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Foto de portada: Octavio Gómez

5 de diciembre de 2010 • No. 1779

Índice

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LA GUERRA DE CALDERÓN

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Los lectores, nuestra fuerza /Rafael Rodríguez Castañeda

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Mentiras grandes

pero frágiles /Ricardo Ravelo

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Campaña facciosa desde el gobierno /José Gil Olmos

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Interés Público /Miguel Ángel Granados Chapa

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El amigo de las estrellas /Alejandro Gutiérrez

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Historia de agravios /Carlos Acosta Córdova

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WikiLeaks sobre México: Duras confirmaciones /J. Jesús Esquivel

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NARCOTRÁFICO

Acosta Chaparro: El emisario /Jorge Carrasco Araizaga

ESTADOS

ZACATECAS: Los números turbios de Amalia /Verónica Espinosa

CISA / Co mu ni ca ción e Información, SA de CV

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN: Presidente, Julio Scherer García; Vicepresidente, Vicente Leñero; Te so re ro, En ri que Ma za

Vicente Leñero; Te so re ro, En ri que Ma za semanario de información y análisis

semanario de información y análisis

DIRECTOR: Rafael Rodríguez Castañeda

SUBDIRECTOR DE INFORMACIÓN: Salvador Corro SUBDIRECTORA DE COMERCIALIZACIÓN: María Scherer Ibarra SUBDIRECTOR DE ADMINISTRACIÓN: Humberto Herrero SUBDIRECTOR DE FINANZAS: Alejandro Rivera

ASISTENTE DE LA DIRECCIÓN: María de los Ángeles Morales; ayudante, Marlon Mejía ASISTENTE DE LA SUBDIRECCIÓN DE INFORMACIÓN: Graciela Zepeda COORDINADORA DE FINANZAS DE REDACCIÓN: Beatriz González

EDICIÓN Y CORRECCIÓN: Alejandro Pérez, coordinador; Cuauhtémoc Arista, Tomás Domínguez, Sergio Loya, Enrique de Jesús Martínez REPORTEROS: Carlos Acosta, Miguel Cabildo, Jorge Carrasco, Jesusa Cervantes, Patricia Dávila, Gloria Leticia Díaz, Álvaro Delgado, José Gil Olmos, Alejandro Gutiérrez, Santiago Igartúa, Raúl Monge, Ricardo Ravelo, Rodrigo Vera, Rosalia Vergara, Jenaro Villamil CORRESPONSALES: Campeche, Rosa Santana; Colima: Pedro Zamora; Chiapas, Isaín Mandujano; Guanajuato: Verónica Espinosa; Guerrero, Ezequiel Flores Contreras; Jalisco, Felipe Cobián; Michoacán, Francisco Castellanos; Nuevo León, Luciano Campos, Arturo Rodríguez; Tabasco: Ar- mando Guzmán; Tamaulipas, Ma. Gabriela Hernández; Veracruz, Regina Martínez

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INTERNACIONAL

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ESTADOS UNIDOS: Assange, perseguido /Anne Marie Mergier

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HAITÍ: Comicios en tiempos del cólera /Alejandro Saldívar

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CHINA: Sin rencor /Liu Xiaobo

REPORTE ESPECIAL /CAMBIO CLIMÁTICO

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Cuando el planeta muere… /José Sarukhán

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El cabildeo de los “negacionistas” /Marco Appel

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Cancún, farol de la calle /Rosa Santana

ANÁLISIS

60 WikiLeaks a la mexicana /John M. Ackerman

61 Velado insulto /Naranjo

62 Diez años de desilusión /Denise Dresser

INTERNACIONAL: Homero Campa, coordinador; Corresponsales: Madrid: Alejandro Gutiérrez; París: Anne Marie Mergier; Washington: J. Jesús Esquivel CULTURA: Armando Ponce, editor; Judith Amador Tello, Javier Betancourt, Blanca González Rosas, Estela Leñero Franco, Isabel Leñero, Rosario Manzanos, Samuel Máynez Champion, Jorge Munguía Espitia, José Emilio Pacheco, Alberto Paredes, Eduardo Soto Millán, Raquel Tibol, Florence Toussaint, Rafael Vargas, Columba Vértiz de la Fuente; asistente, Niza Rivera Medina; cultura@proceso.com.mx ESPECTÁCULOS: Roberto Ponce, coordinador. espectaculos@proceso.com.mx DEPORTES: Alejandro Caballero, Coordinador; Raúl Ochoa, Beatriz Pereyra FOTOGRAFÍA: Marco Antonio Cruz, Coordinador; Fotógrafos: Germán Canseco, Miguel Dimayuga, Benjamín Flores, Octavio Gómez, Eduardo Miranda; ; asistente, Aurora Trejo; auxiliar, Violeta Melo

AUXILIAR DE REDACCIÓN: Ángel Sánchez

AYUDANTE DE REDACCIÓN: Damián Vega

ANÁLISIS: Colaboradores: John Ackerman, Ariel Dorfman, Sabina Berman, Jesús Cantú,Denise Dresser, Miguel Ángel Granados Chapa, Marta Lamas,Pablo Latapí Sarre, Carlos Monsiváis, Carlos Montemayor, Rafael Segovia, Javier Sicilia, Enrique Semo, Ernesto Villanueva, Jorge Volpi; cartonistas:

Gallut, Helguera, Hernández, Naranjo, Rocha

Lidia García,

Leoncio Rosales CORRECCIÓN TIPOGRÁFICA: Jorge González Ramírez, coordinador; Serafín Díaz, Sergio Daniel González, Patricia Posadas DISEÑO: Alejandro Valdés Kuri, coordinador;Fernando Cisneros Larios, Antonio Fouilloux Dávila, Manuel Fouilloux Anaya, Ernesto García Parra COMERCIALIZACIÓN

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Rogelio Flores, coordinador; Juan Carlos Baltazar,

PUBLICIDAD: Ana María Cortés, administradora de ventas; Eva Ángeles, Rubén Báez ejecutivos de cuenta. Tel. 5636-2077 / 2091 / 2062 VENTAS y MERCADOTECNIA: Margarita Carreón, gerente Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Norma

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63 La guerra perdida de Calderón /Martí Batres Guadarrama

64 Cooperación militar y retórica nacionalista /Olga Pellicer

65 Legisladores irresponsables /Jesús Cantú

66 Universitarios en marcha /Axel Didriksson

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LIBROS

De la Madrid orquestó el fraude del 88 /Adelanto de libro /Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano

CULTURA

Cierran los legisladores sin Ley de Cultura /Judith Amador Tello

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Paulina Lavista, fotógrafa: “Detente, instante, eres tan bello” /Rafael Vargas

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Páginas de crítica

Arte: Monotipos inteligentes /Blanca González Rosas

Velázquez. Circulación: Mauricio Ramírez, Gisela Mares. Tel. 5636-2064. Pascual Acuña, Fernando Polo, Andrés Velázquez. Suscripciones: Cristina Sandoval Tel. 5636-2080. Delfina Cervantes, Luis Coletor, Ulises de León. ATENCIÓN A SUSCRIPTORES (Reparto): Lenin Reyes Tel. 5636-2065. Jonathan García.

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Música: Vertov musicalizado por Otaola /Ricardo Jacob

Teatro: Congreso Iberoamericano de Productores Escénicos /Estela Leñero Franco

Cine: Rabia /Javier Betancourt

Televisión: De 1910 al Teletón /Alma Rosa Alva de la Selva

Libros: Una historia mágica y religiosa /Jorge Munguía Espitia

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ESPECTÁCULOS

Ella y el candidato /Columba Vértiz de la Fuente

DEPORTES

A la PGR /Beatriz Pereyra

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Despertar para seguir soñando /Juan Villoro

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Palabra de Lector

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Mono Sapiens /Sexy Aerocalendario 2011 /Helguera y Hernández

agencia de fotografíaSapiens / Sexy Aerocalendario 2011 /Helguera y Hernández EDITOR: Marco Antonio Cruz; Dirección:

EDITOR: Marco Antonio Cruz; Dirección: www.procesofoto.com.mx Correo electrónico:rednacional@procesofoto.com.mx; Ventas y contrataciones: 5636-2016 y 56362017

EDITOR: Alejandro Caballero; Correo electrónico: acaballero@proceso.com.mx; Juan Pablo Proal, coeditor; Alejandro
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Los lectores, nuestra fuerza

En estos días, como desde hace 34 años, Proceso ejerce su vocación y compromiso:

disponibles. Ambos, poder y medios adláteres, tienen sus propios intereses pero comparten por lo menos uno: la conservación de sus pri- vilegios. Televisa es un medio disponible para el actual gobierno. No es el único; sí es el más poderoso y servicial. En cambio, un medio de comunicación in- dependiente acaba convirtiéndose, para un gobierno autoritario, en un enemigo más imagi- nado que real. Así lo es Proceso para el gobier- no que encabeza Calderón. Por ello emprendió un embate desproporcionado contra nuestro semanario a través de su medio disponible preferido y de su conductor estrella, Joaquín López Dóriga. Aún ignoramos si es venganza, revancha o amenazadora advertencia. Olvidan quienes participan en la agresión, gratuitamen- te o no, que los lectores de los medios impresos independientes no son factores pasivos, sino activos, que con su juicio ponen en evidencia la calidad o la falta de calidad de sus conteni- dos. Este es uno de los principios que rigen la comunicación en las sociedades modernas. La fuerza imbatible de Proceso está precisamente en ellos, los lectores. Hoy es Calderón. Mañana, quizás, Enrique Peña Nieto. Los medios a la disposición del po- der público, Televisa por delante, siempre es- tarán puestos para decir: a sus órdenes, señor.

es- tarán puestos para decir: a sus órdenes, señor. el periodismo político. No es lo nuestro

el periodismo político. No es lo nuestro ni la criminología ni la criminalística. Menos aún, la aplicación de la justicia. Por convicción, por desmesura o por desa- tino, desde el primer día de su gobierno Felipe Calderón hizo pasar al narcotráfico del terreno penal al político. En pos de legitimación, le de- claró la guerra a los cárteles y, sin consenso, la convirtió en política de Estado. En automático, el narcotráfico y la guerra de Calderón se vol- vieron tema natural y recurrente de Proceso. Este semanario ha cubierto la guerra de Calderón sin reticencias, incluso con riesgo de la integridad física de sus reporteros, enviados, corresponsales y fotógrafos. Y lo ha hecho uti- lizando las herramientas propias del periodis- mo de investigación del mundo de hoy. En ese seguimiento, las investigaciones de Proceso han dado cuenta de las fallas, errores, abusos y fracasos de la estrategia contra el narcotrá- fico, contrariando el discurso presidencial. Aún más: los reportajes de la revista han tocado el presunto tabú de la relación entre los capos del narcotráfico y la política y han llegado hasta el máximo nivel, la casa presidencial. Calderón lo ha intentado, pero no ha podido hacer prevale- cer la mentira sobre la verdad. El poder público requiere consustancial- mente de lo que los politólogos llaman medios

Rafael Rodríguez Castañeda

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mente de lo que los politólogos llaman medios Rafael Rodríguez Castañeda 6 1779 / 5 DE
LA GUERRA DE CALDERÓN RICARDO RAVELO La dolosa filtración de declaraciones ministeriales del testi- go
LA GUERRA DE CALDERÓN RICARDO RAVELO La dolosa filtración de declaraciones ministeriales del testi- go

LA GUERRA DE CALDERÓN

RICARDO RAVELO
RICARDO RAVELO

La dolosa filtración de declaraciones ministeriales del testi- go protegido Sergio Villarreal Barragán, alias El Grande, se- gún las cuales el presunto narcotraficante pagó al reportero de Proceso Ricardo Ravelo 50 mil dólares por no mencio- narlo en sus trabajos periodísticos, sirvió a Televisa y sus empleados para organizar un festín mediático al gusto del poder presidencial. Tan grandes como frágiles, las mentiras del colaborador manipulado por el gobierno calderonista se desbaratan con el más objetivo de los recursos: el dato verificable. Por ejemplo, Proceso nunca dejó de hablar del presunto capo desde que su figura se hizo notoria, a partir de 2007; así lo demuestran 27 reportajes y cuatro ediciones especiales publicados entre ese año y 2010.

T estigo estelar de la Procura- duría General de la Repúbli- ca (PGR) y ahora “estrella de Televisa”, Sergio Villa- rreal Barragán, El Gran- de, ha sido para Proceso un personaje central de la historia reciente del nar- cotráfico mexicano, según

consta en 27 reportajes publicados en el semanario y en diversos materiales inclui- dos en cuatro ediciones especiales, entre 2007 y 2010. En un video y en una declaración minis- terial que le fueron filtrados a Televisa –el miércoles 1 el consorcio ubicó como fecha del testimonio el “4 de noviembre” y des- pués, el jueves 2, “corrigió” la fecha a “24

el “4 de noviembre” y des- pués, el jueves 2, “corrigió” la fecha a “24 1779

de noviembre”–, Villarreal Barragán afirma que entre 2003 y 2006 le pagó a este repor- tero 50 mil dólares por dejarlo de mencio-

nar en los reportajes publicados en la revista.

A partir de ahí, según declaró Villa-

rreal Barragán, este semanario dejó de pu- blicar textos relacionados con él: “Podían mencionar a Arturo (Beltrán), a La Bar-

bie, y así llenaban las páginas, y a mí no… cuando llegaba a salir, salía con una mí- nima mención”. Según esa declaración, la revista Proceso no se volvió a ocupar de El Grande hasta que fue detenido, en sep- tiembre de este año.

El testimonio de Sergio Villarreal Ba-

rragán, El Grande, es falso. El primer re- portaje que publicó este semanario sobre sus andanzas en el mundo del narcotráfico apareció en la edición 1583, del 4 de mar- zo de 2007, con la firma de Patricia Dá- vila. Ese año, según El Grande, ya había pagado a este reportero para que no se pu- blicara nada en su contra. En ese número de la revista se aborda la aparición de Villarreal Barragán como capo importante en la Comarca Lagunera. En uno de sus párrafos el texto dice: “La presencia del crimen organizado avanzó primero a la sombra de capos como Ama- do Carrillo, El Señor de los Cielos; Artu- ro González Hernández, El Chaky (lugar- teniente de Ismael El Mayo Zambada), y ahora de Sergio Villarreal Barragán, El Grande. “La influencia de este último se evi- denció el 19 de febrero, cuando la Pro- curaduría General de la República dio a conocer el arraigo de Hugo Armando Re- séndiz Martínez, subdelegado de la Procu-

raduría de Justicia de Durango, por su pre- sunta relación con los homicidios de dos pilotos, un agente de la AFI, un empresa- rio de Nuevo León y del dirigente perre- dista Jaime Meraz Martínez con su espo- sa, su hijo y su chofer.”

El siguiente reportaje en el que se in-

cluyó a Villarreal Barragán se publicó en la edición 1594, del 20 de mayo de 2007, y está firmado por el reportero Arturo Ro- dríguez García. Fechado en Torreón, Coahuila, el tex- to se refiere al caso del subprocurador Re- séndiz Martínez, y en él se afirma: “El pa- sado jueves 17 (de mayo de 2007), a través de un comunicado, la dependencia infor- mó que ejercerá acción penal contra el exfuncionario por delincuencia organiza- da y delitos contra la salud, ya que Resén- diz le daba información a Sergio Villarreal Barragán, El Grande, y a Arturo Gonzá- lez, El Chaky”. Con base en información de la PGR, en dicho texto también se afir- ma que Villarreal Barragán es identificado como mando operativo del cártel de Juárez en La Laguna.

En otra edición de este semanario, la 1595, fechada el 27 de mayo de 2007, con el título Un video acusador, Arman- do Ruiz Arévalo, jefe antisecuestros en La Laguna, en un video grabado en el escon- dite donde un grupo delictivo lo mantenía secuestrado, sostiene que en abril de 2003 Sergio Villarreal Barragán se hizo cargo de la plaza en la Comarca Lagunera. El 9 de septiembre de 2007, en un texto firmado por este reportero que se publicó en la edición 1610 de Proceso, en el que

se aborda la ola de violencia –secuestros, desapariciones y homicidios– que azota

a la Comarca Lagunera, se habla del des-

cuartizamiento de un personaje conocido como Sabino Burciaga:

“Los pedazos del cuerpo de Sabino Burciaga tenían un mensaje amenazante dirigido a Sergio Villarreal Barragán, El Grande, a quien se identifica con el cártel de Sinaloa y está en disputa con Los Zetas por La Laguna”. El tema del narcotráfico en La Lagu- na –antiguo feudo de Villarreal Barragán– se continuó abordando en este semanario

sin cortapisas. En otro texto, éste de Patri- cia Dávila y publicado en la edición 1614, del 7 de octubre de 2007, se da cuenta de la protección que tenía Sergio Villarreal Ba- rragán por parte de la entonces alcaldesa de Lerdo, Durango, Rosario Castro Lozano. Dice el texto: “Fuentes del gobierno de Durango consultadas por la reportera sos- tienen que la exalcaldesa panista de Ler- do, Rosario Castro Lozano, es ‘protecto- ra’ de El Grande, sucesor de El Chaky. Es más: añaden que a principios de este año impidió un operativo militar para detener

a El Grande, quien posee tres ranchos en

este municipio”. El retrato criminal de Villarreal Barra- gán como amo y señor del narcotráfico en

La Laguna fue publicado con la firma de es-

te reportero en la misma edición de Proceso

con el título Poderoso y protegido:

“Arropado por empresarios y políticos panistas, Sergio Villarreal Barragán, El Grande, se convirtió en el narcotraficante más poderoso de la Comarca Lagunera al servicio del cártel de Sinaloa: ni la Procu- raduría General de la República ni el Ejér- cito Mexicano han podido detener al capo, quien se jacta de tener compradas a todas las autoridades locales y federales.” Centrado en la figura de Villarreal Ba- rragán, el reportaje aborda toda la historia del presunto capo y, con base en el expe- diente 4/2007-III de la SIEDO, se afirma que la lista de gatilleros y operadores de la organización encabezada por Villarreal está integrada por personajes como José Luis Rodríguez, El Tenientillo, responsa- ble del cobro y entrega de mercancía (co- caína), así como del pago de la protección

de las autoridades federales, estatales y municipales. Se menciona también que el brazo de- recho de Rodríguez es David Rodríguez, El Teniente; que Claro Burciaga es el je- fe de sicarios; Adolfo Villarreal Barragán, hermano de El Grande, es el brazo auxi- liar de Sergio, y que Jorge Zamora, El Po- llo, es el jefe de los halcones. El reportaje añade: “José Luis Perea, El Pirrus, se encarga de acondicionar y te- ner disponibles las casas de seguridad del grupo criminal. José Guillén tiene la en- comienda de mantener las cuotas y de co- rromper a los agentes ministeriales y de pagar sumas mensuales a comandantes y subprocuradores de La Laguna”. El texto concluye así: “El poder cri- minal y económico de Villarreal Barra- gán es escudriñado por la PGR desde principios de este año. Pero una versión extraoficial indica que El Grande frenó las investigaciones en su contra median- te pagos millonarios. La semana pasada, sorpresivamente fue separado de la fisca- lía que investiga a Villarreal el agente del Ministerio Público Ignacio Muñiz, quien colaboraba con el fiscal Raúl Hernández Trujillo. Hasta el momento se descono- cen las razones por las que fue separa- do de la investigación e inclusive fuentes consultadas en la PGR aseguran que fue echado de la institución”.

Desplazado

Aunque era un capo en ascenso, Villarreal Barragán no siempre fue noticia ni per- sonaje trascendente, pues otros aconteci- mientos –desapariciones, balaceras, temas de narcopolítica– cobraron más importan- cia. Sin embargo, no dejó de ser mencio- nado en las ediciones siguientes de este semanario, como la 1668, del 17 de octu- bre de 2008:

“(…) También está recluido el ex- subprocurador de Justicia de Durango Hu- go Armando Reséndiz Martínez, acusado de delitos contra la salud y delincuen- cia organizada. De acuerdo con la PGR, el exfuncionario está relacionado con va- rias ejecuciones, así como con filtrar datos confidenciales de dos operadores del cár- tel de Juárez: Sergio Villarreal Barragán, El Grande, y Arturo González Hernández, El Chaky”. Villarreal Barragán volvió a ser men- cionado cuando Proceso, en su edición 1679 (4 de enero de 2009) se ocupó de in- vestigar la ligazón de intereses entre fun- cionarios de la SIEDO y el narcotráfico, lo que derivó en una investigación que la mis- ma PGR denominó Operación Limpieza. Firmado por este reportero y con el títu- lo Instrumentos sucios de la Operación Lim-

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Firmado por este reportero y con el títu- lo Instrumentos sucios de la Operación Lim- 8

LA GUERRA DE CALDERÓN

pieza, en el texto se ahonda en el tema de la corrupción en la SIEDO al haber sido infil- trada por la organización encabezada por los hermanos Beltrán Leyva, a la que El Gran- de pertenecía. Con base en información ofi- cial se afirma que los Beltrán pagaban medio millón de dólares a funcionarios de la PGR a cambio de protección e información. En dicha historia se menciona a Sergio Villarreal Barragán, de quien se dice que recibía protección de Javier Jiménez Sán- chez. Respecto de Villarreal se añaden es- tos datos: “Fue agente ministerial y estu- vo adscrito al área de robo de vehículos en Coahuila, pero se pasó al cártel del Golfo

y actualmente es un operador de los Bel-

trán Leyva en La Laguna y en el estado de Morelos, uno de sus principales refugios”. El tema de la Operación Limpieza se tocó en varias ediciones de Proceso por tratarse de un asunto de interés público

en el que salieron a relucir datos y eviden- cias de la colusión de funcionarios públi- cos con el narcotráfico. Por ello, en el número 1683, del 1 de febrero de 2009, se menciona a Villarreal Barragán como una pieza clave del cártel de los hermanos Beltrán Leyva para co- rromper a funcionarios de la SIEDO. En el mismo reportaje se hace referencia al papel que jugó el capitán Fernando Rive- ra, quien fue jefe del Área de Inteligencia de la SIEDO, acusado de servir a la orga- nización de los Beltrán Leyva. Rivera se hizo testigo protegido. En

el texto se incluye a Sergio Villarreal Ba-

rragán en estos términos: “El testigo es- tá acusado de delitos relacionados con la delincuencia organizada, dentro de las investigaciones que derivaron en la Operación Limpieza. Concretamente se le acusa de formar parte del grupo de funcionarios de la SIEDO que ser- vía al cártel de Sinaloa y a capos co- mo Sergio Villarreal Barragán, afinca- do en la Comarca Lagunera”. Con el título Capos, los verdade- ros jefes de la SIEDO, en la edición 1681, del 18 de enero de 2009, es- te reportero se volvió a ocupar de la Operación Limpieza y de Villarreal Barragán con base en los datos de la averiguación previa PGR/SIEDO/

UEIDCS/0241/2008.

El reportaje señala en uno de sus párrafos centrales: “Asimismo, el capo Sergio Villarreal Barragán, El Grande, operador de los Bel- trán en la Comarca Lagunera, Nue- vo León y Morelos, aparece como protagonista de una historia trucu- lenta: pretendió controlar a los poli- cías adscritos a la SIEDO para que

le brindaran protección y así trafi- car drogas sin ser molestado.

“El testigo Saúl –cuyo nombre real es Milton Cilia Pérez, quien fungió como co- mandante en la SIEDO, detalló el 4 de agosto de 2008 la manera en que se enta- blaron las negociaciones con Sergio Villa- rreal Barragán, El Grande, un narcotrafi- cante ligado a los Beltrán Leyva que sigue impune. El Grande pretendía controlar las dos policías adscritas a la SIEDO.” En otro texto firmado por este reporte- ro, Se buscan soplones (Proceso 1692, del 5 de abril de 2009) Sergio Villarreal Barra- gán volvió a ser referido ante los fallidos intentos de la PGR por detenerlo. En el texto se mencionan los vicios y fallas del programa de testigos protegi- dos de la PGR: “Testigos protegidos con- sultados por este reportero y que pidieron el anonimato por temor a represalias de la PGR aseguran que se encuentran frustra- dos y desesperados debido a que desde ha- ce varios años están siendo utilizados por la SIEDO para denunciar a capos impor- tantes a los que sirvieron y que, sin embar- go, no son detenidos. “Uno de los casos más sorprenden- tes, aseguran, es que la PGR dispone de un voluminoso expediente sobre el capo Sergio Villarreal Barragán, alias El Gran- de, quien opera para los hermanos Beltrán Leyva y no lo pueden detener a pesar de que los testigos que lo incriminan han da- do pelos y señales de los lugares que fre- cuenta en la Comarca Lagunera, como los bares El Grande (presuntamente de su pro- piedad) y La Masacuata, ubicado en Gó- mez Palacio, Durango.”

En ese reportaje se menciona la des- titución del agente del Ministerio Públi- co Ignacio Muñiz, quien tenía a su cargo la investigación sobre Villarreal Barra- gán. Muñiz fue reemplazado por Moisés Jiménez Hipólito, de quien se afirmó:

“También perdió el control de la inves- tigación, pues varios de sus subalternos han extorsionado a empresarios del ra- mo automotriz, de venta y renta de casas que presuntamente están relacionados con el narcotraficante Sergio Villarreal Barragán”.

Abundantes menciones

En las ediciones 1699 (24 de mayo de 2009), 1717 (27 de septiembre de 2009), 1729 (20 de diciembre de 2009) y 1730 (27 de diciembre de 2009) este reportero le siguió los pasos a Villarreal Barragán, a quien siempre se le mencionó como prin- cipal operador de la célula de los herma- nos Beltrán Leyva. Después de la caída de Arturo Bel- trán Leyva en diciembre de 2009 duran- te un operativo de la Marina, el reporte- ro abordó otros episodios de la historia de Villarreal Barragán en un reportaje titula- do Tras la vacante criminal, que se publi- có en la edición 1730. En dicho texto se habla de los persona- jes que se disputarían la posición del lla- mado Jefe de Jefes:

“Luego del tiroteo que segó su vida (la de Arturo Beltrán), los nombres de Édgar Valdez Villarreal; Sergio Villarreal Barra- gán, El Grande, y Héctor Beltrán, El H, se

Barra- gán, El Grande , y Héctor Beltrán, El H , se Reportaje publicado el 7
Barra- gán, El Grande , y Héctor Beltrán, El H , se Reportaje publicado el 7
Reportaje publicado el 7 de octubre de 2007
Reportaje publicado el 7 de octubre de 2007

Torpe montaje de “El Noticiero”

En su torpe montaje para tratar de incriminar a Proceso y al reportero Ricardo Ravelo mediante la declaración de un testigo protegido del gobierno caldero- nista, Televisa cometió un error mayúsculo: refirió que el supuesto testimonio de Sergio Villarreal, El Grande, fue rendido el pasado 4 de noviembre, si bien el presunto narcotraficante alude en él a una portada del semanario publica- da 17 días después, el 21 de noviembre. El jueves 2, la televisora “corrigió” la fecha –Carlos Loret de Mola dijo que en realidad el testimonio había sido rendido el 24 de noviembre– e intentó justificarse con el argumento de que se trató de un “error”. Enseguida se transcribe la nota difundida la noche del miércoles 1 en El Noticiero del Canal 2 de Televisa.

J oaquín López Dóriga:

Acusan al semanario Proceso de recibir dinero del narcotráfico para acallar información. A lo largo de los últimos años el tema del narcotráfico ha sido uno

de los predominantes temas del semanario que fundó Julio Scherer García; su principal fuente de información han sido acusaciones e imputaciones de los llamados testigos prote- gidos, con el riesgo claro que implica dar por verdades consumadas dichos sin comprobar. Hoy las acusaciones se dirigen contra la revis- ta Proceso y provienen de un jefe del crimen organizado, quien asegura que el semanario

Proceso recibe dinero de jefes del narcotráfico. Reportero Mario Torres:

Un reportero de la revista Proceso habría sido comprado por el crimen organizado, a decir de un testigo protegido; éste es un vi- deo en el que Sergio Villarreal Barragán, alias El Grande, declara ante un agente del Minis- terio Público Federal. Ricardo Ravelo de la revista Proceso es- tá asignado a la información del narcotráfico

y a la PGR. La revista Proceso ha dado segui-

miento a los temas vinculados al narcotráfico

y ha usado como base de muchos de sus ar-

tículos declaraciones de testigos protegidos; hoy uno de sus reporteros, Ricardo Ravelo,

y la revista misma, se ven acusados por ese

testigo colaborador. Sergio Villarreal, alias El Grande, fue detenido por elementos de la Secretaría de Marina el 12 de septiembre en el estado de Puebla; era el principal operador de Héctor Beltrán Leyva, alias El H, líder de la organiza- ción criminal Beltrán Leyva.

4 de noviembre: Sergio Villarreal, alias El Grande, compareció ante el Ministerio Público Federal y en ese video se escu-

cha a Sergio Villarreal decir que del 2003

a 2006 el reportero Ricardo Ravelo y la re-

vista Proceso publicaron varios reportajes sobre su persona. Dijo que en una reunión realizada en

la Ciudad de México, en una casa de Artu- ro Beltrán Leyva, en San Ángel Inn, donde ubica como El Tapiz, se abordó el tema de los reportajes de Ricardo Ravelo de la re- vista Proceso; en esa reunión, además de él participaron José Alberto Pineda Villa, alias El Borrado, y un hombre a quien iden- tifica como el comandante Bereta, y los escoltas de Arturo Beltrán Leyva. Y explicó que el comandante Bereta le dijo que era amigo del reportero Ricardo Ravelo de la revista Proceso y que podía hablar con él… que podía hablar con él para tranquili- zar la situación. En su declaración, Sergio Villarreal, alias El Grande, asegura que días después el co- mandante Bereta le dijo que ya había hecho contacto con el reportero Ricardo Ravelo… Sergio Villarreal:

Para contarle cómo estuvo, ya Miguel va

y habla con Ravelo a ver cuánto quiere, y le dice que quiere 50 mil dólares por dejarme

de echar la prensa de la revista

Si va a los

archivos de Proceso, va a ver que de perdida cada 15 días sale. Mario Torres:

Ante el MPF, Sergio Villarreal dijo que aceptó entregar el dinero que pedía el repor- tero de la revista Proceso. Sergio Villarreal:

Al decirme a mí, en palabras textuales, recuerdo bien que fueron: “Ok, está bien”, se los voy a dar los 50 mil dólares, y mágicamen- te ya no me vuelve a mencionar. Mario Torres:

Declaró también que el periodista exigía un pago mensual. Sergio Villarreal:

Quería un pago mensual y dije que no, que no se lo iba a dar. Mario Torres:

A partir de ahí, según declaró Sergio Vi- llarreal, la revista Proceso dejó de publicar reportajes relacionados con él. Sergio Villarreal:

Podíamos mencionar a Arturo, a La Bar- bie, y así llenaban las páginas, y a mí no… cuando llegaba a salir, salía con una mínima mención. Mario Torres:

Según este testimonio, la revista Proceso no se volvió a ocupar de El Grande hasta que fue detenido. Así lo declaró:

Sergio Villarreal:

No volvió a sacar una nota mía hasta aho- ra que recientemente salió un reportaje que incluso salí en una portada, siendo el prin- cipal en la cual sólo se incluyeron mentiras, pues me relaciona con personas que no co- nozco, aunque sí sé quiénes son, porque son personas públicas y a otras que sí, pero que no tienen nada que ver con la organización, como el caso del senador. Mario Torres:

En la misma declaración ministerial tam- bién se lee:

Sergio Villarreal:

Sé que el periodista tiene comunicación con otros miembros de la organización, como Ismael Correin, alias El Judío. Mario Torres:

También dice que varias organizaciones del crimen organizado entregan dinero al reportero Ricardo Ravelo, además de esta persona. Sergio Villarreal:

Sé que diversas organizaciones le dan dinero al periodista, quien toma rachas con- tra alguna organización, y lo que hacemos es que le dan dinero y cesan las publicaciones, como en mi caso, que yo le mandé 50 mil dólares y con eso ya no aparecí en la revista Proceso. Mario Torres:

Esta declaración forma parte de la inves- tigación de la PGR en contra de la delincuen- cia organizada.

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forma parte de la inves- tigación de la PGR en contra de la delincuen- cia organizada.

disputan el control de buena parte del Pa- cífico mexicano, así como la plaza de Mo- relos, donde se afincó la organización de los hermanos Beltrán Leyva con la protec- ción policiaca y presuntamente de algunos miembros del Ejército.” En las ediciones 1747 (25 de abril de 2010), 1754 (13 de junio de 2010), 1757 (4 de julio de 2010), 1759 (18 de julio de 2010), 1760 (25 de julio de 2010), 1766 (5 de septiembre de 2010) y 1772 (17 de octubre de 2010) de este semanario, Sergio Villarreal Barragán es menciona- do en diversos temas del narco, así co- mo de crímenes y escándalos de corrup- ción oficial. Incluso en el número 1754, bajo el tí- tulo de Narcoamigos en el Senado, la re-

portera Jesusa Cervantes cuenta la historia del presunto encuentro del entonces presi- dente electo, Felipe Calderón, con Sergio Villarreal Barragán y el senador Guiller- mo Anaya Llamas, durante el bautizo de

la hija de éste. En uno de los párrafos de ese texto,

la reportera señala: “Entre los invitados,

a un lado de la mesa de Calderón, estu-

vo Sergio Villarreal Barragán, El Grande, uno de los capos más buscados por el go- bierno mexicano y recientemente por el estadunidense”. Villarreal Barragán volvió a ser figura

central de un reportaje de Proceso el pasa- do 21 de noviembre, cuando este reporte- ro tuvo acceso a las declaraciones minis- teriales del presunto capo, contenidas en

la averiguación previa PGR/SIEDO/UET-

MIO/0992010/2010.

En dicho testimonio, El Grande habla de su presunto encuentro con Calderón, con quien lo presentó el senador Guiller- mo Anaya. Ante el presidente, Villarreal le dijo que estaba a sus órdenes para lo que

se le ofreciera, a lo que Calderón contestó, según el capo, “igualmente”. Con base en el testimonio de El Gran- de, en dicho reportaje se detallan varias historias de muertes y corrupción institu- cional, pues el presunto capo afirma que él mismo se encargó de la logística para asesinar al agente federal Édgar Millán Gómez y planeó, por órdenes de su jefe Arturo Beltrán, la ejecución de dos funcio- narios de la Secretaría de Seguridad Pú- blica, Luis Cárdenas Palomino y Arman- do Espinoza de Benito. Al primero porque

le pagaron una suma y no se reportó con el

cártel, y al segundo porque Arturo Beltrán estaba enojado debido a que recibía dine- ro de Joaquín El Chapo Guzmán. En esa misma edición, el reportero Ar- turo Rodríguez cuenta la historia de la de- manda que interpuso en su contra el se- nador Guillermo Anaya después de la información que publicó en la que se ha-

después de la información que publicó en la que se ha- LA GUERRA DE CALDERÓN bla

LA GUERRA DE CALDERÓN

bla de la asistencia de El Grande al bauti- zo de la hija del legislador panista. El más reciente reportaje bajo la firma de este reportero se publicó el 28 de no- viembre último y se titula Testigos prote- gidos… creerles a conveniencia. En el texto se cuentan varias historias de testigos protegidos que se quejan de que en la SIEDO son forzados a enderezar acusa- ciones contra personas que no conocen, y

también señalan que les mutilan las declara- ciones cuando señalan a funcionarios del ga- binete federal. Con estos elementos se echa por tierra el testimonio acusador de Villarreal Barragán en el sentido de que pagó a este reportero pa- ra no aparecer en reportajes de Proceso. Su historia y sus andanzas, así como sus nexos con políticos del régimen, han sido mencio- nados en todos los textos referidos.

y sus andanzas, así como sus nexos con políticos del régimen, han sido mencio- nados en
y sus andanzas, así como sus nexos con políticos del régimen, han sido mencio- nados en

Benjamín Flores

Para el senador priista Manlio Fabio Beltrones las acusaciones de un presunto narcotraficante contra Proceso y Ricardo Ravelo, reportero del semanario, son ejemplo del uso faccioso que el gobierno hace de ciertas figuras jurídicas –el testigo protegido, el arraigo…– para atacar a quienes le resultan incómodos. “Aquí se le ha exigido a un delincuente hacer declaraciones contra un medio de comunicación incómodo, poniendo en duda todo el trabajo periodístico que lleva a cabo”, afirma, y considera “evidente que (las más altas autoridades del país) han orquestado una campaña” contra el semanario. Ante ello, dice el presidente de la Mesa Directiva del Senado, “tene- mos que alzar la voz para denunciarlo y que eso no vuelva a ocurrir”.

JOSÉ GIL OLMOS

Campaña facciosa desde el gobierno
Campaña
facciosa
desde el gobierno

P ara el presidente de la Mesa Di- rectiva del Senado, Manlio Fa- bio Beltrones, el programa de testigos protegidos se está usan- do con fines facciosos para ata- car a los enemigos del gobierno

o

a los medios que le son incómodos. Ci-

ta

las declaraciones de Sergio Villarreal El

Grande contra Proceso y Ricardo Ravelo, reportero del semanario, a los que acusa de recibir dinero del narcotráfico, que Te- levisa difundió el miércoles 1 en su noti- ciero nocturno. El coordinador del PRI en el Senado aceptó hablar con este semanario el medio- día del jueves 2 al mismo tiempo que los reporteros de Televisa buscaban a legisla- dores que les dieran declaraciones a mo- do para criticar a Proceso. No todos acce- dieron: el senador potosino Carlos Jiménez Macías, por ejemplo, se negó a seguirles el juego y rechazó dar una entrevista que se

transmitiría en los noticieros de la televiso- ra, desde donde siguieron machacando con las declaraciones de El Grande. El senador sonorense afirma: “Esto re- vive en mí un viejo debate sobre el uso faccioso que gobiernos con tentaciones autoritarias pueden estar haciendo de ins- trumentos que (…) buscaron combatir a la delincuencia y que hoy son usados como armas políticas para combatir adversarios

o a medios de comunicación incómodos. “Algo así le toca ahora sufrir a Proceso. En el pasado algunos otros, incluido yo, he- mos tenido que resolver”, asegura, “versio- nes mentirosas o calumniosas de algunos delincuentes quienes hacen aseveraciones que la misma autoridad perversamente les

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delincuentes quienes hacen aseveraciones que la misma autoridad perversamente les 12 1779 / 5 DE DICIEMBRE

sugiere para que gocen de beneficios des- pués de haber cometido delitos. “¿Quién podría confiar en estos proce- dimientos que hoy, al ser utilizados polí- ticamente, quedan lastimados para cual- quier acción en el futuro?”, pregunta. Recuerda que en mayo de 2009 el go- bierno federal, con base en declaraciones de un testigo protegido, acusó a 30 funcionarios michoacanos de tener vínculos con el nar- cotráfico. De ellos, ninguno fue consignado. Habla también del caso de la exprocu- radora de Chihuahua Patricia González, quien fue acusada de tener nexos con el crimen organizado a raíz de una declara- ción de su hermano Mario, secuestrado y luego asesinado por un grupo criminal. A partir de esa declaración la PGR abrió una investigación contra la exfuncionaria has- ta que reculó tras las observaciones que le hizo Human Rights Watch. “Ante el embate de grupos delincuen- ciales el Congreso le obsequió al gobier- no de Felipe Calderón diversos instrumen- tos que en su naturaleza son nobles; pero al abusar de ellos la autoridad deja en la duda si no estamos auspiciando acciones de corte autoritario o fascista de las cuales nos podemos arrepentir.” Precisa que a Calderón se le facilita- ron dichos instrumentos pero nunca una patente que se prestara al abuso. “Por ello hemos estado muy atentos a la utilización de figuras jurídicas como el arraigo, los testigos protegidos y la ley de extinción de dominio”, explica. Y apunta que el Ejecutivo federal ha abusado con fines políticos de los testigos protegidos y del arraigo. “Los ejemplos es- tán a la vista, como el abuso que se hizo del arraigo en el llamado michoacanazo; al fi- nal resultó que todos fueron inocentes des- pués de haber estado arraigados más de 80 días. Muchos de los afectados todavía no libran el desprestigio al que fueron sujetos tras haber sufrido esta acción sin sustento. Ese es uno de los ejemplos vivos del abuso del arraigo; hay otros ejemplos del abuso de las fórmulas rápidas que se han instrumenta- do para los cateos en domicilios y negocios a través de un juez de instrucción”.

A petición de Calderón

El exgobernador de Sonora destaca la im- portancia de las reformas a las leyes pena- les efectuadas en 2008 en el Congreso a petición de Calderón para que se comba- tiera al crimen organizado. Entre otras co- sas se trataba de una actualización del Pro- grama de Testigos Protegidos de la PGR, que a pesar de haber sido creado en 1996 no había sido puesto al día. Hoy, a pesar de las nuevas reformas di- cho programa sigue arrastrando vicios y fallas pues algunos de los testigos han sido asesinados por los mismos personajes que

LA GUERRA DE CALDERÓN

señalan. Fue el caso de Édgar Enrique Ba- yardo del Villar, exsubprocurador de Tlax- cala y exinspector de la División Antidro- gas de la Policía Federal asesinado el 1 de diciembre de 2009 en una cafetería. Otros son obligados a declarar contra personas que no conocen y algunos más han queda- do desprotegidos (Proceso 1778). Los cambios a las leyes contra el cri- men organizado también incluían cuidar el uso del arraigo, toda vez que la propuesta de Calderón, dice Beltrones, era “libérrima, dándole facultades a una autoridad para lle- var a cabo un cateo en cualquier domicilio del que existiera una versión de que había sospechas ligeras de que se estaba come- tiendo un delito. Ahora toca juzgar por par- te de nosotros el abuso que se esté haciendo de la figura del testigo protegido”. –¿Detrás de ese abuso que usted men- ciona puede haber una intencionalidad de manipulación? –Si no es así, se le parece mucho. Aquí se le ha exigido a un delincuente hacer de- claraciones contra un medio de comunica- ción incómodo, poniendo en duda todo el trabajo periodístico que lleva a cabo. –¿Eso también es un peligro para la ciudadanía? –Es una señal de alerta para muchos de nosotros que debemos estar preocupados por el uso autoritario que se pueda hacer de estos instrumentos.

“Usted disculpe”

En 1997, con base en declaraciones de su- puestos testigos protegidos de la DEA, Manlio Fabio Beltrones fue acusado de haber tenido relación con el narcotrafican- te Amado Carrillo Fuentes desde 1994. El sonorense tardó más de una década en des- echar esta acusación, que considera una venganza política. Por ello señala que nuevamente se es- tán usando declaraciones hechas a la me- dida para desacreditar a Proceso y al re- portero Ricardo Ravelo. “Lamentamos que como en épocas an- teriores comience a prevalecer el uso po- lítico de estos instrumentos legales. Hay que recordar que en el pasado esas prác- ticas causaron un profundo daño a famas públicas para terminar con un ‘usted dis- culpe’. Lo más lamentable de la situación actual es que a pesar de las herramientas excepcionales con que cuenta el gobierno federal, los resultados que nos presentan están muy lejos de ser los que la sociedad espera y demanda. “En lo personal conozco estas situacio- nes porque alguna vez he sufrido el impac- to causado por una filtración políticamente intencionada, derivada de una acusación de un testigo protegido y no quisiera que en el futuro la sociedad siga siendo afectada por este tipo de manipulaciones.”

En el caso de las acusaciones de El Grande contra Proceso y Ricardo Ravelo,

el priista previene contra lo que llama tenta- ciones del gobierno calderonista por el au- toritarismo al usar a los testigos protegidos para golpear a la revista que le incomoda. “Cualquier gobierno que no venza la ten- tación de utilizar su poder de manera abusiva contra sus adversarios políticos o los medios de comunicación incómodos por su libertad

e independencia, estará en una ruta lamenta- ble de actuar de manera autoritaria.” –Eso es muy peligroso para cualquier

sociedad…

–Lo es para la democracia en México. Los avances y la madurez democrática en los últimos años se pondrían en riesgo por la irresponsable acción de un gobierno. Subraya: “Se están usando esos ins- trumentos para afectar políticamente a un adversario y a un medio de comunicación que les es incómodo; es evidente que han orquestado una campaña y tenemos que alzar la voz para denunciarlo y que eso

no vuelva a ocurrir. Zedillo fue uno de los primeros presidentes que usó como instru- mento de venganza contra sus adversarios

a los testigos protegidos; ahora parece que

se quiere repetir la forma”. Beltrones considera que habría que ha- cer algunos cambios a las leyes para evitar este uso faccioso de las figuras jurídicas como el arraigo, los testigos protegidos, la confiscación de bienes y las intervencio- nes telefónicas. “Muchos miembros del Congreso la- mentan que estos instrumentos jurídicos que se le han dado al gobierno y que fue- ron concebidos de buena fe –como los del arraigo, el cateo, los testigos protegidos, las intervenciones telefónicas para apor- tarlas en el proceso judicial y la ley de ex- tinción de dominio– ahora son utilizados de mala fe para agredir, difamar y atacar adversarios políticos o a medios de comu- nicación que están haciendo su trabajo li- bremente y que incomodan al gobierno.” –¿Se equivocaron los legisladores al dar estas herramientas al Ejecutivo sin prever lo que haría con ellas? –No si partimos de la base de que fue- ron concebidas de buena fe para un go- bierno que insistía en que las necesitaba para poder enfrentar a una delincuencia organizada que parecía retar al Estado. Pero se les está dando otro uso por parte de un gobierno con tentaciones autorita- rias que los pone a su servicio particular político y partidario. –¿Hay algún proyecto de ley para cam- biar estos instrumentos? –Estamos viendo si lo promovemos. Sobre todo para imponer penas a los de- lincuentes que como testigos protegidos intenten obtener reducción de penas min- tiendo en sus declaraciones –dice ponien- do como ejemplo a El Grande.

MIGUEL

ÁNGEL

GRANADOS

CHAPA

Interés Público
Interés Público

Calderón y Televisa, Proceso y sus lectores

Proceso es una publicación cur- tida en su enfrentamiento a los ata- ques desde el poder. Nació precisa- mente debido a una agresión desde la Presidencia de la República, que acabó con el diario Excélsior e im- pulsó a algunos de sus miembros a perseverar en el oficio periodístico a través de este semanario, que hace 34 años, a la par con el asentimiento de sus decenas de miles de lectores, suscita la animadversión de quie- nes ven aparecer en sus páginas sus malandanzas. Pero esta vez Proceso ha sus- citado la ira simultánea de dos po- deres, que el miércoles 1 lanzaron una campaña, insidiosa y difama- toria, que busca desprestigiar a es- ta revista, disminuir por la descon- fianza que de ello resulte el aprecio de sus lectores o, en el peor de los casos, llevar a juicio a la dirección del semanario y por lo menos a uno de sus reporteros, Ricardo Ravelo. A partir de una presunta decla- ración ministerial montada ex profe- so, el principal noticiario de Televi- sa, conducido por Joaquín López Dóriga, dedicó su espacio inicial, y casi seis minu- tos largos, a dar voz al testigo estelar de la PGR, Sergio Villarreal Barragán, apodado El Grande por su talla física. Dijo que ha- bía entregado 50 mil dólares a Ravelo para que dejara de ocuparse de él, ya que publi- caba reiteradamente informaciones sobre sus actividades delincuenciales. El dinero habría surtido el buscado efecto silencia- dor, pues el reportero dejó de referirse al delincuente hasta que el 21 de noviembre pasado tornó a mencionarlo en un extenso reportaje anunciado en la portada de la re- vista, que incluía una foto del delincuente esposado y flanqueado por dos infantes de marina. Sibilinamente se dejó flotar la im- presión de que también la revista había si- do gratificada de esa manera, y se llegó a la insinuación insidiosa al presentar, entre las “vistas” que acompañaban a la decla- ración de El Grande, la portada de un nú-

a la decla- ración de El Grande , la portada de un nú- mero de Proceso

mero de Proceso ya clásico en la historia reciente del periodismo. En ella aparecen el capo mafioso Ismael Zambada, El Ma- yo, y el fundador y presidente de Proceso, Julio Scherer García, como vivo testimo- nio del encuentro periodístico que mantu- vieron en un lugar ignorado. El apresuramiento con que Televisa montó la maniobra la condujo a un des- liz: al aire se dijo que la declaración se produjo el 4 de noviembre. Preocupaba a los perpetradores del engendro fijar una fecha distante del momento que causó la irritación presidencial canalizada a tra- vés de esa agresión. Pero los autores del engendro hicieron hablar a Villarreal de su aparición en la portada, que ocurriría ¡17 días después! del día en que se fechó su infundio. Tardíamente advertidos de su error, los urdidores de la oprobiosa tra- ma pretendieron corregirla al día siguien- te, alegando que no se dijo “4” sino “24”

de noviembre. Pero la primera fecha consta en infinidad de registros, con fuerza que desnuda la patraña. La Presidencia se había encole- rizado porque en una parte sustraí- da al resumen oficial El Grande na- rró, en su declaración ministerial (la inicial y auténtica, no la que se agre- gó en pegote mal hecho), el saludo que intercambió con el presidente en 2006, cuando apadrinó a una hija del senador Guillermo Anaya en Torreón. El delincuente no dijo más, ni por su- puesto Proceso añadió algo. Sólo hi- zo notar en la portada, para precisar la importancia de El Grande, que “hasta con Calderón convivió”. No la oficina de prensa de Los Pi- nos, sino el vocero de seguridad del gobierno federal (Alejandro Poiré, aunque su nombre no figure en ella) re- mitió una carta a la revista, en que “re- chaza categóricamente que haya exis- tido algún contacto entre el presidente de México y el presunto delincuente”, por lo que la información referida es “totalmente falsa”. Esa contundencia no responde, no puede responder a los hechos. A pesar del retraimiento a que lo condena el Estado Mayor, el presidente de la República ha saludado a lo largo de su gestión a miles de personas. Como es obvio, no se lleva registro de cada uno de esos breves inter- cambios, con los nombres de los interlo- cutores. De haberlo, bastaría buscar en el índice el nombre de Villarreal y al no ha- llarlo estar en situación de negar el en- cuentro. Pero en otras circunstancias, las que realmente prevalecen en el entorno presidencial, es inverosímil la negativa del vocero, no puede sostenerse más que en su irritada posición. En el mismo número de Proceso don- de aparece El Grande, Jenaro Villamil se asoma a La entraña del embate de Televi- sa contra Cofepris, y la revista publicó un adelanto de su libro El sexenio de Televisa, donde Villamil examina los vínculos en- tre ese consorcio y el gobierno federal (así

14 1779 / 5 DE DICIEMBRE DE 2010

, donde Villamil examina los vínculos en- tre ese consorcio y el gobierno federal (así 14

como su hechura de Peña Nieto). Esa reiteración hubiera bastado para que el consorcio de los Emilio Azcárraga lan- zara contra este semanario una andana- da como la que dirigió poco antes con- tra la Comisión Federal de Prevención de Riesgo Sanitario y contra el IMSS, en defensa de los intereses de una de sus

filiales, que quiere el terreno llano pa- ra recibir un contrato de telecomunica- ciones como el que ya se le adjudicó en

el ISSSTE.

Unidas las irritaciones de los dos poderes, el Ejecutivo y el de Televi-

sa, se produjo la andanada que a la ho-

ra de escribir estas líneas su autor igno- ra si continuó la noche del jueves y al día siguiente. Es de temer que así ha- ya sido, y aun se agravaran las acusa-

ciones. En el mejor de los casos, el go- bierno federal pretendería neutralizar

el efecto de que aparezca en la declara-

ción ministerial una referencia a Calde- rón y al vínculo que hubo entre su com- padre Anaya y Villarreal, lazo familiar ya deshecho pero indudable y compro- bable. Al revertirla contra el reportero que manejó esa declaración ministerial de un testigo protegido, se priva de to- da credibilidad a lo dicho por El Gran-

de. O se cree todo lo dicho por los tes- tigos que se agencia la PGR o no se les cree nada. Pero el propósito parece ir más le- jos. Se trata de un ataque a la esen- cia misma del periodismo practicado por este semanario, la búsqueda de in- formaciones que se hacen verosímiles

a fuerza de investigación y que susci-

tan la confianza de los lectores. Ya en julio del año pasado se intentó la ma- niobra que ahora se ahonda, la de per- versamente proponer que hay un nexo entre Proceso y el narcotráfico. Al pre- sentar en ese entonces un arsenal de La Familia Michoacana, la Policía Fede- ral exhibió, junto con armas, parque y otros pertrechos, ejemplares de Proce- so, leídos por los delincuentes a los que se desposeyó de esas herramientas de su trabajo. Si los poderes fácticos, Televisa y el gobierno, lograran imponer la infamia de que Proceso es una narco-revista y su personal cómplice o extorsionador de bandoleros, la suerte de este semanario quedaría sellada. Por fortuna, ese efecto depende en último término de los lecto- res, que no se dejarán engañar y defien- den con su confianza una publicación nacida para servirlos…

LA GUERRA DE CALDERÓN

El amigo
El amigo

de las estrellas

Representante de grupos de música en México, algunos de los cuales incluso promovió en Televisa gracias a su cercanía con ejecutivos de ese consorcio, Guillermo Oca- ña Pradal se encuentra preso en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México desde el 19 de abril pasado por la- vado de dinero. Sin embargo, el gobierno de España lo reclama para que responda por el presunto blanqueo de 78 millones de euros, toda vez que formaba parte de una red criminal que operaba en aquel país.

ALEJANDRO GUTIÉRREZ

M ADRID.- El 20 de junio de

ductor artístico Guiller-

mo Ocaña Pradal se pre-

sentó ante la Audiencia

Nacional española para

2005 el promotor y pro-

enfrentar los cargos que

pesaban sobre él por presuntas operacio- nes de lavado de dinero proveniente del narcotráfico en México. Un mes atrás, el 27 de mayo, la Inter- pol había activado una orden de búsqueda y captura girada por el juez español Fer- nando Andréu Mireles, quien mantenía bajo proceso judicial a 15 integrantes de la organización delictiva a la que pertenecía Ocaña y que, aun cuando actuaban aquí, tenían su sede en México y su ámbito de operación incluía también a Estados Uni- dos y a Colombia. Las autoridades habían intervenido de- cenas de llamadas telefónicas y realizado investigaciones sobre el entorno financie- ro del grupo de Ocaña, así como segui- mientos al promotor mexicano; la policía sabía además que Ocaña manejaba 26 so- ciedades mercantiles para el lavado de di- nero desde España. Las pesquisas incluyeron el cateo del 4 de abril de 2005 al departamento de Ocaña

en Paseo de Gracia número 44, en Barce- lona. El inmueble se localiza a un lado de la Casa Batlló, joya arquitectónica cons- truida por Antonio Gaudí, el máximo re- presentante del modernismo catalán. A través de esas sociedades la organiza- ción que encabezaba el colombiano Mauri- cio Bernal Pineda en México, miembro del

colombiano Mauri- cio Bernal Pineda en México, miembro del Ocaña Pradal. Fracaso www.google.com.mx 1779 / 5
Ocaña Pradal. Fracaso www.google.com.mx
Ocaña Pradal. Fracaso
www.google.com.mx

“Lavador” de Héctor Beltrán Leyva

JENARO VILLAMIL

E l pasado 18 de junio, dos meses des- pués de que la Policía Federal capturó a Guillermo Ocaña Pradal, mejor cono- cido como Memo Ocaña, la Procura-

duría General de la República dio a conocer la noticia. Ocaña es identificado por la PGR como uno de los “principales eslabones” del cártel de los Beltrán Leyva (en particular de Héc- tor, a quien lo une una amistad que data de principios de los noventa) con el mundo de la farándula, especialmente con actores y cantantes vinculados con Televisa. Ocaña Pradal –quien fue conductor del programa de televisión De boca en boca, re- presentante del cantante Ricardo Montaner y manager de diversos actores, actrices y cantantes del consorcio televisivo– se vincu- ló desde los noventa con Clara Elena Laborín Archuleta, esposa de Héctor Beltrán Leyva, El H. Tal era la cercanía que varios melodra- mas de Televisa se grabaron en inmuebles cuyo propietario era Héctor Beltrán. Uno de esos inmuebles es el de la calle Aureliano Rivera número 17, en San Ángel Inn, en el sur de la Ciudad de México. Ahí fue donde, en enero de 2008, fueron dete- nidos 11 sicarios del cártel liderado por los Beltrán Leyva y se les decomisó un arsenal. Por intermediación de Ocaña, en esa casa se grabó la telenovela Cadenas de amargu- ra, en 1991. El productor fue Carlos Soto- mayor y la protagonizaron Daniela Castro, Diana Bracho y Raúl Araiza. Otra de las propiedades es la de Fara- llón 304, en la colonia Jardines del Pedregal,

donde residió Ever Villafañe Martínez, vincu- lado con los Beltrán Leyva. En esa casona se grabó la telenovela Rubí en 2009, produ- cida por José Alberto Castro y protagoniza- da por Bárbara Mori. Memo Ocaña –dueño también de la em- presa Rotceh, dedicada a la promoción de eventos y espectáculos, así como represen- tante de cantantes y actrices– contactó a la esposa del H en 1997 para promover a gru- pos musicales, como Tequila Cuatro, y para lanzar una revista juvenil llamada Jeans… y para “lavar dinero” en el mundo de la farán- dula, según las autoridades ministeriales. Ocaña incluso estuvo preso en el Reclu- sorio Oriente de diciembre de 2005 a marzo de 2006 precisamente por ese delito. Aun así era conocido en ese ámbito. En Guerre- ro y Morelos, periódicos y revistas de es- pectáculos publicaron crónicas sobre las fiestas de cumpleaños que organizaba, así como el desfile de las “estrellas” invitadas. La revista de la ciudad de Morelos Gen- te Bien, por ejemplo, informó el 18 de julio de 2008 que: “el empresario Guillermo Oca- ña celebró su cumpleaños en el paradisiaco puerto de Acapulco, a donde acudieron sus amigos más cercanos, encabezando la lista la bella Verónica Castro con su hijo Michel; Silvia Pinal, Jacqueline Andere, el empresa- rio Gerardo Salgado, la abogada Monserrat Rivera en compañía de su novio Jesús Cer- vantes, Lilia Abarca, Luis Alfonso Rodríguez, Chantal Andere con su novio Enrique Rivero Lake, Mónica Marbán, el periodista de socia- les Mario de la Reguera y Alfredo Palacios,

Narcocasona para telenovelas

amigo entrañable del festejado, entre otros”. Un año después, el 12 de julio de 2009, Ocaña organizó otra fiesta, a la que acu- dieron celebridades como María Victoria, el compositor y arreglista Jesús Monárrez y el actor cubano William Levy, quien por esas fechas grababa la telenovela Sortilegio. El 18 de junio último el periódico Refor- ma publicó una nota sobre la fiesta que or- ganizó Ocaña en el hotel Hyatt de Acapulco donde se congregaron más de 600 perso- nas. El convivio, realizado en 1999, fue pa- ra la presentación de un spa, propiedad de la esposa de Beltrán Leyva, y para recaudar fondos para el combate al VIH-sida. Reforma citó parte del expediente so- bre Ocaña Pradal y retomó fragmentos de la declaración de Lucía Guillén, dueña de una agencia de relaciones públicas, a la Subpro- curaduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en las que alude a ese convivio:

“Al finalizar se realizó un espectáculo a cargo de la hija de Lola Beltrán. Las personas

cártel del Norte del Valle –que mantenía un vínculo estrecho con los capos mexicanos Ignacio Coronel y Arturo Beltrán Leyva–,

lavó 78 de los 236 millones de euros que la investigación le atribuye.

A causa de ello Ocaña –“amigo de

las estrellas del espectáculo” en Méxi- co– comenzó a ser investigado en España. La Brigada de Investigaciones de Delitos Monetarios de la Unidad de Droga y Cri- men Organizado (Udyco) de la comisaría general de Policía Judicial comenzó a mo-

nitorear sus actividades como parte de la Operación Tacos (Proceso 1710). Toda la labor policiaca se encuentra en la voluminosa causa 22/2005, a la que es- te semanario tuvo acceso. Las evidencias de los vínculos de Ocaña con Televisa se encuentran en muchas de las llamadas te- lefónicas intervenidas; además, él y sus colaboradores admitieron esa cercanía en sus declaraciones judiciales.

De acuerdo con la información policia-

ca, Ocaña hizo varios trámites en los que se mencionaba a Televisa, aun cuando el consorcio no estuviera implicado en nin- gún ilícito. El promotor mexicano gestio- nó, por ejemplo, la recuperación de 5.6 mi- llones de euros que le fueron incautados en marzo de 2005 cuando eran transportados en un avión en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona.

Lo dejaron libre

Sebastián Martínez Ferraté, uno de los de- tenidos, declaró que Ocaña también ama- rró convenios con la televisora para que los artistas que representaba, entre ellos Tania Libertad y el grupo Six, participa- ran en el Teletón. El 18 de mayo de 2005, Martínez Fe- rraté declaró al juez Andréu Mireles que en una ocasión (no precisó la fecha) Oca- ña se entrevistó en Barcelona con directi- vos del Mercat del Flors. El propósito era

promover las actuaciones de Six y de Ta- nia Libertad. “Ocaña me comunica que en la reunión (le) fue bien y que los responsables del fes- tival estaban interesados en los dos artistas, y que por eso debía regresar a México pa- ra firmar los correspondientes contratos de exclusividad con los artistas, y aprovechar para firmar otros contratos con los mismos artistas para el programa Teletón, de la ca- dena mexicana Televisa, programa que se desarrolla en todos los países de América Latina”. El 11 de marzo de 2005, seis días des- pués del decomiso en el aeropuerto El Prat, las autoridades intervinieron una lla- mada telefónica en la que Ocaña habló con una persona a la que identificó como La Güera para comunicarle la fecha en que saldría para México. Al término de la conversación el pro- motor le dio instrucciones a su interlocuto- ra para que hablara con “Vicky, la de Pepe

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le dio instrucciones a su interlocuto- ra para que hablara con “Vicky, la de Pepe 16

Miguel Dimayuga

Miguel Dimayuga que recuerdo acudieron al evento, por invi- tación mía, por la de Guillermo Ocaña

que recuerdo acudieron al evento, por invi- tación mía, por la de Guillermo Ocaña y de Clara (Laborín Archuleta, esposa de Héctor Beltrán), eran Eugenio Derbez, Sara Bustani, Karla Alemán y su esposo; el diseñador Héc- tor Terrones, me parece que el presidente mu- nicipal Manuel Añorve, entre otras personas. “Estaban la baronesa de Portanova y su marido; acudió el que era embajador de Francia, Bruno Delaye; los propietarios del hotel, los señores Saba; la señorita Lolita Ayala, la juez Margarita Sotomayor; el presi- dente del patronato Acasida, el señor Este- ban, medios de comunicación, en total eran 650 gentes… ha sido uno de los eventos más grandes a los que he asistido en mi vida.”

Pista criminal en España

Según la PGR, Ocaña viajó a España en 2002 para montar la empresa de espectáculos Ti- me Productions SL y que, entre otros nego- cios, fue designado apoderado en México de Cartera Terraco, firma que tiene inversiones

Bastón”, incluso le proporcionó dos núme- ros telefónicos. Según las autoridades poli- ciacas, Ocaña no especificó el propósito de la llamada porque solía hablar en lenguaje críptico. No obstante sugieren que se refe- ría a José Bastón, vicepresidente de Televi- sión y Contenidos de Televisa. Dos días antes, Ocaña se puso en con- tacto con La Güera, quien presuntamen- te es su “sobrina” y se llama Lila Solana Castillo; también es ejecutiva de ese con- sorcio, de acuerdo con los agentes. A su vez, Ocaña declaró al juez Andréu Mireles el 20 de junio siguiente que era promotor y productor artístico por cuenta propia en la empresa Top Time Produccio- nes y que toda su vida se ha dedicado a la misma actividad. También dijo que “antes, por espacio de 30 años”, fue productor ex- terno y presentador para la televisora. Además, Ocaña aseguró que durante 11 años colaboró en el programa Todo para la mujer, de Radio Fórmula; también dijo

LA GUERRA DE CALDERÓN

en el ramo hotelero y en el ecoturismo en Pal-

ma de Mallorca y en la Riviera Maya. La DEA y el Cuerpo Nacional de la Policía de España rastrearon las cuentas bancarias y las líneas telefónicas de Ocaña a raíz del ingre- so de más de 78 millones de euros en efectivo. Las autoridades detectaron que él era “el en- cargado de canalizar las gestiones para inten- tar recuperar dinero asegurado”, en especial 5.5 millones de euros decomisados en 2005 en el aeropuerto del Prat, en Barcelona, a raíz de la llamada Operación Tacos. Según el expediente citado por Refor- ma, Ocaña se entregó en junio de 2005 a la justicia española y fue absuelto. En diciem- bre de ese año acudió voluntariamente a la PGR, donde estuvo arraigado 90 días. Dos meses antes de su detención, el 17 de abril, su socia Clara Elena Laborín, quien había sido secuestrada por un comando días antes en Hermosillo, Sonora, fue libera- da. Sus captores la arrojaron desde un au- tomóvil en una calle de la capital sonorense con un mensaje para El H:

“Aquí está tu esposa, por la que te negas- te a responder, te la entrego sana y salva para que veas y aprendas que para nosotros la fa- milia es sagrada”; “Nosotros no matamos mu- jeres ni niños, únicamente vamos por El Hache

y El Dos Mil, así como por varios policías”. El 6 de septiembre último, Roberto Za-

marripa, subdirector editorial de Reforma, ti- tuló su columna Mimetización y escribió: “La narcocultura ronda los estudios de TV, sedu- ce a famosos, enreda a bellezas. Mansiones rentadas para filmar telenovelas resultaron madrigueras criminales (en San Ángel Inn, donde se grabó Cadenas de amargura, o en el Pedregal, donde se grabó Rubí). Guiller- mo Ocaña, (que está) preso por ser lavadó- lares de los Beltrán, era conductor televisivo

y manager de artistas”.

que era “manager de cinco artistas mexica-

nos y de dos artistas internacionales”. Se- gún él, “en España fue patrocinador de va- rios espectáculos del cantante Luis Miguel

y de la cantante mexicana Rosa del Car-

men, concretamente en la Casa Batlló, el 2 de diciembre de 2004. Ahí fue donde hizo

la presentación de Top Time Producciones.

Pese a las evidencias en su contra, el juzgado 4 de la Audiencia Nacional deci-

dió no arrestarlo. Posteriormente, cuando

se le citó para que declarara de nuevo, Oca- ña presentó comprobantes de una supuesta intervención quirúrgica y no acudió. Consultado por Proceso en Madrid, un funcionario que intervino en el caso ase- gura que la Audiencia Nacional dejó libre

a Ocaña pese el cúmulo de evidencia en

su contra. El objetivo era seguir investi- gándolo para conocer más operaciones del clan. Incluso dice que el gobierno español ya hizo una petición para que el promotor sea extraditado.

Ese mismo día El Noticiero, que condu- ce Joaquín López Dóriga, inició una campa- ña de linchamiento contra el Grupo Editorial Reforma, bajo el título de Violencia y sexo, bomba de tiempo.

El “JJ”, Cusaem y otros artistas

A raíz del atentado del 25 de enero de 2010

contra el futbolista Salvador Cabañas en el Bar-Bar, Televisa emprendió una campaña contra el establecimiento, cuyo dueño, Si-

món Charaf, y su gerente Charly fueron enjui- ciados en los noticiarios de la empresa; se les señaló de ser corresponsables del ataque. El consorcio ocultó convenientemente que a ese “oscuro antro” acudían actores, cantantes y hasta el propio Emilio Azcárraga Jean, socio de Charaf en la empresa Imagen

y Talento. El caso Cabañas abrió otro abultado ex-

pediente sobre las relaciones entre el cártel de los Beltrán Leyva, su lugarteniente Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, y personajes de

la farándula. El agresor de Cabañas, José

Jorge Balderas Garza, alias El JJ o Batman, tenía amistad con varios actores de Televi- sa. Silvia Irabién, La Chiva, declaró que el JJ era padre de su hija. El JJ había acudido al Bar-Bar la noche

del 25 de enero escoltado por tres elemen- tos de los Cuerpos de Seguridad Auxiliar del Estado de México (Cusaem), organismo de- nunciado por el PRD y el PAN como una de las “cajas chicas” del gobierno de Enrique Peña Nieto. El escándalo provocó la destitución de Ciro Mendoza Becerril, quien estuvo al fren-

te del Cusaem de abril de 2008 a marzo de

2010. El cargo lo ocupa desde entonces Or- lando Seguel, exjefe de la ayudantía del go- bernador mexiquense.

En diciembre de 2005 Ocaña fue a México. A los pocos días el Ejército realizó un operativo en Tecamachalco y Postes de la Herradura, en el Estado de México, para desmantelar un laboratorio en el que se pro- cesaba cocaína. En el cateo fueron captura- dos siete colombianos y Ocaña. Sin embar- go, el comunicado oficial sólo lo mencionó como uno de los detenidos. Luego de tres meses de arraigo Oca- ña recuperó su libertad. Cinco años des- pués, el 19 de abril de 2010, el promotor fue capturado por su presunta relación con empresas y negocios de Clara Elena La- borín Archuleta, esposa del narcotrafican- te Héctor Beltrán Leyva, El H, quien está prófugo. (Ver recuadro).

El testimonio del socio

Sebastián Martínez Ferraté también de- claró al juez Andréu Mireles que conoció al promotor mexicano por medio del abo-

claró al juez Andréu Mireles que conoció al promotor mexicano por medio del abo- 1779 /

LA GUERRA DE CALDERÓN

gado catalán Joan Piqué Vidal, quien es-

“podría apadrinar la actriz Salma Hayek,

El entramado al descubierto

implicado en la causa que se le sigue a

con su compañía de producción La Ven-

Ocaña por asesorar e intervenir en el recla- mo de 5.6 millones de euros incautados en

tana Rosa”. Martínez Ferraté viajó después a Cu-

el

aeropuerto barcelonés.

ba y, según narró, a su regreso discutió la

Según Martínez Ferraté, Piqué Vidal le dijo que como ambos estaban impli-

realización de un “docuficción” para dis- tribuirlo en México y Estados Unidos, con

cados en la producción de documentales

la ayuda de Lila Solana.

y

videoclips musicales, podían impulsar

En abril de 2005, cuando muchos

proyectos conjuntos y, dice la declaración

miembros del clan de narcotraficantes ha-

escrita, “ya que estaba muy ligado con Te- levisa, al declarante le interesó”. Fue cuando decidieron crear Top Time Producciones para producir videoclips y documentales para televisión, ya que “el señor Ocaña deja constancia en esas ne- gociaciones de sus relaciones y contactos con la televisión de México (Televisa), y

bían sido detenidos en Cataluña, y Ocaña se encontraba en México, Martínez Ferra- té habló con una persona identificada co- mo Miguel Caput, le reclamó porque, dijo, Memo Ocaña no regresaba a España. Y él le contestó que habló “con la tía de Televi- sa” (Lila Solana) quien le dijo: “El domin- go no creo que vaya Memo, porque el lu-

a

través de dicha televisora entrar al canal

presentarse a través de una conocida artis-

nes ha quedado en Televisa para firmar un

Univisión (Estados Unidos) para vender- les los documentales que se iban a reali- zar”, declaró el socio de Ocaña.

contrato de los del grupo ese…”.

Y agregó: “Al mismo tiempo me pro- puso que dichos documentales podrían

Un oficio de la Brigada de Investigación de Delitos Monetarios señala que el pro-

ta

internacional, Salma Hayek, al ser, se-

motor mexicano “juega un papel impor-

gún él, su ahijada”. Relató que también acompañó al pro- motor mexicano a Roma, donde “compró ropa para el grupo (Six) para su presenta- ción en el Teletón”. Dijo que en diciembre de 2004 el primer encargo que hizo Oca- ña a la compañía, fue la producción de un videoclip de Rosa del Carmen, una de las cantantes de música ranchera mexicana que representaba. Todo se hizo en España,

tante en la canalización de efectivo al ex- terior a través de un importante entramado societario y cuentas bancarias” en el que participaban Felipe Gutiérrez Moreno y el propio Martínez Ferraté. Asimismo se mencionan los contactos telefónicos de Ocaña con Arturo Culebro Arredondo y otras personas para hablar de “transferencias, de localizadores de bille- tes de avión (para viajes de ‘correos’), de

durante la gira de la intérprete para promo- ver uno de sus discos. Ante 300 invitados reunidos en la Casa Batlló, Ocaña presentó a la cantante, el vi- deo y a la firma productora. Días después, Ocaña propuso la reali- zación de cuatro videos en México, por lo que, cuenta Martínez Ferraté, él viajó a ese país el 14 de enero de 2005. Grabó los vi- deos de Rosa del Carmen en Cuernavaca

la operativa que están realizando y lo que van a esperar después de Semana Santa (en alusión a una operación importante)”. Según las pesquisas, detrás del glamur de la farándula que lo rodeaba en México estaba un complejo entramado de socie- dades en las que Ocaña fungía como apo- derado, entre ellas la promotora inmobi- liaria Cartera Tarraco, con inversiones en Palma de Mallorca, Islas Canarias y la Ri-

y

las Pirámides de Teotihuacán, así como

viera Maya; la sociedad Neverpi 2002 SL;

los del grupo Six, de Ximena y de Andre Frey, todos ellos representados por Ocaña. “Durante la estancia en México –dijo

Asesoría Roca Ros, y la sociedad Nue- va Sierra Altavista, en las cuales Culebro Arredondo y el español Felipe Gutiérrez

Martínez Ferraté al juez que lo interrogó–, Ocaña nos presenta a la señora Lila Sola- na, productora general asociada de Tele- visa, como posible vía de futuros acuer- dos comerciales a nivel de documentales,

también eran socios. También participaban en esa red Fin- ques Rouxval; Culmination Group SL; Referelantres; Lolarius; Actividades Te- máticas, Gremios Guipuzcoanos Asocia-

para la firma de contratos para las actua- ciones del grupo Six, del señor Ocaña, que eran de gran interés por parte de la seño-

y

dos; Waltus 2000 SL; Tomb Raider; Lacky 1000 SL, Catalana de Furáts y Perforacio- nes, entre otras.

ra

Solana.” En la declaración de Martínez Ferraté

La diligencia judicial 3152/MJR del 11 de abril de 2005 de la Brigada de In-

se

anexó fotocopia de la tarjeta de presen-

vestigación de Delitos Monetarios des-

tación de Solana Castillo, quien es una de las productoras del Teletón. En ese encuentro hablaron de la po- sibilidad de coproducir documentales y “programas de flujo”, así como de un po- sible proyecto de película que, dijeron,

cribe a Ocaña como “uno de los propieta- rios mandantes en las sociedades”. Todas ellas, según las autoridades, estaban cons- tituidas “con capitales mínimos”. Además tenían un “objeto social ge- nérico”, carecían de “actividad real”; “sus

operaciones de distintas cantidades llegan hasta los 2 millones de euros”; “sus apo- derados no tienen vinculación alguna con los accionistas”; todas las sociedades “ac- tuaban en bancos de Barcelona y lo hacían de manera concertada en la misma ofici- na” y contaban con la ayuda de un exem- pleado bancario y del apoderado de un sin- dicato catalán. Sus operaciones eran canalizadas a través de las casas de cambio Monex Ca- sa de Bolsa, Monex Divisa, Intercam Ca- sa de Cambio y Ribadeo Casa de Cambio, que encabezó Francisco Antón Pérez –a quien Ocaña dice haber conocido cuan- do era miembro de un conjunto de rock, 15 años antes–. Algunas operaciones se hacían por medio de oficinas de repre- sentación del Bank of America en Espa- ña, aunque había transacciones a Italia y

a Suiza. El testimonio 4776/2005, fechado el 4 de abril de 2005, señala que las socieda- des de Ocaña en 20 meses manejaron más de 18 millones de euros “aun sin registrar actividad mercantil alguna”. Aunque pre- cisa que Ocaña manejó directamente “só- lo 7% de los 78 millones de euros (blan- queados)”. Además, pese a que Ocaña declaró que intentó recuperar los 5.6 millones de euros por el aeropuerto de Barcelona, dijo que no conocía a Héctor Gerardo y José Artu- ro Ponce Medina, la mexicana Nancy Cer- vantes de Bonnenfond y la portuguesa Vir- ginia Peixoto de Carvalho, quienes fueron capturados en ese operativo. Sin embargo, a la policía le llamó la atención que en su primera declaración los detenidos dijeron que el dinero les fue en- tregado por “unos inversores” para la pro- ducción de una película que se iba a rodar en Estados Unidos y México, y que eran “socios de una casa productora de cine ra- dicada en Los Ángeles”. Ocaña envió a su colaborador Fernando Gutiérrez Moreno y a dos miembros de la or- ganización de los hermanos Beltrán Leyva al despacho de Joan Piqué, para que el aboga-

do los asesorara y él pudiera recuperar los 5.6 millones de euros decomisados. La policía descubrió que Ocaña re- curría al uso de un lenguaje críptico pa- ra referirse por teléfono a esa operación frustrada, por medio de referencias a la “producción de películas”, a cantantes fa- mosos, como Alejandro Fernández, o al “concierto cancelado de Paulina Rubio”,

o bien a un contrato con los estudios Uni-

versal de Los Ángeles, en alusión a que el dinero tenía que llegar a la filial en esa ciu- dad de la casa de cambio Ribadeo. Su socio Arturo Culebro le dijo a Oca- ña en una llamada interceptada que sólo esperan indicaciones de allá (México) pa- ra “lo del concierto de Armando Manza- nero y que tú darías las indicaciones”.

ra “lo del concierto de Armando Manza- nero y que tú darías las indicaciones”. 18 1779

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ra “lo del concierto de Armando Manza- nero y que tú darías las indicaciones”. 18 1779

Proceso 1709. La embestida de García Luna

de agravios
de agravios
Proceso 1709. La embestida de García Luna de agravios

LA GUERRA DE CALDERÓN

La actual campaña difamatoria contra Proceso no ha sido el primer ataque contra la publicación desde que el PAN es gobierno… Ya Fox, y sobre todo su esposa, ha- bían enderezado ofensivas que iban desde la revelación de conversaciones privadas –obtenidas ilegalmente– hasta imputaciones sin sustento y demandas legales. He aquí un catálogo de agresiones que este semanario ha debido sortear…

CARLOS ACOSTA CÓRDOVA

J usto el día en que celebró pú- blicamente sus primeros cua- tro años de gobierno y los 10 del Partido Acción Nacional en la Presidencia de la República –con improvisados “diálogos

ciudadanos” y conferencias autoelogiosas

de secretarios de Estado, el miércoles 1 en el Centro Banamex–, Felipe Calderón de- cidió asestarle un nuevo golpe a Proceso a través de Televisa.

El encargo presidencial para la empre-

sa de Emilio Azcárraga Jean fue difundir entre sus millones de televidentes que es-

te semanario y su reportero especialista en la cobertura de asuntos relacionados con la delincuencia organizada reciben dinero del narcotráfico. La pretensión de hundir a Proceso en el descrédito nacional es sólo uno más de los muchos intentos, del actual y el ante- rior gobierno panistas, de socavar el que- hacer profesional de la revista. Ni siquiera es la primera vez que el gobierno pretende vincularla con el narcotráfico.

A finales de julio de 2009 funcionarios

de la Secretaría de Seguridad Pública fe- deral, que encabeza Genaro García Luna, exhibieron ejemplares de Proceso junto con supuestas evidencias con las que pre- sentaron ante los medios a seis presuntos miembros de la organización criminal La Familia Michoacana. Casi todo México vio, a los pies de los delincuentes –gracias a las cámaras de Te- levisa y de otras emisoras– ejemplares de la revista (números 1705, 1707 y 1708) y de su Edición Especial El México narco, se- gunda parte, junto con armas de alto poder,

paquetes de dinero, celulares, equipo de ra- diotransmisión, bolsas con droga, carteras, llaves, entre otras cosas incautadas. La maniobra fue burda: García Luna, protagonista en algunos reportajes de esas ediciones, pretendió incluir a Proceso co- mo parte de la logística de La Familia. El 4 de agosto de ese año el director del semanario, Rafael Rodríguez Castañeda, presentó una queja en la Comisión Nacio- nal de los Derechos Humanos en contra de la SSP para que explicara el porqué de la in- clusión de los ejemplares de Proceso entre los objetos asegurados a los delincuentes. El caso llegó a la Comisión Permanen- te del Congreso de la Unión. A través de

un punto de acuerdo promovido por legis- ladores del PRD se exhortó al gobierno fe- deral, en particular a la SSP, “a garantizar la libertad de expresión y de prensa del se- manario Proceso y de todos los medios de comunicación”. El documento, aprobado por unanimi- dad, argumentaba que con la inclusión de los ejemplares de Proceso entre el arse- nal de La Familia, se daba “claramente el mensaje de su vinculación con el crimen organizado” y se ponía “en grave riesgo a los periodistas de esta revista”. Para los legisladores era obvio, como lo fue para todo mundo, que la SSP y la PGR “toman acciones ilegales, fabrican

Sahagún. Demanda fallida
Sahagún. Demanda fallida

pruebas, protegen delincuentes… y el pro- blema es que la revista Proceso ha denun- ciado estas cosas”, explicó en tribuna el entonces diputado Javier González Garza.

Recuento de los ataques

Es larga la lista de agresiones contra Pro- ceso de parte de los gobiernos panistas. Y desde todos los ángulos posibles. Sirvan de ejemplo unos cuantos casos. No terminaba el primer año de go- bierno de Vicente Fox cuando persone- ros suyos filtraron a columnistas el con- tenido de una conversación telefónica –intervenida ilegalmente un año antes,

durante el sexenio de Ernesto Zedillo– entre el reportero Ricardo Ravelo y Ju- lio Scherer Ibarra. Hablaban de la crisis en la industria azucarera y de las empresas que la habían propiciado con prácticas irregulares. En el contexto del rescate de los ingenios, un año después, y de los generosos recursos públicos que Fox destinó a aquellos, con la difusión de esa conversación el gobier- no foxista pretendió imputar responsabili- dades, que nunca pudo comprobar, al hijo del fundador de Proceso. En el fondo el propósito era una ame- naza al semanario, que con sentido siem- pre crítico abordaba dichos y hechos del

El canal de los linchamientos
El canal de
los linchamientos

JENARO VILLAMIL

E so no se vale. Yo estoy de acuer-

do en que hagan todo lo posible

por defenderse Televisa y TV Azte-

ca, pero el poder no se utiliza así”,

exclamó Miguel Alemán Velasco en enero de 2007 al referirse a la campaña de lincha- miento que ambas televisoras encabeza- ron contra el empresario Isaac Saba a fin de

frenar su participación en la sociedad con NBC-Universal para ir por la tercera cadena televisiva en México. Los noticiarios de los canales 2 y 13 se unificaron para acusar al Grupo Casa Saba

de ser responsable de “miles de muertes” (por su condición de distribuidor de medi- camentos); Morir sin remedio, titularon a los reportajes que nunca hicieron explícito que Saba era un posible competidor. Televisa y TV Azteca intimidaron al Grupo Casa Saba, que se retiró de la in- versión anunciada con NBC-Universal y le canceló la posibilidad de tener un socio mexicano para una tercera cadena comer- cial de televisión. Alemán se quejó de los excesos de los conductores de noticias, del uso y abuso de

presidente a lo largo de sus primeros me- ses al frente del gobierno. Sin empacho Fox pasó por encima de los derechos constitucionales de Proceso y sus trabajadores, pues vulneró la intimi- dad de esta casa e interfirió en su labor pe- riodística. Fue uno de los primeros acosos del panismo contra la revista. Sin duda el caso más relevante de agre- sión en el gobierno de Fox fue el juicio que interpuso en 2005 su esposa Marta Saha- gún, por reparación de daño moral, con- tra la periodista argentina Olga Wornat y Proceso. En febrero de ese año la revista publicó un amplio reportaje en el que se reproducían

la pantalla para litigar intereses comercia- les: “Los noticiarios no son solamente nota roja. Y el conductor no debe ser juez y par- te, menos fiscal o verdugo. Eso se prohíbe en otras partes del mundo. Aquí desgracia- damente la opinión cuenta más que la infor- mación. Es decir, estamos opinando en vez de informando, y basta y sobra con que nos caiga mal alguien para que lo hagamos pol- vo. Y más con el poder de la edición. Eso no se vale” (Proceso 1578). Tres años después de aquella queja de Alemán, Televisa ha arreciado sus campa- ñas contra adversarios comerciales y exso- cios en empresas de representación artís- tica –como en el caso de Simón Charaf, accionista de Imagen y Talento–, medios impresos que han criticado la “ganga” de la Licitación 21 –como Reforma, empresarios de la industria farmacéutica que son sus ad- versarios y recientemente contra Proceso, bajo el pretexto de un video con declaracio- nes de Sergio Villarreal, El Grande.

Bar-Bar

“¡Mataron a Cabañas, mataron a Cabañas!” Ese fue el grito que escucharon varios asistentes al Bar-Bar hacia las cinco de la mañana del 25 de enero de este año. Una detonación seca se escuchó en los sanita- rios. El agresor, Juan José Balderas Garza, el JJ, amigo del delantero paraguayo, salió del bar sin que lo detuvieran. No mataron a Salvador Cabañas, juga- dor del América, pero estaba herido. Con la ambulancia y las autoridades de la Procu- raduría General de Justicia del DF llegaron también las cámaras de Televisa. En la emi- sión Primero Noticias, conducida por Car- los Loret de Mola, comenzó una cobertura exhaustiva que se convirtió pronto en un es- cándalo mediático. Televisa trató de inculpar a los trabaja- dores del Bar-Bar –“ese oscuro antro”, dije-

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trató de inculpar a los trabaja- dores del Bar-Bar –“ese oscuro antro”, dije- 22 1779 /

LA GUERRA DE CALDERÓN

las explicaciones –incluidos detalles íntimos de su vida conyugal anterior– que dio Saha-

gún al tribunal eclesiástico que anuló su ma- trimonio con Manuel Bribiesca, para poder casarse con el ya presidente Vicente Fox, de quien fue vocera en campaña y en los prime- ros meses al frente del gobierno. Fue un proceso judicial de cuatro años

y medio que debió transitar desde instan- cias locales hasta la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el que la “pare-

ja presidencial” movió todos sus recursos

y usó todo su poder para influir en las de- cisiones de jueces y magistrados. Al final Proceso resultó absuelto. Ni hubo daño moral, según instancias judi-

ciales del Distrito Federal, ni ataques a la vida privada de un personaje público, se- gún el fallo de la SCJN del 3 de octubre de 2009, pues la propia Marta Sahagún “se expuso voluntariamente al escrutinio de la sociedad”. Desde el principio había quedado cla- ro que la demanda civil de Sahagún era só- lo la careta de un verdadero embate desde el poder presidencial contra la libertad de expresión. Y así lo consignó Proceso en su edi- ción 1492, de junio de 2005, tesis que mantuvo a lo largo del proceso. El sema- nario “es objeto de una agresión desde el máximo poder en México; un poder, por

cierto, más peligroso por cuanto agoniza ya en medio de la irresponsabilidad y la ineficacia. “Hemos sido acusados por el presi- dente de la República de difamación, ca- lumnia, engaño. Pretende descalificar así el trabajo serio y profesional que Proceso ha realizado durante sus más de 28 años de vida. “Ni en los momentos más autoritarios de los gobiernos priistas fuimos objeto de una agresión tan artera como la que nos han asestado quienes llegaron al poder con la bandera de un cambio inexistente y que ahora muestran su verdadero rostro: el de la intolerancia”.

muestran su verdadero rostro: el de la intolerancia”. Los “enemigos” del consorcio ron los comentaristas de
muestran su verdadero rostro: el de la intolerancia”. Los “enemigos” del consorcio ron los comentaristas de

Los “enemigos” del consorcio

ron los comentaristas de la televisora– y a su dueño, Simón Charaf. El 28 de enero Primero Noticias difundió una fotografía en la que mostraba al supues- to agresor de Cabañas al lado de Simón Charaf. Éste le reclamó en un correo electró- nico a Emilio Azcárraga Jean:

“Con toda honestidad me ha sorpren- dido que en la misma cobertura de los me- dios que tú presides, el trato que hemos re- cibido muestra una culpa del Bar-Bar que no existe. “(…) El mejor ejemplo de lo anterior fue el grave error cometido por Carlos Loret de Mo- la en Primero Noticias el día de hoy, en donde se muestra una fotografía en la que asevera que aparece el agresor de Salvador Cabañas conmigo a su lado. Por fortuna, Iván Puentes, quien es la persona que aparece en la foto- grafía junto a mí, llamó a la producción del noticiero y se logró corregir el error antes de que terminara la transmisión. “(…) Creo que lo menos que puede ha- cer Carlos Loret es ofrecer una disculpa pú-

blica en su espacio noticioso por la afecta- ción a mi persona”. Ni la disculpa ni la réplica se dieron. Por el contrario, se agudizó el linchamiento. En marzo de 2010 Charaf decidió contra- atacar. Reveló en entrevista con Gloria Leticia Díaz (Proceso 1743) que el trasfondo de la agresión de Azcárraga era su intento de apro- piarse por completo de la empresa Imagen y Talento Internacional (ITI), donde Charaf tenía 49% de las acciones, y Televisa, 51%. Charaf afirmó que mes y medio antes de la agresión contra Cabañas se reunió con Ale- jandro Benítez, funcionario de Televisa, quien lo amenazó con iniciar ataques contra sus em- presas si no vendía sus acciones de ITI. El vínculo entre Televisa y el Bar-Bar fue más allá de la sociedad en ITI. En 2006 fue escenario del reality show El Bar Provoca, producido por Televisa y Endemol México y conducido por Roberto Palazuelos. Charaf sostiene que la animadversión en su contra tiene como finalidad evitar el pa- go que le corresponde por las utilidades de

la contratación de actores como imágenes de gobiernos de los estados o de campañas electorales, como el caso de Angélica Rive- ra en el Estado de México o de Mayté Perro- ni y Raúl Araiza para el Partido Verde.

Ataque a Grupo Reforma

De manera casi imperceptible, el 30 de agosto en El Noticiero de Joaquín López Dóriga se inició una campaña contra Alejan- dro Junco, propietario del Grupo Reforma, editor de El Norte, Reforma y Mural, entre otros impresos. López Dóriga aludió a un mensaje envia- do en Twitter por el empresario regiomon- tano Lorenzo Zambrano, quien convocó a los hombres de negocios a mantenerse en la entidad. “Quien se va de Monterrey es un cobarde”, decía el mensaje. Televisa lo “ilus- tró” con Junco de la Vega, quien desde 2008 vive en Austin, Texas. Seis días después la campaña tomó otro cariz. Del lunes 6 al jueves 9 de septiembre El

días después la campaña tomó otro cariz. Del lunes 6 al jueves 9 de septiembre El

LA GUERRA DE CALDERÓN

Y la intolerancia también se ha tradu- cido en otra agresión, menos visible para el público, consistente en un persistente castigo a la revista por la vía de disminuir- le drásticamente la publicidad guberna- mental, con Fox, hasta cancelársela defini- tivamente, con Calderón, con sólo algunas excepciones. En la administración anterior Proce- so recibió publicidad del gobierno por un monto total de 47.7 millones de pesos. Las cantidades transitaron de 7.4 millones en 2001 hasta apenas poco más de 900 mil pesos en 2006. Nada frente a lo que reciben las empre- sas del grupo Televisa, que se llevan cada

año casi 20% del gasto gubernamental en publicidad. Sólo en el primer año de go- bierno de Felipe Calderón, Televisa fue fa- vorecida con 467 millones de pesos; en un solo mes, agosto, previo al primer informe de gobierno de Calderón, esa empresa se llevó más de 91 millones de pesos en publi- cidad oficial (datos de la revista Etcétera, especializada en medios de comunicación). Este año, y hasta la edición que circu- laba la semana pasada, el gobierno federal ha destinado, de sus casi 4 mil millones de pesos para publicidad, 162 mil pesos para Proceso, por dos planas del INEGI. Con la más absoluta discrecionalidad, violentando la normatividad, y siempre en

favor de medios “leales” al gobierno, así muchos tengan audiencias mínimas, tira- jes magros y poco impacto en la sociedad, los gobiernos panistas de Fox y Calderón decidieron castigar a Proceso negándole publicidad, no obstante su tiraje semanal, verificado, de más de 100 mil ejemplares y con un alcance de medio millón de lecto- res por edición impresa y un promedio de 1 millón 600 mil visitas, cada mes, al por- tal proceso.com.mx.

Puertas cerradas

La intolerancia y la agresión, por otra par- te, se da también hacia el trabajo cotidiano

Noticiero y todos los espacios informativos de la televisora unificaron su cobertura acu- sando al periódico Metro, del Grupo Refor- ma, de promover la trata de personas a tra- vés de los anuncios clasificados de servicios sexuales. Violencia y sexo, bomba de tiem- po, titularon el “reportaje de investigación”. Televisa entrevistó a legisladores, revi- vió un debate de meses atrás que se dio en España para legislar en esa materia, entre- vistó a supuestas sexoservidoras que de- nunciaron el maltrato e ilustró con varios anuncios clasificados lo que consideró “la doble moral” de Reforma. En Tercer Grado los comentaristas coincidieron en que se trataba de “un ca- so muy grave” de falta de ética periodísti- ca, pero no hicieron alusión a otros medios que también tienen ese tipo de anuncios, entre ellos la revista TV y Novelas, propie- dad de Editorial Televisa. La ofensiva contra Reforma duró una semana. El periódico no respondió directa- mente, pero varios de sus principales cola- boradores advirtieron que el ataque era una respuesta a la cobertura crítica que ese pe- riódico realizó sobre el resultado de la “gan- ga” de la Licitación 21, que favoreció clara- mente a la sociedad Televisa-Nextel. Sin embargo el ataque de Televisa no fue producto sólo del interés de la televiso- ra. Proceso pudo confirmar que detrás es- tuvo la autorización de Los Pinos para em- prender en pantalla un linchamiento contra el grupo editorial con el pretexto de los anuncios clasificados. Reforma ha publicado resultados de encuestas que documentan los bajos ín- dices de aprobación de Felipe Calderón. En septiembre, en vísperas del ataque de Televisa, su sondeo arrojó el más bajo ni- vel de aprobación al gobierno calderonis- ta (55%). En ese sondeo 59% opinó que la guerra contra el narcotráfico la estaba ga- nando el crimen organizado.

Las farmacéuticas, el escándalo

El linchamiento más reciente, previo al en- derezado contra Proceso y el reportero Ri- cardo Ravelo, ocurrió entre el 9 y el 12 de noviembre pasados cuando El Noticiero difundió dos llamadas telefónicas que do- cumentaban “la relación corrupta a base de comisiones y sobornos” entre el Institu- to Mexicano del Seguro Social (IMSS) y los laboratorios farmacéuticos. El caso fue una pifia de Televisa. La persona a la que se presentó como “fun- cionario aún no identificado” que nego- ciaba con Rafael Castro, del laboratorio Novartis, era en realidad Carlos Abelleyra Cordero, presidente de la Cámara Nacio- nal de la Industria Farmacéutica de 2007 a 2009 y presidente ejecutivo de la compañía Stendhal. Este semanario documentó que de- trás del linchamiento estaban los inte- reses del vicepresidente de Televisa, Bernardo Gómez, en el laboratorio Lands- teiner –sancionado por la Comisión Fede- ral para la Protección de Riesgos Sanita- rios–, así como la sociedad del consorcio con Gennoma Lab y la búsqueda de una multimillonaria adjudicación de telefonía interna del IMSS para Bestel, subsidia- ria del grupo que preside Azcárraga Jean (Proceso 1776 y 1777). La sospecha de un acuerdo entre Te- levisa y Calderón también salió a relucir. Bestel impugnó en octubre de este año las bases de licitación para otorgar –por 2 mil

millones de pesos– una red interna de tele- comunicaciones en el IMSS. Los abogados de Bestel argumentaron que dichas bases beneficiaban a Telmex. El pasado 11 de noviembre el juez Francisco Rebolledo le otorgó un amparo

a Bestel-Televisa. En esa fecha concluyó la campaña sobre la “red de corrupción” en

el Seguro Social.

Publicidad a Televisa

La campaña contra Ricardo Ravelo y Pro- ceso, iniciada el miércoles 1, coincidió con una larga entrevista de Joaquín López Dó- riga a Felipe Calderón en el Canal 2, para hablar sobre sus nuevos retos en vísperas del cuarto año de gobierno. Asimismo, la cobertura favorable y la amplia difusión de esa entrevista coinciden con un incremen- to sustancial para el gasto en Comunica- ción Social y Publicidad que el gobierno fe- deral planea para 2011. Según el Presupuesto de Egresos el gasto en esta materia pasará de mil 670 millones de pesos en 2010 a mil 940 millo- nes en 2011. Más de 50% de ese gasto se destinará a la televisión. Un estudio del Centro de Análisis e In- formación, Fundar, destaca que sólo en 2009 el gasto en Comunicación Social y Publicidad del gobierno de Calderón “au- mentó 501% respecto de lo que se gas- tó en el último año del gobierno de Vicente Fox” y además el gasto ejercido ese mis- mo año “fue 145% mayor de lo que se ha- bía presupuestado y 49% más de lo que se gastó en 2008”. El análisis de Fundar no tiene aún el gasto real ejercido al finalizar 2010, pe- ro advierte en su reporte, del cual Proce- so obtuvo una copia, que existen “grandes divergencias” entre lo que reportan las de- pendencias de gobierno. De lo que no hay duda es que el prin- cipal cliente de publicidad en televisión es el gobierno federal. Pese a los montos manejados en el Presupuesto de Egre- sos, un reporte de KP Central Media (em- presa de Carlos Alazraki) basado en tari- fas publicadas, calcula que sólo en 2009 el gobierno de la República destinó 4 mil 585 millones 52 mil pesos a publicidad en televisión. 60% fue a los canales de Televisa.

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millones 52 mil pesos a publicidad en televisión. 60% fue a los canales de Televisa. 24

LA GUERRA DE CALDERÓN

de los reporteros de Proceso. En práctica- mente todas las secretarías de Estado hay una expresa política de puertas cerradas y de bloqueo abierto al trabajo informativo. Motu proprio o por instrucciones de Los Pinos, los directores de prensa niegan entrevistas, no aceptan llamadas telefóni- cas, no contestan correos electrónicos ni responden solicitudes concretas de infor- mación. Las más de las veces resulta im- posible un diálogo, así sea off the record, con funcionarios de mando superior. El trato en la Presidencia de la Repú- blica es el caso extremo. El reportero Da- niel Lizárraga narró lo siguiente apenas iniciado el gobierno de Calderón:

“El 15 de marzo de 2007, afuera de Pa- lacio Nacional, mientras los reporteros de la fuente esperábamos el autobús que nos llevaría de regreso a Los Pinos tras cubrir el balance oficial de los primeros 100 días de gobierno, Max Cortázar –como lo lla- man en Los Pinos– estalló contra la línea editorial de este semanario:

“–¿De qué se va a tratar? Es un gol- pe tras otro. Duro, duro, cada semana. No puede ser –reclamó manoteando y sin de- jar de mover la cabeza. “–Aclaren lo que no esté fundamen- tado. ¿Qué texto se ha escrito con infor- mación que no esté documentada? –le res- pondió este reportero. “–El problema es que no hay semana sin golpe. Uno tras otro. Dale y dale. Ade- más hay portadas que no van, como esa del general Galván (Guillermo Galván, secre- tario de la Defensa Nacional), en la que lo sacaron de cerca, abarcando casi todo. ¿Qué es eso? –se obstinó Cortázar. “El encargado de la comunicación en Los Pinos se refería a la edición 1580 de Proceso, del 11 de febrero, en la cual el reportero Jorge Carrasco publicó un re- portaje con información que puso en du- da la eficacia de los operativos contra el narcotráfico.” Y esa ha sido la constante durante toda la administración calderonista, muy a pe-

sar, y en franca contradicción, con los di- chos del propio presidente que, desde la campaña, prometía que se iban a “otorgar

en mi gobierno todas las garantías, al lími- te de mis posibilidades, para que se pueda proteger y ejercer el periodismo”. Calderón ha hecho múltiples mencio- nes, a lo largo de su gestión, al tema de la libertad de expresión y siempre en el mis- mo sentido, de jamás objetarla ni frenarla. “La mexicana es una sociedad libre, donde precisamente la libertad de expre- sión y de acción de cada uno está garan- tizada, incluso con los abusos que llegan

a observarse”, dijo cuando era presidente

electo. Otra: “Por convicción me opongo a la censura y a cualquier tipo de control in- formativo. Reitero mi compromiso perso-

nal con la libre manifestación de las ideas

con la libertad para escribir, para hablar, para publicar y para opinar”, dijo Calde- rón, ya instalado en Los Pinos, en una de sus primeras alusiones al tema.

y

en Los Pinos, en una de sus primeras alusiones al tema. y ¿Qué diría Monsiváis? ELENA
¿Qué diría Monsiváis?
¿Qué diría Monsiváis?

ELENA PONIATOWSKA AMOR

P ara hacer un comentario al mes, de un minuto 15 segundos, en El Noti- ciero de Televisa que conduce Joa- quín López Dóriga nos invitó Javier

Aranda, coordinador editorial de noticieros y colaborador de La Jornada. Carlos Monsiváis y Carlos Montemayor colaboraron en Televisa desde 2000 hasta su muerte. León García Soler, director de La Jornada de Morelos; el ecologista y colum- nista de La Jornada, doctor Iván Restrepo; Jorge Islas, abogado general de la UNAM durante la rectoría de Juan Ramón de la Fuente; el científico René Drucker; Gabriel Guerra Castellanos, crítico de la política in- ternacional mexicana, hijo de Rosario Cas- tellanos, y yo (que entré a El Noticiero que conduce Joaquín en 2002). Nunca sufrimos la menor censura y tocamos temas muy duros: la Minera San Javier, el EPR, Lucio Cabañas, el aborto, la pederastia, el derrumbe del aparato políti- co mexicano, la decadencia de la Iglesia, la corrupción a todos los niveles, el matri- monio entre personas del mismo sexo, el narcotráfico, Fox y La Barbie descontinua- da llamada Martita, la irresponsabilidad médica, el maltrato a los enfermos, la baja

escolaridad, el Ejército, la falta de empleo y otros más. El 10 de marzo de 2001, Julio Scherer García entrevistó al subcomandante Marcos en Televisa y este diálogo creó una gran ex- pectativa de reconciliación. Ser periodista en México es tan peli- groso como serlo en Afganistán o en Medio Oriente. Durante el gobierno de Felipe Cal- derón han sido asesinados 22 periodistas, ocho en represalia directa por la cobertura de actividades criminales o hechos de co- rrupción, según David Carrizales correspon- sal de La Jornada en Monterrey. Entrar como reportero a la lucha contra

el narcotráfico es entrar a una zona minada y

jugarse la vida. Una gran parte de las porta- das de la revista Proceso de los últimos tres años dan cuenta de la guerra contra los que

se dedican al crimen de la repartición de la droga. Si Proceso se enfoca principalmen- te en este tema es porque ES lo medular, lo esencial de la política doméstica de nuestro país. Los reporteros son perseguidos y han sido secuestrados y ejecutados fundamen- talmente en el norte de México, donde tam- bién se asesina a muchachos que se reúnen

a bailar, como en Torreón.

Una acusación del presunto delincuente y testigo protegido Sergio Villarreal Barra- gán, alias El Grande, y filtrada a la prensa atañe al reportero Ricardo Ravelo y desata una campaña de Televisa contra Proceso. Según la acusación, Ravelo recibió 50 mil dólares por callarse y además tenía contac- to con otros delincuentes. Las autoridades tendrían que probar esta declaración que Televisa ha aprovechado pa- ra atizar su postura contraria a Proceso y en- focar todas sus baterías contra un medio de comunicación con el que no coincide. Lo gra- ve es decir que el culpable es el medio. Víctor Flores Olea, una de las grandes figuras de las ciencias sociales en México como afirma Julio Boltvinik, declara a La Jornada el vier- nes 3 “que es lamentable que existan pugnas entre medios de difusión importantes, pero también es importante que se denuncien los casos cuando no existen pruebas reales”. Ante esta situación dramática, basada en declaraciones que no se han comproba- do, quiero hacer patente mi solidaridad con la revista Proceso y con su reportero Ricar- do Ravelo y me pregunto qué habría dicho nuestro indispensable Carlos Monsiváis que en estos días hace más falta que nunca.

26 1779 / 5 DE DICIEMBRE DE 2010

nuestro indispensable Carlos Monsiváis que en estos días hace más falta que nunca. 26 1779 /

Germán Canseco

WikiLeaks sobre México:

Duras

confirmaciones

Los cables diplomáticos, clasificados como “secretos”, entre la embajada de Estados Unidos en México y el De- partamento de Estado –que dio a conocer el medio elec- trónico WikiLeaks– no revelan hechos nuevos, pero sí confirman, con detalles y desde las entrañas del gobier- no estadunidense, lo que fuentes diplomáticas y oficiales habían informado a Proceso: la preocupación del gobier- no de Barack Obama por la descoordinación de autori- dades en México, la incondicional apertura del gobierno calderonista a las actividades de las agencias de espio- naje y la inseguridad que cunde en el propio gobierno.

J. JESÚS ESQUIVEL

W ASHINGTON.- En la recien-

de ocho despachos diplo-

te revelación del contenido

máticos de Estados Uni-

dos sobre México clasifi-

cados como “secretos”, el

gobierno de Barack Obama cataloga al de Felipe Calderón como inseguro, depen- diente de Washington, plagado de sospe- chas y problemas de corrupción. En cuan- to al mando militar en la lucha contra el narcotráfico, lo califica como reacio a to- mar riesgos e interesado en suspender las garantías individuales de los mexicanos para actuar con mayor impunidad en ma- teria de derechos humanos. Los despachos diplomáticos sobre México –seis de los cuales fueron emiti- dos por la embajada estadunidense– con- firman en gran parte información ya pu- blicada por varios medios nacionales de comunicación, entre ellos Proceso, sobre la influencia y autoridad que ejerce el go- bierno estadunidense en la lucha militari- zada de Calderón contra el narcotráfico. El medio electrónico WikiLeaks, que consiguió sin autorización del Departa- mento de Estado más de 250 mil documen- tos clasificados sobre la actuación de la di- plomacia estadunidense en varias naciones,

LA GUERRA DE CALDERÓN

entregó ese material a cinco publicacio-

la

y

no el retiro, es la clave para seguir avan-

nes internacionales. Una de éstas es el dia- rio español El País, que el viernes 3 publicó seis de un paquete de ocho despachos sobre México que se difundió inicialmente, los

zando, y que la transparencia y rendición de cuentas son fundamentales para la moderni- zación”, remata el punto siete del cable de Feeley, que por cierto corrobora el conteni-

cuales muestran a Calderón acusando ante Washington al presidente venezolano Hu- go Chávez por supuestas intromisiones en

do del reportaje titulado Estrategia fallida, publicado en este semanario en su edición 1693, del 12 de abril de 2009. Otro documento “secreto” que envió

 

política nacional y latinoamericana. El documento número 246329, fechado

la

embajada de Estados Unidos en México

el

29 de enero de este año y clasificado co-

al

Departamento de Estado el 28 de febre-

mo “secreto”, consta de 11 páginas que en-

ro de 2009 (el 231890) revela la desespe-

vió al Departamento de Estado John Feeley,

ración del general Guillermo Galván Gal-

el

funcionario número dos en la embajada

ván ante las críticas y las propias fallas del

de

Estados Unidos en México:

Ejército en la lucha contra la delincuencia

“La incapacidad del gobierno de Méxi-

organizada:

co para detener el creciente número de ho- micidios relacionados con el narcotráfico

en lugares como Ciudad Juárez y otros pun-

tos (del país), que a nivel nacional alcanza- ron la cifra de 7 mil 700 en 2009, se con- virtió en la principal debilidad política de Calderón, cuando el público mexicano está más preocupado por la seguridad ciudada- na”, sostiene Feeley en el reporte que man- dó a Washington en vísperas de la reunión del Grupo de Trabajo Bilateral en mate- ria de Defensa (DBWG, por sus siglas en inglés). El despacho pone énfasis en las fallas que observa en la lucha militarizada de Calderón contra el narcotráfico:

“Las instituciones mexicanas de segu- ridad están frecuentemente atoradas en una competencia que las lleva a un callejón sin

salida, en la cual el éxito de una agencia es visto como el fracaso de otra. La informa- ción está celosamente resguardada y es ra- ro escuchar sobre la realización de opera- ciones conjuntas. La corrupción oficial está muy extendida, lo que provoca la creación de un cerco compartimentado entre líderes

y subalternos limpios (de corrupción) en

las agencias gubernamentales.” Esta conclusión coincide con las opi- niones de expertos que recogió Proceso en

su edición 1655, del 20 de julio de 2008. El contenido en los primeros despachos que se dieron a conocer como parte de un archivo de más de 2 mil 600 documentos sobre México de los que se apoderó Wiki- Leaks ilustran la visión que tiene Washing- ton de la participación del Ejército Mexica- no en la guerra contra el crimen organizado. Por ejemplo, se habla de la “tensión considerable” entre las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Mari- na (Semar):

“Aparte de la percepción de su fracaso en Ciudad Juárez, a la Sedena se le percibe

como una institución lenta y reticente al ries- go, aun cuando debería tener éxito en la cap- tura de jefes del narcotráfico. El riesgo que existe es que entre más criticada sea la Sede- na, ésta será más adversa a asumir riesgos.

El reto que enfrentan ustedes en el DBWG

es convencerlos de que la modernización,

“Galván, el secretario de la Defensa, abordó recientemente la posibilidad de in- vocar al artículo 29 de la Constitución pa- ra declarar estado de excepción en ciertas áreas del país, con el objetivo de proveer bases legales más sólidas para el papel de los militares en la lucha antinarcóticos”, se informa en ese despacho, elaborado también por Feeley. El texto destaca que, contrario a la po- sición del titular de la Sedena, el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gó- mez Mont, aclaró a los diplomáticos esta- dunidenses que se correrían riesgos polí- ticos al implantar el estado de excepción, aun en áreas como Ciudad Juárez. Según el documento, Gómez Mont reconoció que el tema se discutió en el gabinete. Tal como Proceso ha mostrado en su amplia cobertura sobre los problemas que genera el uso de las Fuerzas Armadas en el combate al narcotráfico durante este sexe- nio (edición 1728, del 13 de diciembre de 2009), el citado despacho identifica la in- tención que Galván Galván persigue con su iniciativa de aplicar el estado de excepción

y suspender las garantías individuales:

“Los puntos de vista de Galván son un reflejo de los deseos militares de contar con protección legal en materia de derechos hu- manos y otros asuntos, más que cualquier

inminente reto legal o político al actual pa- pel del Ejército en la lucha antinarcóticos. Claramente Calderón busca nuevas he- rramientas con las cuales responder a los crecientes niveles de violencia en lugares como Ciudad Juárez; pero cualquier bene- ficio que obtenga con el uso del artículo 29

y la declaración del estado de excepción se-

ría socavado por los altos costos políticos de dicha acción”, subraya Feeley en su mi- siva a sus jefes en Washington.

Invitados a espiar

En esos documentos secretos del gobierno estadunidense es recurrente la percepción de que la inseguridad en México es sínto- ma de un Estado fallido, en el cual los cár- teles del narcotráfico controlan partes del territorio.

A finales de marzo de 2009, Dennis Blair –en ese momento el director nacio- nal de Inteligencia de Obama y a quien, según los documentos revelados, Galván le confió su deseo de aplicar el estado de excepción– declaró en el Capitolio que México era un Estado fallido. Esta caracterización provocó la furia del gobierno de Calderón, que se quejó y logró que el coordinador de las agencias del espionaje estadunidense se desdijera. No obstante, el cable 228419, clasifica- do como “confidencial” y fechado el 5 de octubre de 2009, muestra cómo hasta en el seno del gobierno mexicano se percibe que los capos de la droga son amos y seño- res de algunas regiones del país. Aspecto que también ha sido ampliamente funda- mentado por Proceso desde las ediciones 1686, del 22 de febrero de 2009, a la 1773, del 24 de octubre del presente año. Este despacho diplomático resume las conversaciones entre funcionarios mexi- canos y estadunidenses la noche anterior (4 de octubre) durante la cena que ofre- ció la Procuraduría General de la Repúbli- ca (PGR) en honor de funcionarios del De- partamento de Justicia de Estados Unidos. Destacan los comentarios del entonces subsecretario de Gobernación, Gerónimo Gutiérrez Fernández, quien planteó la ne- cesidad de acelerar la entrega de equipo militar y tecnológico estadunidense a las Fuerzas Armadas mexicanas dentro de la Iniciativa Mérida:

“Él (Gutiérrez Fernández) lamentó el debilitante temor que cunde en gran par- te de la sociedad mexicana actual, donde hasta la gente de Yucatán, ‘con niveles de seguridad europeos’, temen a la inestabi- lidad que hay en ciudades poco distantes. Expresó una preocupación genuina de ‘per- der’ ciertas regiones. Esto daña a la repu- tación internacional de México, afecta las inversiones extranjeras y provoca una sen- sación de impotencia gubernamental, di- jo Gutiérrez.” La fluida comunicación secreta entre la embajada de Estados Unidos en México y el Departamento de Estado, obtenida por WikiLeaks, confirma que, como conse- cuencia de las incapacidades y limitacio- nes de la estrategia calderonista contra el narcotráfico, se le abrió la puerta al espio- naje estadunidense (sobre todo del Pentá- gono), que ahora opera con plena libertad desde la capital mexicana. Por mencionar sólo ediciones recien- tes, en Proceso 1738, 1742 y 1776 (todas de 2010) se da cuenta de cómo las Fuerzas Armadas, la PGR y la Secretaría de Segu- ridad Pública (SSP), bajo la tutela del Cen- tro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), reciben órdenes de los sistemas de inteligencia que Washington en la Ofi- cina Binacional de Inteligencia (OBI), o como la llama con diplomacia la Secreta-

cina Binacional de Inteligencia (OBI), o como la llama con diplomacia la Secreta- 1779 / 5
Ciudad Juárez. La impotencia Ricardo Ruiz / Procesofoto
Ciudad Juárez. La impotencia
Ricardo Ruiz / Procesofoto

ría de Relaciones Exteriores: Oficina Bi- nacional de Seguimiento (OBS), localiza- da en Paseo de la Reforma 265, Distrito Federal.

El Ejército, reacio

En el despacho secreto 246329, la embaja- da estadunidense insiste en la presencia de los sistemas de inteligencia de su país en México como parte de la estrategia bilate- ral contra el narcotráfico, y destaca el ca- so de las oficinas satélite que tiene la OBI (u OBS) en Ciudad Juárez y Tijuana, cu- ya existencia fue reportada en la edición 1776 de este semanario, el 14 de noviem- bre pasado, pero que la Secretaría de Rela- ciones Exteriores intentó negar en una car- ta (Proceso 1777). “Las misiones conjuntas de evaluación (de información de inteligencia), una a Ti- juana y San Diego, y otra a Ciudad Juárez y El Paso, fueron designadas para que guia- ran y ampliaran nuestros esfuerzos bilate- rales por abordar una debilidad potencial:

el disfuncional y bajo nivel de colaboración entre el Ejército Mexicano y las autorida- des civiles a lo largo de la frontera”, dice el documento. La evidencia más clara de la interven- ción de los sistemas de inteligencia en el gobierno de Calderón está en el documen- to “secreto” 240473, enviado a Washing- ton el 17 de diciembre de 2009. “Las fuerzas de la Marina mexicana, respondiendo a información proporcionada por Estados Unidos, mataron a Arturo Bel- trán Leyva en una operación realizada el 16 de diciembre, la eliminación de mayor ni- vel de una figura de los cárteles bajo la ad- ministración de Calderón”, indica el cable. Como informó este semanario en dos reportajes (en sus ediciones 1729, del 20 de diciembre de 2009, y 1730, del día 27), la cacería de Beltrán Leyva se logró des- pués de que agencias del espionaje esta- dunidense ubicaran al capo y la Sedena se

mantuvo al margen por motivos descono- cidos, lo que llevó a la Semar a tomar el papel protagónico en la operación. Esto también es corroborado en el ci- tado cable: “Oficiales de varias agencias en la embajada (estadunidense) dicen que la operación del arresto contra Arturo Bel- trán Leyva comenzó una semana antes de su muerte, cuando la embajada proporcio- nó a la Semar información detallada sobre su ubicación”. Después viene la observación: “La Se- mar está bien entrenada, bien equipada y ha demostrado tener capacidad de responder con rapidez a la información de inteligen- cia. Su éxito coloca a la Sedena en una si- tuación difícil para explicar por qué ha sido reticente a actuar sobre la buena informa- ción de inteligencia y a llevar a cabo opera- ciones contra objetivos de alto nivel”. Sigue el documento: “El sistema inte- ragencial de Estados Unidos originalmen- te le proporcionó la información (sobre la ubicación de Beltrán Leyva) a la Sedena, cuya negativa a actuar con celeridad re- fleja una aversión a tomar riesgos que le cuestan a la institución una victoria impor- tante en la lucha antinarcóticos”.

Nuevo nivel de violencia

El despacho 238295, del 4 de diciembre de 2009 y clasificado como “secreto y para no ser compartido con los gobiernos de otros países”, fue enviado desde Washington a su embajada en México. En él, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, les pide a sus di- plomáticos que hagan un perfil de Calderón para conocer los efectos que le han causado la situación de inseguridad, las constantes críticas y los desaciertos de su lucha contra el narcotráfico:

“Estamos interesados en revisar nues- tra evaluación sobre el presidente Calderón para informar mejor a nuestros legisladores sobre su estilo de liderazgo. Algunas refe- rencias han indicado que Calderón y miem-

bros de su gobierno están bajo un gran nivel de estrés debido a la guerra contra las dro- gas, el colapso económico y la derrota de su partido en las elecciones intermedias. “Este estrés está afectando su persona- lidad y estilo de conducción, y queremos saber cómo ese estilo afecta el funciona- miento del gobierno; especialmente a luz de los cambios recientes en su gabinete”, escribió Clinton en su cable para la emba- jada estadunidense, que debía responder nueve preguntas. Los últimos dos cables –del primer pa-

quete de ocho que hasta el cierre de esta edi- ción se habían dado a conocer sobre la vi- sión secreta de Estados Unidos sobre la situación de México– abordan temas mul- tilaterales. El número 231175, clasificado como secreto y remitido de la embajada a Washington, da cuenta de la reunión que Calderón sostuvo con Blair el 19 de octubre del año pasado. Según este despacho, fechado el 23 de octubre, Blair le preguntó a Calderón su opinión sobre acontecimientos políti- cos en Latinoamérica. Entonces, “Calde- rón enfatizó que el presidente venezolano Hugo Chávez está activo en todos lados, incluyendo a México. Calderón se exten- dió en sus respuestas y subrayó que él cree que Chávez financió a la oposición del PRD durante la campaña presidencial de hace cuatro años”. El séptimo despacho secreto difundi- do por WikiLeaks (el 0571923, del 26 de febrero de 2010) describe el fracaso del gobierno de Calderón como anfitrión y presidente del Grupo de Río, que acababa de celebrar una reunión cumbre en Can- cún, el 22 y 23 de febrero: “Fracasó dra- máticamente el ambicioso plan de Méxi- co de utilizar su última presidencia del Grupo de Río en la Cumbre de Cancún para crear un foro nuevo y más funcional sobre la cooperación regional”, considera

el autor del despacho. El viernes 3, WikiLeaks difundió en su

sitio en internet otro cable clasificado sobre

la narcoviolencia en México, asimismo cla-

sificado como “secreto y para no ser com-

partido con ningún gobierno extranjero”. El documento (con la clave 09MEXICO193) describe un nuevo nivel de violencia rela- cionada con el tráfico de estupefacientes:

“Mientras que el número de muertes llegó ya a niveles perturbadores y no hay señales de que disminuirá pronto, noso- tros continuamos evaluando información

o evidencia que sugiera que los cárteles

han decidido llevar a cabo ataques masi-

vos de civiles, o sistemáticamente ataques

a funcionarios o instituciones del gobier- no de México o de Estados Unidos”, indi-

ca el cable diplomático, fechado el 23 de enero de 2009 y elaborado por Charles V. Barclay, ministro de Asuntos Políticos de

la embajada estadunidense.

por Charles V. Barclay, ministro de Asuntos Políticos de la embajada estadunidense. 30 1779 / 5

30 1779 / 5 DE DICIEMBRE DE 2010

por Charles V. Barclay, ministro de Asuntos Políticos de la embajada estadunidense. 30 1779 / 5

Octavio Gómez

JORGE CARRASCO ARAIZAGA

R ebasado por las disputas en- tre los cárteles del narcotrá- fico, el gobierno de Felipe Calderón los buscó para pe- dirles que disminuyeran la violencia; su emisario fue el general retirado Mario Artu-

ro Acosta Chaparro, en su condición de asesor del gobierno calderonista en mate- ria de inteligencia. Entre 2008 y 2009, el militar exper- to en operaciones encubiertas se reunió con los jefes de La Familia Michoacana, Los Zetas, la organización de los Beltrán Leyva, el cártel de Juárez y el cártel de Sinaloa. Esos movimientos fueron detectados por los servicios de inteligencia de Esta- dos Unidos en México. Incluso, las auto- ridades de ese país tienen un video de la reunión del emisario del gobierno de Cal- derón en Matamoros, Tamaulipas, con el jefe de Los Zetas, Heriberto Lazcano Laz- cano, El Lazca. Acosta Chaparro, de 68 años y quien actualmente convalece de una agresión armada que sufrió cuando comenzaba a investigar el secuestro del panista Diego Fernández de Cevallos, se reunió con los

principales líderes de esas organizaciones, incluido Joaquín El Chapo Guzmán. De esas misiones tuvo conocimien- to el secretario de la Defensa Nacional, el general Guillermo Galván Galván, su compañero de generación en el Colegio Militar. El retorno de Acosta Chaparro en el sexenio de Calderón ocurrió luego de que fuera exonerado de los cargos de nar- cotráfico y crímenes de lesa humanidad, que según las acusaciones cometió duran-

te la llamada guerra sucia en los años se-

senta y setenta. Detalles de los encuentros de Acos- ta Chaparro entregados a Proceso con- firmaron lo publicado por esta revista en su edición 1768, en septiembre pa-

sado, sobre la negociación que el gene- ral retirado sostuvo con Jesús Méndez Vargas, El Chango o El Chamula, y Nazario Moreno, El Pastor, El Chayo

o El Más Loco, dos de los jefes de La Familia Michoacana.

En esa reunión participaron, asimismo,

el entonces fiscal de la Procuraduría Gene-

ral de la República (PGR), Ricardo Cabre- ra Gutiérrez, y un colaborador del general en retiro identificado como “Estrella”. Después del encuentro le fueron en- tregados a la PGR los tres supuestos res- ponsables de haber lanzado dos granadas

tres supuestos res- ponsables de haber lanzado dos granadas E l emisario Hombre clave de los

El

emisario
emisario

Hombre clave de los gobiernos priistas para aplastar las insurrecciones armadas en los sesenta y los setenta, el general Arturo Acosta Chaparro se hizo un lugar en el gobierno de Felipe Calderón gracias al secretario de la Defensa, Guillermo Galván: le tocó ser emisario federal para negociar con los líderes de las mayores organizacio- nes del narcotráfico en el país, incluido El Chapo Guzmán. Nueva información entregada a Proceso permite identi- ficar al “General X”, al que se refiere Anabel Hernández en su libro Los señores del narco, cuyo adelanto fue pu- blicado en el número 1778 de la revista.

contra la multitud reunida en el centro histórico de Morelia para festejar el Grito de Independencia, la noche del 15 de sep- tiembre de 2008. Acosta Chaparro se reportó con el en- tonces secretario de Gobernación, Juan Ca- milo Mouriño. “Señor, objetivo cumplido”, le dijo cuando ya tenía en el avión a los tres supuestos responsables, quienes fueron tor-

turados para inculparse. De la intervención del militar retirado tuvo conocimiento tam- bién la titular de la Subprocuraduría de In- vestigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), Marisela Morales. Después de esa entrega, el general Gal- ván le preguntó a Acosta Chaparro sobre la recompensa de 10 millones de pesos ofreci- da por la PGR para quien diera información

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recompensa de 10 millones de pesos ofreci- da por la PGR para quien diera información 32

que llevara a la captura de los responsables del que fue el primer atentado contra la po- blación civil relacionado con el narcotráfi- co. “No me dieron ni las gracias”, contestó Acosta Chaparro al general secretario. La segunda encomienda del general en retiro fue poco después, a principios de octubre del mismo 2008. Debía buscar a Los Zetas, cuando el grupo fundado por desertores de élite del Ejército aún era el brazo armado del cártel del Golfo. Antes de hablar con el jefe de Los Zetas, El Laz- ca, el general Galván le dijo a Acosta Cha- parro: “Me ordenaron que no me mueva porque tú ya estás operando”. Acosta Chaparro se reunió en Mata- moros no sólo con El Lazca, sino también con Miguel Ángel Treviño Morales, El Z

40. Para el día de la reunión, los jefes de la organización delictiva le pidieron a Acosta Chaparro una tregua del gobierno federal. Según la información entregada a Pro- ceso, la guardia del Lazca está integrada por capitanes desertores del Ejército. Cuando vieron a Acosta Chaparro se le cuadraron.

En ese encuentro, Lazcano le preguntó

de parte de quién iba. “Mira, te viene a ver un general del Ejército. No puede venir de parte de nadie más que del presidente”, dijeron los informantes, según el video obtenido por la inteligencia estadunidense

y en el que, dicen las fuentes, “con tomas

desde arriba se ve cómo el general retira- do habla con autoridad y El Lazca actúa como subordinado”. Acosta Chaparro les pidió a Los Zetas que bajaran la violencia, pararan las deca- pitaciones y dejaran de exhibir los cuerpos mutilados. “El presidente no puede hablar de paz social mientras haya decapitados y

ese tipo de violencia”, refieren que dijo el militar retirado. La aceptación se condi- cionó a que el gobierno federal no actuara contra los familiares de los miembros de

la organización delictiva.

A principios del siguiente año hu-

bo una segunda reunión con el liderazgo de Los Zetas. En ese encuentro hablaron sobre el asesinato del general Mauro En- rique Tello Quiñones, perpetrado en Can- cún el 3 de febrero de 2009. “¿Por qué

lo mataron?”, preguntó el general retira- do. El Lazca llamó al jefe de Los Zetas en Cancún, quien según las fuentes dijo:

“Porque el general no cumplió”.

De acuerdo con ese testimonio, Acosta

Chaparro cuestionó: ¿Y por qué se hacen

llamar Zetas? Porque después de la Z no hay más, respondió El Lazca, quien añadió que en ese momento esa organización, junto con

el cártel del Golfo, controlaba 22 estados. Según esa información, fue el propio

Lazca quien puso en contacto al general en retiro con Arturo Beltrán Leyva, El

NARCOTRÁFICO

Barbas. El encuentro ocurrió meses des- pués en un lugar ubicado entre Cuernava- ca y Acapulco, y a él acudieron también Édgar Valdez Villarreal, La Barbie; Mario Pineda Villa, El Borrado, y Jesús Nava Romero, El Rojo. El relato entregado a este medio seña- la que La Barbie quiso intervenir, pero se lo impidió Acosta Chaparro. La petición del enviado del gobierno fue la misma:

que le bajaran a la violencia, sobre todo en Morelos y Guerrero, estados que entonces controlaba su organización. En diciembre del mismo año Arturo Beltrán Leyva fue ejecutado por infantes de Marina en el domicilio donde se ocul- taba, a unas cuadras de la XXIV Zona Militar, en Morelos. Junto con El Barbas, en ese operativo fue asesinado su lugarte- niente, El Rojo. El siguiente encuentro de Acosta Cha- parro fue con Vicente Carrillo, jefe del cártel del Juárez, y líderes de La Línea, el grupo armado de esa organización delicti- va, a la que El Chapo Guzmán le disputa el control de Ciudad Juárez. Cuando Acosta Chaparro pasó siete años de cárcel (de 2000 a 2007), fue ba- jo el cargo de participar en el narcotráfi- co, precisamente con el cártel de Juárez, cuando lo encabezaba Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos. La última gestión del general retirado fue con El Chapo Guzmán, el jefe más conocido del cártel de Sinaloa. Cuando lo iba a ver, el titular de la Defensa Nacio- nal le dijo: “Te van a poner un GPS” (un chip localizador). “No, Memo –le contes- tó Acosta Chaparro–, yo soy negociador, no traidor”. Con ese dispositivo, dicen las fuentes, Galván quería ubicar a El Chapo. En el encuentro con Guzmán Loera, como fue reseñado por la periodista Anabel Hernández en su libro Los señores del narco (Proceso 1778), El Chapo le contó al gene- ral en retiro cómo recibió ayuda para fugarse del penal de Puente Grande, en Jalisco. Además, “en tono de queja”, dice el rela- to, El Chapo le dijo al militar “que el propio Juan Camilo Mouriño y su entonces coordi- nador de asesores en la Segob (el actual se- nador Ulises Ramírez Núñez) les vendieron a los Beltrán Leyva la plaza del Estado de México en 10 millones de dólares”, a pesar de que la entidad ya había sido comprometi- da con El Chapo, según ese relato.

“Recontratado”

Acosta Chaparro no se conformó con la condecoración de general en retiro que re- cibió en abril de 2008, luego de que fuera exonerado de los graves cargos de narco- tráfico y crímenes de lesa humanidad. Des-

exonerado de los graves cargos de narco- tráfico y crímenes de lesa humanidad. Des- 1779 /
exonerado de los graves cargos de narco- tráfico y crímenes de lesa humanidad. Des- 1779 /

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NARCOTRÁFICO

de marzo de ese año, un mes después de su retiro, emprendió una contraofensiva judi-

cial contra el Ejército y, como en los otros juicios, los tribunales lo favorecieron.

A principios de octubre de 2007, el

Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa del Distrito Federal le con- cedió un amparo en contra del procedi- miento de su retiro. Acosta Chaparro le reclamó a la Se- dena la restitución de los haberes reteni- dos durante los casi siete años que estuvo preso, acusado de proteger al cártel de Juárez. Pero al tiempo que litigó contra la Sedena, se convirtió en asesor del ge- neral Galván en la Sección Segunda del

Ejército, es decir, en el área encargada de

la inteligencia militar.

Los movimientos legales que hizo Acos- ta Chaparro contra el Ejército fueron de conformidad con Galván. Compañeros de la generación 1959-1962 del Colegio Militar,

hicieron carreras paralelas, Galván en el ar- ma de artillería y Acosta en infantería. Acosta Chaparro fue acusado de la desaparición forzada de 143 personas en

la guerra sucia en Guerrero durante los go-

biernos de Luis Echeverría y José López Portillo (Proceso 1282 y 1356). Además de tortura, se le acusó de haber participado en “los vuelos de la muerte”, que consistían en arrojar al mar desde aeronaves a campesi-

nos acusados de formar parte de la guerrilla. La Fiscalía Especial para Movimien- tos Sociales y Políticos del Pasado (Fe- mospp), disuelta a finales del sexenio de Vicente Fox con el aval de Calderón y encabezada entonces por Ignacio Carrillo Prieto, abrió una averiguación previa con- tra el militar por su presunta responsabili- dad en esas desapariciones, pero declinó

a favor del fuero militar. Los tribunales

castrenses absolvieron al acusado. Acosta Chaparro todavía operó ofi- cialmente en el sexenio de Carlos Salinas, cuando fue integrado a la efímera coordi- nación de Seguridad Nacional, al mando de Arsenio Farell Cubillas, ya fallecido. En el sexenio de Ernesto Zedillo, se le vinculó con la matanza de 17 campe- sinos, el 28 de junio de 1995, en el vado de Aguas Blancas, Guerrero, donde dé-

cadas antes fue jefe policial del gobierno de Rubén Figueroa Figueroa, secuestrado por la guerrilla de Lucio Cabañas en 1974.

La carrera de Acosta Chaparro como mi-

litar experto en antisubversión –que plasmó sus conocimientos en la publicación conoci-

da como el libro negro de la guerrilla en el país, Movimiento subversivo en México– se interrumpió cuando fue encarcelado en el 2000, acusado de narcotráfico.

El 30 de agosto de ese año fue deteni-

do junto con el general Francisco Quirós

Hermosillo y enjuiciado por un Consejo de Guerra, bajo el cargo de tener vínculos con El Señor de los Cielos. Ambos oficiales fueron sentenciados a 30 años de prisión y luego de una apela- ción obtuvieron una reducción de 15 años a su condena. Quirós Hermosillo murió en noviembre de 2006 sin que se terminara el proceso penal, por lo que técnicamente no quedó firme la acusación en su contra. Acosta Chaparro purgó poco menos de la mitad de la sentencia. Seis años y 10 meses después de su reclusión, el 29 de ju- nio de 2007, abandonó su celda del Campo Militar Número 1 gracias a un amparo de- finitivo que le concedió la justicia federal. El Quinto Tribunal Colegiado en Ma- teria Penal del Primer Circuito determinó que ni la PGR, a cargo entonces del general Rafael Macedo de la Concha, ni la Procu- raduría de Justicia Militar le probaron el delito contra la salud “en su modalidad de colaboración de cualquier manera al fo- mento para posibilitar el tráfico de narcó- ticos (cocaína y mariguana)”. Tampoco los delitos de cohecho y asociación delictuosa. El Consejo de Guerra había fallado en su contra como responsable de esos car- gos. Además de la prisión, lo había conde- nado “a la pérdida de derechos adquiridos en virtud del tiempo de servicios presta- dos” a las Fuerzas Armadas, así como a la inhabilitación para usar el uniforme y condecoraciones. Cuando salió de la pri- sión militar vestía su uniforme de general brigadier y sus condecoraciones. La cercanía de Acosta Chaparro con Galván implicó su reivindicación pública y

“El Chapo”. Confidencias Benjamín Flores
“El Chapo”. Confidencias
Benjamín Flores

la recuperación de su grado. El 23 de abril

de 2008, en el Campo Militar Número 1, donde pasó casi siete años en prisión, la Sedena organizó una ceremonia privada para enaltecer la labor de 23 oficiales y condecorarlos por su condición de retiro. De ellos, 13 fueron generales que sirvieron más de 45 años en el Ejército; en esa lista destacó Acosta Chaparro. En un comunicado relacionado con la ceremonia, la Sedena se refirió a los ho- menajeados como “un selecto grupo de generales que son fiel testimonio de una vida de patriotismo, lealtad, abnegación, dedicación y espíritu de servicio a México

y sus instituciones”. Galván no sólo lo enalteció públicamen- te, sino que lo colocó en la lista de “héroes” del Ejército. El exintegrante de la Brigada Blanca –grupo paramilitar que se dedicó hace tres décadas a exterminar a la guerri- lla– obtuvo así del gobierno de Calderón su reivindicación institucional y política. Después de su exoneración, fue pasado

retiro al cumplir 65 años, la edad límite establecida en la legislación militar. Incon- forme, Acosta Chaparro interpuso un juicio de amparo para impugnar ese procedimien- to de la Sedena. Su argumento fue que an- tes de su alta en situación de retiro, ya que fue absuelto, la Sedena lo debió reinstalar como subdirector de la Dirección General del Servicio Militar, cargo que ocupaba al momento de su detención. El procedimien- to seguido por la Sedena, alegó, fue equiva- lente al de despido injustificado. Su propósito era recuperar el total de los haberes que se le retuvieron mientras estuvo preso. Y aunque la Sedena “se in- conformó” contra su asesor, la justicia fe- deral le dio la razón. Oficialmente, para la Sedena Acosta Chaparro es un general retirado y nada tie- ne que ver con los asuntos de inteligencia militar en el sexenio de Calderón. En la práctica no ha sido así; por décadas tuvo acceso a información proveniente de la Sección Segunda del Estado Mayor de la secretaría y nunca dejó de tener contactos con el aparato político, incluidos los que en su momento fueron opositores, como Diego Fernández de Cevallos, quien fue secuestrado el pasado 15 de mayo. Fue la familia del panista quien lo bus- có para que investigara el plagio. Su ex- periencia en contrainsurgencia lo llevó a concentrarse en un posible secuestro por parte de la guerrilla. Tres días después de la desaparición del político, Acosta fue atacado con arma de fuego en la Ciudad de México. Su convalecencia duró casi medio año. Desde hace unas semanas está de regreso en su oficina de consultor pri- vado en seguridad.

a

unas semanas está de regreso en su oficina de consultor pri- vado en seguridad. a 34

34 1779 / 5 DE DICIEMBRE DE 2010

unas semanas está de regreso en su oficina de consultor pri- vado en seguridad. a 34

Leonardo Garza Treviño / Procesofoto

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Los números

turbios
turbios

de Amalia

VERÓNICA ESPINOSA

Z ACATECAS, ZAC.- Con las presio-

nes por el plazo que fijó el gober-

nador Miguel Alonso Reyes al

rendir protesta, el pasado 23 de

noviembre se cumplió la prime-

ra parte de la revisión de la Con-

traloría Interna de Zacatecas a los

últimos meses de gobierno de la exmanda- taria perredista Amalia García Medina. Las anomalías de su sexenio, que aflo- raron en las primeras semanas de gestión del priista Alonso Reyes (Proceso 1772), se hallan en un expediente oficial donde se registran actos indebidos, excesos e in- cumplimiento de normas y procedimien- tos en contratos, préstamos, obras y pro- gramas por montos que suman más de mil millones de pesos y por los que se han emi- tido notificaciones a 17 exfuncionarios. El contralor estatal, Guillermo Huízar Carranza, ya prepara el segundo paquete de auditorías, que será anunciado en ene- ro y con el que pretende ir hasta el fondo en asuntos como la revisión de toda la obra pública del sexenio amalista. El segundo paquete hurgará cientos de contratos que sugieren posibles favoritis- mos y beneficios hacia ciertos empresarios, a quienes algunos medios locales llaman “los amigos de las García”, en alusión a la exmandataria, a su hermana –la exsubpro- curadora Concepción García– y a su hija, la senadora Claudia Corichi García. Uno de estos empresarios es Salvador Galván López, quien en 2005 creó Cons- trucciones y Edificaciones Gals, que obtu- vo contratos para varias de las obras más importantes del sexenio, como el Palacio de Convenciones y la Plaza Bicentenario. Esta última figuró en la auditoría con serias irregularidades: el recibo por la ad- quisición de las bases de la licitación es posterior a la fecha límite establecida en

el recibo por la ad- quisición de las bases de la licitación es posterior a la

Leonardo Garza Treviño / Procesofoto

Al asumir el gobierno de Zacatecas, el priista Miguel Alonso Reyes prometió auditar la gestión saliente y dio un plazo perentorio a su contralor. El resultado de la primera parte de esa revisión ya se hizo público y deja muy mal parada a la exmandataria perredista Amalia García: incumplimiento de normas y procedimientos en la adjudicación de contratos y obras, préstamos personales a funcionarios amigos… Ella a su vez se dice víctima de una campaña que pretende bloquear su llegada al gobierno del DF…

la convocatoria, y los valores en materia- les y acarreos se exceden en por lo menos 40 millones de pesos. La convocatoria para la obra se publi- có en el Diario Oficial de la Federación con el número 61003001-048-08. Para la adquisición de las bases de la licitación pública se fijó como fecha límite el 29 de diciembre de 2008 a las 14:30 horas. Sin embargo, el recibo que expidió la Secretaría de Finanzas (del que Proceso tiene copia) por la compra de las bases ad- quiridas por Construcciones y Edificacio- nes Gals (la empresa ganadora) está fecha- do el 30 de diciembre de 2008, “fuera del plazo establecido en la convocatoria, mo- tivo más que suficiente para haber declara- do el concurso desierto”, sostiene el con- tralor estatal. En esta misma obra se detectaron y re- portaron excesos en valores propuestos y cobrados por la contratista, que en el ca- so de excavaciones y acarreos de material suman 15 millones 31 mil 784 pesos y un millón 930 mil 744 pesos, respectivamen- te, mientras que en el concepto de concre- to hidráulico los valores de mercado se duplicaron por un monto equivalente a 23 millones 2 mil 642 pesos.

La víctima

En respuesta García Medina se ha asumido –junto con sus excolaboradores y los em- presarios señalados en el informe– como víctima del uso “de todo el poder del go- bierno de Zacatecas” contra personas que hoy son ciudadanos “y que sólo tienen la defensa que otorga el estado de derecho”. Así respondió el 24 de noviembre des- de la Ciudad de México la exgobernadora en una conferencia de prensa en la que es- tuvo acompañada por el presidente nacio-

nal del PRD, Jesús Ortega, y por el coor- dinador de los senadores de ese partido, Carlos Navarrete Ruiz. En los días siguientes García también se asumió como el blanco de una estrate- gia para desactivarla políticamente, por- que “me ven como posible aspirante al go- bierno del Distrito Federal”.

Inmunidad

Aunque el nombre de Amalia García apa- rece directamente vinculado con algunas de las acciones anómalas detectadas en la revisión, en su calidad de titular del Eje-

El contralor Huízar. Informe

ESTADOS / ZACATECAS

cutivo estatal entre 2004 y septiembre de 2010, contra ella difícilmente se podría ir más allá de fincarle sanciones administra- tivas gracias a la inmunidad que la Cons- titución estatal da a sus exgobernadores. La presunción de una conducta delic- tiva o penalmente punible atribuida a la exgobernadora sólo podría concretarse si ella fuera acusada de un delito grave, para lo cual, según dijo a Proceso un funciona-

rio de alto nivel del actual gobierno, “no se ven elementos hasta ahora”. Uno de los señalamientos directos ha- cia la exmandataria en este informe fue la firma del crédito adquirido con Banamex el 14 de junio de este año, en un contrato que suscribieron tanto la titular del Poder Ejecutivo como el secretario de Finanzas por 300 millones de pesos más 4 millones 289 mil 583 pesos de intereses. “De dicho contrato se desprende que

la fecha comprometida para pagarlo fue el

25 de agosto de 2010, circunstancia que no ocurrió, faltando los responsables de suscribirlo a su compromiso y generan- do toda suerte de consecuencias económi- cas negativas al estado de Zacatecas; entre otras, la generación de intereses morato- rios por 5 millones 595 mil 486.64 pesos, lo que constituye un daño patrimonial de- rivado de esa omisión”, leyó el contralor Huízar al rendir su informe. “Adicionalmente y producto de esa falta de pago”, explicó, “las calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s han derrum-

bado la calificación crediticia de Zacatecas

y con ello puesto en riesgo las líneas de fi- nanciamiento institucional de que dispo-

y con ello puesto en riesgo las líneas de fi- nanciamiento institucional de que dispo- 1779

ne el gobierno del estado, así como en- careciendo los contratos de crédito y el relativo a la prestación de servicios pa- ra Ciudad Gobierno”, el conjunto ad- ministrativo que desde hace meses es el elefante blanco del gobierno zacatecano (Proceso 1772). Esta es una de las casi 40 observa- ciones detectadas por la Contraloría In- terna, empujada a cumplir con el plazo de 60 días prometido por el gobernador en la revisión de algunos programas, partidas y contratos de las secretarías de Desarrollo Agropecuario, Finanzas, Planeación, Obra Pública y Función Pú- blica, el DIF estatal y la Junta Local de Caminos. Del trabajo de los auditores resultaron –entre otras cosas– facturas que al ser ve- rificadas por el SAT fueron calificadas co- mo “presumiblemente apócrifas”. –¿Esas facturas serían canalizadas

a una averiguación penal? –pregunta Proceso a Huízar. –Efectivamente. Tenemos que con- tinuar la investigación. Parece una oportunidad de oro tam- bién para el ajuste de cuentas entre los grupos políticos que durante años han mantenido a Zacatecas en pugna: el de Ri- cardo Monreal y el que encabeza la propia García Medina, quien durante todo su sexe-

nio no zanjó diferencias con el actual sena- dor del PT y mantuvo vivo el conflicto. Hoy es el turno del grupo monrealis-

ta con el gobernador Miguel Alonso Re-

yes, el contralor y el procurador de justicia Arturo Nahle como ejecutores, en el plei-

to que al parecer se extenderá por lo me-

nos mientras se define la lucha política por las candidaturas del Distrito Federal, lis-

ta en la que ya también se anotó Ricardo

Monreal.

Los implicados

En la presentación encabezada el 23 de no- viembre por Huízar se mencionaron algu- nos exfuncionarios de García Medina en los señalamientos por irregularidades: el exsecretario de Finanzas, Jorge Miranda

Castro; el extitular del Instituto de la Juven- tud Zacatecana (Injuzac) y actual presiden-

te municipal de Villanueva, Iván de San-

tiago, y el exsecretario de Planeación y de Gobierno, Luis Gerardo Romo Fonseca. Miranda y De Santiago son dos de los funcionarios que dejaron sus cargos a prin- cipios de 2010 con la aprobación de la go- bernadora para ser candidatos. El exteso- rero se convirtió en candidato a diputado local, mientras el extitular del Injuzac aban- deró al PRD por la alcaldía de Villanueva. Pero la Contraloría encontró que am- bos hicieron campaña mientras aún cobra- ban en el gobierno estatal, al menos du- rante las cinco quincenas posteriores a sus

El gobernador Reyes. Embate Benjamín Flores
El gobernador Reyes. Embate
Benjamín Flores

renuncias. Sólo Iván de Santiago ganó la elección. Además Romo Fonseca figura como beneficiario de un préstamo del gobierno

por 400 mil pesos que recibió el 12 de ene- ro de 2007. Romo fue secretario de Pla- neación y de Gobierno en distintos perio- dos del sexenio de García antes de dirigir el PRD local y coordinar las campañas. Ahora es diputado local plurinominal. Su nombre apareció en la lista de los préstamos a personas físicas y morales que otorgó la Secretaría de Finanzas que encabezó Miranda Castro, en algunos ca- sos sin convenio ni póliza de por medio

y de los que no hay justificación legal ni

partida de origen identificada. Esta lista fue difundida en una pantalla ante los me- dios de comunicación mientras el contra- lor presentaba su informe. Aunque el funcionario no mencionó

a los enlistados, las imágenes (captadas

por fotógrafos y camarógrafos) detallaron nombres, apellidos, montos y fechas de empresarios, particulares, proveedores y políticos. El balconeo desató acusaciones, reclamos y todo tipo de comentarios en los círculos sociales y políticos del estado. Entre otros beneficiarios aparece el ex- diputado federal perredista Guillermo An- tonio Olmos Capilla, empresario protegi- do por la exsubprocuradora Concepción García Medina (Proceso 1772) y quien en los dos últimos años del anterior sexenio figuró como proveedor y contratista del

estado y recibió recursos discrecionales de

la Secretaría de Finanzas mientras era bus-

cado judicialmente por autoridades de va-

rios estados, entre ellos Querétaro, acu- sado de fraude. La orden de aprehensión contra Ol- mos fue encontrada por el procurador Nahle y cumplimentada a principios de octubre, aunque el empresario pagó fian- za y quedó en libertad casi de inmediato. En la lista de la Secretaría de Finan- zas Olmos figura como beneficiario de dos préstamos: uno por 2 millones de pe- sos que recibió el 26 de febrero de 2009 –sin pagaré o convenio de por medio– en su calidad de representante de Inmobi- liaria Confiable (empresa registrada co- mo contratista del estado) y el segundo como persona física por 651 mil 359 pe- sos, el 24 de julio del mismo año. “Tenemos documentados préstamos

a particulares otorgados desde la Secre-

taría de Finanzas a distintas personas fí- sicas y morales por 368 millones 300 mil 842 pesos”, afirmó Huízar, y explicó que

al revisar 92 de esos expedientes, en nin-

guno se localizó constancia de que hu- bieran sido cobrados o se hayan empren- dido acciones para recuperar los montos. “No hay tampoco atribuciones legales que faculten al titular (de Finanzas) para realizar dichos préstamos”, lo que, según la revisión de la Contraloría, apuntaría al exsecretario Miranda Castro, quien en res- puesta responsabilizó públicamente al con- tralor y al actual gobernador “de cualquier cosa que ponga en riesgo su seguridad”, en vista de que se hicieron públicos los ingre- sos que percibió como funcionario. En el mismo tono se dio la respuesta de Amalia García el 24 de noviembre, cuan- do leyó una carta dirigida a su sucesor y que se publicó al día siguiente en algunos diarios. “Infundios”, “linchamiento político”, “manipulación tendenciosa”, “ofensiva sin sustento” y “mala fe” fueron algunos de los calificativos empleados por García en la car- ta que leyó en la conferencia de prensa en la que la acompañaron Ortega y Navarrete. El primer reclamo de la exgobernadora fue que el informe se hiciera público “sin haber notificado a nadie la existencia de un procedimiento en su contra; sin la po- sibilidad de una defensa… y sin haber ini- ciado formalmente los emplazamientos”, con lo cual, según dijo, “se cometió una violación a los procedimientos formales de auditoría”. Aún más: reprochó a Miguel Alonso “la ofensiva emprendida por causas polí- ticas” al recordarle que como colaborador de su gobierno y posteriormente como di- putado local, el actual mandatario “cono- ció el compromiso del gabinete que yo en- cabecé con la rendición de cuentas y con la transparencia, conoció de las auditorías e incluso votó a favor de las cuentas públi- cas y del contenido de los presupuestos”. Rebatió algunos de los puntos del in-

40 1779 / 5 DE DICIEMBRE DE 2010

cas y del contenido de los presupuestos”. Rebatió algunos de los puntos del in- 40 1779

forme, como el requerimiento de la Audi- toría Superior de la Federación (ASF) al estado para que devuelva 610.6 millones de pesos de programas como el de Susten-

tabilidad de los Servicios de Agua Potable

y Saneamiento de Comunidades Rurales

(Prosapys) y el de Agua Potable, Alcanta- rillado y Saneamiento en Zonas Urbanas (APAZU) por irregularidades detectadas en su aplicación. “En el caso de la Secretaría de la Fun- ción Pública por ejemplo, en los casos a los que ustedes han hecho mención, du- rante mi gobierno se aportaron ya los do- cumentos para la solventación e incluso en Prosapys y APAZU, la Contraloría Interna de mi administración sancionó a los res- ponsables”, aseguró Amalia. El procedimiento al que hizo referen- cia la exgobernadora se cumplió, en efec- to, contra Salatiel Martínez Arteaga, di- rector de la Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado (CEAPA) a partir de la denuncia que desde el 1 de abril de 2009 interpuso la ASF ante la Contraloría. Martínez Arteaga fue acusado por la ASF luego de que el órgano detectó irre- gularidades en 18 contratos celebrados en su calidad de director de la CEAPA para

obras de infraestructura, las cuales salie- ron a la luz en su informe de revisión y fiscalización de cuentas públicas de 2007.

A partir de la denuncia se inició el pro-

ceso administrativo DJ/04/PA/2010 contra

el referido funcionario, quien finalmente

fue inhabilitado para ocupar cargos pú- blicos al servicio del Estado dos años… cuando terminó el sexenio. El dictamen de la contraloría inter- na fue dado a conocer el último día de la

gestión de García. Durante el año y medio que duró el proceso administrativo contra

el director de la CEAPA el gobierno es-

tatal ocultó los hechos y la investigación. Finalmente, el 13 de septiembre se su- po que entre las irregularidades que die- ron origen a la sanción aplicada al funcio- nario figuraron desórdenes en las actas de adjudicación de obras –en las cuales no se asentaban los plazos de inicio y fin de las mismas–, no se exigían las garantías res- pectivas, se ampliaron plazos de construc- ción sin que fueran justificados e incluso aparecieron empresas que no acreditaron su personalidad. En su afán de desmentir a la Contra- loría, Amalia García calificó el trabajo de esta dependencia como poco profesional

e incapaz de revisar correctamente “la in-

formación que se aportó en la entrega-re- cepción de la administración”.

Y se quejó de que esto se hubiera venti-

lado antes de que los funcionarios respon- sables de solventar las observaciones del informe tuvieran la notificación respecti- va en sus manos, paso que efectivamente no se había cumplido hasta la semana que

concluyó, cuando según la Contraloría se trabajó en notificar a 17 exfuncionarios. En entrevista con Proceso el 25 de no- viembre, Huízar Carranza aseguró que la revisión de 2% del presupuesto en los dos últimos años del sexenio amalista no ha- brían tenido que revisarse “si se hubiera cumplido puntualmente con la entrega-re- cepción, lo cual nunca ocurrió”. “Estamos preparando un segundo pro- grama de auditorías, para continuar algu- nas investigaciones en algunos indicios que nos sugieren hacerlo”, como toda la

ESTADOS / ZACATECAS

obra pública y el Proyecto Aeroespacial, que tiene 14 meses de retraso porque los compromisos adquiridos por Amalia Gar- cía “son demasiado onerosos para la ad- ministración estatal”, agrega el contralor. En la lupa se pondrán también los más de 2 mil contratos directos que efectuó la Oficialía Mayor contraviniendo la Ley de Adquisiciones, que establece la adjudica- ción directa para casos excepcionales y es- pecíficos “y no como una práctica de ruti- na que se utilizó para invertir más de 740 millones de pesos”.

práctica de ruti- na que se utilizó para invertir más de 740 millones de pesos”. 1779
práctica de ruti- na que se utilizó para invertir más de 740 millones de pesos”. 1779
INTERNACIONAL / ESTADOS UNIDOS Perseguido Julian Assange, fundador de WikiLeaks, es buscado por la policía
INTERNACIONAL / ESTADOS UNIDOS Perseguido Julian Assange, fundador de WikiLeaks, es buscado por la policía

INTERNACIONAL / ESTADOS UNIDOS

Perseguido Julian Assange, fundador de WikiLeaks, es buscado por la policía de 188 paí- ses.
Perseguido
Julian Assange, fundador
de WikiLeaks, es buscado
por la policía de 188 paí-
ses. Su delito es haber
divulgado información
que Washington quería
mantener oculta. Pero el
activista australiano tiene
otros problemas: algunos
de sus socios y aliados
le han vuelto la espalda y
despotrican contra él.
ANNE MARIE MERGIER
P ARÍS.- Es oficial. El pasado 30
de noviembre, la Interpol reco-
noció que el activista australia-
no Julian Assange está en su lis-
ta roja. La orden de detención
internacional y de extradición
lanzada contra el fundador de WikiLeaks
por la justicia sueca está vigente en los
188 países miembros de Interpol.
Rick Falkvinge, líder del Piratpartiet
de Suecia –que alberga parte de los archi-
vos de WikiLeaks–, no puede creerlo. En
conversación telefónica con la correspon-
sal considera que la actuación errática de la
justicia sueca “ridiculiza a su país y plantea
preguntas serias sobre su independencia”.
Los hechos son, por lo menos, extra-
ños. El pasado 18 de agosto, un mes des-
pués de las filtraciones de los informes se-
cretos estadunidenses sobre la guerra en
Afganistán, dos suecas acusaron por se-
parado a Assange: una por violación, otra
por acoso sexual.
El 21 de agosto la justicia sueca ce-
rró la investigación por falta de pruebas.
En septiembre la volvió a abrir. El 18 de
noviembre, después de la filtración de los
documentos sobre Afganistán y justo an-
tes de la correspondiente a los informes

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los documentos sobre Afganistán y justo an- tes de la correspondiente a los informes 42 1779

diplomáticos estadunidenses, la procura- dora sueca Marianne Ny lanzó una orden internacional de detención y extradición contra Assange. Björn Hurtig, abogado del activista aus- traliano, apeló de inmediato la decisión. Su recurso fue desestimado. El 30 de noviem- bre volvió a apelar, esta vez ante la Corte Suprema de Suecia, que el jueves 2 confir- mó la orden de detención y extradición. Falkvinge –quien en agosto pasado ofreció una rueda de prensa en Estocolmo para hacer público su apoyo a Assange, que por cierto acudió a este acto– se dice muy preocupado por el futuro del australiano y aclara que no tiene la menor idea de su pa-

radero actual, si bien, el jueves 2 medios de prensa sostuvieron que la policía de Gran Bretaña lo tiene localizado en ese país. El 11 de noviembre pasó dos horas en Londres con un periodista de la revista Forbes de Estados Unidos. Dos días después, mientras el Consejo

de los Derechos Humanos de las Naciones

Unidas examinaba el informe sobre Esta- dos Unidos en esa materia, Assange de- nunció las presiones crecientes que ejercía Washington en su contra. Lo hizo rodeado de guardaespaldas y ante decenas de re-

porteros que acudieron al selecto club sui-

zo de prensa, en Ginebra. Expresó: “En lugar de investigar los abusos cometidos por sus fuerzas armadas

en Afganistán e Irak, las autoridades esta-

dunidenses han adoptado una actitud agre- siva contra mi organización. La amenazan públicamente y buscan destruirla”. También dijo que reflexionaba sobre la posibilidad de pedir asilo político en Sui- za. Las autoridades helvéticas guardaron silencio. Luego Assange apareció de nue- vo en Londres. Se desvaneció cuando se empezó a especular que la Interpol tenía una orden de captura en su contra. ¿Quién aceptará hospedar al fundador de WikiLeaks? El 30 de noviembre, Kintto Lucas, vice- ministro de Relaciones Exteriores de Ecua- dor, anunció que su país lo recibiría con los brazos abiertos. Al día siguiente el presi- dente Rafael Correa se apuró a desmentirlo. Conforme pasan los días se vuelve más compleja la situación de ese austra- liano de 39 años que en 2006 emprendió una cruzada en favor de la “transparencia informativa total”.

Enredo jurídico

A

finales del pasado julio el Pentágono y

el

Departamento de Justicia de Estados

Unidos iniciaron una investigación penal sobre la filtración de los informes milita- res relativos a la guerra de Afganistán. Ar- gumentaron que WikiLeaks violó una ley sobre espionaje de 1917. Pero desde en- tonces tropiezan con un auténtico enredo

WikiLeaks. Material explosivo
WikiLeaks. Material explosivo
Ruptura
Ruptura

jurídico. Expertos del Servicio de Investigación del Congreso afirman que los casos de fil- traciones de información en la prensa no suelen ser tratados como delitos en Esta- dos Unidos. Y recuerdan que los grandes medios de comunicación estadunidenses avisan al gobierno cuando tienen docu- mentos explosivos. Junto con importan- tes funcionarios revisan su autenticidad y analizan su grado de peligrosidad para la seguridad nacional. En julio, octubre y noviembre el diario The New York Times consultó al gobierno antes de publicar los documentos que le entregó WikiLeaks. En cambio la página web no lo hizo. De ello se queja Washing- ton, que no explica por qué un portal in- ternacional tendría que respetar las reglas del juego que se crearon tácitamente entre el gobierno y los medios de comunicación de Estados Unidos. Expertos citados por The Wall Street Journal aseguran que sólo se podrá perse- guir judicialmente a WikiLeaks si se logra comprobar que esa organización “incitó con pleno conocimiento de causa” al sol- dado Bradley Manning a sustraer los do- cumentos. El Pentágono inició un proce- so marcial contra Manning. Lo acusa de haber filtrado todos los documentos sobre Irak, Afganistán y las relaciones diplomá- ticas estadunidenses. Pero perseguir a WikiLeaks no implica perseguir de manera automática a su fun- dador, quien es australiano y actúa fuera de Estados Unidos. El gobierno de Australia se dice total- mente dispuesto a colaborar con su par es- tadunidense, pero tampoco tiene muchas armas judiciales contra Assange, quien opera fuera de su país de origen y no re- presenta hasta ahora amenaza alguna para su seguridad nacional. El 29 de noviembre, la justicia de ese país creó una comisión para investigar si la filtración de los informes diplomáticos violaba sus leyes. En su edición del 27 de octubre, el dia- rio suizo Le Temps difundió que presun- tamente Assange había sido amenazado por un importante funcionario australia-

no, quien le habría dicho: “Decidiste jugar fuera de las reglas; entonces, tu caso tam- bién será tratado fuera de las reglas”.

Empujado a la clandestinidad, Assange tiene que enfrentar otros problemas. Wi- kiLeaks es objeto de frecuentes y violen- tos ataques cibernéticos que perturban su funcionamiento. Por si eso fuera poco, uno de sus más cercanos colaboradores acaba de romper públicamente con él y ahora lo critica con vehemencia:

Daniel Domscheit-Berg encabeza un pe- queño grupo de opositores en el que está la diputada islandesa Birgitta Jonsdottir. Inspi- rada por Assange, ella logró que el par- lamento de su país adoptara una ley muy progresista de protección a la libertad de expresión. Jonsdottir advierte en su si- tio de internet que no desea hablar de esa ruptura. En cambio, Domscheit-Berg –ale- mán de 32 años, periodista de investiga- ción que vive en Berlín y fue vocero de WikiLeaks– es inagotable. Explica que los primeros enfrentamientos con su examigo surgieron a raíz de la publicación de los in- formes sobre Afganistán. Según Domscheit-Berg, quien usaba el nombre de Daniel Schmitt para hablar ena nombre de WikiLeaks, Assange descuidó la confidencialidad de las fuentes al no bo- rrar nombres de colaboradores de la mili- cia estadunidense. En una larga entrevista con el diario The Australian publicada el pasado 28 de sep- tiembre, Domscheit-Berg denuncia “el cul- to a la personalidad” y “el autoritarismo” de Assange, quien –sostiene– maneja el si- tio de internet como si fuera su juguete. Recalca: “Pasé tres años en WikiLeaks. Invertí en esa aventura mucho tiempo y mucho dinero. Vi cómo crecía y crecía. Todo fue demasiado rápido”. Según él, la ruptura con Assange ocu- rrió a mediados de septiembre, después de las acusaciones por delitos sexuales que la justicia sueca lanzó contra el australiano. Domscheit-Berg asegura que advirtió a su

la justicia sueca lanzó contra el australiano. Domscheit-Berg asegura que advirtió a su 1779 / 5

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la justicia sueca lanzó contra el australiano. Domscheit-Berg asegura que advirtió a su 1779 / 5

La temible red cibernética

ANNE MARIE MERGIER

P ARÍS.- El pasado 28 de noviembre,

Julian Assange empezó a filtrar algu-

nos de los 250 mil cables intercam-

biados entre el Departamento de Es-

tado de Estados Unidos y las embajadas de ese país esparcidas en el mundo. Día tras día informaciones confidenciales

y en su mayoría muy recientes (2004-2010)

salen publicadas, analizadas y contextuali-

zadas en las ediciones impresas y en línea de The New York Times, The Guardian, Le Mon- de, El País, Der Spiegel… al tiempo que los documentos originales van apareciendo en

el sitio web de WikiLeaks.

De inmediato, medios de comunicación masiva internacionales reproducen estas in- formaciones que dan la vuelta al mundo. Semejante exhibición de los entretelones de la política exterior estadunidense, de las relaciones que Washington sostiene con los líderes internacionales y de las que estos lí- deres sostienen entre sí es implacable. Es la cuarta vez en menos de un año que WikiLeaks, sitio web creado en 2006 y espe- cializado en filtración de documentos secre- tos de toda índole, desafía a Estados Unidos. En abril pasado difundió un video demole- dor, filmado en 2007 por las Fuerzas Armadas de ese país, donde se veía a soldados estadu- nidenses matando desde un helicóptero a ci-

viles iraquíes, entre ellos a dos reporteros de

la agencia noticiosa Reuters.

Millones de internautas vieron ese video que fue ampliamente comentado en la pren- sa internacional. Fue el primer golpe fuerte de Assange contra Washington. Tres meses después, el pasado 25 de ju- lio, asestó otro. Pero esta vez cambió de es- trategia. Decidió ya no actuar como llanero solitario y optó por colaborar con The New York Times, The Guardian y Der Spiegel, dán- doles acceso a más de 70 mil informes confi- denciales sobre operativos militares estaduni- denses y de la OTAN en Afganistán. Los tres medios informativos integraron equipos de especialistas para revisar, proce- sar y editar esa masa de informaciones. Los directivos de The New York Times avi- saron con anticipación a la Casa Blanca que estaban trabajando sobre ese material explo- sivo que salió publicado el mismo día a la mis- ma hora en Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, mientras que WikiLeaks ofrecía en su portal todos los documentos “en bruto”.

Washington denunció con virulencia las filtraciones, no cuestionó la autenticidad de los materiales, pero afirmó que Assange po-

nía en peligro la vida de informantes, colabo- radores y soldados involucrados en la guerra de Afganistán. The New York Times, The Guardian y Der Spiegel borraron la identidad de quienes es- taban mencionados en los documentos. Wi- kiLeaks, por su lado, aceptó no publicar 15 mil de estos documentos que hubieran podi- do resultar peligrosos para los involucrados, pero no “limpió” los demás. Se armó un conato de polémica entre WikiLeaks y varias ONG de defensa de los derechos humanos, entre ellas Reporteros sin Fronteras, que las autoridades estadu- nidenses buscaron instrumentalizar (Proce-

so 1765). En vano

comentar más las iniciativas de Assange y desde entonces no se expresan al respecto. Hasta la fecha no se ha registrado caso algu- no de represalias por la publicación de los in- formes secretos sobre Afganistán. El pasado 23 de octubre, Assange volvió al ataque y amplió su red de “socios”. Además de The New York Times, The Guardian y Der Spiegel, contó con el apoyo de Le Monde, de las cadenas televisivas Channel 4 (Gran Bre- taña), Al Jazeera (Qatar), Sveriges Television (Suecia) y de tres sitios de internet: uno britá- nico, Bureau of Investigative Journalism; otro francés, OWNI, y un tercero estadunidense:

Iraq Body Count. Los dos primeros, de reciente creación, están integrados por periodistas de investi- gación y el tercero lleva años contabilizando las víctimas de la guerra de Irak. WikiLeaks puso a disposición de esos medios 400 mil reportes militares secretos sobre la intervención estadunidense y de la OTAN en Irak. Assange no dejó el mínimo respiro a la Casa Blanca. El pasado 28 de noviembre or- ganizó una nueva filtración, conformada por 250 mil cables diplomáticos confidenciales estadunidenses. Remy Ourdan, quien coordinó el trabajo de investigación de Le Monde sobre ese ma- terial, explicó en una nota de presentación pu- blicada el 28 de octubre en ese diario que a lo largo de varias semanas 120 periodistas de The New York Times, The Guardian, Der Spie- gel, El País y del mismo Le Monde “estudiaron los cables, compartieron información y análi- sis de sus expertos (y) decidieron juntos des- cartar ciertos temas porque las fuentes de in- formación no les parecían fidedignas”. Insistió Ourdan: “Semejante colabora- ción entre cinco medios internacionales es un hecho sin precedente”.

Las ONG optaron por no

Siguió contando:

“Los diarios establecieron listas comunes de personas que era preciso proteger, en par- ticular en países donde imperan dictaduras y el crimen organizado o en países en guerra. Se optó por borrar la identidad de esas perso- nas. WikiLeaks aceptó no poner de inmediato en línea estos 250 mil cables. Sólo va ‘subien- do’ los que son utilizados por los diarios para la elaboración de sus notas.” Y agregó: “Los periódicos avisaron a Washington que se aprestaban a publicar decenas de artículos redactados a partir de los cables del Departamento de Esta- do. Más allá de sus temores por las repercu- siones de estas revelaciones embarazosas, los diplomáticos estadunidenses sugirieron que la filtración de esos documentos que habían llegado a WikiLeaks iba a cambiar su vida. ‘Es un revés histórico para la diplo- macia estadunidense. Ya no podremos des- empeñar nuestra labor diplomática tal como solíamos hacerlo’. Tales fueron sus prime- ras reacciones”. Simon Jenkins, destacado columnista de The Guardian, también hizo precisiones so- bre el modus operandi de los cinco medios:

“Compartimos detalles de redacción con los otros cuatro medios y luego nos comu- nicamos con el mismo WikiLeaks para esta- blecer bases comunes de publicación (…) El Departamento de Estado estaba al tanto de estas filtraciones desde hace meses. Tuvo todo el tiempo necesario para avisar al per- sonal implicado.” Jenkins contestó en forma lapidaria a las críticas acerbas que Washington desata desde julio último contra los medios de pren- sa que colaboran con WikiLeaks:

“Son los gobiernos y no los periodis- tas quienes deben proteger los secretos de Estado”. Y advirtió: “Lo que esa aventura demues- tra es la necesidad de cambiar los métodos de intercambio de informes diplomáticos. Si WikiLeaks pudo tener acceso a materiales se- cretos, es obvio que una potencia extranjera lo podrá hacer también. Las palabras escritas sobre papel pueden circular en forma segura; no es el caso de los archivos electrónicos. Es- tas filtraciones abrieron una brecha en la es- tructura misma que los Estados construyeron para albergar sus secretos (…) Todas las ba- rreras son permeables. En el futuro sólo que- darán secretas las palabras habladas. ¿Es o no algo bueno? Ese tema deberá ser objeto de un amplio debate público”. De hecho, el debate ya empezó tanto en la

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ser objeto de un amplio debate público”. De hecho, el debate ya empezó tanto en la

INTERNACIONAL / ESTADOS UNIDOS

web como en las páginas de análisis de los me-

amigo que la situación se tornaba peligro-

dios internacionales. Y el debate amenaza con ser aún más candente a principios de 2011, cuando WikiLeaks filtre documentos internos de “un famoso banco estadunidense”. En entrevista con la revista mensual For- bes, realizada el pasado 11 de noviembre en Londres pero publicada el día 30, Julian As- sange se expresó muy escuetamente sobre el tema. Cuando Forbes le preguntó qué resulta-

y que debía optar por un perfil bajo. Afirma: “Consideró mi opinión como un ataque y me dio de baja al instante. Me acusó de insumisión y deslealtad (…) El hecho de que Julian pueda despedirme así nada más dice mucho sobre la evolución de WikiLeaks”. Otro tema de tensión entre ambos fue la lucha casi obsesiva de Assange contra Es- tados Unidos. A Domscheit-Berg le hubie-

sa

ra

gustado filtrar también otro tipo de docu-

do espera obtener con esa nueva filtración, el fundador de WikiLeaks respondió:

“Permitirá tener una visión auténtica y re- presentativa del comportamiento de los eje- cutivos de los bancos y supongo que gene- rará investigaciones y reformas.” Agregó:

mentos. Pero Assange no lo permitió. Junto con una decena de ciberactivis- tas del Chaos Computer Club, poderosa co- munidad alemana de hackers, Domscheit- Berg se apresta a lanzar una nueva página web de filtraciones de documentos secre-

“traición” a la causa cibernética su colabora-

“Se van a revelar violaciones flagrantes, actuaciones que carecen de ética, pero tam- bién se exhibirán estructuras de tomas de decisión. Ocurrirá algo similar a lo del caso de las filtraciones sobre la guerra de Irak. Si bien fue interesante dar a conocer en detalle toda esa masa de incidentes mortales, fue de igual forma sumamente valioso poder perci- bir el espectro global de la guerra. “Creo que se podría hablar de un ‘ecosis- tema de corrupción’. Se exhibirán todas las decisiones que se toman en forma regular y que permiten hacerse de la vista gorda ante actos antiéticos u ocultarlos: la falta de visión global, las prioridades de los ejecutivos, có- mo piensan servir a sus propios intereses y cómo hablan al respecto.” Un viento de pánico debe estar sacu- diendo al banco aludido, cuyos directivos pasarán amargas fiestas de fin de año. La persecución de Julian Assange por Interpol no les garantiza protección alguna. Su even- tual detención no impedirá la publicación de

tos que “respetará los ideales que abandonó WikiLeaks y competirá con él”. Según el periodista alemán, ese nue- vo sitio tendrá estatuto jurídico de funda- ción, su sede se encontrará en Alemania y su consejo de administración será perfec- tamente identificable. La ruptura causó revuelo en internet. No faltan quienes acusan a Domscheit-Berg de ser manipulado por el FBI. Pero también empiezan a pulular internautas conspiracio- nistas que consideran a Assange como un ju- guete de la CIA. Otros califican como una

ción con los grandes medios impresos inter- nacionales y las concesiones que les otorgó. En la entrevista que sostuvo en Lon- dres el pasado 11 de noviembre con Andy Greenberg, periodista de Forbes, Assange explicó que a lo largo del año en curso dio prioridad a la publicación de materiales mi- litares por considerarlos más impactantes. Anunció que a principios de 2011 va

estos informes internos, que ya está meti-

a

filtrar documentos demoledores sobre

culosamente programada por el misterioso

el

sector privado, empezando por un gran

australiano y su temible red cibernética.

banco estadunidense, que no identificó.

Shannon Stapleton / Reuters
Shannon Stapleton / Reuters

Filtraciones. Impacto mediático

También advirtió que WikiLeaks cuenta con una enorme cantidad de informes ex- plosivos sobre la clase política y el mundo de los negocios de Rusia. Enfatizó: “Empezamos a recibir un montón de filtraciones de Rusia justo des- pués de que el FSB (el servicio secreto ru- so) aseguró que no nos temía y que era ca- paz de destruirnos”. Interrogado sobre su experiencia co- mo hacker a principios de los años no- venta en Australia, Assange perdió un po- co la paciencia. “Me exaspera ver que actualmente la prensa me sigue presentando como un pi- rata cibernético. No me avergüenza haber sido hacker. Por el contrario, me enorgu- llece. Pero sé perfectamente bien por qué se me sigue definiendo como pirata. “Ya han pasado casi 20 años. Me de- sempeñé como editor y en muchas opor- tunidades como periodista. Pero se bus- ca deliberadamente descalificarnos como editores o como periodistas para quitarnos toda protección legal. Es por eso que dicen que lo que hacemos es pura piratería ciber- nética. Se busca apartarnos del resto de la prensa y de su protección legal”. Minimizó su ruptura con Domscheit- Berg y el impacto de la Iniciativa Islande- sa de Medios Modernos, proyecto de leyes defendido por Jonsdottir que podría con-

vertir a Islandia en el país que más protege la libertad de expresión. Explicó: “Las organizaciones con las cuales nos enfrentamos no respetan las le- yes. Las agencias de inteligencia mantienen las cosas secretas porque a menudo violan las leyes y los códigos de buena conducta”. Enfatizó: “Nuestra principal defensa no es la ley, sino la tecnología”.

Al final de la entrevista Assange reco-

noció que hasta la fecha WikiLeaks ha te- nido pocas filtraciones sobre lo que llama “la industria de la inteligencia”. Recalcó: “Las penas con las que se cas- tiga a quienes filtran información sobre in- teligencia son muy severas (…) Para con- trolar a la gente basta aterrarla. La CIA como institución no teme realmente a uno que otro agente que filtra información. Lo que teme es que la gente sepa que se pue-

den filtrar cosas sin correr mayores riesgos. Si eso ocurre, la CIA perderá el control”.

Y concluyó: “La estrategia de Wiki-

Leaks es totalmente opuesta a la de las agencias de inteligencia. Una frase resu- me nuestra posición: el valor es contagio- so. Demostrar que unos individuos pueden filtrar datos importantes y seguir viviendo normalmente es un formidable incentivo para mucha gente”. ¿Qué efecto tendrá sobre los eventua- les informantes de WikiLeaks la sataniza- ción y el acoso judicial contra Assange? La lucha de David contra Goliat ape- nas se inició.

y el acoso judicial contra Assange? La lucha de David contra Goliat ape- nas se inició.

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AP photo / Dieu Nalio Chery

ALEJANDRO SALDÍVAR

P UERTO PRÍNCIPE.- En la calle Bonne Foi una puerta se abre con el viento. Conduce a unas escaleras en ruinas. El techo de la casa recorta un cielo azul. En la entrada, Elionise Joseph coci-

na unas salchichas tan flacas como los ca- bles que conducen la electricidad en Haití. Elionise es devota. Saca una creden- cial de un sobre con las orillas desgastadas en cuyo centro está impresa una cruz. Se la dio la Iglesia bautista y es su única iden- tificación. Según la Organización de Esta- dos Americanos (OEA) –encargada de los comicios del 28 de noviembre–, 40% de los haitianos no tiene ningún documento que acredite su identidad. Y con esa cre- dencial ella no puede votar. Elionise vive junto a un taller mecáni- co. Su casa no tiene drenaje ni electrici- dad. Tiene tres hijos: Isabel, Falien y Ber- toh. Dos de ellos enfermaron de cólera. “Ellos nos trajeron la enfermedad”, dice señalando una camioneta de la Organiza- ción de las Naciones Unidas (ONU). “No tengo esposo. Tuve que ir sola al

Comicios
Comicios

en tiempos del cólera

hospital en la mañana. Los niños estuvie- ron toda la noche en el baño. Isabel (cuatro años) vomitaba y Bertoh (seis años) no po- día dormir con el dolor de cabeza. No pa- raban de temblar”, recuerda. La confianza de esta mujer en la polí- tica está tan desgastada como el color rosa de su blusa. “Yo no creo en los candidatos, si acaso en Mirlande Manigat (candidata conservadora) que tiene un buen corazón, pero Dios es el que decide finalmente”. En Puerto Príncipe se concentra 40% de los votos de Haití, según la Comisión Electo- ral Provincial (CEP). El Palacio de Gobier- no, aún en ruinas, está maquillado con las sonrisas de los 19 candidatos presidenciales. Sólo tres tienen posibilidades de pasar a la segunda vuelta, el próximo 16 de ene- ro: Mirlande Manigat, viuda del expresi- dente Leslie Manigat y candidata del par- tido Reunión de Demócratas Nacionales Progresistas (RDN, por sus siglas en fran- cés); Jude Celestin, candidato del partido oficialista Inite (unidad, en creole), y Mi-

chel Martelly, del partido opositor Res- puesta Campesina.

Votar en Cité Soleil

En la calle de los Milagros hay una estatua de Cristóbal Colón sin el brazo que señala al horizonte. Un par de gallos picotean los adoquines. Los teléfonos públicos no tie- nen auricular ni teclas. Un hombre sumer- ge su ropa en la coladera, luego su mujer la talla sin prisa contemplando el burbujeo de las aguas negras. Calle de los Milagros, nombre de una vía sin ellos. En el camino que conduce a Cité Soleil hay un moribundo a la orilla de un mon- tículo de recipientes de unicel del progra- ma alimentario del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés). Un hombre sin más pla- yera que sus huesos lleva en su carreta una docena de postes doblados que se empal- man como palitos chinos. Otro se refresca la cara en un charco burbujeante, casi gris.

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man como palitos chinos. Otro se refresca la cara en un charco burbujeante, casi gris. 46

AP photo / Ramon Espinosa

INTERNACIONAL