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Universidad de Costa Rica

Escuela de Filosofía
Seminario de epistemología
Prof.: Roy Ramírez
Alumno: José Luis Sánchez Valverde
A85981

La noción pragmática de la verdad según William james:

1)-Problema:
Debemos recordar brevemente lo que nos ocupa en este trabajo; básicamente es averiguar lo
siguiente: ¿cuál es la noción de verdad según la propuesta pragmática de la verdad?, de aquí se
desprende otra pregunta que está en el núcleo de la primera ¿cómo sabemos que algo es
verdadero?, al responder a la segunda contribuimos a responder a la primera.
-Planteo general:
El trabajo pretende revisar la teoría pragmática de la verdad según William james; como primer
momento del trabajo. Luego se quiere hacer una revisión de la exposición de Hillary Putnam al
respecto y por ultimo entrar en diálogo con los materiales del curso planteando problemas, etc. todo
esto se llevará a cabo en paralelo con una lectura crítica de los textos.

Para comenzar nuestra revisión sobre la verdad, empecemos por considerar el concepto de verdad al
que acude James al inicio de su exposición, se puede calificar como concepto simple, lo define así:
‘acuerdo con la realidad’ (James (1963)126), la falsedad es simplemente desacuerdo con ello (la
realidad). Aunque critica a los racionalistas, parece ser que hay acuerdo con esta noción al menos.
Otro ejemplo o concepto, siendo este usado de una manera más corriente, es decir, una acepción
popular es aquel por el cual ‘una idea verdadera debe copiar su realidad’ (James (1963)126).
Siguiendo este concepto es legítimo afirmar que nuestras ideas cuando son verdaderas, reproducen
las cosas.
Hasta aquí, James señala que ha salido un problema a flote: si una idea es verdadera en tanto que
reproduce un objeto; pero al pensar en la idea de que el reloj marcha, esto como función de un
reloj, no nos podemos imaginar o al menos concebir una imagen definida de tal hecho, lo mismo
para la idea de elasticidad de la cuerda, de las cuales no podemos tener ideas que concuerden con el
hecho. Ante este presunto ‘problema’ se pregunta James: ‘donde nuestras ideas no pueden
reproducir definidamente su objeto ¿qué significa el acuerdo con ese objeto?’(James (1963)126).
Ante este cuestionamiento, James crítica a los racionalistas (intelectualistas) por tener un concepto
de ‘acuerdo’, estableciendo la relación entre lo que ‘Dios entiende’ y la cosa, es decir, nuestras ideas
son verdaderas en tanto que se acercan a la concepción de Dios de tal cosa (pero no vamos a
ahondar en este tema).
Lo que nos interesa es la noción de verdad a la que se oponen los pragmatistas; según James los
racionalistas consideran a la verdad como una cualidad estática, o bien un arquetipo del cual
participan las cosas, es de carácter contemplativa.
El pragmatista se opone a todo lo anterior; más bien se debe preguntar (que sería lo habitual, dice
James en un pragmátista, porque asume el principio de Pierce): ‘admitida como cierta una idea o
creencia (…) ¿qué diferencia concreta se deduciría de ello para la vida real de un individuo? ¿Cómo
se realizará la verdad?’(James, 127).
En resumen: qué cambia al aceptar tal idea como verdadera, ‘¿cuál es, en términos de experiencia,
el valor real de la verdad?’ (James,127).
O sea, hasta ahora, James pregunta por el valor en términos de experiencia de que una idea
corresponda con su objeto.
Esto es el aspecto opuesto del carácter contemplativo intelectualista1 de la verdad; una ‘verdad

La critica a los que el llama ‘racionalistas’, parece un poco injustificada. En todo caso no los
vamos a defender ni a replicar nada de lo que él critique hacia esta corriente, que parece ser la
cuenta en tanto sus ‘efectos’ en la experiencia’.

Es así como llegamos a un concepto un poco más distanciado del inicial: ‘las ideas verdaderas son
aquellas que podemos asimilar, hacer válidas, corroborar y verificar, las ideas falsas son las que no’
(James,127).
He aquí la diferencia; una idea verdadera reside en el ámbito de los hechos. Una idea verdadera está
comprometida con todos los rubros anteriores. Agrega’ (…) esto es, por lo tanto, todo cuanto se
sabe de la verdad’ (James,127). Entonces para afirmar que algo es cierto debe cumplir con las
cualidades antes enunciadas. De aquí el carácter procesual en contraposición a el carácter estancado
intelectualista de la verdad.
De tal forma que:

‘la verdad acontece a una idea. La idea llega a ser cierta, se hace cierta por los
acontecimientos. Su verdad es, en efecto, un proceso, un suceso a saber: el proceso
de verificarse, verificación. Su validez es el proceso de su validación’ (James,128)

Estas dos últimas categorías (verificación y validación) son importantes para saber qué es lo
verdadero.
Claramente la pregunta que se suscita de inmediato es ¿qué se debe entender por verificación y
validación? Estas dos categorías apuntan a las consecuencias de la idea verificada y validada, pero
tales consecuencias deben poseer la cualidad de ‘acuerdo con la realidad’.
También en el proceso validatorio-verificatorio hay que observar otras cuestiones que surgen en el
trayecto como: ideas que suscitan a otros sectores de la realidad, conexiones y transiciones, esto
como parte de la consecuencia de involucrar una variable x en un contexto Y. A todo este proceso
enunciado, o dicho en palabras de James. ‘esta función de orientación agradable es la que
denominamos verificación de una idea’ (128).
Lo que observa la verificación (lo que se debe entender por tal término) es: la consecuencia
concreta de la idea.
Pero de este concepto de verdad hasta ahora formado, específicamente de esta categoría, se
desprende otra cosa, que hasta ahora no había sido sugerida (en la noción inicial de verificación) y
es el valor instrumental que hay como consecuencia de una idea verdadera: ‘empezaré por
recordaros el hecho de que la posesión de pensamientos verdaderos significa, en todas partes, la
posesión de inestimables instrumentos de acción (…)’ (128)
Tal búsqueda ‘puede explicarse por excelentes razones prácticas’, o bien tal búsqueda importa en
tanto que ‘vivimos en un mundo de realidades infinitamente útiles o infinitamente perjudiciales’
(128).
Aparentemente, la idea de valor instrumental siempre estuvo contenida en el proceso de
verificación puesto que el proceso de verificación nos hará elegir entre la disyuntiva útil-
perjudicial. De tal manera, la idea que puede predecir la consecuencia es la verdadera: ‘las ideas que
nos dicen cuales de estas puede esperarse, se consideran como la ideas verdaderas en toda esta
esfera primaria de verificación y la búsqueda de tales ideas constituye un deber primordial’ (128).
La verdad nos importa en tanto que nos sirve para otras ‘satisfacciones útiles’ (129).
Ya siendo verificada una idea (en su alcance en tanto a consecuencias), de ella se deriva el valor
práctico (instrumental).
Claramente es de suponer que una idea verdadera no es útil en toda ocasión sino de la consecuencia
y eventual satisfacción de mi necesidad que ella suscita en un contexto determinado.

Hasta ahora (y apartandonos un poco de la exposición) parece haber cierta consistencia (no nos
habíamos percatado, al menos de alguna conclusión que no se siga legítimamente pero, al
detenernos y examinar con calma la siguiente aseveración encontramos una relación inválida, o al

denominada ‘continental’
menos lo consideramos así).
El valor instrumental (lo útil) de la verdad, es parte de tal noción, que ha venido construyendo. De
tal manera asevera que se puede decir de ella que ‘es útil porque es verdadera o que es verdadera
por que es útil. Ambas frases significan exactamente lo mismo o sea que se trata de una idea que se
cumple y que puede verificarse’ (129).
La relación útil-verdadera y verdadero-útil, además de que se afirma, ‘significa lo mismo’ no nos
parece que sea una conclusión o aseveración válida del todo.
Reflexionemos solo un momento sobre el alcance de ‘lo útil porque es verdadero’. Lo útil, siendo
entendido como aquello que me sirve para algo (un fin deseado) y lo verdadero según el mismo
concepto que él ha definido, es decir, concordancia con la realidad además es verificable, validable
y asimilable.
Por lo visto para que algo sea útil, tiene que ser verdadero (esto es, que coincide con la realidad, el
problema aquí es cuando se introduce la idea de Dios), puesto que si es falso, no sería útil y por
tanto las consecuencias deseadas que se esperan no están garantizadas.
Es condición necesaria que lo útil concuerde con el concepto simple de verdad, en cuanto al
concepto más pragmatista, lo útil dentro de las categorías, tiene que ser verificable y verificado, y
no contradecir el aspecto asimilable, esto es, que se entienda. En cuanto a la característica de lo
validable no podríamos deliberar puesto que en este momento del texto, no se ha aclarado lo que
es(y en todo el texto no se aclara tampoco), en cuanto a consistencia no parece que haya
contradicción (al menos no por ahora); es decir algo útil va tener que corresponder con la realidad al
menos.
Revisando la otra aseveración ‘es verdadero porque es útil’ , podemos considerar algunas cosas que
son verdaderas y no útiles, por ejemplo saber cuantas piedras hay en el jardín o cuantos granos de
arroz caben en una bolsa de x tamaño. La versión pragmatista solo tomará en cuenta aquello que
siendo verdadero nos sirve para algo y su versión inversa o conmutación de términos, siendo útil
algo es verdadero.
Para mostrar que la aparentemente ‘inocente’ conmutación es falaz, sometámosla a una situación
extrema, aduciendo la problemática idea de Dios.
Siendo Dios verdadero me sirve para algo; pero siendo sometido al concepto de verdad ya
establecido, no pasa la prueba; no es asimilable, ni verificable tampoco. De aquí debo deducir que
no es útil en términos de experiencia, o mejor dicho, es falso, no tiene la capacidad de alterar o bien
tener consecuencias sobre un contexto especifico. La segunda formula me dice que ‘lo útil es
verdadero’ pero objetamos, Dios es útil (su idea al menos) y pongamos como ejemplo el bienestar
psicológico que acarrea el tener esta idea presente; para efectos prácticos estar tranquilo o confiado
es recomendable y un estado de estos es capaz de conducir al sujeto a un actuar óptimo en
determinadas situaciones (tirar un penal por ejemplo). Entonces instrumentalmente tiene valor, me
genera tranquilidad, pero prosiguiendo con el razonamiento de James, el condicional antes
establecido me dice que al cumplir la primera ‘condición’ se sigue necesariamente la segunda, es
decir es ‘verdadero’, pero como ya se mostró Dios no pasa la prueba de coincidir con el concepto de
verdad ya establecido (ni el simple ni el pragmático). Así que Dios no es verdadero respecto al
concepto de verdad, y es verdadero respecto a la formula ‘útil como verdadero’ así que hay una
contradicción entre los dos condicionales establecidos y el supuesto ‘inocente’ intercambio de
términos era un ‘portador de falsedad’; se supone que al ser equivalentes deben de dar el mismo
resultado, es decir su orden no importa, siempre va a dar el mismo resultado. Pero como se acaba
de mostrar, tal intercambio de términos no dan el mismo resultado, no me dicen lo mismo así que
no significan ’exactamente lo mismo’. Con esto deducimos que tal equivalencia no puede ser
establecida en todos los casos.

Retornado a nuestro tema, el curso general de lo que se verifica es el siguiente: ‘verdadero es el


nombre para la idea que inicia el proceso de verificación, ‘útil’ es el calificativo de su completa
función en la experiencia’ (129).
La idea verdadera inicial, es aquella que concuerda con la realidad, el proceso verificatorio me
conduce a otros sectores de la experiencia y sus conexiones, transiciones, desembocan en algo útil,
de aquí que se diga que lo verdadero es útil, pero lo que si no aceptamos es que (todo) lo útil es
verdadero.
Ya sabiendo que lo verdadero puede desembocar en lo útil, pero no viceversa, debemos agregar la
siguiente aseveración: ‘de esta circunstancia obtiene el pragmatismo su noción general de la verdad
como algo esencialmente ligado con el modo en el que un momento de nuestra experiencia puede
conducirnos hacia otros momentos a los que vale la pena de ser conducidos’ (130).
Parece salir a flote una relación entre experiencia e idea, como ya se ha visto, la idea nos suscita la
posibilidad de alterar un estado de cosas para obtener un beneficio, pero también se puede dar la
relación de que a través de la experiencia podamos deducir una idea verdadera.
Nuestra experiencia, a su vez nos puede ayudar a ponernos en sobre aviso, en cuanto a una verdad o
bien una conexión entre ideas, acordémonos que esto es parte de la idea de verificabilidad. ‘el
advenimiento del objeto es la verificación del significado’ (130).
De darse el hecho de considerar una falsedad, no nos ‘(…) conduciría a ninguna parte o (nos) hará
establecer falsas conexiones’ (130).

El objeto aquí es entendido como una cosa del sentido común2, sensiblemente presente o también se
pueden llamar realidades a; fechas, lugares, distancias, géneros, actividades.
De tal forma, ‘la orientación’ que se sigue de considerar una idea verdadera (o al menos asumirla
para comprobar sus alcances) nos conduciría a su constitución como verdadera (por el proceso ya
especificado) o bien podría convertirse en falsa.
Ante esto se plantea un problema ¿qué pasa con aquellas cosas que, sin ser verificadas, pasan por
verdaderas?, James pone como ejemplo un reloj en la pared, el cual, sabemos que nuestras ideas
corresponden con el objeto, por tanto es verdadera, pero se salta el proceso verificatorio. Ante este
problema, surge una respuesta, no toda verdad que sea no verificable, es abortiva. Tales verdades,
no verificadas dice
James ‘(…) constituyen el numero abrumador de verdades con arreglo a las que vivimos’ (131). Se
debería aceptar tipos de verificaciones, en directas e indirectas: lo segundo se refiere a aquellos
contextos ‘donde la evidencia circunstancial basta, (y) no necesitamos testimonio ocular’ (131), es
decir el contexto nos induce a aceptar tal idea como verdadera y nada a rechazarla, además que
asumir tal idea o cosa no nos lleva ni a negación o a contradicción.
Por otra parte, la verificación directa nos enfrenta con los ‘alrededores de los objetos’ con que se
relaciona, de manera tal que ‘(…) si todo se desarrolla armoniosamente, estamos tan seguros de que
la verificación es posible que la omitamos, quedando corrientemente justificada por todo cuanto
sucede’ (131)
Tales verdades son dejadas en reposo sobre un sistema de crédito, dice James: ‘nuestros
pensamientos y creencias ‘pasan’ en tanto que no haya nadie que los desafíe, del mismo modo que
pasa un billete de banco en tanto que nadie lo rehúse’ (131).
Aparte de esta razón hemos de renunciar a una verificación completa (a parte de ser poco práctico)
de los asuntos usuales de la vida, puesto que podrían considerarse como organizadas en clases y no
singularmente: esto nos ahorra tiempo debido a que ‘una vez verificados directamente nuestras
ideas sobre el ejemplar de una clase nos consideramos libres de aplicarlas en otros ejemplares sin
necesidad de verificación alguna’ (132). Es decir, siendo esta verificada en una clase de cosas,
consideramos que tal característica permanecerá en los particulares de la misma clase.
Es así como se afirma que ‘los procesos indirectos o potencialmente verificables puede ser tan
verdaderos como los procesos plenamente verificables (132)’
Pero ya conociendo las maneras de verificar un objeto, tenemos que considerar como se aplican
2

Acordémonos del distanciamiento inicial entre los pragmáticos e intelectualistas, que según
el autor, no se ponen de acuerdo en lo que puede entenderse por realidad- objeto y acuerdo, aunque
partan de una noción similar de verdad, esto es, como acuerdo con la realidad.
estas reglas a una región más formal (aunque ya se ha venido sugiriendo esta cuestión).
Estas ideas al comprobarse como verdaderas, se les llaman principios. Ese principio cuenta para
todas las especies de un género; es decir la proposición que sugiere, es aplicada universalmente a
los objetos formales. ‘(…) lo que una vez es verdadero de aquellos mismo objetos mentales, lo es
siempre’ (133).Otra forma de verificar es a través de principios o definiciones. Agrega: ‘la verdades
poseen aquí un carácter ‘eterno’3*,’ así que ese principio siempre será aplicado a esa clase de
ideas.
Las ideas abstractas tienen la capacidad de relacionarse entre si a tal punto que llegan a ordenar lo
hechos sensibles, ‘de forma que nuestra verdades eternas se aplican también a las realidades. Esta
conjunción de hechos y teoría es ilimitadamente fértil’ (133). De aquí se desprende otra forma de
verificabilidad, el hecho subsumido por el constructo formal, es verdadero en tanto que ya ha sido
ordenado por tal constructo y nos referimos a tal para conocer el hecho sensible. ‘nuestras ideas
deben conformarse a la realidad, siendo tal realidad concreta o abstracta, hechos o principios so
pena de inconsistencia y frustración interminables’ (134)
Ahora bien conociendo que ‘realidades significan (…) o hechos concretos o clases abstractas de
cosas y relaciones intuitivamente percibidas entre hechos’ (134), ¿qué debemos entender por
acuerdo?
‘Acuerdo ´puede significar ‘copiar’, pero puede darse que nuestras ideas sean solo símbolos y no
copias, así que ¿cómo pueden nuestra mente copiar realidades como ‘tiempo pasado ’, ‘fuerza’,
‘espontaneidad’?.
En un sentido más amplio, dice James, la noción de copiar significa ser conducido a ellas o a su
cercanía. O bien podría ser que ‘acuerdo significará exclusivamente el hecho negativo de que nada
contradictorio del sector de esa realidad habrá de interferir en el camino por el que nuestras ideas
nos conduzcan’ (135).
Pero copiar, a pesar de ser importante, ‘está lejos de ser esencial’ (135). Más bien lo esencial es el
proceso por el cual somos conducidos a ella.
Es así que el concepto de ‘copiar’ debe tener la característica de ‘que no complique nuestro
progreso con fracasos, que de hecho se adecue y adapte nuestra vida al marco de la realidad, estará
suficientemente de acuerdo como para satisfacer este requisito mediante el cual se mantendrá la
verdad de aquella realidad ’(135).
‘Concordancia’ es entendida por los pragmatistas como concepto practico y que ‘le permite abarcar
cualquier proceso de conducción de una idea presente a un término futuro, a condición de que se
desarrolle prósperamente’ (137).
‘La verdad para nosotros es, simplemente un nombre colectivo para los procesos de verificación
(igual que la salud, la riqueza, la fuerza etc.)Son nombres para otros procesos conectados con la
vida y que son perseguidos porque su persecución paga’ (138).
Aquí hallamos matices de la noción de verdad, donde prevalece el elemento verificatorio
fundamental y su finalidad, un resultado que nos sirve para algo. La idea es verdadera en tanto que
se verifica.

*Como se pudo notar en la cita, James,(y separandonos otra vez para introducir unas observaciones)
hablando de la verdad y falsedad en el campo conceptual, las llama ‘verdades eternas’. Esta clase de
denotación lo compromete con tesis insostenibles. Ante esto consideramos que para evitar tal
compromiso debió haber usado una palabra que aunque tenga un peso semántico distinto, tiene la
ventaja de que no lo compromete y que hubiera dicho lo que dijo de una manera más eficaz, nos
referimos a laa palabra ‘universal’ antes que eterno.
3

Habría que tener cuidado con esta clase de vocabulario, puesto que sugiere la adopción de
verdades inmutables y ciertas en todo lugar. El problema que se suscita aquí es si una verdad
depende de alguien que la conciba cómo tal, ¿cómo puede ser una verdad eterna si el sujeto
percipiente es finito? Vamos a ahondar esto un poco más adelante (*) para no interrumpir la idea.
Al referirse al carácter eterno de la verdad dice: ‘si se encuentra una cosa concreta en cualquier
lugar que sea una o blanca o gris o un efecto, entonces los principios indicados se aplicarán
eternamente a ella’ (133).
Ante esto tenemos 3 objeciones: de darse el caso que la verdad sea eterna, es decir que participe del
carácter intemporal, del cual se puede pensar que nunca tuvo origen y nunca tendrá final, entonces
derivamos que : 1- el sujeto que la percibe al ser finito evidentemente las dejará de considerar como
tal, al considerar esto se deriva una contradicción entre la tesis Jamesiana: solo remitámonos al
concepto de verdad ya estipulado: ‘las ideas verdaderas son aquellas que podemos asimilar, hacer
validas, corroborar y verificar; las ideas falsas son las que no ’(127). Si se pregunta: ¿quienes
asimilan las ideas verdaderas? Obviamente se responde: ’los sujetos’. Ya en la cita se ha
comprometido con la verdad dependiente del sujeto, específicamente cuando se dice ‘que podemos
asimilar’.
Ahora, cuando un sujeto llega a concebir una idea como verdadera podemos saber que es valida
para todos lo casos, y que es inmutable, siempre que exista alguno que la entienda. Pero en el
momento en que alguien deje de entender y que deje de ser asimilable deja de ser tal, puesto que la
verdad está comprometida con todos los rubros ya especificados. Así que en el momento en que el
sujeto desaparece, la supuesta verdad eterna queda sepultada con él. Luego de esto se desprende que
no hay verdades eternas y que hay una contradicción entre la propuesta de James.
2- una verdad al ser eterna, puede ser entendida como aquella que carece de principio y fin. Pero
esto a la vez contradice lo que por boca de James ya se ha estipulado cuando dice: ‘la idea llega a
ser cierta, se hace por los acontecimientos. Su verdad es en efecto un proceso, un suceso, a saber: el
proceso de verificación. Su validez es el proceso de su validación’ (128). Se nota que la verdad
comienza a ser tal, por medio de la verificación, a si que tuvo inicio y no es eterna.
Podría pensarse en alguna objeción para tratar de replicar lo antes dicho, tal vez esgrimiendo la
distinción entre infinito en acto y en potencia: como explica Marlasca4 hablando de la distinción
escolástica en cuanto a la infinitud: ‘un mundo eterno, sin inicio temporal, no implica
necesariamente un infinito en acto, sino un infinito sucesivo, que vendría a equivaler (…) a un
infinito en potencia’ (Marlasca, 175).
La distinción que sugiere la cita es que el infinito en acto, es un infinito que se está llevando a cabo,
o sea nunca tuvo inicio y no tendrá final, a diferencia de un infinito en potencia que puede decirse,
tuvo inicio y que a la vez el infinito se construye. Digamos que la primera queda desechada por
esto, y queda la segunda la cual todavía puede decirse que es una verdad infinita (eterna). Pero ni
así se sostiene puesto que por la primera objeción, la verdad depende del sujeto debido a las
afirmaciones y la noción de verdad Jamesoniana, así que no puede ser infinita en potencia, tales
verdades no persisten sin sujeto. Así que la verdad tiene un inicio y un final; se acaba cuando ya no
hay nadie que la asimile, y quedaría enterrada hasta que alguien la vuelva a considerar como tal.
3-si la verdad es eterna se deriva otra contradicción; esto por otra característica que como dijimos
sale a flote después de haber esgrimido la noción de verdad, esta cualidad es la de instrumentalidad.
Esto es patente cuando dice ‘primariamente y en el nivel del sentido común, la verdad de un estado
de espíritu significa esta función de conducir a lo que vale la pena’ (130) o en otra que dice ‘la
posesión de la verdad lejos de ser aquí un fin en si mismo es únicamente un medio preliminar hacia
otras satisfacciones’. Claramente las satisfacciones se refieren al sujeto, ahora bien en un mundo sin
sujetos a los cuales no se podría satisfacer, la verdad no tiene sentido y la verdad eterna con ello.
Con esto la noción de verdad de James queda ‘tambaleante’, es inconsistente con sigo misma.
Además que de esta manera contundente queda expuesto el conflicto entre la afirmación de ‘lo útil
es verdadero’ o que ‘es verdadero porque es útil’ y la eternidad de la verdad. Ambas frases
significan exactamente lo mismo, al decir esto, se agrega un elemento excluyente a la eternidad de
la verdad. (sería más ventajoso para james aceptar nuestra problematización de lo útil como
4

Marlasca, Antonio (1985): ‘La eternidad del mundo: un capitulo de filosofía medieval’. En
Rev. Fil. Univ. Costa Rica, XXIII (58), 169-182
verdadero, esto con el fin de anular esta ultima critica, puesto que al ser falsa la noción de verdad
dependiendo de lo útil para el sujeto que se satisface hace obsoleta esta tercera objeción. En todo
caso tenemos varias vías de problematizar este planteamiento).

Retornado a nuestro tema; el sentido de concordancia, James la entiende en su sentido amplio


como: ‘ser conducido directamente hacia ella (la realidad) o bien a sus alrededores, o ser colocada
en tal contacto activo con ella que se la manipule, a ella o algo relacionado con ella, mejor que si
estuviéramos en desacuerdo con ella’ (135).
También podríamos entender tal concepto como ‘el hecho negativo de que nada se le oponga, es
decir que la contradiga’.
Este concepto y su relación con el de ‘verificación’ podría rastrearse teniendo en cuenta la noción
ya estipulada: este proceso es una función de orientación agradable que suscita otros actos o ideas,
que se pueden esperar, o sea ‘que concuerdan con la ideas originales’ (128). Además que la
conexiones hechas y sus transiciones llegan a nosotros punto por punto de manera armoniosa y
satisfactoria.

Según lo dicho, la verificación de una idea nos da como resultado su concordancia. Una idea
concuerda con al realidad en tanto que al ser introducida en un contexto, puedo esperar una serie de
efectos, de los cuales ya estábamos en sobre aviso.
Es interesante la siguiente afirmación Jamesiana: ‘nuestra interpretación de la verdad es una
interpretación de verdades, en plural, de procesos de conducción realizada in rebus, con la única
cualidad en común de que son útiles’ (138). Si nos fijamos en el uso de ‘nuestra interpretación de
la verdad’, nos sugiere que es una versión o bien una manera de pensar o concebir las verdad, a su
vez nos dice que no es una tesis por la cual se afirma ‘la realidad es así’ sino que dice ‘la realidad
puede se pensada a si’. Esta manera de pensar busca lo útil como finalidad.
Luego de esto agrega: ‘’lo verdadero’ dicho brevemente, no es sino el expediente de nuestro modo
de pensar, de la misma manera que el ‘bien’ no es sino el expediente de nuestra manera de
comportarnos’ (141). O sea si vamos a pensar o a pensar pragmáticamente, vamos a tener como
punto de partida lo verdadero como por analogía se entiende que nuestro comportamiento tiene
como punto de partida lo bueno.
La búsqueda de lo absolutamente verdadero es la aspiración ultima, según James esto se refiere a
‘lo que ninguna experiencia ulterior alterará nunca, es ese punto ideal hacia el que nos imaginamos,
convergerán algún día todas nuestras verdades temporales’ (141). La superación de las verdades
temporales tiene como objetivo la verdad inmutable, es decir que ninguna experiencia ulterior la
cambiará.
Esta idea de ‘lo absoluto de la verdad’, nos hace dudar de su validez y de su sostenibilidad. Primero
por el hecho de inmutabilidad que sugiere cuando afirma ‘lo que ninguna experiencia ulterior
alterara’. Él apela a una ilustración para explicar esto: ‘la astronomía tolemaica, el espacio
euclidiano, la lógica aristotélica, la metafísica escolástica fueron expedientes durante siglos, pero la
experiencia humana se ha salido de aquellos limites y ahora considera que estas cosas son
relativamente verdaderas dentro de aquellos limites de la experiencia’ (141). Esta cita deja claro el
carácter cambiante de las concepciones sobre el mundo; aquellas superadas, ahora rigen unas
nuevas. El problema que suscita (o que pensamos que se suscita) con esto es que es posible que o
bien se llegue a un punto donde ya lo sabremos todo respecto a algo, conoceremos toda su verdad o
que tal concepto de absoluto no sea más que una utopía epistemológica a manera de ‘un palo con
una zanahoria’ para hacernos caminar hacia ella, a esto hay que agregar que una utopía es
inalcanzable.
Fuera del carácter cambiante de las concepciones sobre el mundo ¿qué nos hace pensar que
nuestras actuales concepciones no van a cambiar?, ¿no es más bien una epistemología reaccionaria
disfrazada de dinamismo, cuando lo único que pretende es llegar a una verdad insuperable? Pero
estas son solo algunas otras cuestiones que nos hace pensar la lectura de James.
Volviendo con nuestro tema, es de notar que las verdades se apoyan en verdades previas, pero tales
verdades ‘como verdades que el hombre obtiene (…)están continuamente en proceso de mutación,
mutación quizá; hacia una meta definitiva, pero una mutación al fin y al cabo’(142), nótese que a
pesar de aceptar la mutabilidad de las ideas, su carácter temporal, pretende llegar a un estado
donde se le considera ‘la meta definitiva’, que es absurdo por lo antes expuesto.
Retornando a la relación entre hechos e ideas nos dice lo siguiente: ‘las verdades surgen de los
hechos, pero vuelven a sumergirse en ellos nuevamente y los acrecientan: esos hechos, de nueva
cuenta crean o revelan una nueva verdad (…) y así indefinidamente’ (143). Además agrega: ‘los
hechos mismo, entretanto, no son verdaderos, simplemente son’ (143), esto denota que la verdad
está en el lenguaje porque no puedo contradecir el hecho.

2) Es importante destacar el aspecto que nos sugiere Putnam en cuanto a la vigencia de James;
entre algunos pensadores que lo han tomado en cuenta tenemos a Russell que, claramente se nota la
influencia cuando Putnam denota la admiración de Russell por la propuesta que él denomina como
‘monismo neutral’, lo que en James se denomina ‘empirismo radical’. Este último nos refiere a la
tesis pragmátista y a la vez es una característica de esta postura; tal concepto puede ser
perfectamente rastreado en la obra de James:
‘el pragmatismo presenta una actitud común en filosofía, la actitud empírica; pero la representa en
mi opinión, de un modo más radical y en una forma menos objetable’ (James (1963)32).
A pesar de que Russell, según Putnam, tuviera como principales protagonistas en sus clases a
‘Platón y James’ (Putnam (2006)20) esto es, que se presentara como un lector y hasta seguidor de
algunas de sus tesis. Russell se presenta a su vez como un critico que ‘ridiculizó las concepciones
de James acerca de la verdad’ (Putnam (2006)19).
Esto anterior solo para mostrar al menos la influencia que James tuvo, al ser considerado importante
por Russell. Otros lectores y críticos como Martin Gardner destacan de la propuesta pragmátista lo
siguiente:

Los pragmáticos estaban convencidos, naturalmente de que el redefinir la verdad como el


concurso de test por la verdad (sic), se derivarían grandes ventajas, pero los resultados fueron,
en definitiva, decenas de desconcertantes discusiones en las cuales se perdió una increíble
cantidad de tiempo (Putnam, 20)

Aunque otros como Jacques Barzum consideran que en él hubo ‘originalidad y vigor intelectual’ y
que supo superar algunos viejos problemas de la filosofía: ‘(…) venció a algunas de esas viejas
esfinges que desafían al viajero terrestre, como siempre bajo pena de muerte’ (Putnam, 20).

Antes de entrar a la réplica de Putnam sobre las criticas, consideramos que se deben destacar
algunos aspectos de la filosofía Jamesiana, que nos pueden ayudar a entender su propuesta, estos
son el holismo y el realismo directo: el primero es un distanciamiento de los dualismos , y que más
bien ‘hecho, valor y teoría están todos considerados compenetrados e interdependientes entre
sí’(Putnam,21).Lo segundo consiste en la ‘doctrina según la cual la percepción considera
(normalmente) objetos y acontecimientos ‘de fuera’, en lugar de datos sensoriales privados o
internos’(Putnam,21).

Ya en el apartado sobre la verdad se exponen las críticas hacia James y de la cual Putnam se encarga
de eso: empieza el texto diciendo:

El pasaje que con mayor frecuencia se extrae forzadamente del contexto, y se usa a
modo de bastón para castigar a James es el siguiente: ‘lo verdadero es solo aquello que
conviene a nuestro modo de pensar (…) en el largo plazo, y en lo inmediato,
naturalmente’ (Putnam, 22).

O para decirlo de la manera que lo exponen sus críticos: ‘si las consecuencias de creer que p son
buenas para la humanidad entonces p es verdadero’ (Putnam, 22).
Es de notar como empieza el pasaje citado, apelando al hecho de que ‘se extrae forzosamente del
contexto’.
En general nosotros estaríamos de acuerdo con la crítica antes expuesta, puesto que llegamos a la
misma conclusión, especialmente eso queda denotado cuando dice que ‘lo útil es o verdadero y lo
verdadero es útil’, y que ‘significa exactamente lo mismo’. Dichas esas afirmaciones, está
supeditando una parte importante de su noción de verdad a lo útil, lo que lo llevaría a una
inmediata disponibilidad para que se pueda reducir a un mero absurdo. Entonces y de nuevo
aceptamos el criterio Russelliano cuando, criticando a James dice ‘da por supuesta que una
creencia es verdadera cuando sus efectos son buenos’ (Putnam, 22). Debido a que un criterio como
ese sería un criterio disparatado.

La contestación de Putnam a tal critica, es que realmente eso no fue lo que quiso decir, y más bien
debería considerar esto:

Lo verdadero, dicho brevemente, es solo el expediente de nuestro modo de pensar, de igual


forma en que lo justo es solo el expediente del modo de conducirnos. Expediente en casi todos
los órdenes y en general, por supuesto, pues todo lo que responde satisfactoriamente a la
experiencia en perspectiva no responderá de modo necesario a todos las ulteriores experiencias
satisfactoriamente. La experiencia, como sabemos, tiene modos de salirse y de hacernos corregir
nuestras actuales fórmulas. (Putnam, 22).

Para Putnam, sus cítricos no hicieron más que malinterpretar las palabras de James, además de
ignorar la ‘salvedad’ que introduce el uso de ‘dicho brevemente’ y ‘en casi todos los ordenes’:
‘Russell no hace más que ignorar las frases (las anteriores): (…) signos evidentes de que estamos
ante una aseveración temática y no ante una tentativa de formular una definición de verdadero’
(Putnam, 23).
Así que a partir de ese malentendido hacen ‘decir que James formuló la teoría según la cual
‘verdadero’ significa ‘aquello que tienen buenos efectos’’ (Putnam, 23).
Prosiguiendo con la réplica de Putnam a esta critica dice que ‘tanto la filosofía de James como la
de Wittgenstein no pueden ser expresadas en unas pocas frases’ (Putnam, 24). Lo anterior, y
estamos de acuerdo, evidencia la extrema simplicidad con que se expondría a un pensador si se le
reduce a unas cuantas frases.
Más bien tales aseveraciones temáticas introducen discusiones sobre ‘tipos más importantes de
aseveraciones o enunciados’ (Putnam, 24). Tales enunciados pueden ser de cosas, o de teorías etc. A
su vez los enunciados corresponden a tipos diferentes de conveniencia, lo conveniente no sería en
cualquier sentido o arbitrariamente. En el caso de enunciados fácticos la conveniencia para James,
‘es la utilidad para la previsión’ (Putnam, 24).
Toda esta réplica de Putnam sobre la crítica a James, sobre lo útil como verdadero o satisfactorio es
deficiente en varios aspectos y en algunos otros hasta discordantes con la misma tesis de James en
cuanto a la verdad.
James dice que algo (una idea o una relación entre hechos o proposiciones) ‘es útil porque es
verdadero o que es verdadero porque es útil. Ambas frases significan exactamente lo mismo o sea:
que se trata de una idea que se cumple y que puede verificarse’ (James (1963)129). Si Putnam alega
que no hemos comprendido el alcance de tal afirmación y que realmente eso no es lo que quería
decir James, nos hace pensar que más la objeción es improcedente (desatinada) puesto que lo hemos
leído expresamente en el texto y no hay ‘salvedad’ que nos haga pensar que no es así. En la cita
inmediatamente anterior estamos de acuerdo que se trate de una idea que se cumpla y que se pueda
verificar, pero no estamos de acuerdo con lo primero por las razones ya dadas.
La idea de útil como verdadero respalda la crítica de Russell al respecto.

El intento de réplica más bien consiste en un intento de ‘corregir’ lo que nos había sugerido antes
James, introduciendo otro pasaje; pero a su vez el pasaje no me dice nada ni refuta la critica de
Russell; que lo verdadero sea nuestro expediente a la hora de pensar no lleva ningún problema
inmanente como para rechazar tal idea, que lo sea en casi todos los ordenes no es una proposición
que no aceptemos. Prosiguiendo con el pasaje citado por Putnam dice que la verdad puede
responder satisfactoriamente a la experiencia, pero que ulteriormente pueda que no lo sea tanto, es
decir la experiencia y nuestra previsión puede que no ‘concuerden’ (no ser acertada o que las
condiciones en si cambien) y que no tenga los efectos deseados, además que una experiencia futura
puede hacer que nos corrijamos.
Pero ¿y esto que tiene que ver con la objeción de lo útil como verdadero? en el pasaje citado por
Putnam, lo único que me dice es que lo verdadero se relaciona con nuestro modo de pensar a
manera de ‘base’, pensamos con base en verdades. Por supuesto que no es una definición de verdad
sino solo que establece una relación entre el pensar y lo verdadero a la manera pragmátista eso es
todo, y es perfectamente comprobable en la lectura de la cita. Ahora bien, esto no responde a la
crítica planteada, inclusive llega a firmar que, según la cuestión de lo útil como verdadero, ‘esto no
es lo que quiere significar, y en realidad, tampoco es lo que james afirma’ (Putnam, 22). Esto, que a
su vez introduce la replica de Putnam, queda refutado por las siguientes razones; lo primero porque
la cita, que vendría a ‘corregir’ lo que James dijo es desatinada y no me da una definición de
verdad, solo establece una relación ontológica entre pensar y verdad, cuando lo que Russell
establece es una característica de la verdad. Lo segundo queda refutado por la cita introducida por
nosotros al inicio de nuestra replica, donde muestra que si lo afirma.
Hasta ahora el intento de defensa nos parece insuficiente, pero continúa y agrega que se ha leído
mal a James y que nadie a tomado en cuenta la salvedad que introduce el ‘dicho brevemente’ y ‘en
casi todos los ordenes’. Ante este intento apelando no a una razón filosófica sino más bien al
alcance de lo que unas cuantas palabras nos sugieren, es decir esas salvedades, que no vienen a
defender a James porque lo que introduce la primera no es más que un intento de hacer una
explicación esencial de una característica de como se relaciona la verdad, lo segundo es una
excepción de la aplicabilidad de lo verdadero, evidentemente ninguna sirve como defensa.
Estamos de acuerdo en que la filosofía de algún exponente no puede ser resumida en algunas
palabras como sugería anteriormente Putnam. Lo mismo para la tesis de Putnam en cuanto que
definir un criterio de la verdad no es tan fácil como decir que es lo útil, ya se ha visto que es más
complejo, y que lo útil es solo su objetivo. ‘verdadero es el nombre para la idea que inicia el
proceso de verificación, útil es el calificativo de su completa función en la experiencia’ (James
(1962)129). Pero no aceptamos que el criterio último de verdad sea lo útil. Por supuesto que James
se equivocó diciendo eso, y no nos puede achacar Putnam que hemos leído mal su postura por
ignorar algo tan insignificante como una salvedad luego de haber comprendido el contexto en que
se usaron tales; bien una salvedad puede marcar una diferencia importante pero en el contexto en
que se uso no lo son tanto y luego la cita, en su intento de defensa es solamente desatinada.
Lo útil como objetivo de lo verdadero es una característica aceptable de la verdad, pero resulta
desconcertante decir que lo útil es lo verdadero.
Aunque Putnam está consiente de la deficiencia trata de rectificarla: ‘el punto de vista que con más
frecuencia se le atribuye a James es que una afirmación es verdadera si hace que la persona se sienta
subjetivamente satisfecha de creerla, en realidad, se refuta por si misma’(Putnam,24).

En cuanto a la segunda critica a James consiste en, dicho en palabras de Putnam: ‘que él habla de
confirmación y no de verdad’ (Putnam, 24).
Los críticos consideran que la explicación de confirmación es una de verdad. Ante esto, dice: ‘de
cualquier modo, James no es culpable de confundir confirmación con verdad, cuando ciertamente
cree que existe una estrecha conexión’ (Putnam, 25).
En esta segunda réplica, Putnam expone la relación entre confirmación y verdad. Él nos dice que el
hecho de decir que la verdad es una ‘correspondencia con la realidad’ no es más que algo vano y
vacío. Nosotros agregamos que tal noción de acuerdo con la realidad se llena en un sentido
pragmatista que ya hemos visto y solo se entiende considerando la idea de validez, verificación y
capacidad de asimilar, estas como características principales de una verdad, lo útil solo es tomado
en cuenta como objetivo de ese proceso pero no como el núcleo de tal.
Putnam agrega que el suponer que la correspondencia es independiente de la confirmación
(verificación) es añadirle un matiz de misterio. ‘la verdad, según james, debe ser tal que estemos
capacitados para decir de qué modo es posible captarla tal cual es’ (Putnam, 25). Lo cual nos parece
que está de acuerdo con la tesis jamesiana y además es algo aceptable.
Pero parece ser que James al igual que Pierce identifican la verdad como opinión final: ‘La verdad
(…) es el destino del pensamiento’ (Putnam, 25). Putnam está de acuerdo ‘con la idea de que la
verdad no debe ser considerada como una correspondencia misteriosa, sino mas bien con una
idealización de la afirmabilidad garantizada (…) ‘(Putnam, 26). Pero se halla en desacuerdo con la
idea de opinión final.
Putnam rescata:

La idea expresada por James de que nuestra compresión de la noción de verdad no debe ser
considerada un acto mental (…) totalmente independiente de las practicas sobre la base de la
cuales decidimos lo que es verdad y lo que no es. (Putnam, 26)

Claramente, para saber qué es cierto y rescatando el pasaje de Putnam, tenemos que: ‘(…) el mejor
modo de explicar la noción de verdad es explicar en qué forma se resuelve algo que está
confirmado’ (Putnam, 27). Así que para un pragmático, un debate sobre la verdad (o la noción
misma) obtendría todo su fundamento a partir de la explicación paralela de cómo llegar a esa
verdad.
El pragmatismo no es un mero positivismo, empieza aclarando Putnam en su apartado sobre el
holismo en James: ‘el pragmatismo no afirma que el conocimiento se encuentra restringido al
devenir de nuestra sensación’ (Putnam, 27).
Este distanciamiento se caracteriza por apartarse de los dualismos típicos de hecho y teoría, hecho y
valor y hecho interpretación. Además de esto habría que considerar algunos supuestos que, según
Putnam, james hubiera estado de acuerdo:

-el conocimiento de los hechos presupone el conocimiento de la teoría.


-el conocimiento de las teoría presupone el conocimiento de los hechos.
-el conocimiento de los hechos presupone el conocimiento de los valores.
-el conocimiento de los valores presupone el conocimiento de los hechos.

De estos principios, el 1 y el 2 ya no están en discusión, pero el 3 y 4 lo están aun.


La coherencia tanto para los pragmátista como los neopositivistas es algo deseable. Cabría
preguntarse ¿qué es un conjunto coherente de creencias? La mera coherencia es apenas suficiente,
dice él. Los positivistas exigen esto a pesar de que su última meta es la previsión. Pero ¿no se
llegaría a tal objetivo con más eficiencia admitiendo una pluralidad de teorías, cada una de ellas es
coherente pero en su conjunción no son coherentes? Podría prohibirse sencillamente tales
enunciados que conlleven una conjunción entre teorías. La cuestión aquí es ‘que la coherencia tiene
sentido como desiderátum propio, porque nosotros juzgamos nuestra estructura de conocimiento
como algo más que una simple máquina predictiva’ (Putnam, 29).
En cuanto a la coherencia Putnam cita a James para aclarar la cuestión; ‘una verdad es un
suavizador de transiciones’, un opinión anterior concuerda con un hecho nuevo ‘a condición de
mostrar un mínimo de conmoción, un máximo de continuidad’ (Putnam, 30). Es interesante saber
que esto a su vez es el criterio para establecer cuando es una teoría verdadera: ‘consideramos que
una teoría es verdadera en proporción a su éxito para resolver este problema de máximo y mínima
(30)’.
Otra afirmación interesante es el papel que juega el sujeto en torno a la verdad: ‘el sujeto
cognoscente es un actor que, por un lado, co-determina la verdad y por el otro registra esa verdad
que ayuda a crear’ (Putnam, 32).
Esto en contraposición al carácter del sujeto como mero espejo que solo proyecta lo ya establecido,
más bien el sujeto, como dice James, hace la verdad, en tanto que la asimila, la verifica y le es útil.
A los principios anteriormente esgrimidos, Putnam agrega que se pueden introducir otros dos sin
problemas: -El conocimiento de los hechos presupone el conocimiento de las interpretaciones y – el
conocimiento de las interpretaciones presupone el conocimiento de los hechos.
Estos dos supuestos sencillamente me dicen que ambos se presuponen mutuamente.

En cuanto al aspecto del realismo, la postura Jamesiana consiste en que se asume como un supuesto
el hecho de que ‘a fuera hay objetos’ y mi percepción se relaciona con ellos, a diferencia de decir
que todos ellos están en la percepción.
Según la lectura de Putnam, este aspecto y el holismo son necesarios y deben ser entendidos en
conjunto para una correcta interpretación.
James toma distancia del escepticismo; el aspecto de plasticidad de la verdad, en el cual nosotros
participamos como co-determinantes, obtiene su complemento en el hecho de que compartimos y
percibimos un mundo común. ‘registramos la verdad que ayudamos a crear’ (Putnam, 36).
Es claro que el pragmatismo es un antiescepticismo, pero a su vez somete a prueba las cuestiones
que se creen verdaderas: ‘los pragmatistas sostienen que la duda requiere una justificación
exactamente igual que la creencia’ (Putnam, 36). En cuanto a esto tenemos al falibilismo que: ‘los
pragmáticos sostienen que no existen garantías metafísicas merced de las cuales por lo menos
nuestras creencias más inmutables no requiera jamás una reevaluación’ (Putnam, 36).
Ante esta afirmación, Putnam nos genera dudas al respecto puesto que James en un momento de su
obra habla de verdades eternas y absolutas que son totalmente lo contrario a lo que este pasaje dice
de James.
Este falibilismo no exige la duda de todo sino solo estar dispuesto a hacerlo ‘en caso de que surjan
buenas razones para hacerlo’ (Putnam, 36).
James trata de humanizar el concepto de verdad, ‘de concebirlo como un instrumento humano y no
como una idea caída del cielo’ (Putnam, 37).Es así que nuestros conceptos dependen de nuestra
forma de vida.
Otra de las afirmaciones desconcertantes es la siguiente: hablando Putnam de los elementos
realistas en Wittgenstein y su relación con James dice: ‘puede parecer extraño comparar a James
con el último Wittgenstein, dada la hostilidad hacia la metafísica y la innegable inclinación
metafísica de James (…)’ (Putnam, 37).
Aquí James aparece asociado a las metafísica pero ¿en qué sentido lo es?, no aclara Putnam, lo que
si sabemos es que para James, tomando en cuenta el principio de Pierce, la metafísica no tiene
sentido, es decir, de ella no se espera ninguna afectación en ningún contexto, así que no hay
consecuencia asimilable y verificable, ni útil, luego, la metafísica no me sirve para nada en el
sentido pragmático.

3)Para esta ultima parte del trabajo hemos considerado dividir en dos el tratamiento de los temas,
de acuerdo a los ejes temáticos del curso, recobrando así los supuestos y postulados más
importantes que exponen los autores: por un lado tenemos la temporalidad y la verdad y por otro,
las teorías de la verdad en filosofía y su relación con la noción de verdad de James. Como ya se
había planteado, hemos de entrar en diálogo con estos núcleos desde la perspectiva pragmatista de
la verdad.
a)Ante esto, primero hemos de agregar otros apuntamientos a la cuestión del tiempo y la verdad,
Ahora desde la tesis de James. El nos brinda algunas claves sobre su idea de la relación entre verdad
y tiempo aunque escuetas, nos pueden marcar la dirección de su pensamiento.
Tenemos que recordar el proceso por el cual se obtiene una verdad: esta tiene que ser asimilable,
corroborable, verificable y valida-ble; por su parte verificabilidad y validación consisten en un
proceso de orientación, es decir, esas dos categorías nos remiten a las consecuencias practicas de
una idea, es a través de estas consecuencias que somos guiados a otros sectores de la realidad en
que se relaciona nuestra idea verdadera, el objetivo de tal orientación es llegar a algo que valga la
pena, es decir, útil.
Entonces, podemos decir que 'nos guían, mediante actos y las demás ideas que suscitan, a otros
sectores de la experiencia en lo que sentimos (...) que concuerda con las ideas originales,las
conexiones y transiciones llegan a nosotros punto por punto de modo progresivo, armonioso y
satisfactorio' (James(2001)28). A esto hay que agregarle que las ideas verdaderas concuerdan con
tres tipos de realidad: los hechos concretos, géneros abstractos de cosas y relaciones entre ellas,
además 'en tercer termino, como cosas que nuestras nuevas ideas no deben dejar de tener en cuenta,
todo el cuerpo de verdadero que poseemos' (James,32).
Así, 'adecuar' 'solo puede significar ser guiado ya directamente hacia ella o bien a sus alrededores o
ser colocado a tal activo contacto con ella que se la maneje, a ella o algo relacionado con ella, mejor
que si no estuviéramos conformes con ella '(James, 33).
como vemos, 'adecuación' implica verificación y validación: por ejemplo; puedo tener el hecho de
que 'el gato está en la alfombra', luego puedo comprobarlo y validarlo,pero también puedo
introducir variables que tendrán consecuencias practicas y tratar de tener ideas que correspondan
con las posibles consecuencias o al hecho inmediato, siguiendo con el ejemplo del gato podemos
entonces espantarlo,luego ver que no está en la alfombra, así mi suposición presentada como una
idea de relaciones entre hechos es verdadera. También podría colocar otro gato en la alfombra y
validar las consecuencias practicas de tal hecho, por ejemplo, y agregando el segundo tipo de
realidades es decir las de género, podría pensar que el gato (y asumiendo que es verdadero ) como
clase de cosas es conflictivo lo cual es válido para todos los de su género, ahora esto implicaría que
no tolera alguna intromisión en su territorio, entonces al manipular la variable de hecho colocando
un gato junto al gato que está en la alfombra puedo pensar que se comportarán agresivamente, y de
tal forma comprobar mis ideas de relaciones de hechos y decir que son verdaderas.
Cabe destacar que no todas las verdades son corroborables, y aunque no lo sean no es necesario
comprobarlas, más bien tal comprobación puede ser llevada a cabo indirectamente; Esos
pensamientos son verdaderos en tanto que no se les ponga a prueba o que muestren una
incoherencia en su contexto. 'Donde la evidencia circunstancial basta no necesitamos testimonio
ocular'(James, 30). Es decir si todo apunta a un hecho, no necesitamos comprobarlo, puesto que de
no serlo, tendríamos circunstancias evidenciables que nos sugerirían el hecho o su negación,
además que de no darse razones para dudar, lo damos por sentado.
Ahora bien ¿cómo podemos decir que hay verdades históricas si estas no son verificables sino solo
por relatos ajenos?, es decir, no puedo comprobar ni validar algo que ya pasó, así que ¿Cómo puedo
decir que es verdadero?. A esto se le puede responder que algo es verdadero por los efectos de
asumir un hecho histórico como tal:

La corriente del tiempo, solo puede ser remontada verbalmente, o verificada de modo indirecto
por las prolongaciones presentes o efectos de lo que albergaba el pasado(...) El mismo tiempo
pasado existió, lo garantiza su coherencia con todo el presente, tan cierto como el presente es, lo
fue el pasado. (James,33)

Para hablar de verdades sobre el pasado nos debemos remitir a los efectos por ejemplo: la verdad
'América fue conquistada por los españoles' puede ser validada indirectamente por las
circunstancias actuales y los efectos que se producirían al asumir una premisa como esa. Teniendo
ahora el punto de vista de James, entremos a considerar otros puntos de vista en cuanto al tiempo y
la verdad.

Ante la pregunta: ¿cómo podemos decir verdades del pasado? encontramos que Williams tiene una
respuesta: el argumento de él se desarrolla en paralelo con las figuras de Heródoto y Tucídides, este
ultimo considera el tiempo como lo hacemos nosotros en la modernidad, es decir, considera hechos
para poder hablar de ciertas verdades.
El tiempo histórico, dice ,'dota de una estructura rígida y determinada al pasado'
(Williams,2002,163)
A diferencia de la historia, el mito carece de estas certezas, no podemos precisar ni ubicar eventos
en esa estructura. Cuando se dice que un enunciado sobre un acontecimiento es verdadero se está
afirmando entonces que se ubica en ese entramado temporal.
Tucídides a diferencia de Heródoto considera esta estructura y se cree capaz de hacerle las mismas
preguntas que se le pueden plantear a un relato de pasado inmediato. Considera que debemos tratar
de 'verdadero y falso' al pasado, es a esto lo que se llama concepción objetiva del pasado.
Esa concepción objetiva nos permite no solo pensar en el pasado sino que 'podemos pensar también
en nuestro pasado, no el sentido de nuestra propia vida, sino en el sentido de lo que es pasado en
relación con nosotros o al presente' (Williams,164). Este enlace con el pasado me permite pensar
que el pasado no era una región temporal peculiar donde habían personas y acontecimientos
indeterminados, ahora mas bien podemos hablar con certeza de ellos.
Ahora lo importante no solo reside en poder decir verdad o falsedad de los relatos sino que 'lo que
importa es el valor de tales palabras, las consecuencias que tiene decir 'verdadero' en vez de 'falso''
(Williams, 164).
ante esta afirmación nos preguntamos ¿se acero esto al enfoque pragmatista en tanto un
consecuencialismo que privilegia el valor practico de introducir una variable?. nos parece que
Williams considera la cualidad pragmática de los valores veritativos y el alcance que ello pueden
tener, específicamente en lo social.
Contar un mito y contar un relato verdadero puede tener un impacto
en los receptores: 'esas responsabilidades estaban completamente claras para Tucídides'
(Williams,165).
Tucídides considera entonces que se da una distinción entre el mito que busca cautivar a la
audiencia y el relato con pretensiones de verdad que exige pruebas. él privilegia la comprensión
clara del acontecimiento. El mito es un relato entretenido, divertido (y hasta educativo y
moralizante), pero la verdad no es relativa al audiencia, no importa si les agrada o no, aquí es
necesario mantener al margen las emociones que pueden retorcer la verdad. El mito es un relato
entretenido, divertido (y hasta educativo y moralizante), pero la verdad no es relativa a la audiencia,
no importa si les agrada o no (pero esto depende).
Ahora bien, en cuanto nuestra pregunta ¿como podemos decir verdades del pasado? primero se
debe tomar en cuenta las responsabilidades, pero también, la persona que la considera y la enuncia
'tiene que tener alguna razón para creer que cierto acontecimiento tuvo lugar en vez de que no
ocurrió' (Williams,166), esto pregunta por evidencias,pero además debe tener sentido y es aquí
donde roza de nuevo la noción de James en cuanto a la verdad: 'si vamos a situar acontecimientos
en un marco del pasado en virtud de evidencia presente, deberemos ser capaces de relacionarlos con
otros acontecimientos y con nosotros mismos en términos que los haga inteligibles' (Williams,166).
Aquí salta a relucir la noción de verificabilidad y validez de una verdad, es decir la coherencia con
otros elementos y las conexiones, de manera que pueda establecer una prueba indirecta de verdad.
Ademas que podemos considerar esa verdad por los efectos que ella produciría de ser cierta, 'lo que
afirmamos que ha ocurrido realmente en el pasado debe tener un sentido explicativo y a cierto
nivel de generalidad,las explicaciones deben ser iguales a las actuales'(Williams, 167), esto nos
sirve para vincular el pasado con el presente y con ello rastrear las huellas de ese evento, he aquí el
precepto de James en cuanto a los efecto, como ya lo habíamos enunciado.
Aunque se distancia en otros aspectos, que parece James no los toma en cuenta como; la
homogeneidad explicativa hasta cierto ámbito, esto es, la explicación debe ser coherente aunque el
contexto espacial y temporal sea distinto.
En el entramado de tiempo histórico,el acontecimiento debe estar enlazado a tal. Sobre el
cuestionamiento de que si entonces los dioses existen o existieron y que caminaban sobre la tierra,
se puede considerar como refutado porque 'queda completamente claro que los dioses son
esencialmente indeterminados en muchos aspectos y que no pueden establecer con aquel relaciones
claras ni fijas' (Williams,165).
La perspectiva Tucídideana permite distinguir la ficción del tiempo histórico, de manera que pueda
afirmase cosas como 'Sherlock Holmes vivió en Baker street' , sabiendo que en la realidad nunca
pasó, lo cual debe ser considerado como un avance intelectual que nos permite comprender de una
manera completa la realidad,y el cual tuvo desarrollo por Tucídides.
Jonas por su parte considera dos núcleos temáticos en su artículo, por un lado la pretensión de que
es por medio de la idea de Dios que se resuelve un problema particular (aunque no pretende un
demostración ni un argumento a favor de la existencia de Dios), por el otro se relaciona con el
pasado y la verdad.
si preguntamos (y continuando con nuestro problema) ¿cómo sabemos que algo pasado es
verdadero o cómo podemos hablar de verdades sobre el pasado?, Jonas por su parte consideraría
que el afirmar o negar algo o hacer enunciados de esta clase '(...)se trata(ría) de afirmaciones sobre
algo que no es, porque haber pasado significa no ser más' (Jonas,(1998), 181). Es decir, no podemos
hablar de cosas que ya no son, es decir, hablar sobre la nada no tendría sentido, y mucho menos
decir que eso es verdadero o falso.
Ante esto, parece que ninguna nada puede quitar el sentido a estas preguntas, aunque eso conlleve
problemas para identificar lo no existente.
Jonas destaca el aspecto de la 'presencia' cuando se elabora una pregunta por el sentido, es decir, a
inmediatez y la capacidad de captar e objeto de que se habla. De ahí que si se dice que le traje esta
en el armario,la presencia de ese objeto en condiciones especificas harán verdadera el enunciado.
Aquí aparentemente no hay problemas porque '(...) la afirmación y el objeto comparten el mismo
espacio existencial, el sentido de correcto e incorrecto' (Jonas,182).
pero al considerar un cuestionamiento que esgrime Jonas, parece que puede ser golpe a la noción de
james: ¿depende la verdad de la verificabilidad?, es decir ¿podemos tener verdades sin verificar? de
ser así haría que la verdad que es verificable como categoría de la noción de james estaría
tambaleando de ser un argumento valido. cabría aclarar si están hablando en el mismo registro, si
verificabilidad significa lo mismo en los dos autores:para Jonas cabría la pregunta si lo inverificable
puede ser verdadero, para ello pone un ejmplo ¿qué pensó cesar cuando cruzó el Rubicón ?, el
proceso exterior puede ser verificable, pero las versiones de lo que él pensó, de esto no podemos
tener verificación. Este ejemplo viene ilustrar la cuestión de que 'no debemos confundir o mezclar
la pregunta (...) de que si algo es verdadero o falso con la pregunta de si la verdad también es
verificable o comprobable' (Jonas, 182), Jonas distingue entonces dos categorías(la vedad no es
igual a la verificabilidad): aunque la verificabilidad es valiosa y la manera en que se lleva a cabo es
por medio de la teoría de la adecuación o correspondencia. La cuestión aquí es que la cosa debe
estar en un 'ahora' y no solo en nuestra representación, aquí cabría la a-temporalidad y la eternidad
de alguna cosas que siempre estaría disponibles ya que le curso del tiempo no las afectaría, de esta
forma, llegamos a una clase de verdades que no dependen del sujeto. este sería el caso de los
elementos que yacen en la formalidad,pero a diferencia de esto cuando se habla de epocas,
geológicas, históricas para Jonas tales hechos aunque pasados 'no están del todo pasado,porque
dejó sus huellas en las capas del suelo'(deja muestras que pasó algo).
esta afirmación nos recuerda la prueba indirecta de verdad de James, aunque Jonas parece atacar la
verificabilidad como prueba de verdad, no nos parece que sea un argumento que derribe o
desbanque la aceptación de esta cualidad en el concepto de verdad, y más bien para Jonas la in-
verificabilidad sería la verificación indirecta en James, podemos considerar que James en su acervo
conceptual tiene una manera de referirse a tales hechos a diferencia de Jonas que carece de tal
concepto lo cual lo lleva sumir en lo inverificable aquello que no puede ser probado en un 'aquí y
ahora'. al fin y al cabo Jonas considera la prueba indirecta , es decir aquella que se hace por los
efectos y trata de deducir la causa. Hemos visto que realmente el posible argumento en contra de
James no es peligroso, aunque no fuera dirigido a él, de ser valido pudo haber golpeado el
entramado conceptual de james, como se vio lo que Jonas llama 'inverificable', es verificable por
una prueba indirecta, porque se dice inverificable a todo aquello que no pueda ser probado en un
aquí y un ahora.
Más bien el adoptar tal noción se acerca a James:' precisamente que el testimonio de lo pasado es
alguna cosa presente, algo inmediatamente existente que nos lleva al pasado de manera indirecta
por la vía de conclusiones deductivas(...)' (Jonas, 184), aunque se puede notar que usa el termino
'manera indirecta', en James, tal concepto está sistematizado, a diferencia de aquí que solo es un
termino, es decir lo usa para explicar pero no es una categoría a considerar en el sistema..
pro otro lado James nunca afirma que el pasado sea equiparable a la nada.
pero ante un caso tan complicado como la teoría del estallido inicial y las hipótesis a favor
(cualesquiera que sean) siempre cabe preguntarse: ¿realmente fue así?.
para Jonas esta reflexión sugiere una respuesta sobre la cuestión de las verdades del pasado: si el
estado actual de cosas fue producido por una cadena causal, entonces si asumimos el precpeto de
que conocer la causa por el efecto, podemos decir que 'el pasado está contenido en el presente y que
se puede leer el primero en el segundo manera inconfundible de modo que es ese sentido sigue
existiendo y en realidad no es ta´pasado'(Jonas , 183). Esta parece una respuesta sensata al
problema de cómo puedo hablar de verdades del pasado, lo puedo hacer porque el presente contiene
rastros del pasado, le pasado no está extinto, el pasado no es una nada, más bien con el presente
puedo hablar del pasado. En cuanto al futuro, Jonas considera que nuestras afirmaciones sobre son
ciertas en la medida en que se puede prever el acontecimiento, a diferencia del pasado, el futuro no
es determinado.
Aunque parece que ya está resuelto el problema, Jonas vuelve a preguntar '¿cómo puede estar
determinado algo en una nada o ser algo verdadero o falso?' (Jonas,187).Hemos de reconocer antes
que es importante considerar la continuidad del pasado con le presente y debemos apostar ala
verdad de tal continuidad. Aunque habría que tener cuidado en cuanto al igualar
nuestros recuerdos como muestras de continuidad con el pasado, ya que estos pueden equivocarse.
Ante esto surge la pregunta: ¿ cómo podemos saber si nuestros recuerdos son falsos? para ello dice
Jonas, en el caso de hechos históricos que dependen de la memoria colectiva valdría acudir a la
descripción de rasgos a partir de los agentes pertinentes con independencia y sabiendo que no están
condiciones por intereses, si llegamos a reconstruir los rasgos principales se puede decir que tal
hecho es cierto.
Aunque por otro lado ya se ha dado el caso de la reconstrucción sistemática de la historia como
paso con Stalin, así que siempre se corre riesgo.
en el fondo siempre permanece la pregunta ¿cómo fue realmente o si fue así como nos lo
describen?,sospechando si los datos son alterados y si está restituyendo otra versión de la historia.
Aunque esa verdad sea inaccesible, cabría hablar de verdad y falsedad en cuanto a ellas.

b) La otra parte del trabajo consisten en considerar otras teorías de la verdad: entre ellas tenemos l
propuesta de Bunge; la verdad aparte de se preciada nos sirve para algo, nos ayuda a sobrevivir y
también a convivir.
aunque algunos consideran que conocer la verdad es imposible y se le suele confundir con
coherencia interna, o probabilidad simplicidad o éxito.
La racionalidad a que es un medio para la alcanzar la verdad y hacer uso de ella, al igual se le
considera un bien intrínseco (a diferencia de James que solo lo considera en tanto que es útil) y ala
vez una herramienta. La verdad me permite perfeccionar mi conocimiento del entorno. Algo es
verdadero en tanto que se corresponde con la realidad, sin importar si es una proposición o un
pensamiento, la racionalidad aquí es necesaria y no solo dedicarse a discutir y observar de acuerdo
a la coherencia lógica sin preocuparse por las premisas verdaderas.
En un extremo tenemos al escéptico radical que solo da cuenta de los errores pero no de los
aciertos, para decir que no podemos conocer, pero no se da cuenta que 'las palabras comprobar,
verificar, cerciorar, corregir y muchas más presuponen el concepto de verdad' (Bunge (1985)29).
tal concepción no se ajusta a lo que hacemos todos los días, si se considera una posición como esa
estaríamos en incapacidad de ejecutar acto alguno, porque nada es verdadero, aunque no está mal
considera un escepticismo moderno que considera que todo es falible y este sujeto a re-formulación.
Más bien los enemigos del concepto de verdad son los pragmatistas. 'Los pragmatistas radicales
sostienen que lo que importa no es la verdad sino el éxito' (Bunge, 30). Vemos que el éxito no
sustituye a la verdad y bien que demostrado está cuando hemos considerado la falsedad de la
igualdad entre verdadero y útil, son dos cosas distintas,lo que resulta incoherente en la propuesta de
James que después de haber dicho esto, luego dice que lo útil es solo el objetivo de lo verdadero,
que al asumir esto sería una posición excluyente con lo ya mencionado y lo colocaría en un
pragmatismo moderado como lo señala Bunge (aunque no se dirige directamente a él). Es necesario
reconsiderar la praxis y la verificación como conceptos que nos acercan a la verdad. En todo caso,
un método como ese 'no es adecuado a la matemática, ni a la ciencia fáctica, ni siquiera a la técnica
moderna' (Bunge, 32).
Bunge maneja una versión de la teoría de verdad como correspondencia, además que para él no solo
identificamos una clase de verdad sino varias, donde se hallan dos tipos: de hecho y de razón; este
aspecto es rechazado por James, que considera sin importancia los experimentos formales puesto
que no conllevan consecuencias practicas concretas, sino que yacen en pura especulación, igual
otros han planteado que esta distinción es inválida, pero Bunge considera que esta división 'no
destruye la unidad del conocimiento(...)' (Bunge,33). La investigación fáctica no avanza sin
herramientas formales.
Esa dicotomía consiste en que 'una verdad de razón es una verdad que puede establecerse con la
sola ayuda de la razón' (Bunge,33), entre las verdades formales tenemos: la definición nominal,
postulación, por deducción, lógica o satisfacción del modelo; la cuestión aquí es que solo las
ultimas dos deben ser consideradas como verdad en el sentido estricto de la palabra, las otras son
solo excesos del uso de 'verdad'.
Searle considera también una versión de la teoría de la correspondencia, considerando las
posiciones originales como ciertas; los ataques a ellas son erróneos. El postulado de la posición por
defecto es aquel que es asumido como trasfondo, una posición por defecto sería el realismo que
afirma que existe un mundo real independiente de nosotros, que tenemos acceso a ella por los
sentidos, nuestras palabras usualmente tiene referente en objetos reales y nuestro enunciados son
verdaderos si corresponden con el objeto.
Lo que nos interesa destacar aquí es la relación que se puede dar entre dos concepciones como lo
son la de Searle y James,primero, se considera que el pragmatismo es un antirrealismo, que niega la
posición por defecto antes mencionada, aunque no sabemos porqué realmente el pragmatismo es un
antirrealismo, si Hillary Putnam manifiesta que la filosofía de James parte del supuesto del
realismo; cuando Searle habla de que el pragmatismo es antirrealista esta diciendo que todo el
pragmatismo sin distinción lo es. Nosotros pensaríamos que es un realista a medias porque toma
como punto de partida las cosas y la experiencia que se puede obtener con ellas,pero por otro lado
destaca que la verdad no está hecha sino que se hace, aunque resulta un rasgo peculiar decir que
llega ser eterna.
Searle coloca al pragmatismo en la linea del idealismo que, según hemos estudiado, el pragmatismo
estaría lejos de esa corriente. Como queda claro, Searle parte del realismo externo y se destaca en el
propósito de uno de los textos estudiados: 'justificar (...) la teoría de la correspondencia como
herramienta metodológica para la investigación de los hechos sociales' (Searle(1997),202)
Para Searle, la teoría de la entre-comillación y la redundancia entran en un solo grupo, son de la
misma clase que la correspondencia, más bien es otra forma de decir 'correspondencia', mostrando
así que no son excluyentes, para él lo que hace un enunciado verdadero es un hecho: 'Los hechos no
son objetos complejos, ni son tampoco entidades lingüísticas sino que son condiciones,
concretamente, son condiciones del mundo que satisfacen las condiciones de verdad expresadas por
los enunciados' (Searle(1997)215).
Pero lejos de esta posición estaría Ibañez, y esto queda manifestado cuando dice. 'La verdad de una
proposición no queda establecida por su correspondencia con la realidad, porque la realidad
depende de las convenciones que utilizamos para definirla' (Ibañez(2001)75). Para Ibañez es el
relativismo el que golpea más duro el principio de autoridad, de tal forma que ni siquiera consiente
la imposición de la realidad al sujeto sino que viceversa es como se establece la relación, de esta
forma 'somos nosotros quienes decidimos lo que es verdad y lo que no es verdad, los criterios de
verdad no nos trasciende' (Ibañez,84). Este es el postulado básico,y podría ser planteado en forma
de pregunta y sería así: '¿respecto a qué algo es verdadero?'. Se deposita en el sujeto toda la certeza,
porque esa pregunta se responde antes 'respecto a nosotros' y después 'respecto a la convención'.
Como se ha visto, James al ser un híbrido incoherente en su posición a ratos estaría en un
antirrealismo que se podría acercar (pero no mucho) al relativismo y luego estaría en el realismo,lo
primero cuando menciona que la verdad es asimilable, de tal modo es el sujeto que la asimila, si la
noción de verdad cumple con todos los puntos ya establecidos, entonce debe cumplir con este
también, entonces la verdad depende del sujeto, lo que luego resulta ser contradictorio cuando
respecto a las verdades del entendimiento (la segunda clase de realidades) dice que 'la verdad aquí
posee un carácter eterno'(James(2001)31). El relativismo estaría en contra, ni siquiera la verdades
formales son eternas, serían inmutables solo en la medida en que el sujeto la siga pensando de la
misma manera, pero inmutable aquí no significa eterno y considera la supeditación de la verdad al
sujeto.

Referencias:

Bunge, Mario (1985): 'Racionalidad y realismo'. Madrid: Alianza.

Ibañez, Tomás (2001): 'Municiones para disidentes: realidad, verdad, política'. Barcelona: Gedisa.

James, William (1963):‘Pragmatismo y cuatro ensayos sobre la verdad’. (Traducción: Salvador Elizondo). México:
Roble

James, William (2001): 'La concepción de la verdad según el pragmatismo'. En 'teorías de la verdad en siglo XX'.
Madrid: Tecnos.

Jonas, Hans (1998): 'Pensar sobre Dios y otros ensayos'. Barcelona: Herder.

Putnam, Hilary (2006): ‘El pragmatismo, un debate abierto’. (Trad. Roberto Rosaspini
Reynolds). Barcelona: Gedisa

Searle, John (1997): 'La construcción de la realidad social'. Buenos Aires: Paidós.

---------------(2001): 'Mente, lenguaje y sociedad: La filosofía en el mundo real'. Madrid: Alianza

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