciendo con todos los violadores? Ni hablar señora. Pero allí no la creyeron ¿cómo puedes hablar así del capitán?. El funesto día en que su padrastro abusó sexualmente de ella y la envió a la capital. una hija y quizás también el amor. la doctora Araoz recordó lo que le ocurrió cuando aún era una adolescente. Quería separarla de ese muchacho que no la convenía. Contrariamente a la impresión que tuvo al salir de la capital. esta es la primera vez que voy a conocer esa ciudad. La doctora Araoz era directora del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas y había sido invitada para presentar su trabajo de investigación sobre el tratamiento del cáncer uterino. cuando le vinieron los dolores del parto.—Por supuesto que no. Un domingo por la tarde. No contento con ello amenazó con matarla si lo denunciaba ante las autoridades. ¿le recordaba a alguien que conocía? Mientras miraba la tele. cogió un taxi hasta la Maternidad donde luego de doce largas horas de trabajo de parto nació su hija Patricia. hace unas horas. inventó el malvado. asistida por la única obstetriz que se 29 . Pero ella armándose de valor. contó todo a su madre y ella a la policía. ¿Por qué le parecía que la conocía de alguna parte?. Amador se sentía privilegiado por estar viajando junto a una mujer inteligente y bella. ¿podría acaso haberla visto en ciudad Paraíso?. y parecía haber logrado todo lo que se propuso en la vida: una exitosa carrera. esa denuncia no pasará.

¿Por qué una 30 . Había notado algo raro en su rostro que le hacía pensar que la había visto en algún lugar pero que no lograba identificar con claridad dónde ni cuándo. Pero aquello podría arreglarse con el abogado del Ministerio que para suerte de la empresa también los asesoraba. Belinda había demostrado tener una capacidad numérica comparada a la de un estudiante de la UNI. creía que otra vez había empezado a rezar. le dijo el Gerente General de un casino en Miraflores. carisma para atender al cliente. Para criar a su hija. El trabajo era rentable. Llegó a la conclusión que era de ciudad Paraíso. Cuánto hubiera querido tener un empleo que le permitiera estar en casa con Patricia los fines de semana. Amador observaba a Belinda con disimulo. tuvo que trabajar cuando Patricia apenas cumplió los tres meses. (una cara bonita. los pañales y las consultas al pediatra de su hija. son requisitos más que suficientes para el puesto de dealer que estamos necesitando). El día que se presento a una entrevista. pero en un descuido le salía nuevamente. despierta y hábil con los números. eso sí los siete días a la semana con el que pudo pagar el alquiler del departamento. la comida. era menor de edad y los del Ministerio de Trabajo venían a supervisarlos.dio abasto para recibir a ocho criaturas más. Su madre que la acompañó hasta la capital se quedaba con la niña todo el tiempo y no podía faltar de ninguna manera porque los sábados y domingos el casino estaba repleto de clientes «A1» que dejaban buenas propinas. Estaba seguro que trataba de disimular y camuflar su acento selvático y lo lograba con éxito. Pero. El problema era que no tenía papeles. gracias a Dios que nunca le pasó nada—pensó recogiéndose el cabello la doctora Araoz. El otro requisito (secundaria incompleta) no importaba porque con solo cuarto de media.

quiero decir. tampoco me llames doctora. ¿De dónde es usted. —¿A mí? ¡Hazme el favor!— tomó otro sorbo de su jugo de naranja y. Experta que conoce el tema. guardó el lápiz labial en su cartera—. Es cierto mi acento ha cambiado mucho pero no lo he perdido. —¿En serio? ¡Yo también soy de allí! —No te creo. a ver si lo adivinas. la verdad. como un cura el Misal Romano. Belinda pensaba como había empezado su carrera.mujer abierta y segura trataría de esconder su origen con un forzado refinamiento? Y. Estoy bromeando. No te voy a decir de qué parte soy. dónde nació? —Por favor—dijo ella—. había capacitado al personal del Minsa en la detección temprana del cáncer uterino y viajaba a la selva pues allí la incidencia de dicha enfermedad era más alta. de ciudad Paraíso. para salir de cualquier duda preguntó: —Doctora Araoz. es parte de mi. y salió fuera del país y se quedó a trabajar en el Reino Unido. —Ya casi su acento ni se nota. no eres la primera persona que me lo dice. no ha desaparecido y espero que no lo haga. Belinda le explicó que el papiloma virus era el causante principal del cáncer uterino y sostenía que debido a las condiciones climáticas en la selva se había convertido en una enfermedad endémica. que en otras zonas del país. El escaso uso de condones 31 . ese título me enferma—sonrió retocándose el rímel con un espejito—. Además. primero en un hospital y luego para la OMS y se quedó en su país el día que conoció a don Ulderico Rivasplata. Soy de un pueblo que seguramente nunca has escuchado hablar. hace años que no voy por allá. A partir de esa fecha y durante muchos años.

El país pasaba por una tremenda crisis económica y la conmoción e inseguridad controlaban la vida de sus ciudadanos. ya no quiso regresar al país. joven y con una maestría bajo el brazo ¿Qué futuro le esperaría aquí? ¿Trabajaría para el Estado? Estaba copado por los militantes del partido de turno. aquel tipo de cáncer podría prevenirse y hasta curarse. y política acá seguía muy mal pues quienes se iban ya no regresaban más. pérdida de capacidad adquisitiva y largas colas en migraciones buscando visa para los Estados Unidos y España y si nonos ligaba ninguno de ellos. Patricia tenía miedo de regresar a un país sumido en el caos. hacía que el virus fuera fácilmente trasmitido a las mujeres. explotaban los coches bomba y las incursiones terroristas en las provincias. El tema de su investigación era el uso de las duchas e infusiones en baño maría con yerbas milagrosas como la manzanilla. distritos y comunidades. casi todas se habían marchado. el matico y el llantén que afirmaba podían curar las cancerígenas úlceras cervicales. nos íbamos a Venezuela. Se había convencido que en Miami tendría un mejor futuro viendo que la situación económica. Pero diagnosticado a tiempo con el Papanicolaou. No había trabajo. Su compromiso (como becaria responsable) era regresar y contribuir con sus estudios al desarrollo su país. que. Le contó a Amador que cuando su hija terminó su posgrado en los Estados Unidos.en los varones. Era época de inflaciones. ¿en una ONG?. social. —Lo sé—dijo Amador—. Soy obstetra. con el tiempo producía daños irreversibles en la forma y tamaño del epitelio del cuello uterino tornándolo canceroso. —Entonces no tengo que explicarte nada. Solicitó al Consulado la extensión de su visado y se la negaron. 32 . estaban a la orden del día.

una de las zonas más exclusivas del condado de Palm Beach. El bebé dejó de llorar. fue en ese trajín de buses y caminatas por amplias veredas y extensos jardines de 33 . y ganar mil quinientos dólares mensuales que se iban en comida y en el pago de la renta de un departamento que compartía con una colombiana con quien tomaba el autobús de las 5:30 de la mañana para irse al trabajo. y aquello era un riesgo porque frecuentemente. menos en lo que le gustaba: el periodismo y no tuvo otra alternativa que hacer trabajos domésticos. realizaba redadas para capturar a los indocumentados y deportarlos. Bill Murray frustrado en sus ambiciones y aburrido con su trabajo escuchaba el despertador con la misma melodía y se levantaba por enésima vez al día siguiente para vivir lo mismo que había vivido el día anterior. Para evitar caer en cualquier momento en la Migra. sufrió mucho—un bebé llora quizá de calor o de hambre. su madre lo arrulla mientras pide a la aeromoza que por favor le caliente el biberón en el microondas—. Trabajó en todo para sobrevivir. Y. —Fueron tiempos muy duros para ella. —Y ¿cómo se las arregló su hija para vivir de ilegal?—preguntó Amador. Salía temprano a limpiar tiendas y oficinas en el centro de Miami. la policía.Entonces no tuvo más remedio que quedarse de ilegal y fue recién el año pasado que pudo regularizar sus papeles casándose con un ciudadano norteamericano. tenía hambre. En la película del avión. Patricia dejó la limpieza de tiendas y oficinas y se dedicó a limpiar casas particulares en Boca Ratón.

Encontró un empleo de lavaplatos en un restaurante italiano y los fines de semana de limpiadora de retretes en el Pinecrest Gardens. 34 . una de las más renombradas compañías globales de servicios financieros en los Estados Unidos. Y. trataba con respeto y dignidad a los ancianos. que en los ochenta ocupó el más alto cargo en el Lehman Brothers Holding Inc. Un domingo por la tarde. «Búscate otro trabajo que te saque de misia» le aconsejó una mexicana. Ese día. la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Con ello.céspedes recién cortados donde Patricia conoció a otros latinos que otrora fueron ilegales pero que después de tanto batallar. Allí conoció a Thomas Kaufman. Thomas la invitó a cenar para hablarle de su congregación. hijo de un ejecutivo del mundo de las finanzas. su credo porque él se consideraba un hombre de sólidos valores cristianos y con buenas intenciones. con el propósito de mostrarle sin ocultamientos desde el principio. se quedó allí por algo más de dos años. un tremendo parque en la Florida. Era una de las pocas cuidadoras que en todo momento y bajo cualquier circunstancia. recién pudo ahorrar y pagar los cinco mil dólares que le pedían sus contactos.. se daba tiempo para visitar a su anciano tío en el alberque. Thomas era responsable de la dirección de finanzas de su sede principal en Nueva York. para conseguirle un Green Card falso y con ello obtuvo un trabajo en un McDonald con beneficios de ley sin que la Migra la molestara. por fin habían logrado el ansiado Green Card. Y le hizo caso. y pese a sus múltiples actividades. hasta el día en que encontró la felicidad cuando decidió dedicarse a cuidar ancianos en un albergue. Patricia hacía su trabajo de rutina (leerles las noticias del diario a los viejitos).

pero también por las cosas que ocurrieron y vio en la comunidad latina. se liberó de los pervertidos que con engaños intentaron aprovecharse de ella.Amador había escuchado tantas veces el nombre de Patricia que su mente hurgó en los más recónditos recuerdos de adolescente. —Le advertí que si se quedaba de ilegal no iba a lograr nada. situación que confirmaría cuando él le pidió que fuera su esposa. sorbió su whisky a las rocas y regresó a la realidad de estar volando. Tener el valor de arriesgarse a vivir de ilegal en un país. escapando de lo que más despreciaba: la guerra. Pero no faltaban latinos ignorantes. Absorto en sus pensamientos. requiere tener espíritu aventurero. ¿Acaso se trataba de la misma Patricia que conoció en el colegio y seguía considerándola el amor de su vida? Y que un día sin dar aviso luego de la fiesta de promoción desapareció para siempre. Pero la muy terca no me escuchó y se quedó. dueño de un restaurante le hizo la indecente propuesta de «legalizarla» cobrándole con descaro la suma de quince mil dólares. No se daba cuenta que aquello le complicaría la vida. malpensados y lenguaraces que comentaban que los mormones seguían practicando la poligamia. 35 . Lobos que se vestían de corderos para comerse a las caperucitas. Patricia jamás mostró un ápice de debilidad y rechazó con una contundente cachetada la propuesta del chantajista. Su corazón le decía que Thomas era sincero. de su condición de ilegal. claro que al principio dudó como era de esperarse en una chica formada y educada en los valores y principios del catolicismo. Sí. además de un «único pago en especie». transparente y sobre todo normal en todo. —¡Qué corajuda ha sido tu hija!—dijo Amador—. perdió el interés en Belinda. Ocurrió que luego de ganarse su confianza un tal Spencer.

más allá de los extramuros. —se sinceró luego de darle el sí—. los ayudaba a luchar contra el Alzheimer. anteayer. Además uno aprende a amar no cuando encuentra a la persona perfecta sino cuando aprende a creer y confiar en la perfección de una persona imperfecta. Comprobó que la lectura. ayer. se dijo a sí misma. el país y el mundo. hizo un breve recuento del día y las circunstancias en que la conoció. en la ciudad. leyéndoles las noticias a los viejitos. Su esposo pronto a ser. pero jamás venderé mi dignidad ni engrosaré la billetera de ningún pervertido abusador». El día que Thomas le pidió matrimonio mientras caminaban por el Pinecrest. sin mencionar aquellas para recordar las cosas que habían hecho trasantesdeayer. los familiares de Thomas y los amigos hispanos más cercanos. llegó más temprano que nunca al asilo y la vio. Leer era para ellos una actividad casi abandonada debido a las dificultades que tenían con la vista y el oído. Aquella mañana sabatina cuando presintiendo que algo importante iba a ocurrirle. Patricia hizo un exhaustivo análisis y balance de esos meses en que habían salido y comprobó que también ella lo amaba y estaba dispuesta a dar ese importante paso en la vida. preguntándoles lo que sucedía afuera. esa 36 . Patricia estaba más linda que nunca y sonriente de felicidad miraba a los invitados. El día de la boda. los rescataba de la isquemia cerebral al que parecían haber sido condenados.Esperó pacientemente todo ese tiempo: «Si me he de quedar de ilegal de por vida no importa. Patricia había descubierto que aquel ejercicio sencillo y rutinario. su madre. no por resolver su situación legal sino porque sentía la necesidad de estar con él «sino era para siempre al menos por el tiempo que dure». Sin proponérselo.

Gracias a Patricia. algún objeto de peso normal para cualquier persona como sostener una taza de té o lo que era aún peor. al contrario. Patricia Lezcano. la comprendían mejor que a nadie. 37 . de sentirse acompañados por alguien que los ayudaba a recuperar sus recuerdos. que su cara palidecía. Su curioso acento latino no era impedimento para que no la entendieran. El ambiente cálido. un nuevo pasatiempo. ¿Cómo se apellida su hija? —Lezcano—. aceptando uno de menor jerarquía en el Lehman Borthers Bank en Miami. —¿Te pasa algo? ¿Acaso has visto un fantasma? ¿Estás mareado por el viaje. Otros ni siquiera estaban en condiciones de mantener por unos segundos en sus manos. tragó un poco de saliva y bebió otro sorbito de whisky y Belinda percibió la dilatación de sus pupilas. de pollo. de carne. o es el whisky que te está chocando? —Mucho peor que eso —repuso tartamudeando. colorido y alegre de la ciudad lo convencieron de que allí era donde quería vivir y criar a sus hijos. empapados de fideos. escucharla les devolvía las ganas de seguir viviendo. Thomas renunció a su puesto en Nueva York.misma mañana y hace tan sólo una hora. les hablaba con el corazón. de pedazos de pan. —Si no es demasiada intromisión—preguntó Amador sin dejar de mirarla—. poder alimentarse por sí mismos con la cuchara y dejaban los manteles y la ropa. Más que con palabras. de sopas. encontraron en las lecturas. Amador sintió que el pulso se le aceleraba. Y. Luego de la boda. que le brindaba más satisfacción que su anterior y mejor remunerado cargo. los ancianos.

estaba. —Así lo haré muchacho—dijo la doctora Belinda al despedirse. Amador chequeó en su libreta la dirección y el número telefónico de la casa de su prima Victoria en Lambeth donde se quedaría sólo por una semana. —¿En verdad su hija es Patricia Lezcano? —preguntó balbuceando. —Sí. así es —tomó un sorbo de su jugo de naranja— ¿Acaso la conoces? —¡Claro que sí! La conocí en el colegio ¿le ha hablado ella de mí? me llamo Amador Fonseca. Treinta minutos más tarde el avión aterrizó y amador le recordó que no se olvide de saludar a Patricia de su parte.No lo podía creer. 38 . junto a quien la trajo al mundo». «Después de todos estos años tratando de comunicarme con Patricia desde que salió de ciudad Paraíso. el cielo y las islas caribeñas. a dos cuadras de la estación de Stockwell. ahora. «Qué sorpresas te da la vida» —pensó Amador—. De allí tenía planeado mudarse a vivir en el hostal YMCA. Por la ventanilla del avión se veía el mar azul. señal que pronto llegarían a Miami. aquella mujer era la madre de Patricia Lezcano.

Amador no entendió nada y por los gestos intuyó que se referían a él. —Acompáñeme por favor—le dijo amablemente el que acababa de llegar. haitianos. Rápidamente hablaron en inglés. Amador obediente lo siguió. Alemania. palabras amables y rostros risueños le preguntaban en castellano si 39 . Paris. el procedimiento fue mucho más rápido. —Eligió un lugar alejado para irse de vacaciones —comentó el oficial con ironía estampando el sello de «pasajero en tránsito» al documento—. atravesaron una puerta automática hasta llegar a una sala donde esperaban otros pasajeros en tránsito: jamaiquinos. Luego de dos horas le dijeron que tenía que hacer el check in y abordar inmediatamente. y se consoló al saber que no era el único que viajaba sin visa. Habló por un walkie talkie y al instante apareció otro agente con facha de policía. surinameses. para tomar sus vuelos a Suecia. Ahora sí. Subieron y bajaron escaleras eléctricas y se dejó llevar por una faja trasportadora. colombianos. jalando su equipaje por el largo pasillo. Italia y Madrid. guyaneses. Colóquese aquí y espere un momento —apuntando con el índice el lugar exacto donde Amador debía quedarse mientras atendía al siguiente pasajero. el oficial hizo un minucioso chequeo de la foto de Amador en su pasaporte: —¿A qué se dedica usted señor Fonseca? —A la docencia.TRES En la cola de migraciones del aeropuerto de Miami. soy profesor universitario. peruanos y ecuatorianos.

¿cuál salida?. abordando el Enterprise. pensó. Miraba por todas partes tratando de encontrar la salida de los pasadizos en medio de señales y anuncios luminosos. como si entrara en el túnel del tiempo. se preguntó al llegar 40 . transitadas y complejas terminales diseñada para responder a las necesidades y requerimientos del control de pasajeros que llegaban a Londres. pan con jamón. Como no hablaba inglés ni la aeromoza que la atendía castellano. simplemente repetía «ídem». Por primera vez vio que la sal. una de las más grandes. A las diez de la mañana del día siguiente. y le deseaban un feliz viaje. de agentes de migraciones y tuvo la sensación que estaba siendo observado por cámaras de seguridad que colgaban del techo haciéndose pasar por objetos decorativos. queso. mantequilla. Amador se hizo entender con señas. «Ojalá hubiera estudiado el lenguaje de los mudos». el azúcar. Tenía que encontrar a Victoria su prima que lo esperaba en la salida. Amador experimentó lo que se siente salir por una manga. de pasajeros apurados. De esa manera pudo agenciarse de piezas de pollo.necesitaba ayuda. el avión de la British Airways aterrizó en la Terminal Cuatro de Heathrow. la pimienta. vino y whisky. jugos. señalaba con el dedo lo que estaba en el menú y cuando veía lo que le parecía delicioso (ordenado por el pasajero de al lado). la mantequilla y la mermelada podían servirse en sobrecitos y envoltorios tan diminutos que sintió estar jugando a la comidita. Para pedir algo. Pero. Se sintió más tranquilo que cuando salió de la capital y tenía hambre y se pasó comiendo casi todo lo que le ofrecían en el vuelo de Miami a Londres. Nuevamente pasó por una faja transportadora y se vio como un personaje de su serie favorita: Viaje a las estrellas.

entre ellos el original y la copia legalizada de su título universitario. lapiceros. —Sí. —¿Motivo de su viaje?— murmuró el calvo. Desde las cámaras. asumió que era un atajo. rebuscó en el bolsillo de su camisa. Sígueme. nervioso y confundido que se le acercó un oficial. escondido entre los documentos. y. ¿podría indicarme la salida por favor? —Por supuesto señor —respondió amablemente—. el block y otras chucherías. —«No comprende español»—respondió el sujeto dando a entender que no quería ser interrumpido. Hizo un último intento y nervioso abrió su maletín mientras una ruma de papeles cayó al suelo.al laberinto de pasadizos y vericuetos de la Terminal Cuatro. bajaron por un ascensor hasta una oficina «¿Y el chequeo de pasaporte?. lo vieron desorientado. 41 . sonó un «bip» y la puerta se abrió. en el bléiser. —¿Puedo ayudarle señor?—le dijo el oficial. estaba su pasaporte. A su costado un sujeto leía concentrado. —Disculpe. ¿las grandes colas?». Amador. —Busco asilo político. por aquí — e introdujo una tarjeta en la ranura de la chapa de una puerta de vidrio. No lo tenía a mano. ¿por dónde está la salida? — murmuró inseguro. en los bolsillos del pantalón y no lo encontró. carnés. se preguntó —Su pasaporte por favor—le dijo un oficial calvo y fornido con cara de pocos amigos.

aquí tengo una prima y vengo a pedir protección a su gobierno. dijo el oficial con cara seria. la gente se encuentra entre dos fuegos. no hice nada. que esa era también una manera de involucrarme. la gente se encuentra entre dos fuegos pero no usted en particular. En mi país mi vida corre peligro. ni mirarle en la cara—. por un lado los subversivos y por el otro el Ejército y los paramilitares. te tildan de soplón. —De la guerra que no hace diferencia entre inocentes y culpables. —Acaba de decir usted algo muy claro. ¿Sabe lo que me dijeron?. Los más afectados son los inocentes. Si protestas contra la injusticia es probable que te cataloguen como subversivo y si hablas en contra de los subversivos. querían que dijera algo. y el hecho de no hablar. se ha perdido el respeto por la ley y el orden. ¿No cree que debió haberlo hecho en Miami. —¿Ha hecho usted algo para que algún grupo haya atentado contra su vida?—el oficial llama a un compañero por un Chequearemos su equipaje. no comentar nada también tiene su costo. 42 . No conozco a nadie en Miami. Aquello les molestaba. donde tuvo su primera escala? Porque así indican las leyes en esta materia ¿Por qué usted no hizo lo que tiene que hacerse en estos casos señor Fonseca? —No lo sabía. nunca abría la boca. walkie talkie —. no puedo estar allí pues no hay a quién acudir. —No. que me pronunciara sobre lo que estaba sucediendo.—¿Por qué quiere pedir asilo político en el Reino Unido?—tecleó chequeando en una pantalla sus datos sin inmutarse. Podría precisar ¿de qué viene usted escapando?.

Lo acompañaba otro que portaba en la cintura un detector de metales. un par de marrocas. luego. «¿Cuántas familias se habían beneficiado con el cooperativismo en 43 . refugiados. En un cuartito de dos metros cuadrados donde apenas cabían una mesita redonda y dos sillas. de sus pantalones. cada bolsillo de sus camisas. recordando las plantaciones promovidas por la Reforma Agraria en los valles de ciudad Paraíso. probando el té cargado. pensó Amador. Chequearon cada resquicio de su maleta. leía pausadamente su nombre. las piernas y entrepiernas. pasaron el detector por su cuerpo. que todo iba a salir bien. Le ofrecieron ¿té o café? Té por favor. que no se preocupara. Por supuesto que estaba de acuerdo «debe ser té de Bangladesh por eso es tan fuerte». una vara de descarga de electroshock y su infaltable walkie talkie. Amador debía esperar. Le explicaron nuevamente lo del chequeo. El oficial se fue y al rato apareció con el té y un folder con documentos. abrieron y revisaron cada pieza de su equipaje. Dijo que era el responsable en temas de exiliados políticos. Señor Fonseca. mi función será hacerle algunas preguntas que serían registradas en este documento.El oficial lo tranquilizó diciéndole que tuviera calma. —¿Transporta usted droga? —No —dijo Amador rotundamente. se detuvieron en el abdomen. de los forros. formularios y una lista de preguntas. deportados y cuestiones afines. tapas y contratapas de su maleta y lo dejaron con el responsable en temas de refugiados…Le invitó a tomar asiento sirviéndole otra taza de té con leche. que deberá firmarlo si es que está de acuerdo. usted está solicitando asilo político en el Reino Unido.

la guerra estaba golpeando a quienes nunca la provocaron. a los que no militaban en los partidos políticos y a quienes como en su caso. —¿Quién o quienes han atentado contra su vida?—le sacó de sus pensamientos el oficial de migraciones. aquí en el Reino Unido ¿conoce a alguien que lo ayude? — Si. una prima como le dije. Les habían hecho creer que a menos que se metieran en problemas. la violencia no los iba a alcanzar. La violencia era insoportable. —Y ¿por qué no se quedó en la capital?—insiste el de migraciones. —Las cosas allí también están color de hormiga. la política les producía arcadas. 44 . subversivos. —Y. muy movidas. pero aquello era más falso que currículum de congresista. ya volaron un canal de televisión y un vecindario en el centro comercial de la ciudad. a los pobres. Trabajaba en el Hospital y en las tardes de profesor en la universidad. —¿Dónde vivía usted antes de llegar al Reino Unido? —En ciudad Paraíso—respondió Amador por tercera vez—.esos años? ¿Acaso ese sistema no había sido un controlador social del avance del narcotráfico? La desarticulación de las empresas estatales promovida por el fundamentalismo de los empresarios y políticos neoliberales dejaron a muchas familias en la selva desprotegidas que no tuvieron otra alternativa que dedicarse al cultivo de la coca». militares y paramilitares habían desatando una lucha sin cuartel en su país y ciudad Paraíso era un polvorín de donde la gente quería salir si tuviera los medios para hacerlo.

—preguntó el oficial dándosela de chistoso. de alguien sin ningún cargo público ni influencia política vale menos que una bala.— ¿Existe un lugar llamado así en su país?. Cuando acudí a las fuerzas del orden me pidieron dinero dizque para la gasolina. consultando documentos e informes de expertos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR sobre la guerrilla. así como los recursos para tener efectivos patrullando las calles. peor si este reclama. se aleja de la gente. pero el gobierno está perdiendo la guerra. claro que sí —enfatizó por cuarta vez sin saber que el castellano del oficial no era tan bueno. hacía falta policías para proteger a las autoridades y a la población pero estos eran pocos. sino como un potencial enemigo. Para ellos la seguridad de un ciudadano común. El entrevistador lo escudriña. por ejemplo a la propia policía? —Por miedo a las represalias. —¿Ciudad Paraíso?. —¿Y los soldados? —Claro estaban allí haciendo su trabajo. es considerado sospechoso de ser un subversivo más que tenía que ser combatido por constituir un obstáculo para la democracia. el progreso y la globalización. Miedo a los subversivos. La policía no se daban abasto para nimiedades. para movilizarse e investigar mi denuncia. Denuncia que quedó archivada en el libro de ocurrencias. —¿Por qué usted no pidió protección a las autoridades de su país. no ve al ciudadano de a pie como un aliado. a los militares y paramilitares. los derechos humanos y el narcotráfico en aquel 45 .

y lodosa carretera. ofreciendo al interrogado otra taza de té o algo más para beber. Sacó de un archivador algunos recortes de periódicos nacionales. sajinos. empinada. (continuó el oficial). un día salió de ciudad Paraíso con los primeros rayos del sol brillando en los cerros de la ciudad. estoy bien así». con titulares marcados con resaltador. vivir en paz. huanganas y sachavacas para lamer las rocas de halita y proveerse de este mineral muy escaso en el llano 46 . Nadie podía vivir ni trabajar allí pues la guerra había llegado a tocar directamente a las personas que sólo querían una cosa.país sudamericano. Llegó a Caynarachi al caer la noche. eran aquellas mayores de quince y menores de cuarentainueve años. Sin embargo. donde los cerros del último flanco oriental de la cordillera de los Andes abrían el paso a una quebrada de estrepitosas aguas que daba origen a una catarata cuya caída producía un ruido similar al bramido de un toro buscando aparearse y se perdía como una anaconda serpenteando en la foresta. Debía vacunar contra la tosferina y la difteria a los niños menores de siete años y contra el tétanos a las mujeres en edad fértil. no podrá usted negar que los subversivos ya han sido controlados por el gobierno en su país. donde otrora. Pues bien. En ese lugar abundaba la sal. Amador: «no gracias. acudían los venados. majases. conversó con un colega suyo y regresó al poco tiempo tomando otra taza de té con leche más sonriente que antes. después de un largo viaje en camioneta por la angosta. evocó en su memoria el asesinato de nueve campesinos por una columna subversiva en Caynarachi. Por unos minutos desapareció por una puerta. ¿Qué evidencias tiene para demostrar que son ellos quienes quieren hacerle daño? Amador. que de acuerdo al Minsa.

¿Dónde ocurrieron las amenazas. ocasión que los cazadores aprovechaban. y confirmó los datos personales de Amador. Caynarachi estaba en tinieblas. su nombre. fecha y lugar de nacimiento. no había luz eléctrica. Debe contarme en detalle lo sucedido. haciendo repreguntas clave y leyendo las respuestas. mientras la madre lo atendía y el resto de la familia rezaba en la cocina. a las mantis religiosas. Escribió las respuestas literalmente. redundando en algunas preguntas. Más al fondo cocía la yuca que luego de enfriarse sería masticada para preparar el masato… —¿Podemos continuar señor Fonseca?—regresó el oficial después del corto receso—. para abastecerse de la apetecida carne de monte infaltable en la mesa del poblador selvático. El oficial anotó en el formulario el número del pasaporte. cuántas fueron y en qué circunstancias se dieron éstas? —La primera fue en la Universidad donde enseñaba y las otras dos en mi domicilio —rechinó los dientes Amador. el inguiri y se calentaba el frejol para la cena. Escuchó a lo lejos el llanto de un niño que estaba enfermo.amazónico. respiró hondo. Cuando Amador llegó. la gente se alumbraba con lamparines que iluminaban tenuemente las casas atrayendo a las polillas. tragó saliva y se acomodó el cabello con una mano mientras que con la otra tomó otro sorbo de agua… Los perros ladraban al ver la luz de la linterna que le permitía trajinar por el caminito en medio de la calle cubierta todo el tiempo de una tupida 47 . cerca al fogón de la tullpa donde hervía junto al timbuchi de boquichico. asegurándose que lo escrito reflejaba lo respondido. a las chicharras machacuy y a cualquier otro insecto raro. su quejido era débil y tosía mucho.

saltando sobre unos troncos que servían de puente cuidando de no hacer ruido para no despertar a los cerdos que arrumados unos sobre otros. extendió el dunlopillo sobre la tarima en el único ambiente que servía de habitación. la Terminal Cuatro de Heathrow simplemente colapsaría y tendríamos que construir una quinta terminal señor Fonseca. —Ese día estaba dando clases en la universidad—tartamudeó tímidamente Amador—.pajilla que todos los días los caballos podaban con sus dientes. Tiró al suelo sus zapatillas y se sacó las medias húmedas y casi en el acto se quedo dormido… —Vayamos por partes Señor Fonseca ¿cuénteme cómo así lo amenazaron de muerte?—insistía el de migraciones. 48 . El cansancio dominó su hambre. Lo que le quiero decir es que los argumentos que usted está esgrimiendo no son suficientes para solicitar asilo político. cerca de la sala de partos que también era usada como tópico y consultorio. Amador esquivó los charcos y el lodazal. dormían olisqueando el pestilente fangal que inundaba la cuadra cerca de la posta médica. Con la ropa puesta se tendió en la tarima. un alumno ¿no cree? ¿Podría haber entre ellos algún revisionista pro-moscovita? Si todo el mundo viniera a pedir asilo político sólo por haber sido testigo presencial de arengas. ni bien abrió la puerta. —¿Se considera o consideraba usted un revisionista pro-moscovita? ¿Qué fue lo que le hizo suponer que aquello iba dirigido a usted? Podría haber sido para alguien de la clase. Ingresaron al aula tres encapuchados arengando el apoyo a la lucha armada y pidiendo muerte a los revisionistas promoscovitas.

peor aún van a revisar el marxismo- 49 . —No fueron sólo arengas oficial. miró su Casio fosforescente que marcaba las doce de la noche. ¿Cómo pueden mis alumnos ser revisionistas? Si ni siquiera revisaban sus apuntes. tampoco aquello de que «el poder nace del fusil». maíz y a criar gallinas. ¿Tú eres Felipe Tapullima?—preguntaron con voz firme al otro lado de la pared de la posta—. Pero yo no quiero estar en el Partido—suplicaba el campesino—. Si me matan ¿cómo van a vivir sin mí?. ante la respuesta afirmativa. Por eso me escapé de allí. ¿quién los va ayudar? ¡Por favor váyanse y no vuelvan más! Otra mentada de madre y un ruido seco cual patada de mula lo hizo callar y caer desvanecido. No entiendo de política. tienes que unirte a la lucha armada. pensó Amador recostado en su dunlopillo. fueron amenazas reales —le sube la sangre a la cara a Amador—. ya pues conchatumadre. me fui a la chacra a sembrar plátano. —Usted tiene derecho a contar con un abogado y un intérprete pero hoy domingo es difícil ubicarlos… Unas pisadas y golpes fuertes en la puerta lo despertaron en medio de la noche. Tengo esposa y dos hijos a quienes cuidar y mantener y no tengo tiempo para dedicarme a la revolución. tampoco comprendía eso de que «la letra con sangre entra» que el profesor repetía en clase. Lo único que quiero es vivir en paz con mi familia. «Le han dado un culetazo en la cabeza». el Partido necesita gente.—Eso lo tendrá que decidir un juez ¿no cree usted? Por favor le pido no hacer ningún juicio de valor y se limite a tomar mis declaraciones. gimoteando de dolor en un acto reflejo más que por una sensación consciente. Cuando estuve en la escuela. Y. Sabía que debía quedarse quieto sin hacer ruido y entre la oscuridad. ellos me necesitan.

leninismo. leía Sputnik. que leía porque mostraba la versión no oficial de la situación social. el campesino se despertó. se incorporó a duras penas. Le dieron de bofetadas. económica y política en mi país. él era un hombre bueno que no le hacía daño a nadie. dos. Volveremos en una hora. me rindo!» Vamos a buscar al soplón que conoces. no tengo por qué negarlo. para empaparme de lo que ocurría en el mundo socialista. ¡Voy a tener un hijo. suplicaba ella. muerto… 50 . se cogió la cabeza y con el rostro ensangrentado. miró a sus torturadores y suplicó: «¡Llévenme ya…. Esperó una. dijeron los niños. ¿Volverá papá? En ese momento tocaron la puerta ¡Dios mío! ¿Serán ellos? Eran los vecinos. venían a avisarle. tres horas y su marido no regresaba. no lo maten por favor!. mi poca formación marxista. ninguno ha recibido entrenamiento político en Cuba. Y. ¡no grites o mueres tú también carajo! Impulsado por el instinto de proteger a su familia. Amador escuchó gritos. De chico yo si milité en la Juventud Comunista. Señora. abrió los ojos. China o la Unión Soviética. su marido está en la plaza. le gritó el subversivo al hombre tumbado en el suelo de su choza. alejado del terrorismo en todo momento y. no salgas de casa y si avisas a la policía estás muerta. Ya es de día. ¡Cállate!. eso sí. provenía del quincenario Unidad. mientras sujetaban a su mujer los niños observan llorando desde un rincón de la casa. la amenazaron a la mujer que no paraba de llorar. ¡estás con la revolución o en contra de ella soplón hijo de puta!. y se lo llevaron sosteniéndolo de los brazos. Aquí no había medias tintas. la mujer del campesino suplicaba que por favor no le hagan daño a su esposo.

Le explicó que revisaría nuevamente su equipaje y pasaría por una inspección minuciosa con Rayos Equis. Tenía pues Amador la facha y la conducta de un típico burrier. exagerado en su forma de vestir: camisa crema. «Es para ti». preguntaba. era definitivamente llamativo. ¿Está usted transportando droga? Ante aquella forma directa de decir las cosas. —Estaba en casa de mis padres a punto de terminar la cena y llamaron por teléfono. El oficial hacía su trabajo. dijo mi madre pasándome la llamada. me dijeron sin inmutarse. Cuando le conté a la policía. «Tengo dengue. luego le iban a tomar las huellas digitales y también fotos. resumía y registraba las respuestas. y esa semana no fui a la universidad. 51 . repreguntaba. —Soy de la Scotland Yard. Llamé al decano. para quienes no quieren apoyar la lucha armada». —dijo otro oficial que acababa de entrar—. Me quedé frío de miedo y sin ganas de ir a trabajar al día siguiente. nervioso. «No les hagas caso. perros que ladran no muerden».—¿Cuénteme lo que ocurrió en los otros dos casos?—continuó interrogándolo el oficial. Su perfil de viajero solitario. pantalón y bléiser negros con gemelos dorados en cada manga y corbata de seda multicolores. Amador creyó que el hombre exageraba. en la universidad no hay cabida para los indecisos. Además provenía de ciudad Paraíso y (aquello era un agravante). ¡revisionista hijo de puta!. una zona roja debido al narcotráfico y la subversión. le dije y no puedo ir a clases». alcancé a escuchar antes de colgar. pero así era su trabajo. cumplir con el protocolo. «Te tenemos vigilado.

Y se convencieron que en su equipaje no trasportaba cocaína. camisa. calcetín y calzoncillo de su equipaje y escarbaron en todos los forros. La tuberculosis había logrado afectar a 52 . Era casi nuevo. lo había usado una sola vez antes de salir para el aeropuerto. «Negativo» fue lo que entendió significaba aquello. Se llevaron también su colonia.Revisaron nuevamente cada pantalón. que (en plena era de la globalización y apertura del mercado). se equivocó. Amador pensó «adiós Royal Regiment». desodorante y jabón Royal Regiment para los análisis de laboratorio. se había incrementado de manera alarmante. contra forros. luego de media hora se la regresaron intacta. Recordó el documental en el canal del Estado donde la OMS/OPS y los epidemiólogos del Minsa daban cuenta que tanto la MDR-TBI como la hepatitis B eran de hecho los principales problemas de salud pública que atacaba a las poblaciones y comunidades más pobres y alejadas de la capital. De nada sirvieron las explicaciones de las dosis de vacunas y refuerzos que había recibido de niño. Con ello confirmó su hipótesis que provenir de un país sudamericano. lo perdería para siempre como sucedía en el aeropuerto de su país. pero ¡oh sorpresa!. Cuando el oficial lo requisó. otrora casi una republiqueta bananera lo convertía en un sujeto altamente sospechoso de transportar cocaína y padecer también de alguna enfermedad contagiosa. aunque el oficial no dijo nada. tapas y contratapas de su maleta y no encontraron nada. El equipo de médicos y paramédicos que lo atendía sabía que no por gusto su país encabezaba el ranking de aquellos con epidemias bíblicas como la tuberculosis multidrogo resistente MDR-TBI. Faltaba la revisión de su cuerpo con rayos equis y para ello debía pasar por una máquina que detectaba dos cosas: cocaína y tuberculosis.

mientras que la hepatitis B. Amador incorporó a su vocabulario el significado de la palabra spot que en ese contexto nada tenía que ver con publicidad sino con la sospecha de tuberculosis. trayendo la noticia que en el lóbulo superior de su pulmón derecho habían descubierto una opacidad. Y. recetario en mano y libro de patología en brazo). el problema fue cuando observaron las placas de sus pulmones. avanzaba incontrolable en las poblaciones indígenas de la Amazonía. adonde Unicef. casi imperceptible pero una opacidad al final de cuentas. pero estas eran insuficientes pues quienes no pudieron ser vacunados. Trataba de entender el por qué de tanta conmoción por un simple spot y tuvo la sospecha que los galenos británicos exageraban con sus protocolos y sus procedimientos. —Puede ser muchas cosas. pero vayamos por partes. no tuvieron otra alternativa que protegerse con la infusión de plantas medicinales como la Chanca Piedra. Por la puerta lateral de la salita donde lo estaban entrevistado. debido a ello.familias enteras en los pueblos jóvenes y barriadas de la capital. Pancras. había enviado vacunas. ingresó un doctor (a juzgar por su indumentaria: mandil blanco. sería sometido a otros exámenes de laboratorio y pasaría cinco días de observación en el Hospital de Enfermedades Tropicales en St. aparte de su delgada contextura debido al calor del 53 . —¿Podría tratarse de una infección? —preguntó a su colega. si nunca había tenido un síntoma serio. estilógrafo. Pero. Cuando le tomaron las placas de abdomen el de la Scotland Yard se convenció finalmente que Amador Fonseca no era un burrier. Sintiéndose medio enfermo. estetoscopio colgando del cuello. esperó el diagnóstico confirmatorio.

—No tengo tos. potatoes y fish. Estaba tan absorto en sus pensamientos que ni se dio cuenta el momento cuando ingresó a la habitación una enfermera que hablaba castellano y con el rostro cubierto por una mascarilla. soy Susana Altamirano. carraspear para que no sea saliva lo que recoja. —Hola. tal como lo indicó el doctor. unas rutinarias carrasperas y alguna que otra tosecita cuando tomaba algo helado. una alimentación balanceada.lugar donde había vivido. vine a tomarle la temperatura y a recoger las muestras. llevaba un estilo de vida saludable. —¿No comen arroz aquí? —preguntó al día siguiente a la enfermera. Tendría que esforzarse. Además. verás que te va a gustar. pero nada que ver con los síntomas y signos propios de la enfermedad de Koch. chichen. 54 . no fumaba y bebía solo ocasional y moderadamente. es típico de Londres. en el almuerzo y en la cena. tomatoes. tea. butter. —¿Qué muestras? —dijo Amador con un poco de miedo —De esputo pues. —Tienes que hacer un esfuerzo Aquello era un problema para que Amador ¿cómo iba a cumplir con lo que le había pedido el médico. con su inglés básico sólo marcó las palabras que conocía: bread. —No es la costumbre. Pero. le advirtió Susana antes de marcharse. pero ¿por qué no eliges fish and chips?. pork. Buscó si en alguna parte decía rice pero no estaba por ningún lado. milk. entregándole una cartilla con el menú diario y las indicaciones sencillas que sólo requerían marcar con una equis lo que iba a pedir en el desayuno.

Te lo dirá el Home Office Si bien todos los exámenes habían resultado negativos y certificaban que estaba clínica y físicamente sano.Y Susana tenía. Amador podía deambular libremente en Londres. —Eso no los sabemos nosotros—respondió el doctor—. traduciendo lo que el médico había dicho. mientras tanto el gobierno ha autorizado su permanencia temporal en el Reino Unido 55 . tenía razón. por lo tanto. Amador consideró al pescado con papas fritas su plato preferido. Estaba completamente sano y no representaba ningún peligro para la salud pública. los médicos decidieron darle de alta. tener contacto y hablar con la gente sin necesidad de usar una mascarilla protectora. anunciándole que se iba a casa. Dando el ejemplo. —¿A mi país?—preguntó Amador consternado. —Su solicitud de petición de asilo político será estudiada—dijo el oficial de migraciones que lo acompañaba y escuchaba y observaba todo—. Cuando recibió la noticia de que sus análisis de esputo. Dentro de un mes su caso será visto en una corte especializada. los médicos y Susana ingresaron a la habitación con el rostro descubierto. le dijo Susana. la pregunta que le rondaba en la cabeza era: ¿a qué se deberá ese spot en su pulmón? Podría tratarse de una microlitiasis alveolar. pero se han dado casos. al quinto día de internamiento. porque a partir de ese día (después de la cecina con tacacho). es decir de pequeñas piedrecillas. muy raro. al igual que las pruebas de reacción a la tuberculina habían resultado negativos. saltó de la cama con alivio y por ello.

Además contará con un abogado de oficio especializado en asuntos migratorios. —Por ahora me quedare en casa de una prima Victoria en Lambeth hasta encontrar un lugar propio. en caso de que usted cambie de domicilio. Afuera su prima Victoria lo esperaba. está en lista de espera. con la fecha y el lugar de nacimiento y su nacionalidad.hasta tomar una decisión. Amador cruzaba el Vauxall Park para tomar el tren y dirigirse al centro de la ciudad a limpiar las oficinas de una corporación financiera japonesa y una coreana. mientras se resolvía su caso. la hora y la fecha de la comparecencia. —Con este documento deberá presentarse a la corte como le dije. Una semana antes de su cita. «eso sí. Usted comprenderá que recibimos cientos de peticiones todos los días y el suyo así como el de muchos. recién podía verlo. Y agregó. dentro de un mes—reiteró el oficial—. Amador guardó el documento y salió del hospital y por primera vez vio la ciudad de Londres sin la interferencia de los ventanales de un hospital o por las lunas de una ambulancia. Por cuarenta libras a la semana. En la parte superior llevaba el membrete del Home Office. Cansado de esta 56 . Aquel documento reemplazaba a su pasaporte. Le entregaron un papel o cédula de identidad donde estaba su nombre y apellidos. desde las seis de la tarde. durante los primeros quince días de su estadía en Londres. recibirá una carta indicando el lugar. Ahora sí luego de cinco días. deberá informar a la policía». (temporalmente en posesión de las autoridades migratorias británicas). era más flaco de lo que se había imaginado y tenía el bléiser ajado que flameaba con el viento en las afueras del hospital.

se dirigió al hostal YMCA en Stockwell Road. estaba repleto de jóvenes de diferentes países y nacionalidades entre dieciocho y treinta y cinco años: africanos. hombres torturados y mujeres 57 . latinoamericanos y europeos. El lugar era perfecto para hacer nuevos amigos y en poco tiempo. una de tenis de mesa y también de televisión. y conociendo más sobre la cultura. Contaba con facilidades y servicios básicos que necesitaba un recién llegado para iniciar una nueva vida en el Reino Unido. Por las conversaciones con los colombianos que llevaban más tiempo y hablaban bien el inglés.rutina. Tenía habitaciones simples y contaba con los servicios de comedor. tres veces por semana y en horarios vespertinos a un costo simbólico de treinta libras mensuales. organización social. actualizándose en política internacional. una de fulbito. empezando por las clases de inglés que se impartían. costumbres. Por supuesto que sí podía o mejor dicho. Amador aprendió los nombres de países que nunca antes había escuchado. asiáticos. económica y política de países en vías de desarrollo en igual. Era también un espacio para compartir historias comunes con jóvenes que estaban esperando las respuestas de sus peticiones de asilo político. «Hay si puedes pagar sesenta y cinco libras a la semana» le dijo el administrador. una sala de billar. además de una biblioteca medianamente abastecida. cocina y lavandería y también con un gimnasio. un lunes luego del trabajo. mejor. El lugar. o peores condiciones que el suyo y que antes sólo había escuchado en sus clases de historia universal. Amador se enteró que los fundamentos de su caso no eran tan contundentes como la de muchos de ellos. le habían otorgado este beneficio y esa misma tarde Amador se mudó. para ver si tenían un cuarto disponible.

Al ver a esos jóvenes entrar y salir sonrientes con sus libros y mochilas. cometían crímenes de lesa humanidad. creyendo tal vez que al estar lejos y apartados del mundo.violadas en sus países que llegaron escapando de sus captores a pedir la protección y contar al mundo las atrocidades cometidas por los gobiernos dictatoriales y grupos armados de todas las tendencias con el pretexto de transformar la sociedad y hacer los cambios y trasformaciones estructurales mediante la lucha armada. 58 . Una francesa y una pareja de médicos españoles recién graduados vivían también allí. Amador pensó en lo mal que estaba su país. este nunca los juzgaría. Benefactores que actuando en nombre de las mayorías. Había también jóvenes becados por el Consejo Británico que realizaban estudios de postgrado con el compromiso de retornar a sus países de origen y contribuir a su desarrollo. jóvenes sin futuro. buscando conocer más de cerca la vida y costumbres de latinoamericanos. africanos y asiáticos. condenados a vivir en la pobreza en un país asolado por la guerra.

CUATRO Aquella tarde de invierno en el seminario. no tendría sentido irse a la capital. Amador no comprendió si fueron las carencias que su progenitor soportó en su infancia para luchar contra la pobreza o la manera como el trabajo rutinario lo habían convertido en una persona que veía la vida con un pragmatismo dogmático que producía en su hijo tal temor de confesarle que lo suyo no eran las ciencias sino las letras y que no quería estudiar medicina que era los que sus padres esperaban que Amador hiciera. pero lo haré mañana y se van a llevar una sorpresa. —Me imagino que pronto partirás para postular a la Facultad de Medicina —le dijo Patricia en la fiesta de promoción. tampoco quería contradecir frontalmente la decisión de sus padres pues 59 . pero. —¿Acaso ya les has dicho y han aceptado? —Todavía no lo saben. Amador Fonseca evocaba las palabras de desaliento de su padre que no entendía cómo un hijo suyo. Sabía que si no estudiaba filosofía. —Te sorprenderás que he decidido no estudiar medicina sino filosofía —repuso Amador contento de confiarle algo a la muchacha de quien estaba enamorado—. Si me voy a la capital. tendrá que ser para estudiar lo que yo quiero y no lo que mis padres han decidido. una carrera que desde su punto de vista no tenía arte ni oficio y más que una profesión era producto de su flojera para no asumir las responsabilidades de la vida de ciudadano que tarde o temprano tendría que llevar como por ejemplo la conducción de una familia. había optado por estudiar filosofía.

Igual veré cuál de ellas me podría llegar a gustar. —¿Estás loco Amador? ¿Vas a perder la oportunidad de estudiar en la capital? —Bueno.aquello los afectaría y seguramente pensarían que su hijo no estaba decidiendo por él mismo. ¿investigar? Estudia primero medicina y de allí haz lo que quieras con tu vida. la filosofía es muy incierta qué vas a hacer con ella. Tú sabes. tú si vas a estudiar literatura. Nadie puede obligarme a estudiar algo que no me gusta. a lo que no me voy a dedicar en el futuro. sino influenciado por algún profesor o cura comunista del colegio. sé realista y no pierdas tu oportunidad. —En el peor de los casos. ¿dedicarte a enseñar?. ¿escribir?. me quedaré a estudiar en ciudad Paraíso— dijo Amador. pero olvídate. A ti si te apoyan ¿verdad?. —Por nada del mundo estoy dispuesto a cambiar mi vocación Patricia. la verdad es que me voy a ir a Jaén. en tu futuro. es sólo una posibilidad. el regalo que te están haciendo tus padres. estudia una carrera segura. —¿Queeé…te vas a ir a estudiar a ese lugar tan lejano. invirtiendo en ti. donde el diablo perdió el poncho? —dijo Patricia levantando la voz. ¿Acaso la venta de las reses de su fundo no significa nada para ti? ¡Por favor reflexiona! No seas terco. Mira. 60 . — Y ¿Qué carrera es lo que piensas estudiar aquí si se puede saber? —preguntó Patricia desconcertada. —Todavía no lo sé pero entre las carreras que ofrece la universidad no está ninguna a la que yo quisiera dedicarme.

Amador fue por unas bebidas y un poco de agua helada hizo que se sintiera mejor. no se trata de eso. Acababa de cumplir dieciséis años cuando su padrastro la violó y. —¿A qué te refieres con ello? ¿Acaso tienes algo que no quieres contarme? Patricia no dijo nada. pero jamás pensé que a quien creía mi madre era realmente mi abuela. con el propósito de tapar el escándalo y evitar que los vecinos comentaran sobre el asunto que hubiera provocado la reacción de los familiares y afectado su carrera militar. Mira nomás lo que han hecho los escritores más talentosos y famosos del país. los pies le dolían y tenía sed.—No Amador—dijo Patricia—. Ella misma me lo contó todo. estudiaron primero otras carreras para después convertirse en escritores. envió a mi madre a la capital para que 61 . Las cosas tampoco son fáciles para mí. La sola idea de irme a la capital me emocionó. —¿Por qué desapareciste de ciudad Paraíso sin siquiera despedirte de tus amigos? —Mi madre vino para llevarme a la capital y me fui con ella. casi todos a excepción del más consagrado. Quiero ser escritora y creo que el camino para ellos es el periodismo. bajó la mirada mientras unas lágrimas rodaron por sus mejillas. — ¿Acaso no te sientes capaz de lo que quieres hacer? —No. Patricia ya no quiso bailar más se sentía cansada. eso me dice la sensatez. —Vamos Patricia. puedes confiar en mí —insistió Amador. Durante quince años viví con esa mentira creyendo que mi abuela era mi madre.

ella se indignó pero la amenazó y por eso ella no pudo encarar el problema como debió haberlo hecho. Un día mientras caminaba por la avenida Larco. Trabajaba en el horario nocturno mientras que mi madre la ayudaba cuidándome.allí pasara el embarazo. Las únicas personas que acompañaron a mi madre durante el parto fueron mi abuela y la obstetra. leyó un anunció en un lujoso casino. se presentó por si acaso y la tomaron para el puesto. Ambos se responsabilizaban de cuidarme haciéndome creer que era el fruto de una relación de unos padres amorosos. Mi madre luchó duro para sobrevivir en la capital y superar el trauma. necesitaban una dealer. que ella no debiera pisar el palito siendo parte de una conspiración. era desenvuelta y bella. Vivieron en un departamentito en el centro de la capital. buscó trabajo sin mucha suerte pues apenas había hecho el cuarto de media. Llegaba a las seis de la mañana a su departamento cansada y cuando se despertaba a eso del medio día. —Cuando mi madre le contó todo a mi abuela. el parto hasta que yo tuviera dos años. me atendía sintiéndose la madre más feliz y mi abuela la veía como una niña jugando con una muñeca. —Y ¿por qué nunca el capitán fue denunciado?—interrumpió Amador consternado ante semejante revelación. La mente maquiavélica del capitán del Ejército era hacer creer a todo el mundo que su mujer había regresado de la capital adoptando una niña porque él no podía concebir. Nací en la maternidad y no en el hospital de ciudad Paraíso como me lo hicieron creer. El insistió en que su hija estaba siendo utilizada por sus enemigos los terroristas. El 62 . A pesar de sus problemas. ella era una muchacha que no había perdido esa alegría por seguir viviendo.

fueron los mejores alicientes que lo ayudaron a superar poco a poco aquel trauma. Un domingo mientras daba un paseo por el parque en el centro de la capital. Mi madre salió del departamento. se le acercó un fotógrafo. hablaban y hacían popó. me cantaría canciones y me dormiría. se apreciaba como era de suponer un acelerado movimiento comercial en las calles de la capital. caminó unas cinco cuadras por el bulevar y llegó hasta un centro comercial y allí vio en las vitrinas de los quioscos con luces multicolores y bombitas de navidad. muñecas que lloraban. Pese a los cambios que produjo en su cuerpo el embarazo. ¡Ni que fueras de la farándula!». pues luego de que comiera algo. tomó la foto y se fue. un extranjero quien le pidió permiso para fotografiarla. quisiera salir a comprarme un regalito. «A quién en su sano juicio se le ocurriría pedir permiso para tomarte una foto. «¡Gringo raro!» —comentó mi abuela sonriendo—. su belleza no sufrió mella y mantuvo siempre esa fuerza interior para sobrevivir y salir adelante.apoyo de su madre y ver crecer. principalmente en los alrededores del centro. que no se preocupara. cruzó la calle principal. pues le parecía justo. gatear y dar mis primeros pasos. El turista aceptó. Cuando cumplí dos años a mediatos de diciembre de ese año. Belinda aceptó con gusto pero con una condición: de que le enviara. El tiempo era propicio para que mi madre hallándose de buen ánimo. En una de las tiendas vendían la 63 . Mi abuela la animó para que saliera a hacer lo que tenía planeado porque ella se encargaría de cuidarme. Un ambulante le ofreció perritos de peluche con ojos incandescentes que caminaban y ladraban y gatitos que maullaban dando volteretas. una copia de esa foto.

Un mal presentimiento pasó por su mente. Se imaginó que mi abuela y yo no habíamos perdido en los vericuetos de las complicadas calles de la capital. Podía ser también que me había enfermado y mi abuela me habría llevado de emergencia a una clínica local ¿Podían estar en un hospital?. podríamos haber sido tropelladas por una combi asesina mientras cruzábamos la avenida. (ojalá que nunca suceda. esperó no una sino tres horas más de lo que quedaba de la mañana y se preocupó ¿Por qué se demoraran tanto? Lo mismo hizo durante la tarde y cuando ya casi oscurecía dio aviso a la policía. Buscó las llaves en su cartera y no encontró a nadie. «Estas cosas pasan señora ya nosotros lo sabemos». no lo permitas! Se le pasó por la mente que pudiera haber sido secuestrada. En la comisaría le pidieron documentos (mi partida de nacimiento y una foto mía) para asegurarse que ella era la madre y no alguien queriendo suplantarla para engañar a la policía. no descartó aquella posibilidad. se persignó en silencio y tocó madera). soldaditos de plástico. un choque de una custer contra un 64 . Tocó el timbre pero nadie abrió la puerta. insistió y no tuvo respuesta. dijo el comisario mientras se iba en el patrullero a atender una diligencia. La policía le pidió tener calma y un poco de paciencia (estaba dentro de las hipótesis) pero no podían todavía ponerlo en el parte. ¡Oh Dios mío. la gente de provincia se perdía fácilmente. primero tendrían que descartar lo que generalmente sucedía. pero abrigaba la esperanza que pronto encontraríamos el camino de regreso. Se decidió por el gatito que maullaba dando volteretas y regresó a casa. pelotas Viniball. carritos y trencitos a pilas y a control remoto.casita de Barbie. Pensó que la abuela me había sacado a dar un paseo.

De la foto de su llavero reprodujeron los afiches que ella personalmente se encargó de pegarlos en postes y paredes. La policía le dijo que ni bien tuvieran noticias la llamarían. no había una sola pista. mi madre no encontró la partida de nacimiento ni las fotos que guardaba en su neceser. aquello sería un absurdo ¿Por qué razón lo haría? Si la apoyaba en todo momento. También puso un anuncio en la televisión pero nadie había visto nada. Pasaron los días y llegó la semana sin que se supiera algo sobre el secuestro 65 . esto es una cosa muy delicada—le dijo. Una madre abnegada ayudando a su hija a compensar lo que el padrastro la había hecho. encuéntrenla!—le suplicó al comisario cuando retornó de la diligencia. creo que ya hemos esperado lo suficiente».motociclista. en el parto y el cuidando de su hija con ese amor que sólo puede provenir de una persona que ama. «Haga usted su denuncia. En su departamento. en los días más difíciles de su embarazo. me hacía jugar con el sonajero y me cantaba canciones de cuna a la hora de dormir. Me cambiaba los pañales. le dijo. no podía ser parte de una cosa así. Pasaron las horas y no hubo ninguna llamada. acudió otra vez a la policía. mi ropa y también la de mi abuela. Mi madre no podía quedarse a esperar encerrada en su departamento y ni bien amaneció. —¡Por favor. no vieron a nadie llevarse a ninguna niña. Faltaban también algunas cosas. ¿Podría ella estar metida en este asunto? No. Llorando le contó todo a su jefe. El comisario había ordenado el patrullaje en varios distritos de la ciudad. Tómate todo el tiempo que necesitas. me daba de comer.

no había otra cosa en su mente que no fuera encontrarme o tener al menos algún indicio o señal que diera con mi paradero. Como impulsada por un resorte mi madre se levantó de la cama. Ella lloraba en su departamento. Hasta que una mañana. parques y mercados buscándome. llegaron al departamento. Afuera su jefe nos estaba esperando en un auto con lunas polarizadas. pensando que la policía le traía alguna noticia alentadora sobre la captura de los responsables de tal felonía. pero aquello cambió cuando supo que la carta que le entregaba era de mi abuela que le escribía desde ciudad Paraíso. las calles. Estaban armados. recorría como una zombi. Y. y se metieron.de su hija. Llevaba lentes oscuros. A las justas me dieron tiempo para empacar la ropa de Patricia. «Ni bien saliste. Sin embargo. pese a que el desnaturalizado capitán la había prohibido cualquier comunicación sobre este tema especialmente con los familiares y amigos. plazuelas. Dijeron que traían una encomienda de ciudad Paraíso y cuando abrí para recibir el encargo. Pasaba las noches sin dormir y descuidó su arreglo personal y ni bien amanecía. dos de sus sicarios. tocaron a la puerta. y habían venido para llevarnos a las dos y así creyeras que yo había secuestrado a tu hija. Al salir. el más flaco cogió el portafotos de la mesa y rebuscando en los cajones donde guardabas los documentos y el dinero. gorra de beisbolista y hablaba tan suelto de huesos sobre la orden expresa del 66 . empujaron la puerta. tomó la partida de nacimiento de tu hija. dijo que la mataría si es que se comunicaba con mi madre. a eso de las nueve. luego de dieciocho días de intensa búsqueda e insoportable espera. grande fue su decepción cuando vio que era el cartero. sus juguetes y algunos trapos míos.

nació su segunda hija y aquello le causó tal malestar que decidió de una vez por todas aclararlo con el doctor. ¿a dónde vamos?. tenía miedo de contradecirle quería evitar que le 67 . Tuve asco del hombre me obligaba a tener sexo para que le diera un hijo». Y logró su cometido aunque no como él lo había previsto. «¿Dónde está mi mamá?. El viaje por tierra duró dos largos días de calor y aburrimiento y sólo parábamos en algún puesto donde una solitaria vendedora nos ofrecía gaseosas y humitas saladas y al llegar a algún pueblito. consultaré con otro médico. conocidos y familiares que luego de dos años de estar en la capital. pero él no se quiso dar por vencido y siguió insistiendo para que le diera un varón. —Váyanse usted y la genética al diablo—respondió alterado—. pues habíamos adoptando una niña. Antes que la niña aprendiera a dar sus primeros pasos. asegurándome que a Patricia no le faltara agua y comida.capitán de trasladarnos a ciudad Paraíso. Cuando llegamos a ciudad Paraíso el capitán hizo correr la noticia a los vecinos. —Sin ánimos de ofender capitán —le dijo el galeno. su mujer volvía a casa sana y salva. y ¿quiénes son ellos?»—preguntaba Patricia. El convocó a los familiares y amigos a un ágape y presentó a la Patricia como su hija adoptiva. recuperándose de un tratamiento complicado. Esa misma noche mientras daba de lactar a la niña le abordó: ¿Cómo es eso de los cromosomas ah?. usted solamente puede aportar con cromosomas «x». Soporté ese viaje. comimos trozos de pollo ensartados en palitos. ¿crees que los míos son tan débiles como dicen? Ella no dijo nada. su mujer dio a luz a una niña. Nueve meses más tarde.

sin pensarlo dos veces la cogió de las patitas pero la abeja. Su abuela buscó algo que fuera accesible a sus ingresos y encontró uno cerca a un mercado. al día siguiente el capitán se fue a la biblioteca Municipal con cara de preocupado y solicitó a la bibliotecaria el tomo de la Enciclopedia Británica que trataba sobre los cromosomas. Cuando fue a matricularla.siguiera insultando y humillando con comentarios tan hirientes que hicieron de ella una persona apagada y sin ganas de seguir viviendo. Patricia creció separada de su madre desde los dos años en ciudad Paraíso y cuando cumplió los cinco. tratando de atrapar a las escurridizas mariposas monarca. las abejas y los abejorros. desconociendo aquella buena intención humana. 68 . Al pasar por la pileta de la escuela. se dio cuenta que una abeja pataleaba y batía las alas con desesperación buscando salvarse de morir ahogada. aunque jamás quiso aceptar que él era el problema en todo este asunto. iluminando los coloridos rosales y las matitas de geranios que atraían a los colibrís. Aquella mañana. Compadecida por el insecto. entendió el tema. el sol brillaba más radiante que nunca. Patricia saltaba como un potrillo salvaje. Recién así. la niña se llenó de alegría y no pudo soportar las ganas de disfrutar de un espacio tan amplio y se puso a correr por los pabellones y a brincar por el jardín. las mariposas. clavó su aguijón con sus últimas fuerzas en el pulgar de la niña. persiguiendo a las palomas que se disputaban las migas de pan que dejaban las monjitas. Ella se dio el trabajo de buscar y marcarle la pagina. Por primera vez desde que egresó del Ejército. tenía que ir al Nido. Junto a un grupo de niños.

Patricia dijo que a pesar de esa falta de seguridad que se respiraba en todas partes.Un grito seguido de un llanto rompió el silencio. Cuando empezaron las clases. cultura. Desde los pasillos. le gustaba la capital porque en ella encontraba oportunidades de estudio. Mientras la escuchaba. Andar siempre alerta y saber escoger bien a sus amistades. inyectando el veneno en la sangre. acudieron raudas también a atender la emergencia las monjitas y la madre Asunta trajo el mentol chino y también el árnica por si el caso lo ameritaba. impulsando el instinto materno de la abuela. Cuando Patricia llegó a la capital. y sólo supo la verdad el día que su madre regresó a ciudad Paraíso y le pidió que se fuera con ella a la capital. Patricia ingresó al aula. moda. Patricia se resistió con berrinches a ingresar al su salón porque en la puerta su profesora había decorado la clase con la imagen magnificada de una abeja para inculcar en los pequeños el hábito de la organización y la laboriosidad. Patricia le mostraba el pulgar con el estilete clavado y la diminuta glándula moviéndose. Allí estudiaría la carrera que había elegido. Los vecinos y familiares sospechaban de esa farsa. corredores y la capilla. Junto a sus hermanas. separadas por tan solo por un año de diferencia. Patricia creció bajo la mentira de que era la hija mayor de una familia unida por el amor. Belinda la advirtió que debía tener cuidado porque la ciudad podría ser el peor lugar para vivir y por ello debería tomar sus precauciones. pese a que el agua era 69 . Sólo cuando retiraron aquella imagen. su rostro se llenó de rabia y comprendió porqué su madre se había ausentado durante todo ese tiempo. comida. pues le había agarrado pánico no solo a las abejas sino a todo insecto antófilo.

Dijo que había tratado de convencerla para que no se fuera. Se ha convertido en una niña mala. Que él no era su padre para decidir lo que ella quería hacer con su vida. Pero si aún eres una menor de edad y tengo autoridad sobre ti. —¡No quiero saber nada de esa malagradecida!—respondió con cinismo—. Algunos familiares y vecinos se creyeron el cuento del capitán pero otros hicieron preguntas a las que él respondió dando más información y detallando lo complicado que había sido la enfermedad de su mujer. —¿Y qué fue de Belinda?—preguntaron los familiares. hasta tuvo dificultad también para lactar. el capitán convenció a quienes no lo creyeron. Por poco pierde la vida la niña de no haber sido por la intervención de los pediatras. Belinda cruzó apresurada la cuadra trece la avenida Principal para dar aviso a la policía que su hija estaba en ciudad Paraíso. le había advertido.salobre y no podía pasarla y el cielo estaba gris casi todo el año como la panza de una sachavaca. Nació de manera prematura. Con ello. pero ella no le hizo caso. Les dijo que se había ido de casa a la capital con un pituquito miraflorino que decía que era periodista que había venido a cubrir el evento de la elección de la reina del aniversario de la ciudad y que iba a escribir un reportaje sobre las chicas de ciudad Paraíso. 70 . no podía respirar y estuvo en una incubadora durante ocho semanas. Dijo que Patricia era una huérfana salvada de una madre que quiso abortarla por no tener los medios para criarla y cuando los médicos creyeron que su embarazo iba a ser normal tuvo un problema de Placenta Previa. No me importa fue lo que ella le respondió.

En el tabladillo estaban las autoridades: el prefecto. pavoneándose ante la 71 . predecibles y aburridas como ese gran amor y admiración que sentían por Cristo. sostuvo el anciano de cara colorada que fungía de presidente del jurado. Según el jurado. «Tuvimos unas tarea difícil para elegir a la reina que conmemoraría el aniversario número ciento ochentaicinco de la fundación política de ciudad Paraíso».—¿Y dónde diablos quedaba ese lugar? —se intrigó el comisario. era la más linda. Mientras esperaba la respuesta del comisario. carismática e inteligente de las diecinueve candidatas que se habían presentado al certamen. el presidente de la Cámara de Comercio. —En la selva. el representante del Colegio de Ingenieros. las candidatas daban respuestas trilladas. Pudo más el autoritarismo del padrastro para que subiera a ese tabladillo levantado en la plaza de Armas especialmente preparado para aquella ocasión. Belinda recordaba lo que le había pasado esa noche de la coronación de la Miss ciudad Paraíso. Aquella fue una noche de celebraciones con serenata y baile en la plaza de Armas. el subprefecto. el capitán del Ejército y por supuesto los presidentes de los clubes sociales. el gobernador con su esposa y sus hijos. el alcalde y su séquito de concejales. donde se habían dado cita cerca de seis mil personas. los consideraba cursis. del Colegio de Abogados. «Todas tenían sus encantos». Eligieron a Belinda. días antes su padrastro le había propuesto que participara en ese certamen pues ya tenía la edad suficiente. por el Papa. el rector de la universidad. por la madre Teresa de Calcuta y por supuesto también por sus padres que las habían educado en el amor y solidaridad hacia el prójimo. Ella detestaba ese tipo de concursos.

el capitán dijo a Belinda que había llegado el momento de retirarse pero sus amigos insistían que un ratito más. Smirnoff. —Nos vamos hija. Pero si no había tomado una sola gota de alcohol en toda la noche. Y. para calentar los ánimos de los asistentes de a pié se repartió gratis. abriéndole la puerta del auto. Cabernet Sauvignon. —Ella no toma alcohol—dijo el capitán— entregándole a Belinda una gaseosa que se la tomó en el acto. que les permitiera bailar una última pieza con la reina. gritar. bebidas espirituosas locales. Ya en la madrugada. —Qué me hic…—pudo decir antes de quedarse profundamente dormida. Bayleys.multitud que había empezado a consumir las más de mil cajas de cerveza arrumadas al costado del tabladillo. 72 . Quería recriminarle. pedir auxilio pero la voz no le daba y se sintió como si estuviera en una pesadilla. Las autoridades tomaban gratis los Ballantine’s. Siéntate adelante. luego todo a su alrededor empezó a darle vueltas como si estuviera dentro de una licuadora. nivel y posición. ¿Acaso sería esa gaseosa? ¿Había algo raro en esa Coca Cola? Sintió la boca seca y tenía la sed de un camello. Solo recordaba. que nadie con ese rango. una fotito antes de retirarse. podía dejar así nomás la celebración. Tragos iban y tragos venían en la fiesta que duró hasta el día siguiente. sube al carro—le ordenó despidiéndose de sus amigos—. un brindis.

las palabras se le atascaban en la garganta y lloraba con rabia y miedo. desconectada en tiempo y espacio. Cuando llegó a casa. pensó el desnaturalizado al ver el cuerpo flácido de Belinda tendido en el asiento. —¡¿Qué te ha sucedido hijita?—gimoteó la madre—. mientras Belinda semidormida. —¿Qué te ha pasado. el pedófilo torció el volante en dirección al río. salió de su auto. Belinda abrió los ojos. quiso levantarse para abrazarla y estalló en llanto. con la cabeza hacia atrás.«Que efectiva es la escopolamina». contéstame. buscó una roca que apenas podía levantarla y la estrelló contra el faro derecho de su auto y raspó ese mismo lado del vehículo en la pared rocosa del cerro para simular que había tenido un accidente. dime! Belinda no podía hablar. la boca entreabierta y una respiración estertorosa. tambaleándose se metió en su cuarto. tomó la ruta que conduce al pueblo de San Antonio y se detuvo antes que alcanzar una pendiente y allí. Su madre la abrazó llevándola a su recamara. Nervioso y acelerado. sació su abominable deseo. Belinda apenas podía sostenerse. ¡Por el amor de Dios. despierta. Luego. —¡He tenido un feo accidente. balbuceaba incoherencias. amor! Por no atropellar a un mototaxista imbécil choqué contra un poste—dijo a su mujer. ¿Acaso has bebido?. Al llegar al puente. yacía en el sofá. con premeditación y alevosía. Un vaho de alcohol y tabaco inundaba la sala. hija?—le sacudió su madre—. 73 . desapareciendo raudamente por la oscura carretera que salía de la ciudad. miró a su madre. y.

Examinó la trusa impregnada de sangre y aquel olor a lejía con el que todos los días desinfectaba los baños. Las instaló en un hostal. —¡Lárgate de mi casa degenerado!—le increpó mientras dormía como un tronco macerado en alcohol. ¿cómo has podido hacerle esto a mi hija?—gritó la mujer haciéndose escuchar por toda la casa. —¡Maldito borracho!. las envió a la capital. blanqueaba la ropa y purificaba el agua. déjame dormir si no quieres tu plomazo!—farfulló. Entonces sintió un calor en la cara pues la sangre comenzaba a hervirle en las venas. advirtiéndolas que por nada del mundo lo llamaran. Pasaron los días. Aquello resolvería el problema.—¡Me ha hecho daño mami!—dijo cuando por fin pudo tragar saliva y pasar ese nudo que tenía en la garganta—. ¡Me ha violado! ¡Me ha violado el maldito! ¡Me ha hecho daño! La mujer escuchó anonadada el testimonio de su hija y vio la mancha del delito en su vestido. sin abrir los ojos pese a la cachetada que le había propinado su enfurecida mujer. Para no dejar huella alguna ni despertar la sospecha de los vecinos y familiares. al día siguiente. En ese momento su furia era más que aquel supuesto amor que le había impuesto la familia para que se casara con aquel hombre que un día llegó con un maletín lleno de dólares de la zona de emergencia. Entró al cuarto donde el pervertido dormía inmóvil como un lagarto. las semanas y llegó el mes en que Belinda esperaba su periodo pero éste no aparecía. —¡Cállate mierda. Su madre la consolaba 74 . pensó. tuvo la prueba contundente de lo que le decía su hija.

En poco tiempo pudo comprarse un departamento al sur de Londres donde pasaba los 75 . Aquello le dio la oportunidad de codearse con la crema y nata del mundo de la moda y la belleza. Los sueños de niña de Belinda habían empezado a materializarse. recibió una llamada inesperada. Belinda trató de salir de esa vida mediocre trabajando en la capital. —¿Quieres ser modelo? —¿Modelo de qué? —De modas.diciendo que esperara unos días más. viajando por Europa y los Estados Unidos. Pero un día menos pensado. nadie sabía ni comentaba sobre ella y su nombre nunca sonó en el círculo farandulero de la capital. pudo conocer el ambiente de la moda. se hizo la prueba de embarazo en orina y el resultado salió positivo. Esa misma tarde. Pero en su país. Al otro lado de la línea estaba aquel turista que una vez le propuso tomarle una foto en el parque y le proponía hacerle una sesión de fotos para una revista de modas. Lo primero que hizo fue aprender inglés y gracias a este trabajo. pues su meta más importante desde pequeña era estudiar medicina. fueron a la farmacia. Un mes más tarde Belinda partía al Reino Unido contratada por la revista Vogue. Belinda jamás imaginaría que aquel turista del parque era nada menos un afamado fotógrafo que vivía en Londres y que había descubierto su belleza y contextura para ser parte de una compañía internacional de modelaje. Durante todo ese tiempo. le daba alguna esperanza para que no fuera cierta su sospecha. Debe ser por el trauma.

pero lo peor de todo. talento e inteligencia para estudiar lo que se había propuesto ser en la vida y poco antes de cumplir los veintitrés se inscribió en el College para prepararse en tres materias que exigían a los postulantes a medicina: Human Biology. Chemistry and English Literarture. Tenía juventud. Belinda aún no creía en el amor. Sin embargó. obtuvo sobresalientes calificaciones que le permitieron ingresar a la Facultad de Medicina del St. 76 . George’s Hospital de la Universidad de Londres y cinco años más tarde. y a partir de ese momento. Salía con ellas los fines de semana pero no veía cómo podría darle tiempo al amor que siempre exigía mucho a cambio de muy poco y así. En todas ellas. pues nunca se le conoció enamorado alguno a pesar de haber recibido propuestas serias. era tener que dar explicaciones al marido cuando llegaría tarde a casa o se demoraba más de la cuenta. ex colegas del modelaje que también en ese tiempo ya habían incursionado en el negocio de restaurantes y discotecas. Belinda mantenía contacto con sus amigas. para relajarse. decía que nunca iba a casarse. Pero. Como Coordinadora Regional del proyecto para América Latina y el Caribe. Belinda visitaba regularmente los países de la región con el propósito de establecer convenios de cooperación en la investigación epidemiológica del cáncer del cuello uterino entre el Minsa y las facultades de medicina de las universidades públicas y privadas en los países de la región.pocos días de descanso que tenía después de largos periplos en las pasarelas europeas. graduarse con honores y una oferta de trabajo en el hospital de St Pancras y luego en un proyecto financiado por la OMS para la detección y tratamiento del cáncer uterino. Según sus propias palabras. la sola idea de dormir con alguien soportando sus pedos y ronquidos la irritaba. dejó el modelaje.

CINCO Luego de graduarse como ingeniero agroindustrial. dedicándose de lleno al trabajo hasta el día en que cuando llegó a ciudad Paraíso. —Un joven emprendedor. don Ulderico Rivasplata lo escuchó disertar durante la ceremonia de graduación y quedó impactado con la tesis del ingeniero. Por casualidades de la vida. Roberto Cifuentes. había logrado en pocos años. que lo convertiría en el primer experto del país en el cultivo de esa palmera traída por esclavos del Golfo de Guinea en el África Occidental a inicios del siglo pasado. uno de los más prósperos empresarios del país. gracias a su capacidad para aprovechar las oportunidades que le deparaba la vida. y ello. una de sus empresas en ciudad Paraíso. capacidad que desarrolló cuando aún era estudiante. mucho más de lo que sus compañeros lo hicieron. porque el tema se relacionaba con Oleaginosas Inc.prefirió vivir soltera. conoció a don Ulderico Rivasplata. 77 . Se sorprendió con la visión que Roberto tenía sobre la selva. habiendo logrado establecer su propio negocio en el rubro de los pesticidas y los agroquímicos en una de las calles más comerciales de ciudad Paraíso. visionario y con buenos conocimientos agroedafológicos sobre la palma aceitera es el perfil que necesitamos—enfatizó don Ulderico. al presentar a Roberto como el nuevo Gerente de Operaciones de Oleaginosas Inc.. Se recibió con honores en su clase al sustentar su tesis: Potencialidades agroindustriales de la Elaeis guineensis (Palma Aceitera Africana) en la Amazonía. en ciudad Paraíso. mientras el personal le daba la bienvenida y su apoyo en medio de aplausos y brindis.

mientras tanto Roberto aprovechaba para hurgar en los apolillados estantes de la biblioteca. menos aún de labia o carisma. Y allí. preguntó Roberto al campesino que llegó a su tienda a comprar plaguicidas. ¿Por qué la llaman así?. en un territorio cubierto con el verdor de la palma. las gallinas. a inicios de marzo de ese año en que una menuda pero perseverante lluvia que se prolongaba más de lo necesario había logrado paralizar por cerca de una semana a ciudad Paraíso. Se encaramaron cubiertos con hules en las murallas. solicitando la remoción de las autoridades. sino de hacer que las cosas sucedan—filosofaba ante sus colegas el ingeniero—. la carne del monte. porque sino ese día no comes. cubiertos por una gruesa capa de polvo. tendrán que hacerlo sentados. Porque te jode y jode todo el día que terminas obedeciéndola. los cerdos. porque parados se cansarán. ¿Cómo así se le ocurrió escribir una tesis sobre una palmera que nunca nadie había escuchado antes en ciudad Paraíso? Transcurrían los días de la primera huelga universitaria. rendido porque te da igual que llueva o dejara de llover pues la vida tenía que seguir su curso normal: levantarse temprano para ir a la chacra y llevar al mercado el plátano. el pescado. en medio de una ruma de papeles desparramados en el suelo.—Y no se trata de suerte. la leña y las frutas. Roberto se había propuesto convertir no sólo la zona sur de de ciudad Paraíso. Aquello coincidió con la huelga de los estudiantes universitarios que habían tomado el campus. Si esperan que las cosas lleguen solas. Una warmi lluvia como la llamaban los lugareños. el excremento de las polillas que caían del cielo 78 . sino a toda la parte amazónica de su país que había sido deforestada.

Movido por la seguridad de no ser visto por nadie decidió sustraer el informe completo de la comisión francesa que le serviría para escribir su tesis. docentes y visitantes. el maniqueísmo reduccionista imperaba en la cultura y visión egoísta de algunos empresarios que veían la vida y el futuro de su país reducido al dogmatismo pragmático y simplista de entender la 79 . IRHO. ¿Por qué alumnos. Con ello. el gobierno creó la empresa Emdepalma y tres años más tarde. donde. A esto sumaba el factor humano del que tanto hablan y escriben los psicólogos organizacionales para que los gerentes lo pusieran en práctica: el difícil acceso que los usuarios tienen a los servicios. Olvidado por los especialistas. el voluminoso documento había ido a parar a los apolillados anaqueles de la hemeroteca universitaria. no hacían uso de la hemeroteca? Si sólo tenían que llenar una sencilla ficha. ¿acaso era difícil hacer eso? «Qué mejor oportunidad que una toma de local para saltarse los trámites y complicaciones burocráticas y darse un paseíto sin interrupciones ni vigilancia entre la ruma de periódicos y papeles en la húmeda y polvorienta biblioteca. También en esos años. estaba destinado a desaparecer consumido por la humedad del calor selvático. motivado por el éxito comercial del producto don Ulderico Rivasplata fundó Oleaginosas Inc. una misión técnica francesa que en 1969. la voracidad de las polillas y la alta fecundidad de las ratas que eligieron la ruma de papeles como nido para reproducirse. a solicitud del gobierno. pensó Roberto. junto con otros documentos. encontró el pormenorizado informe del Institut de Recherches pour les Huils et Oleagineux.raso y los orines de los roedores. visitó ciudad Paraíso con el propósito de estudiar la posibilidad y potencial cultivo de la palma aceitera en el país.

en aquel país. sino en la virtud de esforzarnos para alcanzar nuestras metas. mantecas y jabones a partir de la palma aceitera. se permitía la existencia de lo público y lo privado pero de ninguna manera su simultánea prosperidad. haciendo una pausa—. No entendían que no podía haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayoría vivía en la pobreza y la desdicha. era ineficiente. De allí que la democracia debiera guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad que conducía a la plutocracia y el espíritu de igualdad extrema que los llevaría al despotismo. Según sus notables y más destacados voceros de la prensa escrita y la televisión. Don Ulderico habló de la fundación de Oleaginosas Inc. un monstruo macro-cefálico que andaba lento. ni ninguno fuera tan pobre que se tuviera la necesidad de venderse. por ahí no iba la cosa—chasqueó la lengua. y en consecuencia sólo uno de ellos debiera ser promovido y esa prioridad qué duda cabe la tenía el sector privado. era pues un ente. Pues todos éramos iguales. se respondió el mismo. o algún designio sobrenatural? No. nada de eso. Otra cosa que tendrían que tomar en cuenta era que el Estado en su país. Por supuesto que el sector privado. burocrático y corrupto mantenido con el dinero 80 . ¿Quiénes eran los llamados a crear empresa en el país? — preguntó retóricamente a sus subordinados—. Aducían que lo público.realidad y el desarrollo de acuerdo a lo creían era bueno para ellos y malo para las mayorías. Proponía una igualdad que consistía en lograr que ningún ciudadano fuera tan opulento que pudiera comprar a otro. distorsionaba lo privado. la diferencia no estaba en nuestro nacimiento. ¿Por qué? ¿Acaso tenían un mandato especial. en ciudad Paraíso para la fabricación de aceites. un fenómeno. Y.

de los contribuyentes —se encorvó bajando los hombros imitando a un paquidermo don Ulderico—, generando risas entre los presente y trazó un círculo imaginario con el índice derecho apuntando arriba. Que el Estado no hacía bien su trabajo ni siquiera en lo necesario que era el de proveer con servicios básicos en salud, educación, infraestructura y seguridad ciudadana a la población. ¿Qué había que hacer entonces con el Estado? Si solo señalaríamos el problema sin planteamos soluciones, estaríamos haciendo demagogia, por ello proponía reducir el Estado y así disminuir el pago de planillas, principal causante del desequilibrio fiscal, pues con ello mejorarían los servicios. ¿Qué hacía tanta gente calentando los asientos en los ministerios? ¿Qué hacían tantos profesores sin alumnos en las zonas rurales? ¿Acaso no sería más eficiente reasignarlos a las escuelas urbanas? Pero advirtió que no lo confundieran con un político barato, porque no estaba en campaña buscando ser presidente, ni congresista, simplemente protestaba por lo que estaba sucediendo y aunque muchos quizá no lo creían, se consideraba un hombre de izquierda. Con aquella lógica maniquea, la plutocracia apoyaba al dictador confundido en el país quien hizo un llamado a la «modernización del Estado y la inserción de su economía en el mundo global». Para ello, contrataron a los más recalcitrantes lobistas y publicistas anti-estatales que implementaron campañas de desprestigio contra las empresas públicas fundadas por el anterior gobierno, con el argumento de que eran ineficientes, improductivas, burocráticas y corruptas. Entre ellas estaba Emdepalma, empresa

significativa para el desarrollo agroindustrial en ciudad Paraíso. Pronto esa empresa fue liquidada y sus activos: una oficina destartalada, una planta

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procesadora que rendía 20 TM de aceite diarios y 5,273 hectáreas de plantaciones de palma aceitera en producción, fueron repartidas entre sus accionistas, los agricultores empobrecidos que no tuvieron otra alternativa que venderla a precio de remate a don Ulderico Rivasplata. Luchar contra la indiferencia, la resistencia al cambio y la apatía de algunos trabajadores, fue lo que Roberto se había propuesto para darle un nuevo empuje a Oleaginosas Inc. y para ello, propuso reunirse con todo el personal en un hotel. Cuando leyeron la requisición de gastos, los responsables de finanzas se miraron entre sí. Los costos de aquella reunión estaban por encima de lo que solían asignar para esas cosas. ¿Valdría la pena gastar un carajal de dinero sólo para complacer al nuevo Gerente de Operaciones? ¿Duraría tanto con ese tipo de propuestas? Habían decidido desechar su propuesta de no haber sido por el aval que recibió Roberto de don Ulderico quien iba a inaugurar el evento. Los días que siguieron en la reunión, fueron para discutir cómo mejorar el desempeño, la participación y la camaradería y allí, todos estuvieron de acuerdo. A partir de ese entonces, mejoró el recurso humano: trabajadores que casi no coordinaban con sus compañeros o que a duras penas se saludaban, secretarias desmotivadas que se pasaban buena parte del tiempo limándose y esmaltándose las uñas y escuchando música estrambótica, comenzaron a trabajar mejor. En poco tiempo, se dieron los primeros resultados; mejoró la comunicación y el clima laboral en la

empresa. Con ese clima laboral mejorado, los sectoristas acudían a las chacras a dar el apoyo técnico a los agricultores y se incrementó la

producción de palma aceitera.

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Al año siguiente, con resultados a la vista, don Ulderico Rivasplata, ascendió a Roberto al cargo de Gerente Regional y le dio la responsabilidad para dirigir tres oficinas en igual número de ciudades en la selva para extender el cultivo de palma y la producción de aceites, manteca y jabones en todo el país. Pese a las dificultades del narcotráfico y la subversión en la zona, la carrera de Roberto iba en ascenso. Pero, sin que nadie se diera cuenta, en menos de lo que silba el tunchi, los carteles de la droga (con el apoyo de la subversión), llegaron un día a controlar toda la economía y la política en ciudad Paraíso. —Uno de los cultivos que podría hacerle frente a la coca ilegal es la palma aceitera —planteó Roberto en una reunión de la Cámara de Comercio de ciudad Paraíso, en presencia del Director de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional USAID—. Ahora ya nadie sembraba otra cosa que no fuera la coca. Pero, no era suficiente demostrar que la palma aceitera era efectiva como cultivo alternativo, también se necesitaba financiamiento. En paralelo se debería combatir a los barones de la droga que estaban en todas partes ¿Quiénes se encargarían de hacerlo? ¿El Ejército?; si había generales que se robaban hasta el rancho de los soldados ¿Los congresistas?; si habían contratado a narcotraficantes como sus asesores; ¿El presidente?; si encontraron cocaína en el mismo avión presidencial. Los narcotraficantes eran como las hormigas curuhinses en la selva, dejaban una secuela de muerte y desolación al arrasar con todo lo que se movía, con todo lo que tenía vida. Un sábado por la tarde de finales de marzo de un año que no logro recordar, llegó la fatalidad a ciudad Paraíso, cuando cerca de 300

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subversivos atacaron el puesto policial frente a la plaza de Armas. La población entera escuchó el agudo silbido de un lanzacohetes liderado por un subversivo que se hacía llamar el comandante Grillo, cuyo objetivo era volar la antena parabólica que se erguía como símbolo de que Estado estaba presente y preocupado por lo que sucedía en el país. —¡Mierda esos carros!—rugió el subversivo al no lograr su objetivo, pues el proyectil había impactado en la tolva de uno de los camiones requisados aquella madrugada por transportar madera sin permiso de las autoridades de agricultura—. «Muerte a los perros y represores del pueblo», arengaron sus seguidores disparando a diestra y siniestra desde las esquinas de la plaza de Armas. Un corto silencio seguido de la explosión de una instalaza, perturbó la tranquila tarde y encontró desprevenidos a sesenta y dos efectivos policiales dentro de la comisaría, unos jugaban una partida de póker para matar el tiempo y la rutina; mientras que otros, hacían siesta, aprovechando el descenso del calor en dos grados centígrados, según registraba en ese momento el termómetro de pedestal en el escritorio del Mayor Moscoso, responsable del destacamento. Las balas y explosiones, despertaron a toda la población que sin enterarse de lo que estaba sucediendo, corrió a aglomerarse en la plaza de Armas y ver ipso facto lo que estaba pasando. Los policías repelieron inmediatamente el ataque, mientras pedían auxilio por radio a las bases más cercanas del Ejército. Para estar más seguros, llamaron también al Ministro en la capital. Cuando el radio operador recibió la llamada de auxilio en el sótano del ministerio, se comunicó inmediatamente con el edecán del hombre fuerte de dicha cartera que en ese momento tomaba el té de las cinco de la

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cuatro policías cayeron fulminados por una ráfaga de balas. Tres delincuentes arrestados por robo agravado esa mañana. ¡El líder y el Partido respetaran sus vidas si se rinden! —¡Se nos están acabando las municiones. Con aire preocupado y levantando las cejas. «No se preocupen compañeros. Tengo que resolver un problema de Estado — y. a una guerra que ya la tienen desde hace tiempo perdida. manden urgente un helicóptero. pronto llegarán esos refuerzos! Los policías repelieron con valor el ataque. habla el Ministro! —respondió con voz carrasposa y temblorosa el Ministro—. pidió a su edecán que hacía las veces de chofer que lo llevara al Ministerio—. descargando con furia la cacerina de su AKM—. Dentro de la comisaría. tenemos varias bajas! —¡Mayor Moscoso. Acaba de salir un helicóptero desde la Base Militar y la Unidad Móvil de Patrullaje Rural. vengan pronto —insistió en la radio el Mayor Moscoso—.tarde en el jardín de su casa. ¡Señor Ministro esto es muy grave. Ustedes también son hijos del pueblo y están siendo explotados y enviados como carne de cañón por la burguesía. miró a su familia. gritaban desde sus celdas pidiendo ser puestos a buen recaudo. UMOPAR. mientras que los heridos eran atendidos por una mujer. —¡Ríndanse carajo!—rugió por segunda vez el comandante Grillo. ¡Resistan. 85 . inmediatamente les envío refuerzos» —le escucharon decir por la radio cuando se comunicó con el Mayor Moscoso. cargando y recargando una y otra vez sus cacerinas. abastecidas desde los techos de las casas contiguas por sus compañeros. también se está desplazando. colocándose su favorita casaca marrón. —Me disculpan—dijo—.

¿Por qué se demoran tanto? Está oscureciendo. malísima. frustración y lágrimas el Mayor Moscoso al Ministro—. me rindo!— gritó desde la comisaría levantando una tela blanca el Mayor Moscoso. 86 . dicen que no podemos arriesgar a perderlo todo.Nadie los escuchaba. Media hora más tarde ya no gritaban más. desde donde salían relámpagos que iluminaban el cielo mientras gruesas gotas de lluvia impactaban en las ventanas—. —¡Ayúdennos de una vez carajo!—gritó con ira. Son más de las siete de la noche y la visibilidad es muy mala. son muchos. estaban agonizando en medio de un charco de sangre. tenían la cabeza y el pecho destrozados. La base del Ejército está cerca ¿por qué no ha llegado el helicóptero? ¿Qué es lo que está pasando? Nuevamente otra ráfaga de balas desde el lado de los sediciosos y ya no hubo respuesta de los policías. estamos pidiendo ayuda desde hace dos horas. —¿Qué sucede capitán. una bala había impactado en la cabeza del último efectivo que hacía sólo unos instantes había resistido valerosamente el ataque desde el techo de la comisaría. tengo órdenes superiores de abortar la operación. no podemos solos. mi comandante. —Me acaban de comunicar que hay mal tiempo en la zona —contestó el piloto haciendo girar la nave bordeando la nube gris. —¡Me rindo. no tenían tiempo para atender sus súplicas ahogadas por el sonido de los disparos. por qué regresamos?—preguntó el Comandante al piloto del helicóptero que había despegado desde la base más cercana del Ejército. nos tienen cercados y ya no hay balas.

pero aquí está en juego la vida de quienes se fajan por el país. iluminando sus rostros sudorosos. ¿por esta lluvia vamos a abortar la operación? ¿Me consultaron acaso antes de decidir? ¿Tendrán la más mínima idea de lo que está pasando allá? ¿Se dan cuenta cómo actúa la burocracia en la capital? ¡Hay terrucos matando policías. están en 87 . —se resignó el comandante. Solos. a ahuyentarlos y atacarlos por sorpresa. Según inteligencia. ha dicho usted ¿también la base militar más cercana a ciudad Paraíso? ¡Si sólo está a diez minutos! —No es por la lluvia. un nuevo relámpago atravesó el vidrio de las ventanas. y las llamadas fuerzas del orden no estamos respondiendo a la altura de las circunstancias! Está bien que entre tombos y milicos no nos llevemos. ¡Tenemos que ir a ayudar a esos policías cueste lo que cueste! ¿Están conmigo?—arengó a la tropa y les infundió valor el comandante—. no la van a hacer muchachos. aceptando lo anunciado—. —¿Estoy soñando o es cierto lo que te acabo de escuchar capitán?. ¿qué mierda pinto yo aquí?—levantó la voz el comandante—. dicen que nos tienen preparado una emboscada en tierra. —¡Carajo!. Los nueve soldados del helicóptero asienten. Acabo de recibir información de otros destacamentos que también están abortando la operación y la ayuda por aire y tierra. sino por seguridad comandante. Vamos a disparar desde el aire. —No sólo a nosotros nos están dando esa orden mi comandante — dijo el capitán—.—Y. Sólo nos queda rezarle a Dios para que proteja a esos policías. donde manda ministro no manda general. En ciudad Paraíso los terroristas están matando policías y.

rompieron las puertas metálicas del Banco y los subversivos se llevaron en costales el dinero de la caja fuerte. ¿quién es el jefe aquí? ¡Rapidito nomás. Descerrajaron las puertas de las tiendas y la gente robó todo lo que pudo. —¡El líder y el Partido respetará sus vidas! —Rugió por cuarta vez. ¿matan a sus reses y violan a las mujeres? —No. seguro que aquello ya debe haberse convertido en una masacre. no nos enviaste refuerzos». los policías contemplarían por última vez el cielo estrellado. ¿les roban?. quiero nombres.desventaja numérica. ¿Son abusivos?. a estas alturas. deben ser muchos los terrucos y. Nos cuidan. ¿les quitan sus gallinas?. maldice el Mayor Moscoso en su fuero interno. —¡Salgan con las manos en alto mierdas!—rugió por tercera vez el comandante Grillo—. aquella noche de luna llena. En ese momento. un capitán y un alférez fueron sacados a empellones de la comisaría y llevados al centro de la plaza para el «juicio popular». —¿Cómo se comportan con el pueblo estos policías?—preguntaba el comandante Grillo a la gente—. Luego quemaron los vehículos de la policía. Amarrados en los postes de luz. A ver. atravesado de lado a lado por esa enorme mancha blanca: la Vía Láctea. respetan y hacen respetar la ley aquí —gritó la mujer que atendía a los policías heridos. «¿Por qué serán tan incapaces. haciéndose el desatendido (al escuchar a la mujer) y apuntando a los policías 88 . «Ministro hijo de puta. apellidos y cargos carajo! Los galones en sus uniformes los delataron. tan inhumanos los del gobierno?». no hacen eso —respondió alguien desde el tumulto—. Veamos que dice el pueblo de ustedes. El Mayor Moscoso.

Se habían cansado de esperar agazapados entre los shapumbales y por eso atacaron. Cerca a ciudad Paraíso. igual le gustaba a la gente. «Nos abandonaron». arengaron los subversivos mientras un puñado de pobladores observaba con impotencia tal ensañamiento. dijeron. «Muerte al imperialismo yanqui». Estaban allí preparando la emboscada por si acudían refuerzos militares a ciudad Paraíso. porque no somos terroristas. madera y puertas de calamina. piensa y rechina los dientes de rabia e impotencia el Mayor Moscoso. venceremos!» Qué chucha. respetaremos sus vidas. La mujer que había hablado hace uno instantes agonizaba con un agujero en la cabeza y un cartel en el cuello: «Así mueren las soplonas». 89 . Se dieron tiempo para realizar pintas: «¡abajo los explotadores del pueblo!». una columna subversiva había detenido en la carretera a dieciocho camiones cisterna que transportaban aceite de palma a la capital. Dejaron inscripciones con la hoz y el martillo en las paupérrimas casas con paredes de barro. Desde ahora ustedes son nuestros prisioneros de guerra y de acuerdo a la Convención de Ginebra. «¡viva la lucha armada! «¡Patria o muerte. dijeron mientras se embarcaban en una camioneta. «Que las clases dominantes tiemblen ante la revolución comunista porque los proletarios nada tenían que perder sino sus cadenas y eso sí tenían un mundo que ganar». incendiaron los camiones y atacaron las instalaciones de Oleaginosas Inc. si se mezclaban los lemas.el comandante Grillo—. La revolución tenía que hacerse con la acción y no con el discurso. Derramaron el cargamento en la vía. Escucha un disparo y la gente se aglomera en una esquina.

el Mayor Moscoso. 90 . se pregunta rechinando de rabia e impotencia el Mayor Moscoso. Cierra los ojos y a veinte metros de distancia. la ganas o la pierdes. Luego otro disparo le revienta la cabeza al capitán que se desploma junto a la glorieta de la plaza de Armas. —Déjalo. Cuando se acercaron sus victimarios. y por última vez contempló el cielo estrellado que se apagaba a su alrededor quedándose en la más completa y eterna oscuridad. hablando disimuladamente con su walkie-tolkie. ya está muerto —dijo el comandante Grillo a su camarada que vaciaba su cacerina en el cuerpo del Mayor Moscoso—. Al día siguiente. ya no escuchaba ni sentía nada. a derrocar al gobierno. le había invadió una luz cegadora. Así es la guerra popular. otro perro menos y mañana será otro día. Propalaron una cinta llamando a la población a la insurgencia. dos mujeres hacían guardia en la puerta de la emisora y una cuadra más arriba estaba otra (que hacía de campana). Con sus AKMs en ristre. un escuadrón subversivo tomó las instalaciones de la radio local en ciudad Paraíso. amarrado en el poste de luz su alférez recibe un disparo en la sien. de turno. al dictador vende patria y asesino del pueblo.«¿Con cuánto habrán aceitado los narcos a los terroristas para que crecieran tanto?». a apoyar la lucha armada.

Uno en la esquina de la plaza de Armas. el cine constituía la principal distracción de la gente y de cuando en cuando llegaban películas de estreno que se ponían en cartelera durante varias semanas como si fueran las obras de Cattone. que los martes fueran días populares y que las entradas costaran la mitad del precio normal. Para una ciudad alejada de la modernidad de la capital con cerca de treinta mil habitantes. Ir al cine en ese tiempo.SEIS Había en ciudad Paraíso dos cines. los DVDs. la gente hacía largas colas desde temprano o se resignaba a comprar entradas de reventa. y otro. había propuesto a los propietarios. hicieron que los cines desaparecieran en ciudad Paraíso. Con el paso del tiempo. sin aburrirse como si escuchara música. la televisión por cable. cada ciudadano tenía que elegir o apoyaba la revolución proletaria o defendía el continuismo de la dictadura. el dictador confundido. la llegada del Betamax. casi nadie salvo algún cinéfilo empedernido. Para que el cine estuviera al alcance de todos. Un diario de izquierda llegaba puntualmente de la capital con titulares mesiánicos anunciando que el país estaba at portas de una revolución proletaria que cambiaría los cimientos de la injusta sociedad y ahí sí. y la subversión. O eras parte de la solución o eras parte del 91 . cinco cuadras más arriba. y. acudía a ver más de una vez la misma película. era toda una odisea debido a la poca capacidad de aforo que tenían las salas y para conseguir entradas.

y hacía un llamado a los jóvenes. Y continuaba con aquello de que las élites que gobernaban el país habían perdido toda credibilidad y no tenían la autoridad moral para seguir conduciéndolo pues éste atravesaba por una tremenda crisis social. Dos días después. a los obreros y a los campesinos que constituían la reserva moral para que se unieran y lideraran la lucha armada. de los cuales sólo quedaron tres finalistas. El tema que Amador había preparado era sobre los Principios fundamentales de filosofía ¿Cómo se debía comenzar el estudio de la filosofía? El materialismo dialéctico como base científica del marxismo para entender los grandes problemas de la vida y la sociedad. Se presentaron catorce postulantes. a los estudiantes. Luego de las fiestas de fin de año.problema. Cada uno debía preparar una clase magistral de quince minutos y presentarla ante un jurado constituido por: el director académico. —Y ¿Auxiliar de quien vas a ser? —Todavía no lo sé. —Ahí tienes la oportunidad de demostrar lo que has logrado aprender en todos esos años—le dijo su padre a Amador mientras ordenaba las fotocopias de los certificados y diplomas de su currículo. escribía el columnista parafraseando al revolucionario bolchevique ruso. la universidad requería de un profesor de filosofía. el profesor Gilberto Santibáñez lo llamó por teléfono. económica y política. —Es un puesto de profesor auxiliar y por algo tengo que empezar. un docente y un representante del tercio estudiantil. 92 . felicitándole por haber ganado el puesto.

Santibáñez tenía que pronunciarse porque así lo estipulaba el reglamento. Hubo tal efervescencia política cuando se conformaron las listas y presentaron sus planes de trabajo promoviendo el debate ideológico con el propósito de ganar la conducción de la Federación de Estudiantes. Por parte de los liberales llegó a ciudad Paraíso un jovenzuelo imberbe que irónicamente se apellidaba Barba quien era un cuadro mayor y de peso en su partido.—Alcanzaste el puntaje máximo en la clase magistral y en la documentación presentada. buen analista. Los partidos políticos trajeron a sus más destacados cuadros de la capital para el debate. el rector con juicio independiente. —¡Gracias!—dijo Amador emocionado. Terminada la presentación de los oradores. La universidad era el espacio más codiciado por los dirigentes políticos y sus partidos para el reclutamiento de jóvenes militantes. vas a trabajar conmigo— sonrió Santibáñez en el auricular. uno de sus libros considerado por sus seguidores como la biblia del liberalismo. el debate continuó dándose en las aulas y en los pasillos del campus universitario. presentó sus Siete tesis equivocadas del marxismo. Tenía una completa formación en filosofía y doctrina. y trajeron a un tal De la Puente: contestatario. buen orador y gran polemista. ¡Felicitaciones! colega. Por su parte. dijo que Santibáñez sabía más de liberalismo y comunismo que los polemistas juntos. El hilo conductor de su tesis era un profundo y venenoso anticomunismo. Así que el día del debate ambos grupos se declararon ganadores ¿Cuál era el veredicto que daba el moderador?. lúcido. los comunistas no quisieron quedarse atrás. Además. orador convincente y pésimo escritor. se preguntaban los estudiantes. Habían 93 .

el debate de las listas continuaba. mientras que la mayoría vivía en la pobreza y la marginalidad. la plata. Que no tenía el interés de construir un país libre y fuerte en lo económico y en lo social. sino que también aboliría cualquier forma de propiedad privada y subsistencia de las familias. que en caso de llegar al poder.grupos que discutían sobre el modelo económico neoliberal que habiéndose iniciado en Chile. con la oligarquía y cogobernado con su más sanguinario perseguidor. confiscarían todo: las casas. querían al país para saquearlo y acumular riqueza. Bajo la sombra de un frondoso árbol de mango. a tal punto de haberse aliado con los grupos de poder. habían hecho de ese país latinoamericano. el mismísimo dictador confundido. Santibáñez incluyó en el 94 . la madera y últimamente el petróleo. reaccionaron de manera iracunda. una republiqueta bananera. Una ideología que promovía la abolición de la propiedad privada de los medios de producción no se quedaría tranquila sólo con estatizar los medios de producción. la cosecha y el ganado de las familias. En resumen. de tener un doble discurso de ser una escopeta de dos cañones y de haber claudicado en comprobados momentos históricos con los ideales y principios de su máximo líder y fundador. los automóviles. Los liberales acusaban a los comunistas de querer aplicar una ideología totalitaria que abolía la propiedad privada. acusando a los liberales de traidores a la patria. Esa era la manera de trabajar al susto a la población que hacían los liberales. que la dictadura del proletariado sería un gobierno totalitario. había sido trasladó al país a inicio de los ochenta. el gas. igualito el que implementaba el dictador confundido en el país y de aquello estaban todos bien hartos. al costado de las aulas universitarias. Los comunistas. sino en convertirlo en una chacra de donde las trasnacionales sacaban el oro.

Puso en evidencia que el problema. además de ser un tema delincuencial. El representante de los comunistas explicó utilizando un gráfico que la producción de la hoja de coca que iba a ser convertida en cocaína. Como consecuencia de ello. las fuerzas combinadas de la DEA y el Ejército incursionaron en ciudad Paraíso y fue a partir de allí que se inició el primer Programa de Desarrollo Alternativo promovido por USAID. Estudiantes y docentes escuchaban atentos que aquella veintena de participantes pronto se convirtió en una reunión de casi cien personas. explicaron utilizando el mismo mecanismo de las gráficas y tablas que durante la década de los 80. florecieron debido a avance del narcotráfico. había mucho dinero que llegaba a afectar los índices de inflación del país. el comercio y el transporte público en ciudad Paraíso. Hasta que un buen día. se construyeron edificios y se instalaban negocios y en las calles circulaban los últimos modelos de automóviles y camionetas con lunas polarizadas y motocicletas de gran cilindraje. constituía la base de la economía en ciudad Paraíso. Cuando les toco el turno a los liberales. Al final hubo conatos de reyerta entre los estudiantes y de no haber sido por la intervención oportuna del rector y del propio Santibáñez. De un momento a otro. las cosas hubieran llegado a mayores. económico y político que debía ser interpretado dentro del contexto nacional y mundial. proponiéndoles que presentaran en detalle sus planes de 95 . pues.panel el problema del narcotráfico y los factores que promovieron su auge en ciudad Paraíso. La situación mejoró cuando llamaron a la calma a los participantes. para nadie era un secreto que en menos de una década se había convertido en el centro de lavado de dinero proveniente del narcotráfico más importante del país. era también un problema social.

aprovechar el potencial agropecuario de la selva. En ese momento hubo un mutismo y en las siguientes semanas nadie dijo nada. ¿Acaso tenían algo que ver con su desaparición? Por supuesto que no. Santibáñez no fue a la universidad. si bien lo consideraban persona no grata. Una semana más tarde se realizaron las elecciones y el Comité Electoral publicó los resultados mediante un comunicado colocado en la marquesina otorgándole la victoria a la lista de los comunistas. 96 . Los liberales. el equipamiento de los laboratorios de química. Luego de varios meses de búsqueda e indagaciones. jamás llegarían al extremo de atentar contra su vida. física y biología y la adquisición de vehículos para el trabajo de campo. respondieron tajantemente. preguntó el rector y los liberales dijeron que también ellos lo estaban buscando. Uno de los productos bandera que autoridades y estudiantes universitarias habían identificado era el cultivo de cítricos y hasta hubo una ONG que había instalado y puso a funcionar una moderna planta para la producción de néctares de naranja. Para ello se requería utilizar tierras deforestadas y promover la agricultura intensiva y la agro-exportación que ayudarían a los agricultores a salir de la pobreza pues se producía principalmente para el autoconsumo y el mercado local. pese a no compartir sus ideas. hubieron coincidencias en las propuestas: mejorar el rancho del comedor universitario.trabajo. tampoco se encontraba en casa ¿Qué ha pasado con Santibáñez?. estudiantes y docentes se olvidaron de la desaparición de Santibáñez y se concentraron en temas del desarrollo económico sostenible de la zona como por ejemplo. acusaron a Santibáñez de haberse coludido con los rojos y juraron que lo iban a linchar. Al día siguiente. Cuando se retomó la campaña.

Se levantó de la cama. y dar de comer a las gallinas y los cerdos. Ya vuelvo. Hizo esa rutina por unos meses hasta que se cansó pues nadie le pagaba un centavo y sintió que estaba perdiendo el tiempo que decidió dejar de cuidar ese montón de chatarra para dedicarse a algo más productivo. Aquello motivó a los agricultores para llenar sus chacras con plantaciones cítricas. había soñado algo que lo dejó preocupado. no le había hecho caso. Quienes habían diseñado todo el proceso. voy a ver esa fábrica. revisaba el cerco perimétrico para ver que nadie había ingresado a robar alguna pieza y se aseguraba que todo estaba tal y como la dejaron el día que se paró. Cuando la planta dejó de funcionar. que era su culpa por no leer bien el manual de funcionamiento y por último. tampoco había dinero para el mantenimiento. El encargado de logística acusó al administrador que pese a sus reiteradas solicitudes pidiendo dar mantenimiento a la planta. Pero. entraba a la sala de máquinas.mandarina y zumo de limón. Entonces vino con el pretexto de que las máquinas estaban nuevas. nadie pudo repararla y no había otra cosa más que hacer que dejarla al cuidado de un lugareño que de vez en cuando abría la tranquera de alambre corrugado. ayudar en las cosas del hogar. le 97 . por el contrario. una mañana se despertó fatigado. el administrador se había ido por las ramas y la tangente diciéndole que esperara hasta el siguiente mes y cuando llegó el siguiente mes le dijo lo mismo y así hasta que lo cansó. que así nomás no podían malograrse en tan corto tiempo. una mañana la planta dejó de funcionar y los agricultores no tenían a quién vender lo que habían cosechado. sin embargo. ir a traer agua del río. dijeron que no habían calculado bien el impacto que iba a tener la planta en las expectativas de los agricultores. subir el cerro para cortar el plátano y traer la leña.

el bloque. se hizo presente para desalojar a los inquilinos precarios.dijo a su mujer y salió de prisa de casa. Le fue difícil encontrar la puerta de alambre corrugado que otrora en los buenos tiempos. dijo al ver que faltaban los pistones. Pero como habían sido alertados por alguien. instruyó al alcalde para que en ceremonia pública ofreciera la construcción y puesta en funcionamiento de una moderna fábrica de trasformación de cítricos en ciudad Paraíso que iba a ser administrada por la universidad. era esto. Los pobladores que vieron y escucharon el estallido de las bombas y el repique de las metralletas haciendo eco en la inmensidad de la selva. el cilindro. Los subversivos la estaban utilizando también como refugio y centro de operaciones. brillaba. el dictador confundido. El decano de la Facultad de Agroindustrias estuvo contento con aquel acto pues constituía un 98 . me lo suponía. la culata. Para compensar a la gente que había quedado traumada con aquella incursión. huyeron a tiempo al monte sin ninguna baja y desde allí repelieron el ataque y con una instalaza lograron derribar a un viejo helicóptero ruso Mi-17 que apenas podía levantar vuelo. el volante y hasta el cárter. había sido cubierta por las mandrágoras y enredaderas. bombardeando la fábrica con helicópteros artillados. desenredó las lianas que durante habían logrado sellar la puerta y al entrar. pensaron que el día del juicio final había llegado y luego de varias horas sólo quedaba un montón de fierros retorcidos de lo que otrora fue la fábrica de cítricos. Ajá. las válvulas. en suma habían robado el motor completito y canibalizado otras piezas más que no supo describirlas cuando dio parte a la policía. el Ejército. el árbol de levas. se dio cuenta que ya no estaba tal como la dejó la última vez. A golpe de machete. A la hora en que empezaban a cantar los gallos.

los lugareños querían tener el honor de recibir a la comitiva y poder contar a sus hijos y a las futuras generaciones que allí. el francés pidió que le trajeran el vino. la consistencia. visitó las chacras. alumnos y autoridades locales. el cuerpo. a continuación hizo todo el ritual correspondiente: movió la copa en círculos para observar el color. los viñedos y las bodegas en San Antonio. las autoridades universitarias invitaron a un catador francés con el propósito de que pudiera in situ evaluar la calidad del vino del lugar y una comitiva integrada por docentes. cultivo emblemático traído por los jesuitas que llegaron a estas tierras enseñando a los locales a fabricar el vino y de esa manera San Antonio. acercó su nariz para oler todos los azúcares. un pueblito ubicado a sólo doce kilómetros de ciudad Paraíso. en una casa con paredes de barro y caña brava fue donde un somelier galo vino a catar el vino de San Antonio. Los productores los recibieron con alegría. Durante su discurso de agradecimiento al jefe de la Base Militar que representaba al dictador confundido que vivían en palacio. Para poder hacer su trabajo. se había convertido en la meca de la industria vitivinícola. Entusiasmado por los cambios y las buenas relaciones con el gobierno. taninos y fenoles y finalmente lo probó. el decano se refirió a la uva Borgoña. donde fermentaban el zumo de uva para convertirla en vino. Hizo el consabido 99 .hito en la adquisición de tecnología de punta para la formación de los futuros ingenieros y quería dejar en evidencia que la universidad no sólo formaría profesionales competentes sino que también industrializaría los productos agrícolas en la selva. invitándoles a tomar el mejor caldo de gallina de chacra que se había preparado jamás.

declararlo persona no grata por proferir semejantes 100 . —sonrió respirando hondo contando en silencio hasta diez y entregando la copa al decano—. dándole una servilleta. es vinagre puro! El rostro del decano palideció. ¡Señores. buscando entre ellos a alguien que le explicara lo que estaba pasando. esto no es vino. trajimos al de cacao?—metió cizaña entre la comitiva—. al escuchar tal blasfemia o en el mejor de los casos. ¿Quién era él o la responsable de haber llenado con vinagre y no con vino la copa del somelier? —Cálmate. —Entonces el confundido es él—se adelantó a juzgar el decano—. —¿En serió míster?. —Que pasa míster—acudió en su auxilio el decano con rostro preocupado—. ¿Se está ahogando? ¿No le gusta nuestro vino? —¿Monsieur est quelque chose de mal?—intervino la traductora sin entender lo que ocurría. mil disculpas—fue lo primero que le vino a la mente al decano. le hemos servido vino—le susurró el director académico. bajó la mirada hacia esa mancha roja en la arena seca. —¡Aaaaaggg!—arrojó en el piso de arena seca lo que acababa de meterse a la boca. no ha habido ninguna confusión. ¿Será verdaderamente un experto? ¿No nos habremos equivocado de catador y en lugar del de vinos. frunció el seño. luego se puso rojo mirando a la comitiva. estoy bien. —No pasa nada. ¿Cómo puede ser que hable así del vino de San Antonio? El resto hubiera querido apedrearlo.enjuague de boca y pucheros correspondientes tratando que sus papilas gustativas y cada resquicio de su boca capturaran el sabor exacto del vino.

disfrutando en la mesa el concentrado caldo de gallina que humeaba en el plato. pues le ha ganado a gente de peso en cuanto certamen se ha presentado y sabe mucho de enología. Por eso en San Antonio. lo cual quiere decir que se ponía ácido y daba como resultado vinagre tinto. trata del estudio de la biología y el cultivo de la uva. traída de España. el vino se picaba. la acidez del suelo había hecho que su pulpa tuviera menos azúcares. responsables de darle aquel intenso color tinto. aceptaron la cruda realidad que en San Antonio. así como también de ampelología. —Esta uva deberá ser usada en la elaboración de helados y chupetes y no para el vino—sentenció el experto. y baja la voz. El intenso sol de la selva hizo que la Borgoña tuviera una cáscara más gruesa y con altas concentraciones de antocianinas. cantidad y calidad del etanol. —frunció el seño aplastando una uva entre sus dedos el director académico—. debido a que es uva Borgoña. muy por encima del solicitado camu-camu. más que vino. había sufrido adaptaciones a las condiciones climáticas de la zona y no así mutaciones como equivocadamente había supuesto un profesor principal que enseñaba taxonomía vegetal. importantes componentes para la fermentación.infundios contra lo que todos consideraban el producto estrella de exportación en ese lugar. Además. 101 . se producía vinagre. menos ácido málico y tartárico. Tuvieron que pasar varios minutos para que la comitiva se tranquilizara y con los ánimos más calmados. —¡No seas ridículo!. que para que lo sepas. del sacha inchi y de la uña de gato. un catador de catadores. Pongo las manos al fuego por él que en verdad es un experto en vinos.

Y. por el vuelo y canto de los guacamayos multicolores en las bromelias suspendidas en los árboles y los cerros ya no llegaron más. Los bares y cantinas de ciudad Paraíso dejaron de abastecerse con ese vino y prefirieron el que provenía de la capital. cada vez que me excedía un poquito con este vino que lo probé por primera vez cuando llegué a estas tierras. las cosas para San Antonio no fueron nada buenas pues se inició una crisis que afectó la economía de las familias que tenían viñedos. sentí que la cabeza me iba a estallar a tal punto que la dueña de la pensión donde vivía me recomendó que me la amarrara con una pretina y sólo de esa manera pude aguantar la resaca. había terminado su carrera y conducía el noticiero del canal de televisión local. para anidar y remedar el cacareo de las gallinas.—Con razón —repuso el decano. atraídos por el paisaje de sus cataratas. empezaron a abrir sus hojas al sol. Esa mañana le despertó el ruido de una moto-taxi y no tenía ganas de levantarse pero tampoco podía seguir durmiendo. A partir de allí. los rayos de sol que entraban por su 102 . los pocos turistas que habían empezado a llegar al pueblo. se habían mudado a quien sabe qué lugar del monte. Los consumidores optaron por no comprar más el vino picado y bastó unos cuantos meses solamente para que toda la industria vitivinícola se derrumbara. las primeras matitas de coca. hasta los loros que hacían sus nidos en las casas abandonadas de los comejenes. Amador recordó el día cuando Patricia regresó a ciudad Paraíso. el ladrido de los perros y la risa de las lavanderas del río. De igual modo. Mientras que en las chacras otrora llenos de viñedos. maizales y yucales. ya convencido de lo que decía el francés—.

Una manera científica de entender el mundo y al ser humano que según Engels. pero al abrir la llave no había una sola gota de agua y con la toalla enroscada en la cintura. la relación intrínseca entre la materia y el espíritu. Tenía que preparar la clase y esos conceptos deberían quedar claros. —El río está crecido. sobre lo objetivo y lo subjetivo. quería refrescarse del calor antes de empezar a leer Principios Elementales de Filosofía de Georges Politzer que el profesor Santibáñez le había regalado cuando aún era colegial. Prendió el ventilador de su cuarto y se tendió en la cama. la apreciación que nos hacemos de ella. el gobierno 103 . Amador no creía que el agua de lluvia producía reumatismo. —Te va a dar reumatismo si te bañas con esa agua—le advirtió su madre—. era simplemente agua destilada y haciendo caso omiso a la advertencia de su madre se baño con el agua de lluvia.ventana llegaban directamente a su cama y sintió un ardor en las piernas. Y a aquello ¿podríamos también llamarlo pensamiento?. salió a sacar agua del bidón que un día antes se había llenado con agua de lluvia. Mejor báñate en el río. siempre lleva implícito el aspecto subjetivo y lo subjetivo también tiene una existencia real. Si bien la materia tenía una existencia objetiva (fuera de nuestra conciencia. en la dimensión de las ideas valga la aclaración. era la primera vez que llevarían un curso de filosofía. pues con él reflexionamos sobre el mundo que nos rodea. Se levantó y fue a ducharse. Leyó la página veinte ¿Cuáles eran los principios y argumentos de los materialistas?. el pensamiento era la forma superior de la materia y esta era a su vez la que generaba al espíritu. Sabía que sus alumnos no tenían buena base. independiente del espíritu).

la policía había bloqueado las calles aledañas a la plaza de Armas. tomó un desayuno frugal y salió en su motocicleta. Patricia se estacionó junto a un quiosco a la sombra de un techo de palma.lo había eliminado del currículo de educación básica y del plan nacional de estudios porque consideraba que la filosofía servía para convertir a los jóvenes en comunistas. Amador aceleró para darle alcance fuera del acecho de las motocicletas que saturaban la pista. 104 . la ceremonia del izamiento del pabellón nacional había empezado y la gente tenía que permanecer en silencio y con una mano en el pecho mientras cantaba el himno nacional. Caminaba con pasos cortos. A esa hora. se vistió. se quitó el casco y su larga cabellera se desordenó con el viento. —¿Qué es de tu vida ?—dijo Patricia saludándolo con un beso frío. Dejó el libro en la mesa. Por la sonrisa que vio dibujarse en su rostro se dio cuenta que lo había reconocido. acentuados por el taconeo de sus botas al pisar el empedrado y estaba más bella que nunca. todo estaba en silencio. ni siquiera se escuchaba el ladrido de los perros que se enfurecían cuando pasaban las motos. Cuando pasó por la casa de Patricia. Llevaba jeans a la cadera. Al cambio de luz. puntiagudas botas de cuero taco aguja y un polito negro que mostraba su vientre plano y en el centro el ombligo que parecía un ojal. Entonces recorrió la Manco Capac y unas cuadras más abajo dobló por el jirón Shapaja y de allí por Orellana ¿Estará en el balneario ¿Qué le diría cuando la vea? ¿Cómo se verá ella ahora? ¿Seguirá siendo la misma o será que el ambiente de la capital la había cambiado? Al llegar a un semáforo en rojo frenó. al frente estaba Patricia en una Chapi 70. y para su sorpresa.

pero uno cambia ¿no? El ensayo es mi fuerte. si ganaste los juegos florarles en el colegio. Más adelante quizá (sin precisar cuándo) pensaba irse a trabajar a la capital. pero prefirió regresar a ciudad Paraíso porque aquí estaban las noticias y las cosas que pasaban tenían que ser conocidas en el mundo.—Aquí. el noticiero está mucho mejor contigo. ¡Felicitaciones!. sacudiendo las ramas de los mangos que había alrededor. ¿Acaso no te vas a dedicar a escribir novelas? —Así pensaba en el colegio. Algunos se habían metido a la lucha armada. otros habían muerto en enfrentamientos con el ejército. —¿Y qué paso con la literatura?. y estoy dedicada a lo que está sucediendo en el país y creo que escribir novelitas en este momento sería una extravagancia de mi parte. Ella se había graduado con honores en la universidad y había recibido una oferta de empleo de un importante diario en la capital. Un aire fresco sopló en esos momentos el lugar. el resto buscaba de cualquier forma salvarse. Se sentaron a la sombra del techo del quiosco ¿Cómo pasaba el tiempo. habían entrado en la clandestinidad. te vi en la tele. Ya no había nada más que hacer aquí. no? Estaba contenta de saber que Amador estaba vivo pese a los problemas que atravesaba el país. limpiando el polvo de la mesa. estar a cargo del noticiero del canal de televisión local le parecía un buen comienzo para hacer lo que se había propuesto. —Tengo helados de fruta —les ofreció la señora. Patricia pidió una copa de mango y taperibá y Amador una de aguaje y humarí. 105 . haciendo algo—repuso Amador—. el que podía se iba del país. unos estaban en la cárcel. y.

Tenemos que cambiar el país y si puedo contribuir a ello desde el periodismo sería fabuloso. ¿Por qué no se lo preguntas a la señorita directamente? Sugirió la bibliotecaria. —Así es. sobre la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos y él. ella. ¿Cómo te fue en el seminario. el artículo sobre las consecuencias de las políticas neoliberales en el país que escribiste. invitándole a sentarse junto a ella para hacer la tarea. suscitó la reacción de los grupos conservadores y de poder en ciudad Paraíso. Su blusa negra llevaba unas tiritas que recorrían sus hombros bronceados por el sol. me gradué y me está yendo bien. —A propósito. cada uno en su tema. presionaron al director del diario para despedirme acusándome de comunista. sobre el Imperio Bizantino que Santibáñez había encargado. —¿En qué piensas?—interrumpió Patricia volviéndolo a la realidad —. tuve que darles el 106 . Amador seguía enamorado y quería que ella lo supiera. Aquella vez. Amiga ¿estás en quinto? ¡Claro. tú sabes. Desde el día que la vio en la biblioteca Municipal. también él necesitaba consultar el mismo libro y preguntó a la bibliotecaria cuando iba a estar disponible para el próximo lector. te he visto! En su mente estaba la imagen de Patricia sonriendo. Pese al tiempo trascurrido. Estoy de profe ahora y también estoy estudiando obstetricia en la universidad. eso son gajes del oficio. Felizmente todo eso ya pasó. terminaste filosofía? —Sí. los auspiciadores. consultando un libro para una tarea del colegio. Entonces él la abordó. si estamos en el mismo colegio.

—Pero no más que la filosofía. ¿qué clase 107 . La entrada de la iglesia estaba llena de muchachos viendo pasar a las chicas mientras en el púlpito el padre Asenjo aconsejaba la práctica de la abstinencia como el método infalible para evitar el embarazo no deseado y sin duda también el Sida. —No me cambies de tema—insistió Amador. Que no confundamos los sentimientos. finalmente me di cuenta que me gusta. Patricia sonrió fingiendo que no lo había escuchado —Pero si estás conmigo en este momento—dijo con sorna y quiso hablar de un libro que acababa de leer. pero es así. yo te veo como amigo. Quiero estar contigo—susurró tartamudeando.gusto a mis padres con el tema de la medicina. Sin proponérselo. A Amador. Discúlpame. el mundo se le vino abajo.» «Pero padre. «Quienes practican el pecado de Onán. lo que siento por ti es sólo aprecio. desde esa noche le encontró sentido a la misa juvenil. —Amador. estoy enamorado de ti desde que te conocí—se mandó Amador—. Quiero que conservemos nuestra amistad. ¿verdad? —Creo que igual. siento que ambas se complementan —Patricia. quería que la tierra se lo tragara. Pero sacó valor para jugar sus últimas cartas y recordó aquel sábado cuando le propuso ir al cine luego de la misa. Patricia se ruborizó y sonrió llevándose la cucharita de helado a la boca. me gustas como amigo—repuso ella con contundencia limpiándose los labios con una servilleta—. mas les valdría no haber nacido porque es un acto sucio que atenta contra la vida y las buenas costumbres.

¡Mira como es la gente!. cuestionaban los jóvenes al terminar la misa. lo que menos quería era que esa amistad se enfriara por malos entendidos y no quería perder «soga y cabra» como decía su abuela. Patricia se sorprendió por la pregunta. cómo te llamas? Y la chica respondía: «no me llamo. perder tu amistad. Una especie de ritual llamado «molida de caña». una sonrisa amigable y coqueta. No sabias si aquella respuesta burlona era una buena o mala señal. Con Roberto somos amigos como tú y yo. Disfrutaban de esa suerte de danza tribal para caerle a una chica. Amador no insistió. no? —¡No. a la quinta o sexta vuelta. sus rostros desconocidos al principio. los muchachos daban vueltas y vueltas como pollos rostizándose en el perímetro de la plaza de Armas. De tanto verlas dando vueltas en la plaza de Armas. para nada!—. dejaban escapar. Tampoco aquello podría tomarse como un gesto de amistad. Algunas veces era una 108 .de dios es ese que ordena al hermano del difunto quedarse con su cuñada?». en alusión a la forma cómo una acémila hacía funcionar el trapiche para extraer el jugo de la caña que al fermentarse se convertía en ventisho. no quiero caerte pesado y peor aún. A la salida de la misa sabatina. recogiéndose el cabello que volaba con el viento—. En verdad era una respuesta bastante hostil. me llaman». lo que Patricia le dijo. ¿Estás con Roberto. con una risita burlona y seguía caminando poniéndose seria cuchicheando con sus amigas. —Te entiendo —dijo Amador—. fue suficiente para bajar la guardia y respetar lo que ella sentía por él. ocasión que ellos aprovechaban para preguntarles ¿Amiga. Quería olvidarse del asunto. te ven conversar con alguien y al toque te emparejan.

Así eran los cánones en esos tiempos. que estudiabas en su colegio y que ibas siempre por su cuadra donde vivía a hacer la tarea con una amiga vecina suya y que justo el sábado habían acordado ir al cine ¿te gustaría venir con nosotros?. eso dependía de tu suerte. si es que tenías el coraje. Si te atrevías. claro podrías también invitar a tu amiga. —¿Por qué no vas por el canal para hablar de temas que nos interesan a ambos ¿Sabes quién es ese que se hace llamar el comandante Grillo? —La verdad. el resultado era de tu entera responsabilidad. —Quiero seguir siendo tu amigo—fue lo último que Amador dijo antes de que Patricia encendiera su Chapi 70.ventanita que se te abría para dejar pasar ese resquicio de esperanza que te permitiera avanzar. decirle que la conocías. la abordabas con una fórmula harto conocida y por eso mismo riesgosa. hacer que aquello madurase como una jagua y cayera por su propio peso. armarse de valor en un entorno de violencia política envuelta con el manto de la inocencia y la timidez de la adolescencia. citas en la glorieta o el obelisco. 109 . Tenías que darte cuenta cuándo estabas presionando demasiado y más bien tener paciencia. dar un paso adelante. Luego de unas vueltas más podrían cambiar las cosas para bien o también empeorar. miradas y coqueteos. Pero como ya dije. eso dependía ya de ti. una sucesión de caminatas alrededor de la plaza de Armas. ni me lo imagino. nadie lo sabe. mucha paciencia.

Y esto. —Dentro de poco. Detuvieron a muchos inocentes por estar en el lugar y en el momento equivocado. los pobladores veían a través de sus postigos. ya no es ningún secreto pues por todas partes del país se ha desatado la guerra contra el Estado opresor y es solo cuestión de tiempo para que los subversivos tomen el poder. homosexuales y prostitutas. —¿No cree que está usted exagerando profesor Fonseca?—intervino una alumna—. Desde la penumbra de las casas. Su lectura de la situación es lo que recoge la prensa sensacionalista ¿Debemos dar crédito a todo lo que sale en los periódicos? 110 . médicos ni curas que apaguen tal incendio—explicaba el profesor Amador Fonseca en su clase de sociología—.SIETE La violencia había llegado a proporciones inimaginables en el país que se producían enfrentamientos a cualquier hora del día o de la noche en pueblos y caseríos. drogadictos. Un día llegó a ciudad Paraíso una patrulla del Ejército para peinar la zona porque se sabía que en las huertas y solares abandonados. Los subversivos hicieron lo que ellos denominaron «limpieza social» y una noche amanecieron asesinados en las calles. ciudad Paraíso arderá en llamas y no habrá abogados. llegar a hombres y mujeres armados sin saber si eran subversivos o militares. se reunía clandestinamente una célula subversiva. políticos. justos pagan por pecadores. La universidad y otros centros de educación superior estaban llenos de subversivos que el Sistema de Inteligencia los tenía identificados y como siempre en esas cosas.

—¿Exagerado yo? para nada preciosa. —Y ¿Por qué se alzaron en esos años profesor? —Porque no soportaban vivir en pleno siglo XX. dominado por una oligarquía cuya fuente de riqueza y de poder era la explotación de los recursos naturales y la provisión de materias primas al sistema capitalista en lugar de promover el desarrollo de la industria nacional. igualito que en los años sesenta. simplemente estoy siendo realista —respondió Amador. llamada a trasformar la vieja sociedad feudal y dar paso al nuevo sistema emergente. algunos quisieran negar la realidad. Además. existe una gran diferencia. Claro. 111 . no podía cumplir ese rol histórico en el país por varias razones. Claro. en un país medieval. No debemos cerrar los ojos ante lo que está pasando. que hay cosas que se les están escapando de las manos a las autoridades pero. pero la guerrilla ha surgido nuevamente en el país señores. es decir el capitalismo. incluyendo la exportación de productos manufacturados. Se alzaron en armas pensando tomar el poder. golpeándose el pecho con aire paternalista—. el gobierno comete el error al subestimarlos. de la producción y comercialización de bienes y servicios que el país necesita para su desarrollo. hazme el favor. mientras que las grandes mayorías —los trabajadores— no tenían siguiera un lugar donde vivir. de allí pensar que los subversivos tomaran el poder. donde unos pocos eran los dueños de los recursos naturales. — ¿Y.Es cierto que la subversión está aumentando. la más importante de ellas era que seguíamos siendo un país semi-colonial. llamándolos delincuentes comunes y abigeos. cuál era la concepción que tenían del país? —Que la burguesía.

sino mediante la participación en elecciones democráticas donde siempre ganaba la oligarquía.para entrar en este nuevo sistema. sólo unos cuantos empuñaron el fusil. con el proletariado por considerarla la vanguardia 112 . —Y. pero la oligarquía no estaba dispuesta a hacer ese importante cambio porque no tenía una visión de desarrollo. ¿estaban dadas las condiciones para que los campesinos y proletarios explotados quisieran tomar el poder con las armas? —Para serles franco. pues implicaba abrirnos al mercado y hacer que la riqueza no solo fuera producida y beneficiara como ahora a unos pocos. sin calco ni copia de la revolución socialista liderada por un partido marxista-leninista que movilizara a los campesinos. una democracia donde todos pudiéramos decidir qué y cómo producir. ¿Por qué los subversivos no recibieron el apoyo de la izquierda? —Inspirada en la Revolución Cubana. estudiantes e intelectuales y por ello la lucha tenía que hacerse desde el campo a la ciudad. Los explotados no se habían planteado nunca en serio tomar del poder por las armas. —Y en ese tiempo. Sin embargo. querían liderar la revolución con las masas. Los partidos de izquierda tenían sus propias posiciones influenciadas por los dogmas del modelo soviético y chino. en todas partes y desde diferentes frentes. la izquierda se llenaba la boca diciendo que en el país la revolución sería una creación histórica. Las condiciones objetivas estaban dadas desde siempre. obreros. sino a todos gracias a las reformas sociales. cuando sus ideólogos plantearon que la guerra popular iba a ser liderada por los campesinos. primero tendríamos que convertirnos en un país libre. aquello afectaría sus propios intereses. faltaba mayor concientización en el pueblo. Además.

exporta pobres. Los estudiantes proponían profundas reformas socio-económicas.de la revolución. inclusive se han profundizado. las cosas no habían cambiado mucho para evitar el resurgimiento de la subversión. Pienso que la desigualdad y la pobreza. tal como están. seguimos siendo un país que luego de oro y gas. Cambios que deberían atacar las causas y las raíces de la pobreza y no simplemente sus efectos. y uno que otro de vez en cuando decía estar de acuerdo en las causas del problema con ciertos matices de enfoque. sociales. políticas y culturales del país. Y ¿Dónde estarían esas causas? No había que ser prestidigitador ni zahorí para saber que están en las estructuras económicas. las cosas no pueden seguir así. pues las condiciones objetivas están allí intactas. políticas y culturales en el país. los subversivos exigen cambiar el status quo. Amador Fonseca explicaba que no se debería confundir pobreza con desigualdad pese a que ambas categorías estaban íntimamente relacionadas 113 . tienen una causa común. Querían evitar que se produjera el caos. ¿De qué nos sirve tener tanta riqueza natural si la mayoría continúa viviendo en la pobreza y de ellos un tercio en la indigencia total? —Aunque no estoy de acuerdo con sus métodos—opinó un estudiante al final de la clase—. Sin embargo. en cómo estaba conformado. desde entonces. tal como lo soñaron Marx y Engels. de metodología pero unánimemente rechazaban la lucha armada. Los demás escuchaban. principal problema que tendríamos que resolverse profesor. el desborde social y el resurgimiento de la subversión que se nutría del descontento popular. es decir. la injusticia. quienes decidían qué producir (o explotar) y quienes se beneficiaban de todo ello.

sin embargo. logra primero la satisfacción de sus propias necesidades (y por ende su propio bienestar). al desarrollo. a la salud. se puede afirmar sin temor a equivocarse que la desigualdad. necesitábamos de una profunda reforma social. mientras que el resto vive de las migajas. —Sin embargo. Una persona con una adecuada educación y un estado saludable tiene la capacidad para generar riqueza y al hacerlo. Por tanto. económica y política. La desigualdad. aquí si no hay duda alguna. a la protección. esa injusticia era la madre del cordero. De allí que buscar acabar con la pobreza. Implica garantizar el derecho a la educación. —intervino un alumno que se sentaba cerca de la puerta—. si quisiéramos responder a la pregunta retórica de qué fue primero la pobreza o la desigualdad. Eso sí nunca 114 . Aquí entra en juego el Estado cumpliendo el rol que le corresponde: distribuir los recursos con justicia y equidad. Esa diferencia. —Para que ello ocurriera—dijo Amador—. decía no solamente viven (milagrosamente) con un dólar al día. era esa gran brecha económica y social donde sólo unos cuantos puede acceder y usar los recursos. Los pobres. distribuir debe ir más allá del simple hecho de repartir. sino que han perdido también sus derechos a ser aceptados y tratados como personas en una sociedad controlada por una élite que acumula riqueza y arrebata a la mayoría el derecho de ser tratadas como personas. según el Banco Mundial. al mismo tiempo que contribuye también a procurar el bienestar de los demás. El Estado debe garantizar los derechos de toda persona sin excepción y hacer que las leyes se apliquen a todos por igual. poniendo reglas de juego correctas y trasparentes al llamado libre mercado. en suma. tenía que hacerse atacando ambas cosas.como las dos caras de una misma moneda.

sino haciéndose notar para que todo el mundo se enterara que ellos ya controlaban el país. Tomaron fotos de las pintas y dijeron que probablemente los autores materiales e intelectuales de esas pintas se escondían en el propio campus universitario. la subversión no quería seguir actuando a escondidas. los pobladores de ciudad Paraíso se declararon en huelga indefinida. En esos días. considerados las fuerzas vivas de esa lucha.debe entrometerse en el control de la producción de bienes y servicios que el sector privado brinda porque aquello desmotiva la productividad y mata la innovación y el emprendimiento. Las noticias sobre el inicio de las actividades subversivas por todas partes daban cuenta que se había acabado de joder el país. Aquello fue interpretado como una afrenta al orgullo y la dignidad de los pobladores que plantearon a la dictadura una contrapropuesta para convertirse en una región autónoma. Se suspendieron las clases en todos los centros educativos y vino el Servicio de Inteligencia para evaluar el asunto. aprovecharon esa coyuntura para plantear acabar de una vez y para siempre con la postergación histórica a la que los habían condenado los gobiernos de turno. Una mañana las paredes de las casas en ciudad Paraíso amanecieron con pintas alusivas a la lucha armada. y en la televisión de la incursión de 115 . alcanzando la categoría de republiqueta bananera controlada un dictador confundido que se coludía con el narcotráfico y la subversión. Los campesinos. rechazando la forma cómo el dictador confundido quería imponer la regionalización anexándolo a uno de sus bastiones partidarios. Se leían en los titulares de los periódicos que llegaban de la capital.

116 . El gobierno encargó al Servicio de Inteligencia el control de la situación. Aquello hacía presagiar que los días sangrientos y los tiempos de exilio habían llegado. ancianos. el Mayo. La capacidad para camuflarse en el bosque hizo que el comandante Grillo tuviera fama de poseer el don de la invisibilidad a tal punto que el otrora Capitán y ahora General responsable del Frente Antisubversivo del Ejército de ciudad Paraíso. pero ésta empeoraba día a día como un cáncer y no quedaba ningún recóndito lugar que no estuviera afectado por esa lacra social. y el Caynarachi. haciéndose invisible como el aire a tal punto que el General comentó en una reunión en el palacio de gobierno que e que jamás en sus veinte y tantos años de experiencia y entrenamiento militar había conocido a alguien con tal capacidad para moverse y camuflarse en la selva como ese delincuente que se hacía llamar comandante Grillo. Buscando dar una respuesta contundente y extirpar el problema desde palacio de gobierno se dio la orden de militarizar de lo que ya estaba el país.revoltosos en los pueblos y caseríos más alejados. cada vez que lo tenían cercado. ofreció por su captura vivo o muerto una recompensa de cincuenta mil dólares. y a todo aquel que no quería unirse a su causa. reconociendo el fracaso de sus métodos convencionales. niños. autoridades municipales. gobernadores y dirigentes vecinales. El comandante Grillo derrotó en sangrientos combates a la Policía y al Ejército en los valles del Huallaga. Se corrían voces que la columna subversiva liderada por el comandante Grillo iba tomar por asalto ciudad Paraíso y aquello preocupó a la población porque se sabía que donde incursionaban no respetaban a nadie. Y. mujeres. lograba escaparse. masacraban a hombres.

atlético y con una gran capacidad para convencer y persuadir incluso a los más resistentes y escépticos a la causa de la revolución comunista. —No son poderes sobrenaturales los que posee ese subversivo. Personalmente decidió investigar al escurridizo personaje cuando supo que en esos días en alguna parte de la ciudad. donde otrora se realizaba la Feria 117 . lo describirían como un hombre flaco. en una huerta de árboles de plátano abandonada. no fue fácil localizarlo porque sus seguidores más cercanos habían estrechado un casi impenetrable cerco de seguridad a fin de evitar que el Servicio de Inteligencia (que había ofrecido una recompensa por su captura) lo identificara y cualquier movimiento sospechoso en la población. muy cerca al aeropuerto. Sin embargo. Tenía la manía de sustentar lo que decía con citas bibliográficas. Quienes lo habían visto y escuchado en los pueblos y caseríos donde había incursionado.Decían los lugareños que aquel cabecilla subversivo tenía poderes sobrenaturales para transformarse en un árbol o en un animal pues había adquirido gracias al ayahuasca. la capacidad de dominar la mente con la ayuda de un chamán que custodiaba los linderos de la cordillera Escalera. el comandante Grillo se reunía todas las noches con sus huestes. Y su fama sobrepasó los confines locales y nacionales que un día llegó la BBC con el propósito de entrevistarlo. en un terreno abandonado. Supo que sucedía lo mismo al otro lado del río. estaba siendo vigilado. sino el respaldo que le brinda de la población que está dispuesta incluso a dar la vida con tal de protegerlo de sus enemigos—comentó Patricia en su programa de televisión.

Saldremos en diez minutos. —Soy Mónica—se presentó una chica con una falda diminuta que dejó por un instante virolo al muchacho de la BBC—. aquello era una estrategia psicosocial del Servicio de Inteligencia para confundir a los propios subversivos que habían logrado proteger con éxito la identidad de su líder. Cuando Grillo supo que la BBC quería entrevistarlo. pero terminen tranquilos sus helados. mientras que la Policía Nacional al no tener los recursos tuvo que renunciar a ese mandato dejando todo en manos de los militares. Se hicieron los arreglos para la cita y el Cream Rica fue el lugar convenido para el contacto. que los llevó hasta una gasolinera a la salida de la ciudad y desde allí un auto los condujo hacia Lago Azul. Sin embargo. A un costado se encontraba un inmenso peñón a punto de desprenderse hacia el 118 . le agradó la idea pues quería aclarar las leyendas que se tejían sobre él y envió a una emisaria que se contactaría con Patricia (a debido a su independencia. por el llano ascendían las termópilas. que se desplazaba a sus anchas en ciudad Paraíso a altas horas de la noche. El Ejército patrullaba los barrios. moviendo los maizales y haciendo planear a los gallinazos que con sus alas extendidas se posaban en las cumbres. el carro patinó raudo por la escarpada carretera y se detuvo en la cúspide del cerro Punta del Gallinazo. la consideraba una periodista con agallas). cruzaron el río en una balsa cautiva. mientras que. Abordaron una moto-taxi.Agropecuaria y Artesanal de la Amazonía y de igual manera la gente decía que lo vieron en tal o cual barrio de la ciudad. Desde allí se veía el valle. el río brillaba como una gigantesca serpiente al reflejarse el sol en sus aguas y desde esas alturas se sentía el aire fresco.

acantilado. Aquel bloque de granito servía de señal para un pasaje secreto, camuflado a los ojos de los viajeros con los gramalotes. Bajaron por el escabroso camino al fondo del acantilado cubierto de arbustos, enredaderas y una alfombra de helechos. Una vez en el llano, encontraron una choza cuyo techo de hojas de yarina, dejaban filtrar los rayos del sol como filudos cuchillos tocando el suelo. —Patricia Lezcano bienvenida a Punta del Gallinazo—salió con el rostro sin pasamontañas del fondo de la choza el comandante Grillo—. Quienes me persiguen creen que soy un fantasma, tú estás confirmando que soy de carne y hueso. Ahora ha llegado el momento para que se sepa quién soy. Todo este tiempo en la clandestinidad me ha servido para organizar el Frente Nororiental y como lo estás viendo, la gente nos ha escuchado, ha seguido nuestra propuesta y está dispuesta a dar la vida con tal de alcanzar la liberación de la explotación y el subdesarrollo. Patricia se quedó mirándolo, alelada, no podría ser, tanto tiempo sin verlo, creía que se había ido lejos debido a las amenazas de los liberales, que lo habían matado, pero allí estaba, la frente ancha, el pelo ensortijado llegándole a la nuca, los lentes más gruesos debido al aumento de su miopía y ese cuerpo de músculos notorios gracias al kung fu, no podía ser de otro que el profesor Gilberto Santibáñez. La noticia sería una bomba, la gente no lo iba a creer, los estudiantes menos todavía, si siempre sostuvo que estaba en contra de la lucha armada. Bueno, sólo Dios y los imbéciles no cambian. «Pero en su caso el cambio fue un retroceso», pensó Patricia. A la mañana siguiente en el noticiero se emitió la entrevista que le hiciera la BBC al comandante Grillo.

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—No puede ser que ese delincuente salga en televisión —golpeó la mesa del restaurante del hotel, mientras tomaba su desayuno el General Lezcano—. ¡Santibáñez¡ miren pues ¿quién lo hubiera creído no?, ¿con razón ya no lo veíamos por acá?, dijeron que los liberales lo habían matado, otros que había regresado a su tierra para no volver jamás; amargado, herido en su amor propio, pues nunca se había enamorado tanto como, aquella vez de una de sus alumnas. Ni siquiera esperó a que ella terminara el semestre para proponerla que vivieran juntos. No sé, tienes que hablar con mis padres, yo sí quiero, pero ¿qué dirán ellos? Y, un fin de semana viajaron al pueblo de la muchacha para conversar con su familia. Que más iba a hacer su padre si el profesor ya había tenido contacto carnal con su hija y aceptó esa relación, los bendijo a ambos, deseándoles que fueran felices y prometió regalarles un pedazo de tierra para que hicieran su casa en el pueblo. Pero la pareja prefirió alquilarse un departamento que lo amuebló a su antojo. Ella le pidió que le comprara una moto para que fuera a sus clases, y de allí al hospital cuando le tocaba hacer guardia. Es que el internado es así pues amor, bien saturado. Entonces Santibáñez aceptó, le compró la moto y ella salía todas las tardes cuando el sol ya no quemaba tanto a visitar a sus amigas. Ya vuelvo en un ratito se despedía besándole en la mejilla. ¿A qué hora regresas? ¿Puedo acompañarte? Sí, por supuesto, puedes venir y así conoces a mis amigas ¿Acaso desconfías de mí? No, para nada, mejor me quedo, tengo que preparar mi clase, vete sola, eso sí, maneja con cuidado. Por su mente pasó lo que había escuchado cuchichear a sus colegas: «Su hembrita era una pendeja le sacaba la vuelta, con un médico en el hospital». No creía, pensaba que era por envidia, por picones porque ella era joven y

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muchos hubieran querido estar con ella. «La tiraba en el cuartito al final del pabellón de operados cuando ambos coincidían en las guardias». Después de tanto escuchar esos rumores, Santibáñez recién se puso mosca. El día que ella tuvo guardia no la llamó; se fue directo al hospital y halló que las cosas aparentemente estaban tranquilas, había un solo paciente en la emergencia y el huachimán medio dormido le dijo que la señorita interna estaba trabajando. Santibáñez regresó con un cuarto de pollo y una gaseosa y así pudo pasar para hablar con ella pero ya una compañera le había pasado el dato. La chica llegó con el pelo desordenado y la cara roja y Santibáñez quiso darle un beso en la boca, pero ella le entregó la mejilla. ¡Qué milagro, a qué se debe tu visita!, fingió sorprenderse. Sólo pasaba y quise saludarte, pero ya me voy ¿Está todo bien? Sí, no hay mucho trabajo. El jueves de esa semana, Santibáñez decidió seguirla en una mototaxi; ella dijo que iba a dar un paseo y se fue por el balneario y entró en una discoteca. Él esperó agazapado como un chullachaqui detrás de un quiosco hasta que el local se llenara y cuando la música estaba a todo volumen, ingresó al local y vio a las parejas bailando apretaito, apretaito el meneíto, el meneíto... En la pista de baile, no cabía una persona más; Santibáñez se paró detrás de una columna, aspirando el olor a tabaco sudor y axilas que se impregnó en su cuerpo. Pidió tres cervezas chicas y se las tomó al toque. Sus ojos no dejaban de mirar por todas partes, a los costados, en la barra, en los baños. Se movió entre las mesas sin ser percibido, sin rosarse con los cuerpos y tan ágil como un grillo y se detuvo en un claroscuro sin ser visto y si alguien lo hubiera notado, no lo habría reconocido. Al frente, en el escenario, las bailarinas movían el cuerpo quien sabe a cuántas revoluciones

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por minuto y sus protuberancias vibraban al chocar con el láser que revotaba en sus cuerpos, creando cuadraditos multicolores. Se quedó perplejo, sintió la taquicardia, la sangre que le llegaba a la cara y un fuerte nudo en la garganta al verla a cinco metros de distancia, separada sólo por una mesa llena de botellas vacías. Ella se besaba con su amante en el sofá, tratando de acomodarse la falda que se le corría y quiso evitar que se le viera el calzón que resaltaba con las luces fosforescentes. Santibáñez se quedó tieso como una pared y sintió la contracción de sus músculos, apretó los puños, rechinó los dientes y sus ojos inyectados, miraron las bocas y comisuras que se entrelazaban en un prolongado beso. Recién cuando cambió la música los amantes se separaron y se dieron cuenta que alguien estaba allí mirándolos, mucho más inmóvil que la columna donde apoyó para no perder el equilibrio por tanta rabia. ¡Profe… qué…haces…aquí! balbuceó ella subiéndose la falda con el rostro, pálido y su sangre helada electrizándole todo el cuerpo. Se paró como impulsada por un resorte y salió disparada, cual huangana escapando del perro montaraz, dejando a toda su mancha en la disco. El General protestó ante el administrador del canal por dar empleo a una comunista que en confabulación con la BBC estaba haciendo apología al terrorismo y al día siguiente Patricia fue despedida. Como jefe máximo cívicomilitar de ciudad Paraíso, señaló que el reportaje propalado no contribuía a fortalecer la paz, la democracia y la gobernabilidad en el país. Amenazó con llevarla a la cárcel y por ello, Patricia decidió regresar a la capital. —Te ha llegado una carta de la Fullbright, le dijo su madre ¿estás postulando a una beca?

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123 .—Sí. por favor acercarse a nuestras oficinas para continuar con los trámites del proceso». ábrela por favor y dime que dice. —«Le informamos que su solicitud a una beca en la Universidad de la Florida ha sido aceptada. no te lo quería contar.

Describía que el origen de ciudad Paraíso se remontaba a la época de la expansión del imperio incaico. llevando a los indígenas casi a la extinción. fue derrotado pero nunca capturado por sus enemigos. Luego de haber logrado varias victorias. organizaron varias expediciones con la intención de encontrar el legendario Dorado. en ese entonces. Hombre de mediana estatura. pues para ellos. Escapó con un puñado de seguidores hacia la Ceja de Selva. la ciudad de tres pisos naturales. el factor decisivo para que Ancoallo fuera vencido y poner fin a su intento de tomar el Cusco. la vida de los nativos valía menos que la de una carachupa. habría salido de las profundidades de una laguna andina con el propósito dirigir la resistencia de su pueblo en defensa del afán expansionista de los incas. sin embargo. a los tiempos de la resistencia del pueblo Chanca. Lope de Aguirre llegaron a la Ceja de Selva en la segunda mitad del siglo XVI. que en los próximos días él y su grupo de setenta subversivos planeaban tomar por asalto. el comandante Grillo. los españoles vencieron. la capital del imperio incaico. Los oriundos resistieron en feroces combates. Cuando Pedro de Ursúa y su lugarteniente.OCHO En un campamento enclavado en plena selva. donde vivió escondido hasta su muerte en la cumbre más alta de Lamas. el líder Chanca. debido a lo avanzado que representaba la tecnología del arcabuz frente a la lanza. aguerridos guerreros descendientes de un líder Ancoallo que según la leyenda. tez 124 . Asesinaron indígenas que no se unían a su causa. impartía lecciones sobre la historia y fundación de ciudad Paraíso. Había sido la superioridad numérica de los incas más que su estrategia militar.

Si alguien estaba triste o no sonreía cuando él lo notaba. Lope de Aguirre era el más temido de todos. Días después decidió sublevarse contra Pedro de Ursúa y se declaró con sus seguidores los Marañones en rebelión contra el Rey Felipe II. Aguirre era un padre muy celoso y no permitía que ningún muchacho se la acercara. Aguirre estaba seguro que era porque esa persona estaba tramando alguna conspiración en su contra. la poca energía que le mantenía viva se extinguió y amaneció muerta en el lecho de su padre. Aquello hizo que Elvira viviera en un infierno. Para lograr el control absoluto de los hombres de la expedición del Dorado. si había alguien que estaba alegre o demasiado eufórico. una bella joven de apenas dieciséis años. Se sentía el ser más miserable en la tierra hasta que un día al no soportar tanta humillación. por el sólo placer de para saciar su sed de odio y venganza. le atravesaba con la espada la garganta. que lo vieron siempre acompañado de su hija Elvira. Tenía la mirada dura y brillosa de un lunático. tanto sufrimiento. lo que le daba un aspecto aterrador hasta a sus propios hombres que lo apodaron el loco. lo asesinaron en Barquisimeto y desde ese 125 . Pero los Marañones no aguantaron más esa locura y pese al temor que los había infundido. Caminaba con una cojera. Dice la leyenda.blanca resecada por el sol y pelo hirsuto que le cubría la frente. menos aún cortejara a tal punto que obligaba a su hija a dormir en la misma cama. consecuencia de una antigua herida en su pierna derecha obtenida en una batalla en España. Aguirre mató sin piedad ni motivo a todos los que hallaba a su paso. Aguirre maldijo a Dios por haberle arrebatado a su hija y en las noches se levantaba con sobresaltos al no soportar el tormento de su propia conciencia. entonces lo asesinaba u ordenaba que otro lo hiciera y así iba diezmando a su propia tropa.

tiempo su espíritu errante recorre los ríos y médanos de la selva sin encontrar la paz. Los hombres asustados creyendo que eran los militares. el silencio del bosque volvió a ser el mismo y para romper nuevamente la monotonía. —No se preocupen camaradas no son más que un par de chosnas que vienen a visitarnos—dijo el comandante enfocando con su linterna hacia el dosel del bosque. —Me siento más seguro al escuchar la melodía de mis hermanos los Grillos. Cuatro potentes ojos reflejaron hacia abajo la luz de la linterna. el concierto fue interrumpido por un par de monos nocturnos que en esos momentos se apareaban ruidosamente aprovechando la luna llena en la copa de un renaco. mientras que en el cielo estaba la gente cuya vida era sencilla y de poco interés para él ¿Sobré que cosa podría hablar con un pescador o un campesino? Era noche de luna llena y los cantos de los insectos generaban un concierto de sonidos chirriantes y armoniosos que rompían la monotonía del bosque. Después de este incidente. pues el mismo había dicho que prefería irse al infierno porque allí se encontraría con Julio César y Alejandro Magno con quienes tendría la oportunidad de hablar sobre temas interesantes. De repente. el comandante decidió contarles 126 . bromeaba el comandante. celebrado por sus subalternos. Las peludas criaturas se quedaron quietas al ser sorprendidas en posiciones amatorias en una de las ramas del renaco y siguieron en lo que ya habían iniciado sin importarles la interrupción de los voyeristas. pusieron sus AKM en ristre. erizando la piel a cualquiera que no estuviera familiarizado con el lugar.

cuyos bramidos producían feroces tormentas eléctricas que hacían enmudecer y temblar de miedo y buscar refugio a los animales y la gente. tan negro como sólo pueden ser las noches sin luna llena en la selva. los hermanitos lloraron inconsolablemente durante varios días y noches sin que nada ni nadie pudiera calmar su dolor. Al niño lo convirtió en un bravísimo toro. enclavado en un valle habitado por plantas y animales prehistóricos. protegiéndolos de todo peligro y los trasformó en criaturas mitológicas. a manos de los sanguinarios conquistadores. Mientras que la niña fue convertida en una ninfa del bosque tan linda como una mariposa que camuflándose entre las orquídeas que abundaban en el lugar. Al regresar y enterarse de la desgracia. El dios Apu que todo lo ve se compadeció del sufrimiento de las criaturas huérfanas que sin tratar de alterar el curso de los hechos. sobrevivieron gracias a que jugaban por los alrededores de la aldea dos hermanitos: un niño y una niña. se retiraran a descansar para así estar listos para planificar al día siguiente una de las operaciones más importantes y temerarias: la toma de ciudad Paraíso. quiso compensar en algo esa desdicha. 127 . las lágrimas del niño originaron las aguas del río Shilcayo. encontró refugio en las faldas del cerro Escalera.otra historia antes de que todos (a excepción de los que tenían que hacer la guardia nocturna). quienes no se percataron de la masacre de su familia la madrugada cuando atacaron su aldea para robarles el oro que creían poseía ese pueblo de menos de una veintena de casas.Cuentan que del exterminado pueblo de los Cumbazas. enciende un cigarrillo el comandante Grillo—. Existe también una dramática leyenda sobre el origen de ciudad Paraíso—coloca más leña a la fogata y con un tizón.

Mientras ella ensangrentada agonizaba. descendió por las faldas de la cordillera hasta llegar el lugar donde antes estado su aldea. pero el sátiro al darse cuenta que no iba a alcanzarla. hoy. hiriéndola de muerte. sin percatarse que había sido descubierta por un arcabucero. disparó su arcabuz contra la indefensa criatura. llegaron a las orillas de la laguna. surcando el cauce del río. y desaparecida por la modernización que las autoridades decidieron convertirla en uno de los barrios más céntricos de ciudad Paraíso. clamar por ayuda y tratar de mantenerse a flote chapoteando. Lo que quedó cuando ya todo fuera consumado fue la laguna. una inmensa colpa muy asediada debido a la abundancia de animales que venía a beber de sus cristalinas aguas y a comer los frutos del aguaje y la shapaja. no sólo del acecho de los humanos. Cada vez que los conquistadores querían llegar al cerro Escalera. sino también de cualquier sátiro. la orilla se alejaba cada vez más hasta perecer ahogado. No fue sino hasta después de muchos años que los descendientes del general Ancoallo. quiso hacerla suya. sus lágrimas se convertían en una laguna. que envolvió rápidamente al criminal a pesar de sus vanos intentos por nadar. seca. Había allí peces de todo tipo y tamaño que le daban un misterioso resplandor 128 .donde iba a estar protegida por el tupido bosque y su hermano. la ninfa trató de escapar y corrió y voló todo lo que pudo. Al darse cuenta de sus intenciones. Sin embargo. en aquel tiempo. quien tanta belleza en ese extraordinario ser. la ninfa del bosque. no pudo soportar la nostalgia de haber perdido a sus padres y un día. se desataba una tormenta que ennegrecía el día y los hacía desistir de su intento.

Durante el tiempo que duró la abundancia. paujiles y hasta perdices de doble pechuga. hasta que poco a poco. sábalos. regresaban varias veces al lugar para aprovisionarse de la carne y el pescado. mojarras y bujurquis. nadie tenía necesidad de perseguirlos para cazarlos. cuyos lomos brillaban al reflejo del sol se debía a la escasa presencia de depredadores feroces como la yacumama.dorado lo que hizo que los españoles creyeran que en el fondo de la laguna se encontraba lo que andaban buscando. sin que se dieran cuenta. motelos. tan seguros de sí mismos como si estuvieran en su propia madriguera. Por ello. husmeando en las paredes de barro y caña brava. Aquellos cuadrúpedos no huían. el lagarto 129 . En aquella especie de paraíso terrenal —acentúa su relato el comandante Grillo ante las atentas miradas de sus subalternos—. entre ellos: venados colorados. se fueron quedando e instalando con sus familias en las orillas del lago. nadie tuvo necesidad de utilizar la fuerza ni gastar energía en persecuciones y menos aún disparar una lanza o una flecha. En un principio sirvió de colpa de los animales más cotizados (debido al sabor de su carne) por los pobladores. Por eso es que los montaraces. La abundancia de cardúmenes de boquichicos. sino que dócilmente como mascotas. el Dorado. Al inicio. Al único depredador que conocían los animales en ese tiempo era al otorongo pues ignoraban el peligro que para ellos representaban los humanos. gamitanas. ingresaban en la cocina buscando alimentarse. sólo los llamaban como hacían con las gallinas al alimentarlas. carachupas. picuros. había una relación harmónica entre animales y humanos. imitar el cacareo de los gallos. se frotaban en los horcones y en las esquinas de las bancas de troncos y se iban sin prisa.

encontraron a orillas de la laguna abundantes palmeras y por eso la llamaron paraíso. para cubrir el techo de las casas. hojas también eran utilizados en la preparación y conservación de los alimentos. hacían uso de las hojas de yarina y shapaja que no dejaban pasar un sólo resquicio de agua y luz. cuya corteza dura como el acero servía para la construcción de los cercos y entablados de las casas. el origen del nombre de ciudad Paraíso tendría al menos dos versiones: La primera. Y. Era una tierra fértil donde florecían frutales como el caimito. estaba la hoja del bijao que mejoraba también el sabor y la preservación los alimentos. pues resistían las tempestades y las torrenciales lluvias. Tuvieron que morir y nacer muchas generaciones antes de que se diera la fundación española de ciudad Paraíso como tal. el humarí. Los pobladores ya habían descubierto la pona. provendría del hecho que quienes la fundaron. La segunda. la chonta y el sapote. y. y plantas comestibles como el bombonaje. una liana tan resistente y flexible como el alambre que servía para amarrar los horcones y las vigas. De igual modo sucedió con el tamishi. sostiene que el nombre es la combinación de vocablos o dialectos indígenas que traducido al castellano quiere decir lugar donde se hacía el trueque. Según han escrito los cronistas.negro y la anguila eléctrica. 130 . brindando un ambiente refrescante y agradable durante los días de calor. Utilizado como envoltorio por excelencia en la elaboración de los juanes. se volvieron huraños y los peces escurridizos. el bijao y el dale-dale cuyos tallos. todos esos años fueron de abundancia y bienestar hasta que llegó el tiempo de la escasez y las penurias a tal punto que ya no era fácil de obtener la carne del monte pues los animales.

su tamaño llegó a tener proporciones descomunales que asustó de veras a los pobladores. había estado viviendo allí por siglos sin que nadie notara su presencia. les puso el ojo a los espinosos boquichicos. Luego de satisfacerse de esos manjares. extendieron el cuerpo hecho pedacitos el día que la mataron. una enorme yacumama que se alimentaba de los mismos recursos que servían de sustento a las familias: los peces del lago y los animales de la colpa. —es decir de los bocaditos— y. Nadie tenía la menor duda que los cardúmenes de peces en el lago y los animales que llegaban a la colpa habían disminuido por causa de la yacumama. se alimentaba de todo aquello que solía acercársele. se comió a los peces 131 . sin embargo. Según dicen los cronistas. Al principio creyeron que la escasez era producto del aumento de la población. cuando en la pampa contigua. Debido a su forma de alimentarse. sentenció el jefe de la tribu. aquella hipótesis fue descartada cuando descubrieron que la laguna tenía su madre. atestada de filosos dientes. con el tiempo. Primero dio cuenta de los cardúmenes de mojarras y bujurquis.—Se vienen tiempos difíciles hermanos—había pronosticado Ancoallo. Ancoallo identificó el lomo de la yacumama que dormitaba enroscada (como una ruma de llantas) en el fondo trasparente. cuando el sol iluminaba sin clemencia las aguas cristalinas. la yacumama. cuando estos se acabaron. «Tiene nueve metros de largo y el grosor de un tronco de shapaja». Tenía la cabeza tan grande como un batán y con solo abrir y cerrar la boca. La silueta de esa enorme boa constrictora fue vista por los pobladores en contadas ocasiones durante el día. Desde la colina de su tambo. pacos y gamitanas.

y fueron los únicos peces encontrados el día en que se desaguó la laguna. patos y cerdos que al principio cuando éstos fueron pocos. pues los anillos constrictores de aquella bestia eran más fuertes que cualquier cabezazo de los paiches y zúngaros y los coletazos de los lagartos. Se escuchaba el retumbar de coletazos y chapoteos de esas inmensas presas que en vano se resistían a ser devoradas. mientras celebraban una fiesta. Los vecinos que habitaban en la orilla. aceptaron con resignación que se trataba de la ley de la vida: comer y ser comidos y que sobre ella. al perro de Ancoallo. debido a su capacidad para camuflarse en el lodo. emerger de las aguas a la enorme yacumama y atrapar en un abrir y cerrar de ojos. escucharon un largo siseo. En unos segundos. 132 . sólo quedaron las carachamas y los bagres. la mascota más querida. rápida como un relámpago. no había nada que pudiera hacerse menos aún interferir en lo que la naturaleza había decidido. Saltarín luchaba en vano tratando de desprenderse de su captora que lo apretaba hasta dejarle sin aliento. Luego se escuchó un crujir de huesos y del pobre animal sólo quedó una bola de pellejo que la bestia engulló de a poquitos empezando por la cabeza hasta finalizar con las patas por si acaso intentaría escapar. Lo mismo hizo con los lagartos negros. Se quedaron estupefactos cuando vieron atónitos.gordos: los tremendos paiches y zúngaros. fueron los primeros en notar la desaparición de sus gallinas. la yacumama lo enroscó con sus potentes anillos constrictores y entre aullidos y ladridos lastimeros. seguido de un tremendo chapuzón que los hizo salir apurados de sus casas para curiosear lo que pasaba. Un día. Al final.

y sin recuperarse todavía de la ira. especialmente de los niños que podían ser las siguientes víctimas. Ancoallo dio instrucciones para que ninguna persona se acercara a la orilla y que las madres mantuvieran a sus criaturas muy lejos de la laguna. se producirían sequías.Aquel macabro espectáculo colmó la paciencia del pueblo y ese mismo día. tampoco podían hacerlo con lanzas porque la yacumama había desarrollado tal capacidad instintiva para detectar el peligro que parecía entender cualquier intención humana para hacerle daño y respondía en el acto. avancarga o similar). sino para salvaguardar la vida de todos. La imagen del perrito pidiendo auxilio sin que nadie pudiera hacer algo para salvarlo produjo tal conmoción en la gente que sin pensarlo dos veces organizaron un plan (encabezado por Ancoallo) para matar a la yacumama. Con mucha paciencia y organización. 133 . escopeta. los pobladores desaguaron la laguna. lo suficientemente potente que pudiera matarla. por el contrario en el fondo se encuentra sepultada bajo el lodo la ciudad perdida del Dorado y mañana habrá suficiente oro para que no exista ningún pobre en el pueblo. llevaron a cabo el plan pero alguien que se opuso hizo correr el rumor de que si mataban a la madre de esa laguna. inundaciones y hambrunas que harían desaparecer a ciudad Paraíso. He visto en mi toma de ayahuasca que aquello no va a pasar. decidieron acabar con el monstruo. Pasó una semana. no había arma de fuego (retrocarga. no por venganza. —Hagamos oídos sordos a temores infundados—dijo frente a esto Ancoallo optimista como siempre—. Sin embargo. Como medida de precaución.

Minutos más tarde. En el fondo no encontraron ninguna ciudadela de oro. Sin darle tiempo para salir de la cocha y atacar a sus agresores. acumulada con el paso de los años servía de refugio a los bagres. carachamas y shiruis (con pulmones rudimentarios) que les permitían vivir fuera del agua y desplazarse por tierra firme. emitiendo sonidos asmáticos. en su lugar una gruesa capa de coral. machetes y lanzas untadas con el curare paralizador.Se abrieron zanjas y canales desde las orillas para drenar el agua en diferentes direcciones. ésta yacía muerta cortada en mil pedazos a un costado de lo que antes había sido la laguna. Cuadrillas de hombres y mujeres trabajaron en turnos durante varios días hasta secarla poco a poco y ver aparecer un espinazo negro y encorvado que se desenredaba buscando abandonar su ancestral recinto. 134 . la yacumama fue embestida de manera sincronizada por una treintena de hombres armados con afiladas hachas. mientras los cardúmenes de bagres y carachamas chapoteaban en el lodo.

nunca había estado antes en la selva de allí que la comida y las costumbres les resultaban extrañas. se preguntaba el pre-universitario. ¿quiénes serían sus maestros?. Roberto recordó las palabras de su padre: «Tienes que ser alguien en la vida porque se vienen tiempos difíciles». ¿qué estudiaría?. la mayoría de ellos. ¿Qué era lo que les había atraído a ese lugar?. en cuanto a la comida. Sin embargo. ¿de dónde vendrían y qué aprendería de ellos? A medida que pasaban las semanas y los meses en la academia. era infaltable en la mesa del poblador de ciudad Paraíso. escapando de la monotonía y el estrés que producía la capital? En la cola para la inscripción. casacas y chalinas. Y. Roberto fue conociendo a quienes iban a ser sus profesores. Tenía muchas dudas. «No sabe a nada» decían.NUEVE Cuando Roberto Cifuentes postuló a una de las cuatro carreras que ofrecía la recientemente creada Universidad en ciudad Paraíso. Aquello le rondaba la cabeza. si por una de las tres ingenierías o por la de obstetricia. un sentimiento de culpa por no acompañarle a comprar los cerdos y dejó que él solito se fuera. ¿qué iba a ser de su futuro?. Su madre había hecho sacrificios para lograr 135 . acostumbrados en su tierra a usar chompas. Se quedaban boquiabiertos al ver a las chicas en ropas diminutas. buscando conocer otros lugares. otras culturas y aprovechar las oportunidades que les deparaba la vida. acompañado de uno de sus empleados un indio matarife. otras personas. lo que más les llamó la atención fue el inguiri. no sabía por cuál de ellas se iba a decidir. ¿Acaso ese afán aventurero y explorador de todo ser humano.

Con el fólder manila bajo el brazo que contenía su solicitud. tratando de hallar alguna luz. Quizás debía ser más práctico y sensato como hubiera querido su padre. Un muchacho entregó una ficha mal llenada y le pidieron que rehiciera su solicitud.que Roberto pudiera terminar el colegio y desde pequeño aprendió a ganarse la vida vendiendo caramelos en la plaza de Armas. le iría mejor vendiendo caramelos y cigarrillos en la plaza de Armas pero se dio cuenta que aquello era una actividad que no le sacaría de 136 . objetivo y cualquier contenido que lo iluminara para elegir la carrera a la que iba a postular. Cuanto hubiera querido Roberto tener un año sabático. Pensó que tal vez en lugar de ingresar a la universidad. conocer un poco más su país y viajar a la capital antes de meterse a la universidad. pero aquello era un lujo para él. propósito. Resonó en su memoria las palabras del profesor Santibáñez sobre las «disquisiciones pequeñoburguesas» que atormentaban a los jóvenes que en vez de dedicarse de lleno a la revolución se entregaban a la holgazanería. ¿Cómo podía darse el lujo de preguntarse si tenía o no vocación? Si el hecho mismo de estudiar una carrera (para él que trabajaba duro para ganarse el pan de cada día y ayudar a su madre en el cuidado de sus hermanos) era ya de hecho un éxito. ¿Estaba siendo egoísta al pensar primero en él más que en sus hermanos? La fila avanzaba lenta como un caracol ante el inclemente sol de ese día. haciendo aún más larga la espera en medio de las protestas y silbatinas de quienes buscaban con desesperación alcanzar la vereda para protegerse del sol. sus fotos tamaño carné en fondo blanco y sin anteojos oscuros y el recibo de pago de admisión del Banco de la Nación. Roberto leía y releía el prospecto. estudiar cualquier carrera universitaria y ponerle toda la pasión.

misio y decidió meterse al negocio de los pesticidas y agroquímicos. Lo que pasa es que la selva requiere industrializar lo que produce: el arroz. —¿Por qué te inscribiste en agroindustrias?—preguntó Amador —Porque no tengo otra alternativa—dijo Roberto—. necesita también de tecnología moderna y los campesinos. —Un híbrido entre la agronomía y la ingeniería industrial—Comentó Amador Fonseca que estaba postulando a obstetricia luego de concluir sus estudios de filosofía en Jaén. Ese día su padre fue a comprar cerdos en 137 . se parecía a la de industrias alimentarias. Cuando Roberto tenía doce años. las menestras. que se graduó en la Agraria me dijo que la currícula de Agroindustrias. Se sentaron a la sombra de un frondoso árbol de mango que adornaba el patio interior del campus universitario. requieren de mejores conocimientos para obtener productos que demandaba el mercado local. las frutas tropicales y también la acuicultura fue lo que ese profesor me dijo y que no bastaba con que ciudad Paraíso tuviera ingentes recursos agro-biológicos. atraído más por el nombre que por tener claro de lo que se trataba. —¿Por qué entonces no se llama industrias alimentarias en lugar de agroindustrias? —Es la misma pregunta que me hago y se la hice al profesor—se secó el sudor de la cara con papel higiénico—. asesinaron a su padre y a partir de allí él tuvo que trabajar y estudiar. esperando protegerse del calor. Un profesor de la academia. Bajo la sombra y el calor del techo de calamina Roberto tuvo un momento de lucidez y decidió postular a ingeniería agroindustrial.

así lo hizo. adoptándolo como su principal medio de vida. algún venado asustado o un despistado majás. no quería tener la mala suerte de sentir sus filosas garras destrozándole las entrañas y sus fauces rompiéndole los huesos como si fueran galletas pues era mejor tener una retrocarga y no usarla que necesitarla y no tenerla. Esa tarde había visto las huellas de ese felino impregnadas en el lodo del camino y era mejor estar alerta. días antes de las fiestas navideñas. al que se dedicó desde que era un adolescente. Su ayudante lo convenció para que salieran al despuntar el día y confiando ciegamente le entregó la Winchester calibre doce que llevaba en bandolera cada vez que transitaba por aquellos parajes donde de cuando en cuando se cruzaba con alguna manada de sajinos. Lo más terrible de todo fue que el asesino había sido su propio ayudante en quien había depositado toda su confianza y le enseñó el oficio de matarife. antes que verse sorprendido y derribado por sus moquetes. luego de unos minutos. su familia ¿Qué sucederá con su mujer y sus hijos? ¿Quién se haría cargo de ellos? Mientras 138 . le dijo el ayudante. Tenía que ir siempre con la Winchester por si acaso lo sorprendía en el camino el otorongo. se adelantó el patrón sin acelerar el paso hasta que. Y. Habían caminando ya varias horas y al llegar a un recodo: «vaya usted nomás adelantando patrón que ahorita le doy el alcance pues el cuerpo me pide hacer mi necesidad». En contados segundos pensó en su vida. animales cuya carne era más apreciada que la del cerdo y la vaca. escuchó un disparo que le destrozó la espalda mientras todo a su alrededor se oscurecía. Recorría caseríos. pueblos y villorrios comprando reses y cerdos que transportaba al camal de ciudad Paraíso.una comunidad ubicada a cuarenta kilómetros de ciudad Paraíso.

su rostro rozaba la hierba. hurgó por los costados entre los matorrales creyendo que se trataría de algún perro muerto o una acémila a medio enterrar que había atraído a los gallinazos que se congregaban en el lugar. su mente se había sumergido en una oscuridad eterna. picoteaban el cuerpo del difunto. 139 . el asesino. pues los perdigones del la Fanacasa le habían atravesado el pulmón y llegaron a alojarse en el ventrículo izquierdo del corazón. pero desde hacía seis meses que nadie lo había visto en ese pueblo. Lo vieron pasar por pueblos y caseríos donde se detuvo para aprovisionarse de comida. encontró un cuadro espeluznante: el cadáver emaciado bocabajo y sobre él encaramados los gallinazos de cabeza pelada levantando sus alas. su mujer tuvo una corazonada que algo malo le había pasado y salió a buscarlo. lo cual indicaba que el disparo pudo haberse hecho efectivo desde un metro y medio de distancia aproximadamente. Abriéndose paso entre las higuerillas. Durante una semana su cuerpo estuvo allí. abandonado al costado de un camino. El informe que hicieron los forenses que se rehusaron a llevarlo a la morgue debido al avanzado estado de descomposición. concluyó que el occiso no había sufrido mucho al momento de morir. le dijeron. se crispaban las ramitas al romperse con el peso de su cuerpo que caía de bruces al suelo y ya no pudo ver el verdor de la selva. siguió la pista de las aves y a veinte metros monte adentro. Preso de sus propios remordimientos. haciéndose pasar como un comerciante que llevaba cocos y naranjas para venderlos en una ciudad fronteriza. Cuando no regresó a casa. Pasaba por allí un arriero y percibió el nauseabundo olor en el ambiente. No ha venido por aquí. huyó en una balsa por el río.

(un mal paso de remolinos y olas en el Huallaga) que hacía naufragar las balsas y lanchas de motor que se atrevían a cruzarlo. dice que dijeron sus Marañones. Cuando no había animales. mataba a quienes habían tratado de eliminarla. sintió miedo. El imponente farallón mostraba en la cumbre los misteriosos dibujos que hizo aquel conquistador cuando navegó con sus marañones por ese lugar. sachavacas y majases que los balseros llevaban en su viaje por el río. mientras que con sus filosas garras y potente pico dentado dirigido a la yugular o al corazón de sus atacantes. «Será un combate cuerpo a cuerpo entre dos bestias». Aquellos que intentaron matarla con lanzas y flechas. Los que tardíamente se arrepentían en el enfrentamiento. Pidió que le construyeran una 140 . buscando nuevos y mejores lugares para establecerse. Las flechas. Con una rapidez impresionante para cazar sin ser sorprendida. dejaba inconsciente y fuera de la balsa a sus atacantes. lanzas no servían de nada contra aquella criatura. venados.Cuando llegó hasta el pongo de Aguirre. aquel monstruo se levantaba hasta a los niños sin que sus padres pudieran hacer algo para impedirlo y no había arma que pudiera penetrar su tupido plumaje y su piel gruesa y escamosa. tuvieron que pagar muy caro su osadía pues con el golpe de sus alas. se arrojaban al río para morir ahogados atrapados por las olas y los remolinos de la muyuna del mal paso. Según dice la leyenda que sabiendo de la existencia del monstruo. Enhebró en su mente aquella leyenda que en la cumbre había vivido una prehistórica ave que se levantaba en vilo los sajinos. Aguirre hurgó un plan para matarlo. llevándose a su presa sin darle tiempo para reaccionar o pedir auxilio. aparecía con su vuelo silencioso y desaparecía rauda como un rayo.

balsa con dos plataformas escalonadas y en su superficie. un territorio marcado por la codicia y la ambición. Con la sangre que bajaba como un hilo por el farallón dicen que Aguirre escribió su proclama declarándose en rebeldía contra el rey de España. Aguirre disparó el arcabuz y la ballesta untados con curare. ordeno que pusieran unos sacos de arena cubiertas con pieles de animales. La bestia no pudo distinguir la trampa y bajó rauda. dejando en el centro camuflado. mientras el espíritu errante del conquistador continúa vagando en el lugar en señal de advertencia que ese era su territorio. Desde entonces cada vez que los viajeros cruzan el mal paso con potentes motores fuera de borda. Allí cayó desvanecida. uno para el cañón de arcabuz y el otro para la ballesta y él mismo puso de carnada en la plataforma a dos sajinos. Tuvo miedo. dos huecos. sintió una brisa fría que le helaba el cuerpo ¿Será el espíritu errante del conquistador que rondaba en ese lugar? ¿Buscaba acaso ese espíritu reconciliarse y descansar en paz? Sintiendo un 141 . no dejan de sorprenderse de las figuras que quedaron impregnadas con la sangre de la bestia al filo del farallón y están allí a la vista a pesar del tiempo. y se auto nombró virrey de todas las tierras en Sudamérica. El criminal creyó que si Lope de Aguirre pudo atravesar esos rápidos. él también podría hacerlo. atravesaron su gruesa piel e impactaron en su carne y sintió sólo un cosquilleo y batió sus alas tratando de levantarse a los sajinos mientras la curarina hacía su efecto y sin perder más tiempo dejó a los señuelos y con sus últimas fuerzas levantó vuelo y llegó a posarse en la cumbre del farallón. atraída por los señuelos y cuando estuvo en la mira. dejó de respirar y murió enterrando el pico en el borde del cerro. Los disparos rompieron sus plumas.

escalofrío que le estremeció las entrañas, remó más rápido y con más fuerza tratando de llegar a la orilla. Pero, su balsa seguía su propio curso, acercándose peligrosamente a los rápidos. Si logro atravesarlo estaré a salvo, pensó y se encomendó a Dios, mientras la embarcación se sacudía con los remolinos. Una contracorriente le hizo girar y lo llevó hacia una muyuna desde donde creyó que nunca más saldría vivo y estuvo allí dando vueltas y vueltas sin poder hacer nada contra la fuerza de la corriente. Pasaron los minutos que le parecieron horas y por un instante llegó a perder la fe. De pronto sintió que una gran ola zarandeaba su balsa, luego escuchó un crash como si la frágil embarcación se rompiera, seguida de un fuerte sacudón que le hizo perder el equilibrio, cayendo en el vórtice del remolino. Felizmente se había atado una cuerda a la cintura. Tragó mucha agua y a duras penas levantó la cabeza, movió los pies como un palmípedo y evitó que la corriente lo arrastrara al fondo y cuando ya casi no tuvo fuerzas y a punto de darse por vencido, sintió que una contracorriente lo levantaba, salvándolo de perecer ahogado. Agradeció a la ira de Dios. «Es Aguirre» —se dijo—. Él lo había salvado y por ello, decidió esconderse allí, en ese lugar seguro que sería el mejor lugar para escapar de la justicia. La dificultad del acceso había disuadido a la policía para enviar efectivos con el propósito de capturarlo. Decían los lugareños que en ocasiones lo veían llegar al pueblo para aprovisionarse de comida y otros insumos. Cuando supieron que alguien con semejante prontuariado vivía cerca de sus casas, no supieron que hacer, ni cómo actuar, cada vez que lo vieron ingresar a las tienditas del pueblo a plena luz del día y pedir a sus anchas un costal de víveres que pagaba con

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dólares. Por esos lares, no había policía, tampoco un teléfono para llamar a los custodios. Llegaba usando unos lentes oscuros y en la cabeza, llevaba una gorra de larga visera con la que lograba cubrirse parcialmente el rostro. —Me hubiera gustado estudiar derecho —dijo Roberto con la voz quebrada—. Hacer justicia por mi padre y enviar a la cárcel a ese asesino. Su mirada reflejada dolor y amargura y en su frente unas líneas horizontales le daban dureza a su mirada. —¿Por qué no te dedicas a la política?—dijo Amador cambiando de tema. —Hay que tener buen estómago para eso. La política no me atrae; allí se expresa lo más vil de la naturaleza humana: la zancadilla, el cálculo, la hipocresía y qué duda cabe, la corrupción. Es el arte de servirse de los demás haciéndoles creer que se les sirve a ellos. —¿Estudiarás derecho después de terminar agroindustrias? —No creo, quiero desde ahora encontrarle cariño a esta carrera. La selva necesita desarrollarse, pasar de una producción de subsistencia a una que le dé valor agregado, utilizando tecnología e innovación. —Para lograr lo que dices hace falta más que ingenieros, buenos economistas. ¿Acaso te gustaría que aquí también se promoviera la agroexportación; tal y como se hace en la costa? Eso, en lugar de traer el desarrollo, llevaría a que más bosques sean deforestados y habría menos beneficios para las comunidades que viven de los recursos que les provee el bosque. —Para ello, no tenemos que utilizar los bosques primarios de la selva prístina, sino recuperar las tierras deforestadas. No seas ingenuo amigo,

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seguramente no creerás aquello de lo que dicen que dijo Raimondi, pues lo del banco de oro es puro cuento para hacernos creer que somos ricos, que lo tenemos todo y en consecuencia no hacer nada. Lo único cierto es que el país sigue siendo realmente un mendigo, pues el gobierno sigue pidiendo limosnas a las mineras en lugar de hacerles pagar lo que les corresponde, eso sí, exprime a los trabajadores. —¿No estarás siendo injusto con el pensamiento de Raimondi?—dijo Amador parándose, unas hormigas habían empezado a rodear la banca de madera debajo del mango siguiendo el olor de las gotitas de helado que habían caído al suelo—. Lo que Raimondi dijo es una verdad tan evidente que ni siquiera necesita demostrarse; mira nomás la cantidad de animales, plantas y minerales que tiene el país, estamos literalmente sentados en un banco de oro. —El problema aquí es la distribución de la riqueza y no la riqueza en sí —dijo Roberto—. Y no necesitamos expandir la agricultura hacia nuevas tierras sino como ya te dije, utilizar las tierras eriazas para hacerlas florecer; por eso creo que en la selva, podría perfectamente convivir la agricultura de subsistencia con la agro-exportación. Roberto creía que a pesar de las limitaciones y escaseces de su entorno no se quedaría atrapado en la pobreza y la marginalidad y buscaba encontrarle una salida a todo lo que la vida le había enseñado. Y, se hizo la idea que desde la agroindustria podría contribuir al desarrollo de su país y trabajar por el cambio. El día del examen, Amador se levantó temprano, tomó un desayuno ligero, (unas tostadas con huevos revueltos y una taza de café con leche) y

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se dirigió al campus. Estaba nervioso aunque trataba de disimularlo y no era para menos, el examen consistía en una batería de preguntas de dos bloques: conocimientos generales y matemáticas y ciencias, con una duración de una hora y media cada una y un receso de quince minutos nada más entre cada bloque. Por la tarde, regresó para conocer los resultados. Al promediar las cuatro, los postulantes aguardaban con impaciencia en el frontis del recinto. El encargado abrió el postigo del portón trayendo una lista y la pegó en la marquesina que daba a la calle, al mismo tiempo que un enjambre de muchachos y muchachas se aglomeraban buscando sus nombres. Se vieron exclamaciones de júbilo, gestos de alegría, rostros tristes y ojos sonrojados; padres, hijos, madres e hijas se abrazaban, felicitándose y celebrando el ingreso, mientras que otros se consolaban. —¡Chasumadre, ingresé!—exclamó Amador y buscó a algún conocido para compartir su alegría. A unos pasos estaba Roberto celebrando también su ingreso en el puesto treinta y dos del cómputo general. Dos semanas después se iniciaron las clases con ochenta alumnos, distribuidos en grupos de veinte. Había seis o siete padres de familia que estudiaban la misma carrera con sus hijos. Llevaban las mismas materias generales de matemática, física, química y biología. Uno de ellos era profesor en un colegio y era su hijo quien tenía que explicarle los complicados ejercicios de las integrales y las derivadas del curso de matemática. El primer año, transcurrió con total normalidad, habían finalizado de manera satisfactoria los dos semestres, sin embargo, las cosas empezaron a cambiar a inicios del segundo cuando se dio la primera toma del campus

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universitario por los estudiantes exigiendo la remoción de las autoridades universitarias. 146 . En esos tiempos se constituyó una comisión de estudiantes encargada de convocar a los comicios electorales para elegir a la primera junta directiva de la Federación de Estudiantes donde se presentaron dos listas: la de los liberales y la de los comunistas. acusándolas de malos manejos económicos.

¿Por no pagar cupos? Si él no era el dueño de la empresa. no te vamos a proteger. y más abajo en letras más pequeñas: «Cuatro policías muertos. 147 . tal como están las cosas. se peguntaba Roberto. simplemente era un empleado y si así lo fuera tampoco pagaría. mal tiempo en la zona impidió apoyo del Ejército». no utilizó su camioneta ni la moto chacarera. El vehículo había partido al medio día y al amanecer se encontraba muy cerca de la capital y se detuvo para que los pasajeros tomaran el desayuno. sino. ¿Por qué a mí si no les hice nada?. muy malas noticias. Roberto buscó la manera de escapar sin darse tiempo de preparar su equipaje. pensó Roberto Cifuentes mientras viajaba de incognito en un bus rumbo a la capital. seguros de que iba intentar escapar por el río. Sin perder un segundo. no lo dejen escapar!—dijo el cabecilla que comandaba el ataque—. —¡Busquen al gerente de operaciones. Para no levantar sospechas.DIEZ «La selva es un polvorín y en estas condiciones. Tiene que ser sometido a juicio popular por ser un lacayo del capitalismo y servir a los dueños de los medios de producción. En la carátula se leía: «Subversivos atacan puesto policial en ciudad Paraíso». a los explotadores del pueblo. Paga nomás conchatumadre. ocasión que Roberto aprovechó para comprar el diario que a esa hora llegaba de la capital con malas. menos aún el motor fuera de borda donde cuatro subversivos lo estaban esperando. escapando de la tragedia y buscando recuperarse de un gran susto. no se puede hacer nada en ciudad Paraíso». danos la respuesta esta misma semana.

están revisando a los carros. es tierno! y podrá galopar toda la noche pero no vayas por la carretera. cruzó el cerco de púas que protegía el pasto de don Anselmo y se desgarró la camisa al pasar por debajo del alambrado de púas y llegó corriendo hasta el tambo. ¿acaso te crees intocable? Roberto se escapó por el monte. caña brava y alambre de púas y pasar por los reducidos vericuetos de los barrancos al borde del río. Cuando Roberto llegó a la capital le contó todo a don Ulderico y pidió su apoyo y él que reconocía lo que Roberto valía como trabajador y ese 148 . Don Anselmo.¿acaso es tu plata? Si todos está pagando ¿Por qué tu no?. había visto el incendio de la fábrica y escuchó los disparos de las AKMs. también por Dios que lo había protegido y lo seguía protegiendo en momentos como este. Desde el filo del cerro. y la explosión de las cisternas. cruzó los pastizales. disminuía el paso sin darse tiempo de mirar las turbias aguas del Huallaga estrellándose contra las rocas hasta que con los primeros rayos del sol llegó a un lugar más seguro para tomar el autobús. era un proveedor de palma. las chacras. vete por el camino viejo le sugirió don Anselmo. ¡Llévate mi caballo. desapareciendo entre los arbustos por las faldas de los cerros y solo se apeaba del animal por segundos cuando tenía que abrir las tranqueras de palos. los sembríos de palma y otros tambos y se metió por atajos. guiado sólo por su instinto y (según él). Roberto cabalgó toda la noche a la luz de la luna hasta despuntar el día. Los perros salían a perseguirle y jalaban la cola del caballo cuando le daban alcance. pero Roberto sólo pensaba en escapar y no se distraía por nada. acababa de regresar de su chacra y tenía todavía su caballo sin descinchar.

¿Qué celebran aquí?. escuchó el rugido de unas fieras mezclada con las risas y carcajadas de la gente. cebras y a un chimpancé. Se habían distribuido siete mil entradas para esa noche y el local tenía capacidad sólo para cuatrocientas personas. Y ella se despidió con una sonrisa uniéndose a su grupo que la esperaba unos pasos más adelante.talento que poseía. —No. —¿Amigo. qué pena. se te ha caído algo —le dijo Roberto recogiendo una tarjeta. para un amigo que no vino. la discoteca funcionaba sin licencia 149 . Pese a no haber pasado los criterios de inspección de las autoridades. Roberto habría de experimentar el trágico suceso que lo marcaría por el resto de su vida. decidió salir a dar un paseo por un concurrido centro comercial. —Gracias. es una entrada a la disco. te la regalo ¿la quieres? —Gracias—dijo Roberto tartamudeando al aceptar la entrada. tratando de recuperarse de ese gran susto cuando un sábado de ese mismo año. tigres de bengala. y al pasar por uno de los iluminados locales. tienes fuego?—le dijo ella. La chica volteó y regresó. Algo nunca visto en la capital. Habían contratado como anfitriones nada menos que a las fieras de un circo que hacía trabajar en doble turno a leones. haciendo girar entre sus dedos un cigarrillo. Aburrido de estar sólo en el hotel donde se había instalado. preguntó a una chica. dijo ella. no fumo (y mientras ella ya se retiraba) —Amiga. no tardó en reubicarlo como Asesor Comercial en una de sus empresas. No pasó ni siquiera un mes desde su llegada. Una fiesta zoológica.

La música retumbaba por todas partes y la gente bailaba y brindaba celebrando alguna ocasión: un cumpleaños. seguro que con ello agradaría a los asistentes pues quería darle a la fiesta ese toque salvaje. haciendo arabescos y acrobacias pirotécnicas ante la sorpresa de todos. alcanzó a prender el material sintético de una columna lateral del local y se produjo un amago de incendio que rápidamente y sin que nadie tuviera tiempo de hacer 150 . en el momento menos pensado. un impaciente y chacotero barman empezó a hacer malabares con fuego. un nuevo empleo. Una de esas lenguas. Adentro. algún viaje al exterior a realizarse pronto o simplemente pasarla bien ese fin de semana. el pirómano disparó con un espray. Las señalizaciones en las salidas no estaban visibles y permanecían cerradas. Según los inspectores. las fieras rugían y chillaban más por dolor que por pánico. el más puro alcohol a la flama de su encendedor. empezó a lanzar como dragón o el mismísimo Lucifer. Lo había hecho antes en una discoteca en la playa de Asia y también en su casa frente a su madre parapléjica. El techo y las paredes habían sido revestidos con un material sintético para impedir que el ruido molestara a los vecinos. el hecho de haber culminadlo un curso. bocanadas de fuego por todas partes.y no contaba con las más mínimas condiciones de seguridad. Camuflando su estado etílico con cristales de cocaína. la protesta de algunos y la risa de muchos. Para darle más vuelo al espectáculo. imitando al hombre de las cavernas que acababa de descubrir el fuego y domesticaba a las bestias. el local era una bomba de tiempo y aquella noche estaban en la discoteca más de mil personas. pues sus tímpanos sensibles no soportaban los altos decibeles y quizás presagiando también la presencia de la muerte. En menos de lo que defeca una cebra.

Hasta ese momento. Un grupo corrió a refugiarse en los baños. a pesar de haber 151 .algo. el fuego se extendió por las paredes y el techo. haciendo que éstas se avivaran y terminaran por devorar las cortinas. algunos echaron el contenido de sus vasos a las llamas. todos pensaban que lo que estaban viendo era parte del show para publicitar la última fragancia de una compañía de perfumes. la cebra no pudo hacer lo mismo y murió asfixiada al igual que los leones y el tigre. para buscar agua tratando de apagar el fuego pero murieron asfixiados por el humo tóxico del material sintético que se quemaba e inundó el local. Algunas víctimas murieron mientras eran trasladadas a los hospitales y clínicas más cercanas. el chimpancé logró escapar del local y salvar su vida. cuyos gritos se fueron apagando mientras el fuego devoraba sus jaulas. pánico colectivo o el instinto de conservación. Encaramándose sobre los cuerpos y saltando sobre las cabezas de los que pugnaban por salir. y recién en ese momento la gente se dio cuenta que se estaba produciendo un dantesco incendio. Pero. mientras el barman pedía desesperadamente un extintor que no se encontraba en ninguna parte. Cerca de dos horas les tomó a los bomberos controlar el incendio y el local quedó en escombros. Los leones y el tigre rugían de dolor. avanzó hacia las cortinas. en medio de gritos y empellones de horror y desesperación. ruge un tigre y chilla un chimpancé. En una mezcla de desesperación. La gente salió despavorida y en estampida por la única salida. pese a no estar enjaulada. En menos de lo que relincha una cebra. la discoteca estaba hecha un infierno. Sin embargo. la mona chillaba dando brincos frenéticos y la cebra relinchaba lanzando coces de pánico y desesperación Cuando llegaron los bomberos.

Sus brazos vendados y el rostro exfoliado. Don Ulderico Rivasplata estaba al pié de la cama. Ese día las noticias en las radios. sin embargo. Mientras en la televisión se veían las imágenes del dantesco incendio: los cuerpos de las víctimas. —Fue una verdadera pesadilla—dijo Roberto tosiendo. pero muy indignado. Pinochet renunciaba a la presidencia. Cuando Roberto despertó en la clínica. coincidiendo con la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en Europa del Este. las declaraciones de los testigos. tenía una máscara de oxígeno en la cara. 152 . las ambulancias con los cuerpos tiznados de las víctimas y el rostro de angustia e impotencia de los bomberos que nunca se rindieron aunque no pudieron hacer nada para salvar a quienes se quedaron atrapados en los baños. la indignación de los padres y el comentario de las autoridades. dando fin a la guerra fría y un año después.inhalado aquel humo que quemaban los pulmones. Roberto no perdió el conocimiento y sobrevivió para contar su historia. recordó su niñez. los responsables estaban inubicables. A su costado corrían los rescatistas. Mientras era trasladado a la clínica. daban cuenta que había sufrido quemaduras muy graves. los diarios y la televisión anunciaban el asesinato de Salvador Allende pero lo que nunca Amador se imaginó fue que dieciséis años más tarde caería el Muro de Berlín. —Ya es tiempo de que alguien haga algo para evitar que estas cosas sigan repitiéndose —protestó don Ulderico muy. a su familia y aquel primer día cuando su madre lo llevó al colegio. Una enfermera ajustaba el goteo de la venoclisis para sacarlo de la deshidratación.

salvé a su hija?. pero no podía reconocerlo pues tenía el rostro vendado. —Usted no puede hablar —le dijo el galeno que hacía la visita y revisaba sus quemaduras—. cuánto me hubiera gustado poder ayudar más. ¿Acaso será ella? No. La deshidratación está evolucionando bien y tenemos que seguir con el suministro de cloruro de sodio y antibióticos para prevenir la infección. hizo memoria y era la misma chica que la noche anterior le había regalado la entrada a la disco. eso sería mucha 153 .Los periodistas esperaban el reporte oficial de los médicos de guardia sobre el estado de salud de los heridos. Mañana en la noche viaja a los Estados Unidos a hacer una maestría. —los bomberos me dijeron que tú la sacaste del local. pues la rescataste del infierno. sólo tiene leves quemaduras en los pies y unas raspaduras en el antebrazo. pero cómo puede ser posible—se preguntó sorprendido Roberto. Ella está bien en casa. —¿Yo. la salvaste de una muerte segura. Te considera un héroe. Pero algo le decía que la conocía de mucho antes. Cuando Roberto la vio más de cerca. —Mi hija quiere conocerte. la muchacha y su madre fueron a visitar al paciente llevándole flores. Ella le agradeció por haberle salvado la vida. A la mañana siguiente. casi no podía creerlo. —Gracias por salvar a mi hija—dijo un poco más calmado don Ulderico dirigiéndose a Roberto—. —Sólo hice lo que pude. recordando vagamente ese momento sin tener la más remota idea de quienes eran las personas que había logrado sacar del infierno.

pues se resistía a creer que ese rostro era suyo. la piel transparente y unos ojos humedecidos por tanta tristeza. para reparar las secuelas dejadas en su rostro. Y estuvo hospitalizado durante varias semanas. Cada cuatro horas le colocaban varios millones de penicilina por la venoclisis para prevenir la infección intrahospitalaria. aunque sea por un par de horas. pensó. sino el de un espectro con los pómulos prominentes. confirmaría que aquella muchacha no podía ser otra que Patricia Lezcano que esa misma noche viajaba a Miami. pudo salvarse de una septicemia. y luego de cuarenta y cinco días de sufrimiento.coincidencia. Sin embargo. Tuvieron que hacerle varios injertos de piel. Por la ventana de la casa el convaleciente contemplaba el verdor del campo donde unos perros jugueteaban. El problema no está en tu cara sino en tu mente. era el mejor lugar que la familia de Patricia había elegido para la recuperación de Roberto. Con los antibióticos de amplio espectro y los cuidados y curaciones de sus heridas. dijeron los médicos tratando de animarlo cuando le injertaron un dedazo de su propia nalga en su cara. sus heridas se secaron. Prefería mirar ese paisaje que verse al espejo. La casa de campo en Huachipa. mientras el sol calentaba la mañana. aquello no funcionó como los médicos habían esperado. Pero para él todo había cambiado. Sentía un dolor intenso en todo el cuerpo como si lo hubieran bañado con rocoto y no podía dormir hasta que tuvieron que inyectarle morfina para que lograra conciliar el sueño. Y al ver a madre e hija jóvenes y bellas como dos gotas de agua. Roberto recibió los mejores cuidados. No se te va a notar mucho. le dijo la 154 . despejando la neblina de los cerros. la mente de Roberto había quedado trastornada y se veía como un monstruo y no quería vivir con una cara así de fea.

una catarsis sencilla. de hablar sin tapujos sobre lo sucedido. tres en la mañana y tres por 155 . Cuestionada por sus colegas los psiquiatras. el consultorio de la psicoterapeuta estaba todo el tiempo abarrotado de pacientes. volvió a soñar nuevamente. movidos más por la envidia que por un verdadero interés por la ciencia. somníferos y ansiolíticos. una cachetada a la pobreza y ello no hubiera sido posible sin el apoyo de don Ulderico Rivasplata. la doctora resolvía en tiempo record y mayor efectividad que cualquier terapia convencional. porque quienes lo criticaban. Y. Pese al prohibitivo precio de sus honorarios. el miedo a aceptar la realidad. Cachetada no respondía a las diatribas y comentarios de sus detractores. el sentimiento de culpa y la baja autoestima que traían sus pacientes a la consulta. había traspasado las fronteras del país pues no había cirugía plástica reparadora que pudiera hacerle la competencia.doctora Cachetada. a partir de allí. habían perdido todo arte y ciencia para curar escuchando a la gente y explorando con el corazón y la mente sus dolencias tal como le enseñó su maestro y guía un Apu de una tribu amazónica. Con su método registrado en Indecopi. Roberto pudo conciliar el sueño sin necesidad de hipnóticos. Fue tan efectivo el tratamiento que esa misma noche. —por utilizar más el chamanismo que el tratamiento científico—. conocida psicoterapeuta que los Ribasplata habían contratado y cuya fama profesional. pagar una sesión una vez por semana con la doctora Cachetada era literalmente. Para un Asistente Comercial del rubro de abarrotes. pero ella por salud mental y con el propósito de evitar el Síndrome de Agotamiento Profesional. sólo atendía seis pacientes diarios.

la doctora Cachetada había llegado a la conclusión que la mejor manera de sacar a Roberto de esa sensación de desvalor. y. Trataba también de evitar el Trauma Vicario. en el trabajo y la vida social. ¿dónde más podía haberse realizado esa fiesta sino en el Club Social? El lugar donde se festejaban los acontecimientos más importantes en ciudad Paraíso. —¿Qué es lo que más recuerdas del colegio?—preguntó la Cachetada. proactiva y optimista como lo conocían sus amigos. Los ojos de Roberto se humedecieron como si fueran puquiales a punto de desbordarse y no dijo nada. se haya realizado en ciudad Paraíso. Y. 156 . en cuyo frontis resaltaban unos ventanales hechos del más fino cedro rojo. Recordó el día en que lo eligieron para que organizara la fiesta de promoción. A ojo de buen cubero. De repente. desprecio por sí mismo y abandono en el que se encontraba era explorando su vida pasada.la tarde. afectados en sus relaciones en la familia. muy común en sus colegas los psiquiatras que de manera inconsciente. El Club Social era una casona de dos pisos con cierto aire colonial. La psicoterapeuta esperó pacientemente el tiempo que fuera necesario y no insistió. una de las más lindas que se recuerde. que le otorgaban sus años de experiencia. absorbían los traumas de sus pacientes y se convertían en seres trastornados. Y encontró que en la adolescencia estaban nítidos sus momentos más tristes como el asesinato de su padre y también los momentos más felices como sus años en el colegio que lo convirtieron en una persona con una gran capacidad de soportar las adversidades. el paciente levantó la cabeza y sacó una media sonrisa. lentamente.

esa chica tenía muchos enamorados. aunque no faltaron quienes llegaron con alguna hermana o en el mejor de los casos con una prima. la verdad era que no se atrevieron a invitar a la chica que les gustaba. él había convencido a Patricia y juraba que esa noche de todas maneras la caería. aceptó ir conmigo a la fiesta. sino también observar mejor a las parejas. Esa noche. a quien invitaste?—preguntó la doctora. no le hizo mucha gracia y protestó advirtiéndole que Patricia no le convenía y le advirtió a su hermano de que no cometiera el error de conquistarla porque se metería en problemas. —¿Y tú. Pero. semejantes a un tablero de ajedrez.en su interior. Además creyó que su deber estaba estar allí. elegante. Las paredes eran de tapial y decoradas con pinturas alusivas a paisajes amazónicos y unas hornacinas con los retratos de los héroes y los personajes célebres de la ciudad. la hermana de Amador Fonseca. al lado de su hermano. Al fondo. debido a las exigencias de los exámenes de fin de año. linda. estaba la pista de baile. la fiesta estuvo animada por el grupo musical de moda y asistieron todos sus compañeros con sus padres y parejas. Sin embargo. —Me fui con Sonia. para Amador aquello no era más que 157 . pero claro. pues según ella. destacaba un vestíbulo ostentoso flanqueado por dos escaleras y balaustradas del mismo material que le daban un estilo aristocrático. inteligente. con grandes baldosas de cuarzo blanquinegro. las mesas estaban colocadas de tal forma que permitían no sólo acceder sin contratiempos a la pista. Cuando Sonia se entero de aquello. mientras que en el centro. aduciendo no haber tenido suficiente tiempo para encontrar la pareja adecuada.

se llevaba bien con todo el mundo y rápidamente se hacía amiga tuya como si te conociera desde hace mucho tiempo. que mejor fuéramos otro día pues había decidido ir con su madre a la misa juvenil y esa bruja no la dejaba salir con muchachos ni a la esquina. Me disculpé. sino toda la promoción. No se le conocía enamorado alguno porque a todos les decía que los quería como amigos. Le pregunté qué pasó con los 158 . doctora. Pasó el tiempo y yo seguía enamorado de ella pero ella me veía sólo como amigo. dijo Patricia. te lo juro fue un accidente. ¿Lo hiciste a propósito verdad?. conducta que algunos confundían. La noche de despedida que los estudiantes de cuarto hicimos a los de quinto y cuando me estaba entregando el cargo de delegado de la promoción. llevaba un lindo vestido color perla bien pegadito que hacía resaltar su cuerpo de maniquí. no era creída. Al final de cuentas. y en el momento del ágape (con bizcotelas y gaseosa) le reiteré mis disculpas. Desde que la vi me enamoré de ella y cada vez que la encontraba en el pasadizo del colegio. Entonces no insistí más. Un sábado la invité al cine pero ella dijo que no podía. No. Esa noche de gala. la sola idea de que lo viéramos llegar a la fiesta con su hermana lo aterraba. sentía mariposas en el estómago. mientras creía ver en sus ojos la rabia contenida. Pese a ser una de las chicas más bonitas e inteligentes del colegio. por casualidad o intensión (al acercarme al podio) la besé en la boca.pataletas de una hermana celosa y posesiva que no se resignaba a aceptar que él tenía ya la edad suficiente para asumir sus propios riesgos y responsabilidades. Patricia se ruborizó en medio de los murmullos y la risita de quienes se habían ganado el pase. —¿Tú también estabas enamorado de Patricia? —No sólo yo.

estoy con ella. gracias. ahora que he terminado el colegio quiero hacer algo diferente. prometiéndole amarla siempre. Nos quedamos quietos. los he guardado. ¿Es tu enamorada. Pusieron una salsa y salimos a la pista. me propuso ella misma. Saliste con ella la noche de la ceremonia del colegio. y te los puedo devolver si estas pensando en publicarlos. tomamos agua de coco para que ella nunca se olvidara de ciudad Paraíso y luego disfrutamos unos helados de aguaje. ni siquiera las luces ni ese vaho de sudor que impregnaba todo el ambiente. Son lindos. El lugar estaba repleto y nos fuimos a la barra y nos tomamos unas cervezas. ¿hay algún 159 . Se dejó coger por la cintura y la miré de nuevo a los ojos. Al día siguiente Patricia y su madre que había venido a buscarla la llevó hacia la capital. Fui a despedirla al aeropuerto y en el único restaurante que había en aquél lugar ese tiempo de guerra. Habíamos venido a bailar y no quería estar allí sentada. Tomamos una moto-taxi rumbo al balneario a orillas del río. no?. me dijo de regreso a casa. Eran tan parecidas que cualquiera podría confundirlas como hermanas. Yo ni corto ni perezoso acepté. buscando eternizar ese momento en mis recuerdos y nada de lo que sucedía al alrededor me importaba. La cogí de las manos y le dije que la amaba y que había sido así desde que la conocía. ungurahui y humarí. Cambiaron varias veces la música y más gente llenaba la pista. té inspiras bien. Pero Patricia se iba por la tangente. Al abrazarla sentí el latido de su corazón y el pulso en las arterias de su delicado cuello y la besé y ella también me besó y no dijimos nada. Amador se enteró muy tarde que Patricia se iba a la capital y llegó cuando había ya abordado el avión.poemas que le había enviado. Sí. sólo escuchando la música sin dejar de mirarnos y luego besarnos. ¿Por qué no nos vamos a la disco?.

así te enteras por ti mismo y de paso le pides que sea tu pareja de baile. Deja tu mensaje o llámala más tarde. para nada. Amador no dejaba de visitar la casa de su abuela. ¿Cuál fue el motivo para que te terminara? —Eso recién lo supe doctora cuando Patricia regresó a ciudad Paraíso —sintió que la piel se le eriza mientras un calor en la cara le subía desde el cuello—. pero desde ese día que se enteró que yo estaba con Patricia ya no me saludaba como antes en la calle. ¿se acostumbrará al frío de la capital?. le sugirió la abuela. sólo pregunto. Habíamos sido siempre amigos. Pero a pesar de eso. dudando de si era el momento adecuado. Después que Patricia viajó. controlando eso sí los celos que nos consumían por dentro. Patricia y Amador Llegaron a la fiesta cogidos de la mano. tengo pensado viajar este año. Y. tratando de tener noticias sobre quien consideraba la chica de sus sueños.problema? No. contestó su madre. ¿vendrá de vacaciones este año? Eran sus preguntas favoritas ¿Por qué no la llamas?. Y eso fue lo que Amador hizo. nos vemos allá. —¿Qué fue lo que realmente pasó con ella? —Preguntó la doctora Cachetada a Roberto—. seguramente estaba ya descansando para irse temprano a sus clases. cogió el teléfono pero Patricia estaba en ese momento en la ducha. saludando a los amigos y conocidos del lugar. No nos despedimos cuando regresamos del aeropuerto. nos tratábamos con respeto. a partir de allí no hizo ningún comentario más. pero ahí estaba Patricia al teléfono. La miré comparándola injustamente con Sonia que ni siquiera notó la presencia de su 160 . Mira. extraño la comida y acepto con gusto tu invitación. gracias. Para mi sorpresa. ¿Cómo le estará yendo en la universidad señora?. Llamó a eso de las once de la noche.

porque charlaba amenamente con mi madre. se entretenía viendo bailar y pasar por los pasadizos a las muchachas.amiga. el grupo musical. envuelto en el humo de su Ducal. resaltaba su cinturita. Adelante. le gustaba. ¡Qué alegría tenerte de vuelta!. el brindis de honor. Otra vez con la matemática. las felicitaciones y el grupo musical tocó una Pandilla. dijo. resaltados por aquellas largas y curvadas pestañas. y ese caminar felino. Para más tarde. Están buenísimos. ver a su abuela. El vestido de raso color turquesa. Armándome de valor me acerqué a Patricia. Que todo lo que estaba percibiendo en ese momento: el local. Los músicos dejaron de tocar y los presentes 161 . qué gusto!. mientras mi padre. repuse observando sus ojos marrones. Al regresar donde Sonia le comenté que su ex compañera de carpeta estaba en la fiesta y ella. Después. igual que en la academia muchas fórmulas y la física la aburría horrores. ¡Roberto. el coctel de algarrobina y las cervezas al polo. cocona. Sonia había acabado el primer año en la universidad en ciudad Paraíso y detestaba los cursos básicos. también los bocaditos. Los mozos servían refrescos de frutas tropicales (carambola. me dijo reconociéndome en el acto. saludándome con el convencional beso en la cara. esperando que la fiesta entrara en calor para sacar a bailar a alguna amiga. la decoración. camu-camu y aguajina). estaba reservada la comida típica y criolla. las gaseosas y por supuesto el uvachado. al barrio. su abdomen plano su derrier. Patricia estaba contenta de estar en ciudad Paraíso. el escote dejaba apenas descubierto el borde de su brasier negro. a los amigos del colegio. vinieron más saludos. sin pensarlo dos veces fue a saludarla y se pusieron a charlar amenamente.

En ese momento anunciaron la presencia del director del colegio. Y. aprovechando la multitud.. antes que en la escuela se 162 . pensé. Había que diferenciar convicción con diversión ¿verdad?. dije para congraciarme con lo que ella decía. Es una buena señal.. político y económico debía partir por el cambio personal. mientras le comentaba que la salsa me gustaba tanto como la cumbia. La hice girar tantas veces como se dejaba llevar y hasta donde los cánones de la salsa lo permitían. En muchas cosas estaba de acuerdo con el feminismo. siguiéndome a la pista de baile. —No tenía sentido mantener una relación a la distancia. por supuesto. pues éste. No íbamos a entrar en discusiones bizantinas que no era el momento ni el lugar y dejaríamos aquello para los discursos formales que estaban a punto de comenzar.asistentes aprovecharon para tomar y comer algo. pero aquí sí creía que exageraban. Si era sólo un baile. me atreví a colocar mi mano en su cintura para guiar sus pasos tomando el control del ritmo. claro. Vino con el tema que no se podía aspirar a construir un país desarrollado con una mentalidad subdesarrollada y que el cambio social. Bailemos pues. iba a pronunciar el discurso de despedida y pidieron a todos tomar asiento. Estaban buenísimas las empanadas. ¡Ay que formalito te has vuelto. qué tontería. dijo. porque el amor es como el fuego que se apaga sino es alimentado y eso sucedió conmigo. respondió Patricia haciendo un mohín. ¿Ah sí?. no tengo ningún problema con eso. pero podríamos seguir siendo amigos ¿verdad? —Sí. aunque algunos decían que ambos géneros musicales reforzaban la dominación del hombre sobre la mujer. Cuando tocaron una salsa le pedí a Patricia bailar esa pieza. —¿Por qué no contestaste mis cartas?—la increpé.

preparar a los jóvenes no era una tarea fácil. a sus más de veinticuatro mil especies de plantas y a las cinco mil especies de animales registrados hasta la fecha. «¡Santibáñez. criminales y terroristas? Educar era formar personas aptas para gobernarse a sí mismas y no para ser gobernadas por otros. Pero. una educación que no solo forme sino sobre todo transforme a las personas para hacerlas conscientes de su rol. adiestrarlos en cambio era muy sencillo. cuyo número iba en aumento porque se seguían descubriendo otras más. aplaudiendo frenéticamente los alumnos.iniciaba en casa. de su misión de cambiar su propia vida y luego la sociedad. Santibáñez. habían logrado 163 . Se refería ahora a la diversidad biológica del país. Y él director sonriendo esperaba que los vítores y los aplausos cesaran para continuar su discurso. las injusticias y desigualdades creadas por las élites que manejaban los destinos del país. Y. corearon a voz en cuello. Sólo así ibamos a poder usar de manera adecuada y eficiente los ingentes recursos naturales que tenía el país. A modo de ejemplo señaló que los indígenas. Santibáñez!». a la luz de lo que estábamos viviendo en estos tiempos: violencia política y corrupción ¿qué clase de futuro nos esperaba? ¿Por qué en lugar de buenos ciudadanos salían de las familias y las escuelas. Que el odio y la envidia entre compatriotas podrían ser resueltos desde la educación. bien educadas y con un espíritu emprendedor. ¿Qué cómo garantizaríamos aquello? Bueno con algo que no era tan fácil pero tampoco nada imposible: tener un país con personas sanas. Buenos hijos en casa sería la base para que los docentes pudieran formar buenos estudiantes y más tarde profesionales competentes pues el principal recurso que tenía el país era su gente.

sería inevitable la pérdida del hábitat de animales exóticos como el jaguar y la sachavaca. ¿Qué nos daría más y mejores recursos que no sólo beneficien a los ricos: extraer petróleo y madera de la selva o aprovechar al máximo la biodiversidad? se preguntó al finalizar su discurso y levantando su copa hizo un brindis: ¡Por la promoción y por los futuros profesionales que necesita el país!. se preguntaba retóricamente Santibáñez y en vez de dar una definición abstracta. De todas las zonas de vida que existían en el mundo (ciento diecisiete para ser más exactos). como organizador del evento. mientras todos en coro repetían: ¡Tres hurras por la promoción ochenta y dos y tres hurras también por Santibáñez! Propuesto por el director y respaldado por mis compañeros me tocó dar el discurso de despedida. de gran importancia para la alimentación y la economía mundial. además de cuatro especies de animales como la llama. el pato criollo y el cuy. donde se decía que una posible cura contra el Sida y el cáncer podría hallarse en algún bicho o animal amazónico y dijo que el propio artículo decía que la gama iba desde el atractivo y venenoso sapito multicolor hasta las glándulas secretoras y hediondas de algún cuadrúpedo como el intuto. hizo referencia a un artículo de la revista Nature. Esto lo convertía en uno de los quince países con la mayor megadiversidad en recursos genéticos del mundo.domesticar ciento veintiocho especies nativas de plantas. Mis calificaciones no eran tan buenas como la de Amador Fonseca pero me mantuve en el tercio superior y tenía serios problemas con las matemáticas y en varias 164 . ¿Y qué demonios significaba aquello?. ochentaicuatro se encontraban en el país. la alpaca. De allí que fuera considerado como uno centros Vavilov. Y si la codicia de las transnacionales y la voracidad de los madereros no se frenaban.

El ingeniero encargado de la reparación comentó que los generadores habían dado esta vez sí y para siempre. Esta era la peor lacra social y la principal enemiga del desarrollo. que acaban de colapsar. Me sentía mal por haber perdido la batalla en mi propósito de ser el enamorado oficial y exclusivo de Patricia. la factorización de binomios. ¡No es ningún atentado!. tangentes y cotangentes de la trigonometría en tercero. así como con los senos. cuarto y quinto de secundaria donde realmente se me habían complicado las cosas y con esa ayuda pude aprobar esos cursos. temiendo que se trataba de algún sabotaje terrorista. sino la corrupción. habían sido reparados varias veces. se trata de los generadores Skoda. como el que ocurría diariamente en el país. Todo iba de maravilla la noche de gala de la fiesta de promoción hasta el momento en que se produjo el apagón que dejó en tinieblas el Club Social y toda ciudad Paraíso. traté de que aquello no me afectara y sacaba a bailar a Sonia. Consumían cientos de galones de petróleo al mes que dejaron en déficit al municipio pese a que había aumentado la tarifa eléctrica. Hubo silbatinas de los asistentes que se calmaron cuando se encendieron cerillos y velas y a partir de ese momento la gente se marchó a casa. cosenos. comentó con tono airado el alcalde.ocasiones pedía a Amador que me ayudara con los productos notables. corrigió inmediatamente el alcalde. trinomios y polinomios del álgebra. sin embargo. pues los funcionarios del gobierno en todos los niveles eran quienes se robaban la plata destinada a los servicios públicos. sus 165 . Y no era el terrorismo el principal causante de los sabotajes al país. Ciudad Paraíso que hace treinta años contaba con sólo 25 mil habitantes ya no podía abastecerse de energía eléctrica con los Skoda que en ese año.

los generadores habían ocasionado otro problema en el pueblo: la contaminación. otrora blancas y pulidas. los dirigentes convocaron a la población y conformaron una comisión que fue a presentarle el reclamo al alcalde para que de una vez por todas comprara generadores modernos que no afectaran los tímpanos y salvaguardar así la salud mental de la gente. Aparte de la sordera. Sin embargo.Recuperarán la audición en unos días. ahora mugrientas debido a los residuos de petróleo. se habían quedado sordos.últimos suspiros y nada más ya se podía hacer sino comprar unos nuevos. La compra de los nuevos motores se concretó al año siguiente. el burgomaestre contrató a un médico para que los revisara y constató que los pobladores tenían el tímpano intacto. Buscando solucionar el problema. dejando una capa negra de petróleo en la orilla que afectaba a quienes iban a lavar la ropa y tenderlas en sus piedras. 166 . despertaron como si nada les hubiera pasando. —Es psicológico—dijo el doctor—. aquello nunca se dio y se quedaron sordos para siempre. El pescado tampoco podía comerse porque su carne estaba impregnada con ese fuerte sabor a humo de escape que se te quedaba en la garganta. El aceite que lubricaba sus doce pistones iba a parar directamente al río. Durante el tiempo en que estuvieron operativos. ¿Quién les iba a devolver la audición? Y ¿cómo iban ahora a trabajar? Sin perder más tiempo. produjeron tanto ruido que habían afectado a los vecinos que vivían cerca a la planta generadora a tal punto que un día después de tanto reclamar ante las autoridades.

167 .después de una serie de trámites burocráticos y más apagones y los instalaron en el mismo lugar. pero esta vez a cuatro metros bajo tierra.

Fue promotor de cuanto debate y concursos de conocimientos y búsqueda de talentos inter-escolares se dieron en esos años en ciudad Paraíso. Por su manera de hablar. Y. Amador recordaba al profesor Santibáñez. además de sus gestos refinados. el yoga y se había entregado a una alimentación frugal. levitaciones y acrobacias que contradecían todas las leyes de la física. tenía toda la pinta de un intelectual. Amador lo visitó una tarde y se convenció que Santibáñez se merecía el título de maestro al verlo cómo (con la destreza de un monje Shaolín). Santibáñez practicaba además de las artes marciales. su deporte favorito. después de participar y ganar el concurso El saber no ocupa lugar. argumentos que hacían reflexionar a sus interlocutores. Con interesantes explicaciones lograba convencer a sus alumnos que era urgente luchar por el cambio político y social del país. comprometidos con el cambio social y una visión de un país nuevo y diferente. había ya formado a varias promociones de niños. Era flaco como una mantis religiosa.ONCE Lavando platos en un restaurante en Coven Garden. Una tarde. saltos. debido a sus dotes con la pluma y la oratoria. su atuendo formal y bien cuidado. un castellano limpio. tenía una amplia cultura y dominaba muchas disciplinas. Cuando no leía o escribía. se dedicaba a la práctica del kung fu. en una 168 . ejecutaba los más inverosímiles movimientos. Cuando asumió el cargo de director del colegio. pero inteligente y sabio como un buho. era solicitado por las autoridades para redactar los discursos y panegíricos que se decían en las celebraciones y conmemoraciones importantes del calendario cívico-militar. adolescentes y jóvenes. Con sus cuarenta y cinco años bien puestos.

pero sin quitarle tiempo a los estudios.emisora local. Kant. Nietzsche. Descartes. a Santo Tomás de Aquino. llegó a oídos del rector de la universidad que un buen día lo convocó para enseñar el curso: Sistematización de Recursos Naturales en el recientemente creado departamento de Ciencias Sociales. su familia había vendido algunas reses de su fundo. sin caer eso sí en el simplismo y la cacofonía. Aristóteles. que influenciaron para que Amador se decidiera por la filosofía. El profesor Santibáñez tenía razón. Fueron esas clases en el colegio. a veinte kilómetros de ciudad Paraíso. Y soñaba con leer las obras de los filósofos referidos en la clase: Sócrates. Sartre y Foucault. La fama y talento de Santibáñez. el profesor Santibáñez le dijo a Amador que tendría más futuro si estudiaba filosofía en vez de medicina y podría aportar más a la sociedad desde la filosofía. Amador recordó cómo desde niño había trabajado de lleva papeles a medio tiempo en un estudio jurídico contable en ciudad Paraíso. éste último vivo todavía en ese tiempo. Carlos Marx. En las mañanas estudiaba y en las tardes 169 . Allí les mostraba a sus alumnos in situ la flora y fauna del lugar con esa capacidad de buen pedagogo para explicar los conceptos y temas abstractos y difíciles con una claridad meridiana. Santibáñez hacía sus clases llevándolos a la cordillera Escalera. Platón. la filosofía era un buen inicio para especializarme en ciencias sociales»—pensaba Amador—. Aquello le quedó rondando en la cabeza durante varios días y lo recordaba cada vez que sus padres le hablaban sobre los preparativos para su viaje a la capital que con el propósito de sufragar sus estudios.

no te van a servir de nada sino para graduarte de ociosólogo. carraspeó y entre asombro. no te quedes callado. ¡piensa bien lo que estás diciendo! En el momento en que tus amigos se preparan para la universidad ¿tú te vas a ir al convento? Te debe estar pasando algo ¿qué es?. conducirían a su hijo a la holgazanería. Eso es una locura hijo. Según su manera de ver la vida. ¿Qué ganas con leer esos libros. dijo: —¡No me digas que vas a ser cura! Eso sí que no lo voy a aceptar. sorpresa y malestar. cuéntamelo. ¡Huevadas. De allí estarás a medio paso solamente para confesarte que eres m… —¡Modera tu vocabulario!—interrumpió su mujer—. Una noche durante la cena se armó de valor y anunció a su familia que no quería estudiar medicina sino filosofía. puras huevadas!. alzaba la voz su padre. a abrazar ideas comunistas y a un futuro de pobreza e improductividad. la filosofía y todo lo que se relaciona con ella. alguien te está llenado la cabeza de tonterías. los libros que tantas veces le había pedido a su padre y quien siempre le respondía con un contundente no. a la vida y a la sociedad. Todo sirve en la vida murmuró Amador decepcionado por aquellas palabras provenientes de su propio progenitor. dijo Amador. Yo tampoco puedo dar crédito a lo que acabo de escuchar. 170 . Lo miraron todos callados.trabajaba y con lo que pudo ahorrar se compró lo básico. comentó su padre a la hora de la cena cuando vio que Amador había adquirido la colección completa de Historia de la filosofía de Copleston. acaso sacarás algún provecho?. creyó que no lo habían escuchado pero cuando dijo que iba a hacerlo en el seminario su padre casi se ahoga con el inchicapi. Dejó de tomar la sopa. Ideas para entenderme a mí mismo.

Y le propuso que se fuera al seminario a estudiar filosofía. Dijeron también que estaba siendo víctima de un lavado de cerebro con ideas comunistas por parte del venenoso profesor Santibáñez. sólo quiero estudiar filosofía. Al día siguiente. eran solamente amigos y que nunca estuvieron juntos. sólo quiero estudiar filosofía. pero podría ser en Jaén —No tengo vocación para ser cura. —A donde quieras. Esa noche. padre. también amor y servicio al prójimo.—Al seminario mamá. convento. no al convento —Seminario. Lo primero que dijeron fue que Amador estaba atravesando por una decepción amorosa y él tuvo que aclarar que si bien era cierto que estaba enamorado de Patricia. da lo mismo—dijo su padre. nadie quiso hacer ningún comentario más en la mesa y se retiraron a dormir. La posibilidad de que su primogénito no le diera nietos aterró a su madre que se entristeció. —No voy a ser cura. castidad y obediencia y por supuesto. —De eso se encargará Cristo hijo. tanto y le suplicó que desistiera de esa terquedad 171 . —¿A dónde?—preguntó Amador. allí tendrás todo el tiempo para orar y recibir el llamado del Señor. Amador asistía los sábados a las reuniones de un grupo juvenil parroquial y allí el padre Asenjo creyó ver en él las cualidades que todo buen sacerdote debía tener: pobreza. los vecinos fueron los primeros en comentar sobre lo que creían estaba ocurriendo en la casa de los Fonseca y empezaron a tejer una serie de conjeturas.

Amador insistió y explicó que eliminaran todo tipo de temores en relación a su futuro. que se dedicara a viajar y visitara algunas universidades en la capital y ver por sí mismo el oficio o profesión a la que se iba a dedicar en la vida y no cometer el error de creer que con la filosofía iba a mantener una familia. ¿Acaso no se casaría algún día con una linda chica? Como cura no iba a darle nietos que la visitarían y sacaran a pasear los domingos. a su carrera y a los curas. proponiendo su admisión al seminario. Por la tarde fue en busca de Patricia pero ella no estaba en casa. subió por la Grau hasta la cebichería La Concha de sus Mares en ese momento repleta 172 . Dio dos vueltas por la plaza de Armas en su Honda 70. Juraba y requetejuraba qué al terminar sus estudios regresaría a casa con un diploma en filosofía acreditado por el Minedu y se iba a dedicar a la docencia y hasta podría estudiar algo relacionado con la medicina. —Sólo quiero estudiar filosofía y en el seminario hay buenos docentes. que se tomara un año sabático. se dirigió por las calles aledañas. proponiéndole que se fuera de vacaciones.de irse al seminario. había salido a tomar helados en el Cream Rica. Al día siguiente fue a entrevistarse con el obispo de la prelatura llevando la carta de presentación que el padre Asenjo le había entregado. —Tienes buenas calificaciones y has hecho un excelente trabajo con el grupo juvenil de tu parroquia pero dices no tener vocación —le dijo el obispo al terminar de leer la misiva. —Tu vocación se desarrollará cuando hagas tus pininos en la preparación para la vida sacerdotal como dice el padre Asenjo.

—Estamos enterados de todo. tomando cerveza. entre otras huachaferías de la cultura popular para utilizar el doble sentido en el marketing publicitario que tanto gustaba a los paraisinos para atraer a los clientes. no voy a ser cura. Frente al Crean Rica. mientras el equipo de sonido retumbaba motivando a los comensales a bailar. disfrutando unos helados de aguaje y humarí. Dentro del local vio entre los comensales al capitán del Ejército y a su adjunto con dos guapas muchachas. Se había iniciado el boom de las cebicherías en ciudad Paraíso con nombrecitos morbosos como: la concha del oso. sin importarles las miradas de la gente ni los comentarios de un par de moto-taxistas que rompían con sus propias mandíbulas los regordetes brazos de los cangrejos de la suculenta parihuela salvaje.de clientes. hasta de los mínimos detalles— comentó Roberto. la conchita sabrosa. mientras que a un lado. acababan de colocar la cartelera del cine y esa noche daban Espartaco y la gente había empezado a hacer cola para conseguir entradas sin reventa. aquí está el mismo que calza y viste —dijo Patricia al verlo. —¡Puta madre!—dijo Amador—. la concha picante. Parecía que estaban celebrando el exitoso cierre de algún trato o negocio y qué mejor ocasión para hacerlo flanqueado por dos hembritas. —¡Ah!. unos transeúntes se arremolinaban para leer los titulares de los diarios que habían llegado de la capital. Los custodios libaban sin disimular las huachaferías que hacían con las chicas. No es como todo el mundo piensa. Amador salió del lugar y bajó por la San Martín en dirección a la plaza de Armas y llegó hasta el Cream Rica. ¿qué tengo que hacer para que me crean? 173 . allí estaba Patricia charlando con Roberto. la concha negra.

una carrera. social. que sonreía al escucharlos. acordaron que se escribirían regularmente que iban a mantenerse en contacto y durante las vacaciones de fin de año. —Las cosas no se dan siempre como nosotros queremos—dijo Roberto—. luego una familia. menos verte en un seminario. económico y político. que se yo tantas cosas.—Podrías estudiar filosofía en la capital—dijo Patricia. se reunirían para hacer un recuento de todo lo vivido. Se tomarían las cosas con calma y prudencia para no caer en ningún tipo de desviación ideológica y Amador estaba convencido que los votos de pobreza. Eso es lo que a ellos no les cuadra. admiración y deseo a Patricia que estaba más linda que nunca. un trabajo solvente. mientras miraba con ternura. porque aquello conducía al fanatismo. castidad y obediencia que practicaba el padre Asenjo no irían con él ni a balas. Al despedirse. religioso. Y ese es el peligro que ven tus padres y también nosotros. —Mi padre detesta la filosofía y la universidad porque cree que es un nido de comunistas y terminar allí una carrera me tomaría no menos de diez años lo cual significa mucho tiempo para mi familia. pues nadie se mete allí para estudiar filosofía solamente sin dejar de ser cura. Aquellos comentarios no incomodaron a Amador. Estudiaré lo que me gusta sin que me cueste un solo cobre. Ellos esperan de nosotros. Eran conscientes de apartarse de cualquier forma de dogmatismo. Y en una privada las pensiones son tan caras que no les alcanzaría la plata. —Más que filósofo de allí vas a salir teólogo —dijo Roberto pagando la cuenta—. —Me voy becado—se sinceró Amador—. 174 .

y aquello hacía que fueran admitidos estudiantes de diferentes tendencias y orientaciones doctrinarias. algunos libros y material de estudio que llevaría en su equipaje. esa misma tarde fue a visitarla. —Para que sufras y te chicotees un poco en la vida—dijo entregándole doscientos dólares con los que Amador se compró ropa. 175 . produciéndoles raspones que la abuela se encargaba de curarlos con emplastos de árnica. Habían jugado juntos de niños a las escondidas entre los árboles de mangos que abundaban en el vecindario donde los vieron correr. Aquel día. siguió escribiendo pero sin recibir respuesta. Se había ya casi olvidado de ella hasta aquella noche cuando llegó a la fiesta de promoción con Amador.Una de las ventajas que tenía el seminario era que estaba administrado por los jesuitas. Convencido de la decisión de su hijo de irse al seminario. Amador la vio salir del taxi y. le dijo a su madre al concluir el primer año de periodismo y había cumplido ya dieciocho años. Roberto insistió. en el variopinto mundo del clero y Amador iba a tener como profesor a renombrados exponentes de la Teología de la Liberación. Dio instrucciones para que lo aprovisionaran con lo necesario para su partida. en los próximos meses. llamó. El primer mes Roberto y Patricia se escribieron cada semana y luego. al padre de Amador no le quedó otra alternativa que apoyarlo y autorizar su viaje a Jaén. Regresaba de vacaciones a ciudad Paraíso. Quería visitar a su abuela a sus amigas y amigos de infancia. Patricia dejó de hacerlo. Con ello entendió que ella le había terminado sin darle ninguna explicación. subirse y columpiarse en esas ramas vidriosas que se rompían. sólo una carta por mes y al cumplir el sexto.

El cielo estaba casi siempre despejado y el calor no era tanto como en su pueblo. Su tía era profesora. las envió a estudiar en la capital y de allí ambas se fueron a Europa. No sé qué haría si te hicieras comunista. Allá los profesores te meterán cosas en la cabeza. —Aquello sería el camino seguro hacia el comunismo—dijo—. 176 . El día que viajó. Finalmente. te volverás un rebelde más. aceptó a regañadientes que Amador estudiara filosofía. había llegado a Jaén destacada de una escuela rural del Alto Mayo. estaba divorciada y para cambiar de ambiente y empezar una nueva vida con sus hijas. Acababa de cumplir los diecisiete años cuando conoció por primera vez Jaén y era consciente que ese paso era importante para crecer en la vida. Ana y Victoria. Se quedó dos días alojado en casa de una tía. Jaén era un bucólico pueblo sin moto-taxis ni ruidos de bocinas. su mujer logró que fuera más comprensivo con la decisión de su hijo. Amador salió a dar un paseo por la orilla del río y comió pescado a la plancha en uno de los restaurantes campestres. su madre fue a despedirlo al paradero de autobuses. Eso sí de ninguna manera en una universidad de la capital. hermana menor de su madre. eligió Jaén como su nuevo hogar.A fuerza de oraciones. Ana había hecho una maestría en economía del desarrollo en el Instituto de Estudios Sociales en la Haya y Victoria se había especializado en biología molecular en el Kings College de la Universidad de Londres y se quedó a trabajar allá. deseándole toda la suerte del mundo y le recordó que no dejara de escribirle al menos una vez por semana. Cuando sus hijas crecieron. Comparado a la bulliciosa ciudad Paraíso.

Ese domingo por la noche. el seminarista de turno lo recibió. Amador se instaló en el seminario. Un par de seminaristas caminaban rezando el rosario. La campana suena a las seis menos cuarto. el colchón de una plaza y la almohada. —A las seis en punto es la misa y la oración de laudes —dijo el seminarista entregándole las llaves—. Entonces puso en práctica un método de relajación que le habían enseñado alguna vez para superar el insomnio. A los costados se veía el jardín con geranios y rosas mientras que en el centro creían frondosos los eucaliptos cuyas ramas 177 . pero aquello no funcionó pues no logró pegar los ojos cuando ya daban las dos de la madrugaba. sentía la cama dura. servía también para mejorar la concentración. Luego en medio de ese círculo escribió el número cien. Cerró los ojos y en su mente visualizó una gran pizarra blanca donde dibujó un círculo. borró ese número y escribió el noventa y nueve y así de manera descendente hasta llegar al número cincuenta. después. no habían sido cambiados en mucho tiempo. lograr un sueño fisiológico y reparador y que según escuchó. Esa noche. —No te preocupes hermano. estaré a las seis en punto. Amador no pudo dormir. Así que tienes sólo quince minutos para levantarte. Por la mañana. ayudándole a subir su equipaje al segundo piso donde se alojaban los del primer año de filosofía. Encendió su lámpara de noche y tratando de coger sueño empezó a leer el Concilio Vaticano II. asearse y cambiarte antes de bajar a la capilla. Estaba haciendo ya el número cuarenta y nueve cuando se quedó profundamente dormido. llegó a la capilla a la hora señalada y desde allí observó el patio circular del recinto.

Lo mismo sucedió con sus amigos. Rodeaban el perímetro unas palmeras en cuyo dosel en las mañanas. Cerca al comedor. En el seminario había jóvenes de diferentes lugares del país con quienes Amador charlaba en sus momentos libres. pero aquello sólo lo hizo el primer mes y luego cada vez que se acordaba. cantaban los pericos. el trabajo pastoral y la fe. La rutina y los horarios lo ayudaron a desarrollar esa disciplina y control de la mente y el cuerpo que tanto anhelaba. Patricia le escribía sólo cuando pasaba algo importante y pronto comprendió que lo que ella creía importante no lo era para Amador. los frutos maduros de las higueras.servían de soporte a los nidos de las alondras. Pensaba mucho en su futuro y esperaba que llegaran las fiestas navideñas y el Año Nuevo. jilgueros y oropéndolas. De igual modo con los seminaristas del sur del país que tenían una vocación a prueba de cualquier tentación pues nunca (según el diácono encargado de vigilarlos). ninguno 178 . algunos de ellos fueron prisioneros que se habían escapado de sus jaulas de las casas donde los tenían como mascotas. le escribía semanalmente. sobre todo el de la carne y la concupiscencia. Amador recibió sólo dos cartas en un año pero intuía o tenia la fuerte sospecha que a Patricia le estaba yendo bien pues efectivamente ella había empezado a hacer sus prácticas en la Unidad de Investigación de un periódico en la capital y estaba dedicada cien por ciento a sus estudios y no tenía novio. Así que. Amador se acostumbró a la vida monacal. Cómo no iba a recordarse de los seminaristas norteños que se sentaban a comer siempre juntos para hablar de su familia. eran recogidos por los seminaristas madrugadores antes de las oraciones. En un año. Tal como había prometido a su madre.

gritó al cielo con tanta fuerza que su voz resonó en el monte y una respuesta desde allí le dijo: «conviértete en el sacerdote de los pobres».había sucumbido a la pecaminosa costumbre de ir a ver una porno en el cine. donde enseño a leer y escribir en su propio idioma a los niños indígenas. se quedó como todas las tardes. quien era uno de los más recalcitrantes defensores de la pureza del cuerpo y del espíritu monástico. Aquello le permitió ver de cerca la pobreza y la necesidad de hacer de la educación un apostolado y buscaba cambiar la realidad del país. el selvático Che Carlitos. «Desde aquí no puedo hacer nada padre». sólo en el colegio. Aprovechaba ese tiempo para pensar viendo pasar por el río las balsas con sus cargamentos de plátanos. A partir de ese día Che Carlitos complementaría su fe y vocación abrazando y defendiendo con firmeza la Teología de la Liberación. lo cual mereció el reconocimiento público en una homilía del rector del seminario. Tenía más experiencia que sus compañeros y se destacaba por su conocimiento sobre la doctrina social de la iglesia. pidiendo iluminación y consejo a Dios para que le indicara el camino que debiera seguir. Che Carlitos vio a los niños con sus vientres abultados debido a la desnutrición y la parasitosis. Había un seminarista flaco y alto. Se hincó de hinojos y oró hasta la puesta del sol. gallinas y cerdos. teniendo como maestros a los fundadores de esta corriente de la iglesia católica cuyas enseñanzas lo llevaría hacia la praxis sacerdotal. el día en que después de enviar a sus alumnos a casa. En una de esas comunidades encontró el llamado de Cristo. Se sintió impotente y frustrado por no poder hacer algo que pudiera resolver ese problema. lograda gracias a su trabajo de maestro en los pueblos rivereños de la Amazonía. 179 .

Sin embargo. el obispo le escribía cartas de apoyo. continuaría con los estudios de teología. Sin embargo. Amador debía entrevistarse con su consejero y guía espiritual. Amador regresó a ciudad Paraíso con todas las ganas de trabajar en el cambio personal y social de la gente y entre sus primeras opciones para alcanzar dicho cambio. de aliento. seguían siendo sólo temas de estudio pues no quería consagrar su vida a los votos de pobreza. Con cierta frecuencia. el obispo de la Prelatura de ciudad Paraíso. —Buenos días monseñor—saludó estrechando la mano del obispo. castidad y obediencia que exigía la vida sacerdotal. estaba el de enseñar. epístolas y documentos de trabajo de cuanta conferencia episcopal tuvo conocimiento. Desde el inicio el obispo supo que no estaba en los planes del muchacho que luego de terminar filosofía. recibió una llamada de la secretaria del obispo. con quién comentaba los detalles de su formación en el seminario. estoy convencido que no tengo vocación para el sacerdocio. de perseverancia y le regaló encíclicas.Todos los años (como parte del acuerdo de su beca). indicándole que monseñor lo esperaba para una reunión en su despacho. 180 . para Amador aquellos regalos. —Bienvenido y felicitaciones por concluir con honores tus estudios de filosofía ¿Y qué sigue ahora? —Aquí termina todo Monseñor. Cuando concluyó sus estudios de filosofía. A pocos días de su llegada. el purpurado tenía la esperanza de que la vida monacal y los estudios lo convencieran y despertaran en él su vocación y de todas maneras sería un laico comprometido.

Fortalece tu fe y encuentra tu verdadera vocación al servicio del señor—fueron sus palabras de despedida a la salida de la prelatura—. luego dijo: —Muchos son los llamados. parecía esperar esa respuesta. ¿A qué te dedicarás ahora? —A enseñar padre. pero pocos los escogidos. Y.El obispo se quedó callado por un instante. 181 .

que nunca antes había visto bailar con tal maestría como a una pareja que hacían los giros y movimientos más impresionantes y lograba despertar la admiración de los asistentes. primero buscando mejores oportunidades para sus familias y luego escapando de la violencia.DOCE Los dos mil dólares de bolsa de viaje que Amador Fonseca trajo al llegar a Londres se le esfumaron en un mes. el de un país sudamericano y ella británica. Se conocieron cuando Hazel llegó al país a trabajar por el Servicio de Voluntarios Británicos. Conoció a una pareja: Nigel y Hazel. La gente era amable y casi todos hablaban en castellano. Estaba tan a gusto en el lugar que se olvidó de su país. una de las discotecas más concurridas por latinos en el Soho de Coven Garden. La muchacha tenía un cuerpo perfecto cubierto sólo por una minifalda negra y una blusa cortita del mismo color que dejaba al descubierto su ombligo plano como una autopista donde brillaba un diamante. 182 . VSO luego de concluir sus estudios en ciencias políticas en la Universidad de Sussex. El primer sábado que se mudó al YMCA fue con unos compatriotas al Tropicana. Allí se bailaba buena salsa. Apoyaron a los alcaldes durante tres años a promover en sus comunidades la pequeña y mediana empresa y a las familias a organizarse y capacitarlas para mejorar sus condiciones de vida y salir de la pobreza ¿Cuánto capital social traían esas familias del interior del país? El sueño del desarrollo los había empujado a migrar a la capital. Cuanto hubiera querido Amador ocupar el lugar del bailarín que la movía con tal destreza que se olvidó del mamarracho de salsa que aprendió a bailar cuando estuvo en el colegio.

Fruko y sus Tesos y viendo bailar a la muchacha. Amador evocó los años cuando derrocaron al presidente electo y se instauró la dictadura en su país. Recordó a su padre escuchando las noticias en la radio local de ciudad Paraíso.Reclamaron el arenal cerca al mar. instalaron sus esteras y construyeron sus casas y talleres con lo cual pudieron sobrevivir y algunos se hicieron empresarios que trasformaron la madera bruta que traían de los bosques prístinos de la amazonia en muebles y cualquier tipo de cuero en zapatos. ¡Ha habido un golpe de Estado en la capital. ya tú sabes… y llevan años bailando juntos. Eddie Santiago. económicos y políticos que más le impactaron y no entendía el por qué de tanta conmoción en casa. la música. no?— preguntó Nigel. —¿Eres nuevo aquí. el ambiente psicodélico y ese vaho de tabaco y cannabis que inundaba el Tropicana le hicieron añorar el año cuando librado ya de las tareas. que los alumnos tenían que cumplir (sin dudas ni murmuraciones). culminó los once años de 183 . —Así es—dijo Amador presentándose—. Te gusta la flaca ¿no? Escuchando la música de Frankie Ruiz. Él es del otro equipo. casacas y correas. Amador observó los cambios sociales. en el vecindario y en la familia. Desde que tuvo conciencia de las cosas que pasaban en su entorno. de los uniformes y las directivas de los profesores. de las largas formaciones en el patio. Hacen una linda pareja ¿verdad? —comentó Amador viendo a los bailarines. es coreógrafo. carteras. de las órdenes. —Son sólo pareja para el baile—dijo Nigel haciendo un círculo con el índice y el pulgar—. y nuevamente los militares están en el poder carajo! Las luces de neón. Llegué hace una semana.

brindarles orientación legal y darles terapias que los sacaban del trauma y las secuelas de la violencia que padecieron en los lugares de donde provenían. ¿Por qué no vienes el lunes a la Casa Latinoamericana?. La chica que baila salsa es colombiana. Pancras. Tendría primero que revalidar tu título y obtener una certificación en el Royal College of Midwifery que autorizaría para el ejercicio de su profesión en el Reino Unido. no iba a ser posible todavía. Tenía que presentar los originales. es enfermera en el hospital St. Necesitamos voluntarios para ayudar a los latinos a arreglar una consulta al médico. le había advertido la británica. Podías ayudar en temas de salud. el mismo tiempo que requeriría para estudiar obstericia en el Reino Unido. además de los certificado de estudios. Luego debería aprobar un examen de conocimientos. Pero que no se desanimara pues valía la pena seguir con el proceso. comentó Hazel. más las copias certificadas del su grado y título. encargarte de la elaboración en castellano de una guía de orientación al migrante. Amador preparó un manual para la atención médica con el apoyo directo de Hazel. además el de inglés avanzado. ¿Y qué significaba todo eso? Pues un largo proceso de papeleos. El era biólogo. Dedicarse a la atención de pacientes. Para ello trabajaría de la mano con un abogado compatriota suyo que ya llevaba buen tiempo viviendo en el Reino Unido. dijo Nigel. y trabajaba en la facultad de Higiene y Medicina Tropical en la Universidad de Londres y había realizado investigaciones sobre los brotes de 184 . le propuso Hazel que era la directora de aquella ONG que apoyaba a los inmigrantes latinoamericanos a establecerse en el Reino Unido.estudios escolares con una fiesta de promoción. Y todo ello duraría por lo menos cuatro años.

dengue en los países de la cuenca amazónica y fue el primero en reportar la epidemia de dengue ocurrida en ciudad Paraíso. —¿En el hospital St. Pancras?—Preguntó Amador sorprendido. —Así es, ¿conoces ese hospital? —Estuve internado cinco días—dijo secamente, tratando de no dar mayores detalles—.Y, ¿cómo se llama? —Susana Altamirano. —¿Queeé, sorprendido. ¿Acaso la enfermera que lo había atendido y sólo le vio la cara el día que le dieron de alta era la misma chica del hospital que en las noches se convertía en la estrella del Tropicana? No, de ninguna manera podría ser ella, seguramente se trataba de una homónima. Pero el mismo nombre, colombiana, enfermera, Hospital St. Pancras no podía ser tanta coincidencia. Su rostro le parecía diferente ¿Será por las luces, por el maquillaje o porque él estaba borracho? —Susana es también voluntaria en la Casa Latinoamericana— comentó Hazel—. Atiende los viernes en la tarde. Ha pasado los requisitos y exámenes exigidos por el Royal College of Nursery y ahora ejerce su carrera, sería bueno que hables con ella para ver tu caso. «Una razón más para ir a la Casa Latinoamericana», pensó Amador, tomándose su Heineken. Bailó con Hazel acercándose al centro de la pista para mirar de cerca a Susana pero ella sólo tenía ojos para su coreógrafo. Susana Altamirano?—Amador estaba más que

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Tratando de atraer su mirada, Amador levantó las manos para saludarla pero ella seguía bailando y sólo detuvo cuando se cansó y se dirigió a la zona vip donde tenía reservada una mesa Nigel y Hazel se fueron temprano, y las horas pasaron muy rápido entre música, bailes, alcohol, tabaco y un fuerte olor a marihuana impregnaba el ambiente. A eso de las tres de la madrugada y sin una libra en el bolsillo, Amador salió del Tropicana. Afuera hacía frío y no había gente. Los bares discotecas, bistrots y prostíbulos en el Soho de Coven Garden estaban vacíos. Los pocos parroquianos que quedaban buscaban una pareja sin que a nadie le importara. La casaca de cuero y la chompa de lana de alpaca que trajo de su país no eran suficientes para soportar el invierno londinense. A esa hora de la madrugada ya no había transporte público, sólo un bus especial que pasaba cada cuarenta minutos. La tarifa nocturna llegaba a costar el doble y Amador no tenía dinero para regresar a su hotel. Y ahora, ¡qué mierda hago!, se dijo. Lección aprendida, nunca más iba a salir a la calle si estaba misio. Rebuscó en sus bolsillos con la esperanza de encontrar algún sencillo pero no tenía ni siquiera un penique y sintió el dolor del frío cortándole las orejas. A lo lejos divisó el bus y cuando éste llegó, el conductor le abrió la puerta. Amador subió y sintió la confortable calefacción. Cargando su maquinita sumadora, el cobrador le cobró el pasaje. Amador se hizo el loco, no entendía inglés, mostraba sus bolsillos vacíos diciendo que no tenía dinero. El cobrador le pidió que se bajara del autobús. Amador se quedó quieto haciéndose el dormido en el último asiento. El cobrador se marcho puteándolo. Cuando el autobús llegó a la estación Victoria, había gente

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esperando tomar el primer tren de la madrugada, los quioscos estaban abiertos y había vehículos en todas partes. Al pasar por el Parlamento Británico, iluminado desde la orilla del Támesis, Amador sintió que Londres era el lugar donde quería vivir. Se apeó del bus y de su bolsillo sacó un mapa arrugado y caminó tratando de encontrar la estación de Stockwell. Cruzó el puente Westminster en dirección al Guys’s and St. Thomas Hospital y a paso acelerado atravesó un parque en medio de un viento gélido que le impedía respirar. Estaba cansado y pese a ello, sudaba de miedo, de perderse, de estar sólo en ese lugar. Miró su Casio marcando las cuatro de la madrugada y aceleró el paso. Unas cuadras más adelante divisó los fluorescentes de la Estación, mientras a lo lejos, la sirena de un patrullero rompía el silencio de la noche con una luna media luna escondida entre los nubarrones. Reconoció la calle, estaba cerca del YMCA. Medio dormido y con voz áspera, el portero respondió los buenos días. Subió a su habitación, se tendió en la cama y durmió como un ronsoco y no se despertó hasta promediar las dos de la tarde al escuchar el ulular de una ambulancia tratando de abrirse paso entre los vehículos de la avenida. El lunes por la tarde Amador se entrevistó con Hazel en la Casa Latinoamericana y conoció un poco más lo que hacía la ONG. Los años de voluntaria para el VSO en varios países latinoamericanos convencieron a Hazel que los inmigrantes (cualesquiera que fueron las causas para salir de sus países), necesitaban de una organización que los ayudara a establecerse sin mayores contratiempos. Tener un lugar donde vivir y cómo sobrevivir era prioritario y para ello habría que ayudarlos a llenar los formularios y acudir al

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municipio más cercano para solicitar algún tipo de subsidio. Aprender el idioma era el siguiente paso y para ello debían acudir a una escuela. Desde la Casa Latinoamericana, Amador podría ayudar a los inmigrantes y también asimismo preparándose para la revalidación de su titulo y lograr el registro para ejercer su carrera. Tienes que ir al job centre—le sugirió Hazel—. Allí te registrarán y podrás solicitar el subsidio hasta que encuentres algún empleo. —¿Voy a vivir subsidiado?—se sorprendió Amador. —Por un tiempo corto, la plata sólo te alcanzará para lo básico, no te acostumbres a ello. Hazel lo acompañó para hacer de traductora y llenar el formulario UB40. En el lugar había una fila de desempleados esperando ser atendidos. Amador tendría que encontrar empleo pronto en algo que requería poco inglés y ese era el rubro de limpieza de oficinas y restaurantes. ¿Pasaría las mismas peripecias que Patricia? ¿Cuánto tiempo tendría que esperar para que pudiera ejercer su carrera en la que tantos años había invertido? ¿Estaría atravesando una prueba de fuego? O sería éste el inicio de un gran cambio en su vida. Cada quince días se presentaba al Job Centre para dar cuenta de su situación laboral. Para ahorrar algo, compró un boleto mensual que le permitía utilizar el metro y los buses desde su hotel hasta la estación de Waterloo y podía utilizar el mismo ticket, tantas veces al día como quisiera, siempre y cuando no se pasaba de la zona dos, que era el ámbito de acceso de su boleto.

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(entendió traduciendo literalmente Amador). ¿Te encuentras bien?. su mente trataba de encontrar una salida. fue lo que le dijeron en la comisaría de ciudad Paraíso.Una mañana cuando se disponía a salir para la escuela. el juez. le llegó la carta del Home Office. evocó sus años de niñez. considerado demasiado bajo para un 189 . Había obtenido ese empleo al concluir la secundaria pues en aquellos tiempos tener ese nivel educativo. si el señor Amador Fonseca no estaba de acuerdo con aquello. le preguntó míster Norman Elis. pidió que Amador contara los hechos que lo llevaron a salir de su país. decía la hoja que acompañaba a la decisión firmada por un oficial de migraciones. ¿Cómo podría probar su testimonio? Si ni siquiera la policía había registrado su denuncia. Ciudad Paraíso había sido pacificada. El abogado de oficio se encargaría de ayudarlo y un mes más tarde Amador fue citado a la corte para comparecer ante un juez. tenía gran valor y habían pocos graduados universitarios que ninguno hubiera querido tomar un puesto como ese. indicándole que su petición de asilo político había sido rechazada por no existir elementos que sustentaban contundentemente que su vida en su país corría peligro y debería pedir protección a las autoridades de su propio país. podría apelar ante una instancia superior siempre y cuando pudiera mostrar nuevos elementos que respaldaban su caso. la imagen de su padre trabajando como archivador de historias clínicas en el Hospital de ciudad Paraíso apareció en su memoria. Por unos minutos. «Perro que ladra no muerde». el gobierno tenía el control de la situación. Tienes una cara de miserable. menos aún investigado. Esa mañana Amador no se sentía bien y llegó tarde a sus clases y no entendió nada las instrucciones que daba el profesor. Pero. Por medio de una intérprete.

enviarles a la escuela y por su puesto permitirles jugar. con el pretexto de que había exceso de personal en el hospital. la familia se reunía en el patio de la casa para contarse las historias que habían leído. para su padre. Amador y sus hermanos recibieron todo lo que sus padres entendían consistía dar una buena crianza a los hijos: proveerles mucho amor. una nueva información. alimentarlos bien. parecieran como si fueran nuevas porque le agregaban un dato más. imaginándose los lugares y paisajes que miraba en los libros. haciendo que estas (cada vez que eran contadas). A partir de ese día. Durante las tardes y noches de calor. Por eso sufrió el día en que lo invitaron a renunciar. de no haber sido por la zapatería que su esposa administraba. pero recreándolas. te haces llamar así». la familia hubiera sufrido mucho más. Pero. 190 . Al cumplir los doce años. «Tú no eres estadístico. Y. Antes de abrir la tienda. su mujer fue quien sustentó a la familia y pudo educar a los hijos. Amador se hizo miembro de la biblioteca local a donde iba (luego de hacer sus tareas) por las tardes para leer historias nuevas. aquel trabajo era su bien más preciado. le dijeron los de la comisión evaluadora cuando lo tuvieron al frente en el banquillo de los que no habían aprobado el examen. Cada vez que podía les compraba libros de cuentos que eran leídos también en clase y debido a ello es que desde pequeño Amador cogió la agradable costumbre de leer todo lo que llegaba a sus manos. en esos tiempos cuando no había llegado todavía la televisión a ciudad Paraíso.profesional. Y se quedó sin su empleo al que le había dedicado treinta años de su vida. su madre dejaba a los niños en la escuela y de cuando en cuando conversaba con sus profesores para preguntarles cómo iban progresando los muchachos.

el oro y el petróleo. donde abundaba la madera. era incorrecto pensar que todos habían migrado motivados por la codicia y ese espíritu de depredación de los recursos naturales y los cultivos ilícitos. hasta el inmigrante japonés de tercera generación cuyos ancestros habían llegado escapando de las guerras. sobre el lugar de donde provenía. desde el poblador hablante de lenguas nativas. al igual que muchos provenientes de la capital. En sus calles se veían los distintos rostros del país. el petróleo. las autoridades convinieron en ponerle ese nombre. Sin embargo. El juez revisó minuciosamente la primera manifestación de Amador en el aeropuerto y constató con lo que ahora decía. esperando ser recogidos. 191 . Contaba para entonces con una población cercana a las cuarenta mil personas y estaba en franco crecimiento económico y poblacional. consultó con sus colegas que lo flanqueaban y ordenó un receso de quince minutos. la madera y últimamente la coca. En la cafetería Amador pidió un expreso y conversó con su abogado quien estaba también empapado en temas amazónicos y hacía referencia a artículos de renombrados estudiosos sobre los booms que desde la colonia hasta la fecha habían escrito la historia de ciudad Paraíso. los animales exóticos.Cuando el juez le preguntó exagerando las erres. Movió la cabeza. atraídos por el caucho. Amador no pudo evitar una sonrisa pues era la primera vez que escuchaba a un extranjero hablar el castellano con exagerada y graciosa dificultad. Se extendió en los detalles explicando que ciudad Paraíso era un caluroso y acogedor lugar al nororiente de su país que con el propósito de darle un aire más turístico. pues muchos lo hicieron por el sueño que los gobiernos alimentaron de que la Amazonía era una región inhóspita.

hice el recorrido por el río Huallaga. —Durante mi segunda visita—dijo el abogado—. doncellas y gamitanas.El abogado estaba interesado en conocer más sobre la historia de ciudad Paraíso. solo que ahora ya no hay turistas que van a visitarla. Durante las celebraciones de la semana turística. mitos y leyendas que deberían estar en la guía de turismo de ciudad Paraíso. —Es allí donde radica el problema—repuso Amador. originada por el mito de la abundancia. la población crece. despejar la maleza donde se instalaban las chacras para satisfacer la demanda del mercado local y mundial. Tenía previsto destinar un capítulo entero al país de Amador pues lo había visitado dos veces y tenido la dicha de haber estado en ciudad Paraíso y en la capital. boquichicos. Estaba escribiendo un libro sobre países con recursos naturales y problemas de violencia y los conflictos que venían atravesando. zúngaros. hasta la frontera. políticas y sociales que originaron la violencia en ese lugar. La manera romántica como es vista la Amazonía. (más que por la tasa de natalidad como equivocadamente pensaban algunos). el cuento de que es un paraíso de abundancia. sorbiendo su café —. 192 . —Ya están en la guía—dijo Amador—. En ese viaje escuché muchas historias. cazar la carne de monte. Por eso. Sabía que los colonos se instalaron preferentemente a orillas de los ríos dando origen a las poblaciones ribereñas que ahora se erigían como prósperas ciudades y que en algún momento tuvieron al narcotráfico como su principal actividad de desarrollo. se muestran las alegóricas de la fundación de la ciudad. pescar los paiches. Que allí se requeriría mano de obra para cortar árboles. extraer plantas medicinales. cuáles habían sido las causas económicas.

—Ahora no hay ninguno por culpa de la subversión. Así nació la avenida Principal que años más tarde después de la eliminación de las ratas. el jengibre. la nuez moscada y otras especies que no se cultivaban en la selva. Por las clases de Santibáñez. el ajo. Cualquier muladar cercano a la plaza de Armas era convertido en mercado. Cuando construyeron la carretera. la más importante arteria de doble vía con jardines coloridos y palmeras que se inclinan con el viento al paso de las moto-taxis en ciudad Paraíso. Amador sabía que los colonos. cuando estuve allí. moscas y cucarachas se levantaron muros y la convirtieron en el Mercado Modelo. el sándalo. aparecieron familias que vinieron de la capital. la avenida Principal era de lejos ahora. 193 . Se establecieron en las entradas de las trochas abiertas como heridas de hacha por los madereros para extraer la caoba. también habían pocos turistas. encaramadas en las tolvas de los camiones y trajeron la papa. Al terminar el receso Amador y su abogado estaban nuevamente frente al juez que los estaba esperando. Todo el que pudo se fue de la ciudad pues ya no había nada que hacer allí. cuyos linderos llegaban hasta donde alcanzaba la vista. la cebolla. Otros. habían tomado posesión de extensas tierras en ciudad Paraíso. los migrantes se instalaron en los terrenos baldíos alrededor de la ciudad. se metieron en las entrañas del tupido bosque y se instalaron junto a los riachuelos que lloraban para llenar las lagunas que tenían madre y que se embravecían cada vez que alguien se metía en sus aguas.—Pero eso fue siempre así. Otrora una trocha. Como hormigas Ata que dejan el bosque sin vegetación.

—Señor Fonseca—dijo el magistrado acomodándose la peluca—. las evidencias y los informes del Home Office y del Ministerio de Relaciones Exteriores. —Así es su señoría —asintió Amador. tendríamos que dar asilo político a toda la población de su país por el sólo hecho de la existencia de violencia política y narcotráfico y aquello. la Real Corte Británica había llegado a la conclusión y emitido el veredicto de que no existían pruebas contundentes que respaldaran el testimonio del solicitante para que se le 194 . el narcotráfico. los conflictos armados. tomando en cuenta sus declaraciones y la falta de evidencias. su señoría. —Señor Fonseca. etcétera. —¿Qué evidencias tiene para afirmar que tales amenazas existieron? —Ninguna. El juez hablaba de manera pausada. disculpe usted la franqueza. la subversión. Allí estaba la resolución indicando que en base al testimonio del solicitante y ante los hechos. He vivido en una zona de conflicto político en el Alto Huallaga y para nadie es un secreto que allí la vida de cualquiera está en permanente peligro. Un lugar controlado por el narcotráfico y la subversión. —intervino el Juez después de escuchar a Amador —. Sin embargo. de cuando en cuando consultaba con los fiscales que lo flanqueaban en el atrio de la Corte y revisaban documentos. Sabemos lo que está ocurriendo en el suyo. Al llegar al Reino Unido usted afirmó que en su país había sido amenazado de muerte hasta en tres ocasiones. seria simplemente un despropósito. Debe saber usted que un asilado político es aquella persona cuya vida en su país de origen (por motivos políticos valga la redundancia) corre peligro y se ve forzado a salir a otro país para buscar protección.

pensó y rebuscando en su billetera. En consecuencia. Observó que los huéspedes ya habían empezado a hacer fila en el comedor con tickets y azafates en mano. a las autoridades correspondientes si tuviera o siguiera teniendo todavía algún problema que ponga en peligro su vida. Miró al suelo pensando qué iba a hacer ahora. Sumergido en sus propios pensamientos se unió a la fila de comensales. todavía vamos a poder apelar la decisión ante la última instancia de la corte. sacó el ticket que correspondía a la cena de esa noche. tengo que meter algo al estómago». Tragó saliva pero el nudo no pasaba. estaba perdido ¿Por qué durante todo ese tiempo su abogado no había abierto la boca para hacer su trabajo? Ahora sí le quedaba claro a lo que se dedicaban los abogados de oficio en los casos de asilo político. repetía entre dientes el abogado.otorgara asilo político por lo que quedaba rechazada su petición de permanecer en el Reino Unido en esa condición. Al escuchar al juez. al llegar al YMCA. No se preocupe señor Fonseca. no defendían a quienes decían defender. pero en el fondo defendían el sistema legal británico. ¿A quién le contaría la noticia? ¿Quién 195 . tantas explicaciones para llegar a nada y ya no había nada más que hacer. Estaban para hacer la finta de que el proceso cumplía con los procedimientos del ACNUR. Amador se sentía agotado. a esa hora servían la cena pero él no tenía hambre. reflejaba toda su preocupación y angustia. Su seño fruncido. Amador sintió como si algo se le había atascado en la garganta. «Para no empeorar mi úlcera. el señor Amador Fonseca debería retornar a su país y solicitar la protección de su propio gobierno. Movió la cabeza de un lado a otro sin terminar de entender por qué tanto desgaste. Esa misma tarde luego de la larga jornada del día.

ocupada por un muchacho africano de baja estatura que sonreía a todo el mundo.podría ayudarle realmente? ¿Sería una buena idea hablar con Victoria. los estudios y el trabajo las absorbían demasiado. le sorprendió el conflicto fronterizo entre Etiopía y Eritrea. con Susana Altamirano. con Hazel? Seguramente a esa hora todavía no estaban en casa. Su conversación franca. él le respondió en castellano. tomó un vuelo que lo llevó de Addis Abeba a Londres donde pidió asilo político y estaba realizando los trámites necesarios para que su título le fuera reconocido y pudiera trabajar como médico en el Reino Unido. llegaban al promediar las ocho de la noche a casa. un poco de frijoles. aprovechando una invitación oficial para asistir a un curso de actualización en la atención y el tratamiento de enfermedades infecciosas en Bulgaria. ¿Sería una decisión que podría revocarse? ¿Habría algo que pudiera hacer que el juez cambiara su sentencia? Le entregó el ticket al mozo y sin mirarlo pidió sólo embutidos de cordero. Al fondo divisó una mesa casi vacía. Aquel conflicto complicó su trabajo que lo obligó a salir de su país. éste último país. Cuando terminó sus estudios mientras trabajaba en un hospital rural en las comunidades cercanas a la frontera de su país. Le contó los antecedentes y pormenores de su llegada a Londres y la resolución negativa del juez para otorgarle el 196 . su voz monocorde y su manera pausada de hablar hicieron que Amador confiara en él. Había nacido en Etiopía y antes de llegar a Londres. había sido favorecido con una beca para estudiar medicina en Cuba. dos tostadas y de paso se sirvió una taza de té. había logrado su independencia ese año. Los cinco años en la isla fueron suficientes para que pudiera hablar con facilidad el castellano. Cuando le habló en inglés.

El muchacho le ofreció su apoyo confortándole que encontraría una salida favorable a su situación.asilo político. Es muy complicado hablar estas cosas por el teléfono. son bien verdes. Ellos nunca pierden. Fueron los últimos en salir cuando arreglaban las sillas y empezaban a trapear el piso del comedor. —Pucha primo. era bien difícil revertirla. 197 . —Vente a la casa —le dijo ella con un tono de preocupación—. Amador no pudo concentrarse al ver las noticias en la televisión y llamó a su prima Victoria. nadie le ha ganado al Home Office. no les gusta contradecirse. la cosa está complicada—dijo. menos aún una apelación al juez en materia de asilo. Hasta ahora que yo sepa o haya escuchado. Dieron las nueve y quince cuando Amador tocó el timbre del onceavo piso donde vivía Victoria. Una vez que la respuesta ha sido negativa.

Sólo cinco policías custodiaban la comisaría esa madrugada. un día antes. saltó el cerco de cañabrava y llegó hasta el bote deslizador a orillas del Huallaga y sin pensarlo dos veces enrumbó río abajo y no paró hasta llegar al distrito más cercano donde pidió apoyo y refuerzos. Fue todo tan sorpresivo que los efectivos no tuvieron tiempo de repeler el ataque y bastaron unos cuantos disparos solamente (pues el desequilibrio numérico era evidente) para que los policías se rindieran. América Latina y el SudEste Asiático. 198 . el Mayo. Sería una contribución al libro que estaba preparando sobre la violencia política en el África. el Sisa y el Caynarachi servir como casos? Evocó en su memoria la madrugada de un día de noviembre cuando una columna de más de una veintena de subversivos. ¿Podrían los acontecimientos de esas incursiones subversivas en los pueblos y caseríos del Huallaga. quería llevarle ese artículo al abogado.TRECE Esa noche. atacó el puesto policial de ciudad Paraíso. camuflados en la tolva de un camión (que transportaba bolsas de cemento. El teniente al mando fue el primero en caer y el sargento que lo secundaba se escabulló en el patio posterior. habían sido enviados a repeler un ataque en el Caynarachi. Llegaron a las tres de la madrugada. atravesó una huerta. encendió su computadora para escribir lo que había vivido y escuchado en ciudad Paraíso. para la construcción del puente). Amador no pudo conciliar el sueño. pero allí no habían policías. el cual habían asaltado en la carretera hacía sólo unas horas.

que las fuerzas armadas y policiales asumían el control de todo. Debido a su poderío numérico. los subversivos tomaron fácilmente el control del pueblo. hambreador y represivo!». A los policías rendidos los llevaron hasta la glorieta en el centro de la plaza y los amarraron a los postes de luz. Querían que la población los apoyara que rechazara el estado de emergencia y el toque de queda y exigían el restablecimiento de las garantías constitucionales y ciudadanas y el respeto por los derechos humanos. decían y pedían la liberación de sus presos del penal de máxima seguridad de la capital. sus chanchos y sus vacas? ¿Tomaban así nomás sin pedir permiso el plátano y la yuca de las chacras. Preguntaron a voz en cuello a la gente: «¿de quiénes eran los deslizadores que estaban en el puerto?» y todo el mundo se quedó callado. Los policías escuchaban las arengas sin poder hacer nada. Los sediciosos empezaron a azuzar a la gente ¿Eran policías abusadores? ¿Se comían sus gallinas. que iban a ser sometidos a «juicio popular».Los disparos tomaron por sorpresa a la población que salió de sus casas para enterarse de lo que estaba pasando en la plaza de Armas. «¡que viva la lucha armada! y ¡abajo el gobierno corrupto. no dijeron una sola palabra que pudiera enfurecerlos y poner de mal humor al cabecilla del grupo. La gente pensó que lo peor estaba a punto de suceder. aduciendo que durante el estado de emergencia nadie podía reclamar nada. Lanzaron arengas a la población. tenían miedo 199 . porque ellos eran la ley y el orden? ¿Estaban allí para proteger a la gente? ¿No les pedían acaso una cuota a los campesinos porque ellos sí entregaban sus vidas y ponían el pecho para luchar contra el terrorismo? Nadie se atrevió a contradecirlos.

Pero ellos continuaban con sus vivas a la guerra popular. otro piquete patrullaba las calles y de ese modo se aseguraban que nadie pudiera dar aviso a las autoridades de la provincia o a la base militar más cercana. Como lo habían planificado todo. Un grupo se quedó en las afueras para dar aviso por si acaso se producía algún contraataque. hasta el mínimo detalle. sus voces herrumbrosas y esa actitud de autosuficiencia sin límites cuando se dirigían a los prisioneros y curiosos de la plaza infundían el temor en la población. Al no obtener respuesta. los subversivos aplaudían sus propias arengas. rugían y vitoreaban a sus líderes. ahora era el momento. Sólo una anciana murmuró apretando los dientes: «váyanse a la mierda».de meter la pata. Por el tono de su voz y su contextura física. pensaba el sargento mientras bajaba por el río. Conminaron a la gente para que se pronunciara sobre la conducta de los policías. Sus miradas frías. tenían que reclamar por lo que les hacían. venceremos!». Vestían camisas y pantalones verde olivo. En ningún momento se dejaron ver sus rostros cubiertos con pasamontañas. que hicieron enmudecer a las chicharras y provocaron que los perros ladraran enloquecidos. Estaban resueltos a defender con sus vidas la toma del poder mediante la lucha armada. cargaban AKMs y un aparato de comunicación. podría decirse que eran jóvenes. «Se lo incautamos a los narcos». Los líderes de mando medio dirigían las arengas y discursos a la población en la plaza. mientras que el comandante como jefe máximo del grupo. «¡Patria o muerte. botas de jebe. 200 . era protegido por su propia guardia pretoriana. se desplazaron en el lugar con total seguridad y sin prisa.

la ropa de cama y cerró la puerta con una tranquera. En el monte tenían que caminar mucho y necesitaban lomos para cargar los víveres. Compraron varias cajas de atún y sardina enlatada. Querían aprovisionarse de víveres que les permitieran continuar su causa y propósito de convertir a toda la selva en un territorio controlado por la sedición. Echó del lugar a los saqueadores. los insurgentes se fueron a las bodegas. ante la vista y paciencia de los subversivos y la sorpresa de los policías. Y cuando estuvieron a punto de llevarse hasta los catres. recuperó las cortinas. el armamento pesado porque ellos tenían que estar livianos por si acaso las fuerzas represivas les sorprendieran en una emboscada. llegó el cura para restablecer el orden. la única máquina de escribir. las cortinas y la ropa de cama de los guardias. Una veintena de individuos se metieron para llevarse el televisor. carne de monte y medicinas y lo cargaron todo en una camioneta. no sin antes tomar la precaución de que todo estuviera bajo su control y que nadie pudiera hacer movimientos sospechosos. fideos.Cuando el sol quemaba ya bien fuerte a esa hora del día. Dos días después. el agua. Todo aquí se compra con dólares gringos. Los cuerpos de los 201 . las mesas y sillas. pan. Llamaron a quienes querían sumarse al grupo y cuando nadie quiso dar un paso al frente lo llevaban a la fuerza. El único lugar que fue saqueado durante la incursión. ellos sin querer financian la revolución. la radio grabadora. principalmente a los jóvenes. arroz. fue la comisaría. —Nadie realizará ningún saqueo —dijo el comandante y aquello tranquilizó a los propietarios—. la noticia estaba en los periódicos y en la televisión en todo el país y también había dado la vuelta al mundo.

No era hielo raspado como se había imaginado de niño. había pescado un resfrío y por ello tuvo que guardar cama durante dos días. militar y políticamente en el país. no sin antes decretar la ampliación del estado de emergencia por seis meses más en toda la zona. y ver nevar por primera vez en su vida lo emocionó. sintiéndose ya 202 . Cuando regresó a su cuarto. Salió de su habitación y se dirigió a la cancha. alimentándose sólo con infusiones cítricas y galletitas saladas y fue recién el viernes por la tarde. El gobierno haría todo lo que tenía que hacer para que de una vez por todas. aquella lacra social fuera derrotada. Amador puso punto final al artículo. pues aquello sólo lo había visto en el cine. Recogió los copos de nieve del suelo. entonces decidió caminar sintiendo el crujir de la nieve bajo sus pies que se hundían suavemente.policías eran trasladados en ataúdes a la capital. Oteó por la ventana de su cuarto y vio la cancha de basquetbol del YMCA cubierto con una capa de nieve. El Ministro del Interior los recibió con honores otorgándoles de manera póstuma el grado inmediato superior. Mientras tanto. el gobierno anunciaba que iba a tomar las medidas más enérgicas a fin de capturar a los asesinos. no tenía sueño y tampoco estaba cansado. Cuando su Casio marcaba las tres de la madrugada. era una cosa mucho más suave y menos fría que el hielo de una raspadilla y caía lentamente como si volara o planeaba al viento cual plumas o torundas de algodón. Hubiera querido hacer un muñeco en ese momento pero no sabía cómo porque nunca antes lo había hecho y hacerlo a estas alturas le parecía demasiado pueril. pese a haber trabajado por más de cuatro horas. sin embargo. Para ello habían dispuesto y enviado varios destacamentos de fuerzas especiales a la selva.

con una beca para hacer una maestría en enfermedades tropicales en el Kings College de la Universidad de Londres. No se arrepintió del resfrío. —Seis meses para ser exactos—dijo Amador. Y volvieron a saludarse con un beso en la cara. Luego. Hazel estaba atendiendo a una familia ecuatoriana que acababa de migrar a Londres y mientras hacía hora. ¡Qué memoria tengo!. —Aquí se acostumbra dos. se pusieron a charlar un poco más.restablecido. más bien sintió que valió la pena pagar ese precio por tocar la nieve por primera vez en su vida. Susana lo miró por unos segundos. Estuve cinco días en tus manos. salió del YMCA rumbo a la Casa Latinoamericana para hablar con Hazel. Ella no lo reconoció y le respondió el saludo con un «hola» a secas como si estuviera respondiendo a un desconocido. bueno no tanto porque eso fue ya hace varios meses. se topó con Susana Altamirano. ciudad tal vez tan o más caótica que la capital del el país de donde era Amador y que le gustaría conocerlo algún día. uno en cada mejilla —dijo Susana. pero si eres el recién llegado. internado en el hospital. Era de Bogotá. Ella le contó que había llegado al Reino Unido hace cinco años. con tono menos efusivo. necesito un café—y se sirvió uno sin azúcar. ¿por qué se llama así? 203 . claro que sí. —¿Acaso no me recuerdas?—dijo Amador—. tratando de recordar al sujeto que la abordaba de ese modo peculiar y campechano que no escuchaba hacía ya varios años. cuando se diera la ocasión. caramba—sonrió Susana—. —¡Ah!. Cuando llegó. Amador se dirigió a la cocina para prepararse un café y allí ¡oh sorpresa!.

—Ahí sí que me agarraste. podemos tomar un bus que nos lleve desde aquí a Coven Garden. preguntó Amador. pero para no hacértela larga te contaré que existen al menos dos versiones. la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta. yo también estaré trabajando hasta esa hora—dijo Amador sonriente—. produjo tal confusión que para identificarla los nativos prefirieron llamarla Bogotá (que en lengua indígena quiere decir el final de los campos) y de esa manera llegó a llamarse Bogotá a secas. La primera dice que el conquistador español que la fundó le puso ese nombre en honor a un día del calendario católico que coincidía con la bajada de los reyes magos y la segunda. la menos difundida sostiene que la reina de España que era algo agorafóbica un día se despertó y le ordenó a su ujier que aquél lugar lejano en el nuevo mundo se llamase así. ¿Y el de Bogotá?. —De acuerdo. Y desde ese día quedó establecida en cuanto decreto real se hacía referencia de ella. 204 . Los españoles le pusieron primero Santa Fe y como habían tantas ciudades con ese nombre en Colombia y también en España. —Ese nombre nace mucho más complicado que el que me acabas de explicar —dijo Susana—. claro. Necesitaré que me ayudes con el inglés en la traducción de unos documentos para la guía de atención en salud que estoy escribiendo. Susana tenía que atender a sus pacientes que la estaban esperando y dejando la conversación a un lado Amador le propuso: —¿Podemos ir al Tropicana esta noche? —Sí. ¿por qué no? Termino a las ocho y si no te importa esperar.

por los accidentes y la contaminación. se paró en la estación de Coven Garden y de allí. Y ahora ¿qué iba a hacer? ¿Cómo podrían los jueces cambiar su decisión? No iba a poder presentar nada de lo que ellos llaman evidencias. Susana y la cita en el Tropicana estaban en todo momento en su mente. pidieron pollo al curry. Al ingresar.Los tradicionales microbuses ya ni siquiera existen. Se dirigió a la cocina con la intención de incrementar la cafeína en su cerebro.Cuando habló con Hazel sobre el rechazo de su petición de asilo político Amador ya no estaba tan de capa caída y se quedó toda la tarde en la Casa Latinoamericana. pues no las tenía. luego. pero no podía. fueron reemplazados por las combis y las custers que se han convertido en un peligro público. algunos se levantaron de sus asientos para saludar a Susana. —Ya estamos llegando al Tropicana —dijo Susana—interrumpiendo las preocupaciones de Amador. Eran ya cerca de las diez de la noche y el lugar empezaba a calentarse llenándose de gente. tú sabes. Durante la apelación los jueces sabrán considerar las pruebas que les presentes y cambiarán su fallo ya lo veras. mucha gente la conocía. No te preocupes —le consoló Hazel—. Una vez ubicados. Viajas 205 . Amador quiso concentrarse en el bosquejo de la guía de orientación sobre el acceso a los servicios de salud para los inmigrantes. el asunto del asilo le roía como un comején en la cabeza. caminaron dos cuadras hasta llegar al salsódromo. El autobús rojo de dos pisos que los llevó cerca al Tropicana. —No debe ser peor que en mi país—repuso Amador encendiéndole un cigarrillo—. Había una mesa reservada para dos. ella habló sobre el pésimo transporte público que tenía su natal Bogotá.

el reloj.encorvado mostrando el trasero y exponiéndote a que te metan la mano y roben la billetera o cualquier cosa que lleves contigo. mi profesora en la maestría y directora del Hospital de Enfermedades Tropicales. peor aún si es que el ladrón identifica que tu ropa es de marca. He vivido la mayor parte de mi vida en ciudad Paraíso. Cuando terminé mis estudios la doctora Belinda Araoz. localidad mediana. —Si no fuera por la guerrilla y los conflictos sociales y políticos—dijo Susana cogiendo una pierna de pollo con las manos (explicando que esa era la manera de comer el pollo al curry) —. los jeans. Es en ese sentido y salvando las diferencias por supuesto me siento más seguro en Londres que en mi país pues ahora allá la subversión y el narcotráfico controlaban todo. te encañonan a cualquier hora en plena luz del día y te dejan literalmente calata. etcétera. te despojan hasta la ropa: te sacan la casaca. no hubiéramos venido aquí sin saber qué futuro nos espera. Por eso prefiero Londres. aquí puedo caminar segura a cualquier hora del día o de la noche por cualquier parte de la ciudad sabiendo que es poco probable de que me vaya a pasar algo pues todo está siendo controlado con las cámaras y si es que desafortunadamente me pasara algo. alejada de la delincuencia que se ve en las capitales. —Aquí en Londres. los zapatos. me ofreció un puesto en ese nosocomio. lo raro es que te pase algo malo. mientras que allá que deje de pasarte—comentó Amador llevándose a la boca el pollo al curry que probaba por primera vez y para su gusto. oportunidad que me vino 206 . tranquila y segura. sería poco frecuente y no lo cotidiano como suele suceder en Bogotá. estaba sobre sazonado con azafrán—. —En Bogotá sucede lo mismo—dijo Susana—.Te quitan todo: la cartera.

estaba liza y brillante como un fruto de humarí y confirmó que no estaba soñando. la conocí en mi viaje. pensó muerto de miedo al verse asimismo levitando a unos centímetros del suelo. igual miro sus zapatos detenidos sin tocar el suelo y se pellizcó para 207 . sentimiento sólo comparado con el que tuvo aquella vez en su fiesta de promoción y recordó a Patricia de quien seguía enamorado a pesar del paso de los años. la tuberculosis y la malaria que empezaban a incrementarse alarmantemente en el mundo producto como ya sabes del debilitamiento de los sistemas de salud en los países en desarrollo. vaya que coincidencia. Regresó a la pista de baile. Estaba seguro que aquello era producto de su imaginación o de algún tipo de alucinación pues nunca antes le había pasado algo así. ¿Me habré autopepeado? ¿Podría sucederle a alguien algo como eso? Trató de dejar de pensar en ello mientras hacía la pila.como un regalo de Dios pues debido a ello inicié mi carrera en el tema de la prevención y el tratamiento del Sida. ¿acaso estoy soñando?». Amador se sentía feliz. Miró al suelo para ver si había algo raro en la alfombra pero no había nada. mira pues que chico es el mundo ¿no? Bailaron hasta altas horas de la madrugada y entre charla y recuerdos Susana le enseñó con la paciencia de una maestra de inicial. sintió como si caminara pisando espuma. pero era en vano. —¿En serio?. los pasos de la salsa ante la mirada de envidia de los curiosos. Cuando se levantó para ir al baño. El lenguaje del cuerpo remplazó a las palabras que le hicieron olvidar en ese instante lo que le había pasado en ciudad Paraíso. pero seguía percibiendo aquella sensación en sus pies que se deslizaban sin tocar el piso y se veía flotando como un fantasma «¿Qué me estará pasando?. —¿Belinda Araoz?.

Se acercó más de lo que normalmente lo hubiera hecho de no haber sido por el Éxtasis en su cerebro y la besó en la boca. Preguntó a Susana si notaba algo raro en él. ¿sabes lo que es una anfetamina no?. es algo parecido pero más potente. Se miraron. te tomaste lo que era mío y yo el tuyo —sonrió jalándole para bailar otra salsa—. guiado por los pasos de Susana. Los minutos pasaban como si fueran segundos y las horas como si fueran minutos.asegurarse que no estaba soñando. recuerda tus clases de farmacología general. Pucha que tonta soy. sé algo sobre eso —repuso sólo por decir algo. Esperó el «¿qué te pasa estás loco?» y hasta ya había preparado una coartada pero contrariamente a ello. lúcido y más atrevido. —Pero es que yo nunca he con…—balbuceo Amador. que lo veía igualito que antes. Al regresar se dio cuenta que caminaba derecho y no estaba borracho. lo siento mucho. Inmediatamente puso en práctica lo aprendido dejándose llevar por el ritmo. Me siento más alto que cuando llegue. Susana también lo besó. sonrieron y continuaron en un beso interminable como si sus labios se hubieran pegado con la resina del caimito y no pensaban en despegarse si no hubiera sido porque en ese momento el DJ puso una música movida. no es adictiva. bueno. —Sí. cogiste el vaso equivocado. ¿acaso no te das cuenta? —¡Queeé!. —En serio ¿no la has probado?. pucha no sabes de lo que te pierdes. Se sentía feliz. Amador tenía tanta sed que esa noche tomó agua como si 208 . Bueno discúlpame. Acá todo el mundo la usa. Y ella le dijo que no. ¿te tomaste mi agua?—dijo Susana sorprendida—. pero olvídate.

vieron sus imágenes reflejadas en el espejo. Susana había dejado encendida la calefacción. tocó sus pechos duros y simétricos. iluminado por la luz tenue de la lámpara en el dormitorio. evitando llamar la atención de las almas solitarias que a esa hora de la madrugada merodeaban a la caza de alguna víctima debilitada por el alcohol. Luego. con tanto trabajo no he tenido tiempo de arreglar todo este desastre—dijo Susana recogiendo una toalla tirada en el sofá. Vivía en un primer piso de un conjunto habitacional rodeado por una cerca de madera y un jardín que languidecía debido al abandono de los vecinos. con esa misma paciencia.fuera un camello. —Si vieras cómo tengo el mío te deprimirías. Cuando llegaron a la estación de Hammersmith caminaron unas cuadras hasta el departamento de Susana. Susana se sacó los jeans mostrando su bien dotada anatomía. Cuando se acostaron en la cama de sábanas pulcras. Ella parecía ser una Venus de 209 . sintiéndose que se pertenecía el uno al otro. sin importarles la mirada de los curiosos. —Me disculpas el desorden. Amador desabotonó uno a uno y sin prisa los botones de la blusa de Susana y por primera vez. la areola carmesí de su pezón que se elevaba y sintió una tensión debajo del ombligo y pensó que la vida había vuelto a ser otra vez generosa con él. La calle estaba fría y cubierta por una intensa neblina y a la distancia divisaron las luces del autobús parrandero. y siguieron con sus cuerpos pegaditos. Movidos por la energía que generaba el amor o quizás la pasión. salieron del local. recorrió como un caracol. Se quitaron las casacas. adentro hacía calor.

en el jardín del condómino. ni dos como pudiera esperarse. Al primer vaivén del amor. Amador quedó convencido que no había sido un sueño y era cierto que había hecho el amor con una de las mujeres más bellas con quién jamás hubiera imaginado estar. Al verla acostada en la cama King Size. la madera del catre crujió y recordó su primera experiencia de adolescente en ciudad Paraíso. empapados de sudor que tuvieron que apagar la calefacción para no arder y sólo así lograron dormir al despuntar el día. lo había hecho hacía seis o siete años.Velásquez. vivían muchos latinoamericanos que habían llegado a Londres en la década de los ochenta. Estaban allí reunidos peruanos. chilenos. pero a 210 . Con ello confirmó que nada ocurría en la vida por el azar. Una ola de migrantes peruanos. sus cuerpos se trenzaron como culebras influenciadas por la pasión tragándose así mismas sin ofrecer resistencia. hasta quedar exhaustos. sino tres veces el amor. eran ya más de las dos de la tarde. bolivianos. No hicieron una. En ese momento escuchó música a todo volumen. que no hubiera tenido aquella experiencia en su vida si él mismo no se lo hubiera propuesto decidiendo viajar once mil kilómetros para encontrarse con esta chica. Cuando Amador se despertó. los vecinos festejaban quien sabe qué cosa. Tenía mucha sed y fue a la cocina por un poco de agua. Susana todavía dormía envuelta entre las sábanas. En pocos segundos. colombianos. donde Amador no disimulaba en mirar. Al volver. eso sí con una minúscula lencería que le tapaba el pequeño triángulo de su sexo. ecuatorianos y venezolanos En Hammersmith. Los escuchaba conversar y reírse. Por alguna razón que Amador no entendía todos los peruanos decían que habían nacido en Lima.

—Ya me lo rechazaron—dijo Amador—. sin despegar un ojo de su puesto y al oído y con una palmadita al hombro le dijo: ¡Felicitaciones lecherazo!. papa a la huancaína y seco de cabrito. la mayoría provenían del interior del país. Al otro lado de la cordillera para ser más exactos. nuevamente se le acercó el de la caja. ¡Que te dure. respondió. estaba totalmente pacificado. flaco que hablaba más inglés que castellano le peguntó de dónde era y dónde quedaba el lugar de donde Amador provenía. arroz con pato. añadió el de la caja levantando su vaso para hacer un brindis por la vida. un blanquiñoso alto.juzgar por sus acentos. pues nunca lo había escuchado antes. los sediciosos habían sido controlados y es muy probable que te rechacen tu solicitud de asilo. que era buenísima. O sea de la selva. Cervezas iban y cervezas venían y con más confianza. pues las cosas no estaban tan mal. 211 . dijeron los presentes. Es que desde la distancia aquellas celebraciones se hacían más emotivas. compadre esa chica es la muerte! ¿Qué quería decir con eso? Pues nada. le llegan a uno más al bobo. te chapaste a la colombiana. en teoría ya no deberías estar aquí. Y contó los detalles de la resolución del juez y su apelación. Aquel domingo se celebraba el día de la independencia del Perú y por ello la reunión era especial y todos correaron: ¡que viva el Perú carajo! Susana lo presentó a sus amigos y era la hora del almuerzo y había tal variedad de platos que quisieron probar de todo un poco: cebiche. Y de acuerdo a esa situación. Ahora sí cuéntame cómo están las cosas en tu país pues lo que aquí sabemos es que luego de la captura de los líderes subversivos. El encargado de la caja.

Dependiendo de quién hacía la evaluación del asunto. Amador no quería seguir hablando sobre el tema. 212 . habló sobre la situación política de su país. imposible pues no se sentía en el bolsillo. llegando a formar parte del ejército de los pobres ¿Cómo podría decirse que a su país le estaba yendo bien?. menos aún con quienes recién conocía y cambiando la conversación. El gobierno de Jhon Major respaldaba los cambios que se habían dado en aquel país latinoamericano. pero aquello no llegaba a la gente. si era el gobierno. compadre. asumía que la subversión había sido controlada y al país le estaba yendo bien. nunca dan su brazo a torcer. creciendo gracias a las exportaciones de sus materias primas y el auge de las privatizaciones de las empresas y los servicios públicos.—Hay un noventa por ciento de que la pierdas. sobre todo a su política antisubversiva. Habría que reconocer sin mezquindad eso sí que gracias a esa política fue que el terrorismo había sido controlado. no había empleo y la pobreza afectaba a más de la mitad de la población a tal punto que la clase media ya casi había desaparecido. los jueces son bien verdes aquí.

Sólo esas evidencias 213 . Para Amador las cosas se le se pusieron color de hormiga pues no tenía el tipo de evidencias que el juez estaba solicitando. allí solamente se habla de la situación social y política en la zona. los recortes periodísticos no son suficientes.CATORCE Hazel aconsejó a Amador para que mantuviera la calma. no la tengo. —No. el temor de ir a una comisaría. que pidiera apoyo a alguien en casa y le enviase pruebas contundentes que respaldaran su solicitud de asilo. —Entonces no podrás defender tu caso en la apelación. denuncié ante la policía lo que me había pasado pero nunca me hicieron caso. El juez sólo aceptará la apelación si es que existen nuevas evidencias que por situaciones ajenas a tu voluntad no fueron tomadas en cuenta en tu primera declaración. tampoco el informe del ACNUR. Se sentía perdido ¿Cómo podría demostrar lo que le había pasado? Definitivamente no entendían la situación en su país. la desconfianza que tenía la gente en las autoridades. las represalias que sufrías si los subversivos se enteraban que los habías denunciando ¿Tendría que haber sido torturado para que el juez le tomara en serio? ¿Qué pasaría si hiciera caso omiso a lo que le pedía el juez? ¿Y si simplemente se escondía? ¿Le pasaría lo mismo que a Patricia? ¿Tendría una vida dura? En menos de un mes debería reunir las pruebas. —Debes tener alguna copia de tu denuncia—insistió. —No vamos a poder apelar si es que no presentamos las pruebas—se sinceró el abogado—.

Habían asesinado a una dirigente de un asentamiento humano por negarse a colaborar con ellos y el informe de veinte páginas del ACNUR daba cuenta de la presencia de la subversión y el narcotráfico en el Alto Huallaga. allí cambió de línea y se bajó en la estación de Westminster y desde allí caminó hasta The Strand donde quedaba la Corte. El juez revisó las evidencias entregadas por el abogado. Tomó el metro hasta Piccadilly Circus. —No conozco a nadie en Miami señor juez. — ¿Podría darme el nombre? —Victoria —¿Qué condición legal tiene ella? 214 .demostrarían la contundencia de los hechos. fue a la cocina a prepararse un café y unas tostadas con huevos revueltos. Las leyó con parsimonia. La mañana era fría y oscura y el aire gélido se sentía en la plataforma del tren a treinta metros bajo tierra. ¿Por qué no pidió asilo político allí? La legislación en esta materia indica que es el primer país a donde llega el que está buscando asilo donde debe solicitarlo. Su abogado le había estado esperando. donde se decía que los sediciosos seguían incursionando en la capital y el interior del país. —Y ¿en el Reino Unido tiene a alguien que lo ayude? —Aquí tengo una prima. —Usted estuvo en Miami señor Fonseca —dijo el juez ya con sentencia en mano—. Y. de lo contrario desestimarían la apelación dando por cerrado el caso. Amador se levantó temprano. pronto llegó ese día. Había un recorte de periódico (un tabloide como lo habían clasificado).

Tenía en mente dos alternativas: regresar a su país o quedarse de ilegal en Londres. ni hablar. la Suprema Corte declaraba improcedente el caso del señor Amador Fonseca y rechazaba su solicitud de asilo político—se acomodó la peluca blanca y rizada. si ni siquiera puedo cuidarme a mí mismo. —Pero. no. déjame pensarlo. el juez mientras leía—. ¿Y si se acostumbraba a la idea de quedarse con ella?. menos aún podré asumir la responsabilidad de ser esposo y menos aún. El día que conoció la respuesta desfavorable del juez sobre su solicitud de asilo político. más terco que un ronsoco y desestimó la oferta de Susana. —No es que podría. —Eso es todo. 215 . podría ser una salida. Y Amador se quedó frío como un sapo. Sólo te estoy proponiendo una salida legal para evitar que te deporten. Pero. Luego de un cuarto intermedio el juez tenía el veredicto: Vista las evidencias.—Estudiante. casarnos y así podrás tener la residencia. Amador llegó cabizbajo al departamento de Susana. no estoy preparado para el matrimonio. de ninguna manera. no no. —Puede haber una tercera alternativa—dijo Susana—. es la única salida que tienes. Amador sí que era terco. no por ahora y no creo que sea contigo. —No. (hacía pucheros y movía de un lado a otro la cabeza). gracias. padre. Tiene usted que retornar a su país en un plazo de quince días. —Está bien. ¿quién está hablando de hijos tonto? Yo tampoco los quiero. no seas terco.

Susana era linda. el Home Office se encargaría de hacerlo de grado o fuerza. Amador optó por quedarse de ilegal en el Reino Unido y como su inglés había mejorado. No se casaría ni a balas. recibió una carta del Home Office indicándole que a partir de la fecha debería retornar a su país y le daban un plazo máximo de quince días para hacerlo y de no ser así. SW9 9ES y preguntaron por Amador Fonseca. el amor existiría mientras duraba. muy inmaduro para el matrimonio. rompió la carta y se fue a trabajar. todavía era muy joven. esa era su decisión final y se la dijo. dijo el administrador del YMCA. podría también darse ese caso. A la semana siguiente. Era cierto. Esta vez sí mucho más terco que un ronsoco. Bueno. O podría divorciarse cuando el amor se terminara como lo hacía todo el mundo y no sería el primero ni el último en hacerlo. pero estar con alguien para toda la vida era una idea que no le cuadraba. London. ella lo amaba y a quienes había escuchado decirle eso. un amor eterno. no se iba a ser paltas por eso. no sé sabe adónde. consiguió empleo en un asilo de ancianos en Hammersmith cerca al departamento de Susana. y aunque esto era sólo para arreglar los papeles.aquello no podría ser. 216 . hace quince días que se fue. De repente ella se cansaría de él. habían exigido de él lo imposible. —Ya no vive aquí. le gusta no lo podía negar. de todas formas era un compromiso ¿Acaso la edad de casarse no era algo que a uno le llegaba cuando era su tiempo? Es cierto. pero no creía que pudiera ser para toda la vida. por la forma más que por el contenido del documento. Una mañana tres oficiales de migraciones llegaron al 40 Stockwell Road.

Las compañías de aviación nacionales habían quebrado y habían sido vendidas a empresas extranjeras. Ya no regresaré a Londres. pero para esa compañía el negocio no era el transporte de pasajeros sino el 217 . Cuando llegó a su país. De la capital tomó una avioneta hacia ciudad Paraíso. No te preocupes. Susana haría hasta lo imposible para evitar que lo deportaran pero no tuvo éxito. durante las fiestas navideñas viajaré a tu país para arreglar las cosas. lo capturaron en el asilo de ancianos en Hammersmith. —Creo que en Brixton. en la Casa Latinoamericana. cerca al aeropuerto de Gatwick. me quedaré en ciudad Paraíso y veré si todavía puedo recuperar mi puesto de profesor en la universidad. inclusive el gerente del asilo de ancianos de Hammersmith está tramitándote una visa de trabajo ante el consulado.Lo buscaron en la comunidad latina. Lo metieron esposado en un patrullero y lo llevaron al Centro de Detenciones de Inmigrantes. muchas cosas habían ya cambiado. —Gracias por tu ayuda—le dijo Amador a Susana cuando los oficiales le permitieron conversar con ella en el aeropuerto—. —Sólo sé que se encuentra al sur de la ciudad. y dos días después. Con esa información. lo embarcaron en un vuelo de la British Airways que haciendo escala en Caracas lo trajo de regreso a su país. —Pero dónde exactamente. en el Tropicana y en el departamento de Susana pero ella tampoco sabía dónde se encontraba. los de migraciones se quedaron tranquilos y decidieron afinar su estrategia y consultaron la base de datos del Job Centre y así un miércoles a las tres de la tarde.

¿Volverá a ejercer la docencia universitaria? —No. le anunció que ante la ausencia y el descrédito académico de Santibáñez necesitaban un profesor que se encargara del Departamento de Ciencias Sociales. Todos esos años en el monte le habían permitido mejorar su técnica de hacerse invisible. los ríos y las lagunas y transformarse en un otorongo. —La lucha armada es una utopía—fueron sus declaraciones a los medios de comunicación junto al dictador confundido. un águila o una anaconda. anunciaban su rendición incondicional ante las cámaras de televisión. A partir de ese día el ex guerrillero fijó su residencia en ciudad paraíso y con el dinero producto de los cupos que pidieron fundó con sus seguidores un centro para la formación espiritual y la ciencia de la mente. por el momento no—repuso Santibáñez secándose el sudor de la frente. ahora le encantaba la capital y por eso se quedó a trabajar en el Minsa. las cochas.de cocaína. Mucho más que su propio maestro del la cordillera Escalera. Pero Amador había cambiado mucho. cansados de vivir a salto de mata escapando del cerco que les había tendido el Ejército. Al entrevistarse con el Rector. —Y ¿A qué piensa dedicarse ahora que ha depuesto las armas?— preguntó un periodista—. ya no quería estar en ciudad Paraíso. 218 . desde allí me contactó para escribir su historia hasta aquella mañana en que desapareció y sólo supe de su paradero aquella mañana al encender la tele donde se propalaba a los cuatro vientos que el comandante Grillo y trece de sus mejores hombres. llegó a dominar los poderes del ayahuasca y podía invocar a las ánimas de los cerros.

Ese fue un día antes de que acordamos llevar el manuscrito a la editorial. —La alegría es mía. Amador se enteró de aquello cuando prendió la tele en su cuarto y sin perder más tiempo fue en busca de Santibáñez y lo encontró en plena sesión de ayahuasca. la apatía por luchar por los derechos y alcanzar nuestras metas. se dijo así mismo. de todo aquello vengo padeciendo desde que escapé de ciudad Paraíso. Eran las serpientes del plexo solar. profesor. Sintió que todas sus entrañas empezaban a moverse como un nido de serpientes despertando de un sueño. Y vio que en ese instante el mundo daba vueltas a su alrededor. me fui a Londres y me quedé en la capital. como paciente. hace un buen tiempo que necesito de ayuda. yo sólo me encargo de la mente: la depresión o desinterés por la vida. en todos estos años no he recibido noticias suyas y ahora lo encuentro convertido en un chamán para curar los males del cuerpo y el alma… —Los del cuerpo los curan los médicos. —Aquí me tienes. pues aún mantenía ese cuerpo delgado y atlético de insecto que lo caracterizaba. Amador percibió el olor a tabaco de la mezcla marrón oscura del vaso de ayahuasca. Su aspecto físico no había cambiado mucho. aunque su cabello había ya empezado a encanecer. Tomó sólo medio vaso de aquella amarga pócima que le raspó la garganta en medio de una humareda de tabaco inundándole la mollera. ni le dieron la bienvenida porque habían empezado a entrar en trance. 219 . —¡Qué alegría volver a verte! —dijo Santibáñez al reconocerlo. Se sentó en un petate de bombonaje junto al resto de jóvenes que ni siquiera lo miraron. la falta de convicción por el cambio.

—Pura mitología y alucinación—comentó Thomas Kaufman. subieron por un Abra y cuando llegaron a la cumbre se trasformaron en águilas y volaron. Sentados en un cómodo sillón en la sala de su casa en Miami. Escuchando la melodía del pífano sintió que no estaba solo. así era el efecto purgativo del ayahuasca. consciente que no estaba muerto y se trasformó en un otorongo. Relataba cómo transformándose en un felino. una bocanada de humo de tabaco negro que Santibáñez le echaba en la coronilla. sintió la primera arcada y se agachó hacia la bacinica y vomitó todo lo que había comido esa tarde. Y. afirmaba tener la capacidad de tele trasportarse por lejanos e inhóspitos parajes. sin que nadie se diera cuenta. Patricia Lezcano y su esposo.Tuvo ganas de vomitar. luego un poco de agua florida Murray y Timolina en la sien. aterrizaron en un lugar donde se celebraba un banquete en honor al onomástico del dictador confundido. Luego. veían un documental emitido en la National Geographic en el que un chamán amazónico. sintió una soplada. 220 . convirtiéndose en un águila o en un otorongo. —Los chamanes amazónicos si pueden hacer eso mi amor—se revolcó Patricia en el sofá. pasando por chacras. poco a poco las cosas empezaron a aquietarse hasta quedarse como habían estado antes. Luego. Y vio que su alma salía de su cuerpo. ciudades y cumbres nevadas de la cordillera hasta que divisaron en medio de la neblina las infinitas luces de la capital. había viajado con trece discípulos suyos y su lugarteniente desde ciudad Paraíso hasta la capital cruzando a nado el caudaloso río. bajo los efectos de la ayahuasca.

mostraba al dictador confundido caminando sobre los cadáveres luego de la recuperación de su residencia. 221 . el General del Ejército. este nunca había abandonado la lucha armada. ¿Eras amigo de él? Claro que sí. ¡Ese es el filósofo y obstetra! ¿A qué filósofo y obstetra te refieres? Al que conocí en la selva mi amor. (alias comandante Grillo). Mediante un comunicado emitido por las emisoras locales en ciudad Paraíso. El rostro mostrando la identidad de cada uno de los subversivos en las pantallas de televisión llamó la atención de Patricia. —Son las características de una republiqueta bananera—comentó Patricia cambiando de canal. después de terminar filosofía estudió obstetricia para contentar a sus padres y luego se fue a Londres según me contó mi madre que lo encontró en el avión. aseguraba que desde que se firmó la rendición del sujeto Gilberto Santibáñez. —¡Que tal masacre. ni un solo sobreviviente!—exclamo Thomas Kaufman cuando la CNN. exigiendo la inmediata liberación de sus camaradas que purgaban condena en cárceles de máxima seguridad y entre quienes se encontraba la novia del comandante Grillo. siendo su dimisión sólo una treta para seguir reclutando mediante el lavado del cerebro camuflado de chamán a los jóvenes y contaba con uno de sus lugartenientes más sanguinarios el filósofo y obstetra Amador Fonseca.Al día siguiente los canales de televisión mostraban las primeras imágenes del asalto a la residencia del dictador confundido por catorce subversivos.

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