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Analisis matematico

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En esta secci´on probaremos un teorema fundamental para el c´alculo de inte-
grales, junto con el teorema de Fubini. Se trata de la generalizaci´on a funciones
de varias variables de la regla de integraci´on por sustituci´on. El planteamiento
es el siguiente: Supongamos que g : U −→ V es un difeomorfismo entre dos
abiertos en Rn

, el problema es relacionar la integral de una funci´on f : V −→R
con la de g◦f. Seg´un el teorema 7.35, si g fuera una aplicaci´on lineal de deter-
minante ∆ se cumplir´ıa que m

g(A) =|∆|m(A), para todo conjunto medible

A⊂U. En este caso no es dif´ıcil deducir que

V

f dm =|∆|

U

(g◦f)dm.

En el caso general, sabemos que en un entorno de cada punto x la aplicaci´on g
se confunde con su diferencialdg(x), que es una aplicaci´on lineal de determinante
∆g(x) = detJg(x) (el determinante jacobiano de g en x). Esto se traduce en
que si A es un conjunto medible contenido en un entorno de x suficientemente
peque˜no, entonces m

g(A) ≈|∆g(x)|m(A). Esto es suficiente para llegar a un

resultado an´alogo al caso lineal:

V

f dm =

U

(g◦f)|∆g|dm.

´
Este es el contenido del teorema de cambio de variable. La prueba detallada
no es trivial en absoluto, sino que depende de una gran parte de los resultados
que hemos visto hasta ahora. Observemos que dg(x) es de hecho un isomorfismo,
luego ∆g(x) = 0. Comencemos probando la relaci´on entre la medida de un
conjunto y la de su imagen para el caso de bolas abiertas:

Teorema 8.39 Sea g : U −→ V un difeomorfismo entre dos abiertos de Rn

y

x∈U. Entonces

l´ım

r→0

m

g[Br(x)]
m

Br(x) =|∆g(x)|.
Demostraci´on: Puesto que la medida de Lebesgue es invariante por trasla-
ciones, no perdemos generalidad si suponemos x = 0 y g(0) = 0. Sea φ = dg(0)
y h = g◦φ−1

. Probaremos que

l´ım

r→0

m

h[Br(0)]
m

Br(0) = 1.

El teorema 7.35 nos da que m

h[Br(0)] = |∆g(0)|−1

m

g[Br(x)] , luego la
igualdad anterior implica la que figura en el enunciado. La aplicaci´on h cumple
h(0) = 0 y adem´as dh(0) es la aplicaci´on identidad. Por definici´on de diferen-
ciabilidad esto significa que

l´ım

x→0

h(x)−x

x = 0.

314

Cap´ıtulo 8. Teor´ıa de la medida II

As´ı, dado 0 < < 1 existe un δ > 0 tal que

si x < δ entonces h(x)−x < x .

(8.5)

Como h es un difeomorfismo en particular es una aplicaci´on abierta, luego
podemos tomar δ de modo que adem´as Bδ(0) est´a contenida en la imagen de h.
Veamos que si 0 < r < δ entonces

B(1− )r(0)⊂h[Br(0)]⊂B(1+ )r(0).

(8.6)

En efecto, si y ∈ B(1− )r(0) ⊂ Bδ(0) entonces existe un x ∈ U tal que
h(x) = y. La relaci´on 8.5 implica y−x < x . Entonces

x ≤ x−y + y < x + (1− )r,
luego (1− ) x < (1− )r y x < r. As´ı y ∈ h[Br(0)]. Por otra parte, si
y ∈ h[Br(0)], es decir, si y = h(x) con x < r, la relaci´on 8.5 implica que
y−x < r, luego y < (1 + )r, lo que nos da la otra inclusi´on.
Tomando medidas en 8.6 resulta

(1− )n

≤ m

h[Br(0)]
m

Br(0) ≤(1 + )n

, para todo r < δ,

y la conclusi´on es clara.

En las condiciones del teorema anterior la aplicaci´on g biyecta claramente
los conjuntos de Borel de U con los de V, por lo que podemos definir una medida
de Borel en U mediante µ(A) = m

g[A] . Si se trata de una medida finita el

teorema afirma que

dm(x) = ∆g(x).
En realidad no hay ning´un problema en definir la derivada de una medida po-
sitiva, aunque no sea finita, pues se trata de un concepto local, y la igualdad
anterior es cierta en cualquier caso. Necesitaremos probar que µ m, lo que
se seguir´a del teorema siguiente:

Teorema 8.40 La imagen de un conjunto nulo por una funci´on diferenciable
es un conjunto nulo.

Demostraci´on: Sea g : U −→ V diferenciable y sea E ⊂ U un conjunto
nulo. Si x∈E, la diferenciabilidad de g en x significa que para y = x

g(y)−g(x) = y−x

dg(x)

y−x
y−x

+E(y−x)

donde E es una cierta funci´on continua en 0 con E(0) = 0. Como dg(x) est´a
acotada en la bola unidad, existen naturales k y p tales que

si y ∈B1/p(x) entonces g(y)−g(x) ≤k y−x .

8.5. El teorema de cambio de variable

315

Sea Fkp el conjunto de todos los x ∈ E que cumplen esta relaci´on. Hemos
probado que E est´a contenido en la uni´on de estos conjuntos. Por consiguiente
basta probar que g[Fkp] es nulo.
Sea M el cociente entre la medida de una bola de radio 1 y la de un cubo de
di´ametro 1. Una homotecia de raz´on r los transforma en una bola de radio r y
un cubo de di´ametro r, cuyas medidas difieren de las anteriores en la constante
rn

, luego la raz´on entre ambas sigue siendo M, es decir, M es en realidad el
cociente entre la medida de una bola de radio arbitrario r y la medida de un
cubo de di´ametro r.

Sea > 0. Cubramos Fkp por un abierto W tal que m(W) < /M. Por
el teorema 7.32 podemos descomponer W en una uni´on numerable de cubos
disjuntos, que podemos tomar con di´ametro menor que 1/p. Desechamos los
que no cortan a Fkp y as´ı tenemos a ´este cubierto por una familia numerable
de cubos Ci cuyas medidas suman menos de /M. Cubrimos cada cubo por
una bola Bi = Bri(xi) cuyo centro es un punto xi ∈ Fkp ∩Ci y su radio es
el di´ametro de Ci (menor que 1/p). De este modo las bolas cubren a Fkp y la
suma de sus medidas es menor que .
Si x∈Fkp∩Bi, entonces x−xi < 1/p y xi ∈Fkp, luego

g(x)−g(xi) ≤k x−xi < nri,

luego g[Fkp∩Bi] ⊂ Bkri

g(xi) . Esto prueba que g[Fkp] est´a cubierto por las

bolas Bkri

g(xi) , luego
m

g[Fkp] ≤

∞ i=1

m

Bkri

g(xi) = kn

∞ i=1

m(Bi) < kn

.

Como es arbitrario, tenemos que m

g[Fkp] = 0.
Es claro que todo conjunto medible Lebesgue se puede expresar como uni´on
de un conjunto de Borel con un conjunto nulo (el conjunto de Borel es la uni´on
de una sucesi´on de compactos que aproximen la medida del conjunto dado).
El teorema anterior prueba que si g : U −→ V es un difeomorfismo entre dos
abiertos deRn

y E ⊂U es medible Lebesgue, entonces g[E] es medible Lebesgue.

Veamos finalmente el teorema principal:

Teorema 8.41 (Teorema de cambio de variable) Sea g : U −→ V un di-
feomorfismo entre dos abiertos deRn

y sea f : V −→Runa aplicaci´on integrable

Lebesgue. Entonces

V

f dm =

U

(g◦f)|∆g|dm.

Demostraci´on: Para cada natural k, sea Uk = {x ∈ U | g(x) < k}.
Claramente Uk es abierto. Para cada conjunto medible E definimos µk(E) =
m

g[E ∩Uk] . Claramente µk es una medida finita sobre la σ-´algebra de los
conjuntos medibles Lebesgue en Rn

. El teorema anterior prueba que µk m.

316

Cap´ıtulo 8. Teor´ıa de la medida II

Ahora podemos aplicar el teorema 8.38, seg´un el cual existe dµk/dm p.c.t.p.,
es integrable Lebesgue y para todo conjunto medible E se cumple

µk(E) =

E

dµk

dm dm.

En principio 8.38 prueba esto para conjuntos de Borel, pero la igualdad se
extiende obviamente a conjuntos medibles arbitrarios. Del teorema 8.39 se sigue
f´acilmente que si x∈Uk entonces

dµk

dm =|∆g(x)|.

En total hemos probado que si E es medible entonces

m

g[E∩Uk] =

Uk

χE|∆g|dm.

Por el teorema de la convergencia mon´otona concluimos que

m

g[E∩U] =

U

χE|∆g|dm.

(8.7)

Vamos a deducir de aqu´ı que si A es un conjunto medible, entonces

V

χAdm =

U

(g◦χA)|∆g|dm.

Basta tomar E = g−1

(A)⊂U. El comentario previo al teorema prueba que
E es medible y claramente χE = g◦χA. Adem´as g[E ∩U] = g[E] = A∩V,
luego (8.7) se convierte en la igualdad buscada.
De aqu´ı se sigue la f´ormula del enunciado para el caso en que f es una funci´on
simple no negativa. Por el teorema de la convergencia mon´otona llegamos al
mismo resultado para funciones medibles no negativas y a su vez se extiende a
toda funci´on integrable aplic´andolo a f+

y f−.

θ

ρ(θ)

Ejemplo Consideremos una curva cerrada enR2

que
rodee a (0,0) y admita una expresi´on en coordenadas
polares ρ = ρ(θ) (es decir, que corte a cada semirrecta
de origen (0,0) en un ´unico punto). El recinto S limi-
tado por la curva estar´a formado por los puntos (ρ0,θ0)
tales que 0 ≤ ρ0 ≤ ρ(θ0). Para calcular el ´area de S
efectuamos el cambio de variables x = ρcosθ, y = ρsenθ, cuyo jacobiano es ρ.
As´ı, el ´area se puede calcular como

S

dxdy =


0

ρ(θ)
0

ρdρdθ =


0

ρ2
2 dθ.

(Hemos aplicado el teorema anterior en el abierto

{(ρ,θ)|0 < ρ < ρ(θ),0 < θ < 2π}.

8.5. El teorema de cambio de variable

317

El cambio de coordenadas lo transforma biyectivamente en S menos el radio
θ = 0, que tiene ´area nula, por lo que no importa despreciarlo.)
Por ejemplo, el ´area de la cardioide ρ = (a/2)(1 + cosθ) viene dada por

a2

8


0

(1 + cosθ)2

dθ = a2
8


0

1 + 2cosθ + 1 + cos2θ
2

= a2
8

θ + 2senθ + θ

2 + sen2θ
4


0

= 3π

8 a2

.

Ejemplo En el cap´ıtulo VI demostramos que los cuerpos sometidos a la acci´on
gravitatoria de una estrella o planeta describen trayectorias rectas o c´onicas,
pero no calculamos la posici´on del cuerpo en funci´on del tiempo. Ahora pro-
baremos la segunda ley de Kepler, que aporta informaci´on a este respecto. Se
refiere a un cuerpo (un planeta, un cometa) que describe una trayectoria c´onica
alrededor (digamos) del Sol:

El radio que une el m´ovil con el Sol barre ´areas iguales en tiempos
iguales.

Tomemos como origen la posici´on del Sol y sea ρ(θ) la trayectoria del m´ovil.
Sea A el sector de c´onica que barre el radio que une al m´ovil con el Sol entre
un ´angulo θ0 y un ´angulo θ1. El ´area de A es

A

dxdy = 1
2

θ1
θ0

ρ2

dθ.

Hacemos el cambio θ = θ(t), donde t es el tiempo. El resultado es

1
2

t1
t0

ρ2

(θ(t))θ (t)dt = 1
2

t1
t0

ρ2

(t)ω(t)dt = 1

2m

t1
t0

Ldt = L

2m(t1−t0).

As´ı pues, el ´area barrida es proporcional al tiempo recorrido.

A su vez de aqu´ı se deduce la tercera ley de Kepler, v´alida para m´oviles
que describen ´orbitas el´ıpticas alrededor de un mismo cuerpo. El per´ıodo de
revoluci´on de tal cuerpo es el tiempo que tarda en recorrer una ´orbita completa:

Los cuadrados de los per´ıodos de revoluci´on son proporcionales a los
cubos de los semiejes de las ´orbitas.

Seg´un vimos en el cap´ıtulo VI, la ecuaci´on de la ´orbita es

ρ = L2
GMm2

1
1 + cosθ.

318

Cap´ıtulo 8. Teor´ıa de la medida II

Los v´ertices mayores (los valores m´aximo y m´ınimo de ρ) se corresponden con
los ´angulos θ = 0,π. Su semisuma es el semieje mayor:

a = L2
GMm2

1
2

1

1 + − 1

1−

= L2
GMm2

1
1− 2.

Puesto que es la excentricidad, el semieje menor es b = a

√1− 2

. El ´area

de la elipse es

A = πab = πa2

1− 2

= π
G2

M2

L4

m4

(1− 2

)2

1− 2
.

Seg´un hemos calculado, el per´ıodo T cumple A = LT/(2m), luego

T = 2π
G2

M2

L3

m3

√1− 2
(1− 2

)2.

Reuniendo todo esto vemos que

T2

a3 = 4π2
GM ,

luego tenemos la proporci´on buscada.

Ejemplo Vamos a probar que

+∞
−∞

e−x2

dx =√π.

Aparentemente se trata de un problema de an´alisis de una variable real, pero
el c´alculo es mucho m´as simple si nos apoyamos en una funci´on de dos variables.
Concretamente consideramos f(x,y) = e−x2

−y2

. Calculamos la integral de esta
funci´on en la bola de centro 0 y radio r mediante el cambio a coordenadas
polares:

Br(0)

e−x2

−y2

dxdy =


0

0

e−ρ2

ρdρdθ = 2π

−e−ρ2

2

r

0

= π(1−e−r2

).

El teorema de la convergencia mon´otona implica que f es integrable en R2

y adem´as

R2

e−x2

−y2

dxdy = π.

Por otro lado podemos aplicar el teorema de Fubini, que nos da


−∞

e−x2

dx

2

= π,

8.5. El teorema de cambio de variable

319

luego tenemos la igualdad que busc´abamos. De aqu´ı se deducen varias integrales
de inter´es. En primer lugar

+∞
0

e−x2

dx =

√π
2 ,

y haciendo el cambio x =√t resulta

Π(−1/2) =

+∞
0

t−1/2

e−t

dt =√π.

Por la ecuaci´on funcional de la funci´on factorial concluimos que

Π(1/2) = 1

2 Π(−1/2) =

√π
2 .

Ejemplo Con el c´alculo que acabamos de hacer podemos dar una expresi´on
expl´ıcita para las constantes vn que calculamos en en ejemplo de la p´agina 294.
En efecto, ahora es inmediato que

vn = πn/2
Π(n/2),

(8.8)

pues esta funci´on coincide con vn para n = 1 y n = 2 y satisface la misma
relaci´on recurrente que vn. En el cap´ıtulo siguiente daremos una prueba m´as
elegante de esta f´ormula.

Cap´ıtulo IX

Formas diferenciales

Despu´es de haber dedicado el cap´ıtulo anterior a la integral de Lebesgue y
los teoremas fundamentales de la teor´ıa de la medida abstracta, nos ocuparemos
aqu´ı de sus aplicaciones al an´alisis real en la l´ınea de los cap´ıtulos previos. Los
´unicos conjuntos medibles que nos van a aparecer ser´an obviamente de Borel:
abiertos, cerrados, un c´ırculo menos un punto o menos un radio, rect´angulos
semiabiertos como ]0,r]×]0,2π[, etc. Toda funci´on continua f en un conjunto
de Borel B (extendida como 0 fuera del mismo) es claramente medible y, si f
est´a acotada y B tiene medida finita, entonces f es integrable. Este criterio
bastar´a en la mayor´ıa de los casos. Nuestro primer objetivo ser´a definir una
medida sobre las variedades diferenciables que se corresponda con el concepto
de longitud, ´area y volumen cuando la dimensi´on sea 1, 2 y 3 respectivamente.
De este modo podremos calcular, por ejemplo, el ´area de una esfera o el ´area
de un c´ırculo en el plano proyectivo. Notemos que la longitud de una curva ya
est´a definida. La definici´on general que daremos aqu´ı coincidir´a con la que ya
conocemos para las variedades de dimensi´on 1.

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