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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA –


CALZADILLA OCTUBRE 2002

INDICE PÁGS.

Crónicas de un congreso especial……………………………….............................................4


El extremeño como fenómeno lingüístico y cultural – Pablo Gonzálvez…………….........14
El habla de Ahigal – Juan Carlos Paniagua Montero...........................................................76
Rasgos comunes entre el extremeño y el andaluz – Antonio León Román………….…....92
El habla de Serradilla – Jose María Real Antón………………………………………….100
A vueltas con la H (o como escribir las aspiraciones en extremeño) – Juan José
Camisón………………………...............................................................................................108
La constitución histórica del léxico extremeño – Miguel Becerra……………….............127
El extremeño como elemento diferenciador – Eugenio Cortés Gomez………………… 152
El habla de los chinatos (una propuesta metodológica para revitalizar el
conocimiento de las lenguas extremeñas) – Carlos Canelo y C. García, J. J. Carlos......159
Elabla de loj chinatoj – Carlos Canelo, Celestino García y Juan José Carlos.................171
Apuntes sobre la habla de las Hurdes – Félix Barroso Gutiérrez……………………......180
La espiritualidad franciscana extremeña de los siglos de oro como modelo
universal – Raquel López Ruano……………………..........................................................188
El extremeño y la escuela: léxico dialectal y cambio sociocultural,
problématica e interrelaciones – Fernando Flores del Manzano…………………….…. 198
La fala en Extremadura – Domingo Frades Gaspar…………………………………..… 210
El estremeñu enantis, agora y dispués – Antonio Garrido Correas………………..…....215
El habla en Guijo de Galisteo y pueblos cercanos – Jose María Alcón Olivera…….…..220
El extremeño en Internet – Manuel Trinidad Martín……………………………….…...225
Carta desde el escaño a un amigo emigrante (en extremeño) – Maximiano L. Ortigo...236
Motes en Cadalso – Julián Díaz Lucio…………………………………………….............243
Apuntes para la descripción del español hablado en Olivenza – Manuel Jesús
Sánchez Fernández….............................................................................................................246

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La ortografía del extremeño. Un análisis retrospectivo – Nicolás Valle Morea………...262
La estructura del léxico extremeño – Jose Antonio González Salgado………………… 278
Lengua y habla como signos de identidad propia, sociocultural e histórica – María
de las Mercedes Sande Bustamante……............................................................................. 300
Un recurso didáctico sobre el dialecto extremeño –CD-ROM sobre el habla
hurdana – Carlos del Sol Mesa………................................................................................ 306
El habla popular en las letras extremeñas- Luis Martínez Terrón…………………….. 308
Manifiesto sobre el extremeño – Juan José Camisón…………………………………… 317

ANEXO

Portada de la página del NCC de Coria que hizo el seguimiento del congreso por
Internet – Maríví Reyes………………................................................................................ 323
Poema del artesano Baltasar Campo en su letra original (la ehpelujá)………………... 326
Poema de Mina García (Gratitud a nuestros mayores)…………………………………. 330
Poema de Plácido Ramírez Carrillo (el pastor y las nucleares)……………………….... 334
Homilía en castúo - José Polo Cordero.................................................................................340
El extremeño y el spanglish – Carta publicada en la revista Ateneo por una
asistente al congreso………………………...........................................................................342

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Crónicas de un congreso especial – Calzadilla 2002

Manuel Trinidad

Durante los días 24, 25, 26 y 27 de octubre del 2002, se celebraron en Calzadilla
(Cáceres) unas jornadas históricas, pues por primera vez se organizaba un evento para
poner en valor y darle la dignidad que merece al habla de Extremadura. Fue el Primer
Congreso sobre el Habla de Extremadura, patrocinado por el Ayuntamiento de
Calzadilla, pequeña población de 600 habitantes situada a 10 Kms de Coria,
reuniéndose el día 24 de octubre de 2002 en un pequeño pueblecito del Valle del
Alagón, personas venidas de diversos puntos de España con el solo ánimo de participar
en unas jornadas sobre la dialectología extremeña. Fue un congreso libre y abierto a
todos los que tuvieron algo que decir sobre el tema, y desde la comisión organizadora se
aceptó todo tipo de comunicaciones relacionadas con el dialecto extremeño.

JUEVES 24 DE OCTUBRE

Después de aproximadamente una hora en coche desde Cáceres, llegamos a Calzadilla,


pueblecito a 10 Kms de Coria y que guarda en su seno una curiosa leyenda la del pastor
y el lagarto, nos contaban que hace mucho tiempo empezaron a desaparecer ovejas y no
sabían el motivo, hasta que un día un pastor se encontró con un enorme lagarto que más
bien parecía un caimán o cocodrilo, que estaba devorando una oveja, el curioso animal
se dirigió hacia el aterrorizado pastor que pidiendo ayuda al Cristo Bendito hizo que se
produjera un milagro, convirtiéndose su cayado en escopeta con la que mató al fiero
animal. Es obligado en Calzadilla, la visita a la bellísima Ermita del Santo Cristo, en la
que se conserva una imagen del Crucificado (Santo Cristo de la Agonía), que según la
tradición, procede de Roma; también se pueden ver los restos del lagarto.

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Todos los asistentes al congreso se quedaron gratamente sorprendidos, al darse cuenta
de la excelente organización que puede ofrecer un pueblecito de sólo 600 habitantes
cuando se hacen las cosas con ilusión y entrega. Todo el pueblo se volcó en conseguir
que todos los visitantes tuvieran unas jornadas maravillosas, en los descansos se ofreció
café y pastas por las amables calzadillanas y a mediodía el Servicio de Catering "El
Lechero" ofrecía hasta la posibilidad de elegir entre diferentes platos. Nuestra
felicitación al Sr. Pedro Cañada que tuvo durante un mes entero, a medio pueblo sin
dormir con el sólo objetivo de conseguir un perfecto congreso y a fe que lo consiguió.

Y en lo referente a las diversas ponencias, es de destacar el debate que hubo después de


la ponencia de Pablo Gonzálvez, autor de la primera gramática extremeña, entre él y el
Dr. en Filología por la Universidad Complutense de Madrid, Jose Antonio Gónzalez
Salgado, una vez más el enfrentamiento entre el afecto y la ciencia, ya que ante la
capciosa pregunta del Sr. Salgado: ¿dónde ha escuchado Vd. hablar como escribe en su
gramática extremeña?; el Sr. Gonzalvez le respondía: "En mi propia casa así hablaba mi
madre". El moderador D. Pedro Calero hábilmente dio paso a otro interviniente en el
coloquio ya que nos podríamos haber eternizado con la estéril polémica.

Joaquín García Plata, nieto de García Plata de Osma y promotor de los Premios de
Poesía Ruta de la Plata que tiene una sección dedicada al habla popular, hizo una
excelente exposición sobre la campaña desatada en los periódicos hacia lo extremeño,
con la expresiva frase: "el gusano lo tenemos dentro de nuestra propia manzana" o lo
que es lo mismo, mal asunto si ni siquiera desde la misma Extremadura valoramos
nuestras cosas. Más tarde el Sr. Camisón, son su ponencia "A vueltas con la h",
demostró el enorme descontrol y caos que reina en los autores que quieren escribir en
extremeño, sugiriendo que algún tipo de norma habría que dar para que el extremeño no
fuera un galimatías en la escritura.

También quiero comentar la delicia de exposición del amigo andaluz Antonio León que
concluyó que el error histórico que se había cometido con los hablantes extremeños y
andaluces es que siempre han sido juzgados bajo el prisma del castellano, y para
ilustrarlo nos relató la siguiente anécdota: Un madrileño le preguntó a una andaluza
"¿tengo entendido señora, que los andaluces hablan muy mal el castellano?" y la señora
respondió con mucho respeto: "No, no, caballero, son ustedes los castellanos los que
hablais muy mal el andaluz".

El Sr. Louzado Moriano amplió nuestros conocimientos sobre cultura extremeña,


hablándonos de los aprovechamientos de pastos y leñas en la Sierra de Gata, y
aprendimos que los terrenos en los términos municipales se dividen en TIERRAS
CERRADAS o valladas, que sólo pueden ser usadas por el amo de la finca y TIERRAS
ABIERTAS, que significa que pueden ser usadas por todos los vecinos del municipio.

Otra comunicación que no deben perderse, aunque no en el texto escrito sino en la


exposición oral, es la del Presidente de la Asociación Fala i Cultura: Domingo Frades
Gaspar, que en un tono distendido y ameno, olvidándose del guión, nos habló de La
Fala, utilizada en los tres pueblos del valle de Xálima: Eljas, San Martín de Trevejo y
Valverde del Fresno. Entre las asertaciones de su interesante exposición está: "La
lengua es el imperio y el dialecto es la identidad" y cree que la mejor definición para las
hablas extremeñas son las palabras de Luis Chamizo: "porqu'ella sus dirá nuestros

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quereles, nuestros guapos jorgorios, nuestras penas, ocurrencias mu juertes y mu jondas
y cosinas mu durces y mu tiernas".

Y para que no faltara nada, al final de la jornada llegaron los poetas para enternecer a
todo el auditorio. En primer lugar Fernando González, emigrante trujillano que vive en
Zaragoza que nos deleitó con el embargo de Jose María Gabriel y Galán y otras poesías,
aunque su guitarrista Luis Verdú no estuvo presente en vivo, las notas de su mágica
guitarra sí pudieron extenderse por toda la sala.

También agradecer a Julián Mojedano, uno de los mejores recitadores de Luis


Chamizo y que emocionó al auditorio. Por último otro amigo, Javier Feijoo, poeta que
se desplazó desde Badajoz para presentar sus libros Asina, sentimientos en castúo y De
la corteza a la Encina. Para publicar poesía se comenta que hay que ser un héroe, pero si
además está escrita "en castúo" como le gusta decir a Javier, ya hay que ser de otra
galaxia. La única realidad es que cuando terminó su brillante declamación dedicada a su
madre "La señá Carmen" y a todas las madres extremeñas, la mitad de los presentes
acabaron llorando.

VIERNES 25 DE OCTUBRE

Amanece un nuevo día en Calzadilla, los rayos de sol poco a poco van iluminando las
numerosas callejuelas que se desperezan indolentes y la famosa estatua del lagarto y el
pastor parece revivida ante la luminosa mañana.

A la llegada a las cercanías de la Casa de la Cultura se observa la presencia de varios


guardias civiles que han sido invitados amablemente por el Sr. Cañada para asistir al
congreso.

La sesión se inició con la intervención del Sr. Jose Antonio González Salgado que ya
había vaticinado que iba a ser polémica, después de su brillante intervención, cuál no
sería su sorpresa cuando en el coloquio posterior, todas las personas que fueron
interviniendo, una detrás de otra, le felicitaron efusivamente por su magnífica tesis
doctoral sobre las hablas extremeñas. En ella concluía que lo que se hablaba en
Extremadura actualmente era castellano con la existencia de algunos islotes lingüísticos,
desgraciadamente nuestro estimado dialecto extremeño, bastante hacía después de la
enorme presión negativa sufrida desde todos los frentes, con subsistir en esos "islotes
lingüísticos", de todas formas, se le indicó al Sr. Salgado que cuando inventaran la
máquina del tiempo, podría retroceder unos 50 o 60 años, para comprobar "in situ" si
podría seguir manteniendo esas conclusiones.

Más tarde, con su porte elegante, Maximiano López nos sorprendió a todos con su
"Carta desde el escaño a un amigo emigrante" en la que relataba en extremeño diversas
rutas de senderismo de Guijo De Galisteo, llamado por esto lares "Guijito"; comenzaba
diciendo "Mi queríu amigo, jadi tiempu que te debu carta, peru entre las faenas de la
siega, la trilla... créimi que andu algu ajinao, pueh ya vamoh mayorih y loh joíuh
muchachuh no quierin sabel ná del campu..." y así continuó ensimismando a los
presentes con ese acento ancestral que incluso cuando el moderador le pidió que fuera
acabando, espontáneamente surgió del público la voz de Pablo Gonzálvez rogando que
le dejaran terminar, sin duda le estaba haciendo evocar viejos recuerdos de campos y
veredas...

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Y qué decir de Mª Felisa Gómez, filóloga de la Uned, que está realizando nada más y
nada menos, que el primer estudio sociolingüístico sobre el extremeño, todavía no
podemos adelantar nada, pero esperamos ansiosos la finalización de su tesis doctoral.
Ante una pregunta mía para incitarla a que "se mojara un poco", llegó a reconocer la
existencia de un dialecto extremeño.

Después volvieron a sonar los tamboriles y a percibirse en el ambiente los olores cálidos
a cántaro de pueblo con el que las guapas mozas iban a por agua, el hijo de Florencio
López Ortigo, que lo sustituía por problemas de voz, cronista oficial de Garganta la
Olla, fue desgranando las costumbres de la alta Extremadura en relación con los
noviazgos y bodorrios, todo ello acompañado de las coplillas: "La mi morena, va con
gran pena, con gran salero, a coger el agua a los caños nuevos", "Ten cuidado no se
rompa, si a alguien le das de beber, que el agua que se derrama, no se vuelve a recoger".

Más tarde, Mercedes de Sande, nos contaba anécdotas de lo que ha sido una constante
en el devenir de los tiempos, en todo lo relativo a nuestra forma de hablar y que no es
otra cosa que servir de mofa y escarnio, siendo sistemáticamente humillados tantos y
tantos extremeños simplemente por su forma de hablar. Recordaba aquella clase en la
que la profesora le preguntó ¿qué es el sujeto? y ella después de definirlo perfectamente
"sujeto es el que ejecuta la acción del verbo", no entendía las risas estertóreas de todas
sus compañeras de clase e incluso la mal fingida sonrisa de la profesora. Su único
pecado había sido pronunciar la jota extremeña, esa garbosa jota aspirada, en cambio a
sus compañeras les parecía un asunto jocoso y se reían preguntándole irónicamente: De
Sande ¿qué e sueto?

La jornada finalizó con el excelente CD interactivo de Carlos del Sol, que mostraba
cómo podría ser una experiencia didáctica mostrando las diferentes peculiaridades del
habla hurdana y que serviría para concienciar al alumnado del importante patrimonio
lingüístico que tienen en su comarca y que es necesario proteger.

Pero aunque habían acabado todas las ponencias, lo mejor faltaba por llegar, y era la
sección del congreso dedicada a las actuaciones, debo decirles que uno de los grandes
triunfadores fue el poeta popular Balta que además, es un excelente artesano, si algún
día visitan Calzadilla no olviden pasarse por su casa. Pues bien, estaba todo el mundo
un poco cansado de la jornada agotadora cuando surgió impetuoso de entre los presentes
para leernos su poesía: LA EHPELUJÁ y mirando sus cuartillas raídas por el tiempo
(puedes verlas en el anexo), empezó a declamar uno a uno todos sus versos con ese
acento inconfundible calzadillano, y poco a poco fue enamorando a todos los asistentes
que pasaron de unas tímidas sonrisas a mostrar sin reparos las más sonoras carcajadas
ante el brillante poema producto de la fantasía creativa del poeta popular. Ya que es
precisamente por personas como él por la que estamos aquí reunidos en este congreso
histórico. Les aconsejo que vean en youtube el videoclip completo de su actuación que
merece la pena.

Balta y la Ehpelujá ( http://www.youtube.com/watch?v=oKZuKF9zzLg )

Y mi querida Mina García, que tanto mimó a los asistentes durante todo el congreso,
también con una infinita ternura recitó esos poemas "Gratitud a los mayores", que sólo
pueden salir del alma de una madre extremeña. Enhorabuena a los dos.

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Por último Luis Martínez Terrón nos habló emocionado de "Las ausencias" que todos
tenemos y que en algún lugar ignoto nos esperan.

Era impresionante salir a la fría noche de Calzadilla y escuchar a través de los altavoces
que estaban diseminados por el pueblo todos estos sentires extremeños y cómo sus
habitantes sorprendidos, se asomaban a los balcones y miraban al cielo estrellado que se
fundía en un único ser con los sonidos místicos de los poetas populares.

SÁBADO 26 DE OCTUBRE

Después de las dos primeras jornadas, intensas y de gran interés, aunque ciertamente un
poco agotadoras por la densidad de los contenidos, afrontamos el día 26 con ilusiones
renovadas y expectación por la variedad de los temas a tratar.

El ponente que abrió el fuego matutino fue el Sr. Viudas Camarasa, miembro de
número de la Real Academia de las Letras de Extremadura y autor del Diccionario
extremeño. Con su ponencia "El Centro de estudios históricos y las Lenguas de
Extremadura" hizo un recorrido de las Letras extremeñas desde la Edad de Plata hasta la
actualidad.

Después vino mi comunicación, en la que comenté un poco lo que hay del extremeño en
internet. Las Nuevas Tecnologías han impulsado claramente la revitalización de las
hablas extremeñas y cualquier persona que desee documentarse un poco sobre el tema,
tiene bastante donde elegir. Se puede consultar desde la Biblioteca Virtual de
Dialectología Extremeña en la que recojo toda la bibliografía y además a texto
completo, la mayoría de estudios que se han realizado sobre el habla extremeña desde
aquel primer trabajo de Matías R. Martínez publicado en la Revista EL Folklore-
Frexnense y Bético Extremeño en 1883, titulado "El lenguaje vulgar extremeño" al
Diccionario Virtual de Vozdemitierra que es una Wiki donde se recogen miles de
palabras extremeñas y cualquiera puede incluir más. Otras webs interesantes fueron la
revista electrónica Belsana de Nicolás Valle o léxico recogido en numerosas páginas de
pueblos extremeños, destacando las webs de Ahigal (Juan Carlos Paniagua) o Piornal
(Víctor A. Díaz).

El siguiente comunicante, Fernando Flores del Manzano hizo una brillante exposición
del extremeño en la enseñanza, basándose en su libro: Con acento extremeño,
reconociendo que una de las principales causas de la total regresión que estaban
sufriendo las hablas extremeñas y que las haría desaparecer en poco tiempo, era la falta
de estima que la tenían sus propios hablantes considerándola equivocadamente "propia
de paletos y palurdos".

Más tarde Jose Antonio González Salgado, dado que ya intervino con una ponencia y
que íbamos con bastante retraso pues algunas intervenciones se habían extendido
demasiado, tuvo el detalle de ceder su puesto a Nicolás Valle Morea que iba a
continuación. De todas formas, ninguno de los asistentes tendría el menor problema
para leer su comunicación pues entre los excelentes servicios que ofreció la
organización estaba entregar a los congresistas cada día todas las ponencias y
comunicaciones que se hubieran leído. De ello tiene buena culpa Reyes Acosta,
responsable de las fotocopias y que se dio una buena tupa de fotocopiar.

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En su intervención Nicolás había seleccionado textos escritos en extremeño de
difererentes épocas y después de repartirlos entre los presentes, comenzó su alocución
realizando un estudio comparativo de su ortografía, llegando a la conclusión como ya
habíamos comentado, del auténtico caos y desconcierto que reina entre las personas que
se han animado a escribir en extremeño y concluía que es importante que se llegue a un
acuerdo para evitarlo. Recordó que normativizar no es lo mismo que normalizar, es
decir, lo importante es ponerse de acuerdo en algún tipo de norma para escribir en
extremeño, con seriedad y un cierto criterio.

Después de reponer fuerzas gracias a las buenas viandas del Servicio de Catering "El
lechero" de Guijo de Coria, junto con su amabilidad y buen hacer, afrontamos la jornada
de tarde, con quizá una de las intervenciones más espectaculares: La traducción del
Evangelio al extremeño directamente desde el griego por Antonio Pérez Muñoz.
Comentaba con humor el autor que le había costado realizarlo "doce años y casi el
divorcio". Con unas enormes hojas en las que estaban incluidas las frases en griego y en
extremeño, fue ilustrando su trabajo. Al comentar que había utilizado para realizarlo
entre otros libros, el Diccionario extremeño del Sr. Viudas, éste último tuvo la
ocurrencia de afirmar: "nunca hubiera pensado que el realizar este diccionario hubiera
servido para mi salvación". Al margen de estos comentarios desenfadados, felicitamos
desde aquí al Sr. Antonio Pérez, dado el cariño demostrado por el extremeño al que le
dedicó tantos años de su vida.

También comentar la intervención de Juan Carlos Paniagua, un excelente etimólogo,


que después de recorrer muchos kilómetros desde Ecija (Sevilla), expuso sus
conocimientos sobre el habla de Ahigal, y a pesar de no ser filólogo, su ponencia la
hubiera firmado el mejor de los expertos.

Para finalizar el ciclo de conferencias, el Sr. Real Antón incidió en la enorme riqueza
lingüística que tenían los serradillanos y destacó como características del habla
extremeña el ser "delicada, cadenciosa, maternal e íntima", con abundantes diminutivos
que la hacen más tierna: "Si bierah con qué querencia, se arrullan loh tortolinuh, si
bierah loh mu tuninuh, cómu se arriman, si paici que ahta se dan besinuh en loh
piquinuh...".

El broche de oro de la noche la pusieron el escritor Plácido Ramírez Carrillo y los


cantautores Matías Simón y Miguel Angel Gómez Naharro que sin recibir ninguna
compensación ecónomica, decidieron acudir a Calzadilla para deleitar a los presentes
con sus bellas canciones.

DOMINGO 27 DE OCTUBRE

La madrugada del domingo, la vivimos los asistentes al congreso en excelente


compañerismo, conociendo la vida nocturna de la bella ciudad de Coria. Antes,
habíamos disfrutado de unas excelentes migas extremeñas regadas con vino de la tierra
y acompañadas con sabroso jamón extremeño. Por ello, a más de uno le costó levantarse
a la mañana siguiente.

La jornada comenzó con la ponencia de D. Vicente González que disertó sobre los
extremeños ilustres en la Universidad de Salamanca. Prácticamente hasta la creación de
la Universidad de Extremadura en 1973, se puede decir que fue esta universidad la

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principal receptora de jóvenes extremeños que acudieron a sus aulas a cursar estudios
superiores.

Después La señorita Raquel López expuso la gran importancia que la espiritualidad


franciscana extremeña tuvo en la conquista del Nuevo Mundo, pues dando un ejemplo
de tolerancia y respeto, dieron un trato exquisito a los indios de México, adoptando sus
costumbres y formas de vida, además de aprender a expresarse en su lengua nativa. A
diferencia de otros colonizadores que arrasaron completamente con las culturas
autóctonas que encontraron a su paso, los franciscanos descalzos extremeños dieron
ejemplo de humildad y fraternidad.

Quizá una de las más interesantes intervenciones de esta mañana dominical fue la de
Antonio Garrido, traductor del principito al dialecto altoextremeño con su Prencipinu,
en su exposición, sus palabras fluían con toda naturalidad y todos los asistentes
comprendimos perfectamente su alocución, a pesar de no dominar esa variedad
dialectal.

El Sr. Garrido, supo emplear perfectamente el léxico propio de la parte norte de


Extremadura para hacer un recorrido por toda la historia del extremeño, desde la
Reconquista hasta la actualidad y propuso que se deberían fomentar las publicaciones en
extremeño contando con la ayuda de las instituciones y tanto los medios de
comunicación como la universidad deberían implicarse en su promoción.

También tuvo representación el habla de los chinatos de Malpartida de Plasencia, con la


intervención del Sr. Canelo que mostró una sana envidia al afirmar que "este congreso
debería haberse celebrado en mi pueblo", desde luego sería interesante que otras
poblaciones extremeñas tomaran el testigo de esta brillante iniciativa del Ayuntamiento
de Calzadilla. Se lamentó de cómo se va desvaneciendo el habla de nuestros pueblos y
recordó las palabras de Miguel de Unamuno: "la historia, no está hecha de lo que sale en
los papeles, sino del hacer y de la vida cotidiana de los hombres del pueblo que es lo
que da el comienzo a la historia, y eso sólo se capta con el sentimiento".

Desgraciadamente no pudimos contar con la presencia ni de D. Eugenio Cortés ni de


D. Félix Barroso, por circunstancias personales de última hora, aunque sí recibimos sus
comunicaciones de las que quiero destacar en el caso del primero, su afirmación: "que
aunque el hablar de los extremeños sea diferente de la de los habitantes de otros puntos
de España, eso debe servir para confirmar que lo diferente no es necesariamente
separador sino enriquecedor del todo del que formamos parte". Y de Félix Barroso me
quedo con su aclaración de que "es más correcto decir "las hablas de las Hurdes" ya que
en todos los valles de la zona no se aprecian las mismas características dialectales".

En las intervenciones finales es preciso, en primer lugar, agradecer a la Junta de


Extremadura que nos honrara con su presencia, con la participación del Sr. Cortés
Villalobos, Director General de Promoción Cultural. En su turno comentó que por
Decreto de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura de fecha 20 de marzo de
2001, se declaró Bien de Interés Cultural la "A Fala", habla viva que existe en el Valle
de Xálima en los pueblos de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno. Y si
sólo hubiera dicho eso hubiera quedado magníficamente pero la segunda parte de su
discurso fue lamentable ya que comparó a las otras variedades del extremeño con el
lenguaje de los móviles y con el spanglish.

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En el número 1 de la revista cultural ATENEOS DE EXTREMADURA marzo-2003, se
publicó un artículo en relación con la intervención del Sr. Cortés. (Ver anexo final).

A continuación llegó el turno del Sr. Pedro Cañada que después de hacerle algunas
puntualizaciones al Sr. Cortés, emitió las conclusiones finales, comentando que las
hablas extremeñas merecen un respeto y una dignidad que nunca tuvieron, y que se debe
promover su investigación partiendo de la existencia de las diversas variedades
lingüísticas de nuestra región, y que la inminente aparición del Atlas Lingüístico de
Extremadura deberá determinar claramente las zonas dialectales dignas de estudio.

Afirmó que nos sentimos orgullosos de ser extremeños, sin complejos por nuestra forma
de hablar y que se debe defender el extremeño como patrimonio cultural de
Extremadura. Después dio por clausurado el congreso.

Ya por la tarde, se hizo una visita turística a la ermita del Santo Cristo de la Agonía.
Una bella construcción del siglo XVI con una espectacular cubierta en la sacristía. En
ella pudimos contemplar los restos del famoso lagarto resguardados tras una vitrina.

AGRADECIMIENTOS

En primer lugar agradecer al Sr. Alcalde de Calzadilla, Pedro Cañada por la gran idea
de organizar este I Congreso sobre el Extremeño, junto con Pablo Gonzálvez que ha
realizado un enorme trabajo de investigación sobre las hablas extremeñas a lo largo de
toda de su vida.

En segundo lugar gracias a todos los ponentes y comunicantes, ya que sin su


participación desinteresada hubiera sido imposible que hubiera podido celebrarse.

También una mención especial a rapsodas y cantautores que recorriendo muchos


kilómetros quisieron estar con nosotros con la sola motivación de su cariño a
Extremadura.

· Fernando González que vino desde Zaragoza


· Javier Feijoo desde Badajoz
· Matías Simón desde Cáceres
· Miguel Ángel Gómez Naharro desde Mérida
· Placido Ramírez desde Badajoz
· Julián Mojedano desde Badajoz

Y qué hubiéramos hecho, sin la ternura que han sabido transmitir con sus versos los
poetas populares de Calzadilla:

· Sr. Balta, artesano


· Sra. Mina García
· Sra. Cándida

Ahora quiero relacionar todas esas personas que han robado muchas horas al sueño para
conseguir que este congreso fuera todo un éxito:

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ORGANIZACIÓN

· Manuel Trinidad (Coordinador)


· Ana Mª Madejón
· Victoria Jareño
· Ana Tobajas
· Jesús García
· Asunción de Pablo

COLABORADORES

· Mª Carmen González
· Lucía Montero
· Cecilia Kopp
· Graci Acosta
· Loli Manzano
· Mamen Redondo
· Mina García

FOTOCOPIAS

· Reyes Acosta

CARPINTERÍA

· Sebastián Madejón

SONIDO

· José Miguel Pinero - Musical Coria


· Leonardo Utrera

VÍDEO

· Karpint de Coria

SEGUIMIENTO A TRAVÉS DE INTERNET

· Mariví Reyes de los Nuevos Centros de Conocimiento - Integrared


de Coria.

SERVICIO DE CATERING "EL LECHERO" DE GUIJO DE CORIA

· Eulogio López
· Ángeles Pascual
· Susana López
· Jorge López
· Almudena Acosta

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· Loli Moreno

Y también agradecemos los diferentes e-mails de felicitación, que hemos recibido desde
distintos puntos de España, sobre todo de Cataluña y del extranjero, especialmente de
Sudamérica.

Además un especial agradecimiento a los diferentes medios de comunicación que


tuvieron a bien dedicar en sus espacios, un tiempo al congreso.

 A Televisión Española en Extremadura, que en las noticias del viernes día 25


hizo una referencia al evento.
 Al programa de Onda Cero "Gente Viajera", presentado por Vicente Pozas, que
decidió realizar el día 24 su programa desde Calzadilla.
 A Radio Nacional de España, en la persona de Pepa Fernández que hizo una
conexión en directo desde el Casar de Cáceres, con su programa itinerante "No
es un día cualquiera". (Gracias Falín)
 Al periódico Extremadura, que fue el ÚNICO periódico regional, que dando
ejemplo de lo que debe ser un medio de comunicación sensibilizado con la
cultura extremeña, hizo un seguimiento del congreso durante todos los días de su
celebración.

Por último señalar, que José Antonio González Salgado Dr. en Filología por la
Universidad Complutense de Madrid, que nos ha estado acompañando durante todos los
días del congreso, por motivos personales no ha podido asistir esta mañana de domingo.
Sin embargo ha llamado por teléfono y me ha comunicado que diga lo siguiente:

"De este congreso yo me quedo con el espíritu de cordialidad, el respeto a todas las
opiniones que han aparecido en estas jornadas y con los debates más o menos
acalorados que hemos mantenido unos y otros desde distintas posturas. Las
conclusiones científicas ya habrá tiempo para elaborarlas, hay que pensar en todo lo que
aquí se ha dicho. En este momento la conclusión más inmediata es el éxito con mayúsculas
de este Primer Congreso sobre el Extremeño"

MUCHAS GRACIAS A TODOS

CALZADILLA 27 DE OCTUBRE DE 2002

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I Congreso Extremeño

EL EXTREMEÑO COMO FENÓMENO

LINGÜÍSTICO Y CULTURAL

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA


CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

Ponencia presentada por

Pablo Gonzálvez González

Calzadilla 24-10-2002

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EL EXTREMEÑO, COMO FENÓMENO LINGÜÍSTICO Y CULTURAL

Presentación personal

Señoras y señores, hoy nos hemos reunido motivados por el tema de lo extremeño. Espero que
las conclusiones a que lleguemos, sean lo más libre, asépticas y ajustadas a la realidad posible.

Soy Pablo Gonzálvez, tengo 68 años de edad, nací en este pueblo, estudié humanidades en el
Seminario Conciliar de Coria y tres cursos de filosofía y dos de teología en el seminario de Cáceres,
hice magisterio como alumno libre, en las Escuelas Normales de Magisterio de Cáceres y tres cursos de
filología en la UNED, carrera que abandoné debido a un accidente de tráfico.

Antes de pasar al desarrollo de la ponencia quiero hacer constar dos cosas:

1ª. Que a última hora he tenido que rehacer esta ponencia, debido a que algún gracioso se le ha
ocurrido infectar mi ordenador. Ayer a estas horas, aún no sabía, si podría conseguir rehacerla,
por lo que les ruego disculpen, si encuentran alguna deficiencia.

2ª. Que el tema es tan amplio que, de los 210 folios que tenía escritos, he tenido que extrar lo
que me ha parecido lo menos conocido.

Hechas estas salvedades, damos comienzo a nuestra ponencia.

Cuando surgió la idea del Congreso

La ideal del Congreso no es de ayer. Cuando en 1995, publicábamos nuestra primera


Gramática Extremeña, ya hablábamos de la celebración de un posible Congreso de Extremeño, como
consta en el prólogo de la aludida obra y aunque no responde a las expectativas que entonces
preveíamos y ha llegado un poco más tarde, bienvenido sea.

Cómo queremos que sea.

Decíamos en la convocatoria que queríamos un congreso:


a) libre. Cada uno puede decir lo que estime oportuno, sin más limitaciones que el estado de
orden, de tiempo y de respeto a quien piense de manera distinta.
b) abierto. Con facultad de participación de cualquiera, cuando lo estime necesario, sin más
limitaciones que tener que ajustarse a la materia tratada, al horario del programa, a la pedida de
palabra, al orden de intervención y al tiempo que el moderador le conceda para hablar.

15
Título de la ponencia y análisis de su enunciado.

El título que aparece en el programa del Congreso es: El extremeño, como fenómeno
lingüístico y cultural

Está formado por los adjetivos extremeño, lingüístico, cultural y el sustantivo fenómeno .

Extremeño es un adjetivo que procede del sustantivo Extremadura Su significación está


limitada por el artículo el y con él, nos referimos al peculiar modo de hablar de las gentes de nuestra
tierra.

El sustantivo fenómeno, procede del latín faenomenon y éste del griego fainomenon de
faino, que significa aparecer, por lo que fenómeno significará en este contexto, manifestación .

Lingüístico, es una adjetivo derivado de lingüística , ciencia moderna que estudia el lenguaje,
en todas sus manifestaciones: lengua, dialecto, habla, jerga, argot. El adjetivo lingüístico nos obliga a
tener que establecer en cual de los estadios anteriores se halla el extremeño.

El último término es el adjetivo cultural. Procede de cultura y ésta, a su vez,


etimológicamente del verbo latino colo, is, ere, ui, cultum, que significa cultivar la tierra. Este
significado poco tiene que ver con el concepto, que, de la palabra cultura, poseemos todos; sin
embargo, si consideramos un nivel de etimología anterior, encontramos que colo procede de la voz
indoeuropea col que significaba pastorear, apacentar . Con este significado original, cultura
toma otro sentido. Significaría la consumación del pastoreo, del apacentamiento y el engorde que se
produce con estas acciones, lo que trascendido el hecho material de pastorear, significaría
metafóricamente el pastoreo, el apacentamiento, el engorde y las adquisiciones de tipo intelectual.

En todo acto cultural, se produce un proceso en el que influyen: un agente que produce y
transmite la cultura, otro que la recibe, y un conjunto de hechos que constituyen la materia del acto
cultural o inculturación. En la cultura extremeña, el agente emisor y receptor de la cultura es el pueblo.

Nosotros no hemos tenido hasta hace poco tiempo, un agente emisor como la universidad.
Nuestro pueblo ha estado abandonado culturalmente y, como fruto de ese abandono, ha nacido un
bosque que es el extremeño, caracterizado principalmente, por una cultura rural

Una segunda cuestión será concretar los campos de esta acción cultural: que se concretarían en
las acciones a lo largo de la vida del hombre extremeño:

Lo relacionado en torno al nacimiento que comprendería las supersticiones propias del


embarazo, la gestación, las prácticas del parto, el bautizo, la mayoría de edad, y todo el acervo cultural
que se genera en torno a esos momentos.

Lo relacionado con el matrimonio: noviazgo, capitulaciones matrimoniales, amonestaciones, la


boda, la sociedad familiar, las enfermedades, los modos de curarse, etc.
2

16
Lo relacionado con la defunción, las prevenciones consuetudinarias y testamentarias, la
defunción, la agonía, el entierro, las practicas posteriores, el culto a los muertos, los cementerios, etc.

Lo relacionado con la agricultura; las semillas, la sementera, las distintas labores, los modos de
siembra, las diferentes semillas, la escarda de los cereales, la siega, el acarreo, la trilla y acciones
complementarias, la recogida del grano y de la paja, los diferentes utensilios empleados, el molino, el
horno

Lo relacionado con la ganadería: las clases de ganado, el pastoreo, la montanera, las


enfermedades del ganado, etc.

Las diferentes industrias rurales: los comercios, tabernas, carnicerías, alfarerías, campanerías,
campanillerías, l albañilerías, los cardadores, los pieleros, los carpinteros, la pesca, la caza, etc. sus
costumbres y utensilios.

Los oficios del motileo, lavado, cardado, hilado, de la lana, etc.

El tiempo: las estaciones, las labores estacionales, los meses, los juegos, el descanso, etc.

Los refranes y las consejas de todo lo anterior tan rico y variado en nuestra tierra.

Pero, estos campos muchas veces ha sido influidos negativamente y hasta la acción de nutrirse
con lo propio, lingüísticamente hablando, ha sido dificultada en todos los niveles sociales y de
formación por la oficialidad.

En la escuela, con el así no se dice, eso está mal , eso no es , burro , lechuguino, mentecato,
zopenco.

En la calle, poniéndose como modelo el hablar del señorito. En la administración, en la iglesia,


es el modelo oficial el que impera. Se han suprimido los carnavales, el correr los gallos, etc.

Los elementos intelectuales de nutrición, han sido siempre impuestos desde fuera, con los
respectivos planes de estudio, que no han tenido nunca en cuenta, la peculiaridad lingüística de la
región. A pesar de todo, el pueblo ha resistido la colonización y ha transmitido una larga tradición
lingüística y folclórica.

En ese procedimiento de inculturación propia, es el medio del que nuestro pueblo se ha valido
ha sido el Extremeño, de ahí que hayamos puesto a esta ponencia el título de: El Extremeño como
fenómeno lingüístico y cultural.

Intencionadamente hemos tratado primero del hecho cultural para centrarnos a continuación en
el hecho lingüístico.

Nosotros decimos y defendemos que nuestros ancestros, nuestros antepasados, nuestros


3

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padres, han llevado a cabo ese gran proceso cultural por medio de un instrumento de comunicación
principal: el extremeño.

¿Realmente existe el extremeño?

Al tiempo de hacerme esta pregunta, recuerdo que eminentes personajes de las letras dicen algo
sobre ello, al respecto:

El doctor Viudas Camarasa en una entrevista que le hace Manuel López, en el diario Hoy,
entre otras cosas dice que hay varias divisiones geográficas de hablas extremeñas, varias zonas de
influencia portuguesa, un sentimiento lingüístico del extremeño, pero no un conocimiento científico, etc.

Las respuestas de este profesor indirectamente contestan afirmativamente la existencia del


extremeño.

Don Rafael Lapesa Melgar, catedrático y académico contesta un interrogatorio sobre el


extremeño, en el Hoy del 11 de mayo de 1980. En sus respuestas, entre otras cosas dice textualmente:
“Creo que existe indudablemente un dialecto extremeño. Dentro del cual hay variedades y
matices...”

Don Gerardo García Camino, catedrático de lengua y literatura, en un articulillo publicado en


el Hoy, el 15 de junio de 1996, afirma: “Quisiera dejar bien claro que no existe dialecto extremeño
ni castúo” . Y continúa más abajo: “...en esta región se habla una modalidad del dialecto astur-
leonés” .

Don Antonio Salvador Plans, catedrático de Historia de la Lengua de la UEX, en un artículo


publicado 10 de diciembre de 1996, en Hoy, escribe:

Hay que acabar con algunos brotes falsamente científicos, de carácter regionalista, que
tratan de imponer un extremeño totalmente inventado en ocasiones o circunscrito a ciertos
ámbitos sociales de zonas muy concretas”.

La situación lingüística de Extremadura es muy rica. “Pero de ahí a querer imponer una
cooficialidad, que se ha llegado a plantear en algunos casos, de ese supuesto castúo o extremeño,
hay un abismo”.

El castúo fue una invención literaria de Luis Chamizo.

No existe un dialecto extremeño único, sino bastantes variedades. “Habrá que seguir
analizándolas porque tenemos un conocimiento escaso de ellas”.

A este profesor se le ha invitado personalmente a este congreso y ha declinado su intervención


y su asistencia. Nos hubiera gustado que el profesor nos hubiera honrado con una intervención y
hubiéramos conocido de primera mano, los motivos que le asisten para mantener los criterios que
4

18
manifiesta.

Por otra parte, a nuestro juicio, al afirmar que existen “bastantes variedades”, indirectamente
está admitiendo su existencia.
.
José Antonio González Salgado. En ciertos artículos publicados en el Extremadura, deja
entrever su posición con respecto al extremeño. Dice que no existe el extremeño, sino que es la lengua
española. A esa misma conclusión llega en su “Notas sobre Cartografía Lingüística Extremeña” dice
textualmente: “... el extremeño se debe considerar una habla regional castellana, en la que se
distinguen dos subvariedades: la de la Alta Extremadura (habla regional castellana de impronta
leonesa) y la de la Baja Extremadura (habla regional castellana de impronta meridional)...” -
continúa- ‘Considerar que el extremeño es un dialecto, un habla regional o, como parece que
quieren otros, una lengua (recordemos la Primera Gramática Extremeña, publicada ahora hace
unos años) no es una cuestión primordial”. Es decir, que para este señor, el extremeño es castellano,
en cuyo caso, a mi juicio, huelgan todas las ponencias, todas las comunicaciones y todas las mesas
redondas sobre el extremeño, ya que él lo considera castellano.

¿Cómo conjugar esta postura con la encuadramiento del extremeño en el leonés oriental que
hizo Menendez Pidal? ¿Cómo, siendo lo que hablamos los extremeños lengua española, en el decir del
señor Salgado, puede ser al mismo tiempo, según escribe don Alonso Zamora Vicente en su
Dialectología, “ un habla de profunda raigambre leonesa? o se puede conjugar con lo que dice el
profesor Lapesa “Creo que existe indudablemente un dialecto extremeño? o con lo que dice el
catedrático García Camino: “...en esta región se habla una modalidad del dialecto astur-leonés”.

A la hora de considerar estas citas que, juzgamos que alguien deberá estar confundido.

He leído la tesis doctoral del señor González Salgado y, vista la información que transmite y sus
deducciones, es posible que sean lógicas con su información, pero sinceramente pienso que no ha
acertado con los informantes que él hubiera necesitado, le ha pasado lo que nos dicen nuestros viejos:
“El ésitu no ehtá en aputeal sino en dal la pedrá” = El éxito no está en apedrear, sino en dar
la pedrada”. Es decir, el señor Salgado, a mi juicio, no ha dado con el extremeño, sino con un
extremeño castellanizado, en función de lo cual, saca sus propias conclusiones.

Pienso además que la intervención de don Eugenio Cortés Gómez (extremeño), en el Congreso
de Escritores Extremeños del año 1980, cuando desde la tribuna de oradores, leía la ponencia, titulada
¿DIALECTO EXTREMEÑO? Y comenzaba: “En un Congreso de Escritores Extremeños habría
que tener en cuenta la lengua en la que se expresan. No hay lugar a dudas que es el castellano.

¿Se puede hablar, entonces, de un dialecto extremeño? En el momento en que redacto


estas líneas desconozco el número de asistentes, su entidad y su obra. Lo que sí puedo afirmar es
que ninguno presentará un escrito en la línea de Gabriel y Galán y Chamizo para que se pueda
hablar de un HABLA EXTREMEÑA reflejada de manera literaria”, no tuvo otro fin que la de ser
un revulsivo en la conciencia de los escritores extremeños.

Tenía razón el señor Cortés. No se presentó ni una ponencia en extremeño. ¿Quiere ello decir
5

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que no existe el extremeño? Ya ha se ha manifestado el señor Alcalde en la lengua de sus convecinos.
Estoy seguro que, en este Congreso, se hablará en extremeño. Yo mismo había escrito una gran parte
en este dialecto, pero, al tener reducir mi ponencia, he tenido que prescindir de ello, en razón de la
claridad.

Pero ¿ Realmente existe el extremeño?

¿Qué hacemos aquí, si no existe? ¿Hemos venido a hablar de un fantasma Qué habla el pueblo?

Si el extremeño no existe, si es una invención, estamos perdidamente enajenados, permítanme


la expresión, locos de remate, por habernos reunido y dedicarle parte de nuestra vida y nuestro tiempo
a una invención, a una fantasía.

Hay un argumento irrefutable. Como dice el filósofo: “De facto ad posse, valet ilatio” , es decir,
la realidad demuestra la posibilidad.

Suele decirse que el movimiento se demuestra andando y los filósofos preconizan que “Contra
factum non valet argumentum”.

En esta línea y, de acuerdo con estos principios, voy a leer uno de mis sonetos en extremeño:

LA BRONQUIÁ DEL AMOL

Buhca calol mi manu enamorá


del huegu de la tuya, entri tuh deuh;
buhca, el mi pechu, contenel suh mieuh
y mih ohuh, herilsi en tu mirá.

Buhca tu yedra el árbul de mi na


y mih ramah sohtriban tuh enréuh;
buhca tu luci esentrañal mih rueuh
y presientu mi bía iluminá.

Eha tuh hueguh endulzal mih quehah,


que s’ alegri mi rosa en tu rosal;
éhami que me engüelba tu maeha

y arcendamuh al cielu en tu ehpiral


¿Pol qué, si son felidih lah parehah,
el amol hadi añicuh su crihtal?

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Oída esta estrofa, podemos preguntarnos ¿son versos castellanso? ¿Son un invento?

Versos castellanos, desde luego no. ¿Un invento? Recorran nuestra geografía y estoy seguro de
que encontrarán todas las palabras. Las usa el pueblo, en sus manifestaciones normales. ¿Qué no las
usa? Ya lo oirán cosas parecidas en este congreso.

Esta es la forma en que escriben nuestros poetas, basta repasar sus poemas en extremeño

José María Gabriel y Galán: “El Cristu benditu”, “Varón”, etc. Hay que hacer constar, sin
embargo, que Gabriel y Galán no era extremeño, lo que da más fuerza a mi postura.
- Luís Chamizo: “El noviajo, La experencia”.
- Hagapita Ernande: “Señol Don Doroteu Sanchi” con motivo de la Romería de Dios Padre
de Santa Cruz de Paniagua.(21 abril- 1952)
- Eugenio Beltrán Santos: “Carta a un Amigo” Diario Hoy- agosto 1974.
- Mario Simón Arias Camisón: “Los Límitis de España” Hoy, 5-8-1954 y “La fiehta de toj loj
Santuj” 1.11-1979 (Santa Cruz de Paniagua)
- Rosa María López Casero: “Cosas de Aquí” . Agosto 1976 (Torrejoncillo).
- Juan García García: “El teléfono de Ahigal”, “Claveles de Mi tierra” (poemario 1977)
(Ahigal)
- El Guijitu ) Programa de fiestas de Guijo de Galisteo de 18-8-1979
- Pablo Gonzálvez González: “Hojas Extremeñas Sueltas” (poemario enero 1981). (Calzadilla)
- José Polo Cordero: “Homilía predicada en Castúo con motivo de la fiesta de S. Pedro de
Alcántara” ( año 1981) (Cáceres).
- Olegario León Gutierrez: “A la Caura Vetona” (poemario 6- marzo-1984) (Coria)
- (Revista Luz de Redención n 555, septiembre 1994: “Don Jesús y Juuanillu”. (Alcuéscar)
- Omenaji a Tíu Agustín Sánchez (Revista Región Extremeña n 4. Desconozco la fecha de
edición y el lugar)
- Emilio Moreno: “Asín cumu suena” (poemario inédito 1998) (Villa del Campo)
- Juan Núñez: “Al cura del pueblo”- (Hoja diocesana 8-5-1999)
- Luisa Durán: “Mi tierra” (Desconozco la fecha de edición).

Intencionadamente he puestos las fechas de sus publicaciones para que veamos que las obras
se producen en distintos espacios temporales y locales

A los anteriores poemas, habría que añadirles otros poemas sueltos premiados en el Concurso
Ruta de la Plata que patrocinan los hermanos Rafael y Joaquín García Plata. Allí han concurrido, entre
otros,

Francisco Durán Domínguez, con “Miedo sabroso”, “El Milagro”, “La Piedra”, “El Mendigo”
Enrique Louzado Moriano, con “Llanto”, “Capullino Sonrosáo”, “Otra vez vida”.
Gregorio Yáñez Maestre, con “Por los Olivares suena”.
Arturo Enrique Sánchez, con “Reclamación”, “Sequía”
Pablo Gonzálvez González con “La Briega”, “Herráu a otru maeru”, “Cuandu dignuela”
Juan Rodríguez Pastor con “Viento Solano”
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Luis Martínez Terrón, con “Ausencias”
Norberto López García, con “Quejío de macho en primavera”.
Juan Antonio Paule Tomé, con “Un Mundu Cambiáu”
Francisco Domínguez Silva, con “A la mujer extremeña ama de casa”.
Ignacio Fernández Duarte, con “La Dehesa el Señorito y yo”.

También habría que añadir los no premiados, que desconocemos, pero que, por el hecho de
no haber sido premiados, no dejan de ser poemas en extremeño.

Habría que sumarle además, los poemas de los concursos poéticos anuales de Guijo de
Granadilla, Plasencia, Calzadilla, de Extremadura Unida, entre otros, etc. de los que no tenemos
referencia ni del número presentados ni de sus contenidos, ni de sus autores.

En prosa debemos enumerar: “Requiloriu” de José María Alcón Olivera 1984; la “Primera
Gramática Ehtremeña”, de Pablo Gonzálvez González, María José y Trinidad Gonzálvez Domínguez
1995 y la traducción del Principito titulado “el Princiupinu”, de Antonio Garrido Correas 1999.

Y así podría hacer una larga y engorrosa lista de poemas y de autores que nada añadirían a lo
manifestado.

Señores, a pesar de todos los avatares, de todas las negaciones, de todas las represiones y de
todas las dificultades por las que ha pasado, podemos decir que el extremeño existe. Otra cosa bien
diferente será la manera y el abandono en que existe.

Pienso que, de lo dicho anteriormente, se pueden extraer varias conclusiones:

Siendo la manifestación escrita, en cualquier lengua, consecuencia de la manifestación oral, el


extremeño existe en sus dos manifestaciones: oral y escrita.

El extremeño no es una invención sino que existe y el pueblo se manifiesta en él como algo
distinto del castellano.

La manifestación literaria no se reduce a José Maria Gabriel y Galán y a Luis Chamizo


exclusivamente.

Se escribe ininterrumpidamente, aunque haya alguien que lo desconozca.

Los poetas mencionados no deben ser los únicos.

Si se patrocinara nuestro modo de hablar extremeño, por las autoridades regionales, como lo
hacen otras autonomías con los suyos, seguro que estaría en otra estima y consideración.

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II ¿LENGUA, DIALECTO, HABLA?

Tras especular sobre la existencia del extremeño, convendría saber si es lengua, dialecto o
habla.

Lenguaje.

En el lenguaje, hay que tener en cuenta sus notas: ser facultad humana, e instrumento de
comunicación entre los comunicantes, lo cual realiza el hombre haciendo cabalgar contenidos de
pensamiento sobre acciones sensibles. En el lenguaje oral, estas acciones son los sonidos integrados en
la palabra y producidos por los diferentes órganos de fonación.

El lenguaje es previo a toda lengua concreta.

Lengua es instrumento de comunicación. Se caracteriza por ser un conjunto de convenciones


adoptadas por la colectividad para permitir el ejercicio de la facultad del lenguaje y también, un sistema
de signos que rige los actos del habla. Entendida la palabra sistema como conjunto de elementos
(contenidos en el Diccionario) y como organización de los mismos (Grámática).

El habla. Fue Ferdinand Saussure (filólogo suizo 1857-1913), el primero en distinguir en su


Curso de Lingüística general, entre langue, lengua y parole = habla.. Es la realización material del
lenguaje, su manifestación individual.

Lengua y habla se oponen como realidad física, socialmente, psicológicamente y son vistas de forma
diferente bajo distintos puntos de vista, como son el de la manipulación, el del tiempo, el del mensaje, el
de la independencia y hasta a nivel descriptivo: la lengua y el habla son subconjuntos del lenguaje .

Dialecto

Dialecto, procede del término latino dia-lectus, o dialectos, i, que, a su vez, tiene su origen
en la griega dialectos = lenguaje particular de un país < dialego = (en voz activa) = apartar; en voz
med. y pas. = hablar. < dia (adv. y prep = a través, separadamente). + lego = decir, hablar.

El término es de origen antiquísimo y etimológicamente hace alusión a dos conceptos: al acto de


hablar y a hacerlo separadamente. Con estos dos sentidos, fue empleado por Suetonio al definirlo como
lenguaje particular de un país y consistía para él, en la modificación de la lengua general.

Manuel Álvar lo define como un sistema de signos desgajado de una lengua común viva o
desaparecida; normalmente con una concreta limitación geográfica, pero sin una fuerte
9

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diferenciación frente a otros de origen común 1

De esta definición se deduce que:

Toda lengua es dialecto con relación a la lengua madre.

Debe tener una delimitación geográfica concreta.

No tener una fuerte diferenciación frente a otros de origen común.

La lengua y el dialecto

Según esto, lengua y dialecto son de la misma naturaleza y se distinguen en la forma y en el


tiempo, por una relación de origen y todo lo que hemos dicho anteriormente de la lengua, podemos
aplicárselo ahora al dialecto, por ser el dialecto, formalmente, la misma lengua modificada.

El dialecto y el habla.

Siendo el dialecto de la misma naturaleza que la lengua, ha de poseer como ella, los mismos
atributos y sus mismas oposiciones y diferencias con respecto al habla: Ello significa que dialecto se
distingue y opone a habla con el mismo derecho y cualidades que la lengua. Es decir que el habla
relacionado con un dialecto particular, será la realización individual de ese dialecto.

Por otra parte, el dialecto como la lengua, ha de ser también un sistema con elementos y reglas
propias

¿Qué dicen ciertos autores sobre el extremeño?

Aurelio Cabrera, refiriéndose concretamente a él, lo identifica casi totalmente con el habla
vulgar castellana2.

Matías Ramón Martínez, que confiesa que no es muy versado en lingüística, se queda en la
duda. “Es difícil responder”, dice., pero afirma que existe como tal y que es muy difícil evitar la
diferenciación geográfica que posibilita la lingüística.3

Santos Coco no se aventura a afirmar que sea un dialecto pero confirma más adelante que
1
ALVAR, MANUEL. Hacia los conceptos de lengua, dialecto y hablas, en NRFH,
XV, 1961. PP. 51-.60.
2
AURELIO CABRTEARA, Voces extremeñas recogidas del habla vulgar de Alburquerque y su comarca, BRAE,
III y IV, 1916 y 1917. p.53

3
MATIAS RAMÓN MARTÍNEZ. Lenguaje vulgar extremeño y fresnedense, RE. p. 39.

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existe diferenciación en acento, pronunciación, vocabulario y más adelante que la lingüística extremeña
no es la castellana ni la andaluza.4

Don Alonso Zamora Vicente, unas vesces lo llama “lengua extremeña” y otras “habla de
tránsito”.5

Habla el profesor, sobre el extremeño, entre otras cosas: sobre el cierre de las vocales o, e, en
u, i, respectivamente y sobre la caída de la -d- intervocálica: “también es meridional la pérdida muy
frecuente de la -d- intervocálica”- dice. Es una pena que tan eminente personaje no tuviera a bien
exponer toda la casuística que se genera cuando se producen los dos fenómenos a la vez: dedo >deu,
(diptongo) ; moneda > monea (hiato); mordía (hiato); mordido > mordíu (diptongo), pérfido > perfiu
(diptongo).etc.

El profesor, en general, no es generoso al tratar el extremeño. Es una pena que no se haya


excedido en explicaciones al tratar el este dialecto.

Don Eugenio Cortés Gómez, citado anteriormente, presumiblemente conocedor de lo


manifestado por Zamora Vicente, en uno de los congresos de escritores extremeños se pregunta
¿Dialecto extremeño? y tras recoger definiciones y opiniones de diversos autores, afirma que el
extremeño es un dialecto, debido a sus notas de individualidad, distinción, altura social, y ser
diferente.

En nuestro caso y, siguiendo las condiciones propuestas por Álvar, también afirmamos que es
un dialecto, por que:

1. Es un sistema de signos desgajados de una lengua común. Solo hay que recorrer su léxico,
para aprobar esta afirmación: Heitu, charramanduhca, baiga, talandangu, truhun, guachindanga, etc no
son castellanos.

2. Tiene una delimitación geográfica concreta. Es también comprobable que el extremeño, en


sus diversas variantes tiene un territorio. Que comprende la mayor parte de Extremadura y la zona
suroeste de la provincia de salamanmca.

3. No tiene una fuerte diferenciación frente a otros de origen común. El extremeño participa de
signos y reglas que son comunes a otros dialectos: leonés, andaluz, murciano, canario.

El extremeño, pues, cumple los tres requisitos señalados por Manuel Álvar, por lo que es un
dialecto.

Contra quienes dicen que el extremeño es un habla, opino que el concepto habla, al menos en el
sentido que le dio Saussure, no cumple con el atributo de objetividad que poseen la lengua y el dialecto.

4
SANTOS COCO. Apuntes lingüísticos de Extremadura, RCEE, X, 1936.pp. 167-172..

5
ALONSO ZAMORA VICENTE. Dialectología Española. 2ª. Edicción. Editorial Gredos. Madrid, p.332.

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El nombre

Muchos vienen denominando a nuestra manera de hablar castúo; otros, extremeño.


Nosotros defendemos el segundo.

El nombre “castúo” es una afectación, un esnobismo nacido del título de la obra de Luis
Chamizo “El Miajon de los Castuós”. Hace referencia a casta, a clase especial, algo así como un nuevo
factor RH. A mi juicio, el adjetivo ‘extremeño’ es más apropiado que ‘castúo’, porque “Extremeño”,
es el calificativo con que designamos todo lo que comprende, se produce y tiene su denominación de
origen, en Extremadura y porque ese término es menos afectado, menos disgregador, más regional y
menos clasista.

Desde esta oportunidad, propongo que se adopte como definitivo el nombre de ‘extremeño’
para referirnos al nuestra peculiar forma de hablar.

Ubicación del extremeño

Existe cierta preocupación por conocer la extensión regional, su asentamiento espacial y


geográfico. Lo que, en ningún momento se ha acometido es su estudio diacrónico. Sin duda ninguna
debe haber existido un inicio o periodo de formación, otro de florecimiento y el actual que vivimos que
es de franca decadencia.

Extremeño interior

Los asentamientos urbanos comenzaron en la misma reconquista. Extremadura se divide en dos


partes por el tratado de Sahagún, la occidental, a partir de la vía de la Plata para León, y la oriental
para Castilla), que se unen poco después con Fernando III, el Santo.

En tiempos de este rey las tierras de Extremadura estaban plenamente liberadas y los
asentamientos generalmente realizados, pero continúan los señoríos y los núcleos urbanos libres que
habrían de tener alguna repercusión en su manera de hablar. Para constatar esta aseveración
lingüísticamente hablando, basta con observar las diferencias lingüísticas de las Hurdes, Zona de Coria,
la Vera, la zona entre el Ambroz y el Jerte, los pueblos de la Fala, la Región de las Villuercas, de
Montánchez, etc. Lo mismo le ocurre a la provincia de Badajoz en la Siberia, en La Serena, en la zona
de Badajoz, Olivenza, Mérida y Zafra, pero, a pesar de pequeñas diferencias, existe un léxico común
por lo que habría que tender a unificar lo demás.

El extremeño periférico

Son también perceptibles, las influencias castellanas posteriores, en la zona oriental (de norte a
sur); la influencia leonesa en la más de la mitad norte de la provincia de Cáceres; la influencia
12

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portuguesa en la zona de la raya y la del Andaluz en la zona meridional de la provincia de Badajoz. En
contrapartida, hablan como nosotros la zona surocidental de la provincia de Salamanca y la zona sur de
la provincia de Ávila..

El extremeño en el tiempo

¿Que hablaban los extremeños de los asentamientos venidos principalmente de castilla y de


León? ¿No sería un latín en descomposición (el latín se habló hasta el siglo XV en España), un leonés
y un castellano en formación? Hasta la fundación de la Real Academia Española en 1713, no hubo
control lingüístico. La oficialidad castellana comenzó a presionar con más intensidad después. De lo que
podemos deducir que el extremeño, pudo tener un periodo de formación en los siglos XIII, XIV y XV
y una andadura libre y floreciente hasta principios del siglo XVIII . A partir de ahí, se debió iniciar el
declive, con una presión tan brutal, que ha estado a punto de desaparecer.

¿Dónde se encuentra el extremeño?

Por supuesto, en el pueblo, entre la gente del campo, los pastores, los iletrados y en los viejos
escritos: cartas, papeles de secretarios y escribanos de los pueblos que, siendo nativos, han ido
dejando un reguero de palabras extremeñas, en sus libros de actas y papeles de los Ayuntamientos,
que habría que rescatar.

No se me ocurriría a mi buscarlos, al menos hasta ahora, en la escuela, en el instituto o en la


universidad.

Recuerdo que, siendo niño, el maestro nos corregía, cuando decíamos alguna palabra impropia
del castellano. Si decíamos ‘asina’ inmediatamente gritaba:
- ‘Asina se llama la madri de la mi burranquina’.
Si decíamos ‘asín’, la frase correctora era:
-‘Asín, se llama el padri del mi burranquín’.
Si usábamos el pronombre personal de primera o segunda persona antes que el de tercera,
enseguida nos gritaba:
- ‘Primero son las semanas y después los meses’
Si pronunciábamos como llana, una palabra esdrújula, la frase correctora era:
- En tiempu de loh apohtolih abía unuh ombrih mu barbaruh, se subían a loh arbolih y
cohían loh paharuh”.

Recuerdo que un día, me dio una bofetada por repetir ‘asina’. Los compañeros se lo contaron
a mi madre. Me preguntó lo ocurrido y cuando se lo referí., contestó:
- ‘Es el cantar de siempre’.
En esta frase, he resumido toda nuestra historia en la escuela.

Cuenta mi buen amigo Juan Hernández Caso, que, estando de maestro en un pueblo cercano a
13

27
Coria se le acerca un niño y le dice: “¡Don Juan, idi Hilipi que no se idi idi!”. En la escuela existían
dos culturas: la popular y la del señorito.

En los estudios de bachillerato también hay sus anécdotas:


Un estudiante, se expresaba ante sus compañeros en su lengua materna, otro grita:
- Chicos, venid, venid, aquí hay uno que habla como en la Edad Media.
La vergüenza del extremeño-hablante fue tal, que no volvió a expresarse en el modo de su
pueblo.

El extremo llega hasta la clase culta.


En una reunión de profesores, uno de ellos hubo de referirse a ‘las vacas’ y lo hizo con la frase
extremeña ‘la facah’. Cierta profesora de español, se dirige al interlocutor y le dice:
- ¿la facah?, ¿la facah? Si fueras alumno mío te suspendería.
A lo que le responde el licenciado: -¿Crees que vas a enseñarme castellano? Estoy en mi
tierra y digo ‘la facah’ porque me da la gana.

¿Qué hubiera ocurrido en la Universidad de Extremadura, con profesores castellano-hablantes,


si un alumno hubiera hecho su examen en Extremeño? ¿Lo hubiera suspendido? Me temo que sí.
¿Hubieran ocurrido eso en Cataluña o en Vasconia?.

Estado en que se encuentra

El estado en que se encuentra es lamentable. Personajes como Rodríguez Perera, Lorenzo


Criado, Pedro Barros García, Eduardo Barajas Salas, Simón Arias Camisón y un largo etc. han
recopilado parcelas de léxico y vocabularios de las respectivas zonas donde han desarrollado sus
actividades.

Otros como Alonso Zamora Vicente, John G. Cummins, Eugenio Cortés Gómez, María de las
Mercedes de Sande Bustamante, Pilar Montero Curiel, J. Antonio G. Salgado, le han dedicado
trabajos más o menos extensos..

Nosotros le hemos dedicado la Primera Gramática Ehtremeña, varios poemas y leyendas en


dos libros que hemos publicado.

Algunos enamorados de nuestro acervo cultural: Marciano Curiel, García de Diego,


Constantino Carvajal, Aurelio Llano, García Oliveros, García Matos, Rafael García Plata de Osma,
Moisés Marcos de Sande y otros, han recopilado nuestros cuentos, refranes, canciones y folclore
extremeño en general.

En la actualidad se ha suscitado cierta inquietud intelectual y se están creando movimientos


culturales como “Huéyebra Kahtúa” o la revista digital “Belsana” que lo están difundiendo y
potenciando.

14

28
Antonio Viudas Camarasa, le ha dedicado un diccionario. Antonio Murga Buhigas, Mario
Simón Arias Camisón, Juan Antonio García de San Facundo, Pilar Montero Curiel, etc. han escrito los
vocabularios propios de sus localidades. Nosotros mismos estamos trabajando en un diccionario
general que consta de más de 30.000 términos y aún nos quedan más de 10.000 fichas por ver.

Nicolás Valle Morea ha abierto una revista digital “Belsana”; Antonio Viudas Camarasa, y
Manuel Trinidad han abierto en internet sendos Webmasters que, por diferentes caminos, se preocupan
de recopilar literatura y cultura Extremeña.

Pero todo será poco, si los políticos regionales no toman carta en el asunto e imponen el
extremeño en los planes de estudio de la región.

Características de tipo general del extremeño:

- Diferencias dialectales debido a la zonas de influencia: Castilla, Andalucía, Portugal


- Mayor permanencia y pureza en las zonas de sierra, incomunicadas y escondidas.
- Predominio de la lengua coloquial que se adapta perfectamente a otros ambientes culturales.

- Tiene giros comunes con otros dialectos


- Identificación de alguna comarca por rasgos lingüísticos propios que hacen que siendo igual al
de las demás comarcas, sea al mismo tiempo distinto.
- Subdivisiones aspectuales del dialecto acomodados a los grandes núcleos urbanos
enriquecidos con el aporte lingüístico de los pueblos.

15

29
III DIFERENCIAS CON EL CASTELLANO

1. EL EXTREMEÑO COMO SISTEMA

Para poder hablar de una personalidad propia del extremeño con respecto al castellano, hemos
de establecer sus diferencias, para lo que, en primer lugar tendremos que demostrar que es un sistema
distinto del castellano.

Sistema < lat. Systema, atis. (conjunto) <gr. Sustema, atos (reunión, conjunto).
El DRAE en su 1ª. acepción, trae: Conjunto de reglas o principios sobre una materia
racionalmente enlazados entre si. En la 2ª: Conjunto de cosas que ordenadamente relacionadas
entre sí contribuyen a determinado objeto. En la 4ª: Ling. La lengua en su totalidad, así como
cada uno de sus sectores (fonológico, gramatical y léxico) considerados como conjuntos
organizados y relacionados entre sí. De las dos primeras acepciones, se deduce:

1. Que un sistema es un conjunto de elementos o piezas.


2. Que los elementos o piezas que componen ese conjunto deben estar organizados y
relacionados entre sí.

En la cuarta acepción, se establece:


1. La lengua, en su totalidad, es un sistema.
2. Cada uno de sus subconjuntos (fonológico, morfo-sintáctico y léxico), es un sistema siempre
que formen conjuntos ordenados y relacionados entre sí.

Según la cuarta acepción, la lengua como sistema, costará de tres subconjuntos, que tendrán
elementos (piezas) y reglas que organizan esas piezas, en campos específicos: fonológico, morfo-
sintáctico y léxico.

Antes de pasar a ver los tres subconjuntos mencionados, convendría detenernos en el concepto
signo, por ser un punto donde apoyarnos para basar las diferencias entre el castellano y el extremeño.

El Signo

Me parece fundamental tener que retomar los conceptos de signo y su estructura para poder
establecer las diferencias entre el extremeño y el español.

El signo es una conjunción perfecta de lo sensible y de lo inmaterial: Material, porque es


captado por un sentido como forma sensible; inmaterial, porque esa horma sensible es traducida por el
cerebro a forma inmaterial: el concepto.

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30
Signo, pues, será cualquier cosa material que, captada por nuestros sentidos, evoque en
nuestra mente, la representación de otra; bien sea imagen real de una cosa (la forma de una nube pude
evocar la idea de baca), bien la imagen acústica.

Lingüísticamente se define como la asociación d’ un concepto (significado) y una imagen


acústica o auditiva (significante). Ambos elementos son interdependientes, por lo que no existe uno sin
el otro. A título de ejemplo, podríamos decir que sucede como en la hoja: no existe haz sin envés ni
viceversa.

Propiedades del signo:

Vamos a pasar por alto las propiedades de ser arbitrario, lineal, relacionable y las clases de
relaciones con otros elementos, por no creerlo necesario, para esta ponencia, pero estableceremos que
estas relaciones se producen en todo los niveles (fonológico, léxico, morfológico, sintáctico, etc.),
dentro del mismo sistema (lengua): y cada elemento no pude ser definido sino en relación, con los
demás elementos del sistema, por tener la misma propiedad o, por oponerse con una propiedad
distinta; Así, en el nivel fonológico, la /p/ y a /b/ comparten la propiedad de ser bilabiales; pero se
opone una a la otra, polque la primera es sorda y la segunda, sonora. Estos principios que nos sirven
para distinguir, clasificar y estudiar los elementos de una lengua, nos servirán, al menos con la misma
razón, para establecer si dos elementos pertenecen a distintas lengua, dialectos o hablas, por lo que, de
manera particular, echaremos mano del concepto “rasgo pertinente” para establecer las igualdades y
oposiciones de los componentes del significante ydel concepto “sema” para establecer las
coincidencias y oposiciones que se dan en el significado y con ellos estableceremos la identidad o no
de un termino castellano y otro extremeño.

Por ejemplo:

1. Los términos >mesa= = y > libro= son ambos castellanos y se distinguen:


a) en el nivel del significado, porque expresan conceptos distintos y tienen distintos semas.
b) en el nivel del significante, porque tienen distinto número de fonemas y no comparten ni
uno en común: todos los fonemas son distintos para cada palabra.

2. Veamos ahora: >misa=, > musa=


= > mesa=
= , > Mosa=
= , > masa=
=.

Estos términos tienen todos el mismo número de fonemas: cuatro; pero los términos son
distintos:

a) por su valor etimológico (todos son de origen latino): masa < massa; mesa < mensa; misa
< missa; Mosa < Mosa; musa < mussa
b) en el nivel del significado, expresan conceptos distintos.
c) en el nivel del significante, todos tienen tres fonemas comunes y uno distinto: /i/, /u/, /e/,
/o/, /a/ respectivamente, de los cuatro que poseen.
Si estudiamos detenidamente estos fonemas, nos daremos cuenta que, por ser todos vocales,
los rasgos fisiológicos son: todos orales y todos sonoros. Nos quedará observarlos bajo los puntos de
vista del lugar de articulación y del modo de articulación, según el siguiente esquema:
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31
anterior central posterior

Cerradas i u

Medias e o

Abiertas a

/i/, /u/ son cerradas. Se oponen entre sí, por el rasgo anterior / posterior y, a las otras vocales,
porque las demás, no son cerradas.
/e/, /o/ son medias. Se oponen entre sí, por el rasgo anterior / posterior y a las demás por ser
medias y el resto, no serlo.
/a/, es central y se opone a las demás por este rasgo y por ser abierta y las demás no serlo.

Según el esquema anterior, >misa= = y > musa=, >mesa= = y > Mosa= por parejas y
respectivamente, se distinguen entre sí sólo por un rasgo pertinente, que es suficiente, para que una
palabra sea distinta de otra.

Hemos visto el ejemplo con vocales, pero lo mismo ocurre con los fonemas consonantes, y
podemos aseverar que, si un rasgo pertinente es suficiente para que dos términos sean distintos
fonéticamente, con mayor razón lo serán, si un término tiene mayor número de fonemas que otro o, si un
término lleva un fonema que no tiene el otro.

Si examinamos > lau = (extremeño) y > lado = ( castellano ), son diferentes, aunque signifiquen
lo mismo, no sólo porque el primer término tiene tres fonemas ( lau ) y cuatro el segundo ( lado ), sino
porque el término extremeño lleva el último fonema / -u /, que es cerrado, posterior, que no lleva el
término castellano (lado); porque la /o/ es un fonema posterior, medio.

Otro argumento sería: Si la terminación extremeña en -u, fuera castellana, no tendrían por qué
reseñarla los lingüistas como típica del extremeño, allí donde se produce; por ejemplo, Vicente Zamora
en su Dialectología, p.233. Cummnis en el Habla de Coria y sus Cercanías, etc.

Y finalmente, otra razón es que la lengua castellana, no recoge en su Diccionario como propio el
término ‘láu’.

Queremos decir con esto, que una palabra extremeña se distinguirá de una, castellana, cuando
lleven distinto número de fonemas, uno diferente o llevando los dos términos el mismo número de
fonemas, signifiquen cosas distintas. En este sentido, serán distintos >amar= y >amal=, >temer= y
>temel=, ya que el castellano lleva el fonema /r/ para la terminación verbal y no admite el fonema /l/ que
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es propio del extremeño. También lo serán >acción= y >ación=, >reindigno= y rehindinu=, >acta= y
>ahta=. Por lo que el extremeño se ve que es diferente del castellano y no una variante, porque el
castellano no admite, >ación=, >rehindinu=, >ahta= y mucho menos >chumarru=, pelihqui, >gazapéu=,
heitu, o talandangu, etc.

A esta teoría que está en perfecta consonancia con los enunciados de la fonética, podríamos
ponerle una objeción: la de la alternancia, fenómeno que se produce en ciertas lenguas indoeuropeas en
las que se manifiestan distintos grados de formación: grado lleno (men, mon) o grado cero (mn)1. Ello
pudo producirse, porque al principio, sólo se escribían las consonantes y pudo haber alguna confusión
en las vocales (casos del hebreo y del egipcio) o porque se unificaron dialectos que presentaban
diferentes formas (caso del griego) o porque tienen distintas formas en sus construcciones de voces o de
tiempos, como le ocurre al griego en sus verbos irregulares, pongamos como ejemplo el verbo
‘manzano, macesomai, émazon, memáceca’ . Si nos fijamos en estas formas, ninguno tiene el mismo
número de fonemas, o llevan uno distinto, pero se consideran formas propias del mismo verbo, porque
así lo establece y lo acepta el sistema, pero en el caso de ‘lau’, es el sistema español quien no lo acepta
como propio, en tanto que sí lo hace el extremeño, por lo que recorriendo los diccionarios de ambos,
hemos de decir que el extremeño es distinto del castellano y que >lado= y >lau=, no son variables, del
mismo idioma, sino palabras distintas que pertenecen a distintos sistemas.

A nivel de significado, dos cosas serán distintas si tienen al menos un sema distinto. Así,
>taza= y >vaso= serán distintos, aunque puedan compartir el resto de los semas, porque el primero
tiene asa y el segundo no )Por qué han de ser variantes >maceta= y >tiehtu=, en extremeño, si la
maceta se define como Αun vaso...≅ y el Αtiehtu≅ es cualquiera de las parte de un objeto cerámico
previamente roto, sema que no tiene el primero?,

Resumiendo: opino que cualquier término por muy parecido que sea a otro portugués ,
castellano, francés, etc. si lleva un fonema distinto, es también distinto: pueblo / pueblu no pertenecen al
mismo sistema y ‘pueblu’ y ‘puebru’, sí pertenecen al mismo sistema y significan lo mismo, pero se
escriben de distinto modo, por lo que no serán la misma palabras sino variantes. ‘Mar’ (portugués) y
‘mar’ (castellano), serán términos comunes a ambas lenguas, pero no será común ‘mer’ (francés).
También serán comunes ‘mesa’ (castellano) y ‘mesa’ (extremeño), pero no lo serán ‘codo’ y ‘cou’,
‘acodar’ y ‘acoal’.

Conclusión: A mi juicio, un rasgo pertinente o un sema distintos, serán suficientes para


determinar si una palabra es o no una variable de otra y la condición de ser o no ser aceptada por el
sistema, lo que determina que una palabra pertenezca a ese sistema o no, independientemente de que
pueda emplearse en ambos sistemas: caso de ‘mar’ compartido por el español y el portugués.

Opino que estas distinciones son fundamentales para poder establecer los campos que separan
al extremeño del castellano, pero aún hemos de progresar más en este sentido, lo que conseguiremos
analizando el extremeño en sus respectivos subsistemas.

1
PERROT. Jean, La Lingüística. Oikos- tau, s.a. - ediciones. Barcelona. 1970. P. 49.

19

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2. LOS SUBSISTEMAS FUNDAMENTALES

En una consecuencia lógica con lo que decimos, el siguiente paso que hemos de dar, es
establecer el grado de separación entre el castellano y el extremeño, en los campos fonológico,
gramatical y léxico, para poder conocer, aunque solo sea de manera somera, en qué nivel de separación
se encuentra el extremeño con respecto a la lengua origen.

A) EL SISTEMA FONOLÓGICO

Ambos sistemas tienen cinco vocales, a,e,i,o,u, que aproximadamente coinciden en localización
y grado de abertura.

En el sistema consonatico, tenemos el mismo número de fonemas 19. De ellos 18 son comunes
pero existe alguna diferencia. El extremeño no tienen el fonema /x/ y el castellano no yiene la aspiración
(h).

El Castellano tiene 30 letras en tanto que el extremeño tiene sólo 27. En nuestra gramática no
nos atrevimos a quitar la k, pero bien podría haberse hecho, pues sólo sirve para transcribir palabras
extranjeras, lo que podría hacerse con la c para los sonidos ka, ko, ku y con la q, para los sonidos ke,
ki.

Los sonidos v, w no se dan en extremeño, a no ser en palabras extranjeras..

Los sonidos fuertes (ge, gi) de la g castellana, se aspiran en extremeño, por lo que los hemos
representado con la h aspirada. Así, podríamos usar la g (sin la u muda) para todos sus sonidos suaves:
ga, go, gu y ge, gi (en lugar de gue, gui); en cuyo caso, tampoco necesitaríamos la diéresis (¨) para los
sonidos güe, güi, puesto que podríamos representarlos por gue, gui. Estuvimos tentados a hacer
constar esto en nuestra gramática, pero no nos atrevimos a tantas modificaciones; no obstante, lo
constatamos ahora, por ser un rasgo diferenciador entre el castellano y el extremeño

Fonética

Causas que principalmente influyen en nuestra fonética son la aspiración, la ley del menor
esfuerzo, la rapidez en la cadena hablada, el grado de cultura y el cambio de acento, en ciertas palabras
.

La rapidez en la cadena hablada.

Un factor importante a tener en cuenta, cuando hablamos, es el modo de hablar. Se puede


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hablar con rapidez o pausadamente y eso influye también en las apreciaciones fonéticas y en la forma de
escribir. Un poema plagado de aféresis y apócopes, marcadas por el apóstrofo, es indicio de un
lenguaje precipitado, rápido y tenso. Un lenguaje pleno, al modo castellano, indica lentitud y sosiergo.

Ley del menor esfuerzo

Esta ley es la casusa de que muchas vocales desaparezcan en la cadena hablada extremeña,
produciéndose después la lexicalización de los resultados. En este sentido tenemos: Casangomih,
casacedongomeru, Mahincá, Balderruéu , cazalohlinuh y cazarohlinuh

La aspiración

Esta propieadad del extremeño lo invade casi todo. No sólo se pronuncian aspiradas la j, y la g
(e, i) sino otras consonantes en situación preconsonántica. Y tiene un efecto especialmente
transformador, cuando precede en la palabra, a las consonantes dulces: b, d, g, que las cambia, en f, θ y
h respectivamente: defencihal, dece, dehranal y lo mismo ocurre en la fonética sintáctica: las botas
las vacas, los dedos que se pronuncian: la fotah, la facah, loh céuh

El cambio de acento

El extremeño tiende ha hacer las palabras llanas lo que hace que se modifique la linea
melódica de la frase y, en la palabra, pero en otros casos se mantiene la escrújula y se influye
modifica o no la vocal siguiente: númiru, biolaciu, cesaria, ábrigu, lo que no quiere decir que no se
modifique alguna llana en el sentido de las esdrújulas: méndigu, péritu.

1. Vocalismo

A pesar de ser muy importante el tema comprendido bajo este epígrafe, permítanme que,
previendo que ha de ser esta parte la más tratada y por razones de extensión, me remita en esta parte
de vocalismo y también en la del consonantismo a lo que digo en nuestra gramática, y así poder dedicar
algún tiempo a otros temas que quizás sólo se toquen de pasada..

Diptongos y triptongos

Los diptongos en castellano generalmente son de origen etimológico o analógicos, pero en


extremeño se da otro tipo debido a la pérdida de la -d- intervocálica: meicu; sobre todo debido al
cierre de las vocales finales o, e en u, i respectivamente: beníu, deu, ríin. En otros casos se producen
diptongos o hiatos: moorra, caeza, paecin, maera, leú.

En extremeño para hacer una buena calificación de los diptongos hay que considerar: el tiembre,
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la cualidad anterior / posterior / central y la oposición fuerte / debil de las vocales:

En extremeño se da, diptongos del tipo íi, ií, úu, uú, que nosotros hemos llamado
monotímbricos que no se dan en castellano: píi, diíta, alúu, múu, rehuíu.

Esta causística nos ha llevado a hacer una nueva clasificación de los diptongos en:

1. Heterogéneos: crecientes (cerradas: i, u indistintamente con abiertas: a, e, o indistintamente):


ia, ie, io, ua, ue, uo y decrecientes (abiertas: a, e, o, indistintamente, con cerradas i, u, indistintamente):
ai, ei, oy, au, eu, ou. Éstos son siempre ditímbricos.

2. Homogéneos son los formados por dos vocales cerradas y serían ditíbricos: iu, ui y
monotímbricos: íi, ií, úu, uú,

Los diptongos crecientes, en realidad, no son otra cosa, fisiológicamente considerados, que la
conjunción en una sílaba de una consonante (semiconsonante) + vocal, como cualquier otra sílaba.

V O C A L I H
CERRÁH ABIERTAH2
a e O
I ia ie Io Crecientes
ai ei Oi Decrecientes
U ua ue Uo Crecientes
au eu ou Decrecientes

Homogéneos ditímbricos y monotímbricos

Enclenquih Enclenquih
í ú i U
Enclenquih i ií iú Enclenquih í íi Íu
u uí uú ú úi Úu
Dihtónguh Dihtonguh

Ejemplos de diptongos:

a) Ditímbricos:

2
En nuestra gramática adoptamos los conceptos de enclenguih/huertih (débiles/ fuertes), en lugar de
cerradas/abiertas, por creer que eran más comprensibles por la mayoría.

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- heterogéneos, crecientes: pjanu, pjedra
- heterogéneos decrecientes: Máisimu, peini,
- homogéneos ditímbricos (tónica-átona): tíu, ríu,
- homogéneos ditímbricos (átona-tonica): biú, huí,

b) Ejemplos de diptongos monotímbricos:

-homogéneos monotímbricos (tónica/átona, vocal / semivocal): píi, ríin

-homogéneos monotímbricos ( átona/tónica, semiconsonante/vocal ): pjí, mjí,

Como hemos visto, aumenta cuantitativamente el número de diptongos del extremeño con
respecto al castellano; pero además, al encontrase vocales del mismo timbre y la misma abertura, surgen
también diptongos cualitativamente diferentes de los castellanos.

La diferencia existente entre los diptongos ditímbricos y monotímbricos consiste en que, en los
primeros se dan tres oposiciones fonéticas entre las dos vocales que lo forman: una de timbre, otra de
abertura y otra de intensidad, en tanto que en los diptongos monotímbricos, solo se da la oposición de
intensidad, ya que en los diptongos: ií, íi, úu, uú la oposición cerrada / abierta no existe, y la oposición
de timbre, tampoco: solo existe la oposición de intensidad, por lo que convendría revisar en lingüística el
concepto de diptongo.

Veamos algunos ejemplos:

En el diptongo de la palabra ‘pausa’ las vocales que los forman, la ‘a’ y la ‘u’, se distinguen
por el timbre, por el rasgo abierta / cerrada y por la intensidad suena más / suena menos. En la palabra
‘diíta’ las dos vocales que forman el diptongo se tienen el mismo timbre, luego no hay oposición de
timbre ni hay oposición cerrada / abierta, por lo que sólo queda la oposición intensidad. suena más,
suena menos.

Si consideramos las palabras extremeña ‘antiguu’, ‘santiguu’, las dos vocales del final tienen
el mismo timbre, la misma abertura y la misma intensidad, por lo que no hay diptongo, por no haber
ninguna oposición entre las dos vocales, sino que las dos forman una vocal larga del mismo timbre,
abertura e intensidad.

Las vocales repetidas ‘oo’, en el caso de ’moorra’, proceden de caía de la -d- intervocálica:
modorra > moorra; en el caso de ‘antiguu’ y ‘santiguu’, las dos ues provienen del cierre del
diptongo castellano uo: "antiguo, santiguo", que luego se reduce en el lenguaje ordinario: ‘antigu’ y
‘santigu’.

Los diptongos crecientes están formados por semiconsonante y vocal. En unos, se da oposición
de timbre, abertura e intensidad: ja, wa, je, we, jo, wo; en otros se da, de timbre e intensidad: jú, wí,
wú y finalmente en: jí, solo se da la oposición de intensidad.
23

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Los diptongos decrecientes están formados por vocal y semivocal, como en el caso anterior, en
unos se da oposición de timbre, abertura e intensidad: ai, au, ei, eu, oi, ou; en otros seda la oposición
de timbre e intensidad: úi, íu,y en otros, finalmente, sólo de intensidad: íi, úu;

i, u, a comienzo del diptongo son semiconsonantes: j, w: pjí, djíta; al final del diptongo, son
semivocales: i, u: píi, píu,

Declino exponer la casuística del consonantismo, por considerar que ha de ser


sobreabundantemente tratada.

Los sonidos medievales en el dialecto

En el castellano medieval había tres parejas de sonidos cuyo comportamiento en extremeño, es


necesario considerar.

. La primera pareja, (sordo/sonoro) estaba formada por un sonido parecido a la >s= sorda
castellana en la palabra >salto= y por otro sonido parecido a la >s= sonora francesa en la palabra
"maison".

En el "Cantar de Mio Cid", ambos sonidos se representaban por >ss= y >s= respectivamente.
El sonido sordo >ss= se escribía >s= en posición inicial y >ss= en posición intervocálica := sopiesse= y
después de consonante: >Alfonsso=. La >s= sonora, siempre se escribía sencilla e iba entre vocales:
casa=káza. En la fonética actual, una y otra se representan por [s] y [z], respectivamente.3

Esta pareja >ss= = >s= y >s= = >z=, se unieron en el castellano y dieron la /s/ actual castellana,
en tanto que, en extremeño, continúan ambas y se oyen, sobre todo, en el lenguaje de personas
mayores: (sea, sota, prehtu / kaza, meza, miza, pazu); la juventud las hace ambas sordas: sea, sota,
prehtu, kasa, mesa, misa, pasu.

El segundo par de sonidos (sordo / sonoro) corresponde a los sonidos predentales africados,
prenunciados ts y ds, respectivamente, que en el "Cantar de Mio Cid", se ehcribin con ç y z: "creçer,
preçiar / dozientos, plazer"4 y que en la fonética actual se representan como [s], [z] respectivamente

La ç se halla en el manuscrito de "Per Abat", lo mismo delante de a, o, u que delante de e, i.

Esta pareja (ç=ts = [s] y z=ds = [z] ) han dado en castellano, los siguientes resultados:

3MENENDEZ PIDAL,R.: Manual de gramática histórica española ,Espasa-Calpe, S. A., Madrid,


1973. pp. 112-114.

4MENENDEZ PIDAL,R.:Manual de gramática histórica española,Espasa-


Calpe,S.A.,madrid,1973,pp.112.

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La ç se convirtió en el siglo diecisiete, tras ciertas vacilaciones en / z, en el sonido interdental
fricativo y, desde el siglo XVII se unieron ambos sonidos en / /, perdiéndose el sonido sonoro en
cahtellano: çenxir > ceñil, çerrada > cerrá, cabeça >cabeza y caeza.

En extremeño, el sonido [z] = ds = z continúa en algunos pueblos de la zona norte de la


provincia de Céceres (Gata, Villa del Campo, Guiju 'e Galistéu, Montirmosu, Malpartía de Plasencia,
Serraílla, Mirabel, Montehermoso, Torrohoncillu, Casillah de Coria, Moraleha, etc.), en palabras
cumo: podu, modu, modería, dorru, durdu, etc, pero convertida en d.

La tercera pareja del castellano medieval (como se puede ver en el "Cantar de Mio Cid", estaba
formada por las fricativas palatales x (sorda), j o g (sonoras), sonidos parecidos a los sonidos
franceses >ch= y >g= de las palabras "champ" y "geant" ahtuales y representadas fonéticamente por
[s] y [z] respectivamente

En el "Cantar de mio Cid" se escriben por x el primero, y pol j o g, el segunderu; (la g sueli il
elantri de e, i y la j en los demás casos): "dixo, mugier, inojos".5

Al comienzo del siglo XVI se prenuncia ya la x como la j moderna y la j cumu la j sonora. En


el siglu XVII, se unen ambas fricativas en un solo sonido fricativo velal sordo que es el de la j, /x/
ahtual, cahtellana, que no era conocido en la lengua medieval. Este sonido /x/ se aspiró en extremeño (h
ahpirá): hamón, hún ia, húmü, etc.

El castellano antigo distinguían además una b oclusiva sonora y una v fricatiba sonora. La -b-
intervocálica procedía de >p= latina (recibu < recipio); en tanto que la >v=, procedía de >v= o >b=
latinas (amabam > amaua, amava; caballum > cauallo, cavallo. En el siglo XVI se unieron ambos
sonidos perdiéndose el oclusivo intervocálico sustituído por el fricativo >b=, qu' en el siglo XVIII se
escribía >b= o >v=, para poder acomodar la ortografía castellana a la etimología latina.6

En extremeño existen los sonidos [b], bilabial oclusivo sonoro, y el bilabial fricatibu sonoru [b]
comu alófonos del fonema /b/, ya que la v (labiodental, fricatiba sonora), no existe en extremeño ni
como fonema ni como grafema, otra cosa es que pueda usarse para poder escribir palabras ajenas al
dialecto.

La aspiración

El español de los siglos XVI y XVII tenía además una h aspirada, procedente de f- inicial

5MENENDEZ PIDAL,R.:Manual de gramática histórica española , Espasa


Calpe,S.A.,Madird,1873.pp113 y 114.

6 MENENDEZ PIDAL, R. idem, ibidem, pp. 114,4 ].

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latina, que se hizo muda después, en esta lengua, por el contrario, en extremeño, continúa con fuerza en
ambas provincias.

En primer lugar, tenemos que constatar que la aspiración extremeña, no es la j castellana y en


segundo lugar, tendremos que determinar la casuística que produce la aspiración.

Naturaleza de la j castellana y de la aspiración extremeña h

La >j= castellana y los sonidos de la >g= con e / i, están representados en español, por el
fonema /x/ que es un fonema velar fricativo sordo, con pronunciación fuerte. Su resolución es más
adelantada que la de la aspiración.

La aspiración extremeña es un fonema laríngeo fricativo sordo, con pronunciación suave; luego
uno y otra se oponen por el rasgo pertinente velar / faríngeo y por el modo de pronunciación fuerte
/suave.

Particularmente pienso, a sí la he trascrito siempre, que la representación más apropiada


debería ser por medio de la >h=, pero ello acarrea otros problemas, como son:
1. El de ser >h= muda, en la formación de la >ch=, / c^ /
2. El de la confusión que generaría de usarse, en palabras que la llevan muda en castellano:
haber, haya, hoyo, etc.

La aspiración es muy abundante en extremeño debido a que procede, por distintos caminos, de
diversas consonantes:

de f- inicial latina: huntana, huntanita < fontana; horzú, úa < forzudo da; fuerte < huerti
de h- inicial castellana (<f- lat): higu < higo < ficum; hoci <. Hoz <...; hacina < hacina
de -h- interior castellana (-f- lat.). herráu < aferrado < aferretum
de la aspiración de j, g + (e, i) castellanas: hara, habón, héniru, herundiu, hiralda
de la aspiración de-s implosiva y de ciertas consonantes en situación preconsonántica:

La -s final de sílaba, de palabra o final absoluta, se aspira siempre: loh mih conehuh; loh mih
amiguh. Sin embargo, cuando le sigue una palabra que comienza por s, parece que se mantiene el
sonido natural de la -s arrastrado por la s- inicial de la otra palabra, pero si el acto de hablar es lento, se
sigue oyendo la -s final aspirada: loh sobrinuh; loh mih sacuh; lah mih sabanitah.

Casuística que genera la -s aspirada

s + b / v / w > f : defirtual < desvirtuar, defibil < desvivir, faratal / efaratal, < desbaratar, refala,
refalón, defán <desván, poferbal < postverbal, efáhtica < swástica. También da f, en fonética sintáctica:
do folindrih, ma faratu, lo fotonih < los botones, la facah < las vacas.

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Caso especial es el de la pronunciación de Villasbuenas que debería ser >Billafuenah=, según la
norma general, pero es >Billahuena=. Este caso es debido a la influencia del diptogo ue, que genera un g
protética, que es influida posteriormente por la aspirada, como veremos posteriormente: billahuena <
billah güenah < Villasbuenas

Existe otra casuística, que por los motivos apuntados eludo enumerar, pero me remito a lo que
decimos en nuestra Gramática que ya es mucho, lo smismo que para el comportamiento aspirado de
otras consionantes..

Hay quien dice que, cuando hay varias aspiraciones seguidas, la última palabra pierde la
aspiración final, pero, a mi juicio, no es cierto. La aspiración aunque apenas perceptible existe; ya que la
última vocal se pronuncia aspirada: lah mih gallinah, loh mih güertuh, loh mih amiguh.

Representación de la aspiración.

He desechado la j para representar la aspiración, en primer lugar, por que la j y nuestra


aspiración no se corresponden fonéticamente.

En segundo lugar, porque me traía malos recuerdoas. Asistí en mi juventud en Burgos a un


recital de los poemas extremeños de Gabriel y Galán y tal fue mi decepción, con esas jotas tan
estridentes, con esas eses tan sibilantes con esas consonantes tan bien pronunciadas, que quedé
decepcionado.

Emprendí la búsqueda. Debía haber algo con que se representara esta aspiración. Encontré en
la “Fonética latina” de MARIANO BASSOLS que, en Sáncrito la h equivale a una aspiración sorda
muy débil que es el resultado de la s final. En el mismo autor he comprobado que la h era la notación
con que se escribía la aspiración en el primitivo alfabeto griego, antes de ser tomada como < heta > por
el alfabeto jónico – ático.

Esta aspiración pasó en el griego clásico a ser espíritu áspero ( ‘) que denota que debe
aspirarse la vocal que lo lleva, pero las vocales que llevan en griego este espíritu áspero, se escriben en
latín con h aspirada : oρa (griego ) > ‘hora’ (latín).

Por lo que me determiné a emplear la h para representar la aspiración. Después eh visto que
también la emplean con el mismo fin Alonso Zamora, Viudas Camarasa, Eugenio Cortés y otros. Esta
determinación me ha obligado también a tener que representar sin h las palabras que la llevan en
castellano. Sinceramente creo que es lo correcto y, en mi opinión debería aceptarse para escribir, por
todos los escritores extremeños.

El apóstrofo

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El apóstrofo es un signo ortográfico ( ‘ ), no fonético e indica la elisión de una letra o una cifra.
No existe en el castellano actual, pero lo utiliza el francés y tuvo su representación en los autores
castellanos de los primeros tiempos: Poema de Fernán González, Pero López de Ayala, en el Rimado
de Palacio, etc., e incluso llega su utilización hasta tiempos de Fernando de Herrera Nosotros lo
hemos utilizado para representar la caída de una vocal que no suena en la cadena hablada, debido a la
rapidez al hablar.¿ándi ‘htá ?, meyu ‘mbohiláu, en ‘a boca, to ‘l día, etc.

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B.- MORFO-SINTAXIS

I.- MORFOLOGÍA

En la morfo-sintáctico hacemos dos cosas: una la constatación de que la morfosintaxis se


separa poco de la lengua original; otra, que las diferencias casi exclusivamente son producto de la
fonética.

El artículo

Constatamos que en el artículo determinado existen tres formas: las plenas. ( el, la, lo, loh, lah;
apostrofadas que se dividen, a su vez en: aferizadas: (>l, a, >o, >oh, >ah,) y apocopadas: (l=, lo=
la=) y contractas que se dividen a su vez en: se dividen en plenas: (al, del) y apostrofadas: ( >l).

En nuestra gramática a las formas apostrofadas, las llamábamos formas elididas, rectificación
que hacemos por parecernos más correcto. Al ser el extremeño un dialecto de carácter fonético, más
que de crácter etimológico, estas formas apostrofadas son empleadas con profusión todos nuestros
poetas.

En Montehermoso y en Casar de Cáceres, el artículo ‘el’ se oye también como ‘er’, pero,
mientras que en Montehermoso, se oye menos, en Casar de Cáceres, es el general.

Está plenamente generalizado, según zonas, el uso del artículo con los nombres propios de
mujer y no con el de varón: La Calra, / Meteríu, Miteriu.; sin embargo, es frecuente el empleo del
artículo ante el adjetivo posesivo con los nombres tanto de mujer; como de varón: el mi ombri, la mi
mujel, el mi chicu, el mi mayom el mi medianu.

Suele posponerse el uso del artículo con el adjetivo indefinido >dambuh=, >dambah=. ΑLo
cohió con dambah lah manuh≅, Αlo pisó con dambuh loh pieh≅

Dice Cummins que n ha recogido en el habla viva ningún caso de la unión de preposición y artículo del
tipo >en la= > ena (yo escribo en >a), muy típica del leonés, pero el caso es general en estos pueblos
norteños

Decíamos en nuestra gramática que, en el lenguaje oral, los artículos Αloh≅, Αlah≅, perdían la
Αh≅, cuando le seguía Αs≅ o Αh≅. Hoy debemos explicar este aserto: lo que quisimos decir entonces y
lo expresamos mal, es que la Αh≅ del plural en Αloh≅,Αlah≅ quedaba como escondida o camuflada, en
la Αs≅ o Αh≅ siguientes. Le pasa lo mismo al castellano, cuando decimos en lenguaje apresurado Αlos
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soldados≅, Αlas sandalias≅, Αlos jilgueros≅, las Αjeringuillas≅. O hemos de detener algo la cadena
hablada para que suene la Αs≅ o ésta queda camuflada en las consonantes siguientes.

El artículo indeterminado

También tiene formas plenas y apostrofadas

Olegario León Gutiérrez trae: >n, p. 36, 43, 44; >na p.23, 24, 36, 43, trae >nus, en la página
43. En la página 44 aferiza un = >n y en = >n: >jechu >n ñu >n la metáΑ

Pablo Gonzálvez, en ΑHojas Extremeñas Sueltas≅ escribe. ΑCom= una≅ p. 38, pero podía
haber escrito Αcomu >na≅.

Morfología nominal

Existen palabras con tres o más formas procedentes de la misma castellana: Biriloqui,
bilrabilroqui, bilribilroqui < birlibirloque. m.

En caso de: hidepú, hideputa, hidipú, sólo los distinguen el artículo: el / la, un / una, pero no así : ihuputa
/ ihaputa que lo llevan el género implícito en la primera parte del compuesto

Existen diferencia de género en ciertas palabras entre el castellano y el extremeño, en ciertas


zonas:

En castellano, m. en extremeño, f.

alcaudón alcaidona
brugo, bruga / bruha

Encastellano f. En extremeño, m.

cuña cuñu
quinina quininu
gorgorita gorgoritu

Género dimensional:

El género dimensional es abundante: cachu: pedazo / cacha: cada parte de la navaja o del
cuchillo; corchu: colmena / corcha: cáscara del alcornoque; cuencu: recipiente de madera, pequeño.

Tiene frases lexicalizadas que no posee el castellano, como:


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manta d= arriba: familiares por parte del padre
manta d= abahu: familiares por parte de la madre .

El número en el nombre

En el número, hay quien dice que se dan cuatro casos de plural. Yo no los veo por ninguna
parte, por lo que mantenemos lo que decimos sobre él, en nuestra gramática; sin embargo, tendríamos
que corregir o matizar, cuando hablamos de: Α pérdida de la aspiración en el morfema de número≅.
Deberíamos haber concretado que la aspiración del plural, a veces, se aprecia poco, por quedar
envuelta en la Αs≅, Αj≅, Αl≅ de la palabra siguiente, pero, en cualquier plural que hagamos, opino que
existe la aspiración, aunque sea de forma más ligera; por lo tanto, lo que decimos ahora no tiene otro
propósito que corregir nuestros propios errores : lo’ soldáuh, lah Hurdih, >to= loh ombrih=.

Lo mismo ocurre en castellano, cuando decimos: los soldados, las sandalias, los juncos, las
juncias, las lanas. La Α-s≅ del artículo, se camufla en la Αs-≅, Αj-≅ , “l-“ iniciales de la palabra
siguiente, aunque no negamos que su silencio pudiera ser mayor en otras zonas; pensamos que, en
cualquier caso, deberíamos marcar al escribir su permanencia o su caída, mediante el apóstrofo.

A mi juicio, esa doble vocal de que hablan algunos, no es otra cosa que el carácter fricativo de
la aspiración final del plural que es arrastrado, pero que yo aprecio que es la aspiración misma: loh
güertuh = lo huertuh; sin embargo esta doble vocal se aprecia claramente en ‘alúu’, ‘poh lúu’ y en el
adverbio de negación ‘nu’, cuando es interrogativo.

La -i en que termina, para algunos, el plural de las palabras acabadas en consonante, del tipo
corazón, telón, pared, mármol, cárcel etc. es la Αe≅ propia del plural castellano, que por ser vocal
final, se cierra en Αi≅, en extremeño, como hemos dicho en su sitio, permaneciendo la Αh≅, aunque
poco apreciable: loh corazonih, loh telonih, lah parelih / lah paréh, lah cárcilih, loh mármulih.

Significan cosas distintas en singular y plural.

Grillu = grillo grilluh = fantasía


Pitu = 1. pito. 2. cierta clase de hormiga. pituh = fantasía.

El adjetivo:

El adjetivo tiene particularidades fonéticas, morfológicas y léxicas distintas del castellano.


Entre las particularidades morfológicas encontramos que, muchos adjetivos que en castellano,
sólo tienen una sola terminación y dos, en extremeño y viceversa: gris = zarabíu, ía; zarabitu, ta;
De dos terminaciones en castellano y una en extremeño: gordinflón, na = gordinfla.

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En el comparativo adopta formas lexicalizadas:

La Calrina eh mah mala que Carracuca


Lo malu albunda máh que la lepra
Ehtu >htá máh güenu que la lechi.

Hay muchos adjetivos que no existen en castellano: ruosu, sa = amargo, ga < de rúa = ruda
(hierba). También existe ruosu, sa = ruidos, sa < ruido.

Existen adjetivos con la misma raíz y significación pero con distinto sufijo:

“andaeru, ra= adj. = transitable, andadero


>andanu, na=. adj. = transitable, andadero.
‘anderu, ra’ = adj. Andador, ra.

También existe >andaeru= como sustantivo.

El adjetivo tiene tambien en algunos casos, acepciones distintas del castellano:

Mamaída, mamaíza. adj..débil, a causa de haber amamantado.


mamaídu, da; mamaízu, za= palo que adelgaza a causa de que el árbol cría a otros a su
alrededor:
mamaídu, da; mamaízu, za = Parasitado, da.

Tiene superlativos especiales formados con las palabras: cachu >, peadu >:
cachu > maricón = mariconazo; cachu > bobu= bobazo.
peadu > maricón = mariconazo; peazu > tontu= tontorrón

Los pronombres

Pronombres demostrativos compuestos

Existen unos pronombres demostrativos compuestos del tipo ehtitru, esitru, etc. que nosotros
olvidamos poner en nuestra gramática que apenas se oyen en la actualidad, pero que eran de uso
corriente hasta no hace mucho.

Los pronombres numerales

Los pronombres numerales, salvo lagunas particularidades, como el origen de veinte y treinta, los
pronombres que iundican una vez, dos veces, etc. Son los mismos, con alguna variante, que los
castellanos
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Entre los pronombres numerales, olvidamos en nuestra gramática, poner los paradigmas
empleados que significan un vez, dos veces, tres veces, etc. que en la zona de Coria son: una, dona,
tena, catona, quina / quineta, sena, setena, etc. y en los pueblos de la sierra de Gata: Villasbuenas,
Santibáñez, Torre, son: unali, doli, treli, catoli, quili, seili, sehtili, ect.

María de las Mercedes de Sande Bustamante, dice que >nosotros= puede ser sustituido, a
veces por >acá= y trae la frase (qué sabemuh acá!. Pienso que no es exacto. (qué sabemuh acá! Es una
frase lexicalizada. >Acá= en esa frase, significa Αaquí, ahora≅. Se opone a >allá=.
- )Arrendarun loh muchachuh el pisu >e Cazrih?
-(A, y qué sabemuh acá! No an dichu na. Allá lo sabrán.

1. En el diálogo anterior, se ve que >acá= se opone a >allá=.

2. El extremeño, no suele usar los pronombres con los verbos, a no ser de forma enfática, pues,
excepto en la 20 pers. del imperativo que puede confundirse con el infinitivo, no hay confusión posible.
El sujeto, se deduce fácilmente de la forma desinencial del verbo.

Los Pronombres indefinidos

Los pronombres indefinidos también coinciden en general con los castellanos, salvo los
compuetos.

El pronombre personal

La declinación, como en castellano, no existe como accidente morfológico, valiéndonos de las


preposiciones para marcar la función sintáctica de las palabras, no obstante, quedan restos de ella en los
pronombres personales.

El extremeño conserva la flexión latina de los pronombres, sino de horma completa, al menos de
manera parcial, sobre todo, en el singular, donde se mantiene mejor la diferencia entre los casos,
expresándose el genitivo por medio de preposición.

Formas

Los pronombres personales tienen distintas formas, según el oficio que desempeñan en la
oración, por ser las únicas palabras de nuestro dialecto que han conservado la declinación desinencial.

RIMERA PRESONA

Singulal Plural
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sujeto yo musotruh, musotrah
CD, CI me, mi, m', moh,1 muh, mo'
término de preposición mí musotruh, mu
formas aglutinadas megu nogu

EGUNDA PERSONA

Singular Plural

sujeto tú busotruh, busotrah


CD, CI te, ti, t' boh, buh, soh, suh, bo', so’
término de preposición ti busotruh, busotrah
Formas aglutinadas tegu bogu

RECERA PRESONA

Singular Plural

sujeto y término
término de preposición él, ella, ellu elluh, ellah
CD lo, la, lo, lu loh, lah, luh, lo', la'
CI le, li leh, lih, le'
formas aglutinadas segu segu

FORMAS REFLEJAS

CD CI se
término de preposición sí
formas aglutinadas segu

El pronombre no reflejo de tercera persona procede del demostrativo latino "ille / illa / illud",
por lo que tiene el mismo origen que el artículo.

Estas formas tienen las siguientes oposiciones:

tónicas / átonah
plenas / apostrofadas
abiertas / cerradas

1
En Andalucía se da la forma "mos", según nos dice José María de Mena en El polémico dialecto andaluz, Plaza &
Janes Editores, S. A., 1986. p. 122.

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proclíticas / enclíticas
simples / compuestas

Las formas correspondientes a las funciones de CD y de CI son átonas. Las demás son tónicas:

La primera y la segunda persona del singular no admiten género. Las restantes, unas lo admiten y
otras, no.

Las formas tónicas pueden aparecer solas sin necesidad de apoyarse en el verbo. Esto ocurre
generalmente, como respuesta a una pregunta:
- ¿A quién le doy un duru?
- A mí

Pueden realizar la función de sujeto y de complemento del verbo:


Sujeto: Ella ehcucha.
Complemento: Andu con elluh.

Las formas átonas se apoyan en una forma verbal, por lo que no aparecen aisladas y realizan la
función de complemento del verbo al que acompañan: Me quieri, lo sientu, cóhilu.

Si lo preceden, se llaman proclíticah; si lo siguen, enclíticah.

Se subdividen en formas plenas y apostrofadas, abiertas y cerradas.

Son formas plenas: Yo, tú, él, ella, ellu, me, mi, te, ti, moh, muh, boh, buh, soh, suh, lo, lu,
li, se, si, la, loh, luh, lah, lih.

Son formas elididas: m', mo', t', bo', so', l', lo', la', le', s'

Son formas abiertas las que tienen vocales a, e, o: el, la, lo: y cerradas las que tienen vocales: i,
u: li, lu, buh, suh.

Las formas plenas abiertas y las apostrofadas se anteponen al verbo, en tanto que las formas
cerradas siempre se posponen:

lo cohi cohelu m' aprecia


moh cohi cóhimuh l' aprecia

Las formas elididas: mo', bo', so', lo', la', sólo se emplean cuando le sigue palabra que
comienza por « s », « l » o « aspiración ». Ya hemos dado los motivos.
Mo' sabi a gloria.
Bo' s' ihu a tiempu.

No existe ninguna oposición entre los pronombres boh, buh y soh, suh excepto la posicional.
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Los más generalizados son: boh, buh, pero en la zona de Ahigal, y Granadilla se emplean
también las formas: soh, suh.

Al ser átonos los pronombres complementarios tienen cierta proclividad a la enclisis y a la


proclisis, lo que los lleva a juntarse a otra palabra tónica y a formar con ella una palabra compuesta,
fenómeno que tiene su correspodencia fonética u ortográfica, al convertirse una palabra llana o aguda en
esdrújula o sobreesdrújula y de no acentuada, en acentuada: di / dísilu, ehcribi / ehcríbimulu.

«Dísilu» = VERBO + dos pronombres átonos y se acentúa por ser esdrújula, en tanto que los
formantes di-si-lu, (tres monosílabos), ninguno se acentúa ortográficamente.

Las formas enclíticas son: mi, ti, lu, luh, la, lah, muh, buh, suh, li, lih, si: Caelmi, cohelti,
traelu, borraluh, bela, tiralah, ehcribilmuh,,belbuh, idilsuh, beli, cohelih, dalsi.

Estas formas son las llamadas formas simples, pero existen otros pronombres compuestos que
se forman con los nominativos de los pronombres personales y el adjetivo indefinido: mehmu / mehma;
mehmuh / mehmah: Yo mehmu, busotrah mehmah.

En estos pronombres, el pronombre simple y «mehmu» generalmente concuerdan en género y


númiro, pero hay muchos casos en que no es necesaria la concordancia y «mehmu» se emplea en los
mismos casos que se usa «mismo» en castellano: Que benga ella mehma, idílsilu a elluh mehmu.

El pronombre neutro

El pronombre neutro «ellu» tiene siempre una función anafórica, por referirse a palabras o
conceptos expresados con anterioridad ( anáfora ): No sabi andi se toreará la capea, ellu quieri idil
que no s' á elihíu el sitiu.

También tiene función catafórica, por referirse a conceptos que se han de expresar después
(catáfora ).
Anáfora. Ellu eh que... Catáfora: Bamuh a ellu
¿Qué hue d' ellu ? Cuenti con ellu.

Formah aglutinadas

Las formas aglutinadas «megu, tegu, segu, nogu, bogu, segu» llevan aglutinadas la
preposición «con» < "cum" enclítica latina que se ha trasformado en “gu” por la evolución histórica de
esas palabras, por lo que siempre son complementos circunstanciales de compañía:

Ehtá nogu en casa. No ay quien puea bogu.


Ehti bíini megu. No quieri ehtal tegu.

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La forma refleja «se» y otros «se» no reflexivos

Existe también el pronombre « se », llamado reflesivo y recíproco, que procede del reflexivo
latino " se " > se, "sibi" > si. y es considerado como pronombre personal de tercera persona que sirve
para ambos géneros.

« Se » es un pronombre reflesivo que aparece en lugar de «lo» o de «le», cuando la acción


recae sobre el mismo sujeto que la realidad: Pedrinu se laba, La Hulina se limpia la ropa.

Declinación

nom. careci acus. a si, se, si


genit. de sí voc. careci
dat. a o pa sí ablativo. con, de, en, pol, sin, sobri, trah si, segu.

Existe otro «se» procedente de la forma arcaica «ge» originaria del dativo latino "illi" que no
tiene nada que ver con el reflexivo. Es una variante del CI «le», cuando coincide con el CD en la misma
frase:

Le dio un dihuhtu > le lo dio > se lo dio.


L' ehcribió aquellu > le lo ehcribió >se lo ehcribió.

Además, hay otra partícula «se» que se interpreta como signo de pasiva refleja:
Se dehtruyó la muralla.
Se bendi pan en 'a praza.

Existe todavía otro «se» que tampoco es reflexivo, sino que es una partícula propia de la
oración impersonal que se emplea en frases como éstas:

Se idi que...= idin que...


S' ehpera que niebi = ehperan o ehperamuh que niebi.
Se arrepara que...

Este «se» suelen analizarlo los lingüistas como equivalente de «unuh» en oraciones de este tipo:

Se idi que... = unuh idin que...


S' ehpera... = muchuh ehperan...
Algunuh, otruh, muchuh...arreparan...

Función de los pronombres personales

Los pronombres tienen distintas formas, dependiendo del oficio que desempeñen en la oración,
por ser las únicas palabras de nuehtro dialecto que han conservado la declinación desinencial.
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Las formas: yo, tú, él, ella, ellu, musotruh, busotruh, elluh, ellah, se emplean como sujetos
de la oración y suelen omitirse, porque la desinencia verbal señala con claridad la persona:
Rayu el cuaernu,
Ehperáih la serrana.
Sentimuh mieu.

Textualmente el sujeto pude ser agramatical incluso:


L' Antoña comió carni y *ella s' atragantó con un güesu

Uso del pronombre personal sujeto

El pronombre personal sujeto sólo se usa:

a) para destruir la ambigüedad, cuando la hay:

Cuandu yo comía, él cantaba


Bemuh bihtu a Pedru y l' Alfonsina y él m' á dau recuerduh pa ti.

b) para marcar el énfasis:

Eha, yo lo hadré
¿Tú quierih biahal?
Musotruh tomamuh el té a lah cincu.

El sujeto «ellu » ha caído casi totalmente en desuso, por tener connotaciones arcaizantes: Ellu
eh berdá = Esu eh berdá = eh berdá. A pesar de todo, se mantiene como término de preposición:
Con ellu, pa ellu, en ellu: Cuenta con ellu; ehtoy preparáu pa ellu; piensu en ellu.

El pronombre personal objeto de tercera persona

El pronombre personal objeto de tercera persona es distinto, dependiendo de que sea CD o CI.

Las formas: lo, lu, la, loh, lah son siempre CD de peresonas o de cosas:
Lo hue a buhcal. Hue a buhcalu.
La hue a buhcal. Hue a buhcala.

Cuando es CD. admite distinción de género, pero si eh CI, no existe tal distinción de género:

CD: masculino: lo / loh Beu a mi primu = lo beu = belu.


loh / luh Beu a mih primuh = loh beu = beluh.

femenino: la / lah Beu a mi prima = la beu = bela.


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Beu a mih primah = lah beu =belah.
neutro: lo Beu esu = lo beu = belu.

Las formas: le, li, leh, lih son siempre CI de personas o cosas.
le didi un maracatón dali un maracatón
leh didi un maracatón dalih un maracatón

CE: horma única: le / leh Ehcribu al mi primu = l' ehcribu


Ehcribu a loh mih primuh = leh ehcribu.

Existencia de otros pronombres personales:

Existe una forma de pronombre personal que sólo se emplea en el lenguaje apelativo: Es ‘ése’ /
‘esa’ y no solo sirve para llamar la atención, sino que se usa cuando no se sabe el nombre de la persona
interpelada: tíu ese, tía esa. En el diálogo cuando uno se quiere referir a una persona cuyo nombre no se
recuerda, se emplea ‘esi’:
- Me lo dihu tíu esi, tiu...
- ¿Qué tiu?
- Tíu esi. Esi ombri que bibi pa la tu puerta.i

Aún podemos hablar de otros términos mas que se emplean como pronombre personales, son:
unu, una y suelen suplir al pronombre personal Yo, cuando se le quiere dar una forma indeterminada:
Eh que unu idi a bedih toa’ lah cosah que se l’ ocurrin.
Eh que unu piensa otra cosa.
Abel si te creih que ehtá una pa to.
Abel si piensah que una eh tonta.

Tratamientos

Los tratamientos se deben a comportamientos y condicionamientos sociales, estableciéndose, en


extremeño, las siguientes alternativas: tratamientos de confianza y respeto.

Tratamiento de confianza

En este tipo de tratamientos los dos interlocutores se tratan de «tú». Se da entre personasde la
misma categoría social, especialmente entre gente joven, vecinos y personas de confianza. Es el
tratamiento ordinario que loo padres dan a los hijos.

El tratamiento dado a terceras personas es el de «tíu / tía» que equivalen a los tratamientos
castellanos de «señor» y «señora» respectivamente.
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El tratamiento dado a los adolescentes es: «chachu, chacha»,
en tanto que a los más pequeños nos referimos con las palabras: « dagal, dagala, dagalinu, dagalina,
dagalih, dagalah».

La familia es la ‘obligación’."Eh primeru la obligación que la deboción", reza el proverbio


extremeño.

Los cónyuges se refieren el uno al otro con laspalabras: «el mi ombri, el mi maríu, el mi Luih,
el mi amu, la mi muhel, la mi Cleta, la mi ama ».

En el diálogo, cuando ya se han nombrado los cónyuges y no hay manera de confundirlos, los
interlocutores se refieren a ellos con las alabras: el ombri, la muhel, el míu, la mía.

Para referirse a los hjos cualquiera de los padres, lo hacen con estas palabras: El mi mayol, el
mi medianu, el mi chicu, la mi mayol, la mi mediana, la mi chica, el mi Calihtru, la mi Henia.

En el lenguaje familiar existen otras formas sustitutorias de los pronombres personales de


cortesía, tales como: mendah, mih mendah, mangui, el mehmu que bihti calza, etc.

Tratamiento de respeto

Los dos interlocutores se tratan de «busotruh, busotrah, boh». Este tratamiento es de suma
cortesía, diferencial; se da a personas de mayor categoría. Es equivalente al «vos» y «usted»
castellanos soliéndose emplear como tratamientos de yernos y nueras a sus suegros o entre los
compadres entre sí.
Busotruh ehtáih mu altereáuh oy, compadri.
Miral comadri, no labeih aí, esah ropah tan miráh

Cuando los yernos o las nueras se refieren a sus suegros al hablar con otras personas, les dan el
tratamiento de «mi señol, mi señora »
Mi señol á ehtáu muchu tiempu en 'a cama con el cohtipáu.
Mi señora m' ehó esah toallah bordáh.

Cuando los interlocutores pertenecen a distintas generaciones, el mayor trata al otro de « tú » y


el más pequeño de «busotruh » o de « tíu » al mayor..

Para llamar la atención a personas desconocidas usamos: ¡Güen ombri!, ¡güena muhel!, ¡tíu
ése!, ¡tía ésa!. En la zona de Hurdes se extrema el tratamiento al desconocido o al señor, con loh títulos:
«señol usía, señol don Fulanu y simplienti señol».

Los sustitutos ceremoniosos

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En algunos casos, se recurre también a fórmulas de tratamiento tales como: Mahehtá, Alteza,
Santiá, Señoría, Usía, Ecelencia, Iluhtrísima, etc.

El plural de modestia

También se sustituye la primera persona del singular por la primera del plural, en discursos,
exposiciones públicas,... como en castellano: Musotruh pensamuh, musotrah queremuh..

Colocación del pronombre con respecto a los tiempos del verbo

. Se antepone al futuro, al condicional y al pretérito:

te mirará te miraría te miró t' á miráu


boh amará boh amaría boh amó boh á amáu
lo diré lo diría lo ihu lo á idíu
lo oyiré l' oyiría lo ihu lo á idíu

.Se pospone al infinitivo, gerundio e imperativo:

matalu cohiéndulu hadelu


preparalbuh preparándubuh preparalbuh 2

En el caso del infinitivo y del imperativo, cuando quedan dos eles juntas, se simplifican:

tomal + lu = tomalu idil + lu = idilu


la = tomala la = idila
luh = tomaluh luh = idiluh
lah = tomalah lah = idilah

En subjuntivo también se antepone el pronombre al verbo: (se baiga, s' encierri ), pero si el
subjuntivo se emplea con valor de imperativo, el pronombre se pospone: Cállisi, báigasi.

A veces, no se usa sólo un pronombre complementario que acompañe al verbo, sino dos: En
este caso, se prefiere la primera persona a la segunda y ésta, a la tercera:

me lo ihu Toñín; me se cayó; te se rompió; píimilah péinatilu

Si ambos pronombres son pospuestos y por lo tanto cerrados, se prefiere el reflexivo a los
demás:
ba a bélsibuh lah bragah; ba a idílsilu a su padri; ba a caélsimi el sombreru;

2
La segunda persona del plural del imperativo,es en todos los verbos igual que el infinitivo.

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quieri ponélsilu laciu.

Dificultades ortográficas

Cuando los pronombres personales átonos se escriben delante del verbo, se mantienen como
palabras independientes y se emplean las formas abiertas:
lo sabin la bierun le pegarun
boh baih plontu moh lo pensaremuh me lo ihu.

Cuando los pronombres van detrás de una forma verbal, se unen al verbo y se emplean las
formas cerradas:

corríhilu mírala 3 pégali


belmuh animalbuh acercaluh

Hay que recordar que no se deben equivocar las formas: él, la, lo, loh, lah de los pronombres
personales, con las formas semejantes del artículo determinado.

Las hormas de los artículos siempre acompañan a los sustantivos o a palabras o frases que
hacen la función de sustantivos, mientras que los pronombres substituyen al nombre y acompañan al
verbo:
artículo: El dagal fruhi el perru en 'oh brazuh.
pronombre: Él lo fruhi en 'oh brazuh.

Tampoco deben confundirse los pronombres mí, tú con los adjetivos posesivos de la misma
denominación. Éstos acompañan a los sustantivos y suelen llevar delante del artículo determinado,
mientras que aquellos sustituyen al nombre y llevan tilde:

Adjetivo: El mi libru eh nuebu


Pronombre: Tú no palrih mal de mí.

MORFOLOGÍA VERBAL

En cuanto al verbo, en su integridad, nos remitimos en todo a cuanto decimos en nuestra


Gramática, Sin embargo habría que añadir algo a lo que, en su momento, dijimos:

3
Los pronombres "la", "lah" sirven como formas cerradas y abiertas.

41

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El infinitivo

Termina en >l=, en la mayoría de la provincia de Cáceres, pero en algunos pueblos de alrededor


de la capital, de la provincia de Badajoz y en el mismo Chamizo, suele desaparecer la >l= y terminar en:
á, é, í: tomá, hugá, tendé, bení

El gerundio

En general, sigue la derivación propia del verbo, y finaliza en -u, que es característico del
dialecto: iciendu, idiendu, dihendu, pusiendu, truhiendu, tubiendu, andubiendu, etc.

El participio

Utiliza las formas fuertes de la tercera persona de plural del pretérito indefinido de los verbos:
venir, decir, hacer, poder, poner, querer, traer, andar, tener, etc.: binun, dihun, hidun, pudun, pusun,
quisun, trahun / truhun, tubun, andubun, con todos los derivados de esos verbos.

Existen indicios de un participio antiguo terminado en >-aldu=, -alda; >-ildu=, -ilda: Atrohaldu
=atrojado, recohildu =recogido, resumildu=resumido.

Existe también un participio de influencia leonesa que admite la i epentética: hechíu, hechía =
hecho, a: Αtierra hechía≅ es la tierra laborada.

Existen también verbos que cambian de la naturaleza y de significaión.

De transitivo a pronominal:

soñar. tr. Ú.t.c.intr. > soñalsi. prnl.


candar tr. y candalsi. prnl.

De intransitivo a pronominal.

soñar. intr. > soñalsi. prnl

rezumal = rezumilsi (cambia también de conjugación).

De intransitivo a transitivo:

Caer intr. en castellano; trans. en extremeño: cayó la mesa.

De transitivo o intransitivo a pronominal:

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57
rezumar = rezumilsi =disminuir

Andal además de las 16 acepciones del verbo >andal= español, significa también:

1. Dedicarse a: anda a bellotah, anda ‘ ‘citunah


2. Distraerse: ehta caeza mía anda a páharuh
3. Ir: anda a >n ca agüela a que te dé el pucherinu del cafe. Anda y ídili / dili a tía Antoña que te
de el morteru.
4. Se emplea como auxiliar o reforzativo de la acción ir: anda be y dili que m= ehperi

Estar, además de las acepciones propias del verbo español tiene un sentido dinámico (ir): La
Julina ehtá a Coria; ehtá a pol un biahi > agua. Ehtá a segal

Aballal significa marchar, comenzar a caminar, comenzar a hacer una acción: aballa el niñu al
comel; aballa el leol; aballa el pucheru

Los verbos, como hemos visto que también ocurre en el léxico, a veces, poseen varias formas
tanto en el infinitivo, como en ciertas personas debido a la variedad de zonas y a la diversa evolución e
influencia, por ejemplo: oil, oyil, oyel; poel, puel, etc..

Los verbos irregulares tienden a la regularidad. Remito a nuestra Gramática.

Morfología de las partículas

El adverbio

El pronombre adverbial de lugar, demostrativo >aquí= además de la función modificadora del


significado de adjetivos, verbos y adverbios tiene la función de presentador algo así como el adverbio
francés >voilà=: >aquí mi ermanu=, aquí mi muhel=.

El adverbio >en cueru=, y los adjetivos >encuerapatu=, >encuerapatáu=, que significan todos
>desnudo=, desnudamente, admiten todos las formas genéricas y numéricas de los sustantivos y
adjetivos: encueru, -a, -uh, -ah; encuerapatu, -a, -uh, -ah; encuerapatáu, -á, -úh, -áh

Adverbios y locuciones adverbiales:

Es muy rico en locuciones adverbiales. De ellas vamos a elegir un par de ellas muy conocidas: en ca, a
‘n ca ‘l, en ca ‘l = significan todos : ‘a casa de’: La fómula ‘en ca’, se emplea cuando le sigue
consonante y las otras dos, cuando le sigue vocal: boy en ca Desideriu, en ca Hilipi; boy a ‘n cal cura,
en ca ‘l cura.

>en cata= = a buscar a. ΑBoy en cata Huliu= = Voy a buscar a Julio.

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La preposición

Es importante conocer el comportamiento de la preposición >de= en extremeño.

Gabriel y Galán no suele apostrofarla en ningún caso.

Chamizo la emplea plena y apostrofada:


paescan d= azogue, ruidos d=mallá, toques d= oración:
endispués de comía;
toque d= oración
viví de las obras; bajó de la burra

Olegario León Gutiérrez trae:


jadi de ventana
sirvin de mantas
vocis d= un payengu
migajas d= estrellas
camisa d= olanda.

Gonzálvez la emplea plena, apostrofada y sin ella: niñu >e bondá, bengu >e Coria. Un modu d=
edá, casa > Antón;

Como se ve, no hay orden en el uso de la preposición >de=; sin embargo, hay varias frases
lexicalizadas en la zona de Coria, que nos dan cierta orientación:
casangomih = Casas de don Gómez Cae todo lo que queda entre s y n
caza loh linuh = cabeza de los linos y en Αpozu ‘ la pila≅ =pozo de la pila. Cae la preposición,
que queda entre vocal y >l=
pozu ‘ encinal =pozo del encinal. Cae la preposición que queda entre dos vocales
A esta casuística habría que darle alguna solución, yo he representado esta caída con el
apóstrofo.
Y es que en extremeño cae con muchísima frecuencia la preposición de. Si alguien se atreve a
hablar en extremeño, podremos observar después la casuística que deja el uso de esta preposición.

La interjección

Entre las muchas interjecciones empleadas en extremeño, hay que mencionar =cha’ usada en
Torrejoncillo, principalmente en función apelativa. Procede de la palabra >muchacho= aferizada y
apocopada.
Existen ciertas interjecciones para arrear los animales de carga, de difícil representación
ortográfica.

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II.- SINTAXIS

Para la sintaxis, nos remitimos a nuestra gramática. Excepto el empleo del verbo ‘ser’ como
auxiliar en frases como :’si hueramuh ehtáu’, si hueramuh síu, es la sintaxis castellana.

Otras diferencias con relación al Castellano

Tiene un gran predominio de la palabra llana a consecuencia del dislocamiento del acento
prosódico, haciendo tónica a la vocal que no lo es en castellano.

Es abundante en diminutivos, aumentativos, despectivos y usos hipocorísticos que le dan


significación especial.

Es poseedor de palabras comodines: bichación, bichal, bichamientu, bichu, defichal

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C) LÉXICO

El léxico extremeño tiene un origen variado y puede decirse que es un bosque.

Tanto en Cilleros como en Villa del Campo se dice el mismo refrán como modalidad de su
lenguaje: ‘Dece lar ochu a lar onci ban trer ora comu trer añu”. El refrán nos indica que, en toda esa
zona, se compartía un único modo de hablar que, como se aprecia, hacia el plural terminado en ‘r’ y
todavía he oído decir a mi madre política: ‘lar mir ihita’, pero lo cierto es que lo más general para el
plural es la ‘s’ aspirada (h).

En este léxico tan abundante y libre se encuentran: de origen prerromano andalucismos,


anglicismos, galicismos, italianismos: leonesismos, castellanismos, asturianismos, lusismos

Vulgarismos:

Puesto que a una gran parte del léxico empleado por el extremeño se califica con el adjetivo
‘vulgar’, convendría hacer una exposición, aunque sólo sea somera de este concepto.

El término ‘vulgar’ se deriva del latino “vulgaris, e” = vulgar, común, ordinario <lat. ‘vulgus, i, o
volgus, i’ = el pueblo, el común de la gente.

A la palabra “vulgar” ( lo propio del pueblo), se oponer el término “urbano” (de urbs, is = la
ciudad); pero en lingüística, no ocurre eso. La vida ordinaria demuestra que, en cualquier lengua, se
dan dos niveles principales. En uno, estimado como superior, se da la lengua de élite, propia de la
oratoria y de los libros, de los famosos escritores; en otro, considerado de inferior categoría, se da el
lenguaje del pueblo que hablan esos mismos oradores y escritores en sus manifestaciones ordinarias,
al margen de sus discursos y libros. Más que ‘vulgar’ debería llamarse ‘popular’ a este lenguaje. En él
se producen fenómenos que se apartan de las formas establecidas por esos escritores o por las
Academias lingüísticas.

Toda lengua, por el hecho de serlo, ha de tener necesariamente cuando menos esos dos
estadios de evolución producidos por su propia mecánica interna

Pero los matices significativos del término “vulgar”, no terminan en lo que hemos dicho, sino
que puede ser considerado desde otros distintos puntos de vistas y con distintas apreciaciones, con lo
que puede adquirir otros valores en dependencia de las distintas situaciones en que se encuentre y de
los distintos criterios que se le apliquen.

En castellano, ‘vulgar’ se opone a ‘clásico’, por el distinto nivel de corrección con que es
hablado. Así, el lenguaje que emplea don Camilo José Cela en sus novelas, no es de ninguna manera el
hablar familiar y chabacano con que se expresaba al hablar con sus amigos.

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Tampoco la lengua que nosotros usamos en casa, es la misma que adoptamos, cuando
escribimos unos versos o una carta para un desconocido. En este sentido, la misma persona emplea los
dos niveles el ‘vulgar’ y ‘clásico’: formas distintas que se encuentran en el mismo código de la misma
lengua, pero a distinto nivel.

En sentido estético, ‘vulgar’ es sinónimo de ‘iliterario’, ‘inelegante’.

Con criterio gramatical, es sinónimo de ‘incorrecto’.

Sociológicamente hablando,‘ vulgar’ equivale a lenguaje del vulgo, del populacho, de la gente
de clase baja, de los soldados, de los agricultores, de los carreteros, en oposición al lenguaje de la clase
poderosa, de los señores, de los titulados.

Con criterio estilíctico, ‘vulgar’ significa coloquial, corriente, cotidiano, familiar, en


contraposición a cuidado, extraordinario, esmerado, pulido.

El término “vulgar”, es plenamente aplicable, como lo fue en su día al castellano, france´s,


portugués, etc.

Por que hubo un lenguaje de élite, frente al lenguaje del pueblo; Uno estético frente a otro
inilegante; uno correcto gramaticalmente frente a otro incorrecto; uno coloquial, frente a otro
esmerado; es decir, nuestro dialecto ha nacido del estadio vulgar del castellano del pueblo, inelegante,
incorrecto, coloquial, debido a que nuestro pueblo ha sido principalmente un pueblo de agricultores,
pastores y pequeños artesanos. En él, en nuestro dialecto, se ha vuelto a repetir el ciclo que ha
recorrido cualquier lengua romance

En extremeño, casi todas sus características son consideradas vulgarismo y no podíamos


esperar otra cosa, puesto que nuestros escritores no han sido de darle la categoría de lengua literaria,
por no haber escrito casi nada en ella.

Mario Simón Arias Camisón, estudioso del extremeño, me ha contado que, en su zona, escribe,
jacel, icil, paecel, etc. se decía también: jadel, idil, paedel, etc. Lo que significa una suplantación lenta,
pero tenaz, de las formas extremeñas, por las castellanas

ETIMOLOGÍA

La etimología (del griego Αetymos≅, verdadero y Αlogos≅, palabra), es un término de origen


filosófico, que adaptó Platón (ΑCratylo≅) al lenguaje. Hoy es tomada como ciencia que estudia el
origen de los elementos del sistema y su formación y es importante en extremeño.

Elementos de las palabras.

Las palabras están formadas por un núcleo esencial (raíz, el radical o el tema) que encierra el
sentido fundamental del término que comparte con otros miembros de la misma familia y otros
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elementos (afijos) que, unidos a la raíz, concretan su significación.

Los conceptos raíz, radical, tema, afijo, prefijo, infijo, sufijo, desinencias o sufijos flexivos, son
sobradamente conocidos, por lo que concretaré en el procedimientos de formación de las palabras y en
el estudio de ciertos sufijos.

Procedimientos de formación de las palabras

Composición:

El fundamento, pues de la composición es la unión de dos palabras en la que una modifica el


significado de la otra.

El procedimiento y los casos de composición, son prácticamente los mismo que se dan en
castellano:

Se unen directamente las palabras que forman el compuesto, cierrándose la vocal final del
primer componente: padrimuehtru, sacatrapuh, bocachoca.

El primer componente se adapta pierdiendo alguna de sus sílabas finales para unirse: hebremenú

Otros casos importantes consiste en unir una preposición a una raíz: A-, DE-, DES (DEH- ante
consonante), EH- < (procedente de ES, EX-), RE- y verbos con sus derivados: atacuñil, desapartal,
desaparal, ehmohtal, efaratal, ehchangal, entronchal, dehcambial, ehtronchal, ehtremal,
rehindinal y sus respectivas familias.

Derivación

El extremeño adopta para la derivación casi, todos los sufijos castellanos, con el mismo
significado o con otro, pero también se forman muchos términos derivados que no existen en
castellano o se utilizan con otro significado. ‘Burreru’ significa: burrero, burreño, burdégano, el que
cuida los burros, el lugar donde se meten los burros y el estiércol producido por el burro.

Otras veces se derivan de la misma raíz con distinta forma o de distintas raíces con la misma
forma o se forman de términos inexistentes en castellano: heituosu, sa < heitu = maña.

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Otras veces tienen formas distintas, bien porque proceden de distintas raíces ( heitosu, sa =
mañoso, sa), bien porque procediendo de la misma raíz, han adoptado formas distintas: atacuñil =
atacar.

La derivación se realiza bien añadiendo directamente el sufijo a la raíz: retam-era, golib-era;


bien modificando la raíz y añadiendo el sufijo: >morr-era= =sonnolencia < morru < moorru < modorro.

Prefijos

Arre- Es un prefijo muy empleado en extremeño que no suele añadir ninguna otra significación
al primitivo: Arreculal, arrehuntal, arrehuñal, arrematal, etc. y sus familias;

Infijos

Suelen ser los mismos que los castellanos, pero existen ciertas palabras que admiten una
aspiración ( h ) para acoplar el prefijo al primitico: rehindinu.

Sufijos

Los sufijos en razón de su origen, como en castellano, se clasifican en: nominales, adjetivales,
verbales y adverbiales.

Por la significación que aportan a la raíz se clasifican en diminutivos, aumentativos, despectivos,


gentilicios, patronímico y de otros significados, que añaden infinidad de grados de significación y de
matices. Burrancu, burranquinu, cuencón, cuencarru, calzaillanu, Gonzali.

Diminutivos y apreciativos

En extremeño existen dos tipos de grados calificadores en los adjetivos: los del adjetivo como
tal y el de los apreciativos

El adjetivo, como en castellano, desarrolla tres grados de significación: el positivo, el


comparativo y el superlativo (absoluto y relativo); pero, en extremeño, sobre el grado positivo se
desarrollan una serie de aumentativos y diminutivos graduales que le dan al adjetivo una gama de
apreciaciones que no posee el adjetivo castellano.

Parasíntesis y acrónimos

Los términos parasintéticos y acrónimos siguen el mismo procedimiento de formación que en


castellano. Picapedreru, renfi.

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Varios términos de la misma raíz para una misma categoría gramatical.

motilá, motila, motileu = Esquileo


siega, segá, siegarrá= siega

ESTUDIO SEMÁNTICO

El estudio semántico es lo que menos se ha tratado, por eso quiero dar algunos conceptos de lo
que pasa en nuestro dialecto.

Se produce desviación de significado en:

Miahón = esencia.
Machíu= esteril
oribi = alhajas de oro
oncih = copeo de la mañana
oracionih = copeo de la tarde.

Significado de las palabras

Palabras de significado general: limpial = cepillar, desfrozar, rozal,

Palabras de significado concreto: deil < dedil; zugu < jugo significa también mosto.

Verbos con distinta significación que en castellano:

| 1. Cerrar con llave. En Extr. Se usan fechal y pechal


Candal. |
| 2. Cerrar de cualquier modo. En Ehtrem. Lo mismo.

Candal en Ehtremeño es prnl: 1. Agarrar por, coger por: ΑLa Hulina se le candó al pehcuezu
y no lo soltaba≅. 2. Morder: ΑEl perru >el Garbancitu se le candó al pie y no puíamuh
desenganchalu≅.

Cambio de significación

Entontecelsi = marearse
entontecíu, ía = mareado, da.
mareal = asesinar
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65
mareáu, á = asesinado, da.

Corrimiento de significación

acéu = violento, áspero en el trato.

Aumento o disminución de significados

‘Marea’ además de los significados que tiene en castellano, también significa ‘chubasco’.

Significados que no existen en español:

Enrohcal = atornillar. 2. Poner en forma circular: Se enrohca la soga, se enrohca quien se


acuesta. 3. arrollar, enrollar
Enrohcalsi = Acostarse
enrohcalsi.= encogerse la serpiente
enrohcalsi = trepar la serpiente.

Palabras castellanas con otros significado en Extremeño:

Mondongo = Intestinos y panza de las reses especialmente del cerdo. (DRAE).


Mondongu = Carne adobada para ser embutida.
Témpanu = cubierta del corcho de la colmena;
témpano = hielo.

Tiene significados que no tiene el verbo español:

Embuchalsi = templarse de agua..


afragual=sofocar
azoral =sofocar
bahtardeal =serpentear.

La misma forma de verbo con distintas significaciones:

Engorronal = enrollar
Enrollalsi = alargar la conversación..

Sin correspondiente en castellano


:
Chumarru, chumarra

50

66
- Me ehtá maurandu ehta hería
- Ya me mauró ehta hería

Palabras extremeñas usadas en América:

masanderu, ra. m. y f. Argent.,Chil, Col, Venez. Amasandero, ra

pichiruche. m. Chile y Perú). Picharichi, pichirichi, pichiruchi


guantear. v. Guanteal

El DRAE trae vocablos como propios de otros lugares y son también extremeños:

argamula = lengua de buey (como de Andalucía)


algamula = lengua de buey
ehtrumpil= Estrumpir (Salamanca), estallar, ehtampal
ehtrumpíu= estallido (Salamanca), estampido, esplosión
pintal= sentar bien,. (Ast.,León, Sor.). Además tienen en Extremadura la significación de
>producir=, >resultar=: á pintáu bien la cosecha, lah ubah; ir bien: >pintal bien o mal el biahi=.
piruha. f. Méj. Prostituta
guarrazo. m. And. y Sal. guarradu, guarrazu
manito. m. (Méj. Manitu, ta.
empardal = empardar, empatar, igualar. Lo Trae el DRAE como de Ar. Arg. Uruguay. Se
dice en Villa del Campo.

Variantes generales de tipo léxico con respecto al castellano.

Es propietario de un léxico con autonomía propia y, aunque, en muchos casos, emplea palabras
españolas,, las transforma y somete a las reglas del dialecto.

El léxico es abundante en palabras castellanas arcaicas, rico en onomatopeyas léxicas, de


palabras del portugués, asturiano, del argot español.

Literatura Extremeña

Los escritores extremeños, por el medio de que se valen al escribir, podrían agruparse en
escritores que usan el castellano, escritores que emplean el extremeño y escritores que utilizan ambos
medios de comunicación.

51

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TRASCRIPCIÓN DEL EXTREMEÑO EN NUESTROS ESCRITORES

La si leemos a varios de nuestros escritores, nos daremos cuenta que la transcripción es muy
variada.

Gabriel y Galán alterna -o/-u, -e/-i para -o, -e finales


Chamizo no modifica las vocales finales. -o=-o, -e=-e
Mario Simón y otros, que son la mayoría, hacen -o=-u, -e=-i
Pablo Gonzálvez y Pedro Cañada trascriben la aspiración como h, en otros casos como j.
Algunos representan la -s final de sílaba con aspiració h otros con –j.
Algunos representa el pronombre mos otros nos y así podríamos seguir enu,merando
distinciones, pero en realidad lo que quiero sugerir es que se necesita aunar las formas a emplear y las
maneras de escribir.

Se hace, pues, necesaria la adopción de una norma común de trascripción. La que nosotros
empleamos en nuestra gramática es la hemos oído al pueblo, la han empleado varios de nuestros
comunicantes y creo la que más se acomoda a la realidad lingüística.

52

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA

CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE - 2002


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59

75
El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

EL HABLA DE AHIGAL.
PRESENTACIÓN

En primer lugar, tengo que decirles que no soy filólogo, sino un simple
aficionado, un mero coleccionista de palabras, por lo que en mi exposición no
aparecerán los términos técnicos que probablemente algunos de ustedes esperen. No
obstante, espero poder presentar un resumen adecuado de los rasgos generales del habla
de Ahigal, y pasar después a un análisis de algunas palabras que resultan interesantes.
Antes de pasar a tratar cuestiones lingüísticas, es conveniente decir que Ahigal
es actualmente un pueblo de unos 1.500 habitantes1 situado en una comarca
pésimamente estructurada del norte de Extremadura; la que actualmente se conoce
como Tierras de Granadilla, al incluir muchos pueblos que pertenecieron a esta antigua
comunidad. Otros no lo fueron, pero su relación con el resto es evidente, como Santa
Cruz de Paniagua. La presencia humana en Ahigal es muy antigua; se han encontrado
restos de la edad del bronce, y algunos vetones,2 según algunos autores los típicos
murus3 de piedra podrían ser una herencia de la cultura celta4 . Desde luego, un período
mucho más importante fue la romanización, que dejó sus señas en forma de calzada
romana, la Vía de la Plata, que forma durante algunos quilómetros el límite del término
municipal (el conocido Lindón); este tramo de la calzada fue la frontera durante algunos
años del siglo XIII entre Castilla y León. Es interesante señalar, por otro lado, que muy
cerca de la calzada romana discurre parte de la Cañada Real Soriana Occidental.
También levantaron los romanos un templo, transformado posteriormente en ermita que
en la actualidad se encuentra en ruinas5 . Más adelante los musulmanes dejaron un par de
pozos, uno de ellos con inscripciones y la técnica de irrigación por medio de cigüeñales
con una palabra para designarlos: zaquis. De todos modos, dialectológicamente, en el
habla de Ahigal hay que tener en cuenta su posición meridional dentro de las hablas
peninsulares y el hecho de que esta comarca fue repoblada principalmente por leoneses
desde el reinado de Fernando II, el cual refundó y repobló Granadilla 6 a partir de 1170;
la historia de Ahigal a partir de esta fecha está unida a la de la antigua villa de Granada,
cuyos habitantes les darían a los ahigaleños el nombre de paletus7 .
No hace falta decir que la influencia leonesa es más que evidente en el habla,
incluso el propio nombre de Ahigal se trata probablemente de una palabra leonesa.

1
1.528 habitantes en el censo de 2001.
2
Se ha encontrado un verraco, una de las figuras zoomorfas características de esta cultura prerromana.
3
Pequeñas viviendas pastoriles redondas con falsa bóveda realizadas en pizarra.
4
Véase la entrevista que el antropólogo José Mª Domínguez realizó al investigador inglés Robert Brown
publicada en el diario Hoy. http://www.ahigal.com/mu ros.htm (citada el 21 de octubre de 2002).
5
La desaparecida ermita, conocida como ermita de santa Marina la Vieja se asentaba sobre un santuario
dedicado a Ilicia Marina, esto es, Venus Marina. Se ha encontrado un ara votiva que atestigua esto.
6
Es sabido que entonces se llamaba Granada, nombre que conservó hasta la reconquista de la Granada
andaluza, aunque en la práctica se la siguió llamando Granada hasta el siglo XIX. En el Interrogatorio de
la Real Audiencia de Extremadura de 1790 correspondiente a Ahigal se dice: “...este lugar del Ahigal,
xurisdizión de la villa de Granada..”.
7
Debido a un impuesto que debían pagar con paletadas de trigo.

1
76
El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

ASPECTOS FONÉTICO-FONOLÓGICOS.

Comenzaremos haciendo referencia a los aspectos vocálicos más destacables del


habla de Ahigal y pasaremos más adelante a los consonánticos. Algunos de estos rasgos
están presentes en otras muchísimas zonas de la lengua española y son considerados
frecuentemente vulgarismos, otros pueden ser considerados propiamente dialectales. No
nos detendremos en las conocidas metátesis, proclisis, asimilaciones y disimilaciones
presentes en amplísimas zonas de la lengua española.

Vocalismo.

1. Vacilación del vocalismo átono: dispués, intierru, tupinera, abruchal... En


muchas ocasiones tales vacilaciones no son sino arcaísmos, como escurecel,
mesmu...
2. Diptongación por analogía con otras formas del verbo: juegal, regüetral. Tan
sólo se da en estos dos casos.
3. Se da un caso de verbo sin diptongación: roal. Verbos de este tipo se dan en
distintas zonas dialectales leonesas, aunque parecen más característicos de la
zona occidental, por lo que es curioso.
4. Cierre de las vocales finales átonas –o y –e. El grado de cierre varía entre los
hablantes, pues algunos cierran prácticamente en –u e –i (que se conserva así en
algunas lexicalizaciones) y otros cierran poco. Lo más normal es un cierre
medio. Este rasgo se está perdiendo en las generaciones más jóvenes, donde casi
no se da. Los hablantes de mediana edad conservan esta peculiaridad, aunque
muchas veces evitan utilizarla. No obstante, este rasgo se conserva intacto en
algunas palabras como cucu, tosi, mandiquitali, etc. que son utilizadas por
hablantes de todas las edades. Probablemente es un rasgo que ha tenido mala
consideración desde hace mucho tiempo, dada las ultracorrecciones en palabras
como Fele (Félix)... Todos los estudios coinciden en señalar que éste es uno de
los fenómenos fonológicos más conocidos del área oriental leonesa8 .
5. Epéntesis de i en algunas palabras acabadas en –a: grancia, jeringoncia,
panarria, urnia... y muy pocos o muy poco claros en –o: borniu (el primer
corcho del alcornoque o su desperdicio), esturniu (bizco).
6. Se conserva la antigua –e final de algunas palabras muy usuales: tosi, jaci, joci.
Era también muy normal la voz peci (para indicar un montón cónico del muelo y
menos usual para decir pez) y finalmente aparece muy poco redi; esta palabra
fue sustituida hace tiempo por la sinécdoque jilu, muy usual.
7. Se da un caso de diptongación extraña: oriéganu9 . Presente también en otras
zonas del dominio leonés10 .
8. Existen algunos casos de antiguos diptongos del castellano aún vivos en el
habla: cuasi, priesa.
9. El grupo oo se transforma en u: cubertón (coopertor um), cuperativa
(cooperat vus).
10. Se conservan algunas vocales latinas que se han transformado en castellano:
lumbriz (lumbrix, - cis). Esta palabra conserva la u en parte del dominio leonés.

8
Véase por ejemplo ZAMORA VICENTE, Alonso, Dialectología española (2ª ed)., Madrid, Gredos,
1985. pág. 112.
9
Deriva de orig num, pero por el diptongo parece que la forma latina fuera oreg num.
10
Véase MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, Eugenio, El dialecto leonés y el nombre de las cosas, León,
Ediciones Leonesas, 2000. pág. 32.

2
77
El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

11. Se dan dos casos extraños de prótesis de e: enasa, eñú.


12. Aparecen algunos casos de ruptura del diptongo con la inserción de y: oyíu,
royíu.

Consonantismo.
1. Se dan las típicas pérdidas meridionales de d intervocálica y de otras
consonantes (c, d, g, ns, x, z) en posición implosiva. En estos últimos casos se
produce una aspiración.
a. En algunos casos no se da la pérdida de d intervocálica, tal vez debido a
que la palabra se ha integrado recientemente al vocabulario: pesadilla.
b. No se pierde tampoco cuando la d es una derivación de la antigua z
sonora: jadel, jidi11 ...
2. Otro rasgo meridional es la asimilación de los grupos sg>j y sb>f.
asguariza>ajuariza, La Pesga>La Peja; resbalatera>refalatera,
esbalagal>efalagal. No es sistemático, sin embargo, pues en otras palabras se
distingue, quizá debido a que se aprecia mejor el prefijo: esgalamecíu,
esgualdramilláu; esbandujáu. En una palabra muy común en el habla se ha
perdido el prefijo; farrungal, voz que parece provenir de una palabra leonesa
esbarrumbar12 , que también se presenta en gallego.
3. Desaparece también la s final de palabra; se conserva en unos pocos casos
cuando la siguiente palabra empieza por vocal: los ojos. También desaparecen la
d y la z en esta misma posición; ante vocal se realiza una aspiración (esta nueh
está mala) y las consonantes se conservan al formar los plurales (paré, paredis;
nué, nuecis). De este modo los plurales se forman con la aspiración de la vocal
final. En ocasiones la aspiración la lleva sólo el artículo, aunque la
pronunciación varía en estos casos dependiendo, sobre todo, de la posición de la
palabra; se da bastante vacilación en estas pronunciaciones, produciéndose
cambios en un mismo hablante.
4. Uno de los rasgos más llamativos y mejor conocidos es la aspiración de las
conocidas efes iniciales latinas: jumu, jiguera, jierru... y de otras en posiciones
intermedias: jesa (defensa), buju (bufus)... La conservación es extraordinaria en
los hablantes ancianos, en los de mediana edad tiende a corregirse (o a perderse)
en los infinitivos o los presentes de indicativo de algunos verbos muy usuales
como hacer. Los hablantes más jóvenes lo ven como algo que hay que evitar,
aunque no siempre logran conseguirlo. Se aspiran también palabras que no
proceden del latín: jumal, Jelipi. Se presentan también curiosamente algunos
ejemplos de ultracorrección: jortiguilla13 . Esta aspiración se extiende a todas las
jotas castellanas, como resulta evidente.
5. En Ahigal se distinguen los sonidos ll/y, como en la mayor parte de la provincia,
aunque extrañamente (o quizá no tanto) las generaciones jóvenes tienden al
yeísmo.
6. Se conservan algunas consonantes sonoras del castellano antiguo en las formas
del verbo hacer: es más normal oírlas en las formas del pasado; y en muy pocas
palabras más, algunas curiosamente muy usuales como quidás.
7. Se conserva el grupo –mb- en palabras como lambel, lomba, calambucu,
cambizu, eschambariláu ... Esta es una característica común a las hablas

11
ZAMORA VICENTE, A., op.cit. págs, 141-142.
12
Véase la voz esbarrumbar en MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, E., Diccionario de las hablas leonesas
(León, Salamanca, Zamora), León, 1993.
13
También GONZÁLEZ SALGADO, J.A., op. cit. encontró una ultracorrección en hierba.

3
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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

leonesas. Debió de ser más común todavía de lo que es actualmente, pues


aparece un caso de ultracorrección: tarimba (tarima de las antiguas camas).
a. Al igual que ocurre en buena parte del dominio leonés, la forma también
se reduce a tamién14 .
8. La r final se pronuncia sistemáticamente l (aballal, jadel, trael, calol) Algo que
resulta muy curioso, dada la abundancia de infinitivos en cualquier discurso.
Este rasgo esta extendido a hablantes de todas las edades, por lo que sin duda es
la característica fonológica más curiosa del habla, debido a su frecuencia en la
conversación. Es difícil explicar a qué se debe este rasgo, pues afecta
fundamentalmente a la zona de la Extremadura leonesa (excepto en parte de Las
Hurdes) y también la comarca de El Rebollar15 en Salamanca, pero no parece
darse en otras comarcas del ámbito leonés. Tradicionalmente se ha considerado
una característica meridional, pero esto no explica claramente su vitalidad en el
noroeste de la región.
a. En ocasiones la l final no se cambia en r al hacer el plural o formar algún
derivado: querelis, vivalera.
b. En la palabra par no se pronuncia en ocasiones la r final ¡vaya pa e dos!;
la palabra por conserva la r en algunos casos, otras veces se asimila en l
(pola).
9. Se dan unos pocos casos de neutralización de l en r, siempre ante b: arbañal por
albañal, garbana por galbana y arbañil por albañil. Este último puede ser
explicable, pues según Corominas esta palabra se extendió de Andalucía al resto
de España y puede que se conserve sencillamente con la pronunciación
andaluza.
10. Se da un par de casos de transformación del grupo –pr- en –pl-: plau (muy
usual) y templanu (menos usada), así como una conservación del antiguo grupo
leonés –pr- en el topónimo la prazuela. También se da confusión en la palabra
reflán (refrán). Estas vacilaciones son características del leonés, aunque en
Ahigal no tienen la vitalidad que presentan en Las Hurdes o en la Sierra de
Gata16 .
11. Se dan algunos casos de palatalización de la n, en las palabras eñú (nudo), uñil
(uncir), desuñil (desuncir).
12. Existe un caso extraño de palatalización de la m: ñascal17 (mascar, roer).
13. Aparecen algunos casos de epéntesis de l ante b: albejarucu, albeliá, albondal,
atilbal, etc.
14. Se dan algunos casos de la solución dialectal leonesa cuando se constituye un
grupo consonántico motivado por la pérdida de una vocal latina, la primera de
las consonantes se hace l: novialgu (noviazgo18 ), jartalga (hartazgo), pielga
(una parte de la trilla, derivada del latín ped ca), rescaldón (alcaudón19 ),
comuelgu (colmo, lo que sobresale), galral (garlar).

14
Cf. ZAMORA VICENTE, A., op. cit. pág. 149.
15
Véase: IGLESIAS OVEJERO, Ángel, El habla de Rebollar. Léxico(LReb), Salamanca, Centro de
Cultura Tradicional, Diputación de Salamanca, 1990.
16
Este rasgo aparece profusamente utilizado en las poesías de Juan José Camisón.
17
Tal vez sea una onomatopeya que ha confluido casualmente con mascar.
18
Este sufijo deriva del latín –at cus, -at cum.
19
Nos parece más probable la tesis etimológica que hace proceder la palabra alcaudón de algún derivado
latino de capit a (cabeza) y no la propuesta por Corominas, que considera más aceptable un derivado de
cauda (cola). Este pájaro tiene una cabeza aparentemente bastante grande. De hecho, en algunos pueblos
de Extremadura es llamado cabezón y cabezorro. Véase la voz alcaudón en COROMINAS, J. y

4
79
El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

15. Existe un caso de conservación de ll latina cuando el castellano hizo j: gallu (de
naranja). Curiosamente, gaju es el racimo de uvas.
16. Se da un caso de derivación de la f latina en c: cinoju (fenuc lum), aparece
también en un topónimo el Cinojal. Corominas cita esta peculiaridad de algunos
pueblos de la provincia al estudiar la voz hinojo (DCECH)
17. Se da un caso de transformación de la f latina en s: solleju (follic lus).
18. Existen varios casos de transformación de s latina en z: zugu, zugal, zajumeriu,
zajumalsi.
19. Se da un caso de conservación de la s latina cuando el castellano ha dado c:
serraja (latín serral a, cierta planta: cerraja). Tal vez sea una palabra
mozárabe20 .
20. Desaparece la g intervocálica en miaja (trozo de tocino o de carne).
Probablemente sea un rasgo meridional, aunque también se den ejemplos en el
área leonesa.
21. Desaparece la r intervocálica de paecel y apaecel. La geografía de este
fenómeno es muy amplia y según Zamora Vicente hay que considerarlo un
vulgarismo común a estas hablas.
22. Aparece un cambio de s en r: añurgalsi.

RASGOS MORFOSINTÁCTICOS.
Los rasgos morfosintácticos más relevantes del habla de Ahigal con respecto a la
norma castellana y a otras hablas extremeñas son los siguientes:
1. La forma diminutiva más frecuente es la del sufijo –inu, na; modificado en
contados casos en –ininu, na. Su carácter es diminutivo y afectivo. El –inu, na se
utiliza en muchos contextos, aún cuando no sería propio en el castellano usual,
como ocurre en buena parte de Extremadura. Este es un rasgo leonés muy
conocido y uno de los pocos que ha acabado afectando a casi toda la región. De
hecho, actualmente se está extendiendo más allá incluso, pues ya en Sevilla las
lexicalizaciones chiquinino, chiquinina son muy habituales.
a. El sufijo -ín, ina tan sólo aparece para formar el diminutivo de algunos
nombres: Miguelín, Alejandrín, Teodorín, Anianín, Davisín Juancarlín.
b. El diminutivo en –ito, ta se presenta en ciertos casos; algunos son muy
concretos y tienen carácter de conmiseración: “Se ha muertu l’hombritu”
“Vengu baldaítu” Conserva cierto valor diminutivo en algunas
lexicalizaciones: agüelitu, gorgoritu, churubita, candelitas (flores de la
encina y el alcornoque) y abejita. Esta última es curiosa, pues abeja
procede ya del diminutivo apic la, (abejita en latín21 ).
c. El sufijo –illo, lla es extrañísimo en Ahigal, aunque aparece en
lexicalizaciones: ajorrillu (cernícalo), jortiguilla (ortiga), pontecilla
(cierta construcción para el agua).
2. El posesivo suele llevar antepuesto el artículo: los mis olivus, el mi trabaju...
aunque las generaciones mayores lo utilizan con mucha frecuencia, este rasgo ya

PASCUAL, J.A. (1980-1991), Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico (DCECH), 6


vols., Madrid, Gredos.
20
A finales del s. X en textos mozárabes se llama a esta planta šarrálla; ya en el s. XII šarrálya; por lo que
tal vez pueda considerarse una voz mozárabe. Cf. ZAMORA VICENTE, A., op. cit. pág. 45-46.
21
Según Corominas, la voz apic la se encuentra ya en Plauto, Curc., v. 10, donde aparece el diminutivo
como una variante afectiva de apis y finalmente acabó por ser sinónimo, debido a una tendencia general
del latín familiar. Cf. la voz abeja en el DCECH.

5
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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

no es sistemático y se está perdiendo, no obstante todas las generaciones lo


conservan en algunas frases hechas como “vaya un ... de las mis naricis”. Hay
casos en los que no se puede utilizar, como en los nombres de parentesco
cercanos: madre, padre, hermano, hermana, abuelo, abuela (esto también se da
en algunas zonas del asturiano,22 así como en italiano, donde nunca se da ante
nombres de familia cercanos sin modificar); en estos casos, en Ahigal se utiliza
siempre la forma “su padri de Juan” o “su hermanu de Pablu” tal como sucede
en algunas zonas del español de Sudamérica. No se sabe con certeza si este es un
rasgo leonés, pues está presente en las hablas de esta zona, o un arcaísmo
castellano, en el que se utilizó esta el siglo XII, aunque en el XIII estaba ya en
retroceso. Debido a esto, don Antonio Salvador Plans considera que en el área
de la Extremadura leonesa se produjo una confluencia de ambos fenómenos23 .
a. Contrariamente a lo que sucede en buena parte de Extremadura (y del
mundo hispanohablante) no se da la anteposición del artículo ante
nombres propios, sino tan sólo ante motes femeninos: tía Anastasia la
Caldera.
2. No se da leísmo ni laísmo. En el acusativo de persona masculino se da
preferencia a lo frente a le: lo quieri muchu.
3. En hablantes adultos se dan casi sistemáticamente las formas fuertes de la
tercera persona del plural del pretérito indefinido: vinon, jizun, dijun, pusun,
trajun, quison, estuvun, pudun.
4. En la mayoría de estos mismos verbos el gerundio se forma con el tema del
pasado: jiziendu, dijendu, pusiendu, quisiendu. Este rasgo suele verse como un
vulgarismo, pero hay que tener en cuenta que se halla ya en textos medievales.
5. Las formas del futuro y del condicional simples de indicativo de algunos verbos
presentan formas sincopadas: quedrá, quedría; jadrá, jadría; doldrá, doldría.
6. Las formas en –sc- de los verbos incoativos latinos se transforman en –z-:
conozu, creza, agraezu, escureza, etc. Tiende a perderse, aunque se conserva
sobre todo en las formas del subjuntivo, menos usuales.
7. Los pronombres enclíticos lo, la, los, las, le, les suelen hacer que se pierda la
marca del infinitivo (jazelu, traelu, dili) aunque a veces se da geminación
(jazel· lu, trael· lu). Se mantiene siempre la l del infinitivo con el resto de los
pronombres: me, te... (tienis que traelmi)
a. Según Zamora Vicente24 en Ahigal se da la asimilación del la r del
infinitivo en ll (vendello, escribille, traelle) pero, de ser así, esta forma
debió de ser antigua, pues no se conoce actualmente.
8. Aparecen algunos fenómenos comunes a otras hablas:
a. El cambio del orden de pronombres en expresiones como: me se jadi
raru, me jaga usted el favol...
b. La presencia de pronombres como mos, en lugar de nos y de sos en
lugar de os. Estos son considerados normalmente vulgarismos. El uso de
mos en lugar de nos se suele explicar aludiendo a una probable analogía
con el pronombre me, aunque no hay que olvidar el hecho de que permite
diferenciarlo con total facilidad del adverbio no, lo cual es muy útil

22
ZAMORA VICENTE (op. cit). cita a este respecto la obra de ÁLVAREZ FCEZ. CAÑEDO, J., El
habla y la cultura popular de Cabrales, Anejo LXXVI de la Revista de Filología Española, Madrid,
1963. pág. 69.
23
VIUDAS CAMARASA, A., ARIZA VIGUERA, M., SALVADOR PLANS, A., El habla de
Extremadura. Salamanca. Editora Regional de Extremadura. 1997. págs. 40-41.
24
Op. cit. pág. 160.

6
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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

lingüísticamente en zonas de aspiración (no trai uvas, mos trai uvas) y


evita cacofonías (no nos quea, no mos quea). El uso de sos en lugar de os
o de vos es curioso, pues en tanto en Santibáñez el Bajo como en Santa
Cruz de Paniagua se usa vos. Puede tratarse de una transformación de la
palabra.
c. La forma haiga en lugar de haya; vulgarismo muy extendido en el
mundo hispanohablante. También se da la forma duelga y aparece otro
caso parecido algo más extraño en el verbo soler: la forma suelgu en
lugar de suelu.
9. Se conserva un resto del genitivo partitivo latino en algunas expresiones como
“uno poco de” sobre todo en plural y “unos cuantos de25 ”.
10. Se conserva también las antiguas formas castellanas del tipo veislo ahí: viluquí,
viluhí, vilullí y sus formas femeninas. Han debido de ser tan usuales que las
formas masculinas, las más frecuentes, han llegado a convertirse actualmente en
adverbios de lugar.
11. Algunos verbos adquieren valores distintos al del castellano:
a. Se usa la forma habemos no sólo para formar el auxiliar, sino para decir
estamos. No registra los usos de otras zonas de la región, tampoco se dan
casos de habían como impersonal.
b. El verbo quedar se usa como sinónimo de dejar en ciertos casos: me he
queáu las llavis en casa. Según Salvador Plans 26 es un leonesismo bien
documentado desde el siglo XVI.
c. El verbo sobrar se utiliza como transitivo: has sobráu muchu.
d. El verbo soñar siempre se emplea como pronominal: soñalsi27 .
Normalmente se forma con la preposición con, aunque también es
transitivo.
e. No se utilizan entrar como meter ni caer como tirar, al contrario de lo
que sucede en otras zonas de la región.
12. Se dan algunos imperativos extraños:
a. En el verbo ir: vai en lugar de ve. En otras zonas de la región este
fenómeno es sistemático, en Ahigal sólo se conserva en esta forma.
b. En el verbo hacer: jal en lugar de haz. Es curioso que se dé esta forma en
singular, pues la terminación en –l es propia de la tercera persona del
plural del imperativo: embargal, venil.
13. Existe una perífrasis verbal formada con el verbo andar: andal de+ inf. que
suele usarse sobre todo en pasado. Su sentido es el de estar a punto de + inf.
(anduvu de caelsi).
14. Con los verbos de conocimiento usados con negación se prefiere la forma
subjuntiva (considerada arcaica) al futuro o el infinitivo: no sé qué jaga, en lugar
de no sé qué haré o no sé qué hacer.
15. La generación de más edad utiliza aún un tratamiento de respeto especial en el
que se usa la tercera forma del plural para el singular: comadri, tenéis que
pasealsus más.
16. En algunos casos el artículo se funde con la preposición, son típicas las formas
ena (está ena troji) y pola (vai pola trocha). Estas asimilaciones se dan
frecuentemente en distintas comarcas del dominio leonés28 .

25
Cf. SALVADOR PLANS, A., op. cit. pág. 42.
26
Op. cit. pág. 43.
27
Íbidem.
28
Cf. ZAMORA VICENTE, A., op. cit. pág. 159-160.

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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

17. Los adjetivos numerales primel y tercel se usan tanto para el masculino como
para el femenino: la primel vez. Ignoro si este rasgo ha sido estudiado en otras
zonas, aunque su distribución debe de ser amplia, pues aparece en un texto de
Borges: “La tercer versión, la de Greve, deriva de la inglesa de Burton29 ”
18. Se dan algunas partículas especiales:
a. Son típicas ¿di? o ¿diga?(de cortesía), equivalentes al castellano
¿verdad?
b. Existen numerosas locuciones adverbiales: a chapescu (a toda prisa), a
relba (dejar descuidado el ganado), al renti (al ras), de respajilón (de
roce), de roblazu (fuertemente; con caídas), solén-solén (muy despacio),
a zumbarilla (un modo de lanzar piedras), a concu (a las espaldas). etc.
c. Existe una locución conjuntiva muy usada: pol me de o que (debido a,
por causa de, para).
19. Se conserva la antigua forma para decir además al final de una frase: y to30 .
20. Es curioso el empleo de expresiones formadas con todo+ adjetivo cardinal, para
indicar el número de personas que ejecutan alguna acción: vinon tos tres, etc.
cuando son dos se utiliza dambus, frecuentemente con el pleonasmo a dos.
21. Existen en el habla de Ahigal algunas interjecciones características:
a. Ora31 ; es muy usual en hablantes de todas las edades y se emplea para
decir “así es” “¿qué se le va a hacer?”
b. Conchu; claro eufemismo, muy usual también.
c. ¡Qué montri!,¡Qué limontri! Actualmente apenas se usan, aunque todo el
mundo recuerda que gozaron de una extraordinaria vitalidad. Proceden
de la voz castellana demontre; demonio.
d. Coile, coine. También se encuentran prácticamente desusadas,
probablemente se traten, al igual que conchu, de eufemismos.
e. Se conserva también una expresión desusada en castellano; la que el
DRAE cita como ¡voto a rus! En Ahigal se dice ros, usando
normalmente otro verbo menos educado.

CUESTIONES LÉXICAS.

Aunque no cabe duda de que lo que se habla en Ahigal es español (con gran
riqueza léxica, por cierto) no es menos cierto que en su habla aparece un buen número
de palabras que no se utilizan en el español usual. Hasta ahora llevamos recogidas cerca
de mil voces. Sin embargo, no todas estas palabras son dialectales, muchas de ellas son
arcaísmos que se han seguido utilizando desde que dejaron de ser usuales en el español
del siglo XVI o en fechas posteriores; algunos de ellos han sufrido pequeñas
transformaciones, bien de su forma, bien de su significado. Otras son palabras comunes
al occidente peninsular o al dominio del leonés. Son muchas las que se comparten con
las hablas salmantinas, con el resto de Extremadura y, sobre todo, con las hablas vecinas
de la Extremadura leonesa, particularmente con Las Hurdes.
Separaremos en los grupos citados las palabras, dando algunos ejemplos de cada
una, haremos un análisis de algunas de las más interesantes.

Arcaísmos.

29
BORGES, J. L., Historia de la eternidad, Madrid, Alianza Editorial, 2000. Pág. 148
30
Véase la última acepción de la voz todo en el DRAE.
31
Su uso se extiende por toda la comarca. Es muy característica.

8
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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

Con este título introducimos palabras que la RAE engloba en tres clases
distintas: antiguas, desusadas y poco usadas. Resulta difícil saber si las palabras que
señala la RAE en su diccionario son realmente arcaísmos o no; doña María Moliner
criticó en su diccionario esta clasificación. De todos modos, aunque no sean arcaísmos,
probablemente la mayoría de ellas sean palabras cuya utilización está muy localizada
geográficamente, por lo que las agruparemos.
1. Antiguas. Según el DRAE son aquellas cuya última documentación no es
posterior a 1500.
Entre ellas podemos citar:
a. aballal. intr. Irse de algún sitio “¿Cuándu aballas? Aballu mañana”.
Muy usual. (DRAE aballar. tr. ant. Mover de un lugar. Usáb. t. c. intr. y
c. prnl. Ú. en Asturias y Salamanca). (DHL, en El Rebollar) (El DEx 32
recoge abalar como marchar, retirarse de un sitio, aunque no indica
dónde se recoge; abalar es la forma gallega y portuguesa, en portugués
significa entre otras cosas ‘ponerse en marcha’) ||2. tr. Acabar con algo,
sobre todo hablando de la comida “Los guarrapus aballan toas las
bellotas”. (Según Corominas-Pascual en fr. ant. avaler significaba ‘hacer
bajar’ en fr. mod. ‘tragar’) ||3. tr. Cortar, especialmente hablando de los
dedos “Te vas a aballal los déus”. ||4. intr. Comenzar; sobre todo con el
verbo cocel. “Ya aballa a cocel” (DEx, aballar. ‘Cocer’ en Las Hurdes)
||5. Usado con la preposición con. Echar abajo, abatir “Al final aballan
con la pared”. (Cifrar la tercera acepción del DRAE ‘ant. echar abajo,
abatir.’ Según Corominas-Pascual el significado inicial parece haber sido
‘sacudir, hacer tambalear.’ Menéndez Pidal aseguraba que el significado
antiguo de la palabra era el de ‘derribar.’ Según Corominas-Pascual “es
palabra principalmente occidental, propia del territorio dialectal
leonés” su etimología no está clara, pues al menos hay tres posibles).
b. acordalsi; aparte de los usos comunes significa ocurrírsele algo a
alguien y despertarse, aunque este último se restringe a los hablantes de
más edad. Es más usual en las generaciones jóvenes dispertalsi, también
arcaica.
c. amollecel; muy usual, ablandar algo con agua.
d. aprendel; como enseñar.
e. ciguta; por cicuta.
f. corcha; por corcho.
g. Y otras varias, como chaperu, enllenal, ensecal, estercal, jabalín, jaci,
joci, mestel, portal, seguranza, tosi.
h. Algunas han surido alguna transformación: abocezal, acertajón,
aninanti, asguariza, borda, embaju, mesmu, mesturaju, ondi, solén-
solén.

2. Desusadas. Según el DRAE son aquellas cuya última documentación es


posterior a 1500 pero no posterior a 1900.
Tenemos: atental (tocar, examinar con el tacto), mierla (mirlo), perrengui
(enfado), y to (además).

3. Poco usadas. Aquellas que se han empleado después de 1900, pero cuyo uso
actual es difícil o imposible de documentar.

32
VIUDAS CAMARASA, Antonio (autor-editor), Diccionario extremeño (DEx) (2ª edic). Cáceres, 1988

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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

Encontramos: mial (maullar), muzárabe (mozárabe), natura (órgano genital


de las hembras de los animales), papelón (falso adulador).

Occidentalismos.
Podemos citar:

a. abangal. prnl. Estar cayéndose un tejado o un árbol por el peso que


sostiene. (DRAE33 M 1927, ‘Sal. Torcer, encorvar la madera || r. Sal.
Alabearse‘). (Igual en las eds. de 1950 y 1983) (DUE34 abangar[se] p.us.
‘Curvar[se] la madera‘). (DHL Ú. en comarcas de Sal. y León con el
sentido de ‘inclinarse excesivamente las ramas por el peso del fruto’)
(DEx, abangar. ‘Torcerse una cosa, generalmente de madera’, en
Mérida. ) (Esta palabra está muy extendida por el occidente español; está
documentada en Asturias, León, Salamanca, Extremadura y en el
portugués fronterizo de Aldeia do Bispo).
b. abural. tr. Quemar algo totalmente. Ú.t.c.prnl. (DRAE quemar) (DUE
aburar. no us. Quemar). (DEx, en Las Hurdes). (Del lat. vg. BURARE,
variante de R RE. (Según Corominas-Pascual era vocablo rústico ya
según Covarrubias, y actualmente se emplea en Salamanca, Galicia y
Santo Domingo).
c. andanciu. m. Enfermedad epidémica leve; se refiere sobre todo a las que
tienen que ver con diarreas. (DRAE) (DUE no us). (Según Corominas-
Pascual, es un “descendiente semiculto del lat. adnatio ‘excrecencia’,
‘acción de formarse un tumor o vejiga’ derivado de agnasci, adnasci
‘nacer en’, y éste de nasci ‘nacer.’ 1ª doc.: 1836, Pichardo”. Esta voz esta
presente en el área leonesa y en América: “Se emplea en la Montaña,
Asturias, Astorga, Maragatería, el Bierzo, Salamanca y Extremadura, y
además en Cuba; la variante andancia corre en Ciudad Rodrigo, y en
Méjico y Venezuela”.
d. amulalsi, atacuñal, bastardu (culebra grande), baléu (cierta planta con la
que se hacen escobas), buracu (agujero), carozu (hueso de la aceituna
molido para los cerdos o para orujo), empuntal (encaminarse, irse o echar
a alguien), esmorecelsi (pasar mucho frío o morirse de risa), espernacalsi
(abrirse de piernas), pardal35 (gorrión), rengu (cojo), uñil (uncir), desuñil
(desuncir).

Leonesismos.
Aparecen bastantes palabras comunes a distintas comarcas del dominio leonés.
Citamos algunas de ellas. Las notas quieren ilustrar la extensión de algunas de las
palabras.

33
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA , Diccionario manual e ilustrado de la lengua española, Madrid,
Espasa-Calpe, 1927.
34
MOLINER, M., Diccionario de Uso del Español, Gredos, Madrid, 1975.
35
Atendiendo a la distribución, no al origen. Aparece esta palabra en gallego y en la parte occidental de
Castilla y León. Véase el Atlas Lingüístico de Castilla y León. Coordinado por M. Alvar. Salamanca:
Junta de Castilla y León, 1999. mapa nº 429. Tomo la referencia de BORREGO NIETO, Julio. “El
concepto de norma regional y su aplicación a las hablas castellano-leonesas”. Actas del II Congreso
Internacional de Lengua Española. La lengua española y la sociedad de la información. Valladolid. 2001.
Sin embargo, también aparece en el este peninsular.

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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

1. Orientales: achipierri36 , gallareta37 , gorgoritus, oriéganu, pelona, echal


petiscus, regüetral, roíju38 , clisalsi, gaspalleal, golismeal, ubrera.
2. Occidentales: acolumbral, airón, alambral, biroti, engarañalsi39 , esmangajáu,
testareal, tracamundeal40 .
3. Extendidos: alpaca, arrullal, atarazal, bruja41 (torbellino de aire), carea,
gachapu, gancha, jienda, picapez42 , pintal, estaonchu43 , tarma, tesu44 .

Palabras comunes a hablas salmantinas y extremeñas.


Este es un grupo numerosísimo de voces, la mayoría de las cuales son
compartidas por las hablas salmantinas y extremeñas, sobre todo por las de la parte
leonesa, aunque otras muchas están muy extendidas. Entre paréntesis aparecen las
palabras salmantinas.
achancal45 , apotralsi46 , arranchalsi47 , azaoz48 , barañu49 , barbiscachi50 , barrera51 ,
bocacanal52 , cabrial53 , caraba, calboti, cambizu, candelitas, comuelgu (cogüelmu54 ),

36
(DHL Ú. t. en numerosas comarcas de Sal. y León como achiperre). (DEx, achiperreh. m. pl. Trastos
viejos e inútiles, en Mérida, Las Hurdes y Serradilla) (LReb, pl. objetos, trastos, cacharros) (Según
Iglesias Ovejero el término tiene una distribución amplia –con variantes- y puede relacionarse con las
rutas de trashumancia entre León y Extremadura).
37
Excrecencia del roble; castellano ‘agalla’. (DHL, gallarota f. Fruto redondo que da el roble. En
comarcas de León: Los Argüellos, Tierra de la Reina, Villacidayo). (En el valle del Valderaduey, León, se
usa gallarita y gallarón).
38
Hablando de plantas para el ganado, las más duras, como el tomillo, la jara, las vardascas, etc. que sólo
suelen comer las cabras Ú.t.c.adj. (DHL, Ú. en Tierra de la Reina, en León; y en Salamanca) (DEx,
‘Monte bajo’ en Sierra de Gata) (Aparece en el vocabulario de Memorias de un zagal definida como
‘comida de cabras. Ramoneo de las puntas tiernas de árboles y arbustos por las cabras.’)
39
Quedarse los dedos sin movilidad debido al frío. (DHL, Concejo de la Lomba, Los Ancares, El
Rebollar y otras comarcas salmantinas).
40
Del lat. transcommutare) tr. Desordenar ||2. Rebuscar. (Cf. DRAE tracamundana f. fam. Trueque de
cosas, alboroto, confusión). (DHL, tracamundiar. En Babia y Laciana). (DEx, ‘Revolver’ en La Pesga;
‘Confundir, equivocar’ en Las Hurdes)
41
Véase el mapa nº 194 del ALCyL. Parece proceder de una voz celta (brus) que significa soplar el
viento.
42
Tal vez haya que considerarlo un occidentalismo , pues aparece también en gallego y en portugués
como pica-peixe.
43
Palo del carro puesto para poder transportar más e impedir que se caiga la carga. (Cf. DRAE estadoño
Ast. y estadojo Ast. y Cant). (Cf. DHL estadonxo y otras parecidas en comarcas de León)
44
Véase el mapa nº 218 del ALCyL.
45
achancal. int. Dar un paso largo, para salvar un charco o un regato. || fig. Adelantar, progresar
rápidamente. (Cf. DRAE, achancar. 2. Sal. Pisar charcos, barro, etc). (LReb, vadear un río o arroyo a pie.
Pone el ejemplo de Achancábamus el arroyu, muy cercano al significado de Ahigal)
46
apotralsi. prnl. Engordar por darse a una vida demasiado relajada. 2.|| Darse a una vida en la que apenas
se sale de casa por tristeza, por ejemplo.
47
arranchalsi. prnl. Sentarse cómodamente ocupando mucho espacio. (DEx, en Acehúche). (LReb,
‘sentarse bien, repantigarse.’)
48
azaoz. m. Árbol de la familia de las salicáceas que crece en las orillas de los ríos y puede alcanzar hasta
20 metros de altura; sauce Salix alba. En Santa Cruz de Paniagua se usa azaol, cuyo plural es azaoris;
esta voz aparece allí en dos topónimos: el Charcu Azaol y Valdeazaoris. (LReb, remite a zaoz) (DHL En
algunas comarcas de Sal. se usa zaoz). (En el valle del Valderaduey se usa la palabra zalce). (DEx, zaoh.
m.pl. (sic) Sauce). (Cf. DRAE y DUE. zade. Salamanca. Especie de mimbre de tallos delgados que crece
junto a los arroyos).
49
barañu. m. Fila de hierba que queda al ir segando con la guadaña. (DRAE baraño. m. Sal. Fila de heno
recién guadañado y tendido en tierra). (DEx, barrañu (sic). Coria, hilera de gavillas en la siega. Tal vez la
doble erre sea de una errata)
50
barbiscachi. (Del lat. barba, y capsus, quijada, por capsa, caja). m. Cuerda para sujetar los sombreros y
que no se los lleve el viento. (DRAE barbiquejo) (DHL, en El Rebollar, Sal). (DEx, barbihcacho, en
Arroyo de san Serván)

11
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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

dureru, embaílsi, empancinalsi, facatúa (fracatúa), farraguas, fusca, gachu, galaperu,


gárbula, gaznal, guañinu, guarrapu (garrapo), jarramplu (zarramplu), jorrura,
mezuqueru, mosquil, negral, pastoría, pitera55 , raceal, resencio (recencio), retusu56 ,
seranu, tallera, templa, tolleru, vicial, viciu, zugal.

Extremeñismos.
Hay algunas comunes a casi toda la región: aceitunera, aguanievi (avefría),
arrepíu57 (cambio brusco de humor), presta58 (hierbabuena), saltarrostru
(salamanquesa). Otras se emplean en zonas más norteñas: lígrimu (delgado), sostribalsi
(apoyarse), furriona (fiesta, convite).

Palabras comunes a las comarcas vecinas.


Citaremos algunas de las palabras que se presentan en las comarcas cercanas a
Ahigal, algunas se extienden también a hablas salmantinas:
achipotal (llenar al máximo), acenagal (llenar al máximo), acernal (molestar a alguien
hablando), ajinu (agobio, angustia), ajinal (angustiar, agobiar), albeliá (habilidad),
adajiu (desgracia), alardi (desastre), alcabucera (arcaduz), apotralsi (darse a una vida
excesivamente sedentaria), asguariza (asco), cabusía (cabida), chochu (ombligo), durdu
(perro, como interjección), entrebolón (algo medio hecho), esparigilsi59 , farrungal
(derrumbar), garapuchi (cascabullo), inguilechu (alto y delgado), josca (se dice del agua
oscura), lomba (cierta labor agrícola), marabajas60 (cosas de poca importancia),
mechuleru (metomentodo), mendu (cacharro inservible), muru (casa pastoril), nietus
(padrastros), ñiscus (añicos), ora (así es), papaílla (yema de los dedos), pegocha (pega,
urraca), quirius61 , reconquelis (recovecos), relba (a) (se dice del ganado que se deja
suelto o de los niños sin cuidados) repipión (fruto de la jara), rescreelsi (agradecerse),
revacal (pensar obstinadamente sobre algo), sequíu (cierto olor y sabor), serraja
(cerraja), trastumbalsi (perder el juicio), trincalsi (ponerse de manos las caballerías),
vardasca (tallo del olivo), vecera (zócalo), zajumeriu (hoguera tradicional hecha con
tomillo, romero y manzanilla), zaqui (cigüeñal).

Localismos.

51
barrera. f. Cuesta, pendiente. (DHL en El Rebollar).
52
bocacanal. f. Teja que forman el voladizo del tejado dando a la calle. (DHL, en El Rebollar).
53
cabrial. f. Rebaño de cabras. (DHL, en El Rebollar).
54
comuelgu. m. Lo que rebosa de un recipiente. Esta última es la forma salmantina utilizada por
Unamuno. Vid. infra. Nota 52.
55
pitera. f. Herida con sangre producida en la cabeza. Muy extendida por Extremadura y la provincia de
Salamanca.
56
retusu. adj. Se dice de quien está indeciso o dudoso. Se utiliza con el verbo estal y la preposición a.
(DHL Ú. en comarcas de Sal. vocabulario Charro y Voc. Salmantino) (DEx, en Las Hurdes y Guijo de
Granadilla).Unamuno utiliza esta palabra en Vida de don Quijote y Sancho y habla de ella en una carta a
Ricardo Palma: “El retuso es latín, participio de retundere..”. Vid. UNAMUNO, Miguel de, Epistolario
inédito a Ricardo Palma, Madrid, Espasa-Calpe, 1991.
57
Probablemente se trate de un portuguesismo, ya que en esta lengua significa horripilación.
58
En los pueblos situados al oeste de Ahigal (Santibáñez el Bajo, Santa Cruz de Paniagua, etc). se usa la
voz artolana, muy parecida a la palabra portuguesa para decir hierbabuena.
59
Derivado del lat. spargere. tr. Esparcir, desparramar. ||prnl. Hablando del día, del cielo, del tiempo, etc.,
abrirse limpiándose de nubes, aclararse, serenarse. ||2. Desprenderse de una preocupación o malestar, o de
una atmósfera viciada. ||3. Recuperarse de la fiebre un enfermo. (Cf. espargir. DRAE 1791, 1803 y 1817;
remite a esparcir o esparcirse) (Cf. DHL espargirse. Con parecido significado en El Rebollar, Sal).
60
Es el título de un libro de Juan José Camisón que probablemente verá su publicación en el año 2003.
61
En la expr. tardal los quirius: tardar mucho.

12
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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

Este es el grupo más pequeño de palabras, como es evidente. Tal vez alguna de
las siguientes palabras se dé también o en Guijo de Granadilla o en Santibáñez el Bajo
(excepto jateal que es la palabra local por excelencia) pero no tenemos documentación
para todas.
ajorrillu (cernícalo 62 ), gariboña (cayada), garrapata (zarcillo de las parras y otras
plantas), gatorín (agateador común), jateal (dar de comer a los animales63 ), jimplal
(azuzar a los perros), triquitesa (mantis religiosa64 ), paraísu65 (yugo para un buey y un
mulo o un burro), papiruelu (la expresión jadel el papiruelu significa poner todos los
dedos de una mano juntos; algo que no se puede hacer cuando hace mucho frío),
perinalta (brinco de las caballerías), pitorru (un tipo de seta, Macrolepiota procera),
zagurzu (zahúrda), zuta (culebrilla de agua, en Santibáñez se dice ciguta).

CONCLUSIÓN.
El habla de Ahigal es un español con interesantes peculiaridades, casi todas
comunes a las comarcas de la Extremadura leonesa. Aunque éstas no sean demasiado
divergentes respecto a la norma resulta conveniente estudiarlas por el hecho de que en
estas comarcas confluyen fenómenos lingüísticos muy peculiares. Su estudio puede
aportar datos muy interesantes a la lingüística, probablemente Corominas habría
cambiado varios artículos de su Diccionario Etimológico de haber conocido distintas
hablas de la región.
Tal como hemos visto, en el habla de Ahigal aparecen características
fonológicas comunes a las hablas meridionales, más concretamente del suroeste
peninsular, varios rasgos del leonés oriental y unas pocas peculiaridades procedentes de
algunas derivaciones extrañas de palabras latinas. Morfosintácticamente no presenta
variaciones fundamentales respecto de la norma castellana, salvo por algunos rasgos
arcaicos y otros leoneses que aparecen con más o menos frecuencia en la conversación
pero que no suponen una diferencia fuerte respecto al español estándar.
El léxico, por otro lado, está compuesto por una base común castellana (muy
rica) a la que se le suman abundantes arcaísmos, occidentalismos, leonesismos (sobre
todo orientales66 ), varias voces características de casi toda Extremadura, la mayoría son
compartidas por las comarcas de la antigua Extremadura leonesa (sobre todo con los
pueblos de la Tierra de Granadilla y Las Hurdes67 ) y, por último, podemos encontrar
también un pequeño grupo de palabras locales de difícil adscripción.
Es inevitable pensar en el futuro de estas hablas y lo que se le ocurre a
cualquiera que observe los cambios que se están produciendo es que probablemente los

62
Cf. DRAE alforre m. ant. Especie de halcón. Del árabe al-hurr, el gavilán, el halcón. Cf. DRAE y DUE
galfarro. m. León. Gavilán. En Santibáñez se utiliza una palabra con la misma raíz: jorli.
63
En vascuence jaterin significa dar de comer, por lo que tal vez jateal sea una voz prerromana.
64
En ALCÓN OLIVERA, J.M., Requilorios, Cáceres, Institución Cultural el Brocense, 1984. aparece
recogida la voz tranquitesa con el mismo significado.
65
Se dice que se llamaba así porque la voz para parar a las vacas es “para ahí”, y para las bestias “so”.
66
Recordemos que en la división que hace Menéndez Pidal del dialecto leonés estas comarcas estaban
englobadas en el leonés oriental. Véase al respecto MENÉNDEZ PIDAL, R., El dialecto leonés (Prólogo,
notas y apéndices de C. Bobes), Oviedo, Instituto de Estudios Asturianos, 1962. Ésta es la edición más
conocida, la primera se publicó en 1906 en Madrid en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, X.
67
Según GONZÁLEZ SALGADO, J.A., Cartografía lingüística de Extremadura. Origen y distribución
del léxico extremeño. Tesis doctoral inédita. Universidad Complutense. 1999. Ahigal estaría situada en la
zona principal A, que comprende toda la Alta Extremadura e incluye la localidad pacense de Puebla de
Obando y el rincón nordeste de Badajoz. Y dentro de ella en la zona restringida D. Integrada
geográficamente por la región de Las Hurdes, Plasencia y Coria; se caracteriza por su gran influencia
leonesa.

13
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Juan Carlos Paniagua Montero.

rasgos fonéticos procedentes del leonés del habla de Ahigal y de toda la zona de la
antigua Extremadura leonesa pasen a ser parte de la historia de la lingüística dentro de
un par de generaciones. El léxico probablemente se conserve durante más tiempo, pero
también sufre una desaparición progresiva, no sólo debido a la desaparición del antiguo
modo de vida y con él de instrumentos, actividades, etc. sino fundamentalmente por
causa de la baja autoestima de los hablantes hacia su propio modo de expresarse. El
problema excede sin duda el ámbito lingüístico, y para entenderlo conviene pensar en
cuestiones relativas a los cambios culturales, económicos, etc. y sobre todo en el modo
que se tiene de interpretar la propia realidad sociocultural.

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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

BIBLIOGRAFÍA.

ALCÓN OLIVERA, J.M., Requilorios, Cáceres, Institución Cultural El Brocense, 1984.

Atlas Lingüístico de Castilla y León, Coordinado por M. Alvar, Salamanca, Junta de


Castilla y León, 1999.

BORGES, J. L., Historia de la eternidad, Madrid, Alianza Editorial, 2000.

BORREGO NIETO, Julio, “El concepto de norma regional y su aplicación a las hablas
castellano-leonesas”. Actas del II Congreso Internacional de Lengua Española. La
lengua española y la sociedad de la información, Valladolid, 2001.

CAMISÓN, J. J., Marabajas, (en prensa).

COROMINAS, J. y PASCUAL, J.A. (1980-1991), Diccionario Crítico Etimológico


Castellano e Hispánico (DCECH), 6 vols., Madrid, Gredos.

GONZÁLEZ SALGADO, J.A., Cartografía lingüística de Extremadura. Origen y


distribución del léxico extremeño. Tesis doctoral. Universidad Complutense. 1999.

IGLESIAS OVEJERO, Ángel, El habla de Rebollar. Léxico(LReb), Salamanca, Centro


de Cultura Tradicional, Diputación de Salamanca, 1990.

MENÉNDEZ PIDAL, R., El dialecto leonés (Prólogo, notas y apéndices de C. Bobes),


Oviedo, Instituto de Estudios Asturianos, 1962. Ésta es la edición más conocida, la
primera se publicó en 1906 en Madrid en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos,
X.

MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, Eugenio, Diccionario de las hablas leonesas (León,


Salamanca, Zamora), León, 1993.

MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, Eugenio, El dialecto leonés y el nombre de las cosas,


León, Ediciones Leonesas, 2000.

MOLINER, M., Diccionario de Uso del Español (DUE), Gredos, Madrid, 1975.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario de la lengua española (DRAE),


Vigésima segunda edición, Espasa-Calpe, Madrid, 2001.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario manual e ilustrado de la lengua


española (DRAE M), Madrid, Espasa-Calpe, 1927.

UNAMUNO, Miguel de, Epistolario inédito a Ricardo Palma, Madrid, Espasa-Calpe,


1991.

VIUDAS CAMARASA, A., ARIZA VIGUERA, M., SALVADOR PLANS, A., El


habla de Extremadura. Salamanca. Editora Regional de Extremadura. 1997.

15
90
El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas.
Juan Carlos Paniagua Montero.

VIUDAS CAMARASA, Antonio (autor-editor), Diccionario extremeño (2ª edic).,


Cáceres, 1988.

ZAMORA VICENTE, Alonso, Dialectología española (2ª ed)., Madrid, Gredos, 1985.

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA


CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002
-------------------------------------------------------------

16
91
I CONGRESO DEL HABLA EXTREMEÑA
OCTUBRE - 2002

Organizado por el Excelentísimo Ayuntamiento de


Calzadilla (Cáceres)

PONENCIA OFRECIDA POR D. ANTONIO


LEÓN ROMÁN.

A las 17:00 horas

En Calzadilla (Cáceres) el día 24 de Octubre


92

del 2002.
I C O N G R E S O DEL HABLA E X T R E M E Ñ A

O C T U B R E - 2002

CALZADILLA (CÁCERES)

Vengo de la tierra del humanista Elio Antonio de Nebrija


que, aunque autor de la "Primera Gramática de la Lengua
Castellana" mantuvo fuertes controversias con el autor de
"Diálogos de la Lengua", Juan de Valdés, conquense, de la
Escuela de Toledo, porque "aquél era de la Andaluzia
donde la lengua no está todavía muy pura". También hubo
importantes controversias entre J. De Valdés y Francisco
Delicado, autor de "La lozana andaluza".

La Constitución española de 1978 establece que "La


riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España
es un Patrimonio Cultural que será objeto de especial
respeto y protección".

También el Estatuto de Autonomía de Extremadura


consagra y protege las peculiaridades lingüísticas y
Culturales del Pueblo Extremeño.

Comienzo mi intervención felicitando a los valientes


organizadores de este "I Congreso del Habla Extremeña"
centrando mi atención en la ilusión mostrada, sin regatear
esfuerzos, llevados a cabo sin desmayo y con la capacidad
innata de organización de un hombre culto, de limpia
trayectoria y amplia visión d e futuro, que sabe gobernar
porque sabe servir a su pueblo, el Alcalde de esta Noble y
Acogedora localidad de Calzadilla de Cáceres, Don Pedro
Cañada Castillo que hace suyo el consejo del escritor latino
Epicteto:
93
"Engrandecerás a tu pueblo, no elevando las fachadas de
sus viviendas sino el alma de sus habitantes".
En esta misma línea, perder el orgullo de la propia manera
de hablar, de la propia lengua es perder el orgullo del
propio ser, como decía Federico García Lorca.

Dicen los lingüistas que "imitar el habla castellana en


Andalucía es un síntoma evidente del subdesarrollo
cultural, no ajeno al retraso que soporta nuestra
Comunidad Autónoma con respecto a otros territorios de la
geografía española".

Lo que no debemos hacer jamás es ir rebuscando palabras


y frases que nos pueden hacer caer en la más burda
pedantería.

A esto, el escritor latino Quinto Horacio Flaco decía hace


más de dos mil años:

"Si has de decir algo bueno, no vayas cazando frases".

Y en la Universal Obra de Miguel de Cervantes, "El


Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha" podemos
leer:

"Llaneza, muchacho, llaneza, que toda afectación es mala".

Hablando en extremeño o en andaluz, nosotros no


hablamos ni mejor ni peor que otros pueblos de España,
incluyendo también al Castellano, sino de forma diferente.
Y aquí está la cuestión. No podemos permitir que esa
diferencia se pierda; hay que reivindicarla porque el Habla
es parte fundamentalísima de nuestra Cultura.

El escritor y filósofo madrileño, Dámaso Alonso, decía:

"Es un absurdo considerar al Andaluz como una


deformación del Castellano".
94
El Andaluz y el Extremeño cumplen a la perfección con la
función de todo Lenguaje, la función comunicativa. Y
ninguna Lengua o modalidad lingüística han de
considerarse inferiores a otras si cumplen con la alta
función de la Comunicación.

Contra lo que se ha propagado tanto en España y que ha


creado tantos complejos en nuestras dos Regiones, hoy
autonomías, el Catedrático de Filología Hispánica y
Secretario del Seminario Permanente del Habla Andaluza,
Miguel Ropero Núñez, ha dicho públicamente:

"Filológicamente hablando, es falso científicamente afirmar


que existe un punto geográfico concreto en donde se habla
mejor que en ningún otro lugar de la Geografía Española".
¡Y es más! "Es falso también científicamente que el
modelo mejor para hablar el Español, sea el Castellano".
Es una cuestión arbitraria.

Sin ir más lejos, tenemos el testimonio del madrileño


Jacinto Benavente, Premio Nobel de Literatura en 1922,
que se dejó decir: " A la hora de la verdad, ya que
Andalucía es tan varia, donde mejor se habla el Español
es en Sevilla".

Alfonso XII de Borbón se sintió irremediablemente atrapado


en las redes de una joven Sevillana, María de las
Mercedes, que trascendió su encanto singular por la
transparencia de su mirada, la franqueza de su sonrisa y un
hálito de bondad y, "sobre todo, por el agradable acento
andaluz de sus palabras".
95
'Busquemos la unidad de nuestro Idioma, no la
uniformidad" defiende Fernando Lázaro Carreter.
Según nos cuenta Juan Antonio Frago Gracia, ex
catedrático de la Universidad de Sevilla, Aragonés para
más señas, 30 ó 40 años después de la toma de Sevilla por
Fernando III el Santo, ya había una clara diferenciación en
el Habla sevillana con relación al Castellano que trajeron
castellanos y leoneses en 1248. Y un hecho que confirma
Io que acabo de decir, se dio, según cuenta el cronista
Pedro López de Ayala, nacido en Vitoria en 1332, cuando
el Rey castellano Pedro I El Cruel vino a Sevilla ceceando
permanentemente. El cronista lo destaca como una
característica especial, casi como un defecto que el Rey
"ceceara" estando en Sevilla. Y dice Don José Mª de Mena,
Historiador y Foníatra sevillano:

"Si resultaba llamativo "El Ceceo" del Rey es porque en


Sevilla no era corriente "El Ceceo" sino "El Seseo".

Elio Antonio de Nebrija, "Que ordenó la ruda Fabla del


Medievo Español", el primero que escribió una Gramática
de una Lengua viva en toda Europa, "La Gramática
Castellana" "Seseaba" también según sus escritos (palasio,
plasa, vesino...) palabra esta última que figura
constantemente en la lista de embarque hacia el nuevo
mundo.

El escritor jerezano, Juan de Barahona y Padilla, allá por el


año de 1557, dejó escrito en el prólogo de su obra
"Institución de toda la vida del hombre noble," estas
elocuentes palabras:

"Al hombre a quien dedico mi tratado, la Fortuna lo


favoreció con hacello andaluz cuya Lengua es tan pura
fácil, suave y bien sonante".

Y otra cita, para no cansaros, 96


de Ambrosio de Salazar,
Murciano, Secretario de Luis XlII, Rey de Francia, llamado
"El Fuerte", allá por el año de 1735:
¡Son caras!, el astuto jardinero, sevillano y socarrón,
contestó rápidamente: "No, mister, toíto lo contrario. ¡Aquí
las caras son flores!".

En otra ocasión, la hija del Padre de la Patria Andaluza, M ª


de los Ángeles, fue invitada a dar una conferencia en
Madrid. Al dar Fin a sus palabras ante un nutrido auditorio,
un madrileño le levantó la mano con intención de hacerle
una pregunta. Ella accedió cortésmente y esta fue su
intervención:

"Tengo entendido, Señora, que los andaluces habláis muy


mal el Castellano".

La ilustre Dama, con toda corrección, con exquisita


delicadeza pero con acierto suficiente, le contestó:

"No, no, caballero; son ustedes los castellanos los que


habláis muy mal el Andaluz ".

El madrileño se quedó "engollipao" (atragantao) con lo que p


presumía de conocer, amar y defender su idioma.

Con este ejemplo real nos damos cuenta de que tanto a los
andaluces como a los extremeños se nos ha juzga-
do siempre bajo el prisma del Castellano. Error más gran-
de no se puede cometer.

En Andalucía podemos considerar muy significativo que no


existan errores gramaticales. A nosotros se nos revientan
los oídos cuando escuchamos expresiones, totalmente
incorrectas, como éstas:

- La dí un abrazo muy fuerte.


- Esta mañana cobremos la pensión
- Si vendría su padre...
97
- A Cuenca se va por áhi.
¡Pues, claro, que sí! En Andalucía se habla un idioma
del que nos sentimos con todo Derecho copropietarios:
El Español. Hoy hablamos este idioma más de 400
millones de seres humanos.

Desde otra perspectiva, el Andaluz en sí no es un idioma


porque, como dice el citado investigador Manuel Alvar, no
tiene fuerte diferenciación con el Español; no ha alcanzado
un alto grado de nivelación lingüística.

Entonces ¿podemos hablar de Dialecto Andaluz?


Pues, ¡claro que sí!, porque dialecto es, desde una
perspectiva genética e histórica, toda lengua con
respecto a la lengua madre de la que procede. Es un
producto histórico de la fragmentación de una unidad
superior, anterior, en palabras de Fernando Lázaro
Carreter.

En este sentido, el castellano es, entonces, un dialecto, hijo


de la lengua latina. Y, a su vez, el Andaluz es un dialecto
del Castellano porque se trata de una "evolución in situ" del
Castellano que nos trajeron a estas tierras los
conquistadores y repobladores castellanos a partir del siglo
XIII, como afirma también Alonso Zamora Vicente, en su
obra "Dialectología Española". Y en lo que insiste también
José M ª Vaz de Soto, defensores natos del Andaluz.

Pero, a pesar de lo dicho, el catedrático Miguel Ropero


Nuñez, Secretario del Seminario Permanente del "Habla
Andaluza", interviene en este tema señalando que, aunque
las anteriores denominaciones (Idioma - Dialecto) son
relativamente correctas o acertadas, él defiende que no
hablaría ni de Lengua ni de Dialecto en Andalucía, a la hora
de describir la realidad lingüística
98
de Andalucía. Este ilustre
catedrático prefiere hablar mejor de "Hablas Andaluzas" ya
que en Andalucía no existe una Habla única sino una
\

Entre los rasgos más comunes que existen en nuestras dos


autonomías se destacan la "aspiración de la "s" final de
sílabas y palabras", "la alternancia", "el yeísmo", "la elisión
de la "d", "la aspiración de la "h", la suavización de la "j"...

Durante estos días se considerarán las profundas raíces


leonesas que, en la actualidad, predominan
preferentemente en la provincia de Cáceres.

En la de Badajoz se observan permanentemente rasgos


andaluces. La cercanía a Sevilla, Metrópolis del Sur ha
dejado huellas indelebles en toda la zona Sur de vuestra
hermosa tierra. Entre territorios colindantes se dan siempre
intercambios lógicos de su manera de ser, de su
idiosincrasia.

Elio Antonio de Nebrija nos dejó escrito:

"El Idioma es instrumento de Imperio; el Dialecto,


afirmación de Personalidad".

Y Andalucía y Extremadura la tienen en exceso.

En Andalucía proclamamos:

Mi acento es de Andalucía
y no lo quiero cambiar
porque, a la vez, cambiaría
mis Señas de Identidad,
mi vieja Filosofía.

¡Cuántos reproches se nos han hecho por nuestra manera


de hablar! Dice Antonio Machado:

iQué doló de Pueblo / lo que ha soportao!


i Golpeh y mah golpesitoh / en el mihmo lao!
99

Calzadilla, Octubre-2002
I CONGRESO SOBRE EL
"EXTREMEÑO O HABLA DE EXTREMADURA"
Calzadilla (Cáceres), días 24, 25, 26, 27 de Octubre de 2.002

EL H A B L A DE S E R R A D I L L A
Buenas tardes, queridos paisanos y amigos todos

En primer lugar, quisiera agradecer muy cordialmente al Señor Alcalde de


Calzadilla, D. Pedro Cañada, el haberme invitado a participar en este encuentro, que
ya pronostico de muy fructífero y emotivo, por tratarse en él de divulgar y defender
nuestra forma de hablar, esa habla que nos caracteriza, aunque de formas diversas, a
los habitantes de esta querida tierra de Extremadura, y a la que no debemos renunciar
nunca. Muy al contrario, debemos seguir las pautas, enseñanzas o consejos que, con
toda seguridad, han de extraerse de este Congreso, en aras a la conservación y
promulgación de este enorme patrimonio cultural, que entre todos debemos
potenciar Quiero agradecer también al alcalde de Serradilla y acompañantes su
presencia en este acto.
Es este, sin duda alguna, un tema interesante en el cual estoy personalmente
implicado como todos vosotros, desde hace muchos años, cuando comencé a
darme cuenta de que, posiblemente algún día, esta forma de expresión pudiera
llegar a su fin, dados los cambios radicales que ha sufrido nuestra sociedad, y la
enorme influencia que ejercen en todos nosotros los numerosos y potentes medios
audiovisulaes aparte de otras circunstancias. Por eso, estos eventos y otras muchas
iniciativas promovidas por gente implicadas en la defensa de nuestros valores,
siempre serán bien recibidos y nunca serán suficientes.
Por lo que al habla de Serradilla se refiere, quisiera comenzar aludiendo al
texto que sobre el "serradillano", como forma de hablar de los habitantes de este
pueblo se contiene en el tomo IX de la " G r a n Enciclopedia E x t r e m e ñ a " donde,
entre otras cosas, se dice: "Uno de los aspectos más llamativos de las condiciones
fonéticas y fonológicas de la región extremeña, es la conservación de la vieja
estructura medieval de parejas sordas y sonoras en una amplia zona de la provincia
cacereña" ".

La distinción entre dos labiales, es también un fenómeno claramente


destacable en esta localidad. Espinosa, en su obra "Arcaísmos dialectales"
publicada en 1.935, señalaba: Uno de los100 rasgos m á s salientes de los dialectos de
Serradilla y Garrovillas, es la distinción de una b bilabial oclusiva de una v
labiodental fricativa. Parece que es peculiar de estos dos pueblos.
Como se indica, el único pueblo que mantiene una diferenciación fonológica
entre dos labiales sonoras es Serradilla, en donde tanto el fonema oclusivo como el
fricativo, son bilabiales.

Se trata del único enclave del que puede afirmarse tajantemente que la
distinción entre las parejas medievales (sordas y sonoras) sigue viva, sin que
constituya un arcaísmo. Las distinciones son fonológicamente pertinentes y siguen
completamente vivas en la conciencia lingüística de los habitantes de esta localidad
que se muestran, además, orgullosos de esta peculiaridad, señalada, por otro lado,
como nota distintiva por todos los pueblos circundantes.
Me gustaría poder referirme más ampliamente a los orígenes del habla de
Serradilla. O a esas articulaciones sordas y sonoras tan destacadas en este pueblo. A
esa aspiración serradillana en sus múltiples variantes. A las bilabiales, tan íntimamente
ligadas al habla de Serradilla, disponiendo de curiosos y precisos ejemplos de todo
ello, y porqué no, al futuro diccionario serradillano, en avanzado estado de gestación,
pero el tiempo del que dispongo, hace imposible realizar un informe más detallado,
además hay otras cosas, tal vez más relajantes, que también quisiera decir.
Estas y otras diferencias dialectales, unidas a numerosos vicios lingüísticos y
figuras de dicción, como la aféresis, la prótesis, la síncopa, la epéntesis, la metátesis o
el pleonasmo, extensivos a toda la región extremeña, fueron las causas de que,
durante los tristes años de la emigración, muchos serradillanos emigrados a lugares
lejanos a su pueblo, se avergonzaran de su forma de hablar, procurando ocultar o
disimular su forma natural de expresión para no ser tildados de rurales o, dicho lisa y
llanamente, de paletos, lo que en muchas ocasiones propugnaba el efecto contrario,
es decir, el vulgarismo.
Un excelente autor dramático, Santos Ladehesa, expresaba así la opinión de
Algunos, no serradillanos, respecto a Serradilla y su habla.
"Idin qu'erih algu tohca
pol tu lenguahi graciosu,
idin que hadih el osu
con tu modu de palral".
Pero, acto seguido, reafirmaba su defensa y admiración por la belleza del
dialecto:
"Y yo digo que me encanta
tu pintoresco lenguaje,
y que rindo vasallaje
a tu parola sin par".

101

Muy al contrario de avergonzarme, siento que el habla de Serradilla, se me
• .

antoja desde mi punto de vista personal, como una forma de expresión que mantiene
u n a doble identidad lingüística: Por una parte, se muestra, en ocasiones, como altiva,
desafiante, ruda, agresiva y cuajada de términos irónicos y despectivos, tal vez, como
alguien dijese, propios del carácter de los hijos de este pueblo, en otros tiempos
vigorosos y fornidos, firmes y resueltos, que jamás se abatían ante la adversidad y el
infortunio; hombres y mujeres de apariencia rudos, pero de alma noble y corazón
frágil. Pero, al mismo tiempo, es también un habla delicada, cadenciosa, maternal,
familiar e íntima, con abundantes diminutivos que la hacen más bella y tierna, como
corresponde al hombre y a la mujer sencillos, de austeras costumbres y arraigadas
tradiciones. He aquí un ejemplo:
Si bierah con qué querencia
Se arrullan loh tortolinuh...
Si bierah, loh mu tuninuh,
icómu se arriman! Si paici
que ahta se dan besinuh
y se hadin arrumacuh...
Ehtán comu embobainuh,
No sabih cómu se arrullan,
Comu huntan loh piquinuh
Y se idin unah cosinah...
Se idin unuh recainuh...
Que paici que me da envidia
Polque to se lo apehquidu,
Y sin ablal loh entiendu
Muchu mehol que lo ehcritu!
Respecto a las posibles causas y al origen del habla de este pueblo, el
maestro y poeta serradillano José María Vecino decía, entre otras cosas, en un
artículo titulado "Divagaciones filológicas", publicado en el periódico "El
Cronista, en 1.929, lo siguiente:
Los serradillanos nos debiéramos esforzar en poner de manifiesto la enorme
riqueza lingüística, una riqueza clásica, de nuestro hablar. En Serradilla se dicen
hoy muchísimas palabras que fueron ornato y gala de los más genuinos hablistas
españoles de los más esclarecidos literatos. Continuamente, en nuestras
incansables lecturas, tropezamos con palabras y con giros que hoy sólo se oyen en
Serradilla.
Serradilla estuvo completamente aislada geográficamente. Este aislamiento
ha ido formando una psicología especial 102 en nuestro pueblo. el habla, las
costumbres, los vestidos. Por causas de las dificultades para las comunicaciones,
todos los grandes movimientos llegan a Serradilla con un retraso lamentable; y
como los pequeños movimientos no llegan jamás, de ahí que en Serradilla subsistan
costumbres, expresiones e indumentos de muchísimos años.

Si bien es cierto que hasta la primera mitad del siglo XX estas


consideraciones podían ser catalogadas como válidas, en nuestros días, las
circunstancias tanto sociales como de comunicación, han cambiado radicalmente,
como todos sabemos. Pero, además, están los numerosos e influyentes medios
audiovisuales de nuestro tiempo que, poco a poco, han ido limando muchas de las
más antiguas reminiscencias lingüísticas de éste y de otros pueblos, a lo largo de
las últimas generaciones.

Inmersos, como estamos ya en un nuevo siglo y milenio, y siendo éste el


primer Congreso que se celebra referente al habla de Extremadura, no nos
olvidamos de los muchos extremeños y extremeñas que, a lo largo del siglo
pasado, y hasta el mismo día de hoy, se han ocupado y preocupado por nuestra
habla. Algunos, han fallecido ya, como D. Rafael García-Plata de Osma, por citar
un solo ejemplo. Otros muchos, estáis aquí, afortunadamente, y otros han estado
o lo estarán estos días. A todos, quisiera ofrecer mi pequeño y humilde homenaje
de gratitud, pues gracias a vuestros trabajos, el de todos, nuestro dialecto sigue
vivo, y así será por mucho tiempo si así lo queremos.

Sin embargo, quisiera decir también que hay otra clase de hombres y de
mujeres que han sabido, de una forma especial, con su arte y su sabiduría popular,
deslumbrar al mundo con nuestras palabras, las de toda Extremadura; esas palabras
cadenciosas, íntimas y bellas a las que antes me he referido, y que han quedado
grabadas en la historia de la literatura universal. Me refiero a los poetas que, con
sus bellas creaciones, han sabido calar en la conciencia de todos, la forma de
conservar y enaltecer el sentido más bello de nuestro vocabulario.
Así, por ejemplo, a principios del Siglo XX, España entera supo cómo se
hablaba en una parte de Extremadura, gracias a un salmantino que amó a este pueblo
a lo que él representa: José María Gabriel y Galán. En 1.902 se publican en
Salamanca sus famosas poesías "Extremeñas". Este mismo año había nacido su
primer hijo, al que dedicó una de las más famosas: "El Cristu benditu". En este
punto, quisiera hacerles una confesión que nunca he tenido oportunidad de decir a
nadie: Cursando los primeros años de la Enseñanza Primaria, recuerdo muy bien que
nuestro querido maestro, un hombre inteligente, culto y amante de la poesía, nos
103 composiciones de Gabriel y Galán, entre
leía, o nos hacía leer, algunas de las bellas
ellas la ya citada. A mí, personalmente, me cautivaba sobre todas las demás, porque,
en mi inocencia, estaba convencido de que aquella poesía había sido
escrita en Serradilla, mi pueblo. ¿Dónde iba a haber sino otra imagen de un Cristo
como el nuestro? Por eso, al leerla, veía en mi imaginación al autor paseando por el
centro de la nave del Santuario, mirando fijamente a la imagen en su camarín. Estas
palabras, no podían haber sido inspiradas en otro sitio que no fuera en el magnífico
ejemplo del Cristo de la Victoria. Estaba totalmente convencido de ello: Gabriel y
Galán tuvo que estar forzosamente en Serradilla para poder escribir versos como
estos:
Con el alma llenita de jielis,
Con el pechu jechitu una breva
Y la cara jadiendu pucherus
Lo mesmitu que un niñu de teta,
juími ampié del Cristu,
me jinqué en la tierra,
y jadiendu la cruz redé un Creu
pa que Dios quisiera
jadelmi la vía
una miaja tan solu más güena.
¡Qué güenu es el Cristu
de la ermita aquella!
Con el paso de los años, comprendí que había otros Cristos, y que el poeta no
había tenido necesidad de acudir a Serradilla para inspirarse en tan bella obra.
Unos años después, en 1.921, se publica en Madrid "El Miajón de los
Castúos", del poeta Luis F. Chamizo. Con este motivo, otro maestro serradillano,
Luis Sánchez Rodrigo, hijo del editor del método de lectura y escritura RAYAS, D.
Agustín Sánchez Rodrigo, publica en el ya citado periódico El Cronista, un
artículo titulado "Los cantores de la tierra", en el que decía:
"El triunfo obtenido p o r Chamizo ha sido rotundo; la primera edición de sus
versos desapareció p o r encanto de las librerías. Como extremeños, nos felicitamos
de que un coterráneo se destaque y atraiga hacia sí los ojos de España entera. Y
como extremeños también, nos tomamos hoy la confianza de hablar de Luis
Chamizo y de Gabriel y Galán, porque el lenguaje en que ambos han cantado, es el
mismo que nosotros oímos todos los días, y las pasiones que dieron vida a sus
versos, son las mismas que nos animan, las que vibran en la sangre hermana de los
extremeños ".
104
Una de sus poesías, la titulada " C o m p u e r t a " , hace referencia al habla de esta
tierra, a nuestra habla.
Y sus dirá tamién cómo palramos
los hijos d'estas tierras,
Porqu'icimus asina: Jierro, jumo
y la jacha y el jigo y la jiguera.
Y tamién sus dirá que semus güenus,
Que nuestra vida es güena
En la pas d'un viví lleno e trabajos
y al doló d'un viví lleno e miserias:
¡el miajón que llevamos los castúos
por bajo e la corteza!
Porque semos asina, semos pardos,
del coló de la tierra,
los nietos de los machos que otros días
triunfaron en América.

Como estamos viendo, la variedad dialectal de la provincia de Cáceres, ha


tenido su representación literaria en las poesías " E x t r e m e ñ a s " de José María Gabriel
Galán. La de Badajoz, en "El miajón de los castúos" de Luis Chamizo; y la de
Serradilla, en "Flores y abrojos" de José María Vecino, y en las "Poesías
Completas" de Gonzalo Alonso.
He dejado para el final a este último poeta serradillano, el más popular y
significativo de todos, en lo que al habla de este pueblo se refiere. Fallecido hace
nueve años, ha sido, sin duda, el más representativo autor de nuestra habla, y uno de
los pocos que han querido y sabido cantar a nuestra tierra en el antiquísimo lenguaje
que todavía caracteriza la forma de hablar de los serradillanos.
105
En 1.985, Gonzalo Alonso, tuvo a bien dedicarme esta poesía a la que yo
tengo un cariño especial, y la que quisiera dedicarles a todos ustedes. Se titula:
LA ILUSIÓN DE UN SERRADILLANO
"A mi paisano y amigo, José María Real Antón"
(Pronúnciese la h aspirada)

Toitu el que no diga hornu, igual que rebienta el agua


harina, higu, higuera, crihtalina entre lah peñah
trapahadu, guacharradu, del Fraili de la Garganta,
humu, hurón, paironera, y saltarina y contenta
pelotadu, laternadu, corri a embrocalsi en el Tahu
trancumania, cachorrera, que con ilusión la ehpera.
turrumberu, pingurutu,
la adetuna, la pairera, Comu el agua, corri libri
hierru, herreru, hormadu, el lenguahi de mi tierra,
hamohquina, mairoñera... y moh embruha al oilli
y a la Güerta del Agüelu polque con su acentu lleba
no l'aigan llebau a ciegah algu que moh llega al alma;
en buhca de gambusinuh algu que a música suena
ahta lah milih quinientah, y atonteci loh sentíuh
ni nació en la Serrailla, con la gracia de su herga.
ni andubu por ehtah tierrah
trompezandu y dandu tumbuh Si alguna beh ehtoy seriu
entre lah alcornoquerah o me dueli cabeza,
pasandu loh maragulluh quieru benilmi al mi pueblu
de arrahcalsi la heta a oil ablal en la lengua
pol sacal d'entre lah zarzah que yo aprendí de chiquinu
un manohinu siquiera y de recuerduh me llena.
d'ehpárraguh pihoteruh Esi serraillanu puru,
que no balin cuatru perrah... el que m'enseñó mi agüela
cuandu era niñu, y le quieru...
(A mí, me encanta el lenguaje igua!que la quisi a ella:
de las gentes de mi tierra; Y beráh cuántu m'alegru,
vocablos desconocidos y se ban toítah lah penah
por no estar en la Academia a hadel puñuh pa hocih...
de la Lengua registrados, ¡Me casuen la mal serena!
pero que guardan la esencia
de los pueblos milenarios Y si ehtoy bahtanti malu
de esta región extremeña). y el méicu ba y me redeta
que ay que buhcal algún cura
Elluh brotan ehpontaniuh polque la ora s'acerca
sin control que 1oh detenga, d'echalmi loh relatinih
y preparal la maleta
pa ilmi pa la otra banda,
yo solu quieru que benga
unu, que seamuh paisanuh,
que ablandu la mehma lengua

106
s'entiendi mehol la henti...
...Y pué que me comprenda
y m'ayui a embrocal el sacu
con tóh loh pecauh que tenga...
Y cuandu ehté prepamu
pa doblal la serbilleta,
me dé la ehtampa del Crihtu
y besándula me duerma.
Quisiera confesarles, para terminar, que me siento orgulloso de poder hablar en
la misma lengua en la que (aunque no se trate de una de esas que llaman oficiales),
hablaron y escribieron eminentes extremeños, a quienes recordamos hoy, una vez
más, con el respeto y la admiración que nos merecen.
Gracias a todos por escuchar mi humilde aportación en este acto, que deseo sea
fructífero y edificante para nuestra tierra.
Muchas gracias.
107
JOSE MARíA REAL ANTÓN
Calzadilla, 26 de Octubre de 2.002
PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O
HABLA DE EXTREMADURA

CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE 2002


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PONENCIA:

A VUELTAS CON LA “H”


(O CÓMO ESCRIBIR LAS ASPIRACIONES EN EXTREMEÑO)

JUAN J. CAMISÓN

108
Ponencia:
A VUELTAS CON LA H
(o cómo escribir las aspiraciones en extremeño)

Este Congreso ha sido convocado para analizar la situación de


la lengua extremeña y ver qué se puede hacer por ella en el estado en
actualmente se encuentra. Una de las metas más urgentes debería ser
la de difundir el Extremeño a las generaciones futuras, pero lo curioso
es que la mayoría de los que estamos aquí no está preparada para
transmitirlo de forma oral, bien porque no llegamos a dominarlo,
porque no lo hablamos cotidianamente o porque, aunque lo
entendamos a la perfección y podamos escribirlo (como es mi caso),
no es la lengua extremeña la que utilizamos para comunicarnos a
diario, sino que lo hacemos habitualmente en castellano. Si ello es así,
y creo estar en lo cierto, ya que los únicos hablantes actuales del
Extremeño son la generación de la tercera edad, la de los jubilados, la
de los abuelos, deberemos concluir que nosotros, para lo único que
estamos capacitados es para trasmitirlo por escrito. De ahí la
importancia que tiene el que nos pongamos cuanto antes de acuerdo
en decidir de qué manera hemos de escribir los textos que desde hoy
en adelante produzcamos en esta lengua, tanto escritores como
tratadistas, gramáticos, elaboradores de unidades didácticas,
periodistas, enciclopedistas o cualquier otra persona que trabaje en los
múltiples campos que conlleven la difusión del Extremeño.

Pero éste es un asunto preocupante, porque así como en los


contenidos semánticos más o menos todos estamos de acuerdo y
caminamos por senderos casi paralelos e incluso todos aceptamos un
corpus lingüístico común que podemos compartir tanto pacenses como
cacereños, y en la fonética, aunque haya divergencias fonológicas

109
muy sustanciosas, todos aceptamos unas reglas comunes que parece
que marcan la generalidad de este habla y que son, prácticamente,
idénticas en toda la geografía extremeña, en lo tocante a la grafía no
nos ponemos de acuerdo en absoluto.

Cada escritor, cada tratadista, cada teórico del Extremeño


establece sus propias reglas de escritura y le da a los fonemas,
especialmente a los más complejos (vamos a llamarlos así, aunque en
realidad lo que les ocurre a estos fonemas es que en castellano no
existen y de ahí su dificultad para transcribirlos a nuestra lengua) su
particular interpretación gráfica, produciendo con ello un
polimorfismo asombroso en la escritura.

Esta vacilación, esta discrepancia, esta diversificación se ve


especialmente incrementada hasta convertirla casi en un
rompecabezas cuando se trata de transcribir las características
aspiraciones que tipifican a la Lengua Extremeña.

Es cierto que este tema ya hace tiempo que debería


haberse abordado, pero también lo es que resulta difícil
ponerse de acuerdo desde las cuatro esquinas de Extremadura
sin que haya en nuestra región una Escuela de Traductores de
Toledo que nos aúne a todos como ocurrió en la edad media en
esa floreciente ciudad española, o una Institución que
compagine los criterios de todos los que actualmente
trabajamos en esta lengua. Este Congreso es la primera
oportunidad que se nos brinda y no creo que debamos
desaprovecharla.

Y, lejos de considerar una deshonra o un desprestigio el tener


que ponernos a decidir ahora cómo hemos de escribir los textos
producidos en Extremeño, a mí me parece lo más normal del mundo
que una Lengua que ha tenido muchísimos hablantes pero
relativamente pocos escritores (y de los habidos su producción ha sido

110
más bien escasa) tenga que dilucidar ahora cómo y de qué manera va a
tener que escribir tal o cual sonido.

Siempre ha sido así desde el principio de los tiempos, y cuando


las lenguas románicas, por ejemplo, comenzaron a despegarse del latín
y los copistas medievales empezaron a producir los primeros textos
escritos en esas lenguas que ya no eran latín sino sus formas
dialectales, dichos copistas tuvieron serias dudas a la hora de
transcribir los sonidos nuevos que surgían en los recientes idiomas, y
la mayoría de las veces escribieron una misma palabra de formas
diferentes, porque de diferentes formas la entendían quienes así la
interpretaban. Y por los mismos motivos que estamos dudando hoy
nosotros: porque de cualquier manera que se escribiese, era
medianamente comprensible la palabra.

Así hubo largos periodos en los que no se hacía distinción, por


ejemplo, entre las consonantes nasales, utilizándose indistintamente
las M o las N para expresar la nasalidad, sin tener en cuenta el origen
de la palabra. Tampoco se hacía distinción entre B y V. Y, de igual
forma, el sonido [s] se escribía tanto con S como con Z, con SS o
incluso con Ç... O más aún: se dudaba si para expresar por escrito el
concepto hijo en castellano, había que escribir filio, fillo, fijo o hijo... o
si, en francés, la palabra compañero (cum-panis-edo: con quien como
el pan) debía escribirse cumpanedo, cumpains, cunpeinz, cumpain,
cunpain, copain... Hasta que, poco a poco, las cosas se fueron
aclarando y hubo un momento en que una grafía determinada
definitivamente se impuso a la otra y llegaron los gramáticos del XVII
y XVIII y fijaron la Lengua Francesa, la Castellana, la Portuguesa, la
Italiana, la Catalana, la Provenzal, la Ocitana...

Pero, desgraciadamente, aunque se hablase (porque estoy


seguro que se hablaba ya entonces) no hubo ningún teórico que fijase
las reglas de cómo escribir el Extremeño. El Extremeño viajó por el
mundo desde su nacimiento sólo de forma oral. No hay ningún texto
antiguo escrito en Extremeño y hemos tenido que esperar hasta bien

111
entrado el siglo XX para encontrar los primeros. Y no será hasta
finales de ese mismo siglo XX cuando empiecen a proliferar, en
verdad, los textos escritos en esta lengua.

Podemos concluir, pues, que el Extremeño es una lengua


eminentemente oral, que sólo desde hace aproximadamente cincuenta
años (y eso no es nada en la vida de un idioma) se está comenzando a
escribir. Y podemos concluir también que es entonces, con la
aparición abundante de escritos en Extremeño, cuando empezamos a
apreciar la enorme divergencia que existe en la forma de escribirlo,
constatando que, de seguir por ese camino, habrá en un futuro tantas
grafías del Extremeño como escritores haya a lo largo de su geografía.

La culpa no es de nadie. No había normas dictadas, como


ocurrió con las otras lenguas románicas. Por lo tanto, los escritos que
van apareciendo hasta ahora deben considerarse (en cuanto a ciertos
rasgos de su grafía) como ensayos experimentales de una lengua que
aún no tiene fijada sus reglas de escritura.

Algún día habrá que ponerse a ello. ¿Por qué no puede ser éste
el momento de resarcirse de negligencias pasadas y de poner sobre la
mesa, en este foro, ciertas bases para que empecemos a avanzar en
este aspecto lingüístico?

Y, como somos muchos los interesados, y a buen seguro que


este Congreso no ha de ser el último, y como la materia es amplia y
compleja y, además, hay más conferenciantes que tratarán otras
características de la grafía del Extremeño, yo solamente he decidido
hablar hoy aquí de un aspecto de ella que a mí, particularmente, es el
que me preocupa más, quizás porque me parece el más engorroso, o el
más urgente, no sé como llamarlo, ya que cada uno de nosotros tiene
sus ideas particulares al respecto. Se trata de la grafía de la H. O, si se
prefiere, de cómo representar las aspiraciones en Extremeño a la hora
de escribirlo.

112
Sé que, al traer aquí este planteamiento, quizás toque fibras
especialmente sensibilizadas para reaccionar en contra de esta
proposición, pero aún a riesgo de incomodar a quienes utilizan la H de
forma abusiva en sus escritos, y pidiéndoles todas mis disculpas por
hacerlo, pues no pretendo dogmatizar aquí, sino simplemente
informar, o en todo caso razonar sobre un problema muy generalizado,
seguiré con mi exposición sobre dicha problemática.

Todos hemos tenido la oportunidad de verificar que existe una


amplia tendencia en ciertos escritores de textos extremeños a
representar todas las aspiraciones de esta lengua por la grafía H. Hay
para todos los gustos: simples haches, haches mayúsculas, haches en
bastardilla y hasta haches diminutas como elevadas al cubo...

A mí a lo único que me conduce un texto escrito de esta forma


(y me imagino que a otros lectores también les debe ocurrir lo mismo)
es a tropezar a cada dos por tres en dichas HACHES al intentar leerlo,
y a no ser capaz de darle a esa escritura la conveniente emoción o
comprensibilidad que necesitaría. Tal vez sea una deformación
profesional lo mío, este afán de querer verle siempre el rabo a las
palabras y de pretender saber, a primera lectura, qué significan o con
qué familia se relacionan o cuál es su origen, pero lo cierto es que la
desmesurada abundancia de HACHES que hallo en algunos textos, a
mi se me vuelve un intrincado bosque que me incomoda y me hace
enrevesada cualquier lectura, por hermosa que sea.

Hablo exactamente de los textos


que utilizan las HACHES para representar las ESES ASPIRADAS,
que utilizan las HACHES para representar las HACHES ASPIRADAS,
que utilizan las HACHES para representar las JOTAS ASPIRADAS,
que utilizan las HACHES para representar las GES ASPIRADAS
que utilizan las HACHES para representar OTRAS CONS. ASPIRADAS...

113
A mí me parece un disparate lingüístico (y esto lo digo
con toda la humildad del mundo) que deban escribirse con H
los siguientes grupos fonéticos:

a) Todas las ESES aspiradas de los plurales: loh, lah, casah, tomatih,
burruh, maluh, menúuh, güenuh...

b) Todas las ESES trabadas: ahpirina, ehqueletu, hihtoria, ehpabilal,


ehquerosu, ehtruendu...

c) Todas las ZETAS trabadas: gahpachu, zihzah, voh, veh, dieh, bihcu,
luh...

d) Todas las JOTAS de principio de palabra: Harcintu, hurramachu,


harana, hastanciosu, heringa, horoba...

e) Todas las JOTAS de en medio de palabras: piehu, hihu, pellehu,


vieha, rehu, ehélcitu...

f) Todas las HACHES aspiradas de principio de palabra: haci, holnu,


holmigueru, hierru, helechu, honra...

g) Todas las HACHES aspiradas de en medio de palabras:


ahincu, ahorcal, ahechona, ahogáu...

h) Todas las HACHES que no son aspiradas: hablal, he, has, ha,
hamus, héis, han, helmanu, hiju, humanu, hereal, helmosa...

i) Todas las GES aspiradas de principio de palabra: helipollah,


heneral, henerosu, héneru, hiral, hineta, himoteal, hinasia...

j) Todas las GES aspiradas en medio de palabras: ahilal, ahitalsi,


ahencial, inhinieru, páhina...

k) Ciertas GES con vocales fuertes: Hafas,

114
l) Ciertas EFES aspiradas a principio de palabra: Hué, huerun, huisti,
huimuh, huerza, huerti, hoscu, Helipi, jumal, jebreru...

m) Ciertas EFES aspiradas en medio de palabras: rehuerti, perhumi,


perhumalsi.

De llevar a cabo estos planteamientos, el resultado gráfico es


casi ilegible. Parece una transcripción fonética más que un texto
normal. Vean:

Helipi hue ahuyendu ‘e ti polque hidi que humabah y teniah


un heol tan rehuerti nel hatu a humu que lah hentih de toh
loh lauh huían lehuh na máh que tu ahorrrabah pol lah
callehah en qu’ehtaban elluh hiciendu lo que huera. Dihun
qu’ehtaban ahumáuh y que heíah huerti y hondu com’un
hurón, que no t’ahuntarah máh con elluh. Loh humaorih héih
de hacelvuh loh huertih o harrealvuh güenuh perhúminih pa
que lah hentih no voh arrehujan, hihu, qué leh vah a hadel,
lah cosah se voh han puestu ahináh con loh que no humamuh.

(Es un ejemplo amañado, evidentemente, para poder introducir,


en pocas líneas, algunas de las particularidades de las que he hablado,
pero el resultado es perturbador. Casi indescifrable, y no pretendo que
nos pongamos ahora a interpretarlo. Sería, cuando menos, complejo.
Ya volveremos al texto más tarde)

Las lenguas tienen sus sistemas fonéticos y sus reglas de


pronunciación y de escritura, y los que las hablamos somos
cómplices de los que un día dictaron LA NORMA para poder
interpretar los textos escritos. Pero a ningún hablante de
ninguna lengua creo que se deba pedir un esfuerzo tan ímprobo
como el de tener que aceptar que la HACHE, la JOTA, la GE, la

115
ESE, ciertas ZETAS, ciertas EFES y otras CONSONANTES
RARITAS (que sin saber por qué han aspirado), son lo mismo.
O, peor aún, poderles hacer creer que las palabras que
comienzan por dichas consonantes, resumidas en Extremeño
bajo la polivalente H, proceden del mismo tronco semántico.

Yo sé que para quien así escribe, la comprensibilidad de las


palabras es posible porque, en principio, las ha escrito él y, luego,
porque conoce, a priori, su doblete en castellano y sabe referenciar los
términos Extremeños con ese doblete, pero ¿y si el lector no pudiese
recurrir al castellano para averiguar qué significa tal o cual palabra?
¿seríamos capaces de descifrar todas esas sutiles interpretaciones de
las aspiraciones, transcritas por la HACHE? Sinceramente creo que
no. Las cosas no estarían lo suficientemente claras como para ello.

Necesitamos unas reglas de escritura que no nos lleven al caos


interpretativo. Primero porque debemos hacer las cosas con cierto
rigor científico y luego porque, lo que a primera vista parece ser
verdad en el sistema utilizado por los HACHISTAS, vamos a
llamarlos así, en algunos casos es sólo puro espejismo.

No es cierto que todas las ESES de los plurares seas aspiradas,


por ejemplo:
LOS OJUH DE MIS HIJUH
LAS ENAGUAH/LAS ANDAH/LAS ENTRAÑAH/LOS AJUH
(En los anteriores ejemplos vemos que unas sí lo son y otras no)

Ni todas las HACHES son aspiradas:


MI HELMANA S’HA HECHU UN LÍU AL HABRAL
HOMBRI, LO HABIERAS DICHU HOY TEMPRANU, HIJU
(Aquí apreciamos idéntico comportamiento)

Hay incluso algunas HACHES que han cambiado la


aspiración por otro sonido totalmente gutural:

116
HUESO>GÜESU/ HUEVO>GÜEVU/HUERO>GÜERU/
HUERFANO>GÜÉLFANU/HUERTO>GÜERTU

Ni deben aspirarse todas las EFES, ni las que van situadas a


principio de palabra ni las intermedias:
HUERUN HUERTIS PERU NO PUDUN AFROJAL LOS HACIS
DE FORRAJI
HELIPI Y FERNANDU EN LA HUENTI SE HUMARUN UN
FAJU DE BILORIA FACILMENTI

Además, existen ciertas palabras que sin llevar ni HACHE, ni


JOTA, ni GE, ni ESE, se pronuncian introduciendo una aspiración sin
tener una razón lógica:
HOSEAL: OSEAR
HOREAL: OREAR
HARAMBELIS: ARAMBELES
HARROPI: ARROPE
HAPERUS: APEROS
HARIQUEAL: ARIQUEAR
HAMACUCU: ZAMACUCO
HURCU: SURCO

Y esto es una mínima muestra de los cientos de aberraciones


que puede haber en esta lengua sólo en cuanto a las aspiraciones, pero
que debería hacernos reflexionar para establecer cuanto antes una
NORMA que pueda aunar criterios lingüísticamente mucho más
concretos y más serios.

No me toca a mí elaborar LA NORMA QUE ESTABLEZCA


LA GRAFÍA DEL EXTREMEÑO, pues yo sólo he venido aquí a
poner en tela de juicio una manera de escribir las aspiraciones que me
parece que transforma la escritura del Extremeño en un texto híbrido
entre escritura y transcripción fonética, y con la que no estoy de
acuerdo, pero sí quisiera esbozar unos parámetros que pudiesen servir

117
de base para futuros estudios y que, en mi modesta opinión, deberían
ser como sigue:

Sobre las ESES ASPIRADAS:


Las ESES deberían dejarse como están, tanto las que indican
plural como las trabadas. El lector extremeño ya sabe, o en todo caso
se le debe informar a través de la regla fonética que se establezca en
su día, que las eses trabadas y la mayoría de las eses de los plurares
son aspiradas, y como tales las debe pronunciar. Pero en ningún caso
las eliminaría. En francés casi ninguna de las ESES finales se
pronuncian y, sin embargo, no por ello las han borrado de las palabras,
sino que, a pesar de no pronunciarlas, se las ha dejado allí para que las
palabras lleven su código genético de plural claramente expresado.

Escribiría por lo tanto:


LOS OJUS DE MIS HELMANUS Y LOS DE MIS
PADRIS
LAS ANDAS/ LAS ENTRAÑAS/ LOS AJUS
PESTIÑU/CASTAÑA/ESCUERZU/PESCUEZU

Y luego dictaría la norma que, en este caso, creo que debería ser
que “las eses trabadas son siempre aspiradas y las eses de los plurales
lo son también mayoritariamente, aunque ante algunas palabras que
comienzan por vocal no se aspiran”

En cuanto a las eses de las sílabas libres, todos sabemos que


nunca son aspiradas, tanto si van a principio de palabra como si van en
el medio:
SEMANA, SALMIENTU, SANJUANERA, SIMIENTI,
ANSOMALSI, ASÁU, DESEGUÍA, ASAÚRA, MESEJANTI

Si hubiera alguna excepción lo haría saber:


SURCO> JURCU
SACHO> JACHU

118
Sobre las ZETAS ASPIRADAS:
Las ZETAS TRABADAS siempre son aspiradas, pero deberían
escribirse con ESE, pues es hacia esa consonante hacia la que deriva
la articulación del extremeño cuando, al intentar hacer un esfuerzo de
pronunciación, un extremeñoparlante las pronuncia, ya que se ve
incapacitado para pronunciar la ZETA.
Escribiría por lo tanto:
GASPACHU/GASNÁPIRU/ DIES/ BISCOCHU

Pero seguiría escribiendo con ZETA todas las ZETAS que


apareciesen en sílaba libre:
Escribiría por tanto:
ZAMBOMBAZU/ CHUZU/ ZARZU/
MANIZUELA/JOLNAZU

Sobre las JOTAS ASPIRADAS:


Mantendría las JOTAS que existieran en las correlativas
palabras en castellano. De esa manera podría, a parte de
ejercitar una lectura mucho más fluida, conocer a primera vista
la génesis de la palabra y su relación con todas las de su familia.

Y además, no las sustituiría nunca por HACHES por otra


razón muy sencilla: porque en Extremeño ya tenemos una
consonante que se pronuncia aspirada: la JOTA. TODAS LAS
JOTAS EN EXTREMEÑO SON ASPIRADAS. Nadie dice, en
Extremadura, EL JUEVES como lo haría uno de Madrid o
Valladolid, sino JUEVIS, con una JOTA idéntica al sonido
aspirado que otros representan por una HACHE. A cualquier
extremeñoparlante que se le de a leer un texto con JOTAS, las
leerá siempre, sin que se le diga nada, como JOTAS
ASPIRADAS. Porque no sabe hacerlo de otra manera. Porque la
norma está ya genéticamente incrustada en su cerebro. Además,

119
no tiene sentido que una lengua que ya posee una grafía para la
aspiración, LA JOTA, utilice además otra: la hache.

Escribiría por tanto:


JARCINTU Y JUAN ESTUVUN DE JARANA Y SE
BEBIERUN CUASI UN PELLEJU ‘E VINU.

Sobre las HACHES, las EFES y OTRAS CONSONANTES


ASPIRADAS:
En cuanto a las HACHES, EFES y OTRAS
CONSONANTES que han optado por la pronunciación
aspirada, las escribiría también con JOTA. Y esto no es un
capricho, sino que es de uso obligado, porque de lo contrario no
habría modo de diferenciarlas de las HACHES, EFES y OTRAS
CONSONANTES que de ningún modo son aspiradas:

Escribiría por tanto: (Para la “H” aspirada)


CERCA DEL JOLNU, ENTRI LOS JELECHUS
ENCUENTRAMUS UN JOLMIGUERU, UNA JERRAÚRA Y
UN JOCINU.

O bien: (Para la “F” aspirada)


JELIPI JUE EL MÁS JUERTI.
JUIMUS A LA JUENTI EN JEBRERU.

O bien: (Para “OTRAS CONSONANTES” aspiradas)


LE DIO UN JAMACUCU Y CAYÓ REONDU EN EL
JURCU Y PERDIÓ LAS JAFAS.
(En este último caso la aspiración sustituye a una Z, a una
S en sílaba libre y a una G+vocal fuerte)

Pero escribiría: (Paras la “H” no aspirada)

120
HOY MI HELMANU HA VENÍU CON MI HELMANA Y
HAMUS ESTÁU HABRANDU MÁS D’UNA HORA

O bien: (Para la “F” no aspirada)


FERNANDU Y FIDEL AFINAN LA FRAUTA EN LA FONDA

O bien: (Para “OTRAS CONSONANTES (Z, G+a,o,u, S)”


no aspiradas)
AL LLEGAL AL ZONCHI EL GANÁU SE PUSU A SARTAL
(Porque esas ZETAS, GES Y ESES no son aspiradas)

Sobre LAS GES ASPIRADAS:


De ninguna manera escribiría ni con HACHE ni con JOTA
aquellas palabras que en castellano se escribieran con G.
Primero porque, de igual forma que le ocurría a la JOTA, un
extremeñoparlante sabe que las GES seguidas de las vocales
débiles I y E se pronuncian siempre aspiradas y, por lo tanto, no
deben ser sustituidas por ninguna otra consonante para
desempeñar una función que la G ya desempeña perfectamente,
luego por ser un despropósito lingüístico pues, si las
sustituyésemos por HACHES, estaríamos rompiendo la cadena
etimológica al no poder averiguar su procedencia, y en tercer
lugar porque esto ya lo intentó Juan Ramón Jiménez y fue un
rotundo fracaso, que a lo único que le condujo fue a dificultar
las ediciones de sus libros. En todo caso, dictaría nuevamente la
norma que dijese que las GES seguidas de I y E son aspiradas,
innecesaria de todos modos para un extremeñoparlante, ya que
éste pronunciaría siempre dichas GES aspiradas sin saber de
reglas, porque no es capaz de pronunciarlas de otro modo.

Así, yo escribiría: (Para la “G” aspirada)

121
EL INGINIERU S’AGITÓ AL PASAL LA PÁGINA Y VEL
LA NOTICIA.

Creo que, al proponer esta grafía para el Extremeño, no hago


sino intentar abrir un camino más lógico a las múltiples variantes por
las que actualmente divaga la grafía de la aspiración en esta lengua.

De este modo se respetarían no solamente sus inflexiones, sino


también sus imbricaciones con otras lenguas románicas, no dejando al
Extremeño totalmente desamparado y sin referencia filológica
histórica, al no poder averiguar (dada la complejidad del sistema de
sustituir todas las aspiraciones por HACHES) cualquier pista de
parentesco con palabras leonesas, portuguesas, españolas o francesas
(que también las hay) y se desentrañaría –y esto creo que es lo más
importante- a primera vista, tal y como debe ocurrir en todo sistema
de comunicación, la verdadera esencia de la palabra sin tener que
recurrir a sistemas cabalísticos excesivamente complejos a la hora de
interpretar si esta HACHE es de las que sí se deben aspirar, esta
siguiente no y esta que viene ahora no lo se muy bien, como ocurría
en el texto propuesto anteriormente.

Quisiera hacer notar también, apoyando el parentesco del


Extremeño con otras lenguas románicas, que no tiene ninguna base
filológica el haber decidido que la aspiración en esta lengua debe
representarse por una HACHE. En todo caso se trataría de un
esnobismo, o más concretamente de un anglicismo. La HACHE sólo
se aspira en las lenguas sajonas y no en las románicas. La HACHE en
las lenguas románicas es MUDA y sólo combinada con otras
consonantes origina sonidos: así precedida de C suena CHE en
castellano, precedida de C suena QU en italiano, precedida de ENE
suena EÑE en portugués, precedida de L suena LL en portugués,
precedida de C suena [ ] en francés, y precedida de P suena F en
francés. Si no la precede otra consonante, la H no suena en ninguna
lengua que haya derivado del latín. Es pues una extravagancia

122
filológica utilizar, en el caso que nos ocupa, una consonante muda
para representar una aspiración.

Cuando escribimos textos en Extremeño no estamos realizando


transcripciones fonéticas del extremeño, ni poniendo por escrito una
lengua derivada del old-saxon, del gothic o del gaelic, lenguas en las
que la HACHE sí que representa una aspiración, como en el siguiente
ejemplo:

HE IS THE HIGEST HERO HEAR TO INHERIT THE HONOUR


OF OUR HOUSE.

Luego, si el Extremeño no deriva de ninguna lengua gaélica o


sajona, o si cuando escribimos Extremeño no estamos haciendo
transcripciones fonéticas del Extremeño, y si el Extremeño ya posee
dos consonantes, LA JOTA Y LA G+e,i, para representar las
aspiraciones, si hay soluciones muchos más prácticas que la de utilizar
la HACHE para todo, hagámoslo así.

Texto anterior, siguiendo los parámetros desarrollados:

Jelipi jue ajuyendu ‘e ti polque jidi que jumabas y tenias


un jeol tan rejuerti nel jatu a jumu que las gentis de tos los
láus juían lejus na más que tu ajorrrabas pol las callejas en
qu’estaban ellus jiciendu lo que juera. Dijun qu’estaban
ajumáus y que jeías juerti com’un jurón, que no t’ajuntaras
más con ellus. Los jumaoris héis de jacelvus los juertis o
jarrealvus güenus perjúminis pa que las gentis no vos
arrejujan, hiju, qué les vas a jadel, las cosas se vos han puestu
ajinás con los que no jumamus.

Texto en la que todas las aspiraciones han sido sustituidas por la


HACHE.

123
(Helipi hue ahuyendu ‘e ti polque hidi que humabah
muchu y teníah un heol tan rehuerti nel hatu a humu que lah
hentih de toh loh lauh ahuían lehuh na máh que tu
ahorrrabah pol lah callehah en qu’ehtaban elluh hiciendu lo
que huera. Dihun que loh teníah ahumáuh y hartus y que
heíah huerti com’un hurón, que no t’ahuntarah máh con
elluh. Loh humaorih héih de hacelvuh loh huertih o
harrealvuh güenuh perhúminih pa que lah hentih no voh
arrehuyan, hihu, qué leh vah a hadel, lah cosah se voh han
puehtu ahináh con loh que no humamuh.)
Desde mi experiencia como escritor en extremeño y como
filólogo, así he visto el problema y así he querido exponéroslo, que no
es lo mismo que imponéroslo, cosa que no pretendo en absoluto. Es
preferible que cada uno saque sus propias conclusiones y que
decidamos entre todos lo que mejor sea para el desarrollo futuro de
nuestra lengua.

Pero sí me gustaría subrayar que cuando, llevados de un


excesivo afán por hacerles ver a los lectores de nuestros escritos las
singularidades de nuestra lengua y, sin pensárnoslo dos veces,
saltando por encima de gramáticas históricas, de reglas de morfología
o de fonética, escribimos ciertas palabras como nos parecen más
acordes a la pronunciación, estamos cometiendo un atropello
lingüístico y cayendo en un pozo de barbaridades del que se sale luego
con dificultad.

Baste recordar la trampa en la que se precipitan quienes


escriben con HACHE las ASPIRACIONES, pues su sistema les
obliga, evidentemente, a escribir sin HACHE, por ejemplo, todo
el verbo HABER, cuya HACHE no se aspira en ningún caso,
por lo que se ven obligados, igualmente, a no hacer distinciones

124
entre AMUS (del verbo IR) y AMUS (del verbo HABER), entre
E (del Verbo HABER) y E (interjección), entre AS (del verbo
HABER) y AS (de la Baraja), entre AY (del verbo haber) y AY
(interjección), entre AIGA del verbo haber y AIGA coche, etc ...

AMUS COLMIGU/AMUS TENÍU UN ACIDENTI


E ASPERÁU YA MUCHU/E, QU’ESTOY AQUÍ
AS VISTU?/TIRU EL AS, Y CANTU LAS CUARENTA
AY QUE VEL, MARÍA/ AY, NO SE ME QUITA ESTI AJOGU
ANQUE NO AIGA NA EN EL ARCA/ VI UN AIGA BRANCU

Cuando debería escribirse:

HAMUS TENÍU UN ACIDENTI/ AMUS COLMIGU


HE ASPERÁU YA MUCHU/EH, QU’ESTOY AQUÍ
HAS VISTU?/TIRU EL AS Y CANTU LAS CUARENTA
HAY QUE VEL, MARÍA/ AY, NO ME SE QUITA ESTI AJOGU
ANQUE NO HAIGA NA EN EL ARCA/ VI UN AIGA BRANCU

A mí me parece muy bien que nuestra lengua sea singular y que


protejamos su originalidad y sus diferencias, pero cuidado no las
estemos convirtiendo en extravagancias y en despropósitos, cuando no
en aberraciones.

125
Calzadilla, Octubre 2002

JUAN J. CAMISÓN FERNÁNDEZ


Licenciado en Filología Francesa e Inglesa
Profesor de Lengua y Literatura Francesas de la Universidad de Extremadura
Autor del libro de Leyendas Extremeñas: EL CORAZÓN Y LA ESPADA
Autor del libro de Poemas en Extremeño: MARABAJAS (sin publicar)
Premio GABRIEL Y GALÁN de Poesía
Premio LUIS CHAMIZO de Poesía
Premio LUIS CHAMIZO de Investigación en Lengua Extremeña
Autor del libro: SONETOS DE AMOR (Sin publicar)
Finalista del Premio ATENEO 1º DE MAYO de Poesía de Madrid

126
I CONGRESO DEL HABLA EXTREMEÑA
OCTUBRE - 2002

LA CONSTITUCIÓN HISTÓRICA
DEL LÉXICO EXTREMEÑO

MIGUEL BECERRA PÉREZ

127
1. Para abordar el problema de la constitución histórica del léxico extremeño, es preciso
referirse antes a la historia de la propia Extremadura, fundamentalmente a la de aquellas etapas en
las que se formó la base lingüística de sus hablas1.
A mediados del s. XII, las fronteras castellana y leonesa (las extrematurae) rebasan el sistema
central y llegan hasta el Tajo, quedando así configuradas dos zonas fronterizas en la parte centro-
occidental de la Península: la Transierra leonesa (diócesis de Coria), al oeste de la Calzada de
Guinea, y la Transierra castellana (diócesis de Plasencia), al este. A finales del mismo siglo, Alfonso
IX de León conquista definitivamente Alcántara y Cáceres, y en 1230, el mismo año de su muerte,
Badajoz, Mérida y Alange. Los castellanos, por su parte, con la toma de Trujillo, en 1232, terminan
de reconquistar su territorio en nuestra región. La recuperación del resto de la zona de expansión de
León será llevada a cabo por la Orden de Santiago, al mismo tiempo que Fernando III, que había
unificado definitivamente los dos reinos en 1230, reconquista la Baja Andalucía2.

2. De la incidencia de los factores históricos en la configuración de las hablas de Extremadura se


han ocupado especialmente Manuel Ariza (1985, 1988) y Fernando Flores del Manzano (1987,
1992). De los trabajos de estos autores, y del artículo de Ángel Bernal Estévez sobre la repoblación
del espacio extremeño (1995), extraigo la mayor parte de las ideas que a continuación expongo
sobre la procedencia de las gentes establecidas en Extremadura tras la reconquista.

1
Un resumen de la constitución histórica de lo que hoy es Extremadura, desde la época de la
Reconquista hasta el establecimiento definitivo de las dos provincias actuales de Cáceres y Badajoz, con los
límites administrativos que ahora tienen (reforma de Javier de Burgos, 1833), puede verse en el libro de
G. Martínez Díez, Origen del nombre de Extremadura, Badajoz, Dip. Prov., 1985.
2
Para todo lo relativo a la reconquista y repoblación del territorio extremeño son muy útiles, entre otros,
los siguientes títulos: Torre, A. de la, et al., La reconquista española y la repoblación del país: Conferencias del
curso celebrado en Jaca en agosto de 1947, Madrid, CSIC, 1951; González, J., Regesta de Fernando II, Madrid,
CSIC, 1943; Alfonso IX , Madrid, CSIC, 1944; El Reino de Castilla en la época de Alfonso VIII, Madrid, CSIC,
1960; y Reinado y diplomas de Fernando III, Córdoba, Caja de Ahorros de Córdoba, 1980; Romero Astray, M.,
Alfonso VII, Emperador: el Imperio Hispánico en el s. XII, León, Centro de Estudios e Investigación “San
Isidoro”, 1979; Moxó, S. de, Repoblación y sociedad en la España cristiana medieval, Madrid, RIALP, 1979;
Martín Martín, J. L., “La repoblación de la Transierra (siglos XII y XIII)”, en Estudios dedicados a Carlos Callejo
Serrano, Cáceres, Dip. Prov., 1979, pp. 477-497; Montaña, J. L. de la, “La Extremadura cristiana (1142-1230). El
poblamiento”, Norba, XI-XII, pp. 99-219; y especialmente, Bernal Estévez, Á., Poblamiento, transformación y
organización del espacio social extremeño (siglos XIII-XV), Mérida, ERE, 1998. Con anterioridad a este último
estudio, este mismo autor publicó un resumen de una parte de su trabajo en el artículo “La repoblación del
espacio extremeño en la Edad Media: el poblamiento y la población”, Revista de Estudios Extremeños, LI (1995),
pp. 627-645. Las conclusiones del estudio publicado en 1998 no difieren esencialmente de lo apuntado en el
artículo de 1995, que es el que citaré en mis referencias.

128
a) En principio, se ha de señalar lo tardío y relativamente rápido del hecho de la conquista de la
mayor parte del territorio extremeño (el situado al sur del Tajo), que se realizó casi simultáneamente
a la del valle del Guadalquivir, zona esta última que, por su mayor atracción natural, por el apoyo
real y por otras causas, absorbió la mayor parte del flujo migratorio. Esta circunstancia determinó
que la repoblación de la actual Extremadura se convirtiera en una tarea que se prolongó, por lo
menos, hasta finales de la Edad Media (Bernal, 1995: 629-630 y 643). Este último hecho pudo
contribuir a una mayor igualación de la mayor parte de las hablas extremeñas con respecto a la
norma castellana.
b) Por lo que sabemos de los mozárabes, los pocos que hubieran permanecido entre los
musulmanes en la época de la reconquista de Extremadura, después de las reacciones almorávide y
almohade, habrían perdido ya todos los restos de su antigua lengua, fe y cultura, por lo menos en lo
que respecta a su manifestación comunitaria. Sobre los de Mérida, parece que en tiempos de
Alfonso VI se había extinguido su jerarquía eclesiástica, que la sede metropolitana y toda su
jurisdicción fue absorbida por Santiago en 1122, y que los pocos cristianos que quedaron tras las
invasiones almorávide y almohade fueron exterminados o llevados a África, donde se vendieron
como esclavos3.
c) Al sur del Guadiana, la permanencia de población mora fue más importante de lo que hasta
hace se sostenía, lo que contrasta con su presencia más excepcional al norte de dicho río (Bernal,
1995: 631-632 y 641-642). Este hecho puede haber tenido como consecuencia la conservación “in
situ” de algún elemento léxico de origen árabe o mozárabe.
d) Según afirma Manuel Ariza, a la parte leonesa de la Transierra acudirían gentes de
Salamanca, mientras que para la repoblación de la zona castellana se trajo población de Ávila y del
norte de Toledo. Después, desde 1212 hasta mediados del s. XIII, se produce la gran expansión de
León por toda Extremadura, pero en esta segunda etapa, aun cuando pudiese existir un predominio

3
Para las noticias acerca de los mozárabes y de la iglesia mozárabe en Mérida, véase lo que a este
respecto aporta Navarro del Castillo en su Historia de Mérida y pueblos de su comarca (Navarro, 1975, I: 377-
388).

129
de leoneses, los pobladores presentarían ya un cierto grado de castellanización, o fueron
castellanizándose en los siglos siguientes (Ariza, 1987a: 52-54).
Como precisión a lo anterior, se ha de apuntar que la presencia de pobladores leoneses fue
también importante en determinadas zonas del área placentina (Flores, 1988: 1541 y 1456), que
está constatada la presencia de linajes asturleoneses en Alcántara y que el poblamiento de Mérida
debió de ser hecho principalmente por las huestes de Zamora que participaron en su conquista
(Bernal, 1995: 641-642). Por otro lado, sabemos también que para la repoblación de Cáceres
acudieron “leoneses y algunos castellanos” (González, 1980: 421). La presencia de estos últimos,
según Bernal Estévez, ha dejado una huella menor, aunque abulenses debieron de ser los primeros
pobladores de Plasencia y quizá también lo fueran en Trujillo, mientras que en Cáceres su presencia
fue más reducida (Bernal, 1995: 642). En época más tardía, la repoblación de buena parte del
cuadrante suroriental de Cáceres y el extremo nororiental de Badajoz fue llevada a cabo por gentes
venidas de Toledo (Ariza, 1987a: 53).
e) La presencia de inmigración de origen gallego es importante en el extremo noroccidental de
Cáceres (zona de la “fala”) y en otros lugares de la Transierra leonesa y de toda la franja, de norte a
sur, perteneciente al reino de León (Bernal, 1995: 642).
f) Un sustrato de población de origen portugués existe a lo largo de toda la frontera,
principalmente en Valencia de Alcántara, Alburquerque y La Codosera, lo que no es extraño, dada
la indefinición de los términos con Portugal en la Edad Media en esta zona. Después, la inmigración
procedente de Portugal, a través de la raya, es un fenómeno que se continúa con el tiempo (Bernal,
1995: 641-642).
g) En la zona al sur del Guadiana, la identificación del origen de los pobladores es confusa,
debido en parte a la ausencia de fuentes documentales tempranas (Bernal, 1995: 642). A este
respecto, Fernando Flores apunta que el análisis de los linajes pacenses revela la presencia de
gentes venidas de los más diversos reinos: castellanos, galaico-portugueses, vasco-navarros, etc.
(Flores, 1988: 1451-1452). Esta falta de uniformidad en la procedencia de los repobladores, como
consecuencia de la unión política de León y Castilla, contribuyó a producir una mayor nivelación
lingüística (Ariza, 1987a: 54).
h) Manuel Ariza, finalmente, se refiere a dos cuestiones fundamentales del devenir lingüístico en
etapas más modernas: la influencia sobre las hablas extremeñas de la norma castellana meridional,

130
representada por el habla de sus dos capitales principales (Toledo y Sevilla); y el establecimiento
posterior de la norma castellana moderna, es decir, la del habla de Madrid, que influye en toda
Castilla la Nueva, pero que no llega a Extremadura, donde la norma sigue siendo la toledana (Ariza,
1987a: 52-53), por lo menos hasta época reciente.
3. Como consecuencia de estos hechos se configuran los rasgos lingüísticos principales de las
hablas de Extremadura pertenecientes al dominio del español4 . Así, partiendo de un fondo general
que, en buena parte de la región, pudo ser leonés castellanizado o castellano con rasgos leoneses, la
mayor parte de las hablas extremeñas, junto con algunas áreas fronterizas del sur de Salamanca y de
Ávila, del oeste de Toledo y del noroeste de Andalucía5, quedaron unificadas bajo unos caracteres
fonéticos meridionales (compartidos con Canarias y Andalucía, y la mayor parte de Castilla la
Nueva y Murcia): aspiración de la /h/ procedente de /f/ inicial o de aspiradas árabes; pronunciación
como aspirada de la /x/ castellana; aspiración y pérdida de /s/ y otras consonantes implosivas;
alteraciones y pérdidas de las implosivas líquidas /l/ y /r/; pérdida de la /d/ intervocálica; y, en menor
medida, el yeísmo. Dentro de esta fundamental unidad de caracteres quedaron particularmente
singularizadas, por su reconquista y repoblación más temprana, las hablas del cuadrante

4
Para una visión de conjunto sobre las hablas gallego-portuguesas de Extremadura, véanse los trabajos
de J. M. Carrasco González, “Hablas y dialectos portugueses o galaico-portugueses en Extremadura”, Anuario de
Estudios Filológicos, XIX (1996), pp. 135-148, y XX (1997), pp. 61-79; y “Los asentamientos alentejanos en la
frontera extremeña en el siglo XX: Pervivencia y desarrollo de las hablas portuguesas en Extremadura”, en
Encuentro “Relaciones Alentejo - Extremadura en el siglo XX” (núm. monográfico extraordinario de O
Pelourinho), Badajoz, Ayuntamiento de Badajoz, 1996, pp. 73-91 .

5
Véase fundamentalmente en Navarro Tomás, T., A. M. Espinosa (hijo), y L. Rodríguez Castellano, “La
frontera del andaluz”, Revista de Filología Española, XX (1933), págs. 225-277 (recogido también en Navarro
Tomás, T.,Capítulos de geografía lingüística de la Península Ibérica, Bogotá, ICC, 1975, pp. 21-80); y Espinosa,
A. M. (hijo), y L. Rodríguez Castellano, “La aspiración de la h en el sur y oeste de España”, Revista de Filología
Española, XXIII (1936), pp. 225-254 y 337-378;

131
noroccidental de Cáceres y otras localidades y zonas más aisladas de esta provincia, todas
caracterizadas más claramente por rasgos de raigambre asturleonesa, así como por la conservación
de caracteres fonéticos hoy arcaicos que compartieron tanto el leonés como el castellano 6.

6
Vid. también en Ariza, 1987a: 53-55.

132
No obstante, los rasgos fonéticos más generalizados, en su conjunto, configuran un área
lingüística diferenciada, puesto que Andalucía se caracteriza además por el seseo o ceceo y otras
innovaciones fonéticas, y en Castilla y en Murcia se pronuncia una /x/ castellana y no se conserva la
aspiración de la /h/. Sin embargo, el hecho de que este último rasgo, así como las alteraciones de las
líquidas implosivas, tengan hoy un carácter esencialmente vulgar y caduco, y sean, por tanto,
rechazados por la mayor parte de la población, unifica básicamente el conjunto de las hablas
extremeñas con las del resto de la mitad meridional de la Meseta. Por lo que respecta a los
caracteres morfológicos y sintácticos, poco hay que diferencie globalmente a las hablas extremeñas
de las de la mayor parte del dominio del español7.

4. Donde quizá pueda encontrarse una mayor riqueza en el conjunto de las hablas extremeñas
del dominio del español, es en el léxico, tanto por su misma diversidad interna, como por la variada
procedencia de los elementos que en él se congregan.
Existen numerosos vocabularios de voces extremeñas, algunos dedicados a una determinada
parcela del léxico, otros de carácter local y otros que abarcan todo el ámbito regional. Sin embargo,
pocos son los trabajos en los que se ha abordado el estudio científico de algunos de estos
materiales, bien desde el punto de vista de su estructuración en áreas léxicas, bien desde el de las
relaciones semánticas, o bien desde el de la procedencia o filiación histórica.
En lo que respecta a la configuración geográfica del vocabulario, hay que destacar los artículos
que en esta línea realizó M. Ariza (Ariza, 1980 y 1987c), los que yo mismo he dedicado a
determinados conceptos (Becerra, 1987, 1988, 1995a, 1995b, 1998) y los recientes trabajos de
González Salgado (1999, 2001). Sobre estructuras de significado el único estudio existente es el de
Pedro Barros sobre el campo semántico ‘arar’ (1977).
Por lo que atañe a la filiación geográfico-histórica de los elementos léxicos extremeños, son
también pocos los trabajos que aportan documentación de los materiales recogidos y que pueden,
por tanto, ofrecer conclusiones a este respecto. Aquí cabe destacar algunos artículos de Manuel
Ariza (1987b, 1993, 1995), Eduardo Barajas (1988), López de Aberasturi (1988), mi estudio

7
Para una síntesis de los rasgos fonéticos y morfosintácticos de las hablas extremeñas del dominio del
español, véanse fundamentalmente los capítulos de Salvador Plans dedicados a estos aspectos en el libro de
conjunto El habla en Extremadura, (Salvador, 1987: 25-44).

133
sobre el léxico agrícola de Almendralejo (1992), el que he dedicado a otros campos léxicos del
habla de esta misma localidad (1999), y las aportaciones que en este misma línea hacen Viudas
Camarasa en su edición de las Obras completas de Luis Chamizo (1982), y Alonso Zamora y
Eugenio Cortés en sus monografías sobre el habla de Mérida e Higuera de Vargas respectivamente
(Zamora, 1943; Cortés, 1979).
En mi citado estudio sobre el léxico del habla popular de Almendralejo (Becerra, 1999) he
analizado los campos léxicos del tiempo, de los accidentes topográficos, de las plantas silvestres y
cultivadas, de los animales silvestres y domésticos, y de la casa tradicional, faenas domésticas y
alimentación. Todo el vocabulario, recogido con cuestionario, está ordenado por campos
ideológicos y conceptos, y ampliamente documentado y estudiado en lo que respecta a su filiación
geográfico-histórica. Como buena parte del léxico recogido está presente en muchas otras partes de
Extremadura, las conclusiones de este estudio pueden extrapolarse, en buena medida, a las de una
gran parte de las hablas extremeñas.

5. Tal como ya he apuntado, el léxico de las hablas extremeñas del dominio del español se
caracteriza por su rica variedad interna, aspecto en lo cual Extremadura no se diferencia de otras
áreas lingüísticas, también ricas, y también por la variada procedencia de sus elementos.
Coincidiendo básicamente con lo que ya ha sido visto por otros autores que se han dedicado a esta
cuestión, el léxico extremeño puede clasificarse en los siguientes grupos fundamentales: 1) léxico de
carácter normativo o estándar, presente en la mayor parte de las hablas del dominio del español
peninsular; 2) léxico de carácter no estándar de extensión generalizada o muy amplia; 3) arcaísmos,
es decir, voces que estuvieron más difundidas en otras épocas y que después han quedado
relegadas en el nivel vulgar o popular de la lengua o en el habla de determinadas regiones;
4) regionalismos de diversa extensión, procedentes en su mayoría de usos arcaicos o antiguos;
5) usos lingüísticos de localización occidental; 6) léxico de localización meridional; y 7) usos que
podrían calificarse como propiamente extremeños.

5.1. Usos de carácter estándar


Las formas de carácter estándar, de uso habitual en la mayor parte de las hablas populares
extremeñas, son del tipo de las siguientes: salir (el sol), ponerse (el sol), remolino, nube, granizo,

134
escampar, calarse, relámpago, helar, camino, valle, vega, charco, terrón, barro, cieno,
embarrar, amapola, diente de ajo, melón, rana, caracol, tocino, morcilla, chorizo, burro,
potro, cerrojo, corral, pajar, chispa, ceniza, vaso, jarra, cena, asar, etc8.
Muchas usos lingüísticos todavía corrientes en los pueblos se refieren a realidades o conceptos
obsolescentes, olvidados o poco conocidos en el mundo urbano actual, por lo que, en este sentido,
son voces de conocimiento más escaso, pero no por ello pueden ser consideradas como arcaísmos
o voces arcaizantes, sino que se han de tener, en general, por usos normativos. Dentro de este grupo
de formas, podrían incluirse diversos nombres de plantas y animales silvestres cuyo conocimiento,
fuera del mundo científico o del entorno rural, es escaso, como cardo corredor, triguero,
verderón, etc.; voces relacionadas con los animales domésticos, como hozar, pisar ‘cubrir el
macho de las aves a la hembra’, chicharrón o artesa, entre otras; y diversas formas relacionadas
con la casa y el modo de vida tradicionales como tranca, postigo ‘puerta que se abre dentro de la
puerta principal’, yesca, candil, palmatoria, palanganero, pavesa, orza, etc.

5.2. Usos de carácter no estándar extendidos por gran parte del dominio del español
Determinados usos parecen no coincidir con los propios de la norma culta del español
peninsular actual o, al menos, del español del centro de la Península, puesto que son, o parecen ser,
en la actualidad, minoritarios por unas u otras razones. En unos casos, por ser propios del habla
rural, o quizá por ser regionales o arcaizantes en cierta medida; y en otros, por pertenecer al
lenguaje coloquial, por ser usos figurados o expresivos, o por ser formas relativamente modernas y
poco asentadas en el uso. Dentro de este grupo de voces podrían considerarse las siguientes: aire
‘viento’, solano ‘(viento) del levante’, emborregado ‘(cielo) empedrado’, agua ‘lluvia’,
encapotado ‘(cielo) cubierto’, cerrado ‘(cielo) cubierto’, abrir ‘despejarse (el cielo)’, echarse
‘calmarse (el viento)’, miseria ‘infección de piojos’, pipi ‘piojo’, capar ‘castrar’, penco ‘jamelgo’,
garañón ‘burro semental’, panal ‘avispero’, aspearse ‘despearse’, cuarto ‘habitación’,
almohadón ‘funda de la almohada’, almuerzo ‘comida que se hace alrededor de las diez’, lámpara
‘mancha de grasa’, rodilla ‘trapo de cocina’, corcusido ‘cosido mal hecho’, etc.

8
Para la documentación de estas voces y de las que se citan a continuación, remito a mi estudio Léxico
popular del habla de Almendralejo (Badajoz) (Becerra, 1999).

135
Entre las voces de carácter más o menos normativo, hay algunas que parecen, en cierta medida,
arcaizantes. Estos usos parecen haber sido desplazados de diversas zonas del dominio central del
castellano y de otras áreas por otros más modernos o con mayor vitalidad, aunque no pueden
calificarse como verdaderos arcaísmos, pues parece que todavía se emplean en muchas zonas del
dominio central del español peninsular. Algunas de estas formas son las siguientes: raso ‘(cielo)
despejado, claro’, culebrilla ‘culebrina, relámpago en forma de línea quebrada u ondulada’, trocha
‘atajo’, atrochar ‘atajar’, joyo ‘cizaña’, vana ‘(nuez) vacía’, pez ‘pescado de agua dulce’, avíos
‘utensilios que se preparan para un determinado trabajo’, aliñar ‘condimentar, aderezar’, bestias
‘caballerías’, badila ‘paleta del brasero’ y otras.

5.3. Arcaísmos y usos arcaizantes


5.3.1. Usos arcaizantes desde el punto de vista del español estándar
Algunas formas arcaizantes o arcaicas9 lo son solo desde el punto de vista del uso estándar y
culto. Por lo general, las formas actualmente no normativas gozaron de amplia o mediana presencia
en la literatura medieval y clásica, y muchas de ellas se registran todavía en el DRAE sin especial
consideración de desuso o de localización geográfica. Sin embargo, en la actualidad están totalmente
relegadas del lenguaje estándar, aunque presentan todavía bastante difusión en el nivel vulgar de la
lengua o en el habla rural de buena parte del dominio del español. Por esto, a la vez que como
arcaísmos, pueden sentirse también, desde el punto de vista de la norma, como “ruralismos” o como
“vulgarismos”, sobre todo cuando estas formas se nos muestran como meras variantes de tipo
fonético. En estas últimas, el uso arcaico es, en muchos casos, la forma etimológica de la voz
estándar actual, mientras que en otros se trata de una variante que fue usual en el lenguaje culto y
que después fue abandonada en favor de otra que prevaleció como normativa.
Se encuadran muy claramente en este grupo las siguientes formas: ivierno (variante etimológica
de invierno), hogaño ‘este año’, escurecer ‘oscurecer’, arrecido ‘aterido’, murciégalo (forma
etimológica de murciélago), lumbral (variante etimológica de umbral), prestiño (forma

9
Para el concepto de arcaísmo, véase fundamentalmente el artículo de C. Corrales, “Tipología de los
arcaísmos léxicos”, en Alvar, M. (coord.), Actas del II Simposio Internacional de la Lengua Española (Las
Palmas, 1981), Las Palmas, Cabildo Insular de Gran Canaria, 1984, pp. 131-143.

136
etimológica de pestiño), varraco ‘verraco’, mirasol ‘girasol’, avetarda ‘avutarda’, malacatón
‘melocotón’, jabalín ‘jabalí’ y bacinilla ‘orinal’.

5.3.2. Vulgarismos que pueden parecer arcaísmos


En algunos estudios se han calificado como arcaísmos algunas formas que, en esencia, son
vulgarismos o variantes fonéticas más o menos vulgares corrientes en todas las épocas, pero que
esporádicamente han gozado de empleo en la lengua escrita. Algunas de estas formas, que no
pueden calificarse como arcaicas o arcaizantes en ningún sentido, son bujero, abobilla, asisón
‘sisón’, almuada, dispertar y asoplar.

5.3.3. Usos arcaizantes que se localizan hoy preferentemente en determinadas zonas


Algunos usos parecen haber tenido amplia difusión en todo el dominio del español peninsular, o
en el dominio del castellano, pero, por causa de la difusión de otros, han quedado después
especialmente localizados en diversas zonas. Es posible, no obstante, que algunas de estas formas,
en el uso popular, hayan estado, desde época bastante antigua, preferentemente ceñidas a las
regiones donde hoy se presentan.

1) Usos arcaizantes de localización periférica o esporádica


Estas formas están en la actualidad ausentes de la mayor parte del dominio central del
castellano, mientras que se presentan en zonas periféricas diversas. Teniendo en cuenta esta especial
localización y ciertos datos de carácter histórico, es posible pensar que estas voces podrían haber
estado más difundidas por toda el área actual del español peninsular en algunos casos en el
conjunto de los romances hispánicos , pero que fueron después desplazadas del centro del dominio
de esta lengua y conservadas en zonas aisladas o periféricas, en algunos casos seguramente desde
época muy antigua. A este tipo de usos pertenecen, entre otros, los siguientes: cabezo ‘cerro’,
regacho ‘arroyo’, pardal ‘gorrión’, y palodulce ‘regaliz, paloduz’.
Localización mucho más difusa y esporádica presentan formas como aclarecer ‘clarear,
empezar a amanecer’, brusco ‘(tiempo) desapacible’, légano (variante de légamo ‘limo’), chirivía
‘aguzanieves’, caudón ‘alcaudón’, marrano ‘cerdo de un año’, jerga ‘jergón’ y otras.

10

137
2) Usos arcaizantes de localización occidental o preferentemente occidental
Usos arcaicos o arcaizantes que están hoy localizados preferentemente en zonas occidentales
son los siguientes: baraña ‘celaje’ y los derivados barañado y embarañado ‘(cielo) con celajes’
(representantes arcaicos y etimológicos de maraña y enmarañado), antier ‘anteayer’, entumirse
‘entumecerse’, escambrón ‘cambrón’, calandra ‘calandria’, manadero ‘manantial’, cuadriles
‘ancas, caderas’, nublado ‘nubarrón’, lumbrera ‘lucana, tragaluz’, traste ‘trasto’, etc.

3) Usos arcaizantes de localización preferentemente meridional


Dentro de este grupo se podrían incluir las siguientes formas: orilla ‘tiempo, atmósfera’, zarpa
‘cazcarria, barro que se pega al calzado y a los bajos de la ropa’, pasadera ‘piedras o maderas por
las que se pasa una corriente a pie enjuto’, matalahúga ‘anís’, papa ‘patata’, pescada ‘merluza’,
mandil ‘delantal’ y alcayata ‘escarpia’.

4) Usos arcaizantes especialmente conservados en Extremadura


Dentro de este grupo hemos de incluir la forma gallicresta ‘gallocresta’, variante etimológica (<
lat. gallicr_,_sta) documentada en mozárabe (gallicricha en el hispano-árabe de Granada) y en
Juan del Encina, y localizada, hasta ahora, solo en la provincia de Badajoz; y topino ‘topo’, forma
que podría parecer un simple diminutivo extremeño o que igualmente podría ser un leonesismo —
aunque esta forma no está registrada en todo el dominio del asturleonés—, pero que más bien
parece la pervivencia de un uso anterior más extendido, puesto que tiene precedentes mozárabes y
dejó los derivados topino ‘(caballería) que tiene cortas las cuartillas y pisa con la parte anterior del
casco’, topinera ‘madriguera del topo’, topinada ‘acción propia del topo' y topinaria ‘talparia,
absceso en lo interior de los tegumentos de la cabeza’, usos todos registrados en el DRAE.

11

138
5.4. Regionalismos que constituyen pervivencias de usos arcaicos o arcaizantes
Determinadas usos, que esencialmente hay que considerar como “regionalismos”, son variantes
o derivados (derivados léxicos, derivados semánticos o derivados léxico-semánticos) de voces
antiguas, arcaicas o arcaizantes, o son formas que están cruzadas con este tipo de vocablos. En este
sentido, por tanto, pueden considerarse todas estas formas, desde una perspectiva diacrónica, como
pervivencias regionales de usos arcaicos o arcaizantes.
Estas voces son del tipo de las siguientes: arrutado ‘aterido, encogido por el frío’, leonesismo
que parece proceder de la desusada arrufar ‘encresparse, encorvarse’, forma que seguramente se
cruzó con arrutar ‘oxear’, voz de distinto origen presente también en zonas leonesas; arrecacharse
o recacharse ‘guarecerse’, junto con recachera, regachera o recacha ‘lugar de abrigo’, usos que
se localizan casi exclusivamente en Extremadura y en Andalucía, pero que seguramente están
emparentados con otros análogos presentes en otras partes, seguramente representantes todos de
un tipo léxico arcaizante recachar ‘agacharse, encorvarse’; y bajial ‘lugar bajo que se inunda’
(derivado en última instancia del adjetivo antiguo bajío ‘(terreno) bajo’), uso que, junto con bajío,
utilizado como sustantivo, constituye un tipo léxico localizado principalmente en Extremadura,
Andalucía, Canarias y América.
Algunos usos se deben a especializaciones o restricciones semánticas de formas que debieron
de estar más difundidas y que seguramente tuvieron un significado más amplio. Entre estos, pueden
señalarse los siguientes: arriarse ‘guarecerse’ (presente en Ávila, Salamanca y Extremadura),
derivado semántico de un uso antiguo de arriar, con el sentido de ‘dejar arreglada o guardada una
cosa’, del que también procede el marinerismo arriar ‘recoger (las velas, los cabos, etc.)’ y otros
usos regionales; y hoya ‘hoyo para plantar’ (frente a la más general hoyo), especialización de la
forma antigua de la palabra (< fovea), refugiada también en la actualidad en otras acepciones de
tipo normativo.
Entre los derivados semánticos, apunto los siguientes: padrón (en Almendralejo ‘servidumbre
de paso’; en otros lugares ‘ribazo’, ‘linde’, etc.), pervivencia de la anticuada padrón ‘piedra con
una inscripción que recuerda un suceso’, ‘piedra de lindes’; blanda ‘rocío’, localizada también en
Andalucía con este valor, pero derivada en última instancia de blando ‘(tiempo, estación) suave’,
voz más extendida que dejó de ser usual en el siglo XVIII; y brusco ‘viento fuerte, vendaval’,
relacionado con el poco corriente brusco ‘(tiempo) desapacible’.

12

139
Entre las simples variantes de usos arcaicos pueden considerarse, entre otras, las siguientes:
cañiherro ‘cañaheja, cañaherla’, variante que, con otras análogas localizadas en diversas zonas
(Salamanca, Extremadura, Soria, Cuenca y puntos de Andalucía y Aragón), constituye un grupo de
formas derivadas de la variante antigua cañaherra, registrada por Nebrija; y ristre ‘ristra’, voz que
conserva la vocal final etimológica (< lat. r_,este), y que con otras análogas constituye un grupo de
formas que se localizan en diversos lugares (Galicia, hablas asturleonesas, Extremadura, Cuenca y
puntos de Andalucía).

5.5. Usos de procedencia occidental, o de localización occidental o preferentemente occidental


Suelen considerarse como “occidentalismos” los usos de clara procedencia occidental (gallego-
portuguesismos, leonesismos, occidentalismos en general) y aquellos que presentan localización
occidental o preferentemente occidental, pero de los que no puede afirmarse, con los datos de que
se dispone actualmente, que se hayan propagado desde los romances occidentales hispánicos.
Muchos de estos últimos usos se localizan en puntos o zonas del oeste y norte de Castilla y algunos
llegan hasta áreas orientales septentrionales, por lo que, en la mayoría de los casos, debe de tratarse
de usos compartidos por distintas zonas románicas hispanas desde época antigua, aunque después
hayan quedado especialmente arraigados en áreas occidentales.
A este respecto, hay que tener en cuenta que el dialecto o las hablas castellanas, en los orígenes
del idioma, cuando Castilla no es más que la frontera oriental de León, forman parte, junto con las
leonesas y las gallego-portuguesas, de un “continuum lingüístico”10 más homogéneo que el actual y
del que, por otro lado, no pueden separarse los romances orientales, “continuum” que, con la
expansión del castellano, tanto hacia el sur como hacia el este y el oeste, quedará más o menos
fragmentado. Por tanto, dentro de este “conjunto lingüístico continuo” no es posible diferenciar en
muchos casos, lo que son usos asturleoneses, o usos occidentales de más amplia extensión
(asturleoneses y gallego-portugueses), de usos castellanos occidentales o centro-occidentales. Sin
embargo, sí es posible que la irradiación de muchos de estos usos lingüísticos se hubiese producido
desde las tierras llanas de León hacia Castilla, por lo menos, hasta que, con la preponderancia de
Castilla, fueron los usos más propiamente castellanos los que empezaron a desplazar a los leoneses.

10
Para el concepto de “continuo”, en oposición al de “discreto”, véase especialmente en Gimeno, 1990:
16-23; y en Chambers y Trudgill, 1994: 19-28.

13

140
La presencia de estos usos occidentales en Extremadura podrá deberse, en muchos casos, a
prolongación natural de los presentes en el dominio dialectal leonés, pero hay que tener en cuenta
que muchos de estos usos podrían haber estado igualmente difundidos en épocas antiguas por zonas
más amplias que las que actualmente presentan en el área más propiamente castellana, por lo que
atribuir la existencia de estos usos en esta región a propagación de usos leoneses no sería más que
ofrecer una explicación parcial y “discreta”11 de lo que es un problema más complejo.

1) Usos de localización preferentemente occidental


Algunas voces de localización preferentemente occidental son las siguientes: gallego ‘(viento)
del noroeste’, mazorca (de maíz), pipa ‘pepita de fruta o fruto’, guarro ‘cerdo’, baño ‘barreño’,
machar ‘majar, machacar’, lancha ‘piedra plana natural’, carámbano y otras. De raigambre más
claramente occidental parecen engarabatarse ‘agarrotarse (las manos) por el frío’ y atolladero
‘atascadero, barrizal’.
2) Leonesismos y voces de probable origen leonés
Entre las formas que pudieron tener mayor presencia en zonas castellanas y en otras áreas, pero
que parecen estar esencialmente ceñidas desde época antigua a zonas occidentales, pueden citarse
pingando ‘empapado, calado, chorreando’, meyodía ‘mediodía’, pínfano ‘mosquito violero’,
coruja ‘lechuza’, borrajo ‘rescoldo’ y otras. La presencia de estas formas en Extremadura puede
explicarse, con más seguridad que en otros casos, como continuidad de usos más propiamente
leoneses. De localización exclusiva o casi exclusivamente occidental en la actualidad son las que
apunto a continuación: candela ‘lumbre, hoguera’, roznar ‘rebuznar’, pega ‘urraca’ (hermana de la
castellana picaza y de otras formas romances), garlito ‘nasa o buitrón’ y algunas más.
De origen claramente leonés parecen las siguientes: resencio ‘relente’ (con otras variantes),
oriégano ‘orégano’, bayón ‘espadaña’, arrutado ‘aterido, encogido por el frío’, cotubillo ‘codillo
del cerdo’, hienda ‘grieta’, vival ‘madriguera, vivar’, chorumbo ‘churrete’ mico ‘orinal’ (con las
variantes mica y bica), espiche ‘botijo’ y muchas otras.,
A estas hay que unir una serie de variantes fonéticas dialectales que se presentan en los dos
dialectos colaterales del castellano (leonés y aragonés), pero cuya presencia en Extremadura habrá

11
Véase la nota anterior.

14

141
que atribuir seguramente a extensión de usos leoneses. Son formas como cinojo (alteración de
finojo ‘hinojo’), tumillo ‘tomillo’ y gallo ‘gajo’.

3) Occidentalismos
Incluyo en este apartado voces comunes al gallego-portugués y al asturleonés, y de las que no
puede precisarse claramente, con los datos de que disponemos, si se han propagado desde el
gallego-portugués a áreas occidentales del dominio del español, o si son también propias del
asturleonés desde época antigua. Entre estas, pueden considerarse las siguientes: papardilla
‘garduña’ (en el DRAE: patialbillo y papialbillo ‘gineta’, con asignación equivocada), forma que
constituye un tipo léxico común al portugués (papalvo ‘hurón’ y ‘garduña’) y a hablas del extremo
occidental del dominio del español, desde el occidente de Asturias hasta puntos de Huelva; y
ramajo ‘escobón burdo’, forma que con la gallego-portuguesa ramalho - ramallo y otras análogas
localizadas en zonas del oeste de las provincias de Asturias, León y Zamora, constituye un tipo
léxico occidental que se ha extendido a Canarias, América y puntos del oeste de Andalucía, con
prolongaciones hasta Albacete.

4) Voces y usos de origen gallego-portugués


Dejando a un lado las voces de probado, posible o pretendido origen gallego-portugués
consolidadas en el español común (despejarse, chubasco, chamuscar, arisco, macho ‘mulo’,
catre, etc.), cuyo uso en el conjunto de las hablas extremeñas quizá no pueda desligarse de la
existencia de estas formas en el español estándar, me ceñiré aquí especialmente a aquellas cuya
presencia en Extremadura, pueda deberse, con mayor seguridad, a prolongación natural de usos
gallego-portugueses.
Entre estas se encuentran voces que presentan difusión en hablas occidentales asturleonesas y
extremeñas como enguerido ‘encogido por el frío, por la enfermedad, etc.’, miar ‘maullar’,
chacina ‘productos de la matanza’, mazaroca ‘mazorca de maíz’, fechar o afechar ‘cerrar la
puerta con llave’ y burranco ‘pollino, cría de asna’; y otras difundidas por zonas portuguesas y
extremeñas, como embude ‘embudo’, lagarta ‘oruga’, panera ‘artesón para lavar’, herrón o
herrete ‘aguijón de la abeja’, etc. Muchas de estas formas están presentes también en Andalucía
occidental y en Canarias.

15

142
5.6. Usos de procedencia meridional, o de localización meridional o preferentemente meridional
Se engloban normalmente bajo la denominación de “meridionalismos” aquellos usos que, desde
el punto de vista de su uso en el habla popular, son especialmente propios de áreas meridionales del
dominio del español peninsular, aunque su área de difusión se haya extendido hacia zonas norteñas.
Sin embargo, establecer la vía de difusión de algunos elementos léxicos meridionales no es
sencillo, puesto que no es posible determinar claramente, en algunos casos, con los datos
geográfico-lingüísticos e históricos de que ahora disponemos, si el español común ha tomado estas
voces de las hablas meridionales, que habrían retenido elementos de origen arábigo o mozárabe, o si
la adopción se produjo más tempranamente, en los primeros siglos de vida de los romances
hispánicos, bien por contacto directo, por retenciones habidas en las tierras norteñas, por medio de
los mozárabes huidos al norte, o a través de otro tipo de vía de transmisión de préstamos. En este
segundo caso, la difusión de estas voces en las hablas meridionales —entre ellas, las extremeñas—
no podrá deslindarse de lo que es la extensión natural de usos asentados firmemente en el castellano,
o en los otros romances norteños, tal como es el caso de los arabismos más antiguos, como aldea.
Por otro lado, existe también el problema de si la difusión de los elementos meridionales del
castellano se debe a la propagación de usos andaluces, o si —sobre todo, teniendo en cuenta la
pervivencia del mozárabe en Toledo en el momento de la reconquista de esta ciudad (finales del
s. XI)— algunos de estos usos, sobre todo los más extendidos, pudieron estar más o menos
difundidos en amplias áreas meridionales, o pudieron haberse expandido desde el centro-sur de la
Meseta a otras zonas sureñas, incluso a la propia Andalucía.
A este respecto, se ha de señalar que el área de difusión de muchos meridionalismos llega por el
norte hasta Salamanca y la Rioja. En este tipo de formas, es decir, en las más extendidas, es posible
suponer que el camino de expansión de la voz haya sido, fundamentalmente, desde el centro hacia el
sur, mientras que en el caso de las voces menos extendidas, normalmente formas que parecen más
modernas, es posible que estemos ante la propagación de usos más propiamente andaluces. Pero un
criterio tan simple como este no puede ser tomado como válido en todos los casos, por lo que me
refiero, en principio, a todas estas formas, en general, como meridionalismos, y englobo en un grupo
especial aquellos usos de los que se puede tener mayor seguridad de que podrían ser de origen
andaluz. Por lo general, incluyo entre estos últimos aquellos que, grosso modo, no sobrepasan, por

16

143
el norte, los límites de la provincia de Badajoz, la Mancha y la región murciana, y otros de los que
tengo algunos elementos con los que establecer una más exacta filiación.

1) Frente a algunas formas arcaizantes ceñidas hoy preferentemente a áreas meridionales, las
cuales no pueden considerarse, en principio, como meridionalismos, en sentido estricto, y a las que
ya me he referido más arriba, existen otras que sí parecen estar especialmente ceñidas a zonas
meridionales, o que, desde zonas meridionales han extendido su uso por algunas zonas norteñas.
Entre todas estas son abundantes los arabismos y los mozarabismos. Se trata de usos como flama
‘calor ardiente’ o ‘bochorno’, quizá también alberca ‘balsa, estanque’, resolana ‘solana’,
argamula ‘lengua de buey’, cenacho, caleño ‘calizo’, lindazo ‘ribazo’, palodulce (frente a la
norteña regaliz), y otras.

2) Podrían ser de origen andaluz, con mayor seguridad, las siguientes formas: nea, enea o anea
‘espadaña’, albarillo ‘albaricoque’, palmas ‘celajes’, blanda ‘rocío’, tagarnina ‘cardillo’,
alhucema ‘espliego’, trompa ‘hocico del cerdo’, cortijo ‘casa de labor en el campo’ (extendida
después en el uso general de la lengua), alicante ‘reptil fabuloso’, cigarrón ‘saltamontes’, alvellana
‘cacahuete’ y alvellana serrana ‘avellana’, escupidera ‘orinal’, borcelana ‘palangana’,
repápalo(s) ‘ciertos bollos de pan rallado’, etc.

5.7. Usos extremeños o preferentemente extremeños


Del análisis que he realizado del léxico popular del habla de Almendralejo se desprende la
conclusión de que, por lo menos en esta zona, no son muchos los usos que podrían calificarse como
específicamente extremeños, puesto que la mayor parte de los elementos diferenciales, con respecto
al español estándar peninsular, son arcaísmos o usos arcaizantes, o regionalismos de diversa
difusión, o usos que las hablas extremeñas comparten con las occidentales o con las meridionales.
No obstante, algunos de los usos localizados en Extremadura y en algunas zonas de Andalucía
occidental podrían haberse propagado desde nuestra región a esta otra, extremo que no puede
precisarse aún por la ausencia de suficiente documentación geográfico-lingüística. Además, algunos
elementos léxicos presentes en las hablas extremeñas y, en algunos casos, también en otras partes,

17

144
podrían deberse a conservaciones in situ de usos existentes en las hablas anteriores a la reconquista
y repoblación de estas tierras.
En cualquier caso, la mayor parte de las formas que pueden considerarse, en principio, como
propiamente extremeñas no son más que variantes fonéticas o derivaciones léxicas o semánticas de
otros usos más extendidos. Muchas de estas voces parecen tener extensión exclusivamente local,
comarcal o provincial; en general, son esencialmente modernas; y no pocas podrían aparecer
igualmente en otros lugares.
La creatividad léxica se manifiesta en la presencia de usos léxicos autóctonos formados
mediante los procedimientos habituales: formación de palabras nuevas partiendo de diversas
motivaciones, derivaciones morfológicas y derivaciones semánticas. La formación de nuevos signos
tiene una mayor importancia, como suele ser normal en las hablas rurales y regionales, en los campos
de las denominaciones de insectos y otros animales pequeños, en los nombres de ciertas plantas, en
las especialidades culinarias, etc.

1) Variantes de usos extendidos por zonas más amplias


Entre las simples variantes de vocablos extendidos por otros lugares, muchas de las cuales
podrán aparecer ocasionalmente en otras partes, citaré algunas especialmente interesantes: bordas,
bordo o borderas ‘nubarrones oscuro que sobresale pegado al horizonte’, cruce del más
generalizado barda y el portugués borda ‘borde’; palocazú y palacazú ‘regaliz’, formas presentes
en el occidente de Badajoz y procedentes seguramente del portugués pau de alcaçuz o quizá
compuestas de palo y la antigua voz española alcazuz (port. alcaçuz); piba ‘pepita’, variante
extremeña resultante de un cruce de la salmantina y extremeña peba con la más difundida pipa;
agatuna ‘gatuna, gatuña, uñagata’, variante típicamente extremeña, extendida a puntos del sur de
Salamanca y del norte de Huelva, aunque documentada ya en Toledo en el s. XV; asisón ‘sisón’,
variante ampliamente extendida por Extremadura, pero documentada ya en Lope de Vega; y coguta
‘cogujada’ , denominación típicamente extremeña de la ‘cogujada’.
Otras formas de menor extensión son las siguientes: papalina ‘fango’, variante pacense de
paparrucha ‘fango’, forma esta última de origen leonés; y chinglado ‘tinglado, cobertizo ligero’,
forma localizada en otros lugares de la provincia de Badajoz. Entre las variantes de extensión local
(por lo que muestra hasta ahora la documentación), puedo citar formas como forraja, variante de

18

145
cerraja, debida a equivalencia acústica y a cruce con forraje; acergón ‘acederón’, por cruce con
acelga; panzagrulla ‘(cielo) cubierto que no amenaza lluvia’, forma local de panza de burro, uso
de tono coloquial registrado en otras partes y recogido en el DRAE; cornijuela, variante de
correhuela; y otras.

2) Derivados y creación léxica en general


La derivación y los procedimientos de creación de palabras en general se manifiestan, entre
otras, en las siguientes formas: chinato, derivado de china ‘piedra pequeña’, voz interesante por su
sufijo, ampliamente localizada en Extremadura; cuajareja, derivado típicamente extremeño de
cuajar ‘cuajo, tripa del cuajo’; turrutero ‘solanera’, voz localizada en otros lugares de Badajoz y
que seguramente hay que poner en relación con turrar y con otras formas difundidas por diversos
lugares, todas referidas a conceptos relacionados con el terreno; gallegada ‘chubasco poco
importante’, localizado en Madroñera y Almendralejo; y seguramente derivado de gallego ‘viento
del noroeste’; guarrear ‘llover poco’ (enguarrar en otros lugares de Badajoz), uso procedente en
última instancia de aguarrada ‘lluvia de corta duración’, forma localizada en diversos lugares;
enhuevar ‘rebozar’, uso que, hasta ahora, solo ha sido registrado en Almendralejo; etc.
La creación léxica se manifiesta igualmente en la derivación o variación semánticas, mediante los
procedimientos usuales (metáforas, cambios por relaciones de contigüidad, etc.): pestorejo ‘careta
o jeta del cerdo", uso presente en otros lugares de Extremadura; ventana ‘arrebol por donde asoma
el sol’, uso localizado también en otros pueblos de Badajoz, pero relacionado con ventana ‘clara
abierta en el cielo’, registrado en otras partes; pisar ‘cubrir los machos de los animales a la hembra’
(aplicado no solo a las aves), uso que se ha localizado en la provincia de Badajoz y en puntos del
noroeste de Andalucía; herrete ‘vaina de haba o de guisante’, uso localizado en la provincia de
Badajoz, derivado de herrón o herrete ‘aguijón’, por la semejanza de forma de ambas realidades;
etc.
Especial mención merecen los nombres de algunas plantas, de insectos y de animales pequeños
en general, denominaciones en las que se muestran las mismas motivaciones semánticas presentes en
otros lugares: cardo lebrel ‘cierto cardo’, localizada en otros lugares de la provincia de Badajoz;
abuelito y abuelo ‘cochinilla de la humedad’, localizado con este mismo valor en otros lugares de
Badajoz; saltamartín, saltariche o saltamarín ‘pececillo de plata, lepisma’; cortapiés ‘cortapicos,

19

146
cortatijeras’, localizada en otros lugares de Extremadura; calenturón, denominación extremeña del
‘abejorro’ o de la ‘libélula’, extendida a puntos de Andalucía occidental; zumbón ‘abejorro negro’,
voz presente en diversos puntos de la provincia de Badajoz; marrajo, denominación extremeña
occidental del ‘gallipato, especie de tritón’; cabezorro ‘alcaudón real’, por su cabeza aparentemente
grande, motivación que está igualmente en el origen de la normativa alcaudón (< *capitone, de
caput); colmillo, nombre provincial de la ‘lamprea’; y otras de más limitado alcance geográfico.
También las denominaciones de ciertas especialidades culinarias, por su propio carácter de
realidades más o menos peculiares de cada lugar, se prestan a creaciones léxicas diversas, algunas
de ellas muy interesantes, como las siguientes: gañote ‘especie de pestiño’ o ‘pestiño’, uso
extremeño que ha sido localizado en puntos noroccidentales de Andalucía; y cojondongo, ‘ensalada
de tomate’, denominación característica del occidente de Badajoz y de zonas suroccidentales de
Cáceres.

3) Retenciones de usos lingüísticos anteriores a la Reconquista


Más arriba me he referido a ciertos arcaísmos especialmente conservados en Extremadura, y a
otros presentes también en otras partes. Entre los arcaísmos son muy interesantes algunos,
pertenecientes fundamentalmente al campo léxico de los accidentes topográficos, cuya presencia en
Extremadura podría deberse a la conservación in situ de usos muy antiguos, los cuales, por su
especial ligazón a la tierra, habrían sido especialmente retenidos, permaneciendo hasta hoy como
arcaísmos. Las más interesantes de estas formas, especialmente localizadas en la provincia de
Badajoz son las siguientes: regacho ‘arroyo, regato, regajo’, voz que se presenta también en
algunos lugares de Galicia y en otra área constituida por zonas de Navarra, Álava, Rioja y Aragón,
pero que cuenta con precedentes más cercanos a Extremadura en las formas regacholo,
regachuwalo y regachuwelo, documentadas en el mozárabe de Toledo; y cabezo ‘cerro’, voz
ampliamente representada en la toponimia, conservada hoy aisladamente en ciertos lugares y que
cuenta también con documentación en el mozárabe de Toledo.

6. Conclusión

20

147
El análisis del léxico popular del habla de Almendralejo, que puede constituir una muestra
representativa del de una buena parte de Extremadura, muestra que en las hablas extremeñas, como
en muchas otras hablas de carácter regional, se dan cita elementos de muy diverso carácter y
procedencia: usos de carácter estándar, usos de carácter popular, vulgar o regional muy extendidos,
arcaísmos especialmente conservados en diversas zonas y otros especialmente retenidos en
Extremadura, occidentalismos, meridionalismos y usos de carácter más propiamente extremeños.
Estos últimos, junto con los arcaísmos y las voces de diversa procedencia especialmente
conservadas en Extremadura y desaparecidas de muchas otras partes, constituyen, desde el punto
de vista sincrónico el conjunto de voces que más propiamente caracterizan a las hablas extremeñas.
Muchas de estas voces, sin embargo, por lo que hemos podido comprobar en el habla de
Almendralejo, tienen un alcance geográfico limitado o parcial, aun dentro de la propia Extremadura.

21

148
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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22

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23

150
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24

151
Primer Congreso sobre el Extremeño - Calzadilla (Cáceres) 24 de octubre d

EL EXTREMEÑO COMO ELEMENTO DIFERENCIADOR


por Eugenio Cortés Gómez

En el año 1980 en el I Congreso de Escritores Extremeños se


plantearon muchas cuestiones con respecto a lo q u e llamanos
"extremeño".
En lo que se refiere a mi p e r s o n a , presenté una ponencia que
con toda intención la titulaba; " ¿ D i a l e c t o extremeño?" . Mi intención

era despertar la curiosidad que siempre supone el cuestionar algo,


por otra parte tan antiguo como el método socrático que ponía en
práctica el conocido personaje griego con sus discípulos.
Esa curiosidad , por otro lado innata al ser humano, es la
fuente principal del avance de la ciencia y del progreso en la
Humanidad. Nada se habría inventado sino se hubiera cuestionado
anteriormente por alguien que tuvo el valor de enfrentarse a lo
desconocido y hacerle frente preguntándose y preguntándole.
No sé si obtuve algún fruto en especial porque nadie me
refutó personalmente lo que allí puse por escrito. Sí sé que tuve un
fruto en general porque a través de la Facultad de Filosofía y Letras
en Cáceres en las personas de sus Profesores, compañeros y amigos,
y de sus discípulos correspondientes se multiplicaron los estudios
sobre el extremeño - (no necesariamente debidos a mí, aunque sé
que fuí citado en muchos trabajos) - y en distintos Congresos se
utilizaban razones y argumentos para explicarlo.
152 aquel momento, la investigación
He de explicar que , antes de
no la había centrado exclusivamente en Higuera de Vargas
(localidad del suroeste extremeño) sino que me sirvió para estudiar
todo lo que había referente al extremeño, y fruto de ese estudio
había sido un trabajo que presenté en otra ponencia en el VI
Congreso de Estudios Extremeños en el año 1979 titulada
"Metodología carto-bibliográfica para el estudio del extremeño". En
ella Iocalizaba todos los puntos estudiados por mí en mis trabajos
(con 29 referencias específicas, sin contar las que consulté en el
ALEA). Estimo que eran unas fuentes más que suficientes para
establecer las bases científicas de los resultados que obtuve.
Las fuentes las encontré tanto en la Universidad de
Georgetown en Washington, D.F. (EE.UU) como en la Biblioteca
Nacional de Madrid, en la de la Universidad de Sevilla, en donde
había desarrollado mi carrera universitaria, la de Zaragoza en donde
terminé mi doctorado bajo la dirección del Catedrático D. Tomás
Buesa Oliver, y en la de la ciudad portuguesa de Elvas. Sin duda en
estrecha relación con la labor de campo que sirvió de base al

estudio.
Una cosa me llamó la atención y el lector podrá comprobar en
cuanto repase atentamente lo que acabo de escribir, encontré más
libros que hablaban del extremeño en las mencionadas bibliotecas
-en especial la estadounidense- que lo que podía encontrar en la
recién creada Universidad Extremeña (hablo del año 1977 en que
presento mi trabajo final de doctorado) creada oficialmente en
1973. Por supuesto nada de ello había en el curso 1972-1973, un
año antes de la creación de la mencionado Universidad extremeña,
en el que presento mi Tesis de Licenciatura: "Terminología ganadera
de Higuera de Vargas -Badajoz-"
Conservo la carta en la 153
que la Real Academia de la Lengua
Española, a través de su Secretario perpetuo el afamado Profesor D.
Alonso Zamora Vicente , me felicitaba por el trabajo que desarrollé
en "El Habla de Higuera de Vargas" que fue el sustrato del que
extraje todas mis conclusiones con respecto al extremeño.
Los autores que habían tratado el tema no daban
consideración de dialecto al extremeño, sino habla de t r á n s i t o ,
y yo seguí esa nomenclatura en el primero de mis trabajos.
De todos ellos salió el que hablaba al principio que presenté
en el I Congreso de Escritores Extremeños y en el que de manera
científica aseguraba que podíamos aplicar la palabra dialecto al
extremeño. Todas las conclusiones me llevaban al mismo término. Y
qué significaba el término dialecto?. Fundamentalmente
DIFERENCIACIÓN.
Vivíamos, entonces, un tiempo ea el que no se reparaba
tanto en lo diferenciador, aunque existía. Prueba de ello es que en
nuestras relaciones humanas, a lo largo y ancho del p a í s . (entonces
el único "país" para los de mi generación que existí
semánticamente hablando, a pesar del avance que la palabra venía
teniendo en las Comunidades Nacionalistas, especialmente en
Vascongadas y Cataluña, que después tomaron carta de naturaleza
en la Constitución que nos dimos los españoles) cuando alguien, que
no fuera de nuestra tierra, establecía diálogo con alguno de nosotros
en un contexto que no fuera Extremadura solía decir algo así como
" Vd. es andaluz, ¿verdad?; a lo que le respondíamos que no
éramos andaluces sino extremeños. Poca gente, en aquél momento
DIFERENCIABA a los unos de los otros.
Todos éramos considerados del territorio andaluz que era el
que más presencia lingüística tenía
154 en la mente de los hablantes del

español que lo contraponían al castellano y l a s l e n g u a s periféricas.


Nos diferenciaban pero sin calibrar muy bien el espacio
lingüístico. No obstante mucha gente también d e c í a eso porque no
se sentían seguros de que fuéramos andaluces, ya que advertían
una particularidad distinta del castellano y, naturalmente de las
lenguas nacionalistas, pero sin localizarlo plenamente en el habla de
Andalucía.

No era época en la que se reconociera de forma genérica, (no


entro en el campo de los especialistas que llevaban años estudiando
las diferentes formaciones lingüísticas que nuestra patria
albergaba) las diferentes formas de expresión con entidad propia
distintas del castellano y las otras lenguas mencionadas, Por ello,
repito, no se hacía el diagnóstico exacto de la pertenencia de cada
cuál a un habla determinada y por lo mismo a un territorio
concreto, exceptuando, claro está, el c a t a l á n (por otra parte no
perfectamente definido, pensemos en las disputas con lo que
llamamos País Valenciano o las Islas Baleares) el g a l l e g o (en aquél
entonces muy poco extendido por los medios audiovisuales y del
que se conocía cuando se estaba en contacto con él, y no siempre
dado que no tenía la práctica que hoy tiene) y por supuesto, el
vascuence del que sabíamos que existía aunque muy pocos oímos
practicar, aún hoy en día es raro que aparezca en los medios de
difusión.

No obstante estos mencionados, sí que aparecían como


diferenciadores. No podíamos decir lo mismo de los otros hablas que
se escuchaban en el resto del territorio nacional, al menos con la
intensidad de ellos, pero sí establecíamos diferencias entre el
castellano y nuestro habla, como 155
lo hacía la gente con respecto a
nosotros. También establecíamos diferencias con el andaluz y ellos
lo hacían con nosotros. No éramos iguales aunque compartiéramos
elementos comunes.
En este punto , y volviendo a los trabajos que he mencionado
debo dejar constancia de lo que expresé en mi libro : "El habIa
popular de Higuera de Vargas" y de lo que solamente puedo hacer
una somera referencia, ya que no es el objeto de este trabajo y
además se publicó en su día. Pero se establecía, digo, en aquel
momento, que compartíamos en distinta medidas rasgos lingüísticos
de la siguiente manera y con el siguiente rango:
1) VULGARISMOS (45 rasgos de los 67 que señala G. Diego (vid.
Dialectología).
2) LEONESISMOS (21 rasgos)
3) MERIDIONALISMOS (11 rasgos)
4) ARCAISMOS (6 rasgos)
5) PORTUGUESISMOS (4 rasgos)
Esto nos está indicando que DESDE LUEGO NO SOMOS IGUAL A
OTROS sino que estamos DIFERENCIADOS de otros sistemas
lingüísticos. (Me remito a mi libro, como decía anteriormente,
el cotejo de los mismos y por economía en este trabajo).
Estos rasgos, con ser diferenciadores, se consideran en el de
los campos morfo-fonéticos y sintácticos, advirtiendo que dentro de
mi trabajo, también señalaba, que existen diferencias con
parcelas lingüísticas de nuestra tierra (entendiendo como tal el
que conocemos como Extremadura -que desde luego y como
han señalado otros autores no coincide con el Extremeño-).
Pero en donde existe mayor diferenciación es en el campo
léxico. Establecía en mi libro lo siguiente:
Grupo 1º) 156

a) Lexemas que no aparecen en el DRAE


b) Lexemas que aparecen con acepción diferente del DRAE
c) Lexemas usados con ampliación o restricción de sentido
configuraban un tanto por ciento equivalente al 4 5 , 6 3 %
Grupo 2º)
Lexemas que aparecen con el mismo sentido que en el DRAE con un
tanto por ciento equivalente al 4 2 , 6 2 %
Grupo 3 º)
Lexemas correspondientes al apartado de FONÉTICA y
MORFOSINTAXIS con un tanto por ciento equivalente al 1 1 , 7 3 % .
Se puede hacer un estudio más pormenorizado y en mi libro lo
desglosaba con los estudios de los lexemas correspondientes, pero la
finalidad de este trabajo es señalar que existe la D I F E R E N C I A C I Ó N
de la que se hablaba al principio teniendo en cuenta un segundo
factor que la diferenciación no es uniforme y que como se ha
estudiado por parte de otros autores las fronteras lingüísticas no
coinciden , en absoluto, con lo que llamamos territorio extremeño.
Permítaseme una disgresión, lo anterior no es argumento para
reivindicar que se nos modifique lo que conocemos como
Extremadura.
Somos diferentes incluso dentro de nosotros mismos. No nos
debe llevar esta idea a separarnos del resto si no a confirmar que "lo

diferente no es necesariamente separador sino enriquecedor del


todo del que formamos parte".

BIBLIOGRAFÍA:
-ALVAR, M. Lengua, Dialecto y Habla, NRFH, XV, 1961, pp. 51-60
157
-ALVAR, M., Estructuralismo, Geografía Lingüistíca y Dialectología
actual, Madrid, 1969.
- CABRERA, AURELIO Voces extremeñas recogidas del habla vulgar
de Alburquerque y su comarca. BRAE III y IV, 1916 y 1917
-CORTES GÓMEZ, Eugenio, Terminología Ganadera de Higuera
de Vargas, Zaragoza, 1973 . (no editado)
-CORTES GÓMEZ, Eugenio, El Habla popular de Higuera da Vargas
Badajoz, 1979.
-LAPESA, R., Historia de la Lengua española, 6ª ed. Madrid. 1966
-LAZARO CARRETER, Diccionario de términos filológicos Madrid,
1968
-ZAMORA VICENTE, A, El habla de Mérida y sus cercanías; Anejo
de la RFE, 1943
--ZAMORA VICENTE, A, Dialectología Española 1ª ed. Madrid, 1964
-RAMON MARTINEZ, MATIAS "Lenguaje vulgar extrem e ñ o "
Boletín de la Asociación.El folklore frexnense bético-extremeño 1883
158

-SANTOS COCO Apuntes lingüísticos de Extremadura RCEE, X, 1936.


PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

UNA PROPUESTA METODOLÓGICA PARA REVITALIZAR EL CONOCIMIENTO


DE LAS LENGUAS EXTREMEÑAS.
(EL HABLA DE LOS CHINATOS)

Carlos Canelo Barrado


Celestino García García
Juan José Carlos Martín

1. Consideraciones generales.

Entre el pueblo y su lengua existe una relación de intimidad caracterizada


por peculiaridades sociológicas, psicológicas y filológicas. Por ser nuestro pueblo
en algo diferente a los demás, tiene una forma de hablar, en algo distinta. Como el
lenguaje se acomoda a los avatares de la vida, contiene expresiones,
modalidades y atributos de esa vida del pueblo chinato. Entre la sociedad chinata
y su lengua hay una correspondencia en lo vital, entre el oxígeno de la
inteligencia colectiva del pueblo (su lengua, la que nutre el conocimiento común y
permite el entendimiento de los individuos y el desarrollo de relaciones) y la forma
de vida y hasta la forma de ganarse la vida de los chinatos. El lenguaje es el
modo íntimo de identidad singular de los pueblos y entre ellos, lógicamente, del
pueblo chinato, con hondas raíces propias y fuerte sabor extremeño.

¿Cómo se ha formado, cómo se ha enriquecido y cómo se va


desvaneciendo el habla de nuestros pueblos?, es un reto para científicos,
historiadores y lingüistas. Nosotros nos quedaremos en el concepto de pueblo y
su intrahistoria de lo cotidiano, en lo sencillo, en lo cálido, en lo vulgar, en lo
sentimental y afectivo, en la parte lúdica que satisface al coleccionista de
palabras, mientras se recrea buscándolas en los paisajes y en la intimidad de los
recuerdos propios o ajenos. La historia, como dice Unamuno, “no está hecha de
lo que sale en los papeles; sino del hacer y de la vida cotidiana de los hombres
del pueblo, que es lo que da comienzo a la historia. Pero eso no se ve con los
ojos de la cara sino que se capta en el sentimiento de lo que se vive que es la
sustancia de la historia aunque no salga en los papeles” . Esa historia y sus
protagonistas, el “héroe humilde” que es el trabajador del campo “es uno de los
héroes, de los héroes humildes –humildes- de la tierra –humus- ; es uno de los
héroes del heroísmo vulgar, cotidiano y difuso” (cita D. Miguel de Unamuno en su
obra Paisajes). Ese heroico personaje y su actividad profesional, la lucha a brazo
partido contra los elementos, la dura brega con la tierra y el ganado, constituyen
las principales fuentes de las que emerge la lengua de los pueblos extremeños y,
como no, el habla de los chinatos.

El habla de los chinatos no es un idioma ni es un dialecto, es entre una

1
159
gama de colores, solamente un matiz de los muchos que puede tomar el color
blanco. Tiene peculiaridades léxicas y fonológicas pero comparte la sintaxis con el
castellano o lengua española, porque es lengua de aquellos españoles que
además son extremeños y además son chinatos. No es, ni lo son las demás
lenguas extremeñas, formas viciadas del castellano, aunque con frecuencia
participan del organismo y de la naturaleza, en su estructura anatómica y
fisiológica, de la lengua castellana, en nuestro caso aclimatada a los confines de
Malpartida de Plasencia, merced a las costumbres, forma de vida, tendencias
ideológicas y “contactos” de las gentes del pueblo con ganaderos trashumantes
que recorrían la línea formada entre el norte de Extremadura, León y Castilla en
busca de pastos, lo que justifica que el chinato utilice en su léxico arcaísmos
leoneses y algunos pueblos de León reconozcan términos de uso chinato.

El habla de los chinatos está menos afectada que otros usos del extremeño
por las normas gramaticales, conserva mas su pureza o está menos evolucionada.

El chinato pagó caro el precio de la “singularidad” fonológica al


considerarse su lengua una forma de mal hablar de gente bruta, torpe y
atravesada. Porque no sabían hablar el lenguaje de los señoritingos, eran objeto
de burla, hacían reir a los que hablaban de otra forma, pero esta situación jamás
causó complejos al pueblo de Malpartida. La importancia del lenguaje
correlaciona con la autoestima de quienes lo usan. Si nosotros, extremeños, nos
sentimos pueblo singular, nuestra forma de hablar tendrá una fuerza singular. Si
consideramos nuestra lengua un accidente, una cuestión anecdótica, una
deformación de otras lenguas, estaremos cuestionando nuestra identidad, nuestra
idiosincrasia e incluso la más nítida forma de manifestación de nuestra inteligencia
individual y colectiva. El lenguaje vive en nosotros y brota de nosotros; es
esencialmente lo que somos nosotros y será lo que nosotros queramos que sea.

A través del lenguaje chinato la concepción de la vida se hace tan pura y


objetiva, tan entrañable y cálida que lo que se revela no es ya la naturaleza de las
cosas sino la propia vida del pueblo, el corazón chinato cuyos latidos marcan el
ritmo del SER, del ESTAR y del SENTIR de la gente de Malpartida,
manifestándose todo el lenguaje chinato como una unidad metafórica
representada por una familia de labradores cuya cultura autóctona determina su
forma de vida, en medio de sus instrumentos de labranza, sus creencias y
sentimientos, sus rencillas, sus amores, sus temores y hasta los útiles domésticos.
El habla es el ropaje de las ideas, de los pensamientos, de los sentimientos; el
lenguaje culto es la etiqueta para las ceremonias como las lenguas populares y
entre ellas la lengua chinata, es la ropa de faena para las tareas del campo o el
traje raído con olor a naftalina que se saca del baúl para ir a misa mayor los
domingos. Con todo ello, para los naturales de Malpartida es un habla

2
160
emocionante que se pega más al corazón que al oído; es el habla “tal y como
suena”.

2. La estructura del lenguaje chinato. El habla “tal y como suena”.

Las formas fonéticas singulares superan los mil quinientos vocablos, mas
que suficientes para facilitar el desenvolvimiento de lo cotidiano, cuanto para
acaparar un vasto compendio de conocimiento vulgar, que no por ser vulgar
rehusa la inteligencia aguda y perspicaz del chinato. Ese cómputo es una
característica definitoria de la condición de lenguaje propio, como también jlo es el
concreto ámbito geográfico de difusión, pues en la medida en que nos alejamos
del término municipal de Malpartida los elementos toman giros distintos propios de
otras realidades lingüísticas. Cierta riqueza de sinónimos reflejan la repetición de
acciones, la rutina de faenas, la identidad de sentimientos, y es consecuente que
repitiendo con insistencia una misma acción se busque la variedad en el modo de
denominarla.

La transmisión fundamentalmente oral y consecuentemente la ausencia de


diccionarios, revela otra de sus características, que es un lenguaje para hablarlo
mas que para escribirlo, es una lengua “tal y como suena”; es lenguaje del pueblo,
no de eruditos, ni de lingüistas, ni de escritores. Es un lenguaje acomodado a la
vida y entendimiento de quienes lo inventaron y lo usaron y lo siguen usando,
porque en el caso de los chinatos, el lenguaje sigue vivo, con vitalidad en el
interior de los hogares y aún con un soplo de vida en la calle, en las
transacciones comerciales y en todos los confines en los que se encuentre un
chinato de mediana edad. Es un lenguaje instrumental, caracterizado por su
propiedad y su utilidad, para su uso en lo vital, en lo esencial, en lo cotidiano, sin
adornos, sin depuraciones lingüísticas por obra de académicos, literatos o
profesores. Es un lenguaje modesto que nunca ha aspirado ni a la elegancia ni a
las pomposidades literarias, pero no por ello es un lenguaje pobre, por el
contrario, es sutil, ocurrente y avisado.

En su estructura:

Prevalecen las alteraciones fonéticas, abreviando las desinencias,


permutando o sustituyendo fonemas, aparecen peculiares modos representativos
metafóricos (cucho pan dejarra, con quien desgarras el pan, es decir, de que
familia eres). Modos caracterizados por nombrar las cosas por alguno de sus
atributos o a las personas por sus motes o con exageraciones (calcorros son los
zapatos porque marcan la huella o calcan y calzorraj).

Antítesis en la estructura de algunos sintagmas (¡que joio dapolculo!). El

3
161
“dapolculo” es el que molesta o incordia, sin embargo, en el constructo que
presentamos, dicho con énfasis constituye una admiración, un halago, un
reconocimiento a una acción, a un valor, aporta un refuerzo al adjetivo (¡que joio
dapolculo, lo lijtoquej!). Dicho en tono airado, precedido de otro término significa
leve reproche, reprimenda suave, sin ánimo de ofender (¡ándalla, joio
dapolculo!).

Se percibe fuerte expresividad en la entonación enfática de los términos al


uso en la conversación cotidiana. El énfasis no supone ira ni desdén, ni
reproches, ni desprecios, ni reprimendas; es sencillamente la entonación afectiva
cargada de fuerza que utiliza expresiones fuertes sobre todo en el momento del
saludo y de la despedida de dos interlocutores ¡pero chacha, pojabía ejtal bien!;
¡pero que joio petate!; ¡ándalla, petacón!. Chacha y chacho son atentos
requerimientos a la señora o al señor.

Bastantes construcciones reflejan deseo de independencia, no dependencia


ni sometimiento (jate pallá gotera! equivale a “tu a lo tuyo y yo a lo mío”; ¡ca uno
en zu cada er culo le dejcanza!. ¡quien no apaede ejcaede!, quien no aparece se
queda sin nada en la escasez; el que no está puntual en la mesa no come
¡zequea debajo la meda!.

La entonación de la –ch es similar a la que hacen los canarios y algunos


pueblos centroamericanos (chacha, chacho). La sufijación –ino, -ina es muy
habitual para los diminutivos, (chiquinino, poquino, muchachino).

Se usan arcaísmos en las formas pretéritas como “vinón”, “dijon”, “trujon”.

El ceceo es otra característica del habla de los chinatos. Cita Diego Catalán
(1954) “Malpartida forma un islote ceceante rodeado por una gran zona en que
se practica la distinción s-c, z”; así como la aspiración de la –s final que suena
como –j; pérdida de la –d; sustitución de la –r por la –l y viceversa y de la –h por
la –j.

La formación de sintagmas por asociaciones de palabras (edimpodible, o


“ezimpodible” por es imposible) (Diojlampare por Dios le ampare).

De acuerdo con D. Clemente (1985), la característica diferenciadora más


importante del habla chinata, es su fonética. Efectivamente, ciertos fonemas no
responden al rasgo ortográfico, si bien pueden concretarse algunas reglas
generales, relativas, en la pronunciación:

4
162
Las palabras iniciadas por “s”, se pronuncian como “z” o “c”. Ej. “serio” se
pronuncia “cerio”, “sereno” suena “cereno”, “sopa” se dice “zopa”, “sementera”
es “cementera” y “supo” se pronuncia “zupo”.

Si la palabra iniciada por “s” es monosílaba, se pronuncia con propiedad. Ej.


“so”, expresión utilizada como voz que ordena detenerse a la caballería, se
pronuncia “so”. Altera la regla la afirmación “si”, que se pronuncia “jei”.

La palabra que contiene “s” (no inicial ni final), se pronuncia como “d”, en
sílabas directas; lo mismo ocurre si contiene “c”. Ej. “cocer” se dice “codel”,
mientras que “coser”, también se pronuncia “codel”; “casa” se dice “cada”. La
misma regla se observa con la “z”, así “plaza” se entiende por “plada”. De igual
forma la “ce”, se traduce fonéticamente por “de”, diciéndose “cuede” cuando es
“cuece”.

Si la “s” va en sílaba mixta o inversa, se pronuncia como “j” aspirada. Ej.


“cascajo”, se dice “cajcajo”, “cesta” se dice “cejta”, “casta”, suena como
“cajta”.

La “h” inicial se convierte en sonido “j”, así “hacer” se dice “jader”, “higo”
suena “jigo”, “harina” es “jarina” y “haz” se dice “ja” (jarfabol). Con algunas
excepciones, por ejemplo “hijo” se pronuncia “dijo” (mi dijo, midijoj)
probablemente para evitar la cacofonía que supondría “jijo”.

El sonido “z” final o intercalado, se pierde. Ej. “haz” suena como “ja”, si es
del verbo “hacer”, sin embargo, cuando se trata del sustantivo “haz” de heno, se
dice “jace de jeno”, “hazte” se dice “jate”.

La letra “s” final, traduce el sonido por “j” aspirada; así “casas” se dice
“cadaj”; por “los niños”, se emplea “loj niñoj”.

5
163
Las terminaciones en “r”, suelen alterarse fonéticamente por “l”, diciéndose
“comel” por “comer”. La “r” en sílaba final suprime toda la sílaba, en preposición
“para” se emplea “pa”. En sentido contrario, la letra “l”, en sílaba interior o final,
inversa o mixta, suena “r”; así “volver” se dice “vorvel”. Cuando la “r” precede a
la “l” (rl), fonéticamente de pronuncia como “ll”, se dice “velle” en lugar de “verle”,
y “querella”, en lugar de “quererla”; también se sustituye “rl” por “lr”, es el caso
de “charlatán” por “chalratán”.

La “d” en sílaba inversa suena “j” aspirada, así se podría entender como
“adverso” el término “ajvelzo”. La “d” tras la primera sílaba se omite, quedando la
vocal, así “dedo” queda en “deo”, “pedo” suena “peo”, “boda” es “boa”,
“bodegón” suena como “boegón” e incluso “bogón”. Si la vocal que acompaña
a la “d” es la misma que la de la sílaba precedente, también se suprime dicha
vocal, “cada uno” se pronuncia “ca uno”, “todo” se dice “to”.

También se producen sustituciones fonéticas de la “d” por “a”, así se dice


“aonde” por “donde” e incluso ”aondi”.

En las terminaciones en “uy”, “ui”, se produce la elisión fonética de la última


letra “muy” por “mu”.

Los grupos “ado”, “adal”, se traducen por los sonidos “ao”, “au”. Ej.
“adobado” se dice “aobao”, “Guadalupe” se dice “Guaupe”.

Las terminaciones verbales de la tercera conjugación “ir”, se resuelven el


“dir”, “dil”; asi por “ir” se suele emplear “dir”, por “decir”, se dice “didil”.

También se suele utilizar como refuerzo de los posesivos la anteposición de


un artículo, “la mi nuera”, en lugar de “mi nuera”, “el mi Jodé”, en lugar de “mi
José”. Por contra, también se suele postergar un artículo para subjetivar un
adjetivo: “tia la (apodo)”.

6
164
La “j” suena de forma aspirada, suave, perdiendo la guturalidad que
caracteriza al sonido correcto.

La “f” inicial, se torna en “j” aspirada, suave. Ej. “fumar” suena “jumar”,
“fuisteis” suena “juijtij”, “fue” se dice “jué”.

La terminación “í”, se pronuncia como “in”, así, se dice “jabalín”, en lugar


de “jabalí”.

La vocal débil “i” suele sustituir a la fuerte “e”, cuando el fonema siguiente
es otra “i”, empleándose “didil”, por “decir”. También se suelen sustituir las
vocales fuertes por débiles, como en el siguiente caso: “cuanto” por “cuanti”.

La combinación “zc” se resuelve en “z”. Ej. “anochezca” se pronuncia


“anocheza”.

Los sonidos “dra”, “dre”, “dri”, se traducen fonéticamente por “ira”, “ire”,
“iri”.... Ej. “cuadra” es “cuaira”, “padre” es “paire”, madrina es “mairina”.

El sonido “are” se torna en “ice”, “ece”, “ici”. Ej. “parece” suena “paice”,
“parecido” se dice “paicío” e incluso “apaicío”. Aparecido es “paició” o bien
“apaició”

La conversión del singular al plural se suele hacer generalmente añadiendo


al primero el morfema –j; en otras ocasiones el plural se expresa añadiendo una –
d inicial que encabeza la palabra siguiente (Zanta di guenaj nochej) (¿Loj duijtej?)
(dambajadoj).

3. El método de coleccionar palabras. Entre la investigación ex post-


facto y la autobiografía.

Es cierto que las nuevas generaciones de jóvenes necesitan proyección de


futuro, conociendo, entre otras cosas, los nuevos lenguajes informáticos; pero
necesitan también conocer el pasado, percibir su identidad y su historia, para

7
165
sentirse partes de algo que no surgió de la noche a la mañana, que nadie nos lo
regaló como “la identidad chinata”.

Quienes sienten esa identidad saben percibir a través de los conceptos,


algo más que el humor que sugiere una palabra antigua que era utilizada por
nuestros abuelos. Quienes viven la identidad chinata pueden percibir a través de,
por ejemplo, la palabra “ejcaboncho”, la belleza de un carro de mies y el noble uso
de los animales por los hombres, en las tareas del campo. O, a través de la
palabra “mamaluta”, entienden el sacrificio y el esfuerzo, el cuerpo abatido por el
trabajo físico, el sudor y el dolor que cuesta conseguir algunas cosas.

En nuestros pueblos, entre los mayores son centenares los usuarios del
lenguaje autóctono; a su vez los de mediana edad son usuarios a “media jornada”
y coleccionistas de palabras y los más jóvenes comienzan a desplegar
sensibilidades propias de una cultura libre adquirida en libertad que les permite
combinar la tradición con la modernidad, son los chicos y chicas de nuestros
institutos y colegios que han aprendido simultáneamente las palabras “engurdío y
microbitte” “calambuca y video consola”.

Para todos, para cualquier interesado proponemos un método de


indagación para profundizar en el compromiso con su lengua, con la lengua de
sus padres y abuelos; es el método que nosotros hemos utilizado al realizar
nuestra colección de palabras de uso chinato. Nuestro método podría ser una
variante singular de la investigación “ex post-facto” que permite indagar en el
presente para rescatar el pasado. Es un método efectivo que recomendamos a
cuantos deseen reencontrarse intensa, intelectual y emocionalmente con la
raíces de su lengua. Emulando a Don Miguel de Unamuno hemos recopilado una
colección de términos, hablando con la gente del pueblo, recurriendo a la memoria
histórica, de la historia del “día a día”, trasladando registros a nuestro cuaderno
de campo. Hemos analizado los hallazgos en nuestro estrecho círculo de amistad.
Hemos practicado la fonología chinata y hemos decidido salir al encuentro de las
raíces propias, de las nuestras, en un estimulante viaje de retorno que nos ha
permitido recuperar las tareas, las costumbres, los sentimientos, los
pensamientos, que es como recuperar la vida de quienes utilizaron en exclusiva y
secularmente ésta forma de hablar.

El procedimiento ha sido mucho más parecido a una novela autobiográfica


donde cuenta la vida propia, los paisajes, los personajes, los espacios, los
lugares, los tiempos pasados.

Cada uno de los puntos cardinales del pueblo ha sido fuente de inspiración.
Cada punto del pueblo es una magnífica excusa para recrearse en momentos

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166
vividos con paisanos y paisanas entrañables, de los que siempre se llevan dentro,
por muy lejos que uno se encuentre. Revisar esos momentos hace aflorar primero
al corazón y después a la mente un caudal de palabras que inmediatamente son
rescatadas para la colección. El paisaje nos imprime carácter. Decía Azorín: “el
paisaje somos nosotros, el paisaje es nuestro espíritu, sus melancolías, sus
placideces y sus anhelos”. El paisaje de nuestro pueblo es duro y sobrio, pero
también es cálido, alegre y vitalista. Es una imagen con fuerza. La fuerza que
llevamos dentro cada chinato. La fuerza que expresan nuestros artesanos y
artistas en sus obras. La fuerza de la torre de la iglesia. La fuerza de nuestra
forma de hablar. La fuerza de un pueblo expresivo, esencialmente diferente.
Diferente ante otros pueblos, entre otras razones por su forma de hablar; y, a
veces, también, diferente e indiferente ante si mismo.

El pueblo es como una mezcla de mil sabores. Para nosotros, los chinatos,
no hay otro lugar donde la vida tenga tanto sabor y tanta amargura produzca la
distancia en quienes no podemos saborear cada día sus esencias.

Las vivencias cotidianas de la casa, como el “remúo” de los domingos, la


merendilla a base de un cacho pan y algo “pa engañallo”, los “recaoj” a
regañadientes; el lavar la ropa en los arroyos por nuestras madres, cargando a la
cabeza el “lavaero” y la “tajuela” con el “jato”. Echar de comer a las bestias, partir
las “tarmaj” y las noches en vela por la fiebre del “salampión” sin despegarse de
la cama con el candil o la lamparilla encendidos. Cada momento vuelve a aflorar
un surtido de palabras casi olvidadas.

El recorrido continúa por la escuela y los maestros. Aquellos maestros que


te hacían vivir el pueblo con los problemas de las cuatro reglas sobre la cosecha,
la matanza o la almazara; y con las redacciones sobre “la primavera”, “el día de la
Virgen de la Luz” o “la era”. Aquellos maestros de entrañable recuerdo, entre los
que me detengo en la figura paradigmática de uno de ellos, al que sigo viendo
sentado a la mesa, al brasero de picón, con discretos zurcidos en la chaqueta y
alguna lámpara en el pantalón, calzando alpargatas, soportando paciente y
bondadoso las travesuras y las risas cómplices de los niños que arrojábamos
bellotas a las ascuas y esperábamos los efectos, que nos permitían ver las
tomateras en los calcetines mientras se sacudía las pavesas que la explosión del
fruto asado esparcía por sus piernas.

Allí estaba con cada uno de nosotros una pizarra y un pizarrín de manteca.
Pizarra de pizarra o de “ajolata”, con un trapo atado para borrar con el, como Dios
manda y no con la manga del jersey, que a manera de bayeta algunos niños
utilizaban para repartir por la superficie pétrea el fluido salivar.

9
167
Y con la escuela y las travesuras el recuerdo de los juegos
“enchorobitándonoj” a los árboles a coger “níoj” o jugando con las moscas. Era
una época en la que no abundaban los juguetes. Los niños jugábamos a cazar
moscas y aprendíamos a contar con el juego de ¿plaza, toro o capea?. Las
moscas sujetas por las patas eran sumergidas en el tintero de tinta, soplándolas
después hasta que secas y teñidas de azul volaban por toda la clase y algunas,
¿como no? morían ahogadas en el baño de cinc en el que se fabricaba la leche
en polvo. Los niños llevábamos un puchero de lata con un asa, hecho por un
“ejtañaol” a partir de un bote vacío de leche condensada.

Brotan mas y mas palabras conversando con los amigos de la infancia,


cualquier domingo de invierno en los que la mejor opción es compartir el tiempo
con los amigos, sentados “a la lancha la lumbre”, apretándose “un cacho pan y
patatera” o “unaj correajasaj” con una buena jarra de “morapio”.

Y, con ellos te trasladas al juego de los “bolindrej” y de los “platilloj” y


porfías para ver quien tenía una “tona” mas grande; y de las “vencej” y “pídola” y
el “marro” y las “peloteaj” entre bandas de muchachos que siempre producían
alguna “pitera” cuyo dolor se olvidaba cuando al llegar a casa recibías como
terapia unos “gajnatonej” y una buena reprimenda en la que no faltaban
pronunciamientos metafóricos “que joío celemin”, “maj bruto que un arao”, capaz
de “rachal o de jendel loj dientej a loj venaoj”, “ziempre lleno de matauraj como
loj burroj viejoj”

Y, siguen brotando palabras del recuerdo de las tardes otoñales a la


“redolana” o a la “abrigá”, viendo a las mujeres “jadel picoj”, “jadel bolilloj” o
“enjaretando unaj puntaj” para poner un remiendo en un viejo pantalón de pana
mientras hablaban y reían felizmente. Y los días de lluvia haciendo “barcunaj” con
el barro en los charcos, y el juego del “ejconderiche” y el ir a coger grillos, a
“cardilloj”, a “jenillo” (pa jadel ejcobetaj) y a “valeo” (pa jadel ejcobaeraj), a
“rebujco” o a “ejpigal”.

Y, las noches de verano jugando en la era, durmiendo en la parva con el


abuelo, mirando al cielo y escuchando algún relato sobrecogedor sobre la
inmensidad del firmamento o sobre el presagio misterioso de las estrellas fugaces.
Eran aquellos relatos que contaban los abuelos en forma de cuentos que
entusiasmaban a los niños y envolvían el ambiente cálido y misterioso de la noche
en nubes de sueños.

Y.., los sonidos del pueblo:

10
168
Los toques de las campanas, a la una el “repique de loj pucheroj”, el “din
dan de loj defuntoj” y los tres toques que anunciaban la hora de misa mayor. El
sonido de la fragua, del martillo sobre la bigornia. El sonido de las goteras,
durante la noche, percutiendo sobre las tablas del suelo de la “riba” o en una
“calambuca de ajolata” y el silbido del aire por las “rejendijaj” de las puertas y
ventanas. Y, el canto de las chicharras y los grillos y la algarabía de las
golondrinas al atardecer, y los pregones de “trej turutaj”, tres toques que
reclamaban la atención de los mayores “... de orden del señor alcalde...” o
aquellos otros de una sola turuta que anunciaban “marrana fresca y magro” o
“sardinas y sable”.

Con todo ello hemos creado un espacio de encuentro de los chinatos


consigo mismos y con los demás extremeños, fijando la identidad y la diferencia
en los matices del habla. El espacio se denomina EL HABLA DE LOS CHINATOS
y les puedo asegurar que, aunque no es fruto de la ciencia, contiene una potencia
de vida tan activa como el alma de donde proviene. La vida, el sabor de la vida
chinata, se recoge en sus esencias, sutilmente, sin pretensiones, de puntillas,
despacito para no molestar a nadie. Fue editado por gentileza del Ayuntamiento
de Malpartida de Plasencia en Noviembre de 1999.

4. Bibliografía:

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA

CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

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UNA PROPUEJTA METOOLÓGICA PA REVITALIZAL EL CONODIMIENTO DE LAJ
LENGUAJ EJTREMEÑAJ.
(ELABLA DE LOJ CHINATOJ)

1. Concideradionej generalej.

Entrer pueblo y zu lengua edijte una reladión de intimiá caracterizá por peculiariaej
zodiológicaj, cicológicaj y filológicaj. Pol cel muejtro pueblo en argo diferente a loj demáj,
tié una folma de palral, en argo dejtinta. Como er lenguaje ze acomoa a lojavatarej de la via,
contié ejpredionej, moaliaej y atributoj deza via der pueblo chinato. Entre la zodiea chinata
y zu lengua jay una correjpondienza en lo vitar, entrer odígeno de la inteligendia colejtiva
der pueblo (zu lengua, la que nutre er conodimiento común y pelmite el entendimiento de
lojindividuoj y er dedarrollo de reladionej) y la folma de via y jata la folma de ganarce la
via de loj chinatoj. Er lenguaje ejel moo íntimo de identiá zingulal de loj puebloj y entrelloj,
lógicamente, der pueblo chinato, con jondaj raídej propiaj y juelte zabol ejtremeño.

¿Cómo ce ja folmao, cómo ce ja enriquedío y cómo ce va dejvanediendo elabla de


muejtroj puebloj?, ezun reto pa científicoj, istoriaorej y lingüijtaj. Nudotroj moj quearemoj
en er condepto de pueblo y zu intrajijtoria de lo cotediano, en lo cendillo, en lo cálio, en lo
vurgal, en lo centimentar y afetivo, en la palte lúica que zatifade al coledionijta de palabraj,
mientraj ce recrea bujcándolaj en loj paidajej y en la intimiá de loj recueldoj propioj o
ajenoj. La jijtoria, como dide Unamuno, “no ejtá jecha de lo que zale en loj papelej; zino del jadel y
de la via cotediana de loj jombrej der pueblo, que ej lo que da comienzo a la jijtoria. Pero ezo no ce ve con
lodojoj de la cara zino que ze capta en er centimiento de lo que ce vive que ej la zujtandia de la jijtoria
anque no sarga en loj papelej” . Ezajijtoria y zuj protagonijtaj, er “jéroe jumirde” quej er
trabajaol der campo “ejuno de loj éroej, de loj éroej umirdej –jumirdej- de la tierra –jumuj- ; ejuno de
loj jéroej del jeroíjmo vurgal, cotediano y difudo” (dide D. Miguel dUnamuno en zu obra
Paidajej). Ece jeroico perzonaje y zu activiá profedionar, la lucha a brado partio contra loj
elementoj, la dura brega con la tierra y er ganao, cojtituyen laj prencipalej juentej de laj
quemelge la lengua de loj puebloj extremeñoj y, como no, elabla de loj chinatoj.

Elabla de loj chinatoj no ezun idioma ni ezun dialejto, ejentre una gama de colorej,
zolamente un matij de loj muchoj que pue tomal er colol blanco. Tié peculiariaej lécicaj y
fonológicaj pero compalte la cintadij con er cajtellano o lengua ejpañola, polque ej lengua
daquelloj ejpañolej que aemáj zon ejtremeñoj y aemáj zon chinatoj. No ej, ni lo zon laj
demáj lenguaj ejtremeñaj, folmaj vidiáj der cajtellano, anque con frecuendia paltidipan der
olganijmo y de la naturaleda, en zu ejtrutura anatómica y fidiológica, de la lengua
cajtellana, en nuejtro cado aclimatá a loj confinej de Malpartia de Pladencia, melcej a laj
cojtumbrej, folma de via, tendienzaj ideológicaj y contajtoj de laj gentej der pueblo con
ganaeroj trajumantej que recorrían la línia folmá entrel nolte de Ejtremaura, León y Cajtilla
en bujca de pajtoj, lo que jujtifica quer chinato utilide en zu lédico arcaíjmoj leonedej y
argunoj puebloj de León reconojcan télminoj de udo chinato.

Elabla de loj chinatoj ejtá menoj afectá que otroj udoj del ejtremeño pol laj nolmaj
gramaticalej, concerva maj zu pureda o ejtá menoj evolucioná.

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171
Er chinato pagó caro er predio de la cengulariá fonológica al conciderarce zu lengua
una folma de mal palral de gente bruta, tolpe y atravedá. Polque no zabían palral er
lenguaje de loj ceñoritingoj, eran ojeto de bulra, jadían reil a loj que palrraban de otra
folma, pero ejta cituadión jamáj caudó complejoj ar pueblo de Malpartia. La importancea
der lenguaje correladiona con la utojtima de quienej lo udan. Zi nodotroj, ejtremeñoj, moj
centímoj pueblo cengulal, muejtra folma de palral tendrá una juelza cingulal. Zi
concieramoj muejtra lengua un jadidente, una cujtión anedótica, una defolmadión dotraj
lenguaj, ejtaremos cujtionando muejtra ientiá muejtra diocencradia encludo la máj netia
folma de manifejtadión de muejtra enteligencia endeviuar y colejtiva. Er lenguaje vive en
nudotroj y brota de nudotroj; ej edenciarmente lo que cemoj nudotroj y cerá lo que nudotroj
queramoj que cea.

A travéj der lenguaje chinato la concedión de la via ce jade tan pura y ojetiva, tan
ejtrañable y cália que lo que ce revela no ej ya la naturaleda de laj codaj cino la propia via
der pueblo, el coradón chinato cuyoj latíoj malcan el rijmo der CER, der EJTAL y der
CENTIL de la gente de Malpartia, manifejtándoce tol lenguaje chinato como una uniá
metafórica repredentá pol una familia de labraorej cucha curtura utójtona detelmina zu
folma de via, en metá de zuj ejtrumentoj de labranza, zuj crenciaj y centimientoj, zuj
rendillaj, zujamorej, zuj temorej y jata lodútilej doméjticoj. Elabla ejel ropaje de lazideaj, de
loj penzamientoj, de lodentimientoj; er lenguaje curto ej la tiqueta pa laj deremoniaj como
laj lenguaj popularej y entrellaj la lengua chinata, zon la ropa de faena pa laj tareaj der
campo o er traje raío con olol a najtalina que ce zaca derbaúl pa dil a mida mayol loj
domingoj. Con to ello, pa loj naturalej de Malpartia ej un jabla emodionante que ce pega
máj ar coradón caluio; ejelabla “talicomo zuena”.

2. La ejtrutura der lenguaje chinato. Elabla “talicomo zuena”.

Laj folmaj fonéticaj cengularej zuperan loj miliquinientoj vocabloj, maj que
zufidientej pa facelital er decenvorvimiento de lo cotediano, cuantij pa caparal un vajto
compendio de conodimiento vurgal, que no pol sel vurgal rejuda la enteligendia agúa y
pelpicaj der chinato. Ece cómputo ejuna carateríjtica defenitoria de la condidión de lenguaje
propio, como tamién lo ej er concreto ámbito geográfico de difudión, pos en la meía en que
mojalejamoj der télmino munedipal de Malpartia loj elementoj toman giroj dejtintoj propioj
dotraj realiaej lengüíjticaj. Cielta riqueda de cinónimoj reflejan la repetidión de adionej, la
rutina de faenaj, la identiá de centimientoj, y ej concecuente que repitiendo con incijtencia
una mejma jadión ce bujque la varieá en er moo de denominalla.

La trajmidión jundamentarmente orar y concicuentimente la audencia de


dedionarioj, revela otra de zuj carateríjticaj, quej un lenguaje pa palrallo maj que pajcribillo,
ejuna lengua “talicomo zuena”; ej lenguaje der pueblo, no de eruitoj, ni de lengüijtaj, ni
dejcritorej. Ezun lenguaje acomoao a la via y al intendimiento de quinej lonventaron y lo
udaron y lo ciguen udando, polque en er cado de loj chinatoj, er lenguaje cigue vivo, con
vitaliá en el interiol de loj jogarej y entovía conun zoplo de via en la calle, en laj
tranzadionej comerdialej y en toj loj confinej en loj que cencuentrun chinato de meiana eá.
Ezun lenguaje ejtrumentar, caraterizao pol zu propieá y zutiliá, pa zu udo en lo vitar, en lo

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172
ecendiar, en lo cotediano, cin aolnoj, cin depuradionej lengüíjticaj polobra dacadémicoj,
literatoj o profedorej. Ezun lenguaje moejto que nunca jajpirao ni a la legancia ni a laj
pompociaej literariaj, pero no por ello ezun lenguaje probe, polel contrario, ej zutil,
ocurrente y avizao.

En zujtrujtura:

Prevaleden laj alteradionej fonéticaj, abreviando laj dedinendiaj, pelmutando o


zujtituyendo fonemaj, apaicen peculiarej mooj repredentativoj metafóricoj (cucho pan dejarra,
-con quié dejarraj er pan-, ej didil, -de que familia erej-). Mooj caraterizaoj pol nombral laj
codaj pol arguno de zuj atrebutoj o a laj pelzonaj pol zuj motej o con ezageradionej (calcorroj
zon loj zapatoj polque malcan la juelliga o carcan) y (calzorraj).

Antítedij en lejtructura dargunoj centajmaj (¡que joio dapolculo!). Er “dapolculo” ezel que
molejta o incoldia, cinembalgo, en er contrujto que predentamoj, dicho conénfadij cojtetuye
unajmiradión, un jalago, un reconodemiento a unadión, a un valol, apolta un refuelzo
alajetivo (¡que joio dapolculo, lo lijtoquej!). Dicho en tono airao, prededio dotro télmino sejnifica
leve reproche, reprimenda zuave, zin animo dofendel (¡ándalla, joio dapolculo!).

Ce pelcibe juelte ejprediviá en lantonadión enfática de loj télminoj al udo en la


converzadión cotediana. El énfadij no zupone ira ni dejdén, ni reprochej, ni dejpredioj, ni
reprimendaj; ej cencillamente lantonadión afetiva calgá de juelza que utilida ejpredionej
jueltej zobre to ener momento der zaluo y de la dejpeia de doj intel-locutorej ¡pero chacha,
poj abía ejtal bien!; ¡pero que joio petate!; ¡ándalla, petacón!. Chacha y chacho zon atentoj
requirimientoj a la ceñora o ar ceñol.

Bajtantej cojtrudionej reflejan deceo dendependencia, no dependencia ni


zometimiento (jate pallá gotera! equivale a “tu a lo tuyo y yo a lo mío”; ¡ca uno en zu cada er
culo le dejcanza!. ¡quien no apaede ejcaede!, quien no aparede zequea zin na en lajcacej; er que
no ejtá puntuar en la meda no come ¡zequea debajo la meda!.

Lantonadión de la –ch ej cemilal a la que jaden loj canarioj y argunoj puebloj


centroamericanoj (chacha, chacho). La zufijadión –ino, -ina ej mu jabituar pa loj demenutivoj,
(chiquinino, poquino, muchachino).

Ce udan alcaíjmoj en laj folmaj pretéritaj como “vinón”, “dijon”, “trujon”.

Er ceceo ejotra carateríjtica delabla de loj chinatoj. Dide Diego Catalán (1954)
“Malpartia folma unijlote ceceante rodeao pol una gran zona en que ce prajtica la dejtinción s-c, z”;
acína como lajpiradión de la –s finar que zuena como –j; példia de la –d; zujtitudión de la –r
por la –l y vecivelza y de la –h pol la –j.

La formadión de centajmaj por azociadionej de palabraj (edimpodible, o “ezimpodible”


pol ej “imposible”) (Diojlampare pol “Dios le ampare”).

Dacueldo con D. Clemente (1985), la carateríjtica deferenciaora májimpoltante deabla

3
173
chinata, ezu fonética. Efetivamente, cieltoj fonemaj no rejponden al rajgo oltográfico, ci bien
puen concretalce argunaj reglaj generalej, relativaj, en la prononciadión:

Laj palabraj iniciaj pol “s”, ce pronudian como “z” o “c”. Ej. “serio” ce pronudia
“cerio”, “sereno” zuena “cereno”, “sopa” ce dide “zopa”, “sementera” ej “cementera” y
“supo” ce pronudia “zupo”.

Ci la palabra eniciá pol “s” ej monocílaba, ce pronondia con propieá. Ej. “so”,
ejpredión utilizá como voj que oldena detenerce a la caballería, ce pronondia “so”. Artera la
regla lafirmadión “si”, que ce pronondia “jei”.

La palabra que contié “s” (no inidial ni finar), ce pronondia como “d”, en cílabaj
diretaj; lo mejmo curre ci contié “c”. Ej. “cocer” ce dide “codel”, mientraj que “coser”,
tamién ce pronondia “codel”; “casa” ce dide “cada”. La mejma regla ce oselva con la “z”,
acín “plaza” centiende pol “plada”. De iguar folma la “ce”, ce tradue fonéticamente pol
“de”, didiéndoce “cuede” cuando ej “cuece”.

Ci la “s” va en cílaba mijta o invelza, ce pronondia como “j” ajpirá. Ej. “cascajo”, ce
dide “cajcajo”, “cesta” ce dide “cejta”, “casta”, zuena como “cajta”.

La “h” inidial ce convielte en sonio “j”, ací “hacer” ce dide “jader”, “higo” zuena
“jigo”, “harina” es “jarina” y “haz” ce dide “ja” (jarfabol). Con argunaj ecedionej,
polejemplo “hijo” ce pronondia “dijo” (mi dijo, midijoj) pobablemente pavital la cacofonía
que zupondría “jijo”.

Er zonio “z” finar o intelcalao, ce pielde. Ej. “haz” zuena como “ja”, ci ej del velbo
“hacer”, cinembalgo, cuando ce trata der zujtantivo “haz de heno”, ce dide “jace de jeno”,
“hazte” ce dide “jate”.

La letra “s” finar, tradude er zonío pol “j” ajpirá; acína “casas” ce dide “cadaj”; pol
“los niños”, cemplea “loj niñoj”.

Laj telminadionej en “r”, zuelen arteralce fonéticamente pol “l”, didiéndoce “comel”
pol “comer”. La “r” en cílaba finar zuprime to la cílaba, en prepocidión “para” cemplea
“pa”. En centío contrario, la letra “l”, en cílaba interiol o finar, invelza o mijta, zuena “r”;

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174
acina “volver” ce dide “vorvel”. Cuando la “r” predé a la “l” (rl), fonéticamente ce
pronondia como “ll”, ce dide “velle” en lugal de “verle”, y “querella”, en lugal de
“quererla”; tamién ce zujtituye “rl” por “lr”, ejel cado de “charlatán” pol “chalratán”.

La “d” en cílaba invelza zuena “j” ajpirá, acína ce podría entendel como “adverso” er
télmino “ajvelzo”. La “d” traj la primera cílaba zomite, queando la vocar, acín “dedo” quea
en “deo”, “pedo” zuena “peo”, “boda” ej “boa”, “bodegón” zuena como “boegón” encludo
“bogón”. Ci la vocar que compaña a la “d” ej la mejma que la de la cílaba prededente,
tamién ce zuprime dicha vocar, “cada uno” ce pronondia “ca uno”, “todo” ce dide “to”.

Tamién ce produden zujtitudionej fonéticaj de la “d” por “a”, acína ce dide “aonde”
pol “donde” encludo ”aondi”.

En laj telminadionej en “uy”, “ui”, ce pielde la úrtima letra “muy” pol “mu”.

Loj grupoj “ado”, “adal”, ce trauden pol loj zonioj “ao”, “au”. Ej. “adobado” ce dide
“aobao”, “Guadalupe” ce dide “Guaupe”.

Laj telminadionej velbalej de la telcera cojugadión “ir”, ce reduerven en “dir”, “dil”;


acin pol “ir” ce zuele empleal “dir”, pol “decir”, ce dide “didil”.

Tamién ce zuele utilidar como rejuelzo de loj pocedivoj la antepocedión dun


altículo, “la mi nuera”, en lugal de “mi nuera”, “el mi Jodé”, en lugal de “mi José”. Pol
contra, tamién ce zuele pojtelgal un altículo pa sujetival un ajetivo: “tia la (apodo)”.

La “j” zuena de folma ajpirá, zuave, peldiendo la guturaliá que carajterida ar zonió
correjto.

La “f” inidial, ce tolna en “j” ajpirá, zuave. Ej. “fumar” zuena “jumar”, “fuisteis”
zuena “juijtij”, “fue” ce dide “jué”.

La telminadión “í”, ce pronudia como “in”, acín, ce dide “jabalín”, en lugal de


“jabalí”.

La vocar débil “i” zuele zujtituil a la juerte “e”, cuando er fonema ciguiente ej otra

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“i”, empleándoce “didil”, pol “decir”. Tamién ce zuelen zujtituil laj vocalej jueltej pol
débilej, como en er ciguiente cado: “cuanto” pol “cuanti”.

La combinadión “zc” se rezuerve en “z”. Ej. “anochezca” ce pronudia “anocheza”.

Loj zonioj “dra”, “dre”, “dri”, ce trauden fonéticamente pol “ira”, “ire”, “iri”.... Ej.
“cuadra” ej “cuaira”, “padre” ej “paire”, “madrina” ej “mairina”.

Er zonio “are” ce tolna en “ice”, “ece”, “ici”. Ej. “parece” zuena “paice”, “parecido”
ze dide “paicío” encludo “apaicío”. “Aparecido” es “paició” o bien “apaició”

El pado der cingulal ar plurar ce zuele jadel generarmente añiendo ar primero er


molfema –j; en otraj ocadionej er plurar ce ejpreda añiendo una –d inidial que encaeda la
palabra ciguiente (Zanta di guenaj nochej) (¿Loj duijtej?) (dambajadoj).

3. Er metoo de coledional palabraj. Entre la invejtigadión “ex- post-facto” y la


utobiografía.

Ej cielto que laj nuevaj generadionej de jóvenej neceditan proyedión de futuro,


conodiendo, entre otraj codaj, loj nuevoj lenguajej infolmáticoj; pero neceditan tamién
conodel er pazao, pelcibil zu identiá y zu istoria, pa centirce paltej dargo que no zurgió de
la noche a la mañana, que naide moj lo regaló como “la identiá chinata”.

Quienej cienten eza identiá zaben pelcibil a travéj de loj concetoj, argo máj quer
jumor que zugiere una palabra antigua que era utilizá pol muestroj agüeloj. Quienej viven
la identiá chinata puen pelcibil a travéj de, polejemplo, la palabra “ejcaboncho”, la belleda
de un carro miej y er noble udo de loj animalej pol lojombrej, en laj tareaj der campo. O, a
travéj de la palabra “mamaluta”, entienden er zacrifidio y el ejuerzo, er cuerpo abatió pol el
trabajo fídico, er zuol y er dolol que cuejta conceguil argunaj codaj.

En muejtroj puebloj, entre loj mayorej zon centenarej loj uzuarioj der lenguaje
utójtono; a zu vej loj de meiana eá zon uduarioj a “meia jolná” y coledionijtaj de palabraj y
loj má jóvenej comiedan a dejplegal cencibiliaej propiaj duna curtura libre ajqueria en
libeltá que lej pelmite combinal la tradeción con la moelniá, zon loj chicoj y chicaj de
muejtroj ejtitutoj y colegioj can aprendio simurtániamente laj palabraj “engurdío y
microbitte” “calambuca y video consola”.

Pa toj, pa cuarquiel interedao proponemoj un metoo dindagadión pa projundizal en


er compromizo con zu lengua, con la lengua de zuj pairej y agüeloj; ej el metoo que
nodotroj emoj utilizao al realidal muestra coledión de palabraj de uzo chinato. Muejtro
metoo podría cel una variante cingulal de la envejtigadión “ex post-facto” que pelmite

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indagal en er predente pa rejcatal er pazao. Ej un metoo efetivo que recomendamoj a
cuantoj decén reencontralce intenza, enteletual y emodionarmente con la raídej de zu
lengua. Emulando a Don Miguel de Unamuno jemoj recopilao una coledión de télminoj,
ablando con la gente der pueblo, recurriendo a la memoria istórica, de la istoria der “día a
día”, trajlaando regijtroj a muejtro cuadelno de campo. Emoj analizao loj jallajgoj en
muejtro ejtrecho cílculo de amijtaej Emoj praticao la fonología chinata y emoj decidio zalil
al encuentro de laj raídej propiaj, de laj muejtraj, en un ejtimulante viaje de retolno que moj
a pelmitio recuperal laj tareaj, laj cojtumbrej, loj centimientoj, loj penzamientoj, quej como
recuperal la via de quienej utelizaron en ejcluciva y cecularmente éjta folma de palral.

Er proceimiento ja cio mucho máj apaicio a una novela utobiográfica aonde cuenta la
via propia, loj paizajej, loj pelzonajej, lojejpadioj, loj lugares, loj tiempoj pazaoj.

Ca uno de loj puntoj caldinalej der pueblo ja cio juente dejpiradión. Ca punto der
pueblo ejuna majnífica ejcuza pa recrealce en momentoj vivioj con paizanoj y paizanaj
entrañablej, de loj que ciempre ce llevan aentro, pol mu lejoj que uno cencuentre. Revizal
ezoj momentoj jade afloral primero ar coradón y dijpuéj a la mente un caudar de palabraj
que enmediatamente zon rejcatáj pa la coledión. Er paizaje moj emprime carájtel. Didía
Azorín: “er paizaje cemoj nudotroj, er paizaje ej muejtro ejpíritu, zuj melancolíaj, zuj plaidej y
zujaneloj”. Er paizaje de muejtro pueblo ej duro y zobrio, pero tamién ej cálio, alegre y
vitalijta. Ejuna imagen con juelza. La juelza que llevamoj dentro ca chinato. La juelza que
ejpredan muejtroj altezanoj y altijtaj en zujobraj. La juelza de la torre de la igledia. La juelza
de muejtra folma de palral. La juelza de un pueblo ejprecivo, ecenciarmente diferente.
Diferente ante otroj puebloj, entre otraj radonej pol zu folma de palral; y, a vedej, tamién,
diferente e endiferente ante zi mejmo.

Er pueblo ej como una mejcla de mil zaborej. Para nodotroj, loj chinatoj, no hay otro
lugal aonde la via tenga tanto zabol, y tanta amalgura produjca la dijtancia en quienej no
poemoj zaboreal ca día zuj edenciaj.

Laj vivenciaj cotedianaj de la cada, como er “remúo” de loj domingoj, la merendilla a


bace de un cacho pan y argo “pa engañallo”, loj “recaoj” a regañadientej; el laval la ropa en
lojarroyoj pol muejtraj mairej, calgando a la caeda er “lavaero” y la “tajuela” con er “jato”.
Echal de comel a laj bejtiaj, paltil laj “tarmaj” y laj nochejen vela pol la calentura der
“zalampión” zin dejpegalce de la cama con er candil o la lamparilla encendíoj. Ca momento
guerve a floral un zurtío de palabraj cuadi orviaj.

El recorrio contenúa pol lajcuela y loj maejtroj. Aquelloj maejtroj que te jadían vivil
er pueblo con loj poblemaj de laj cuatro reglaj zobre la codecha, la matanza o larmazara; y
con laj readionej zobre “la primavera”, “er día de la Virgen de la Luj” o “la era”. Aquelloj
maejtroj de ejtrañable recueldo, entre loj que me detengo en la figura paradijmática de uno
delloj, ar que cigo viendo centao a la meda, ar bradero de picón, con dijcretoj zurcioj en la
chaqueta y arguna lámpara en er pantalón, carzando alpergataj, zopoltando padiente y
bondaozo laj traveduraj y laj ridaj cómplidej de loj niñoj que rrojábamoj bellotaj a lajajcuaj
y ejperábamoj lojefectoj, que moj pelmitían vel laj tomateraj en loj cardetinej mientraj ce
zacuía laj pavedaj que la ejplodión der fruto azao ejpalcía pol zuj pielnaj.

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177
Allí ejtaba con ca uno de nodotroj una pidarra y un pidarrín de manteca. Pidarra de
pidarra o de ajolata, con un trapo atao pa aborral con el, como Dioj manda y no con la
manga del jelcé, que a manera de balleta argunoj niñoj utelizaban pa repaltil pol la
zuperfidie pétrea el fluio zalival.

Y con la ejcuela y laj traveduraj el recueldo de loj juegoj enchorobitándomoj a lojálbolej


a cogel níoj o jugando con laj mojcaj. Era una época en la que no abundaban loj juguetej. Loj
niñoj jugábamoj a cazal mojcaj y aprendíamoj a contal con er juego de ¿plada, toro o capea?.
Laj mojcaj zujetaj pol laj pataj eran zumelgiaj en er tintero de tinta, zoplándolaj dijpuéj jata
que cecaj y teñiaj de azul volaban pol to la clade y argunaj, ¿como no? morían ajogáj en er
baño de cin en er que ce jadía la leche en porvo. Loj niñoj llevábamoj un puchero de ajolata
con un aza, jecho pol un ejtañaol a partil de un bote vacío de leche condenzá.

Brotan majimaj palabraj convelzando con loj amigoj de la enfancia, cuarquiel


domingo divielno en loj que la mejol oción ej compaltil el tiempo con loj amigoj, centaoj a la
lancha la lumbre, apretándoce un cacho pan y patatera o unaj correajasaj con una guena jarra de
morapio.

Y, con elloj te trajladaj ar juego de loj bolindrej y de loj platilloj y porfíaj pa vel quien
tenía una tona maj grande; y de laj vencej y pídola y er marro y laj peloteaj entre bandaj de
muchachoj que ciempre proudían arguna pitera cuyo dolol ce orviaba cuando al llegal a
cada redibíaj como terapia unoj gajnatonej y una guena reprimenda en la que no fartaban
prononciamentoj metafóricoj “que joío celemin”, “maj bruto que un arao”, capaj de “rachal- o de-
jendel loj dientej a loj venaoj”, “ziempre lleno de matauraj como loj burroj viejoj”

Y, ciguen brotando palabraj del recueldo de laj taldej otoñalej a la redolana o a la


abrigá, viendo a laj mujerej jadel picoj, jadel bolilloj o enjaretando unaj puntaj pa ponel un
remiendo en un viejo pantalón de pana mientraj jablaban y reían felijmente. Y loj díaj de
lluvia jadiendo barcunaj con er barro en loj chalcoj, y, er juego del ejconderiche y elil a cogel
grilloj, a cardillo”, a jenillo (pa jadel ejcobetaj) y a valeo (pa jadel ejcobaeraj), a rebujco o a ejpigal.

Y, laj nochej de verano jugando en la era, dulmiendo en la parva con el aguelo,


mirando ar cielo y ejcuchando argún relato zobrecogeol zobre la imenciá der firmamento o
zobre er prezagio mijteriodo de lajejtrellaj fugadej. Eran aquelloj relatoj que contaban loj
agueloj en folma de cuentoj que entudiajmaban a loj niñoj y envorvían el ambiente cálio y
mijteriodo de la noche en nubej de zueñoj.

Y.., loj zoníoj der pueblo:

Loj toquej de laj campanaj, a la una el “repique de loj pucheroj”, er “din dan de loj
defuntoj” y loj trej toquej que anonciaban la jora de mida mayol. Er zonio de la fragua, der
maltillo zobre la bigolnia. Er zonío de laj goteraj, durante la noche, pelcutiendo zobre laj
tabla del zuelo de la riba o en una calambuca de ajolata y el cirbío del aire pol laj rejendija de laj
pueltaj y ventanaj. Y, el canto de laj chicharraj y loj grilloj y la argarabía de laj golondrinaj al
ataldecel, y loj pregonej de trej turutaj, trej toquej que reclamaban la atención de loj mayorej

8
178
“... de olden der zeñol alcarde...” o aquellojotroj de una zola turuta que anunciaban
“marrana frejca y magro” o “zardinaj y zable”.

Con to ello jemos creao un ejpadio dencuentro de loj chinatoj concigo mejmoj y con
loj demáj ejtremeñoj, fijando la identiá y la deferencia en loj matidej delabla. El ejpadio ce
denomena ELABLA DE LOJ CHINATOJ y lej pueo acegural que, anque no ej fruto de la
cencia, contié una potencia de via tan ajtiva como el alma de aonde proviene. La via, er
zabol de la via chinata, ce recoge en zuj edenciaj, zutirmente, zin pretendionej, de puntillaj,
dejpadito pa no molejtal a naide. Jué ditao pol gentileda del Ayuntamiento de Malpartia de
Pladencia en Noviembre de 1999.

Cal-loj Canelo Barrao


Celejtino Galcía Galcía
Juanjodé Cal-loj Maltín

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA

CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002


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179
APUNTES SOBRE EL
HABLA DE LAS HURDES

Félix Barroso Gutiérrez

Primer Congreso sobre el Extremeño


Calzadilla (Cáceres) - Octubre/2002

180
EL HABLA DE LAS HURDES
Félix Barroso Gutiérrez.

"Las Batuecas o Jurdes es otro pueblo, en la


frontera de Portugal, que tiene casi tantos
bandidos como habitantes, siendo el resto en-
fermos de bocio. Como en Ansó, se habla allí
una lengua que no tiene nada en común con el
español e incluso con ningún otro idioma".
(Madama Arsène Alexandre, 1903)

Lógicamente, la cita con la que abrimos esta humilde comunicación


es fruto de una calenturienta fabulación . Pero citas como ésas se
prodigan hasta la primera mi tad del siglo XX, haciendo gran hincapié
en el lenguaje desconocido, extraño, pintoresco... de los habitantes
de las serranías de Las Hurdes.
Descartando cualquier veleidad sobre la posibilidad de que, en el
territorio hurdano se hable algún tipo de extraña lengua, sí tengo
que apuntar que, recién incorporado al Hogar-Escolar de Nuñomoral
para ejercer mis funciones educativas (curso 1979-80), en pleno co-
razón de Las Hurdes, me chocaron determinadas palabras y giros de mis
alumnos . Recuerdo que una de las cuestiones que más me llamó la a t e n -
ción fue la terminación tan peculiar que hacían -fundamentalmente los
alumnos de los pueblos ubicados en el Valle del Malvellido- de la ter-
cera persona del p l u r a l del Pasado Simple. Siempre la acababan en
"orin". "Comiorin" por "comieron", "subiorin" por "subieron", "sal-
torin" por "saltaron".... En uno de los cuentos tradiciones que recogí
al aventajado alumno Luis Iglesias Crespo, de la alquería de Martilan-
drán hay una frase que precisa bien esta característica lingüística:
"Y antonci Pericu el de Las Jurdis Malas y los s u s compañerus llegorin
ampié del árbul granderón y se subiorin a él , y allí se comiorin la me-
rienda de la vieja cuscujera, y cuando la terminorin, se abajorin del
árbul y cogiorin y se escaporin corriendu pal puebru (...)"
Otros rasgos dialectales que me llamaron la atención en aquel enton-
ces y que van de capa caída, o que ya se pueden dar por desaparecidos,
son, dentro de una larga retahíla:
-La tendencia a añadir una "n" (dando como mayor énfasis) a determina-
das conjunciones: "nin" por "ni", "non" por "no" "sin" por "sí".
_
-El empleo del "vos" y el vusótruh en lugar de "usted" . Voh,
compadre, ¿cúmu no cogéi lah deredah?" (oído a un vecino de la alquería
d e Las Erias). C a s t e l l a n i z a n d o la frase, tendríamos: "Usted , com-
padre, ¿cómo no cogéis las cerezas?". Otro ejemplo es el oído a un
mozo del pueblo de Aceitunilla: "Ehtárvuh 181 vusotruh, padre, , al cudiu
de la lumbri". O lo que es lo mismo: "Se quede usted, padre, al cui-
dado de la lumbre ".
-Cambio de la "d" final del imperativo por "i": "echái" por "echad"
"bebéi" por "bebed"... . Ej : "Echái y bebéi vinu" ("Echad y bebed
vino") ; "cogéilu y lleváilu p a ' l l á cullá '« ("cogedlo y llevadlo lo
más lejos posible'')
-Las curvas de entonación, con prolongación de la sílabas fuertes,
dejaban toda una estela musical y quejumbrosa que, en cierto modo,
me recordaba ciertas hablas de pueblos hispanoamericanos . Hoy
todavía se puede apreciar esta característica, sobre todo en los
concejos de Nuñomoral y Casares de Las Hurdes, pero pierde terre-
no a marchas forzadas. Algunos estudiosos han significado que ese
tono quejumbroso es fruto secular del lenguaje empleado empleado
por los "pidiórih" (pedigüeños) cuando salían a mendigar por toda
la Península Ibérica, o incluso más lejos, q u e "pidiórih" hubo que
llegaron hasta América. Todavía se aprecian muchos gestos, visa-
jes, giros, picarescos y fingidos lloriqueos.., en muchos habitan-
tes de las Hurdes, como corresponde a una legítima herencia de
aquellos singulares mendigos, a los que Rinconete, Cortadillo, Lá-
zaro de Tormes y otros no les llegaban ni a las suelas de los za-
patos. Y la picaresca sigue hoy en día, que bien saben aprovechar-
se de ese estereotipo del "pobrito jurdano".

Muy poco es lo que se ha investigado sobre las hablas de Las Hurdes. Y


decimos "las hablas" porque no en todos los valles de la zona se aprecian las
mismas características dialectales, que, sin lugar a dudas, tienen mucho que
ver con claras y perceptibles influencias astur-leonesas, e incluso gallegas .
Curiosamente, a los habitantes de la alquería de Aceitunilla los llaman "ga-
licianos", y en sus términos hay un paraje denominado "Valle de los gallegos".
También se rastrean paralelos con palabras propias del euskera. El topónimo
"Azabal" (alquería del concejo de Casar de Palomero y, a su vez, apellido muy
corriente en la zona) aparece como parte integrante de muchos topónimos vas-
cos: Idiazábal, Olazábal, Mendiazábal, etc. Otro apellido hurdano " V e l a z "
es un vocablo euskaldún con el significao de "azor".
Es cierto que, en su día, apareció un estudio universitario (inédito) so-
bre el habla de Las Hurdes, de mano de Juan José Velo Nieto. Pero creemos,
con todos nuestros respetos, que no se profundizó ni se matizó como hubiera
sido de esperar. Otro trabajo, al parecer de calidad, firmado por el cate-
drático José María Requejo, hijo de la v e c i n a comarca salmantina de la Sierra
de Francia, duerme en un anodino cajón, debido a la inesperada muerte de su
autor. La Asociación Cultural de Las Hurdes (ASHURDES) ha intentado recupe-
rarlo, pero sus tentativas han fracasado.
ESBOZOS
Lo que sí se han llevado a cabo han sido algunos apuntes o esbozos, hones-
tos y serios, sobre algunas de estas hablas hurdanas. Es el caso de los es-
tudios emprendidos por el maestro y antropólogo Angel Domínguez Morcillo, que
182
ejerció durante varios cursos como profesor en la alquería de La Fragosa y
en el colegio de Nuñomoral. Angel Domínguez observa, por ejemplo, que en la
zona donde é1 ejerció, se da una total ausencia del fonema / x / (velar-fri-
cativo-sordo), que es sustituido por la aspiración /h/. Hace la salvedad
de los sustantivos cuando son utilizados en modo vocativo, que no siguen
las reglas del leonesismo basado en las cerrazones e>i, y o>u finales
monte>monti; c a c h a r r o > cacharru. Aprecia también multiplicidad de fe-
nómenos fonéticos, destacando la aspiración de "s" y "f" inicial, así como
de la "c", "z", "p", "j" y "g".
En la primera mitad del siglo XX, el eminente investigador alemán Krü-
ger ya documentó la interdentalización del grupo s+d (los dedos lo&eu) en
los pueblos hurdanos de Pinofranqueado y Cambroncino.
A las características anotadas y a otras muchas -que sería complejo y
árido el h a b l a r de ellas en la sencilla comunicación de alguien que no es
lingüista- hay que señalar, como ya anotábamos más arriba, las singulares
curvas melódicas y el alargamiento de las vocales tónicas finales de los
hablantes hurdanos, lo que genera un lenguaje cantarín y meloso, que lla-
ma enormemente la atención a aquellos que nunca lo han escuchado. Esta
característica se circunscribe a una serie de pueblos, no a todos.
ENCUESTA
Como dato curioso, se puede traer a colación la encuesta que se aplicó,
hace escasos años, a 206 alumnos del concejo de Nuñomoral, de edades com-
prendidas entre ll y 15 años. Ante la pregunta: "¿Qué se habla en esta
zona?", un 45% aproximadamente respondieron que: hurdano, apuntándose tan
sólo un porcentaje del 0,5 los que contestaron: español y h urdano, extre-
meño y hurdano, y hurdano, extremeño y español. Ello pone de manifiesto
cómo un sector mayoritario de jóvenes hablantes hurdanos entienden su modo
de hablar como un elemento más configurador de la identidad comarcal. Es-
te comportamiento, según algunos lingüistas, repercute sobre la psicología
social, generando casos de autoafirmación o alienamiento, o sea, que a tra-
vés de la lengua, se llega a comportamientos culturales definidos.
Lógicamente, el habla hurdana hace ya aguas por todas partes. Los medios
de comunicación, de modo fundamental la televisión y la radio, aniquilan
a galope tendido los rasgos dialectales. La torcida labor de ciertos do-
centes -más antes que ahora-, que han pretendido imponer el castellano a
machamartillo, menospreciando e ironizando sobre los alumnos con acusados
dejes locales, también ha sido nefasta para la conservación de este pecu-
liar habla. No existen, por otro lado, escritores ni publicaciones en
dialecto hurdano. También ha ocurrido que el hurdano no ha tenido concien-
cia de que hablabla siguiendo unos patrones dialectales, sino que "hablaba
en baturro", por lo que nunca valoró 183
tales patrones. Y sucedía muchas ve-
ces que, cuando salían fuera de su comarca, la gente hacía mofa de sus gi-
ros dialectales y de sus quejumbrosas cadencias, lo que le hacía sentirse
ridículo. Por ello, no es extraño que, con motivo de haber confeccionado
el que suscribe estas líneas un programa de fiestas relacionados con la
festividad de San Blas, en Nuñomoral, tuviera la ¿feliz idea? de plasmar
en el papel unas estrofas de la canción del Ramo en el dialecto de la zona.
Aparte de los negativos comentarios que suscitó cuando los programas salie-
ron de la imprenta, hubo manos anónimas que colocaron debajo de tales es-
trofas la frase de: "!Jurdano lo serás tú!"
Pese a que la leyenda pinte a los hurdanos como salvajes, que hablaban
una lengua desconocida, nada de esto hubo en la realidad. Posiblemente,
hubo un s u s t r a t o lingüístico primitivo, al que se sobrepuso la acusada
influencia astur-leonesa, propia de la Repoblación medieval. Aunque cier-
to es que pueblos como Ladrillar (antiguamente, El Adrillar), El Cabezo,
Las Mestas, La Rebollosa (alquería hoy, incomprensiblemente, dependiente
del municipio salmantino de Herguijuela de la Sierra) y Riomalo de Abajo
apenas si presentan las acusadas influencias astur-leonesas que se palpan
en el resto de la comarca hurdana; fenómeno éste que debería ser estudiado
en profundidad.
Todavía se oyen, de vez en vez, sugerentes frases, que fueron cosa co-
rriente hasta hace pocos años, como la que oímos recientemente a una se-
ñora de la alquería de El Cerezal, dirigiéndose a un hombre que a n d a b a
componiendo una pared: "Hûse , rechilla luh huracuh andi fundorin lah
furriácah" ("José, tapa bien los agujeros donde criaron los pájaros"). O
aquel parloteo de una mujer del valle del Esperabán, requiriendo a unos
mozuelillos: "Dagálih, dírvuh fuendu con l'acetuaú y, a c á nun ná, mi rái
pol si hereáih a pairi de rabíu" («Muchachos, marcharos con el acetuáu y,
de vez en cuando, estad atentos por si véis a padre de vuelta") . El tér-
mino "acetuáu" se emplea para designar una serie de productos agropecua-
rios, que religiosamente hay que entregar (ya, con la S e g u r i d a d Social, la
costumbre está de capa caída) a los padres cuando éstos ya han repartido
la herencia entre sus hijos y, prácticamente, se han jubilado.
Terminamos esta comunicación con dos relatos en dialecto hurdano y su
correspondiente transcripción al castellano. El primero de ellos nos ha-
bla sobre la vida del alimañero Sebastián Velaz Azabal, y el segundo so-
bre la fiesta de "La Carvochá" (este último apareció publicado en la REVIS-
184 con el título de: "Palrandu
TA DE FOLKLORE, nº 175, Valladolid-1995, en
hurdanu: Priéguh p a embaí el ratu") .
"Palrandu en hurdanu: Prieguh pa embaí el ratu". (Hablan-
do en hurdano: Apuntes para pasar el rato)
Félix Barroso Gutiérrez

LA CARVOCHERA EN LAH H U R D I H en el p u e b r u . A la v u e r t a , s , e m b á i n h a d i e n d u ca-


n a r r i a h pa h u n d e a l a h en l u h c h a r a í l i h , o h u g a n
A n á c , a r r a y a n o v r i e m b r i , s , e h c u m b r a Lug
al n a u con c a r a b o n i h de hollau, o h a d i n horcah
S a n t u h . A n t o n c i h moh e m b a í m u h con la Carvo-
pa luh t i r a b e q u i h .
chera, u n r e h u i h u que t a m i é n dícinli La Magohtá
u La C h i q u i t í a , s i g ú n el concehu de L a h H u r d i h . E n la a r q u e r í a , el t a m b o r i l e r u no se h a r t a
Moh vaga di a c i a m e n t i al r e b u h c u de lah cahta- d,asoprá la gaita. La h e n t i a n d a toa ehcachecía.
ñah. D í m u n u h f u e n d u pol luh l o m b u h y, a c á n u Luh h o m b r i h a n d a n de m o r a g a y lah m u h e r i h de
ná, e n l l e n a m u h luh f a r r a c u h con c a h t a ñ a h en- b o r r a h á . A c á n u ná, h a r r e a n u n r e h i n c h u y bah-
h e r t a h , que de c o n t i n u d i h u n : "la c a h t a ñ a t i e n e ta loh m á h cacherúh s a l i n a m a r c a l s i u n picau,
u n a m a ñ a : el que la herea, l ' a r r e p a ñ a " . H a y que u n a haba, u n a c h a r r á , u lu que se terci. L u h qui
tené c u d i a u con luh oriciuh, que son m u h a r r a h - e h t á n h e c h u h u n u h b a l d r a g a h pol el v i n u qu,eh-
perosuh. P e r u la c a h t a ñ a no le r e t o l e a a luh car- colorin, a n d a n c u m u u n u n h h u r r a c u l u h , al horru,
lahih, lo m e h m u sea en u n poti con tocinu, que e h c a r r a p a c h a u h , y no da b a i l a u ; a n t o n c i h luh
cocíah en lechi de cabra, que n u s o t r u h d i c i m u h c h i p i l i n d r i n i h leh h a d i n c o r q u i ñ a h en la r e n g a y
socochonih. en lah pencah u leh r e h t r i e g a n el culu con ca-
Lah corrobrah de h o m b r i h , que, esi día v a i n c h i m b a r b a h y h a r a m o c h u h , u leh a s o p r a n u n a h
c u m u h a l a m í u h y con m u c h a sedi, v e s i t a n , en p e l u s i n a h que t i e n i n ]ab g a r b o l a h de u n a h p r a n -
pran de compairih, lah casah y lah bodegah, y en- tah chirlih, que se le m e t i n pol lah suh c h i e r a h y
c e n t a n la p o l i e n t a y se p o n i n c u m u a s i s o n i h con leh h a d i n e h t a r n u a l de c o n t i n u . T a m i é n leh he-
lah m a z a h de lah i g ü e a h y luh b a n a h t r u h de zu- chan horrillu pol lah suh cohtillah, qu,eh c u m u
lequih. A n g u n u h ehcolan g ü e n u h c a q u é r u h u n a g r a n a que se saca de lah g a r a v a i n a h de luh
d , a b u a r d i e n t i de m a d r o ñ u y s , a t a h i n a n en u n r u s a l i b m a c h í u h y que da m u c h a picaña.
verbu y, a l u e g u , leh peta a n d á de retozu con lah A n á c , a b a n g a el día y se hadi de nochi, cuan-
m o z a r a n g ü e l a h , e n h e l e c h á n d u s i pa c u a r q u i é ma- tih que p a r d e a y r a h p a h i l a la c a v a c h u e l a y em-
c h i a l andi h a d i n el baili g a r e t u , u sea, z a m a r r e á p r e n c i p i a a c a n t á la gorulla, la h e n t i s , a r r i m a a
el culu y luh piedih q u i e t u h .
la c a l e n t a n z a de lah h o g a r á h y h u n d e a embozáh
de c a h t a ñ a h pa lo a r t u , d i h i e n d u que son pa lah
á n i m a h . H o r m a n corru y se cohin de lah m a n u h ,
y el zahoril de l , a r q u e r í a p a l r a u n u n h l a t i n i h d,al
cabu diuh te sarvi, que siempri d i h i o r i n q u , e r a n
pol luh n u e h t r u h d e f u n t u h y lah n u e h t r a h áni-
mah. Y aluegu dobran lah c a m p a n a h del concehu
y la h e n t i s , e h p u e r d o l a g a y cá cual díbasi f u e n d u
pa la su casa.
(Nota: Todas las haches ("h") que a p a r e c e n en
el texto, son a s p i r a c i o n e s y, como tal, así d e b e r á n
pronunciarse).

T R A N S C R I P C I O N AL CASTELLANO

Grupo d« Hurdanos de Calvochera L a C a l v o c h e r a en L a s H u r d e s (1)


N a d a m á s a p a r e c e r el mes de n o v i e m b r e , se
Luh d a g a l i n u h , c , a n d u v i o r i n p i i e n d u a la ma- divisa la fiesta del Día de Todos los Santos. En-
ñ a n a lub g u i n a r u d h y la chiquitía, a b a l l a n en co- tonces nos d i s t r a e m o s con la Calvochera, u n fes-
r r o b r a h , de g u r u p e t e r í a , a c h a n c a n el ríu y pren- tejo que t a m b i é n lo l l a m a n La Magostá o La Chi-
din monti a r r i b a , en cata de u n güen solanu, andi q u i t í a , según el concejo de Las H u r d e s . T e n e m o s
e n l l e n a n la bacera con luh h a v í u h que recohiorin 185 tiempo libre para ir e x p r e s a m e n t e a b u s c a r cas-
dos, con los pies a r a s t r a s , con las p i e r n a s abier-
tas, y no son cap aces de b a i l a r ; e n t o n c e s los mu-
c h ach o s revoltosos les h a c e n c o s q u i l l a s en la ra-
b ad i l l a y en los muslos o les r e f r i e g a n el culo con
rusco y cogollos de j a t a , o les s o p l a n u n a s p e l u s a s
q u e se e n c u e n t r a n en el i n t e r i o r de u n a v a i n a de
u n a s p l a n t a s s i l v e s t r e s , q u e se les m e t e n en las
fosas n a s a l e s y les h a c e n e s t o r n u d a r c o n t i n u a -
m e n t e . T a m b i é n les e c h a n como polvos p i c a - p i c a
por las e s p a l d a s , q u e los s a c a n de las s i m i e n t e s
que se e n c u e n t r a n en las v a i n a s de los rosales sil-
v e s t r e s , y da m u c h a picazón.

Pese a q u e h a n a p a r e c i d o p i n t a d a s en Las Hurdes, i n s t a n d o a ha-


blar e n extremeño, el dialecto h u r d a n o es otra cosa. Históricamen-
te, a los h u r d a n o s les h a c a í d o " d e m a s i a d o lejos" E x t r e m a d u r a

tañas. Vamos por los c e r r o s y, de vez en cuando,


llenamos los f a r d e l e s con c a s t a ñ a s " e n h e r t a h " (2),
que s i e m p r e se dijo: "la c a s t a ñ a t i e n e un secreto;
aquel que la ve, la coge". H a y q u e t e n e r cuidado
con los espinos de las c a s t a ñ a s , q u e son m u y ás-
peros y con pinchos. P e r o la c a s t a ñ a no le repug-
na a las p e r s o n a s con b u e n a p e t i t o , lo m i s m o da
que se a en un pote con tocino, q u e cocidas en le-
che de cabra, q u e n o s o t r o s l l a m a m o s socochones.
Las c u a d r i l l a s de h o m b r e s , q u e ese día e s t á n
como h a m b r i e n t o s y con g r a n sed, v i s i t a n , con
gran libertad, las c a s a s y las bodegas, y a b r e n las
t i n a j a s del vino c a s e r o y se p o n e n como "asiso-
nes" con las m a z a s de las c h i v a s y las c e s t a s con
trozos de pan. A l g u n o s b eb e n buenos pucheros de
a g u a r d i e n t e de m a d r o ñ o y se e m b o r r a c h a n ense-
guid a y, luego, les da por a n d a r de b r o m a s con
las m o z u e l i l l a s , a c o s t á n d o s e con e ll a s en lo m á s
áspero del bosque, d o n d e h a c e n el a m o r , que con-
siste en m o v e r el culo y t e n e r los pies quietos.
Los m u c h a c h o s , q u e e s t u v i e r o n p i d i e n d o por
la m a ñ a n a los " g u i n a r d u h " (4) y la "chiquitía" (5),
m a r c h a n en c u a d r i l l a s , f u e r a de casa, p a s a n el
río y se van m o n t e a r r i b a , en busca de u n sitio so-
leado, donde l l e n a n la b a r r i g a con las cosas q u e
recogieron en el pueblo. Al regreso, se e n t r e t i e - El dialecto jurdano en su p u r e z a y a sólo se m a n t i e n e en p e r s o n a s
nen haciendo b a r q u i c h u e l a s de corteza de árboles c o m o este s e ñ o r d e M a r t i l a n d r á n
para t i r a r l a s e n los c h a r c o s p r o f u n d o s del río, o
j u e g a n al " n a u " (6) con palos secos de durillo, o
E n el m o m e n t o q u e cae el día y se hace de no-
hacen horcas p a r a los t i r a c h i n a s .
che, en c u a n t o se pone el sol y p a s a r a s a n t e el
En la aldea, el t a m b o r i l e r o no se c a n s a de so- c h o t a c a b r a s y c o m i e n z a a c a n t a r el cárabo, la
plar la gaita. La g e n t e e s t á m u y c o n t e n t a . Los g e n t e se a r r i m a al calor de la l u m b r e y l a n z a pu-
h o m b r e s se j u n t a n p a r a a s a r c a r n e y las m u j e r e s ñ a d o s de c a s t a ñ a s h aci a lo alto, diciendo q u e son
para a s a r p a t a t a s . De vez en c u a n d o , l a n z a n al p a r a las á n i m a s . F o r m a n un corro y se cogen de
modo de un r e l i n c h o y h a s t a los m á s serios s a l e n las m a n o s , y el "zahoril" (9) de la a l d e a dice unos
a b a i l a r un "picau" (7), o u n a " j a b a ' , o u n a "cha- l a t i n e s de los años de Mari C a s t a ñ a , q u e s i e m p r e
rrá" (8). Los q u e se e n c u e n t r a n b o r r a c h o s por el 186 se dijo que er a en m e m o r i a de n u e s t r o s difuntos y
vino que b e b i e r o n a n d a n con los p a n t a l o n e s caí- n u e s t r a s á n i m a s . Y luego d o b l a n las c a m p a n a s
casa de los familiares más allegados. Hace unos años, los mucha-
del c o n c e j o y l a g e n t e p a r e c e c o m o si s e a n g u s t i a -
chos recogían membrillos, granadas, manzanas, higos pasos, nue-
ra y c a d a c u a l s e v a m a r c h a n d o p a r a s u c a s a .
ces, dulces caseros, roscas de pan y otros frutos del tiempo o ela-
borados en el pueblo. Actualmente, como consecuencia de una so-
ciedad de c o n s u m o que ha penetrado por todas partes, se ha di-
NOTAS
versificado la oferta. Y así, se entregan golosinas diversas, bebidas
(1) El término "calvochera" tiene el significado, en Las Hurdes, gaseosas y de cola, dulces de fábrica... E incluso son ya muchas las
d e p r e p a r a t i v o s y acción de asar castañas el día d e Todos ]os San- p e r s o n a s que e n t r e g a n d i n e r o a l o s m u c h a c h o s a f i n d e q u e e l l o s
tos". También se e m p l e a n otros nombres, c o m o "carvochá", "cal- c o m p r e n lo que quieran y se lo coman, posteriormente, en la me-
votá', "magosta" y "carvochera". El "calvochi", "calvoti" o "carvo- rendola que organizan las respectivas cuadrillas ( m u c h a c h o s por
chi" es la castaña asada. un lado, y las muchachas por otro) durante la tarde. El ritual de la
(2) Las castañas "enhertah" son una variedad - d e n t r o de cuatro Chiquitía lleva implícito, en ocasiones, un robo de las viandas de
o cinco especies- que a b u n d a n en Las Hurdes. Son muy dulces y unas cuadrillas a otras, Ilegándose a utilizar la fuerza. Normalmen-
se pelan muy bien. Después de varearse y desprenderlas de sus es- te, se aprovecha el m o m e n t o en que los c o m p o n e n t e s de la cuadri-
pinos o erizos, se llevan al "sequeru" o "zazu " (artilugio al m o d o de lla se d e s p a r r a m a n para buscar leña con la que hacer la lumbre,
una gran rejilla formada por cañas, palos o tablas), bajo el cual per- dejando tan sólo a un vigilante, que debe velar y defender los pro-
m a n e c e una lumbre encendida durante varios días, al objeto de ductos que se le encomiendan.
a h u m a r y .secar el fruto. Posteriormente, las castañas se "pilan" o se (6) El "nao", que tambíén se conoce c o m o "jincarrona", es un
"socochan", introduciéndolas en un saco, que es golpeado por dos juego de niños. Participan varios jugadores (sólo varones), los cua-
personas sobre un "mazón" de madera. De esta manera, la castaña les van armados de unos palos aguzados en una de sus punta s, de
pierde su cáscara, convirtiéndose en castaña "branca', "pila" o "pi- unos 75 cm. de largo por 5 cm. de grosor. Se traza una circunferen-
longa". Esta castaña ha constituido, secularmente, la base alimenti- cia en terreno blando. Después del correspondiente "pinti " o sor-
cia del hurdano. Antiguamente, la comida más c o m ú n del medio- teo, uno de los jugadores debe clavar su palo en el suelo; el resto
día en esta zona consístía en un p u c h e r o de castañas cocidas con de los jugadores tiene que íntentar derribar el palo clavado median-
tocino. Y por la noche, los tradicionales "socochónih" (castañas pi- te la acción de hincar sus correspondientes palos. El que lo consiga,
Iongas en leche de cabra, cocidas y con algún chorro de miel por arroja el primer palo hincado lejos del corro. En algunas zonas ga-
encima) Con la e n f e r m e d a d de "La Tinta", que afectó de m o d o llegas, este juego se conoce con el nombre de "Pica Roma ".
muy directo a los extensos y frondosos castañares de Las Hurdes
(siglos XVlll y XIX), se dio un gran varapalo a las economías hur- (7) y (8) El "Picau', la "Jaba" y la "Charrá " son bailes caracterís-
danas, que vieron m e r m a d o s sus recursos. Aún se ven magníficos ticos de la comarca jurdana. El primero de ellos se distingue por la
y centenarios ejemplares de castaños, con troncos de varios metros agilidad que tienen que demostrar los danzarines a la hora de tren-
de circunferencia, pero secos y carcomidos. Hoy en día, asistimos zar y "picar" los pies. La Jaba es un baile curiosísimo, propio de la
a una lenta pero feliz recuperación del castañar hurdano. aldea de Aceitunilla, d o n d e los danzarines tan pronto se agarran
como se abren en abanico; su ritmo es arrebatador, casi asfixiante.
(3) Los llamados "asisónih" vienen a ser unas especies de ajos Y la Charrá es un baile más ceremonioso, lleno de mudanzas, en
silvestres, que la gente suele desenterrar para comerlos. También d o n d e los danzarines, en ocasiones, se vuelven de costado y reali-
se emplea esta palabra para designar a las personas que están gor- zan curiosos movimientos con los pies.
das y sebosas, o que c o m e n con gula y avaricia (ésta es la acep-
ción que aparece en el texto). (9) El "Zajoril" es aquella persona que guarda y transmite los
saberes de los arcanos hurdanos. Es el encargado de narrar a los
(4) El término "guinardu" viene a ser una deformación de
niños los cuentos y las leyendas. El hombre que conoce el misterio
"aguinaldo", a u n q u e hay que tener en cuenta q u e con la palabra
de los elementos curativos (hierbas, minerales, frutos...). El que
"guinardu" o "guinaldu" se designa, en el territorio hurdano, a un atesora en su memoria las leyes y principios de la c o m u n i d a d hur-
chorizo pequeño, que se fabrica exprofeso en la matanza para re- dana. El encargado de invocar a los espíritus de los antepasados. El
galarlo con motivo de ciertos acontecimientos. A los ahijados se les
h o m b r e bueno, justo y sabio que pone paz en los pleitos y pen-
suele dar el "guinardu" en Año N u e v o o Reyes. También se piden dencias. En estos últimos años, la memoria de los hurdanos recuer-
tales donativos por Los Santos o en Carnavales. Es una costumbre da a Tío Eusebio Martín Dominguez, de El Gasco; Tío Alberto Aza-
muy arraigada en las mal llamadas Hurdes Altas.
bal, de Pinofranqueado; Tío Anastasio Marcos Bravo, de Las Mes-
(5) El término "Chiquitía" es muy e m p l e a d o en los concejos de tas; Tío Pedro Alejandrino Lemos, de Nuñomoral; Tío Santiago
Caminomorisco y Pinofranqueado, así c o m o en otras aldeas, c o m o Guerrero, de Casares de Las Hurdes; Tío Moisés Crespo, de Marti-
Vegas de Las Hurdes. Viene a significar la colecta que el día de To- landrán; Tío Baldomero Duarte Velaz, de El Cerezal..., todos ellos
dos los Santos realiza la chiquillería por el pueblo, sobre todo en 187 auténticos y legítimos "zajoriles".
MTM - Paseo Virtual por Extremadura
http://www.iespana.es/paseovirtual
PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES)
OCTUBRE/2002

Por Raquel López Ruano, Calzadilla, 26 de octubre de 2002.

LA ESPIRITUALIDAD FRANCISCANA EXTREMEÑA DE LOS SIGLOS DE


ORO COMO MODELO UNIVERSAL.

Trataremos de acercarnos, a lo largo de esta comunicación, a la importancia de


la espiritualidad franciscana extremeña dentro del vasto panorama de la religiosidad
española de los llamados siglos de Oro de nuestra cultura, y sus repercusiones fuera de
nuestras fronteras.

La espiritualidad de Extremadura tiene unas señas de identidad que están en


relación con el carácter de sus gentes, fraguado en gran parte por el paisaje. Y es cierto
que, pese al alcance trascendente y el carácter universal de la mística, hombres como
Fray Juan de La Puebla, Fray Juan de Guadalupe o San Pedro de Alcántara edifican su
obra, escrita o de reformas, a lo largo y ancho de la geografía extremeña: encinares,
piedras, un clima severo en invierno y riguroso en verano ... y conocen de cerca una
realidad social marcada por lo rural, la relación primaria del hombre y el suelo en el que
vive.

Si los grandes conquistadores extremeños destacaron por su coraje en la lucha,


los franciscanos descalzos serán un ejemplo o paradigma de espiritualidad, cuyas señas
de identidad son, en todo momento, lo que les hace más auténticos, la humildad, la
pobreza y la fraternidad. De ahí el exquisito trato que les dieron a los indios de México,
como veremos más adelante. Pero sus influencias no sólo se hacen notar en México,
también quedarán patentes en La Custodia de la Piedad de La Arrábida, en Portugal, y
en la reforma carmelitana llevada a cabo por Santa Teresa.

1
188
La espiritualidad franciscana en Extremadura:

La espiritualidad franciscana extremeña es una forma de entender la Fe basada


en la pobreza, símbolo de humildad, para llegar a la unión del hombre y Dios por amor.
Esta filosofía es la base de la Observancia de la orden de San Francisco en la
Extremadura de los siglos XVI y XVII.
Un ejemplo representativo de esta vivencia lo encontramos en tres hermanos de
la nobleza alcantarina, jóvenes atractivos y acomodados, quienes lo abandonaron todo
para abrazar la pobreza, simbolizada en el hábito de estameña franciscano. Así recoge la
anécdota el Padre Arcángel Manzano:

“Tres jóvenes de la sociedad brillante de Alcántara, cansados de luchar y triunfar


en la guerra de Granada, capitanes de los Reyes Católicos, Miguel, Gabriel y Diego
Roca y Campofrío, con vistosas libreas doradas en sendos caballos galopantes fueron la
admiración y la salsa de aquel público y gentil festejo, el juego de cañas en la villa en el
último lustro del s. XV. Los tres llevaban el mismo brío, idéntica alegría y parecido
pensamiento y ondeando, en cintas de seda bordadas en oro, escrita la siguiente frase
que pasearon airosa por las calles de Alcántara: «Estos son los cabos de la vida
malgastada».” (1)

Y continúa transcribiendo el Padre Arcángel:

“Buena manifestación y pública confesión de sus propósitos conscientemente


hechos, aunque para el público fuera un enigma incomprensible, que al día siguiente
descubrió su significado y contenido, la renuncia caballerosa y definitiva del mundo y
sus vanidades, al aparecer vestidos con el habitó franciscano, ...” (2)

Nuestra figura más importante y universal de la descalcez franciscana en


Extremadura es, sin duda, San Pedro de Alcántara (Alcántara, 1499- Arenas, 1562).
Pero San Pedro es un eslabón, eso sí, fundamental, de un movimiento de retorno a la
regla primitiva de la Orden franciscana, que adopta la austeridad como forma de vida.
Para entender mejor la fuerte raigambre extremeña de esta forma de vida austera,
hemos de remontarnos al 1500, año en el que fray Juan de Guadalupe inició la descalcez
franciscana o de los “capuchos” en Extremadura, también llamados frailes del Santo
Evangelio o Descalzos.
El primer convento edificado por Fray Juan de Guadalupe estaba cerca de
Trujillo, en la provincia franciscana de Extremadura, y data del 24 de marzo de 1500.

(1) SANZ VALDIVIESO, R. Vida y escritos de San Pedro de Alcántara , Madrid, BAC, 1996, pp. 15-16.
(2) IBIDEM.

2
189
Unos años antes, en 1489, Fray Juan de la Puebla había fundado La Custodia de
los Ángeles, dependiente de la antigua provincia de Castilla. “Esta Custodia de los
Ángeles pertenece de lleno a la reforma de vida franciscana severísima del eximio
extremeño Fray Juan de La Puebla, raíz y precedente inmediato de la reforma de Fray
Juan de Guadalupe, más radical y conflictiva.” (3)

La espiritualidad franciscana extremeña en Portugal:

En 1509, los Descalzos extremeños fundaron la custodia de La Piedad en


Portugal, lo que supone exportar fuera de nuestras fronteras este modelo de vida
espiritual.
Los franciscanos influyeron poderosamente en el sentimiento religioso popular
portugués. La austeridad y pobreza evangélica de la Orden franciscana calaron en las
provincias de la Piedad y de la Custodia de la Arrábida, de modo que las
manifestaciones espirituales se prodigaron en los siglos de Oro tanto en España como en
Portugal.
El movimiento descalzo contó abiertamente con el apoyo de la realeza y la
nobleza portuguesas. A esto hay que añadir el fervor popular. En España, por el
contrario, desde Los Reyes Católicos y El Cardenal Cisneros hasta Felipe II, la realeza
no vio con buenos ojos la Descalcez.
En 1542, Fray Pedro, llamado para consolidar el deseo de retorno al primitivo
ideal franciscano, se une a Fray Martín de Benavides en su vida eremítica en las
montañas de la Arrábida. Fray Pedro estuvo en la Arrábida de 1541 a 1544 e intervino
en la fundación de La Custodia de la Arrábida. Volvió otra vez a Portugal, requerido por
la nobleza, en 1549.
El padre Andrés de La Isla no veía con buenos ojos la reforma “capucha” de la
Arrábida y criticaba los remiendos de los hábitos. Separó a Fray Pedro de la Arrábida
cuando llegó a Ministro General. Fray Pedro siguió manteniendo correspondencia
epistolar con destacados miembros de la realeza y la nobleza, tales como El conde de
Vimioso don Alfonso de Portugal, la Infanta doña Isabel, o el Infante don Luis. En 1548
Fray Pedro escribe al duque de Gandía, San Francisco de Borja Para pedirle que
intercediera ante el Papa para que favoreciese la causa de la Arrábida, censurada por el
padre Isla. El 28 de octubre de 1551 y el 4 de octubre de 1552 dos breves pontificios
reconocen las Ordenaciones de la Custodia. El padre Isla no se opuso más a la custodia
pero no consintió que Fray Pedro volviera nunca más a la Arrábida, como manifestaban
expresamente en varios escritos sus amigos portugueses.

(3) Los franciscanos y el Nuevo Mundo, revista del monasterio de Santa María de la Rábida, abril-mayo de 1992. (Pág.3)

3
190
La espiritualidad franciscana extremeña en América:

También esta descalcez, símbolo de vida austera, fue llevada a América por los
llamados Doce apóstoles de México, quienes salieron de Belvís de Monroy en 1524.
A partir de esta fecha otras muchas órdenes religiosas: capuchinos, dominicos,
jesuitas ... acamparán a lo largo y ancho del Nuevo continente para llevar a cabo allí la
evangelización. Pero el primer paso lo habían dado los franciscanos extremeños. No
perdamos de vista una idea muy generalizada en España, aun entre órdenes religiosas,
de que los indios eran seres inferiores, y por tanto incapaces de recibir una formación
intelectual.
Tal fue su grado de compenetración con los indios de América y la autenticidad
de su filosofía de vida, basada en la pobreza, que trabajaron codo a codo con los más
pobres o necesitados. Uno de los Doce Apóstoles, Fray Toribio de Paredes adopta el
nombre de Motolinía, que en la lengua maya quiere decir “el más pobre entre los
pobres”. Y hay testimonios al respecto que relatan su forma de vida ejemplar. Comía
raíces, hacía penitencia y ayuno, prestaba servicios sociales a la comunidad ...

En América tuvieron los descalzos una provincia: la de San Diego de México.


“La verdadera evangelización de México empieza con la llegada de los
siguientes religiosos, llamados los doce apóstoles: Fray Martín de Valencia, superior, de
cincuenta años de edad; Fray Francisco de Soto, Fray Martín de Jesús o de La Coruña,
Fray Juan Suárez o Juárez, Fray Antonio de Ciudad Real, Fray Toribio de Paredes o
Benavente, después Motolinía, Fraile García de Cisneros, Fray Luis de Fuensalida, Fray
Juan de Ribas y Fray Francisco Jiménez y dos hermanos legos: Fray Andrés de Córdoba
y Fray Juan de Pablos. A esta noticia añade Motolinía: « Los sacerdotes todos tomaron
el hábito en la provincia de Santiago». Embarcaron en Sanlúcar de Barrameda el 24 de
enero de 1524 y llegaron al puerto de Veracruz en mayo del mismo año.” (4)

Juan Suárez, uno de los doce misioneros franciscanos, volvió a España al año
siguiente y en junio de 1526 partió de nuevo hacia América con un grupo de veinte
misioneros. A partir de esa fecha hubo, como queda dicho, muchas expediciones de
franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas.

Estos franciscanos fueron un ejemplo de tolerancia y respeto. En su afán por


acercarse a los autóctonos de América, adoptaron sus costumbres y forma de vida,
aprendieron a expresarse en sus lenguas nativas, impartieron democráticamente sus
enseñanzas, llegando, incluso, a crear escuelas para niñas, ya que en palabras de
Motolinía:

(4) IBIDEM.

4
191
“Adyutorio semejante (al de los niños), fue el de las niñas, en su manera a esta
conversión, que no era bueno solo de los hombres tener cuidado, pues ambos sexos hizo
Dios desde el principio.” (5)

“En virtud de una Real Cédula de la Emperatriz doña Isabel de Portugal, de


1530, salió del monasterio de terciarias regulares del monasterio de Santa Isabel, de
Salamanca, la primera expedición de cinco «beatas emparedadas» y una niña con
destino a Nueva España a las órdenes de Fray Antonio de la Cruz.” (6)

Ya en las primeras escuelas franciscanas no sólo se enseñaba a leer y a escribir


en castellano y latín, lenguas instrumentales para lograr la evangelización, sino que
también se le daba importancia a los oficios: cantería, carpintería, sastres, zapateros,
herreros ... Fue célebre la escuela de San José de los Naturales en la ciudad de México,
que desempeñó una importante labor social hasta finales del s. XVII.
Aprender lenguas tan diferentes a la nuestra, apenas intérpretes, debió de ser una
tarea ardua. De nuevo recurrimos a textos escritos que describen entrañables tareas
cotidianas. Los descalzos franciscanos jugaban a los bolindres con los niños indios y
anotaban en sus cuadernos los sonidos que emitían, luego se reunían para poner en
común sus apuntes y decidir qué sonidos correspondían a las palabras anotadas.

El primer intérprete que tuvieron fue el hijo de una señora viuda española,
llamado Samuel, el futuro Fray Alonso de Molina, que vivió desde niño con los frailes.
Fue el Marcelino Pan y Vino de los franciscanos mexicanos del s. XVI. Fray Alonso de
Molina creó escuela, y fueron varios los franciscanos, discípulos suyos, que se
entregaron a escribir artes (libros de gramática), vocabularios o diccionarios y, por
supuesto, libros de doctrina cristiana.
El conde de Vinaza dijo de él: “Nada se ha hecho en mías de tres siglos, sobre
filología mexicana, superior a lo trabajos de Molina, los cuales apenas han sido
igualados. Cuantos han intentado estudiar o escribir acerca del mexicano, a ellos han
tenido que recurrir.” (7)

Tan importante fue la labor de estos primeros franciscanos, imbuidos del espíritu
extremeño que exportaron los Doce, que el primer obispo de Tlaxcala, el dominico Fr.
Julián Garcés en una carta al emperador manifestaba: “Nos los obispos sin los frailes
intérpretes somos como falcones en muda.” (8)

(5) y (6) y (7) IBIDEM (Págs. 112-113)


(8) Ib. (pp. 111, 112 y 113).

5
192
San Pedro de Alcántara, paradigma de reformador:

Juan de Sanabria, que cambió su nombre por el de Pedro de Alcántara al tomar


los hábitos, está considerado uno de los más importantes representantes de la
Observancia o reforma, ese movimiento de retorno a la disciplina primitiva que, como
dijimos antes, culmina en España con la Descalcez. La mística franciscana, que tiene
siempre presente el ejemplo de Francisco de Asís, es cristocéntrica y trinitaria: se
inspira en la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo. El hijo, que es Dios, asume
la naturaleza humana. Como el hombre es dualidad de cuerpo y alma, ha de seguir a
Dios en cuerpo y alma.
San Pedro es un personaje decisivo de la mística del recogimiento, una
experiencia personal de búsqueda de Dios para la que es fundamental el conocimiento
de la autenticidad albergada en el interior de uno mismo y que prepara el encuentro con
la parte divina del hombre; lo espiritual de la dicotomía cuerpo y alma.
San Pedro de Alcántara fue un reformador al igual que otros contemporáneos
suyos, como Juan de Ávila, Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús ...
En 1557, funda El Palancar, símbolo de su reforma, que ahonda (con nuevas
leyes referentes a la pobreza, la caridad, la oración y la penitencia) en la iniciada por
Juan de Guadalupe años atrás. Recordemos, a continuación, la descripción que
Baldomero Jiménez Duque hace del monasterio alcantarino por excelencia:
“El Palancar es el conventito más representativo como marco del espíritu y de la
obra de San Pedro de Alcántara [...] Surge allí en un repliegue serrano que mira hacia
Gredos. Piedras y encinares, breñas y jarales. Silencio y luz dura y bravía. La austera
llamarada del aire. Un desafío del espíritu y de la belleza más pura y más desnuda en
medio de la fiebre del mundo [...] La pobreza y pequeñez son desmesuradas: la capilla
no admite media docena de personas; en el claustro de madera otras cuatro personas
pueden unirse con los brazos extendidos; en el piso alto las celdas y las tablas de dormir
de los frailes; en el bajo (además de la capilla), la celda del Santo donde escasamente se
puede estar sentado y de rodillas, apoyando la cabeza de lado en un madero; la cocina y
refectorio, del mismo tamaño y estilo [...] Algo impresionante y único en el mundo.” (9)
El Palancar tiene como modelo un eremitorio que el Santo se hizo cerca de San
Marcos de Altamira, en la aldea de Santa Cruz de Paniagua, en donde debió de vivir de
1555 a 1557.

(9) JIMÉNEZ DUQUE, B. San Pedro de Alcántara, EDIBESA, Madrid, 1999 (Pág. 33)

6
193
San Pedro y la Descalcez franciscana extremeña como modelo para la reforma
teresiana del Carmelo:

Ningún biógrafo de Teresa de Jesús pasa por alto la influencia que sobre la Santa
y escritora de Ávila ejerce, entre otros contemporáneos suyos, la figura y personalidad
de San Pedro de Alcántara. Así lo expresa Steggink:

“La idea primitiva de «unos monesterios a manera de ermitaños» quedó retocada


y puesta al día con el matiz de la Descalcez franciscana, cuyo representante más
destacado, Fr. Pedro de Alcántara, era muy bien conocido en el ambiente devoto de
Ávila y del monasterio carmelita. No tardarán en dirigirse al penitente alcantarino para
pedirle su parecer.” (10)

Le tiene en igual consideración que si fuera un Santo Padre al más puro estilo de
los primitivos fundadores de Órdenes que guardaban fielmente las Reglas. He aquí las
palabras de Teresa de Jesús:

“Este santo hombre de este tiempo era; estaba grueso el espíritu como en los
otros tiempos, y así tenía el mundo debajo de sus pies.” (11)

El primer encuentro entre San Pedro y Santa Teresa tiene lugar en Ávila, en
agosto de 1560, dos años antes de la muerte de aquel. Se volverían a ver en Toledo, en
abril de 1562 y en Ávila en junio o julio del mismo año.
Tras estos encuentros, iniciaron una correspondencia epistolar, de la que sólo se
conserva una carta de San Pedro fechada el 14 de abril de 1562. Estas cartas, a juzgar
por la que se conserva y por las alusiones de Teresa en su libro Vida, debieron de tratar
dos temas que preocupaban a la Santa: interpretar su experiencia mística y proyectar la
reforma del Carmelo en la Fundación de San José. San Pedro se convierte, así, en una
figura imprescindible tanto para la reforma Carmelitana como para la dirección
espiritual de su fundadora.
Parece increíble cómo un par de encuentros con «el viejo fraile» fueran
decisivos para revolucionar por completo las ideas de la carmelita en cuanto a la
proyección del futuro convento de San José. En el Cap. 32-13, encontramos una
referencia a la carta con que San Pedro responde a la consulta de Teresa sobre la
fundación del monasterio de San José:

(10) STEGGINK, Otger, Arraigo e innovación en Teresa de Jesús. (Pág. 101)


(11) SANTA TERTESA DE JESÚS, Libro de La Vida, en Obras Completas, BAC, Madrid, 1951, T. I, Cap. 27-16 (Pág. 246)

7
194
“Trataron de la renta que había de tener. [...] Antes que lo comenzásemos a
tratar, escribimos al santo Fray Pedro de Alcántara todo lo que pasaba, y aconsejónos
que no lo dejásemos de hacer, y diónos su parecer en todo.” (12)

Transcribo, a continuación, las palabras de Fray Pedro en esa carta que le dirige
a Teresa de Ahumada, y veremos que es implacable en el tema de la renta del
monasterio:

“Que si vemos faltas en monasterios de mujeres pobres, es porque son pobres


contra su voluntad y por no poder más y no poder seguir el consejo de Christo; que yo
no alabo simplemente la pobreza, sino la sufrida con paciencia por amor de Christo
nuestro señor, y mucho más la deseada, procurada y abraçada por su amor; porque si yo
otra cosa sintiesse o tuviese con determinación, no me tendría por seguro en la fe. [...]
Tengo por bienaventurados, como su Majestad lo dice, a los pobres de espíritu, que son
los pobres de voluntad [...] ; y que los que son de todo coraçón pobres, con la gracia del
Señor, viven vida bienaventurada, como en esta vida la viven los que aman, confían y
esperan en Dios.” (13)

La faceta de fundador sereno y experimentado fue bien captada y valorada por la


monja abulense, quien seguirá al pie de la letra sus consejos, aunque discrepen de los
que le dan sus confesores letrados: “Todos los argumentos alegados por los letrados en
contra de la fundación sin renta quedaban desvirtuados definitivamente por la carta que
le mandó desde Ávila S. Pedro de Alcántara con fecha de 14 de abril de 1562.” (14)
Tanto San Pedro como Santa Teresa, aconsejada por él como queda dicho,
establecieron en sus respectivas órdenes contemplativas rigurosas normas de pobreza:
monasterios sin renta, celdas y espacios monacales reducidísimos, frecuentes ayunos y
un aislamiento buscado para dedicar el mayor número posible de horas a la oración
individual y mental, la oración de propio conocimiento, fundamentada en el silencio.

San pedro influirá también como místico en Teresa de Jesús. Fue el que mejor
comprendió las experiencias de la carmelita porque él las había tenido similares. Así lo
expresa Santa Teresa: “Casi a los principios vi que me entendía por experiencia.” (15)

(12) TERESA DE JESÚS, Libro de la Vida (Cap. 27, nn. 3, 16-20; Cap. 30, nn. 2-7)
(13) SANZ VALDIVIESO, R. Vida y escritos de San Pedro de Alcántara, Cartas (Pág. 380)
(14) STEGGINK, Otger, P ag. 112
(15) IBIDEM, Vida (Pág. 274)

8
195
Por edad, a Pedro de Alcántara le tocó ser el guía espiritual de Teresa de Jesús,
quien nunca olvidará la enorme ayuda que “el bendito fray Pedro” le prestó en
momentos decisivos de su vida. Después de muerto San Pedro, Teresa de Jesús reza
oraciones encomendándose a él, lo mismo que ha hecho siempre con el patriarca San
José. “Díjome una vez el Señor que no le pedirían cosa en su nombre que no la oyese.
Muchas que le he encomendado pida al Señor, las he visto cumplidas. Sea por siempre
bendito, amén.” (16)

En definitiva, en la reforma del Carmelo hay una importante herencia de San


Pedro y de su reforma de la Descalcez franciscana, iniciada y fraguada en Extremadura:
San Pedro como modelo más inmediato de reformador y la Descalcez franciscana
extremeña como una auténtica reforma de vuelta a la primitiva orden de San Francisco,
basada en la penitencia, en la pobreza y en la oración de silencio.

(16) Ib. ( Pág. 249)

9
196
BIBLIOGRAFÍA:

BARRADO MANZANO, Arcángel, OFM, San Pedro de Alcántara (Estudio


documentado y crítico de su vida), 2ª ED. ESA, Cáceres, 1995.

JIMÉNEZ DUQUE, Baldomero, San Pedro de Alcántara, EDIBESA, Madrid, 1999.

ANDRÉS MARTÍN, Melquíades, Vida eclesiástica y espiritual en Extremadura,


Obispado de Coria-Cáceres, Cáceres, 1992.

ANDRÉS MARTÍN, Melquíades, Historia de la mística de la Edad de Oro en España y


América, BAC, Madrid, 1994.

RICO, Francisco, Historia y crítica de la literatura española, tomo 2, de Francisco


López Estrada “Siglos de Oro: Renacimiento”, Barcelona, Grijalbo, 1980.

SÁNCHEZ LORA, José Luis, Mujeres, conventos y formas de la Religiosidad Barroca,


(Fundación universitaria española), Madrid, 1988.

SANZ VALDIVIESO, Rafael OFM, Místicos franciscanos españoles, Vol. I Vida y


escritos de San Pedro de Alcántara, Madrid, BAC, 1996.

STEGGINK, Otger, Arraigo e innovación en Teresa de Jesús, BAC, Madrid, 1976.


San Pedro de Alcántara, hombre universal. Actas del Congreso de Guadalupe de 1997,
ED. Guadalupe, de la comunidad franciscana de Guadalupe, 1998.

Los Franciscanos y el Nuevo Mundo, Guadalquivir Ediciones, Monasterio de Santa


María de La Rábida, 1992.

10
197
PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO – CALZADILLA (CÁCERES)
OCTUBRE/2002

‘EL EXTREMEÑO’ Y LA ESCUELA:


LÉXICO DIALECTAL Y CAMBIO SOCIOCULTURAL.
PROBLEMÁTICA E INTERRELACIONES

FERNANDO FLORES DEL MANZANO


-Doctor en Filología Hispánica-

En oposición al postulado estructuralista -y generativista -


de la homogeneidad, propio de una visión ideal de la comunidad
lingüística, el concepto de heterogeneidad encaja mejor a la hora de
referirse al complejo sistema lingüístico de ciertas comunidades de
hablantes, sobre todo si nos aproximamos a ellas con pretensiones
analíticas de base realista. Con frecuencia los miembros de
comunidades lingüísticas se encuentran situados "(...)en alguna
frontera diástrática y diatópica" . Es decir, responden a variantes
lingüísticas 'dialectales', mediatizadas por factores geográficos o
sociales.
Esta consideración inicial tiene aún mayor validez para la
realidad lingüística de España, no sólo por su multilingüismo general
ni por el bilingüismo coexistente en varias comunidades autónomas, sino
por el hecho de que el castellano presenta una evidente heterogeneidad
lingüística, fácilmente detectable en la calle.
Los términos dialecto y dialectal se han cargado de
connotaciones peyorativas, asociadas con una baja forma de habla
rústica, campesina, entre personas vulgares. Para lingüistas y
filólogos, sin embargo, el concepto de 'dialecto' es muy preciso como
término especializado que se refiere a una variedad de lengua.
El devenir histórico-social y el marco geográfico han
favorecido la existencia de variedades dialectales, como expresiones
dotadas con caracteres lingüísticos propios e identificadas con grupos
distintos de hablantes a través del tiempo y el espacio, geográfico o
social. Un oyente medianamente avisado percibe esas variedades de
habla: estándar / no estándar, variedad diatópica, variedad
diastrática, e incluso los idiolectos.
Estimo que es imprescindible aludir a la estima social
de los dialectos , y cómo éstos inciden en la configuración de un
sentimiento de identidad comunitaria.

Orgullo por nuestro acento extremeño

198
Lejos de provocar rechazo, debido casi siempre a causas
extralingüísticas, la aspiración de los responsables comunitarios y de
los enseñantes asentados en territorio extremeño debe ir, por el
contrario, a preservar y difundir el conocimiento de los rasgos
dialectales de los discentes. Lo ideal sería inculcar un sentimiento de
orgullo por su acento dialectal, por su acento extremeño. El dialecto
se encuentra fuertemente vinculado a la historia, la etnología y
antropología, la cultura en definitiva de los pueblos . De este modo,
el dialecto extremeño revela no pocas claves del pasado histórico de
nuestra comunidad, siendo las fases repobladoras medievales, llevadas a
cabo indistintamente por leoneses y castellanos, las que marcaron las
directrices de la posterior evolución lingüística de Extremadura . Pero
en las formas dialectales, en el léxico, también pueden rastrearse no
pocas formas heredadas de la influencia semítica, del origen pastoril
de no pocos núcleos de población extremeños, etc.
El acento extremeño nos identifica culturalmente frente a otras
comunidades. Sirve de trabazón y cohesión interna, dado el fuerte poder
identitario que el acento dialectal conlleva, diferenciándonos respecto
a otros ámbitos geográficos y culturas. Y ello, a pesar de la
diversidad dialectal advertida entre los hablantes extremeños. Siempre
hay rasgos comunes, compartidos por la mayor parte de los hablantes
dialectales, como la aspiración de implosivas o ciertos modelos
entonativos que caracterizan la articulación dialectal de los
extremeños.
No olvidemos que las formas dialectales han servido de canal
para la trasmisión de los primeros afectos, emociones y procesos
iniciáticos de socialización. Con el dialecto nos hemos comunicado con
nuestros familiares, amigos y entorno inmediato. A través de él se
difunden las formas de la cultura tradicional, en toda su variedad y
riqueza manifiestas, por lo que para penetrar en ella es pieza
fundamental lo que Matías Ramón Martínez denominaba hace más de un
siglo como “lenguaje extremeño”.

Apreciación social de los dialectos. Dialecto e identidad comunitaria.

Sobre los dialectos se aplican, en ocasiones, criterios


de valoración inapropiados y ajenos al propio sistema dialectal.
Soportan los dialectos, muchas veces, descalificaciones no siempre
justificadas por el mero hecho de estar enjuiciados desde una
perspectiva academicista o desde la norma estándar. Así, la aspiración
de ciertas consonantes en posición implosiva, construcciones con
fórmulas como 'determinante+posesivo+sustantivo', empleos lexicales
como 'biciu' por 'estiércol', etc. resultan susceptibles de ser
considerados como incorrectos tanto porque no se atienen a las
prescripciones gramaticales del castellano académico como porque son
tenidos por fenómenos de hablas propias de regiones, grupos o personas
de escaso prestigio, de poca proyección socioeconómica, política o
sociocultural. Es decir, que nociones como la de 'corrección' tiene más
que ver con razones extralingüísticas, de carácter social comúnmente,
que con las estrictamente lingüísticas.

199
Mientras que sobre los dialectos sigan gravitando prejuicios
negativos, y mientras no adquieran un nivel apreciación cercano a las
modalidades estándares, sus hablantes se verán abocados a una situación
vergonzante al usarlos. Se mantendrán como usuarios estigmatizados. Se
impone, pues, una dignificación del hablante dialectal.
Una oportunidad singular -por desdicha, no bien aprovechada-
para llevar a buen puerto tareas de dignificación social de los
dialectos se ha tenido durante el proceso de constitución del Estado de
las Autonomías. Contamos ya con perspectiva y distancia suficientes
para extraer ciertas conclusiones al respecto. Las definidas
como 'comunidades históricas' con lengua propia han salido reforzadas a
través del reconocimiento de cooficialidad para sus respectivas lenguas
maternas (Gallego, Euskera, Catalán). En otras, Asturias y Valencia, se
ha entablado una pugna por obtener la categorización y el estatus de
lengua para sus sistemas expresivos: Asturiano y Valenciano.
Las comunidades autónomas en situación dialectal se han
comportado de desigual manera. Mientras que en comunidades como
Andalucía y Aragón se ha asumido como elemento referencial de
identificación colectiva la diversidad de hablas autóctonas, en otras
ni siquiera se hace mención expresa de sus particulares hablas
dialectales en sus estatutos de autonomía. Tal es el caso de
Extremadura. Los poderes públicos de más de una comunidad autónoma han
ignorado un hecho fundamental: los dialectos son importantes elementos
nexuales entre los miembros de una comunidad. Por tanto, una medida
inteligente hubiese sido que los gobiernos autónomos legislasen a su
favor, reconociendo, apoyando, protegiendo y divulgando el hecho
diferencial lingüístico.
Y es que -desde antes incluso que Malinowski sentara las
bases para una teoría de la etnografía lingüística- los estudiosos
sociales de la lengua habían puesto de relieve el rol fundamental de la
misma en la identidad de las comunidades étnicas, por encima , acaso,
de otros factores históricos o ideológicos. Saben hoy los
etnolingüistas que una actuación positiva, que persiga la
revalorización sociocultural, sobre el vernáculo medio de expresión,
contribuye a reafirmar el sentimiento de grupo comunitario. Y, por el
contrario, una actuación negativa -capaz de conducirlas al
desprestigio, minusvaloración o simple relegación- sobre las
modalidades autóctonas de hablas puede acarrear graves cambios en la
personalidad cultural, provocar trastornos serios y crisis de identidad
en tales comunidades.
El complejo de inferioridad lingüística es un sentimiento
fácilmente detectable entre los usuarios de modalidades dialectales en
España. Este agónico problema lo han sufrido y sufren, por ejemplo, los
extremeños. En Extremadura nadie ayuda institucionalmente a eliminar
dicho complejo. No se les explica a los extremeños qué modalidad
dialectal utilizan, cuáles son sus características, cómo se ha gestado
diacrónicamente, qué áreas y variedades se han originado, etc. Falta,
pues, en esa comunidad una política concreta de actuación al respecto.
La acción escolar -si se programa debidamente- tiene una
labor inmensa por realizar en ese sentido. Los poderes públicos

200
regionales tienen, por su parte, la responsabilidad moral de contribuir
a la erradicación del complejo de inferioridad que padecen los
hablantes dialectales, a través de la dignificación de su estima
social. Ello implicaría reconocer oficialmente al dialecto como
instrumento cultural dentro del ámbito comunitario; fomentar la
investigación filológica dialectal y su ulterior divulgación entre las
capas más afectadas; difundir la literatura dialectal y estimular la
creación literaria expresada en la modalidad dialectal pertinente.
El nivel léxico-semántico es, tal vez, el que mejor
representa esa íntima fusión que se produce entre habla vernácula e
identidad comunitaria. Por esa razón, voy a fijarme en la importancia
del subsistema léxico dialectal, cuya variedad tanto enriquece a una
lengua como la castellana. Abordo el tema desde la preocupación
profunda que ocasiona contemplar la franca tendencia regresiva en el
uso de los vocabularios dialectales en los tiempos que corren. Y
vinculo este fenómeno, admitido comúnmente por los dialectólogos, a los
cambios recientes operados en las estructuras socioculturales de esta
macrocomunidad que llamamos España. Me ocuparé, por consiguiente, de la
problemática e interrelaciones entre léxico dialectal y cambio
sociocultural. Tomaré como punto de referencia Extremadura.

Evolución y cambio sociocultural: su proyección en el uso del léxico


dialectal

En pocos lustros se han producido en España importantes


cambios que han afectado, entre otras muchas esferas, a la sociedad y
cultura. Hasta comedios de la centuria la sociedad hispana estuvo
moldeada por la presión ideológica de un régimen político que tuvo
puesta la mirada más hacia atrás que hacia adelante. Ello generó una
mentalidad retrospectiva, arcaizante, que añoraba pasados gloriosos y
actitudes sociopolíticas vinculadas a lo que se ha dado en
llamar "Antiguo Régimen". Un sistema de organización política que fue
juzgado desde fuera como anacrónico, descontextuado del mapa
geopolítico de la Europa Occidental.
La paulatina evolución del régimen franquista hacia
posturas más moderadas, de cierta liberalización, cristalizó, a la par,
en una etapa de desarrollismo industrial y económico entre la década de
los sesenta y primeros años de la siguiente. El proceso culminó -a
partir de l975- con la restitución de las libertades democráticas al
pueblo español. Esta evolución sociopolítica ha tenido una traducción
en los modos de pensar, sentir y actuar de los ciudadanos. Y todo ello
sin las exigencias de un cambio revolucionario. Una transformación no
traumática desde una sociedad marcadamente tradicional a otra sociedad
moderna, progresista .
No estimo oportuno detenerme a mencionar las excelentes
consecuencias de esa evolución y cambio sociocultural. Únicamente
aludiré a ciertos aspectos que han incidido en el uso -o desuso para
ser más claros- de las formas dialectales.

201
En la larga transición de un régimen a otro, un factor que tuvo
graves consecuencias sociolingüísticas fue el salvaje proceso
migratorio -calificado como 'éxodo'- desde las áreas rurales a los
cinturones industriales de las grandes ciudades (Madrid, Bilbao,
Barcelona, etc.) durante el periodo desarrollista. Cientos de miles de
campesinos -dialectohablantes- sufrieron la erradicación de sus medios
naturales para instalarse en otro medio que les era ajeno, distinto y
distante, cuando no francamente hostil. En tal contexto, la expresión
lingüística vernácula fue sentida por el emigrante como un sistema poco
apto, escasamente práctico. Un modo de comunicación, el dialectal,
torpe, aislante, que le deparaba con más frecuencia de la deseada
situaciones engorrosas y en alguna ocasión el menosprecio o la mofa
descarada. &iexl;Cúanto han sufrido miles de emigrantes por su cerrado
acento dialectal!. Aunque no en todas las ciudades beneficiadas por las
corrientes migratorias se han sentido igualmente (mal)tratados los
hablantes dialectales.
En este doloroso trasvase de las fuerzas productivas desde el
sector primario al secundario o de servicios urbanos fueron muchos los
hablantes que, con intención acomodaticia a la nueva realidad
sociocultural de la gran urbe, tuvieron que rectificar y hasta
renunciar a su modalidad lingüística de procedencia. Poco a poco se
fueron insertando en un sistema de expresión más castellanizada o
acorde a las variantes lingüísticas de las ciudades de adopción.
No escasearon los hablantes dialectales emigrados que, en
determinados puntos, se sintieron estigmatizados por la utilización de
la modalidad vernácula de habla. Esta fue reemplazada por unas formas
de castellano convencional, aunque no siempre bien asimiladas a causa
del método mimético, desescolarizado, con que se efectuó el
aprendizaje. En hogares de emigrantes fuertemente dialectalizados se ha
vivido una situación cuasi diglósica -según las zona. Por un lado se
autoimpusieron, por pragmatismo y éxito sociolaboral, la incorporación
de la variante estándar o castellano medio. Por otro, confinaron su
dialecto materno a un ámbito reducido, casero, con las familias, amigos
y paisanos. El paisanaje ha servido de válvula de escape a estas
situaciones: en las llamadas "Casas Regionales" -tan florecientes- se
preservó y estimuló el hecho diferencial lingüístico como acto de
reafirmación comunitaria. Todo ello, sin considerar ahora la situación
en comunidades bilingües, como el territorio catalán, balear, etc.
El cambio sociolingüístico operado entre los emigrantes
dialectales tiene más de necesidad o practicidad que de voluntariedad.
Las circunstancias les obligan. Detrás de los cambios lingüísticos yace
una compleja dinámica de conflictos, tanto de estratificación y de
roles socioculturales, como de identidad propia, grupal y comunitaria.
Activan profundos y oscuros mecanismos adaptativos de una personalidad
trasplantada fuera de su medio natural y lingüístico.
Acaso lo que en verdad interese subrayar sea la reconocida
prevalencia del modelo urbano frente al frágil modelo rural. Esta
clásica bipolaridad en pugna "urbano" / "rústico", de hondas raíces
literarias, pocas veces ha tenido consecuencias humanas tan dramáticas
como las habidas durante la etapa histórica mencionada del

202
desarrollismo franquista y sus secuelas migratorias. El bajo perfil
socioeducativo del emigrante ha facilitado una rápida absorción,
su "vaciado" sociocultural y lingüístico mediante la presión ambiental
del exigente modelo
urbano. Para sobrevivir e integrarse, el emigrante se ha visto
asiduamente forzado a esconder o a renunciar a las señas
identificativas de origen -pocas veces entendidas, salvo desde un
irritante paternalismo de superioridad, ni apenas valoradas por la
comunidad urbana de adopción- entre las que destacan las variantes
dialectales, sentidas desde dentro como verdaderos obstáculos en la
consecución de nuevas metas.
En la oposición del binomio rural / urbano, aquel se carga de
connotaciones peyorativas; en tanto que lo urbano se mantiene en auge
creciente.
Pero observemos ahora cómo han repercutido lingüísticamente los
cambios socioculturales en el interior de las propias comunidades,
entre los dialectohablantes que no optaron por la descarnada vía de la
emigración laboral. Lo primero que se observa es el retraso
considerable de los cambios sociolingüísticos, que han empezado a ser
más patente a partir de los años setenta. El proceso, por lo demás, ha
tenido otras características diferentes a las de los emigrantes
dialectales de los años sesenta.

Otros factores de modificación en el uso y frecuencia de los


vocabularios dialectales

Hasta en el seno de las comunidades rurales fuertemente


dialectalizadas se han advertido, en las dos últimas décadas sobre
todo, ciertos cambios sociolingüísticos. Estos han afectado seriamente
a la modalidad expresiva autóctona -especialmente al uso y frecuencia
del nivel léxico-, y han actuado a favor de una imparable asunción del
modelo castellano estándar. En un análisis, aunque sea somero, de las
razones que han conducido a esta situación tan negativa para los
dialectos hay que enfatizar el papel jugado por varios factores de los
que inmediatamente voy a ocuparme.
Hay que admitir, en primer lugar, que las novedades
tecnológicas han penetrado finalmente hasta en la aldea más recóndita.
Las generaciones mayores han asistido, perplejas, a esta avalancha
objetual producida por la revolución tecnológica en el mundo rural .
Han penetrado en los hogares campesinos aparatos de radio, televisores,
frigoríficos, lavadoras, y otros varios artilugios propios de la
sociedad de consumo, que ha venido a sustituir a la vetustas formas de
subsistencia. Por su parte, los núcleos rurales se han dotado de
infraestructuras y servicios que han hecho más llevadera la vida en
ellos y han roto con la marginación y con el aislamiento secular que
padecían. Una modernización necesaria e inaplazable.
Sin embargo, algunas de estas innovaciones han ejercido un
efecto pernicioso en las bases más profundas de la cultura rural. Esta
ha ido siendo susplantada por la "cultura audiovisual", que ha cogido a

203
los habitantes rurales inermes, desprevenidos, impreparados. Se les ha
echado literalmente encima desde las pantallas de los televisores,
principalmente. Resulta casi patético el estado de indefensión absoluta
de un humilde campesino frente al televisor omnisciente, prepotente,
encumbrado, respetable y respetado, además de adorado en cuanto ofrece
distracción y divertimento inagotables. La cultura audiovisual es
genuinamente urbana. De irrefrenable tendencia uniformadora.
La cultura audiovisual neutraliza lo 'diferente', todo aquello que
procede del otro medio, el rural, que apenas existe para ella, si no es
para recurrir sensacionalistamente a la caza de fuertes sucesos
noticiables: asesinatos cainitas, una matanza atroz, crímenes
execrables; cuando no comentan sarcásticamente fiestas bárbaras de los
pueblos, tradiciones salvajes de 'quintos', etc. Estos temas se ofrecen
descontextuados en la pantalla televisiva, con exégesis (des)
moralizantes, en términos evocadores de la España rural 'negra',
tremendista.
Una cultura rural, tradicional, que no es tomada
informativamente en serio por la privilegiada cultura urbana tiene
escasas posibilidades de sobrevivir a un plazo razonable de tiempo. De
facto, se han notado cambios de conductas socioculturales. En los
pueblos, la velada frente al televisor ha relegado a la reunión
o 'corrobla' familiar que se entablaba en las sobremesas, y que servía
como cadena de transmisión de la cultura oral, el folclore, los
cuentos, los romances y el cancionero popular.
La imagen negativa que del mundo rural ofrecen los medios de
comunicación hace que los protagonista de esa cultura campesina se
sientan inferiores, desacreditados ante sí mismos, minusvalorados. Ello
les empuja a un intencional olvido de muchos hábitos y costumbres -tan
arraigados unos pocos años antes que parecían inamovibles-, que han
pasado a ser considerados prejuiciosamente como desfasados,
extemporáneos, fuera de los cánones dictados y modas publicitadas por
el televisor. El efecto se agrava porque los miembros jóvenes del grupo
familiar o del entorno se solidarizan miméticamente con la cultura
audiovisual -en la que se han desarrollado-, y tácitamente, con sus
novedosos modales, desaprueban la forma de vida tradicional de sus
mayores.
El mundo rural se encamina hacia una pronta estandarización de su
estilística vital.Las comunidades rurales se hallan inmersas en un
inevitable proceso de aculturación. Los cambios en los modos expresivos
así lo demuestran. Empiezan a escasear la utilización de términos
castizos, 'terruñeros', en la comunicación ordinaria de los hablantes
de comunidades tenidas por dialectales. Los que investigamos la cultura
tradicional hemos empezado a percibir, ya hace algún tiempo, el influjo
enorme que tienen en el habla rural giros y expresiones modernos que
han sido escuchados reiterativamente en los medios audiovisuales por
los informantes campesinos.
La escuela, por su parte, como factor de homogeneización
cultural y lingüística, descarga su influencia principalmente sobre las
generaciones más jóvenes. Pero sin olvidar que los dialectohablantes
en edad madura están sujetos también a la acción escolar mediante

204
programas de educación de adultos, que se imparten hasta en pequeñas
poblaciones.
Un malentendido y excesivo celo castellanizador, transmitido en
las centros universitarios de formación del profesorado, ha convertido
al magisterio en un enfurecido enemigo histórico del sistema dialectal.
La vara o el lacerante castigo han sido armas fáciles con que se
ha 'corregido' el empleo infantil de palabras y expresiones
dialectales, supuestamente reñidas con la norma castellana. No se ha
mentalizado a los enseñantes en comunidades rurales que un buen
aprendizaje de la norma castellana estándar no resulta incompatible con
el respeto al uso de la norma dialectal por parte del alumnado. Es más,
el castellano se enriquece con esa pluralidad de voces dialectales, con
esa polifonía regional que puede oírse en su articulación y empleo
idiomático.
Otros múltiples factores han incidido e inciden en la
disminución del uso de vocabularios dialectales. A ellos voy a
referirme, recurriendo a ejemplos extraídos de la comunidad dialectal
extremeña.
Los recientes cambios han afectado a diversas facetas de la vida
campesina. Si nos fijamos en la arquitectura rural descubriremos cómo
han evolucionado los materiales y técnicas constructivas. Y con ello
todo el frondoso vocabulario de ese ramo. También en el ámbito
doméstico se aprecian transformaciones evidentes tanto en la concepción
y planificación general de la vivienda como en la organización
distributiva del espacio interior, reajustadas a las nuevas necesidades
de sus moradores campesinos. En la Alta Extremadura ya no se escucha
hablar de 'cuyatrá' ni de 'botequilla' ya que han pasado a ser
dependencias sin función, anuladas en las nuevas casas. La parte
destinada a 'zagurdo' o 'cuadra' lo ocupa hoy la 'cochera'. Ya nadie
alude apenas a 'lanchas', 'morillos' ni 'arberus' porque la cocina de
gas butano se ha entronizado en casi todos los hogares. Al
característico 'ehcañu' lo ha desplazado el más cómodo sofá o
tresillo . Los ejemplos podrían multiplicarse por docenas.
Los trabajos del campo se han visto radicalmente alterados con
las nuevas maquinarias y avances tecnológicos. Estos han convertido en
piezas museísticas a innúmeros enseres, útiles de labranza y aperos de
diversa índole, clase, función y forma. Toda una cultura objetual
agraria, que reproducía modelos tradicionales desde épocas remotas,
que, de pronto, ha quedado obsoleta, sin función ni servicio alguno.
Comprobamos cómo las 'jocis'o los 'segurejones' los suplen
ventajosamente las 'sierras mecánicas'; el molesto 'aguatoche' quedó
arrinconado por las modernas máquinas de espolvorear o de 'curar'. Se
pueden aducir infinidad de ejemplos. Repárese en cómo una avanzada
maquinaria se ha ido imponiendo en la realización de tareas agrarias
tal que arar, recoger cereales y otros productos, trillar, empaquetar,
etc.
De esta manera se ha dado la puntilla inevitable a un amplio
léxico campesino, de términos dialectales, enraizados profundamente
desde hacía siglos, que se relacionaban con las tareas agropecuarias,
describiéndolas, clasificándolas, etc.

205
Centenares de voces referidas a la agricultura tradicional han dado
paso a una cascada de neologismos, importados de los países innovadores
en la agricultura. Estas palabras extranjeras -
frecuentemente 'xenismos'- resultan irreconocibles casi siempre en la
peculiar articulacion de los viejos campesinos dialectales, que
incurren en continuos barbarismos, hasta el punto de reconvertir los
neologismos en nuevos dialectalismos léxicos, dado lo mucho que se
apartan del modelo original, en francés, inglés o la lengua
correspondiente.
La aducción de pruebas y ejemplos de otras muchas facetas en las
que ha disminuidos drásticamente el léxico dialectal sería un trabajo
tan extenso como innecesario. Las muestras que he dado son suficientes
y significativas para entender cómo gran parte del léxico dialectal se
precipita a una rápida desaparición.

Perspectiva sociolingüística. Los últimos depositarios del léxico


dialectal

Voy a recapitular ideas para establecer algunas


consecuencias desde la perspectiva sociolingüística :
* El desplome del mundo rural tradicional -debido a factores
arriba apuntados- ha supuesto la eliminación de una porción
considerable del caudal léxico dialectal que lo sustentaba. Me refiero
a los vocabularios agropecuarios -de impresionante variedad y riqueza-
que han sucumbido para siempre bajo el empuje de las transformaciones
habidas, en las décadas postreras, dentro del mundo campesino.
* Las mermas del patrimonio semántico dialectal tienen una
enorme transcendencia en el acervo cultural. No hay que olvidar el
papel de organizador, de ordenador de esa compleja realidad que
envuelve al hablante dialectal, desempeñado por el
léxico, en cuanto a través de él los hablantes segmentan la percepción
del mundo rural.
* El hundimiento del modelo rural -absorbido de forma
irreversible por la voracidad, hoy mayor que nunca, de la cultura
urbana- es un hecho constatado que hay que asumir. La estandarización
de las formas de vida es una tendencia imparable en la esfera
campesina. De nada sirven las posturas de neofobia o de nostalgia por
un mundo ya periclitado, el rural. Es preciso aceptar, por la condición
de estudiosos del lenguaje, los cambios que imponen la sociedad y la
cultura contemporáneas.
* Lo que debe (pre)ocupar al lingüista, al dialectólogo, al
etnólogo y al antropólogo es dejar fiel constancia de las
transformaciones sociolingüísticas operadas, describir esos cambios,
salvar del olvido el léxico de una comunidad dialectal, en cuanto ha
formado parte nuclear de una cultura, la tradicional, en trance de
extinción.
* No cabe duda de que los usuarios de los dialectos,
especialmente de aquellos en situación más frágil como es el caso del
extremeño, se encuentran sometidos a un proceso acelerado de
aculturación lingüística. Previsiblemente, en un tiempo no

206
excesivamente prolongado, acabarán por neutralizarse las diferencias, a
borrarse, en definitiva, las variantes dialectales del habla. Y el
léxico dialectal quedará reemplazado por el castellano estándar.
El proceso no hay que darlo totalmente por cerrado. A pesar de
la franca regresión del léxico dialectal, sobreviven usuarios del
mismo. Veamos dónde están y quiénes son esos últimos depositarios de
las formas dialectales.
Las áreas rurales siguen siendo los principales reductos. Y
la actividad campesina la que más favorece al mantenimiento del léxico,
pese a las crecientes pérdidas del vocabulario agropecuario. Los
factores de aislamiento, de relativa incomunicación son determinantes.
Cuanto más pequeños y apartados son los núcleos rurales más
posibilidades de preservación de la semántica autóctona tienen sus
moradores.
A veces el tradicionalismo en las formas de vida de ciertos
sectores productivos contribuye al mantenimiento del léxico dialectal.
Tal es el caso, por ejemplo, de los vaqueros, ovejeros, cabreros y
oficios pastoriles en general, que son depositarios de unas
terminologías riquísimas referidas al mundo ganadero: decenas de voces
para designar el pelo de los animales, la forma de las ubres y cuernos,
las 'señales', las enfermedades y los remedios naturalistas, las
hierbas...
Las generaciones mayores son las auténticas depositarias del
caudal léxico dialectal que subsiste. Frente a lás más jóvenes, que se
expresan en su propia y distinta variedad de sociolecto. E igualmente
puede apreciarse unas formas de hablar más perseverantemente
dialectales en las mujeres, por la existencia, tal vez, de una
diferenciación de habla influida por el sexolecto femenino,
caracterizado por una tendencia marcadamente conservadora.
Para finalizar quiero poner énfasis en el carácter coyuntural
del momento presente para inventariar todavía el léxico dialectal en
vía de extinción o recientemente desaparecido. La demora en la
ejecución de inventarios léxicos dialectales puede ser muy perjudicial,
dada la precariedad en que se hallan las formas lingüísticas
dialectales en más de una región. Hoy pueden rescatarse aún del olvido
definitivo infinidad de voces dialectales. En un corto plazo de tiempo
acaso sea ya tarde.

El papel de la escuela

Sin duda, resulta fundamental y decisivo, además de coyuntural


por las circunstancias presentes, arriba descritas. A la escuela le
corresponde conciencias dialectalmente a los hablantes, liberarles de
injustificados prejuicios lingüísticos, haciéndoles distinguir con
absoluta claridad los usos vulgares y reprobables, de los usos
dialectales, tan legítimos y enriquecedores culturalmente. La
enseñanza de la lengua española, de la forma parte nuestra variante, no
debe estar nunca reñida con el aprendizaje y manejo del dialecto. Le
corresponde a la escuela elevar el nivel de autoestima de los
dialectohablantes. Debe contribuir a la revalorización y dignificación

207
social del extremeño y reafirmar la conciencia dialectal, así como
fomentar actitudes de respeto hacia los depositarios del dialecto
(ancianos, campesinos, etc.).
Bien es cierto que previamente habría que formar al profesorado
que trabaja en establecimientos docentes radicados en Extremadura,
tanto al profesor autóctono como alóctono. Los propios profesores han
sido víctimas frecuentes en sus periodos de formación académica de una
concepción errada y despreciativa hacia las formas dialectales. Y
ellos, en muchos casos, se limitan a transmitir esa misma actitud que
les inculcaron. Han de proliferar, auspiciados por el poder autónomo,
los cursos formativos sobre el particular, en lo que los profesores
aprendan, para luego transmitir, los conocimientos vinculados al
currículo extremeño.
Pero resulta esencial diferenciar los programas de actuación
desde la enseñanza. Considero que jamás hay que incurrir en medidas
absolutas y uniformantes. El diseño de los programas debe ir adaptado
al contexto dialectal. Que no se produzca una ‘normalización’ reglada,
verticalmente impuesta y sin discriminar áreas culturales, del proceso
de enseñanza-aprendizaje en el tema dialectal. Hay que llegar
previamente entre especialistas a acuerdos sobre asuntos tan
importantes como la trascripción fonética, la relativización y
acotación del alcance geográfico de ciertos fenómenos del habla
dialectal, explicando con mapas y argumentos filológicos fiables –lo
que requiere un proceso de investigación lingüística previa del
territorio extremeño-.
Mi propuesta, en suma, pasa por aplicar de forma diferenciada
la enseñanza del extremeño, distinguiendo áreas dialectales y
modalidades –la extremeñoleonesa, la castellanizada, etc.- y adaptando
los programas a las características lingüísticas de cada zona. Es
decir, no debe enseñarse por igual el extremeño en Sierra de Gata o
Hurdes que en Trujillo o Zalamea de la Serena, por ejemplo. En las
áreas fuertemente dialectalizadas, se actuarán con respeto a las
variantes dialectales que cada una presente. En tanto que en otras
áreas menos dialectalizadas o más castellanizadas, debe actuarse de un
modo distinto, tal vez poniendo el acento en aquellos rasgos más
comunes y extendidos (aspiraciones, yeísmo, entonación y otros
elementos fonéticos, así como pecualiaridades léxicas).
En cuanto a propuestas concretas para el aula, me remito a mi
libro “Con acento extremeño”, editado por la Consejería de Educación en
1999. En él se hallarán desarrollados más por extenso muchas de las
reflexiones que aquí se hacen y otras propuestas relacionadas con la
literatura tradicional extremeña: lírica popular, romancero, cuentos,
mitos y leyendas ...

...................................................

208
AUTOR:

FERNANDO FLORES DEL MANZANO.


-DR. EN FILOLOGÍA HISPÁNICA-

DIRECCIÓN:
Avda. de La Vera, 40 -lº A

l0.600- PLASENCIA (Cáceres).

Teléf.: (927) 42.03.25

209
PRIMER CONGRESO SOBRE EL HABLA EXTREMEÑA - CALZADILLA OCTUBRE/2002

LA FALA EN EXTREMADURA

Comenzaré agradeciendo sincera y cordialmente el Excmo. Sr. D. Pedro Cañada Castillo


como Alcalde de Calzadilla, su acogida e invitación a participar en estas jornadas de trabajo y
convivencia para charlar del hablar extremeño.
Tal vez Cañada no recuerde que en Guadalupe, en la basílica, dentro de los actos de la
Convivencia Eclesial Extremeña, nos tocó a los dos seguidos, entre otros más, recitar las Preces en
la celebración de la solemne Eucaristía celebrada. Es sólo una anécdota que, respetando creencias
y libertades, me sirve de introito y da pie para decir que años ha nos conocemos, que compartimos
bastante, que seguimos ora et labora, rogando y con el mazo dando, a pesar de que Guadalupe siga
lógicamente donde está y menos lógicamente como estaba en cuanto a huevos y fueros
eclesiásticos. ¡Años llevamos muchos extremeños por tantas cosas!
Con el hablar, y más afín con los hablares extremeños he de afirmar que en lo referente a la
Fala sí que se ha movido ficha en parte, pero queda mucho por hacer y casi todo respecto al resto de
las hablas de Extremadura. Seguramente saldrán estos días voceros ridiculizando aun el hecho de
interesaros por los hablares extremeños y montarán "castuokastolas", tildarán de cavernarios unos y
de rompepatrias otros. Hay de todo en esta viña del Señor. A unos puede decírsele que si no saben
de dónde vienen es muy posible que no sepan dónde están y muy poco a donde van. A otros, que el
hecho de que tengan una Lengua propia será un lujo, una distinción, cuanto quieran o queramos,
que ahí está; pero no es lo esencial de una Lengua el servir tan sólo para una Babel en que nadie se
entienda ni intercomunique. Creo que los bilingües o disglósicos con dos dedos de frente somos, en
general, más conscientes del limitado valor de una lengua y más respetuosos con los demás y sus
empleos, tal vez porque nos gusta que se nos entienda y queremos entendernos con los demás. ¿No
es un lujo universal el Castellano, como que digamos jierru, jacha, fariña, fornu, Cristu benditu? ¿Es
que somos menos con nuestro hablar y significantes que los vascos, catalanes o chinos...?
Antes de nada diré que en el tema de estudio es bueno hacer "examen de conciencia", laico,
y no buscar brujas o meigas a las que cargar el muerto. Si en EIjas, San Martín de Trevejo y
Valverde del Fresno llevamos siglos falandu a nosa Fala, en lagarteiru, mañegu i valverdeiru, es
porque esa es nuestra Lengua materna, de siglos allí, sin imposiciones (ni gramaticales siquiera},
guardiana de todo nuestro acervo cultural, querida y apreciada por todo el pueblo llano, tesoro
filológico extremeño (no sólo de ese Valle), y conservada a pesar de todo porque ni se ha doblegado
a humillaciones ni ha limosneado ayudas, ni ha implorado prebendas, mecenazgos o aguantando
sumisiones. Aquello de "Fíate de la Virgen y no te agarres a la tamuja, o no corras" es aforismo
popular válido y realista en el tema del habla y del actuar.
Tambíén diré que lo de "verba volant, scripta manent", debiera ser una o la principal
conclusión del quehacer de estos días.
Mi experiencia personal, que será general, me confirma, en hechos y realidades concretas,
que hay que escribír, recopilar, transmitir nuestro hablar si no queremos que se pierda, no sólo lo que
aquí hablarnos, sino lo que hablamos los extremeños con nuestro hablar, Sí traduzco el latinajo como
"las palabras se las lleva el viento" llegaré a todos, porque hasta el Latín ha sido casi volado" como
han volado aperos y útiles, usos y costumbres, contenidos en continentes palabras, que van
desapareciendo inexorablemente, por la fuerza de los tiempos las técnicas, la globalización, los
imperialismos, que llegan a arrasar y triturar las raíces de pueblos y personas, haciéndolos polvo
moldeable, plastilina dúctil, muñecos sin esencia ni presencia, sin alma.
Lo de "mi patria es mi lengua" es menos 210
defendible hoy, racionalmente, que en su día pero
que el alma del pueblo está y se manifiesta en su habla, es real y cabe siempre. Da la cara incluso
en los motes o apodos.
Cuando insisto en lo de escribir, plasmar y almacenar nuestras hablas extremeñas, pienso
en las dimensiones del alma-habla popular; de hablantes y palabras / objetos que se nos fueron y s
se van día a día; en otras hablas y gentes deseosas o necesitadas de saberes.
No se trata de nostalgias y momias, de vanos orgullos o cavernícolas ruralismos.
No seríamos dignos de nuestros mayores ni de los que nos sigan si olvidamos lo que
hicieron y privamos en el futuro de la ciencia y experiencia acumulada. Poco perdón tendríamos con
los medios de que hoy disponemos para poder realizar esas tareas.
Por escribir no entiendo sólo el libro sino todo tipo de expresión y comunicación duraderos y
asequibles a todos, ¿Qué hubieran hecho Cervantes con un ordenador, Zurbarán con cine y
televisión, Diego de Santiago con un laboratorio de hoy?.
Analizando a nuestro Gabriel y Galán y a Chamizo, ya clásicos, podemos observar cómo
son básicos para acercarnos a las hablas de Extremadura, en parte, pero atisbar también en ellos el
porqué de tan poca fuente escrita en el habla del pueblo extremeño.
Si al que estudiaba se le discriminaba con el '¡Me jiedin los hombris / que son medio
jembras ", que "... ni jace otro oficio / que dil a una escuela y palral de bobás que allí aprendi / que
pa ná le sirvin cuantis que se venga', no debe extrañamos que del estudio del habla popular podría
deducirse que... "pi menus erre".
Si el hombre rural extremeño acudía al médico (tras haber pasado "Cuatru vecis quiciás
haiga dío / anca'l curandero") buscando en él "Miusté a vel, pol favol, señol médico / si dicin los libros
/ que hay algo pa esto!', Su fe en médicos y libros, algo superior, taumatúrgic o y lejano para él, era
floja, eventual, inalcanzable para sus saberes y algo extrarrestre a su ego y su entorno. ¡Cómo
para editar él algo!
Aún consciente de que "y na'mas te quierin / porque dicin que sabis de letra, / y comu ellus
son listos, les gusta / que la genti sea lista y espierta...", con lo que parece dar alguna esperanza a
los "listos" y admitir la existencia de cierto aprecio externo, no cesa la desconfianza hacia los de
fuera, por listillos, aprovechados o busca-negros; o cierto recelo al culto y profesional que no encaja
en su modelo (a veces por comportamientos éticos políticos, religiosos, etc. y por ello le atacan,
como al albéitar, espetándole lo de "El de arriba nos da los ganaos / ¡y usté nos los mata! Cómo
para hacer encuestas zoológicas el pobre hombre.
Este corto análisis que podemos ampliar en Chamizo con el 'Y no sé de lerturas / ni m'hace
farta...' al tiempo que valoran su saber con "¡Qué saben d'estas cosas / los señores aquellos"
hablando de nacencia; con el apego al terruño "'Tié que ser campusino / tié que ser de los nue stros",
frente a 'los señores sabijondos" que menosprecian ('se burlaban los señores, se reían / los castúos
labraores d'estos pueblos; / y eran sabios los que asina se burlaban, / y eran duchos los que asina se
riyeron").

El pueblo llano, sin decirlo, piensa que hace bastante con hablar, aunque cada vez se
conversa menos y se nos habla más desde fuera y con más signos y canales.
El Hablar extremeño, y en la Fala puede verse más y mejor, se ha dado ese desprecio o
pasotismo, humillante a veces, tanto como la incultura, el "terronismo" de campanario, el miedo o la
impotencia para estudiar, la desconfianza ante el sabiondo o culto, de dentro o de fuera y alguna
razón más, para que no se hayan escrito estudiado a fondo, conservado y cultivado nuestras hablas.
No culpemos en vano y hagamos propósitos, contricciones y obras.
Las razones para hacerlo de una vez, aparte del aprecio externo que hiciera notar Gabriel y
Galán en "La Fabla del Lugar", agradecido y humilde, son las que da, además de las lingüísticas,
Chamizo: "porqu'ella sus dirá nuestros quereles / nuestros guapos jorgorios, nuestras penas, /
ocurrencias mu juertes y mu jondas/ y cosinas mu durces y mu tiernas".
Y es que conservar este tesoro, que es nuestra habla, no vale sólo para lucirlo por lo que en
sí vale, para enorgullecernos y diferenciarnos, identificarnos (hechos diferenciales, señas de
identidad, se dice mucho) sino, principalmente para no perderlo, disfrutarlo quien lo luce y quien lo
211 para goce y saber de todos, abiertamente, no
ve, mantener lo nuestro a la altura de lo de los demás,
en el arca de la abuela y para días señalados tan sólo. Cuando tanto se presume de riqueza y
diversidad en flora, fauna, etc., es triste ver carros, trillos, norias, molinos, lagares, cañadas, etc.,
etc; olvidados, ruinosos. ¿Vamos a dejar perder todas esas realidades y palabras, oficios, industrias,
aperos, costumbres, conformándonos con el mercadillo que nos pongan?. Se mueren el lagar, el
lagarero, la tahona, el celemín, el jabón casero, el sillero... se mueren las palabras que encierran su
ser, saber, estar, hacer. No se trata de volver con yunta y trillo al campo, sí de, con nuestra voz y
letra, arrancar de ese ayer nuestro al futuro mejor.

A FALA.

Es la lengua materna, transmitida oralmente por generaciones, en las Villas de Ejas, San
Martín de Trevejo y Valverde del Fresno.
Repito: E a Lengua materna, transmitía oralmenti por generaciós, en as Villas d'As Ellas, Sâ
Martin de Trevellu i Valverdi del Fresnu.
Aunque en lo básico es una misma Lengua, presenta ciertas particularidades en cada una
de esos pueblos y así se llama a la Fala: Mañegu en San Martín, Lagarteiru en Eljas y Valverdeiru en
Valverde, denominaciones que se dan también a sus respectivos gentilicios.
Leo en mañego:
Aunque eno básicu é un'a misma Lengua, presenta cedas particulariais en cå un
d'esis lugaris y asina se chama A FALA: mañegu en Så Martín, Lagarteiru en'As Ellas y
Valverdeiru en Valverdi du Fresnu, denominaciós que se dan tamén aos seis respectivus
xientilicius.

Extensión

Los términos municipales de estas tres Villas ocupan una superficie de 251'71 Krn2, en el
ángulo noroccidental da Extremadura, provincia de Cáceres, ubicada en el Valle del río Eljas, que
nace en el pueblo de tal nombre, rodeado de las Sierras de Eljas, Malvana y Jálama con Moncalvo,
Cumbres y Cabezos, que las limitan con Salamanca, Portugal y los Términos cacereños de Villamiel
y Acebo. La población de estas Villas era de 5145 habitantes en 1990, habiendo llegado a los 6000
en el siglo XVI.
Puede decirse que la gran mayoría de los habitantes actuales, de toda edad, así como los
nativos que residen fuera gran parte del año, son falantes en cuanto haya dos o más, de cualquiera
de estas tres Villas, que se encuentren, dentro o fuera de esta área.

Raíces

Las controversias sobre el origen de la Fala, aparte de ciertas aproximaciones hechas sin
bases fundadas por expertos o simples aficionados no merecen más que mencionarlas y animar al
estudioso a sopesarlas y profundizar en ello, aunque no sea el punto más importante ni necesario.
En el l Congreso sobre A Fala, celebrado en mayo de 1999, organizado por la Junta de
Extremadura en San Martín de Trevejo, los más recientes trabajos de estudios e investigación de
personal académico capaz y con larga dedicación al terna, del mundo universitario portugués,
gallego, catalán y extremeño principalmente, llegó a la conclusión de tratarse de una rama del
gallego-portugués, más bien aquel gallego medieval, que históricamente se sabe fue repoblador de
esta zona en aquel tiempo, que ha evolucionado y cuenta con añadidos del desaparecido leonés, del
portugués y castellano, naturalmente.
212 de León y Galicia, etc., con documentos de
Fernando II y Alfonso IX, entre otros reyes,
donación y fueros a Trevejo y Salvaleón (en Valverde) dieron fe documental, por fin, en este
Congreso a lo antedicho. Algo que dijimos años ha.
A/gunos rasgos

En estas jornadas, creo es bueno comenzar con uno de los rasgos que el astur-leonés dejó
en Extremadura, en la parte que tal reino comenzó a reconquistar y aún limita hoy esa Vía de la P I a -
ta, tan reacia a actualizarse como las finalizaciones o>u y e>i.
En Fala, como en esa á r e a extremeña, se conserva este fenómeno fonético que mantiene
por siglos las terminaciones en "u" y en "i" en vocablos que en Castellano finalizan en "o" y en "e".

Abanicu-Abanico Denti-Diente Machu-Macho Ondi-Once


Acarreu-Acarreo Fonti-Fuente Martelu-Martillo Posti-Poste
Adornu-Adorno Lendri-Liendre Mochuelu-Mochuelo Vinti-Veinte

Como rasgos más destacados de la Fala, comunes con el Gallego y otras lenguas y
romances derivados det Latín, mencionamos el mantenimiento de la F inicial:

Faba-Haba Figu-Higo Fumu-Humo


Feitu-Hecho Folla-Hoja

Le ausencia de diptongación de "o" y "e" latinas:

Contu-Cuento Festa-Fiesta Porta-Puerta Terra-Tierra


Cornu-Cuerno Pensu-Pienso Serra-Sierra

La evolución de los grupos latinos "L'Y", "K'L", "G'L" y "T'L" que aquí se resolvieron en 'LL* y
en Castellano dieron "J":

Allu-Ajo Ollu-Ojo Tella-Teja Vellu-Viejo

La de los latinos "CL" "FL" y "PL"' que en Fala evolucionó en "CH" y en Castellano en "LL":

Chavi-Llave Chama-Llama ChoveI-Llover Choral-Llorar

Podíamos seguir: con cuestiones y diferencias fonéticas en sonidos sordos y sonoros de "J"
(Xenru, Xovis}, "G" y "S" (Mesa, Vasu), la conservación de la "Z" medieval (Dorru, Radón) y
muchos má s fenómenos fonéticos, morfológicos, Iéxicos,que estimo superan tanto las pretensíones
de este evento como la paciencia del más interesado.
Creo que es más fácil "falar" que llegar a conocer la Fala; al menos para mí que hago lo
prímero desde la infancia y sigo pretendiendo lo segundo sin demasiada preparación y con pocos
adelantos.
Si a esto unimos que, como al Castellano y toda Lengua y Dialectos se le sumaron, antes o
después, vocablos y giros prerromanos, árabes, y de otras raíces etimológicas, así como
barbarismos, neologismos, jergas y esnobismos admitidos o impuestos, sigo creyendo que el valor
de la Fala radica en lo que ella encierra y en que sigamos viviéndola y conservåndola con orgullo.
En este Valle de Eljas, una serie de personas amantes de la Fala y comprometidos con la
conservación, conocimiento, difusión y disfrute de la misma y cuanto ella puede aportar al resto
de todo el Patrimonio histórico y cultural de las tres villas, creó Fala i Cultura, Asociación que hace
cuanto puede por la Fala (Recopilación, Documentación, Teatro, Actividades escolares, de Amas de
casa, mayores, etc.), además de un Museo del Aceite y el Vino, productos principales; con estudios y
publicaciones sobre fiestas populares, oficios, Toponimia, Callejeros, etc; porque en Fala podemos
hablar de todo y de ver hacer aguardiente en el 213 alambique que salió,ya en el siglo XVI, todo un
destilador mañego en el Escorial de Felipe II, Diego de Santiago.
Ei quixera que apreciáris esta Fala, que se fala en Extremaúra i é extremeña por tantu i fadi
siglus.
Volvendu a u análisis que fidi au principiu, sabemus que agora u nivel cultural i educativu
son mais altus en tos partis; que as carreteiras i medius de comunicacíón son mais numerosus,
amplius, viablis i próximus; que u nivel económicu i social deixan poicu campu a "siñuritus';
"sabijondus",pero inda existen o han renacíu oitrus novus nus tercius 'familial, municipal i sindical"
(que desaparecerán supostamenti cun a democracia); que sigui habendu tamén bastanti ruralismu de
"urizu", individualismu, cerrazón, persoas que se fadin a bola puramenti en cuantis barruntan que
alguén o algu s'acerca en procura de avancis i milloras pa nosa terra, ixentis i lugaris.
A este panorama (en Lagarteiru expuesto) añadir también que si fuimos a los Peruses y los
Méjicos, raro es el extremeño que no ha tenido que ver, no siempre por turismo, con tantos y tantos
países de Europa y otros continentes, con Galicia, Vascongadas, Cataluña, Valencia o Baleares,
para saber hasta dónde Ilegaban sus hablas e intenciones, al tiempo que podía apreciar y valorar,
más que quien no se ha movido, lo que valen y podemos hacer con las hablas extremeñas,
tolerantes, abiertas, cooperantes, sencillas y sinceras. Nuestro pueblo y habla son fruto de pueblos y
hablas, o algo más rico y menos incestuoso que los que se creen ombligos de su cerrado mundo.
Sería injusto por una parte, no sólo personalmente sino como miembro de Fala i
Cultura, olvidarme de cuanto han hecho por la Fala y otras hablas, la Junta de Extremadura
(Consejería de Cultura y Patrimonio, Gabinete de IniciativasTransfronterizas, Editora Regional, sobre
todo) así como la Universidad de Extremadura que, aunque tardase, creo que ha captado el miajón
y se mete ya al ajo.
La labor de los Centros de Educación Primaria de las tres Villas, todo su
profesorado y medios, AA. PP. AA. y otras, en el 'hic et nunc" diarios, es impagable y digna de todo
agradecimiento y elogio. Algo básico y fundamental en objetivos y tareas de este tenor.
Podría enumerar a cuantas instituciones, servicios, colectivos y personas han hecho
oídos sordos, cruzamientos de brazos cuando no incumptimientos u oposiciones, dentro y fuera del
årea falante. Daría mucho que hablar y creo que serviría de poco.
Terminaré rememorando a Berceo:

Si un vasu de bo viñu nos dixiera


Os trabállus que leva cunsiguilo,
Ben seguru que tempu nun nos dera
A enteiralnus de tó. ¿Nun é istu o mismu?

Hace falta hablar mucho y hacer, escribir más de nuestras hablas. Diré con Campoamor: "No
dudes un instante / que es quedarse atrás no ir adelante". Ánimo, gracias y perdón por hablar algo.

214

Domingo Frades Gaspar. Calzadilla Octubre - 2002 - Primer Congreso sobre el Extremeño
PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA
(CÁCERES) - OCTUBRE/2002

EL ESTREMEÑU: ENANTIS,AGORA, DISPUÉS

ENANTIS

Comu to'l mundu sabi, con la llegá de los nuevus repoblaoris al territoriu estremeñu una veci habel
síu avientáus los musulmanis ena edá Media, el panorama lingüísticu, escomencipiará un nuevu
recorríu.
Pol un láu el Reinu de León va dil destirajandu fa su lengua astul-leonesa y el reinu de Castilla el
castellanu asigún la su zona d'enfluencia.
Si bien ca zona va mantenel la su lengua de reconquista, poquinu a poquinu va dil creándusi una
intel-relación y un intercambiu.

En los emprencipius el astul-leonés, será la lengua 'oficial' d'una amplia franja éndi el norti jasta el
sul d'Estremaúra, gozandu d'un estatus de privilegiu emportanti, siendu d'empreu natural tantu ena
comunicación diaria de los sus habitantis comu ena documentación de rigol juntu al latín.
Poquinu a pocu, el Reinu de Castilla engazapará un papel predominanti, pasandu el astul-leonés a
un segundu pranu. Asina la juerza la'población d'esas zonas leonesizás acontinarán usandu la su
lengua d'origin pena ca vés con mayol enfluencia d'esi castellanu arcáicu y en efeutu, ajuyirá pa
siempri el su caraiti oficial ejándusi de dal empreu en los papelis y actus oficialis.
Frutu d'esa intel-relación entri dambas lenguas va dil creandúsi u n a nueva realidá linguística de
juerti presonalidá.
Enas zonas de repoblación originaria leonesa va a conservalsi con gran juerza una tupa de rasgus
asturleonesis pena tamién pasarán a sel asimiláus en gran medía nel restu 'el territoriu
castellanupalranti. De igual mou una tupa de rasjus d'esi castellanu antiguu pasarán a sel asimiláus
en ciertu gráu po-los jablantis de dominiu leonés.

Amás de to estu, es prejisu almiental, la enfluencia asimilá -mayol u menol- de los modelus
lingüísticus anterioris a esi projesu de reconquista y repoblación, asigún los pueblus que juerun
pasandu pol el territoriu: árabis, visigóticus, romanus, lusitanus, vetonis, etc.
D' igual mou tamién va a sel decisiva la enfluecia de la lengua portuguesa ya no solu ampié las
lindis sinu en toa Estremaúra y acasu la enflueneia de esporádicus repoblaoris d'algotrus modelus
lingüísticus, comu gallegus. Cabi recordal velaquili la esistencia en el noroesti estremeñu d'un
enclavi, el Valli de Xálima, ondi se conserva una modalidá galaicuportuguesa de gran paralelismu
lingüísticu con el gallegu, si cabi comu frutu d'una repoblación de gallegus u astul-leonesis de
lengua gallega... (esu serie matería d'otru estudiu y analís).
215
Comu habemus comentáu, pol mé de toínu esti projesu va a dil surgiendu la modalidá 'el
estremeñu, con las sus variantis de Altu y Baju estremeñu.
Ni que idil tieni, qu'una ves jundeá la 'validé oficial' de la lengua leonesa primera y habel
supremacía el castellanu, esa nueva realidá lingüística que va teniendu nacencia enjamás va a gozal
de carta de naturaleda.
Mentris la juerza la población s'espresaba en esti nueva modelu.., a nivel oficial, ena
documentación, ena enseñancia, nel usu eclesiásticu, riel usu literariu etc., enjamás hubu nengún
intentu de consideración... más bien al contrariu.
Y asina lu que con naturalida puía habelsi costituíu en una lengua de justa reconocencia, y justu usu
cultu, pasó a sel considerá meru 'dialetu' vulgal, rejuyíu, menuspreciáu y jasta persiguíu pol activa
u pasiva... ¡to hai qu'idilu!.
Y asina, con el pasu de los sigrus, ca vés diban perdiéndusi más rasjus lingüísticas propius y diba
arrinconándusi a zonas comarcalis más menúas y a estratus poblacionalis socialmenti consideráus
bajus. Y to estu jué pasandu en los sigrus de escurantismu, en los periodus dictatorialis modernas y
tamién en los tiempus democráficus actualis ondi -baju el mi puntu de vista- el apoyu merecíu de
los estamentus públicus ha síu nulu, cuasi nulu u entovía peol.
Y enqui, anguninu puéa tachalmi de ilusu u demagogicu, yo soi osáu de idil, que si el estremeñu
juera gozáu d ' u n mínimu d'arrempuji y reconocencia duranti la su esistencia y evolución, hoi sería
la quinta lengua reconocía, con derechus costitucionalis comu el catalán, el vascu u el gallegu y el
mesmu frorecimientu cultural y literariu.

Con la llegá 'el Romanticismu de finalis 'el sigru XIX y emprencipius 'el XX y el medri 'el
regionalismu, de manera cutaína, en Estremaúra va dil surgiendu cierta concencia. Y mentris
Rosalia de Castro -añu arriba, añu abaju-, en otrus contestus, ensalza al gallegu en los sus
'cantares gallegos' u en 'Follas Novas', un poeta veníu de Salamanca, Don José María Gabriel y
Galán aportará una nueva visión. Asín esti hombri sensibli, ganaol de juegus floralis poéticus, bien
relacionáu con li intelectualidá literaria desi momentu y defensol de valoris humanus y moralis
reconocíus, con las sus
'Poesías Extremeñas' dará una valoración y una consideración al estremeñu, impensá jasta esi intri.
Y en efeutu de siguía van a publicalsi los sus poemas mesmamenti en anguna editorial
Iberoamericana dándusi a conocel la muestra modalidá altuestremeña prevocándusi cierta
dinificación y difusión.
Anguninus añus dispués, la modalidá baju--estremeña, gozaría tamién de ciertu arrempuji con la
publicación de la obra ' E l miajón de los castúos" (Rapsodias Extremeñas). Don Lu is Chamizo, el
alfareru-poeta de Guareña,

defensol tamién de valoris tradicionalis y un 'jonráu vivil' , jadrá que de nuevu, el estremeñu sea
conocíu y promocionáu - e n mayol u menol gráu- drentu y juera d'Estremaúra...
Y asiria es justu idil, que inclusu, en metí 'el ré gimin de Francu, hubu jasta si cabi una cierta -
esaltación d'estus valoris literarius y de reboti, lingüísticus.

Aparti de Gabriel y Galán hubun algotrus literatus que jidun usu de la jabla estremeña (llamá castúo
tamién en tiempus recientis a partil de las rapsodias extremeñas de Chamizu) con aciertu y delicaeza
comu pol ejempru Reyes Huerta.
Tamién hubu pequeñus pinitus en revistas culturalis u publicacionis diversas, mesmamenti adeptas
al régimin en un intentu quiciás d'esaltación de noblis valoris, avecis patrias, con ciertu caraiti
folclóricu/populista... Peru güenu, juera comu juesi, velailus estuvun.

Con la muerti de Francu, la venía de los valoris democráticus, el projesu 'el desarrollu pre-
autonómicu y dispuesinu autonómicu, los valoris lingüísticus estremeñus paecierun engazapal un
arrempuji prometeol. To estu, aína quéo en tentaúra fallía, juegá política si cabi, p'arrepañal votus
en queándusi el valol de los mesmus asoterráus enas urnias empudrigándusi y con ellu la esperancia
216
de la recuperancia, la reconocencia y el desarrollu desti valol hereáu.
Asina los partíus políticus, especialmenti los 'progresistas', de continu incluyerun en los sus
programas la defensa de la jabla, defensa que nunca se llevó a cabu.., y de contáu se pasó de idil
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'Estremaúra agila p'lanti' en los mitenis políticus a quealsi muús.


Se promovierun estus valoris enas primeras convocatorias de 'Semana de Extremadura' ena Iscuela
peru pol pocu tiempu y poquinu más.

Ni que idil tieni, paralelamenti, a títulu presonal, hubu ciertus pasus d'apoyu endi el mundu
literariu, musical, intelectual etc. Que apeninas cuajaron.
Pol supuestu el Estatutu d'Autonomía no jue justu con esti valol lingüísticu y algotrus de juerti
raigambri en las sus zonas comu la Fala u las variedadis portuguesas de Olivenca/Olivenza, Tierra
d'alcántara etc.
Y ni siquiá se jidu una lectura mínima al respetivi, nel su árticulu 6, que puía habel garantizáu
ciertus mínimus.
Y en efeutu, nu hubu arrempuji nengunu, a nivel de Enseñancia, Universidá, documentación,
apoyu a la creación literaria, publicacionis, medius de comunicación etc.

Cualquiel intentu de busca d'apoyu públicu pa publical pol ejempru era rejuyíu y endi los puéris
políticus autonómicus l'actitú siempri ha díu siendu de negación y menuspreciu, cuandu pol lógica
y coherencia deberie habel síu al contrariu.

A nivelis estadísticus realis de númerus de jablantis, a partil de la segunda metá de sigru XX y


especialmenti a partil de los añus sesenta/setenta s'ha pasáu d'un porcentaji considerabli en el
mundu rural d'usuarius de la modalidá a sel un fenómenu residual, con caraiti avedis d'enclavis
comarcalis en gravi e imparabli recesión.

AGORA

To lu comentáu endinantis quéa de manifiestu enas épocas más recientis... Lu mesmu de Lu


mesmu.
A nivel istitucional nu ha habíu cuasi avanci nengunu. Ena enseñancia en veci de potencial los
valoris lingüísticus propius u habelus dáu al menus a conocel s'han perseguíu... de tos es conocíu el
casu de la profesora que jadi mu poquinu mandaba descrebil un cientu u varius : 'No se dice
chacho'. Si bien los nuestrus pairis y agüelus recitaban con los sus maestrus 'El Cristu Benditu' y
'El embargu' de Gabriel y Galán u 'La Nacencia ' de Chamizu, hoi en día los dagalinus y dagalinas
'nu sabin/nu contestan', siendu alentáus al rechazu desus jablaris 'arcáicus y vulgaris'. "
A nivel universitario nu ha habíu compromisu angunu tampocu, nu siendu ciertas iniciativas privás
comu la publicación 'el 'Diccionario Extremeño' de Viudas Camarasa...'El habla de
Extremadura'... Tamién se publicó añus já un 'Vocabulario extremeño' pol iniciativa particulal.
La Editora Regional Extremeña de la Junta: Naíta de Naíta.
Promoción en medius audiu-visualis, lu mesmu, si acasu cutaínas esprencias particularis de radiu de
poquina audencia y angún debati polémicu nel estintu Canal Sur-Extremadura.
Tan solu la Deputación de Cazris publicó la maravillosa novela 'Requilorios' d'Alcón Olivera y una
y no más Santu Tomás.

A títulu d'iniciativas particularis cabi destacal un jaci de publicacionis de poemarius, artículus,


temas musicalis peru con escasu ecu enqui con entusiasmu abondu. Jadi unus añus jue publicá la
'Primera Gramatica Ehtremeña' de Gonzalvez, emportanti trabaju y ha síu traducíu el universal
libru 'Le petit Prince'(El prencipinu), pol mi mesmu, habiendu teníu que sel autofmanciáu anti el
asolutu abandono istitucional estremeñu.
5
En Las Jurdis, en El Valli el Jerti, y en algotras comarcas, ha habíu ciertus trabajus antropológicus
217
publicáus, mu sensiblis con la manifestación lingüística.
Tamién ha habíu una iniciativa de tradución d'algún evangeliu.
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Esistin varius certámenis literarius que promocionan la creación enas muestras jablas, peru de nuevu
a nivel anecdóticu: 'Chamizo', 'Ayuntamientu Guiju de Granaílla', 'Ayuntamientu de Galisteu',
'Osma'...
Esu sí, endi la intelectualidá -mayoritariamenti- s'acontina dispreciandu y rechazandu y jasta el
responsabli másimu de l'Asociación de Escritores Extremeños, custiona, ridiculiza, ironiza,
demoniza cualquiel intentu de manifestación oral u descrebía en estremeñu.

En los añus noventa, ha lugal nacencia 'Huéyebra Castúa' con sedi en Mérida. Que realiza una
emportanti riestra d'actividadis d'apoyu a las jablas, comu la publicación de 'Luh papelih',
poemarius, brevis espacius radiofónicus, chalras, etc.

Con la llegá d' Internet, ha habíu angunas iniciativas verdaeramenti enteresantis (tamién
asurdamenti criticás pol ciertus sectoris que nu soportan el pluralismu cultural) comu la primel
Revista ena Redi en estremeñu, Belsana, coordiná pol Valle Morea u los trabajus de Manuel
Trinidad u angunus más p'Ahigal y algotras páginas particularis.

Vistu estu, paeci muchu, peru en realidá es naína.

Al tentu la modaliá galaico-portuguesa de A Fala de Valverdi du fresnu, As Ellas y Sa Martín de


Trevellu -reconocíu tesoru lingüísticu internacional- puéu idil qu'enqui históricamenti tampocu ha
gozáu d'apoyu angunu s'ha conserváu con gran juerza y pureza quiciás gracia'l aislamientu d'esi
valli. Aquí ha habíu ciertas iniciativas comu usu bilingüi de rotulación de callis, celebración de
varias edicionis de 'Día da nosa fala', enteresantis publicacionis especialmenti pol Dumingu Fradis
y Sivirinu López. Estudius pol parti la Universidade de Vigo (Xosé Henrique Costas) y la
Universitat de Barcelona (Gargallo) -na u cuasi na pol parti la Universidá d'Estremaúra-, brevis
periodus d'espacius radiofónicus, clasis en fala en horariu estraescolal a cuentagotas, cartelis de
festejus, algu en composicionis musicalis y usu eclesiásticu mu anecdóticu y poquinu más.., siempri
comu iniciativas de p'allí.
En relación de las modalidadis portugesas de juerti implantación jasta jadi pocus añinus, el apoyu ha
síu nulu, cabiendu destacal la implantación de clasis esporádicas de portugués pol parti de Don
Servandu Rodriguez, en Olivenza.
6
El Gobiernu Estremeñu declaró bien cultural La Fala de Xálima... es d'agraecel peru es desigibli,
pol ejempru, una crara reconocencia, un estatus de cooficialidá. ¡Sí que naidi s'asusti!, comu tieni
en territoriu español el aranés nel valli pirenáicu d'Arán, u el enclavi Friul en Italia, Romanchi en
Suiza, mirandés en Portugal etc. etc. es de rigol anti una realidá lingüística usá pol el cuasi 100% de
la su población.
Nu s'ha palráu na al tentu el estremeñu, ni el portugués que tristimenti espena en Olivencia, Firrera
d'Alcantara u Cedilho.

DISPUÉS
El futuru 'el estremeñu, imus a sel sincerus, es negru abondu.
Sí, ciertu es qu'a nivel literariu, en los corazonis de cuantus lu amamus nu queará múu mentris
Dios mus dé juerzas pa vivil. Sin embargu, en términus realis en cuantis espichi el poleu el ultimu
viejinu u viejina de quiciás noventa, ochenta, setenta añus si cabi (qu'entovía usa una modalidá más
u menus bastanti pura p'allá en Montelmosu, Garrovillas, Piomal, La Gúetri...) habera
desaparecencia esti legáu de la humanidá únicu. Vaiti218 a sabel si drentu cincu.., ochu...diés añus...
¡Nu creu que llegui a quindi!. Pasará lu mesmu que pasó con el ultimu jablanti en dálmata, célticu
de la Isla de Mans u las últimas tribus patagónicas.., y nu pasará na, u pasará muchu asigún se miri.
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Esisti un parametru que garantiza una pervivencia a medianu prazu d'una modalidá lingüística
minoritaria, y es el empreu d'esa modalidá pol parti la población enfantil. Esi parámetru en castúu,
añus ja que jabla pol si mesmu, otru tantu el portugués de las lindis... Tan solu tieni garantizáu un
futuru más u menus largu 'A Fala'... velaquili los dagalinus y dagalinas entovia palran la su lengua
nel recreu, al juegal etc.

Cabi destacal el negativu efeutu qu'está causandu la nefasta corrienti cuasi generalizá de
desprestigiu jacia el estremeñu, qu'está acelerandu a pasus agigantáus estus mesteris. ¿Comu va a
medral el estremeñu si nu se le reconoci, si se le niega, si se le menusprecia y rediculiza
paradojicamenti muchas vecis pol aquellus que moralmenti deberíen jadel lu contrariu? ¿Comu va a
habel una recuperación de los rasjus propius qu'han constituyíu jasta lu d'agora la basi de la
modalidá, y van ajuyendu a la velocidá 'el relámpagu, si nu se los reconoci u son reducíus a
vulgarismus dínus de sel jundeáus de to jocicu? ¿Comu va a habel creación literaria si nu se la
potencia? ¿ Comu se va a recuperal enqui mereza la pena si no s'enseña?
7

Namas un miragru jadríe qu'el estremeñu nu muriesi. Un cambiu radical d'actitudis, un desarrollu
íntegral d'ecología lingüística en esta bendita tierra.., lu mesmu qu'habemus salval las ballenas u el
dorru árticu.

Yo propondríe los siguientis puntus nesezarius y desijiblis:


-Pol parti L'Alministración: Ya está cuasi to dichu, es prejisu un compromisu manifiestu. Que
s'englobin ayúas pa estudius lingüísticus, incentival a los ayuntamientus y a asociacionis, becas pa
publicacionis, toponimia, documentación.
Po-lo menus en Valverdi, As Ellas y Sa Martín de Trevellu, Olivencia y Tierra d'Alcántara:
reconocencia y cooficialidá -es legítimu-. Y al estremeñu un tratu más dinu y deferencial, comu
mínimu.
-Pol parti La Enseñancia: Programas crarus d'introdución de A Fala y portugués en estus enclavis.
Crasis de castúo ena iscuelas... ¡naidi se quéi sorprendíu!.
-Universidá: compromisu craru. Introdución en románicas de las tres variedadís. Más apoyu moral
y real.
-Medius de Comunicación: deseabli TV en fala y portugués y cuandu menus programación en y
sobri el estremeñu en radiu y televisión. Promoción ena prensa.
-Asociacionismu: un mayol compromisu con la cultura nel su más ampliu sentiu.
-Editorialis: pol supuestu compromisu craru pol partí la Editora Regional. Respetabili porcentaji de
librus enas otras modalidadis. Tamién a nivel editorial priváu. Cambiu radical d'actitú pol parti
l'Asociación de Escritores Extremeños.., ¡que crama al cielu!.
-Promoción mesmamenti estitucionalizá ena redi d'Internet.
-Mas congresus comu esti de Calzaílla.

219
El mi agraecimientu
Antoniu Garríu Correas
Outubri-2002
PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

EL HABLA EN GUIJO DE GALISTEO Y PUEBLOS CERCANOS

Particularmente soy de los que defienden la legitimidad de un dialecto


extremeño como también de que está formado por una gran cantidad de
variedades y de hablas locales.

En esta forma de hablar de los extremeños se mezclan, en mayor o


menor medida, rasgos descendientes de los antiguos reinos de León y de
Castilla, meridionalismos andaluces y lusitanismos.

Por su situación geográfica e histórica, es un habla de transición entre


el leonés y el andaluz; tanto de uno como de otro participa en múltiples rasgos,
.pero también tiene cualidades suficientes que los diferencia de otros hablas y
que constituye por sí mismas requisitos indispensables para denominarlo
dialecto.

En el territorio extremeño encontramos dos variedades dialectales: el


de la Alta Extremadura y el de la Baja Extremadura (aunque no coincidan
exactamente con las provincias de Cáceres y de Badajoz):

• La modalidad de la Alta Extremadura, con acusadas influencías leonesas

La modalidad de la Baja Extremadura, con influencias meridionales y


lusitanas

• Luego están los islotes dialectales en comarcas fronterizas con Portugal: en la


comarca del Trebejo (Cáceres), los pueblos de San Martín de Trebejo, Elja s y
Valverde del Fresno hablan un dialecto de transición entre el portugués y el
leonés occidental (son dialectos particulares con mezcla de portugués,
castellano antiguo y expresiones que sólo ellos comprenden -A fala do val
xâlima- - mañegu, chapurreau o lagarteiru y el chapurau o valverdeiru). En la
comarca de Valencia de Alcántara (Cáceres) y Olivenza (Badajoz) se habla una
variedad dialectal portuguesa.

Igualmente vertebrando Extremadura de norte a sur y tomando como


referencia la Calzada de Guinea -Io que hoy conocemos como Ruta de la Plata-
también podríamos distinguir otras dos variedades lingüísticas: la oriental o
castellana y la occidental o leonesa. Aunque, atendiendo al desarrollo de la
lengua, los astur-leoneses tuvieron al principio más influencias, al conquistar
220
estos reinos las principales ciudades extremeñas: Cáceres, Mérida y Badajoz;
pasando estos a formar parte del reino de Castilla en 1226, estas hablas
perdieron la posibilidad de extenderse lingüísticamente, quedando para siempre
bajo la influencia castellana, A partir de entonces en tierras extremeñas se
asientan de forma dispersa gentes de diferentes lugares: leoneses, castellanos,
asturianos, gallegos, portugueses, andaluces.., que junto con la orografía y la
gran extensión de la región hicieron que en estas tierras fuera difícil unificar
una forma de hablar común a todos.

Así pues, Guijo de Galisteo y los pueblos cercanos a él estarían


encuadrados dentro de las influencias leonesas, quienes repoblaron con gentes
de su reino -leoneses, asturianos, gallegos, portugueses- estas tierras allá por
los años de la reconquista, trayendo con ellos sus lenguas o formas de hablar,
cuyos rasgos definidores y con el consiguiente tamiz del tiempo intentaré
resumir seguidamente y que, lógicamente, participan de la mayoría de hablas de
Extremadura:

EL VOCALISMO

1. Cierre de las vocales finales "e", "o" en "i", "u": liebri, lumbri, rollu,
zapatu, menjunji, liaru, antrueju, chonchu... Aquí destacar el caso de
Pozuelo de Zarzón que a pesar de estar rodeado de pueblos que acusan
este rasgo llegando casi a la exageración (Guijo de Galisteo unidos por
un camino de algo más de cinco kilómetros o Villa del Campo por
menos de dos) no participa de esta cualidad, constituyendo un caso
aislado y que llama la atención sobremanera.

2. Añadidura de la "i" en algunas sílabas o en la terminación de algunas


palabras: gaiteal, armación, morrial, alabancia...

3. También en esta Comarca se da un fenómeno muy extendido por toda


Extremadura: que la abertura vocálica es capaz de distinguir el singular
del plural en una misma palabra: el carro, con la o final cerrada, y loh
carroh con la o del plural de carroh abierta. En esta zona, exceptuando
Pozuelo, el carru, los carruh, con la u cerrada o abierta según el singular
o el plural (en Montehermoso, er carru)

4. Vacilaciones en las vocales átonas (sin acento prosódico), pot vatios


influjos: confusión en prefijos, analogías, alteración de fonemas, etc.:
restrojo, dicir, intierro, indición, telefano, alcaidón, o alcuidón
(alcaudón), escuender, estrumento, inritar, reguerío (regadío)
221
5 Alteraciones en los diptongos: pacencia, anque, afaitar, decinueve:
vente, trenta, acituna...
Formación de diptongos con vocales que estaban en hiato, sobre todo en
lo que se refiere a la trastocación de las vocales E y O, en U e I y al
revés: Juaquín, dispertar, divirsión, clausula (cápsula)

7. Cambiar la "en-" o "em-" iniciales por "a-" : aterral, abarullá... Y al


revés: endelgazar, endrento...

8 Añadir a ciertas palabras, vocales: riestra, priesa, alangosto, afoto,


afusilar, apaecío, arrebujar..

9. Cambios de vocales: naidi

EL CONSONANTISMO

1. Las consonantes S y Z finales de una sílaba se aspiran o se pierden


fiehta, pihca, pahto, narih...

2. Perdida o cambio en R de la L o viceversa: farsa, carderu, artu, sartu...


(en Montehermoso), peol, celebru, colaol, atehtal, comel, bebel... (en los
demás)

3. Cambio de la H en J: albejaca, jadel, jacha, jigu, jalda, jocicu, jortiga

4 El sonido J en castellano se reemplaza por una aspiración: muhé


navaha, diho, trabaho, hurdes.

5, Conservación del grup MB latino en algunas palabras sin reducir a M,


como hace el castellano: lambel (lamer), chambarileo (chámarileo).

6. Desarrollo de la G o de la B ante diptongos que empiezan por HU:


güele, güerto, güelve, bueco...

Cambio de consonantes: V en G (güelve, regolver) - B en G (gómito,


jugón) - C en G (gabina) - G en B (abuja, abijón) - B en M (muñuelo)
- F en C (Celipe) - C en F (fenefa) - S en CH (chalpical) - Otras:
sumidero, golel, ataul...

8 Pérdida de consonantes interiores: intrusión, afertil, poblema,


indicutible, infeción, inorante, coluna, en efeto...
222
9 Cambio de posición de los fonemas dentro de las palabras: Grabiel,
dávida (dádiva), drento, doldrá, bulra, bolrón...
10. Pérdida de la D intervocálica: comío, crúo, mercao, ná, tó...

11 .Otras palabras vienen de pérdidas de sílabas: probalidad, jurición,


positorio, endenante (de aquí no antes), ancá (en casa de), alcol
(alcohol), alantar (adelantar)...

• Pérdida de consonantes intervocálicas o iniciales: esparramar, esgarrar,


exprimento, efeutu...
• Cambio de consonantes: mudral (muiadar)
• Añadir sílabas o consonantes: albarzón (barzón), endiluviu, endrentu,
desapartar, discursión, divirsión, inritar, friendo, trompezón (o
trompicón)...
• Reunir dos palabras perdiendo letras: malage (mal angel)...

12.Conservación de las antiguas S y Z sonoras: adeiti por aceite, dorra por


zorra... (rasgo más pronunciado en Montehermoso)

Rasgos más sobresalientes de la MORFOLOGIA y SINTAXIS:

1 El loísmo, leísmo, leísmo: el calor, la reúma, la puente, la aceiti.


- También se evitan cacofonías: la haba...

2: La forma de diminutivo más frecuente es el sufijo "-inu", "-ina":


chiquininu, tapaerina, comanerina, meloninu, perina...

3. Es habitual anteponer el artículo ante el posesivo: la mi casa, el mi


güertu, lah mis'ijash, loh mih lechonih... También se coloca el artículo
ante nombres propios: la Juana, el Pericu ....

4 En los pronombres personales son frecuentes los vulgarismos del tipo:


me se cayó, y las formas mos, mosotros, muestros.

5. La conservación de restos del genitivo partitivo está muy extendida


también: dami una poca de agua, dar una poca vuelta...

6. La asimilación analógica de la primera persona de los verbos incoativos:


paezo, crezo, conozan, ehcureza, ofrezo, luza...

7. En toda la zona son muy frecuentes223 las formas fuertes de.la tercera
persona del plural, en el pretérito indefinido: jidun, vinun, trujun; supun,
dijun ....
8 Distorsiones morfológicas y sintácticas: jidiendu, dijierun, quiés, cantara
en lugar de cantaría, andara.

9 Variación en la función del acento: celebre, telegrama

10. Una serie de verbos con valores específicos


HABER, tiene diferentes valores o significados: tener (hubiendu
muchuh Perú en la calli) ser (habemuh doh hermanus), estar
(habiamus allí cuatru)
QUEDAR, tiene dos valores; dejar (me queé las llavih en casa), olvidar
(me he queau lash gafah)
CAER, tiene el valor de: verter (caí el caldu al suelu), tirar (caeh lah
cosah)
ENTRAR, con el significado de meter (entru loh lechonis en la corralá)
11.También hay que destacar la notable cantidad de:
- Arcaísmos: ansí, agota,.
Vulgarismos: aluego, pos, dende, antiel...
- Leonesismos, (lambel) asturianismos, andalucismos, galaico-lusitanismos, etc

En 1984, la Institución Cultural "El Brocense" publicó mi libro


"Requilorio", escrito íntegramente en el "dialecto" que se habla en Guijo de
Galisteo y, como se ha dicho antes, propio también de los pueblos de la
comarca a que pertenece "el Guijito" y, al fin de toda Extremadura; que
empieza así:

"Cuandu a la Romalda se le metí alguna cosa en la jineta... Mira


qu'idil que hoy jadi fríu... ¡me ca!, y la joía que m'ha jechu ponelmi un jersé pa
debaju el chalecu, comu si no tuviá bastanti con la camisa y con la camiseta,
q'alegu al pardeal refresca muchu, me idi; a más, qu'el chalecu mimen m'está
alguninu estrechu, ¡ah!, y güenus mal que no sabi que los calzoncillus los tengu
d e l o s de a m e d i a c a n i l l a q u e si n o me jadi p o n e l m i l o s l a r g u s d ' e sus
que s'arreatan con unus ataerusa, qu'antovía me los jadi asma. Los nuevus no
los quierin ya d'esus, ni siquiá de los de a media canilla, ya se ponin unus que
apaecin fragas, mu cortininus. Pa mi qu'anque sean mu modelnus no hay de
ponelmilus qu'a más tien que jollal muchu en la entrepierna"

224

JOSÉ M ª ALCÓN OLIVERA


PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO
CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

EL EXTREMEÑO EN INTERNET
Autor: Manuel Trinidad Martín

Buenos días a todos. En primer lugar quiero felicitar al Sr. Pedro Cañada que con muy pocos medios ha
organizado este excelente congreso y aunque hemos contado con la presencia de representantes del
mundo universitario, debo decir que este congreso no ha sido organizado por la Universidad de
Extremadura, ni siquiera por una institución oficial superior como la Junta de Extremadura que nos
va a visitar en el acto de clausura, sino que ha sido organizado por una serie de personas que con
escasos medios económicos y sólo desde la ilusión, el afecto y el amor por algo que se pierde sin remedio
como un pajarillo que se nos muere entre las manos, han tenido la fuerza a pesar de todas las críticas, de
hacer una llamada agónica a todos los amantes de lo extremeño para que acudieran a Calzadilla, para
defender lo nuestro, como el S.O.S que se envió desde el Titanic cuando se estaba hundiendo.

Porque los que realmente han hecho que sobreviviera el extremeño, no ha sido la Escuela de Hamburgo
que estudió allá en los albores del siglo XX el habla de la Sierra de Gata, ni el Sr. Cummings que hizo
una investigación sobre el habla de Coria y sus cercanías, sino todos esos extremeños que con escasos o
nulos conocimientos filológicos y con la sola ayuda de su libretina se han dedicado a recopilar el léxico
de sus pueblos. Por eso sin duda, este Primer Congreso sobre el Extremeño no podría encontrar otro
marco más adecuado para su celebración que este bello pueblecito del Valle del Alagón. Ya que es un
congreso realizado desde el pueblo y para el pueblo.

Pero a diferencia de lo que ocurrió con el Titanic, el extremeño no se va a hundir, porque aquí sí han
acudido en su ayuda, extremeños residentes en todos los puntos de España, recorriendo muchos de ellos
cientos de kilómetros, dejando a sus familias por unos cuantos días, porque sabían que era su obligación
estar hoy aquí, sin recibir nada a cambio, sólo la satisfacción de insuflarle ese último hálito de vida a las
hablas extremeñas, la manera que tuvieron de expre sarse nuestros antepasados, porque el extremeño se
nos muere queridos amigos y se nos muere, y he dicho bien, se nos muere ya que no está muerto, a pesar
de la descarnada, inmisericorde y brutal campaña que desde altas cotas de la intelectualidad se está
realizando y se atreven a afirmar con desvergüenza que el extremeño no existe, acertadísimas palabras
de D. Joaquín García Plata cuando en su comunicación del jueves pasado, afirmaba que el gusano lo
tenemos dentro de nuestra casa, qué pena, así nos va a los extremeños, que anteponen todo tipo de
intereses en lugar de defender lo nuestro.

Y una de dos o se es muy inculto o se tiene muy mala leche, para afirmar que el extremeño no existe. A
mí este verano me ha dado la gana de viajar, a zonas de Extremadura que conservan todavía un habla
peculiar porque me gusta saber las cosas de primera mano y no porque me lo cuenten. He visitado el
valle de Xálima y las tierras de la Trasierra extremeña y me he dado cuenta de que todos los que
comparan el extremeño con la miseria, con la incultura, con la marginación.. están profundamente
equivocados. He recorrido los campos de Ahigal con el Tío Domingu, al que le pude grabar en vídeo y
cuando me ha hablado del nombre de los pájaros, de las plantas, de los árboles, me he dado cuenta que
el inculto era yo, que los incultos somos los que encerrados dentro de las cuatro paredes de nuestras

225
ciudades urbanas, llenas de modernidad, de puentes fantásticos, de Mac Donalds, de Carrefours, nos
hemos olvidado de quiénes hacen la verdadera historia de Extremadura, que no son precisamente los
políticos, ni los intelectuales o personajes gloriosos, sino las personas normales del pueblo, el tío Balta
por ejemplo que nos ha estado recitando sus poesías, ellos son los que representan la verdadera esencia
de Extremadura, como lo llamara Miguel de Unamuno, la intrahistoria:

"Todo lo que cuentan a diario los periódicos, la historia toda del «presente momento histórico», no es
sino la superficie del mar, una superficie que se hiela y cristaliza en los libros y registros, y una vez
cristalizada así, forma una capa dura...”, que no nos deja ver la verdadera esencia de los pueblos, el
miajón como dijera Chamizo, y si rompemos esa capa veremos la realidad de los pueblos extremeños, un
foco ardiente pero que cada vez late con menos fuerza porque no le dejan ver la luz"

Hemos dado la espalda a las gentes de nuestros pueblos, amparados en un equivocado concepto de la
modernidad y de la universalidad, que nos hará olvidar nuestras raíces, una cosa no e stá reñida con la
otra, no olvidemos nunca que son los árboles que tienen las raíces más profundas los que están más
desarrollados. Países como Japón de los más desarrollados del mundo cuidan con mimo exquisito todo
lo relacionado con sus tradiciones populares.

Yo no soy filólogo, tampoco hablo un dialecto extremeño como en diversas zonas de Extremadura, pero
sí hablo un español de Extremadura, que les garantizo que se diferencia bien del español que se habla en
Asturias o en Madrid, por eso sé darle valor a lo que merece la pena y me gusta por ejemplo que a mi
mujer natural del valle del Ambroz y con fuerte acento extremeño se la reconozca su origen cuando
viajamos por España, como este verano que en Tierra Mítica, el parque temático de Benidorm, montados
en unos cacharrinos de agua, una persona natural de Llerena, le dijo: ¡Tú eres extremeña, no!

Soy una personal normal de la calle, cuyo interés por el habla de Extremadura comenzó de una manera
muy simple, un día llegó a mis manos un libro editado por la Universidad de Extremadura titulado
Vocabulario de Madroñera que formó parte de la tesis doctoral de Pilar Montero Curiel, profesora de
Lengua Española, después de ojear un poco por sus páginas me llevé una gran sorpresa al descubrir
palabras que solía emplear en mi vocabulario usual y que desde pequeño la gente de fuera de mi familia
siempre me había dicho que me las inventaba. El Diccionario de la Real Academia Española parece que
les daba la razón ya que tampoco conseguía encontrar en él dichas palabras.

Expresiones escuchadas a mi abuela, Carmen la Barranquera, natural de Campo Lugar, como remecero
(columpio), pando (poco profundo), veleí (mírale aquí), jundeal (tirar), eschangao (estropeado),
escusao (curioso), esgalamío (hambriento), furriona (juerga), murgaño (araña)... eran utilizadas
frecuentemente por mí y yo me preguntaba ¿tendrán razón y estas palabras no existirán?

Por eso me embargó una especial emoción encontrar una publicación, el vocabulario de Madroñera, en
la que se podían encontrar dichas palabras y aunque mi lugar de nacimiento es Cáceres, toda mi familia
es originaria de Campo Lugar, pueblo cercano a Madroñera por lo que lógicamente muchas expresiones
de este pueblo también se utilizaban en el mío.

A partir de ahí decidí crear en una página web llamada Paseo Virtual por Extremadura una sección
con una selección de palabras del libro: El Vocabulario de Madroñera, pero entonces me asaltó una duda
¿tendrá algo que ver este vocabulario con eso que llaman castúo?

Y entonces empecé a buscar por internet todo lo que existiera sobre el tema, la verdad es que puedo
decir que un primer momento sufrí un poco de decepción ya que se encontraban mensajes en los foros con
opiniones que mostraban un total desconocimiento sobre el tema y en otras webs de pueblos extremeños se
recopilaban diversos vocabularios, pero de lo que habían escrito autores entendidos a lo largo de la
historia no se encontraba absolutamente nada.

226
Por eso se me ocurrió la idea de buscar por todo tipo de bibliotecas todo lo que se hubiera escrito
sobre las hablas extremeñas con el fin de digitalizarlo y subirlo a la red, ya que sin duda esta base
documental, serviría de ayuda para poner un poco de luz en el confuso mundo de lo que llamaban muchos
"castúo" y a la vez sería un acicate para investigadores que quisieran profundizar en el tema.

Empecé a indagar primero en el fondo hemerográfico de la Universidad de


Extremadura y más tarde en bibliotecas como la de la Institución Cultural El
Brocense o la Biblioteca Pública de Cáceres. Revistas de finales del siglo XIX y
principios del XX, como el Boletín de la Sociedad El Folklore -Frexnense y Bético
Extremeño (1883-84) , la Revista de Extremadura (1899-1910) la Revista de Estudios
Extremeños (1927-2002) o Alcántara, revista del Seminario de Estudios Cacereños,
comenzaron a darme las pistas de los numerosos trabajos que se había escrito sobre el tema.

A medida que iba leyendo más y más artículos, me daba cuenta del tremendo error que se había
cometido al minusvalorar el habla de Extremadura, considerándola una deformación del castellano,
producto de la miseria y la incultura; y propia de palurdos y catetos; opinión muy generalizada por
personas que se supone que tienen una alta formación intelectual.

Empecé a descubrir un mundo maravilloso de miles y miles de palabras


que no aparecen recogidas en el diccionario de la Real Academia de la
Lengua, de vocablos que fueron sistemáticamente reprimidos durante
decenios por los maestros de pueblo que venían de fuera, sencillamente
porque no las entendían. Recordaba mi viaje a Ahigal en que una
amiga me comentaba que en el colegio al traducir del inglés el significado
de llamar a la puerta ella puso "torteando" y la profesora le puso
un círculo enorme con la expresión "esto no existe" .

Seleccioné los artículos de los principales investigadores sobre el tema,


como el profesor D. Antonio Viudas Camarasa de la Universidad de
Extremadura, autor del Diccionario Extremeño.

Le envíe un correo para pedirle permiso para incluir uno de sus artículos,
concretamente el habla de Extremadura en 1900 y él me empezó a dar información
de todos los trabajos que había realizado.

El Sr. Viudas tiene dos páginas webs en internet; Las hablas


de Extremadura en la red y el portal de dialectología dialectus.com que es una página
dedicada a las humanidades, en el que tienen cabida diversos ámbitos culturales, tanto
reportajes fotográficos, entrevistas, homenajes, diaporamas, creación literaria y
un variado y seleccionado temario, en ellas está contenido por ejemplo el informe
sobre la Fala que sirvió de base para declarar esa modalidad que se habla en los
pueblos del Valle de Xálima (San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno)
Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura por Decreto de 20 de marzo de 2001.

Es importante destacar que la palabra clave que se utiliza para buscar todo lo relacionado
con el el habla de Extremadura en internet es “castúo” que aunque ha quedado claro en este congreso
que fue un término acuñado por Chamizo con su obra "El Miajón de los Castúos", hay que reconocer
que esta palabra ha triunfado, y tanto dentro como fuera de Extremadura se la relaciona
con el hablar extremeño, incluso el diccionario de la RAE la incluye indicando que es el modo
de hablar de Extremadura.

227
Para comenzar mi recorrido sobre lo que se puede encontrar en internet sobre el dialecto extremeño, no
tengo más remedio que detenerme en la primera página escrita en este dialecto que existió en internet y
que fue subida a la red en 1997, su autor, David Delgado, es un electricista nacido en Holguera en el año
1950, a los 15 años se vio obligado como otros muchos extremeños a viajar lejos de su tierra, en este caso
hasta Cataluña, viviendo actualmente en Palafolls un pueblecito a 8 Kms de Lloret de Mar.

Aquí ya percibimos la primera característica de las páginas webs que van a tratar no sólo del extremeño
sino en general de pueblos de Extremadura, ya que es curioso que una gran mayoría de las página webs
que hay colgadas en internet han sido realizadas por extremeños que viven fuera de Extremadura. Es
decir se añora lo que uno siente que le falta., todas esas personas que hablan de
la falta de identidad de los extremeños, se deberían dar una vuelta por esas Casas de Extremadura
repartidas por el mundo en la que todos los extremeños realizan numerosas actividades siempre juntos y
normalmente usan como punto de unión la Virgen de Guadalupe, mientras que desgraciadamente los
que vivimos en Extremadura nos pasamos el tiempo discutiendo en disputas provinciales que sólo
consiguen que Extremadura siga estando a la cola de todos los indicativos económicos.

David Delgado me comentaba que conoció a Jose María Gabriel y Galán y su célebre poesía el embargo,
a través de la enciclopedia Alvarez que era el único libro que se usaba en aquella época en primaria.
Más tarde conoció la obra de Luis Chamizo y a través de la lectura de ambos poetas se empezó a
interesar por el habla extremeña. Al final gracias a que llegó a sus manos la gramática del Sr.
Gonzálvez, se atrevió a escribir en extremeño. De aquí se deduce la enorme importancia que tuvieron
para la difusión del extremeño ya que lo elevaron a categoría literaria, estos dos grandes vates de la
historia de Extremadura que hicieron que muchos extremeños se sintieran orgullosos de su manera de
hablar, desgraciadamente otras personas más influyentes consiguieron que se produjera pronto todo lo
contrario, es decir, que nos avergonzáramos de nuestra manera de expresarnos.

La página se abre con una hermosa foto de la dehesa extremeña y ofrece la posibilidad de adquirir a
través de internet la traducción del principito al extremeño de Antonio Garrido Correas. A esta web la
encuadraría en la sección del EXTREMEÑO EN LA LITERATURA, ya que recoge las poesías de un
gran número de poetas que han escrito en extremeño tanto de comienzos del siglo XX como
contemporáneos, como Rufino Delgado, autor de Trofeos de Raza, Gaudencio Balbino autor del libro
"Huellas en la arcilla" editado en 1975, José Ramirez con su libro "Las Tierras Pardas" editado en 1923
y más moderno podemos hablar de Olegario León de su libro " A la caura Vettona" editado en 1984,
por último también se incluyen diversos poetas de Serradilla. Incluso el mismo autor de la web David
Delgado escribe algunas poesías como “Cantu a Extremaura” y que como él mismo señala están “Sin
imprental”.

Más tarde seguí con mi incesante búsqueda y encontré la primera


revista electrónica "alreol de l'estremeñu" llamada Belsana, escrita totalmente
en extremeño, que había sido realizada por Nicolás Valle Morea, periodista de
TV3 Catalunya que domina varios idiomas y ha sido corresponsal de
Guerra en Kabul y Afganistán, pero que nació en Acehuche y eso le quedo marcado
para siempre, recordando siempre las nanas que le cantaba su madre en un lenguaje
que muchos dicen "que no existe".

En ésta se recogen todo tipo de entre vistas y reportajes relacionados con el extremeño, incluso
recogió una polémica surgida en los periódicos porque una persona se le ocurrió
publicar un 8 de septiembre de 2001, curiosamente el día de Extremadura, un artículo en el que
llamaba poetastros a cualquier persona que se expresara en el habla de su pueblo
(¡ay!, si lo escuchara nuestro amigo Balta que actuó ayer) , kamicaces del castúo a los
que de una manera u otra queremos dar una dignidad que nunca tuvo al habla extremeña y también
avisaba del ENORME PELIGRO que podría suponer potenciar estas hablas, la verdad, es que algún día
me tendrá que explicar a qué se refería. La revista Belsana con una periodicidad
prácticamente cuatrimestral ha demostrado la gran cantidad de noticias que
puede generar, algo que al parecer no existe.

228
De las páginas de pueblos extremeños podemos destacar la de Ahigal que
es un pueblo que conserva intactas muchísimas tradiciones populares de
Extremadura y que su autor. Juan Carlos Paniagua, profesor de filosofía en
Ecija (Sevilla), se ha dedicado durante años a recopilar cientos de palabras del léxico ahigaleño.

También la página web de Piornal de Victor Díaz que vive en Cataluña, dedica una
amplia sección a su habla local. Otras páginas como la de Malpartida de Plasencia
contiene hasta un libro completo para descargar, sobre el habla de los chinatos
y la página de Serradilla también acoge en sus páginas diccionarios amplios sobre
su habla local.

Una de las últimas webs, que se han subido a la red sobre el habla de
Extremadura, tiene talante científico, ya que es la tesis doctoral de Jose Antonio
González Salgado, doctor en filología por la Universidad Complutense de Madrid
y su trabajo se titula: CARTOGRAFÍA LINGÜÍSTICA DE EXTREMADURA. ORIGEN Y
DISTRIBUCIÓN DEL LÉXICO EXTREMEÑO y que muestra a través de 418 mapas
por desgracia, lo poco que existe del extremeño en la actualidad y que en poco más de
15 o 20 años, si continúa la total falta de estima, acabará por desaparecer.

Y lo más reciente que hay en internet, es el mismo seguimiento de este congreso, ya que Mariví Reyes,
a través del nuevo Centro del Conocimiento Integrared de Coria, está realizando una página en
la que se están incluyendo diversos archivos de sonido con parte de las ponencias.

Por último quiero señalar que también en el extranjero se ha prestado atención al


habla extremeña, ya que es un tema que interesa mucho a investigadores de otros lugares,
no lo duden, y por ejemplo John M. Lipsky, profesor de español de la Universidad
de Pensylvania de Estados Unidos y autor del libro "El Español de América" dedica
una sección de su web a The Spanish of Extremadura.

El Ethnologue que es el proyecto de la Unesco en internet que recoge todas las


lenguas del mundo, también dedica un capítulo al extremeño, titulado Extremaduran:
A language of Spain.

Otro proyecto en internet The Rosetta Project que igualmente quiere recoger todas
las lenguas del mundo, se ha interesado vivamente por el extremeño y en su momento
me envió un correo pidiéndome que le enviara diverso material sobre el extremeño
para incluirlo en sus páginas, como por ejemplo una traducción de diversos capítulos
del génesis.

Y por último, como anécdota quiero comentar, un químico checoslovaco Michael


Kanov que está traduciendo la tabla periódica de los elementos a todos los idiomas
del mundo en su página web, me escribió para que le mandara la traducción de los
elementos químicos al extremeño y a mí me pareció algo curioso y con la ayuda de
algunos amigos, se lo envié, pero evidentemente en la actualidad no existe ningún tipo
de reglas para escribir en extremeño, por eso lo comento como anécdota.

A mí me importa poco que sigan atribuyendo a todos los que defendemos el habla de Extremadura,
intereses políticos espurios, me importa poco que el habla de de Extremadura sea una lengua, un
dialecto, una habla o la jerga del Tío Eleuterio, sólo sé que así es como se expresaba mi abuela Carmen
la Barranquera que Dios la tenga en su gloria y antes el padre y el padre de su padre y también
hablaban así miles y miles de extremeños que tuvieron que abandonar su tierra porque se pasaba
hambre y que al llegar a otros lugares de España, como Cataluña procuraron perder el habla de sus
pueblos y curiosamente aprender la forma de hablar de otros lugares que sí se sentían orgullosos de sus
peculiaridades lingüísticas.

229
Muchas personas nos vinieron a decir que nos debíamos avergonzar de lo nuestro pero no sólo de la
manera de hablar, sino de la manera de sentir de la manera de vivir y e l problema es que nosotros nos lo
creímos. Es curioso que por ejemplo en un pueblo interior de la Sierra de Alicante, llamado Callosa de
Sarriá, están las famosas Fuentes de Algar, superexplotadas económicamente, en una zona totalmente
vallada, ya que se debe pagar para entrar, incluso te hacen fotos para que a la salida pases por caja y lo
tienen como uno de sus mayores atractivos turísticos, lo que no es otra cosa que un simple arroyo de
agua dulce con una cascada. Pues bien en todo el norte de Extremadura, desde Las Hurdes hasta La
Vera tenemos decenas de cascadas y arroyos con acceso totalmente gratuito, ya que as í somos los
extremeños de desprendidos con los demás, y que incluso superan en belleza a éste de Alicante, pero en
cambio normalmente no damos valor a lo nuestro por lo que evidentemente e se complejo de inferioridad
parece que no nos lo vamos a quitar nunca.

Por último, debo decir que desde hace aproximadamente dos años que me interesé en el tema de las
hablas extremeñas y traté con la gente que la investigaba, es cuando realmente he conocido a la
verdadera Extremadura más que en toda mi vida y en este congreso he aprendido muchísimo más sobre
la cultura extremeña, porque me he reunido con personas que no se avergüenzan de su tierra y que se
sienten orgullosos de ser extremeños, que no es mejor que ser murciano, gallego o catalán, pero ¡ojo!,
tampoco es peor y por eso apoyaré y seguiré apoyando siempre que pueda, el habla de Extremadura.

Muchas gracias

- ANEXO -
PORTALES Y REVISTAS

1.- Paseo Virtual por Extremadura (Manuel Trinidad)


http://www.iespana.es/paseovirtual

• Sección Biblioteca Virtual de Dialectología Extremeña


http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/voseo.htm

• Sección sobre Literatura Extremeña


http://www.iespana.es/paseovirtual/literatura/literatura.htm

• Sección Biblioteca Virtual Extremeña


http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/biblioteca.htm

• Sección Vocabulario de Madroñera de Pilar Montero Curiel


http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/vocabulario.htm

2.- Revista Belsana (Nicolás Valle)


http://www.extremaura.com/

• Discusión sobre el extremeño en el periódico regional Extremadura, a partir


del artículo publicado por el Sr. Álvaro Valverde, el 8 de septiembre de 2001,
día de Extremadura, titulado "A vueltas con el castúo".

http://www.extremaura.com/recada3.htm

230
• Dossier del periódico regional Extremadura sobre el castúo 10/Marzo/2002

http://www.extremaura.com/noticias4.htm

• Debate sobre el castúo, en el programa de televisión "Extremos" de Canal


Sur Extremadura presentado por Nieves Moreno emititido el 10 y el 14 de
abril de 2002. Participantes: Alvaro Valverde, Salvador Plans y Manuel
Trinidad.

http://www.extremaura.com/recada4.htm

3.- Hablas de Extremadura en la red (Antonio Viudas)


http://www.galeon.com/hablasdeextremadura/

4.- Portal de dialectología (Antonio Viudas)


http://www.dialectus.com

• Sección reportaje de radio sobre la traducción de "El Principito" (Antonio


Garrido)
http://www.dialectus.com/reportajeprencipinu/index1.html

• Informe sobre la Fala de la Sierra de Gata


http://www.dialectus.com/habla-fronteriza/index.html

5.- A Fala de Xálima (Promotora Española de Lingüística)


http://www.proel.org/lenguas/fala.html

6.- Cartografía Lingüística de Extremadura (Jose Antonio G. Salgado)


http://es.geocities.com/vozextremadura/principal.htm

LITERATURA EXTREMEÑA

7.- Poesías de Extremadura en castúo (David Delgado)


http://www.ctv.es/USERS/daviddelgado/

8.- Poetas y autores extremeños (Juan Cano)


http://usuarios.lycos.es/juancano_2/page4.htm

• Luis Chamizo Trigueros - El Miajón de los Castúos (Juan Cano)


http://usuarios.lycos.es/juancano_2/page040.htm

231
9.- Luis Chamizo - Poesía y Literatura (Juan J. Ruiz)
http://www.luischamizo.es.org/

10.- Jose María Gabriel y Galán (Biblioteca literaria del siglo XIX)
http://www.ale.uji.es/gabrgal.htm

11.- Libruh en ehtremeñu (Asociación Internacional Jóvenes Aventureros del


Mundo)
http://www.iespana.es/aventureroscc/castuo.php.htm

HABLAS LOCALES

12.- Fondo documental y vocabulario dialectal de Acehuche (1382 entradas) (Nicolás


Valle)
http://www.geocities.com/vallemorea/

13.- El habla de Ahigal (Juan Carlos Paniagua)


http://www.ahigal.com/rincon.htm

• Sección de Poesía de Juan García


http://www.ahigal.com/juangarcia.htm

• Los beneficios del teléfono - obra de teatro (Juan García)


http://www.ahigal.com/juangarcia1.htm

14.- El habla de Piornal (Víctor A. Díaz)


http://www.piornal.net/indicehabla.htm

15.- Vocabulario Serradillano (J. Carlos Bravo)


http://www.serradilla.com/Vocabulario_Serradillano.htm

16.- El dialecto chinato (Malpartida de Plasencia)


http://usuarios.lycos.es/chinatos_web/dialogo.html

17.- Palabrinas de Brozas (Antonio Carbajo)


http://www.terra.es/personal/acarbajo/brozas/palabrinas.htm

232
18.- Palabros de Cañamero (Moisés Segovia)
http://www.fortunecity.com/oasis/seychelles/575/palabros.html

19.- Diccionario castúo cillerano (Didac Mateos)


http://www.terra.es/personal7/guitin/home2.htm

20.- Diccionario de Deleitosa


http://asoleto.free.fr/deleitosa/castuo.htm

21.- Diccionario Garrovillano


http://usuarios.lycos.es/garrovillas/cap11.htm

22.- La fabla de Garrovillas de Alconétar


http://www.geocities.com/SouthBeach/Mansion/9942/cultura/habla.htm

23.- Glosario Castúo de Ibahernando (Peña Er Pirgüin)


http://www.ibahernando.com/secundarias/glosario/glosario.html

24.- Vocabulario de Logrosán (Rafael Muñoz)


http://personal4.iddeo.es/logrosan/vocabulario.htm

25.- Vocablos y palabrejas usadas en Navatrasierra


http://perso.wanadoo.es/jalvarezja/diccionario.htm

26.- Palabras de Santiago de Alcántara


http://www.santiagodealcantara.com/Curiosidades07.htm

27.- Vocabulario Santeño (Asociación de Agricultores de los Santos de Maimona)


http://www.asociaciondeagricultores.com/VOCABULARIO.HTML

28.- El habla extremeño en Segura de Toro (Modesto Martín Cervigón)


http://es.geocities.com/elrregajo/Diccionario/Diciocat.html

29.- Expresiones con talandango - Talarrubias


http://www.talarrubias.net/palabras.htm

233
30.- Vocabulario castúo de Talaván (Peña Los Castúos)
http://www.iespana.es/castuos/nuestras_palabras.htm

31.- Vocabulario de voces de Valencia del Ventoso


http://www.iespana.es/dobleb/Varios.html

32.- Diccionario de Valverde de Llerena (ayuntamiento)


http://valverdedellerena.com/diccionario.htm

33.- A Fala di Valverde du Fresno (Jesús Rodríguez Obregón)


http://roble.pntic.mec.es/%7Ejrodri14/page6.html

34.- Palabreru de Villanueva de la Vera (David Santiso)


http://personal1.iddeo.es/dsantiso/palabreru.xls

35.- Habla de El Rebollar (Sierra de Gata salmantina)(Jose Benito Mateos)


http://usuarios.lycos.es/serragatinu/habla1.htm

PÁGINAS EXTRANJERAS

36.- The Rosetta Project – Archive of 1000 languages


http://www.rosettaproject.org:8080/live/search/detailedlanguagerecord?ethnocode=E
XT

37.- The Spanish of Extremadura – Jhon M. Lipski


http://www.personal.psu.edu/faculty/j/m/jml34/Extremadura.htm

38.- Ethnologe – Languages of the world and a whole lot more


http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=EXT

39.- Extremaduran language - Zdravko Batzarov (Modern Romance Languages -


Orbis Latinus)
http://www.orbilat.com/Modern_Romance/Ibero-
Romance/Extremaduran/index.html

40.- Language Museum - Samples of 1200 languages in the world and a whole lot
more
http://www.language-museum.com/e/extremaduran.htm

234
41.- Tabla periódica de los elementos químicos en extremeño
(Michael Kanov)
http://www.jergym.hiedu.cz/%7Ecanovm/vyhledav/variant9/extro.html

PÁGINAS SOBRE EL I CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO

Paseo Virtual por Extremadura (Manuel Trinidad)


http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/congreso.htm

Nuevos Centros del Conocimiento - Integrared de Coria (Mariví Reyes)


http://www.nccintegrared.org/localidades/coria/dialecto/imagenes24.htm

Reportaje fotográfico de dialectus.com (Antonio Viudas)


http://www.dialectus.com/calzadilla-fotos/index.html

Conclusiones personales (Jose Antonio González Salgado)


http://es.geocities.com/vozextremadura/calzadilla.htm

************************************

235
CONGRESO SOBRE EL HABLA EN EXTREMADURA
CALZADILLA-CÁCERES
24/27-X-2002

CARTA DESDE EL ESCAÑO A UN AMIGO EMIGRANTE

Mí queríu amigu, jadi tiempu que te debu carta, peru entre las fae-
nas de la siega, la trilla,el tejal y la vendimia, créimi que andu
algu ajinau, pueh ya vamus mayorih, y loh joíuh muchachuh ya no quie-
rin sabel ná del campu cuantu que sabin algu, y no quierin mah que
pegali patah a un pelleju jinchau, y paseal, sobri todu ellah; asin
que casi tou loh trabajuh quean pa ella y pamí, y yasemuh sesento-
nih; a vel si cobramuh prontu y moh quitamuh de estu, que eh m u
atau y mu ehclavu; por esu hemuh mandau a estudial a loh muchachuh,
a vel si sacan algu y se quitan de ehtuh enritaeruh. Anda que buen
sacrificiu moh cuesta, y hahta tenel que vendel algún guertu.

Cuandu unu se poni a hablal de lo suyu, casi se olvía de loh demah,


y comu ehta Carta eh pa ti, pa tu mujel y tuh hijuh, deseu que al re-
cibila voh encontreih bien, musotruh lo ehtamuh a Dioh graciah, loh
cincu que tengu, yo y ella,que comu no sabi leel te digu que ca ved
está mah empachosa, debi sel pol la edá; se nota en tóo; y la tuya co-
mu anda,te preguntu ehtu porqui ellan eran mu amigah, y cuandu era-
muh noviuh ellah se contaban suh cosah y musotruh lah muehtrah. Ta
cuerdah que en la plaza no querian bailal porqui lah veían suh ma-
drid, y nusotruh en venganza le dejatabamuh el mandil. T,acordarah
cuandu le rompihti el cántaru a la tuya pol querel dali un besu, y
el sogadu que me pegó la mia pol lo mismo en el podu vieju.Ahora
que en lah pilah de laval de loh Podituh ehtaban bien suavih. De tod
moh y manerah, no moh ha íu mal con ella, aunqui qué rehpeleñah son.

Del pueblu te diré que ca ved semuh menuh, y eh que voh fuihtih mu -
cha genti en too ehti siglu, unuh pa los Uvaisih, otruh pa Francia y
Alemania, y un mojeón pa otrah capitalih de España. Muchuh vuelvin
de vez en cuandu, peru loh que voh fuihtih pa lah Americah, comu tu,
tan solu vienin unuh que ehtan en la California. Poresu, mi queríu
amigu, te escribu ehta carta tan larga,una ved que han devacuau loh
trabajuh, y ya hemuh sembrau el forraji, loh navuh y lah berzah.

El grandi ya sabi ehcribil de corríu, peru no quieri porque idi


que su madri meti mucha paja,que si sabrah ehtu, que si sabrah lo
otru y lo demah alla; idi que el lo resumi y lo poni con palabrah
suyah, y la verda que pa una red que moh escribimuh al añu, moh guh-
ta ehtendelmuh y ponel lah cosa, muehtru modu y manera, asina ehta
carta tieni mah suhtancia. Le he 236
leíu a ella ehta hoja, s,ha sonreiu
y me ídi voh de muchuh recaitud, sobri too a tu mujel; seguru que se
ehtá acordandu de cuandu eran mozah.
Acabamuh de cenal unah sopitah chilrri, poh ya no hay ná ni en el
sobrau ni en la bodega ni en la puchera,no hay ni fañahcu hahta
que no se mati, pa nuehtra Señora la chicharronera; ya hay ganah de
tenel pa tiral de veta. Loh muchachuh vienin de loh ehtudiuh algu
enjutuh y paliduchuh, y creu que algu micuh, asina que su madri ven-
ga a dali too lo buenu del lechón,que se lo tenía ehcusau, y pa mi
lah morcillah rancia, y sino te queah al bofeteu.
Ha veniu la luh al pueblu, y hemuh puehtu una bombilla pa toa la
casa, porqui hay que ajorral, pueh loh mesih pasan enseguía y hay que
pagal los caíuh de loh ehtudiuh de loh muchachuh. Asin que ella, ni
corta ni perezosa,ya sabih el geniu que ha teníu siempri. ha apagau
la bombilla, porqui y que gahta muchu, ha atizau el candil, y la pueh-
tu torcía nueva, y cogiendu la papera lo ha enllenau de adeiti, lo
enciendi, y mu redichu me idi, asina tambien va bien a ehcribil. Ella
cogi el cehtu de la cohtura y empieza a remendal unuh pantalonih de
pana que se me ejarrarun cargandu unh matochuh de ehcobah pa tene-
llah preparah pa la matancia. Y yo,mi queríu amigu, no se comu mejol
repulgal toah lah cosah que quieru ehcribilti, poh si fuera hablau
teniamus pa muchus seranuh.

Eh el casu que ehti veranu, entri mozuh y mozah del pueblu, ha pueh-
tu muchuh retratuh, algunuh antovia de loh de minutu, y con un letre-
ru mu grandi en lah ehcaleta que idi, te lo ehcribu pa no equivocal-
mi: GUIJO DE GALISTEO. PIEDRAS Y ROCAS: PILARES DE SU HISTORIA.
Tooh ehtuh retrtuh loh tienin puehtu en una casa que han dau ala
Parroquia, pa ehtah cosah, loh muchachuh de Grigoriu el de la Benja-
mina. Quien le ina aidil a elluh que iban a tiral pa lantri cuandu
casi sin puel, loh llevarun a ehtudial; peru mira salierun pa lantri,
y elluh mu agraeciuh, han jechu ehti regalu al pueblu en nombri de
suh padrih. La casa ha queau mu bonita, too a la antiguu, idin que eh
comu un museu. Musotroh, lo que oyemuh, poh dejah
cosah no entendemuh ná.

Peru comu ehta mia eh tan entrometía, ma dichu que tenemuh que il
a vel loh retratuh, aunqui no sepamuh leel de corríu lah letrah que
ponin; y que van mucha genti vieja, y que nusotruh no vamus a sel me-
nuh.
Poh pa que veah, moh hemuh puehtu la ropa deminguera, y allá que he-
muh íu. Na mah entral pol la puerta,se poni una muchacha al lau nueh-
tru pa ehplicalmuh a que se refierin cá retratu que hay en cá apar-
tau, y son sieti. Qué guapa la moza, cómu habla, qué explica tieni, se
quea unu comu trahmuau namah en vela y oila. T,acuerdah cunadu lah
nuehtrah cantaban comu con dehpechu: "Que no me quieri a mi que qui-
eri a otra porqui sehtan criandu mejorih mozah", chicu que razón te-
nian, y esu que lah nuehtran jadian colrru en la plaza cuandu bai-
lábamuh, en la plaza,al son del tamboril de tio Antolin, la Jota de
nuehtru pueblu. El trabaju ni lah 237
dejó crecel ni guapeal,peru son
mu buenah, y hemuh teníu mucha suerti con ellah. Que el Señol moh
lah conservi muchuh añuh.
Poh te cuentu lo que he vistu y le ha oyíu a la moza que moh i-
ba explicandu loh retratuh. Va mucha genti a velluh, no solu del
pueblu sino tamien de loh de alreol; han veníu genti hahta de Pla-
secia, Coria, Cácirih, y de muchuh mas.Eh que ehta mu bonitu. Hoy la
genti nueva ehtá mu enterá en too. Y con cá grupu va una moza o un
mozu ehplicandu, peru comu la nuehtra creu que no había otra; qué
andarih, qué miraah,qué palabrah, que cuerpu tan garbosu, paecía un
juncu al ehtal vehtía con pantalonih, fijati lo adelantau que anda
el pueblu, y una camisina sin mangah. A buenah horas lah nuehtrah
se quitaban lah sayas y lah chamblas; menuh salvaji eramuh musotruh.

Pa cá manoju de retratuh tienin un mapa, peciu al de España que


teniamus en la escuela de novarga, al lau del reloj de pared, y que
tooh loh diah tenía que atornillal la cuerda D.Patriciu, el maes-
tro tan güenu, pa que diera lah horah.

Pueh dendi la puerta de la Iglesia hahta el Crihtu Benditu, puh vel


cosah del siglu quinci,dieciseih, hahta ahora. Ehtá la Cruh a la en-
trá del pueblu, y que es ni máh ni menuh anteriol a la torri que
pol lo vihtu ehtá sin terminal, y que lah ehcalerah se llaman de ju-
sillu, y que al sel reonda, creu que no hay otra en toa Ehtremadura.
Tamien se ven retratuh de lah primerah casah cuandu ya se jidu el
pueblu, en el Tesitu, poh idin que antih ehtuvu en la jesa, endehpueh
pol la quesera el moru, aluegu en loh cahtillejuh, y por ultimu,aondi
ehtá ahora. Idin que pol lah casah, pol loh pozuh, pol la Yglesia y
loh cementeriuh, que abíu 4, pol loh corralih conceju, el de la
plaza y el del Crihtu, pol lah letrah y númeruh que hay en lah to-
zah de casah y corralih, se pué sabel la hihtoria dende antigüu.

A musotruh, ya viejuh, moh aguhtau muchu vel loh doh primeruh pozuh
del pueblu, el podiqui y el de la madapía. No me pregunti de cuandu
son,la moza lo diju, peru ehatah cabezah no puen retenel tanta letra
ni tantu númeru.

Si quieru ehplicalti loh retratuh, tooh de minutu, de la plaza. Se ve


el corral conceju, aondi encerraban lah vacah pa la capea loh diah
de San Antoniu. Te acordaráh que lah madrih moh mandaban con loh ta-
pijuh pa acutil sitiu, y asin podel vel dende la paref lah vacah que
salían a la plaza y lah que q u e a b a n en el corral.Del pozu morón
aondi dandu vueltah toreaban loh mozuh, y a unu de elluh una vaca lo
jundeó pa baju, y añuandu lah fajah loh hombrih, y una soga de tio
Enriqui, lo puun sacal, el mozu era tio Mauricio. Del pozu no quea ná,
lo han aterrau, y esu que era,según cuentan del siglu XVI. Solu quea
un cantal que en ación de graciah le cantarun a Sanantoniu, y que
idi asin: "En la plaza dehti pueblu, ayel ocurrio un milagru, un jovin
cayó en el pozu, y vos le disti la manu".Tacordarah que el día de Sa-
nantonio le cantan las mozah en la 238 plazuela de novarga, en el valli
y en la plaza tapáh con colchah, pa que no se le vea la cara, idin
que esa cohtumbri moh vieni de loh arabih. No sé.
Tampocu ehihti ya el torreón, aondi e h t a b a el reló; que bobituh é-
ramuh, cuandu dabamuh lah campanáh al compáh d,él. Cosah de muchachuh
Ni tampocu ehihti la sagrá aondi se ponían lah madrih pa miral con
quien y de qué manera bailaban suh hijah. Cuantu comadreu. Y el álamu
que ehtaba encima, que era mu grandi, yo creu que se secó de pena cuan-
du prohibierun loh bailih en la plaza, tambien en recuerdu del,moh
quea un cantal de enamorandunuh: "Alamitu de la plaza,si tu pudierah
hablal, cuantuh pañueluh y ligah, hah vihtu ya regalal". Y de lo de a
entru del pueblu, ya no quieru contalti mah penah, porqui tan linduh
han siu unuh ayuntamientuh comu otruh. Menuh mal que la hihtoria no
mo la puen quital, sino yo creo que la ehfarataban. Comu te dicho hay
algunuh retratuh, y pa recordal to ehtu, un nientu de Rufinu, el de
la fragua,ha jechu en un mapa, una pintura de cá cosa antigua de la
plaza, y graciah a esu tóo el pueblu ha recordau lo bonita que era.
Que bien pinta esi muchachu.

Qué acuerduh han teníu pa enseñalmuh la hihtoria del pueblu. Han di-
vidiu el términu en SIETI RUTAH. La primera la llaman urbana,que eh
la del pueblu, la que te acabu de ehplical.

La SEGUNDA sali de la Cruh del Caminu Coria, va pol la puenti tio


Felih, sigui pol la pesquera del molinu, teparah en el molinu y tacor-
darah que allí ibamuh a jadel sopetón,si teniamuh algún lagareru co-
nocíu; siguih pa lanti y te tropiezah con el puenti en el guertu de
tio Donatu, andi la arroyu Miravella desemboca en la Arroyu Grandi; De
aquí pasah a la quesera el moru, que ehtá en una pizarra mu grandi,
allí hay muchuh rehtuh de tejah, tinajah,y hahta losah de sepulturah
han levantau cuandu se labraban aquellah tierrah; Idin que aquí es-
tuvu un poblau árabi. Suiguiendu pa lantri vah al caminu Coria, y te
acercah al podu Jortigu a echal un tragu dagua, refrehcalti y dehcan-
sal; y vuelvih pa tráh por el camino Coria, pasah po el puenti del char-
cu lah encinah, y vuelvis a la cruh de dondi salihti. Tienih de reco-
rríu unuh 4 kilómetruh.

La Tercera Ruta,arranca en la engarilla de las viñah, siguih y lle-


gah a la CrudIta (Cruh pequeña), de ahí v a h a lah corraláh, pasah po-
rel cementeriu nuevu (el cuartu), siguih por el caminu gamonalih y lle-
gah a lah pilatah y cabeza la Oliva, dende ahí divisah casi to lo
que fue el Condau de Galihteu; y ajorrandu pa baju llegas a la Cruh
de ánimah que ehtá en una piedra mu grandi,que tamien la llaman de
tio Pedru jerreru; y yá cara acasa, ves la laguna y fuenti de la
zarza,la laguna salgaeru, el valli lavalcón, y pol lah erah y el pozu
la nava, regresah al pueblu; tienih de caninu de treh a cuatru kilòme-
truh.Tienih caminuh, y campu atravéh.
Yá el candil se ehtá apagandu, ella jidiendu tehtamentu, a mi me due-
li la muñeca de lo ehcritu, y tengu loh deuh comu engarañauh. Eh la
falta de cohtumbri. Asin que moh vamuh a echal. Tengu la cohtumbri da
quí palanti de ponel la sosiega al239lau de la cama,encima del arca, y
le doy doh o treh ñuuh al metelmi en la cama; esu me dá calol, y duer-
mu mejol.
Hoy el día ha salíu algu farrucu, peru voy a aprovechal la mañana
pa sacal ehtiercu del corral y llevarlu al mudral que tengu en lah
limpiaerah. Si quierih, no parah nunca,siempri hay algu que jadel. Y
tengu ganah de rematal la carta, antih que empieci el vareu, pueh en-
ogaañu hay regulal de adeitunah.
Pueh siguiendu con el tema,la CUARTA RUTA,que la tienin marcáh en
el mapa, comienza en la Cruh del Crihtu, y al llegal al alcornoqui la
bodina, tirah pal coorral de lah vacah, pasah debaju de una encina que
tieni, pol lo vihtu y mediu, unuh 25 metruh de punta a punta de lah ra-
mah, loh que sabin aritmética hechan la cuenta de otra manera, peru yo
no ehtoy pa quebraeruh de cabeza. Veh el corral, el valli reonditu y lah
Navah Lagunah. Y vallejera alanti te metih en el podu Jocinu, y enseguía
ehtan loh canchalih mah grandi de toa la jesa: Canchal de loh Vihcainuh,
dolminih sin techu, jorraera grandi, piedra el ehcañu, piedra el altal que
paeci un rulu de la fábrica; y volviendu a la derecha ehtá el miraeru
del guarda,una piedra mu alta daondi vigilaba tic Anianu a loh que ve-
nian de otruh puebluh a robal bellotah o leña. Y en ná ehtah en lah
piedrah del covachu, que eh pintipará a lah que tenian loh antiguuh pa
suh viviendah. Y endehpueh de miral y remiral rocah tan gordah y altah,
que no te cansah nunca, llegah a la ehquina de abaju de las serah, veh
lo que ehtá ehcritu en lah albordah, y el nombri de tic Malenu, que era
el alcaldi cuandu lo jidu y esu va pa mah de un siglu. Siguíendu la
royu Cabeza abaju te toparah con el podu la calli, y dehpueh de abel
andau 5 o 6 kilómetruh, llegah a casa baldaitu, y sin ganah de oyel re-
quiloriuh de ella,que paeci que loh tieni siempri en la punta la len-
gua, cuandu no ehtah trabajadu. Qué píu tieni con el trabaju, y lo poqui-
tu que moh guhtaba a musotruh.

La QUINTA RUTA empieza en la Cruh de la Laguna, pasandu antih por el


puenti de la royu Cabeza, la fábrica y el pdu nuevu, y entrandu en la
jesa pol la calleja. namah entral, a manu igquierda ehtá la fuenti la
Morilla, y tó seguíu la jorraera chica,la Piedra Ehcrita,que loh rin-
gurranguh que tieni marcauh, son de jadi doh mil añuh, de un pueblu
que se llamaba Celta Bretón, y que ahí ehtaba el primel pueblo. No sé,
no se pué idil ni que sí ni que no. Hombri a loh celtah loh conocemuh
por el retratu que venía en loh paquetih de tabacu,peru esu de bretón
suena loh talluh que nacin al pie de loh arbulih. No se. Pueh al pié
de la Piedra ehcrita veu a unu del pueblu ehcarrapichau en la jaca
y ella de sentaílla, y le preguntu que pa ondi van, y y me contehta
pol doh v e c i h : Senderissmo. Me queé con esa palabra polqui la apun-
te na máh ilsi pol la piedra la romana hasta el podu y laguna de Na-
vacalzá, navacarneru, la cañá y el tesu lobu. Y endehpue moh volvimuh
a vel en el podu del corral de lah vacah, aondi ehtaban merendillandu;
y el me diju que cá domingu salían pa su lau, asina ella se ehpajari-
taba de loh nerviuh, y comu le idi la nieta, asin se instruyin viendu
too lo que le han dichu en esa ehposición de retratuh, de loh que te
vengu informandu. La verdá eh que apeteci
240 dalsi una vuelta pol la
jesa en cualquiel tiempu, peru sobri tó ahora en el otoñu, y máh pa-
ti en primavera. A que tu te acuerdah dellu.
La SEHTA RUTA va por el campamentu aondi ehtuvierun loh francesih
cuandu en una guerra moh quemarun el pueblu. En tapiah de corralih
ha apaecíu piedrah reondah que antiguamenti se usaban comu si fue-
ran balah. Lah dejarían olviah.
Mah alantrinu ehtá la Cruh del Caminu del Pozuelu, y un jerraeru
de vacah y bueyih. Esa Cruh siempri sa conocíu pol la Cruh de loh
borrachus, ahora ya caih, nuu. Era el lugal dondi los del Guijitu deh-
pedian a loh amiguh del Pozuelu cuandu venían de rendil cuentah a
loh condih de Galihteu, del que dependiabamuh dieh puebluh; y al pié
desa cruh le daban el ultimu tiemtu al pelleju de vinu, cantaban y
se dehpedian hahta la prósima. Siguiendu la calleja alanti llegah
al vallivaluengu, loh guertuh del médicu, y ehtah en la puenti del
Majanu, aondi sa juntan la arroyu Brucea que vieni del Pozuelu y la
arroyu San Marcuh que vieni de los prauh de Aceituna; y de ahí pa
baju se llama la Royu Grandi. Si siguih por el caminu del Pozuelu,
llegah a la cañá, por ondi iban antih loh ganauh de Cahtilla, y pueh
vel antovia el tejal de tic Pahcual, el de tic Ambrosiu, el de tío
Grigorio, y el el tenían en la mihma cañá tic Cecilio y tic Isaíah.
Peru tieni mah que vel cogiendu la royu abaju dendi la puenti el
Majanu, asina puédih recordal cuandu tu erah tejeru en el del guer-
tu loh podituh. Máh abaju está la pehquera pa lleval el agua por el
cañu al molinu de Urbanu, veh el podu la fuenti; siguih y llegah a
la pehquera del arenal,la que sujeta alagua pa el lagal de lah pa-
saerah, y dendi él veh lah pasaerah que tienin milih de añuh.
Un poquininu máh abaju ehtá la pehquera del molinu de Colorih; y
atravesandu la carretera te topah con la pehquera pa el molino de
tío Juan Molineru. Algunuh tienin ruluh, y en tóh elluh veh la pie-
dra con un canalinu porondi ehcurría el aceiti, y loh morejonih.

Y termina la Egposición con la SÉGTIMA Ruta.Empieza en la Cruh


del Monti, aondi tantah vecih hemuh ehperau cuandu eramuh chiquinu
a loh caballuh que venían de la romería. Y ya de mozuh cuandu iba-
muh a la romería no reparábamuh en ná, namah mirandu pa vel aondi
iban ellah y con quien. De tó ehtu ta cordaráh. Na máh llegal a la
puentillatirah a la derecha, a la fuenti lah colmenah, y enfrenti
ehtan loh rehtuh del primel lagal de pueblu, se llama delah Jie-
rrah, tieni una piedra pa ehcurril el adeiti mu bonita y un morejón
mu chiquininu. ldin que si eh del siglu quinci. A sabel, tú.
Y volviendu a la carretera siguih hahta la Cruh de loh Carrilih, que
que tieni númeruh ehcritu en la peaña, comu casi toah lah del pue-
blu; y al ilegal aquí, pueh tiral por el caminu de Morcillu, veh la
fuenti lah Mimbrih con lah pilah que tieni de cantería, igual que
lah del poditu Santu paque bebieran del pozu pah personah y de lah
pilah, loh animalih. Mira si eran lihtuh loh antigüuh. Pueh vel mah
abaijuno la hora que eh en el reló 241 de sol que hay sobri una piza-
rra mu grandi. Buenu, si tu sabih mu bien dondi ehtá cuandu fuihti
cabreru, que buenah siehta te echabas a la sombra de la pizarra.
Llegandu a loh canalih, tirah a la ihquierda, llegah a podu Matasa-
nuh, y de allí a la ermita de la Virgin del Antolín, la Patrona del
pueblu. La Virgin, esa sí que eh del siglu XIII,o comu muchu del XIV,
según han dichu profesorih de la GUEX, no se si ehtá bien bien nom-
brá con esah letrah la universiad que tenemuh en Ehtremadura paque
ehtudin aquí no tengan que ilsi, comu antih, a Salamanca. La ermita
eh mu bonita, y la Vilgin, máh. Qué bailoteu en aquellah romeriah. Y
pa subil pal pueblu, subih carretera alanti, te refrehcah en el podu
Matasanu, te sientah en la cruh del Dehcansaeru, comih un cachu pan
y tortilla sobranti, le dah un buen tragu a la bota, y a seguil ca-
minandu hahta la cruh de loh Carrilih, otru dehcansu y otru tragu, y
yá cara acasa. Ehta Ruta eh la más larga,quizá sean unuh 14 kilóme-
truh. Peru hoy la genti tieni muchu tiempu de vagal, asina veh un jo-
tril de genti poruna Ruta y por otra, unuh andandu, otruh en bicicle-
ta, y otruh en caballuh, comu el que te diji del Senderismo pol la
jesa. Ehtá el pueblu revueltu con ehti il y venil de forahteruh. Y tú
queríu amigu comu no puh venil, maalargau en la carta, y asina ella y
tu con el pensamientu cá día jadeih una Ruta. Sentiráh penah, peru
no tacobardih. En esi paih rosa íu mu bien, habeih criau a vuehtruh
hijituh y a loh nietinuh; pol ciertu si alguna veh vienin algunu de
tuh hijuh o nietuh al pueblu, no olvíh que tienin una casa aondi co-
mel y dormil, y pol dehcontau un ehcañu dondi sentalsi, y una buena
lumbri. Me idi ehta mia, que ya empieza ajegoseal, que habel cuandu a-
cabu, que quieri mandali muchuh recaituh a la tuya,que sacuerda mu-
chu della, sobri tó de cuandu eran mozah, y que habel si pueih venil
paque hablemuh, pos asin la genti se entera mejol que pol lo ehcritu.
Ahora pol loh Santuh abrimuh la pitarra, cuantu ma cuerdu de loh
tientuh que le dabamuh a la tinaja cuandu tu ehtabah poraquí. Y mira
porondi vieni habelmi unu de Calzailla, moh llevamuh bien dendi que
ibamuh a loh toruh en loh Crihtuh, pueh porehtuh pueblu no loh había,
y siempri se portó mu bien; y má leíu ehta carta, y él comu habla m u
bien,casi no la entiendi, a parti de que van cosas particularih, de
la mia pa la suya y de mi pa ti, y pa naidi máh. Y má dichu que se
reunin genti de muchu ehtudiu ehtuh diah en su pueblu, y que pa ajon-
dal en muehtra manera de hablal, comu lo jidu cuandu eramuh muchachuh
un tal Matuh recogiendu cantaris, que iban tu madri y la mia, polque
tantu una comu otra cantaban mu bien y tenían muchu ecu. Y yo le di-
chu que llevu una semana pa terminal la presenti, que pa leel no ma-
trevu, se lo diré al máh grandi que no le importa hablal comu muso-
truh, cosa que el chicu sehtá volviendu máh señoritucu, y no le guhta.

Y le digu a ella: quierih que vayamuh a Calzailla habel comu eh esu,


y mira,ha cabrehteau bien,cosa que no ehperaba polque lo suyu eh tra-
bajal y trabajal, nunca le dueli la ravaílla comu a mí, eh comu el ace-
ru. Hemuh aparejau la jaquina, yo mu pinchu y ella mu recompuehta, moh
hemuh veníu hablandu comu si fueramuh unuh recien casauh. El muchachu
leyó parti de la carta, a la genti le guhtó, y ella mu contenta,ma di-
chu cogiendumi por el brazu: hemuh jechu bien en venil, molluquijeri el
trabaju. Y yo antoncih me levantu y invité a toh loh señorih a que
vinieran a vel el pueblu, y que pasaran pol la bodeja que me he jechu
en el tesitu a echal un tragu, y se lo diji con ehtah palabrah:
En ehta tierra somera y seca, la parra tuerta jinca lah raici debaju
de la pizarra pa chupal el jugu pa alimental a loh gaju. Loh vinu que
salin hay que venerallu por el saborcinu suavi, guhtosu y valienti que
alegra el alma,quita penah y dolori de cuelpu y dan ganah de jolgoriu.
Ma plaudierun. Y ehti aplausu te lo mandu a ti y a tu mujel con mu-
chuh recaituh y abrazuh miuh, y de la mía. Adiós, mi buen
amigu. Se dehpidi ehti que lo eh en Guijo de Galisteo
242
MOTES EN CADALSO

El presente artículo es una enumeración de los motes o apodos con los que se
conocen las personas y familias en Cadalso. Muchos motes son nuevos, de los
personajes que los llevan o han llevado, pero otros se remontan a varias generaciones
anteriores. De algunos se conocen el origen, pero de otros, la mayoría, la raíz de los
mismos se pierde en lo oscuro del tiempo pasado Es un breve ensayo antropológico que
indica también la manera de ser y de relacionarse del conjunto de los habitantes del
pueblo sencillo. Aquí todo el mundo es Tío o Tía, aunque no haya parentesco alguno
entre las personas de las que se habla; es el tío Fulano o la tía Citana. No intento
ridiculizar o insultar a nadie, simplemente pretendo constatar la forma de referirse unas
personas de otras en las conversaciones vulgares del pueblo. Procuro traducir la fonética
tal c o m o la pronunciaba el pueblo, finalizando algunas palabras en íes o en úes. Muchos
personajes que se citan ya han fallecido, y sus descendientes llevan sus motes; pero
también muchos continúan vivos.

Entrando por la calle Sequera estaba el tío Churín, y los descendientes Los
Churines. La tía Daniela Esgarrapichá, esposa del tío Mojino. El tío Pedro del Sebo.
El tío Nano. El tío Florentino Zorrino. El tío Wenceslao Corona, también
Cortapescuezo, hermano del tío Pedro y el tío Quico Corona, casado con la tía Mónica
Pelá que tenían varios hijos, entre ellos, la Nemesia Limonera y Sofia Alacrana. Al tía
Mónica tenia varios hermanos, todos forman la gran familia de los Pelaos. El tío
Venancio Verruga. La tía Mercedes Reservá, casada con el tío Nicasio Cuadrau. Él rio
Angelito Sacristán, lo era del templo parroquial. El tío Florín, el herrero, y su mujer, la
tía Avispa. El tío Eleuterio Guisao, con varios hermanos que formaban la familia de los
Guisaos. El tío Sagasta y sus hijas las Sagastas. El tío Tiburcio Fachenda. El tío
Tomás Tirana. El rio Santiago Derrota. Enfrente Félix Pato, casado con Matilde
Chiverona. El tío Dimas Cambrili. El tío Jesús Guerra. El tío Camacho, con numerosa
prole, que forman la familia de los Camachos. El tío Bertol Repollo. El tío Munitici.
Don Jesús Garzón, (apellido) el médico, y sus numerosos hijos los Garzones, uno de los
cuales era Don Jesús el Choto, por su corpulencia, que en la escuela hizo volar por los
aires a su maestro don Perfecto El tío Marcelo, el herrero, cuyos hijos son Cándido
Rubín y Antonio Capón.
En el rincón y cuesta del Comino están los Pajareros, que han sido muchos
hermanos. El tío Chíchari, hermano del tío Antonio Risina. Chencho Tatinda o
Caqueli. El tío Paco Guitarrina. Feliciano Carranca. Felipe Lerén, hijo de la tía
Precilia Chochera, porque vendía chochos o altramuces por las calles: "¡La chochera!
¿Quién compra chochos?", era su pregón. El tío José Melonero o Tresreales. El tío
Esteban Cagarrichi.

Viniendo hacia la plaza están José Cupido, que tenía otros dos hermanos,
Quico y Evaristo, y de pequeños debieron ser muy traviesos, pues decían: "Los
enemigos del alma son tres: Quico, Evaristo y José". Teodoro Cagajón, que es también
Pajarero. La tía Pepa Canena con numerosísima prole y hermanos, son los Canenes.
Doña Rita la Señorita, por ser la más rica del pueblo. La tía Pepa la de la Posá, pues
tenía posada, casada con el tío Juan Gullo. 243 El tío Nicolás Gorrita y sus numerosos
hermanos, los Gorritas. Domingo Litri. El tío Juan Bolega y sus hermanos los Bolegas.
El tío Alejandro Floreta. La tía Jacinta Relinde.
Bajando hacia la calle de El Cristo estaba el tío Leoncio Tamborilero, por
hacer y tocar el tamboril y la flauta. El tío Alejo Cascarria. El tío Feliciano Albardero,
por su oficio, también Vocabría. Uno de sus hijos es José Sanubaldo. Agapito Punini.
El tío Pedro Andaluz, por su origen. Antonio el Coco, que con sus hermanos/as es la
familia de los Cocos. La familia de Las Pincelas. Felipe Alemán. El tío Estanislao El
Chato. El tío Cestero, por su oficio, y su hijo Floro Rebulle. El tío Jacinto Andarín El
tío Luis Mistu. El tío Quico Mozaco. El tío Marcial Bola y uno de sus hijos es Felipe
C h u r r e r o . La tía Manuela Guisá. El tío Manuel Morán. El tío Simeón Legionario, por
haber estado en la Legión. El tío Andrés Naidi.

En la Plazuela vivían la tía Juana Niña. El tío Maño. El tío Zurrumical. El tío
Gabino Pielrri. El tío Antonio Bobico. La tía Mónica Charramasca, hija del tío
Santiago Comino. El tío Flancha, casado con la tía Pantomina. El tío Elías Mechero,
casado con la tía Popó, por estar tartamuda. El tío Marica, cuyos hijos son los
Maricas. El tío Ladislao Coleta.

En la calle de El Caño vivían la tía Gabina Tamborilera, por su padre. El tío


Carusia, con varios hijos que son los Carusias. La Angelita Gurrupia, que son muchos
hermanos, los Gurrupuios, casada con Lucio el Coco. El tío Wenceslao Confiti,
también Balbiscachi.

Subiendo para La Canal vivían el tío Silbato, por llamarse Silvino. Enfrente el
tío Pedro Chiripo. El tío Eloy Perelu, también Curina, por haber estado un año en el
seminario. En frente, el tío Lorenzo Mona, también Ruani, casado con la tía María
Gallufa. Más arriba la tía Mamona, café-taberna de toda la vida, continuado después
por su hija Elvira, casada con el tío Juan Chicuelo. Paco Faícu. La tía Cristina
Tropezona. El tío Benito Carbonero. El tío Julián Camarero El tío Rufino Cano, padre
de la Hijalinda. El tío Botones, que con sus hijos/as forman la familia de los Botones.
Pedro Guindilla, que han sido varios hermanos, los Guindillas. El tío Pelayo el
Cartero, por su oficio. Antonio Mazaroco. Los hermanos Lobitos. El tío Juan
Gorrapino. El tío Guapo. El Gacho, porque lo era. La tía Francesa, porque su padre
había estado en Francia. Lucio el Chengui, por estar cojo de nacimiento. La tía
Esperanza Caña, casada con el tío Quico Cupido. La Feliz Pelona. El tío Campanero, y
sus hijos los Campaneros. El tío Elías Barriguilla, mi abuelo. El tío Félix Vizcu. El tío
Viniva. Gabino el Peinao. Gerardo Mocha. Mateo Garrío. Los Machacas, que son
varios hermanos. Juana Pajincha. La tía Bruja, La tía Marta Jurdana. Nicolás Torpe.
La tía Manuela Choza. La tía Esperanza Caña, casada con el tío Quico Cupido.
Máximo Chapeta.

En la plaza estaba el tío Agapito Gago, padre de familia numerosa que se han
llamado después los Gagos, era padre de Enrique el Chato y Agapito Burro. Anselmo
Rumba. El tío Andrés Calqui. Julián Chilla. La tía Lucía Zapatera, porque su marido
era zapatero, también Romana. José Pichón, casado con la tía Zorrera. La tía Lucía
Gallega, por su ascendencia gallega, que, además de hijas tenía dos hijos, Vicente y
Valentín Chispas.
244
Entrando por la calle Legionarios está la casa de los Bolegas. Casi enfrente
vive el tío Feliciano Perrina. Debajo, el tío Masnada. En el rincón vivía Félix Laero.
Más abajo está el tío Mijana. El tío Boquichi, porque se le quedó la boca encogida de
sarampión cuando era pequeño. El tío Fabio Cagueta, por tener una colitis crónica.

En la Calle del Chorro estaba la tía Victoriana Moña, después sus hijas han
sido las Moñas. La tía Mónica Charramasca. Ceferino Calvarro, por su apellido. La
Herminia Botá, hija del tío Juan Botao y casada con Juan Verruga. El tío Eleuterio
Piscu, casado con la tía Cristina Runrún. El tío Teodosio Mamón, hijo de la tía
Mamona, que también llamaban Judas. El tío Elías Barulla, casado con la tía Lucía
Gomata. Encarna Patatera, hija del tío Félix Bolega o Requeté, por haber estado en los
tercios de Requetés, casada con Agapito Canillas, por su apellido. Ignacio Ten-tén. La
Herminia Pasera casada con Asterio Barulla Los Portugueses, porque su padre era
portugués. Santiago Trallo. Jesús Pinocho, también el Brujo.

En el barrio de las Eras está toda la saga de los Carboches. A la entrada vivía
también el tío Perronilla.

El que suscribe, Bolega por parte de padre y Barriguilla por parte de madre.

Julián Díaz Lucio


Septiembre de 2002

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA


EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

245
APUNTES PARA LA DESCRIPCIÓN
DEL ESPAÑOL HABLADO EN OLIVENZA

1. DIGLOSIA. AGONÍA DEL PORTUGUÉS OLIVENTINO

Estos apuntes quieren acercarse al español hablado por una de las minorías lingüísticas
más débiles de España, ya asimilada casi por completo a la comunidad mayoritaria, a la
hispanohablante.

Olivenza y sus aldeas, i.e., Villarreal, S. Benito de la Contienda, Sto. Domingo de


Guzmán, S. Jorge de Alor (mejor sería Lor), S. Francisco, S. Rafael y Táliga (hoy municipio),
conforman una región histórica que, cultural y étnicamente, es tan portuguesa como española.
Aún hoy existe un litigio político, ya que, aunque la administra España desde 1801, la República
portuguesa no renuncia a su derecho de soberanía.

Olivenza fue, hasta los años cuarenta, de mayoría lusohablante y minoría hispanohablante.
Pero la generación de la época empezó a enseñar a sus hijos, nacidos a partir de los cincuenta, a
hablar en español. En rasgos generales, la españolización empieza en la misma familia, donde
con- vive la lengua de los mayores con la de los jóvenes. A esto se añade la presión española de
la escuela, la Administración, la Iglesia, los señoritos... y tenemos igualmente una lengua
prestigiosa (de ricos y jóvenes) y otra sin prestigio (de pobres y viejos), sin olvidar a la
comunidad hispanohablante de las clases populares. A partir de aquí, el proceso es imparable.
Y mucho más entre los que emigraron, aunque los lusófonos siguen expresándose en su lengua, a
pesar de vivir lejos de la tierra, salvo excepciones (las de quienes renegaron del portugués). Hoy
se estudia portugués en la escuela primaria, pero como lengua "extranjera" (!), y habiendo de
renunciar el alumno al inglés y al francés.

En cuanto a los contactos entre las gentes de un lado y otro del Guadiana, han disminuido
considerablemente desde el estudio de Matias (años sesenta y setenta), y la situación de diglosia
ha cambiado desde que se publicara la gramática de Vázquez Cuesta & Mendes da Luz, en favor
del español.

Los bilingües suelen ser de menor instrucción. La alfabetización (sólo en español) ha


con- tribuido al sentimiento de inferioridad de los lusohablantes, y todo fue españolizado: las
calles, las letras de la música popular, incluso los apellidos, y muchas veces de forma aberrante y
hasta ridícula, cosa bien propia de la época franquista. Pocos oliventinos quedan ya con
hipocorísticos portugueses, que van siendo reemplazados por los españoles (v.g. Zé por Pepe),
aunque los apodos siguen delatando el origen (no daré ejemplos). También la toponimia, en
general fonéticamente españolizada y morfológicamente portuguesa (v.g. Monte Oite(i)ro -
"Montitero", Abegões - "Abugones", Asse(i)ce(i)ra - "Sesera").

246
El portugués de Olivenza está agonizando. La exhaustiva descripción de Matias se
acerca cada vez más a un reflejo de tiempos ya pasados. Ese alentejano, que en la conciencia de
un oliventino resulta muy similar al de Campo Maior, ha ido españolizándose y pierde hablantes
día a día. Incluso los oliventinos ya creen que su portugués no es "portugués portugués", sino un
"chapurreo".

Aquí se pretende describir el español oliventino, que presenta lusismos y rasgos del habla
extremeña leonesa meridional, leonesa porque al oeste de la vía de la Plata se extendió ese
dialecto (y se corresponde con la Extremadura leonesa), y meridional por compartir la Baja
Extremadura tantas isoglosas con las vecinas hablas de Andalucía. Pero si el andaluz es tan
diverso, el extremeño (por llamarlo así) lo es aún más. Podríamos considerar una franja de norte
a sur, paralela a la del gallego-portugués, de Asturias a Huelva, como el ámbito sensu lato del
español leonés (que ya no "romance leonés", dialecto histórico del latín hispánico).

Esta confusión hace difícil clasificar y discriminar lusismos de leonesismos o


extremeñismos, aunque hay casos en que, comportándose Olivenza como una isla dentro del
español, el origen portugués es el que se revela como el acertado. Las divisiones que siguen no
son nada estrictas, si- no que el borroso límite que entre ellas existe puede más bien hacernos
pensar que mejor hubiera sido colocarlo todo en un mismo corpus y explicar cada caso. Porque
entre un cognado y un préstamo las diferencias muchas veces son nulas. Al fin y al cabo, los
"románicos" hablamos latín de nuestro tiempo.

Del léxico he excluido algunas formas. El corpus no es demasiado extenso, pero sí


significativo, y útil para empezar a describir un minúsculo dialecto del español. Este intento es
posible gracias a las observaciones del Dr. José Manuel Blecua y a la ayuda del profesor
Servando Rodríguez. Como siempre se dice, y con razón, los errores son responsabilidad del
que firma.

2. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

La entonación

La entonación oliventina es aún más exclamativa y de tono más elevado que la extremeña
en general. Hay una conciencia de "caída, dejarse caer" o de "cantar", que el hablante sabe
propia y característica de la comarca, siendo más acusada en Olivenza que en las aldeas. Se
advierte más en las interrogativas que en las enunciativas, sobre todo en las parciales: ¿Y
ento(n)ce(s), cuándo viniste? (esp. norm. ¿Cuándo has venido?). En cambio, en español
normativo la entonación distintiva es más propia de las totales.

Con frecuencia los no habituados a escuchar esta melodía confunden a los oliventinos con
mexicanos, argentinos o gallegos.

247
Características fonéticas. Distinción fonológica

Señalamos aquí los rasgos fonéticos que apartan al español oliventino del normativo. Las
transcripciones fonéticas son anchas (casi fonológicas) y en AFI (Alfabeto Fonético
Internacional).

Una de las diferencias fonéticas más notables, aunque sin pertinencia fonológica, entre
español y portugués es la articulación de la s. La "dental fricativa sorda predorsal y convexa",
"fricativa predorsodental sorda" o "predorsoalveolar sorda" es la s /s/ del portugués normativo, si
bien en el norte (y en gallego) se da la española normativa /s-/. Por el contrario, la norma
española prefiere esta "alveolar fricativa sorda apical y cóncava" o "fricativa apicoalveolar sorda",
cuando la meridional es precisamente la portuguesa. Olivenza es un enclave en cuanto a la s.
Pero entre ambas realizaciones hay una gradación que va del seseo con /s/ a la distinción entre /s/
y / /. El seseo se da más en las generaciones mayores, entre los bilingües, entre los menos
cultos, y la distinción entre los más jóvenes, más escolarizados y monolingües. Es mucho más
frecuente, aun con la presión de la escuela, el seseo. Se explica por lusismo: no se da en los
alrededores hispanohablantes (Badajoz, Cheles, Valverde de Leganés, Alconchel...).

El mismo grado de españolización se advierte en los alófonos. La fricativa palatal, sorda


/ / o sonora / /, ha cedido paso, o bien a la /h/ meridional, o bien a la desaparición (con abertura
de la vocal anterior) o asimilación a la consonante siguiente. La distinción entre s sorda y sonora
también ha ido desapareciendo.

Un rasgo extremeño, al aspiración de la h procedente de f latina, se confunde con una


relajación de la /x/. La h aspirada se da en muy pocos casos en la comarca: hocino [ho'sino]. La
relajación (Jorge ['horhe]) está muy generalizada, sin distinción de generaciones; pero la
articulación normativa avanza por la escuela.

El portugués de la región es yeísta en general. Matias recogió más ejemplos de yeísmo


en Olivenza que en las demás poblaciones estudiadas, donde afecta más a la clase baja y a la
mujer, y no se explica por el grado de instrucción. En Olivenza influye la norma culta del español
meridional. Siendo, pues, yeísta el portugués de Olivenza (y más en la cabeza del municipio que
en las aldeas), con el español ocurre lo mismo. También hay casos extremos de rehilamiento,
tanto en portugués como en español, y más en Olivenza.

Los demás fonemas no difieren del español normativo.

Se debe señalar que el portugués oliventino, como el portugués alentejano en general,


prefiere el diptongo oi a ou (oiro / ouro, doido / doudo, loiro / louro). Así lo escribo (oi)
cuando la norma permite las dos formas. Igualmente, el diptongo ei se pronuncia /e:/, a la
alentejana (aldeia [al'de:a], azeitona [aze:'tona]). En el Alentejo, las -e átonas finales se cierran
tanto que acaban sien- do /i/ (vale ['vali]), y esta misma -i se añade por paragoge a las palabras

248
agudas acabadas en -r o -l (comer(i), Portugal(i), Pilar(i)). Al mismo tiempo, hay veces en que
desaparece la -r o -l final (como en español meridional), cosa que ocurre casi siempre cuando el
bilingüe está hablando en español.

3. MORFOLOGÍA

Sufijación. Formación de palabras por influencia lusa. Recurso frecuente es crear


analógicamente derivados en -isi (port. -ice, generalmente de sentido peyorativo, aunque no
siempre: de velho 'viejo' velhice 'vejez'). En español oliventino se originan formas como
morgañisi 'modorra' (port. modorra), guitarrisi 'guitarreo', catetisi 'cosa de catetos', y se
emplean formas del portugués, como dotorisi (port. doutorice 'ditos pretensiosos').

Hay diminutivos no normativos, pero frecuentes en esp. (v.g. en América): piecito


(pezinho), pecito (peixinho), pueblito (povinho), viejito (velhinho). Pueden ser lusismos, o
bien cognados de las formaciones portuguesas.

El verbo

No se usa el pretérito perfecto compuesto, en cuyo lugar está la forma simple, que abarca
el sentido de ambos, como en portugués y leonés. Probablemente es lusismo.

Subjuntivo. Formas fuertes en la primera persona del plural, por analogía con las demás
(retrotracción del acento): váyamos, vuélvamos. Apenas existe la segunda del plural vosotros,
sustituida por ustedes. Otras formas analógicas: presente de subjuntivo de estar y dar (estea,
esteas, estea, estéamos, estean; dea, deas, dea, déamos, dean); el primer caso puede ser
lusismo (esteja, estejas, esteja, estejamos, estejam).

Gerundio. Empleado con en (En comiendo nos vamos). Construcción considerada


arcaica en español castellano (en lo que era Castilla la Vieja), puede aquí ser lusismo (entra en la
norma portuguesa).

Adverbialización del gerundio portugués pingando 'chorreando'; también pingandito


(Vienes pingandito y sin paraguas).

Tratamiento de persona

No habiendo tradicionalmente segunda del plural, como hemos visto, se emplea ustedes,
que concuerda con la tercera. El sistema, ya en regresión, es: yo, tú, él, nosotros, ustedes, ellos.
Y ustedes ¿a qué escuela andan? (esp. norm. Y vosotros ¿a qué escuela vais?). Es lusismo.

249
En singular, la forma usted es la de respeto, y las personas que gozan de cierta posición
social (curas, médicos, maestros, abogados...) reciben el tratamiento de don / doña y el nombre
de pila, y no el de señor / señora o doctor / doctora y el apellido.

Perífrasis en lugar del posesivo (lusismo)

En lugar de suyo, -a, -os, -as, de él / ella / ellos / ellas.


-¿Quién pregunta por (la) María?
-Soy un amigo de ella.

Partículas

allá (enfática). Di allá (=Dime), port. Diz lá.

entonces. En español no tiene este valor que, lejos de ser adverbial, podemos llamar de
énfasis. Vid. entonación. ¿Y ento(n)ce(s), cuándo viniste? (port. Então quando é que vieste?)

sino 'más que' (port. senão). Está nervioso, no hace sino morderse las uñas. De uso
más frecuente que en español normativo.

Interjecciones

Hay expresiones que surgen espontáneamente y quedan fuera del ámbito de la sintaxis, las
interjecciones (como el imperativo y el vocativo). A menudo son intraducibles. Casi siempre han
perdido su valor semántico original. Aquí son expresiones portuguesas que sazonan las
conversaciones en español.

Credo! Para Vázquez C. & M. da Luz, significa 'Vade retro!', pero su uso es más
amplio. Se utiliza con un sentido de '¡Caramba!', algo así como la locución catalana Déu n'hi do!,
de difícil traducción. A menudo esta interjección va seguida de Tal é!, de similar valor.

Olha lá! (literalmente, '¡Mira!'). Sólo la entonación puede darnos su sentido, a veces de
des- precio, otras de admiración o asombro, o como llamada de atención...

4. SINTAXIS. Rasgos generalmente de influjo luso

Régimen verbal

250
andar (con valor más atributivo que en español normativo) 'estar, ir'. Hoy no ando muy
católico. ¿Todavía andas a la escuela? (con el régimen de ir); andar alrededor de 'ir detrás
de' (port. andar à roda de / em volta de).

copiarse por 'copiarse de' (port. copiar por). En la escuela yo siempre me copiaba
por ti.

coger 'caber'. Uso dialectal (no es lusismo).

dejarse dormir 'dormirse' (port. deixar-se dormir). Lusismo sintáctico, al no ser


reflexivo el dormir portugués. En español oliventino se usa esta perífrasis, y también dormir y
despertar sin el se pronominal que marca intransitividad.

echarse cuenta 'darse cuenta' (port. deitar-se conta).

gustar de (port. gostar de ). Lusismo de construcción que va perdiendo terreno ante la


sintaxis española. Al mismo tiempo, en portugués oliventino ya se oyen españolismos como Me
gosta... por Eu gosto de...

hablar en 'hablar de' (port. falar em). Ahora mismo estábamos hablando en ti.

llegarse pa(ra) 'echarse para'. No es lusismo.

quitar / sacar (confusión). En portugués, tirar puede tener ambos sentidos. Lusismo
sintáctico-semántico. Este año me quito el carné de conducir. ¡Sácate de ahí! Algo similar
ocurre con quedar por dejar. Quedamos las bicis en esa curva.

querer [algo][a alguien] 'querer [algo] [de alguien]'. ¿Qué me quieres? (=¿Qué
quieres de mí?)

saber. Uso sin complemento directo, pero no estrictamente intransitivo, típico del
portugués. Ya sé (port. Já sei), esp. norm. Ya lo sé. ¡Sé allá! (port. Sei lá!), esp. norm. ¡Yo qué
sé!

Infinitivo. Construcción que recuerda al infinitivo personal portugués (que, en cambio,


casi se ha perdido en portugués oliventino). Díselo para él saberlo (port. Diz-lho para ele o
saber), esp. norm. Díselo para que lo sepa.

Construcción nominal

todo, -a, -os, -as (no precediendo al nombre). ¿Cómo quedó allá la gente toda?

251
El artículo determinado. Generalmente, delante de los nombres propios de persona
(considerado vulgarismo en español y normativo en portugués) y omitido delante de los ríos
(rasgo extremeño): v.g. Guadiana (fem.) por el Guadiana. Y se intercala entre el nombre
personal y un número que lo determine: v.g. nosotros los dos (port. nós os dois). También en el
verano (port. no Verão), a las veces por a veces (port. às vezes), etc.

Locuciones y frases calcadas del portugués

a la tardecita / nochecita (port. à tardinha / noitinha).

al pie de 'al lado de' (port. ao pé de). Aunque se da en español clásico (como en el
Quijote), lo considero lusismo, ya que en portugués sigue viva la expresión.

a sol puesto 'al anochecer' (port. ao sol-posto).

dar larga [a algo o a alguien] 'dejar ir, dejar escapar, dejar salir' (port. dar largas a).
Le di larga a un galápago que cayó en la tarrafa.

de antes / dantes 'antes' (port. dantes).

de rastro 'arrastrando' (port. de rastos). Va con la pata de rastro (=cojeando).

en pelote 'en pelotas' (port. em pelote).

es capaz de 'puede' (port. é capaz de). Es capaz de llover.

No tiene duda. 'sin duda, seguro' (port. Não tem dúvida).

p'ahí 'por ahí' (port. para aí, pra aí). Construcción portuguesa y aféresis española.

p'al año 'el año que viene' (port. para o ano).

por casa de 'a causa de, por culpa de' (port. por causa de).

todavía ahora 'ahora mismito' (port. ainda agora).

todavía encima 'y encima' (port. ainda por cima). Todavía encima de que vengo a
verte me tratas así.

Tematización portuguesa

252
ahí es que... / ahora es que... Se da muchísimo más que en español normativo: Ahora
es que viene ella o Ahora viene ella (port. Agora é que vai ser ela), esp. norm. Ahora sí que
viene lo bueno.

Respuesta-eco portuguesa

-¿Fuiste a buscar el pan? -Fui (también -Sí, a la española).

5. LÉXICO Y SEMÁNTICA

Lusismos propios del español oliventino. Se trata de palabras portuguesas más o menos
españolizadas fonológica y morfológicamente (en el caso de los lusismos léxicos). Las escribo
como aparecerían en un diccionario español (general o dialectal). Cuando coexisten varias
formas, se dan en la entrada.

alicierzos 'cimientos' (port. alicerces).

arañón 'arañazo' (port. norm. arranhão, port. oliv. aranhão). Cf. port. norm. aranhão
'araña grande'.

cacholera 'morcilla de sangre' (port. cacholeira).

carrasa, garrapata (port. carraça, esp. garrapata).

ceguera (port. cegueira). ¡Qué ceguera tienes por esa camisa!

cepillo 'escoba' (port. vassoira). Se distingue entre escoba, si es de palma, casi en


desuso, y cepillo, de pelo artificial. La escoba de barrer los chiqueros, ya en extinción, es
llamada bascullo.

ESP. NORM. ESP. OLIV. PORT. OLIV. PORT. NORM.


escoba escoba bassoira vassoira
escoba cepillo cepilho vassoira
cepillo cepillo cepilho escova
deshollinador bascullo basculho basculho
deshollinador bascullo basculho cepilho

coruja 'lechuza', (fig.) 'bruja' (port. coruja).

cutubía 'cogujada' (port. cotovia).

253
desfomiado 'hambriento, famélico' (port. esfomeado).

empulerarse 'subirse al aseladero'; por extensión, 'encaramarse' (port. empoleirar- -


se): El muchacho está empulerado en el tejado. También pulero 'aseladero' (port. poleiro).

engañarse 'equivocarse' (port. enganar-se).

escancarar 'abrir de par en par' (port. escancarar). Quedaste la puerta toda


escancarada.

experimentar, exp'rimentar 'probar a hacer algo' (port. experimentar, exp'rimentar).

fariñera 'morcilla de harina' (port. farinheira).

fradiño 'alubia carilla' (port. fradinho, feijão frade).

franganito 'pollito' (en el sentido del port. franganito 'rapazinho empertigado, com
ares de homem').

fudurento 'gruñón' (port. fedorento 'hediondo, maloliente'). Se emplea con este sentido
tam- bién en portugués (fedorento) y en español canario (hediondo). La voz española, también
en Olivenza (con h aspirada).

gafañoto, langosto 'saltamontes' (port. gafanhoto, esp. extremeño langosto).

gallo 'gajo' (port. galho), especialmente de sandía.

hierba dulce 'matalahúva, anís' (port. erva-doce).

lambuzar 'manchar salpicando' (port. lambuzar).

lamuria 'lloriqueo, lamentación'; por extensión, 'canturreo molesto e insistente' (port.


lamúria).

largo (Adv.) 'lejos' (port. ao largo, loc. adv.).

lerias 'patrañas, fanfarronadas' (port. lérias). También cagalerias 'fanfarrón' (port.


caga-lérias).

lovadéus 'mantis religiosa' (port. louva-a-deus).

mela 'tizón (enfermedad)' (port. mela). Este año el melonar no vale nada, cayó la
mela.

254
mermelada 'dulce de membrillo, carne de membrillo' (port. marmelada). La voz
mermelada es lusismo en español, pero sólo conserva su valor generalizado. En español
oliventino, como en portugués, se emplea para ambos significados.

ogarzo, saragazo 'sargazo (?)' (port. sargaço (?), port. oliv. saragaço, ogarço).

pegañar 'reñir, discutir, molestar' (port. peganhar); pegañoso 'que pegaña, pegajoso'
(port. peganhoso), tanto literal como figuradamente. ¡Qué pegañosos son, no dejan en paz al
abuelo!

penico 'orinal, escupidera' (port. penico).

pica-peixe [pika'pe: i] (voz portuguesa) 'martín pescador'. Cf. esp. extr. picapez.

popa 'abubilla' (port. poupa).

rabacero, arrabacero (port. rabaceiro 'que gosta de toda a fruta'). En sentido figurado,
ya en portugués, 'pillo, tunante, juerguista'. No es malsonante.

rafero 'goloso' (port. norm. rafeiro 'cão ou designativo de cão de certa raça própria
para guarda'); port. oliv. rafe(i)ro, port. norm. guloso. Voz propiamente oliventina.

ramela 'legaña' (port. ramela, remela); rameloso 'legañoso' (port. rameloso,


remeloso).

rebulizo 'alboroto, bullicio' (port. reboliço, rebulício, rebuliço).

rente (Adv.) 'a ras, muy justito' (port. rente).

repeso, arrepeso 'arrepentido' (port. repeso). En español ya se ha perdido el participio


fuerte.

ribero 'arroyo' (port. ribeiro). La forma española está sustituyendo al lusismo.

rodilla (en desuso) 'paño que hacía de servilleta' (port. rodilha).

senara 'mies' (port. seara). Este año, con la sequía, las senaras no crecieron.

sonso 'soso' (port. norm. insonso, port. oliv. sonso). Cf. port. norm. sonso, que significa
'in- disimulado' y es un españolismo (de zonzo).

255
tarrafa, tarraya 'esparavel, tarraya' (port. tarrafa). Los pescadores emplean las dos
voces subrayadas.

tomara 'ojalá'. Generalización de la expresión portuguesa tomara eu 'ojalá (que) yo'.


También tomara que.

Lusismos del español hablado en Extremadura

arrepío 'escalofrío' (port. arrepio).

aviar, ir al avío 'comprar, ir a la compra, aviarse, abastecerse' (port. aviar).

bruño 'ciruela' (port. brunho, abrunho).

cacos 'añicos' (port. cacos).

corela (port. courela 'parcela de terra cultivada, comprida e estreita').

entallarse 'pillarse los dedos' (port. entalar). Ya me entallé (esp. norm. Me he pillado
los dedos). Figuradamente: Ya te entallaron pa(ra) trabajar.

escarrancharse 'abrirse de piernas' (port. escarranchar-se).

fechar, fechadura 'cerrar, cerradura' (port. fechar, fechadura). No es muy corriente en


Olivenza.

frijón 'judía' (port. feijão). Otras variantes: fréjol, frejón (esp. leonés), fríjol (esp.
americano), frijol (esp. americano). Puede ser un cognado de los romances castellano, leonés y
gallego-portugués. La forma oliventina también se da en español andaluz.

maltés 'maleante, juerguista' (port. maltês); en Olivenza, sólo con este sentido restringido
(también en portugués oliventino). Lo mismo ocurre con maltesería (port. maltesaria) y
malteseo (forma propiamente oliventina).

manijero 'encargado, capataz' (port. manajeiro, capataz, encarregado).

repión 'peonza' (port. pião).

Voces consideradas dialectales desde el español normativo

256
Se dan en diferentes dialectos del español, tanto en España como fuera de ella. En
principio no son lusismos. Cada una de las palabras tiene su propio ámbito y es posible que sólo
se oiga en una comarca, región o país.

avellana 'cacahuete'.

bayón (Extremadura, Salamanca) 'espadaña'; hay quien los distingue.

bolindre (Extremadura) 'canica'.

bucheta (Extremadura) 'hucha'.

cansino 'que cansa, pesado, molesto'. En Olivenza coexiste con temoso y pegañoso.

cerillo 'cerilla'.

corcha 'corcho'.

cucharro (Extremadura) 'fregadero'.

curioso (Extremadura, Castilla) 'cuidadoso'.

chobo 'zurdo'.

embarrar (Extremadura, Ávila, Salamanca, Zamora) 'encalar, enjalbegar'.

empicarse 'acostumbrarse mal, enviciarse'.

enredar (Extremadura, Aragón) 'perder tiempo'.

entraparse 'embozarse, obstruirse'.

farragua 'andrajoso, desaliñado'.

flama (Extremadura) 'calor bochornoso'.

fusca (Extremadura, Salamanca) 'maleza, broza'.

hediondo. Vid. fudurento.

lamber 'lamer' (¿cognado del port. lamber?).

machar 'machacar'.

257
modorro 'tonto'; en Olivenza, también madorro.

morgaño (Extremadura, Aragón) 'araña' (port. norm. aranha, port. oliv. morganho,
aranhol(i)). Cf. port. norm. aranhol 'agujero de arañas'.

relatar 'reñir, regañar'.

Preferencia léxica en español oliventino

Voces sinónimas que pertenecen a alguna de las normas cultas del español (se señala la
más usada en Olivenza).

alacrán / escorpión. En el sur de la península Ibérica, las voces árabes (port. lacrau,
alacrau, cat. alacrà); en el norte, las latinas (port. escorpião, cat. escorpí).

alcoba / dormitorio.

amolarse / fastidiarse.

balón / pelota.

bravo / borde / silvestre.

café negro / café solo.

cochera / garaje.

colorado / rojo / encarnado. En Olivenza significa 'rojo y naranja'; el portugués oliventino


prefiere encarnado a vermelho.

comercio / tienda.

culebra / serpiente.

chico / pequeño.

chocho / altramuz.

chozo / choza.

dulcería / pastelería.

258
escardillo / sacho.

escuela / colegio.

frigorífico / nevera.

galápago / tortuga.

guarro / cerdo / cochino / marrano / puerco. Cf. port. porco, bácoro.

herrumbroso (con h aspirada) / oxidado.

hocino (con h aspirada) / hoz.

jofaina (con oclusivización de la fricativa: cofaina) / palangana.

lastimar / hacer daño / dañar. Cf. port. lastimar 'lamentar'.

ligero (Adv.), ligero, -a (Adj.) / rápido (Adv.), rápido,-a (Adj.).

loza / vajilla.

maestro / profesor.

magarza / matricaria. Cf. port. magarça (españolismo).

miar / maullar. Quizá es lusismo en Olivenza (port. miar).

pero / manzana. Conviven ambas fomas. Cf. port. maçã, pêro.

pescada (Olivenza, Aragón) / merluza. Cf. port. pescada.

porrón / botijo.

poza / charco. Cf. port. poça, charco.

rebeca / chaqueta [de punto].

ropero / armario / armario ropero.

taberna / bar (últimamente se impone bar).

259
tanque / lavadero [público].

temoso / pesado / molesto. Cf. port. teimoso, de más uso que en español, y el verbo
teimar.

veedor / curandero / sanador.

zancajo / talón / calcañar. Cf. port. calcanhar, talão.

6. COROLARIO

-Então vocês são espanhóis mesmo... diferentes?


-Somos. Nós somos espanhóis... espanhóis portugueses!

260
BIBLIOGRAFÍA NO CITADA

R. Academia Española, Diccionario de la lengua española, Madrid 197019, 198420 , 199221

E. Barajas, "Portugués y español: interinfluencias lingüísticas", in Encuentros / Encontros


de Ajuda. Actas, ponencias y comunicaciones, Olivenza 1987, pp. 71-99

-, "Toponimia portuguesa en Extremadura", in Encuentros / Encontros 1 (1989), pp. 85-112

-, "Préstamos lingüísticos portugueses en español", in Encuentros / Encontros 2 (1993), pp.


15-36

J. Corominas & J. A. Pascual, Diccionario crítico-etimológico castellano e hispánico ,


Madrid 1986

J. da C. Fernandes, Diccionario portugués-español, Dicionário Espanhol-Português,


Barcelona 19877

M. Moliner, Diccionario de uso del español, Madrid 1966-1967

G. Salvador, "Lusismos", in Enciclopedia lingüística hispánica (II), Madrid 1967, pp. 239-
261

Manuel Jesús Sánchez Fernández


Villarreal, diciembre de 1995 / julio de 1997

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA


CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

261
La ortografía del extremeño

LA ORTOGRAFÍA DEL EXTREMEÑO


Un análisis retrospectivo por Nicolás Valle Morea

Admito que llevo años buscando rastros del dialecto extremeño en la documentación
anterior al siglo XVIII, tratando de cazar una palabra, una expresión o una simple letra
entre la escritura tediosa y burocrática de las actas de concejo, entre cédulas y contratos,
entre escrituras y autos judiciales…

Trato de establecer pruebas sobre la continuidad del dialecto extremeño y comprobar su


evolución hasta nuestros días. La investigación no resulta sencilla: la mayoría de los
documentos son de carácter oficial y están redactados por notarios apostólicos, párrocos y
por los llamados escribanos del número, personas todas ellas con sólida formación, poco
proclives a reflejar expresiones populares en sus escritos, salvo –afortunadamente-
transcripciones literales o simples despistes.

Y seguramente fue eso, un lapsus, lo que le sucedió al licenciado Francisco Rodríguez,


presbítero y teniente del prior de la iglesia de Acehúche en 1659. El 1 de diciembre de ese
(1)
año anota el bautizo de una niña, María, hija de Ana Martín y de Menchol Hernández,
oficial del rey, natural de Estorninos. Hablo de despiste porque el mismo párroco anota en
el índice el normativo Melchor.

Sin embargo, tres años más tarde se repite la misma "anomalía" y anota el bautizo de
Catalina, hija de Ysabel Julián y Gaspal Gonçález, naturales de Garrovillas de Alconétar
(2)
.

Son testimonios antiguos de la neutralización de la -r a final de palabra, uno de los rasgos


(3)
distintivos del extremeño hablado en el noroeste de nuestra región , un fenómeno que
volvemos a atestiguar en la misma parroquia unas décadas más tarde con las inscripciones
(4)
Javiel y Leonol, registradas por vicarios diferentes al anterior . Cabe suponer, en
consecuencia, que ese descuido o supuesto error fue, más bien, el resultado del influjo que
debió ejercer el lenguaje popular sobre algunos de los párrocos y escribanos de nuestros
pueblos. Toda su doctrina latina sucumbía ocasionalmente ante un entorno lingüístico que,
con toda seguridad, estuvo profundamente marcado por las formas de expresión
dialectales.
262
La ortografía del extremeño

Y decimos ocasionalmente porque, al margen de otras conjeturas, es evidente que


capellanes y notarios distinguían claramente los contornos que separaban la lengua oficial
y la lengua del vulgo. Son los límites marcados por las primeras gramáticas del castellano
(5)
publicadas pocos años antes bajo la influencia de Antonio de Nebrija y su afirmación:

"assí, tenemos de escrivir como pronunciamos i pronunciar como escrivimos, porque en


otra manera en vano fueron halladas las letras"

Una influencia que constata el extremeño Antonio Salvador Plans, que ha analizado la
noción de "escritura fonética" y ha puesto de manifiesto la inclinación de los estudiosos de
(6)
la lengua del siglo XVI a escribir de acuerdo con la pronunciación . Sin profundizar en
la cuestión, los estudios demuestran que los tratados antiguos y contemporáneos sobre
ortografía se han consagrado al análisis de la naturaleza y la relación entre el signo y la
pronunciación.

En este sentido, cabe preguntarse si el dialecto extremeño necesita una ortografía.


Adelanto que creo que sí, pero también reconozco que todas las dudas que hay sobre esta
cuestión tienen sentido. Me parece fundamental, sin embargo, que el debate desarrolle con
buena fe y espíritu crítico. Discutir sobre la necesidad de una ortografía del extremeño nos
va a llevar, inevitablemente, al territorio de la discusión sobre su normativización, un
territorio agreste que deberíamos atravesar siguiendo el camino de la controversia
intelectual y abandonando las cuestiones ideológicas, tan proclives a aparecer últimamente
en la polémica pública sobre el dialecto.

Factores ideológicos que a menudo se atribuyen injustamente a los filólogos,


investigadores y escritores en lenguas dialectales, como lo hace el doctor de la
Complutense Manuel Alvar Ezquerra, que asegura que, a partir de los años 50 "la
representación gráfica de los regionalismos, o de las voces usadas en una determinada
área se ha convertido en un instrumento de afirmación regionalista frente a la lengua
(7)
general" y insiste, preguntándose si acaso lo que se pretende es "conferir el rango de
lengua, con todas sus propiedades, a lo que no es más que un conjunto heterogéneo de
(8)
hablas" .

No descarto que dichas afirmaciones puedan tener razón en el caso de algunas hablas
263
La ortografía del extremeño

regionales, pero yerra al generalizar esa intención. En Extremadura, sin excepción todos
los escritores dialectales, todos, desde Gabriel y Galán hasta Alcón Olivera han coincidido
en la necesidad de aplicar una ortografía divergente a la generalmente aceptada, aunque
sólo sea utilizar la "j" para escribir "jarina" en lugar de la normativa "harina" y su
correspondiente hache. Lo mismo ocurre con todos los repertorios léxicos publicados,
desde Francisco Santos Coco hasta Pilar Montero. Atribuir un afán diferenciador de
carácter regionalista a tan numerosa y plural lista de autores e investigadores es, como
mínimo, una exageración.

Alvar Ezquerra admite que "la escritura es insuficiente para dar cuenta de la lengua
hablada", pero critica las pretensiones ortográficas de los escritores dialectales,
asegurando "que una cosa es el reflejo escrito de la pronunciación castiza, y otra cosa es
(9)
que exista una norma gráfica para el léxico" , facultad que él sólo concede, sin más
argumentos, a los idiomas.

Ya he referido antes que cualquier duda sobre la cuestión parece razonable, no pretendo
ser muy concluyente, pero si defiendo la posibilidad de que el extremeño se dote de una
ortografía, es porque, sencillamente, se trata de una habla regional con tradición literaria y
con una modesta producción escrita: un par de traducciones, una revista mensual, tres
páginas en internet y un número todavía desconocido de diccionarios, folletos, opúsculos
religiosos, cuentos, artículos de prensa, incluso etiquetas de vino. Un rápido vistazo a todo
este material nos permite asegurar que el escritor en extremeño

● considera que los aspectos fonéticos son parte primordial de su habla, tanto o más
que el léxico local, y que
● siente la necesidad de expresarlos ortográficamente de forma diferente al uso
común.

Tanto es así que me permito asegurar que la forma de escribir se ha convertido en un


elemento más de la identidad lingüística extremeña. El "Cristu Benditu" no hubiese tenido
la misma fuerza si Gabriel y Galán hubiese optado por la opción etimológica en lugar de
añadir una improcedente jota al verbo hacer.

…ya no tengo ilusionis de aquéllas,


ni jago aleluyas,
ni jago comedias

264
La ortografía del extremeño

(10)
ni jago cantaris.

Anarquía ortográfica en el extremeño literario

Vuelvo a referir a Manuel Alvar Ezquerra, que en su estudio ha reducido a tres los
criterios ortográficos que suelen seguir los escritores en lenguas regionales:

1. conforme a las reglas generales de la lengua castellana


2. representando la pronunciación de una manera más o menos fiel a través de los
caracteres normales de la escritura
(11)
3. acudiendo a un sistema de transcripción fonética

Desde la primera publicación de un texto dialectal extremeño, todos los escritores e


investigadores han estado convencidos que deben de escribir lo más aproximado a la
pronunciación, siguiendo más o menos el segundo criterio mencionado. Ahora bien, un
análisis detenido, después de cotejar una veintena de textos escritos en extremeño,
adelanto que no he hallado ni siquiera dos modelos ortográficos coincidentes.

Son tantas las discrepancias que es difícil, incluso, enumerarlas. Solamente podemos hacer
un resumen de ellas o destacar las más evidentes:

● Representación gráfica de las aspiraciones a principio de palabra o de sílaba,


provengan de la antigua f- latina (farina, y en castellano harina), de la "j" y la "g"
castellanas (navaja, general), o de las consonantes fricativas alveolares sordas o
sonoras del astur-leonés i del portugués respectivamente (xeitu o jeitu).
● Representación de las aspiraciones a final de palabra o de sílaba, especialmente
aquellas que en castellano están encarnadas con múltiples grafías: "s", pasto, "z"
cruz, "x" sexto, "ns" instante, entre otras.
● Prescindir o no de la hache muda: "hestoria o estoria", "abel o habel"…
● Prescindir o no de la "v": "vinu o binu"…
● Prescindir del grafema /ll/ en favor de /y/ para representar las realizaciones yeístas:
"lluvia o yuvia"…

También hay discrepancias sobre las reglas de apóstrofe y las reglas de acentuación, pero
analizarlas reconozco que es una tarea titánica, ya que es un campo donde reina un
desbarajuste absoluto, donde parece no haber criterio al margen de la pura intuición.
265
La ortografía del extremeño

En cuanto a las otras discrepancias vamos a repasar los diferentes modelos utilizados a lo
largo de la tradición literaria en extremeño.

1. Dígrafo "HJ". Matías Ramón Martínez

En la revista "El Folkl-ore Frexnense y Betico-Extremeño", aparecen nuestros


primeros escritos dialectales. Se trata de un cuento popular transcrito en 1884
por Matías Ramón Martínez, quizás el primero en analizar el sistema fonético
(12) (13)
extremeño . En "El problema del Pastor" , recurre, entre otras, a las
siguientes grafías:

- "hj" para la aspiración de la –s a final palabra y sílaba: "ehjtahj obejahj"


- "j" para la aspiración a principio de sílaba y de palabra: "mojino, jue, dijo"
- "h" muda: "hecha"
- acento circunflejo para señalar un alargamiento vocálico: "pahjtô, pô"

Tampoco se decide claramente por esta grafía, pues en otras transcripciones , Matías
(14)
Ramón recurre a la jota en solitario .

2. Modelo de transcripción de Rafael García Plata de Osma

Años más tarde, en 1899, este autor publica una serie de refranes populares recogidos en
(15)
Alcuéscar bajo el título "Geografía Popular Extremeña" . Un simple refrán de ocho
líneas nos permite comprobar la caótica multiplicidad de recursos gráficos empleados para
representar la aspiración.

● "j" para la aspiración a principio de palabra o de sílaba: jamón, naranjas…


● "g", "h" y "s" para la aspiración a final de palabra. Usa estas grafías de manera
indistinta sin, al parecer, criterio alguno: "lag Casah", y en cambio, "los higoh";
dice "bellotah", pero también "naranjas".
● "s" para la aspiración al final de sílaba: "Alcuesca"…
● desaparición de la "v": Bera…

3. Modelo literario de José María Gabriel y Galán


266

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La ortografía del extremeño

El mismo año, aparece "Extremeñas" (16), con una escritura más cercana a la norma común
del castellano, aunque inevitablemente aportará algunos cambios ortográficos para reflejar
la fonética popular. (Documento 4)

● Opta por la "j" para la mayoría de las aspiraciones, en especial para substituir todas
las haches castellanas provenientes de la antigua f- latina: jolgacián, juesi, ajogos,
jielis, jacelmi…
● Respeta la "g" aspirada castellana delante de -e y –i, pero no queda claro con qué
criterio: así, escribe "jerramientas, jediendu", pero también "Gelipi, "aginalsi".
● La aspiración implosiva la reduce a una sola grafía, la "–s", prescindiendo de los
grupos "ns", "-z" y "-x" a final de sílaba o de palabra: cristu, tristi, istanti, jues,
crus…
● Prescinde del apóstrofo y cuando lo incluye, lo hace simplemente forzado por la
métrica.

Gabriel y Galán aporta una ortografía sencilla, fonética e inteligible, con la gran virtud de
reducir la aspiración a tres grafemas: "s", "j" y "g", si bien este último juega un papel
confuso.

Con más o menos cambios, su modelo ha sido el más practicado a lo largo del siglo XX y
(17)
aún en nuestros días. En la primera década de siglo pasado, así lo hace Daniel Berjano
en una de las primera recopilaciones de léxico extremeño.

(18)
En los prolíficos años 20, cabe citar los poetas José María Vecino , Antonio Reyes
(19) (20) (21) (22)
Huertas , Luis Chamizo , José Ramírez López-Uría y Rufino Delgado entre
otros. Todos siguen los pasos de Gabriel y Galán aunque no resuelven, más bien agravan,
algunos de los defectos ortográficos del poeta de Frades de la Sierra.

Por ejemplo, Rufino Delgado utiliza de forma confusa las letras "j" y la "g". Así, escribe
"jente" con jota, pero "gielis" con ge. Delgado, por cierto, es el primer en utilizar la "y" en
(23)
lugar de la "ll" .

Con José María Vecino, por otra parte, no sabemos a qué atenernos con la acentuación, ya
que rompe todas los criterios de la norma general. Así, acentúa "páici, cá, méicus, pés" y
267

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La ortografía del extremeño

elimina la tilde preceptiva de "tomau, tulliu".

Estas confusiones se van a prolongar años más tarde, a pesar que Francisco Santos Coco
(24)
utilizó en su recopilación léxica una ortografía única, la jota, para la aspiración a
principio de palabra y de sílaba, sin excepciones.

El uso sin ponderación de la "j" y la "g" heredado de Gabriel y Galán continuará en los
(25) (26)
años cincuenta con Juan García García y Mario Simón Arias-Camisón , en los
(27)
setenta con Emilio Cobos Sánchez, Alonso Blasco de Palermo y Gaudencio-Balbino
(28) (29)
Manzano y en los años ochenta con Joaquín Cuadrado Palacios , Gonzalo Alonso
(30)
Sánchez y José María Alcón Olivera y su obra "Requilorios", la primera novela en
(31)
extremeño .

Si observamos las obras mayores de este período observaremos algunas peculiaridades.


Por ejemplo, la profusión innecesaria de apóstrofos por parte de Juan García García. En
una sola página de su poemario, podemos encontrar varios ejemplos: "pa’que" "na’más"
"pa’Corea", "pa’tantu" "to’lo"...

También existe un criterio contradictorio en Requilorios. En cuanto a la aspiración a


principio de palabra, parece optar claramente por la "j" en todos los casos: "Jelipi, jadel,
jué, jechas, jincalu, Flujenciu", pero después escribe "genti, Remigia, regilandu". En
cambio, en situación implosiva, opta por la "s" en todos los casos excepto con la palabra
"vez", que la escribe, sin motivo alguno "véh". En cuanto al apóstrofe, también hay un
(32)
cierto abuso: "En’esas", "San’Antoniu", "en’el", "por’aquí", "s’ha’estau" .

4. Grafía especial H’. Antonio Murga Bohígas.

(33)
En los años setenta, Murga Bohígas pública su magnífico repertorio lexicográfico ,
pero propone una grafía compleja para representar la aspiración, ya que usa tres signos
diferentes para un mismo oficio.

268
La ortografía del extremeño

● "j" para "jiguera", "jocicón", "jorca"...


● "h" para "h’ilón" "h’ilo" "h’umeón"...
● "j’ para "j’ato" "j’erío"...

Lamentablemente –repito- Murga Bohígas no justifica en ninguna parte de su obras


el criterio de uso de las tres grafías.

5. Modelo H. Antonio Viudas Camarasa.

Hasta finales del siglo XX no vamos a encontrar criterios ortográficos verdaderamente


sistemáticos y universales. El primero de ellos, es el de Antonio Viudas Camarasa. En su
(34)
Diccionario Extremeño expone que ha optado por un criterio fonético para elaborar su
tesoro léxico, donde la "h" es la protagonista:

● Aspiración a final de palabra: grafía "h". "habineh, dulzareh…"


● Aspiración de la antigua f latina: grafía "h". "hadel, haba, haceru"
● Aspiración consonántica en situación implosiva: grafía "h". "bohta, hahtial,
cabrehto, …"
● Resto de las aspiraciones: grafía "h". "partiho, carahillo…"
● Eliminación de la "h" muda.
● Eliminación de la "j" y de la "g" aspirada castellana delante de -e y -i
● Eliminación de la "v"

Viudas Camarasa será, quizás sin querer, el precursor de una grafía que se ha consolidado
con el tiempo, asociada en buena medida al concepto de "castúo" para referirse al dialecto.

En buena medida, esa influencia se puede observar en la obra Pablo Gonzálvez González
(35)
, que en su Gramática Ehtremeña adopta la grafía /h/ para todas las aspiraciones.

6. Propuesta de "Huéyebra Kahtúa"

También se nota el influjo de Viudas Camarasa, aunque menos, en la propuesta


ortográfica de esta asociación cultural de Mérida. Casi al mismo tiempo que Gonzálvez
presentan su propuesta ortográfica en los primeros números de su revista "Luh Papelih",
269
La ortografía del extremeño

ya desaparecida. La asociación, de hecho, pretende más que una simple ortografía y


confiesa que pretende establecer una norma común y estándar para todas las hablas
extremeñas. En el número 4 dicen "Huéyebra Kahtúa ha venido desarrollando y
explicitando un modelo estandarizado de dialecto, (que sometemos continuamente a
examen, recomendando la lectura de la bibliografía crítica disponible con el fin de
facilitar un debate que creemos necesario) basado en coordenadas generales (para no
herir susceptibilidades y no meter la "gamba" más de lo preciso) y que relativice las
hablas locales a favor de la unidad. […] Pero hablamos de coordenadas generales, no de
encorsetamiento riguroso y desaparición o merma; no podría ser de otra manera,
(36)
teniendo en cuenta que no somos la "Academia de la Lengua Castúa" . Hacia al final
de su exposición revela su criterio, asegurando que "en nuestro modelo la influencia
gráfica alto-extremeña es patente, algo que entendemos inevitable por ser esta variedad
dialectal la mejor conservada".

Su propuesta ortográfica es la que más se aleja de la norma general. Básicamente, propone:

● "h" para las aspiraciones: Ehtremaúra, luh premiuh, Badahóh, etimolóhicu,


pehetah…
● "z" para todos las fricativas interdentales sordas: zagâ, conzeutuh, preziu,
Asoziazión…

● Desaparición de la "ll": coyazu, cahteyanu, ehtuyuh…

● Desaparición de la "v": ribihta, bía, brebih, belbu…

● Acento circunflejo para marcar la neutralización de la –r al final de palabra: hazê


(por hazel), diretô (diretol), Bienehtâ Soziâ (en vez de Bienehtal Sozial)

Su opción ortográfica es la más elaborada de todas las propuestas pero es difícil de asumir,
quizás "revolucionaria" en exceso para una tradición literaria más bien conservadora.

7. La hache sopuntiada "H.". Academia de la Llingua Asturiana.

Esta es la solución adoptada por la primera institución lingüística del tronco astur-leonés.
Dicha grafía se ideó para reproducir la aspiración común entre los hablantes de las
comarcas orientales de Asturias, Cantabria y la comarca leonesa de Sajambre, àrea más o
menos coincidente con lo que se ha venido en llamar "leonés oriental". L’Academia
270
La ortografía del extremeño

necesitaba distinguir el sonido aspirado de la f- inicial y la hache muda común al resto de


variantes del bable; h.acer 'facer', desh.acer 'desfacer', h.echu 'fechu', h.ilu 'filu', enh.ilar
'enfilar', h.ocicu 'focicu', h.umu 'fumu', h.ueya 'fueya'.

Esta grafía apareció en 1981 en las primeras "Normes de l'Academia". Hasta entonces, se
prefería la jota para reproducir el sonido aspirado. Los académicos asturianos llegaron a
estudiar un dígrafo "fh", que permitía leer les palabras a gusto del hablante: fhacer,
fhumu, fhueya, etc. La norma sólo abarca el territorio asturiano, pero no han faltado
voces que proponen que los dialectos emparentados con el asturiano oriental: cántabro y
extremeño, adopten dicha grafía. Aquí, dicha solución es desconocida y en Cantabria se
prefiere utilizar la jota (veanse las obras de Manuel Llano).

8. Modelos modernos. Antoniu Garrido y Juan José Camisón

De hecho, no se trata de un modelo nuevo, sino del clásico y más utilizado por los
escritores extremeños en el siglo XX. Sencillamente, lo que han hecho Antoniu Garrido
(37) (38)
con la traducción de "Le petit Prince" y recientemente Juan José Camisón es
acercarse al máximo a la norma general y corregir algunas contradicciones de la tradición
ortográfica iniciada por Gabriel y Galán. Ambos se apartan de la norma castellana
solamente al usar la jota como forma primordial de representar las aspiraciones. Las
únicas excepciones son los grupos "ge" y "gi", que son respetados siempre y cuando lo
exija la etimología. Así, ellos proponen "jadel, jombri, jarina, jondu" y "geógrafu,
registru, Vilgin, tragedia".

(39)
Curiosamente, los dos no se ponen de acuerdo con la palabra "esparijil" . Camisón
prefiere "j" y Garrido "g", como lo exige la etimología. Parece, simplemente, un lapsus del
(40)
primero, como el que sufre Garrido con "encojiendu", que también debería ir con "g".

En conclusión, la escritura en extremeño aún hoy en día no dispone de una norma común
y resulta difícil averiguar qué modelo ha triunfado. En internet, por ejemplo, las únicas
cuatro páginas escritas totalmente en extremeño siguen más o menos el canon de
Gonzálvez. En la imprenta es más fácil hallar el modelo "clásico". La virtud del primero es
que resalta la peculiaridad de la fonética dialectal y permite transmitirla al lector que
desconoce los rasgos del habla regional extremeña. Su defecto es que, sin previo
adiestramiento, su lectura resulta difícil y engorrosa, especialmente en textos largos.
271
La ortografía del extremeño

Existen muchos ejemplos.

(41)
La única encuesta realizada sobre esta cuestión -hecha en 1994 por Sonia Olmedo,
diplomada en Estadística- mostró una división total de opiniones. A la pregunta A tu
parecer ¿qué grafía o modelo de escritura refleja mejor el dialecto extremeño?,
respondieron:

- la grafía fonetizante: 46%


- la grafía Gabriel y Galán:
41%
- Otras: 8%
- NS/NC: 5%

A pesar de los desacuerdos sobre la escritura, hay que reconocer que tampoco se está muy
lejos del consenso, ya que, a grandes rasgos, la representación gráfica de la aspiración es
la única cuestión importante que nos aleja de un modelo ortográfico extremeño. Por eso
todos los afanes de encuentro deben ir dirigidos en ese sentido.

Aspiración extremeña: entre la garganta y el alma

Dicen que la jota extremeña sale del alma y no de la garganta. Este dicho popular prueba
hasta qué punto muchos hablantes son conscientes de que su forma de expresión posee
caracteres peculiares respecto al estándar de lengua castellana. Tan consciente como
Nebrija, que ya parecía conocer el dicho, pues asegura refiriéndose a la hache, que:

"la cual letra, aunque en el latín no tenga fuerça, es cierto que como nosotros la
pronunciamos, hiriendo en la garganta, se puede contar en el número de las letras, como
(42)
los judíos et moros, de los cuales nos otros la recebimos, cuanto io pienso"

Algunos investigadores defienden, sin embargo, que no es posible hablar de un solo


modelo de jadeo para las variedades lingüísticas de Extremadura. Antonio Salvador Plans,
por ejemplo, asegura que "la aspiración es sonora en la mayor parte de la provincia
(43)
pacense y en el sur de Cáceres. Al norte del Tajo, es mas frecuente la variante sorda" .

Sin embargo, José Antonio González Salgado corrige esa afirmación: "hay errores que se
272
La ortografía del extremeño

han repetido de forma mecánica, sin hacer comprobaciones sobre el terreno […],
tradicionalmente se ha dicho que la variante sorda existe al norte del Tajo, mientras que
la sonora es general en el resto del territorio. Pues bien, lo cierto es que la variante sorda
es mayoritaria en toda Extremadura, aunque sí es verdad que al sur del Tajo (más
(44)
concretamente en la provincia de Badajoz) es frecuente oír la variedad sonora".

La fonética representa ese sonido fricativo velar sordo "que sale del alma" con el grafema /
h/ mientras que el otro más sonoro, "que hiere la garganta" lo representa con el grafema /
X/. Nebrija atribuye este último fenómeno a "judíos y moros". En cuanto al origen de la
aspiración sorda extremeña, todavía no hay un consenso.

Se viene considerando, en líneas generales, que la /h/ es un rasgo del leonés oriental –uno
más- de los que aún perviven en nuestra región. Así lo defiende Alonso Zamora Vicente
(45)
, que amplia el fenómeno a tierras del Duero y a la comarca salmantina del Rebollar.
Por leonés oriental, se entiende la variante lingüística hablada en algunas comarcas del
oriente Asturiano, la zona de la montaña en Cantabria y la comarca leonesa de Sajambre.
Hoy en día la aspiración es residual.

Según Menéndez Pidal, la antigua frontera entre Astures y Cántabros coincide con la
frontera lingüística que hoy separa a las gentes que conservan en su lenguaje la «f» inicial
latina y las que la transforman en «h» aspirada. Esa diferencia lingüística ya existiría entre
estos dos pueblos en tiempos anteriores a la conquista romana. En el siglo X, la /h/ se
usaba en toda Cantabria y en áreas adyacentes. En siglos posteriores se habría extendido
por Castilla durante la reconquista y repoblación. De ese modo habría llegado a
Extremadura. El historiador Bernal Estévez asegura, de hecho, que el primer aporte
(46)
demográfico del norte de Extremadura procede del antiguo reino de León , factor que
explicaría la peculiar naturaleza del habla en la Alta Extremadura.

Sin embargo hay opiniones divergentes. Salvador Plans asegura que "la aspiración
extremeña no deriva primordialmente del modelo leonés, como generalmente se ha dicho,
sino de la situación del modelo en el periodo clásico". Manuel Ariza es más taxativo: "la
aspiración extremeña poco tiene que ver con la aspiración asturleonesa oriental, sino con
(47)
la antigua aspirada castellana".

Es preciso analizar detenidamente los argumentos de unos y otros, pero parece que sobre
273
La ortografía del extremeño

esta cuestión no caben juicios palmarios, ya que Extremadura se halla en una encrucijada
donde es posible que en el pasado confluyesen las dos tendencias.

Conclusión

Reitero que aceptamos todas las dudas sobre la necesidad de que el extremeño se dote de
una ortografía. Sólo la justifica la existencia de una tradición literaria y la perspectiva de la
publicación de poesías y cuentos en variedad dialectal, traducciones, diccionarios, páginas
en internet e incluso la probabilidad de que la prensa regional publique en un futuro
próximo una columna semanal de opinión. Por esa razón, es aconsejable que ofrezcamos
un modelo de grafía que tenga en cuenta las costumbres literarias de nuestra región, que
sea fácil de entender (por tanto sería preferible que no se alejase de la norma general) y
que de paso acabe con el actual caos multigráfico.

Proponemos que se inicie un debate sobre esta cuestión con el compromiso de concluirlo
con un consenso ortográfico. Hacerlo en el transcurso de este Congreso es muy
precipitado. No proponemos la creación de una Academia, pero sí sería interesante que un
grupo de personas, compuesto por investigadores y usuarios del extremeño escrito, estudie
todas las posibilidades y proponga un modelo definitivo. Ese debate debería contar con
apoyo de nuestra comunidad académica y de nuestras instituciones políticas y culturales,
ya que es deseable que ese acuerdo ortográfico goce de algún tipo de legitimación. Esa
norma deberá ser publicada y promovida para su conocimiento general. En cuanto a ese
debate futuro, creo necesario la autocrítica y abandonar actitudes concluyentes. En
Belsana, sólo hemos pretendido establecer un punto partida. De hecho, no nos corresponde
otro papel.

Nicolás Valle Morea, 2002 ........

NOTAS

1 Archivo Histórico Diocesano de Coria-Cáceres. Sección Histórica, subsección Acehúche. Parroquia de San
Juan Bautista. Libro 1º de Bautizados. Sig. 1/B3-4. Pág. 138.

2 Archivo Histórico Diocesano de Coria-Cáceres. Sección Histórica, subsección Acehúche. Parroquia de San
Juan Bautista. Libro 1º de Bautizados. Sig. 1/B3-4. Pág. 165.

3 Según Rafael Lapesa, "la neutralización de /-r/ y /-l/ implosivas o su omisión se encuentran atestiguadas en
España desde los siglos XII y XV y en América desde 1525 y 1560 respectivamente". LAPESA, Rafael: Historia
de la lengua española. Madrid: Gredos, 1988.
274

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La ortografía del extremeño

4 Archivo Histórico Diocesano de Coria-Cáceres. Sección Histórica, subsección Acehúche. Parroquia de San
Juan Bautista. Libro 2º de Bautizados. Sig. 1/B3-4. Año 1714.

5 NEBRIJA, Antonio de. Gramática de la lengua castellana. Estudio y edición de Antonio Quilis. Centro de
Estudios Ramón Areces. Madrid, 1992

6 SALVADOR PLANS, Antonio. "La adecuación entre grafía y fonema en los ortógrafos del Siglo de Oro".
Anuario de estudios filológicos, III, 1980.

7 ALVAR EZQUERRA, Manuel. "La normalización de las entradas en los diccionarios de ámbito geográfico
restringido". II Congreso Internacional de la lengua española. Valladolid, octubre 2001.

8 Igual de discutible es también su afirmación de que "el reflejo literario, y escrito, en general, de la expresión
de hablantes dialectales y rústicos, ha llegado a crear verdaderos estereotipos en los que se exageran unos
rasgos y se omiten otros". La normalización de las entradas… op. cit

9 La normalización de las entradas… op. cit

10 GABRIEL Y GALÁN, José María. Extremeñas. Universitas. Badajoz, 1991. Ediciones anteriores de 1899,
1902, 1905, 1912, 1921, 1935, 1968 y 1973.

11 La normalización de las entradas… op. cit

12 ARIZA, M., CANO, R., MENDOZA, J.M., y NARBONA, A. "El lenguaje vulgar extremeño. Fonetica
Extremeña en el siglo XIX" Actas del II Congreso Internacional de historia de la Lengua Española. Madrid, 1992.

13 Información aportada por Antonio Salvador Plans en Dialectología y folclore en Extremadura en el tránsito
del siglo XIX al XX. Revista de Estudios Extremeños. Tomo LIV/Número III. Badajoz, 1998. Apaecíu ena
"Revista de Estudios Extremeños". Badajós, 1998

14 RAMÓN MARTÍNEZ, Matías. El lenguaje vulgar extremeño. El Folklore Frexnense y Bético-Extremeño.


Fregenal de la Sierra, 1884.

15 GARCÍA-PLATA DE OSMA, Rafael. Geografía popular extremeña. Revista de Extremadura, número V.


Cáceres, 1899

16 GABRIEL Y GALÁN, José María. Extremeñas. Diputación Provincial de Badajoz. Badajoz, 1991

17 BERJANO, Daniel. Ensayo de un vocabulario del dialecto de la Sierra de Gata. Revista de Extremadura.
Badajoz, 1909.

18 VECINO, José María. Poesías. Revista El Cronista. Serradilla, 1923.


275
La ortografía del extremeño

19 REYES HUERTAS, Antonio. La sangre de la raza. Diputación Provincial de Badajoz. Badajoz, 1995.

20 CHAMIZO, Luis. El miajón de los castúos. Rapsodias Extremeñas. Espasa-Calpe. Madrid, 1921

21 RAMÍREZ LÓPEZ URÍA, José. Las tierras pardas. Libretillas Jerezanas. Jerez de los Caballeros, 1993

22 DELGADO, Rufino. Trofeos de raza. Madrid,1925.

23 "aqueyo", "yuvia"... Trofeos de raza. op. cit.

24 SANTOS COCO, Francisco. Vocabulario extremeño. "Revista del Centro de Estudios Extremeños". Badajóz,
1940-1952.

25 GARCÍA GARCÍA, Juan. Reflexiones y consejos. Talleres Extremadura, Cazris, 1956. Los beneficios del
teléfono. Talleres Extremadura, Cazris, 1956. Claveles de mi tierra.1994.

26 SIMÓN ARIAS-CAMISÓN, Mario. Loa de Dios Padre. Revista conmemorativa de la Romería de Dios Padre
de Santa Cruz de Paniagua. Imprenta "La Victoria", Plasencia, 1952

27 Serradilla cantada por sus poetas. Ayuntamiento de Serradilla, Serradílla, 1981.

28 MANZANO MARCOS, Gaudencio Balbino. Huellas en la arcilla. Imprenta La Madrila. Cáceres, 1975

29 CUADRADO PALACIOS, Joaquín. Chalrras del tío Farrucu (en fabla extremeña). Alcántara, Revista del
Seminario de Estudios Extremeños, n. 189. 1977

30 Serradilla cantatada por sus... op. cit.

31 ALCÓN OLIVERA, José María. Requilorios. Institución Cultural "El Brocense". Cáceres, 1984

32 Requilorios. Página 63.

33 MURGA BOHÍGAS, Antonio. Habla popular de Extremadura. Rafael García-Plata Quirós, Madrid, 1979

34 VIUDAS CAMARASA, Antonio. Diccionario extremeño. Universidad de Extremadura, Cázris, 1980

35 GONZÁLVEZ GONZÁLEZ, Pablo, GONZÁLVEZ DOMÍNGUEZ, María José y GONZÁLVEZ


DOMÍNGUEZ, Trinidad. Gramática Ehtremeña. Ayuntamiento de Calzadilla, Calzaílla, 1995

36 Luh Papelih, numero 4. Año 1. 29 de octubre. Caraba curturâ "Huéyebra Kahtúa.

37 SAINT-EXUPÉRY, Antoine de. El prencipinu. Traducción de Antoniu Garríu Correas. Iberediciones,


276
La ortografía del extremeño

Madrid, 1999.

38 CAMISÓN, Juan José. Marabajas. Cáceres, 2001. http://www.extremaura.com/marabajas.htm

39 sparigil. (lat. spargere) tr. Esparcir, desparramar. ||prnl. Hablando del día, del cielo, del tiempo, etc., abrirse
limpiándose de nubes, aclararse, serenarse. ||2. Desprenderse de una preocupación o malestar, o de una atmósfera
viciada. ||3. Recuperarse de la fiebre un enfermo. (Cf. espargir. DRAE 1791, 1803 y 1817; remite a esparcir o
esparcirse)

40 El prencipinu, página 58. op. cit

41 L’encuehta. Luh Papelih. Año1, número 3. Mérida, 30 de marzo de 1994.

42 Gramática de la lengua castellana. op citja. Para un estudio preciso de los problemas que supone tal grafía en
los tratados ortográficos del Siglo de Oro, SALVADOR PLANS, Antonio "El grafema H en los tratadistas del
Siglo de Oro", en Anuario de Estudios Filológicos, V, 1982, págs. 167-178.

43 VIUDAS CAMARASA, Antonio, ARIZA VIGUERA, Manuel y SALVADOR PLANS, Antonio. El habla en
Extremadura. Editora Regional Extremeña, Mérida, 1987

44 GONZÁLEZ SALGADO, José Antonio. El habla de Extremadura. (cartografía lingüística). http://es.


geocities.com/vozextremadura/

45 ZAMORA VICENTE, Alonso. Dialectología española. Gredos. Madrid, 1967

46 BERNAL ESTÉVEZ, Ángel. Poblamiento, transformación y organización social del espacio extremeño
(siglos XIII al XV). Editora Regional Extremeña. Mérida,1999

47 El habla en Extremadura, op. cit.

Biblioteca Virtual Extremeña - http://biblioteca.paseovirtual.net

277
LA ESTRUCTURA DEL LÉXICO EXTREMEÑO

Jose Antonio González Salgado

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA


CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002
-------------------------------------------------------------

278
LA ESTRUCTURA DEL LÉXICO EXTREMEÑO1

José Antonio González Salgado

Los estudios de geografía lingüística, pese a las limitaciones que se les

atribuyen, permiten la constatación de diversos hechos que de otra forma serían muy

difíciles de relacionarse entre sí. Una de las ventajas de los estudios de cartografía

lingüística es que los datos obtenidos mediante las encuestas dialectales se presentan

ordenados de tal forma que se pueden comparar de manera estructurada. Esto quiere

decir que el hecho de que se realice la misma pregunta en todas las localidades

seleccionadas, con la intención de recoger la denominación propia de lo que se

interroga en cada uno de los núcleos visitados, facilita que en los estudios posteriores

de ese material léxico se puedan descubrir aspectos que de otra manera serían

imposibles de obtener. Como ha puesto de manifiesto Pilar García Mouton, «los mapas

ofrecen entonces unas garantías especiales para el estudio del léxico, porque

cartografían los resultados conseguidos en una red de localidades fijada de antemano

con un mismo cuestionario, en una situación convenida y en un mismo nivel de uso, o

en niveles contrastados»2 .

No voy a detenerme aquí en el análisis de las zonas lingüísticas en que se divide

Extremadura desde el punto de vista léxico3 , sino que voy a presentar una serie de

conceptos pertenecientes al mundo rural para ejemplificar la forma en que se configura

la estructura léxica de nuestra región. Los referentes que voy a tener en cuenta para

subrayar la riqueza y, en algunos casos, la complejidad de la estructura del léxico

extremeño son los siguientes: nombre de los campos, la entrada a las fincas, el campo

279
semántico arar, descuajar y escardar, las denominaciones del yugo, los nombres del

cencerro y las diversas denominaciones que se dan al cordero y al cerdo según su edad

o condición.

ERIAL, TERRENO EN POSÍO, CENCIDO Y BARBECHO

La proximidad semántica de los cuatro lexemas resulta evidente. Erial es el

terreno que no se labra ni se cultiva; posío —que no aparece en el DRAE pese a estar

muy extendido en las hablas meridionales— hace referencia a la tierra de labor que se

deja descansar sin ser labrada4 ; cencido es un prado en el que no han entrado los

animales, y barbecho es el campo que descansa durante un año entero5 .

Cada una de estas cuatro unidades sémicas se distingue de las demás por un

leve matiz, que, en muchas ocasiones, dependiendo del municipio o del hablante, no es

pertinente, lo que hace que se mantenga la misma denominación para nombrar varios

de estos conceptos. No obstante, el campo se encuentra perfectamente estructurado en

algunas localidades:

ERIAL POSÍO CENCIDO BARBECHO

Casar de Palomero malcomuná bravío prao barbecho

Eljas serra en pelo bardíu barbecho

Malpartida de posío cuarto de labó pasto barbecho


Plasencia

Garrovillas6 erial relbón plao, reserva barbecho

Villa del Rey salvaje de tres años pasto barbecho

280
Alía montuoso poseío reservao barbecho

Puebla de Obando baldía manso pradera barbecho

Baterno de monte posío parcela barbecho

Valencia del desierto de cuero reserva barbecho


Mombuey

Calera de León monte bajo eriazo reservao barbecho

Pero lo normal es que los rasgos diferenciadores se entrecrucen, haciendo

coincidir la denominación de varias unidades. Las posibilidades, en este caso, son

múltiples:

ERIAL POSÍO CENCIDO BARBECHO


pasto
Ahigal holgao holgao pastadero barbecho

Casas de don pusío pusío pradera barbecho


Gómez

Segura de Toro pasto barbecho prao barbecho

Monroy posío pasto prao posío

Casatejada posío posío reservao posío

Logrosán posío rastrojizo prado rastrojizo

La Codosera posío posío pasto barbecho

Alanje posío barbecho cerca barbecho

Orellana de la ceriazo posío posío barbecho


Sierra
eriazo
Malcocinado eriazo poesío poesío barbecho

281
En Villar del Pedroso, para la denominación del cencido se han especializado

dos términos dependiendo de la calidad de la hierba:

ERIAL POSÍO CENCIDO BARBECHO


seco húmedo
sano
pasto sano pasto prado sano

CANCILLA

Angarilla (< lat. ANGARIA), cuya significación originaria es ‘instrumento de

madera para transportar los haces a lomo de las caballerías’ ha sufrido en Extremadura

—como en algunas zonas andaluzas7 — un desplazamiento semántico por la analogía

de los dos objetos a los que el término representa. Lo curioso del caso extremeño es que

—excepto en tres localidades donde confluyen ambas denominaciones8 — cuando

angarilla (‘instrumento para transportar haces’) se ha apropiado del semema ‘cancilla’,

ha abandonado su significado original y ha sido desplazado por otros términos para

evitar la homonimia9 :

INSTRUMENTO DE
TRANSPORTE CANCILLA

Ahigal carreto angarilla

Portaje árganas engarilla

Ceclavín palos de acarreá engarilla

282
Monroy palos engarilla

Montánchez argaíllos engarilla

Logrosán esparigüelas angarilla

Angarilla, con el significado de ‘cancilla’, solo existe en la provincia de

Cáceres, en un área compacta que se extiende desde Logrosán (en el sudeste) a Casas

de don Gómez (en el noroeste)10 .

La Alta Extremadura, en éste como en otros muchos casos, manifiesta mayor

riqueza léxica que la provincia de Badajoz11 . En algunas localidades la cancilla recibe

dos denominaciones según el material de su construcción:

DE MADERA DE HIERRO

Ceclavín portera engarilla

Villa del Rey canciyo canciya

Montánchez portal engarilla

Logrosán puerta angarilla

DE PIEDRA DE MADERA

Villar del Pedroso portillo portada

DE MADERA O DE
HIERRO DE PIEDRA

Cedillo cansilla portillo

283
DE MADERA DE TARAMAS Y PIEDRA

Benquerencia de la Serena puerta portiyo

DE MADERA O DE
HIERRO DE PIEDRA Y BARRO

Serradilla angarilla portera

DE MADERA O DE
HIERRO DE PIEDRA O GALAPERO

Ahigal angarilla portillo

DE MADERA O DE TROZO DE PARED


HIERRO CAIDA

Puebla del Maestre portá portiyo

Por lo tanto, las oposiciones que actúan son: madera/hierro, madera/otros

materiales.

EL CAMPO SEMÁNTICO ARAR

Las labores que se realizan con el arado en un terreno son múltiples. En mi

trabajo he tenido en cuenta las siguientes faenas: labrar, roturar, barbechar, binar y

terciar.

Labrar es un término genérico que expresa la acción que realiza el labrador en

un terreno con el arado12 . Roturar es meter el arado por primera vez en un terreno.

Barbechar es levantar los rastrojos con el arado, o, lo que es lo mismo, la primera labor

284
que se da en verdad a una tierra para prepararla antes de la siembra. Binar se define

como la segunda labor que se da al terreno. Terciar hace referencia a la tercera labor (en

la mayoría de las ocasiones la última) que se realiza con el arado antes de sembrar y

allanar13 .

El campo semántico arar se encuentra perfectamente estructurado en distintos

puntos extremeños:

LABRAR ROTURAR BARBECHAR BINAR TERCIAR

Casas de don aral labral arzal binal tercial


Gómez

Villar del arando labrando alza binando se terciaba


Pedroso

Santa Marta de labral rompé aral binal tercial


Magasca
rompi-
Montánchez labral miento rastrojeal binal tercial

Alía surquear roturá barbechá biná terciá

Escurial ará alzando hacé barbecho binando terciando

Mirandilla labrá rompe(r) lo arzá biná terciá

Fuente del labrá roturá alza bina tercia


Maestre
rompi-
Peraleda del labrá miento arzá binal tercial
Zaucejo

Usagre ará rompé alza bina tercia

Sin embargo, lo más frecuente, es que alguno de los términos se haya apropiado

del contenido semántico de otro lexema 14 :

285
LABRAR ROTURAR BARBECHAR BINAR TERCIAR

Ahigal surcal rompel rompel se bina rebinal

Guijo de aral rompé rompel binal canteal


Galisteo
se rotura,
Villa del Rey labrá labrá barbechá biná rebiná

Torremocha ará barbechá barbechá biná terciál

Campanario ará alzá alzá biná terciá

Retamal de labrá se labraba se arza biná terciá


Llerena

Valencia del ará ará barbecho bina sementera


Mombuey

Higuera la labrá labrá barbecho bina siembra


Real

Malcocinado ará arzá/ará arzá, cohechá miná sembrá

Tanto en Segura de Toro como en Almendral se han producido desplazamientos

semánticos entre los términos, pero la oposición se mantiene:

LABRAR ROTURAR BARBECHAR BINAR TERCIAR

Segura de ará roturá rompé labralo biná


Toro
se le
Almendral ará entra la arzá terciá cuarteala
vertera

286
DESCUAJAR Y ESCARDAR

Descuajar y escardar comparten algunos semas que han posibilitado el

desplazamiento semántico de los términos. El primero hace referencia a ‘arrancar las

raíces antes de trabajar el terreno’. El segundo se define como la faena que consiste en

‘arrancar las malas hierbas que crecen entre la siembra’. Por lo tanto, en realidad, la

única diferencia entre ambos procedimientos es el hecho de que se realicen antes o

después de sembrar.

Al comparar los dos mapas dedicados a estas faenas agrícolas se descubren

diversas estructuraciones del contenido semántico reflejadas en el plano léxico. En

Robledillo de la Vera, Casatajada, Torrejón el Rubio y Valencia del Mombuey se han

especializado dos términos distintos para referir la escarda dependiendo de si la faena

se realiza a mano o con herramienta:

DESCUAJAR ESCARDAR
a mano con herramienta

Robledillo de la Vera binar escardar binar

Casatejada descuajar arrancar escardar

Torrejón el Rubio arrancar arrancar ariscar

Valencia del escardar escardar sachar


Mombuey

En Madroñera la estructura es más rica, puesto que las oposiciones se

establecen entre escardar a mano, con herramienta o con producto químico:

287
DESCUAJAR ESCARDAR
a mano herramienta prod. químico
desmontar, escuajar
entresacar zachar curar

En Orellana de la Sierra, para escardar, se oponen los términos en relación con

el lugar donde se realiza la faena:

DESCUAJAR ESCARDAR
cualquier campo trigales

zachar arrancar arisquear

Por último, en Puebla de la Reina es en el semema descuajar donde se estructura

el contenido:

DESCUAJAR ESCARDAR
con sacho con azadón

zachar descuajar arrancar

DENOMINACIONES DEL YUGO

Tres tipos de yugo podemos encontrar en el campo extremeño: el yugo de

vacas, el yugo de caballerías y el yugo para un solo animal.

10

288
El aspecto más interesante del análisis de estas tres cuestiones etnográficas es su

estructuración léxica. Entre los tres objetos se establecen dos oposiciones en las que los

rasgos que los oponen son: animales a los que está destinado el yugo (caballerías/vacas)

y número de animales para los que se dedica el yugo (uno/dos).

En la Extremadura occidental ambas oposiciones tienen vigencia, pues

encontramos un término distinto para cada una de las tres realidades.

BESTIAS VACAS UN ANIMAL

Casar de ganga yugo horcate


Palomero

Portaje ganga yugo collerín

Ceclavín ganga yugo horcate

Villa del Rey ganga yugo horcate

Membrío ganga yugo collerín

Alanje canga yugo cameyón

Fuente del canga yugo camella


Maestre

Cheles canga yugo horcate

Puebla de la canga yugo cameyón


Reina

Higuera la canga yugo horcate


Real

Calera de canga yugo cameya


León

11

289
En algunas localidades del occidente de Badajoz se mantienen las oposiciones,

pero para expresar el yugo para un animal se utiliza un término derivado de canga.

BESTIAS VACAS UN ANIMAL

Aliseda ganga yugo ganguín

La Codosera canga yugo cangón

Mirandilla canga yugo cangayo

Corte de Peleas canga yugo cangón

Olivenza canga yugo cangón

Almendral canga yugo cangón

Valle de Santa Ana canga yugo cangueta

Valencia del canga yugo canguín


Mombuey

En Usagre el término con que se expresa el yugo para un solo animal es un

derivado del genérico yugo, que en esa localidad solo se refiere al que utilizan los

bueyes (canga/yugo/yugueta).

En Eljas la única oposición operante es la que se establece entre el yugo de

caballerías y el de bueyes, ya que para denominar el que se dedica para un solo animal

se usa la misma forma que expresa el yugo de vacas (canga/xugu/xugu).

En toda la Extremadura oriental el rasgo para la oposición es el número de

animales: no se diferencia entre la denominación del yugo de bestias y el de vacas.

12

290
BESTIAS Y VACAS UN ANIMAL

Ahigal yugo horcate

Guijo de Galisteo yugo yugueta

Segura de Toro yugo coyerín

Robledillo de la Vera yugo horcate

Malpartida de Plasencia yugo collerín

Garrovillas yugo ganga

Monroy yugo horcate

Casatejada yugo horcate

Serradilla yugo collerín

Mesas de Ibor yugo horcate

Torrejón el Rubio yugo horcate

Deleitosa yugo horcate

Santa Marta de yugo horcate


Magasca

Torremocha yugo horcate

Montánchez yugo cameya

Alía yugo horcate

Berzocana yugo camellín

Madroñera yugo camellín

Logrosán yugo horcate

Escurial yugo camellín

13

291
Helechosa de los yugo horcate
Montes

Herrera del Duque yugo horcate

Orellana de la Sierra yugo camella/camellín

Medellín yugo camella

Campanario yugo horcate

Zarza-Capilla yugo horcate

Benquerencia de la yugo yugueta/horcate


Serena

Retamal de Llerena yugo yugueta

Peraleda del Zaucejo yugo yugueta

Malcocinado yugo yugueta

Puebla del Maestre yugo horcate

Muy interesante resulta la estructura léxica que encontramos en Casas de don

Gómez, donde se ha creado un femenino antietimológico, yuga, para señalar el yugo de

las caballerías, ya que la variante ganga, que en la zona donde se encuentra el pueblo

posee el significado de ‘yugo de bestias’, ha sufrido un desplazamiento semántico y se

usa para denominar la collera.

YUGO COLLERA
Bestias Vacas Un animal

yuga yugo horcate canga

14

292
En Puebla de Obando y Lobón la oposición se amplía con la incursión de otro

rasgo en el tipo de yugo para un animal. Éste recibe dos denominaciones según el uso

que se le dé.

BESTIAS VACAS UN ANIMAL


Arado Carro

canga yugo cangallo horcate

CENCERRO

Respecto a la estructura que manifiesta el habla extremeña en la denominación

de los cencerros son varias las clasificaciones que se pueden establecer:

a) Estructura perfectamente definida, con tres lexemas distintos con diferentes

raíces etimológicas:

GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE

Ahigal campanillo esquilón cencerro

Segura de Toro campaniyo piqueta zumba

Robledillo de la campanillo cascabel piqueta


Vera

Aliseda campaniyo piqueta cencerro

15

293
Alía cencerro campanillo piquete

Mirandilla campaniyo piqueta zumbo

Almendral campaniyo esquila piqueta

Fuente del Maestre campanillo esquilón cencerro

Cheles campaniyo cascabel manga

b) Estructura en la que intervienen tres lexemas distintos, pero dos de ellos

proceden de la misma raíz (se diferencian por el morfema de género):

GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE

Villa del Rey campaniyo campaniya cencerro

Monroy campanillo campanilla campanillón

Casatejada campaniya campaniyo zumbo

Mesas de Ibor campanilla esquilón campanillo

Torrejón el Rubio campanillo campanilla zumbo

Berzocana campanillo campanilla cencerro

Madroñera campanillo campanilla zumbo

Puebla de Obando campanilla piqueta campanillo

Herrera del Duque cencerro cencerra piquete

Olivenza campaniyo campaniya piqueta

Retamal de Llerena cencerra cascabel cencerro

c) Estructura en la que intervienen dos lexemas idénticos:

16

294
GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE

Guijo de Galisteo campanillo campanilla campanillo

Casas de don Gómez campanillo campanilla campanillo

Malpartida de campanillo campanilla campanillo


Plasencia

Portaje campanillo campanilla campanillo

Ceclavín cencerro piqueta cencerro

Cedillo campanillo esquilón campanillo

Membrío campaniyo esquila campaniyo

Villar del Pedroso cencerro cencerra cencerro

Helechosa de los cencerro cencerra cencerro


Montes

Orellana de la Sierra campanilla campanilla campanillo

Medellín campano campaniya campano grande

Baterno cencerro piquete cencerro

Zarza-Capilla cencerro cascabeliyo cencerro

Benquerencia de la cencerro cascabel cencerro


Serena

Usagre campano campaniya campano

Malcocinado cencerra esquilón cencerra

d) Estructuras con oposiciones ampliadas:

17

295
GENÉRICO PEQUEÑO INTERMEDIO GRANDE

Casar de campanillo campanilla piqueta campanillo


Palomero

Puebla de la campaniyo campaniya cencerra campaniyo


Reina

Peraleda del cencerro esquilón campaniya cencerra


Zaucejo

GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE


Mula Otros
Alanje esquilita esquilón
campaniya campaniyo

GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE


Oveja Mula
Herrera del cencerro piquete
Duque cencerra campana

GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE


Vaca Manso
Santa Marta de campanilla campanilla campanilla
Magasca ovejera vaquera zumbo

GENÉRICO PEQUEÑO GRANDE


Oveja Vaca
La Codosera15 campaniyo campanilla
rebolero manga

18

296
CORDERO

La cría de la oveja y el carnero posee distintas denominaciones de acuerdo con

su edad, lo que provoca que en algunas localidades el léxico se estructure de una

manera determinada.

En algunos pueblos de las dos provincias se descubren estructuras muy ricas,

reservándose un término distinto para cada una de las cuestiones interrogadas:

–1 1 1-2 3 3-416

Torrejón el borrego recental borra primala carnero


Rubio

Villar del cordero borra primala andosca carnero


Pedroso

Mirandilla cordero borrega borra primala carnero

Herrera del borreguito borrucho primala andosca carnero


Duque

Baterno borrego primá primalo borra carnero

Zarza-Capilla recentina borro primala andosca cuatreña

CERDO

Con los mapas dedicados al cerdo, lechón, cochinillo de destete, verraco y cerdo

macho castrado se establece la estructura del campo léxico de las distintas

19

297
denominaciones que recibe este animal en función de su edad o condición. Reproduzco

en el siguiente cuadro aquellas formaciones que resultan más completas:

CERDO LECHÓN DESTETE VERRACO CASTRADO

Casar de cerdo tostón cochinillo verraco capón


Palomero
cerdo,
Ahigal guarrapo tostón al destete verraco capón

Serradilla gochino tostón al destete verraco capao

Mesas de Ibor cochino pelaílla lechón verraco capao

Santa Marta de guarro pelaílla al destete verraco marrano


Magasca

Aliseda cochino guarrino destetao cojúo capón

Berzocana guarro lechón al destete verraco cerdo

Escurial guarro cochino marrano verraco Ø

Alanje guarro pelaíya lechón varraco capao

Herrera del guarro peladilla gorrino verraco castrón


Duque

Benquerencia cochino lechón marrano verraco castrón


de la Serena
guarro
Higuera la cochino lechón marrano varraco capao
Real

Calera de cochino guarrino lechón verraco castrón


León

Malcocinado cochino guarrito graniyero verraco capao


guarro
Puebla del cochino chico lechón verraco castrón
Maestre

20

298
Con esta comunicación he pretendido señalar la riqueza que manifiestan las

hablas populares extremeñas en lo que respecta a la manera en que se estructura su

componente léxico, tomando como punto de partida conceptos de campos semánticos

del entorno rural. Hoy, gran parte de este exquisito patrimonio lingüístico está

amenazado, cuando no en algunos casos completamente extinguido; los cambios de

hábitos en el mundo agrícola, la industrialización y todos los factores que se arguyen

como destructores de las variantes lingüísticas populares están actuando de tal forma

que pronto será difícil, incluso, la recopilación sobre el terreno del material léxico más

tradicional.

1
Los datos de esta comunicación están extraídos de los mapas que integran mi tesis doctoral,
titulada Cartografía lingüística de Extremadura. Origen y distribución del léxico extremeño, leída en la
Universidad Complutense de Madrid el 18 de octubre de 2000.
2
P. García Mouton, “El estudio del léxico en los mapas lingüísticos”, en F. Moreno Fernández
(recop.), Estudios sobre variación lingüística, Alcalá de Henares, Universidad, 1991, p. 29.
3
Véase J. A. González Salgado, “Fuentes del vocabulario y áreas léxicas de Extremadura”, en
A. Veiga, M. González y M. Souto (eds), De lenguas y lenguajes, A Coruña, Toxosoutos, 2001, pp. 125-
139.
4
Además de las documentaciones andaluzas (en el ALEA) y extremeñas, en Salamanca recoge
la voz Lamano con el significado de ‘terreno dedicado a pastos y rodeado de tierras de labor’.
5
No he documentado el medio barbecho en Extremadura.
6
En esta localidad la oposición se extiende a otras dos realidades: holgao es un terreno pobre
pero bien aprovechado, hechío es una tierra que se cultiva todos los años.
7
Véase J. Fernández Sevilla, Formas y estructuras en el léxico agrícola andaluz. Interpretación
y estudio de 200 mapas lingüísticos, Madrid, CSIC, 1975, p. 53.
8
Garrovillas, Santa Marta de Magasca y Madroñera.
9
En Membrío, cancilla, además de la entrada a un campo es el instrumento con que se allana la
tierra. Los haces se transportan directamente sobre el aparejo.
10
En total la he documentado en 13 puntos, lo que supone el 22% de las localidades extremeñas
encuestadas (43% de Cáceres).
11
No se olvide que en la provincia de Cáceres tiene mayor peso la vida rural.
12
Es el archilexema. Cuando recogí esta cuestión no hice ninguna especificación, puesto que me
interesaba obtener un término general que expresara la acción independientemente de que se hiciera por
primera vez o en un campo previamente labrado.
13
Véanse G. Salvador, “Estructura del campo semántico ‘arar’ en Andalucía”, Archivum, XV,
1965, pp. 73-111; y P. Barros García, “El campo semántico arar en Extremadura”, REE, XXXIII, 1977,
pp. 343-367.
14
Ocurre, en especial, entre labrar y roturar o entre roturar y barbechar. Binar y terciartienen,
por regla general, perfectamente establecido el límite de su campo, y no es fácil que otros términos
confluyan con ellos.
15
Además esquila ‘cencerro que suena más que el campanillo’.
16
Los números se corresponden con la edad del animal.

21

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES)
OCTUBRE/2002

LENGUA Y HABLA COMO SIGNOS DE IDENTIDAD PROPIA, SOCIOCULTURAL


E HISTÓRICA.
Nuestra lengua, ese prodigioso instrumento que nos permite captar y conocer el mundo,
expresar nuestros sentimientos, peticiones y deseos, comunicarnos con los demás y con
nuestros propios pensamientos y recuerdos, es sin duda como una segunda piel, además de
un signo inequívoco de identidad socio-geográfica, cultural e histórica.
Hoy nos toca hablar de una lengua muy especial, muy nuestra, la lengua en que la mayoría
de los aquí presentes empezamos a balbucear y a pronunciar nuestros primeros sonidos
lingüísticos, nuestras primeras sílabas y nuestras primeras palabras, antes de saber enlazarlas
y relacionarlas sintagmáticamente, cuando una simple sílaba o una sola palabra nos permitía
ser atendidos por nuestros padres y conseguir lo que queríamos ya lo hacíamos en nuestra
variante lingüística: en extremeño.
Nuestras peculiaridades léxicas, fonéticas, morfológicas y sintácticas tienen un significado
profundo e imborrable tanto más cuanto más lejos nos encontremos de nuestra tierra. Como
afirmaba Pedro Salinas en su obra El Defensor: El hombre h a h e c h o el lenguaje, pero luego
el lenguaje con su monumental conjunto de símbolos contribuye a hacer, al hombre,-se le
impone desde que nace." El lenguaje nos forma y nos conforma, es "la sangre de nuestro
espíritu ", como decía Unamuno. Sangre que corre y brota con más intensidad cuando nos
alejamos de nuestra tierra. Suscribo las palabras de Karl Vossler al afirmar que "cuando a
los hombres se les despoja de su tierra encuentran como un nuevo hogar en la lengua madre,
que está a todas horas y en todas partes presente en sus sentidos" .
Nuestra lengua es el mayor vínculo de unión y el símbolo y salvaguarda de la comunidad.
¿Hay algún instrumento más eficaz que la lengua para asegurar la existencia del grupo? se
preguntaba de manera retórica Vendryes.
La fraternidad misteriosa que crea el hecho de nombrar desde niño a las mismas cosas con
los mismos nombres es indecible. La lengua es una potencia vinculadora de un valor
incomparable en la vida del hombre. "Sólo su mundo expresivo, confirmado en la comunidad
con los demás, lleva al hombre a una verdadera certidumbre de su propio ser", afirmaba
Stendhal.
El efecto vivificador e identificador de la lengua nos lo expresa como nadie el gran poeta
Salinas, cuando un d í a encontrándose en San Juan de Puerto Rico tiene la gratísima
oportunidad de oír hablar no en el inglés habitual al que estaba forzosamente habituado en
su obligado exilio americano, sino en su lengua materna:
"Cuando se siente uno rodeado de su mismo aire lingüístico, de nuestra misma manera de
hablar ocurre en nuestro ánimo un cambio análogo al de la respiración pulmonar; tomamos
de la atmósfera algo impalpable, invisible, que adentramos en nuestro ser, que se nos entra
en nuestra persona y cumple en ella una función vivificadora que nos ayuda a seguir
viviendo. Sí, he vuelto a respirar español en las calles de San Juan, en los pueblos de la isla.
Y he sentido una gratitud no sé a quién, al pasado, al presente, a todos y a ninguno en
particular, gratitud a los que me dieron mi idioma al nacer yo, a los que siguen hablándolo
a mi lado." Esa misma sensación experimento yo cada vez que vengo a Extremadura.
Pero muy distinta fue la que experimenté cuando por primera vez en mi vida, lejos de mi
Extremadura natal, en el contexto geográfico lingüístico de Castilla-La Mancha, tomé por
vez primera conciencia de mi lengua materna, tan distinta a la de una provincia vecina como
Toledo, donde me encontraba estudiando bachiller. Ocurrió cuando la profesora de Lengua
me preguntó en la clase de 2 ° de Bachiller la definición de sujeto y pese a responder
perfectamente la definición estudiada en el libro de texto, mi gran sorpresa fue ver a todas
mis compañeras estallar en una sonora carcajada y a la profesora, también sonriente, pedirme
que repitiera nuevamente la definición, tras lo cual sonó otra nueva carcajada unánime. La
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profesora, sin deponer su sonrisa, me dijo "Muy bien, de Sande", e impuso silencio al resto
de la clase. Mi perplejidad por la estertórea risa de mis compañeras se deshizo cuando en el
recreo todas cuantas que se encontraban conmigo me preguntaban jocosamente: "De Sande
¿qué é sueto?" Fue en aquel preciso instante cuando tomé por primera vez conciencia de mi
propia lengua, que no era ni toledana ni castellana, sino extremeña. Aunque la definición
sujeto fue perfecta: "Sujeto es el que ejecuta o recibe la acción del verbo", pues no en vano
la Gramática era mi asignatura preferida, era mi fonética, mi pronunciación y más
concretamente mi jota extremeña en las palabras "sujeto y ejecuta" lo que había causado
tantísima gracia a mis treinta o cuarenta compañeras de clase y, aunque con más disimulo
por su profesión y edad, incluso a la misma profesora.
Otra experiencia de confrontación lingüística me ocurrió pocos años después, al iniciar
la carrera en Salamanca: los primeros días tenía la sensación en el aula, cada vez que en los
intermedios de clase hablaban los compañeros en voz alta, de estar oyendo una especie de
gorgeo de pájaros, algo así como ssssssssssssssssss una prolongada ese hacía de moscardón
en mis orejas a derecha e izquierda. Y es que, señores, me encontraba en la tierra de "las
cáscaras de higos y cáscaras de nueces", no en la de "h'aba, h'igo, h'iguera". Algo que no
había apreciado curiosamente en Toledo, tal vez porque allí, como zona más limítrofe a
Extremadura, las eses no eran tan sumamente marcadas.
Más adelante, ya casada, otra vez más hube de encontrarme en confrontación con la lengua
de Castilla, pero por razones en esta ocasión no ya fonéticas, sino léxicas. Iba a nacer mi
primera hija y yo debía comprar para los "ombligueros" -hoy obsoletos, por fortuna- una
cinta corriente, no de raso sino de algodón, que a mí me habían enseñado desde niña a
distinguir de las otras cintas con el nombre de "tranzadera". Recorrí todas las mercerías de
Salamanca y en ninguna había. No podía explicarme cómo algo tan usual en mi pueblo
perdido de Extremadura no podía haberlo en Salamanca. No salía de mi perplejidad, hasta
que un último intento me llevó a buscar una mercería más, alejada del centro de la ciudad,
y allí, al pedir tranzadera, la dependienta con un gesto de asombro me preguntó "¿Quée?"
Por su gesto y su interrogación me di cuenta de que no me entendía porque estaba usando
un término mío, de mi tierra, dialectal y no de la lengua estandard española. Le expliqué
entonces que quería una cinta vulgar y corriente, estrecha, no de raso, ni de seda, sino más
tosca, de las que se usaban para delantales, baberos de niño, etc., etc. Y ella respondió
inmediatamente: "iAh! Usted quiere hiladillo". Nunca más, como es lógico volví a pedir
"tranzadera" en Salamanca. Guardé esa palabra, como otrasmuchas, para usar en mi casa,
con mi gente o en mi tierra, es decir, donde me entendieran hablando en mi idioma nativo:
el extremeño.
Como ya afirmé en mi libro "El habla de Acehúche", en la pág. 65, creo que es en el
sistema léxico de una lengua en donde más claramente se manifiesta y conserva la visión
peculiar del mundo que el pueblo que la habla expresa. En el vocabulario aparece más
claramente lo diferencial, porque los vocablos propios, pese a la presión igualadora de los
medios de comunicación se resisten a desaparecer.
En mi vocabulario extremeño, que cada vez uso más -el retorno a la niñez que me avisa
de que ya soy abuela-, a veces me sorprendo yo misma apartando el término que primero se
me acude a la mente, por ser dialectal, cambiándolo forzosamente por un sinónimo
castellano, para evitar que ocurra lo de con "tranzadera". Retorno a mis raíces del que debo
decir me siento muy orgullosa, pues como afirmó un escritor francés: "el hombre sin raíces
es como un árbol muerto".
La lengua materna es un signo ineludible y fehaciente de identificación propia, personal,
individual, primer punto de esta ponencia.
Pasemos al segundo punto: la lengua y el 301habla como signos de identificación cultural e

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histórica.
La lengua es el mejor camino y el mejor instrumento para descubrir la cultura y la historia
de la Comunidad lingüística. Nuestro cancionero popular, nuestros romances, nuestro
refranero, nuestras tradiciones, etc.
Muchas veces me he parado a pensar la gran cantidad de términos árabes usuales en
extremeño que sin embargo en Castilla, ni siquiera en la Castilla leonesa, se usan. Y ello se
debe al peso de la historia. La lengua nos abre de par en par el pasado histórico de un
pueblo. Términos como "alboroque", que tantas veces escuché en Extremadura cuando al
terminar una obra o un trabajo, ya fuese la construcción de una casa o la recolección de la
aceituna o cualquier otra tarea emprendida y terminada se hacía como un pequeño acto de
"regocijo", "agasajo" o "alboroque", términos de origen latino, germánico o árabe,
respectivamente. Además de alboroque, otras palabras como azotea, alacena, alcoba, jofaina,
azafate, borceguí, y otras muchas de origen árabe jamás las escuché en tierras de Castilla,
cuando en mi pueblo me parecían tan corrientes y normales.
Pero es sobre todo en la Toponimia donde la historia se guarda como en cofre de oro, o
mejor aún, para sacarla a luz, observarla, analizarla y apreciarla cuantas veces se quiera.
La rica cultura e historia de Extremadura, crisol de razas y de civilizaciones, se lee con
claridad meridiana en sus nombres de lugar y en sus apellidos, es decir, en sus topónimos
y antropónimos, igual que se ve contemplando las numerosas obras artísticas del pasado: sus
puentes, acueductos, alcazabas, aljibes, castillos...
Del pasado prerromano extremeño quedan muchos nombres de lugar, cuyo significado a
veces queda velado por la distancia de los siglos y alterado por las voces de los sucesivos
pobladores romanos, germanos, árabes.
Del pasado prerromano quedan algunos nombres cuyo significado nos es a veces menos
fácil de precisar, no sólo por carecer de la lengua sino también por las transformaciones y
variaciones que sobre la forma original hayan podido ejercer los sucesivos pobladores de tan
distintas etnias.
En algunos casos tenemos la suerte de disfrutar de dos o más aportaciones aportaciones
lingüísticas, esto es, de dos nombres de muy diferente origen: por ejemplo, Pax Iulia, de
origen romano, y de la que parte el gentilicio pacense, o Badajoz, de posible origen
prerromano, Batalyos y una forma más tardía ya latinizada Badalioz, de la que procedería
la forma actual, de significado desconocido, aunque emparentado con otros topónimos
semejantes de Italia y Francia, tales como Badalascio en Brescia, Badaiuz en Udine,
Badalucco en Siena, las tres ciudades italianas, o Badaillac en Cantal, Francia. Podríamos
añadir una tercera creación, de origen árabe, aunque más aventurada, que explicara el
topónimo partiendo de "balad-al-lawd" con el significado de "la ciudad de los almendros".
Pero de los nombres de origen árabe hablaremos más adelante.
Por seguir el orden histórico y cronológico, señalemos algunos nombres de lugar de
posible procedencia prerromana, lusitana o celta:
Términos como Jarandilla o Araya podrían remontarse a la España prerromana. De Araya,
antigua villa hoy, por desgracia, desaparecida, que perteneció a la orden de Alcántara y que
Madoz, en su diccionario geográfico describe como: "villa despoblada de la provincia de
Cáceres, partido de Alcántara, jurisdicción de Brozas. Situado en el camino de Navas del
Madroño a la Aliseda, a dos leguas del primer punto al SO., dos al norte del segundo, 2 1/2
al S. de Brozas, SO. de Arroyo del Puerco y O. de la capital de la provincia." Torres Tapia
nos habla así de esta desaparecida villa en su Crónica de la Orden de Alcántara: "...y aunque
ahora está sin vecindad y todos los edificios arruinados, la casa que tiene la Encomienda
conserva sus esencias y su Alcayde o Administrador tiene jurisdicción". Para Torres Tapia
el origen del topónimo estaría en los Aravos, pueblo que contribuyó a la construcción del
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puente de Alcántara. "La corrupción del nombre no es mucha -nos dice Torres Tapia- y fácil
a la letra y mudarse en i." Otros investigadores, como Rubio Rojas, creen que procede de
Aravi o Arabriguenses, pueblo celta asentado en la zona. Asimismo, Vicente Paredes supone
que Araya "toma su nombre de "arai" que es montaña" y cree que Araya fue la antigua
Arabiga. Aunque la villa de Araya haya desaparecido, quedan aún en la zona los topónimos
Dehesa de Araya, Campos de Araya, Rivera de Araya y Cabeza/zo de Araya.
Otro término que podría tener origen prerromano es el de Jarandilla, más relacionado
posiblemente con "granda" con significado orográfico difícil de precisar, pero similar al
asturiano "granda" (terreno pedregoso) y al gallego portugués "gándara"
Del pasado romano nos hablan, en primer lugar, como es lógico, la capital de nuestra
Extremadura, la Emerita Augusta, que el emperador Augusto mandó fundar a Publio Carisio,
hacia el año 25 a. de C. con el fin de premiar a los soldados de las legiones Y y X,
licenciados "emeriti" o eméritos de la guerra de Hispania, recompensando así los buenos
servicios prestados. El núcleo originario adquirió enseguida gran importancia, convirtiéndose
en capital de la Lusitania. Hay quien asegura que fue la más importante de las ciudades de
la Hispania Romana y sin duda una de las más importantes de todo el imperio. Los
placentinos saben también que romano es el origen de Plasencia o Placentia de la Hispania
Romana, con el atractivo significado de "agrado o complacencia", similar es el topónimo
italiano Piacenza, así como Placencia, en Álava, que con el determinativo de las Armas
pierde ese atractivo o agradabilidad del término. Romano es también el origen de Medellín,
ciudad fundada en el año 75 a. de C. por el cónsul Quinto Cecilio Metelo, de ahí Caecilia
Metellina.
Del pasado germánico nos hablan formas de la toponimia tanto mayor como menor:
Alverguería, pueblo hoy, como Araya, desaparecido, cuyo étimo sería el germánico
"haribairgo" (campamento, albergue), término compuesto a su vez de "harjis" (ejército) y
"bairgan". Jerez de los Caballeros, identificada como la Cerriana de que habla Plinio y más
tarde con la Xerixa de las fuentes árabes, fue reconquistada a principios del siglo XIII, y
denominada primeramente Jerez de Badajoz y más tarde de los Caballeros de la Orden
Militar, conlleva en su primera parte el antropónimo germano Sigerico > Seirigus >
Serikiq.
Tras los germanos la ocupación árabe dejará en Extremadura una marcada huella, tanto en
el léxico como en la toponimia. Términos como Alcántara, del vocablo árabe al-kantara, con
el significado de "el puente", lugar en el que no en vano construyeron los romanos un
soberbio y majestuoso puente al que los árabes denominarían puente de la Espada o "al-
kantara al-Saif". Los topónimos árabes en la geografía extremeña son abundantísimos: Albalá
de "al-balat", que significa el camino, la vía, y Talayuela, que tiene el mismo étimo que las
numerosas Atalayas de la toponimia menor, puestos vigías, procedentes del árabe al-tali'a,
que significa centinela. Alburquerque, cuyo origen está en el árabe "abu-l'qurq", campo de
a l c o r n o q u e s , término querq, que a su vez es una arabización del correspondiente latino
"cortice". Azuaga, de Zuwaga, que hace referencia a la tribu bereber de los butr (nómadas)
o Zafra, del árabe "sajra", que significa peña o roca. Zalamea, el pueblo literario por
excelencia, cuna del honorable Alcaide Pedro Crespo, tiene asimismo etimología árabe, de
"salamiyya", cuyo significado es "saludable". De origen árabe es también Jaraíz, primer
término del topónimo Jaraíz de la Vera, procedente del árabe "sahriy" y cuyo significado es
el de estanque, charca, lagar, como el vocablo antiguo español jaraíz. Podríamos seguir
enumerando topónimos árabes: Acehúche, Aceituna, pero la lista de topónimos árabes sería
interminable. Citemos únicamente el curioso nombre de un monumento emblemático de
Cáceres: la Torre del Bujaco, cuya denominación proviene del nombre del califa almohade
Abu Yacub Yusuf, que llegó a Españ a en 1171 y arrebató de nuevo a los cristianos que las
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habían recuperado las ciudades de Trujillo, Cáceres, Montánchez, Alburquerque y Alcántara.
La Reconquista es, sin duda, el período de la historia de Extremadura que marca nuestro
carácter. No en vano se ha dicho de ella que es "Tierra de Conquistadores", conquistadores
que no sólo protagonizaron la gran empresa de la Reconquista de la Transierra o de Extrema
Doura, sino que, y gracias precisamente a este adiestramiento peninsular, pudieron llevar a
cabo la historia más gloriosa que vieron los siglos pasados: "El descubrimiento de América".
Según el investigador inglés Lewis Spencer, Europa tiene mucho que agradecer a España,
a esos caballeros que con los cascos aún calados por la reciente Reconquista de España,
gracias a la cual se erradicó la invasión islámica, pudieron continuar acto seguido con la
Conquista de América. Lo que está por analizar en profundidad es, en mi opinión, si fue
gratificada esa hazaña o redundó en cambio más en provecho de otros que no fueron los
auténticos protagonistas de la historia de ese descubrimiento, ni tan altruistas como ellos.
La Reconquista está aún viva en muchos de los nombres de pueblos, dehesas, caminos y
ciudades de Extremadura. Jerez de Badajoz tomará el nuevo nombre, como ya hemos
señalado de Jerez de los Caballeros; éste y otros muchos topónimos como Fuente del
Maestre, Conquista de la Sierra, Villanueva de la Serena, que antes se llamó Aldeanueva,
perteneciendo, a principios del siglo XIII a la Orden de Alcántara. Términos como La Orden,
en Ceclavín hacen referencia a la misma institución militar de Alcántara o a las de Calatrava
y Santiago en otras zonas. Otros como Encomienda y sobre todo Encomienda del Moro, en
la toponimia mayor y en la menor Atalaya de Matamoros hablan por sí solos, sin necesidad
de comentario alguno.
Existen otros topónimos de los que no he hablado que, naciendo con la reconquista, hacen
referencia a tierras que hoy por ignorancia y casi dramático desconocimiento llevan camino
de perderse en una falsa búsqueda de autenticidad. Hace unos años escribí en la prensa un
artículo titulado "¿Dónde está el hecho diferencial?" y en él hablaba del origen de topónimos
extremeños como Girona o Belvís y antropónimos de Extremadura como Lizaur, Zurbarán,
Ibarra, Bofill, Quirós y muchísimos más, cuyo listado se haría interminable.
Zurbarán, topónimo que da nombre a la localidad pacense, y antropónimo del inmortal
pintor extremeño es de origen vasco, cuyo éstimo está compuesto de "zurba", fruto del serbal
y "arán", que significa valle.
Cuando realizaba mi tesis doctoral tuve oportunidad de conocer a un agricultor de Zarza
la Mayor, al que los vecinos llamaban "Bizcochea" y al preguntarle la causa del supuesto
apodo me respondió que lo llamaban así porque su apelllido era Goicoechea. Apellidos vascos
y catalanes en ciudades, pueblos, lugares y apellidos de Extremadura que llegaron hace siglos
con los caballeros vascos y catalanes que ayudaron a los reyes de León y Castilla a
reconquistar nuestra tierra, quedándose luego en ellas como recompensa. Así, podemos
encontrar en Ceclavín un topónimo como La Girona, hoy anegado por el pantano de
Alcántara, cuyo origen es el mismo que el de la provincia catalana de Gerona en castellano
o Girona en catalán, o la Dehesa de Belvís y la Torre de Belvís, en las localidades de Villa
del Rey y Brozas. Estos últimos topónimos deben su nombre al antropónimo Belvís de Pedro
de Belvís, caballero catalán acompañante de Don Armengol, Conde de Urgel y Señor de
Valladolid,en la toma de Alcántara el año 1166 (Véase Léxico y Toponimia de las Tierras
de Alcántara, págs. 373), junto con otros caballeros como Arnal de Ponte, Bernal de Midia,
Beltrán de Tarascún y Ramón de Villalta (Véase Ibidem, pág. 20), como atestigua un
documento de donación otorgado por el rey Fernando II de León, que se halla en el Archivo
Histórico Nacional en muy mal estado de conservación, dada su antiguedad, y en el que
podemos leer: (Ob. cit. pág. 20)
"In nomine domine nostri Ihuxiam, Eaque a regibus donantur pmemoria temporum litteris
assignantur . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
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Ego dno Fernandus de gra hispanorum Rex, una cun uxore mea Regina donna Urraca
scriptum donationis .............................
dilecto vassalo meo Comthe Urgelensis m'am / villam Alcantaram que de sarracenis accepit."
Más significativa es, a propósito de este topónimo, una curiosa cancioncilla que cantan
en las tierras de Alcántara y cuya letra dice así:
Es mi marido, señora
un poco corto de vista,
que a la Torre de Belvís
le dijo "abur, señorita".
Generalmente el topónimo Belvís va asociado a Navarra, ya que la dehesa se conoce como
"Belvís y Navarra".
Hace muchos años, visitando por estas fechas próximas de los Santos el cementerio de
Alcuéscar en Cáceres para encontrar la tumba de un familiar, nos sorprendió la cantidad tan
enorme de apellidos vascos que había en un pueblo extremeño tan pequeño: Aizpuru,
Artaloitia, Naharro, Vasco, Duarte, Aspuro -posible deformación de Azpiru-, Zaldívar,
Vizcaíno, y catalanes como Belvís y Girons.
En Badajoz nos encontramos apellidos de origen catalán, como Andreu, Andrau, Terrerats,
Asensi, Vendrell, Carbonell, Benavent, Benlloch, Bertomeu, Bonall, Hermosell, Bosch, o
vascos como Azcona, Venegas, Amezcua, Arechaga, Aguirre, Abengoa, Abasolo, Ansorena,
Lizárraga, Baigorri, Ayestarán, Arestizábal, Ansotegui, Bizcaíno -con b-, Vasco y Navarro.
En Mérida podemos encontrar también multitud de apellidos vascos, como Abengoa,
Oyola, Azcárraga, Aguerri, Balastegui, Balanzategui, Egea, Garnica, Olandia, Sarasola,
Anarte, Duarte, Basarrate, Basurto, y catalanes como Blanch, Camps, Servet, Bernet,
Catalán, Brull, Sabaté, Bosch, Climent, Abreu, Masachs, Ballell, Soler, Soldevila, etc.
La lista podría continuar, ya que apenas existe un pueblo de Extremadura en el que deje
de haber un apellido de origen vasco o catalán, que la gente a veces deforma, extremeñiza,
por no saberlo pronunciar: así, como al Bizcochea de Zarza, a los Ibarra de mi pueblo,
Ceclavín, les dicen Bibarra.
Y como muestra final de esta huella vasca y catalana de tiempos en que los movimientos
migratorios eran de dirección contraria: del norte al sur, para ocupar los espacios dejados
vacíos por la expulsión de los árabes y aprovechar los privilegios y exenciones de impuestos
otorgados por los reyes en Pueblas y Villas francas -ahí están para el recuerdo histórico en
Extremadura las diversas pueblas, como Puebla del Prior, Puebla del Maestre, La Puebla de
Ovando, Puebla de Alcollarín, Puebla de la Calzada, Puebla de Alcocer, Puebla de la Reina,
Puebla de Sancho Pérez o Villafranca de los Barros. en Badajoz y en Cáceres Puebla de
Argeme y la desaparecida Puebla de Pedro Pulán, en las Tierras de Alcántara.
Por último y como prueba corroborativa de la presencia de antropónimos vascos en
Extremadura, baste decir que el primero y el único presidente de sus más de veinte años de
Democracia y Gobierno regional se apellida Ibarra, y que uno de los conquistadores más
famosos fue hace siglos Vasco Núñez de Balboa. Tanta es la grandeza de nuestra tierra, y
su gran riqueza cultural y étnica, que caben y han cabido siempre gente de España e n t e r a .

María de las Mercedes de Sande Bustamante


Universidad Pontificia de Salamanca
Calzadilla Octubre-2002

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UN RECURSO DIDÁCTICO
SOBRE EL DIALECTO EXTREMEÑO:
CD-ROM SOBRE EL HABLA
HURDANA

Comunicación
I Congreso sobre el Extremeño
Calzadilla, 25 de octubre de 2002
Carlos del Sol Mesa
I.E.S. "Gregorio Marañón". Caminomorisco (Hurdes).

Esta comunicacíón no tiene más pretensiones que la de presentar, en el


marco de este I Congreso sobre el Extremeño o Habla Extremeña, un recurso
didáctico multimedia en soporte informático elaborado por el que suscribe, con la
colaboración de la también profesora del I.E.S. "Gregorio Marañón" Dª Ana
Isolina Rodríguez García,
como una de las cinco publicaciones en CD-Rom que vieron la luz con motivo de la
organización, durante el curso 2000-2001, de un Grupo de Trabajo denominado
«Incorporación de Aspectos de la Cultura Hurdana al Currículo Oficial" en el
I.E. S. «Gregorio Marañón" de Caminomorisco (Hurdes) por parte de varios
profesores/-as de este centro coordinados por el Centro de Profesores y
Recursos de Caminomorisco (radicado entonces en Torrecilla de los Ángeles); los
otros cuatro CD's abordaban otros temas tales como arquitectura popular, flora,
fauna y tecnología tradicional de la comarca de Las Hurdes.

Recurriendo a textos, mapas, imágenes (fotografías propias realízadas en la


comarca) y grabaciones de textos dialectales, este trabajo no pretende más que
presentar al alumnado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato de las
comarcas norteextremeñas los aspectos más significativos del habla tradicional de la
zona -hoy en franco proceso de regresión-, y ello no de una manera atomista ní
localista sino dentro de un concepto más amplio que parte de la consideración de la
existencia de un DIALECTO EXTREMEÑO como un hecho lingüístico
insoslayable, , dentro de cuyo sistema el "HABLA HURDANA" no sería sino

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una variedad más, eso sí, una de las mejor conservadas. Pasando de lo general a lo
particular, una breve introducción acerca de la consideración histórica y
sociolingüística del dialecto extremeño nos lleva al estudio de sus características
gramaticales a partir de la lectura y audición de un texto dialectal de Félix Barroso
Gutiérrez (inigualable conocedor de la comarca y sus tradiciones), y de ahí a un test
autoevaluable sobre el conocimiento del léxico dialectal por parte del lector,
terminando con un recorrido en imágenes por la presencia de dialectalismos en
campos como la Flora, la Fauna o la toponimia de Las Hurdes.

El principal objetivo de este material es concienciar al alumnado y al


profesorado a que va destinado de la necesidad de estudiar y proteger ese bien
cultural que es el dialecto extremeño. Se trata, en fin, de un pequeño ejemplo de
cómo e1 dialecto extremeño puede efectivamente estar presente en la Escuela
(cuestión esta muy controvertida a raíz del largo proceso de gestación del llamado
Currículo Extremeño), es más, debe estar presente, a nuestro juicio, si queremos
realmente evitar que desaparezca definitivamente la que tal vez sea la más rica
herencia de nuestro patrimonio cultural y sin duda, una de nuestras más auténticas
señas de identidad como pueblo: el EHTREMEÑU.

Las Hurdes, otoño de 2002

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EL "HABLA POPULAR" EN LAS LETRAS EXTREMEÑAS
Por
LUIS MARTINEZ TERRON - PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO
CALZADILLA - OCTUBRE/2002

"La lengua extremeña - no dice d i a l e c t o -


constituye el tránsito del leonés al andaluz, y es
estructuralmente casi castellana, pero con una analogía
fonética casi marcadamente andaluza. La profunda
raigambre leonesa es más notoria en la provincia de
Cáceres que en la de Badajoz, donde la influencia
andaluza es claramente apreciada".

ALONSO Z A M O R A VICENTE
( De la Real academia de la Lengua)

SEGÚN la acertada definción que en su día trazó el bibliófilo extremeño y


que fuera director de la Biblioteca Nacional, Vicente Barrantes Moreno,
seguimos entendiendo por literatura extremeña la que utilizando cualquiera de
las lenguas que se hablan o se han hablado dentro de los límites aproximados
que encierran la actual Extremadura han producido los. escritores nacidos en
ella o los que no siendo oriundos de esta región han mantenido una constante
relación cultural y afectiva con la misma, conservando en sus. obras las
carasterísticas literarias de este país, aunque también se pueden incluir en
dicha definición aquellos escritores que, procedentes de otros lugares, han
vivido en nuestra comunidad un tiempo considerable, asimilando los rasgos
fundamentales de la cultura regional, como pueden ser - según Abel
Hemández en su ponencia del 2° Congreso de Escritores Extremeños -:

1º- La que haga una justa representación reveladora de la realidad


extremeña. 308
2º- La que pusiera al descubierto las condiciones de esta misma realidad.
3º- La que f u e r a consciente del desarrollo histórico de esta misma realidad.
4º- La que utilizando una lengua como base fuera ésta la extremeña y
5º- La que presentara unos factores comunes extremeños.

Entre los cultivadores del género, es decir entre los que han utilizado en sus
obras frases o vocablos de nuestro viejo dialecto - tan denostado por algunos
"listillos" de última hora -, hemos de citar entre otros a Felipe Trigo en
"Jarrapellejos" o en el "Médico Rural"; Reyes Huertas en "La sangre de la
raza", "Los humildes senderos" y, de una forma especial, en "La canción de la
aldea"; Rafael García Plata de Osma en "La musa de los cantares"; Alfonso
Martínez G a r r i d o en "La leyenda de Pedro el raro"; Manuel Sánchez
Vicente "Los demonios del síndrome"; Piedad Silva "Sencilla y múltiple";
Jesús Alviz "Un sólo son en la danza"; Moises Cayetano Rosado
"Recordatorio"; Pedro de Lorenzo en "El hombre de la Quintana"(1); José
M" Bermejo "Soliloquios"(2); Cándido Sanz Vera "Noche de perros";
Enrique R o m e r o "Juan Tarugo"; Luis Martínez T e r r ó n "Represión en la
serranía"(3); Jesús Delgado Valhondo "Ayer y ahora"(4); José Alcón
Oliveira "Requilorios" - totalmente en "extremeño"-; V. Gutierrez Macías
"Relatos de la tierra parda"; Domingo Frades G a s p a r "Diegu de Santiago, un
mañegu universal" y Antonio Murga Bohigas, autor del primer Diccionario
de "Habla popular de Extremadura" que publicó con acierto regenerador
algunos artículos constumbristas en forma dialectal y otros tantos autores que
no citamos por no alargar esta relación.

A lo largo de 1937 los bardos Mauro López, Miguel Alonso Somera, Félix
Paredes y Julio de Siria, publicaron en la revista "Fragüa Social" una serie de
poemas en "extremeño" que se encuentran recogidos en una selecta antología
de la editorial "Ruedo Ibérico".
Y en la actualidad, entre los cultivadores de la poesía popular, que es aquella
que transmite sentimientos, belleza y emociones en lenguaje convencional
para llegar con más facilidad al corazón del pueblo y no pretende resolver
problemas teológicos o filósóficos perdiéndose en un bosque de enciclopedias
y diccionarios buscando la palabra exacta, detrás de los nombres de Gabriel y
Galán y Luis Chamizo debemos citar a J u a n Solano con "De Extremadura:
Retablo de la poesía popular"; Angel Marina "Poesías reunidas", Juan
García García "Claveles de mi tierra"; Luis Martínez T e r r ó n "Poemas de
carne y tierra"; Pablo González Gonzálvez - que ha publicado recientemente
"La Primera Gramática Extremefia" - "Hojas extremeñas sueltas"; Juan
Martín, "El trovador de Extremadura"; César García González "Cosas del
309
tío Zenón"; J u a n Nuñez A n d r a d a "Vía Crucis"; Luisa D u r á n "Mi tierra";
Feliz de Gata "Muestrario poético"; Ventura Villarrubia "Cantos de la tierra
parda"; Isabel Alía Pazos "Alma extremeña", Rufino Delgado en "Trofeos
de Raza", Javier Feijoo "De la corteza de la encina" y un largo etcétera..

Otros autores que también nos deleitaron con sus composiciones en


"habla popular" fueron Francisco D u r á n Domínguez, Gregorio Yañez
Maestre, A r t u r o Enrique Sánchez, J u a n Rodríguez Pastor, J u a n Antonio
Tomé Paule, Ignacio Fernández Duarte, Francisco Domínguez Silva y de
nuevo el autor de esta comunicación, todos ellos galardonados en el
prestigioso certamen de poesías "Ruta de la plata" - que recientemente ha
cumplido 25 años convocando el premio "García Plata de Osma" a la
c r e a c i ó n literaria.

Y seguiríamos, pero el listado es extenso, incluso el mismo Vicente


Barrantes Moreno, ya citado al iniciarse esta comunicación, compuso un
sainete cómico en nuestra fabla dialectal, "Idilio de última hora" que fue
incluido en su obra "'Días sin sol".
Tampoco debemos omitir en este trabajo al escritor y abogado Luis G r a n d e
Baudessón - que se deleitaba utilizando en sus escritos la peculiar forma de
expresión de nuestros abuelos - ni a los poetas G u m e r s i n d o Santos Diego,

Isidro Melara Berrocal, J u a n Bautista Rodríguez Arias, Inés Fernández


Rueda, Norberto López García, J u a n Gabriel y Galán - nieto del autor del
"Cristu Benditu"- y un largo etcétera de autores impensables en una
comunidad con fama -según las estadísticas- de ser cuna del atraso más
secular y el analfabetismo más atroz hasta que llegó la Universidad que,
abriendo sus puertas al pueblo, comenzó a inundar con la luz de la Ciencia una
tierra que caminaba a ciegas por los siempre áridos y ásperos caminos de la
historia.

NOTAS:
(1) Pedro de Lorenzo - que literariamente nunca ha salido de Extremadura -
en su novela "Los álamos de Alonso Mora", tomando el nombre del
protagonista, se ha refugiado en La Quintana, a la querencia de la tierra, su
tierra, y llega a ella a redimirse de su propio triunfo y a morir (pág. 18). Don
Alonso es un relator lúcido y amargo de las implacables observaciones que
durante varias décadas viene realizando sobre el sombrío panorama
310
extremeño. Ningún autor vivo lo aventaja a la hora de escribir sobre el paisaje,
la flora, la fauna, el cielo y las ciudades de Extremadura y sabe conjugar,
gustoso, el "habla extremeña" a la hora de construir su personalísimo discurso
seleccionando aquellas páginas donde los posibles "extremeñismos" abundan
más y nos encontramos que en medio centenar de ellas hay casi otras tantas
formas dialectales.
Por su belleza y como demostración de las posibilidades literarias que el
"habla dialectal" de Extremadura encierra, hemos querido recoger entre sus
trabajos algunas frases:

Las sombra del lanchón enhiesto (p.24)


Las canchaleras cálidas (p.24)
He permanecido al agarbo (p.24)
Los martillios pulverulentos (p.24)
El sacudión de la rama (p.25)
Los cristalitos de la nubada (p.25)
Saudados adiós (p.25)
Las terrinas de la jardinera (p.26)
La traslucencia del su velo (p.26)
Taramas (p. 26)
Chapaleteo (p.26)
La Vellonada que amarillece (19. 28)
El rojor del recio pestorejo (p.29)
Montío (p. 35)
Ardentías de verano (19. 36)
Sonsacadores (p. 36)
Barros zumantes de agua manantía (p. 37)
Los achiperres, trebejos de jardín (p. 38)
Bodegüela (p.44)
No se le pasará a cardeñas el pitón (p. 46)
El crujiero de los maises (p. 46)
La animalía en celo (p.47)
La friura de la sandía (p.55)
El avionar de los fínfanos (p. 55)
Escarchar y repartir las rajas de una sandía (55)
Tintineo de esquilas (p. 55)
Ciruelas sanjuaniegas (p.57)
Aparecía el recovo de niños (p. 58)
Las tardes y anochecías de verano (p.59)
La casa esquinera (p. 62)
311
El encordado bronco de campanas (p.63)
Embijidos del fruto de la mora (p.65)
Los matices de la clerecida (p.68)
El lagarto astucioso (p.78)
El triso de la golondrina (p.78)
Acechona (p.78)
La mayoridad (de edad) (p.- 78)
Hamaca brizadora (78)
Los adelfos (p, 78)
El hijo verdino del riacho (p.86)
asao (tinaja) (p. 89)

Apreciamos en los ejemplos elegidos todo un ejercicio de la lengua en una


narración moderna y costumbrista.

(2) Lo mismo sucede con José María Bermejo - otro escritor extremeño de
la diáspora -, al estudiar su obra "Soliloquios" en la que Extremadura ocupa
un espacio importante. Veamos dos estampas:

"Han pasado las cabras de la Dehesa Boyal, las señoritas, la mujer de las
ánimas que agita su campanilla melancólica y se interrumpe en cada
plaza como si oyera voces del más allá, mujer de luto estricto, fiel a su
voto de silencio, mujer que ni pone en cada casa una pauta sagrada,
porque en todas hay muertos muy antiguos que reclaman piedad" (p.28)

Aparece el otoño feraz de Extremadura:

"Días de trasiego, de olor a cargas de vendimia, a estiércol tierno, a


penumbra de cuba, a vaho de bodegas, a moscas verdes que agonizan
estigmatizadas en los muros, enloquecidas por la melancolía. Empiezan
los alegres días de Diónisos, e l breve frenesí, los juegos cíclicos, las
antiguas canciones... En las solanas claras se amontona la fruta sobre
sacos mil veces recosidos; orejones curvándose al resol, a r o m a requemado
que se endurece y repliega; higos de pastoso dulzor que han buceado
entre los remolinos de la harina y se arriesgan, tenaces, a los escalofríos
del relente, a un trasiego de lunas y chubascos, como naturalezas muertas
que aún sueñan vivas. Sube de abajo, con el viento de la seroja, un turbio
olor a callejón, a chivo y vinagre. Ya clarea prieta en los cestos, la albilla
pálida, la uva de sazón madrugadora, transparente, verdiamarilla".

Como puede apreciarse los elementos lingüísticos, a nivel léxico, de


indudable sabor extremeño, aparecen312cada vez que la pluma de José María
Bermejo describe vivencias pueblerinas, entre las que destacamos algunas a lo
largo de la lectura de su obra:
Amontonamiento de líquenes y yerbajos (p.10)
Un alegre tentepino (p. 11)
Tocaban a pascualeja (p.25)
Los muros de sucio jalbiegue (p. 35)
Imaginario sacamantecas (p.35)
Mía un gato (p.80)
Los leguis chorrean (p.82)
El refugio del corralín (p .84 )
Un cabás destrozado (89)
Arruyo, arruyo, el que lo encuentre es suyo (p.91)

(3) El cacereño Luis Martínez Terrón en su relato "Represión en la


serranía", cuenta:

"Un día gris de mediados de febrero, alrededor de las nueve, después de


un desayuno de migas con chorizo, D. Silvestre - que ejercía de maestro
rural en " F e r n á n Sánchez" - escuchó una fuerte discusión en el corral de
las caballerizas donde una docena de gallinas y algunos patos escarbaban
entre el estiércol que cubría el empedrado buscando algún grano de trigo.
J u a n Antonio, el g u a r d a y encargado general del a r r e n d a t a r i o castellano,
arremetía contra Florencio, un gañán t r a b a j a d o r y alumno de la clase de
adultos al que el g u a r d a le había dado instrucciones el día anterior para
que realizara unos trabajos y no los había hecho a conciencia del
manijero.
Al escuchar las voces salieron otros braceros que se encontraban en la
cocina del personal, calzándose las burdas albarcas para iniciar las faenas
del campo y t r a t a r o n de mediar en el conflicto. Las discusiones entre los
dos mozarrones eran frecuentes, tenían el mismo genio, eran paisanos y
por más que disputaban nunca llegaba la sangre al río; no podían vivir el
uno sin el otro; habían corrido juntos infinidad de juergas, circunstancia
que hacía que J u a n Antonio le tuviera una cierta condescendencia y no
pudiera imponer su autoridad como a los demás jornaleros al existir
entre ellos un cierto compadreo.
A veces se desafiaban en el trabajo y aquel día se retaron para ver quien
tiraba más del arado. Salieron todos al exterior y, u n c i é n d o s e cada uno
al cuello la collera del yugo de los bueyes, J u a n Antonio le ordenó a
Pedro, uno de los gañanes, que les enganchara el vetusto instrumento de
313
l a b r a r la tierra y que entre los dos iban a t r a z a r un surco, para
c o m p r o b a r quien de los dos tiraba con más fuerza y rompía la tierra en lo
más profundo.
Perico, que los conocía bien, por los muchos años que llevaba sirviendo
en la dehesa, se lo tomó a broma:
- ¿Qué pasa? ¿Ya os picó otra vez la mosca a ustedes dos y quieren
soltar la pringue gota a gota? ¿Cómo quiere que yo haga a eso y los
amarre como a los animales?
El encargado volvió la cabeza:
- Anda, Pedro, tú no tienes que preguntar na. Así es que mete el timón
del arado por el "bujero" del "sogero" del "ubio"; engancha el "estira-
perros" y cógete la "esteba" y la "abestola", que le voy a dar una lección
al socarrón de Florencio abriendo un surco jondo y largo, y sino vamos
emparejados al tiempo de tirar del yugo, al que se qué rezagao le das un
"ginchonazo", para que avive la marcha.
A Pedro no le quedaba más remedio que acatar las órdenes del guarda.
Y las cumplió, aunque en realidad sabía que no llegarían muy lejos. Y en
la orilla de un rojo barbecho, ante la mirada cómplice de otros
asalariados y del maestro, Pedro "jincó" con fuerza la reja del arado en la
tierra y los arreó hasta que salieron corriendo por el barbecho, tirando
hacia la colina como si los persiguiera el diablo.
Pedro - decía J u a n Antonio comenzando a sudar - da más tierra,
-

"jinca" más el jierro, que parece que Florencio está retozón y barrunto
que no va a llegar a la loma.
En este instante el bracero, ya metido en faena, apretó fuertemente la
"esteba" hacia abajo y los dos hombres que sustituían a los bueyes se
quedaron anclados sobre la besana, pero sin retorcer en ningún momento
las "camelias". Reanudaron la marcha hasta recorrer algo más (te
doscientos metros, coyuntura que aprovechó Perico, a la vista de los
hechos, para dar por terminado el lance:
- Son ustedes iguales de recios que los bueyes y no hay quien los dome,
así es que les voy a despojar de todos los aperos y nos iremos para
almorzar unas papas fritas al pegote y con torrezno, que el "movillero" ya
las tendrá a su punto, pues estoy seguro que en ese "tajo" tampoco se
torcerán las "camelias", que de apetito también m a r c h a n aparejados,
máxime teniendo al lado el barrilillo del orujo con la caña, para que vaya
el chorro directo a la "tragaera".
Y entre grescas y discusiones de unos y otros D. Silvestre recogía estas
historias de viva voz, así como otras anécdotas y testimonios de personas
mayores con las que daba largos y frecuentes paseos mañaneros por la
314
orillas frondosas de la rivera de Sansustre.
Y así iban desfilando los días y las noches, a veces cargados de rutina y
aburrimiento en aquel pequeño "exilio" de la dehesa de los Alpotreques,
necesario para su paz interior, mientras en las sierras españolas la
infructuosa y sangrienta resistencia de los guerrilleros continuaba hacia
un desenlace vergonzosamente trágico.

(4) Y con Jesús Delgado Valhondo, uno de nuestros grandes poetas - ya


desaparecido -, finalizamos este apartado, entresacando del libro de cuentos
"Ayer y ahora", algunos recursos léxicos interesantes a la hora de hacer una
breve antología de textos con raíces extremeñas:

Hay invemá (p. 50)


Las perras que me juntao (p.52)
No me quees así (p.52)
Se había muerto de na (p.52)
Quito está mu espiagao (p. 111 )
¡Le han incurcao unas teorias..! (p.111)
Aceite...mu batía (p.111)
Sabe mu requetebién (p.111)
Jarto de pesar (p. 111 )
Come pan asentao, bebe un trago de agua y serás abogao (p. 113 )

315
PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA
EXTREMEÑA

CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE 2002


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316
COMUNICACIÓN:

MANIFIESTO SOBRE EL EXTREMEÑO

JUAN J. CAMISÓN

317
Comunicación:

MANIFIESTO SOBRE EL EXTREMEÑO

Debo comenzar esta disertación manifestando mi felicitación al


Ayuntamiento de Calzadilla por la iniciativa tomada al convocar el I Congreso
sobre el Extremeño, pues me parece de suma urgencia que las personas que
estamos interesados en este tema, de una vez por todas, tomemos decisiones
impostergables sobre qué hacer con esta lengua que fue el sistema de
comunicación de nuestros antepasados y que se nos está escapando de las
manos a marchas forzadas, sin que nadie haga nada para atajarlo.

Actualmente, quedan, si acaso, una generación de hablantes que lo


practiquen y, posiblemente, dos generaciones de personas capaces de
comprenderlo. No sería, pues, muy arriesgado decir que al Extremeño, como
idioma vivo, como sistema de intercomunicación, le faltan no más de veinte
años para su completa desaparición. Pasado este tiempo, será ya recuerdo,
historia y sólo quedarán de él los pocos libros que hayamos sido capaces de
escribir en esa lengua, como piezas de incalculable valor filológico y
sociológico. En definitiva: un material para estudiosos y posibles objetivos de
tesis doctorales. En resumidas cuentas, reserva especial para filólogos, cuando
no material de bibliófilos y relleno de anaqueles y baldas de biblioteca.

Hoy, con este Congreso, nos tocará a todos decidir qué se va a hacer
con el Extremeño residual que aún poseemos, qué determinación habrá que
tomar de aquí hasta su extinción definitiva con este medio de comunicación
que, durante siglos, fue válido en todos los pueblos de nuestra geografía como
única moneda de intercambio para relacionarse entre sí generaciones y
generaciones de hablantes, desde nuestros antepasados más lejanos hasta
nuestros propios padres.

Es cierto que los mass-media y los prejuicios de haberlo asimilado a


conceptos de pobreza, atraso cultural y cazurrería, han arrinconado al
Extremeño en el borde del precipicio desde donde se defenestra a los débiles,
en esa moderna Roca Tarpeya desde donde se les obliga a saltar a las lenguas

318
no competitivas en los foros internacionales y en las transacciones económicas
de alto nivel. Y no podemos negar que se trata de una lengua agonizante,
como tantos otros dialectos y lenguas minoritarias.

Imaginar ahora cuál será su futuro no me resulta excesivamente difícil.


Pero me parece un disparate histórico del que las generaciones futuras de
seguro nos pedirán cuentas, quedarnos de brazos cruzados viendo cómo a este
modo de hablar tan peculiar de Extremadura lo engulle y lo aniquila esta
sociedad, que pretende hacernos a todos iguales desde raseros cuestionables,
imponiéndonos los dudosos modelos americanos de moral, estética, hábitos
culinarios y lengua.

Y no me manifiesto aquí con la melancolía de quien sufre


desgarradoramente por la pérdida de algo que pudo llegar a ser y nunca fue.
No, porque, como filólogo, soy consciente de que, en los tiempos que corren,
las lenguas minoritarias no tienen futuro. Pero, desde la misma filología
también, siento que ese tesoro lingüístico, esa variante fonológica única,
desaparezca sin remedio, ya que cuando esto haya ocurrido, los extremeños
seremos, indudablemente, mucho más pobres, mucho más huérfanos. Cada
vez que se muere una lengua, se cierra una ventana y el mundo es un lugar
más oscuro.

Aún recuerdo cómo, siendo yo estudiante en la Universidad de


Salamanca, mi profesor de Literatura Medieval Francesa nos contaba cómo
lloró el día en que se encontró con un colega suyo en Madrid, lamentándose
ambos de que, cuando murieran, se habría perdido una riqueza inigualable,
pues eran los dos únicos hablantes de dalmático que quedaban sobre la tierra.
Ya han muerto. Ya no existe el dalmático. De igual manera, alguien también
dirá lo mismo un día no muy lejano de nuestra lengua extremeña.

Pero sería muy triste que, por esa desidia o pereza, o falta de iniciativa
que nos ha caracterizado siempre a los extremeños, tuviésemos que, además
de conocer un momento tan amargo, arrepentirnos demasiado tarde de lo que,
cuando hubo remedio, pudimos haber hecho y no hicimos. Y sé, sin embargo,
que de las 6.800 lenguas que se hablan actualmente en el mundo, este dialecto
nuestro es una menudencia, una marabaja como dicen los viejos de nuestros
pueblos, únicos practicantes de la oralidad del Extremeño. Pero quizás por eso
mismo, porque conozco la velocidad a la que están desapareciendo del planeta
muchas de sus lenguas (se calcula que para el 2.100 habrán desaparecido más
de la mitad) deberíamos hacer lo imposible para que quedase memoria

319
(escrita, audio-oral, audiovisual, gestual...) de este lenguaje que en su día fue
seña de identidad de un grupo numeroso de hablantes.

Y no pretendo reivindicarlo aquí desde partidismos patrioteros, sino


desde los preceptos más altruistas de la conservación de especies en peligro de
extinción. Tenemos la obligación para con las generaciones venideras de
trasmitirles este bagaje cultural que fue, lo quieran algunos o no, la base del
pensamiento de nuestros antepasados y, por lo tanto, el origen de parte de la
idiosincrasia del pueblo Extremeño. Muchos de los logros que ahora nosotros
disfrutamos y que en el futuro nuestros nietos también verán (sistemas de
comercio, urbanismo, arte, ritos, costumbres, guías de comportamiento,
desarrollo agrícola y ganadero, etc.) se fraguaron, se gestaron, fueron
pensados, pergeñados, discutidos y pactados utilizando el único sistema de
comunicación que conocían: el Extremeño. Darle la espalda hoy, sería darnos
la espalda a nosotros mismos. Y, aunque se me antoja una utopía pensar que el
Extremeño pueda implantarse de nuevo como sistema de comunicación en la
sociedad actual (es para ello demasiado tarde, las jóvenes generaciones lo
desconocen casi por completo, hay otros idiomas más rentables en los que
invertir el esfuerzo de aprender una nueva lengua, tendría poca repercusión
comunicativa vista la facilidad con que esta función la desarrolla el castellano
-o el inglés-...), sin embargo, y aunque sólo fuese como una labor de
arqueología más que como un empeño lingüístico real, habría valido la pena
haberse reunido en este I Congreso sobre el Extremeño y dar el primer paso
para tomar las medidas oportunas (en el sentido de decidir de qué manera
deberían irse recogiendo las piezas de ese templo fonético y morfológico ya
casi destruido) antes de que esta lengua desaparezca de nuestros oídos y de
delante de nuestros ojos definitivamente.

Si se esfuerzan las Instituciones Extremeñas por conservar para la


posteridad una iglesia visigótica, un acueducto romano, un tipo de artesanía
popular, unos cantos de siega o de lavadero, una flora y fauna autóctona, unas
manifestaciones folclóricas singulares, una determinada arquitectura peculiar
en cualquier rincón de Extremadura, y para todo ello se están creando museos,
centros de interpretación, casas de cultura, se editan libros, fascículos,
enciclopedias, se abren nuevas rutas alternativas, etc, etc, con mucha más
razón habría que ponerse urgentemente a rescatar, antes de que sea demasiado
tarde, el vehículo de comunicación que hizo posible que todo lo anteriormente
citado no sólo se produjera antaño, sino que nos haya sido transmitido hasta la
actualidad y ahora lo podamos disfrutar nosotros.

320
No estamos solos en este empeño. Ni somos los únicos que luchamos
por lenguas a punto de desaparecer. Un proyecto internacional llamado
Rossetta recoge todas las manifestaciones de las lenguas en peligro de
extinción. Muchos de los que seguimos de cerca la evolución del Extremeño,
ya estamos en contacto con dicho proyecto y en colaboración con sus
miembros. Sin embargo, cuando la iniciativa viene de dentro de casa parece
que nos da más fuerza y nos produce satisfacción y gusto. Gracias por
convocar este I Congreso sobre el Extremeño y ojalá que no sea el último.

Calzadilla, Octubre de 2002

JUAN J. CAMISÓN FERNÁNDEZ


Licenciado en Filología Francesa e Inglesa
Profesor de Lengua y Literatura Francesas de la Universidad de Extremadura
Autor del libro de Leyendas Extremeñas: EL CORAZÓN Y LA ESPADA
Autor del libro de Poemas en Extremeño: MARABAJAS (sin publicar)
Premio GABRIEL Y GALÁN de Poesía
Premio LUIS CHAMIZO de Poesía
Premio LUIS CHAMIZO de Investigación en Lengua Extremeña
Autor del libro: SONETOS DE AMOR (Sin publicar)
Finalista de l Premio ATENEO 1º DE MAYO de Poesía de Madrid

321
ANEXO
- Página del NCC de Coria - Seguimiento por internet
- Poemas (Balta, Mina y Plácido Ramírez)
- Homilía en castúo (José Polo)
- Carta publicada en la revista del Ateneo de Cáceres

322
El dialecto extremeño

Mariví Reyes de los Nuevos Centros de


Conocimiento - Integrared de Coria hizo con
esta página el seguimiento por internet del
Congreso de Calzadilla 2002.

323
El dialecto extremeño

Está claro que los hablantes extremeños hacemos un uso del lenguaje que es
diferente del castellano normativo. El debate, vivo aún, sobre si el extremeño es un
dialecto, un habla regional o un habla de tránsito, ha provocado un avance
significativo en el conocimiento de los rasgos que constituyen nuestra peculiar
forma de hablar, e incluso en la potenciación de nuestra conciencia lingüística
regional. Lingüistas como Menéndez Pidal, Alarcos, Alvar, Zamora Vicente y
Viudas Camarasa han realizado aportaciones significativas en ese debate.
¿Hasta qué punto existe una conciencia lingüística extremeña? El habla de
nuestra región ha estado siempre infravalorada con respecto a la lengua oficial:
tradicionalmente, las clases dominantes extremeñas se diferenciaban de las clases
bajas en el uso de un castellano normativo, y en la actualidad, los medios de
comunicación y la escuela siguen ejerciendo una enorme presión a favor del
castellano como lengua de prestigio y en contra de la estima social del habla
extremeña.
Sin embargo, los hablantes tienen la conciencia de hacer un uso diferente
del idioma, y aunque algunos afirman que “hablan extremeño”, la idea más
generalizada es que hablan un mal castellano. Como explica Ariza Viguera: “Muy
frecuentemente los estudiantes universitarios afirman que ellos hablan mal el castellano,
cuando la realidad es muy otra: hablan bien el extremeño”.
De esta forma, aunque no pueda afirmarse en un sentido estricto que la
convivencia entre el extremeño y el español estándar provoque una situación de
diglosia (“situación lingüística en la que se emplea una lengua literaria y oficial
radicalmente diferente de la coloquial”), sí resulta evidente que todos los hablantes
conocen y practican dos normas diferentes, aunque una tenga más prestigio que la
otra. Ambas normas se confunden en el habla particular de cada emisor, de tal
manera que los usos son, a menudo, un compendio de la norma estándar y de la
norma extremeña.
El hablante, de una forma inconsciente, pero voluntaria, tiende a utilizar los
rasgos del español estándar cuando se halla en una situación que considera “de
prestigio” (con personas de otras regiones, al hablar en público). Este hecho se
debe a que el castellano normativo se le enseña al niño en la escuela como lengua
culta, frente al “habla rústica o familiar”, que es el extremeño. Sin embargo, ese
mismo hablante podrá cambiar su registro lingüístico, y con parientes o vecinos,
en un bar o en una conversación cotidiana, estará empleando, inconscientemente,
el uso extremeño dialectal con todos sus rasgos característicos.
Para conocer dichos rasgos, en sus aspectos fonético-fonológicos y
morfosintácticos, son recomendables los estudios de Viudas Camarasa y Salvador
Plans por su claridad, síntesis y carácter divulgativo, además de indudable rigor
científico.
Finalmente, el extremeño tiene múltiples hablas locales, tantas como
municipios hay en la geografía regional. Muchas han sido estudiadas en diferentes
ponencias y trabajos, cuya nómina sería demasiado amplia para una página de
divulgación como ésta. Una de estas hablas locales es el “castúo”, que corresponde
a la zona de Guareña, tierra natal de Luis Chamizo. La popularidad y difusión de
su obra poética El miajón de los castúos ha provocado que, por error, se asimile el
nombre de “castúo” para todo el dialecto extremeño, cuando en realidad los
rasgos que utiliza Chamizo en su obra literaria corresponden a un habla local, la
de Guareña, bien diferente, por ejemplo, de las del norte de Extremadura.
Es evidente que el nombre de nuestra habla regional no es otro que
extremeño, y que en su extensión geográfica se diferencian al menos las
324
El dialecto extremeño

variedades dialectales de la Alta Extremadura y la Baja Extremadura, que no


coinciden con las divisiones administrativas de las provincias de Cáceres y
Badajoz. Además, en la Alta Extremadura son distintas la variedad occidental,
provocada por la repoblación leonesade la zona, que se extiende por el territorio
de la Diócesis de Coria, y la variedad oriental, de repoblación castellana, que se
habla en la Diócesis de Plasencia. Hay que señalar también la existencia de dos
islotes lingüísticos: las hablas de la comarca del Valle de Jálama (San Martín de
Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno), y el chinato de Malpartida de Plasencia.

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ PEREIRA

325
326
327
328
LA ESPELUJÁ

BALTASAR CAMPO - POETA POPULAR Y ARTESANO

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO -


CALZADILLA OCTUBRE/2002

329
EXTREMADURA, C AMP O S VERDES .

Son tus campos Extremadura


duros d e trabajar
pero los extremeños
por ti m o r i r á n
aunque estén todo el día
trabajando a reventar.

Sus sudorosas frentes


sufren h a s t a el final
mas tu sigues ahí
y los haces trabajar
pero lo hacemos con gusto
aunque sea éste el final.

Son tus encinas un árbol


muy duro de pelar
p e r o engordan a los cerdos
con el fruto que nos das.

P o r ti Extremadura
m u c h a gente moriría
pero es u n a tierra nuestra
que yo nunca olvidaría.

Mina García.

330
GRATITUD A NUESTROS MAYORES (1ª P A R T E )

Cuantu han cambiadu los tiempus


y obligacionis aquellas
de ir a lavar al arroyu
llevandu la ropa puesta.

Llevarla y e c h a r l a al sol
sobre la tupía yerba
para que se blanqueara
regándola con frecuencia.

Otras veces a los hornus


y el t a b l e r u a la cabeza
iban a cocel el pan
que amasaban en la artesa.

Y caminu de los pozus


y el cántaru a la cabeza
y en la cadera a u n niñu
que no dormía la siesta.
Por que no h a b í a cochecitus
ni cuartus para niñeras
y cada m u j e r tenía
de niñus m e d i a docena.
D í g u de t é r m i n u mediu
y no me pasu de cuenta
q u é mujeris las de antañu
cuanta lucha, cuanta entrega
para sacar la familia
a vecis con tal miseria,
que no t e n í a n p a los niñus
ni u n trozu de pan siquiera.
Peru siempri confiarun
en Dios y en su providencia
el que mantieni a las avis
que no siembran ni cosechan.

Mina García.
331
GRATITUD A NUESTROS MAYORES 2ª PARTE

Hoy h a n cambiado los tiempos


y las labores aquéllas,
¿Quién no tiene lavadora
automática de esas?,
q u e lavan y dan blancura
y dejan la ropa seca.
El frigorífico lleno
y colmada la despensa.

Y por supuesto pan tierno


que lo duro lo desechan.
A pesar de l a abundancia
no nacen niños apenas,
se dice que es sacrificio
en esta vida moderna.
Que no hay que traer el agua
ni amasar pan en la artesa
ni que lavar los pañales
ni dar a los niños teta.
Pañales de pon y tira
que se encuentran en cualquier tienda
y en l a farmacia productos
como la leche materna.
Y por supuesto el dinero
que en ningún sitio escasea
se habla de sacrificio
cuando la abundancia atesta.
Cuánto hay que agradecer
a aquellas madres y abuelas
a aquellas madres de antaño
tal vez por no ser modernas,
cuánto debemos la vida
al sacrificio de ella.
Una madre es una madre
con abundancia o sin ella.

332
.../...

Pero lo de la abundancia
no sabe e l sufrir de aquélla
que un niño le pedía pan
y no había pan en la cesta.

Esto que yo aquí he puesto


es toda la realidad
y sí alguna h o y v i v i e r a
y lo quisiera explicar
diría lo mismo que yo
pues todo esto es verdad.

Mina García - Poeta popular

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA

CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

333
Visiones de un pastor extremeño

EL PASTOR Y LAS NUCLEARES

Accésit de Poesía, 1981


“Día de Extremadura”

Plácido Ramírez Carrillo

Pero, habéis visto vusotros


lo que mu cerquina d´aquí nos han hecho
unos edeficios mu grandes
con dos medias lunas pegás en el techo.

Asina como a dos leguas d´aquí


junto al mesmo río nuestro,
y vienen a verlos gente mu gorda
menístros, arcardes, ingínieros,
y tayesas cargás con muchachos
y tayesas cargás con maestros.
que ícen tos, que son gente
mu sabías y que saben mucho de cencias.

Unos ícen qu´esto es mu güeno


y otros que n´a güeno es eso
y yo p´amí me igo, que de nusotros
nunca se acordó el gobierno.

Y sí ícen que son tan íntílígentes


y que saben tanto de cencías.
¿Por qué nos hacen ellos
que paran más las ovejas?
¿Y por qué no nos dan las tierras
p´aque sembremos en ellas?
¿ y no estén ahí, namás que p´a verlas?.
Si nusotros semos los dueños
del süor y del trebajo,
y no tenemos n´amás
n´amás que nuestras manos,
y asína hacen que nuestros hijos
no tengan que dírse tan lejos
en busca de horizontes nuevos.

L´otra tarde m´acerqué p´allí


yendo yo con mis ovejas
y me planté en esos edefícios
sin darme yo ni cuenta
¡Chacho! qué chismes tan grandes
me ije yo p´amí adentros
si son tan altos que p´aecen
que están dando en el cielo.

334
Visiones de un pastor extremeño

Hasta dejaron de comer los borregos


y vorvieron la vista mirando p´a ellos,
cavilando me ije yo p´amí
¿Qué pensarán los borregos
si es que ellos tien celebro?
¿Y si ícen que es tan guëno
por qué no nos l´an explicao
a toito nuestro pueblo?.
¿Y pa qué no nos icen
pa qué coño e´esto?.
P´amí que estos cacharros
no tien ná de güeno.
Seguro que nos han de joer
los tomates y los pimientos
y nos han de anguachinar
toito el río que es nuestro.

Unos ícen que es mu güeno


y otros que n´a güeno e´ esto
y yo p´amí me igo, que de nusotros,
¡de nusotros, nunca se acordó el gobierno!

335
EL PASTOR Y SU CRÍTICA

Hoy, sus quiero icir, lo que ayer


vuestras bocas se callaron,
a vusotros poetas y cantoris
d´éste pueblo en l´agonía
y q´un día l´orviaron.

Yo no sé si por vergüenza
por temor, orvío o mieo,
no dijisteis tantas cosas
der sufrir de nuestro pueblo.

A vusotros que cantabais


a las vígenes y a los santos,
que palrabais de las cosas tan güenas
y tan bonitas de nuestros campos.
¿Por qué no palrabais tamién
de la miseria y del doló
que paecía nuestra gente?.
¿Por qué no icíais que la tierra
la poseían na más que cuatro,
que tenían que dirse nuestros hijos
en busca e pan y trebajo?

Y a vusotros los menistros


y demás gente del gobierno,
tamien sus quiero icir
argo que callarme no pueo.
¿Y por qué no habéis j´echo vusotros
que toas las tierras sean iguales?
¿Por qué nos habéis dao a nusotros
lo que no quiere naide?.

Nusotros semos probes, mu probes


y mu güenos y mu j´onraos,
pero nuestra tierra es mu rica
y mira, mira lo que nos habéis dao.
Pantanos que h´an ajogao
a muchos de nuestros pueblos,
de cuyos nombres hoy ni acordarme quiero.
Y aluego vino el regadío
p´aque unos cuantos chuparan,
y p´aque otros, los de siempre,
d´etrás d´ellos mendigaran.
Y aluego plantasteis ocaliptos
p´aque la tierra s´abrasara,
p´aque tamien unos cuantos,
con sus intereses, se beneficiaran.

336
Y endispués, esos chismarracos,
que nucleares los llamaron,
que naide sabe p´aqué son
ni p´aqué coño las sembraron.

Y muchismas cosas que fartan


que ni nombrarlas quiero,
que cuanti más cavilo
más me emberrechino y me cabreo.

Porque yo no sé de leyes
ni tampoco sé de cencias,
yo sólo sé cuidiar
de mis cabras y de mis ovejas.

Pero yo la verdad la igo


de lo malo, cuanti que lo veo,
con voz clara y mu juerte
¡sin vergüenzas y sin MIEOS!.

337
EL PASTOR EN LA CIUDAD

P´os asina como te lo cuento


asina es compadre Nocencio,
en cuanti que vide la ciudad
me vorví p´al pueblo.
¡Que no, que no! que p´amí no e´aquello,
yo me ajogo y me mareo,
con tanto jumo y más jumo
y tanto ruio y tanto ajetreo.

N´amás qu´ice que llegá


a l´astación de los bichos negros
esos que sirban y s´pantan las ovejas
al pasar po cerca el pueblo,
y allí m´estaba esperando el´ijo
de mi hermano el más pequeño
ese d´el pendiente en la oreja
y que tié mu largo el pelo.
Salimos a la calle y la gente
junto a un chismarraco se arremolinaba
d´elque vide q´unas pocas de luces
s´encendían y s´apagaban.

Una lus era asina como colorá


como d´un brasero el borrajo
lo mesmo que se pone el cielo
al escurecer d´un verano,
y endispués s´apagaba y s´encendía
otra lus q´amarilleaba.
Y aluego otra lus, enseguía,
que como la yerba verdegueaba.
Y antonces se paraban los víhiculos
y toa la gente pasaba,
no sé que coño tendría yo
que toa la gente a mí me miraba,
unos se fijaban en mi boina
otros en mis carzones de pana,
y yo p´amí m´ecía ¿me conocerán?
pero ¡leche!, si yo no les debo ná

Dispués nus metimos en un abujero


con escaleras que solas andaban
y yo entornaba mis ojinos
porque sino ¡uy! como me mareaba.
Y ar llegar a unos carriles
vino sirbando otro bicho negro
que se paecía aquel otro
que nus espanta los borregos,
ondi s´apretujaba mucho la gente,
ondi las puertas solas s´abrían y cerraban,
y vorvia andá de nuevo er bicho
y otra vez amí m´apretujaban.
Pero enseguía nus bajamos
338
y por fin salimos a la calle,
yo ya p´amí pensé
ar fin voy a jartarme d´aire.
Pero c´a, ni aún asina,
ni en la calle poía respirar
to era jumo y más jumo
que m´ajogaba mucho más.

La gente caminaba depriesa


sin vorver la vista p´atrás
unos iban como leyendo
otros iban con su pensar,
allí naide se conoce
allí naide se saluda
llevan tos tanta priesa
que ni la palabra se cruzan.

Y unos mozarbetes, en un banco,


alreor d´un monotofón
s´enreliaban un cigarro
y p´amí yo m´ ecía
si sería er cigarro pa tos
porque tos con ansia lo peían.

Y ar fin ya llegamos
aonde vive mi hermano,
yo ya cuasi medio ajogao,
y nos subimos en un chisme
q´ellos llaman acensor
q´asina es como una jaula
q´al arrancar pega un remeneón.
En cuanti que me vido la familia
me ijo que m´abía pasao,
q´iba mu emblanquecío,
sin colores y cuasi afisiao.
Y yo le ije ami hermano,
mia que p´amí no e´esto
que mañana cuanti que puea
yo me vuervo p´al pueblo.
Y e´sque allí no se pue vivir
tanto ruio t´enloquece
tanto jumo te marea
y hasta más depriesa s´envejece,
allí no saben loque´s vivir
en paz y en tranquiliá
sin ruio, sin ajetreo
y q´al menos puea respirá.

¡Que no, que te lo dije endenantes,


que no, que p´amí no e aquello
q´en cuanti que vide la ciudad
.... me vorví p´ami pueblo!

Primer Congreso sobre el Extremeño


- Calzadilla Octubre 2002
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HOMILIA PREDICADA EN CASTÚO
CON MOTIVO DE LA FIESTA DE
S. PEDRO DE ALCÁNTARA DEL AÑO 1981
Por José Polo Cordero

¡A la pá e Dioj!
Cuantis cuantis llega cá año este día me jurga en lo maj'ondo e mi alma algo asina como un jormigueo. M'en-
tra un ansia mu grandi de palrá a nuestro móo, en castúo, aquí mesmo alreol del altá.
Y es lo que yo me igu: si laj lindaj tonáj de la tierra vuelan jasta el cielu,
si laj mozaj y laj muchachinaj s'an jateao de gran fiesta, remuáj con las güenaj'alhajaj de muestraj agüelaj,
n'este día tan grandi pa Estremaura, ¿por qué no poemuj palrá a Dioj y de Dioj en la lengua bendita de muestroj
agüeluj?
Si poemuj cantal y vestil como endenanti ¿por qué no poemuj tamién palrá en la ilesia en castúo en iguá qui ja-
cían Ioj muestruj mayorij?
Porqui piensu q'el Dioj de Ioj'extremeñuj entiendi tamién muestra jerga. ¿O ej qui solu va entendé la de luj ca-
talanij, vascuj y galleguj, cuandu entavía la muestra ej maj sencillina?
En castúo le palrarun nuestruj viejinuj y asina, en castúo le palramuj algunuj ende chiquirrininuj.
Y le palraron asina las guapinaj y arriscaj mozaj de la muestra tierra.
Y los mozuj bragauj, con riañuj.
Güeno, pos pol tó esu ¡Hala!, amuj a palrá un ratino en castúo, asina velaile, aquí mesmo, alreol del altá, aun-
que me se jaga un ñúo mu gordo en la lengua.
Hoy ej el día del mejó de los castúoj, del maj güeno y del maj santu.
¿Y qué sus vo'a icil d'esti Santu Benditu, estremeñu de nacencia?:
¿Desti jombre de la muestra tierra jechu asina como de raigonij d'encina?
Flacu, elgaínu, por mó de Ioj muchuj trajinij que se truju pá palrá a toj Ioj extremeñuj de la dotrina de Muestru
Señol, pá curá con milagruj mu grandij a toj Ioj malatuj de alma y de cuerpu.
Peru no le palraba de Ioj saberij de Ioj jombrij, sino de los querelij de Dioj.
¡Cuánto supía de la sabienda de Dioj!
¡Cuánto trajinó el benditu paisanu muestru, jerre que jerre, pa que roa la genti de muestra tierra se quisián y
jueran como Dioj manda!
Dendi Ioj señoritinguj del pan pringau, mu estiraoj, con mucha fachenda y bien jateaoj, peru que aluego se tu-
vián una jincha que no se poían ni vel.
Y él lej icía q'eso no lo quieri Dioj. Que Dioj ej un Padre maj güeno q'el pan y que quieri muj querramuj toj como
hermanuj y por cima de tó a la gente mísere y esastrá.
Esti Santu Extremeñu se pasó toa su vía endirgando a la genti el güen caminu, que luj maluj caminuj no llevan
a güenuj sitioj.
No lej iba con cúchili móchili ni alicantinaj de laj muchaj que muj trujun luj sabijonduj que vienin de juera ¡de
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sabe Dioj d'ondi! a icilnuj lo qui semuj Ioj extremeñuj, a embobalnuj con chácharaj mu bien enjaretáj, a icilnuj que si
«semuj maluj güeyij», que si «en esta tierra no s'achau enjamá la sembraúra del Vangeliu», que si semuj tój unuj bor-
doneruj, que si patatín, que si patarán ....
Y a esuj parlanchinij q'asina palrotean tenemuj q'icilij:
Que por estaj tierraj trebajamuj con laj manuj, no con la «sin güesu»,
que tién elluj laj manuj mu blancaj pa palrá de trebaju a luj estrimeñuj,
que «luj nietuj de luj machuj que conquistarun América» semuj ¡sí! mu parduj, ¡del coló de la tierra! peru
que no entendemuj ni pajeamuj otru móo de palrá q'el de luj jechuj,
asina lo aprendimuj de Cristu, q'ej un güen Maestru,
que muj digan qué milagruj han jechu y endispué lej diremuj Ioj muestruj.
Que no sean lenguaronij, que si qién que luj respetemuj a elluj que tamién muj respeten a luj estrimeñuj.
Que semuj probes ¡sí! pero no tirulatuj.
Que ¡ya está bien de despreciuj, de opresionij, de fanfarriaj y de cuentuj!
Que piensin bien lo q'icin, q'andispué no tié remediu.
Q'el qui palra sin sabel lo q'ici metí la pata jasta el cuezu.
Que Ioj güeyij s'acen güenoj si por el caminu va por delanti el boyeru.
Que Ioj estrimeñuj seguimuj como borreguinuj a quien va elanti de musotruj pedricándunuj con el ejemplu, co-
mo muestru benditu paisanu San Pedru, el alcantareñu, que muj palraba de Cristu, del amol y la probeza dendi el
bujío del Palancar, q'él mesmo jizu cargando a suj costillaj toj Ioj avíuj.
Y q'a Ioj estrimeñuj muj gusta máj el miajón que la corteza, comu muj lo enseñó asina este jombri, estrimeñu
de nacencia, que s'aginó con muestraj mesmaj jielij, que sufrió Ioj mesmoj ajogos, brega que te brega.
Ejti benditu santu q'ej carni de muestra carni y q'agora muj quié icil q'agamuj de su espiritualiá la muestra.
Y agora, ya p'acabal, jincauj ante el Santu güenu, amoj a recordarli que Ioj estrimeñuj no tenemoj ná,
que no semuj naide,
que toj muj explotan,
que muestroj campoj crujin de resecuj,
que Ioj bichuj y laj bestiaj se muerin sin agua ni pienso,
y que laj almaj paicen erialij resecuj,
que luj campusinuj están ajinuj, sin tierra, sin trebajo, sin cosecha, sin jacienda,
se tién que dil ajuyendu pa juera, queándosi aquí toas suj querenciaj.
Tú, Santu Benditu, q'estaj junt'al Padre Eternu pa que muj ayúej, ¡échanuj una manu!
endírganuj Tú el caminu del Cielu,
queremuj contigu ¡agilá p'alante!
pa jacel NUESTRU PUEBLU CON SUORIJ NUESTRUJ.
Tú, ili al Padre Santu muj perdoni si antañu juimuj maletuj,
si d'ÉI muj orviamuj,
si le dimuj la espalda a suj mandamientuj,
ili q'endelanti queremuj ser güenuj,
pa querejnuj toj muchu
y, si Tú muj ayúaj un poquirrininu, "
arrimá muestruj jombruj,
pa jacel entri toj d'esta tierra
i i UN CACHINU DE CIELU !!

Terminado el acto religioso el Párroco, José Polo, sugirió la idea de que se debía declarar la fecha del 19 de octubre
DIA DE EXTREMADURA, por ser el día en que nuestra región fue glorificada en la persona del mejor de los castúos,
San Pedro de Alcántara, e invitó a todos los presentes y a todos los extremeños de buena voluntad a hacer todo lo posi-
ble por conseguirlo. 341

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002


EL EXTREMEÑO Y EL SPANGLISH

El domingo 27 de octubre, asistí con una amiga al desarrollo de la última jornada del Congreso sobre el
extremeño, celebrado en la localidad cacereña de Calzadilla. Acudí como simple espectadora, pero tras
hablar con gente de la organización y observar lo que allí se celebraba, pude darme cuenta de la ilusión,
el trabajo y el esfuerzo totalmente desinteresado que se realizó desde este pueblo para que tal
acontecimiento se llevara a cabo. De su programa y de lo que me contaron, deduje que fue un Congreso
abierto, donde gentes de todo tipo, con mayor o menor cultura, con mayor o menor formación intelectual,
tuvieron la posibilidad de expresar sin vergüenzas y sin ataduras su sentir por cosas que nos acercan a
nuestra tierra, que vienen de nuestros antepasados y no le dábamos importancia, al contrario, las
infravalorábamos, y ahora con el esfuerzo y la ilusión de unos pocos por lo menos se quieren dignificar.

Parece ser que en torno a este tema, ha surgido una gran polémica, que llega incluso hasta el ámbito
político. Yo no lo entiendo muy bien. Según contaron allí, la organización del Congreso de Calzadilla no
sólo no recibió apoyos prácticamente de ningún tipo, sino que además se le pusieron las mayores trabas
posibles. Es difícil de entender que el simple hecho de estudiar y dar conocer cosas relacionadas con la
cultura de nuestra tierra sea tan molesto y tan incómodo para algunos. Sólo lo atribuyo a que la gente
anda algo aburrida y necesita establecer controversia por casi todo.

Centrándome en el meollo de la cuestión a tratar, parece que a la Junta de Extremadura no le interesaba


mucho implicarse en este proyecto, pero finalmente decidió enviar a la clausura de dicho congreso al
Director General de Promoción Cultural, Hernán Cortés Villalobos. Y cual no sería la sorpresa de los
asistentes que allí estábamos, cuando y para finalizar con lo que suponíamos un acto rutinario y de
protocolo, tal señor sube al estrado y en lugar de clausurar el acto con unas palabras amables y de buen
gusto como sería de esperar de un representante oficial, opta por desarrollar una tesis sobre la cuestión
tratada en el congreso poco menos que ofensiva e insultante. Quiso llevar el tema por unos derroteros
"bajo-políticos" absurdos, hablando de no se qué "imposición", y comparando la forma de hablar de
nuestros mayores con el "spanglish" y el lenguaje que utiliza la gente joven en los móviles, con una clara
intención ofensiva y de menosprecio.

Que este señor no demostró su clase política ni su elegancia, quedó clarísimo, y si lo que quería era
exponer sus tesis sobre el extremeño, en lugar de acudir como representante oficial de un gobierno
autonómico a clausurar un acto cultural, lo que tendría que haber hecho es realizar una comunicación
sobre el tema y seguro que hubiera tenido sitio, porque como he dicho antes creo que ha sido un acto
abierto, cordial y desarrollado dentro del respeto a todas las ideas. Es más le animo a que lo haga en el 2º
congreso que parece que se tiene intención de celebrar.

Le digo al Sr. Villalobos y a todos los que piensen como él, que yo no entro en el debate intenso de si
dialecto, habla o no se qué, yo sólo sé que me produce una ternura y un cariño tremendo oír hablar de
cosas que yo aprendí un día de mi abuela, de mi madre o de mis tías, y aunque mi hijo, que ahora tiene
cinco años, algún día use el lenguaje de los móviles, me gustaría que también conociera la forma de
hablar de sus antepasados porque alguien se haya tomado la molestia de quedar constancia de ello. Le
faltó talla política y le sobró prepotencia y chulería. Realmente "pa" eso se podía haber ahorrado la visita.

A.M.M.

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