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SR.

DIRECTOR
Santiago de Chile, 28 de agosto 2010.

De nuestra consideración:

Nuestros padres nos enseñaron que de las tragedias hay que sacar lo
mejor, siempre sacar lo positivo y que lo importante no es caerse, sino
saberse levantar una y mil veces.

Entonces la desgracia de la mina san José de Copiapó, Chile, nos da la


oportunidad para dar solución a los graves problemas de inseguridad
ciudadana y podría ser una idea copiada en todo el mundo.

Parecerá una locura hoy, pero debemos volver a las mazmorras , las minas
ya están hechas , ( hechas una mierda, pero hechas , para el fin que las
necesitamos serán útiles para mantener a raya la escoria social ) .

Centenas de minas deberán ser clausuradas de inmediato , su manutención


es nula o mucho más barata , si no las ocupamos, pronto las volverán a
abrir, son 100% seguras para el resto de la ciudadanía honesta y
trabajadora, ya que los violadores, ladrones, asesinos, torturadores,
estafadores, pedofilos, etc. no podrán salir . Las minas garantizan
inviolabilidad y con un par de guardias estaríamos con un costo menor, nos
sobrarían gendarmes, sólo hay que implementar seguridad en las puertas
porque escaleras no hay en las chimeneas, ¡¡ha!! y la misma familia sería la
encargada de alimentarlos y protegerlos.

Es más, podrán acceder de inmediato a trabajos de rehabilitación, claro de


minero pero solamente con pico y pala y todo lo que extraigan, será para
compensar a las víctimas y para pagar las costas del juicio.

No habrá, eso sí, minas cinco estrellas para los militares asesinos y
violadores de los DDHH o para los ladrones de cuello y corbata, no, todo se
hará por el grado y peligrosidad de sus delitos.

Seguro que 4 meses a 700 mtrs. bajo tierra, dará mucho más escarmiento
que 4 años pagados por el Estado y sin hacer nada, ni siquiera
arrepintiéndose, ni reparando el daño causado.

Es una idea que propongo para su discusión.

Atte.
MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ
Teniente ® de Carabineros
PRESIDENTE DE OMIDECHI.